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                    <text>VOLUMEN XX | NÚMERO 31 | ENERO - JUNIO 2026

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Una publicación de / A publication of
Universidad Autónoma de Nuevo León, México
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

DIRECTORIO

Dr. José Javier Villarreal Álvarez Tostado
Secretaría de Extensión y Cultura

Eduardo Sousa González
Director de la Revista / Journal Director

Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria

Arq. Juan Ángel Hinojosa Torres
Editor Responsable / Responsible Editor

Dra. María Teresa Cedillo Salazar
Directora de la Facultad de Arquitectura

Para más información sobre la revista y envíos de artículos
favor de acceder al sitio web:
https://contexto.uanl.mx/index.php/contexto

Cintillo Legal / Legal Disclaimer
Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 20, No. 31 enerojunio 2025, es una publicación semestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
enero de 2026. Las opiniones expresadas por los autores
no necesariamente reflejan la postura del editor de la
publicación. Queda prohibida su reproducción parcial o
total de los contenidos e imágenes de la publicación.

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Comité de Apoyo Editorial UANL / Editorial Support Committee
Dra. María Teresa Cedillo Salazar, Dr. Adolfo B. Narváez Tijerina, Dr. Gerardo Vázquez Rodríguez, Dr. Arun kumar
Acharya, Dr. Alejandro García García, Dr. José Manuel Prieto González, Dr. Jesús Manuel Fitch Osuna, Dr. Juan Noyola
Carmona, Dra. Aída Escobar Ramírez, Dr. Luis Alfonso de la Fuente Suarez, Dr. Ramón Ramírez Ibarra, Dra. Liliana Sosa
Compean, Dr. Jesús A. Treviño Cantú, Dr. Armando V. Flores Salazar, Dra. Minerva Salinas Peña, Dr. Carlos Aparicio
Moreno, Dra. Nora Rivera Herrera, Dra. Diana Maldonado Flores, Dra. Alejandra Marín González

2

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

ÍNDICE
Editorial
6

Editorial Número 31: El espacio metropolitano y sus procesos de expansividad territorial.
El suelo como mercancía
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Artículos
13

De afuera hacia adentro como estrategia doméstica: repensando la programación
arquitectónica en el área costera. Estudio de caso: Bedono, Morosari, Java Central, Indonesia
Arnis Rochma Harani
Universitas Indonesia (Indonesia)

25

Discursos e imaginarios de la vivienda obrera en la arquitectura mexicana, 1900-1950
José Manuel Rosales Mendoza | Gabriela Carmona Ochoa
Universidad Autónoma de Coahuila (México)

44

Estudiantes de arquitectura e IA: explorando aplicaciones y percepciones en la clase
Saniye Fışgın Korkmaz
Istanbul Technical University (Turquía)

59

Dos episodios de intercambio entre la Hochschule für Gestaltung y la Escuela de Arquitectura
de Valparaíso, Chile: 1957-1965
Magdalena Dardel Coronado | Valentina Flores Aros
Universidad Nacional de San Martín (Argentina) | Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile)

71

¿Ruinas que seducen? Apropiación informal y procesos de resignificación entre nuevos
usuarios del ex sector industrial de Lota Alto, Chile (2017–2021)
Pamela Heyden Pozo | María Isabel López Meza | Rodrigo Herrera Ojeda
Universidad del Bio-Bío (Chile) | Universidad de Concepción (Chile)

91

Aprender de la ciudad: desafíos y oportunidades desde la formación universitaria en
arquitectura y diseño urbano para promover un desarrollo urbano más sostenible en la
zona metropolitana de Monterrey
Jorge Omar García Escamilla | Mariona Graell Martín
Universidad Autónoma de Nuevo León (México) | Universitat de Barcelona (España)

108

La valuación inmobiliaria desde la teoría general de sistemas
José Alejandro Vargas Castro | Roy Estrada Olivella
Universidad Autónoma del Estado de México (México)

Reseña
118

Lo sagrado y lo profano, Mircea Eliade
Diego Orduño Guerra
Universidad Jesuita de Guadalajara (México)
3

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

INDEX
Editorial
6

Editorial Issue 31: The metropolitan area and its processes of territorial expansion. Land
as a commodity
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Articles
13

Outside-in as a domestic strategy: rethinking architectural programming in the coastal
area (case study: Bedono, Morosari, Central Java-Indonesia)
Arnis Rochma Harani
Universitas Indonesia (Indonesia)

25

Discourses and imaginaries of working-class housing in Mexican architecture, 1900-1950
José Manuel Rosales Mendoza | Gabriela Carmona Ochoa
Universidad Autónoma de Coahuila (Mexico)

44

Architecture students and AI: exploring applications and perceptions in the class
Saniye Fışgın Korkmaz
Istanbul Technical University (Turkey)

59

Two episodes of exchange between the Hochschule für Gestaltung and the Valparaíso School of
Architecture, Chile: 1957-1965
Magdalena Dardel Coronado | Valentina Flores Aros
Universidad Nacional de San Martín (Argentina) | Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile)

71

Do ruins seduce? Informal appropriation and processes of resignification among new users
of the former industrial sector of Lota Alto, Chile (2017–2021)
Pamela Heyden Pozo | María Isabel López Meza | Rodrigo Herrera Ojeda
Universidad del Bio-Bío (Chile) | Universidad de Concepción (Chile)

91

Learning from the city: challenges and opportunities in higher education in architecture
and urban design to promote a more sustainable urban development in the Monterrey
metropolitan zone
Jorge Omar García Escamilla | Mariona Graell Martín
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico) | Universitat de Barcelona (Spain)

108

Real estate valuation from the general systems theory
José Alejandro Vargas Castro | Roy Estrada Olivella
Universidad Autónoma del Estado de México (Mexico)

Book Review
118

Lo sagrado y lo profano, Mircea Eliade
Diego Orduño Guerra
Universidad Jesuita de Guadalajara (Mexico)
4

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Editorial
Editorial

5

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Editorial / Editorial
El espacio metropolitano y sus procesos de expansividad
territorial. El suelo como mercancía
The metropolitan area and its processes of territorial expansion. Land as a
commodity
Eduardo Sousa-González1

E

s evidente que hoy día la esfera de lo urbano
y en particular lo metropolitano, representan
aglomeraciones de población cada vez con
una mayor importancia significativa, no solo por
el agrupamiento de los diversos grupos sociales
que en ellas radican, o por las tasas de crecimiento
poblacional que se incrementan constantemente y
que implican altas concentraciones demográficas
en lugares específicos; aunado a mayores demandas
de la población ahí radicada por servicios
infraestructurales y de los diversos equipamientos.
Del mismo modo por sus características de
especialización funcional, las cuales se vinculan
específicamente con los sectores de la economía,
especialmente con el sector secundario o
industrial y el sector terciario de servicios; dichos
sectores, por lo menos en México como país,
esta actividad económica tiende a dispersarse
territorialmente propiciando, en muchos de
los casos, un crecimiento horizontal de la
población, siguiendo aquella regla tradicional
del siglo pasado que dice: “al uso industrial le
sigue el habitacional y entre ambos los demás
usos del suelo”.
Aquí, en lo metropolitano, es donde surgen los
grandes desafíos para el Estado y sobre todo para
la aplicación: i. De la ciencia de la planeación
interdisciplinar; ii. De sus políticas públicas
derivadas e insertadas en la agenda de gobierno
y, iii. De la eficiencia, la eficacia y la efectividad
(EEE) de éstas; acciones que están imbricadas en
el control expansivo del crecimiento poblacional
y por supuesto, del espacio urbano. ¿A cuáles

desafíos nos referimos?: en otras investigaciones
del autor de esta investigación se han detectado,
por lo menos, cinco fundamentales:
i. El crecimiento demográfico en el espacio
regional o metropolitano de intervención, en
el marco de procesos expansivos sustentables
y de consideración al medio ambiente;
ii. La infraestructura requerida para optimizar
la movilidad perimetral de los habitantes;
iii. El respeto a las características particulares
del mundo natural originario propias del lugar;
iiii. La equidad en la distribución espacial
de la infraestructura y los equipamientos
fundamentales para el desarrollo justo de la
población ahí asentada; y, sobre todo;
iiiii. La gestión de políticas públicas intervinientes
y explícitas en la agenda de gobierno, que
impulsen un crecimiento territorial equilibrado
de los diversos usos del suelo y una gobernanza
que permita la coexistencia social y pacífica de
los habitantes del sitio.” (García-Luna, C. Sousa,
E.: 2024: 36).
En México como país, estudios recientes
del año 2024 la Secretaría Desarrollo Agrario
territorial y Urbano SEDATU se identificaron con
diversos criterios 92 metrópolis2, concentrando
más de 82 millones de habitantes que representa
el 65 por ciento del total de la población3, de ahí
la importancia de profundizar no solamente en
el control espacial urbano; sino también en las
características sociales y los requerimientos de
cada grupo social de referencia; esto es, ubicar en
el centro del análisis metropolitano al ser humano,

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción institucional: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
N. L. México; Doctor en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en
el nivel 3; miembro de la Academia Mexicana de Ciencia AMC; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/00000002-9634-142

6

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

no únicamente como dato cuantitativo, que dicho
sea de paso es fundamental, sino incorporar su
cualidad, sus características cualitativas.
Así, el espacio urbano como asiento
fundamental, donde se generan los múltiples
usos del suelo que dan estructura morfológica
del lugar y que conforman espacialmente a los
diversos grupos sociales de las ciudades y de las
ciudades metropolitanas, no solo del sur global
representados por los países en desarrollo como
México, sino también del norte global (países
industrializados) y seguramente del mundo
conocido; está definido por múltiples procesos
de expansividad territorial, los cuales muchas,
de las veces tienden a propagar horizontalmente
los diversos usos del suelo existentes en el
locus typicus, con una disposición direccional
de orientación periférica y una dosificación
desequilibrada; generando en el espacio-tiempodiferencial diferentes contornos urbanos de
características sociales y económicas diferenciales;
según se aprecia para, la zona metropolitana de
Monterrey en el mapa 1.

Esta manifestación urbana de época tiene la
característica de ir agregando cabeceras municipales
y municipios completos en un proceso evolutivo
gradual, generalmente partiendo del Centro
Metropolitano (Distrito Central de Negocios: DCN),
hacia los diferentes ejes de habilitación urbana,
aquellos infraestructurados y con equipamiento
disponible; como se muestra en el mapa 1
particularmente para la zona metropolitana de
Monterrey, Nuevo León México.
Así se va generando en el proceso de ocupación
territorial una dispersión poblacional incontrolada
y negativamente proclive en la conurbación
metropolitana; que por lo menos para la zona
metropolitana de Monterrey, se corrobora por los 16
municipios conurbados que contabilizó la Secretaría
de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano
SEDATU para el año 2024 (SEDATU: 2024: 4)4;
agrupando una población de más de 5 millones de
habitantes en el año 2020 y una densidad media
urbana DMU de 106.8 habitantes por hectárea, en
el mismo período5.

Mapa 1. Zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León México: contorno metropolitano 1930-2020

Fuente: datos generados en esta investigación en MapInfo

2
3
4
5

Para profundizar en este análisis consultar: García-Luna, E; Sousa, E: 2024: 31-67.
Con estadísticas del año 2020; en el 2025 se estima la población en más de 130 millones de habitantes.
Estas estimaciones se elaboraron con datos censales del año 2020.
Cabe aclarar que el Estado, por alguna razón desconocida, reconoce en el Diario Oficial solamente a diez municipios en la conurbación.

7

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Aún más, esta expresión urbana de tendencias
metropolitanas que se vincula a procesos
transformacionales formados por la evolución en
la expansividad de los diferentes usos del suelo,
tiene sus raíces en lo que en otras investigaciones
del autor de este escrito desde el año 2013 se
le ha llamado fuerzas centrífugas expansivas
(Sousa, E: 2024, 2013, 2015), las cuales en la
contemporaneidad están involucradas y explican
los movimientos de la población hacia su periferia
mediática; de hecho uno de los componentes
principales de estas fuerzas centrífugas de empuje
territorial de orientación periférica mencionadas,
en la mayoría de los países democráticos del
mundo, estarían representadas por el capital
económico, el cual se ha identificado en otras
investigaciones como el trívium capitalista
(Sousa, E. 2015a); el cual tiende a convertir el
suelo urbano en una mercancía con valor de uso
y valor de cambio produciendo plusvalía, en un
círculo iterativo ad perpetuam, que no termina de
acabar y que se muestra en la figura 1.

similares; siendo el Estado en virtud de las leyes
de referencia territorial vigentes, el principal
actor interviniente al que le corresponde incidir
positivamente en: el equilibrio espacial, la
dosificación de los usos del suelo en infraestructura
y los diversos equipamientos, la sustentabilidad y
su sostenibilidad, la gobernabilidad, la gobernanza
y otros; todo esto, como se menciona en párrafos
anteriores: ubicando al ser humano en el centro de
sus necesidades específicas como grupo social de
referencia y de ahí, generar las políticas públicas
ad hoc eficientes, efectivas y eficaces para cada
sector de la sociedad que representan.
Es por ello que en este número de
CONTEXTO. Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México, se han conjuntado
ocho investigaciones originales de académicos
profesionales de diferentes partes del mundo; los
cuales nos presentan una visión particular, de
enfoque y de posicionamiento de investigación,
sobre los múltiples factores que intervinieren en
el desarrollo de su línea de investigación en su
país correspondiente.
Tal es el caso de Arnis Rochma Harani, con su
artículo denominado “Outside-In as a Domestic
Strategy: Rethinking Architectural Programming
in the Coastal Area (Case Study: Bedono,
Morosari, Central Java-Indonesia)”, donde indica
que se explora diversas estrategias espaciales
domésticas en respuesta a las inundaciones por
mareas. Destaca las diversas espacialidades de las
viviendas costeras que ha moldeado el aumento
del nivel del mar. Este debate busca ampliar la
comprensión de la programación arquitectónica
en espacios domésticos que responden a su
entorno exterior. Una comprensión más amplia
del espacio doméstico se crea mediante una
respuesta desde el interior al entorno exterior,
en lugar de situar la vivienda desde el exterior.
Este estudio se lleva a cabo en Bedono, Morosari,
Java Central, Indonesia. Esta región se ve
gravemente afectada por el cambio climático y
las inundaciones por mareas. Se recopilaron datos
mediante observación, entrevistas y anotaciones
visuales para revelar las estrategias espaciales
de las comunidades locales mediante el mapeo,
la catalogación y el rediseño del espacio

Figura 1. Trívium capitalista como fuerza centrífuga
de expansión territorial urbana: el suelo como
mercancía

Fuente: Sousa, E. Álvarez, J:2025;
modificado en esta investigación

En este sentido, es evidente que las grandes
concentraciones metropolitanas en todas sus
categorías6, afrontan retos de crecimiento
demográfico expansivo en mayor o menor grado

6

Para México la Secretaría de Desarrollo Agrario territorial y Urbano SEDATU en el año 2024 propuso para las grandes concentraciones
de población tres categorías: 1. Las zonas metropolitanas, 2. Las metrópolis municipales y 3. Las zonas conurbadas (SEDATU: 2024)

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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

observado. Este estudio identificó las respuestas
de los habitantes a los cambios en el entorno del
asentamiento causados por las inundaciones por
mareas siguiendo estas estrategias: (1) ajuste de
los niveles del piso en función de los niveles de
alerta, (2) selección de materiales que faciliten
el montaje y desmontaje, y (3) optimización de
la superficie superior para el almacenamiento.
La adaptación a los desastres se refleja en este
artículo en la estrategia doméstica como un
programa arquitectónico de afuera hacia adentro.
Los resultados de este estudio contribuyen a
comprender la importancia de los espacios
domésticos adaptables y abiertos en las medidas
de mitigación de desastres.
José Manuel Rosales Mendoza y Gabriela
Carmona Ochoa abordan el tema “Discursos e
imaginarios de la vivienda obrera en la arquitectura
mexicana, 1900-1950”; mencionando que el
trabajo tiene como objetivo central revelar los
distintos discursos e imaginarios relacionados
con la vivienda obrera, que se configuraron en
México durante la primera mitad del siglo XX,
etapa en que las demandas y reivindicaciones
sociales incluidas aquellas relacionadas con el
hábitat, estructuraron las arengas ideológicas, los
análisis técnicos y las políticas públicas antes y
después de la Revolución Mexicana. Además,
este artículo pretende poner de manifiesto
algunas de las fuentes importantes respecto a
la investigación de la vivienda obrera desde
el punto de vista histórico-arquitectónico. La
investigación observa por medio del análisis de
contenido las formas discursivas e imaginarios
desde la perspectiva historiográfica, de la política
pública y arquitectónica respecto a la vivienda
obrera en México.
Saniye Fışgın Korkmaz profundiza sobre
“Architecture Students and AI: Exploring
Applications and Perceptions in the Class”;
indicando que estudio examina la percepción de los
estudiantes de arquitectura sobre las herramientas
de inteligencia artificial de texto a imagen en el
diseño arquitectónico, enfocándose en su impacto
en la creatividad, la eficiencia y el proceso de
diseño. Realizado en el marco del curso “Métodos
de Investigación en Diseño” para estudiantes
de tercer año de arquitectura, la investigación
explora cómo las herramientas asistidas por IA
pueden complementar las metodologías de diseño
tradicionales, particularmente en proyectos
centrados en el usuario. Los estudiantes utilizaron

tecnologías de IA como Midjourney, DALL-E,
Canva y ChatGPT para crear personas, tableros
de inspiración (mood boards) y mapas de
experiencia del cliente, combinando capacidades
de generación de imágenes y de texto para
apoyar diversas etapas del proceso de diseño.
Se realizaron dos encuestas durante el curso
para evaluar el grado de familiaridad con la
IA, el escepticismo inicial y las percepciones
que evolucionaron tras la interacción con estas
herramientas. Los resultados indican que los
estudiantes encontraron útiles las herramientas
de IA para generar ideas de diseño diversas,
acelerar la visualización y mejorar la ideación.
A pesar de las reservas iniciales, los estudiantes
reconocieron el potencial de la IA para optimizar
el proceso de diseño, aunque también se señalaron
desafíos relacionados con la precisión técnica y la
interpretación de los prompts. Si bien este estudio
aborda las ventajas y desventajas del uso de la
IA en la educación del diseño, también propone
formas de integrar mejor estas herramientas en
enfoques centrados en el usuario. Los hallazgos
destacan el papel de la IA en la promoción de
una educación en diseño con visión de futuro,
preparando a los estudiantes para las demandas
cambiantes del campo arquitectónico”.
En el caso de Magdalena Dardel Coronado
y Valentina Flores Aros comentan sobre “Dos
episodios de intercambio entre la Hochschule
für Gestaltung y la Escuela de Arquitectura de
Valparaíso, Chile: 1957-1965”; mencionando que
el artículo revisa dos episodios de intercambio
entre la HfG de Ulm (Alemania) y la Escuela
de Arquitectura de la Universidad Católica de
Valparaíso (Chile) entre 1957 y 1965, a partir
de viajes de Valparaíso a Ulm, cuya relevancia
es posible de identificar desde enfoques teóricos
que reivindiquen la importancia de lugares
considerados no centrales en la historia del arte
y la arquitectura. A partir una revisión de fuentes
del periodo, se describe a la Escuela de Valparaíso
como un enclave moderno en Latinoamérica,
considerando su sistema de enseñanza y
propuesta arquitectónica. Luego, se analizan dos
viajes clave: el del profesor Francisco Méndez
(1957) y el del exalumno Eduardo Vargas (19571958). A partir de los conceptos de vanguardias
simultáneas de Andrea Giunta, giro espacial de
Piotr Piotrowski y arte de retorno de Antonio
Marrero, se argumenta que estos viajes generaron
un intercambio recíproco que permitió nutrir a
9

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

sus protagonistas en nuevas formas de pensar
la modernidad local en Valparaíso. Por lo tanto,
el marco teórico sugerido permite evidenciar
cómo se producen las vinculaciones entre ambas
instituciones no como un dato anecdótico, sino
como factor relevante para la maduración de la
propuesta porteña.
Pamela Heyden Pozo, María Isabel López
Meza y Rodrigo Herrera Ojeda investigan
sobre el tema que denominan “¿Ruinas que
seducen? Apropiación informal y procesos
de resignificación entre nuevos usuarios
del ex sector industrial de Lota Alto, Chile
(2017–2021)”; indicando que, a pesar de su
reconocimiento patrimonial y arquitectónico,
muchos ex-complejos industriales a nivel global
llevan años desocupados y en ruinas. Aunque
abandonados, en algunos casos ha surgido una
ocupación informal de estos espacios, aún poco
explorada. Desde la perspectiva del patrimonio
crítico, el objetivo es explorar los significados
que emergen de la apropiación informal de
estos espacios, en contraste con los identificados
por la institucionalidad patrimonial. Así, se
investigan las implicancias de esta apropiación
en la resignificación de las ruinas industriales.
Se estudió el caso de las ruinas de la Empresa
Nacional del Carbón en Lota, Chile, que, aunque
designada Monumento Histórico, no tiene uso
formal desde 1997. Los métodos incluyeron
observación en terreno, análisis cartográfico y
fotográfico, además de entrevistas a usuarios
informales. Los hallazgos demuestran que el
lugar permite actividades que no tienen cabida en
el espacio público de la ciudad y que los nuevos
ocupantes lo significan mayoritariamente en virtud
de una aproximación estética a la atmósfera de la
ruina. En ese sentido, este estudio puede contribuir
a una planificación sostenible de los ex-complejos
industriales, integrando actividades y usos aún no
visibilizados en el discurso oficial del patrimonio.
En el caso de Jorge Omar García Escamilla
y Mariona Graell Martín presentan el tema sobre
“Aprender de la ciudad: desafíos y oportunidades
desde la formación universitaria en arquitectura
y diseño urbano para promover un desarrollo
urbano más sostenible en la zona metropolitana
de Monterrey, Nuevo León México”; indicando
que el artículo presenta una visión propositiva
para el desarrollo sostenible de la ciudad
contemporánea, considerando los principales
desafíos y oportunidades observadas en la zona

metropolitana de Monterrey en México. La zona
metropolitana de Monterrey es actualmente
la segunda metrópoli más grande del país y
un importante centro industrial y económico
que enfrenta grandes retos urbanos debido a
su acelerado crecimiento, como problemas de
movilidad, falta de espacios públicos de calidad
y alta contaminación, entre otros. Estos desafíos
reflejan tendencias comunes en muchas ciudades
a nivel global. Por ello, se propone una reflexión
sobre las oportunidades para promover un desarrollo
urbano más sostenible en la ciudad contemporánea, a
partir de la educación universitaria en arquitectura y
diseño urbano, orientado a la responsabilidad social.
Esta propuesta se fundamenta en la experiencia de
proyectos académicos y de participación ciudadana
que permitan a los estudiantes aprender, mediante la
observación crítica de su entorno, sobre los desafíos
y oportunidades del espacio urbano. Al considerar
la ciudad como un espacio educativo más allá del
aula y destacando metodologías innovadoras como
el aprendizaje-servicio, se presenta a los futuros
profesionales como agentes de cambio y generadores
de bienestar social que podrán contribuir a un futuro
urbano más sostenible.
José Alejandro Vargas Castro y Roy
Estrada Olivella trabajan sobre el tema de “La
valuación inmobiliaria desde la teoría general de
sistemas”; mencionando que las metodologías
convencionales de la valuación inmobiliaria se
enfocan principalmente en las características
intrínsecas de los predios o edificaciones,
como son los precios del suelo, los costos de
construcción; la depreciación derivada de su
edad y estado de conservación; sus acabados y
ubicación o los ingresos que pueden generar si se
rentan o se venden, sin embargo, hay aspectos de
carácter exógeno, como la normatividad urbana;
el entorno socioeconómico; la existencia de
riesgos naturales o antropogénicos; la seguridad
pública y las modas del mercado inmobiliario, por
señalar algunas, que solo se tocan tangencialmente
pero que inciden de manera determinante o
condicionante en su valor. Las perspectivas teóricas
tradicionales que explican la generación del valor
desde un enfoque económico encuentran algunas
limitantes para explicar la influencia de estos
elementos en su determinación. El objetivo de este
artículo es establecer un marco conceptual para la
valuación inmobiliaria basado en la Teoría General
de Sistemas, con el fin de operacionalizar el análisis
de la influencia de los factores exógenos referidos.
10

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

interdisciplinar, podría resultar verdaderamente
sugerente. Es el caso de la teoría de la arquitectura,
y desde esa perspectiva se plantea esta reseña.
Para finalizar este número, es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, tenemos la certeza de que no
solamente el investigador vinculado a la temática
que publica este medio de difusión de la ciencia,
encontrarán una diversidad de posiciones teóricas
interesantes; sino también, otros lectores interesados
en lo expuesto, descubrirán a través de las páginas
que componen esta edición editorial, tópicos con
una visión original, internacional, interdisciplinar,
de actualidad y con una amplia profundidad de
análisis y de exploración investigativa; ya que
en este número particular han colaborado con sus
trabajos personales o grupales, investigadores de
carrera, certificados y de alta calificación científica,
lo cual demuestran con sus trabajos personales o
grupales, todos ellos dictaminados y evaluados en
tiempo y forma por pares académicos. C

Por último, en el caso de Diego Orduño
Guerra aporta a este número una reseña sobre
“Eliade, Mircea (1998). Lo sagrado y lo profano.
Barcelona, Paidós”; mencionando que no es su
trabajo más riguroso en términos científicos,
pues fue parte de “un esfuerzo de simplificación
para interesar a lectores poco familiarizados
con los problemas de la fenomenología y de
la historia de las religiones. Sin embargo, la
publicación sí aportó al ordenar algunas ideas de
su extenso Tratado de historia de las religiones,
particularmente caracterizando tanto la relación
simbólica entre ser humano y naturaleza como
el espacio y tiempo sagrados. Estas aportaciones,
sumadas al lenguaje accesible (y hasta poético)
le concedieron el estatus de clásico dentro de la
historia y la fenomenología de las religiones. Se ha
escrito mucho sobre el libro, muy probablemente
gracias a su dimensión narrativa, que permite que
siga dando de sí. Aun así, poco valdría a setenta
años de distancia una reseña del libro desde la
historia y la fenomenología de la religión; sin
embargo, si se lee desde otros ámbitos, de forma

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CONTEXTO

Artículos
Articles

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Outside-in as a domestic strategy: rethinking
architectural programming in the coastal area (case
study: Bedono, Morosari, Central Java-Indonesia)
De afuera hacia adentro como estrategia doméstica: repensando la
programación arquitectónica en el área costera. Estudio de caso: Bedono,
Morosari, Java Central, Indonesia
Recibido: enero 2025
Aceptado: diciembre 2025

Arnis Rochma Harani1

Abstract

Resumen

This paper explores various forms of domestic
spatial strategies in response to tidal flooding.
This paper will highlight the various spatialities
of coastal dwellings that rising sea levels have
shaped. This discussion aims to broaden the
understanding of architectural programming in
domestic spaces that respond to their external
environment. An open understanding of domestic
space is created by a response from the inside to
an external environment, instead of situating the
inhabitation from the outside. This study takes
place in Bedono, Morosari, Central Java. This
region is severely affected by climate change and
tidal flooding. Data was collected by observation,
interviews, and visual notes to reveal local
communities' spatial strategies through mapping,
cataloguing, and redrawing the observed space.
This study identified dwellers' responses to
changes in the settlement environment caused
by tide floods by following these strategies: (1)
adjusting floor levels based on alertness levels,
(2) selecting materials that facilitate assembly and
disassembly, and (3) optimising the top surface
for storage. Adaptation to disasters is reflected in
this article by the domestic strategy as an outsidein architectural program. The results of this study
contribute to the understanding of the importance
of adaptable and open domestic spaces in disaster
mitigation measures.

Este artículo explora diversas estrategias espaciales
domésticas en respuesta a las inundaciones por
mareas. Destaca las diversas espacialidades de las
viviendas costeras que ha moldeado el aumento
del nivel del mar. Este debate busca ampliar la
comprensión de la programación arquitectónica en
espacios domésticos que responden a su entorno
exterior. Una comprensión más amplia del espacio
doméstico se crea mediante una respuesta desde
el interior al entorno exterior, en lugar de situar
la vivienda desde el exterior. Este estudio se
lleva a cabo en Bedono, Morosari, Java Central.
Esta región se ve gravemente afectada por el
cambio climático y las inundaciones por mareas.
Se recopilaron datos mediante observación,
entrevistas y anotaciones visuales para revelar
las estrategias espaciales de las comunidades
locales mediante el mapeo, la catalogación y
el rediseño del espacio observado. Este estudio
identificó las respuestas de los habitantes a los
cambios en el entorno del asentamiento causados​​
por las inundaciones por mareas siguiendo estas
estrategias: (1) ajuste de los niveles del piso en
función de los niveles de alerta, (2) selección de
materiales que faciliten el montaje y desmontaje,
y (3) optimización de la superficie superior para el
almacenamiento. La adaptación a los desastres se
refleja en este artículo en la estrategia doméstica
como un programa arquitectónico de afuera hacia

1

Nacionalidad: indonés; adscripción institucional: Department of Architecture, Faculty of Engineering, Universitas Diponegoro
Jalan Prof Soedarto, SH, Tembalang, Semarang, Indonesia; PhD Architecture en la Universitas Indonesia, Indonesia; email:
arnisrochmaharani@lecturer.undip.ac.id; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3972-7632

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CONTEXTO

adentro. Los resultados de este estudio contribuyen
a comprender la importancia de los espacios
domésticos adaptables y abiertos en las medidas
de mitigación de desastres.

Keywords:

Palabras Clave:

outside-in, domestic strategy; adaptable;
resilience; disaster tidal flood

de afuera hacia adentro, estrategia doméstica;
adaptable; resiliencia; desastre, marea e
inundación

Introduction

and the livelihoods of people. Coastal areas in
Indonesia are often affected by sea level rise,
which is a form of natural disaster (Anita and
Hamzah, 2013; Harani et al., 2023c). In response
to sea level rise, local communities have been
forced to develop a variety of local strategies.
Coastal flood adaptation has been extensively
discussed (Buchanan et al., 2020; Koerth et al.,
2013), including environmental infrastructure
(Harani et al., 2023; Yuliastuti et al., 2023),
housing adaptation (Anita and Hamzah, 2013;
Buchanan et al., 2020), as well as social impacts
(Brammer, 2014; Isa et al., 2018). Meanwhile,
it has not been widely discussed how an area
affected by sea level rise can be utilized for
architectural programming.
In particular, a community affected by rising
sea levels has a living strategy based on the natural
phenomena that occur in that region. Exploring
how coastal communities deal with rising sea
levels and how they organize their living spaces
is an interesting area of research. The purpose of
this paper is to provide an analysis of the domestic
strategies used by the community to cope with
rising sea levels. In coastal areas, this strategy
can contribute to the enrichment of discussions
regarding architectural programs. These results
will contribute to the achievement of Sustainable
Development Goal 2030 point 11, namely
sustainable cities and communities, especially
those related to disaster mitigation. Tracing local
strategies as a form of hidden knowledge can enrich
adaptive and applicable architectural knowledge
(Arefi, 2011; Highmore, 2002).
This study examines Bedono Village,
Morosari, Demak, Central Java, which is an area
vulnerable to rising sea levels. Rising sea levels
severely affect this location, which has become

This paper aims to expand the understanding
of architectural programming in domestic
spaces, especially in disaster areas. Specifically,
this research will examine various domestic
strategies in coastal areas affected by rising
sea levels. Although discussions on domestic
space arrangement have generally focused on
the use of space and the arrangement of interior
space (Cieraad, 2017; Imrie, 2004; Mezei and
Briganti, 2012), there has been relatively little
discussion regarding how changes in the external
environment facilitate changes in domestic
space. Studying how the strategy of changing
domestic space due to changes in outdoor space
may expand architectural programming based on
inside-outside relationships.
Most discussions of inside-outside architecture
focus on boundaries, territories, and connections
(Atmodiwirjo et al., 2015; Klasto, 2019; Morrow,
2017; Plevoets, 2021). By contrast with Outsidein, which focuses on the dissolution of boundaries
from within to outside, this article examines
inside-outside relations as a form of community
resistance to the phenomenon of rising sea levels.
In the discourse of territorial expansion related
to visuals and views, domesticity is discussed
about depth and how it is used (Harani et al.,
2023a; Verschaffel, 2012), while in the discourse
of territorial expansion related to visuals and
views it is discussed how it is perceived (Cetin,
2017; Klasto, 2019; Wagenfeld, 2011). However,
how domestic space is arranged as part of the
modification of outside space can improve our
understanding of domestic architecture.
The study demonstrates that sea level rise
often adversely affects domestic environments
14

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CONTEXTO

a part of their daily lives. This area is located
on the coast, so some parts of the settlement are
continually flooded or partially submerged. To
survive in this location, the community carries out
several strategies, including the organization of
their living space in response to rising sea levels.
The local strategy is implemented to ensure
survival and to continue social and economic
activities. The location offers the opportunity to
observe how domestic strategies are reflected in
the form of community resilience to rising sea
levels. Initially, the paper examines various forms
of domestic strategies as a means of addressing the
changes in the external environment associated
with rising sea levels. The next section of this
paper discusses the spatial mechanisms involved
in the adaptation of domestic space. Based on the
findings of this study, the findings can be used
to prepare sustainable and adaptive residential
architecture programs in coastal areas that can help
them survive changes caused by rising sea levels.

able to deal with rapid environmental changes,
especially those caused by sea level rise (Isa et
al., 2018; Kelly and Adger, 2000). Environmental
changes that are occurring rapidly tend to raise
public awareness about the importance of building
an adaptable environment. There is great potential
for regional development in research on how to
minimize the impact of disasters in coastal areas.
There are many challenges that coastal
communities face as a result of sea level rise,
including strategies for surviving. One of the main
options for dealing with sea level rise is to relocate
from areas that are affected, but this is always
hindered by economic limitations (Buchanan et
al., 2020). The majority of people who have a
good economic capacity choose to move. But if
they are not financially capable, people affected by
sea level rise should adapt as a form of adaptation,
especially in their place of residence (Buchanan
et al., 2020; Harani et al., 2023). Because they
are based on capacity, adaptation strategies
implemented by coastal communities are usually
based on economic capacity.
Adaptation strategies for coastal areas subject
to sea level rise have become a significant topic of
discussion in the fields of architecture and urban
design. Sea level rise that occurs continuously
can be considered a disaster (Brammer, 2014;
Nicholls, 2011; Sharaan et al., 2022). In various
contexts, disaster mitigation strategies have been
discussed (Anita and Hamzah, 2013; Charlesworth
and Fien, 2022; Hamin and Gurran, 2009), both
collectively and individually. Consequently,
addressing rising sea levels in coastal areas is
an important global concern (Buchanan et al.,
2020; Nicholls, 2011). There are various types
of coastal disasters, but this article is primarily
concerned with the phenomenon of rising sea
levels that often occurs in Indonesia. Considering
that this region is tropical, spatial strategies are
of particular importance, especially in domestic
spaces. Additionally, coastal communities must
adjust to rising sea levels while maintaining the
comfort of their domestic spaces. Adaptation
to rising sea levels in coastal areas requires
architectural programming that prioritizes
internal quality.
Sea level rise adaptation strategies have
become a topic of discussion in the fields of
architecture and urban design. A continuous rise in
sea level can be considered a disaster arising from
sea level rise or land subsidence (Brammer, 2014;

1. Coastal community adaptation strategies to
sea level rise
This article focuses on the adaptation of
communities in coastal areas affected by sea
level rise, based on the statement of Walker &amp;
Salt (2006) that coastal environmental resilience
should be considered as a sustainability strategy by
emphasizing the principles of design and planning
as a reference for infrastructure development.
Coastal community adaptation focuses primarily
on how communities respond to sea level rise
(Quigley et al., 2018). According to Crowe &amp;
Foley (2017) and Dixon (2007), local community
strategies provide a means of fostering a sense of
sustainable community resilience. This indicates
that the search for spatial strategies carried out
by communities as local practices has significant
potential for resilience. The exploration of local
strategies as a means of resilience is a very
important component of addressing sustainability
issues, especially in coastal areas that are at risk
from rising sea levels.
Climate change is acknowledged as a major
factor underlying and accelerating sea level rise
(Machlis et al., 2022). A coastal area is susceptible
to sea level rise, tidal flooding, abrasion, erosion,
and wind (Anita and Hamzah, 2013; Buchanan
et al., 2020; Koerth et al., 2013; Yuliastuti et al.,
2023). Therefore, coastal communities must be
15

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Material systems used” (p. 67). Few strategies
have been discussed previously that highlight
domestic strategies as local adaptation measures
to cope with external environmental changes
resulting from rising sea levels.
This article aims to explore various domestic
strategies for houses in coastal areas with tropical
climates. By exploring domestic strategies,
the relationship between the inside and the
outside is the main focus in light of the fact that
external factors continually influence internal
arrangements. It has been widely discussed
regarding the inside-outside relationship
regarding expansion of activities (Atmodiwirjo
et al., 2015; Harani et al., 2021). However, it
has not been extensively discussed regarding
adaptation strategies. The purpose of this article
is to contribute to the development of an adaptive
and resilient design approach in coastal areas that
is based on local spatial strategies that emerge as
a result of human behavior.

Nicholls, 2011; Sharaan et al., 2022). In many
contexts, disaster mitigation strategies have been
discussed, both collectively and individually, in a
local and modern context, as well as in a specific
and general context (Anita and Hamzah, 2013;
Charlesworth and Fien, 2022; Hamin and Gurran,
2009). There are various forms in which coastal
disaster problems may appear; this article focuses
on the phenomenon of sea level rise that occurs
frequently in Indonesia. As a tropical region,
spatial strategies, particularly in domestic spaces,
require sensitivity to reading conditions. The
comfort of domestic spaces is certainly a concern
of coastal communities, in addition to adapting
to sea level rise. Adapting coastal areas to rising
sea levels requires an approach to architectural
programming that emphasizes internal quality.
This article describes how coastal communities
utilize spatial practices to prepare for rising sea
levels. Discourse and practice of design that
can reduce the negative effects of disasters is an
ongoing debate in the fields of architecture and
urban planning (Charlesworth and Fien, 2022).
By examining how a community responds to
rising sea levels, which occur on a daily basis,
one can gain an understanding of an effective
approach to be applied. According to de Certeau et
al. (1984), spatial practices can reflect the strategies
used by communities to address certain phenomena.
In this case, community strategies can be regarded
as adaptive local practices (Harani et al., 2023b,
2023a; Yatmo and Atmodiwirjo, 2013) and can
indicate community adaptation (Andrade et al.,
2023; Harani et al., 2021). Andrade (2023) explains
that disaster response policies that are based on local
community strategies are adaptive strategies.
Koerth et al. (2013) stated that domestic
adaptation in coastal areas is a survival strategy that
can provide an efficient alternative to addressing
the problem of rising sea levels. Various domestic
strategies implemented as a form of adaptation
in coastal areas to deal with rising sea levels
include storing emergency equipment (Baker
et al., 2017; Cretikos et al., 2008), arranging
furniture (Grothmann and Reusswig, 2006),
and raising the floor (Anita and Hamzah, 2013;
Yuliastuti et al., 2023). According to Harani et
al. (2023c), "there are three spatial mechanisms
in coastal communities that live with water: (1)
The division of everyday spaces based on reading
nature, (2) the plug-and-play mechanism carried
out in domestic and public environments, and (3)

2. Method
The purpose of this study is to examine domestic
strategies from an everyday perspective, as
described by de Certeau et al., (1984) as reading
local knowledge (Highmore, 2002), as well as
looking for truth in social reality that is constructed
by society (Wang and Groat, 2013). The article
employs constructivism to examine how natural
disasters result in environmental changes that
shape society's living spaces. Creswell &amp; Creswell
(2018) stated that constructivism is appropriate
for tracing individuals and their activities
within a particular context. To obtain a detailed
understanding of the situation, observations,
interviews, and visual records are used to collect
data. The purpose of this approach is to take
into account that the investigation focuses on
everyday experiences.
A single case study method is used in this paper
to explore field phenomena from an everyday
perspective. This study focuses on Bendono
Village, located in Demak Regency, Central Java.
The purpose of this research is to identify spatial
adaptation patterns that the local community has
carried out to cope with rising sea levels that occur
almost daily on a routine basis. The community
of Bendono Village lives side by side with water
in a region where the sea level continues to rise.
The situation illustrates how coastal areas are at
16

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

3. Result &amp; Discussion

risk of disasters due to rising sea levels, but many
residents can still adapt to their way of life and
endure. Despite limited resources and space, the
selected location is resilient to the effects of rising
sea levels.
As a result of global warming, sea levels
in Bedono Village, Morosari have risen very
significantly. As the sea level rises in this area,
it is submerged in seawater at a rate of 2-3
cm per year (Yuwono et al., 2018). This has
resulted in a reduction of the affected coastline
from one kilometer to two kilometers since the
turn of the century. This phenomenon results
in the displacement of approximately 70,000
people (Damastuti et al., 2022). As a result of this
geographical change, certain spatial adaptations
have also taken place in people's homes. A spatial
adaptation may involve raising the floor of the house,
building a bridge to facilitate access, or building a
new floor on top of an old house that has collapsed
(Harani et al., 2023c; Yuwono et al., 2018).
The change in sea level over time is
tracked using quantitative data and analyzed
descriptively. Local domestic strategies are
explored to adapt to sea level rise. To determine
how domestic operations are carried out during
the rise of sea level, we re-describe domestic
spatiality and interview individuals. Perspectives
from everyday life are utilized in the process.
Additionally, observations of climate conditions
as one of the considerations in the domestic
strategies being traced are made using the climate
consultant application and Autodesk format. In
addition, an analysis of climate-based comfort
can consider how the occupants of the house
implement domestic spatial strategies.
The data were then categorized according
to domestic conditions, domestic daily spatial
practices, and domestic adaptations. In
architectural research, reading space plays an
important role (Wang and Groat, 2013), so this
cataloguing sheds light on how spatial adaptation
strategies, especially domestic adaptation
strategies, are used in practice. An understanding
of domestic strategies responding to sea level rise
can be gained through re-describing, and tracing
each change through drawings and interviews, as
well as cataloguing data. Thereafter, it is analyzed
as an example of resilience strategies used by
coastal communities to deal with sea level rise.

Domestic space quality is influenced by how
users organise their spatiality, particularly how
residential space is organised by daily activities
(Imrie, 2004). According to Imrie (2004), users
with specific mobility limitations shape domestic
spaces based on their movement capabilities.
Different discourses on limited land in residential
homes have led to a variety of different domestic
strategies. Managing domestic space can be
achieved by utilising space, regulating spatial
functions, and arranging the arrangement
of objects (Lirenzsa et al., 2020). Domestic
adaptation strategies include using outdoor space
for domestic activities such as cooking, eating,
and washing (Harani et al., 2023a, 2021). It is,
therefore, necessary to make various adaptations.
Based on the results of the data collection,
various forms of housing are adapted to the disaster
of rising sea levels by having unique domestic
spaces. Changing the shape of domestic space in
response to changes in the residential environment
is one form of local strategy employed by the
people of Bedono village, Morosari. As a result
of this change, the community has become more
resilient to disasters. Figure 1 illustrates various
types of housing that have unique domestic
spatial arrangements for dealing with disasters.
(See Figure 1 on the next page)

17

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CONTEXTO

Figure 1. Various types of housing that have unique domestic spatial
arrangements for dealing with disasters

Source: Not specified

18

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CONTEXTO

Additionally, the bridge level is arranged as
a link between the house and the road following
this level increase. Bridges provide residents
with access from roads that are sometimes
submerged in water to their homes. This bridge
was finally constructed by the people at this
location with an up and down mechanism, so
that when the tide is high, the bridge can be
raised by removing the hooks and reattaching
them, and then lowered when the high tide
season ends. Generally, this mechanism is
considered to be a local mechanism related to
the level of the residence and living space of
the residents of this area.

This form of housing is a form of local
development in the Bedono Village, Morosari,
which is adaptive and carried out on an individual
basis according to the capabilities and needs of
each house. Adaptation to natural disasters was
evident in house standards, which emphasise
beauty, function, and splendour based on
aspirations, needs, and regulations (Beer and
Faulkner, 2011). People who usually live on
land have developed various domestic strategies
in response to the change from living on land to
living alongside water. Three forms of domestic
strategy are viewed as a form of resilience to tidal
disasters, including:

3.2. Material selection based on ease of
assembly and disassembly

3.1. Raise and lower the floor level based on
the alert level

In Bedono Morosari Village, houses are
constructed using local materials such as wood
and bamboo, which are easily accessible.
Choosing this type of material is a result
of the ease with which it can be assembled
and disassembled. Adapting to the changing
weather conditions, the people in this region
have raised their houses rapidly due to the
continuous rise in seawater levels. A variety
of houses use bamboo and wood materials as
part of their residential construction, including
connecting bridges, building floors, building
walls, and building frames. Many strategies are
used in the arrangement of these materials, such
as stacking them from the top down. This is
done to strengthen building and bridge frames.
Figure 3 shows bamboo is tied with cloth or
fibres and secured with nails.

As the sea level continues to rise, the people of
Bedono Village have adapted by continuing to
build homes and facilities in this area. Increasing
road levels is the primary strategy for improving
connectivity to residences in the community.
Meanwhile, the rise in road level has forced
residents to increase the level of their residences.
The result is that people develop a variety of
local strategies. Among them is raising the floor
in proportions that are consistent with previous
calculations of sea level rise. In the opinion of
one of the residents, for example, if the increase
of water level over the next 10 years will be 2
meters, then he will increase his residential level
by 4 meters to survive for the next 10 years.
Figure 2. Raise and lower the floor level based on the
alert level

Figure 3. Bamboo is tied with cloth or fibres and
secured with nails

Source: Not specified
Source: Not specified

19

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CONTEXTO

In addition, bamboo is arranged using a rowing
mechanism that is strengthened by tying it with
palm fibre and rope. The alignment of this binding
is determined by the type of material obtained. This
mechanism is usually used on bridges, terraces,
and bridge handrails with a load level that is not
too heavy. Many residences use this mechanism,
particularly those that have changed from their
original structure. The Bedono Village community
has adopted this operation as a local strategy.
Bamboo was also chosen because it can be
installed according to the rise and fall of sea
levels. Apart from that, bamboo is also used as a
material that can withstand hot temperatures on
land and survive in water. As part of the process
of determining spatial alignment, the material
selection strategy can be viewed as a form of
everyday spatial planning mechanism that takes
into consideration the height and low of the
bottom surface, especially during tide times.
The material selection mechanism is therefore
a local strategy developed by the community
to cope with the increasing tidal disasters. The
material chosen has the characteristic of being
easily assembled and dismantled, allowing for
adaptation to natural conditions. There are two
types of arrangement mechanisms, namely topdown arrangement and row arrangement.

utilizing domestic space. Several levels of
storage are provided, namely the top level is for
items that are vulnerable to water and are small in
size, while the bottom level is for objects that are
considered able to withstand water and are large.
The electronic furniture should always be placed
on raised supports at the highest floor level. This
is to prevent seawater from rising and falling.
Surface optimization can be viewed as a
form of reading space in three dimensions with
a storage function. In residential settings, objects
are generally arranged according to aesthetics.
By arranging domestic items in this location, the
space is more compact. Additionally, the reading
of each surface as part of the storage makes the
domestic space a system that reflects the user's
daily activities based on the arrangement of these
items. It can be seen from this that each space has
an optimal level of quality as an area for fulfilling
daily living activities.
Arrangements of objects on the entire top
surface can also demonstrate how people use the
top surface. To accomplish this, the roof frame
is not covered so that it can be used as a storage
area. The use of nails for storage, storing important
documents and diplomas. Apart from that, the top
part is also used as a clothesline for storing clothes.
The purpose of this strategy is to minimize the
use of wardrobes. The reason for this is that many
people are unaware that their clothing has become
wet because the wardrobe is placed on the floor
and has become submerged in water, especially
during sudden rises in water levels. As a result of
the various surface utilization strategies, it can be
concluded that people utilize every space, both
vertically and horizontally, as a place to live.

3.3 Enhancing the storage capacity of the top
surface
Communities in areas affected by tidal disasters
are also implementing domestic space utilization
strategies. All surfaces, particularly those at the
top level, are considered storage areas when

Figure 4. Local structure strategies for adaptation from disaster

Source: Not specified

20

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CONTEXTO

Figure 5. Top surface for appropriation of storage

Source: Not specified

4. Conclusion

The spatial planning in residences is often
aimed to support user activities Adianto et al.
(2021). This paper extend such understanding,
exploring how such spatialities can be
programmed by local dwellers to accommodate
disaster preparedness. The article illustrates the
potential of local practices as a means of protecting
the environment from disasters. Specifically,
this paper finds three domestic spatial strategies
as a form of residential adaptation to disasters:
(1) Raising and lowering floor levels based on
alert level; (2) Material selection based on ease
of assembly and disassembly; (3) Optimization
of the top surface as a storage area. Such daily
operations in domestic spaces enable the space to
manifests in a three-dimensional way, by making
use of all surfaces, especially the top surfaces.
These domestic spatial strategies adds to what
Bruyns (2018) describes as a tactical interior,
by expanding the use of space in a micro and
extensive way.
This paper argued that these findings can
be used to construct domestic spatial programs
that adapt to external changes, demonstrating

This study explores domestic spatial strategies
driven by external environmental changes in
Bedono Morosari Demak Village. These domestic
spatial strategies have emerged as a result of rising
sea levels that happen daily, creating the need to
adapt and sustain their livelihood. This paper
points out that, the relationship between external
and internal spatialities of dwelling environments
has not been widely discussed as part of disaster
mitigation. Based on daily phenomena in coastal
areas affected by disasters, this article attempts
to examine such inside-outside relationship.
Based on the findings of this study, domestic
spatial planning strategies are based on an
outside-in relationship. This study expands
what Atmodiwirjo et al. (2015) states in how the
outside-in inhabitation can occur when external
activities and forces are brought into the domestic
environment. This article shows the existence
of a domestic strategy as a manifestation of an
outside-in architectural programming, which
exists as a form of adaptation to disasters.
21

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

the outside-in programming as a strategic
response to the environmental condition. The
strategies indicate that the dynamic of the outside
environmental condition becomes the trigger
for adaptation of the domestic internal spaces,
suggesting the needs to consider such outsideinside relationships within the design framework
for adapting the living environment within the
continuous natural disaster. Further research is
needed to enrich various local strategies to develop
holistic architectural programming, especially
in coastal areas with different characteristics.
Different contexts and daily practices allow for
various domestic strategies. C
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CONTEXTO

Discursos e imaginarios de la vivienda obrera en la
arquitectura mexicana, 1900-1950
Discourses and imaginaries of working-class housing in Mexican architecture,
1900-1950
Recibido: julio 2024
Aceptado: diciembre 2025

José Manuel Rosales Mendoza1
Gabriela Carmona Ochoa2

Resumen

Abstract

Este trabajo tiene como objetivo central revelar
los distintos discursos e imaginarios relacionados
con la vivienda obrera, que se configuraron en
México durante la primera mitad del siglo XX,
etapa en que las demandas y reivindicaciones
sociales incluidas aquellas relacionadas con el
hábitat, estructuraron las arengas ideológicas, los
análisis técnicos y las políticas públicas antes y
después de la Revolución Mexicana. Además,
este artículo pretende poner de manifiesto
algunas de las fuentes importantes respecto a
la investigación de la vivienda obrera desde
el punto de vista histórico-arquitectónico. La
investigación observa por medio del análisis de
contenido las formas discursivas e imaginarios
desde la perspectiva historiográfica, de la política
pública y arquitectónica respecto a la vivienda
obrera en México.

The central objective of this work is to reveal the
different discourses and imaginaries related to
working-class housing, which were configured in
Mexico during the first half of the 20th century, a
stage in which social demands and achievements,
including those related to habitat, structured the
ideological harangues, technical analyzes and
public policies before and after the Mexican
revolution. Furthermore, this article aims to
highlight some of the important sources regarding
the investigation of workers housing from a
historical-architectural point of view. The research
observes, through content analysis, the discursive
forms and imaginaries from the historiographical,
public policy and architectural perspectives
regarding working-class housing in Mexico.

Palabras Clave:

Keywords:

vivienda obrera; discursos e imaginarios;
arquitectura mexicana del siglo XX; revistas de
arquitectura

worker housing; discourses and imaginaries;
Mexican architecture of the 20th century;
architecture magazines

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción institucional: Universidad Autónoma de Coahuila en la Facultad Ciencias Sociales Unidad
Saltillo; doctor en Historia; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel 1; email: rosalesmanuel@uadec.edu.mx;
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-6197-2135
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción institucional: Universidad Autónoma de Coahuila; miembro del Sistema Nacional de
Investigadores (SNI) nivel 1; email: gcarmonaochoa@yahoo.com.mx; ORCID: 0000-0001-9806-2960

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CONTEXTO

Introducción

Historiografía arquitectónica de la vivienda
obrera

Para este trabajo se entiende discurso como
“cualquier práctica por la que los sujetos dotan de
sentido a la realidad. Definido en estos términos,
el discurso presenta una diversidad de formas muy
amplia” (Ruiz, 2009). El discurso es una “Línea
de enunciación simbólica” (Ruiz, 2013). Además,
expresa relaciones de poder, constituye la sociedad
y la cultura, hace un trabajo ideológico a través
de actos de comunicación, es histórico, enlaza lo
expresado con la sociedad, y es una forma de acción
social (Van Dijk, 1999). Es un acto comunicativo
que “conlleva un juicio. No solo entonado como
opinión o valoración sobre algo, sino como demanda
de justicia” (Callejo, 2019). El discurso expresa
intencionalidad, interés, perspectiva, imaginarios y
metas explícitas y subyacentes respecto a un hecho
sociocultural, además y como describió Ricoeur el
discurso expresa la relación entre acontecimiento y
su significado (Ricoeur, 2003).
Desde esta perspectiva los discursos
relacionados con la vivienda obrera en el México
posrevolucionario delatan relaciones de poder,
expectativas socioculturales, perspectivas de
carácter técnico, científico, político, empresarial,
sindical e intencionalidades subyacentes inscritas
en la legítima lucha por el hogar digno. Teun
A. Van Dijk señala que el Análisis Crítico del
Discurso es un tipo de investigación analítica
que estudia primariamente el modo en que el
abuso del poder, el dominio y la desigualdad
son practicados, reproducidos, y ocasionalmente
combatidos, por los textos y el habla en el
contexto social y político, es esta la perspectiva
del presente artículo (Van Dijk, 1999).
Entre 1872 y 1873, Federico Engels publicó el
trabajo Contribución al problema de la vivienda,
sostenía que el conflicto era uno más de los males
consecuencia del Modo de producción capitalista
que afectaba a la clase trabajadora y que este
infortunio incluía las malas condiciones de
habitación, el alza de los alquileres, la aglomeración
en el hábitat y la imposibilidad de tener un hogar,
además de un fenómeno similar a lo que hoy se
denomina segregación espacial (Engels, 1872).
Aunque no se trata del primer discurso relacionado
con la vivienda obrera, la importancia del autor en
el contexto de las luchas obreras dejó inscrito el
tema en los discursos de revolución, reivindicación
social, lucha de clase, política pública populista y
actividad arquitectónica social.

Historiar la vivienda de la clase trabajadora ha
estado directamente ligado con la relevancia
que se ha otorgado a esta respecto del desarrollo
histórico de los países, es así como en las naciones
industrializadas y por lo tanto poseedoras de
una amplia clase obrera, el tema se ha abordado
desde hace años. En el plano internacional
destacan los trabajos: How the working-class
home bicame modern, 1900-1940 (Hubka,
2020), Working-Class Housing: Improvement
and Technology, Rewley House Studies in the
Historic Environment (Barnwell y Palmer, 2019);
Working-Class Housing in England between
the Wars (Olechnowicz, 1997); Working Class
Housing in Nineteenth Century Manchester
(Roberts, 1983); Cruel habitations; A history of
working-class housing 1780-1918 (Gauldie, 1974)
y History of Working-class Housing: A Symposium
(Chapman, 1971). Estos trabajos merecerían un
análisis historiográfico profundo, situación que
rebasa los límites de este artículo, sin embargo,
cabe señalar que esta temática ha sido relevante
en el plano internacional desde los años 60,
incluyendo enfoques arquitectónicos, patrimoniales,
tecnológicos,
urbanísticos,
económicos
y
culturales. Además de las publicaciones de habla
inglesa antes mencionadas, España cuenta con un
amplio repertorio de estudios relacionados con la
investigación del hogar obrero.
En México la investigación históricoarquitectónica respecto a la vivienda obrera es
relativamente escasa y se ha centrado en documentar
la actividad de la Unión de Arquitectos Socialistas de
México, esto no significa que el tema se haya omitido
por completo o que los estudios se limiten a la
descripción urbano-arquitectónica de los proyectos.
Entender los discursos e imaginarios relacionados
con el devenir de la vivienda obrera implica una
necesaria revisión historiográfica del fenómeno, que
simultáneamente ayuda a identificar los discursos
desde el punto de vista histórico y agrupar un marco
de referencia útil para el estudio.
En el caso de México la labor analítica respecto
a la historia de la vivienda obrera muestra algunos
avances, aunque la atención se ha centrado en los
proyectos hechos en la capital del país y algunas
obras emblemáticas del Movimiento Moderno.
Ateniéndonos a un orden cronológico puede
mencionarse el libro Vivienda colectiva en México.
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

El derecho a la arquitectura (Canales, 2017),
donde a partir de categorías como: Flexibilidad,
Innovación, Colectividad, Conectividad, Densidad
y Eficiencia se ensaya sobre ejes temáticos
ejemplificados que encuentran justificación
en la teoría de la arquitectura y la experiencia
acumulada. Su trabajo se complementa con una
especie de catálogo relacionado con el desarrollo
de la vivienda colectiva en México, organizado
mediante las categorías: Vecindades Modernas,
Vivienda mínima, Vivienda vertical, Conjuntos
multifamiliares, Vivienda progresiva, Ciudades
dentro de ciudades, La vivienda como barrio,
La casa como acupuntura urbana y Casas con
memoria, en un recorrido que va desde 1913 hasta
el año 2015. Evidentemente en este libro, el tema
de la vivienda obrera aparece circunstancialmente
mencionado, ya que atiende además a otras formas
de morada colectiva habitada por trabajadores
y sectores populares, aunque las categorías
planteadas por la autora resultan significativas para
entender la arquitectura.
Existen dos trabajos sustanciales para el
entendimiento del fenómeno de la vivienda
obrera en México desde el punto de vista histórico
arquitectónico, el primero es una publicación
relativamente reciente denominada Vivienda
mínima obrera en el México posrevolucionario:
apropiaciones de una utopía urbana (1932 –
2004), se trata de un minucioso trabajo centrado
en la figura del arquitecto Juan Legarreta y
los conjuntos habitacionales para trabajadores
que diseñó a principios de los años 30,
convirtiéndose en emblemáticas manifestaciones
del Funcionalismo en la arquitectura mexicana
llevado a la clase trabajadora. La autora aplica
elementos metodológicos de la historia, la
sociología urbana y el análisis arquitectónico para
poner en valor los proyectos, teniendo en cuenta el
contexto histórico nacional e internacional, además
incorpora interesantes conceptos para enfocar el
fenómeno como son Topos, Utopía, Apropiación,
Cohabitación, Resistencia e Imaginarios entre
otros, argumentos que brindan lucidez al trabajo.
(Zamorano, 2013)
Este libro expone algunos hechos determinantes
para entender el fenómeno histórico arquitectónico
de la vivienda obrera en México, así como los
discursos que lo acompañaron como son: Los
movimiento sociales posrevolucionarios donde
participaban arquitectos; la perspectiva del Estado
Mexicano respecto al problema de la vivienda

para la clase trabajadora, simultáneamente
conformada por la noción de reivindicaciones
sociales y mecanismo clientelar hacia los distintos
grupos; el proceso de urbanización y crecimiento
demográfico del México posrevolucionario; la
adopción de la planificación estratégica como
dispositivo de ordenamiento espacial y control
social; el auge de la industria de la construcción y
los materiales, así como la corrupción en torno a
estos y la restructuración de la familia mexicana
en los años 30. (Zamorano, 2013)
El otro trabajo que resulta fundamental
es Apuntes para la Historia de la vivienda
obrera en México, editado por el Instituto
del Fondo Nacional de la vivienda para los
trabajadores (INFONAVIT). El texto hace un
recorrido respecto a las condiciones del hábitat
obrero desde el Porfiriato hasta la creación del
INFONAVIT. Destaca la exploración de los
antecedentes vinculado con el lento y dispar
proceso de industrialización de México iniciado
desde la segunda mitad del siglo XIX, es decir,
el trabajo reconoce el surgimiento del hogar
obrero antes que las políticas de vivienda
posrevolucionarias se apropiaran del discurso e
institucionalizaran las necesidades habitacionales
de los trabajadores. Así mismo el estudio incluye
un recuento de los principales conjuntos fabriles
que proporcionaron vivienda, las condiciones de
habitabilidad, las características constructivas
y la evolución del marco jurídico en materia de
vivienda para trabajadores, análisis que delata los
contrastes que marcaron este proceso (Leñero,
Solórzano y Vargas, 1992).
Este estudio establece otras pautas para la
reflexión sobre el hogar obrero en México, por
ejemplo la configuración de las vecindades
mexicanas como hábitat popular, enlazadas con
la tradición habitacional del país pero también
ligadas a la segregación y la precariedad; las luchas
sindicales en favor de la vivienda para trabajadores;
el movimiento obrero mundial en el contexto
mexicano; la creación de instituciones y programas
destinados a la atención del hábitat obrero; el
crecimiento demográfico y la elaboración de los
grandes proyectos de conjuntos multifamiliares
hasta llegar a la creación del INFONAVIT.
Ambos estudios muestran abundancia en datos,
citas, fuentes y reflexiones que nutren el enfoque,
si algo se les puede reconvenir es que en el primero
no se atiende a los antecedentes nacionales con
suficiencia, dando la impresión que el origen de
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

la vivienda obrera en México fueran los proyectos
de Juan Legarreta (Balbuena, La Vaquita y San
Jacinto), además de esto el estudio tiende a
generalizar como fenómeno nacional el caso de la
vivienda obrera en la ciudad de México, sin dar
cabida a las casas para trabajadores producto del
desarrollo agro industrial de la provincia mexicana
o a los matices que se produjeron en el acelerado
proceso de industrialización de las ciudades del
norte de México, donde la relación entre trabajador,
hogar, empresa y territorio muestra diferencias. En
el caso del segundo trabajo la narrativa respecto
del hogar obrero como una historia de éxito
progresivo de los gobiernos posrevolucionarios
en alianza con el Movimiento Moderno, delata
la proclividad a institucionalizar el tema de las
casas para la clase trabajadora, al igual que los
discursos que lo acompañan.
Aunado a los estudios anteriores es conveniente
incluir como base analítica, el libro nombrado La
Vivienda Comunitaria en México, este escrito,
aunque no atiende exclusivamente al tema de la
vivienda obrera, analiza desde el punto de vista
histórico arquitectónico la evolución y características
del hábitat colectivo en este país, remontándose
hasta la época prehispánica y llegando hasta finales
del siglo XX. Algo a destacar en este trabajo es
que, de manera sucinta, explora las cualidades y
procesos culturales a que respondieron distintos
proyectos habitacionales (INFONAVIT, 1988).
Contrariamente a lo que ocurre con muchas
historias de la arquitectura habitacional en
México, el análisis rebasa los límites de la
ciudad capital y sus alrededores, adentrándose en
expresiones diversas en región y época respecto a
la arquitectura habitacional. Aunado a lo anterior
logra construir una narración que da cabida a
conformaciones habitacionales poco atendidas
desde el punto de vista histórico arquitectónico
como son: la caracterización de la vivienda
colectiva como respuesta a las condicionantes
territoriales; los vínculos entre vida cotidiana,
identidad y formas de uso habitacional; la casa
en las relaciones socio parentales o comunitarias
además de los vínculos entre vivienda industria,
tecnología y producción. (INFONAVIT, 1988).

el siglo XIX a partir del fenómeno de los
trabajadores atraídos por los conjuntos fabriles
asentados cerca de las márgenes de los ríos,
contiguos a los yacimientos mineros, próximos
a las infraestructuras agroindustriales o ligados
a la industria ferrocarrilera. Los obreros que
antes habían sido campesinos se establecieron
de forma precaria en torno a las fábricas y
talleres, convirtiéndose en nuevos pobladores
urbanos, trasladando y adaptando sus modelos
habitacionales (Leñero, Solórzano y Vargas,
1992: 35-63).
La fuerza de trabajo obrero en México
fue cooptada y contratada bajo los mínimos
requerimientos de permanencia, en pocas
ocasiones los patrones otorgaron el acceso a
la vivienda y cuando lo hicieron replicaron el
fenómeno de la casa rural. Es así como, en lo
referente a número de cuartos, dimensiones,
distribuciones, materiales y sistemas constructivos,
las primeras viviendas obreras resultaron análogas
a los modelos más austeros de las viviendas
campesinas, aunque la disposición general del
conjunto se modificó, perdiendo la calidad espacial
exterior que otorgaba el campo, pero ganando en el
acceso a algunos servicios. En general las nuevas
unidades productivas (las fábricas) con todo y el
hábitat de sus directivos y trabajadores, repetía
la organización espacial de sus antecesoras, las
haciendas rurales (Leñero, Solórzano y Vargas,
1992: p.35-63).
Leñero, Solórzano y Vargas (1992) señalan
respecto a la vivienda de trabajadores:
“Se las dispondría contiguas a fin de que los
muros entre ellas fueran medianeros, formando
crujías que, a su vez, se colocarían una frente a la
otra para poder contar con un patio en el que se
ubicarían los lavaderos y los excusados que, así,
se convertían en comunes. Se las cubría mediante
una estructura conformada con morillos sobre los
cuales se colocaba teja plana de barro o mediante
un terrado sobre vigas de madera…”
El surgimiento de las casas para los
trabajadores en México tuvo un nacimiento tardío
y precario. A pesar de que las fábricas operadas
por fuerza mecánica aparecieron desde la década
de 1840, fue hasta finales del siglo XIX que
industrias como “La Constancia de Puebla”, “La
Aurora Yucateca” en Valladolid y la fábrica de Río
Blanco Veracruz, incorporaron vivienda para los
trabajadores, aplicando proyectos que iban desde
las modestas casas, hasta los pobres jacalones

Breve historia de la vivienda obrera en México
Podemos considerar que la vivienda obrera en
México surgió ligada al establecimiento de las
primeras fábricas, proceso consolidado durante
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CONTEXTO

donde se acinaba a los obreros (Sánchez, 2019)
Cabe destacar que algunos asentamientos
de casas construidas para los obreros estaban
bien planificados; la accesibilidad y calidad de
la vivienda asignada dependió de la jerarquía
laboral dentro de la empresa, así como de la
prosperidad y tamaño de la fábrica (Sánchez,
2019). Un ejemplo de lo anterior son los barrios
para obreros construidos en la ciudad de Torreón
en torno a las fábricas locales La Fe y La Unión.
Vargas Salguero señala respecto a las casas
para obreros edificadas durante el porfiriato: “las
condiciones de habitabilidad que proporcionaban
no eran tan deleznables como ha llegado a
sostenerse y que muy probablemente hayan sido
las condiciones en que se otorgaban, las que las
han hecho pasar a la historia como testimonios
de la opresión empresarial.” (Leñero, Solórzano
y Vargas, 1992: 43)
De todas maneras las viviendas obreras del
México porfiriano eran insuficientes, otorgadas
de manera selectiva y difícilmente pasaban a
formar parte del patrimonio del trabajador, es
decir, las casas de los obreros brindadas por la
industria eran un mecanismo de control impuesto
por los dueños de las fábricas, estableciendo
fuertes restricciones respecto al comportamiento
familiar y social en el hábitat obrero, aun así
la oferta de vivienda obrera controlada por los
patrones, presentaba mejores condiciones de
habitabilidad o costo que los precarios jacalones
autoconstruidos y los deteriorados cuartos de
vecindad en renta.
Otro modelo empleado para la construcción
de casas en el México porfiriano fue el
Cooperativismo, sin que pueda determinarse
con exactitud si las cooperativas de casas
atendían principalmente a los obreros y otros
sectores populares, o si se trató de asociaciones
encaminadas a financiar casas para la clase
media que requería créditos. Así se formaron la
“Sociedad Nacional Cooperativa de Ahorros”
y “Construcción de Casas de Responsabilidad
Limitada”, que se constituyó el 14 de noviembre
de 1896 y “La Protectora. Compañía Cooperativa
de Ahorros, Préstamos y Construcciones”, entre
otras (Rojas, 2015).
Desde comienzos del siglo XX los obreros
ya no tuvieron acceso frecuente a viviendas
edificadas en las proximidades del conjunto fabril,
por un lado, los empresarios dejaron de construir
casas para sus trabajadores, ya no era necesario

retener la fuerza de trabajo como estrategia de
productividad ante el incremento en la oferta de
mano de obra urbana, por otro lado, la demanda
de vivienda se incrementó como efecto colateral
del proceso de urbanización. La alternativa para
los trabajadores fue la ocupación de vecindades,
habitaciones colectivas formadas por enormes
crujías de uno o varios patios, ligadas por pasillos
y rodeadas de cuartos, cuyo problema principal
fue el hacinamiento y la insalubridad, así la idea de
vecindad como foco de infecciones contagiosas e
inseguridad se hizo recurrente (Leñero, Solórzano
y Vargas, 1992: 45-47).
Durante la Revolución Mexicana la producción
industrial quedo parcialmente paralizada y con
esta la construcción de casas para obreros. Al
término, el tema de la vivienda obrera quedó
discursivamente incorporado al programa de
reivindicaciones sociales a ser atendidas, como
un asunto de interés público. Los modelos de
gestión y generación de vivienda obrera después
del finiquito de la Revolución Mexicana,
mantuvieron y adaptaron algunos mecanismos
provenientes del siglo anterior, sin que ninguno
resultase determinante en el panorama del hábitat
obrero, incluyendo: dotación de vivienda obrera
proporcionada por algunas fábricas; vivienda
de arrendamiento ocupada por obreros; escasos
programas de vivienda emprendidos por gobiernos
locales con perspectiva asistencial o higienista;
vivienda obrera promovida por cooperativas
y cajas de ahorro; habitación obrera generada
a partir de luchas políticas emprendida por
uniones de colonos y sindicatos y la casa obrera
de autoconstrucción, muchas veces determinada
por circunstancias individuales de prosperidad
que permitían la adquisición y edificación de
pequeños hogares.
Desde el punto de vista arquitectónico y hasta
la aparición de la vivienda mínima funcionalista
promovida por parte de la Unión de Arquitectos
Socialistas de México a principios de los años
30, predominaron tres modelos relacionados con
el hábitat obrero: las casas rurales y vernáculas
adaptadas a las ciudades como vivienda obrera,
incluyendo su configuración espacial, lenguaje
arquitectónico y sistema constructivo; las
vecindades populares con escasa habitabilidad
y algunos proyectos importados, resultado de
las colonias obreras construidas por industrias
extranjeras principalmente en el norte de México.
Claudia Zamorano ha indicado que la llegada
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CONTEXTO

de la vivienda obrera mínima en el contexto
posrevolucionario de México estuvo permeada
del Funcionalismo y algunas tendencias
arquitectónicas, urbanísticas y sociales europeas,
pero también inscrito en un conjunto de intereses,
contradicciones y discursos, exacerbados por el
nacionalismo imperante (Zamorano, 2013: 69)
Aunque el proceso de consolidación de la
vivienda obrera en México tuvo varias etapas e
implicó un conjunto de reformas jurídicas, políticas,
administrativas y técnicas, muchas ocurridas aun
en el contexto del Porfiriato y otras emanadas de
la Revolución Mexicana, no puede detectarse
una propuesta concreta en materia de vivienda
obrera desde el punto de vista de la modernidad
arquitectónica hasta mediados de los años 20,
aunque en la vida cotidiana se edificaban pequeños
conjuntos de casas progresistas para trabajadores.
Un breve recuento de los proyectos
arquitectónicos, que planteaban resolver el problema
de la vivienda obrera desde lo funcional y lo social,
comenzó con las propuestas de “Casas de vecindad”
de Carlos Tarditi, efectuadas en 1924; en 1929 Juan
O‘Gorman mostró el anteproyecto de habitaciones
obreras en el D.F.; en 1930 Juan Legarreta presentó
su tesis sobre vivienda obrera en la UNAM; en 1932
Carlos Obregón Santacilia convocó al concurso de
vivienda obrera mínima a través de la Sociedad de
Arquitectos Mexicanos, concurso que fue ganado
por Legarreta (Yepes, 2016).
A partir de ese momento el asunto de la
vivienda obrera tendió a institucionalizarse y las
acciones y discursos se multiplicaron.

los asalariados. Otro antecedente significativo
es la promulgación de la Ley sobre Casas de
Obreros y Empleados del Estado de Chihuahua,
impulsada por el gobernador Creel ese mismo
año, instrumento que, aunque ambiguo respecto
a la responsabilidad patronal y la calidad de
la vivienda, inició una larga trayectoria del
asunto habitacional en materia jurídica (Del
Rivero y Romero, 2010:18). El asunto relativo
a la vivienda para los trabajadores durante el
Porfiriato, estuvo determinado por tres factores:
el escaso acceso al suelo (subordinado a grandes
latifundios) teniendo como efecto la existencia
de casas, pero no la legítima propiedad sobre
las mismas; la cercanía con los núcleos urbanos
y áreas con servicios, zonas habitacionales
privilegiadas de difícil acceso para la clase
trabajadora y el paulatino incremento en el costo
del suelo (Barragán, 1994: 19-21), a lo que se
suma el escaso capital inmobiliario como forma
de inversión.
El tema de la vivienda para los trabajadores y
los sectores populares también formó parte de las
reivindicaciones exigidas durante la Revolución
Mexicana. La vivienda obrera era resultado de
las gestiones, negociaciones e intereses políticos
específicos, es decir, no se trató de políticas públicas
o el establecimiento de derechos fundamentales en
favor de los obreros predominantes en esa época
(Mineros, Ferrocarrileros, Petroleros, Textileros,
Electricistas, Metalúrgicos y Agroindustriales)
(Ramírez y Ríos, 2021:59-78).
Según señalan Del Rivero y Romero: “La
redacción original de la fracción XII del artículo
123 de la Constitución prescribía que, en las
negociaciones ubicadas fuera de las poblaciones,
o dentro de ellas, cuando los patrones ocuparan
un número de asalariados mayor de cien, tendrían
la obligación de proporcionarles habitaciones
cómodas e higiénicas, no pudiendo cobrar en
calidad de renta cantidades que excedieran del
medio por ciento mensual del valor catastral
de las fincas. La fracción XXX de este mismo
artículo, consideraba la utilidad social de la
formación de cooperativas destinadas a la
construcción de casas cómodas e higiénicas para
ser adquiridas en propiedad por los trabajadores.”
(Del Rivero y Romero, 2010:18). En los hechos
la responsabilidad patronal y gubernamental en
materia de vivienda fue inoperante. Ante esta
circunstancia la escasa autoconstrucción o el
financiamiento surgido del mutualismo eran la

Política de vivienda obrera en México, 1900-1952
Las circunstancias de la vivienda obrera en
México han quedado fuertemente determinadas
por las distintas políticas de vivienda y
transformaciones jurídicas aplicadas por el Estado
mexicano, principalmente si consideramos que
la clase obrera, se convirtió en capital político
de los gobiernos posrevolucionarios, quedando
inmersos en un complejo entramado de luchas,
concesiones y clientelas políticas.
Pocos datos se tienen respecto al tema de
la política de vivienda durante el Porfiriato, sin
embargo, algunos indicios son visibles. Por
ejemplo, la postulación del Programa del Partido
Liberal Mexicano en 1906, que en su punto
26 contemplaba la necesidad de otorgar una
vivienda satisfactoria en favor de las familias de
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CONTEXTO

única opción para la clase trabajadora, además de
las distintas formas de arrendamiento (Barragán,
1994: 27-28).
Entre 1913 y 1916 algunas legislaciones
estatales, así como el proyecto de Ley Obrera
incorporaron disposiciones que obligaban a los
dueños de la industria a proporcionar vivienda a
los obreros, habitaciones que debían ser cómodas
e higiénicas, sin embargo, esta perspectiva solo
aplicaba en las industrias suburbanas.
Por su parte las políticas posrevolucionarias
en favor de aquellos que rentaban una casa no
duraron mucho, el gobierno de Carranza se
decantó por los intereses de los propietarios,
circunstancia que produjo la organización de los
primeros Sindicatos de Inquilinos, organizaciones
populares impulsadas por el anhelo del derecho
a la vivienda. A pesar de la inserción del tema
referente al hogar de los trabajadores dentro de
las discusiones legislativas, para la Constitución
de 1917, este jamás fue prioritario (Perló, 1979).
El gobierno de Álvaro Obregón buscó la
consolidación política mediante un pacto con
los agrupamientos populares y sindicales,
circunstancia que incorporó a los líderes obreros
en la mesa de negociaciones de “lo político”,
incluyendo algunas peticiones en torno a la
vivienda. En contraste los liderazgos emanados
de la revolución se habían sumado al sector
inmobiliario urbano, haciéndose poseedores
de las fincas en renta habitadas por la clase
trabajadora. Los triunfantes revolucionarios
ahora eran dueños de las vecindades que
habitaban los obreros, circunstancia que inhibió
el desarrollo de cualquier acción de fondo en
favor del hogar de los obreros, es decir la casa
como derecho revolucionario se convirtió en
un negocio. Ramírez y Ríos (2021) señalan la
relevancia que significó el cambio de percepción
en la clase trabajadora, haciendo posible la
distinción entre espacio de trabajo y espacio de
residencia, aunque esto no implicó la concepción
de la vivienda como derecho humano (Ramírez y
Ríos, 2021:59-78).
El sistema de vivienda estatal nació durante
la primera mitad de la década de los veinte,
promovido por el gobierno de Álvaro Obregón
como estrategia política, asimilando algunas
demandas de inversión para la construcción de
casas por parte de sindicatos y empleados, cabe
señalar que el apoyo para la construcción de
vivienda durante esa década estuvo condicionado

y fue sumamente escaso ante las dificultades
económicas por las que atravesaba el país.
Previamente a la construcción y otorgamiento
de viviendas por parte del Estado, la maniobra
gubernamental para brindar incipiente acceso
a la vivienda en favor de los obreros fue el
otorgamiento de créditos, terrenos o exenciones
fiscales. A su vez los sectores beneficiados (y los
que no), la ubicación intraurbana de los predios,
la calidad de las construcciones, los montos
asignados y las condiciones de los créditos en
favor de la vivienda obrera, dependió de intereses
predominantemente políticos, en un complejo
armazón de alianzas, coyunturas y tensiones
(Perló, 1979: 780-781).
El presidente Obregón gestionó la construcción
de colonias para obreros en la ciudad de México en
1921, como parte de su estrategia de alianzas con
la CROM y donde claramente se privilegió a los
obreros por encima de otros sectores populares,
respecto al acceso a la vivienda. Lo mismo hizo
Plutarco Elías Calles, además de ampliar la base
política afín mediante pactos que implicaban el
tema habitacional con los burócratas y maestros.
Las acciones del presidente Calles en materia
de vivienda social fueron más a afondo, por
ejemplo, creo la Dirección de Pensiones Civiles.
El acceso a la vivienda se instaló en la estructura
política corporativa del México posrevolucionario,
que otorgó de manera escasa y selectiva el
acceso a la vivienda para los sectores populares,
incluidos los obreros. Aunado a lo anterior la
distribución condicionada de derechos emanados
de la revolución, configuró una especie de “Élite
Obrera”, siendo el acceso a la vivienda uno de sus
logros o privilegios. (Ramírez y Ríos, 2021:59-78).
El Maximato estuvo marcado por dos
fenómenos que determinaron el acceso a la
vivienda por parte de los trabajadores, por un
lado, la crisis económica mundial de 1929,
circunstancia que afectó la capacidad de
rentar, producir y adquirir vivienda, por otro la
integración del Partido Nacional Revolucionario
(PNR), organismo donde se sintetizaron
las alianzas políticas posrevolucionarias,
privilegiando algunos sectores sobre otros,
circunstancia que inicialmente no benefició a los
obreros. A pesar de esto algunos ferrocarrileros y
electricistas lograron incluir a la vivienda dentro
de los contratos colectivos de trabajo. (Ramírez y
Ríos, 2021:59-78).
Aun cuando en la Ley Federal del Trabajo de
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CONTEXTO

1931, se incluyó escasamente el tema habitacional,
los beneficios reales en materia de vivienda
para los obreros permanecieron inactivos. En
resumen hasta la llegada de Lázaro Cárdenas a
la presidencia, los instrumentos estatales para
la generación de vivienda para los trabajadores
fueron sumamente limitados y selectivos, la
producción obligatoria de vivienda para los
obreros por parte de los patrones, amparada en la
legislación posrevolucionaria se mantuvo como
“letra muerta” y la inmensa mayoría de los obreros
habitaba en céntricas pero precarias vecindades,
arrabales periféricos producto de la invasión de
predios sin planificación ni servicios y cuartuchos
arrendados dispersos en el entramado urbano. En
consecuencia, este proceso incluyó un conjunto de
luchas reivindicatorias en materia de vivienda y
algunos escasos pero significativos esfuerzos por
mejorar no solo la cantidad sino también la calidad
de la vivienda obrera (Perló, 1979: 788-789).
El Cardenismo fue una de las etapas de mayor
auge en materia de vivienda para trabajadores,
lo que incluyó a los obreros, varios fenómenos
delatan indirectamente este proceso como
son: el surgimiento de las colonias proletarias;
el incremento en la solicitud de licencias de
construcción; el auge en la construcción de
departamentos (principalmente en ciudad de
México) y la disminución de las inversiones
hechas en vecindades. El concepto de “colonias
proletarias” o “colonias obreras” en auge
en el mundo, presenta particularidades en el
contexto mexicano, inicialmente se les asignó
ese nombre a los asentamientos formados por
determinado núcleo obrero o sindicato, proyectos
habitacionales que se formaron en torno a las
fábricas y que presentaban distinta gestión,
calidad y magnitud. En general la política de
vivienda durante estos años muestra escasez,
desconocimiento y desorganización, ya que, a
pesar de la implementación de algunas estrategias,
la migración y la urbanización rebasaron la
capacidad de atención gubernamental (Leal,
2012: 345-348)
Específicamente durante el Cardenismo se
reconocieron legalmente las colonias proletarias,
lo cual permitió su incorporación a la planificación
urbana y los programas gubernamentales, así
como la posibilidad de expropiar los grandes
predios invadidos en favor de los trabajadores.
Entender la mecánica de las colonias proletarias
como parte de las estrategias de gobierno

cardenista debe incorporar dos reflexiones
más: las colonias proletarias formaron parte
del proceso de reforma agraria, concediendo
a los sectores populares urbanos acceso a los
antiguos latifundios periféricos y el otorgamiento
de la vivienda obrera formó parte del proceso
de institucionalización de los movimientos y
organizaciones sociales, muchas gestadas por
la propia clase política, ambos factores forjaron
un nuevo sistema habitacional en México.
Aunado a lo anterior habría que señalar la
política habitacional del estado mexicano que
se mantuvo casi hasta el inicio de la Segunda
Guerra Mundial: Ampliar el marco jurídico del
sistema inquilinario, el acceso a suelo urbano
para incentivar la autoconstrucción y la escasa
producción de vivienda para la clase trabajadora
(Villar, 2007)
Durante el periodo de gobierno de Manuel
Ávila Camacho la política de vivienda se definió
por 3 circunstancias: la congelación de rentas
en la vivienda arrendada, suceso que facilitó
el usufructo, pero precarizó el mantenimiento
y habitabilidad de las mismas; la expansión
de las colonias proletarias “irregulares” en las
principales ciudades del país, proceso incentivado
desde el propio gobierno con expectativas
de mermar el cinturón ejidal formado durante
el Cardenismo y la aplicación de distintos
mecanismos de expropiación y reparto de lotes en
favor de los sectores populares. A estos se suma
la creación del Banco de Fomento a la Vivienda
y el Instituto Mexicano del Seguro Social,
instituciones que tuvieron poco impacto respecto
a la dotación de vivienda para el grueso de la
población. Para este momento el discurso obrero
en materia de vivienda tendía a fusionarse con
algunos otros trabajadores y sectores populares.
En los hechos muchas de las políticas publicas en
materia de vivienda forjadas entre 1934 y 1952,
produjeron que “los propietarios de suelo con
potencial urbano encontraran un jugoso negocio
en la especulación de terrenos, reforzado por las
inversiones del Estado en infraestructura” (García
Peralta, 2016:36).
Durante el sexenio de Miguel Alemán la
política en materia de vivienda obrera y popular
mantuvo las mismas características que el
sexenio anterior, a las cuales se incorporaron
nuevos procesos, en específico: la expansión del
sistema de vivienda estatal caracterizado por el
incremento presupuestal y la construcción de
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

conjuntos multifamiliares en la ciudad de México;
el incentivo de la industria de la construcción;
los encontronazos entre la clase política y
las organizaciones sindicales; el aumento del
clientelismo sindical donde la concesión de
vivienda y control político configuraron una
estrategia dirigida principalmente hacia los
obreros y burócratas y el subarrendamiento
habitacional, circunstancia que de forma velada
desarticulaba lentamente la congelación de rentas
(Perló, 1979: 802-813). A partir de esta época
las políticas públicas en materia de vivienda
aglutinaron bajo la noción de vivienda social a
muchos sectores populares incluidos los obreros.
Por su parte la prensa nacional también
delata un temprano interés respecto al tema de la
vivienda obrera. En general se trata de artículos
con tendencia a enfocar el problema desde una
perspectiva internacional, resaltando la acción
de los gobiernos, las empresas, las cooperativas,
los sindicatos y los académicos en favor de
mejorar el hábitat obrero. En el año de 1889 el
periódico El Siglo Diez y Nueve, publicó un
artículo relacionado con la vivienda obrera, este
escrito revela algunas percepciones de la época.
El asunto de la vivienda obrera era visualizado
como un tema de comodidad, salubridad y
rendimiento laboral, esto lo hacía una cuestión de
interés social e industrial simultáneamente (“Una
Buena idea”, 1889, febrero 19: 1). Es decir, el
hábitat obrero era observado como un tema de
interés para el control social, la contención de las
enfermedades y el incremento de la producción,
correspondiendo a una discursividad pragmática,
ajena al reconocimiento de las desigualdades que
propiciaban el mal estado del hogar obrero.
El artículo narra el devenir de las cooperativas,
sociedades y empresas que en Europa se habían
orientado al tema de la vivienda obrera. Aunque
corresponde a una publicación chilena, retomado
en México, concluye con algunas reflexiones
en torno a la vivienda obrera desde el punto de
vista arquitectónico. Por ejemplo, se sugiere
que el tema de la vivienda obrera se atendiese
mediante concursos donde se presentasen planos
y presupuestos; además la propuesta incluía
modelos de financiamiento, supervisión y
reinversión; beneficios fiscales; mecanismos de
asignación; seguros y la gratuidad de servicios.
Se observa el tema de la vivienda obrera como
un potencial negocio para grandes compañías
constructoras, que además proveería algunos

veneficios hacia la clase trabajadora. Claramente
corresponde a la visión patronal respecto al hábitat
de los obreros, sugiriendo que en el problema
mismo anidaba una lucrativa oportunidad.
En un artículo publicado en 1907 en
el Semanario Mercantil, órgano de las
confederaciones industriales y mercantiles de
México, es decir, revista representativa de los
intereses industriales, se afirmó que, a pesar de las
iniciativas de edificar vivienda para los obreros,
esto no solucionaría los problemas de pauperismo
de la clase trabajadora, caso contrario, se producía
una “nueva clase de satisfechos”. La crítica se
apoyó en los resultados de los programas de
financiamiento para las casas de los obreros en
Europa, cuya estructura real, según el autor, no
era filantrópica ni de asistencia o justicia social,
sino un modelo de negocios e inversiones que
demandaba, para el caso mexicano la formación
de empresas. Es decir, ya a comienzos del siglo
XX se tenía la percepción que la edificación
de casas relativamente cómodas, saludables y
económicas para la clase trabajadora, podía ser un
lucrativo negocio que además propiciaría algunos
veneficios sociales (“Casas para obreros”, 1907,
abril 15: p. 202-203).
También se señala que los empresarios o
gobiernos que suministraban casas para sus
trabajadores, los hacían bajo una lógica de fidelidad
hacia los intereses institucionales, apoyados en
los financiamientos de los banqueros. Dotar de
vivienda a la clase trabajadora era descrito como
un “Hilo de tensión” en el contexto de la lucha
de clases, donde los actores políticos trataban
de monopolizar los problemas sociales con fines
clientelares. Es decir, según los empresarios
intervenir en el asunto de la vivienda obrera
evitaría que los lideres políticos se apropiasen del
problema para administrarlo.
Herramientas para el análisis del discurso
Para llevar a cabo el análisis del discurso,
utilizamos el estudio de contenido como
herramienta de investigación; este enfoque
consiste en examinar el contenido de un texto o
discurso de manera sistemática y estructurada,
lo que implica identificar y categorizar diversos
elementos como temas, palabras clave, tono
emocional, y argumentos, entre otros, con el
fin de lograr una comprensión más profunda
del mensaje y sus implicaciones. Utilizamos el
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CONTEXTO

método de análisis de contenido porque sabemos
que la mayoría de los procesos sociales se llevan
a cabo mediante símbolos; Krippendorff (1990)
sostiene que por esta razón es que el análisis de
contenido, se ha difundido principalmente en las
ciencias sociales y humanas como herramienta
de investigación; con el tiempo, el análisis
de contenido se ha convertido en un método
científico que proporciona inferencias válidas a
partir de datos esencialmente verbales, simbólicos
o comunicativos.
Krippendorff (1990) define el análisis de
contenido como: "El conjunto de procedimientos
interpretativos de productos comunicativos
(mensajes, textos o discursos) que provienen de
procesos singulares de comunicación previamente
registrados, y que, basados en técnicas de medida,
a veces cuantitativas (estadísticas basadas en el
recuento de unidades), a veces cualitativas (lógicas
basadas en la combinación de categorías), tienen
por objeto elaborar y procesar datos relevantes
sobre las condiciones en que se produjeron
esos textos, o sobre las condiciones para su uso
posterior." (Piñuel, 2002: 2).
Piñuel (2002) menciona que los textos pueden
remitirnos a un amplio universo de prácticas
sociales y cognitivas, pues cualquier interacción
comunicativa tiene un carácter particular y actúa
como mediadora de las prácticas a las que sirve.
Bardin (citado en Piñuel 2002) indica que el
análisis de contenido es una herramienta para
revelar o descubrir expresiones, lo interesante
es encontrar lo oculto en lo latente, lo que él
denomina "lo no aparente", lo potencial, lo
inédito, lo no dicho en cada mensaje.
"En todo análisis de contenido, la tarea
consiste en formular inferencias a partir de los
datos en relación con ciertos aspectos de su
contexto, y justificar esas inferencias basándose
en lo que se sabe sobre los factores estables del
sistema en cuestión. Mediante este proceso, los
datos se reconocen como simbólicos o como
fuentes de información sobre algo que interesa al
analista." (Krippendorff, 1990:38)
Para realizar un análisis de discurso utilizando
un estudio de contenido, se pueden seguir estos
pasos:
1. Definir el objetivo del análisis: Determinar
qué se desea descubrir o comprender a través
del análisis del discurso.
2. Seleccionar el corpus de análisis: El
corpus puede consistir en textos escritos,

transcripciones de discursos, conversaciones
grabadas, publicaciones en redes sociales,
entre otros.
3. Codificación y categorización: Identificar
unidades de análisis relevantes, como
palabras clave, temas recurrentes, expresiones
emocionales, argumentos clave, etc. Luego,
se categorizan estas unidades en grupos
significativos.
4. Análisis cualitativo: Se examinan las
categorías identificadas para comprender
patrones, relaciones, significados implícitos,
contradicciones o temas emergentes en el
discurso.
5. Interpretación: Basándose en los hallazgos
del análisis, se interpreta el significado del
discurso y sus implicaciones en relación con
el objetivo inicial del análisis.
Este enfoque de análisis de contenido puede
ser muy útil para estudiar discursos en diversos
campos como la política, la comunicación
organizacional, la psicología, la sociología, entre
otros; los resultados obtenidos del análisis de
contenido deben representar alguna característica
de la realidad, y la naturaleza de esa representación
debe ser verificable.
Mayring (2000) entiende el análisis de contenido
como una actividad interpretativa controlada: “La
interpretación cualitativa debe ser guiada por reglas
explícitas, de modo que otros puedan seguir los
pasos del análisis” (Mayring, 2000).
En esto, se diferencia tanto del análisis de
discurso (más abierto y filosófico) como del
análisis cuantitativo (más cerrado y estadístico).
Su propuesta busca un equilibrio entre
comprensión y control metodológico. Mayring
parte de la idea de que el análisis de contenido
debe de ir más allá del conteo de palabras,
centrándose en el significado del texto dentro
de su contexto comunicativo, manteniendo una
estructura sistemática y verificable, pero sin
perder la interpretación cualitativa; es un método
intermedio entre el rigor cuantitativo y la apertura
hermenéutica. En su propuesta, el investigador no
sólo identifica categorías, sino que interpreta el
sentido latente del discurso, es decir, aquello que
se encuentra implícito en los mensajes.
Según Krippendorff (1990), los analistas
pueden utilizar el análisis de contenido para
diversas aplicaciones, como el análisis de contenido
semántico, que clasifica los signos según sus
significados: por ejemplo, se puede realizar un
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CONTEXTO

Análisis de designaciones las cuales proporcionan
la frecuencia con la que se hace referencia a
determinados objetos, personas, conceptos, grupos,
etc. Otra forma es hacer un Análisis de atribuciones,
las cuales proporcionan la frecuencia con la que se
asocian ciertas características a un objeto y también
se puede realizar un Análisis de aseveraciones, las
cuales proporcionan la repetición con la que ciertos
objetos son caracterizados de una manera particular.
En esta investigación se realizó un análisis
de contenido semántico, es decir, se examinaron
los textos de diferentes publicaciones según su
significado; para después formar una Red Semántica
Natural (RSN) que indica las aseveraciones de las
palabras en el texto sobre conceptos específicos
que reflejan el imaginario respecto a la vivienda
obrera de una época determinada. Sabemos que las
representaciones lingüísticas muestran una parte
limitada de la realidad, o de alguna experiencia y
que estas representaciones pueden originarse en
una sola persona o en un grupo de personas que
interactúan. Lo interesante es que pueden definir
su propio tema o asunto y además, permanecen
abiertas a aceptar nuevos hechos o modificaciones
a lo que se creía verdadero.

En el discurso de Cabello Lapiedra destaca
la percepción de la vivienda obrera como un
instrumento para la regeneración social; la
necesidad de distinguir el concepto de vivienda
obrera en relación al de habitaciones económicas,
percepción que permitiría la inclusión de otros
trabajadores en los beneficios; la responsabilidad
del arquitecto en el diseño y construcción de los
barrios obreros; su oposición a la construcción
de barrios “íntegramente obreros” en las zonas
urbanas, procedimiento que desde su perspectiva
terminaría por aislar a estos trabajadores.
Además, Cabello Lapiedra consideró que el
diseño de estas habitaciones económicas para la
clase trabajadora debía contemplar condiciones
de higiene, solidez, comodidad y servicios
(Cabello, 1904). Este discurso denota una
perspectiva higienista y modernizadora donde
se colocaba el tema de la vivienda obrera en el
núcleo de la discusión arquitectónica y no solo
en el marco del debate sociopolítico. No debe
perderse de vista que a Cabello Lapiedra se le
consideró como un arquitecto de orientación
ideológica conservadora, y que su enfoque
corresponde a la realidad española, ya que este
arquitecto no trabajó en México, sin embargo,
cabe destacar que su artículo apareció en la
revista de arquitectura más importante de la
época en este país. A continuación, presentamos
la red semántica que se formó a partir de realizar
el análisis de contenido de dicha publicación.

Los discursos arquitectónicos de la vivienda
obrera como RSN
Puede entenderse que las motivaciones que
impulsaron el surgimiento de la vivienda obrera
después de la Revolución Mexicana fueron
principalmente de naturaleza política, económica
y jurídica, pero estas viviendas también
estuvieron influidas por el auge del Movimiento
Moderno en arquitectura. ¿Cuáles fueron los
discursos e imaginarios arquitectónicos que
acompañaron el surgimiento de la vivienda obrera
posrevolucionaria en México? Es difícil rastrear
la presencia del debate arquitectónico en materia
de vivienda obrera en nuestro país, por lo menos
hasta 1931-1932 cuando O‘Gorman, Legarreta
y Yáñez entre otros efectuaron interesantes
propuestas de vivienda mínima. Sin embargo,
no fue esta la primera ocasión que se habló del
hábitat obrero.
RSN1: Desde 1904 el arquitecto español
Luis Cabello Lapiedra publicó en la revista (1)
El Arte y la Ciencia, Tomo VI, No. 6 dirigida por
Nicolás Mariscal y editada en México, una amplia
disquisición respecto a las habitaciones económicas,
donde incluyó las casas para obreros. (Cabello, 1904)

Lámina 1. Red Semántica artículo “Habitaciones
económicas”, de Luis Cabello Lapiedra en El Arte y
la Ciencia (1904)

Fuente: Elaboración propia

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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

RSN2: Aunque los conceptos de “vivienda
obrera”, “casas baratas”, “viviendas mínimas” y
“casas proletarias” entre otros no eran sinónimos,
de forma discursiva solían aplicarse para designar
los intereses habitacionales de la clase trabajadora
y otros sectores populares. En 1928 la famosa
revista Cemento, centrada en la aplicación de esta
tecnología de la construcción, publicó una breve
nota relacionada con las llamadas casas baratas,
se trataba de una descripción técnica del conjunto
habitacional construido por el Ing. Modesto Rolland
para los ferrocarrileros mediante la compañía
“Casas Económicas S.C.L.”. Además de los detalles
técnico-constructivos y la eficiencia económica del
proyecto, el artículo destaca la pertinencia en la
aplicación de nuevas tecnologías de la construcción,
desde esta perspectiva el problema económico de
las casas era técnico, sin embargo, las imágenes
no denotan casas acordes a las posibilidades
económicas de la generalidad de los obreros (2) (“La
Casa Barata”,1928). A continuación, presentamos la
red semántica que se formó a partir de realizar el
análisis de contenido de dicha publicación.

siglo XIX y algunas estadísticas nacionales. Desde
la visión de este artículo, las malas condiciones
de la vivienda eran el argumento sustancial de
muchos inconvenientes sociales ligados a la
salud pública, la promiscuidad y las actitudes
anticívicas, condiciones que lo convertían en un
problema nacional. Si partimos de la premisa que
Carlos Contreras era un planificador capacitado,
actualizado y experimentado, y que uno de los
argumentos centrales de la publicación era el uso
de la planificación como estrategia del desarrollo
y el ordenamiento ejercida por especialistas, el
asunto de la vivienda obrera era trasladado de la
discusión sociopolítica al dominio del urbanismo
(“Editorial”, 1928). A continuación presentamos
la red semántica que se formó a partir de realizar
el análisis de contenido de dicha publicación.
Lámina 3. Red Semántica de la Introducción publicada
en la editorial de la revista Planificación (1928)

Lámina 2. Red Semántica artículo “La Casa Barata”,
Revista Cemento (1928)

Fuente: Elaboración propia

RSN4: En el año de 1945 la revista Arquitectura
y lo demás publicó una ponencia efectuada por
el arquitecto Jorge Medellín, nombrada “La
habitación frente a la psicología del trabajador”,
básicamente se trata de una disquisición respecto
a los efectos psicosociales producidos por la mala
calidad en el alojamiento de los trabajadores. Uno
de los argumentos centrales era el deterioro a la
autoestima que producía en los individuos el hecho
de habitar en precarias vecindades, produciendo,
desde la perspectiva del autor un “Complejo de
inferioridad” a nivel inconsciente, acompañado
de una especie de “Rencor social” afincado en la
desigualdad económica perceptible en el espacio
habitable. Según Medellín este rencor acumulado
se traducía en sociopatologías que afectaban a

Fuente: Elaboración propia

RSN3: Otro artículo que atendió de manera
lateral el tema de las viviendas obreras apareció
en la (3) Revista Planificación, editada por Carlos
Contreras. Aunque el problema de la vivienda era
entendido como un asunto general, la situación
de las casas para obreros es mencionado varias
veces, puntualmente desde una visión higienista,
moralizante y tecnocrática, que se sustentaba en
los criterios teóricos del urbanismo higienista del
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

la clase trabajadora de México. Como puede
observase este discurso arquitectónico en favor de
la vivienda obrera, busca fundamento psicológico
y social sin que se aclaren las evidencias de tales
argumentos. A continuación, presentamos la red
semántica que se formó a partir de realizar el
análisis de contenido de dicha publicación.

era la creación de una ciudad obrera en el valle
de México, esta incluiría zona habitacional,
industrial, agrícola, cívica y se desplegaba bajo
los preceptos del urbanismo funcionalista. El
proyecto incluía varios centenares de edificios
prototipo dispuestos en una gigantesca retícula
(Arai, Cacho, Guerrero y Hernández, 1938).
De forma contradictoria el imaginario social
obrero para el cual se diseñaron los principales
edificios carecía de toda relación con las
estructuras sociales de las familias mexicanas,
ya que proponía la disolución de las formas de
convivencia e interacción familiar y la sustitución
por las organizaciones colectivas soviéticas, es
decir, a pesar de su base proyectual funcionalista,
se diseñaba para una sociedad mexicana irreal.
El polémico anteproyecto incluía una tabla
organizativa donde se especificaban puntualmente
las actividades funcionales de cada individuo de
la ciudad obrera, detallando a que se dedicaría
durante cada hora por el resto de su vida. En este
caso el discurso político acompañado de proyecto
arquitectónico respondía a un posicionamiento
ideológico. A continuación, presentamos la red
semántica que se formó a partir de realizar el
análisis de contenido de dicha publicación.

Lámina 4. Red Semántica del artículo “La habitación
frente a la psicología del trabajador” de Jorge
Medellín en Arquitectura y lo demás, (1945)

Fuente: Elaboración propia

RSN5: Mas significativo resulta la publicación
del manifiesto “Proyecto de la ciudad obrera de
México” en Arquitectura y Decoración, signado por
los arquitectos Alberto Arai, Raúl Cacho, Enrique
Guerrero y Balbino Hernández. Se trata de un
nutrido ideario de la interpretación socialista de la
arquitectura en México con fines transformadores,
argumentos ideológicos, entretejidos políticos y
disertaciones arquitectónicas. El escrito pretendía
orientar la arquitectura en favor de la clase
trabajadora. El argumento era que, con el fin de
abatir la necesidad de vivienda para trabajadores,
había que aplicar el concepto de ahorro en el campo
de la arquitectura, este se lograría mediante la
eficiencia de la técnica, que a su vez se respaldaba
en la industrialización (Arai, Cacho, Guerrero y
Hernández, 1938).
El artículo señala que según un estudio
efectuado por el arquitecto Guillermo Quintanar
en 1930, casi 200,000 personas vivían en pésimas
condiciones de habitabilidad solo en la ciudad de
México, y que a pesar de los meritorios ensayos
efectuados en favor de la vivienda obrera, abatir el
problema del hábitat de los trabajadores implicaba
desmantelar el sistema capitalista. La propuesta

Lámina 5. Red Semántica del artículo “Proyecto de la
ciudad obrera de México”, en Arquitectura y Decoración
de Arai, Cacho, Guerrero y Hernández, (1938)

Fuente: Elaboración propia

RSN6: En la revista Arquitectura y Decoración
Enrique Del Moral y Marcial Gutiérrez Camarena
escribieron un artículo titulado “La casa obrera en
Irapuato”. De forma más analítica y menos política
los arquitectos efectuaron un examen respecto a
las condiciones económicas y habitacionales de
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

la clase obrera, de este estudio se desprenden
algunas reflexiones. El costo de vida de un obrero
mexicano en la década de los 30 de acuerdo con
estadísticas del Departamento de Investigación
del Banco Nacional Hipotecario, consistía en la
repartición del gasto mensual de su salario de la
siguiente manera: 15 % Renta de casa, 50-60 %
Comida, 0-25 % Vestido. El estudio determina
que el ingreso mínimo de un obrero para acceder
a vivienda debía ser de $150.00 mensuales,
monto que superaba el salario promedio de un
obrero, en este escenario la intención de proveer
vivienda se veía limitada, puesto que los obreros
no ganaban lo suficiente para pagar renta y mucho
menos para construir su propia casa (Del Moral y
Gutiérrez, 1938).
En ese difícil contexto para el hábitat de los
trabajadores, Del Moral y Gutiérrez diseñaron
viviendas para obreros y empleados de la
empresa Fundición de Irapuato, S. A., cuyos
prototipos de vivienda aportaban: construcción
modular, sistema de financiamiento, zonificación
de espacios, reducción de costos mediante la
distribución funcional, aplicación de tecnología y la
implementación de todos los servicios. Se describen
las viviendas que se clasificaban en aquellas
destinadas para trabajadores y las que correspondían
para empleados; se diseñaron en diversos modelos
que iban desde los 52m2 hasta poco más de 130m2
de área edificada. Se trataba de viviendas bien
construidas y terminadas, pero con opciones de
ampliación, financiadas a una tasa anual del 9% y
pagaderas a 10 años (Del Moral y Gutiérrez, 1938).

El argumento de Del Moral y Gutiérrez
Camarena, se sustentaba en un profundo análisis
económico además de aspectos, técnicos,
constructivos y proyectuales. Hacer vivienda
obrera era un fenómeno de interés y desarrollo
social, sin expectativas de negocio, promoción
del mercado inmobiliario o declaración política.
A continuación presentamos la red semántica
que se formó a partir de realizar el análisis de
contenido de dicha publicación.
Las unidades de significado principales
que se lograron identificar en los seis mapas de
redes semánticas naturales (RSN) que vemos
en las figuras 1,2,3,4,5 y 6, fueran agrupadas
en diferentes categorías para hacer un primer
nivel de codificación de los datos, las categorías
encontradas fueron: Vivienda, Personas, Espacios
Arquitectónicos, Lugar y Cuestión.
A continuación presentamos un resumen en
la Tabla 1 de los resultados obtenidos, en donde
podemos observar las principales unidades de
significado y en un primer nivel de análisis, la
codificación de los diferentes discursos que fueron
analizados a partir de evidenciar las unidades de
significado en los mapas de RSN; determinamos
las categorías antes mencionadas porque son los
principales conceptos, ideas y hechos relevantes
que tienen significado y que guardan una estrecha
relación con los discursos. De cada categoría
identificamos los patrones o similitudes entre
las seis redes semánticas naturales; en la tabla se
muestra este resultado; con esto logramos tener
un primer acercamiento de estudio y empezar a
entender las formas discursivas e imaginarios
desde la perspectiva historiográfica, de la política
pública y arquitectónicos respecto a la vivienda
obrera en México en el periodo determinado. (Ver
Tabla 1 en sig. pág.)

Lámina 6. Red Semántica del artículo “La casa
obrera en Irapuato”, en Arquitectura y Decoración,
Del Moral y Gutiérrez, (1938)

Fuente: Elaboración propia

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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Tabla 1. Unidades de significado y categorías

Fuente: Elaboración propia

cual concentra la mayor frecuencia y densidad
semántica; este concepto funciona como eje
articulador del discurso, en tanto alude a las
condiciones de existencia de los trabajadores y a las
dimensiones sociales y materiales que determinan
su cotidianidad. A partir de este nodo, emergen
asociaciones que configuran una constelación
semántica orientada hacia la problemática de la
vivienda obrera en México.
El núcleo semántico —constituido por
las palabras vida, problema, trabajadores,
habitaciones, económicas y México— representa
el primer nivel de asociación. Estos términos
establecen una relación directa que puede
describirse de la siguiente forma: la vida de los
trabajadores se encontraba atravesada por un
problema estructural vinculado a las habitaciones
económicas, dentro del contexto urbano y social
de México. Dicha red pone de manifiesto una
dimensión crítica en torno a la precariedad
habitacional y la desigualdad económica.
En un segundo nivel de asociación, la red se
expande hacia campos semánticos complementarios
que aportan atributos específicos al núcleo
conceptual. Entre ellos destacan las condiciones
socioeconómicas. Por ejemplo, podemos ver
los términos: económicas, monetario, pesos,

Lámina 7. Red Semántica de las Unidades de
significado y categorías

Fuente: Elaboración propia

La imagen anterior (Lámina 7) resume las
unidades de significado y categorías de los
principales discursos abordados facilitando
la lectura visual; mediante la técnica de redes
semánticas naturales, es posible identificar las
asociaciones conceptuales más frecuentes y la
estructura relacional de los significados que
configuran el discurso. En primer lugar, el nodo
central de la red corresponde al término vida, el
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CONTEXTO

mensuales y barata, los cuales aluden a los límites
financieros y las estrategias de subsistencia de la
clase trabajadora. Aparecen también los sujetos
sociales; palabras como trabajadores, obreros,
empleados, gentes y niños refuerzan la idea de una
colectividad afectada por condiciones estructurales.
La arquitectura y los espacios habitacional están
presentes en el conjunto de palabras como:
habitaciones, recámaras, cocina, lavadero y
espacios arquitectónicos, las cuales señalan la
preocupación por el diseño, la funcionalidad y la
materialidad de la vivienda obrera. En cuanto a
la ideología y discurso social aparecen términos
como social, socialista, doctrina y realidad, estas
palabras evidencian la presencia de un marco
discursivo que integra componentes ideológicos,
posiblemente de carácter reformista o crítico. La
territorialidad se muestra en la recurrencia de
México, ciudad y pueblo (que también alude al
conjunto social indeterminado), con las cuales
podemos situar el discurso en un contexto
geográfico y cultural específico, lo que permite
inferir una reflexión nacional sobre la cuestión
urbana y habitacional.

habitacional para los trabajadores, con la llegada
del modelo neoliberal la gestión y construcción
de vivienda social se entregó de lleno al negocio,
de la mano de banqueros y desarrolladores. Lo
que inicialmente se entendió como una política
social-laboral, se transformó en una lucrativa
estrategia económica tendiente a acrecentar el
capital privado del sector inmobiliario. Esto
no resultaría discordante, pero tuvo como
consecuencia el imaginario de la precarización del
sistema habitacional de los trabajadores, marcado
por las altas tasas de interés, los grandes montos
de enganche, los extenuantes pagos de créditos
y la escasa habitabilidad urbana y arquitectónica
de los hogares. En este sentido el imaginario del
siglo XXI tiende a cambiar, lo que era percibido
como una necesidad que se transformó en lucha
para consolidarse como derecho, hoy parece una
expectativa difícil de lograr, de cualquier forma,
el acceso a la vivienda para los trabajadores se
mantiene como una estrategia de acumulación de
capital político bajo una relación clientelar.
A esto se suman otros cambios de percepción
y por lo tanto reorientaciones en el discurso
sobre la vivienda para la clase trabajadora. En la
primera mitad del siglo XX el trabajador aspirante
a una casa era percibido como un actor social que,
aliado con su gremio, presionaba y negociaba
con el Estado, argumentando reivindicaciones
sociales o derechos adquiridos con motivo
de su trabajo. En el siglo XXI es visto como
consumidor individual de “hogares” sujetos a las
leyes del mercado; condicionados por el crédito,
la estabilidad del empleo y la capacidad de pago.
Es decir, tener casa transitó de una consigna
política a una coyuntura de mercado.
Mientras en el siglo XX el imaginario referente
a la función del Estado en materia de vivienda para
los trabajadores fue la de gestor político y proveedor
técnico, transitando al rol de administrador
financiero, en el presente siglo su labor es la de
facilitador del mercado, garante de los derechos
selectivos y promotor de esquemas financieros.
Durante la primera mitad del siglo XX, este
tipo de vivienda fue pensada como garantía del
resguardo familiar y epicentro de la comunidad
en el entramado urbano, en el siglo XXI se le
atribuyen valores de inversión o mecanismos de
distinción entre los grupos sociales. Es decir, tener
casa de interés social y resaltar el conjunto de
amenidades que la acompañan es una declaración
de diferenciación.

Breves notas sobre los imaginarios de la
vivienda en el siglo XXI
Aunque no es la intención de esta investigación
histórica, dilucidar los discursos e imaginarios de la
política pública en materia de vivienda social en el
siglo XXI, principalmente porque faltaría analizar
la segunda mitad del siglo XX a través de evidencias
empíricas, sugeriremos algunos cambios visibles
entre la época estudiada y la actualidad.
El primer ajuste es la desaparición discursiva
de la noción de vivienda obrera y su sustitución
por el concepto de vivienda social o para los
trabajadores. Aunque en apariencia pudiera
representar el aglutinamiento y la extensión de
derechos habitacionales para muchos tipos de
empleados, también pudiera significar la disolución
de las relaciones de clase y el sustrato de lucha
política organizada indispensable para consolidar
el derecho a tener un hogar, esto toma principal
relevancia cuando en el siglo XXI miles de jóvenes
se encuentran sin expectativas de poder tener casa
propia como resultado de su trabajo, aunque el
derecho escaso y selectivo continue.
No obstante que a lo largo del siglo XX
se formaron instituciones y se crearon planes,
programas y proyectos que fortalecieron el régimen
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Finalmente se ha configurado el imaginario
de un aparente antagonismo entre el derecho
individual a una vivienda digna y asequible, frente
al derecho colectivo a un hábitat urbano sustentable
y adecuadamente planificado, que contenga los
efectos de la expansión masiva de las urbes y que
garantice el acceso a bienes y servicios. La presión
económica y transformación de las estructuras
sociales, laborales y familiares han ejercido tal
influencia sobre el asunto habitacional, que la
vivienda tiende a desintegrarse del imaginario del
patrimonio familiar. Se ha comenzado a explorar
la idea de viviendas temporales; improvisados
departamentos en renta permanente; invasión de
predios en zonas inhabitables o simplemente el
hacinamiento transgeneracional de las familias. El
hábitat obrero se aleja de las nociones de propiedad,
permanencia, legado, colectividad e identidad y
se redefine por percepciones como desposesión,
transitoriedad, desarraigo, individualidad e
impersonalidad. Así la casa de “interés social” se
instala en el imaginario de la precariedad.

imaginarios desde las perspectivas historiográfica,
de la política pública y arquitectónica en relación
con la vivienda obrera en México.
Encontramos que en el discurso de estas
publicaciones prevalece el término casa y su
construcción, la casa cómo edificación está
destinada a ser habitada y proporcionar refugio
y un alto grado de seguridad para las personas, es
la parte material del hogar, pero también es donde
se depositan los recuerdos y las experiencias
significativas, la privacidad, la cultura y la
estabilidad de una persona, todo esto se hace
presente en su casa, en estos artículos y su
imaginario están implicadas ambas dimensiones:
lo material y lo simbólico.
El término trabajador u obrero son las
personas que realizan actividades productivas a
cambio de un salario, el obrero en específico se
considera a la persona que va a realizar labores
manuales o físicas por dicha remuneración, pero
en estos discursos vemos que el término tiene
una connotación en el cual se implica al obrero
y todos los derechos de la clase trabajadora, en
específico al derecho a la vivienda.
En cuanto al término de habitaciones que
encontramos como un patrón dentro del discurso,
hace referencia a los diferentes espacios que
forman la estructura fundamental de una vivienda,
el diseño de estas habitaciones determina en gran
medida la funcionalidad de una casa y su costo,
el cual está íntimamente relacionado con el
siguiente término que es el ecónomicas, lo anterior
evidencia la búsqueda de precios accesibles en
la viviendas para los trabajadores aunque esto
implicara reducir los espacios optando por el
diseño estandarizado para economizar.
Los términos que más llamaron la atención
fueron problema y vida, es decir un imaginario
sobre la vivienda obrera considerada como una
dificultad y por lo tanto algo a “resolver”, una
respuesta a la necesidad de proveer alojamiento
adecuado a muchos trabajadores en un país con
tendencia a industrializarse y crecer en población.
Y por último el término vida; un término
complejo en el cual se pueden abarcar factores
biológicos, consideraciones filosóficas y el valor
de la existencia, pero en estos discursos subyace
la noción de progreso, un imaginario en donde las
condiciones de esa vida dependían de hogar. C

Conclusiones de los resultados obtenidos
El principal interés de este trabajo era
desvelar los diversos discursos e imaginarios
relacionados con la vivienda obrera que se
desarrollaron en México durante la primera
mitad del siglo XX; sabemos que en esta etapa
en México había demandas y reivindicaciones
sociales, de diversos tipos, pero se incluían
las relacionadas con el hábitat de las personas,
especialmente la de los trabajadores; por lo
que se estructuraron los discursos ideológicos,
y las políticas públicas sobre este tema antes y
después de la Revolución Mexicana.
Como mencionamos con anterioridad, algunas
de las motivaciones que impulsaron el surgimiento
de la vivienda obrera tras la Revolución Mexicana
fueron principalmente políticas, económicas y
jurídicas, pero sabemos que también estuvieron
influenciadas por el auge del Movimiento Moderno
en arquitectura.
Para empezar a entender cuáles fueron los
discursos e imaginarios que acompañaron el
desarrollo de la vivienda obrera posrevolucionaria
en México, se buscaron algunas de las fuentes
importantes de publicaciones sobre la vivienda
obrera desde una perspectiva históricoarquitectónica, utilizando el análisis de contenido
examinamos las formas discursivas y los
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CONTEXTO

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43

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Architecture students and AI: exploring applications and
perceptions in the class
Estudiantes de arquitectura e IA: explorando aplicaciones y percepciones en la clase
Recibido: enero 2025
Aceptado: diciembre 2025

Saniye Fışgın Korkmaz1

Abstract

Resumen

This study examines the perception of
architecture students on text-to-image AI tools
in architectural design, focusing on their impact
on creativity, efficiency, and the design process.
Conducted within a "Design Research Methods"
course for third-year architecture students, the
research explores how AI-assisted tools can
complement traditional design methodologies,
particularly in user-centered design projects.
Students used AI technologies such as DALL-E
and ChatGPT to create personas, mood boards,
and customer journey maps, combining text-toimage and text generation capabilities to support
various stages of the design process. Two surveys
conducted during the course gauged students'
familiarity with AI, their initial skepticism, and
their evolving perspectives post-interaction with
AI tools. Results indicate that students found
AI tools beneficial in generating diverse design
ideas, accelerating visualization, and enhancing
ideation. Despite initial reservations, students
recognized AI’s potential in optimizing the
design process, although challenges in technical
accuracy and prompt interpretation were noted.
While this study talks about the pros and cons
of using AI in design education, it also suggests
ways that AI could be better integrated into usercentered approaches. Findings underscore AI's
role in fostering a forward-thinking approach
to design education, preparing students for the
evolving demands of the architectural field.

Este estudio examina la percepción de los
estudiantes de arquitectura sobre las herramientas
de inteligencia artificial de texto a imagen en el
diseño arquitectónico, enfocándose en su impacto
en la creatividad, la eficiencia y el proceso de
diseño. Realizado en el marco del curso “Métodos
de Investigación en Diseño” para estudiantes
de tercer año de arquitectura, la investigación
explora cómo las herramientas asistidas por
IA pueden complementar las metodologías de
diseño tradicionales, particularmente en proyectos
centrados en el usuario. Los estudiantes utilizaron
tecnologías de IA como Midjourney, DALL-E,
Canva y ChatGPT para crear personas, tableros de
inspiración (mood boards) y mapas de experiencia
del cliente, combinando capacidades de generación
de imágenes y de texto para apoyar diversas
etapas del proceso de diseño. Se realizaron dos
encuestas durante el curso para evaluar el grado de
familiaridad con la IA, el escepticismo inicial y las
percepciones que evolucionaron tras la interacción
con estas herramientas. Los resultados indican que
los estudiantes encontraron útiles las herramientas
de IA para generar ideas de diseño diversas,
acelerar la visualización y mejorar la ideación.
A pesar de las reservas iniciales, los estudiantes
reconocieron el potencial de la IA para optimizar
el proceso de diseño, aunque también se señalaron
desafíos relacionados con la precisión técnica y la
interpretación de los prompts. Si bien este estudio
aborda las ventajas y desventajas del uso de la IA en
la educación del diseño, también propone formas
de integrar mejor estas herramientas en enfoques
centrados en el usuario. Los hallazgos destacan el

1

Nacionalidad: turco; adscripción institucional: Pamukkale University in Denizli, Turkey; doctoral degrees from the Department of
Industrial Design at Istanbul Technical University; email: sfisgin@pau.edu.tr; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9605-9231

44

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

papel de la IA en la promoción de una educación
en diseño con visión de futuro, preparando a los
estudiantes para las demandas cambiantes del
campo arquitectónico.

Keywords:

Palabras Clave:

AI in design education; text-to-image tools; usercentered design

IA en la educación del diseño; herramientas de
texto a imagen; diseño centrado en el usuario

Introduction

shape design decisions. This study highlights the
importance of teaching students to make user
representations explicit through tools such as
personas, user journey maps, and participatory
storytelling. Integrating these tools within the
design process enables students to move from an
“expert-driven” paradigm toward a collaborative,
reflective, and empathy-based design culture
(Stevens, Petermans &amp; Vanrie, 2019).
On the other hand, over the past two decades,
digital technology and AI applications have
profoundly influenced the design industry.
Currently, AI is a dominant force across various
fields, including architecture, where it simulates
aspects of human cognition, such as reasoning,
perception, and problem-solving (Samuel,
Mahanta, &amp; Vitug, 2022). AI was first discussed
at the Dartmouth Conference in 1956. It includes
cognitive abilities like reasoning logically,
recognizing facts, and drawing conclusions, with
the goal of finding solutions based on knowledge
(Ergül, Malkoçoğlu, &amp; Özgünler, 2022). This
broad applicability has integrated AI into diverse
sectors, including art, design, healthcare, and
education (Bayrak, 2022), demonstrating its
transformative potential in architecture.
With the rise of AI-powered generative design
tools, students can try out creative prompts by
turning textual inputs into visual outputs. This
lets them explore design and come up with new
ideas in more ways (Bölek, Tutal, and Özbaşaran,
2023). In particular, AI-powered generative tools
such as DALL-E and Adobe Firefly let students
enter textual constraints and parameters, which
then produce a wide range of design options (Tan
&amp; Luhrs, 2023-52; Muslu &amp; Gokhan, 2025).
Using Building Information Modeling (BIM)
and 3D modeling programs like Revit makes it

In the field of architectural design education, a
shift toward human-centered design strategies
emphasizes creating environments that meet
specific user needs and preferences. While the
concept of user-centered design is a topic more
widely adopted and identified with fields such
as product design and user interface design (UX
design), the transformation of the architecture
and construction sectors has made user-centered
design processes increasingly necessary for
architectural design processes (Heylighen, Van
der Linden &amp; Dong, 2018). The digitalization
of spaces with technological advancements
(such as smart home systems), the development
of production methods, and the increasing
resemblance of buildings to products and their
marketing as if they were products, along with
the concepts of universal design and sustainable
architecture, along with the increased focus on
users in buildings, have made it increasingly
necessary for architects to understand usercentered processes (Arabacıoğlu, 2008; Kocaoğlu
&amp; Demirkan, 2019).
Recent research in architectural education
has demonstrated that user-centered and humancentered design frameworks can bridge the
gap between architectural education and social
responsibility. Scholars such as Heylighen, Van
der Linden, and Dong (2018) emphasize that
scenario-based and empathic design methods
derived from interaction and industrial design
can enhance how architecture students envision
future users and translate their needs into spatial
qualities. Similarly, Verhulst, Elsen, and Heylighen
(2016) note that even in the absence of real users,
architects project implicit user assumptions that
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

easier to make detailed models that are full of
information. This makes difficult projects easier
to handle and helps students learn more about
how spaces relate to each other and how buildings
are put together (Kristombu Baduge, 2022).
These tools streamline design processes and
enable students to visualize outcomes, helping
them grasp concepts more effectively and make
informed design decisions.
AI helps with construction automation using
technologies like drones and robotics, which
improves site monitoring and accuracy, as well
as energy efficiency and safety during project
execution (Szalai et al., 2023), along with
visualizing design ideas. When students use textto-image AI tools along with machine learning
(ML) algorithms like reinforcement learning and
unsupervised learning, they can try out generative
design by seeing textual descriptions as visual
prompts. This technology encourages students
to refine their prompts, enhancing their skills in
crafting precise textual descriptions that yield
meaningful visual results.
Rather than advocating for a complete integration
of AI into architectural education, this study focuses
on the effects of a guided introduction to AI tools
within a single course. In class, the iterative
process— problem definition, concept development,
and evaluation—intersects with AI. By leveraging
tools like text-to-image AI, architecture students can
efficiently generate diverse design ideas and visual
representations that align with user preferences
and environmental constraints. The introduction
of artificial intelligence (AI) into design education
extends this transformation by enabling architects
to simulate and visualize user experiences more
dynamically. AI tools can amplify empathy-driven
processes through automated persona generation,
environmental visualization, and the analysis
of qualitative user data. In the context of usercentered design (UCD), AI thus acts as a mediating
instrument—accelerating idea generation while
maintaining the reflective ethos of human-centered
thinking. By connecting the experiential depth
of UCD with the computational affordances of
AI, architectural education can foster new hybrid
competencies that prepare students to engage with
both social and technological dimensions of future
design practice.
The study shows both the pros and cons of
using AI tools in design learning by looking at
how students answered surveys and what was seen

in the classroom. The findings offer perspectives
on how students engage with AI, their concerns
about its accuracy and ethical implications, and
their willingness to incorporate these technologies
into their future design workflows. The research
aims to assess students' initial thoughts, evolving
perspectives, and reflections on the role of AI in
their design process in the class. Therefore, we
can list the following research questions:
What are students' perspectives regarding the
utilization of AI tools in their design processes
and educational experiences, and how might
their perceptions of AI evolve with the deliberate
integration of AI tools?
What are the benefits and potential difficulties
associated with the deliberate integration of AI
tools into the curriculum?
Finally, this study seeks to capture the state
of perceptions among students and academics
regarding artificial intelligence (AI), a rapidly
evolving technology, as observed within the
architectural education context in 2023.
Method
The primary data source for this study consisted
of surveys administered to students throughout
the course. One architecture department in
Türkiye has offered this course as an elective to
architecture students for years. Each year, the
course teaches user-centered design processes
and methods to at least thirty students. Students
design spaces using user-centered design
methods and processes. In the year the research
was conducted, artificial intelligence tools were
incorporated into the process, and the process
was examined. The sample consisted of thirdyear architecture students over the age of 20.
This survey, conducted in the spring of 2023,
revealed that 45% of the students had used AI for
the first time. Taking this elective course, which
explores user-centered design, can suggest that
they are prospective architects aiming to gain
insight into user-centered approaches. To ensure
accurate analysis of these surveys, the study also
includes illustrations of the course process and
course outcomes. Furthermore, the impact of the
lecturer's opinions during the course significantly
influenced the data in this study.
The Design Research Methodologies
elective course conducts this exploration as
part of an assignment. Thirty-three third-year
46

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

architecture department students who possessed
prior knowledge and experience in design
representation and digital tools successfully
completed the assignment. The assignment has
two steps:
(i) designing interiors with user-centered
methods without using AI applications
(ii) designing interiors with user-centered
methods using AI applications.
The course divided 33 students into 10 groups.
This study resulted in the creation of 20 distinct
spaces using both traditional techniques and
artificial intelligence.
During this process, we administered two
surveys to the students. We administered the
first survey to students in the middle of the
course, prior to the introduction of AI tools. The
purpose of this survey was to measure students'
familiarity with AI technologies and how they
approach them. Twenty-one students participated
in the survey. You can see a few sample survey
questions below.
- What is artificial intelligence (AI)? What
kinds of applications are implemented with AI
today? Give examples.
- Do you believe AI can improve learning
experiences? Why or why not?
- If you used artificial intelligence, how did
you use it, and what tools did you use?
We conducted the second survey at the end of
the course on the final day. This survey inquired
about the students' opinions following their
increased use of AI tools. They were asked if they
were happy with how AI was integrated into the
course and how they would use it later. Because
of the fact that it was the final course of the class,
all students (33) participated in this survey. Here
are the same sample survey questions below.
- How has your perception of artificial
intelligence (AI) changed after using it in this
study?
- How well did the AI ​​tools you used achieve
the design you wanted? (Likert scale)
- Has using AI improved your ability to solve
problems or complete tasks? Please elaborate.
In both surveys, the questions were mostly openended. There were also yes/no questions. While the
questionnaires provided to the students appeared to
be for qualitative data, the open-ended questions
also aimed to collect quantitative data. These
open-ended questions, synonyms, and sentences
with similar meanings were grouped thematically

and transferred to a digital environment to create
graphs. For example, to the question, "If available,
could you please address your concerns about using
AI?" one student wrote, "We might have difficulty
finding a job," while another responded, "AI could
do the work we do, and we wouldn't need it." These
two responses were summarized as "There might be
a decrease in job opportunities" and plotted on the
graph during the analysis process.
The survey was administered in a classroom
environment, using paper rather than digitally.
None of the students shared their personal
information. No intervention was made in the
students' responses. The university's ethics
committee was contacted for the research.
Background Study
This study examines the integration of generative
artificial intelligence (GAI) into design processes
using "text-to-image" tools. Therefore, this
section will briefly summarize some of the studies
conducted on this topic. In recent years, we have
witnessed the rapid adoption of text-to-image (such
as Midjourney, Stable Diffusion, and DALL-E)
and text-to-text (ChatGPT) artificial intelligence
tools in design fields such as architecture,
interior architecture, urban design, and landscape
architecture (Carroll, 2024; Horvath &amp; Pouliou,
2024; Li et al., 2025; Paananen, Oppenlaender, &amp;
Visuri, 2024; Ye et al., 2025).
Based on large language models (LLMs),
GAI adds innovative opportunities to creative
processes by enabling users to generate content
through natural language prompts (Jin et al.,
2024; Uusitalo, Salovaara, Jokela, &amp; Salmimaa,
2024). GAI tools offer a speed advantage
over manual methods by enabling the rapid
visualization of ideas (Paananen et al., 2024;
Ye et al., 2025). Generative systems support the
discovery of unexpected ideas and an imaginative
mindset (Paananen et al., 2024). By generating
multiple visuals derived from large datasets,
GAI significantly increases the multiplicity of
alternatives during the exploration phase (Guridi et
al., 2025; Ye et al., 2025). The aesthetic qualities of
these outputs serve as unexpected stimuli that can
trigger lateral thinking (Horvath &amp; Pouliou, 2024).
Numerous studies can serve as evidence for
this. For example, in Chandrasekera et al.'s study,
students using GAI achieved better creativity. A
study focusing on urban furniture design found
47

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

that the AI ​​group scored significantly higher on
creativity metrics such as Innovation, Solution,
and Elaboration/Synthesis (Chandrasekera et al.,
2025). Furthermore, exposure to AI-generated
concepts can enrich students' creative thinking
skills and create a lasting after-learning effect
(Chandrasekera et al., 2025). In this study, it was
also determined that students who used AI tools in
visualization tasks experienced reduced cognitive
load during the design process compared to the
group that did not use AI tools. This freed up the
working memory capacity which is necessary
for divergent thinking in students who used AI
(Chandrasekera et al., 2025).
Design processes begin with processes such
as developing personas, defining the design,
and creating a design brief, demonstrating the
need for students to also develop analytical and
descriptive skills. According to Tan and Luhrs,
text-to-text AI tools can assist designers in
performing these analytical and descriptive tasks.
T2T generators serve as material for refining
the design brief by creating “hybrid texts” that
incorporate conceptual themes aligned with
architectural discourse (Horvath &amp; Pouliou,
2024; Uusitalo et al., 2024). These texts help
distill a broad design problem into a more
focused proposal (Horvath &amp; Pouliou, 2024).
When designers provide keywords that explore
different scenarios, GAI performs “convergent
interpretations” by transforming these words into
a visual representation (Tan &amp; Luhrs, 2024).
One of the first benefits of GAI that comes to
mind is that it provides high work efficiency (Jin et
al., 2024). More time can be spent on topics such as
design alternatives and stakeholder requirements,
as AI tools make labor-intensive processes such
as drafting, sketching, and prototyping cheaper
and less labor-intensive (Guridi et al., 2025; Ye
et al., 2025).
Furthermore, AI tools have changed the
cognitive skills required in early-stage ideation,
shifting the focus from visual drawing ability to
verbal expression and will continue to do so in the
future (Horvath &amp; Pouliou, 2024; Tan &amp; Luhrs,
2024; Paananen et al., 2024).
Furthermore, AI tools will likely transform
the capabilities of designers. GAI has already
shifted the cognitive skills required in early-stage
ideation, shifting the focus from visual drawing
skills to verbal expression and will continue to
do so in the future (Horvath &amp; Pouliou, 2024;

Tan &amp; Luhrs, 2024; Paananen et al., 2024). GAI
relies heavily on text prompts, meaning that user
creativity depends on the ability to clearly express
their intention, i.e., “prompt-crafting” (Paananen
et al., 2024; Tan &amp; Luhrs, 2024). To achieve
effective results, students must develop their
verbal creativity by using specific vocabulary
and “prompt modifiers” beyond traditional
architectural terms (Paananen et al., 2024). In
an architectural context, designers must manage
three layers of language: architectural discourse
(natural language), programming languages​​
(code behind the tools), and notations (training
data labels) (Horvath &amp; Pouliou, 2024).
Despite the benefits of GAI, students face
challenges such as generating uncontrollable results
(Jin et al., 2024). Especially with image generators
like Midjourney, visual output can sometimes appear
random, distorted, or “absurd,” and it is difficult to
precisely achieve the desired aesthetic or spatial
logic (Horvath &amp; Pouliou, 2024; Jin et al., 2024; Ye
et al., 2025). A study in landscape architecture has
shown that relying solely on prompts can produce
unpredictable results that deviate from the desired
scale or park classification (Ye et al., 2025). This
requires the design student to continually iterate
on the prompts (Horvath &amp; Pouliou, 2024).
Process
In this part the course is explained in detail. The
course lasted fourteen weeks. During the first
seven weeks of the course, the user-centered
design process was explained week by week, and
students were encouraged to develop their own
ideas. Upon completion of the course, students
were tasked with creating commercial interiors
using a hands-on approach. The demonstration
of the user-centered design approach was as
important as the idea creation phase of the process.
We limited the explanation of the prototype and
testing phases to the theoretical aspects of the
process. In the last seven weeks of the course, the
processes of understanding, research, and concept
generation employed artificial intelligence
technologies. Beginning of these seven week the
AI technologies were showed to the students.
The first survey was administered in the eighth
week, and students were given a presentation
on how text-to-image AI tools are used in
architecture. The second survey was administered
in the final week of the course, the same week
48

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

as the final submission. Between the eighth and
fourteenth weeks, students repeated the same
processes they had implemented in the first seven
weeks, this time using AI tools. Every week, the
students received homework assignments and had
to showcase their creations to their classmates
during class.

the users of commercial spaces encompass not
only customers but also employees. Using a design
methodology, we could refer to the first assignment
as a "service safari" (SDT, n.d.). In the Figure 1,
it is a poster that explains students’ research data
via service safari for pharmacies (Figure 1). Where
students tried to experience of the spaces by their
selves to have the initial observation.
After completing their initial observations, the
students proceeded to conduct interviews with
potential users. We delivered a presentation to
the students, outlining the inquiries they would
pose during these gatherings and the appropriate
conduct they should exhibit. We provided students
with recommendations on how they could
maximize their understanding. Additionally, we
provided them with guidance on documenting the
discussions. Owing to the interviews, the students
divided into groups and exchanged the data they
had acquired from interview. In order to accomplish
this, they engaged in a collaborative process of
generating ideas and recording the challenges and
possibilities they recalled on adhesive notes known
as post-it notes. We analyzed the information using
an “affinity map”. Persona and user experience
mapping (Endmann and Kessner, 2016) were
taught to the students so that they could look at the
data they had gathered and learn more about the
users' experiences (Lucero, 2015). In the Figure 2,
we see personas for libraries (see the next page).

User-centered Design and Its Process
In order to better explain the design process, the
concept of user-centered design is explained in detail
in this section. User-centered design is an approach
that utilizes the processes and methodologies of
design thinking. Design thinking is an iterative and
adaptable process that includes the following stages:
"Empathize," "define the problem/opportunity
area," "generate an idea," "prototype," and "test"
process, the utilization of different design methods
facilitates the work of designers (Waidelich et al.,
2018). Initially, we educated the students about
the user-centered design approach and space.
Next, we divided them into groups and assigned
them the task of selecting various public spaces
and commercial venues, like a polyclinic or
a cargo branch. The primary objective for the
students was to carry out observations and “small
interviews” within these existing spaces, taking
into account the potential users. We consistently
reminded the students throughout this process that

Figure 1. The service safari posters

Source: Not specified

49

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Figure 2. A poster about personas

Source: Not specified

Students generated their initial concepts using
the data and ideas they acquired. For the midterm
exam, they submitted a digital file that detailed
their processes and visualized their concepts.
They developed this concept using a combination
of space visuals and the mood board technique.
In the Figure 3, we see a mood board example
which is created for a pharmacy concept (Figure 3).

Throughout the second process which they use
AI, students were required to be transparent about
the AI tools they used. They openly shared how
they utilized these tools, including the specific
prompts they wrote, both with educators and
their peers. This exchange of information was
maintained throughout the course, fostering a
collaborative learning environment.

Figure 3. A moodboard example
Source: Not specified

50

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

After the first design process, students
conducted the process with the help of AI tools.
As mentioned above, they used text-to-image
tools like Canva, Copilot, and Bing. The first
week after the introduction of AI tools to students,
they brought personas, which were created with
the help of ChatGPT and different text-to-image

tools. For example, in the Figure 4, the student
created personas for a café with the help of chat
GPT and Canva (Figure 4).
The following week, they created customer
journey maps with the help of Chat GPT. In the
Figure 5, student created a user journey map for a
library user (Figure 5).

Figure 4. Personas by AI tools

Source: Not specified
Figure 5. Customer journey by AI tools

Source: Not specified

51

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

The first survey results

Lastly, they created concept images and
moodboards for their interiors with AI. In the
Figure 6, we can see concept images of a music
studio with the help of Co-pilot (Figure 6).
This is the process of the class. You can find
the summary of the process in the table on the next
page. The survey results will be explained in the
next chapter.

- Their level of understanding of artificial
intelligence
The definition of artificial intelligence was asked
of students, and only 28% of students truly
defined artificial intelligence. They think that
artificial intelligence is used in areas like academic
research, coding, smart homes and appliances, and
3D modeling.

Results
In this chapter includes the results of two questionaries
and observation of educator. Two questionnaires are
distributed to the students during the course. The
initial survey was before introducing the students
to artificial intelligence applications. Surveys
asked the students about their familiarity with the
topic, the methodologies they used in relation to
artificial intelligence, and their predictions for the
technology's future. We administered the second
survey after the course concluded. The objective of
this poll was to assess how the course influenced
students' perspectives on artificial intelligence.

- The methodologies the students used in relation
to artificial intelligence.
Fifty seven percent of students used artificial
intelligence in their academic studies. They mostly
used it (28%) for their homework. Some of them
used it in design ideation (19%). While some of
them used it for image generation (19%), some of
them used it for text generation for their design
posters (10%). (See Figure 7 on the next page)

Figure 6. Concept interiors by AI tools

Source: Not specified

52

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Table 1. The class process

Source: Not specified
Figure 7. Usage of AI

Source: Not specified

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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

“Artificial intelligence has the ability to enhance
traditional methods of learning.” “AI tools continuously enhance their capabilities.” “It enables
us to examine information from many viewpoints
and perceive diverse concepts”.
The second question is about students’ anticipations of the impacts of AI applications on the
architecture profession in the future. Twenty nine
percent of students believe it will simplify/speed
up the design process. Nineteen percent of them
think that architects will not be needed. Nineteen
percent of them anticipate that the degree of creativity will be reduced, resulting in uniformity of
production. Fourteen percent of them think that
there will be no impact, 10% of them believe that
AI tools enhance creativity. (Figure 8)
The third question is if they believe that AI
will change traditional ways of working in architectural design. If that is the case, provide a detailed explanation. Seventy six percent of students
think that AI tools will improve the traditional
ways of doing things in architecture, while 19%
of them think the opposite. “The design process
will be faster.” (24%) “It will have implications
for the notion of originality.” (10%) “It will help
designers with visualizations and calculations.”
(10%).
Lastly, 76% of them think that they will use AI
tools in their design processes in the future.

Forty eight percent of students express discomfort with utilizing AI technologies for their projects, while 67% of students believe they are not
effectively utilizing AI tools. They have concerns
regarding the utilization of AI tools in their studies, such as skepticism towards the accuracy of
the information provided to students, the limited
scope of information offered, ethical concerns surrounding the use of AI tools, and the absence of
emotional engagement in their design.
- Their predictions for the technology's future
The first question about the future prospects of
the students is about AI in design education. Sixty two percent of students think that AI tools can
improve design education, while 29 % of students
think the opposite. Here are some positive and negative prospects that students wrote about in the
survey. Negative thoughts: “AI tools will make
everything easier, but they will not affect the learning process.” (24%) “They make students lazier,
and they can forget everything easier.” (14%)
“Because of the limited information, AI tools can
limit students' research.” “It is not a reliable source and feeds on both true and false information.”
“It can be dangerous; people will not be able to
control it.” “It can produce derivative design works.” “Design and art-related tasks require human
participation in their creation.” Positive thoughts:

Figure 8. The first anticipations of AI in architecture

Source: Not specified

54

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

The second survey result

The third question is “What aspects of AI did
you find most useful in your learning experience?”. Thirty three percent of them think that artificial intelligence has facilitated the generation
of more ideas and concepts in their work. Thirty
three percent of them indicated that AI made the
process faster. Eighteen percent of them find it
very helpful in the visualization process.
The fourth question is, “Will you use the information you learned about AI in the future?
and how?" All of the students indicated that they
would use AI tools in the future. Thirty six percent of the students foresee that they will use AI
tools in the beginning of the design process to
have inspiration. Thirty percent of them also indicated that they will use AI in the beginning for the
research phase. While only 6% of them asserted
that they will use AI tools in later phases of the
design process.
The fifth question is, “How do you think AI
applications will change the architecture profession in the future?” Thirty six percent of the students anticipated that the design process would be
easier and faster. Thirty eight percent of them add
that more design ideas will be produced in a short
time period. Fifteen percent of them predicted that
visualization would be quicker and easier. Eighty
eight percent of students marked that they will use
AI tools in their future architecture practice.

The purpose of the second survey was to monitor
how students' perspectives on AI tools changed
after using them in class and to learn their views
on the future of AI technology after using AI tools
in a certain structure. In addition, they were asked
to evaluate the course process.
The first question: How has students’ perspective on artificial intelligence (AI) changed after
its utilization in this class? Thirty six percent of
the students define AI with words like useful,
practical, fast, functional, and helpful. 24% of the
students are more positive about AI than before
the class. Fourteen percent of them indicated that
they would use AI tools more. Seven percent of
them thought that they had gained experience, and
7% of them found that AI tools must be learned.
(Figure 9) The second question is, “Has using artificial intelligence (AI) tools met your expectations?
Why or why not?”. Seventy six percent of students
marked yes. “They find it easy and fast”. (18%).
“It is good at visualization.” (6%). “The tools helped me and gave me ideas when I was stuck in the
design process. However, it is inadequate for the
whole design process. It cannot generate practical
solutions for technical details like creating plans.”
(6%). “AI tools sometimes cannot understand the
prompts that we write and get confused.” (6%).

Figure 9. The last perspectives on AI

Source: Not specified

55

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Educator’s observations

was not observed during the course. Future surveys may include questions on this aspect to gain
further insights.

Despite initial signs of caution regarding AI applications, nearly all students had previously incorporated AI into their assignments and projects.
According to survey responses, students reported
using AI tools to generate text and images for their
academic work prior to the course, although they
expressed dissatisfaction with the results.
Following a lecture on artificial intelligence,
students applied "text-to-text" and "text-to-image" AI technologies to create visual representations of design tools such as Persona, MoodBoard, and Customer Journey. For instance,
during persona creation, students used DALL-E
to produce visual depictions of personas, while
ChatGPT was employed to generate persona narratives. They did not utilize specialized AI based
design software (Although there are AI tools specifically designed for design methodologies such
as customer journey mapping and mood board
creation) due to language barriers and a lack of
prior exposure to these tools. This limitation,
however, offered the opportunity to evaluate students' understanding of specific design methods
through their use of more accessible AI tools.
In the course's final exam, each student was
required to independently replicate all design processes using AI tools under the instructor’s supervision. This setup allowed for direct observation
of both the generated visuals and the students'
workflow. The survey results brought up some
problems, like the fact that AI sometimes got the
instructions wrong and made outputs that were
more and more similar over time, showing that
AI can't always come up with new results.
The instructor identified opportunities for
improving the course structure. One recommendation was to extend the coverage of user-centered design methodologies before introducing AI
tools. We could then introduce AI applications in
the final three weeks, mandating that students use
AI tools exclusively for all design tasks during
that period. Alternatively, we could integrate AI
tools into each phase of the user-centered design
curriculum from the outset, offering a more comprehensive experience. This adjustment is under
consideration for the next terms.
It is anticipated that, prior to the study that
data gathered through user-centered research
methodologies would enhance students' ability
to craft effective prompts. However, this benefit

Conclusion
The integration of artificial intelligence into
both our lives and design disciplines is rapidly
progressing. This progress is leading both
designers and academics/educators to pay closer
attention to this issue. Rather than viewing a
newly developing technology as an enemy to be
avoided, it's a more appropriate approach for a
designer/researcher to view it as a tool that will
make our work easier and to consider how we can
use it more efficiently. This study highlights this
significant shift in design education by having
architecture students use text-to-image AI tools
within the context of a user-centered design
process and examining their initial perceptions
and subsequent attitude changes. Initially,
students held a more reserved attitude toward
AI technologies due to their concerns about their
reliability, ethical implications, and potential
negative impact on future job opportunities.
This cautious attitude of students is, in fact, one
that anyone can develop toward a burgeoning
technological change.
However, the conscious, guided, and practical
integration of AI has significantly changed students'
perspectives for the better. In the post-course survey,
students described AI tools as "useful," "practical,"
and "functional." This demonstrates that students
have largely embraced GAI tools. These identified
advantages are consistent with existing literature.
Students noted that the use of AI accelerated the
ideation and concept generation processes. Various
design ideas were generated more easily and
quickly, especially during the initial research and
inspiration stages. Improved visualization allowed
for more effective presentation of initial ideas and
concepts. In addition, this study introduced future
architects to a new hybrid set of competencies.
This set, combined with user-centered design
logic and text-to-image and text-to-text AI tools,
offers a different creative thinking process.
Despite their many benefits, students also
mentioned several drawbacks of AI tools. Students
noted that AI tools fail to correctly interpret
complex or nuanced commands (prompts) and
sometimes produce "random" or "nonsensical"
results. Additionally, the inability of existing
56

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Ultimately, this study confirms the strategic
value of incorporating AI into architectural design
education. It confirms that hands-on experience
transforms student perception from skepticism
to practical adoption, effectively preparing
them to engage with the technological and
social dimensions of the evolving architectural
profession. The future of architectural education
lies not only in teaching students to use these
powerful tools but also in teaching them to
critically manage their outputs and understand
their limitations, maximizing human creativity
and domain knowledge in a new AI-enriched
design environment. C

text-to-visual models to provide practical and
reliable solutions for technical design details such
as architectural plans and structural elements
was considered a significant limitation. These
limitations support the conclusion that AI is most
effective in the preliminary and conceptual phases
of the design process as a robust tool for ideation
and visualization, rather than as a substitute for
human expertise.
While it was hypothesized that user-centered
research would improve prompt writing skills,
this benefit has not been observable. This suggests
that more explicit instruction is needed to develop
verbal creativity and specific prompt modifiers to
unlock the full potential of Generative Artificial
Intelligence (GAI).
Future studies could introduce instructorcontrolled AI use and AI tools later in the course,
rather than before the second half of it. These
modifications would allow students to learn
more about the user-centered design process by
doing, leading to more effective prompt writing.
Furthermore, students could be provided with
more comprehensive training in prompt writing,
even in English.

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58

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Dos episodios de intercambio entre la Hochschule für
Gestaltung y la Escuela de Arquitectura de Valparaíso,
Chile: 1957-1965
Two episodes of exchange between the Hochschule für Gestaltung and the
Valparaíso School of Architecture, Chile: 1957-1965
Recibido: diciembre 2024
Aceptado: noviembre 2025

Magdalena Dardel Coronado1
Valentina Flores Aros2

Resumen

Abstract

Este artículo revisa dos episodios de intercambio
entre la HfG de Ulm (Alemania) y la Escuela
de Arquitectura de la Universidad Católica de
Valparaíso (Chile) entre 1957 y 1965, a partir
de viajes de Valparaíso a Ulm, cuya relevancia
es posible de identificar desde enfoques teóricos
que reivindiquen la importancia de lugares
considerados no centrales en la historia del arte
y la arquitectura.
A partir una revisión de fuentes del periodo,
se describe a la Escuela de Valparaíso como un
enclave moderno en Latinoamérica, considerando
su sistema de enseñanza y propuesta arquitectónica.
Luego, se analizan dos viajes clave: el del profesor
Francisco Méndez (1957) y el del exalumno
Eduardo Vargas (1957-1958). A partir de los
conceptos de vanguardias simultáneas de Andrea
Giunta, giro espacial de Piotr Piotrowski y arte
de retorno de Antonio Marrero, se argumenta
que estos viajes generaron un intercambio
recíproco que permitió nutrir a sus protagonistas
en nuevas formas de pensar la modernidad local
en Valparaíso. Por lo tanto, el marco teórico
sugerido permite evidenciar cómo se producen las
vinculaciones entre ambas instituciones no como
un dato anecdótico, sino como factor relevante
para la maduración de la propuesta porteña.

This article reviews two episodes of exchange
between the HfG in Ulm (Germany) and the
School of Architecture at the Catholic University
of Valparaíso (Chile) between 1957 and 1965,
based on trips from Valparaíso to Ulm, whose
relevance can be identified from theoretical
approaches that vindicate the importance of
places considered non-central in the history of art
and architecture.
Based on a review of sources from the
period, the Valparaíso School is described as a
modern enclave in Latin America, considering
its teaching system and architectural proposal.
Two key trips are then analyzed: that of Professor
Francisco Méndez (1957) and that of former
student Eduardo Vargas (1957-1958). Based
on Andrea Giunta's concepts of simultaneous
avant-gardes, Piotr Piotrowski's spatial turn, and
Antonio Marrero's art of return, it is argued that
these trips generated a reciprocal exchange that
allowed their protagonists to be nourished by
new ways of thinking about local modernity in
Valparaíso. Therefore, the suggested theoretical
framework allows us to highlight how the links
between both institutions are produced, not as
anecdotal information, but as a relevant factor in
the maturation of the Valparaíso proposal.

1

Nacionalidad: chilena; adscripción institucional: Departamento de Artes Integradas, Universidad de Playa Ancha, Chile; Doctora en
Historia del Arte por la Escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Martín, Argentina; email:
magdalena.dardel@upla.cl; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9105-4789
2
Nacionalidad: chilena; adscripción institucional: Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile; Magíster (c) en Historia, Pontificia
Universidad Católica de Valparaíso, Chile; email: valeflores.aros@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0009-0003-9492-8968

59

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

arte de retorno; giro espacial; vanguardias
simultáneas

return art; spatial turn; simultaneous avant-gardes

Introducción: la escuela de Arquitectura de
Valparaíso como enclave de la arquitectura
moderna chilena

explícitos, que pudo haber establecido con otros
espacios educativos e investigativos centrados en
la reflexión sobre el arte, la arquitectura, el diseño
y el urbanismo modernos.
El reconocimiento de estas redes posibilita, de
acuerdo con las ideas que desarrollaremos en este
artículo, al menos dos aspectos fundamentales.
Primero, permite reconocer que el caso de la EAV
se puede comprender de acuerdo con la noción
de vanguardias simultáneas articulada por Andrea
Giunta. Esta sugiere que hay ejercicios que
“no alcanzan la centralidad de las vanguardias
europeas para analizar poéticas que no se
explican tan solo desde lo mezclado, sino desde
la experiencia fundante de vivir en ciudades con
culturas distintas” (Giunta, 2020, p. 17). Este
concepto permite repensar la articulación de
núcleos artísticos e instalar historiográficamente
situaciones que, como la de Valparaíso, se
podrían haber entendido como periféricas.
Consideramos que pensar estos casos locales,
de acuerdo con sus dinámicas propias e influidas
tanto por sus factores contextuales como por las
escenas artísticas y culturales internacionales,
puede entregar nuevas luces para valorar el arte
regional, ya no desde el eco del centro, sino que
respecto a su propia originalidad.
Este enfoque se vincula con la idea desarrollada
por el historiador del arte Piotr Piotrowski sobre la
necesidad de pensar la disciplina en base a criterios
espaciales, también denominados horizontales.
Esto implica comprender que “no existe una sola
historia del arte de la periferia, existen tantas como
existen periferias”(Piotrowski, 2018). No es trabajo
de este artículo discutir sobre las dimensiones
teóricas de los conceptos de marginalidad, periferia
o simultaneidad aplicados a la historia del arte. Sí

A inicios de 1952 un grupo de arquitectos
santiaguinos, liderados por Alberto Cruz
Covarrubias (1917-2013), se integraron a la
Universidad Católica de Valparaíso como
académicos. Ingresaron a un cuerpo docente
preexistente, aunque en crisis, que estaba buscando
estrategias para renovarse. En este contexto,
propusieron un modelo propio de desarrollo
experimental que se plasmó en la creación del
Instituto de Arquitectura de Valparaíso, que fue
entendido como un núcleo de investigación
complementario a la labor académica de la Escuela,
historiográficamente llamada EAV3. A través de él,
el grupo quiso instalar un enclave regional, chileno
y latinoamericano de la arquitectura moderna y su
enseñanza, con un marcado carácter territorial y
situado en la ciudad puerto.
La agenda llevada a cabo por el Instituto de
Arquitectura de Valparaíso durante sus primeros
años da cuenta de un modelo particular que
propuso una modernidad con enfoque situado,
tomando una posición propia y local frente al
movimiento internacional. Desde este punto de
vista, el proyecto colectivo Radical Pedagogies
(Colomina et al., 2022) lo ha considerado parte
de un sistema de pedagogías radicales para la
enseñanza de la arquitectura durante el siglo XX,
caracterizado por una propuesta que se basa en el
entendimiento del entorno.
Valorar una escuela pequeña y regional
que, desde Sudamérica, estaba pensando la
arquitectura moderna y su enseñanza es también
reconocer los posibles vínculos, implícitos o

3

El término Instituto de Arquitectura de Valparaíso fue utilizado por sus propios miembros desde 1952 y, al menos, hasta 1957. La
historiografía, en cambio, ha privilegiado el apelativo Escuela de Arquitectura de Valparaíso (EAV) para referirse, indistintamente, a
la dimensión investigativa y a la pedagógica. Esta acepción puede llevar a confusiones al pensar que la Escuela de Arquitectura de la
Universidad Católica de Valparaíso comenzó en 1952 o bien reducir sus miembros únicamente a los que llegaron desde Santiago. Sin entrar
en este debate, utilizaremos el término historiográfico consolidado. Para el periodo abordado, por lo tanto, es posible referirse a Instituto
y Escuela como equivalentes, el primero dedicado a la investigación y el segundo a la docencia, siendo liderados por el mismo colectivo.

60

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

nos interesa, en cambio, como objetivo principal
de este trabajo, sugerir una lectura de las fuentes
que nos permita revisar cómo los análisis de Giunta
y Piotrowski pueden articular un modelo capaz de
valorar ejercicios locales, situados y específicos,
en diálogo con otros casos que, como la Escuela de
Ulm, ocupan un lugar canónico en la historiografía
del arte moderno.
En esta línea, es relevante considerar que
para Piotrowski, “los artistas de la vanguardia
internacional no percibían la escena artística
en una perspectiva vertical. Para los dadaístas,
Bucarest o Tokio tenían tanta importancia como
Berlín o Zúrich. Es la historia del arte la que ha
elaborado un discurso jerarquizante, «vertical»,
que organiza la geografía artística en torno de
centros y de periferias” (Piotrowski, 2018).
Volviendo al caso que nos ocupa, sugerimos
que plantear la existencia de un diálogo durante
la década de 1950 entre dos instituciones, una
metropolitana, europea y canónica, frente a
una local, sudamericana y emergente, implica
reconocer que estas caracterizaciones son, ante
todo, construcciones historiográficas. Las fuentes
del periodo, a las que referiremos más adelante,
dan cuenta más bien de un intercambio horizontal
que de una relación verticalizada.
Segundo, y concatenado con lo anterior, el
reconocimiento de estos vínculos posibilita pensar
esta Escuela dentro una trama investigativa y creativa
moderna, aspecto en el que aún la historiografía no
ha profundizado. De hecho, los estudios se han
concentrado en reconocer la originalidad de la
propuesta porteña, enfocándose en la novedad de sus
ejercicios (Correa &amp; Jolly, 2018; Pendleton-Jullian,
s. f.; Pérez, 1993, 2007; Pérez &amp; Pérez de Arce,
2003) y sugiriendo lecturas a partir de paralelismos
con otros contextos (Andermann, 2018; Crispiani,
2011; Lagnado, 2010).
Un proceso previo de transferencia vinculado
a la tradición Bauhaus en Chile, particularmente
intenso entre las décadas de 1930 y 1950, es
documentado por David Maulén (2015). En
este período, señala la relevancia de figuras tan
diversas como Carlos Isamitt o Tibor Weiner.
Según el autor estas influencias se concretaron
en transferencias directas y formales, expresadas
en la incorporación de docentes formados en
la Bauhaus y reorganizaciones curriculares en
Santiago. Sin embargo, lo ocurrido en la década
posterior -que aquí presentamos en Valparaísotiene un carácter más recíproco y menos

verticalizado, al manifestarse a través de viajes,
correspondencias y circulación de ideas entre
instituciones. Es decir, Santiago recibe y adapta
el modelo Bauhaus, como plantea Maulén, pero
posteriormente Valparaíso, y en particular la EAV,
dialoga y transforma este modelo apropiándose
de parte de su propuesta.
En este sentido, las fuentes revisadas,
seleccionadas a partir de criterios de pertinencia
histórica y autoría directa de actores involucrados
en los intercambios EAV–Ulm, dan cuenta de
prácticas, discursos o intenciones vinculadas con
la construcción de un proyecto moderno específico
y situado. Su lectura, en base a la propuesta
teórica que se desarrollará a continuación, abre
la posibilidad de comprender estos intercambios
no como transferencias unidireccionales, sino
como procesos complejos que contribuyen a
reconfigurar la narrativa centro–periferia en la
modernidad latinoamericana.
Intercambios institucionales
Dentro de esa amplia red de intercambios posibles,
este artículo se interesa por identificar las relaciones
que se construyeron entre la EAV y la HfG de
Ulm a partir de dos episodios concretos. Más allá
de las coincidencias cronológicas, disciplinares
y estéticas entre ambos modelos pedagógicos,
y también teniendo en cuenta sus diferencias,
sostenemos que ambas Escuelas tuvieron una
breve pero interesante relación institucional entre
1955 y 1958, cuyos efectos, como explicaremos
más adelante, se proyectaron hasta 1965.
A partir de la revisión de fuentes, es posible
reconocer una correspondencia entre Valparaíso
y Ulm, que se manifestó en dos intercambios
que nos parecen relevantes. Primero, la visita
que, como profesor de la Escuela de Arquitectura
de Valparaíso, realizó el arquitecto Francisco
Méndez Labbé (1922-2021) entre 1955 y 1956.
Segundo, la estadía de Eduardo Vargas Herrera
(1933-1996), arquitecto titulado en la EAV 1957,
como estudiante en Ulm durante el periodo 19571958. Planteamos que, desde puntos de vista
diferentes, ambos episodios fueron relevantes
en cuanto permiten dar cuenta de un intercambio
institucional internacional y horizontal, en línea
con el giro espacial propuesto por Piotrowski.
Además, nos parece factible comprender esta
relación desde el concepto de arte de retorno,
el que, según los historiadores del arte Antonio
61

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Marrero y Fernando Guzmán, es el “conjunto de
procesos y fenómenos artísticos y culturales que,
plasmados en la circulación de obras, modelos,
ideas y artistas fueron vehículo de transferencia
en el campo del arte y la cultura entre América
Latina, las islas Canarias y el continente europeo”
(Marrero &amp; Guzmán, 2022, p. 7). El arte de
retorno implica un intercambio constante dentro
de la red que forman las instituciones artísticas.
En este contexto, si bien algunas pueden ser más
influyentes o relevantes que otras, el traspaso de
influencias y diálogos no son unilaterales. Siguiendo
a Piotrowski, “se pueden percibir muchas más cosas
hallándose en los márgenes” (2018).
Cuando Méndez y Vargas, en condiciones y
circunstancias muy diversas entre sí, viajaron
a Ulm, no solamente observaron un modelo
pedagógico y disciplinar innovador que veían
como referente. Como muestran las fuentes del
periodo, ambos traslados implicaron también dar
a conocer estrategias y propuestas desarrolladas
por el modelo arquitectónico y pedagógico de
Valparaíso, lo que permite leer estas vinculaciones
desde las nociones de simultaneidad y
horizontalidad. Bajo el modelo del arte de retorno,
al volver las/los artistas viajeros/as, lo hacen con
ideas renovadas que influyen en su manera de
pensar y hacer en su contexto original (Marrero
&amp; Guzmán, 2022, pp. 9-15).
Los referentes teóricos recién expuestos
permiten leer los viajes de Valparaíso hacia Ulm
como un diálogo que trasciende la clásica visión
centro–periferia en la historia del arte. Por el
contrario, sugieren que experiencias de este tipo
contribuyen a comprender la configuración de
la modernidad latinoamericana y a construir un
relato teórica y metodológicamente actualizado
sobre las formas en que pequeñas escuelas locales
concibieron su relación con Europa. En particular,
el análisis de las fuentes escritas producidas en
el contexto estudiado muestra que es posible
reconocer en ellas un valor poco visibilizado hasta
ahora, relacionado con las estrategias mediante
las cuales instituciones como la EAV buscaron
insertarse en el escenario internacional.

la EAV hacia la HfG, dando cuenta cómo hicieron
circular su intención de inscribir su trabajo en un
escenario más amplio. Su autor, Francisco Méndez
Labbé, es también el protagonista de este viaje.
Méndez se tituló como arquitecto de la
Universidad Católica de Chile a finales de la
década de 1940 y se integró desde entonces al
grupo interdisciplinario que luego se trasladó a
Valparaíso consolidando la EAV. Este colectivo
se entendió a sí mismo como parte de un
entramado mayor de carácter internacional, y
desarrolló diversas estrategias para visibilizar
esta inscripción.
Consideramos oportuno mirar la visita de
Francisco Méndez a Ulm no solamente desde
su dimensión institucional o disciplinar, lo que,
sin duda alguna, fue, sino que además desde la
retroalimentación producida en ese viaje. En
su rol de embajador de la EAV, Méndez pudo
darse a conocer y dejar en evidencia otras
interpretaciones posibles del modelo modernista
que, en este caso, se estaban desarrollando en los
márgenes de occidente.
Para comprender esta relación, es necesario
revisar los orígenes del contacto entre la Escuela
de Arquitectura de Valparaíso y la HfG de Ulm.
El primer antecedente es el vínculo establecido
por Miguel Eyquem, también parte del grupo que
emigró desde Santiago a Valparaíso en el contexto
de la renovación de la EAV, quien conoció a Max
Bill en un viaje de estudios que realizó entre 1953
y 1954. Para entonces, Bill ya había fundado y
ejercía como rector de la HfG.
Aunque las fuentes no detallan en qué contexto
se encontraron, la reunión fue en Suiza. Esto
se señala en la ya mencionada carpeta “Labor
del Instituto de Arquitectura”, que sintetiza el
quehacer del grupo en los ámbitos no docentes
para el periodo 1952 a 1957. El documento incluye
diversas fuentes, como textos breves, recortes,
dibujos y fotografías que sintetizan proyectos
arquitectónicos, expositivos, interdisciplinarios y
cotidianos. Un apartado especialmente interesante
es el de viajes, donde se enumeran todos, dentro
y fuera del país, realizados por miembros del
Instituto. Cuando viene al caso, se les vincula con
alguno de los otros apartados (por ejemplo, una
presentación que Godofredo Iommi realizó en la
Universidad de Buenos Aires también aparece en
Actos públicos).

Valparaíso – Ulm
Para el viaje de ida, la principal fuente es la carpeta
“Labor del Instituto de Arquitectura”, que se
describirá en las próximas líneas. El documento es
explícito en evidenciar el posicionamiento desde
62

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Volviendo al viaje de Eyquem, el documento
indica que, durante su encuentro con Max
Bill, el arquitecto chileno “le entrega [a Bill]
carpeta sobre exposiciones de artistas concretos
efectuadas por el Instituto. Copias de estas
carpetas son entregadas al pintor Munari en
Milán y a la revista L’Architecture d’Aujourd’hui
de París” (Méndez, 1957).
La cita alude a dos exhibiciones organizadas
por el Instituto. La primera es la Exposición de
Pintores y Escultores Concretos Argentinos4
-actividad inaugural del colectivo- y que incluyó
obras de Claudio Girola, Enio Iommi, Alfredo
Hlito y Tomás Maldonado. La muestra se presentó
entre octubre y noviembre de 1952 en Viña del
Mar y Santiago (Crispiani, 2011, p. 221). La
historiografía ha reconocido en esta muestra un
ejercicio fundacional en la llegada del arte concreto
a Chile (Castillo, 2017; Crispiani, 2011; Rossi,
2016) y, en este mismo sentido, debe entenderse
como uno de los primeros hitos que permiten
visualizar la intención de internacionalización de
la EAV, buscando relacionarse con el consolidado
circuito del arte concreto rioplatense (BorjaVillel &amp; Pérez-Barreiro, 2013; García, 2005,
2010b, 2011, 2016).

Figura 1. Índice de Carpeta “Labor del Instituto de
Arquitectura, Francisco Méndez Labbé, 1958

Figura 2. Exposición Pintores y Escultores Concretos
Argentinos, Hotel Miramar, Viña del Mar, 1952

En ella se ven los ítems abordados por el documento:
arquitectura, exposiciones, esculturas, pintura, poesía,
cine, muebles, fotografía, tipografía, viajes, actos
públicos y vida del Instituto
Fuente: Archivo Histórico José Vial Armstrong

De acuerdo con la propuesta de este artículo,
esta fuente cumple un rol esencial en, a lo menos,
dos aspectos. Primero, ofrece un listado detallado
de todos los viajes que hicieron los miembros
del Instituto, constituyéndose en la fuente
primaria más completa para su estudio. Segundo,
demuestra que, para esta etapa, el Instituto
entendió los viajes como un aspecto determinante
de su quehacer.

Fuente: Archivo Histórico José Vial Armstrong

Aunque bastante menos referida, en agosto de
1953 se llevó a cabo la Exposición de Pintores
Concretos Italianos, con obras del Movimiento
por el Arte Concreto de Milán. Al igual que la
primera, esta muestra buscó inscribir a la EAV

4

Este es el nombre con el que figura en la carpeta de registro de las actividades de la Escuela durante 1952-1957, en la sección
“Exposiciones”. Alejandro Crispiani la denominó “Primera exposición de arte concreto”.

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CONTEXTO

en el sistema del arte concreto internacional
a la vez que consolidarse como un enclave
latinoamericano, ya que, además de Viña del Mar,
la exposición también se presentó en Buenos
Aires (Rossi, 2016, p. 110). El hecho de que
Eyquem le haya obsequiado esta carpeta a Max
Bill, a Bruno Munari -de quien había obras en la
muestra de 1953- y a la redacción de la influyente
publicación L’Architecture d’Aujourd’hui dan
cuenta del interés del grupo por darse a conocer
dentro del escenario del arte concreto europeo.
Para Eyquem, los viajes realizados por
integrantes del colectivo durante las décadas
de 1950 y 1960 tenían como objetivo “ponerse
en contacto con los originales” (Torrent, 2002).
Si bien esta referencia podría ser únicamente
interpretada desde la admiración, como si el
viaje desde Chile implicara acercarse a aquello
que era ajeno y lejano, proponemos que detrás
del “ponerse en contacto” hay una intención
vincular. Este registro evidencia la convicción de
la Escuela, de que era posible, desde Valparaíso,
contribuir a pensar y construir una modernidad
compleja, actuando como uno de los muchos
afluentes que la nutren.
En esta línea, para Piotrowski, “como en
todas partes por fuera de los centros del arte
moderno, o sea, implícitamente de Occidente,
también en América del Sur se vio nacer una
mezcla de estilos artísticos”, lo que, sin embargo,
implica un desafío historiográfico, ya que “su
encabalgamiento perturba el orden «natural»,
es decir, occidental de la cronología históricoartística” (Piotrowski, 2018).
La intención de “contactar” a los referentes
de los centros del arte moderno fue parte de
la búsqueda de la EAV durante el periodo
que aquí abordamos, lo que, puede ser leído,
simultáneamente, desde una estrategia de
inserción como de admiración. Este objetivo
continuó con el viaje que, entre los años 1955
y 1956, Francisco Méndez realizó a Europa. De
acuerdo con lo registrado en “Labor del Instituto
de Arquitectura”, en esa ocasión el arquitecto
chileno tuvo contacto con Picasso en Cannes.
Como obsequio, le entregó una carpeta sobre
la exposición que el Instituto hizo en 1954 con
obras del artista español (Méndez, 1957).
Las carpetas que tanto Méndez como Eyquem
repartieron a distintos agentes culturales en sus
viajes a Europa eran ejemplares únicos de gran
formato realizados a mano por los miembros

del Instituto e incluían fotografías, textos y
recortes de los temas tratados. Podemos conocer
esta información porque “Labor del Instituto
de Arquitectura” se piensa en estos mismos
términos, permitiendo acercarnos al diseño de
las que se llevaron de regalo. De momento, no
conocemos fuentes que indiquen si las carpetas
se hacían pensando en destinatarios específicos
previamente definidos o esto se resolvía en el
transcurso del viaje, pero sí podemos reconocer
que la importancia que le otorgaron a este medio
como estrategia de registro y de difusión.
En el mismo viaje, Méndez “visita la Escuela
Superior de Diseño en Ulm, conoce a su director
Max Bill, a sus profesores WondenbergeGildewart, Tomás Maldonado, sostiene una
conversación en mesa redonda con alumnos
de este plantel”. (Méndez, 1957) Tal como la
reunión que había tenido Eyquem con Bill dos
años antes, la visita y mesa redonda de la cual
participó Méndez entregan claves que permiten
reconocer el interés por fomentar un intercambio
entre ambas instituciones.
Los antecedentes de este encuentro son aún
más tempranos que el viaje de Eyquem. El escultor
Claudio Girola, que había estado en contacto
con el Instituto desde sus orígenes, se integró a
este, de manera definitiva, en 1954. Previamente,
había desarrollado una importante trayectoria en
el núcleo del arte concreto rioplatense, firmando,
junto a Jorge Brito, Alfredo Hlito y Tomás
Maldonado el Manifiesto de Cuatro Jóvenes
(1942) y formando parte de la Asociación de Arte
Concreto – Invención (1945) (García, 2011).
En el marco del viaje de Méndez, la EAV
reactivó estas relaciones al encontrarse con
parte del cuerpo docente de Ulm. Además de
Bill y Maldonado, en la convocatoria participó
también el arquitecto y pintor neoplasticista
Friedrich Vordemberge-Gildewart. Es posible
interpretar este hecho como una instancia en la
que Méndez se inserta en un diálogo horizontal
en un polo referencial de la modernidad europea,
participando de manera activa con profesores y
estudiantes.
Resulta oportuno pensar estas relaciones desde
las nociones de horizontalidad y simultaneidad.
Horizontalidad, en la medida en que las fuentes
dan cuenta de un diálogo fluido que no puede
únicamente entenderse desde la admiración o la
copia. Simultaneidad, por su parte, dado que las
propuestas arquitectónicas, artísticas y docentes
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CONTEXTO

desarrolladas desde Valparaíso no pueden
considerarse como atrasadas con relación a las
europeas, sino que es necesario reconocer que
tienen una temporalidad distinta, en la que los
factores contextuales de la ciudad puerto ocupan
un lugar determinante para comprender cómo
se instala en ella la modernidad. La revisión
los viajes de Eyquem y Méndez desde este
enfoque historiográfico, evidencia cómo la EAV
buscó darse a conocer en un contexto europeo
de la posguerra, donde Ulm constituía un lugar
referencial. Fue Eduardo Vargas Herrera, recién
titulado de la EAV, quien hizo visible esta relación
al viajar, en el periodo comprendido entre 1957 y
1958, a perfeccionarse a la HfG.
Vargas había conocido la propuesta de Bill y
su Escuela con la conferencia “La arquitectura, el
arquitecto y la sociedad”, ofrecida en la Facultad
de Arquitectura de la Universidad de São Paulo
en 1953. Muy probablemente, Vargas conoció el
texto a partir de la amplia difusión que recibió
tras su publicación, en enero de 1954, en la
Revista Habitat (García, 2010a). El documento se
centra en lo que Bill definió como la dimensión
social de la arquitectura, poniendo de relieve los
errores que, a su juicio, estaba cometiendo por
entonces la arquitectura moderna brasilera (Bill,
1955). El tono crítico, didáctico y aleccionador,
podría haber servido de inspiración para Vargas e
influir en su decisión de continuar sus estudios en
Alemania. Al respecto, señaló en 1973:
“Recibí una beca DAAD para estudiar en
la Hochschule für Gestaltung con Max Bill.
Cuando llegué allí en octubre de 1957, Max
Bill acababa de dejar su cargo como director
y profesor. En Ulm, participé en el último
curso preliminar que se impartió allí, lo cual
fue una experiencia decisiva para mí. Recibí
una metodología clara basada en la nueva
investigación científica, que hasta el día de
hoy influye en mi trabajo” (Eduardo Vargas
Herrera, s. f.).
Las fuentes disponibles no permiten identificar
si la EAV influyó en la gestión del viaje de su
exalumno. De todos modos, es necesario tener
en cuenta que Vargas se adentró a la arquitectura
moderna tanto por su formación académica como
por su padre, el arquitecto porteño Alfredo Vargas
Stoller (1892-1979). Aunque poco estudiado,
Stoller estuvo a cargo de la construcción del
que fue, en su momento, el edificio más alto de
Chile (Edificio de la Cooperativa Vitalicia en

Valparaíso, de 1946) y varias obras que se asocian
al imaginario moderno de la ciudad puerto (De
Nordenflycht, 2009).
Esta doble puerta de entrada hacia la
arquitectura moderna instaló a Vargas Herrera en
un buen pie para proseguir estudios en Alemania.
Al respecto, cuando llevaba pocas semanas en
Ulm le escribió una carta a su padre, fechada el
17 de octubre de 1957, que señala:
“Yo acá trabajo duro, pero con gran cariño
y, sin vanidad, creo que soy uno de los que
más rindo. Claro que yo les llevo seis años
de Arquitectura y bastante estudio en nuestro
taller. He gozado al ver que mi enfoque de la
arquitectura no era errado, y aún la cultura que
he adquirido no la tienen todos acá, sólo unos
pocos (…)
Sin embargo, mis láminas han gustado mucho
por la claridad del enfoque y la riqueza
de problemas visuales, así he adquirido,
silenciosamente, un gran respeto para mi
persona y para mi país” (Vargas, 1958a)
Pese a su juventud, Eduardo Vargas da cuenta
de una autopercepción como estudiante que
está en sintonía con lo que, en años anteriores,
habían manifestado sus propios profesores
chilenos al entrar en contacto con la HfG. En
su texto, señala su óptimo rendimiento en la
institución alemana, el cual atribuye tanto a
su formación en la Universidad Católica de
Valparaíso como al trabajo con su padre. Además,
se interesa por marcar una distancia respecto al
resto del estudiantado, destacando una técnica
(definida como “enfoque de la arquitectura”)
y conocimiento (en el texto, “cultura”) que,
según su propio testimonio, no eran frecuentes
en Ulm. Finalmente, y gracias precisamente a la
complejidad de su técnica, se refiere a cómo logró
sobresalir entre sus compañeros/as. Por otro lado, su
afirmación de haber adquirido un gran respeto “para
mi país” implica reconocer también que la Escuela
de Valparaíso no solamente tenía una presencia en la
escena, sino que también tenía las herramientas para
entenderse en horizontalidad con Ulm.
Ulm – Valparaíso
En su artículo entre los intercambios entre
Latinoamérica y la Escuela de Ulm, Verónica
Devalle plantea que “los jóvenes estudiantes que
llegaron a Ulm procedentes de América Latina
no llegaron cual tabula rasa a un intenso proceso
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

formativo; llevaban con ellos una herencia que
ya en Chile, Argentina, Uruguay y Brasil había
demostrado un fecundo recorrido” (Devalle, 2016).
Los extractos de la correspondencia escrita
por Vargas Herrera a su padre deja entrever cómo
se fue integrando dentro del sistema de la HfG a
través de las interacciones con sus pares desde un
punto de vista formativo, pero también con sus
profesores: “Maldonado es muy atento conmigo y
me ha pedido que busque material chileno para una
enciclopedia de arquitectura del siglo XX (...) está
siempre preocupado por mí” (Vargas, 1958b).
El vínculo con Maldonado, sin duda, estaba
atravesado por el contacto con Girola y también
por la cercanía geográfica entre los países de
origen de ambos. Es oportuno recordar que, para
Maldonado, “en el campo del arte, la relación
centro-periferia no ha sido unívoca sino biunívoca”
(García, 2010b, p. 106), asignándole un alto grado
de autonomía al arte no figurativo latinoamericano
(García, 2010b, p. 108). Sin embargo, es necesario
considerar también aspectos de desencuentro entre
ambos latinoamericanos.
De hecho, la cita antes presentada de 1973 está
recogida del currículo de Vargas, que continúa
señalando que “el uso estéril y mecanicista de
la teoría después de 1958 me llevó a abandonar
la Hochschule für Gestaltung” (Eduardo Vargas
Herrera, s. f.). Aparentemente, Vargas se referiría
a los cambios que se produjeron en la HfG tras
asumir Maldonado como rector, quien sucedió
a Max Bill y se apartó de la idea, planteada
por el suizo, de concebir esta Escuela como
continuadora de la Bauhaus (Vega, 2019). El
argentino consideraba esta idea
anacrónica (García, 2010b, p. 125) y comenzó
una etapa definida por el carácter cientificista
del diseño (Medina Warmburg, 2022). Este
asunto, central para el estudio de la HfG, ha
sido ampliamente revisado por la historiografía
(Medina Warmburg, 2022; Spitz, 2002; Vega,
2019) y excede los alcances de este artículo,
aunque nos entrega las pistas suficientes para
contextualizar el escenario que conoció Vargas al
instalarse en Alemania. Tras esta etapa, continuó
sus procesos formativos, incluyendo una estadía
de un trimestre en el taller de Max Bill durante
1959 (Eduardo Vargas Herrera, s. f.).
Al regresar de su estancia en Alemania, Vargas
se incorporó a la oficina de arquitectura de su
padre, donde se manifestó un desajuste entre dos
modelos de entender la arquitectura. Esta tensión

probablemente contribuyó a que aceptara la oferta
hecha por el sacerdote Cirilo Elton Álamos para
trabajar en las nacientes Villas Cooperativas que,
a inicios de la década de 1960 se desarrollaron en
la parte alta de Valparaíso y Viña del Mar.
Si bien Vargas Stoller ya se había acercado
al concepto de la arquitectura cooperativista,
(De Nordenflycht, 2009) su hijo tuvo la opción
de conocer un modelo distinto que funcionó
como primer ejercicio para situar lo aprendido
en Ulm, contribuyendo al desarrollo urbano de
Valparaíso, al permitirle observar la periferia de
la ciudad desde un punto de vista arquitectónico,
distanciándose de su padre, eminentemente
volcado hacia la arquitectura y planificación
urbana del plan. Vargas Herrera adscribió un
modelo de construcción de viviendas económicas
y de altos estándares calidad a través de un método
de cooperación colectiva. Su objetivo no solo era
aumentar la superficie habitable de Valparaíso,
sino que más bien disputar su centralidad clásica
para ofrecer una centralidad periférica. La idea
de Vargas Herrera era ofrecer un centro en el
cerro, que permitiera a los habitantes de las Villas
Cooperativas acceder a los servicios básicos en
la otrora periferia de la ciudad. Proponía así una
arquitectura racional aplicada con un criterio de
escala humana que consideró la participación
directa de las comunidades beneficiadas.
Figura 3. Vista general de Cooperativa Hamburgo
(1960) y Escuela Básica (1967), 1968

Fuente: Archivo de Hugo Lira (autoconstructor)

Eduardo Vargas Herrera cubrió horizontalmente
la parte alta de Valparaíso, con viviendas sociales y
equipamiento comunitario, planteando una manera
inédita de hacer ciudad en esta región, pensada
desde la vivienda social y aplicando aprendizajes
de la reconstrucción de la Alemania de posguerra.
66

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Si bien divergentes, los modelos del padre y
del hijo son complementarios en la manera en
que se instaló la modernidad arquitectónica en
Valparaíso: por una parte, el padre, arquitecto de
edificios icónicos del tradicional plan de la ciudad,
y por otra, su hijo que se interesó por situar a las
personas como esencia del habitar. Este enfoque
da cuenta de enseñanzas transmitidas y de un
primer modo de aplicar los aprendizajes de Ulm
en Valparaíso, particularmente la visión de un
racionalismo con un sentido social que Vargas
Herrera ya había conocido, indirectamente, en
el discurso de Bill en Brasil. Sobre las viviendas
sociales, Vargas afirmó: “Los beneficios de las
empresas son siempre elevados. El problema de
la vivienda social no se puede solucionar de esta
manera. el caso el interés puramente económico
en quienes buscan alojamiento es altamente
antisocial” (VV.AA., 1993, p. 49)
Estos cruces hacen posible aplicar las
nociones de vanguardias simultáneas y arte de
retorno desde un criterio de horizontalidad, que
si bien dejan de manifiesto las herencias entre
padre e hijo, se caracterizan, sobre todo, por la
aplicación innovadora y situada de un modelo
que Vargas ya había conocido en Alemania y que
supo interpretar de acuerdo al contexto local,
produciéndose así una manifestación práctica
de los aprendizajes de Ulm en Valparaíso,
considerando tanto sus particularidades como una
ofrecer una interpretación crítica de los desafíos
urbanos y arquitectónicos a los que se enfrentaba
su ciudad natal.

se planteó a partir de la valorización de lo local
en conjunto a una determinante impronta social,
idea que defendió desde su rol docente, al
“intentar, desde la periferia, mirar localmente los
problemas y plantearse, a largo plazo, inventar
una arquitectura para esta región” (Arquitectura
Ulagos, 1994). El trabajo Eduardo Vargas en las
Villas Cooperativas, que debe entenderse, por lo
tanto, a partir de los diversos antecedentes que
incidieron en su formación arquitectónica. Por una
parte, el encuentro con la modernidad tanto a través
de su padre como de su proceso de aprendizaje
en la Universidad Católica de Valparaíso (antes
y después de la llegada del grupo liderado por
Alberto Cruz). Por otro lado, el viaje a Ulm y los
contactos que ahí estableció: el enfrentamiento al
modelo de Maldonado frente al de Bill y, sobre
todo, la posterior pasantía en el taller del suizo.
El largo debate historiográfico sobre los dos
periodos de la escuela alemana y sus diferencias
ya ha abordado cómo la dimensión social de la
arquitectura fue un aspecto transversal durante la
historia de la Escuela (Lindinger &amp; Hochschule
für Gestaltung Ulm, 1991; Medina Warmburg,
2022; Moyano Miranda, 2016; Spitz, 2002; Vega,
2019). Cuando Vargas conoció este modelo lo
incorporó de manera definitiva a su quehacer:
por ejemplo, mucho más tardíamente, sugirió
revisar ejemplos de su experiencia en Hannover
que pudieran adaptarse localmente y así “pensar
un sur nuevo” a partir de las particularidades del
lugar (Arquitectura Ulagos, 1994). Este aspecto,
en cuanto a uno de los intereses más transversales
y relevantes de su trayectoria, es posible también
identificar en su trabajo posterior a las Villas
Cooperativas; su labor en el Ministerio de
Vivienda como delegado zonal; su desempeño
como profesor de arquitectura y planificación
urbana en la Universidad de Chile sede Valparaíso;
y el sello educativo que le brindó al Canal 4 UCV
Televisión mientras fue su director dan pruebas
de ello (Eduardo Vargas Herrera, s. f.).
Volviendo al periodo formativo de Eduardo
Vargas en Alemania, su regreso a Valparaíso fue
en 1960 y, desde entonces, mantuvo contacto con
Bill hasta la muerte de este, en 1994. A la luz de
las dimensiones de horizontalidad, simultaneidad
y retorno que estructuran este artículo, es
oportuno considerar como un último momento
de vinculación entre Valparaíso y Ulm en 1965
cuando Vargas y Bill desarrollaron en coautoría el
anteproyecto de Centro Comunal para el conjunto

Conclusiones: otras derivas posibles
Para caracterizar su experiencia en las Villas
Cooperativas, Vargas mencionó que “al trabajar
estrechamente con los grupos para los que
planeábamos y construíamos, nos dimos cuenta
de que el problema de la vivienda a gran escala
no se podía resolver simplemente ahorrando
recursos mediante la repetición de tipos de casas
idénticas” (Eduardo Vargas Herrera, s. f.). El
arquitecto evidenció así su compromiso con este
modelo de vivienda social, reinterpretando y
adaptando, según la experiencia local y desde un
trabajo con foco en lo colectivo, el aprendizaje
que había comenzado en Ulm y que atravesó
todo su desarrollo profesional (Universidad de
Los Lagos, s. f.). La propuesta arquitectónica y
luego pedagógica de Eduardo Vargas, entonces,
67

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

de Villas Cooperativas que había impulsado
en lo alto de Valparaíso (Anteproyecto centro
comunal 1965, s. f.). Aunque no concretado, el
modelo propuesto sintetizaba los aprendizajes de
Vargas en Alemania, el legado de Vargas Stoller
y el conocimiento de las particularidades de
Valparaíso, a la luz de la dimensión social de la
propuesta de Bill, que Vargas tenía en mente desde
1953 cuando conoció el ya mencionado discurso
del suizo en Brasil. Fue en el anteproyecto del
Centro Comunal para las Villas Cooperativas
cuando el arquitecto porteño tuvo la oportunidad
de revisar esa relación en un proyecto situado en
Valparaíso, haciendo suya una propuesta que hoy
es posible leer desde las ideas de horizontalidad,
simultaneidad y retorno, en el específico contexto
de la modernidad arquitectónica porteña.
Los viajes de los profesores Eyquem a Suiza
y Méndez a Ulm, así como los contactos que
establecieron ahí con Bill y otros artistas vinculados
a la HfG, no pueden ser tomados únicamente como
un “ponerse en contacto con los originales”, tal
como ellos lo plantearon. Desde un análisis situado,
es necesario superar ese criterio europeizante como
única estrategia de interpretación de la historia del
arte local. Por el contrario, sostenemos que los
arquitectos chilenos que este trabajo aborda también
tenían una propia originalidad. Proponemos,
entonces, leer estos viajes como de ida y regreso en
sentidos simultáneos y horizontales, que permitieron
relaciones, aunque episódicas, específicas e
influyentes en la medida en que los actores de la
EAV pudieron tomar y traer aprendizajes desde Ulm
a la escala local de Valparaíso, no desde la imitación
sino desde la adaptación.
En un segundo momento, el estudiante Eduardo
Vargas encarnó este intercambio. Estos episodios,
entre otros, permitieron que la modernidad a
pequeña escala desarrollada en Valparaíso pudiera
incorporar elementos del panorama arquitectónico
mundial, buscando inscribirse en él. Para Fernández
(2006), la Hfg fue la única institución que ofreció
una respuesta operativa y concreta a los desafíos
de la industrialización, de manera que el regreso
de Eduardo Vargas a su ciudad natal en 1960 exige
un traslado de modelos arquitectónicos, estéticos
y sociales aprendidos en Ulm, que fueron puestos
en diálogo con la influencia tanto de su padre

como de su formación inicial en la UCV. Este
conjunto de vertientes, al integrarse, le permiten
y a su vez le demandan pensar una arquitectura de
manera situada y vanguardista.
Creemos posible, todavía, continuar indagando
en la trascendencia de este intercambio a fin
de estudiar cómo el diálogo episódico que aquí
identificamos podría tener mayor alcance y
permanencia. Particularmente interesante resulta
el legado de Vargas como profesor y cómo logró
instalar sus ideas en distintas universidades
nacionales en las que se desempeñó. En 1966
fue llamado por la Universidad de Chile sede
Valparaíso para ejercer el Taller de Arquitectura y
Urbanismo, donde instaló el modelo denominado
coloquialmente “Taller Vargas”. Durante su
exilio en Alemania, recibió la orden de mérito
y fue designado como profesor vitalicio en la
Universidad de Hannover5, donde se desempeñó
en el Instituto de Teoría de la Arquitectura. A su
regreso a Chile, fue cofundador y director de la
Escuela de Arquitectura de la Universidad de
Los Lagos, en Osorno. Además, contribuyó a
la creación de la Escuela de Arquitectura de la
Universidad Técnica Federico Santa María (que
se inauguró poco después de su fallecimiento en
enero de 1996). Además, su legado perduró en
la Escuela de Arquitectura de la Universidad de
Talca, fundada en 1998 y que incorporó parte de
sus conceptos en el modelo de enseñanza.
Una segunda deriva posible para pensar la
aplicación del arte de retorno desde un enfoque
simultáneo, situado y horizontal entre Ulm y
Valparaíso es posible investigar en la trayectoria de
la artista Cornelia Vargas (nacida Cornelia Koch en
1933). Casada con Eduardo Vargas desde 1958, a
quien conoció mientras ambos estudiaban en Ulm,
trabajó en paralelo a su marido como diseñadora y
arquitecta de las Villas Cooperativas. A la vez, se
dedicó a la docencia, artes visuales y crianza. Su
propuesta, interdisciplinaria y moderna, hace eco
desde otra vereda de las nociones de simultaneidad
de las vanguardias y arte de retorno a la vez que
“nos permite volver sobre unas historias locales,
las de Ulm y Valparaíso, que en sus escalas dan
cuenta de un tipo de periferia local muy conectada
con los grandes meta relatos de la modernidad”
(De Nordenflycht, 2022).

5

En el año 2020 se inauguró en Hannover la “Eduardo-Vargas-straße”, calle donde se sitúa uno de los primeros conjuntos de viviendas de
baja emisión de CO2, por parte de los arquitectos que fueron sus estudiantes en Alemania.

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CONTEXTO

La potente influencia de Ulm en Latinoamérica
ya ha sido revisada desde la enseñanza del diseño
(Devalle, 2016; Vera, 2016). Sin embargo, el
carácter interdisciplinario de la HfG implica
también mirar hacia otras áreas posibles de
diálogos, influencias e intercambios. En el
caso del Valparaíso moderno, nos parece
particularmente relevante continuar indagando
en cómo se generaron y desarrollaron estrategias
en las que desde la ciudad puerto vio de manera
horizontal, situada y específica la relación con
Ulm y otras escuelas modernas, que hoy es
oportuno revisar desde una historiografía que
reconozca la originalidad local. El análisis de
estos intercambios permite matizar la narrativa
tradicional centro–periferia, mostrando que
escuelas locales como la EAV no solo recibieron
modelos, sino que ejercieron una agencia activa en
la construcción de alternativas modernas situadas.
Desde este punto de vista, este estudio avanza al
evidenciar cómo se generaron lecturas específicas
que complejizan la circulación transcontinental
de saberes a lo largo del siglo XX. C
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

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CONTEXTO

¿Ruinas que seducen? Apropiación informal y procesos
de resignificación entre nuevos usuarios del ex sector
industrial de Lota Alto, Chile (2017–2021)
Do ruins seduce? Informal appropriation and processes of resignification among
new users of the former industrial sector of Lota Alto, Chile (2017–2021)
Recibido: diciembre 2024
Aceptado: diciembre 2025

Pamela Heyden Pozo1
María Isabel López Meza2
Rodrigo Herrera Ojeda3

Resumen

Abstract

A pesar de su reconocimiento patrimonial y
arquitectónico, muchos ex-complejos industriales
a nivel global llevan años desocupados y en ruinas.
Aunque abandonados, en algunos casos ha surgido
una ocupación informal de estos espacios, aún poco
explorada. Desde la perspectiva del patrimonio
crítico, el objetivo es explorar los significados
que emergen de la apropiación informal de estos
espacios, en contraste con los identificados por la
institucionalidad patrimonial. Así, se investigan las
implicancias de esta apropiación en la resignificación
de las ruinas industriales. Se estudió el caso de
las ruinas de la Empresa Nacional del Carbón en
Lota, Chile, que, aunque designada Monumento
Histórico, no tiene uso formal desde 1997. Los
métodos incluyeron observación en terreno, análisis
cartográfico y fotográfico, además de entrevistas a
usuarios informales. Los hallazgos demuestran que
el lugar permite actividades que no tienen cabida
en el espacio público de la ciudad y que los nuevos
ocupantes lo significan mayoritariamente en virtud
de una aproximación estética a la atmósfera de la
ruina. En ese sentido, este estudio puede contribuir
a una planificación sostenible de los ex-complejos
industriales, integrando actividades y usos aún no
visibilizados en el discurso oficial del patrimonio.

Despite their heritage and architectural recognition,
many former industrial complexes worldwide have
been unoccupied and in ruins for years. Although
abandoned, an informal occupation of these
spaces has emerged in some cases, which remains
little explored. From the perspective of critical
heritage, the objective is to explore the meanings
that arise from the informal appropriation of these
spaces, contrasting them with those identified by
heritage institutions. Thus, the implications of this
appropriation in the re-signification of industrial
ruins are investigated. The case of the ruins
of the National Coal Company in Lota, Chile,
was studied; although designated a Historical
Monument, it has had no formal use since 1997.
Methods included field observation, cartographic
and photographic analysis, and interviews with
informal users. The findings show that the place
allows activities that have no place in the city's
public space, and that the new occupants value
it mainly through an aesthetic appreciation of
the ruin's atmosphere. This study can contribute
to sustainable planning of former industrial
complexes by integrating activities and uses not
yet recognized in the official heritage discourse.

1

Nacionalidad: chilena; adscripción institucional: Departamento de Diseño y Teoría de la Arquitectura, Universidad del Bio-Bío, Chile; Doctora
en Arquitectura y Urbanismo Universidad del Biobío, Chile; email: pheyden@ubiobio.cl; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-2779-1888
2
Nacionalidad: chilena; adscripción institucional: Universidad del Bio- Bío, Departamento de Planificación y Diseño Urbano, Chile;
Doctora en Desarrollo Urbano; investigadora principal del Proyecto Núcleo Milenio NUPaTS (NCS2024_014); investigadora, CETI,
UBB; email: mlopez@ubiobio.cl; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0942-9722
3
Nacionalidad: chileno; adscripción institucional: Departamento de Urbanismo, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Construcción
Universidad de Concepción, Chile; Doctor en Antropología Social y Cultural; email: rherrerao@udec.cl; ORCID: https://orcid.org/00000002-8750-8936

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CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

ruinas; atmósfera; nuevos usos

ruins; atmosphere; new uses

Introducción

auge entre mediados del siglo XIX y mediados del
siglo XX (Fuentealba, 2021; Orellana &amp; Godoy,
2016; Venegas &amp; Morales, 2019a). Es así como
en la Región del Biobío -en el centro sur del paísmuchas ciudades fueron construidas y crecieron
impulsadas por las empresas carboníferas bajo el
modelo del paternalismo industrial (Fuentealba,
2021; Orellana &amp; Godoy, 2016; Venegas &amp;
Morales, 2014). A fines del siglo XX la mayoría
de las empresas carboníferas se vieron forzadas
a cerrar debido, entre otros factores, a los altos
costos de extracción y la competencia de fuentes
de energía más baratas y eficientes. Es así como
muchas áreas industrial-mineras fueron quedando
abandonadas o subutilizadas, y con el pasar de los
años se han convertido en ruinas.
La presente investigación se enmarca en los
estudios del Patrimonio Crítico en el sentido de
indagar sobre significados y discursos ‘subalternos’
del patrimonio que ponen en cuestión el Discurso
Patrimonial Autorizado (DPA) proveniente de los
´expertos´ y/o instituciones oficiales del patrimonio
(Harrison, 2013; Smith, 2006; Winter, 2013). Si
bien el patrimonio industrial ha sido considerado
en sí mismo un tipo de patrimonio ‘subalterno’
en tanto no alude a edificios monumentales o
vinculados a las élites, sino más bien al mundo del
trabajo (Casanelles i Rahóla, 2007; Lorca, 2018),
también pueden encontrarse dentro de este legado
distintos tipos de narrativas. En el caso chileno,
la narrativa que hasta la fecha se ha visibilizado
más, ha sido la del mundo del trabajo y de los
mineros, la cual refiere este legado a una época
fija en el tiempo (Aravena &amp; Betancur, 1996;
Mazzei, 1997; Venegas &amp; Morales, 2019a)
La presente investigación complementa
dicha lectura a partir de un enfoque centrado
en la condición dinámica de los significados
del patrimonio. La significación, así como la
apropiación y la estimación son cualidades
intangibles y subjetivas previas al interés activo
de proteger un determinado bien patrimonial, y
constituyen los procesos que le dan sostenibilidad
temporal al rescate del patrimonio (Nieto, 2018,
p.51). Se plantea así mismo, que estos significados

La valoración patrimonial del legado de la era
industrial es relativamente reciente. Se valora
el impacto de esta actividad en el cambio desde
una sociedad y sistema productivo basado en
la agricultura a uno basado en el desarrollo
de la industria (Harrison, 2013; Smith, 2006).
Mientras que los procesos de industrialización se
inician fundamentalmente en países europeos a
fines del siglo XVIII, en Chile y América Latina
cobra fuerza varias décadas más tarde desde
mediados del siglo XIX. Asimismo, el proceso
de desindustrialización que afecta a numerosos
países desde mediados del siglo XX impulsa la
reevaluación de estos bienes, percibidos como
testimonios de un sistema productivo en retirada
(Alfrey &amp; Putnam, 1992; Benito del Pozo, 2012).
Citando a (Hartog, 2007) podríamos inferir que
este cambio genera una sensación de amenaza o
‘crisis’ que impulsa a diversos grupos sociales a
su protección.
En América Latina, estudios recientes han
subrayado que la valoración del patrimonio
industrial no solo depende de sus atributos
materiales, sino también de los significados
culturales construidos por los usuarios, destacando
su dimensión comunicativa y simbólica (Velásquez
García et al., 2021). Desde esta perspectiva, el
patrimonio industrial se comprende como un signo
cuya interpretación surge de la relación cotidiana
entre el bien y las comunidades que lo habitan
o lo recuerdan. Paralelamente, investigaciones
centradas en el análisis técnico y constructivo
—como la valoración del conjunto ferroviario
Talleres de Bello en Colombia— evidencian que
estos paisajes industriales integran conocimientos
especializados,
técnicas
constructivas
y
transferencias tecnológicas que amplían los
criterios de valoración patrimonial más allá del
aspecto histórico-estético (Mejía Barrera &amp;
Benavides Uribe, 2023).
En el caso chileno, una de las actividades
industriales más influyentes ha sido la minería.
Dentro de éstas, la industria del carbón tuvo su
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

se construyen a partir de la experiencia personal
de cada individuo y de la interacción permanente
entre las personas y los lugares (Berroeta et al.,
2016; Gustafson, 2001). Por otra parte, los
valores que asignamos al patrimonio tienen
también que ver con la concepción de nuestro
mundo, nuestra imaginación y nuestro intelecto
(Feliu Franch, 2014). De ahí que los sitios pueden
contener una diversidad de significados, en la
medida que diversos grupos culturares generan
diversas interpretaciones, valores asociados a los
lugares o “espíritus del lugar” (Norberg Schulz,
1979; Vecco, 2020). Los diversos usos cotidianos
que las personas desarrollan en los lugares,
refuerzan el sentido de pertenencia y arraigo en la
comunidad y sus significados (De la Torre et al.,
2015; Giombini, 2020). Los significados asociados
a un lugar de importancia patrimonial, así como el
sentido de lugar o arraigo que los visitantes sienten
por ese sitio, se ven reforzados por las actividades
que se desarrollan en él, las prácticas de uso y
apropiación, y las características físicas del lugar.
Estas dinámicas son las que determinan el sentido
de lugar (Apaydin, 2018; Jodelet, 2010).
La importancia del uso y la apropiación
sustentan el entendimiento del patrimonio como
práctica social en el cual el uso se convierte en
un recurso infinitamente renovable (Villamón
Guevara, 2017)
La memoria también juega un papel crucial en
la asignación de valores y significados. Debido a
esto, los significados cambian con el tiempo, ya
que las memorias de los usuarios no son constantes,
especialmente cuando distintos grupos- de
distintas características, intereses y edades- visitan
y utilizan el patrimonio (De Alba González et al.,
2010; Gasca et al., 2016). De manera similar, si los
usos colectivos de los distintos grupos se repiten
de manera constante a lo largo del tiempo, estos
grupos crean nuevas memorias, lo que asigna
nuevos significados a los lugares.
Además, existen líneas de investigación que
relacionan los significados atribuidos a los lugares
con el concepto "embodied experiences". En este
contexto, la percepción y la experimentación
corporal de los usuarios con el espacio
arquitectónico son fundamentales para la creación
de nuevos significados (Jelić &amp; Staničić, 2022).
Conceptos más ligados a la neurociencia y a la
experiencia sensorial de las personas también
son aspectos esenciales para entender la creación
de nuevos significados. Incluso se plantea que

las acciones sociales también encausan los
significados atribuidos al patrimonio (Apaydin,
2018). En resumen, el sentido de lugar y los
significados atribuidos a los espacios patrimoniales
son el resultado de una interacción dinámica entre
la memoria, las prácticas de uso y apropiación, las
características físicas del lugar y las experiencias
sensoriales y corporales de los usuarios.
Siguiendo esta misma línea, ligada a las
percepciones y características físicas que entregan
los lugares, la ruina aparece como un entorno
sugerente y potenciador de nuevas experiencias
en este cambio de percepción y significado del
patrimonio. Las ruinas son artefactos de afecto y
memoria sensorial que crean una atmósfera que
es única y muy llamativa. Muchas veces el valor
estético de la ruina es lo que hace que las personas
se sientan atraídas a estos lugares abandonados y
en desuso, mucho más que su valor histórico y
cultural (De Matteis, 2022; Göbel, 2021; Kisiel,
2021). Aparecen entonces actividades ligadas
a las visitas a edificios en ruinas, sean estas
formales o espontáneas, donde ya no importa el
pasado histórico de la pieza o infraestructura,
sino que el interés está en el paisaje ruinoso y la
atmosfera que entrega el lugar (Edensor, 2005;
Slager, 2020).
La noción de atmósfera ha sido definida
como una vaga e inestable intensidad que deriva
de las cualidades materiales de un espacio asi
como de sus ‘articulaciones sociales’ (Anderson,
2009 en De Matteis, 2022). Esta noción alude a
sentimientos compartidos intersubjetivamente,
y como emociones vinculadas a un determinado
espacio que adquieren una presencia casi
objetiva (Griffero, 2014 en De Mattesi, 2022). La
atmósfera de la ruina ha asi mismo ha gatillado
una aproximacion desde el arte performativo,
en el cual un aspecto central es su apreciación
estética (Gobel, 2021).
Finalmente se plantea la posibilidad de que
los edificios en ruinas pueden ser utilizados
como espacios catalizadores, capaces de generar
un vínculo entre distintos grupos y distintas
generaciones de una misma comunidad (Dionisio
&amp; Carr, 2022; McGregor, 2005).
Desde esta mirada la presente investigación se
vincula también con la noción del ‘derecho a la
ciudad’ y la apropiación de los espacios urbanos
para usos colectivos. Es decir, el derecho de los
ciudadanos a la obra o actividad participante y
a la apropiarse de los espacios para practicar y
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

vivir la ciudad (Di Masso, 2015; Lefebvre, 1969).
En esta misma línea, (Harvey, 2012) proclama el
derecho a la ciudad como “un derecho a cambiar
y reinventar la ciudad de acuerdo a nuestros
deseos”. Otro concepto relevante es el de
urbanismo guerrilla o “do it yourself urbanism”,
el cual enfatiza la oportunidad que tienen los
ciudadanos de realizar pequeñas intervenciones
para reclamar y activar el espacio urbano para
usos públicos alternativos (Contreras-Cerón,
2021; Hou, 2020).
En resumen, se concluye que para estudiar
de manera integral los diversos significados que
pueden estar asociados al patrimonio industrial
en abandono, resulta muy importante identificar
de manera amplia a los diversos actores que
le asignan valores; incluyendo las nuevas
generaciones de usuarios, que no necesariamente
se identifican como grupos ‘patrimonialistas’. Se
parte de la premisa que estos nuevos grupos de
usuarios pueden asociarse a la noción de grupos
minoritarios o subalternos a los que se alude en
los estudios del Patrimonio Crítico. A partir de
esta noción se apunta a los grupos sociales que
se contraponen o difieren de la visión que tienen
los expertos respecto al patrimonio, quedando
invisibilizados bajo el discurso oficial autorizado
(De la Torre et al., 2015; Smith &amp; Waterton, 2012).
Aunque existen diversas investigaciones
sobre la reutilización de edificios patrimoniales
y ruinas en el contexto internacional, la mayor
parte analiza casos formales y planificados
(Cellar &amp; Catalonia, 2019; García &amp; Ayuga,
2007; Pareti &amp; García-Henche, 2021). Dentro
de estos, algunos estudios se enfocan en la
noción de modelos de planificación sustentable
a través de la reutilización adaptativa o gestión
adecuada de sitios patrimoniales (Fava, 2022;
Hedieh Arfa et al., 2022); o en el rol de los
distintos actores sociales y su interrelación con
los recursos disponibles y el marco institucional
(Hayakawa, 2018). Estos modelos coinciden
en que la clave es entender no sólo los valores
históricos, geográficos, ambientales y urbanos
del patrimonio, sino también los valores que
se derivan de la relación de los individuos con
el patrimonio en el presente. Dicho esto, aún
son escasos los estudios que profundicen en
la exploración de la apropiación informal y
espontánea de instalaciones patrimoniales en
ruinas. La literatura al respecto se relaciona
mayoritariamente con la ocupación informal de

edificios abandonados para suplir necesidades
de vivienda (Grazioli &amp; Caciagli, 2018) y con
actividades del tipo “urban exploration”, donde
usuarios exploran lugares abandonados de
manera de establecer una relación cercana con
el lugar construyendo sus propias experiencias
(Arboleda, 2016; Le Gallou, 2018). A diferencia
del caso de estudio, en este tipo de actividades
los usuarios prefieren mantener en secreto la
ubicación de estos lugares para evitar que se
conviertan en zonas de vandalismo o destinos de
turismo masivo.
Finalmente, los estudios centrados en el ex
complejo minero de Lota hacen referencia, por
una parte, a su pasado histórico y su importancia
en la conformación del sentido de identidad y
pertenencia de la ciudad (Orellana &amp; Godoy,
2016; Venegas &amp; Morales, 2019b) y por otra parte
a su potencial para ser reutilizado como lugar de
atracción turística y cultural (López, 2010; López
&amp; Pérez, 2013); sin tampoco abordar el potencial
de la apropiación informal en este respecto.
En este contexto, la presente investigación
enriquece la literatura existente al examinar nuevos
usos y procesos de apropiación informal que
están emergiendo espontáneamente en las ruinas
industriales, que aún no han sido documentados
ni regulados por las autoridades locales. A partir
de esta perspectiva se pretende profundizar en
el análisis de cómo esta co-construcción de
significados, puede enriquecer su valor social
agregando nuevas capas de significado. La
hipótesis es que en torno al legado industrial se
generan narrativas y apropiaciones informales
que -en lugar de referirnos al pasado- se asientan
en el periodo postindustrial contemporáneo. Y
que desde esta perspectiva lo que se valora ya no
es sólo la época minera (i.e una época pasada)
sino desde una apreciación estética, su condición
actual de ‘ruina’ industrial.
La situación del ex complejo minero de la
Empresa Nacional del Carbón en Lota, Chile
Lota es una ciudad de la Región del Biobío en el
sur de Chile que se fundó el año 1662 (Figura 1,
ver sig. pág.). El asentamiento adquirió relevancia
a mediados del siglo XIX por la extracción del
carbón. La ciudad fue construida a modo de
un company town. De esta manera, las áreas de
extracción del carbón se construyeron muy cercanas
a las áreas de vivienda y equipamiento comunitario,
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

lo que facilitaba el traslado al lugar de trabajo y
cambios de turnos efectivos (Godoy, 2015)
Después de varias décadas de disminución
gradual en la demanda del mineral, finalmente en
el año 1997 se concretó el cierre definitivo de la
mina en Lota, lo que dejó a la ciudad con altos
niveles de desempleo y condiciones laborales
precarias (Rodríguez et al., 2011).
Posterior al cierre de la mina, las grandes
áreas industriales quedaron en el abandono,
transformándose en ruinas con el pasar de los años.
No obstante, el decaimiento de la ciudad y su
reconversión fallida, desde principios del siglo XXI,
diversos agentes locales y regionales han intentado
preservar, proteger y difundir el patrimonio
minero existente en Lota (Lopez, 2010). De esta
forma, en el año 2014 se decreta Monumento
Histórico4, a nivel nacional, al sector industrial de
ENACAR, actualmente propiedad de la agencia
estatal Corporación de Fomento de la Producción,
(CORFO) (Fig. 2, ver sig. pág.). Sin embargo, en
Chile las declaratorias no proporcionan recursos
para conservar los inmuebles o gestionar acciones

de revitalización. El lugar se encuentra en ruinas y
sin uso formal declarado desde su cierre en el año
1997. Si bien el área tiene accesos controlados,
debido a su gran extensión, existen diversos pasos
irregulares por donde los peatones pueden acceder
fácilmente, lo que ha facilitado su ocupación
esporádica e informal. El punto por donde ingresa
la mayor cantidad de visitantes se encuentra a 450
metros del eje patrimonial Avenida Carlos Cousiño
(centro de Lota Alto) y a 1500 metros de la plaza
de armas de la ciudad de Lota.
Para esta investigación el área de estudio
comprendió cerca de 45 de las 115 ha que abarca
el sitio declarado Monumento Histórico (Figura
2). El área está delimitada por el borde costero
en el límite poniente y el Parque Isidora Cousiño
en el borde suroriente. Este último actúa como
barrera natural, ya que su perímetro se encuentra
cercado y con acceso controlado. En tanto en el
límite norte, se ha descartado el área donde no hay
vestigios de infraestructura industrial. Además, la
geografía accidentada dificulta el acceso, por lo
que no hay registro de visitas en esa zona.

Figura 1. Mapa de ubicación de la comuna de Lota

Fuente: Elaboración propia

4

Decreto N°232.

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CONTEXTO

Figura 2. Límite Monumento Histórico versus área de estudio

Fuente: Elaboración propia en base a plano de Consejo de Monumentos Nacionales

Particularmente en el área de estudio la
insuficiente mantención desde el cierre de la mina
y el terremoto del 2010 han contribuido a que gran
parte de la infraestructura se encuentre en malas
condiciones. Debido al peligro que representa, se

han cerrado algunos edificios, como es el caso de
las bodegas y galpones donde se encuentra el pique
Carlos y su cabria. En las figuras 3, 4 y 5 se muestra
la organización del complejo industrial y fotografías
de cada infraestructura presente en el territorio.

Figura 3. Fotografías de la infraestructura industrial presente en el territorio

Fuente: Archivo personal de la autora, 2021

76

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Figura 4. Listado infraestructura patrimonial y su organización en el territorio

Fuente: Elaboración propia en base a plano de Consejo de Monumentos Nacionales, Chile

8. Galpones del Parque Industrial: Galpones y
bodegas de almacenamiento del maquinarias
y materiales.

1. Pique Carlos Cousiño 1 y 2: Formado por
dos piques dotados de ascensores o jaulas
montadas. Se movilizaban a 4000 operarios y
100 carros de diversos materiales diariamente.
2. Pique Alberto: Más antiguo que el pique
Carlos, su construcción data del año 1875
(Derrumbado el año 2017).
3. Planta de Fuerza: Lugar que suministraba
de energía a la mina de la Empresa Nacional
del Carbón.
4. Planta de Harneros y Lavado: Lugar donde se
limpiaba y clasificaba el mineral. En este lugar
trabajaban en su mayoría mujeres quienes eran
las encargadas de separar la tosca del carbón.
5. Espacio Escorial: Lugar de almacenamiento
de los residuos industriales.
6. Tornamesa Industrial: Taller del Ferrocarril
que transportaba el carbón.
7. Silo Industrial: lugar donde se almacenaba
el mineral para después ser distribuido a los
carros y trasladado vía ferrocarril.
77

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Figura 5. Fotografía aérea del área de estúdio, ruinas de ENACAR

Fuente: Instagram, @aerolota, 2021

Metodología

sistematización de las fotografías se realizó en
dos etapas: primero se clasificaron según el tipo
general de actividad registrada y, posteriormente,
se organizaron en subcategorías más específicas.
esta manera, fue posible identificar la cantidad de
‘eventos’ realizados durante el período de estudio
por tipo de actividad. Posteriormente se realizaron
dos visitas al lugar en agosto y septiembre de 2021,
ambas durante el fin de semana en un horario continuo
desde las 11am hasta las 17:00hrs. De esta forma se
verificaron algunas de las actividades encontradas
en redes sociales y se geolocalizaron dentro del
sitio. Se hizo un registro en cuaderno de campo y
se tomaron varias fotografías de las actividades
presentes. A partir de esta observación, más la
información extraída de RRSS, se especializaron
los usos informales en cartografía SIG escala 1:500.
Para la elaboración de los mapas se utilizaron como
base, planos obtenidos de la Empresa Enacar.
Posteriormente, se elaboró una lista de los
usuarios informales que tenían posteos en redes
sociales. El registro incluyó el tipo de actividad
que desarrollaron en el período de estudio, la
frecuencia de visitas al lugar y los nombres de las
cuentas desde donde se hicieron las publicaciones
en redes sociales. Con esta información se realizó
un muestreo por conveniencia (Pardo et al., 2005)

El estudio utilizó una metodología cualitativa
que se inició con una revisión bibliográfica para
contextualizar el estudio y reforzar el marco
teórico, revisando artículos científicos y estudios
documentales. Para detectar las nuevas actividades
de apropiación informal se utilizaron fotografías
recopiladas desde diversas plataformas de redes
sociales (Instagram, Facebook y Flickr). La
búsqueda y recopilación de fotografías abarcó el
periodo comprendido entre marzo de 2017 – fecha
en que se derrumba el Pique Alberto – y diciembre
de 2021, lo que permitió observar la evolución del
uso del ex complejo minero tanto en condiciones
habituales como durante los dos años de pandemia
(2020 y 2021). En este último periodo, las
restricciones de movilidad asociadas a la crisis
sanitaria redujeron significativamente la afluencia
habitual de personas, generando variaciones en
las dinámicas de uso del lugar y en las prácticas
de apropiación observadas. Para la identificación
de imágenes en redes sociales se emplearon los
hashtags #enacar, #ruinasenacar y #chambeque,
junto con la geolocalización disponible en
plataformas como Instagram y Flickr, que permite
verificar el sitio exacto donde fueron tomadas. La
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

contactando a usuarios pertenecientes a cada una
de las actividades identificadas y que hubiesen
asistido al sitio en, al menos, dos ocasiones.
El criterio de recurrencia permitió asegurar una
persistencia en las prácticas de apropiación, evitando
entrevistar a visitantes ocasionales o excepcionales.
La población de estudio estuvo determinada, por
tanto, no por características sociodemográficas
específicas, sino por el uso efectivo y recurrente
del ex complejo minero, considerando a quienes
desarrollan en él prácticas deportivas, artísticas,
recreativas o comunitarias. En total, se llevaron
a cabo 24 entrevistas semiestructuradas con el fin
de explorar los significados atribuidos al sitio y
las percepciones que los usuarios mantienen sobre
las ruinas. La tabla 3 presenta el perfil general de
los sujetos que frecuentan el lugar y los tipos de
actividades que realizan.

Las primeras tres preguntas (Tabla 1) estaban
orientadas a conocer si el entrevistado tenía una
relación personal o familiar con el pasado minero;
de manera de analizar si dicha conexión previa
mostraría una correlación con las percepciones del
entrevistado respecto de las ruinas. Las siguientes
cinco preguntas se orientaban a explorar las
percepciones del entrevistado con respecto a la
narrativa oficial del patrimonio minero-industrial.
Las siguientes seis preguntas indagaban en la
existencia de nuevos significados asociados a
los usos informales de las ruinas y el espacio en
torno a ellas. Finalmente, desde una perspectiva
más proyectiva las últimas cuatro preguntas
indagaban en las opiniones de los entrevistados
respecto de un posible desarrollo futuro del área.

Tabla 1. Pauta de las entrevistas

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Las entrevistas se llevaron a cabo durante los
meses de noviembre y diciembre del 2021. Se
hicieron grabaciones de audio y se analizaron
utilizando el software Atlas ti.
Todas las fuentes – observación en terreno,
entrevistas y fotografías de redes sociales –
se trabajaron con el método de triangulación
de las investigaciones cualitativas, que tiene
como objetivo analizar un mismo fenómeno
a través de diversos acercamientos (Okuda
&amp; Gómez-Restrepo, 2005). La diversidad de
evidencia y de estrategias de recolección de la
información permitió una mayor confiabilidad
del caso de estudio (Yin, 2018). Un aspecto
central de la triangulación fue contrastar las
categorías de significados que surgieron a
partir de la sistematización y codificación de
las entrevistas, con las fotografías obtenidas
a partir de las RRSS y el análisis en terreno
para verificar la veracidad de las aseveraciones
de los entrevistados y guiar la interpretación
de los datos. Debido a que las fotografías
utilizadas son compartidas públicamente en las
plataformas antes mencionadas, no hay conflicto
de intereses en analizar y usar dichas fotografías
para los fines de esta investigación. Todos
los entrevistados firmaron un consentimiento
informado autorizando el uso de las entrevistas
para los fines de esta investigación. El trabajo con
participantes fue aprobado por el Comité de Ética
correspondiente y cumple tanto con las normas
institucionales como nacionales.
Finalmente, se realizaron seis entrevistas a
funcionarios municipales y agentes del estado,
para contrastar los significados asociados a la
ocupación informal, con el Discurso Patrimonial
Autorizado. Se entrevistaron a funcionarios
y autoridades de Consejo de Monumentos
Nacionales, Municipalidad de Lota, Plan de
revitalización de Barrios Patrimoniales (PRBIPE),
Plan Lota y Servicio de Vivienda y Urbanización
(SERVIU).

permitió identificar un total de 359 eventos
ocurridos entre marzo de 2017 y noviembre
de 2021. Si bien todos tienen un componente
recreativo, es posible diferenciar tres tipos de
actividades: 1) turístico-recreativas, 2) artísticas
y 3) deportivas. El primer tipo es el más relevante
en términos del número de eventos, con 217
actividades registradas, correspondientes al 60%
del total (Tabla 2). Bastante más atrás le sigue
el tipo Actividades Artísticas, con 92 eventos
registrados correspondientes al 26%; y en tercer
lugar el tipo Actividades Deportivas con 50
actividades correspondientes al 14%. A pesar
de su menor relevancia en cuanto al número de
eventos, es importante considerar que el número
de personas que participan por evento es bastante
mayor que en los otros dos tipos de actividades.
Tabla 2. Actividades y número de eventos detectados

Fuente: Elaboración propia

Las actividades turístico-recreativas incluyen
eventos en grupos reducidos ya sea de forma guiada
o autoguiada. La gran mayoría de las acciones
registradas (202) consistía en paseos familiares o
en grupos de jóvenes que se realizaban de manera
autoguiada (Fig. 6, ver sig. pág.). Es así como estos
paseos representan el 93 % de las actividades de este
grupo. En contraposición, las actividades turísticas
guiadas sólo alcanzan el 7% (Fig. 7, ver sig. pag.).
Estas últimas se dan bajo el alero de organizaciones
tales como Descubre Lota Caminando enfocada
en el turismo, la Mesa Ciudadana de Patrimonio,
Cultura y Turismo de Lota o bien diversas visitas
de establecimientos educativos que son autorizadas
por la Municipalidad de Lota.
Dentro del grupo de actividades artísticas
la fotografía profesional concentra más de la
mitad de las acciones registradas (Fig. 8, ver
sig. pp.). Muchas tienen como foco principal
capturar las ruinas, las cabrías, o detalles de la
maquinaria, entre otros (8a); pero también otras
imágenes retratan a modelos, instalaciones,
sesiones de Halloween, punk, o similares que
utilizan las ruinas como marco escenográfico,

Resultados
Nuevos usos del patrimonio minero-industrial
Los resultados del análisis fotográfico confirman
que, aunque las ruinas de la Empresa Nacional
del Carbón están abandonadas, albergan una gran
variedad de nuevos usos de carácter informal.
La recolección de imágenes en redes sociales
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�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

contexto o contrapunto (8b). Un segundo tipo de
actividades artísticas que le sigue en importancia
es la performance, la cual representa casi un
tercio de los eventos registrados. Otros eventos
menos numerosos son las actividades musicales
y la pintura. Las actividades musicales incluyen
mini conciertos, tocatas y fiestas punk. De
manera similar a lo señalado respecto de algunas

fotografías, las performances y las actividades
musicales utilizan las ruinas y en general el
paisaje minero-industrial como la escenografía
de los eventos (8c). La pintura por otra parte
-de manera similar a algunas fotografías- se
enfoca en retratar el paisaje minero industrial
(8d). La pintura suele ser desarrollada de manera
individual por artistas de Lota.

Figura 6. Tipo de actividades realizadas v/s número de eventos
registrados en las redes sociales en el período de estudio

Fuente: Elaboración propia en base a datos recopilados desde redes sociales
Figura 7. Fotografías de actividad turística guiada
realizadas en las ruinas

Figura 8 (a). Fotografías de actividades artísticas
realizadas en las ruinas

Fuente: Instagram; @turismodescubrelotacaminando, 2021

Fuente: Instagram; 8a) @diego.carreracarrasco, 2021

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CONTEXTO

los lugares más fotografiados; así como, aquellos
en los que se concentra la permanencia y la reunión.
Los lugares más fotografiados se concentran
en torno a elementos icónicos de la actividad
minero-industrial, respecto de los cuales
las fotografías resaltan alguna característica
distintiva de la arquitectura o la condición de
ruina (Fig. 10a, ver sig. pág.). Es así como el
Pique Carlos Cousiño (Fig. 11a, ver sig. pág.),
con más de 200 fotografías, es el elemento más
destacado. Le siguen en importancia el Pique
Alberto (derrumbado) y la Planta de Harneros
y Lavado (Figura 11b) con un número que varía
entre las 50 y las 200 fotografías. Finalmente,
otros lugares que presentan cerca de 50 fotos
son el silo industrial, la tornamesa industrial y el
espacio donde se acumula escoria minera.
En cuanto a los espacios de permanencia se
identifican tres zonas: i) en torno al derrumbado
Pique Alberto, ii) en torno a la planta de fuerza y
iii) en torno al espacio escorial (Fig. 10b). Estos
espacios se ordenan de norte a sur siguiendo el
borde de los acantilados costeros, permitiendo
una situación de gran dominio visual del paisaje
a la vez que de protección provista por las ruinas
de las instalaciones industriales. Dado que el
área no posee mobiliario ni intervenciones
planificadas para el visitante, la permanencia
y la reunión se dan de manera espontánea en la
infraestructura industrial abandonada. En cuanto
a las circulaciones, se identifican dos senderos
peatonales informales principales. El primero
es una circulación en sentido oriente–poniente
que conectan las zonas habitacionales de Lota
Alto con los dos accesos informales a esta zona

Figura 8 (b, c, d). Fotografías de actividades artísticas
realizadas en las ruinas

Fuente: Instagram; 8b) @mrnekophotos, 2020;
8c) @p0rt0n_0xidad0, 2021; 8d) @jorgetorresartist, 2020

Las actividades deportivas incluyen jornadas
de Airsoft, ciclismo y rugby, y suelen ser
desarrolladas por grupos de jóvenes de más de 20
personas. El Airsoft es el deporte que concentró el
mayor número de eventos en el período estudiado
(Fig. 9a). Los ciclistas entrevistados construyeron
una pista de pump truck en el sector denominado
espacio escorial, la que utilizan permanentemente
en época estival (Fig.9b).
Distribución espacial de la reutilización
Las imágenes encontradas en redes sociales junto
con la observación en terreno permiten identificar

Figura 9 (a, b). Fotografías de actividades deportivas realizadas en las ruinas

Fuente: Instagram; 9a) @callsign_zorro, 2018; 9b) @jairofelipe.cl, 2019

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CONTEXTO

Significados atribuidos al ex complejo minero

industrial. Este sendero se ordena de manera
adyacente y a lo largo de los galpones del Parque
Industrial y del Pique Carlos Cousiño. Una
segunda circulación es la que conecta los tres
espacios de permanencia antes descritos. Esta se
ordena de norte a sur siguiendo el borde de los
acantilados. En ese sentido se puede constatar
que tanto las instalaciones industriales más
icónicas como las cualidades distintivas del
paisaje natural: el relieve topográfico y el mar,
son factores claves del patrón de distribución
espacial de la permanencia y el desplazamiento
de los usuarios del lugar.

Las observaciones y entrevistas semi estructuradas
revelan que los significados atribuidos a las ruinas
son variados y no excluyentes entre sí. Es así como
varios usuarios otorgaban varios significados a
un mismo espacio. Los principales significados
pueden clasificarse en los siguientes grupos: a)
significados que apelan a una valoración estética
de las ruinas industriales, b) significados que se
refieren al valor histórico como testimonio de la
época minera y por último c) significados que se
refieren a un apreciación del paisaje natural costero.

Figura 10. Prácticas espaciales. 10a) lugares más fotografiados 10b) espacios de permanencia y
circulaciones dentro del complejo

Fuente: Elaboración propia, 2022
Figura 11. Lugares más fotografiados dentro del complejo. 11a) Cabrias del Pique Carlos
11b) Planta de Harneros y Lavado

Fuente: : Instagram 11a) @pablohidalgou; 11b) @cesarguzman

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CONTEXTO

Tabla 3. Significados atribuidos por los entrevistados al ex complejo minero

Fuente: Elaboración propia en base a entrevistas realizadas a usuarios de las ruinas

en los accesos. Algunos testimonios recogidos
durante el trabajo de campo indican que estos
riesgos se perciben con mayor intensidad entre
las mujeres usuarias, quienes mencionan sentirse
más vulnerables al transitar por un espacio amplio,
sin vigilancia y frecuentado mayoritariamente
por grupos de varones jóvenes. En ese sentido, el
acceso independiente o en grupos muy reducidos
—práctica habitual en el lugar— puede implicar
desafíos de seguridad diferenciados según género,
aspecto relevante para futuras discusiones sobre
gestión, accesibilidad y equidad en la activación
patrimonial del sitio.
Más del 70% de las personas entrevistadas
se concentra en el rango de 23 a 35 años, lo
que sugiere que las prácticas informales son
especialmente significativas para jóvenes y
adultos jóvenes que encuentran en las ruinas

Los 24 usuarios entrevistados representan
un grupo diverso en términos de edad, género,
procedencia y motivaciones de uso del ex complejo
minero. La mayoría proviene de Lota (19 de 24),
lo que confirma que la apropiación informal es un
fenómeno fundamentalmente local; no obstante,
también participan personas de otras ciudades del
Gran Concepción —como Talcahuano, Coronel
y Concepción— lo que muestra que las ruinas
operan como un polo de atracción, especialmente
para actividades artísticas y deportivas.
En cuanto al género, el grupo está compuesto
por 18 hombres y 6 mujeres, con edades que
fluctúan entre los 23 y los 54 años. Aunque
este aspecto no constituye el foco central del
estudio, es pertinente señalar que el sitio presenta
condiciones de riesgo asociadas a su deterioro
estructural, aislamiento y ausencia de control
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CONTEXTO

un espacio alternativo de recreación, creación
artística o práctica deportiva.
Un elemento clave en la caracterización de los
usuarios es su relación con el pasado minero: 13 de
los 24 entrevistados poseen vínculos personales o
familiares con la actividad carbonífera, mientras que
11 no registran relación previa. Esta combinación
evidencia que la significación del sitio no depende
exclusivamente de la memoria heredada, sino
también de experiencias contemporáneas asociadas
a la estética del lugar, al paisaje y a las prácticas
sociales emergentes.
En términos generales, el significado
predominante atribuido al complejo es la
apreciación estética de la ruina (19 personas),
seguido por la historia minera (15 personas) y
por el paisaje natural (12 personas). En conjunto,
estos elementos confirman que los usuarios
informales movilizan una lectura del patrimonio
que es sensorial, experiencial y contemporánea, y
que no se circunscribe únicamente a la narrativa
histórica institucional.

con las actividades que actualmente se realizan
en el área uno de los entrevistados declara: “A
pesar del pasado algo violento, el significado (de
las ruinas) varía, lo que una vez fue explotación
obrera hoy es un refugio para el arte en todo su
esplendor…” (Entrevistado 12, comunicación
personal, 02 de diciembre de 2021). Para estos
usuarios la atmósfera y la estética de alguna
manera surreal del lugar es una de las razones
principales para visitar y ocupar las ruinas: “…
hay otra parte, que es la más romántica, que
tiene que ver con el mismo estado de la ruina,
con esa especie de Atlántida perdida donde uno
va justamente a desconectarse… (Entrevistado
1, comunicación personal, 10 de noviembre de
2021). Otro usuario declara: “…visito con más
frecuencia la torre de la jaula principal y los
lavaderos porque parecen una película de ciencia
ficción, algo así como el Imperio Contra ataca
de Star Wars…” (Entrevistado 7, comunicación
personal, 15 de noviembre de 2021). La condición
de abandono y desolación se ve retratada en las
fotografías artísticas que intentan capturar esa
atmósfera propia de los edificios en ruinas (Figura
12 a,b y c). A partir de esta valoración estética las
ruinas adquieren un rol preponderante como el
escenario en el cual se desarrollan y frente al cual
se contrastan visualmente las nuevas actividades.
Según palabras de los propios entrevistados el
lugar es favorable para desarrollar actividades
artísticas, ya que “…el lugar es inspirador, más
que inspirador hacia el pasado, es inspirador para
el futuro, uno se inspira estando ahí, uno estando
ahí observa, se tranquiliza, se desconecta muchas
veces de la realidad externa…” (Entrevistado

a) Significados asociados a la apreciación
estética de la ruina
Si bien varios entrevistados se referían a la
importancia histórico-minera del complejo, el
valor estético y la atmosfera de la ruina sobresale
como el significado que mas destacan y el
mencionado por el mayor número de entrevistados
(19 de 24, Tabla 3).
Como podría anticiparse este significado es
mencionado por la totalidad de los participantes de
actividades artísticas. En esta línea y en relación

Figura 12 (a, b, c). Imágenes de fotografías artísticas a las ruinas

Fuente: Instagram; 12a) @diego.carreracarrasco, 2021; 12b) Martin Riquelme, 2017 12c) @sopadequimicos, 2021

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CONTEXTO

entrevistado declara: “Personalmente considero
que en las ruinas de ENACAR hay un sentido de
respeto y admiración por el esfuerzo colectivo
que construyó y mantuvo la mina. Las ruinas
son un homenaje a la resiliencia y la fortaleza de
estas personas” (Entrevistado 14, comunicación
personal, Dic. 2021).

3, comunicación personal, 12 de noviembre
de 2021). De esta forma el espacio ofrece la
posibilidad de ser utilizado como escenario para
actividades de diversa índole, especialmente
artísticas y culturales.
Adicionalmente, esta apreciación de la
estética y la atmosfera de lugar es mencionada
por la totalidad de los participantes de actividades
deportivas. Aún más, para usuarios de este grupo
que además no residen en Lota, se observa que
desconocen o conocen de manera muy superficial
el pasado minero del lugar. Es así como, este
aspecto no forma parte del significado que
otorgan al espacio. Mas bien, de manera similar
a los participantes de actividades artísticas su
preferencia por las ruinas se basa principalmente
en su estética apocalíptica (además de los paisajes
naturales que el entorno ofrece).
Finalmente, este mismo significado es también
apreciado por varios de los participantes de
actividades turísticas.

c) Significados asociados a la apreciación del
paisaje natural
De acuerdo con los entrevistados, otro de los
significados que ellos le otorgan al complejo tiene
que ver con la posibilidad de conectarse con la
naturaleza en un lugar con grandes vistas hacia
el mar y el horizonte. De esta forma algunos de
los usuarios declaran: “Me atrae el contraste
que se puede sentir en el lugar en cuanto a lo
inhóspito, pero a la vez se pueden apreciar
hermosas postales hacia el mar, por sobre todo en
los atardeceres”. (Entrevistado 9, comunicación
personal, 26 de noviembre de 2021). Así mismo,
otro entrevistado señala: “Lo que nos gusta del
lugar es la tranquilidad que tiene, esa es una
desconexión total del ruido de los vehículos,
porque se escucha el viento, el mar, el entorno,
los árboles…” (Entrevistado 4, comunicación
personal, 12 de noviembre de 2021).
En estos extractos de las entrevistas queda de
manifiesto la importancia que tiene el área para
los usuarios en relación con la conexión con la
naturaleza, las vistas hacia el mar y la tranquilidad
que se puede sentir en el lugar. La mitad de los
entrevistados declaran la importancia del paisaje
natural como uno de los significados asociados
al complejo. Adicionalmente, el análisis de los
lugares de permanencia (Fig. 7b) demuestra que
los usuarios prefieren las locaciones desde donde
es posible visualizar el mar.

b) Significados asociados a la Historia Minera
Las entrevistas señalan que la mayoría de los
usuarios entrevistados, (15 de 24, 63%) considera
que la historia minera del lugar es también uno de
los significados más importantes del complejo. De
esta forma, uno de los entrevistados declara: “Las
ruinas son testimonio de un pasado caótico similar
al hecho de adentrarse en las profundidades de
la tierra bajo condiciones extremas, una postal
oscura y dolorosa de un pasado cercano…”
(Entrevistado 9, comunicación personal, 26 de
noviembre de 2021). …el lugar tiene un valor
tan significativo desde el punto de vista histórico,
cultural y educativo que siempre hay algo nuevo
que descubrir o aprender”. (Entrevistado 14,
comunicación personal, 28 noviembre 2021).
Un 74% de los usuarios que habitan en Lota,
destaca la importancia del pasado minero del
lugar lo que sugiere una posible influencia de la
relación personal o familiar de los usuarios con el
lugar en la importancia del significado histórico
del sitio. Es así como uno de estos entrevistados
señala que: “…las ruinas para mí son el
testimonio emocional y material de un pasado al
que muchos adultos y ancianos se aferran y, sin
embargo, se deja en abandono, aun conociendo
la importancia histórica que tuvo en el desarrollo
del país”. (Entrevistado 13, comunicación
personal, 27 de noviembre de 2021). Otro

Conclusiones
La investigación permite verificar la hipótesis
señalada al inicio en cuanto a que los
significados actuales del lugar, no se reducen
exclusivamente al pasado, sino que se asientan en
la apreciación estética de la ruina en el periodo
postindustrial contemporáneo. Se confirma así
la condición esencialmente dinámica de los
significados del patrimonio tangible, así como
la incidencia que tiene en este dinamismo, la
incorporación de nuevos grupos de usuarios
86

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

época minera, sino que suman nuevas capas de
significado. En ese sentido puede interpretarse
que estos procesos contribuyen a una mayor
‘densidad’ de significados del lugar.
Un tercer descubrimiento se refiere a la
indivisible conexión entre ruina, paisaje natural
y ser humano (Simmel, 1907). En ese sentido la
investigación constata que tanto las instalaciones
industriales más icónicas como las cualidades
distintivas del paisaje natural, i.e. el relieve
topográfico y el mar, son factores claves en el
patrón de distribución de los nuevos usos.
Los resultados indican la urgencia de
abrir desde las políticas de preservación del
patrimonio un debate que explicite las actuales
tensiones entre las políticas institucionales para
la protección del patrimonio industrial y las
aspiraciones de diversos usuarios y colectivos.
A partir de este debate resulta relevante reconocer
el aporte de dichos actores a la re significación
del patrimonio minero-industrial, a partir de una
apropiación performativa de abajo hacia arriba. Su
reconocimiento puede ser un elemento clave para
fortalecer la continuidad entre pasado, presente y
futuro del patrimonio, así como el vínculo de las
nuevas generaciones con el legado industrial. C

de distintas características, intereses y edades
(De Alba González et al., 2010; Gasca et al.,
2016). Estos procesos de resignificación resultan
particularmente relevantes para el caso de los sitios
minero industriales -oficialmente sin uso o semiabandonados- los cuales de lo contrario podrían
sufrir una progresiva merma en su valor social.
En segundo lugar, la investigación permite
constatar lo señalado por diversos autores (De
Matteis, 2022; Göbel, 2021; Kisiel, 2021) en
cuanto al valor de las ruinas como artefactos
de afecto y de memoria sensorial. En el caso
estudiado, los dos nuevos tipos de actividades
que más contribuyen a la resignificación del lugar
son en primer lugar las actividades artísticas y en
segundo lugar las deportivas. Adicionalmente,
se observa que la apreciación de la atmósfera y
de la estética de la ruina es transversal en ambos
tipos de usuarios. En particular se destaca la
coincidencia con lo señalado por Kisiel (op
cit) en cuanto a la estrecha conexión entre el
arte performativo que surge ‘desde abajo hacia
arriba’ y la re significación creativa de las ruinas
industriales. También resulta relevante destacar
que estos nuevos significados no excluyen la
tradicional connotación histórica asociada a la

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CONTEXTO

Aprender de la ciudad: desafíos y oportunidades desde la
formación universitaria en arquitectura y diseño urbano
para promover un desarrollo urbano más sostenible en la
zona metropolitana de Monterrey
Learning from the city: challenges and opportunities in higher education
in architecture and urban design to promote a more sustainable urban
development in the Monterrey metropolitan zone
Recibido: enero 2025
Aceptado: diciembre 2025

Jorge Omar García Escamilla1
Mariona Graell Martín2

Resumen

Abstract

Este artículo presenta una visión propositiva
para el desarrollo sostenible de la ciudad
contemporánea, considerando los principales
desafíos y oportunidades observadas en la zona
metropolitana de Monterrey en México. La zona
metropolitana de Monterrey es actualmente
la segunda metrópoli más grande del país y
un importante centro industrial y económico
que enfrenta grandes retos urbanos debido a
su acelerado crecimiento, como problemas de
movilidad, falta de espacios públicos de calidad
y alta contaminación, entre otros.
Estos desafíos reflejan tendencias comunes
en muchas ciudades a nivel global. Por ello, se
propone una reflexión sobre las oportunidades para
promover un desarrollo urbano más sostenible en
la ciudad contemporánea, a partir de la educación
universitaria en arquitectura y diseño urbano,
orientado a la responsabilidad social.
Esta propuesta se fundamenta en la experiencia de
proyectos académicos y de participación ciudadana
que permitan a los estudiantes aprender, mediante la
observación crítica de su entorno, sobre los desafíos
y oportunidades del espacio urbano. Al considerar
la ciudad como un espacio educativo más allá del

This article presents a proactive vision for the
sustainable development of the contemporary city,
considering the main challenges and opportunities
observed in the Monterrey metropolitan area
in Mexico. The Monterrey metropolitan área,
is the second-largest city in the country and an
important industrial and economic hub that faces
significant urban challenges due to its accelerated
growth, including mobility issues, lack of quality
public spaces, and pollution, among others.
These challenges reflect common trends in
many cities globally. Therefore, the article proposes
a reflection on the opportunities to promote more
sustainable urban development in the contemporary
city, through university education in architecture and
urban design, with a focus on social responsibility.
This proposal is based on academic and
community service projects that allow students
to learn, through critical observation of
their environment, about the challenges and
opportunities of urban spaces. By considering the
city as an educational space beyond the classroom
and highlighting innovative methodologies such
as service-learning, future professionals are
presented as agents of change and creators of

1

Nacionalidad: española/mexicana; adscripción institucional: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León UANL; Doctorando en la Universitat Internacional de Catalunya UIC Barcelona, España; Doctor en filosofía con orientación
en arquitectura y asuntos urbanos por la Universidad Autónoma de Nuevo León UANL. Doctorando en comunicación, educación
y humanidades por la Universitat Internacional de Catalunya UIC Barcelona, España; email: jorge_garcia@uic.es , jorgeomarge@
hotmail.com; ORCID: https://orcid.org/0009-0004-5156-1286
2
Nacionalidad: española; adscripción institucional: Universitat de Barcelona, España; Doctora en Pedagogía en Educación y
Democrácia; email: marionagraell@ub.edu; ORCID: https:orcid.org/0000-0001-9776-8830

91

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CONTEXTO

aula y destacando metodologías innovadoras como
el aprendizaje-servicio, se presenta a los futuros
profesionales como agentes de cambio y generadores
de bienestar social que podrán contribuir a un futuro
urbano más sostenible.

social well-being, who can contribute to a more
sustainable urban future.

Palabras Clave:

Keywords:

desarrollo urbano sostenible; aprendizajeservicio; educación universitaria

sustainable urban development; service-learning;
higher education

Introducción

En este sentido, se presenta a la ciudad
como un lugar educativo, en el que la formación
universitaria se traslada más allá del aula, y se
destacan propuestas innovadoras de educación
basadas en proyectos reales, como el aprendizajeservicio (ApS), con el fin de fomentar una
mirada crítica del entorno y una formación
transformadora para los futuros profesionales de
estas disciplinas.
Para alcanzar este objetivo, además de una
exploración de los principales autores, se describe
una revisión sistemática de las más recientes
experiencias y aportaciones en esta línea de
investigación y se presentan los resultados de un
caso práctico de estudio realizado precisamente en
un contexto universitario en la zona metropolitana
de Monterrey.

Este trabajo pretende plantear una visión
propositiva en un contexto de grandes desafíos
para el desarrollo sostenible de la ciudad
contemporánea a partir de la educación
universitaria en las disciplinas de la arquitectura
y el diseño urbano. Para esta reflexión, se toman
como base las problemáticas y oportunidades
observadas en la cotidianidad de la Ciudad de
Monterrey y su zona metropolitana, actualmente
considerada la segunda urbe más grande del país
y un importante centro industrial y económico
a nivel nacional y regional. Sin embargo, su
rápido crecimiento urbano en las últimas décadas
ha traído consigo también grandes retos, como
graves problemas de movilidad, la falta de
espacios públicos de calidad y la contaminación
del aire, entre tantos otros.
Estas problemáticas, presentes en la segunda
mayor urbe de México, no son ajenas a las
observadas en otras ciudades a nivel global.
Por ello, este artículo propone una reflexión
pertinente sobre las áreas de oportunidad
para promover un desarrollo urbano más
sostenible, a partir de la observación crítica del
propio entorno urbano local y de la educación
universitaria basada en la responsabilidad social
de los futuros profesionales de la arquitectura y
el diseño urbano.
Se enfatiza la necesidad de fomentar una mirada
de responsabilidad profesional y compromiso
comunitario, basada en proyectos académicos y
de participación ciudadana, que permitan a los
estudiantes aprender de los principales desafíos
y oportunidades de su contexto urbano local y
que puedan así convertirse en futuros agentes
generadores de bienestar social.

Desarrollo urbano en la zona metropolitana
de Monterrey: desafíos de la ciudad
contemporánea
Para las Naciones Unidas (2022) las ciudades
son centros de ideas, comercio, cultura, ciencia,
productividad y desarrollo social, humano y
económico. La propia planificación urbana y de
los sistemas de transporte, la correcta gestión de
recursos vitales como el agua, el saneamiento, la
gestión de los desechos y la reducción del riesgo
de catástrofes, así como el acceso a la información
y a una educación que permita la creación de
capacidad en la comunidad, es decir, que permita
desarrollar y fortalecer las habilidades y recursos
que tiene la sociedad para lograr el bien común,
son algunas de las cuestiones más relevantes para
promover el desarrollo urbano sostenible.
Por primera vez en la historia, en el año 2008,
la población urbana superó ya a la población rural
92

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CONTEXTO

a nivel mundial y se espera que, para la década del
2050, dos tercios de la población vivan en zonas
urbanas a nivel global, marcando este hito la llegada
de un nuevo milenio prioritariamente urbano y de
importantes desafíos propios de esta urbanización.
En el caso específico de la Ciudad de
Monterrey, capital del Estado de Nuevo León, a
finales del siglo XIX y en la primera mitad del
siglo XX, se dieron las transformaciones más
importantes en la ciudad, las cuales definieron
su vocación industrial y su relación con los
municipios colindantes que han ido conformando
su área metropolitana en las décadas siguientes.
(Aparicio Moreno, 2011).
En este sentido, en la zona metropolitana de
Monterrey, es posible observar que tan solo a partir
de la década de 1970 hasta el año 2010 se presentó
un muy significativo cambio sociodemográfico,
la población pasó de 1.2 a más de 4 millones de
habitantes, aumentando alrededor de 3 veces,
mientras que el área ocupada pasó de ser 13,000
a 76,000 hectáreas aproximadamente, aumentando
el territorio ocupado en alrededor de 5 veces lo
registrado en 1970. Esta tendencia ha continuado
en los últimos años y se ha visto reflejado en una
ocupación del territorio menos densa y una ciudad
más dispersa, con un importante crecimiento hacia
las periferias, pasando de una densidad bruta de 95
habitantes por hectárea en 1970 a alrededor de 45
habitantes por hectárea en los últimos años.
Si bien en los años más recientes ha comenzado
a proliferar un modelo de crecimiento vertical,
cabe mencionar que también ya exacerbado, en
rascacielos de oficinas y edificios de los llamados
usos mixtos y viviendas del tipo apartamentos, la
tendencia de desarrollo hacia la periferia, sobre
todo para las clases medias y bajas, ha continuado
y se ha visto reflejado en una ocupación del
territorio menos densa y una ciudad muy dispersa.
Según datos del Censo de Población y
Vivienda más reciente (INEGI, 2020), la
metrópoli de Monterrey actualmente cuenta con
una población total aproximada de 5 millones
y medio de habitantes, convirtiéndose a partir
de este último censo poblacional en la segunda
urbe más poblada de México, por lo que las
proyecciones de población documentadas se
verán rebasadas en los años siguientes. Aunado al
crecimiento demográfico y territorial desmedido,
la vocación industrial de la ciudad, la falta de una
verdadera planificación de ocupación del territorio
y posiblemente una falsa visión generalizada de

progreso y desarrollo, ligada más al permanente
crecimiento que a la regeneración urbana, han
ocasionado una grave deshumanización del
espacio urbano y un considerable deterioro en
materia de sostenibilidad para la habitabilidad de
la gran ciudad.
En este contexto, la pérdida de espacios urbanos
dignos, seguros e inclusivos, la falta de áreas verdes
y recreativas, la utilización desmedida del automóvil
por sobre un modelo de transporte colectivo
sostenible, la escasez de recursos naturales vitales
como el agua y la contaminación del aire, son tan
solo algunos de los grandes desafíos en materia de
sostenibilidad y por consecuencia de habitabilidad
a los que se enfrenta el escenario urbano actual de
la metrópoli.
El propio Plan Estatal de Desarrollo 20162021 mencionaba ya que el sistema de movilidad
de Monterrey y su zona metropolitana no reflejaba
planeación y exhibía condiciones inadecuadas.
Siendo el sistema de transporte público percibido
como de baja calidad por los propios usuarios
al generar desplazamientos, generalmente
forzados, muy extensos en el territorio y que
requieren mucho tiempo invertido. En cuanto
a la movilidad por medio del vehículo privado,
según datos del INRIX Global Traffic Scorecard
(2022), Monterrey se encuentra en el primer lugar
nacional y entre las primeras 10 del mundo con
mayor congestionamiento en sus vialidades.
En este sentido es importante tener en cuenta
que precisamente una elevada posibilidad de
movimiento garantiza la eficiencia funcional y
productiva del mecanismo de ciudad, y es por
esto por lo que se ha convertido en una de las
primeras condiciones que se deben garantizar en
el sistema social para que la ciudad sea digna y
habitable (Campos Venuti, 1983).
A su vez, de la mano con temas de calidad
de vida en el espacio urbano y consideraciones
medioambientales, cabe mencionar el Índice
Básico de las Ciudades Prósperas (ONU HABITAT,
2016), el cual señalaba ya que Monterrey y su zona
metropolitana presenta una valoración negativa del
espacio público, específicamente en lo concerniente
a accesibilidad y áreas verdes, lo que en conjunto
con un uso desmedido y fragmentado del territorio
y un sistema de movilidad inadecuado, provoca
implicaciones muy negativas en la vida de las
personas, convirtiéndolas de alguna manera en lo
que Vittadini (1991) define como “prisioneros” de
la ciudad moderna.
93

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

problemática del acelerado deterioro del entorno
en el estado (agua, suelo, aire y ecosistemas)
debido a un crecimiento desordenado, y una
deficiencia en el uso adecuado de estos recursos.
Precisamente, dicho programa se desarrolló con
el reto de aplicar el concepto de sustentabilidad o
sostenibilidad, para administrar de manera eficiente
los recursos naturales, proteger el ambiente y
conservar los ecosistemas, así como promover
un avance hacia un crecimiento económico
sostenible para construir una economía estatal
robusta que se caracterizara por hacer un uso
eficiente y efectivo de las capacidades y recursos
del Estado de Nuevo León; así como para procurar
elevar el nivel de calidad de vida y el bienestar
general de los ciudadanos. Sin embargo, como
se ha mencionado, hoy en día es posible observar
diversas problemáticas urbanas en materia de
sostenibilidad que traen consigo un considerable
deterioro para la habitabilidad de la ciudad.

Imágenes 1 y 2. Desafíos cotidianos en el sistema de
movilidad de Monterrey y su zona metropolitana

Imágenes 3 y 4: Ejemplos de la imagen urbana de
Monterrey y su zona metropolitana

Fuente: Elaboración propia, 2024

En cuanto a temas como la escasez del agua, que
se relaciona por supuesto con el crecimiento urbano
acelerado y la vocación industrial de la ciudad, se
han vivido ya claros y dramáticos ejemplos en estos
últimos años en la zona metropolitana. A su vez, en
relación a la contaminación del aire, de acuerdo a
los reportes que se realizan en el portal del Sistema
Integral de Monitoreo Ambiental del Estado de
Nuevo León, se presentan ya prácticamente en
la mayoría de los días del año registros de mala
calidad del aire, implicando un alto riesgo a la
salud, siendo asimismo cada vez más los días en
que se ha incluso declarado contingencia ambiental,
en la cual se alerta del riesgo extremadamente alto
a la salud y se exhorta a los habitantes a evitar
actividades al aire libre y extremar precauciones.
La Secretaría de Desarrollo Sustentable
del Gobierno del Estado de Nuevo León, en el
Programa de Acción ante el Cambio Climático para
el Estado Nuevo León 2010-2015, planteaba ya la

Fuente: Elaboración propia, 2024

94

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CONTEXTO

Reflexiones sobre la ciudad e indignación

encuentre o el estado de desarrollo que tenga, es
el deterioro de su espacio público. El autor señala
la incomodidad a la que se enfrentan los usuarios
de estos espacios debido a factores como los
obstáculos urbanos, la contaminación, el ruido, el
riesgo de accidentes y en general el poco espacio
dedicado en las ciudades a los lugares públicos en
el entorno urbano.
Es importante explicar que el concepto de
la indignación por la compleja situación de la
ciudad, no se presenta aquí como un aspecto
negativo, sino como el primer paso para la toma
de consciencia de las necesidades, lo cual apunta
precisamente a dos valores: la indignación y el
compromiso. Un proceso de análisis crítico que
permite comprender que esas necesidades son
causadas por una situación de injusticia que
exige denuncia y reparación. Sin embargo, la
indignación no es suficiente, requiere también
del compromiso para asumir una responsabilidad
individual y colectiva en la mejora de la realidad
(Martín-García et al., 2021)
Es en este sentido que se plantea precisamente
que las oportunidades de mejorar la compleja
situación urbana actual y de vista al futuro,
deben partir de promover en la comunidad y
principalmente en los futuros profesionales de
la arquitectura y el diseño urbano, un verdadero
cambio de mirada hacia su propio contexto urbano
local en el que se promueva identificar y aprender
de los desafíos de nuestra realidad urbana y una
verdadera reflexión sobre la ciudad que queremos
como sociedad. Esto fomentando la observación
crítica, la reflexión y la participación en proyectos
colaborativos que los conviertan en verdaderos
agentes de cambio y bienestar social.

En cuanto al espacio público urbano,
Montemayor Fernández y Montemayor Bosque
(2021), señalan en su estudio “Propuesta sobre
la mejora de la imagen urbana, caso Monterrey”
que evidentemente el paisaje urbano en general es
caótico y desordenado, enfatizando que la ciudad
está cada vez más descompuesta y su población
anímicamente menos satisfecha del lugar en el
que viven y que les debería enaltecer.
“El caos visual de Monterrey es notorio.
Hay desorden en su aspecto: Si las calles sólo
estuvieran sucias, eso se remediaría fácilmente.
¡Pero son sucias! Tienen el espacio sucio, con
sus desagradables telarañas de cables eléctricos
y telefónicos arriba y sus traicioneras banquetas
abajo, verdaderas trampas sobre todo para
los minusválidos, niños y ancianos, con sus
señalamientos, parquímetros, baches, rampas
para cocheras, invasiones fijas o semifijas de
particulares, etc.; y no se diga las promiscuas
fachadas y los agresivos anuncios; los escasos
predios que quisieron ser parques, se han llenado de
construcciones que les robaron vergonzosamente
el ser; la atmósfera está muy sucia. No puede
aceptarse que esto sea causado por la pobreza, pues
cuántas comunidades se conocen (México tiene
ciudades bellísimas, consideradas patrimonio
cultural de la humanidad por la UNESCO),
mucho más pobres que Monterrey, ¡Pero limpias!
¡Limpias y ordenadas!” (Montemayor Fernández
&amp; Montemayor Bosque, 2021, p.25).
Como se ha manifestado, los desafíos que
presenta la Ciudad de Monterrey y su zona
metropolitana son bastante considerables y
afectan directamente la habitabilidad de la misma
ciudad, e incluso pudiera parecer que la propia
vertiginosidad de la vida urbana y quizás como
se ha mencionado una extendida falsa idea de
progreso, ligada más al crecimiento permanente
que a la regeneración urbana, dificultan concebir
alternativas para proponer un desarrollo urbano
más humano y sostenible para el presente y el
futuro de la ciudad.
Cabe mencionar también que estos desafíos,
no son ajenos a los retos que se manifiestan en
diversas ciudades contemporáneas a nivel global.
Jan Gehl (2014) menciona que una característica
que se encuentra presente comúnmente, en
prácticamente cualquier ciudad, incluso sin
importar el lugar del mundo en el que se

Oportunidades desde la educación
universitaria: la ciudad educadora y el
aprendizaje-servicio
De acuerdo con la Carta de Ciudades Educadoras,
elaborada en el Primer Congreso Internacional de
Ciudades Educadoras, celebrado en Barcelona en
1990, renovada en el Congreso de Génova del
2004 y en el año 2020, el objetivo permanente de
la ciudad será aprender, intercambiar y compartir,
y por lo tanto enriquecer la vida de sus ciudadanos.
En este sentido, la educación trasciende del aula
para impregnar toda la ciudad.
“La ciudad educadora vive en un proceso
permanente que tiene como finalidad la construcción
95

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

de comunidad y de una ciudadanía libre, responsable
y solidaria, capaz de convivir en la diferencia, de
solucionar pacíficamente sus conflictos y trabajar
por el bien común. Una ciudadanía consciente de los
retos que la humanidad afronta actualmente y con
conocimientos y habilidades que les permiten hacerse
corresponsables de la búsqueda de soluciones que
exige el momento histórico que vivimos” (Carta de
ciudades educadoras, 1990, p.4).
Jan Gehl (2014), autor de la obra Ciudades
para la Gente, señala la necesidad de reforzar la
función social del espacio público en las ciudades
como un lugar de encuentro y una herramienta
de vital importancia en favor de conseguir una
sociedad más sostenible y una comunidad abierta
y democrática; es decir en favor del bien común.
La ciudad es el principal lugar en donde
se desarrolla la relación del espacio físico y el
espacio humano que configuran la sociedad
contemporánea. Al ser el escenario donde se
desarrollan el gran conjunto de las actividades
sociales, la ciudad es también un entorno propicio
para la acción educativa, ya que es una gran
fuente de recursos educativos (Puig-Rovira et al.,
2007). En el marco del desarrollo urbano sostenible,
Navarrete Peñuela (2017) menciona que la
educación tiene un papel fundamental para fomentar
el cambio de actitud en la relación del hombre
con la naturaleza y su entorno. De esta forma, la
generación de valores, habilidades y conocimiento
en la propia comunidad deberá ser también el
principal instrumento de los gobiernos locales en la
construcción de ciudades más sostenibles.
John Dewey, autor de Las Escuelas del
Mañana (1950) hablaba ya sobre una educación
en la que el aprendizaje se centra en la experiencia,
en la resolución de problemas y la formación
ciudadana activa, conectando así el currículum
académico con la vida real. Es en este contexto
que hoy en día, se debe considerar fundamental
fomentar la educación con responsabilidad social,
a partir de metodologías educativas, activas e
innovadoras, que verdaderamente acerquen a los
estudiantes universitarios a la comunidad y que
promuevan propuestas de diseño que consideren las
necesidades reales del entorno urbano y la sociedad.
Para Graell Martín (2022) algunas
metodologías como el aprendizaje-servicio (ApS)
pueden representar oportunidades a este respecto
por su carácter innovador, activo y participativo.
Precisamente,
siendo
una
metodología
transformadora (Puig-Rovira, 2021), el ApS

permite vincular la formación académica con
la acción social, ofreciendo a los estudiantes
oportunidades de aprendizaje experiencial a
través de la acción directa de brindar un servicio
en su comunidad, integrando la reflexión crítica
y el compromiso social como valores esenciales
(Rubio y Escofet, 2018).
Según Mayor Paredes (2018) esta metodología
educativa se diferencia precisamente por su
enfoque en vincular los objetivos de aprendizaje
con el servicio a la comunidad en un solo proyecto
articulado y planificado para que los participantes
tengan un rol protagónico y puedan desarrollar
las competencias, conocimiento, habilidades,
actitudes y valores propios de esta práctica,
al mismo tiempo que buscan dar soluciones
a problemas reales (Knapp y Bradley, 2010;
Jacoby, 1996).
Puig-Rovira (2012) señala que el aprendizajeservicio nos hace más humanos, fomentando la
ayuda mutua, nos hace mejores ciudadanos por
el hecho de trabajar por el bien común. Nos
enseña valores a través de la práctica y conduce
al crecimiento no solo académico y profesional,
sino que también al desarrollo vocacional y
personal. Así como también menciona, que
la aplicación de proyectos de aprendizajeservicio contribuye al desarrollo de las
propias universidades mejorando los procesos
formativos, la investigación y la colaboración
con otras instituciones y con la comunidad.
Imágenes 5 y 6 (sig. pág.): Ejemplos del trabajo
realizado con alumnos universitarios en el aula y en
visitas de estudio en el entorno urbano local

Fuente: Elaboración propia, 2024

96

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

instituciones de educación superior una mayor
preocupación por la educación en valores y para la
participación ciudadana de los jóvenes. El avance
continuo de nuestras sociedades dependerá de
cómo las universidades educan a sus estudiantes
a partir de este momento. Desde esta óptica,
las universidades tienen la responsabilidad de
formar profesionales y ciudadanos competentes,
conscientes y comprometidos con el desarrollo
social sostenible.
De esta forma se destaca el enfoque de pensar
la propia ciudad como un elemento educador
esencial, así como la importancia del fomento a la
participación de los estudiantes en vinculación con
entidades sociales para promover en ellos la toma de
consciencia y el cambio de mirada hacia su propio
entorno, promoviendo el que puedan contribuir a
la comunidad desde sus proyectos académicos y en
sus futuros proyectos profesionales.
En este sentido, se comienza a entrever las
oportunidades que existen de aportar, desde la
formación universitaria en arquitectura y diseño
urbano, para enfrentar los diversos desafíos reales
de la ciudad, como los que se han mencionado, a
partir de un mayor compromiso y conocimiento, con
miras a promover un cambio paulatino de modelo
urbano hacia un mejor futuro para la comunidad y
un desarrollo más sostenible de las ciudades.

Fuente: Elaboración propia, 2024

Aprender haciendo es uno de los principios
básicos de la pedagogía moderna y nos permite
introducir la concepción de aprendizaje que está
implícita en las actividades de Aprendizajeservicio. Es un principio que se aplica tanto en el
ámbito intelectual como en el ámbito moral y que
exige situar al alumno en el centro del proceso
educativo y otorgarle el papel de protagonista
y de autor de su formación (Puig-Rovira et al.,
2011, p.55).
El propio Plan de Desarrollo Institucional de la
Universidad Nacional Autónoma de México desde
el año 2009, menciona ya que “La educación es
uno de los factores que más influye en el avance
y progreso de personas y sociedades. Además de
proveer conocimientos, la educación enriquece la
cultura, el espíritu, los valores y todo aquello que
nos caracteriza como seres humanos”. Así como
también considera que la educación es necesaria
para alcanzar mejores niveles de bienestar social
y de crecimiento económico; para nivelar las
desigualdades económicas y sociales.
Por su parte la Secretaría de Desarrollo
Sustentable de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, tiene como misión dirigir, involucrar
y promover en la universidad, a nivel regional
nacional y global, la minimización del efecto
negativo resultante del uso de los recursos sobre
el medio ambiente, la economía, la sociedad y
la salud, durante el desarrollo de sus funciones
sustantivas y administrativas como una manera de
vivir e influir en la sociedad durante su transición
a estilos de vida sustentables (UANL, 2022).
En este contexto, Tapia (2007) menciona que,
desde una concepción integral de excelencia
académica, en los últimos años se advierte en las

Aproximación metodológica del estudio
Además del estado de la cuestión y de los
argumentos planteados como marco teórico
en este estudio, para valorar y discutir la
aplicabilidad de los principios del aprendizajeservicio en la formación universitaria en las
disciplinas de la arquitectura y el diseño urbano,
así como su aporte para fomentar una educación
profesional más consciente y comprometida con
las necesidades reales de la comunidad y que, en
este sentido, promueva un desarrollo urbano y
social más sostenible, se presentan a continuación
dos perspectivas metodológicas complementarias
utilizados en este estudio.
Inicialmente, se presenta de forma descriptiva
una aproximación de revisión sistemática a
los más relevantes estudios previos realizados
bajo los principios del ApS en estas disciplinas,
para presentar una discusión de algunos de los
hallazgos detectados en los estudios más recientes,
afines al interés de la investigación planteada.
Posteriormente, se presenta la aplicación de
97

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

dichos principios del ApS bajo un enfoque de
investigación-acción en un caso práctico de
estudio, realizado en un curso universitario de
diseño urbano, en el contexto específico de la
zona metropolitana de Monterrey.

ascendente en el interés y la realización de este
tipo de investigaciones en los últimos años,
posiblemente por el componente de innovación
educativa propio del aprendizaje-servicio y los
crecientes desafíos observados en la ciudad
contemporánea.
A continuación, se presenta una lista a manera
de resumen de dichas investigaciones identificadas
(Tabla 1, ver sig. pág.), incluyendo los datos de
los autores, el país de origen de la investigación,
así como la fecha de realización y publicación en
las bases de datos mencionadas. Posteriormente,
se presenta una breve discusión de algunos de los
hallazgos detectados en los estudios más recientes
y que se han considerado más afines al interés de
la investigación planteada para dar paso al caso
práctico de estudio aplicado al contexto de la
zona metropolitana de Monterrey.
Como expone el estudio Training Future
Architects toward Energy Poverty Challenges
(Gomez, D.T, et al. , 2025) el hecho de fomentar
la participación de los estudiantes en proyectos
comunitarios puede promover que los estudiantes
tengan una formación más sólida en relación
a la problemática real en la que se enfoca el
proyecto específico y que, en este sentido, los
mismo estudiantes puedan servir no solo como
diseñadores de proyectos arquitectónicos,
sino también como consultores para la propia
comunidad en sus necesidades e intenciones en
materia de sostenibilidad.
Trabajos como el realizado por García
Cervantes e Hinojosa Hinojosa, (2023), así como
el de Díaz-García y LopezDeAsiain (2022),
plantean que las experiencias de aprendizajeservicio ofrecen a los estudiantes, instituciones y
comunidades un espacio legítimo donde la teoría
y la práctica significativa se combinan, así como
también potencian la sinergia entre instituciones y
la transferencia de conocimiento y la innovación
para el beneficio social.
En este marco, compartiendo de manera
recíproca el conocimiento y las propuestas de
interés en base a la realidad de la propia comunidad,
el intercambio de conocimientos puede convertirse
en un puente entre la ciudad y la universidad, como
mencionan trabajos como los realizados por Carin
Combrinck y Timme-Loïse Nortjé (2021) y Acilu y
Larripa (2020).
Sin embargo, en esta reflexión de algunos
de los más recientes estudios previos, cabe
mencionar también, en cuanto a los propios

Estudios previos y revisión sistemática
Como se ha mencionado, parte de la investigación
documental para este trabajo ha consistido
en realizar una aproximación de revisión
sistemática de estudios previamente elaborados
con relación a los conceptos de arquitectura,
diseño urbano y aprendizaje-servicio en los
principales índices científicos.
En este apartado se describe la investigación
sistemática realizada que se llevó a cabo en
las bases de datos Scopus y Web of Science,
utilizando precisamente las palabras clave de
interés y un período de tiempo determinado.
La búsqueda se realizó en las bases de datos de
Scopus y Web of Science, marcando los parámetros
temporales desde el año 2005 hasta el año 2025,
es decir, incluyendo así un período aproximado a
los últimos 20 años. Se utilizaron los descriptores:
service-learning AND architecture AND urban
design (aprendizaje-servicio, arquitectura y diseño)
en ambas bases de datos. Se decidió hacer esta
combinación de palabras clave luego de observar
en una primera aproximación en la que palabras
como architecture se asociaban considerablemente
a temas relacionados con arquitectura de sistemas
computacionales o términos como urban por sí solo
abarcaba un campo demasiado amplio de temáticas.
Los resultados para la base de datos Scopus
fueron de n=12 documentos totales de los cuales el
40% se ubican en las ciencias sociales, un 35% en
el área de ingeniería y un 15% aproximadamente
en las artes y humanidades. Por su parte en la
revisión e Web of Science se encontraron n=14
documentos totales de los cuales el 57% se
encuentra en el campo de la arquitectura, el 42%
en el área de educación y ciencias de la educación
y el 21% en el campo de los estudios urbanos.
Cabe mencionar que de los n=26 documentos
totales identificados en ambos índices se filtraron
y excluyeron n=4 documentos repetidos, dejando
un total de n=22 documentos elegibles. A su vez
es importante observar que en Scopus el primer
artículo que se encuentra con estos descriptores
es del año 2008 y en Web of Science del año
2010, marcando una tendencia aparentemente
98

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Tabla 1. Muestra de estudios previos (continúa en sig. pág.)

Título del artículo

Autor y año

País de origen

Training Future Architects toward Energy
Poverty Challenges

Gomez, D.T, et al.
(2025)

España

Opportunities and challenges for servicelearning experiences in informal urban
settlements

Garcia Cervantes,
N., Hinojosa
Hinojosa, K.(2023)

México

Scopus
WoS

Service Learning in Architecture Teaching:
Participatory Budgeting and Sustainable
Development Goals

Díaz-García, V.,
Lopezdeasiain, M.
(2022)

España

Scopus
Wos

Activating the edge: the university campus
as anchor institution

Combrinck, C.,
Nortjé, T.-L.(2021)

Sudáfrica

Scopus
Wos

Integrating shelter design and disaster
education in architectural curriculum

Krishnan, S.,
Liao, Y. (2019)

Estados Unidos

Scopus

Re-centering: From student to person
and from self-centered learning to civic
engagement

Bernasconi, C.
(2019)

Estados Unidos

Scopus

Construction Research Congress 2018:
Sustainable Design and Construction and
Education - Selected Papers from the
Construction Research Congress 2018

N/A (2018)

Estados Unidos

Scopus

Ecological urbanism: The synthesis of
ethics, aesthetics, and cybernetics

Ansari, I. (2016)

Estados Unidos

Scopus

Controlled chaos: Modeling
interdisciplinary practice for architecture
and engineering students in a real world
community engaged design project

MacNamara, S.,
Bowne, L.D.
(2015)

Estados Unidos

Scopus

DesignBUILD studio: A case study in
forming collaborative service-learning
initiatives

Sturgeon, K.A.
(2010)

Estados Unidos

Scopus

Estados Unidos

Scopus
WoS

Estados Unidos

Scopus

Estados Unidos

WoS

The urban studio project recipe: A
multidisciplinary approach to feminist
practice through community engagement
Participatory action research as pedagogy:
Boundaries in Syracuse
Learning reflective planning: the
application of participatory action research
principles to planning
studio design and assessment.

Nsonwu, M.B.,
Gruber, K.J.,
Charest, R.M.
(2010)
Mountz, A.,
Moore, E.B.,
Brown, L. (2008)
Pinel, SL., Urie, R.
(2017)

Base de datos
Scopus

Urban innovation labs: towards new
learning experiences between academia
and profession

Fontana, MP,
Mayorga, M,
Planelles-Salvans,
J. (2023)

España

WoS

Participatory urban planning: a teaching
tool for uncertain times.

Carrasco Bonet,
M., Fava, N. (2021)

España

WoS

Fuente: Elaboración propia, 2024

99

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Camp_us: co-designing university and
city. Pamplona 2020.

Acilu,A.,
Larripa,A. (2020)

España

WoS

Esguevillas, D.,
Triviño, FG.,
Psegiannaki, K.
(2020)

España

WoS

Activating the Edge : A Centre for Urban
Citizenship

Nortjé, TimmeLoise (2018)

Sudáfrica

WoS

A Master Plan for Riverside Park, New
London, Connecticut: A Case Study of the
Project and an Evaluation of its Service
Learning Component.

Schad, Madeline
Rose
(2014)

Estados Unidos

WoS

España

WoS

Estados Unidos

WoS

China

WoS

City Limits and the Architect's Role.

Using web-conferencing to address design
input exchange challenges between urban
design students and expert urban ecolgists.
Evaluating the design and planning
services of the Arlington Urban Design
Center: Clients' perspectives.
Research on major topics of western
feminist architectural theories.
(Dissertation or Thesis).

Kew, B. (2013)

Zhou, Yunhui.
(2011)
Teng, Jing Ru.
(2010)

Fuente: Elaboración propia, 2024

propuestas planteadas? el tiempo lo determinará”
(Acilu, A. &amp; Larripa, A., 2020).
Finalmente, en base a experiencias previas
como las mencionadas, es posible observar como
la aplicación de los principios del aprendizajeservicio en proyectos de diseño urbano y
arquitectura, pueden fomentar un vínculo
importante entre el mundo académico y la
comunidad, al acercar a los futuros profesionales
a la realidad de su entorno y al sembrar en ellos
importantes valores y la toma de consciencia de la
responsabilidad social y profesional compartida.
No obstante, esto representa quizás solamente,
aunque sin duda deberá ser ya un logro bastante
relevante, la semilla para impulsar un cambio
hacia un futuro social y urbano más habitable y
sostenible de cara a los grandes desafíos a los que
se enfrenta la ciudad contemporánea.

desafíos de incorporar estas metodologías, lo que
resaltan Carrasco Bonet y Fava (2021) sobre la
brecha cada vez mayor entre el mundo académico
y el sistema de gobierno territorial y la sociedad
y la reflexión sobre las dificultades de integrar
la participación en la docencia universitaria,
identificadas con la propia rigidez del sistema
universitario: los tiempos, los calendarios y los
horarios y los propios objetivos particulares de
aprendizaje de las asignaturas. Esto además de los
propios desafíos del contexto urbano, económico
y social en el que se desarrolle cada proyecto.
En este sentido, Acilu y Larripa (2020)
mencionan también como, en su experiencia
educativa aplicada, durante el proceso de diseño, los
estudiantes han mantenido un contacto directo con
la realidad, así como también el proyecto ha puesto
en práctica los principios y valores del aprendizajeservicios buscando dar respuesta a necesidades
reales, contribuyendo a generar nuevas formas de
convivir y habitar el medio respetuosas, sostenibles
e integradoras, además de flexibles y resilientes.
“Sin embargo, llegados a este punto cabe plantear
la siguiente pregunta, ¿qué compromiso adquirirán
los agentes intervinientes en la continuación de las

Caso práctico aplicado en el contexto urbano
de Monterrey y su zona metropolitana
La aplicación de la experiencia educativa de
los principios del aprendizaje-servicio en el
contexto de la Ciudad de Monterrey y su zona
100

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

metropolitana, se ha llevado a cabo en el marco de
la licenciatura en Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL). El curso
elegido para implementar esta experiencia ha
sido el Taller de proyecto urbano I, asignatura
que constituye una de las primeras oportunidades
para que los estudiantes trabajen directamente en
proyectos vinculados al espacio público y urbano.
Este taller se estructura en un periodo de
18 semanas, con dos sesiones presenciales
semanales, de dos horas lectivas cada una, y tiene
como propósito fundamental el desarrollo de
competencias que permitan al estudiantado diseñar
proyectos arquitectónicos y urbanos, integrando de
manera gráfica los aspectos espaciales, funcionales,
técnicos y normativos, con el fin de dar respuesta a
las necesidades sociales y contribuir a la mejora de
la calidad de vida.
Este caso práctico se realizó con la participación
de un grupo de 15 estudiantes compuesto por
jóvenes, hombres y mujeres, de entre 18 y 22 años
y todos precisamente residentes de alguno de los
diversos municipios que forman parte de la zona
metropolitana de la Ciudad de Monterrey.
En esta edición particular del curso, se integró
la participación en la convocatoria “Diseña la
calle de tus sueños: calles para estar”, promovida
por el Instituto Municipal de Planeación y Gestión
Urbana (IMPLANG) del municipio de San Pedro
Garza García, el cual forma parte de la zona
metropolitana de la Ciudad de Monterrey. Dicha
convocatoria buscaba abrir un diálogo ciudadano en
torno al diseño de las calles, invitando a repensar y
reimaginar los espacios urbanos como lugares para
estar y convivir. La incorporación de esta actividad
permitió vincular los objetivos académicos del
taller con una experiencia de aprendizaje situada y
orientada al servicio de la comunidad.
El objetivo de esta experiencia ha sido
promover la toma de consciencia de los estudiantes
y desarrollar en ellos valores esenciales de la
metodología de aprendizaje-servicio, como
el altruismo, la cooperación, la participación
ciudadana y el aprendizaje transformador. Se ha
buscado precisamente que, a través de la aplicación
de estos principios, los estudiantes puedan formular
propuestas creativas en arquitectura y diseño
urbano que respondan a los problemas reales de su
entorno urbano.
Considerando a la propia ciudad y sus desafíos
urbanos como un entorno educativo más allá del
aula, se pretende fomentar no solo que su proyecto

académico tenga un alcance práctico más amplio,
sino que también, como se ha mencionado, estas
experiencias puedan sembrar en ellos la semilla
para ser futuros profesionales agentes de cambio
en vista de un futuro urbano más sostenible.
El enfoque de la investigación-acción
En cuanto la metodología específica para la
aplicación y el desarrollo de este caso práctico se
ha trabajado, como se menciona en el apartado
de aproximación metodológica, considerando
el enfoque de la investigación-acción. Tal como
apunta Herrero (2002), la investigación-acción
es una metodología que rompe con la idea del
trabajo individual y aislado, priorizando el trabajo
colectivo en el aula y fuera de ella, fomentando
el diálogo entre todos los participantes y la
comunidad. Esta metodología representa, a su
vez, un importante reto y compromiso de trabajo
para todos los implicados. Para el docente en
particular, involucra no solo diseñar, aplicar y
sistematizar la experiencia educativa en base a
los propios objetivos del curso y los objetivos del
proyecto específico de aprendizaje-servicio que se
realiza, sino también ajustar en función de cómo
se va desarrollando todo el proceso del proyecto.
De esta forma, se ha considerado el principio
metodológico de la investigación-acción dentro del
mismo proceso de aprendizaje-servicio, lo cual ha
permitido estar evaluando continuamente y ajustar
o realizar acciones concretas de manera flexible y
pertinente durante el desarrollo del curso, en función
de la evolución de las dinámicas y los propios
procesos de los estudiantes, tal como se muestra
(Tabla 2, ver sig. pág.) de manera secuencial la
primera fase de esta investigación-acción aplicando
los procesos básicos de esta metodología (Elliot,
1990; Kemmis &amp; McTaggart, 1988).
Para la recogida de datos de la experiencia de
aprendizaje-servicio aplicada al taller de proyecto
urbano se han aplicado dos tipos de instrumentos,
el diario de campo y el cuestionario. El primero
realizado de manera personal por el profesor
investigador, así como por cada uno de los
estudiantes, permite observar el proceso reflexivo
y de identificación de conceptos de estos dos
agentes implicados (Luna-Gijón et al., 2022).
El segundo, el cuestionario, que ha sido
previamente validado a través de un juicio
de expertos como indican Escobar-Pérez &amp;
Cuervo-Martínez (2008), busca identificar las
101

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Tabla 2. Primera fase de la investigación-acción

Etapa 1. Diseño de la
experiencia.

Etapa 2. Aplicación de la
experiencia en el aula.

Etapa 3. Sistematización de la
experiencia.

Creación de materiales.

Dinámicas en el aula.

Análisis del diario de campo.

Instrumentos.

Diario de campo del profesor y
del estudiantado.

Análisis del cuestionario.

Diario de campo profesor.

Cuestionario.
Evaluación de la experiencia.
Fuente: Elaboración propia, 2024

Valoración de la experiencia educativa

percepciones que tienen los estudiantes durante
y tras la práctica. Este se ha elaborado mediante
las siguientes dimensiones: a) La experiencia del
alumno en relación con los objetivos de aprendizaje
del curso; b) La experiencia del alumno en cuanto
a las dinámicas y la metodología aplicada en
el curso basada en principios del aprendizajeservicio; c) La experiencia del alumno en relación
con su grado de satisfacción general con el curso
y áreas de oportunidad de mejora. Todo esto en
función de buscar una experiencia que impulse un
cambio de mirada hacia su propio contexto y en
la que se identifiquen y se aborden los desafíos de
nuestra realidad urbana y una verdadera reflexión
sobre la ciudad que queremos como sociedad de
vista al futuro.
De la lectura y análisis del diario de campo y
de los resultados del cuestionario, se crean unas
categorías emergentes provenientes de la práctica
educativa y éstas se contrastan con el marco
teórico de referencia. Para Varela y Sutton (2021)
los hallazgos notables en el trabajo de campo
son considerados posibles categorías emergentes
que enriquecen y amplían a las categorías
apriorísticas, es decir aquellas previas al proceso
de recogida de datos, con lo que se incrementan
los resultados de la investigación cualitativa
entrelazando los conceptos y sus relaciones para
comprender la realidad. Para este estudio dichas
categorías emergentes han sido: a) El impulso a la
reflexión personal en el diario de campo; b) Los
ejercicios de comparación entre realidad y deseo;
c) La tipología de cuestionamientos planteados
como causalidad, responsabilidad, comparación,
observación crítica y propuesta; d) El enfoque
colaborativo; e) Las visitas al sitio e interacción
directa con la comunidad.

El caso práctico de experiencia educativa
se desarrolló con el objetivo de vincular el
aprendizaje académico con la realidad social del
entorno urbano. Los estudiantes se dividieron en
equipos de entre tres y cuatro integrantes para
ellos mismo seleccionar la zona para desarrollar
su proyecto en equipo, registrando todo el proceso
de diseño y sus propias reflexiones de este en el
diario de campo.
Mediante
retroalimentaciones
grupales
se compartieron las propuestas de diseño y
reflexiones de los equipos de estudiantes en el
taller para finalmente implementar una actividad
grupal práctica con los integrantes de todo el taller,
centrada en el análisis y diseño de un espacio
público cercano a la universidad, frecuentado por
estudiantes, trabajadores y usuarios de transporte
público. La actividad se inscribió dentro de las
acciones de cierre del curso, permitiendo contrastar
las propuestas proyectuales del estudiantado con
las experiencias y percepciones reales de los
usuarios de dicho espacio. Esta experiencia formó
parte de la estrategia pedagógica de integración
de los principios del ApS, orientada a promover
una formación académica comprometida con la
comunidad y con los desafíos urbanos actuales.
La gestión pedagógica de la actividad
contempló una planificación estructurada que
incluyó la definición de objetivos, la organización
de contenidos y la coordinación logística de la
salida de campo. Desde la perspectiva docente,
se diseñó un proceso que articuló los contenidos
teóricos y prácticos mediante la elaboración
previa en clase, de una lista de conceptos clave
para el diseño de un espacio público de calidad
102

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

considerando aspectos como la inclusión, la
seguridad, el confort y aspectos de sostenibilidad.
Esta herramienta sirvió de guía para el desarrollo
de entrevistas semiestructuradas que el
estudiantado aplicó directamente a los usuarios
del espacio público seleccionado.
Los usuarios de este espacio público expresaron
un alto interés en la actividad, valorando
positivamente tanto la oportunidad de ser escuchados
como las propuestas presentadas por los estudiantes,
a las que aportaron sugerencias que enriquecieron
el proceso.
Por su parte, el trabajo docente bajo los
principios del ApS y el enfoque de la investigaciónacción en la experiencia del caso práctico facilitó
la preparación metodológica y ética del proceso
de interacción con la comunidad, promoviendo
una actitud de escucha activa y respeto hacia
las opiniones de los usuarios. Asimismo, se
proporcionaron lineamientos claros para la
presentación de las propuestas estudiantiles en
formato de póster, lo que posibilitó un diálogo
accesible y visual entre las ideas proyectadas y
la realidad vivida por la comunidad que utiliza el
espacio público urbano.
La experiencia se sistematizó mediante la
recopilación de evidencias y reflexiones que
emergieron a lo largo de las diversas fases del
proceso. Se registraron las observaciones de las
características y necesidades del espacio público
y las entrevistas en el diario de campo, lo que
permitió documentar tanto las condiciones físicas
del espacio como las valoraciones expresadas por
los usuarios. Las opiniones recogidas se analizaron
de forma colectiva, integrándose en los procesos
de retroalimentación y ajuste de las propuestas
proyectuales del espacio público urbano.
Además, la sistematización incluyó la
preparación de materiales para la difusión de
los resultados, los cuales fueron presentados
más allá del aula, en dos espacios clave: la
participación en la convocatoria “Diseña la calle
de tus sueños: calles para estar”, promovida
por el Instituto Municipal de Planeación y
Gestión Urbana, que permitió la evaluación con
expertos de los trabajos y la exposición final del
curso “Hábitat-FARQ: ciudad y comunidad”
organizada por la Facultad de Arquitectura de la
UANL. Estos espacios sirvieron para visibilizar
el trabajo académico y su vinculación con la
comunidad, fortaleciendo la dimensión de
servicio de la experiencia.

Para los estudiantes, esta experiencia ha
representado una oportunidad importante de
observar de manera directa las problemáticas del
espacio público y de comprender el impacto social
de sus intervenciones proyectuales. Además,
posibilitó superar simbólicamente la barrera
entre el trabajo académico y la realidad urbana,
favoreciendo un reconocimiento explícito de
su labor por parte de la comunidad. Se puede
considerar que esta oportunidad de difusión
e incluso de reconocimiento ha contribuido a
fortalecer su motivación, su compromiso con
la mejora del entorno urbano y su desarrollo de
competencias críticas, creativas y éticas.
Resultados y discusión
En base a la exploración conceptual, la revisión
bibliográfica sistemática de experiencias previas
y especialmente en la implementación del caso
práctico de estudio en el contexto de la zona
metropolitana de Monterrey realizado en esta
investigación, se pueden destacar algunas ideas
clave con relación a la importancia de vincular los
proyectos académicos universitarios con la realidad
del entorno urbano, entendiendo en este sentido
a la propia ciudad como un entorno educador y
una importante oportunidad, para impulsar una
sociedad más preparada para enfrentar los desafíos
de la ciudad contemporánea y buscar un desarrollo
urbano más humano y sostenible.
Como se ha expuesto, diversos autores
explorados en esta investigación sugieren que
la implementación de proyectos educativo
de aprendizaje-servicio fomenta valores muy
positivos para la sociedad, como lo son el altruismo,
la cooperación, la participación ciudadana y el
aprendizaje transformador, que esto, a su vez
incluso, nos hace más humanos, al fomentar la
ayuda mutua y nos hace mejores ciudadanos por el
hecho de trabajar por el bien común.
Según la revisión bibliográfica sistemática,
este enfoque, específicamente aplicado a las
disciplinas de arquitectura y diseño urbano,
pareciera cada día tener un interés mayor en
la comunidad académica y tener experiencias
generalmente muy positivas, pudiendo llegar a
convertirse en un puente entre la universidad y la
ciudad. Sin embargo, no se dejan de mencionar
también las posibles dificultades de integrar
estas prácticas educativas, que se consideran
innovadoras, en la docencia universitaria.
103

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

Identificando algunas de estas dificultades con la
propia rigidez del sistema universitario en cuanto
a tiempos, calendarios, horarios y objetivos
particulares de las asignaturas. Esto aunado,
por supuesto, a los propios posibles desafíos
económicos, políticos y sociales del contexto
urbano en el que se desarrolle cada proyecto.
En cuanto al caso práctico de aplicación del
estudio, se puede decir que, para los estudiantes,
esta experiencia ha representado una oportunidad
importante de observar de manera directa
las problemáticas del espacio público y de
comprender el impacto social que pueden tener
sus proyectos de diseño. Además, de que ha
permitido superar simbólicamente la barrera
entre el trabajo académico y la realidad urbana de
su propio contexto metropolitano.
Impulsando, a su vez, a la reflexión personal
en el instrumento de diario de campo y en el
cuestionario, con cuestionamientos planteados
como causalidad, responsabilidad, comparación
entre la realidad y lo deseable, la observación
crítica y la propuesta. Así como fomentando el
enfoque colaborativo y la interacción directa con
la comunidad mediante las visitas al sitio. Quizás
precisamente contrarrestando en cierta medida
la brecha posiblemente cada vez mayor entre
el mundo académico y el sistema de gobierno
territorial y la sociedad, que se menciona también
en estudios previos revisados.
Es importante recordar en los proyectos
universitarios en las disciplinas de arquitectura
y de diseño urbano que, antes que estudiantes y
profesores somos ciudadanos, somos personas y
las personas en las ciudades anhelan desarrollarse
plenamente en lo individual y lo colectivo. Para
esto viven de manera activa, es decir, no sólo
habitan sus viviendas; sino que también trabajan,
se educan, compran, venden, buscan recrearse y
para ello se desplazan y usan el espacio público
urbano cotidianamente (García Escamilla, 2018).
Es bajo esta perspectiva, que se plantea una
formación de los futuros profesionales en la que
el aprendizaje surge, no de proyectos meramente
académicos aislados de la realidad social y con
un enfoque al beneficio privado, sino a partir
de la experiencia, de manera cooperativa y
reflexiva, de identificar en base a la observación
crítica del entorno urbano las propias carencias
y necesidades reales de la comunidad local.
Precisamente de esta forma las instituciones
educativas deben representar uno de los actores

principales en los proyectos de aprendizajeservicio (Puig-Rovira et al., 2011), como la base
para promover una responsabilidad profesional
que debe ser orientada al beneficio de la sociedad.
Como se ha sugerido, impulsar un aprendizaje
transformador es uno de los principales rasgos
característicos de este tipo de proyectos. Este
aprendizaje se refiere precisamente en destacar
el impacto que genera en el valor de cambio
y mejora que los proyectos de ApS forman
en los estudiantes participantes y también en
los profesores, para quienes indudablemente
supone un proceso de innovación educativa, un
desafío y un aprendizaje que redefine su propio
papel habitual como docentes, favoreciendo un
cambio de actitudes hacia la enseñanza basado
en motivación y sensibilidad social. A su vez, se
puede considerar que este impacto transformador
alcanza, más allá de la esfera académica, a todos
los diversos agentes participantes en dichos
proyectos, incidiendo de esta manera en el
desarrollo paulatino de la sociedad mediante el
impulso la comunidad misma (Palos, 2010).
Se considera que el objetivo de presentar una
visión propositiva y alternativa para fomentar el
desarrollo sostenible de la ciudad contemporánea
mediante la educación universitaria ha sido
abordado en este trabajo mediante la exploración
conceptual, la descripción de la revisión
bibliográfica sistemática de experiencias previas
y especialmente en la implementación del caso
práctico de estudio, al analizar los resultados
obtenidos y observar que los estudiantes han
podido descubrir la realidad de su entorno urbano
desde una mirada más profunda y crítica de forma
individual y grupal. Los futuros profesionales han
tomado una mayor consciencia de las necesidades
detectadas en su propio contexto urbano local, en
el cual han desarrollado sus proyectos de diseño
de regeneración urbana, reiterando la importancia
de la interacción con la ciudad, como un elemento
educador y de fomento para una ciudadanía
consciente de sus propios desafíos y oportunidades.
(Carta de ciudades educadoras, 1990).
Desde la perspectiva pedagógica, los
resultados obtenidos tras la revisión bibliográfica
y la implementación del caso práctico de estudio
en el contexto de la zona metropolitana de
Monterrey evidencian el potencial transformador
de las metodologías activas, participativas e
innovadoras como las basadas en el aprendizajeservicio, al consolidar no solo aprendizajes
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CONTEXTO

técnicos y disciplinares, sino también valores
de participación ciudadana, cooperación y
responsabilidad social real.
Sin duda, el gran desafío radica en garantizar
que estas experiencias trasciendan y se traduzcan
en formar agentes de cambio con una práctica
profesional comprometida con la concepción y
materialización de futuros proyectos orientados a
un espacio urbano más accesible, seguro, inclusivo
y sostenible, que considere las necesidades y
aspiraciones de la comunidad.
Sin embargo, se reitera que, en la compleja
realidad urbana de la ciudad contemporánea,
en la que parece cada vez más difícil
encontrar alternativas para abordar los
grandes desafíos a los que nos enfrentamos,
resulta fundamental reconocer, como se ha
expuesto en esta investigación, que desde la
educación universitaria en las disciplinas de
la arquitectura y el diseño urbano, existen
sin duda las oportunidades de sembrar lo que
deberá convertirse en el impulso hacia un futuro
modelo de desarrollo urbano más sostenible,
que promueva la calidad de vida y contribuya
a construir la ciudad que verdaderamente
queremos y merecemos como sociedad. C
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CONTEXTO

La valuación inmobiliaria desde la teoría general de sistemas
Real estate valuation from the general systems theory
Recibido: mayo 2024
Aceptado: diciembre 2025

José Alejandro Vargas Castro1
Roy Estrada Olivella2

Resumen

Abstract

Las metodologías convencionales de la valuación
inmobiliaria se enfocan principalmente en
las características intrínsecas de los predios o
edificaciones, como son los precios del suelo, los
costos de construcción; la depreciación derivada
de su edad y estado de conservación; sus acabados
y ubicación o los ingresos que pueden generar si
se rentan o se venden, sin embargo, hay aspectos
de carácter exógeno, como la normatividad
urbana; el entorno socioeconómico; la existencia
de riesgos naturales o antropogénicos; la seguridad
pública y las modas del mercado inmobiliario, por
señalar algunas, que solo se tocan tangencialmente
pero que inciden de manera determinante o
condicionante en su valor. Las perspectivas teóricas
tradicionales que explican la generación del valor
desde un enfoque económico encuentran algunas
limitantes para explicar la influencia de estos
elementos en su determinación. El objetivo de este
artículo es establecer un marco conceptual para la
valuación inmobiliaria basado en la Teoría General
de Sistemas, con el fin de operacionalizar el análisis
de la influencia de los factores exógenos referidos.

Conventional real estate valuation methodologies
focus primarily on the intrinsic characteristics
of properties or buildings, such as land prices,
construction costs, depreciation due to age and
condition, finishes and location, and potential
rental or sale income. However, exogenous factors,
such as urban regulations, the socioeconomic
environment, the existence of natural or man-made
hazards, public safety, and real estate market trends,
among others, are only tangentially addressed
but significantly influence or condition value.
Traditional theoretical perspectives that explain
value creation from an economic standpoint
have limitations in explaining the influence of
these elements. The objective of this article is to
establish a conceptual framework for real estate
valuation based on General Systems Theory, in
order to operationalize the analysis of the influence
of these exogenous factors.

Palabras Clave:

Keywords:

valuación inmobiliaria; teoría general de
sistemas; multidisciplina; mercado inmobiliario

real estate valuation; general systems theory;
multidiscipline; real estate market

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción institucional: Universidad Autónoma del Estado de México; Doctor en ciencias sociales; email:
javc2004@hotmail.com y javargasc@uaemex.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-7953-9073
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción institucional: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma del Estado de México; Doctor
en Urbanismo; email: restradao@uaemex.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2132-1239

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CONTEXTO

Introducción

El ejercicio de esta disciplina requiere,
además de la precisión que brindan las diversas
metodologías que se utilizan en su desarrollo, de
información actualizada, confiable, verificable y
oportuna. Esta información es más amplia que
las meras características físicas y condiciones
funcionales de los bienes valuados. Implica
el conocimiento de la normatividad urbana
y catastral aplicable a la zona en que dichos
bienes se ubican; las restricciones que limitan o
condicionan sus posibilidades de uso; los factores
de riesgo que potencialmente podrían afectarle y
las condiciones socioeconómicas de su entorno.
Como lo plantea García Cuesta (2000) en relación
con la investigación sobre desarrollo urbano y
desarrollo inmobiliario:
“…uno de los aspectos más importantes de
cualquier tarea de investigación radica en la
existencia de información suficiente, en la
calidad y fiabilidad … así como en la facilidad
y disponibilidad de acceso que ofrezca. En los
estudios sobre el desarrollo inmobiliario, las
investigaciones deben basarse necesariamente
en la utilización de diversas fuentes ...”
(García Cuesta, 2000)
La información que se requiere para llevar
a cabo la valuación inmobiliaria en México,
dependiendo del enfoque metodológico empleado,
como puede ser el de costos, de mercado o
capitalización de rentas, generalmente consiste en
datos relacionados con las características físicas
de los terrenos o construcciones a valorar, tales
como como los precios del suelo, la antigüedad
de las construcciones, su estado de conservación,
la estimación de su vida útil, la superficie
construida, número de habitaciones, baños,
estacionamientos, calidad de los acabados y otros,
como la ubicación, superficie aprovechable en los
predios urbanos, características de las vialidades
sobre las que se localizan, las restricciones
derivadas de derechos de vía y los ingresos que
podrían derivar de su venta o renta en un periodo
de tiempo determinado, por señalar algunos de
los rubros más comunes.
No obstante lo anterior, existen diferentes
elementos o factores externos que pueden incidir
de manera determinante en el valor de mercado de
los bienes analizados, así como en las preferencias
de los potenciales compradores o arrendatarios de
un inmueble, tales como la inseguridad en algunas
zonas de las ciudades; la cercanía de instalaciones
peligrosas, la existencia de riesgos naturales

El presente artículo de reflexión tiene el objetivo
de proponer un marco conceptual y metodológico
desde la Teoría General de Sistemas (TGS),
que permita analizar la incidencia de factores
exógenos y relacionales en la determinación
del valor de mercado de un bien inmueble.
Se elabora con base en la revisión, examen y
contraste de la literatura correspondiente a las
teorías clásicas del valor y de la valuación, así
como de la propia TGS, la cual proporciona
elementos conceptuales y analíticos que, desde
un enfoque holístico y metateórico, permiten
explicar e interpretar la interacción de diversos
subsistemas en el proceso de la valuación
inmobiliaria, incluyendo aquellos aspectos que
se omiten o se abordan de manera tangencial en
las metodologías convencionales.
La metodología empleada se basa en un análisis
documental de tipo conceptual y comparativo
desde un enfoque cualitativo y teórico. Primero, se
realizó una revisión sistemática de los postulados
fundamentales del valor y la valuación con la
intención de identificar sus principales carencias
conceptuales. En segundo lugar, se analizaron
los principios y conceptos de la Teoría General
de Sistemas con el objetivo de precisar cuáles
podrían contribuir a subsanarlas y, finalmente,
se realizó un contraste teórico para establecer
las mediaciones que permitan aplicar el enfoque
sistémico a la valuación inmobiliaria, buscando
robustecer su marco conceptual mediante la
incorporación y consideración de la complejidad
de los factores exógenos referidos. Esta
integración conceptual pretende ser el punto de
partida para el desarrollo de un futuro modelo
de análisis multivariado que coadyuve a ampliar
el alcance analítico de la valuación inmobiliaria.
Lo anterior se basa en asumir que, si bien
la valuación inmobiliaria es una actividad de
carácter eminentemente técnico, su ejercicio
implica la incorporación de elementos específicos
que le dan rigor metodológico, así como una
base ética y nomotética de gran relevancia.
Su ejercicio implica conocer los métodos e
instrumentos necesarios para poder asignar
un valor de mercado a un bien determinado
y, además, hacerlo con base en una serie de
leyes, reglas, normas, principios y criterios
que garanticen la objetividad, verificabilidad y
veracidad de sus resultados.
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CONTEXTO

como inundaciones o derrumbes; las restricciones
al uso y aprovechamiento de los inmuebles por
la normatividad urbana, o las variaciones del
mercado inmobiliario por los cambios en las
preferencias de los consumidores, por señalar
algunos, de los cuales generalmente se omite
su consideración en el proceso de valuación, o
bien, se tocan de manera superficial, soslayando
el impacto que pueden tener en la estimación del
valor de mercado o en las preferencias referidas.
Al respecto, las teorías económicas que
explican la creación del valor en los procesos de
producción, o bien en el intercambio de bienes,
solo tocan de manera general algunos de estos
aspectos, fundamentalmente en lo relacionado
con la determinación de elementos subjetivos que
influyen en las preferencias de los compradores,
sin embargo, la consideración de los factores
externos ya referidos requiere un marco teórico
de mayor alcance para identificar y explicar las
interacciones que tienen lugar en el proceso de
valuación inmobiliario, para lo cual se considera
que la Teoría General de Sistemas proporciona
el bagaje conceptual necesario para tal efecto
a partir de la visión holística que propone y de
los principios que se observan en cuanto a la
integración, interacción y funcionamiento de los
sistemas abiertos.
En este análisis se considerará, a manera
de propuesta inicial, una clasificación de los
elementos exógenos que inciden en el valor de
mercado de un inmueble basada en su relación
directa con dichos bienes, conformando así tres
subsistemas, cuyos elementos se desarrollarán
posteriormente. Estos serán: a) Subsistema de
Accesibilidad; b) Subsistema del Entorno
urbano y, c) Subsistema de la Jerarquía
socioespacial.

que, si bien ha habido diferentes interpretaciones
y aportaciones a lo largo de varias décadas sobre
el tema, en realidad los preceptos fundamentales
no han sido modificados sustancialmente.
En este sentido y, como lo establece Adam
Smith (1894) en su obra clásica La riqueza de
las naciones, en la que menciona la “propensión
genial del hombre…de negociar, cambiar o
permutar una cosa por otra…” (Smith, 1894)
y que posteriormente también aborda Dewey
(1977) en su libro Theory of valuation, todo el
tiempo, y para casi todas las cosas, los individuos
establecen valores que son comparados con
parámetros socialmente establecidos y sobre eso
toman decisiones (Gautier, 2024): eligen pareja,
escogen una escuela, una carrera, un carro,
una casa, un banco, un crédito, un lugar para
comer, un platillo del menú y hasta la ropa que
utilizan diariamente, por señalar solo algunas
de las numerosas ocasiones en que se calcula el
costo – beneficio de las acciones habituales de
las personas (Renault, 2024). Como lo plantea
Helgesson, la valuación puede considerarse
entonces como una práctica social cotidiana de la
cual no siempre se tiene conciencia, sin que esto
impida que se lleve a cabo (Helgesson, 2013).
Literalmente, Dewey plantea que “…toda
conducta humana deliberada y planificada,
personal o colectiva, parece estar influida, si no
gobernada, por estimaciones del valor o mérito
de los fines que se trata de alcanzar…” (Dewey,
1977) y plantea una disyuntiva básica en la
definición de la valuación a partir de la diferencia
semántica entre valoración como asignación de
valor de cambio (o precio), o como aprehensión
de la esencia de un bien determinado. Si bien
son diferentes, evidentemente, puede advertirse
que en ambas subyace una relación elemental
de intercambio pues, en su primera acepción,
establece una medida para su realización y, como
aprehensión de la esencia, determina que un objeto
posee cualidades que lo hacen susceptible de ser
intercambiado, con base en las particularidades
de las preferencias individuales, o dicho de otra
forma, de acuerdo con la naturaleza humana
(Renault Op cit).
Sin embargo, esta estimación tiene, o
requiere, diferentes grados de análisis y precisión
en función de la trascendencia del objeto o tema
sobre el que hay que decidir, pues no es lo mismo
elegir un lugar para comer que la institución
financiera a la que se solicitaría un crédito; o el

La valuación
La valuación puede entenderse como la
estimación de la utilidad, beneficio o valor de un
objeto, acción o servicio que se observa como
una constante de la conducta humana. Si bien es
cierto que los principales postulados de la Teoría
del Valor se establecieron desde la segunda mitad
del siglo XVIII, también lo es que los avances
teóricos posteriores relacionados con la Teoría
de la Utilidad Marginal (o del Valor Subjetivo),
durante el siglo XIX fundamentalmente, sentaron
las bases de la discusión conceptual vigente y
110

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CONTEXTO

diseño de unas cortinas que la ubicación y valor
de la casa en la que se colocarían eventualmente.
Mientras que en los primeros casos el costo
beneficio se calcula principalmente en función del
grado de satisfacción individual, en los segundos
se evalúa el impacto en las finanzas personales,
las perspectivas de cumplir las obligaciones
contraídas, el riesgo de externalidades negativas,
así como los costos de oportunidad que representa
cada opción existente. Lo mismo aplica para
realizar inversiones, decidir la compra o venta de
activos de una empresa, o establecer una política
pública desde el ámbito gubernamental.
Para estos casos, se hace evidente la necesidad
de contar con elementos técnicos y metodológicos
que permitan calcular de manera precisa el valor
de las cosas, para tener más y mejores elementos
para tomar decisiones y así reducir el riesgo
que representa la incertidumbre para cualquier
transacción o decisión de relevancia. Es aquí donde
se hace evidente la importancia de la valuación y
el papel de los valuadores: en la estimación de
valores objetivos, precisos y verificables que dan
certeza al intercambio y solidez a los contratos u
obligaciones contraídas sobre un objeto jurídica
y/o socialmente determinado.
Desde esta perspectiva, la valuación entendida
como la estimación metodológicamente sustentada
del valor de una cosa3 está sujeta a importantes
retos semánticos y analíticos. En relación con la
semántica, la dificultad de discernir el significado
de la valuación, equiparándola a valoración, ya se
planteó desde la perspectiva de Dewey, aunque
es menester señalar que desde Adam Smith está
presente y que, dos siglos y medio después,
prevalece, como se advierte en la obra citada de
Helgesson. En cuanto a los retos analíticos es
necesario reconocer que también son complejos,
pues dependen de la definición de valor que se
adopte y, con base en ella, de los parámetros y
métodos a utilizar para su cálculo o estimación.
Por supuesto, el valor es también un término
polisémico (RAE, 2023). Implica desde atributos
personales equiparables al arrojo y la audacia, hasta
la cualidad intrínseca de un bien deseable y escaso
en una circunstancia determinada, por ejemplo,

el agua o el aire son recursos vitales que solo son
justipreciados cuando se carece absolutamente de
ellos. Adam Smith refiere el caso de la primera en
La riqueza de las naciones mediante la paradoja
del agua y el diamante, la cual puede observarse
con claridad en un caso de gran vigencia cobre
los costos de producción en el sector industrial
cervecero4 (Beltrán Madile, 2025).
Sobre este concepto es ineludible la referencia a
las teorías fundamentales del valor de Adam Smith,
David Ricardo, John Stuart Mill y Karl Marx (Dobb,
1975) en las que se establece, con sus respectivos
matices, que la cantidad de trabajo necesario para la
producción de un bien es lo que determina su valor,
y que éste puede entenderse en dos vertientes:
como valor de uso, en función de las necesidades
que satisface, o valor de cambio, con base en la
magnitud que asume para ser intercambiado. Stuart
Mill enfatizaba que esto era relativo y que, además,
su escasez era la que permitía ajustarlo para ser
comercializado, lo cual introduce dos elementos
fundamentales para la valuación: los costos de
producción y el valor de mercado.
No es materia de este trabajo plantear una
secuencia histórica de la evolución de las teorías
del valor y sus derivaciones, la cual siempre
quedaría incompleta, sino identificar aquellas
cuyos planteamientos resulten de relevancia
para el objetivo del ensayo. En este sentido, es
importante referir las obras de Carl Menger,
William Stanley Jevons y León Walras (Tierno,
2024) quienes desde las teorías de la utilidad
marginal o marginalismo (Gómez, 2003),
sostenían que el valor se genera en el intercambio
de los bienes más que en su producción y basaban
este postulado en la consideración de que solo
se explicaba el intercambio de un bien por otro
si esto representaba para las partes un beneficio
adicional al costo de haberlo producido, o
al beneficio de utilizarlo, o consumirlo, para
satisfacer las propias necesidades.
Lo anterior implica entender que, desde
este enfoque, el intercambio tiene una base
eminentemente subjetiva en la que los parámetros
no se establecen únicamente por el trabajo y
los recursos necesarios para producir un bien o

3

Para los objetivos del presente artículo se entiende, desde la definición de la Real Academia Española, que una cosa es “Lo que tiene
entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, concreta, abstracta o virtual”.
4
Este estudio concluye de manera contundente cómo el agua no tiene un referente contable si se considera como un servicio ambiental,
pues su importancia trasciende así su consideración como mero insumo en la producción de cerveza.

111

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CONTEXTO

mercancía, sino por la apreciación que se haga de
este por parte de quien desea adquirirlo y que, al
concretar el intercambio, asume o considera haber
obtenido la máxima ganancia o utilidad del mismo.
Es pertinente destacar los cuatro principios
que estableció Menger en su obra Principios de
Economía Política en los cuales plantea que las
actividades económicas se basan en la relación
que existe entre las necesidades humanas y las
formas que existen para satisfacerlas a través de
los bienes. Menger establece que:
“…para que una cosa se convierta en un
bien deben …confluir las cuatro condiciones
siguientes:
1. Una necesidad humana.
2. Que la cosa tenga cualidades que la
capaciten para mantener una relación o conexión
causal con la satisfacción de dicha necesidad.
3. Conocimiento, por parte del hombre de
esta relación causal.
4. Poder de disposición sobre la cosa…”
(Menger, 2020)
Se entiende entonces que de no existir las
cuatro condiciones la cosa referida no es un bien
y que, en caso de existir pero perder alguna,
deja de tener esa categoría. Sobre la valoración
de los bienes, Menger retoma algunos de los
postulados clásicos en relación con su calidad y
disponibilidad o escasez, sin embargo, introduce
elementos de carácter subjetivo para explicar la
preferencia de los seres humanos por bienes que
pueden satisfacer de manera intensa pero temporal
alguna necesidad o deseo, por sobre aquellos que
pueden proporcionar un mayor bienestar en el
largo plazo, lo cual para la valuación en general,
y para la valuación inmobiliaria en lo particular,
resulta fundamental, pues implica la generación de
mecanismos y técnicas para medir lo intangible y
convertirlo en algo cuantificable, cuya presencia,
ausencia o intensidad afectaría ineludiblemente el
valor del bien o sujeto a valuar.
Dewey, en su obra ya referida, también alude
al carácter subjetivo de la valoración y diserta
ampliamente sobre sus acepciones, equiparándola
con la apreciación por una parte, y como evaluación
o asignación de valor de cambio por otra. Como
ya se señaló anteriormente, si bien son distintas,
en ambas está latente la intención del intercambio
como referente de su importancia. Destaca el
hecho de que Dewey plantea explícitamente que
“…en el apreciar el acento recae sobre algo que
encierra una referencia personal concreta que…

posee una cualidad aspectual que llamamos
emocional. La valoración…en cambio se refiere a
una propiedad relacional de los objetos en la que
prevalece un aspecto intelectual del mismo…”
(Dewey, Op. Cit, p.20). Al respecto, es interesante
la perspectiva que se ofrece en el artículo
“Conductas de valoración según John Dewey”
por parte de Gautier (2024), quien plantea que
la teoría de la valoración permite reconstruir una
secuencia de decisiones que van de lo biológico
hasta lo político y social en la toma de decisiones
y las preferencias de los individuos en el contexto
en el que se ubican, donde los deseos e intreses
son, sin duda, la base natural de las mismas
(Gautier Op cit).
Ante la amplia gama de valores que pueden
asignarse o conferirse a los bienes desde una
perspectiva que reconoce la subjetividad en
dicho acto, es insoslayable el establecimiento
de normas, reglas y procedimientos que, como
también ya se ha dicho, reduzcan la incertidumbre
al establecer referentes convencionales mediante
técnicas y métodos claros y verificables.
Las perspectivas teóricas revisadas en este
primer apartado hacen evidente que la valuación
de los bienes requiere el establecimiento de normas
y parámetros que permitan valorar los elementos
que pueden ser directamente cuantificables, como
los costos de producción y precios de mercado y
también aquellos que solo mediante su codificación
pueden ser incorporados a procesos objetivos
de medición, es decir, mediante su inclusión
ponderada en el cálculo de un valor integral.
En este sentido, si bien la valuación es una
actividad esencialmente técnica, el resultado de su
ejercicio trasciende la mera estimación cuantitativa
del valor de cambio de un bien determinado pues
impacta en las relaciones económicas y sociales del
entorno en que se realiza, por lo que es imprescindible
la delimitación precisa de su campo de acción y un
corpus legal, normativo y técnico que garantice la
objetividad, imparcialidad, rigor metodológico y la
verificabilidad de sus determinaciones.
La Valuación inmobiliaria desde la Teoría
General de Sistemas
La Teoría General de Sistemas (TGS) surgió en la
primera mitad del siglo XX como una propuesta
teórico epistemológica que planteaba como
premisa fundamental que, entre las diversas áreas
del conocimiento, era posible identificar una clara
112

�VOL. XX. N° 31. ENERO - JUNIO 2026

CONTEXTO

similitud en sus conceptos, modelos explicativos
y leyes, a lo cual su autor denominó “isomorfismo
en la ciencia” (Bertalanffy, 1986). Lo anterior
lleva a la consideración de la TGS como una teoría
de teorías; teoría ontológica o metateoría, por su
propensión explícita al desarrollo de categorías y
leyes de aplicación general en distintas ciencias
basadas en la “sistematicidad” del mundo objetivo
que, literalmente, “…consiste en que el mundo
no lo constituyen objetos aislados o agregados,
sino conjuntos interconexos en interacción e
integridad…” (Herrera, 2007). A estos conjuntos
se les denomina sistemas. Interpretaciones más
recientes de la TGS la conciben como “…un
conjunto de conocimientos interconectados y
articulados que tratan global y holísticamente
los fenómenos que estudia, por contraposición al
estudio de la separación analítica de las partes…”
(Menna &amp; Späth, 2024).
Etimológicamente, la palabra sistema proviene
del latín Systema, que puede interpretarse
como “unión de cosas de manera organizada”
y semánticamente se define como el conjunto
de cosas relacionadas entre sí que contribuyen
a la consecución de un fin determinado (RAE,
2024). Para los fines específicos de la TGS se
puede entender que un sistema es un objeto en
el cual “…dos o más de sus componentes están
interrelacionados formando una integridad…los
objetos pueden ser materiales o conceptuales,
naturales o artificiales…” (Herrera, Op cit).
En este contexto puede observarse que la TGS
abstrae de la realidad sus rasgos más relevantes
como una forma de simplificarla para entenderla
mejor. Concibe entonces al mundo como un
gran sistema integrado a su vez por múltiples
subsistemas que interactúan de forma permanente,
autorregulándose y buscando un equilibrio, o por
lo menos un periodo estable, para mantenerse en
funcionamiento, bajo sus propias leyes.
Ante un mundo cada vez más complejo, las
interacciones que en él tienen lugar no pueden
ser aprehendidas en su totalidad, por lo que se
hace necesario desagregarlas para analizar por
separado cada uno de sus componentes y las
interacciones entre ellos. Esto resulta aplicable
tanto en las ciencias naturales como en las
sociales (paralelismo de principios cognoscitivos,
en palabras de su autor, Bertalanffy) y se define
como isomorfismo o similitudes estructurales,
que indican que “Hay correspondencia entre
los principios que rigen el comportamiento de

entidades que son intrínsecamente muy distintas”
(Bertalanffy, Op cit).
La TGS tiene entonces dos vertientes o
enfoques claramente definidos: por una parte
estudia a los objetos complejos, o sistemas, para
identificar en ellos sus características principales
y las leyes o regularidades que los rigen y por otra
parte, desde una perspectiva ontológica, propone
la aplicación de este enfoque sistémico como
una explicación plausible para los conceptos,
relaciones y modelos correspondientes a diversos
campos del conocimiento, o bien, como base
metodológica para aquellos que carecen de ellos.
En relación con la primera vertiente destacan
varias premisas de carácter conceptual. En primer
lugar la consideración de los sistemas como un
conjunto de elementos en interacción constante,
en la que cualquier cambio en el comportamiento
o funcionamiento de sus componentes incide en
comportamiento de los demás y, en consecuencia,
en el del sistema en general. Este razonamiento
sustenta uno de los principales postulados
ontológicos de la TGS y que puede definirse como
la base del enfoque sistémico, que indica que “…
toda cosa material y toda idea es un sistema o
componente de alguno…” (Herrera Op cit).
En una primera clasificación de los sistemas,
Bertalanffy indica que existen sistemas cerrados y
sistemas abiertos. En los primeros la interacción de
sus componentes se da exclusivamente entre ellos,
mientras que en los segundos esta interacción es
susceptible de ampliarse hacia elementos externos
o a otros sistemas de los que forman parte o con
los que interactúan en determinados momentos y
en aspectos específicos, intercambiando materia,
o información, si se hace referencia a su aplicación
en el campo de las ciencias sociales. Por su parte,
el entendimiento de un sistema como un “…
conjunto ordenado de elementos relacionados
entre sí…dotado de una estructura, organización y
un entorno particular…” (Menna &amp; Späth Op cit)
refuerza la base de esta clasificación primaria, pues
distingue la interacción al interior del sistema y de
este con su entorno.
La TGS plantea, desde una perspectiva inter y
transdisciplinaria (Salazar Guamán, 2024) varios
principios o leyes que rigen los sistemas y establece
la formalización matemática correspondiente, sin
embargo, para los objetivos del presente ensayo, es
suficiente enunciar aquellos que planteó Bertalanffy
originalmente y que resultan de especial relevancia,
como son los siguientes:
113

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CONTEXTO

- Enfoque sistémico. Se refiere a la perspectiva
holística desde lM cual todo está interrelacionado,
por lo que el estudio y análisis de fenómenos y
objetos complejos es posible a partir de entender
que la unidad es más que la suma de las partes y
que cada una de ellas tiene un papel relevante en
esta integración.
- Principio jerárquico, que hace referencia al
hecho de que cualquier elemento o idea forma
parte de un sistema más amplio o de mayor
alcance y que a su vez se integra por algunos,
más limitados, pero relevantes para su propio
funcionamiento.
- Principio de causa y efecto, que indica que
un sistema responde a estímulos y condiciones
para adaptarse a su entorno, lo que implica
que una entrada, de materia o información,
genera un proceso en el sistema, y una salida
o cosecuencia es su resultado.
- Principio de retroalimentación y homeostasia,
que se refiera a que los sistemas se retroalimentan
y tienden a autoequilibrarse y autorregularse,
ya sea para mantener un estado determinado o
la consecución de metas específicas.
- Principio de diferenciación progresiva, que
señala que conforme se va especializando un
componente del sistema, se va perdiendo su
capacidad de autorregulación.
En relación con la valuación inmobiliaria es
pertinente establecer las mediaciones que permitan
evidenciar la capacidad explicativa de la TGS
sobre los procesos que conlleva. De este modo,
la valuación inmobiliaria, en cuanto proceso de
estimación del valor de un bien inmueble, puede
entenderse desde una perspectiva holística como
un sistema abierto cuyos componentes son, por
un lado, las normas técnicas de las que se vale
para cumplir tal fin y, por otro, las especificidades
de cada enfoque metodológico que implican
la revisión de información proveniente de los
diferentes subsistemas que inciden en el valor de
mercado del bien a valuar.
En la valuación inmobiliaria predominan tres
enfoque metodológicos: el físico o de costos; el
comparativo, o de mercado; y el de ingresos, o
capitalización de rentas, los cuales, de manera
enunciativa, se plantean para referir desde un
enfoque sistémico algunos de los principales
componentes o subsistemas que interactúan en
ellos. El primer enfoque de valuación referido, el
físico o de costos, consiste en calcular el Valor
de Reposición Nuevo (VRN) de una construcción

si se construyera en el momento presente, con
las mismas características y materiales que se
utilizaron originalmente y, después de restarle
la depreciación derivada de su edad y estado
de conservación, obtener el Valor Neto de
Reposición (VNR).
En este enfoque metodológico se requiere
información proveniente del mercado inmobiliario
para determinar el valor del terreno; de la industria
de la construcción para determinar los costos de la
edificación, e indicadores macroeconómicos como
el Índice de Nacional de Precios al Consumidor
y la Tasa de inflación, por señalar aquellos que
permiten calcular con mayor precisión el valor
de un bien inmobiliario en el momento actual.
A cada una de las fuentes de las que proviene
la información referida se le puede considerar
como un subsistema que forma parte o incide en
el sistema o proceso de valuación inmobiliaria,
es decir, se hace referencia al subsistema del
mercado inmobiliario; al de la industria de la
construcción y al macroeconómico.
En el enfoque de mercado, la metodología
convencional requiere información de otros
inmuebles que sean comparables con el bien, o
sujeto, a valuar, sobre los cuales se procura que
sean similares en cuanto a sus caracerísticas
físicas y que se encuentren en la misma zona,
o en zonas con un cierto grado de similitud a
aquella en la que se ubica el sujeto. Para hacer
este estudio comparativo se requiere información
del subsistema del mercado inmobiliario; del
de la industria de la construcción y el de la
normatividad urbana, este último para conocer
las limitaciones o condicionantes legales para
el aprovechamiento del inmueble. Finalmente,
para el enfoque de ingresos o capitalización
de rentas, la información necesaria para el
análisis correspondiente se puede obtener de los
subsistemas del mercado inmobiliario y de los
mercados financieros y bursátiles, por ejemplo.
Desde esta perspectiva, en este análisis se
considera, a manera de propuesta inicial, una
clasificación de los elementos exógenos que
inciden en el valor de mercado de un inmueble
basada en su relación directa con dichos bienes,
conformando así tres subsistemas: a) Subsistema
de Accesibilidad, que incluye elementos como
la infraestructura vial, el transporte público y
la conectividad de la zona en la que se ubican
los inmuebles analizados; b) Subsistema del
Entorno urbano, que considera la normatividad
114

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CONTEXTO

aplicable, los servicios públicos, densidad,
seguridad pública, susceptibilidad a riesgos
naturales o antropogénicos y, c) Subsistema de
la Jerarquía socioespacial, que refiere al estatus
socioeconómico de la zona, las amenidades de la
zona y las modas del mercado, por señalar algunos
de los elementos más evidentes. De este modo,
la valuación inmobiliaria puede enriquecerse si
se consideran en ella, además de los elementos
básicos e intrínsecos de los bienes analizados,
la interacción entre estos tres subsistemas y
su incidencia en la determinación del valor de
cambio estimado.
En cuanto a los principios de la TGS
aplicables a la VI, es posible identificar que
el principio jerárquico permite explicar el
hecho de que en el proceso de valuación
inmobiliaria la interacción entre los subsistemas
identificados tienen lugar de diferente manera,
algunos de forma indicativa, como es el caso
de los indicadores macroeconómicos, y otros
de manera condicionante o determinante como
puede inferirse para los casos de los subsistemas
de normatividad urbana, de la industria de la
construcción y/o el del mercado inmobiliario.
El principio de causa y efecto indica
claramente que las variaciones en los rubros
analizados en las metodologías referidas genera
cambios en el resultado de la valuación, por lo que
su relevancia es evidente, por ejemplo en el caso
del enfoque físico, en el cual el estado general
de conservación de una construcción impacta
de manera positiva o negativa el resultado del
avalúo, o bien, las características de la zona en que
se ubica el inmueble también incide en su valor, si
lo analizamos desde el enfoque de mercado.
Es precisamente en este último enfoque en el
que es posible identificar la aplicabilidad de los
principios de retroalimentación y homeostasia,
así como el de diferenciación progresiva de la
TGS, pues es entendible que procesos como la
gentrificación de algunas zonas de las ciudades,
ese desplazamiento de la población original
por nuevos habitantes con mayor capacidad
adquisitiva a partir de obras de renovación
habitacional y/o urbana, que puede observarse
con claridad en varias ciudades de nuestro país,
pero de manera especial en algunas colonias de
la Ciudad de México (Contreras Juárez, 2024),
genera la búsqueda de nuevos equilibrios en
los precios de los bienes inmuebles, alterando
el comportamiento del mercado inmobiliario

y generando condiciones que paulatinamente
derivan en la segregación socioespacial de algunos
barrios, por precios que los vuelven inalcanzables
para los sectores mayoritarios de la sociedad.
Conclusiones
Si bien las teorías clásicas del valor y las
metodologías convencionales (enfoques de costos,
mercado y rentas) han sido la base de la valuación
inmobiliaria, en este análisis se demuestra que es
factible ampliar su marco conceptual y analítico
para aprehender la complejidad inherente al
proceso de determinación del valor de mercado
actual al incorporar, desde la perspectiva de la
Teoría General de Sistemas, la consideración de
factores exógenos como subsistemas relacionados
con la accesibilidad, el entorno urbano y la
jerarquía social de la zona en la que se ubican los
inmuebles a valuar.
La TGS, además de reconocer la existencia
de factores exógenos, proporciona el andamiaje
conceptual y metodológico para modelar sus
interacción sistémica e interdependiente. La
aplicación de algunos de sus principios, como
el jerárquico o el de retroalimentación, por
señalar solo dos de los revisados en este análisis,
proporcionan una visión holística que es más que
la suma de las características intrínsecas de los
inmuebles a valuar, permitiendo así una estimación
mejor fundamentada y más consistente.
En este sentido, el potencial de la TGS en la
VI radica en proporcionar elementos sustanciales
para robustecer las metodologías de valuación
convencionales, ya que al considerar que un
bien inmueble sujeto a valuación está inserto
en un sistema abierto en el que confluyen varios
subsistemas, como el de mercado, el normativo o el
macroeconómico, por señalar algunos, se generan
elementos para diseñar modelos de valuación que
incorporen variables socioeconómicas, ambientales
y de expectativas de mercado que podrían hacer
más precisos y objetivos los resultados obtenidos.
Es necesario, por supuesto, avanzar en el diseño y
prueba de las metodologías correspondientes.
Lo anterior es de especial relevancia si
se asume que el mercado inmobiliario puede
ser considerado como un sistema complejo,
autorregulado y dinámico (principio de
homeostasia), que demanda herramientas para
identificar sinergias y la generación de escenarios,
por lo que la TGS se puede entender entonces,
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CONTEXTO

no solo como un enfoque teórico, sino como una
base multidisciplinaria para la innovación técnica
y tecnológica en la Valuación inmobiliaria. C

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CONTEXTO

Reseñas
Book Reviews

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CONTEXTO

Lo sagrado y lo profano1
Mircea Eliade
Diego Orduño Guerra2

La crisis de sentido que atraviesa la arquitectura
desde mitades del siglo XX ha devenido en
búsquedas teóricas y proyectuales que han fracasado
después de periodos relativamente cortos de tiempo:
proyecto moderno, posmoderno, estructuralismo,
deconstructivismo, etc. Si hay un acuerdo
generalizado, paradójicamente sería el de que no
hay forma de establecer orientaciones comunes para
las construcciones de los espacios habitados. La
religión había ofrecido históricamente ese marco de
referencia, un piso común para la sociedad que, tras
una larga secularización, pareciera haber quedado
hecha en puros fragmentos. El problema es que,
aun en este contexto de fragmentación, se siguen
habitando espacios comunes, compartidos, que han
devenido y siguen deviniendo en conflictos.
Eliade escribe su libro desde un contexto en el
que ya se intuían los estragos de la secularización
para el hombre moderno (lo menciona con claridad
en el prólogo de la segunda edición), y ofrece,
en el primer capítulo, una caracterización de lo
que es “espacio sagrado” y “espacio profano”.
Desde la primera página describe con claridad
las características del primero: la sacralidad del
espacio consiste en que no es homogéneo. Hay

Mircea Eliade publicó uno de sus libros más
conocidos, Lo sagrado y lo profano, en 1957; no
es su trabajo más riguroso en términos científicos,
pues fue parte de “un esfuerzo de simplificación
para interesar a lectores poco familiarizados
con los problemas de la fenomenología y de
la historia de las religiones. Sin embargo, la
publicación sí aportó al ordenar algunas ideas de
su extenso Tratado de historia de las religiones,
particularmente caracterizando tanto la relación
simbólica entre ser humano y naturaleza como
el espacio y tiempo sagrados. Estas aportaciones,
sumadas al lenguaje accesible (y hasta poético)
le concedieron el estatus de clásico dentro de
la historia y la fenomenología de las religiones.
Se ha escrito mucho sobre el libro, muy
probablemente gracias a su dimensión narrativa,
que permite que siga dando de sí. Aun así, poco
valdría a setenta años de distancia una reseña
del libro desde la historia y la fenomenología
de la religión; sin embargo, si se lee desde otros
ámbitos, de forma interdisciplinar, podría resultar
verdaderamente sugerente. Es el caso de la teoría
de la arquitectura, y desde esa perspectiva se
plantea esta reseña.

1

Eliade, Mircea (1998). Lo sagrado y lo profano. Barcelona, Paidós | 16 x 1.5 x 22 cm | ISBN 8449305136
Nacionalidad: mexicano; adscripción institucional: ITESO; maestro en filosofía; email: diego.orduno@iteso.mx; ORCID: 0009-00045350-5368
2

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CONTEXTO

porciones de espacio cualitativamente diferentes
unas de otras; esto gracias a que se presenta un
punto central o eje de referencia, que establece
roturas o escisiones en la experiencia del espacio.
Ese punto de referencia permite orientar una
instalación en el mundo. El espacio profano se
define por oposición al sagrado: homogéneo,
sin estructura ni consistencia, amorfo. Desde la
arquitectura, esta caracterización del espacio
invita a cuestionar si dicho espacio profano es
realmente posible en un sentido radical. Vale
detenerse a reflexionar en lo que sostenía, y quizás
pueda seguir sosteniendo (aunque de diferente
forma) un espacio compartido: roturas, puntos
significativos y orientaciones espaciales. Así, a la
teoría de la arquitectura actual se le preguntaría
cuáles son los puntos de referencia en el territorio
o en la ciudad contemporánea. ¿En qué términos
se entienden? No tendrían que ser religiosos, pero
sí públicos, reconociendo otredades. Una lectura
hermenéutica de Eliade invitaría a pensar en una
ciudad no como retícula homogénea, radicalmente
cartesiana, sino como “espacios cualitativamente
distintos unos de otros”, con “roturas” y
significativos “puntos de orientación”. Es decir:
espacios, lugares, con densidades ontológicas
distintas entre sí. Otra dimensión muy sugerente
del texto de Eliade sería la traspolación de
características de lo sagrado de una escala a otra;
en esos térmicos, un parque, el edificio de vivienda
colectiva o la casa unifamiliar deberían concebirse
con las mismas características.
En el fondo del libro hay una concepción
antropológica del ser humano, bien nítida, que
afirma que no se puede vivir en la homogeneidad
del espacio profano, sin orientaciones, rupturas,
distinciones, referencias. Ya Eliade mismo
sugería que estas estructuras han quedado como
reminiscencia dentro de las sociedades seculares.3
Podemos encontrar aquí la fundamentación
originaria de propuestas que luego vendrían
con Jane Jacobs o Rem Koolhas, Kevin Lynch,
los Venturi, entre tantos otros. Es sorprendente
la actualidad de las características que Eliade
atribuye a lo sagrado (no-homogeneidad, roturas,
porciones cualitativamente diversas) en un
contexto donde ya se ve claramente el fracaso

del movimiento moderno. Para éste último, el
espacio era fundamentalmente homogéneo, una
extensión cartesiana, mensurable y radicalmente
objetiva. Si Eliade defiende que incluso la
existencia más desacralizada posible sigue
conservando las estructuras del espacio sagrado,
nos está invitando a repensarlas dentro de los
contextos aparentemente profanos; podríamos
ponerlas a prueba como estructuras que sostengan
una vida común; actualmente, quizás, esto ya se
podría entender no simplemente entre personas
sino en relación con otras formas de vida. Se
puede pensar en términos muy concretos: entre
más homogéneas fueron las grandes propuestas
urbanas, o habitacionales, del movimiento moderno
(deliberadamente secular), menos capaces de acoger
la vida de los seres humanos de carne y hueso.
Muchos complejos multifamiliares han tenido que
ser abandonados o demolidos, y ciudades como
Brasilia se estudian como fracaso.
El espacio sagrado distingue cualitativamente,
ofrece diferentes grados de intimidad, de
velocidad en el paso del tiempo; en un contexto
secular también podríamos afirmar que no
es lo mismo mi casa que la banqueta, ni la
sala de mi departamento que la recámara; es
evidente que son cualitativamente distintas.
En cada transición entre esas porciones de
espacio hay rupturas de nivel, que tienen que
ser arquitecturadas. Eliade nos describe como
se han construido esas transiciones, cuáles son
sus características espaciales, temporales y
simbólicas. Esas descripciones se convierten
en herramientas para producir arquitectura con
sentido, con orientaciones, con significación.
Las características del espacio y tiempo sagrados
quizás podrían ordenar tanto la casa propia como
la ciudad: los lugares de trabajo cotidianos, el
café o bar al que se va regularmente y la librería
de confianza también son puntos de orientación,
cualitativamente diversos, con sus rupturas y
sus sentidos. Mi barrio se siente diferente que
cualquier otro. El ser humano, esto nos lo ha
dicho la fenomenología de la arquitectura, no
vive en ese espacio homogéneo. Estas rupturas
cualitativas del espacio se articulan al complejizar
una transición, ritualizarla, para pasar de un

3

Habría que preguntar aquí si el que se reproduzcan las mismas estructuras, aunque con distinto lenguaje, no significa que la sociedad
secular siga siendo religiosa y tan solo utilice “otras palabras” (otros espacios, ritos, símbolos) para expresar su experiencia del mundo.
Una exploración sugerente que ya lleva camino dentro de la antropología cultural. No es este, sin embargo, el espacio para abordarlo.

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CONTEXTO

lugar a otro; así se ordena y respeta la ruptura
de nivel. Una casa también demanda un rito de
acceso, una prueba, una protección; una vivienda
especialmente significativa para alguien no puede
quedar demasiado expuesta al espacio público.
El libro de Eliade se constituye de cuatro
grandes capítulos: el primero dedicado al espacio,
el segundo al tiempo, el tercero a los símbolos y
el cuarto a las formas en como se viven dentro
de la experiencia humana. Quizás la arquitectura
contemporánea ya no debería ser entendida tan
solo como un arte del espacio, sino también
del tiempo y del símbolo. Eliade nos invita
a habitar el mundo en esas tres dimensiones:
espacio, tiempo y símbolo. ¿Cómo se articula
la construcción de un mundo habitable si no es
desde ellas? Ya el habitar Heideggeriano, que
tanto ha permeado en círculos arquitectónicos,
se apoya en el vacío, la holgura, que ofrecen
el tiempo, el espacio y el símbolo para que la
persona se apropie ontológicamente de su habitar.
Eliade desmenuza las formas como se conciben
esas rupturas, esas orientaciones, esos ciclos
temporales, la forma como estas se vinculan con
la naturaleza, y la necesidad de interpretarlas y
expresarlas en formas espaciales y temporales, y
también simbólicas. Años después, Eugenio Trías
también ofrecería una teoría de la arquitectura a
través del espacio y lo que tiene de simbólico en
su Lógica del límite; Trías, a diferencia de Eliade,
desarticula la experiencia simbólica del espacio y
el tiempo: una es arquitectónica y otra musical. El
estudio de las formas sagradas del habitar que nos
ofrece Eliade acercaba estas dimensiones a una
experiencia humana unitaria. Y podemos rastrear
en ellas, además, algunas estrategias proyectuales
sobre orientaciones para la vida común.
Habiendo tantas publicaciones teóricas sobre
la arquitectura contemporánea, y sobre cualquier
cosa, es legítimo preguntar: ¿por qué leer a
Eliade? Quizás, precisamente, por ello; en un
momento donde la avalancha de publicaciones
abruma, y nos dificulta cada vez más la selección
de lecturas para formar nuestro pensamiento,
quizás lo mejor sea regresar a los clásicos para
encontrar un fundamento sólido. Regresar a ellos,
pero con ojos renovados. Esto es un ejercicio
hermenéutico, con los riesgos que conlleva, pero
es un ejercicio que vale la pena realizar. C

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CONTEXTO

VOLUMEN XX | NÚMERO 31 | ENERO - JUNIO 2026

Cintillo Legal / Legal Disclaimer
Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 20, No. 31 enerojunio 2026, es una publicación semestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
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                    <text>Volumen XIX | Número 30 | julio - diciembre 2025

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Una publicación de / A publication of
Universidad Autónoma de Nuevo León, México
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

DIRECTORIO

Dr. José Javier Villarreal Álvarez Tostado
Secretaría de Extensión y Cultura

Eduardo Sousa González
Director de la Revista / Journal Director

Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria

Arq. Juan Ángel Hinojosa Torres
Editor Responsable / Responsible Editor

Dra. María Teresa Cedillo Salazar
Directora de la Facultad de Arquitectura

Para más información sobre la revista y envíos de artículos
favor de acceder al sitio web:
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Cintillo Legal / Legal Disclaimer
Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 19, No. 30 juliodiciembre 2025, es una publicación semestral, editada por
la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
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Consejo Editorial / Editorial Board
Dr. Diego Sánchez González (Universidad Autónoma de
Madrid)
Dr. Richard Hartwing (Texas A&amp;M University-Kingsville)
Dra. Carmen Egea Jiménez (Universidad de Granada)
Dr. Michael A. McAdams (Fatih University)
Dra. Irma Laura Cantú Hinojosa (Universidad Autónoma
de Nuevo León)
Dra. María S. Arzaluz Solano (Colegio de la Frontera Norte)
Dr. Jeffrey S. Smith (Kansas State University)
Dr. Rafael Longoria (Universidad de Houston)
Dr. Rubén Hernández León (Universidad de California,
Los Ángeles)
Dr. Diego Compán Vázquez (Universidad de Granada)
Dr. René Coulomb Bosc (Universidad Autónoma Metropolitana)
Dr. Paul Bodson (Université du Québec á Monterál)
Dr. Alfredo Palacios Barra (Universidad del Bio Bio)
Dr. Arturo Maximiliano Orella Ossandón (Pontificia Universidad Católica de Chile)
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España)
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Argentina)
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Dr. Regent Cabana (University of New Orleans)
Dr. Alejandro Rodríguez (University of Texas at Arlington)

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Comité de Apoyo Editorial UANL / Editorial Support Committee
Dra. María Teresa Cedillo Salazar, Dr. Adolfo B. Narváez Tijerina, Dr. Gerardo Vázquez Rodríguez, Dr. Arun kumar
Acharya, Dr. Alejandro García García, Dr. José Manuel Prieto González, Dr. Jesús Manuel Fitch Osuna, Dr. Juan Noyola
Carmona, Dra. Aída Escobar Ramírez, Dr. Luis Alfonso de la Fuente Suarez, Dr. Ramón Ramírez Ibarra, Dra. Liliana Sosa
Compean, Dr. Jesús A. Treviño Cantú, Dr. Armando V. Flores Salazar, Dra. Minerva Salinas Peña, Dr. Carlos Aparicio
Moreno, Dra. Nora Rivera Herrera, Dra. Diana Maldonado Flores, Dra. Alejandra Marín González

2

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

ÍNDICE
Editorial
8

Editorial Número 30: La multipolaridad internacional y los procesos evolutivos transformacionales del asentamiento territorial social
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Artículos
17

Propuesta metodológica interdisciplinaria para analizar la lugaridad en museos comunitarios
Laura Gallardo Frías | Consuelo Figueroa Garavagno
Universidad de Chile (Chile) | Universidad Diego Portales (Chile)

32

Persistencia de los paisajes rurales: los conjuntos arquitectónicos productivos de la cuenca
del río San Pedro, Región de los Ríos, Chile
Virginia Vásquez Fierro | Andrés Horn Morgenstern | Alejandra Schueftan
Universidad Austral de Chile (Chile)

53

Análisis del impacto de la transfiguración de la vivienda vernácula en el confort térmico.
Casos de estudio: Zihuatanejo y Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, México
Osvaldo Ascencio López | José Francisco Sotelo Leyva | Francisco Javier Romero Pérez
Universidad Autónoma de Guerrero (México)

71

Raíces y transformaciones. La identidad arquitectónica en el contexto cambiante de San
Andrés y Providencia, Colombia
Cristian Bernardo Barrios Rodríguez | Mariana Ospina Ortiz
Universidad Católica de Colombia (Colombia)

87

Cuenta la leyenda: estrategia transmedia para la reconstrucción colectiva de la memoria urbana
Diana Marcela Figueroa Quiroga | Adriana Gómez Alzate
Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Bucaramanga (Colombia)

99

Efectos de la distribución del servicio de educación en zonas rurales. El caso de las Unidades
Educativas del Milenio en Cuenca, Ecuador
Ruth Estefanía Chuiza-Inca | Mónica González Llanos
Universidad de Cuenca (Ecuador)

118

Contraste entre percepción del riesgo y análisis técnico de peligros: aportes de la cartografía
social en Monterrey
Elfide Mariela Rivas Gómez | Luisa Damiana Páez de González | José Juan Cervantes Niño
Tecnológico de Monterrey (México) | Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

137

De la calidad de vida urbana en los espacios públicos a la sostenibilidad en ciudades intermedias
Jorge Alberto Ponce Castillo | Juan Carlos Pérez García
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (México) | Universidad Popular Autónoma del
Estado de Puebla (México)
3

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

155

La vulnerabilidad social como enfoque para el diseño de políticas públicas territoriales de
sustentabilidad en México
María Teresa Cedillo Salazar | Madelyn Ávila Vera | Esteban Picazzo Palencia
Universidad Autónoma de Nuevo León (México) | Universidad Autónoma de Tamaulipas (México)

173

Los espacios públicos de la centralidad financiera de Lima metropolitana: entre la imagen
inclusiva y la desigualdad cotidiana
Pablo Vega-Centeno | Manuel Dammert-Guardia
Pontificia Universidad Católica del Perú (Perú)

187

Efecto de la estructura de usos de suelo sobre el precio del suelo en la zona periurbana de
Cuenca, Ecuador
Ximena Salazar-Guamán | María Cristina Chuquiguanga Auquilla
Universidad de Cuenca (Ecuador)

203

Inutilidad y sentido de la arquitectura como obra de arte: una interpretación heideggeriana
Rafael García Sánchez
Universidad Politécnica de Cartagena (España)

4

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

INDEX
Editorial
8

Editorial Issue 30: The international multipolarity and the transformational evolutionary
processes of social territorial settlement
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

Articles
17

Interdisciplinary methodological proposal to analyse place in community museums
Laura Gallardo Frías | Consuelo Figueroa Garavagno
Universidad de Chile (Chile) | Universidad Diego Portales (Chile)

32

Persistence of rural landscapes: productive architectural ensembles in the San Pedro River
basin, Los Ríos Region, Chile
Virginia Vásquez Fierro | Andrés Horn Morgenstern | Alejandra Schueftan
Universidad Austral de Chile (Chile)

53

Analysis of the impact of vernacular housing transfiguration on thermal comfort. Case
studies: Zihuatanejo and Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, Mexico
Osvaldo Ascencio López | José Francisco Sotelo Leyva | Francisco Javier Romero Pérez
Universidad Autónoma de Guerrero (Mexico)

71

Roots and transformations. The architectural identity in the changing context of San Andrés
and Providencia, Colombia
Cristian Bernardo Barrios Rodríguez | Mariana Ospina Ortiz
Universidad Católica de Colombia (Colombia)

87

Telling the legend: a transmedia strategy for the collective reconstruction of urban memory
Diana Marcela Figueroa Quiroga | Adriana Gómez Alzate
Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Bucaramanga (Colombia)

99

Effects of distributing education services in rural areas. The case of the Millennium Educational
Units in Cuenca, Ecuador
Ruth Estefanía Chuiza-Inca | Mónica González Llanos
Universidad de Cuenca (Ecuador)

118

Contrasting risk perception and technical hazard assessment: insights from social
cartography in Monterrey
Elfide Mariela Rivas Gómez | Luisa Damiana Páez de González | José Juan Cervantes Niño
Tecnológico de Monterrey (Mexico) | Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

137

On the quality of urban life in public spaces to sustainability in intermediary cities
Jorge Alberto Ponce Castillo | Juan Carlos Pérez García
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (Mexico) | Universidad Popular Autónoma del
Estado de Puebla (Mexico)
5

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

155

Social vulnerability as an approach for designing territorial public policies for sustainability in
Mexico
María Teresa Cedillo Salazar | Madelyn Ávila Vera | Esteban Picazzo Palencia
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico) | Universidad Autónoma de Tamaulipas (Mexico)

173

Public spaces in the financial centrality of Lima: between inclusion image and
quotidian inequality
Pablo Vega-Centeno | Manuel Dammert-Guardia
Pontificia Universidad Católica del Perú (Peru)

187

Effect of the structure of land uses on the price of land in the peri-urban area
of Cuenca, Ecuador
Ximena Salazar-Guamán | María Cristina Chuquiguanga Auquilla
Universidad de Cuenca (Ecuador)

203

Uselessness and meaning of architecture as a work of art: a heideggerian interpretation
Rafael García Sánchez
Universidad Politécnica de Cartagena (Spain)

6

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Editorial
Editorial

7

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Editorial / Editorial
La multipolaridad internacional y los procesos evolutivos
transformacionales del asentamiento territorial social
The international multipolarity and the transformational evolutionary
processes of social territorial settlement
Eduardo Sousa-González1

S

circulación y la comercialización precisamente de
los múltiples productos, bienes, servicios, incluido
en el presente el conocimiento científico; ahora
considerado también como una mercancía más
con valor de uso y valor de cambio, que genera
plusvalía y acumulación primaria de capital para
los países donde se genera, produciendo para
estos lugares un redesarrollo iterativo que en la
contemporaneidad no se percibe el final2.
Esto ha generado no solo una profunda y
significativa modificación de paradigma en
el conocimiento y la forma de producción,
comercialización, distribución de mercancías, el
cual se basa en una reorganización y diferenciada
integración mundial, muchas veces denominada
globalización; conformada y liderada básicamente
por aquellos regiones con un hiperdesarrollo
económico, apoyados, algunos de ellos, por
organismos internacionales como el Fondo
Monetario Internacional, el Banco Mundial,
la Organización de Estados Americanos, la
Organización de Naciones Unidas y otros, los cuales
promueven la noción llamada multilateralidad
global (Sousa, E.:2024).
Sin embargo, más que una multilateralidad
global, el concepto hoy día debería de estar
calificado como una multipolaridad mundial,
permeada no solo por un proteccionismo
arancelario nacionalista a ultranza que

eguramente se estará de acuerdo en que el
conocimiento científico es una de las variables
intervinientes fundamentales que influyen
de manera puntual, no solo en la metamorfosis
y en el desarrollo de las sociedades urbanas en
la contemporaneidad líquida que actualmente
nos corresponde coincidir; sino también, en los
procesos transformacionales evolutivos donde se
dispone de un locus typicus para su asentamiento
territorial, esto es, en el denominado espacio
transversal el cual está integrado en la esfera de sus
componentes básicos: el nacional, el regional, el
de los estados y los municipios; ya que es en estos
territorios en donde demográficamente progresa,
prospera y se desenvuelve la colectividad con todos
los grupos sociales diferenciales que la componen.
Independientemente del ámbito disciplinar de la
ciencia, es claro que la generación de conocimiento
científico representa hoy día la organización
que impulsa una nueva etapa para el desarrollo
humano, basada en procesos globales que no son
recientes ni pertenecen exclusivamente a una
generación determinada, donde dichos procesos
se han generado en diversas etapas históricas de
la civilización planetaria, en las que las alianzas y
convenios económicos no solo se han formalizado
para desarrollarse y consolidarse; sino también,
se han solidificado con el propósito fundamental
que involucra direccionalmente la producción, la

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción institucional: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
México; Doctor en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel
3; miembro de la Academia Mexicana de Ciencia AMC; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-00029634-1429
2
El redesarrollo, concepto propuesto por el autor de este escrito desde el año 2006, aquí redefinido: se interpreta como al asociado a
aquellos espacios geográficos que, por su condición de países desarrollados, han adoptado nuevos procedimientos internacionales de
movilización dinámica de capital y de procesos de hiperinformacionalización, como los empleados en la globalización; esto es, serían
naciones consideradas como superpotencias lideradas por los países más poderosos de la esfera internacional.

8

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

desarrollados como fragmentos sectoriales (Sousa,
E: 2024), impactando y modificando, en muchos
de los casos, a sus procesos identitarios, su cultura
y su idiosincrasia; incluso no solo en la manera en
que los ciudadanos tienden a vivir su cotidianeidad,
sino también, en la forma característica en que las
ciudades y las metrópolis, por lo menos las del sur
global, tienden a expandirse horizontalmente y a
organizarse en su territorio sin controles espaciales
eficientes, efectivos y eficaces (Sousa, E: 2023: 9).
Sin embargo, es clara la existencia de
una tendencia de la población en la esfera
mundial en establecer su lugar de residencia en
ciudades y en ciudades metropolitanas; según
investigaciones recientes (SEDATU:2024)
muestra que: “Entre 2020 y 2070 el número de
ciudades en los países de bajo ingreso crecerá
en 76 por ciento3, en los países de ingresos
medios bajos y altos se pronostica que sus
ciudades crezcan un 20 por ciento, y en los
países de ingresos medios altos, como México,
se proyecta en seis por ciento4”.

involucra además del conocimiento científico
a la intervención territorial directa hacia otros
países, incluso, mediante injerencia armada; nos
referimos a aquellas superpotencias lideradas
por los países más poderosos de la esfera
internacional, que tienden a generar, entre
otras muchas negatividades proclives, sendos
escenarios de inestabilidad económica-comercial
en toda la orbe y sobre todo, el riesgo latente de
un evidente debilitamiento de las estructuras que
soportan la paz mundial: una sociedad sitiada
(Bauman, Z.: 2011); ver la figura 1.
Ante estas generalizaciones que involucran a
un escenario sui géneris de carácter multipolar, que
subsiste en la contemporaneidad líquida (Bauman,
Z.: 2009; 2004) que se ha comentado en los párrafos
anteriores; es evidente que las características
de este entorno global al que asistimos tiende
a conformar una diferente realidad histórica,
social, cultural y territorial, la cual es impactada
por las economías internacionales dominantes,
que tienden a visualizar a los países menos

Figura 1. Multipolaridad global y proteccionismo nacionalista

Fuente: Datos generados en esta investigación

3

Naciones Unidas utiliza la clasificación de ingresos utilizada por el Banco Mundial según el Ingreso per cápita al año. En este año se
utilizaron los siguientes rangos: países de ingresos bajos: ingresos per cápita menor a 1 046 dólares. Países de ingresos medios bajos:
ingreso per cápita entre 1 046 y 4 095 dólares. Países de ingresos medios altos: ingreso per cápita entre 4 096 y 12 695 dólares. Países de
ingresos altos: ingreso per cápita mayor a 12 695 dólares.
4
Según datos del Banco Mundial en 2021 el ingreso per cápita en México a precios corrientes fue de 9 590 dólares. En precios constantes
de 2015 el ingreso per cápita fue de 9 272.4 dólares.

9

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

iii. Áreas metropolitanas, las que agrupaban
una población de entre 250 mil y menos de 1.5
millones de pobladores; y
iv. Áreas metropolitanas grandes, serían
aquellos espacios territoriales que contaban con
una población de 1.5 millones o más.
Una vez aplicado el proceso metodológico
descrito anteriormente se identificaron en la
esfera mundial 8, 790 áreas urbanas funcionales,
las cuales agrupan el 53 por ciento de toda la
población global, según se indica en el mapa 1.
Incluso, UN-Habitat (2022) proyecta para los
próximos 30 años; esto es, para el año 2055, que
entre los países que tendrán mayor concentración
demográfica en ciudades y en ciudades
metropolitanas se encuentra Estados Unidos de
Norte América con 347.3 millones de habitantes
urbanos que representa el 89.2 por ciento de
su población total, concentrados en 939 Áreas
estadísticas Metropolitanas y micropolitanas;
China con 1 091 millones de personas,
representando el 80 por ciento de su población
total; e India con 876.6 millones de ciudadanos
constituyendo el 52.8 por ciento de toda su
población; ver el mapa 1 (ver sig. pág.)
Cabe aclarar que, con esta misma metodología
para el caso de México como país se identificaron
63 áreas metropolitanas, lo cual indica no solo el
alto grado de concentración poblacional existente
en el territorio nacional; también la importancia
que representa el sistema de planeación territorial
que permita el equilibrio sustentable de estas
grandes concentraciones de pobladores.
Incuso, es importante destacar que la
tendencia de la población hacia lo urbano no
representa solamente una manifestación de los
países en menos desarrollados, se considera
como una expresión de época, la cual requiere
fundamentalmente para su investigación
científica no solamente de variables cuantitativas
como las expresadas anteriormente; es necesaria
la visualización cualitativa que tienda a ubicar al
ser humano y a su grupo social de referencia en el
centro del análisis social, cultural, idiosincrático
y de asentamiento territorial, con el fin último de
encontrar el ¿por qué? como causa primaria de su
preferencia urbana y así tener las herramientas,
técnicas y estrategias de política pública que

No obstante, en el ámbito internacional se da
la existencia de múltiples criterios diferenciados
para la definición de las áreas urbanas e incluso
de las zonas metropolitanas, en este sentido
dos organizaciones internacionales en el año
20195 desarrollaron conjuntamente criterios
metodológicos operativos, justamente para
precisar, identificar y definir lo que se debería de
entender por área urbana funcional en todos los
países del mundo; donde finalmente se concluyó
en un proceso metodológico de cuatro pasos que
definen: i. La Identificación de centro urbano; ii.
La Identificación de la ciudad; iii. Identificación de
la zona de desplazamiento; y iv. El área funcional.
La descripción de cada uno es la siguiente:
“1. Identificación de centro urbano. Celdas
contiguas, en una cuadrícula de población con
densidad alta (1 500 hab./km2) con una población
de 50 mil. Se dejaron fuera las menores de 50
mil7 habitantes en Canadá, Estados Unidos y
Europa, y todas las que tuvieron menos de 100
mil en Japón, Corea y México.
2. Identificación de la ciudad. Una o más
demarcaciones que contengan al menos 50
por ciento de los residentes del centro urbano.
3. Identificación de la zona de desplazamiento.
Demarcaciones contiguas que contengan al
menos 15 por ciento de su población empleada
que trabaja en la ciudad. Se incluyen las
demarcaciones que no cumplen con este
criterio, pero que se encuentran rodeadas
por otras que sí satisfacen dicho umbral; y se
excluyen las que cumplen, pero no guardan
contigüidad.
4. El área funcional es la combinación de la
ciudad y la zona de traslado.” (SEDATU: 2024)
De la exploración y aplicación de esta
metodología específica a nivel de todos los
países del mundo, se identificaron áreas
urbanas funcionales discriminadas con cuatro
características según la dimensión numérica de
su población:
i. Áreas urbanas pequeñas, las cuales
integraban una población inferior a 100 mil
habitantes;
ii. Áreas urbanas medianas, serían aquellas
que sumaban una población entre 100 mil y
250 mil;

5

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Unión Europea (UE): Dijkstra, L., Poelman, H. &amp; Veneri: 2019.

10

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Mapa 1. Grado de concentración poblacional por rangos en la esfera mundial

Fuente: Sousa, E.: capítulo 2: 2024; modificado de SEDATU (2024:22)

permitan incidir positivamente en el equilibrio
espacial y en la dosificación estratégica de
los diferentes usos del suelo: equipamientos e
infraestructura.
Esto es, producir un corpus theorĭcus
conceptual que posibilite su incorporación a los
procesos metodológicos científicos, generando
las hipótesis de aplicación en cada locus typicus
correspondiente; ya que como se ha mencionado
en otros escritos “…que si una manifestación
urbana como la que se menciona, ya sea de origen
territorial o de algún grupo social particular
de referencia, se logra cualificar y cuantificar,
se sostiene aquí, que es posible intervenir
positivamente en ella…” ” (García-Luna, C.;
Sousa, E.: 2024; Sousa, E: 2023a: 4, cfr.)
Es por ello que en este número de
CONTEXTO. Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México, se han conjuntado
doce investigaciones originales de académicos
profesionales de diferentes partes del mundo;
los cuales nos presentan una visión particular,
enfoque y posicionamiento de investigación,
sobre los múltiples factores que intervinieren en
el desarrollo de su línea de investigación en su
país correspondiente.
Tal es el caso de Laura Gallardo Frías y
Consuelo Figueroa Garavagno que presentan
la investigación denominada: “Propuesta
metodológica interdisciplinaria para analizar la

lugaridad en museos comunitarios”, indicando
que el estudio de las obras arquitectónicas
destinadas a cobijar museos va más allá de la
dimensión física, ya que su existencia depende
fundamentalmente del significado y valoración
que le otorgan sus comunidades. Así, los museos
solo perviven en tanto se conforman como lugar;
es decir, en centros de encuentro, reflexión,
integración y producción de identidades múltiples
y en constante cambio operando a la vez como
refugios y motores de transformación urbana.
En particular, los museos comunitarios, al nacer
de las propias comunidades, dan luces respecto
de los factores que posibilitan su lugaridad, es
decir, su cualidad de lugar. Con el objetivo de
indagar acerca de los principales vínculos entre
comunidades y museos comunitarios que los
convierten en lugar se propone una metodología
empírica, descriptiva de carácter mixto, basada
en una estrategia interdisciplinar y multimetodológica, a partir de cinco dimensiones:
sociocultural, histórica, territorial-arquitectónica,
museológica y comunicacional.
Virginia Vásquez Fierro, Andrés Horn
Morgenstern y Alejandra Schueftan, presentan
el artículo titulado: “Persistencia de los paisajes
rurales: los conjuntos arquitectónicos productivos
de la cuenca del río San Pedro, Región de los
Ríos, Chile”, donde indican que la investigación
examina la persistencia de los paisajes culturales
rurales productivos en la cuenca del río San Pedro,

11

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Región de Los Ríos (Chile); mediante un enfoque
interdisciplinario centrado en los conjuntos
de arquitectura rural. Estas configuraciones se
abordan como expresiones de sistemas materiales
y naturales atravesados por temporalidades
sincrónicas y asincrónicas. El paisaje se concibe
como construcción compleja que articula
elementos biofísicos, productivos y socioculturales,
extendiendo la mirada de la Arquitectura hacia una
lectura integral del territorio.
Los investigadores Osvaldo Ascencio López,
José Francisco Sotelo Leyva y Francisco
Javier Romero Pérez, investigan sobre el
“Análisis del impacto de la transfiguración de la
vivienda vernácula en el confort térmico. Casos
de estudio: Zihuatanejo y Chilpancingo de los
Bravo, Guerrero, México; proponiendo que la
vivienda vernácula ha experimentado paulatinas
modificaciones en su configuración hasta llegar
a ser transfigurada total o parcialmente perdiendo
características que la identificaban como propia del
lugar. Estos cambios abordan cuatro dimensiones
de la transfiguración —entre ellas la sustitución
de materiales en la envolvente—, generalmente
realizadas sin asesoramiento profesional, y
tienen como consecuencia un impacto en la
habitabilidad de la vivienda. Para conocer las
dimensiones de la afectación al confort térmico
interior, se realizó una comparativa teórica
entre un caso base que retoma las características
originales de la vivienda tradicional en
Chilpancingo y Zihuatanejo, Guerrero, México,
con el caso base semi-transfigurado y el caso
base transfigurado por medio de simulaciones
usando OpenStudio y análisis de resultados con
el método analítico y modelo adaptativo. El
resultado es un aumento promedio anual de la
temperatura del aire interior de los prototipos
semi-transfigurado y transfigurado de 0.82 °C y
1.06 °C respectivamente en Chilpancingo, y de
0.91 °C y 1.37 °C en Zihuatanejo. Mientras que el
modelo adaptativo mantuvo resultados de confort
en todos los casos, el método analítico indica
sensaciones térmicas ligeramente cálidas en
Zihuatanejo y ligeramente frías en Chilpancingo.
En el caso de Cristian Bernardo Barrios
Rodríguez y Mariana Ospina Ortiz,
presentan un artículo que denominan: “Raíces
y transformaciones. La identidad arquitectónica
en el contexto cambiante de San Andrés y
Providencia, Colombia; donde mencionan que
el archipiélago de San Andrés, Providencia y

Santa Catalina posee una arquitectura tradicional
profundamente influenciada por herencias
culturales británicas, africanas y asiáticas, que
han configurado una identidad espacial distintiva.
No obstante, el crecimiento poblacional, la
llegada de nuevas culturas, el turismo y los
cambios en la disponibilidad de materiales han
transformado de forma significativa la tipología
habitacional de las islas. Este artículo analiza
dicha transformación a través de una investigación
cualitativa sustentada en la ecología humana,
mediante el estudio de fuentes bibliográficas,
material gráfico y planimetrías, así como el
análisis morfológico comparativo entre viviendas
tradicionales y actuales. Se identifican elementos
clave que definían la vivienda raizal; como la
relación interior-exterior, el valor comunitario del
espacio, y el uso de materiales naturales y cómo
estos han sido reemplazados por una arquitectura
estandarizada, desvinculada del entorno y la
identidad local.
Diana Marcela Figueroa Quiroga y Adriana
Gómez Alzate, muestran una investigación
denominada: “Cuenta la leyenda: estrategia
transmedia para la reconstrucción colectiva de la
memoria urbana”, donde explican que el artículo
propone una estrategia transmedia que aporta a
los procesos de reconstrucción y apropiación
de memoria urbana a partir de la interrelación
de cuatro categorías de la memoria: memoria
cultural, memoria material, memoria social y
memoria viva. Cada categoría en esta propuesta
representa un hilo en el tejido de la ciudad,
un tramado de historia creado, apropiado y
transmitido por la misma comunidad.
Los investigadores Ruth Estefanía ChuizaInca y Mónica González Llanos, presentan los:
“Efectos de la distribución del servicio de educación
en zonas rurales. El caso de las Unidades educativas
del milenio en Cuenca, Ecuador”, indicando que El
objetivo de la investigación es determinar los efectos
provocados por la construcción de las Unidades
Educativas del Milenio (UEM) en las dinámicas
de movilidad y accesibilidad de la población y
los usos de suelo. La investigación se ejecutó a
través de casos de estudio con una metodología
mixta de tipo descriptiva. Para determinar los
efectos en movilidad se aplicó una encuesta
semiestructurada a los usuarios, mientras que, los
cambios en los usos de suelo se analizaron con
el apoyo de Sistemas de Información Geográfica
(SIG) mediante clasificación supervisada.
12

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Elfide Mariela Rivas Gómez, Luisa Damiana
Páez de González y José Juan Cervantes Niño,
investigan sobre el “Contraste entre percepción
del riesgo y análisis técnico de peligros: aportes
de la cartografía social en Monterrey, N. L.
México”, indicando que el artículo analiza la
utilidad de la cartografía social como herramienta
comunitaria para comprender la percepción
del riesgo urbano en dos colonias del distrito
Campana-Altamira y dos del distrito-tec del
municipio Monterrey, México. La investigación
se estructuró en seis apartados: introducción,
revisión conceptual, metodología, resultados,
discusión y conclusiones. Se empleó un enfoque
cualitativo con talleres vecinales, recorridos de
reconocimiento, entrevistas semiestructuradas
y sesiones de mapeo colectivo, entre mayo y
septiembre de 2023. Los hallazgos evidencian
diferencias en cohesión social, organización
barrial y niveles de vulnerabilidad socioambiental,
que inciden en la percepción del riesgo y en la
capacidad de respuesta local.
En el caso de los investigadores Jorge Alberto
Ponce Castillo y Juan Carlos Pérez García,
presentan una investigación denominada “De la
calidad de vida urbana en los espacios públicos
a la sostenibilidad en ciudades intermedias”,
donde se profundiza en el análisis teórico de
factores para la calidad de vida urbana, así
como la conceptualización de la habitabilidad,
la sostenibilidad, espacios públicos y sus
dimensiones; en este sentido se conceptualiza
por una parte, a la ciudad sostenible como un
organismo multidimensional soportada en los
factores medioambiental, social y económico; por
la otra parte se considera la pertinencia estratégica
de la dimensión tecnológica del modelo de ciudad
inteligente que contempla el capital humano,
social, así como la información; que representa
una estructura con diversos sistemas informáticos
posicionados en un entorno físico. De esta manera,
se articula la ciudad sostenible inteligente; con el
objetivo de desarrollar un modelo para evaluar
el espacio público en ciudades intermedias;
como resultado se formuló la hipótesis de
investigación, así como los índices de medición
a través las variables: social, económica, política,
medioambiental y tecnológica.
María Teresa Cedillo Salazar, Madelyn
Ávila Vera y Esteban Picazzo Palencia,
presentan una investigación titulada: “La
vulnerabilidad social como enfoque para el diseño

de políticas públicas territoriales de ustentabilidad
en México”; donde indican que la situación
macroeconómica en los últimos años muestra una
debilidad en los procedimientos administrativos
por parte de las instituciones gubernamentales
en las regiones. Donde los desafíos de política
pública de sostenibilidad resultan ser ineficientes
en materia de empleo, pobreza, marginalidad y
vulnerabilidad. Este artículo tiene como propósito
reflexionar sobre las distintas disparidades
socioterritoriales a partir del enfoque analítico de
la vulnerabilidad social, el cual permite destacar la
necesidad de construir un índice que dé resultados
para el desarrollo de políticas públicas sostenibles
diferenciales, donde se establezca un proceso de
articulación y coherencia con los diferentes actores
sociales, con la finalidad de contribuir a cerrar las
brechas sociales subnacionales y desarrollar las
capacidades endógenas de los territorios.
En el caso de Pablo Vega-Centeno y Manuel
Dammert-Guardia, presentan una investigación
titulada: “Los espacios públicos de la centralidad
financiera de Lima metropolitana: entre la imagen
inclusiva y la desigualdad cotidiana”; mencionando
que el trabajo discute las características y
efectos de los proyectos de intervención viaria
y colocación de nuevos mobiliarios en los
espacios públicos de zonas financieras que
adopta discursos de inclusión y sostenibilidad
bajo un enfoque neoliberal, tomando el caso de
las remodelaciones de la centralidad financiera
de San Isidro ocurridas la última década. Para
ello se analizan los espacios públicos de esta
centralidad como espacios habitados, sobre la
base de recorridos etnográficos y entrevistas,
observando cómo las lógicas del orden urbano
del gobierno local superponen la imagen de
inclusión social con políticas securitarias que
son influenciadas por la capacidad de presión de
residentes de la zona. Como resultado, pese a los
rediseños del espacio urbano, el espacio público
escenifica la recreación de viejas desigualdades
sociales, donde los vendedores ambulantes son
los principales objetivos de control y represión,
los cuales aprenden a negociar su presencia, -muy
demandada por los oficinistas-, sabiendo circular
constantemente por las calles del lugar.
Las investigadoras Ximena Salazar-Guamán
y María Cristina Chuquiguanga Auquilla,
presentan el artículo titulado: “Efecto de la
estructura de usos de suelo sobre el precio del
suelo en la zona periurbana de Cuenca, Ecuador”;
13

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Por último, Rafael García Sánchez aborda el
tema de la “Inutilidad y sentido de la arquitectura
como obra de arte: una interpretación heideggeriana”;
donde indica que en la investigación nos vamos
a preguntar si es legítimo pensar la arquitectura
como una obra de arte autosuficiente que pueda
emanciparse de lo útil ¿Es posible experimentar la
arquitectura fuera de los lindes de la finalidad técnica,
liberada de la utilitas vitruviana? Atendiendo a
la óptica de algunos textos heideggerianos, en
especial su conferencia “El origen de la obra
de arte” y su obra de referencia Ser y Tiempo,
proponemos una respuesta afirmativa
Para finalizar este número, es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, tenemos la certeza de que no
solamente el investigador vinculado a la temática
que publica este medio de difusión de la ciencia,
encontrarán una diversidad de posiciones teóricas
interesantes; sino también, otros lectores interesados
en lo expuesto, descubrirán a través de las páginas
que componen esta edición editorial, tópicos con
una visión original, internacional, interdisciplinar,
de actualidad y con una amplia profundidad de
análisis y de exploración investigativa; ya que en
este número particular han colaborado con sus
trabajos personales o grupales, investigadores de
carrera certificados y de alta calificación científica,
lo cual demuestran con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

donde el estudio aborda el vacío de conocimiento
sobre las dinámicas específicas de formación
de precios del suelo en contextos periurbanos
de ciudades intermedias latinoamericanas,
analizando la relación entre estructura espacial
de usos y precios del suelo en Ricaurte (Cuenca,
Ecuador), una zona en transición rural-urbana. La
metodología emplea un enfoque cuantitativo de
análisis espacial que comprende: identificación de
centralidades basada en intensidad y diversidad de
usos, interpolación espacial mediante ponderación
de distancia inversa, análisis de autocorrelación
espacial y regresión geográficamente ponderada.
Metodológicamente, se separa el valor del
suelo del precio total inmobiliario mediante
métodos residuales, contribuyendo a la precisión
analítica en estudios de mercados de suelo. Los
resultados revelan la evolución desde un patrón
monocéntrico hacia una morfología urbana
compleja, con mayor densidad y diversidad
de usos en el centro parroquial. Los precios
muestran fuerte autocorrelación espacial positiva
y valores superiores en la zona central. Los
clústeres de residuos evidencian heterogeneidad
espacial en la relación usos-precios, con
residuos positivos donde los precios exceden las
estimaciones y negativos donde se sobreestiman.
Los hallazgos confirman correlación significativa
entre estructura de usos y precios, demostrando
cómo las dinámicas urbanas reconfiguran estos
patrones, con implicaciones cruciales para la
teoría de la renta urbana y la planificación de
expansión periurbana.

Referencias bibliográficas
Bauman, Z. (2011). La sociedad sitiada. México: Fondo de Cultura Económica.
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Capítulo segundo.

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CONTEXTO

Artículos
Articles

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CONTEXTO

Propuesta metodológica interdisciplinaria para analizar
la lugaridad en museos comunitarios
Interdisciplinary methodological proposal to analyse place in community museums
Recibido: septiembre 2024
Aceptado: junio 2025

Laura Gallardo Frías1
Consuelo Figueroa Garavagno2

Resumen

Abstract

El estudio de las obras arquitectónicas destinadas a
cobijar museos va más allá de la dimensión física,
ya que su existencia depende fundamentalmente
del significado y valoración que le otorgan sus
comunidades. Así, los museos solo perviven en
tanto se conforman como lugar, es decir, en centros
de encuentro, reflexión, integración y producción de
identidades múltiples y en constante cambio operando
a la vez como refugios y motores de transformación
urbana. En particular, los museos comunitarios,
al nacer de las propias comunidades, dan luces
respecto de los factores que posibilitan su lugaridad,
es decir, su cualidad de lugar. Con el objetivo de
indagar acerca de los principales vínculos entre
comunidades y museos comunitarios que los
convierten en lugar se propone una metodología
empírica, descriptiva de carácter mixto, basada
en una estrategia interdisciplinar y multimetodológica, a partir de cinco dimensiones:
sociocultural, histórica, territorial-arquitectónica,
museológica y comunicacional. Se proponen
factores principales de cada dimensión, así
como las metodologías para su análisis. Se abre
la reflexión sobre los museos comunitarios y se
exponen los principales factores para analizar
desde las distintas dimensiones que inciden en la
generación de un lugar para la comunidad, y sus
vínculos con el barrio, habitantes y ciudad.

The study of architectural works intended to house
museums goes beyond the physical dimension,
since their existence depends fundamentally on
the meaning and value given to them by their
communities. Thus, museums only survive as long
as they are formed as a place, that is, as centers of
encounter, reflection, integration and production
of multiple and constantly changing identities,
operating at the same time as shelters and engines
of urban transformation. In particular, community
museums, by emerging from the communities
themselves, shed light on the factors that make
their placeness possible—that is, their quality of
being a place.With the aim of investigating the
main links between communities and community
museums that make them a place, we propose
an empirical, descriptive methodology of a
mixed nature based on an interdisciplinary and
multi-methodological strategy, grounded on five
dimensions: sociocultural, historical, territorialarchitectural, museological and communicational.
We suggest the main factors of each dimension, as
well as the methodologies for their analysis. The
discussion on community museums is opened
and the main factors are presented to be analyzed
from the different dimensions that influence the
generation of a place for the community, and its
links with the neighborhood, inhabitants and city.

Palabras Clave:

Keywords:

lugar; comunidad; museo

place; community; museum

1

Nacionalidad: española; adscripción: Profesora Asociada (Arquitectura), Universidad de Chile: Santiago, Chile; Doctora en Arquitectura
y Urbanismo, Universidad Politécnica de Madrid, España; email: lauragallardofrias@uchilefau.cl; https://orcid.org/0000-0003-4814-3425
2
Nacionalidad: chilena; adscripción institucional: Universidad Diego Portales, Chile; Magíster en Historia de América Latina (Historia);
email: consuelo.figueroa@udp.cl; https://orcid.org/0000-0001-9179-7200

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CONTEXTO

1. Introducción. La necesidad del lugar
arquitectónico

y significados que le otorgan quienes los habitan.
En particular, los museos comunitarios, al nacer de
las propias comunidades, pueden dar luces respecto
de los factores que posibilitan su conformación en
lugar. Estos dan cobijo a piezas de gran significado
para las personas y sobre todo a las diferentes
comunidades que los sostienen, las cuales
establecen vínculos muy estrechos entre ellas y los
museos otorgándoles la cualidad de lugar.

El concepto de lugar es esencial para la
arquitectura, pues posibilita la estrecha
vinculación del ser humano con el espacio que
habita, haciéndolo suyo llenándolo de significado
y relación.
Si bien el principal lugar somos cada uno de
nosotros ya que, en primera instancia habitamos
nuestro cuerpo, necesitamos a su vez una
‘segunda piel’ una suerte de envolvencia capaz de
ofrecernos un cobijo donde resguardarnos, donde
vivir. Al volver diariamente a este receptáculo, lo
habitamos, lo hacemos nuestro, lo llenamos de
significado y lo convertimos en un lugar donde
ser, donde residir, donde conformar nuestro hogar.
Además de este lugar donde realizar las
acciones cotidianas, donde regresar cada día,
también es necesario llegar a conformar otros
lugares en el barrio y en la ciudad, donde habitar
y encontrarnos con otras personas.
Entre las edificaciones de carácter público
que son posibles de habitar, es decir, de
otorgarles un significado que las haga únicas
y especiales y donde estemos a gusto, estemos
bien, se encuentran los museos, los cuales deben
su existencia al significado y valoración que
otorgan sus comunidades a los tesoros que allí se
resguardan. Sin ese significado y valoración, los
museos se transformarían en meros repositorios o
contenedores de objetos, lo que les haría perder su
sentido y terminarían por perecer. Así, los museos
solo perviven en tanto se constituyen en lugar,
es decir, en espacios de encuentro, reflexión,
integración y producción de identidades que
operan a la vez como refugios y como motores de
transformación urbana (Layuno, 2003; Lorente,
1998; Gallardo et al., 2019).
Es importante puntualizar que, al igual que
nosotros cambiamos todos los días, el concepto
de lugar está también en constante cambio, “es un
nodo abierto de relaciones, una articulación, un
entramado de flujos, influencias, intercambios”
(Massey, 2004: 79). Así, el significado de esta
khôra (Platón, 2009; Derrida 1995) o envolvencia
que nos ofrece un lugar donde habitar, tanto
privado como público, se va significando y
resignificando constantemente (Tchertov, 2023).
Considerar los museos como lugares ofrece la
posibilidad de actualizar las investigaciones sobre
museos, comunidad y lugar desde las experiencias

2. Marco teórico
2.1 Museos hacia el encuentro con la comunidad
En las últimas décadas ha tenido lugar una
importante reflexión respecto de la función
y significado de los museos nutrido por las
corrientes de la nueva museología que apunta a
entenderlos como actores sociales. La crítica ha
provenido, principalmente, de grupos que han
sufrido la marginación o estigmatización en las
representaciones museales (Kamel y Gerbich,
2012), dando un giro copernicano a la noción de
museo. Dicha reflexión ha favorecido el tránsito
de una noción de museos ‘para’ la comunidad a
otra de museos ‘de’ la comunidad.
En sus orígenes modernos, el museo se vinculó
al iluminismo europeo (Hernández, 1992; Maria,
2023) y a las prácticas coleccionistas estimuladas
por las burguesías renacentistas y los nacientes
estados modernos que pusieron el acento “en los
elementos pedagógicos, ideológicos e icónicos
de esta institución” (Álvarez y Benjumea, 2011:
30). El incremento de los viajes de exploración
aumentó el interés por recopilar objetos,
calificados de exóticos y, por tanto, susceptibles
de ser exhibidos en muestras museales. A partir del
siglo XVIII y, particularmente, con la Revolución
Francesa estas instituciones se abrieron al público
(Navajas y González, 2018), difundiéndose una
concepción de museo vinculada al resguardo
de colecciones, a grandes salones y escuelas de
arte, y a laboratorios y gabinetes de curiosidades
(Valéry, 2005; Collados, 2015). Durante el siglo
XIX, y a raíz del proceso de formación y expansión
de los estados nacionales modernos, los museos
se transformaron, particularmente en América
Latina, en dispositivos de difusión de los sentidos
de pertenencia nacional y legitimación del poder
de dichos estados. La exhibición de objetos,
concebidos en clave patrimonial, coadyuvó a
la instalación de las naciones como órdenes
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CONTEXTO

naturales y existencias incuestionables a partir del
aval que otorgaba el patrimonio como supuesta
constatación -visible y tangible- de la realidad.
De hecho, a lo largo de ese siglo se expandió
la construcción de monumentales edificios
neoclásicos que, revestidos de la sacralidad
otorgada a los santuarios de contemplación,
remedaban al templo griego. Al decir de Llonch
y Santacana, “al igual que el templo antiguo, el
museo era la morada de unos dioses que no tenían
más necesidades que las de sobrevivir al paso
del tiempo, conservarse” (2012: 17). La rígida
petrificación de la exhibición museal junto al
prurito pedagógico que se le asignaba establecía
una clara distancia entre el museo -alta culturay sus visitantes. De allí que, aun en las primeras
décadas del siglo XX, el museo fuera concebido
como un ‘edificio’ destinado al estudio de las
ciencias, las letras y las artes, donde se guardan
curiosidades y se conservan “los objetos que
ilustran los fenómenos de la naturaleza y los
trabajos del hombre” (Baldellou, 2014: 34).
Desde esta perspectiva, el museo no era sino un
espacio de tiempo detenido, una ‘monocronía’
de la modernidad (Hernández-Navarro, 2008).
No es extraño que Theodor W. Adorno señale
que las palabras museo y mausoleo están
“conectadas por algo más que la asociación
fonética”. Para el filósofo, los museos serían
“tradicionales sepulturas de obras de arte [que]
dan testimonio de la neutralización de la cultura”
(Adorno, 1962: 187).
A mediados del siglo XX comenzó un proceso
de reflexión que propició el tránsito de una
concepción de museo centrada en el ‘edificio’,
a una de ‘institución’ en la que sus visitantes
adquirían más protagonismo. En 1947 el Consejo
Internacional de Museos (ICOM) lo definió como
“Toda ‘institución permanente’ que conserva y
expone colecciones de objetos de carácter cultural
o científico, para fines de estudio, educación y
deleite” (Baldellou 2014, p.35), relevando la
relación de los museos con la sociedad como
fundamental (Mairesse y Desvallées, 2007; Da
Silva Catela, 2023).
Para Hugues de Varine, fue la década de 1960
la que vio “aparecer pioneros que inventaron,
conservando el nombre de museo, instituciones
nuevas en las que la forma y el fondo eran a
menudo radicalmente diferentes de lo que se
encontraba en los museos tradicionales” (De
Varine, 2020: 22), refiriéndose a museos que

emergieron en directa consonancia con las
comunidades en las que estaban insertos. Un hito
bisagra de este proceso fue la Mesa de Santiago
que tuvo lugar en 1972. A partir de ella, se
asistió “al desarrollo de un cúmulo de museos
comunitarios y museos escolares que reivindican
una mayor autonomía y descentralización de las
culturas locales” (Girault y Orellana, 2020: 9). En
ese evento se introdujeron dos conceptos nuevos
para la reflexión: “museo integral”, que toma en
cuenta la totalidad de los problemas de la sociedad
y “museo como acción”, es decir, un instrumento
dinámico del cambio social (Do Nascimento et
al., 2012: 98). Ambos contribuían a favorecer el
vínculo de los museos con las comunidades. Este
hito es clave para la nueva museología marcada
por un sentido innovador y revolucionario, que
concibe al museo como una herramienta en
permanente desarrollo.
En la definición actual del ICOM, adoptada
por la Asamblea General Extraordinaria
en Praga, “un museo es una institución sin
ánimo de lucro, permanente y al servicio de la
sociedad, que investiga, colecciona, conserva,
interpreta y exhibe el patrimonio material e
inmaterial. Abiertos al público, accesibles e
inclusivos, los museos fomentan la diversidad
y la sostenibilidad. Con la participación de las
comunidades, los museos operan y comunican
ética y profesionalmente, ofreciendo experiencias
variadas para la educación, el disfrute, la
reflexión y el intercambio de conocimientos”
(ICOM, 2022).
Sin embargo, pese a estos esfuerzos, el
vínculo museos-comunidades no es fluido. Según
el informe de Situación de los museos en Chile
(2019), el 79,5% de la población no visitó un
museo en el último año, incrementándose a un
87,3% en las comunas que no poseen museos. La
desafección quedó también de manifiesto en los
ataques perpetrados contra algunos monumentos,
museos y edificios patrimoniales durante el
estallido social de 2019. Según el Consejo
de Monumentos Nacionales, más de 1.350
monumentos presentaron algún tipo de alteración
y, alrededor de 100, un daño severo (De la Sotta,
2020). De allí que sea necesario redefinir las
nociones de patrimonio y el papel de los museos
como lugares, es decir, refugios significativos y
de sentido de la comunidad.

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CONTEXTO

2.2 Museos comunitarios

2.3 La conformación del lugar

Los museos comunitarios o de base comunitaria
(Brown et al., 2019; Errázuriz et al., 2022),
definidos por el Registro de Museos de Chile
(2024), como aquellos “creados por una
comunidad, como herramienta para reafirmar
su identidad y proteger su patrimonio material
e inmaterial”, pueden iluminar respecto de los
factores que favorecen vínculos más estrechos
entre la comunidad y los museos. Para Teresa
Morales, los museos comunitarios “son un
vehículo para reconocer, nutrir y fortalecer
los vínculos significativos, (…) para que
los miembros de la comunidad conozcan y
reflexionen sobre su historia y sus prácticas
comunitarias, para profundizar el vínculo
con su memoria colectiva (…) Los museos
comunitarios son una herramienta para reclamar
los derechos colectivos a la autonomía y la
autodeterminación, fortaleciendo la capacidad de
diversas comunidades para visualizar y construir
su futuro” (Morales, 2019: 53).
El reconocimiento de la interacción de los
museos con las personas releva a los museos
comunitarios ya que, al producirse esta vinculación
fuera de los marcos de la institucionalidad
oficial, permite una mayor cercanía, fluidez y
permanencia. Ello no significa que estén exentos
de conflictos (Weiglhofer et al., 2023). Muy por el
contrario, como señala Karp (1992), sus miembros
tienen múltiples opiniones y múltiples identidades,
por lo que no es solo un ‘común’, sino muchos
comunes llamados comunidades que entran en
disputa. El análisis en pequeña escala posibilita ver
con más detalle las dinámicas del vínculo museoscomunidades y, particularmente la significación y
resignificación que estas le otorgan.
Así, se propone que los museos, pese al desapego
social, pueden concebirse como ‘refugios urbanos’,
es decir, ‘lugares’ que se vinculan estrechamente
con el barrio y la ciudad, en tanto operan como
centros de encuentro y reflexión, constituyéndose
no solo como ‘motores de transformación urbana’
(Layuno, 2003; Lorente, 1998; Gallardo et al.,
2019), sino también en receptáculos de integración
y generación de identidades construidas desde un
sentido relacional y una significación histórica, es
decir, abiertos al continuo conocimiento, diálogo y
reflexión, poniendo en valor, además del ‘estar en’
el ‘ser en’ lugares vinculados estrechamente con
sus comunidades.

El lugar se concibe como la coexistencia del
exterior con el interior. El primero alude a
los elementos del afuera, los naturales como
la topografía, los cuerpos celestes y demás
elementos construidos, es el topos de los griegos.
El interior, por su parte, refiere a lo que es
ocupado y llenado por lo que está allí, el espacio
de su devenir sentido o ‘nodriza del devenir’,
la khôra para Platón (2009; Derrida, 1995).
Lugar es una envolvencia donde confluye lo
que envuelve y lo envuelto (Aristóteles, 1966),
produciéndose un equilibrio entre ambos en el que
es factible el acontecer. Lugar como coexistencia
del tiempo asentado ‘en’ espacio (Muntañola,
1974), que logra otorgar quietud a lo pasajero,
un instante indivisible, perfectamente acotado
donde conviven espiritualidad y materialidad,
movimiento y reposo. El ser humano es quien
asigna a un determinado espacio la cualidad de
lugar con la posibilidad de habitarlo en el ahora y
proporcionarle una identidad única, una totalidad,
cuya resonancia es capaz de conmover, traspasar
los límites físicos e impregnar el alma y el cuerpo.
En otras palabras, lugar es el receptáculo que
condensa la significación (Gallardo, 2013).
Marc Augé (2004) señala tres cualidades
que debe poseer un lugar: tener un carácter
relacional, generar identidad y disponer de
sentido histórico. Así, el sentido y existencia del
lugar solo ocurre en tanto es habitado y, por tanto,
significado. Christian Norberg-Schulz indica
que lugar “es un espacio con un carácter que le
distingue, (…) es ‘algo más’ que una localización
abstracta, es un concreto ‘aquí’ con su identidad
particular” (1981: 7). Es esta identidad la que dota
al lugar de singularidad, la que define su carácter
y lo hace especial (Massey, 2004). El lugar está
vinculado tanto con la vivencia e imaginación de
quienes lo habitan (Bachelard, 1975), así como
con la persistencia de esas vivencias en el tiempo
y la resonancia de inconmensurables experiencias
conglomeradas (Navarro, 2001). El lugar es
espacialidad en el tiempo que perdura, pero que, a la
vez, se transforma en la memoria. De hecho, este se
actualiza continuamente en las múltiples relaciones,
adquiriendo sentido en el devenir de la historia.
Aristóteles (1966) compara el lugar con la
mano que pertenece al cuerpo y forma parte a la
vez de lo envuelto y lo que envuelve, definiéndolo
como envoltura límite. Lugar es el “contacto como
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

límite de dos cuerpos en afinidad, determinándose
un equilibrio” (Muntañola, 1974: 20). Lo
relevante aquí es la permanente coincidencia
entre las dos fronteras que se constituyen a partir
de una ‘constante de vecindad’ entre lo que
envuelve y lo envuelto (Aristóteles, 1966). Así,
el límite, más que un contorno, es un ‘margen
de acción’, es decir, la expresión del máximo
alcance de una potencia, como, por ejemplo, una
semilla perdida bajo una tapia que, a pesar de su
pequeño perímetro, es capaz de reventarla por
su acción (Botto, 2014). Toyo Ito (2006) define
el límite como la difusa relación entre interior y
exterior, relevando su carácter móvil e impreciso,
al igual que Valéry (2004), quien lo compara con
la orilla del mar, en constantes cambio. En esta
línea, Navarro Baldeweg subraya la “cualidad de
una obra de arquitectura que tiene una vocación
de ser invisible” (2001: 12), invisibilidad que
constituye el lugar en una ‘constante de vecindad’
con el medio que lo circunda.
La vinculación del todo con las partes deviene
un gran engranaje, la unidad o totalidad que hace
posible la conformación de lugar (Lloyd, 1978).
Por tanto, la arquitectura se considera totalidad,
ya que está caracterizada por unificar polos de
diferentes clases (Norberg-Schulz, 2001). Le
Corbusier define la arquitectura como un ser
vivo sobre el suelo de donde toma un punto
de apoyo, y donde nace la emoción, que “es el
resultado de una concordancia de las cosas con
el lugar” (1998: 167). La totalidad es mucho más
que la suma de las partes, que al vincularlas entre
sí generan una ‘magnitud completa’ (Valéry,
2004), es decir, una totalidad edilicia capaz de
traspasar los límites materiales y suscitar una
profunda resonancia en sus habitantes.
La conformación del lugar necesita de la
confluencia de: límite, identidad, totalidad, junto
con la valoración y significación que le otorga el
ser humano. El lugar proporciona un mundo de
significado (Hubbard et al. 2004; Tuan 2007), un
sense of place (Davis, 2011) que posiciona a las
personas en el corazón de este concepto (Tuan,
1977; Buttimer, 1980; Gallardo et al., 2022). Un
espacio arquitectónico, además de experimentarse
en un momento dado, vive en la memoria y en la
imaginación de las personas que toman contacto
con él. Heidegger indaga profundamente a
cerca del sentido del ser, e indica que no puede
disociarse el ser humano del espacio, ya que
la existencia es espacial, precisando que los

espacios reciben su esencia de los lugares y no del
espacio (En Norberg-Schulz, 1975). El filósofo,
define la ‘residencia’, como propiedad esencial
de la existencia humana, a partir de la relación
de las personas con los lugares y a partir de ellos,
con los espacios e indica que solamente cuando
entendamos lo que significa residir seremos
capaces de construir (Heidegger, 1997).
Al habitar es cuando se construye el
significado, pues un lugar se materializa. “El
lugar es donde se está bien, donde se puede
‘estar’, del latín stare, establecer, instalar, fijar
un establecimiento, anclar la residencia. ‘Estar’
significa arraigarse, echar el ancla a fin de
que concluya un movimiento eternamente a la
deriva” (Azara, 2005: 117). Asimismo, “el lugar
es un constante y triple encuentro entre el medio
externo, nosotros mismos y los demás” (Muntañola
1974: 55). Por tanto, esta relación implica una
reciprocidad ya que el ser humano moldea los
lugares y éstos a su vez lo moldean y lo afectan.
Se pone de manifiesto la relevancia de la
lugaridad, la cualidad de lugar, como centro
para el análisis de los museos comunitarios.
Para lo cual será preciso tener en consideración
las características que definen al lugar, entre las
que se destacan el carácter relacional, límites,
identidad, totalidad, sentido y significado.
3. Metodología. Propuesta metodológica
interdisciplinaria de análisis de museos
comunitarios
Los museos comunitarios existen gracias a
la cálida acogida de sus habitantes que los
constituyen en lugar. Para indagar acerca de los
principales vínculos entre las comunidades y
los museos comunitarios que los convierten en
lugar, así como las posibilidades de fortalecer
esta lugaridad, se propone una mirada
interdisciplinaria comprendida por las áreas
sociocultural, histórica, museológica, territorialarquitectónica y comunicacional; y multi-método,
ya que articula de cada una de estas disciplinas
sus propios métodos.
Para llegar a la propuesta metodológica,
las cualidades que definen el lugar antes
expuestas han sido operacionalizadas en cinco
dimensiones. De cada dimensión se identifican
los factores más relevantes de análisis y estos se
desglosan en categorías y subcategorías, cuando
es necesario.
21

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

revisar su grado de lugaridad, usando dos técnicas
de recolección de información en terreno: 1)
observación participante, método interactivo
para recoger información, que requiere que el
observador participe en la vida social y comparta
las actividades fundamentales que realizan las
personas para comprender modos de expresión,
reglas, normas de funcionamiento y modos de
comportamiento (Rodríguez Gómez et al., 1996);
2) entrevista etnográfica, la que “se comprende
como una relación social que produce enunciados
y verbalizaciones. El investigador asume el rol
directivo de la conversación y el entrevistado de
productor de enunciados que dan cuenta de las
significaciones que ha construido. (…) Se trata de
identificar significaciones que portan los sujetos,
para dar cuenta del modo en que los informantes
conciben, viven y llenan de contenido un término
o una situación” (Guber 2004: 212). Para las
entrevistas se seleccionarán actores claves:
equipos directivos, comunidades que participen/
trabajen en el museo, trabajadores y visitantes,
entre otros. Para acercarse a la saturación teórica
en el análisis del objeto de estudio, se estima que
serán necesarias un mínimo de 20 entrevistas
breves por cada caso de estudio. Respecto a
la lógica de muestreo secuencial, orientado
conceptualmente en el trabajo de campo se
buscará abarcar la mayor viabilidad posible de
personas relacionadas (Flick, 2004).

Los factores de análisis surgen a partir de
una investigación previa (Gallardo et al., 2022)
y sobre todo de la revisión bibliográfica de las
diferentes áreas disciplinares del proyecto. Estos
factores se consideran como aspectos a priori de
análisis, los cuales serán ratificados y ajustados
después de analizar los distintos casos de estudio.
Se detallan a continuación los factores propuestos
por cada una de las dimensiones, así como su
forma de analizarlos.
3.1 Dimensión sociocultural
Aborda el patrimonio cultural como reflejo y
representación simbólica de las comunidades.
La mirada desde la antropología, por medio del
estudio etnográfico, permite obtener información
directa de las personas no solo en su contexto,
es decir, en el lugar y en el tiempo (Cerri, 2010),
sino también desde sus propias percepciones.
“El lugar antropológico es, al mismo tiempo,
principio de sentido para aquellos que lo habitan
y principio de inteligibilidad para aquel que lo
observa” (Augé 2004: 58).
Las motivaciones, percepciones, experiencias,
aprendizajes y valoraciones de las comunidades
juegan un papel clave a la hora de otorgar al museo
un significado convirtiéndolo en lugar. Como
factores de análisis se propone estudiar el vínculo
entre la comunidad y el museo, que contempla
la relación entre la colección y la historia local
y comunitaria, así como de esta con su propio
proyecto; la relación entre quienes dirigen el
museo y los representantes de las comunidades; y
los modos en que estas entienden lo comunitario.
También analizar la participación comunitaria en el
museo, indagando en la adhesión de la comunidad
a sus actividades, a las redes de colaboración,
medios de comunicación y la percepción que tiene
la comunidad del museo. El rol del museo en las
problemáticas de la localidad es otro factor que
incluye el diagnóstico del museo y la comunidad
sobre dichas problemáticas, y las acciones y roles
extra museológicos que cumple el museo. Además,
se propone el estudio de públicos, esto es las
características sociodemográficas de los visitantes
y la experiencia cualitativa de la visita (Tabla 1,
ver sig. pág.) (Errázuriz et al., 2022; Bartolomé
et al., 2019).
Para el estudio de estos factores se realizará un
análisis etnográfico para recoger los significados
que los habitantes otorgan a estos lugares, y

3.2 Dimensión histórica
El lugar es espacio que conserva tiempo
comprimido (Bachelard 1975), es el significado
que le otorgan sus habitantes, resultado no solo
de las experiencias vividas en un momento
específico, sino de su persistencia y resonancia en
el tiempo. De allí que sea importante investigar
no solo los sucesos y memorias relevantes
vinculadas a los museos comunitarios y el
valor que le otorgan quienes los habitan, sino
también, las transformaciones que esas memorias
y valoraciones van teniendo en el tiempo. La
lugaridad, es decir, la significación con que
se reviste el espacio habitado se construye
necesariamente desde un carácter relacional y
desde un sentido histórico. Indagar en las diversas
apreciaciones del vínculo de las comunidades
con los museos comunitarios, contemplando sus
variaciones en el tiempo y el espacio, permite
entender los aspectos que nutren esa lugaridad.
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Tabla 1. Dimensión Sociocultural. Factores, categorías y subcategorías de análisis

Fuente: Elaboración propia

narrativas que los significan. En este sentido,
tanto el territorio como el edificio se conciben
móviles e imprecisos que dependen del sentido
que le otorguen quienes los habitan. El origen
y trayectorias de los museos, así como las
historias del territorio y del edificio relevan la
valoración y reconocimiento que la comunidad
le otorga generando una identidad del lugar.
Desde esta dimensión, se realizará una revisión
bibliográfica y de fuentes primarias exhaustiva
y se utilizarán las entrevistas y la historia oral
con el fin de conocer la trayectoria histórica y el
significado de las memorias de las comunidades.

Como factores de análisis (Tabla 2, ver
sig. pág.) se propone investigar los procesos
de formación de los museos comunitarios,
atendiendo a las razones de su creación, al
patrimonio (material o inmaterial) que preservan,
a los sujetos y comunidades involucradas, a
las gestiones y obstáculos que enfrentaron y
al contexto -local, nacional, regional- al que
respondieron para su creación. Asimismo, se
indagará en las trayectorias que han seguido estos
museos, asociadas a los diferentes momentos
de organización interna, a las dinámicas,
tensiones y efectos de la participación de
comunidades, instituciones públicas o privadas,
o redes de museos y/o centros culturales, a las
actividades impulsadas desde los museos y,
fundamentalmente, a los relatos y memorias
relevados por quienes le han dado vida (Raposo,
2019; Maria, 2023). Relevante resulta también
indagar en las historias del territorio y del edificio
donde funcionan los museos comunitarios,
atendiendo a los hitos más destacados, el
estilo
arquitectónico
y
remodelaciones
implementadas, los usos anteriores y a las

3.3 Dimensión museológica
La reciprocidad con el ‘otro’ hace necesario
entender la propuesta museológica, ver cómo se
conecta con el territorio y la comunidad, abordar la
gestión organizativa y la toma de decisiones (Gehl,
2014; Rivière, 2009). En este sentido, resulta
fundamental, para estudiar la lugaridad, estudiar
desde la gobernanza los significados otorgados por
las comunidades a su patrimonio y cómo se reflejan
23

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Tabla 2. Dimensión Histórica. Factores, categorías y subcategorías de análisis

Fuente: Elaboración propia

conectividad, relación con espacios verdes,
percepción sensorial, accesos, fachadas, espacios
servidores y servidos, iluminación, vistas y
climatización (De Sevilha et al., 2016; Gallardo
et al., 2022) (Tabla 4, ver sig. pág.).
Se realizará trabajo en terreno con técnicas
como observación directa y análisis de
información secundaria como planimetrías,
fotografías y videos. El análisis de la
información sistematizada permitirá identificar
variables como emplazamiento, clima, usos del
suelo, legibilidad, sistema de equipamientos,
geometría, forma de la envolvente, fachadas
y elementos del acceso. Se consideran a priori
cinco puntos clave: relación con el territorio
y el entorno, proporción con edificaciones
vecinas y señalética; fachada de acceso, grado
de permeabilidad en la conexión interiorexterior; plano del suelo, texturas, colores y
la accesibilidad universal de todo el museo a
partir de la norma específica UNE-170001-2
de AENOR (2020) plano del cielo, o elementos
que protegen e indican el acceso; y entrada,
tipo de: umbral, altura, puertas, entre otros.

en el espacio museal (Puebla y Ramírez, 2020;
Roohiazizi, M., &amp; Khoddari Naeini, S. 2023).
Esta dimensión permite observar la
cotidianeidad del museo a partir de la gestión
institucional, el tipo de comunidades que lo
forman, así como su plan museológico (Tabla 3,
ver sig. pág.), factores que permitirán otorgarle
un valor y sentido al lugar museal.
Se revisarán fuentes directas: entrevista con
equipos directivos para recabar información
de su colección, gestiones y vinculación con la
comunidad y el territorio, y fuentes indirectas
como publicaciones y página web para indagar
sobre: perfil, recepción, condiciones de acceso,
participación comunitaria, conectividad y
mediación, entre otras.
3.4 Dimensión territorial-arquitectónica
Una de las características centrales del lugar
es la conexión del afuera con el adentro, por lo
que, además de la propia edificación, es preciso
estudiar su relación con el territorio, en la que
se produce el vínculo con el espacio público
(Leupen, 1999).
Los factores propuestos para comprender el
museo como totalidad son el clima, ubicación
o emplazamiento, legibilidad, usos del suelo,
24

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Tabla 3. Dimensión Museológica. Factores, categorías y subcategorías de análisis

Tabla 4. Dimensión Territorial-arquitectónica. Factores, categorías y subcategorías de análisis

Fuente Tablas 3 y 4: Elaboración propia

25

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

mensajes; la calidad de las interacciones y la
estructura de estos medios (Tabla 5).
Se harán mediciones cuantitativas y cualitativas
en cada factor, utilizando técnicas como entrevistas,
matriz de observación, herramientas de analítica
web y métricas digitales, para definir cuáles
generan mayor engagement, audiencia o
interacción (Cardona y Feliu, 2013; ICOM, 2019;
Longhi et al., 2022).

Dimensión comunicacional
La cualidad relacional del lugar se explora a
partir de comprender el papel de los museos
comunitarios como herramientas dinámicas de
vinculación e intercambio cultural, donde se
producen y comparten significados, valores y
conocimientos dentro de una comunidad. Como
señala Cordón “sin comunicación no existe el
museo” (2018: 496).
Para comprender desde este ámbito la lugaridad,
se propone indagar acerca de los objetivos de
comunicación, su planificación (FernándezFernández et al., 2021) y alineación con la misión
y visión del museo; los canales analizados como
medios tradicionales, digitales e interpersonalesorganizacionales, así como el contenido de sus

4. Reflexiones. Museos comunitarios y factores
relacionados con la generación de lugar
Si bien estamos acostumbrados a mostrar los
resultados, también es interesante presentar el
inicio y las bases de una investigación. Así,
esta propuesta metodológica de análisis creada

Tabla 5. Dimensión Comunicacional. Factores, categorías y subcategorías de análisis

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

inicialmente para museos comunitarios chilenos
es factible de aplicar para cualquier museo
comunitario. Una consideración de la que somos
conscientes es que esta metodología de análisis,
si bien se puede utilizar en distintos casos de
estudio, hay que tener en cuenta que, como en
todos los métodos, la debilidad radica en no
considerar más allá de los ítems fijados y, por
supuesto, que se puede mejorar.
El análisis del vínculo de las obras
arquitectónicas con las personas es un tema
central que debiera estar con constante revisión
desde y para la arquitectura. Si bien se estudian
en particular las relaciones de los museos
comunitarios con sus comunidades, esta propuesta
metodológica interdisciplinaria puede impulsar
a su vez a distintas investigaciones para revisar
las posibilidades de relación de diferentes tipos
arquitectónicos con sus habitantes y usuarios.
Aunque en las últimas décadas se ha dado
gran relevancia al vínculo de los museos con
la comunidad, este, lejos de robustecerse,
se ha debilitado, al menos en Chile. Esta
propuesta busca abrir la reflexión centrando
su atención en los museos comunitarios, los
que tienen la particularidad no solo de surgir
desde la comunidad, sino de ser esta la que los
mantiene activos, otorgándoles la cualidad de
lugar, la lugaridad. Se consideran los museos
comunitarios, una suerte de ‘pequeñas joyas’
capaces de iluminar respecto de los factores
que fortalecen la relación comunidad-museos
comunitarios, pudiéndose extrapolar a otros
tipos arquitectónicos.
Los museos comunitarios, como los lugares,
están en constante cambio, lo cual enriquece la
vivencia de las comunidades que los habitan, y
hace necesario también un constante proceso de
revisión y resignificación.
Considerar los museos comunitarios como
lugares de encuentro con la comunidad ofrece la
posibilidad de actualizar las investigaciones sobre
museos, comunidad y lugar desde las experiencias
y significados que les otorgan quienes los habitan.
Así,
se
propone
esta
metodología
interdisciplinaria y multi-método para el análisis
integrado de realidades complejas, con el objetivo
de indagar acerca de los principales vínculos entre
las comunidades y los museos comunitarios que
los convierten en lugar. Con el fin de conocer los
principales factores que fortalecen la lugaridad,
es decir, que se constituyan y operen como un

receptáculo de sentido, se identificaron cinco
dimensiones. Si bien las características del lugar
están presentes en todas las dimensiones de
análisis consideradas, la propuesta es que cada
una de ellas se aproxime a una característica del
lugar, con la finalidad de analizar el vínculo con la
comunidad (Fig. 1, ver sig. pág.). La articulación
e integración de las distintas dimensiones entre
sí para una comprensión holística del lugar se
trabajará con detención en cada caso de análisis a
partir de los factores propuestos y como se esboza
a continuación.
- La valoración y significados que habitantes
y visitantes otorgan al museo se explora desde
la dimensión sociocultural. Si bien todas las
dimensiones son importantes y se articulan y
vinculan entre sí, la dimensión sociocultural
es clave, pues son las personas, que gestionan,
usan y habitan, el alma del museo. Esta
dimensión analiza su interacción con la
historia del museo, el uso del edificio, junto
con la valoración de este y su colección, entre
otros, pues es la comunidad la que le otorga la
cualidad de lugar al museo.
- La identidad tiene relación con la dimensión
histórica, ya que explora tanto los procesos
de formación y constitución de los museos,
como su persistencia en las memorias. En su
articulación con las demás dimensiones se
revisará cómo la historia sitúa en el tiempo y
en el espacio a la edificación y la colección,
las comunidades y el territorio para identificar
su surgimiento y las instancias e hitos que
permiten su permanencia.
- El sentido que adquieren los tesoros
materiales e inmateriales que cobija el museo,
así como la gestión y funcionamiento de este
corresponden a la dimensión museológica.
Esta dimensión interacciona con las otras,
a partir de las piezas materiales, el espacio
museal necesario para resguardarlas, cómo
comunicarlas, su surgimiento y el sentido que
le da su comunidad, así como a toda la parte
inmaterial.
- Los conceptos de límite y totalidad refieren a
la dimensión territorial-arquitectónica, pues
contempla las conexiones entre el museo con el
territorio, la ciudad y el barrio y no solo describe
el funcionamiento del edificio, sus accesos,
circulaciones y relaciones espaciales, sino
que estos se comprenden como un engranaje.
Esta dimensión indaga acerca de la sede y el
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

dos museos comunitarios, a saber, el Museo del
Estallido Social y el Museo El Mate. En ambos
casos, los resultados han permitido dilucidar los
diversos vínculos, usos, sentidos y significados
que sus comunidades le otorgan a los museos,
iluminando sobre su condición de lugaridad.
La matriz elaborada a partir de las distintas
dimensiones de análisis, sus factores y categorías
ha resultado de gran utilidad, pues ayuda a tener
presente los puntos clave a investigar y las posibles
relaciones entre las distintas dimensiones.
Esta metodología de análisis interdisciplinar
posee un interesante potencial para el estudio
del funcionamiento de otros museos, nacionales
e internacionales, abriendo la posibilidad de
contrastar las diferentes formas de vínculo
museos-comunidades e incluso como una
herramienta para proyectar políticas públicas
asociadas al ámbito cultural, el turismo y el
desarrollo de la actividad económica ligada a la
comunidad. Asimismo, dada la valiosa cualidad
de los museos comunitarios de generar vínculos
cercanos con sus comunidades, su estudio puede
dar luces sobre cómo acercarse a sus vecinos,
cualidad siempre necesaria, independientemente
de la escala o tipo del museo. C

cobijo otorgados a la comunidad y a sus tesoros
materiales e inmateriales y la conecta con su
territorio, con su historia y significados.
- La característica relacional se vincula
a la dimensión comunicacional y sus
posibilidades de conectarse y expandirse. A
partir de esta dimensión se espera comprender
cómo se transmite la información, cómo
muestran sus colecciones, sus eventos, su sede,
qué tipos de comunicación se establece para
congregarse y para difundir sus actividades.
El lugar en el centro (Fig. 1) representa una
suerte de utopía u horizonte de sentido, pues
implica una continua búsqueda, la cual es factible
de analizar a partir de las dimensiones propuestas,
ya que se vinculan con las cualidades del lugar
y permiten identificar cómo el museo llega a
constituirse en un lugar capaz de perdurar en el
espacio y en el tiempo. Así, los principales factores
del análisis ayudarán a responder cómo potenciar
/ diseñar / remodelar museos comunitarios, en
constante lugarización, en una vinculación de la
comunidad, el barrio, la historia y el territorio.
Esta propuesta metodológica se aplicará en
el análisis de cinco casos de estudio en Chile.
Al terminar este escrito, ya se ha aplicado en

Figura 1. Vínculo comunidad-museos comunitarios, a partir de las 5 dimensiones,
para llegar a constituir un lugar

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Financiamiento
ANID /FONDECYT/Regular/1240468
Este artículo se enmarca en la investigación Fondecyt regular n.º 1240468, correspondiente al proyecto
“Comunidades y museos comunitarios chilenos. Análisis de vínculos que los constituyen en lugar”.
Financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) de Chile.
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Persistencia de los paisajes rurales: los conjuntos
arquitectónicos productivos de la cuenca del río San
Pedro, Región de los Ríos, Chile
Persistence of rural landscapes: productive architectural ensembles in the
San Pedro River basin, Los Ríos Region, Chile
Recibido: abril 2024
Aceptado: junio 2025

Virginia Vásquez Fierro1
Andrés Horn Morgenstern2
Alejandra Schueftan3

Resumen

Abstract

Este artículo examina la persistencia de los
paisajes culturales rurales productivos en la cuenca
del río San Pedro, Región de Los Ríos (Chile),
mediante un enfoque interdisciplinario centrado
en los conjuntos de arquitectura rural. Estas
configuraciones se abordan como expresiones
de sistemas materiales y naturales atravesados
por temporalidades sincrónicas y asincrónicas.
El paisaje se concibe como construcción compleja
que articula elementos biofísicos, productivos
y socioculturales, extendiendo la mirada de la
Arquitectura hacia una lectura integral del territorio.
A partir del análisis de 17 conjuntos —con
especial atención a cuatro casos— se redefine
la tipología de sus componentes, mostrando
cómo las dinámicas político-económicas han
influido en la permanencia y transformación de
estos sistemas rurales. La propuesta tipológica
clasifica usos y destinos de las arquitecturas
productivas e interpreta su evolución en un marco
socioambiental cambiante.

This article examines the persistence of productive
rural cultural landscapes in the San Pedro River
Basin, Los Ríos Region (Chile), through an
interdisciplinary approach centered on rural
architectural ensembles. These configurations are
understood as expressions of intertwined material
and natural systems shaped by both synchronous
and asynchronous temporalities. The landscape is
conceived as a complex construction that articulates
biophysical, productive, and sociocultural elements,
thus extending the scope of architectural analysis
toward a more integral reading of the territory.
Based on the analysis of 17 architectural
ensembles—with particular focus on four
representative cases—this study proposes a
redefinition of the typology of their components,
revealing how political and economic dynamics have
influenced both the persistence and transformation
of these rural systems. The typological proposal
classifies the uses and functions of productive
architectures and interprets their evolution within
a shifting socio-environmental framework.

1

Nacionalidad: chilena; adscripción: Profesora Asociada Instituto de Arquitectura y Urbanismo, Facultad de Arquitectura y Artes,
Universidad Austral de Chile, Chile; núcleo de investigación en Riesgos Naturales y Antropogénicos (RINA); Doctora en Ámbitos de
Investigación en Energía y Medio Ambiente aplicados a la Arquitectura. Universidad Politécnica de Cataluña. Barcelona. España email:
vvasquez@uach.cl; https://orcid.org/0000-0001-6438-4435
2
Nacionalidad: chilena; adscripción: Profesora Asociada Instituto de Arquitectura y Urbanismo, Facultad de Arquitectura y Artes,
Universidad Austral de Chile, Chile; núcleo de investigación en Riesgos Naturales y Antropogénicos (RINA); Doctor en Ciencias Humanas,
mención Discurso y Cultura. Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad Austral de Chile. Valdivia. Chile email: andres.horn@
uach.cl; https://orcid.org/0000-0002-8926-2810
3
Nacionalidad: chilena; adscripción: Profesora Asociada Instituto de Arquitectura y Urbanismo, Facultad de Arquitectura y Artes,
Universidad Austral de Chile, Chile; Investigadora, Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS), Centro Nacional de Excelencia
para la Industria de la Madera (CENAMAD), Pontificia Universidad Católica de Chile, Chile; Doctora en Ciencias Forestales y Magíster
en Ciencias mención Recursos Forestales, Universidad Australde Chile. Valdivia. Chile email: alejandra.schueftan@uach.cl; https://orcid.
org/0000-0001-5282-7286

32

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

paisaje cultural; conjuntos productivos rurales;
sistemas materiales

cultural landscape; rural productive ensembles;
material systems

Paisaje productivo rural

y sistemas de producción vinculados a la matriz
biofísica existente, modelando un singular paisaje
cultural a través de una estrecha relación entre el
ámbito productivo con el conocimiento vivencial
del espacio natural. Los estudios mencionan que,
desde el período prehispánico en América, estos
procesos productivos han impuesto un orden al
territorio, construyendo cruces intermitentes
entre sociedad y naturaleza (Sarovic, 2002). Este
planteamiento ha conducido a una discusión
dentro de la Arquitectura -y sus áreas afines-,
incorporando la premisa del trabajo humano
en la conformación de paisajes y con ello,
estableciendo un sinnúmero de interrelaciones y
conexiones, las cuales abarcan desde la propia
definición empleada, hasta los atributos sobre
los que se alude y erigen los paisajes analizados.
Todo esto ha permitido la categorización de sus
multiplicidades de expresión para, finalmente,
determinar su valoración dependiendo de
las actividades humanas y materiales que lo
conforman (Luengo, 2018).
Desde una perspectiva socio-territorial, Vanoli
(2022) sostiene que el territorio se constituye y
sostiene por medio de relaciones sociales que
expresan disputas, memorias y modos de vida.
Esta comprensión integrada abarca dimensiones
tangibles (geografía, infraestructura) e intangibles
(relaciones sociales, identidades culturales), lo que
enriquece el análisis territorial y se alinea con la
noción de vulnerabilidad paisajística desarrollada
por Wilson (2010). Complementariamente, autores
como Amores (2002) y Tilley (1994, en Silva y
Fernández, 2015) resaltan la dimensión cultural del
paisaje como una forma de comprensión simbólica
del territorio.
En el caso latinoamericano, el paisaje
productivo se ha conceptualizado como un
bien cultural, social y ambiental, con líneas de
investigación que abarcan desde la ocupación
física hasta la significación simbólica de los
paisajes construidos por actividades humanas.
—productivas y/o culturales— dan significado
y sentido a estos paisajes. Para efectos de este
trabajo, se asume una perspectiva asociativa entre

El paisaje, como ámbito de investigación, ha
impulsado un campo de estudio contemporáneo,
integrando en una perspectiva interdisciplinar
las manifestaciones físicas, las superficies
productivas y las dimensiones sociales y culturales
del espacio habitado, entendiendo el paisaje como
el resultado cultural de una interacción continua
entre la sociedad y la naturaleza (Coderch et al.,
2010). De igual modo, definiciones teóricas que
relacionan cambio climático y globalización,
indican que el paisaje en transformación está
en un estado de vulnerabilidad, lo cual pone
en tensión la viabilidad del sistema y con ello,
afectar su equilibrio (Luengo, et al., 2018),
aludiendo ésta a la evolución de los procesos
que configuran un paisaje, en términos sociales,
económicos y ambientales (Wilson, 2010,
en Luengo, et al., 2018). Así mismo, autores
señalan que el componente territorial del paisaje
es cambiante y evolutivo en una línea temporal
(Zubelzu y Álvarez, 2015), así como el carácter
cultural de este. Complementariamente, diversos
autores relacionan el vínculo que se establece
(Tello y Garrabou, 2007 y Tello, et al., 2008)
entre el dinamismo del paisaje y el metabolismo
social, como vehículo para comprender la
configuración espacio-temporal de los paisajes,
lo cual, en territorios conformados por un rápido
cambio de vocación, resulta relevante debido a
la imposibilidad de su comprensión sin el factor
humano, ya sea por la intervención en diversos
grados de apropiación, así como en la percepción
de este por sus comunidades. En este contexto los
paisajes rurales en todo el mundo están sufriendo
transformaciones importantes, principalmente
debido al despoblamiento lento y continuo de
pueblos y aldeas, lo que tiene consecuencias
perjudiciales tanto para los ecosistemas como
para el patrimonio tangible e intangible de los
territorios (Dezio et al., 2021).
Una de las características con la que
históricamente se ha diferenciado el territorio
latinoamericano, se relaciona con los mecanismos
33

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Metodología adaptada y multidimensional

lo rural y lo productivo, siguiendo a VergaraPinto y Albornoz (2019) en su definición de
paisajes rurales. De esta manera, se constata que,
para la noción de paisaje productivo rural, existen
diversos puntos de discusión; primero, como una
construcción, producto de su geomorfología y
las actividades humanas productivas asociadas
al territorio (Chandia, 2021), segundo, como
transformaciones y procesos de modernización
que redefinieron la configuración espacial,
productiva y cultural de los pasajes rurales
latinoamericanos (Rivera, 2020; Lina y Rivera,
2020), tercero, como expresión material de
las prácticas humanas en el paisaje, a modo de
apropiación resultante de diversos procesos de
reestructuración del territorio y que funcionan
como un mecanismo de lectura actual sobre los
relatos que se escriben en él (Maragaño, 2013;
Pérez, 2018) y, finalmente, como valor patrimonial
y la conservación de los paisajes rurales y las piezas
que lo articulan y conforman, poniendo énfasis
en el estudio de las expresiones arquitectónicas a
modo de una sobre lectura de la construcción de
la contemporaneidad sobre el paisaje productivo
(Galindo y Sabaté, 2009; Luengo y Pérez, 2019;
Culagovski, 2018; Maragaño, 2013). Con todo lo
anteriormente mencionado, es posible identificar
una perspectiva capaz de caracterizar el sistema
habitable como algo dinámico, dotado de diversos
rangos temporales y con ello, capaz de incidir
en un análisis situado. Junto con el concepto de
desarrollo local, surge un renovado interés por
reinterpretar el territorio desde una perspectiva
cultural, donde patrimonio, sociedad y entorno
se entrelazan. En este contexto, el patrimonio
arquitectónico cobra un rol clave como eje
estructurante del territorio y motor de identidad y
desarrollo sostenible (Troitiño. 1998).
En síntesis, el paisaje productivo rural debe
comprenderse como una construcción cultural
y socioespacial en constante transformación,
resultado de la interacción entre prácticas
humanas, estructuras ecológicas y dinámicas
territoriales. Su análisis permite abordar de
manera integral los vínculos entre patrimonio,
producción y habitabilidad, reconociendo cómo
las configuraciones rurales expresan formas
históricas de apropiación del espacio y sentidos
colectivos del territorio. Esta perspectiva situada
ofrece una base crítica para interpretar los paisajes
rurales en contextos de cambio socioambiental y
reconfiguración del mundo rural contemporáneo.

Para operativizar lo señalado, desplegaremos un
modelo de análisis multidimensional, definido a
partir de la observación de 3 ámbitos: a. el sistema
natural, b. el sistema material y c. el sistema
cultural, donde, la interrelación de los 2 primeros
serán los resultados expuestos en este trabajo. Con
esta premisa, posteriormente se delimita un corpus
de análisis compuesto por 17 conjuntos, extraídos
de una línea base, resultado de una catastro regional
ejecutado hace 15 años (Vásquez et al., 2010),
además de complementar su espacialización
mediante una agrupación en 3 unidades territoriales,
a. el transecto alto, correspondiente a la zona
cordillerana y precordillerana, b. el transecto medio,
comprendida por la zona del valle intermedio,
y c. el transecto bajo, correspondiente al área
donde tributa como afluente a otras cuencas y
subcuencas, además de aproximarse a la zona
costera. La colecta de datos se ejecuta mediante
el cotejo y cruce de información disponible
entre la linea base señalada con el trabajo de
campo implementado. Este trabajo de campo
consideró actividades de registro como también,
la pesquisa de información proporcionada por
los habitantes residentes en cada uno de los
conjuntos analizados, así como la facilitada por
personas y/o comunidades vinculadas a ellos,
mediante entrevistas en profundidad, el análisis
de fotografías históricas y/o familias y revisión
de mapas y cartografías provistas.
El procedimiento consideró una serie de
actividades, desagregadas de la siguiente manera:
E1: Adecuación metodológica e integración
interdisciplinar
Trabajo de gabinete: realización de actividades
de análisis y síntesis de la información recopilada
en terreno y contraste de la revisión documental e
históricas, así como el análisis y síntesis de datos,
identificando patrones, tendencias y relaciones
entre los diferentes conjuntos y su entorno.
E2: Actualización del Catastro del área de estudio
Terrenos, visitas y registro: se efectuaron visitas
programadas a cada uno de los conjuntos, donde
se registraron detalladamente observaciones
y datos relevantes. Pormenorizadamente, las
actividades fueron:
34

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

i. Trabajo y ronda etnográfica en terreno: Se
llevó a cabo un trabajo activo en el terreno,
participando en las actividades cotidianas de
los conjuntos para comprender su dinámica y
transformación.
ii. Entrevistas en profundidad: Se realizaron
entrevistas estructuradas y semiestructurada,
registrando exhaustivamente testimonios
y opiniones para capturar la diversidad de
perspectivas.
iii. Registro aero-fotogramétrico: Se utilizó la
técnica de fotogrametría para obtener imágenes
aéreas detalladas de los conjuntos y su entorno,
proporcionando una documentación visual para
análisis espacial y contextualización de los
hallazgos.
iv. Levantamiento tridimensional por láser
escáner terrestre: Se empleó tecnología láser
escáner para generar modelos tridimensionales
precisos de los conjuntos y sus estructuras,
obteniendo datos topográficos detallados
para análisis geoespacial y su representación
planimétrica.
v. Levantamiento de fichas de patologías de daño:
Se realizó una inspección visual sistemática para
identificar y registrar patologías y daños en las
estructuras de los conjuntos, elaborando fichas
técnicas que documentaron las condiciones de
deterioro y registro del incremento en la cantidad
de inmuebles asociados a los conjuntos.

ii. Análisis integrado desde una aproximación
socio espacial: La validación de resultados
consideró el cruce de variables entre los sistemas
materiales (infraestructura, usos de inmuebles,
patologías constructivas) y los sistemas naturales
(entorno biofísico, dinámicas ecológicas). Esta
aproximación socio espacial permitió construir
una interpretación holística de los conjuntos,
considerando su sostenibilidad a partir de
la interacción entre factores ambientales,
productivos y sociales.
iii. Revisión técnica interdisciplinaria: Se llevaron
a cabo sesiones de análisis y depuración de datos
con el equipo de investigación, orientadas a
contrastar levantamientos planimétricos, registros
tridimensionales y evidencias etnográficas. Este
proceso aseguró la consistencia interna de la
información, en preparación para el diagnóstico
de vulnerabilidad multidimensional.
El procedimiento metodológico desarrollado
integró enfoques interdisciplinarios, técnicas
avanzadas de registro y una aproximación
socioespacial situada, permitiendo una lectura
compleja de los conjuntos arquitectónicos rurales.
Desde la recolección y análisis de datos en terreno
hasta la validación cruzada con actores locales, el
proceso se estructuró en etapas complementarias
que articularon instrumentos técnicos, diagnósticos
participativos y modelos de representación
multiescalar. Esta estrategia permitió no solo
actualizar el conocimiento sobre el estado físico y
funcional de los conjuntos, sino también incorporar
criterios de sustentabilidad y vulnerabilidad a
partir de la interacción entre sistemas materiales
y naturales. En su conjunto, la metodología ha
generado insumos consistentes y relevantes para
la toma de decisiones en torno a la conservación,
gestión y proyección de estos paisajes rurales en
transformación.

E3: Validación y Sustentabilidad
Esta etapa representa un punto de inflexión en
el proceso metodológico, orientado a depurar,
correlacionar y sostener los datos obtenidos
en fases previas. Su objetivo es consolidar
una interpretación coherente de los conjuntos
arquitectónicos rurales, integrando enfoques
interdisciplinarios con relaciones socioespaciales
sostenidas en el tiempo:
i. Relación extendida con actores locales:
A través de entrevistas en profundidad
y un trabajo etnográfico sostenido, se ha
construido una relación continuada con las
familias residentes en los conjuntos, lo que
ha permitido validar y complementar la
información técnica con saberes situados.
Este vínculo ha sido fundamental para
enriquecer la lectura territorial, más allá de los
registros iniciales, configurando un proceso
de devolución en curso.

Aproximación al área de estudio
En el ámbito de la Arquitectura y sus
disciplinas afines, el estudio multidimensional y
valoración de los conjuntos rurales, es aún materia
inusitada en el contexto nacional chileno. En el
escaso volumen documental disponible, podemos
identificar algunas iniciativas recientes, todas
ellas, circunscritas a la zona central de Chile. Se
destacan los registros y catastros de expresiones
patrimoniales rurales (Carrasco y Fuhrer, 2013;
CNCA, 2017), así como publicaciones asociadas
35

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

a actividades rurales, incorporando los inmuebles
y conjuntos productivos (Alarcón y Díaz, 2018;
Luego Moreno y Herrera, 2018; Maragaño,
2013). En una mirada anterior, desde finales del
siglo XIX e inicios del XX, el área de estudio
de este artículo -al igual que en la región de La
Araucanía y en menor grado, en la región de Los
Lagos-, el Estado incentivó la ocupación de estos
territorio bajo una administración centralizada
y un  modelo económico capitalista basado en
la acción extractivista de los recursos naturales
(Grez, 1997; Ortega, 2005; Pinto, 1992; Pinto
et al., 2011; Salazar, 2002, 2009), acciones
que se vieron impulsadas a consecuencia de
las exploraciones que reconocieron las aptitudes
de las zonas interiores de la región, difundiendo
a nivel nacional la idoneidad de sus tierras y el
potencial disponible en su explotación (Treutler,
1861; Pérez Rosales, 1886; Vidal Gormáz, 1869).
Trabajos disponibles en otras disciplinas, han
atendido el proceso evolutivo en la subcuenca
del Río San Pedro, que constatan una data de
ocupación prehispánica (Adán et al., 2007,12), y
que caracterizan los modos y estilos adaptativos
sobre el territorio (Adán et al., 2007; Solari, et
al. 2011; Urbina, 2009), donde, según Skewes
et. al, el ejecutar estudios de comunidades de la
cuenca norte del río Valdivia en función de su
“acomodo” a los cursos de agua, se evidencia que
comunitariamente desarrollaron sistemas habitables
que se ajustaron a la condición constante de
adaptación y que están en un estado de fragilidad
progresiva (2012). Aun así, es posible reconocer en
ciertos conjuntos arquitectónicos una persistente
expresión de identidad local, en un sistema territorial
aparentemente discontinuo.
A pesar del tiempo trascurrido, los
acontecimientos históricos y eventos naturales,
todavía y diseminados en un extenso territorio
circunscrito a la cuenca del río San Pedro, es posible
reconocer un grupo significativo de conjuntos
rurales productivos, los cuales se presentan y
caracterizan como depositarios de una adaptación
cultural y social en un contexto geográfico,
tectónico, económico y político, otorgando valores
a los sistemas constructivos también, a los procesos
productivos que posibilitaron durante gran
parte del siglo XX, la explotación intensiva del
territorio mediante actividades silvoagropecuarias
(Almonacid, 2006, 2009; Guarda, 1973, 1979).
En términos de inventarios arquitectónicos,
se identifican trabajos recientes en entornos

industriales regionales (Cofré et al., 2014, 2017)
y el desarrollo en el año 2010 del Diagnóstico del
Patrimonio Cultural de la Región de Los Ríos
(en adelante, DPCRR), plan piloto e inédito para
el patrimonio cultural de envergadura regional
(Universidad Austral de Chile, 2009), el que
consideró el levantamiento y puesta en valor
del patrimonio regional, a través de la ejecución
de un catastro jerarquizado de 1477 bienes
culturales, de los cuales 975 ellos corresponden
a la componente de arquitectura —asociado a
inmueble—, destacando esta componente en
términos de frecuencia y numero, por sobre las
otras dimensiones catastradas, correspondientes
a patrimonio arqueológico, patrimonio intangible
y patrimonio indígena. A su vez, la línea base
considera el universo declarado en el Inventario
del Patrimonio Cultural Inmueble de Chile,
Región de Los Lagos (Universidad Austral de
Chile, 2009), donde lo mayormente significativo
es la constatación que en el transcurso de 10 años
se evidenció un incremento cuantitativo en el
universo de bienes de interés patrimonial (Vásquez
y Barría, 2017). Según la propuesta del DPCRR,
el patrimonio arquitectónico de la región fue
clasificado en 6 dimensiones, identificadas como:
i. conjuntos fortificados, ii. conjuntos religiosos,
iii. conjuntos ferroviarios, iv. conjunto urbano, v.
conjunto obra vial y vi. conjunto productivo, este
último tal como se observa en la Figura 1 (ver sig.
pág.), de un conjunto representativo del Estudio
(C10) presentado en este trabajo.
En este universo, su distribución fija un 73% de
representatividad de bienes en entornos urbanos y
sólo un 27% presentes en entornos rurales, con 735
y 239 inmuebles respectivamente. Esta proporción
contrasta significativamente con la distribución
del suelo regional, donde, según datos recientes,
podemos señalar una inminente vocación agrícola,
ganadera y forestal, siendo los bosques la mayor
superficie con un 61,9%, seguido por praderas y
matorrales, con el 26,9% (Gore Los Ríos, 2022;
CONAF, 2014).
Deduciendo que, con los datos de dependencia
de superficies y vocaciones, todo el sistema
regional está en un proceso de transformación
socio territorial (ver más adelante en Figura 4);
en términos del cambio efectivo de cambio de
bosque nativo y su reemplazo con monocultivos
es gatillada por un lado por el terremoto del año
1960 y los efectos que este provoca en toda la
cuenca, según el trabajo de Vergara-Pinto y
36

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Figura 1. Conjunto productivo rural representativo. Conjunto 10

Fuente: Elaboración propia

Carrasco (2020: 11). Por el otro lado, existe
evidencia científica que las políticas de subsidios
forestales, como el Decreto de Ley 701 vigente
entre los años 1974 y 2012 en Chile, causaron la
substitución de bosque nativo por plantaciones con
especies de árboles exóticos (Heilmayr et al., 2020).
Los impactos causados por el modelo de
desarrollo forestal extractivista incluyen graves
externalidades ambientales, socioculturales y
económicas. A nivel ambiental lo más complejo
es la pérdida de bosque nativo y las especies que
dependen de estos ecosistemas (Donoso et al.,
2015; Heilmayr et al., 2020). Hay otros impactos
más locales, como la pérdida de cursos de agua y
de paisajes. A nivel social, el aumento explosivo
de las plantaciones y la pérdida del bosque nativo
ha generado una descomposición de los modos
de vida rurales y un empeoramiento de la calidad
de vida de sus habitantes. Esto se ha expresado
en un deterioro de actividades productivas y
alimentarias, de la infraestructura de caminos,
provisión de agua para riego, animales y consumo
humano, así como de la pérdida de valores
culturales (Catalán et al., 2005; Esse et al.,
2019). Además, algunos estudios muestran que
los niveles de pobreza son mayores en las zonas
cubiertas con plantaciones forestales (Frene y
Núñez-Ávila, 2010; Andersson et al., 2016).
Las superficies destinadas a áreas urbanas
e industriales constituyen solo el 0,4 % de la
superficie regional, correspondiente a 6.898
ha. (Gore Los Ríos, 2022; CONAF, 2014),
diferencias sustanciales que caracterizan la
vocación del suelo y sus usos, haciendo muy
notorio el predominio silvoagropecuario de la
misma. Esta brecha es aún más amplia, cuando
revisamos la información entre los conjuntos
urbanos y rurales propiamente tales, donde, ahora,
el 78% del total de casos identificados en la región

son asociados a conjuntos urbanos, y sólo un 8%
a conjuntos rurales (Departamento Arquitectónico
MOP, 2010).
Se puede anticipar una conclusión significativa
respecto a la creciente fragilidad de los
ecosistemas rurales, determinada por la afectación
y degradación de sus bosques y territorios. Esta
situación no solo impacta directamente en la
configuración del paisaje rural productivo, sino
también en la interacción entre el sistema material
—representado por la arquitectura— y la gestión
humana del entorno en sus distintas escalas.
El paisaje rural productivo se sostiene, en gran
medida, a partir de esta relación dinámica, donde
el uso y manejo adecuado del territorio adquieren
un papel central. En este marco, la matriz biofísica
no solo opera como soporte físico, sino también
como un mediador clave en la articulación entre
naturaleza y cultura, facilitando procesos de
adaptación necesarios para la sostenibilidad y
resiliencia de los ecosistemas rurales a largo plazo.
La clasificación de los conjuntos productivos
rurales se concreta como un agrupamiento dentro
del componente de Arquitectura, donde la mayoría
de los casos se encuentran emplazados en zonas
urbanas, mientras que solo un 25 % corresponde
a áreas rurales, lo que representa apenas el 23 %
del total de la muestra. Esta baja presencia
relativa, sin embargo, revela su singularidad y
su potencial valor estratégico. Su consideración
podría constituirse en un eje relevante dentro de
políticas integrales e intersectoriales de puesta en
valor, o al menos, impulsar su reconocimiento
como manifestaciones singulares del habitar rural,
que ofrecen una oportunidad para profundizar en
el conocimiento de las prácticas territoriales en
contextos no urbanos. Lo presentado en el año
2010 constituye una aproximación general y de
carácter regional, lo cual implica que un análisis
37

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

DPCRR, con la simbología respectiva (ver Figura 2).
Estos conjuntos están situados en la cuenca del
río San Pedro en la Región de Los Ríos (Vergara
Pinto y Albornoz, 2019; Contreras et al., 2016).4
5
y corresponden a manifestaciones materiales
que, con prácticas y valores esenciales fueron y
son alternativa eficiente y eficaz en el desafío de
adecuación de sus sistemas materiales a los cambios
del sistema natural.
A 13 años de ejecutado el DPCRR y
constatando una brecha en las estrategias del
resguardo patrimonial en Chile, el trabajo de
campo desarrollado por esta investigación permite
afirmar que los bienes asociados a los conjuntos
rurales productivos han variado en su estado de
conservación, su uso, disponibilidad y morfología,
tal como se observa en la siguiente figura
comparativa entre el registro inicial del año 2010
y el catastro actualizado en el año 2023. Basado
en una inspección visual, se puede determinar que

detallado de ciertas manifestaciones materiales y
de la organización de conjuntos arquitectónicos
en el ámbito rural de esta región no fue posible.
No obstante lo anterior, esa misma
aproximación amplia nos ofrece un indicio,
asociado a que las características territoriales
y por sobre todo, una extensa red fluvial que
se desarrolla de oriente a poniente —desde sus
primeros afluentes en las zonas cordilleranas
hasta su desembocadura en el océano Pacífico—,
expresan una singularidad, la cual, desde nuestra
hipótesis de trabajo, influiría en las expresiones
materiales y arquitectónicas disponibles, así
como de su propia capacidad de adaptación.
Para poder desarrollar la noción de actualización
y situarnos desde la condición de cada uno de los
conjuntos objetos de estudio, se selecciona un
transecto representativo de la cuenca mayor de este
sistema fluvial, identificando 17 bienes culturales
de interés patrimonial previamente validados en el

Figura 2. Mapa indicando casos de estudio según cuencas y cursos fluviales, región de Los Ríos, Chile

Fuente: Elaboración propia

4

Desde el año 2013, las comunas de Los Lagos y Máfil en la Región de Los Ríos, Chile, se han integrado en una nueva categoría de
conservación llamada Paisaje de Conservación Valle Río San Pedro (PCVRSP). Esto se debe a la presencia de dos ecosistemas de bosque
nativo prioritarios para la conservación, que están poco representados en otras áreas protegidas. La categoría se ha establecido mediante
una estrategia integral que busca fomentar la integración entre las prácticas de conservación del bosque nativo y las actividades productivas
locales (Ibidem).
5
El área declarada con alto valor ambiental en el paisaje de conservación valle río San Pedro, tiene una superficie de más 15.000 ha de
remanentes de bosque nativo, sin embargo, actualmente 7.200 ha son superficies bajo protección (Ibidem: 127).

38

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

la variación respecto del estado de conservación
indicado en el año 2010 donde la categoría “bueno”
representaba a un 63% de los inmuebles, para el
año 2023, ese valor ha disminuido drásticamente
a un 38%. De igual modo, el estado “regular”
experimentó variaciones significativas, desde un
31% el año 2010 a un 25% en el año 2023. En la
siguiente figura (ver Figura 3) es posible observar el
universo muestral comparativo de hallazgos en los
17 casos de estudio y el aumento de inmuebles que
fue posible catastrar en esos mismos conjuntos el
año 2023-2024, tal como se observa en la Figura 3.
Considerando lo anterior, resulta inevitable
cuestionar si el estado de los bienes materiales no
cambiará también, en la medida en que lo hacen
los ecosistemas que los contienen. No obstante,
proponemos ir más allá de una evaluación centrada
únicamente en el deterioro físico o el estado de
conservación. El enfoque que planteamos busca
comprender estas transformaciones como parte
de los procesos de cambio ecológico y cultural,
reconociendo la relación indivisible entre las
actividades humanas y su interacción con la
matriz biofísica del territorio. Esta aproximación
permite evidenciar cómo las dimensiones del
sistema natural y del sistema material convergen
de forma dialógica en la significación del paisaje,
entendido aquí como paisaje cultural rural.
Adicionalmente, el enfoque más amplio
considera la persistencia histórica del espacio

habitado, el cual impulsa a examinar las
relaciones y transformaciones entre las
escalas de intervención en el territorio, así
como su variabilidad y recurrencia. Además,
es necesario analizar las transformaciones
territoriales y socioambientales resultantes de
diversos procesos político-económicos. Según
lo sustentado por Otero (2006) y Lara et al.
(2012, en Campos Medinacet al., 2018), estas
transformaciones fueron ineludibles debido a
atributos físicos distintivos, como la abundancia
de ríos y la presencia original de bosque nativo.
Dicha condición es parte de la documentación
consultada, donde el período histórico referido
es un espacio temporal de significativos cambios
socioambientales e identifica la vocación del
territorio sometida a una importante tensión
adaptativa en el territorio de cuenca.
El sistema natural en los conjuntos
productivos de la cuenca del río San Pedro
Incorporar el sistema natural al análisis,
permite comprender la escala del paisaje en
transformación, así como la relación y adaptación
de los ecosistemas forestales, los cultivos y el
sistema hídrico al mismo proceso. Además, los
distintos períodos históricos y los cambios en los
grupos sociales están vinculados a los procesos
político-culturales y traen como consecuencia

Figura 3. Universo catastral de los 17 conjuntos, año 2010 y 2023

Fuente: Elaboración propia

39

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

adaptaciones en los patrones de distribución y
aprovechamiento de los recursos de la cuenca
del Río San Pedro. En esta cuenca se encuentran
ecosistemas de gran valor a escala regional, como
son los bosques de Roble, Raulí, Coihue y Tepa,
por lo que se han producido distintos procesos
desencadenantes, como son las transformaciones
de usos como consecuencia de la escasez
hídrica, migraciones y períodos de extractivismo
asociados a la industria maderera. Esto ha
generado a su vez períodos de degradación y de
recuperación de los bosques, así como cambios
en la modalidad e intensidad de su uso (Armesto
et al., 1996).
Los períodos de mayor presión por extracción
masiva de madera han generado pérdida de
suelo y degradación de la biodiversidad, con
zonas de mayor intensidad de uso asociadas a
la accesibilidad de los distintos sectores. Es así
como las áreas costeras y llanos centrales tuvieron
una mayor intervención, a diferencia de zonas
cordilleranas en las que había mayor dominio
indígena (Solari et al., 2011; Miranda et al. 2015).
En el período de colonización, las áreas
habitadas por comunidades originarias presentan
un patrón mixto de producción agrícola, ganadera
y desarrollo de los ecosistemas forestales ya que
tenían una visión que reconoce la diversidad
de servicios ecosistémicos que producen los
bosques, generando paisajes de mosaico y menos
superficie de reemplazo de bosque (Solari et al.,
2011). Esto es de especial relevancia ya que las
zonas de desarrollo productivo estaban asociadas
a los cuerpos de agua y sistemas de irrigación.
Por lo tanto, estas zonas se desarrollaron en base
al tejido de caminos y cursos de agua.
El sistema natural que envuelve a los conjuntos
productivos en la cuenca del Río San Pedro está
actualmente dominado por terrenos agrícolas,
praderas, bosque nativo y plantaciones forestales.
La mayoría de la superficie continua de bosque
nativo en la Región de Los Ríos está concentrada
en la cordillera de la costa y en la cordillera de Los
Andes, mientras que en la depresión intermedia
predomina el terreno agrícola y praderas (Lara
et al., 2012). Desde el punto de vista de los
yacimientos fosilíferos del sector de Malihue en
los márgenes del río San Pedro, se destacan los
Estratos de San Pedro, en esta área se encuentra
flora fosilizada cuya antigüedad aproximada es
23,5 millones de años (Elgueta et al., 2000, en
Campos, 2018: 656).

La cuenca del Río San Pedro está bajo presión
por múltiples factores, como la urbanización del
espacio rural y el cambio de uso de la tierra y
fragmentación de los predios productivos, especies
invasoras, aumento de la temperatura y déficit
hídrico en verano y precipitaciones extremas en
invierno, entre otros. Las presiones mencionadas
han causado una avanzada fragmentación del
bosque nativo en la cuenca, evidenciado en la
conformación de islas remanentes de bosque
nativo de superficies pequeñas y formando bosques
de riberas en los cursos de agua y humedales. Un
fenómeno asociado al bosque nativo en la región es
la degradación forestal, definido como un proceso
de alteración de un bosque por origen antrópico,
que se caracteriza por una constante pérdida de la
estructura, composición de especies, funcionalidad
y productividad del bosque, reduciendo la
entrega de importantes servicios ecosistémicos y
limitando la diversidad biológica (CBD, 2004). La
degradación del bosque nativo del sur de Chile
se debe a la cosecha de madera sin sostenibilidad
para usos como leña o de construcción y el
ramoneo de la regeneración natural de árboles
por ganado introducido al bosque (Kissinger, et
al., 2012; Zamorano, et al., 2014). El monitoreo
socioeconómico de 75 predios con bosque nativo
en la región de Los Ríos comprueba que el
84,7% de los predios encuestados extrae madera
del bosque nativo para la producción de leña,
carbón, madera aserrada y metro ruma (Reyes,
2021). Comparando los años 2015 y 2020, la
producción de leña predomina con un 84% y
un 66% respectivamente. Los predios que no
reportaron una extracción de madera nativa
aumentaron del 8% al 20% entre los años 2015
y 2020. Se puede observar la misma tendencia
de disminución de la producción en la superficie
cultivada, aunque más drástica todavía, la que
cayó en un 51,3 % entre el año 2015 y 2020.
Sin embargo, se registró un aumento de la
agricultura de subsistencia y para autoconsumo,
que está presente en el 60,5% de los predios
encuestados en 2020, un aumento del 15,8%
comparando con el año 2015. En consecuencia,
el estado histórico y actual del sistema natural
ha ejercido una influencia significativa en
el diseño y funcionamiento de los conjuntos
productivos, desempeñando un papel crucial
como sistema de soporte. Desde la perspectiva
del sistema natural, los conjuntos productivos
de la región se encuentran inmersos en un
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

de bosques, pérdida de biodiversidad y presión
sobre los suelos y el agua, más que la expansión
urbana o ganadera (CONAF, 2024).
Los bosques nativos mostraron una
participación regional moderada (6,3 %), aunque
menor a la media nacional, mientras que el bosque
mixto presentó un patrón singular: constituyó
apenas el 0,2 % del cambio nacional, pero alcanzó
un 8 % en la región, evidenciando procesos locales
de transición y mezcla de coberturas arbóreas.
Finalmente, la expansión urbano-industrial fue
marginal y casi idéntica al promedio país (1,1 %),
indicando que la presión urbana no fue un factor
dominante en el periodo. En síntesis, Los Ríos se
distingue por un perfil de cambio dominado por la
reconfiguración agroforestal y la transformación
de bosques, con escasa conversión hacia praderamatorral y un crecimiento urbano mínimo, lo
cual denota nuestra preocupación respecto de la
persistencia del sistema material en territorios
rurales y los asentamientos productivos que están
en transformación.

proceso de transformación dentro de un contexto
de vulnerabilidad, aunque demuestran cierta
capacidad adaptativa. El incremento de presiones
externas, como la urbanización del espacio rural
y el consiguiente cambio de uso del suelo junto
con la fragmentación de los terrenos productivos,
ha resultado en una tendencia al abandono rural
y una disminución en la productividad agrícola
y forestal.
Los datos presentados en la Figura 4, muestran
que la Región de Los Ríos está sometida
principalmente a una presión productiva de tipo
agroforestal: concentra alrededor del 8 % del total
nacional reconvertido tanto a plantaciones forestales
como a agricultura, cifras muy superiores a su
peso demográfico. En cambio, la conversión hacia
praderas y matorrales —la dinámica dominante a
escala país— es casi nula (0,5 %), y la expansión
urbano-industrial se mantiene marginal. Ello
sugiere que los motores de cambio territorial en la
región son la intensificación silvícola y agrícola,
con los consiguientes desafíos de fragmentación

Figura 4. Cuadro de superficie regional por tipo de uso de la tierra (%)

Fuente: Adaptado de Catastro de los recursos vegetacionales y uso de la tierra de Chile:

Actualizaciones al año 2024, Corporación Nacional Forestal (2024:34)

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Por otro lado, se evidencia una tendencia hacia
una nueva ruralidad, caracterizada por un aumento
en el uso de recursos naturales para subsistencia
y autoconsumo por parte de los propietarios de
terrenos. Esta transformación del entorno rural ha
definido tres zonas de recurrencia de actividades
humanas productivas, derivadas de la frecuencia
de uso, el tipo y la escala de producción. Dichas
zonas se clasifican en tres escalas de recurrencia:
diaria, periódica y esporádica, como parte de
los hallazgos del trabajo. Esta propuesta de
clasificación está vinculada con las actividades
productivas en la definición de escalas de
recurrencia que consolida el sistema natural y la
clasificación asociada en territorios de cuencas
fluviales, lo que se corroboró mediante el trabajo
de campo realizado y que será singularizada más
adelante.

conferido al habitar rural contemporáneo, una
traza de los orígenes y sus concatenaciones
culturales. En esta línea, Skewes (2015) destaca
el valor estratégico del agua en la vida social
de los grupos humanos, tanto en su dimensión
material como simbólica. En relación con el área
de estudio, el autor señala que “el agua aparece
con un valor estratégico tanto en la organización
del territorio como en la cultura local” (p. 302).
Esta afirmación sugiere que, aunque la relación
entre sociedad y agua no siempre se expresa de
manera explícita, constituye un eje estructurante
en la configuración territorial y cultural de las
comunidades rurales.
Conjuntos productivos rurales de cuencas
fluviales
De los 17 conjuntos identificados, el análisis
multidimensional se aplicó en profundidad a 4 de
ellos, correspondientes a los casos C07, C08, C10
y C11 (Figura 5, ver sig. pág.). Aunque se trata
de una selección acotada, estos casos constituyen
ejemplos representativos de modos de habitar
vinculados a cuencas fluviales, evidenciando
una relación sostenida entre la arquitectura, las
prácticas productivas y las transformaciones del
territorio a lo largo del tiempo.
En la siguiente figura (Figura 6, ver sig.
pág.), conformada por un registro focalizado
y el contexto inmediato de los casos en un
intervalo temporal desde el año 2010 al año
2023, se puede observar cómo los canales y
cursos de agua forman meandros rodeados de
densa vegetación, donde es importante atender
los cambios en la densificación de viviendas en
el sector urbano de Melefquén, centro poblado
que ha absorbido en su trama al caso C07.
Entre el año 2010 y 2020 se puede observar la
irrupción de grandes superficies de cultivos,
sobre todo de frutos del bosque (costado
superior izquierdo), suponiendo un drástico
cambio de uso del suelo y un aumento en el
estrés a los sistemas hídricos (entrevistas en
profundidad, 2023).

Formulación de una perspectiva situada
Las arquitecturas locales rurales expresan modos de
habitar colectivos y también relaciones recíprocas
entre el contexto productivo y su matriz biofísica,
integrando un sistema de prácticas culturales.
De este modo, los escenarios de comprensión
de esas variables relacionales pudiesen relevar
experiencias de vida significativas, persistentes
y resilientes en los territorios, asumiendo —
muchas veces— una forma material modesta y
austera o casi invisibilizada. “Las arquitecturas
sin arquitectos”, como lo señalara Rudofsky
(1964), evidencian esas prácticas culturales locales
y confieren identidad trazable a comunidades
asociadas a ellas, quienes ven reflejada su memoria
en las certezas de las propias experiencias de vida,
la producción y transformación de su hábitat.
En definitiva, todas ellas sustentan esas
prácticas tradicionales de herencia y construcción
social depositadas en un patrimonio que, es
capaz de resignificarse constantemente. Estas
arquitecturas rurales, integradas a sistemas
consolidados de producción, denotan distintas
maneras de dominio de esos territorios, pero que,
en el caso de nuestro país, se emplazan en espacios
sometidos a condiciones de vulnerabilidad y
fragilidad (Vásquez et al., 2018), sin embargo,
ancladas a un modelo de persistencia cultural,
logrando adaptarse y redefiniendo el riesgo.
Los asentamientos y comunidades del territorio
en estudio pertenecientes a la cuenca del río San
Pedro son responsables del sentido y significado
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Figura 5. Identificación de los 4 casos de análisis

Fuente: Elaboración propia
Figura 6. Transecto focalizado

Fuente: Elaboración propia. Basado en imágenes satelitales Landsat/Copernicus, Maxar Technologies

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Junto a lo anterior, hemos constatado la
formación de una nueva ruralidad, vinculada
al aumento en el uso de recursos naturales
para el autoconsumo y la subsistencia por
parte de habitantes y residentes de los
conjuntos productivos. Esta transformación está
interrelacionada a la recurrencia de actividades
humanas con la frecuencia de usos, el tipo y
la envergadura de producción disponible en el
territorio, determinando la relación entre estas y
los tipos de producción (Smith, 2018), así como su
organización y desarrollo.
Este cruce dimensional es posible mediante
la atenta observación de las representaciones
materiales de la arquitectura mediante el trabajo
de campo realizado y como ellas se vinculan a
los distintos medios de producción y la cobertura
espacial, estableciendo tres escalas de recurrencia:
- Recurrencia diaria; refiere a las actividades
diarias y/o domésticas realizadas por residentes
y habitantes del sistema para gestionar la
vivienda, las bodegas, animales y huertas de uso
domiciliario. Son todas aquellas actividades,
cuidados y mantenciones del sistema que deben
desarrollarse diariamente, desde alimentar
animales, obtener agua para beber, obtener
verduras para alimentarse u otros.
- Recurrencia periódica; refiere a las áreas
y actividades ubicadas en una envergadura
intermedia, empleando mayores superficies
de gestión, como cultivos de diversa índole,
así como el pastoreo de animales mayores.
La atención sobre esta sección no requiere
ser diaria, pero debe haber una observación
y revisión constante de sus comportamientos
y condiciones, por lo que son actividades
cercanas a las residencias para permitir su visita
- Recurrencia esporádica; refiere a la relación
entre la unidad mínima habitacional establecida
(la vivienda) con las áreas integrantes de los
servicios ecosistémicos que se encuentran
más distantes, como serían los bosques y
plantaciones, las cuales, por sus características
no demandan de la atención y cuidados directos
de quienes integran el sistema productivo y
generalmente se utilizan para el pastoreo de
animales. La visita y observación con intervalos
de tiempos amplios es habitual.
Este fenómeno ejerce una influencia
determinante en la configuración de los conjuntos
rurales productivos, representando la expresión
más evidente de la arquitecturización del paisaje,

surgida como resultado de un continuo proceso de
adaptación socio-territorial. Una vez comprendidas
estas escalas de recurrencia, para su representación,
se han separado esquemáticamente, pero responden
a un modelo concéntrico (ver Figura 7), donde el
cuerpo de agua es representado funcionalmente en
cada una de las escalas indicadas.
Figura 7. Escalas de recurrencia/persistencia del
sistema natural productivo

Fuente: Elaboración propia

Hallazgos: una clasificación multidimensional
El trabajo en terreno y la experiencia acumulada
en el proceso de ejecución de esta investigación
interdisciplinar (Figuras 8 y 9), ha permitido
reunir y ampliar la información disponible como
línea base de clasificación que fue propuesta por
el DPCRR, donde, para el caso de los conjuntos
rurales, establece una estructura de clasificación
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

derivada de los cánones tradicionales que
sugiere el análisis de la arquitectura patrimonial
tradicional chilena, identificando y agrupando las
expresiones materiales —los inmuebles—, según
el rol y desempeño jerárquico en una matriz
patronal y hacendal, acarreado hasta el presente
desde el período colonial. De esa manera, nos
encontramos con una clasificación donde se
señala la casa patronal, la casa del inquilino, la
casa de ventas, el galpón, el taller, la pesebrera,
la torre de agua y/o el aserradero (Universidad
Austral de Chile, 2009).
Contrastados los datos al año 2024, podemos
establecer que cada componente de clasificación
parece referir casi en exclusividad a una descripción
programática, desde la que se identificaría el uso de
uno u otro inmueble en cada conjunto catastrado.
Ahora bien, lo anterior deviene de una bibliografía
específica que aborda el patrimonio arquitectónico
rural como exponentes de esta relación entre
casa patronal y campo a los ejemplares situados
entre la Región de Coquimbo y la Región del
Bíobío (Benavides et al., 1981), con diferencias
regionales en su catalogación, por ejemplo, entre
el archipiélago de Chiloé y las Casas patronales
del Valle de Chile (Valenzuela, 2019). Cómo
discusión anticipada, la catalogación validada por
el DPCRR, resultó ajena a una comprensión situada
de las condiciones y el escenario facultativo en el
cual estos conjuntos rurales productivos se han
desenvuelto en el tiempo.

Por lo anterior, hemos propuesto revisar
la clasificación empleada con anterioridad,
contrastándola con la experiencia en terreno y,
desde ahí, reformular sus atributos taxonómicos
y de relación con los sistemas natural y material,
con el propósito de avanzar en la definición de
la adaptación en estos conjuntos, y de este modo
ofrecer una comprensión situada acerca de la manera
de ocupación y gestión del referido territorio.
Los hallazgos permiten afirmar que las
características físicas y materiales del territorio
influyen directamente en la configuración de los
estilos arquitectónicos actuales, así como en su
flexibilidad, capacidad de adaptación y vigencia
como sistema, incluso frente a cambios en los
medios de producción a lo largo del tiempo. Tal
como señalan Vásquez et al. (en prensa), existe
una estrecha relación entre las distintas escalas
y tipos de producción, articuladas a través de
expresiones materiales en las que la arquitectura
se constituye como vehículo de configuración del
entorno productivo rural.
Al revisar las expresiones materiales, sus
usos y funciones, junto con sus relaciones de
dependencia funcional, es posible concebir
una clasificación fundamentada en un enfoque
empírico y situado. Esta propuesta se refleja en una
organización basada en la recurrencia espacial y
la persistencia de cuatro usos principales: residir,
acopiar, criar y producir. Esta aproximación
permite estructurar y agrupar los bienes inmuebles

Figuras 8 y 9. Trabajo interdisciplinario en terreno

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

en función de sus usos predominantes, en lugar
de clasificaciones tipológicas convencionales, tal
como se visualiza en la Figura 10. Además, al
incorporar las escalas de recurrencia observadas
—diaria, periódica y esporádica— se refuerza la
comprensión de los inmuebles como dispositivos
activos en la dinámica rural, cuya función se
expresa no solo por su forma o localización, sino
también por la intensidad y frecuencia con que son
activados en el paisaje.

Este cruce tipológico permite relevar, además,
la interdependencia entre el sistema material y
las condiciones del sistema natural: la ubicación,
funcionalidad y permanencia de las arquitecturas
se encuentran profundamente vinculadas a la
disponibilidad y regulación de recursos naturales,
como el agua, la calidad del suelo o el régimen
climático local. Inmuebles asociados a la gestión
hídrica, el almacenamiento de productos o
la vivienda estacional, evidencian cómo las
variaciones en los ciclos ecológicos o en el acceso
al territorio productivo influyen directamente
en la redefinición de sus usos. La clasificación
resultante permite comprender estos conjuntos
como ensamblajes dinámicos en los que los
factores productivos, ecológicos y culturales se
articulan de manera situada.

Figura 10. Destinos y usos de los inmuebles del
sistema material

Hallazgos por distribución espacial:
cuatro casos de estudio
El análisis espacial de los cuatro casos de estudio,
basado en el levantamiento de terreno y el cruce
tipológico de los inmuebles, evidencia un aumento
significativo del universo catastrado, con un
crecimiento del 164%, pasando de 10 a 26 unidades
registradas. Este aumento no solo refleja una
ampliación cuantitativa, sino también una mayor
complejidad funcional y espacial de los conjuntos.
El caso C11 representa el incremento más notable,
incorporando una vivienda secundaria y siete
bodegas, lo que sugiere una intensificación del
uso productivo y un fortalecimiento del sistema
habitacional asociado.
La caracterización de este conjunto
permite identificar la presencia de las cuatro
clasificaciones de uso definidas —habitacional,
productiva, de almacenamiento e infraestructura
complementaria— y las tres escalas de recurrencia
espacial consideradas en el análisis. Esta
diversidad sugiere un alto grado de integración
funcional y una articulación activa entre los
componentes materiales y las condiciones del
sistema natural. La existencia de infraestructuras
asociadas, como canales, cierres o caminos
internos, refuerza la hipótesis de que estos
conjuntos operan como ensamblajes territoriales
donde lo construido y lo natural evolucionan,
adaptándose a las transformaciones socio
productivas y ecológicas del entorno, adoptando
condiciones de obsolescencia importantes.

Fuente: Elaboración propia

A partir del análisis presentado anteriormente,
es posible observar la persistencia, transformación
y desuso de los distintos componentes
arquitectónicos que integran los conjuntos rurales
productivos a través de las escalas de recurrencia
indicadas. A partir de la asociación entre uso actual
y destino funcional, se configura una tipología
relacional que visibiliza la centralidad de ciertos
inmuebles —como bodegas, viviendas principales
o galpones— en la organización del conjunto,
frente a otros que presentan signos de obsolescencia
o han sido resignificados para nuevos usos.
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Figura 11. Conjunto 11

Fuente (arriba e izquierda): Elaboración propia

Considerando la clasificación propuesta y
su aplicación en los casos de estudio, podemos
considerar que para que un conjunto rural
productivo se considere como parte de un sistema
y no de un catálogo, se deben inscribir en un
sistema multidimensional, que los resultados
permiten comprobar: a. inserción y combinación
de las 3 escalas de recurrencia (diaria, periódica
y esporádica) y b. conformarse de al menos
una manifestación material en cada uno de los
destinos de la clasificación propuesta (residir,
producir, criar y acopiar).
De los resultados de aplicación de la matriz
en los otros casos de estudio C07, C08 y C10,
se obtiene que todos ellos aumentaron el número
de inmuebles en la actividad acopiar, así
como también se adicionan infraestructuras y
producción en la gestión de los canales de agua y
sistemas de almacenamiento.

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Conclusiones

de considerar al paisaje como catalizador de
las actividades antrópicas de la sociedad. Estos
elementos contribuyen a enriquecer las herramientas
de toma de decisiones relacionadas con el
patrimonio material, ofreciendo una oportunidad
para reflexionar sobre los patrones de asentamiento
contemporáneos en zonas rurales. Estas áreas,
definidas por la legislación chilena como no
urbanas, pueden beneficiarse de una reevaluación
que considere tanto su contexto histórico como las
necesidades actuales de sus habitantes.
Este estudio buscó integrar y organizar
conocimiento de diversas disciplinas en torno al
uso de los sistemas naturales y arquitectónicos, y
cómo estos persisten en el tiempo de acuerdo con
los períodos históricos y los procesos políticos,
sociales y culturales. Esta singular inquietud
podría dirigir nuestra atención hacia un análisis
más profundo, impulsando una exploración
más allá de la simple relación funcional de los
conjuntos rurales productivos bajo estudio. El
marco de análisis propuesto permite comprender
de mejor manera la integración del ser humano
y la naturaleza y las distintas interacciones entre
ambos, con una visión integral del paisaje que
incluye a las personas y sistemas de ordenación
predial, superponiéndose los usos productivos con
los bienes culturales, sociales y ambientales. Esto
permite indagar en la conexión con una tradición que
se remonta a tiempos prehispánicos, considerando,
por supuesto, el progreso material concebido y el
tiempo transcurrido como mediadores.
En este marco, la matriz de clasificación
desarrollada no solo se basa en el conocimiento
situado, sino que también promueve una
reinterpretación de los usos y actividades rurales,
poniendo énfasis en su vocación territorial más que
en su función programática. Esta herramienta de
análisis permite identificar las variables constitutivas
de un conjunto rural productivo en cuencas
fluviales, así como su comprensión diacrónica,
donde las manifestaciones arquitectónicas son
solo un estado circunstancial dentro de un sistema
material en continua transformación.
Este enfoque pone en tensión las categorías
tradicionales del patrimonio rural, proponiendo
una mirada crítica sobre los procesos de
valoración, abandono y resignificación que afectan
al habitar no urbano. En contextos marcados por
la crisis climática y la presión extractiva sobre
los territorios, esta lectura integrada del paisaje
ofrece claves para repensar las políticas públicas

Chile se encuentra en una posición de extrema
fragilidad y vulnerabilidad frente al cambio
climático, lo que se refleja en su cumplimiento
de la mayoría de los criterios de vulnerabilidad
establecidos por la Convención Marco de las
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Esta
vulnerabilidad se ve agravada por la frecuente
ocurrencia de desastres naturales en el país, como
el devastador terremoto de 1960. Estos eventos
no solo desencadenan efectos en cascada, sino
que también contribuyen a la transformación
del paisaje cultural y natural, marcado por una
historia de extracción maderera y degradación del
bosque en la zona en estudio.
La sostenibilidad es una exigencia social
indiscutible y aborda desafíos amplios en términos
de la gestión integral de un territorio habitado
desde tiempos prehispánicos. Esta reflexión es
parte de una experiencia vital, no solo desde las
manifestaciones arquitectónicas, sino también
desde los procesos que determinaron su instalación
e intervención en un espacio, transformándolo
en productivo. Los sistemas socio-ecológicos
son sistemas complejos y adaptativos que tienen
componentes culturales, políticos, sociales,
económicos, ecológicos y tecnológicos, tal como
lo ejemplifican los conjuntos productivos rurales
de la Cuenca del Río San Pedro.
Para abordar esta situación, se requiere una
respuesta multidisciplinaria y consciente en la
formulación, revisión y activación de políticas
públicas intersectoriales y su transferencia a
los usuarios. Es esencial identificar y promover
relaciones resilientes en los tejidos sociales
y territoriales, como los que caracterizan las
regiones sur-australes mediante sus sistemas
hídricos de gran o pequeña envergadura; los
paisajes culturales de cuencas. Estos casos, más
que simples estudios de mitigación y adaptación,
representan la manifestación tangible de una
conexión consciente del impacto que se produce
y de la convicción de que ninguna intervención
antrópica tiene consecuencias aisladas.
Considerando la necesidad de evidenciar las
transformaciones en los paisajes y sistemas de
los hábitats construidos y reconocer su vocación
territorial en la estabilidad de su uso y desuso
productivo, surge la posibilidad de reexaminar las
arquitecturas productivas rurales. El potencial del
marco de análisis propuesto, destaca la necesidad
48

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

desde una ecología política del habitar rural. Así,
el estudio no solo busca comprender el pasado y el
presente de estos conjuntos, sino también proyectar
su potencia como infraestructuras territoriales
capaces de sostener futuros más justos, resilientes
y enraizados en la memoria colectiva. C
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Agradecimientos
Este artículo se ha desarrollado como parte del proyecto “Cambio climático, paisaje cultural y patrimonio:
análisis y reflexión interdisciplinar en torno a la vulnerabilidad de los conjuntos arquitectónicos
productivos de la cuenca del río San Pedro, Región de Los Ríos, Chile” (MUJ-INV-2023-01), financiado
por la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo y Creación Artística de la Universidad Austral de Chile y
la colaboración del Núcleo de Investigación en Riesgos Naturales y Antropogénicos (RiNA).
Asimismo, se agradece el financiamiento del proyecto del Fondo del Patrimonio, folio N.º 82779,
titulado “Caracterización multidimensional de la vulnerabilidad patrimonial para la puesta en valor de
los conjuntos rurales productivos en la cuenca del río San Pedro, Región de Los Ríos”.
Alejandra Schueftan agradece el apoyo a la investigación proporcionado por CEDEUS – ANID FONDAP
1523A0004 y por CENAMAD – ANID BASAL FB210015.
Finalmente, se reconoce la colaboración de Pamela Zambrano, estudiante de la Escuela de Arquitectura
de la Universidad Austral de Chile, y de la arquitecta Myrian Padilla, estudiante del Magíster en Diseño
de Entornos Sostenibles (MADE) de la misma universidad Se agradece la colaboración del Creador
Audiovisual Pedro García y del Antropólogo Pablo Méndez, así como de los ingenieros Galo Valdebenito
y David Alvarado. También se agradece la Colaboración del Instituto Nacional Forestal INFOR región
de Los Ríos y a la profesional Joceline Rose y de las familias y propietarios que participan del proyecto.

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CONTEXTO

Análisis del impacto de la transfiguración de la vivienda
vernácula en el confort térmico. Casos de estudio:
Zihuatanejo y Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, México
Analysis of the impact of vernacular housing transfiguration on thermal comfort.
Case studies: Zihuatanejo and Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, Mexico
Recibido: mayo 2024
Aceptado: junio 2025

Osvaldo Ascencio López1
José Francisco Sotelo Leyva2
Francisco Javier Romero Pérez3

Resumen

Abstract

La vivienda vernácula ha experimentado paulatinas
modificaciones en su configuración hasta llegar a
ser transfigurada total o parcialmente perdiendo
características que la identificaban como propia del
lugar. Estos cambios abordan cuatro dimensiones
de la transfiguración —entre ellas la sustitución
de materiales en la envolvente—, generalmente
realizadas sin asesoramiento profesional, y tienen
como consecuencia un impacto en la habitabilidad
de la vivienda. Para conocer las dimensiones de la
afectación al confort térmico interior, se realizó una
comparativa teórica entre un caso base que retoma las
características originales de la vivienda tradicional
en Chilpancingo y Zihuatanejo, Guerrero, México,
con el caso base semi-transfigurado y el caso base
transfigurado por medio de simulaciones usando
OpenStudio y análisis de resultados con el método
analítico y modelo adaptativo. El resultado es un
aumento promedio anual de la temperatura del
aire interior de los prototipos semi-transfigurado y
transfigurado de 0.82 °C y 1.06 °C respectivamente
en Chilpancingo, y de 0.91 °C y 1.37 °C en
Zihuatanejo. Mientras que el modelo adaptativo
mantuvo resultados de confort en todos los casos,
el método analítico indica sensaciones térmicas
ligeramente cálidas en Zihuatanejo y ligeramente
frías en Chilpancingo.

Vernacular housing has undergone gradual changes
in its configuration until it has been totally or partially
transformed, losing characteristics that identified
it as typical of the area. These changes address
four dimensions of transformation—including the
replacement of materials in the building envelope—
generally carried out without professional advice,
and have an impact on the habitability of the
dwelling. To determine the extent of the impact on
indoor thermal comfort, a theoretical comparison
was made between a baseline case that reflects the
original characteristics of traditional housing in
Chilpancingo and Zihuatanejo, Guerrero, Mexico,
with a semi-transfigured baseline case and a
transfigured baseline case using simulations with
OpenStudio and analysis of results with the analytical
method and adaptive model. The result is an average
annual increase in indoor air temperature for the
semi-transfigured and transfigured prototypes of
0.82 °C and 1.06 °C, respectively, in Chilpancingo,
and 0.91 °C and 1.37 °C in Zihuatanejo. While the
adaptive model maintained comfort results in all
cases, the analytical method indicates slightly warm
thermal sensations in Zihuatanejo and slightly cold
sensations in Chilpancingo.

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Universidad Autónoma de Guerrero; Doctor en Arquitectura; Correo: oascencio@uagro.mx;
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8234-6889
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Universidad Autónoma de Guerrero; Doctor en Arquitectura, Diseño y Urbanismo; email:
jfsotelo@uagro.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4415-0268
3
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Universidad Autónoma de Guerrero; Doctor en Arquitectura y Urbanismo; Correo: fjarop@uagro.
mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6818-8922
2

53

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CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

confort térmico; vivienda vernácula;
transfiguración de la vivienda

thermal comfort; vernacular housing; housing
transfiguration

Introducción

vivienda vernácula tienen en el confort térmico
interior en dos ciudades del Estado de Guerrero,
México —Zihuatanejo y Chilpancingo de los
Bravo— usando simulaciones por computadora
con Openstudio y EnergyPlus.

Diversos estudios han registrado la evolución de
la vivienda en diferentes regiones del planeta,
ésta siempre se ha adaptado a las condiciones
físicas del medio ambiente, y más recientemente
a las condiciones económicas y sociales (Aguirre,
2012; Crespo, 1995; Galindo &amp; Delgado, 2006;
Jirón &amp; Mansilla, 2014; Juárez Sánchez, 2022;
López, 1986; Martínez-Aguilar &amp; BedollaArroyo, 2021; Molinatti, 2013; Ruiz-Tagle &amp;
López M, 2014; Sánchez &amp; Melendo, 2020;
Tillería González, 2010; Zetina-Rodriguez,
2017). La vivienda en general, y especialmente
la vernácula se ha ido adaptando al contexto
socioeconómico actual, al agregar materiales
prefabricados a su composición, cambiando las
dinámicas internas de funcionamiento, e incluso
el funcionamiento mismo. Las consecuencias de
estos cambios se ven reflejados en la habitabilidad
de la vivienda vernácula, al exigir de un espacio
diseñado para otra realidad socioeconómica,
incluso medioambiental, que se adapte a las
nuevas circunstancias.
A su vez, el cambio climático tiene cada vez
un impacto mayor en el sobrecalentamiento de las
viviendas (Escandón et al., 2022) generando un
debate sobre la necesidad de edificaciones con un
mayor nivel de sostenibilidad y eficiencia (Mancini
et al., 2020). Diferentes normativas exponen la
calidad del ambiente interior adecuada como una
cualidad de diseño necesaria (d’Ambrosio Alfano
et al., 2023), para ello el cuidado en el diseño
e implementación de materiales adecuados en
la envolvente es fundamental para controlar la
temperatura radiante y minimizar la ganancia de
calor en climas cálidos. La vivienda tradicional
suele ser modificada sin tener en cuenta esta
cualidad del diseño; los muros de adobe se
desgastan y son sustituidos por muros de tabique
rojo recocido o block de mortero, las cubiertas
de teja o de palma se degradan por lo que se
desechan y en su lugar se coloca lámina metálica.
Por ello, el objetivo de este estudio es analizar el
impacto que estos cambios en la envolvente de la

La transfiguración de la vivienda vernácula
En octubre de 1999 el Consejo Internacional de
Monumentos y Sitios (ICOMOS) emite la “Carta
del patrimonio vernáculo construido” donde se
expone:
El patrimonio Tradicional o Vernáculo
construido es la expresión fundamental de la
identidad de una comunidad, de sus relaciones
con el territorio y al mismo tiempo, la expresión
de la diversidad cultural del mundo.
El patrimonio Vernáculo construido constituye
el modo natural y tradicional en que las
comunidades han producido su propio hábitat.
Forma parte de un proceso continuo, que
incluye cambios necesarios y una continua
adaptación como respuesta a los requerimientos
sociales y ambientales. La continuidad de esa
tradición se ve amenazada en todo el mundo
por las fuerzas de la homogeneización cultural
y arquitectónica. Cómo esas fuerzas pueden ser
controladas es el problema fundamental que
debe ser resuelto por las distintas comunidades,
así como por los gobiernos, planificadores y
por grupos multidisciplinarios de especialistas
(ICOMOS, 1999b).
Aunque ICOMOS da especial importancia a
las edificaciones vernáculas con valor histórico
y cultural sus observaciones son igual de
válidas para la vivienda tradicional, pues esta
también se ve influenciada por la fuerza de la
homogeneización cultural —a pesar de que
viene en pequeñas dosis, como casas y chozas
(Rudofsky, 2000)—, la vecindad con Estados
Unidos (Zetina-Rodriguez, 2017), la escasez de
recursos naturales y transformación del régimen
de propiedad del suelo (Sánchez &amp; Melendo,
2020), la urbanización de las zonas rurales, el
crecimiento de las ciudades y la interrupción de la
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

transmisión del conocimiento popular (MartínezAguilar &amp; Bedolla-Arroyo, 2021), así como su
incorporación a los avances tecnológicos y a los
medios de comunicación (Juárez Sánchez, 2022)
han resultado en su evolución y transfiguración
(Ascencio López, A. et al., 2014).
Existe un modo de construir cuyo génesis es
el momento en que el hombre crea su hábitat,
no responde a estilos y son quienes las habitan
los encargados de modelarlas: la arquitectura
vernácula (Tillería González, 2010). En el análisis
de la vivienda vernácula, la transfiguración
transmite significados que son traducidos en
cambios al espacio edificado, cambios que puede
considerarse no respetan los principios del diseño
vernáculo al sustituir materiales de construcción
tradicionales por materiales industrializados, al
trastocar la configuración original del espacio
habitable y generar nuevos espacios. Tal como
lo plantea ICOMOS los cambios de la vivienda
vernácula son el reflejo de los múltiples factores
que influyen en la sociedad (ICOMOS, 1999a).
Es natural y hasta lógico que los habitantes
pretendan mejorar su espacio habitable, y tratan
de lograr esto con los recursos materiales y
económicos disponibles. El resultado de esta
intervención puede considerarse exitosa o no de
acuerdo con el parámetro con que sea medido,
y depende de quién exprese la opinión —el
habitante o un observador externo—, por ejemplo

en la Costa de Guerrero los habitantes de viviendas
vernáculas que habían sustituido las cubiertas de
teja por láminas metálicas manifestaban estar
conformes con el cambio a pesar del ruido que en
épocas de lluvia se generaba, esta conformidad
respondía al hecho de que por ser una zona
atacada regularmente por tormentas tropicales
y huracanes tenían que cambiar periódicamente
sus cubiertas por los daños ocasionados y
representaba un gasto muy importante por el
costo de la teja, la lámina metálica en cambio es
económica y fácil de colocar, dicho en sus propias
palabras “es mejor tener techo que estar sin él”
(Ascencio López, 2012).
La transfiguración de la vivienda vernácula
se expresa en patrones y obedece, en primera
instancia, a motivaciones personales de sus
habitantes que les incita a buscar resolver de la
mejor manera posible problemas que se presentan
de habitabilidad y, al final, mejorar su calidad
de vida. La transfiguración es producto de al
menos tres factores que han influenciado los
cambios en la vivienda: el acceso a materiales de
construcción no tradicionales, la migración y la
percepción del estatus social. Como se observa
en la Figura 1 la transfiguración se manifiesta
en cuatro dimensiones principales: sustitución
de materiales, subdivisión del espacio habitable,
ampliaciones y el contexto.

Figura 1. Dimensiones de la
transfiguración en la vivienda vernácula
Fuente: Ascencio López, O. et al., 2014

55

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Ampliaciones: Cuando la subdivisión del
espacio ya no es suficiente se adicionan al cuerpo
principal de la vivienda nuevos espacios, ocupando
el patio trasero o delantero, para dar cabida ya sea a
nuevas recámaras, cocina, sanitarios o espacios de
trabajo y/o comercio.
Contexto: Las anteriores dimensiones —
sustitución de materiales, subdivisiones y
ampliaciones— son principalmente influenciadas
por el contexto, por ejemplo, las actividades
económicas que desarrollan los habitantes suelen ser
distintas a las que eran cuando se edificó la vivienda,
la composición familiar cambia y la percepción
de inseguridad obliga a los habitantes a realizar
ajustes a su vivienda ya sea cambiando materiales,
subdividiendo o ampliando los espacios habitables.
La transfiguración de la vivienda vernácula solo
se da cuando una vivienda que fue construida con
los patrones tradicionales de la región —materiales,
forma, función— es modificada con los patrones
antes descritos —Figura 2—. Cuando la vivienda es
construida desde el inicio con otras características
—nuevas formas, nuevas dinámicas de uso, nuevos
materiales— se presenta un fenómeno distinto y
ya no hablamos de transfiguración sino de nuevos
modelos de vivienda —Figura 3 (ver sig. pág.)—.

Sustitución de materiales: Cuando los materiales
de la vivienda vernácula tienen deterioros y es
necesario repararlos o reemplazarlos, la opción más
común y económica suele ser reemplazarlos por
los nuevos materiales industrializados disponibles
en la casa de materiales más cercana, y aunque no
representa un cambio que modifique el uso del
espacio, asumiendo que la ubicación y la forma no
se alteran, sí podría tener un impacto importante
en el confort térmico por los nuevos materiales de
la envolvente.
Subdivisiones: Diferentes factores influyen
para que el cuarto redondo, el espacio original
que tenía diferentes funciones —dormir,
descansar, almacenar, rezar, entre otros—, ya
no sea pertinente y se necesite fraccionar con
muros, mamparas o incluso cortinas para dar
funciones específicas a las áreas al interior de
la vivienda, desde la necesidad de privacidad
a la hora de dormir hasta el uso específico que
requiere —si es el caso— el nuevo mobiliario
adquirido. Cuando existen pórticos delanteros
y/o traseros estos también son propensos a ser
utilizados de una manera más específica al ser
“encerrados por muros”.

Figura 2. Etapas de transfiguración de la vivienda vernácula

Fuente: Osvaldo Ascencio López, 2013

56

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Metodología

Figura 3. Vivienda nueva que no pasó por etapas de
transfiguración

Determinación de los prototipos a simular
Para realizar la simulación se retoman datos
de los trabajos de campo con 753 entrevistas
realizadas en domicilio —380 en los municipios
que pertenecen a la región Costa Grande y 373 en
los municipios de la región Centro— (Ascencio
López, A. et al., 2014; Ascencio López, 2012;
Ascencio et al., 2013), las entrevistas se aplicaron
exclusivamente a viviendas tradicionales
que tengan evidencias de estar en proceso
de transfiguración y viviendas tradicionales
transfiguradas, es decir, que presenten ya sea
sustitución de materiales, subdivisiones y/o
ampliaciones. De esta información recabada
en campo se obtuvo información para definir el
prototipo teórico base —prototipo tradicional—
como resultado de los patrones de diseño
tradicional detectados en ambas regiones,
así como los datos de las modificaciones a la
envolvente de la vivienda con la sustitución de
materiales y los modelos de la vivienda semitransfigurada y transfigurada con sus diferentes
porcentajes de intervención en la envolvente —
Tablas 1, 2 y 3, Figuras 4 y 5 (ver sig. pp.)—.

Fuente: Osvaldo Ascencio López, 2013

Tabla 1. Materiales predominantes en la envolvente de la vivienda vernácula
de la región centro de Guerrero, México

Fuente: Ascencio López et al., 2013

57

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Tabla 2. Materiales predominantes en la envolvente de la vivienda vernácula
de la región costa grande de Guerrero, México

Fuente: Ascencio López, 2012
Figura 4. Esquemas evolutivos de la vivienda tradicional en la región centro y
costa grande de Guerrero, México

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Si bien la transfiguración de la vivienda vernácula
es una combinación de cuatro dimensiones, para
este ejercicio sólo se toma en cuenta la dimensión
de la sustitución de materiales. Por ello se considera
la variable de los materiales de construcción en la
envolvente para realizar la simulación sin variar
las dimensiones ni la configuración del espacio.
El planteamiento considera tres escenarios con
un prototipo que representa cada uno de ellos:
el espacio tradicional con los materiales en la
envolvente que prevalecían en las regiones —
los materiales más utilizados son el adobe en los
muros y la teja en cubiertas—, el espacio semitransfigurado donde el proceso de sustitución de
materiales no ha culminado y se encuentra con un
avance del 50%, y el espacio transfigurado en el que
se han sustituido todos los materiales tradicionales
por industrializados. Los materiales considerados en
los prototipos se seleccionaron de acuerdo con los
materiales predominantes en las tablas 1 y 2, con
excepción de los pisos donde se aplicó en todos los
casos de concreto —Tabla 3—.

Con la información de las entrevistas y
levantamiento de viviendas en ambas regiones
se desarrollaron esquemas evolutivos, y se optó
por el patrón 3d que se observa en la Figura 4 —
donde las dimensiones de la vivienda tradicional
no se modifican y sólo se construye de manera
paralela un nuevo espacio— para realizar el
prototipo teórico base, por ser el que mejor se
adapta al objetivo del presente análisis de simular
el impacto en el confort interior por el cambio
de materiales en la envolvente. La fachada
principal del prototipo se orientó hacia el sur,
las dimensiones se determinaron del promedio
obtenido de los levantamientos de viviendas tanto
en la región Centro como de la Costa Grande,
esto es 8 metros de largo, 4 metros de ancho y
3.31 metros de altura a la cumbrera con una caída
de 0.81 metros hacia los muros proyectándose
50 centímetros después de ellos, sin ventanas ni
corredores y una puerta delantera al centro con
otra puerta en el muro posterior a la misma altura
—Figura 5—.

Figura 5. Prototipo teórico base

Fuente: Elaboración propia

Tabla 3. Materiales de construcción aplicados en la envolvente de los prototipos

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Figura 6. Prototipos teóricos

Fuente: Elaboración propia

Selección de la ubicación para los prototipos

Zihuatanejo se encuentra en la zona térmica 1 con
la clasificación climática internacional Aw, cálido
todo el año con estación seca (ONNCCE, 2009) Los
registros históricos de Chilpancingo muestran una
temperatura promedio anual de 22.18 °C siendo mayo
el mes más caluroso con un promedio mensual de
24.27 °C y diciembre el más fresco con un promedio
mensual de 20.24 °C, en cambio Zihuatanejo ha
presentado una temperatura promedio anual de 26.82
°C con junio como el mes más caluroso con 28.4 °C
de promedio mensual y enero como el más fresco
con 25.27 °C en promedio (OneBuilding.org, 2023).
Chilpancingo tiene un clima confortable en términos
generales y Zihuatanejo un clima más caluroso.
Para determinar el impacto de la transfiguración
de la vivienda vernácula en el confort térmico de
sus espacios habitables se seleccionaron los meses
donde se registran los promedios de temperatura
más altos y bajos en cada ciudad: mayo y diciembre
para Chilpancingo; julio y enero para Zihuatanejo
—Figuras 7 y 8—.

Los prototipos teóricos se ubicaron en las ciudades
de Chilpancingo de los Bravo —ubicada en la
región Centro— y Zihuatanejo —región Costa
Grande—, en el estado de Guerrero, México. La
determinación de los sitios se basó exclusivamente
en la información disponible: archivos climáticos
históricos de ambas ciudades en formato EPW e
información recabada en campo de las características
físicas de las viviendas vernáculas y de la evolución
que han manifestado, no sólo de estas localidades,
sino de toda la región donde se ubican.
La
Norma
Mexicana
NMX-C-460ONNCCE-2009 establece las necesidades de
adaptación climática en el interior de las viviendas
por medio de la clasificación de zonas térmicas. De
acuerdo con esta norma la ciudad de Chilpancingo
de los Bravo se encuentra en la zona térmica 2,
que corresponde con la clasificación climática
Internacional Cfa, Subtropical húmedo; por su parte

Figura 7. Temperatura de bulbo seco en Chilpancingo (°c), México

Fuente: Marsh, 2017, con datos climáticos de OneBuilding.org, 2023

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CONTEXTO

Figura 8. Temperatura de bulbo seco en Zihuatanejo (°c)

Fuente: Marsh, 2017, con datos climáticos de OneBuilding.org, 2023

Métodos y normas utilizadas para el análisis

de confort con los cálculos del Voto Medio Estimado
y del Porcentaje Estimado de Insatisfechos
(ONNCCE, 2019), así como la norma ANSI/
ASHRAE Standard 55-2020 para la aplicación del
Modelo Adaptativo (ASHRAE, 2021).
Los muros de adobe y tabicón se simularon
sin revestimiento por ser una característica
predominante en las viviendas existentes en ambas
regiones, de igual manera las cubiertas de teja y
lámina se simularon sin ninguna capa adicional.
La simulación de los prototipos se realizó
en OpenStudio aplicando las dimensiones
especificadas en la Figura 4, las configuraciones
de los materiales en la envolvente de la Tabla 3
y las propiedades térmicas de los materiales de
la Tabla 4. De la simulación se obtuvieron los
datos necesarios para aplicar el Método Analítico
—Voto Medio Estimado y Porcentaje Estimado
de Insatisfechos— y el Modelo Adaptativo:
Temperatura Operativa, Temperatura del Aire,
Temperatura Radiante y Humedad Relativa.

La geometría se desarrolló con el software
SketchUp y el análisis térmico con OpenStudio. Las
variables de salida utilizadas para el análisis de los
prototipos fueron las requeridas para aplicar tanto
el Método Analítico como el Modelo Adaptativo:
Temperatura operativa, Temperatura promedio del
aire, Temperatura radiante y Humedad relativa.
Las voces críticas ante los enfoques teóricos
sobre el confort térmico señalan virtudes y defectos
del Método Analítico y del Modelo Adaptativo
(Alegría-Sala et al., 2024; Gómez Azpeitia,
Bojórquez Morales, &amp; Ruiz Torrez, 2007; Kramer
et al., 2023), sin embargo, ambos métodos forman
parte de normativas nacionales e internacionales,
por lo cual en este estudio se evalúan los resultados
usando ambos métodos para contrastarlos.
Con la Norma Mexicana NMX-C-7730ONNCCE-2018 como referencia se aplica el
Método Analítico para la determinación de la zona

Tabla 4. Propiedades térmicas de los materiales

Fuente: González Cruz, s/f

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CONTEXTO

b. Los ocupantes representativos tienen tasas
metabólicas que oscilan entre 1.0 y 1.5 mts.
c. Los ocupantes representativos son libres
de adaptar su ropa a las condiciones térmicas
interiores y/o exteriores dentro de un rango al
menos tan amplio como 0.5 a 1.0 clo.
d. La temperatura exterior media predominante
es superior a 10 °C e inferior a 33.5 °C.
La ecuación del Modelo Adaptativo utilizada
es la siguiente:

La NMX-C-7730-ONNCCE-2018 utiliza
el Método Analítico para determinar la zona de
confort, y define el confort térmico como “aquella
condición en la que existe satisfacción respecto
del ambiente térmico. La insatisfacción puede ser
originada por la incomodidad global del cuerpo
debida al calor o al frío, expresada por los índices
VME y PEI” (ONNCCE, 2019, p. 9) Por su parte
la norma ANSI/ASHRAE Standard 55-2020,
además del Método Analítico también considera el
Modelo Adaptativo, y lo define como “un modelo
que relaciona las temperaturas de diseño interiores
o los rangos de temperatura aceptables con los
parámetros meteorológicos exteriores” (ASHRAE,
2021, p. 3) y especifica su aplicabilidad:
Este método define ambientes térmicos
aceptables solo para espacios con condiciones
naturales controlados por los ocupantes que
cumplen con todos los criterios siguientes
(ASHRAE, 2021, p. 19):
a. No hay ningún sistema de refrigeración
mecánico —por ejemplo, refrigeración por
aire acondicionado, refrigeración radiante
o refrigeración desecante— ni sistema de
calefacción en funcionamiento.

Donde:
- te = Temperatura externa promedio de acuerdo
con datos históricos (°C)
Para el Modelo Adaptativo se utiliza lo
establecido en la norma ASHRAE para los rangos
de temperatura operativa interior permitida de
acuerdo con la Figura 9.

Figura 9. Rangos aceptables de temperatura operativa para espacios acondicionados naturalmente

Fuente: ASHRAE, 2021

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CONTEXTO

Los rangos de confort higrotérmico
representados en la Figura 12 se tomaron de la
Tabla 5 (ver abajo) —confort mínimo y confort
máximo— y se estimaron con el proceso de
regresión lineal usando los valores b y m
propuestos por Auliciems (Gómez Azpeitia,
Bojórquez Morales, &amp; Ruiz Torrez, 2007) y
la temperatura exterior promedio anual de
acuerdo con las estaciones meteorológicas
locales en Chilpancingo y Zihuatanejo, México
(CONAGUA, 2024):

Donde:
- Tn = Temperatura de neutralidad o confort
- b = Punto donde la recta de regresión corta el
eje de las ordenadas
- m = Pendiente de la recta de regresión
- te = Temperatura exterior promedio anual
El Voto Medio Estimado se calculó utilizando
la ecuación de confort de Fanger propuesto por
la NMX-C-7730-ONNCCE-2018 y se consideran
los parámetros dentro de las limitaciones que
el propio método impone para su aplicabilidad:
una tasa metabólica de 1.2 met equivalente a una
persona de pie y relajada, un trabajo externo de 0
W/m2, una velocidad relativa del aire de 0.1 m/s
y las temperaturas del aire y radiante media de
acuerdo con los resultados de la simulación.

(La simbología continúa en la columna derecha)

- Vra = Velocidad relativa del aire: 0.1 m/s
- pa = Presión parcial del vapor de agua:
hr*1016.6536-4030.183/(ta+235)
hr = Humedad relativa: de acuerdo con
resultado de la simulación (%)
- Icl = Vestimenta: 0.5 clo
- fcl = Factor de superficie de la ropa
- hc = Coeficiente de transmisión del calor por
convección

Donde:
- M = Tasa metabólica: 1.2 met —persona de
pie, relajado—
- W = Trabajo externo: 0 W/m2
- Ta = Temperatura del aire: de acuerdo con
resultado de la simulación (°C)
- Tr = Temperatura radiante media: de acuerdo
con resultado de la simulación (°C)

Tabla 5. Rangos de confort higrotérmico anual con el 90% de aceptabilidad

Fuente: Elaboración propia con información de Auliciems &amp; Szokolay, 1997;
Gómez Azpeitia, Bojórquez Morales, &amp; Ruiz Torres Raúl Pável, 2007

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CONTEXTO

El resultado se mide de acuerdo con la escala
de sensación térmica de siete niveles mostrados
en la Tabla 6.

transfigurada aumenta un promedio de 2.44 °C
en mayo y 0.89 °C en diciembre; la Temperatura
del Aire aumenta en promedio en la vivienda
semi-transfigurada 1.02 °C en mayo y 0.68
°C en diciembre, en la transfigurada aumenta
1.75 °C en mayo y 0.42 °C en diciembre. En el
caso de Zihuatanejo la Temperatura Operativa
de la vivienda semi-transfigurada aumenta
un promedio de 1.42 °C en junio y 1.12 °C
en enero, la transfigurada 2.62 °C en junio y
1.30 °C en diciembre; la Temperatura del Aire
de la vivienda semi-transfigurada aumenta en
promedio 1.02 °C en junio y 0.70 °C en enero,
en la transfigurada aumenta 1.90 °C en junio y
0.72 °C en enero.

Tabla 6. Escala de sensación térmica

Fuente: Elaboración propia

El Porcentaje Estimado de Insatisfechos se
calculó con la siguiente ecuación:

Figura 10. Temperatura interna promedio en los
prototipos de Chilpancingo de los Bravo, México

Resultados
Los resultados de la simulación muestran que la
vivienda semi-transfigurada y la transfigurada
tienen un aumento consistente de temperatura en
relación con la tradicional en un año típico —ver
Figuras 10, 11, 12—. Como se muestra en la Tabla
7, con respecto a las temperaturas registradas en
el prototipo tradicional, en Chilpancingo de los
Bravo, la Temperatura Operativa de la vivienda
semi-transfigurada aumenta un promedio de
1.38 °C en mayo y 1.02 °C en diciembre, la

Fuente: Elaboración propia autores con los resultados
de la simulación
(Ver el segundo gráfico de la Figura 10 en la sig. pág.)

Tabla 7. Temperatura operativa y del aire interior en los prototipos en los meses más cálidos y frescos

Fuente: Elaboración propia con los resultados de la simulación

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CONTEXTO

Figura 10. Temperatura interna promedio en los
prototipos de Chilpancingo de los Bravo, México

Figura 12. Temperatura interna de los prototipos

Fuente: Elaboración propia autores con los resultados
de la simulación

Figura 11. Temperatura interna promedio en los
prototipos de Zihuatanejo, México

Fuente: Elaboración propia autores con los resultados
de la simulación

Fuente: Elaboración propia autores con los resultados
de la simulación

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

térmica —como usar ropa más ligera o abrigadora
y abrir o cerrar ventanas para controlar la
ventilación natural— amplía la zona de confort.
Por ello, a pesar del aumento de temperatura en los
prototipos semi-transfigurado y transfigurado se
mantienen dentro del rango de confort para el 80%
de aceptabilidad todo el año tanto en Chilpancingo
como en Zihuatanejo —ver Tabla 8—.

Sin embargo, el solo aumento de la temperatura
no es un indicador suficiente para determinar el
confort térmico de los habitantes. La aplicación
del Método Analítico para determinar zonas
de confort muestra resultados que el prototipo
teórico en Chilpancingo, en sus tres variantes,
se mantiene en el rango de confort en mayo,
pero salen del mismo en diciembre. En el caso
de Zihuatanejo, con un clima más caluroso todo
el año, en enero los tres prototipos se mantienen
en la zona de confort, pero en diciembre solo
el prototipo tradicional se encuentra en confort,
el semi-transfigurado y el transfigurado salen
del rango de confort al tener una sensación
térmica “Ligeramente caluroso” y no cumplen
con la NMX-C-7730-ONNCCE-2018 y la
ANSI/ASHRAE Standard 55-2020. El Modelo
Adaptativo, al permitir que el habitante tome una
serie de acciones para adecuarse a la sensación

Discusión
El Voto Medio Estimado y el Porcentaje Estimado
de Insatisfechos suelen ser los índices de confort
térmico a los que más se acude, principalmente
por estar establecidos en diferentes normativas,
sin embargo, cuando las predicciones de estos
índices son comparados con mediciones de la
sensación térmica en campo tiene una precisión
de solo el 34%, con porcentajes similares en

Tabla 8. Resultados de la aplicación del método analítico y modelo adaptativo en los prototipos
usando como referencia el mes más cálido y el más fresco

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

edificios con aire acondicionado, ventilación
natural o mixtos (Cheung et al., 2019). Esto sucede
principalmente debido a que estos índices tienden
a pasar por alto la variabilidad personal de la
sensación térmica, este descuido puede provocar
incomodidad e insatisfacción de los ocupantes
de un edificio, además de un uso ineficiente de
la energía para el acondicionamiento (Kramer
et al., 2023), el desarrollo actual de la tecnología
ofrece opciones con sensores de bajo costo para
realizar mediciones en sitio y minimizar estos
riesgos. Aun así, una recomendación generalizada
es desarrollar o acudir a nuevos modelos de
predicción térmica.
Las normas ofrecen una alternativa con el
Modelo Adaptativo, que se basa en la hipótesis
de que el contexto térmico y la adaptación al
mismo determinan las expectativas y preferencias
térmicas de los ocupantes de los edificios, esta
hipótesis predice que los habitantes de climas
cálidos prefieren ambientes cálidos más que los
habitantes de climas fríos (de Dear &amp; Brager,
1998). Si bien hay consenso en que este modelo
ofrece un mayor acercamiento a situaciones
reales que el “estático Método Analítico” hay
voces que invitan a desarrollar estándares de
comodidad locales para no utilizar los estándares
internacionales y minimizar el rango de error
(Manu et al., 2016)
Las observaciones a ambos métodos y
modelos son acertadas y es recomendable tenerlas
siempre presente aplicando mediciones locales
de la sensación térmica; sin embargo, ante la
dificultad para realizar mediciones comparativas
por la inexistencia de edificios idénticos en forma
y dimensiones —y con diferentes materiales en
la envolvente—, la alternativa es la construcción
física de los prototipos para realizar mediciones
en el sitio, lo cual presupuestalmente suele ser
inviable. Ante ello, la opción de la simulación
por computadora de los ambientes térmicos
interiores de los prototipos y aplicar los métodos
y modelos establecidos en las normas —aún con
sus limitaciones— para determinar los rangos de
confort, es la opción adecuada para acercarse al
entendimiento de un fenómeno como el impacto
en el confort térmico de la transfiguración de la
vivienda vernácula.
Otros
estudios
han
explorado
las
comparaciones entre estos métodos y/o aplicado
la simulación en la vivienda vernácula en
diferentes latitudes (Costa-Carrapiço et al.,

2022; Montalbán Pozas &amp; Neila González, 2016;
Soleymanpour et al., 2015; Zune et al., 2020),
pero ninguno de ellos analiza el efecto de la
transfiguración o los cambios en los materiales en
la temperatura interna.
Conclusiones
Los resultados de las simulaciones muestran que
el cambio de materiales tradicionales típicamente
usados por la vivienda vernácula en Chilpancingo
y Zihuatanejo —adobe y teja— por materiales
industrializados —tabicón y lámina— generan un
aumento en la temperatura interna promedio anual.
Cuando se sustituye el 50% de los materiales
tradicionales en Chilpancingo aumenta 0.82 °C y
en Zihuatanejo 0.91 °C, con el 100% de materiales
sustituidos el aumento en la temperatura promedio
anual es de 1.06 °C en Chilpancingo y 1.37 °C
en Zihuatanejo. El análisis de los resultados con
el Modelo Adaptativo muestra que en todos los
casos los prototipos se encuentran en zona de
confort, sin embargo, los resultados muestran que
especialmente en verano, en los prototipos semitransfigurados y transfigurados, la temperatura
está en el límite del confort. Esto concuerda con
los estudios de Hou y Pan (Hou et al., 2023; Pan
et al., 2022), donde afirman que el cuerpo humano
percibe cambios de temperatura a partir de entre
1 °C y 2 °C. C

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

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Thermal Environmental Condictions for Human Occupancy, Pub. L. No. ANSI/ASHRAE Standard 552020, ASHRAE (2021).
69

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CONTEXTO

Tillería González, J. (2010). La arquitectura sin arquitectos, algunas reflexiones sobre arquitectura
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Zetina-Rodriguez, M. del C. (2017). La transformación de un sector de las viviendas vernáculas en Ciudad
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70

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CONTEXTO

Raíces y transformaciones. La identidad arquitectónica en el
contexto cambiante de San Andrés y Providencia, Colombia
Roots and transformations. The architectural identity in the changing context
of San Andrés and Providencia, Colombia
Recibido: enero 2024
Aceptado: junio 2025

Cristian Bernardo Barrios Rodríguez1
Mariana Ospina Ortiz2

Resumen

Abstract

El archipiélago de San Andrés, Providencia y
Santa Catalina posee una arquitectura tradicional
profundamente influenciada por herencias
culturales británicas, africanas y asiáticas, que han
configurado una identidad espacial distintiva. No
obstante, el crecimiento poblacional, la llegada
de nuevas culturas, el turismo y los cambios en la
disponibilidad de materiales han transformado de
forma significativa la tipología habitacional de las
islas. Este artículo analiza dicha transformación a
través de una investigación cualitativa sustentada en
la ecología humana, mediante el estudio de fuentes
bibliográficas, material gráfico y planimetrías, así
como el análisis morfológico comparativo entre
viviendas tradicionales y actuales. Se identifican
elementos clave que definían la vivienda raizal; como
la relación interior-exterior, el valor comunitario del
espacio, y el uso de materiales naturales y cómo
estos han sido reemplazados por una arquitectura
estandarizada, desvinculada del entorno y la
identidad local. Los resultados evidencian una
pérdida progresiva de los elementos formales y
simbólicos que caracterizaban la arquitectura raizal.
Finalmente, se propone una reinterpretación de estos
elementos para el desarrollo de nuevas viviendas
que, integrando tecnologías actuales, recuperen
el sentido identitario y de pertenencia del hábitat
tradicional, contribuyendo así a la conservación del
patrimonio cultural y a una proyección sostenible
del territorio.

The archipelago of San Andrés, Providencia,
and Santa Catalina has a traditional architecture
shaped by British, African, and Asian cultural
influences, forming a unique spatial identity.
However, population growth, cultural influx,
tourism, and changes in the availability of
materials have significantly altered the housing
typologies across the islands. This article
examines this transformation through a qualitative
investigation based on human ecology, using
bibliographic sources, graphic materials, and
architectural plans, as well as a comparative
morphological analysis of traditional and current
dwellings. The study identifies key architectural
elements of Raizal housing —such as the fluid
connection between interior and exterior spaces,
the community-centered design, and the use of
natural materials— and how these have been
replaced by a standardized, context-detached
architecture. The findings reveal a gradual
loss of the formal and symbolic elements that
once defined Raizal identity. Finally, the article
proposes a reinterpretation of these elements for
the design of contemporary housing that, while
incorporating modern technologies, restores the
traditional sense of belonging and identity. This
contributes to the preservation of cultural heritage
and supports a sustainable architectural approach
in the face of ongoing transformations.

1

Nacionalidad: colombiano; Adscripción institucional: Universidad Católica de Colombia, Colombia; Profesional en arquitectura; email:
cbbarrios91@ucatolica.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9468-1577
2
Nacionalidad: colombiana; Adscripción institucional: Universidad Católica de Colombia, Colombia; Maestría en Arquitectura;
email: mospinao@ucatolica.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4736-6662

71

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

tradición; transformación; interacción;
adaptabilidad

tradition; transformation; interaction;
adaptability

Introducción

dicha identidad en el desarrollo contemporáneo
de la vivienda, sin desligarse del contexto cultural
ni del entorno caribeño.

El siguiente artículo es el resultado de un proceso
de investigación realizado sobre el archipiélago
de San Andrés, Providencia y Santa Catalina
– Colombia, en busca de entender la compleja
transformación que marcó su historia y su
espacialidad. La herencia cultural de las islas
fue forjada por la influencia de varias culturas,
como la africana y asiática, así como la huella
que dejaron los procesos de conquista española
e inglesa.
La creciente influencia de modelos culturales
y políticos procedentes del territorio continental
colombiano ha generado transformaciones
en la concepción de la familia y la vivienda
en el archipiélago. Esta influencia, sumada al
asentamiento de nuevos pobladores no raizales,
ha llevado a una reconfiguración de los espacios
habitacionales, los cuales han modificado su
distribución y estética para responder a lógicas
externas al contexto isleño. Al mismo tiempo, las
condiciones medioambientales del archipiélago,
como la alta humedad, el calor tropical y la
exposición a tormentas, llevaron a desarrollar una
arquitectura adaptada al entorno, con viviendas
elevadas, ventiladas y construidas en madera. No
obstante, con el tiempo factores como problemas
en el abastecimiento de materiales naturales, el
aumento de fenómenos climáticos extremos
y la necesidad de soluciones más rápidas y
económicas, han impulsado la estandarización
constructiva mediante el uso de concreto y
ladrillo, lo cual ha debilitado el vínculo entre la
vivienda y el entorno natural.
Este artículo tiene como objetivo analizar
las transformaciones espaciales, culturales y
materiales de la vivienda tradicional raizal en el
archipiélago a partir de un enfoque de ecología
humana y territorial. Se busca identificar los
elementos arquitectónicos y sociales que
conforman la identidad raizal, comprender
los factores que han propiciado su pérdida o
transformación y, a partir de ello, proponer
lineamientos de diseño que permitan reinterpretar

Problemática y estado del arte
A pesar de la diversidad cultural con la que se
forjó la cultura raizal, la estandarización de la
arquitectura en San Andrés y Providencia ha
afectado los modos de vida de la población
residente e itinerante del lugar, fenómeno que se
manifiesta, entre otros aspectos, en la adaptación
de los espacios habitables y la estética de las
viviendas como respuesta a las condiciones
medioambientales de emergencia y las demandas
de resistencia estructural, pero en función de la
utilidad se han dejado a un lado aspectos que
determinan la identidad del archipiélago.
La comprensión de la vivienda tradicional
como una construcción cultural integrada al
entorno se ha fortalecido con los estudios recientes
sobre arquitectura afrocaribeña. González y
Martínez (2021) destacan cómo la espacialidad de
estas viviendas está determinada por una tradición
heredada, pero también por una adaptación
continua a las condiciones ambientales y sociales.
Estas tipologías funcionan como formas de
resistencia frente a la estandarización moderna,
expresando no solo funciones habitacionales sino
también valores identitarios y comunitarios.
Ante esta situación, se toman como base cuatro
preguntas iniciales: ¿Qué es o qué caracteriza
la cultura raizal en el archipiélago y cómo se
evidencia en la arquitectura de sus viviendas?
¿Cuáles fueron las influencias en el tiempo que
determinaron la cultura raizal y su concepto de
vivienda? ¿Qué ha influido en la transformación
de la vivienda raizal en San Andrés y Providencia
y cuáles han sido estos cambios? ¿Cómo se puede
preservar y desarrollar la cultura raizal en la
actualidad del archipiélago?
Como apoyo para la resolución de las
preguntas anteriormente planteadas, se propone
como objetivo principal de la investigación
determinar las interacciones sujeto-objeto72

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

entorno a partir de los conceptos de la ecología
humana3 y las interacciones espaciales4 que
inciden en las condiciones espaciales de la
vivienda. Esto a su vez, deriva en identificar
los elementos que hacen parte de la tradición
raizal y su procedencia histórica; comprender
los motivos de la transformación de la vivienda
raizal y los factores que influyeron, así como
desarrollar esquemas que sirvan como elemento
de comprensión para el desarrollo de la vivienda
actual en el archipiélago sin dejar de lado la
cultura y tradición.

reflejado en sus costumbres que serán detalladas
más adelante. Teniendo en cuenta que es importante
comprender las relaciones que se desarrollaron
entre la cultura británica y la cultura africana, cada
una de ellas consideró ámbitos distintos respecto
al espacio interior y exterior de la vivienda,
permitiendo de igual manera distinguir las zonas
públicas y privadas según su uso. La cultura
británica se evidencia fuertemente al interior de la
casa raizal mientras que las relaciones espaciales
con el exterior por parte de sus habitantes es una
característica de la africana.
Para comprender mejor los aportes de
estas culturas es necesario conocer parte de
su historia. Durante el siglo XVI los “barcos
de traficantes y piratas asolaron las costas de
África Occidental, quienes penetraron además
en Senegal, Guinea Bissau, Zambia, Sierra
Leona, Costa de Marfil, Ghana, Nigeria, Congo
y Angola, cuyas poblaciones estaban organizadas
en amplios reinados compuestos por tribus
étnicas tradicionales.” (Patiño Castaño &amp;
Hernández, 2020) Esta población proveniente
de la África occidental trajo consigo costumbres
que se plasmaron en la vivienda raizal; el sentido
de convivencia y de familia fue uno de los más
relevantes, pues para ellos era importante en sus
reinos tener un espacio central el cual era donde
comían y compartían, costumbre evidenciada en
el manejo que le dieron a la cocina, siendo un
espacio que está fuera y en la parte posterior de la
casa para permitir la interacción espacial y social.
Cabe agregar que, de acuerdo con Domínguez
(2011), la migración es un fenómeno continuo que
se inició con las grandes corrientes de africanos
que fueron traídos como esclavos. A partir del
siglo pasado, estos movimientos migratorios
se intensificaron con la llegada de chinos,
árabes e hindúes, quienes se integraron con las
comunidades de las diversas islas, enriqueciendo
aún más la diversidad étnica en la región. La
presencia de la cultura africana tuvo un fuerte
impacto en el estilo de vida de la isla pues eran
quienes más convivían con el entorno natural
debido a las actividades de cultivo asociadas con la
esclavitud, mientras que los ingleses se centraron

Herencia cultural de la vivienda raizal en San
Andrés y Providencia, Colombia
En el archipiélago de San Andrés, Providencia
y Santa Catalina reside la cultura raizal, la cual,
según el Ministerio de las Culturas, las Artes y
los Saberes (2006) (antes Ministerio de Cultura)
está compuesta por los habitantes originarios del
archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa
Catalina, quienes se identifican como “raizales”
para distinguirse de la categoría “nativo”,
usualmente asociada a los pueblos indígenas
continentales. Su identidad surge de un proceso
histórico de mestizaje entre grupos indígenas,
europeos (españoles, franceses, ingleses y
holandeses) y africanos, dando lugar a una
cultura con características sociales, lingüísticas y
arquitectónicas únicas. Esta cultura, por lo tanto,
desarrolló diferentes condiciones en su estilo de
vida como en su adaptabilidad al entorno debido
a que, como lo afirma Domínguez (2011) las
influencias de los distintos colonizadores jugaron
un papel clave en la determinación de las acciones
relacionadas con el territorio. A pesar de esta
influencia, el entorno circundante, el paisaje y las
condiciones ambientales ejercieron un impacto
en las acciones, expresiones y comportamientos
que mostraron similitudes en todas las islas del
arco antillano. Es así como la población de la
isla desarrolló un sentido de vida y capacidad
de adaptación que permitió determinar una
singularidad en la capacidad de la interacción
espacial y de la convivencia con su entorno, esto

3

Ecología Humana: McKensey (1984), refiere para su época, a la ecología humana como nueva ciencia, y la define como “un estudio de las
relaciones espaciales y temporales de los seres humanos afectados por las fuerzas selectivas, distributivas y acomodadoras del ambiente.”
Interacciones espaciales: Las interacciones espaciales en la arquitectura se refieren a la manera en que los espacios interiores y exteriores
se relacionan, Estas interacciones involucran la forma en que las personas se mueven a través de un espacio, cómo se conectan con el
entorno circundante y cómo éste influye en la vida y las actividades de los ocupantes.

4

73

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

en el desarrollo arquitectónico considerando las
condiciones climáticas del entorno. Sin embargo,
la influencia cultural en el archipiélago no se
limitó al legado africano y europeo. A partir
del siglo XX, la migración de poblaciones
asiáticas (principalmente hindúes, chinos y
árabes) enriqueció aún más la diversidad étnica
del territorio. “La asimilación de componentes
locales de la cultura hindú, como la cabaña rural
bengalí, van a servir como base para el diseño del
bungalow” (Domínguez, 2011) una tipología que
luego influenció la vivienda tradicional raizal por
su adecuación al clima tropical y su apertura hacia
el entorno como el mismo autor afirma (2011),
en el trópico, la casa cambió de una encerrada e
introvertida a una casa abierta donde se puede
convivir mejor con el entorno, aprovechando
espacios de sombra y gradaciones de luz, por
medio de elementos como el zaguán, la galería
y el tragaluz, generando así matices que filtran
la luz. Los diferentes elementos anteriormente
mencionados, dieron origen a la casa tradicional
de la cultura raizal en el archipiélago, una casa
que representa novedad al considerar por primera
vez las necesidades funcionales relacionadas con
el clima específico de la región. Los elementos
de construcción se enfocaron también en esta
dirección. Por ejemplo, la baranda, que proviene
del bungalow importado por los ingleses desde
Bengala, puede parecer limitada en el espacio,
pero se convirtió en un recurso clave para la
refrigeración del interior de la vivienda debido
a la circulación de aire esperada. (Checa Artasu
&amp; Universidad de Quintana Roo México, 2007).
Estas consideraciones basadas en cómo se puede
apropiar el espacio y dar una identidad tomando
en cuenta las condiciones climáticas del trópico
se lograron por el aporte de las diferentes culturas
y sus intenciones respecto al manejo del espacio.
Por lo mismo, es resaltable que:
La presencia de tres mundos en un mismo
mar, lo europeo, lo africano y lo asiático,
se combinó y se amalgamó con estas tierras
para dar origen a algo absolutamente nuevo
y propio: lo caribeño. Una nueva cultura
surgida del sincretismo, con nuevos valores
religiosos, lingüísticos, artísticos y estéticos
en general. La base cultural del Caribe actual
sigue siendo la fragmentación, que debemos
intentar integrar sin perder la biodiversidad y
la etnodiversidad, redimensionando el orden
local para descubrir el potencial existente para

el desarrollo “desde adentro”, con proyección
hacia la integración regional. (Domínguez,
2011, p.26)
Es así como, partiendo de la idea de la unión de
las diferentes culturas para dar respuesta a un nuevo
espacio y condiciones, se presenta el mestizaje
en la cultura y así mismo en la arquitectura, un
elemento característico del archipiélago, pues
toda su herencia es una composición cultural que
es propia de preservación.
La arquitectura mestiza de San Andrés y
providencia
La vivienda raizal en San Andrés y Providencia
heredó características de otras culturas, las cuales,
a su vez, aprendiendo de culturas provenientes
del trópico, plasmaron sus experiencias en
la vivienda desarrollada en San Andrés islas,
apoyándonos, como dice Domínguez (2011),
del hecho que el trópico es una franja delimitada
de condiciones climáticas similares en donde
la principal diferencia se encuentra en las
manifestaciones culturales y arquitectónicas
a lo largo del globo. La vida se desarrolla de
diferentes maneras logrando singularidades
y cualidades distintivas en cada uno de los
paisajes presentes en el trópico, lo cual permite
la presencia de diferentes interpretaciones
del espacio y su entorno. Por lo anterior, la
arquitectura del Caribe toma forma en gran
parte a partir de la topografía, el clima y las
influencias culturales arraigadas en la región.
Cada grupo cultural ha definido su hábitat
como una reinterpretación única del entorno
caribeño, fusionando elementos heredados
con influencias adoptadas (Domínguez, 2011),
definiendo así una idea del mestizaje que se
generó en el archipiélago con la unión de estas
culturas en un mismo cuerpo arquitectónico que
permite las relaciones espaciales y humanas
vinculadas a la convivencia con el entorno.
La vivienda tradicional no solo representa
una síntesis cultural, sino que también constituye
un modelo sostenible de adaptación al entorno.
Diversos estudios han reconocido que estas
formas de hábitat integran eficientemente
aspectos ambientales, sociales y simbólicos,
posicionándose como alternativas sostenibles
frente a las lógicas constructivas estandarizadas
actuales (Lárraga Lara, Aguilar Robledo, Reyes
Hernández &amp; Fortanelli Martínez, 2014).
74

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Se pueden agregar precedentes que expliquen
el avance de este mestizaje en el archipiélago.
Inicialmente, debido a intercambios comerciales
que se presentaron durante los siglos XVIII
y XIX, surgieron cambios en la arquitectura
relacionados con las influencias de las diferentes
culturas partícipes, estas influencias se vieron
reflejadas en la utilización de la madera y
sistemas constructivos como el ballon frame
el cual se difundió y utilizó ampliamente en la
región (Sánchez Gama, 2016). Así mismo, se
puede referenciar el proceso de colonización en
el archipiélago de San Andrés, Providencia y
Santa Catalina que se remonta a 1775, cuando
Thomas O'Neill, quien luego se convirtió en
gobernador en 1795, solicitó autorización a la
corona española para establecerse en las islas.
Este proceso también involucró a otros colonos
que se asentaron en la costa de la Mosquitia, en
América Central. (Livingston Forbes, 2017) esto
permitió que la cultura inglesa tuviese mayor
presencia e influencia en el desarrollo cultural
y arquitectónico en el archipiélago, combinado
también con la cultura africada debido al comercio
de esclavos de la época y a que la mano de obra
en las islas era principalmente de estos esclavos.
Este impacto del mestizaje se logra determinar
a partir de dos culturas que hicieron eficaz esta
unificación: Los hábitats aportados por la población
esclava africana durante más de tres siglos en la
isla del Caribe, como parte fundamental de la
economía de la plantación, y las influencias de
la vivienda popular europea que se establecieron
en diferentes regiones caribeñas (Checa Artasu
&amp; Universidad de Quintana Roo México,
2007). Esto ha contribuido a que la arquitectura
mestiza de San Andrés sea altamente valorada
en la actualidad. La calidad de su arquitectura,
influenciada por elementos europeos, junto con
su habilidad para integrar de manera efectiva
los espacios interiores y exteriores, además de
fomentar una convivencia esencial entre sus
habitantes, la hacen especialmente apreciada.
“Esa atmósfera es la suma de acontecimientos
naturales que condicionan la vida y que orientan
las vivencias de una manera característica."
(Stagno Levy &amp; Ugarte Espinoza, 2005)
Estas calidades espaciales, no obstante, han
sido poco a poco desplazadas en la actualidad
debido en parte a la diversidad de la población
en la isla, que incluye a personas nativas, a
colombianos y colombianas del continente, en su

mayoría de la Costa Atlántica, Medellín y Cali,
y en menor medida, personas procedentes de
Chocó, Bogotá y otras regiones del país. Además,
la población también cuenta con inmigrantes de
diversas partes del Medio Oriente, como sirioslibaneses, iraquíes, árabes, judíos y chinos
(Micolta León &amp; Christopher Britton, 2007).
Estos nuevos residentes de diversas procedencias
traen consigo un imaginario de vivienda que ha
pasado por procesos de transformación diferentes
y quizás más complejos. A lo anterior, se suma
que la alta demanda de materiales como la madera
y otros insumos hacen que la manutención de la
casa sea cada vez más difícil, ocasionando una
transformación de la arquitectura hasta llegar a una
estandarización de la vivienda raizal en San Andrés.
La estandarización de la arquitectura en las
islas de San Andrés
Como se expuso previamente, la influencia de la
Colombia continental en la isla de San Andrés y
Providencia con la llegada de nuevos residentes
de otras regiones de Colombia trajo consigo
conceptos, ideas y costumbres que intentaron
incorporarse en la cultura local, lo que irrumpió
en las tradiciones arraigadas en la isla. Además,
el aumento en la llegada de turistas y su demanda
de alojamiento alteró profundamente el orden que
los residentes locales habían establecido.
Como afirman James Cruz y Soler Caicedo
(2018), una consecuencia de los paisajes turísticos
es que los residentes de la isla poco a poco se han
ido adaptando, ya sea por necesidad o costumbre,
a las expectativas del turista. Un ejemplo de esto
es la cueva de Morgan y los restaurantes en casas
de diseño tradicional en el área urbana de la isla
en donde se genera una visión idealizada por parte
del turista, lo que a su vez opaca con el tiempo a
la población local y sus costumbres.
La situación mencionada anteriormente se
convierte en un problema que va en aumento en la
población en la isla, tanto en lo que respecta a los
residentes como a los turistas. El mantenimiento
de las casas es cada vez más complejo hasta el
punto de reemplazar los materiales. “El deterioro
de la arquitectura, deterioro de la moral y la
tradición por la llegada del concreto y el ladrillo,
dejando de lado la casa de madera tradicional
por construcciones más grandes.” (Ministerio
de las Culturas, las Artes y los Saberes república
de Colombia, 2012) contrasta con la propuesta
75

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

de Bruno Stagno y Jimena Ugarte donde "La
verdadera arquitectura tropical controla las
variables de entorno" (Molina Quinteros et al.,
2021) y, en cambio, la nueva vivienda que se
está desarrollando solo se construye, pero no
se vincula ni convive con su entorno, ocupa un
espacio para un uso determinado sin considerar
previamente el contexto.
En opinión de Domínguez (2011), existe
una amenaza latente cuando la arquitectura
caribeña se aleja de su capacidad de cautivar y
se acerca a convertirse en estructuras carentes de
originalidad, llenas de discordancias, fruto de un
constante deseo por emular a otras construcciones.
Esta tendencia, en la mayoría de los casos, resulta
en edificaciones desprovistas de significado y
de una conexión con su entorno, lo que conlleva
a la pérdida de la singularidad y vitalidad
que las ha distinguido. En otras palabras, la
estandarización de las viviendas en la isla dificulta
la personalización de cada hogar, lo que a su vez
afecta la identidad única que los habitantes han
forjado. Esta situación obstaculiza la preservación
de la cultura en sus formas originales y promueve
respuestas inmediatas a las necesidades del
espacio, sin tener en cuenta el entorno circundante.
Lo anterior deja como consecuencia que “del
total de las casas de la isla, el 4% corresponde a
la arquitectura tradicional.” (Sánchez Gama, 2016)
Una cifra que puede disminuir o aumentar según las
decisiones que se tomen respecto a la vivienda en
la isla y el interés por la conservación de la cultura.
Para alcanzar dicha meta es relevante “Revivir la
consciencia, la imagen y entender por qué se hizo
inicialmente así.” (Ministerio de las Culturas,
las Artes y los Saberes república de Colombia,
2012) dando el reconocimiento adecuado a la casa
tradicional sanandresana y su importancia en la
cultura colombiana antes de reflexionar sobre los
modos de vida actuales.

espacio de la vivienda raizal en el archipiélago
de San Andrés, Providencia y Santa Catalina
por medio de la comprensión de la cultura raizal
y los efectos históricos reflejados en estas. Para
entender las características que determinan a la
vivienda raizal, se inicia con el estudio de textos
y artículos encontrados en bases de datos como
Scielo y Google Scholar. En la recolección de la
información, se procuró el acercamiento conceptual
a lo raizal y lo que lo determinó indagando en
la herencia cultural de la isla, entendiendo la
influencia inglesa, africana y asiática.
El análisis se fundamentó en los principios de
la ecología humana, considerando la vivienda como
un espacio donde convergen relaciones entre el
sujeto (habitante), el objeto (la casa) y el entorno
(natural, social y cultural). Esta perspectiva permitió
comprender cómo la transformación de los espacios
habitacionales refleja cambios en las dinámicas
familiares, comunitarias y medioambientales del
archipiélago. A partir de esta mirada, se examinaron
tanto las formas arquitectónicas como sus usos,
distribución espacial y relación con el clima y el
contexto social.
Este enfoque permite comparar de manera
integral cómo distintas tipologías arquitectónicas
en contextos caribeños responden a su entorno
sociocultural y ambiental. Estudios recientes en
el Caribe colombiano han demostrado que la
vivienda tradicional es una herramienta clave
para la permanencia de la identidad territorial,
especialmente frente a procesos de transformación
material y espacial (Benítez, Chaverra, Rossi &amp;
Leserri, 2023). Su análisis comparativo aporta claves
para interpretar las mutaciones arquitectónicas
desde una mirada crítica y contextualizada.
En la segunda fase se buscó comprender, a
través del método inductivo, dichas influencias
en la conformación de la vivienda y su
transformación hasta la casa actual. Es por ello
por lo que se elaboraron diagramas comparativos
que permiten visualizar la evolución morfológica
de la vivienda raizal y sus variaciones espaciales
frente a influencias externas., comprendiendo
así los factores que se deben considerar para el
desarrollo de ideas que faciliten la preservación
de la vivienda raizal en el archipiélago, así como
su reinterpretación en los nuevos proyectos de
vivienda. Estos gráficos comparativos se elaboran
con base en planimetrías y fotografías extraídas,
tanto de los recursos documentales como de la
experiencia de los investigadores.

Metodología
La investigación se desarrolló con un enfoque
cualitativo, centrado en el análisis de la vivienda
tradicional raizal a partir de fuentes bibliográficas,
imágenes
documentales,
planimetrías
y
observaciones de campo. En este sentido, la
investigación se desarrolla en dos fases:
La primera fase consiste en la toma de
datos desde diversas fuentes bibliográficas que
permitan entender y dar una interpretación del
76

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Resultados

Figura1. Vivienda inglesa

Espacios de las viviendas: Sanandresana,
inglesa, africana y asiática
Kenneth Clark en Stagno y Ugarte (2005), dice:
“el hombre es la medida de todas las cosas” Esta
frase se aplica en la vivienda del archipiélago de
San Andrés, Providencia y Santa Catalina dado
que los residentes han moldeado sus hogares de
acuerdo con sus necesidades, su entorno y su
identidad. Como se ha destacado anteriormente,
la vivienda en el archipiélago se compone de
diversas culturas, cada una con características
particulares influenciadas por sus habitantes y su
entorno. Por ello, para comprender la naturaleza
de las decisiones de diseño de cada una y su
relación con la casa sanandresana, se ha realizado
un análisis de las características distintivas de
cada tipo de vivienda.
Para el análisis tipológico, se seleccionaron seis
viviendas representativas de distintas influencias
culturales (inglesa, africana, asiática, tradicional
raizal, contemporánea y una propuesta reciente). La
selección se basó en su valor representativo dentro
del contexto arquitectónico del archipiélago, la
disponibilidad de documentación gráfica (planos,
fotografías) y su relevancia para observar cambios
espaciales y constructivos. Las viviendas fueron
identificadas mediante revisión bibliográfica y
archivos visuales públicos, así como registros
obtenidos por los autores durante visitas de campo.
Las figuras 1 a 6 muestran de forma esquemática
la distribución espacial característica de cada
tipología. Se destacan elementos clave como el
eje de circulación, la ubicación de la cocina y los
espacios de transición entre interior y exterior.
Sin embargo, es importante aclarar que estos
esquemas representan configuraciones generales
y no planos exactos. Se recomienda observar
cómo la vivienda tradicional sanandresana integra
elementos de las otras tipologías y cómo esta
interacción se ha ido perdiendo en las viviendas
contemporáneas.
En la vivienda inglesa (Figura 1) se puede
observar una de las principales características
de la vivienda tradicional de San Andrés, la
interacción del espacio cerrado con el abierto,
pues la casa sirve como un lugar de paso desde
la calle hasta el patio posterior. Igualmente es
clara la intención de espacio confinado (privado)
y espacio abierto (público).

Fuente: Elaboración propia 2023

En la vivienda africana (Figura 2) se considera
como primordial la comunidad y la convivencia
entre los familiares. Por ello, a pesar de que la casa
tiene un único espacio, el cual es utilizado para
el descanso, la mayor parte de las actividades de
carácter colectivo están dirigidas hacia un espacio
central exterior generando mayor proximidad en la
relación entre el entorno y sus habitantes. En esta
tipología también es clara la diferenciación entre los
espacios privados y los destinados a la comunidad.
Figura 2. Vivienda africana

Fuente: Elaboración propia 2023

La vivienda tradicional de Malasia (Figura 3,
ver sig. pág,) se puede interpretar como guía sobre
cómo diseñar una casa considerando la relevancia
de la conexión espacial y la apertura que tiene el
interior con el exterior. En este ejemplo puntual,
dichas conexiones se dan en varias direcciones:
dos entradas que dan hacia el frente y una
posterior que conecta con el patio permitiendo la
transición del exterior-interior-exterior. A su vez
77

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Además de su configuración espacial, la
vivienda raizal se distingue por su materialidad:
construida principalmente en madera, elevada
sobre pilotes para evitar la humedad, y decorada
con barandas y celosías que reflejan la identidad
caribeña y el valor simbólico del hogar. Estos
elementos no solo responden a necesidades
funcionales y climáticas, sino que también
comunican una fuerte carga estética y cultural,
la cual se ha visto afectada por la adopción de
materiales industriales como el concreto o el
ladrillo, carentes de esta expresividad local.
En conjunto, la vivienda tradicional sanandresana
equilibra privacidad, comunidad y entorno,
constituyéndose como una expresión única de la
riqueza cultural de la isla.
En la vivienda actual de San Andrés (Figura
5) las relaciones espaciales se transforman al
centralizar sus actividades en espacios cerrados.
Se observa un espacio de transición que conecta
el exterior con el interior de la casa, pero este eje
se encuentra limitado al final del recorrido y no
se extiende hacia el espacio abierto, marcando
un cambio significativo en las características de
amplitud y apertura que solían ser importantes en
la vivienda tradicional.

se tiene en cuenta un clima cálido, húmedo y con
influencia del entorno costero.
Figura 3. Vivienda de Malasia

Fuente: Elaboración propia 2023

La vivienda tradicional sanandresana (Figura
4) es un testimonio único de la interacción entre
diversas culturas. De la vivienda inglesa retoma
la conexión entre espacios cerrados y abiertos,
actuando como vínculo entre la calle y el patio
posterior. De la africana, adopta el valor de la
comunidad y la convivencia, reflejado en un
diseño que favorece la interacción a través de
un espacio central compartido, sin perder la
privacidad. La influencia malaya se expresa en
la adaptación al clima cálido y húmedo mediante
espacios amplios y mejor circulación, integrando
la casa al entorno costero.

Figura 5. Vivienda contemporánea en el barrio
Obrero, San Andrés
Obsérvese el uso de materiales como concreto y
ladrillo, además de la escasa conexión con el entorno.
La vivienda presenta un diseño cerrado. Fotografía
extraída de Google Street View. El gráfico no
corresponde a la vivienda mostrada en la fotografía

Figura 4. Vivienda tradicional raizal en Cove Road,
San Andrés
Obsérvese el uso de madera, el color característico
y la conexión con el espacio exterior. Fotografía
extraída de Google Street View. El gráfico no
corresponde a la vivienda mostrada en la fotografía

Fuente: Elaboración propia 2023
Fuente: Elaboración propia 2023

Una de las propuestas presentadas en
el concurso de la Sociedad Colombiana de
Arquitectos (Figura 6, ver sig. pág.) (Duque Sierra
78

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

y Duque Sierra, 2021) concentra las actividades en
un solo espacio, aunque también tiene en cuenta
la presencia del entorno natural y abierto. Sin
embargo, a diferencia de la casa tradicional, esta
propuesta no logra establecer una interacción
fluida entre el interior y el exterior. En lugar de
llegar a un límite espacial definido, la conexión en
este caso no se extiende hacia otro espacio abierto,
lo que marca una diferencia clave en términos de la
relación entre los espacios.

tanto el equilibrio biológico como el equilibrio
social, comprendiendo tanto la consecución
de estos equilibrios como los procesos que los
desestabilizan o modifican. Asimismo, según
Molina, et al. (2021) se observa una transición de
un orden estable a otro en este contexto.
El vínculo que tiene el individuo con su
entorno es en todo momento resaltado debido a
que “en un contexto natural extremo la función
prevalece sobre la forma, sobre la tecnología. El
hombre intuitivamente busca su necesidad más
básica, en este caso: refugio y abrigo.” (Cabrera
y Giordano, 2008). En este sentido, se toma en
cuenta la adaptabilidad de la comunidad hacia su
entorno para desarrollar una convivencia entre lo
privado y lo público.

Figura 6. Propuesta de vivienda

Familia y comunidad
La vivienda tradicional raizal de San Andrés no
solo se distingue por toda su herencia cultural
proveniente de la influencia inglesa, africana y
asiática, sino también por el sentido desarrollado
de comunidad y convivencia entre sus familias.
Por lo cual, como lo señala Livingston (2017),
las casas estaban construidas en torno a una
geometría circular, de igual manera, la propiedad
tiene un valor familiar, pasando de una generación
a otra. Según Besson (2002), el predio familiar
representaba una forma tradicional de organización
comunitaria en pequeñas parcelas de tierra, donde
prevalecía el concepto amplio de unidad familiar,
eliminando el principio de herencia característico
de otros lugares. La tierra familiar se convertía,
por lo tanto, en el aspecto espacial que reflejaba la
identidad de la familia y su continuidad.

Fuente: Elaboración propia 2023 basada en el concurso
de la Sociedad Colombiana de Arquitectos

Como lo menciona Montoya (2019), en el
análisis de cada una de las viviendas presentadas
se resalta la importancia del “lugar, definido como
un espacio socialmente construido y fuertemente
cargado de identidad, en el que se considera a los
seres humanos como los principales "hacedores de
lugar" (Entrikin y Tepple 2006,35). Esto, a su vez,
se encuentra respaldado por un concepto que ha
sido poco utilizado en la arquitectura y que ayuda a
comprender mejor la relevancia de la convivencia
del ser con su entorno, la ecología humana,
según la perspectiva de Park (1984), involucra
el estudio de los procesos que buscan mantener

Figura 7. Convivencia entre la casa-espacio para la vivienda raizal

Fuente: Elaboración propia 2023

79

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

En la Figura 7 se evidencia lo anteriormente
dicho, pues las casas se construían según crecía
la familia. Pero, se construían de forma tal que
rodearan un espacio central para el desarrollo de
la convivencia entre sus integrantes, evidenciando
un efecto donde la vivienda funcionaba como un
elemento de paso entre el espacio abierto ubicado
en frente la casa con el espacio de convivencia en
el patio posterior a estas.
El territorio donde estas comunidades residían
tenía una importancia fundamental que trascendía
lo económico o la mera propiedad; su valor estaba
arraigado en la rica historia que este terreno tenía
para sus habitantes. Para ilustrar esta profunda
conexión, podemos recurrir a una peculiar
costumbre, ejemplificada en la siguiente historia:
“La próxima cosa que quise saber era qué iba
a hacer mi madre con el cordón umbilical del
niño porque, todos los días, cuando bañaba
al niño, limpiaba el cordón con un pedazo de
algodón. Luego, cuando se cayó el cordón, yo
escuché que le dijo a mi papá: “Tienes que
traer un cocotero joven y fuerte para poder
sembrar el cordón umbilical”. (Pomare, 1994,
p.25)” (Livingston Forbes, 2017)
Estas costumbres arraigaban un profundo
respeto por la tierra y conferían un especial sentido
de convivencia con el entorno. Estas historias
reflejan cómo la relación entre los habitantes y la
tierra que ocupaban crecía en importancia con el
tiempo. La acumulación de herencia familiar en
estos terrenos los convertía en tesoros invaluables
para sus dueños, lo que resaltaba la necesidad de
que las viviendas perduraran el mayor tiempo
posible. Esto era una “cuestión de honor, el
respeto a la palabra y la tradición de dejar la
casa familiar al último hijo.” (Ministerio de las
Culturas, las Artes y los Saberes república de
Colombia, 2012)
La consideración hacia el terreno no estaría
completa si no se les diera la misma importancia a
las actividades de la casa, por lo que los espacios
y las intenciones de cada uno de ellos determina
también un lenguaje y una intención a resaltar
que permite distinguir el uso de los espacios
y su razón de ser. Un ejemplo, como señala el
Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes
república de Colombia (2012), es la cocina. Esta
desempeñaba un rol central en la vivienda, ya que
era donde se cocinaba la comida para el sustento
familiar. Sin embargo, por razones de seguridad,
esta se ubicaba fuera de la casa para prevenir

incendios. Por otro lado, el patio se destacaba
por albergar animales y plantas, mientras que la
casa se reservaba principalmente para la sala y
los dormitorios. En este sentido la cocina abría la
posibilidad de interacción con el resto de la familia.
Este aspecto de la vivienda tradicional
sanandresana se considera fundamental al
analizar la transformación que ha experimentado
la población a lo largo del tiempo. “La población
se puede analizar como un proceso constituido por
elementos y dinámicas de diferente naturaleza, que
generan y garantizan su producción, reproducción
y transformación.” (Montoya, 2019). Por lo
que también ha influido en la evolución de la
arquitectura local. Esta transformación ha traído
consigo cambios significativos, incluyendo
“La destrucción de la casa tradicional y del
valor que representa esta tradición a la isla.”
(Ministerio de las Culturas, las Artes y los
Saberes república de Colombia, 2012) en este
sentido, las transformaciones en la población y la
vivienda tradicional han sido interdependientes.
La vivienda, con su diseño centrado en la
interacción familiar y comunitaria, desempeñaba
un papel esencial en la preservación de la cultura
y la identidad de San Andrés y Providencia. Sin
embargo, los cambios demográficos y sociales
han influido en la arquitectura local, por lo que es
crucial comprender cómo estas transformaciones
han afectado no solo las viviendas, sino también
la dinámica cultural de la isla.
Discusión
Transformación de la vivienda tradicional
Sanandresana
“La cultura raizal es una agrupación de otras
culturas, que se consolidaron y formaron la
cultura raizal, el territorio raizal debe de lucir
como un territorio raizal.” (Ministerio de las
Culturas, las Artes y los Saberes república de
Colombia, 2012) Aun así, la arquitectura que
evidenciamos actualmente en el archipiélago
de San Andrés, Providencia y Santa Catalina no
resalta las características que en su momento eran
tradición, pero ¿Qué condujo al cambio espacial
de la casa tradicional de la cultura raizal?
Como describe Robinson Taylor (2015),
es importante resaltar que la declaración de
puerto libre en el archipiélago tuvo un impacto
significativo en los desafíos sociales relacionados
80

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

con la supervivencia en las islas. Esto desencadenó
una migración masiva de personas provenientes
del continente colombiano, una estrategia que
resultó en la adaptación gradual de los habitantes
de las islas a la cultura del continente y a un
nuevo modelo económico. Como consecuencia,
de acuerdo con el autor, se produjo la reubicación
de los habitantes de sus lugares de residencia
habituales y un cambio en sus lugares de empleo
y en sus métodos tradicionales de subsistencia.
Además, la disponibilidad de recursos, no solo
en términos económicos, sino también en lo que
respecta a recursos ecológicos y geográficos,
disminuyó significativamente.
Dicha situación surge debido a “la llegada de
nuevas culturas que contaminaron a San Andrés
con culturas ajenas y con deseos de ganancias.
Sobrepoblación de edificios, de gente, de carro,
ya no hay espacio para la tradición.” (Rodríguez,
2016). La cultura en la isla experimentó
transformaciones notables, influenciadas tanto
por la demanda de materiales de construcción
como por las nuevas costumbres importadas por
los recién llegados del continente colombiano.
Además, la creciente demanda turística impulsó
un cambio en la tipología de las edificaciones,
favoreciendo estructuras más altas y reduciendo
el espacio disponible.
Desde la perspectiva de la ecología humana,
la vivienda raizal tradicional no solo respondía
a condiciones climáticas, sino que también
articulaba una forma particular de convivencia
comunitaria y uso del espacio exterior. Su
transformación hacia una arquitectura cerrada
y estandarizada ha reducido significativamente
las posibilidades de interacción con el entorno y
entre habitantes, lo cual implica una ruptura en
las dinámicas sociales y culturales propias del
archipiélago.
Así mismo, en el contexto de transformación
espacial y el cambio en los materiales de
construcción son elementos clave en este proceso
de transformación cultural y arquitectónica.
Como afirma Checa Artasu (2007), surge una
situación de gran relevancia en la actualidad,
impulsada por el aumento en el valor de la madera
y la falta de especialistas, como carpinteros y
ebanistas, que trabajen con este material. Esto
motiva el paulatino reemplazo de la madera
por materiales como el concreto, ladrillo o la
bovedilla de hormigón. Esta tendencia tiene como
consecuencia la pérdida progresiva de la casa de

madera como un elemento patrimonial arraigado
en el contexto de un entorno urbano.
Lo dicho anteriormente, trajo un efecto en la
identidad de la vivienda raizal pues comenzó a
verse en la isla un modelo de casa con características
similares a las vistas en otras ciudades de clima
cálido en el interior de Colombia, generándose así
una estandarización como copia de un modelo que
no tiene en cuenta las características culturales y
ambientales de la vivienda raizal. Si bien, "con
la tecnología en escena, el hombre comienza
a manipular la realidad o a modificar lo natural,
incorporando disciplinas y utilizando conceptos
al servicio de nuevos intereses." (Cabrera &amp;
Giordano, 2008) es evidente que muchas de estas
modificaciones ocasionan la pérdida de identidad
de la vivienda. “Los sueños no son los mismos
en una casa de cemento a una casa de madera.”
(Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes
república de Colombia, 2012).
Figura 8. Diferencias entre la casa tradicional a la
casa contemporánea

Fuente: Elaboración propia 2023

81

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Esta transformación no solo tiene como
consecuencia la desaparición de diferentes
aspectos que hacían distintiva la casa raizal de
San Andrés, como el cambio de materiales y la
reducción del espacio. Reconociendo que los
materiales no determinan una tradición, no hay
que olvidar, como dice Domínguez (2011), que
los valores se forjan en situaciones de carencia de
recursos ya que estos tienen el potencial de inspirar
la creatividad, la innovación, la proactividad y la
motivación en un mundo moderno que a menudo
carece de poesía y de la añoranza del pasado.
Estas características son únicas en el contexto
caribeño debido a su habilidad para adaptarse y a
la presencia de sus particularidades.
Lo que Domínguez menciona es igualmente
respaldado por el documental de la casa viva en
donde se presenta la opinión de los residentes
de la isla, quienes buscan cumplir con dos
misiones, “conservar las casas típicas que aún
existen, y construir nuevas casas típicas con
nuevas tecnologías.” (Ministerio de las Culturas,
las Artes y los Saberes República de Colombia,
2012) Los esfuerzos hasta el momento realizados
derivan en propuestas que intentan acomodarse de
acuerdo con las nuevas costumbres y exigencias
de los nuevos residentes y también de la demanda
turística de la isla.

Como se aprecia en la Figura 8, la casa
tradicional a la izquierda exhibe una mayor
apertura hacia el entorno exterior. Es evidente que
esta vivienda desempeña un papel clave como
enlace entre el antejardín y el patio posterior, y lo
mismo ocurre con la cocina, que actúa como un
espacio de transición entre el interior de la casa
y el exterior. Por otro lado, al observar la casa de
la derecha, se observa la restricción del espacio
y la falta de áreas abiertas que fomenten la
convivencia de sus residentes. La conexión entre
los espacios se encuentra limitada y la cocina ya
no cumple su función como espacio de transición.
Estos cambios en la arquitectura contribuyeron en
la pérdida gradual de la característica interacción
espacial entre el interior y el exterior que antes
era esencial en las viviendas.
Hoy en día, se ha perdido la conexión con la
herencia familiar y la capacidad de personalizar
las viviendas de acuerdo con las tradiciones de sus
habitantes. En su lugar, encontramos casas cuya
identidad ya no está enraizada en una historia y
significado trascendente que solían guardar las
familias sanandresanas. Esta riqueza cultural no
solo se manifestaba en su fachada, sino también
en la manera en que gestionaban sus espacios,
promoviendo una convivencia armoniosa entre
lo privado y lo público, en sintonía con la fuerte
influencia de la herencia familiar.

Figura 9. Propuestas de diseño presentadas ante la SCA

Fuente: Concurso de la sociedad colombiana de arquitectos

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

En el concurso organizado por la Sociedad
Colombiana de Arquitectos se seleccionaron cinco
propuestas por su capacidad para reinterpretar
elementos identitarios de la vivienda raizal y
responder a las condiciones sociales y ambientales
del archipiélago. Estas fueron elegidas entre
un conjunto más amplio de postulaciones,
priorizando aquellas que integraban criterios de
sostenibilidad, uso de materiales adaptativos y
relación con el contexto cultural y paisajístico.
Las propuestas seleccionadas buscaban no
solo atender las necesidades actuales de los
residentes, sino también recuperar los elementos
figurativos distintivos de las casas tradicionales,
especialmente sus fachadas. Sin embargo, es
fundamental comprender que la arquitectura
tradicional del archipiélago no se limita a una
imagen formal, sino que representa un entramado
de relaciones espaciales y culturales de mayor
complejidad. En este sentido, el impacto del huracán
Iota debe considerarse como un punto de inflexión
que impulse una transición significativa, donde
las nuevas tecnologías se integren armónicamente
con la riqueza de la cultura raizal. La clave está en
encontrar un equilibrio entre la preservación de la
tradición, las características culturales actuales de
la comunidad y los avances técnicos que puedan
fortalecer la habitabilidad, la resiliencia y el sentido
de identidad del hábitat raizal.

entorno, con todas las variables que lo caracterizan,
y a las nuevas condiciones y costumbres de
sus residentes. Teniendo en cuenta que, "la
intervención contemporánea abre la posibilidad a
la experimentación basada en la tecnología, nuevos
materiales y conceptos" (Cabrera &amp; Giordano,
2008) es necesario generar las condiciones para
que nuevas tecnologías lleguen a la isla. De igual
manera, es importante recuperar y reinterpretar
las características que hacen distintiva su cultura
y tradición. Por ello, se planearon algunas
recomendaciones sobre el espacio de la vivienda
Sanandresana.
Observando la Figura 10, se pueden identificar
las características clave que deben mantenerse
en el diseño de la vivienda tradicional de San
Andrés:
1. Eje de conexión interior-exterior: Un
elemento esencial es el eje que conecta de
manera fluida el frente de la vivienda con el
patio posterior. Este eje facilita la conexión
entre el espacio privado y público, creando
una transición armoniosa.
2. Cocina como nexo entre lo público y
privado: La ubicación de la cocina en la parte
posterior de la casa la convierte en un punto
de conexión entre los espacios públicos y
privados. Esta disposición fomenta la fluidez
entre ambas áreas.
3. Definición de espacios públicos y privados:
La vivienda tradicional se caracteriza por una
distinción clara entre los espacios públicos,
donde se llevan a cabo actividades de
convivencia familiar y social, y los espacios
privados, destinados al descanso y la intimidad.

Conclusión
De acuerdo con el análisis realizado, la vivienda en
San Andrés, Providencia y Santa Catalina tiene el
potencial para ser un ejemplo de adaptabilidad a su

Figura 10. Recomendaciones para la vivienda Sanandresana

Fuente: Elaboración propia 2023

83

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CONTEXTO

4. El patio: Es esencial comprender que
este espacio no solo representa la zona
libre alrededor de la casa, sino que también
desempeña un papel fundamental como el
lugar donde se llevan a cabo actividades de
convivencia e integración entre la familia y
la comunidad circundante. A pesar de que las
viviendas contemporáneas pueden carecer del
mismo espacio abierto característico de las
casas tradicionales, esto no implica que no
puedan brindar nuevas interpretaciones del
patio que cumplan con el propósito original
de ser un espacio para la convivencia.
Siendo los puntos anteriores un conjunto de
características que constituyen la esencia de la
vivienda tradicional de San Andrés, es pertinente
considerar, en especial los puntos 1 y 4, como
componentes fundamentales en la configuración
espacial de la vivienda actual con el fin de
garantizar la interacción y calidad de vida de sus
habitantes. En este sentido, cabe agregar:
“Dos versiones pueden encontrarse en el
Caribe contemporáneo, los inmutables y los
sincréticos, unos retoman los elementos,
simbólicos y los materiales representativos de
la tropicalidad, para realizar una arquitectura
superficialmente inspirada en los aspectos
regionales, pero sin un profundo contenido
de soluciones realmente adaptadas, mero
formalismo. Los otros, traducen de su
aprendizaje, un acercamiento al lenguaje
regional identificando soluciones más
liberales, en el orden espacial y constructivo,
a través de tramas y aberturas al paisaje
circundante.” (Domínguez, 2011)
Preservar la arquitectura tradicional de San
Andrés no implica imitar meramente sus formas
visibles, sino entender y respetar los vínculos
profundos entre las formas de habitar, los usos
sociales del espacio y el entorno natural. La
vivienda raizal es una manifestación material de
la interacción entre familia, comunidad y clima,
por lo que cualquier intento de conservación o
reinterpretación debe basarse en estas dinámicas
vivas y significativas. Fomentar la adaptabilidad
al entorno y responder a las transformaciones
impulsadas por nuevos residentes y sus costumbres
no significa abandonar lo que, en su momento,
definió la identidad de la vivienda raizal.
Una estrategia posible para conservar y
revitalizar la vivienda tradicional raizal es el
impulso de un turismo sostenible que valore la

arquitectura local como parte del patrimonio
cultural del archipiélago. Por ejemplo, iniciativas
como las posadas nativas o los recorridos
culturales permiten no solo generar ingresos
para los habitantes, sino también fortalecer el
reconocimiento y el orgullo por la identidad local.
En este sentido, el turismo podría ser un aliado
para la conservación si se orienta hacia prácticas
responsables y respetuosas del contexto.
Al identificar y enfocarse en las características
esenciales y más sólidas de esta tradición, se
facilita la tarea de mantenerla viva mientras
se integran nuevas tecnologías y prácticas
culturales. De este modo, se asegura no solo la
preservación física de las viviendas, sino también
la continuidad de los valores y modos de vida que
las sustentan.
La transformación de la vivienda raizal en
el archipiélago de San Andrés, Providencia y
Santa Catalina evidencia un proceso de tensión
entre tradición y modernidad, entre permanencia
y pérdida. La arquitectura con sus elementos
identitarios como el uso de la madera, la relación
entre interior y exterior, la elevación sobre pilotes,
el color, y la disposición espacial comunitaria
ha sido gradualmente reemplazada por formas
estandarizadas desvinculadas del entorno y de la
cultura local. Esta pérdida no solo es formal, sino
simbólica. Sin embargo, los hallazgos de esta
investigación permiten vislumbrar oportunidades
para una reinterpretación contemporánea de la
vivienda tradicional, que recupere su valor cultural
y ambiental sin renunciar a la innovación técnica.
Se propone, entonces, una arquitectura identitaria
adaptada: capaz de incorporar materiales
modernos sin perder los principios espaciales que
articulan a la comunidad con su territorio. En este
contexto, estrategias como el turismo sostenible,
el diseño participativo y la normatividad cultural
pueden ser aliadas en la consolidación de una
arquitectura que no solo habite el lugar, sino que
lo represente y lo preserve. C

84

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

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86

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Cuenta la leyenda: estrategia transmedia para la
reconstrucción colectiva de la memoria urbana
Telling the legend: a transmedia strategy for the collective reconstruction of
urban memory
Recibido: febrero 2024
Aceptado: junio 2025

Diana Marcela Figueroa Quiroga1
Adriana Gómez Alzate2

Resumen

Abstract

El presente artículo propone una estrategia
transmedia que aporta a los procesos de
reconstrucción y apropiación de memoria urbana
a partir de la interrelación de cuatro categorías de
la memoria: memoria cultural, memoria material,
memoria social y memoria viva. Cada categoría
en esta propuesta representa un hilo en el tejido
de la ciudad, un tramado de historia creado,
apropiado y transmitido por la misma comunidad.
En la memoria cultural, se identifican símbolos
y expresiones que han aportado a la construcción
de la identidad colectiva del territorio; por su parte,
en la memoria material los objetos y lugares que
contienen y preservan memoria, mantienen y
refuerzan la conexión emocional con los habitantes.
En la memoria social, entendida como la conciencia
histórica colectiva, desde narraciones dominantes
o marginales, se enmarcan las estructuras de poder
que intervienen en la construcción de memoria;
y en la memoria viva, que enfatiza la dimensión
activa, dinámica y situada, la memoria es recreada
por los propios habitantes en diálogo e interacción.
Esta estrategia fue implementada en una
prueba piloto en la ciudad de Bucaramanga,
Colombia, en la cual se empleó como anclaje
"la casa del diablo”, lugar donde se conserva el
espacio físico de la hacienda, con una leyenda
urbana de finales del siglo XIX, empleada como
catalizador del proceso. “Cuenta la leyenda” es
el nombre de la plataforma digital que albergará

This article proposes a transmedia strategy that
contributes to processes of reconstruction and
appropriation of urban memory through the
interrelation of four key memory categories:
cultural memory, material memory, social
memory, and living memory. In this approach,
each category represents a thread in the fabric of
the city—a woven history created, appropriated,
and transmitted by the community itself.
Cultural memory identifies the symbols
and expressions that have shaped the collective
identity of the territory. Material memory
emphasizes the objects and places that preserve
memory and reinforce emotional connections
with inhabitants. Social memory, understood as
collective historical consciousness, encompasses
both dominant and marginal narratives and
highlights the power structures involved in the
construction of memory. Living memory focuses
on the active, dynamic, and situated dimension of
memory as it is recreated by local actors through
dialogue and interaction.
This strategy was implemented in a pilot study
in the city of Bucaramanga, Colombia, using the
site known as “La Casa del Diablo” as a narrative
anchor. This location preserves the physical
space of a former hacienda and holds an urban
legend from the late 19th century, which served
as a catalyst for the co-creative process. Cuenta
la leyenda is the name of the digital platform

1

Nacionalidad: colombiana; adscripción institucional: Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Bucaramanga, Colombia; Magíster en
Diseño y Creación Interactiva; email: diana.figueroa@upb.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6262-1238
2
Nacionalidad: colombiana; adscripción institucional: Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Bucaramanga, Colombia; Doctorado
en Sostenibilidad Tecnología y Humanismo; Email: adrigomeza@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-5279-041X

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

varios nodos urbanos, mediante la implementación
de la estrategia que integra talleres de cocreación,
narraciones y módulos interactivos, lo cual
permitió identificar, en esta primera etapa, cómo
un relato tiene la capacidad de activar memorias
intergeneracionales, fortalecer el sentido de
pertenencia territorial y generar representaciones
colectivas del espacio urbano.3

designed to host multiple urban memory nodes,
built through this strategy’s implementation,
which integrates co-creation workshops,
narrative development, and interactive modules.
This initial stage revealed how a single story can
activate intergenerational memories, strengthen
territorial belonging, and generate new collective
representations of urban space.

Palabras Clave:

Keywords:

memoria urbana; diseño interactivo; cocreación;
narración transmedia

urban memory; interactive design; co-creation;
transmedia storytelling

3

La estrategia propuesta es resultado de la investigación realizada por la autora: Estrategia de diseño para la reconstrucción colectiva
de la memoria urbana. Nodo interactivo “La Casa del Diablo” en Bucaramanga”, tesis de la Maestría en Diseño y Creación Interactiva,
Universidad de Caldas (2023).

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Introducción

que homo sapiens somos homo fabulators. A
los humanos nos encanta escuchar, ver o vivir
buenos relatos. (SCOLARI, 2013, p. 17)
La estrategia fue diseñada e implementada
desde un enfoque cualitativo, con elementos
fenomenológicos y participativos, orientados por
ejercicios de cocreación. Se reconoció la memoria
como una construcción social situada, donde la
experiencia vivida y narrada de los participantes
se convierte en insumo clave para la generación
de sentido y representaciones (Jodelet, 2018). La
fenomenología permitió explorar el significado
atribuido a lugares y relatos urbanos a través de
la experiencia directa de los actores, mientras que
la cocreación, entendida como proceso horizontal
de generación de conocimiento (Sanders &amp;
Stappers, 2008), estructuró todas las fases de la
investigación: desde la recolección de insumos,
interpretación, hasta la construcción de la
narración transmedia.
La estructura de la estrategia transmedia
propuesta en este estudio, se basa en cuatro categorías
fundamentales: memoria cultural, memoria material,
memoria social y memoria viva. Estas categorías no
se abordan como compartimientos aislados, sino
como procesos dinámicos, que se entrecruzan en los
ejercicios de cocreación, en las narraciones y en las
experiencias de los habitantes con su ciudad.
En este proceso, se promovió una mirada
democrática y contextualizada de la memoria urbana,
reconociendo las diversas perspectivas y vivencias
que la integran. La diversidad y heterogeneidad
jugaron un papel fundamental, estimulando una
mayor participación de los ciudadanos. Además, se
implementó una plataforma digital para compartir y
ampliar los relatos, permitiendo que los ciudadanos
desempeñaran un papel activo en la creación de
contenidos. La narración transmedia se convierte así
en una herramienta para enriquecer la experiencia
y brindar al público la capacidad de determinar su
propio recorrido a través de la memoria, tejida de
manera colaborativa a través de los talleres, el lugar
geográfico del relato, la historia en sí misma y la
plataforma web “Cuenta la Leyenda”. Esta estrategia
posibilita para la ciudad, fortalecer la inclinación
natural de sus habitantes para compartir historias,
mientras fortalece el propósito de consolidar los
vínculos comunitarios, la identidad y el sentido
de pertenencia mediante la colaboración en la
reconstrucción de la memoria colectiva urbana.

La ciudad como tejido urbano, muestra los ritmos
y dinámicas sociales particulares que permiten
entrever el territorio como acontecimiento histórico,
social y cultural. Sus habitantes influyen y son
influenciados por el contexto en el que se encuentran
inmersos, tanto física como culturalmente, en un
presente continuo que da cuenta de la evolución
de los modos de habitar en una dimensión espacio
temporal específica (GÓMEZ, A. A.,2020). En esta
perspectiva, cada ciudadano se convierte en un
agente cultural esencial, encargado de preservar y
transmitir la memoria viva de su ciudad.
Sin embargo, cuando se experimenta una
ruptura en los procesos de apropiación de la
memoria urbana, la conexión y pertenencia se
desvanecen gradualmente, separándose de la
historia e incluso de fragmentos de la propia
identidad. La ciudad, como un lienzo en constante
transformación, es el resultado de un fenómeno
cultural que alberga la memoria, el olvido, la
historia y el patrimonio de quienes la habitan; se
convierte en un reflejo de diversas realidades que,
aunque no siempre convergen, coexisten en un
mutuo intercambio y reciprocidad.
El concepto de territorio, desde la perspectiva
de la memoria colectiva como elemento
fundamental en el estudio, se observa como un
espacio construido social e históricamente a
través de las experiencias, recuerdos y narraciones
compartidas desde la mirada de sus habitantes.
La memoria colectiva le otorga significado al
territorio, configurando identidades y vínculos
emocionales con él.
En la esencia del lugar, existen nodos capaces
de albergar sus propias historias, portadores
de relatos que encierran artefactos, momentos,
personas, eventos e hitos especiales de la memoria.
Las narrativas tradicionales de la ciudad, como
las leyendas urbanas, se crean en la cotidianidad,
incorporando un toque mágico y fantástico. Estas
historias están entrelazadas con el folclore diario,
siendo parte de movimientos culturales que no
solo buscan abrazar, sino también encapsular los
períodos vividos. Es así como se añaden capas
enriquecidas y significativas a ese entorno habitado.
Los humanos siempre contamos historias.
Las contamos durante milenios de forma oral,
después a través de las imágenes en las paredes
de roca, más adelante por medio de la escritura
y hoy mediante todo tipo de pantallas. Más
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

La hacienda como hito de memoria

por generaciones. La historia gira en torno a un
antiguo propietario, el hacendado David Puyana,
y mezcla elementos históricos con imaginarios
populares asociados a lo prohibido, lo religioso,
lo oculto y lo fantástico. Esta leyenda, con origen
en el siglo XIX, ha funcionado como vehículo
para canalizar tensiones sociales, experiencias,
relatos de exclusión y procesos de transformación
del territorio. Se logró rescatar material histórico
de un escenario pasado (Figura 2), la cual fue
suministrada por un descendiente de David Puyana
y es tratada como imagen dialéctica para evidenciar
de manera palpable el cambio del entorno.

La ciudad de Bucaramanga (Figura 1), es la
capital del departamento de Santander, Colombia.
Posee un área municipal de 165 kilómetros
cuadrados y un total de 528.575 habitantes
(DANE, 2018), tiene un poco más de 400 años
de historia desde su fundación en el año 1622
(Alcaldía de Bucaramanga, s.f.). A lo largo del
tiempo, la urbe ha visto desaparecer, numerosos
referentes vinculados a su memoria colectiva.
Esta pérdida se debe, en gran parte, a procesos
de urbanización intensiva, privatización de
espacios públicos, falta de políticas orientadas
a la conservación y apropiación social del
patrimonio, como también debido a los cambios
de paradigmas generacionales donde las vivencias
y la migración modifican las pautas frente a lo
que la colectividad decide olvidar o recordar. Los
cambios progresivos y acelerados pueden generar
un sentimiento de desarraigo y falta de aprecio
por parte de la comunidad hacia la memoria de su
propia ciudad.
En este contexto, se identificaron algunos nodos
como eferentes urbanos de alta carga simbólica
y narrativa: uno de ellos sobre la llamada “Casa
del Diablo”, una antigua hacienda ubicada en el
sector conocido como La Cabecera del Llano.
Esta edificación, hoy privatizada dentro de un
conjunto cerrado, ha sido durante décadas el centro
de una leyenda urbana transmitida oralmente

Figura 2. “Casa del Diablo” (Bucaramanga, s.f.)

Fuente: Fotografía de archivo familiar, suministrada
por un integrante de la familia Puyana

Figura 1. Fotografía panorámica de la ciudad de Bucaramanga, Colombia (2022)

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Por su localización estratégica en la ciudad,
la construcción se ha transformado en un mojón
(Lynch, 2008) con alta carga simbólica, en el
que se vincula el imaginario colectivo con la
experiencia física del territorio. Su carácter
mítico lo convierte en un contenedor narrativo,
y su presencia material, aunque parcialmente
invisibilizada en la actualidad, activa recuerdos
desde la nostalgia (Olalquiaga, 2007) a quienes
aún recuerdan la historia o la han escuchado de
forma fragmentada.

La cocreación fue entendida no solo como una
técnica participativa, sino como una postura ética
y epistemológica que desplaza al investigador
del rol de experto hacia un rol facilitador.
Desde esta perspectiva, se propiciaron espacios
horizontales de diálogo, mapeo simbólico,
interpretación colectiva de relatos urbanos y
diseño de narraciones visuales e interactivas. Esta
metodología favoreció la diversidad de aportes
y habilitó una producción cultural situada,
enriquecida por la heterogeneidad generacional,
territorial y experiencial del grupo participante.
Como estructura metodológica de la estrategia
transmedia, se identificaron para el estudio,
cuatro dimensiones conceptuales que permiten
comprender y articular distintas formas de
relación entre los ciudadanos y la memoria
colectiva urbana. Estas categorías (Figura 3), son
formas complementarias de significar el pasado,
presente y proyectar la sociedad al futuro, desde
las experiencias, soportes y prácticas de sus
dinámicas urbanas. Su distinción conceptual
resulta fundamental, especialmente en contextos
de cocreación donde las narraciones emergen de
forma múltiple, espontánea y abierta.

Metodología de cocreación y su aplicación
transmedia
La investigación se desarrolló desde un enfoque
cualitativo dentro del marco de la cocreación
(Sanders, E. &amp; Stappers, p. 2008), fundamentado
en la fenomenología como herramienta de
comprensión de la experiencia vivida por los
participantes, donde el conocimiento emerge de
la interacción entre sujetos, contexto y práctica.
Este marco metodológico permitió integrar a
los habitantes, como parte activa del proceso de
reconstrucción de memoria urbana.
Figura 3. Estructura metodológica de la
investigación a partir de cuatro dimensiones de
la memoria urbana
Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Memoria Cultural

Dentro de los procesos de apropiación,
se diseñó el protocolo del taller denominado
mapeando historias (Figura 4, ver sig. pág.), su
objetivo principal fue promover la exploración
colectiva de relatos urbanos a partir de
experiencias personales. Se desarrollaron dos
talleres con grupos de 15 y 17 jóvenes habitantes
de Bucaramanga, entre los 17 y 24 años,
organizados en equipos de tres o cuatro integrantes.
La dinámica se estructuró en tres momentos:
primero, los participantes compartieron leyendas
urbanas conocidas, narraron cómo las escucharon,
generalmente las historias han sido trasmitidas por
un familiar o persona cercana como resultado de
una transmisión inter generacional de los relatos,
y las asociaron a un símbolo que dibujaron en un
tablero; segundo, se socializaron los relatos y se
ubicaron los símbolos sobre un mapa ampliado
de la ciudad, lo que permitió vincular la narrativa
con el territorio; y tercero, se abrió un espacio
de retroalimentación libre, donde emergieron
múltiples versiones, interpretaciones y memorias
vinculadas a los relatos contados.
Este ejercicio no solo permitió recopilar
contenido narrativo, sino también visualizar
afectivamente el mapa simbólico de la ciudad
desde la perspectiva de los jóvenes que se
permea con una tradición y el recorrido
histórico por medio de la reconstrucción de
los relatos de cada lugar, lo cual posibilitó
identificar nodos de memoria y significación
local. El taller se consolidó como un resultado
valioso para activar la memoria cultural y
viva del grupo participante y de todos quienes
posteriormente interactuaron con el resultado
compartido en la plataforma web, donde se
articuló experiencia, narrativa y memoria
urbana en un mismo plano simbólico.

La primera dimensión se adentra en el conjunto
de símbolos, relatos, prácticas y expresiones
que configuran la identidad simbólica de una
comunidad a lo largo del tiempo. Al explorar la
memoria cultural de Bucaramanga, se analiza cómo
la leyenda urbana, condensa saberes populares,
sensibilidades colectivas e interpretaciones locales
del territorio y puede actuar como mecanismo de
construcción identitaria. Así como lo evidencia
Harvey, “la preocupación por la identidad, por las
raíces personales y colectivas, está cada vez más
presente” (1990/2019).
Estos relatos, no pretenden ser históricamente
verificables, sin embargo, en el marco de la
propuesta permiten comprender cómo las
comunidades interpretan su entorno urbano a
partir de lo narrado y establecen conexiones
emocionales. La memoria cultural no remite solo
al pasado, sino a una construcción simbólica y
presente del sentido colectivo y de lugar. En
esta línea, la leyenda de la “Casa del Diablo”
se posiciona como un contenedor de memoria
donde se hilan el mito, la experiencia social y
la presentificación de la identidad. Es necesario
entender este proceso arraigado en el presente,
pero enlazado al pasado y proyectándose
hacia el futuro, por tanto, resulta importante
situarse en el espacio y tiempo de la ciudad
de Bucaramanga a finales del siglo XIX. Esto
permite comprender el contexto cultural de ese
momento histórico, marcado como el origen del
fenómeno que se está estudiando: la leyenda de
la Casa del Diablo.
La conexión que existe entre historia y memoria
se puede analizar bajo un concepto de memoria
cultural esbozado previamente, el de memoria
desgarrada, su precursor Pierre Nora (1984/2008),
lo ve como un “Momento bisagra en el que la
conciencia de la ruptura con el pasado se confunde
con el sentimiento de una memoria desgarrada,
pero en el que el desgarramiento despierta
suficiente memoria para que pueda plantearse el
problema de su encarnación” (NORA, 2008, p.18).
Lo que se recuerda no fluye de manera espontánea,
sino que debe ser reconstruido mediante símbolos,
narraciones y lugares de memoria. En este sentido,
la memoria cultural, al centrarse en las expresiones
simbólicas y los relatos compartidos, opera como
un intento de restaurar vínculos significantes en un
contexto de discontinuidad.

Memoria Material
La exploración de la memoria material se centra
en el estudio de cómo los objetos y lugares
desempeñan un papel crucial en la conservación y
transmisión de memorias. Estos objetos tangibles
actúan como mediadores, creando una conexión
emocional con los ciudadanos y evocando
recuerdos y sensaciones vinculados a vivencias
pasadas. En este proceso, la experiencia de diseño
se convierte en un elemento clave para fortalecer
la construcción de la memoria, añadiendo un
valor significativo a la experiencia general.
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Figura 4. Estructura taller mapeando historias

Fuente: Elaboración propia

Cuando se genera la ruptura temporal en
estos elementos, da como resultado un símbolo
metafísico, es decir, uno que ha trascendido su
temporalidad y ha suscitado nostalgia en aquellos
para quienes ese artefacto tiene un significado
simbólico más que icónico (Saussure, 1994). Al
hablar de lo simbólico, se hace referencia a un
objeto, ya sea tangible o intangible, que actúa
como un signo, es decir, que representa algo
más allá de su propia existencia física. Estos
objetos simbólicos adquieren significado a
través de una relación establecida dentro de un
sistema compartido, acordado por una comunidad
lingüística o cultural. A diferencia de los icónicos,
que buscan representar literalmente el objeto
sin necesidad de una interpretación social, los
símbolos requieren de esa conexión y significado
compartido para otorgarles sentido.
Es destacable observar que en la historia de
la “Casa del Diablo”, el participante no solo
se sumerge en el relato, sino que lee su propia
ciudad a través de la experiencia transmedia. La

Además, se agrega una dimensión colaborativa
de cocreación, buscando rescatar las conexiones
personales de los participantes con los procesos
de construcción de la memoria urbana. Para ello,
se requiere de un espacio abierto al diálogo e
intercambio participativo que guíe a cada individuo
hacia una vivencia inmersiva e interactiva a través
de la narración y la reconstrucción de la memoria
colectiva.
Ahora, tomando en cuenta un aspecto esencial,
se explora igualmente la influencia que puede
ejercerse a través de las formas de comunicación
y la representación de la realidad. Se ha llegado
a la conclusión de que la realidad está moldeada
por la posibilidad de su propia simulación, por lo
tanto, es crucial incorporar las nuevas formas de
interacción, ya que estas serán las herramientas
que activen la memoria. Simultáneamente, estas
herramientas juegan un papel significativo al
elevar la memoria desde el plano material hasta
el simbólico, dotándola de un significado que va
más allá de lo tangible.
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�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

para observar cómo las prácticas sociales,
tradiciones orales, mitos y leyendas, junto con las
expresiones artísticas y literarias, se convierten
en ingredientes fundamentales de una dinámica
social compartida. En esencia, es a través de
estas manifestaciones que la ciudad cobra sentido
colectivo, tejida por las historias comunes y las
representaciones que la comunidad comparte y
valora en su conjunto.
Todos estos elementos forman parte intrínseca
de la identidad de la ciudad, por lo que no pueden
ser comprendidos de manera separada. Están
entrelazados con la trayectoria que la ciudad ha
experimentado hasta llegar al momento actual, el
cual se configura como un presente en un continuo
trasegar, puesto que, la identidad de la ciudad es
un tramado que se ha tejido con las experiencias,
tradiciones y narraciones que le dan forma a su
existencia a lo largo del tiempo. Cada momento
presente no es más que un capítulo que aporta a la
abundante e intrincada historia del lugar.
De acuerdo con Durkheim (2000) “las
representaciones colectivas son exteriores a las
conciencias individuales, es porque ellas no
provienen de los individuos tomados aisladamente,
sino en su conjunto, lo que es en verdad bien
distinto.” (p. 119) Al considerar que los habitantes
comparten una identidad común, formada por los
eventos sociales que, a su vez, son influenciados
por ellos, se revela que la memoria social se erige
como la raíz de su cohesión. Es la sociedad la que
otorga sentido, conformada por creencias, valores
y prácticas que se transmiten de generación en
generación y constituyen los cimientos de la
cultura y la sociedad, desde una conciencia común.
En el tejido de la memoria social, cada
habitante contribuye con su propio hilo único,
y es la intersección de estas experiencias
individuales lo que da forma al lienzo colectivo
que une a la sociedad. Este proceso, lejos de diluir
las singularidades, las integra en un mosaico
enriquecedor que fortalece la conexión entre los
ciudadanos, proporciona un sentido común de
pertenencia y propósito.
Ahora bien, en este punto es relevante
considerar el caso de la escultura “Mujer de Pie
Desnuda” del artista Fernando Botero, ubicada
en el comúnmente denominado parque San Pio
de la ciudad de Bucaramanga. La obra es blanco
de constantes afectaciones como un intento de
alterar o incluso reescribir la conciencia de toda
una sociedad frente a una postura en contra de

casa se convierte en un punto central de memoria,
y en la mente de cada persona se construye la
representación de las historias al interactuar con
este referente urbano, de manera virtual y real,
lo cual le otorga un significado personal a la
memoria colectiva.
Esta imagen mental de la ciudad les brinda
a las personas una forma de orientarse y
comprender la evolución de su entorno, y no
solo en términos de direcciones, calles o puntos
de referencia, sino también en relación con la
conexión de lugares de la memoria y consigo
mismos como parte de una colectividad, llegando
al punto de ver la transformación del paisaje
como su propia transformación, reconociendo
que ambos son resultados de una construcción
colectiva de identidad.
Memoria Social
La importancia otorgada a la memoria desde la
sociedad permite distinguir las singularidades
desde la pertenencia a una comunidad. En términos
generales, se propone en esta categoría, incorporar
las experiencias individuales a la construcción de
una memoria colectiva, explorando cómo estas se
conectan con una conciencia compartida. En este
contexto, es fundamental comprender cómo estos
elementos se entrelazan para proporcionar una
visión más completa de la memoria social.
A través de las perspectivas abordadas en
esta categoría, se analizan los acontecimientos
que se dieron para la transmisión de memoria
y su relación de poder, estructuras compartidas
de sentido sedimentadas en el tiempo, se
aborda la necesidad de incluir las memorias
consideradas como "marginales". En esencia, se
trata de reconocer la diversidad de experiencias
individuales y cómo contribuyen al tejido más
amplio de la memoria compartida de la sociedad.
De esta manera, la memoria social encuentra
un vínculo con la noción de imaginarios urbanos
(SILVA, 2006), que son matrices simbólicas
capaces de condensar y transmitir visiones del
mundo, esbozar afectos, temores y aspiraciones
colectivas. En este caso, el mito de la “Casa del
Diablo” actuó como dispositivo imaginario que
refleja relaciones de poder territorial, jerarquías
sociales y tensiones propias del relato popular.
En la construcción de la identidad de una ciudad
y en la creación de la memoria colectiva, este
concepto adquiere una importancia significativa
94

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

La propiedad de los Puyana abarcaba uno de
los territorios más extensos en la meseta, conocida
como "el llano de don David". Gracias a la labor
urbanizadora de la familia, se construyeron gran
parte de los barrios de clase media y alta de
Bucaramanga. Este legado, a su vez, ha moldeado
la narrativa de la ciudad, influyendo en la
distribución del espacio urbano y contribuyendo
a la creación de su identidad colectiva.
En estos procesos, es importante tener en
cuenta que el poder no es simplemente una
posesión, sino más bien una fuerza que se ejerce
y, a su vez, se revela en las interacciones sociales.
Como lo evidencia Foucault (1999):
La relación de dominación tiene tanto de
«relación» como el lugar en la que se ejerce
tiene de no lugar. Por esto precisamente en
cada momento de la historia, se convierte en
un ritual; impone obligaciones y derechos;
constituye
cuidadosos
procedimientos.
Establece marcas, graba recuerdos en las
cosas e incluso en los cuerpos; se hace
contabilizadora de deudas. (p.17)
En consecuencia, se podría argumentar que
tanto la configuración de la ciudad como los
proyectos vinculados, están condicionados por la

las inversiones públicas del capital de la ciudad,
para la persona que realiza los actos, puede ser
una crítica válida, una expresión legítima de su
individualidad. Pero para la conciencia colectiva
refleja un comportamiento que contradice sus
estructuras morales y éticas.
Por esta razón, es crucial mantener la perspectiva
de la memoria social y no dejarse llevar únicamente
por las interpretaciones individuales que puedan
surgir. Cada cambio en el entorno público es
una intersección entre la narrativa colectiva y las
expresiones individuales, y comprender ambas
dimensiones enriquece la comprensión de cómo
evoluciona y se forma la memoria urbana.
Las élites sociales han desempeñado un papel
crucial en la formación de la memoria urbana, y
este fenómeno es evidente en el caso de estudio.
El señor David Puyana, protagonista de la
leyenda, forma parte de la élite bumanguesa, y
su apellido ha dejado una huella perdurable en el
imaginario colectivo de la ciudad, conectándose
con su evolución a lo largo del tiempo. Este caso
ilustra claramente la influencia y el impacto que
el grupo social históricamente conocido en la
ciudad como “los comerciantes” han tenido en la
configuración de la ciudad.

Figura 5. Mapa interactivo en https://cuentalaleyendabucaramanga.wordpress.com/

Fuente: Elaboración propia

95

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

élite local. El poder no se concentra, se ejerce;
y se inscribe en los cuerpos, los territorios y los
discursos. Así, el relegar una narración; que es
evidencia del limitado acceso a tecnología de la
época por parte de un grupo social, la diferencia
de clases, oportunidades; al ámbito de lo marginal
o supersticioso puede interpretarse como una
forma de control simbólico sobre qué se recuerda
y qué se olvida en el proceso de configuración del
espacio urbano.

el proceso de construcción de la memoria, se busca
fomentar una memoria colectiva más representativa
y auténtica, que refleje las numerosas voces y
recuerdos presentes en la comunidad.
En el contexto de empoderar a la sociedad
con respecto a sus procesos de construcción de
memoria urbana, es esencial abrir espacio para la
diversidad y heterogeneidad en los procesos de
cocreación. Esto implica establecer un diálogo
entre las diversas perspectivas y conocimientos
de los ciudadanos, fomentando una apertura a
las diferencias y propiciando la negociación en el
desarrollo de los procesos.
Comprendiendo que estos procesos están en
sintonía con el sentir colectivo, es fundamental
considerar también canales de comunicación
alternativos que fomenten esa interacción. Los
medios de comunicación están experimentando
una transformación hacia una cultura en la cual
los contenidos se comparten, se entrelazan y se
reinterpretan de manera constante. La sociedad
vive interconectada, utiliza la red para compartir.
En la actualidad, resulta difícil imaginar lo
público sin considerar esta función integrada, lo
que resalta Jenkins (2008) “Como hemos visto,
la era de la convergencia mediática hace posibles
los modos de recepción comunal, más que
individualista.” (p. 36).

Memoria Viva
Esta cuarta categoría se enfoca en una metodología
activa que busca la participación por medio de
la cocreación, donde la sociedad se involucra
en el diseño, narración o re-narración, y por lo
tanto en la construcción de la memoria urbana,
se vincula con representaciones y estructuras
colectivas de sentido. La memoria viva emerge
de las interacciones cotidianas, de los relatos
en movimiento y de la apropiación directa que
hacen los sujetos de su historia al compartirla y
reconstruirla colectivamente.
Con el fin de evitar imponer una narrativa o
producto de memoria predefinido, la perspectiva
de "memoria viva" aspira a crear espacios
colaborativos y fomentar la participación
comunitaria en la construcción de su propia
memoria colectiva. El objetivo es promover un
diálogo inclusivo y horizontal entre diversos
actores y grupos de la sociedad, brindando voz,
experiencias y perspectivas a cada uno para que
sean considerados en igualdad de condiciones.
Para conseguir este objetivo, se recurre
a métodos participativos que integran a la
comunidad en todas las fases del proceso,
desde la identificación y recopilación de
recuerdos y testimonios hasta la interpretación
y representación de la memoria en diversos
formatos, que pueden ser recorridos a voluntad
por los participantes, se cuenta con talleres,
plataformas digitales, entrevistas, vídeos, entre
otras. La premisa es que la memoria urbana
sea apropiada y desarrollada por la comunidad,
promoviendo así un sentido de pertenencia y
empoderamiento entre sus miembros.
De esta manera, se impulsa una visión más
democrática y contextualizada de la memoria
urbana, con el fin de reconocer la diversidad de
experiencias y perspectivas que dan forma a la
historia de un lugar. Al involucrar a la sociedad en

Figura 6. Mapeando historias para la reconstrucción
de la memoria colectiva

Fuente: Elaboración propia

Es crucial destacar la relevancia de la
participación del público, no solo en la
transmisión, sino también en la creación de
contenidos. Además, es necesario explorar
nuevas formas de narrar historias a través de
diversas plataformas. Considerando la naturaleza
participativa, se debe incorporar también la
96

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

expansión del relato. Las narrativas transmedia
emergen como la herramienta capaz de brindar
esta alternativa a la sociedad, tal como es
expuesto por Beltrán-Arizmendi (2020), “En la
actualidad, la descripción más generalizada de lo
que se considera un relato transmedia, es aquella
donde se encuentran presentes las características
de expansión del relato y la participación de
audiencias”. Siendo precisamente la capacidad
de la comunidad de expandir el relato, lo que
enriquece el proceso.
Enriquecer la experiencia narrativa resalta la
profundidad y complejidad del contenido, a su
vez, permite abordarla desde todas las categorías
posibles. Esto se realiza con la intención de que
converjan en una secuencia narrativa no lineal,
es decir, abierta a fin de permitir que sea el
público quien defina su propio recorrido a través
de sus recuerdos.
Desde el origen de la especie humana, la
capacidad de compartir experiencias, valores
y conocimientos ha sido desarrollada a través
de diversos canales: relatos orales, pinturas,
imágenes, escritura, y ahora, la red y espacios
virtuales. La perspectiva de "memoria viva"
busca activamente la participación de la sociedad
en estos procesos de construcción colectiva,
promoviendo la colaboración y la cocreación
con la comunidad. Al trabajar de manera abierta,
se logra tejer una memoria común que acoge las
múltiples perspectivas y voces que moldean la
historia del territorio.
Estos esfuerzos no solo facilitan la conexión con
la identidad, sino que también fortalecen los lazos
comunitarios, creando un sentido de pertenencia más
arraigado en los lugares que habitamos. Al apreciar
y fomentar la habilidad para contar historias, se
garantiza que las experiencias compartidas perduren,
contribuyendo así a enriquecer el relacionamiento
con los entornos urbanos.

En este contexto, no solo se revelan los
resultados finales, sino que se mantiene la
flexibilidad y la apertura de los canales de
comunicación para continuar los procesos
de reconstrucción de la memoria urbana. La
accesibilidad y apertura garantizan que cualquier
individuo pueda explorar la información de
manera autónoma y participar en su construcción,
incluso de forma asincrónica. Este acceso
libre, junto con la navegabilidad e interacción,
genera una amplia y enriquecida diversidad de
resultados, gracias a las oportunidades ofrecidas
por un enfoque de cocreación transmedial.
Con la estrategia de crear un vínculo emocional
entre la memoria de la ciudad y la comunidad,
mediante la integración de las cuatro categorías:
memoria cultural, memoria material, memoria
social y memoria viva, se ha desencadenado una
serie de emociones como sorpresa, admiración,
nostalgia, asombro y alegría. Este enfoque ha
consolidado en los participantes un sentido
arraigado hacia los procesos de apropiación de
esta memoria colectiva.
El descubrimiento clave en la fase final,
fue que esta conexión emocional resultó ser el
elemento esencial para establecer una relación
activa y significativa con la estrategia propuesta.
La estrategia implementada en el proceso de
diseño ha asegurado que los resultados obtenidos
reflejen genuinamente las opiniones, perspectivas
y experiencias de los individuos al interior
de la comunidad que está siendo estudiada.
Este logro valida no solo la efectividad del
proceso de cocreación transmedial y el diálogo
intergeneracional, sino también la importancia de
considerar e incorporar activamente a la comunidad
en todas las etapas del diseño y la creación.
Además, la flexibilidad de la estructura permite
contemplar la posibilidad de incorporar nuevos
nodos urbanos, lo cual podría contribuir a activar
la memoria urbana de la ciudad de Bucaramanga.
Por otro lado, se observa que la propuesta tiene el
potencial de ser replicada en otros nodos urbanos
identificados por su carácter histórico para la
reconstrucción colectiva de la memoria, como
también en otros centros urbanos, siempre y
cuando se adapte cuidadosamente a las dinámicas
y procesos internos de cada comunidad. C

Conclusiones
La interacción entre grupos, dentro de una misma
población, en los procesos de cocreación se ve
fortalecida por el diálogo intergeneracional, lo
cual es esencial para desarrollar colectivamente
productos adaptados a las particularidades de
la comunidad. Esto conduce a la creación de
elementos auténticos que otorgan voz tanto al
público como a los distintos agentes culturales,
de manera dinámica y abierta.
97

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Efectos de la distribución del servicio de educación en
zonas rurales. El caso de las Unidades Educativas del
Milenio en Cuenca, Ecuador
Effects of distributing education services in rural areas. The case of the
Millennium Educational Units in Cuenca, Ecuador
Recibido: abril 2024
Aceptado: junio 2025

Ruth Estefanía Chuiza-Inca1
Mónica González Llanos2

Resumen

Abstract

El objetivo de la investigación es determinar
los efectos provocados por la construcción de
las Unidades Educativas del Milenio (UEM) en
las dinámicas de movilidad y accesibilidad de la
población y los usos de suelo. La investigación
se ejecutó a través de casos de estudio con una
metodología mixta de tipo descriptiva. Para
determinar los efectos en movilidad se aplicó
una encuesta semiestructurada a los usuarios,
mientras que, los cambios en los usos de
suelo se analizaron con el apoyo de Sistemas
de Información Geográfica (SIG) mediante
clasificación supervisada.
Los principales resultados en términos de
movilidad muestran que, si bien el Ministerio
de Educación (MINEDU) definió un área de
cobertura, los usuarios provienen tanto de
sectores contemplados dentro de dicha área como
de zonas externas. En cuanto a la accesibilidad,
tomando como referencia el uso del transporte
público, se observa que más del 78 % de los
usuarios de los centros educativos se movilizan
mediante este medio. Finalmente, los cambios en
los usos de suelo relacionados con la cobertura no
superan el 20 %, y los usos de suelo urbanos no
presentan variaciones significativas.

The objective of the research is to determine
the effects caused by the construction of the
Millennium Educational Units (EMUs) on
the dynamics of mobility and accessibility of
the population and land use. The research was
carried out through case studies with a mixed
methodology. To determine the effects on mobility,
a semi-structured survey was applied to users,
while changes in land use were analyzed with the
support of Geographic Information Systems (GIS)
through supervised classification.
The main findings in terms of mobility
show that, although the Ministry of Education
(MINEDU) defined a coverage area, users
come from both within and beyond the planned
sectors. Regarding accessibility, and taking
public transportation as a reference, more than
78% of users at the educational centers commute
using this means of transport. Finally, changes
in land use related to the coverage area do not
exceed 20%, and urban land uses do not show
significant variations.

1

Nacionalidad: ecuatoriana; adscripción institucional: Gestor editorial de revistas científicas (Vicerrectorado de Investigación; grado
académico) Universidad de Cuenca, Ecuador: Magister en Ordenación del Territorio, por la Universidad de Cuenca, Ecuador; email:
estefania.chuizai@ucuenca.edu.ec: https://orcid.org/0000-0001-5485-4712
2
Nacionalidad: ecuatoriana; adscripción institucional: Universidad de Cuenca; Magister en Ordenación del Territorio, por la Universidad
de Cuenca, Ecuador; email: monica.gonzalez@ucuenca.edu.ec https://orcid.org/0000-0002-1031-2150

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CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

clasificación supervisada; equipamientos
educativos; movilidad y accesibilidad; unidades
educativas del milenio; usos de suelo

supervised classification; educational facilities;
mobility and accessibility; millennium
educational units; land uses

1. Introducción

impacto positivo en matemáticas en el año 2016,
sin embargo, para el año 2015 no hubo impacto
en logros académicos o matrícula.

1.1. Relación entre la construcción de
infraestructura y el servicio de educación

1.2. Efectos territoriales por la implementación
de equipamientos de servicio público

Alrededor del mundo, se han generado varios
programas de construcción de equipamientos de
educación. Mozambique, Sierra leona, Pakistán,
Afganistán son algunos ejemplos, en los cuales
los resultados fueron positivos en términos de
logros académicos (Ponce y Drouet 2017). En
Mozambique la construcción de escuelas en
las zonas rurales incremento un 13% la tasa
de matrícula (Handa, 2002). En Sierra Leona,
produjo un impacto positivo en las mujeres
que accedieron al programa, y como principal
resultado hubo una notable reducción en los
índices de maltrato (Mocan y Cannonier, 2012).
Entre los años 1973 – 1978, se implementó
un programa de construcción masiva de escuelas
primarias en Indonesia (Más de 61000 escuelas
fueron construidas, un promedio de dos escuelas
por cada 1000 niños de edad entre 5 a 14 años),
de acuerdo con (Duflo, 2001) este programa
incrementó los logros educativos del país en
las siguientes áreas: aumento del 0.25 al 0.40
de retorno a la educación de los niños que
abandonaron sus estudios, la probabilidad de
que un niño que asistió a las escuelas construidas
concluya todo el programa de primaria subió
al 12% y, los usuarios que fueron beneficiados
por esta política tuvieron accesos a mejores
salarios en su edad adulta. Según la autora, la
implementación de este programa fue efectivo y
se incrementó el capital humano para el país.
Ponce y Drouet (2017) realizaron una
evaluación del impacto del programa de las UEM
en Ecuador, en función de la matrícula y los
logros académicos. Para la matrícula se analizó la
información del número de estudiantes al inicio y
fin del año lectivo, mientras que para los logros
académicos se trabajó con los resultados de la
prueba SER de los años 2008, 2014 y 2016, este
estudio arrojo los siguientes resultaos: existió un

Cada una de las actividades ejecutadas en el
territorio como resultado de la aplicación de las
políticas públicas a través de planes, programas
o proyectos generan efectos territoriales al
corto, mediano o largo plazo. Según (SandovalLuna e Ibarra-Alonso 2019) en algunos casos
la construcción de grandes proyectos en el
territorio, no toma en cuenta a su población y las
afecciones que este puede generar en su entorno.
Villanueba (2010) plantea que para poder analizar
la accesibilidad a los equipamientos educativos es
necesario estudiar su localización, distribución y
la eficiencia con la que prestan el servicio para
el que están destinados, además, al tratarse de
equipamientos que conllevan inversión pública,
es necesario que atiendan a la mayor cantidad de
población, adaptándose a sus necesidades.
Los equipamientos de educación pueden
ser utilizados para impulsar el desarrollo de
determinadas áreas, como parte integral de
procesos de renovación urbana, mejoramiento
integral de barrios o para la consolidación de
nuevas centralidades en las periferias urbanas
(Nieto Masot y Márquez Segovia, 2018)
El enfoque en los efectos generados por
los equipamientos en el territorio, Sabatini y
Arenas (2000) mencionan que la reconfiguración
del espacio mediante la implementación de
equipamientos, suele impactar negativamente en
su entorno, si no se genera a partir de procesos
participativos entre los usuarios, pues provoca la
ruptura de las dinámicas locales, los vínculos, la
organización comunitaria, la respuesta que pueden
dar sus usuarios a los problemas existentes,
dando como resultado la pérdida de identidad y
la relación de pertenencia con su territorio. Este
desarraigo se ve reflejado en el grado de cuidado

100

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

y participación de los habitantes en todos los
procesos de la implementación del proyecto.
“En este sentido, la conformación de un sistema
de equipamientos educativos puede garantizar
el equilibrio entre las escalas de cobertura,
el tamaño y la localización de los edificios
escolares y, adicionalmente, aportar otros
servicios, más allá de la enseñanza propiamente
dicha, como contribución al mejoramiento de
la calidad de vida de las comunidades vecinas”
(Franco Calderón 2009)
Los equipamientos tienen la capacidad de
generar sentido de pertenencia de sus habitantes,
formar y consolidar las relaciones sociales e
impulsan el desarrollo local sostenible de un
territorio. (Escribano Pizarro, 2010; SandovalLuna e Ibarra-Alonso, 2019; Maceda Rubio y
González Rodríguez, 2010). La calidad de los
espacios educativos, sin importar su tipo, tienden
a incrementar el grado de cultura de la sociedad
a la que sirven, sin embargo, si se separa de su
entorno (urbano o rural), es entendida como la
incapacidad de este servicio para consolidarse en
su área inmediata. Es así, que un equipamiento
educativo puede aportar no solo al proceso de
educación sino también a la construcción de la
calidad de vida.
La construcción de las edificaciones escolares
dentro de un sistema integrado de educación, no
conlleva solo la construcción de una infraestructura,
pues, su implementación requiere “definir el
ordenamiento de los servicios adicionales, adoptar
estándares urbanísticos y proveer indicadores
que permitan programar las edificaciones e
implantaciones para atender las necesidades de los
sectores” (Dávila 2005). La ejecución de modelos
educativos debe tener la capacidad de cohesionarse
con todos los componentes del sistema territorial,
para alcanzar los objetivos deseados y su
consolidación en el territorio.
La creación de equipamientos asegura los
siguientes resultados: consolidación del territorio,
cualificación de espacios colectivos, participación
de varios actores (Dávila, 2005) la ampliación de
la oferta educativa y la consolidación de Plan
de Ordenamiento Territorial (POT). Este autor
ha definido que los equipamientos colectivos
tienen la capacidad de materializar las estructuras
sociales en el territorio, sin embargo, la
construcción simultánea de edificios, no significa
una articulación entre ellos, sus usuarios o su
entorno inmediato.

Escribano Pizarro (2010) afirma que la
implementación de equipamientos, tiene la
capacidad de evolucionar un territorio, sin
embargo, plantea algunos problemas por la
implementación de esas infraestructuras en zonas
rurales por la baja demanda del servicio lo que
genera la dispersión de los equipamientos, dando
como resultado poca conectividad entre ellos.
Además de estos problemas generales, hay otros
particulares como la falta de coordinación entre
las entidades encargadas, reducida cobertura,
escasez de personal, mala calidad de servicio, y
la falta de apoyo de la sociedad para mantener el
equipamiento en buen estado.
Por su parte, Bachiller Martínez y Molina de
la Torre (2014) precisan como uno de los roles
principales de los equipamientos el organizar el
territorio y potenciar el desarrollo de su área de
influencia, pues al localizarlos se debe tener una
visión de futuro buscando la equidad y vertebración
del territorio. Una deficiente distribución de los
sistemas educativos en las zonas rurales puede ser
el detonante para el abandono del campo en busca
de mejores oportunidades. La localización de los
equipamientos no puede estar sujeto únicamente
al modelo territorial planificado, además, debe
tener la capacidad de adaptarse a los cambios
constantes de la sociedad y su entorno.
1.3. Efectos de los equipamientos educativos en
movilidad y accesibilidad
La distribución de los servicios educativos en el
territorio tiene como principal objetivo buscar la
equidad en términos de accesibilidad y calidad
para todos los usuarios, independientemente de
su lugar de residencia y alcanzar el uso eficiente
de los recursos. Buzai y Baxendale (2008)
concuerdan en que la localización de los servicios
es fundamental, pues ayuda a que el estado se
aproxime a la población, generando equilibrio
entre la oferta y la demanda. Adicionalmente,
Garrocho (2006) coincide con el hecho de que los
equipamientos de educación deben localizarse
buscando la justicia territorial, social y el
desarrollo regional.
Los equipamientos son elementos de equilibrio
territorial en los que la población demanda igualdad
de acceso, utilización y disfrute. Al centrar el
estudio en los equipamientos relacionados con
los servicios de educación, Dávila (2005) indica
que la ejecución de sistemas articulados de
101

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

educación puede generar efectos directamente
en el sistema de movilidad, la infraestructura
(vías) y redes de transporte que facilitan la
interrelación entre la población y el servicio pues,
la distancia y accesibilidad al equipamiento es un
factor determinante. “El equipamiento escolar no
es un edificio colocado adecuadamente (o no) en
el territorio, es un sistema que se especializa para
poder incidir sobre la estructura urbana”.
Salom, J. y Albertos (2000) definen como
posibles efectos los siguientes: la aparición
de externalidades en relación a la decisión de
localización de equipamientos, incremento o
disminución de la movilidad y cambios en las
jerarquías urbanas en sus núcleos de población.
Una localización deficiente de un equipamiento
provocará el incremento en el tiempo para
acceder a los centros educativos lo que disminuye
el interés de la población por este servicio.
De acuerdo con Villanueba (2010) la
accesibilidad debe entenderse como la distancia
entre la oferta (equipamiento) y la demanda
(usuarios del servicio) de acuerdo con este autor,
los equipamientos generarán efectos en términos
de distancia recorrida, egresos monetarios y
puede ser medido en función del sistema de
transporte público, pues tiene una influencia en
el acceso a los centros que prestan el servicio y las
deficiencias en el mismo, generan obstáculos en
el acceso, en caso de sobrepasar la distancia y el
costo promedio, se provocan claras desigualdades
sociales limitando el uso del servicio. (Garnica
Berrocal, 2012)

del suelo, aumentó en los pagos de tasas prediales,
provocando parcelación y venta excesiva, para
finalmente, generar un choque cultural entre los
nuevos y antiguos habitantes. Adicionalmente,
Calvo et al. (2001) determina que algunos de los
impactos de la localización de los equipamientos
pueden ser: incremento en la concentración
de actividades económicas, favorecer a la
descentralización, cambio en las características
individuales de cada territorio.
Es indispensable que en la localización de los
equipamientos participe la población que será
afectada pues son los gestores de las actividades
que se desarrollan en el territorio, esto asegurara
que el servicio responda a la demanda y
necesidades de la población y no a decisiones
políticas o técnicas únicamente, sin embargo, la
localización de equipamientos no debe centrarse
solo en la demanda que va a atender este
servicio (Calvo et al., 2001; Franco Calderón,
2009) además, debe tener especial énfasis en las
actividades sociales, económicas y funcionales
del área en la que se va a emplazar y adaptarse
al conjunto de planificación para garantizar su
correcto funcionamiento. Es así, que el impacto
económico (relacionado con las actividades que
realiza la población en el territorio) también
debe ser considerado al momento de definir la
localización, pues estas infraestructuras generarán
focos de atracción y actividades entre los usuarios
y los residentes del sector.
La responsabilidad de los gobiernos
por mejorar la oferta educativa, impulsa la
creación de diferentes planes, programas o
proyectos que aseguren el acceso a este derecho
constitucional. En Ecuador, con el objetivo de
brindar educación de calidad y calidez, mejorar
la escolaridad, el acceso y la cobertura, se ejecutó
la intervención en infraestructura denominado
Unidades Educativas del Milenio (UEM), que
contemplo la construcción y repotencialización
de equipamientos educativos. Si bien es cierto,
se plantearon una serie de objetivos y criterios
para determinar la localización de estas
infraestructuras, al momento de su implantación,
no se consideró los efectos que la construcción de
estos equipamientos tendría en los componentes
del sistema territorial, específicamente en el
cambio de usos de suelo complementarios con
este servicio, y la alteración en las dinámicas de
la población permanente en el área de influencia
de las UEM y de sus usuarios.

1.4. Efectos en el uso de suelo
Una correcta distribución de servicios a través
de la dotación de equipamientos, significara
una distribución equitativa de oportunidades
para la población. Los proyectos de gran escala
modifican la morfología urbana debido a los
cambios de uso del suelo por la gran necesidad de
espacio que estos requieren. (Pérez-López, 2019)
Sabatini y Arenas (2000) y Franco y
Zabala (2012), expresan que la ejecución de
megaproyectos genera los siguientes impactos
territoriales: Diversificación socioeconómica
por el incremento de las actividades,
disminución de la actividad agropecuaria,
incremento de actividades de servicio (estas
últimas están directamente relacionadas con el
cambio en el uso de suelo), incremento en el valor
102

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

los impactos en movilidad. Por otra parte, el
análisis de los efectos en los usos de suelo, se
ejecutó con herramientas cuantitativas, mediante
el procesamiento de información georreferenciada
a través de una clasificación supervisada de
imágenes satelitales para comparar dos espacios
temporales distintos.

Con estos antecedentes, el objetivo principal
de esta investigación es Analizar los efectos
territoriales generados por las UEM en el Cantón
Cuenca, en lo relacionado a los usos de suelo y
las dinámicas de movilidad y accesibilidad de la
población.
2. Materiales y métodos

2.1. Delimitación del área de estudio

La investigación se ejecutó a través de estudios
de caso, que permite aprender la realidad de una
situación específica, detallar un perfil, generar
teorías, analizar procesos de cambio y estudiar
diferentes fenómenos (Villarreal Larrinaga y
Landeta Rodríguez, 2010). La metodología
empleada es mixta de tipo descriptiva pues
combina herramientas de recolección de datos
cualitativas y cuantitativas. Como herramienta
cualitativa se aplicó una encuesta semiestructurada
a los usuarios de los equipamientos para lo cual,
las interrogantes estuvieron orientadas a definir

De acuerdo con la información publicada por el
MINEDU, hasta diciembre de 2021 en el Cantón
Cuenca se construyeron 6 Unidades Educativas
del Milenio, de ellas, cuatro están localizadas en
las parroquias urbanas San Sebastián, El Vecino,
Monay y Yanuncay y dos en las parroquias rurales
Quingeo y Victoria del Portete (Figura 1). El
número total de estudiantes de los seis centros de
educación es de 10.857 alumnos y 485 docentes,
personal administrativo y de salud (Ministerio de
educación, n.d.-a).

Figura 1. Mapa de distribución de las UEM en el cantón Cuenca

Fuente: Mapa elaborado a partir de los datos del MINEDU, 2021

103

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

De las 6 Unidades Educativas del Milenio
existentes en el Cantón, se escogieron dos en las
que se realizó el levantamiento de información.
Los criterios para determinar los casos fueron:
1. Las instituciones que se acercan más
al 100% de la capacidad de estudiantes
planificada por el MINEDU. El porcentaje de uso
fue calculado con la información proporciona en
el Censo Nacional de Instituciones educativas,
con los datos del periodo académico inicio 2020
– 2021.
2. Mayor cobertura territorial del
equipamiento educativo, en función de los
distritos y circuitos3 de planificación a los que
sirven los centros educativos (mayor superficie
territorial en hectáreas).
En la Tabla 1 se presentan los datos de todas
las UEM del cantón Cuenca. De acuerdo con los
criterios, las instituciones seleccionadas fueron la
UEM de Sayausí y Victoria del Portete.

que abarca una extensión total de 27,797.27
ha. Para el año 2020 se proyectó una población
de 10,573 moradores, las personas en edad
escolar representan el 33.81%. El territorio
se encuentra conformado por asentamientos
humanos de tipo nuclear y disperso. Sobre
los usos de suelo, predomina el uso de
conservación y protección con un 68.04%,
seguido de suelo improductivo con 14.26 % y
pastoreo ocasional con 7.16%, en la cabecera
urbano parroquial predomina el uso vivienda
acompañada por los servicios. (Gobierno
parroquial de Sayausí, 2020a)
Por su parte Victoria del Portete abarca una
total de 19541.74 ha, de las cuales el 84% son
suelos con características aptas para el pastoreo
de animales y cultivo. El principal uso de suelo es
el pastizal cultivado, seguido por cultivos de ciclo
costo, de la misma manera que el caso anterior,
en la cabecera urbano parroquial predomina el
uso vivienda acompañado por los servicios y
comercio de aprovisionamiento a la vivienda.
Para el año 2020, se estimó que la población
total era de 6.616 habitantes, de ellos el 23,25%
están en la categoría de edad escolar. (Gobierno
Autónomo Descentralizado de Victorial del
Portete, 2019)

2.2. Condiciones físicas y demográficas de la
zona de estudio
De acuerdo con el Plan de Desarrollo y
Ordenamiento Territorial (PDOT) de Sayausí,
la parroquia está dividida en 41 localidades

Tabla 1. Unidades Educativas del milenio seleccionadas como casos de estudio

Fuente: Elaborada a partir de los datos del Censo Nacional de Instituciones educativas

3

Los distritos son la unidad básica de planificación y prestación de servicios públicos. Coincide con el cantón o unión de cantones, y
articula las políticas de desarrollo del territorio. En esta unidad se coordinará la provisión de servicios para el ejercicio de derechos y
garantías ciudadanas. Su promedio de población es de 90.000 habitantes y los circuitos son unidades locales que se conforman por el
conjunto de establecimientos dedicados a la prestación de servicios públicos en un territorio determinado dentro de un distrito, articulados
entre sí a través de los servicios que ofertan. Su promedio de población es de 11.000 habitantes. (Secretaria Nacional de Planificación y
Desarrollo, 2012, p.7)

104

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

2.3. Definición de la muestra y aplicación de la
encuesta de movilidad

costo de movilización y los sectores de origen de
los usuarios, se consideró pertinente un conteo
vehicular en el acceso a las UEM al inicio y fin de
una jornada escolar, las variables de la encuesta
se representan a través de un SIG.
Finalmente, los datos obtenidos se contrastan
con la teoría de 6 MWT (six-minute walk test)
en la que se establece que niños y niñas en
condiciones óptimas de salud, pueden caminar
una distancia entre 91 a 98 m/ min. (Kasović et
al., 2021)

Una vez que se escogieron los casos de estudio, se
definió la muestra para ello el universo corresponde a
la suma del total de estudiantes, docentes y personal
administrativo de las instituciones seleccionadas. El
número de usuarios es de 3.507 personas, el nivel de
confianza es del 95%, y el margen de error del 5%,
dando como resultado 347 encuestas. Estas cifras
permiten una calidad de datos óptima con respecto
al estudio que se va a realizar.
Sobre la edad de los encuestados especialmente
de los estudiantes, Carilla Belenguer (2015)
menciona que los niños tienden a trasladarse de
manera independiente hasta los establecimientos
educativos a partir del 6to grado de primaria,
aunque generalmente se movilizan acompañados
de amigos/as. En el caso ecuatoriano, el 6to grado
de educación, está clasificado dentro del nivel de
educación básica media “que corresponde al 5º, 6º
y 7º grado de Educación General Básica (EGB) y
preferentemente se ofrece a los estudiantes de 9 a
11 años de edad” (Ministerio de educación, n.d.).
Sobre las destrezas básicas, en Ecuador de acuerdo
con el currículo priorizado para la EGB a partir del
segundo año los estudiantes pueden “medir, estimar
y comparar longitudes de objetos del entorno,
contrastándolas con patrones de medidas no
convencionales” y “realizar conversiones usuales
entre años, meses, semanas, días, horas, minutos y
segundos en situaciones significativas” (Ministerio
de Educación, 2021) estas destrezas elementales
se desarrollan en el programa escolar hasta el
4to de básica. Por lo expuesto anteriormente, la
encuesta se aplica a los estudiantes a partir del 5º
grado de educación básica (9 años) hasta el 3ro de
bachillerato, el número de encuesta fue dividido de
forma equitativa en cada nivel.
Otro aspecto a considerar, es la alteración en
el sistema educativo producto de la emergencia
global generada por la pandemia, al respecto,
el MINEDU decidió retornar a las clases de
manera presencial y progresiva a partir del 22 de
noviembre de 2021, por tal motivo, la encuesta
se aplicó en febrero de 2022. Esta se estructuró
por las siguientes variables: modo de transporte,
rutas de transporte público (buses), tiempo y

3. Metodología para determinar los efectos de
las UEM en los usos de suelo
El análisis de los efectos en los usos de suelo
se dividió en dos, primero, los efectos sobre los
usos de suelo rurales en su área de influencia y
se complementó el análisis con los usos de suelo
urbanos en las zonas próximas al equipamiento.
3.1 Usos de suelo rural
Para poder establecer la metodología, fue
necesario delimitar un área de influencia en
torno a estos equipamientos. De acuerdo con
lo establecido por el (Ministerio de Educación,
2012), el área de influencia de un establecimiento
educativo varía de acuerdo a su ubicación, es así
que, para las zonas urbanas será de 500m mientras
que para las zonas rurales será de 1000m. Por
otro lado, el GAD Municipal de Cuenca (2015)
en la normativa de equipamientos de salud y
educación, define que el área de influencia para
las UEM que se encuentran en el área urbana será
de nivel sectorial4, mientras que para aquellas de
jerarquía parroquial (rural) el área de influencia
será un radio de 1.000m. De acuerdo con las
áreas de influencia presentada anteriormente, se
define como área de estudio un radio de 1.000m,
tomando como eje el centro del equipamiento.
Con el apoyo de imágenes satelitales de alta
definición, se determinó la pérdida o incremento
de los usos de suelo en su área de influencia. El
análisis se realizó mediante una clasificación
supervisada a través de un SIG. Las variables
fueron definidas después de una visita al área
de estudio para definir los usos de suelo de

4

Se entiende por nivel sectorial al área en que el equipamiento ejercerá su influencia. El radio adoptado considera el factor de movilidad
desde y hacia cada equipamiento. (GAD Municipal de Cuenca, 2015, p. 42)

105

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

acuerdo con las características de cada sector,
y posteriormente una validación en campo
mediante observación directa.
La clasificación supervisada, trabaja en
función a un conjunto de firmas (muestras)
de entrenamiento que permiten tipificar cada
elemento de una imagen y agruparlo en una
categoría (Rees, 1999). La aplicación de una
clasificación supervisada trabaja como una
búsqueda automática de grupos de valores
homogéneos dentro de las imágenes (Arango,
Branch, y Botero 2005; García et al. 1998),
Sobre la precisión de la clasificación supervisada,
autores como Willington, Nolasco, y Bocco
(2013) y Vargas-Sanabria y Campos-Vargas
(2018) determinan que es el método más preciso,
sin embargo depende de la capacidad del
algoritmo para discriminar cada categoría, por
ello, se tomaron alrededor de 10 muestras para
cada uso de suelo, con el fin de asegurar una
correcta lectura del territorio.
En los dos casos se trabaja con imágenes
Landsat 8 (30 m/pixel) del año 2015 y 2021
(geocodificados con proyección UTM, esferoide
y datum WGS 1984, 17 Zona Sur) del sitio
web USGS Earth Explorer, a pesar de que las
imágenes seleccionadas presentaron índice de
nubosidad superiores al 40%, esto no afectó
en la visualización de las áreas requeridas.
Considerando que los centros educativos fueron
inaugurados en los años 2016 y 2017, con ayuda
de las imágenes históricas de Google earth se
puede visualizar que a partir del año 2015 se
inicia su proceso de construcción, siendo este otro
de los criterios para la selección de las imágenes.
Con la ayuda de la herramienta Image analysis
de ArcGis, se ejecuta la clasificación supervisada,
se calcula las áreas de cada uso de suelo y el
porcentaje de incremento o disminución.

de uso de suelo (vivienda, comercio o servicio),
tipo de comercio o servicio, se construyó antes o
después de la UEM y si inició el funcionamiento
antes o después de la construcción de la UEM.
4. Resultados
4.1. Efectos de las UEM en la movilidad y
accesibilidad
De los datos obtenidos en campo, se pueden
evidenciar los siguientes efectos en movilidad.
El 39,11% de los usuarios acceden al servicio
mediante transporte público, 30,45% caminando,
y en vehículo propio el 17.59%, estos modos de
transporte se repiten de forma individual en cada
una de las unidades educativas, en diferentes
porcentajes. En la tabla 2 se presentan todos los
datos de la encuesta de movilidad.
Sobre el tiempo de movilidad, los usuarios
declaran que, para llegar desde su hogar hasta
la institución, en los dos centros educativos,
más del 75% realizan viajes menores a 30
minutos. En Victoria del Portete el 20.90%
de los usuarios deben realizar viajes de 5.01 a
10 minutos o mayores a 30, mientras que solo
el 8,96% se moviliza en un tiempo menor a 5
minutos, de este porcentaje la mayor cantidad
de usuarios se movilizan caminando o en
vehículos propios. (Tabla 2, ver sig. pág.)
En la parroquia Sayausí, a diferencia de la
Victoria del Portete, el menor porcentaje corresponde
a los usuarios que se movilizan más de 30 minutos
lo que representa un factor positivo, sin embargo,
la población mayormente debe realizar viajes entre
20 a 30 minutos para acceder a la institución, de
este porcentaje, los modos de transporte más usados
nuevamente son, caminando, vehículo propio y
transporte público (bus).

3.2 Usos de suelo urbanos
Para establecer el cambio de los usos de suelo
urbanos provocados por la construcción de
las UEM, se estableció un área de influencia,
de acuerdo con Urgiles y Vivar (2021), los
equipamientos educativos cuentan con usos
complementarios en las inmediaciones en su
misma manzana o en un radio entre 100 a 200
m. La recolección de información se realizó
mediante una encuesta de usos de suelo en la que
se registra la siguiente información: categoría
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CONTEXTO

Tabla 2. Datos de movilidad de los usuarios de las UEM

Fuente: (No especificada)

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CONTEXTO

La Tabla 3 presenta las distancias aproximadas que
recorren los estudiantes que declararon acceder
a sus centros educativos a pie. Esta estimación
se basa en la teoría propuesta por Kasović et al.
(2021) antes citada. En el caso de Sayausí (SY), la
distribución de estudiantes por rangos de distancia
recorrida varía entre 10 y 16 personas. Por su
parte, en Victoria del Portete (VP), 20 estudiantes
caminan entre 5 y 30 minutos para llegar a su
centro educativo, mientras que 12 deben recorrer
trayectos que superan los 30 minutos.

En la información recolectada, hay al menos
4 modos de transporte que requieren pago, esto
son: transporte público (bus), taxi, camioneta y
buseta, este último no es usado para transportarse
a la UEM de Portete. En la parroquia Sayausí el
78,50% de usuarios llega al centro educativo en
bus, el 5,61% en taxi, el 9,35% en camioneta y
únicamente el 6,54% en busetas, el pago de este
servicio varía desde $25 hasta $50 por mes y la
mayoría de los usuarios provienen de un sector
denominado El Tejar (área urbana de Cuenca).
Para los usuarios que se movilizan en bus, el gasto
mínimo es de 0,12 ctvs. y el máximo de $1 por
día, este costo implica realizar transbordo, pues la
tarifa mínima para los estudiantes es de 0,15 ctvs.
En taxi el pago mínimo es de $1 y el máximo de
$4, finalmente, la movilidad en camionetas de
alquiler varía desde 0,25 ctvs. hasta $1,25.
Como se puede ver en la Figura 2a (b), la
cobertura de transporte público urbano de Sayausí
brinda servicio a 8 de las 11 comunidades desde las
cuales se movilizan los usuarios encuestados, sin
embargo, existe un déficit de transporte público en
sectores rurales lejanos lo cual impide la movilidad
de los niños a los equipamientos (Gobierno
parroquial de Sayausí, 2020). Los estudiantes de
las comunidades lejanas se movilizan a través de
las rutas interprovinciales existentes.

Tabla 3. Distancias que deben caminar los estudiantes
para acceder a los diferentes centros

Fuente: (No especificada)

Figura 2. Localización de los
usuarios de la UEM de Sayausí y
cobertura del transporte público
Fuente: Elaborada con
la información de las
encuestas de movilidad
(Ver el segundo mapa de la
Figura 2 en la sig. pág.)

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CONTEXTO

Figura 2. Localización de los usuarios de la UEM de Sayausí y cobertura del transporte público

Fuente: Elaborada con la información de las encuestas de movilidad

cantón Cuenca, comunidades y localidades, de
este modo, la figura 2(a) muestra las parroquias
desde donde se movilizan los usuarios hasta
la UEM de Sayausí, siendo el porcentaje más
altos aquellos que habitan en el área urbana de
Cuenca con el 19,03%, este porcentaje es mayor
con respecto a la población que se moviliza
fuera del límite parroquial de Sayausí. También
se generan movimientos desde las parroquias
de Chiquintad, San Joaquín, Baños y Turi en
menores porcentajes. La figura 2(b) representa los
movimientos que realiza la población originaria
de la parroquia Sayausí hasta el centro educativo,
la comunidad de Bellavista alberga a la mayor
cantidad de usuarios con el 24,70%, en segundo
lugar, está el centro parroquial con el 15,79%, a
partir de ahí los porcentajes son inferiores al 5%.
En el caso de la UEM de Victoria del Portete
el 83.58% de sus usuarios provienen de las
comunidades de la parroquia, y únicamente
el 3,73% llegan desde Cuenca, el 1,49% de

En el sector de Victoria del Portete, el uso de
transporte pagado se reduce a 3 modos: bus, taxi
y camionetas. El pago del bus va desde 0,25 ctvs.
a 2 dólares por día, a diferencia del caso anterior,
las personas que usan bus en algunos casos deben
realizar hasta 3 transbordos para llegar a su
destino, esto influye directamente en el costo y
tiempo de movilidad. El valor de uso de taxi es de
5 dólares y el costo de la movilidad en camioneta
va desde 0,50 ctvs. hasta 10 dólares por día. En
la figura 3b, se muestra la cobertura de transporte
de acuerdo con el PDOT parroquial, en ella se
evidencia que cerca del 50% de comunidades de
donde se movilizan lo usuarios, están fuera del
área de cobertura.
Es necesario conocer la distribución espacial
de los usuarios, para ello, con la información
levantada en la encuesta y con la cartografía
proporcionada por los Gobiernos Autónomos
Descentralizados (GAD) parroquiales, se localizó
los usuarios a nivel de parroquias rurales del
109

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CONTEXTO

Baños, de Turi y Cañar el 0,75%, de Cumbe
el 2,99% y Tarqui 0,75% estas dos últimas
parroquias también están incluidas en el distrito
de planificación al que sirve la institución. En
este caso a diferencia del anterior, aunque el

porcentaje de usuario que provienen de otros
sectores es menor, las distancias del origen
declarado están más alejadas a la institución, esto
se evidencia por la movilidad que se genera desde
otra provincia, por parte un docente.

Figura 3. Localización de los usuarios de la UEM de Victoria del Portete

Fuente: Elaboración propia, con la información de las encuestas de movilidad (febrero 2022)

110

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CONTEXTO

4.2 Efectos de las UEM en los usos de suelo

Como se puede observar en la Figura 4, en
el área de estudio de Sayausí, se puede observar
una clara tendencia a la densificación ya que el
suelo urbano incrementó en un 16,53% sobre
todo hacia la zona norte de la Av. Ordóñez Lazo,
mientas que el suelo vacante disminuyó en un
1,85%, lo mismo sucede con el suelo agrícola y
las zonas forestales con una pérdida del 4,47% y
1,9% respectivamente.
En el área de estudio de la UEM de Victoria del
Portete, a diferencia del caso anterior, los cambios
en el suelo en las cuatro categorías no supera el 2%
tanto para el incremento o perdida. Los cambios
más significativos se muestran en los huertos y el
suelo forestal con el 1,85% cada uno. De acuerdo
con la figura 5(b), la tendencia de habitabilidad
se centra a lo largo de los ejes viales cercanos
a la institución mientras que los huertos se han
propagado hacia la zona sur del área de estudio,
en el año 2015 estaban mayormente concentrados
hacia el noreste del centro educativo.

4.2.1 Usos de suelo rurales en función de la
capa de cobertura
Como se explicó en el apartado metodológico, los
impactos en los usos de suelo se determinaron con
el apoyo de un SIG, mediante una clasificación
supervisada. La clasificación de la cobertura del
suelo se realizó mediante observación del área
de estudio y en respuesta a las características de
cada territorio, es así que para la UEM de Sayausí
los usos de suelo definidos son: suelo agrícola,
suelo urbano, suelo vacante y suelo forestal,
mientras que para la zona de Victoria del Portete
se trabajó con la siguiente clasificación: suelo
agrícola, suelo urbano, huertos y suelo forestal, a
partir de que la cartografía oficial definidas por el
Ministerio de Agricultura y ganadería.

Figura 4. Efectos en los usos de suelo generados por la construcción de las UEM

Fuente: Elaborada en base a las imágenes satelitales de LANSAT 8 del 2015 y 2021

111

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CONTEXTO

4.2.2 Usos de suelo urbanos

año 2022 se instala una fábrica de tela y un lugar
de comida rápida. Cerca del 92% mantiene el uso
que tenía antes de la inauguración de la UEM,
siendo principalmente aquellos destinados a la
vivienda y uso agrícola. (Figura 6, ver sig. pág.)

Como se mencionó anteriormente, para determinar
los cambios en los usos de suelo urbanos, fue
necesario aplicar una encuesta predial. Una vez
que se tabularon los datos, se obtuvieron los
siguientes resultados. En el caso de la UEM de
Sayausí de los 115 predios encuestados, el 8,70%
presentaron cambios en el uso de suelo después
de la construcción de la Unidad Educativa del
Milenio, de ellos la mayoría pasó de lote vacante
a vivienda y únicamente en uno de los predios,
que ya contaba con una vivienda, se incorporó una
papelería y un lugar de comida rápida, según los
encuestados inició su funcionamiento cuando se
inició el servicio del centro educativo. (Figura 5)
En Victoria del Portete, el cambio en el uso
de suelo después de la inauguración del centro
educativo representa el 8,16% que corresponde
a 4 predios, en dos se construyeron viviendas en
el año 2020, mientras que en los otros dos en el

5. Discusión y conclusiones
Esta investigación buscó determinar si la
construcción de las UEM generó cambios en el
uso de suelo y en las dinámicas de la población
en torno a la movilidad y accesibilidad de sus
usuarios. A pesar de que todas las UEM a nivel
nacional fueron ubicadas en base a los mismos
criterios de localización: las tasas de no asistencia
educativa y los índices de pobreza en función
con las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI)
(Ponce y Drouet 2017), cada área presenta
características propias de su entorno.
En el caso de la UEM de Sayausí que está
localizada al interior del límite urbano, en una

Figura 5. Efectos sobre los usos de suelo urbanos, en el área de influencia de la UEM de Sayausí

Fuente: Elaborada con base a la encuesta predial de uso de suelo

112

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Figura 6. Efectos sobre los usos de suelo urbanos alrededor de la UEM de Victoria del Portete

Fuente: Elaborada con base a la encuesta predial de uso de suelo

zona de transición la planificación del MINEDU
determinó que su principal objetivo es servir
a los circuitos conformados por las parroquias
rurales de Sayausí y San Joaquín, el 72,47%
de la población encuestada proviene de estas
parroquias, lo que representa un factor positivo
pues se está cumpliendo con lo planificado y con
uno de los objetivos de la desconcentración de la
política pública de educación, que es acercar los
servicios a la mayor cantidad de los usuarios, sin
embargo, esto no quiere decir que todos cuenten
con las condiciones óptimas para su movilización.
Por las características propias del territorio este

centro educativo tiene las mejores condiciones
de accesibilidad y movilidad. Una de las medidas
adoptadas por el gobierno para impulsar el
programa de las UEM fue la fusión (cierre) de
varios centros educativos que no contaban con
las características necesarias para brindar el
servicio, se planificó que esta institución recibiría
a estudiantes de 4 instituciones, lo que genero
el incremento en los tiempos de movilidad e
intensificó el tráfico vehicular, sin embargo, no se
puede atribuir este hecho únicamente a la UEM
pues a pocos metros se ubica el centro educativo
La Alborada que al inicio y fin de cada jornada
113

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

también genera aglomeración en el entorno. Por
otra parte, la característica del área rural en la
que se emplaza la UEM de Victoria del Portete,
son diferentes, pues los horarios de las rutas son
menos frecuentes que en las zonas urbanas, con
respecto a la fusión de otros centros educativos,
en este caso fueron cerradas 13 instituciones. Uno
de los componentes del programa de las UEM,
estableció que los estudiantes no debían realizar
viajes mayores a 40 minutos, en los dos casos,
la mayoría de la población realiza viajes menores
a este tiempo, pero existe un pequeño porcentaje
que aún presenta problemas en este aspecto.
Sobre los modos de transporte, (Rojas et al.
2019) establece que los más usado para acceder
a los equipamientos de servicio son: transporte
público, particular y caminata, esto se confirmó
en los resultados obtenidos en el levantamiento
de información.
Según la teoría propuesta por De la Fuente, H.,
Rojas, C. y Salado, M. (2013) quienes modelaron
zonas de influencia de 500 y 1000 m a centros
educativos, y formaron franjas de accesibilidad
vinculadas a unidades muestrales (manzanas
censales) utilizando los siguientes criterios: A
menos de 500 m, distancia de proximidad peatonal
ideal a los equipamientos (educación), entre 500 a
1000 m se consideran manzanas censales accesibles
y mayor a 1000 m la población no tiene cobertura.
Los datos de la tabla 3, determinar que solo el 13%
de la población que llega caminando se encuentra
en el rango ideal de proximidad peatonal, el 13,8%
realiza recorridos menores a 1000 m. encontrándose
en zonas accesibles y el 73,27% está fuera del rango
de cobertura del equipamiento.
Como se mencionó al inicio, hay otras 4 UEM
en el cantón Cuenca, una de ellas está localizada
en la parroquia Quingeo, en su PDOT parroquial
se planteó como uno de los proyectos un plan
especial regulador de actuación en los alrededores
de la UEM, que estaría enfocado en planificar el
uso y la ocupación del suelo (Gobierno Autónomo
Descentralizado Parroquial Rural de Quingeo,
2019), si bien, es probable que no en todos los
sectores sea necesaria la implementación de esta
herramienta de planificación, al menos, prevé
que la construcción de estos centros educativos
debe ir acompañada por planificación que
complemente y apoye el correcto funcionamiento
de este servicio, en este sentido Duflo (2001)
y Ponce y Drouet (2017) coinciden en que la
implementación de equipamientos de educación

necesariamente debe estar acompañado por otros
proyectos relacionados como: capacitación de
docentes, reestructuración en los programas de
educación, proyectos viales y de movilidad que
apoyen la accesibilidad de los usuarios.
En la Evaluación del “Proceso de
Desconcentración” elaborada por la Secretaria
Nacional de Planificación y Desarrollo (2018),
determina que el 33% de las Unidades Operativas
Descentralizadas (UOD) Zonales y el 20 % de
las UOD distritales afirman que la ubicación
de las UEM requiere cambios debido a la
necesidad de optimización de la infraestructura
es decir la ubicación conjunta de varias unidades
desconcentradas para la facilitación el acceso,
la prestación de sus servicios y recursos. El
4% de los usuarios encuestados declararon que
deben desplazarse entre 15 y 45 minutos para
acceder al servicio. En los datos levantados se
indicó que algunos de los usuarios debe realizar
2 o hasta 3 transbordos para llegar a su destino,
esto incrementa el costo y tiempo, limitando la
accesibilidad al centro educativo.
La localización de estas infraestructuras no
debe centrarse solo en la selección de un área
que cumpla con las características técnicas, más
bien debe formar parte de un sistema articulado
de planificación en el que se incluya las rutas de
transporte, los sistemas viales, los equipamientos
complementarios y los usos de suelo. Los usuarios
de la UEM de Victoria del Portete, mencionan que
resulta difícil el abastecimiento de material escolar,
pues en el entorno inmediato del equipamiento no
hay servicios complementarios y deben trasladarse
a Cuenca, esto no sucede en Sayausí pues al estar
en una zona urbana tiene mayor accesibilidad a
estos centros de abastecimiento, sin embargo, la
clara tendencia a la consolidación del suelo, genera
de forma indirecta cambios en la estructura urbana,
a pesar de ello, como se indica en los resultados en
el cambio del uso de suelo urbano, las actividades
complementarias de este uso (Cabinas de internet,
papelerías, librerías, centros de copiado (Urgiles y
Vivar, 2021) son escasos en las zona inmediata del
equipamiento. Por otro lado, un factor positivo es
que la vocación del suelo se ha mantenido, pues
al analizar la cobertura de suelo, las tendencias de
urbanización son bajas en los dos casos.
Se cree pertinente la creación de un nuevo
modelo de desconcentración para la prestación de
servicios, pues, a pesar de que la descentralización
del servicio educativo busca responder a las
114

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

necesidades de la población, autonomía financiera,
respuesta a las necesidades, acceder al servicio de
forma cercana, ágil y eficiente, etc. (“Ministerio de
Educación” n.d.), los criterios para las UEM se ven
restringidos a variables del servicio y no territoriales,
además, al estar los circuitos conformados por una
o varias parroquias, incrementa el tiempo y gasto
en la movilización disminuyendo la accesibilidad
de los usuarios, al respecto Álvarez et al., (2019)
menciona que si los costes en los desplazamientos
peatonales aumentan dificultan el acceso al servicio
por la necesidad de emplear más tiempo y medios
motorizados para tal fin.

Los edificios destinados para educación
ocupan un lugar importante en el planeamiento
de las estrategias territoriales, pues, pese a que su
objetivo principal es suplir la demanda educativa,
también promueven el desarrollo social, cultural
y territorial, por ese motivo deben ser planificados
como parte de un conjunto. La educación es
condición esencial para alcanzar el desarrollo
de las sociedades, por ello es necesario que se
garantice su accesibilidad a toda la población
y especialmente a los sectores desfavorecidos.
(Flores et al., 2022) C

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117

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Contraste entre percepción del riesgo y análisis técnico
de peligros: aportes de la cartografía social en Monterrey
Contrasting risk perception and technical hazard assessment: insights from
social cartography in Monterrey
Recibido: agosto 2024
Aceptado: junio 2025

Elfide Mariela Rivas Gómez1
Luisa Damiana Páez de González2
José Juan Cervantes Niño3

Resumen

Abstract

Este artículo analiza la utilidad de la cartografía social
como herramienta comunitaria para comprender la
percepción del riesgo urbano en dos colonias del
distrito Campana-Altamira y dos del distritotec del
municipio Monterrey, México. La investigación se
estructuró en seis apartados: introducción, revisión
conceptual, metodología, resultados, discusión y
conclusiones. Se empleó un enfoque cualitativo con
talleres vecinales, recorridos de reconocimiento,
entrevistas semiestructuradas y sesiones de mapeo
colectivo, entre mayo y septiembre de 2023. Los
hallazgos evidencian diferencias en cohesión social,
organización barrial y niveles de vulnerabilidad
socioambiental, que inciden en la percepción del
riesgo y en la capacidad de respuesta local. El proceso
incluyó ejercicios de validación comunitaria,
validación técnica basada en la construcción propia
de mapas temáticos para reconocer las amenazas
presentes, a partir del análisis de datos oficiales y
observaciones en campo. Esta doble lectura permitió
contrastar la percepción vecinal con evidencia
científica. Se concluyó que la cartografía social
visibilizó peligros y capacidades desde la mirada
comunitaria, generando insumos útiles para la
gestión urbana participativa y aportando lecciones
transferibles a otros contextos del Sur Global.

This article analyzes the usefulness of social
cartography as a community tool for understanding
risk perception in two neighborhoods of the
Campana-Altamira district and two of the distritotec
area in Monterrey, Mexico. The research is
structured in six sections: introduction, conceptual
review, territorial context, methodology, results,
discussion, and conclusions. A qualitative approach
was employed, including neighborhood workshops,
field visits, semi-structured interviews, and collective
mapping sessions carried out between May and
September 2023. The findings reveal differences
in social cohesion, neighborhood organization,
and levels of socio-environmental vulnerability, all
of which directly affect risk perception and local
response capacity. The process included community
validation exercises and technical validation based
on the authors’ construction of thematic maps to
identify existing threats, using official data sources
and field observations. This dual perspective allowed
for a contrast between community perceptions and
scientific evidence. The study concludes that social
cartography helped make risks and local capacities
visible from the community's perspective,
generating valuable inputs for participatory urban
management and offering transferable lessons for
other contexts across the Global South.

1

Nacionalidad: venezolana; adscripción institucional: Profesora investigadora en la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño del
Tecnológico de Monterrey, México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT; Doctora en Filosofía con Orientación
en Arquitectura y Asuntos Urbanos, Universidad Autónoma de Nuevo León, México; email: m_rivas_gomez@tec.mx; https://orcid.
org/0000-0003-4011-0119
2
Nacionalidad: venezolana; adscripción institucional: Instituto de Investigaciones Sociales (IINSO), Universidad Autónoma de Nuevo
León, México; Doctorado en Ciencias Sociales con Orientación en Desarrollo Sustentable (Ciencias Sociales IINSO); email: ludapaez@
usb.ve; https://orcid.org/0000-0002-4767-9650
3
Nacionalidad; mexicano; adscripción; Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México: Instituto de
Investigaciones sociales; Doctorado en Ciencias Sociales con Orientación en Desarrollo Sustentable; email: jose.cervantesnn@uanl.edu.
mx; https://orcid.org/000-0001-5582-3424

118

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CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

cartografía social; percepción del riesgo; peligros
urbanos

social cartography; risk perception; hazards risks

Introducción

resultados con actores comunitarios. Finalmente,
se realizó la evaluación técnica de peligros y se
contrastaron sus hallazgos con los resultados
de la cartografía social, a fin de identificar
convergencias y divergencias entre la percepción
comunitaria y el análisis técnico.

Los procesos participativos comunitarios
constituyen una base fundamental para el desarrollo
local y pueden aportar significativamente a la
organización de sistemas de protección, atención
de emergencias y gestión de riesgos de desastres
urbanos (Pájaro y Tello, 2014). En este contexto,
la cartografía social (CS) se ha consolidado como
una herramienta clave para contrastar hechos
territoriales con su representación simbólica,
facilitando la apropiación del espacio por parte
de las personas que lo habitan. Quienes residen
en un territorio lo conocen de manera profunda,
por lo que se vuelve indispensable acercarse a sus
saberes, comprender sus dinámicas cotidianas e
integrar sus conocimientos en los procesos de coconstrucción del diagnóstico, la toma de decisiones
y la transformación del entorno (Barragán y
Amador, 2014).
En ese marco, este artículo se pregunta:
¿cuáles son los principales problemas que
enfrentan, desde la perspectiva del riesgo urbano,
cuatro sectores urbanos ubicados en dos distritos
con características contrastantes de la ciudad de
Monterrey, México? A partir de esta interrogante, se
plantea como objetivo general analizar la utilidad de
la cartografía social como herramienta para explorar
la percepción de riesgo (PR) en residentes de cuatro
sectores urbanos de Monterrey, y contrastar estos
hallazgos con una evaluación técnica de amenazas
geológicas e hidrometeorológicas, con el fin
de aportar al conocimiento situado y la gestión
participativa del riesgo.
La investigación se enmarca en un enfoque
cualitativo y participativo, que privilegia las
voces, experiencias, narrativas y prácticas
sociales de las y los habitantes como forma de
construir conocimiento contextualizado. Se
desarrolló en cuatro fases consecutivas: (1)
contacto con organizaciones locales y explicación
del objetivo del estudio, (2) reconocimiento in
situ y planificación de talleres, (3) construcción
participativa de Mapas Comunitarios de Riesgo
(MCR), y (4) análisis colectivo y validación de los

Marco teórico
Importancia de la PR urbano
Se han desarrollado diversos estudios sociales
sobre PR (Cid-Ortiz et al., 2012; Ramos,
2013; Ramos, Olcina y Molina, 2014), que han
demostrado que, en materia de prevención, las
condiciones psicofísicas, los comportamientos
y la forma en que las personas interpretan su
entorno influyen directamente en la generación
de situaciones catastróficas, ya sea por miedo
o desconocimiento. Además, la percepción del
riesgo se encuentra estrechamente ligada a las
condiciones de vulnerabilidad (Almaguer, 2008).
La toma de conciencia sobre cómo se construye
el riesgo es un proceso complejo y prolongado
en el tiempo. Sin embargo, cuando las personas
desarrollan habilidades para generar mecanismos
y estrategias de gestión a largo plazo, pueden
convertirse en agentes de cambio con capacidad
de transformación (Aguilar y Brenes, 2013). Esta
perspectiva destaca que son los propios individuos
quienes mejor conocen y comprenden su entorno.
Una vez comprendidos los elementos
involucrados en la PR, es fundamental establecer
con qué medios puede obtenerse dicha información
y quiénes son los actores indicados para hacerlo. Se
recomienda que estos estudios sean desarrollados
por profesionales o investigadores expertos, o
por la institucionalidad encargada del manejo y
reducción del riesgo de desastres (RRD).
Enfoque teórico: PR urbano
Estudios sobre la PR ante eventos disruptivos
han explorado las capacidades que las sociedades
necesitan para responder ante emergencias, reducir
119

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

su vulnerabilidad y comprender sus posibilidades de
respuesta (Corral, Frías y González, 2003). Desde
una perspectiva institucional, el Instituto Nacional
de Defensa Civil del Perú ha advertido que muchas
personas tienen una noción fragmentada del riesgo,
lo cual dificulta desde lo técnico establecer niveles
aceptables de exposición (Instituto Nacional de
Defensa Civil [INDECI], 2017).
En este sentido, la PR ha sido conceptualizada
como “un producto de la construcción cultural de
las sociedades en su devenir histórico” (Douglas,
1996: 57). Esta visión subraya los determinantes
culturales que conforman la imagen colectiva del
riesgo, sin negar su dimensión física, la cual se
considera como punto de partida para el análisis.
La literatura ha abordado el riesgo urbano
desde dos enfoques complementarios: 1) la
valoración del riesgo, que se orienta a identificar,
cuantificar y caracterizar amenazas y pérdidas
probables (Banco Interamericano de Desarrollo
[BID], 2018); UNDRR, 2004) y 2) el manejo del
riesgo, centrado en los procesos de comunicación,
mitigación y toma de decisiones (Mechler, 2004;
Slovic, 1997; Almaguer, 2008).
De esta manera, la PR no puede abordarse
únicamente desde un enfoque técnico, sino que
está atravesada por factores sociales, culturales
y organizativos que condicionan la forma en que
los actores evalúan su exposición y capacidad de
respuesta (Cid-Ortiz et al., 2012).
Si bien existen territorios expuestos a peligros,
en muchos casos son las transformaciones y
actuaciones humanas las que, en última instancia,
generan las condiciones para que ocurran eventos
catastróficos. En este sentido, “las conductas y
actuaciones están determinadas por el resultado
de una evaluación interna que la persona hace
del entorno y de sus posibles consecuencias”
(Mechler, 2004: 21).
La consecuencia de no percibir un riesgo suele
ser la generación del propio riesgo. La literatura
coincide en que la percepción fragmentada o
selectiva —entendida como una interpretación
y procesamiento sesgado de la información—
lleva a las personas a exponerse al peligro sin
adoptar medidas de prevención (Cid-Ortiz et
al., 2012; García, 2005; Ramos, 2013; Ramos,
Olcina y Molina 2014; Slovic, 1997). Por ello, la
identificación de cómo se perciben los peligros,
así como la comprensión de las condiciones de
vulnerabilidad, representa un eje metodológico
útil para fomentar una cultura de prevención

y avanzar hacia una sociedad del riesgo más
consciente y equitativa (Almaguer, 2008).
Finalmente, se sostiene que la RRD no puede
basarse únicamente en criterios técnicos objetivos
sin considerar las distintas interpretaciones,
subjetividades y experiencias de los actores
sociales. En esta línea argumentativa, la CS fue
seleccionada como herramienta metodológica
central en este estudio.
La CS herramienta para la construcción
colectiva de mapas
La forma de espacializar el territorio ha sido
considerada una de las prácticas más antiguas
de comprensión del mundo, al traducir en
imágenes y símbolos la manera en que las
sociedades entienden su entorno (López, 2013).
El mapa se asume como un medio gráfico de
representación —y no como un fin en sí mismo—
que esquematiza situaciones y relaciones
territoriales mediante signos y convenciones
con significados compartidos.
La CS como herramienta participativa, Herrera
(2008) la describe como “una construcción
del conocimiento desde la participación y
el compromiso social” (p. 3), resaltando su
potencial como proceso colectivo de análisis y
resignificación del territorio mediante talleres o
grupos de discusión.
Desde un enfoque interdisciplinario, la CS
mantiene una relación estrecha con la geografía
crítica y el trabajo social, enfocado en la producción
colectiva del conocimiento, integrando nociones
como territorio, paisaje, latitud o escala, que
permiten representar espacialmente las vivencias,
relaciones y problemáticas del entorno. Su
aplicación trasciende la producción de mapas
para convertirse en un proceso de construcción
colectiva de saberes y reconocimiento mutuo
entre actores diversos (Diez y Rocha, 2016).
Desde el punto de vista epistemológico, la
CS puede desarrollarse desde enfoques como el
subjetivismo y el construccionismo social (Berger
y Luckmann, 1995), ambos característicos de las
investigaciones cualitativas (Sandín, 2003). Estos
enfoques subrayan que el conocimiento sobre el
territorio no es objetivo ni neutral, sino que se
construye con base a las experiencias, saberes y
relaciones de quienes lo habitan.
Es así como, a partir de los enfoques
subjetivistas y del construccionismo social
120

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

previamente discutidos, la literatura especializada
ha identificado en la cartografía social un conjunto
de características clave, entre las cuales destacan:
- Actúa como medio para que las comunidades
razonen colectivamente, compartan saberes y
prácticas, y examinen críticamente su realidad
cotidiana.
- Utiliza la representación gráfica como
instrumento de diálogo: no busca sustituir
la cartografía técnica, sino ser un medio
para explorar y construir colectivamente el
conocimiento del territorio.
- Fomenta transformaciones en los participantes,
vinculadas al reconocimiento del espacio y al
fortalecimiento del sentido de pertenencia.
- Facilita la toma de decisiones colectivas, al
brindar insumos útiles para definir estrategias
comunitarias y prioridades territoriales.
- Reactiva la memoria individual y colectiva,
aportando a procesos de recontextualización
histórica y social del territorio vivido.
- Permite que cada persona se convierta en
cartógrafo, desde su experiencia, saberes y
capacidades, reconociendo así la diversidad de
miradas y voces.
Una de las ventajas clave de la CS es su
capacidad para organizar la información de
manera visualmente accesible, lo cual no solo
sistematiza los datos, sino que también posibilita
devolver esta información de forma comprensible
a los participantes, promoviendo procesos de
validación, aprendizaje mutuo y apropiación del
conocimiento generado. Estas características
están en línea con lo planteado por Gorostiaga
(2017), quien concibe la cartografía social como
una herramienta pedagógica que promueve
procesos de aprendizaje dialógicos, críticos y
contextualizados. Su uso en contextos educativos
y comunitarios permite recuperar saberes locales
y resignificar la relación de los sujetos con
su territorio, favoreciendo una construcción
colectiva del conocimiento.

En México, la Ley General de Protección Civil
—tanto a nivel federal como estatal— no establece
de forma obligatoria la elaboración de MCR.
Sin embargo, sugiere la participación de actores
sociales en la formulación de programas, planes y
proyectos orientados a la prevención, mitigación,
adaptación y recuperación ante eventos naturales o
antrópicos (Congreso de la Unión, 2021).
En el caso del estado de Nuevo León, la ley
de Protección Civil para el Estado de Nuevo
León reconoce la importancia de mantener a la
comunidad informada. De acuerdo con el Artículo
61 (Congreso del Estado de Nuevo León, 2021):
“A fin de que la comunidad conozca el
Programa Estatal de Protección Civil, este, al igual
que sus Subprogramas, deberán ser publicados en
el Periódico Oficial del Estado y en uno de los de
mayor circulación en la Entidad.”
Asimismo, el Artículo 62 de la misma ley
establece:
“En lo conducente, cada uno de los Municipios
del Estado deberá elaborar y publicar su propio
Programa Municipal de Protección Civil, de
manera similar al del Estado, de conformidad con
los lineamientos de esta Ley.”
Elementos del MCR
1. Amenazas
La amenaza —también denominada peligro o
fenómeno perturbador— se refiere a la posibilidad
de ocurrencia de un evento natural o provocado
por actividades humanas que tenga el potencial
de ocasionar pérdidas humanas, afectaciones
materiales, alteraciones en las dinámicas sociales o
económicas, y deterioro ambiental (UNDRR, 2004).
Clasificación de amenazas
Para efectos de este estudio, los peligros se
han reorganizado analíticamente siguiendo
una clasificación conceptual en tres categorías:
naturales, socio-naturales (peligro natural
potenciado por la acción humana) y antrópicos
(sanitario-ambiental, químico-tecnológico y socioorganizativo), conforme a la sistematización
propuesta por Rivas Gómez et al. (2017). Esta
categorización no sustituye los contenidos del atlas,
sino que permite caracterizarlos de forma más
coherente, resaltando la interacción entre factores
físicos y sociales en contextos urbanos complejos.

Los MCR
Los MCR se constituyen como un componente
esencial en el fortalecimiento de las capacidades
comunitarias para anticipar, afrontar y recuperarse
de situaciones críticas o crónicas. Además,
promueven un enfoque proactivo en la RRD, al
facilitar la identificación participativa de amenazas,
vulnerabilidades y capacidades locales.
121

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

En el caso particular de los eventos climáticos
—como lluvias torrenciales, tormentas tropicales o
sequías intensas—, este estudio los clasifica como
socio-naturales, reconociendo que su frecuencia,
severidad e impacto se han visto intensificados
por la acción humana, particularmente debido al
cambio climático.
Esta categorización también ha sido integrada
y discutida en investigaciones académicas
recientes sobre resiliencia urbana, incluyendo
una tesis doctoral en desarrollo centrada en zonas
metropolitanas del norte de México (Páez, 2025).

niveles críticos en las presas La Boca y Cerro Prieto,
lo que llevó a la declaración oficial de emergencia
(Esparza, 2023).
Si bien no se cuenta con estudios académicos
sistemáticos que documenten una tendencia
creciente en la frecuencia o intensidad de estos
eventos, su impacto ha sido agravado por la
expansión urbana sobre zonas de captación y
llanuras de inundación, como ha sido reconocido
por autoridades locales en el Plan Municipal de
Desarrollo Urbano Monterrey 2040 (Gobierno
Municipal de Monterrey, 2024a).
Las amenazas geológicas —como fenómenos
de remoción en masa (FRM), fallas, fracturas,
karsticidad y procesos de disolución en litologías
blandas como yesos y carbonatos— incrementa
la susceptibilidad de los suelos a la erosión e
inestabilidad. De acuerdo con la carta geológica
(Instituto Nacional de Estadística y Geografía,
s/f), Monterrey presenta zonas con estructuras
plegadas y pendientes pronunciadas, lo cual
agrava el peligro geológico, especialmente bajo
condiciones de intemperismo y cambio climático.
En cuanto a las amenazas antrópicas,
las químico-tecnológicas sobresalen por su
potencial de accidentes industriales o fallas
críticas en infraestructura. La amenaza sanitarioambiental se considera significativa debido a la
concentración de instalaciones hospitalarias,
plantas de tratamiento de aguas residuales,
rellenos sanitarios y cuerpos de agua con altos
niveles de contaminación, lo cual representa un
peligro latente para la salud pública por exposición
directa e indirecta a agentes contaminantes
(Gobierno Municipal de Monterrey, 2009;
Secretaría de Desarrollo Sustentable, 2013).

2. Vulnerabilidad
La vulnerabilidad se define como el resultado de
condiciones influenciadas por procesos físicos,
económicos y ambientales que incrementan la
exposición de una comunidad a los efectos de
diversas amenazas (UNDRR,2004).
3. Capacidades
La capacidad se refiere al conjunto de fortalezas,
recursos y cualidades —físicas, sociales, económicas,
institucionales o incluso personales— que una
comunidad, sociedad u organización posee para
disminuir el nivel de riesgo o mitigar los impactos
de un evento adverso. Este concepto abarca desde
medios tangibles hasta habilidades como el liderazgo
y la gestión, y también puede entenderse como
una forma de aptitud para enfrentar situaciones de
emergencia o desastre (UNDRR,2004).
Contexto territorial del área de estudio en el
Municipio de Monterrey

Método e instrumentos

La localización geográfica de los distritos
Campana Altamira y distritotec se encuentra en
el Municipio Monterrey en el Estado de Nuevo
León al noreste de México (Ver Figura 1 en sig
pág.), de acuerdo con el Atlas de Riesgo estatal
presenta una condición multiamenaza (Secretaría
de Desarrollo Sustentable, 2013).
Desde el aspecto natural y/o socio-natural
se identifican amenazas de tipo geológica e
hidrometeorológica. En años recientes, Monterrey
ha experimentado eventos como la tormenta tropical
Alberto (2024), que reactivó el debate sobre la
vulnerabilidad ante fenómenos extremos. Asimismo,
la crisis por sequía extrema en 2022 evidenció
la fragilidad del sistema de abastecimiento, con

Diseño de la investigación
Este estudio adoptó un enfoque cualitativo,
participativo y territorial, orientado a comprender
las percepciones sociales del riesgo y su
articulación con representaciones cartográficas
comunitarias. La unidad de análisis fue la
comunidad, entendida como grupo social
territorialmente situado, con capacidades y
memorias compartidas. La investigación se
desarrolló entre mayo y septiembre de 2023, en
coordinación con iniciativas locales activas en
dos distritos de la ciudad de Monterrey.
122

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Figura 1. Localización geográfica de los distritos Campana-Altamira y distritotec

Fuente: Elaboración propia con base (Instituto Nacional de Estadística y Geografía
[INEGI], 2020). Marco Geoestadístico Municipal, 2020. México

Se trabajó con cuatro colonias, denominadas
para fines analíticos como DT-1 y DT-2
(distritotec), y CA-1 y CA-2 (pertenecientes al
distrito Campana-Altamira, el primero ubicado
en la zona de Campana y el segundo en la zona
de Altamira). Estas designaciones se utilizaron
para mantener el anonimato de las comunidades
participantes, en cumplimiento con los principios
éticos del protocolo de investigación.

El trabajo de campo se estructuró en cuatro fases:
1. Contacto con organizaciones locales y
definición conjunta de objetivos.
2. Reconocimiento territorial y planificación de
talleres.
3. Implementación de talleres participativos
para la construcción de MCR.
4. Validación de hallazgos y devolución de
resultados a las comunidades.

Enfoque metodológico y fases de implementación

Estas fases incluyeron un conjunto de actividades
específicas:
1. Recorrido de campo.
2. Reunión con profesionales vinculados a las
iniciativas en ambos distritos.
3. Reunión con liderazgos comunitarios.
4. Diseño de materiales de difusión.
5. Taller introductorio con liderazgos
comunitarios y equipos técnicos.
6. Programación de talleres.

La estrategia metodológica combinó una fase
participativa —basada en talleres, percepción
comunitaria y mapeo colectivo— y una fase
técnica —centrada en la evaluación geoespacial
mediante análisis en Sistemas de Información
Geográfica (SIG) y álgebra de mapas—, integrando
así saberes locales con herramientas analíticas para
un diagnóstico más robusto.
123

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

7. Convocatoria a participantes.
8. Primer taller: sensibilización temática y
construcción del derrotero.
9. Procesamiento de la información recolectada,
archivo fotográfico y elaboración de los MCR.
10. Segundo taller: validación del derrotero;
entrevistas semiestructuradas; construcción del
MCR.
11. Desarrollo de la matriz de resultados a partir de
las entrevistas comunitarias, incorporando: tipo
de fenómeno (geológico o hidrometeorológico),
evento específico, presencia y frecuencia (anual,
cada 5, 10, 20 años o más).
12. Transferencia de los MCR a un SIG, utilizando
simbología específica: azul para capacidades,
verde para vulnerabilidades y rojo para peligros.
13. Taller de validación con los liderazgos de
las comunidades participantes.
14. Elaboración y devolución de reporte con
los hallazgos consolidados.

Este desglose permite clarificar qué actividades
e instrumentos correspondieron a cada momento
del proceso participativo, manteniendo coherencia
con el enfoque cualitativo y territorial del estudio.
Instrumentos utilizados
- Guía de entrevista semiestructurada.
- Materiales impresos para mapeo colectivo.
- SIG con simbología específica: rojo
(peligros), verde (vulnerabilidades), azul
(capacidades).
Se aplicó consentimiento informado a todas
las personas participantes, en cumplimiento
con la Declaración de Helsinki (World Medical
Association, 2013). Durante el desarrollo del
proceso de CS se enfrentaron diversos desafíos
logísticos y sociales, entre ellos: inasistencia
de participantes previamente confirmados,
dificultades en la convocatoria por canales
comunitarios, interferencias causadas por
compromisos personales, crisis individuales de
liderazgos locales, y limitaciones derivadas de la
distancia geográfica entre sectores.

Ajuste metodológico por taller
Durante el trabajo de campo se realizaron dos
talleres por sector, con objetivos e instrumentos
diferenciados:

Sistematización y análisis de la información

Primer taller (sensibilización y mapeo colectivo):
- Introducción temática sobre conceptos
básicos de la gestión de riesgos de desastres:
peligro, vulnerabilidad, capacidades y riesgo.
- Uso de plantillas y recursos gráficos para
identificar amenazas, vulnerabilidades y
capacidades percibidas.
- Generación del derrotero como “una secuencia
de aspectos cartografiables y referenciables con
un orden escénico que pueda ser sistematizado”.
Se trata de un código simbólico que guía tanto
la construcción del mapa colectivo como su
posterior lectura, explicitando los objetivos del
trabajo, los destinatarios y los elementos que se
desean socializar con los cartógrafos sociales
(Diez Tetamanti y Rocha, 2016, p. 112).
Segundo taller (validación y profundización):
- Validación colectiva del derrotero y del
MCR inicial.
- Aplicación de entrevistas semiestructuradas
para recuperar memoria histórica sobre
eventos críticos, capacidades locales y
vulnerabilidades.
- Reforzamiento del contenido del mapa desde
los relatos comunitarios.

Como parte del procesamiento de la información
cualitativa, se diseñó una matriz estructurada
de descriptores clave (ver Tabla 1, sig. pág.),
denominada matriz de análisis perceptivo
(MAP) que permitió vaciar y organizar los
hallazgos obtenidos a partir de las entrevistas
comunitarias y talleres participativos, en torno a
tres dimensiones analíticas: tipología de peligros
(según impacto y frecuencia), capacidades
comunitarias y condiciones de vulnerabilidad.
La MAP se construyó en correspondencia con
la categorización de amenazas propuesta por
Rivas et al. (2017), y constituye un aporte
metodológico del presente artículo, al integrar
en una sola estructura los componentes
fundamentales de la PR.
Esta matriz surge como un instrumento
emergente en el proceso de la investigación
cualitativa, y complementa los MCR al integrar
los hallazgos obtenidos en entrevistas y talleres
participativos.
La Tabla 1 no presenta datos empíricos, sino
una estructura analítica de referencia que orientó
el vaciado temático y la codificación de los
insumos recolectados, esta organización permitió
124

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

mantener coherencia en el análisis y facilitó
la comparación sistemática de experiencias
comunitarias ante el riesgo.
La información generada en los talleres
comunitarios fue sistematizada, validada
georreferenciada mediante un SIG. Por motivos

de confidencialidad acordados con los liderazgos
comunitarios y en apego al protocolo de ética del
proyecto, los mapas y bases de datos resultantes
no se reproducen, la información fue entregada
formalmente a cada sector involucrado.

Tabla 1. Matriz de análisis perceptivo de peligros, capacidades y vulnerabilidades

Fuente: Elaboración propia con base a Rivas., et al (2017)

125

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Evaluación técnica del peligro

acuerdo con su contribución relativa al riesgo:
Valor 1: amenaza baja; Valor 2: amenaza
moderada; Valor 3: amenaza alta. Por ejemplo,
para la pendiente: &lt;20% = 1 (baja); 20–45% = 2
(moderada) y 45% = 3 (alta)

Metodología
para
la
construcción
de
cartografía temática de amenazas geológicas e
hidrometeorológicas
Además del ejercicio de cartografía social,
se incorporó una evaluación técnica del peligro
como herramienta complementaria. Ésta se
construyó con base en insumos oficiales (Atlas
de Riesgos del Estado de Nuevo León, 2013;
INEGI, 2020; Instituto Nacional de Estadística
y Geografía [INEGI], 2018), lo que permitió
contrastar las narrativas y representaciones
locales con escenarios de riesgo posibles. Esta
triangulación metodológica fortaleció la robustez
del análisis, al vincular el conocimiento situado
con marcos técnicos y normativos.
La metodología aplicada es de elaboración
propia, desarrollada a lo largo de diversos
ejercicios académicos en talleres de urbanismo
en la Universidad Simón Bolívar (Venezuela)
y adaptada para el análisis territorial de los
distritos Campana-Altamira y distritotec en la
zona metropolitana de Monterrey. Se basa en la
integración de variables del medio físico a través
de cartografía temática, análisis espacial y álgebra
de mapas, utilizando los SIG.

4. Álgebra de mapas
Las capas temáticas se integran mediante álgebra
de mapas en sistemas de información geográfica,
sumando y ponderando los valores asignados.
El software genera un mapa resultante con una
escala de valores continuos.
5. Clasificación final
Se definen rangos para interpretar el nivel de
amenaza: 1.0 a 1.9 = amenaza baja; 2.0 a 2.9 =
amenaza moderada y 3.0 o más = amenaza alta.
Esta clasificación se representa mediante una escala
cromática y se utiliza para identificar áreas críticas.
6. Fuente de datos y elaboración de capas temáticas
Las fuentes y métodos por variable fueron los
siguientes:
- Geología: Atlas de Riesgo del Estado de
Nuevo León (2013), con base en cartas
geológicas de la NASA.
- Hidrografía y cuencas: Capa de corrientes
superficiales de INEGI (2018).
- Altitud, pendientes y análisis morfométrico:
construcción propia a partir de modelos
digitales de elevación.
- Geomorfología: Construcción propia
mediante interpretación integrada del relieve,
pendiente y geología, identificando procesos
como deslizamientos, coronas o erosión
laminar.
- Orden de cauces, longitud y densidad de
drenaje: Cálculo propio a partir de la red
hidrográfica base.

1. Área de estudio y escala
Se trabajó a escala 1:10,000 para los sectores
específicos de Campana-Altamira y distritotec.
Las variables consideradas para la construcción de
la amenaza geológica fueron: altitud, pendiente,
inestabilidad de laderas, geomorfología y
geología y para el peligro hidrometeorológico:
red hidrográfica, delimitación de cuencas de
drenaje, buffers de posibles inundaciones a partir
del cauce (0–80 m; 80–300 m; más de 300 m).
2. Procedimiento metodológico
Se elaboraron mapas temáticos para cada
variable, empleando insumos oficiales y análisis
morfométrico del relieve y red hidrográfica. En el
caso de la red hidrológica, se clasifica según orden
de corrientes que refleja el grado de ramificación
o bifurcación dentro de una cuenca según el
Método Horton – Strahler; luego se determinan
buffers de seguridad ante inundación, densidad y
patrón de drenaje.

Resultados
Por respeto a los acuerdos de confidencialidad
establecidos con las comunidades participantes,
los mapas generados no se reproducen en esta
publicación. En su lugar, se incluyen imágenes
representativas del proceso participativo, que
ilustran las dinámicas colectivas sin mostrar rostros
ni datos sensibles. Las figuras 2 y 3 muestran
momentos clave del proceso (ver sig. pág.).

3.Asignación de valores de amenaza
Cada variable se clasifica en tres niveles, de
126

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

análisis perceptivo de peligros, capacidades y
vulnerabilidades, se hace manifiesta la aparición
de peligros o amenazas socionaturales por parte
de los participantes. Incluyen acumulación
de basura y escombros que producen diques
asociados al desbordamiento del Arroyo Seco,
distinguen zonas propensas a inundación al norte,
oeste y este del sector, producto de la elevación
del nivel del cauce en temporadas de lluvia.
Se identificaron peligros antrópicos: plagas,
panales de abejas, drenajes expuestos, humo por
quema de escombros de madera, venta de drogas,
personas conflictivas, pasos de motocicletas por
puente peatonal y asaltos.
En cuanto a la vulnerabilidad, se evidencia
poca percepción en este aspecto. Los participantes
mencionaron únicamente a algunos adultos
mayores, personas con capacidades diferenciadas
y mujeres embarazadas, ubicados en la parte
central del sector.
Respecto a las capacidades, se hizo referencia
a personal de salud. Se reconoce que debe existir
un capital humano más amplio, con variedad
de oficios y saberes técnicos o adquiridos por
experiencia, que podrían activarse en situaciones
de emergencia.

Figura 2. Proceso participativo de construcción de
MCR en un sector de distritotec

Fuente: Elaboración propia
Figura 3. Taller comunitario para la construcción de
MCR en un sector del Distrito Campana-Altamira

Sector CA-2
Solo se pudo realizar un taller, debido a problemas
familiares de la lideresa principal, motor de
convocatoria. Sus circunstancias limitaron la
participación grupal, afectando la generación
de información primaria. No se realizaron las
entrevistas personalizadas; únicamente se cuenta
con el derrotero como insumo para la construcción
del MCR.
Esta situación deja entrever un alto grado de
vulnerabilidad social, al depender la organización
comunitaria de una única figura de liderazgo, sin
redes estructuradas de relevo.
Los problemas reportados se concentraron en
torno a la principal vía de conexión entre la calle
Naza (estructura vial formal) y la parte alta del
sector Altamira, caracterizada por una pendiente
superior al 25%, lo que representa un peligro
constante, particularmente para los vehículos que
transportan gas doméstico y para el desplazamiento
cotidiano de personas, adicional al adentrarse
peatonalmente a las veredas se observó tramos
inestables y sin infraestructura de contención, zona
denominada barranco por los habitantes.

Fuente: Elaboración propia

Descripción de resultados por sector y distrito
Sector CA-1
Durante el primer taller, la comunidad detectó
trece problemas, concentrados al centro-norte
del sector. Destacan: acumulación de basura
y escombros, venta de drogas, inseguridad,
presencia de perros callejeros enfermos, entre
otros. En cuanto a la vulnerabilidad, se manifiesta:
personas con movilidad reducida, adultos
mayores y mujeres embarazadas.
Para el segundo taller, luego de procesar
los formatos de recolección de información
y construir la MAP con los resultados del
127

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

También se registraron condiciones como
plagas, quema de basura, casas y vehículos
abandonados y acumulación de residuos sólidos.
Se detectó escasa organización vecinal y poca
articulación colectiva.
En términos de vulnerabilidad, se reportó la
presencia de personas con movilidad reducida
y adultos mayores en condición de pobreza
extrema, ubicados en zonas aisladas y con escasas
condiciones de accesibilidad segura.
No se identificaron capacidades comunitarias
activas ni redes de apoyo. Las problemáticas
locales tienden a gestionarse de forma individual,
recurriendo a instancias gubernamentales, que
en algunos casos responden parcialmente. El
único soporte externo identificado proviene
de la iniciativa Campana-Altamira (CampanaAltamira, s.f.).

Las
vulnerabilidades
se
concentran
especialmente en el sur y este del sector,
relacionadas con la población de adultos
mayores. Entre las capacidades comunitarias se
identificaron una tienda de abarrotes, un jardín
de niños, un centro comunitario, una casa de
retiro y un asilo de adultos mayores.
Sector DT-2
En el sector DT-2 se observó una comunidad
cohesionada y con capacidad de convocatoria,
organizada en torno a activos y tareas claramente
distribuidas, lo que permite una movilización
efectiva para resolver problemáticas locales.
Los participantes coincidieron en señalar
diversos problemas concentrados en la parte norte
del sector, entre ellos: olor a gasolina, presencia de
personas conflictivas, choques automovilísticos,
postes sin funcionamiento y banquetas en mal
estado. Otro punto crítico identificado fue una
cuadra con alta concentración de problemas, donde
se reportaron ruido, presencia de roedores y plagas,
fumarolas, y, en su zona frontal, elementos metálicos
expuestos en la vía y reportes de asaltos.
En la zona sureste del sector, se señaló
la existencia de una zona inundable, con
encharcamientos frecuentes y un socavón de
consideración. Asimismo, se indicó la presencia
de varios terrenos abandonados, lo cual favorece
el bote de basura y la proliferación de roedores,
insectos. En cuanto a vulnerabilidad, se hizo
énfasis en la presencia de adultos mayores con
movilidad comprometida.
Las capacidades comunitarias reportadas
fueron diversas: canales de comunicación interna
a través de WhatsApp, la presencia de personas
dedicadas al sector salud, un espacio comunitario
de reunión y la existencia de varios hidrantes en
buen estado distribuidos en el sector.
Como parte del cierre del proceso
participativo, se realizó un taller de devolución
de resultados con los liderazgos comunitarios
de los cuatro sectores, con el objetivo de validar
de forma conjunta la MAP y los MCR. En esta
actividad no se contó con la participación del
sector CA-2, lo que limitó la validación completa
de ese territorio.
Durante el ejercicio se ratificaron amenazas y
vulnerabilidades particulares en cada sector, así
como problemáticas comunes relacionadas con
el Arroyo Seco, especialmente en lo referente a

Sector DT-1
Durante el primer taller, se identificaron
quince situaciones problemáticas, concentradas
principalmente en la parte centro y sur del sector.
Entre las más mencionadas se encuentran: árboles
enfermos, drenajes obstruidos, acumulación de
basura, postes inclinados, registros eléctricos
expuestos, deterioro de banquetas, concreto
levantado, vehículos abandonados y terrenos
baldíos. En cuanto a la vulnerabilidad, se hizo
referencia a personas con movilidad reducida, la
presencia de una casa de reposo y una pareja de
niños con síndrome de Down.
Las capacidades señaladas incluyeron la
existencia de una sede comunitaria, buena
comunicación con instituciones responsables del
mantenimiento del sector, una planta eléctrica y
una tienda de abarrotes.
En el segundo taller, se presentó el derrotero
para su validación y se realizaron entrevistas
personalizadas. Se confirmó la información
recogida previamente y se añadieron elementos
nuevos, recuperados a través de la memoria
histórica de situaciones críticas que con el
tiempo habían perdido visibilidad. Entre las
amenazas adicionales destacaron las lluvias
torrenciales, que provocan encharcamientos,
colapso de drenajes y derrames de aguas
negras, así como choques automovilísticos en
pavimento mojado. También se reportó olor
a gasolina y señalan a persona con problemas
respiratorios por este motivo.
128

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

zonas de inundación, acumulación de residuos
y condiciones de accesibilidad. Asimismo, se
reconocieron capacidades complementarias entre
sectores, lo que permitió visualizar la pertinencia
de avanzar hacia formas de organización y
colaboración conjunta que fortalezcan la gestión
territorial del riesgo

El caso de CA-1 es particularmente relevante
por su proximidad directa al cauce del Arroyo
Seco, lo cual incrementa la exposición a
inundaciones y afectaciones durante lluvias
intensas. En contraste, los sectores DT-1 y DT2, aunque colindan con tramos canalizados del
mismo arroyo, no se encuentran en contacto
directo con el cauce abierto. En estos casos, la
existencia de bordes verdes, desniveles o zonas
de transición ofrece cierta protección, aunque no
elimina completamente el riesgo ante una crecida.
Sin embargo, la canalización existente no
constituye una obra de mitigación efectiva según
los enfoques actuales de gestión del riesgo, los
cuales promueven la conservación de los cauces
naturales como parte de una infraestructura
verde y azul. Este tipo de infraestructura busca
integrar soluciones basadas en la naturaleza para
mitigar riesgos, gestionar escorrentías, mejorar
la calidad del agua y del aire, y reducir el efecto
de isla de calor urbana. Cubrir o confinar un
arroyo sin aplicar estos principios limita su
función ambiental y puede incluso incrementar la
vulnerabilidad a mediano plazo, especialmente si
se descuida su mantenimiento o se urbanizan sus
márgenes de forma inapropiada.
A esto se suma la contaminación del arroyo,
reportada especialmente en CA-1, que constituye
una amenaza antrópica con impacto ambiental
y sanitario, agravada por la falta de sistemas
adecuados para el manejo de residuos y drenajes
expuestos que vierten directamente al cauce.
La metodología de CS permitió activar la
memoria colectiva, en especial en DT-1, donde los
relatos sobre lluvias torrenciales, colapso de drenajes
y accidentes vehiculares durante temporales fueron
incorporados al MCR como elementos relevantes.
Esta práctica valida lo planteado por Gorostiaga
(2017) y Diez y Rocha (2016), quienes reconocen
que la CS no solo produce mapas, sino que
promueve procesos de resignificación territorial
desde las vivencias comunitarias.
La ausencia de CA-2 en el taller de validación
limitó su integración al proceso colectivo. Lo
observado reforzó lo señalado por INDECI
(2017): sin procesos articulados y continuos,
incluso los ejercicios participativos más sólidos
pueden perder fuerza si no logran trascender
hacia la acción institucional.
Finalmente, si bien el protocolo metodológico
contemplaba la entrega formal de los MCR a
plataformas distritales o municipales, este paso

Discusión
Los MCR construidos permiten contrastar el
marco teórico sobre PR, vulnerabilidad territorial
y organización comunitaria con las realidades
observadas en campo. En línea con Cid-Ortiz et
al. (2012) y Ramos (2013), se confirma que la
forma en que las personas interpretan su entorno
influye directamente en su disposición a prevenir
o responder ante amenazas.
Los sectores DT-2 y DT-1, donde se
evidenció mayor cohesión comunitaria y tareas
organizativas activas, generaron una lectura más
amplia y precisa del entorno, acompañada por
la identificación de capacidades de respuesta.
En estos casos, la PR no solo se vinculó a
factores físicos, sino también a dinámicas
sociales, memorias compartidas y mecanismos
comunitarios de gestión. Esto valida lo señalado
por Aguilar y Brenes (2013), quienes destacan
que las comunidades que comprenden su entorno
pueden convertirse en agentes transformadores
frente al riesgo.
En contraste, CA-2 presenta una condición
crítica en varios niveles. Además de una estructura
organizativa frágil, el sector muestra amenazas
relevantes de tipo geológico, pendientes mayores
s al 25 la presencia de un barranco sin protección,
traza vial insegura aunado a la exposición física
de viviendas precarizadas construidas en suelo
susceptible a deslizamientos. Como advierte
Almaguer (2008), un peligro físico no representa
un riesgo por sí mismo: el riesgo se configura
cuando existe vulnerabilidad.
En CA-1, la PR fue más amplia y se
documentaron tanto amenazas socionaturales
como antrópicas. Sin embargo, los participantes
mostraron baja conciencia sobre su propia
vulnerabilidad, situación que coincide con lo
planteado por Ramos, Olcina y Molina (2014)
respecto a la fragmentación perceptiva: cuando
no se logra integrar la dimensión social del
riesgo, es difícil activar respuestas preventivas
o colectivas.
129

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

fortalecer los resultados obtenidos. Para efectos
del artículo solo se hace referencia a la evaluación
de la amenaza geológica e hidrometeorológica
(Figura 4 y Figura 5) a partir de la información
definida en los mapas temáticos. En cuanto a la
identificación de la vulnerabilidad y riesgo, se
consideró la visión perceptiva.
Este enfoque comparativo refuerza la
necesidad de articular el conocimiento técnico
con el saber local, destacando cómo las
narrativas comunitarias no solo coinciden en
muchas ocasiones con las zonas de mayores
fenómenos perturbadores, sino que también
aportan elementos invisibles para la modelación
convencional, como trayectorias históricas de
afectación o experiencias no documentadas por
la institucionalidad.

aún no se ha concretado. Las devoluciones han
sido parciales. Para que la CS se convierta en una
herramienta efectiva de resiliencia, debe vincularse
a estrategias institucionales, políticas públicas
locales y procesos comunitarios sostenidos. Los
MCR y su potencial transformador dependerá de
que no queden como instrumentos diagnósticos,
sino que se integren en la planificación urbana y
en la gestión social del riesgo.
Evaluación técnica de los peligros existentes en
e área de estudio
A fin de contrastar los hallazgos de la evaluación
perceptiva de la amenaza se integró una
evaluación técnica de los peligros existentes,
con el propósito de comparar, complementar y

Figura 4. Mapa de peligros geológicos del área de estudio

Fuente: Elaboración propia con base a INEGI, 2020

130

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

El mapa de peligros geológicos muestra al
distrito Campana - Altamira emplazado sobre
formaciones montañosas, al poniente como
extensión de la Sierra Madre que actúa como
límite entre los municipios de Monterrey y San
Pedro Garza García. Su composición geológica
está dominada por rocas sedimentarias de origen
marino, predominan facies carbonatadas, clásticas
y evaporíticas, lo que influye en la estabilidad
del terreno y en posibles procesos de erosión o
deslizamiento (INEGI, 2020).
Al Oriente, está rodeado por el Arroyo
Seco, lo que contribuye a la alteración de los
materiales geológicos. Aquí predominan rocas
mesozoicas de origen carbonatado y clástico,
con presencia de lutitas y yacimientos de caliza
que influyen en el comportamiento del suelo
ante procesos de urbanización.
A pesar de la presencia de materiales
susceptibles a inestabilidad, no se han identificado
peligros geológicos significativos en el distritotec,
donde los suelos principales son vertisol y litosol,
asentados sobre lutita, proporcionando una
relativa estabilidad estructural (INEGI, 2020)
dado por su topografía plana.
En el contexto específico de los sectores en
CA-2, destacan pendientes pronunciadas que
alcanzan entre 50% y 70%, de acuerdo con análisis
topográficos del INEGI (2020). Estas condiciones
corroboradas mediante observación directa,
así como en los talleres comunitarios, donde
habitantes identificaron una zona excesivamente
abrupta en su pendiente denominada popularmente
el barranco. Allí residen familias en situación
de pobreza extrema, y se han registrado caídas
durante el cruce peatonal hacia sus viviendas. Se
trata de un entorno escarpado y de litología frágil,
altamente propenso a fenómenos de remoción en
masa (FRM), que pueden ser desencadenados por
causas naturales o antrópicas.
En cuanto a los peligros hidrometeorológicos,
Campana-Altamira se ubica en la confluencia de
dos montañas y el paso del Arroyo Seco, cuya
hidrología ha sido alterada por la urbanización. La
ocupación del suelo impermeable y la intervención
en los escurrimientos naturales han aumentado
significativamente la posibilidad de inundaciones
pluviales, afectando 34 calles por acumulación de
agua y 24 calles por escurrimientos abundantes
(Gobierno Municipal de Monterrey, 2024b).
El parteaguas del Arroyo Seco, a 2000
m.s.n.m., desciende 580 metros en menos de

seis km, convirtiéndose en un torrente peligroso
cuando la precipitación supera los 40 mm en un
día, afectando especialmente viviendas cercanas a
su lecho. Se requiere estudio hidrológico específico
para mitigar riesgos. (Ver Figura 5 en sig. pág.).
Se identifican zonas de alto peligro a lo
largo del Arroyo Seco, cuya vulnerabilidad se
ve agravada por la presencia de construcciones
irregulares. En el caso del distritotec, se observa
que el interior del campus del Tecnológico
de Monterrey presenta una condición de alta
susceptibilidad a inundaciones. No obstante,
dicha condición ha sido mitigada mediante la
implementación del proyecto Parque Central
y la construcción de infraestructura pluvial,
conformada por una línea principal que desciende
desde un tridente localizado dentro del campus.
Esta línea realiza un giro de 90° y continúa su
trayecto por la calle J. Cantú Leal, frente a
un terreno deportivo (Gobierno Municipal de
Monterrey, 2024c). Un análisis hidrológico es
esencial para definir estrategias de mitigación y
evitar futuros desbordamientos.
En el caso específico de los sectores DT-1
y DT-2 estos se localizan en la llanura de
inundación del Arroyo Seco, con una pendiente
inferior al 4%, lo que expone a sus habitantes a
crecidas naturales del cauce. Esta condición de
baja pendiente, aunada a deficiencias en el drenaje
pluvial y la acumulación de residuos, incrementa
la posibilidad de sufrir daños ante lluvias intensas,
especialmente en eventos de retorno de 50, 100
o 500 años. Este concepto se refiere al lapso o
número de años que, en promedio, se estima que
transcurrirá entre eventos de similar magnitud o
mayor, y se utiliza comúnmente en estudios de
gestión del riesgo para evaluar la probabilidad de
ocurrencia de desastres.
Contraste entre PR y evaluación técnica
de amenazas
Al comparar los resultados del mapeo comunitario
con la evaluación técnica del peligro, se identificaron
coincidencias relevantes, especialmente en los
sectores expuestos a flujos hídricos o con pendientes
pronunciadas. No obstante, también emergieron
contrastes significativos: mientras que ciertos puntos
señalados como críticos por la comunidad no figuran
en los mapas técnicos oficiales, otras zonas de alta
amenaza hidrometeorológica identificadas por los
modelos institucionales no son reconocidas como
131

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

escenarios posibles de riesgo urbano. Este enfoque
metodológico dual no solo permite contrastar
percepciones con datos técnicos, sino también
identificar puntos de convergencia y disonancia
que enriquecen la planificación participativa.
El centro de la investigación sigue siendo la
PR, y tanto la MAP como los MCR constituyen
herramientas clave para su visualización,
interpretación y acción colectiva. La propuesta
metodológica ofrece, además, un modelo
replicable para estudios futuros en contextos
urbanos con alta vulnerabilidad socioambiental.

tales por los habitantes. Estas discrepancias revelan
no solo brechas en la comunicación del riesgo,
sino también posibles limitaciones de los modelos
técnicos para capturar dinámicas sociales, históricas
y territoriales que inciden en la vulnerabilidad real.
La articulación entre los MCR, la MAP y la
metodología de evaluación técnica constituye uno
de los principales aportes del presente trabajo.
Al integrar saberes comunitarios expresados
en ambos intrumentos para analizar la PR con
análisis geoespaciales basados en evaluación
de peligros, se robustece la comprensión de los

Figura 5. Mapa de peligros hidrometeorológicos del área de estudio

Fuente: Elaboración propia con base a INEGI (2018) e INEGI 2020

132

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Conclusiones

ordenamiento urbano, los MCR representan una
fuente valiosa de información situada. Dado que
las vulnerabilidades son dinámicas, se requiere
su actualización periódica con participación
comunitaria. Este proceso debe verse como un
punto de partida replicable: la experiencia en
estos cuatro sectores puede extenderse a las
colonias vecinas.
La investigación demostró que la PR, cuando
se analiza desde una perspectiva territorial
participativa utilizando herramientas como la
CS, ofrece insumos valiosos para la gestión
local. La aplicación de MCR y la elaboración de
la MAP permitieron visibilizar problemáticas,
capacidades y vulnerabilidades desde las
voces de quienes habitan los territorios. La
combinación con una evaluación técnica del
peligro —basada en cartografía temática, SIG y
álgebra de mapas— fortaleció la triangulación
metodológica, generando una lectura más robusta
y multiescalar del riesgo.
Esta estrategia combinada representa un
aporte replicable tanto para futuros estudios
urbanos como para intervenciones comunitarias
orientadas a la construcción de resiliencia. En
conjunto, los hallazgos reafirman la centralidad
de la PR como punto de partida para cualquier
diagnóstico situado y subrayan la importancia
de integrar conocimiento local con herramientas
técnicas en procesos de planeación y RRD.
En ese sentido, los hallazgos dan cuenta del
cumplimiento del objetivo inicial del estudio:
construir una lectura situada del riesgo mediante
una estrategia metodológica triangulada y con
potencial de incidencia comunitaria.
Finalmente, aunque este estudio se centró en
el contexto urbano de Monterrey, sus aportes son
transferibles a otros territorios de Sur Global,
donde la gestión del riesgo exige enfoques más
participativos y contextualmente informados. Las
lecciones clave incluyen:
- Empoderamiento comunitario: reconocer el
riesgo fortalece la respuesta local y la cohesión.
- Articulación de saberes: combinar
conocimientos técnicos con percepción social
mejora la pertinencia de las estrategias de RRD.
- Visualización del riesgo: la MAP y los MCR
facilitan la comprensión y comunicación de
amenazas complejas.
- Actualización y seguimiento: mantener
los MCR activos garantiza su vigencia frente a
cambios socioambientales.

Más que una técnica de representación, los MCR
y la CS funcionaron como una vía de apropiación
territorial. Permitieron sistematizar amenazas,
vulnerabilidades y capacidades desde la
experiencia directa de quienes habitan los espacios
urbanos, generando conocimiento colectivo
con potencial de incidencia. No obstante, los
resultados muestran que dicha participación no
es homogénea: en algunos sectores se encuentra
limitada por condiciones de precariedad, agendas
comunitarias saturadas o liderazgos frágiles. En
contextos donde satisfacer necesidades básicas
representa una prioridad diaria, la prevención
de riesgos no ocupa un lugar central, sin que eso
implique indiferencia.
El proceso evidenció que la participación
efectiva en la construcción de los MCR fortalece
la capacidad local de gestión, permite visualizar
desigualdades territoriales y articular demandas
colectivas con mayor legitimidad. Desde la
perspectiva técnica de RRD, conocer el contexto
territorial es fundamental. Los mapas de peligros
geológicos e hidrometeorológicos confirman la
condición multiamenaza del área de estudio,
donde las amenazas naturales y socio naturales
se ven agravadas por factores estructurales
de vulnerabilidad social, económica, física
e institucional. El riesgo es real donde la
exposición se combina con condiciones
desfavorables de vida.
La presencia de habitantes en situación de
pobreza, sin servicios adecuados, con viviendas
expuestas y barreras de conectividad, incrementa
la exposición a fenómenos como inundaciones,
deslaves y contaminación ambiental, destacan
como los más expuestos, no solo por su condición
física, sino también por su limitada articulación
social y política.
Contrastar la percepción comunitaria de riesgo con
la mirada técnica permitió identificar que los MCR
no son un fin en sí mismos, sino medios legítimos
de exigencia ciudadana, que pueden fortalecer la
preparación comunitaria, apoyar la planeación
urbana y generar transformaciones institucionales
más justas. Lejos de ser solo un producto gráfico, se
convierte en un instrumento de diálogo y planeación
que reconoce saberes, activa la memoria colectiva y
promueve acuerdos comunitarios.
Para instituciones públicas encargadas de
la planeación territorial, la protección civil o el
133

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

- Legitimación de demandas: la participación da
peso a las solicitudes comunitarias ante gobiernos
y organismos internacionales.
En suma, los MCR son herramientas vivas.
Su utilidad dependerá de que las comunidades
continúen apropiándose socialmente de esta
herramienta, que se mantenga actualizada desde
los territorios y que logre insertarse en procesos
de planeación urbana y toma de decisiones con
justicia territorial. C
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136

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CONTEXTO

De la calidad de vida urbana en los espacios públicos a la
sostenibilidad en ciudades intermedias
On the quality of urban life in public spaces to sustainability in intermediary cities
Recibido: octubre 2023
Aceptado: junio 2025

Jorge Alberto Ponce Castillo1
Juan Carlos Pérez García2

Resumen

Abstract

El artículo profundiza en el análisis teórico
de factores para la calidad de vida urbana, así
como la conceptualización de la habitabilidad,
la sostenibilidad, espacios públicos y sus
dimensiones; en este sentido se conceptualiza
por una parte, a la ciudad sostenible como un
organismo multidimensional soportada en los
factores medioambiental, social y económico; por
la otra parte se considera la pertinencia estratégica
de la dimensión tecnológica del modelo de ciudad
inteligente que contempla el capital humano,
social, así como la información; que representa
una estructura con diversos sistemas informáticos
posicionados en un entorno físico. De esta manera,
se articula la ciudad sostenible inteligente; con el
objetivo de desarrollar un modelo para evaluar
el espacio público en ciudades intermedias;
como resultado se formuló la hipótesis de
investigación, así como los índices de medición
a través las variables: social, económica, política,
medioambiental y tecnológica.

The article delves into the theoretical analysis of
factors for the quality of urban life, as well as the
conceptualization of habitability, sustainability,
public spaces and their dimensions; In this
sense, it is conceptualized, on the one hand, the
sustainable city as a multidimensional organism
supported by environmental, social and economic
factors; On the other hand, the strategic relevance
of the technological dimension of the smart city
model that includes human and social capital,
as well as information, is considered; which
represents a structure with diverse computer
systems positioned in a physical environment. In
this way, the smart sustainable city is articulated;
with the aim of developing a model to evaluate
public space in intermediary cities; As a result,
the research hypothesis was formulated, as well
as the measurement indices through the variables:
social, economic, political, environmental and
technological.

Palabras Clave:

Keywords:

calidad de vida urbana; espacios públicos;
ciudades intermedias

quality of urban life; public spaces;
intermediary cities

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción institucional: Profesor Investigador de la Benemérita Universidad, Autónoma de Puebla, México;
Doctor en Planeación Estratégica y Dirección de Tecnología en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, México; email:
jorgealberto.ponce@upaep.edu.mx; https://orcid.org/0000-0002-6691-3609
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción institucional: Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, México, Coordinador
Académico (Centro de Investigación y Posgrados); Doctor en Planeación Estratégica y Dirección de Tecnología (Decanato de Ingeniería y
Negocios); Email: juancarlos.perez@upaep.mx https://orcid.org/0000-0002-8779-9577

137

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CONTEXTO

Introducción

investigación se basa en la propuesta de un modelo
que tiene como propósito evaluar los espacios
públicos de ciudades intermedias. Con respecto
a la organización del artículo, se desarrolló la
introducción, luego se determinan los conceptos y
enfoques teóricos, se plantea el modelo de ciudad
sostenible inteligente, con el objetivo de articular un
modelo para evaluar la sostenibilidad del espacio
público en ciudades intermedias ponderando sus
variables, finalmente se establecen las conclusiones
y recomendaciones de la investigación.

En el artículo se integran diferentes enfoques y
constructos teóricos referentes a la calidad de
vida urbana, la sostenibilidad, el espacio público
y sus variables. Además, se utilizó el modelo de
ciudades sostenibles y el modelo de ciudades
inteligentes, para el desarrollo teórico de un
modelo de ciudad sostenible inteligente.
Desde una visión teórica se analiza la
relación entre las variables social, económica,
política, medioambiental y tecnológica. Para
ello se consideran los conceptos de vitalidad
urbana (Gómez-Varo et al., 2022), calidad de
vida urbana (Popescu, 2020; Petrovič y Murgaš,
2021), habitabilidad urbana (Rodríguez, 2021) y
sostenibilidad (Ameriso, 2018). A partir de esto,
se determina a la ciudad sostenible (Serrano et
al., 2021); posteriormente se conceptualiza a la
ciudad inteligente y los aspectos relacionados con
la vida urbana (Linares y Vásquez, 2018; Duque,
2021) y el espacio público (Brito y Cànoves, 2019;
Baquero, 2021; Crespi, 2022) que se analiza como
una zona que sustenta las actividades cotidianas
de los ciudadanos, así mismo se considera que
la esfera pública es un proceso que se estimula
por medio de la interacción ciudadana, que
conforma y estructura la sociedad (Pérez, 2018;
Crespo, 2019). Finalmente, la contribución de la

Marco Teórico
Las ciudades se pueden considerar eficientes
cuando tienen cualidades para mantener calles y
espacios públicos en donde los ciudadanos tengan
espacios de reunión e integración comunitaria
de manera segura durante el desarrollo de sus
actividades habituales con propósitos variados;
en este sentido la vitalidad urbana es señal de un
adecuado desarrollo y gestión urbana (Scepanovic
et al., 2021; Gómez-Varo et al., 2022).
Las ciudades sostenibles son consideradas
espacios con vitalidad intensa y calidad de vida
para las personas (Kim, 2020), en la Tabla 1 se
presentan el análisis de los conceptos y factores
para la calidad de vida urbana desde la perspectiva
de diferentes autores.

Tabla 1. Conceptos y factores para la calidad de vida urbana

Fuente: Elaboración propia
(Ver el resto de la Tabla 1 en la sig. pág.)

138

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CONTEXTO

Tabla 1. Conceptos y factores para la calidad de vida urbana

Fuente: Elaboración propia

139

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

La sostenibilidad se establece a partir de una
estructura transversal de subsistemas en los que
intervienen el uso eficiente del territorio, viviendas
y edificios habitables, infraestructura y servicios
básicos, metabolismo urbano, cohesión social,
biodiversidad, funcionalidad, movilidad urbana y
espacios públicos (Callealta y Naranjo, 2020).
El concepto de sostenibilidad urbana está
basado en la consideración de un “desarrollo
urbano sostenible” sin que implique el deterioro
del medio ambiente, que garantice la calidad
de vida de las personas, facilitando el avance
económico, así como colaborar para mitigar la
desigualdad social y la contaminación del medio
ambiente (Berigüete et al., 2019; Aguilera, 2021).
La elevada tendencia de crecimiento urbano
de las ciudades en la región de “Latinoamérica
y el Caribe”, remite a las administraciones de
gobierno los retos de atender de manera sostenible
las diferentes problemáticas de requerimientos
en temas sociales, económicos y ambientales,
por medio del desarrollo de planes y criterios
para diseñar ciudades sostenibles cimentadas
sobre su historia, tradiciones y costumbres; que
promuevan una elevada calidad de vida (Masik et
al., 2021) como sugiere la “Organización de las
Naciones Unidas (ONU)” a través de la “agenda
2030” en el “Objetivo de desarrollo sostenible 11”
al considerar que los territorios y ciudades deben
ser inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles
(Giraldo-Ospina y Zumbado-Morales, 2020).
En este contexto se debe considerar que existe
un incremento en la difusión tecnológica, así como
un aumento en el uso del Internet por parte de los
ciudadanos, por tanto se aprecia la pertinencia
estratégica para el uso de las tecnologías en la
planificación y gestión urbana, que posibilite la
accesibilidad a los servicios básicos, debido al
alcance que sugieren las tecnologías al beneficiar
a una mayor población, para impulsar la calidad de
vida (Ameriso, 2018).

Habitabilidad urbana
El ser humano requiere satisfacer sus necesidades
individuales y colectivas, preservando el
medioambiente, lo que hace necesario incorporar
los elementos esenciales para elevar su calidad de
vida, que impulse la unión familiar y la vinculación
comunitaria en entornos saludables, considerando
tres factores principales: la eficiencia psicológica,
la eficiencia social y eficiencia ecológica (Cruz y
Leal, 2020).
Las primeras investigaciones señalaban a
la habitabilidad como un factor referente al
espacio habitable, sin embargo este concepto se
amplió a su medio exterior. De tal manera que
la habitabilidad se formula con dos enfoques:
al interior de la vivienda y en su exterior, en el
que se consideran como medios de satisfacción
la ubicación del barrio y el conjunto de
equipamiento urbano, entre ellos los espacios
públicos con su integración en parques y
avenidas (Páramo et al., 2018) y se plantean
tres directrices para evaluar la habitabilidad en
zonas urbanas consolidadas: la físico-espacial,
la psico-espacial y la medioambiental (Navarro,
2018; Rodríguez, 2021).
De esta forma la “National Association of
City Transportation Officials” (2013) propone la
compacidad para la distribución de ciudad como
la que mejor se adapta al criterio de habitabilidad
urbana, pues contempla elementos para su
evaluación, como la densidad y compacidad
habitacional, la dotación de servicios básicos y
equipamiento, distribución vial, zonas peatonales,
ciclovías, accesibilidad e instalaciones de
transporte público, configuración y operación
de los espacios públicos, el impacto al medio
ambiente, así como la capacidad para estimular el
desarrollo cívico, social, industrial y económico
(León et al., 2019).
Sostenibilidad

La ciudad sostenible

La sostenibilidad involucra en esencia la
capacidad de sobrevivir. El diseño urbano
sostenible se considera un tema extenso debido
a que no únicamente se refiere a la posibilidad
de perdurar del medio ambiente, sino además
se debe considerar el desarrollo y progreso del
entorno edificado, el cual incluye el espacio
habitable, la sociedad y su estabilidad económica
(Zumelzu y Espinoza, 2019).

La ciudad y el territorio son el sitio donde confluyen
diversos aspectos del desarrollo urbano. Se incluyen
condiciones “materiales tangibles”, entre ellos la
infraestructura de transporte, energía y gestión
de residuos, junto a condiciones “materiales
intangibles”, como son cultura, educación y salud,
que son esenciales para que una sociedad urbana se
desarrolle de manera próspera (ONU-Habitat, 2020).
140

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

A continuación, se muestran los componentes
para la conceptualización de la ciudad sostenible
en el que se manifiestan los procesos: biológico,
social, económico, ecológico y cultural; como
elementos principales para la sostenibilidad
(Tabla 2).

Tabla 2. Conceptualización y componentes de la ciudad sostenible

Fuente: Elaboración propia
(Ver el resto de la Tabla 2 en la sig. pág.)

141

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CONTEXTO

Tabla 2. Conceptualización y componentes de la ciudad sostenible

Fuente: Elaboración propia

Con base en la información obtenida para
establecer el concepto de ciudad sostenible,
se debe considerar un hallazgo; pues entre los
componentes mencionados por los autores, no
aparece el factor tecnológico.

(Pardini et al., 2020; Kasznar et al., 2021). Todo esto
en el mundo digital, en el que mover y procesar datos
en lugar de objetos físicos resulta rápido, seguro y
tiene un menor costo medioambiental (RodríguezGutiérrez; 2020; Oliveira et al., 2020; Lehmann,
2021). Sin embargo, en términos de conectividad
e infraestructura digital, Latinoamérica tiene un
rezago en comparación con países desarrollados,
lo que limita el aprovechamiento y la capacidad
de los medios digitales en los sectores: social,
industrial, académico y de gestión urbana (Banco
de Desarrollo de América Latina, 2020).
Varios autores con intenciones de esquematizar
los rasgos de una ciudad inteligente (Tabla 3) señalan
seis características posibles: economía inteligente,
sociedad inteligente, gobernanza inteligente,
movilidad inteligente, entorno inteligente y vida
inteligente (Copaja-Alegre y Esponda-Alva, 2019;
Guevara y Auat, 2020; Guerra, 2020; Kasznar et
al., 2021; UN – Habitat, 2020) y se relacionan con
diferentes aspectos de la vida urbana (Linares y
Vásquez, 2018; Duque, 2021).

Ciudades inteligentes
Se considera una ciudad inteligente a la que se
orienta por medio del “Internet de las cosas” (IoT)
para recolectar información a través de datos
factibles de analizar para gestionar de manera
efectiva y sostenible, sistemas de urbanización,
insumos, servicios y equipamientos (Romero,
2018); como sucede con las “tecnologías de
información y comunicación” que intervienen
notablemente en los patrones de actividad e
interacción entre las personas (Shaw y Sui, 2018;
Webster y Leleux, 2019).
La inteligencia de las ciudades se orienta a la
generación de empleos y el bienestar en la vida de
los ciudadanos en un ambiente urbano sostenible

Tabla 3. Componentes de una ciudad inteligente y aspectos relacionados

Fuente: Elaboración propia

142

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CONTEXTO

Existe una concepción generalizada acerca de
las ciudades inteligentes, las cuales utilizan sistemas
que favorecen al desarrollo urbano, además de
contribuir a la calidad de vida de los ciudadanos
(Da Silva Lopes et al., 2020; Chibás et al., 2022).

es impulsada por las industrias y el intercambio
comercial que generan las personas y produce
dinamismo urbano para la convivencia pacífica,
la acción colectiva y el apoyo comunitario en
el espacio público. La “dimensión política”
faculta que el ciudadano, además de los colectivos
se expresen y contribuyan en los procesos de
participación informados e inclusivos, cimentadas
en el conocimiento, respecto a la planeación y
administración de los espacios públicos de las
ciudades. Por otro lado la “dimensión natural” que
constituye la estructura física, la planificación, la
gestión y el cuidado del medioambiente. Por último la
“dimensión tecnológica” que conforma la estructura
digital, su planificación, gestión, educación y uso de
las “tecnologías de la información y comunicación”
(Birche y Jensen, 2018; Briceño-Avila, 2018; Gómez
y Velázquez, 2018; Del Espino y Navas 2018;
Morente, 2018; Berardo y Vázquez, 2019; Pinedo
y Lora, 2019; Silva-Roquefort y Muñoz, 2019;
Cabrera et al., 2020; Jordán-Salinas et al. 2020).

Espacios públicos
Los espacios públicos son sitios de reunión, armonía
y justicia social donde los ciudadanos conviven. Por
otro lado, manifiesta los aspectos sociales, valores
culturales, económicos, industriales, políticos y
naturales, vinculados al desarrollo humano en busca
de un espacio comunitario incluyente (Alonso,
2018; Brito y Cànoves, 2019; Baquero, 2021;
Crespi, 2022). Son también las redes que conectan
a la ciudad con sus habitantes; el sello físico de la
interacción entre los ciudadanos de una comunidad
permanece en el espacio público (Lozada, 2018).
Además se contemplan como espacios de
aprendizaje significativo, porque son entornos
que brindan experiencias didácticas a los menores
de edad. Las personas adultas pueden incorporar
a los niños en los espacios públicos urbanos, por
medio del juego, creando experiencias nuevas y
estimulantes, con estrategias de apropiación del
espacio, inclusión y conservación de los espacios
públicos (Polo y López, 2020); concediendo
lugares propicios para que los ciudadanos tengan
libertad y seguridad, fomentando la participación
ciudadana y la cohesión social (Harris, 2020).

Materiales y métodos
Descripción del modelo de investigación
Con el objetivo general en el que se considera
la propuesta de un modelo para la evaluación
de la calidad de vida en el espacio público de
ciudades intermedias de las condiciones actuales
de los espacios públicos de los barrios, así como
su potencial de sostenibilidad para la calidad de
vida en ciudades intermedias; considerando las
variables: social, medioambiental, económica,
gobierno y tecnología (Figura 1).

Dimensiones del espacio público
El espacio público se considera un escenario de
manifestaciones y arraigo social, que preserva los
acontecimientos de los colectivos sociales. En este
sentido, el componente urbano es inseparable de las
necesidades humanas; juntos van más allá del enfoque
morfológico de la ciudad, por ello se considera a los
espacios públicos como lugares favorables para la
convivencia y construcción del tejido social (Pérez,
2018; Morales, 2019; Crespo, 2019).
De esta manera, la “dimensión social”
incorpora la educación, los valores sociales, la
ética, la moral, la inclusión, la salud, el bienestar,
la seguridad y las aspiraciones que influyen en
la conducta humana, de manera individual y
grupal. La “dimensión cultural” está relacionada
con: tradiciones, costumbres, identidad, valores
culturales de cada lugar, fortaleciendo la
identidad. Además la “dimensión económica”

Figura 1. Modelo para evaluar la sostenibilidad del
espacio público en ciudades intermedias

Fuente: Elaboración propia

143

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CONTEXTO

A continuación se describen las etapas del modelo:
1. Diagnóstico. Se realizó utilizando la
información contenida en el plan de desarrollo
municipal de una ciudad intermedia; así como
su alineación con los planes de desarrollo estatal
y nacional, la agenda 2030, los “Objetivos de
Desarrollo Sostenible” y el “ODS-11” que
refiere a comunidades y ciudades inclusivas,
seguras, resilientes y sostenibles.
2. Análisis del área de estudio. Se definió el
espacio público y su ubicación en la ciudad
para el análisis y recolección de la información,
este proceso se realizó en 2 fases:
La primera etapa consiste en mapear el
espacio público seleccionado, para identificar:
el área, conexiones viales, además se observó su
infraestructura y composición de manera general,
así como la conectividad entre áreas. Esta fase
se realizó con el apoyo de las tecnologías de
información y comunicación, “Open Data” en
la plataforma del “Mapa Digital de México v6.3
INEGI”, “Sistema para la Consulta de información
Censal (SCINCE 2020)”, herramientas digitales
cartográficas como “OpenStreetMap”, “Google
Earth”, así como el software “Qgis-Sistema
de Información Geográfica de código abierto”
para la selección, análisis y visualización de
indicadores de accesibilidad urbana; recopilando
indicadores demográficos, ubicación de puntos
de interés, rutas; para georeferenciar y mapear la
información.
La segunda etapa consiste en analizar el
estado físico del espacio público seleccionado,
mediante la observación y valoración en cuanto
a infraestructura, vegetación, equipamiento y
servicios que se ofrecen a los habitantes. Estos
criterios se recabaron a partir de una ficha
de observación para evaluar la calidad del
espacio público. Durante esta fase se realizó
la observación del sitio a nivel de calle, así
como el uso de una cámara de alta resolución
para la captura de fotografías, así mismo se
utilizó “Google Maps” para la observación
complementaria.
3. Índices de medición. A través de la
información obtenida en la etapa 2 “análisis del
área de estudio” se determinaron las condiciones
actuales del sitio, por medio de la evaluación del
espacio público que incide en la “calidad de vida”
de ciudades intermedias (Figura 2), ponderando
las variables: social, medioambiental, económica,
gobierno y tecnológica.

Figura 2. Variables para la calidad de vida en el
espacio público de ciudades intermedias

Fuente: Elaboración propia

4. Hipótesis. El desarrollo del modelo para
evaluar la sostenibilidad del espacio público
en ciudades intermedias permitió formular la
hipótesis de investigación, la cual expresa que:
al incrementar los índices de las dimensiones
basadas en el modelo propuesto de ciudad
sostenible inteligente, se eleva el índice de la
calidad de vida en los espacios públicos de las
ciudades intermedias.
Metodología
Diseño de la investigación
La investigación se desarrolló con un enfoque
cuantitativo para dar respuesta a preguntas de
investigación que requiere datos objetivos y
medibles; se considera de tipo no experimental pues
los datos se recopilaron al observar los fenómenos,
tal como ocurren de manera natural en su contexto y
se clasifica como un estudio seccional o transversal
por que se analizan las variables de interés en un
momento determinado del tiempo a través de una
muestra representativa de la población por medio de
una encuesta (Bernal, 2010; Hernández Sampieri,
2014; Pimienta Prieto y Orden Hoz, 2014). Además,
para que dicha encuesta pueda ser utilizada como
instrumento de medición, es necesario que cumpla
con los requisitos de confiabilidad y validez, para
determinar si las respuestas obtenidas provienen de
métodos y procedimientos adecuados (RodríguezRodríguez, J. y Reguant-Álvarez, 2020).
144

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Descripción de la población y cálculo del
tamaño de la muestra

y características, mediante la subdivisión de la
población heterogénea en estratos homogéneos por
sexo y edad para realizar un muestreo más preciso
en cada uno de ellos Tabla 4 (INEGI, 2020).

La población de estudio está delimitada a los
ciudadanos de Tehuacán, Puebla; la muestra
se realizó con base en los datos del Instituto
Nacional de Estadística y Geografía del estado
de Puebla, para el municipio de Tehuacán al que
corresponde una población de 327,312 habitantes
para el año 2020 (INEGI, 2020).
Para el cálculo se consideró una muestra
probabilística estratificada dirigida a 240,474
habitantes de 15 años en adelante que incluye a
los sexos hombre y mujer, lo que representa un
porcentaje del 73.5% como indica la información
del INEGI (2020).
Para calcular el tamaño de la muestra se
emplea la fórmula estadística para poblaciones
finitas (Aguilar-Barojas, 2005; Alvarado, 2020;
Barraza y Martínez, 2021):

Validación del instrumento de recolección de
datos
Confiabilidad del Instrumento
Se realizó una encuesta piloto la cual se aplicó a 30
personas; mediante la cual se evaluaron las variables
para la calidad de vida en el espacio público en
las ciudades intermedias con base en las variables
para una ciudad sostenible e inteligente; aplicando
el análisis del alfa de Cronbach se determinó la
confiabilidad del instrumento que conforman
las cinco variables analizadas (Cronbach, 1951;
Viladrich et al., 2017); utilizando el software
estadístico “Statistical Package for Social Sciences
(SPSS)” de IBM. (Tabla 5, ver sig. pág.)
Con base en los datos obtenidos se corrobora
que los requisitos definidos por Lee J. Cronbach
(1951) se cumplen bajo las recomendaciones
establecidas, por lo tanto el instrumento o encuesta
se considera confiable ya que todos los coeficientes
obtenidos en las variables analizadas son mayores
a 0.65, además de que los coeficientes de las
variables son menores que el coeficiente de alfa
global cuyo valor es de 0.914.

Donde:
n= Tamaño de la muestra
d= Error de estimación
Z= Valor de tablas de la normal estándar
N= Tamaño de la población
p= Probabilidad de éxito
q= Probabilidad de fracaso

Validez estadística
Al identificar la relación entre dos o más variables
se posibilita la validación del instrumento de
recolección de datos, midiendo la relación que existe
entre las variables a través de pruebas estadísticas
(Merino-Soto,2016). En la investigación, se empleó
el software estadístico (SPSS) de IBM para calcular
la validez estadística. (Tabla 6, ver sig. pág.)

Considerando un error máximo aceptable del
8% y un intervalo de confianza de 95%, se obtuvo
un tamaño de muestra de 150 participantes.
Mediante el uso del muestreo estratificado
se permite obtener información más precisa de
una subpoblación que tiene diferentes tamaños

Tabla 4. Estratos de población por sexo y edad para la aplicación de la encuesta

Fuente: Elaboración propia

145

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CONTEXTO

Tabla 5. Variables de una ciudad sostenible inteligente y factores relacionados

Fuente: Elaboración propia

Tabla 6. Análisis de la validez estadística

**. La correlación es significativa en el nivel 0.01 (bilateral).
*. La correlación es significativa en el nivel 0.05 (bilateral).
Fuente: Elaboración propia

146

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CONTEXTO

Instrumento de recolección de datos

identifican el polígono territorial de la antigua
estación del tren donde se encuentra localizada
la zona de estudio; logrando una participación de
manera activa y propositiva al considerar que la
ciudad de Tehuacán, Puebla; requiere de mejoras
en las variables: social, económica, política,
medioambiental y tecnológica, para dotar de
mejor calidad de vida a la ciudadanía.

Para la recolección de datos se utilizó una
encuesta estructurada con 39 ítems que permite
medir las variables: social, económica, política,
medioambiental y tecnológica (Tabla 7); por
medio de una escala Likert (Hernández Sampieri
et al., 2014; Arroba et al., 2020) de cinco puntos:
totalmente en desacuerdo (1); parcialmente en
desacuerdo (2); ni de acuerdo ni en desacuerdo
(3) de acuerdo (4); totalmente de acuerdo (5). La
administración de la encuesta para la evaluación
de la calidad de vida en los espacios públicos de
ciudades intermedias se realizó de manera presencial
y se registraron las respuestas en un documento
electrónico utilizando la herramienta Google Forms
para su aplicación en línea vía internet, lo cual
permitirá agilizar la recolección de datos.

Discusión
Al identificar y argumentar los conceptos
de vitalidad urbana, calidad de vida urbana,
habitabilidad urbana, sostenibilidad y espacios
públicos, además de sustentar los planteamientos
sobre el modelo de ciudad sostenible basados en
los factores medioambiental, social y económico,
así como también se expuso de manera teórica
el modelo de ciudad inteligente que contempla
el capital humano, social y la información; que
desde el punto de vista tecnológico, contiene
diversos sistemas informáticos que posibilitan
interactuar de forma individual o colectiva en un
entorno físico; por tanto es pertinente considerar
los siguientes alcances.
En primer lugar fue posible la articulación
de un modelo la ciudad sostenible inteligente
que considera la pertinencia estratégica de la
dimensión tecnológica; en segundo lugar se
establecieron los índices de medición por medio
de las dimensiones social, económica, política,
medioambiental y tecnológica. Lo que permitió
desarrollar un modelo para evaluar el espacio
público en ciudades intermedias.
El tipo de relación estadística que se presenta
entre los estratos del sexo masculino y femenino
a partir de 15 años en adelante, a través de la
correlación bivariada basada en el coeficiente
de correlación de Pearson; en la Tabla 8 (ver
sig. pág.) se muestra de manera ordenada la
correlación de la variable “Y” con respecto a cada
variable “X”; destacando una asociación que va
de 0.638 como el valor más alto que representa
a la variable “X3” (dimensión medioambiental),
hasta 0.268 que corresponde a la variable “X2”
(dimensión política) como el valor más bajo.

Tabla 7. Variables e ítems de la encuesta

Fuente: Elaboración propia

Resultados
La encuesta para evaluar la calidad de vida en
espacios públicos de ciudades intermedias se
aplicó durante 6 días. Se utilizaron las tecnologías
de la información y comunicación para su
aplicación con el uso de teléfonos inteligentes a
través de Google Forms para agilizar la aplicación
del instrumento de evaluación así como la
recopilación para el análisis de la información
resultante; se eligieron a 150 participantes con
disponibilidad para responder la encuesta para la
evaluación de la calidad de vida en los espacios
públicos de ciudades intermedias, quienes
147

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CONTEXTO

Tabla 8. Correlación de variables

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05 (bilateral).
**. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
Fuente: Elaboración propia

A continuación se realizó un análisis de
regresión lineal utilizando el software SPSS para
mostrar de manera ordenada la relación de la
variable “Y” con respecto a la suma de 2 variables
“X” (Tabla 9); se advierte una relación fuerte de
0.700 como el grado más elevado que representa
la suma de variables “X1+X3” (dimensión
económica + dimensión medioambiental), hasta
el valor de 0.474 que corresponde a la suma de
variables “X1 + X4” (dimensión política) como
el grado más débil.
Posteriormente se efectuó un análisis de
regresión lineal utilizando el software SPSS
para mostrar de manera ordenada la relación
de la variable “Y” ahora con respecto a la suma
de 3 variables “X” (Tabla 10, ver sig. pág.);
se advierte una relación alta de 0.704 como

el valor más considerable que representa la
suma de variables “X1+ X2 + X3” (dimensión
económica + dimensión política + dimensión
medioambiental), en el otro extremo se cuantifica
el valor de 0.646 que corresponde a la suma de
variables “X1 +X2 + X4” (dimensión económica
+ dimensión política + dimensión tecnológica)
como el valor más bajo.
Por último se efectuó un análisis de regresión
lineal utilizando el software SPSS para mostrar
la relación de la variable “Y” ahora con respecto
a la suma de 4 variables “X” (Tabla 11, ver sig.
pág.); se advierte una relación alta de 0.704 como
el valor más considerable que representa la suma
de variables “X1+ X2 + X3 + X4” (dimensión
económica + dimensión política + dimensión
medioambiental + dimensión tecnológica).

Tabla 9. Regresión lineal con suma de 2 variables

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05 (bilateral).
**. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
Fuente: Elaboración propia

148

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CONTEXTO

Tabla 10. Regresión lineal con suma de 3 variables

El valor del p-value es de 1.27E-21
Fuente: Elaboración propia
Tabla 11. Regresión lineal con suma de 4 variables

El valor del p-value es de 3.79E-21
Fuente: Elaboración propia

Conclusiones y recomendaciones

Por lo tanto, la correlación bivariada de
las variables “Y” y “X3” es de 0.638, la cual
se establece como la relación más fuerte,
que corresponde a la variable “Y” de la
dimensión social con “X3” de la dimensión
medioambiental; además, al analizar la regresión
lineal de las variables “X” con respecto de “Y”
se encontró que la relación más alta con un valor
de 0.709 se da con la suma de las 4 variables
que corresponden a la suma de X1+X2+X3+X4
(dimensión económica + dimensión política
+ dimensión medioambiental + dimensión
tecnológica); lo que determina la importancia
que para la variable “Y” o dimensión social
significan las variables: económica, política,
medioambiental y tecnológica.
En el contexto que se relaciona al bienestar
social y el desarrollo sostenible se vincula a las
variables social, económica y cultural, además
de los ámbitos medioambientales que garanticen
un desarrollo urbano sostenible, así como del
aprovechamiento de las innovaciones en las
tecnologías de Información y comunicación.

En esta investigación se analizaron los conceptos
y factores para la calidad de vida urbana como
son: la habitabilidad, el bienestar y la satisfacción
personal; en este sentido se conceptualizó a
las ciudades sostenibles como espacios con
vitalidad intensa y calidad de vida con una visión
comunitaria, en las que se vinculan las variables:
social, económica, cultural, medioambiental
y tecnologías. De esta manera, las ciudades se
consideran eficientes cuando tienen cualidades
para mantener las calles y espacios públicos, en
donde los ciudadanos disfruten de áreas de reunión
e integración comunitaria de manera segura.
Asimismo se configura a la ciudad como
un organismo complejo multidimensional que
puede verse como un sistema o como una red; sin
embargo, a través del análisis realizado en el marco
teórico, se perciben vacíos en las investigaciones
referentes a las ciudades sostenible y las ciudades
inteligentes, y se advierte que en los artículos
de investigación analizados en el marco teórico
referentes a ciudades sostenibles, se observa
un hallazgo; pues entre los componentes
mencionados por los autores, no se encuentra
149

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CONTEXTO

el factor tecnológico; por lo que es necesario
teorizar con respecto a la integración de modelos
de ciudades sostenibles y ciudades inteligentes.
También, se requieren argumentos teóricos
que aporten una base a las morfologías urbanas
sostenibles inteligentes, para contribuir a los
“objetivos de desarrollo sostenible (ODS)”
orientados específicamente al “ODS 11”. Lo
que permitió articular un modelo pertinente que
integra los modelos de ciudades sostenibles y
ciudades inteligentes que permita impulsar el
desarrollo de las ciudades intermedias. Además
es necesario evaluar los espacios públicos
en las ciudades intermedias para conocer su
contribución a la calidad de vida, con respecto a
ciudades sostenibles inteligentes; debido a que es
en estos lugares donde se estimula la interacción

social, impulsando la salud física y psicológica de
las personas, mejorando la apariencia del entorno
y los aspectos medioambientales. Igualmente se
debe reconocer que los espacios públicos son
componentes fundamentales como lugares de
expresión e identidad, que contiene las emociones
y vivencias que se originan por la interacción
comunitaria de los ciudadanos; reactivando de
manera cotidiana la vida.
Finalmente, para agilizar y automatizar la
recolección de datos se debe aprovechar los datos
abiertos y la computación en la nube para conocer
información sobre las condiciones de las ciudades
intermedias; por lo que se recomienda apoyarse de
las “tecnologías de información y comunicación”
para colaborar con los estudios sobre la tipología del
espacio público en las ciudades intermedias. C

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154

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

La vulnerabilidad social como enfoque para el diseño de
políticas públicas territoriales de sustentabilidad en México
Social vulnerability as an approach for designing territorial public policies for
sustainability in Mexico
Recibido: junio 2024
Aceptado: junio 2025

María Teresa Cedillo Salazar1
Madelyn Ávila Vera2
Esteban Picazzo Palencia3

Resumen

Abstract

La situación macroeconómica en los últimos años
muestra una debilidad en los procedimientos
administrativos por parte de las instituciones
gubernamentales en las regiones. Donde los
desafíos de política pública de sostenibilidad
resultan ser ineficientes en materia de empleo,
pobreza, marginalidad y vulnerabilidad. Este
artículo tiene como propósito reflexionar sobre
las distintas disparidades socioterritoriales a
partir del enfoque analítico de la vulnerabilidad
social, el cual permite destacar la necesidad
de construir un índice que dé resultados para
el desarrollo de políticas públicas sostenibles
diferenciales, donde se establezca un proceso
de articulación y coherencia con los diferentes
actores sociales, con la finalidad de contribuir
a cerrar las brechas sociales subnacionales
y desarrollar las capacidades endógenas de
los territorios. El objetivo de este documento
es estimar un índice de vulnerabilidad social
territorial, para esto se emplea un método
de análisis de componentes principales,
relacionado con la vulnerabilidad social, el
cual recopila características sociodemográficas,
socioeconómicas y del hábitat, propias de cada
espacio territorial, para conocer los factores que

In recent years, the macroeconomic context
has revealed significant shortcomings in the
administrative procedures of governmental
institutions at the regional level. These
deficiencies have translated into inefficient public
policy responses to key sustainability challenges,
particularly in the areas of employment, poverty,
marginalization, and vulnerability.
This article aims to examine socio-territorial
disparities through the analytical framework of
social vulnerability. This approach underscores
the urgent need to develop an index capable of
generating reliable and differentiated results
to inform sustainable public policy design.
Such policies should promote articulation and
coherence among diverse social stakeholders,
with the ultimate goal of closing subnational
social gaps and strengthening the endogenous
development capacities of territories.
The main objective of this study is to estimate a
Territorial Social Vulnerability Index. To this end,
a Principal Component Analysis (PCA) is applied,
integrating sociodemographic, socioeconomic, and
habitat-related variables specific to each territorial
unit. The findings allow for the identification of key
factors that contribute to social disadvantage among

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción institucional: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México;
doctorado en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; E-mail: etyam_27@hotmail.com; ORCID: https://orcid.
org/0000-0001-8680-1885
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción institucional: Profesora Investigadora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales, México; E-mail: madelyn.avilav@uat.edu.mx ORCID: https://orcid.org/0000-0002-8976-7405
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción institucional: Profesor Investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de
Filosofía y Letras/Instituto de Investigaciones Sociales, México; Doctor en Ciencias Sociales con orientación en Desarrollo Sustentable;
E-mail: epicazzo@yahoo.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2456-7955

155

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

detonan desventajas sociales en la población
mexicana, resultados que serán de interés para
instrumentar políticas territoriales integrales que
impacten en el desarrollo social del país.

the Mexican population. These results are intended to
support the formulation of comprehensive territorial
policies aimed at fostering social development and
reducing inequalities across the country.

Palabras Clave:

Keywords:

análisis de componentes principales;
vulnerabilidad social; políticas públicas;
desarrollo sustentable

principal components analysis; social
vulnerability; public policy; sustainable
development

Introducción

En este sentido, el enfoque de vulnerabilidad
social introduce una nueva distinción para las
condiciones de vida, da cuenta de las constantes
transformaciones y la incidencia de estos en las
capacidades de respuesta, los activos materiales
y simbólicos de las personas y hogares. De esta
manera, el objetivo de esta investigación es la
construcción de un índice de vulnerabilidad social
territorial para conocer las distintas disparidades
socioterritoriales e identificar algunas aristas
que permitan esbozar políticas públicas para la
sostenibilidad más focalizadas a problemáticas
locales que detonan desventajas sociales
en México, además conocer los principales
elementos inmersos en la vulnerabilidad que
influyen en la reproducción de las condiciones
desfavorables de la población en México.
La discusión sobre la utilización de nuevos
marcos metodológicos y enfoques analíticos
para abordar el estudio de la desigualdad y
pobreza sigue tomando significancia en la
academia y en los países que buscan disminuir
estás problemáticas, en la medida que la brechas
subnacionales se instauran como problemas
estructurales, se vuelve cada vez más necesario
abandonar las visiones unidimensionales de los
determinantes de vida y mirar las desventajas
sociales desde una perspectiva más amplia,
multidimensional y multicausal, por lo cual
analizar las condiciones de vulnerabilidad social
desde una perspectiva territorial permite nutrir a
las ciencias sociales y humanidades de elementos
para el diseño de instrumentos más adecuados
para el desarrollo social y paralelamente
transitar hacia la sustentabilidad del desarrollo
comenzando con garantizar el cumplimiento de
los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable 2030,
que la ONU propone para México.

Retomado en diversos contextos para explicar el
grado de indefensión y/o fragilidad de personas
y hogares ante diversos escenarios de riesgos,
el enfoque de vulnerabilidad social aparece
para otorgar una visión más amplia y novedosa
de los factores que imposibilitan alcanzar un
mayor bienestar social, contemplando una serie
de determinantes vinculados a la estructura de
oportunidades que gesta el mercado, el Estado
y la sociedad civil, y sobre el aprovechamiento
de los mismos para elevar la calidad de vida
(Kaztman &amp; Filgueira, 1999; Busso, 2001).
En base al trabajo de diversos autores que
han contribuido al campo de estudio del enfoque
de la vulnerabilidad social en las últimas dos
décadas del siglo XX, se sostiene su utilidad en
la construcción de políticas públicas diferenciales
para el desarrollo social de los territorios
subnacionales, la aplicación de políticas pensadas
desde esta perspectiva sustenta la necesidad
de abandonar la dicotomía “pobre-no pobre” y
ampliar el núcleo de la problemática sobre grupos
poblacionales en estratos bajos o medios con
limitaciones relativas al acceso a oportunidades
educativas, salud, trabajo decente, seguridad
social y vivienda.
Sin duda, existen severas rupturas a la hora
de hacer políticas para el desarrollo social,
los umbrales convencionales de necesidades
básicas insatisfechas de la sociedad establecen
una diferenciación entre grupos poblacionales
en condiciones similares de carencias sociales y
económicas, la desprotección de grupos poblaciones
en estratos medios y con algún grado de rezago
social o marginación, acontece ser un problema
dada su vulnerabilidad al empobrecimiento.
156

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

El enfoque de vulnerabilidad social

a shocks externos; vincular el proceso de
desarrollo con el enfoque de vulnerabilidad
social implica poner en relación las capacidades
de respuesta con los riesgos a los que están
expuestos diferentes comunidades y territorios,
por lo cual, una menor capacidad de respuesta
contrae un mayor riesgo a sufrir daños sobre
las transformaciones del entorno, o bien, limita
las capacidades de resiliencia de comunidades,
hogares y/o individuos para recuperarse.
Para Busso (2002) se integran tres componentes
centrales en el análisis de la vulnerabilidad social
y vinculada a las capacidades de respuesta:
i) dotación de activos; ii) estrategias de uso y
reproducción de activos; iii) las oportunidades que
ofrecen el mercado, el Estado y la Sociedad civil.
Para Kazman (1999) el nivel de vulnerabilidad
social dependerá de la posesión o control de
activos, esto es, de los recursos requeridos
para el aprovechamiento de las oportunidades
que brinda el medio en que se desenvuelven
las comunidades, hogares e individuos. Por
su parte, Rodríguez-Vignoli (2000) añade que
las capacidades de respuesta ante amenazas o
riesgos que comprometen el bienestar de los
hogares también dependen de los mecanismos de
apoyo externo a los que tienen acceso, la rápida
desactualización conlleva a una permanente
erosión de las capacidades de respuesta.
Una visión integral del proceso de desarrollo
lleva a considerar y vincular distintos niveles de
análisis y unidades o escala de agregación, la
vulnerabilidad al subdesarrollo, es decir, el riesgo
a reproducir el atraso relativo de un territorio con
vulnerabilidades estructurales históricas como en
México, implica pensar el vínculo dinámico entre
las estructuras productivas y distributivas que
reproducen y afectan los niveles de vulnerabilidad
a la marginalidad, la exclusión y la pobreza
(Busso, 2017).
La vulnerabilidad característica de México como
economía emergente genera para algunos grupos
poblacionales, desventajas relativas para acceder a sus
derechos y opciones de vida, y cuando estos grupos
poblacionales están territorialmente localizados en
áreas en desventaja productiva y distributiva, se
transforma en problemas del desarrollo.
El enfoque de vulnerabilidad social contiene
algunos ejes estructurales que permiten identificar
las desventajas sociales, dado que afectan los
niveles de riesgos y capacidades de respuestas
que articulan. Los principales ejes se vinculan

El enfoque de vulnerabilidad social permitió
sistematizar, renovar y ampliar los estudios sobre
las desventajas sociales, principalmente sobre la
desigualdad y pobreza. El enfoque examina las
interrelaciones entre población y desarrollo, a
través del conocimiento de las consecuencias
de la transición demográfica en el proceso
de desarrollo, y sobre los efectos del proceso
de desarrollo en las condiciones de vida de la
población (Villa, 2000; Busso, 2015).
A pesar de ser un cuerpo analítico reciente,
el estudio de la vulnerabilidad social puede
ser rastreado desde los economistas clásicos
quienes discutían desde sus propias visiones
sobre las estructuras productivas y sociales,
y la distribución del excedente económico.
Las reflexiones conceptuales del enfoque de
vulnerabilidad social radican en la economía
política del desarrollo, particularmente sobre
los efectos del subdesarrollo en la población del
siglo XX, la compleja realidad latinoamericana
transfiere diversos riesgos socioeconómicos, así
como profundos desequilibrios socioespaciales
que subyacen la necesidad de examinar las
condiciones sociales, económicas, políticas y
ambientales a través del reconocimiento de los
riesgos del entorno, el grado de exposición o
sensibilidad y la capacidades de la población para
hacerles frente. La versatilidad característica del
enfoque de vulnerabilidad y su potencialidad de
su uso permite nutrir a la teoría del desarrollo,
en particular a las corrientes de pensamiento
heterodoxas, con instrumentos para analizar
y articular procesos de marginalización y
segmentación del mercado laboral, que están en el
sustrato histórico de los procesos de exclusión y
empobrecimiento en diversas escalas territoriales
(Busso, 2015). Las ventajas del uso del enfoque
de vulnerabilidad social apuntan en que no
observa los fenómenos de pobreza y desigualdad
desde una óptica unidimensional, sino más bien
da cuenta de la multidimensional del fenómeno
y lo vincula al proceso de desarrollo de los
territorios los cuales carecen de las capacidades
para producir y absorber el excedente económico.
Como enfoque analítico, permite dar
cuenta de los constantes cambios en el entorno
visualizando a las desventajas sociales de los
individuos, hogares y/o comunidades como
factores dinámicos y altamente dependientes
157

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

a características como el nivel socioeconómico,
ruralidad,
género,
raza-etnia,
condición
migratoria, discapacidad, edad, entre otras.
Los resultados observados y los antecedentes
disponibles muestran que la reproducción de
mayores niveles de privación material, pobreza
y exclusión de derechos en ciertos grupos de
población socavan la capacidad de respuesta ante
los riesgos que implica vivir en sociedad (De la
Vega Estrada, Romo Viramontes &amp; González
Barrera, 2012; Busso, 2002).
Esas desventajas sociales se vinculan con
características sociodemográficas personales, del
hogar y de la comunidad, y en el debate sobre
población y desarrollo el enfoque se ha utilizado
para intentar explicar los estados de indefensión de
individuos, grupos o comunidades territoriales en
contextos políticos cambiantes, comportamientos
económicos cíclicos y escenarios sociales de altos
niveles de desigualdad social (CEPAL, 2018;
Busso, 2017). La discusión sobre la utilización
de nuevos marcos metodológicos y enfoques
analíticos para abordar el estudio de la desigualdad
y pobreza sigue tomando significancia en la
academia y se esta trabajando en la construcción
de instrumentos cuantificadores que pronostiquen
escenarios de riesgo.
La vulnerabilidad es entendida como una
combinación de riesgos que entrañan dificultades
o desventajas potenciales en la capacidad de
respuesta y adaptación de individuos, hogares
y comunidades en los planos del bienestar y
ejercicio de derechos. Así, la vulnerabilidad social
se limita a ser un enfoque analítico que permite
ampliar el conocimiento de las desventajas
sociales en relación a la dinámica poblacional y
el desarrollo (Busso, 2015).
El enfoque de vulnerabilidad social vincula
y articula los enfoques de pobreza y exclusión
social, en la medida que ponen su acento en las
capacidades y estrategias de adaptación y respuesta
(de individuos, hogares y/o comunidades) a cambios
en el entorno considerado permanente o transitorio.
Por lo cual, las promesas del enfoque de
vulnerabilidad social se orientan en ofrecer un
instrumental analítico que combine dinámicamente
los niveles micro (comportamientos en individuos
y hogares), meso (organizaciones e instituciones)
y macro (estructura social, patrón de desarrollo)
para explicar de mejor forma la reproducción de
los sistemas de desigualdad y desventajas sociales.
La relación dialéctica entre el enfoque

micro centrado en las estrategias familiares de
movilización de sus activos y el enfoque macro que
enfatiza en el conjunto de oportunidades (mercado,
Estado y sociedad) es uno de los aportes que
pretende incorporar el análisis de la vulnerabilidad
social para abordar los problemas relativos a la
heterogeneidad, producción y reproducción de la
pobreza y las desventajas sociales.
En suma, la vulnerabilidad social debe ser
entendida como un proceso multidimensional
que confluye en el riesgo o probabilidad del
individuo, hogar o comunidad de ser herido,
lesionado o dañado ante cambios o permanencia
de situaciones externas y/o internas.
La vulnerabilidad social se expresa de varias
formas, ya sea como fragilidad e indefensión
ante cambios originados en el entorno, como
desamparo institucional desde el Estado que no
contribuye a fortalecer ni cuida sistemáticamente
de sus ciudadanos, como debilidad interna para
afrontar concretamente los cambios necesarios
del individuo y hogar para aprovechar el conjunto
de oportunidades que se le presentan, como
inseguridad permanente que paraliza, incapacita
y desmotiva la posibilidad de pensar estrategias
y actuar a futuro para lograr mejores niveles de
bienestar (Busso, 2001).
El debate conceptual y teórico que arrastra la
vulnerabilidad social complejiza el desarrollo de
metodologías, por una parte, las cuales enfrentan
limitaciones en la disponibilidad de fuentes
secundarias de información que proporcionan
los censos de instituciones oficiales en la región
para la investigación cuantitativa, por otra parte,
la discusión en la investigación cualitativa sobre
los ejes que se deben profundizar (aunado a los
convencionales) para el estudio de los hogares
y comunidades que carecen de los niveles de
bienestar mínimo, vinculando porque estos actores
sociales no logran apropiarse o beneficiarse de la
estructura de oportunidades.
Abordaje analítico del enfoque de
vulnerabilidad social
El naciente enfoque de vulnerabilidad social
se integra en tres componentes centrales:
activos, estrategias de uso de los activos y el
conjunto de actividades que ofrece la estructura
de oportunidades. En este marco, Busso
(2001) explica que la vulnerabilidad remite al
análisis de la relación dialéctica entre entorno
158

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

y el “interno” (esto se entiende como diversos
niveles de agrupamientos que tiene su expresión
territorial y temporal) que presenta determinadas
características que califican las unidades de
análisis como vulnerable en función de los riesgos.
En este sentido, la exposición a los impactos y
riesgos que provienen del entorno se combina
con las características internas de los individuos,
hogares o comunidades que enfrentan cambios
en su contexto de referencia para adaptarse,
ello implica hacer referencia a la capacidad de
respuesta ante cambios o choques externos, el
abordaje analítico centrado en la vulnerabilidad
enfatiza en la cantidad, calidad y diversidad de
los tipos de recursos internos o activos (físicos,
financieros, humanos y sociales) que pueden
movilizarse para enfrentar la variación del
entorno.
Las estrategias ligan los diversos tipos de
recursos o activos que poseen los hogares con
los cambios de la estructura de oportunidades,
estas conductas se ven reflejadas, por ejemplo,
en la nupcialidad y construcción de hogares,
cantidad y esparcimiento de hijos, movilidad
territorial, tipos de cooperación extra familiar,
etc. Desde esta perspectiva acontece ser necesario
hacer algunas distinciones para profundizar los
alcances que permite realizar el enfoque analítico
de vulnerabilidad social, entre ellos, distinguir la
pobreza con la vulnerabilidad social y mirar la
aportación del enfoque de vulnerabilidad social
con los enfoque de exclusión social.

de defectos individuales o morales, o como
consecuencia de procesos de la desintegración
social, o como resultado de la expansión del
mercado y el afán de lucro.
En primer lugar, está la imagen estigmatizadora
de la pobreza, originada en los albores del
capitalismo. Las ideas básicas de este imaginario
son: que la pobreza es resultado de incapacidades
personales y morales; que los pobres se niegan
a trabajar, y que únicamente quienes enfrentan
situaciones extremas que ponen en riesgo su
existencia "merecen" algún tipo de apoyo, con
la condición de estar dispuestos a reformarse y a
buscar sus medios de subsistencia en el mercado.
Esta imagen cruzó los siglos XIX, XX y XXI
y continúa vigente a través de las doctrinas de
"menor elegibilidad" y la "prueba de medios",
así como en programas modernos como las
transferencias monetarias condicionadas.
Para el segundo imaginario la pobreza es vista
como un riesgo que amenaza a quienes no están
integrados a formas de organización que articulen
la economía con el Estado, la comunidad y la
familia. Para esta visión la disciplina, la jerarquía,
el estatus y la lealtad son cruciales. Los pobres son
aquellos que no pueden intercambiar bienestar a
cambio de lealtad.
Finalmente, en el tercer imaginario la
pobreza no es concebida como un problema
derivado de limitaciones individuales, sino del
funcionamiento del mercado y de los privilegios
de grupos sociales organizados. En este caso la
pobreza es vista también como un riesgo social,
pero se considera que puede enfrentarse de
manera solidaria (Moser, 1998).
En tanto, el enfoque de la exclusión social ha
estado más arraigada al grado de desprotección
institucional, al proceso de debilitamiento
y ruptura de vínculos sociales que unen al
individuo con la comunidad y la debilidad en
la capacidad de integración social que genera
el sistema social (Busso, 2015). El enfoque de
vulnerabilidad social, como ya se ha mencionado,
es relativamente nuevo, con más de dos décadas
de uso, reconoce la variedad de factores del
entorno inmersos en el bienestar social; no
hay una gran precisión conceptual observada
cuando se usa para referirse a la vulnerabilidad
social, generalmente se confunde con “pobreza”
(González citado en Galassi &amp; González, 2012),
el enfoque de pobreza es ampliamente usado
en Latinoamérica para referirse a situaciones

Enfoque de pobreza, exclusión y
vulnerabilidad social
En enfoque de pobreza, exclusión y vulnerabilidad
social son muy cercanos, pero cada uno cuenta
con diferente nivel de abstracción y sustento
teórico-metodológico. El estudio de la pobreza
remota desde el siglo XIX (Mendoza, 2011), su
evolución en la política social ha sido variable,
se han incorporado nuevas perspectivas como las
recientes mediciones y conceptualizaciones de la
pobreza multidimensional.
A decir de Paugman (2005) hay que señalar que
al menos tres imaginarios sociales han alimentado
formaciones discursivas que son referentes
obligados de los paradigmas de bienestar que
articulan en general el campo de los estudios
sobre la pobreza. Estos imaginarios conciben
alternativamente a la pobreza como producto
159

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

de carencia e insatisfacción de necesidades
tanto materiales como inmateriales, en tanto el
enfoque de vulnerabilidad social excede, a la
vez que incluye, la dimensión de ingreso que
tradicionalmente se ha medido desde el enfoque
de la pobreza.
Los nexos entre la pobreza, la exclusión y
vulnerabilidad social son descritos en la tabla
1, en este marco, los grupos vulnerables o no
vulnerables pueden ser clasificados en dos estratos
principales: vulnerables por pobreza (comprende
al integrado pobre y excluido pobre), vulnerable
al empobrecimiento (que es el excluido no pobre)
y el integrado pleno no pobre.

diferenciadas por los ingresos, pero es evidente
que estas se encuentran no son tan distantes en
términos de capacidades y condiciones básicas
insatisfechas.
Como sostiene Paugam (2005) la arbitrariedad
de los umbrales de pobreza es catastrófica en la
gestión de políticas públicas, dado que genera
rupturas en grupos poblacionales con carencias
y condiciones muy similares. Esto conduce a
una situación de limitada o nula capacidad de
respuesta frente a tal contingencia y grandes
dificultades para adaptarse al nuevo escenario
generado por la materialización del riesgo,
haciendo más vulnerables.
Está clasificación permite visualizar los
diferentes esquemas de vulnerabilidad en la
estructura de la población, contribuyendo al
entendimiento de la necesidad de adoptar nuevos
marcos metodológicos para medir los fenómenos
de desventaja social. Ante este panorama se da
paso a la identificación de algunas dimensiones
que permitan aproximarse al diagnóstico de la
vulnerabilidad en el territorio mexicano.
Es indispensable configurar programas
que encaren la heterogeneidad de la pobreza
mediante políticas selectivas, el amplio rango
de la vulnerabilidad constituye, por otra parte,
un severo llamado de atención con respecto
a la calidad y sustentabilidad del desarrollo
económico y de las orientaciones de la política
social. En primer lugar, es una seria señal de
alerta con respecto a la precaria situación en que
se encuentran vastos sectores de la población
ante perturbaciones económicas que afecten sus
ingresos. Se plantea por tanto la urgencia de
que el crecimiento económico permita generar
empleos de calidad y elevar la productividad
del trabajo, condiciones acompañadas de una
mejor distribución del ingreso que contribuya a
atenuar las desigualdades (Pizzaro, 2001). Para
la reducción de la vulnerabilidad es esencial la
acción pública, es decir, políticas estatales en áreas
como la lucha contra la pobreza, la provisión de
servicios básicos, el reparto de ayuda, así como la
preparación y prevención de conflictos y desastres.
Sin embargo, la mayoría de los gobiernos de
países pobres prestan una insuficiente atención
a la protección de los más vulnerables. Esto se
debe en parte a su escasez de recursos materiales
y técnicos. Pero también responde al hecho de
que, dado que las políticas gubernamentales
son el resultado de una lucha de intereses en

Tabla 1. Matriz de vulnerabilidad social /pobreza e
inclusión/exclusión social

Fuente: Elaboración con base en Busso (2015 y 2017)

El “excluido pobre” constituye ser, el núcleo
duro de la pobreza, ya que se encuentra al margen
de las oportunidades que ofrece el Estado, el
mercado y la sociedad y se encuentra limitado
en sus capacidades para desarrollarse, como
alimentación adecuada, salud, educación o
empleo decente. Este grupo poblacional puede
ser observado en personas en situación de calle,
adultos mayores desprotegidos, en asentamientos
urbanos periféricos y marginales, por mencionar
algunos. También puede traducirse a personas
en pobreza extrema. De manera similar, el
“integrado pobre” es aquel que se encuentra por
debajo del umbral oficial de pobreza, pero presenta
un esquema de desprotección menor, cuenta con
bienes y servicios necesarios para su subsistencia,
puede ser beneficiario de algún programa
asistencial, cuenta con acceso a servicios de salud,
ingreso (aunque precario e informal), acceso a la
educación y activos en la vivienda.
El “excluido no pobre” puede ser observada
en las capas medias de la población, sobrepasa
el umbral oficial de pobreza y no es objeto de
política pública para el desarrollo social, aunque
sus condiciones suelen ser muy parecidas a las
personas con necesidades básicas insatisfechas.
Las capas medias y bajas de la población están
160

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

competencia, tienden a favorecer a los sectores
con mayor capacidad de influencia y a olvidar
a los que tienen poca y no representan una
clientela política relevante (Guillén, 2008),
como los indígenas, los inmigrantes o, de forma
más genérica, los campesinos pobres. En otras
palabras, la vulnerabilidad tiene también una
dimensión política: a los vulnerables les falta el
acceso a los recursos económicos, pero también
el poder político necesario para obtener el mismo
(Kaztman, 2000).

derechohabiencia a servicios de salud, porcentaje
de población de 6 a 14 años que no asiste a la
escuela y porcentaje de población de 15 años
y más con educación básica incompleta. Y, en
la dimensión de hábitat se consideraron los
indicadores de porcentaje de viviendas habitadas
que no disponen de agua entubada, drenaje,
refrigerador y lavadora, a su vez, el porcentaje de
viviendas habitadas con piso de tierra.
Para poder realizar dicha evaluación y su
respectivo análisis, y teniendo como base los 12
indicadores descritos en la Figura 1 (ver sig. pág.),
se aplica la técnica de Análisis de Componentes
Principales (ACP) a los indicadores estandarizados
para calcular el IVST para el año 2020.

Material y métodos: Metodología
En este sentido, a través de la técnica de análisis
de componentes principales se permite construir
los ponderadores para conformar al índice de
vulnerabilidad social territorial (IVST) para
diagnosticar cuales son los principales factores
con mayor peso en el indicador, y con ello
describir los detonantes de condiciones de
desventajas sociales en la población mexicana.
El índice de vulnerabilidad social territorial
(IVST) se construye utilizando datos secundarios
de información estadística municipal que provee
el Censo de Población y Vivienda 2020 del
Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI), así como información del Consejo
Nacional de la Población (CONAPO). Una de
las técnicas más usadas para la elaboración de
indicadores compuestos es el método estadístico
de Análisis de Componentes Principales (ACP).
El desarrollo de perspectivas y enfoques
gestados a lo largo de las últimas dos décadas
permite compilar en este apartado algunas
dimensiones relacionadas en el estudio de la
vulnerabilidad social, sin embargo, se reconoce
que existen múltiples aspectos inmersos en este
fenómeno que deben ser explorados, por lo
cual, solo se rescatarán algunas variables que se
aproximen al fenómeno en el contexto mexicano.
Los ejes teóricos-metodológicos que se han
considerado son los relacionados a la dimensión
sociodemográfica, socioeconómica y del hábitat.
En la dimensión sociodemográfica se contemplan
los indicadores de índice de hacinamiento,
tasa de dependencia demográfica y porcentaje
de población en localidades mejores a 2 500
habitantes (población rural). En la dimensión
socioeconómica se contemplan los indicadores
relacionados con el porcentaje de población en
pobreza alimentaria, porcentaje de población sin

Calculo de los indicadores
Índice de hacinamiento
El índice de hacinamiento mide el grado de
aglomeración de personas por dormitorio,
donde el espacio reducido y/o superficie son
insuficientes para albergar a todos los individuos
de manera confortable y segura. De esta forma,
una vivienda tiene algún nivel de hacinamiento si
se cumple la siguiente condición:
Número de ocupantes
Número de dormitorios

&gt;2

Debido a que el Censo de Población y
Vivienda 2020 captó la información referente a la
disponibilidad de cuartos dormitorio, se estableció
la condición de que el número de ocupantes en
cada cuarto dormitorio debería ser mayor a dos
ocupantes para considerar a dicha vivienda con
algún nivel de hacinamiento, es decir, las viviendas
hacinadas serían la suma de: viviendas con sólo
un cuarto dormitorio y con tres o más ocupantes;
viviendas con dos cuartos dormitorio y con tres
o más ocupantes; viviendas con tres cuartos
dormitorio y seis o más ocupantes; viviendas con
cuatro cuartos dormitorio y nueve ocupantes;
viviendas con cinco cuartos dormitorio y doce
ocupantes; viviendas con seis cuartos dormitorio
y 15 ocupantes; y viviendas con siete cuartos
dormitorio y 18 ocupantes y así sucesivamente. El
total de viviendas con algún nivel de hacinamiento
161

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Figura 1. Dimensiones, variables e indicadores del índice de vulnerabilidad social
territorial para el diseño de politicas públicas

Fuente: Elaboración propia

activos (sin distinción), mientras que la población
fuera de este rango de edad es considerada
potencialmente inactiva o dependiente. Para el
cálculo de la tasa de dependencia demográfica se
aplicó la siguiente formula:

se dividió entre la diferencia del total de viviendas
particulares, menos las viviendas para las cuales
no se especificó el número de cuartos:

Donde:
son las viviendas particulares habitadas
con algún nivel de hacinamiento;

Donde:

son el total de viviendas particulares
habitadas municipales;

es la población de 0 a 14 años de edad;

son las viviendas particulares habitadas
para las cuales no se especificó el número de
cuartos dormitorio.

edad;
edad, y

Tasa de dependencia demográfica
La forma del cálculo radica en base a un criterio
estrictamente biológico, estableciendo que todas
las personas entre 15 y 65 años son potenciales

edad.

162

es la población de 65 años y más de
es la población entre 15 y 64 años de
es la población que no especificó su

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Población rural

es la población que no especificó los ingresos
para acceder a una canasta básica alimentaria.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI) define como rural a aquellas localidades con
2500 y menos habitantes, las localidades superiores
a este número son consideradas urbanas. El cálculo
de este indicador se describe de la siguiente manera:

Población sin derechohabiencia a
servicios de salud
Para conocer el porcentaje de población sin
derechohabiencia a servicios de salud se obedeció
la siguiente formula. Su calculado resulta de la
división de población que específico que no cuenta
con derechohabiencia a servicios de salud entre la
población total municipal menos la población que
no especificó su condición de servicios de salud:

Donde:
es la población en localidades con
2500 habitantes o menos;
es la población total municipal;
localidad.

Donde:

es la población que no especificó la

es la población sin derechohabiencia a
los servicios de salud;

Pobreza alimentaria

es la población total, y

La pobreza alimentaria es medida a través de la
canasta alimentaria, la cual representa el conjunto
de alimentos cuyo valor sirve para construir la
línea de bienestar mínimo, estos se determinan
de acuerdo con el patrón de consumo de un
grupo de personas que satisfacen con ellos sus
requerimientos de energía y nutrientes. La pobreza
alimentaria se entiende como la incapacidad para
obtener dicha canasta, aun si se hiciera uso de todo
el ingreso disponible en el hogar para comprar sólo
los bienes de dicha canasta. El indicador de pobreza
alimentaria es proporcionado por el Consejo
Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo
Social (CONEVAL) a través de sus datos abiertos,
los cuales obedecen la siguiente formula:

es la población que no especificó su
condición de derechohabiencia a los servicios de
salud.
Población de 6 a 14 años que no asiste
a la escuela
El porcentaje de población de niños y jóvenes que
no asiste a la escuela es calculado dividiendo la
población de 6 a 14 años que no asiste a la escuela
entre el total de población de la misma edad,
menos la población que no especificó su condición
de asistencia escolar, multiplicado por 100. La
fórmula es descrita de la siguiente manera:

Donde:

Donde:

es la población que no cubre con sus
ingresos una canasta básica alimentaria;

es la población de 6 a 14 años que no
asiste a la escuela;

es la población total, y

es la población de 6 a 14 años, y
163

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Donde:

es la población de 6 a 14 años que no
especificó su condición de asistencia a la escuela.
Población de más de 15 años con educación
básica incompleta

son las viviendas particulares habitadas
que disponen de agua entubada fuera de la
vivienda pero dentro del terreno;

Para conocer el porcentaje de población de más
de 15 años con educación básica incompleta se
obedece a la siguiente formula:

son las viviendas particulares habitadas
que disponen de agua de una l llave pública o
hidrante;
son el total de viviendas particulares
habitadas, y
son las viviendas particulares habitadas
para las cuales no se especificó la disponibilidad
de agua.

Donde:

Viviendas particulares habitadas que no
disponen de drenaje

es la población de 15 años o más sin
instrucción, considerando a aquellos que cursaron
preescolar;

De acuerdo con la metodología de INEGI,
la fórmula para el cálculo del porcentaje de
viviendas particulares habitadas que no disponen
de drenaje es descrita de la siguiente manera:

es la población de 15 años o más que
aprobó al menos un año en primaria;
es la población de 15 años o más con
estudios técnicos o comerciales con primaria
terminada;
es la población de 15 años o más
que aprobaron entre el primer segundo año de
secundaria;

Donde:
son las viviendas particulares con
drenaje conectado a barranca o grieta;

es la población de 15 años o más;
es la población de 15 años o más que
no especificó su grado aprobado en secundaria, y

son las viviendas particulares habitadas
con drenaje conectado a río, lago o mar;

es la población de 15 años o más que
no especificó su nivel de instrucción.

son el total de viviendas particulares
habitadas sin disponibilidad de drenaje;

Viviendas particulares habitadas que no
disponen de agua entubada

son el total de viviendas particulares
habitadas, y

De acuerdo a la metodología que sigue el INEGI,
la fórmula para describir el porcentaje de viviendas
particulares habitadas que no disponen de agua
entubada es representada la siguiente manera:

son las viviendas particulares habitadas
para las cuales no se especificó la disponibilidad
de drenaje.

164

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Viviendas particulares habitadas con
piso de tierra
De acuerdo con la metodología de INEGI, la
fórmula para el cálculo de viviendas particulares
habitadas con piso de tierra obedece la siguiente
formula:

Donde:
son las viviendas particulares habitadas
que no disponen de lavadora;
son el total de viviendas particulares
habitadas, y

Donde:

son las viviendas particulares habitadas
para las cuales no se especificó la disponibilidad
de lavadora.

son el total de viviendas particulares
habitadas con piso de tierra;

Análisis de componentes principales

son el total de viviendas particulares
habitadas, y

La elección de la técnica estadística de Análisis
de Componentes Principales (ACP) como método
de estimación, radica en dos aspectos principales,
la primera, en que como medida es capaz de
diferenciar a los municipios de México según
el impacto global de la vulnerabilidad social
que padece la población; y la segunda, en la
multidimensionalidad de la vulnerabilidad social
como fenómeno de estudio, ya que este tipo de
técnica se suele utilizar cuando se tiene por objetivo
agrupar las variables en una categoría mayor.
El método ACP tiene como objetivo explicar
la mayor parte de la variabilidad total observada
del conjunto de variables con el menor número
de componentes posibles, transformando el
conjunto de variables originales que tienen
correlación entre sí, en otro conjunto de variables
no correlacionadas, denominadas factores o
componentes principales, relacionadas con
las primeras a través de una transformación
lineal, y que están ordenadas de acuerdo con el
porcentaje de variabilidad total que explican. Se
escoge de entre las componentes principales a las
que explican la mayor variabilidad acumulada,
reduciendo así la dimensión total del conjunto de
información (Schuschny &amp; Humberto, 2009).
El método de construcción de las
componentes principales garantiza que la
primera componente principal sea la que
explique un mayor porcentaje de varianza de los
datos y que agruparan los 12 indicadores que
conforman el índice de vulnerabilidad social
territorial. La matriz del IVST se expresa de la
siguiente manera:

son las viviendas particulares habitadas
para las cuales no se especificó el tipo de piso.
Viviendas particulares habitadas que no
disponen de refrigerador
De acuerdo con la metodología de INEGI, la
fórmula para el cálculo de viviendas particulares
habitadas que no disponen de refrigerador
obedece la siguiente formula:

Donde:
son las viviendas particulares habitadas
que no disponen de refrigerador;
son el total de viviendas particulares
habitadas, y
son las viviendas particulares habitadas
para las cuales no se especificó la disponibilidad
de refrigerador.
Viviendas particulares
disponen de lavadora

habitadas

que

no

La fórmula de este indicador es descrita de la
siguiente forma:
165

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Posterior a la estandarización de las unidades
de análisis, se hace la rotación de la matriz
Varimax y aparece una nueva matriz, donde los
valores Z son los valores estandarizados rotados
de los indicadores. La matriz es expresada de la
siguiente manera:

Donde el primer subíndice i es la entidad
federativa/municipio y el segundo subíndice
es el indicador. Posteriormente se realizará una
estandarización de los valores de los 12 indicadores
de cada unidad de análisis, obedeciendo la
siguiente formula:

El análisis de componentes principales
transforma el espacio de los vectores Z en
(
uno nuevo, en el cual se encuentra una
), es decir, el nuevo conjunto
calculado como la combinación lineal de los
vectores Z y los coeficientes de transformación o
ponderadores. A este nuevo conjunto se le conoce
como componentes principales. Y se expresa de la
siguiente manera:

Donde:
es el indicador j estandarizado de la unidad
de observación i;
es el indicador j de la unidad de observación i;
es el promedio aritmético de los valores del
indicador j;
es la desviación estándar insesgada del
indicador j;
es el subíndice que señala la unidad de
2,456 municipios);
observación (
es el subíndice que señala el indicador
12 indicadores).
estandarizado (

En cada unidad de análisis se puede construir
las 12 componentes jerarquizadas conforme a los
resultados de la matriz de correlaciones. Cada
nueva componente es generada por los valores
estandarizados, la diferencia entre ellos es la
cantidad
empleada,
expresan un vector
k con pesos para cada indicador. El análisis de
componentes principales permite obtener los
pesos o ponderadores a partir del análisis de la
matriz V de correlaciones de los indicadores
estandarizados:
, que
multiplican a los valores estandarizados para
obtener la componente K. Este conjunto de
valores colocados en forma de columna conforma
el vector ; su importancia radica en ser un
vector especial o vector propio de la matriz
. Para una matriz de correlaciones de tamaño 12,

Cada variable tiene propiedades importantes
para su manejo e interpretación (toda variable
estandarizada tiene media 0 y varianza 1), de
esta forma todas las variables de estudio tienen
la misma media y desviación estándar, ninguna
pesa más que otra. Cada indicador estandarizado
cuenta con las siguientes propiedades:

166

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

existen 12 vectores propios y la condición que
cumplen se expresa así:

De este modo, el IVST toma el calificativo de
medida resumen, por el hecho de que modifica las
12 variables originales estandarizadas, y resumen
su efecto en su solo valor:

La matriz de correlaciones tiene 12 vectores
y 12 valores propios que como par están
mutuamente determinados, cada valor
es un
valor propio positivo. Los valores propios de la
matriz son numerados en función de su magnitud,
de tal manera que:

A partir de lo anterior, se puede resumir
entonces que el IVST calculado como la primera
componente del ACP, permite afirmar que es
la combinación lineal la que mejor resume en
un solo valor la información proporcionada
por el conjunto de los 12 indicadores; recupera
además, tanto el carácter multidimensional como
la estructura de variación de los indicadores y
posibilita el ordenar a partir del índice, a cada
unidad de análisis.

Además, se puede señalar que la varianza total
de la matriz V es igual a lo que se llama la traza de
la matriz V nxn que se está definida como la suma
de los elementos de la diagonal principal de V,
y también, que los valores propios determinan la
importancia de las varianzas en cada componente.
La traza es entonces, la varianza total, por lo que
se cumplen dos situaciones:

Método de estratificación
El método de Dalenius-Hodges consiste en la
formación de estratos de manera que la varianza
obtenida sea mínima para cada estrato. El
objetivo es estratificar los datos por municipio
en 5 estratos (n = 2,456). El procesamiento para
la conformación de los estratos es el siguiente
(INEGI, 2010):
1. Se ordenan los datos de manera ascendente;
2. Se agrupan las observaciones en clases,
donde J = min(5*10, n)4;
3. Se calculan los límites para cada clase de la
siguiente manera:

De esta manera, se considera la relevancia de
cada componente de acuerdo a la proporción de
varianza que explica el total de los 12 vectores
propios. Y para conocer su importancia relativa
basta con dividir el valor propio entre 11:

Por tanto, para construir el índice de
vulnerabilidad social territorial (IVST) se utiliza
el primer vector propio junto con su valor propio.
Para la técnica de componentes principales, estas
propiedades matriciales representan resultados
estáticos: el vector propio va a determinar una
dirección para los valores estandarizados y el
valor propio, una relevancia de la varianza del
índice. El nuevo valor:

Los intervalos se tomarán abiertos por la
izquierda y cerrados por la derecha, a excepción
del primero que será cerrado por ambos lados.
4. A partir de estos límites, obtener la frecuencia
de casos en cada clase
.
5. Después de la raíz cuadrada de la frecuencia
de casos en cada clase. Se acumula la suma de
la raíz cuadrada de las frecuencias:

4

167

Sea n = número de datos y L = número de estratos.

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Tabla 2. Prueba de Kmo y Bartlett

6. Se divide el último valor acumulado entre
el número de estratos.

Fuente: Elaboración propia

Luego de realizar las pruebas anteriores,
se obtienen los valores propios de la matriz de
correlaciones y la varianza explicada de cada
uno de los componentes rotados (usando rotación
Varimax) a nivel muncipal para el 2020. Ahora
bien, al proyectar el espacio definido por los 12
indicadores sobre uno de menor dimensión, lo que
permite que se tome sólo la primer componente
para el cálculo del Índice de Vulnerabilidad
Social Territorial. Así, los niveles de correlación
lineal existentes entre la mayoría de las variables
conducen a que la variación total explicada por la
primera componente principal es para el año 2020
de 54.2%.

7. Los puntos de corte de cada estrato se tomarán
sobre el acumulado de la raíz cuadrada de las
frecuencias en cada clase de acuerdo con lo
siguiente:
. Si el valor
queda entre dos clases, se tomará como punto
corte aquella clase que presente la mínima
distancia a . Los límites de los estratos
conformados serán aquellos correspondientes
a los límites inferior y superior de las clases
comprendidas en cada estrato.
Resultados: Principales resultados del IVST
municipal 2020

Tabla 3. Varianza explicada: análisis de componentes
principales

La elección de la técnica ACP como método de
estimación, radica en dos aspectos principales, la
primera, en que como medida es capaz de diferenciar a
los estados de la república mexicana según el impacto
global de la vulnerabilidad social que padece la
población; y la segunda, en la multidimensionalidad
de la vulnerabilidad social como fenómeno de
estudio, ya que este tipo de técnica se suele utilizar
cuando se tiene por objetivo agrupar las variables en
una categoría mayor. Asimismo, se estima la medida
de adecuación de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) que
indica la proporción de varianza que tienen en
común las variables analizadas, la cual resultó
ser para los indicadores el 2020 de 0.876, lo que
indica que el ACP resulta no sólo deseable, sino
que además presenta una buena adecuación a la
estructura de los datos. También se consideró la
prueba de esfericidad de Bartlett, la cual permite
asegurar que si el nivel crítico es superior a 0.05,
es posible aceptar la hipótesis nula de esfericidad
(que existe una matriz identidad). De esta manera,
se pudo comprobar que para el 2020 se obtuvo
un valor de significancia estadística de 0.001, por
lo que se puede rechazar la hipótesis nula, y así
considerar apropiado el ajuste de las variables
mediante el análisis factorial (Ver Tabla 2).

Fuente: Elaboración propia

Una vez estimadas las componentes y luego
de comprobar que resulta pertinente el empleo del
método de componentes principales, se pueden
definir los coeficientes de la primera componente
principal (ω) que ponderarán cada uno de los
indicadores estandarizados, y obtener la primera
componente principal, es decir, el IVST a nivel
municipal para 2020, como una combinación
168

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

de trabajo y las posibilidades de inserción de las
personas a mejores ingresos. La inversión en
educación provee conocimientos necesarios para
el desarrollo tecnológico, cultural, ético, político,
productivo, económico, entre otros, que se asocia
a mejores oportunidades de vida de la población.
Finalmente, una vez calculado el valor del IVST
para cada municipio, se procede a clasificarlos en
cinco grupos de vulnerabilidad social: muy baja,
baja, media, alta y muy alta a partir de la Técnica
de Estratificación Óptima, desarrollada por
Dalenius y Hodges (2011), la cual consiste en la
formación de estratos de manera que la varianza
obtenida sea mínima para cada estrato.
De esta manera, se puede observar en Figura
2 (ver sig. pág) la distribución espacial (territorial)
de la vulnerabilidad social en México para el 2020.
Lo cual permite focalizar las áreas o regiones del
país que necesitan mayor intervención de política
nacional y comunitaria que permita aminorar la
vulnerabildiad en el territorio mexicano. Se puede
señalar que las regiones sur-sureste, centro occidente
y algunas zonas del noroeste presentaban indicios en
el 2020 de muy alta vulnerabilidad social, en donde
políticas públicas en materia de pobreza, educación
básica y cobertura de acceso a materiales básicos del
hogar permitirían un gran avance en esas regiones
para transitar a entornos menos vulnerables.

lineal de los indicadores. En la Tabla 4 se visualizan
los coeficientes de la componente principal, los
cuales sirven como base para calcular el índice
de vulnerabilidad social, así como el ponderador
respectivo para cada variable.
La matriz de coeficiente de puntuación de
componente refleja las variables con mayor
peso dentro del Índice de Vulnerabilidad Social
Territorial (IVST) municipal, donde en primer
lugar se encuentra la pobreza alimentaria (0.941);
seguida de la carencia de activos materiales en el
hogar de (sin lavadora -0.904- y sin refrigerador
-0.894-) y la población mayor a 15 años con
educación básica incompleta (0.827).
Los resultados muestran que las condiciones
ligadas a estas variables se suman como los
principales detonantes de las desventajas y la
vulnerabilidad sociales de los diferentes municipios
de México. La pobreza es representada en su
expresión máxima cuando las personas no acceden
a una canasta básica alimentaria, aun utilizando
todos sus ingresos para ello, sumado a la carencia
de bienes duraderos en el hogar contribuye a
un escenario desalentador para las personas y
hogares de México. A su vez, la educación básica
incompleta se suma como otro determinante.
El nivel educativo influye en obtener una
movilidad social ascendente, se vincula al mercado

Tabla 4. Coeficientes del primer componente y ponderador 2020

Fuente: Elaboración propia

169

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Figura 2. Índice de vulnerabilidad social territorial en México para el diseño de politicas públicas, 2020

Fuente: Elaboración propia

Discusión y Conclusiones

Las disparidades territoriales en México y
en los países de América Latina tienen raíces
estructurales, y pueden observarse en formas
institucionales que reproducen exclusión de
derechos y situaciones concretas de privaciones
materiales y transmisión intergeneracional de
pobreza en hogares y comunidades.
Desde el código interpretativo del enfoque de
vulnerabilidad social, el desarrollo territorial a escala
subnacional requiere fortalecer las capacidades
endógenas que enfatizan en las capacidades de
prevención, adaptación y resiliencia, enfocando en
la dotación y diversificación de los recursos que
poseen los ciudadanos, familias y comunidades
(como la educación básica, bienes duraderos
en el hogar, trabajo decente, etc.), en particular
los territorios que presentan mayor desventaja
socioeconómica (Busso, 2017). Fortalecer la
capacidad de respuesta es un objetivo tradicional
de las políticas de desarrollo local para evitar o
reducir la exposición a riesgos y para reponerse de
los efectos negativos cuando el individuo, el hogar
y/o la comunidad ya ha sido vulnerado,
La construcción de un indicador exploratorio de
vulnerabilidad social en México acontece ser una
medida útil para las políticas públicas, en primera

Cada vez se vuelve indispensable determinar
políticas públicas más acertadas que contribuyan
a reducir los impactos macroeconómicos sobre
las condiciones de vida de los hogares, para
ello, se requiere de nuevos marcos analíticos y
metodológicos que permitan medir los complejos
fenómenos sociales y sus constantes cambios.
Los desafíos en matería de bienestar muestran
que la reproducción de mayores niveles de privación
material, pobreza y exclusión de derechos en
ciertos grupos de población socavan la capacidad
de respuesta ante los riesgos que implica vivir en
sociedad (De la Vega Estrada, Romo Viramontes
&amp; González Barrera, 2012; Busso, 2002).
La dinámica sociodemográfica se ha
transformado cualitativamente en el último siglo,
se ha pasado de ser una sociedad básicamente rural,
joven y de producción primaria a una sociedad
urbana, en pleno proceso de envejecimiento y
de servicios. Este hecho resalta la necesidad de
adecuar los marcos institucionales a la nueva
realidad social y sobre generar mecanismos de
adaptación y resiliencia para la población ante
diversos escenarios de riesgo.
170

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

instancia, para conocer cuáles son los principales
detonantes de las desventajas sociales en los
territorios subnacionales, y en segunda instancia
para identificar las áreas con mayor desventaja y
prioritarias de atención. En donde destacan como
resultado del IVS los determinantes como: la
pobreza alimentaria, de patrimonio y desarrollo
educativo con mayor atención para el progreso
y aplicación de políticas públicas integrales que
apoyen reducir la vulnerabilidad social en los
territorios de México que permita transitar hacia
un desarrollo sustentable. C
Referencias bibliográficas
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172

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Los espacios públicos de la centralidad financiera de
Lima metropolitana: entre la imagen inclusiva y la
desigualdad cotidiana
Public spaces in the financial centrality of Lima: between inclusion image
and quotidian inequality
Recibido: mayo 2024
Aceptado: junio 2025

Pablo Vega-Centeno1
Manuel Dammert-Guardia2

Resumen

Abstract

El trabajo discute las características y efectos de
los proyectos de intervención viaria y colocación
de nuevos mobiliarios en los espacios públicos de
zonas financieras que adopta discursos de inclusión
y sostenibilidad bajo un enfoque neoliberal, tomando
el caso de las remodelaciones de la centralidad
financiera de San Isidro ocurridas la última década.
Para ello se analizan los espacios públicos de esta
centralidad como espacios habitados, sobre la base
de recorridos etnográficos y entrevistas, observando
cómo las lógicas del orden urbano del gobierno
local superponen la imagen de inclusión social con
políticas securitarias que son influenciadas por la
capacidad de presión de residentes de la zona. Como
resultado, pese a los rediseños del espacio urbano,
el espacio público escenifica la recreación de viejas
desigualdades sociales, donde los vendedores
ambulantes son los principales objetivos de control
y represión, los cuales aprenden a negociar su
presencia, -muy demandada por los oficinistas-,
sabiendo circular constantemente por las calles del
lugar. En cambio, los oficinistas, de otra posición
social, son aceptados a la vez que se demanda una
importante presencia de actores públicos como
guardianes del orden desigual establecido.

The paper discusses the characteristics and effects
of road intervention projects or the placement
of new furniture in public spaces on financial
areas under a neoliberal approach, and which
adopt discourses of inclusion and sustainability.
For this, public spaces are analyzed as inhabited
spaces of the financial centrality of San Isidro
in Lima, noting that the logic of urban order
imposed by the local government not only obeys
the interests of real estate investment, but also
overlaps with the ability to pressure from highincome residents. Despite the redesigns of the
urban space, the public space stages old social
inequalities, where street vendors are the main
targets of repression, who learn to negotiate their
presence, -highly demanded by office workers-,
knowing how to constantly circulate through
the streets of the place. On the other hand,
office workers, who have other social status, are
tolerated, and a significant presence of public
actors are demanded as guardians of order.

Palabras Clave:

Keywords:

espacio público; centro financiero; vida cotidiana;
espacio habitado; Lima

public space; financial center; daily life; inhabited
space; Lima

1

Nacionalidad: peruano; adscripción institucional: Pontificia Universidad Católica del Perú, Perú; Doctor en Arquitectura; email:
pvega@pucp.edu.pe; ORCID: 0000-0002-0880-3196
2
Nacionalidad: peruano; adscripción institucional: Pontificia Universidad Católica del Perú, Perú; Doctor en Arquitectura; email: pvega@
pucp.edu.pe; ORCID: 0000-0002-0880-3196.

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CONTEXTO

Introducción

(Navas, 2019, 93), y el uso de políticas punitivas,
disuasorias y preventivas para resignificar el
espacio público al servicio de las clases medias
y altas (Sequera 2014); y al mismo tiempo busca
establecer condiciones atractivas para la inversión
privada (Bensús 2018).
En este artículo analizamos los espacios
públicos de la centralidad financiera de San Isidro
desde su dimensión de espacio habitado, poniendo
en estrecha relación las prácticas e interacciones
sociales con las características del entorno
construido. En los espacios públicos se confrontan
las posibilidades de sociabilidad ofrecidas por el
espacio construido con las relaciones de poder que
históricamente influyen sobre las interacciones
cotidianas en las metrópolis latinoamericanas
(Giglia, 2001; Low, 2023; Schlack y Araujo,
2022). A diferencia de los estudios sobre
privatización, securitización y/o comercialización
del espacio público, nuestro trabajo se interesa por
observar cómo las intervenciones de diseño del
espacio público expresan tensiones entre distintas
modalidades de sociabilidad promovidas por
actores como residentes, funcionarios públicos,
vendedores ambulantes y los usuarios de la
centralidad financiera como son los oficinistas.
El trabajo de campo y la aplicación observación y
entrevistas se realizó entre 2020 y 2022. El artículo
aborda, primero, la discusión con la bibliografía
relevante para los objetivos del estudio; y luego
procede a explicar los criterios metodológicos.
En tercer lugar, los hallazgos discuten las lógicas
y actores en la centralidad financiera; lo cual dará
paso a las conclusiones del texto.

San Isidro ha sido el distrito de alta renta por
excelencia de la ciudad de Lima desde la primera
parte del siglo XX (Vega Centeno et al, 2019); y
desde fines del siglo XX hasta la actualidad acoge
la centralidad financiera (mayor concentración
de empleo vinculado a temas financiero) de
la metrópoli (Chion, 2002). En el Perú, los
ingresos de las municipalidades unidad política
administrativa autónoma de nivel local- están
directamente vinculados al tipo de actividad
que se realizan en cada municipio y capacidad
adquisistiva de los residentes. En tal sentido, la
municipalidad del distrito de San Isidro destaca
por contar con los presupuestos per cápita más
altos de la metrópoli (Dammert-Guardia y
Lozada, 2021), reproduciendo un modelo urbano
con múltiples desigualdades territoriales.
En la última década se implementaron proyectos
urbanísticos difundidos como inclusivos, con
nuevos diseños viales y mobiliario en los espacios
públicos. La ejecución de estos proyectos generó
distintas situaciones. Los residentes de alta renta y
con capacidad de ejercer presión sobre el gobierno
municipal tuvieron posiciones críticas frente a
proyectos inclusivos, ante el temor de ver un uso
más denso de los espacios públicos y de reducir
espacio para sus coches.
Los discursos e intervenciones en el
espacio público bajo los lemas de inclusión y
sustentabilidad no son ajenos a la producción de
la ciudad neoliberal. Es el caso de las narrativas
de Smart City en las intervenciones en Santiago de
Chile que operan como placebo y no como reales
transformadoras de la ciudad (Jirón et al 2020),
o la remodelación del vale do Anhagabaú en Sao
Paulo, que con el lema de “ciudades para la gente”
reproduce inequidades de acceso (Machado, 2022).
En la misma línea se encuentran las contradicciones
de la experiencia de Barcelona (Delgado, 2007),
las múltiples desigualdades en el área financiera
de Santa Fe en Ciudad de México (Moreno,
2008; Ramírez Kuri, 2021) o los proyectos de
renovación urbana en Guayaquil (Navas, 2019).
Estas y otras intervenciones forman parte de un
“urbanismo a la carta”: conjunto de recetas que
se implementan de manera des-contextualizada
en cada ciudad (Delgadillo 2014). El espacio
público estaría operando en estos casos como
una coartada de espacio inclusivo y ciudadano,
siendo el objetivo la mercantilización de la ciudad

La centralidad financiera como
espacio habitado
La emergencia de las centralidades financieras
como nodos neurálgicos de la actividad económica
a escala global ha sido puesta en relieve por
Sassen (2001) analizando la importancia a nivel
mundial de ciudades como Nueva York, Londres
o Tokio. Esto ocurre en el marco de una estructura
económica en transformación, caracterizada -en
otros términos- por Castells como el espacio de los
flujos (2000), que produce ciudades inteligentes
prescriptivas donde se banaliza la experiencia de
lugar (Sennett, 2019).
En América Latina estos procesos están
vinculados a una restructuración territorial
metropolitana con roles subsidiarios de la
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CONTEXTO

gestión urbana y estrategias de city marketing
(De Mattos, 2008), situación descrita en detalle
para distintas ciudades (Ciccolella, 2012; Comin,
2011; De Mattos, 2011; Frugoli, 2003; Parnreiter,
2011; Ramírez Kuri, 2021), incluido el caso de
San Isidro en Lima (Perú) (Chion, 2002).
Estos trabajos destacan el rol de las nuevas
inversiones inmobiliarias, la desregulación del
Estado; y también el divorcio entre el espacio de
las empresas y el de la vida cotidiana (Ciccolella,
2011), en la perspectiva de la dualidad entre espacio
global y espacio local advertido por Castells
(2000). El interés por los centros financieros
concentra la atención en los flujos económicos y
-en términos urbanísticos- en el espacio edificado
y sus símbolos arquitectónicos de inserción global.
Sin embargo, se conoce poco de lo que ocurre
en dichas centralidades como espacio habitado,
principalmente en lo referido a los espacios
públicos de la trama urbana en la que se insertan.
Las ciudades de América Latina han
experimentado una reestructuración económica
y territorial en las últimas décadas. Las
actividades financieras redefinen las condiciones
de reproducción del espacio urbano (Delgadillo,
2021), la estructura de centralidades urbanas (De
Mattos, 2006, 2016) y los patrones de segregación
y fragmentación (Janoschka, 2002; Prévot
Schapira, 2001). En este contexto, las centralidades
financieras operan como espacios de especulación
e inversión inmobiliaria, poseen prestigio por su
inserción global y atraen flujos importantes de
personas diariamente. El diseño e intervenciones
urbanas de estos espacios repiten artefactos urbanos
(De Mattos, 2016) como los edificios inteligentes.
Y ensalzan una arquitectura genérica (Koolhaas
2006), vale decir, de ausencia de identidad con el
territorio ocupado y su ruptura -aparente- con los
tejidos urbanos preexistentes (Muxi 2005).
En contextos donde el city marketing forma
parte de las estrategias de competitividad para
atraer emprendimientos de empresas de carácter
global, es importante ofrecer espacios públicos
de calidad para el ciudadano como parte de una
lógica de espacio concebido (Lefebvre, 2013).
Una ciudad con pretensiones de visibilidad
global debe demostrar preocupación no sólo
por ofrecer una nueva monumentalidad (Muxi
2005), sino también aspira a proyectarse como un
espacio inclusivo, creativo de vida ciudadana y
respetuoso del medio ambiente, para lo cual los
espacios públicos como infraestructura social son

indispensables (Latham &amp; Layton, 2019). Las
áreas urbanas con visibilidad global, como sucede
con la zona financiera de San Isidro, se vinculan
con elementos innovadores asociados a un discurso
de ciudad sostenible asociado a los Objetivos de
Desarrollo Sostenible (ODS) y a la Nueva Agenda
Urbana de Naciones Unidas (2016).
Proponemos aproximarnos al estudio de
las centralidades financieras entendiéndolas
como espacios habitados, o practicados en
la perspectiva de Lefebvre (2013). Ello nos
permite dar visibilidad a los escenarios de la
vida cotidiana no relacionados exclusivamente
con la dinámica residencial. Partimos de definir el
habitar la metrópoli como “el conjunto de prácticas
y representaciones que hacen posible y articulan
la presencia de los sujetos –más o menos estable,
efímera o móvil– en el espacio urbano” (Duhau y
Giglia 2008, 24). La noción de habitar nos remite a la
vida social en los espacios públicos sin necesidad de
entrar en una dicotomía público/privado. En efecto,
las personas, al moverse en una urbe, articulan
calles, parques o plazas como infraestructura social
según sus necesidades, donde lo privado puede
presentarse como público y se expresan actividades
de lo público dentro de lo privado (Lindón 2014).
Nuestra aproximación al espacio público
combina una mirada urbanística con una social.
Por criterios urbanísticos aludimos a las tramas
articuladas con el espacio urbano construido
mediante las calles, plazas, parques, alamedas; los
cuales serán entendido como espacio de disputa,
caracterizado por una determinada historicidad y
relaciones de poder (Salcedo 2002).
La etnografía como apuesta
metodológica del estudio
La estrategia metodológica combinó levantamiento
de información urbanística y etnográfica para
lograr estudiar los espacios públicos desde las
prácticas cotidianas. Se parte del desarrollo de
recorridos etnográficos, llevados a cabo por un
equipo de investigación durante una temporalidad
determinada (Magnani et al, 2023). Se siguió un
enfoque “de cerca y de dentro” (Magnani, 2002)
para comprender las dinámicas cotidianas,
con categorías de análisis de observación de
patrones de comportamiento. Se utilizó la noción
de “pedazo”, que designa al espacio en que un
colectivo practica sociabilidades básicas; el
término “mancha”, donde ocurren multiplicidad
175

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Dilemas de un centro financiero en un distrito
de alta renta: ¿visibilidad global
o carácter residencial?

de relaciones entre actores con códigos distintos;
la categoría de “trayecto”, cuando las personas no
realizan desplazamientos aleatorios y el concepto
de “pórtico” que alude a espacios de tránsito
(Magnani 2002, 22-23).
Para realizar el trabajo se delimitó un área de
trabajo en la centralidad financiera, tomando como
referencia la información de usos de predios,
concentración de puestos de empleo y el flujo
de personas en base a recorridos exploratorios
llevados a cabo previamente (Figura 1). Además,
se formó un equipo multidisciplinario, lo cual
permitió afinar la mirada a las sociabilidades
cotidianas y especificidades del entorno construido.
El relato escrito, fortaleza de científicos sociales,
pudo ser acompañado por cartografías y dibujos
técnicos de arquitectos y geógrafos del equipo,
además de un importante acopio de fotografías,
esquemas y dibujos. Los integrantes del equipo
produjeron un total de 56 relatos de campo a
inicios de 20203. Estos fueron complementados
con 50 relatos adicionales a finales de 2021 para
identificar los impactos de la pandemia en la vida
cotidiana. Además, se realizaron 60 entrevistas no
estructuradas a actores relevantes en el espacio.
Todo el material fue sistematizado a partir del
programa Atlas. Ti y para lo cual se generaron
códigos de análisis, que permitieran el análisis.

La centralidad financiera está localizada en
uno de los distritos de mayor renta, con mejor
índice de desarrollo humano en el país y con
una superficie de 22.04m2 de área verde por
habitante cuando en el resto de la metrópoli no
se alcanza los 5m2 per cápita4. En una metrópoli
desigual, la municipalidad del distrito tiene uno
de los presupuestos per cápita más importantes
del país. San Isidro se creó como distrito en
1931 en los terrenos de antiguas haciendas del
entorno suroeste de Lima, y donde se realizaron
proyectos urbanizadores destinados a las familias
de alta renta que dejaban el antiguo casco de Lima
aprovechando las nuevas conectividades ofrecidas
por el automóvil con la habilitación de ejes viales
como la avenida Arequipa en 1921 y en búsqueda
de convertir la distancia espacial en una nueva
distinción frente a otros sectores sociales.
Durante las siguientes décadas San Isidro
se consolidó como distrito residencial de alta
renta, con escasas actividades económicas que
trascendiesen las necesidades de consumo de sus
habitantes. Luego de la recesión económica de
la década de los ochenta y el fin de la violencia

Figura 1. Área de estudio de centralidad financiera de San Isidro

Fuente: Laboratorio CIAC
3

Nuestro especial agradecimiento al equipo de campo, conformado por Óscar Apaza, Kelly Gómez, Karina Higa, Mariana Leveau y
César Ponce. Vale advertir que el periodo de trabajo de campo durante el 2020 fue previo a la implementación de políticas sanitarias y
distanciamiento social.
4
Información del año 2018. Fuente: https://sinia.minam.gob.pe/indicador/998. La OMS recomienda un umbral mínimo de 9m2 de área
verde por habitante

176

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

terrorista desatada en Lima por Sendero Luminoso
esto cambió. La implantación de políticas
económicas de corte neoliberal en el contexto
de una naciente globalización facilitada por las
tecnologías de la información y la comunicación
facilitó transformaciones territoriales (Ludeña,
2003), donde el objetivo era ganar visibilidad
global a través de una economía estable, marcos
regulatorios flexibles y condiciones propicias
para las inversiones inmobiliarias.
Para los intereses del capital inmobiliario, San
Isidro es un espacio estratégico en el área central
de la ciudad, atractivo para la localización de
empresas transnacionales por sus altos estándares
ambientales y su buena conectividad. Durante los
noventa, se demolieron antiguas casas residenciales
ubicadas en los ejes viales del distrito para dar paso
a edificios de oficinas y servicios, con alturas de
rascacielos. Como resultado, bancos y grandes
empresas trasladaron sus sedes principales a esta
área, configurándose como el gran escenario de
conectividad global de Lima (Chion, 2002).
Este proceso generó tensiones entre las grandes
inversiones inmobiliarias y las urbanizaciones
residenciales de élite. Los residentes gozan de un
enorme poder de influencia, en la medida que la
jurisdicción cuenta con autonomías en recursos y
decisiones respecto a Lima Metropolitana5 y para

ello depende de la tributación de los residentes. Por
ejemplo, un resultado negociado son las visiones
formuladas en los instrumentos de planificación
municipal. El distrito se autodenomina en su Plan
de Desarrollo Concertado 2017-2021 (MDM,
2017) como “distrito residencial con alto nivel de
calidad de vida, ordenado, sostenible, moderno,
seguro y solidario”. Esto va de la mano con la
definición del Plan Urbano Distrital 2012-2022
(MDM: 2012): “Distrito consolidado con una
Alta Calidad de Vida Ambiental Residencial”,
a la vez que destacaba el título de “Comunidad
Internacional” otorgada por la Municipalidad de
Lima el año 2006.
El carácter residencial entra en conflicto con
otro tipo actividades, y tolera la aglomeración
financiera siempre y cuando se limite a una
zona en específico del distrito. Como resultado,
la administración municipal ha sectorizado
el espacio donde se concentran actividades
financieras a fin de darle un tratamiento especial
para facilitar la preservación del anhelado
“carácter residencial” demandada por los vecinos
del distrito. No obstante, en este sector hay
espacios con predominio del uso residencial,
como también hay núcleos de actividad financiera
y empresarial fuera del sector (Vega Centeno et
al. 2019) (Figura 2).

Figura 2. Sector del Distrito orientado a la actividad financiera

Fuente: Plan Urbano Distrital 2012-2022 (MDM: 2012)

5

Lima Metropolitana se organiza en un gobierno municipal provincial y 42 municipalidades distritales, todos elegidos democráticamente
cada cuatro años. El gobierno distrital tiene bajo su responsabilidad la gestión de vías locales. Además, reciben impuestos prediales
directamente, sin que sea sujeto de administración provincial. El distrito de San Isidro tiene una de las recaudaciones de impuestos y
generación de ingresos más importantes en la ciudad.

177

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Bajo esta visión negociada, la gestión
municipal ha invertido en remodelar avenidas
importantes como Rivera Navarrete ampliando
la sección de aceras, implementando ciclovías,
mejorando las áreas públicas en la centralidad
con un mensaje de respeto al peatón (Figura 3).

especializados hacia las calles colindantes. Los
parques públicos, como el parque Abtao, emergen
como zonas de tránsito o “pórticos”, donde coexisten
usos residenciales y financiero-comerciales. El
trabajo campo permitió identificar cuatro actores
que configuran las dinámicas cotidianas de los
espacios públicos: trabajadores en los edificios u
oficinistas, las personas dedicadas al comercio o
servicios en la calle, los encargados del control y
seguridad del distrito y a los residentes del distrito,
que son visibles en determinados horarios sobre
todo en los pórticos de la centralidad. A ellos
podemos sumar a los operadores de transporte
informal como un quinto actor, aunque actúan en
el perímetro de la zona de estudio. Estos actores
configuran distintas modalidades de sociabilidad
(Giglia, 2001), con capacidades diferenciales de
apropiación y configuración de lo público como
infraestructura social (Laham &amp; Layton, 2019),
en un complejo juego de prácticas cotidianas
para manejar interacción entre ellos. Las lógicas
de los actores se desplieguen vinculadas al
entorno construido, el cual pese a los discursos de
inclusión mantiene jerarquías y distancias sociales,
simbólicas y espaciales.

Figura 3. Remodelaciones y nuevo equipamiento en
San Isidro

Los “oficinistas”

Fuente: Municipalidad Distrital de San Isidro, 2016,
César Ponce, 2020

Los oficinistas son el grupo de usuarios más
visible en las calles. De lunes a viernes llegan
masivamente desde los paraderos situados en
la avenida Javier Prado o de las estaciones del
Metropolitano (sistema de buses de transporte
rápido) entre las ocho y nueve de la mañana
donde inician trayectos que luego los conducen
a las avenidas Rivera Navarrete, Begonias o
Canaval y Moreyra. Si bien las edades varían,
se trata en su mayor parte de adultos con edades
entre 30 y 50 años, y de distintos géneros.
Tienen en común la característica de llevar
sobre el cuello una credencial de identificación,
conocida como “fotocheck” (Ver Figura 4, sig.
pág.). Luego de dos años de pandemia por la
COVID-19, los ritmos urbanos están retomándose
paulatinamente, aunque el número de oficinistas
todavía no es similar al que fuera antes de la
emergencia sanitaria.

El discurso del gobierno local defiende la
inclusión y la sostenibilidad, buscando posicionarse
internacionalmente6, pero en paralelo reclama un
carácter residencial “moderno” reafirmación una
aspiración de exclusividad, cuando leemos su Plan
Concertado (MDM 2017). ¿Cómo logra conjugar
la gestión municipal un discurso de medio
ambiente sostenible, de comunidad internacional
con ese carácter residencial? La clave se encuentra
en cómo gestiona el espacio público y cuáles son
las principales lógicas de comportamiento de los
principales actores-habitantes.
El entorno construido como espacio disputado
En el centro financiero destaca la aglomeración de
oficinas en los edificios situados en las avenidas
Rivera Navarrete, Canaval y Moreira, y Andrés
Reyes, que expanden los usos de comercio y servicios
6

El año 2022 la municipalidad ha inaugurado un sistema de ómnibus eléctricos que operan de manera exclusiva dentro del distrito.

178

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Por las tardes la circulación es menor y a partir
de las 5pm comienzan a retirarse, dirigiéndose
de regreso a la avenida Javier Prado para tomar
ómnibus o taxi colectivo, a las estaciones del
metropolitano, a esperar algún bus o servicio de
taxi colectivo en el Paseo de la República. Entre
las 6 y las 8pm el número de personas es mayor,
pero para las 9pm ya son muy pocas las personas
en la calle. Los fines de semana en cambio es
raro ver un oficinista circular por el sector por lo
que los espacios públicos pierden en esos días su
carácter de espacio habitado.
Utilizando las categorías de Magnani (2002),
los oficinistas no cuentan con un lugar en particular
identificable al colectivo, pero el hecho de circular
por la zona con su credencial da a entender que para
ellos toda la centralidad financiera sería su “pedazo”.
En cambio, las avenidas Javier Prado o las estaciones
del Metropolitano operarían como los pórticos de
acceso a la centralidad. Por otra parte, la circulación
masiva de oficinistas mezclándose con otros
transeúntes, además de vendedores durante horas
punta hace de avenidas como Rivera Navarrete, de
los paraderos situados en la av. Javier Prado o de
las estaciones del Metropolitano en “manchas” que
reúnen transitoriamente a diversidad de usuarios.

Figura 4. Los oficinistas en San Isidro

Fuente: Apunte gráfico de Óscar Apaza; fotografías
de César Ponce y Kelly Gómez, 2020

El número de oficinistas se reduce a partir de
las 10:00am; los pocos que caminan aprovechan
para comprar golosinas o lustrarse los zapatos.
Reaparecen en grupos hacia el mediodía, cuando es
la hora de almorzar. El horario de almuerzo, entre
las 12:00 y 15:00 horas permite apreciar una vida
más animada. Grupos de oficinistas iban al Centro
Comercial situado en la Av. Rivera Navarrete y
poblaban su patio de comidas. Otros acuden a los
restaurantes del sector o traen lonchera, pero un
número importante compra su almuerzo en la calle
o a personas que ofrecen el servicio por teléfono.
Entre quienes traen lonchera o compran
almuerzo en la calle algunos optan por quedarse en
sus oficinas, mientras otros prefieren consumirlo al
aire libre –las observaciones se hicieron en verano–.
Los oficinistas aprovechan poco los mobiliarios
dispuestos en avenidas como Rivera Navarrete, y
más bien se dirigen a las áreas verdes próximas,
siendo la más importante el parque Abtao. Ahí
se observan compañeros de trabajo merendando,
tomando un descanso o comprando una paleta
de helado en la calle. Lo hacen en las bancas del
parque o sentados sobre el césped, ubicándose
en las zonas del parque cercanas a los edificios
de oficinas. A fines de 2021 se registró menos
personas en los parques y centros comerciales
con relación a la etapa pre COVID-19 (inicios
del 2020). En cambio, los servicios de comida en
la calle se adaptaron, yendo a las puertas de los
edificios a entregar el almuerzo a sus clientes.

Los comerciantes de calle
El comercio en la calle está compuesto por
vendedores ambulantes de alimentos, servicios
como los de lustrabotas o entrega de comida y por
algunos puestos fijos de periódicos y alimentos.
Es significativo, pero no masivo, ni tampoco
produce apropiaciones permanentes en puntos
específicos, a excepción de los quioscos de revistas
acreditados ante la Municipalidad. La diversidad
de comerciantes aprovecha los momentos de
aglomeración en el sector conformando “manchas”
temporales. Por las mañanas, por ejemplo, hay
vendedores de sándwiches de desayuno en las
proximidades de los paraderos de la avenida Javier
Prado; también hay puestos más estables en los
puentes de acceso de la estación del BRT, donde se
ofrecen desde diarios hasta golosinas y sándwiches
a los viandantes que salen de la estación (Figura
5). El número de comerciantes es menor a fines
del 2021 con relación a lo observado antes de la
COVID-19, pero no deja de ser significativo.
Cuando el flujo de oficinistas ha mermado, los
vendedores de calle circulan por las calles evitando
quedarse en un solo lugar. Se observan vendedores
179

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

ambulantes de golosinas u otros alimentos, como
también mendigos. Los ambulantes, pueden estar
acompañados con niños como el caso de señoras
con lliclla típica de los andes con su hijo y una
cajita de golosinas (Figura 5). Además, están
lustrabotas agazapados en los retiros de tienda o
estación de gasolina.
Hacia el mediodía, los repartidores de la
compañía RAPPI buscan el parque Abtao para
descansar un momento al mismo tiempo que
esperan un nuevo pedido, siempre con sus
aplicativos a la mano. Ellos dejan sus bicicletas
a un costado y descansan sobre el pasto, que lo
convierten temporalmente en su pedazo, hasta que
viene un sereno o policía municipal a sacarlos,
indicándoles que está prohibido echarse sobre el
césped. Ante ello, se van retirando, acción que se
repite en otros días.
Los vendedores de comida preparada aparecen
en puntos estratégicos y se desplazan según
la presencia de fiscalizadores municipales o si
identifican una nueva demanda de clientes. Ellos
trabajan en coordinación con camionetas desde
donde les dan la mercadería. En las visitas de fines
del 2021 se notó un cambio de estrategia. Ya no se
espera que los comensales se acerquen a recoger
su comida en algún punto de la calle, sino que se
van trasladando a pie llevando la mercadería en
un carrito hacia los edificios de oficina donde han
contactado clientes por sistema de WhatsApp.

Al caer la tarde, muchos de estos trabajadores
de calle ya se retiraron, pero en cambio se hacen
notar aquellos dedicados al transporte colectivo.
Con el servicio de taxi colectivo, vienen los
llamados “jaladores” que van avisando a los
transeúntes si un auto está por salir y la dirección
a la que se dirige. En los paraderos de ómnibus
donde hay aglomeraciones, están ubicados
estratégicamente vendedores de calle y mendigos,
ofreciendo golosinas o meriendas. Finalmente,
llega la noche y también ellos se retiran de la
zona, buscando transportes públicos que los
lleven a destinos muy alejados de San Isidro.
En términos de las lógicas de apropiación,
quienes trabajan alrededor del transporte
configuran “pedazos” territoriales de mayor
importancia, donde imponen sus reglas de juego
durante el horario de salida de los oficinistas, que
son sus principales clientes (figura 5) frente a la
débil reacción de los inspectores municipales.
Los ciclistas que hacen servicio a domicilio
intentan tener un “pedazo” de descanso en el
parque público, pero sin conseguir legitimidad en
su acción, pues se genera situación de conflicto
con la municipalidad y los residentes.
Los vendedores ambulantes de comidas y/o
de golosinas hacen de sus “trayectos” el arte
de ser visibles para sus clientes, pero no para
las autoridades municipales, apareciendo en
las entradas de los edificios o en las avenidas
principales, pero retirándose por las calles laterales
cuando divisan un fiscalizador municipal.

Figura 5. Comerciantes de calle

Los funcionarios del orden público
En San Isidro es notable el número de personal
policial y municipal asignado a velar por el
orden público y la seguridad ciudadana. Algunos
efectivos de la policía se encargan del control del
tránsito en las principales intersecciones viales
y en horarios de mayor congestión vehicular
reemplazan el sistema semafórico, el cual es
transitoriamente desconectado. También circulan
patrulleros correspondientes a la comisaría
del distrito y guardias de a pie supervisando
la seguridad pública. La Municipalidad de
San Isidro dispone del serenazgo, suerte de
policía municipal encargada de velar por el
orden público, aunque sin potestad de generar
detenciones. Cuenta también con el equipo de
fiscalizadores, con chalecos que los identifican,
que rondan por las calles del distrito verificando

Fuente: fotografías de Kelly Gómez, Mariana
Leveau, Kelly Gómez y apunte gráfico de Mariana
Leveau. 2021

180

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

que no existan usos ilegales del espacio público
(figura 6); ellos son, por ejemplo, los responsables
de efectuar desalojos de comercio no autorizado
en la vía pública, debiendo proceder a decomisos
de mercadería. Por último, cabe mencionar la
presencia de inspectores de transporte en ciertas
avenidas –también con sus respectivos chalecos
distintivos– para controlar el respeto de los
paraderos para los vehículos de transporte público
y, en principio, para impedir la circulación de
taxis-colectivo que es un servicio ilegal.

servicios a través de “jaladores” que pregonan sus
rutas, invaden carriles de circulación ante una mirada
de impotencia del inspector municipal. En la av.
Javier Prado los taxis colectivos buscan pasajeros,
aunque invadiendo el corredor segregado del
ómnibus público, por lo que hay constante tensión
con los inspectores municipales, que los toleran
en la medida que no impidan el paso del ómnibus.
La actitud relativamente pasiva de los inspectores
permite entender que esta área se consolida como
pedazo de los transportistas informales.
En lo referido al control del orden público
por las calles del sector, el principal objetivo
es impedir la proliferación del comercio
informal, que estaría atentando contra la imagen
“moderna” del centro financiero. En la práctica,
los fiscalizadores y serenos antes que expulsar
a los comerciantes, se preocupan por evitar que
tengan un lugar fijo para ofrecer sus productos o
servicios. Como resultado se encuentra un baile
coreográfico por el cual apenas un fiscalizador o
sereno está a unos 50 metros del comerciante, el
vendedor ambulante levanta sus cosas y se retira
por una calle lateral para luego retornar una vez
que los fiscalizadores se retiraron de dicho lugar.
En este juego de movimientos, los serenos toleran
a mendigos adultos mayores o menores de edad.
En las zonas de parques y sus alrededores no
se ven inspectores municipales, pero si serenazgo
municipal. El rol del serenazgo está ligado a velar
por la tranquilidad de los vecinos residentes del
entorno. Ellos retiraron del parque a los jóvenes
repartidores de RAPPI y están observando –y
eventualmente hostigando– a cualquier persona
que les parezca extraña a pedido de vecinos.
En estos casos, más que la acción del viandante
intervenido, lo que prima es la presión del
residente “en defensa de su tranquilidad”.
El actuar de los funcionarios no les permite
contar con un “pedazo”, aunque sí se puede
identificar ciertos “trayectos” durante su trabajo
de velar por el orden público demandado por el
gobierno municipal y los vecinos. La presencia
de serenazgos conforme uno se acerca a espacios
de mayor uso residencial nos indica que cumplen
la función de pórtico, siendo los parques
públicos importantes espacios de tránsito entre
la centralidad y las zonas residenciales. Por
último, los encargados de la limpieza municipal
–principalmente mujeres–operan durante todo
el día, pero son más numerosos en las primeras
horas de la mañana y en la noche. Debidamente

Figura 6. Inspectores y serenos municipales

Fuente: Fotografías de Kelly Gómez,2021

Los responsables del orden público están
a toda hora y, son más visibles cuando el flujo
de transeúntes disminuye; desarrollan trayectos
aleatorios que priorizan el paso por las avenidas
principales y los parques públicos. Durante el
trabajo de campo no se registraron situaciones
flagrantes de conflicto entre funcionarios de
seguridad pública y otros actores, aunque sí
momentos de tensión. Con relación a la circulación
vial, en horas punta, se observaron tensiones entre
el o la policía a cargo de regular el tránsito en
una intersección y los conductores de vehículos.
Suelen ocurrir agresiones soterradas al policía de
tránsito como bocinazos o gritos e inclusive giros
temerarios; los cuales no llegan a ser sancionados
por un efectivo policial desbordado. Algo similar
ocurre al caer la tarde con la aglomeración de
personas en torno a los paraderos. En la av. Paseo
de la República los taxis-colectivos ofrecen sus
181

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

uniformadas, se hacen cargo del recojo de
desperdicios en la calle, a pesar de la existencia
numerosa de cestos de basura segregada.

moderno. En San Isidro se identifica la condición
social de las personas desde la vestimenta y eso
es un recurso utilizado por los responsables de
guardar el “orden público”.
Los oficinistas no solo aprovechan los espacios
destinados a su restauración y descanso, como son los
restaurantes, centros comerciales y equipamientos
de descanso dispuestos por la municipalidad en
las principales avenidas. En cambio, sí se busca el
disfrute temporal en los parques, que constituyen
una zona de tránsito o pórtico con los espacios
territorializados por los vecinos, con el respaldo de
buen número de serenos municipales destinados a
su supervisión. No obstante, existe una tolerancia
hacia ellos tanto de los serenos municipales como
de los vecinos residentes cuando se sientan o
recuestan sobre el césped, lo cual no es admisible
para los repartidores de comida o los niños de la
vendedora de calle.
El desayuno y sobre todo el almuerzo, son
motivo de búsqueda de alternativas menos
onerosas para muchos de estos trabajadores, lo
que termina generando encadenamientos con
ofertas ambulatorias de alimentación. Así, terminan
realizándose numerosas transacciones “informales”
pero cuidando la forma de ser parcialmente cubiertas,
para no generar incomodidad a los responsables
de velar por el orden público. Estas acciones han
continuado luego de la pandemia, pero utilizando
-por ejemplo- las entradas de los edificios. Los
vendedores adaptan sus trayectos para no generar
tensiones con los funcionarios municipales.
Por otra parte, los horarios de entrada y salida
de las oficinas multiplican la presencia de personas
ofreciendo servicios tanto de transporte como de
refrigerio en torno a los paraderos principales de
ciertas avenidas como en las estaciones del BRT.
Esto se observa en la oferta de taxis colectivos,
acompañada de sus “jaladores” y también de quienes
ofrecen golosinas o sándwiches en las colas de espera.
En cambio, los estacionamientos de bicicletas son
muy poco utilizados por ciclistas y son aprovechados
como puntos de descanso por vendedores de
golosinas o lustrabotas. En estos escenarios no
existe interés de los funcionarios municipales por
tener un rol más agresivo por hacer respetar el orden
público a los transportistas informales. Ellos parecen
empoderados en el uso del carril de una avenida para
ofrecer sus servicios y demuestran un total control
del territorio que lo hacen “su pedazo”. Lo hacen de
manera visible en las horas punta del día sin temor a
sanciones de las autoridades.

Discusión
Los residentes de la zona financiera de San Isidro
no suelen ser muy visibles en el día a día, aunque
su capacidad de incidencia sobre la gestión de
los espacios públicos es importante. Durante
las intervenciones municipales de remodelación
viaria y colocación de nuevo mobiliario, muchos
se manifestaron en contra a través de las redes
sociales, argumentando que ello suponía una
amenaza al carácter residencial del distrito, pues
“atraería a personas de otras zonas”.
En esta perspectiva se observa que el
Parque Bustamante y Rivero, parque de menor
envergadura que el parque Abtao y rodeado de
viviendas, está enrejado, impidiéndose el paso de
no residentes durante la noche, pues permanece
cerrado con llave, además de contar con numerosa
presencia de efectivos del serenazgo del distrito.
Durante las observaciones de campo se observó
la presencia de algunos residentes practicando
jogging [trotando] por los parques, también de
empleadas uniformadas llevando a niños menores
de edad a jugar en ellos o de vecinos paseando a
sus mascotas en zonas de juego para mascota.
Indirectamente se registró presencia de residentes
cuando los efectivos del serenazgo proceden a
retirar comerciantes o empleados de RAPI que
descansan en el parque, con el argumento de haber
recibido reclamos de parte de residentes de la zona.
Espacios como el parque público, si están próximos
a las viviendas terminan constituyen una suerte de
expansión del espacio privado en la percepción
de sus residentes, en una suerte de pedazo donde
el indicador de presencia del actor es la escasa
presencia humana en el espacio público.
En las formas de habitar es llamativa la
visibilidad de los “oficinistas”. Ellos son fáciles
de identificar por las credenciales colgadas en el
cuello o camisa, y la vestimenta formal. Por su parte,
los funcionarios municipales están uniformados
al igual que la policía. Los vendedores de calle
terminan siendo identificables por la ropa y, en
algunos casos, por usar atuendos reconocibles
a otras regiones del país. En suma, pese a la
aglomeración de personas en determinados
momentos del día, las formas de vestir rompen
con el supuesto “anonimato” del espacio público
182

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Las acciones de control son más frecuentes
cuando se trata de los vendedores de calle, de
quienes se aseguran de que no permanezcan
mucho tiempo en un lugar de la vía pública,
aunque tampoco se llega a acciones punitivas
como la expulsión de éstos. Por ello, en lugar de
una erradicación del comercio de calle, el objetivo
es ocultarlo, invisibilizarlo.
Donde en cambio sí hay un control más
estricto es en los parques y calles próximos a la
zona residencial, como el caso de la hostilización
a los trabajadores del reparto a domicilio.
Pero, además, esta normatividad del “orden
público” es dirigida a un segmento específico
de los usuarios. Otros usuarios del parque,
como oficinistas o residentes sí podían disfrutar
del descanso en el jardín. Nos encontramos
ante una manera de entender el orden en el
espacio público que legitima un tratamiento
diferenciado de los ciudadanos que lo pueden
habitar. Se consolida, entonces, relaciones de
desigualdad social sobre el derecho al disfrute
de las áreas públicas.
Los fines de semana en cambio –y sobre todo
los domingos y feriados–, las interacciones son
reducidas. Uno puede pasear por el sector financiero,
apreciar sus diferentes mobiliarios y equipamientos
como quien observa una escenificación virtual del
entorno construido, pues en raros momentos se
observan transeúntes por sus espacios públicos. La
situación es similar en los parques que operan como
pórticos con la zona residencial. Siendo importantes
áreas verdes de la ciudad, tampoco se observa un
uso significativo de residentes, por lo que terminan
convirtiéndose en paisajes urbanos deshabitados.
Nuevamente, estamos ante una particular lectura de
la calidad paradójicamente sustentada en la ausencia
de personas en el espacio público.

San Isidro ha introducido en la última década
equipamientos adecuados a las demandas y
discursos contemporáneos de ciudades sostenibles
con calidad de vida. Hay mobiliarios para descansar
implementados recientemente en las principales
avenidas del sector, amplias aceras, ciclovías,
parqueos de bicicletas, además de contar con parques
públicos y áreas verdes. La envergadura de sus
edificios de oficinas, la proporción de áreas verdes
y la presencia de servidores públicos de limpieza
ayudan a reforzar la imagen de “modernidad” que la
Municipalidad se interesa por proyectar.
Sin embargo, esta “ciudad sostenible”
anunciada bajo un marco de modernidad no se
sustenta en la universalidad de capacidades de
apropiación de los ciudadanos que la habitan. Y si
partimos de considerar la posición de residentes
de la zona, se observa que las demandas por
tratamiento desigual ven con desconfianza
inclusive a las políticas innovadoras de corte
neoliberal. La observación realizada utilizando
las categorías de “pedazo”, “pórtico”, “mancha”
o “trayecto” (Magnani et al, 2023) permitió
comprobar que las autoridades buscan sustentar
viejas relaciones desiguales entre los ciudadanos.
Los vecinos residentes buscan poner en práctica
derechos y capacidades de apropiación socio
espacial distintos al resto de habitantes y,
en segundo lugar, lo adquieren el sector de
trabajadores de oficinas que pone en evidencia su
estatus mediante las credenciales que acostumbran
a llevar al cuello en la vía pública.
Estas dinámicas no son, sin embargo,
hegemónicas, en la medida que otros grupos –
como los colectiveros y sus pregoneros– logran
imponer temporalmente sus lógicas territoriales
en los carriles de las avenidas. En el territorio
de la vialidad existe un vacío de poder, que, si
bien permite que varias personas autogeneren sus
empleos, tiene como contraparte el agravamiento
de congestiones viales.
El grupo más controlado son los vendedores
ambulantes, que para las autoridades constituyen
el principal indicador de desorden público y,
probablemente, atentan contra la imagen de
modernidad que se busca proyectar, y expresan
con claridad las relaciones y dispositivos poder que
configuran el espacio público (en la perspectiva
de lo ya observado por Sequera (2014). No
obstante, los operadores municipales negocian
con el actuar de estos comerciantes, tolerándolos
a condición de que simulen retirarse cuando ellos

Conclusiones
Los procesos de reestructuración neoliberal no
operan bajo un lienzo vacío, sino articulan las
condiciones coyunturales y las distintas capas
históricas de una metrópoli (Duhau y Giglia, 2008;
Theodore et al, 2009). Esta afirmación opera para
los procesos generales de producción del espacio
urbano, el entorno construido y espacio habitado.
En este artículo discutimos cómo las prácticas
cotidianas configuran tensiones, conflictos y
paradojas del espacio público en la centralidad
financiera de San Isidro.
183

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

se aproximan. Así, pese a la preocupación por
evitar el comercio de calle, existe tolerancia hacia
ellos por parte de los encargados de velar por el
orden público.
En suma, el espacio público practicado resulta
siendo un claro contraejemplo de la promesa
del espacio púbico presente en las propuestas
contemporáneas. Se pone en evidencia que
órdenes sociales sustentados en desigualdades
persistentes siguen presente en sociedades como
la limeña. La innovación del diseño urbano,
si no va de la mano con un cambio de visión
de lo que es un espacio ciudadano, termina
reproduciendo prácticas de desigualdad social,
que dan continuidad a comportamientos sociales
de distinción de una sociedad jerarquizada, que
pareciera ha dominado la producción del espacio
habitado bajo interés particulares, y que tal vez
todavía aún lo hace en parte. C

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186

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CONTEXTO

Efecto de la estructura de usos de suelo sobre el precio
del suelo en la zona periurbana de Cuenca, Ecuador
Effect of the structure of land uses on the price of land in the peri-urban
area of Cuenca, Ecuador
Recibido: noviembre 2023
Aceptado: junio 2024

Ximena Salazar-Guamán1
María Cristina Chuquiguanga Auquilla2

Resumen

Abstract

Este estudio aborda el vacío de conocimiento sobre
las dinámicas específicas de formación de precios
del suelo en contextos periurbanos de ciudades
intermedias latinoamericanas, analizando la relación
entre estructura espacial de usos y precios del
suelo en Ricaurte (Cuenca, Ecuador), una zona en
transición rural-urbana. La metodología emplea
un enfoque cuantitativo de análisis espacial que
comprende: identificación de centralidades basada
en intensidad y diversidad de usos, interpolación
espacial mediante ponderación de distancia inversa,
análisis de autocorrelación espacial y regresión
geográficamente ponderada. Metodológicamente, se
separa el valor del suelo del precio total inmobiliario
mediante métodos residuales, contribuyendo a
la precisión analítica en estudios de mercados de
suelo. Los resultados revelan la evolución desde un
patrón monocéntrico hacia una morfología urbana
compleja, con mayor densidad y diversidad de usos
en el centro parroquial. Los precios muestran fuerte
autocorrelación espacial positiva y valores superiores
en la zona central. Los clústeres de residuos evidencian
heterogeneidad espacial en la relación usos-precios,
con residuos positivos donde los precios exceden las
estimaciones y negativos donde se sobreestiman. Los
hallazgos confirman correlación significativa entre
estructura de usos y precios, demostrando cómo las
dinámicas urbanas reconfiguran estos patrones, con
implicaciones cruciales para la teoría de la renta
urbana y la planificación de expansión periurbana.

This study addresses the knowledge gap regarding
specific land price formation dynamics in periurban contexts of Latin American intermediate
cities, analyzing the relationship between spatial
structure of land uses and land prices in Ricaurte
(Cuenca, Ecuador), an area undergoing ruralurban transition. The methodology employs a
quantitative spatial analysis approach comprising:
identification of centralities based on land use
intensity and diversity, spatial interpolation through
inverse distance weighting, spatial autocorrelation
analysis, and geographically weighted regression.
Methodologically, land value is separated from total
property price through residual methods, contributing
to analytical precision in land market studies. Results
reveal evolution from a monocentric pattern
toward complex urban morphology, with higher
density and diversity of uses in the parish center.
Prices show strong positive spatial autocorrelation
and higher values in the central zone. Residual
clusters evidence spatial heterogeneity in the land
use-price relationship, with positive residuals
where prices exceed estimates and negative
ones where overestimation occurs. Findings
confirm significant correlation between land use
structure and prices, demonstrating how urban
dynamics reconfigure these patterns, with crucial
implications for urban rent theory and peri-urban
expansion planning.

1

Nacionalidad: ecuatoriana; Profesora Investigadora titular de la Universidad de Cuenca, Ecuador. Grupo de Investigación Territorium;
Doctorado en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina; email:
ximena.salazar@ucuenca.edu.ec; https://orcid.org/0000-0002-7486-8190
2
Nacionalidad: ecuatoriana; adscripción institucional: Profesora titular de la Universidad de Cuenca, Ecuador. Grupo de Investigación
Territorium; Doctorado en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina;
email: cristina.chuquiguanga@ucuenca.edu.ec; https://orcid.org/0000-0002-8742-6607

187

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CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

precio del suelo; periurbano; uso de suelo

land price; land use; peri-urban

Introducción

aumento en los precios del suelo, aunque se
mantienen más accesibles en comparación a
los de la ciudad (Cobbinah &amp; Amoako, 2014).
Frente a la imposibilidad de acceder a suelo
dentro de la ciudad por sus altos costos, expandir
la urbanización sobre áreas rurales periurbanas
representa una opción de menor costo (Cárdenas
&amp; Agudelo, 2013). No obstante, se debe señalar
que, los patrones de ocupación del suelo se deben
a las diferencias de coste del suelo, por lo tanto,
las zonas con menores oportunidades tienen un
escaso valor, relegando allí a las personas de
menos recursos (Gielen, 2020).
Según la teoría de la renta de la tierra
desarrollada por Jaramillo (2008), el precio refleja
la renta obtenida del suelo, que inicialmente
dependía de la producción agrícola, pero con
la urbanización creciente se orienta a obtener
beneficios de las actividades construidas. Este
estudio se basa en dicho marco teórico para
analizar la relación entre la estructura de usos de
suelo y los precios en el periurbano de Cuenca.
Particularmente el periurbano norte de la ciudad
de Cuenca ha experimentado una pérdida continua
de amplias zonas agrícolas, de pasto y bosque por
el avance de la urbanización que ha transformado
el paisaje natural (Albarracin Vélez &amp; Contreras
Escandón, 2019). No obstante, al estar sometidos a
la presión urbanizadora de la ciudad, se genera una
fuerte especulación sobre los precios del suelo con
aumentos significativos en sus valores (Smolka,
2015), a más de que el sector inmobiliario busca
zonas en transición rural-urbano donde el suelo es
más barato (Durán et al., 2016). Pese a que persisten
actividades agropecuarias por tradición cultural, se
observa una transición en la concepción del suelo
como soporte para la edificación y usos urbanos
impulsada por la especulación inmobiliaria
(Cárdenas &amp; Agudelo, 2013).
Si bien factores como la infraestructura viaria, la
topografía, el régimen de tenencia y la disponibilidad
de servicios básicos son determinantes importantes
en la formación de los precios del suelo, nuestro
enfoque parte de la premisa de que los patrones
de uso ya establecidos representan la síntesis
materializada de múltiples decisiones previas que

La transformación de las áreas rurales en la
periferia de las ciudades latinoamericanas producto
de la expansión urbana ha sido ampliamente
documentada (Sánchez, 2009; Urruela, 1987). Sin
embargo, existen escasos estudios que analicen
en detalle los cambios específicos que estas
dinámicas generan tanto en los usos como en los
precios del suelo, especialmente en el contexto de
ciudades intermedias en la región (Abad-Auquilla,
2020; Apaolaza &amp; Venturini, 2021; Marchant
et al., 2023; Méndez-Lemus et al., 2024; SolanoMeneses, 2022). Este artículo busca contribuir con
nueva evidencia empírica al respecto, a través de
un estudio de caso sobre la relación de los usos –en
tanto manifestación tangible del impacto humano
intencional sobre el recurso suelo (Verheye, 2009)–
y precios del suelo en la zona periurbana norte de
la ciudad de Cuenca, Ecuador. Particularmente se
aborda la estructura espacial de los usos de suelo,
entendida como el patrón espacial y funcional
que surge del emplazamiento y la distribución
de las actividades socioeconómicas dentro del
ámbito urbano, la cual refleja cómo se organizan
y relacionan entre sí los diferentes usos del suelo y
cómo estos usos interactúan con las infraestructuras
urbanas como las vías de comunicación, los
servicios públicos, entre otros.
Los espacios periurbanos, originalmente de
carácter rural, experimentan cambios en sus
características físicas, económicas y sociales
producto de la presión ejercida por la expansión
de la ciudad (Hatab et al., 2021; Mortoja et al.,
2020; Vitriana, 2017). Por un lado, reciben
demandas de suelo para usos urbanos que no
pueden ser absorbidas dentro de los límites
de la urbe, y por otro, ofrecen condiciones que
resultan atractivas para los residentes urbanos,
como disponibilidad de suelo para construcción,
cercanía a centros de abastecimiento y empleo,
entre otros. Si bien persisten problemáticas
comunes en estos territorios como déficit en
infraestructura y provisión de servicios básicos
(Ferraro et al., 2013) en términos generales
estas ventajas relativas fomentan un paulatino
188

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

han considerado implícitamente estos factores
(Camagni, 2022; Pauta-Calle et al., 2024). Las
actividades socioeconómicas tienden a localizarse
estratégicamente en respuesta a estas ventajas
comparativas, y a su vez, estas decisiones de
localización influyen en la estructura espacial
de los precios. Cabe mencionar que la parroquia
Ricaurte al igual que Baños y San Joaquín,
territorios aledaños a la ciudad reflejan un proceso
de urbanización, presentando las tasas más altas
del cantón en el periodo 1990-2000 (Ortiz, 2019).
Este artículo tiene como objetivo analizar la
relación entre la estructura espacial de los usos de
suelo y los precios del suelo en la zona periurbana
norte de la ciudad de Cuenca-Ecuador. La pregunta
que guía la investigación es la siguiente. ¿de qué
manera se relaciona la distribución y la diversidad
de los usos de suelo con los patrones espaciales
de los precios del suelo en el área de estudio? Se
espera que los resultados permitan entender mejor
el proceso de transformación periurbana y sus
implicaciones socioeconómicas en esta ciudad
intermedia, así como entregar insumos relevantes
para la planificación territorial. El análisis se
fundamenta en la teoría de la renta de la tierra y
emplea métodos cuantitativos de análisis espacial
para determinar la estructura espacial de usos del
suelo e identificar posibles correlaciones con el
mercado inmobiliario del suelo. Es importante
precisar que el estudio se enfoca específicamente
en el mercado inmobiliario de suelo como
componente distintivo, separando analíticamente
su comportamiento del mercado de edificaciones.
Esta diferenciación metodológica resulta crucial en
contextos periurbanos donde el valor del suelo y su
potencial de transformación constituyen variables
fundamentales en la dinámica de expansión urbana,
mientras que las edificaciones representan un
componente secundario y más volátil en términos
de la formación del precio total de los inmuebles
(Goodman &amp; Thibodeau, 1998).

que busca determinar la relación entre dos variables
mediante el uso de estadística espacial, esencial
para la comprensión de la estructura y dinámica de
los procesos territoriales (Acevedo Bohórquez &amp;
Velásquez Ceballos, 2008; De Corso Sicilia &amp; Pinilla
Rivera, 2017).
El análisis se realiza a nivel de datos agregados
por manzana. Las técnicas empleadas incluyen
la identificación de centralidades a partir de la
intensidad y diversidad de usos de suelo por
manzana, la interpolación espacial de precios
del suelo mediante el método de ponderación de
distancia inversa (Inverse Distance Weighting,
IDW), el análisis exploratorio de autocorrelación
espacial utilizando el Índice de Moran Global y
Local, y el análisis de la relación espacial entre
variables mediante la regresión geográficamente
ponderada (Geographically Weighted Regression,
GWR). De esta manera se genera evidencia
cuantitativa sobre los patrones espaciales y las
posibles asociaciones entre la estructura de usos de
suelo y las dinámicas de valorización y formación
de precios del mercado inmobiliario de suelo en
el área de estudio. En la Figura 1 (ver sig. pág.) se
describe el proceso metodológico seguido.
Fuentes de información
Los datos de uso del suelo fueron levantados
mediante trabajo de campo durante julio de 2022.
Se trabajó con el total de manzanas urbanas de
la cabecera parroquial (N=72), aplicando un
cuestionario estructurado para registrar el número
de unidades de uso clasificadas en 5 variables
operativas: equipamiento, comercio, servicios,
producción de bienes y usos rústicos. Esta tipología
se fundamentó en la adaptación del anexo
de
usos de suelo de la "Reforma, actualización,
complementación y codificación de la ordenanza
que sanciona el Plan de Ordenamiento Territorial
del cantón Cuenca" vigente durante el periodo
de investigación, cuya clasificación coincide con
la actual "Ordenanza que regula el uso, gestión
y aprovechamiento del suelo urbano y rural del
cantón Cuenca, actualiza el Plan de Desarrollo y
Ordenamiento Territorial y la sanción del Plan de
Uso y Gestión de Suelo" aprobada posteriormente.
La adaptación consideró las características
particulares del área de estudio (Ver Figura 2). La
manzana se utilizó como unidad de análisis por ser
un nivel que captura adecuadamente la diversidad
de usos (Pauta-Calle et al., 2024).

Materiales y Métodos
Procedimiento metodológico
Este estudio tiene un enfoque cuantitativo, utilizando
específicamente métodos de análisis espacial para
caracterizar la estructura espacial de usos de suelo,
en tanto expresión espacial de las actividades socio
económicas, y los precios del suelo. Específicamente,
se trata de una investigación con alcance correlacional
189

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Figura 1. Metodología para la determinación de la relación espacial entre la
estructura de usos de suelo y el precio del suelo

Fuente: Elaboración propia en base al procedimiento metodológico
Figura 2. Tipologías de usos de suelo

Fuente: Elaboración propia, con base al Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal del Cantón Cuenca. (2023).
Ordenanza que regula el uso, gestión y aprovechamiento del suelo urbano y rural del cantón Cuenca, actualiza el Plan de
Desarrollo y Ordenamiento Territorial y la sanción del Plan de Uso y Gestión de Suelo. Registro Oficial Edición Especial
No. 1166. Recuperado de https://www.cuenca.gob.ec/content/pdot-pugs-2022

190

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Los datos de oferta de suelo fueron
recopilados entre julio y diciembre de 2022,
identificando la totalidad de propiedades en venta
disponibles durante este período y publicadas
en redes sociales, páginas web y clasificados
de diarios locales. Dada la extensión limitada
del área de estudio (1,55 km²) y la necesidad
de maximizar la representatividad espacial para
el análisis de autocorrelación y la interpolación
geográfica, se optó por trabajar con el universo
completo de 70 ofertas en lugar de una muestra
probabilística, asegurando así la cobertura total
del territorio y evitando sesgos de distribución
espacial que podrían comprometer la validez de
los modelos espaciales aplicados. Se aplicó una
encuesta estructurada que registró el precio total
solicitado por los propietarios, área de terreno y
características de las edificaciones.

espacio homogéneo, sino se organiza a partir de
una estructura jerarquizada de concentraciones,
cuyas fuerzas de aglomeración tienen la capacidad
de atraer personas de otras zonas (Mossay et al.,
2020, 2020).
Bajo este criterio, la determinación de la
estructura espacial de los usos de suelo se
realizó mediante identificación de centralidades,
producto de concentraciones de usos de suelo y
caracterizadas por su diversidad (Ver Figura 3),
para lo cual se tomó como unidad de análisis la
manzana y como entrada de datos, el número de
unidades de usos por manzana y por tipo, según
la clasificación señalada en la Figura 2. Para
cuantificar esta estructura, se aplicaron técnicas de
cálculo de densidad de usos mediante el cociente
entre número de unidades de uso por hectárea
en cada manzana, y medición de diversidad
tipológica contabilizando el número de tipos de
usos diferentes presentes por manzana, evaluando
así la distribución, intensidad y variedad de usos
por unidad territorial.
A través de la conformación de mapas temáticos
se demarcó como centralidades aquellos espacios
en los que una alta densidad refleja mayores
posibilidades de que los usuarios no precisen
realizar grandes desplazamientos para acceder a
ciertos usos de suelo. La presencia de valores altos
tanto para la densidad como para la diversidad
evidencia zonas de fuerte concentración de usos
de gran diversidad; por el contrario, valores altos
de densidad y bajos de diversidad, develaron
zonas especializadas en la ciudad (Pauta-Calle
et al., 2024).

Determinación de la estructura espacial de
usos de suelo
Si bien existe la tendencia a encontrar en el territorio
una estructura de usos de suelo monocéntrica, este
patrón es cada vez menos frecuente (Bartosiewicz
&amp; Marcińczak, 2020; Fujita &amp; Ogawa, 1982; Yoon
Sang, 2022), de ahí que se optó por determinar
dicha estructura a partir de la identificación de
centralidades, lo cual conduce a un conocimiento
más amplio sobre el poder de difusión y atracción
que determinadas actividades tienen en el contexto
urbano en función de su naturaleza y localización
(Campos Sánchez &amp; Chillón, 2020; Mossay et al.,
2020), en la medida en que el territorio no es un

Figura 3. Representación gráfica de la densidad y diversidad de usos de suelo en las manzanas

Fuente: Elaboración propia

191

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Cálculo de los precios de suelo

Análisis exploratorio de la autocorrelación
espacial de las variables.

La periferia, que originalmente era un área rural,
cambia lentamente sus características físicas,
económicas y sociales, haciéndose más urbana,
destacándose una combinación de usos de suelo y
límites internos y externos poco claros (Vitriana,
2017). La conversión del uso de suelo en el
periurbano suele ir seguida de un aumento del
precio del suelo (Vitriana, 2017). Sin embargo, así
como los cambios son paulatinos, los efectos sobre
el precio también lo son, estas particularidades
llevan a la necesaria adopción de un método para
la configuración del mapa de precios de suelo que
visibilice las singularidades que se han dado en el
proceso de transformación de rural a urbano. Con
esta consideración, el cálculo de los precios de
suelo contempló el siguiente procedimiento:
- Se distinguió el registro de predios con y sin
edificación. Para predios con edificación, se
empleó el método residual como técnica para
separar ambos componentes, empleando como
instrumento el análisis de precios unitarios que
estableció costos promedio de construcción
según tipologías, materiales y características
de las edificaciones, aplicando posteriormente
tasas de depreciación anual según la edad
reportada. En predios sin edificación, el precio
del suelo se calculó directamente como el
cociente entre precio total y superficie. Esta
desagregación permitió aislar el precio del
suelo como objeto de estudio.
- Si bien la estructura de usos de suelo se configuró
a partir de manzanas, la oferta inmobiliaria
no presentó una distribución homogénea que
permitiera contar con datos para cada unidad
de análisis. Esto hizo necesario recurrir a la
interpolación mediante el método de ponderación
de distancia inversa para estimar los valores
desconocidos a partir de datos existentes en el
área de estudio. Este método fue seleccionado
por su capacidad de mostrar tendencias similares
a la realidad sin características suavizadas
(Hu et al., 2012, 2013; Pauta-Calle et al.,
2024). Deliberadamente no se eliminaron
valores atípicos, priorizando mantener las
singularidades del comportamiento de los
precios para detectar su relación con la
estructura de usos de suelo. La aplicación del
algoritmo con parámetros específicos permitió
generar una superficie continua de valores del
suelo para toda el área estudiada.

Dado que el precio de suelo tiene un
comportamiento heterogéneo, tanto espacialmente
como en términos de los valores que asume,
una vez obtenido el mapa de precio de suelo, se
realizó un análisis exploratorio para identificar
la presencia de autocorrelación espacial basado
en los índices de Moran global y local (Acevedo
Bohórquez &amp; Velásquez Ceballos, 2008; Da Silva
et al., 2013; De Corso Sicilia &amp; Pinilla Rivera,
2017; Siabato &amp; Guzmán-Manrique, 2019). El
índice de Moran global evalúa la autocorrelación
para el conjunto de datos e identifica la presencia
de agrupamientos globales, en tanto que el índice
de Moran local permite identificar conglomerados
locales valores positivos y significativos de Moran
global indican presencia de autocorrelación
espacial positiva. Valores altos de Moran local
señalan conglomerados espaciales (clústeres),
mientras que valores bajos identifican outliers.
Análisis de la relación espacial entre variables.
Finalmente, se utilizó la regresión geográficamente
ponderada para analizar la relación entre la
estructura de usos de suelo (variable independiente)
y los precios del suelo (variable dependiente). En
términos generales, esta técnica permitió modelar
cómo la variable dependiente varió espacialmente,
teniendo en cuenta la influencia de la variable
independiente y la estructura espacial de los
datos. La GWR, constituye una extensión del
modelo de regresión tradicional que incorpora
la heterogeneidad espacial, proporcionando
información sobre los coeficientes de regresión
espacial, la estadística de bondad de ajuste y la
significancia de los coeficientes (Guyón, 2010).
Se utilizó el tipo de modelo continuo (gaussiano),
debido a que la variable dependiente puede
obtener un amplio rango de valores. Para evaluar
la confiabilidad del modelo, se estableció un nivel
de significancia de p&lt;0.05 (95% de confianza),
permitiendo determinar con precisión estadística
la relación entre las variables estudiadas.
Descripción de la zona de estudio
El cantón Cuenca, localizado en la provincia del
Azuay (Ecuador), está conformado por la ciudad
del mismo nombre y 21 parroquias rurales, de las
192

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

mantiene por el arraigo a la tradición campesina
pues se comercializa muy poco, lo que evidencia
el cambio en las actividades tradicionalmente
asociadas a estos territorios y producto de la
expansión urbana (Bernal Campoverde, 2015). Ello
se evidencia en que apenas el 6,8% de la población
declaró haber realizado actividades agrícolas
o crianza de animales según el último Censo
de Población y Vivienda (2022). La parroquia
Ricaurte, debido a su localización soporta la
presión urbanizadora de la ciudad, particularmente
desde el sector inmobiliario desde la década de
los 90 del siglo pasado (Donoso Correa, 2016;
Hidalgo Barros &amp; Ramos Zeas, 2024).

cuales ocho se encuentran en la zona periurbana.
La parroquia rural Ricaurte se localiza al norte y
forma parte del territorio periurbano (ver Figura
4), posee una superficie de 14km2. En el VIII
Censo de Población y VII de Vivienda realizado
por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo
(INEC) en el año 2022 se registró una población
de 26.919 habitantes, con una tasa de crecimiento
parroquial en el periodo intercensal (2010-2022)
de 2,68; 8.040 habitantes se localizan en la
cabecera parroquial cuya superficie es de 155ha.
La población de la parroquia se dedica
principalmente al sector terciario (comercio y
servicio), si bien existe producción agrícola, se

Figura 4. Ubicación del área de estudio

Fuente: Elaboración propia

193

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Resultados

intermedia (5.53-14.31 usos/ha) que rompen la
simetría radial esperada. Estas concentraciones
no constituyen un segundo centro propiamente
dicho, sino más bien un corredor de intensificación
funcional que se extiende linealmente siguiendo las
principales vías de conexión con el área urbana de
Cuenca (Figura 5). Esta configuración sugiere la
superposición de dos lógicas espaciales distintas:
una centrípeta tradicional que consolida el centro
histórico como polo de actividad local, y una fuerza
centrífuga emanada desde la ciudad que genera
nuevas concentraciones en los puntos de máxima
accesibilidad metropolitana. El resultado es un
modelo híbrido que podríamos caracterizar como
"monocéntrico deformado" o "monocéntrico con
extensión axial", donde el gradiente de densidad
mantiene un pico dominante pero desarrolla
prolongaciones asimétricas que responden a
las dinámicas de integración metropolitana,
anticipando potencialmente una futura estructura
policéntrica conforme se intensifique la presión
urbana desde Cuenca.

El análisis de los datos de la distribución de las
densidades de los usos de suelo en cada manzana
(Figura 5) revela un histograma con marcado sesgo
positivo, donde los valores oscilan entre 0 y 68.33
usos por hectárea con una media aproximada de
12 usos/ha. La mayor frecuencia se encuentra en
el rango de densidad de 0 a 5 usos por hectárea,
que representa el 66% de las 72 manzanas. Estos
resultados evidencian una tendencia inicial hacia
un patrón monocéntrico compacto y contiguo,
resultado de procesos acumulativos de localización
comercial y de servicios que han operado durante
décadas desde el núcleo fundacional.
Sin embargo, el análisis espacial detallado revela
desviaciones significativas del modelo monocéntrico
clásico. Mientras que en un gradiente tradicional la
densidad decrecería uniformemente desde el centro
hacia todas las periferias, aquí se observa una
deformación direccional hacia el sur-sureste, donde
emergen concentraciones secundarias de densidad

Figura 5. Distribución espacial y análisis estadístico de la densidad de usos de suelo por manzana en Ricaurte

Fuente: Elaboración propia

194

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Este patrón indica que en el periurbano la
diversificación funcional opera como estrategia
adaptativa, donde los propietarios asumen riesgos
combinando actividades urbanas emergentes
(comercio, servicios) con usos tradicionales
(agricultura, ganadería), generando economías
de alcance que compensan la falta de economías
de escala.
El fenómeno más revelador es la
"bipolarización de la especialización": las zonas
de mínima diversidad (1 tipo) aparecen tanto en
las periferias rurales como en el centro parroquial,
pero por razones diametralmente opuestas. En las
periferias, la especialización refleja la persistencia
de la economía agraria tradicional con limitada
penetración de actividades urbanas. En el centro,
representa un proceso de terciarización que replica
dinámicas de centros urbanos maduros. Entre estos
dos polos de especialización, emerge una extensa

El análisis de la diversidad funcional (Figura 6)
revela un patrón espacial considerablemente más
complejo y fragmentado que desafía cualquier
interpretación basada en modelos concéntricos
o gradientes simples. El histograma muestra una
distribución relativamente equilibrada con un
pico notable en 2 tipos de usos, mientras que los
extremos (1 y 4 tipos) representan proporciones
menores pero significativas. Lo crucial es que
estas manzanas no se organizan en gradientes
o anillos concéntricos, sino que configuran un
mosaico fragmentado que responde a lógicas
múltiples de transformación territorial. Las zonas
de máxima diversidad (4 tipos) se concentran
predominantemente en el sector sur y sureste,
precisamente en las áreas más próximas a la
ciudad. pero su distribución no es uniforme sino
selectiva, sugiriendo que la proximidad urbana no
genera automáticamente diversificación.

Figura 6. Distribución espacial y análisis estadístico de la diversidad de usos
de suelo por manzana en Ricaurte

Fuente: Elaboración propia

195

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

"zona gris" de diversidad intermedia (2-3 tipos).
Esta heterogeneidad no representa simplemente una
etapa transitoria hacia lo urbano, sino un modelo
territorial emergente donde la multifuncionalidad
constituye una ventaja adaptativa en contextos
de cambio acelerado, sugiriendo la existencia de
nodos de oportunidad específicos que catalizan la
diversificación funcional independientemente de
su posición en el gradiente urbano-rural.
La superposición de los patrones de densidad
y diversidad (Figura 7) revela patrones espaciales
heterogéneos en la cabecera parroquial. Por un
lado, se observa una mayor diversidad de usos
en las manzanas del sur y sureste, zonas más
cercanas al área urbana consolidada. El hecho
de que las manzanas con 4 tipos de uso estén
dispersas hacia esta zona, indica una creciente

influencia de las dinámicas urbanas a través de
una adopción de características más citadinas en
cuanto a la combinación de usos de suelo. Por
otro lado, la densidad de usos se concentra en
el centro y parte oeste de la cabecera parroquial,
lo que probablemente corresponda al centro
funcional tradicional. No obstante, este centro
muestra una baja diversidad de usos a pesar de su
alta densidad, sugiriendo una tendencia incipiente
hacia la especialización. En contraste, la periferia
noroeste exhibe baja densidad y diversidad,
denotando su carácter más homogéneo y rural.
En síntesis, el mapa refleja la heterogeneidad en
la estructura de usos producto de las presiones
urbanizadoras sobre el periurbano, con áreas
de alta combinación de usos, pero también de
especialización naciente.

Figura 7. Representación mediante dot density de la concentración y
diversidad de usos de suelo en Ricaurte

Fuente: Elaboración propia

196

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

-donde la proximidad a la ciudad principal no
se traduce en mayores valores del suelo- sugiere
que el mercado inmobiliario periurbano responde
a lógicas complejas donde la centralidad local
compite con la influencia urbana.
El Índice de Moran Global dio un valor
positivo cercano a 1 (0.99, p &lt;0.05), lo que indica
una autocorrelación espacial positiva fuerte.
Como se ilustra en la Figura 9 (ver sig. pág.),
hay una concentración significativa de valores
altos de precios de suelo en la zona central de la
cabecera parroquial, correlacionando con áreas
de alta urbanización y uso intensivo del suelo.
De manera contrastante, los valores negativos
significativos indican la presencia de outliers
o valores atípicos bajos, predominantemente
circundantes a las zonas de precios altos,
sugiriendo la existencia de usos del suelo que no
han experimentado una valorización comparable,

Por su parte, en lo que respecta a los precios
de suelo dados por la oferta del mercado, estos
presentan una gran dispersión de valores, que
van desde los 119USD/m² hasta los 987 USD/
m², con la mayoría centrados entre los 169 y 442
USD/m² (Figura 8). que oscilan entre 119 y 987
USD/m², aunque la mayoría se concentra en el
rango de 169 a 442 USD/m². La representación
espacial mediante interpolación revela un patrón
de valorización que desafía las expectativas
convencionales del mercado periurbano. Los
valores máximos se localizan en el centro de la
cabecera parroquial, formando un núcleo de alta
valorización que supera los 900 USD/m², mientras
que, paradójicamente, los valores más bajos se
registran en las zonas limítrofes con el área urbana
de Cuenca, particularmente hacia el sur, este y
oeste, donde los precios descienden por debajo de
200 USD/m². Esta inversión del gradiente esperado

Figura 8. Distribución espacial e interpolación de precios del suelo mediante
ponderación de distancia inversa en Ricaurte

Fuente: Elaboración propia

197

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

como áreas residuales o rurales. En otras partes
del territorio, donde el índice de Moran no es
estadísticamente significativo, los precios del
suelo no muestran un patrón de distribución
espacial definido, sugiriendo que el periurbano
desarrolla sus propios gradientes de valor
que no son simples extensiones del gradiente
metropolitano, sino estructuras autónomas que
responden a centralidades locales y dinámicas
endógenas de valorización.
Finalmente, al analizar los resultados de la
regresión geográficamente ponderada revelan
aspectos cruciales sobre la relación uso-precio
en contextos periurbanos (ver Figura 10, sig.
pág.). La presencia de clústeres significativos de
residuos positivos (&gt; 2.5 desviaciones estándar)
en zonas de interfaz urbano-rural demuestra que

existe una prima especulativa asociada no al uso
actual sino al uso potencial del suelo, fenómeno
característico de territorios en transición donde
las expectativas de cambio funcional generan
valores que exceden lo justificable por la actividad
presente. Inversamente, los residuos negativos
concentrados en áreas con usos rústicos o de
baja intensidad evidencian que la persistencia
de actividades tradicionales en el periurbano
conlleva una penalización en el mercado.
Es importante señalar que este análisis se
centra deliberadamente en la relación uso-precio
sin incorporar explícitamente variables como
infraestructura vial, topografía, régimen de tenencia
o servicios básicos, no por omisión metodológica
sino porque el uso del suelo constituye una variable
síntesis que refleja estas condiciones subyacentes.

Figura 9. Análisis de autocorrelación espacial: Índice de Moran Local para
precios del suelo en Ricaurte

Fuente: Elaboración propia

198

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

Los comercios y servicios se concentran donde
convergen accesibilidad vial y disponibilidad de
infraestructura, mientras que los usos rústicos
persisten en zonas con mayores restricciones.
Por tanto, el patrón de usos observado representa
decisiones de localización que han internalizado
estas limitaciones y oportunidades territoriales.
El modelo captura significativamente la relación
uso-precio, aunque con residuos estructurados
que evidencian procesos especulativos donde el
mercado valora no solo la función actual sino las
transformaciones potenciales futuras.
La presencia de clústeres espaciales de residuos
positivos y negativos indica heterogeneidad
local en la relación uso-precio, sugiriendo que
factores específicos no capturados —como
expectativas de desarrollo infraestructural o

restricciones particulares de accesibilidad—
generan desviaciones puntuales. No obstante,
el desempeño general del modelo GWR en la
mayor parte del territorio valida la robustez de la
relación analizada.
El crecimiento histórico de Cuenca hacia
sus parroquias rurales (Ortiz, 2019) podría
sugerir una transición continua entre el tejido
urbano y el área periurbana. Sin embargo, el
análisis revela la conformación de dos polos con
dinámicas diferenciadas: el centro tradicional
de Ricaurte y el borde en expansión, que
mantienen cierta autonomía funcional. Esta
bipolaridad, potencialmente influenciada por las
características topográficas propias del territorio
andino donde se emplaza Cuenca, no altera la
relación fundamental entre usos y precios, la cual

Figura 10. Distribución espacial de residuos estandarizados del modelo
GWR: relación entre estructura de usos y precios del suelo en Ricaurte

Fuente: Elaboración propia

199

�Vol. XIX. N° 30, julio - diciembre 2025

CONTEXTO

opera con lógicas similares tanto en espacios
consolidados como en periferias en transición,
confirmando que el uso del suelo en contextos
periurbanos constituye un indicador integral que
sintetiza las múltiples dimensiones territoriales
que determinan los valores inmobiliarios.

El análisis espacial detallado apunta a una
especialización funcional en la zona central con
predominio de comercio y servicios, mientras
que en las áreas de transición emerge una
multifuncionalidad característica del periurbano
contemporáneo. Esta configuración espacial no
es accidental sino el resultado de procesos de
valorización diferencial que delinean la forma y
función del paisaje en transformación.
Desde la perspectiva del precio del suelo, la
autocorrelación espacial positiva fuerte (0.99),
indicada por el Índice de Moran Global, y los
clústeres de residuos identificados por el GWR,
subrayan la existencia de variaciones locales
significativas. Estos clústeres constituyen
evidencia empírica de zonas donde las dinámicas
especulativas y las expectativas de cambio de uso
generan desviaciones respecto al modelo general,
creando un mosaico de valores que refleja la
complejidad del mercado periurbano.
Al trascender la mera descripción de los
cambios de usos del suelo, este estudio ilumina
el papel determinante que estos desempeñan en
la configuración de los valores inmobiliarios y
en los patrones de transformación territorial. Con
la urbanización en curso, es imperativo que las
intervenciones futuras reconozcan la relación
estructural entre la evolución del uso del suelo
y los precios asociados, procurando equilibrar
las dinámicas de mercado con criterios de
sostenibilidad territorial y cohesión socioespacial.
La comprensión profunda de esta interacción
es vital para la concepción de intervenciones
estratégicas que no solo busquen gestionar la
transición sino también optimizar la asignación
de recursos, mitigar externalidades como la
fragmentación socioespacial y la especulación
excesiva de suelo y fomentar una integración
armónica del crecimiento urbano con la
conservación del carácter periurbano. En última
instancia, los hallazgos de este estudio evidencian
la necesidad de enfoques de planificación que
reconozcan la complejidad de las dinámicas
territoriales periurbanas y desarrollen mecanismos
adaptativos que capitalicen las oportunidades de
la heterogeneidad funcional mientras previenen la
fragmentación socioespacial en estos territorios
de interfaz. C

Conclusiones
El periurbano de Cuenca emerge como un lienzo
dinámico de transición, donde la cartografía
de usos del suelo (Verheye, 2009)revela una
narrativa de evolución constante de un paisaje
que oscila entre los ecos rurales y el pulso urbano.
Esta investigación ha desvelado que la estructura
de usos del suelo en este espacio de interfaz no
constituye solo un reflejo pasivo de la expansión
urbana, sino un testimonio tangible de procesos
adaptativos donde las decisiones de localización
de los actores económicos configuran nuevas
geografías que desafían las categorías tradicionales
urbano-rurales, generando patrones espaciales
que responden tanto a la inercia histórica del
territorio como a las presiones especulativas del
mercado inmobiliario contemporáneo.
Los resultados demuestran que el patrón
monocéntrico tradicional, donde la densidad de
usos decrece radialmente desde un núcleo urbano,
está cediendo paso a una morfología más compleja.
Esta metamorfosis se caracteriza por un incremento
en la heterogeneidad de los usos del suelo, donde el
centro parroquial no solo se densifica sino también
se diversifica, absorbiendo y reflejando una
variedad de actividades económicas. Esto sugiere
una transformación de la matriz urbano-rural, donde
el aumento de la urbanización se manifiesta no solo
en una intensificación constructiva sino también en
una multiplicidad de funciones y servicios.
La transición de usos del suelo en el periurbano
de Cuenca es una manifestación de la capacidad
adaptativa del territorio frente a las presiones
urbanizadoras. La diversidad y densidad de usos no
solo representan la respuesta espacial a la demanda
de un mercado en constante cambio, sino que
también revelan cómo las decisiones estratégicas
de ubicación tomadas por los actores privados están
moldeando el paisaje. Cada patrón de uso identificado
sintetiza las condiciones territoriales subyacentes
-accesibilidad, accesibilidad, disponibilidad de
servicios, restricciones topográficas elementos
que juntos configuran la geografía económica del
territorio periurbano.
200

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CONTEXTO

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202

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CONTEXTO

Inutilidad y sentido de la arquitectura como obra de arte:
una interpretación heideggeriana
Uselessness and meaning of architecture as a work of art: a heideggerian
interpretation
Recibido: diciembre 2023
Aceptado: junio 2024

Rafael García Sánchez1

Resumen

Abstract

Nos vamos a preguntar si es legítimo pensar la
arquitectura como una obra de arte autosuficiente
que pueda emanciparse de lo útil ¿Es posible
experimentar la arquitectura fuera de los
lindes de la finalidad técnica, liberada de la
utilitas vitruviana? Atendiendo a la óptica de
algunos textos heideggerianos, en especial su
conferencia “El origen de la obra de arte” y su
obra de referencia Ser y Tiempo, proponemos una
respuesta afirmativa.

We are going to ask ourselves if it is legitimate
to think of architecture as a self-sufficient work
of art that can emancipate itself from the useful.
Is it possible to experience architecture outside
the limits of technical purpose, freed from
Vitruvian utilitas? From the point of view of some
Heideggerian texts, especially his lecture "The
Origin of the Work of Art" and his reference work
Being and Time, we propose an affirmative answer.

Palabras Clave:

Keywords:

Heidegger; arquitectura; utilidad

Heidegger; architecture; utility

1

Nacionalidad: española; adscripción institucional: Profesor Contratado Doctor, Departamento de Arquitectura y Tecnología de la
Educación de la Universidad Politécnica de Cartagena, España; Doctor por la Universidad Politécnica de Valencia, España; email:
rafael.garcia@upct.es; https://orcid.org/0000-0003-2092-6807

203

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CONTEXTO

Introducción. La singular idea de arte
heideggeriana

las conferencias sobre el origen de la obra arte
se publicaron en 1950 se añadieron unas breves
palabras, a modo de epílogo, donde en respuesta
al carácter pretérito del arte apuntado por Hegel
en sus Lecciones sobre la Estética (2011: 14),
el maestro de Friburgo se preguntaba si: “(…)
el arte sigue siendo todavía un modo esencial
y necesario donde acontece la verdad decisiva
para nuestro ser-ahí histórico o si ya no lo es”
(Heidegger, 2016: 143). Para Heidegger el arte
es el lugar donde acontece la verdad y por eso
abre mundo, a saber: el horizonte de comprensión
donde se muestran los entes.
Si el arte es “el reflejo de una estructura
existente” (Belgrano, 2015: 71), si se comprende
como la manifestación de una idea o la expresión
de una verdad, una vez transmitida la obra no
tendrá ningún valor. Al arte no se le puede atribuir
una función mimética, pues si se entendiese
como mera reproducción “entonces la obra sería
verdadera cuando copia el mundo y falsa cuando
no lo hace” (Whitney, 2021: 157). Si se orienta
a la producción de sensaciones o vivencias
estéticas, al disfrute y deleite, estará condenado
a periclitarse, pues la obra dirigida a generar
estímulos, tan moderna y propagandística,
nada tiene que ver con su original noción de
obra artística: aquello que abre un espacio de
sentido (Sinn), aquello que irrumpe e inaugura
una época del ser, el acontecimiento repentino
y súbito (Ereignis) que funda un ámbito de
inteligibilidad, un horizonte comprensivo desde
el cual los entes se manifiestan. Leyte lo advierte
claramente: en Heidegger “la verdad del arte es
su propio acontecimiento como obra. Pero el
acontecimiento, igual que el sentido, no es algo,
sino aquel fondo donde algo se revela” (Leyte,
2015: 78). Gianni Vattimo subrayará la misma
idea cuando dice que el mundo abierto por la obra
de arte es el lugar donde se da la significatividad
y eso es justamente una época del ser. En Poesía
y Ontología leemos:
“Piénsese en el significado epocal de ciertas
grandes obras de arte de las que se ha nutrido
la tradición de Occidente. (…). La historia de

Heidegger se alejó de la comprensión de arte
kantiana, hegeliana (Belgrano, 2022: 167-185)
y mimética2. Tampoco compartió la dimensión
estética y efectista para evitar caer en la zona
del subjetivismo. Como es sabido, en el año
1936, impartió tres conferencias en Frankfurt
cuyo tema era el arte y, a decir de Gadamer,
causaron “una sensación filosófica” (Gadamer,
2003: 98). Para el maestro de Friburgo el origen
del arte es “enigmático”, aunque no misterioso
(Leyte, 2015: 78). Detectó que el juicio de gusto
kantiano, que tanta fortuna hizo y que centraba
toda la atención en el sujeto, se había deslizado
hacia el territorio de un subjetivismo irrestricto
que poca o nula relación tenía con la comprensión
del ser. Compartió con Hegel que el arte se había
escindido de la comunidad, y que ya no era la
forma suprema del espíritu, pero no aplaudió la
dimensión simbólica de una obra, y se mantuvo
a distancia de la noción de arte como expresión
sensible de una idea pues “una vez que la obra
transmite el mensaje conceptual que carga,
pierde su sentido o relevancia y la obra se vuelve
desechable” (Belgrano, 2015: 70). No concibió
el arte como la manifestación de un concepto, ni
como un simple documento que historiadores del
arte y críticos pudieran catalogar y estudiar para
analizar los destellos de creatividad artística a lo
largo de las diferentes épocas. En el filósofo de
Messkirch tampoco hallaremos una bendición
a la habilidad o destreza para reproducir la
realidad3. Sí encontraremos, en cambio, críticas
al efectismo estético y al concepto de vivencia
estética (Erlebnis)4. El arte no es el reflejo ni la
expresión de una cultura, de hecho, la experiencia
artística no es relevante por su relación con aquella
sino, por el desocultamiento de la verdad o el
acontecimiento del ser (Domínguez, 1991: 189):
“Lo bello, ha señalado recientemente Byung-Chul
Han, no es la obra como producto, sino sobresalir
la verdad resplandeciendo” (Han, 2023: 116), tal
es la seria concepción heideggeriana. Cuando
2

“El arte (…), no es reproducción ni copia de lo ya presente”. (Heidegger, 2014: 157).
“(…) en la obra no se trata de la reproducción del ente singular que se encuentra presente en cada momento, (…)”. (Heidegger, 2016:
59).
4
“La esencia del arte no es ser expresión de una vivencia, no consiste en que el artista exprese en la obra su «vida anímica», para que
épocas posteriores, como opina Spengler, tengan que preguntar cómo se manifestaba en el arte el alma cultural de una época. Tampoco
en que el artista reproduzca la realidad más precisa y nítidamente que otros, o que produzca (exponga) algo en lo que otros tengan un
disfrute, un deleite de tipo superior o inferior”. (Heidegger, 2007: 70).
3

204

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CONTEXTO

una época no es otra cosa, en el fondo, que
exégesis de una o más obras de arte en las
que cierta “época” del ser se ha instituido y
abierto” (1993: 134).
Como acabamos de apuntar, Heidegger no
aprobó la dimensión esteticista y efectista. El
arte no depende del genio del autor, ni del goce
y la afección del espectador que, como sujetos
de la Modernidad, se han alzado en la exclusiva
medida de lo real. La estructura ontológica de
la obra de arte (Gadamer, 2003: 103) no debe
comprenderse vinculada al autor ni al observador:
es independiente de ambos.
“(…) si el hombre se convierte en el primer
y auténtico subjectum, esto significa que
se convierte en aquel ente sobre el que se
fundamenta todo ente en lo tocante a su modo
de ser y su verdad. El hombre se convierte
en centro de referencia de lo ente como tal”
(Heidegger, 2018: 73).
Lo relevante no es placer que la obra produce
en el sujeto porque eso reduce la obra a un
mero objeto. Lo relevante es el mundo que la
obra abre. El “gran arte” persigue la verdad, el
desvelamiento, la desocultación (alétheia5) y
no la belleza, el sosiego, la relajación o el goce.
Pensar la belleza como una forma de provocación
de emociones es lo que lleva a Heidegger
a colocar el arte en el ámbito “del adorno
sofisticado” (Heidegger, 2003: 123). Por eso,
situar la comprensión heideggeriana del arte en la
órbita de la estética o del subjetivismo del juicio
de gusto no es adecuado pues para el profesor
de Friburgo ese acercamiento a la obra ya había
naufragado (Leyte, 2015: 78). En el Epílogo a El
origen de la obra de arte advierte el riesgo que
corre el arte si es considerado un mero vehículo
de la vivencia estética:
“La estética toma la obra de arte como objeto,
concretamente un objeto de la αϊσϑησιϛ, de la
percepción sensible en sentido amplio. (…)
El modo en que el hombre vive el arte es el
que debe informarnos sobre su esencia. La
vivencia no es solo la fuente de la que emanan
las normas que rigen sobre el deleite artístico,
sino también las que rigen sobre la creación

artística. Todo es vivencia, pero quizás sea la
vivencia el elemento en el que muere el arte”
(Heidegger, 2016: 141).
En resumen, Heidegger realizó una suerte
de radical “deshabituación” (Domínguez, 1991:
190) de la forma tradicional de comprender el
arte. Superó la idea de que la cuestión del arte
fuera una cuestión estética (Heidegger, 1988:
64). Propuso una reivindicación ontológica
elevada por encima del imperio del subjetivismo,
del efectismo estético o la experiencia placentera,
tan características de la Modernidad (Han, 2023:
114). La importancia del arte no guarda relación
con la cultura, ni con la genialidad del autor ni con
los efectos de placer o displacer que produce, sino
con la capacidad de provocar el acontecimiento
(Ereignis) del ser porque “la obra de arte es la cosa
en la que se manifiesta la verdad” (Leyte, 2015:
78); la obra es aquella instancia que abre mundo,
funda una época y un horizonte de sentido, y por
eso, la obra es tan necesaria y sugestiva. No es
algo subjetivista. No es el vehículo de una idea,
ni de un concepto (García-Sánchez, 2024a: 60).
Tampoco es la imagen refleja del mundo o de una
verdad ya dada6. En Parménides y en Introducción
a la metafísica podemos leer respuestas similares
a las apuntadas en las conferencias de Frankfurt
del 36. En Parménides nos dice que el arte
es un “dónde en cuyos sitios y paisajes brilla
explícitamente lo extraordinario y la esencia
del ser llega a la presencia en sentido eminente”
(2005: 152). Y en Introducción a la metafísica
nos dice que: “Gracias a la obra de arte, entendida
como el ser que es en tanto ente, todo lo demás que
aparece y que se puede hallar llega a confirmarse, a
ser accesible, interpretable e inteligible como ente
o como no-ente” (2003: 147).
La inutilidad del arte
Aunque Heidegger superó la idea tradicional
de arte y de belleza (Whitney, 2021: 157-159)
defendió, como venían haciendo otros pensadores,
su inutilidad. La Estética apareció como disciplina
filosófica a mediados del siglo XVIII (1750) con
el escrito Aesthetica de Alexander Baumgarten.

5

alétheia: “[αλήθεια]: término del antiguo griego que se traduce por «verdad». La «a» inicial actúa a modo de partícula privativa, por lo
que literalmente significa privación de ocultamiento (lethos), es decir, patente, manifiesto. La verdad en la Antigua Grecia se entendía como
desvelamiento, desocultamiento de lo que las cosas realmente son” (García-Sánchez, 2025: 297).
6
“La verdad no está ya presente de antemano en algún lugar de las estrellas para venir después a fijar su residencia en algún lugar de lo
ente” (Heidegger, 2016: 107).

205

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CONTEXTO

(2007: 11). Hegel puso de manifiesto en sus
Lecciones sobre la estética (1835) que lo bello no
se puede consumir ni se puede instrumentalizar.
Las cosas que se usan y con las que se mercadea
no gozan de la independencia interior ni con la
autofinalidad propia de lo bello. Precisamente esta
autosuficiencia es la que nos invita a demorarnos
desinteresada y contemplativamente en la belleza:
“la consideración de lo bello es de índole liberal,
un dejar hacer a los objetos como en sí libres e
infinitos, y no el quererlos poseer y el beneficiarse
de ellos como útiles para necesidades e intenciones
finitas (…)” (Hegel, 2011: 87). En el Prefacio de
El retrato de Dorian Gray (1890), Wilde señaló
que las cosas no orientadas a finalidad alguna
son más dignas de atención y, precisamente por
eso, de admiración: “Podemos perdonar a un
hombre haber hecho una cosa útil siempre que no
la admire. La única excusa para hacer una cosa
inútil es admirarla intensamente. Todo arte es
perfectamente inútil” (2019: 24). En El origen de
la obra de arte (1935-36), Heidegger nos hablará
de la autosuficiencia del arte definiendo la obra
como una entidad no forzada a nada, ni orientada
a fin alguno. La obra de arte está más relacionada
con la verdad que con la belleza. Es la obra la
que funda la verdad (Stiftung der Wahrheit) y el
acontecer de la verdad (Wahrheistsgechehen): “Por
otra parte (…) el utensilio presenta un parentesco
con la obra de arte; debido a la autosuficiencia de
su presencia, la obra de arte se parece más bien a la
mera cosa generada espontáneamente y no forzada
a nada” (2016: 41).
En el marco de estas afirmaciones7, siguiendo
la estela del pensamiento de Heidegger, nos vamos
a preguntar si es legítimo pensar la arquitectura
como una obra de arte que pueda emanciparse de
lo útil8 ¿Es posible experimentar la arquitectura
fuera de los lindes de la finalidad técnica, liberada
de la utilitas (Vitruvio, 1993: 14)? ¿Es verdad
que la salvación de la arquitectura presupone la
emancipación de lo vinculante?
De entrada, vienen al caso unas palabras poco
conocidas de Heidegger. Se trata de un fragmento
de la conversación mantenida con el psiquiatra
Medard Boss durante unos días de asueto en
Taormina, en la primavera de 1963. Heidegger

En aquella hora el viento liberador o, al menos,
limitador del racionalismo ilustrado soplaba con
fuerza. Lo hizo especialmente sobre el territorio
del conocimiento sensible y, sin duda, sobre el del
gusto. A este se le otorgó una autonomía, aunque
solo fuera relativa, respecto del entendimiento y
los conceptos que alumbraba. A partir de entonces,
se empezó a hablar del arte y la belleza como de
algo superfluo, inútil, desinteresado, autosuficiente
y no forzado a nada. Así se manifestaron, entre
otros, Johann Joachim Winckelmann e Immanuel
Kant en el siglo XVIII, Théophile Gautier, Georg
Wilhelm Hegel y Oscar Wilde en el XIX, y el
propio Martin Heidegger en el XX.
En el primer capítulo de la Historia del Arte
de la Antigüedad (1764) Winckelmann decía que
“Las artes que dependen del dibujo empezaron,
como todas las invenciones, por lo imprescindible;
luego se buscó la belleza y finalmente llegó lo
superfluo: tales son los tres grados principales
del arte” (2011: 15). El filósofo de Königsberg
subrayó en su Crítica del juicio (1790) que la
belleza estaba asociada al desinterés. Bella no
es la satisfacción en lo agradable, no es un juicio
empírico. Bella tampoco es la satisfacción en lo
bueno, no es un juicio lógico. La belleza está
asociada a un juicio de gusto desinteresado que
no se decanta en conocimiento alguno, sin que
por ello tenga que deslizarse hacia el capricho o
la arbitrariedad: “La del gusto en lo bello, dice
Kant, es la única satisfacción desinteresada y
libre, pues no hay interés alguno, ni el de los
sentidos, ni el de la razón que arranque el aplauso”
(Kant, 2014: 135). Théophile Gautier, poeta y
dramaturgo francés, anotó numerosas veces la
utilidad de lo inútil, el primado de la teoría sobre
la práctica y la absoluta independencia entre
belleza y provecho o beneficio pragmático. Los
objetos superfluos, advierte Gautier, expresan
mejor lo bello, producen más goce y son más
interesantes. En el Prefacio al Albertus (1832),
Gautier se pregunta: “¿Para qué sirve esto? Sirve
para ser bello ¿No es suficiente?: como las flores,
como los perfumes, como los pájaros, como todo
aquello que el hombre no ha podido desviar y
depravar a su servicio. En general, tan pronto
como una cosa se vuelve útil deja de ser bella”
7

Las consideraciones de Georges Bataille sobre el valor de lo inútil también sería pertinentes. (1997: 26).
Moneo no estaría de acuerdo pues “la arquitectura no tiene por qué ser dirigida hasta el extremo de convertirse en evidente. La
arquitectura digamos está para soportar una mirada atenta, pero no debe imponer ansiosamente su forma” (1994: 8). Lo que hace el
arquitecto, señala Moneo, “está dentro de una estructura superior que no permite ser autosuficiente”. (1994:10).

8

206

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CONTEXTO

anotó que “(…) experienciar lo inútil es lo más
difícil para el ser humano actual. En ello se
entiende lo útil como lo usable prácticamente,
inmediatamente para fines prácticos, para lo que
consigue algún efecto con el cual pueda hacer
negocios y producir” (2007: 222).
En todo caso, conviene señalar que, si los
edificios de arquitectura se conciben como meros
instrumentos -Heidegger diría que como “útiles”-,
entonces su destino es la invisibilidad9. La forma
con que podemos rescatar a la arquitectura de
su inadvertencia o falta de patencia es mediante
su consagración artística. Diseñar un edificio no
solo como un artefacto funcional, sino desde la
inutilidad -“desde el sentido”, diría Heidegger-,
permitiría emparentarlo con la obra artística
en tanto que ésta se hace evidente como objeto
absuelto y libre respecto de los exclusivos fines
prácticos o utilitarios (Belgrano, 2017: 175202). Por muy paradójico que pueda parecernos,
diseñar un edificio “suspendiendo la función” que
produce sentido o “superando el propósito técnico
en favor del sentido” como si de una obra de arte
se tratase, podría ponerlo a salvo de su falta de
presencia. Más aún, por fuera de la utilidad, sin
que eso sea caer en el capricho o la arbitrariedad,
la arquitectura podría, como las demás artes, hacer
que “el Dasein10 no se limite a «estar dentro» de
una determinada apertura ya abierta, sino que
participe de algún modo en el abrirse de ella”
(Vattimo, 2009: 105). Es mediante la actividad
artística, es decir, yendo más allá del concepto de
instrumento, donde el sujeto no es solo interior al
mundo del ente, sino que puede ser determinante
y provocador de la apertura donde el ente se
manifiesta. Esta otra forma de actividad, capaz de
producir el acontecimiento originante, funda una
novedad radical que no es óntica sino ontológica,
y la arquitectura puede ser uno de esos haceres
artísticos (Vattimo, 2009: 106), capaz de ir más
allá de la función. No a la utilidad sino al sentido
le debe la gran arquitectura su carácter de obra de

arte y su capacidad de patentizar la verdad. Solo
en tanto que obra de arte la arquitectura puede
hacer que los dioses11 la utilicen como lugar de su
presencia. Al respecto decía Heidegger
“Un edificio, un templo griego, no copia
ninguna imagen. Simplemente está ahí, se
alza en medio de un escarpado valle rocoso.
El edificio rodea y encierra la figura del dios
y dentro de su oculto asilo deja que esta se
proyecte por todo el recinto sagrado a través
del abierto peristilo. Gracias al templo, el dios
se hace presente en el templo” (2016:67).
A diferencia de los útiles que son “en vistas
de” o “en servicio de algo” -por ejemplo, una
mesa, una silla, una cama-, la obra de arte no
es propiamente un útil, un producto o Zeug. Lo
mismo que acabamos de apuntar en relación al
templo griego -referido por Heidegger- cabría
decir de la estatua de Zeus en Olimpia o la de
Atenea en el Partenón, ambas creadas por Fidias.
Ninguna de las dos está hecha “para” una cosa u
otra, ni “por mor de que” (Worumwillen)12; no son
dos útiles ni instrumentos. No han sido realizadas
para cumplir una función o satisfacer una
necesidad. De ninguna manera. Para los griegos
la estatua de Zeus es Zeus. Es la estatua la que lo
trae a presencia en la potencia de su divinidad, y
precisamente por ella entran en relación con el dios,
aunque solo sea por el instante de un relámpago:
“No se trata de ninguna reproducción fiel que
permita saber mejor cuál es el aspecto externo del
dios, pero sí se trata de una obra que le permite al
propio dios hacerse presente y que por tanto es el
dios mismo” (Heidegger, 2016: 73).
El útil siempre está referido
Ser como una cosa útil vinculada a una función,
y ser una obra arte son ontológicamente distintas
formas de ser. La primera, tratada en Ser y tiempo,
se hallaría inmersa en un plexo referencial o de
relaciones previo y anterior a la reflexión (Sharr,

9

Heidegger abordaría la cuestión de la arquitectura y la construcción de viviendas, en agosto de 1951, en el marco de los II Coloquios de
Darmstadt. Allí no trató de la arquitectura como obra de arte, sino como actividad integrada en la Cuaternidad, proponiendo la vuelta al
sentido originario del construir capaz de originar un habitar poético (Gasca Salas, 2025) y (García-Sánchez, 2024 b).
10
Dasein, das: “es un compuesto del verbo ser (sein) y el adverbio ahí/allí (da) cuya traducción literal sería «ser-ahí» o «ser-allí». Heidegger
lleva a cabo en Ser y tiempo una transformación lingüística y conceptual del ser humano, entendiéndolo como el ser ahí factualmente
existente (Dasein). El Dasein no es de ninguna manera un ente abstracto, se halla inserto en un mundo previo en el que vive, relacionándose
con él e interpretándolo a priori. No puede decirse que exista aislado, separado o en abstracto. El Dasein no puede existir fuera de las
relaciones, interpretaciones y significaciones previas con las que se está familiarizado” (García-Sánchez, 2025: 298).
11
Por dioses no hemos de entender algo religioso, sino la instancia o fuerza fundacional de creación de sentido (García-Sánchez, 2024 c).
12
La traducción que realiza Eduardo Rivera en Ser y tiempo del vocablo Worumwillen es “por mor de que”: es el primario con vistas a
algo o para qué (Heidegger, 2020: 105).

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CONTEXTO

2022: 57), y por eso no es autosuficiente. La
segunda, descrita en El origen de la obra de
arte, puede serlo cuando funda un campo de
significación y sentido que conlleva la creación
de un fondo paradigmático inédito en el que las
cosas se manifiestan. Y es que para Heidegger
hay una manera de ser diferente. Se trata de esa
forma de ser capaz de abrir mundos13 y de crear
horizontes de comprensión nuevos e inéditos.
En Ser y tiempo el profesor de Friburgo anotó
que ser instrumento es una de las tres formas de
ser. Allí nos dice que se puede ser como lo que
está a la mano (el útil), como lo que se puede
contemplar y como ser ahí. Las cosas que
“comparecen en la ocupación” las llamamos
útiles (Heidegger, 2020: 90) y son de múltiples
tipos dependiendo de su pragmaticidad. En este
sentido, un edificio de viviendas es un útil para
residir. Nuestro trato con él es un trato pragmático
como el que tenemos con los útiles de las infinitas
actividades prácticas: coser, construir, escribir,
viajar, medir, etc. (Heidegger, 2020: 90). Un útil
es lo que siempre aparece “como siendo para…,
es decir, al servicio de algo” (Fédier, 2016: 30).
Pero Heidegger avisa que “un útil no es, en rigor,
jamás” (Heidegger, 2020: 90) pues siempre es algo
para… Las cosas no las definimos propiamente
como lo que son (una cosa o ente es …) porque
no tenemos con ellas una relación de índole
teórica o conceptual. Las cosas, y los edificios
son cosas, se nos presentan para un uso, por tanto,
no tenemos de estos un conocimiento conceptual,
sino utilitario. Las cosas -y los edificios son
cosas- no las usamos porque sepamos lo que son,
sino porque sabemos cómo se usan. Con ellas nos
relacionamos cotidianamente en un horizonte de
significación o de sentido previo14 del que depende
cómo trato con ellas. Nada tiene que ver el modo
de relacionarme con un coche en la carretera, que
hacerlo con una computadora en el trabajo; con
una bicicleta estática en el gimnasio o con un
edificio en la ciudad, etc. Nuestro trato con esas
cosas no está orientado a la contemplación, sino
al uso. Esas cosas que aparecen en un concreto

campo de sentido, o en un contexto práctico, son
las que Heidegger llama útiles: lo disponible en
un horizonte significativo previo para ser usado
con vistas a un fin u ocupación. Como hemos
dicho, esa forma de aparecer de las cosas no es
teórica o intelectual, es práctica. Dicho de otro
modo, sabemos lo que son las cosas no porque
sepamos lo que son teóricamente, sino porque
sabemos usarlas; y sabemos ocuparnos y tratar
con ellas siempre que se nos den en un contexto
comprensivo previo. Poco o nada me importa
qué sea un edificio, lo único que importa es que
sirve para y que puedo utilizarlo para trabajar,
para residir, etc. Ese “para” primario ya nos está
indicando que las cosas entendidas como medios
para un fin siempre están relacionadas con otras
cosas, siempre hacen referencia a otras, y así
indefinidamente.
Los medios para un fin nunca se perciben
aislados ni ensimismados o autorreferenciados.
Los útiles no aparecen erguidos sobre sí mismos
con capacidad de abrir mundos. El útil nunca
es autosuficiente (Selbstgenügsamkeit). No
posee la energía de la auto-exhibición ni de la
autoimposición de la obra de arte. Siempre se
halla articulado con otras cosas. La idea de plexo
referencial o de conjunto de remisiones del útil
nos quiere decir esto. Y justamente por ello
las cosas nunca son “en rigor jamás”: siempre
remiten a otras.
“Un útil no es en rigor jamás. Al ser del útil
le pertenece siempre y cada vez un todo de
útiles (Zeugganzes), en el que el útil puede
ser el útil que es. Esencialmente, el útil es
“algo para…”. (…). En la estructura del para
algo hay una remisión de algo hacia algo”
(Heidegger, 2020: 90).
Un ascensor es solo un medio para poder
subir a la vivienda donde morar; lo que a su
vez me permite descansar y estudiar; y así
indefinidamente. Con los útiles se pone de
manifiesto que al percibir las cosas como medios
para unos fines siempre se está remitiendo a
otros en un proceso que no parece acabar nunca:

13
Análisis similares a esta dimensión ontológica de la arquitectura, más analíticos que fenomenológico, aunque también orientados a la
creación de mundos pueden verse en “Construir símbolos y hacer mundos. Las dimensiones epistemológica y ontológica de la arquitectura”
(Capdevila Werning, 2012), en “Arquitectura (filosofía de la) (Capdevila Werning, 2020), en “Art and Architecture” (Graham, 1989: 248257) y en “Architecture as an art” (Graham, 2000). Y un estudio de la arquitectura como arte en el sentido fenomenológico en “Estética
fenomenológica. La obra de arte arquitectónica” (Pedragosa, 2009: 355-367).
14
Eso que hace que las cosas se nos manifiesten como lo que son y que los entes se comprendan no es un ente, es el ser. El horizonte de
comprensión previo es el ser. El ser es “aquello que determina al ente en cuanto ente, eso con vistas a lo cual el ente, en cualquier forma
que se lo considere, ya es comprendido siempre”. (Heidegger, 2020: 27).

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CONTEXTO

el útil siempre “está remitido”, su naturaleza
o condición es su remisionalidad o “condición
respectiva” (Heidegger, 2020: 105). El martillo
está relacionado con el clavo y con la madera y
con la mesa y con el estudio y con el espacio del
dormitorio y con la vivienda del edificio ¿Qué es
lo que define a un medio para un fin? Que siempre
está remitiendo, tal es su condición ontológica
¿Hay algún punto en el que la escalada de
referencias se detenga? Para Heidegger sí: el
Dasein. Llega un momento en que la escalada
remisional (Belgrano, 2017: 178-183) parece
llegar a un non plus ultra (Belgrano, 2017: 182 y
185) a partir del cual ya no remite a nada más. Ese
ente límite es el Dasein que
“no es un ente en el modo de ser de lo a la
mano dentro del mundo, sino un ente cuyo
ser tiene el carácter del estar-en el mundo y
a cuya constitución de ser le pertenece la
mundaneidad misma. Este primario para-qué
no es ningún para-esto, como posible término
de una respectividad. El primario para-qué es
un por-mor-de (Worumwillen). Pero el pormor-de se refiere siempre al ser del Dasein,
(…)” (Heidegger, 2020: 105). Lichtung, die:
“Heidegger señalará que Lichtung no deriva
de Licht (luz), sino de lichten, aclarar, despejar,
como se hace cuando se abre ese sendero para
los árboles” (García-Sánchez, 2025: 300).
Y sucede que la cosa como útil es reductible al
mundo. Esa reductibilidad es el motivo por el que
el Zeug puede quedar fuera de nuestra atención.
En cambio, la obra de arte al ser creadora de un
claro o Lichtung15 donde los entes se desocultan
es merecedora de ser atendida por sí misma16.
Vattimo subraya este aspecto cuando nos dice
que “la obra de arte se caracteriza precisamente,
aún en la experiencia estética más común, por el
hecho de imponerse como digna de atención en
cuanto tal” (Vattimo, 2009: 107). La generación
de sentido puede recaer en el Dasein situado
dentro de una apertura ya abierta, pero también en
la obra de arte, en tanto que es el propio Dasein
quien participa en la apertura. Cuando lo hace
en esta, la obra adquiere el estatuto de principio
y origen, novedad radical o acontecimiento que
pone en obra la verdad. La obra de arte no da

testimonio de un mundo externo a ella, no es
su símbolo ni su manifestación, la obra de arte
funda e inaugura el mundo que ella abre, es “una
perspectiva nueva y explícita sobre la totalidad
del ente” (Vattimo, 2009: 108-109).
Las tres formas de patencia
Patente es la cosa expuesta y evidente. Es el
ente visible, abierto, manifiesto. Latente, en
cambio, es aquello que existe sin manifestarse
ni exteriorizarse. Es lo que parece condenado al
olvido, se encuentra oculto, ausente, tal y como
refiere su etimología indoeuropea lādh (estar
escondido) que derivó en el vocablo griego, λήϑη,
olvido. El problema de los medios para fines, de
los útiles, de los instrumentos y de los objetos
con las que tratamos en el marco de nuestras
actividades cotidianas es que desaparecen
de nuestra atención, se ausentan como si se
escondieran y nos olvidamos de ellos. Heidegger
es bien explícito: “el no acusarse del mundo es la
condición de posibilidad para que lo a la mano no
salga de su no llamatividad” (2020: 97). El precio
a pagar por la familiaridad y cercanía al mundo de
los útiles es que en el ámbito, espacio y tiempo de
nuestra relación con ellos quedamos absorbidos
por las cosas que funcionan, pero su patencia se
desvanece, su presencia se oculta (Sharr, 2022:
69). Vattimo nos los explica: “el hecho de que
el instrumento, por lo menos mientras funciona
bien, no atraiga la atención sobre sí es signo de
que se resuelve todo en el uso, en el contexto del
mundo al cual pertenece, pues, radicalmente”
(2009: 107).
Es paradójico, no estamos pendientes de los útiles
cuando los usamos. Damos por supuesta su eficacia
y funcionalidad, pero nos pasan desapercibidos.
Nos olvidamos de su presencia en medio de las
actividades que realizamos con ellos, aunque sean
imprescindibles: “estar en el mundo quiere decir
absorberse a-temática y circunspectivamente en
las remisiones constitutivas del estar a la mano
del todo de útiles” (Heidegger, 2020: 97). Cuando
utilizamos los medios se vuelven imperceptibles,
se alejan de nuestra atención. La cercanía que se
supone debía existir entre nosotros y las cosas que

15
Lichtung, die: “Heidegger señalará que Lichtung no deriva de Licht (luz), sino de lichten, aclarar, despejar, como se hace cuando se abre
ese sendero para los árboles” (García-Sánchez, 2025: 300).
16
“Este claro es el único que proporciona y asegura al hombre la vía de acceso tanto al ente que no somos nosotros mismos como al ente
que somos nosotros mismos”. (Heidegger, 2016: 91)

209

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CONTEXTO

usamos decae. Heidegger habla de un alejamiento
o distancia radical. Distancia, procede de distāre,
verbo formado por la partícula dis (partido en dos,
separado) y stāre (estar). La distancia aparece en
lo separado. Distancia también es el tiempo que
tardamos en recorrer dos puntos ¿A qué distancia en
coche está Berlín de París? A 11 horas y 30 minutos.
El espacio se mide con el tiempo. No obstante, la
distancia no es una magnitud que tenga que ver con
el tiempo o el espacio, sino con la atención: “El
estar lejos no es comprendido jamás como mera
distancia” (Heidegger, 2020: 126). Lo más lejano
no es lo más distante, sino lo más desatendido.
Los instrumentos y medios para fines se alejan
y desaparecen en nuestro trato cotidiano con
ellos. Las gafas que usamos están más próximas
a nosotros que el árbol que vemos desde nuestra
ventana, pero existenciariamente es el árbol lo
más cercano porque en él hemos puesto toda
nuestra atención. Las calles que transitamos
están bajo nuestros pies, las pisamos en nuestro
ir y venir por la ciudad, sin embargo, no están
presenten porque no les prestamos atención.
“Mientras uno camina, la va tocando a cada
paso; ella parece lo más cercano y real de todo
lo a la mano; en cierto modo se desliza bajo
una parte de nuestro cuerpo, bajo las plantas
de los pies. Y, sin embargo, está más lejos
que lo conocido que, al caminar, encontramos
en la calle a la distancia de veinte pasos”
(Heidegger, 2020: 128).
Estar en el mundo es ser vecino de este,
cercano, próximo. Pese a todo, cuando nos
relacionamos habitualmente con él se oculta,
“acontece una desmundanización” (Heidegger,
2020: 97). En el espacio de la pragmaticidad, los
entes instrumentales se nos alejan, se esconden y
nos olvidamos de ellos. Entonces, ¿cuándo estamos
cercanos y junto a las cosas que usamos en nuestro
mundo cotidiano? ¿Cuándo se vuelven presentes los
útiles? ¿Qué ha de pasar para que los instrumentos
se hagan visibles? ¿Qué resulta necesario para que
en el marco del complejo remisional los utensilios
estén ahí patentes frente a nosotros sin que su
funcionalidad y utilidad tengan como salario su
desaparición o lejanía? En definitiva: ¿cuándo
aparece el mundo en el que estamos?

Heidegger nos habla de tres situaciones donde
las cosas a la mano permiten tener una experiencia
de la mundicidad: la llamatividad (Auffälligkeit),
la apremiosidad (Aufdringlichkeit) y la rebeldía17
(Aufsässigkeit). En los tres casos, el instrumento se
nos presenta como un “no estar a la mano” (2020:
95) a saber, como un “trasto inútil” (2020: 95).
Llamatividad apremiante (Auffälligkeit) es
la primera forma con que se hace presente un
útil. Este nos llama la atención y su presencia se
evidencia por su falta de eficacia, por su pésimo
funcionamiento, por su errática utilidad: “la
remisión se hace explícita, aunque no todavía
como estructura ontológica, sino que se hace
explícita ónticamente para la circunspección
que tropieza con el desperfecto del utensilio”
(Heidegger, 2020: 96). Nos damos cuenta de
la presencia de un edificio porque se agrieta,
porque se desploma o se inclina. Antes de eso
pasábamos delante de él sin percibirlo. Cuando
las cosas funcionan parecen no estar, se ocultan.
Tan familiar nos era el edificio que nos era
completamente indiferente. El motor de un coche
se hace notar cuando se avería. La cercanía con
las cosas que funcionan es rara y excepcional.
Nos llaman la atención cuando, por culpa de ellas,
hemos de alterar el ritmo cotidiano de nuestra
ocupación. La pluma con la que escribimos un
libro se hace presente, exponiéndose a nuestra
atención, cuando se ha quedado sin tinta, cuando
el plumín falla. La primera forma de atención
casi siempre es solidaria de una perturbación
funcional que impide el empleo del útil. No
nos damos cuenta de nuestra salud hasta que
se nos presenta una enfermedad. Nuestros ojos
nunca están presentes hasta que algo les sucede
y no podemos ver. Nuestro corazón nos pasa
completamente desapercibido hasta que se
produce una alteración del ritmo cardíaco. La
inflamación de cualquiera de nuestros órganos
es lo que los hace eminentemente manifiestos
y cercanos. Un empleado se hace notar, llama
la atención, cuando su actividad altera el ritmo
normal del proceso laboral ¡Hacerse notar no está
bien visto! (García-Sánchez, 2024: 65)
La segunda forma de patencia tiene lugar
cuando se hace necesario un utensilio para un fin.

17

Miguel Paredes ha utilizado en “El límite de lo útil” una nomenclatura alternativa: obsolescencia, disfuncionalidad y disipación. Obsoleto
es el útil que ha sido superado por otro más eficaz. Disfuncional es el útil que distorsiona el proceso y hace imposible la consecución de los
objetivos. Disipativo es el sistema de útiles que se destruyen a sí mismos de manera impredecible. (Paredes, 2012: 56-59).

210

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CONTEXTO

No se trata en este caso de una avería o un error
que impide el empleo de un medio o instrumento,
se trata sencillamente de una falta o ausencia,
de un «no estar a la mano». No es que el útil no
esté a la mano porque está roto o estropeado, es
que sencillamente no está, y por eso se echa en
falta: brilla por su ausencia. “El faltar de un ente
a la mano cuya disponibilidad cotidiana era tan
obvia que ni siquiera nos percatábamos de él,
es una ruptura de las conexiones remisionales
descubiertas en la circunspección” (Heidegger,
2020: 96). De pronto se sale un tornillo de la mesa
y necesito un destornillador. La apremiosidad
(Aufdringlichkeit), dirá Heidegger, la necesidad
de un instrumento es una forma de hacerse
presente. Hasta que algo no escasea, hasta que no se
echa en falta instrumento alguno no se hace presente
¿Cuándo hacen falta viviendas? Cuando una guerra
ha destruido todas las que había en la ciudad, como
sucedió en Darmstadt, cuyo penoso estado final dio
lugar al famoso Coloquio del año 1951 en el que
ingenieros, arquitectos y filósofos como Heidegger,
y Ortega participaron. La necesidad, “la falta de” o
la carestía traen a presencia los medios, los apremia
(Heidegger, 2015).
La tercera forma de presencia tiene lugar
cuando en el transcurso de una actividad aparece
un obstáculo rebelde. Algo que no debía estar
en medio de un proceso aparece sorpresiva o
súbitamente como “fuera de lugar” (Heidegger,
2020: 95). Un ente que estaba dispuesto
adecuadamente, en su sitio, se convierte en un
estorbo. Esa forma de patencia es la propia de
la rebeldía (Aufsässigkeit) y la insumisión pues
estorban y obstruyen el correcto desarrollo
de una actividad. Ese obstáculo rebelde se
comporta con desacato, es un insumiso que se
hace evidente como lo no a la mano frente a la
invisibilidad de aquel útil que, por su eficacia,
buen funcionamiento, sumisión y adecuación nos
pasaba completamente inadvertido. Cuando el
“para” de los instrumentos está obstaculizado, el
útil se hace patente en su negatividad.

Si analizamos el mundo y los entes desde una
óptica distinta de la utilidad, podremos descubrir
una forma de presencia diferente: se trata de la
óptica de la obra de arte. Desde el punto de vista
de Ser y tiempo, las formas de ser de las cosas son,
como ya hemos señalado, tres: como un útil a la
mano, como lo que está ahí y se puede contemplar,
y como ser ahí o Dasein. Sin embargo, la obra
de arte es de naturaleza diversa. En modo alguno
podemos considerarla una cosa como las demás.
La obra de arte es más, nos habla más, nos abre
un mundo imposible para el útil (Bejarano, 2010:
231). La obra de arte no puede abordarse solo
como una substancia, ni solo como aquello que
captamos por los sentidos; tampoco es solo una
materia informada por una forma; no es la imagen
de una idea. La obra de arte no es un objeto, se
trata de un ámbito en el cual se abre una totalidad
de sentido (Whitney, 2021: 159). Su finalidad no
es la generación de sensaciones ni el divertimento.
La obra de arte no es un útil a la mano como lo
son las famosas botas que representara Van Gogh:
aquellas botas eran para la campesina unas cosas,
unos útiles que pasaban desapercibidos cuando
eran usados. Para la campesina las botas de labor
eran insignificantes, carecían de presencia, brillan
por su ausencia. Heidegger nos dice que “las botas
campesinas las lleva la labradora cuando trabaja en
el campo y solo en ese momento son precisamente
lo que son. Lo son tanto más cuanto menos piensa
la labradora en sus botas durante el trabajo, cuando
ni siquiera las mira ni las siente” (2016: 49).
No obstante, si las botas se segregasen de su
ámbito de utilidad mundano, si las representamos
en un cuadro y las apartamos de su mundicidad,
fugándolas al espacio pseudo-sagrado de los
museos, entonces las botas se podrían captar en
cuanto tales, como un ser ahí que ya no está a la
mano. Las botas que pintó Van Gogh en el otoño
de 1886 están descontextualizadas en el Van
Gogh Museum de Ámsterdam y precisamente
por eso, por hallarse separadas de lo mundano,
son puestas a salvo de la desatención, de la falta
de cercanía; vale decir, de su falta de dignidad o
insignificancia (Belgrano, 2017: 194). Cuando se
apartan del mundo remisional en el que adquieren
sentido como instrumento, las botas aparecen
como lo que son en su “boteidad”. Fuera del plexo
referencial las cosas no remiten a otras cosas,
sino que solo lo hacen a sí mismas, se yerguen
sobre sí con fuerza, sacando a la luz la verdad de
su ser. Heidegger ya lo advirtió en Ser y tiempo

Alternativas a la patencia negativa:
la obra de arte
Cabría preguntarse ahora si es posible que
algo se nos haga presente, que la mundicidad
se experimente positivamente, sin que en el
mundo haya una necesidad, una alteración o un
comportamiento rebelde de las cosas.
211

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CONTEXTO

cuando nos dijo que justamente “el no acusarse
del mundo es la condición de posibilidad para que
lo a la mano no salga de su no-llamatividad. Y
ello constituye la estructura fenoménica del seren-sí de este ente” (2020: 97).
A diferencia de los instrumentos, las obras
de arte se caracterizan por la imposición de su
dignidad. Esa dignidad las hace merecedoras de
atención, pues “la obra de arte se distingue del
instrumento porque, a diferencia de este, atrae
la atención sobre sí, no se resuelve en el uso
ni con referencia al mundo” (Vattimo, 2009:
108). Cuando descontextualizamos las cosas
de su mundo nos vienen a presencia con más
rotundidad y proximidad, con más vehemencia y
cercanía que cuando conectamos las cosas a su
ámbito remisional o práctico. La inadvertencia
de las cosas en su pragmaticidad queda cancelada
al abstraerlas de su contexto mundano (del
latín abstrahere: abs (separar) y trahere (tirar):
separar, apartar para pensar la cosa aisladamente
en su esencia). Cuando a la cosa no se la fuerza
a un uso, cuando no se la somete a una relación
funcional, su presencia se hace más evidente, más
patente. La cosa está más expuesta y presente en el
museo que en su marco funcional. Allí aparece la
radical esencia del útil que es. La obra de arte no es
una cosa. Cuando las botas son una cosa, no se ven.
La obra de arte pone en obra la verdad y eso es lo
que más se deja ver. “La verdad del arte es su propio
acontecimiento como obra. Pero el acontecimiento,
igual que el sentido, no es algo, sino aquel fondo
donde algo se revela” (Leyte, 2015: 81).
Las cosas que utilizamos en el contexto
práctico pierden presencia y significatividad.
No es el caso de las obras de arte, tampoco de
los edificios consagrados por la historia de la
arquitectura. La obra de arte es evidente, su
presencia se impone. En Ser y tiempo las cosas
adquieren sentido en tanto que sumergidas en su
contexto relacional, pero las obras de arte eluden
semejante retícula. Lo que hace la obra de arte
y el edificio de arte es fundar un nuevo espacio
de sentido, abrir un mundo exterior a aquel que
el Dasein había abierto en el plexo remisional. Y
es que el Dasein es determinante en tanto que la
forma con que este se relaciona con la cosa es
lo que va a determinar su presencialidad. No es
lo mismo usar las cosas que contemplarlas por
fuera de su eficacia, de su utilidad, de su carácter
medial. La obra no es un ente para, sino un ente
que abre un horizonte de sentido y de significación

nuevo, distinto, inédito, fuera del tiempo y
del uso. El utensilio solo se capta en su malla
pragmática, pero la obra de arte y los edificios-arte
trascienden esa malla. Su origen no es su función
ni su relación con otras cosas en orden a un fin.
La obra hace desaparecer el origen: ella misma
se ha vuelto origen. Cuando las cosas escapan
a su contexto referencial utilitario no pierden
su sentido, lo alcanzan en plenitud. Escapando
de aquel fondo de significación que en su hacer
inaugura el Dasein, la obra de arte adquiere un
sentido inimaginable desde Ser y tiempo. No fue
en su obra capital sino en El origen de la obra
de arte donde Heidegger nos dice que la obra de
arte puede abrir un mundo fundando un sentido.
A diferencia de las cosas que utilizamos y que
precisamente por su solvencia técnica nos pasan
inadvertidas, la obra de arte se erige como una cosa
que atrae nuestra atención por sí misma, no por su
función, por su eficacia, por su para…, ni por la
tranquilidad que nos concede saber de antemano
que no va a ser un obstáculo para desempeñar tal
o cual actividad. La obra de arte y los edificiosarte no se juzgan por su utilidad, se juzgan por su
sentido, por el mundo que abren, por la historia
que fundan. Su funcionalidad es lo de menos
para la ciudad o para el consumidor de arte, y sin
duda es completamente irrelevante para el turista.
Podría decirse con Heidegger que su importancia
radica en su carácter genuino -pues no surgen de
nada previo existente y por eso tienen la forma de
una donación- y también a que son fundamento e
inicio, pues como fundamento dan normas, reglas
y criterios (Lanfont, 1997: 196) de comprensión
y como inicio inauguran una época y por tanto
tienen el carácter de acontecimiento.
Poco o nada nos importa el buen o mal uso
que las panateneas y los sacerdotes atenienses
pudieran hacer del Partenón construido por
Ictinio y Calícrates en el siglo V a.C. Nada
sabemos de la calidad funcional y constructiva
de los monasterios medievales. Sin embargo,
cuando uno se adentra en el espacio monacal
que ha abierto el sentido de la sobrenaturalidad
cristiana de la realidad, de la civitas dei y de la
fuga mundi, resultan comprensibles su claustro, su
scriptorium, su dormitorio colectivo, su refectorio,
su iglesia, etc. Las catedrales góticas abrieron el
horizonte significativo de la luz, de la claritas,
de la comprensión intelectual, de la verticalidad,
etc. Todo lo que allí se ve, sus bóvedas, sus arcos
apuntados, su crucero, etc. se capta en el marco de
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CONTEXTO

sentido escolástico (Panofsky, 2007) que abrieron
sus artífices con independencia del buen o mal
uso litúrgico, acústico o visual. Lo mismo cabría
señalar, pongamos por caso, de la utilidad o no
que los moradores de la Villa Rotonda pudieran
darle a la obra de Andrea Palladio (1566). Lo
importante no es la función sino el sentido, el
horizonte que la obra de arquitectura abre. Como
es sabido, el edificio de La Bauhaus proyectado
por Walter Gropius (1925-1926), santuario
dedicado a la diosa máquina, funcionaba bastante
mal y, sin embargo, ha pasado a la posteridad
como la obra con la que se abrió el tiempo de
la modernidad adherida al imperio tecnológico
(Gestell18), al racionalismo industrial y a la
utilidad como paradigmas arquitectónicos. El
Estilo internacional (Hitchcock, Johnson,
1984) se consagró, entre otras, con esta obra en
Dessau. Se trata de un estilo donde la primacía
de la función y la utilidad eran absolutas y, sin
embargo, en aquel edificio se pasaba frío y calor,
resultando incómodo de usar, pero el edificio
dejaba ver que la arquitectura era pura tecnicidad.
Irrelevante nos ha resultado siempre el papel
funcional de la Ville Saboye de Le Corbusier
(1929) por muy “inhabitable” que Emilie Savoye
la calificara. Alain de Botton, fundador de la
School of Life londinense nos cuenta que Roger,
hijo de los Savoye, padeció un problema de salud
a consecuencia de las humedades y goteras. En
carta dirigida al gran Le Corbusier, la señora
Savoye le escribía en tono de lamento: “Llueve
en el recibidor; llueve en la rampa, y la pared del
garaje está empapada. Más aún, sigue lloviendo
en mi baño que se inunda cuando hace mal tiempo
porque el agua se filtra a través de la claraboya”
(Botton, 2008: 65). No hay Escuela de arquitectura
del mundo que no mencione el inmenso valor
artístico de esta obra arquitectónica. La Savoye
es una de las construcciones más icónicas del
movimiento moderno y, sin embargo, fue una casa
que no se podía utilizar bien, era una máquina
inhabitable. Resulta hasta paradójico que una
construcción que se comporta como un manifiesto
de la arquitectura racionalista y utilitaria no se
pueda usar y, sin embargo, sea considerada una
obra maestra del arte arquitectónico del siglo XX

que fundó y abrió un mundo y un sentido nuevos,
impulsando la arquitectura hacia territorios
otrora inimaginables: el de la mera técnica y la
funcionalidad que se han vuelto mundo.
Otro ejemplo paradigmático de arquitectura
inútil, pero, al mismo tiempo, obra maestra del
arte es la Casa Farnsworth que Mies van der
Rohe (1946-1951) proyectó, poniendo en valor
no solo el racionalismo moderno, también su lema
“menos es más”. Las goteras, las filtraciones,
el frío, la falta de privacidad de esta casa son
de sobra conocidos en el mundo de la Historia
de la arquitectura y, sin embargo, es una obra
maestra porque nos abre mundos, funda historia
y, precisamente por eso, es considerada obra de
arte. Es sabido que la Dra. Farnsworth demandó
al gran Mies argumentando la inhabitabilidad de
aquella casa (Capitel, 1997: 229). La Farnsworth
es otra casa funcional no habitable. La vivienda
finalmente se vendió y su dueña se trasladó a la
Toscana, en concreto a una villa florentina del
siglo XV.
La Fallingwater de Frank Lloyd Wright (19361939) es otro de los iconos de la arquitectura del siglo
XX. Pese a su altísimo valor formal, a su modélica
integración con el entorno, a su despliegue de
ingenio y creatividad, su morador Edgar Kaufman
no soportó el contacto permanente con el agua y
con el ruido de la cascada. Terminó mudándose y
decidió encargarle a otro gran arquitecto, a Richard
Neutra (discípulo de Mies), una vivienda en el
desierto californiano sin agua ni árboles.
Un caso más reciente es el edificio que Frank
Gehry proyectó en una esquina de la ciudad de
Praga. Se trata de la llamada Casa danzante
(1996), y es bien reveladora de hasta qué punto
la función, la utilitas, el uso, su condición
instrumental pasa a un segundo plano en defensa
de la patencia de una forma. Casi nunca se
pregunta a los moradores o usuarios de los
edificios-arte el adecuado papel que desempeñan
para su vida cotidiana o para su trabajo. Esa
cuestión, desde el punto de vista del arte pasa a
un plano muy periférico porque lo importante es
la verdad que la obra desoculta, el mundo que
nos hace intuir con su patencia y con su claridad
(Domínguez, 1991: 194). No se trata, en ningún

18

“Con «engranaje» (Gestell), apuntamos a que el horizonte de la técnica se impone como un marco totalitario e ineludible en el que se
revelan los entes. Es la disposición racional y ordenada de todo elemento con el fin de la explotación eficiente de la naturaleza, como si de
una reserva inagotable de recursos se tratase” (García-Sánchez, 2025: 299).

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CONTEXTO

caso, de obras “para” o de obras “con vistas a”.
No se trata de edificios instrumentales para tal
o cual utilidad. Si solo fuesen eso caerían en el
ámbito de las cosas. Las obras de arquitectura que
hemos mencionado son consideradas obras de
arte por su autosuficiencia, por el choque (Stoβ)
que provocan, porque poseen la fuerza de erguirse
sobre sí (In-sich-Stehen), pero sobre todo por su
capacidad para abrir el mundo (Welt-Eröffnen)
dotándolo de un sentido nuevo, permitiendo que
aparezcan nuevos entes. Más aún: por su carácter
genuino, gratuito e imprevisible, por su carácter
fundador y normativo y por su acontecer como
acontecimiento que inaugura un nuevo comienzo
(donar, fundamentar, comenzar) (Heidegger,
2016: 131), aunque, todo sea dicho, no todas las
obras simbólicas o icónicas abren mundos por
muy disfuncionales que hayan terminado siendo.
Con la obra de arte, señala Javier Domínguez, “se
abre un mundo que antes no existía (…), porque
en la erección de la obra, y no con lo anterior
a ella, se instaura una experiencia de verdad
o una orientación de sentido que solamente
es alcanzable por la obra y no de otra manera”
(Domínguez, 1991: 199).

mirada se fije en aquello que pasaba inadvertido.
Más allá y más importante que la función y la
utilidad devoradoras de objetos es el sentido.
La cercanía a la obra de arte, es lo que hace
posible situarnos en “lugares distintos de los
que ocupamos normalmente” (Heidegger, 2016:
55) y permite que comunidades enteras puedan
interpretar lo que les rodea y a sí mismas (Polt,
2006: 208-209) aunque, todo sea dicho, nunca
hay un mundo definitivo, “y el carácter abierto del
trabajo artístico es siempre una llamada a intentar
resolver la cuestión; a seguir posibilitando la
llegada de mundos” (Bejarano, 2010: 235).
No basta con poder usar bien la arquitectura;
más serio que su funcionamiento es su ser y el
sentido (Sinn) es Ser (Sein) (Belgrano, 2020:
96-114). La obra ha de abrir un mundo donde
los entes se manifiesten, aunque no consiga
hacerlo ni de manera total, ni definitiva ni
perenne (Pedragosa, 2009: 363). Lo que permite
a las cosas manifestarse como lo que son no es
la función que puedan cumplir, es el sentido, el
horizonte o marco de comprensión en el que se
dan. Cuando estamos ante una obra de arte o ante
un edificio elevado al estatuto del arte estamos
ante una obra-documento que funda un marco
de comprensión donde las cosas se desocultan
superándose el abismo del vacío. La Ville Savoye,
la Casa Farnsworth, etc. son precisamente esto
que estamos señalando. La obra de arte es lo
que permite la comprensión de los entes, no su
utilidad. Esas obras ponen en obra la verdad y se
convierten en una suerte de luz previa que les da
sentido a las cosas (la civitas dei se muestra en los
monasterios, la claritas en las catedrales góticas,
la elegancia en los palacios renacentistas, el
absolutismo en el urbanismo barroco, la técnica
en el estilo internacional, etc.). No es por su
utilidad es por el sentido que otorgan al mundo
inédito que inauguran por lo que esos edificios
son considerados obras de arte. Heidegger lo
sentencia: “la pregunta por el sentido (Sinn) de
los entes” es la pregunta “por el ser” (1992: 205).
Ningún edificio ha pasado a la historia de
la arquitectura porque pueda desempeñarse
adecuadamente una función u otra. Más que
pasar a la historia han hecho historia y lo han
conseguido porque su presencia impulsa una
forma radicalmente nueva de relacionarnos
con las cosas y con el mundo: crean un fondo
inédito de sentido donde los entes, también
nuevos, pueden manifestarse. Si los edificios

De la utilidad al sentido
Cuando nos hemos bebido un refresco, la botella
deja de cumplir su función y la tiramos. Cuando
una central eléctrica ha periclitado y queda en
desuso (1981), como la situada en la orilla sur
del Támesis, se puede destinar a otra finalidad:
“una finalidad sin fin”, diría Kant. Fue así que
se decidió convertir aquella abandonada mole
industrial de producción de energía en una galería
de arte moderno, la Tate Moderm, cuyo proyecto
realizaron, a finales del siglo XX, los arquitectos
Herzog &amp; De Meuron.
Nos hemos detenido en algunas obras
arquitectónicas con un marcado carácter icónico
por el choque o Stoβ que generan, deshabituando
nuestra manera utilitaria de interpretar las cosas.
Lo que está más allá de la utilidad es el sentido
y el sentido es Ser. El papel de la arquitectura
como instrumento no radica en el sometimiento
al plexo remisional del útil (para vivir o para
trabajar), sino a otra cosa, a la apertura de mundo
o fondo de sentido radicalmente nuevo, extraño,
capaz de hacer época, permitiendo que otras
cosas (nuevas) se nos manifiesten y vengan a
presencia, o sencillamente permitiendo que la
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CONTEXTO

solo fuesen útiles su presencia declinaría hasta
su alejamiento. Sin embargo, su presencia se
hace sustancialmente notable y evidente cuando
se imponen como obras de arte, exigiendo una
desautomatización de la mirada (Shklovski,
1980: 60). En la autosuficiencia del obrar de la
obra lo que desaparece es el complejo remisional.
Lo único que está ahí siendo es la obra obrando,
y sus funciones y utilidades han pasado a un
segundo plano. Un ready made, señala Belgrano
(2017: 194-195), es precisamente esto: una
suerte de objeto de la vida cotidiana puesto fuera
de contexto; y solo allí, en un ámbito que no le
pertenece por su utilidad, llama la atención y se
nos acerca a la mirada de una forma imposible
al objeto que se encuentra en su sitio, en el lugar
previsto para su uso (Iglesias, 2013: 96). La
descontextualización, la abstracción o separación
de la obra permite una forma de mirarla que
desvela más profundamente la utilidad del útil.
Absuelta respecto de “la estructura remisional del
útil” (Belgrano, 2017: 194), el ser del edificioobra de arte viene a presencia de un modo
imposible de advertir cuando se utiliza como un
mero instrumento y la mirada se automatiza.
Nuestra tradición occidental ha considerado
las cosas desde una visión marcadamente
artesanal-técnica-funcional y utilitaria. En las
cosas siempre estaba presente el para qué. Pero
esta forma de comprensión de los entes no podría
llevarse a cabo sin un marco de significación
previo, una suerte de ver previo (Vor-blick) donde
se manifiesten. Hay obras de arquitectura, en
cambio, que no están dirigidas exclusivamente a
la satisfacción de necesidades, sino a la creación
de mundos, a la fundación de épocas, a la creación
de sentido, a impulsar la historia. La utilidad no
es su principal valor; en cambio, sí lo es el marco
de comprensión que son capaces de abrir, esto es,
el sentido: aquello que permite la manifestación
del ente. El sentido es justamente “aquello
que permite que algo se torne comprensible,
inteligible” (Belgrano, 2020: 106).

mediante operaciones de Arte temporal.
Especialmente sugerentes son las operaciones de
wrap, como la envoltura del Reichstag realizada
por Christo Javacheff y su esposa Jeanne-Claude
Denat de Guillebon en 1995. Otros casos de puesta
en evidencia similares serían los del Pont Neuf
de París, recubierto por 41.800 metros cuadrados
de tela de poliamida o el del Palazzo Bricherasio
de Turín, revestido en 1.200 metros cuadrados de
tela de algodón, sin duda el del Museo de arte
Kunsthalle de Berna, cubierto con 2.430 metros
cuadrados de polietileno reforzado. Todos estos
empaquetados son “an entity in itself” (Petrucci,
2020), hacen desaparecer la presencia utilitaria
de los edificios que envuelven y, sin embargo,
precisamente por eso, su ausencia los hace más
presentes que nunca. Una montaña, obra de la
naturaleza, invisible a la mirada cotidiana, solo
atendida por la del experto o el artista que la
contempla desinteresadamente para captar su luz,
su geometría o su forma, se vuelve máximamente
presente cuando la cubrimos o la coloreamos
de rosa. Estas operaciones de envoltura (BarbaRodríguez, 2020: 20 y ss.) o tapizado temporal,
de empaquetado y recubrimiento textil consiguen
evidenciar las obras arquitectónicas, aumentando
su dignidad para que el ciudadano repare en ellas.
Se logra, diría Derrida (2010: 310 y ss.), sacar
a la luz su presencia. Por el contrario, el lector
avezado podría pensar que esos empaquetados
estetizan temporalmente la obra de arquitectura y
la convierten en un objeto de consumo.
La obra de arte no se valora por su autor ni por el
efecto que provoca, sino por la luz que ilumina “de
nuevas” a la realidad. Para Heidegger la dignidad
de la obra obedece a su hacer presente lo oculto,
al desvelamiento que genera, al abrir un mundo e
impulsar la historia. La obra de arte, y no pocos
edificios de arquitectura lo son, es una suerte de
hecho originaria que preña de sentido la realidad,
con independencia de las pretensiones semánticas
o significativas del artista o de la utilidad o
función de su estructura. La evidencia o patencia
que se consigue mediante la descontextualización
o mediante la hiperpresencialización quedaría
por fuera del “pléroma” referencial fundado por el
Dasein; estaría más allá de los para qué y del por
mor de la cosa que... (Belgrano, 2017: 200) En
este sentido, los procesos de envoltura temporal
de edificios aspiran a situarlos más allá de la
univocidad funcional que, como se ha visto, tiene
como consecuencia su alejamiento, su falta de

A modo de epílogo:
la “aurificación” mediante el arte temporal
En el marco de significación de lo expuesto, y
abundando en la necesidad de superar el ámbito
del plexo referencial donde los útiles se nos alejan,
consideramos finalmente más que pertinente los
ejemplos de presencialización de la arquitectura,
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CONTEXTO

proximidad y, al cabo, su desaparición. Mediante
la operación de encubrimiento temporal se
consigue, por paradójico que pueda parecer, una
obra que desvela el ser del útil y eso se consigue
yendo más allá de lo útil, borrando “(…) las
marcas de su origen, y se muestra ella misma (la
obra) como origen” (Bareiro y Bertorello, 2011:
75). Faltaría preguntarse si el efecto perseguido
se consigue siempre, o si por el contrario, algunas
obras de arquitectura, “por sí mismas”, son
capaces de conseguir esa llamada de atención. Tal
sería el caso del Museo Guggenheim de Bilbao,
un ejemplo de metástasis de iconos urbanos
(Fernández-Galiano, 2016). C
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�Volumen XIX | Número 29 | enero - junio 2025

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                <text>Contexto: Revista de la Facultad de Arquitectura, 2025, Vol. 19, Num 30, Julio-Diciembre</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Volumen XIX | Número 29 | enero - junio 2025

��Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Una publicación de / A publication of
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

DIRECTORIO

Dr. José Javier Villarreal Álvarez Tostado
Secretaría de Extensión y Cultura

Eduardo Sousa González
Director de la Revista / Journal Director

Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria

Arq. Juan Ángel Hinojosa Torres
Editor Responsable / Responsible Editor

Dra. María Teresa Cedillo Salazar
Directora de la Facultad de Arquitectura

Para más información sobre la revista y envíos de artículos
favor de acceder al sitio web:
https://contexto.uanl.mx/index.php/contexto

Cintillo Legal / Legal Disclaimer
Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 19, No. 29 enerojunio 2025, es una publicación semestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
enero de 2025. Las opiniones expresadas por los autores
no necesariamente reflejan la postura del editor de la
publicación. Queda prohibida su reproducción parcial o
total de los contenidos e imágenes de la publicación.

Consejo Editorial / Editorial Board
Dr. Diego Sánchez González (Universidad Autónoma de
Madrid)
Dr. Richard Hartwing (Texas A&amp;M University-Kingsville)
Dra. Carmen Egea Jiménez (Universidad de Granada)
Dr. Michael A. McAdams (Fatih University)
Dra. Irma Laura Cantú Hinojosa (Universidad Autónoma
de Nuevo León)
Dra. María S. Arzaluz Solano (Colegio de la Frontera Norte)
Dr. Jeffrey S. Smith (Kansas State University)
Dr. Rafael Longoria (Universidad de Houston)
Dr. Rubén Hernández León (Universidad de California,
Los Ángeles)
Dr. Diego Compán Vázquez (Universidad de Granada)
Dr. René Coulomb Bosc (Universidad Autónoma Metropolitana)
Dr. Paul Bodson (Université du Québec á Monterál)
Dr. Alfredo Palacios Barra (Universidad del Bio Bio)
Dr. Arturo Maximiliano Orella Ossandón (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Dr. Francisco Herrera Escobar (Universidad de Granada,
España)
Dra. María Gema Sánchez (Universidad de Misiones
Argentina)
Dr. José Antonio Calatrava Escobar (Universidad de Granada España)
Dr. José Rosas Vera (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Dr. Regent Cabana (University of New Orleans)
Dr. Alejandro Rodríguez (University of Texas at Arlington)

Indexación / Indexing
Thomson Reuters Web of Science, Elsevier Scopus, SJR
Scimago Journal and Country Rank, DOAJ, CLASE,
Latindex, Dialnet, e-Dialnet, e-revist@s, Redalyc,
REDIB, CSIC, UNIVERSIA, ARLA.
Imagen en Portada / Cover Image
Ilustración por / Illustration by Novoto Studio, pexels.com

Comité de Apoyo Editorial UANL / Editorial Support Committee
Dra. María Teresa Cedillo Salazar, Dr. Adolfo B. Narváez Tijerina, Dr. Gerardo Vázquez Rodríguez, Dr. Arun kumar
Acharya, Dr. Alejandro García García, Dr. José Manuel Prieto González, Dr. Jesús Manuel Fitch Osuna, Dr. Juan Noyola
Carmona, Dra. Aída Escobar Ramírez, Dr. Luis Alfonso de la Fuente Suarez, Dr. Ramón Ramírez Ibarra, Dra. Liliana Sosa
Compean, Dr. Jesús A. Treviño Cantú, Dr. Armando V. Flores Salazar, Dra. Minerva Salinas Peña, Dr. Carlos Aparicio
Moreno, Dra. Nora Rivera Herrera, Dra. Diana Maldonado Flores, Dra. Alejandra Marín González

3

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

ÍNDICE
Editorial
8

Editorial Número 29: Evolución metropolitana contemporánea. Crecimiento expansivo y
procesos territoriales en las ciudades
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Artículos
15

Inteligencia artifıcial en el contexto del fotorrealismo en la visualización arquitectónica
Oğuzhan Muslu | Rifat Gökhan Koçyiğit
Mimar Sinan Fine Arts University (Turquía)

33

La temporalidad arquitectónica como objeto experiencial estético
Giovanni Castellanos Garzón | Jairo Humberto Agudelo Castañeda | Sandra Marcela Bustacara Panzza
Universidad de La Salle (Colombia) | Universidad de Caldas (Colombia)

48

Hacia una sostenibilidad sistémico-urbana en el habitar vertical:
resistencias en Torreón, México
Mario Guadalupe González Pérez | Norma Margarita Mendoza Gómez
Universidad de Guadalajara (México) | Universidad de Coahuila (México)

66

¿Etnodesarrollo asistido? El caso de las viviendas campesinas de altura en los Andes peruanos
Víctor Manuel Salas Velásquez
Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (Perú)

83

México en su Centro: delimitaciones espaciales de un entorno urbano en permanente
expansión y su impacto en la salud planetaria
Ana Cristina García-Luna Romero | José Eduardo García-Luna Martínez
Universidad de Monterrey UDEM (México)

95

Habitar poético y ciudad. Fundamentos, metasignificaciones y utopías
Jorge Gasca Salas
Instituto Politécnico Nacional (México)

109

Factores, dimensiones y variables determinantes en la calidad del espacio público abierto.
Aporte desde la literatura científica (2009-2020)
Gabriela Naranjo Serrano | Gabriela Mejía Gómez | | Javier Benavides Álvarez
Pontificia Universidad Católica del Ecuador (Ecuador)

125

La importancia de las áreas verdes urbanas para la salud de la población en el área
metropolitana de Monterrey
Adolfo Benito Narváez Tijerina | Jessica Jazmín Rodríguez González
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)
4

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

INDEX
Editorial
8

Editorial Issue 29: Contemporary metropolitan evolution. Expansionary growth and territorial processes in cities
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

Articles
15

Artificial intelligence in the context of photorealism in architectural visualization
Oğuzhan Muslu | Rifat Gökhan Koçyiğit
Mimar Sinan Fine Arts University (Turkey)

33

Architectural temporality as an aesthetic experiential object
Giovanni Castellanos Garzón | Jairo Humberto Agudelo Castañeda | Sandra Marcela Bustacara Panzza
Universidad de La Salle (Colombia) | Universidad de Caldas (Colombia)

48

Towards systemic-urban sustainability in vertical living: resistance in Torreon, Mexico
Mario Guadalupe González Pérez | Norma Margarita Mendoza Gómez
Universidad de Guadalajara (México) | Universidad de Coahuila (Mexico)

66

Assisted ethnodevelopment? The case of housing in peasant communities in the Peruvian Andes
Víctor Manuel Salas Velásquez
Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (Peru)

83

Central Mexico: spatial delimitations of a continuously expanding urban environment and
its impact on planetary health
Ana Cristina García-Luna Romero | José Eduardo García-Luna Martínez
Universidad de Monterrey UDEM (Mexico)

95

City and poetic inhabit. Foundations, metameanings and utopias
Jorge Gasca Salas
Instituto Politécnico Nacional (Mexico)

109

Factors, dimensions and variables determinant in the quality of open public spaces.
Contribution from the scientific literature (2009-2020)
Gabriela Naranjo Serrano | Gabriela Mejía Gómez | | Javier Benavides Álvarez
Pontificia Universidad Católica del Ecuador (Ecuador)

125

The importance of urban green areas for the health of the population in the metropolitan
area of Monterrey
Adolfo Benito Narváez Tijerina | Jessica Jazmín Rodríguez González
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)
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��Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Editorial
Editorial

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CONTEXTO

Editorial / Editorial
Evolución metropolitana contemporánea. Crecimiento
expansivo y procesos territoriales en las ciudades
Contemporary metropolitan evolution. Expansionary growth and territorial
processes in cities
Eduardo Sousa-González1

Seguramente se estará de acuerdo en que la
manifestación fenomenológica vinculada con
las ciudades y de éstas, su evolución en zonas
metropolitanas es paulatina, progresiva, replicable
y ciertamente irreversible; indudablemente esta
expresión del espacio territorial ocurre no solo en
México como país, ya que la expresión de lo urbano
en la contemporaneidad, se percibe claramente con
diversas dinámicas expansivas en el sur global y
prácticamente en todo el mundo conocido.
No cabe la menor duda, que el futuro global
tendrá indiscutiblemente una tendencia evolutiva
y progresiva en el crecimiento del número y la
dimensionalidad de las ciudades; en donde muchas
de ellas en su proceso evolutivo transformacional
se convertirán en metrópolis y aquellas que ya lo
son, seguramente continuarán con su crecimiento
expansivo periférico ensanchando su espacio
territorial ocupando procesalmente y sin tregua el
suelo originario quizá ad perpetuam.
Con una visión del futuro global similar a lo
que se comenta en el párrafo anterior, el reporte de
UN-Habitat (2002), menciona que el crecimiento
demográfico en la mayoría de las ciudades del
mundo continuará en acrecentándose día a día,
indicando que en el año 2021 la población que
habita en el espacio urbano ascendía al 56 por
ciento; no solo eso, las estimaciones proyectuales
del mismo organismo revelan que para el año 2050
los residentes en las ciudades se incrementarán al
68 por ciento; esto es, un aumento de 2.2 miles de
millones de personas conviviendo en una ciudad.
Incluso, UN-Habitat (2002) proyecta para los

próximos 30 años; esto es, para el año 2050, que
entre los países que tendrán mayor concentración
demográfica en ciudades y en ciudades
metropolitanas se encuentran:
1. China con 1 091 millones de personas,
representando el 80 por ciento de su población
total;
2. India con 876.6 millones de ciudadanos
constituyendo el 52.8 por ciento de toda su
población y;
3. Estados Unidos de Norte América con 347.3
habitantes urbanos que representa el 89.2 por
ciento de su población total.
Para el caso específico de México como país,
según la clasificación general proyectada por el
mismo organismo internacional, se cataloga en el
octavo lugar con 144.9 millones de personas que
radican en zonas urbanas: ciudades y metrópolis;
representando el 88.2 por ciento del total de su
población; sin embargo el dato porcentual relativo
de 88.2 por ciento, no únicamente representa una
alta concentración urbana, también se visualiza
que ocuparía el segundo lugar de centralización
de lo urbano, tan solo por debajo de los Estados
Unidos de Norte América que cuenta con el 89.2
por ciento de habitantes en ciudades.
Ante estos pronósticos sustentados en
investigaciones respaldadas por organismos
internacionales, se percibe un escenario urbano
contemporáneo y líquido (Bauman, Z: 2004), que se
encuentra en un proceso evolutivo de transformación
no solo constante, también iterativo, espacialmente
replicable y con una clara tendencia hacia la

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México; Doctor
en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel 3; miembro de
la Academia Mexicana de Ciencia AMC; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9634-1429

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CONTEXTO

Urbano SEDATU (2024: 15 y ss.) y del Grupo
Interinstitucional, aquí se mencionan solamente las
diez zonas metropolitanas de México que integran
el mayor número de municipios conurbados y la
población que agrupan; destacando primeramente
la zona metropolitana denominada Ciudad de
México-Hidalgo-México, la cual integra un
total de sesenta y tres municipios con un tipo
de conurbación interestatal y una población
que asciende a 21, 436.9 miles de personas;
representando a la mayor zona metropolitana del
país y un gran reto para la planeación de los usos
del suelo y demás variables intervinientes; según
se aprecia en la tabla 1.
Se da la existencia de otras zonas
metropolitanas interestatales e intermunicipales
como la de Puebla-Tlaxcala, Oaxaca y TlaxcalaApizaco, las cuales incluyen una gran cantidad
de municipios y municipios centrales, pero con
escasa población incorporada3; así mismo están
los casos de Toluca, Nuevo León y Jalisco que
aunque con menos municipios incorporados a la
conurbación cuentan con alta población residente;
ver la tabla 1 (sig. pág).
De esta sucinta exploración del panorama global
y particular de México sobre estas concentraciones
urbanas sui géneris que están sobrepobladas,
concentrando una multiplicidad de problemáticas
inherentes a lo espacial, lo social, lo económico y
de otras muchas variables intervinientes; es claro
que requieren no únicamente de políticas públicas
eficientes, efectivas y eficaces (EEE); sino que éstas
se encuentren incorporadas estratégicamente en la
agenda de gobierno, esto, para contener esa evolución
de expansividad territorial y multidireccional
periférica, controlando con procesos sustentables el
medio natural del suelo originario.
Es necesario mencionar, que de estas
grandes concentraciones urbanas no solamente
se requiere profundizar en las exploraciones
cuantitativas vinculadas a las variables
demográficas, económicas, territoriales o políticas;
ya sea con estadística paramétrica o no paramétrica,
que dicho sea de paso, son fundamentales para el
panorama diagnóstico y el pronóstico de su futuro
comportamiento. Aquí se subraya la importancia

metropolización; en el que se acomoda cada vez
una nueva y diferente realidad histórica vinculando
físicamente a: lo social, lo económico, lo cultural,
lo identitario y por supuesto lo demográfico; los
cuales impactan justamente a la esfera del espacio
territorial y a sus procesos de expansividad de
orientación periférica; ya que justamente es el
espacio urbano el soporte de todo asentamiento
humano y de actividad económica.
En este sentido, se considera que una de las
principales variables intervinientes que propicia
este crecimiento ad perpetuam de lo urbano,
estaría vinculado precisamente a los satisfactores
y a las prerrogativas (Sousa, E.: 2024; 2023); que
en el territorio de lo urbano y en sus diferentes
usos del suelo infraestructurales, de equipamiento
y otros, son gestionados para la colectividad;
no solo para la población ahí radicada, también
para toda la actividad económica que en el locus
typicus se desarrolla, la cual está referenciada
básicamente en los sectores secundario y terciario
de la economía.
Para el caso de México en el año 2024, la
Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial
y Urbano SEDATU, el Consejo Nacional de
Población CONAPO y el Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática INEGI,
formaron el denominado Grupo Interinstitucional,
con el objetivo de caracterizar y determinar
tipológicamente las diferentes concentraciones
urbanas del país; estableciendo una delimitación
de las metrópolis con una base estadística y por
supuesto territorial.
Para esta clasificación metropolitana de escala
dimensional de México se utilizó información
del año 2020, examinando in situ los diferentes
dinamismos demográficos y territoriales de las
metrópolis hasta ese año conformadas. Para este
propósito exploratorio fundamental el Grupo
Interinstitucional utilizó para todas las metrópolis
existentes tres factores generales:
1. Sus conurbaciones existentes;
2. Sus relaciones funcionales; y
3. Su importancia estratégica y económica2.
De esta exploración elaborada por la
Secretaría de Desarrollo Agrario territorial y

2

Para profundizar en esta clasificación consultar: Sousa, E.; García-Luna, A. C. (2024). Capítulo 2: Evolución morfológica transformacional
metropolitana. Crecimiento expansivo y procesos territoriales.
3
Según la Secretaría de Desarrollo Agrario territorial y Urbano SEDATU (2024: 45) los municipios centrales se definen: como aquellos
donde se ubica la conurbación principal que da origen a una metrópoli. Para profundizar en esta clasificación consultar: Sousa, E.; GarcíaLuna, A. C. (2024). Capítulo 2: Evolución morfológica transformacional metropolitana. Crecimiento expansivo y procesos territoriales

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CONTEXTO

Tabla 1. México: clasificación de las 10 zonas metropolitanas que integran más municipios

Fuente: datos generados en esta investigación a partir de: Grupo Interinstitucional con base en el
INEGI, Censo de Población y Vivienda 2020 y Marco Geoestadístico 2020; e INEGI/IMT, Red Nacional
de Caminos 2020 y SEDATU (2024)

de las particularidades cualitativas del grupo social
de referencia a intervenir, para cada locus typicus
al que van dirigidas dichas políticas públicas;
principalmente, al considerar la premisa propuesta
por el autor de este escrito que se ha mencionado
reiteradamente en otras investigaciones, aquí
matizada:
“Entendiendo que si una manifestación urbana
como la que se señala, ya sea de origen
territorial o de algún grupo social particular
de referencia, se logra cualificar y cuantificar,
utilizando no solo las variables intervinientes
asociadas al caso; sino también, un proceso
metodológico ad hoc científico y vinculado
al suceso puntual, el cual sitúe como premisa
fundamental al ser humano en el centro del
análisis; se sostiene aquí, que es posible
intervenir positivamente en ella, en su caso,
para ordenar, mejorar o conservar el territorio
metropolitano y las relaciones de cotidianeidad
expresadas por los diferentes grupos sociales
ahí radicados” (Sousa, E: 2024; 2023a: 4).
Aún más, se considera de importancia
significativa comprender y reflexionar sobre

la necesidad de que en la planeación espacial
metropolitana, no solamente son métricas o
generalidades de grupos sociales de referencia
como se menciona anteriormente, a todo esto
habría que incorporarle el elemento fundamental:
un razonamiento específico que incorpore al
ser humano como centro particular del análisis;
esto es, como un individuo con cultura, con
identidad de su matriz social de referencia y con
una idiosincrasia propia; todo esto como parte
esencial de su respectiva condición humana
(Arendt, H.:2002).
Es por ello que en este número de CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de
la Universidad Autónoma de Nuevo León,
México, se han conjuntado ocho investigaciones
de académicos profesionales de diferentes
partes del mundo; los cuales nos presentan una
visión particular, enfoque y posicionamiento
de investigación, sobre los múltiples factores
que intervinieren en el desarrollo de su línea de
investigación.
Tal es el caso de Oğuzhan Muslu y Rifat
Gökhan Koçyiğit que nos presentan el artículo
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CONTEXTO

denominado “Artıfıcıal ıntellıgence ın the context
of photorealısm ın archıtectural vısualızatıon”,
donde mencionan que el artículo analiza la
integración de la tecnología de inteligencia
artificial con la visualización arquitectónica.
Esta investigación intenta poner a prueba la
afirmación de que, en 2024, la integración de la
visualización arquitectónica con aplicaciones
de inteligencia artificial puede crear imágenes
de referencia más realistas para imágenes de
referencia representativas que los programas de
renderizado. Las imágenes creadas con motores
de renderizado seleccionados y las creadas con
inteligencia artificial se comparan y tabulan en
función de las puntuaciones otorgadas por los
arquitectos a los criterios especificados. Según
los resultados, la inteligencia artificial aún no
es capaz de renderizar el modelo de referencia
dado al nivel esperado. Aunque la tecnología
de inteligencia artificial está aún por debajo de
las expectativas en este campo, los resultados
que ofrece en cortos periodos de tiempo pueden
ser útiles de vez en cuando. Esta investigación
es importante para crear un entorno de debate
sobre las posibles ventajas que la inteligencia
artificial aportará al campo de la visualización
arquitectónica y ofrecer una perspectiva al
respecto con la comparación realizada.
Giovanni Castellanos Garzón y Jairo
Humberto Agudelo Castañeda, exponen el
artículo “La temporalidad arquitectónica como
objeto experiencial estético”, indicando que
se busca demostrar cómo la concepción de
temporalidad permite a la arquitectura evolucionar
en distintas direcciones. Esta multiplicidad de
mediaciones permitirán una nueva percepción
de las intensas bifurcaciones espacio-temporales,
esenciales en la arquitectura, ya que generan
acontecimientos inesperados, diversos y
contradictorios para el individuo. En esencia, se
trata de una contingencia que permite alcanzar
un estado de distinción para experimentar las
transformaciones y los procesos que el tiempo
establece para la arquitectura. Por dichas razones,
estar muy cerca del des-orden estético, es estar
entre dos temporalidades en juego: la de la
producción y la de la recepción. Por consiguiente,
esta exploración relaciona la experiencia del
tiempo en el espacio a través de la lente de
la percepción estética cuyo método teóricoproyectual permite analizar desde la descripción
fenomenológica y la interpretación hermenéutica

la relación recíproca entre diferentes obras y
autores, con el fin de resaltar la interdependencia
entre distinciones bajo el concepto de tiempo y
temporalidad. Se concluye que el potencial de
tal lectura se dirige hacia una arquitectura que dé
forma al cambio, a la fluidez y a la ingravidez que
marca toda realidad; una arquitectura que explora
en el des-orden estético la lenta permanencia de
manera existencial.
En el caso de los investigadores Mario
Guadalupe González Pérez y Norma Margarita
Mendoza Gómez, desarrollan la temática
referida “Hacia una sostenibilidad sistémicourbana en el habitar vertical: resistencias en
Torreón, México”, donde mencionan que el
mercado inmobiliario ha desempeñado un papel
preponderante en la relación oferta y demanda
de vivienda, con incidencias significativas dentro
del proceso de habitabilidad. La priorización
por la vivienda horizontal ha comprometido la
sostenibilidad en materia de disponibilidad de
suelo, aunado a las resistencias de aceptación del
modelo compacto respecto al modelo disperso El
objetivo de este estudio evalúa la percepción de
los ciudadanos sobre el habitar vertical respecto
al habitar horizontal en proximidades al centro y
periferia de la ciudad de Torreón, perteneciente a
la Zona Metropolitana de la Laguna, México, a
través de un ejercicio cuali-cuantitativo mediante
observaciones recurrentes, inspecciones in situ y
la aplicación de una encuesta en dos conjuntos
habitacionales de estrato socioeconómico bajo. Se
encontró una carencia de los preceptos sistémicos
en el proceso de planificación, que motivan
a un cambio de paradigma, dónde las nuevas
tipologías que se ofertan actualmente, podrían
coadyuvar con un tema de percepción del espacio
para el habitar vertical y de las condiciones
anexas necesarias para que este proceso ocurra en
condiciones aceptables y permitan el desarrollo
de las personas.
Víctor Manuel Salas Velásquez incursiona
en el tema sobre “¿Etnodesarrollo asistido? El
caso de las viviendas campesinas de altura en
los Andes peruanos”, explicando que desde
la reforma agraria la intención de mejorar la
calidad de vida de la población rural ha sido una
constante en las diferentes ecorregiones de los
Andes peruanos. En el presente texto se analiza
la influencia de los principales programas y
proyectos de etnodesarrollo en la vivienda de
comunidades campesinas de altura en el periodo

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CONTEXTO

pos reforma agraria (1969) y económica (1993)
hasta el inicio de la pandemia Covid-19, a través
de una investigación historiográfica y documental
de tres etapas. Los resultados de la sistematización
nos muestran una asistencia técnica mediante
cinco tipos de relación entre el etnodesarrollo y
la vivienda que los organismos gubernamentales
y no gubernamentales implementaron. Se
concluye explicando que en ciertas comunidades
de altura existe un escalonamiento de programas
y proyectos con énfasis en etnodesarrollo que
permite el surgimiento de un nuevo sistema
habitacional y a las familias un manejo innovado
de los recursos naturales y productivos mediante
una adecuada gestión del predio habitacional,
donde el uso del mapa parlante guía la distribución
de las unidades espaciales en la vivienda para
contribuir al desarrollo autosostenido en las
comunidades campesinas peruanas.
Ana Cristina García-Luna Romero y José
Eduardo García-Luna Martínez abordan
la investigación sobre “México en su Centro:
delimitaciones espaciales de un entorno urbano
en permanente expansión y su impacto en
la salud planetaria” indicando que hablar de
México como unidad pudiera sonar sencillo por
la fortaleza cultural y el respaldo oficial que hay
detrás de esta imagen, sin embargo, las prácticas
performáticas de la sociedad parecieran señalar
otras visiones. La pandemia de COVID19 enfatizó
las diversidades que construyen al país al denotar
las diversas respuestas que hubo de región a
región. Para el presente texto vamos a configurar
a la región Centro de México a través de un
doble enfoque fenomenológico: por un lado la
identificación territorial urbana y sus identidades
y, por otro, el entramado urbano de la salud y su
acceso para advertir necesidades de desarrollo
urbano que permitan una mejor operatividad de
los servicios de salud pública, primordialmente,
y con ello incidir en el bienestar social a la luz
de la sostenibilidad y del concepto de salud
planetaria, todo con el objetivo de consolidar un
conocimiento integral de la megalópolis urbana.
En el caso de Jorge Gasca Salas nos
presenta el tema sobre “Habitar poético y
ciudad. Fundamentos, metasignificaciones y
utopías” revelando que el ‘habitar poético’,
es un concepto incorporado gradualmente a
las ciencias sociales, las humanidades y las
artes. Con él es posible identificar e imaginar
alternativas edificatorias del espacio antrópico

y de formas de socialidad que hoy resultan
utopías, señalan rutas potencialmente posibles
y permanecen vivas en las relaciones de vida
comunitaria, la solidaridad humana en el campo
y en las ciudades. De no precisarse correctamente
su origen ontológico, sus fundamentos históricopolíticos, sus metasignificaciones estéticosemiológicas y su alto contenido de utopía, se
corre el riesgo de malinterpretar y deformar su
sentido originario. El objetivo principal de este
artículo de investigación es la exposición de los
fundamentos del concepto ‘habitar poético’, la
incursión crítica en las metasignificaciones de los
sentidos de su uso, su deconstrucción utópicopolítica y sus implicaciones. Metodológicamente
se parte de la distinción analítica óntico-ontológica
empleada por Heidegger en el sentido primigenio
del concepto empleándose la hermenéutica y la
semiótica como recursos descodificadores del
habitar poético, del “poetizar y la estetización
de la vida social”. Finalmente se emplea la
deconstrucción sistémica, señalándose un conjunto
de indicadores políticos que marcan la dirección y
el sentido del habitar poético como dominio de la
utopía y la esperanza de un ethos poético.
Gabriela Mejía Gómez, Gabriela Naranjo
Serrano y Javier Benavides Álvarez investigan
sobre los “Factores, dimensiones y variables
determinantes en la calidad del espacio público
abierto. Aporte desde la literatura científica
(2009-2020)”, señalando que varios estudios han
demostrado que la buena calidad de los espacios
públicos abiertos (EPA) es fundamental para
garantizar su uso, el aumento de frecuencia de
visitas e influir de manera positiva en la percepción
de los usuarios. Por ello, resulta preocupante que
cada vez se preste más interés a los índices que
permiten cuantificar los metros cuadrados de este
bien ciudadano, dejando de lado las condiciones
que permiten medir si estos metros son eficientes
para su uso correcto. En este artículo buscamos
aportar, desde la revisión de literatura científica,
a la sistematización de información relacionada
a los factores, dimensiones y variables que
determinan la calidad de los EPA, contenida en
los artículos publicados en bases de datos desde
el año 2009 al 2020. Los resultados evidencian
que la dimensión de características físicas es
la más recurrente en los estudios, mientras que
las variables relacionadas a la inclusión son las
menos evaluadas. Los estudios de calidad pueden
utilizar instrumentos de evaluación cuantitativa,
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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

cualitativa o mixtos. Se evidencia, además, que
existen pocos estudios sobre este tema a nivel
latinoamericano y que la mayoría se han realizado
en países asiáticos y europeos.
Finalmente, Adolfo Benito Narváez Tijerina
y Jessica Jazmín Rodríguez González,
investigan sobre “La importancia de las áreas
verdes urbanas para la salud de la población en
el área metropolitana de Monterrey”, indicando
que en el artículo se analiza la relación del
diseño de las áreas verdes urbanas (AVU) con
la salud humana, ofreciendo primero un análisis
de la bibliografía que ha investigado sobre
tal relación y que resalta la importancia de su
adecuada dotación para la salud, así como los
problemas asociados al desuso de los espacios
verdes urbanos (pobreza, inequidad) y que
termina redundando en la pérdida de salud en
las comunidades. Utilizando una aproximación
cualitativa basada en el realismo crítico se prueba
la hipótesis de que existe una correlación causal
entre la dotación, distancia y diseño de las AVU
con la prevalencia del síndrome metabólico (SM)
entre las poblaciones, se desarrolla un índice
de usabilidad de las AVU que integra factores
de dotación distancia y diseño urbano para
calificar a las AVU de la metrópoli; los datos

se integran a nivel municipal para probar una
relación causal entre la baja usabilidad de las
AVU con un aumento en la prevalencia del SM,
se señala que esta correlación es visible en el área
metropolitana de Monterrey (AMM). Se resalta
la importancia del diseño urbano como un medio
para incrementar la salud comunitaria.
Para finalizar este número, es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México, tenemos la certeza de
que no solamente el investigador vinculado a la
temática que publica este medio de difusión de la
ciencia, encontrarán una diversidad de posiciones
teóricas interesantes; sino también, otros lectores
interesados en lo expuesto, descubrirán a través de
las páginas que componen esta edición editorial,
tópicos con una visión original, internacional,
interdisciplinar, de actualidad y con una amplia
profundidad de análisis investigativo; ya que en
este número particular han colaborado con sus
trabajos personales o grupales, investigadores de
carrera certificados y de alta calificación científica,
lo cual demuestran con sus trabajos personales o
grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

Bibliographic references
Arendt, H. (2002). La condición humana. España, Paidós
Bauman, Z. (2004). Modernidad líquida. México; Fondo de Cultura Económica
Secretaría de Desarrollo Agrario territorial y Urbano SEDATU; Consejo Nacional de Población CONAPO;
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática INEGI. (2024). Metrópolis de México
2020. México, Gobierno de México.
Sousa, E.; García-Luna C.: (2024). Evolución del espacio regional urbano. Teorías y prácticas intervinientes
en el proceso socioterritorial contemporáneo; México, Editorial Comunicación Científica.
Sousa, E.: (2023). Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su
comprensión territorial. México, Comunicación Científica.
Sousa, E.: (2023a). La metamorfosis transformacional contemporánea: de la ciudad a la metrópoli. Hacia
una configuración teórica-conceptual explicativa del proceso. México; Revista Contexto, Vol.
XVII, N° 23, Junio-Diciembre 2023
United Nations Human Settlements Programme. (2022). Envisaging the Future of Cities. World Cities
Report 2022. https://unhabitat.org/sites/default/files/2022/06/wcr.

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CONTEXTO

Artículos
Articles

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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Artificial intelligence in the context of photorealism in
architectural visualization
Inteligencia artifıcial en el contexto del fotorrealismo en la visualización
arquitectónica
Received: November 2023
Approved: October 2024

Oğuzhan Muslu1
Rifat Gökhan Koçyiğit2

Abstract

Resumen

This paper discusses the integration of artificial
intelligence technology with architectural
visualization. This research attempts to test the
claim that in 2024, the integration of architectural
visualization
with
artificial
intelligence
applications can create more realistic reference
images for representative reference images
than rendering programs. Images created with
selected rendering engines and images created
with artificial intelligence are compared and
tabulated based on the scores given by architects
to the specified criteria. According to the results,
artificial intelligence is not yet able to render
the given reference model at the expected level.
Although artificial intelligence technology is
still below expectations in this field, the results it
gives in short periods of time can be useful from
time to time. This research is important in terms
of creating an environment for discussion on the
potential advantages that artificial intelligence
will bring to the field of architectural visualization
and providing a perspective on this with the
comparison made.

Este artículo analiza la integración de la tecnología
de inteligencia artificial con la visualización
arquitectónica. Esta investigación intenta poner a
prueba la afirmación de que, en 2024, la integración
de la visualización arquitectónica con aplicaciones
de inteligencia artificial puede crear imágenes de
referencia más realistas para imágenes de referencia
representativas que los programas de renderizado.
Las imágenes creadas con motores de renderizado
seleccionados y las creadas con inteligencia
artificial se comparan y tabulan en función de las
puntuaciones otorgadas por los arquitectos a los
criterios especificados. Según los resultados, la
inteligencia artificial aún no es capaz de renderizar
el modelo de referencia dado al nivel esperado.
Aunque la tecnología de inteligencia artificial está
aún por debajo de las expectativas en este campo,
los resultados que ofrece en cortos periodos de
tiempo pueden ser útiles de vez en cuando. Esta
investigación es importante para crear un entorno de
debate sobre las posibles ventajas que la inteligencia
artificial aportará al campo de la visualización
arquitectónica y ofrecer una perspectiva al respecto
con la comparación realizada.

Keywords:

Palabras Clave:

architectural visualization; artificial intelligence;
render; photorealism; rendering engine

visualización arquitectónica; inteligencia
artificial; renderizado; fotorrealismo; motor de
renderizado

1

Nacionalidad: turco; adscripción: Mimar Sinan Fine Arts University, Institute of Science and Technology, Department of Architecture,
Turquía; posgrado en Mimar Sinan Fine Arts University, Institute of Science and Technology, Department of Architecture, Turquía; email:
20232101018@ogr.msgsu.edu.tr ; ORCID: https://orcid.org/0009-0007-2860-5510
2
Nacionalidad: turco; adscripción: Mimar Sinan Fine Arts University, Institute of Science and Technology, Department of Architecture,
Building Information, Turquía; doctorado Mimar Sinan Fine Arts University, Turquía; email: gokhan.kocyigit@mmsgsu.edu.tr, ORCID:
https://orcid.org/0000-0002-9748-7913

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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

1. Introduction

causes the architect to delegate a certain amount
of creative control to the technology. This carries
the risk of the project slipping out of the hands of
the architect and being driven by technology. This
changing dynamic between creativity and control
requires redefining the role of the architect. In
particular, the increasingly autonomous decisionmaking capabilities of artificial intelligence
contradict the anthropocentric nature of
architecture, while raising the question of how
vital human input is in the design process.
Another important dimension of the use of
AI in architectural visualizations is its impact
on cultural representation. To what extent do
the visuals produced by AI accurately reflect
cultural contexts, and can this representation be
as authentic as designs made by human hands?
No matter how successful AI is in processing
cultural codes, it cannot completely replace the
human touch in the creative process. This can
lead to a loss of cultural authenticity in architectural
visualization, and therefore the ethical use of AI in
the design process is a critical point to be discussed.
Beyond spatial aesthetics, architecture is a reflection
of cultural and social norms, and the role of AI in
this context needs to be carefully considered.
The impact of AI on the architectural
profession is related to the artisanal nature of this
discipline. Architecture has historically developed
as a profession based on manual dexterity and
human creative intelligence. However, the
involvement of AI the creative process requires
the architect to relinquish control to technology.
This may result in the digitization of the artisanal
nature of architecture. Although AI allows for
faster project completion and more practical
solutions, the exclusion of the architect from
the creative process raises important questions
about the roots of the profession. Architecture is
not only an art of building, but also a product of
culture and craft. The role of AI in this process
has the potential to transform the traditional craft
identity of architecture, a change that needs to be
carefully considered from an ethical perspective.

Today, the evolution of technology indirectly
affects many fields. Architecture is one of the
disciplines that has been greatly affected by this
process, as the architectural profession benefits
from the digital environment in many aspects.
Technological advances bring a new dimension
to architectural practices today. With the rapid
advancement of technology, artificial intelligence
and machine learning have been integrated into
the design process, offering new opportunities
and challenges for architects and designers (Ko,
Ajibefun , Yan, 2023). The emergence of artificial
intelligence3 design tools is similar to digital
modeling tools (e.g., AutoCAD and Rhino),
which currently only serve as aids to traditional
architectural design workflows (Li, P, Li, B., &amp;
Li, Z., 2024). However, combining architectural
visualization with artificial intelligence reveals
a potential beyond traditional methods. This
research provides a perspective on the impact
of artificial intelligence technology on the
architectural visualization process.
This study sheds light on the advantages
and potential contributions of the integration of
architectural visualization with AI compared to
existing visualization methodologies such as
rendering engines as of 2024. In this context, the
problem of this research is whether AI-assisted
visualization can achieve more realistic visuals. In
this respect, the main objective of the research is
to determine whether the use of AI technology can
achieve more effective representative reference
images compared to existing rendering engines.
To test this, artificial intelligence and rendering
engines were subjected to a comparative analysis.
This will provide architectural designers with a
perspective on the current and future rendering
capabilities of artificial intelligence. The research
is important in terms of providing a perspective
on the preferability of AI in terms of realism in
the architectural visualization market.
The increasing use of AI in the field of
architecture makes it necessary to question the
effects of this technology on creative processes
and the ethical issues that arise. The integration
of AI into architectural visualization processes

3

2. Research in the field
According to Rane, the integration of artificial
intelligence into architecture and its contribution
to creativity, optimization of processes, and the
cultural and social impacts it brings with it should
be ethically evaluated (Rane N.L., Choudhary,

AI: Artificial Intelligence.

16

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CONTEXTO

and Rane J., 2023). According to Ko's research,
the integration of artificial intelligence with
ICM technology has enabled the production of
parametric controllable models (Ko et al. 2023). In
Enjellina et al.'s study, it is discussed that an AI textto-visual image generator can go a step further to
expand the design imagination by offering various
design alternatives with high-quality images
(Enjellina, Beyan, &amp; Rossy, 2023). Hegazy &amp;
Saleh critically researched that AI has the potential
to inspire and enhance architectural design, but
should be used ethically and responsibly to avoid
negative impacts on human creativity and design
ethics (Hegazy &amp; Saleh, 2023).
When we scanned the research conducted in the
context of artificial intelligence and architectural
visualization, we did not come across any research
on the comparison of rendering engines and realism.

main criteria affecting realism were determined
and the images produced by rendering engines
and artificial intelligence applications were
scored by architects within the framework of
these criteria. The results obtained are presented
graphically and opened to discussion.
3.1 Determining the render engine used
The scientific literature has been reviewed and
no conclusions have been reached about the
most preferred architectural rendering software.
Therefore, we took the results of 2 recent studies
presented in web resources as reference and added
the software selected as the best of both studies
to the research universe. The reason we chose
these two sites is that they based their studies
on the survey they conducted. Other comparison
sites did not indicate that they were based on a
specific method such as surveys etc. According to
the results of the studies we selected, the 2 most
preferred software are V-Ray and D5 Render.
In a survey conducted in 2023 with the
participation of 976 people, the graph of the
answers to the question “Which 3D renderer(s) do
you use for architectural visualization?” is given
in Figure-1. According to Figure-1 and Figure-2,
the most used architectural rendering software is
V-Ray (Eloy, 2023) (see next p.).

3. Method
In this research, it is aimed to compare rendering
engines and artificial intelligence appliºcations.
For this purpose, the visuals created by using
these tools as a sample were rated and compared
with the survey method. In order to provide a
scientifically sound basis, the tools compared
were selected among the most widely used ones
in their fields. In order to test the level of realism,
based on scientific research on photorealism, six

Figure 1. The most used software for architectural visualization according to the survey

Source: Eloy, 2023

17

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CONTEXTO

Figure 2. Ratio of market shares according to the surveys conducted

Source: Eloy, 2023
Figure 3. Scores obtained according to the rating

Source: G2.com, n.d.

3.2 Determining the artificial intelligence
platform used

Another benchmarking study, taking into
account user satisfaction ratings, found that D5
Render was the highest rated of 46 architectural
rendering software (G2.com, n.d.). The voting
results of the site are given in figure-3. The
shortcoming of the data on this site is that
participant qualifications are not clearly defined
and the number of participants rating each
software is not standardized.
In the galleries on the selected render engines'
own sites, visualization experts present the
images created using their own render engines,
which they exhibit for their advertisements. For
each rendering engine, 3 samples were selected
from the rendered images in these galleries.
Then, the modeled images of the buildings in
these architectural images, which have not yet
been rendered, were used as reference images in
the artificial intelligence application.

The scientific literature was reviewed for the
artificial intelligence application to be used and
no clear information was found about the most
common artificial intelligence application used
for architectural rendering. However, there are
many articles in web resources that aim to provide
information and suggestions on this subject.
Therefore, web resources were scanned. Web
sources are not reliable enough as they do not have
a scientific basis. In order to increase reliability,
17 sites that provide information and suggestions
on the use of artificial intelligence in architectural
visualization were identified. The number of sites
mentioning the names of artificial intelligence
software used in architecture was systematically
tabulated. In total, 59 software are mentioned.
18

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CONTEXTO

Since our aim is to select the most popular ones
by determining the most recommended ones,
when we remove the artificial intelligence sites
that are mentioned 4 times or less from the table,
the table becomes as shown in Table-1.
Purposive sampling technique was used to
select the artificial intelligence application that
will be a part of the research population. In this
direction, we set some criteria for the artificial
intelligence application to be suitable for the
purpose of the research.
The concept of rendering in architecture
includes the processes after modeling the
design in three dimensions. Three-dimensional
visualization is the process of automatically
converting a three-dimensional solid model into
two-dimensional images with photorealistic
effects (daylight, material, texture, etc.) in a
computer environment (Minoli, 2010). In other

words, when we ask artificial intelligence to
render, we expect it to preserve the form of
the model we refer to. Today, there are text-tovisual and image-to-visual rendering artificial
intelligence software. According to Ploennigs and
Berger (2023), the text-to-image model (txt2img)
is used when a completely new image is created
from a text cue typed by the user. If an existing
image is modified based on a text cue, Image-toImage models (img2img) are used. These models
change the style or layout of the image based on
the text hint. When a certain part of the original
image is deleted, the model can replace this part
with completely new content based on the clues.
Artificial intelligence applications that only
generate text-to-visuals are not within the scope
of our subject. Among the artificial intelligence
applications that generate images from images,
it is necessary to choose an artificial intelligence

Table 1. Number of proposals of artificial intelligence software for architecture on the website

Source: Not specified

19

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CONTEXTO

application that is especially produced for
architectural visualization, customized for rendering,
and has the purpose of preserving the form.
Midjourney4, Dall-E5, Adobe Firefly6
Although artificial intelligence software, such
as artificial intelligence software, are widely
used, they do not have specialized systems for
architectural rendering. Although these platforms
have the ability to render from image to image,
they do not have the principle of preserving the
given form. Therefore, they are not within the
scope of this research.
Among the artificial intelligence software
given in Table-1, the ones that fit the purpose of
the research are Veras7, ArkoAI8, Stable Diffusion,
Genera.so9, Visoid10 and ArchitectGPT11'is.
Visoid was selected from these six software to be
used in the article with a simple-random sample
selection method12.

again using artificial intelligence, for more
realistic results. Thus, the final image, which is
completely produced in artificial intelligence, is
ready to be compared with the versions created
with rendering engines.
While rendering with Visoid, the steps in Figure-4
were followed (see next pp.).
The settings were chosen to best suit our
purpose and all images were produced with the
same standards. The "input image blend" and
"geometric freedom" properties were fixed at
0.95 and 1.0 respectively. Our aim is to achieve
a realistic effect as well as preserving the form.
When the "geometric freedom" setting is set to 0
and we try to be completely faithful to the form,
the result is close to the given color 3D model not
only in form but also in appearance. Therefore,
it looks more like a sketch image than a realistic
image. For this reason, it is kept at 1.0 instead of
0. For ''input image blend'' The value of 0.95 was
set for the same reason. In all images, words from
Visoid's own prompt library were used.
The limitations of this research include the
changes in these settings and the fact that the
artificial intelligence produces slightly different
visuals each time (see next p.).

3.3 Visual Production Process with Artificial
Intelligence
This research proposes a process to achieve the
most realistic result using artificial intelligence,
schematised in Table-2:
Coloured 3D models of the selected images
obtained from Sketchup are loaded into Visoid
as reference images. The aim here is to apply
rendering to the reference image. The resulting
image was uploaded as a reference image to
another artificial intelligence tool Krea, which is
a developer with the ability to increase resolution
and add detail (ToolsAi.net, n.d.). Environmental
products such as people, trees, etc. were added
to the obtained image in Photoshop Beta13,

When using Krea.ai and Photoshop Beta, the
steps in Figure-5 were followed (see next pp.).

4

The bot software works with descriptive word codes following the "/imagine" command. Reference images added to Midjourney are used
as inspiration for new images to be produced. The Midjourney interface is aimed at creating random combinations that are less dominated
by the user than other programs ("Quick Start", n.d.).2 Nacionalidad: turco; adscripción: Mimar Sinan Fine Arts University, Institute
of Science and Technology, Department of Architecture, Building Information, Turquía; doctorado Mimar Sinan Fine Arts University,
Turquía; email: gokhan.kocyigit@mmsgsu.edu.tr, ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9748-7913
5
(Goh, Betker, Jing, &amp; Ramesh, n.d.)
6
Adobe Firefly, which features rendering from text, generative fill and generative expand, does not promise architectural rendering (Adobe.
com, n.d.).
7
It offers the ability to process and fine-tune the given 3D model. It allows for fine-tuning of geometry preservation (EVOLVELAB, n.d.).
8
It gives architects a powerful medium to visualize their designs by bringing 2D sketches and models to life, transforming them into
realistic images that give architects a glimpse of their real-world creations (ArchitizerTech, n.d.).
9
It can create images of buildings from text descriptions and can also render architectural drawings photorealistically (Zubenko, n.d.).
10
You can use Visoid as a rendering engine to create high-quality visualizations based on a file from your favorite 3d application such as
Twinmotion, Enscape or 3d studio max (VISOID, n.d.).
11
ArchitectGPT has Sketch To Image feature that converts your sketch drawings, AutoCAD, Revit and SketchUp 3D visualizations into
photorealistic images. It offers concept-to-visualization for architects, interior designers and real estate developers (ArchitectGPT, n.d.).
12
The success in preserving the form and its ease of use in the trials with these sites were influential in our choice of Visoid.
13
Photoshop Beta was produced with the integration of Adobe Firefly with Photoshop. It is used for adding and removing objects and
generative fill for creating atmospheres and landscapes (Adobe, 2024).

20

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CONTEXTO

Table 2. Production process of artificial intelligence visual

Source: Not specified

21

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CONTEXTO

Figure 4. The table on the left contains the general settings we use; the table on the right
contains Visoid's promt library

Figure 5. The table on the left shows the general settings we use in Krea.ai; the image on the right shows
an example of entering prompts in Photoshop Beta

Sources: Not specified

22

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CONTEXTO

Krea.ai did not enter any prompt, it was only
expected to improve the visual. When the ''AI
Strength'' setting is entered too much, the form
in the image is distorted, when it is entered too
little, it does not make enough changes. When the
''Resemblance'' setting is entered too much, there
is not enough change, when entered too little,
the form is not preserved enough. The "Clarity"
setting gives unrealistic results when too much
value is entered. As a result of the experiments,
these adjustments were given values of 0.40, 0.80
and 0.60 respectively.
The use of artificial intelligence in Photoshop
Beta involves entering the desired prompt into
the writing panel, which is activated for AI usage
after selecting the section to be modified, or
where an object is to be added or removed, using
traditional selection tools. The prompts entered
were determined by attempting to replicate the
visual output produced by rendering programs.
In other words, to ensure more controlled
comparisons, we aimed to standardize factors
such as weather, vegetation, and environmental
elements in the images. For instance, if the
rendered image depicted foggy weather, the
relevant areas of the sky were selected, and the
prompt "foggy" was entered while generating
the AI image. Similarly, if the rendered image
featured a broad-leaved tree, the same location
was selected during the AI generation, and a
prompt describing the tree was entered.
These adjustments were carried out in this
manner. As full control over AI has not yet been
achieved, the actions we took are considered
among the limitations of this research.
All 3D model images were passed through the
process shown in Table-2 to obtain the artificial
intelligence product images to be compared.

used terms in the field of three-dimensional
visualization. Rendering is the imaging process
created by enhancing the models used in many
sectors and applied with Computer Aided Design
programs with various visuals such as material,
texture, light, color.
According to Symeonidou and Papapanagiotou
(2021), rendering usually involves the assignment
of materials, textures, lighting conditions and
cameras, while image editing deals with issues
such as transparency, blending, filters, as well as
the addition of elements or objects.
According to Özer Baş and Onaran (2022),
architectural models made on the computer should
be transformed into a more realistic image with
photorealistic imaging programs, sometimes these
models should be turned into videos (animation)
with multiple images with camera and natural
effects (wind, gravity, rain, sun, etc.), and more
realistic presentations can be created by adding
some visual elements such as plants, trees, people.
According to Maulana and Kurniawan (2019),
rendering plays a critical role in animation and
visual content creation. Photorealistic rendering
techniques can be used to achieve realistic
images, and different rendering methods can be
applied for stylistic models.
According to Olgun and Yılmaz (2014), the
materials we will use to get a realistic rendering
in our scene are of great importance. What should
be considered when creating the materials is to
imitate them in the closest way to reality. For
this, the properties of the materials such as light
transmittance, transparency, reflection and value
should be analyzed well.
According to Amasyalı (2019), the contribution
of the use of light to the photorealism effect in
visualization is undeniable. The effect of light
on colors, the shadow it creates and its contrast
with other areas strengthen the perception of
realism in the visual. According to Symeonidou
and Papapanagiotou (2021), sun and artificial
light contribute significantly to the appearance of
reflective surfaces and give realism to the image.
According to Dinur (2022), almost every
aspect of photorealism is based on color.
Color defines not only illumination, but also
surface properties, reflections, distance, depth,
atmosphere, environment, and even camera and
lens characteristics. Sometimes a simple color
adjustment is all that is needed to make things
"look real".

3.4 Determination of Photorealism Criteria
for Comparison
The criteria to be scored to measure realism
were determined on the basis of the information
obtained from the literature review:
Rendering is the process of converting a
geometry model into a visual format. This process
consists of various stages such as modeling,
material and texture editing, virtual light placement
and finally rendering.
According to Terzioğlu (2023), the word
"rendering" is one of the most commonly
23

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

With reference to the information reviewed,
6 criteria affecting realism for comparison were
identified and illustrated in table-3 with a sample
survey model.
a. Lighting / b. Material / c. Landscaping / d.
Realistic effects and atmospheric conditions / e.
Color accuracy and harmony / f. Camera

Table 3. Sample survey model

3.5 Designated Render Images
D5 Render products and AI versions are presented
in Table-4; V-Ray products and AI versions are
presented in Table-5 (see next p.).

Source: Not specified

Table 4. Images selected for D5 render and their AI generated versions

Source: Not specified

24

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Table 5. Images selected for V-Ray and their AI generated versions

Source: Not specified

25

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CONTEXTO

4. Analysis and findings
The identified visuals were subjected to a survey
with the participation of 51 architects. The scoring
results are given in the table in Table-6.
According to the scoring results, the total
score of the AI visuals was compared with the
total score of the rendering engine visuals. The
images created with the same model were also
compared with each other. Figure-6 shows these
comparisons graphically.
Table 6. Scores of the visuals obtained as a result of the survey

Figure 6. Pairwise comparisons and total comparison

Sources: Not specified

26

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Figure 7. Total comparisons for criterias

Source: Not specified

5. Results and discussion

However, since the comparisons will be made in
pairs, the important thing is the Sketchup model
used in the AI and the render engine is the same
in the same pairwise comparison. Whichever
Sketchup model was used to produce the image
in the rendering engine, the same Sketchup
model produced by the same person was used to
produce the same image in the AI. Since we use
our own computer for the production in artificial
intelligence, there is a difference in the device used
between the image produced by us and the rendered
image produced by the visualization expert. This
situation is among the limitations of the research.
The resolution differences that may occur due to
this situation were eliminated; the images were
presented to the survey in the same resolution.
The 3-stage production process with artificial
intelligence we propose is based on personal
preferences in many places. The reasons for the
choices made are explained, but more concrete
grounds are needed. This is another limitation
of this research. There are very few studies on
the process of creating architectural renderings
with artificial intelligence. Since it is a new field,
research on this subject is needed. Although the
process we propose can be used as of 2024, it is
predicted that it will be outdated in a short time
considering the rapid development of artificial
intelligence. 3 Artificial intelligence software that
can provide the process we have provided with
a single stage can be developed in the future. In
this context, new research is needed in the future.

In this paper, a comparison is made between
artificial intelligence and rendering engines
integrated into architectural visualisation on
the realism of the final product. The 2 most
commonly used rendering engines are V-Ray and
D5 Render according to the results of two surveys
we found in the scans made from web resources.
The artificial intelligence used for rendering
was determined as Visoid according to the scan
we made in web resources. On the websites
of the render engines, 3 images created using
their own software were determined. Coloured
Sketchup models of these images were used as
reference and rendered in artificial intelligence.
A three-stage process is proposed for the visual
production process from artificial intelligence.
After rendering with Visoid, Krea.ai, an artificial
intelligence enhancer, was used. As the last stage,
Photoshop Beta was used for environmental
element placement and the final product was
obtained. The 6 visuals obtained in this way were
scored between 1-10 points by 51 architects on 6
main criteria (Lighting, Material, Landscaping,
Realistic effects/atmospheric conditions, Colour
accuracy and harmony, Camera) that determine the
realism we determined from the literature review
with the versions obtained in the rendering engine.
In the research, the images we took from the
render engines' websites for comparison were
produced by different visualization experts.
27

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Again, the realism measurement model that
we propose in this research was produced due
to the lack of sufficient research on this subject.
In order to achieve photorealistic results in
architectural renderings, 6 main criteria that
stand out at the point of imitating reality were
determined with reference to scientific literature.
This model provides a general framework.
Realism is related to the way reality is perceived
(Amasyalı, 2019). Therefore, it is a qualitative
concept. Being qualitative makes it difficult
to measure the realism value. In order to make
this measurement in our proposed model, we
used the operationalisation method to quantify
the qualitative realism value. We aimed to reach
quantitative results with these scores by asking
people (architects) trained in this field to score these
criteria. In this context, much more detailed models
can be produced in future studies. Our proposed
model can serve as a template for these studies.
The participants of the questionnaire for
the analysis of the research were determined as
architects since they were trained in architectural
visualisation. With the participation of a total
of 51 architects, rendering engines and artificial
intelligence were subjected to a general scoring
according to the given criteria.
The results of the survey are shown in the
table-6 and the graphs in figure-6 and figure-7.
The images obtained from the rendering engines
received 1906 points more than the images
obtained with artificial intelligence as a total
score. In pairwise comparisons, in only one of
the 6 comparisons, the AI image scored more
points than the rendering engine image. Of these,
image-6 scored only 34 points more than image-5.
It is shown in Figure-8. In all other comparisons,
the rendering engine images scored more points
than the AI versions.
The hypothesis of this research was that by
2024, AI in architectural visualisation would be
able to create more realistic architectural renderings
compared to traditional rendering engines. However,
the results of the analysis show that, contrary to our
hypothesis, AI is not successful enough to create
architectural renderings as realistic as rendering
engines by 2024. It is clear that AI is advancing
rapidly in the field of architectural visualisation and
promises potential. However, the findings of this
study show that AI still has certain limitations and
struggles to reach the level of realism offered by
traditional rendering engines.

Figure 8. Total comparisons between Image-5 and
Image-6

Sources: Not specified

If we analyse the scores by criteria, we can
see that the rendering engine visuals score higher
in the scenery, realistic effects/atmospheric
conditions and camera criteria and are more
competent than the AI versions in all comparisons.
In the criteria of lighting, materials and colour
accuracy/compatibility, only image-6 (produced
with AI) scored higher than image-5 (produced
with rendering engine). It is shown in Figure-9
(see next p.).
The criterion where the AI came closest to the
rendering engines in total points was the camera
criterion. In this criterion, it scored 200 points less
than the rendering engine. Assuming that features
such as focal length, exposure, background
adjustments, and perspective constitute the
camera criterion, the score collected by artificial
intelligence in this context is slightly behind the
score obtained by rendering engines.
The criterion in which AI is the furthest away
from the rendering engines in total points is the
criterion of realistic effects and atmospheric
conditions. AI scored 429 points less than
rendering engines in this criterion. Nowadays,
rendering engines are able to reflect various
atmospheric conditions very close to reality.
According to our results, the AI scored more
should be developed. One of the points where
artificial intelligence is lacking in the process
is that it does not give the user one hundred
percent control in other preferences, especially
in preserving the form in the given 3D model.
28

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Figure 9. Comparison of criteria for Image-5 and Image-6

Sources: Not specified

It cannot render detailed forms or textures at the
desired level. The same situation is seen in lighting
and material criteria. For example, it is difficult to
define and depict a finely detailed wire mesh metal
material. There is also a need for improvement in
the positioning and behavior of light in artificial
lighting. According to our analysis results, in 5
out of 6 comparisons, rendering engines scored
higher than AI in the lighting criterion. Only in
one comparison did the AI image outperform the
AI in the lighting criterion. This suggests that AI
has potential in lighting.
As for the landscaping, although the creation
process is under the control of artificial intelligence,
manual control has also come into play from
time to time in the production process we used
in this research. In this regard, we generally used
Photoshop Beta, we provided product placement
with prompts. The selection of product positions in
the process was under our own control. Although
this control power provides an advantage from
time to time, the articulation can cause unnatural
sizes and colors. After a few trials, the desired
result can be achieved. Artificial intelligence
needs to be developed on these issues.
According to the results of our research,
although it is not yet more effective than rendering
engines in creating photorealistic architectural
visuals in 2024, according to our comparative
analysis, it is capable of competing and there is
not a big difference in the scores. It is predicted
that this difference will decrease even more in the

near future. In this context, artificial intelligence
has the potential to make a positive contribution
to the architectural visualization process in terms
of time, creativity and quality as it approaches
rendering engines. More research is needed in
this context.
In general, today's rendering engines are more
efficient than artificial intelligence software in
terms of photorealism. One of the advantages
of artificial intelligence in architectural
visualization, which can probably increase
efficiency the most, is that it can produce in very
short times. According to Özer Baş and Onaran
(2022), the rendering process can take a long time
as it puts a lot of load on the computer's processor
and therefore a high-performance computer may
be required. The speed and number of processors
used affect the rendering time. Unlike rendering
engines that take hours, artificial intelligence can
render in a much shorter time. In terms of creating
photorealistic renderings, it promises great
potential for architects in terms of both quality
and duration in the future, if it comes to the same
level with rendering engines and perhaps gets
ahead. New research and studies are needed on
this subject.
Our research presents a cross-sectional
perspective on the integration of artificial
intelligence in architectural visualization. It is
aimed to create a discussion on the contribution of
artificial intelligence to the visualization process,
which closely affects the architectural design
29

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

process. The two separate models we propose
about the process of measuring realism and creating
architectural renderings with artificial intelligence
can make significant contributions to current and
future architects and researchers both in practice and
theory. In this direction, the findings of our research
reveal how artificial intelligence technologies can be
used more effectively in architectural visualization
and the future development potential of these
technologies. C
Acknowledgements
There are no conflicts of interest in our work. All authors and contributors declare that they have no
financial or personal conflicts of interest that could have influenced the work reported in this paper.
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CONTEXTO

La temporalidad arquitectónica como objeto
experiencial estético
Architectural temporality as an aesthetic experiential object
Recibido: mayo 2023
Aceptado: Noviembre 2024

Giovanni Castellanos Garzón1
Jairo Humberto Agudelo Castañeda2
Sandra Marcela Bustacara Panzza3

Resumen

Abstract

Este artículo busca demostrar cómo la concepción de
temporalidad permite a la arquitectura evolucionar
en distintas direcciones. Esta multiplicidad de
mediaciones permitirán una nueva percepción de las
intensas bifurcaciones espacio-temporales, esenciales
en la arquitectura, ya que generan acontecimientos
inesperados, diversos y contradictorios para el
individuo. En esencia, se trata de una contingencia
que permite alcanzar un estado de distinción para
experimentar las transformaciones y los procesos que
el tiempo establece para la arquitectura. Por dichas
razones, estar muy cerca del des-orden estético, es
estar entre dos temporalidades en juego: la de la
producción y la de la recepción. Por consiguiente,
esta exploración relaciona la experiencia del tiempo
en el espacio a través de la lente de la percepción
estética cuyo método teórico-proyectual permite
analizar desde la descripción fenomenológica y la
interpretación hermenéutica la relación reciproca
entre diferentes obras y autores, con el fin de
resaltar la interdependencia entre distinciones bajo
el concepto de tiempo y temporalidad. Se concluye
que el potencial de tal lectura se dirige hacia una
arquitectura que dé forma al cambio, a la fluidez
y a la ingravidez que marca toda realidad; una
arquitectura que explora en el des-orden estético la
lenta permanencia de manera existencial.

This article seeks to demonstrate how the conception
of temporality allows architecture to evolve in
different directions. This multiplicity of mediations
will allow a new perception of intense space-temporal
bifurcations, essential in architecture, since they
generate unexpected, diverse and contradictory events
for the individual. In essence, it is a contingency that
allows to achieve a state of distinction to experience the
transformations and processes that time establishes for
architecture. For these reasons, being very close to the
aesthetic dis-order is to be between two temporalities
at stake: that of production and reception. Therefore,
this exploration relates the experience of time in
space through the lens of aesthetic perception, whose
theoretical-projectual method allows the reciprocal
relationship between different works and authors
to be analyzed from phenomenological description
and hermeneutic interpretation, in order to highlight
the interdependence between distinctions under the
concept of time and temporality. It is concluded that
the potential of such a reading is directed towards an
architecture that gives shape to the change, fluidity and
weightlessness that marks all reality; an architecture
that explores the slow permanence of an existential
way in aesthetic dis-order.

Palabras Clave:

Keywords:

temporalidad arquitectónica; objeto experiencial;
percepción estética

architectural temporality; experiential object;
aesthetic perception

1

Nacionalidad: colombiano; adscripción: Profesor asociado Laboratorio de Arquitectura y Proyecto: Lab.A+P Facultad de Arquitectura,
Diseño y Urbanismo, Universidad de La Salle, Colombia; Doctor en Pensamiento Complejo; e-mail: gcastellanos@lasalle.edu.co; ORCID:
https://orcid.org/0000-0001-6840-4720
2
Nacionalidad: colombiano; adscripción: Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Programa Arquitectura en la Universidad de La
Salle, Colombia; Doctorado en patrimonio Cultural y Natural. Historia, Arte y Territorio; email: jaguedo@unisalle.edu.co; ORCID: https://
orcid.org/0000-0003-1138-2692
3
Nacionalidad: colombiana; adscripción: Magíster en Diseño y Creación Interactiva (Universidad de Caldas); diseñadora industrial
(Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano); profesora de tiempo completo de la Escuela de Ciencias Básicas, Tecnología e Ingeniería
(ECBTI) en el Programa de Diseño Industrial (Universidad Nacional Abierta y a Distancia). https://orcid.org/0000-0001-7289-6190

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CONTEXTO

Introducción

razonamiento que confirmaría la superación
de la predominante lógica objetual (moderna)
(Giedion, 2009) y su orientación hacia un juicio
más abierto, complejo e interactivo que surge
del encuentro dinámico entre espacio, tiempo e
información (DeLanda, 2005).
En efecto y según Prigogine (1999; 2012),
la centralidad en el tiempo se lleva a cabo en
la actualidad en contraposición al paradigma
newtoniano, einsteiniano y la filosofía crítica, pues
no solo son modelos de ciencia y pensamiento,
sino que también requieren exigencias estéticas
y teóricas. La arquitectura como cuerpo temporal
es un sistema complejo y abierto en continua
transformación. En consecuencia, el espacio
arquitectónico como elemento disipativo abre la
posibilidad de concebirlo como un elemento que
se desliza sobre las superficies, configurándolas
y deformándolas con el objetivo de generar
nuevas temporalidades. De la misma manera y de
acuerdo con Bergson (2017) y Deleuze (2012), el
pliegue, la continuidad, el espacio y su condición
de dispositivos son el elemento fundamental de
la experimentación formal del tiempo, es decir,
la arquitectura es el relato narrativo que fusiona
pasado, presente y futuro mediante el acto de
habitar. Así pues, tiempo y relato, según Ricoeur
(1995), configuran, por un lado, el hecho de
construir, es decir, edificar en el espacio, y,
por otro lado, el acto de narrar, disponer en la
contradicción la trama en el tiempo.
Dado que si se analiza el tiempo en ese contexto,
se deja de lado la mirada sesgada que plantea
Venturi (2021) frente al papel que desempeña la
envolvente a través del aspecto y su imagen en
la cultura contemporánea, es decir, más allá de
la simple percepción imprecisa que confronta
a la arquitectura en la dualidad entre interior y
exterior, pues la evolución y el progreso del tiempo
en diferentes niveles de complejidad incorpora
progresivamente distintos grados de apertura en
la imagen arquitectónica hasta el punto de invertir
sus características formales en posiciones opuestas.
En realidad, el tiempo no solo transformará
de manera continua la envolvente exterior,
sino simultáneamente permitirá el despliegue
espacial de su interior, que regula la compleja
red de espacios y elementos que la configuran a

Esta discusión, llevada a cabo en la investigación
titulada “El proyecto como investigación, la
investigación como proyecto”3; consideró la
arquitectura dentro del sistema del arte, como
la producción de estructuras experienciales en
acoplamiento con el entorno. En ese sentido se
estudió las dimensiones cognitivas, perceptuales
y ontológicas de la temporalidad del acto
arquitectónico, en conjunto con las diferentes
"temporalidades” que coexisten y se relacionan
entre sí desde la percepción estética. Por
consiguiente, este documento considera la
temporalidad arquitectónica como modelo estético
y de significación, contrapuesta al tiempo vacuo de
la producción contemporánea del consumo y del
espectáculo. Razón por la cual la arquitectura no
puede comprenderse fuera del doble juego interior
y exterior del des-orden estético pues este permite
la posibilidad de autonomía, creación y producción,
así como la comprensión de las cuestiones
relacionadas con la experiencia y la concepción del
espacio arquitectónico en el tiempo.
Este estudio interdisciplinario explora el rol
estructural del tiempo en la arquitectura para
la comprensión del sentido del conocimiento
científico y, en consecuencia, en la dimensión
filosófica inmersa en él. Se argumenta que la
temporalidad constituye la estructura ontológica
de la experiencia arquitectónica, modelando tanto
nuestra comprensión del mundo físico como
nuestra construcción simbólica del espacio. De la
misma manera, el bucle retroactivo entre causa
(temporalidad arquitectónica) y efecto (des-orden
estético), genera un vínculo complejo y dialógico
que elimina las fronteras entre arquitectura e
imagen, entre lo observado y el observador,
así como entre el objeto o el espectáculo y el
sujeto o el espectador, mediante su interacción.
Pues enfatiza Gerard Vilar (2000: 9) que “trae
el desorden, un desorden que, en ocasiones, se
convierte en un nuevo orden que se impone a
nuestro modo de ver las cosas. Y en eso consiste
la experiencia estética”. Esta es la esencia de la
experiencia estética arquitectónica, un proceso
de apertura, el paso del orden al desorden, de
lo conocido a lo desconocido. Por tanto, es un

3

Proyecto de Unidad Académica de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, aprobado por la Vicerrectoría de Investigación y
Transferencia – VRIT de la Universidad de La Salle, Bogotá. Colombia., con código FADU-2361.

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CONTEXTO

través del orden y el desorden. Por consiguiente,
la arquitectura como sistema dinámico es
“temporalidad creadora” como lo denomina
Formaggio (1990: 71).
De modo que considerando la metodología
de la percepción estética se hace un recorrido
analítico a través de una doble temporalidad
implícita la de la producción y la de la recepción,
en la que la intertextualidad entre diversos escritos
y proyectos permite entender la itinerancia,
las mediaciones y la dinámica del des-orden
estético en la arquitectura. Los resultados
obtenidos en las siguientes páginas evidencian
la dimensión esencial y construcción proyectada
de la temporalidad arquitectónica como objeto
experiencial estético. Los cuales se abordarán en
tres enunciados observacionales que permitirán la
identificación de conexiones, ideas y argumentos.
En el primero, se considerará la arquitectura
como un evento continuo temporal que gira en
torno a valores estéticos, científicos y filosóficos
capaces de activar múltiples mediaciones en
nuestro presente. En el segundo se expondrá
como la arquitectura le da a la realidad una nueva
consistencia estética, contrario al lugar de la
apariencia, de la ficción, de lo imaginario, de lo
real en general. En el tercer apartado se mostrará
la fluctuación permanente que provoca en la
arquitectura una crisis de su concepción estable,
estática y continua, que reclama arquitecturas
móviles, secuencias espaciales, espacios íntimos,
y desenvoltura; una arquitectura dispuesta a las
divagaciones, transformaciones y a perder la
mirada en un razonamiento moderado temporal.
En resumen, desde el punto de vista de los
acontecimientos el componente temporal no puede
disociarse del des-orden estético, los argumentos
demostrarán que las obras arquitectónicas se
encuentran muy cerca o al borde de la relación
constante entre sus lógicas contradictorias en
el cual su carácter provisorio es apertura hacia
múltiples y posteriores configuraciones. Es a
partir del cambio temporal de la arquitectura, que
sigue una trayectoria a lo largo de intervalos que
separan y acercan, en donde se puede descubrir el
lado inexplorado de su percepción estética y guiará
la interpretación del proyecto arquitectónico.

teórico-proyectual permite interrelacionar la
descripción fenomenológica con la interpretación
hermenéutica, puesto que la intertextualidad de
textos y autores diversos permitieron prefigurar
la temporalidad arquitectónica del devenir y, por
tanto, la posibilidad no solo de construir, sino
deconstruir la representación de la exhibición
temporal y la percepción estética en obras y
proyectos arquitectónicos tangibles.
En este sentido el desarrollo de la metodología
sobre la percepción estética inició con la
correlación entre arquitecto, obra arquitectónica
y sujeto o colectivo, esta tensión, entendió el
proyecto arquitectónico como las relaciones
circulares o distancia estética y permitió descubrir
los elementos y espacios de indeterminación,
lugares inacabados donde la concurrencia de
la imaginación, la emoción y el sentido crítico
del sujeto ocupan un lugar para comprender la
temporalidad arquitectónica en su complejidad.
Posteriormente, para esclarecer la problemática
de la obra arquitectónica en el contexto general
de una crítica contemporánea de la percepción
estética, se indagó sobre las relaciones de
continuidad y discontinuidad existentes entre
la estética de la producción y la estética de la
recepción. Entendida la estética de la producción
como la condición material y tangible de la
arquitectura y la estética de la recepción como
la condición sensible y poética de la obra
arquitectónica.
De hecho esta concepción dialéctica solo surgió
al contraponer, en primer lugar, la lectura del
arquitecto en la obra desde la acción hermenéutica,
donde se interpretó el diálogo entre autores y los
proyectos ejemplares, lo que permitió descubrir el
modo en que se entreteje un pensamiento común con
la idea de una liberación espacial arquitectónica. En
segundo lugar, desde la fenomenología del espacio
se logró contrastar por parte del espectador el sentido
profundo de los acontecimientos que emergen en la
temporalidad arquitectónica.
En consecuencia el carácter relacional de
esta acción analítica de la percepción estética,
estableció tres conexiones: a. El continuo
histórico, como estrategias que estipulo un
momento determinado en el tiempo; b. Fusión
de horizontes, la cual proporcionó la unión de
la experiencia y las expectativas del sujeto en
el espacio y c. El carácter analítico de la obra,
que estableció la exploración de las arquitecturas
abiertas que anticipan y conjeturan eventos en la

Metodología
La metodología empleada es la percepción
estética analítica, la cual desde el método
35

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

obra. De modo que, reenfocar la discusión de la
comprensión temporal de la arquitectura y todas
las cuestiones relacionadas con su concepción
espacial permitió convertir en factor clave el
des-orden estético dado que no será considerado
como experiencia opuesta, sino convergente, que
incluye un significado socialmente construido
a través de una serie de estructuras, esquemas
y metáforas. Por tanto los espacios fijos se
convierten en permanentes dilataciones; de la
misma manera, los tiempos se transforman en
flujos y regulación, como límite de la observación
estética (figura 1).
Para dar claridad a la secuencia metodológica
es preciso descomponer cada uno de los elementos
constitutivos que resuelven desde la interacción
entre producción y recepción la temporalidad
arquitectónica al borde del des-orden estético, en
primer lugar el continuo histórico, es hacer visible
la contradicción y la discontinuidad, al determinar
aquellos momentos en los que los modelos

conceptuales disciplinares cambian y el canon se
desplaza. La condición temporal arquitectónica
se entiende como algo cargado de contradicción
que, a su vez, se manifiesta en la discontinuidad
formal y en la ruptura histórica, aun cuando la
obra como producto humano provenga de culturas
desconocidas. La interpretación se enfocó en la
historia de la recepción de la obra arquitectónica,
y su conexión con los elementos cambiantes de
la estética y los conjuntos de expectativas que
permitieron su lectura en diferentes tiempos.
En segundo lugar fusión de horizontes,
concibe la obra dentro del canon arquitectónico
el cual se identifica con ciertos momentos en el
tiempo y presupone lecturas indecidibles, como
condición necesaria del acto de lectura, con la
posibilidad de percibir nuevas experiencias,
de conocer y explorar horizontes inéditos, de
aproximarse, a través de la entropía a situaciones
antes incomprensibles, de construir significados
poéticos, basados en las interpretaciones,

Figura 1. Diagrama metodología de la percepción estética analítica

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

experiencias y expectativas del sujeto. En este
sentido, el canon se encontró unido de un modo
preciso al momento histórico de ruptura y carece
de sentido fuera del horizonte de posibilidades
que abre, en ese momento particular, una idea de
desplazamiento infinito en el tiempo.
Y en tercer lugar El carácter analítico de la
obra, asigna una tarea diferente: la identificación
de rupturas y caminos divergentes, el objetivo
fue develar organizaciones latentes, desde casos
empíricos tanto a nivel global como local, los
proyectos seleccionados se distinguen por ser obras
abiertas de carácter público. Sus intervenciones
manifiestan la posibilidad de contener, reflejar y
producir acontecimientos en múltiples tiempos.
Estos se situaron como el inicio de un argumento
que define el edificio en la construcción del sentido
estético, un fundamento que puede captarse a
través de una lectura en detalle de las estrategias
textuales, formales y conceptuales.
En definitiva, en el estudio de los edificios
presentados en este artículo, el guion del proyecto
enmarcó la percepción u observación atenta de las
obras maestras que, en primera instancia, es creación
reflexiva del espacio, pero es el tiempo la dimensión
en la que los edificios realmente cobran vida y
proyectan el pasado en el futuro. La temporalidad
arquitectónica no es un atributo contingente de los
lugares previstos en el diseño y realizados mediante
la poética de la construcción, sino una dimensión
clave de su estructura y significado. Igualmente, por
medio del análisis y la comparación de sus procesos,
estos ofrecen una explicación, una teoría no solo de
la experiencia espacial humana a través del tiempo,
sino del mundo que se experimenta a sí mismo a
través de los edificios.

los actuales procesos arquitectónicos; cambios
y configuraciones que han evolucionado hacia
estados progresivamente espontáneos y continuos
que buscan dar respuesta al sentido y variación de
los sucesos en una especie de desorden que puede
transformarse constantemente en el tiempo.
En ese sentido, como expresa Castellanos
(2015), el objetivo ahora es reconocer y
generar nuevas formas de organización espacial
adaptadas a las manifestaciones y los estímulos
propios de ese nuevo orden más informacional;
esto es, abierto, fluctuante, diverso e irregular
en su propia complejidad. Desde este tipo de
planteamientos, resulta interesante abordar la
idea de arquitectura asociada a la noción espaciotemporal, más allá de aquellos conocimientos y
criterios de orden vinculante y geometría pura o
regular que caracterizaron la forma arquitectónica
a lo largo de la historia sociocultural de la ciencia.
En efecto, la idea clásica de composición se
transforma en posición moderna y disposición
contemporánea, afectando la interpretación del
proyecto y el espacio resultante.
Por tanto, en el siglo XX, el arte y la ciencia,
aceptaron que la coherencia de las cosas no estaban
subordinadas a un principio central y dominante,
sino en sus relaciones recíprocas. La realidad
no reconocía un marco de referencia absoluto
respecto al cual las cosas y los acontecimientos
fueran relativos; sino que depende del sistema de
referencia cuando cambia. Sin embargo, para la
física posterior a Einstein, la única realidad es la
energía, toda vez, que la materia, como se ve en la
teoría de la relatividad general, esta se identifica
con la geometría del espacio-tiempo y depende de
su contenido energético-material. De igual manera
como expone Landau y Lifshitz (1981), en la física
contemporánea, las tensiones de energía, forman
“campos” y justifican fenómenos de evolución y
cambio. Así mismo para Marcolli (1978: 3) esta
“teoría del campo” establece para un espacio
concreto unas características determinadas que
permiten llevar a cabo una serie de operaciones
topológicas y fenomenológicas; se genera así
una interacción “campo-operaciones” de carácter
dinámico y en constante transformación.
No obstante, según Jorge Wagensberg (1985),
el valor inicial científico se relaciona con el
principio de inteligibilidad, que parte de la
base de que la naturaleza se puede comprender.
Precisamente, este conocimiento mediato se
efectúa a través de símbolos que hacen referencia

Resultados y discusión
En el estudio se identifican tres enunciados
observacionales como determinantes de los
resultados de la acción analítica de la percepción
estética.
El continuo histórico - El devenir de la cultura
arquitectónica a la cultura visual
El contenido de este apartado, mostrará que
la historia de la ciencia y la comprensión del
espacio y del tiempo responden a procesos
dinámicos de desarrollo no lineal, implícitos
también en las diversas estructuras que trazan
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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

y sustituyen a lo directamente percibido, donde el
objeto o fenómeno se concibe y es comprensible
cuando está dotado de coherencia y racionalidad.
Así pues, el espacio moderno en correspondencia
con un universo continuo y absoluto significo el
traspaso de la idea jerárquica de composición
estática a la noción más libre de posición relativa,
esto marco una parte de la conceptualización
del espacio a lo largo del pasado siglo (figura
2). Por consiguiente, teniendo en cuenta lo que
expresa Van de Ven (1981: 67-72), se sustituyó la
concepción de un espacio y un tiempo separados
por la noción de un espacio-tiempo referencial, y
estableció un único vinculó conceptual material
y funcional, más que ideal, ritual y simbólico del
propio espacio arquitectónico.
En tal sentido, el movimiento posicional del
observador se originó a partir de un sistema de
coordenadas no cartesianas, en el cual la deriva, de
hecho, no se trataba del objeto, sino del sujeto, esto
es estar según Martín Hernández, “predispuesto
a gozar de la experiencia de la arquitectura”
(1997: 171). Por el contrario, la libertad espacial,
el cerramiento y la estructura, surgieron como
elementos independientes posicionados en la
fluidez de un espacio envolvente y continuo. La

innovación espacial y constructiva del sistema no
solo provocó una ruptura frente a la arquitectura
y el orden precedente, sino que la esencia de la
arquitectura no radica en la limitación material
impuesta a la libertad espacial, sino en el modo en
que el espacio se organiza de manera significativa
a través del análisis histórico.
Para Byung-Chul Han, “El mundo histórico
[…] no se presenta al espectador como una
imagen acabada, que revela una sustancia eterna,
un orden inmutable. Los acontecimientos ya no
se ordenan sobre una superficie, estática, sino en
una línea ininterrumpida” (2022: 30). Además,
el pensamiento crítico toma distancia respecto
a toda exigencia identificadora. Se coloca en
el “afuera” como indica Foucault (1988: 12),
donde se sitúa el pensamiento moderno y gran
parte de la arquitectura. La mediación da paso
a la conciencia crítica (la interrogación sobre
el objeto), el conocimiento realiza un giro de
ida y vuelta: se hace autorreflexivo. Sin duda,
la primera mediación para la arquitectura es la
imagen, dado que toda experiencia de lo real es
en primer lugar una experiencia visual, según
Harvey: “La imagen, la aparición, el espectáculo
pueden experimentarse con una intensidad (júbilo

Figura 2. La estructura dis-continua del tiempo en el espacio

Fuente: Moreno Gómez (1986: 19)

38

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

o terror) que solo es posible porque se los concibe
como presentes puros y desvinculados en el
tiempo” (1990: 72).
En efecto y de acuerdo con Boulding (1956), la
arquitectura asume entonces una forma que pretende
ser en simultáneo, imagen y autodescripción,
ofreciendo un glosario de iconografías e imágenes
no muy alejadas del simple consumo y del
establecimiento iconográfico. De igual manera para
Ignasi de Solà-Morales “[…] los repertorios que la
tecnología ofrece son objeto de una mediación a
través de reglas, protocolos y codificaciones que
acaban construyendo un sistema bien elaborado
de comunicación a través de la arquitectura”
(2003: 114). Por ello, la arquitectura sugiere que
determinados objetos y elementos presentes en la
imagen se aprecien de modo distintivo en la misma
obra de arquitectura.
En conjunto, el progreso sociocultural de
la ciencia discurre sobre la existencia de unos
antecedentes que lo posibilitan. Este acervo y los
recientes logros van constituyendo un continuum
histórico, un todo, dentro de una heterogeneidad
espacial y temporal, características de la evolución
y de los acontecimientos que ocurren en sus
interferencias y en conexión con la arquitectura.

arquitectura, posibilidades de apertura para el
sujeto en una idea de desplazamiento infinito en
el tiempo. En ese contexto, la recuperación de
la historia y la memoria implica la irrupción del
tiempo y del devenir histórico en la arquitectura,
además conlleva la introducción de entropía que
acompaña los cambios en el soporte material y
constructivo de la memoria colectiva, cuya deriva
es la persistencia simbólica y la experiencia
perceptiva, y en relación con ellas, el tiempo
aparece irreversible. Por consiguiente, estas ideas
dependerán del marco en el que se encuentre el
sujeto, así como del conjunto de experiencias vividas
y el nivel de identificación que pueda alcanzar ante
la obra arquitectónica a través del tiempo.
En ese sentido, para Han: “la experiencia
tiene que ver con una extensión temporal, con
una limitación de los horizontes temporales.
[…] El sujeto de la experiencia, al contrario,
nunca es el mismo. Habita la transición entre
el pasado y el futuro” (2022: 19). Todo ello
requiere el despliegue progresivo del ser humano
respecto al espacio en profundidad (figura 3). El
intervalo espacio-temporal en concordancia con
la teoría de la relatividad se adapta a la estética
arquitectónica, según Leatherbarrow, “[…] la
realidad arquitectónica aparece en el tiempo, que
también está, paradójicamente quizá, organizada
por él, como tiempo. Las obras perduran porque
cambian, según las cronologías que hacen
visibles y a veces incluso legibles” (2021: 12).
Así el tiempo en la estética arquitectónica es el
“parámetro” que se refiere a la duración de la

Fusión de horizontes – Arquitectura, tiempo y
entropía
En este apartado se explorarán nuevos horizontes
de aproximarse a través del des-orden, a
situaciones antes incomprensibles dentro de la

Figura 3. . El despliegue progresivo del ser humano en relación al espacio-tiempo en profundidad

Fuente: Moreno Gómez (1986: 18-19)

39

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CONTEXTO

experiencia estética del objeto arquitectónico
y, como consecuencia de dicha duración, al
movimiento corporal del sujeto, quien adopta
sucesivamente diferentes puntos de observación
alrededor y a través del objeto contemplado.
De acuerdo con Fernández-Galiano: “La
ciencia de los objetos deja lugar a la ciencia de
los sucesos, el mundo de las trayectorias al de
los procesos y la historia se instala en el seno de
la naturaleza y la materia” (2000: 69). En otras
palabras, Ilya Prigogine, desde la ciencia de los
sistemas irreversibles y con respecto al tiempo,
señala que no se puede prever el porvenir
porque este es “‘abierto’, ligado como está a
procesos siempre nuevos de transformación
y de aumento de la complejidad” (2012: 98).
En efecto, dentro de los sistemas entrópicos
o irreversibles, como el de la arquitectura, la
intervención del tiempo es inevitable; es decir,
como sistema inestable e imprevisible.
Así, siguiendo a Prigogine (1999), “la
inestabilidad, la predictibilidad y el tiempo”
permitirán incluir la actividad y la interacción
social y humana en las ciencias, siempre y
cuando la complejidad de la autoorganización
se traduzca en conceptos inciertos, ambiguos y
contradictorios, lo que plantea una reevaluación
y un enriquecimiento hacia el conocimiento de
la arquitectura. Para el caso de la arquitectura
esta se ubica según expone Fernández-Galiano:
“[…] en el ámbito de lo transitorio y mudable,
en el seno de los procesos de transformación y
descomposición, en el corazón de los fenómenos
vitales y el transcurso del tiempo irreversible”
(2000: 98).
Esta nueva revolución científica y el cambio
de paradigma permitieron un tipo de orden
informal ante la diversidad de enfoques y
visiones en las artes y las humanidades. Esto
influyó en la realidad porque sus trayectorias
evolutivas y combinaciones múltiples se
ajustaron a lógicas flexibles a medida que
se expresó en ella el choque de perspectivas
culturales que se dan en el momento que el sujeto
se acerca a cualquier clase de conocimiento
ya sea científico o arquitectónico. De acuerdo
con Kordić (2014), considerar esto implicó la
apertura epistemológica de la arquitectura desde
la continua transformación, aceptando, por
tanto, lo eventual, lo incierto y lo contingente
de todo lo que se hace en los procesos creativos
de diseño. En cuanto a esto, Sennett señala: “si

es el azar el que rige todas las cosas, el acto de
diseño ha de concebirse como un acto puramente
provisional […]. Aceptar la provisionalidad de
todo lo que uno hace es verdaderamente vivir en
el presente” (1991: 126). Esta provisionalidad
flexible y operativa no resuelta, coincide con
la idea de orden como control estabilizado
que habría cedido ante un nuevo tiempo de
orden paradójico e informacional, en constante
situación de inestabilidad.
De igual manera, para Jean Paul Sartre, la
paradoja de lo imaginario asume el mundo real
desde la complejidad y acepta la integración entre
contrarios, absurdos y opuestos, problemática
que resulta incomprensible, puesto que esta se
manifestó así: “la conciencia se fascina a sí misma,
se deja cautivar por las imágenes que ha suscitado;
espontaneidad hechizada, sin recursos contra el
encanto de un mundo que se cierra sobre quien
lo ha proyectado” (1940: 36). Luego, debido a
la infinidad de información que parece no tener
sentido y a la saturación de imágenes proyectadas
por los medios de comunicación, la noción de
realidad se estableció como el resultado de estos
incontables entrecruzamientos, de la contaminación
“de las múltiples imágenes, interpretaciones y
reconstrucciones que compiten entre sí, o que, de
cualquier manera, sin coordinación ‘central’ alguna,
distribuyen los media” como expresó Vattimo
(1994: 81). Aunque el momento de esta inevitable
complejidad generó confusión e incertidumbre, las
transformaciones sociales, económicas, políticas,
culturales de hoy están creando nuevas posibilidades
de comprender el mundo de la arquitectura.
Por tanto, según De Solà-Morales (2002),
nuestra cultura arquitectónica contemporánea,
comprende esencialmente el cambio, la
transformación y los procesos que el tiempo
establece, modificando la forma de ser de las
cosas. En definitiva, esta pluralidad arquitectónica
y espacial tuvo como consecuencia un desgaste
del propio principio de realidad que ha estado
afectando nuestro actual entorno construido.
De igual manera, la arquitectura y su imagen
reproducen y reflejan la complejidad de las
diferentes posiciones, valores y temporalidades
diversas, pues ya no podemos pensar en recintos
firmes, establecidos por materiales duraderos,
sino en formas fluidas, en una experiencia de
durabilidad en el cambio, capaz de modificar la
percepción del espacio y de hacer forma física
al tiempo.
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CONTEXTO

Carácter analítico – Temporalidad, des-orden
estético

Tal es el caso del primer proyecto analizado
Day´s End (El final del día), una obra creada por
Gordon Matta-Clark dentro del Muelle 52, área
industrial en desuso a lo largo del río Hudson en
Nueva York (figura 4). Matta-Clark realizó en
la estructura misma del edificio varias aberturas
en techo y paredes, parte de una forma elíptica
para convertirse en un referente a la vela. La
monumental nave de acero y chapa corrugada,
de interior similar a una basílica cristiana, junto
con las dos chimeneas industriales situadas al
lado de la estructura, de algún modo fortalecen
este paralelismo visual. La luz que se proyecta
desde la abertura en la pared frontal parece una
luz sagrada; los espectadores son impactados por
la luz del sol que entra inesperadamente desde la
pared frente a ellos. Al caminar por el espacio, se
aproximan a este corte, así como a la sección en el
suelo que los conecta con el agua inmediatamente
debajo del edificio.

En esta sección, el examen metódico de cómo se
ajustan los proyectos permitió confrontar diversas
ideas y significados formales que se incorporan
en el contexto, así como los requerimientos y
expectativas inherentes a la acción de proyectar.
En cada uno de los casos presentados, los edificios
se situaron como el punto central de un argumento
que define: en el primero, la confluencia estética
de lo sublime; en el segundo, la interfaz ficcional
entre lo antiguo y lo nuevo; y finalmente, en el
tercero, la construcción del tiempo atmosférico.
Este acto de interpretación y percepción estética
en los proyectos recopilados fundamentó la
temporalidad arquitectónica como fenómeno
cargado de contradicciones, que surge de la
discontinuidad espacial y en la ruptura histórica.
Asimismo, la experiencia estética arquitectónica
conlleva un doble juego que revela un conjunto
de diferentes temporalidades que coexisten e
interfieren entre sí, indicando inevitablemente un
cambio. Este factor clave transforma el des-orden
estético en una experiencia situada de significado,
articulada a través de una serie de estructuras,
esquemas y metáforas.
En ese sentido, para entender la arquitectura
y su campo de acción, es importante entender
las secuencias visuales no como una serie de
imágenes, sino comprender que cualquier tipo de
relación arquitectónica depende de los vínculos
“espacio/evento/movimiento” (Tschumi, 1996:
162). Tschumi, en relación al orden de la
experiencia dice: “[…] uno habla de tiempo,
de cronología, de repetición. Pero algunos
arquitectos sospechan del tiempo y desearían
que sus edificios se leyeran con una mirada,
como anuncios publicitarios” (1996: 161). Pero
las secuencias arquitectónicas no reflejan solo la
realidad de los edificios o la realidad simbólica de
sus ficciones, sino la presentación de un evento
con su interpretación espacial progresiva, que
por supuesto, la modifica. Aquí, como manifiesta
Ettinger-McEnulty y Jara-Guerrero, “el orden
se rompe, el edificio se deconstruye, generando
formas precarias o composiciones caóticas”
(2011: 83), que ya no implica una relación singular
del edificio con sus propias características físicas,
sino una relación extendida entre el espacioevento del objeto arquitectónico y el espacioevento de la obra de arte.

Figura 4. Gordon Matta-Clark - Day’s End, 1975

Fuente: The Estate of Gordon Matta-Clark and David
Zwirner, New York/London/Hong Kong

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CONTEXTO

El espectador experimenta una sensación de
fascinación por los cortes y su estética sublime,
y este es precisamente el punto fundamental
de estas operaciones; hacer del espacio
arquitectónico un espacio imprevisible que puede
ser recorrido de manera distinta a las funciones
originales concebidas por el diseñador, según
Lee y Matta-Clark, G. “[…] arremetió contra la
luz con efectos un tanto contradictorios dentro
del desdoblamiento, aquí también invirtió su
capacidad significante. […] Por lo tanto, la caída
de la luz en el espacio también tenía una carga
alegórica” (2001: 127). No hay superposición
de espacios y tiempos, sino una reescritura del
espacio-evento de la arquitectura, a través de la
acción física del arte sobre el que redefine sus
tiempos y espacios internos. Esto se centra en
las circunstancias contingentes y las diversas
dimensiones temporales que ya se han entrelazado
en la nueva versión del edificio, que desde un
lugar deteriorado y vacío, es decir, fuera del ciclo
temporal pasado, el carácter espiritual del edificio
genera una nueva relación física y percepción
estética como obra de arte.
Aquí, el horizonte estético no depende de su
permanencia ni del consenso, sino de la intención
de explorar nuevas posibilidades inasibles e
inesperadas. Al abordar cuestiones tales como
el cambio y el desequilibrio, el tiempo y la
irreversibilidad estas buscan reconectar con lo
sublime y lo esencialmente humano; ya que
el caos no implica solo desorden sino también
creatividad. El caos, tal como propuso Nietzsche,
se convierte en fuente de creación, transformación
y dinamismo vital. Según sus palabras:
El carácter del mundo en su conjunto,
empero, es un eterno caos, no en el sentido de
la falta de necesidad, sino en el de la falta de
orden, de estructuración, de forma, de belleza, de
sabiduría y como quiera que se llamen nuestras
particularidades estéticas humanas (2009: 148).
Debido a la confusa extrapolación de la
oposición entre lo figurativo y lo abstracto, y
entre orden y desorden, estas contradicciones no
se diferencian por el grado de materialidad, sino
por la forma en que se conciben los objetos en uno
y otro dominio; al considerar que la creatividad,
la belleza y la sabiduría no solo son un proceso
intelectual, sino también emocional y espiritual
que destacan los aspectos particulares de su
apariencia y del sistemas visual de relaciones.
Se trata, de dos modos distintos de comprender

la sensibilidad estética, caracterizada por la
emoción y lo poético, respectivamente.
Sin embargo, esta noción estética se integra con
la organización y, por otra parte, con la entropía,
ya que esta crece de manera aleatoria o inversa
de acuerdo con el curso de la transformación del
tiempo. Dicha relación redefine la concepción de
espacio-tiempo y la no linealidad, en particular
en el proyecto arquitectónico. Para Federico
Soriano:
[…] la arquitectura necesita ahora tensionar
el espacio. El orden aparece, entonces, como
un equilibrio de tensiones contrapuestas.
Gravedad junto a levedad. Rapidez junto a
consistencia. Escala junto a tamaño. Estabilidad
junto a dinamismo. […] La arquitectura roba,
así, entropía al ambiente porque se configura
como un sistema abierto y no es lineal. […]
No hay prolongaciones lógicas. Aparecen
discontinuidades. El orden se establece por
fluctuaciones. Salta, se arrastra, hacia nuevos e
imprevistos estados (1998: 7).
Esto permite ver el orden/desorden como
organización interna/externa, que se sustenta
en secuencias flexibles más que en vínculos
categóricos, en la cual la imagen arquitectónica
dentro del sistema de observación propone un
tiempo no lineal y, por tanto, ya no ofrece una
imagen total, sino de modo intencional una
visualización fragmentada, como parte de una
búsqueda abierta a nuevos horizontes.
Ejemplo de esta operación en el segundo
proyecto analizado, el Palacio de Bellas Artes de
la ciudad de Lille, Francia (figura 5, ver sig. pág.),
la Agencia Ibos y Vitart, logran abrir el proyecto
arquitectónico a una nueva dimensión que se
puede llamar “ficcional” cuya temática recurrente
en su trabajo es la exploración de la temporalidad
en la arquitectura. Este proyecto se encuentra a la
mitad durante su realización, el edificio tuvo a lo
largo del tiempo dificultades que lo llevaron a un
desorden generalizado del espacio. Por tanto, la
agencia proyecta el museo hacia el exterior como
un fondo en perspectiva, se materializa la idea de
cuadro, donde la gran fachada-pantalla pensada
completamente en vidrio, duplica la imagen
del palacio de artes existente, concretando una
interfaz entre lo antiguo y lo nuevo: por un
lado recupera el proyecto original de 1895 que
planteaba un edificio de doble dimensión y por el
otro, desvanece la intervención contemporánea a
través del reflejo.
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CONTEXTO

En ese sentido, como enuncia Deleuze:
“Lo que es específico de la imagen, tan pronto
como es creativa, es hacer perceptible, hacer
visible, la relación del tiempo que no se puede
ver en el objeto representado y que no se deja
reducir al presente” (2013: xii). Esto promueve
la desaparición del objeto, ya no debido a la
posibilidad de ser atravesado por la mirada, sino
por la materialización de una imagen, otra que
genera una segunda realidad. “Ya no tenemos
una imagen indirecta del tiempo que deriva del
movimiento, sino una imagen directa del tiempo
de la que deriva el movimiento” (Deleuze,
2013: 129). La imagen reflejada desmaterializa

el objeto arquitectónico, y a su vez edifica otro
límite, imaginario y bidimensional, que no es
más que una sucesión constante de imágenes, que
deformadas captan cierto paisaje de lo efímero.
Por consiguiente en palabras de Tiezzi, “[…]
la arquitectura como en el urbanismo, para no
perder ‘la belleza’, habría que mantener viva la
atención por el tiempo evolutivo y la complejidad
de las relaciones, ambos entendidos como valores
intrínsecos de una estética del construir” (2006:
70). Por tanto la estética de lo edificado establece
a través de la envolvente complejidades creativas
e incrementa la producción de entropía por su
capacidad de establecer vínculos y relaciones

Figura 5. Palacio de bellas Artes de Lille, 1997

Fuente: Ibos y Vitart Architectes (1997)

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CONTEXTO

en un estado de no-equilibrio. Justo dentro de
estas ideas de orden y des-orden se encuentra
la estética arquitectónica contemporánea, que
se opone en cierta medida a la uniformidad y
homogeneidad, pero aún más allá contribuye con
lógicas perceptivas que transmiten información y
desencadenan comunicaciones que se encuentran
en los niveles más altos de la autoorganización.
No obstante, es el observador quien debe unir
los puntos de vista acerca del entorno que rodea,
dado que él, como argumenta Prigogine y Stengers:
[…] mide las coordenadas y los momentos, y
estudia su cambio en el tiempo. Esto lo lleva al
descubrimiento de sistemas dinámicos inestables
y otros conceptos de aleatoriedad e irreversibilidad
intrínseca, […] estructuras disipativas, y podemos
comprender la actividad orientada en el tiempo
del observador (1985: 300).
Esta dinámica es una infinita reinterpretación
de la percepción del espacio-tiempo, que puede
considerarse un bucle dentro del sistema; dialéctica
entre el observador y lo observado al cual preceden
formas emergentes de organización, de modo que
es posible verse como parte del espacio y de la
atmosfera arquitectónica que se describe (figura 6).

y tiempos diferentes, absolutamente contingentes e
imposibles de reorganizar.
En ese sentido, en el tercer proyecto del
Centro Cultural Universitario Rogelio Salmona
de la Universidad de Caldas (figura 7, ver sig.
pág.), la arquitectura evoca la memoria a la vez
que la construye, en la obra el arquitecto detiene
cierto tiempo, el tiempo cronológico – la historia,
e invoca otro tiempo, el tiempo atmosférico
– la naturaleza, que contiene en su ritual la
incertidumbre, a la que Salmona (2001) refiere:
El principio de incertidumbre en un proyecto es
que no se sabe si ese alfabeto de emociones que
guarda la memoria, a la hora de la verdad, va
a resultar. Alfabeto de emociones que es suma
de afectos acumulados en viajes por espacios,
lugares, arquitecturas concebidas por otros en
esta época y en épocas distantes de la mía y de
la nuestra.
Por tanto, solo en una conexión profunda con
los elementos que circundan el centro cultural, la
arquitectura podrá establecer una temporalidad que
sea apropiada para el mundo contemporáneo. Se
trata de una temporalidad que contiene un espesor
que va más allá de una singularidad destinada
a desaparecer en un instante. De acuerdo con lo
expuesto por Salmona (2001):
La memoria ayuda siempre a encontrar el
camino de la poesía, a descubrir que es posible
y necesario componer con el material, con la
luz y la penumbra, con la humedad, con las
transparencias y con los sesgos para lograr una
espacialidad enriquecedora para los sentidos.
Esta obra en particular nos confronta como
espectadores ante un espacio poético, al destacar
los elementos fundamentales de la arquitectura
para ocultar y enmarcar el paisaje, los cuales
reafirman la experiencia visual desde cualquier
punto del proyecto y nos convierte en parte activa
de esta relación.
En consecuencia, la arquitectura encuentra las
variadas y evocadoras formas de la exterioridad; lo
aleatorio no es arbitrario; esto pone de manifiesto
certidumbres cambiantes en un proceso de
larga duración. Para Lähdesmäki, “El tiempo y
la transformación forman un vínculo natural e
ineludible, todas las transformaciones, cambios
y alteraciones tienen lugar en relación con el
tiempo y pueden percibirse debido a su naturaleza
temporal”(2018: VII). Los vínculos inesperados,
a menudo sugeridos por la experiencia estética
en particular, se convierten en gusto por lo

Figura 6. Entre lo visible y lo oculto en la arquitectura

Fuente: Carrié (2016)

Reconfigurar el espacio arquitectónico mediante
la activación de la memoria, junto con la obra de arte
en el flujo temporal de nuestro presente continuo, se
refiere a una visión de realidad fluctuante y transitoria,
que según Jasper “se hace visible una nueva
relación entre el movimiento y el tiempo. […] Lo
que caracteriza a estos espacios es que su naturaleza
no puede explicarse de una manera simplemente
espacial. Implican relaciones no localizables”
(2023: 10). En el encuentro de esta yuxtaposición,
la obra de arte y la arquitectura producen espacios
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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Conclusiones

metafórico, por aquello que se transmuta de
una forma a otra, por la observación curiosa de
quien aprecia las discrepancias y las alteraciones,
lo que conduce a la evolución orgánica de la
temporalidad arquitectónica.
Así pues, se establecen los límites de lo
construido frente a los elementos naturales a través
de espacios de transición como recorridos, rampas,
escaleras y vestíbulos, cuya empatía reafirma el
espacio metafórico desde la amplitud, la errancia,
las transparencias, los detalles de los espacios
intersticiales y el tratamiento especial de la luz sobre
las texturas de los materiales. Con el propósito de
evocar un tiempo detenido y cambiante, es posible
revitalizar las capas profundas del reconocimiento
de su origen histórico, cultural, social y mental,
donde la experiencia del tiempo, el sentido de la
continuidad y la duración temporal tienen una
relevancia transcendental en la arquitectura; puesto
que no solo vivimos en un espacio y en un lugar,
sino que también habitamos en el tiempo.

Este estudio ha demostrado que la temporalidad
arquitectónica no se limita a los cambios en la
materialidad o en la construcción de los edificios,
sino que también implica una transformación en
los significados, interpretaciones y experiencias
del espacio arquitectónico. Un nuevo diálogo
entre el ser humano y la naturaleza, mediado
por la arquitectura, resaltó la importancia de los
fenómenos relacionados con el tiempo, a partir
de ideas y fundamentos que han definido diversas
concepciones sobre las estructuras y supuestos
temporales. Adicionalmente, desde la percepción
estética analítica de los proyectos estudiados,
se estableció lo liminal, el borde en el que las
oposiciones y sus dicotomías internas y externas:
orden/desorden; interior/exterior; sincronía/
diacronía; metafórico/experiencial entre otras,
resaltan el tiempo de cambio continuo, sin dejar
de lado el deseo de permanencia a través de la

Figura 7. Centro Cultural Universitario Rogelio Salmona, Universidad de Caldas /
Arquitecto Rogelio Salmona (2018)

Fuente: Madriñan y Dudley (2018)

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CONTEXTO

actividad simbólica humana. Estas interacciones
cuando se extienden a las formas arquitectónicas,
así como al conocimiento que las hacen posibles,
permiten encuentros que aclaran la forma en que
la arquitectura transforma su imagen estética,
como proceso abierto experiencial, como acto
no finito, que incorpora el tiempo a su incesante
autoorganización. C

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CONTEXTO

Hacia una sostenibilidad sistémico-urbana en el habitar
vertical: resistencias en Torreón, México
Towards systemic-urban sustainability in vertical living: resistance in
Torreon, Mexico
Recibido: septiembre 2023
Aceptado: noviembre 2024

Mario Guadalupe González Pérez1
Norma Margarita Mendoza Gómez2

Resumen

Abstract

El mercado inmobiliario ha desempeñado un papel
preponderante en la relación oferta y demanda
de vivienda, con incidencias significativas dentro
del proceso de habitabilidad. La priorización
por la vivienda horizontal ha comprometido la
sostenibilidad en materia de disponibilidad de
suelo, aunado a las resistencias de aceptación del
modelo compacto respecto al modelo disperso El
objetivo de este estudio evalúa la percepción de
los ciudadanos sobre el habitar vertical respecto
al habitar horizontal en proximidades al centro y
periferia de la ciudad de Torreón, perteneciente a
la Zona Metropolitana de la Laguna, México, a
través de un ejercicio cuali-cuantitativo mediante
observaciones recurrentes, inspecciones in situ
y la aplicación de una encuesta en dos conjuntos
habitacionales de estrato socioeconómico bajo. Se
encontró una carencia de los preceptos sistémicos
en el proceso de planificación, que motivan a un
cambio de paradigma, dónde las nuevas tipologías
que se ofertan actualmente, podrían coadyuvar con
un tema de percepción del espacio para el habitar
vertical y de las condiciones anexas necesarias para
que este proceso ocurra en condiciones aceptables
y permitan el desarrollo de las personas.

For decades, the real estate market has used the
cost-benefit equation to establish guidelines in
the construction industry, and in general, in the
entire habitability process. This situation has
compromised sustainability in terms of land
availability. In addition, the experience of vertical
living has shown resistance to acceptance with
respect to the horizontal model, where variables
such as space, accessibility, economy, and structure
become determining factors in the phenomenon of
urban and periurban segregation. The objective
of this study is to analyze the perception of the
residents of two vertical housing complexes
located near the center and periphery of the city of
Torreon, Mexico, through a qualitative-quantitative
exercise through recurrent observations, on-site
inspections, and the survey application. A lack
of systemic precepts was found in the planning
process, which motivate a paradigm shift, where
the new typologies that are currently offered,
could assist with a theme of perception of space
for living and the attached conditions necessary for
this process to occur in acceptable conditions and
allow the development of people.

Palabras Clave:

Keywords:

habitar vertical; resistencias; sostenibilidad

vertical living; resistance; sustainability

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Profesor Investigador de la Universidad de Guadalajara, Jalisco, México; doctor en Ciudad,
Territorio y Sustentabilidad por la Universidad de Guadalajara, Jalisco, México; email: mario.gperez@academicos.udg.mx; ORCID:
https://orcid.org/0000-0002-5457-5948
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Profesor Investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, México; doctorando en
Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Autónoma de Coahuila, México; email: nmendoza@uadec.edu.mx ORCID: https://orcid.
org/0009-0001-6713-0657

48

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Introducción

los servicios en materia hídrico-sanitaria y
de movilidad se suelen optimizar en aquellas
áreas que presentan mayores concentraciones
poblacionales en un menor espacio. Por ello, la
praxis de este habitar debería implementar planes
de desarrollo bajo tendencias globales en materia
de sostenibilidad y ocupación racional del suelo,
así como la disminución de la implementación
del modelo de habitabilidad disperso.
Para ONU-Hábitat (2020), la densidad puede
ser expresada como una relación matemática de
la forma a/b, donde a representaría la población y
b la superficie total de suelo de una determinada
ciudad. También es posible relacionar el número
de viviendas por hectárea. Sin embargo, estas
definiciones no pueden limitarse únicamente
al ámbito matemático, dada la complejidad
y transversalidad del concepto (Boyko y
Cooper, 2011). Inclusive, “desde los inicios de
la conformación de grandes ciudades ha sido
utilizada como indicador para caracterizar lo
denso o disperso de los tejidos urbanos” (Ávalos,
2021, p. 67).
En este contexto, Velasquez et al. (2022) han
planteado que el proceso de densificación urbana
supeditado al análisis costo-beneficio ha hecho
énfasis en los conceptos de accesibilidad (A) y
localización (L); sin embargo, en este binomio
(A-L) las variables distancia y tiempo cobran
relevancia, pues dependen de la traza urbana
que impone el modelo de habitabilidad disperso
(González y González, 2022). Por otro lado,
las transformaciones que experimenta la ciudad
compacta en el espacio metropolitano muestran
contextos discontinuos, dispersos y fragmentados
(Gutiérrez y García, 2007), caracterizados por
presentarse de manera paulatina, pero sostenida.
La densificación inició con las construcciones de
altura, pero su consolidación no ocurrió hasta que
estas adquirieron mayores alturas, concentraron
mayor población y se expandieron al interior de
la ciudad (Vergara y Asenjo, 2019).
Según Angel et al. (2021), existen tres formas
de ocurrencia del fenómeno de la densidad; las
dos primeras tenderían a aumentarla y la tercera
a reducirla. Concretamente, la primera tiene que
ver con la construcción vertical, cuyas alturas son
mayores a las ya existentes, la segunda consiste
en urbanizar los predios libres entre edificios y la
tercera con la expansión de los límites urbanos.
Por su parte, Vicuña del Rio (2022) identifica
diferentes tipologías para interpretar los procesos

En la actualidad, la edificación vertical del
nivel socioeconómico medio en las metrópolis
mexicanas intenta promover un estilo de vida
satisfactorio y tecnología aplicada a los servicios
ofertados. De igual forma, sugiere una eficiente
conectividad con los espacios comerciales,
presencia estética, además de una sensación de
progreso económico, causando impactos directos
al desarrollo urbano y ordenamiento territorial.
En este sentido, el análisis del proceso del habitar
se sitúa en lo que González (2018) ha denominado
como el sistema y la frontera del sistema. El
sistema hace referencia a lo urbano o la ciudad y
la frontera del sistema pudiera contener algunas
características homogéneas (isomorfismos) a
las encontradas en las categorías conceptuales
interfaz rural-urbana y periurbanización. En
efecto, el rururbano suele ser entendido como
la “frontera donde se combinan dos ambientes
cuyos pobladores poseen idiosincrasia, forma
de vida e intereses particulares y disímiles...”
(Sereno et al., 2010, p. 43). Sin embargo, Grimson
(2003) sostiene que los límites entre estas dos
fases (rural y urbana) pasan de lo puramente
material a lo simbólico, pues se convierten en
límites de identidad. Por otro lado, el proceso de
periurbanización ha sido entendido desde diversas
acepciones y geografías a nivel global. En
Estados Unidos y en algunas parte de Europa por
ejemplo, el concepto se aproxima a las categorías
contra-urbanización y urbanización difusa; en
Inglaterra y algunas partes de España e Italia,
se asocia con la suburbanización y en Francia y
partes de España con la rururbanización (Vale,
2005). En la actualidad, el concepto circunscribe
tanto la ocupación del suelo para uso residencial,
como para diversas actividades, e incluso, se
constata la presencia de los diversos estratos
socioeconómicos (Cardozo y Ortiz, 2005).
En el proceso de habitar de forma
desorganizada y no sistémica, en el territorio
ocurren problemáticas relacionadas con la
demanda de suelo. A este requerimiento social,
finito y cada vez más escaso en zonas urbanas, se
le suman un conjunto de servicios que se deben
satisfacer a priori y a posteriori. No obstante,
se sabe que a mayores consumos de suelo, es
irremediable una mayor intervención in situ para
solventar las necesidades básicas de la población.
En este sentido, desde una perspectiva ingenieril
49

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

de densificación residencial, las cuales dependen
de la intensidad de explotación del suelo, la
gradualidad de la densificación y la morfología
urbana. A saber, la autora encontró para el caso
del área metropolitana de Santiago en Chile cinco
tipologías: a) la hiperdensificación que segmenta
el tejido urbano-tradicional, b) la densificación
del tejido pericentral con diversidad de usos, c)
la densificación del tejido pericentral residencial,
d) la densificación media con tendencia a la
compacidad y e) la densificación perimetral de la
macro-manzana industrial (p. 117).
Por otro lado, en el caso de las ciudades
mexicanas Zubicaray et al. (2021), plantean que
el desarrollo urbano que se ha dado en las últimas
décadas, se ha caracterizado por la baja densidad,
lo que ha generado desconexión, dispersión y
serios problemas: ambientales (cambios de uso de
suelo, emisión de contaminantes, estrés hídrico,
otros), económicos (tiempos muertos, pérdida
de productividad, congestión vehicular, otros) y
sociales (segregación espacial, desigualdades de
accesibilidad a los servicios domiciliarios y no
domiciliarios, otros).
En función de lo anterior, autores con enfoques
sistémico-termodinámicos sostienen que en el
proceso de habitabilidad, la dispersión generalmente
horizontal provoca cambios reversibles, cuasireversibles y muchas veces irreversibles en
la morfología del territorio (González, 2018,
2020). “ Si bien existen situaciones estables que
pueden parecer lineales, en ellas [ciudades] se
producen oscilaciones y pequeñas perturbaciones
de carácter recurrente que pueden ampliarse y

abandonar la estabilidad” (Aquilué y Ruiz, 2021,
p. 10). Estas perturbaciones han sido causal de
diversos problemas de segregación en materia de
disponibilidad de espacio, accesibilidad, economía
y estructura. Concretamente, el énfasis se ha
centrado en las áreas de la interfaz rural-urbana.
En esta frontera, resulta más sencillo observar
diferentes manifestaciones de la forma, dónde es
posible identificar estratos socioeconómicos medios
y altos en ubicaciones privilegiadas dentro contexto
urbano (Figuras 1 y 2), o estratos medio-bajos y
bajos situados en zonas con otras características de
forma distintas (Figura 3, ver sig. pág.).
En los planes de desarrollo metropolitano, la
incorporación de conjuntos residenciales bajo el
modelo de edificación vertical pueden contribuir a
resolver problemas de sostenibilidad; toda vez que
el proceso de construcción vertical favorecería al
proceso de compacidad; es decir, la optimización
y distribución del espacio (espacio verde,
espacio público, espacio viario, espacio para el
esparcimiento, otros). Concretamente, el espacio
público es el eje estructurador del modelo de ciudad
sostenible, cuya calidad “…no es solo un indicador
relacionado con el concepto de compacidad, sino
que al mismo tiempo es indicador de estabilidad”
(Agencia de Ecología Urbana de Barcelona,
2011). En este sentido, se coincide que la ciudad
que concentra mayor población tiende a ser más
sostenible, “...en contraposición con una donde la
ciudad crece de manera dispersa, porque consume
menos suelo, no se extienden las redes de servicios
públicos y la movilidad es más eficiente, entre
varias razones” (Ballén, 2017, p. 70).

Figura 1. Habitabilidad
vertical en estrato
socioeconómico alto en
Bogotá
Fuente: Elaboración propia,
2023

50

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

En este contexto, si consideramos lo planteado
por Márquez (2015) en torno a que la sostenibilidad
interrelaciona
componentes
ambientales,
económicos y sociales que demanda la metrópoli.
“La ciudad compacta y diversa, crea un modelo
de ciudad más sostenible, ambientalmente más
equilibrada, lo que significa construir una ciudad
más habitable” (Tejana y Castro, 2022, p. 1098).
Por ello, a nivel global hay convergencia en la
promoción de la edificación vertical, a través de
la densificación en áreas reducidas, que eviten
la fragmentación de hábitats y aumenten la
disponibilidad de áreas verdes como preceptos de
sostenibilidad. Esta intención por la promoción
de la edificación vertical no es reciente en el caso
latinoamericano, pues desde hace décadas se ha
promovido como una alternativa al problema
de la demanda de vivienda “... diferentes
proyectos se realizaron con este propósito, el de
satisfacer y proveer de vivienda a los sectores
más desfavorecidos tomando como tipología la
vivienda en bloques…” (Alvarado, 2023, p. 30).

Figura 2. Habitabilidad vertical en estrato
socioeconómico medio

La concepción sistémica de la ciudad
Fuente: Elaboración propia, 2023

De acuerdo con Mumford (1961) la ciudad sería
la forma y a la vez el símbolo de una relación
social integrada; en tanto, Le Corbusier (1975)
la entiende como una unidad funcional; Folin
(1977), como el resultado del proceso de
producción capitalista y Lefebvre (1980) como
una obra de arte. Por otro lado, Sobrino (1993)
considera que la ciudad ha sido definida desde
diferentes aristas y puntos de vista (históricos,
filosóficos, económicos, sociológicos, ecológicos,
demográficos, entre otros.), dónde se resaltan
ciertas variables de interés.
En este orden, para Antequera (2004) la
ciudad se entendería como un sistema complejo y
autoorganizado, donde seres humanos, mensajes,
artefactos y recursos impactan los ecosistemas
naturales y reproducen desigualdades sociales que
podrían poner en peligro la propia convivencia
humana. Rossi (1966. En Gasca, 2005) comprende
la ciudad como un conjunto de hechos urbanos;
Valdivia (2014), como la materialización de lo
urbano que cambia continuamente en función
de las necesidades de la sociedad; Narvaéz y
Gallo (2015), como un sistema de complejidad
organizada; Boccolini (2016, p. 220), expone que
la ciudad vendría a ser “…un sistema complejo
lejos del equilibrio, estocástico y abierto a su

Figura 3. Habitabilidad vertical en estrato
socioeconómico bajo

Fuente: Elaboración propia, 2023

51

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

entorno; Figueroa (2018), arguye que la ciudad no
es más que un laboratorio social y ecológico que
muestra las ventajas del agrupamiento; González
(2020), teoriza que la ciudad es un sistema
entrópico que consume, procesa y expide materia
y energía del ambiente, y Aquilué y Ruiz (2021,
p. 8) sostienen que la ciudad es un conjunto de
“…sistemas complejos en constante evolución,
cuya planificación se enfrenta a futuros cada vez
menos predecibles”.
En función de lo anterior, es preciso señalar que el
concepto sistema hace referencia a una abstracción
que puede trasladarse a diferentes ámbitos de lo
ordinario. El sistema y sus subsistemas consideran
principios termodinámicos (Ley de la entropía), y
a nivel intra-sistémico estarían presentando pugnas
entre fuerzas encaminadas a mantener el orden
homeostático (negentropía) y fuerzas tendientes
a desestabilizar dicho orden sistémico (entropía).
Así, el proceso urbano y la constitución de la
ciudad como sistema requerirían entonces del
consumo de materia y energía provenientes del
entorno (no sistema) para su funcionamiento. De
igual forma, el sistema expediría una cantidad
determinada (cada día en aumento) de materia
y energía no utilizada del todo en sus procesos
intra-sistémicos; aún y cuando, la Economía
Circular ha intentado establecer un cambio de
paradigma en el reúso de los residuos sólidos de
la urbe. De aquí, resulta pertinente la utilización
del bagaje conceptual que provee la teoría de
sistemas en los estudios de la ciudad, ya que

facilita la comprensión de los fenómenos que
tienen ocurrencia en la frontera de esta (Figura 4).
En el caso de México, el crecimiento acelerado
de la población implicó una mayor demanda
de suelo y por tanto un incremento de vivienda
primordialmente horizontal que más temprano que
tarde fue configurando el denominado proceso de
metropolización (Unikel, et al., 1978; Ziccardi;
1991; Sobrino, 2003; Garrocho, 2012, García,
2016; otros). Este concepto asume diferentes
acepciones; sin embargo, en México la propuesta
del Consejo Nacional de Población (CONAPO),
la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL)
y el Instituto Nacional de Estadística, Geografía
e Informática (INEGI) hace referencia a “…un
conjunto de dos o más municipios en donde se
localiza una ciudad de 50 mil habitantes, cuya
área urbana, funciones y actividades rebasan
el límite del municipio que originalmente
contenía…”
(SEDESOL-CONAPO-INEGI,
2007 como se citó en Arellano, 2014, p. 96). La
fórmula del crecimiento urbano-habitacional,
bajo el esquema de cuadrícula ortogonal ha
sido determinante en el consumo de suelo y ha
llevado a cambios de uso. Este suelo, destinado
para actividades de índole agropecuario, pasa a
formar parte del proceso de habitabilidad y/o del
equipamiento e infraestructura para favorecer
el consumo del automóvil. En efecto, las nuevas
trazas de bulevares y conectores viales han dotado
de accesibilidad, también han constituido una
situación entrópica de interdependencia sistémica.

Figura 4. La Frontera de un sistema sometido a la acción de fuerzas de orden (azules),
desorden (rojas) intra-sistémicas(amarillas) extra-sistémicas(negras)

Fuente: Elaboración propia con base en González, 2018

52

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

El proceso de metropolización en México

con mejores condiciones de habitabilidad, y en
los medio-bajos y bajos, las medidas adoptadas
han sido criticadas por la población, la cual se ha
inconformado al percibir un hacinamiento que
vulnera los derechos a una vivienda digna.

En el caso de México, el crecimiento acelerado
de la población implicó una mayor demanda
de suelo y por tanto un incremento de vivienda
primordialmente horizontal que más temprano
que tarde fue configurando el denominado
proceso de metropolización (Unikel, et al.,
1978; Ziccardi; 1991; Sobrino, 2003; Garrocho,
2012, García, 2016; otros). Este concepto asume
diferentes acepciones; sin embargo, en México
la propuesta del Consejo Nacional de Población
(CONAPO), la Secretaría de Desarrollo
Social (SEDESOL) y el Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática (INEGI)
hace referencia a “…un conjunto de dos o más
municipios en donde se localiza una ciudad de
50 mil habitantes, cuya área urbana, funciones
y actividades rebasan el límite del municipio
que originalmente contenía…” (SEDESOLCONAPO-INEGI, 2007 como se citó en Arellano,
2014, p. 96). La fórmula del crecimiento urbanohabitacional, bajo el esquema de cuadrícula
ortogonal ha sido determinante en el consumo de
suelo y ha llevado a cambios de uso. Este suelo,
destinado para actividades de índole agropecuario,
pasa a formar parte del proceso de habitabilidad y/o
del equipamiento e infraestructura para favorecer
el consumo del automóvil. En efecto, las nuevas
trazas de bulevares y conectores viales han dotado
de accesibilidad, también han constituido una
situación entrópica de interdependencia sistémica.
De acuerdo con Salinas (2014), la utilización
del suelo para fines habitacionales, bajo
el modelo de edificación vertical se suele
expresar a través de tipologías residenciales
compactas que aumentan ante el fenómeno de
transformación a metrópoli, tanto en México
como a nivel global. Concretamente en México,
Gustavo Garza y Martha Schteingart (2010) han
realizado diferentes investigaciones sobre el
proceso de urbanización y metropolización de
las ciudades mexicanas. En este contexto, tanto
en México como en diversos países del contexto
latinoamericano, la política de vivienda ha estado
fuertemente influenciada por los intereses del
mercado inmobiliario, dónde el conflicto inicia
cuando no son considerados preceptos sistémicos
en el proceso de planificación. En la praxis,
las condiciones muestran desigualdades en los
diferentes estratos socioeconómicos, dónde en
los medio-altos y altos por ejemplo, se cuenta

El problema en la Zona Metropolitana de La
Laguna
De acuerdo con registros del Censo del INEGI
(2020), la Zona Metropolitana de La Laguna
(ZML), cuenta con 1,434,283 habitantes, y está
constituida por tres municipios pertenecientes al
Estado de Coahuila: Francisco I. Madero (59,035
habitantes), Matamoros (118,337 habitantes) y
Torreón (720,848, habitantes), y las ciudades
de Gómez Palacio (372,750 habitantes) y Lerdo
(163,313 habitantes) correspondientes al Estado
de Durango (Figura 5, ver sig. pág.). Su desarrollo
se ha caracterizado por ser disperso, dónde “…la
expansión sin medida y las ineficientes políticas
públicas de planeación de la ciudad, han producido
los últimos 30 años (en el caso de Torreón) el
sobre-expansión de la mancha urbana” (Gómez,
Ponce y Quiroa, 2016, p. 39-40).
En este contexto, Ernesto Llamas Sotomayor,
miembro del consejo de la Cámara Nacional de
la Vivienda en la región ha expuesto que no se ha
avanzado en el proyecto para otorgar opciones
de vivienda en el Centro Histórico de Torreón,
principalmente porque no existen incentivos reales
tanto por el Instituto del Fondo Nacional de la
Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), así
como por las autoridades locales, en la intención de
que los desarrolladores adquieran los edificios viejos
y abandonados con el objetivo de readaptarlos para
la habitabilidad vertical (Ávila, 2016).
El modelo de vivienda vertical se ha focalizado
en ciertos puntos de la ciudad de Torreón, pues
suele señalarse con mayor frecuencia el caso
del Conjunto Residencial Manhattan ubicado
al sureste de la ciudad Torreón; el cual, lleva
cerca de dos décadas de existencia y está
integrado por 180 condominios, donde en un
primer momento, la inseguridad originó que
grupos de la delincuencia se apoderaran de las
viviendas abandonadas para realizar actos ilícitos
y sembrar miedo. Posteriormente, estas fueron
ocupadas por personas en conflicto de propiedad.
La segregación espacial (involuntaria) suele
adoptar medidas de densificación en espacios
habitacionales que modifican los estilos de vida
53

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Figura 5. La Zona Metropolitana de La Laguna

Fuente: Elaboración propia, 2024

y las dinámicas sociales con la percepción de
aceptación o rechazo de sus ocupantes. Este
fenómeno no ha sido estudiado con la visión de
resiliencia propia de los asentamientos humanos;
de ahí, valdría la pena cuestionar las nuevas
tipologías que ofrece el mercado inmobiliario, y
en algunos territorios las resistencias en adoptar
el modelo del habitar vertical como estilo de vida.
En este sentido, se cuestiona, ¿Qué percepciones
crean las personas en torno a la tipología de este
tipo de habitabilidad?
La habitabilidad toma aquí dos dimensiones:
a) la habitabilidad interior, que tiene que ver con
las condiciones de la vivienda en lo particular, y
b) la habitabilidad exterior, que se refiere a las
condiciones que ofrece la ciudad. Esta última se
suele expresar como habitabilidad urbana y es un
indicador que mide las condiciones del entorno
que permite una buena calidad de vida para los
habitantes de la ciudad (Ziccardi, 2015; Cárdenas,
2018). En este sentido, el objetivo consistió en
evaluar la percepción de los ciudadanos sobre el
habitar vertical respecto al habitar horizontal en
la Zona Metropolitana de la Laguna, en México.

Para ello, se eligieron bajo criterios cualitativos
conjuntos habitacionales situados en proximidades
al centro y en la periferia de la ciudad de Torreón,
México; en los cuales, se recabaron las experiencias
en relación al espacio, accesibilidad, economía
y estructura. Esta decisión siguió al hecho que
dichos conjuntos son de amplio conocimiento por
la población local.
Materiales y métodos
En esta investigación se utilizó una metodología
mixta, al involucrar propiedades de la
investigación cualitativa y cuantitativa. Para el
análisis de la habitabilidad urbana de los conjuntos
habitaciones de estrato socioeconómico bajo,
la observación directa se realizó en dos áreas
de estudio: dentro del sistema (la ciudad), un
conjunto habitacional denominado FOVISSSTE
La Rosita; él cual cuenta con 8 torres de 3 niveles
y 6 departamentos cada una, dando un total de 48
viviendas en vertical (Figura 6, ver sig. pág.). Y
en la frontera del sistema, el conjunto habitacional
Valle de San Miguel, compuesto por 4 torres de 4
54

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

niveles y 8 viviendas (departamentos) por torre
(Figura 7). En ellos, se registraron características
físicas, prácticas individuales y colectivas y las
relaciones sociales, cuya interpretación se hizo a
partir de cada unidad de análisis.
Aunado a lo anterior, se realizó inspección in situ,
a través de recorridos que fueron acompañados
de una tabla de aspectos a observar y registrar.
Asimismo, estos aspectos fueron valorados en
escala de Likert, mediante el uso del software
Statistica. Entre las condiciones a medir se
consideraron las siguientes (Tabla 1, ver sig. pág.)
La técnica utilizada para la recolección
de datos fue la encuesta; la cual proporcionó
información directa del sujeto, consistió en una
serie de enunciados redactados en función de
“objetos” del conjunto habitacional vertical,
al que se le asignaron “atributos” utilizando un
campo semántico de adjetivos que califican a los
“elementos” de la habitabilidad vertical. Dichos
elementos corresponden a las variables: espacio
(SP), accesibilidad (AC), economía(ECO) y
estructura (ST), tal y como se muestran en las
Tablas 2, 3, 4 y 5 (ver sigs. págs.).
Figura 6. FOVISSSTE La Rosita

Figura 7. Valle de San Miguel

Fuente: Elaboración propia, 2020

Fuente: Elaboración propia, 2020

55

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Tabla 1. Condiciones de habitabilidad consideradas para evaluación

Fuente: Elaboración propia

56

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Tabla 2. Condiciones de espacio (SP) en la habitabilidad vertical

Fuente: Elaboración propia

57

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Tabla 3. Condiciones de accesibilidad (AC) en la habitabilidad vertical

Fuente: Elaboración propia
Tabla 4. Condiciones de economía (ECO) en la habitabilidad vertical

Fuente: Elaboración propia

58

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Tabla 5. Condiciones de estructura (ST) en la habitabilidad vertical

Fuente: Elaboración propia

Resultados

utilizado en el sentido de la convivencia vecinal
que se propicia en el conjunto Además, se pudo
comprobar en la matriz de observación que no se
registró exceso de ruido, así como poco tránsito
motriz, flujos y movimientos peatonales moderados
en ambos conjuntos habitacionales (Figura 8).
Por otro lado, en el conjunto habitacional
Valle de San Miguel, destacaron los términos
colores, limpieza, parque, bonito y seguridad. Se
observó, que la dinámica en materia de seguridad
se da por la presencia de núcleos familiares
que observan desde sus viviendas, advierten y
controlan los riesgos de menores que hacen uso
del área común. Los lugares de convivencia
como parques rodeados de vegetación y diseño
de paisaje, amplias plazas limpias y seguras, así
como coloridos en el diseño de elementos del
conjunto, motivan la alegre convivencia en un
entorno agradable con áreas verdes que generan
la integración armoniosa entre el conjunto
habitacional y dentro de un ambiente tranquilo.
En este sentido, una de las cualidades valoradas
y referidas con historias y hazañas de los vecinos
fue el término canchas; donde por cierto, se
pudo recabar más información de los usuarios,
quienes refieren en este grupo al futbol y cancha
de basquetbol. Ello porque, en este espacio es
donde se pudo constatar la toma de acuerdos
entre vecinos y el trabajo colaborativo, ya que los
usuarios comentan que una vecina resguarda las

Los encuestados refirieron en orden de
importancia tres características del entorno
de más valoración; ello permitió elaborar un
campo semántico del usuario donde se destacan
los términos: árboles, en el que se agrupó a la
vegetación y las áreas verdes, seguida del término
tranquilo, en donde destacaron los sub-términos
tranquilidad, colonia tranquila y paz en el caso
del conjunto habitacional FOVISSTE La Rosita.
Mientras para el conjunto habitacional Valle de
San Miguel destacaron los mismos términos
pero en orden inverso. En el término plazas, se
agruparon los sub-términos locales comerciales
y/o comercio, de los cuales, se observó que estos
existen en el sector económico circundante al
conjunto habitacional FOVISSSTE La Rosita,
e impactan en el espacio destinado para el
estacionamiento. De tal forma, los encuestados
señalaron que existen lugares cercanos que
les han permitido desarrollarse en recorridos
cortos para la satisfacción de sus necesidades;
incluso, sin requerir transporte particular para
el desplazamiento. De ahí, los términos cálido y
convivencia con vecinos empatan en frecuencia y
puede tener relación, dado que, el término cálido
no es sencillo aplicarlo a la temperatura existente
en la zona, ya que en muchos casos supera los
42° Celsius. No obstante, el término puede ser
59

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

porterías en su cochera y esto les facilita el acceso
todos los vecinos. La conservación de la cancha
se hace con la aportación de toda la comunidad,
ya sea en especie o por monto y con ello se
mantiene limpio. De hecho, la pintura es reciente
e inclusive se representó un mural en homenaje
al equipo de la Comarca Lagunera, reflejando así
una identidad regional muy marcada.
En el término plazas, se agruparon los
locales comerciales y/o comercio, de las cuales
se observó, que existen en el sector económico
circundante al conjunto, e impactan en el
espacio. Por medio de esta valoración, se logró
explorar en el campo semántico de los usuarios
con relación a las características que valoran en
el entorno de su sector, en la que destacaron la

vegetación y la tranquilidad. Este último atributo
es subjetivo, debido a que puede relacionarse
con comportamientos, conductas o bien flujos y
movimientos peatonales y vehiculares, además
de ruido, lo cual se comprobó en la matriz de
observación al no registrarse exceso de ruido y
poco tránsito motriz (Figura 9).
El análisis estadístico de la variable espacio,
mostró que las sub-variables son valoradas en
una escala Likert que va desde NEUTRO (cero)
con tendencia a DE ACUERDO (cinco). En este
sentido, se revisó el control del espacio debido a la
visibilidad con la que cuentan los departamentos
más altos y la visibilidad a los espacios de
esparcimiento desde las viviendas resultaron
valoradas en NEUTRO (Tabla 6, ver sig. pág.).

Figura 8. Percepciones de mayor valoración en el conjunto FOVISSSTE La Rosita

Figura 9. Percepciones de mayor valoración en el conjunto habitación FOVISSSTE

Fuentes: Elaboración propia

60

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Tabla 6. Descripción de la variable espacial (SP)

Fuentes: Elaboración propia

En relación con la variable de accesibilidad, el
sector en el que se ubica el conjunto habitacional
de Valle de San Miguel, conectan rápidamente a
vialidades principales y periféricos de la ciudad.
En este sentido, debido a que el sector se encuentra
en desarrollo, y el tránsito desde el conjunto a
la vialidad con rutas urbanas se realiza a pie, el
tramo resulta corto y los habitantes valoraron
esta característica en posición NEUTRA de la
escala. De hecho, el recorrido para llegar a las
universidades y hospitales de la zona, siendo el
mayor recorrido cercano a 4 km. En el caso del
conjunto habitacional FOVISSSTE La Rosita,
se percibió que se ofrece diversa modalidad de
transporte público, detonando una valoración
muy cercana a totalmente DE ACUERDO,
consolidándose como la variable mejor valorada
en todo el estudio (Tabla 7).
La posibilidad de realizar senderismo en
andadores de los conjuntos habitacionales
analizados tiende a ser DE ACUERDO, siendo
más acentuada en el conjunto habitacional de
Valle de San Miguel; sin embargo, la respuesta

menos valorada se dio en la proximidad al
lugar de trabajo y más acentuada en el conjunto
habitacional FOVISSSTE La Rosita. Esta
valoración es significativa, ya que se encontró
que los habitantes son en su mayoría trabajadores
de tiempo completo, por lo que este atributo
toma una connotación de necesidad inmediata.
En el caso de la variable economía, la valoración
que predominó en todo el estudio hacia el valor
más bajo se dio en el aspecto de la economía
que utiliza energías renovables, particularmente
en el conjunto habitacional FOVISSSTE La
Rosita. No obstante, es preciso indicar que en
el conjunto habitacional Valle de San Miguel,
existe la instalación de calentadores solares, pero
su valoración fue cercana al NEUTRO, siendo
que en el conglomerado dicha percepción fue
valorada cercana al DE ACUERDO.
La postura fue NEUTRA con respecto a la
procedencia extranjera de pocos ocupantes de
viviendas en el edificio; ello se vio reflejado en
particular en el conjunto habitacional FOVISSTE
La Rosita, muy cercanos a DE ACUERDO a la

Tabla 7. Descripción de la variable accesibilidad (AB)

Fuentes: Elaboración propia

61

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CONTEXTO

ocupación de las viviendas durante el año y en
general se percibió el modo de vida familiar en
general y en particular en el conjunto Valle de san
Miguel (Tabla 8).

y las áreas verdes, seguida por tranquilidad, paz
y seguridad. La interacción de los ocupantes con
la colectividad en conjuntos habitacionales se ha
reflejado en el espacio común destinado al deporte,
y expresado como “cancha”, debido a que es en este
espacio es donde se percibe la protección vecinal.
Además, es aquí donde se pueden tomar acuerdos,
realizar actividades vitales tanto individuales como
colectivas. El espacio común seguro fue valorado
como NEUTRAL pues las conductas en el territorio
del barrio no fueron homogéneamente adecuadas
para generar un ambiente de aceptación. Es decir los
bordes delimitantes del barrio para estos conjuntos
habitacionales no se caracterizaron por ser marcados,
sino suaves; por tanto, no son impenetrables y
favorecen a invasores en el territorio.
Las codificaciones en el paisaje urbano
tuvieron mayor impacto en el sistema (centro de
la ciudad) y se debilitan en la frontera del sistema
(conurbaciones). De tal forma, que los elementos de
paisaje se perciben como queridos, más que por su
proximidad al conjunto habitacional. Los usuarios
percibieron estar conectados por redes de transporte
urbano, eficientes redes viarias, vialidades bien
direccionadas que les permiten estimar sus
tiempos de traslado y favorecen de alguna forma la
accesibilidad. No obstante, debido a las centralidades
de la ciudad de Torreón, la distancia al trabajo es la
más afectada; de ahí, el senderismo debe reforzarse
en caminos habituales en vías a enfatizar la relación
de los usuarios con el entorno físico.
En este contexto, los conjuntos habitacionales
analizados son valorados como lugar de habitación
más que como inversión, donde el mantenimiento
es óptimo en lugares propicios para tomar acuerdos
entre vecinos y aumenta con la presencia de los
desarrolladores. Sin embargo, estos están dando las
condiciones favorables para la inclusión del uso de
energías limpias, aún y cuando, falta implementar el
uso entre los habitantes. En este sentido, este factor
representa una serie de impactos adicionales a la
economía. Por otro lado, los edificios no presentan
daños en su estructura, cubren la satisfacción de
los usuarios en cuanto a instalaciones y material de
construcción, con diseños tan diversos que no les
representa una identidad regional.

Tabla 8. Descripción de la variable economía (ECO)

Fuente: Elaboración propia, 2021

Las percepciones acerca de los materiales
sólidos y resistentes son valoradas como
DE ACUERDO en el conjunto habitacional
FOVISSSTE La Rosita; aun y cuando, se
acepta que estos materiales no son típicos
y representativos de la región; es decir, no
existe una tendencia al percibir al edificio
como referente en el sector, tendiendo a estar
en desacuerdo de manera particular en este
mismo conjunto habitacional. En general, en
estos dos conjuntos no hay una percepción de
desacuerdo con el mantenimiento y buen aspecto
del edificio, tendiendo a ser NEUTRAL en el
conjunto habitacional Valle de San Miguel y en
general, la percepción de sentirse satisfecho con
las instalaciones y material de construcción es
valorada con una postura NEUTRA (Tabla 9).
Tabla 9 – Descripción de la variable estructura (ST)

Fuente: Elaboración propia

Discusión

Conclusiones

En la valoración del espacio conforme al primer
orden de importancia, antes que la tranquilidad y
seguridad se valoraron los árboles, la vegetación

El análisis de las condiciones de habitabilidad
vertical y sobre todo de las percepciones de
sus residentes se enmarca dentro un debate
62

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

internacional sobre el uso racional del suelo.
Es un tema de sostenibilidad; pero sobre todo,
es un exhorto a un cambio de paradigma, cuya
discusión, si bien es añeja, la disputa en la
implementación de estos modelos de edificación
vertical y horizontal sigue vigente. En este
sentido, las nuevas tipologías que ofrece el
mercado inmobiliario podrían coadyuvar con un
tema de percepción del espacio para el habitar
y de las condiciones anexas necesarias para que
este proceso ocurra en condiciones aceptables y
permitan el desarrollo de las personas.
No obstante, siguen priorizándose percepciones
supeditadas a la relación beneficio-costo, pensando
en el producto y no en el usuario. La especulación
del suelo y cielo (habitabilidad vertical) se vuelve
parte de un marketing engañoso que condiciona la
compra e induce al consumo, el cual, más temprano
que tarde muestra desventajas. La adición de
amenidades se utilizan con fines de captación
de futuros clientes; es decir, pensando en la
venta y no como un conjunto de actividades que
favorezcan el senderismo y la cohesión social.
Son acciones desarticuladas (no sistémicas) que
terminan por originar segregación, fragmentación
y exclusión de la habitabilidad adyacente.
Concretamente, en la frontera urbana se han
observado conjuntos habitacionales tanto en
horizontal como en vertical que colindan con
asentamientos periurbanos de origen progresivo.
Sin embargo, se encuentran separados por bardas
perimetrales que subclasifican a los residentes
que viven dentro y fuera del conjunto habitacional
intrusivo; marcando una fuerte diferenciación

social. Inclusive, dentro del mismo conjunto
habitacional suelen haber subclasificaciones
asociadas muchas veces (en el caso de los
verticales) con el nivel del piso, dimensionamiento
de la vivienda, ubicación con vistas privilegiadas
precios y/o acceso a amenidades del inmueble.
Todo esto ha conducido a la constitución de
resistencias por adoptar y aceptar el modelo del
habitar vertical como un estilo de vida. Además,
no ha ocurrido una concientización de los
alcances y limitaciones del régimen condominal;
sobre todo, con la regulación de conductas que
pudieran afectar al entorno vecinal.
En el caso de estudio, se puso observar
dos entornos del habitar vertical (Conjunto
habitacional FOVISSSTE La Rosita y Conjunto
habitacional Valle de San Miguel) ubicados tanto
en el sistema como en la frontera del sistema.
En ellos, las percepciones de los residentes en
relación con el espacio, accesibilidad, economía
y estructura muestran variaciones significativas.
La vida cotidiana transcurre de viajes continuos
casa-trabajo y trabajo-casa, con la salvedad de que
algunos pueden realizar actividades recreativas
que les ofrece el conjunto residencial. No obstante,
el transporte (cualquiera que sea su tipo) se
facilita en las proximidades al centro del sistema.
En este sentido, la necesidad de habitabilidad
vertical como opción de compra se encuentra en
una fase de valoración de segundo orden en la
ciudad de Torreón, tratando de superar el fracaso
de experiencias previas e intentando la inclusión
(incipientes aún) de algunas ecotecnologías en el
proceso del habitar. C

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CONTEXTO

¿Etnodesarrollo asistido? El caso de las viviendas
campesinas de altura en los Andes peruanos
Assisted ethnodevelopment? The case of housing in peasant communities in
the Peruvian Andes
Recibido: diciembre 2023
Aceptado: noviembre 2024

Víctor Manuel Salas Velásquez1

Resumen

Abstract

Desde la reforma agraria la intención de mejorar
la calidad de vida de la población rural ha sido
una constante en las diferentes ecorregiones
de los Andes peruanos. En el presente texto se
analiza la influencia de los principales programas
y proyectos de etnodesarrollo en la vivienda de
comunidades campesinas de altura en el periodo
pos reforma agraria (1969) y económica (1993)
hasta el inicio de la pandemia Covid-19, a través
de una investigación historiográfica y documental
de tres etapas. Los resultados de la sistematización
nos muestran una asistencia técnica mediante
cinco tipos de relación entre el etnodesarrollo y
la vivienda que los organismos gubernamentales
y no gubernamentales implementaron. Se
concluye explicando que en ciertas comunidades
de altura existe un escalonamiento de programas
y proyectos con énfasis en etnodesarrollo que
permite el surgimiento de un nuevo sistema
habitacional y a las familias un manejo innovado
de los recursos naturales y productivos mediante
una adecuada gestión del predio habitacional,
donde el uso del mapa parlante guía la distribución
de las unidades espaciales en la vivienda para
contribuir al desarrollo autosostenido en las
comunidades campesinas peruanas.

Since the agrarian reform, the intention to improve
the quality of life of the rural population has been a
constant in the different ecoregions of the Peruvian
Andes. This text analyzes the influence of the main
ethnodevelopment programs and projects on the
housing of highland peasant communities in the
post-agrarian reform period (1969) and economic
reform (1993) until the beginning of the Covid-19
pandemic, through a three-stage historiographic
and documentary research. The results of the
systematization show us technical assistance
through five types of relationship between
ethnodevelopment and housing that governmental
and non-governmental organizations implemented.
It concludes by explaining that in certain highland
communities there is a scaling of programs and
projects with an emphasis on ethnodevelopment
that allows the emergence of a new housing system
and allows families to manage their natural and
productive resources in an innovative way through
proper management of the housing property, where
the use of the speaking map guides the distribution
of spatial units in the dwelling to contribute to
self-sustaining development in Peruvian rural
communities.

Palabras Clave:

Keywords:

hábitat rural; comunidad campesina; mapa
parlante

rural habitat; rural community; speaking map.

1

Nacionalidad: peruano; adscripción: Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, Perú; posgrado en Ciencias mención
Arquitectura-Vivienda; email: victor.salas@unsaac.edu.pe; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6501-787X

66

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Introducción

territorios en base a los criterios de verticalidad,
reciprocidad e intercambio (Alberti y Mayer,
1974; Murra, 1975).
Racionalidad que determinó las condiciones
socioculturales en un hábitat que presenta
territorios de una diversidad geográfica,
paisajística, de climas, suelos, vegetación y fauna
que han formado muchas zonas de vida definidos
a lo largo de las gradientes ecológicas altitudinales
y latitudinales (Golte, 1980). Con asentamientos
en variados valles estrechos, laderas, quebradas,
mesetas entre otros (Caballero, 1981; Salaverry,
2006) de configuración concentrada, semidispersa
o dispersa del tipo uninuclear, binuclear y
multinuclear (Robles, 2004) y sobre todo, con
viviendas que en su organización espacial se
relacionan con la racionalidad ancestral (Ortiz
de Zevallos, 1988) en los pisos ecológicos bajos,
medios y altos donde la familia tiene una vivienda
principal organizada preferentemente en tres tipos
de unidades espaciales básicas: un monoespacio
cerrado para lo multifuncional dormir-cocinarcomer-almacenar, el corral para los ganados y los
canchones para el cultivo (Isbell, 2005; Llosa y
Benavides, 1994; Murillo, 1981).
De este modo se entiende que las comunidades
indígenas viven fundamentalmente con mucha
influencia tradicional y costumbrista para la
producción agropecuaria y artesanal, obtenida de
la interrelación dinámica entre uso y manejo de los
recursos naturales y los recursos productivos en base
a los tipos de la organización comunal, la propiedad
y posesión comunal, pero en constante tensión y
conflicto con la propiedad privada y la distribución
del trabajo en el territorio (Cotlear, 1989).
Sin embargo, y de manera paralela a la
aplicación de la sabiduría ancestral, el Estado
peruano influenciado por una visión económica
liberal, consideró a la forma tradicional y
costumbrista como sinónimo de atraso y pobreza
(Pinedo et al., 2002) y a la sierra como “un
espacio de precariedad y escasez, y con limitadas
ideas e iniciativas sobre su desarrollo” (Trivelli et
al., 2009: 8). Por lo mismo, confrontó la ancestral
racionalidad con diversas teorías liberales o
intervencionistas, productivas o sociales, basadas
en la tecnología moderna, el mercado y entre

La visión de desarrollo permite explicar las
tendencias de cambio o transformación que
ciertos agentes e instituciones producen mediante
“políticas, programas y proyectos de desarrollo,
en lo técnico-productivo, cultural, organizacional
y político” (Yeckting, 2008: 5) en su relación con
poblaciones denominadas beneficiarias, como el
caso de comunidades rurales indígenas o no, pero
con presencia de representación y organización.
En los Andes peruanos desde finales del
siglo XIX e inicios del siglo XX, el tema del
indio se convirtió en problema nacional debido a
constantes rebeliones para el reconocimiento de
sus derechos, siendo tratados en ensayos como
El Ayllu (1903). Producto del descubrimiento de
Machu Picchu (1911) el Movimiento Indigenista
alcanza una alta producción artística e intelectual,
pero solo con la Constitución de 1920 se logra una
legitimación política para ser reconocidas como
comunidades indígenas, fomentando ensayos
políticos de los cuales el más representativo
fue Nuestra comunidad indígena (1924). En
esa línea Marzal (1983) expone aspectos que en
un primer movimiento intelectual contribuyeron
al nacimiento de la categoría cultura en los
Andes, como son: una visión antropológica con
un enfoque cultural y social, la publicación
de crónicas coloniales sobre temas andinos, el
nacimiento de la arqueología peruana científica, y
de manera especial, la renovación indigenista de la
iglesia católica respecto a la cultura en los Andes.
Seguido de un segundo momento fortalecido con
diversos estudios e investigaciones bajo el enfoque
etnográfico desde la década de los cuarenta, lo que
permitió el surgimiento de un nuevo paradigma
en el estudio de la sabiduría ancestral del mundo
andino (Morong, 2012).
El segundo movimiento intelectual empieza
a explicar la ancestral racionalidad manifiesta en
las características de vida de las comunidades que
habitan en las ocho regiones naturales del Perú
(Pulgar, 1996).2 determinando que el proceso
sociohistórico de emplazamiento y poblamiento
responde a los patrones fundamentales de
ocupación, uso de recursos y colonización de

2

Propuesto en 1941 es un enfoque altitudinal compuesto de: Costa o chala (0 a 500 m.s.n.m.) Yunga (500 a 2,300 m.s.n.m.) Quéchua (2,300
a 3,500 m.s.n.m.) Suni (3,500 a 4,000 m.s.n.m.) Puna (4,000 a 4,800 m.s.n.m.) Janca (4,800 a 4,768) Selva alta o Rupa rupa (400 a 2,000
m.s.n.m.) Selva baja u Omagua (83 a 400 m.s.n.m.)

67

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

otros, que desembocaron en diversos enfoques
de desarrollo rural con la intención de superar
el atraso, la pobreza y mejorar los niveles de
ingreso de la población indígena a través de dos
casos, considerados como las grandes reformas,
la primera con la agraria de 1969 y la segunda con
la económica de 1993.
El primer caso, influenciada por un enfoque
tecnológico produjo hasta finales de la década
de los ochenta una fuerte asistencia técnica
internacional para implementar el desarrollo
comunal, desarrollo agrícola y la revolución
verde, desarrollo rural integral, desarrollo
tecnológico para el medio rural, necesidades
básicas y desarrollo alternativo (Fonseca et
al., 1986; Sagasti et al., 1999) pero con el
firme objetivo de dotar de nueva tecnología y
capacitación al manejo comunitario de los bienes
y recursos naturales del territorio bajo una fuerte
visión modernizadora y de occidentalización al
desarrollo económico y del mercado.
El segundo caso, se desarrolla a partir de
1993, pero en dos momentos. El primero con la
implementación del régimen neoliberal legitimado
en la Constitución de 1993 en base a la visión de
los organismos multilaterales,3 con un paquete
de medidas que al afectar a los pobres fue
considerado como un costo social, un problema
secundario manejable con políticas y programas
de compensación social de carácter universal o
focalizado (Parodi, 1997). En ese sentido, la política
social tuvo una fuerte inclinación asistencialista4 y
en relación a los pueblos indígenas estuvo pautado,
en gran medida, por organismos multilaterales
enfocados en implementar programas y proyectos
de desarrollo rural (Valdivia et al., 2007). Es el
periodo de una intensa participación del Organismo
No Gubernamental (ONG), la Cooperación
internacional y la Asistencia técnica.
El segundo momento se desarrolla durante
el periodo de crecimiento económico por el
inicio de la economía social de mercado desde
el 2001 que según Uribe (2008: 224) se focaliza
en “concentrarse en el elevamiento de las
potencialidades humanas, en la búsqueda de
mejores condiciones de vida que diera mayor

libertad a la población”. Por lo mismo, este
segundo momento aplica los enfoques como
el desarrollo sostenible y la gestión de recursos
naturales, desarrollo a escala humana, género
y desarrollo, cultura y desarrollo, desarrollo
y ciudadanía, desarrollo y territorialidad,
gobernabilidad y transformaciones globales,
entre otros (Uribe, 2008; Yeckting, 2008).
Ante esta situación Trivelli et al. (2009: 7) al
aproximarse al estudio del desarrollo rural en la
sierra peruana mencionan que “… aún son escasos
los mecanismos endógenos que logren recoger los
elementos centrales de experiencias pasadas —
buenas y malas— que permitan sacar lecciones,
institucionalizarlas y reproducirlas”. Es decir, no
se aprovechan las experiencias acumuladas que
han producido un valioso acervo de conocimiento,
como el originado por el etnodesarrollo en las
comunidades indígenas, razón suficiente que motiva
a sistematizar los principales programas y proyectos
de etnodesarrollo relacionados con la vivienda
de comunidades campesinas implementados por
organismos gubernamentales y no gubernamentales
en el periodo de post reformas agraria y económica,
para luego analizar la influencia de estos programas
y proyectos en la vivienda campesina de altura en
los Andes peruanos.
Métodos y materiales
La presente investigación cualitativa del tipo
historiográfica se desarrolló en tres etapas.
Primero, se recurrió al análisis documental para
identificar la situación del etnodesarrollo desde
su discurso fundacional en 1981. Seguidamente
se usó el método histórico bibliográfico para la
recolección de datos por medio de una revisión
y análisis documental, utilizando fichas de
investigación para fuentes secundarias físicas
y digitales relacionados con los principales
programas y proyectos de desarrollo rural
relacionados con la vivienda campesina e
implantados post reforma agraria (1969) y
económica (1993). Se sistematizó las principales
propuestas de etnodesarrollo implementados por
el sector público y privado que están en relación

3

Banco Mundial (BM), Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Interamericano de Desarrollo (BID) alineados al pensamiento del
Consenso de Washington, que bajo el Programa de Ajuste Estructural logró la reestructuración y desregularización del libre mercado a
escala mundial.
4
Fueron 21 programas sociales de emergencia centralizados en el Ministerio de la Presidencia siendo los más impactantes el Fondo
Nacional de Compensación y Desarrollo Social (FONCODES) y el Programa Nacional Agro Alimentario (PRONAA).

68

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CONTEXTO

con la vivienda campesina debido a que se
tiene una diseminada bibliografía que trata este
tema. En la tercera etapa se explicó la influencia
de los principales programas y proyectos de
etnodesarrollo en la unidad de investigación, la
vivienda campesina y su sistema habitacional.
El procesamiento de la información para lograr
sistematizar los datos se organiza mediante la
crítica y la clasificación, para comparativamente
generar infogramas del tipo línea de tiempo, se
usa imágenes fotográficas y planimetría de ciertos
casos en mapas parlantes que reflejan la influencia
en la vivienda, lo que permitirá reflexionar
adecuadamente en los resultados y presentar las
conclusiones.
La comunidad campesina es reconocida por el
Estado peruano desde la reforma agraria (1969),
en el presente siglo desde el 2013 el Ministerio
de Cultura (MINCUL) las considera parte de los

pueblos indígenas u originarios del Perú elemento
central, totalizante y de base en la formación de la
sociedad rural andina. Está constituida por familias
vinculadas por “el idioma o dialecto, caracteres
culturales y sociales, tenencia y usufructo común y
permanente de un mismo territorio con asentamiento
nucleado o disperso” (INEI, 2017, p.17) con una
Junta Directiva que registra los actos y derechos
como el título de propiedad en la Superintendencia
Nacional de los Registros Públicos. Se considera
comunidades campesinas de altura a las que están
según el mapa 1, están ubicadas entre los pisos
ecológicos quechua (2,300 a 3,500 m.s.n.m.) Suni
(3,500 a 4,000 m.s.n.m.) de la cordillera de los
Andes peruanos.

Mapa 1. Perfiles transversales de los Andes peruanos

Fuente: Con base en Pulgar (1996), Salaverry (2006). Elaboración propia

69

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CONTEXTO

El etnodesarrollo

esfuerzos coordinados para defender los medios
de vida rurales -derechos a la tierra y al agua- y
un adecuado diseño de la gestión localizada de
recursos (Partridge, 2016)
En su objetivo de examinar la indigeneidad,
explican que su proceso relacional con ontologías
profundamente históricas, institucionalizadas e
influenciadas por el poder que continúa proponiendo
la yuxtaposición de enfoques dominantes de
desarrollo y estrategias de bienestar local fundadas en
conocimientos ancestrales (Radcliffe, 2017; Yates,
2014). Yuxtaposición que no solo proporciona
una comprensión diferente del desarrollo, sino
que fomentan procesos inclusivos y sustentables
mediante una línea invisible que une pasado,
presente y futuro (Perra, 2019) arraigadas en la
identidad, la cultura y la conservación del medio
ambiente, así como un sentido de solidaridad,
autodeterminación y autogestión de los recursos
en el lugar de las comunidades locales.

La “Declaración de San José sobre etnodesarrollo
y etnocidio en América Latina (1981)”
contribuyó al discurso fundacional con cuatro
vertientes, el fortalecimiento de la cultura propia,
la identidad étnica, la autonomía para administrar
la tierra, el territorio y la autogestión “mediante
el fortalecimiento de la capacidad autónoma
de decisión de una sociedad culturalmente
diferenciada para guiar su propio desarrollo y
el ejercicio de la autodeterminación, cualquiera
que sea el nivel que considere, e implican una
organización equitativa y propia del poder”
(Rojas, 1982: 24). Entre otras propuestas que
fortalecieron la cuestión étnica, jerarquizando
la capacidad social para que un proyecto “…
se adapte a sus propios valores y aspiraciones”
(Bonfil, 1982: 133), es decir, que cualquier
intervención
permita
interrelacionar
las
condiciones y requisitos del ethos y locus,
denominado Desarrollo Autosostenido Andino
en el trapecio sur peruano (Villasante &amp; Van
Vroonhoven, 1990).5
El etnodesarrollo desde finales del siglo
XX fue producto del fortalecimiento de las
redes y políticas transnacionales centradas en
paradigmas de desarrollo con conciencia étnica,
con el objetivo de apoyar a las culturas indígenas
en los Andes (Andolina et al., 2009). No debe
ser visto como algo reduccionista, al contrario,
surge para “el intercambio de información,
la transferencia de políticas y la construcción
de instituciones que desafiaban la ortodoxia
neoliberal a través de las alianzas orientadas
hacia modelos alternativos, socialdemocráticos
y/o ecosocialistas” (Yates y Bakker, 2013: 76),
por lo mismo, siempre está abierto al diálogo con
lo plurinacional, la organización de la comunidad
y las instituciones colectivas. Es útil si ayuda
a explicar los fenómenos y procesos sociales,
culturales, económicos y políticos, reconociendo
que se trata de una manifestación simultánea
tanto en la diversidad del escenario local
dentro del marco de una sociedad más amplia
en lo global, en un mundo globalizado (King y
Borges de Lima, 2017) basados en
​​ el lugar y los

Los programas de etnodesarrollo relacionados
con la vivienda campesina de altura
En el territorio de la sierra peruana los programas
y proyectos de etnodesarrollo relacionados
con la vivienda de comunidades campesinas
se implementaron desde diferentes enfoques y
teorías, por lo mismo; la producción bibliográfica
más significativa que se encuentra dispersa se
sistematiza cronológicamente desde la reforma
agraria de 1969 en cinco tipos: Tecnologías
para la sismo-resistencia de viviendas, políticas
públicas de desarrollo rural para el hábitat y la
vivienda, participación no gubernamental para el
hábitat y la vivienda, salubridad e higiene en la
vivienda y, confort térmico en los ambientes de
la vivienda.
a) Etnodesarrollo y tecnologías para la
sismo-resistencia de viviendas. Es resultado
de la aplicación del enfoque tecnológico
modernizador enfocados en la optimización del
adobe y las técnicas constructivas tradicionales.
En este escenario el primer momento inician
producto del terremoto de Huaraz en 1970, con
experimentos en el Centro de investigaciones
sísmicas y mitigación de desastres (CISMID)

5

Aplicado desde 1980 por el Instituto de Investigación UNSAAC-NUFFIC (IIUN) estudia las propias raíces históricas, culturales y
tradiciones de los pueblos para implementar estrategias que se adecuan más a las características y al potencial de los recursos materiales y
sociales disponibles.

70

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CONTEXTO

de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI,
1970-1973) utilizando el Sistema de ensayo cuasiestático para edificaciones de un nivel, seguido de
la Pontifica Universidad Católica del Perú (PUCP)
que desde 1983 utilizó el Sistema de ensayo
dinámico en edificaciones de adobe mejorado,
dando como resultado viviendas construidas
con muros reforzados con arriostres verticales,
horizontales y caña brava-carrizo, que dio lugar
a la Norma E.080 Adobe con el aval del Instituto
Nacional de Investigación y Normalización
de la Vivienda (ININVI, 1988). En el segundo
momento instituciones privadas proponen el
enfoque de vivienda segura (GTZ, CARE, JICA,
COPAZA y PUCP) mediante técnicas como malla
de refuerzo con caña y sogas, refuerzo exterior
de malla electrosoldada en esquinas y geomalla
biaxial construida con polipropileno dando como
resultado el Anexo 1 de la Norma E.080 Adobe,
abalado por el Servicio Nacional de Capacitación
para la Industria de la Construcción (SENCICO,
1994). Finalmente, producto del terremoto
del 2007 que afectó las regiones costa y sierra
de Huancavelica e Ica, la acción del enfoque
modernizador impondría módulos de vivienda
en adobe y quincha (madera, caña y tierra) con
materiales locales (Fischer, 2008) reduciendo la
vivienda solo a actividades domésticas sin lugar a
las practicas ancestrales.
b) Etnodesarrollo y políticas públicas de
desarrollo rural para el hábitat y la vivienda.
Se implementan por el convenio con el BID a
modo de cooperación técnica no reembolsable
y contrapartida nacional que financia el estudio,
formulación y aplicación de un conjunto de
proyectos de infraestructura y crecimiento
económico productivo y desarrollo social que
se aplican en el hábitat de las comunidades
campesinas. En 1982 se crea el Proyecto Especial
Sierra Centro Sur (PESCS) adscrito al Sector
Ministerio de Agricultura y Riego con el objetivo
de revertir la pobreza y extrema pobreza, evitar
el empobrecimiento continuo y polarización
social. Seguido del Proyecto de Desarrollo Rural
en Microrregiones (PRODERM 1986-1991)
que cambia el modelo tradicional de desarrollo
por una metodología dinámica y novedosa que
amalgamo el aspecto técnico con el cultural.
Según Van Immerzeel y Núñez del Prado
(1991) se transpuso el concepto occidental de
"Desarrollo Integral" proveniente de la teoría de
los sistemas al término más próximo del lenguaje

étnico cotidiano. Se diseño y propulsó desde 1987
el nuevo tipo de capacitación “de campesino-acampesino” realizado por el Yachachiq (el que
sabe), en combinación con concursos para el
riego en parcelas promovidos por Pachamama
Raymi (Fiesta de la madre cósmica) que integra
un conjunto de aspectos de la vida rural a nivel
comunitario y familiar.
Siguiendo la línea del PRODERM, desde
1997 se tiene el convenio entre Ministerio de
Agricultura y Riego (MINAG) con el Fondo
Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) que,
al ser un organismo especializado e institución
financiera internacional de las Naciones
Unidas administra préstamos como parte de
una operación de endeudamiento externo del
Estado peruano, para implementar tres ejes
de intervención “un enfoque guiado por la
demanda, el reconocimiento del rol central de
las comunidades y de las familias y, la estrategia
de desarrollo de mercados locales de servicios y
bienes” (FIDA, 2004: XXXV); por medio de la
evolución de cuatro proyectos focalizados en la
sierra sur de los Andes.
El primero, Fomento de la Transferencia
de Tecnología a las Comunidades Campesinas
de la Sierra (FEAS, 1991-1996) transfiere a los
campesinos el poder de decisión, seguido del
Manejo de Recursos Naturales en la Sierra Sur
(MARENASS, 1997-2004) que permite a los
campesinos incorporar mejoras a los activos
residenciales, ha permitido la transición de
por lo menos 20,000 familias de comuneros
pasar “de una situación de subsistencia y de
inseguridad alimentaria, a una condición de
campesinos-productores” (De Zutter, 2004:
196) a través del concurso intercomunal de
diagnóstico y planificación participativa con
el uso de mapas parlantes y los concursos
interfamiliares para el manejo eficiente de los
recursos naturales productivos (Barrios, 2002).
El tercer proyecto Desarrollo del corredor PunoCusco (CORREDOR, 1998-2005) fortalece
las vinculaciones urbano-rurales y los ámbitos
económicos, apoyó a asociaciones en servicios
de turismo rural comunitario para desarrollar
el Turismo vivencial logrando el mejoramiento
de viviendas rurales para recibir a visitantes.
Finalmente, Fortalecimiento de los mercados,
diversificación de los ingresos y mejoramiento
de las condiciones de vida en la Sierra Sur
(PROYECTO SIERRA SUR, 2005-2011 y 201171

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CONTEXTO

2016) que implementa el cofinanciamiento para
iniciativas en centros poblados.
En el contexto de regionalización que inicia
el 2001, el gobierno replica la experiencia
de MARENASS a distintas estructuras de
organización social en los sectores centro y norte
de los Andes peruanos (Torres, 2013) mediante
el Programa Innovación y Competitividad para
el Agro Peruano (INCAGRO, 2001) seguido
del Programa de Apoyo a las Alianzas Rurales
Productivas de la Sierra centro (ALIADOS,
2008-2013) y el Proyecto de Desarrollo Sierra
Norte (PDSN, 2009-2016).
Por otro lado, en 1986 el Instituto Nacional
de Planificación (INP) propone el Plan Nacional
de Desarrollo para la política habitacional en el
sector rural con el Proyecto de Acondicionamiento
Territorial y Vivienda Rural (PRATVIR,
1986-1993), que con el apoyo del Banco de la
Vivienda del Perú (BANVIP) y en convenio
con el Ministerio de Vivienda y Construcción
ejecuta el “Programa de Desarrollo Integral
del Hábitat Rural”. Según Cornejo (1990, p:
65) comprendía “la atención de necesidades de
vivienda, de saneamiento básico, la dotación de
la energía, la célula habitacional, sus servicios
habitacionales complementarios”; y de manera
particular, “la rehabilitación de estructuras
(andenes) para la recuperación de las tierras
productivas indispensables para el desarrollo
autosuficiente del hábitat rural”. Aunque sus
resultados fueron cuestionables porque no recibió
aceptación de la población rural al ser gestada sin
la participación local, dejo de funcionar en 1993
por la reestructuración política que dio paso a la
economía neoliberal.
Luego de 13 años del PRATVIR, el Ministerio
de Vivienda, Construcción y Saneamiento
(MVCS) en el contexto del Plan nacional de
vivienda “Vivienda para todos 2006-2015”
propone el Programa Mejorando Mi Pueblo
(MMP) orientado a contribuir el incremento de la
productividad y la sostenibilidad del entorno y las
actividades económicas que expresan la ruralidad
actual con la vivienda segura, sana y productiva.
En ese sentido, desde el 2009 la Secretaria Técnica
del Consejo de Ministros en una alianza públicoprivada aplica la experiencia exitosa del sector
privado para el desarrollo rural comunitario y
familiar con el Proyecto piloto Sierra Productiva.
Desde el 2010 a través del Ministerio de la
Mujer y Desarrollo Sostenible (MIMDES) se

llama “Mi Chacra Productiva” y desde el 2012
“Mi Chacra Emprendedora”. Sin embargo, el
2012 es absorbido por la Iniciativa de Apoyo a
la Competitividad Productiva (PROCOMPITE)
a cargo del Ministerio de Agricultura (MINAG).
De esta manera se inicia la desarticulación de la
visión integral para la vivienda, porque solo se
encarga la dimensión productiva al MINAG.
El 2012, el MVCS crea el Programa de Apoyo al
Hábitat Rural (PAHR) para centros poblados rurales
dispersos de hasta 150 habitantes en condición
de pobreza y pobreza extrema, localizados sobre
los 3,000 m.s.n.m., con el Programa Nacional de
Vivienda Rural (PNVR) desde el 2012 se realizan
acciones de mejoramiento o dotación de servicios
básicos con el Programa Nacional de Saneamiento
Rural. Desde el 2013 se implementa servicios de
infraestructura y equipamiento con el Programa
Nacional Tambos, dinamizando sus intervenciones
desde el 2014 mediante la aplicación del Núcleo
Ejecutor gestionado por un comité autorizado por
la comunidad.
Para el MVCS en el territorio los centros
poblados con muy poca población muestran una
alta dispersión, donde la vivienda se caracteriza
por ser inadecuada estructuralmente, con falta de
un confort térmico y vulnerable ante los fenómenos
meteorológicos como lluvias y heladas. Frente
a esta situación desde 2017 el PNVR propone el
módulo habitacional Sumaq Wasi (Casa bonita)
compuesto de dos dormitorios y un espacio social,
cuya característica principal es tener confort
térmico y seguridad estructural. De este modo la
vivienda es atendida por el gobierno solo en su
dimensión domestica a través del MVCS.
c) Etnodesarrollo y participación no
gubernamental para el hábitat y la vivienda.
Está representada por la Cooperación técnica
internacional para el desarrollo que propuso
inversiones en las comunidades según el mapa de
extrema pobreza del país en coordinación con la
Asociación Peruana de Cooperación Internacional
(APCI). Se sistematiza las intervenciones en
relación al éxito de MARENASS respecto a la
consolidación de la racionalidad ancestral para un
adecuado uso y manejo de los recursos naturales y
productivos. Otras instituciones hacen prevalecer el
cuidado de la primera infancia para mejorar la salud
y seguridad alimentaria. Y algunos organismos
apelan al fortalecimiento de capacidades en las
dimensiones comunal y familiar, en lo público y
privado para el desarrollo productivo.
72

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Entre los Organismos No Gubernamentales
(ONG´s) más desatacados tenemos al Institutito
para una Alternativa Agraria (IAA, 1994) que
desarrolla los programas Escalera del desarrollo
basado en el riego tecnificado como motor de
cambio y Gestión predial en la vivienda del
comunero, que desde el 2007 pasaría a llamarse
Sierra Productiva para ser aplicado como política
de estado en la sierra sur y central (Trivelli et al,
2009). La institución Cáritas del Perú interviene
en comunidades dispersas de la sierra centro
y norte con el Programa en salud y nutrición
denominado Wiñay-Poderes, logrando atender un
promedio de mil ochenta comunidades de ciento
ochenta distritos con el proyecto Vivienda Rural
Saludable (2000-2004) y el Proyecto Familias
Saludables (2000-2007) que mejoran las diversas
prácticas relacionadas con la salud, nutrición y
saneamiento básico (Kuan et al., 2008). Visión
Mundial por medio de la Asociación sin fines
de lucro Ricchary Ayllu de Lamay-Cusco (2002)
genera intervenciones bajo el enfoque del
Desarrollo humano bajo el patrocinio de niños
y niñas, como el Plan de desarrollo personal y
familiar (2002-2006) y el Proyecto Familia y
vivienda saludables (2007-2010), fortaleciendo
en ambos casos el hábitat residencial, seguido el
2010 por la Agencia Española de Cooperación
para el Desarrollo (AECID) que en comunidades
del Valle del Qolca mejora la vivienda campesina
bajo el enfoque de su productividad (De la Serna
et al., 2016).
El 2007, en Lima el Grupo de la Vivienda
Segura y Saludable (GVSS) realiza el primer
encuentro nacional para la promoción del
Programa de Vivienda Rural Segura y Saludable
(PVRSS). Después de dos años, en el I Encuentro
nacional del GVSS se expone que los principales
factores del problema de la vivienda indígena son
lo tecnológico, la vulnerabilidad, lo económico
y lo legal. Proponen que para ser desarrollados
de manera integral estos deben ser anexados
al programa estatal de vivienda Techo Propio
mediante la utilización de un Bono Familiar
Habitacional (BFH) otorgado por el gobierno
como subsidio a familias rurales pobres. Aspectos
que se materializaron desde el 2018 con el
proyecto Sumaq Wasi del Programa Nacional de
Vivienda Rural del MVCS.
d)Etnodesarrollo y salubridad e higiene en la
vivienda. Inicia con el informe “Diagnóstico sobre
salud en la vivienda en el Perú” (2000) realizado

por la Red Peruana de Vivienda, contribuye a
la iniciativa de formular el enfoque de vivienda
saludable propuesta por la Organización
Panamericana de la Salud (OPS). Siguiendo esa
línea el Ministerio de Salud (MINSA, 2005)
propone el Programa de Familias y Viviendas
Saludables para generar capacidades en la mejora
de la vivienda ajustada a estándares locales y
regionales. Por otro lado, debido a la polución
del aire doméstico en las cocinas de las viviendas
rurales a través de Proyecto Energía, Desarrollo
y Vida (ENDEV-Perú, 2006) se crea el fogón
mejorado familiar que utiliza menor cantidad de
leña o bosta para la combustión, es implementado
por el Ministerio de Energía y Minas (MINEM)
desde el 2011 a través del Programa Sustitución
de fogones tradicionales por cocinas mejoradas al
ser abalado por SENCICO.
e) Etnodesarrollo y confort térmico en los
ambientes de la vivienda. Las intervenciones
más importantes se realizan desde la academia a
través del Centro de Energías Renovables y Uso
Racional de la Energía de la UNI (CER-UNI,
2009) al proponer un prototipo de una vivienda
confortable con el uso de tecnologías pasivas para
combatir los fenómenos de heladas y friaje. En
las provincias altas de Cusco hace lo mismo la
Red Inti de Energía Solar del Sur Andino desde
el 2007 con aplicaciones en viviendas. A estos
casos se suma la experiencia del Grupo de Apoyo
al Sector Rural-PUCP (2010) el con la Casa
Ecológica Andina en el distrito de Langui-Cusco
ubicado a 3,900 m.s.n.m. De igual manera la PUCP
a través del Instituto de Ciencias de la Naturaleza,
Territorio y Energías Renovables (INTE, 2017)
en coordinación con el Grupo de investigación
Centro Tierra, desarrolla la investigación del
tipo aplicada a la región altoandina de Puno, lo
que provoco la investigación acción denominada
Wasichakuy (nuestra casa), que desarrolla
el diseño y construcción comunitaria de una
vivienda andina confortable con materiales
locales (PUCP, 2018)
Las recomendaciones de las investigaciones
experimentales son aplicadas por el gobierno
mediante el Programa Nacional de Vivienda
Rural en el proyecto Sumaq Wasi, construido a
través del Plan Multisectorial ante Heladas y
Friaje (PMAHF) desde el 2018 a la fecha. Sin
embargo, este proyecto al igual que el PRATVIR
de 1986 tienen la intención de mejorar la calidad
habitacional de la población vulnerable, pero sin
73

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

la participación local, causando en muchos casos
“el no uso” debido a que “la vivienda nueva está
alejada de la antigua …es muy incómodo tener
que desplazarse por las noches desde la vivienda
nueva hasta la tradicional para hacer uso de los
servicios higiénicos o la cocina” (MVCS, 2020:
27). En el mapa 2 se aprecia la ubicación de las
comunidades indígenas y tipos de intervenciones
en vivienda desarrollada en 5 comunidades de
altura. a) dotación de saneamiento básico, b)
mejoramiento de confort térmico en vivienda
existente, c) mejoramiento con ornamentación de
fachadas, d) módulo Sumaq wasi en ladrillo y, e)
módulo Sumaq wasi en adobe.

A manera de síntesis, el infograma sociohistórico
(Figura 1, ver sig. pág.) nos permite observar que
los programas y proyectos implementados desde el
etnodesarrollo mediante los convenios bilaterales,
la Asistencia técnica internacional y ONG´s que
influyen en las políticas gubernamentales son
propias de un escenario global para actividades
locales (Andolina et al., 2009; Uribe, 2008).
Se muestra la generación de una escalonada
de intervenciones rurales innovadoras que
iniciaron en una comunidad de manera puntual
y localizada, para pasar a una escala mayor en el
territorio por asociación con otras innovaciones
o por expansión a otros ámbitos (Paz et al., 2013;

Mapa 2. Comunidades indígenas y los tipos de vivienda campesina

Fuente: Con base en INEI (2017), fotografías MVCS (2020), archivo personal. Elaboración propia

74

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Yeckting, 2008) para impactar positivamente en
el hábitat residencial y la vivienda, además de las
condiciones culturales y socioeconómicas. Bajo el
etnodesarrollo la mayoría de programas y proyectos
promovieron coordinaciones en base al lugar y la
activa participación local para proponer estrategias
fundadas en conocimientos ancestrales (Rojas,
1982; Yates, 2014) y capacitar a las familias en el
uso y manejo innovado de los recursos naturales y
productivos que están a su alcance.
Sin embargo, también se aprecia que los cinco
tipos de programas y proyectos que recorrieron
sus propios ejes de intervención, debido a las
variadas políticas gubernamentales al final de la
segunda década del siglo XXI generaron dos flujos
predominantes: el camino de la coordinación para
acciones integrales o la separación de funciones
para la gestión ministerial.
En el primer caso las intervenciones influyen
en la formulación del programa Mejorando
Mi Pueblo (2006) planteado bajo el enfoque
de equidad e integración a la nueva ruralidad y
el nuevo urbanismo rural para el desarrollo de
capacidades y mejoramiento de la vivienda que
debe ser abordada en sus condiciones de “segura,
sana y productiva” (Lama, 2006: 58) pero que

lamentablemente no logró implementarse en
su integralidad por los cambios en la gestión
gubernamental según la diversidad de agendas
políticas de los gobiernos de turno.
En el segundo caso, la continua conformación
de ministerios gubernamentales produce que las
inversiones públicas se especialicen, dando como
resultado la sectorialización de las intervenciones.
Por un lado, todo lo que tiene que ver con la
dimensión productiva de la vivienda queda a
cargo del MINAG (Ministerio de Desarrollo
Agrario y Riego desde el 2020). Por otro lado,
intervenciones tecnológicas con módulos de
vivienda que priorizan la seguridad estructural y
confort térmico para la dimensión doméstica está
a cargo del Ministerio de Vivienda Construcción
y Saneamiento que, sigue considerando como
beneficiarios a la población local, restringiendo
su participación en la organización espacial.
Influencia de los programas y proyectos de
etnodesarrollo en la vivienda campesina
Siguiendo la línea del proceso sociohistórico de los
programas y proyectos, en el Manejo de Recursos
Naturales en la Sierra Sur (MARENASS, 1997-

Figura 1. Etnodesarrollo y su relación con hábitat y la vivienda campesina de altura

Fuente: Elaboración propia

75

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

2004) se identifica el inicio que a nivel local
tuvo las intervenciones fundamentadas en el
manejo de los recursos naturales productivos,
el desarrollo de servicios de asistencia técnica
y de capacitación que trabaja la autogestión
y la facilitación para el desarrollo campesino
(Partridge, 2016). Se afecta positivamente con
la inserción del sistema de riego tecnificado para
tener un segundo cultivo con forrajes y hortalizas
en pequeña escala, mantener limpios los corrales
y un manejo adecuado del guano de los animales
a nivel familiar (Barrios, 2002) además, de
recuperar la cohesión social entre comunidades
distanciadas por una geografía muy accidentada.
Entre los factores innovadores destacan
el concurso intercomunal de diagnóstico y
planificación participativa con el uso de mapas
parlantes y, los concursos interfamiliares para
el manejo eficiente de los recursos naturales
productivos, que permite programar y ejecutar una
secuencia de capacitación en el eje mejoramiento
de vivienda (FIDA, 2004). Permitiendo a las
familias y organizaciones incorporar mejoras a los
activos residenciales, al trasladar el proyecto hacia
la vivienda, al patio y al corral con la inclusión
de los establos, cobertizos, viveros y huertos

(De Zutter, 2003) ejecutando sostenidamente sus
propias actividades de desarrollo y “ejerciendo
sus derechos y deberes ciudadanos, en un marco
de equidad de género” (De Zutter, 2004: 194) para
luego regresar a la chacra, demostrando en todos
los casos que la vivienda está unida al territorio,
configurando el hábitat residencial, sobre el cual
tienen derechos de uso y usufructo (Astete y De
Zutter, 2008; Diez, 2006)
Este fenómeno induce a que las características
físicas y socioculturales que condicionan la
dimensión espacial en las viviendas empiecen a
manifestar diferentes organizaciones espaciales,
configurándose el nuevo sistema habitacional
debido al surgimiento de una mayor especialización
de las actividades (Mayer, 2004) que influye en una
mayor diversificación de las unidades espaciales
(Figura 2) que se clasifican en domésticas para
que residan las personas, productivas para criar
animales, cultivar plantas y hospedar visitantes,
y sanitarias para tratar los residuos orgánicos de
origen animal, con el objetivo de satisfacer las
necesidades habitacionales.
Por lo cual, las familias terminan aplicando
diferentes técnicas, prácticas y tecnologías entre
ancestrales y contemporáneas para un adecuado

Figura 2. Nuevo sistema habitacional en la vivienda campesina de altura

Fuente: Fotografías archivo personal. Elaboración propia

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CONTEXTO

uso y manejo de los recursos naturales productivos
comunitarios (Pinedo et al, 2002) y familiares
(suelo y agua, semillas, animales, y sus derivados)
aplicados históricamente en los predios productivos
(chacra) y luego en las en la vivienda tradicional
y en las unidades espaciales incorporadas
progresivamente en el predio habitacional de la
vivienda campesina contemporánea.
Esta configuración se manifiesta en ciertas
comunidades campesinas de altura en los Andes
peruanos por la influencia del etnodesarrollo,
a diferencia de lo producido a finales del siglo
XX con la Unidad Constitutiva Básica en
Cusco (Murillo, 1981) o las unidades básicas
habitacionales en Arequipa (Llosa y Benavides,
1994) conformadas por el monoespacio cerrado
multifuncional dormir-cocinar-comer-almacenar
para lo doméstico, el corral del ganado y
canchones de cultivo para lo productivo en la
vivienda tradicional (Torres, 1995).
Respecto al proceso de distribución de las
unidades espaciales en la vivienda, este es
realizado por los jefes de hogar, quienes usan
primero el mapa parlante (Figura 3) considerado
como un instrumento técnico metodológico que
permite la organización y comunicación de la
percepción de los participantes sobre el territorio
local (Barrios, 2002), tal como Van Immerzeel
y Núñez del Prado (1991) y De Zutter (2004)
explicaron para las experiencias de desarrollo
realizadas por MARENASS (2008). Y que
fueran replicados a lo largo de la sierra mediante
tipologías de mapa parlante mediante el uso de
cuadernos, cartulinas, papelotes, telas bordadas y
murales, llegando a usar maquetas para una mejor
concepción y gestión predial en la vivienda. El
proceso de distribución se realiza debido al

valor que se le otorga al suelo para albergar los
proyectos de etnodesarrollo (Salas, 2022).
Por lo expuesto, se confirma que los jefes
de hogar de las comunidades campesinas
contemporáneas gestionan la diversificación
de las unidades espaciales (UE) domésticas,
productivas y sanitarias en el predio habitacional
a través del mapa parlante, influenciadas por el
manejo diversificado del suelo y el uso del riego
por aspersión para la gestión predial.
Del trabajo de campo realizado entre el 2010
y 2019 en la comunidad campesina de Janac
Chuquibamba ubicada en Cusco, donde Vision
Mundial intervino con programas y proyectos en
base al desarrollo humano. El proyecto familias
y viviendas saludables permitió mejoras en las
viviendas que según el levantamiento planimétrico
y fotográfico de dos casos (Figura 4, ver sig. pág.)
se muestra que, sin importar el área del terreno los
jefes de hogar aplicaron la distribución de las UE
ordenando y organizando las UE en base al uso
diversificado del suelo para personas, animales y
plantas considerando la accesibilidad diferenciada
para peatones y ganado según la topografía del
predio habitacional. En ambos casos el proceso
sociohistórico de concebir la distribución espacial
en la vivienda permite que pase del paradigma
tradicional a uno de innovación (Morong, 2012)
con el principal atributo, la diversificabilidad de
espacios cerrados y abiertos con fines domésticos,
productivos y sanitarios.
Sin embargo, la diversificabilidad no es una
práctica nueva en las comunidades campesinas,
está presente en las cuatro vertientes del
etnodesarrollo, es decir, el fortalecimiento de
la cultura propia, identidad étnica, autonomía
para administrar la tierra y el territorio y la

Figura 3. Mapas parlantes y maqueta para realizar la gestión predial

Fuente: Fotografías archivo personal. Elaboración propia

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CONTEXTO

autogestión (Rojas, 1982; Bonfil, 1982) en la
protección del suelo y el agua (Partridge, 2016)
donde las intervenciones se relación con el ethos
y locus en la línea que une pasado y presente
(Perra, 2009) con la racionalidad ancestral de
verticalidad, reciprocidad e intercambio por lo
altitudinal (Alberti y Mayer, 1974; Golte, 1980;
Murra, 1975) en la práctica de la diversificación
estacional y seguridad alimentaria realizada en
los predios productivos agrícolas del tipo bajo
riego, de secano y rotativos (Caballero, 1981;
Diez, 2006).
Su aplicación en la vivienda se debe a lo
siguiente: a) En lo Ambiental, el manejo eficiente
de los recursos naturales productivos con el uso
de saberes ancestrales por medio de los Yachachiq
(Kuan et al, 2008; Van Immerzeel y Núñez del
Prado, 1991); b) En lo Social, para reducir los
altos niveles de anemia y desnutrición crónica
infantil mediante la seguridad alimentaria (Lama,
2006; MINSA, 2005); c) En lo Tecnológico, con

la introducción de tecnologías apropiadas para la
transformación de los productos agropecuarios e
incrementar su valor añadido (De Zutter, 2003,
2004; MARENASS, 2008) y; d) En lo Económico,
mediante el fortalecimiento de las capacidades
productivas para mejorar la eficiencia de los sistemas
de producción familiar e incrementar mayores
ingresos económicos (Astete y De Zutter, 2008;
Cotlear, 1989; FIDA, 2004). Cuatro aspectos que
logran fortalecer y empoderar la memoria colectiva
del capital humano y social en las comunidades
campesinas contemporáneas (King y Borges de
Lima, 2017; Yates y Bakker, 2013).
Conclusiones
En el caso de la vivienda de comunidades
campesinas de altura de los Andes peruanos el
proceso sociohistórico de la implementación de
programas y proyectos de desarrollo rural en
relación a la vivienda y su hábitat residencial,

Figura 4. Plano de distribución y componentes de dos viviendas campesinas de altura

Fuente: Fotografías archivo personal. Elaboración propia

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CONTEXTO

tiene como punto de inicio una vision tecnológica
y modernizadora para ampliar la productividad
y lograr el desarrollo económico integrada
al mercado, y como punto de inflexión el
convenio bilateral Perú-FIDA con el proyecto
MARENASS, al introducir la dimensión global
de desarrollo integral en lo étnico mediante la
asistencia a nivel local.
Con el etnodesarrollo se fortaleció la capacidad
de la defensa de los medios de vida rurales
-derechos a la tierra y al agua- para un adecuado
diseño de la gestión localizada de los recursos en el
predio habitacional, mediante procesos inclusivos y
sustentables alineados al pasado, presente y futuro
que permitió seguir conservando la indigeneidad
para institucionalizarse legítimamente en el poder
con un sentido de solidaridad, autodeterminación
y autogestión de los recursos de las comunidades
campesinas de altura para el buen vivir en identidad,
cultura y conservación del hábitat residencial.
La clasificación en cinco tipos de relación entre
el etnodesarrollo y la vivienda campesina permite
identificar los mecanismos endógenos que recogen
los elementos centrales de las intervenciones que
presentan aciertos y desaciertos para reconocer de
la realidad lecciones, y poder institucionalizarlas y
como objetivo final reproducirlas bajo la estrategia
del Yachachiq en sinergia con los especialistas
de las tecnologías para la sismo-resistencia de las
viviendas, quienes formulan políticas públicas para
el desarrollo del hábitat residencial, salubridad
e higiene, confort térmico entre otros que
involucre a la vivienda. Principalmente porque
estos mecanismos influyen positivamente en la
diversificación de las unidades espaciales en lo
doméstico, lo productivo y lo sanitario, reflejadas
en el nuevo sistema habitacional de la vivienda,
para lograr un desarrollo andino autosostenido que
además del crecimiento económico, considera el
desarrollo social, ambiental y sobre todo cultural en
un contexto de costo social de políticas neoliberales
y de economía social de mercado.
Mediante el escalonamiento de programas y
proyectos de etnodesarrollo aplicados en ciertas
comunidades campesinas de altura de los Andes
peruanos los jefes de hogar realizan el innovado
uso y manejo de los recursos naturales y
productivos mediante la gestión del nuevo sistema
habitacional de la vivienda con el acertado uso
del mapa parlante.
En la vivienda y su sistema habitacional
subyace la configuración total de las unidades

espaciales, unas creadas de manera tradicional
y otras innovadas por las familias capacitadas
que emplearon técnicas y prácticas en el proceso
modernizador debido a la implementación de
diversas políticas, programas y proyectos con un
mayor énfasis en el etnodesarrollo para mejorar
su calidad de vida mediante el uso de los recursos
naturales comunales y privados, por lo mismo,
las familias que son la base de las comunidades
campesinas son consideradas como una
institución bifronte al ser resultado de prácticas
costumbristas ancestrales y prácticas innovadoras
modernizadoras.
A diferencia de lo implementado por los
ONG´s y la ayuda técnica internacional para
la participación activa de las familias en la
concepción de la vivienda, el Ministerio de
Vivienda, Construcción y Saneamiento con sus
políticas sectoriales realiza intervenciones en
calidad de beneficiar a la población indígena
sin permitir el fortalecimiento de la capacidad
autónoma de decisión que guie su propio
desarrollo y ejercicio de autodeterminación para
jerarquizar su capacidad social, aspecto muy
requerido desde la Declaración de San José sobre
el etnodesarrollo de 1982.
El estado de manera sectorial solo utiliza al
grupo étnico como la unidad política-administrativa
a través del Núcleo ejecutor, y que en temas de
hábitat residencial solo propone unidades espaciales
del tipo doméstico, para dormir y socializar;
desnaturalizando la visión endógena de la vivienda
indígena, muy alejado del fortalecimiento del
paradigma de desarrollo con innovación sustentado
en la conciencia étnica. Durante el periodo post
reforma económica los gobiernos no logran
articular programas integrales con los ministerios de
desarrollo agrario y riego, desarrollo social, salud,
cultura y económico, a pesar de que se produjo
un intercambio de información, transferencia de
tecnologías apropiadas para el fortalecimiento de
las instituciones más representativas del sector
rural peruano, las comunidades campesinas, que
desafiaban la ortodoxia neoliberal a través de las
alianzas orientadas hacia modelos alternativos de
progreso y desarrollo.
Se espera que este estudio historiográfico
contribuya a la gestión pública local que
recientemente se fortalece con la creación de la
Gerencia Regional de Vivienda, Saneamiento
y Construcción de los Gobiernos Regionales en
el 2023, para que dialogue con las respuestas
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CONTEXTO

colectivas reflejadas en políticas e intervenciones
prácticas. Los futuros estudios deben seguir
explorando la gran capacidad de adaptación y
respuesta de los diversos tipos de comunidades
indígenas a las diversas intervenciones públicas
y privadas, para tener un panorama completo
de lo local y regional que ayude a un mejor
planteamiento de políticas nacionales. C
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82

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

México en su Centro: delimitaciones espaciales de un
entorno urbano en permanente expansión y su impacto en
la salud planetaria
Central Mexico: spatial delimitations of a continuously expanding urban
environment and its impact on planetary health
Recibido: diciembre 2023
Aceptado: noviembre 2024

Ana Cristina García-Luna Romero1
José Eduardo García-Luna Martínez2

Resumen

Abstract

Hablar de México como unidad pudiera sonar
sencillo por la fortaleza cultural y el respaldo oficial
que hay detrás de esta imagen, sin embargo, las
prácticas performáticas de la sociedad parecieran
señalar otras visiones. La pandemia de COVID19
enfatizó las diversidades que construyen al país
al denotar las diversas respuestas que hubo de
región a región. Para el presente texto vamos a
configurar a la región Centro de México a través de
un doble enfoque fenomenológico: por un lado la
identificación territorial urbana y sus identidades
y, por otro, el entramado urbano de la salud y su
acceso para advertir necesidades de desarrollo
urbano que permitan una mejor operatividad de
los servicios de salud pública, primordialmente,
y con ello incidir en el bienestar social a la luz
de la sostenibilidad y del concepto de salud
planetaria, todo con el objetivo de consolidar un
conocimiento integral de la megalópolis urbana.

Discussing Mexico as a singular unit may seem
straightforward due to the cultural strength and
official support behind this image. However, the
performative practices of society appear to suggest
alternative perspectives. The COVID-19 pandemic
highlighted the diversities that shape the country
by revealing the varying responses from region to
region. In this text, we will configure the Central
region of Mexico through a dual phenomenological
approach: on one hand, the identification of urban
territoriality and its identities, and on the other, the
urban fabric of health and its accessibility. This
aims to identify urban development needs that
enhance the operability of public health services,
primarily, and thereby contribute to social wellbeing considering sustainability and the concept of
planetary health.

Palabras Clave:

Keywords:

planificación urbana sostenible; acceso a la
salud; salud planetaria

sustainable urban planning; access to health;
planetary health

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Escuela de Arquitectura del Centro Roberto Garza Sada de la Universidad de Monterrey UDEM,
México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores SNI; email: ana.garcialuna@udem.edu; ORCID: https://orcid.org/0000-00018176-966
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica (COMAEM), México; email:
garcialunamartinezjoseeduardo@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4611-8237

83

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Introducción

centro agrícola, produciendo maíz, frijol, caña de
azúcar y diversas frutas. En términos industriales,
la transformación de productos alimenticios,
vitivinícolas y de papel es predominante. La
mayor concentración de industrias se encuentra
en el centro-sur, donde se desarrollan actividades
comerciales, financieras y culturales, resultado de
la descentralización desde la Ciudad de México
(CDMX).
Para delimitar el entendimiento de lo que
estamos planteando como región Centro, partimos
de la clasificación propuesta por Angoa, PérezMendoza y Polèse (2009), en la que establecen
tres grandes zonas geográficas para asimilar el
territorio mexicano en su vertiente urbana. En
este sentido, tenemos que la región Centro incluye
estados como Nayarit, Jalisco, Aguascalientes,
San Luis Potosí, Michoacán, Ciudad de México,
Estado de México, Morelos y Puebla. En total,
se identifican 185 municipios metropolitanos en
la región Centro, con 57 de ellos en la Zona del
Valle de México, lo que resalta una configuración
única en comparación con otras regiones del país
(Figura 1). Este análisis revela la particularidad
del modelo de ciudad latinoamericana, útil para
estudios exploratorios y comparativos.

La zona del Centro de México es un núcleo
vital de actividad económica, política y cultural;
además de poseer una notable biodiversidad
y un desarrollo urbano de gran magnitud que
conlleva una aglomeración de población y una
expansión urbana desmedida, así como una serie
de problemas ecológicos y de hacinamiento que
se ven reflejados en la performática social: ritos
de pertenencia al entorno urbano, acceso a las
vialidades, servicios y espacios, entre otros. Lo
social incide en el entramado urbano y viceversa
(Gándara Woongg, Padilla Lozano y Gutiérrez
Castorena, 2020).
Con una población que no deja de incrementar
su número, se proyecta que en 2025 la Zona
Metropolitana del Valle de México será la sexta
megalópolis más poblada del mundo. Esta área
es atravesada por la Sierra Madre Oriental y un
sistema volcánico, que incluye volcanes como el
Nevado de Toluca y el Popocatépetl. Sus ríos más
importantes son el Pánuco, el Atoyac, Tehuacán,
Puebla y Tecolutla, mientras que los climas
predominantes son templado lluvioso, semiseco
y cálido tropical. Es también un importante

Figura 1. Región Centro de México: municipios

Fuente: Elaboración propia

84

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

La Ciudad de México, con un 99% de su
población en áreas urbanas, es la metrópoli más
grande del mundo hispanohablante y la octava
a nivel global, destacando su fragmentación
urbana como un desafío actual para su desarrollo
(Coulomb, 2021).
Habitar la ciudad implica un análisis de
su performatividad, reflejando la necesidad
contemporánea
de
entender
fenómenos
sociodemográficos en sociedades modernas y
globales. Este estudio no solo debe abarcar rituales
cotidianos y movilidad urbana, sino también
cómo los individuos se apropian de su entorno.
La distinción entre ciudad y campo sigue vigente,
aunque el concepto urbano ha evolucionado,
considerando factores como la expansión
territorial y el impacto geopolítico. El crecimiento
poblacional demanda más espacios de vivienda
y actividades, lo que intensifica la expansión de
grandes masas urbanas y su interacción con áreas
rurales, incluso a magnitudes de lo que se conoce
como el paso de una ciudad a una metrópoli (Sousa
González, 2013).

del entorno urbano en la que encontramos que
esta unidad territorial presenta diversos procesos
de conurbación acelerada, por lo cual podemos
plantear una integración física de los municipios
que integran el Valle de México a pesar de que
cuentan con una delimitación geopolítica definida,
pero operativamente sus fronteras están rebasadas
por interacciones intermunicipales, un caso
claro donde, aunque los límites políticos estén
bien delimitados, las interacciones culturales y
sociales (performatividad) trascienden y actúan
de maneras diferentes dando pauta a nuevos
mapas o nuevos límites, una reconfiguración
del entorno urbano que se entiende desde la
perspectiva geopolítica.
Así, la tendencia es hablar de megalópolis,
centros urbanos, hubs, una nueva percepción del
entorno urbano como intento para no perder la
identidad de las delimitaciones políticas de cada
entidad, pero que se vuelve necesario ubicar o
nombrar de alguna manera (Figura 2, ver sig. pág.).
Esta megalópolis al centro del país cuenta
con un total poblacional de 34,905,667 (27.77%
de la población nacional, siguiendo los datos
de 2020 del INEGI), posicionándose como la
zona metropolitana con mayor concentración
poblacional de México y de toda Latinoamérica,
factor de densidad poblacional importante para
estructurar variables directamente relacionadas a
las condiciones de vulnerabilidad sanitaria y su
calidad de vida urbana.
Para completar la imagen de la región de
una manera más integral y transversal (y, sobre
todo, para indagar sobre los temas que esta
investigación pretende indagar como son la
vulnerabilidad sanitaria y el bienestar social como
partes inherentes al concepto de salud planetaria),
hay que profundizar a mayor detalle las
vulnerabilidades sanitarias y la relación de estas
con la calidad de vida en la región. Estas otras
aproximaciones permiten la construcción de datos
bajo esquemas de índices, uno de vulnerabilidad
(Tabla 1, ver sig. pág.) con variables estándar que
posibilitan registrar datos en la región al respecto,
y otro de calidad de vida (Tabla 2, ver sig. pág.),
que se presentan aquí para dar una mejor idea de
lo que se puede encontrar por esas vías.

Métodos de análisis urbanos de la región
Centro: La ciudad como centro de producción
performática
Para este acercamiento teórico a la región Centro
de México, vamos a tomar como modelo a la
Ciudad de México, capital del país, elección
que podría resultar obvia por derecho propio: se
encuentra en el corazón del país y es el centro
político, económico y cultural de la nación. Pero,
además de ello, aquí se ponen en práctica diversas
metodologías estadísticas que nos permiten hacer
metonimia para esta región del país con base en
esta ciudad: el todo por las partes.
En este sentido, resulta crucial analizar la región
desde una doble perspectiva fenomenológica:
la identificación y las identidades territoriales
urbanas, así como el marco urbano de la salud y
su accesibilidad para identificar necesidades de
desarrollo que permitan mejorar la funcionalidad
de los servicios de salud pública, impactando en
última instancia el bienestar social a la luz de la
sustentabilidad y la salud planetaria.
La selección de la Ciudad de México como urbe
principal en representación de la región Centro
está dada por los resultados y el cruce de datos
de los dos grupos de índices métricos que hemos
propuesto para una aproximación transgenética
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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Figura 2. Megalópolis Centro de México

Fuente: Elaboración propia
Tabla 1. Variables de índice de vulnerabilidad sanitaria

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Tabla 2. Variables de Índice de precursores de calidad de urbana

Fuente: Elaboración propia

Con esta construcción de índices de variables,
procede analizar cuáles variables son más visibles
según las regiones a trabajar, para ello seguimos
mediciones estadísticas poblacionales según
Hatcher y entendemos que para estas variables el
número de sujetos debe ser el mayor de 5 veces
al número de variables o 100. De esta manera
podemos establecer un modelo de cribado
contrastando variables con datos poblacionales
según los datos de la región analizada, como es el
caso del Centro en esta ocasión.
El enfoque estadístico es definido partiendo de
la hipótesis de que existe una correlación entre los
factores de vulnerabilidad en salud y los factores
que se delimitan como precursores de la calidad
de vida. Esta correlación se demuestra aplicando
diversas pruebas como la KMO (Kaiser-MeyerOlkin) o la de esfericidad de Bartlett (GarcíaLuna Romero, 2023).
Después de este cruce de datos estadísticos y
georreferenciales podemos dar pauta a un análisis
teórico a partir de bibliografía especializada
que nos permita obtener un panorama más

sustancioso de la región Centro de México y con
el cual podemos confirmar el nodo primordial
que representa para la región la Ciudad de
México. Así, al continuar con la revisión teórica
a la luz de los indicadores de vulnerabilidad y
de precursores de la calidad de vida, podremos
abordar el conceto de la salud planetaria en esta
delimitación geográfica específica.
Necesidades de infraestructura para el
desarrollo del bienestar social y su impacto
en la salud planetaria: La Ciudad de México
como muestra y aproximación
Con la Ciudad de México como centro y metonimia,
advertimos que la región ha sido un nodo de
diversas culturas, tradiciones e identidades: punto
de conurbación urbana que propicia la integración
de las ciudades cercanas, motor geopolítico que
trastoca los límites municipales (Pradilla Cobos,
2005). El paisaje urbano de la región se caracteriza
por una mezcla de edificios coloniales históricos,
modernos rascacielos y barrios marginales
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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

en expansión, lo que refleja las disparidades
socioeconómicas que existen en la zona, así
como el impacto anímico entre la población y las
posibilidades performáticas que el propio entorno
posibilita. Este complejo tejido urbano ha dado
forma a las identidades de sus habitantes, creando
un rico tapiz de diversidad cultural que es a la vez
una fortaleza y un desafío para la región tanto en su
expansión urbana como en las identificaciones de
sus brechas socio-urbanas y demás elementos para
su análisis desde el punto de vista del entramado
urbano (García-Luna Romero &amp; Sousa González,
2020). Es fundamental que planificadores
urbanos, arquitectos, ingenieros, responsables de
la formulación de políticas y profesionales de la
salud, así como otros actores involucrados en el
marco de la sustentabilidad trabajen para abordar
las necesidades de la creciente población y mejorar
la calidad de vida de los residentes. Mediante
enfoques innovadores de planificación urbana,
como la implementación de espacios verdes,
sistemas de transporte público y desarrollos de
viviendas para personas de ingresos mixtos,
estas figuras clave pueden buscar la definición
de ciudades más sostenibles e inclusivas (GarcíaLuna Romero y Gallegos Medina, 2019).
El impacto de centrarse en la identificación e
identidades territoriales urbanas, así como en el
marco urbano de la salud y su accesibilidad, es
significativo para abordar los desafíos actuales
que enfrenta la región del Centro de México. Al
comprender los factores sociales, económicos
y ambientales que influyen en los resultados de
salud, los responsables de las políticas pueden
desarrollar intervenciones específicas que mejoren
el acceso a los servicios de atención de la salud,
reduzcan las disparidades en materia de salud y
promuevan el bienestar general de la población,
por ejemplo lo que se entrevé en los diseños de los
planes de estudio de las escuelas de medicina en el
país, donde comienzan a observarse necesidades
sostenibles en la formación de los profesionales
de la salud (García-Luna Martínez et al., 2021).
Este enfoque integrado del desarrollo urbano y la
promoción de la salud es esencial para crear una
región más resiliente y sostenible que dé prioridad
a las necesidades de sus residentes y de quienes
están en tránsito, pero forman parte del entorno
urbano (García-Luna Romero y Fleischer, 2020).
Las ciudades son vistas como centros de
modernidad y privilegios, ofreciendo oportunidades
laborales, servicios y recreación. Sin embargo, la

pandemia de COVID-19 evidenció las debilidades
del sector salud, afectando gravemente a las áreas
urbanas, a pesar de que estas concentraban los
recursos médicos. Ciudad de México presentó los
siguientes datos: “…es una de las entidades más
afectadas por la pandemia con el mayor número
de casos totales confirmados, de casos por cada
mil habitantes, 425,558 y de muertes vinculadas
al coronavirus, cerca de 21,695 en enero 2021”
(Chiatchoua y Neme, 2022). Este contexto resalta
la importancia de investigar las causas y efectos
de la crisis sanitaria para desarrollar narrativas que
permitan la prevención y el remedio, por lo que
resulta indispensable mapear la realidad actual de
este factor para llegar a estas propuestas. Asimismo,
es esencial establecer mecanismos que ayuden a
las personas en su identidad y en la construcción
de su hogar en entornos urbanos, es decir, en la
consolidación o procuración de cohesión social,
lo que debe ser abordado desde enfoques
multidisciplinarios en el ámbito académico.
La región Centro enfrenta retos de
reconfiguración y performatividad, exacerbados
por la violencia y la falta de cohesión social.
La gestión urbana es fragmentada y pragmática,
sin un proyecto claro para reconstruir el
presente y anticipar el futuro. En este sentido
es crucial evaluar las condiciones del sector
salud, considerando infraestructura y recursos,
especialmente ante el envejecimiento de la
población, lo que requiere del Estado garantizar
el derecho a la salud.
Con el concepto de salud planetaria se crea un
espacio simbólico-conceptual que permite atender
de manera transversal e integral las problemáticas
urbanas actuales como un todo en sinergia y en
armonía. Aquí entran en juego los Objetivos de
Desarrollo Sustentable y sus llamados a integrar
como parte de las performatividades globales
de la sociedad actual rituales que garanticen
la sostenibilidad (Álvarez-García et al., 2021).
Entonces aquí entra la salud planetaria como
un entendimiento que articula la diversidad
de factores que se requieren conjugados para
construir el bienestar social:
La salud planetaria se define como la salud
humana en el medio en el que vivimos, que a
su vez, está influida por la biología humana, el
sistema de salud, el estilo de vida y el medio
ambiente. Es un campo centrado en el estudio
de las interrupciones causadas por el ser
humano en los sistemas naturales de la Tierra y
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CONTEXTO

los impactos resultantes en salud pública, cuyo
objetivo es desarrollar y evaluar soluciones
basadas en evidencia para proteger un mundo
equitati­vo, sostenible y saludable (Egea Ronda
y del Campo Giménez, 2024: 107).
Además, se deben considerar factores integrales
como educación, tecnología y cultura, que impactan
directamente en el bienestar social. La resiliencia
de los ciudadanos frente a las afectaciones urbanas,
como la pobreza y la marginación es fundamental
para mejorar el acceso a servicios de salud y otros
derechos estatales. La investigación y reflexión
sobre estos temas son vitales para abordar las
problemáticas actuales de la región.
La salud es un aspecto crucial en el entorno
urbano, especialmente en México, donde las
diferencias entre zonas urbanas y rurales son
evidentes. La reciente pandemia de COVID-19
ha puesto de manifiesto las desigualdades
estructurales y las inequidades en el acceso a
servicios básicos, como la salud, en lugares como
la Ciudad de México (Ziccardi y Figueroa, 2021).
Esta crisis sanitaria ha afectado a la sociedad en su
conjunto, pero sus efectos económicos y sociales
son desiguales, exacerbando las condiciones de
vulnerabilidad en poblaciones ya marginadas.
En la región Centro de México, las
desigualdades territoriales y sociales son
marcadas. Las dinámicas urbanas impiden
una interacción cohesiva y empática entre las
grandes masas poblacionales, lo que resulta en
fenómenos de deshumanización y un capitalismo
feroz que ignora el bienestar social. Esto impacta
negativamente en el sector salud, reflejándose
en la operatividad y efectividad de los servicios
médicos disponibles, incluso desde la formación
profesional se ven afectaciones.
La salud individual está relacionada con
múltiples indicadores de bienestar y se considera
un derecho humano que el Estado debe garantizar.
Para tener claridad en ello, se debe tener una
perspectiva integral y sostenible, como el enfoque
que desde la salud planetaria se prevé y que
conlleva una diversidad de factores en juego que
van desde consideraciones de la alimentación,
pasando por los actos urbanos de movilidad,
las disposiciones espaciales del entorno, las
definiciones socioeconómicas, la calidad en la
salud y las diferencias que fomentan una brecha
social que acentúa las distancias entre calidades
y cualidades humanas (Ortiz y Ortiz, 2019). Para
evaluar la vulnerabilidad sanitaria, es esencial

analizar la prevalencia de enfermedades comunes
en las ciudades, como la obesidad, hipertensión
y enfermedades respiratorias (Lozano-Keymolen,
Gaxiola Robles-Linares &amp; Montoya-Arce, 2021).
Estos indicadores permiten identificar el tamaño
del problema de salud en la comunidad y motivar
mejoras en el sistema sanitario.
La vida urbana implica una serie de factores
sociales que afectan el bienestar de los habitantes.
La forma en que las personas interactúan con su
entorno urbano influye en su calidad de vida,
abarcando tanto necesidades básicas como
disfrutes cotidianos.
La capacidad de atención médica en las
ciudades es otra variable clave para entender el
contexto sanitario en México. Esta capacidad refleja
cómo está estructurado el sector salud y cómo
los ciudadanos acceden a los servicios médicos.
Con esta información, se puede diagnosticar el
estado actual de la salud en México y desarrollar
propuestas que mejoren la situación, además
de comprender las causas de la vulnerabilidad
sanitaria existente.
La vulnerabilidad sanitaria en una comunidad
es un desafío significativo para la eficacia de las
políticas públicas de un Estado. Reconocer esta
situación implica aceptar debilidades que deben
ser abordadas con decisiones respaldadas por
los gobiernos. Por lo tanto, es esencial seguir
insistiendo en el tema y buscar la atención
necesaria en beneficio de la población.
México enfrenta una grave crisis de salud
pública, destacando la obesidad y enfermedades
no transmisibles como una pandemia que afecta
la salud individual y colectiva, impactando la
productividad y economía. Asimismo, México
presenta un aumento gradual en su población
adulta, por lo que el envejecimiento, sus
necesidades y atenciones también es una carta
que se debe jugar y poner sobre la mesa a la hora
de elaborar planes y proyectos de infraestructura
urbana y sanitaria, movilidad urbana y otros
tópicos de atención urbana a esta población
(González, 2015; Sánchez-Vázquez, 2021).
México ocupa el segundo lugar mundial en
obesidad adulta, diez veces más que Japón y Corea,
y es el primero en América Latina (HernándezCorona et al., 2021). Esta situación se agrava por
una dieta basada en alimentos ultraprocesados,
que afecta especialmente a la población adulta
mayor, que necesita adaptaciones dietéticas por
el envejecimiento.
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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Además, la falta de datos precisos sobre las
necesidades alimentarias de los adultos mayores
en Latinoamérica resulta en políticas públicas
ineficaces. La dieta de la población presenta serias
deficiencias, y aunque se observan avances, la
calidad alimentaria sigue siendo mala (Andrade
Olvera, 2021). Factores como el costo y la
distribución de productos alimenticios contribuyen
a las desigualdades entre sectores sociales.
En las últimas décadas, los cambios en
la alimentación de los mexicanos han sido
drásticos, influenciados por factores económicos,
sociales y familiares, así como por el crecimiento
demográfico y las limitaciones de tiempo para
mantener hábitos saludables. Aunque se están
logrando progresos en la nutrición infantil
gracias a avances en pediatría y luchas sociales,
la situación de la población adulta mayor sigue
siendo preocupante y requiere atención urgente
(Bejarano-Roncancio et al, 2014).
El consumo excesivo de grasas y productos
procesados resulta en obesidad y comorbilidades,
exacerbadas por la fácil disponibilidad de
estos alimentos en el diseño urbano. Las zonas
urbanas, a pesar de ofrecer una mayor variedad de
nutrientes, presentan un aumento en el consumo de
calorías y alimentos poco saludables, en contraste
con las zonas rurales (Mundo-Rosas et al., 2021;
Martí del Moral, Calvo &amp; Martínez, 2021). Esto
resalta la necesidad de generar condiciones para
la seguridad alimentaria y fomentar la actividad
física, promoviendo estilos de vida saludables,
así como construir o planear alternativas viales
que incentiven el tránsito o que contribuyan a
mantener enlaces seguros entre las personas y los
espacios de salud.
La obesidad conlleva múltiples problemas
de salud que impactan en los servicios públicos
y fomentan estilos de vida sedentarios,
especialmente en la población adulta mayor, que
también enfrenta otros desafíos relacionados con la
edad. Si no se aborda a tiempo, la obesidad puede
desencadenar enfermedades graves y aumentar la
mortalidad, en un contexto urbano que facilita el
acceso a alimentos poco saludables y promueve el
sedentarismo (Tafur Castillo et al., 2018).
Las altas tasas de mortalidad asociadas a
la obesidad se deben a patrones de conducta
que incluyen la migración a entornos urbanos
y la adopción de estilos de vida sedentarios
(Ruiz-Canizales, 2020). Además, el consumo
inconsciente de alimentos ultraprocesados

está relacionado con este estilo de vida. Es
fundamental revertir esta situación mediante
políticas que promuevan una alimentación
saludable y un mayor nivel de actividad física,
especialmente en poblaciones vulnerables como
los adultos mayores.
En general, existe una infraestructura urbana
que abarca diversos niveles de atención médica,
pero se observan diferencias radicales en la calidad
de los servicios de salud. A pesar de que el Estado
registra un alto número de afiliados a servicios
de salud pública, muchos prefieren atenderse
en servicios privados debido a la facilidad de
acceso y la proliferación de consultorios junto a
farmacias que prometen precios bajos (Colchero
et al., 2020). Esta situación se ve reflejada en el
aumento de consultorios adyacentes a farmacias
en México. A pesar de la diversidad de opciones
privadas y públicas, la proliferación de servicios
de salud privados enfatiza las diferencias sociales
y de calidad en la atención médica.
La falta de regulación en los consultorios
adyacentes a farmacias puede impactar
negativamente en la calidad del servicio y en el
gasto de bolsillo de la población, especialmente
la más pobre. Es necesario establecer una nueva
política de recursos humanos en el sector salud que
articule la formación de profesionales de la salud y
que regule la práctica profesional para incentivar el
equilibrio entre el trabajo público y privado (Díaz de
León Castañeda, 2018).
La pandemia ha resaltado la necesidad de
invertir en una buena estructura en el sector salud,
reforzar la capacitación del personal (MontañezHernández, 2020) y mejorar la infraestructura para
garantizar los derechos de salud de la población.
Es fundamental identificar las desigualdades
en el sistema de salud para establecer políticas
que combatan esta situación (Villarreal Ángeles
et al., 2021). La equidad en el acceso a servicios
de salud es crucial para mejorar las condiciones de
salud de la población. Además, es necesario cuidar
y proteger al personal médico, proporcionando
capacitación, sueldos dignos y apoyo emocional
para evitar el agotamiento físico y mental.
Es indispensable contar con un diseño
estratégico de infraestructura de salud para atender
adecuadamente a la población de la tercera edad,
protegiendo sus derechos y bienestar.
Es necesario ampliar los servicios de salud
y coordinar programas, priorizando la atención
preventiva y de primer nivel. En la región Centro,
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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

existen obstáculos que dificultan el acceso a los
centros de salud, relacionados con la presencia
de grandes empresas farmacéuticas en lugar del
Estado. Esta situación refleja la insuficiencia
estatal en materia de salud y cobertura. Se debe
abordar la situación de las ciudades mexicanas
en términos de calidad de vida, enfermedades y
sistema de salud para implementar estrategias que
mejoren la calidad de vida y el bienestar social.
Es importante examinar los distintos
elementos que influyen en la atención de salud
en la región Centro, considerando las necesidades
específicas de cada región y las perspectivas
actuales y sustentables. La atención médica en
esta región suele ser apresurada y no siempre
considera las necesidades individuales de las
personas, la proliferación vehicular también ha
jugado un importante nivel de contaminantes
y de interlocuciones que impactan en las
performatividades sociales al incidir directamente
en el tema de los accesos a los espacios de salud y
de interacción social (Imaz Gispert et al., 2021).
Todo esto se fundamenta en la promoción de los
derechos universales y humanos, así como en los
derechos que la constitución mexicana garantiza.
En resumen, es imperativo establecer un enfoque
integral y humanista en la planificación de la
infraestructura de salud, priorizando el bienestar
y los derechos de la población (Cubillos-Vega,
2019), especialmente de la tercera edad, y
trabajando en conjunto para mejorar las políticas
públicas y la calidad de vida en México. A
pesar de las buenas intenciones que se puedan
tener, como en el caso de la Ciudad de México
(López-Arellano y Delgado-Campos, 2024),
los esfuerzos siguen dejando a deber por lo que
resulta sustantivo no quitar el dedo del renglón
y continuar con una construcción de políticas
públicas sustentadas en el concepto de salud
planetaria para obligar a una mirada amplia que
involucre la diversidad de factores que ya se han
citado aquí como en coexistencia y dependencia.

que concentra y representa un punto álgido de
significación, resulta un esfuerzo por indagar en las
condiciones bajo las cuales estamos construyendo
como sociedad los escenarios para las demandas
y necesidades actuales de la población global.
Con un enfoque interdisciplinario que conjuga,
por un lado, el urbanismo social y sus tópicos
de expansión, conglomeración, diseño de
movilidades y performatividades y, por otra
parte, un enfoque sanitario que tiene suficiente
información que ofrecer sobre todo después de
la pandemia del COVID19 y ante un entramado
urbano que permite un acceso ágil al sistema
de salud, pero que a su vez tiene áreas de
oportunidad importantes que se deben atender a
la luz del trabajo colaborativo entre disciplinas
y con la finalidad de presentar iniciativas que
puedan mejorar la calidad de vida de las personas
ha sido lo que permea esta mirada inquisitiva
que encuentra hallazgos significativos entre los
puntos de encuentro entre lo urbano y lo sanitario.
Como evidencia de esta aproximación
podemos recuperar que bajo el concepto de
salud planetaria se han dispuesto iniciativas
que han ido en búsqueda del bienestar social
y la cohesión social, y según lo registrado en
este texto podemos afirmar que a lo largo de
la historia de la ciudad como tal, encontramos
vestigios que indican cómo la conceptualización
urbana nace para justamente atender lo que el
concepto de salud planetaria intenta describir,
que es el punto de anclaje social y humano
ante su entorno inmediato y de identidad, su
escenario performativo donde se puede generar
la vida social y donde se pueden satisfacer las
necesidades básica, universales e inmediatas,
y que por diversos factores no se han podido
cumplir a cabalidad, por lo que tenemos que
volcar los esfuerzos en recuperar esta idea y
transformar los ejercicios urbanos en maneras
eficaces de cumplir con las expectativas humanas
de consolidar sus entornos bajo esquemas de
seguridad y comunidad, no solo como espacios de
desarrollo y multitudes desarraigadas donde las
brechas y distancias sociales son enfatizadas y no
se procuran actos perlocutivos o performáticos
que construyan comunidad para poder arribar al
bienestar integral y el bien común. Tomar como
ejemplo al Centro urbano del país nos permite
indagar y ejemplificar con ejemplos claros un
ejercicio de análisis y de ensayo de lo que los
trabajos colaborativos nos permiten vislumbrar.

Conclusión
Poner un foco de atención a una problemática
actual donde se conjugan diversas capas de
significados y campos de acción como lo es
el problema urbano de la atención de salud en
el entorno urbano de una zona geográfica tan
expansiva como lo es el Centro de México y, en
especial, la Ciudad de México como nodo o hub
91

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

De esta manera, la salud planetaria como
concepto y enfoque nos lleva a pensar desde la
sostenibilidad y la transdisciplina como una urgencia
por darle sentido a los resultados sociales y urbanos
de nuestra civilización de manera consciente y
comprometida con el bienestar y las consignas de
los ODS respecto a que nadie se quede atrás. C
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CONTEXTO

Habitar poético y ciudad. Fundamentos,
metasignificaciones y utopías
City and poetic inhabit. Foundations, metameanings and utopias
Recibido: diciembre 2023
Aceptado: noviembre 2024

Jorge Gasca Salas1

Resumen

Abstract

El ‘habitar poético’, es un concepto incorporado
gradualmente a las ciencias sociales, las humanidades
y las artes. Con él es posible identificar e imaginar
alternativas edificatorias del espacio antrópico y
de formas de socialidad que hoy resultan utopías,
señalan rutas potencialmente posibles y permanecen
vivas en las relaciones de vida comunitaria,
la solidaridad humana en el campo y en las
ciudades. De no precisarse correctamente su origen
ontológico, sus fundamentos histórico-políticos,
sus metasignificaciones estético-semiológicas y
su alto contenido de utopía, se corre el riesgo de
malinterpretar y deformar su sentido originario.
El objetivo principal de este artículo de
investigación es la exposición de los fundamentos
del concepto ‘habitar poético’, la incursión crítica
en las metasignificaciones de los sentidos de su
uso, su deconstrucción utópico-política y sus
implicaciones. Metodológicamente se parte de la
distinción analítica óntico-ontológica empleada por
Heidegger en el sentido primigenio del concepto
empleándose la hermenéutica y la semiótica como
recursos descodificadores del habitar poético,
del “poetizar y la estetización de la vida social”.
Finalmente se emplea la deconstrucción sistémica,
señalándose un conjunto de indicadores políticos
que marcan la dirección y el sentido del habitar
poético como dominio de la utopía y la esperanza
de un ethos poético.

The 'poetic inhabit' is a concept gradually
incorporated into social sciences, humanities and
arts. With it is possible to identify and imagine
alternatives for building up anthropic space and
forms of sociality that today turn out to be utopias,
they point out potentially possible routes and
remain alive in the relationships of community
life, human solidarity in the countryside
and in the cities. If its ontological origin, its
historical-political foundations, its aesthetic and
semiological metameanings and its high content
of utopia are not correctly specified, there is a risk
that its original meaning will be misinterpreted
and distorted.
The main objective of this research article
is to expose the foundations of the concept
'poetic inhabit', the critical incursion into the
metameanings of the senses of its use, its utopicdeconstruction policy and its implications.
Methodologically, we start from the onticontological analytical distinction employed by
Heidegger in the original sense of the concept,
using hermeneutics and semiotics as decoding
resources of the poetic dwelling, the "Poetizing
and the aestheticization of social life". Finally,
systemic deconstruction is employed, pointing to
a set of political indicators that mark the direction
and sense of poetic habitation as the domain of
utopia and the hope for a poetic ethos.

Palabras Clave:

Keywords:

habitar poético; ciudad; utopía y esperanza

poetics inhabit; the city; utopia and hope

1

Nacionalidad : mexicano; adscripción: Profesor-Investigador, tiempo completo, titular C adscrito al Instituto Politécnico Nacional en la
Sección de Estudios de Posgrado e Investigación (SEPI), de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura - Unidad Zacatenco, ESIAUZ, Ciudad de México, México; México. Doctor en Filosofía por la Universidad Nacional de México - UNAM. Autor del libro "Pensar la
ciudad. Entre ontología y hombre"; email: jogasca@ipn.mx ; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9964-8389

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CONTEXTO

Introducción

la Segunda Guerra Mundial en 1945 (Safranski,
1997, 432). Estos datos, lejos de tratar de
generar una suerte de “intriga intelectual” o mera
“habladuría”, han pasado a ser claves históricobiográficas y acontecimientos trascendentes que
explican el encriptamiento de “lo político” y
su metamorfosis filosófico-literaria o filosóficopoética en el encuentro de Heidegger con
Hölderlin: “¡Cuidado con la palabra poética! –dice
Jean Beaufret-. La palabra filosófica debe regir la
ciudad de punta a punta” (Beufret, 1993, 32).
Una segunda consideración que resulta también
fundamental en lo que podríamos denominar el
“concepto originario” (Ur-concept) del ‘habitar
poético’ en la historia del encuentro HeideggerHölderlin es la llamada Vuelta (Kehre), qué él
reconoce acontecida hacia 1930 (Heidegger,
1998, 83), y entendida ahora como expresiones de
lo-ser (Sein) que el ser-ahí, el hombre, manifiesta
pero en el sentido de “lo no dicho” en Ser y tiempo
sino a modo de lo expuesto en su ensayo, Tiempo
y ser, (Heidegger, 1997, 273-304), esto es: que
“el tiempo no es [puesto que si fuera/existiera
sería un ente], el tiempo se da”. En lo referente
al espacio ocurriría algo semejante: el espacio no
es, el espacio se da. Así pues, la verdad no es una
mera coincidencia con la cosa (adaequatio) sino es
“alheteia”, un modo del develamiento (1996a, 109131); la naturaleza no como un mero reservorio
o armatoste que subyace ahí frente a nosotros
(hipokaimenon) sino un mundo envolvente al que
pertenecemos. Un conjunto de manifestaciones en
las que “el ser serea”. Se da ser: en el lenguaje;
en el arte; la poesía, la técnica etcétera… y en el
habitar humano.
Para la interpretación de su sentido primigenio
en Heidegger el ‘habitar poético’, requiere y
exige de un conjunto de enlaces que van desde
la comprensión metafísico-ontológica de la
obra de este pensador enigmático y críptico; la
exaltación del contenido ontológico de lo griego
desde su visualización poético-mitológica; hasta
el embozamiento de la dimensión política de la
vida moderna y contemporánea tras el disfraz del
“medirse con los dioses” que indudablemente
se vincula con la cosificación de la vida urbana,
su inautenticidad, su apatridad (desarraigo), la
angustia de la vida en las ciudades; todas ellas

“Habitar poéticamente” significa estar
en la presencia de los dioses y ser tocado
por la esencia cercana de las cosas. Que la
existencia es ‘poética’ en su fundamento
quiere decir, igualmente, que el estar
instaurada (fundamentada) no es un mérito,
sino una donación.
M. Heidegger, “Hölderlin y el origen
de la poesía” (1978, 139)
En este artículo de investigación no se aborda el
‘habitar’ en un sentido arquitectónico a modo de
un tratamiento de “formas del hábitat” a través
de la historia o en su modalidad de “arquitectura
moderna”2; tampoco se desarrolla un ensayo
sociológico acerca de cómo establecer relaciones
sociales de colectividades rurales o urbanas que
establezcan líneas o trazos de un determinado
modo de ser (ethos) comunitario. Se trata, más
bien, de una incursión e interpretación en el sentido
primigenio de las consideraciones de la obra de
Heidegger en las que deja delineado el concepto.
El ‘habitar poético’ fue expuesto originalmente
por el filósofo Martin Heidegger (Alemania,
1889-1976) más como una noción que como un
concepto. Posterior a la publicación de su principal
obra Ser y tiempo (1927), en esa etapa que siguió a
su rectorado en la universidad de Friburgo (1933)
y luego a su adscripción al nacionalsocialismo,
impartió su primer curso sobre Hölderlin (17701843) en el invierno 1934-1935 (Safranski, 1997,
331) y ya nunca más –hasta su muerte– dejaría de
citarlo o evocarlo.
Para varios estudiosos de Heidegger, como
Safranski, J.M. Palmier, Beaufret, Lefebvre,
o Víctor Farías y Bolívar Echeverría en
Latinoamérica, Hölderlin, en la obra de Heidegger,
representa una alusión velada de la dimensión
política del ser-ahí (Dasein), el hombre. El serhombre (Dasein) es estudiado desde los años 20
bajo la idea de una ontología fundamental, una
“hermenéutica de la facticidad” (Heidegger,
1999a). Su rectorado y su participación militante
con el nacional socialismo resultó un verdadero
tropiezo para su trayectoria filosófica que le costó
su retiro de las aulas durante siete años terminada

2

Para ello remitimos, por ejemplo, al trabajo exhaustivo “El habitar poético. Una aproximación al ‘Genius Loci’ de la arquitectura
contemporánea (Quintero, 2011).

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CONTEXTO

expuestas ontológicamente en su principal obra de
1927 Ser y tiempo (Heidegger, 1949). A lo largo
del presente estudio serán efectuadas diversas
interpretaciones cuya intención será arrojar luz
sobre el concepto en estudio.
Es todavía una tarea por desarrollar y
discernir, la posible primacía que tuvo SaintExupéry en la consideración sobre el ‘habitar’
en su obra Ciudadela (Citadelle): obra de 1936
(Bollnow, 1969, 119), aspecto aún desconocido
y que aquí iniciaremos, como actividad digna de
ser reivindicada en los estudios sobre el ‘habitar
poético’, sin duda, un aspecto que resultaría un
acto de justicia literaria e historiográfica3.

invierno del 1934. Es ya en 1935-36, en “El origen
de la obra de arte” y “Hölderlin y la esencia de la
poesía”, los ensayo en los que vuelve explícita la
importancia y trascendencia del arte y lo poético,
la poesía y el poetizar como “instauración del
ser” (Heidegger, 1978, 144): “La verdad como
alumbramiento y ocultación del ente acontece al
poetizarse. Todo arte es como dejar acontecer el
advenimiento de la verdad del ente en cuanto tal,
y, por lo mismo, es en esencia Poesía” (Heidegger,
1978, 110).
3) Un tercer momento, el de la conjunción
entre ‘el habitar’ y ‘lo poético’, está marcado
por su peculiar antimodernismo. Resalta “La
época de la imagen del mundo” (1938) en el que
destacan cinco fenómenos de la Edad Moderna:
la ciencia; la técnica maquinista; colocación
del arte en el campo visual de la estética; la
concepción y realización del obrar humano como
cultura; la desdeificación / pérdida de dioses
(Heidegger, 1980, 69-70). Este quinto punto, el de
la desdeificación –creemos– está estrechamente
vinculado con su propuesta metafísico-ontológica
del habitar, constituida por Las Cuatro Partes, el
Quatriparti (Das Geviert):
i) el cielo,
ii) la tierra,
iii) las divinidades (deidades/dioses) y
iv) los hombres (Heidegger, 1983, 17).
Se hace referencia a una Cuaternidad en
la que los humanos deberían “medirse con los
dioses”. La Cuaternidad es aquello que otorga
fundamento a una metáfora metafísica a una
ontología poética del habitar. En esta metáfora
radica la metasignificación del verdadero sentido
de lo poético, el poetizar y el poema en Heidegger,
es decir, de la dimensión y el sentido de lo
poético. Los dioses de Heidegger son los dioses
de Hölderlin, los mismos que habitan el Olimpo,
gobiernan sobre a los hombres de las polis griegas
clásicas y representan las virtudes excelsas de
los humanos. Porque cada dios representa una a
una las virtudes humanas elevadas a su máxima
expresión. En El Archipiélago, el paisaje poéticoontológico es sacado a la luz por Heidegger y
maravillosamente contado por Hölderlin, el poeta
de la vida helenística clásica.

I. Origen y fundamentos del ‘habitar poético’
El origen del concepto ‘habitar poético’ tiene tres
momentos-clave en su surgimiento mismos que
seguiremos a continuación: 1) El encuentro con el
concepto ‘habitar’; 2) El encuentro con ‘lo poético’;
3) La conjunción entre ‘el habitar’ y ‘lo poético’.
1) El primer momento, el del encuentro con ‘el
habitar’, se refiere a las reflexiones de Heidegger
en torno a la palabra ‘ser’ (Sein) expuestas en
Ser y tiempo. En el contexto de la exposición
de que el ‘ser-en-el-mundo’ es una “estructura
fundamental del ser-ahí (Dasein)”, el hombre. La
palabra “en” de la categoría ‘ser-en-el-mundo’,
se refiere a una comprensión y delimitación
ontológica de un determinado ser-estar en un
lugar del mundo, detenido, familiarizado, pero
sobre todo “habituado”, es decir, vinculado un
ser y estar vinculado con un lugar, aspecto que
es definido por un modo de “habitar” (Heidegger,
1949, 52-54). Ser es, propiamente, “habitar”, dirá
explícitamente en su Introducción a la metafísica,
libro de 1935 . Ahí aclara de manera explícita y
concluyente (“Etimología de la palabra ‘ser’”):
Ser significa “vivir, brotar, permanecer”. Esta
última expresión proveniente de la palabra
alemana whonen: habitar, morar, permanecer
(Heidegger, 1999b, 70-72). Ser es, pues, habitar.
2) El segundo momento, el encuentro con ‘lo
poético’, lo marca su acercamiento con el poeta
Hölderlin y con el arte (el origen de la obra de
arte), como ya se mencionó, en su curso del

3

Para una aproximación a la relación entre poesía y arquitectura resulta muy sugerente el estudio de Jacqueline Faure-Aprosio (Universidad
Nacional de Atenas, Grecia) y Gerardo Saelzer-Canouet (Universidad Austral de Chile. Chile): “El habitar poético en la obra de Konstandinos
Kavafis, Byzantion Nea Hellás, Núm. 38 – 2019: pp. 197-214, Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile.

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CONTEXTO

Así, a comienzos de los años 50’s, Heidegger
tenía sentadas las bases ya de su propuesta de
“Construir, habitar, pensar”, en su ensayo “¿A
qué se le dice pensar?”, y, de manera destacada
para el motivo que nos ocupa, “…Poéticamente
habita el hombre…” (Heidegger, 1994). Deja
delineada una doble definición sobre lo que
podría ser denominado un habitar fundamental:
1) Un habitar fundamental óntico, como un cierto
tipo de habitar real que proviene de la provincia
(habitar rural) y 2) un habitar fundamental
ontológico, que es parte de las reflexiones
metafísicas en torno al habitar griego (antigüedad
clásica), aspecto destacado en este ensayo.
Estas definiciones y niveles de presencia
(óntico-ontológica) fueron establecidas por
él mismo, identificadas y denominadas de
esa manera en su principal obra Ser y tiempo
(Heidegger, 1949, 15). Son presentadas de
manera especialmente explícita en un pasaje
altamente significativo por haberse escrito en el
contexto de un profundo estudio sobre el sentido
de la metafísica en Kant: “El conocimiento
óntico no puede adaptarse al ente (“los objetos”)
sino cuando el ente se ha manifestado ya como
ente, es decir, cuando se conoce la constitución
de su ser”; se trata, entonces, de lo que denomina
“patentabilidad del ente” (Heidegger, 1996b,
21-22): la cercanía de las cosas con las que
habitamos. Por tanto, el habitar la provincia, el
campo, lo rural, será un habitar óntico; el habitar
lo griego pensado como un pasado acontecido (lo
pretérito: una ‘preteridad’ / Vergangenheit) es,
se trata, de un habitar ontológicoque señala la
esencialidad de lo presente.

civilizatoria, artística, arquitectónica y literaria
que representó la cultura griega clásica. Poemas
como Vocación de poeta, Ánimo de poeta,
Mnemósyne, Germania, Pan y vino, Patmos,
A la fuente del Danubio, Retorno a la patria;
pero, sobre todo, El archipiélago, el Rin, y En
primoroso azul, son destacados y estudiados por
Heidegger con perspectiva ontológico-poética
(Heidegger, 1983).
La obra de Hölderlin ya había sido ensalzada
en la Europa de las décadas de los 20’s y 30’s
en círculos muy cercanos a Stefan Georg.
Considerado como un “genio del corazón” capaz
de convocar a los “filohelenos” y despertar
sensibilidades vinculadas con dimensiones
representacionales llegando a ser considerado
como precursor del simbolismo (Safranski, 1997,
331-332).
Para los estudiosos de su poesía lírica,
Hölderlin mantiene una mirada helenista del
mar, los ríos los astros: Grecia es para él un
“a priori” (Gundolf, apoyado en, Del Corral,
1971, 38). El mar es el centro de su cosmología,
situado entre el éter, el claro del infinito y las
honduras de la tierra. en efecto la interioridad
de su poesía, su poder encantador, conducían
al poder de las profundidades del ser real del
habitante de las polis, del pueblo (Demos), del
río, de la montaña, del archipiélago, del mundo;
como si fuera un testigo de los fenómenos de la
naturaleza en su “nacencia” como una verdadera
“experiencia numinosa del mundo” (Del Corral,
1971, 38). Dioses, paisajes heroicos, ambiente
marmóreo, épica autoconstructiva y pulcritud
lingüístico-poética, son elevados a la mayor
altura idiomática de lo griego y lo germánico.
Excelsitud civilizatoria, excelsitud literaria, y
excelsitud ontológico-poética son personificados
en odas, himnos y elegías a hombres, dioses, y
cultura griegos. Dice en “Archipiélago”:
“Creta aparece y Salamina reverdece/ a la
sombra de los laureles, Cubierta de rayos, /
al alba levanta su testa Delos, la inspirada. /
Tennos y Quíos abundan en racimos purpúreos,
/ y el licor de Chipre mana de los ebrios flancos
/ de las colinas y desde las alturas de Caluria /
los plateados arroyos se arrojan como antaño/
en las aguas antiguas de su padre” (Hölderlin,
1995, 272-73).
Dos ideas destacamos aquí de Hölderlin: la
figura de lo divino (las divinidades, los dioses)
y la figura del retorno (la reconstrucción de la

1. Hölderlin, Exupéry, Bachelard, en la
literatura fundadora del ‘habitar poético'
La construcción del concepto ‘habitar poético’
atraviesa por la obra de pensadores que resultan
fundamentales para su definición. Entre los más
destacados consideramos a tres de sus fundadores
renombrados de los siglos XIX y XX: Hölderlin,
Exupéry y Bachelard, cuyas contribuciones
analizaremos a continuación.
a) Hölderlin, poeta helenista del habitar
Friedrich Hölderlin (Alemania 1770-1843),
fue un rapsoda especialmente destacado por
sus odas y panoramas poéticos sobre la belleza
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CONTEXTO

ciudad y el reencuentro con Grecia). La primera
figura, la de las divinidades (los dioses), no es
sino la magnanimidad de lo acontecido en el
mundo de los humanos: lo que sucede en la polis
sucede a escala divina, “la historia es justamente
historia porque se realiza desde los dioses y a
ellos conduce” (Del Corral, 1971, 60). Ver el
mundo religiosamente es para él contemplar los
elementos naturales como dioses. Por ello afirma
otro estudioso de su obra, “Hölderlin es el único
poeta al que se debe creer cuando dice que cree
en los dioses” (Guardini, apoyado en, Del Corral,
1971, 43); Dirá en su poema “Pan y vino”:
“¡Oh dichosa Grecia! ¡Morada de todos los
dioses del cielo! / ¿Es cierto entonces lo que nos
enseñaron en la juventud? ¡Salón festivo cuyo
piso es el mar y tus montes las mesas;/ desde
antiguo trazada para tales solemnidades […].
[…] Sin duda los dioses aún viven, pero
encima de nuestras cabezas, en otro mundo;
allá obran sin cesar, sin ocuparse de nuestra
suerte,/ ¡tanto nos cuidan los inmortales!
Pues a menudo/ un frágil navío no puede
contenerlos, y el hombre/ no soporta más
que por instantes la plenitud divina […]”
(Hölderlin, 1995, 316, 320).
La segunda figura, la del retorno es mucho
más misteriosa y nostálgica, se trata de melancolía
histórico-ontológica por el regreso a una Grecia
cuya preteridad se visualiza en las ruinas de un
pasado ejemplar glorioso por su arte, su vida política
y la poética de su encumbramiento civilizatorio,
pero también es alumbramiento y esperanza
de un futuro posible. Una añoranza ontológica
perceptible en poemas como “Regreso a la patria”,
“El archipiélago”, “Retorno al país, a los míos”,
“El Rin”, “Migración”, todos ellos imbuidos de la
atmósfera del retorno. Dice en “El archipiélago”:
“Di ¿Dónde está Atenas? Tu ciudad amada,
/ oh dios enlutado ¿Convertida en polvo se
hundió con las urnas funerarias de los Maestros
en tus misteriosas orillas sagradas? / […] ¿No
es allá donde se alzaban las columnas y sobre
los techos se veían fulgurar las estatuas de los
dioses? […]
Sin embargo, el pueblo recocía las calles
desiertas/ y los jardines enlutados. Y luego,
en el Ágora/ donde yacían las columnas del
Pórtico y las estatuas/ volcadas de los dioses,
conmovidas sus almas, contentos por su mutua
lealtad, todos / se estrechan la mano para una
nueva alianza […]

Y a la gloria de la madre tierra y del dios de
las olas/ la Ciudad vuelve a prosperar, obra
espléndida/ del genio, fuerte y sólida como los
astros […]” (Hölderlin, 1995, 277, 283, 285).
Es en su poema en prosa “En primoroso
azul…” (In lieblicher Bläue…), tantas veces
evocado y citado por Heidegger, en el que expone
la dupla onto-poiética: el habitar y el medirse con
los dioses. Una asociación metafórico-política
que, sin duda señala una invitación a trascender el
espacio real en dirección de un ‘habitar poético’.
Dice Hölderlin:
“¿Es desconocido dios? ¿Es él revelado
como el cielo? Eso es lo que creo yo. Del
hombre es la medida. Pleno de méritos, mas
poéticamente, habita el hombre en esta tierra”
(Hölderlin, 1958, 417-418).
La consideración acerca de una “pérdida
de dioses” (divinidades) y la necesidad de una
“medida” en relación con ellos es la construcción,
en clave metafísica (ontológica) y poiética
(metapoiética), de una criptografía del discurso del
‘habitar poético que será necesario descodificar
puesto que en ella radica la comprensión del
concepto que estudiamos.
b) Exupéry, poeta del habitar: la monumentalidad
ética y la ciudadela del desierto
El libro de Antoine de Sant-Exupéry (1900-1944)
Ciudadela (Citadelle), iniciado hacia el año
1936 publicado hasta 1948, nació como prosa
poética más bien enigmática. En sus doscientos
diez y nueve capítulos se destacan virtudes del
“habitar”, teniendo como escenario una hipotética
“ciudad en el desierto” bellamente edificada,
bajo principios estéticos pero, sobre todo,
sobre valores éticos que perfilan virtudes como
entereza, sobriedad, mesura, orden y solidez
edificatorias de “reinos utópicos”. Se trata de la
ciudad imaginaria propia de las disposiciones de
un rey que pone toda su riqueza a disposición de
la edificación sin escatimar experiencia, sabiduría
y virtud para levantarla en medio del desierto. Un
constructor de ciudades que ha decidido asentar
los cimientos de su ciudadela y que “ha detenido
su caravana en marcha” para fundar su ciudadela
(1951):
“La virtud es perfección en el estado de hombre
y no ausencia de defectos. Si quiero construir
una ciudad, tomo el hampa y la canalla y las
ennoblezco con el poder. Les ofrezco otras
99

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CONTEXTO

embriagueces distintas a la embriaguez mediocre
de la rapiña, de la usura o el estupor. He aquí
que construyen con sus brazos raquíticos. Su
orgullo se transforma en torres y templos y
murallas. Su crueldad se convierte en grandeza
y rigor de la disciplina. Y he aquí que sirven a
una ciudad nacida de ellos mismos y en la cual
se han cambiado en sus corazones. Y morirán en
sus murallas para salvarla. Y no descubrirán en
ellos más que virtudes esplendorosas” (Exupéry,
1951, 33).
Ciudadela es una aventura imaginante que
representa -en el sentido hegeliano de la expresiónun sacudimiento de la “astucia de la razón poética”.
Esto, en el fondo, señala y coloca el problema en
el jalonamiento entre la razón técnica y la razón
poética.4
Edificar en el desierto figura como la escritura
en una hoja en blanco, es una acción intrépida
y a la vez compleja en la más pura reflexión
en torno a una dialéctica propia del Medio
Oriente (nómada): caravana-desierto. Se trata
de aquella oposición levantina que caracteriza
emplazamientos civilizatorios inimaginables a la
“razón técnica”.
Teniendo como referencia la oposición
aldea-campiña (Occidente sedentario) y la
oposición aldea-plantación (Oriente sedentario),
(Echeverría, 2013, 46), la ciudadela imaginaria
de Exupéry mueve y remueve los principios
occidentales de la edificación y racionalidad
tecnológica para abordar el problema edificatorio
desde una translación de la “razón tecnológica”
a la “razón poética”. Se trata del empleo de otros
“materiales edificatorios” de naturaleza poética:
el habitar, la virtud humana, la imagen poética
(acción poética, el poema), la armonía de las
leyes (sociales y religiosas), la significación, el
sentido, la confraternización festiva y la esperanza
(Exupéry, 1951).
En efecto, como ya lo destacó Bollnow,
Exupéry es, después de Hölderlin (dejando la
interrogante de haber precedido a Heidegger),
quien resaltó la importancia del habitar, el
construir, el significar, y, el sentir (aspecto que
Max Scheler denominó ‘ordo amoris’; 1996),
como fundamento y sentido de la casa.

“Porque he descubierto una gran verdad. A
saber: que los hombres habitan y que el sentido
de las cosas cambia para ellos según el sentido
de la casa. Y que el camino, el campo sentido
de las cosas cambia para ellos según el sentido
de la casa. Y que el camino, el campo de
cebada y la curva de la colina son diferentes
para el hombre, según que compongan o no un
dominio” (Exupéry, 1951, 11).
Destaca abierta, claramente y de manera
contundente “le falta a la piedra el alma y el
corazón del hombre” y que solo cuando se
comienza a construir es cuando se comienza a
habitar. Solo aquel que haya emprendido “siete
jornadas hacia la Osa Mayor, habrá comprendido
lo que significa ´habitar’”; habrá conocido lo
que significa “un polo imantado a manera de la
semilla de un árbol”, habrá conocido la relevancia
de lo que es una “línea de fuerza en el silencio” al
comprender que:
“tal amor y no otro, no por rechazo o desprecio
de los otros sino porque el amor, no es una
esencia hallada como objeto entre los objetos,
sino coronamiento de un ceremonial como
lo es la esencia del árbol, el cual domina su
esencial diversidad. Soy la significación de
los materiales. Soy basílica y sentido de las
piedras” (Exupéry, 1951, 215-216).
Así, pues, la ciudad edificable tiene como sentido
principal el “instalar felizmente a los hombres”, al
edificar la ciudad, la ascensión de esas piedras nace
primero de su deseo, y la ciudad está contenida en
él, en la imagen que lleva en el corazón:
“En mi sabiduría, empleo la palabra ciudad,
no me sirvo de ella para razonar, sino para
especificar simplemente todo lo que ella carga
en mi corazón y que la experiencia me ha
enseñado y mi solicitud en sus callejas y la
partición del pan en sus moradas y su gloria de
perfil en la llanura y su orden admirado desde
lo alto de las montañas. Y muchas otras cosas
que no sé decir o en las cuales no pienso en
este momento” (Exupéry, 1951, 43).
En su edificación poética, bajo la figura
literaria de un “gendarme”, rigen la ley del
orden ético, estético y social de la armonía. Así,
costumbres, dogmas y códigos se hacen resonar

4

Nosotros empleamos la distinción entre “razón estética” y “razón poética” (Véase Labrada, 1992), tomando en consideración que, de
acuerdo con las revisiones de los autores consultados en este estudio, principalmente Bachelard, la poética (la dimensión de lo poético), es
un contrasentido de la “razón”, es, en buena medida, su negación. No asumimos la denominación de “razón poética” y empleamos, en su
lugar, la “razón estética”.

100

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CONTEXTO

con coherencia eco y reverberación las cosas entre
sí. El resultado: “conozco hombres justos, no la
justicia. Hombres libres, no la libertad. Hombres
animados por el amor, y no el amor. Lo mismo
que no conozco ni la belleza ni la dicha, sino
hombres dichosos y cosas bellas (Exupéry, 1951,
207). Si el “centinela” -esto es, la perseveranciase cansa de vigilar el horizonte y se duerme, “la
ciudad muere” (Exupéry, 1951, 226).
Una clave fundamental de Exupéry en su
Ciudadela consiste en el paso de la edificación
técnico-material, a la dimensión ético-poética,
superando el nivel de lo político. Construir ciudadela
es, hacer de la virtud un acto edificatorio, y todo
acto se convierte en poema. Veamos:
“Sólo puedo ensayar en ti mi dominio. Y por
esto creo en los actos. Pues los que distinguen
el pensamiento de la acción me han parecido
siempre pueriles y ciegos […].
Y la imagen del poema no reside ni en la
estrella, ni en la cifra siete, ni en la fuente, sino
solamente en el nudo que fabrico al obligar a
mis siete estrellas a bañarse en la fuente […].
Porque la creación es de distinta esencia que el
objeto creado al que domina; no deja huellas
en los signos. Y el creador se evade siempre
de su creación. Y la huella que deja es lógica
pura […].
El poema mismo no es ni regalo ni provisión,
sino superación de ti mismo; puede suceder
que no te sientas ligado por la gracia del
gesto” (Exupéry, 1951, 85, 103, 110, 145).
El habitar, la virtud, el acto edificatorio y
la dimensión poética, son los materiales de la
edificación de la ciudadela erigida en el desierto.

fundamentales de la filosofía de las ciencias, que
ha seguido tan claramente como ha podido el eje
del racionalismo activo, el eje del racionalismo
creciente de la ciencia contemporánea, debe
olvidar su saber, romper con todos sus hábitos
de investigación filosófica si quiere estudiar
los problemas planteados por la imaginación
poética” (Bachelard, 2001, 7).
Autor de obras como El compromiso racionalista,
escribió libros como El agua y los sueños o El aire y
los sueños, obras ensayísticas altamente vinculadas
con la dimensión poética (elementos de la materia
y cosmogonías intuitivas), Bachelard reconoce
su apego a una marcada “prudencia científica”,
aspecto que de acuerdo con ese reconocimiento,
no le fue suficiente para fundar una ‘metafísica
de la imaginación’ en vista de que tal actitud es la
negación a “obedecer a la dinámica inmediata de
la imagen” (Bachelard, 2001, 9). De esta primera
anotación surge una pregunta-clave: ¿Reflexionar
sobre una ‘poética del habitar’, sobre una ‘poética
del espacio’ o de una ‘poética en general’ requiere
o, incluso, exige un alejamiento, si no es que un
“abandono del racionalismo activo”, proveído
por la filosofía o la ciencia occidental? ¿Cuál
es la dimensión, el ámbito o el “reino” lógico,
epistemológico, fenomenológico o semiológico
del que proviene la poesía y la poética del habitar?
Tales interrogantes son dignas de reflexión
porque su acuciante respuesta nos coloca en la
dimensión del arte, en el carácter semiológico
de la poética (la poesía, el poema y el poetizar),
en la dimensión del sentido (significación), la
finalidad (thelos) de su creación y su surgimiento.
Aspectos que otorgan fundamento de todo acto,
instrumento, y creación poéticos.
Bachelard continúa su argumentación afirmando:
“Es, pues, en la inversa de la causalidad, en
la repercusión, en la resonancia […], donde
creemos encontrar las verdaderas medidas del
ser de una imagen poética. En esa resonancia,
la imagen poética tendrá una sonoridad de
ser. El poeta habla en el umbral del ser. Para
determinar el ser de una imagen tendremos
que experimentar, como en la fenomenología
de Minkowsky, su resonancia” (Bachelard,
2001, 8).
Su Poética del espacio es una obra y una
reflexión consciente y marcadamente colocada en
el campo de la fenomenología de la imaginación
y, además, de la imagen. “La imagen, en su
simplicidad, no necesita un saber”. Más que

c) Bachelard y la poética del espacio
Gaston Bachelard (Francia, 1884-1962), filósofo
cinco años mayor que Heidegger, fue el primero
en desarrollar explícitamente un ensayo completo
sobre una Poética del espacio’ [1957]. Es más
que evidente que, sin declararlo, efectuó una
aproximación a los esbozos delineados por el
filósofo alemán abiertamente vinculado al ‘habitar
poético’. Su comprensión sobre ello establece un
peculiar punto de partida que señala un necesario
alejamiento del racionalismo filosófico occidental
que lo caracterizó durante su vida intelectual
especialmente destacada:
“Un filósofo que ha formado todo su
pensamiento adhiriéndose a los temas
101

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

una “fenomenología del espíritu, se trata de una
“fenomenología del alma”. Coincide totalmente
con Pierre-Jean Jouve al afirmar que “La poesía es
un alma inaugurando una forma”, un proceso en
el que la conciencia y la sensibilidad son capaces
de incursionar en la esfera de la “sublimación
pura” (Bachelard, 2001, 11). Destaca con
especial realce, tal como lo señala Bollnow con
especial énfasis, que “la esencia total del hombre
está determinada a partir del habitar”, vista desde
la importancia de la casa (Bollnow, 1969, 120):
“Nos haremos sensibles a la doble polaridad
vertical de la casa [como ser vertical y como
ser concentrado], si nos hacemos sensibles a la
función de habitar, hasta el punto de convertirla
en réplica imaginaria de la función de construir”
(Bachelard, 2001, 49). “Casa y universo” guardan
una relación cosmológica en la que la primera
representa una morada de inmensidad: “la casa
conquista su parte de cielo. Tiene todo el cielo por
terraza” (Bachelard, 2001, 85). “La casa es nuestro
rincón del mundo. Es nuestro primer universo”.
Se tratará de una demostración de que la casa es
uno de los mayores poderes de integración para
los pensamientos, los recuerdos y los sueños del
hombre” (Bachelard, 2001, 36). Casa y universo
guardan la más interminable de las dialécticas
(Bachelard, 2001, 35). Su dialéctica de la choza y
el castillo, resulta una parodia de la dialéctica del
señor y el siervo, de Hegel (2006, 84-85). De uno
a otro mundo, de una a otra morada, van y vienen
los sueños. “Descendemos para habitar junto a
la tierra, en el suelo de la cabaña y después, con
algunos castillos de España, querríamos dominar
el horizonte” (Bachelard, 2001, 96).

de Hölderlin con su crítica de la modernidad (de
su ciencia, su técnica y la pérdida de sus dioses/
desdeificación, entre otras); el empleo de un
metalenguaje que connota la relación dioseshombres con la política elevada al rango de ars
poética; una analogía entre un ars poética y una
poética del habitar: bajo la pregunta ¿qué es el
‘habitar poético’ visto desde la poética misma, el
poetizar y el poema?
El ‘habitar poético’ tiene un alto grado de
similitud vinculante entre la poética y lo político.
Llegado a este punto, las connotaciones del
estudio del ‘habitar poético’ exhiben el referente
y el contexto del que forma parte: la modernidad,
su necesidad antisistémica, su marcado contenido
de utopía y su esperanza. Aparece en el horizonte,
entonces, la relación crepuscular como encuentro
del habitar político (colectivo) en el plano de la
máxima utopía del ‘habitar poético’: el ‘ethos
poiético’.
Descodificar, discernir, reflexionar, imaginar
y estructurar racionalmente las condiciones de
su existencia son tareas que se desprenden de
una interpretación mesurada entre lo posible y lo
imposible, entre la realidad y la utopía, de lo que
se avizora en el horizonte de una argumentación
hipotética en vías de construcción.
a) Semantización y codificación de la ‘poética’
del habitar
Lo primero que debe reconocerse es la dimensión
a gran escala de metasignificación que, sin
excepción, los autores fundadores del concepto
en estudio emplearon en su enunciaciónconnotación otorgándonos la necesidad de su
interpretación-descodificación. El nacimiento
de su creación es, ha resultado a la vez, la
codificación y el encriptamiento de su sentido y,
a propósito de éste, la semantización semióticofilosófica de su dimensionamiento. El ‘habitar
poético’ es metáfora y es metasignificación que
rebasa las esferas de las que partió, puesto que su
sentido está más allá de la metafísica y sobrepasa
los límites de lo ontológico hacia las dimensiones
de lo poético, puesto que, como frontera del arte,
contiene un ingrediente que lo vuelve altamente
complejo: la dimensión de lo político, pero
elevado al plano de lo poético, esto es: lo político
como arte.
En ningún momento olvidamos la crítica
de Walter Benjamin al fascismo al señalar, sin

II. Poética del habitar: metasignificación de lo
poético y metapolítica
La interpretación del ‘habitar poético’ invita a
pensar en una conjunción de las herramientas
lógicas, epistemológicas, filosóficas, semióticas,
estéticas, que permitan acceder a la delimitación
de los campos y ámbitos temáticos que se abren
mediante su auscultación. De acuerdo con ello,
conducimos la reflexión hacia el ejercicio de
la interpretación (hermenéutica, semiótica y
poético-política) sobre el ‘habitar poético’.
Afloran un conjunto de necesidades tale
como: la definición óntico-ontológica del habitar;
la relación ontológica entre el construir, habitar
y pensar; la ubicación de la relación de la poesía
102

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

equivocarse, mediante su conducción totalitaria,
manipuló la “estetización de la política” como
una senda comunicante hacia la “guerra” y, de ahí,
a la estetización de la guerra: la guerra es bella
(la estetización de la muerte: la arquitectura de la
muerte; la estetización del crimen, etcétera). Su
Tesis XIX, termina reivindicando la “politización
del arte”, un paso anterior –según veremos- a la
poetización (estetización/ “artistización”) de lo
político, pero en una fase no-capitalista (2003,
96-99).
En esa toma de conciencia, nuestro punto de
partida aclaratorio comienza con la delimitación
del ‘habitar poético’ pero, ahora, dentro del
campo de la poética en general, su distinción con
la poesía (ars poetica), el poetizar, y el poema
propiamente dicho (ubicado en el campo de la
creación de poemas).

partes son necesariamente seis: “el argumento,
los caracteres, la elocución, la manera de pensar,
el espectáculo, y la composición musical”
(Aristóteles, 2021, 49). Se trata de un texto
taxonómico e, incluso, prescriptivo de un estudio
acerca de lo que denomina “artes imitativas”.
El poema aparece, entonces, como “narración
poética”, bajo una trama constituida por sus
partes componentes: prólogo, episodio, éxodo, y
parte coral (Aristóteles, 2021, 61).
En tiempos más recientes, para Paul Valéry,
por ejemplo, la poesía es definida por él como
la expresión de lo inexpresable, que posee la
naturaleza de la energía y que contiene las
emociones humanas:
“Aquello que tiene por objeto especial, por
dominio verdaderamente propio, la expresión
de lo que es inexpresable en las funciones
finitas de la palabra. El objeto de la poesía
es aquello que no tiene un único nombre. La
sensualidad del lenguaje.
Es el intento de representar por medio del
lenguaje articulado esta cosa o aquella, que
trata oscuramente de expresar las emociones”
(Valéry, 1995, 76).

La poética: dimensión general de lo poético
Entendida aquí la poética como la dimensión de
lo poético, como una esfera cuya expresión no se
encuentra en el campo de la filosofía, la ciencia,
la técnica (incluso, de elaboración de poemas),
sino más allá de la “verdad” de ellas. Es una
dimensión que, de acuerdo con lo señalado por
los autores estudiados, trasciende el plano de la
existencia de lo “real” y de lo entitativo (el ente,
la cosa, la objetualidad).

El poema
Para Valéry el poema, representa una “fiesta
del intelecto”, aquello que está constituido
“sólo por elementos bellos”; “es el resultado de
la multiplicidad, de la no-uniformidad de los
significados, o más bien, de los efectos de un
signo”; es la idea de un pensamiento perfecto,
aunque no sea un verdadero pensamiento, una
convención que devuelve al objeto lo que éste
tiene de pasajeramente eterno:
“El poema es un discurso caracterizado por el
valor comparable y continuo del sonido y del
sentido, mediante el arte de hacer converger
en el mismo objeto estímulos muy diferentes.
De ahí resulta una definición de ese objeto:
aquello que pueda ser creado y acrecentado
por estos medios, a condición de que sean
empleados casi simultáneamente” (Valéry,
1995, 66-67).
El poema mismo, en Exupéry, no es ni regalo
ni provisión, sino la superación de uno mismo;
la imagen creada en el poema no reside “en la
estrella”, ni en la cifra siete (de las siete estrellas
de la Osa Mayor), sino solamente en “el nudo que
fabrico al obligar a mis siete estrellas a bañarse

La poesía
Desde una lectura de la Poética, Aristóteles
señala el siguiente comienzo: “Para tratar de
la poética [poiesis], tanto de la poética en sí
como de sus diferentes especies” (Aristóteles,
2021, 33). Tal expresión permite comprender,
al igual que el texto en su conjunto, que por
poética [poiesis] se entiende aquí a la poesía,
como un arte mimetístico cuyos vínculos e hilos
conductores forman parte de lo que hoy nosotros
llamamos “arte de la representación” (teatral, el
teatro) denominada por él imitación [mímesis] de
diferentes especies: epopeya, tragedia, comedia,
ditirámbica, además de la eulática (empleando el
sonido de una flauta) y la citarística (empleando el
sonido de una cítara). Bastaría con dar una mirada
a su análisis de la poesía trágica, esto es, a las
partes de la representación teatral (imitación) de
una tragedia, para darnos cuenta de que su obra
es la de un erudito del teatro griego clásico. Tales
103

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

en la fuente”; así, “crear –al poema– es crear al
ser, y toda creación es inexpresable”; en ello el
lenguaje, es “la escala del árbol” (Exupéry, 1951,
85, 110, 111).

los astros; para el hombre cuentan ante todo la
tensión de las líneas de fuerza, es decir, el sentido
de sus acciones, pues el creador o el poeta no es el
que inventa o demuestra, sino aquel que impulsa
a realizarse (Exupéry, 1951, 97, 159, 166).
“He visto a mi geómetra enamorado de las
estrellas. Él transformaba en ley para el
espíritu un hilo de luz. Era vehículo, vía y
pasaje. Era abeja de una estrella florida de
la que hacía su miel. Lo he visto morir feliz
a causa de algunos signos y figuras en los
cuales se había transmutado. Así el jardinero
de mi jardín que hizo abrir una nueva rosa.
Un geómetra puede faltar a las estrellas. Un
jardinero puede faltar al jardín. Mas tú no
careces ni de estrellas, ni de jardines, ni de
redondos cantos dorados en los labios de los
mares” (Exupéry, 1951, 238).
Finalmente, cabe la distinción sugerida por
Valéry en relación con la diferencia entre los
“hechos poéticos” y lo que denomina “arte
poético”:
Un hecho, acontecimiento u objeto poético es
todo suceso, impresión excitante que actúa por
sí misma induciendo a la producción de energía
libre sin determinar una necesidad precisa, una
acción inmediata y sin provocar un proyecto,
un deseo (distinto al de conservación, fijación,
aprehensión). El arte poético tiene por objeto
producir, provocar, preparar o aislar los hechos
poéticos. Además, un estado poético, es todo
estado que se caracteriza por una producción de
energía, dando a las cosas ese valor.

El poetizar
En su argumentación ontológica el poetizar,
aparece definido en Heidegger como una
capacidad fundamental del habitar humano.
Poetizar es el acto de habitar propiamente dicho:
“El hombre es capaz de poetizar según la
medida en la que su esencia está apropiada
a aquello que por sí mismo tiene poder sobre
el hombre y que por esto necesita y pone
en uso su esencia. Según la medida de esta
apropiación, el poetizar es propio o impropio”
(Heidegger, 1994, 177).
Ser poeta es poetizar, y, además de hacer
poemas, el poeta vive como poeta con la poesía
y con el lenguaje poético. En Exupéry, poeta del
habitar, aparece en su Ciudadela, como en la
filosofía ontológica de Heidegger, esa nombrada
y maravillosa relación entre la divinidad, el
habitar y el lenguaje de los actos poéticos:
“Cuando la verdadera riqueza y divinidad del
hombre no es ese derecho a la referencia del
diccionario, sino el sacar de sí, en su esencia,
eso que precisamente no hay palabra para
decirlo, pues de lo contrario no me enseñarás
nada o necesitarías más palabras que granos de
arena hay a lo largo de los mares” (Exupéry,
1951, 109).
El Poeta

b) Metasignificación-descodificación del
‘habitar poético’

En el contexto de su Poética, para Aristóteles la
función del poeta no es narrar lo que ha sucedido,
sino lo que va a suceder, y lo posible, conforme
a lo verosímil y lo necesario (Aristóteles, 2021,
55). Para Valéry el poeta es quien busca el verso
mágico, cuyo sentido le resulta misterioso, y
que luego, al igual que el verso, se conserva y se
repite; el poeta no tiene por objetivo comunicar
un pensamiento, sino hacer nacer en otro el estado
emotivo que conviene a un pensamiento análogo
al suyo (Valéry, 1995, 69-70).
Para Exupéry, el poeta cobra otro sentido,
el poeta es el hombre mismo, puesto que, como
creador, no es el que inventa o demuestra, sino
aquel que impulsa algo a realizarse; el hombre
es aquel que escribe poemas y aprende a leer

Una vez revisadas las fuentes (creemos que
medidas y lo suficientemente expuestas) de
las que proviene la codificación del ‘habitar
poético’, esto es, las ideas centrales de Hölderlin,
Heidegger y Exupéry en torno a los dos
elementos que componen el concepto (el habitar
y lo poético), consideramos apropiado establecer
los nexos necesarios para la descodificación de
su metasignificación para, por último, mostrar
resultados tentativos y establecer líneas que
permitan investigaciones futuras en torno
a la evolución del concepto que revisamos,
así como sus implicaciones epistemológicas
(investigaciones en y de diferentes campos
científicos), sus limitaciones y requerimientos.
104

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Los elementos que se señalan a continuación no
son necesariamente fenómenos, temas o problemas
cuya exposición deba ser agotada en esta exposición,
lo cual resulta imposible. Dentro de sus límites, lo
posible consiste en su visualizar e identificación en
el horizonte abierto por esta temática.
Otro aspecto clave de este ejercicio de
descodificación es el necesario “regresosalida” del campo de lo estético (arte y poesía
como campos o territorios epistemológicos
de lo poético), hacia las ciencias sociales y
humanidades (la ciencia y la filosofía). Para
ello es preciso hacer patente la posibilidad de
apuntar hacia su sustentación mediante la(s)
argumentación(es) en autores no necesariamente
coincidentes con la orientación de las fuentes
destacadas en esta investigación, sobre todo con
la metafísica ontológica de Heidegger, dado ese
halo de misterio con que con frecuencia envolvió
sus ensayos filosóficos, aspectos que nos facilita
el hecho de habitar el siglo XXI mirando el
tiempo del que procedemos.

metafísico mismo, y, aunque abordado desde éste,
es embozado bajo el antifaz del “medirse con los
dioses”, en presencia del Quatriparti, Las Cuatro
Partes (Geviert): el cielo la tierra, las divinidades
y los hombres. Benjamin, desde la reivindicación
de una sociedad comunista, denominada también
“las fuerzas constructivas de la humanidad”,
le responde al totalitarismo fascista nazi con la
“politización del arte”.
Consideramos trascendente destacar que esta
identificación y toma de consciencia teóricohistórica es indispensable en el emplazamiento
de un determinado ‘habitar poético’ puesto
que, históricamente, como lo hemos elucidado
antes, con Bachelet, lo poético estaría precedido
por la negación de lo político, y lo antecedería
históricamente.
Si un ‘habitar’ se pretendiese ‘poético’,
debería estar sustentado por una sociedad cuyas
condiciones políticas propiciaran tal forma de
existencia social. Por tanto, hacer de lo político
un arte (el arte de la convivencia, la socialidad
comunitaria, la fraternidad, etc.), esto es, una
estetización (“artistización”) de lo político en
todas sus expresiones, una edificación artística de
lo humano, lo que presupone la negación de las
fuerzas y condiciones obstáculos de la libertad
(superación de los lastres del capitalismo),
amerita una definición (por lo menos en negativo)
de la vida colectiva, isonómica y comunitaria,
alternativa a la socialidad contemporánea
(Benjamin, 2003, XIX: 96-99).

i) El ‘habitar poético’: poética del habitar
Lo que hemos destacado como concepto
‘habitar poético’ apunta hacia la expansión de
su significación (a la que podríamos denominar
“llana” o “literal”), en vista de que el término
“poético” alude a una dimensión: la dimensión
poética, evocada también al decir “lo poético”
mediante el empleo de la expresión “poética”
o simplemente al decir “poética”. No se trata,
como revisamos en Aristóteles de una traducción
(acepción superficial o posible) de poiesis, como
“poesía”, aspecto que dejaría trunco el sentido
amplio y abierto de poética. Dicho de manera
apropiada: el ‘habitar poético’ es la conducción
del ‘habitar’ hacia la dimensión de lo poético (la
poética).

iii) El ‘habitar poético’ como necesidad
contrasistémica (revolución total y derecho a la
ciudad)
El ‘habitar poético’ tiene muchas más
implicaciones de las que podría ofrecer una
comprensión positivista, inmediatista, literal y
puramente técnica de la expresión, pues sugiere,
por un lado, una visualización contrasistémica del
presente y, por otro, la creación proyectual de un
imaginario político futuro de una modernidad no
capitalista alternativa.
En la primera visualización “la historia se debe
cepillar a contrapelo” ─para usar una expresión
más de Benjamin─ (2005, 22), cuya implicación
profunda nos conduce a la destrucción-producción
de códigos contraculturales al capitalismo (de
todo el mundo de la vida: de la civilización
material en su conjunto y del conjunto de todos

ii) El ‘habitar poético’ como estetización de
‘lo político’
Hemos señalado, a propósito de Walter Benjamin
─y del traspié de Heidegger en la política al
aceptar el rectorado de la universidad de Friburgo
en 1933─, que la dimensión de lo político
aparece soterrada una y otra vez en el discurso de
Heidegger, y metamorfoseado bajo la figura de lo
poético (el poetizar, el poeta, y el lenguaje poético),
si no es que también desde el discurso ontológico105

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

los códigos lingüísticos y no lingüísticos que
configuran la modernidad contemporáneas),
lo cual nos traslada a la necesaria por Lefebvre
llamada “revolución total” (revolución urbana,
revolución del espacio, derecho a la ciudad,
contraespacio, etc.), (2013, 448).
En la segunda visualización, la del futuro,
lo que se podría visualizar sería un resplandor,
en verdad, inimaginable de una totalización
del arte, de lo que nosotros denominamos una
metapolítica, esto es, una sociedad y una realidad
cultural edificada más allá de la superación de la
política y de lo político en su conjunto, lo cual
nos traslada al campo y dominio de la utopía.

o eticidad poética, cuyo fundamento encontraría
su cimiente en la estetización de la socialidad, la
isonomía, la democracia, la politización del arte,
la edificación artística de la civilización material
y el acto artístico como modo de cohesión social.
v) Habitar poético y deconstrucción sistémica:
utopía, esperanza
El ‘habitar poético’, como podemos ver, tiene
implicaciones de distinta índole: política,
histórica, geográfica, antropológica, filosófica,
literaria, etcétera. Desde luego, amerita
una deconstrucción mucho más detenida
y pormenorizada que permita, una visión
suprasistémica. Nos conformamos, por ahora,
con una progresiva profundización y un atisbo
que nos permita conducir las demarcaciones
topológicas y praxiológicas derivadas de la
imaginación creativa (por no decir poética)
mientras la “revolución total”, “la revolución del
espacio”, la “revolución urbana” (Lefebvre), la
“sociedad política”, se da, se organiza o se realiza.
Debemos contribuir creativamente mientras el
futuro nos sorprende.
Tal sociedad y sus respectivos modos de
habitar, por aún no existir, caen necesariamente
en el campo de la utopía y, como posibilidad
real, en el terreno de la esperanza. Preferimos
entender la utopía -con Bloch- como un principio
(de mundo), como un todavía-no acontecido
(Bloch, 1975, XV) que, por tanto, se encuentra en
proceso de construcción, en el caso de un ‘habitar
poético’, de un modo de habitar la realidad
que atraviesa por un proceso histórico-político
cada vez más democrático y equitativo. Las
sociedades rurales, sobre todo en esos territorios
de alejamiento geográfico y “atraso civilizatorio”,
con frecuencia iluminan la vida social dando
lecciones de vida comunitaria que en las ciudades
resultan inimaginables. Se vuelven iluminaciones
culturales contrasistémicas y luces que ilustran la
vida social como iluminaciones de esperanza.

iv) El ‘habitar poético’: como poética del habitar
es una metapolítica del habitar
El ‘habitar poético’, es el habitar llevado a su
dimensión poética, la dimensión de lo poético.
Esto en términos civilizatorios es, tiene como
proceso lógico-histórico, la superación de lo
político. Pero, tal superación de lo político tendría
como condición, en primer lugar, un régimen
colectivo de la sociedad económica (capitalismo
cuasi-democrático); en segundo lugar, una
sociedad democrática o sociedad política (nocapitalista); en tercer lugar, una sociedad poética
(post-política y postcapitalista).
Una sociedad meta-política, es una sociedad
política que ha transitado del régimen político a
otro cuya negación de lo político debe conducir
a una sociedad basada en la poética del habitar,
una sociedad post-política o metapolítica.
Es claro que una “razón poética” que “se
piensa a sí misma” o tenga la capacidad de
imaginar un horizonte poético, debe transitar
por los imaginarios políticos factibles y
posibles. Por ahora solo contamos con que la
existencia de un “socialismo real” con todas sus
pesadumbres y deslealtades al socialismo teórico
o socialismo científico, fue capaz de atisbar en
una Modernidad alternativa no-capitalista y,
hasta hoy, no disponemos de la visualización,
en su totalidad, de sociedades alternativas. Sin
embargo, mediante esa experiencia históricopolítica y la sociedad edificada por los griegos de
la época clásica y su panorama de una sociedad
ejemplar en la infancia de la civilización, es
posible visualizar breves destellos de lo que podría
ser una sociedad-poética. Sin duda basada en lo
que proponemos denominar un ethos-poiético,

“…cántame, encántame con el crecer de la
larva de las tinieblas, allí donde comienzan
a despuntar el agujero de las ventanas,
el alto brillo de las embarcaciones del
tiempo, todo lo que aman los hombres y
las mujeres unidos muy ardientemente, y
lo que yo solo, pobre habitante perdido
en la sala de una esperanza que nunca se
106

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

supo limitar, puede desear para acallar sus
pensamientos tristes”.
Pablo Neruda, “El habitante y su
esperanza” (1977, 20).

(encriptamiento) de la dimensión de lo político y,
en Hölderlin, es la visión político-poética de las
polis de la Grecia clásica.
La exégesis del Poetizar nos conduce, en
primer lugar, al acto humano de dimensiones
excelsas porque en la acción se han plasmado las
leyes de convivencia y se ha instaurado, mediante
la praxis, la virtud humana de dicho acto que es
por esencialmente social. Resulta una categoría
y, a la vez, una metáfora sobre la acción humana
que envuelve a todo acto individual y colectivo,
asociando la poesía, el poema y el lenguaje
poético a una dimensión ontológica: la dimensión
de lo poético. El tratamiento explícito de Gaston
Bachelard acerca de una “poética del espacio”
(1957) abrió la posibilidad y vino a confirmar
la asociación de esta temática esbozada por
Hölderlin, Heidegger y Exupéry, constituyendo
un puente vinculatorio entre ciencias sociales,
filosofía, literatura y la diversidad de las artes,
especialmente las artes del espacio: la danza, la
escultura, y, principalmente, la arquitectura.
En la cultura, la vida, las ciencias y las artes
contemporáneas la descodificación del ‘habitar
poético’ implica una interpretación a contrapelo
(desconstrucción-descodificación) de la realidad
histórica contemporánea que apunta hacia una
visión antisistémica, metapolítica y postcapitalista
de la sociedad a modo de una modernidad utópica
no-capitalista. Así, El ‘habitar poético’ en y para
nuestro tiempo presente y venidero tiene, como
figura praxiológica, un modo de conexión con la
dimensión utópica de lo humano delimitado por
la estetización de lo político, la revolución del
espacio y la revolución de la cultura y, dicho de
manera completa, la revolución total expuesta
ya por Henri Lefebvre (2013) y que nosotros
denominamos ethos poiético. C

Conclusiones
Poniendo el acento en la dimensión historiográfica,
el ‘habitar poético’ es un concepto en construcción
que parte de la poesía helenística de Friedrich
Hölderlin (1770-1843), y que el filósofo
Martin Heidegger (1889-1976) incorporó en su
metafísica-ontológica desde los años 30s del siglo
XX. Constituye la dupla teórica: ‘el habitar’ y
‘lo poético’, asociadas en el plano ontológico (el
plano o nivel de la edificación de mundo) con
el construir y el ser en general. Es a Hölderlin
a quien se debe la expresión “…poéticamente
habita el hombre…”. Forma parte del poema “En
primoroso azul”, escrito hacia 1800 y publicado
en 1830. A mediados de los años 20’s del siglo
XX, fue difundida en Alemania la poesía de este
importante poeta por el círculo de Stefan George
y en especial por Norberth von Hellingrath, por lo
que, durante los años 30’s ya del siglo XX, cuando
Heidegger se encuentra con la obra de Hölderlin,
había un surgimiento de su obra poética, solo
difundida antes por Nietzsche y Dilthey a fines
del siglo XIX.
La relevancia de la noción del ‘habitar’,
primero, y su dimensión ‘opoética’, después,
fue retomada ya en la década de 1930, en que
Heidegger la difunde a través de su propia obra
en su principal obra Ser y tiempo (1927) en que
fundamenta ontológicamente el concepto de
“habitar” vinculándolo con el concepto de “ser”,
fundamentado también en su ensayo “El origen
de la obra de arte” (de 1935). Con la publicación
de su libro Conferencias y artículos (1954)
donde aparece su ensayo “… Poéticamente
habita el hombre…”, totalmente vinculado con
el sentido primigenio del poema de Hölderlin.
Ese es, en verdad, la confirmación del nacimiento
de la ontología del “habitar poético”. Las
investigaciones sobre el ‘habitar poético’ deben
incluir, sin duda, el estudio concienzudo de La
Ciudadela (1936), de Exupéry, libro sin el cual la
poética del habitar quedaría incompleta.
Desde su origen, más como una noción
que como un concepto, nació asociado
metafóricamente al “medirse con los dioses”
que, en Heidegger, se trata de un embozamiento
107

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
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108

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CONTEXTO

Factores, dimensiones y variables determinantes en
la calidad del espacio público abierto. Aporte desde la
literatura científica (2009-2020)
Factors, dimensions and variables determinant in the quality of open public
spaces. Contribution from the scientific literature (2009-2020)
Recibido: junio 2023
Aceptado: noviembre 2024

Gabriela Naranjo Serrano1
Gabriela Mejía Gómez2
Javier Benavides Álvarez2

Resumen

Abstract

Varios estudios han demostrado que la buena calidad
de los espacios públicos abiertos (EPA) es fundamental
para garantizar su uso, el aumento de frecuencia de
visitas e influir de manera positiva en la percepción
de los usuarios. Por ello, resulta preocupante que
cada vez se preste más interés a los índices que
permiten cuantificar los metros cuadrados de este
bien ciudadano, dejando de lado las condiciones que
permiten medir si estos metros son eficientes para su
uso correcto. En este artículo buscamos aportar, desde
la revisión de literatura científica, a la sistematización
de información relacionada a los factores, dimensiones
y variables que determinan la calidad de los EPA,
contenida en los artículos publicados en bases de datos
desde el año 2009 al 2020. Los resultados evidencian
que la dimensión de características físicas es la más
recurrente en los estudios, mientras que las variables
relacionadas a la inclusión son las menos evaluadas.
Los estudios de calidad pueden utilizar instrumentos
de evaluación cuantitativa, cualitativa o mixtos. Se
evidencia, además, que existen pocos estudios sobre
este tema a nivel latinoamericano y que la mayoría se
han realizado en países asiáticos y europeos.

Several studies have shown that the good quality of
open public spaces (EPA) is essential to guarantee
their use, increase their frequency of visits and
positively influence the perception of users. For
this reason, it is worrying that an increasing interest
is being paid to the indexes that make it possible
to quantify the square meters of this public asset,
leaving aside the conditions that make it possible to
measure whether these meters are efficient in their
use. In this article, we seek to contribute from the
review of scientific literature to the systematization
of information related to the factors, dimensions and
variables that determine the quality of the EPAs,
contained in the articles published in databases from
2009 to 2020. The results show that the dimension of
physical characteristics is the most recurrent in the
studies, while the variables related to inclusion are the
least evaluated. Quality studies can use quantitative,
qualitative, or mixed assessment instruments. It is
also evident that there are few studies on this subject
at the Latin American level and that most have been
carried out in Asian and European countries.

Palabras Clave:

Keywords:
quality of open public spaces; dimensions,
factors and variables; literature review

Calidad de espacios públicos abiertos; dimensiones,
factores y variables; revisión de literatura

1

Nacionalidad: ecuatoriana; adscripción: Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito; Ph.D Proyectos Arquitectónicos; email:
mgnaranjo@puce.edu.ec; ORCID: 0000-0003-0570-7446
2
Nacionalidad: ecuatoriana; Adscripción: Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito; Doctora en Sostenibilidad Urbana y
Regeneración Urbana por la Universidad Politécnica de Madrid, España; email: gmejia966@puce.edu.ec; ORCID: https://orcid.org/00000002-6473-1641
3
Nacionalidad: ecuatoriano; Adscripción: Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito; posgrado en arquitectura; email:
jebenavides@puce.edu.ec; Orcid 0009-0006-0846-67122

109

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CONTEXTO

Introducción

a cabo en la búsqueda sistemática y análisis
de literatura científica para brindar una mirada
extensa sobre todos los factores, dimensiones y
variables que distintos autores han considerado
en sus estudios al medir la calidad del espacio
público abierto, presentando las coincidencias más
importantes.
Los conceptos base y definiciones son
presentados en la primera parte de este artículo.
La segunda parte describe la metodología de
revisión de literatura y protocolo empleados para
la realización de este estudio. En el apartado de
resultados y discusión presenta una ilustración que
resumen de manera gráfica los resultados obtenidos
y, finalmente, se presentan las conclusiones y
recomendaciones para futuros trabajos.

Los espacios públicos abiertos (EPA) juegan
un rol fundamental en la calidad de vida de los
habitantes de las ciudades, pero no basta con
contar con este tipo de espacios, sino que se
requiere que estos sean usados y generen vínculos
para su apropiación.
Se ha demostrado que los EPA influyen de
forma positiva en la salud física, mental, en
mejorar los niveles de estrés de las personas,
como dinamizadores del medio urbano, aportan
beneficios económicos y sirven como espacios
de esparcimiento y encuentro ciudadano (Cilliers
&amp; Timmermans, 2016; Heffernan et al., 2013;
Mehta, 2014).
Varios son los índices y estándares que
actualmente permiten contabilizar el espacio
público abierto y su suficiencia o déficit en las
áreas urbanas, pero se requieren de estudios
mixtos que permitan no solo comprender una
dotación de metros cuadrados, sino si estos
metros cuadrados son efectivos en su uso. Por lo
tanto, conocer la calidad de los EPA es de vital
importancia para comprender la dotación efectiva
de estos en la ciudad.
Este trabajo resume la revisión de literatura
especializada, enfocada en descubrir qué factores,
dimensiones y variables determinan el éxito o
fracaso de un espacio público abierto, y, por lo
tanto, cuáles son los más utilizados para medir
la calidad de los EPA, independientemente de su
contexto o lugar. Estos aspectos son importantes
para la comprensión de la percepción y la calidad
del EPA por el rol de este en la ciudad y en la
sociedad. El protocolo utilizado para la selección
de artículos consistió en tres pasos: título relevante,
resumen que sintetice hallazgos relacionados
con aspectos de calidad de los espacios públicos
abiertos y definición de los 17 artículos revisados
en su totalidad y sistematizados.
Este trabajo se desarrolló a partir de dos
preguntas de investigación: ¿Qué factores
intervienen en la percepción de un espacio
público?, y ¿Qué variables se relacionan con
el éxito o fracaso de los espacios públicos
abiertos? Pretende, así, brindar al investigador no
solamente una reflexión teórica, sino también, la
sistematización de esta información para generar
herramientas de evaluación de calidad de los EPA.
Por lo tanto, el objetivo del presente artículo es la
divulgación de los resultados del proceso llevado

Marco teórico
Los estudios urbanos concernientes a la sociología,
geografía, arquitectura y diseño definen a un EPA
como un elemento que contribuye a la construcción
de las ciudades (Mehta, 2014).
El concepto de espacio público abierto tiene
varias acepciones, y los términos empleados para
su definición dependen del autor y su contexto.
En trabajos previos, han propuesto una definición
bastante amplia:
Área verde o espacio abierto no construido con
propósito recreativo, cultural, cívico o natural;
accesible a toda la comunidad de manera
irrestricta y gratuita; primordialmente, aunque
no exclusivamente, de propiedad pública;
capaz de albergar variedad de usos y acomodar
a usuarios diversos fomentando la inclusión
y la equidad social; idóneo para aportar a
proteger ecosistemas y a la sostenibilidad de
los asentamientos humanos. (Naranjo et al,
2018, pág. 62)
Este concepto permite comprender los factores
sociales y ambientales en los que tiene incidencia
un EPA.
Gehl et al. (2006), Mehta (2014) y Askari &amp;
Soltani (2019) concuerdan en la definición del
espacio público desde el ámbito social, como el
espacio de encuentro, participación y de soporte
a la vida social de las ciudades; mientras que
autores como Carmona (2019) y Moskowitz
(2002) hacen énfasis en el carácter público de este
tipo de espacios, resaltando que son escenarios
de la vida pública y que por lo tanto no pueden
ni deben ser controlados por individuos. Con
110

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

respecto a la calidad, Project for Public Space
(2001) ha definido cuatro cualidades básicas que
garantizan un espacio público exitoso: este es
accesible, ofrece actividades, es cómodo y permite
el encuentro. Heffernan et al. (2013) sugiere que
el éxito de los espacios públicos es un fenómeno
intangible, haciendo referencia a que se define por
sus cualidades más que por medidas específicas;
y que, si son planificados correctamente, estos
no son simplemente agradables estéticamente,
sino que mejoran el bienestar emocional de los
residentes (Cilliers &amp; Timmermans, 2016).
Por lo tanto, el estudio de calidad de espacios
públicos abiertos, que se traduce en conocer
el éxito o fracaso de estos, debe, primero,
afrontar las múltiples escalas en que los espacios
públicos tienen injerencia. Para este estudio se
han determinado tres escalas, que van desde los
aspectos macro hasta los micro y se han definido
en ese orden como: factores, dimensiones y
variables. Llamaremos factores a los ámbitos más
amplios de una ciudad, dimensiones a las cualidades
y características más generales en las que pueden
agruparse las variables, y estas últimas como todos
los aspectos que son susceptibles de ser evaluados
y, por lo tanto, medidos a través de diferentes
instrumentos de levantamiento de datos.

a la lengua con mayor alcance en el ambiente
académico y tener información más amplia,
se planteó el glosario en el idioma inglés y se
emplearon palabras clave generales.4

Metodología

Criterios de exclusión de resultados
de la búsqueda

Criterio de selección bibliográfica
Una vez realizadas las primeras búsquedas se
obtuvo una primera base de consulta registrada
en una tabla con los siguientes parámetros:
términos clave utilizados, número de artículos
encontrados, número de artículos seleccionados
por relevancia del título (3474), número de
artículos seleccionados por relevancia del
resumen (142) y finalmente, número de artículos
seleccionados para su lectura y análisis completo
(17). (Tabla 1)
Posteriormente, se procedió a la exclusión de
información no pertinente para este estudio. Con
este método, se han seleccionado únicamente
los 17 artículos que arrojan información precisa
y relevante sobre el tema y responden a las
preguntas de investigación. Estos artículos
son los que en sus investigaciones consideran
puntualmente el tema evaluación de calidad en
los espacios públicos abiertos y que emplean para
sus análisis factores, dimensiones y / o variables.

La metodología utilizada está basada en la de
revisión de artículos científicos organizada por
AUTOR. La búsqueda de literatura se realizó
en el año 2022 en las bases de datos de Scopus,
Springer Link, Taylor &amp; Francis y Science Direct;
elegidos para garantizar fiabilidad académica por
contar con procesos editoriales que aseguran
su rigor científico, vigencia y relevancia. En
primera instancia, se definieron las directrices y
protocolos de recopilación de información para lo
cual se establecieron palabras clave y un rango de
fechas, siendo este último entre 2009 hasta 2020.
La definición de términos de búsqueda se basó en
un glosario inicial que responde a las preguntas
de investigación: ¿Qué factores intervienen en
la percepción de un espacio público? y ¿Qué
variables se relacionan con el éxito o fracaso
de un espacio público abierto? Para acoplarse

Realizada la búsqueda se leyeron y analizaron los
títulos de los artículos para proceder al criterio
de exclusión en función de: relevancia del título,
relevancia del resumen y relevancia del contenido
del artículo.
Criterios de inclusión de resultados
de la búsqueda
Los criterios para la selección de artículos
fueron específicamente estipulados de acuerdo
con el consenso de cada grupo de trabajo en
el marco del cumplimiento de cada objetivo
(Tabla 1, ver sig. pág.). Sin embargo, se
sugirió tomar en consideración los siguientes
aspectos: capacidad de respuesta de artículos
a las preguntas de investigación específicas,

4

“public space” y “open public space”, en combinación con términos específicos como: “quality”, “success”, “failure”, “assesment”,
“variable”, “measure”, “perception”, “audit”, “use”, “appropiation”, “attributes”, “physical attributes”.

111

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

metodologías de aplicación por parte de los
autores y aplicación del contexto de estudio para
una conceptualización global.
De esta manera, de los 3474 artículos iniciales,
se seleccionaron 17, mismos que fueron analizados
para este estudio. En cada artículo se identificaron
las dimensiones y variables que se emplearon en
los estudios. (Tabla 2 y 3, ver sig. pág.)
Tabla 1. Número de artículos finales

Fuente: Elaboración propia, 2023

Tabla 2. Nutores y países de estudio

Fuente: Elaboración propia, 2023

112

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Tabla 3. Autores y tipo de metodología

Fuente: Elaboración propia, 2023

A continuación, se seleccionó y clasificó esta
información de acuerdo con la recurrencia, para
así proponer una nueva clasificación en base a
estos datos.

distintos autores a nivel mundial para proponer
de forma sintética e innovadora una clasificación
general de siete dimensiones: características físicas,
confort e imagen, accesibilidad, sociabilidad, usos
y actividades, inclusión y seguridad. Además,
esta síntesis incluye que en cada una de estas
dimensiones se seleccionen las variables más
recurrentes de acuerdo con los criterios generales
de la dimensión.
Así mismo, para organizar dentro de un marco
más general las dimensiones y variables, se han
organizado estos dentro de tres factores: físico,
social y ambiental; y los dos combinatorios: físico
– ambiental y físico – social, que engloban a todas
las variables seleccionadas y estas podrán estar
inmersas en cualquiera de ellos; siendo esto un
aspecto innovador, ya que en los estudios previos

Resultados y Discusión
La revisión bibliográfica demuestra que la calidad
de un EPA puede evaluarse desde distintos factores
y que las dimensiones que influyen en el éxito de
un espacio público varían de acuerdo al contexto
(Garnica Berrocal &amp; Eduardo Jiménez Caldera,
2013; (Rostami et al., 2016). De manera general
se puede decir que no existe un consenso entre los
autores de los estudios analizados, y, por lo tanto,
en este estudio se ha profundizado en el análisis
integral de las investigaciones realizadas por

113

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

no existe un consenso para estas agrupaciones y
siempre de manera seccionada, impidiendo una
lectura transversal de todos los aspectos aquí
estudiados.

Se diferencia un factor físico de otro cuando
este aborda cualidades permanentes, tangibles y
visibles de un espacio público. Es decir, cuando
toma en cuenta los elementos, recursos, cualidades,
apariencias, atributos geográficos, formales,
morfológicos, urbanos, y de infraestructura de un
EPA. La influencia de factores físicos en la calidad
de un EPA, hace referencia a su percepción,
atracción y satisfacción de necesidades a través
de su infraestructura y condiciones físicas.
Autores como Zamanifard et al. (2019) dan
cabida a la información cualitativa, obtenida de
la mirada de la persona común. Así, incorpora la
perspectiva del usuario para medir detalladamente
los aspectos como: el entorno, la atracción, la
percepción, el ruido, o variables más específicas.
Estas variables son comúnmente evaluadas desde
la suficiencia o carencia, desde lo perceptivo y la
satisfacción. Adicionalmente, Wang &amp; Stevens
(2020)hacen referencia a las cualidades atractivas
que puede tener un EPA debido a la buena calidad
en su diseño. Así, el éxito de un EPA puede ligarse
al valor estético percibido por sus usuarios,
tomando en consideración la condición física de
sus elementos (Cilliers &amp; Timmermans, 2016).

convierten en actores políticos de la ciudad.
Mehta (2014) señala al factor social como
el más relevante en un espacio público, ya que
resalta la cualidad de un EPA como escenario
que brinda oportunidades a individuos y
comunidades para desarrollarse a lo largo de
la vida. De igual forma, Thomas (1991) define
cuatro roles sociales que son: 1. arenas para el
desarrollo de la vida pública, 2. espacios para
el encuentro de diversos grupos sociales, 3.
espacios para mostrar símbolos e imágenes,
4. parte de un sistema de comunicación entre
actividades urbanas. La comprensión del sentido
de comunidad como factor de un EPA (Francis et
al., 2012) es fundamental para promover variedad
de actividades que influyen en el comportamiento
de sus usuarios (Koohsari et al., 2015).
De esta manera podemos deducir que un EPA
puede influir en las actividades en tres vías: 1)
el EPA como promotor de actividades, 2) EPA
como medio para la socialización y 3) un EPA
como ruta de paso de un sitio a otro, siendo
estas tres alternativas, medios para contribuir
significativamente en el comportamiento de los
usuarios (Koohsari et al., 2015).
El factor social en el que los EPA tienen
influencia directa ha sido expuesto por varios
autores como Nikšič &amp; Watson (2018) quienes
aseguran que el éxito de un espacio público
abierto depende de su calidad y que este éxito
puede ser medido por su frecuencia de uso. En la
misma línea, para Mean (2005) es inseparable la
noción de ciudadanos y espacio público, ya que
el segundo se genera gracias al involucramiento
de los primeros.

Factor social

Factor ambiental

El factor social es uno de los principales
determinantes de calidad de un espacio público,
al ser este definido como el espacio de encuentro
ciudadano y de cohesión social (Mehta, 2014). Se
relaciona con las oportunidades de sociabilidad,
de participación y apropiación.
El factor social está ligado a la relación que
establecen las personas con los EPA, a través
de aspectos tangibles o no, y que provocan la
participación y apropiación por parte de los
usuarios. Estas condiciones provocan relaciones
sociales, culturales, de flexibilidad y pluralidad
de usos. Es importante señalar que, con la
apropiación de usuarios frente a un EPA, estos se

El espacio público abierto y verde se relaciona
directamente con los recursos naturales en
áreas urbanas que contribuyen al medio
ambiente. El factor ambiental es una parte integral
para el desarrollo del espacio. La necesidad de
incorporar este factor, beneficia a la creación de
espacios públicos habitables para la convivencia
comunitaria de los usuarios en las ciudades (Cilliers
&amp; Timmermans, 2016; Mishra et al., 2020a).
Algunos autores como Wang &amp; Stevens
(2020) identifican que la introducción de atributos
ambientales son herramientas de diseño para que
un EPA actúe como un oasis vital atrayendo a
personas para todo tipo de actividades de ocio.

¿Cómo se han estudiado los factores que
influyen en la calidad de un EPA?
Factor físico

114

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Cilliers &amp; Timmermans (2016) sostienen que los
elementos que contribuyen al paisaje invitan a sus
usuarios a utilizar el EPA provocando sociabilidad.
Heffernan et al. (2013) mencionan los beneficios
que otorga un EPA exitoso, entre ellos, incluye
las cualidades medioambientales y cómo estas
apoyan a la biodiversidad generando beneficios
que se revierten en la mejora de la salud de los
usuarios. El factor ambiental y social se hallan
íntimamente ligados, ya que las condiciones del
primero influyen en el segundo, puntualmente en
el aspecto de percepción del EPA con los atributos
relacionados a la sensibilidad y psicología de
los usuarios (Zamanifard et al., 2019). Además,
repercuten tanto en su uso como en la percepción
de confort, seguridad, comportamiento y apertura
a diversas actividades.

Además, la organización Project for Public Space
(2001), propone como principales dimensiones:
actividades, acceso, vínculos, confort, imagen y
sociabilización de usos, para determinar el éxito de
un EPA, puesto que se relacionan con resultados
desde lo sensorial, la satisfacción y cohesión
comunitaria de los residentes. Este estudio agrupa
en siete dimensiones las 51 variables que se han
encontrado como las principales determinantes de
calidad de un espacio público abierto. La propuesta
consiste en que cada una de las dimensiones
tienen un número determinado de variables para
su evaluación, pero que las variables pueden
evaluarse desde cualquiera los tres factores, esto
determinaría el tipo de evaluación que requiere
cada una de ellas. (Tabla 4, ver. sig. pág.)

¿Cómo se han estudiado las dimensiones y
variables que influyen en la calidad de un
Espacio Público Abierto?
Evans &amp; Jones (2011) señalan que, desde
inicios del presente siglo, el empleo de teorías
relacionadas con la psicología medioambiental
y métodos participativos como encuestas,
entrevistas o grupos focalizados, se incrementaron
especialmente para la evaluación de espacios
públicos. Zamanifard et al. (2019) critican el
papel de la evaluación enfocada únicamente
en los atributos físicos, sin vincularlos a otros
factores. Por su parte, Mehta (2014) aboga por
dar cabida a la opinión de los usuarios como
complemento a la de los expertos. Estos autores
proponen la yuxtaposición de dimensiones y
variables recopiladas para una evaluación de
calidad íntegra. Desde una visión conciliadora
entre la postura de los expertos académicos
y la de los usuarios comunes, Mehta (2014)
propone el PSI (Public Space Index) con
cinco dimensiones: inclusividad, significado,
seguridad, comodidad y placer; y 11 variables
perceptuales5. Este tipo de evaluación ofrece
una visión cuantitativa, enfocada en los atributos
propios del EPA, enfatizando la relación entre el
usuario y el espacio.
Por su parte, Zamanifard et al. (2019) proponen
un enfoque cualitativo con variables enfocadas
en dos estados: 1) el de un grupo de usuarios
de un caso de estudio y 2) el de la inclusión de
variables de carácter subjetivo para relacionar a
la percepción de los usuarios.
115

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Tabla 4. Dimensiones por autor

Fuente: Elaboración propia, 2023

116

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Características físicas

Desde la evaluación cuantitativa se han
evaluado aspectos como el mobiliario, senderos y
caminerías, la presencia de áreas verdes y cuerpos
de agua. Autores como Bratina Jurkovič (2014),
Heffernan et al. (2013), Mishra et al. (2020b) y
Mehta (2014) proponen además la evaluación
del entorno del espacio público, con variables
que incluyen las características del barrio, de los
edificios circundantes, los espacios aledaños y el
paisaje cercano y/o lejano.
Se han determinado como variables de esta
dimensión: paisaje, diseño, mantenimiento, áreas
verdes, morfología e infraestructura (Askari &amp;
Soltani, 2019; Wang &amp; Stevens, 2020; Cilliers &amp;
Timmermans, 2016) y estas tienen componentes
que pueden ser cuantificables en términos de
cantidad o evaluadas desde la percepción de quien
los utiliza. (Tabla 5, Figura 1, ver sigs. págs.)

Las características físicas están presentes en
todos los espacios públicos abiertos y son parte
del patrón de uso porque permiten que el EPA
funcione y que se lleven a cabo las actividades
para los que fueron pensados (Nikšič &amp; Watson,
2018). En esta línea, en los estudios de Mishra
et al. (2020), Askari &amp; Soltani (2019), Bratina
Jurkovič (2014), Pugalis, (2009), Heffernan
et al. (2013), Cilliers &amp; Timmermans (2016),
Mehta (2014) y Carmona (2019), se valoró
la diversidad de servicios e instalaciones, así
como la flexibilidad de los espacios para acoger
distintos usos.
Esta es la única dimensión que se evaluó
en la totalidad de los estudios analizados y en
general, es la que más variables engloba para la
evaluación en estudios de calidad, determinando
un total de 13. Las variables más evaluadas son la
existencia de mobiliario para sentarse y el diseño
y la planificación. Las características físicas, sus
usos y beneficios, otorgan valores de calidad
a los espacios públicos (Mishra et al., 2020b).
Los diseñadores, planificadores y arquitectos del
paisaje, consideran a las características físicas
como atributos físicos (Askari &amp; Soltani, 2019;
Mehta, 2014) empleados para construir ciudades
donde exista una relación entre el usuario y el
espacio público (Mehta, 2014). Sus variables se
hallan dentro de los factores físico y ambiental.
El diseño físico del espacio se relaciona con
las características físicas reconocidas por los
usuarios de forma legítima, donde se vinculan
la identidad del lugar con el tipo de uso que
permite el espacio abierto (Nikšič &amp; Watson,
2018; Veselý &amp; Vacek, 2013).
Algunos autores relacionan las variables
de esta dimensión con las características
propias del espacio como el tamaño, las formas
geométricas y el diseño (Bratina Jurkovič,
2014; Heffernan et al., 2013; Heng &amp; Chan,
2000; Mishra et al., 2020b; Askari &amp; Soltani,
2019; Mehta, 2014; Pugalis, 2009; Rey Gozalo
et al., 2018). Además, en esta dimensión se
afirman los términos de propiedades físicas
como son: los materiales empleados, las
superficies y acabados que sean aptos para los
distintos usos; donde forma y materia influyen
en la permanencia en el espacio (Heffernan et
al., 2013; Heng &amp; Chan, 2000; Zamanifard et
al., 2019).

Sociabilidad
Dentro de esta dimensión se propone evaluar las
variables que se relacionan con los usuarios que
hacen uso del espacio público y sus oportunidades
de encuentro y socialización. De acuerdo con los
estudios analizados, las variables de esta dimensión
deben ser contextualizadas, ya que las actividades,
encuentros y relaciones sociales vienen ancladas
íntimamente a la cultura de cada lugar.
Análisis de casos, como el de Ciudad del
Cabo, demuestran que la sociabilidad es una de
las dimensiones que determinan el éxito en los
espacios públicos abiertos (Paasche, 2012). Las
características de la dimensión social influyen en
la percepción del espacio público por los usuarios
y sus relaciones; y es un factor de satisfacción
para la comunidad local en el EPA. Se ha
encontrado que las variables de la sociabilidad
difieren entre autores, ya que muchos consideran
variables de las dimensiones que en este trabajo
se proponen dentro de uso y actividades, confort
e imagen, características físicas y accesibilidad
como parte de la sociabilidad. Por ejemplo, en
los estudios realizados por Mishra et al. (2020b) y
Askari &amp; Soltani (2019) se consideran variables de
diseño y planificación o la situación del entorno,
que en este trabajo se evalúan en las características
físicas, o las de variedad de usos y actividades, que
también se propone evaluar desde la dimensión
del mismo nombre. Dentro de las variables que
coinciden para la clasificación propuesta están la
participación ciudadana y la cohesión social.
117

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

De acuerdo con Francis et al. (2012) y
Zamanifard et al. (2019) al generar sentido de
comunidad en los espacios públicos se aporta
de manera importante para la diversidad, la
participación ciudadana y en el mejoramiento
de la salud física y mental. Por su parte, Pugalis
(2009) hace énfasis en que involucrar a diferentes
grupos, especialmente a niños y jóvenes es de
vital importancia para la participación activa de
la comunidad.
S. R. M. Sakip et al. (2015) ponen mayor
énfasis en las oportunidades para socializar. De
su estudio se han considerado las variables de
usuarios y actividades de socialización.
Autores como El-Husseiny &amp; Kesseiba (2012)
aseguran que, cuando un espacio público abierto
está bien pensado, se propicia la apropiación de este.
Esta dimensión fue estudiada en 13 de los 17
estudios y abarca ocho variables, de las cuales
las más recurrentes son la variedad de usuarios
(Carmona, 2019; Mehta, 2014; Francis et al.,
2012; S. R. M. Sakip et al., 2015; Rey Gozalo et
al., 2018; Rostami et al., 2016) y la oportunidad de
socialización. Además, en menor cantidad, se han
evaluado la participación ciudadana y el sentido
de pertenencia. Las variables de esta dimensión
pueden ser evaluadas a través de la perspectiva de
los usuarios y de los expertos. (Tabla 5, Figura 1,
ver sigs. págs.)

niveles de calidad en esta dimensión cuando ofrece
diversos servicios, actividades, usos de interés,
acordes a la actuación social de los ciudadanos
(Stauskis, 2010). Zamanifard et al. (2019) enuncian
que la diversidad de usos atrae múltiples usuarios
de diferentes edades, hábitos y estatus económico
que buscan, en el espacio público, la posibilidad de
intercambio y de interacción social, siendo esta la
variable que más se ha considerado en los estudios
de calidad de EPA.
Las variables de uso y actividades se
relacionan con las estrategias empleadas para
ordenar de forma integrada los diferentes eventos
sociales y las actividades diarias, cotidianas o
esporádicas, que satisfacen el imaginario de
las personas en materia de convivencia en el
EPA (Askari &amp; Soltani, 2019). Además, con
respecto a la variedad de actividades y usos,
Kaczynskl &amp; Henderson (2008), Rey Gozalo
et al. (2018) y Paasche (2012) afirman que los
espacios abiertos deben contribuir no solo a la
actividad física sino también a la buena calidad
social y de salud para la comunidad; mientras
que Mehta (2014) y Zamanifard et al. (2019)
proponen que la diversidad de actividades esté en
consonancia con el diseño del espacio, así como
con las condiciones físicas. Además, acotan la
importancia del entorno, enfatizando que el tipo
de negocios que se hallen alrededor del EPA
pueden reforzar o no las actividades en él.
Esta dimensión se halla dentro de los factores
físicos y sociales porque se evalúan aspectos
relacionados a las facilidades que ofrece el
espacio público abierto para realizar actividades
estacionarias o dinámicas, así como aquellos
que tienen que ver con la preferencia de los
usuarios por realizar unas u otras. Por lo tanto,
los estudios que permiten su evaluación pueden
ser de tipo cuantitativo y cualitativo. (Tabla 5,
Figura 1, ver sigs. págs.)

Uso y actividades
El uso del espacio público abierto no se garantiza
por su mera existencia. Gehl et al. (2006) afirman
que cuando estos espacios están bien diseñados
y planificados atraen a una mayor cantidad de
usuarios y ofrecen una diversidad de actividades,
en contraste con los que podrían calificarse como
de baja calidad que permiten apenas realizar las
actividades necesarias o básicas. En dimensión
hace referencia a las posibilidades que ofrece
el espacio público para desarrollar diferentes
actividades físicas, recreacionales, sociales y de
encuentro (Mishra et al., 2020b).
Esta dimensión fue estudiada en diez de los
17 estudios y tiene cinco variables, siendo la más
recurrente la variedad de actividades.
Las variables relacionadas con el uso y
actividades del espacio público abierto, responden
a la multiplicidad de personas que pueden
interactuar en estos espacios (Askari &amp; Soltani,
2019) y se puede afirmar que un EPA alcanza

Confort e imagen
Esta dimensión es la segunda más recurrente
en los estudios, apareciendo en 14 de ellos y
englobando a 10 variables evaluadas desde los
tres factores. Sus variables se corresponden con
atributos que pueden ser internos o externos,
es decir, los primeros que se relacionan con
aspectos propios del EPA y los segundos donde
los aspectos ajenos al espacio público tienen
118

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Accesibilidad

injerencia. Mishra et al. (2020b) acotan que la
estética visual, la experiencia y la comodidad,
así como la estética no visual, evaluada desde
los atributos del lugar que ayudan a las personas
a nivel psicológico, influyen directamente en la
dimensión espacial-psicológica.
Los estudios demuestran que aspectos externos
como el clima, el ruido, los sonidos, la calidad
del aire, el medio ambiente, la iluminación solar,
los vientos y el olor y ambiente son decisivos al
momento de visitar un EPA (Francis et al., 2012;
Heng &amp; Chan, 2000; Mishra et al., 2020b; Mehta,
2014; Rey Gozalo et al., 2018; Zamanifard et
al., 2019). En esta línea, Mehta (2014) señala
la importancia del confort, encaminado hacia
mediciones cuantificables, como, por ejemplo, la
incidencia del clima que provoca mayor o menor
uso del EPA.
Los aspectos internos como la presencia de
espacios con sombra natural o artificial o que
brinden refugio ante las inclemencias del clima
son variables tangibles y las evaluaciones están
direccionadas para conocer cómo el espacio
puede acoger a las personas aun cuando las
condiciones externas no sean favorables (Francis
et al., 2012; Heng &amp; Chan, 2000; Heffernan et
al., 2013, Mehta, 2014; Zamanifard et al., 2019).
Autores como Cilliers &amp; Timmermans (2016)
proponen, dentro de esta dimensión, variables
relacionadas con la estética y la experiencia
urbana y, por lo tanto, estas pueden ser tangibles o
intangibles y ser evaluadas desde lo cuantitativo, en
el caso de las primeras; o a través de la percepción
de los visitantes, en el caso de las segundas.
Los aspectos intangibles se relacionan con la
percepción de los usuarios sobre la limpieza, el
mantenimiento del EPA, el agrado, la comodidad
y el entorno. Rey Gozalo et al. (2018) recalcan la
influencia en la evaluación visual de un espacio
público de este tipo de variables.
Las variables de esta dimensión evaluadas
de manera más recurrente son el mantenimiento
y gestión, el confort, el agrado y la estética, la
presencia de espacios que brinden sombra y
la percepción del lugar. El contraste entre la
perspectiva de los distintos autores con respecto
a las variables de esta dimensión, permite
la aplicación de herramientas de evaluación
cuantitativas y cualitativas. (Tabla 5, Figura 1,
ver sigs. págs.)

Es una dimensión que se encuentra dentro del
factor físico y define tanto el sentido de inclusión
o exclusión de un EPA, como los niveles de
aproximación al mismo. Un espacio público con
buena accesibilidad y conectividad puede mejorar
el valor de su entorno y promover el desarrollo
comunitario (S. R. Sakip et al., 2015) y de acuerdo
a The Urban Land Institute (2004) y Project for
Public Space (2001), es uno de los cuatro criterios
que definen un buen espacio público. Esta es la
tercera dimensión más evaluada, se encuentra en
13 estudios, y tiene nueve variables; siendo las más
recurrentes ubicación y proximidad, y accesos.
Rey Gozalo et al. (2018) acotan que para el
análisis de proximidad se debe tomar en cuenta
el tamaño de la ciudad y Nikšič &amp; Watson (2018)
resaltan la importancia de la morfología del
EPA, como promotoras tanto de permanencia
como de accesibilidad.
Las variables que se evalúan dentro de esta
dimensión hacen referencia a dos situaciones: la
primera situación donde se evalúan los aspectos
propios del espacio público como el acceso y
la percepción de accesibilidad (Mishra et al.,
2020b; Nikšič &amp; Watson, 2018 y Rostami et al.,
2016); y la segunda situación donde se considera
la relación que tiene el espacio público frente a
sus alrededores. En este segmento se encuentran
las dos variables más evaluadas, la primera que
considera los aspectos de conexión que tiene el
EPA con su entorno (Cilliers &amp; Timmermans,
2016; Heffernan et al., 2013; Askari &amp; Soltani,
2019; Bratina Jurkovič, 2014; Mehta, 2014;
Zamanifard et al., 2019), y la segunda, su
ubicación y proximidad (Cilliers &amp; Timmermans,
2016; Francis et al., 2012; Askari &amp; Soltani, 2019;
Rey Gozalo et al., 2018; Rostami et al., 2016).
Además, se evalúan variables como la circulación
vehicular y el tráfico alrededor (Bratina Jurkovič,
2014; Mishra et al., 2020b; S. R. Sakip et al., 2015),
las vías circundantes (Francis et al., 2012; Mehta,
2014), el sistema peatonal (Bratina Jurkovič,
2014; S. R. M. Sakip et al., 2015), el sistema
de transporte público (Mishra et al., 2020b; S.
R. M. Sakip et al., 2015) y las aceras (Bratina
Jurkovič, 2014; Mehta, 2014). Otros aspectos que
se evalúan dentro de la accesibilidad con menos
frecuencia son la cantidad de estacionamientos
y la existencia de ciclo vías alrededor. (Tabla 5,
Figura 1, ver sigs. págs.)
119

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Inclusión

sentido de seguridad para niños, mujeres, ancianos
o personas con capacidades diferentes. (Askari &amp;
Soltani, 2019; Zamanifard et al., 2019; Cilliers &amp;
Timmermans, 2016; Mehta, 2014; Heffernan et al.,
2014). En los únicos estudios que se considera a la
inclusión como una dimensión es en los realizados
por Mehta (2014) y Zamanifard et al. (2019),
aun cuando sus variables se estudian dentro de
otras dimensiones, en ocho estudios. Este trabajo
proponer evaluar a la inclusión desde cinco
variables. (Tabla 5, Figura 1, ver sig. pág.)

La inclusión es una de las dimensiones que se
califican como indispensables en los espacios
públicos (Jacobs, 1961; Sennett, 1992; Zukin,
1995; Madanipour, 2021).
Autores como Mehta (2014) definen a la
inclusión como la cualidad que posee un EPA
para permitir y promover el uso y contacto de
usuarios diversos en función de condiciones
como la movilidad, la conectividad y aspectos
sociales; tanto fuera como dentro del espacio
público. De acuerdo con Zamanifard et al. (2019),
la inclusión puede ser descrita desde dos puntos
de vista: el primero, desde lo público, haciendo
referencia al derecho de todas las personas de
estar y hacer uso del espacio sin comprometer
o amenazar los derechos de otros; y el segundo,
desde lo universal, donde se enfatiza que el
diseño y políticas de gestión aseguran que todos
los miembros de la sociedad pueden acceder al
espacio y hacer uso de él.
Carr (1992) acota que, mientras más inclusivo
es un espacio, más personas podrán utilizarlo y,
por lo tanto, se incrementa las posibilidades del
encuentro comunitario fortaleciendo el sentido
de comunidad (Francis et al., 2012). En la misma
línea, Mehta (2014) y Heffernan et al. (2013)
enfatizan la relación de esta dimensión con la
de usos y actividades, acotando que el rango de
actividades que brinda un espacio público y la
variedad de usuarios que pueden hacer uso de él
determinan su nivel de inclusividad. Cilliers &amp;
Timmermans (2016), Mehta (2014) y Heffernan et
al. (2013) consideran aspectos de esta dimensión
en íntima relación con los de accesibilidad, pues
evalúan variables de conectividad, proximidad y
distribución como determinantes para la inclusión
de todas las personas.
Las variables para medir esta dimensión se
han evaluado de manera objetiva y subjetiva
(Zamanifard et al., 2019). En el primer caso,
cuando se toman en cuenta aspectos como contar
con accesos para personas con movilidad reducida,
la posibilidad de realizar actividades para todas las
edades y géneros y la gratuidad del espacio (Mishra
et al., 2020b; Bratina Jurkovič, 2014; Heffernan
et al., 2013; Mehta, 2014; Carmona, 2019); y, en
el segundo caso, cuando se realizan encuestas,
entrevistas o de acuerdo u observaciones, evaluando
las variables de inclusión de todos los grupos,
universalidad percibida, sentido de exclusión, o el

Seguridad
Esta dimensión es una de las más evaluadas; pues,
en 10 de los estudios, se consideran sus variables.
Sin embargo, las variables se han reagrupado,
puesto que hay autores que consideran
características del entorno o de accesibilidad
como parte de esta dimensión. Autores como
Heffernan et al. (2013) sugieren que el entorno
tiene influencia directa en la percepción del
espacio público, y que las dinámicas alrededor
impactan en la seguridad.
La seguridad es definida es uno de los aspectos
más relevantes al momento de evaluar la calidad
de un EPA (Mishra et al., 2020b; Koohsari et al.,
2015; Mehta, 2014; Zamanifard et al., 2019) y
suele estar vinculada a variables como: frecuencia
de crímenes, administración del espacio, o bien,
ligada a la protección contra problemas de tránsito.
Se ha observado que la variable de seguridad suele
evaluarse desde el ámbito perceptual (Heffernan
et al., 2013; Mehta, 2014) o catalogada desde
parámetros físicos de protección.
Para este trabajo la seguridad es evaluada en
siete variables, cuatro que se relacionan con la
percepción de los usuarios, dos con la presencia de
artefactos o personas que brinden seguridad y una
con los índices de criminalidad. Se ha encontrado
que la percepción de seguridad es la variable más
recurrente, seguida por la iluminación y el índice
de criminalidad.
Para Zamanifard et al. (2019) la sensación
de seguridad durante la noche es una de los
aspectos que más influyen al momento de visitar
un espacio público en horas de la tarde o noche,
esto incide especialmente en usuarios femeninos.
Por lo tanto, la variable de iluminación hace
referencia a este aspecto, con la existencia o no de
luminarias en el EPA, y, por lo tanto, la sensación
de seguridad que se puede percibir.
120

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Por su parte, Mehta (2014) hace mayor
énfasis en la presencia física de cámaras de
videovigilancia y guardias de seguridad. Además,
a la sensación de las personas durante el día y
la noche y la sensación de seguridad frente al

tráfico; variables que se han considerado para
este estudio. En esta dimensión, al tener variables
evaluadas desde el factor físico y social, se
pueden considerar instrumentos de evaluación
cuantitativos o cualitativos. (Tabla 5) (Figura 1)

Tabla 5. Dimensiones y variables

Fuente: Elaboración propia, 2023

Figura 1. Dimensiones,
variables y factores en el epa
Fuente: Elaboración propia, 2023

121

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Conclusiones

de manera integral, se estaría garantizando un
espacio público abierto de calidad, exitoso en su
uso y apropiación. El tercer frente, es el aportar
para la evaluación de los espacios públicos,
sea con fines académicos o de política pública,
considerando los aspectos que se quieran evaluar
y, por lo tanto, qué variables se deben medir.
Se espera que los resultados aquí expuestos
puedan confrontarse con el contexto, las
normativas locales, y las políticas públicas y que
sean un aporte al momento de realizar estudios
de calidad de los EPA. Este estudio, al abordar el
tema de calidad desde un punto de vista tripartito,
permitiría que las evaluaciones que nazcan a partir
de estos aspectos sean integrales. Además, se
motiva a la realización de estudios longitudinales
aplicando y adaptando la clasificación aquí
propuesta para conocer los aspectos de mejora
y los requerimientos de intervención a corto,
mediano o largo plazo. Los estudios deberán
necesariamente considerar la relación directa que
existe entre las dimensiones, factores y variables
que se ha puesto en evidencia en este trabajo.
Otra de las lecciones que deja el ejercicio de
sistematización es lo valioso de conciliar tanto
la visión de los expertos como la percepción de
usuarios, y a su vez, comprender que los factores
que influyen en la calidad de un EPA casi siempre
se yuxtaponen entre sí.
Cabe mencionar que este estudio reconoce
la importancia de que la brecha existente en
investigaciones sobre calidad de espacios
públicos abiertos en América Latina sea cubierta,
ya que se evidenció un vacío importante en
este ámbito y debido a las particularidades
políticas, económicas y culturales de los países
de la región, las dinámicas en este tipo de espacio
podrían diferir de las de los países donde fueron
realizados los trabajos aquí analizados, pudiendo
así arrojar nuevas directrices una vez que estos
estudios se realicen y socialicen.
Además, se recomienda que se amplíen los
estudios de herramientas de evaluación de calidad
para complementar los hallazgos aquí expuestos
y que se aborde el tema de la sostenibilidad tanto
a nivel medio ambiental como de gestión.
Finalmente, se espera que este trabajo pueda
brindar una lista de factores, dimensiones y
variables que miden la calidad de un EPA, y,
por lo tanto, sea aplicable a nuestro contexto. Se
aporta, así, un insumo que puede repercutir en
las decisiones de los proyectistas y tomadores de

Este texto evidencia que, aunque los estudios de
calidad de espacios públicos abiertos se realicen en
distintos contextos y con diversas metodologías,
los factores pueden evaluarse en conjunto o por
separado. De acuerdo con los hallazgos, los
estudios de calidad de los EPA, proponen, como
principal factor, al físico; ya que en cuatro de los
17 estudios se evalúan únicamente dimensiones y
variables de este factor, sin requerir de los otros
dos. Los factores social y ambiental aparecen
siempre complementados con dimensiones del
factor físico.
Con respecto a las siete dimensiones
encontradas como recurrentes en los estudios,
se ha determinado que sus variables pueden ser
evaluadas desde diferentes factores. De ellas, las
dimensiones de: características físicas, confort
e imagen, accesibilidad, inclusión y seguridad,
tienen variables evaluadas desde lo físico. La
dimensión de sociabilidad se evalúa, únicamente,
desde el factor social, similar a lo que ocurre con
la dimensión de accesibilidad, evaluada solamente
desde lo físico. Así mismo, la dimensión de
confort e imagen es la única que tiene variables
relacionadas con los tres factores.
Gracias a la revisión de literatura se confirma
que los estudios para evaluar calidad usan métodos
que pueden ser cualitativos, cuantitativos o
herramientas mixtas de evaluación, dependiendo
de qué variables se requieran estudiar. Así, en los
estudios que interese la aproximación al factor
físico se pueden emplear métodos cuantitativos.
Cuando se desee conocer el nivel de satisfacción
de los usuarios con estos elementos, se requerirá
de encuestas o entrevistas que podrían permitir
relacionar los resultados de ambas herramientas.
Este último aspecto es relevante ya que se han
encontrado varios estudios enfocados en la
suficiencia o carencia de espacios públicos pero
muy pocos evalúan la efectividad en su uso.
El esfuerzo por resumir de manera gráfica los
resultados, pretende que el aporte de este trabajo
pueda considerarse desde tres frentes; el primero,
el poder visualizar de manera integral como las
siete diferentes dimensiones se relacionan con
variables que se corresponden con factores que
pueden ser los físicos, soles, ambientales y los
combinatorios; el segundo, al momento de diseñar
un espacio público abierto, ya que se puede
afirmar que, si se consideran los tres factores
122

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

decisiones al momento de diseñar e implementar
un espacio público abierto, con miras a crear
ciudades saludables, sostenibles y disfrutables. C
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CONTEXTO

La importancia de las áreas verdes urbanas para la salud
de la población en el área metropolitana de Monterrey
The importance of urban green areas for the health of the population in the
metropolitan area of Monterrey
Recibido: diciembre 2023
Aceptado: noviembre 2024

Adolfo Benito Narváez Tijerina1
Jessica Jazmín Rodríguez González2

Resumen

Abstract

En el artículo se analiza la relación del diseño
de las áreas verdes urbanas (AVU) con la salud
humana, ofreciendo primero un análisis de
la bibliografía que ha investigado sobre tal
relación y que resalta la importancia de su
adecuada dotación para la salud, así como los
problemas asociados al desuso de los espacios
verdes urbanos (pobreza, inequidad) y que
termina redundando en la pérdida de salud en
las comunidades. Utilizando una aproximación
cualitativa basada en el realismo crítico se prueba
la hipótesis de que existe una correlación causal
entre la dotación, distancia y diseño de las AVU
con la prevalencia del síndrome metabólico (SM)
entre las poblaciones, se desarrolla un índice
de usabilidad de las AVU que integra factores
de dotación distancia y diseño urbano para
calificar a las AVU de la metrópoli; los datos
se integran a nivel municipal para probar una
relación causal entre la baja usabilidad de las
AVU con un aumento en la prevalencia del SM,
se señala que esta correlación es visible en el área
metropolitana de Monterrey (AMM). Se resalta
la importancia del diseño urbano como un medio
para incrementar la salud comunitaria.

In the article are analyzed the relationship between
the design of urban green areas (AVU) and human
health, first offering an analysis of the literature
that has investigated this relationship and that
highlights the importance of their adequate
provision for health, as well as the problems
associated with the disuse of AVU (poverty,
inequality) and that ends up resulting in the loss
of health in communities. Using a qualitative
approach based on critical realism, the hypothesis
is tested that there is a causal correlation between
the provision, distance and design of the AVUs
with the prevalence of metabolic syndrome
among populations. An AVU usability index is
developed that integrates factors of provision,
distance and urban design to rate the AVUs of the
metropolis; the data is integrated at the municipal
level to prove a causal relationship between the
low usability of the AVU with an increase in the
prevalence of metabolic syndrome. It is noted that
this correlation is visible in the metropolitan area
of Monterrey (AMM). The importance of urban
design as a means to increase community health
is highlighted.

Palabras Clave:

Keywords:

ciudad y salud; diseño de áreas verdes urbanas;
prevalencia del síndrome metabólico

city and health; urban green space design;
prevalence of metabolic syndrome

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; Doctor en
Arquitectura por la UNAM, Doctor Honoris Causa por OIICE; Investigador Nacional nivel 3 del SNII, miembro regular de la AMC; email:
adolfonarvaez@gmail.com; ORCID ID: https://orcid.org/0000-0003-3303-1367
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; posgrado en
Orientación en Asuntos Urbanos de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; email: jessicarodz2024@gmail.com; ORCID:
https://orcid.org/0009-0004-3134-4727

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CONTEXTO

Introducción

De esta manera, podemos inferir que si hay
una relación causal tan evidente entre la falta de
actividad física de las personas con la aparición,
desarrollo y aumento de la prevalencia del SM, las
características de los lugares en los que residen,
trabajan o desarrollan ocio los habitantes, pueden
llegar a ser fundamentales, particularmente cuando
el diseño y la calidad de los espacios pudieran
llegar a inducir o bien a desestimular el desarrollo
de la actividad física. Fitzpatrick y LaGory
(2013) exploran la intersección de la desigualdad,
pobreza, raza y las características de los lugares en
la proliferación de las condiciones que inciden en
la salud pública en las ciudades estadounidenses.
Los autores destacan cómo hay variables
principales que influyen en la salud y el bienestar
de las comunidades urbanas que se pueden resumir
en cuatro grandes aspectos:
1. Impacto de las desigualdades socioeconómicas
en la salud de las poblaciones: la pobreza y la
raza están intrínsecamente ligadas a la salud en
las ciudades estadounidenses; las comunidades
pobres y de minorías étnicas enfrentan una serie
de desafíos que afectan negativamente a su salud,
como acceso limitado a una atención médica de
calidad, la existencia de viviendas inadecuadas
y la proliferación de asentamientos humanos en
entornos contaminados.
2. Existen determinantes sociales en la salud
pública: factores como la educación, el empleo, la
vivienda y el acceso a servicios de salud afectan
el bienestar de las personas en entornos urbanos.
Estos factores están estrechamente relacionados con
la pobreza y la raza y contribuyen a acrecentar las
disparidades de salud observadas en las ciudades.
3. Pueden ser observados efectos de la forma y
la calidad del lugar en la salud de las poblaciones:
el lugar donde viven las personas influye en su
salud, las comunidades urbanas desfavorecidas
suelen carecer de acceso a alimentos saludables,
espacios verdes recreativos y entornos seguros, lo
que contribuye a la proliferación de problemas de
salud como obesidad, diabetes y violencia.
4. Las políticas y prácticas urbanas tienen
una influencia decisiva para perpetuar la falta de
salubridad o por el contrario promover cambios
positivos en las comunidades. Es sobre todo
criticable la falta de inversión en infraestructura

Manzanilla- Quiñones, Manzanilla- Quijada, y
Delgado-Valerio (2021) han señalado que las
4176.9 ha de superficie de las áreas verdes urbanas
(AVU) con las que contaba el área metropolitana
de Monterrey (AMM) en el año 2000 se redujeron
hasta 3668.63 ha para el año 2019, lo que significó
en términos relativos (considerando además que
en el periodo creció la población de la metrópoli)
que si en el año 2000 se contaba con 13.21 m2 de
AVU por habitante, para el año 2019 se tendrían
apenas 7.75 m2 por habitante, lo que supuso una
pérdida sostenida entre 2000 a 2019 de 0.29 m2
por habitante por año.
Estas cifras contrastan con los requerimientos de
la OMS para la dotación de AVU por habitante que
se sitúa en torno a los 9 m2 por habitante (Russo, y
Cirella, 2018; OMS, 2012)3 señalando además de la
carencia creciente de AVU en la metrópoli y lo que
ello impacta a la salud y bienestar de su población,
una disminución en la capacidad del suelo urbano
para sostener servicios ambientales que doten con
equipamiento suficiente a la población para llevar
a cabo actividades físicas cotidianas.
Es un asunto largamente estudiado en la
literatura médica que hay una relación muy
directa y causal entre una disminución en la
actividad física y el deterioro de la salud entre
las personas (Achor, Benítez, Brac y Barslund,
2007; Cruz, 2009; Barquera, Rivera, Campos,
Hernández, Santos-Burgoa, Durán y Hernández,
2010; Gibson, Cintron, Dawkins y Asanaeyni,
2012; Lang, 2012; Moreno Altamirano y García,
2014; Medina, Jáuregui, Campos y Barquera,
2018; Arsentales, Tenorio y Bernabé, 2019;
Gené Badia, 2019), concretamente se asocia con
la aparición y proliferación del SM, que es una
condición caracterizada por la presencia simultánea
de varios trastornos que incrementan el riesgo
de padecer enfermedades cardíacas, accidentes
cerebrovasculares y diabetes tipo 2; se ha encontrado
que hay una estrecha asociación para la aparición
de este síndrome con el sobrepeso y la obesidad,
además de que la falta de actividad física apuntala
perversamente el desarrollo del síndrome hasta
llevarlo a padecimientos de salud que pueden llegar
a ser graves. (Macías de Tomei, 2009, 2014).

3

El criterio de la OMS se ha afinado en tiempos recientes para considerar en el cálculo de los óptimos además a la accesibilidad (distancia neta
al parque) y la dimensión neta del área verde urbana, introduciendo así criterios de usabilidad (Egorov, Mudu, Braubach y Martuzzi, 2016).

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CONTEXTO

comunitaria, programas de desarrollo económico
y políticas de vivienda asequible que podrían
mejorar las condiciones de vida en las ciudades
desfavorecidas; las inversiones en la construcción,
mejora o conservación de la calidad de los
espacios públicos y áreas verdes parecen ser
decisivos para lograr cambios positivos.
Por su parte Chan (2010) destaca la importancia
de la planificación urbana en la promoción de la
salud pública y el bienestar en entornos urbanos.
Para Chan la planificación urbana y la salud pública
están intrínsecamente relacionadas. Argumenta
que el diseño y la organización de las ciudades
tienen un impacto significativo en la salud de
sus residentes, desde la calidad del aire y el agua
hasta la accesibilidad a servicios de atención
médica y espacios verdes. Los urbanistas pueden
diseñar entornos que promuevan estilos de vida
saludables; esto incluye la creación de vecindarios
caminables con aceras seguras, la planificación
de espacios verdes y parques accesibles y la
promoción de transporte público eficiente y
opciones de movilidad activa como caminar y
andar en bicicleta.
La planificación urbana que prioriza la equidad
y la justicia social puede tener un impacto positivo
ya que al reducir las disparidades socioeconómicas
y de salud en el diseño de políticas y proyectos
urbanos, se asegura que todas las comunidades
tengan acceso a recursos y oportunidades que
promuevan la salud y el bienestar. Chan enfatiza la
importancia de la participación comunitaria en el
proceso de planificación urbana, ya que propone
que al involucrar a los residentes en la toma de
decisiones sobre el desarrollo de sus vecindarios
no sólo se promueve un sentido de pertenencia
y empoderamiento, sino que además se asegura
que las políticas y proyectos sean culturalmente
sensibles y respondan a las necesidades reales de
la comunidad.
Es destacable la necesidad de integrar
consideraciones de salud pública en todos los
aspectos de la planificación urbana, desde el
diseño de edificios y calles hasta la distribución
de servicios y recursos. Integrar a la práctica de la
planificación y diseño urbano enfoques equitativos
y participativos puede promover la creación de
entornos urbanos saludables y sostenibles para
todos los habitantes.
Particularmente, en torno a los atributos de
diseño y al uso de los parques urbanos, Gibson,
Cintron, Dawkins y Asanaeyni (2012), examinan

cómo el miedo al crimen y las percepciones de
desorden afectan el uso de parques públicos por
parte de niños y adolescentes; estas percepciones
pueden contribuir a que proliferen disparidades
en la actividad física y a que haya incrementos
en la obesidad infantil y otros problemas de salud
estrechamente asociados al SM. Es apreciable la
creciente preocupación por la obesidad infantil y la
importancia de promover la actividad física entre
los jóvenes en las administraciones de salud de
los países y localidades donde este problema se ha
acentuado. El papel que juegan los parques públicos
como espacios potenciales para la actividad física
y el ejercicio se vuelve un factor fundamental a
considerar, de acuerdo con estos autores.
Gibson, Cintron, Dawkins y Asanaeyni exploran
cómo el miedo al crimen y las percepciones de
desorden en los parques pueden disuadir a los niños y
adolescentes de utilizar estos espacios para actividades
físicas. Argumentan que estas preocupaciones de
seguridad pueden ser especialmente pronunciadas en
comunidades desfavorecidas y de minorías étnicas.
Estas preocupaciones contribuyen a desestimular
la actividad física y a fortalecer la proliferación
de la obesidad. La importancia de abordar estas
preocupaciones de seguridad y desorden en los
parques públicos como parte de estrategias más
amplias para promover la actividad física y reducir
la obesidad, se relaciona tanto con el diseño y la
planificación urbana como con las políticas públicas
para el manejo de las AVU; mejorar la seguridad y el
mantenimiento de los parques, así como aumentar
la presencia policial en áreas problemáticas, podría
fomentar un mayor uso de estos espacios por parte
de niños y adolescentes y ser de gran ayuda para
mejorar la salud pública.
Apesar de que este es un problema multifactorial,
en el presente artículo nos concentraremos en
lo que se puede llegar a hacer y a mejorar en
cuanto a la planificación, diseño y mantenimiento
de las AVU como estrategias para promover la
caminabilidad urbana, factor reconocido como de
una incidencia fundamental para lograr reducir
y en su caso revertir la tendencia creciente en la
prevalencia del SM en nuestras comunidades.
Enfoque metodológico de este estudio
Tradicionalmente el concepto de causalidad y las
explicaciones causales han sido discutidas dentro
de los paradigmas positivista e intrepretativo;
mientras que el primero considera que el
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CONTEXTO

paradigma cuantitativo sería la única vía para
explorar sobre explicaciones causales, el segundo
ha negado la relevancia de la concepción causal,
debido a que valora más la comprensión que la
explicación. En este trabajo se aborda el concepto
de causalidad desde el realismo crítico, que
propone una visión alternativa a la concepción
clásica de causalidad.
Desde este punto de vista es que se
abordará el presente estudio al identificar las
semirregularidades, abducción y retroducción de
los mecanismos previamente reconocidos por la
literatura médica principal que sitúa como uno de
los más importantes y evidentes orígenes causales
del SM a la inactividad física de los individuos, y
que es llevada al estudio del diseño urbano tratando
de inferir si las condiciones de dotación, distancia y
diseño de las AVU pueden ser comprendidos como
factores de causación de la prevalencia diferenciada
del SM en la metrópoli que se observa.
El enfoque realista crítico se plantea que
cuando se conceptualizan y contextualizan unas
observaciones y se identifican los mecanismos
que los generan, es posible llevar a cabo
explicaciones causales. El realismo crítico pone
su acento en la identificación de los mecanismos,
porque ello hace posible la identificación de las
causas de los fenómenos que se observan.
Cuando la pretensión principal de un estudio
está inclinada a generar explicaciones sobre la
causalidad de un fenómeno, la teoría realista
crítica busca dejar atrás la descripción factual
del dominio empírico para dirigirse hacia la
identificación de los mecanismos más allá de
los hechos fácticos, mediante una labor teórica
y práctica de conceptualizar y contextualizar
los mecanismos del fenómeno; evidentemente,
este enfoque prescinde de las pruebas
probabilísticas en las que se apoya el positivismo
y que pretendidamente serían las únicas vías para
encontrar las causas (Salmon, 1984; Cartwright,
1989; Sayer, 1992; Archer, Bhaskar, Collier,
Lawson y Norrie, 1998; Scott, 2007; Tacq, 2011).
El realismo crítico busca identificar algunas
relaciones principales que se infieren entre
los mecanismos y que dan lugar a suponer
la presencia de estructuras, tendencias y
propiedades. Las estructuras son formas regulares
de comportamiento de los fenómenos que se
encuantran presentes en el dominio empírico,
que llevan a los actores a ciertas formas de
comportamiento y acción (por ejemplo que

una mayor usabilidad de un AVU determinada
“empuje” a la activación física de la población
que vive en sus cercanías), las tendencias
estarían relacionadas con la regularidad con la
que se puede observar un fenómeno o en este
caso una relación, como el comportamiento de
la prevalencia del SM frente a una usabilidad
diferenciada y las propiedades son características
del fenómeno que se observa en el dominio
empírico (como sería la usabilidad diferenciada
de las AVU metropolitanas). Las propiedades
pueden ser activas o pasivas (Sayer, 1992;
Danermark, Ekström, Jakobsen &amp; Karlsson,
2002; Tacq, 2011; Scott, 2014).
Para estudiar los mecanismos, el realismo
crítico propone la realización de observaciones,
lo que llevará a identificar semirregularidades;
para ello se auxilia de la producción de datos
ricos, con el fin de provocar la abducción y
la elaboración de narrativas de conexión, que
conducen hacia la retroducción (Maxwell, 2004).
Los mecanismos han de ser contextualizados
para producir las explicaciones causales. Las
estrategias cualitativas que usamos permitieron
identificar las tendencias y propiedades del
dominio empírico (Scott, 2014).
La creación de narrativas de conexión buscan
aclarar el conjunto de intenciones, valoraciones
y significados que los actores proyectan sobre
un entorno y que son “devueltos” por éste, de tal
forma que sea lógicamente plausible (y también
apoyado en datos empíricos) que el diseño,
distancia y dotación del AVU sea un factor que
cause la activación física de los pobladores y que
esto tenga como uno de sus efectos la disminución
en la prevalencia del SM.
La combinación de estas estrategias cualitativas
de observación, producción de datos ricos y de
creación de narrativas de conexión, posibilita la
contextualización del fenómeno que observamos y
pueden aclarar para los investigadores los procesos
causales y al mismo tiempo descartar asociaciones
falsas o hipótesis prematuras (Maxwell, 2004).
La búsqueda de semirregularidades es
importante, toda vez que nos llevará a interpretar
los mecanismos causales del fenómeno, para lograr
esto se recurre a tres estrategias, en primer lugar se
desarrolla la búsqueda de tendencias en la realidad
observada, en segundo lugar se lleva a cabo una
estrategia de abducción, donde lo que se pretende es
redescribir los datos cualitativos del evento mediante
la interpretación para describir sus posibles nexos
128

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

causales, lo que constituye en sí un razonamiento
creativo (Parra Heredia, 2016). En tercer lugar
se recurre a una retroducción que se basa en la
realización de inferencias lógicas con el objetivo de
identificar las condiciones del contexto necesarias
para que un mecanismo cause un evento y dé lugar
a las tendencias observadas empíricamente.
El realismo crítico considera que las
investigaciones cualitativas desarrolladas en
ciencias sociales y humanidades a partir de análisis
de casos, etnografía, análisis de discursos, entre
otros, puede generar teorías formales y a través
de éstas explicaciones causales (Maxwell, 1996,
2004; Vaughan, 2009).
Este estudio se basa en la interpretación de
las condiciones de dotación, distancia y diseño
de las AVU del AMM en el periodo 2020-2022
como un factor que pudiese ser una de las causas
principales de la prevalencia diferenciada del
SM entre la población del AMM; por lo que lo
que buscó fue reconocer las características del
diseño urbano, arquitectónico y paisajístico que
estarían presentes en las AVU; esto implicó que
se desarrollara un instrumento de observación,
análisis y clasificación de tales caracerísticas de
diseño que nos permitieran plantear la hipótesis
de que la usabilidad del AVU tiene un impacto
causal en la prevalencia del SM4.
El instrumento que usamos para nuestros
análisis es un índice de usabilidad que permitió
calificar a cada AVU de la metrópoli para así poder
generar datos agregables que nos permitieran
realizar análisis comparados con los datos públicos
sobre la prevalencia del SM entre la población del
AMM. Los componentes principales del índice de
usabilidad se basaron en valores de diseño urbano,
arquitectónico y paisajístico de permeabilidad,
variedad, legibilidad, versatilidad, imagen
apropiada, riqueza perceptiva, distancia y dotación
(Bentley, 1999).

interdisciplinario entre las ciencias biomédicas, el
urbanismo y la arquitectura (Chan, 2010; Gibson,
Cintron, Dawkins y Asanaeyni, 2012; Fitzpatrick
y LaGory, 2013; Narváez-Tijerina, 2020). La
importancia de las áreas verdes para la salud es
asimismo investigada por diversos organismos,
entre los que reconocemos a la OMS que ha
desarrollado criterios para advertir la necesidad
de unos parámetros mínimos aceptables para
garantizar, como ya se expuso en la sección
anterior, una proporción y una distancia máxima
de las AVU para cada habitante del conjunto
urbano (Gómez, y Velázquez, 2018; Egorov,
Mudu, Braubach y Martuzzi, 2016); aunque
estos últimos criterios solamente son de una
aplicación general, sin recalar específicamente en
las consecuencias de su déficit en un aumento de
la prevalencia de patologías específicas entre los
habitantes urbanos, la mayor parte de los trabajos
establecen una correlación positiva para la salud
humana cuando hay un aumento de la dotación de
la superficie de las AVU disponibles en la ciudad
y una disminución de la distancia a recorrer para
llegar a la más próxima área verde con respecto al
domicilio de cada habitante (OMS, 2012); estas
dos aproximaciones teóricas ya nos inclinan a
plantear la necesidad de estudiar las correlaciones
entre las AVU disponibles, su distancia a la
residencia y su diseño frente a la prevalencia de
patologías específicas entre la población.
Decidimos estudiar esta correlación sumando a
los criterios de dotación y distancia a los relacionados
con el diseño de las AVU; para ello desarrollamos
un índice de usabilidad de las AVU que integró
7 grupos de atributos de dotación, proximidad y
de diseño urbano y arquitectónico-paisajístico.
Los grupos los constituyeron 34 variables que se
valoraron cada una independientemente para cada
caso estudiado5 y que se agregaron mediante una
operación matemática hasta constituir un criterio de
valor para calificar a cada AVU independientemente
(Lynch, 1971; Castro, 2005; Gehl, 2006; Arellano,
2016; Viloria, Cadavid y Awad, 2018; Mata, 2019;
Rodríguez-González y Narváez-Tijerina, 2020),
los componentes y criterios de valoración del
índice de usabilidad se puede ver en la tabla 1 (ver
sigs. págs).

Las áreas verdes urbanas y el síndrome
metabólico en el AMM: el índice de usabilidad
El impacto de la dotación y del diseño de las AVU
en la salud humana ha sido advertido en una época
relativamente reciente e investigado por un campo
4

El estudio prescindió de datos y observaciones sobre el uso de las AVU por parte de los diferentes actores, concentrándose en cambio en
las condiciones de diseño de los espacios, esta estrategia a la vez permite probar la posibilidad de la realización de análisis más eficientes
para ser dirigidos a la práctica de arquitectos, diseñadores de paisaje y urbanistas.
5
Cada caso estudiado es cada uno de los 4896 parques del AMM catalogados para nuestro estudio.

129

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Tabla 1. Índice de usabilidad (IU) - Parte 1

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Tabla 1. Índice de usabilidad (IU) - Parte 2

Fuente: Elaboración propia

131

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Resultados

Un ejemplo del procedimiento que seguimos
para el cálculo del índice de usabilidad de un
AVU y los promedios por unidad geográfica de
comparación seleccionada (municipio) como el
que hicimos para nuestro análisis de las 4896
AVU del AMM puede verse en la figura 1 con un
área seleccionada del AMM que abarca a 3 AVU y
sus zonas de influencia; el análisis que realizamos
implicó una primera fase de caracterización de
indicadores in situ y utilizando como sistema
de teledetección el programa Google Earth; una
segunda fase de análisis de los datos levantados
para, finalmente, calcular los índices de usabilidad
de AVU de cada municipio del AMM.

Mediante el criterio de valoración que aportó el
índice de usabilidad se realizó el análisis de las
AVU del AMM, a través de un SIG elaborado
durante 2020 y actualizado para 2022 en el que
se localizaron, georreferenciaron, midieron y
caracterizaron 4896 AVU observadas hasta esa
fecha; se analizaron también las características
urbanas de las áreas aledañas a las AVU en radios
de 100, 300 y 500 metros para contar con un
inventario de elementos que pudieran favorecer o
limitar la usabilidad de las AVU.

Figura 1. Ejemplo del cálculo del índice de usabilidad de las AVU de una zona del AMM y
cálculo de promedio de usabilidad de AVU de la zona

Fuente: elaboración propia sobre un mapa del AMM tomado de Google maps
(https://www.google.com/maps/@25.7231981,-100.3658489,612m)

132

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CONTEXTO

Todos los espacios analizados se agruparon por
municipio por razones de conveniencia, pues parte
del objetivo del estudio que se realizó tenía como
fin observar el comportamiento de la usabilidad
de las AVU con respecto a la prevalencia del SM
entre la población de la metrópoli, este análisis se
presenta en datos agregados a nivel municipal en la
ENSANUT 2016 (Ruiz, Gaona, Méndez, Cuevas
Gómez, Jiménez, Romero, Hernández, Kuri y
Shamah, 2017), que fueron los datos sobre los que
se basó este estudio en lo tocante a la información
pública disponible sobre la prevalencia del SM.
Toda vez de que este síndrome tiene como uno
de sus componentes principales el sedentarismo
entre los pobladores, de acuerdo con la literatura
médica principal, fue posible inferir que una mayor
usabilidad de las AVU podría relacionarse con una
disminución del sedentarismo entre la población,
por darse a la población residente el equipamiento
necesario para realizar actividad física regular.
Como la usabilidad de las AVU depende de un
conjunto de variables es posible calificar a cada
AVU y de ahí poder inferir qué tanto pueden
contribuir o desestimular a la activación física de
la población en su radio de influencia.
Lo que esto supone es que en tanto haya una
menor calificación de la AVU, mayor será la
prevalencia del SM entre la población residente
en el área de influencia, y, asimismo, una mayor
calificación haría disminuir la prevalencia del
mal. Lo que haría coincidir en una relación
inversamente proporcional entre los incrementos
en la usabilidad de las AVU con respecto a una
disminución de la prevalencia en el SM en los
mismos espacios geográficos; como ya se había
apuntado en la primera sección de este trabajo, la
mayoría de los reportes sobre el SM reconocen
una relación causal en el sedentarismo; también
la existencia de espacios urbanos que propicien
la movilidad ha sido largamente asociado con una
disminución de la prevalencia de la obesidad y
del SM, entre otros problemas de salud pública
dentro de la literatura médica (Jiang, Zhang y
Sullivan, 2015), lo que nos llevó a considerar
como hipótesis de trabajo que hay una relación
causal entre los dos grupos de variables que se
asociaron para este estudio y por lo tanto que
existe una incidencia directa entre el diseño
urbano de las áreas públicas y el estado de salud
de los habitantes; tal relación se apreció dentro
de los margenes epistémicos del realismo crítico.
Para cada AVU de la metrópoli se hizo un

análisis particular considerando las características
urbanas presentes en los 500, 300 y 100 metros
de su radio de influencia, de tal forma que se
pudieran evaluar aquellos atributos del AVU y su
entorno en forma integral para establecer un índice
de usabilidad asociado; durante la obtención del
índice de usabilidad particular de cada AVU
analizada, se califica la superficie de la misma, de
ahí que se obtiene una ponderación de cada AVU
a partir de su superficie; posteriormente, los datos
obtenidos para cada AVU analizada se integraron
como un promedio único para cada municipio de la
metrópoli, para tener un marco geográfico común
de comparación con los datos de ENSANUT.
A partir de este análisis se encontró que hay
una dotación inequitativa de AVU en los diferentes
municipios metropolitanos, así como que por las
características urbanas y del diseño de cada AVU,
resulta altamente variada la usabilidad de las AVU
cuando se compara por municipios; al mismo
tiempo, a nivel municipal varía notablemente la
prevalencia del SM de forma concordante con la
hipótesis principal de este trabajo. (figura 2, ver
sig. pág.).
Hay un efecto central periférico y
dependiente del grado de desarrollo económico
a nivel municipal en el conjunto de fenómenos
observados que señala aún la predominancia de
una forma de desarrollo metropolitano altamente
centralizada y desigual que ha prevalecido al
menos por los últimos 70 años (Garza, 2009) y
que aunque empieza a ceder frente a una naciente
policentralidad, aún transfiere su inercia hacia
las regiones de la mesocentralidad metropolitana
que es en donde se localizan los municipios con
mayor desarrollo económico, con un menoscabo
relativo de las zonas periféricas de la metrópoli
que es en donde se concentra la mayor parte de las
inequidades socioespaciales evidentes; al mismo
tiempo, esto se refleja en una disminución de la
salud de los habitantes que sigue aproximadamente
un gradiente central-periférico/ mayor desarrollo
económico- menor desarrollo, lo que confirma en
líneas generales las observaciones de Fitzpatrick y
LaGory (2013), Chan (2010) y de Gibson, Cintron,
Dawkins y Asanaeyni (2012) en torno al impacto
de las desigualdades socioeconómicas y sus efectos
en la salud comunitaria. La tabla 2 (ver sig. pág.)
muestra la variación de la usabilidad ponderada a
nivel municipal de las AVU y del SM por municipio,
la figura 3 presenta un gráfico en el que se muestran
las variaciones de usabilidad y prevalencia.
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CONTEXTO

Figura 2. Usabilidad de las AVU en el AMM y prevalencia del SM. Datos agregados a nivel municipal

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de INEGI (2020) y de Ruiz, Gaona, Méndez y otros (2017)
Tabla 3. Promedios municipales de la usabilidad de las AVU en el AMM y prevalencia del SM a nivel municipal

Fuente: Elaboración propia con datos de INEGI (2020) y de Ruiz, Gaona, Méndez y otros (2017)

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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

Figura 3. Comparación de las variaciones de la usabilidad de las AVU en el AMM y prevalencia del SM

Fuente: Elaboración propia con datos de INEGI (2020) y de Ruiz, Gaona, Méndez y otros (2017)

Es notable la tendencia generalizada a un
aumento en la salud de la población en tanto
también aumenta la usabilidad de las AVU; en
la figura 3 debe ser notado cómo Cadereyta -en
mayor medida- y en menor medida El Carmen
se salen del comportamiento normal del resto de
los municipios analizados; quizás cabría asociar
este comportamiento de ambos municipios a la
presencia de importantes fuentes de contaminación
atmosférica en dichas localidades (sobre todo
en Cadereyta) que distorsionan negativamente
el efecto de las AVU sobre el bienestar de la
población, pues de acuerdo con el punto de
vista médico una de las causas asociadas al SM
también es la presencia de ciertos contaminantes
y su particulado (Chen y Schwartz, 2008; Acosta
Montes, Hernández Cadena, Barraza Villareal,
Jiménez Corona y Cortez Lugo, 2014; Gutiérrez,
Carhuamaca, Sanchez, Porta, y Andrinolo, 2016).

adultas en México y va siendo cada vez más
incidente en la niñez, lo que sin duda preocupa
a las autoridades sanitarias por los graves riesgos
que conlleva y los altos costos que provoca en la
atención a la salud, la tendencia incremental de
este mal ha sido advertida por especialistas:
“La prevalencia del síndrome metabólico (SM)
ha demostrado una tendencia incremental
durante los 12 años cubiertos por este informe.
Aunque la prevalencia varía según los criterios
utilizados para cada definición, este hallazgo fue
observado consistentemente. La prevalencia del
SM en Adultos mexicanos según la definición
armonizada fue: 40.2, 57.3, 59.99 y 56.31%, en
2006, 2012, 2016 y 2018 respectivamente. Las
tasas de prevalencia fueron mayores en mujeres
que en los hombres. Comparando los resultados
de la prevalencia de SM, se tiene que hubo un
aumento del 20,22% entre 2006 y 2018; 18,09%
en hombres y 22,23% en mujeres” (RojasMartinez, et al., 2021: 718).
Se puede llegar a apreciar que este mal representa
uno de los grandes retos sanitarios de nuestro país
cuando una lucha por su erradicación se ha elevado
al primer nivel de las políticas públicas en materia

Discusión, el diseño urbano y la salud
El SM es sin duda una de las grandes amenazas
a la salud de nuestra población, el incremento en
su prevalencia ha sido constante entre personas
135

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

de salud en los últimos años y que además se
proyecta hacia los venideros; como apuntábamos
antes, la evidencia de su causalidad multifactorial
es un consenso entre los especialistas; mientras
que éstos han señalado como los principales
factores de riesgo a un desorden en la alimentación
y al sedentarismo, este trabajo demuestra que
hay una relación importante y sostenida entre la
cantidad de AVU disponibles, su distancia al sitio
de residencia y su diseño, de tal forma que cuando
estos tres aspectos se encuentran en armonía se
observa una disminución en la prevalencia del SM.
Aunque este estudio no muestra los efectos en el
tiempo derivados de estudiar los cambios en las
AVU sobre la prevalencia del SM, cabe suponer
de acuerdo con nuestros hallazgos, que una mejora
constante en la dotación y diseño de las AVU
tendrá efectos positivos en la salud de la población.
Cuando describimos los atributos de las AVU
que consideramos como positivos y que fomentan
la salud de la población, idealmente hacemos
referencia a lugares que cuentan con una serie
de aspectos de diseño positivos, tanto referidos
al entorno urbano en el que se insertan, como
a los presentes en el AVU en sí; eso nos señala
hacia la importante interdependencia que existe
entre la configuración de los entornos urbanos
y el diseño de parques y plazas cuando tenemos
como objetivo fomentar la movilidad peatonal
de los habitantes. Una buena AVU realmente
comienza cuando logramos construir un entorno
urbano amable y que no imponga barreras a
la movilidad; sin embargo, el diseño urbano
actual en las grandes ciudades mexicanas parece
encontrarse muy lejos de este ideal, cuando se
imponen barreras como las grandes vías para
diversos tipos de tráfico motorizado de personas
y mercancías, sin considerar las conexiones
peatonales adecuadas, suficientes y cercanas que
favorezcan cruzar en forma segura tales barreras;
el fomento de la movilidad ciclista a pesar de que
hace mucho bien como una vía para la activación
física, empieza a ser un problema para los
peatones cuando el ciclismo invade los sitios para
caminar; no son pocos los ejemplos en los que
puede apreciarse al peatón inclusive desplazado

de las banquetas por efecto del ciclismo urbano;
además de que tal tipo de movilidad se relaciona
mayormente con grupos de población joven,
excluyendo a niños, a personas de la tercera edad
y a personas con discapacidad, lo que en suma
disminuye a la capacidad de los entornos urbanos
para sostener a la actividad peatonal.
La proliferación del transporte motorizado
mediante el uso de motocicletas o scooters,
justamente por su alta flexibilidad también ha
tendido a invadir a las áreas peatonales en las
grandes ciudades, lo que acrecienta aún más el
peligro que pueden llegar a experimentar los
peatones en su transitar por la ciudad hacia las
AVU. Por otra parte, los diseños urbanos que
fomentan la creación de enclaves exclusivos
mediante dispositivos urbanos de aislamiento
(grandes cercados o bardas, accesos controlados,
la creación de comunidades cerradas, entre otros)
también generan unas ejemplares barreras para la
movilidad peatonal al crear corredores entre los
desarrollos que son solitarios y que transmiten
en muchos casos sentimientos de abandono
e inseguridad; como ha sido señalado en la
introducción, la existencia de factores relacionados
con la percepción de inseguridad, suelen ser una
de las causas primarias para decidir permanecer en
casa realizando actividades sedentarias.
Además de que tales enclaves, cuando se
construyen en las zonas destinadas a la habitación de
segmentos socioeconómicos de niveles adquisitivos
comparativamente bajos en el caso de Monterrey
y su zona metropolitana podrían carecer de AVU
propias, toda vez que los desarrolladores podrían
decidir pagar el AVU con dinero al municipio y
en su lugar desarrollar más viviendas en el área de
cesión correspondiente dentro del fraccionamiento
o colonia que construyen (Charles, 2020). Con
la proliferación de las políticas de austeridad en
la gestión pública, no son pocos los municipios
que en la actualidad gustosamente reciben dichos
pagos en dinero a cambio de eliminar las AVU en
los nuevos desarrollos.
Estas políticas públicas y prácticas
empresariales inclusive desde el corto plazo
tienen un efecto desastroso para los habitantes;
justamente son los habitantes de menor poder
adquisitivo quienes tienen menores capacidades
para la elección residencial, además de que
tales desarrollos resultan estar ubicados en los
sitios ambientalmente menos favorecidos de la
periferia urbana del AMM6. En la actualidad estos

6

El mayor volumen de ventas de vivienda en Nuevo León
se concentró en el municipio de Juárez, con el 19% de las
operaciones; seguido de García, con el 16.1% de las ventas
registradas (Hernández, 2023).

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�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

desarrollos habitacionales son los que cuentan con
menores activos ambientales comparativamente
con otros municipios del AMM como San
Pedro, Monterrey o Santiago, que es en donde
se ubican los desarrollos destinados a personas
de mayor poder adquisitivo en la metrópoli; a
lo que se suma el hecho de que los habitantes
de los fraccionamientos o colonias destinados
a segmentos de población de menor nivel
adquisitivo, son los que cuentan con menores
recursos para invertir en movilidad.
Es necesario entonces partir de considerar
que el diseño urbano es fundamental para
crear enclaves más caminables, toda vez que
la existencia de las barreras que describimos
y de otras dificultades inherentes a una mala
planificación, diseño y gestión urbana se pueden
llegar a convertir en aspectos desfavorables en
extremo para conseguir fomentar la salud de los
pobladores; contar con una buena dotación y una
distancia menor a los 500 metros desde la vivienda
hasta el AVU más cercana y usable vemos que
son factores en sí mismos resultan insuficientes
para prever un aumento en la movilidad de la
población, hay que enfocarse en la eliminación
de las barreras, que en la mayoría de los casos
se puede conseguir haciendo obras que permirtan
realizar desplazamientos peatonales seguros,
cómodos y amenos. Adicionalmente es necesario
partir desde una gestión que luche frontalmente
contra la eliminación de la desigualdad y que
se enfoque en disminuir hasta erradicar la
discriminación socioespacial, que constituye,
junto a las barreras físicas, otro obstáculo de
naturaleza diferente, pero igualmente limitante.
El siguiente aspecto para considerar es el del
diseño del AVU. El índice de usabilidad de las
áreas verdes urbanas que desarrollamos para este
estudio puede ser una buena guía para comprender
cuáles atributos resultan esenciales para garantizar
que un AVU puede contribuir significativamente
a fomentar la salud de sus usuarios. De los siete
grupos de variables que integran el índice, cinco
resultan estar relacionados con el diseño del AVU;
de ahí que resulta importante a la hora de planificar
áreas nuevas, para la regeneración urbana o para
obras de remodelación en zonas consolidadas
tomar en cuenta estos aspectos de rendimiento.
Es entonces posible suponer que, por ejemplo,
habrá ventajas evidentes en cuanto a la capacidad
potencial de fomentar la salud entre una rotonda
en una avenida principal de un emplazamiento

urbano, frente a un gran parque; simplemente
porque al ornato se ha sumado la posibilidadreal
de uso y disfrute minimizando riesgos de acceso
al AVU; la tipología es justamente un aspecto
a considerar, pues si frente a la necesidad de
contar con áreas verdes para el saneamiento
atmosférico o la mitigación de islas de calor se
impone la necesidad de que dichas áreas sean
utilizadas para realizar actividades físicas,
debe ser considerado en el diseño de nuevos
fraccionamientos que sumar a las áreas verdes
a aquellas localizadas en rotondas y camellones
resulta fundamentalmente erróneo, la planeación
de las AVU necesita empezar distinguiándolas a
partir de su uso potencial y en el caso de gran
necesidad o carencia de recursos, preferir las
áreas útiles para realizar actividades sobre las que
implican únicamente embellecimiento y otros
atributos ambientales; esto no descarta el hecho
de que la creación y conservación de corredores
verdes peatonales (como arbolado en banquetas o
los “parques lineales”) son elementos de fomento
a la accesibilidad a las AVU muy importantes y
buenos en el diseño urbano y que por lo tanto
tienen que ser fomentados en función de aumentar
la caminabilidad de los entornos.
Por otra parte, notamos que en cuanto a las
dimensiones, áreas mayores a 2000 m2 ya resultan
ser mínimamente usables, las dimensiones reales
necesarias, no obstante deben ser calculadas
de acuerdo con la población usuaria del sector;
haciendo un cálculo grueso, en promedio y
considerando la densidad media de la población
actual del AMM y el criterio mínimo de dotación
de áreas verdes por habitante de la OMS, cada
AVU de la metrópoli debería ser de no menos 9 m2
por habitante, lo que dada la densidad promedio
de población del AMM arroja superficies de
aproximadamente 3.3 ha; la compensación que
se consigue en la metrópoli a través de incorporar
a los totales de AVU a los grandes parques urbanos
(como el Parque Cumbres, por ejemplo) no hace
más que enmascarar un problema latente de falta de
zonas de esparcimiento, descanso y deporte, dada la
distancia (física y simbólica) que mantiene apartada
a la mayor parte de la población de la metrópoli
de esos lugares; entonces se vuelve impostergable
inverir en la creación de esos espacios cerca de
donde son necesarios; pero ¿qué debemos hacer en
enclaves altamente densos y urbanizados?
Pensar en dividir el área necesaria dada la
cantidad de población usuaria de cada sector del
137

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

AMM en pequeñas AVU en un mismo sector,
parece ser una solución posible y benéfica,
siempre que se dote a cada AVU con una
superficie de al menos 1200 m2, pero buscando
preferentemente áreas mayores a 2000 m2; la
carencia de lotes agregados que faciliten contar
con tales dimensiones de tierra hace necesario
pensar en acciones de adaptación de grandes
lotes (por ejemplo los que resulten de demoler
instalaciones comerciales o industriales, o de
emprender grandes acciones de regeneración
urbana que posibilite contar con tales lotes; otras
medidas que han probado alguna eficacia sobre
todo para actividades de ocio son la creación
de micro parques (pocket parks) en zonas en las
que dadas las cualidades urbanas no sea posible o
deseable la demolición de edificios para conseguir
tierra urbana libre; la alternativa de conectar áreas
de azoteas u ocupar antiguas infraestructuras
abandonadas, como lo que se ha hecho en Manhattan
con el High Line en el lado este, hasta conseguir
contar con buenas superficies para parques parecen
también ser opciones a utilizar en la medida en la
que no se cuente con tierra urbana suficiente, sin
embargo lo ideal es contar con espacios suficientes
para el desarrollo de actividades físicas que sean
accesibles, seguros y amenos.
La demanda de tierra para la creación de
una infraestructura de parques robusta es algo a
considerar cuando dada la densidad de pobación
de monterrey en término medio se necesitaría al
menos un parque de 3.3 hectáreas cada kilómetro
en todas las direcciones7; por supuesto que
tal arreglo espacial tendría que ajustarse a la
geografía urbana real, pero teóricamente esto
señala hacia la gran carencia actual de espacios
útiles. Las dimensiones teóricas mínimas que se
señalan en este artículo (entre 1200 y 2000 m2)
tienen que ver con la capacidad de tales espacios
para soportar cómodamente la realización de
actividades físicas. En efecto, que haya suficiente
espacio para que se pueda construir una cancha
multideportiva y para que se instalen aparatos
de ejercitación, ya debería de establecer un
criterio mínimo de dotación para cada AVU,
además de considerar la construcción de un área
específicamente destinada a los juegos infantiles.

Esta condición debe estar acompañada además
por la presencia de otros servicios como pequeños
kioscos comerciales, pequeñas bibliotecas, buen
mobiliario urbano que posibilite el descanso y la
reunión, además de que se garantice para cada
AVU un buen mantenimiento y conservación. En
el estudio de campo que hicimos nos pudimos
percatar que hay diferencias notables en cuanto
al arbolado de cada AVU que llega a impactar
su usabilidad; invertir en sostener el arbolado es
un asunto que debe ser considerado toda vez que
son los árboles, matorrales, pastizales y plantas
ornamentales las que dan verdaderamente vida
y uso a estos espacios. La consciencia sobre
la fragilidad de la dotación de agua para la
metrópoli nos hace cuestionar seriamente sobre
qué estrategias serán las más adecuadas a la hora
de hacer las obras de paisajismo.
Conclusiones
Las AVU tratándose mayormente de espacios
públicos deberían de ser planificados, ejecutados
y administrados siguiendo criterios de equidad
en el acceso a espacios que dignifiquen la vida
de los habitantes que los usan, esto quiere
decir que el foco en cuanto a su concepción
paisajística, su equipamiento, su diseño y
construcción y su gestión deberían de partir de
principios fundamentales de justicia espacial y
enfocándose en el derecho a la ciudad; esto se
debería relacionar con una adecuada gesión de
los recursos disponibles para todos los rubros que
toca esta clase de equipamiento urbano, así como
a la homologación de los criterios metropolitanos
en cuanto al diseño, construcción, dotación de
mobiliario, conservación y mantenimiento; si
se parte de la base de la autonomía municipal,
a pesar del avance legislativo que ello
implicó, inmediatamente se enfrenta a un trato
diferenciado y altamente desigual; en el caso de
las áreas metropolitanas considerar la necesidad
de entes administradores supramunicipales pero
no estatales y que no dependan de los vaivenes
políticos de las administraciones, que se apoyen
en normativas de diseño, construcción y gestión,
podría ser de gran ayuda para garantizar la

7

Si se considera la densidad media de población de la metrópoli, ésta arroja un arreglo espacial de AVU cuya distancia máxima entre éstas
fuera 1000 metros, para respetar el criterio de distancia máxima caminable desde el sitio de residencia al parque (OMS, 2012), el criterio
de densidad de población arroja superficies mínimas de 3.3 ha para cada AVU. Por supuesto que la geografía real es diferente, por lo que el
modelo debe ajustarse a las densidades de población, tierra disponible y criterios de usabilidad.

138

�Vol. XIX. N° 29, enero - junio 2025

CONTEXTO

equidad y la justicia en el acceso a la misma
calidad urbano-arquitectónica para las AVU.
Entre los temas que podría enfrentar una
normativa de esta naturaleza se encuentra el
de la dotación del mobiliario, el diseño de los
elementos urbanos básicos, la arborización (que
puede llegar a depender de la importante variación
microclimática metropolitana), la gestión de
recursos, la necesidad de personal operativo y sus
niveles de habilitación técnica, los criterios de
conservación, mantenimiento, seguridad y, sobre
todo, la garantía de contar con acceso universal.
Contar con un sistema de esa naturaleza
entonces tendría que partir de que las AVU son
en sí mismas -como se ha demostrado en esta
investigación- piezas clave para el sistema de
salud en su conjunto; entonces el tema de la

concurrencia presupuestal en el ámbito de la
gestión urbana, de salud, de vida silvestre y
parques (al menos) tendría que ser planteada
seriamente (Narváez, 2020), además de que se
debería de contar con un sistema de planeación,
ejecución y gestión de las obras que garantizara
unas condiciones óptimas para conseguir elevar
la usabilidad de las AVU. Es por lo que motivado
en la demostrada gran importancia que comporta
este elemento para la salud de los habitantes,
se debe prestar especial atención técnica,
administrativa y política para lograr diseños
buenos, útiles y que dignifiquen la vida de las
comunidades. Es urgente plantear estos proyectos
como intervenciones multidisciplinarias de
técnicos calificados dada su importancia toral en
el tema del fomento a la salud. C

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Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 19, No. 29 enerojunio 2025, es una publicación semestral, editada por la
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contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
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CONTEXTO

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                    <text>Volumen XVIII | Número 28 | julio - diciembre 2024

��Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Una publicación de / A publication of
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
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Secretario General
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Editor Responsable / Responsible Editor

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Directora de la Facultad de Arquitectura

Para más información sobre la revista y envíos de artículos
favor de acceder al sitio web:
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Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 18, No. 28 juliodiciembre 2024, es una publicación semestral, editada por
la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
julio de 2024. Las opiniones expresadas por los autores
no necesariamente reflejan la postura del editor de la
publicación. Queda prohibida su reproducción parcial o
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Compean, Dr. Jesús A. Treviño Cantú, Dr. Armando V. Flores Salazar, Dra. Minerva Salinas Peña, Dr. Carlos Aparicio
Moreno, Dra. Nora Rivera Herrera, Dra. Diana Maldonado Flores, Dra. Alejandra Marín González

3

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

ÍNDICE
Editorial
7

Editorial Número 28: La globalización de la economía como una variable exógena e interviniente
en los procesos expansivos territoriales de las metrópolis del sur global
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Artículos
15

Estudio del impacto visual de la construcción moderna en paisajes urbanos históricos: un estudio
de caso del edificio Lawang Sewu, Indonesia
Hassan Gbran | Suzanna Ratih Sari
Universidad de Diponegoro (Indonesia)

35

El reciclaje arquitectónico y urbano como resultado de un diálogo interdisciplinario
Alma Angelina Ayala Moreno | Juan Pedro Ayala Moreno
Universidad de Sonora (México)

42

Repensando el mito de origen de la arquitectura en América. El ejemplo de Chile
Diego González Carrasco
Universidad de San Sebastián (Chile)

54

El hasukjip: situación en la década de 2020 en la República de Corea y en el extranjero
Kim Alexander
Universidad Estatal de Vladivostok (Rusia)

63

El imaginario urbano en la planificación urbana colaborativa. Análisis Netnográfico del
ambiente virtual
Rafael Alejandro Tavares Martínez | Gabriela Carmona Ochoa
Universidad de Coahuila (México)

81

Mapeo y proyección de una centralidad urbana. Ibagué, Colombia
Cristhian David Guzmán-Hernández | Andrés Francel-Delgado | Carlos Augusto Kaffure Ruiz
Universidad de Tolima (Colombia)

102

Migrantes nacionales e internacionales en el municipio de Benito Juárez, Quintana Roo, México
1980-2020
Erika Patricia Cárdenas Gómez
El Colegio de Jalisco (México)

4

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

INDEX
Editorial
7

Editorial Issue 28: Economic globalization as an exogenous and intervening variable in the territorial expansion processes of the metropolises of the global south
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

Articles
15

Studying the Visual Impact of Modern Construction on Historic Cityscapes: A Case Study of
Lawang Sewu Building, Indonesia
Hassan Gbran | Suzanna Ratih Sari
Universidad de Diponegoro (Indonesia)

35

Adaptive reuse as a result of an interdisciplinary dialogue
Alma Angelina Ayala Moreno | Juan Pedro Ayala Moreno
Universidad de Sonora (Mexico)

42

Rethinking the myth of origin of the architecture in America. The Chilean example
Diego González Carrasco
Universidad de San Sebastián (Chile)

54

The hasukjip: situation in 2020s. in the Republic of Korea and abroad
Kim Alexander
Universidad Estatal de Vladivostok (Rusia)

63

The urban imaginary in urban collaborative planning. Netnographic analyze in the virtual
environment
Rafael Alejandro Tavares Martínez | Gabriela Carmona Ochoa
Universidad de Coahuila (Mexico)

81

Mapping and projection of an urban centrality. Ibague, Colombia
Cristhian David Guzmán-Hernández | Andrés Francel-Delgado | Carlos Augusto Kaffure Ruiz
Universidad de Tolima (Colombia)

102

National and international migrants in the municipality of Benito Juarez, Quintana Roo, México
1980-2020
Erika Patricia Cárdenas Gómez
El Colegio de Jalisco (Mexico)

5

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Editorial
Editorial

6

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Editorial / Editorial
La globalización de la economía como una variable
exógena e interviniente en los procesos expansivos
territoriales de las metrópolis del sur global1
Economic globalization as an exogenous and intervening variable in the
territorial expansion processes of the metropolises of the global south
Eduardo Sousa-González2

Es innegable que a partir de la segunda mitad del
siglo XX en la esfera que comprende el sur global
y seguramente también en el ámbito mundial,
la configuración que permea a la economía
internacional se ha concebido como respuesta
a importantes manifestaciones imbricadas
sobre todo, en los países considerados con un
proceso de desarrollo más evolucionado; quienes
sin lugar a duda, se han convertido a nivel
internacional en la punta de lanza que involucra
a las transformaciones evolutivas vinculadas a la
llamada globalización de la economía.
Así, se puede afirmar que la globalización de la
economía representa en la contemporaneidad líquida
(Bauman, Z: 2004) un escenario generalizado que
se encuentra en una transformación constante e
iterativa, la cual tiende a configurar indefectiblemente
a una nueva y diferente realidad histórica,
social y territorial, en la que las configuraciones
económicas dominantes globalizan sus procesos
históricos de desarrollo (Ianni, O.: 2010: 71);
tendiendo a convertir a los diferentes países
menos desarrollados en fragmentos sectoriales,
visualizados como espectros derivados de la
mundialización (Sassen, S.:2007), los cuales se
integran de facto en la llamada sociedad global;
impactando en estos locus typicus en muchos de
los casos, no solo en su cultura, su idiosincrasia,
sus procesos identitarios, incluso la forma en

que los ciudadanos viven su cotidianeidad; sino
también, en la manera característica en que
se expanden territorialmente sus ciudades sin
un control eficiente, efectivo y eficaz (Sousa,
E.:2023:9).
Desde esta óptica, se entiende que la manifestación
de la globalización se asocia específicamente
con el campo de la economía y las finanzas,
consolidándose mediante diversos procesos que
incluyen, entre otros: desde avances importantes en
la instrumentación y la innovación tecnológica, hasta
la desregularización de los mercados nacionales
(neoliberalismo); transformaciones que inicialmente
se manifiestan en países donde su proceso evolutivo
los hace considerarlos como desarrollados, esto es,
países altamente industrializados.
En esta tendencia, algunos de los avances
tecnológicos generados en los países desarrollados,
son traspasados a los menos desarrollados
mediante las empresas trasnacionales, aquellos
países que en párrafos anteriores se mencionan
como fragmentos sectoriales, surgiendo así la
llamada economía mundial, que tiende a integrar
paulatinamente a las economías nacionales
desarrolladas con las menos desarrolladas; esto,
mediante y entre otros, con las instalación in situ
de la empresa trasnacional, la cual incrementa
su productividad, su presencia, su poderío y, por
supuesto, sus utilidades económicas.

1

Este artículo forma parte de una investigación en proceso que será publicada como capítulo en el libro: Sousa, E.; García-Romero C.:
(2024). Evolución del espacio regional urbano. Teorías y prácticas intervinientes en el proceso socioterritorial contemporáneo; México,
Editorial Comunicación Científica.
2
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México; Doctor
en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel 3; miembro de
la Academia Mexicana de Ciencia AMC; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9634-1429

7

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Dividendos que regresan al país desarrollado
de origen para ser reinvertidos en investigación,
desarrollo tecnológico e innovación (I + D +
i), conservando así su hegemonía internacional
en un proceso iterativo circular que no ha
terminado de evolucionar: generándose así la
llamada globalización de la economía en la
esfera internacional.
Lo que ha significado un profundo cambio
de paradigma basado en una reorganización e
integración mundial liderada por los países con
mayor desarrollo y los organismos internacionales
(Fondo Monetario Internacional FMI, Banco
Mundial BM y otros) que promueven lo que se ha
llamado como multilateralidad.
En este orden de ideas y desde la posición que
guarda esta investigación, sostenemos que todos
estos procesos evolutivos transformacionales
vinculados a la globalización de la economía han

impactado, entre otras múltiples variables asociadas
a las sociedades en desarrollo, en sus patrones
morfológicos de crecimiento territorial expansivo
de orientación periférica3; sobre todo en las zonas
metropolitanas, ya que estos asentamientos de
características demográficas y espaciales sui
géneris, tienen un atractivo importante para la
inmigración nacional, regional y en algunos casos
internacional.
Esto, en virtud de los satisfactores y de las
prerrogativas que estos locus typicus proporcionan
no solamente a sus ciudadanos, también a
las empresas y a los inversionistas privados:
infraestructura adecuada, equipamientos de salud,
asistenciales, de seguridad pública, lúdicos, de
vivienda habilitada con servicios y sobre todo,
la posibilidad de acceso a diferentes fuentes de
empleo secundarios y terciarios; según se explica
en el diagrama 1.

Diagrama 1: Proceso iterativo centro-periferia en la globalización de la economía,
con impacto en el crecimiento expansivo-periférico territorial

Funete: Datos generados y modificados en esta investigación a partir de Sousa, E. (2015:132)

3

Precisamente estas características vinculadas a la morfología y al crecimiento territorial de las ciudades, es uno de los propósitos que
se pretende dilucidar en esta investigación en proceso; esto es, considerar a la manifestación de la globalización de la economía como
una variable exógena interviniente que se conjuga con otras variables endógenas propias del lugar, formulando la hipótesis, la cual está
vinculada justamente al crecimiento expansivo-territorial de las zonas metropolitanas.

8

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

En este sentido, queda claro que el desarrollo
y el crecimiento económico a través de la
globalización considerada como una manifestación
contemporánea de época que no terminado de
acabar y visualizada como una variable interviniente
en el ensanchamiento territorial de las ciudades y
las ciudades metropolitanas, se ha distinguido en
todos los ámbitos del mundo conocido por una
acentuada renovación de las estructuras sociales,
culturales, económicas, territoriales y otras; sobre
todo en los países en desarrollo y sus ciudadesmetropolitanas, ya que son el lugar donde en mayor
medida tiende a modularse esta nueva forma de la
economía global, y donde justamente surgen los
grandes retos para el control urbano, entre otros:
i. El crecimiento numérico de la población
en el espacio físico regional o metropolitano
de intervención, en el marco de procesos
expansivos sustentables y de consideración al
medio ambiente;
ii. La infraestructura requerida para optimizar
la movilidad perimetral de los habitantes;
iii. El respeto a las características particulares
del mundo natural originario propias del lugar;
iiii. La equidad en la distribución espacial
de la infraestructura y de los equipamientos
fundamentales para el desarrollo justo de la
población ahí asentada; y sobre todo;
iiiii. La gestión de políticas públicas intervinientes
y explícitas en la agenda de gobierno, que

impulsen un crecimiento territorial equilibrado
y una gobernanza que permita la coexistencia
social y pacífica de los habitantes del lugar.
Es claro que los retos para el control urbano de
las ciudades y de las metrópolis latinoamericanas,
sujetas a estos procesos de la globalización económica
son capitales y difíciles de alcanzar; sobre todo si
consideramos los pronósticos sobre el crecimiento
demográfico proyectado que experimentan y
experimentarán algunas de estas ciudades, ver la
tabla 14. Sin embargo, si consideramos la premisa
propuesta por el autor de este escrito, debe de
existir en un horizonte no utópico, políticas públicas
intervinientes que tiendan a equilibrar: lo económico,
lo demográfico, lo ecológico y lo territorial; dicha
premisa señala que:
“Entendiendo que si una manifestación urbana
como la que se menciona, ya sea de origen
territorial o de algún grupo social particular
de referencia, se logra cualificar y cuantificar,
utilizando no solo las variables intervinientes
asociadas al caso; sino también, un proceso
metodológico ad hoc científico y específico
vinculado al suceso puntual; se sostiene aquí,
que es posible intervenir positivamente en
ella, para ordenar, mejorar o conservar el
territorio metropolitano y las relaciones de
cotidianeidad expresadas por los diferentes
grupos sociales ahí radicados” (Sousa, E:
2023a: 4).

Tabla 1: Población de algunos países latinoamericanos

Fuente: Population Reference Bureau 2005. *Banco mundial: indicadores del desarrollo mundial. Años 2005 y 2008
Población considerada a mitad de año. 1. En millones; 2. Por cada mil habitantes; 3. Millones; 4. Tasa de incremento
natural de la población; 5 y 6 en millones; 7. Cambio proyectado población 2005–2050. 9. En Km2

4

Se ha agregado aquí la Tabla 1 la cual fue publicada por el autor de este escrito: “La metrópoli prematura en la sobremodernidad líquida.
Una figura aceleradora de la producción de espacios dicotómicos”, en la Revista Bitácora Urbana (Colombia) en el número 19, juliodiciembre del 2011; aunque es información del año 2005, con todo propósito, se incluyen las proyecciones de población por país del Banco
Mundial, ya que después 21 años, por lo menos en México son acertadas.

9

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Por ejemplo, citamos el caso de México como país
con una población en el año 2023 según el Instituto
Nacional de Estadística Geografía e Informática
INEGI de 129. 5 millones de habitantes5, de los
cuales el 51.7 % correspondió a mujeres y 48.3 %,
a hombres; donde según datos del INEGI el 79 por
ciento de la población habita en localidades urbanas,
en donde evidentemente las zonas metropolitanas
son las que mayor población integran6; según se
indica en el gráfico 1.

Es por esta razón que en este número
de CONTEXTO. Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, se han conjuntado siete
investigaciones de académicos investigadores de
carrera de diferentes partes del planeta, que nos
exponen su visión, enfoque y posicionamiento
particular de investigación, sobre múltiples
factores intervinientes en el desarrollo del mundo
moderno urbano.
Como el caso de Dr. Hassan Gbran y la
Dra. Suzanna Ratih Sari, que nos presentan una
investigación denominada “Studying the Visual
Impact of Modern Construction on Historic
Cityscapes: A Case Study of Lawang Sewu
Building, Indonesia”; donde mencionan que:
Lawang Sewu, a historic building in Semarang
City, stands as one of the premier tourist
attractions in the area. Commenced in 1904
and completed in 1918, this iconic structure has
undergone various transformations in terms of
its use and ownership. Initially serving as the
administrative headquarters for the NederlandsIndische Spoorweg Maatschappij (NIS), a private
corporation operating in the railroad sector,
Lawang Sewu holds significant historical value
within the old city. To delve into the public's
perception of this renowned historic building
and its surrounding urban landscapes, a study
was undertaken to examine the impact of tall
structures on Lawang Sewu, as well as on the
visual experiences of visitors and the overall
historical environment. The research focused on a
newly constructed high-rise building near Lawang
Sewu, considering its height, design, and color as
key physical attributes, while using governmental
height regulations as a benchmark. Simulation
experiments were carried out on a diverse
range of respondents with varying demographic
characteristics drawn from the vicinity of Lawang
Sewu. Analyzing the collected statistical data,
which included assessments by interviewers and
demographic details of the respondents, revealed
insightful findings. The study highlighted the
influential role of the height, design, and color

Grafico 1. Porcentajes de población urbana de
México 1950-2020

Fuente: INEGI. Población total según tamaño de la
localidad para cada entidad federativa, 1950 – 2010;
INEGI. Censo de Población y Vivienda 2020

Desde esta perspectiva contemporánea, es claro
que la sociedad urbana en los diferentes espacios
del mundo conocido, enfrentan un horizonte futuro
con múltiples retos, no solamente los globales y
territoriales, los cuales estarían vinculados a todos
esos factores que intervienen en la convivencia y la
cotidianidad de la vida en sociedad; sino también,
la forma de integrar en el análisis de la ciudad
aquellas visiones disciplinares y multidisciplinares,
que subsumen la manera en que se abordan las
investigaciones urbanas.

5

De acuerdo con el INEGI el número de habitantes de una localidad determina si es rural o urbana: se considera rural cuando tiene menos
de 2,500 habitantes, mientras que la urbana es aquella donde viven más de 2,500 personas:
https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2024/ENADID/ENADID2023.pdf.
6
Según la Secretaría de Desarrollo, Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), en coordinación con el Consejo Nacional de Población
(CONAPO) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentan el documento Metrópolis de México 2020, en el cual
se incluyen un total de 92 nuevas metrópolis en México: Fuente: ¿Cuáles son las NUEVAS 92 Metrópolis de México? | Heraldo Binario

10

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

of the newly erected high-rise building on the
public's visual perception of Lawang Sewu.
Furthermore, it was observed that individuals
with different demographic backgrounds tend
to evaluate the historical district landscape in
distinct ways. The outcomes of this study present
valuable considerations for shaping the future
development and planning of the surroundings of
historic buildings like Lawang Sewu, offering a
solid foundation for addressing the visual impact
of contemporary constructions on such culturally
significant sites.
La Dra. Alma Angelina Ayala Moreno y el Dr.
Juan Pedro Ayala Moreno, investigan sobre el tema
denominado “El reciclaje arquitectónico y urbano
como resultado de un diálogo interdisciplinario”;
indicando que en la investigación se presenta
un análisis sobre las propuestas de intervención
arquitectónica y urbana que se basan en el concepto
de reciclaje. El propósito es resaltar algunas
cuestiones importantes de estas propuestas, en
especial por su carácter interdisciplinario, y el
aporte que realizan al abordaje de la solución
de problemas urbanos. El desarrollo del artículo
se hace en dos secciones, una primera con la
contextualización del planteamiento y la breve
exposición de algunos ejemplos de estas propuestas,
y una segunda con un análisis en torno a los
principios éticos, el diálogo interdisciplinario y la
creatividad como elementos fundamentales de las
propuestas y los retos a los que todo ello se enfrenta.
El Dr. Diego González Carrasco presenta un
artículo denominado “Repensando el mito de
origen de la arquitectura en América. El ejemplo
de Chile”; donde se indaga sobre el lugar desde
donde se sitúa la historia oficial de la arquitectura
en el continente americano, a partir de la idea
de la cabaña primitiva como mito fundacional.
Utilizando el caso de Chile como ejemplo, se
plantea la inexistencia en los relatos que buscan
dar con el origen a las arquitecturas nacionales
de las preexistencias construidas de los pueblos
originarios que habitaban los territorios, previo
a la llegada de los conquistadores españoles. A
modo de propuesta, se hace un paralelo desde el
relato del surgimiento simbólico de la arquitectura
en el mundo occidental, con las características y
relevancias de algunos ejemplos de patrimonio
vernáculo construido indígena en Chile. Así,
se busca hacer una reflexión que posibilite un
cambio en los referentes discursivos fundantes de
la arquitectura en nuestro continente.

Por su parte el Dr. Kim Alexander presenta
una investigación que hace referencia a “The
hasukjip: situation in 2020s. in the Republic
of Korea and abroad“; donde se indica que the
hasukjip (하숙집) is a form of small business in
the South Korean cities. It consists of a house with
a number (small hasukjip has near 10-20 rooms,
but big- some dozens rooms or more) boarding
rooms. Before the Coronavirus situation, any
Korean and foreign students living in hasukjips
and Koreans understood hasukjips only as a
type of private dormitory, but if we examine the
example of changes in hasukjips we can also
consider trends in the Korean society. Although
hasukjips reflect elements and aspects of the
various sides of the life in Korea, Korean and
foreign scholars have not undertaken research
on the situation of the hasukjip or changes in
its history and this institution remains littleunknown in the Western academic world.
This work based on the sociological materials
(these interviews took place in 2022). In this
sociological interview for persons, who lived
in the hasukjips, took part 184 Korean people
and 20 foreigners. Moreover, an interview
was conducted with masters of the hasukjip.
In this event took part 50 persons. Lists of
the interview and further information were
added as attachments and some written works.
Methodological base of research consists of
hermeneutic method, method of sociological
survey, method of comparative analysis.
The research employed a mixed-methods
approach to investigate the evolving nature of
hasukjips. Primary data was gathered through
semi-structured interviews with a significant
sample of residents and stakeholders to provide
sociological insights into demographic shifts
and housing trends. Questions in interviews
were oriented not only for persons, who lived in
hasukjip, because their answers in future can be
useful for study of other aspects of Korean urban
studies. Comparative analysis was also undertaken
to distinguish the structural and functional
differences between hasukjips in Korea and similar
housing models abroad. The aim of this article is to
consider modern situation of the hasukjip in Korea
and abroad, its place in life of the Korean people.
Result of research are consideration of positive
and negative changes in hasukjip to 2020s. under
technical development, social tendencies, economic
crisis and pandemic of coronavirus.
11

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

El Dr. Rafael Alejandro Tavares Martínez y la
Dra. Gabriela Carmona Ochoa investigan sobre la
temática “El imaginario urbano en la planificación
urbana colaborativa. Análisis Netnográfico del
ambiente virtual”; donde mencionan que se analiza
el impacto que tiene el imaginario urbano en la
planificación colaborativa, desde el punto de vista
social de los actores involucrados en el barrio y
como son sus características en el ambiente físico
y el ambiente virtual, utilizando la Netnografía
como herramienta principal. Se propone como
metodología el analizar las características de
los actores, las redes que conformar y además
el contenido en redes sociales establecidas, así
como también una comparativa de estos dos
ambientes. En los resultados y discusión se
observa como el ambiente físico y virtual tienen
grandes diferencias, pero al mismo tiempo son
complementarios uno de otro. Así mismo se
analizan redes físicas y virtuales y nos arrojan
datos y comportamientos entre nodos y vínculos
que nos explican cómo se genera el imaginario
urbano desde el punto de vista de los 3 mundos
de Penrose, y como potencializa la planificación
urbana colaborativa.
Los doctores Cristhian David GuzmánHernández, Andrés Francel-Delgado y Carlos
Augusto Kaffure Ruiz, exponen un artículo
titulado “Mapeo y proyección de una centralidad
urbana. Ibagué, Colombia”, donde indican que las
ciudades latinoamericanas y del mundo presentan
un acelerado crecimiento poblacional y territorial
derivado de las migraciones, tanto del campo a la
ciudad como de carácter internacional, producto
de las condiciones socio-económicas del país
de origen, lo cual genera expansión en el suelo
urbano. Más ciudadanos deben recorrer largas
distancias hacía un único centro para acceder a
equipamientos, bienes, servicios y satisfacer sus
necesidades. En consecuencia, este estudio tiene
como objetivo la evaluación de las necesidades
y posibilidades para definir una centralidad
urbana que conduzca a mitigar la sobrecarga que
se evidencia en los sistemas de transporte y la
aglomeración en un único centro, para lo cual se
abordan principios de planeación y ordenamiento
de las ciudades a partir de policentros, ciudades
dentro de la ciudad, accesibilidad y ciudad de
los quince minutos, para dispersar las cargas
y promover el acceso a medios de transporte
sostenible. La metodología es de tipo analítica
y descriptiva, en la que confluyen técnicas de

análisis documental y visitas de campo en tres
etapas de revisión bibliográfica, definición
morfológica y análisis cartográfico. Se identifican
las necesidades reales y las conclusiones aportan
criterios para la toma de decisiones pertinentes en
la planeación urbana.
Por último, la Dra. Erika Patricia Cárdenas
Gómez presenta el artículo titulado “Migrantes
nacionales e internacionales en el municipio
de Benito Juárez, Quintana Roo, México 19802020”, donde menciona que el artículo tiene dos
objetivos: 1) analizar la relación que guarda entre
la migración y el turismo en el municipio de Benito
Juárez, Quintana Roo. 2) identificar el volumen
y la procedencia de los inmigrantes nacionales e
internacionales en el territorio seleccionado en
el período de 1980 al 2020. Para su desarrollo
se hizo una revisión bibliográfica, hemerográfica
y documental. Asimismo, se recogen los datos
que reporta el Instituto Nacional de Estadística y
Geografía, INEGI, los cuales han cambiado en su
formato de presentación en cada censo levantado.
Se retoma dicha información porque es la única
que se genera y se dispone en el país. Los
resultados que se obtienen es que, a pesar de los
años transcurridos, y que Cancún, México, se ha
consolidado como un destino turístico, continúa
incrementándose el número de inmigrantes. Se
observa que las entidades federativas y países
que más abonan a esta dinámica de cambiar a los
flujos migratorios son cercanos a él.
Para finalizar este número, es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México, tenemos la certeza de
que no solamente el investigador vinculado a la
temática que publica este medio de difusión de la
ciencia, encontrarán una diversidad de posiciones
teóricas interesantes; sino también, otros lectores
interesados en lo expuesto, descubrirán a través de
las páginas que componen esta edición editorial,
tópicos con una visión original, internacional,
interdisciplinar, de actualidad y con una amplia
profundidad de análisis investigativo; ya que en
este número particular han colaborado con sus
trabajos personales o grupales, investigadores
de carrera certificados y de alta calificación
científica, lo cual demuestran con sus trabajos
personales o grupales, todos ellos dictaminados
en tiempo y forma por pares académicos. C

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CONTEXTO

Referencias bibliográficas
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CONTEXTO

Artículos
Articles

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CONTEXTO

Studying the visual impact of modern construction
on historic cityscapes: a case study of Lawang Sewu
building, Indonesia
Estudio del impacto visual de la construcción moderna en paisajes urbanos
históricos: un estudio de caso del edificio Lawang Sewu, Indonesia
Received: January 2023
Approved: June 2024

Hassan Gbran1
Suzanna Ratih Sari2

Abstract

Resumen

Lawang Sewu, a historic building in Semarang
City, stands as one of the premier tourist attractions
in the area. Commenced in 1904 and completed in
1918, this iconic structure has undergone various
transformations in terms of its use and ownership.
Initially serving as the administrative headquarters
for the Nederlands-Indische Spoorweg Maatschappij
(NIS), a private corporation operating in the railroad
sector, Lawang Sewu holds significant historical
value within the old city.
To delve into the public's perception of this
renowned historic building and its surrounding
urban landscapes, a study was undertaken to
examine the impact of tall structures on Lawang
Sewu, as well as on the visual experiences of
visitors and the overall historical environment.
The research focused on a newly constructed highrise building near Lawang Sewu, considering its
height, design, and color as key physical attributes,
while using governmental height regulations
as a benchmark. Simulation experiments were
carried out on a diverse range of respondents with
varying demographic characteristics drawn from
the vicinity of Lawang Sewu.
Analyzing the collected statistical data,
which included assessments by interviewers and
demographic details of the respondents, revealed
insightful findings. The study highlighted the

Lawang Sewu, un edificio histórico en la ciudad
de Semarang, se erige como una de las principales
atracciones turísticas de la zona. Iniciada en 1904
y terminada en 1918, esta emblemática estructura
ha sufrido varias transformaciones en cuanto a su
uso y propiedad. Inicialmente sirvió como sede
administrativa de Nederlands-Indische Spoorweg
Maatschappij (NIS), una corporación privada
que opera en el sector ferroviario, Lawang Sewu
tiene un valor histórico significativo dentro de la
ciudad antigua.
Para profundizar en la percepción del público
sobre este renombrado edificio histórico y sus
paisajes urbanos circundantes, se llevó a cabo
un estudio para examinar el impacto de las
estructuras altas en Lawang Sewu, así como en
las experiencias visuales de los visitantes y el
entorno histórico en general. La investigación
se centró en un edificio de gran altura de nueva
construcción cerca de Lawang Sewu, teniendo
en cuenta su altura, diseño y color como
atributos físicos clave, al tiempo que utilizaba
las regulaciones gubernamentales de altura
como punto de referencia. Se llevaron a cabo
experimentos de simulación en una amplia gama
de encuestados con diferentes características
demográficas procedentes de las cercanías de
Lawang Sewu.

1

Nacionalidad: indonesio, adscripción: Faculty of Architecture Engineering, University of Diponegoro, Semarang, Indonesia; email:
gbranhassan882@gmail.com
2
Nacionalidad: indonesio, adscripción: Faculty of Architecture Engineering, University of Diponegoro, Semarang, Indonesia; email:
ratihsaris@yahoo.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9574-9254

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CONTEXTO

influential role of the height, design, and color
of the newly erected high-rise building on the
public's visual perception of Lawang Sewu.
Furthermore, it was observed that individuals
with different demographic backgrounds tend
to evaluate the historical district landscape in
distinct ways.
The outcomes of this study present valuable
considerations for shaping the future development
and planning of the surroundings of historic
buildings like Lawang Sewu, offering a solid
foundation for addressing the visual impact of
contemporary constructions on such culturally
significant sites.

El análisis de los datos estadísticos recopilados,
que incluían evaluaciones de los entrevistadores y
detalles demográficos de los encuestados, reveló
hallazgos perspicaces. El estudio destacó el papel
influyente de la altura, el diseño y el color del edificio
de gran altura recién erigido en la percepción visual
del público de Lawang Sewu. Además, se observó
que los individuos con diferentes antecedentes
demográficos tienden a evaluar el paisaje histórico
del distrito de distintas maneras.
Los resultados de este estudio presentan
consideraciones valiosas para dar forma al futuro
desarrollo y planificación de los alrededores
de edificios históricos como Lawang Sewu,
ofreciendo una base sólida para abordar el impacto
visual de las construcciones contemporáneas en
sitios de importancia cultural.

Keywords:

Palabras Clave:

historic buildings; high-rise buildings; awang
Sewu; Tugu Muda; demographic characteristics

edificios históricos; edificios de gran altura;
Lawang Sewu; Tugu Muda; características
demográficas.

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CONTEXTO

1. Introduction

coast of central Java, Indonesia, encompassing
an area of 23m x 77m. In the Javanese language,
which is spoken in Indonesia, "Lawang Sewu"
translates directly to "A Thousand Doors."
Constructed on February 27, 1904, and completed
in 1907 by Dutch architects, the building served
as the headquarters for the Nederlandsch-Indische
Spoorweg Maatschappij, known as the Dutch Indies
Rail Company PT. Indonesian Railways (2014).
Designed by Dutch architect Cosman Citroen
in the New Indies Style, a modern architectural
approach prevalent in the Dutch East Indies from
the late 19th century to the pre-World-War II 20th
century, Lawang Sewu showcases the influence
of Dutch colonial architecture in Indonesia.
Constructed with materials imported from the
Netherlands, the building originally boasted a
thousand doors, as reflected in its name; however,
only 928 doors remain today due to wartime
looting (EDIATI, Pure, 2009).
Western building styles have had a significant
impact on diverse cultures worldwide, with
European settlers introducing building technologies,
materials, and design principles wherever they
established settlements. However, these imported
architectural elements often did not align with the
local cultural or climatic conditions. Consequently,
adaptations were made over time to suit the
local environment, leading to the emergence of
unique architectural typologies. Dutch buildings
in Indonesia evolved distinctly over the centuries,
particularly in response to the tropical climate.
The architectural styles of Dutch buildings in
Indonesia can be categorized into four main
periods: Masonry European Style, The Indies
Empire Style, The New Indies Style, and Art
Deco Style. Tables 1 and 2 provide detailed
differences in materials and construction systems
across these architectural periods, showcasing
the evolution and adaptation of Dutch colonial
architecture in Indonesia.
The stylistic evolution of Dutch architecture
in Indonesia, particularly in the early 20th
century, was not merely a matter of aesthetics,
but primarily aimed at confronting the challenges
posed by the extreme tropical climate of
Indonesia. Considering that the Netherlands, the
home country of the Dutch, experiences a climate
vastly different from that of Indonesia, it becomes
evident that architects importing their building
techniques needed to tailor their designs to suit
the local climate. In reality, a direct replication

The adoption of the Heritage Impact Assessment
(HIA) Guidelines by ICOMOS has propelled
heritage and impact assessment into a key research
methodology for city planning and urban design,
an observation echoed by scholars such as Ashrafi,
Kloos, and Neugebauer (2021); Yahampath (2014);
and Rodgers and Bandarin (2019), emphasizing its
growing significance in the field. In Indonesian
cities, distinctive approaches to urban planning
around historic buildings have emerged, presenting
contrasting visions for neighborhood development.
One prevailing approach involves the
extensive development of areas surrounding
historic structures, with the aim of maximizing
their commercial value. However, this strategy
comes with the risk of overshadowing the
historic buildings with surrounding skyscrapers,
potentially diminishing their significance as visual
focal points within the environment. In contrast,
an alternative strategy leans towards stringent
overprotection, enforcing strict architectural
limitations around historic structures to enhance
their aesthetic and visual appeal. While this
approach may elevate the historic structures, it
also runs the risk of inhibiting potential economic
development opportunities.
As Indonesia embraces global influences, a
growing necessity arises for historic buildings
to harmonize with the evolving urban landscape,
emphasizing the importance of balanced
preservation alongside progress. However, these
historic structures face heightened threats due to
inadequate protection measures and expanding
urbanization trends (Najd et al., 2015). As urban
planning proposals must respect the foundation laid
by historic buildings, as highlighted by Sirisrisak
(2009), and incorporate public perspectives into the
decision-making process to ensure inclusive and
community-driven engagement (Yuen, 2005). This
underscores the critical need to investigate how the
public perceives urban landscapes characterized
by the juxtaposition of newly constructed highrise buildings alongside historic edifices in order
to inform more nuanced and sustainable urban
planning strategies.
1-1. Dutch Architecture Evolution in Indonesia
Lawang Sewu, an iconic Dutch colonial building,
is situated in the city of Semarang on the north
17

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CONTEXTO

1-2. What is Lawang Sewu’s current usecase

of Dutch architectural styles could lead to
unfavorable living conditions for the occupants.
Consequently, the progression of Dutch
architectural styles, as previously categorized,
can be viewed as a result of centuries of problemsolving in response to the Indonesian climate.

After Indonesia gained independence, Lawang
Sewu was owned by PT Kereta Api Indonesia
and served as their main office, as well as accommodating other agencies like the Java Ministry
of Transportation until 1994. Unfortunately, in
1994, the building was left vacant and fell into
neglect. After years of abandonment, the PTKA’s
Heritage and Conservation Department, Indonesia’s major public railway operator, decided to
renovate Lawang Sewu in the hopes of revitalizing it. Although the building has been restored
and is now in pristine condition, its primary use
is limited to being a museum for tourist attractions. It has also gained popularity as a wedding
venue. As it is currently owned by the PTKA, Indonesia’s public railway company, Lawang Sewu
primarily serves the purpose of showcasing the
history of trains rather than focusing on its colonialist history ("Desain Tropis Dan Eropa," August 17, 2016).
The initial design process for Lawang Sewu
commenced under Ir. P. de Rieu, but construction
was postponed until 1903. Subsequently, Prof. J.
Klinkhamer, B. J. Oundag, and his assistant C. G.
Citroen were appointed by the Dutch government
to continue the project, incorporating European
architectural styles adapted for the tropical climate of Indonesia. Detailed working drawings were
prepared in the Netherlands, and the majority of

Figure 1. A front view of the Lawang Sewu building

Source: Not specified

This adaptation has endowed Dutch architecture in
Indonesia with a unique character within the Western
architectural context, as no other country shares the
exact weather conditions encountered in Indonesia.
Therefore, the evolution of Dutch architectural styles
in Indonesia reflects a distinctive fusion of Dutch
expertise and indigenous adaptations, growing out of
the necessity to address the specific challenges posed
by the Indonesian climate.

Figure 2. Dutch architecture evolution in Indonesi

Source: Not specified

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CONTEXTO

construction materials were imported from Europe. Construction began on February 24, 1904,
and was completed in July 1907, during which
the first buildings to be constructed were building
A, with an "L" shaped floor plan, and building C.
As the operations of the NIS expanded, the space
in building A became insufficient to accommodate
all the activities, leading to the construction of an
additional building, later referred to as building B,
on the northeast side of the site. The construction
of building B commenced in 1916 and concluded
in 1918, with notable differences in construction
from buildings A and C. While granite, marble,
and ceramics were imported from Europe for the
construction of buildings A and C, building B incorporated local materials such as brick and wood.
During the years of World War II, Lawang
Sewu had a diverse history of occupancy. The
Japanese transportation agency office, named
Riyuku Sokyoku, occupied Lawang Sewu from
1942 to 1945. In 1945, the building was utilized
by DKARI (Djawatan Kereta Api of the Republic

of Indonesia) as an office. However, in 1946, the
Dutch recaptured Lawang Sewu from Japan and
repurposed it as a military base.
Figure 3. General site planning and building blocks

Source: Not specified

Table 1. Elements of building materials

Table 2. Elements of construction systems

Sources: Not specified

19

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CONTEXTO

Figure 4. Architectural plan for the first and second floors

Figure 5. Lawang Sewu ground floor plan, 1916

Source: Not specified
Figure 6. Lawang Sewu three floor plans, 1916

Source: Not specified
Source: Not specified

2. Research purpose

tween its preservation and urban development.
Employing a mixed methods approach, the study
delves into the tangible factors influencing the
visual impact assessment of historic structures
within the context of heritage impact evaluation.
The research involves integrating the subjective
psychological evaluations of respondents with
the visual characteristics of the studied objects.
Specifically, it seeks to determine the potential influence of newly constructed high-rise buildings
on the public's perception of the Lawang Sewu
historic district and to evaluate how the physical attributes of these constructions affect public
preferences regarding the urban landscape. Furthermore, the study aims to assess the feasibility of proposed solutions. Notably, the proximity
of high-rise structures to the south and north of
Lawang Sewu, known as the "a thousand doors,"
restricts the comprehensive visual appreciation
of the entire vista of Lawang Sewu and its neighboring structures. Consequently, the northeas-

2-1. The primary objective of the research is to
examine the impact of modern high-rise buildings on the Lawang Sewu building in the Old
City. This involves investigating the alteration of
the architectural skyline and the convergence of
old and modern architectural features, such as tall
glass buildings, with the historic structures. The
study will also assess how these modern constructions have influenced visitors' perceptions of the
site before and after their implementation. This
research is important due to the growing urbanization of cities worldwide, which poses a threat
to the preservation of historic urban landscapes.
Figure 2 illustrates the layout of Lawang Sewu,
also known as the "a thousand doors," and its surroundings, highlighting the impact of high-rise
buildings on the visual ambiance of the area.
2-2. Additionally, this study aims to identify
alternative guidelines for neighboring structures
that could mitigate irreparable damage to architectural heritage while maintaining a balance be20

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CONTEXTO

tern square, offering a clear and comprehensive
perspective, was chosen for photography, while
other observation locations were disregarded due
to their inability to capture the complete view of
Lawang Sewu and its environs.
Figure 7. Masterplan Early Development Lawang
Sewu, 1916) (Norberg. 1963)

Plan Lawang Sewu 1916-1917

Source: Not specified
Figure 8. Lawang Sewu (below and right column)

Lawang Sewu 1907-1913

Lawang Sewu 2018-23
Source: The picture was taken from a distance of 98
meters, in order to be able to contain the neighboring
buildings, as well as the location of the picture is
appropriate because there are no trees that hinder
photography

Plan Lawang Sewu 1904-1907

21

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figure 9. Map of the flow of visits to Lawang Sewu.
You can also see the arrangement of the buildings in
Lawang Sewu

Figure 10. Two photos from the same direction, the
first was taken in 1915 and the second in 2022. The two
photos show the impact of the adjacent building on the
character of the building (below and right column)

2022

1915

Source: http://ekioula.blogspot.co.id/2013/08/lawangsewu.html
Figure 11. The Relationship between Architecture and Monuments in the Context of Monumentality

Source: Not specified

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CONTEXTO

3. Method

pect was not taken into consideration in the study.
Meanwhile, the variables of height, roofline, and
color were categorized into three levels using a
control variable approach (referenced in Table 1).
1) Height: The hotel structure, located approximately 300m from Lawang Sewu, is subject to
a maximum height limit of 28m, in compliance
with the regulations governing height restrictions.
Hence, based on Lawang Sewu's 36m height as
a benchmark, the nearby structures were classified into three levels: 28m (equivalent to Lawang
Sewu's height, with a height ratio of 1), 54m
(comparatively taller than Lawang Sewu, with a
height ratio of 2), and 72m (twice the height of
Lawang Sewu, with a height ratio of 2).
2) Roofline: The study selected the predominant building top types in the city of Xi'an, encompassing red domes, modern flat roofs, and
Indonesian sloping roofs to describe various roofline styles.
3) Color: Following a preliminary assessment of
the buildings in the area, the colors white, red, and
light yellow were chosen due to their frequent use.

3-1. Location of photo shooting
The photographs depicting the overall setting of
Lawang Sewu and the nearby structures are utilized as the primary study resources for this project. The high-rise building being examined is
located approximately 300 meters away from the
tower, in the southern corner of Lawang Sewu.
This building project involves the development
of a four-star hotel and is currently in its initial
stages of planning and research. Lawang Sewu is
positioned at the convergence of five avenues, with
four avenues running respectively to the east, west,
north, and south. High-rise structures are situated
in close proximity to Lawang Sewu in the southwest, southeast, and northeast directions, resulting in limited visual distance from these angles.
Due to the presence of high-rise structures in
these three directions, there is insufficient visual
distance to encompass the entire vista of Lawang
Sewu and its surrounding buildings. However, the
west-facing square offers a clear and comprehensive view that is easily observable and analyzable. Therefore, the decision was made to conduct
the photo shoot at Tugu Muda Square, located
west of Lawang Sewu (as depicted in Figure 2-3),
as it provides the best vantage point to capture
Lawang Sewu and its neighboring structures in
their entirety. Other observation points were disregarded as they did not offer a complete view of
Lawang Sewu and its surroundings.
Tugu Muda Square stands out as an optimal
observation location, providing a panoramic view
of Lawang Sewu and its neighboring structures,
making it the preferred location for the study. It
offers the broadest horizon and is easily accessible, making it a popular choice for observation.

Figure 12. View of the building

Source: Not specified
Figure 13. The engineering view of the building

3-2. The physical characteristics of surrounding high-rise buildings
The aim of the experiment was to examine how
the visual impact of Lawang Sewu and nearby
buildings is influenced by their height, volume,
roofline, and color. However, during field research, it was discovered that the change in volume of the structures being evaluated for this
study was directly related to their height alterations due to site area and plot ratio restrictions
in the construction project. Consequently, this as-

Source: Not specified

23

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CONTEXTO

Figure 14. View the Lawn Siwu Building from the
inner courtyard

Figure 15. The engineering view of the building

Source: Not specified
Source: Not specified

Table 3. Physical characteristics statistical

Source: Not specified
Table 4. Physical characteristics statistical

Source: Not specified

24

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CONTEXTO

3-3. Analysis of respondents' preferences

The text provides valuable insights into the
Lawang Sewu building, focusing on its architecture, spatial layout, origin of its name, and its monumentality:
Architecture Style:
The Lawang Sewu building follows the style
of the Indisch Empire characterized by elements
like gables, heads on columns, balustrades, and
dormers. It comprises five building masses, with
Building A facing Jalan Pemuda, serving as the
facade of Lawang Sewu.
. Spatial Arrangement: The spatial layout of
Lawang Sewu demonstrates a horizontal division
with a central corridor and vertical division into
floors. The relationship between spaces includes
voids and stairs, enhancing the complexity and
functionality of the building.
. Name Origin: The name "Lawang Sewu"
stems from the Javanese dialect, where "Lawang"
means door and "Sewu" means one thousand.
This name signifies the building's distinct feature of having numerous doors lining its structure, making it impossible to accurately count the
exact number.
. Monumentality: The text distinguishes between architecture and monuments, highlighting
that while architecture caters to human activities
and needs, monuments serve as markers of significant situations or achievements in a culture.
Lawang Sewu's architectural form and historical
significance contribute to its monumental status
in this context.
The comprehensive analysis provided sheds
light on the historical and architectural significance of Lawang Sewu, showcasing its unique features and cultural importance in Semarang.

The research methodology involved presenting 27
images depicting the heights, volumes, tops, and
colors of neighboring structures to respondents selected at random from the street. These images were
printed on nine sheets of A4 paper for the convenience of the respondents. The individuals were
then asked to rate the overall scene of Lawang Sewu
and the nearby buildings based on these images. To
ensure a diverse sample, the experiment was conducted on a weekend to prevent the demographic
traits of the respondents from being overly singular.
Furthermore, the decision to utilize images
for visual impact evaluation was justified by
previous research indicating the effectiveness of
using photos to represent real landscapes. The
respondents were also required to fill out a questionnaire regarding their gender, age, educational
attainment, and place of residence. The data collected from this study was then analyzed using
SPSS 22.0 for further examination.
3-4. Method of data analysis
Statistical analysis was performed on the average
scores of the gathered photos using the SPSS 22.0
program. First, the impact of the three physical
features on respondents' preferences was examined using one-way ANOVA. The quantitative
links between the three physical features and the
demographic factors as well as the qualitative relationships between the three physical properties
and the respondents' preferences were both investigated using stepwise multiple linear regression
analysis. In related investigations, these analytical techniques are frequently employed.

Table 5. The demographic characteristics of respondents

Source: The data was examined to see how different demographic traits might affect how the height, volume, top, and
color of the chosen buildings around Lawang Sewu are perceived by onlookers. Multiple linear regression analysis was
then performed to examine the influence in more detail. These analytical techniques were heavily employed in the earlier
investigations (Wang and Zhao 2017)

25

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figure 17. Balustrade, gable, and dormer on western look building a Lawang Sewu, 191

Source: Not specified
Figure 16. Balustrade and gable in the western view
wing meeting of building a Lawang Sewu, 1916

Figure 18. Model lantai dasar Gedung Lawang
Sewu 1916

Source: Not specified
Figure 19. A detailed horizontal section showing the
ground floor spaces in 3D of the wing staircase area
north of the building A Lawang Sewu, 1916

Source: Not specified

Results:
The inter-group reliability of the 27 images was
evaluated. These images portray various building
heights, volumes, tops, and color combinations in
the vicinity. The reliability, assessed using SPSS
22.0, was found to be 0.757, indicating strong internal reliability. This suggests that the questionnaire survey and the gathered information were re-

Source: Not specified

26

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

liable for further in-depth study. "S" represents the
mean score for each image, which ranged from 1
to 5, with the highest at 3.79 and the lowest at 2.63.
All images received an average rating of 3.36.

were found in the average ratings based on gender (F = 8.652, p = 0.000), age (F = 4.128, p =
0.020), place of residence (F = 7.215, p = 0.042),
and education level (F = 5.211, p = 0.000) of the
respondents. Kendall correlation analysis showed
significant correlations between average score (S)
and gender (negative), age (positive), education
(negative), and place of residence (positive), as
presented in Table 6. A multiple linear regression
model further confirmed that gender, age, education background, and place of residence significantly influence picture assessment. Collinearity
analysis was conducted to examine potential reciprocal effects among demographic characteristics, as indicated by the results of the multiple
linear stepwise analysis.

5-1. Relationship between Visual Impact Assessment and Height, Top, and Color:
The connection between respondents' visual impact opinions and the height, top, and color of
neighboring buildings was examined using multifactor variance analysis. Specifically, "H" denoted
height, "T" denoted top, and "C" denoted color of
the buildings in the area. The average score of each
photo "S" was set as the dependent variable, with
height, top, and color as the factors. The multifactor variance analysis in Table 5 showed a significant model (F = 153.972, p = 0.000) in terms of
total coherence. The model fit number (R square =
0.615) indicates that the model fits the data acquired from the questionnaire survey well. The SPSS
analysis refuted the initial hypothesis, suggesting
that at least one of the three components (H, T, C)
exhibits a significant difference. Further analysis
revealed substantial differences in all three factors
(H: F = 474.218, p = 0.000; T: F = 27.221, p =
0.000; C: F = 2.412, p = 0.035). This indicates noticeable disparities in the height, top, and color of
neighboring buildings when the average score is
considered. In essence, the top, height, and color of
the surrounding structures are influential variables
affecting the overall grade of the photographs.

5-3. The impression of the unity of the building
from the environment of the Tugu Muda area:
Study was done by looking at the contrast between the Lawang Sewu building and the surrounding environment and image of what came
next. This test refers to the formulation of Yoshinobu Ashihara regarding primordial monumentality 3. Based on testing using foreground and
background images, there is an image of Lawang
Sewu that consistently emerges. The picture is of
two towers in building A. From these results, there is a monumental value contained in the visibility of Lawang Sewu.
The research conducted analyzed various factors
influencing visual impact assessment, including the
height, top, and color of neighboring buildings, as
well as respondents' demographic characteristics.

5-2. Respondents' Demographic Characteristics and Visual Impact Assessment:
Initially, a one-way ANOVA was used to explore the connection between demographic data and
visual impact evaluation. Significant differences
Figure 20. Lawang Sewu
exterior image capture map
Source: Not specified

27

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CONTEXTO

Figure 21. Testing with foreground and background images

Source: Not specified
Figure 22. Central Court Area Space Photography Image

Source: Not specified

28

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CONTEXTO

By observing the space and identifying its
architectural and structural elements through
comparison of the image of the atmosphere of the
room. Observer range limits are used to sharpen
the discussion where only observable spaces are
representations of monumentality. Architectural
elements can include structural elements. the
structure also forms the boundaries and expressions
of space Hernández, J., L. GarcıA, and F. Ayuga.
2004. Comparison results can be shows how the
relationship between the two elements is related
to the monumentality of space. The redrawing of
photographic images aims to break the outline of
the atmosphere-captured space. Outline imagery
helps identify the structural elements of the scenecaptured space.

Figure 24. Preferences of groups with different places of
residence for building height

Figure 23. Preferences of different gender groups for
building top

Source: Not specified

*Correlation is significant at 0.01 level
Table 6. Kendall correlation
analysis
*Correlation is significant at
0.05 level

29

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CONTEXTO

Table 7. analysis of multiple linear stepwise regression

Source: Not specified

Figure 25. Finalization of the experimental survey to the structural analysis

Source: Not specified

30

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CONTEXTO

Table 8. Multiple linear regression analysis of the physical characteristics of the images for various gender groupings

Source: Not specified

5. Discussion

However, in this particular study, it was noted
that the middle-aged group provided the lowest
average score, contrary to the typical pattern,
mainly because older respondents tended to
focus more on Lawang Sewu itself, diminishing
the significance of changes in surrounding
structures. Consequently, the older group's
average score generally exceeded those of the
other age groups. Younger respondents, having
witnessed Indonesia's urbanization, displayed
greater acceptance of diverse architectural forms,
resulting in higher average scores. Howley,
Donoghue, and Hynes (2012) suggested that
individuals of different ages might offer varying
visual impact ratings due to influences from their
living environment and experiences, a notion
supported by this study's findings.

The analysis conducted using a multiple linear
regression model to examine the relationship
between demographic characteristics and
visual impact ratings revealed that gender, age,
educational background, and area of residence
all significantly influence picture evaluation.
Interestingly, the study uncovered that these four
demographic factors—gender, age, education,
and place of residence—do not have reciprocal
effects among each other, as illustrated in Table 7.
Previous research by Zube, Pitt, and Evans
(1983) discussed how various demographic
factors could lead to diverse assessments of visual
impact even when presented with the same set of
images. They observed that as respondents' ages
increased, the average scores tended to decrease.
31

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CONTEXTO

Regarding gender differences, Wang and
Zhao (2017) highlighted that gender variances
could lead to contrasting assessments of visual
impact, consistent with the current investigation's
results. Gender disparities have been observed to
influence visual preference evaluations for urban
green plant landscapes by Abello and Bernáldez
(1986) and Howley (2011). Notably, male
respondents tended to rate the scenery higher
than female respondents, potentially explained
by males focusing more on the overall impact of
the scene, where the building under evaluation
constitutes a small portion of the overall image of
Lawang Sewu and its surroundings.
Moreover, López-Martínez (2017) argued
that educational background influenced people's
evaluations of visual impact in landscapes.
Research by Lindemann-Matthies, Junge and
Matthies (2010) and Molnarova et al. (2012)
consistently found that individuals with lower
levels of education tended to score higher in
visual impact evaluations compared to their more
educated counterparts. This trend is likely due
to educated individuals placing greater value
on preserving historic structures, leading them
to critically assess the entire scene of Lawang
Sewu and its environs with a high regard for
conservation. Consequently, their evaluations of
visual impact are generally lower than those of
individuals with less education in this context.

districts where the architectural style complicates
matters. A study on demographic differences and
public expectations for adjacent structures around
Lawang Sewa showed varying perceptions of
space based on residents' locations. The research
found differences in preferences for building
heights between Semarang residents and those
from neighboring cities. It emphasized the need
to account for individual variation, historical
context, respondents' experiences, and regional
characteristics in evaluating visual impact.
To protect and highlight the value of historic
buildings, factors such as color and roof design
should be thoroughly considered, public
participation should be encouraged, and urban
planning guidelines should be developed. Visual
impact assessment should be integrated into public
participation methods for future urban planning to
accurately reflect public preferences. However, the
study's scope is limited by the rapid urbanization
around Lawang Sewu, which is altering the
historical environment. It may not directly apply
to smaller cities experiencing slower urbanization
rates. Despite some methodological limitations,
the study provides valuable insights for decisionmakers on balancing urban development and
historic preservation in Indonesia's evolving
urban landscapes. C
Confession: An admission that artificial
intelligence tools (Silder and Grammarly ) have
been used to correct sentence structure and
improve language quality.

6. Conclusion
Urban development and the preservation of
old buildings have always been in conflict. The
preservation of ancient structures that dominate the
urban landscape is at risk due to new construction.
In today's globalized world, it is essential for
emerging nations to prevent irreversible damage to
historic buildings and find a balance between urban
expansion and preserving historical architecture.
Research conducted on Lawang Sewa and its
neighboring structures revealed that various factors
influence the permissible height of new high-rise
buildings in the vicinity. These factors can interact
and potentially change the rule that limits high-rise
structures to 25 meters. While this outcome was
unexpected, the data from the study highlights the
importance of maintaining the landscape around
historic buildings.
Designing a building requires consideration
of numerous elements, especially in historic
32

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CONTEXTO

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CONTEXTO

El reciclaje arquitectónico y urbano como resultado de
un diálogo interdisciplinario
Adaptive reuse as a result of an interdisciplinary dialogue
Recibido: enero 2023
Aceptado: junio 2024

Alma Angelina Ayala Moreno1
Juan Pedro Ayala Moreno2

Resumen

Abstract

En este artículo presentamos un análisis sobre
las propuestas de intervención arquitectónica y
urbana que se basan en el concepto de reciclaje.
El propósito es resaltar algunas cuestiones
importantes de estas propuestas, en especial por su
carácter interdisciplinario, y el aporte que realizan
al abordaje de la solución de problemas urbanos.
El desarrollo del artículo lo hacemos en dos
secciones, una primera con la contextualización
del planteamiento y la breve exposición de algunos
ejemplos de estas propuestas, y una segunda con
un análisis en torno a los principios éticos, el
diálogo interdisciplinario y la creatividad como
elementos fundamentales de las propuestas y los
retos a los que todo ello se enfrenta.

In this paper we analyze the architectural and
urban intervention proposals based on the concept
of recycling. The aim is to emphasize some
important issues of these proposals, especially
because of their interdisciplinary nature, and their
contribution in how to approach urban problem
solving. The paper is divided in two sections, in
the first one we contextualize the approach and
briefly expose some examples of these proposals,
in the second one we present some considerations
on ethical principles, interdisciplinary dialogue
and creativity as fundamental elements of the
proposals and the challenges to face.

Palabras Clave:

Keywords:

reciclaje arquitectónico; reciclaje urbano;
diálogo interdisciplinario

adaptive reuse; recycling; interdisciplinary
dialogue

1

Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad de Sonora, México; doctora en humanidades en el área de estudios en Arquitectura,
Energía y Medio Ambiente; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT; email: alma.ayala@unison.mx; ORCID:
0000-0001-9643-082X
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad de Sonora, México; doctor en humanidades en el área de estudios en Arquitectura,
Energía y Medio Ambiente; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT; email: juan.ayala@unison.mx; ORCID: 00000002-7708-4113

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CONTEXTO

Introducción

prácticas del pasado, pero con el gran acierto
de una conceptualización actual. Se trata de la
práctica del reciclaje aplicada a edificaciones e
infraestructuras urbanas, tema en el que se centra
el análisis que aquí compartimos.
El desarrollo de este análisis se presenta en dos
secciones. En la primera sección mencionamos
algunas de las contribuciones teóricas y prácticas
destacadas por su importancia, pero, sobre todo,
por ser las que han tenido mayor divulgación y han
repercutido influenciando positivamente sobre
nuevas propuestas. En la segunda, se analizan los
elementos fundamentales de estas propuestas y
los retos a los que todo ello se enfrenta.

En este escrito presentamos un análisis en torno
a las actualidades del tema del reciclaje aplicado
a las edificaciones e infraestructuras urbanas. El
objetivo es discurrir por la línea de influencia
que traza el diálogo interdisciplinario sobre las
propuestas de reciclaje arquitectónico y urbano.
El propósito es resaltar algunas cuestiones
importantes de estas propuestas y el aporte que
realizan al abordaje de la solución de problemas
urbanos, con la intención de incentivar futuras
investigaciones que profundicen sobre los puntos
aquí destacados. Nos parece importante compartir
este análisis tanto con los profesionales del ramo
como con los de todas las disciplinas posibles,
puesto que es necesaria su contribución desde las
distintas perspectivas.
Desde los inicios de la civilización, y el
consecuente asentamiento de la población, han
crecido y florecido núcleos urbanos de toda índole,
algunos con más aciertos que otros, pero ninguno
exento de problemas. La historia muestra una
amplia gama de ejemplos de cómo las sociedades
han resuelto, o no, sus problemas urbanos. En ese
sentido, el pasado ofrece una enseñanza clave
para resolver problemáticas urbanas actuales,
aunque las especificidades sean distintas.
Sin embargo, el desmesurado crecimiento
de los centros urbanos durante el último siglo y
la vorágine de cambios tecnológicos no tienen
precedente. La situación, evidentemente, se ha
salido de las manos. Hasta las sociedades más
organizadas y con los mejores recursos han
experimentado crecimientos caóticos dejando
saldos negativos para las ciudades.
Ante esta situación, sin demeritar previas
propuestas de pensadores e investigadores, han
surgido durante las últimas décadas del siglo
XX y lo que va del XXI planteamientos, redes
de investigación y proyectos de acción cuyas
propuestas ofrecen un panorama alentador en la
búsqueda de soluciones óptimas para las ciudades.
Estas propuestas, aunque parezcan innovadoras
–quizá por sus lenguajes– se basan en ideas y

Propuestas de intervención urbana basadas
en el reciclaje
De las primeras contribuciones es la de una
publicación de 1983 en la que André Corboz
propone el ejercicio de pensar en el territorio como
un palimpsesto, metáfora que a partir de entonces
permeó en varias disciplinas. La metáfora del
palimpsesto tiene el sentido del reciclaje. Corboz
resalta que, aunque el consumo abarque todo3, el
territorio no puede ser visto como un producto de
consumo reemplazable, por ello la necesidad de
reciclar, “de raspar una vez más (pero si es posible
con el más grande cuidado) el viejo texto que
los hombres han inscrito sobre el irremplazable
material de los suelos, a fin de depositar uno
nuevo, que responde a las necesidades de hoy”
(Corboz, 1983: 34), es decir, construir sin tener
que borrar completamente lo anterior sino
construir a partir de lo ya construido.
Antes de seguir, cabe aclarar algunos detalles
sobre el reciclaje. El reciclaje es una práctica
antigua, tan antigua que puede ser anterior a
la civilización. El concepto actual de reciclaje
(RAE, 2014) supone someter un objeto ya usado
–y que ha concluido su ciclo de vida inicial– a
un nuevo uso o a un proceso de adecuación
para iniciar otro ciclo. Esta práctica ha estado
presente en toda sociedad y se ha aplicado tanto
a los más mínimos objetos como a grandes obras

3

Corboz menciona brevemente a Baudrillard en una parte de su escrito pero para los autores queda claro que Corboz asume en su propuesta
la teoría de consumo expuesta por Baudrillard en sus libros El sistema de los objetos de 1969 y La sociedad de consumo de 1970, en los que
destaca que “el consumo es un modo activo de relación (no sólo con los objetos, sino con la colectividad y el mundo), un modo de actividad
sistemática y de respuesta global en el cual se funda todo nuestro sistema cultural” (Baudrillard, 1969: 223) y que “hemos llegado al punto
en que el consumo abarca toda la vida” (Baudrillard, 2009: 67).

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CONTEXTO

arquitectónicas y urbanas. La historia muestra
muchos ejemplos de ello. Pero el concepto de
reciclaje y su estudio surgen apenas en la segunda
mitad del siglo XX, cuando el consumo empieza
a generar un exceso de desechos y se hace
necesaria una intervención ecológica al respecto.
Es evidente que en el concepto de reciclaje está
asumido el concepto de desarrollo sustentable y
que esto implica tomar en cuenta sus dimensiones
(social, económica, ambiental), por lo que para
ello se hace necesaria la intervención de distintos
saberes. Es precisamente en esto donde se
reconoce el reciclaje arquitectónico y urbano
como resultado de un diálogo interdisciplinario,
pues esta concepción de reciclaje derivada de la de
desarrollo sustentable es la que influye en el área
de la arquitectura y el urbanismo, haciendo que
surjan propuestas con ese cambio de paradigma
en la forma de abordaje de los proyectos de
intervención. Pero, además, no sólo surge por ese
diálogo, sino que se alimenta de él, y, tanto para
su estudio como para su aplicación, se requiere de
ese diálogo interdisciplinario.
Esa práctica milenaria del reciclaje de las
edificaciones ahora se está asumiendo con
conciencia de todo lo que esto implica en
relación con el ambiente físico y social y con ello
revalorando y dando nueva vida a las edificaciones
y los territorios.
Entre las primeras intervenciones urbanas de
este reciclaje consciente y que han desencadenado
procesos de reintegración social, mejora de la
calidad de vida de la zona, mejora del entorno
construido, mejora de la calidad ambiental, etc.
y que además se han convertido en ejemplos
replicados en todo el mundo, destacan el jardín del
Turia y la promenade plantée. El jardín del Turia,
en Valencia, es un parque lineal sobre el antiguo
río Turia que fue desviado de su cauce natural a
causa de una inundación, convirtiéndose en 1986

en un espacio urbano público para la recreación,
con alrededor de 10 kilómetros de largo. La
concepción general del parque fue del arquitecto
Ricardo Bofill, aunque también intervinieron en
el diseño muchos otros arquitectos, entre ellos
Santiago Calatrava y Norman Foster (Blasco,
2016). La promenade plantée, en París, también
es un parque lineal, pero éste creado sobre una
antigua línea de ferrocarril obsoleta cuyo tramo
urbano –de casi 5 kilómetros– fue rehabilitado
en 1988. La propuesta fue del arquitecto Philippe
Mathieux en conjunto con el paisajista Jacques
Vergely (Ayala y Ayala, 2020).
Estas intervenciones urbanas son de las
primeras en verse materializadas, pero la idea
del reciclaje como intervención más libre –en
contraposición a la restauración4– que permite
la introducción de lenguajes contemporáneos
y sobre todo visiones y “re-visiones”5 nuevas
que exigen y a la vez ofrecen la oportunidad de
repensar el pasado, ya venía permeando desde
al menos un par de décadas antes en varias
disciplinas. El gran problema, como lo comenta
Muntañola (1998a; 1998b)6, es que muchas
disciplinas pretenden mantener una autonomía
y muchos de sus profesionales se limitan a ello
y son un poco celosos de sus saberes, pero,
poco a poco, las nuevas propuestas han hecho
que las disciplinas se vayan abriendo al diálogo
con otras disciplinas. Lo deseable de lograr con
estas propuestas es que se entable un diálogo
interdisciplinario que fomente un aprendizaje
no solamente entre disciplinas distintas sino
entre sociedades y culturas en la búsqueda de
soluciones óptimas.
Respecto a intervenciones arquitectónicas
de reciclaje, destaca por su alto impacto el Tate
Modern, en Londres, que es un museo de arte
contemporáneo alojado en el edificio de la que
fue una moderna central de energía (la Bankside

4

La restauración arquitectónica y de monumentos –cuya concepción y práctica tiene alrededor de dos siglos–, como un esfuerzo de
recuperación y protección del patrimonio cultural, se ha convertido en una disciplina que ha establecido sus normas y procedimientos
propios que incluso forman parte de algunas leyes que ciudades o países ponen en práctica, en ocasiones de manera tan estricta que limitan
muchas posibilidades de intervención.
5
Matteo Aimini, investigador de la red Re-Cycle Italy, en su libro Paesaggi del Nordest. Indagini e scenari Re-Cycle ai margini della
Pedemontana Veneta –el trigésimo tercer libro de la red– inicia con un capítulo titulado Occasioni di Re-Visione, Punto di partenza (Aimini,
2016: 23), es decir, Oportunidades de Re-Visión, Punto de Partida, un juego de palabras ingenioso pero con un trasfondo aun más rico
porque enfatiza la oportunidad que representa el reciclaje de no solamente revisar a conciencia lo ya construido sino aportar una nueva
visión sobre ello y desde ello.
6
En un par de artículos compilados en el libro Impacto físico, social y cultural de la arquitectura, Muntañola (1998a; 1998b) hace hincapié
en que una visión dialógica, tanto de la arquitectura como de otras disciplinas y de los individuos como de las culturas, es la base para el
aprendizaje y por tanto la superación conjunta de problemas, que no nos hace generalizar uniformizando, sino por el contrario reconocer
las singularidades dentro de la generalidad, siempre y cuando nos liberemos de ataduras.

37

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CONTEXTO

Elementos fundamentales de las propuestas y
retos a los que se enfrentan

Power Station). Cuando fue sometido al proceso
de reciclaje, el edificio no tenía ni 50 años de
vida, pero, por sus funciones originales que
generaban una contaminación inaceptable para
la ciudad, el cese de operaciones era forzoso.
Aunque la calidad del edificio era óptima –diseño
de Sir Giles Gilbert Scott–, el cierre de la central
en 1981 –tras menos de 30 años de operación– lo
convirtió en basura urbana, “una monstruosidad
indeseable”, a los ojos de la comunidad por el
impacto negativo que representaba para la ciudad.
El rescate del edificio por el grupo Tate en la
década de 1990, a cargo de los arquitectos suizos
Herzog &amp; de Meuron, representaba una nueva
oportunidad para el propio edificio y la zona, pero,
a partir del año 2000, cuando el museo abre sus
puertas al público, el impacto empezó a ir mucho
más allá de lo esperado. La regeneración de la
zona empezó a gestarse de inmediato. La mejora
del entorno físico –construido y ambiental–, social,
económico, etc. fue impresionante. Y el impacto
no solamente fue sobre la zona sino sobre toda la
ciudad, pues convirtió a Londres en una capital
cultural, atrayendo una gran cantidad de turistas
y la atención de muchos especialistas de varias
disciplinas a estudiar el caso (Ayala y Ayala, 2020).
El Tate Modern y muchas otras intervenciones
similares de reciclaje arquitectónico y urbano,
hasta cierto punto experimentales, aunque con
buena base de pensamiento, crearon la inquietud
de varias disciplinas y han surgido algunos
grupos de investigación en universidades de
todo el mundo. Entre estos grupos destaca el de
Re-Cycle Italy por su magnitud y la cantidad de
publicaciones sobre el tema. La iniciativa es de
la Universidad IUAV de Venecia (antes Instituto
Universitario de Arquitectura de Venecia) que
crea una red que abarca 11 universidades italianas
y otros centros y asociaciones nacionales, además
de colaboración con alrededor de 30 universidades
del mundo. La red inicia sus funciones en el año
2012 y en cinco años llegó a más de 30 libros
publicados en los que se exponen estudios de
caso, intervenciones, análisis, reflexiones, etc. en
torno al reciclaje arquitectónico y urbano.

Grandes arquitectos de renombre internacional
han realizado intervenciones de reciclaje y sus
ejemplos, así como los presentados aquí y muchos
otros ejemplos exitosos, han sido replicados
por todo el mundo y siguen surgiendo nuevas
intervenciones que siguen logrando cambios
significativos, pero desafortunadamente son casos
extraordinarios –y escasos– ante el apabullante
medio urbano global donde es evidentemente
verificable, por efecto de un escaso diálogo con
la dimensión social del territorio, incluso desde
el campo teórico-didáctico tanto como en el
operativo-proyectual, una carencia de principios
éticos (Bagnato, 2015).
Si el crecimiento de las ciudades ha sido
problemático y se ha salido de control, mucha
de la responsabilidad recae en los profesionales.
Aunque nos queda claro que es el sistema general el
que lo ha propiciado, pues la escasez de principios
éticos se evidencia tanto en quienes recae la toma de
decisiones, como en quienes ejecutan las acciones
e incluso en la propia ciudadanía en general,
además de que gran parte de ese crecimiento se ha
realizado sin intervención profesional.
La solución se encuentra muy fácilmente y
parece ser muy simple: convertir a la ética en
el principio fundamental de toda intervención
urbana. ¿Cómo es esto posible? En la realidad,
la solución se convierte en un problema más
complejo que el que se quiere solucionar. Con una
ojeada a lo que opinan los expertos en el campo
de la ética y la filosofía en la actualidad, bastaría
para comprender el grave lío en el que estamos
metidos. A grandes rasgos podemos resumir que
los principios éticos tienen su base en la formación
integral de los individuos7 e, indiscutiblemente, la
complejidad radica en que esta formación integral
no se obtiene con una educación simple, sino que
requiere de una educación completa en todos
sentidos, formal, no formal e informal (La Belle,
1982). Con esta lógica de pensamiento, entonces,
la carencia de principios éticos en las acciones

7

La formación profesional de un individuo, independientemente del área o disciplina, implica una preparación a través de un aprendizaje
de normas y razones, que “se aprenden en un ejercicio constante de confrontación, de hacerlas jugar en un espacio dialógico” (Iracheta,
2011: 170). Entonces podemos decir que la formación ética no es complementaria o separada de la formación profesional, sino que entra
en este conjunto de normas y razones por lo que se integra e incluso propicia esas confrontaciones formativas. Si la formación profesional
carece de la parte ética entonces no es una formación completa, es una formación parcial o sesgada, que distorsiona la visión del individuo.

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CONTEXTO

de crecimiento y transformación de las ciudades
está directamente asociada a la formación, ya no
sólo de los profesionales, sino de la ciudadanía
en general. El tema de la educación es clave para
la formación de profesionales y ciudadanos que
contribuyan a optimizar toda intervención urbana,
sin embargo, es un tema muy amplio y complejo
que amerita muchos estudios y que, aunque nos
compete a todos, la intención de este artículo es
solamente poner en relieve la cuestión, sin poder
profundizar en ella.
Por otro lado, como coadyuvante de la
educación, identificamos algo en lo que los
expertos de muy distintas disciplinas coinciden y
que estas propuestas de reciclaje arquitectónico y
urbano integran desde su concepción: es el diálogo
interdisciplinario. La transferencia de conocimiento
puede darse a través de ese diálogo, trascendiendo
esos límites disciplinares y nutriéndose de otros
métodos, de otras terminologías, de otras maneras
de solucionar problemas (Klein, 1983; Klein,
1990). Estas propuestas se conciben por ese
diálogo entre disciplinas en torno a la arquitectura
y el urbanismo y, a partir de conceptos como el
de palimpsesto, el de reciclaje, e incluso el de
dialéctica, las nuevas propuestas toman forma
y logran resultados más integradores, pues
involucran disciplinas aparentemente ajenas entre
ellas pero que se enriquecen entre sí.
Si bien es cierto que la arquitectura –y el
urbanismo–, al igual que muchas otras disciplinas,
son disciplinas con la tendencia a sentirse
autosuficientes o con un egocentrismo radical
(Broido, 1979), pues se cierran a conocimientos
externos, por medio de las propuestas de reciclaje
se han logrado algunos pasos hacia la apertura, pero
desafortunadamente persiste el lado conservador.
Es evidente que en este punto la educación juega
un papel importante, pero, pese a ello en contra,
el gran acierto de las propuestas de reciclaje y
el punto clave de la interdisciplinariedad es que
hacen necesario enfrentar “ya” en la práctica –
digamos que sin la necesidad de esa preparación
previa– el diálogo entre disciplinas. Es decir,
el aporte de estas propuestas, además de los
logros que se pueden alcanzar en la práctica
sobre las ciudades, es que, de cierta forma, han
forzado ese diálogo interdisciplinario que trae
consigo un cuestionamiento (Klein, 1983) entre
disciplinas, no sin un aprendizaje. Además,
a ese cuestionamiento también se enfrentan
los principios éticos, por lo que, por medio

del reciclaje y su perspectiva pragmática e
interdisciplinar, se logra rediseñar no nada más
físicamente, sino éticamente el territorio, como lo
afirma Bagnato (2015).
El diálogo interdisciplinario es un elemento clave
de estas propuestas de reciclaje y que, hasta cierto
punto, logra compensar las carencias formativas
porque somete a quienes se involucran en ello a un
proceso formativo por medio de cuestionamientos
de toda índole y además propicia una apertura de
visión y hasta rompimiento de paradigmas, siempre
en la búsqueda de soluciones óptimas. A esto se
suma el respeto fomentado por esta interacción,
en la que se aprende a reconocer y respetar la
propia disciplina y la ajena. Además, una de
las grandes ventajas que se ha podido constatar
con muchos de los ejemplos de intervención,
es que no sólo los profesionales involucrados y
sus respectivas disciplinas logran esta apertura y
aprendizaje, sino los usuarios y las comunidades
sobre los que tienen efecto estas intervenciones.
Es decir, los cambios sociales que se logran en el
entorno de una intervención de reciclaje, más que
por las mejoras físicas que se efectúan, es por el
cambio de visión que la propuesta provoca, por los
autocuestionamientos que propicia, por las nuevas
ideas que genera, por los cambios de actitud que
ésta gesta, en fin, porque estimula un aprendizaje.
Por último, cabe resaltar un punto que ha
caracterizado estas propuestas de reciclaje:
la creatividad. Las intervenciones de reciclaje
sobresalen por su aportación creativa a solucionar
problemas urbanos y logran que algo que estaba
en desuso, abandonado o desechado, recobre
vida y se reintegre no sólo físicamente, sino
social y culturalmente a la ciudad. Es decir, con
la aplicación de la creatividad no sólo se logran
cambios estéticos sino una reactivación de los
tejidos urbanos de manera integradora y respetuosa
con el medio físico-ambiental y sociocultural.
Es importante destacar que la intención de
estas propuestas de reciclaje es más profunda
que un simple retoque estético, que con sólo
eso resultaría una propuesta sin sentido. En
cambio, como en estas propuestas se da una
conjugación de saberes de múltiples disciplinas,
la creatividad resulta muy importante al momento
de conjugarlos. Precisamente en la creatividad
de nuevo aparece el diálogo, ya no sólo entre
disciplinas sino entre otros elementos distintos.
Gardner propone caracterizar la actividad
creativa como “una continuada dialéctica
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CONTEXTO

entre los individuos de talento, los campos de
conocimientos y los ámbitos encargados de juzgar
la calidad de las creaciones” (Gardner, 2011:
365). Tal como lo plantea Gardner, es forzoso este
diálogo para afirmar que existe la creatividad, y
por ello la creatividad resulta de gran ayuda al
momento de estructurar este tipo de propuestas
de reciclaje que conjugan distintos conocimientos
que, a su vez, resultan estimulantes para la
creatividad. Al respecto, Wagensberg en su teoría
de la creatividad, afirma que “la conversación
interdisciplinaria conviene, en efecto, porque no
todos ignoramos lo mismo. Cuanto más diverso
sea el contenido en cuanto al método empleado
mayor será el potencial de este conocimiento
para crear nuevo conocimiento” (Wagensberg,
2017: 256). Es decir, gracias al intenso diálogo
interdisciplinario se propicia e incentiva la
creatividad, y ella, por su parte, ayuda a resolver
diferencias e integrar planteamientos.
La creatividad no se limita –como podría
malentenderse– solamente a las disciplinas
artísticas. La creatividad está presente en todas
las disciplinas pues está relacionada con el
mundo de las ideas y la resolución de problemas.
Es decir, la creatividad es inherente a los seres
humanos, claro que, al igual que la inteligencia,
varía de un individuo a otro8 (Gardner, 1983;
Gardner, 1993). Para el caso de las intervenciones
urbanas, tanto de reciclaje como de cualquier
otro tipo, se requiere de grupos de individuos
–profesionales y ciudadanía en general– para
trabajar juntos de manera creativa como una
unidad, tomando ventaja de los talentos creativos
de todos (Sawyer, 2006).
En resumen, el diálogo interdisciplinario es la
constante en las propuestas de reciclaje arquitectónico
y urbano. Debido a ese diálogo surge la concepción
de estas propuestas; en las intervenciones prácticas
es necesario ese diálogo entre diversas disciplinas
en la búsqueda de las soluciones óptimas, y para
una mejor comprensión de los fenómenos que lo
propician y que éste propicia, y para su estudio
también es imperativa la conjugación de saberes de
múltiples disciplinas para tener una guía en la toma
de decisiones que favorezcan los resultados exitosos.

Por otra parte, consideramos que también es
importante resaltar –aunque parezca evidente– la
estrecha relación de estas propuestas de reciclaje
con la sustentabilidad. Como ya lo mencionamos,
el propio concepto de reciclaje está vinculado al de
desarrollo sustentable. El desarrollo sustentable
se planteó como un objetivo que requiere un
trabajo colaborativo para su obtención, el cual
se basa no sólo en la interdisciplinariedad
sino también en la transdisciplinariedad, en la
búsqueda de una alta integración no solamente
entre participantes académicos sino de la
sociedad en general. La integración es un proceso
interactivo que involucra serias consideraciones
por parte de todos los interesados (Mauser et
al., 2013). Esta integración tiene el objetivo de
trabajar para resolver problemas en un contexto
de aplicación y que sobrepasan el dominio de una
sola disciplina, por eso la necesidad de involucrar
e interactuar entre disciplinas distintas enfocadas
a un problema en común.
Aplicado esto al tema de problemas
urbanos, es necesario este enfoque multi, inter
y transdisciplinario. Es decir, todo tipo de
intervenciones urbanas requiere de un abordaje
colaborativo. En este sentido, las propuestas de
reciclaje arquitectónico y urbano, por su estrecha
relación con la sustentabilidad, además de los
beneficios que logran, están aportando ejemplos
de solución de problemas urbanos por medio de
enfoques colaborativos.
El reto es muy grande puesto que en estos
enfoques colaborativos pueden surgir muchos
problemas al interior, pero, además, aunque se
logre una correcta integración al interior, es muy
probable que se tengan que enfrentar oposiciones,
obstrucciones, desinterés, etc. por parte de las
estructuras sociales, culturales, económicas,
institucionales, técnicas, tecnológicas, etc.
Por todo ello, consideramos que el diálogo
interdisciplinario es un factor clave en este tipo de
intervenciones de reciclaje arquitectónico y urbano
que están marcando la pauta, poniendo el ejemplo
de cómo podemos –uniendo esfuerzos– contribuir
a la solución de problemas urbanos. C

8

Gardner en 1983 propuso la teoría de las inteligencias múltiples en la que explica que todos tenemos distintos tipos de inteligencia y que
desarrollamos unas más que otras. Entonces, así mismo, en 1993 que publica su obra Mentes creativas: Una anatomía de la creatividad
vista a través de las vidas de Freud, Einstein, Picasso, Stravinsky, Eliot, Graham y Gandhi, explica que la creatividad depende de las
múltiples inteligencias y del entorno en el que el individuo se desarrolle.

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Repensando el mito de origen de la arquitectura en
América. El ejemplo de Chile
Rethinking the myth of origin of the architecture in America. The Chilean example
Recibido: marzo 2023
Aceptado: junio 2024

Diego González Carrasco1

Resumen

Abstract

El siguiente artículo, indaga sobre el lugar desde
donde se sitúa la historia oficial de la arquitectura
en el continente americano a partir de la idea
de la cabaña primitiva como mito fundacional.
Utilizando el caso de Chile como ejemplo, se
plantea la inexistencia en los relatos que buscan
dar con el origen a las arquitecturas nacionales
de las preexistencias construidas de los pueblos
originarios que habitaban los territorios previo
a la llegada de los conquistadores españoles. A
modo de propuesta, se hace un paralelo desde el
relato del surgimiento simbólico de la arquitectura
en el mundo occidental, con las características y
relevancias de algunos ejemplos de patrimonio
vernáculo construido indígena en Chile. Así,
buscamos hacer una reflexión que posibilite un
cambio en los referentes discursivos fundantes de
la arquitectura en nuestro continente.

The following paper inquiries about the place
from where the official history of architecture in
the American continent is located, based on the
idea of the primitive cabin as founding myth.
Using the case of Chile as an example, the nonexistence in the narrations that seek to find the
origin of the national architectures of the built
pre-existences of the indigenous peoples who
inhabited the territories prior to the arrival of
the Spanish conquerors is raised. As a proposal,
a parallel is made from the tale of the symbolic
emergence of architecture in the Western world,
with the characteristics and relevance of some
examples of indigenous built vernacular heritage
in Chile. Thus, we seek to make a deliberation
that enables a change in the founding discursive
referents of architecture in our continent.

Palabras Clave:

Keywords:

pueblos indígenas; arquitectura vernácula; Chile

indigenous people; vernacular architecture; Chile

1

Nacionalidad: chileno; adscripción: Universidad San Sebastián - Campus Bellavista: Santiago de Chile, Providencia, CL; Doctor en
Arquitectura, por la University of Sheffield en Reino Unido; email: diego.gonzalez@uss.cl; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-7405-6005

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CONTEXTO

Introducción

sur de Chile encontramos las Culturas Australes:
Kawéskar o Alacalufes y Yámanas, habiéndose
dado por extintas las etnias Selknam y Aonikenk
producto del genocidio sucedido tras la instalación
de empresas ganaderas en la zona a fines del siglo
XIX y principios del XX (Marchante, 2013).
Finalmente, concentrado territorialmente en la Isla
de Pascua ubicada en el área Polinésica, pero parte
del territorio insular chileno, tenemos a los Rapanui
únicos representantes de la Cultura Oceánica.

En el campo del estudio de la arquitectura en el
mundo en general y en América en particular, son
escasos los ejemplos de cursos, libros e incluso
proyectos que incluyan los saberes de los pueblos
originarios, esto sea en un afán historiográfico
o simplemente para ser usados como referentes
proyectuales. Pareciera que no existe en la idea
fundante de nuestra historia oficial disciplinar
la aceptación de que antes del establecimiento
en América de la colonia había arquitectura. La
excepción a la regla puede encontrarse en la labor
realizada en algunos países como México o Perú, en
los que la impresionante presencia construida que
sobrevive hasta hoy de sus grandes civilizaciones,
la Mexica y la Inca respectivamente, ha hecho
imposible ignorarlas, pudiendo incluirlas no sin
esfuerzo, entre los ejemplos que se estudian en
sus escuelas de arquitectura. Lo anterior no ha
sucedido en otras naciones americanas, donde el
discurso hegemónico de la historia occidental de
la arquitectura no ha sido impregnado de manera
real por aquellos ejemplos de arquitecturas
vernáculas que se desarrollaron previo a la
conquista y que se continuaron desarrollando en
paralelo al advenimiento del período colonial e
incluso hasta la actualidad. El siguiente artículo,
busca reflexionar desde el ejemplo de Chile,
sobre cómo sería posible de establecer dentro del
relato disciplinar aquellos ejemplos vernáculos
de nuestras etnias originarias como parte del
discurso teórico e histórico desde el que se basa
la formación disciplinar que se dicta en nuestras
escuelas de arquitectura.
El estado chileno, reconoce oficialmente a 10
etnias originarias: Aymaras, Atacameños, Collas,
Quechuas, Rapa Nui, Mapuches, Yámanas,
Kaweskar, Diaguitas y Changos (ver figura 1).
En términos generales son posibles de agrupar
en 4 macro grupos, reconocibles territorialmente.
Las culturas andinas ubicadas en el sector
norte (Aymara, Quechua, Atacameños, Collas
y Changos). En la zona centro sur, se encuentra
la cultura Mapuche que si bien se tiende a
reconocer como un todo, presenta en sí misma
una partición que hace referencia a las distintas
zonas geográficas que posee su territorio:
Picunches (gente del norte), Huilliches (gente
del sur), Lelfunches (gente del valle o el llano),
Lafquenches (gente de la costa) y Pehuenches
(gente del este o de la araucaria). En el extremo

Figura 1. Pueblos originarios de Chile

Fuente: Elaboración propia

Será a partir de la década de 1990, cuando
en el primer gobierno democrático luego de la
dictadura cívico militar de Augusto Pinochet,
el estado chileno decida darse a la labor de
visibilizar la realidad de los pueblos originarios.
Esto lo hará a través de una serie de leyes que
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CONTEXTO

buscaron implementar políticas de desarrollo y
reconocimiento, materializándose con la creación
de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena
(CONADI) en 1993. Pese a estos esfuerzos, desde
el punto de vista de la disciplina de la arquitectura,
el valor de las construcciones vernáculas de los
pueblos originarios no fue ni ha sido abordado
sistemáticamente en las escuelas de arquitectura,
siendo sólo recientemente y de la mano con la
consolidación de las nuevas definiciones del
concepto de patrimonio y su relevamiento dentro
de los programas de formación de pregrado
y postgrado, que tímidamente las temáticas
indígenas han aparecido en el universo de
formación de las/os estudiantes de arquitectura.
Es válido decir entonces que la arquitectura
en Chile se ha desarrollado ignorando aquello
que existía antes de la llegada de los españoles
al territorio y, con ellos, de una arquitectura
heredera de la tradición clásica. Sin embargo, si
seguimos la máxima de que la arquitectura existe
desde que el hombre construyó su primer refugio,
pareciera interesante plantearnos la idea de
posibilitar un cambio y, aunque sea de manera tan
limitada como a través de las siguientes páginas,
proponer un nuevo punto de partida para el relato
histórico de la arquitectura en nuestro continente,
utilizando a modo de ejemplo a Chile.
Lo que se propone a continuación forma parte
del debate argumental en una investigación más
amplia2, sobre la relevancia de la arquitectura
vernácula en la construcción de un ideario
disciplinar nacional y en particular, el rol de la
vivienda tanto tradicional como contemporánea de
nuestros pueblos originarios. A través de un estudio
de fuentes secundarias y en el caso del pueblo
Aymara de fuentes primarias (levantamientos
planimétricos y las entrevistas semiestructuradas)
se busca colaborar con el reconocimiento de estas
arquitecturas olvidadas en el discurso formal de la
historia de la arquitectura chilena.

incluso cosmológico. No es extraño entonces, que
en la historia de la arquitectura se hayan visitado
los pasados más remotos en búsqueda de aquella
primera vivienda, ese hogar inicial, con el que
crear las bases para fundamentar racionalmente
los
derroteros
arquitectónicos
seguidos
posteriormente. De hecho, la idea de una cabaña
primitiva ha estado presente en el ideario de la
arquitectura desde hace miles de años. Es parte
central de lo que nos termina por definir como
arquitectos, puesto que en el afán renacentista
de constituir un cuerpo teórico que superara el
mero acto comunitario de construir medieval, se
toma como referente a Vitruvio con su tratado
“Los diez libros de Arquitectura”, precisamente
donde encontramos la primera referencia a
este mito originario. En él se describe como esta
construcción primigenia surge, de manera lógica
y evolutiva, luego de que el hombre descubriera
el fuego, se agrupara a su alrededor, desarrollara
el lenguaje para comunicarse en comunidad,
comenzara a difundir conocimientos y junto con
ello apareciera naturalmente el primer refugio,
aquel espacio construido y limitado donde sometida
la naturaleza permite el cobijo del ser humano. Es
decir, desde Vitruvio se establece que esa primera
vivienda surge en paralelo con la cultura: sin cultura
no hay vivienda o sin vivienda no hay cultura.
Será ya en la ilustración cuando el mito de
cabaña primitiva tome fuerza, esta vez en el
marco de la búsqueda de un origen razonado para
el regreso a los referentes clásicos, ampliando
el abanico renacentista, mayormente romano, al
incluir el canon griego, aquel que era propuesto
como heredero directo de esa primera vivienda. Al
fundamentar el giro hacia el neoclasicismo desde
el voluptuoso barroco fueron varios los autores,
especialmente en Francia: Blondel, Quatremère o
Perrault, los que volvieron al mito para dar forma
a las transformaciones teóricas que se estaban
impulsando en la disciplina (Rykwert, 1999).
Pero quien mayor influencia tuvo en este tema
fue, sin duda, el abate Marc-Antoine Laugier
con su “Essai sur l'architecture” donde se da a
la labor no tan sólo de volver a redactar el mito,
sino que, quizás más importante aún, a ilustrarlo
con el famoso frontispicio de la segunda edición
de su ensayo (ver figura 2).

El mito de la cabaña primitiva
La idea de la vivienda en nuestro inconsciente se
desarrolla no tan solo como un refugio que nos
proteja de las inclemencias climáticas, sino que
alcanza un nivel simbólico, fenomenológico e

2

Proyecto Fondecyt N° 11200286 ““Pertinencia cultural en viviendas indígenas urbanas. El proceso de crecimiento por autoconstrucción
de viviendas sociales progresivas en familias Aymaras en la ciudad de Arica, entre 1990 y 2020”.

44

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CONTEXTO

Es tal vez por esa relación indivisible entre
el hacer arquitectura y la representación, que
este grabado ha trascendido la discusión original
propuesta por Laugier y se ha convertido en uno
de los dibujos más representativos de la disciplina.
Aun cuando este dibujo se hiciese en el marco de
una búsqueda de darle una razón histórica al uso
del templo griego como referente, terminó por
convertirse en una imagen de referencia sobre
cómo pudo ser esa primera vivienda.

arquitectura de forma espontánea en los albores
de la humanidad, con su posterior desarrollo
continuo como manifestación construida del
devenir cultural humano y las/os arquitectas/os,
entendidos como las/os profesionales encargados
de producirla. Lo cierto es que las/os arquitectas/
os hemos estado tangencialmente a cargo de ella
y sólo por ciertos períodos. En el antiguo Egipto
se habla de Imhotep como arquitecto y por cierto
la figura aparece en la antigüedad clásica grecoromana, pero siempre vinculada sólo a ciertos
edificios, normalmente aquellas construcciones
que refieren a las élites políticas y religiosas.
Estas edificaciones son siempre, las más grandes,
las más suntuosas y normalmente de las que hasta
el día de hoy, podemos encontrar vestigios o
ruinas, permitiendo un contacto directo y material
que indudablemente, facilita su estudio, análisis y
finalmente su uso como referente.
Estos referentes fueron claves en la gestación
del binomio arquitectura y arquitectas/os, sin
embargo, olvidaron aquellas otras manifestaciones
construidas,
fundamentalmente
viviendas,
mayoritarias en cuanto a número, levantadas
por las propias personas, sin la participación de
arquitectos y que representan fielmente, como ya
hemos mencionado, su cultura, tal y como aquella
primera cabaña primitiva.
Esta dicotomía entre arquitectura y arquitectos/
as, no fue necesariamente preocupación de la
teoría e historiografía de la disciplina en sus
comienzos. Por el contrario, es común hasta hoy,
que la enseñanza de la historia de la arquitectura
se ocupe y preocupe ya sea de estas obras
paradigmáticas antes mencionadas, de la biografía
de arquitectos paradigmáticos o de grandes
momentos y movimientos artísticos y culturales,
dejando fuera a las arquitecturas anónimas.
Junto con la acuñación del término arquitectura
vernácula para referirse a ellas, la valoración
de estas arquitecturas “sin arquitectos” tomó
fuerza a mediados de la década de 1960, con la
inauguración de una exposición fotográfica en el
Museo de Arte Moderno de Nueva York, a cargo
de Bernard Rudofsky. El montaje consistía en
una serie de fotografías donde el autor mostró
variados ejemplos de aquellas arquitecturas
que habían estado invisibilizadas del estudio y
enseñanza formal, lo que el mismo Rudofsky
define en el subtítulo del catálogo de la
muestra como: “Una pequeña introducción a la
arquitectura sin pedigree”.

Figura 2. Frontispicio ensayo sobre la arquitectura

Fuente: Laugier, Marc-Antoine. (1999 [1755]). Ensayo
sobre la arquitectura. Madrid: Ediciones Akal

Cualquiera fuera la idea detrás de la creación
y utilización del mito de la cabaña primitiva
a lo largo de la historia de la arquitectura, lo
cierto es que nos permite tener una base para
entender la diferencia entre la arquitectura y las/
os arquitectas/os. Lo anterior, dado que establece
una distancia temporal entre el surgimiento de la
45

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

La discusión sobre estas arquitecturas continuó
a través de diversos trabajos. Por ejemplo, en
“House form and culture” el arquitecto Amos
Rapoport (1969) estudia las construcciones
tradicionales, comprobando la hipótesis de
que son las fuerzas socioculturales aquellas
que finalmente definen las formas edificadas y
ratificando la importancia de la interdisciplina
en el estudio y comprensión de estes evidencias
construidas. En el mismo año, Paul Oliver
publica “Shelter and society”, donde profundiza
en la definición de la arquitectura vernácula,
estableciendo sus características y reflexionando
que estas arquitecturas también pudiesen
ser categorizadas indistintamente también
como, nativas, contemporáneas, marginales
o primitivas, al igual que nuestra mitológica
cabaña. (Maldonado, 2009).
El mismo Rudofsky, publicará en 1977 un
nuevo libro titulado “The prodigious builders”
del que el catálogo “Architecture without
Architects” será una suerte de introducción y
donde nuevamente en el subtítulo: “notas para una
historia natural de la arquitectura, con especial
atención a aquellas especies que tradicionalmente
han sido negadas o simplemente ignoradas,” deja
claro su búsqueda por generar una concientización
sobre lo vernáculo y su valor dentro de la amplia
historia de la arquitectura.

de 1930 y 1950 (Torrent, 2012) y centrado
fundamentalmente en la obra de Alfredo
Benavides, con “La arquitectura a través de
la historia” de 1930 y luego en 1941 con “La
arquitectura en el virreinato del Perú y en la
Capitanía General de Chile”, el que podríamos
llamar el primer libro sobre arquitectura chilena
propiamente tal (Valenzuela, 2019). Se suman
en las décadas siguiente autores relevantes como
Eduardo Secchi y Eugenio Pereira Salas; todos
ellos, centrando su mirada en la arquitectura
colonial como momento de surgimiento de
la tradición arquitectónica chilena, lo que fue
profundizado en décadas posteriores por los
trabajos de Raúl De Ramón, Raúl Irarrazabal
o Hernán Rodríguez, esta vez con una mirada
analítica centrada fundamentalmente, como
hemos adelantado, en la casa patronal rural del
valle central. Una recopilación definitoria de la
arquitectura colonial chilena y de alguna forma,
la consagración de esta como fundante de lo que
es la arquitectura en Chile la realiza Roberto
Dávila en 1978 con su libro “Apuntes sobre la
Arquitectura colonial chilena”, donde menciona
que la arquitectura en Chile “… nace con la
primeras obras de los conquistadores, en madera,
a veces en barro y paja…” (Dávila, 1978 pp. 18).
Posteriormente, el ejercicio histórico comenzará
a girar hacia el recuento razonado del patrimonio
ecléctico fundamentalmente urbano, con algunos
ejemplos regionales, para luego centrarse en
la arquitectura moderna, con la introducción
definitiva de los cánones historiográficos modernos
desarrollados fundamentalmente en el ámbito de la
investigación universitaria (Torrent, 2012).
Así entonces, podemos dar cuenta que para
efectos de la historiografía disciplinar nacional,
el origen de aquello que se denomina arquitectura
chilena está definido por la arquitectura colonial y
en particular por la casa patronal rural (ver figura
3). Estas viviendas de origen rural surgen a través
de las mercedes de tierra y con particular fuerza
en el siglo XVII luego de algunos alzamientos
indígenas mapuches que destruyeron varias de las
incipientes agrupaciones urbanas que se estaban
formando en el territorio y fundamentalmente en
aquellas amplios paños de tierras entre las ciudades
de Santiago y Concepción, la denominada “zona
de paz” en el área central del país (Benavides,
1981). Esta tipología de vivienda si bien puede
ser entendida dentro de la categoría de vernácula,
por cuanto no poseen autor conocido o al menos

La historia oficial de la “arquitectura chilena”
Ya sea por interés historiográfico o incluso
chovinismo, la idea de “la historia” de las
arquitecturas nacionales ha sido un campo fecundo
de investigaciones y publicaciones ya hace varias
décadas. Es fácil encontrar, casi por cada estado
nación actual, ejemplos de estos recuentos,
más o menos racionados, en donde se hace una
recapitulación del devenir de las construcciones
que surgieron en sus territorios a lo largo de su
historia o al menos durante ciertos períodos.
En el caso chileno, si bien no se cuenta con
un texto que podamos citar como la definitiva
y completa historia de la arquitectura chilena,
si podemos encontrar diversos libros, artículos
y tesis que hacen el intento de ordenar la
arquitectura nacional, ya sea por fragmentos
temporales, tipológicos o geográficos. Los
primeros ejemplos de un esfuerzo real de ejercer
un orden historiográfico de la arquitectura en
este territorio podemos situarlo entre las décadas
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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

este no es un profesional de la disciplina, son de
igual forma herederas de lo que se ha llamado
arquitectura “culta”, cuyos orígenes podemos
relacionarlos con la tradición clásica, incluyendo
como prueba de esto, no tan sólo configuraciones
espaciales comunes a esta, sino incluso algunos de
sus elementos arquitectónicos más característicos
(González, 2024).
Cabe mencionar, que la arquitectura oficial en
Chile tendrá su inauguración con la llegada del
primer arquitecto profesional a territorio nacional,
el italiano Joaquín Toesca en 1780, en palabras
del influyente abogado, político, historiador e
intendente de Santiago de Chile entre 1872 y 1875
Benjamín Vicuña Mackenna: “…antes de venir a
Chile don Joaquín Toesca… ciudad propiamente
tal no había, porque no había arquitectura, reglas,
proporciones, estímulo, distribución, nada…”
(Greve, 1938 pp. 115). Toesca fallecería en 1799,
quedando el desarrollo de la arquitectura en Chile
en manos de un grupo de agrimensores y un
puñado de hombres que trabajaron en el taller del
italiano (González, 2024).

en la joven nación, por cuanto este arquitecto
francés fundaría el primer curso de arquitectura
en 1850 (Waisberg, 1962 pp.35). A partir de este
primer impulso formalista y pasando una serie de
vicisitudes, la educiaci+ón formal academicista
de la disciplina en Chile quedaría constituida con
la formación de las dos escuelas de arquitectura,
en la Pontificia Universidad Católica en 1894 y
en la Universidad de Chile en 1896 (Op. Cit.).
Propuesta de cambio en el mito de origen
El silencio en los textos de historia de arquitectura
en Chile, de las manifestaciones construidas de los
pueblos que habitaban el territorio nacional previo
a la llegada de los españoles y el surgimiento
de la denominación de Capitanía General de
Chile, no debe de extrañarnos, por cuanto fue
la propia corona española la que se ocupó de
borrar aquello preexistente para homogeneizarlo
con los saberes, costumbres y funcionamiento
que les eran comunes. Desde las cosmovisiones,
hasta las formas de habitar los territorios fueron
modificados para que pudiesen ser entendidos y de
utilidad por los colonizadores. Así, la fundación
de pueblos de indios, por ejemplo, fue una manera
de concentrar a la población indígena y de insertar
a la fuerza ideas sobre tipologías arquitectónicas
y formas de habitar. Esta práctica estuvo
presente en Chile y en buena parte del continente
americano en donde existía una alta presencia de
población local originaria. Las crónicas previas
a esta instalación de los paradigmas españoles
de vivienda y organización urbana (herederos
de la tradición clásica) hablan directamente de
“miserables cabañas de ramaje” para referirse a
las construcciones indígenas, haciendo hincapié
en la importancia del rol civilizatorio que la
conquista había traído a estos nuevos territorios
y sus ocupantes (Rodríguez y Cárdenas, 2013).
Esta idea de precariedad constructiva y hasta
simbólica de las viviendas vernáculas indígenas
preexistentes, fue generalizada, sólo con
excepción de las dos grandes civilizaciones que
los conquistadores se encontraron en su recorrido
colonizador desde América central al sur: los
Mexicas y los Incas. En ambos casos, la masividad
de los asentamientos y la monumentalidad de
sus centros ceremoniales fueron tempranamente
admirados, lo que no significó en cualquier caso
que estos fuesen considerados como referentes.
De hecho, fueron rápidamente destruidos

Figura 3. Casa patronal rural chilena

Fuente: Benavides, Juan (1981) Casas patronales:
conjuntos arquitectónicos rurales. Santiago, Universidad
de Chile Facultad de Arquitectura y Urbanismo

Será con la llegada del francés Claude
François Brunet De Baines en 1848 mandatado
a ser primer arquitecto del gobierno de Chile, ya
independizado de España, que observaremos el
comienzo de una formación formal de arquitectos
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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

sirviendo en algunos casos literalmente como
basamento material de las arquitecturas
exportadas al territorio americano y en otros
casos simplemente víctimas de expoliación.
Será sólo recientemente que las construcciones
vernáculas de los pueblos originarios en América
sean temas de preocupación para la disciplina,
con especial énfasis en sistemas constructivos y
uso de materiales locales, como lo demuestran
por ejemplo los estudios sobre el uso de la caña
Gadúa en Ecuador y Colombia (Pin, Coque y
Carabajo, 2019), los estudios sobre arquitectura
en tierra en Chile (Lacoste, Premat y Bulo, 2014)
o el valor de la arquitectura vernácula rural
en el Perú (Chui et al., 2022) e incluso como
estos saberes vernáculos pueden ser utilizados
como ejemplos de estructuras sismorresistentes
(Jorquera, 2014)
Curioso es que aquella idea de que previo al
advenimiento del mundo colonial en América,
sólo existían pobres refugios hechos de ramas,
no haya sido cuestionada cuando a mediados del
siglo XVIII se retomara la idea del mito de origen
de la arquitectura, por cuanto aquella cabaña
primitiva representada por Laugier bien podría
haber sido denominada con epítetos similares.
Aun cuando, cierto grado de cuestionamiento sobre
una búsqueda de origen la podemos reconocer en
el planteamiento de Lewis Henry Morgan con su
texto “Houses and House-life of the American
Aborigenes” (1881), el que se puede considerar un
punto de partida de un reconocimiento, aunque más
bien desde el mundo de la etnografía y arqueología,
de esas arquitecturas previas a la instalación de los
procesos colonialistas en el continente.
Por tanto, la idea que se plantea es el
retroceder temporalmente en búsqueda de los
orígenes de nuestra arquitectura en América.
No se rechazan aquellos conceptos teóricos que
forman parte del discurso disciplinar como es
el de la primera cabaña, sino que planteamos
únicamente una reconfiguración de este mito
fundacional al utilizar las evidencias vernáculas
de nuestros pueblos originarios y en particular
de sus viviendas como ejemplo. Lo anterior,
entendiendo que ya desde hace un tiempo estas
han comenzado a ser entendidas como integrantes
relevantes de nuestro patrimonio, incluso siendo
categorizadas de forma separada del resto de
la arquitectura vernácula como patrimonio
vernáculo construido (ICOMOS, 1999). Esta
definición específica, no nos parece menor por

cuanto establece que las características materiales,
espaciales, tecnológicas, tipológicas, etc. de estas
deben ser conservadas por cuanto parte de su
valor patrimonial recae en estas, a diferencia de
la arquitectura vernácula en general, la que por
definición, al ser manifestación cultural edificada
de una comunidad específica, está sujeta a cambios
tal y como lo están la cultura de esta comunidad.
Si consideramos los pueblos originarios que
habitan y habitaron en el actual territorio chileno,
podemos reconocer un abanico de evidencias
construidas y documentadas de viviendas que
nos sirven como posible punto de partida para
un mito de origen disciplinar propio. Poponemos
revisar 3 casos de posibles “cabañas”: el Kawi,
la Ruca y la Uta. Estos tres tipos de viviendas
de los pueblos Selknam, Mapuche y Aymara
respectivamente, son por una parte ejemplos
individuales de patrimonio construido vernáculo,
pero además evidencian la progresión de aquellas
primeras arquitecturas construidas en el espacio
geográfico chileno.
En el caso particular del Kawi Selknam, nos
encontramos con una vivienda cónica tipo tienda,
característica de poblaciones nómades y muy
similar a las que se han evidenciado en el sitio
arqueológico Monte Verde, datado hace 14.500
años a.C y que ha puesto en duda la temporalidad
usada para explicar el poblamiento de América
(Dillehay, 2004). Por su parte, la Ruca Mapuche
puede definirse como una vivienda de un grupo
sedentario, pero que evidencia ese proceso de
transición entre el nomadismo y las primeras
prácticas de la agricultura y ganadería con el
subsecuente asentamiento en ciertos territorios.
Finalmente, la Uta Aymara representa la cabaña
ya establecida, con técnicas de construcción
vernáculas más complejas y cuya conformación
es representativa de un grupo humano que tuvo
contacto con otras sociedades, en este caso
Quechuas e Incas.
El Kawi fue la vivienda o refugio utilizado
por el pueblo Selknam, se trataba de una
estructura muy simple, dado el carácter nómade
de este pueblo y de la que podemos tener
registro gracias a las descripciones de algunos
colonos que convivieron con ellos antes de su
extinción producto del genocidio (ver figura 4).
De los ejemplos sugeridos, es quizás el que más
se asemeja a aquella primera referencia de un
refugio primigenio sugerido por Laugier, dada
su simpleza constructiva. Las fuentes relevantes
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CONTEXTO

para reconstruir este patrimonio construido
vernáculo son los trabajos etnográficos realizados
por el padre Martín Gusinde y Anne Chapman. A
diferencia de las otras etnias australes, los selknam
se transportaban a pie por tierra no utilizando
canoas como las otras etnias que cohabitaron
este territorio insular. Las características de esta
vivienda las podemos relacionar con el concepto
moderno de tienda o carpa, por cuanto sus
elementos se plegaban y permitían su traslado.

de planta originalmente circular o elíptica, se
constituye de una estructura de madera, a la que
se le adosa una estructura secundaria de varas de
coligue sobre las que se amarran atados de paja
que sirven de recubrimiento de toda la estructura
incluyendo la techumbre (MOP, 2016).
Figura 5. Estructura de un Kawi selknam

Figura 4. Kawi selknam

Fuente: Gusinde, Martín. (1982) Los indios de Tierra
del Fuego: los selknam. Buenos Aires, Centro Argentino
de Etnología Americana

La planta de esta construcción era circular,
levantándose una estructura cónica de ramas, la
que era cubierta con cueros de lobos marinos,
dejando una pequeña apertura superior en el
lugar de amarre, que permitía el tiraje para el
humo (Gusinde, 1982). Su acceso se localizaba
dependiendo de la dirección del viento y en su
interior, se localizaba un fogón central alrededor
del cual se localizaban los miembros del clan
familiar, separados entre mujeres (naa), hombre
(chon) y niños (telkien) (ver figura 5). No poseían
mobiliario, construyéndose las camas apilando
ramas, musgos y cueros (MOP, 2020).
Al ser los Mapuches el pueblo originario
más numeroso en Chile, la ruca debe ser de
aquellos patrimonios construidos vernáculos
más interiorizados en el imaginario del país (ver
figura 6), de hecho, como parte de las políticas
de vivienda urbanas para población indígena de
esta etnia, es posible de encontrar repartidas por
Santiago de Chile varias rucas contemporáneas,
de diversas materialidades que sirven de espacios
comunitarios para grupos de población mapuches
asentados en la urbe. La ruca tradicional es

Fuente: Elaboración propia
Figura 6. Grupo mapuche frente a ruca

Fuente: Alvarado, Margarita, Pedro Mege y Christian
Báez (editores) (2001) Mapuche: fotografías siglos XIX y
XX. Construcción y montaje de un imaginario, Santiago
de Chile, Pehuén Editores

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CONTEXTO

En cada extremo de esta existen aperturas
que permiten la salida de humo, estando su
interior dominado por los postes centrales
que sujetan la viga maestra de la estructura
de techos. En el centro de la vivienda, se
sitúa el fuego, el hogar, alrededor del cual se
sitúan las distintas zonas donde se produce la
vida doméstica mapuche, incluyendo espacios
para dormir, la producción de textiles y de
almacenamiento (ver figura 7).
Por su parte, la vivienda tradicional Aymara
o Uta, está situada en el medio del territorio
de pastoreo o cultivo, en el altiplano o valles
altos de las regiones de Arica y Parinacota y
Tarapacá. Consiste en una construcción de planta
rectangular (González y Carrasco, 2016). Esta
unidad básica presenta los programas de cocina,
dormitorio y despensa reunidos en una sola
construcción, programas que pueden separarse en
construcciones individuales en la medida que la
familia crece (ver figura 8).
La entrada está ubicada normalmente hacia
el este para recibir los primeros rayos del sol en
las mañanas (Van Kessel, 1996) y usualmente
carecía de ventanas. El principal material de
construcción es el adobe, viéndose también el
uso de piedra particularmente en los sectores de
valles altos, estos muros se levantan sobre una
base de piedras que sirve de fundación. El techo
se construye mediante el uso de palos de madera
que se amarran con cueros húmedos, los que al
secar se encogen y afirman las piezas en su lugar.
Sobre el envigado se colocan planchas delgadas
de adobe, las que luego se cubren con paja
suelta para finalizar con una última capa exterior
compuesta de atados de paja de mayor tamaño
(Solc, 1975). El mobiliario de este ejemplo de
patrimonio vernáculo construido se compone
de un asiento corrido construido de piedra o
adobe que recorre las paredes de la habitación
en cuyos extremos se ensancha conformando
una plataforma elevada en los lados angostos de
la planta rectangular, denominada phatati. En
ocasiones está puede conformar un cajón que deja
espacio en su interior para almacenaje, el que se
cierra con una tapa hecha de maderas, sobre la
cual se instala la cama propiamente tal que se
conoce como ikiña. Esta última está compuesta
de varias pieles de llama y de frazadas tejidas de
múltiples colores (Van Kessel, 1996) (ver figura
9 - siguiente página).

Figura 7. Estructura de una ruca mapuche

Fuente: Elaboración propia
Figura 8. Ofrenda en una nueva uta

Fuente: Solc, Vaclav (1975). “Casa Aymara en Enquelga”.
Annals of the Náprstek Museum, N° 8: pp. 111-146

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CONTEXTO

la que se dio a la labor tempranamente de buscar
su origen, aquella primera obra de arquitectura
que sirviera de sustento para todo su desarrollo
posterior. La encontró en aquel primer refugio
mítico construido por el hombre, ya animal
gregario, que habiendo abandonado las cuevas,
al mismo tiempo que desarrollaba su cultura,
erigía un espacio construido donde no tan sólo la
desarrollaría, sino que era su reflejo material.
Ese entendimiento generoso de que la
arquitectura no surge con la acción de las y los
arquitectas/os, sino que es inherente al hombre y
sus raíces son tan profundas como la humanidad,
se fue diluyendo en la medida que la disciplina se
fue complejizando y afianzando, teniéndose casi
por perdidos aquellos humildes pero significativos
orígenes e ignorando que las herederas de aquella
primera arquitectura continuaba poblando el
planeta, en paralelo a aquellas obras paradigmáticas
que formaron y forman parte de la colección sobre
la que se basa el acervo oficial de la arquitectura.
Pasará mucho tiempo hasta que aquellas
construcciones anónimas y olvidadas recobraran
algo de protagonismo y adquirieran un nombre
propio: arquitectura vernácula. Peso a ello,
continuaron siendo vistas en un segundo o tercer
orden, no estando normalmente presentes en los
relatos historiográficos oficiales, como hemos
visto es el caso de Chile.
El decir que la arquitectura chilena surge con las
manifestaciones construidas coloniales no tan sólo
es negar que los territorios que hoy llamamos Chile
estuvieron poblados anteriormente, es además
olvidar que no todos los pueblos originarios no
desaparecieron, sino que cohabitaron y finalmente
son parte de aquello que nos constituye como
“mestizos”. Si damos por cierto lo anterior,
estamos diciendo que nuestras raíces no son
sólo las encontramos en aquellos que llegaron
en el siglo XV de la mano de los españoles, sino
que son también aquellas que por miles de años
desarrollaron las etnias originarias.
Sugerimos entonces un cambio en el punto de
partida para la historia formal de la arquitectura
en américa. Uno que tiene de simbólico como de
tangible, por cuanto abarca el reconfigurar el mito
de la cabaña primitiva con ejemplos vernáculos
propios, pero además el que estas arquitecturas
olvidadas sean estudiadas y enseñadas en nuestras
escuelas de arquitectura. Así, estaremos dando
cuenta de cómo detrás de su aparente simpleza
material y formal se esconden los mismísimos

Figura 9. Estructura de una uta aymara

Fuente: Elaboración propia

Concluyendo
Los espacios geográficos de lo que hoy
reconocemos como territorio chileno estuvieron
habitados por diferentes etnias previo a la llegada
de los colonizadores españoles y el establecimiento
de la Capitanía General de Chile, durante la
conformación del estado de Chile autónomo y
hasta la actualidad, una realidad es común de todo
el continente americano. De hecho, se podría decir
que se dio una cohabitación entre los foráneos y
estos pueblos, donde desde el punto de vista de
la arquitectura, las construcciones vernáculas
que acogieron el habitar primigenio en estos
territorios funcionaban paralelamente al proceso
de fundación, instalación y construcción de
ciudades y edificios que trajeron a estas latitudes
los saberes, técnicas y estilos de la tradición
clásica occidental que se había consolidado ya en
Europa. Fue el desarrollo de esa misma tradición
51

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CONTEXTO

orígenes de parte de nuestra cultura arquitectónica
americana, sin desechar los devenires teóricos que
forman parte de la fundamentación teórica disciplinar
occidental, sino que enriqueciéndola o en este caso:
vernacularizándola con un ejemplos arquitectónicos
locales, que representan precisamente ese momento
inicial, desde el cual es posible entender los
diversos derroteros desarrollados en cuanto diseño,
tipologías, materialidades, etc. en nuestras naciones
americanas, pero además visibilizando la evidencia
construida de nuestros pueblos originarios,
insertándola en un lugar central dentro de nuestro
discurso diciplinar. C
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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

The hasukjip: situation in 2020 in the Republic of Korea
and abroad
El hasukjip: situación en la década de 2020 en la República de Corea
y en el extranjero
Received: February 2023
Approved: June 2024

Kim Alexander1

Abstract

Resumen

The hasukjip (하숙집) is a form of small business
in the South Korean cities. It consists of a
house with a number (small hasukjip has near
10-20 rooms, but big- some dozens rooms or
more) boarding rooms. Before the Coronavirus
situation, any Korean and foreign students living
in hasukjips and Koreans understood hasukjips
only as a type of private dormitory, but if we
examine the example of changes in hasukjips we
can also consider trends in the Korean society.
Although hasukjips reflect elements and aspects
of the various sides of the life in Korea, Korean
and foreign scholars have not undertaken research
on the situation of the hasukjip or changes in its
history and this institution remains little-unknown
in the Western academic world.
This work based on the sociological materials
(these interviews took place in 2022). In this
sociological interview for persons, who lived in
the hasukjips, took part 184 Korean people and 20
foreigners. Moreover, an interview was conducted
with masters of the hasukjip. In this event took
part 50 persons. Lists of the interview and further
information were added as attachments and some
written works.
Methodological base of research consists of
hermeneutic method, method of sociological
survey, method of comparative analysis.
The research employed a mixed-methods
approach to investigate the evolving nature of
hasukjips. Primary data was gathered through
semi-structured interviews with a significant

El hasukjip (하숙집) es una forma de pequeña
empresa en las ciudades de Corea del Sur.
Consiste en una casa con varias habitaciones para
huéspedes (el hasukjip pequeño tiene entre 10 y
20 habitaciones, pero el grande, algunas docenas
o más). Antes de la situación del coronavirus,
todos los estudiantes coreanos y extranjeros que
vivían en hasukjips y los coreanos entendían los
hasukjips sólo como una especie de dormitorio
privado, pero si examinamos el ejemplo de los
cambios en los hasukjips también podemos
considerar las tendencias en la sociedad coreana.
Aunque los hasukjip reflejan elementos y
aspectos de los diversos aspectos de la vida en
Corea, los académicos coreanos y extranjeros no
han realizado investigaciones sobre la situación
del hasukjip o los cambios en su historia y esta
institución sigue siendo poco desconocida en el
mundo académico occidental.
Este trabajo se basa en materiales sociológicos
(estas entrevistas tuvieron lugar en 2022). En
esta entrevista sociológica a personas que vivían
en los hasukjips participaron 184 coreanos y 20
extranjeros. Además, se realizó una entrevista
con maestros del hasukjip. En este evento
participaron 50 personas. Se agregaron listas de
la entrevista y más información como archivos
adjuntos y algunos trabajos escritos.
La base metodológica de la investigación
consta del método hermenéutico, el método de
encuesta sociológica y el método de análisis
comparativo.

1

Nacionalidad: ruso; adscripción: Universidad Estatal de Vladivostok, Instituto de Derecho, Departamento de Relaciones Internacionales
y Derecho; Doctor de la Academia Rusia de Ciencias; email: kimaa9@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6291-0945

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

sample of residents and stakeholders to provide
sociological insights into demographic shifts
and housing trends. Questions in interviews were
oriented not only for persons, who lived in hasukjip,
because their answers in future can be useful for
study of other aspects of Korean urban studies.
Comparative analysis was also undertaken to
distinguish the structural and functional differences
between hasukjips in Korea and similar housing
models abroad.
The aim of this article is to consider modern
situation of the hasukjip in Korea and abroad, its
place in life of the Korean people.
Result of research are consideration of positive
and negative changes in hasukjip to 2020s.
under technical development, social tendencies,
economic crisis and pandemic of coronavirus.

La investigación empleó un enfoque de métodos
mixtos para investigar la naturaleza evolutiva de
los hasukjips. Los datos primarios se recopilaron
a través de entrevistas semiestructuradas con
una muestra significativa de residentes y partes
interesadas para proporcionar información
sociológica sobre los cambios demográficos y
las tendencias de vivienda. Las preguntas de las
entrevistas no estaban orientadas sólo a las personas
que vivían en hasukjip, porque sus respuestas en
el futuro pueden ser útiles para el estudio de otros
aspectos de los estudios urbanos coreanos.
También se llevó a cabo un análisis comparativo
para distinguir las diferencias estructurales y
funcionales entre los hasukjips en Corea y modelos
de vivienda similares en el extranjero.
El objetivo de este artículo es considerar la
situación actual del hasukjip en Corea y en el
extranjero, y su lugar en la vida del pueblo coreano.
El resultado de la investigación es la
consideración de los cambios positivos y negativos
en hasukjip hasta la década de 2020. bajo desarrollo
técnico, tendencias sociales, crisis económica y
pandemia de coronavirus.

Keywords:

Palabras Clave:

Korea; housing studies; economy; hasukjip;
urban studies

Corea; estudios de vivienda; economía; hasukjip;
estudios urbanos

55

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Introduction

institution among women’s universities in Korea),
Sogang University and Hongik University
(located near Sinchon district).
We already wrote article about the situation
in the hasukjip in 2010 (Kim 2016). However, in
2020s. hasukjip cardinally changed.
Coronavirus and economic crisis in Korea
greatly influenced to hasukjip. As a result, many
owners of the hasukjips were died or had problems
with health. Therefore, the number of hasukjips
decreased and changed to a one room apartment
houses (원룸). Moreover, according sociological
information, many remaining hasukjps do not
provide food (near 80% in 2022, but in 2010
situation was different –near 50%).
This was the result not only of the coronavirus,
but also of economic crisis in Republic of Korea
too. All owners of hasukjip insisted that prices
for food (for meat and fish at first) in the Korea
increased for last several years. Therefore prices
for rent of the room increased too (in 2022 – near
400-500 USD, for example in 2010 the price for
room was 250-350 USD (Kim 2016)), in spite of
many hasukjjps do not provide food.

The hasukjip is a house (or system of the houses
or buildings) in which Korean and non-Korean
persons can rent a room usually for a minimum
of one month. The owner (masters, landlord
or landlady) must maintain rules (such as a
schedule) in many hasukjip and provide food in
the morning and the evening at a certain time. We
can consider the hasukjip not only as a form of
Korean business in cities, but also for its part in
the Korean life in many aspects.
Hasukjip system already moved in other states
too, for example, in Canada, USA and Russia.
Usually it has connection with the Korean local
ethnic groups, excluding only Russia.
Modern situation
Modern Korean scholars do not undertake
research on this topic; we can see only books
with announcements about hasukjips, newspaper
articles (Hasukjip lobby 1978; Ko 1993; Kang
2009; Korean language program 2010: 17),
stories by foreigners who have lived in hasukjips,
articles about hasukjip incidents or love stories,
novels and other literature. Usually hasukjips
located near Universities or other types of the
educational institutions (like, schools).
Hasukjips have a place in modern Korean
culture; we can see Korean TV programs about
life in hasukjips (such as 보석 비빔밥/ Poseok
Bibimpap), information in newspapers and many
hasukjips have set up internet sites and so forth.
The absence of official history of the hasukjip
forces us to consider oral history and results of the
sociological studies. The author of this article lived
in several hasukjips before coronavirus incident
(2005-2019) and in 2022 and has seen the social and
economic influences of the Korean life reflected in
the hasukjip system after coronavirus problems.
The author had a questionnaire for students
and owners of hasukjips, who lived or stayed in
the following districts: Sinchon (in this district
the Yonsei University is located (in the opinion
of many Koreans this university holds third place
among Korean universities)), Ehwa Women’s
University (regarded as the best educational

2

Social aspect
Moreover, social situation in the hasukjip
changed too. As we can see, in 2010 the majority
of persons (hasuksaeng, 하숙생), who lived
in hasukjip, was consisted of the students (BA,
MA and PhD)2. However, in 2022 the major of
hasukseng was non-student people (104 from
204). This situation created by social influence.
According to the sociologic information, among
non-student people more than 50 % were
pensioners (53 from 104). They arrived in the
hasukjip for different reasons. Almost all of them
explained their reasons of the staying in hasukjip:
at first, problem of the pension (연금). They
mentioned that social pension in Korea is very
small – near 250 USD. It’s not enough for living
in apartment, but even in hasukjip too, therefore
many elder people have part-time jobs. At second,
in hasukjip live a number of the different people.
Therefore in case of the serious disease, elder
person can receive help from other hasuksaeng,
because they can call to hospital or ambulance.

In detail consideration of this situation, see Kim 2016.

56

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

It was impossible for sole living of elder people in
the apartment. Clearly, we must note that almost
all elder people in the hasukjip receiving social or
middle pensions. However, some elder people in
hasukjip have upper size pension, probably, it’s
enough for living in apartment, but they support
their children and using for it own pension. At
third, lonely elder people have physiological
and social problems. Therefore, they want to
talk and stay with young people in one house,
like, students. Hasukjip can provide it. Almost
all elder people in hasukjip are men. At forth,
hasukjip with provision have rules (like, provided
food in limited time, do not drink and smoking,
provide silence in the night and other). It’s very
comfortable for elder people.
Almost all elder people, who live in the hasukjip,
receiving the social pension from state for several
reasons. All interviewers noted problems of the
pension system in Korea. According them, many
companies avoided to give severance payment to
elder people and search reasons for this. Part of
elder interviewers in hasukjip mentioned problem
of the contract system of work. For example, in
the case of 2 years work contract the companies
do not pay pension payments in state pension
system. However, after the end of contract many
companies fired many workers from staff and
present 2-years contract again. Therefore, many
elder people, who living in hasukjip after 65 years
old, can receive only social pension. Moreover,
the part of elder interviewers is persons with
disabilities. However, we must note that all elder
people in hasukjip are considered by young
people (students) as “losers” (because these elder
people did not have good pension, apartments to
65 years old, support from children and other).
Clearly, sometimes we can see conflicts of the
generations in the hasukjip.
Young and elder generations noted that they have
problems with connections and misunderstandings
between each other. In the process of contact
young generation marked that older generation
has problem with obsession and arrogance, but
many elder people do not like unwillingness to
communicate among young persons.
Moreover, 10 % of students (Koreans and
foreigners) tell about conflicts (they were
participants or eyewitnesses) with elder people in
hasukjip. Almost all from it were oral conflicts.
Young people tell that some older people swore
and abused (usually in the places without video

camera control and eyewitnesses), when young
people abused or tried to fight as answer, older
people threatened to call police and demanded
money from opposite side. Therefore, some
students believed that elder people stayed in the
hasukjips to provoke conflicts and demanding
money as result of it.
However, we checked situation and found
that these incidents had several conditions.
At first, these hasukjips are small and did not
have video cameras (which confirm the starting
of the conflicts), at second, these hasukjips
did not provide food or provided partially
(therefore owners of these hasukjips did not
know about situation in their houses. They only
receiving rent from people, but did not have
many contacts with them. If hasukjip provides
food for breakfast and dinner, owners know all
hasuksaengs, talk with them many times in the
periods of breakfast and dinner, can understand
what they can do. Therefore all people who can
make problems or do not hold rules of hasukjip
can receive problems from owners very quickly.
Usually owners asked these people go out from
their houses). In big hasukjips these conflicts did
not exist (because owners of hasukjip controlled
situation and stopped all conflicts before it can
be developed). At third, the number of these
conflicts is very small.
Clearly, the young generation could not
understand that among elder people some persons
can have psychological problems. Almost all the
elder people stay in hasukjip because they did
not have another choice. They don’t have good
financial support and must search cheap living
conditions in which they can receive support in
the case of serious disease. Clearly, these persons
have many social and psychological problems.
However, we must note that usually elder
people, who lived in hasukjips, do not received
good pension. Persons, who are receiving good
pensions, do not live in hasukjip. They live in
apartments or nursing homes.
Remained near 50 % non-students persons in
hasukjip (51 from 104 non-students hasuksaengs)
are workers or staff of the private Korean
companies. They are very busy, did not have
much free time and have salary, which can be
considered as low than middle size. Therefore
they prefer to live in hasukjip because it’s cheaper
than rent of the apartment, do not spend time for
preparation of the food.
57

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Usually these people don’t have conflict
situations with other groups of the hasuksaengs
because they don’t have many contacts with
them. Because Korean style of working in the
private Korean companies has rules, according
it, many official workers must spend much time
in the work place, as results, they work from
the morning to the evening and have contacts
with other persons (including masters) in the
hasukjips only in the periods of the breakfast
and dinner. Therefore they don’t have common
interests and place for conflicts with other people
in hasukjips.
Moreover, the number of foreign students in
the hasukjips was decreased too. It was possible
as results of the epidemic of the coronavirus,
South Korea was under quarantine and foreign
students cannot come in Korea during two years.
However, economic crisis had important place
in this situation too, because development of the
prices in Korea influenced to hasukjip.
And we must note that rules in hasukjip were
changed. For example, in 2010 many owners
of the hasukjip had mobile numbers of the
parents of the students (if student was Korean.
However, sometimes the owners had contacts
with parents (if they can speak Korean) of the
foreign students too. At first, it had dealt with
question for payment for rent of the room). It
was very important because owners (almost
all from them are elder women –하숙집아줌마,
hasukjip ajumma) controlled activity of the
young hasuksaengs, at first, in education fields.
If student did not study, did not come in his
room for sleep in the night, drinking alcohol and
had bad grades in the school, hasukjip ajumma
reported about it to parents of the student. After
it, parents can use several measures about activity
of their children. It’s very important because
usually Korean students, who live in the hasukjip,
arrived in Seoul from other cities or provinces,
therefore parents can meet them only in period of
the vacation (of course, if student arrived in that
period to home. However, many students can stay
in Seoul in the period of vacation for pleasure or
part time job. In these cases the role of hasukjip
ajumma for parents of the students became very
important as sole informant about activity of the

3
4

students for parents). Clearly, situation with elder
generation in the hasukjip is different – almost all
of them worked in Seoul before.
Moreover, many hasukjip changed rules about
women and man floors- in 2010 many hasukjips
divided women and man floors, but recently we
can see mixed floors, in which women and men
can live in different rooms, but in the same floor
use common restroom and other. But hasukjips
only for female are existing.
However, in 2022 situation was cardinally
changed. Recently, almost all owners of the hasukjip
did not have contacts with parents of the Korean
students. Therefore, parents did not have actual
information about activity of their children the
period of study and vacation. Hasukjip ajumma told
that control for activity of students for their parents
is spent time and care. Therefore this function of the
owners of the hasukjip is disappearing.
Hasukjip abroad
However, this problem (absence of the contacts
between masters of hasukjip and parents of the
students) already started in hasukjip in USA and
Canada before coronavirus problem. American
hasukjips oriented to South Korean students, but
the price for room was very high- for example in
2017 it was near 800-1000 USD without food.
If hasukjips in Korea located near Universities or
other educational institutions, in USA or Canada
situation is very different -hasukjips can be located
very far (near 2-10 km) from educational structures.
Therefore Korean students in America must have
car. Moreover, Canadian or American students did
not want to stay in hasukjips in their states3.
In American hasukjip did not exist connections
between hasukjip ajumma and parents of the
Korean students. Therefore when Korean student
had problem with study, in some cases his parents
blamed hasukjip ajumma in America, they
believed that master of hasukjip must report them
about such problems, because in 2010-2016 this
agreement existed in Korea4. We believe that it
was very subjective because hasukjip ajumma
in America did not have agreement with Korean
parents about it. They believe that if parents
believed that master of the hasukjip must control

This information was received from Mr. Mathew Negru in 2017, his wife was master of the hasukjips in Canada and USA.
This information was received from Mr. Mathew Negru in 2018.

58

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

activity of their children without agreement, like
in Korea, it is private problem of the parents.
Clearly, Korean parents sent their children in
hasukjip in America, because they believed that
hasukjip in the Korea and America are similar and
did not clarify information about it. Moreover, we
must note that usually hasukjip ajummas in the
America did not experience of the management
of the hasukjip in Korea and did not know many
specifics. Clearly, she receiving payment for
rent of the room monthly and can provide some
support for Korean students, but not as in Korea.
And connection between both sides which located
in the different states is not easy, must be noted
temporal difference.
Situation with Russian hasukjip is different
from Korea and America. If owners of the Korean,
Canadian and American hasukjips usually asked
about payment of the rent of the room monthly,
hasukjip in Russia can support for living by
several days. Because hasukjip in Russia are not
oriented only for students, but for Korean people5.
Therefore in the hasukjip in Russia we can meet
students, tourists, businessmen and other, but
almost all from them are South Korean people.
It’s very comfortable for citizens of the Republic
of Korea, because in Russia they can talk in
Korean, eat Korean food and receive information
from Korean people. Price for rent of the room
for one day is near 50-100 USD (it’s depended
of the living conditions – with food or not).
All hasukjips in Russia located only in or near
Moscow, but not near educational institutions.
We don’t see any information about hasukjips in
the other cities in Russia.

important for safe living in hasukjips. Moreover,
many big hasukjips have internet resources
and contacts. Unfortunately, all information
only in Korean language, therefore usually it
can be searched by Koreans or foreigners, who
can read and speak Korean. Therefore hasukjip
as comfortable and cheap place for living in
the Korea does not have popularity in the nonKorean speaking world. Same situation was in
2010 too, but the number of internet resources of
the hasukjip was small.
Clearly, technical support in hasukjip
depended of the size of this structure. Big hasukjip
with 40 or more rooms can give good profits. For
example, this big hasukjip can give near 10.000
USD to owner every month. Therefore, hasukjip
ajumma can buy video camera system, pay to
internet master for technical support. However,
owner of small hasukjip (near 5-10 rooms)
receives near 1500 – 3000 USD per month and
could not provide easy and quickly video control
in his house and stable internet.
This situation influenced to food support in
the hasukjip. Master of big hasukjip can buy a
great number of the products by wholesale, it’s
cheaper. Moreover, big hasukjip collects materials
for recycle paper, glass bottles, plastic items from
people, who lived that. Clearly, it can’t give big
material profit, but more than 40 hasuksaengs
can provide good financial support for hasukjip
ajumma. Small hasukjip did not have financial
possibility for these trade operations and needs
to buy products more expensive. Moreover, in
2021-2022 price for food in Korea is increased.
As result, many small hasukjips refused from
provision of the food. However, these masters did
not note that food in hasukjip is very important.
Because many people in the case of living in the
hasukjip always asked about food. Absence of
the food decreased price for rent of the room in
hasukjip, moreover, many people (Korean and
non-Korean) did not want to live in hasukjip
without food provision. As result, some rooms
were without hasuksaengs and this situation does
not give profits for hasukjip ajumma.
According to information of the sociological
interviews in 2022, near 90% of the respondents
considered food provision in hasukjip as
important element of the living conditions in the

Changes in hasukjip in 2010-2020s
Clearly, corona virus situation had negative
tendencies in the foreign hasukjibs too. Closing
of the borders was reason for decreasing the
number of hasukjip not only in Korea. However,
we can`t say that 2020s. give only negative results
for hasukjips.
For example, in 2022 in the comparison with
2010 the technical situation in big hasukjips in
Korea with food is improved. Recently, all big
hasukjips have system of the cameras control, the
connection of Wi-Fi and wired Internet. It is very
5

This information was received from Mr. Kiriil Ermakov in 2018. He is specialist in Korean studies in Moscow (Russian Federation).

59

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

hasukjip. Usually, owners of big hasukjips asked
100 thousands won (near 80 USD) as payment
for food per month. Food provision exists for two
times per day- for breakfast and dinner. In spite of
many hasukjip do not provide food in weekends,
we can see that it is more than 40 times of food time
per month. Recently, cost for breakfast or dinner
in Seoul dining room of café is near 5 thousands
to 10 thousands won (4-8 USD). It is very good
for people who have limited financial conditions,
in spite of time for breakfast and dinner is limited
too – from near one and half to two hours.
Many big hasukjips in Korea started to use
digital receipts for payments of the rent of the room
in 2020s. It`s very comfortable for both sides.

some positive elements had places too.
For example, technical development influenced
to internet connection, payment methods and
system of cameras in hasukjip, but social tendencies
changed demographic situation, economic crisis
influenced to prices of room and pandemic of
coronavirus decreased the number of hasukjip.
Clearly, hasukjip system has crisis at modern
time. In addition, probably it needs reforms and
support from Korean government agencies.
Because hasukjip is a part of Korean culture,
giving possibility for cheap living conditions for
young and old generation, plays role in cultural
and social life in the Republic of Korea. It is
comfortable for Koreans and foreigners, hasukjip
can be part of “soft power” of Korea and item for
adaptation in other states.
Moreover, we believe that deep search of
social changes (including demographic and
other) in hasukjip will give new materials and
fields for study. C

Conclusion
Thus, as we can see, hasukjip system in 2020s.
changed under economic and social influences.
However, it was not only negative tendencies, but

Appendix 1
하숙생 조사 (The list of questions for people living in hasukjip) (2022)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.

남성(men)			
여성 (women)
나이 (age)
어느 대학교에서 공부하고 계십니까(공부했습니까)? (What is the name of your university? If you
have graduated from university, which university did you graduate from?)
어디에서 살고 계십니까? (하숙집, 원룸, 기숙사, 고시원 기타) (Where are you living? Hasukjip, one
room apartment, dormitory, private dormitory etc.)
하숙집에 살지 않으면 왜 다른 숙소를 골랐습니까? (If you don’t live in a hasukjip, why did you
choose another place to live?)
하숙집에 살아 본 적이 있습니까? 있으면 얼마 동안 살았습니까? (Do you live in a hasukjip? If so, how
long have you lived in it?)
살고 있는 숙소의 좋은 점 (Good points of the place where you are living at)
살고 있는 숙소의 부정한 점 (Bad points of the place where you are living at)
하숙집생활에 대해 어떻게 생각합니까? (What do you think about hasukjip life?)
서울에서 태어났습니까? 아니면 다른 도시에서 왔습니까? (Were you were born in Seoul? If not,
where are you from?)
한국에서 어떤 숙소가 가장 싸고 편합니까? (What is the most cheap and comfortable place for
living in Korea?)
하숙집에 살면 한 달에 얼마 내야 됩니까? 계약을 했습니까? (If you have lived in hasukjip for a period of
one month, how much have you paid the owner of the hasukjip? Do you have a hasukjip contract?)

Note. In this sociological study took part one hundred students (Korean and non-Korean), who lived in
hasukjip near Sinchon and Pongwonsa districts in Seoul. Among one handred persons, who took
part in study, 20 foreigners (2 Russians, 9 Japanese, 2 Chinese, 2 Americans, 1 Polish, 2 Arabs, 2
persons from African states) and 80 Korean citizens (in this number included undergradute, MA,
PhD students). All foreigners lived in hasukjips.
60

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Appendix 2
하숙집 주인 (하숙집 아주머니) 조사 (The list of questions for the owner of the hasukjip) (2022)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.

얼마 동안 하숙집주인이 되었습니까? (How long have you been the owner of a hasukjip?)
하숙집에 규칙이 있습니까? 있으면 무슨 사항이 있습니까? (Does your hasukjip have rules? If have
what are these rules?)
하숙집규칙이 바꿀 겁니까? 외요? (Do you intend to change the rules of the hasukjip? If yes, why?)
하숙집에 식사 포함됩니까? 언제 됩니까?( Does your hasukjip provide food for students? When do
you provide food?)
10년, 20년 비해서 하숙집들이 많아졌습니까? 아니면 없어졌습니까? (What are your views if we
compare the current situation with the situation 10 or 20 years ago – has the number of
hasukjip in your districts has increased or decreased?)
왜 많은 분들은 하숙집에 살지 않고 원룸이나 고시원에 살고 있습니까? (하숙집주인 생각으로) (Why
do you think many people don’t live in a hasukjip and live in other places such as a one room
apartment or private dormitory? Private opinion of the owner of the hasukjip)
하숙집에 한국인들은 많이 살고 있습니까? 아니면 외국사람들이 또 많이 살고 있습니까? 몇 명 살고
계십니까? (In your hasukjip is the number of Koreans more than the number of foreigners? How
many people live in your hasukjip?)
어느 나라에서 온 하숙생들이 가장 좋습니까? (하숙집주인 생각으로) (How do foreign students
benefit your hasukjip? Private opinion of the owner of the hasukjip).
다음에도 계속 하숙집주인 있겠습니까? (In future will you be an owner of a hasukjip for a long
time?)
아이들도 하숙집주인 되고 싶습니까? (Do you think your children will become owners of a
hasukjip?)
옛날 하숙집과 현대하숙집은 무슨 차이가 있습니까? (What do you think are differences between
older and new hasukjips?)

Note. In this sociological study participated 50 masters (owners) of the hasukjips, which located near
Sinchon and Pongwonsa districts in Seoul.
Appendix 3
Information about Koreans, who took part in the study in 2022.
In 2022, 40 from Yonsei University, 25 from Ehwa Women’s University, 10 from Sogang University, 5
from Hongik University and 104 peoples who were not students.
Appendix 4. Prices for room in hasukjips in different districts of Seoul (2022)
Sinchon – near 400 USD (with food).
Ponwongsa- near 450 USD (with food)
Annam – 500 USD (with food)
Eastern part of USA - 800-1000 USD (without food) (2017).
Russia (Moscow) - 1500-3000 USD (with food) (2018)
Sources
Sociological interviews
Oral materials
61

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Bibliographic references
In English
Kim Alexander, The hasukjip: its history and current situation, in: Bitácora urbano territorial, vol. 3.
Number 1. 2016. pp. 33-40
Korean language program. Seoul: Yonsei university Press. 2010
In Korean newspapers
Hasukjip lobby (하숙촌 르뽀). in: The University's newspaper of Seoul National University (서울대학교
대학신문사). 1978-11-09,
Ko Je-seok (고재석). The Hasukjip in which love has blossomed (사랑이 꽃피는 하숙집), in: The University
newspaper of Seoul National University (서울대학교 대학신문사). 1993-05-10.
Kang Yun-ju (강윤주). Seoul, Sinchon, the hasuk village is popular among foreign students (서울 신촌
하숙촌, 외국인 유학생에 인기), in: Korean newspaper (한국일보), 2009-12-09.
TV movies
보석 비빔밥 (Poseok Bibimpap/ Jewel Bibimbap) - https://www.youtube.com/playlist?list=PLOBbhydez
Qbeeep6UlUHIxCKYAxrBbddS
하숙집 오!번지 (hasukjip Oh). - https://www.tving.com/contents/P001664711

62

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

El imaginario urbano en la planificación urbana
colaborativa. Análisis netnográfico del ambiente virtual
The urban imaginary in urban collaborative planning. Netnographic analyze in
the virtual environment
Recibido: diciembre 2023
Aceptado: junio 2024

Rafael Alejandro Tavares Martínez1
Gabriela Carmona Ochoa2

Resumen

Abstract

En este trabajo se analiza el impacto que
tiene el imaginario urbano en la planificación
colaborativa, desde el punto de vista social de
los actores involucrados en el barrio y como
son sus características en el ambiente físico y
el ambiente virtual, utilizando la Netnografía
como herramienta principal. Se propone como
metodología el analizar las características de
los actores, las redes que conformar y además
el contenido en redes sociales establecidas, así
como también una comparativa de estos dos
ambientes. En los resultados y discusión se
observa como el ambiente físico y virtual tienen
grandes diferencias, pero al mismo tiempo son
complementarios uno de otro. Así mismo se
analizan redes físicas y virtuales y nos arrojan
datos y comportamientos entre nodos y vínculos
que nos explican cómo se genera el imaginario
urbano desde el punto de vista de los 3 mundos
de Penrose, y como potencializa la planificación
urbana colaborativa.

This paper analyzes the impact that the urban
imaginary has on collaborative planning, from
the social point of view of the actors involved in
the neighborhood and how their characteristics
are in the physical environment and the virtual
environment, using Netnography as the main
tool. It is proposed as a methodology to analyze
the characteristics of the actors, the networks to
be formed and the content in established social
networks, as well as a comparison of these two
environments. In the results and discussion,
it is observed how the physical and virtual
environments have great differences but at the
same time they are complementary to each
other. Likewise, physical and virtual networks
are analyzed, and they provide us with data and
behaviors between nodes and links that explain
how the urban imaginary is generated from the
point of view of the 3 worlds of Penrose, and how
collaborative urban planning potentiates.

Palabras Clave:

Keywords:

imaginarios urbanos; planificación urbana; redes;
actores sociales

urban imaginary; urban policy; networks; social
actors

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Universidad de Coahuila; Doctorado en Asuntos Urbanos; email: rafael2040@gmail.com;
ORCID: https://doi.org/10.14718/RevArq.2019.21.2.2258
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad de Coahuila; Doctorado en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad (CUAAD/UDEG);
miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel I; email: g_carmona@uadec.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9806-2960

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Introducción

El mundo virtual es parte ya de nuestro estilo
de vida, de lo familiar, lo laboral o personal,
abriendo nuevos paradigmas y dilemas de los que
aún no tenemos conciencia. En las comunidades,
dichos paradigmas son generados en las pláticas
entre persona, con la junta de vecinos, o generados
por los comentarios de los vecinos en un grupo
de Facebook; sabemos que, en la vida moderna,
lo virtual tiene impacto en lo físico. Existen
pocos estudios que hagan referencia a las redes
sociales virtuales y su impacto en la planificación
urbana colaborativa a través del análisis del
imaginario urbano. Por lo que este estudio
pretende ayudar en la profundización del tema
en esta línea de investigación y desarrollar pautas
y criterios para una mejora en la planificación
urbana colaborativa, nuestro estudio se realizó
en comunidades de ciudades latinoamericanas,
teniendo como caso de estudio comunidades de
la ciudad de Monterrey Nuevo León.

Hoy en día la planificación urbana ha ido integrando
sinergias de colaboración entre diferentes partes
de la sociedad, pero aun así no es suficiente el
esfuerzo, ya que estas sinergias muy pocas veces
incluyen a la propia comunidad donde se realizarán
dichas intervenciones. Sabemos que muchas de las
interacciones sociales se llevan a cabo en espacios
físicos como las plazas, los parques, los centros
comunitarios, entre otros; el autor Cremaschi
(1994) comenta que para él, surgen tres grandes
desafíos para la planificación urbana: primero la
necesidad de regresar a el diseño urbano a una
escala reducida, como segundo punto el desarrollo
de las actividades humanas como desarrollo del
espacio y por último desarrollar la planificación
interactiva y estratégica; hacemos hincapié en lo
que menciona el autor, sobre cómo las actividades
humanas desarrollan el espacio urbano y fortalecen
las dinámicas sociales. Sin embargo es importante
señalar que en el mundo moderno, la sociedad de la
información (Castells, 2004), con las tecnologías
y el desarrollo de las redes sociales virtuales
también forman parte de los grandes retos de la
planificación urbana hacia una colaboración entre
comunidad y actores que desarrollan y promueven
las intervenciones urbanas; pues el uso cotidiano
de tecnologías digitales que están al alcance de
todos, ha logrado que al mismo tiempo se lleven a
cabo interacciones sociales en espacios virtuales.
Las redes sociales virtuales son un ejemplo
de estos nuevos espacios de convivencia, en las
cuales y conforme pasa el tiempo, participan y
comparten más personas, dejando consciente o
inconscientemente más información de la que
se había acumulado antes en toda la historia de
la humanidad, por lo cual entendemos que es
importante conocer las características de la red
social virtual, conocer la información que deja cada
individuo o grupo de personas y cómo influyen
estas interacciones que se desarrollan en un entorno
virtual en el imaginario urbano. En este mismo
sentido, Liliana López Levi (2006) opina que están
surgiendo nuevos paradigmas: “… un nuevo reto
que consiste en explorar las nuevas configuraciones
territoriales y los cambios en la conceptualización
del espacio. Lo anterior en el marco de un mundo
posmoderno, donde los espacios derivan de una
compleja dinámica social, en la cual se dificulta
cada vez más la posibilidad de trazar fronteras entre
la realidad y las ficciones” (López Levi, 2006: 536).

Planificación urbana colaborativa
La ciudad constantemente es modificada por
las intervenciones urbanas y por las actividades
humanas que se realizan en los espacios físicos.
Dichas intervenciones son propuestas a través
de una planificación urbana, que, si bien no se
usa de la mejor manera, crea pautas de diseño e
implementación en los proyectos de necesidad
urbana y humana. Por lo tanto, es conveniente
tomar en cuenta a una variedad de actores para el
desarrollo de una planificación urbana efectiva.
A esa planeación se le denomina “planificación
urbana colaborativa”. Comenta los autores
Rodríguez, Giménez &amp; González (2013) respecto
a la planificación colaborativa también llamada
“comunicativa” y junto con los autores Habernas
(1981) y Forester (1993) que se debe de cumplir
con una serie de condiciones para ser comunicativo
las cuales son:
- Todos los actores deben estar involucrados.
- Los actores deben estar ponderados como
competentes.
- La comunicación no debe implicar dominación
de ninguna de las partes.
- Los participantes deben poner de lado todo
motivo que no sea búsqueda del acuerdo.
Por lo tanto, la planificación urbana
colaborativa es desarrollada de mejor manera en
presencia de actores que tengan un nivel de poder
medio o alto y que en la comunidad en general
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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

haya una mediana o buena interacción entre ella
(Tavares, 2019). Los actores y redes sociales,
físicas o virtuales, construyen o promueven un
imaginario urbano que a su vez es moldeado por la
información emitida o recibida en ambas redes. De
esta manera, podemos inferir que la colaboración
es resultado del imaginario urbano que, a su vez, es
alimentado de la información de las redes sociales
físicas y las redes sociales virtuales.

“el imaginario es como un fondo colectivo,
que alínea a las conciencias en una sola dirección,
como las limaduras de hierro con las que se
puede ver el invisible campo magnético. Al ser
compartido, el imaginario se vuelve aún más
invisible, pues lo que se in­tuye como producto
de la subjetividad íntima y la consideración
personal: el significado de las cosas y los hechos,
la sustancia que yace tras las formas concretas,
exteriores; se vuelve objetivo en sí mismo en la
coincidencia entre las miradas de unos y otros”
(Narváez, 2012: 21).
Por otra parte, el autor Guzmán-Ramírez (2016)
explica que “A partir de los imaginarios constituidos
por imágenes, informaciones, experiencias,
simbolismos y fantasías se reconstruyen visiones
del mundo con efectos y propósitos de la acción
cotidiana expresados en el hábitat.”

El imaginario urbano como concepto
Es necesario mostrar un panorama general
dentro de los estudios urbanos la parte subjetiva
del mismo, pues es en esta parte intangible y que
tiene que ver sobre todo con los habitantes de las
ciudades, en donde las personas se relacionan
con la ciudad. Se hace necesario conocer los
componentes básicos dentro de un estudio urbano
y hacer una exploración de la espacialidad de
la ciudad, pero desde un sentido inmaterial;
es decir hacer una incursión del concepto de
imaginario en lo urbano; es decir conocer: “…
las producciones mentales o materializadas en
obras basada en imágenes visuales, (pinturas,
dibujos, fotografías, etc.) en formas de habla
(metáfora, símbolos narraciones) que forman
conjuntos coherentes y dinámicos en los que
se destaca una función simbólica expresada en
la conjunción de sentidos propios y figurados.”
(Wunenbuger; 2003: 10)
Cornelius Castoriadis (1983) dice que el
imaginario refleja la parte más compleja de la
sociedad, pues encontramos muchos elementos
que en ocasiones no siguen una lógica; explica
que las representaciones tienen como base el
imaginario colectivo. Gerardo Vázquez (2010)
por su parte explica que los imaginarios se
construirán a partir de todas y cada una de
las manifestaciones o prácticas sociales, los
discursos, las retóricas, el arte, la literatura, las
imágenes, etc, que se producen un una sociedad
y que una de las principales características del
imaginario es su colectividad y su plasticidad,
pues un imaginario tiene la posibilidad de irse
modificando al ir teniendo contacto con nuevos
actores. Narváez (2010) enfatiza también la
importancia de hacer estudios de la ciudad no sólo
desde lo material sino también en hacer análisis
de lo imaginario; dando importancia a la relación
de ambas realidades, lo material y lo inmaterial,
como elementos que producen la ciudad.

Redes sociales virtuales
Manuel Castells (2004) explica que la sociedad
de la información en la que estamos viviendo ha
llevado a generar toda una revolución cultural;
advierte que un nuevo paradigma tecnológico
está surgiendo y en el cual están inmersos
todos los procesos: sociedad, política, guerra,
educación, economía, etc. En esta investigación
el tema de interés es conocer la sociedad de la
información, pero, específicamente a las redes
sociales virtuales y cómo éstas afectan e influyen
en el imaginario urbano. En nuestro estudio era
importante conocer si los internautas o personas
que participan en las redes sociales virtuales están
físicamente en la comunidad o su participación en
los medios virtuales es a distancia de esta.
“La aparición de la informática fue, sin
embargo, lo que asestó el golpe mortal a la
“naturalidad” del entendimiento comunal: la
emancipación del flujo de información respecto
al transporte de los cuerpos. Una vez que la
información pudo viajar con independencia de
sus portadores y a una velocidad muy superior a la
de los más avanzados medios de transporte (como
el tipo de sociedad en la que la mayoría vivimos
hoy en día) ya no podía trazarse, y mucho menos
sostenerse, la frontera entre el “interior” y el
“exterior” de la comunidad.” (Bauman; 2003: 18)
Las redes sociales virtuales tienen, al igual
que las redes sociales físicas, características
sociales, demográficas, símbolos y parámetros
de influencia determinada por medio de nodos
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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

y vínculos. Otro de los aspectos a conocer tiene
que ver con la información, por ejemplo, conocer
que tan fluida y abierta es la información en las
redes sociales virtuales y si es de fácil acceso
y consulta para los internautas; en el mismo
enfoque, el neurólogo Small (2009) comenta
que “La tecnología digital, además de influir en
como pensamos, nos está cambiando la forma de
sentir y comportarnos, y el modo de funcionar
de nuestro cerebro”.(Small; 2009:16) Es en
esta parte donde el imaginario urbano tiene su
aportación, en la suma de la información y como
construye ideas mentales en los internautas.
“En tal caso es posible suponer que existe una
correlación significativa entre el comportamiento
y la expresión en las redes sociales virtuales
que usan los internautas de una ciudad, con los
imaginarios urbanos que nutren a la misma”
(Carmona:2015;22) Al respecto Narváez (2015)
también comenta la idea que fue desarrollada por
Popper y Eccles y tiene que ver con la percepción
de la realidad en tres mundos diferentes:
“Todo el mundo material, incluido el cerebro
humano, se halla en el Mundo 1 de materia-energía.
El Mundo 2 es el mundo de todas las experiencias
conscientes y el Mundo 3 es el mundo de la
cultura, que incluye especialmente el lenguaje…
La emergencia y desarrollo de la conciencia de
sí (Mundo 2) mediante la interacción continuada
con el Mundo 3 es un proceso completamente
misterioso” (Eccles, 1999: 283).
El mundo 1 de la materia-energía, el
mundo 2 de la conciencia y el mundo 3 del
comportamiento. Estos mundos están conectados
por un “puente biológico” entre la realidad
material y la conciencia concebida como no
material. Siguiendo con esta idea del dualismo, se
encuentran los tres mundos de Penrose, el mundo
platónico, el mundo físico y el mundo mental.
Lo que implica lo anterior es que el imaginario
urbano es la suma de estos tres mundos y dos de
ellos son conciencia y comportamiento, es decir,
nada tangible, sino abstracto y totalmente sujeto
a la interpretación, ya sea social, personal, o con
algún filtro o prejuicio preconcebido. El autor
comenta que “lo imaginario, apartado del mundo
físico, es concebido como una realidad metafísica
que se rige por sus propias formas de accionar,
que naturalmente se instituyen diferentes de
las del mundo 1.” (Narváez; 2015:32). En este
sentido Carmona (2015) expresa lo siguiente:
“Cuando ubico a Internet en la misma

situación que a una ciudad, entre los tres mundos
que determinan Eccles y Popper, observé que el
territorio es ahora lo que llamamos ciberespacio,
en donde el espacio-tiempo es diferente a lo que
percibimos en una ciudad del mundo real. Por
otra parte, observo que al igual que en la ciudad
del mundo real, las redes sociales virtuales que
se generan en la web también pueden ser el eje
conector entre los imaginarios urbanos y los
objetos y que de igual manera influyen en los
imaginarios urbanos y los transforman. Esto quiere
decir que el medio y la forma de interacción de
las personas transforman el imaginario urbano.”
(Carmona; 2015:22).
La netnografía como método para el análisis
de los imaginarios urbanos
La investigación etnográfica, es una herramienta
de exploración que es utilizada principalmente en
las áreas de la antropología y la sociología, la cual
mediante la observación y descripción de lo que
la gente hace, comportamiento, interacciones,
creencia, valores, motivaciones en situaciones o
circunstancias específicas logra obtener el análisis
de la forma de vida de un grupo de personas.
“Los métodos etnográficos suponen además de
un acercamiento epistemológicamente cauteloso,
una planificación previa que garantice que su
utilización ha de hacerse conservando la mayor
objetividad que sea posible, dadas las condiciones
de la observación y la naturaleza del problema de
investigación. Esto es de mucha importancia, ya
que la objetividad en los métodos y herramientas
utilizadas durante el trabajo es un control
indispensable para garantizar un mínimo aceptable
de conformalidad, credibilidad y transferibilidad
de los resultados obtenidos; lo que posteriormente
sería importante si se emprenden estudios de
más alcance basados en el análisis comparado
de experiencias similares acontecidas en otros
contextos o realizadas por otros investigadores
sobre el mismo sitio en el que se trabaja” (Narváez;
2011: 36-34-35)
Además, permite conocer la experiencia
cultural de las personas que integran la
comunidad; conocer que sucede, cuando
interactúan y como utilizan ese conocimiento
cultural, cual es el significado que le otorgan y sus
comportamientos. Balcazár (2006) describe que
la etnografía hace una detallada descripción de la
cultura, es posible hacer un análisis detallado de
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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

las relaciones sociales del grupo, por ejemplo, sus
costumbres o cómo utilizan un espacio público:
“La etnografía se sitúa en un ámbito concreto de
la realidad y el etnógrafo pone toda su energía en
descubrir qué ocurre en ese espacio.” (Balcazár;
2006: 95) el autor especifica también sobre la
forma de hacer la observación en el lugar en
donde suceden las cosas. Es importante señalar
que en esta investigación el espacio en que se
aplico tiene características muy particulares: es
un espacio virtual, lo que permitió utilizar para
esta exploración una metodología en particular;
se decidió que el método conocido como
etnografía digital, tecnografía o netnografía era el
más conveniente.
Se eligió a la Netnografía como herramienta
en el análisis para el entorno digital que
seleccionamos y la cual ayudó a entender las
características de dicha red social virtual. En este
entorno pudimos conocer elementos importantes
como: quien lo usa, para que lo usa, son personas
que físicamente viven en la comunidad o son
ajenas a esta; qué símbolos utilizan al hablar
de su grupo o comunidad virtual, influyen o
son influenciados. Con esto poder determinar
si la planificación urbana colaborativa es el
resultado de un imaginario urbano colectivo
de participación y activismo tanto en las redes
presentes físicamente en la comunidad o si
también existe una participación en las redes
sociales virtuales.
Dentro de una Netnografía se realizan los
siguientes pasos:
- Observación: Hacer un análisis del
comportamiento de los usuarios del internet.
- Agregar: Detectar usuarios o comunidades clave
en las redes virtuales.
- Características de las plataformas: Seleccionar
las plataformas en las que se llevará a cabo el
estudio.
- Atracción: Llevar a cabo el análisis de contenido
de las conversaciones o comentarios.
Krisztina Dörnyei y Ariel Mitev (2009)
investigadoras húngaras, explican que al igual
que la etnografía, la Netnografía es un método
muy flexible y que puede adaptarse fácilmente
a una variedad de situaciones; también se utiliza
la observación participante y el análisis de
contenido de las imágenes como parte importante
para la realización de una exploración,
descripción, y análisis más profundo de los
actores de la comunidad. Primero se deberá

calcular la muestra y estratificación para los
casos de estudio, en la red o redes sociales
virtuales seleccionadas. Ya con el número
mínimo de muestra, se buscarán personas en
comunidades virtuales referentes a cada caso
de estudio y se observarán sus comentarios,
imágenes que publiquen y aspectos de carácter
simbólico que puedan compartir en la red.
Metodología
Los actores sociales en la planificación urbana
colaborativa
En este proceso se pretende analizar el fenómeno
del sentido de comunidad a nivel urbano, desde un
enfoque de la planificación urbana colaborativa
en grupos socialmente vulnerables como los que
se encuentran en las colonias seleccionadas en la
ciudad de Monterrey, Nuevo León, México y así
poder determinar si la existencia e intervención
de un actor social beneficia o perjudica el
sentido de comunidad de la zona estudiada.
Actualmente existen muchos polígonos de
pobreza y vulnerabilidad social en dicha ciudad y
en los cuales se podría identificar a estos actores
y su relevancia en el sentido de comunidad
y la planificación urbana colaborativa. Al
identificarlos ayudaría a gobiernos, instituciones
no gubernamentales o iniciativas privadas a tener
mayores herramientas y datos para realizar con
éxito proyectos sociales urbanos y el desarrollo
de actividades humanas en forma más eficaz
y puntual. El análisis consiste en determinar
las características de un actor social; también
es importante definir si existen o no actores
sociales de la comunidad; esto sería de gran
ayuda, así podemos confirmar o negar si un grupo
socialmente vulnerable satisface sus necesidades
dentro de su comunidad de una mejor manera con
o sin actores sociales presentes.
Además, el estudio muestra las características
de la comunidad desde el aspecto físico y
contrastarlo con el aspecto virtual de la misma
comunidad. Esto dará datos para entender
que actualmente el ambiente virtual tiene
características y dinámicas propias que pueden
diferir de lo que sucede en el ambiente físico.
Dos ambientes percibidos de manera diferente
de un mismo grupo de personas, reunida física y
virtualmente. Dicho proceso metodológico está
conformado por:
67

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CONTEXTO

·
·
·
·
·

Análisis de caso de estudio
Análisis de contenido
Mapeo de actores en redes virtuales
Comparativa de redes físicas y virtuales
Características de redes físicas y virtuales
según los 3 mundos

colonia; para iniciar la investigación dentro de
estas redes se requirió permiso del administrador
para entrar al grupo, los participantes eran sólo
miembros de la comunidad y dentro de la red
social virtual no se permitían las publicaciones
de ventas o servicios sino sólo se trataban temas
más personales y propias del barrio. el grupo de
Facebook se analizó y cuantificó a los miembros
que publicaban o hacían “post”, las personas
que “comentaban” dichas publicaciones y la
cantidad de likes a estas publicaciones. Además,
se clasificaron por mes. De esta información
se obtuvieron datos estadísticos descriptivos
básicos, con los cuales se pudo determinar
los meses de mayor publicación y de mayores
comentarios; de los meses que presentaron
mayor publicaciones y comentarios se realizó un
análisis de contenido de las imágenes publicadas
por los miembros cada colonia. En seguida con
los datos de “actores” (personas que publicaron)
y “lectores” (personas que comentaban), likes
y cantidad de comentarios recibidos, se hizo
un análisis de mapeo de actores, para generar
una red de actores y lectores, igualmente por
cada colonia. A continuación presentamos la
información obtenida de dicho estudio.
En la Tabla 1 (siguiente página), la primera de
actores sociales del caso estudio Edison podemos
observar que existen 12 actores entrevistados
y estos nos dieron datos de 6 actores más. En
total fueron 18 actores de los cuales 6 son de
instituciones gubernamentales (IG), 1 es de
iniciativa privada (IP), 2 son de organizaciones no
gubernamentales (ONG), 2 son de instituciones
religiosas (R), estos 11 son actores tradicionales,
y 7 son actores sociales (L) (actores emergentes).
Esto quiere decir que los actores sociales de este
caso de estudio son variados según su grupo de
pertenencia, aunque los dos grupos más grandes
son lo de (G) y (L). Además, existen dos ONG
que trabajan en toda el AMMty y están presentes
en el caso de estudio, una de ellas, reforestación
extrema, que ayuda a sembrar árboles con su grupo
de trabajo y la comunidad para mejorar las áreas
verdes o banquetas, y la otra, fundación GRUMA
que es de la empresa con el mismo nombre y
apoya con becas educativas a estudiantes con
necesidades económicas y que tienen ganas
de seguir estudiando. Con esa información de
analiza en una gráfica con Niveles de poder alto
medio y bajo versus si los actores están a favor,
en contra o son indiferentes al proceso.

Casos de estudio
Tomando como base el municipio de Monterrey,
se ha seleccionado un caso de estudio para lograr
hacer un estudio comparativo ser capaces de
determinar las diferencias entre las redes sociales
físicas y las redes sociales virtuales. El caso de
estudio es la colonia talleres, polígono 66 del
libro de mapas de pobreza y rezago social, que se
localiza la en el centro de la ciudad de Monterrey
y fue elegido a partir de un radio de caminabilidad
del centroide de a mancha urbana de Monterrey.
La colonia Talleres es una colonia o barrio del
municipio Monterrey, en Nuevo León, fundada
en el año 1934 y abarca un área cercana a 66
hectáreas. En esta colonia viven 4,080 personas
en aproximadamente 1,250 hogares; se han
registrado 617 personas por km2, con una edad
promedio de 37 años y una escolaridad promedio
de 10 años cursados según estimaciones
de Market Data México (2020) en el año 2020.
De las personas que habitan en Talleres, 800 son
menores de 14 años y 1,000 tienen entre 15 y 29
años. Cuando se analizan los rangos etarios más
altos, se contabilizan 2,000 personas con edades
de entre 30 y 59 años, y 810 individuos de más
de 60 años.
Resultados
Análisis en red social física colonia talleres
De la colonia talleres se buscó en Internet las
diferentes redes sociales virtuales que en las
cuales participan los habitantes de esta localidad
a partir de enero a diciembre del 2020. Se
encontraron diversas comunidades en la red
social Facebook; muchas de estas redes sociales
virtuales son utilizadas para promocionar
servicios o venta de productos, algunas otras
para comentar actividades o situaciones dentro
de la comunidad, pero se lograron identificar
en Facebook las que realmente se comportaban
como una comunidad y están formadas por
personas que vivían o habían vivido en dichas
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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Tabla 1. Tabla grupo de pertenencia y funciones

Notas generales:
1) Los actores sociales del 1 al 12 fueron clasificados según entrevista personal.
2) Los actores del 12 al 18 fueron clasificados según datos propocionados por los actores sociales entrevistados.
Fuente: Tavares-Martinez, 2019

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

En la Tabla 2 se muestra a la cantidad que
nodos que se usan en el mapeo de red del caso
estudio Édison. Se observa que existen 380 nodos
de comunidad general y 97 nodos de vecinos
mencionados, estos obtenidos de la encuesta.
También se observa que existen 12 nodos de
líderes comunitarios y 6 líderes comunitarios
mencionados, estos obtenidos de las entrevistas.
En total tenemos 495 nodos para el mapeo de
actores los cuales generarán vínculos entre ellos.
Dentro del análisis de redes podemos
recordar al autor Diaz Veiga (1987) que hace
una clasificación de redes sociales según algunos
parámetros. Las características estructurales como
tamaño, composición, densidad y dispersión y, las
características interaccionales como multiplicidad,

contenido transaccional, direccionalidad, duración,
intensidad, frecuencia y características de apoyo
social. Con lo anterior de base, se propone en esta
investigación analizar las redes a partir de datos
relevantes y que se tiene a partir de las encuestas,
entrevistas y clasificación de actores.
Con lo siguiente, teniendo la información de
los nodos (comunidad y líderes) e información de
los vínculos (relación entre comunidad y líderes)
se pueden tener las siguientes diferenciaciones en
las redes propuestas en la investigación:
· Por genero
· Por grupo de pertenencia
· Po niveles de poder
· Por relación predominante
· Por influencia en la comunidad

Tabla 2. Tabla de tipos de nodo

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

A continuación, en la Figura 1 se puede observar
el agrupamiento de nodos y vinculo en el mapeo
de actores, en color oscuro el cluster de la red,
mostrando distintos tamaños de nodos según su
influencia o poder.

En la Tabla 3 podemos observar que dos de
los actores de la red, suman 165 publicaciones,
el 52.1% del total de la red “talleres”, mientras
que el siguiente actor con más publicación baja
su número a solo 14, o cual representa solo el
4.4% del total. Se muestra también los demás
actores que publicaron más de 5 veces en el año.
Dejando solo a los actores que publicaron 4 o
menos, suman el 30.4% de las publicaciones del
año. Casi la 3ra parte de la red solo publica 4 o
menos veces.

Figura 1. Red clasificada por clúster

Tabla 4. Numero de post por mes en la red social
virtual talleres durante el 2020

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

Análisis en red social virtual colonia talleres
Los actores que más post hicieron durante el año
analizado, el 2020 fueron:

Fuente: Elaboración propia, 2021

En la Tabla 4 podemos observar el número
de publicaciones realizadas en total por mes.
Se observa que el mes con mayor número es
diciembre, debido a las fechas de navidad y
año nuevo, que generan más publicaciones con
el 13.2% del total. El siguiente mes con más
publicaciones es el de junio con el 11% del total,
que tiene que ver con el inicio de vacaciones a
nivel educativo, mientras que el mes con menos
publicaciones es el de octubre con 5.4%. En
general podemos observar que los meses con días
festivos o semanas inhábiles a nivel educativo
como abril y junio tiene un numero promedio o
elevado de publicaciones.

Tabla 3. Actores y post en la red social virtual talleres
durante el 2020

Fuente: Elaboración propia, 2021

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

En la Figura 2 podemos observar la cantidad
de likes que obtuvieron las publicaciones por
mes durante el 2020. Lo meses que superaron los
500 likes son abril, agosto, octubre y diciembre,
este último con 1322 likes en total durante
todo el mes. De igual manera en la Tabla 6
podemos resaltar los meses que obtuvieron más
publicaciones y al mismo tiempo más likes, Si
relacionamos el mes con más publicaciones y el
mes con más likes, resultado que en los dos casos
es diciembre. Asumiendo que es por la época de
fiestas. Igualmente, abril está en los meses con
más publicaciones y más likes. Por lo tanto, en los
meses donde de obtuvieron más publicaciones y
likes fueron en mayo, septiembre y diciembre. En
esos meses se realizará el análisis de contenido
presentado a continuación.

Tabla 5. Lectores con más comentarios en la red
social virtual talleres durante el 2020

Tabla 6. Total de post y likes por mes en la red social
virtual talleres durante el 2020

Fuente: Elaboración propia, 2021

En la Tabla 5 podemos observar que de 289
personas “lectores”, 14 de ellas son las que
comentaron 5 veces o más en publicaciones
realizadas por los “actores” de la red social virtual.
El lector con más comentarios tuvo un 6.23% del
total con 18 comentarios, el siguiente el 4.15%
con 12 comentarios, el siguiente el 3.11% con 9
comentario y así van descendiendo. El resto de
los lectores con 4 o menos comentarios suman
el 65.40% del total. Además, se observa que la
mayoría de los lectores con 5 o más publicaciones
son mujeres en la red social virtual talleres, 13 de
14 con el 93%.
Figura 2. Total de likes por mes en la red social
virtual talleres durante el 2020

Fuente: Elaboración propia, 2021

Análisis de contenido de las imágenes de la
comunidad virtual: Colonia Talleres
Se realizó el análisis de contenido de las imágenes
que la comunidad virtual publicó en la red social
virtual Facebook durante los meses de mayo,
septiembre y diciembre de 2020 porque se detectó
que fueron en estos meses donde la comunidad
realizó mayor publicación de imágenes. Durante
los meses antes mencionados se encontró lo
siguiente en las imágenes que publicaron los
miembros de la comunidad; publicaron 109
imágenes en las que aparecieron mujeres, en 95

Fuente: Elaboración propia, 2021

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

imágenes en las que aparecieron hombres, un total
de 77 veces aparecen imágenes de niños de ambos
sexos, en 36 ocasiones se publicaron imágenes
con comida, aparecen 30 imágenes para venta de
objetos varios; 22 imágenes fueron realizadas al
exterior, es decir en las calles de la colonia, en
17 ocasiones se publicaron bebidas alcohólicas,
en 14 ocasiones se publicaron imágenes de apoyo
a un equipo de futbol soccer, en 13 ocasiones se
publicaron fotografía con referencias religiosas; 8
veces se publicó la imagen con la ubicación de la
Colonia Talleres; 3 imágenes de superhéroes y 2
fotografías de mascotas.

como se mencionó anteriormente es considerado
como un lugar peligroso de transitar, es un lugar
que está muy cercano a zonas altamente peligrosas
de la ciudad, pero esto no se ve reflejado dentro
la comunidad virtual de la colonia. Otro elemento
que aparece en las imágenes es el apoyo al
club de futbol soccer preferido, sabemos la
importancia que tiene el tema deportivo porque
existen en la ciudad dos clubes de futbol soccer
dentro de la misma liga y que son grandes rivales.
La Colonia Talleres fue fundada por familias
trabajadoras dentro del ramo ferrocarrilero, pero
es otro elemento que no se refleja en imágenes, la
relación de los actuales habitantes de la colonia
con el ramo ferrocarrilero no es importante.

Figura 3. Análisis de contenido red social virtual Col.
Talleres

Análisis de redes de actores y lectores Talleres
Dentro del análisis de redes, usamos el programa
GEPHI para crear el mapeo de nodos y vinculos.
En este tipo de diagramas primero debemos
identificar quienes seran los nodos. Al respecto
tenemos el siguiente esquema donde se muestra
que en la red talleres se tomo de muestra 359
personas. 70 de ellas son “actores, personas
que publicaron; 289 “lectores”, personas que
comentaron publicaciones. En concreto podian
existir mas “lectores” pero solo te tomaron
maximo 4 lectores publicacion, que los que
facebook muestra como determinados antes de
“visualizar” el resto de comentarios.
Ademas, en la Tabla 7 diferenciamos los
actores que hicieron 5 o mas pubicaciones que
fueron 9 y los actores que hicieron 4 o menos
publicaciones que fueron 61. De igual manera,
los lectores que hicieron 5 o mas comentarios
son 14, mientras que los que hicieron 4 o menos
comentarios son 275.

Fuente: Elaboración propia, 2021

Después de realizar el análisis de contenido
de las imágenes publicadas en esta comunidad
dentro de la red social virtual, en la Figura 3 nos
damos cuenta que es importante reconocer a las
personas que forman la comunidad, porque la
mayoría de las publicaciones aparecen claramente
eventos sociales en donde se pueden distinguir
los miembros de la comunidad; es notable la
cantidad de fotografías en la que aparecen niños,
a pesar del problema de inseguridad que existe
en la actualidad en el país y en la misma colonia,
pues esta colonia también es considerada como
un lugar, aun así la comunidad publica fotografías
de sus hijos sin temor; la comida es importante
dentro de la comunidad se toma como un elemento
que reúne a las personas, es un cohesionador
social. Las publicaciones en donde aparecen
bebidas alcohólicas son publicadas, al igual que la
comida, como un elemento importante dentro de
los eventos sociales; son evidentes las fotografías
realizadas durante una fiesta patronal es decir que
para comunidad la religión es un elemento que
fortalece la unión entre ellos. La Colonia Talleres

Tabla 7. Tipos de nodo en red social virtual talleres

Fuente: Elaboración propia, 2021

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 4. Red clasificada por sexo en red social física y virtual talleres

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

En la Figura 4 se muestran las redes sociales
física (a la izquierda) y virtual (a la derecha)
clasificada por sexo en el caso de estudio talleres.
Observamos como en las dos redes, física y
virtual, las mujeres son mayoria. En el primer
caso, la red social fisica, las mujeres representan
el 56.16% de la red. Ademas 10 de los nodos mas
grandes (actores con influencia) son mujeres,
incluso el nodo mas grande, el de mayor influencia
es mujer. En la red social virtual, el 59.15% son
mujeres, y los unicos nodos con influencia son 2,
de los cuales el mas grande es mujer.
Podemos concluir que mas de la mitad de los
nodos con influencia (actores) son mujeres en
los dos casos, ya sea la red en fisico o virtual.
Es decir, la interaccion de las mujeres en la
comunidad de manera presencial y fisica es igual
de determinante que en la comunidad virtual
como lo es en este caso el facebook.

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 5. Red clasificada por grupo de pertenencia en red social física y virtual talleres

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

En la Figura 5 se muestran las redes sociales
física (a la izquierda) y virtual (a la derecha)
clasificada por grupo de pertenencia en el
caso de estudio talleres. Observamos como en
la red social fisica existen muchos actores y
muchos grupos de pertenencia, teniendo como
predominante el de LN (Lideres nombrados) con
18.18%, seguido de L (Lideres) con 1.41% e IG
(Instituciones gubernamentales) con 1.41%. El
mayor grupo de pertenencia es el C (comunidad
en general) con el 77.78% de la red. En la red
social virtual observaciones como el grupo de
pertenencia C (comunidad en general) cuenta con
el 80.67% mientras que LN (Lideres nombrados)
cuenta con el 19.33%. Esto actores de la red
virtual no pertenecen a grupos de instituciones
gubernamentales, no gubernamentales o iniciativa
privada, solo son residentes que publican sus
actividades y estan en contacto con su comunidad
sin algun fin especifico como social o politico.

Podemos concluir que en la red social fisica
mas de la mitad de los nodos L (actores) no
pertenencen a un grupo de gobierno, asociacion
o empresa, es decir, son actores propios de la
comunidad. De ahí, los actores mas representados
son los de las instituciones gubernamentales. En
al red social virtual sucede algo similar, los nodos
L (actores) que son los que tienen inlfuencia
en la red o comunidad, los dos importantes, no
pertenencen a un grupo de gobierno, asociacion
o empresa, es decir son actores propios de la
comunidad. Por tanto se puede observar que los
actores pertenecientes a gobierno o asociaciones
no tienen mayor presencia que los propios
acgtores de la comunidad, ya se en red fisica o
virtual, esto tiene que ver con la cotidianidad.

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CONTEXTO

Figura 6. Red clasificada por niveles de poder en red social física y virtual talleres

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

En la Figura 6 se muestran las redes sociales
física (a la izquierda) y virtual (a la derecha)
clasificada por niveles de poder o grado de
influencia. En la red social fisica se logro mapear
4 niveles de poder o grados de influencia. El
nivel 1 es la comunidad en general con influencia
casi nula con el 77.78%. En el seguno nivel de
influencia lo tiene el 18.59% de la red. El nivel 3
ya con actores con influencia media conel 2.2%
de la red. Mientras que con nivel 4 de influencia
solo lo tienen 7 actores, el 1.41% de la red.
Estos actores influyen de manera masiva en la
comunidad en general y en los otros actores.
En la red social virtual se logro mapear 3
niveles, el nivel 1, 3 y 4, ya que no existieron
actores con nivel 2 (moderado). Ademas, un dato
a resaltar es que como se ha comentado antes,
solo hay dos grandes actores. Uno de ellos con el
nivel 3 con el 0 .28% de participacion en la red,
mientras que el otro con el nivel 4, con el 0.28%
de participacion en la red.

Quiere decir que estos dos actores tienen
el grado de infuencia de nivel medio y alto
respectivamente, mientras que el resto de la red,
tiene influencia nula con el 99.44%
Por tanto se puede observar que en la red
virtual existen muy pocos actores, pero con
nuveles muy altos de influencia en la red social,
a diferencia de la red social fisica que si exiten
muchos mas actores y puede haber mas conflicto
entre ellos por exitir mas puntos de vista.

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CONTEXTO

Figura 7. Red clasificada por clúster en red social física y virtual talleres

Fuente: Tavares-Martinez, 2019

En la Figura 7 se muestran las redes sociales
física (a la izquierda) y virtual (a la derecha)
mostrando el cluster de la red. En la parte
izquierda, la red social fisica muestra un cluster de
mayor tamaño, en cantidad de nodos y tamaño de
nodos. En la red social virtual podemos observar
que la red es mucho menor en cantidad de nodos
conectados y el tamaño de dichos nodos. Esto
quiere decir que aun cuando en las redes virtuales
pudiera existir menos obstaculos para vinculacion
entre nodos, las propias personas no son tan
sociables como uno pensaria. Es mas, los nodos
dem ahyor tamaño en la red social virtual no se
comunican entre si, y ademas, solo se comunican
con las mismas personas, no permitiendo expandir
la red. Los nodos que expanden dicha red son
nodos de menor tamaño (menor influencia) pero
que si son mas sociables.
Por tanto, recordando que los nodos de mayor
tamaño son los que mas publicaron, podemos
observar que publicar mucho no es sinonimo de
interaccion. Es decir, publican mucho pero no
interactura mucho, es mas, casi no lo hacen. Solo
reciben comentarios de las mismas personas, que
podriamos deducir que son personas de un nucleo
familiar o nucleo de amistades cerrado, y eso se
refleja en la red.

En la red social fisica, la interaccion al suceder
en los espacios publicos provoca por naturaleza
una convivencia “menos selectiva” y que es mas
espontanea, el convivir con las personas que estan
al mismo tiempo en un espacio publico, eso provoca
conocer o interactuar con mas personas. Mientras
que en la red social virtual se es mas selectivo de que
publicaciones ver y luego que comentarios hacer
o no, al cabo no se estan observando de manera
directa. Eso es una gran diferencia en estas dos
redes. Por tanto, la red virtual aunque pensariamos
que llega uno a mas personas o a personas fuera de
mi circulo, es lo contrario.

77

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CONTEXTO

Conclusiones

De igual forma, lo anterior nos demuestra que
los posibles elementos de una red social física son
los siguiente:
· Como nodos:
o Los actores sociales como principales
elementos de la red
o Los residentes y trabajadores de la zona como
comunidad en general
o Los vecinos con acción participativa y que son
nombrados por otros vecinos
o Los representantes en la comunidad de los diversos
grupos de pertenencia (IG, IP, ONG, y R)
o La relación predominante entre los distintos
nodos (a favor, indiferente o en contra)
· Como vínculos:
o Los lazos entre los distintos nodos dentro de la red
o La magnitud de estos lazos
o La influencia de los lideres a través de
los vínculos formados por los medios de
información.
Dentro de las características de un actor social
en una red virtual podemos observar lo siguiente:
· Está más preocupado por el contenido que
compartirá en línea que por la verdadera
interacción social
· Comunica más generalidades personales, en
vez de unificar ideas para una colaboración de
vecinos
· Tiene más seguidores que comentarios o
aportaciones a la comunidad
· No conoce lo suficiente a las personas de su
comunidad
· Más que proponer soluciones, le preocupa
como comparte su contenido y tenga más likes
· No le da seguimiento a los temas u
observaciones
que
como
comunidad
mencionan mejorar
De igual forma, lo anterior nos demuestra que
los posibles elementos de una red social virtual
son los siguiente:
· Como nodos:
o Los actores sociales como principales
elementos de la red
o Los vecinos que están en la red social como
comunidad en general
o Los vecinos con muchos likes, aunque no
sea de información relevante para generar
comunidad
o Los vecinos con muchos posts y que les
responden a esos comentarios
· Como vínculos:
o Los likes

Lo virtual como mundo
Con esta investigación se pudo determinar
las características fiscas y virtuales de las
redes sociales en el caso de estudio. Dichas
características tienen diferencias y que por tanto
potencializan o disminuyen la planificación
colaborativa. Se observo que en la red física
existe una mayor importante de comentar y
resolver los problemas que afectan de manera
directa a la comunidad, como la inseguridad, la
falta de iluminación, educación, basura en calles,
entre otros. Mientras que en la red virtual se
comentan temas más cotidianos, que gusten para
obtener comentarios, likes u otros. Esto más que
tocar temas de problemáticas sociales y buscar
soluciones en común, son temas más superficiales
y se deja de lado lo que se toma como importante
en la comunidad física.
Debido a esto, se puede entender que el
propósito u objetivo de cada red es distinto, la
física para encontrar la manera de vivir mejor en el
espacio físico, la virtual para encontrar la manera
de “caerse mejor” sin tocar de fondo los temas de
importancia para una planificación colaborativa.
Dentro de las características de un actor social
en una red física podemos observar lo siguiente:
· Considera a su comunidad con prestigio en la
zona
· Considera los obstáculos y debilidades de
la comunidad como arias en las que trabajar
conjuntamente entre vecinos y demás actores
a la par de otros grupos de pertenencia
· Lleva viviendo más de quince años en su
comunidad
· Tiene una participación en su comunidad
· Se reúne frecuentemente con miembros de su
comunidad
· Usa el Facebook, WhatsApp y reuniones
en espacios públicos como medios de
comunicación para relacionarse con su
comunidad
· Conoce a las personas más influyentes de su
comunidad
· Se une a acciones comunitarias fuera y dentro
de su comunidad
· Está al tanto de las mejoras urbanas en su
entorno
· Busca ser tomado en cuenta para proponer
mejoras en su comunidad
78

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

o Los posts
o Los comentarios a los posts o likes
Con lo anterior podemos llegar a la conclusión
de que los mundos de Penrose, el Mundo 1 de
materia y energía, el Mundo 2 de experiencia
y consciencia, y el Mundo 3 de la cultura y el
lenguaje, son percibidos y conformados de manera
distinta en las redes física y virtuales. Dentro del
caso de estudio del centro de monterrey, podemos
concluir lo siguiente:
· En el ambiente físico
o En el mundo 1, materia y energía, se tienen
las calles, banquetas, plazas, parques, casas,
luminarias, personas entre otros.
o En el mundo 2, experiencia y consciencia, se
tiene el convivir, dialogar, reunirse, platicar
en persona, los gestos y postura, visualizar los
estados de ánimo y la consciencia colectiva.
o En el mundo 3, la cultura y el lenguaje, se tiene
el habla, las señas, los gestos, las posturas, la
vestimenta, la manera de reunirse entre otros.
· En el ambiente virtual
o En el mundo 1, materia y energía, se tienen el
celular, la computadora, la red social o App,
la casa, el cuarto, oficina y amigos aceptados
en las redes.
o En el mundo 2, experiencia y consciencia,

se leen comentarios, no se puede corroborar
texto con el gesto, simpatía por los likes,
no se conoce de frente a la persona y existe
consciencia individual.
o En el mundo 3, la cultura y el lenguaje, se
tienen los likes, posts, comentarios, memes,
emoticons y la apariencia visual a través de
la pantalla.
Podemos concluir que existen características
diferenciadas entre el ambiente físico y el
ambiente virtual en el caso de estudio; es decir,
la manera en que se convive reúne y dialoga en
estos dos ambientes es distinta y por tanto los
resultados que se obtienes son distintos. Por
una parte, para la planificación colaborativa
se necesita una presencia física para lograr
transmitir el contenido de manera más eficiente y
directa. También se requiere del uso del ambiente
físico para convocar a los principales actores en
lugares neutrales y se tengan dinámicas sociales
para la búsqueda de la colaboración y dialogo
en beneficio de los temas de la comunidad. Sin
embargo, el ambiente virtual transmite de manera
más rápida aquellos contenidos más generales,
y se puede obtener datos más rápido de quienes
están o no están de acuerdo en la comunidad con
el tema o solución planteada. C

Referencias bibliográficas
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79

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Mapeo y proyección de una centralidad urbana.
Ibagué, Colombia
Mapping and projection of an urban centrality. Ibague, Colombia
Recibido: mayo 2023
Aceptado: junio 2024

Cristhian David Guzmán-Hernández1
Andrés Francel-Delgado2
Carlos Augusto Kaffure Ruiz2

Resumen

Abstract

Las ciudades latinoamericanas y del mundo
presentan un acelerado crecimiento poblacional
y territorial derivado de las migraciones, tanto del
campo a la ciudad como de carácter internacional,
producto de las condiciones socio-económicas
del país de origen, lo cual genera expansión en el
suelo urbano. Más ciudadanos deben recorrer largas
distancias hacía un único centro para acceder a
equipamientos, bienes, servicios y satisfacer sus
necesidades. En consecuencia, este estudio tiene
como objetivo la evaluación de las necesidades y
posibilidades para definir una centralidad urbana que
conduzca a mitigar la sobrecarga que se evidencia
en los sistemas de transporte y la aglomeración en
un único centro, para lo cual se abordan principios
de planeación y ordenamiento de las ciudades a
partir de policentros, ciudades dentro de la ciudad,
accesibilidad y ciudad de los quince minutos, para
dispersar las cargas y promover el acceso a medios
de transporte sostenible. La metodología es de
tipo analítica y descriptiva, en la que confluyen
técnicas de análisis documental y visitas de campo
en tres etapas de revisión bibliográfica, definición
morfológica y análisis cartográfico. Se identifican
las necesidades reales y las conclusiones aportan
criterios para la toma de decisiones pertinentes en la
planeación urbana.

Latin American cities and those around the world
are experiencing rapid population and territorial
growth due to migrations, both from rural to urban
areas and internationally, driven by the socioeconomic conditions of the countries of origin.
This results in urban sprawl. More citizens must
travel long distances to a single center to access
facilities, goods, services, and meet their needs.
Consequently, this study aims to evaluate the
needs and possibilities to define an urban centrality
that helps mitigate the overload observed in
transportation systems and the congestion in a single
center. This involves addressing principles of urban
planning and organization based on polycenters,
cities within the city, accessibility, and the fifteenminute city concept to distribute the load and
promote access to sustainable transportation modes.
The methodology is analytical and descriptive,
combining documentary analysis techniques
and field visits in three stages: literature review,
morphological definition, and cartographic analysis.
The real needs are identified, and the conclusions
provide criteria for making relevant decisions in
urban planning.

Palabras Clave:

Keywords:

accesibilidad; centralidad urbana; Ibagué;
planeación; sistemas de información geográfica

accessibility; urban centrality; Ibague; planning;
geographical information system

1

Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad del Tolima: Ibagué, Tolima, Colombia; Magíster en Urbanismo (Ciencias del
Hábitat, Diseño e Infraestructura); email: cdguzmanh@ut.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3531-8847
2
Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad del Tolima: Ibagué, Tolima, Colombia; Doctor en Historia; email: aefranceld@
ut.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3249-3191
3
Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad del Tolima: Ibagué, Tolima, Colombia; Doctor en Ingeniería Civil y Urbanismo;
email: carkaffure@ut.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-6094-2962

81

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Introducción

De modo que, las centralidades son “espacios
urbanos que suelen concentrar servicios y
actividades de diferentes tipos y escalas, siendo
generalmente puntos de acceso y referencia para
las zonas” (Cuenin &amp; Silva, 2010, pág. 4), y que
además “tienen como objetivo acompañar el
proceso de expansión urbana al equipar los nuevos
barrios y dar una identidad” (Beuf, 2012, pág. 5).
En el sentido local, Ibagué es una ciudad
colombiana intermedia, que está actualmente
organizada por un único centro tradicional,
situada en el centro del país en una triangulación
entre Bogotá D.C., Medellín y Santiago de Cali.
No obstante, Ibagué está proyectada para la
conformación de nuevos centros urbanos que
permitirían la distribución de los equipamientos,
bienes y servicios para una accesibilidad
equitativa y una consolidación del territorio más
justa y democrática para los ciudadanos. Ibagué
es la capital del departamento Tolima, está
ubicada sobre la zona central de la región Andina,
en el piedemonte de la Cordillera Central de Los
Andes. Ibagué fue fundada el 14 de octubre de
1550 por el capitán español Andrés López de
Galarza con el nombre de Villa de San Bonifacio
del Valle de las Lanzas de Ibagué (Guzmán, 1987).
Como consecuencia de las costumbres españolas,
se constituyó a partir de una retícula o cuadrícula
urbana (Gutiérrez, 2002), con la concentración de
poderes alrededor de la plaza principal (González
Calle, 2003), en una reducida extensión hasta
principios del siglo XX (Francel-Delgado y otros,
2022), cuando su condición de capital condujo
al desarrollo urbanístico y arquitectónico de la
primera gran ola moderna (Mendoza Laverde,
2008) [Figura 1, siguiente página].
En lo específico, las calles en Ibagué tienen
una dirección norte-sur y las carreras este-oeste,
por lo que la calle 60 es una vía ubicada en el
centro geográfico de la ciudad de Ibagué con un
trazado trasversal de norte a sur que converge
con las principales avenidas de la ciudad, en la
cual se están acentuando y consolidando una
cantidad de equipamientos, bienes y servicios
que posibilitan la proyección y potencialización
de un nuevo centro urbano. En consecuencia,
el presente estudio pretende la proyección de
una centralidad urbana sobre la Calle 60, con
el propósito de mejorar la calidad de vida de
las personas, brindando una ciudad equitativa,
justa y accesible, que contrarreste los largos
viajes diarios, disminuya la huella de carbono,

El evidente crecimiento del parque automotor en
la mayor parte de las ciudades Latinoamericanas
(Figueroa, 2005) y del mundo (Brand, 2016),
ha generado colapsos en la infraestructura
vial, principalmente en las horas pico, puesto
que, ante al reciente incremento acelerado del
área urbana y de la población, a razón de la
migración del campo a la ciudad, más usuarios
a diario están haciendo uso de las vías para la
satisfacción de sus necesidades (Leite Ribeiro &amp;
Ribeiro da Silveira, 2016). Una gran parte de la
población recorre largos trayectos hacía un único
centro que corresponde normalmente al centro
tradicional, histórico o fundacional, que agrupa
los equipamientos, bienes y servicios, de acuerdo
a los patrones de movilidad de una ciudad
monocéntrica (Guerra, 2015).
Las ciudades monocéntricas son aquellas que
agrupan el poder público en el contexto político
y los servicios en una única área geográfica en
toda la ciudad, donde “las calles principales
llegan a un centro y la relación entre centro
e infraestructura se basa en una jerarquía de
relación ciudad/centro” (Mayorga &amp; Fontana,
2012, pág. 127). De manera que, al componerse
de esta forma, los flujos y las decisiones en los
viajes diarios, en cualquier modo de transporte,
estarán motivadas hacia ese punto geográfico
que agrupa los equipamientos, bienes y servicios
(Offner, 2018). Por consiguiente, se requiere aunar
esfuerzos entre los sectores públicos y privados
para establecer políticas públicas en el uso del
suelo y estrategias de inversión que permitan
generar una distribución y una multiplicidad de
centros convirtiendo una ciudad monocéntrica en
policéntrica (Roca y otros, 2011).
Las ciudades policéntricas son aquellas que,
a diferencia de las monocéntricas, contienen dos
o más centros urbanos, de tal forma que brindan
a sus habitantes y visitantes, la posibilidad
de elegir el centro más cercano, evitando
mayores distancias en los recorridos diarios y,
por ende, dispersando las cargas y los flujos
de viajes (Suárez-Lastra &amp; Delgado-Campos,
2007). Lo anterior puede incentivar el uso de
modos de transporte sostenible que mitigan un
encadenamiento de externalidades negativas
como la improductividad, el consumo de
energías, la huella de carbono, la contaminación,
entre otros (Arcaya Pancca, 2015).
82

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 1. Localización

Fuente: Elaboración propia a partir de Google maps

promocione el uso de los modos de transporte
y se planeen los equipamientos o usos de suelos
que requiere la demanda. A partir de lo cual surge
la pregunta ¿cómo definir la centralidad urbana
de la Calle 60 en Ibagué?

urbana local que permitieran comprender la
relación entre los principios de planeación
durante el siglo XX y la ejecución de las obras
que han definido la ciudad actual, principalmente
el Atlas urbano de Ibagué (Francel-Delgado
y otros, Atlas Urbano de Ibagué, 2023). Para
verificar la relación entre los conceptos globales
de planeación y los de la historia urbanística local,
se analizaron los documentos administrativos
legales, como el Plan de Ordenamiento Territorial
(POT) de Ibagué (Alcaldía Municipal de Ibagué,
2014) y sus diversos decretos de ajuste, junto al
Plan de Acción Ibagué Sostenible 2037 (Findeter,
2018) y el Plan Maestro de Movilidad y Espacio
Público (Consorcio C&amp;T, 2017). De su interacción
procedieron los principios de análisis de la
información obtenida en las siguientes etapas.

Materiales y Métodos
La metodología es de tipo analítica y descriptiva, en
la que confluyen técnicas de análisis documental, así
como visitas de campo, para lo cual se desarrollan
tres etapas: revisión bibliográfica, definición
morfológica y análisis cartográfico.
Etapa 1. Revisión bibliográfica
En ella, se realizó una consulta sobre los criterios
de planeación contemporáneos para comprender
la relación entre sustentabilidad, eficiencia,
caminabilidad y aquellos aspectos relacionados
con las definiciones de las ciudades monocéntricas
y policéntricas, en lo referente a las “Estructura
urbana, policentrismo y sprawl” (Roca y otros,
2011). Se revisaron documentos de historia

Etapa 2. Definición morfológica y recolección de
datos
La Calle 60 es un eje vial primario que se ubica
en el centro geográfico del área urbana de la
ciudad Ibagué con una longitud total de 2.3
83

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

kilómetros. En el extremo norte, muy cerca del
Río Chipalo, confluye con la avenida Ambalá y,
al extremo sur, cercano al Río Combeima, con la
avenida Mirolindo. En este tramo converge con
otras de las principales avenidas de la ciudad,
como la Guabinal y El Jordán. Sobre esta vía, se
sitúa una cantidad importante de equipamientos,
bienes y servicios (Guevara-Quinchúa &amp; FrancelDelgado, 2023) [Figura 2].
Para definir la centralidad urbana de la Calle
60 se realizó el trazado del eje de la calle mediante
el software de información geográfica QGIS y
seguidamente se establecieron los criterios para el
dimensionamiento de la centralidad, de acuerdo al
objetivo y el caso de estudio. Por tanto, partiendo
de la necesidad de consolidar una centralidad
accesible y coherente para aportar al uso de los
modos de transporte activos, se aplica el concepto
de Carlos Moreno (2022) con respecto a la Ciudad
de los 15 minutos, que “consiste en crear un
modelo de ciudad descentralizada, policéntrica
y multiservicios, en la que los ciudadanos solo
tengan que desplazarse tan solo por quince minutos
para satisfacer sus necesidades esenciales” (Birche
y otros, 2022, pág. 88).

A partir de ello, la centralidad urbana Calle 60
se plantea bajo el principio de acceder en modos
de transporte activos en un tiempo no mayor a
15 minutos, haciendo claridad que, a diferencia
del concepto de la ciudad del cuarto de hora, esta
centralidad no se considera a partir de un punto sino
de una línea, siendo esta todo el eje de Calle 60.
Por consiguiente, para definir el perímetro y
la morfología de la centralidad, se considera que
“una persona camina en promedio a 3 km/h por
lo cual el área buffer de un espacio accesible a 15
minutos de caminata sería de un área circular de
750 metros de radio” (Birche y otros, 2022, pág.
98). De igual forma se contrastó con otras fuentes
que afirman que “una persona puede caminar entre
400 y 800 metros bajo condiciones de comodidad
y seguridad […] las áreas residenciales deben ser
diversas socialmente, de extensión no mayor a
800 o 1000 metros, caminables […] conectadas
a redes de transporte y nuevas tecnologías”
(Cáceres Seguel &amp; Agumada Villaroel, 2020). De
acuerdo con lo anterior, al trazo de la Calle 60 en
QGIS se aplica un área buffer de 750 metros por
dirección con ajuste a la forma de los barrios y
vías [Figura 3, siguiente página].

Figura 2. Calle 60 y entorno vial principal

Fuente: Elaboración propia a partir de la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

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CONTEXTO

Figura 3. Morfología centralidad urbana Calle 60

Fuente: Elaboración propia a partir de la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

Se realizaron visitas de campo para identificar
los usos efectivos en cada lugar de la centralidad,
en tres categorías, definidas dentro del Plan de
Ordenamiento Territorial (Alcaldía Municipal de
Ibagué, 2014) de la siguiente manera:
I. Equipamientos, definidos como administrativos,
bienes sociales, comercio, acopio y suministro,
culto, cultura, educación, justicia y control,
prevención y atención de desastres, productivos,

recreación y deporte, salud, seguridad y defensa,
servicios públicos y transporte (Alcaldía
Municipal de Ibagué, 2014).
II. Usos del Suelo, entendidos como residenciales,
comerciales, mixtos y zonas verdes.
III. Proyecciones, determinadas como terrenos
actualmente no edificados [Tabla 1, siguiente
página].

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CONTEXTO

Tabla 1. Equipamientos

Fuente: Elaboración propia a partir del POT (Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

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CONTEXTO

Etapa 3. Cartografía

mapeó la centralidad urbana que permite conocer
las características propias como área, porcentajes
y distancias. Esta pieza cartográfica es un aporte al
conocimiento de las dinámicas de la zona, sin la cual
las propuestas de una centralidad se ubican solo en
el plano teórico, pero carecerían de su posibilidad de
análisis a detalle y la identificación de las acciones a
realizar [Figura 4].

Se elaboró la cartografía para la centralidad urbana
de la Calle 60, a partir de los criterios tomados
en la etapa dos, por medio de la observación a
las tres categorías de equipamientos, usos del
suelo y terrenos en proyección, para el posterior
ingreso de atributos e información al software
de información geográfica QGIS, en el que se

Figura 4. Plano de identificación de usos efectivos durante las visitas de campo

Fuente: Elaboración propia a partir de la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

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CONTEXTO

Resultados

intermedia, lo que reduce las posibilidades
de un uso constante y masivo de modos de
transporte activos, especialmente si se considera
la pendiente dominante del terreno en la ciudad.
Esto obligan al uso de otros modos de transporte
que consumen más recursos y producen más
emisiones contaminantes y perjudiciales para la
salud [Figura 5].
De igual forma, en el marco histórico se
evidenció la formación de centralidades urbanas
a partir de estrategias como la construcción de
las plazas de mercado. El concepto se asemeja
al crecimiento de la ciudad en una relación de
triángulos, en la que, a medida que la ciudad
se expande, se deberían consolidar nuevas
centralidades que permitieran la cercanía con un
centro de servicios o de comercio. Sin embargo, el
crecimiento de la ciudad no fue proporcional con la
creación de nuevas centralidades, no se generaron
ni se implementaron modelos matemáticos, ni de
planeación, para la consolidación de estructuras
urbanas que atendieran a la proximidad como
base conceptual [Figura 6, siguiente página].

Las líneas de deseo, definidas como las rutas más
cortas que toma una persona para dirigirse de un
lugar a otro y que conducen a transformaciones
del entorno urbano (Calderón Romero &amp;
Tuesta Nole, 2019; Van der Burg, 2011), al ser
expresadas en viajes diarios, evidencian una
gran concentración hacia el centro tradicional,
ocasionando congestión en el tráfico, deterioro
ambiental, desigualdad social, entre otras
externalidades negativas que se han mencionado.
Por tanto, entre más lejanas se encuentren las
zonas al centro tradicional de Ibagué, menores
son las concentraciones de equipamientos, bienes
y servicios, y mayores son las distancias y los
tiempos viaje. Se generó un análisis espacial a
partir de radios que parten del centro histórico
y administrativo. La distancia entre cada línea
es de un kilómetro, por lo que, un ciudadano
residente en las periferias orientales de la ciudad,
debe de recorrer entre 12 a 14 kilómetros para
llegar al centro tradicional. Esta es una longitud
larga considerando que Ibagué es una ciudad

Figura 5. Monocentralidad urbana de Ibagué y distancias de viajes

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

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CONTEXTO

Figura 6. Proyección de centralidades en una semejanza de triángulos

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

La elaboración de la cartografía de la
centralidad urbana Calle 60 es la sumatoria entre
las categorías de equipamientos, uso del suelo
y proyecciones, con un área total de 464.70
hectáreas, correspondiente al 10.4% del área
actual de la ciudad. Los equipamientos ocupan
en la centralidad un 35.55%, correspondientes a
165,20 hectáreas. El uso del suelo integrado por
lo residencial, comercial, mixto y de zonas verdes,
corresponde a un 47.44%, con una extensión de
220.46 hectáreas. Finalmente, las proyecciones
corresponden a un 17.01%, equivalente a 79.03
hectáreas [Figura 7, siguiente página].
En cuanto a los equipamientos, se calculan
los porcentajes de participación de los 14
tipos como un 100% del 47,44% total de esta
categoría. El transporte tiene la mayor ocupación,

con una participación del 53,38%, debido a
que está integrado por toda la red de vías de la
centralidad, es decir, que más de la mitad del área
de equipamientos está dedicado al movimiento,
dedicándose este espacio principalmente a los
vehículos. Es de mencionar que, a la fecha, no
se cuenta con carriles exclusivos, estaciones
ni terminales para el Transporte Público
Colectivo TPC y tampoco existen redes de cicloinfraestructura.
La recreación y el deporte, de igual forma,
presentan una participación del 10,27%, que
incluye parques, escenarios deportivos y zonas
verdes. Por lo tanto, dentro de esta cifra se
contemplan las zonas de protección ambiental,
aferentes a las fuentes hídricas que nacen y
cruzan esta centralidad urbana. Así mismo,
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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

la productividad está presente en un 13,65%,
principalmente por la avenida Mirolindo, donde
se sitúan bodegas, concesionarios, plantas de
producción e industrias. Esta es una cifra que
tendería a disminuir, de acuerdo al relevo de usos
derivado de la expansión urbana y la localización
de nuevos asentamientos residenciales que
generan incompatibilidad.
La educación tiene un 5,72% de participación.
Se cuenta con todos los niveles de educación
preescolar, básica, primaria, secundaria, media,
superior y centros de capacitación. El comercio,
acopio y suministro tiene un área de 7,19% de
participación, acotando que en esta centralidad
urbana se han ubicado los principales centros

comerciales, dotados con servicios que satisfacen
las necesidades de los usuarios con amplios
horarios de atención, articulados a supermercados
y almacenes de cadena.
Los servicios públicos presentan una
participación del 3,18% en cuanto a la ocupación en
área, por lo que no hace referencia a la cobertura.
Este porcentaje contiene la subestación eléctrica,
el tanque de almacenamiento de agua potable y la
empresa de aseo. Por otra parte, la salud alcanza
una participación del 2,11%. Los equipamientos
administrativos, de bienes sociales, culto, cultura,
justicia y control, prevención y atención y seguridad
y defensa presentan porcentajes bajos que no
sobrepasan el 2% [Figura 8, siguiente página].

Figura 7. Resultados de la centralidad urbana Calle 60

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

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CONTEXTO

Figura 8. Porcentajes de equipamientos

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

En cuanto a los usos del suelo, se calculan
los porcentajes de participación de los 4 tipos
establecidos como un 100% del 47,44% total
de esta categoría, en la que se observa el uso
residencial con un 72,03%, lo que claramente
la identifica como una centralidad con en la que
prima la vivienda. En segunda instancia, se
encuentran las zonas verdes y de protección de las
fuentes hídricas con un 19,02%. El uso comercial
se ubica mayormente a los costados de las
principales avenidas y calles con un porcentaje del
8,03% y los usos mixtos comercial-residencial del
0,91%. No se consideran las tiendas ni negocios
de escala barrial. Finalmente, la tercera categoría
corresponde a las proyecciones, en donde el uso del
predio o lote no se ha definido. Esta participación
alcanza el 17,01% con respecto al área de la
centralidad urbana [Figura 9, siguiente página].
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CONTEXTO

Figura 9. Porcentajes de usos

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

Discusión

La ciudad ha aumentado la población y el área
urbana, hasta alcanzar una población de 543.949
habitantes para el año 2022 (Observatorio
Regional de Mercado de Trabajo, 2022) con un
área urbana de 4.469,35 hectáreas (ha) (Alcaldía
Municipal de Ibagué, 2014). Este crecimiento del
suelo urbano de Ibagué desde 1550 hasta 2016, se
evidencia en la extensión en el perímetro urbano.
La Figura 2 ilustra, a partir de la superposición
de capas, el asentamiento urbano con una Tasa
Media de Crecimiento Anual (TMCA) de 1,49%
(Findeter, 2018) [Figura 10, siguiente página].

En primer lugar, en un contexto global y local, las
ciudades del mundo y, en consecuencia, Ibagué,
están presentando un alto crecimiento del área
urbana, formando asentamientos en las periferias
del territorio que dan paso a nuevos límites y
bordes, de manera que “la ciudad sigue creciendo
inorgánicamente, más aún, cancerosamente,
mediante una ruptura ininterrumpida de viejos
tejidos y un desarrollo hipertrófico de nuevo
tejido” (Mumford, 2012, pág. 905). Esto significa
ciudades con territorios más grandes y extensas,
que se traducen en distancias de viaje diarias
más largas para realizar las actividades que los
mismos habitantes demandan.
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CONTEXTO

Figura 10. Crecimiento urbano de Ibagué desde 1550 hasta 2016

Fuente: Elaboración propia a partir de Ibagué sostenible 2037. Territorio conector, colectivo y competitivo
(Findeter, 2018)

El Plan de Ordenamiento Territorial (POT)
de Ibagué (Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014),
como instrumento de planeación, estableció un
área de expansión al suelo urbano de 1.520,31
hectáreas hacia la zona oriental, en los sectores de
El País, Picaleña, Parque Deportivo y Aparco. Esto
representa una ciudad más grande con mayores
distancias para acceder a los equipamientos,
bienes y servicios como trabajo, estudio, salud,
recreación, bienestar, culto, deporte, entre otros,
que además significa mayores tiempos de viaje
y menos productividad [Tabla 2 y Figura 11,
siguiente página].
Tabla 2. Suelos de
expansión urbano del
Municipio de Ibagué
Fuente: Alcaldía Municipal
de Ibagué (2014, pág. 49)

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CONTEXTO

Figura 11. Suelo urbano y de expansión

Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth y la cartografía del Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014)

El Plan Maestro de Movilidad y Espacio
Público, en el tercer capítulo, titulado
“diagnóstico de la movilidad” (Consorcio C&amp;T,
2017), describe y analiza las líneas de deseo, a
partir de la información de los orígenes y destinos
de los viajes para desarrollar alguna actividad
socioeconómica (Cevallos-Aráuz &amp; ParradoRodríguez, 2019). Se evidencia que la ciudad
vive un modelo de movilidad monocéntrica, con
una atracción de viajes hacia el centro tradicional.
Esto indica que, independientemente del punto de
partida, las personas viajan hacia este centro para la
satisfacción de las necesidades. Además, para el caso
de Ibagué, el centro tradicional no corresponde a un
centro geométrico, sino a una zona de aglomeración
de bienes y servicios posicionada al noroccidente de
la ciudad [Figura 12, siguiente página].
Ahora bien, las centralidades urbanas
son “lugares dinámicos que aportan a la
descentralización de los centros tradicionales”
(Pinedo López &amp; Lora Ochoa, 2019, pág. 105)
donde, “los habitantes obtienen muchos de los
servicios que consumen, realizan gran parte de
sus transacciones y actividades de recreación y,

principalmente, donde empiezan a desarrollar una
nueva identidad y cultura que les sirve de punto
de referencia en la ciudad” (Cuenin &amp; Silva,
2010, pág. 4).
Las centralidades urbanas son un modelo de
planear y organizar la ciudad, “el surgimiento
de nuevas centralidades urbanas, permiten la
desconcentración de algunas funciones y la
descentralización de actividades económicas,
las cuales son ofertadas exclusivamente desde
el centro tradicional” (Pinedo López &amp; Lora
Ochoa, 2019, pág. 106), por ende, los viajes se
distribuyen hacia otros focos de atracción en todo
el territorio, considerando además el modelo de
las “ciudades dentro de la ciudad” (Beuf, 2012),
la consolidación de este modelo se alcanza por
medio de la descentralización de puestos de
trabajo, bienes y servicios, lo que reduciría las
necesidades de viajes diarios al centro tradicional,
disminuyendo las externalidades negativas y
motivando al uso de modos de transporte activos.
Por tanto, el POT (Alcaldía Municipal de
Ibagué, 2014) y en el Plan de Acción Ibagué
Sostenible 2037 (2018) planean y proyectan

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

centralidades urbanas. El POT en el Artículo
16 titula la categorización de las centralidades
urbanas, en el cual “establece la categorización de
cuatro niveles básicos que plasman centralidades
diferentes y sus características son:” (Alcaldía
Municipal de Ibagué, 2014, pág. 38)
1. El Centro Cultural y Administrativo Municipal
o centralidad de primer orden.
2. El Centro Empresarial de Ibagué o centralidad
de segundo orden.
3. Las Centralidades de Sector o Espacios Cívicos
de Orden Social.
4. La Centralidad Especial – Combeima.
De acuerdo a la Alcaldía Municipal de Ibagué
(2014) la centralidad de primer orden está definida
en el centro cultural y administrativo, es decir, el
área aferente a la plaza principal o fundacional, hoy
Plaza Simón Bolívar. La centralidad de segundo
orden está enfocada en el sector empresarial,
ubicada en una zona céntrica geográficamente
sobre la calle 60, equidistante a los extremos de la
ciudad, donde se planea la construcción de una sede
alterna de la Alcaldía de Ibagué. Las Centralidades
de Espacios Cívicos de Orden Social ECOS,
que comprende cuatro centros, ECO Sur, ECO
Norte, Eco Oriente y ECO Combeima, ubicados
en Boquerón, El Salado, Picaleña y el Cañón
del Combeima, respectivamente. Finalmente, la
centralidad especial – Combeima.

Por otra parte, el Plan de Acción Ibagué
Sostenible 2037, en la acción 1.3 de la temática
de ordenamiento urbano y mejoramiento,
recomienda la “puesta en marcha de los
procesos de creación de nuevas centralidades
en los sectores de Parque Deportivo, El Salado,
Batallón-Boquerón” (Findeter, 2018).
Por lo anterior, y para ordenar una ciudad
que brinde mayores oportunidades y contenga
más equipamientos, bienes y servicios, con
mejor accesibilidad y con menor desigualdad y
congestión en el tráfico, será necesaria la puesta
en marcha de las centralidades. Este modelo
policéntrico disminuye las distancias de viajes y
la carga de los espacios públicos como las vías,
así como mejora la movilidad y la atracción a
modos de transporte activos. La concentración en
la ciudad sería atraída a aquella centralidad más
cercana para el ciudadano, dispersando las actuales
sobrecargas [Figura 13, siguiente página].
Es necesario añadir que las centralidades
inician en menor escala con los servicios que
ofrecen los barrios o unidades residenciales como
restaurantes, tiendas, supermercados, droguerías,
panaderías, carnicerías, papelería, cacharrería,
peluquería, entre muchas otras. Por consiguiente,
la escala de las centralidades aumenta en razón
de la complejidad de los servicios, población,
aglomeraciones económicas, y demás.

Figura 12. Líneas de deseo de viajes diarios de todos los modos y motivos en Ibagué

Fuente: Plan Maestro de Movilidad y Espacio Público del Municipio de Ibagué (Consorcio C&amp;T, 2017, pág. 154)

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 13. Centralidades urbanas

Fuente: Elaboración propia con base en Google Earth, el Plan de Ordenamiento Territorial
(Alcaldía Municipal de Ibagué, 2014) y el Plan de Acción Ibagué Sostenible 2037 (Findeter, 2018)

Definidas las centralidades urbanas para la
ciudad de Ibagué, se realiza una revisión histórica
sobre las estrategias de planificación similares y
se encuentra el Plan Urbanístico Ibagué Futuro
de 1935 (Sociedad Industrial de Ingeniería y
Construcciones (SIDEICO) S.A., 1935), que
contiene “mediciones tabuladas de los caudales
del acueducto, las capacidades del alcantarillado,
de la electrificación, de las avenidas; las tasas de
crecimiento poblacional, las densidades urbanas,
y todos los datos que en aquel momento se
consideraron fundamentales para el planeamiento
urbano” (Francel-Delgado, 2017, pág. 25).
En este plan se proyectó la construcción de
plazas de mercado organizadas en el modelo de
centralidades, pues cada una ellas se encuentran
a una distancia de siente cuadras para fomentar
los recorridos a pie y disminuir la necesidad de
automotores. De este modo, los edificios del
mercado se ubican en las calles 7, 14, 21 y 28.
En la actualidad el edificio de mercado de la calle
7 es el Centro Administrativo Municipal (CAM)
del barrio la Pola y los demás conservan su uso
comercial [Figura 14, siguiente página].
Lo anterior, produce un hallazgo de una
configuración de planeación del modelo de
centralidades urbanas, toda vez que el concepto
de plazas de mercado es de un centro de comercio

y, mediante esta distribución, los habitantes han
tenido una mayor accesibilidad y cercanía a una
plaza de mercado principalmente a pie, logrando
que “cada zona de la ciudad tuviese abastecimiento
suficiente para garantizar las cercanías y así
promover las caminatas [....], con esta meta,
evitaron los recorridos largos, previendo que
la expansión urbana pudiese generar caos en la
movilidad” (Francel-Delgado, 2017, pág. 61).
Los enfoques posteriores al plan de 1935
consistieron en la identificación de niveles de
vida en 1958 por parte de la misión de Economía
y Humanismo, asociación francesa fundada por
Louis-Joseph Lebret en 1941 en Marsella, cuyo
propósito fue la promoción de “la economía al
servicio del bien humano, en una adaptación al
contexto social” (Leite Trindade &amp; Dornelas
Câmara, 2014), y se enfocó en el desarrollo
social a través de infraestructuras educativas para
la población más necesitada (Presidencia de la
República. Comité Nacional de Planeación, 1958).
En 1966 se generó el Plan Piloto de Desarrollo
Urbano de Ibagué (Instituto Geográfico Agustín
Codazzi, 1966), que se enfocó en el tránsito de
vehículos motorizados, por lo que se planearon
las principales avenidas y equipamientos de
transporte que configuraron una ciudad más
fragmentada a través de la zonificación, es decir,
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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Figura 14. Edificios (plazas) de mercado

Fuente: Elaboración propia a partir de El Plan Urbanístico Ibagué Futuro (Francel-Delgado, 2017)

la especialización de sectores, lo que condujo a la
desintegración de usos (Francel-Delgado, 2017).
Este pensamiento infraestructural sirvió de base
para la realización de los juegos deportivos que
transformaron la ciudad en 1970 y generaron su
expansión hacia la calle 83 (Comité organizador
de los IX Juegos Nacionales, 1970).
El siguiente proceso de planeación comenzó
en 1994 con la generación de criterios para
la delimitación de las comunas (Congreso de
Colombia, 1994), definidas como las unidades
básicas de planeación urbana en el municipio,
que fueron especificadas en Ibagué mediante
el acuerdo 044 de 1989 (Concejo Municipal de
Ibagué, 2011) y modificados en el acuerdo 037
de 1992, y 015 de 1993 (Concejo Municipal de
Ibagué, 2018). Estas comunas son, al menos en
lo teórico, una estrategia de administración de
pequeñas partes del territorio urbano que buscan
el desarrollo equitativo. Sin embargo, siguen
siendo instancias sin decisiones vinculantes.
Fue en 1998, a partir de la Ley 388 de
Ordenamiento Territorial, cuando se buscó

un proceso más sistemático y normativo en
la planeación (Congreso de Colombia, 1997).
Como consecuencia, el Plan de Ordenamiento
Territorial del año 2000 presenta unas condiciones
para el desarrollo de la ciudad a nivel general,
con la definición de proyectos prioritarios en
la conservación ambiental, equipamientos y
urbanización compensada con espacio público,
equipamientos y vías. Sin embargo, al igual
que los planes de 1935 y 1966, las medidas se
han implementado solo parcialmente, en lo que
se evidencia la constante de cumplir con los
determinantes normativos nacionales, pero actuar
de acuerdo con los intereses particulares.
El Plan de Ordenamiento territorial de
2015 realizó ajustes sobre el del año 2000
y ha incorporado como dinámica central, la
ampliación del perímetro urbano, a pesar de
los vacíos urbanos o lotes por desarrollar en los
sectores consolidados, en lo que se evidencia el
favorecimiento de los intereses particulares y la
segregación socioespacial (Francel-Delgado y
otros, Atlas Urbano de Ibagué, 2023).

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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Hasta la actualidad, los gobiernos municipales
no han implementado las directrices de los planes
de ordenamiento con el propósito de fomentar
la consolidación balanceada de la ciudad. Han
privilegiado los intereses de los promotores
inmobiliarios, que desembocan en la extensión
del perímetro urbano y la conservación de las
inequidades históricas. Sin embargo, es necesario
generar estudios desde la academia que brinden
datos cada vez más precisos sobre las características
de la ciudad para la toma de decisiones que
conduzcan a su mayor equidad y eficiencia.

de orden municipal, departamental y nacional, con
el propósito de reducir los motivos de viaje hacia
el centro histórico y administrativo, dentro de una
óptica policéntrica de la administración urbana.
Así mismo, se debe de robustecer y ampliar
las áreas verdes, de protección y de reserva
ambiental, brindando corredores naturales para la
conservación y preservación de la flora y fauna
y conservando las fuentes hídricas que nacen y
atraviesan esta centralidad urbana. A pesar de
que en la cartografía y la clasificación de usos
estas zonas aparecen como parte de los metros
cuadrados de zonas verdes por habitantes, no
son realmente efectivos porque funcionan como
zonas residuales abandonadas, por lo que es
prioritario que se desarrollen planes y proyectos
de protección, conservación, restauración y
manejo del patrimonio ecológico urbano.
Finalmente, se debe de fomentar el uso de la
bicicleta y de otros modos de transporte activos
con la construcción de infraestructura exclusiva
que priorice este tipo de movilidad, partiendo
de los principios de la pirámide inversa de la
movilidad. En este sentido, la preminencia de
los vehículos privados, que se representa en el
mayor porcentaje de uso en la centralidad, podría
reducirse para fomentar la interacción y el disfrute
de la ciudad. C

Conclusiones
La centralidad Urbana de la Calle 60 cuenta con
56.558 habitantes, dato calculado como promedio
de la población de las comunas, lo que representa
una densidad de 122 habitantes por hectárea y
de acuerdo con los datos de Noriega (2020), esta
densidad no estaría muy lejana a la de Bogotá
D.C. que alcanza 135 habitantes por hectárea. No
obstante, está muy lejano a ciudades como Viena,
con 34 habitantes por hectárea, Melbourne con 50
habitantes por hectárea y Osaka con 64 habitantes
por hectárea (Noriega, 2020).
Estas cifras son de vital importancia para el
momento de tomar decisiones en los suelos de
proyección, donde se recomienda no aumentar el
uso del suelo residencial ni mixto, mucho menos
construir grandes edificios habitacionales, puesto
que incrementaría la población sobre la misma
área, intensificando la densidad y las cargas
en los equipamientos y, por ende, causaría un
desequilibrio en la centralidad urbana y en la
calidad de vida de los ciudadanos que, finalmente,
deberían movilizarse a otras centralidades para
satisfacer sus necesidades.
De igual forma, se recomienda fortalecer y
aumentar los equipamientos que presentaron bajos
porcentajes como los de bienes y servicios, como
seguridad y defensa, cultura y administrativos,
toda vez que la participación de estos es casi nula
y son de gran importancia. Es crítico el porcentaje
de equipamientos de cultura, principalmente en
una ciudad con gran legado artístico y musical,
lo que permitiría reforzar su apelativo como
Ciudad Musical de Colombia (Cuartas Coymat,
2013; Concejo Municipal de Ibagué, 2010; Gil
Araque, 2009). En cuanto a los equipamientos
administrativos, se deberían incrementar las sedes
de todas las dependencias de las entidades públicas
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�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
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CONTEXTO

Migrantes nacionales e internacionales en el municipio de
Benito Juárez, Quintana Roo, México 1980-2020
National and international migrants in the municipality of Benito Juarez,
Quintana Roo, México 1980-2020
Recibido: julio 2023
Aceptado: junio 2024

Erika Patricia Cárdenas Gómez1

Resumen

Abstract

El artículo tiene dos objetivos: 1) analizar la
relación que guarda entre la migración y el turismo
en el municipio de Benito Juárez, Quintana Roo.
2) identificar el volumen y la procedencia de
los inmigrantes nacionales e internacionales en
el territorio seleccionado en el período de 1980
al 2020. Para su desarrollo se hizo una revisión
bibliográfica, hemerográfica y documental.
Asimismo, se recogen los datos que reporta el
Instituto Nacional de Estadística y Geografía,
INEGI, los cuales han cambiado en su formato de
presentación en cada censo levantado. Se retoma
dicha información porque es la única que se genera
y se dispone en el país. Los resultados que se
obtienen es que, a pesar de los años transcurridos,
y que Cancún se ha consolidado como un destino
turístico, continúa incrementándose el número
de inmigrantes. Se observa que las entidades
federativas y países que más abonan a esta
dinámica de cambiar a los flujos migratorios son
cercanos a él.

The article has two objectives: 1) to analyze the
relationship between migration and tourism in
the municipality of Benito Juárez, Quintana Roo.
2) identify the volume and origin of national
and international immigrants in the selected
territory in the period from 1980 to 2020. For
its development, a bibliographic, newspaper and
documentary review was made. Likewise, the data
reported by the Instituto Nacional de Estadística
y Geografía, INEGI, which have changed in their
presentation format in each census conducted,
are collected. Said information is taken up again
because it is the only one that is generated and
available in the country. The results obtained
are that despite the years that have elapsed, and
that Cancun has established itself as a tourist
destination, the number of immigrants continues
to increase. It is observed that the states and
countries that pay the most to migratory flows are
close to him.

Palabras Clave:

Keywords:

migración, turismo; Benito Juárez; diversidad
cultural; impactos

migration; tourism; Benito Juárez; cultural
diversity; impacts

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: El Colegio de Jalisco; Doctorado en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad; email: erika.cardenas@
coljal.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-2293-2784

102

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CONTEXTO

1. Introducción

les recibe con el entrecejo fruncido, y si tiene
mala suerte los detienen y deportan apenas
llegan (2001: 97).
Con la anterior cita se observa como el turismo
y la migración laboral irregular tienen como
característica común, la movilidad. Sin embargo,
se diferencian por su duración, finalidad y las
condiciones en que la llevan a cabo.
Respecto a las motivaciones de la movilización,
Urry enfatiza que “I am corcerned with the
flows of people within, but specially beyond, the
territory of each society, and how these flows may
relate to may different desires, for work, housing,
leisure, religión, family relationships, criminal
gain, asylum seeking adn so on” (2000: 3).
En el análisis de la relación entre el turismo y la
migración se ha hecho desde varias perspectivas.
Una primera, sucede porque en el desarrollo de
los destinos turísticos se requiere abundante mano
de obra, para la construcción de infraestructura,
hoteles, restaurantes, aeropuertos, mucha de
ella no cuenta con credenciales especializadas
(Cohen 1984; Pearce 1988, quien cita los trabajos
de Dumas y Figuerola; Mathieson y Wall,
1990). Después, para la puesta en operación
de los destinos turísticos, será necesario contar
con más personal, la cual debe tener algunos
conocimientos específicos. En este contexto, se
concuerda con la idea de que el turismo “provides
employmente opportunies, both skilled and
unskilled, because it is a labor-intesive industry”
(Goeldner y Ritchie, 2006: 32).
En una segunda vertiente se observan los
trabajos que profundizan en la reunificación
familiar o en la visita de familiares de los
inmigrantes asentados en los destinos turísticos
(Zagaglia, 2020).
En una tercera, se ubican los estudios que
analizan como un destino turístico se convierte en
un lugar que expulsa connacionales, un ejemplo
de ello es Cuba (Perelló y Llanes, 2015). Es
decir, que dicho país no ha sido capaz de retener
población, a pesar del dinamismo económico que
genera el turismo.
Una cuarta, es la migración que llevan a cabo
las personas con cierta escolaridad, muchas de
las veces, son jubilados y proceden de países
desarrollados. Así pues, ellos se dirigen a destinos
turísticos, pero no por cuestiones laborales sino
únicamente para mejorar su calidad de vida.
Algunos autores que han trabajado el tema son:
Giner-Monfort y Simó Noguera, 2019; Hayes,

Ahora bien, un aspecto medular es definir el
concepto de la migración, éste se entiende como “al
movimiento territorial de personas que trasladan
su espacio de vida a otro” (Sierra, 2006: 134). Esto
puede suceder en cualquier momento de la vida
de las personas. Para el estudio de la migración
en este artículo se retoman las variables lugar de
nacimiento y lugar de residencia. Asimismo, es
importante destacar que las cifras presentadas son
acumuladas. Así pues, existen muchas personas
que a pesar de tener muchos años viviendo en un
espacio distinto al de su nacimiento, todavía se
les sigue llamando migrantes. Ante esta situación
se considera que es necesario proponer nuevos
conceptos, con el objetivo de definir este tipo
de realidades. Aspecto que coinciden Reyes y
Cazal al mencionar que “una tarea de la sociología
esta en definir hasta cuándo se considera a una
persona como recién migrante y cuándo residente.
Entre estos aspectos se involucran el tiempo de
asentamiento, la vinculación cultural, la actividad
económica, la formación de una familia” (2009: 7).
La gran movilidad que se observa en la
actualidad se debe a los avances en los transportes
y comunicaciones que tuvieron lugar, sobre todo
después de la Segunda Guerra Mundial. Uno de los
beneficiados de estos cambios ha sido el turismo,
pues esto ha permitido un aumento significativo
del traslado de turistas, en un menor tiempo y
a lugares distantes. Así pues, la Organización
Mundial del Turismo registró para el 2018, 1 400
millones de llegadas de turistas internacionales y
1.7 billones de dólares estadounidenses en el total
de las exportaciones del turismo internacional
(UNWTO, 2019). Después con la crisis sanitaria,
provocada por el virus SARS-COV-2, las cifras
cambiaran. Pero para el 2024 se espera una plena
y total recuperación.
No obstante, como ya se ha señalado no todos
pueden embarcarse en dicha aventura de una
manera placentera. Al respecto, Bauman comenta:
Los primeros viajan a voluntad, se divierten
mucho (sobre todo, si viajan en primera clase
o en aviones privados), se les seduce o soborna
para que viajen, se les recibe con sonrisas
y abrazos abiertos. Los segundos lo hacen
subrepticia y a veces ilegalmente; en ocasiones
pagan más por la superpoblada tercera clase
de un bote pestilente y derrengado que otros
por los lujos dorados de la business class; se
103

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

2021; Hiernaux, 2010; Huete y Mantecón, 2017;
Jiménez y Sosa, 2010; Osorio y Bringas, 2017;
Salazar y Muñoz, 2020; entre otros.
Para fines de este trabajo se retoma la primera
y la última como se expondrá en párrafos
posteriores. En este apartado toca el turno de
presentar un breve recuento del turismo en México.
Fue en la década de los años setenta cuando el
gobierno federal empezó a edificar una mayor
oferta turística, específicamente se construyeron
los Centros Integralmente Planificados, CIPS,
donde Cancún, será el de mayor éxito, ello por la
llegada de turistas y vuelos internacionales.
Las principales razones para construir los
CIPS fue porque el gobierno federal necesitaba
traer divisas al país. Asimismo, se buscaba crear
polos de desarrollo en territorios periféricos.
De igual manera, se pretendía poblar las costas,
direccionando los flujos migratorios internos hacia
ellos. Han pasado los años y México se posicionó
como uno de los principales destinos turísticos del
continente americano, ello por su clima, cultura y
por su cercanía con el principal mercado emisor de
turistas, Estados Unidos de América (Molina, 2007).
En el 2021, el turismo en México aportó al
Producto Interno Bruto (PIB) el 7.5% (INEGI,
2022) y recibió 55 301 visitantes internacionales.
En el 2020 fueron 51 128 los visitantes mientras
que en el 2019 sumaron 97 406 (Sectur, 2022).
Una diferencia entre los visitantes y los turistas
es que los primeros no pernoctan. Las cifras de
los turistas internacionales en México son, en
el 2021 se contabilizaron 31 860. En el 2020
fueron 24 284 y en el 2019 de contabilizaron 45
024 (Sectur, 2022). Sin duda, que la pandemia
trastocó la actividad turística en el país, a pesar
de que en ningún momento cerró sus fronteras.
En este contexto, el presente artículo tiene
dos objetivos: 1) estudiar la relación que guarda
entre la migración y el turismo en el municipio de
Benito Juárez, Quintana Roo. Y 2) identificar el
volumen y la procedencia de los flujos migratorios
nacionales e internacionales que han arribado al
municipio seleccionado. En el periodo que abarca
de 1980 al 2020.
Las hipótesis de investigación que se plantean
son: 1) Que en el desarrollo y consolidación del
municipio turístico de Benito Juárez la migración
ha jugado un papel importante en el incremento
de su población. 2) Que la mayoría de los flujos
migratorios nacionales e internacionales que ha
recibido Benito Juárez son cercanos a él.

Se trata de una investigación descriptiva, y es
un estudio de caso. Ello se justifica ampliamente,
porque en Benito Juárez se asienta el destino
turístico más importante de México. Se analizó
todo el municipio porque la información
proporcionada se encuentra desagregada en
ese nivel. Para la elaboración de este artículo
fue necesario hacer una revisión bibliográfica,
documental y hemerográfica. Asimismo, se
retomaron las estadísticas que ofrece el Instituto
Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, de
cada uno de los censos que realiza cada diez años.
Después de su revisión, se graficó el volumen
de los flujos migratorios nacionales, tomando
en consideración solamente las primeras cinco
entidades. También se analizaron los datos de la
migración internacional que se ofrecen.
Se debe enfatizar que la información presentada
en cada censo reportado por el INEGI ha sufrido
modificaciones. Las variables estudiadas en cuatro
de los cinco censos han sido lugar de nacimiento
y lugar de residencia. El censo de 1980 fue una
excepción, pues se analizó el rubro denominado,
la población que cambió de lugar de residencia,
por municipio de residencia actual y lugar de
residencia anterior, según tiempo de residencia.
Para ese año no se registró de manera detallada el
lugar de nacimiento. Como ya se indicó, los datos
presentados son acumulados.
Ahora bien, a pesar de que el INEGI se considere
una fuente genérica e imprecisa, también se debe
subrayar el hecho de que es la única que existe en
México que proporciona dicha información.
El aporte de este trabajo es que ofrece
datos actuales tanto de la migración interna e
internacional. A los resultados que se llegan es que,
a pesar de los años transcurridos, la relación entre
migración y turismo seguirá siendo importante en
el municipio de Benito Juárez, el cual cuenta con
un destino turístico ya consolidado. La mayoría
de los inmigrantes proceden de lugares cercanos.
2. Breve historia del municipio de Benito
Juárez, Quintana Roo, México
Por principio de cuenta es importante mencionar
que la división política de México consta de 32
entidades federativas. A su vez cada entidad se
compone de municipios, a excepción de la Ciudad
de México que son delegaciones. En total existen
2 471 municipios en el país (INEGI, 2020). En
este trabajo se retoma la historia de Quintana Roo
104

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

(entidad federativa) y Benito Juárez (municipio),
los cuales tienen su origen por la actividad
turística, como se verá en los siguientes párrafos.
La historia de Quintana Roo como territorio
comienza en el año de 1902 cuando el entonces
presidente de México Porfirio Díaz lo constituyó
como tal. Y lo hizo para enviar ahí algunos
de sus enemigos políticos (Turner, 2004).
Anteriormente, Quintana Roo formaba parte del
estado de Yucatán (Arnaiz y César, 2009).
En cuanto a la administración de este territorio,
algunas ocasiones Yucatán o en otras, la federación
se encargaba de hacerlo, ello por decisión de los
presidentes del país en turno (INEGI, 1997). La
historia de Quintana Roo cambió a partir de 1974 e
inicia la de Benito Juárez como municipio, porque
se constituyeron jurídicamente, uno como entidad
federativa y el otro como municipio. Ello se hizo
para darle certeza a la actividad turística. Para
ese entonces, Quintana Roo tenía una población
que oscilaba entre los 90 mil y 100 mil. Además,
su densidad no superaba 1.8 habitantes por
kilómetro cuadrado y las actividades económicas
eran básicamente las primarias, como la pesca
y aprovechamiento forestal. Un aspecto, que se
debe resaltar es que sus vías de comunicación no
estaban desarrolladas (Marín, 2008: 101 y 117).
La situación se modificó cuando el gobierno
federal, con la intención de atraer divisas,
edificó los CIPS, como se expuso en párrafos
anteriores. Se trató de seleccionar cinco lugares
y convertirlos en destinos turísticos, éstos eran:
Cancún, Ixtapa, Loreto, San Lucas y Huatulco
(Benseny, 2007). La elección de Cancún también
obedeció a cuestiones geoestratégicas debido a que
el gobierno temía el resurgimiento de la izquierda
en esa región (Hiernaux, 1999: 129). Para ello fue
necesario que el Estado invirtiera y construyera
toda la infraestructura que requerían. Asimismo,
éste participará como empresario-hotelero (García,
1979; Martí 1985; Jiménez, 1992).
Sergio Molina comenta que la construcción
de los CIPS “tuvieron un común denominador:
se estructuraron a partir del eje avión-hotel-playa.
Es decir, su acceso por tierra era difícil, razón
por la cual fueron principalmente orientados para
mercados externos, en especial de Norteamérica”
(2007: 34).
Uno de los personajes clave en la historia
de Cancún, así como de los demás CIPS, fue
Antonio Enríquez Savignac, pues él ideó su
edificación. Además, él tenía las redes sociales

para que a México se le otorgaran los créditos
internacionales necesarios para la construcción
de los nuevos destinos turísticos (Clancy, 2001).
Uno de los trabajos principales que se debía hacer
en el CIP de Cancún era crear todo el andamiaje
institucional. Una de las primeras obras será el
de constituir a Quintana Roo como una entidad
federativa y a Benito Juárez como municipio,
donde se ubica Cancún, como ya se indicó.
Así pues, el municipio analizado nació de la
escisión territorial que se le hizo a Isla Mujeres.
Los habitantes de éste último estaban molestos
por los límites territoriales que se establecieron
(Martí, 1985: 55). Esa fue otra de las consecuencias
que trajo el turismo al territorio.
Algunos autores han identificado algunos
datos interesantes respecto a la creación del
municipio de Benito Juárez, como: 1) en la
designación del presidente municipal intervino
el presidente de la república; 2) el gobierno
del estado delegó al municipio su función de
otorgar permisos de construcción, cuando para
esas fechas el municipio no contaba con esas
atribuciones; 3) Fonatur era quien finalmente
administraba al municipio (Cárdenas, 2020:
96 y Martí, 1985). Así pues, el municipio
recién creado guardaba ciertas ambivalencias
en su actuar.
3. Estado del arte respecto a la migración
y el turismo
Por principio de cuenta se debe enfatizar que una
variable que ha determinado la conformación,
desarrollo y organización de los principales
centros urbanos en México ha sido la migración
interna. Sin embargo, esta temática no se ha
desarrollado lo suficiente y mucho menos en los
entornos que tienen vocación turística de sol y
playa. De ahí la trascendencia de este trabajo,
pues estudia lo que ha acontecido en Benito
Juárez, donde se asienta Cancún, destino turístico
que nació de la planeación, pero con el paso del
tiempo la realidad lo superó.
En este apartado se profundizará en los
conceptos de migración y turismo. La migración
es un fenómeno social, dinámico y multicausal.
En la migración entran en juego algunas variables,
tales como: las cuestiones estructurales, las
individuales, las características de los territorios
que atraen y de los que expulsan (Durand y
Maseey, 2003).
105

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

También se debe señalar que la migración
puede ser internacional e interna. La primera
obedece cuando implica el cruce de fronteras
nacionales mientras que la segunda se da en el
interior de un país, una entidad federativa o un
municipio. En México, la migración internacional,
ha sido uno de los tópicos que se han concentrado
varios científicos sociales y desde diferentes
perspectivas (Durand y Massey 2003; Portes,
2010; Pérez, 2019; Woo, 2001, entre otros). Pero
se estudia, la de mexicanos que se dirigen hacia
Estados Unidos.
En fechas recientes se analiza la migración
en tránsito por la visibilización que han hecho
las caravanas de migrantes, que tienen su origen
en Guatemala, Honduras y Nicaragua, pasan por
México y su destino final son los Estados Unidos
de América.
Respecto a la migración interna en México,
Cruz y Acosta han afirmado que, “ha sido uno de
los temas poco estudiados y trabajados” (2015:
9). Ello a pesar de que la migración interna ha
jugado un papel importante en el crecimiento y
distribución de la población en México durante el
siglo XX (Partida, 2001: 403).
Varios estudios y disciplinas han dado cuenta
de los procesos, impactos, tendencias que tiene la
migración. Se ha hecho un esfuerzo en proponer
tipologías a través de las características que poseen
los lugares de origen y destino. Los migrantes pueden
ir de espacios rurales a otros con características
similares, como es el caso de la migración que
llevan a cabo los jornaleros. De igual manera, se
encuentran en la migración las duplas, rural-urbana;
urbana-rural y urbana-urbana.
En México en el período de 1940 a 1970
sobresalieron los flujos migratorios que procedían
del campo con dirección a las tres principales
ciudades: Ciudad de México, Guadalajara y
Monterrey (Muñoz, De Oliveira y Stern, 1977).
Se trataba sobre todo de inmigrantes de bajos
recursos económicos (Garza, 1996: 130),
que buscaban trabajo para mejorar su calidad
de vida. Asimismo, en este periodo estaba
presente la migración rural-rural, muchos eran
indígenas (Rubio, Millán y Gutiérrez, 2000).
Ello cambiará a partir de 1980 por los procesos
de descentralización y de desconcentración que
se impulsaron en el país (Pérez y Santos, 2008),
así como el sismo que se vivió en la ciudad de
México en 1985, entonces la migración se tornará
más de tipo urbana-urbana y urbana rural.

Otro dato interesante, respecto a la migración
interna en México, es que en el periodo que va
de 1960 a 1990 se identificó que nueve entidades
captaron el 20 por ciento de población de otras
entidades, éstas fueron: Baja California Sur,
Colima, Distrito Federal, Estado de México,
Morelos, Nuevo León, Tamaulipas, Baja
California y Quintana Roo (Cruz, Silva y Navarro,
2015: 178).
Por su parte otros autores han afirmado que la
migración en México en los últimos años es de
tipo urbana-urbana, algunas zonas metropolitanas
fronterizas y turísticas son las que reciben los
mayores volúmenes de los flujos migratorios. Las
primeras por los procesos de industrialización y
las otras por la demanda de empleo que genera el
sector servicios (Pérez y Santos, 2013: 63).
Para el 2020 las principales entidades que
atraerán migración serán: Quintana Roo, Baja
California Sur y Querétaro. Nótese que las dos
primeras tienen como vocación económica el
turismo de sol y playa. Mientras las que pierden
población son Guerrero, Tabasco, Veracruz y la
Ciudad de México (INEGI, 2021). Para el estudio
de la migración se recomienda el empleo del
método tanto cualitativo como cuantitativo. Así,
como el uso de las dimensiones macro y micro.
Ello con la intención de que se complementen las
visiones (Cárdenas, 2014a).
Sin duda alguna hace falta profundizar en cada
uno de los flujos migratorios que reciben dichas
entidades, pues algunos autores desde 1990 han
enfatizado que las principales características de
los flujos migratorios en México es la presencia
de indígenas, además incluye la participación de
mujeres y niños. Asimismo, de que la migración
se está convirtiendo en un evento recurrente, pero
sin un retorno al lugar de origen en el corto plazo
(Chávez y Landa, 2007).
En cuanto al turismo, es importante mencionar,
que no existe una definición única, pues algunas
ocasiones se le define como una actividad
económica, que involucra a otras (Tribe, 1997;
Nogués, 2009). Otros autores por su parte lo
delimitan como una industria (Cuamea, 1989;
Lickorish y Jenkins, 2010). Asimismo, también
se le ha denominado como un fenómeno social
(Pearce, 1988 y OMT, 2018).
En este artículo se retoma lo expuesto por
la OMT, porque se considera que es una de
las definiciones de turismo más completas,
textualmente versa:
106

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

El turismo es un fenómeno social, cultural
y económico que supone el desplazamiento
de personas a países o lugares fuera de su
entorno habitual por motivos personales,
profesionales o de negocios. Esas personas
se denominan viajeros (que pueden ser o
bien turistas o excursionistas; residentes o no
residentes y el turismo abarca sus actividades,
algunas de las cuales suponen un gasto
turístico (OMT, 2018).
Ahora bien, lo interesante en el estudio del
turismo es analizar los cambios que genera, como
lo han identificado algunos autores, por ejemplo:
El turismo en sí no es una actividad económica,
aunque la mayoría de los autores lo consideren
como tal, solamente es un potente inductor
de cambios en la estructura económica, que
se asocian con los desplazamientos masivos
de población en algunas temporadas del año
(Hiernaux y Rodríguez, 1991: 14).
De los distintos cambios que produce el
turismo en los territorios donde se fomenta e
impulsa, este artículo pondrá especial atención
en el demográfico, pues como ya se indicó, con
el desarrollo de destinos turístico llegan grandes
contingentes de población, que andan en busca de
empleo y mejores condiciones de vida. Así pues,
se concuerda con Cohen cuando afirma que uno
de los impactos del turismo es la migración que
produce (1984: 385). Ello en virtud de que retiene
población y atrae a nueva (Cohen, 1984: 385 y
386). Aspecto que también coinciden (Hiernaux y
Rodríguez 1989; Mathieson y Wall 1990; Pearce,
1988; entre otros).
Asimismo, se deben recalcar las peculiaridades,
sociales, económicas, culturales que tienen los
inmigrantes que llegan a los destinos de sol y
playa en los países en vías de desarrollo (Aguilar,
1994), pues en muchas ocasiones generará un
círculo reproductor de pobreza.
Ahora bien, algunos de los autores que han
estudiado la migración laboral que se dirige
hacia los destinos de sol y playa en México de
manera directa han sido: Cárdenas, 2012; 2014b
y c; 2018; Castellanos y París, 2005; De la Cruz,
2005; Fernández, Figueroa, Medina, Pacheco,
2020; y la han abordado básicamente desde la
antropología y la sociología.
Ellos han señalado algunos datos respecto
al número y la procedencia de la migración
interna que han recibido los destinos turísticos.
Asimismo, mencionan algunos de sus impactos,

tales como: el incremento de la población, el
crecimiento urbano, la segregación socioespacial,
la discriminación que enfrentan, entre otros. Los
destinos turísticos analizados han sido: Bahías de
Huatulco, Bahía de Banderas junto con Puerto
Vallarta y Cancún.
Otra gran manifestación de la relación entre
el turismo y la migración se ha evidenciado
en los últimos años. Se trata, de personas que
quieren mejorar su calidad de vida y migran
hacia destinos turísticos. Muchas veces de trata
de personas jubiladas, procedentes de países
desarrollados, que cuentan con financiamiento
para adquirir una segunda residencia, entre otras
características. Algunos de los autores que han
investigado la temática son: Giner-Monfort y
Simó Noguera, 2019; Hayes, 2021; Hiernaux,
2010; Huete y Mantecón, 2017; Mantecón, 2008;
Jiménez y Sosa, 2010; Osorio y Bringas, 2017;
Salazar y Muñoz, 2020; entre otros.
Los términos empleados para estudiar este
fenómeno son varios: turismo residencial,
migración residencial, migración internacional
de retiro, entre otros. A veces se utilizan como
sinónimos. Sin embargo, cada uno de estos
términos guarda sus peculiaridades. Para
ejemplificar, en el turismo residencial incluye
tanto nacionales como internacionales, en cambio
la migración internacional solamente contempla
a los extranjeros.
Se considera que se debe revisar el término de
migración internacional de retiro, en el contexto
mexicano, debido a que los extranjeros son muy
cuidadosos en respetar los tiempos de su estadía
en México y no tener problemas con el Instituto
Nacional de Inmigración (INM). Así pues, año con
año, estos migrantes tienen muy bien definidas las
temporadas que pasan en México y en sus países
de origen. En ese contexto, se recomienda utilizar
el concepto de la remigración internacional por
retiro. Por lo anterior, se concuerda una vez
más que una de las características que posee la
migración es su complejidad en su estudio.
Es importante destaca que el turismo
residencial ha sido objeto de estudio en relación
a los impactos sociales, culturales, económicos
y territoriales que provoca en las comunidades
locales. Estos impactos pueden ser tanto positivos
como negativos. Lo que es indiscutible es que
“el turismo residencial cambia los rasgos de los
territorios que ocupa” (Huete y Mantecón, 2017:
29). En este tipo de migración, como en las demás,
107

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

se observa que juegan un papel importante en la
dinámica y conformación de los espacios que
llegan, pero también de los que salen.
Otra cuestión que se debe subrayar es la falta
de datos para conocer la magnitud de la migración
residencial en México. Para ejemplificar, el Banco
de México era el encargado de proporcionar las
cifras de los migrantes residenciales en el país,
pero desde el 2018 delegó esta función al INEGI.
Sin embargo, el INEGI no ofrece esos datos en la
actualidad. Contar con estas cifras pasadas y actuales
resulta fundamental para conocer tendencias,
realizar estudios de prospectiva, proporcionar datos
a los tomadores de decisiones y a los planeadores.
Por lo anterior y por otras razones se considera que
la generación del conocimiento se enfrenta a estos
vacíos de información, y por las cuales “el nivel de
avance en el conocimiento científico del turismo es
pobre en relación a su significado social” (Cuamea,
1989: 18).

y procedencia. Para lo cual, se consultaron los
censos de población y vivienda que ha realizado
el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Éstos se elaboran cada diez años y la información
más detallada se encuentra desagregada a nivel
municipal. Se tomaron las variables lugar de
nacimiento y de residencia. Después, se graficó la
información obtenida, pero únicamente se retomaron
las cinco principales entidades federativas que
aportaron más migrantes al municipio de Benito
Juárez. No cabe duda, que para investigaciones
futuras se recomienda en profundizar en las
características socioeconómicas de cada uno de los
flujos migratorios, como ya se indicó.
También se revisó y se registró la información
que proporciona el INEGI respecto a la migración
internacional asentada en Benito Juárez.
Cabe mencionar que para algunos años la
información que ofrecen los censos no está
desglosada en los mismos términos. Ello se
observó, en la migración interna en el año de
1980. Así como, en la inmigración internacional
pues, en 1980 no se reportó la procedencia
con exactitud de los inmigrantes; en 1990 se
registraron únicamente los principales países y
fue hasta el 2020 cuando se incluyeron a todos.
A pesar ello, se retoma dicha fuente porque es la
única información que existe en México.

4. Metodología
En este artículo se analiza el volumen y procedencia
de los flujos migratorios nacionales e internacionales
que han arribado al municipio de Benito Juárez, en el
periodo de análisis de 1980 al 2020. La justificación
de estudiar dicho municipio obedece a que en él se
ubica el principal destino turístico de sol y playa de
México, como ya se indicó.
El abordaje de este trabajo fue cuantitativo e
histórico. Se trata de un estudio de caso donde por el
momento se ofrece un bosquejo general, respecto al
volumen y la procedencia de los flujos migratorios
en el municipio donde se asienta el principal destino
turístico de sol y playa del país. Para su desarrollo
se hizo una revisión bibliográfica, hemerográfica y
documental. Los tópicos que se investigaron fueron
específicamente la migración, el turismo, así como
la relación que guardan ambos conceptos en un
destino turístico mexicano.
Ahora bien, como los señalan varios autores la
migración interna e internacional juega un papel
importante en el crecimiento demográfico de los
destinos turísticos (Mullins, 1991 y Antón, 1998).
Por lo que, en un primer momento, se elaboraron
tablas para conocer el crecimiento demográfico
que se ha registrado en los últimos 40 años,
tanto a nivel municipal como estatal. Ello con la
intención de observar su evolución.
Luego se analizaron las características de la
variable migratoria analizadas fueron volumen

Resultados
A continuación, se muestran algunos de los
hallazgos encontrados.
4.1 Crecimiento poblacional y migración en
Benito Juárez, 1980-2020
Ahora bien, como ya se señaló una de las
características de los destinos turísticos es el
aumento de población por la llegada de inmigrantes.
Varios autores han recalcado que para 1976 Cancún
contaba con una población de aproximadamente
12 mil habitantes (Hiernaux y Rodríguez 1991:
21). A partir de entonces, el municipio que lo
alberga ha incrementado su población de manera
significativa. En la tabla 1 (siguiente página)
se puede apreciar lo mencionado. Aspecto que
han identificado plenamente, Cárdenas, 2014b;
Castellanos y París, 2005; Fernández, Figueroa,
Medina, Pacheco, 2020; Marín, 2008, Reyes y
Cazal, 2009 entre otros. Para tener una idea de la
magnitud del número de pobladores que cuenta
108

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

el municipio estudiado también se presenta la
población total de la entidad y se ilustra que ha
representado entre un 16% y 54%.
En la tabla 2 (siguiente página) se aprecia como
los municipios con vocación económica cimentada
en el turismo en Quintana Roo reportan un
crecimiento demográfico. Otros pierden población
como Othón P. Blanco. El municipio que cuenta
con mayor población es el de Benito Juárez.
En la tabla 3 (siguientes páginas) se aprecian
las tasas de crecimiento poblacional que registra el
municipio de Benito Juárez, llama la atención que
éstas son significativas a pesar de varias cuestiones,
tales como: a pesar de que han transcurridos varios
años, éstas son positivas, así como de la escisión
territorial que se le hizo a Benito Juárez, en 2015,
para la creación del nuevo municipio de Puerto
Morelos, siguió registrando un aumento.
Como ya se indicó para la edificación del nuevo
destino turístico se requirió de la construcción de
infraestructura, edificación de cuartos de hotel,
restaurantes, campos de golf, etc., por lo que
resultó necesario contar con abundante mano
de obra y como lo identificaron Cohen, 1984;
Mathieson y Wall 1990. Los primeros trabajadores

que se contrataron en Cancún fueron pobladores
rurales de la península de Yucatán (Castellanos y
París, 2005: 135). Estas autoras agregan que “a
medida que se fue formando una red por medio
de lazos familiares, de vecindad y de amistad,
aumentaron los flujos migratorios y se volvieron
definitivos los asentamientos” (Castellanos y
París, 2005: 136).
Así pues, año con año ha llegado a Cancún
un número constante de inmigrantes. Con el
paso del tiempo resultó necesario contar con
trabajadores especializados para ciertas labores.
Ellos procederán de la Ciudad de México. Como
lo han señalado algunos autores el turismo es
una industria intensiva laboralmente necesita de
trabajadores sin y con habilidades (Goeldner y
Ritchie, 2006).
Ahora bien, un aspecto que se debe subrayar
es que el incremento constante de personas genera
retos a los distintos órdenes de gobierno, pues
los nuevos moradores demandarán de empleo,
vivienda y servicios públicos. Así pues, a pesar
de que Cancún fue una ciudad que nació de la
planeación se aprecia que fue rebasada por la
realidad (Arnaiz y César, 1994).

Tabla 1. Población de Quintana Roo y Benito Juárez, 1980-2020

Fuente: Elaboración propia con base a los Censos de Población y Vivienda del INEGI
y los conteos de 1980, 1990, 1995, 2000, 2005 2010, 2015 y 2020. s.d. Sin dato

109

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Tabla 2. Población de los municipios de Quintana Roo, 1980-2020

Fuente: Elaboración propia con base a los Censos de Población y Vivienda del INEGI y los conteos de 1980, 1990, 1995,
2000, 2005 2010, 2015 y 2020. s.d. Sin dato. Los municipios se presentan de acuerdo a su constitución jurídica

Los diferentes gobiernos tanto estatales
como municipales de Quintana Roo han hecho
esfuerzos significativos para dotar de servicios
públicos y vivienda al municipio. Un ejemplo,
fue el Programa Nuevos Horizontes, donde Pedro
Joaquín Coldwell en 1982 (Martí, 1985: 72); que
buscaba dar una cobertura del 100%.
Respecto al tema de vivienda se ha mencionado
que en un principio se construyeron unidades
habitacionales propias para los trabajadores
“pero pronto resultaron insuficientes. Con ello,
los nuevos inmigrantes se fueron hacinando en
las llamadas “regiones” ubicadas en la periferia
de la ciudad” (Oehmichen, 2013: 48). Cuestión
que coinciden (Arnaiz y César, 1994).
También, por la llegada de nuevos residentes
se ha dado un alto crecimiento urbano (Cárdenas,
2016; Oehmichen, 2013; Reyes y Cazal,
2009); incrementado con ello los problemas de

segregación socioespacial que enfrenta el destino
turístico de sol y playa (Castillo y Villar, 2011).
Asimismo, se debe recalcar sobre las condiciones
de vida que viven algunos de estos moradores, el
hacinamiento, la precariedad y el abandono por
parte de empleadores y de gobierno.
Ahora bien, se debe subrayar el hecho
de que con la crisis económica de 1982 que
enfrentó México y las distintas devaluaciones
que se hicieron al peso, Cancún se volvió un
destino atractivo (Quiroz, 2008: 144). Con
ello, se incrementó la demanda de espacios de
alojamiento y servicios públicos. Respecto a este
último tema, se ha señalado que “la población
carecía, en 1990, hasta en 45% de agua potable
y en más de 70% de drenaje. Por otro lado, las
escuelas eran insuficientes y la atención médica
era mínima a todos los niveles” (Castellanos y
París, 2005: 134).
110

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Se debe destacar que ante la falta de oportunidades
laborales o de crecimiento profesional, (recuérdese
que una de las características en los destinos turísticos
es la precariedad en los empleos que se ofrecen) se
desencadenarán problemáticas socioeconómicas
en Cancún, tales como: “la drogadicción, el
alcoholismo, la prostitución el narcomenudeo,
el pandillerismo, la desintegración familiar y un
elevado número de suicidios, sobre todo de jóvenes
de las colonias populares” (Oehmichen, 2013: 49).
En la tabla 4, se ilustra el gran porcentaje de
inmigrantes nacionales que ha contado el municipio
de Benito Juárez a lo largo de estos últimos 40 años,
éste ha oscilado entre un 80% hasta un 58% de su

población total. También se observa un incremento
en el porcentaje de inmigrantes internacionales, éste
ha variado de un 0.5% hasta un 2.2%. De igual
manera, se debe destacar que entre 1.26% y 4.85%
de la población censada no especificó.
Por lo antes mencionado expuesto se concuerda
con Hiernaux y Rodríguez quienes afirman que “uno
de los impactos del turismo es el crecimiento de
ciudades existentes o la creación de ciudades nuevas
relacionadas con dicha actividad” (1991: 17).
Así pues, lejos quedó atrás la imagen aislada
de Quintana Roo y Benito Juárez. En el 2021
la entidad a) recibió 23.1 millones de pasajeros
de aeropuertos; b) 14.8 millones de visitantes;

Tabla 3. Tasas de crecimiento poblacional en Benito Juárez, 1980-2020

Fuente: Elaboración propia con base a los Censos de Población y Vivienda del INEGI, 1980, 1990, 2000, 2010 y 2020
Tabla 4. Número de migrantes hacia Benito Juárez, Quintana Roo, México 1980-2020

Fuente: Elaboración propia con base al INEGI

111

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

c) 1.2 millones de cruceristas; d) 10.8 mil
millones de USD. Cancún recibió 5 507 250
turistas (SEDETUR, 2022). Aunque también
se debe señalar la disminución de visitantes en
el 2020 y 2021 que se registró por la pandemia
de COVID-19. Pero en el 2022 se recuperó. La
mayoría de los visitantes fueron extranjeros,
específicamente de Estados Unidos.

migraciones se dirigen a las regiones de absorción
de mano de obra que se encuentran más cercanas
al lugar de residencia de los migrantes” (Cruz y
Acosta, 2015: 11).
Con ello también se corrobora con lo que
plantea Castellanos y París, “en los años setenta,
los albañiles que participaban en las obras de
construcción de la zona hotelera provenían, en más
de 80%, de la península yucateca” (Castellanos y
París, 2005: 135). También, ellas agregan:
Durante los ochenta, esas migraciones parecen
haberse dado a través de un sistema caciquil
de intermediarismo. Los jóvenes indígenas de
la zona maya llegaban por medio de sistemas
de “enganche”. Vivían hacinados en los
campamentos cercanos a las grandes obras;
estos asentamientos provisionales fueron
desmontados a medida que se terminaban las
labores de construcción en la zona hotelera de
Cancún (Castellanos y París, 2005: 135).
Como ya se indicó, en este primer momento,
los intermediarios jugaron un papel importante en
la mediación de la migración que recibió Benito
Juárez. Las empresas constructoras requerían de
abundante mano de obra para la edificación de
hoteles, restaurantes, campos de golf, etc.
Respecto a la migración internacional,
únicamente se reportó la cifra de 218 personas
(INEGI, 1980). Pero se desconoce su procedencia
con exactitud.
Para la década de 1990, el municipio estudiado
contaba con 130 767 inmigrantes nacionales. El
lugar de nacimiento era: 55% de Yucatán, 13%
Ciudad de México, 7% Veracruz, 5% Campeche,
Tabasco y Guerrero respectivamente. Nótese
que disminuye el porcentaje de la población
inmigrante procedente de Yucatán y aumentó
en un dos por ciento la población de la Ciudad
de México. En esos años se demandaban
operadores de maquinaria, mecánicos, técnicos
y trabajadores administrativos (Castellanos y
París, 2005: 135). Los migrantes que se requerían
debían contar con ciertas credenciales laborales.
Pero también se debió al sismo de la ciudad de
México que se registró en 1985, ello obligó a que
muchos habitantes buscaran otros lugares para
vivir (Jiménez y Sosa, 2010).
Respecto, a la llegada de los inmigrantes de
Chiapas al municipio estudiado, se debió tanto
por las catástrofes naturales (el azote del huracán
Gilberto), como por la violencia que enfrentan
algunas regiones (Castellanos y París, 2005: 135).

4.1.2 Volumen y procedencia de los flujos
migratorios hacia Benito Juárez
Se debe puntualizar que la importancia de estudiar
los flujos migratorios es porque “con la llegada de
cientos y miles de personas se trastoca la trama
urbana y el territorio” (Cárdenas, 2014c: 71). En
este contexto, los gobiernos locales enfrentan
serios retos al incrementarse las necesidades pero
padecen de escasez de recursos económicos.
Como ya se indicó en la tabla 3, en la década de
1980 en el municipio de Benito Juárez albergaba
a 27 753 inmigrantes nacionales. En cuanto a
su origen, se observa que el 64% provenía de
Yucatán, el 11% de la Ciudad de México, el 5%
de Campeche, y el 4% de Guerrero, Veracruz y
Estado de México respectivamente, tal como se
ilustra en el gráfico 1.
Gráfico 1. Porcentaje de migrantes hacia Benito
Juárez, Quintana Roo, 1980

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, X
Censo General de Población y Vivienda, 1980

Al respecto, se deben subrayar que la mayoría
de los migrantes proceden de los lugares cercanos
a la entidad de Quintana Roo. Con ello se
comprueba una de las hipótesis, que plantea el
enfoque clásico del estudio de la migración, “las
112

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

Para el año 2000 también se había identificado
que las personas que ocupaban los peores empleos
eran los inmigrantes indígenas. En primer lugar,
se ubicaban el maya, le seguía el zapoteco, el
náhuatl y el tzotzil (Castellanos y París, 2005:
135). En el caso de Cancún se observa que el
dinamismo económico que genera la actividad
turística no ha logrado que los sectores más
desprotegidos obtengan empleos estables, bien
remunerados, etc.
En cuanto al número de inmigrantes
internacionales se identificó que en total fueron
3 795, los americanos, representaron el 42%, (sin
contar a los estadounidenses); de los europeos se
contabilizaron el 27.74%; los estadounidenses
representaron el 24.42%; de África fueron el
0.65%; de Asia el 3.13% y Oceanía el 0.23%
(INEGI, 2000).
Para el año 2010, Benito Juárez contaba con
408 857 inmigrantes nacionales, de los cuales
el 33% nació en Yucatán, 16% de la Ciudad de
México, 13% de Tabasco y Guerrero, 9% y de
Chiapas, 6%, tal y como se aprecia el gráfico 4.

Gráfico 2. Porcentaje de migrantes hacia Benito
Juárez, Quintana Roo, 1990

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, XI
Censo General de Población y Vivienda, 1990

En cuanto a la migración internacional se
reportó la cifra de 1 125. La mayoría procedían
del continente americano, exceptuando los
estadounidenses, pues ascendía a 36%. De
Estados Unidos de América era el 34%. El 22%
eran europeos. Específicamente (6%) de España y
(4%) de Francia. De África fue el 1.24%. De Asia
el 2.57% y de Oceanía el 0.35% (INEGI, 1990).
En el año 2000 se aprecia que Benito Juárez
contaba con 290 844 inmigrantes nacionales,
sobre sale de nueva cuenta, la gente que nació
en Yucatán, fue el 42%, le siguió la Ciudad
de México con el 14%, Veracruz con el 12%,
Tabasco con el 10% y Chiapas 6% Tal y como se
aprecia en el gráfico 3.

Gráfico 4. Porcentaje de migrantes hacia Benito
Juárez, Quintana Roo, 2010

Gráfico 3. Porcentaje de migrantes hacia Benito
Juárez, Quintana Roo, 2000

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, XIII
Censo General de Población y Vivienda, 2010

No cabe duda que hace falta profundizar en las
características socioeconómicas y culturales de
cada uno de los flujos migratorios, que han arribado
a Benito Juárez. Asimismo, faltaría conocer cuáles
es el papel de las políticas de reclutamiento de las
empresas en este fenómeno migratorio, como lo ha
externado (Hiernaux, 1989: 62).

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, XII
Censo General de Población y Vivienda, 2000

113

�Vol. XVIII. N° 28, julio - diciembre 2024

CONTEXTO

En cuanto a la inmigración internacional de
nueva cuenta los del continente americano se
ubicaron en primer lugar con el 57%, sin contar
a los estadounidenses, quienes representaron
el 22%. Los europeos fueron el 16%, de Asia
el 2.7%, de África fue el 0.54%, de Oceanía el
0.25% (INEGI, 2010).
En el 2020 el municipio estudiado contaba
con 529 388 inmigrantes nacionales, de los cuales
el 25% nació en Yucatán, el 15% de Veracruz, el
14% de la Ciudad de México, el 12% de Chiapas
y el 5% de Campeche, 4%. Se observa, que ha
disminuido el porcentaje de población inmigrante
de Yucatán, aparece Veracruz y se incrementa los
inmigrantes que nacieron en Chiapas. Llama la
atención la participación de la Ciudad de México,
pero cómo lo había señalado varios autores esto se
debió, en un primer momento, al sismo de 1985;
después por los procesos de descentralización y
contraurbanización (Pérez y Santos, 2008). Pero
que sin lugar falta profundizar en qué nichos
del mercado laboral encontraron oportunidades
dicho flujo migratorio. Tal y como se aprecia en
el gráfico 5.

transporte que utilizan fue el terrestre” (Fernández,
Figueroa, Medina, Pacheco, 2020: 88). Así pues,
se corrobora, otra hipótesis de “la tecnología y las
vías de comunicación determinan el volumen de
las migraciones entre dos regiones geográficas”
(Cruz y Acosta, 2015: 11). Pero lo anterior también
plantea las siguientes interrogantes ¿qué sucede en
sus lugares de origen? ¿Por qué prefieren llevar a
cabo esta travesía?, etc.
Las motivaciones por las cuales las personas
decidieron cambiar su espacio de residencia a Benito
Juárez fueron: busca trabajo 43%, reunirse con la
familia 31.96%, cambio u oferta de empleo 10.39%,
estudiar 3.61%, se casó o unió 3. %, por inseguridad
delictiva o violencia 2.61%, por desastres naturales
0.18%, lo deportaron 0.16%, otra causa 3.6%, no
especificó 1.12% (INEGI, 2020).
Por su parte algunos autores han identificado
que “un 22.2% habla una lengua indígena. Entre
las principales lenguas indígenas que se hablan en
Quintana Roo se encuentra la lengua maya con un
19.3%, tzotill (1.3%), Chol (0.9%) y tzeltal (0.8%)”
(Fernández, Figueroa, Medina, Pacheco, 2020: 81).
De acuerdo al INEGI, los estimadores de
población de 3 años y más y su distribución
porcentual según de autoadscripción indígena
en el municipio de Benito Juárez, el 24.38% se
considera indígena y solamente el 3.97% entiende
una lengua indígena (INEGI, 2020). Además, el
mismo organismo identificó que 60 080 son las
personas que hablan una lengua indígena. Las
lenguas indígenas más habladas en el 2020 fueron:
Maya 47 546 (79%), Tseltal 2 883 (4.79%), Ch´ol
2 244 (3.7%), Tsotsil 1 963 (3.26%), Mam 929
(1.54%), Náhuatl 901 (1.49%), Zoque 841
(1.39%), Zapoteco 634 (1.05%) (INEGI, 2020).
En este marco se concuerda con Castellanos
y París cuando afirman que “la revaloración de
la diversidad cultural y el reconocimiento de
los derechos de los migrantes indígenas y no
indígenas, y de su contribución al desarrollo de
las ciudades son un reto del milenio, dadas las
tendencias globalizadoras” (2005: 148). Pero
ello implica un gran desafío para las autoridades
locales, estatales y federales ¿cómo aprovechar
esta riqueza cultural?
Como se ha visto en Benito Juárez también
ha estado presente la migración internacional
para el 2020 ascendió 20 255 y con la presencia
de inmigrantes procedentes de 108 países. De
América fueron el 77% (Guatemala, Cuba
Venezuela, Colombia, Argentina, etc.). Los

Gráfico 5. Porcentaje de migrantes hacia Benito
Juárez, Quintana Roo, 2020

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, XIV
Censo General de Población y Vivienda, 2020

Otros datos interesantes que han evidenciado
algunas encuestas respecto al tema migratorio es
que, a pesar de la precariedad laboral en el turismo,
los inmigrantes se asientan en el Estado de Quintana
Roo (Fernández, Figueroa, Medina, Pacheco,
2020: 88). Se ha encontrado que “a mayoría de
los migrantes viajan acompañados y el medio de
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CONTEXTO

estadounidenses representaron el 11.18%;
de Europa 9.35% (España, Francia, Italia,
Alemania); de Asía el 1.56% (China, Corea del
Sur, India; de África fueron el 0.35% (Sudáfrica,
Nigeria, Etiopía y Kenia) y de Oceanía el 0.08%
(INEGI, 2020).

que muestra una tendencia a la baja, también
se debe subrayar el hecho de que son altos
porcentajes. Además, la población que ha llegado
a este municipio se ha consolidado y ahora son
migrantes de segundas generaciones, es decir no
se niega su historia migrante.
En cuanto a la procedencia de los flujos
migratorios se aprecia que, en estos últimos 40
años, Yucatán es la entidad federativa que más
migrantes aporta al municipio estudiado, aunque
tiene una tendencia a la baja. Otros de los estados
que han abonado a estos flujos migratorios son:
Tabasco, Veracruz, Campeche, Chiapas, Guerrero,
Oaxaca, los cuales son cercanos a él. Pero también
se pudo ilustrar la presencia de personas de la
ciudad de México y el estado de México. Sin duda,
que los migrantes procedentes de estas entidades
las redes familiares y sociales han jugado un
papel importante, al proporcionar información,
alojamiento, acompañamiento, etc.
La migración internacional que se dirige a
Benito Juárez muestra una tendencia al alza. En
1980 fue el 0.5%, en 1990 el 0.63%, en el 2000
0.93%, en el 2010 el 1.30% y el 2020 el 2.2%. La
mayoría de proceden del continente americano y
de Estados Unidos. También existe la presencia de
europeos, asiáticos y de Oceanía. Aunque, no cabe
duda, que la cercanía juega un papel importante en
la decisión hacia cuál destino dirigirse.
Lejos ha quedado la imagen de un territorio
poco habitado. Pero actualmente, el municipio
de Benito Juárez enfrenta importantes desafíos,
como por ejemplo el proporcionar vivienda,
empleo y servicios públicos ante una demanda
constante. De igual manera, también tiene que
aprovechar la riqueza cultural que cuenta, por la
llegada de flujos migratorios étnicos, nacionales
e internacionales. C

Conclusiones
En este artículo se corroboraron las hipótesis
planteadas 1) Que en el desarrollo y consolidación
del municipio turístico de Benito Juárez la migración
ha jugado un papel importante en el incremento de
su población. Antes de que se impulsara el turismo
no contaba con ese dinamismo demográfico. 2)
Que la mayoría de los flujos migratorios nacionales
e internacionales que ha recibido Benito Juárez son
cercanos a él.
Los datos fueron contundentes en 1980
el municipio estudiado contaba con 37 190
habitantes para el 2020 sumaban 911 503. Las
tasas de crecimiento poblacional son positivas, han
ido del 10.58% al 2.50%. En estos 40 años Benito
Juárez se ha consolidado como un municipio
turístico al albergan en su territorio al principal
destino turístico de México. En los primeros años
se construía toda la infraestructura necesaria para
los turistas; la mano de obra que venía de otras
entidades federativas resultó ser muy importante.
Después, se requirió de trabajadores con cierta
especialización.
Respecto al volumen y la procedencia de los
flujos migratorios nacionales se evidenció que en
1980 el número de migrantes que habían nacido
en otra entidad fueron 29 753; representó el 80%
de la población total municipal. Para 1990 fueron
73.97%; en el 2000 fue el 69.27%. En el 2010 fue
el 61.83% y en el 2020 el 58%. Si bien es cierto,

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Volumen XVIII | Número 28 | julio - diciembre 2024

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Autónoma de Nuevo León, volumen 18, No. 28 juliodiciembre 2024, es una publicación semestral, editada por
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Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
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Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
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julio de 2024. Las opiniones expresadas por los autores
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                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                    <text>Volumen XVIII | Número 27 | enero - junio 2024

��Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Una publicación de / A publication of
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

DIRECTORIO

Dr. José Javier Villarreal Álvarez Tostado
Secretaría de Extensión y Cultura

Eduardo Sousa González
Director de la Revista / Journal Director

Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria

Arq. Juan Ángel Hinojosa Torres
Editor Responsable / Responsible Editor

Dra. María Teresa Cedillo Salazar
Directora de la Facultad de Arquitectura

Para más información sobre la revista y envíos de artículos
favor de acceder al sitio web:
https://contexto.uanl.mx/index.php/contexto

Cintillo Legal / Legal Disclaimer
Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 18, No. 27 enerojunio 2024, es una publicación semestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
enero 2024. Las opiniones expresadas por los autores
no necesariamente reflejan la postura del editor de la
publicación. Queda prohibida su reproducción parcial o
total de los contenidos e imágenes de la publicación.

Consejo Editorial / Editorial Board
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Madrid)
Dr. Richard Hartwing (Texas A&amp;M University-Kingsville)
Dra. Carmen Egea Jiménez (Universidad de Granada)
Dr. Michael A. McAdams (Fatih University)
Dra. Irma Laura Cantú Hinojosa (Universidad Autónoma
de Nuevo León)
Dra. María S. Arzaluz Solano (Colegio de la Frontera Norte)
Dr. Jeffrey S. Smith (Kansas State University)
Dr. Rafael Longoria (Universidad de Houston)
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Los Ángeles)
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Dr. René Coulomb Bosc (Universidad Autónoma Metropolitana)
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España)
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Argentina)
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Scimago Journal and Country Rank, DOAJ, CLASE,
Latindex, Dialnet, e-Dialnet, e-revist@s, Redalyc,
REDIB, CSIC, UNIVERSIA, ARLA.
Fotografía en Portada / Cover Photography
Fotografía por Cameron Casey, pexels.com

Comité de Apoyo Editorial UANL / Editorial Support Committee
Dra. María Teresa Cedillo Salazar, Dr. Adolfo B. Narváez Tijerina, Dr. Gerardo Vázquez Rodríguez, Dr. Arun kumar
Acharya, Dr. Alejandro García García, Dr. José Manuel Prieto González, Dr. Jesús Manuel Fitch Osuna, Dr. Juan Noyola
Carmona, Dra. Aída Escobar Ramírez, Dr. Luis Alfonso de la Fuente Suarez, Dr. Ramón Ramírez Ibarra, Dra. Liliana Sosa
Compean, Dr. Jesús A. Treviño Cantú, Dr. Armando V. Flores Salazar, Dra. Minerva Salinas Peña, Dr. Carlos Aparicio
Moreno, Dra. Nora Rivera Herrera, Dra. Diana Maldonado Flores, Dra. Alejandra Marín González

3

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

ÍNDICE
Presentación
7

Presentación Número 27: Ciudad metropolitana y crecimiento expansivo. La formación territorial
de los ensanches periféricos de origen y de proceso
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Artículos
15

La autoconstrucción en la ciudad de Lima: hábito poblacional que configura el entorno urbano
Boris Paul Castro Rojas | Bexi Perdomo
Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (Perú)

30

El decoro del espacio público urbano
Sergio García-Doménech
Universidad de Alicante (España)

40

Ecoturismo e imaginarios sociales. Desarrollos y potencialidades en las transformaciones
urbano-territoriales en la ribera de Rosario y el delta del río Paraná en Argentina
Cecilia Galimberti
Universidad Nacional de Rosario (Argentina)

54

Del burdel al espacio digital: imaginarios narrativos del comercio sexual femenino en la ZMM
Ramón Ramírez Ibarra
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

70

Círculo hermenéutico y ciclo de vida. Un enfoque ético para un método de diseño con criterios
de sostenibilidad
Oscar Mauricio Alarcón Rodríguez | Anna Gabriela Ramírez Cuastuza
Universidad Católica de Colombia (Colombia)

81

Percepción de la arquitectura doméstica en tiempos de confinamiento en Hermosillo, Sonora, México
Arturo Ojeda de la Cruz | David Domínguez Franco | Israel Miranda Pasos
Universidad de Sonora (México)

95

Valoración del proceso formativo ambiental del estudiante de arquitectura. Universidad de
Camagüey, Cuba
Aldo Raudel Martínez Moreno | Arnulfo Treviño Cubero | Fernando Banda Muñoz
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

110

Iconología simbólica en procesos de diseño iconográfico con la iluminación natural
Carlos Cesar Morales Guzmán
Universidad Veracruzana (México)

Reseñas de libros
126

Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial
Adela Díaz Meléndez
Tecnológico de Monterrey (México)

130

Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental
Evangelina Alejandra Montalvo Rivero
Universidad Autónoma de Tamaulipas (México)

4

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

INDEX
Presentation
7

Metropolitan city and expansive growth. The territorial formation of peripheral suburbs of
origin and process
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

Articles
15

Self-construction in Lima: a population habit that shapes the urban environment
Boris Paul Castro Rojas | Bexi Perdomo
Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (Peru)

30

The decorum of urban public space
Sergio García-Doménech
Universidad de Alicante (Spain)

40

Ecotourism and social imaginaries. Developments and potentialities in urban-territorial transformations in the riverside of Rosario and the delta of the Paraná river in Argentina
Cecilia Galimberti
Universidad Nacional de Rosario (Argentina)

54

From the brothel to the digital space: narrative imaginaries of the female sex trade in the ZMM
Ramón Ramírez Ibarra
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

70

Hermeneutic circle and life cycle. An ethical approach to a design method with sustainability
criteria
Oscar Mauricio Alarcón Rodríguez | Anna Gabriela Ramírez Cuastuza
Universidad Católica de Colombia (Colombia)

81

Perception of domestic architecture at confinement times in Hermosillo, Sonora, México
Arturo Ojeda de la Cruz | David Domínguez Franco | Israel Miranda Pasos
Universidad de Sonora (Mexico)

95

Assessment of the environmental training process of the architecture student. University of
Camagüey, Cuba
Aldo Raudel Martínez Moreno | Arnulfo Treviño Cubero | Fernando Banda Muñoz
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

110

Symbolic iconology in iconographic design processes with natural lighting
Carlos Cesar Morales Guzmán
Universidad Veracruzana (Mexico)

Book reviews
126

Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial
Adela Díaz Meléndez
Tecnológico de Monterrey (Mexico)

130

Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental
Evangelina Alejandra Montalvo Rivero
Universidad Autónoma de Tamaulipas (Mexico)

5

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Presentación
Presentation

6

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Presentación / Presentation
Ciudad metropolitana y crecimiento expansivo.
La formación territorial de los ensanches periféricos de
origen y de proceso
Metropolitan city and expansive growth. The territorial formation of peripheral
suburbs of origin and process
Eduardo Sousa-González1

Desde la teoría es posible circunscribir la génesis
de los procesos expansivos en las ciudades y
las ciudades metropolitanas del sur global y
seguramente del mundo conocido, desde dos
transformaciones evolutivas que se gestan en su
territorio particular, esta metamorfosis espacial
está directamente vinculada a lo que en esta
investigación denominamos como ensanches
periféricos; dichas extensiones espaciales en
las zonas urbanas se han identificado con dos
formas evolutivas que aquí denominamos como:
i. Ensanches periféricos de origen y ii. Ensanches
periféricos de proceso. Aquí la pregunta a
responder sería: ¿Cuál y cómo sería la formación
de estos dos tipos de bordes periféricos en las
ciudades?

desplazan en el territorio metropolitano, originando
no solo diversos ensanches en el espacio urbano;
sino también las características distintivas del grupo
social y de los individuos que ocupan el locus typicus
de referencia: económicas, educativas y otros.
Para esto y sin pretender una generalización
en la esfera global, las reflexiones vertidas en
este apartado están asociadas territorialmente
con la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México, justamente cuando se generó el
primer ensanche metropolitano de orientación
periférica; esto es, el origen de los procesos
expansivos metropolitanos, donde surgen no solo
las primeras diferenciaciones espaciales en la
ocupación del suelo en la ciudad de Monterrey,
que en otras investigaciones las denominamos
como contornos (Sousa, E.:2015); sino también,
las zonas de asentamiento de diferentes grupos
sociales, en particular nos referimos a lo que aquí
se denomina grupos de antípoda de clase social2.
Entonces, la noción de la condición humana
de la vita activa de los ciudadanos en el
espacio metropolitano propuesta por Arendt,
H. (2002:23), establece un estado humano que
evoluciona y se transforma en virtud de la variada
producción de objetos creados por el hombre,
desde los avances industrial-tecnológicos, hasta
la cosificación del suelo urbano (Harvey, D.:

Los ensanches periféricos de origen:
Desde el año 2015 (Sousa, E. 2015) estos bordes
de orientación periférica, para su exploración,
se han vinculado con tres factores que desde
la posición teórica de Hanna Arendt (Arendt,
H.:2002:18) se asocian con la condición
humana de la vita activa de los individuos en el
espacio social de la metrópoli; estos elementos
mencionados se relacionan con: la labor, el trabajo,
y la acción, por los cuales se tratará de dilucidar
teóricamente la manera en que los ciudadanos se

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en filosofía con orientación en Asuntos
Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel 3 y de la Academia Mexicana de Ciencias;
e-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: 0000-0002-9634-1429
2
“El concepto de antípoda de clase social ACS propuesto por el autor de esta investigación, se refiere a cada uno de los habitantes de un
lugar específico con respecto a otros pobladores que moren en un lugar de características diametralmente opuestas. Se aplica a los sujetos
de determinado estrato social opuesto o contrario a otro; esto es, la agrupación de ciudadanos que están conformados por una misma esfera
social y económica, con similares grados educativos, posesión de bienes mobiliarios o inmobiliarios, actitudes morales, hábitos de consumo
y otros, opuestos a otro u otros grupos de la sociedad con características diametralmente opuestas” Sousa, E. 2009:130.

7

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CONTEXTO

2007:211; 1979:159), que está enmarcada en los
tres elementos mencionados anteriormente: labor,
trabajo y acción3.
Es a partir del concepto de labor por el que
se pretende circunscribir en la zona metropolitana
de Monterrey, Nuevo León, México, la aparición,
en las etapas tempranas de metropolización,
del primer ensanche territorial de orientación
periférica de la metrópoli, denominado de
origen; ya que es aquí donde inicia precisamente
su proceso de metropolización y donde aparece
lo que denominamos como: la antípoda de clase
social los homo laborans, aquellos que por
su condición social son los que no cuentan un
excedente productivo con plusvalía (por ejemplo
la servidumbre, los lumpen y otros de similar
posición social), los homo faber que son los
trabajadores del sector secundario y terciario y
finalmente los homo capitális los dueños de los
medios de producción, del capital económico y
de la tierra; según se aprecia en el mapa 1.

clase social; dichas zonas están divididas por el
río Santa Catarina convirtiéndolo en ese año de
1940, en una franca barrera de clase social, en
donde: la clase alta, los dueños de los factores
de producción (tierra, capital y trabajo), los
homo capitális, se asientan físicamente en el
denominado Distrito Central de Negocios DCN;
hacia el norte de la ciudad, se localizan las áreas
de clase media (homo faber) y en el extremo sur
a un lado del río Santa Catarina, surgen algunas
de las zonas deprimidas donde se asientan los
que hemos definido como los homo laborans,
aquellos menos favorecidos los marginados
socio-espacialmente y que perciben un ingreso
mensual de menos que un salario mínimo; según
se indica en el mapa 2.
Mapa 2. Zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México; ensanche de marginación: ingreso
mensual salario mínimo

Mapa 1. Zona metropolitana de Monterrey: ensanche
periférico de origen

Fuente: Datos generados en esta investigación a partir
de INEGI, de información de población, hasta 1940
Plan de transporte Gobierno del Estado de Nuevo León,
México; y Sousa, E: 2014
Fuente: Datos generados en esta investigación a partir
de INEGI, de información de población, hasta 1940
Plan de transporte Gobierno del Estado de Nuevo León,
México; y Sousa, E: 2014

Los ensanches periféricos de proceso
A diferencia de los ensanches de origen que como
su nombre lo indica y se explica en los párrafos
anteriores, inician en Monterrey, Nuevo León,
México, en las etapas tempranas de metropolización
(1930-1940), mientras que los ensanches de

Precisamente es en el año de 1940 donde en
la ciudad de Monterrey se percibe espacialmente
la formación de diversas zonas diferenciadas,
las cuales son ocupadas por grupos de desigual

3

El concepto de labor entendida como nombre, nunca designa el producto acabado, esto es, un resultado, no deja nada tras de sí, el
resultado del esfuerzo se consume rápidamente sin dejar excedente y es producido por lo que se denomina como homo laborans; contrario
al trabajo, por ejemplo del homo faber, que deja, además de un objeto tangible, un excedente productivo con plusvalía, valor de uso y valor
de cambio (Marx, C.: 1984:22; 1978: 21); y finalmente estarían los dueños de los de los factores de producción (tierra, capital y trabajo),
de medios de producción y del capital los homo capitális.

8

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CONTEXTO

proceso, transcurren paulatinamente en el tiempoespacio-diferencial por diversas transformaciones
evolutivas poblacionales y territoriales, las cuales
están ligadas a otras etapas de metropolización
más avanzadas4.
Así, en investigaciones recientes del autor de
este escrito (Sousa, E. 2023:9), se ha encontrado
que en contraposición a la exploración anterior
denominada ensanche de origen, que tiende a
vincular a los homo laborans, los homo faver y
los homo capitális, como el origen del proceso de
crecimiento expansivo de orientación periférica en
la metrópoli de Monterrey, Nuevo León, México,
generando las primeras zonas de marginación
espacial denominadas de antípoda de clase
social; paulatinamente en la evolución temporal
va desapareciendo esa barrera norte–sur que
estaba delimitada por el río Santa Catarina, para
dar paso a una a una ocupación del suelo urbano
en todas direcciones sin la dosificación pertinente
de los usos del suelo; partiendo justamente, del
centro metropolitano de Monterrey con dirección
hacia la periferia del lugar; esto, sin un control
eficiente, efectivo y eficaz por parte del Estado;
así se indica en el mapa 3.

muere, un proceso que se considera ad perpetuam
y quizá en un futuro no muy lejano se convierta
en una sociedad sui géneris con tendencia
autófaga (Jappe, A.: 2019: 19); formando estas
espacialidades territoriales de alta complejidad
para el control: infraestructural, del dinamismo
demográfico galopante, de la disposición,
la orientación del crecimiento espacial, la
dosificación de los disimiles y variados usos
del suelo que la componen; que en su proceso
transformacional evolutivo territorial conduce a
la ciudad hacia una metamorfosis paulatina, que
muta de una ciudad monocéntrica, a una metrópoli
basada en un policentrismo diversificado con
expansiones periféricas horizontales, incontroladas
y negativamente proclives; según se indica en el
mapa 4 a continuación.
Mapa 4: Evolución metropolitana de Monterrey,
Nuevo León México

Mapa 3. Crecimiento poblacional expansivoperiférico de la zona metropolitana de Monterrey,
Nuevo León, México a partir del año 2010

Fuente: Sousa, E. (2023)

Fuente: Datos generados a partir de Sousa, E. 2010

Aquí lo importante sería entender, desde la
perspectiva teórica, el ¿por qué? y ¿el cómo? el
sujeto urbano tiende a desarrollar una dependencia
adictiva por el locus typicus urbano, donde
generacionalmente vive, crece, se reproduce y

Partiendo de la afirmación de “…si una
manifestación urbana como la que se menciona,
ya sea de origen territorial o de algún grupo
social particular de referencia, se logra cualificar
y cuantificar, es posible intervenir positivamente

4

Para profundizar en el concepto de las etapas de metropolización se recomienda consultar:
https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/publications
https://uanl.academia.edu/EduardoSousaGonz%C3%A1lez

9

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CONTEXTO

en ella, para ordenar, mejorar o conservar
el territorio metropolitano y las relaciones
de cotidianeidad expresadas por los diferentes
grupos sociales ahí radicados” Sousa, E. (2022:4).
Entonces, para entender y explicar
puntualmente, desde la teoría aplicada, esta forma
expansiva territorial de proceso en la metrópoli
de Monterrey, Nuevo León, México5, se ha
propuesto la noción de entelequia social urbana6,
la cual recientemente (2023) se ha reformulado7,
integrando en su esclarecimiento cuatro conceptos
que la componen, la delimitan y la definen:
i. Lo antropoémico social urbano;
ii. Lo antropofágico social urbano
iii. Lo ex nihilo; y
iiii. Las fuerzas centrífugas de expansión
territorial, que es el elemento donde se expresa
espacialmente la noción de la entelequia social
urbana y sus componentes.
La palabra entelequia es un término
filosófico propuesto por Aristóteles, el término
tiene su origen en la palabra griega ἐντελέχεια
(entelékheia), que es una combinación de enteles
(completo), telos (fin, propósito) y echein (tener);
esto es, tener el fin en sí misma, como sucede
con una semilla, la cual tiene la particularidad de
producir, de reproducir y de replicar su simiente
ad perpetuam.
En este contexto, se entendería a la noción
de entelequia social urbana en conjunto con los
conceptos que la componen, como una manera de
explicar la forma en que las sociedades urbanas
del mundo conocido, alojan en los individuos
residentes y en sus estructuras cerebrales, esa
simiente sólida, fértil y replicable en el locus
typicus de correspondencia; la cual proviene de
aquellos procesos paulatinos de sociabilización
nuclear del individuo (hogar nuclear), que tiende
a contextualizarse en esa característica particular
de lo ex nihilo8; actuando como si floreciera
un germen de base urbano y de origen genético,
que es trasmitido a perpetuidad por la herencia y

consolidado en la experiencia individual de cada
habitante urbano: un ADN urbano que está integrado
en cada individuo y que obedece a los satisfactores y
las prerrogativas ofrecidas en las ciudades.
Desde esta visión, es evidente que
al interior del espacio urbano confluye una
multiplicidad de usos del suelo y de variables
intervinientes que permean a la sociedad urbana,
de ahí la importancia que representa no solamente
profundizar en lo referente a los procesos
de expansión física que se dan en las ciudades;
sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, por
lo que en este número de CONTEXTO. Revista
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México, se han
agrupado ocho trabajos de investigación de
académicos investigadores de diferentes partes
del mundo; los cuales nos muestran un panorama
visual de su objeto de intervención particular
generado a través de la línea de investigación que
cada uno cultiva
Tal es el caso de los doctores Boris Paul
Castro Rojas y Bexi Perdomo, investigadores de
la Universidad de Ciencias y Artes de América
Latina (UCAL), Lima, Perú; donde abordan el
tema sobre “La autoconstrucción en la ciudad
de Lima: hábito poblacional que configura el
entorno urbano”; mencionando que en la capital
peruana la autoconstrucción ha dejado de ser una
manifestación casi exclusiva de las zonas periféricas
pobres de toda gran metrópoli latinoamericana,
para convertirse en práctica habitual de la mayor
parte de la población limeña al momento de edificar
un inmueble. El propósito del presente estudio
fue profundizar, desde el sentir de quienes optan
por la autoconstrucción para conocer las razones
que subyacen este complejo fenómeno, pero
visto desde la mirada del concepto de habitus.
Se realizó una investigación cualitativa apoyada
en la técnica de entrevista en profundidad, con
participación de informantes usuarios y expertos.

5

Aunque lo escrito está referenciado a la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México; es muy probable que existan procesos
similares en todas las ciudades y ciudades metropolitanas del mundo conocido.
6
Lo aquí expuesto forma parte de las reflexiones teóricas mencionadas en otros escritos del mismo autor, para profundizar y revisar la
justificación teórica que subsume a este concepto propuesto de entelequia social urbana y los que lo componen, se recomienda consultar el
libro: Sousa, E. (2023). Coordinador. Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial.
México, Editorial: Comunicación Científica. DOI: https://doi.org/10.52501/cc.063
7
Para seguir la evolución del concepto de entelequia ver: Sousa, E.: 2022a y 2021.
8
Ex nihilo del latín: creado a partir de la nada; desde la posición teórica de Cornelius Castoriadis (2001; 1981), indica que cuando un
individuo urbano nace lo que le permite llegar a ser un sujeto completamente urbano, es el proceso previo a la socialización con los otros
individuos ligados inicial y directamente a él, esto es: creado a partir de la nada.

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CONTEXTO

El Dr. Sergio García-Doménech del
Departamento de Expresión Gráfica, Composición
y Proyectos de la Universidad de Alicante,
España, investiga sobre “El decoro del espacio
público urbano”, destacando que las cualidades
morales constituyen el conjunto de variables más
necesarias para alcanzar la condición ciudadana.
La ética urbana se puede traducir como civismo
y urbanidad. El lugar de la ciudad en el que más
se expresan esas cualidades morales es su espacio
público. Al mismo tiempo, ese espacio público
requiere de una conformación material como
espacio urbano, lo que implica la necesidad de
soluciones disciplinares desde la arquitectura
y el urbanismo. Por lo tanto, la estética del
espacio público pasa a ser un problema a
resolver desde la arquitectura y desde otras
manifestaciones artísticas que la complementan,
como el arte urbano. La decoración es un término
frecuentemente interpretado en el arte y más aún
en la arquitectura moderna, con connotaciones
peyorativas. Pero es un término estético que, junto
con otro ético como es la decencia, constituye la
virtud del decoro. La consecución del decoro en
el espacio público urbano hace extensivas sus
virtudes al fenómeno urbano en su conjunto.
Para la Dra. Cecilia Galimberti de la Facultad
de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de la
Universidad Nacional de Rosario, Argentina,
profundiza en la temática sobre “Ecoturismo e
imaginarios sociales. Desarrollos y potencialidades
en las transformaciones urbano-territoriales en
la ribera de Rosario y el delta del río Paraná en
Argentina”, afirmando que los imaginarios sociales
y el ecoturismo actualmente registran un papel clave
en la transformación sostenible de nuestros entornos,
siendo de gran relevancia para detener acciones
extractivas y de alta vulnerabilidad socioambiental.
Este artículo, a través del caso de la ribera de la
ciudad de Rosario y el amplio delta del Paraná en
Argentina, propone indagar críticamente sobre el
rol de los imaginarios sociales en torno al desarrollo
de políticas y lineamientos turísticos basados en la
revalorización del patrimonio y la sostenibilidad
territorial. A través de una investigación cualitativa
de estudio de caso se busca interpretar los procesos
y fenómenos socio-territoriales.
El Dr. Ramón Ramírez Ibarra de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo
León, México, presenta el tema que denomina
“Del burdel al espacio digital: imaginarios
narrativos del comercio sexual femenino en la

zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León,
México”, mencionando que el comercio sexual es
una actividad que transita en el espacio urbano
bajo un doble proceso de significación, por una
parte, en su sentido económico contractual y por
el otro, en su vertiente cultural de reconocimiento
e interés público. Los cambios en los entornos
políticos y territoriales al igual que la tecnología,
dejan improntas en los modos de establecer
acciones y contactos dentro de un mercado de
consumo socialmente complejo. En este trabajo
analizaremos desde un enfoque cualitativo,
documental y narrativo, los distintos contextos
en que se desarrolla el comercio sexual femenino
y sus mediaciones comunicativas, capaces de
generar toda clase de representaciones, no sólo
ligadas a esta práctica sino, incluso, transformando
los márgenes de aceptación, condena o exclusión
institucional. Dichos elementos de mediación
fundan aquello que se entiende como lo
imaginario de la sociedad y que, en el caso de la
prostitución femenina en la Zona Metropolitana
de Monterrey, Nuevo León, México, presenta
con frecuencia narrativas fincadas en emociones
reactivas y lecturas monológicas, proclives a una
criminalización de las mujeres y sexoservidoras.
Los doctores Oscar Mauricio Alarcón
Rodríguez y Anna Gabriela Ramírez Cuastuza de
la Universidad Católica de Colombia, abordan el
tema “Círculo hermenéutico y Ciclo de vida.
Un enfoque ético para un método de diseño
con criterios de sostenibilidad”, señalando que
el establecimiento de una estructura conceptual
para el diseño arquitectónico basada en la
sostenibilidad y centrado solo en estrategias,
puede carecer de adaptabilidad ante factores
impredecibles en entornos de constante cambio.
El ciclo hermenéutico aplicado al ciclo de la
vida interplanetaria emerge como un método
alternativo que integra escalas globales y locales.
Se busca comprender las causas de situaciones
que afectan la vida en el planeta y definir
impactos en contextos específicos, mediante un
método adaptativo y regenerativo con criterios de
sostenibilidad en diversas esferas de la vida.
En el caso de los doctores Arturo Ojeda de la
Cruz, David Domínguez Franco, Israel Miranda
Pasos de la Universidad de Sonora, investigan
sobre la “Percepción de la arquitectura doméstica
en tiempos de confinamiento en Hermosillo,
Sonora, México”, indicando que el estudio
presenta el resultado de una investigación cuyo
11

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CONTEXTO

propósito fue determinar si la arquitectura
doméstica influye positiva o negativamente la
conducta del usuario en tiempos de confinamiento
por covid-19 a partir de un análisis exploratorio.
En tal situación existe la posibilidad de que el
espacio habitado para cumplir un confinamiento
fuese determinante para beneficiar o perjudicar
la salud del usuario sin importar que estuviera o
no contagiado y en su caso, identificar si tuvo un
alivio y beneficio con las diferentes características
del espacio a confinarse. La metodología plantea un
muestreo no probabilístico aplicando un cuestionario
en ocho colonias de distintos estratos sociales en la
ciudad, para lo cual se colectó la información y se
definieron sus variables que se integraron en una
base de datos para realizar un análisis estadístico.
Los doctores Aldo Raudel Martínez Moreno,
Arnulfo Treviño Cubero, Fernando Banda
Muñoz de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, México, investigan sobre la “Valoración
del proceso formativo ambiental del estudiante
de arquitectura. Universidad de Camagüey,
Cuba”, señalando que el proceso formativo en
la Educación Superior se ha transformado en
función de las necesidades sociales. En particular,
la formación ambiental, ha estado intencionada
desde la concientización como proceso reflexivo
en el contexto educativo, acompañada por la
búsqueda de soluciones a problemáticas causadas
por la transgresión del hombre al medio. En la
carrera de Arquitectura, se garantiza desde el
proceso docente-educativo, la trascendencia del
compromiso de los estudiantes con su entorno
en correspondencia con las necesidades del
desarrollo en los territorios. Desde el proceso
de perfeccionamiento de los Planes de Estudios,
se aboga por el acercamiento a las exigencias
socioeconómicas del país sobre la base de
alcanzar una formación y desarrollo profesional
con responsabilidad ética, social y ambiental.
El texto, tiene la intención de valorar el proceso
formativo ambiental de la especialidad en la
Universidad de Camagüey a partir del diseño
de una estrategia educativa que facilite este
fin. Se emplea el método de análisis y síntesis,
e inducción-deducción en la aproximación al
estado del arte, el estudio y la crítica de fuentes
en los sustentos teóricos, y el método Delphi para
la valoración del diseño de la estrategia.
El Dr. Carlos Cesar Morales Guzmán
Universidad Veracruzana, México, investiga
sobre la “Iconología simbólica en procesos de

diseño iconográfico con la iluminación natural”,
mostrando que el estudio se realizó para generar
la ideación grafica arquitectónica por medio de la
iluminación natural, por lo cual el ejercicio aquí
desarrollado se confecciona en base al festejo del
día de muertos, el cual es una mezcla la religión
y creencias prehispánicas de nuestra cultura, por
lo que se desarrolla un método de abstracción de
diseño que realizara una de conceptualización en
el modelo y los materiales traslucidos, esto para
genera una efecto que ayude a formar la ideación
iconográfica por medio de la iluminación natural.
Por lo que se tomará en cuenta la constante
radiación del sol, ya que la incidencia solar
dependerá de la ubicación, la estación del año,
altura y hora. Teniendo en cuenta los factores que
emite la iluminación natural, con la metodología
de diseño, se implementada en las diferentes
figuras representativas de la cultura Mexicana
Día de Muertos, en específico para este ejercicio
se observa los diferentes tipos de materiales
que se usaron para desarrollar las diferentes
proyecciones y sombras de los materiales.
Para finalizar con esta publicación, es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México, tenemos la certeza de
que no solamente el investigador vinculado a la
temática que publica este medio de difusión de la
ciencia, encontrarán una diversidad de posiciones
teóricas interesantes; sino también, otros lectores
interesados en lo expuesto, descubrirán a través de
las páginas que componen esta edición editorial,
tópicos con una visión original, internacional,
interdisciplinar, de actualidad y con una amplia
profundidad de análisis investigativo; ya que en
este número particular han colaborado con sus
trabajos personales o grupales, investigadores
de carrera certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

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CONTEXTO

Referencias bibliográficas
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Artículos
Articles

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CONTEXTO

La autoconstrucción en la ciudad de Lima: hábito
poblacional que configura el entorno urbano
Self-construction in Lima: a population habit that shapes the urban environment
Recibido: enero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Boris Paul Castro Rojas1
Bexi Perdomo2

Resumen

Abstract

En la capital peruana la autoconstrucción ha dejado
de ser una manifestación casi exclusiva de las
zonas periféricas pobres de toda gran metrópoli
latinoamericana, para convertirse en práctica
habitual de la mayor parte de la población limeña al
momento de edificar un inmueble. El propósito del
presente estudio fue profundizar, desde el sentir de
quienes optan por la autoconstrucción para conocer
las razones que subyacen este complejo fenómeno,
pero visto desde la mirada del concepto de habitus.
Se realizó una investigación cualitativa apoyada
en la técnica de entrevista en profundidad, con
participación de informantes usuarios y expertos.
Los resultados mostraron que la autoconstrucción se
origina por diferentes causas y que, indistintamente
del nivel socioeconómico, se configura como
habitus. A partir del análisis, se considera que,
juntamente con las diversas motivaciones y variables
que participan en el fenómeno en estudio (necesidad,
costos, burocracia, informalidad, pragmatismo),
entre los factores de dicha transformación y
expansión social se encuentran las políticas públicas
instaladas conforme al modelo neoliberal en el Perú.
Esto como consecuencia que, desde 1990, se le ha
dado máxima prioridad al crecimiento económico
por encima del desarrollo institucional que se
requiere como país.

In the Peruvian capital, self-construction has ceased
to be an almost exclusive manifestation of the
poor peripheral areas of any large Latin American
metropolis, to become a common practice of most
of the population of Lima at the time of building a
house or similar. The purpose of this study was to
research deeper into the feelings of those who opt
for self-construction to know the reasons underlying
this complex phenomenon seen from the viewpoint
of the concept of habitus. Qualitative research was
carried out using the in-depth interview technique,
with the participation of users and expert informants.
The results showed that self-construction arises due
to different reasons, and that is configured as habitus,
regardless of socioeconomic level. The authors
believe that, together with the various motivations
and variables involved in the phenomenon under
study (need, costs, burocracy, informality, and
pragmatism), among the factors behind this social
transformation and expansion are the public policies
installed under the neoliberal model in Peru. It is
because since 1990, economic growth has been
considered a top priority over the institutional
development required by the country.

Palabras Clave:

Keywords:

autoconstrucción; habitus; entorno urbano; Lima

self-construction; habitus; urban environment;
Lima

1

Nacionalidad: peruano; adscripción: investigador en la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL), Lima, Perú; maestría
en educación; e-mail: brcastror@crear.ucal.edu.pe; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8490-1567
2
Nacionalidad: venezolana; adscripción; adscripción: investigadora en la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL),
Lima, Perú; Dra. en Ciencias Humanas; Investigadora acreditada en Perú y Venezuela; e-mail: bjperdomod@crear.ucal.edu.pe; ORCID:
https://orcid.org/0000-0002-1611-7743

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CONTEXTO

Introducción

habitabilidad, cantidad estimada que comprende
desde lujosas residencias hasta viviendas de
condición muy básica.

La autoconstrucción es un fenómeno presente y
creciente en el Perú. Según la Cámara Peruana
de la Construcción (CAPECO), el año 2017,
hasta 70 % de las edificaciones en Lima, y un
porcentaje algo mayor en el resto del país, habían
sido construidas sin pasar por ningún proceso
formal. En otras palabras, sin gestionar licencias,
sin contar con asesoría profesional y sin cumplir
con los procesos de supervisión requeridos
(Angulo, 2017).
Las condiciones antes descritas son características
de la informalidad aplicada al rubro construcción
y que se conoce como autoconstrucción, término
para el cual los autores no han alcanzado consenso
en su definición única. Sin embargo, de forma
general indica una modalidad de edificar inmuebles,
preferentemente viviendas, mediante personal
aficionado o poco calificado y sin el correspondiente
asesoramiento técnico. Ese fenómeno, tal como
lo señalan Pérez y Palma (2021), se presenta
mayormente en las periferias urbanas donde son
los propios habitantes populares quienes fungen de
principales agentes de urbanización.
Si bien se trata de una práctica muy usual
entre los habitantes de menores recursos de
las ciudades más importantes de esta parte del
continente, para el caso de la capital peruana
implicaría también que se practique dentro de
otros sectores de la población, incluyendo a los
de mayor poder adquisitivo. En consecuencia, es
factible pensar que quizás el factor económico
no sería el determinante primordial cuando se
opta por la autoconstrucción, sino que existirían
otros aspectos que subyacen dicha decisión.
Conocer esta información podría brindar aportes
sustanciales sobre el comportamiento colectivo o
la manera de pensar de quienes residen en la urbe
limeña que facilite su comprensión.
La distribución socioeconómica de hogares
en Lima Metropolitana para el año 2021
presenta disparidad entre los diferentes niveles
socioeconómicos, como se aprecia en la Tabla 1.
Dentro de las características del perfil de
hogares, solo los dos últimos NSE tienen como
material predominante en techos el uso de
planchas de calamina (indicador que sirve para
describir viviendas precarias y no aptas para ser
habitables permanentemente), lo que equivaldría
a 15.6 %. El restante 84.4 % de hogares limeños
ocupan viviendas con condiciones mínimas de

Tabla 1. Distribución socioeconómica de hogares en
Lima Metropolitana para el año 2021

Fuente: Asociación Peruana de Empresas de
Inteligencia de Mercados (APEINM, 2021), con base
en información del Instituto Nacional de Estadística e
Informática (INEI).

A este 84.4 % se le descuenta el 70% que,
según CAPECO, representaría lo edificado
mediante modalidad de autoconstrucción. El
resultado es que solo 14.4 % de las edificaciones
para vivienda habrían cumplido con todos
los estándares técnicos, normativos y legales.
Aplicando un supuesto práctico de ‘a más alta
estratificación socioeconómica igual apego a las
reglas y la formalidad’, dicho valor de 14.4 %
estaría compuesto por el 2.9 % que agrupa al NSE
A (lo cual no descarta que dentro de ese sector
también se emplee la autoconstrucción como
modalidad de edificación), mientras que 11.5
% pertenecería tanto al NSE B como al NSE C,
aunque repartidos en diferentes proporciones de
difícil cuantificación.
De lo anteriormente expuesto podría interpretarse,
a grandes rasgos, que al menos tres cuartas partes
de hogares en la ciudad de Lima ocupan inmuebles
que han sido levantados mediante autoconstrucción.
De esta forma, dicha modalidad se convierte en la
manera más habitual con la que se ha edificado el
entorno urbano de la capital peruana.
En este contexto, es oportuno revisar el
concepto de habitus definido como un sistema
de disposiciones socialmente adquiridas que
funciona al igual que una matriz donde se
aglutinan percepciones, apreciaciones y acciones,
movilizando a individuos a vivir de manera similar
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CONTEXTO

a la de otros integrantes del grupo social al cual
pertenecen (Bourdieu, 1997). Según Capdevielle
(2011), la noción de habitus permite enterarse de
procesos sociales colectivos en que las prácticas
son producto del aprendizaje del juego social.
Este autor también señala que, en oposición a la
teoría de la acción racional, Bourdieu propone a
cambio una teoría de la acción en la que incorpora
la noción de habitus. En esta, la mayoría de las
acciones humanas se producen por disposiciones
adquiridas que hacen que la acción pueda y tenga
que ser interpretada como orientada hacia un fin
específico sin que pueda plantear por ello que
como principio tenía el propósito consciente de
ese fin (Capdevielle, 2011).
Por su parte, Martín-Criado (2021) considera
que el concepto de habitus supone tres rasgos
fuertemente interrelacionados: tiene carácter
sistemático, está incorporado y es resistente al
cambio. En consecuencia, resulta difícil intentar
distinguir qué parte del comportamiento se debe
al habitus y qué parte al conjunto de agentes
condicionantes que conforma la situación en
cuestión.
Martuccelli (2015) destaca fenómenos
socioculturales que ponen al descubierto la
ambivalencia de las mutaciones sociales que
se dan en Lima. Entre ellos señala una nueva
sociabilidad urbana que ha logrado unificar
involuntariamente a los ciudadanos en torno a la
ineludible convivencia que representa tener que
habitar un mismo espacio urbano o desenvolverse
alrededor de habitus propios a la cultura popular,
logrando implantar comportamientos inclusive
en los estratos sociales más altos. Uno de los
más resaltantes modos de conducta del nuevo
poblador capitalino es el ‘achoramiento’, término
peruano usado para referirse a la actitud que sirve
para contrarrestar jerarquías sociales limeñas e
imponerse en las distintas áreas urbanas, ayudando
a explicitar la relación que tienden a tener los
limeños con la autoridad, las instituciones, las
reglas o el poder en general.
La práctica de la autoconstrucción en la
población limeña es muestra de la informalidad
que durante siglos rige la sociedad peruana.
Al respecto, Contreras (2021) refiere que la
informalidad es parte de la lógica económica del
Perú, y viene desde la época colonial, cuando se
tenía una economía de subsistencia y a Lima como
centro del poder. Si bien con la independencia
se cambió la monarquía por la República, se

continuó manteniendo la estructura del Estado
Colonial centralista y capitalino, con reductos
de desigualdad y privilegios y se estableció
una economía proteccionista para satisfacer los
intereses de las élites a expensas del bienestar
y progreso del resto del país. Dicha continuidad
fue perjudicial para la imagen del estado nacional
ante el poblador común, que siguió percibiéndolo
como déspota, impositivo y con poca legitimidad
para, entre otras cosas, el cobro de impuestos, al
cual todavía hoy ese mismo poblador ve como un
gasto sin retorno.
Algo que caracteriza algunos países de la
región latinoamericana es la conflictiva relación
que tienen con el cumplimiento de las normas
sociales, lo cual es herencia colonial de gran
raigambre histórica. Así lo refiere Araujo (2009)
con la premisa de “Obedézcase, pero no se
cumpla”, que era una fórmula administrativa
del derecho castellano medieval que funcionaba
como un mecanismo de reclamo que reconocía la
autoría de quien emitía una norma, pero que se
consideraba inaplicable.
Esa tensa convivencia entre clase gobernante
y gobernados se quiso modificar durante el siglo
XX. Según describe Kahatt (2015), de la década
de 1920 hasta mediados de los años setenta, los
diferentes gobiernos del Perú compartieron el
objetivo de alcanzar la modernidad en todo el
país y elevar la calidad de vida de la población. Se
apostó por la modernización nacional mediante
programas y políticas de fomento que procurasen
progreso económico y bienestar social. Dentro de
las obras de infraestructura que se llevaron a cabo,
destacan los conjuntos habitacionales urbanos de
variada magnitud, mayormente localizados en
Lima. Si bien muchos de ellos se convirtieron en
valioso aporte arquitectónico local, en algunos
casos con destacado reconocimiento internacional,
numéricamente la producción de estas soluciones
de vivienda fue poco trascendente para cubrir el
déficit habitacional.
Las ideas de modernización aplicadas no
disminuyeron la desigualdad en cuanto a progreso
urbano entre Lima y el resto del Perú. Para 1950
la capital estaba en pleno proceso de convertirse
en metrópoli, siendo la única ciudad peruana
donde se desarrollaba la industria y el comercio
en grandes volúmenes, además de ser el lugar
donde se tomaban las decisiones de gobierno.
Fue entonces cuando se dieron las migraciones
masivas de las zonas rurales hacia Lima, con
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CONTEXTO

el consecuente surgimiento del fenómeno de
las barriadas. Así se creó lo que Kahatt (2015)
denomina una rara simbiosis entre modernización
e informalización de la ciudad, lo que otorgó
características de hibridación urbana a su proceso
de metropolización. En la década de 1960, los
barrios marginales se convirtieron en la forma
más popular de urbanizar y habitar masivamente,
no solo en Lima, sino en todo el Perú. Según hace
notar Calderón (2017), hasta esos años la teoría
de la modernización asumía que la informalidad
laboral y urbana era expresión de una transición
de sociedad tradicional a moderna.
En su momento los organismos del Estado
encargados de atender el tema habitacional
entendieron el fenómeno de las invasiones como
la solución más efectiva a la crisis de vivienda
y desarrollo social de los pobres urbanos.
Para ello, la estrategia fue brindar asesoría
técnica a los nuevos barrios que emergían en
las urbanizaciones populares, sirviéndose de
las mismas prácticas que, de manera natural,
se venían dando en las ocupaciones marginales
urbanas: la autoconstrucción y la solidaridad
comunal. Es así como se admitieron las ideas de
autoconstrucción de lotes con servicios mínimos
para producir vivienda popular (Kahatt, 2015).
Con la imposición del modelo neoliberal
en la última década del siglo XX aumentaron
desproporcionadamente la ocupación territorial
y las zonas periféricas de la ciudad de Lima.
Se considera como su antecedente impulsor
directo el periodo de 1985-1990, el cual para
Martuccelli (2015) sirvió de acelerador para
distintos fenómenos sociales que ya venían
gestándose en la capital. Estas transformaciones
se vieron reflejadas en el colapso del urbanismo,
el crecimiento de la informalidad, y el desarrollo
de nuevas lógicas de supervivencia en un
ambiente de crisis económica generalizada y
ambiente de violencia política diaria a raíz del
conflicto armado interno que padecía el país.
De ese panorama nacional se dio paso al proceso
de apertura económica en el Perú, que fue poco
escrupuloso en la manera de llevarse a cabo y con
obvias consecuencias para la ciudadanía, siendo
de las peores la contracción de la inversión estatal
en sectores clave como el transporte público, la
construcción de vivienda y la planificación urbana.
Calderón (2017) explica que entre 1990 y el
2000 se aplicaron políticas públicas conforme
al modelo neoliberal que hicieron incrementarse

los barrios urbano-marginales, caracterizándose
por la opción del libre mercado como solución
a la vivienda y el laissez faire (dejar hacer) a la
ciudad informal. Incluso desde el propio Estado
se llegó a alentar nuevas invasiones de tierras,
generalmente no adecuadas ni convenientes para
un óptimo desarrollo urbano, generándose así
una masa cautiva de pobladores que requerían
registrar sus propiedades.
Atendiendo a lo que sostiene Vergara (2018)
respecto al periodo que inició en 1990, en el Perú
se dio la paradoja del crecimiento infeliz, donde lo
primero es debido al éxito del proyecto neoliberal,
en tanto que lo segundo es consecuencia del fracaso
del proyecto republicano. Hay que indicar que el
neoliberalismo en el contexto peruano se soporta
sobre la confianza en el capitalismo popular,
entablándose una fuerte conexión con los sectores
emergentes, pero las cifras del PBI solo encubren
los problemas. Para los logros alcanzados por las
políticas neoliberales (incremento económico,
reducción de pobreza, inflación controlada, nueva
clase media, expansión de ciudades, consumo
masivo) se ha tenido que pagar un alto precio en
la estructura sobre la que se erige cualquier nación
camino al progreso. La precariedad democrática
de las élites peruanas quedó expuesta al optar por
un proyecto de país que prioriza el crecimiento
económico y menosprecia las preocupaciones
de una agenda republicana. De ahí que la actual
crisis que se ha arrastrado por años se centra en
todo aquello que se consideró insignificante para
el avance del país: institucionalidad, estado de
derecho y ciudadanía.
Conforme a lo que exponen Pérez y Palma
(2021), dentro de la formulación liberal moderna
de ciudadanía, la nacionalidad se entiende como
el criterio primordial para definir quién pertenece
a la sociedad. Formalmente, los que pertenecen
a una nación y poseen estatus de ciudadano
son iguales en dignidad y derechos, aunque ese
reconocimiento no basta para que se produzca
una igualdad sustantiva entre todos los miembros
de aquellas sociedades que han asumido tal
tipo de ciudadanía. Asimismo, dichos autores
sostienen que las prácticas de construcción
informal de ciudad que ejercen las poblaciones
migrantes y socialmente marginadas posibilitan
la articulación de narrativas sobre derechos que
superan las limitaciones propias del proyecto
nacional moderno de ciudadanía, dando paso
así a un modelo urbano de ciudadanía. Es por
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CONTEXTO

ello, que la autoconstrucción se convierte para
esos pobladores en una acción que moraliza y
dignifica, en tanto que las propiedades que ellos
mismos han levantado les permiten formular un
tipo urbano de ciudadanía donde se reconocen
como ciudadanos constructores de ciudad.
La literatura muestra investigaciones sobre
la autoconstrucción en diferentes contextos. Por
ejemplo, en zonas de alto riesgo (Tomé-Fernández,
2020) y sobre esquemas de autoconstrucción a
partir del concepto de la autogobernanza en una
región de España (Candón-Mena et al., 2020).
Otros han abordado la forma en que las mujeres
se han posicionado como autoconstructoras
(Daniela &amp; Rivera, 2022) y la autoconstrucción
en poblaciones indígenas en Chile (Carrasco,
2021). Sin embargo, pese a lo frecuente de la
autoconstrucción en Lima (a juzgar por las cifras
presentadas) no se ha observado un estudio que
profundice, desde el sentir de los protagonistas
de este fenómeno de la autoconstrucción y que
permita conocer las razones que subyacen este
complejo fenómeno, pero visto desde la mirada
del concepto de habitus de Bourdieu (1997) a
partir del cual, según García (2017), se puede dar
respuesta a diversas situaciones sociales.

visualiza la autoconstrucción como lo plantea
Walliman (2012), es decir, la modalidad en la
cual los ocupantes participan, en mayor o menor
grado, en el diseño y construcción de su propia
vivienda. Esta participación y toma de decisiones,
generalmente, se hacen de manera informal,
al margen de la supervisión de profesionales
y, en muchos casos, saltando regulaciones en
materia de vivienda y hábitat establecidos por las
autoridades competentes.
Este concepto de autoconstrucción se asume
indistintamente de que ocurra en zonas rurales,
periferias o áreas urbanas y de que la construcción
se planifique y ejecute de forma individual o
colectiva, pues permite una mirada desde el
individuo que sirve para interpretar esa acción
individual que alimenta un comportamiento
colectivo. Aun así, la autoconstrucción supone
los elementos señalados por (Salas et al., 1988),
ajustados a las necesidades y posibilidades
de quien construye. Desde el punto de vista
psicosocial la autoconstrucción ha sido vista como
el hecho de apropiarse de un lugar y recuperar el
proceso. Es la expresión pragmática de la autonomía
del ser humano asociada al contexto de la vivienda,
entendida esta como la posibilidad de hacer por sí
mismo lo que la persona está en capacidad de hacer.
Además, es un espacio en el cual el ser humano
se permite usar su creatividad para satisfacer su
necesidad habitacional (Alfaro, 2017).
La autoconstrucción está motivada por
diversos factores como lo son la tradición, la
necesidad de tener un espacio propio, razones
económicas, e incluso, la construcción creativa
y la emancipación social (Walliman, 2012).
No obstante, no se ha profundizado en la
autoconstrucción como hábito en contextos
urbanos, en los cuales existen opciones y
regulaciones que deberían impulsar la formalidad.
Esta se ha convertido en un fenómeno de interés
para los investigadores quienes la han definido y
estudiado desde diversos contextos y perspectivas.
Su complejidad, parcialmente producto de la
proliferación de conceptos y posturas acerca de
esta, ha motivado la elaboración de una propuesta
esquemática para su análisis, ya que esta puede
ser considerada desde diferentes puntos de vista:
como proceso, como producto y como marco
tecnológico (Salas et al., 1988).
Si bien la autoconstrucción supone una
solución para el individuo, esta puede conllevar
a riesgos y consecuencias para el individuo y

Aproximaciones teóricas a la
autoconstrucción, habitus y habitar
En líneas generales, la autoconstrucción es una
manera informal de autogestión del hábitat
(Moreno, 2021). Pérez y Palma (2021) la definen
como un concepto asociado a una forma de
edificar en las áreas periféricas de las zonas
urbanas, siendo los mismos habitantes los
agentes que impulsan la urbanización. Esta puede
comprender varios de los siguientes procesos y
elementos: el diseño, la autogestión de materiales
y procesos, métodos y mecanismos de autoayuda
y construcción de forma progresiva (ajustada a las
necesidades y posibilidades de quien construye),
entre otros (Salas et al., 1988).
La autoconstrucción no necesariamente
implica la agrupación de personas que desean
crear un nuevo espacio comunitario para ser
habitado, pues también puede reflejar la decisión
de un individuo que construye un hábitat en
un terreno sin cumplir con las regulaciones
y exigencias de las autoridades competentes
en materia de urbanismo. En ese sentido,
para efectos de la presente investigación se
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CONTEXTO

2019). Aplicando el concepto de habitus a la
acción de habitar se obtiene que la elección de
las personas acerca de dónde habitar y cómo
será su hogar parece estar condicionada por una
construcción social acerca de lo que implica
habitar. Esta concepción variará en función
del entorno social en el que la persona nace
y se desarrolla. Como señala Núñez (2020)
“lo que debe ser habitado” (p. 30) es diferente
para personas de escasos ingresos y para los
económicamente más favorecidos. De igual
forma, también varía entre diferentes regiones
geográficas de un mismo país.

para la comunidad. Por ejemplo, la construcción
de una vivienda en un terreno no apto puede
tener como consecuencia el desplome de la
misma vivienda, generando daños a terceros y
requiriendo la intervención del Estado para la
solución del problema. La elección errónea de
materiales, elaboración inadecuada de planos
y la construcción sin tomar en consideración
los riesgos sísmicos pueden tener efectos
perjudiciales para los habitantes del inmueble y
para terceros en sus adyacencias. Además de estas
limitantes obvias, se suman la imposibilidad de
crecimiento vertical sin riesgos e impedimentos
para implementar mejoras en la vivienda en
pro de un entorno más sustentable. Así lo
probaron Contreras y Nuñez (2021), quienes
determinaron la inviabilidad de implementar
techos verdes en viviendas de autoconstrucción
en Colombia, ya que se incrementaría el riesgo
ante un potencial evento sísmico debido a la poca
capacidad estructural, lo cual se agrava según
las características del terreno sobre el cual se ha
construido la vivienda.
El habitus determina en cierta forma en qué
espacios puede actuar un individuo y de qué forma
deberá hacerlo, en función de su contexto social
en el que nació (Núñez, 2020). Este trasciende
la noción tradicional del hábito y comprende
principios de visualización, interpretación
y acciones que son producto del origen y la
trayectoria social de la persona (García, 2017).
Por su parte, habitar es definido como la
ocupación de un espacio al que se suele llamar casa;
sin embargo, habitar trasciende sus propios muros
y el individuo habita tanto su casa como el barrio o
localidad en que esta se encuentra (Núñez, 2020).
La casa que se habita, a su vez, es un espacio en el
que se crean conexiones afectivas que van haciendo
que esta se transforme en hogar (Abellán, 2018).
La elección que hace el individuo de dónde
se establecerá para habitar es un fenómeno
multifactorial. Núñez (2020) resume seis factores
o razones que mueven a las personas a elegir dónde
vivir y cómo será su vivienda. Estas razones son:
nivel de ingreso, cercanía a su lugar de trabajo,
características del núcleo familiar (número de
miembros, edades), rasgos de la vivienda (entre
los que se encuentra la cantidad y amplitud de
espacios), facilidades del vecindario en la zona y
accesibilidad en general.
Habitar es una manera de contenerse y de
expandirse como especie y como familia (Ríos,

Metodología del estudio
Se realizó una investigación cualitativa desde la
mirada de la fenomenología hermenéutica, que
responde a la necesidad de comprender y explicar
la naturaleza de los fenómenos de estudio (Trujillo
et al., 2019). Esta metodología se fundamenta en
la interpretación y comprensión de fenómenos,
a partir de la subjetividad de sus protagonistas
(el significado que el sujeto le atribuye al objeto)
y la ‘verdad’ de lo investigado es producto de
una construcción interpretativa de la cual el
investigador es una parte intrínseca (De los Reyes et
al., 2019). Este abordaje fenomenológico permitió
profundizar en las experiencias de los individuos
para la comprensión de la autoconstrucción como
fenómeno de orden social en el contexto limeño.
Para un mejor acercamiento a esta realidad
que se deseaba comprender, se optó por la
triangulación de datos. Esta técnica es ampliamente
recomendada en investigación social y su
aplicación requiere obtener información acerca
del objeto de estudio, por medio de diferentes
fuentes que hagan posible el contraste de los
datos recogidos (Alzás García et al., 2016). Las
fuentes de información fueron dos: usuarios de
la autoconstrucción (personas que habían optado
por esta modalidad para edificar sus inmuebles) y
expertos (profesionales de diferentes disciplinas
versados en el tema). Para su abordaje, se llevó
a cabo un muestreo propositivo, el cual es
recomendado para estudios fenomenológicos con
temáticas como la de la presente investigación,
ya que “permite elegir los informantes en función
del tipo” (Mendieta, 2015, p. 1145). El proceso
en este tipo de muestreo implica seleccionar
los informantes en función de su conocimiento
(teórico o práctico) del tema (Mendieta, 2015).
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CONTEXTO

En el primer grupo (usuarios) se entrevistaron
doce personas de ambos sexos que la asumieron
como la modalidad de construcción para edificar
desde cero o para ampliar y transformar su
inmueble. La selección de los participantes se hizo
tomando en consideración a las recomendaciones
de Mendieta (2015) y Ramsook (2018). Es decir,
se seleccionaron asegurándose que estos tuvieran
experiencias reales y personales en cuanto al
fenómeno en estudio: la autoconstrucción. Como
criterio de inclusión para este grupo, se consideró
que hubiesen construido o ampliado en una fecha

posterior a 1990 (década de la implementación
del modelo neoliberal en el Perú). El criterio de
exclusión fue no haber sido responsable directo
de la elección de esta modalidad. Este tamaño
muestral obedeció al principio de saturación de
la información, catalogado como el más común
y eficiente para establecer muestras en estudios
cualitativos (Hennink &amp; Kaiser, 2022). La
Tabla 2 muestra detalles de los participantes de
este grupo. Para garantizar su anonimato, como
se acordó en el consentimiento informado, se
muestran seudónimos.

Tabla 2. Listado de entrevistados que participaron en el estudio como protagonistas de la autoconstrucción

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Por otra parte, para la selección de los expertos
en el ámbito de la construcción, se consideraron
los siguientes criterios: ser arquitectos o ingenieros
colegiados en ejercicio de su profesión, profesionales
con especialización en planificación y gestión
urbano regional, profesionales con experiencia en
gestión pública municipal, y sociólogos urbanistas
con varias investigaciones sobre el tema. Debido a
lo específico de los informantes, no se plantearon
criterios de exclusión. La Tabla 3 muestra detalles
de estos informantes. Se usan seudónimos, ya
que se acordó el resguardo de su identidad. El
tamaño de la muestra obedeció a la decisión de los
expertos, ya que algunos que se habían invitado
más profesionales que cumplieran los criterios de
inclusión, pero indicaron no poder participar por
razones de tiempo.

Para la recolección de información se empleó
la técnica de la entrevista en profundidad. Para ello
se diseñaron guiones de entrevista con preguntas
orientadoras que, de forma abierta, permitieron a
los entrevistados describir las razones por las que
ha optado por la autoconstrucción y cómo esta
se ha arraigado en su estructura de pensamiento
como la alternativa al momento de construir o
ampliar su inmueble.
Resultados
Los usuarios entrevistados presentaban edades
entre 43 y 68 años. Estos residen en diferentes
distritos de Lima y tienen distinta formación
académica. Sus viviendas autoconstruidas tienen
una altura promedio de 3 pisos y son todas

Tabla 3. Listado de informantes expertos

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

de albañilería confinada, sistema constructivo
tradicional de muros de ladrillo de arcilla con
columnas y losas de concreto.
Los usuarios señalaron la necesidad de
contar con un techo propio como motivo
principal para la elección del terreno donde han
construido su inmueble. Las oportunidades para
satisfacer esta necesidad suelen tener matices
circunstanciales variados (lote sin saneamiento
ni habilitación urbana, construcción encima de la
vivienda de algún familiar, cercanía al lugar de
trabajo, valor residencial de la zona). Ante esta
situación de necesidad, asegurar la calidad del
suelo inicialmente no fue un aspecto prioritario.
Posteriormente, casi en su totalidad, buscaron
asesoramiento técnico de manera informal.
Este asesoramiento fue principalmente una
conversación con profesionales ingenieros o
maestros de obra conocidos, e invirtieron en
cimentaciones para contrarrestar el riesgo sísmico,
pero sin certificación documentaria alguna.
El aprovechamiento espacial sin adecuada
optimización emerge como la principal razón
para decidir el diseño y distribución de ambientes.
Estas personas se entrevistan con algún conocido
suyo o alguien referido del vecindario para
poder plasmar ideas preconcebidas en papel. Por
otra parte, aquellos cuya actividad laboral está
ligada al sector construcción, coincidieron en lo
que podría calificar de intrusismo, ya que ellos
mismos elaboran planos básicos de obra en los
proyectos que ejecutan. En ninguno de los casos
estas personas buscaron apoyo de un profesional
que les asesorara a un nivel de expediente técnico
para trámite municipal.
En relación con materiales y estructuras, las
decisiones se toman en conjunto entre el propietario
y el maestro de obra. La elección manifestada de
forma unánime fue la autoconstrucción con el
sistema tradicional de albañilería confinada, por
considerarlo el más resistente y de mayor seguridad.
Uno de los entrevistados enfatizó que esto “era lo
más obvio, era lo mejor”. En esta respuesta se sigue
observando un criterio subjetivo para la toma de
decisiones y valoración de la calidad.
Para la ejecución de obra se suele encargar
la edificación a un maestro constructor que ellos
conocían o a alguno de la zona con probada
reputación en el oficio, en ambos casos de manera
informal. Solo uno de los entrevistados declaró
haber contratado personal no idóneo buscando
lo más barato, en cambio, el resto mostró

preocupación porque el personal fuese lo más
experimentado posible, independientemente de
su preparación formal. Así lo recalca uno de los
entrevistados: “Siempre es bueno trabajar (con)
un proyecto… (a) cualquiera no va a contratar…
porque no preguntan quién ha diseñado, sino quién
ha construido, tal maestro, entonces, siempre
pensando eso”. En resumen, las respuestas de los
usuarios reflejan la importancia del prestigio de
aquél a quien se encargará la obra que el hecho de
que se trate de un profesional.
En opinión de los entrevistados, la frecuencia
de emplear la autoconstrucción como modalidad
para edificar en el entorno vecinal es alta. Las
respuestas variaron entre regular y bastante.
La práctica de la autoconstrucción parece estar
condicionada al control urbano que haya en cada
zona, pero se percibe que esta refleja un habitus
en la población. Así se aprecia en la siguiente
respuesta: “Creo que la autoconstrucción acá es
casi una regla… y como es una comunidad bien
familiar, por decir así, todos conocen a alguien
que es constructor y tienen su maestro de obra
con el que hacen las cosas”.
Cuando se les consultó si la autoconstrucción
fue una buena decisión, solo dos de los
informantes usuarios respondieron negativamente
(uno admite que siempre hay detalles no previstos
que es mejor solucionar antes de la obra y el otro
reconoce que ha sido perjudicial construir “poco
a poco” y “a la mala”). El resto se reafirma en
su decisión de manera positiva, ya sea porque
satisface sus necesidades o sus expectativas (no
se está sujeto a lo que un profesional determina
sino al gusto del propietario). Sobre esto último
un entrevistado expresó: “Básicamente yo tomo
las decisiones como quiero… a la larga, pues, uno
sale feliz, satisfecho, yo quiero así y así se hizo”.
La mitad de los usuarios entrevistados asevera
que reiteraría el uso de la autoconstrucción (sea
porque hasta ahora no le ha traído problemas o
para evitarse complicaciones con la burocracia
municipal). No obstante, todos advierten que de
presentarse la ocasión de construir en el corto
plazo recurrirían a profesionales calificados en
el rubro y cumplirían con el trámite normativo
que se exige, sobre todo en la parte estructural
y constructiva. Principalmente para garantizar
el valor de la inversión inmueble hecha, lo cual
implica estar dentro de la formalidad.
Para comprender de mejor manera estas
respuestas fue de indudable utilidad los aportes
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CONTEXTO

posible, hacer todo de una manera práctica,
buscando autofacilitarse, porque el informal se
autofacilita, prescinde de los cánones estatales,
de la regulación estatal… porque es engorroso,
porque es burocrático, porque implica un costo,
implica tiempo, está supeditado a veces al humor
del funcionario público… yo construyo y levanto,
después que me pongan la multa, ya que me
fastidien, pero yo ya lo construí, ahí pues, hay
una razón práctica”. “El ser pragmáticos es algo
que los une, evitarse licencias, permisos, y con
eso voy a generar ahorros, que no lo consideran
importante, les parece un gasto”.
La aproximación hermenéutica de las respuestas
de ambos grupos de entrevistados permitió elaborar
la Tabla 4, la cual resume categorías observadas.
En esta tabla se aprecian las respuestas ante cada
categoría y las decisiones asociadas a estas, así
como los problemas que estas decisiones revisten.
Referente a las consecuencias que ha generado
la autoconstrucción en el crecimiento urbano
de Lima, se recoge como positivas que se haya
detenido la expansión horizontal de la ciudad y
que se vaya densificando en altura. Las negativas
serían que se ha construido sin dirección técnica
en zonas con alto riesgo sísmico, y que, ante la
demanda insatisfecha de vivienda, poco a poco
se vaya generando un proceso de tugurización
en todas esas edificaciones autoconstruidas. A
propósito de esto último, el sociólogo entrevistado
advierte: “Temo mucho que si no hay cambio en las
políticas públicas, no me refiero a la informalidad
en general, sino respecto a los procesos de
construcción de ampliación y mejoramiento de
la vivienda, se va a seguir produciendo viviendas
que, a diferencia de las décadas pasadas, ahora
dan miedo, porque un barrio nuevo, un pueblo
joven que comienza a construir es una promesa de
vida, pero uno que ya está construido y comienza a
consolidarse más, a aumentar pisos, a tugurizarse,
es la frustración de la promesa”.
En opinión de los expertos consultados, la
persistencia de la práctica de la autoconstrucción
se debe a varios motivos: a la creencia de que
se está ahorrando al construir de esa manera (no
se percibe la diferencia en contratar o no a un
profesional), al costo de las licencias (el poblador
no ve el valor de formalizar, prefiere gastar ese
monto en algo tangible como materiales), a la
falta de confianza en el aparato estatal (no hay
integridad en el funcionario público, se carece de
vocación de servicio para agilizar los trámites),

de los informantes expertos. Todos ellos
contaban con probada experiencia profesional,
en el sector público (municipalidades) o en el
privado (constructoras e inmobiliarias), como
también en el ámbito académico, la consultoría e
investigación científica relacionada al tema de la
presente investigación.
Sobre las razones por las que las personas
optan por la autoconstrucción, los expertos
también consideran que es la necesidad por
el amplio déficit de vivienda. A esta suman la
informalidad porque, a consecuencia de esa
necesidad insatisfecha, se termina participando
en invasiones de terrenos que no cuentan con los
requisitos y documentación requerida. También
señalan que los costos son otra motivación para
la autoconstrucción porque se percibe esta como
una opción más económica. Finalmente, las
respuestas de los expertos reflejan el habitus como
un elemento que subyace la autoconstrucción, ya
que señalan que esta obedece a una práctica social,
porque la actividad de crear ciudad y construir
son actos inherentes al ser humano; así se aprecia
en la siguiente respuesta: “Yo creo que hay una
condición de apropiación del espacio a partir del
significado que tiene construir tu propio hábitat…
es parte de nuestro capital cultural, es parte de
una práctica social muy, digamos, mimetizada en
el ser humano, muy internalizada, por eso que se
convierte en un hábito”.
Los expertos consideran que la autoconstrucción
se hace presente en todos los NSE, pero en un
porcentaje menor al de los NSE C y D, y con
variaciones según circunstancias ligadas a la
informalidad, el control urbano y el exceso
burocrático de trámites y permisos normativos. La
respuesta de un arquitecto entrevistado es reflejo
de esta opinión: “También se da en niveles altos,
pero en un porcentaje mucho más bajo. Depende
mucho de los distritos, de las zonas, porque hay
un control municipal, donde te exigen la licencia,
donde no puedes hacer bulla porque el vecino te
está escuchando, entonces, ahí inmediatamente
dan aviso a la municipalidad y entran los entes
de control para verificar si tienes todos los
documentos que te permitan construir, edificar”.
Los expertos conciben que las personas
acuden a la autoconstrucción para omitir los
procesos administrativos por un pragmatismo
mal entendido: “Creo que en cada sector puede
variar, pero, al final, el resultado es el mismo,
lograr la construcción en el menor tiempo

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CONTEXTO

siempre hay esa vocación de educarse, de mejorar,
en base a esos emprendimientos, y esos chicos ya
piensan de manera un poco más formal, de no
sacarle la vuelta a la norma, sino de hacer las
cosas cómo se deben”.
Puede haber escenarios pesimistas, si el
Estado no hace labor de promotor y gestor de
soporte técnico a bajo costo para convertirse en
un aliado de la comunidad, haciéndola partícipe
en los procesos y beneficios que conlleva
la formalidad. Una de las respuestas más
contundentes al respecto dice: “Si no lo hacemos
de un modo diferente, la autoconstrucción va
a seguir creciendo. Lima siempre ha recibido
migraciones, antes del interior, y ahora
extranjera, entonces siempre ese porcentaje se
ha ido incrementando”.

a la inexistencia de alternativas efectivas de
solución al problema habitacional (los actuales
modelos de vivienda social no sirven de referente
idóneo a las familias en estos tiempos).
Sobre cómo se manifestará a futuro el fenómeno
de la autoconstrucción en Lima, se obtuvieron
opiniones optimistas, pero en condicional, pues
se confía en que las nuevas generaciones, por
estar mejor integradas a la dinámica del mundo
moderno, serán más conscientes de cumplir
las normas para que su inversión inmueble, así
se emplee autoconstrucción, cuente con cierto
respaldo técnico. Entre ellas tenemos lo que apunta
el abogado entrevistado: “Creo que tendría que
mejorarse, creo que va a tener que formalizarse
un poco más, porque ya son migrantes de tercera o
cuarta generación, pero que ya son profesionales,

Tabla 4 (parte 1). Listado de informantes expertos

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CONTEXTO

Tabla 4 (parte 2). Listado de informantes expertos

Fuente: Elaboración propia

Discusión

déficit habitacional. En su lugar, ha facilitado la
informalidad, dejando a la comunidad a merced
de lo que determine el libre mercado, sin importar
las consecuencias perjudiciales e irreversibles que
pueda haber para sus gobernados.
La autoconstrucción está arraigada en el
pensamiento y la práctica del limeño y así lo
reflejan las estadísticas oficiales y lo confirmaron
los usuarios y expertos entrevistados. Este
fenómeno se consolidó masivamente a partir de
la implementación del modelo neoliberal en el
Perú, especialmente el periodo 1990-2000, como
sostiene Calderón (2017), ya que el laissez faire en
que se ampararon las políticas públicas propició
el incremento de los barrios urbano-marginales,
con lo cual la informalidad que, según Contreras
(2021), ya era parte de la lógica económica del
país, pasó a adquirir un estatus superlativo de

El objetivo de la presente investigación fue
comprender el fenómeno de la autoconstrucción
en la ciudad de Lima, dado lo frecuente de su
práctica en la configuración del entorno urbano de
la capital peruana. De esta forma, se pudo indagar
qué subyace en esta práctica como modalidad de
edificar inmuebles; más allá de los tópicos con
el que se le define al término autoconstrucción
en la literatura especializada, como son el factor
económico y ser una actividad casi exclusiva de las
zonas periféricas pobres de las grandes metrópolis.
Durante los últimos 30 años, con el modelo
neoliberal como guía de las políticas públicas, el
Estado no ha cumplido su labor de promotor y
gestor técnico para lograr un eficiente desarrollo
urbano con alternativas efectivas para paliar el
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CONTEXTO

validación del propio Estado a nivel nacional.
Ese es el contexto en que la capital peruana
viene experimentando mutaciones sociales,
destacando una nueva sociabilidad urbana a
raíz de la convivencia involuntaria entre todos
los habitantes (Martuccelli, 2015) y en la que se
termina adquiriendo habitus propios a la cultura
popular, y/o matizando conductas en sintonía con
las actitudes que propician los nuevos tiempos.
Para el caso de la autoconstrucción, la celebrada
solidaridad comunal con la que se erigieron
los distritos de la periferia en la segunda mitad
del siglo XX fue dejada de lado gradualmente,
conforme el individualismo se iba adentrando más
y más en el comportamiento de la población. Esto
último se ajusta a lo que hacen mención Pérez
y Palma (2021), un tipo urbano de ciudadanía
donde los que autoconstruyen se reconocen como
ciudadanos constructores de ciudad.
El fenómeno de la autoconstrucción encierra
varias causales. Al analizar las respuestas de
usuarios y expertos se aprecia que la necesidad
inherente al ser humano de tener un lugar propio
para habitar y resguardarse, así como la necesidad
de establecerse cerca de su lugar de trabajo
señaladas por (Walliman, 2012) y Núñez (2020)
impulsan al limeño a perpetuar la autoconstrucción
como forma para edificar su hábitat. Al triangular
las respuestas de los usuarios y de los expertos,
se observa que la autoconstrucción tiene como
trasfondo un sentido pragmático tergiversado que
normaliza la informalidad, hace creer al individuo
que saltarse los procesos administrativos es más
rentable, cuando en realidad le está restando valor
a su inversión y exponiendo a riesgos asociados a
una mala planificación y ejecución del proyecto
de construcción. En este punto es preciso citar la
respuesta de uno de los expertos entrevistados: “Al
final, cada casa se parece a su dueño”, implicando
que la autoconstrucción refleja nuestra esencia como
sociedad en la que el ‘achoramiento’ se ha asumido
como una forma de llegar al éxito (Medina, 2001).
De esta manera, vemos de trasfondo el concepto
de habitus en la práctica de la autoconstrucción, pues
este determina en cierta medida el comportamiento
del individuo en diferentes contextos a partir de las
conductas observadas en los demás miembros de
dicha sociedad (García, 2017). Pero ¿en qué se
basa ese habitus? Los sociólogos han afirmado
que el limeño, desde el ‘achoramiento’ que
caracteriza a muchos, se plantea a sí mismo como
alguien capaz de determinar lo bueno y lo malo,

manteniendo una actitud orientada al éxito en lo
personal (un individualismo fomentado por el
modelo neoliberal), obviando o irrespetando lo
establecido en la norma en tanto esta interfiera en
sus objetivos, desde una actitud que llega incluso a
la displicencia como lo ha señalado Medina (2001)
de saltar las normas, buscando siempre la forma
más de “¡hago esto así porque me da la gana y
qué!” (Medina, 2001: 10).
Conclusiones
Más allá de las estadísticas difundidas por
organismos oficiales, los resultados de esta
investigación cualitativa, en la cual participaron
expertos y usuarios con diversidad de domicilio,
ponen de manifiesto que la autoconstrucción en
Lima es ya un hábito poblacional con el que se
ha ido configurando su entorno urbano, algo por
demás muy perceptible a primera vista cuando se
visita la ciudad por aire o por tierra. El hallazgo
principal se sustenta en el concepto de habitus
que plantea (Bourdieu, 1997), pero dado lo
complejo del fenómeno en estudio, también
tienen incidencia otras perspectivas además de la
sociológica, como son la histórica, la económica,
la política y, por supuesto, la urbanística.
La intensificación y expansión de este
habitus claramente marcado en la conciencia
y práctica del poblador limeño es consecuencia
de las mutaciones sociales que a partir de 1990
se produjeron en la capital peruana con la
implantación del modelo neoliberal en el país.
Desde entonces, el crecimiento económico
alcanzado fue directamente proporcional con la
expansión de la autoconstrucción como modalidad
a edificar; sustituyéndose la solidaridad comunal
con la que se levantaron las primeras barriadas
por el individualismo y el ‘achoramiento’
(Medina, 2001) como signos de los tiempos en
que las políticas públicas apostaron al laissez
faire (Calderón, 2017), convirtiendo al Estado en
un mero facilitador de la informalidad.
Este fenómeno o hábito poblacional requiere un
abordaje multidisciplinario y de mayor profundidad.
En tal sentido, sería plausible que a futuro se realicen
investigaciones que ahonden sobre otras variables
y factores ligados a la autoconstrucción. De igual
forma, es preciso analizar opciones y propuestas
que permitan solventar y prevenir problemas
relacionados a la autoconstrucción, todo en pro de
una urbe eficiente y sostenible. C
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CONTEXTO

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CONTEXTO

El decoro del espacio público urbano
The decorum of urban public space
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Sergio García-Doménech1

Resumen

Abstract

Las cualidades morales constituyen el conjunto
de variables más necesarias para alcanzar la
condición ciudadana. La ética urbana se puede
traducir como civismo y urbanidad. El lugar de la
ciudad en el que más se expresan esas cualidades
morales es su espacio público. Al mismo tiempo,
ese espacio público requiere de una conformación
material como espacio urbano, lo que implica
la necesidad de soluciones disciplinares desde
la arquitectura y el urbanismo. Por lo tanto, la
estética del espacio público pasa a ser un problema
a resolver desde la arquitectura y desde otras
manifestaciones artísticas que la complementan,
como el arte urbano. La decoración es un término
frecuentemente interpretado en el arte y más aún
en la arquitectura moderna, con connotaciones
peyorativas. Pero es un término estético que, junto
con otro ético como es la decencia, constituye la
virtud del decoro. La consecución del decoro en
el espacio público urbano hace extensivas sus
virtudes al fenómeno urbano en su conjunto.

Moral qualities constitute the set of most
necessary variables to achieve citizenship. Urban
Ethics can be translated as public spirit and
urbanity. The place in the city where these moral
qualities are most expressed is its public space. At
the same time, that public space requires a material
conformation as an urban space, which implies the
need for disciplinary solutions from architecture
and urbanism. Therefore, the aesthetics of
public space becomes a problem to be solved by
architecture and other artistic manifestations that
complement it, such as urban art. Decoration
is a term, frequently interpreted in art and even
more so in modern architecture, with pejorative
connotations. But it is an aesthetic term that,
together with another ethical term such as decency,
makes up the virtue of decorum. The achievement
of decorum in urban public space extends its
virtues to the urban phenomenon as a whole.

Palabras Clave:

Keywords:

arte urbano; espacio público; estética urbana

urban art; public space; urban aesthetics

1

Nacionalidad: español; adscripción: Departamento de Expresión Gráfica, Composición y Proyectos de la Universidad de Alicante,
España; Doctor arquitecto por la Universidad Politécnica de Valencia, España; e-mail: sergio.garcia@ua.es; ORCID: https://orcid.org/00000001-6079-7988

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CONTEXTO

Introducción

demuestra –acredita– la virtud del civismo3. A
sensu contrario, estaríamos pensando en el vicio
de lo incívico. El civismo presupone respeto y
convivencia, que son virtudes intrínsecas a la
propia conducta urbana. De hecho, interpretamos
lo civil como lo perteneciente a la ciudad
y a la ciudadanía: es la civitas de la cultura
clásica occidental de la que somos herederos
(Uvalle, 2014). Por contra, resulta incivil lo que
presenta ausencia de civilidad y de educación:
el incivilizado vandalismo callejero podría
constituir un buen paradigma de lo incívico.
Algunas de estas terminaciones que conectan
lo ético, lo social y lo cultural acontecen en la
propia definición del artificio urbano. Urbanismo
y urbanidad comparten similar etimología:
podríamos afirmar que el compendio normativo
sobre educación, respeto y convivencia
colectiva se crea y al mismo tiempo se pone
permanentemente en práctica sobre el escenario
urbano. La urbanidad4 se erige pues, como una
actitud moral urbana, esto es, la variable que nos
puede permitir valorar la decencia en la ciudad.
El grafiti urbano, como el que ejemplifica la
imagen del solar sin construir, ilustra esta idea y
lanza una reflexión: ¿qué tiene más urbanidad y
decencia, las medianeras abandonadas o el grafiti
espontáneo? (Figura 1).

Habitar la ciudad constituye una experiencia
humana en el que la vida pública se mantiene
en permanente conexión con el universo de lo
privado. Esto hace que podamos interpretar
evolutivamente el fenómeno urbano. Y en esa
evolución, el espacio público emerge y funde
en un todo las variables éticas y estéticas de
la ciudad. La ética implica moral, corrección,
conducta recta y en definitiva, urbanidad. La
estética implica belleza, hermosura y placer a
los sentidos. La ciudadanía contemporánea debe
resolver las problemáticas urbanas usando un
código de buenas prácticas. Y ese código se pone
especialmente de manifiesto en el espacio público.
Dos conceptos que basculan entre lo actitudinal
y lo formal definen un cierto equilibrio entre lo
ético y lo estético: la decencia y la decoración2.
Durante las primeras décadas del siglo
XX, la arquitectura del Movimiento Moderno,
concentrada en los experimentos habitacionales, el
racionalismo, el progreso proyectual y la negación
de la historia, marginaría todo lo concerniente al
espacio público urbano. Sin embargo, a partir de
la segunda mitad del siglo y, sobre todo durante
su último tercio, el pensamiento crítico disciplinar
produciría interesantes aportaciones, algunas
de referencia durante décadas. Así, aparecerían
trabajos de notable influencia, como Jacobs
(1961), Lefevbre (1968), Cullen (1971) y otros.
Algunos destacarían más por lo ético, otros por lo
estético, pero en mayor o menor equilibrio, todos
intentarían amalgamar ambas componentes.
En el teatro urbano, resulta importante la
concreción formal –el escenario–, los actos
ciudadanos –la representación– y la propia actitud
de sus representantes –los participantes urbanos–,
todo emulsionado sobre el propio espacio público.
Este enfoque dramático de los participantes en los
acontecimientos urbanos, combina sutilmente lo
activo –los actores urbanos– con lo pasivo –los
espectadores urbanos– (Arnau, 2000). La actitud,
tanto de actores como de espectadores, cuando
es correcta, muestra –expone– pero también

Figura 1. Grafiti espontáneo en el barrio del Raval en
Barcelona, España

Fuente: Elaboración propia

2

Decencia, del lat. decentia: 1. f. Aseo, compostura y adorno correspondiente a cada persona o cosa. 2. f. Recato, honestidad, modestia.
Decorar, del lat. decorāre. 1. tr. Adornar, intentar embellecer una cosa o un sitio;
Decoración, del lat. decoratio, -ōnis. 1. f. Acción y efecto de decorar. 2. f. Conjunto de elementos que decoran (23ª ed. Diccionario RAE).
3
Civismo, del fr. civisme, y este del lat. civis “ciudadano” y el fr. -isme “-ismo”. 2. m. Comportamiento respetuoso del ciudadano con las
normas de convivencia pública (23ª ed. Diccionario RAE).
4
Urbanidad, del lat. urbanĭtas, -ātis: 1. f. Cortesanía, comedimiento, atención y buen modo (23ª ed. Diccionario RAE).

31

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CONTEXTO

La decencia del espacio público

y Rojas, 2014; Arenas-Dolz, 2020). Así, una
perversa combinación de separación funcional
con dispersión espacial, puede poner en seria
crisis moral a la ciudad. Ambas actitudes urbanas
formarían parte del pensamiento posmoderno y de
la sociedad urbana finisecular del siglo XX. Por
contra, la integración funcional combinada con
la compacidad espacial, son virtudes que pueden
dar lugar a modelos de ciudad –y por lo tanto a
espacios públicos– moralmente bien resueltos.
El espacio público, cuando alcanza su
dignidad inherente, surge a través de la catálisis
equilibrada entre lo social y lo estético (GarcíaDoménech, 2015b). Pero en extensión del criterio,
también sería interesante indagar entre lo ético
y lo estético, entre lo decente y lo decorativo.
La forma, el volumen o la materia configuran
primariamente el espacio, pero no es sino la
experimentación colectiva la que se encarga de
cualificar el mismo: el valor del uso ciudadano
dignifica el espacio como lugar característico
de la ciudad. Esta idea se puede ilustrar con la
escalinata del Grande Arche de La Défense en
París, en la que su uso como lugar de estancia y
encuentro ciudadano, cualifica y dignifica esta
arquitectura como espacio público (Figura 2).
La cualidad inclusiva e integradora del espacio
urbano se pone precisamente en evidencia por la
propia publicidad –cualidad pública– del mismo
(Borja, 2003; Sato, 2012; Schlack, 2011; Schlack,
2013). Al mismo tiempo, el espacio público es el
lugar donde las cualidades democráticas pueden
destacar más en toda la ciudad (Fernández, 2016;
Gasca y Ávila, 2020).
La cultura urbana y las relaciones ciudadanas
se ponen eminentemente en práctica sobre el
espacio público. Este ha de ser lugar acorde,
por lo tanto, para la cortesía, la educación y
en definitiva para la urbanidad. Es el propio
reconocimiento ciudadano del espacio público
el que le confiere la decencia convirtiéndolo en
bien común (Campos y Brenna, 2015; GarcíaDoménech, 2017), una cualidad que asimismo
necesita de su correspondiente arropamiento
sociocultural. La cuantificación de las conexiones
experimentadas entre personas sobre en el espacio
público deriva en la capacidad de esa ciudad para
adquirir su propia personalidad urbana. Esto
es frecuentemente visible en el uso de aquellos
elementos urbanos que invitan a la socialización,
como ejemplifica la alberca de la fuente de la Plaza
Real de Barcelona, permanentemente empleada

La decencia es un concepto eminentemente moral.
Su aplicación a la disciplina arquitectónica y por
extensión, a la urbana, no lo es menos. El espacio
público constituye la esencia misma de la ciudad
y representa la estructura espacial en la que se
desarrolla. Por lo tanto, la potencial decencia del
espacio público termina por definir la decencia de
la ciudad en sí misma, esto es, la urbanidad. Son
las buenas maneras de actuar, pero además, en el
fenómeno urbano también podrían ser las buenas
maneras de formalizar. La decencia en el espacio
público puede ser interpretada como lo correcto,
lo reconocido o lo estimado por los habitantes
de la ciudad. Estudiosos imprescindibles en el
concepto de lo público en la sociedad, como
Arendt (1958) o Sennett (1977) se han centrado
en las intrínsecas capacidades para la relación que
posee el espacio público. Capacidades que están
relacionadas a su vez con la identidad del propio
espacio urbano. Los mismos autores invocarían
el deterioro de la tradición social en la ciudad y
de la actitud pública de la propia sociedad urbana
(Arendt, 1958; Sennett, 1977). En términos de lo
urbano, no debemos confundir lo decente con lo
vulgar, pues “lo fácil, junto con lo efectista y lo
superficial ―que, en cierto modo, vienen a ser la
misma cosa― es un conocido atributo del gusto
vulgar” (Miranda, 1999: 383).
El espacio público es un espacio material,
pero solo se crea lugar mediante la interacción
ciudadana. La ciudadanía pues, es la artífice de la
ciudad y no al revés (Arnau, 2000; Borja, 2003;
Borja, 2019). De esta manera, la ciudad emerge
como una consecuencia cultural de la condición
ciudadana. Este juego se retroalimenta, ya que es
estatus ciudadano se genera y se perfecciona en el
espacio público: lo más reconocido y valorado por
la ciudadanía es la interacción y el espacio público
constituye el lugar para el encuentro ciudadano
por excelencia (Carrión, 2019). De ahí, que los
valores morales que la ciudadanía deba exigir al
espacio público no han de ser solo patentes, sino
también presentes. Tengamos en cuenta que en el
espacio público se reconoce el alma de la ciudad
(Cuervo y Herrán, 2013), a la vez que representa
la propia tarjeta de presentación de la ciudad
(Borja, 2003). La relación entre lo espacial y
lo funcional puede influir decididamente en la
ética de la ciudad y a su protagonista, el espacio
público (Uribe, 2011; Trachana, 2013; Hernández
32

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CONTEXTO

como asiento colectivo ciudadano (Figura 3). El
lugar urbano y el sentimiento de pertenencia que
éste genera, combinado con las virtudes morales
propias de las sociedades urbanas avanzadas,
se ve especialmente potenciado siempre que la
forma y los resultados materiales alcancen un
cierto nivel de calidad estética. No es algo banal,
ni mucho menos aséptico. Es esto algo que debería
interpretarse como componente ciudadana de
civismo y por lo tanto de urbanidad.

Figura 3. Plaza Real en Barcelona, España

Figura 2. Escalinata del Grande Arche de La Défense
en París, Francia

Fuente: Elaboración propia

La decoración del espacio público
Todo acontecimiento artístico requiere de
contenidos propios cuya adecuada percepción
permita su asimilación por el espectador. En el
contexto de la ciudad, ese acontecimiento solicita
todavía más una mayor y mejor dotación de
esos contenidos inherentes al mensaje estético.
El fenómeno de la belleza posee una clara
dimensión emocional. Y esa dimensión, en el
colectivo ciudadano, frecuentemente deriva en
una percepción identitaria y de pertenencia. Las
variables constitutivas del fenómeno estético,
muchas compartidas por varias de las artes
clásicas, pueden incluir, entre otras, a la textura,
la armonía, la postura, el movimiento, el color,
el contrapunto y muchas más. Las conexiones
relacionales entre esas variables, en combinación
con la cultura tanto personal e individual como
social y colectiva, así como con la propia
percepción subjetiva, son las que construyen y
estructuran un acontecimiento estético. Y entre
ellos, tiene cabida el propio acontecimiento
estético urbano (Da Luz, Biavatti y Pereira,
2011; García-Doménech, 2022). Las variables
emocionales que se derivan de la experiencia
estética personal, nutren la conceptualización
conformada mediante la generación de imágenes
abstractas. Esas imágenes abstractas son
construidas en el pensamiento humano como
producto de una combinación tanto formal como
situacional. Puesto que la inteligencia humana
emplea mecanismos relacionales holísticos, el
conjunto combinatorio de volúmenes, espacios

Fuente: Elaboración propia

La estructuración social de la ciudad se
forma en el espacio público. Éste actúa como
mecanismo maestro para desarrollar la propia
génesis urbana. Así, la esencia misma de la
ciudad recibe su impronta y su continuismo
a través del propio espacio urbano. Al mismo
tiempo, la actitud crítica y la discusión ciudadana
acogen de manera especial el acontecimiento
estético que emerge del espacio público: “la
cualidad sensible del ambiente urbano denota
las propiedades esenciales, tanto objetivas como
subjetivas de los aspectos vivenciales que se
tienen del entorno y su grado de aceptación o
rechazo por parte de un individuo o de una
colectividad” (Mariñelarena, 2019: 4-5).
Tengamos en cuenta que la creación de lugar
y la plena identificación urbana solo pueden
eclosionar a través de la asimilación del mensaje
de lo bello. Pero esa asimilación no puede ser
solo individual, sino que requiere de la práctica
colectiva. En la ciudad y en justicia, lo bello no
puede quedar limitado al disfrute de unos pocos.
33

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

y posiciones acaba siendo sumamente complejo
(Brandão, 2014). De hecho, el espacio público
constituye un acontecimiento urbano de
complicada interpretación y difícil percepción
cuando pretendemos que sea atenta. En el espacio
público, la concurrencia de la arquitectura, la
urbanización del espacio y la ocasional presencia
de arte urbano, puede generar emociones estéticas
susceptibles de asimilación cultural (Brugnoli,
2011; Ricart y Remesar, 2013).
El paisaje urbano se puede construir como una
correspondencia de relaciones entre diferentes
variables que lo conforman (Arroyo, 2015;
Briceño-Ávila, 2018). Ese juego de relaciones
es el que acaba –no siempre premeditadamente–
creando estética en el espacio: “al tratarse de un
equilibrio entre lo fácil y lo inesperado, la gracia
es una de las cualidades estéticas más frágiles
en el paisaje urbano” (González-Moratiel, 2018:
40). En la ciudad, el fenómeno estético puede
resultar más complejo que en otros tipos de
experiencias de creatividad estética. Lo material,
lo tangible, lo tectónico, son las cualidades que
convierten el espacio público en un problema
propio de la disciplina arquitectónica. Por lo
tanto, la cualificación del espacio urbano no
puede evaluarse como único resultado de la
gestión política, las funciones urbanas o el
uso social. Esa evaluación ni siquiera puede
monopolizarse como consecuencia de la mayor
o menor conciencia ciudadana. De hecho, un
reconocimiento ciudadano profundo y efectivo
en no pocas ocasiones tiene su razón de ser
como consecuencia, al menos en parte, de la
calidad material del espacio (Tapia y García,
2015). Hemos indicado cómo el reconocimiento
estimativo y la valoración positiva por parte del
colectivo ciudadano son actitudes que se postulan
como condicionantes para evaluar la capacidad
pública del espacio urbano. Y contra lo que
suele pensarse, no lo son tanto las arquitecturas
singulares ni los acontecimientos urbanos
susceptibles de constituir protagonismos aislados,
si bien, ocasionalmente estos hitos pueden nutrir
y aportar cierto valor al imaginario urbano y a las
señas de identidad de una ciudad. Podemos afirmar
pues, que el espacio público constituye el lugar
más adecuado en el que se evidencia la decencia
urbana, esto es, la urbanidad. Pero también al
mismo tiempo, no se produce espacio público
completo mientras no aparezca interacción
ciudadana. Por lo tanto, solo los espacios públicos

que hayan alcanzado un correcto equilibrio entre
lo estético y lo social, se pueden constituir como
garantes de la identidad y la personalidad urbana:
“el espacio público no puede interpretarse desde
un punto de vista estético si previamente no lo ha
sido desde un punto de vista social. Sólo cuando
la sociedad identifica o inventa la función de un
espacio público, lo hace propio y comienza a
preocuparse de su calidad estética. Pero también
es cierto lo contrario: la calidad estética de un
espacio público impulsa a usarlo y vivirlo, por
lo tanto mejora su percepción social” (GarcíaDoménech, 2015b: 63. Traducción propia).
El arte urbano, también cumple cierta función
social, ya que la estética se puede integrar
entre los derechos de los habitantes urbanos
(Lefebvre, 1978; Borja, 2019). Ese derecho,
como todos, nace como consecuencia de las
necesidades de una sociedad, en este caso la
urbana. La publicidad o cualidad pública del
arte urbano (García-Doménech, 2015a) le
confiere connotaciones al mismo que exceden
de lo puramente decorativo: dignifica el espacio
público al tiempo que democratiza su disfrute.
El arte urbano, combinado armónicamente
con la arquitectura, constituye uno de los más
importantes recursos de la estética urbana para
conseguir que el espacio urbano sea plenamente
identificado y correctamente interpretado por la
ciudadanía. Si apostamos por una combinación
de variables estéticas –y no por el reduccionismo
o la simplificación de la anécdota individual–
la ciudadanía podría entablar un juego entre la
cualidad discreta de una pieza artística con la
cualidad continua que caracteriza el marco urbano
en el que se integra: “La estética urbana no puede
entenderse desde un enfoque reduccionista, sino
holístico. Abarca un amplio abanico de prácticas
artísticas o potencialmente artísticas: desde la
pintura y la escultura, hasta la arquitectura y
el propio diseño de la urbanización” (GarcíaDoménech, 2015a: 198. Énfasis original).
Los significantes de la ciudad, interpretados
y percibidos adecuada y coherentemente, son la
sutil consecuencia de una amalgama constituida
entre aquello que presenta continuidad –el
espacio urbano–, con lo que presenta discreción
–fundamentalmente la arquitectura, pero también
el arte urbano– con el fin de activar el placer de lo
bello en la observación de un determinado paisaje
urbano. Ese compendio en que “cohabitan los
fragmentos de la ciudad, la arquitectura y el arte,
34

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

y generan circunstancias espaciales gratificantes y
de significativo valor espacial por sus condiciones
físicas, sociales y culturales” (Rivero, 2012: 90),
termina por generar paisaje urbano como si de
una compilación de individualidades se tratara.
Un ejemplo ilustrativo de ello son las arañas
Maman de Louise Bourgeois, ubicadas por todo
el mundo, pero especialmente significantes
cuando se combinan con la arquitectura y con el
espacio urbano, como es el caso de la pieza de
Ottawa (Figura 4). Además, resulta algo inherente
al análisis estético del paisaje en general –que no
únicamente el que se genera en la ciudad– cierta
cualidad moral derivada de la justicia social que
define su razón de ser (Aragón, 2014), pues “lo
político es inseparable de lo ético en el contexto
de la ciudad” (Arenas-Dolz, 2020: 194). Los
simultáneos contenidos políticos y sociales del
concepto moral de la decencia, informan algunas de
las consideraciones intelectuales contemporáneas
acerca de la democratización del arte en su vertiente
más pública (González, 2012; Massó, 2013).

comerciales y las promesas de los anuncios
publicitarios, nos permite refundir y re-imaginar
el mundo de una manera encantadora” (Kaika
y Swyngedouw, 2000: 123. Traducción propia.
Énfasis original). La rendición al fetiche, al igual
que sucumbir ante el horror vacui, serían actitudes
sujetas a ser defendidas mediante sofismas que
falsamente podrían justificar el alejamiento
de una de las principales características de la
modernidad: la abstracción. Y esto, que podría
ser consecuencia de cierta debilidad cultural,
también podría interpretarse como miedo a la
incomprensión. Tanto la escultura de Eduardo
Chillida como la configuración espacial de la
Plaza de los Fueros en Vitoria, España ilustran la
tendencia a la abstracción de la estética urbana
moderna (Figura 6). En lo referente al horror
vacui, la innecesariedad de colmatar con piezas
de todo tipo el espacio contrasta con el arraigo de
la práctica contraria (González-Moratiel, 2018).
Es una especie de miedo a dejar espacios vacíos:
“en el origen de cualquier cosa, estuvo la nada.
El vacío –o desmadejamiento– llena los átomos
de las cosas. La arquitectura –otra forma del
vacío– es a la vez trascendente e imperceptible.
Presente e inadvertida en las mejores obras, no
se hace ver, no se deja oír, no se puede tocar”
(Miranda, 2005: 48). En la ciudad, el espacio libre
de uso común, como indica su propia naturaleza,
no necesita apenas contenidos materiales. Y menos
aún, diseños abigarrados sin mayor consecuencia
que ocupar el espacio: “a menudo, muchos espacios
recientemente proyectados han olvidado su inicial
condición de vacío y se han convertido en un
muestrario abigarrado de elementos sobrediseñados
y de objetos que pretenden ser escultóricos”
(Bohigas, 2004: 181. Énfasis original).

Figura 4. Escultura Maman en Ottawa, Canadá

Fuente: Cortesía de Ignacio Sempere, arquitecto

Figura 5. Calle San Francisco en Alicante, España

La construcción de los imaginarios sociales
requiere en muchas ocasiones de formas fácilmente
legibles. Pero el abuso del facilismo puede caer
en la creación de ciertos fetiches estéticos. La
estética Disney empleada para las setas gigantes
que animan turística y comercialmente la calle
San Francisco en Alicante, España, ilustra esta
idea (Figura 5). Y si hablamos de la ciudad y de los
acontecimientos estéticos que en ella eclosionan,
hablaríamos de fetichismo urbano: “Los encantos
y deseos del fetiche, algo que se nos recuerda
continuamente mediante las espectaculares
exhibiciones mercantilistas de los centros

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

receptor último de la respuesta arquitectónica. A
través de la ideación y de la materialización, la
arquitectura despliega una respuesta en la que los
actores urbanos, como resultado de su interacción
colectiva, producen comunidad, lo que a su vez
puede evolucionar en urbanidad.
El correcto funcionamiento urbano requiere
de un diseño que guarde coherencia con la
asimilación colectiva. Es una de las maneras
de conseguir el reconocimiento del contenido
proyectual. En ese sentido, lo material –lo
eminentemente estético–, requiere un cruce
ponderativo con lo social –lo eminentemente
ético–, de manera que el pleno espacio público
pueda eclosionar como resultado de ese cruce. Lo
polisémico de esa combinación de significantes y
significados se integra en el espacio público como
lugar de expresión de los valores inherentes a la
urbanidad: la corrección ciudadana, el respeto
patrimonial, la cultura urbana, la gobernanza o la
función cívica. El diálogo entre el espacio privado
y el espacio público en la ciudad debe alcanzar
siempre un punto de equilibrio. Ambos espacios,
aunque antagónicos, pueden crear relaciones
interactivas de las que a veces puede emanar tanto
la ética urbana como la estética urbana. Llegamos
pues a la urbanidad y en definitiva, al decoro5, una
virtud cuya fuerza, en la ciudad, resulta siempre
más patente en la esfera de lo público que en la
esfera de lo privado.
El colectivo ciudadano es el principal activo
acreedor del espacio público. En ese sentido, el
decoro del mismo recae en la propia ciudadanía
cuando es interpretado como lugar, como espacio
verdadero y como enclave original. El esfuerzo
desesperado por conseguir originalidad a través
de lo infrecuente y lo extraordinario puede ser
un error. Y esto resulta especialmente importante
ya no solo en el diseño del espacio público, sino
que podría alcanzar la escala de proyecto urbano
e incluso todo un modelo de ciudad. Cuando la
ciudadanía reconoce e interioriza las formas,
los volúmenes, las texturas, los cromatismos
y en definitiva todas las variables que pueden
construir el acontecimiento estético, es entonces
cuando podremos asentar la idea de autenticidad y

Figura 6. Escultura de Eduardo Chillida en la Plaza
de los Fueros de Vitoria, España

Fuente: Elaboración propia

A modo de conclusión:
el decoro del espacio público
Tanto en lo ético como en lo estético, la plenitud
ciudadana requiere del espacio público como
crisol. La expresión urbana, el desarrollo cultural,
la comunicación social y las conexiones ciudadanas
encuentran su lugar en el espacio público: la propia
razón de su existencia así lo atestigua. Asimismo,
la cultura urbana y la inclusión social requieren
resultados urbanos de calidad tanto en lo proyectual
como en lo material, algo que deriva de la cantidad
y calidad de la actividad social desarrollada en el
espacio público.
El espacio ético y el espacio estético
convergen para conformar el alma del espacio
público. La condición ciudadana requiere de
este doble enfoque –moral y belleza, decencia
y decoración, ética y estética– lo que nos lleva
a pensar que estamos ante dos caras de una
misma moneda. El urbanita, mantiene una
constante aspiración a constituirse en ciudadano
y su consecución dependerá precisamente de la
interacción colectiva en un espacio público a la
par ético y estético, porque el ciudadano es el
receptor último de los resultados urbanos. La
ciudad resultante de una planificación y un diseño
a la par ético y estético revierte su calidad en la
propia práctica disciplinar y el ciudadano es el

5

Decoro, del lat. decōrum. 1. m. Honor, respeto, reverencia que se debe a una persona por su nacimiento o dignidad. 2. m. Circunspección,
gravedad. 3. m. Pureza, honestidad, recato. 4. m. Honra, pundonor, estimación. 5. m. Nivel mínimo de calidad de vida para que la dignidad
de alguien no sufra menoscabo. 6. m. Arq. Parte de la arquitectura que enseña a dar a los edificios el aspecto y propiedad que les corresponde
según sus destinos respectivos.

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CONTEXTO

originalidad en contraposición a lo insólito o a lo
extraordinario. Una respuesta disciplinar acorde y
honesta con las necesidades ciudadanas –no con
sus meros deseos– podrá dar como resultado un
espacio urbano decoroso. A modo de feedback,
el decoro urbano no solo dignifica la ciudad, sino
que también dignifica a la ciudadanía. La mejora
social puede tener repercusión en la mejora urbana
y viceversa. Y a su vez, la mejora urbana no solo
repercute en lo estético, sino también en lo ético.
El embellecimiento puede dignificar, pero se queda
en simple maquillaje si no se complementa con una
variable moral. Y no perdamos de vista que ese
potencial embellecimiento, cuando en la ciudad
va de la mano con la ética, se puede conseguir
un importante grado de regeneración urbana que
siempre repercutirá en el bienestar de la ciudadanía.
El espacio público, por su propia razón de ser,
debería guardar siempre un decoro. Una parte
importante de la conceptualización del espacio
público es su lectura como fenómeno social en el
que la decencia se postula como importante valor
ético. Pero no lo es menos la lectura de lo bello, pues
de lo contrario el espacio urbano quedaría reducido
a un mero contenedor de actitudes morales. A modo
de feliz hibridación entre ambos componentes, el
decoro contribuye determinantemente a establecer
la urbanidad del espacio. El decoro, puesto
en práctica sobre el espacio público, permite
igualmente realizar una lectura complementaria del
mismo como práctica política, pues una correcta

y deseable gobernanza urbana podría enfatizar las
cualidades tanto éticas como estéticas del espacio y
por extensión, las de toda la ciudad.
Decoración y decencia –pero también forma
e interpretación– son extremos que acaban
convergiendo. En la ciudad, el continente espacial
y el contenido social se nutren respectivamente,
de la estética y de la ética. De ahí que el decoro
pueda ser postulado como concepto clave
para el espacio público y en extensión, para el
fenómeno urbano completo. El compromiso
social y la generación cultural son los principales
factores para la cualificación del patrimonio
urbano. Esta cualificación debería constituir
un deber ciudadano. Pero al mismo tiempo, la
consideración patrimonial como bien colectivo
y la propia actitud crítica de la cultura colectiva
constituyen también un derecho que es de
justicia: el estatus ciudadano, cuya consecución
resulta fundamental para adquirir el sentimiento
de urbanidad y cuya mayor y mejor expresión
se da cita sobre el espacio público urbano. La
consideración estética del espacio público es
una virtud urbana y un derecho ciudadano. Y
mediante esta consideración, podemos relacionar
ese enfoque con las componentes sociales y
morales de la ciudad. Así, el decoro como concepto
híbrido entre lo ético –la decencia– y lo estético –la
decoración– debería ser postulada como relevante
virtud que informe de la calidad del espacio público
y en definitiva, de la ciudad. C

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CONTEXTO

Ecoturismo e imaginarios sociales. Desarrollos y
potencialidades en las transformaciones urbano-territoriales
en la ribera de Rosario y el delta del río Paraná en Argentina
Ecotourism and social imaginaries. Developments and potentialities in urbanterritorial transformations in the riverside of Rosario and the delta of the Paraná
river in Argentina
Recibido: octubre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Cecilia Galimberti1

Resumen

Abstract

Los imaginarios sociales y el ecoturismo
actualmente registran un papel clave en la
transformación sostenible de nuestros entornos,
siendo de gran relevancia para detener acciones
extractivas y de alta vulnerabilidad socioambiental.
Este artículo, a través del caso de la ribera de la
ciudad de Rosario y el amplio delta del Paraná en
Argentina, propone indagar críticamente sobre el
rol de los imaginarios sociales en torno al desarrollo
de políticas y lineamientos turísticos basados en la
revalorización del patrimonio y la sostenibilidad
territorial. A través de una investigación cualitativa
de estudio de caso se busca interpretar los procesos
y fenómenos socio-territoriales. El delta del Paraná
y ribera central de Rosario consisten en un ámbito
representativo de revalorización del patrimonio
cultural, edilicio y natural en las últimas décadas,
así como, también, sus imaginarios sociales poseen
un potencial fundamental para frenar procesos de
destrucción de la biodiversidad del delta debido
a incendios intencionales extensivos que se han
incrementado aceleradamente en los últimos años.
En dicho contexto, se considera que el ecoturismo
contribuye a incrementar el conocimiento y el
vínculo afectivo con el ambiente, posibilitando
el desarrollo de prácticas sostenibles e integrales
entre la cultura y naturaleza.

Social imaginaries and ecotourism currently
play a vital role in the sustainable transformation
of our environments, being of great relevance
to stopping extractive actions and high socioenvironmental vulnerability. This article, through
the case of the riverside of the city of Rosario
and the vast Paraná delta in Argentina, aims to
critically investigate the role of social imaginaries
in developing tourism policies and guidelines
based on the revaluation of heritage and territorial
sustainability. Through qualitative case study
research, the aim is to interpret socio-territorial
processes and phenomena. The Paraná delta
and Rosario's central riverbank are representative
area for the revaluation of cultural, building, and
natural heritage in recent decades, and their social
imaginaries currently have a fundamental potential
to halt the processes of destruction of the delta's
biodiversity due to extensive intentional fires that
have increased rapidly in recent years. In this context,
ecotourism contributes to increasing knowledge and
the affective link with the environment, enabling the
development of sustainable and integral practices
between culture and nature.

Palabras Clave:

Keywords:

ecoturismo; ambiente; imaginarios sociales

ecotourism; environment; social imaginaries

1

Nacionalidad: argentina; adscripción: Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina;
Doctora en Arquitectura y Arquitecta por la Universidad Nacional de Rosario de Argentina. Investigadora Adjunta del Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) e-mail: cecilia.galimberti@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9030-0143

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CONTEXTO

Introducción

atracción turística. Justamente, los imaginarios
sociales en torno al río Paraná, la ribera y el
delta han sido claves para efectivizar el cambio
anhelado. Se posibilita así una revalorización de
su historia e identidad local, a través de diversas
refuncionalizaciones del patrimonio ferroportuario con nuevas actividades mayormente
culturales y recreativas, de gran atracción tanto
para sus ciudadanos como para visitantes. Los
imaginarios en torno a la costa y al río, no solo
se vinculan a aspectos culturales, simbólicos
e históricos, sino que también reclaman una
mayor conexión con la naturaleza, especialmente
con el caudaloso Paraná y su vasto delta. Éste
constituye un macromosaico de humedales que
resulta reservorio de recursos naturales y hábitat
de numerosas especies de fauna y flora, siendo
una de las áreas con mayor biodiversidad de la
República Argentina.
A nivel mundial, especialmente desde las
últimas décadas del siglo XX se registra una
profunda concientización sobre los impactos
ambientales producto de las actividades antrópicas,
así como también se identifican diversos acuerdos
y disposiciones internacionales en pos de la
conservación del medio (Svampa y Viale, 2020).
En este contexto global, los imaginarios locales
vinculados a la salvaguardia ambiental incentivaron
nuevos desarrollos en el delta, tanto públicos como
privados, asociados al ecoturismo. Sin embargo,
actualmente el territorio insular está sujeto a diversas
prácticas que atentan contra su sostenibilidad. En
especial, se destacan las quemas intencionales que,
en la última década, se incrementaron abruptamente
ocasionando numerosas pérdidas de biodiversidad.
Frente a este estado de situación, se registra
una fuerte concientización por parte de la
población, lo que conduce a frecuentes reclamos
de acciones y políticas para la conservación,
gestión y uso racional del delta. Se potencian así
los imaginarios vinculados a una relación atenta
y cuidada del ambiente. En este contexto, el
turismo sostenible presenta un enorme potencial
para prevenir, detener y revertir la degradación de
los ecosistemas2.

Los cambios en los modos de producción
asociados a nuevas tecnologías, demandas del
mercado, desarrollo de redes y flujos a nivel global
han ocasionado que muchas ciudades y territorios,
especialmente en las últimas décadas del siglo
XX, afronten la transformación de componentes
productivos e industriales obsoletos en nodos
clave para nuevos espacios recreativos-turísticos.
Estos espacios resultan de gran oportunidad dado
que los proyectos sobre dichos ámbitos dialogan
tanto con nuestro pasado como con nuestro futuro
(Marshall, 2001). Los imaginarios vinculados al
reclamo de la preservación de la identidad local
y a la revalorización patrimonial de elementos
e infraestructuras consideradas representativas
de la esencia de cada sociedad han resultado
punta de lanza de nuevas políticas turísticas.
Del mismo modo, las diferentes acciones,
acuerdos y demandas mundiales sobre una
mayor sostenibilidad y resguardo de “la casa
común” promueven nuevas estrategias, en
diversas escalas y territorios, atentas a la
crisis ecológica y a la protección del ambiente
(Galimberti, 2021b).
El presente trabajo propone como objetivo
indagar críticamente sobre el rol de los imaginarios
sociales en el abordaje de políticas y desarrollos
turísticos vinculados a la revalorización del
patrimonio local y a la sostenibilidad territorial,
para lo cual se toma como caso de estudio a
la ribera de la ciudad de Rosario y al delta
del Paraná, Argentina. Se realiza desde una
investigación cualitativa de estudio de caso,
dado que se busca la comprensión de fenómenos
sociales desde las experiencias y puntos de
vista de la sociedad, a través de relevamientos y
análisis crítico de documentos correspondientes
a políticas públicas, planes, folletería y páginas
web turísticas, prensa periódica y foros de
organizaciones no gubernamentales. Asimismo,
se realizan registros fotográficos y cartográficos
propios mediante trabajo de campo y análisis de
imágenes aéreas y satelitales.
El ámbito fluvial rosarino constituye un
ejemplo representativo, dado que, a pesar de
ser una ciudad históricamente portuaria, desde
mediados de la década de 1980 atraviesa un
proceso de transformación de su costa central,
de ámbito productivo a espacio cultural y
recreativo, que la convierte en un nuevo polo de

2

41

Como se establece en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Nuevas miradas sobre los ámbitos fluviales:
imaginarios turísticos y sostenibilidad

José Luis Pintos (1995), los imaginarios sociales
tienen «una función primaria que se podría definir
como la elaboración y distribución generalizada
de instrumentos de percepción de la realidad
social construida como realmente existente»
(11). Los imaginarios sociales hacen posibles las
prácticas de una sociedad al darles un sentido, a
través del modo en que «imaginan su existencia
social, el tipo de relaciones que mantienen unas con
otras, el tipo de cosas que ocurren entre ellas, las
expectativas que se cumplen habitualmente y las
imágenes e ideas normativas más profundas que
subyacen a estas expectativas» (Taylor, 2006: 37)
En este sentido, el imaginario turístico, siguiendo
a Hiernaux-Nicolas (2002), es «aquella porción
del imaginario social referido al hecho turístico, es
decir a las numerosas manifestaciones del proceso
societario de viajar» (8). El imaginario es «algo
vivo, un proceso inacabado sujeto a revisiones,
ajustes, cambios, y nuevas interpretaciones aun
de hechos viejos» (9). Los imaginarios turísticos
resultan imaginarios espaciales vinculados a la
potencialidad de un lugar como destino turístico.
Estos imaginarios posibilitan a la sociedad a
representar en un lugar esa posibilidad turística,
creando el deseo, haciendo atractivo a un lugar,
posibilitando a los individuos abordar el lugar
en sus diversas dimensiones, estando a su vez
ligados tanto a las prácticas como a la identidad
(Gravari-Barbas y Graburn, 2012).
El imaginario de mayor preponderancia
en el inicio del proceso turístico ha sido el del
regreso a la naturaleza, como resultado de una
nueva percepción, siendo ésta atractiva para la
experiencia humana. Es así, que el «imaginario
de la naturaleza atraviesa toda la historia del
turismo, desde sus inicios hasta la renovación del
tema a partir del ecoturismo» (Hiernaux-Nicolas,
2015: 80). En los últimos años se identifica
una vuelta al imaginario de la naturaleza, pero
mayormente enfocada en el desarrollo sostenible3.
Como plantea Enrique Leff (2010), los imaginarios
sociales de la sustentabilidad, que profundizan en
las comunidades, sus cosmovisiones, ideologías
e intereses, tienen el potencial de «generar una
disposición colectiva para comprender y actuar ante
la crisis ambiental y el cambio climático» (44).

Los cambios en los modos de producción y las
nuevas dinámicas del mercado a escala mundial
tienen su impacto en los componentes productivos
históricos localizados en el corazón de las
ciudades (Galimberti, 2021a). Especialmente, a
partir de las décadas de 1960 y 1970, diversos
territorios afrontan el desafío de reconvertir
sus costas centrales, originalmente portuarias
y/o industriales, que se encuentran degradadas
u obsoletas, en nuevos espacios vitales (Breen
y Rigby, 1994; Smith y Garcia Ferrari, 2012).
La revitalización de los frentes ribereños
involucra un redescubrimiento de una herencia
fundamental de espacios naturales, arquitectura
e infraestructuras que pueden ser adaptadas a
nuevas funciones y usos, para que ciudadanos,
visitantes y turistas puedan apreciar y disfrutar
aspectos desconocidos de dichas ciudades junto
al agua (Bruttomesso, 2006).
Estos espacios se posicionan así en ámbitos
estratégicos, resultando las nuevas reconversiones
costeras también en polos atractores para el
turismo. Casos paradigmáticos como, por
ejemplo, Baltimore (Estados Unidos) o Bilbao
(España) dan cuentan sobre como ciudades
predominantemente portuarias e industriales
atraen a visitantes de distintas latitudes (Hall,
1996; Plaza, 2000). Estas áreas presentan una
simbiosis de componentes naturales, culturales,
comerciales, recreativos, paisajísticos, entre
otros, que posibilitan una gran diversidad de
actividades (Kostopoulou, 2013).
Las trasformaciones materiales tienen una
estrecha relación con los imaginarios urbanos,
dado que, como sostiene Armando Silva (2006,
2011), en las ciudades lo físico produce efectos en
lo simbólico (sus escrituras y representaciones),
y las representaciones que se hagan de la urbe,
simultáneamente afectan e influyen en el uso y
concepción del espacio.
Los imaginarios son claves tanto en la
construcción y modificación de sus espacios
tangibles, como también de las prácticas y
agenciamientos de sus habitantes. Siguiendo a

3

En 1987, en la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas (conocido mundialmente
como Informe Brundtland), se define el concepto de “desarrollo sostenible” como «aquel que satisface las necesidades de la generación
presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades» (Brundtland, 1987: 23).

42

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CONTEXTO

El concepto de sostenibilidad y el reclamo por
el resguardo del medio han sido protagonistas
en numerosos encuentros y acuerdos desde
las últimas décadas del siglo XX, como, por
ejemplo, la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Ambiente y el Desarrollo (UNCED) en
1992, en la que se establece la Agenda 21. Con
el nuevo milenio se desarrollan a nivel global
nuevos acuerdos y compromisos, como por
ejemplo la Agenda 2030, aprobada en 2015, a
fin de implementar y cumplir los 17 Objetivos
de Desarrollo Sostenible, que se definen para
conseguir un futuro sostenible para todos
(Galimberti, 2021b).
En este contexto, se pone en crisis el
denominado modelo fordista o masivo de turismo,
a través del cual los recursos naturales están
sujetos a profundos desequilibrios ecológicos
y de contaminación (Nel.lo y Llanes, 2016). En
la década de 1980, se introduce el concepto de
ecoturismo a fin de abogar sobre un nuevo modelo
turístico asociado al desarrollo sostenible, como
alternativa al turismo de masas y frente a una mayor
concientización de la necesidad de preservación
del ambiente. Una de las primeras definiciones
formales con mayor aceptación ha sido la de
Ceballos-Lascurrain ([1987] 1996), que lo define
como viajar a zonas naturales relativamente
inalteradas o no contaminadas con el objetivo
específico de estudiar, admirar y disfrutar del
paisaje y de sus plantas y animales silvestres, así
como de las manifestaciones culturales existentes
(tanto pasadas como presentes) que se encuentran
en estas zonas.
Bajo estos postulados, se desarrollan
diversas estrategias vinculadas entre los
desafíos de sostenibilidad y el rol del turismo.
En 1992, por ejemplo, luego de la Cumbre de
la Tierra de Río de Janeiro, las organizaciones
internacionales: Organización Mundial del
Turismo (OMT), World Travel &amp; Tourism
Council y el Consejo de la Tierra, desarrollaron
el documento denominado “Agenda 21 para la
industria del Turismo: Hacia un Desarrollo
Sostenible” que consiste en una adecuación de
la Agenda 21 aplicada al turismo, definiendo
principios y máximas que el turismo sostenible
tiene que cumplir (Pérez de las Heras, 2003).

Si bien el ecoturismo en términos generales
fue adoptado para describir el turismo basado
en la naturaleza, en las últimas cuatro décadas
han sido numerosas las conceptualizaciones
que se enfocan en aspectos o enfoques diversos.
Por ejemplo, se han profundizado en otras
dimensiones como, por ejemplo, en el rol de la
sostenibilidad, las experiencias educativas, la
importancia de los habitantes locales y el turismo
como soporte de la conservación (Donohoe y
Needham, 2006). Posee así un gran potencial para
la conservación de la biodiversidad, protección del
ecosistema natural y la planificación, desarrollo y
gestión sostenible de los recursos, con una fuerte
relación y beneficio de las comunidades locales
(Wondirad, 2019).
Bajo este espíritu, la Sociedad Internacional
de Ecoturismo (TIES, por sus siglas en inglés)
lo define como «viajes responsables a áreas
naturales que conservan el medio ambiente,
sostienen el bienestar de la población local e
involucran interpretación y educación»4. Sin
embargo, muchas veces se registra un desbalance
entre la teoría y la práctica, por lo cual, para lograr
la anhelada sostenibilidad (y que no quede solo
en un enunciado o mera estrategia de marketing),
se requiere una profunda articulación entre las
políticas y gestión estatal, las directrices de los
organismos internacionales (en pos de una agenda
sostenible común) y los actores locales, mediante
estrategias integrales de implementación de
los postulados teóricos (Fennell, David, 2015;
Cobbinah, Black y N-yanbini, 2021).
Rol de los imaginarios sociales en la
conformación del desarrollo turístico de la
costa de Rosario (Argentina)
Rosario, localizada a orillas del río Paraná en
Argentina, se desarrolla a mediados del siglo XIX
por su rol portuario de relevancia nacional. Es
el puerto el principal motor de transformación
de la urbe, así como también motivo de
caracterización de su identidad. La ribera central
es ocupada rápidamente de actividades productivas
(mayormente ferro-portuarias), siendo escasos los
sectores costeros destinados a espacios recreativos y
de ocio (especialmente en su costa norte). (Figura 1)

4

Traducido por la autora del original «responsible travel to natural areas that conserves the environment, sustains the well-being of the
local people, and involves interpretation and education» en https://ecotourism.org/what-is-ecotourism/

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CONTEXTO

Figura 1. Localización de Rosario y del delta del Paraná (fragmento)

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth

Se generan así los imaginarios en torno a
Rosario como “ciudad fenicia” focalizando en
su rol comercial y al potencial productivo de la
navegación fluvial; o “la Chicago del sur” frente a
los altos niveles de movimiento portuario y el rápido
desarrollo, junto con la inauguración de importantes
infraestructuras como líneas y estaciones ferroviarias
y graneros en la franja costera (Ponzini, 2018).
La ciudad va consolidando así su perfil netamente
productivo, con su costa central completamente
ocupada de instalaciones ferro-portuarias. No
obstante, frente a dicho crecimiento, también surge
un imaginario social que sostiene que Rosario fue
creciendo de espaldas al río.
Por lo cual, especialmente desde la década
de 1920, se establecen distintas estrategias
y lineamientos de planeamiento urbano que
proponen liberar la costa central de usos
productivos, trasladándolos hacia otros sectores,
a fin de reconvertirlos en nuevos espacios

públicos recreativos (Galimberti, 2021c). Sin
embargo, por diversas cuestiones, principalmente
políticas y económicas, dichas iniciativas no se
llevan a cabo hasta las últimas décadas del siglo
XX; consolidando el imaginario de una sociedad
lejana al río Paraná y su costa, debido a la
barrera infranqueable de grandes infraestructuras
productivas que imposibilitan, a su vez, que la
ciudad sea un sector atractivo para el turismo.
No obstante, en la segunda mitad de la
década de 1980 se desarrolla una nueva etapa
en el planeamiento urbano en la que se inicia la
anhelada reconversión de la costa central de la
ciudad a través de nuevas políticas de generación
de espacio público y rehabilitación patrimonial con
continuidad en el tiempo. Por lo cual, se desafectan
las actividades productivas aún vigentes en el
sector y se desarrolla la refuncionalización de
instalaciones ferroviarias y portuarias para nuevas
actividades, mayormente de uso público.
44

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Es así, que, en las últimas tres décadas, se
logra trasformar un sector fluvial originalmente
destinado a actividades productivas, y separado
mediante barreras infranqueables (paredones y
rejas) de los habitantes y visitantes de Rosario, en
un nuevo continuo de espacios verdes públicos con
componentes patrimoniales de gran valor identitario
para el desarrollo de actividades administrativas,
recreativas, culturales y educativas. (Figura 2)
Dicha transformación posibilita un cambio de
mirada de la “ciudad de espaldas” a la costa y al
delta, a una sociedad “de cara al río”. De manera
que, la ribera central y el Paraná se posicionan
en atractores de visitantes, tanto de la región
como de otros lugares más lejanos. Este nuevo
potencial de Rosario conduce a que en 1996 se
sancione la Ordenanza Municipal N°6.200 que
crea al Ente Turístico de Rosario (ETUR) como
ente autárquico, que comienza en actividad al

año siguiente. El foco turístico de la ciudad es
posicionado juntamente desde dichos años en lo
patrimonial, lo cultural y mayormente por el río
Paraná (Basso, 2017). Es decir, se reconoce una
íntima articulación entre las políticas y directrices
turísticas con el planeamiento urbano, junto con
el rol de los imaginarios sociales que, como
mencionamos, desde las primeras décadas del
siglo XX reclama el uso recreativo de la costa y
el río.
Con el transcurrir de los años se promocionan
diversas acciones, recorridos y actividades en
torno al frente fluvial y el Paraná. Por ejemplo,
en 2018 se desarrolla el “Circuito del Puerto” que
implica la instalación de paneles informativos
durante el recorrido, señalando los distintos
puntos de interés en la ribera, que incorporan
reseñas, fotografías y códigos “qr” para ampliar
la información (Figura 3).

Figura 2. Reconversión de la costa central rosarina: espacios públicos y revalorización patrimonial

Fuente: Elaboración propia
Figura 3. Circuito del puerto

Fuente: Cartografías del Ente de Turismo de Rosario (https://rosario.tur.ar/web/) y fotografía propia

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Nuevos imaginarios en torno al ecoturismo en
el delta del Paraná

correspondiendo a las provincias de Santa Fe,
Entre Ríos y Buenos Aires, estando involucradas
varias municipalidades. En el caso de estudio,
la mayor extensión de las islas frente a Rosario
forman parte de la ciudad de Victoria, provincia
de Entre Ríos. Esto ocasiona numerosos litigios
legales y de control de las actividades debido a
la alta accesibilidad desde Rosario (600 metros
aproximadamente entre la orilla rosarina y el
frente isleño), pero encontrándose a casi 60 km
del tejido urbano de Victoria.
La reconversión de la ribera rosarina es
acompañada de un redescubrimiento del río
y su ámbito insular, lo que ocasiona tanto el
incremento acelerado de la flota náutica para
actividades recreativas y deportivas, como
también una gran afluencia a las islas por parte
de visitantes y turistas. Si bien se registran
diversos impactos debido a la cantidad de
visitantes, también se consolida un imaginario
que reconoce el valor del delta y la importancia
de su resguardo; promoviendo actividades y
modos de visitar y conocer las islas desde su
cuidado. Se entiende así, como sostiene Blamey
(2001) con relación al ecoturismo, que la
educación e interpretación son elementos clave
para definir experiencias y para profundizar la
concientización sobre el medio y la importancia
de su protección y preservación.

El río Paraná por su extensión, caudal y tamaño
de su cuenca es considerado el segundo río más
importante de América5 (Kandus et al., 2010). Su
delta, localizado en el tramo medio inferior de la
cueca, ocupa cerca de 17.500 km2 y resulta un
macrosistema de una compleja red de humedales
fluvio-costeros en el corredor Paraná-Paraguay
(Malvarez, 1997).
La región deltaica posee una gran diversidad
biológica y ambiental cambiante, determinada
por las dinámicas de inundación y sequía; un
régimen hidrológico muy particular que propicia
numerosos bienes y recursos ecosistémicos
característicos de los humedales. Dichos servicios
poseen un valor de suma importancia para la
sociedad; como, por ejemplo: amortiguación de
inundaciones y sequías, depuración del agua,
protección de erosión costera, provisión de
recursos diversos, regulación del clima, entre
otros (Wetlands International Argentina, 2019).
Es tal la relevancia de este ecosistema particular
que en el año 2015 el delta del Paraná fue
designado como Sitio Ramsar por su importancia
internacional. (Figura 4)
Es importante destacar que el delta del Paraná
resulta un ámbito complejo jurisdiccionalmente,

Figura 4. Foto aérea de costa norte de Rosario y delta del río Paraná

Fuente: Elaboración propia
5

Luego del río Amazonas.

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Estas acciones se promueven tanto desde la
gestión privada como pública. En el primer caso,
se destaca el Ecocamping Los Benitos, localizado
en el islote denominado Benito, actualmente de 18
hectáreas (pero en continua modificación por las
dinámicas hídricas), que se encuentra en la zona de
islas declarada “Área Natural Protegida” (376.000
hectáreas bajo el nombre “Islas de Victoria” por
Ordenanza Municipal N°2185/03) (Figura 5). En
el año 2005 inicia sus actividades que articula
el turismo con la educación, conservación y
preservación del ambiente. Este ecocamping y
reserva natural, tiene como objetivo:
promover el mantenimiento de la diversidad
biológica (…); mantener en condiciones de
mínima alteración antrópica muestras de los
principales ecosistemas del humedal, (…);
proveer de oportunidades para la investigación
científica; y brindar oportunidades de visita
con fines de educación y goce de la naturaleza,
que permitan un contacto intimo con la misma
en un marco de quietud y soledad, o para la
observación de los elementos constitutivos de

la flora y fauna, de baja intensidad de carga
y con los demás recaudos que aseguren la
menor perturbación posible del medio natural.
(https://losbenitos.com.ar/ecocampingreserva-natural/)
El ecocamping ofrece diversas alternativas
de estadía y alojamiento (que plantean un
mínimo impacto al medio, a través de materiales
y energía sostenible, por ejemplo, con el uso
de paneles solares), como también actividades
y recorridos de conocimiento del territorio a
través de senderos naturales.
Por otra parte, es de gran relevancia el
desarrollo de gestión pública realizado por parte
de la Municipalidad de Rosario de la Reserva
“Los Tres Cerros” que consiste en un predio de
1.754 hectáreas pertenecientes al mencionado
municipio (donado en la década de 1940 a Rosario
por el filántropo Carlos Deliot), localizadas en el
loteo del Charigüe, isla del Pescado, jurisdicción
de Victoria, Provincia de Entre Ríos (también
en el “Área Natural Protegida” anteriormente
mencionada). (Figura 6)

Figura 5. Página web ecocamping Los Benitos

Fuente: https://losbenitos.com.ar/

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figura 6. Reserva municipal Los Tres Cerros

Fuente: Municipalidad de Rosario (www.rosario.gob.ar)

Si bien desde 1999 el Municipio de Rosario
promueve la realización de una reserva ecológica
en este sitio, diversas vicisitudes y conflictos
mayormente legales y políticos, demoran
esta iniciativa. Sin embargo, la relevancia del
resguardo ambiental, instaurada en las agendas
internacionales, tienen su correlato local,
incidiendo en el planeamiento urbano-territorial,
así como en la postulación de nuevas políticas e
instrumentos, como, por ejemplo, el desarrollo
del Plan Ambiental Rosario (Municipalidad
de Rosario, 2016), que hace hincapié en el uso
responsable colectivo de la ribera rosarina, los
cursos de agua y el ámbito insular. Asimismo,
los impactos locales en el delta (denunciados
por diversas organizaciones sin fines de lucro),
contribuyen a instaurar la Comisión Multisectorial
Legado Deliot en el 2013 a fin de preservar
la mencionada reserva, la cual tiene como
misión: «conservar ambientes de humedal de la
ecorregión Delta e Islas del Paraná con especial
énfasis en proteger la diversidad natural y cultural,
los bienes y servicios ecosistémicos y generar
en la ciudadanía el conocimiento que permita
apropiarse y valorar el lugar» (Municipalidad de
Rosario, 2019: s/n).

Dicha comisión, a fin de cumplir con su
misión, aborda un proyecto integral que busca
la conservación, estudio y observación de la
biodiversidad de los humedales promoviendo
actividades comprendidas bajo el concepto
de ecoturismo. Proponen así la realización de
avistaje de flora y fauna, cabalgatas, senderismo,
recorridos con embarcaciones sin motor, “safaris”
fotográfico, a fin de conocer la naturaleza, pero
simultáneamente a la cultura tradicional isleña,
impulsando el bienestar de la comunidad local
con emprendimientos de gastronomía típica o
a través de guías de recorridos turísticos. En
la reserva se instala una infraestructura básica
construida en madera (muelle, pasarelas, cabinas
para observación de aves, sanitario seco) y
previendo su transformación natural por las
dinámicas hídricas (Ponzini et al., 2021).
Rol de los movimientos sociales en pos
de la protección del ambiente: desafíos y
oportunidades
No obstante, también se suceden diversos
acontecimientos que interrumpen las actividades
promovidas desde la sostenibilidad del ambiente
48

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

e, incluso, destruyen la biodiversidad del delta.
Principalmente, se destacan las numerosas y
reiteradas quemas en el delta. Históricamente se
ha utilizado la práctica de quemas para preparar
el territorio para el ganado (promover el rebrote
de las especies forrajeras); pero, en las últimas
dos décadas, se denota un fuerte incremento
ligado, mayormente, al cambio de producción
agrícola nacional. El llamado proceso de
“agriculturización”6 en la región de estudio, desde
fines del siglo XX ocasiona una reconfiguración
territorial de la ganadería, particularmente en
zonas no aptas para la agricultura. Es así, que las
actividades ganaderas aumentan notablemente
en los humedales del delta del Paraná (Quintana
et al., 2014). Esta situación se profundiza aún
más con la inauguración del puente RosarioVictoria en el 2003, que permite acceder por
vía terrestre al ámbito insular. Esto se vincula
a otras prácticas predatorias como caza ilegal

y actividades que tienden a “pampeanizar” el
delta; junto al aumento de período de sequías,
bajante extraordinaria del río y diversas acciones
antrópicas que han ocasionado un vertiginoso
aumento de las quemas del delta produciendo un
ecocidio (Figura 7). Esta situación denota el vacío
legal, o mejor dicho, el no cumplimiento de la
estructura legislativa existente, como también así
la compleja situación pluri-jurisdiccional (Estado
Nacional, tres Estados provinciales y numerosos
departamentos y municipios).
En este contexto, se consolida y fortalece el
imaginario social que reclama la sostenibilidad
de los humedales, sumando numerosos actores a
la demanda de frenar los incendios y desarrollar
acciones en pos de su preservación. En los
años mencionados, promovidos por diversas
multisectoriales, organizaciones no gubernamentales
y ciudadanos autoconvocados, se multiplican
las convocatorias, marchas y manifestaciones

Figura 7. Quemas del delta del Paraná. La imagen izquierda corresponde
a los focos activos entre el 9 de agosto y el 8 de septiembre de 2020)

Fuente: NASA (www.firms.modaps.eosdis.nasa.gov) y Noticias Universidad Nacional del Litoral (www.unl.edu.ar)

6

Se entiende por agriculturización al proceso que inicia en la década de 1990 en Argentina (especialmente en la región pampeana), a través
del cual se produce una transformación del ámbito rural, con fuerte avance de la agricultura por sobre la ganadería, dada la incorporación
de nuevas tecnologías con tendencia al monocultivo de soja, que conduce a la producción y conquista de nuevos espacios productivos (Gras
y Hernández, 2009).

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

en distintos lugares de la ciudad y la región que
solicitan una Ley de Humedales y la protección del
delta. La gran convocatoria social, ha movilizado en
algunos casos miles de personas.
Estas acciones forman parte, como definen
Joan Martínez Alier et al. (2018), de movimientos
por la justicia global ambiental que generan
nuevas cartografías de territorios de la resistencia.
Los movimientos por la justicia ambiental
denuncian modelos neoextractivistas y ecocidas,
pero también abren al debate sobre que políticas
y acciones son necesarias para relacionarnos de
un modo más atento al medio y a su cuidado.
Se registra así, un imaginario social global que
reclama la sostenibilidad ambiental que tiene su
correlato local en cada territorio particular. Dicho
imaginario parte de un aumento de la valoración
y los vínculos afectivos con el territorio que
habitamos, que requiere un mayor conocimiento
y educación. Se requiere, como plantea Astelarra
(2020), profundizar en «los saberes locales
respecto a los ecosistemas, basados en el contacto
directo, corporal y afectivo; en la capacidad de
contemplar y comprender la dinámica cíclica
del funcionamiento ecosistémico supeditado
principalmente al flujo de agua; en habitar el
humedal como territorio de vida» (66-67).
En este sentido, el ecoturismo, tiene el
potencial de actuar como catalizador para el

desarrollo sostenible al ser una herramienta de
educación y aprendizaje (Carrascosa López y
Segarra Oña, 2015; Mondino y Cerveza, 2019),
previniendo o minimizando diversos impactos
negativos relacionados con la alteración de flora
y fauna, contaminación o seguridad de algunos
destinos (Orgaz Agüera, 2014).
Conclusiones
Los procesos de desindustrialización que acontecen,
especialmente en la segunda mitad del siglo
XX, se posicionan como ámbito de oportunidad
para el desarrollo de nuevas actividades, estando
sujetos a distintos intereses de actores diversos.
Especialmente los sectores costeros localizados
en áreas estratégicas resultan de gran interés para
la especulación del mercado, el desarrollo de
actividades habitacionales o comerciales privadas,
la atracción de multinacionales y/o marcas globales,
entre otros, que muchas veces ocasionan procesos
de gentrificación o meras “escenografías urbanas”
a fin de atraer capitales y turistas, estando alejados
de la identidad local. Sin embargo, en las últimas
décadas también se consolidan globalmente los
imaginarios que reclaman por la atención a la
sostenibilidad ambiental, que comprende tanto el
resguardo de la naturaleza como los componentes
culturales de cada territorio.

Figura 8. Imaginarios, políticas y lineamientos entre décadas 1920 - 2020

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

En el caso estudiado, se verifica el rol clave de
los imaginarios sociales en torno al desarrollo de
políticas y lineamientos turísticos basados en la
revalorización del patrimonio y la sostenibilidad
territorial. Se identifican así diversos imaginarios
que, desde las primeras décadas del siglo XX
hasta la actualidad, posibilitan una nueva
resignificación identitaria y ambiental a través de
nuevas acciones desde una perspectiva atenta al
ambiente y la identidad local (Figura 8).
Con excepción de transformaciones puntuales,
principalmente en la década de 1950 con el
desarrollo del actual Parque Urquiza y Parque
Nacional a la Bandera, el imaginario de “la ciudad
a espaldas al río” se sostiene hasta después del
retorno democrático definitivo en Argentina en
1983. Es a partir de dicho momento que se inicia
el proceso de transformación ininterrumpido de la
costa central, posibilitado por la desafectación y
el traslado de las infraestructuras ferro-portuarias.
Justamente, dichos imaginarios y acciones han
dado lugar a nuevos imaginarios vinculados
al potencial turístico del frente fluvial y el río,
convirtiendo a la ciudad de Rosario y el delta en
un polo de atracción de visitantes. Especialmente,
desde fines de la década de 1990, luego de la
creación del ETUR, la costa se posiciona en el
principal foco de atracción turística de la ciudad,
situación que se profundiza con el cambio de
siglo, junto a las inauguraciones de diversos
componentes
patrimoniales
transformados,
mayormente, para albergar nuevas actividades
culturales y recreativas.

A su vez, el cambio de mirada, instaurado a
nivel global, sobre la importancia del resguardo
ambiental, frente a la existencia de acciones que
atentan contra la biodiversidad del complejo
ecosistema del delta del Paraná (en especial,
la gran cantidad de quemas), han ocasionado
el fortalecimiento y expansión de imaginarios
vinculados a la sostenibilidad y defensa de la casa
común. El debate instaurado en el marco de los
movimientos por la justicia ambiental plantea
la definición de actividades integradoras. En
este sentido, el ecoturismo se posiciona como
oportunidad de unificar los intereses vinculados
a la protección de la naturaleza, junto a su
disfrute recreativo, a través del conocimiento,
la educación y la interpretación del ambiente
(con sus componentes culturales y naturales),
revalorizando la identidad del territorio. Es por
esto, que el desarrollo de políticas públicas como
la constitución de la Reserva municipal Los Tres
Cerros, de gestión pública, o acciones desde
el ámbito privado, como el Ecocamping Los
Benitos, posibilitan una nueva aproximación
turística que implica conocer, proteger y
resguardar el hábitat común.
Las prácticas ecoturísticas se presentan, así,
como alternativa de modelos neoextractivos y
predatorios sobre el territorio, posibilitando a los
habitantes de la región y visitantes a aumentar el
conocimiento sobre los humedales, a través de la
experiencia directa “corporal” e incrementando el
vínculo afectivo con el ambiente y al desarrollo
de nuevas prácticas sostenibles. C

Referencias bibliográficas
Astelarra, Sofía (2020), “Humedales. Entre la quema y la llama de la vida”, Bordes, Revista política,
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CONTEXTO

Del burdel al espacio digital: imaginarios narrativos del
comercio sexual femenino en la ZMM
From the brothel to the digital space: narrative imaginaries of the female sex
trade in the ZMM
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Ramón Ramírez Ibarra1

Resumen

Abstract

El comercio sexual es una actividad que transita
en el espacio urbano bajo un doble proceso
de significación, por una parte, en su sentido
económico contractual y por el otro, en su vertiente
cultural de reconocimiento e interés público. Los
cambios en los entornos políticos y territoriales al
igual que la tecnología, dejan improntas en los modos
de establecer acciones y contactos dentro de un
mercado de consumo socialmente complejo. En este
trabajo analizaremos desde un enfoque cualitativo,
documental y narrativo, los distintos contextos en
que se desarrolla el comercio sexual femenino y
sus mediaciones comunicativas, capaces de generar
toda clase de representaciones, no sólo ligadas a esta
práctica sino, incluso, transformando los márgenes
de aceptación, condena o exclusión institucional.
Dichos elementos de mediación fundan aquello
que se entiende como lo imaginario de la sociedad
y que, en el caso de la prostitución femenina en
la Zona Metropolitana de Monterrey, presenta
con frecuencia narrativas fincadas en emociones
reactivas y lecturas monológicas, proclives a una
criminalización de las mujeres y sexoservidoras.

The sexual trade is an activity that transits
in the urban space under a double process of
significance, on the one hand, in its contractual
economic sense and on the other, in its cultural
aspect of recognition and public interest. Changes
in political and territorial environments, as well as
technology, leave imprints on the ways of establishing
actions and contacts within a socially complex
consumer market. In this work we will analyze from
a qualitative, documentary and narrative approach,
the different contexts in which the female sexual
trade develops and its communicative mediations,
capable of generating all kinds of representations, not
only linked to this practice but even transforming the
margins. acceptance, condemnation or institutional
exclusion. These elements of mediation found
what is understood as the imaginary of society
and which, in the case of female prostitution in
the Metropolitan Area of Monterrey, frequently
present narratives based on reactive emotions and
monological readings, prone to criminalization of
the women and sex workers.

Palabras Clave:

Keywords:

comercio sexual; prostitución urbana; cultura
urbana; comunicación digital

sex trade; urban prostitution; urban culture;
digital communication

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo León, México; doctorado en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores SNI-CONACYT, Nivel I; e-mail:
rramib44@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2303-4049

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CONTEXTO

Planteamiento

sostenida no por una prohibición judicial, sino
por representaciones subjetivas que le hacen
objeto de estigmas o condena pública.
Estas transiciones serán nuestro objeto de
reflexión partiendo de diversas informaciones
que nos permitan la descripción de lo imaginario
del comercio sexual en diferentes capas de
identificación, sean las posturas de análisis
del comercio sexual desde el feminismo, las
políticas o formas de referencia al fenómeno
actuales e históricamente construidas o incluso,
las transformaciones de su percepción con la
aparición de nuevas instancias de mediación
tecnológica. Para tal efecto, seguimos una
prospección fenomenológica apoyada en casos de
trabajo documental narrativo desde documentos
de archivo hasta medios de comunicación
tradicional y digital.

El imaginario social es un constructo histórico y
cultural presente en la totalidad de las instituciones,
junto a normas o símbolos compartidos por
grupos sociales, cuya emergencia es imaginada
o representada (ficcionalmente) pero que, sin
embargo, es capaz de ofrecer alternativas de
existencia reales en las acciones de los sujetos
(Castoriadis, 2013). Así, mientras una institución
provee los mecanismos mediante los cuales
individuos y grupos siguen reglas basadas en
sanciones externas (orden jurídico formal),
también hay un proceso institucional sustentado
en valores interiorizados cuyo ejercicio no
depende de la amenaza sino de creencias
aceptadas en un espacio convergente. Así, lo
imaginario se expresa territorialmente como un
proceso de gestión que involucra dimensiones
políticas (poder), simbólicas (subjetivas) y
económicas (trabajo-capital) como ha subrayado
Haesbaert (2019, 35).
Para el geógrafo Vincent Berdoulay (2012, 51),
la relevancia de los imaginarios en la construcción
social del entorno radica en el hecho de que toda
práctica de decisión espacial involucra tendencias
a la modelación y al control que recurren a
ideologías, mitos o referencias cuya intención es
movilizar o generar acciones partiendo de una
reserva de modelos o estereotipos. En el ámbito
del espacio urbano el imaginario social incorpora
las formas o maneras en que el sujeto destaca
representaciones que aluden al medio, paisajes,
formas del entorno construido o lugares de trabajo
o intercambios entre habitantes, mientras que
la función de la narración en los imaginarios es
concretar una mediación entre lo político y lo
geográfico. En este sentido, lo imaginario social
se organiza en mediaciones o redes simbólicas que
toman la forma de comunicaciones con narraciones
sustentadas en valores codificados localmente.
Por lo anterior, el comercio sexual desde
los imaginarios urbanos involucra aquellas
manifestaciones de la actividad económica
terciaria generadoras de un excedente productivo
capaz de impactar lo real en una población y que,
al mismo tiempo, poseen un estatuto de exclusión
(subjetividad del cuerpo) que redunda en una
noción paradójica espacial, basada en el impulso
de segmentar, blindar, disimular o extraer su
presencia física de la ciudad. Su práctica se
desenvuelve en una constante ambigüedad

De prostitución a comercio sexual
Si partimos de la palabra prostitución (latín
prostituere) cuyo significado etimológico es
“poner a la vista” o “exhibición para venta”,
encontraremos un sentido tan amplio que es
difícil de acotar. Fue el cronista romano Suetonio
(69-122) a través de una frase ─prostituere in
libidinem populi─ quien hizo referencia a los
deseos del pueblo en alusión al acto carnal en
una época de intenso contacto entre la cultura
cristiana y el imperio. El sentido actual guarda dos
acepciones, para una, referimos la definición de
Lydia Cacho con un argumento prohibicionista:
“Actividad a la que se dedica quien mantiene
relaciones sexuales con otras personas a
cambio de dinero. Se trata de un negocio
que otorga ganancias a todo un conjunto
de intereses, y forma parte de una industria
que incorpora todas las características de la
explotación social, racista, étnica y sexista
vigentes en nuestras sociedades” (2010:302).
Esta autora opta por la palabra prostitución
sobre la de trabajador(a) sexual que defienden
posturas reglamentaristas o actualmente,
proderechos. La segunda acepción, comercio
sexual, utilizada por la antropóloga Martha
Lamas (2017) gestiona tanto la legalidad
como la legitimidad del servicio ofertado. Por
ende, distingue una esición entre los términos,
indicando que ambos significan el intercambio de
sexo por dinero, pero en función de dos objetivos,
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

ya que el término prostitución contiene una carga
peyorativa que consiste en estigmatizar a quién
vende mientras que comercio sexual remite a
un interés centrado en el intercambio bajo un
sentido más equitativo haciendo referencia a
ambas partes (Lamas, 2021).
En contraste, Cacho enfatiza que la prostitución
radica en tomar “el cuerpo de la persona como un
instrumento de trabajo” (2010:302); en un sentido
similar al del estoicismo o el cristianismo, donde el
cuerpo (agente carnal) es un contenedor del alma
cuyo uso no destinado al bien despersonaliza, es
decir, la carnalidad focalizada en lo masculino
es poseedora de una naturaleza intrínsecamente
agresora por medio de un instrumento. Para los
enfoques prohibicionistas, el comercio sexual
es una actividad esencialmente destructiva de
valores. Esto es el resultado del predominio de
un enfoque muy particular y dominante llamado
neoabolicionismo que integra en un solo aparato
discursivo al comercio sexual como el crimen
antitrata, generando a diversas escalas de
comunicación narrativas tipificadoras (Jiménez
Portilla, 2021:150).
En México, no existe un estatuto prohibitivo,
sino una representación que tienen grupos
conservadores o medios de comunicación,
quienes buscando lograr un efecto tremendista
en las secciones de noticias, califican a este
giro comercial por medio de imágenes alusivas
a clandestinidad o depravación. Jurídicamente
el artículo 5º constitucional de la República
mexicana es claro al respecto:
“A ninguna persona podrá impedirse que se
dedique a la profesión, industria, comercio
o trabajo que le acomode, siendo lícitos. El
ejercicio de esta libertad sólo podrá vedarse
por determinación judicial, cuando se ataquen
los derechos de tercero, o por resolución
gubernativa, dictada en los términos que
marque la ley, cuando se ofendan los derechos
de la sociedad. Nadie puede ser privado del
producto de su trabajo, sino por resolución
judicial” (CPEUM, 2017).
El trabajo sexual no es punible por la autoridad
judicial, sino la actuación de terceros por motivos
de explotación. Por ende, lo que existe es una
demarcación de tipo social y cultural, una
categoría que funciona para señalar la desviación
de las normas grupales distinguiendo entre
normalidad y anormalidad (Becker,1971). De
ahí que las imágenes asociadas a su actividad,

negativas, hagan referencia a necesidades de
exclusión o eliminación, producidas por el miedo
a su presencia o a la posibilidad de una revancha
como sucede con los marginados (Perceval,
1995:43).
Propongo la observación del comercio sexual
en términos de sistemas de representación, es
decir, no desde un estatus estricto ─legal o
económico─ sino en términos societales partiendo
de estereotipos implícitos en la comunicación. Tal
sistema involucra una línea imaginaria desde la
cual un grupo construye la anormalidad de otro
desde una demanda de reafirmación identitaria
(ego) del propio sujeto visto como hegemónico.
Crimen y castigo en el espacio psicopolítico
Para sociológos como Zygmunt Bauman uno
de los rasgos característicos de la cultura global
contemporánea es su obsesión identitaria (2009).
Esta se finca en una permanente necesidad de
reconocimiento público que obliga al individuo
a trabajar de por vida en una autofirmación del
ego, pues una sociedad de consumidores requiere
un entorno de vigilancia constante y castigo
representacional. Todo aquello que proceda
desde atribuciones étnicas, raciales, religiosas
o de género, es sometido a una permanente
revisión normada por la elección que traza una
línea demarcatoria continua: el reconocimiento
de la persona pública. Por ende, traducimos la
experiencia entre establecimiento y marginalidad
del comercio sexual a una perspectiva
espaciológica, donde la dinámica de exclusión
– inclusión urbana se basa en la necesidad de
diferenciación (Girad, 1986).
Las barreras entre los individuos en una
cultura global mudan de términos disciplinarios
o biopolíticos, es decir, luchas por el control y
la vigilancia con respuestas verticales (Foucault,
2010) a una reactividad de la psique como fuerza
productiva, psicopolítica (Chul Han, 2014).
Sociólogos como Stanley Cohen en la década de
los setentas acuñaron el término “pánico moral”
para referirse precisamente a las conductas
desproporcionadas referidas a un grupo o
condición, cuya indignación moral provoca
tanto reacciones violentas como una apelación a
una mayor capacidad de control por parte de las
comunidades y la fuerza del estado.
En las actuales sociedades infocráticas
sería una dependencia de lo visible basada en
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CONTEXTO

el señalamiento indivudual y una vigilancia
compulsiva del otro, pero, sin recurrir al lugar
de antaño establecido en la comunicación
entre sociedad y gobierno. El estado sustituye
gradualmente el ejercicio del poder directo y
sus mecanismos deliberativos por una reacción
o ajuste con la opinión de redes sociales. Los
medios de comunicación tradicional se sustentan
cada vez más en eventos digitales funcionando
como procesos autorreferenciales e intemediales
caracterizados por una circularidad, repetición y
recurrencia constante (Nöth, 2005).
Nuevas reglas de reconocimiento social
sancionan todo aquello que no responda a un
interés de comunidad específica, la cual deja de
lado elementos de argumentación para someterse
al dictado de opiniones de afirmación identitaria
y reconocimiento público. Realidades que
trastocan e involucran cruces entre lo legal e
ilegal, así como lo formal e informal, mistificando
zonas y personas diversas: migrantes, pobres,
comerciantes sexuales, drogadictos, que si bien
se ven enfrentados a estigmas ya conocidos en
la sociedad nuclear y patriarcal, ahora convergen
en una estigmatización de índole distinta a la
disciplinaria.
Chul Han (2022) utiliza el término infocracia
para referirse a esta situación como el vector
principal de un régimen político basado en la
transferencia de datos e información desde una
lógica sustitutiva de la idea de cuerpos dóciles,
destinados a ser máquina de trabajo propia de la
reflexión biopolítica ─Foucault devenida en
la sustitución de la obediencia por una constante
autorrealización de la libertad, autenticidad y
creación, es decir, una autoproducción identitaria
que funda una nueva política de visibilización: los
gobernantes dejan de ser los entes en vigilancia
como en el liberalismo y ahora los gobernados son
visibilizados y expuestos constantemente en redes
por voluntad propia y necesidad de exposición.

al conocimiento personal y las categorías legales
destinadas a reducir brechas y desigualdades
(Bauman, 2001:139).
El mecanismo persecutorio es un dispositivo
de restricción que se encuentra espacialmente
articulado por una determinación física y moral
(Elias &amp; Scotson, 2016). Disociación espacial que
le permite a muchos grupos formar su identidad
en el entendimiento de que su racionalidad es
una forma moralmente virtuosa que por lo tanto
necesita blindarse o protegerse respecto a la
carencia de límites entre ellos y los otros. Durante
algunas décadas los estudios comunitarios en
aspectos relacionados con la fijación identitaria,
explicaron la integración de los extraños en la
cultura local según el paradigma clásico de la
adaptación. Desde la sociología actual, empero,
hay una necesidad de observar diferencias plurales
y dinámicas a fin de ubicarse analíticamente en la
variabilidad social, más que en la demarcación.
Este escenario procede del estudio cada vez
más intenso de las desigualdes estructurales que
operan en clasificaciones o taxonomías emergentes
de los discursivo y simbólico (Bialakowsky,
2018), sobre todo cuando una demanda de justicia
social se transforma de pronto en una prerrogativa
antisocial segregativa o suprematista desde el
espacio digital. El inconsciente digital basado en
la explotación de datos es un proceso de influencia
constante del comportamiento por debajo del
umbral de conciencia a través de la detonación
de capas prerreflexivas, con nuevos parámetros
de hegemonías discursivas que irrumpen en
el ámbito de la discusión pública, haciendo
necesaria la exposición de las distintas estrategias
y condiciones que adopta su comunicación.
Feminismo abolicionista vs comercio sexual
reglamentado
En el ámbito del feminismo se ha trabajado con el
comercio sexual desde políticas de género. Una de
las limitantes de dichas teorías en la explicación
de esta construcción, proviene del acento que
muchas feministas ponen exclusivamente en
la expresión patriarcal (poder) del capitalismo
global, lo que a muchas analistas les lleva a
sostener ideas puritanas sobre la identidad sexual
en fenómenos como la prostitución, generando
imaginarios sociales bastante alejados de una
expresión pluralista, ya que en ocasiones llegan
a defender alegatos prohibicionistas en lugar de

Sociología de la espacialidad urbana
El abordaje del comercio sexual urbano implica
un punto de vista espaciológico ya que un
dispositivo de compresión societal apela a
una función de extrañamiento en individuos
marcados o señalados, comprimiendo la visión
del otro, desvaneciendo sus cualidades y
circunstancias individuales reconocibles con el
trato cotidiano por una tipificación que reemplaza
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

formas dialógicas. Como resultado, muchos de
estos enfoques reducen el argumento biopolítico
al autoritarismo tratando de que el estado ejerza
el control de lo marginal desde un imperativo
moral (Cobo, 2017).
A nivel de políticas urbanas, esta lectura se
manifiesta en la demanda de justicia que ha pasado
de la afirmación basada en lo expedito, a un
auténtico linchamiento público y mediático que se
basa en el rumor y la presunción como ha sucedido
con el acoso sexual, hecho que se ha focalizado
casi en su totalidad en la victimización de las
mujeres de clase media y alta —desvaneciendo a
las mujeres de estratos marginales o indígenas—
traduciendo la ciudad en demandas como nuevos
equipamientos destinados a servicios segregativos.
Las prohibiciones reactivas, dictadas por deseos de
expiación (Girard, 1986), fincados en la necesidad
de una identidad, mutan a una hegemonía global
donde el abolicionismo representa el deseo de
diferencia y límite partiendo de una pureza abstracta
─mujer como autoafirmación identitaria─ más
que en una forma estructural de indagar en la
construcción de las desigualdades.
Desde otra perspectiva, una postura feminista
de tipo dialógico es la que propone la antropóloga
Martha Lamas (2017) quién aboga por evitar que se
usen asociativamente los términos “prostitución”
o “trata” que intentan generalizar las corrientes
abolicionistas victimizando a la totalidad de las
trabajadoras sexuales con la finalidad de censurar
u obstaculizar la posibilidad de que el estado
implemente políticas dirigidas a la regulación
de su mercado laboral. De acuerdo a la postura
de Lamas, esta tendencia a la erradicación forma
parte de un movimiento preciso de atracción a
medios de comunicación que son un filtro para
redes de financiamiento (Think Tanks u ONG´s)
cuyo principal interés gira en la invisibilización
de la complejidad económica del comercio
sexual que esta antropóloga ha podido atestiguar
mediante su trabajo de campo:
“Y aunque muchas mujeres ingresan por
desesperación económica y otras son inducidas
por la droga, no hay que olvidar que además
de esas situaciones espantosas también
hay quienes realizan una fría valoración
del mercado laboral y usan la estrategia de
vender servicios sexuales para sobrevivir,
para moverse del lugar, para independizarse,
incluso para pagarse una carrera universitaria
o echar a andar un negocio”(2017:107).

Las demandas abolicionistas traducen las
realidades urbanas a heterotopías. Por ejemplo,
las prohibiciones impulsadas por movimientos
religiosos han probado ser fracasos como fue el
caso del consumo de alcohol y la promulgación de
la Ley seca en EUA (1919) con su marcado acento
político republicano basado en el movimiento de la
templanza de mujeres cristianas, fenómeno que en
poco más de una década significó la entrada de las
mafias a estructuras criminales, organizadas gracias
al rápido crecimiento económico que representaba
el contrabando y trasiego de mercancías ilegales.
Gran parte de la fusión entre comercio ilegal
de sustancias y organizaciones criminales nace
precisamente de este deseo de tener un estatuto
legal prohibitivo tanto para el consumo como para
la estigmatización del consumidor.
Un país que ilustra muy bien las contradicciones
y ambigüedades en torno al comercio sexual y
el abolicionismo es Japón. Posee una industria
ligada al sexo que genera hasta 24,000 millones
de dólares al año pero un perfil conservador
que tiende a criminalizar a las mujeres que
ofrecen servicios de compañía, un eufemismo
de trabajo impuesto ya que el intercambio sexual
por dinero se encuentra prohibido por el estado.
Durante la pandemia el estado japonés decretó
un apoyo económico de 108 billones de yenes
(989,000 millones de dólares) que excluyó a las
trabajadoras sexuales y desató una polarización
política en su sociedad entre las organizaciones en
defensa de derechos humanos y laborales frente a
artistas y medios de comunicación centrados en
criminalizar a los trabajadores y trabajadoras de
este sector (Yeung, Ogura &amp; Ripley, 2020).
¿En qué se basa la prohibición a la prostitución
del gobierno japonés? En la actividad comercial no,
sino en un intrincado proceso de oferta corporal que
subraya enfáticamente la genitalidad como objeto
tabú del intercambio. En un sentido patriarcal el
estado japonés vigila que la relación sexual sea
dentro de una estructura ligada al vínculo familiar
(amor) como motivo subyacente de obligatoriedad.
El resultado es que la prostitución sucede por
acuerdo no declarado, es decir, el contrayente
paga de manera extraoficial. El gobierno nipón
finalmente incluyó al sector en el subsidio pero
esto trajo un nuevo problema, requiere de las
trabajadoras pruebas de salario formal, las cuales
obviamente son muy variables debido a que la
parte más importante de sus ingresos se genera en
la elusión de ese imperativo moral y corporal.
58

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

El feminismo apareció en los años 60s
como un movimiento internacional que trastoca
precisamente esa imposición puritana en la
intervención de la cultura urbana, ya que puso
el acento en la diversidad sexual y la libertad
de decisión femenina al margen de la reducción
cultural hegemónica al papel de esposa y madre.
Como ideología política tomó la calle. Esas
luchas respondían a la exigencia de libertades
cívicas y sociales más que a respuestas de
obsesión identitaria como actualmente convergen
estimuladas por la tecnología digital y en muchos
casos motivadas, si, por conductas innegables
de violencia hacia las mujeres; pero sostenidas
o intervenidas desde instituciones y poderes
vinculados a agendas o lobbies, desenvueltas
en un ambiente de respuestas disciplinarias,
mientras su representación se desarrolla como un
fenómeno psicopolítico.
El caso japonés ilustra fehacientemente
la obsesión conductual y la criminalización
corporal. A feministas centradas en la implicación
de interdependencias sociales de riesgo
potencialmente violento como Judith Butler
(2020) este asunto no les ha pasado inadvertido,
pues la determinación de aplicación violenta del
poder implícita o explícitamente significa una
valoración de la vida en términos desiguales.
Por ejemplo, la antropóloga Elizabeth Bernestein
(2014) a través del estudio de las campañas
feministas norteamericanas sobre trata y
explotación sexual encontró un importante sesgo
cognitivo para el género desde la dimensión
de clase, lo cual implica el predominio de
valores conservadores centrados en el control
y la protección como extensión de lo familiar,
definido por la pertenencia a la clase media en las
feministas convocantes.
Si bien, prácticas como la prostitución hasta
la década de los setentas tuvieron un marcado
carácter artesanal que poco a poco contactó
con otra economía, la criminal, fenómeno
vinculado al capitalismo global de tendencia
extractiva, es decir, como en la prostitución se
extrae una plusvalía sexual que se concreta en
las mujeres —pero también en varones y tercer
género— esta plusvalía, según el punto de vista
neoabolicionista, extrae la imagen negativa del
individuo en su transferencia al consumidor. Es
decir, todo acto de comercio sexual se encuentra
causalmente ligado a una cadena de producción
criminal, no hay matices ni agencias.

En esa perspectiva, se genera mucha de
la particpación feminista abolicionista desde
proyectos de regulación moral que persiguen una
visión normativa de la sexualidad como analizó
Alan Hunt (1999) respecto a la llamada nueva
respetabilidad como orientación regulatoria
del comportamiento que tiene como trasfondo
un imaginario definido por la imposición de
una retórica específica para el comercio sexual:
violencia e inmoralidad instrínsecas. En esa
perspectiva de estigmatización se desarrolla
también la investigación sobre trata de personas
de la afamada periodista Lydia Cacho (2010)
partiendo de la simetría entre explotación sexual,
esclavitud y economía, vinculando la realidad de
la trata internacional a la imagen de una sexualidad
masculina como violencia, una generalización
instrumental en la cual todo el consumo de este
fenómeno implica en esencia una asimetría y
una agresión emanada de una pulsión varonil
incontrolable. En sentido contrario, el Grupo
Latino de Análisis / Acción sobre los Mercados
Sexuales (GLAMSEX), aboga por el estudio
del trabajo sexual partiendo de la complejidad
y heterogeneidad del fenómeno antes que su
reducción al punto de vista victimista.
Particularmente, desde el trabajo de campo
he podido constatar que el comercio sexual en
ciudades con tendencia regulatoria, involucra
cuestiones complejas como conductas selectivas
y horarios desde los intereses personales de las
trabajadoras. Sus quejas frecuentes son por sus
entradas o salidas, las rentas que distintos puntos
solicitan para ejercer en un lugar o el modelo
de negocios implementado por los particulares.
En esta clase de negocios se ha presentado una
variante consistente en que el comercio sexual
es más un añadido de la venta de alcohol, ya
que las leyes mexicanas sancionan la obtención
de un usufructo por un tercero implicado, por
ende, las trabajadoras tasan directamente una
tarifa con los clientes por cuenta propia. Estos
negocios en la ZMM de Monterrey desarrollan
una competencia económica por la oferta no del
servicio ─mujeres más baratas como plantean
muchas abolicionistas─ sino de las condiciones
ofrecidas a las trabajadoras como facilidades de
horario, pues una gran mayoría tienen a cargo
hogares monoparentales, además de que tras
un tiempo algunas desarrollan una cartera de
clientes con quienes mantienen trato preferencial.
Esta red, basada en la flexibilización laboral sin
59

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

embargo, no ha sido la misma para la comunidad
LGBT que ha sido más bien víctima de un efecto
abolicionista que ha disparado la oferta de
prostitución masculina y transexual irregular en
las calles de ciudades como Monterrey o Saltillo.
Si el abolicionismo normativo ─puntivismo al
consumo─ que defienden feministas como Cobo
(2017) fuera realidad jurídica tampoco combatiría
la inequidad específica de la reproducción
asimétrica del cuerpo como mercancía, sino
que este se volvería coadyuvante de un mercado
catalizador de consumo selectivo, transfiriendose
a la mayor capacidad económica que ante la falta
de instrumentos legales y regulatorios colectivos,
crean su otro: negocios destinados a una demanda
ilegal de bienes con alta rentabilidad. Por lo
anterior, esta propuesta se concentra en observar
la realidad del comercio sexual, no como
expresión de una conducta urbana segregativa,
sostenida tanto por estudios tradicionales como
por el feminismo abolicionista, unos desde una
visión de extractiva y otros desde un puritanismo.
En su lugar, conjeturamos una existencia urbana
integrada a una reglamentación, respuesta que
lejos de crear contextos prohibitivos, involucra
la necesidad de intervención en términos de
protección, ordenamiento y sanidad de todos
aquellos agentes participantes.

desde la corona que enfatizaba lugares específicos
para su oferta (Atondo Rodríguez, 1992).
En esta operación quedaron establecidos algunos
de los significados que resuenan con fuerza todavía
en el imaginario de la cultura mexicana: la asociación
entre mujeres, calle y mala vida. Uno de los hechos
clave de los vaivenes de este fenómeno, que cabe
decir, no poseía grandes margénes de independencia
en las mujeres, fueran alcahuetes o la administración
virreinal sus proveedores, surge de la entrada a
modelos higienistas de reglamentación; precursor en
este aspecto fue Maximiliano de Hasburgo (1851)
quien durante el Segundo Imperio Mexicano emitió
un decreto para el control sanitario de las “mujeres
públicas” (Lamas, 2017). En la ciudad de México,
algunos años después (1865) se instrumentó un
registro - cartilla que incluso tenía fotografías. Las
políticas higienistas continuaron sustentado el
contexto regulatorio aún en las primeras décadas
del México posrevolucionario con el código
sanitario de 1933. Con el tiempo, esta necesidad
de generar mecanismos de integración, dirigidos
por políticas regulativas mutó a un ambiente
abolicionista con la suscripción a la Federación
Abolicionista Internacional por el gobierno de
Lázaro Cárdenas (1940).
Desde entonces en el plano federal existe
un enfoque de retracción en cuanto a registro,
permisos o inspección de la actividad. Esta
política no es compartida por todas las entidades
federativas, de las cuales hay 13 con instrumentos
legales, siendo el estado de Nuevo León uno de
los partícipes de una regulación que en todos
aparece actualmente dentro de las leyes de salud,
por lo cual expresa su conservación dentro del
marco de seguridad sanitaria.
Uno de los temas que ameritan mayor énfasis
es la necesidad de un marco regulatorio más allá
del esquema sanitario. Desde el ámbito de los
derechos humanos se hace cada vez patente que
persiste una ambigüedad legal que obstaculiza el
reconocimiento de cifras que permitan análisis
claros del comercio sexual como mercado de
trabajo. Las cifras estimadas rondan las 800,000
personas2 que representan cerca del uno por ciento de

Comercio sexual y ciudad en México
El comercio sexual es un fenómeno mayormente
representativo de una sociedad urbana. En la
Baja Edad Media tomó forma en la traza de las
ciudades europeas a través de la construcción
de edificios y servicios públicos (Rossiaud,
1986). El prostibulum publicum representaba un
componente de la organización municipal dado
que en esa época se presentaba también con
las catedrales bajo una forma de integración en
circuitos comerciales y migraciones constructivas
de trabajo especializado por parte de peregrinos,
comerciantes o trabajadores de la construcción.
En México la relación entre ciudad y comercio
sexual se concretó durante el período virreinal. El
término castellano prostitución hacía referencia
a una situación muy particular heredada de los
reinos hispanos, una actividad ofertada en calles,
tabernas o pulquerías que hacia 1711 pasó de
una actividad doméstica donde las mujeres se
apoyaban en alcahuetas o proxenetas que eran sus
esposos o incluso sus madres, a una administración

2

La Brigada Callejera Elisa Matrínez toma una estimación
de 812, 219 trabajadoras sexuales desde el año 2013, con
las dificultades inherentes al cálculo de población fluctuante
como es la emergente de la migración internacional. https://
desinformemonos.org/trabajo-sexual-en-mexico-gananciasmillonarias-y-derechos-sin-reconocer/

60

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

la población en mayoría de edad en el país. Además,
como efecto de la pandemia COVID-19 ciudades
como CDMX han experimentado prácticamente
una duplicación en sus cifras de trabajadores
sexuales (FORBES, 2021). Esta situación confusa
en lo estadístico genera interpretaciones inexactas
cuando desde filtros abolicionistas, se aborda al
comercio sexual como variable directa de la trata y
explotación de personas.
Ahora bien, estamos hablando de un estimado
laboral que las feministas abolicionistas también
dan por bueno como Cerva &amp; Hernández (2019)
pero, hay autoras que hablan de que el 90% de las
personas dedicadas a esta actividad son mujeres y
niñas sin referir a que categorías se refieren, para
luego tomar como base números de la CNDH
(2019) que registran 5,245 víctimas de trata con
3,308 mujeres y 1086 niñas. Esos números darían
una representatividad muy baja del total estimado
frente a la fuerza laboral total estimada que
contradice la asociación entre trata y prostitución
como si 9 de cada 10 trabajadoras sexuales fueran
víctimas asociables.
Los delitos vinculados al tratamiento de género
con la explotación de carácter sexual han sido
identificados por INEGI - SESNSP (2019) brindando
cifras acerca del contacto entre delitos sexuales y
trata de personas. INEGI-SESNSP registran 2773
delitos ante el fuero común en calidad de presunción
y su compatibilidad con la explotación de carácter
sexual. Esta sería una afectación de 1684 víctimas
femeninas, 681 masculinos y 408 incidencias sin
poder determinar su género.

una baja vinculación directa si contrastamos
sus números. Si bien es cierto que la entrada al
comercio sexual surge de vínculos que pueden ser
familiares o filiales y que podrían ser mayores por
el factor clandestinidad, la generalización simple
entre trata y comercio sexual requiere matices
y un proceso de registro estadístico mucho más
contundente.
Por lo general estos trabajos, omiten o evitan
dejar claro que la prostitución que analizan es
la clandestina. Con esto no queremos negar en
absoluto la importancia de un fenómeno como la
trata de personas que refleja múltiples variables
de explicación como la explotación económica,
criminal, predatoria o migratoria. Los propios
números de la CNDH reflejan un problema
importante porque un 84% de sus registros
involucran mujeres y niñas. Pero la negación a
la intervención del estado en materia regulatoria
es otra forma de criminalizar a un grupo social
que por diversas circunstancias ha optado por
desenvolverse en una actividad económica
compleja y si, llena de peligros y obstáculos
que deben ser parte del interés público. En este
sentido, la propuesta de reconocimiento a los
derechos humanos del trabajador en esta situación
es imprescindible:
“Ahora bien, se debe diferenciar entre las
personas que ejercen la prostitución, pero
desean dejar de hacerlo y aquellas que por
propia decisión quieren continuar en ésta.
En el caso de las que quieren abandonar esta
actividad hay que diseñar estrategias para
dicho fin, entre las que se encuentran: ofrecer
opciones reales de educación, capacitación y
empleo, establecer un plan de acción de alto
impacto y crear o consolidar redes sociales
de apoyo. En cuanto a las personas que por
decisión propia deciden seguir ejerciendo la
prostitución, ésta debe ser reconocida como
un proyecto de vida que se debe dignificar a
través de políticas y programas institucionales
de seguridad social, salud, educación y
condiciones dignas de empleo” (Hernández
&amp; Morales, 2011:12).
Una de las experiencias más interesantes en
materia de participación de trabajadoras sexuales
es la Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer
“Elisa Martínez” A.C., de la CDMX integrada por
trabajadoras sexuales de todo género (hombres,
mujeres, trans) algunas incluso sobrevivientes de
la trata de personas que opera centros de apoyo

Tabla y gráfica 1

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de
INEGI-SESNSP, 2019

En términos porcentuales el 61% del total
de delitos de orientación sexual (2773) afectan
a población femenina. Pero, visto dentro del
universo estimado por la población dedicada a
la prostitución como actividad laboral (812, 219)
las variables asociadas a trata de personas tienen
61

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

comunitarios con un ángulo proactivo de los
derechos humanos, civiles y laborales. Esta clase
de proyectos brindan la posibilidad de integrar
este fenómeno a una regulación que no sólo
se concentre en la dinámica de capitalización
como sucede en Holanda o Alemania, donde se
terminó favoreciendo a los dueños de burdeles
y puntos de comercio o bien, experiencias como
la australiana que, tras privilegiar ese aspecto,
también terminaron trasladando de nuevo el
fenómeno a sus calles.

a instancias del gobernador Porfirio G. González
que reubica la zona dentro de otro barrio en la calle
Terán. De la documentación oficial no es posible
identificar factores de explotación sexual o trata
de personas en esa época, pero el trabajo de Ortíz
Guerrero (2019) en materia de reglamentación
si ha permitido la identificación de una zona en
especial que se destaca dentro de esta lógica de
blindaje urbano, la zona de tolerancia más famosa
implementada en 1928 conocida entonces como
Casa Trebol delimitada por las calles de Ignacio
Comonfort, Valentín Canalizo, Bernardo Reyes y
Martín de Zavala, la colonia Garza Nieto (Imagen
1, lado izq). En ese espacio surgió un hito clave
del comercio sexual en la cultura neolonesa, su
asociación con el consumo de cerveza.
La pauperización gradual de la zona reflejó
una percepción dualista del territorio, los espacios
de la calle Terán fueron percibidos como burdeles
de lujo, mientras que la Casa Trebol, baja en
rentabilidad y seguridad hasta que su función
de blindaje es trastocada por la ocupación de
vivienda irregular en la zona, detonando otro hito
de carácter urbano conocido como “La coyotera”
lugar de encuentro tanto de comercio sexual
(diversificación de la oferta por la comunidad
trans) como de otros giros ─robo, narcomenudeo─
que fueron pasando a una desregulación que
emulaba una zona franca, cuya descomposición
motivó un conocido reportaje del entonces
periodista de Televisa Gilberto Marcos para su
serie Foro (1983) exponiendo la zona desde el
ángulo criminalizador, pero con interesantes
entrevistas a residentes, dueños de prostíbulos,
consumidores y registro de población migrante
(sur del estado) marginada, en drogadicción y
situación de callle.
Para 1940 comenzó un ciclo metropolitano
a través de nuevas agrupaciones urbanas cuya
situación se definía por la ubicación de bares,
cantinas, restaurantes y hoteles en una especie
de corredor entre la colonia Treviño y la estación
del Ferrocarril Unión, hoy sede de la Central de
Autobuses de la ciudad. Así, se desarrolló una
expansión, pero siempre en función de la dinámica
asociada al municipio. También surgieron otras
zonas ligadas a diferentes municipalidades bajo
una dinámica de blindaje y tolerancia.
En materia de reglamentación, la Ley Estatal
de Salud de Nuevo León (1988) mediante el
artículo 6 facultó a las instancias municipales
en la emisión o agregados de reglamentos de

La prostitución y sus paisajes urbanos
invisibles en Nuevo León
Los reglamentos de prostitución neolonesa tienen
su antecedente en el ayuntamiento de Monterrey
hacia 1878 sin embargo, hasta 1881 el gobernador
del estado, Genaro Garza García decretó el
primer reglamento en esta materia (AHM, 1881).
Entre los objetivos de esos instrumentos estaba
la normatividad de conductas y comportamientos
de las trabajadoras y las obligaciones de sus
matronas; la definición de criterios para la
localización de las casas de asignación, así
como las características arquitectónicas de los
inmuebles destinados a albergarlas, entre otros
aspectos a que se refiere el apartado “Burdeles y
Matronas”, específicamente los artículos 17 -18:
“[…] Los burdeles no tendrán señal exterior
que indique lo que son. […] Los cristales de los
balcones o ventanas estarán opacados y habrá
además cortinas exteriores con objeto de que
ningún caso se perciba por la parte de afuera
lo que pasa en el interior. […]” (AHM, 1878).
Bajo políticas institucionales moralistas, la
presentación de un espacio reservado a dichas
labores, remitió a una forma de “invisibilidad”, el
disimulo, propio de actividades o presencias toleradas
en el espacio urbano, pero no legitimadas por el
reconocimiento de la mirada y la aceptación pública.
Dicha presencia disimulada implicó una serie de
movimientos que pasaron del barrio de Tenerías
dentro de la centralidad a puntos más periféricos.
A partir de 1912 mediante reglamento
municipal surgió la asociación entre comercio
sexual y contención con la idea de “zonas de
tolerancia”; es decir, áreas urbanas destinadas a
servicios sexuales integradas al aparato fiscal del
municipio por medio del pago de cuotas. Entre
ajustes por las cuotas se dio otro reglamento (1920)
62

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Matehuala, reflejo de la migración nacional de
trabajadoras provenientes desde distintos puntos
del país. Actualmente el crecimiento de las salas
de masaje ha pasado a rivalizar con el table
dance siguiendo una ruta aún más diversificada y
también problemática debido a la frecuencia con
que estos negocios hacen registros de spa o salud
holística evadiendo la responsabilidad del giro
sexual representando un riesgo sanitario latente.
Gracias al satélite del buscador de internet
Google es posible relacionar las áreas descritas
por los cronistas e historiadores documentalmente
en trazas y tramas, con la actualidad del fenómeno
comparando los puntos de registro que los mismos
negocios habilitan públicamente con la finalidad
de facilitar la información para sus consumidores.
El resultado, por ejemplo, es que al buscar el
giro comercial “table dance” en el sistema de
mapa digital, además de brindar la información
relevante para el consumidor, también provee
de un croquis que facilita la ubicación de los
comercios y, por ende, la obtención de una ruta
espacial aproximada que sigue o como en este
caso, concentra la demanda de un servicio.

apoyo a la salud local y delineó una vuelta a la
tendencia sanitaria motivada principalmente
por el conocimiento del VIH que puso un
interés particular en controles epidemiológicos
y expedientes clínicos, por lo cual existe una
formalización de la prostitución por medio
de una constancia que acredita no contar con
padecimientos infectocontagiosos (LESNL,
Artículo, 88). Dentro de la misma ley, el artículo
98 clasifica los establecimientos comerciales
partiendo de niveles como ofensividad, molestia
o peligrosidad en función de riesgos sanitarios,
ambientales y población ocupante de vivienda.
Para los años noventa e inicios del siglo pasado
hubo una dinámica fuertemente expansiva en
orientación al sur de la zona central, de manera
que las calles Villagrán y Zaragoza tuvieron un
crecimiento notable en el giro, imponiéndose la
forma del table dance a las anteriores dinámicas
sobre cantinas y baile de ficheras. Esa expansión
alcanzó también la demanda de la comunidad
LGBT que vio un crecimiento del comercio
regular y antros relacionados con el sector.
Tal expansión frenó de improviso en el sexenio
de Felipe Calderón (2006-2012) y la guerra contra
el narco, cuando el Sabino Gordo, un conocido
bar de la calle Villagrán que aún se remitía a la
dinámica de ficheras, fue objeto del homicidio
de 22 personas (2011). Desde entonces hay una
contracción en los puntos de comercio sexual
regular e irregular que se concentra prácticamente
en función de la Avenida Madero, pero que
conserva también la impronta de corredor entre
las calles Treviño y Bernardo Reyes (Imagen 1,
lado der). Auténticos sobrevivientes de ciclos de
más de veinte años en esta actividad pueden aún
localizarse en la ZMM como el llamado Salón

Lo imaginario de la prostitución
y la cultura digital
Desde la teoría de género, Deborah Tannen (1990)
ha mostrado como la situación de valoración entre
lo femenino y masculino en el lenguaje además
del aspecto formal representa una posición
situacional de la comunicación cuyo basamento es
la institución de poder y su expresión ideológica
en el discurso. Los comercios sexuales ─salas
de masaje, table dance, sex shop─ se expresan
públicamente con cierto descaro o tolerancia en

Imagen 1. Comparativa de las árreas de antiguas y actuales del comercio sexual en la ZMM

Fuente: Elaboración personal con base en Google Maps

63

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

lo público y en el lenguaje del paisaje urbano,
reconocidos por su impacto económico local
pero también son ferréamente estigmatizados
por una cultura segregativa que en otra época se
encontraba integrada por la influencia parroquial
y modos de vida patriarcales que de una manera
un tanto extraña, se conectan con algunas posturas
abolicionistas formando una compleja noción de
valoraciones negativas en el entramado social.
El trastocamiento del sistema societal
matrimonio-pareja–familia a un panorama cada
vez más dependiente de la comunicación digital,
tiende a una cultura de corte psicopolítico más
proclive a la vigilancia, controles y prohibiciones
con efectos patémicos en lo discursivo. Algunas
de las cuestiones que trabajan grupos como
GLAMSEX y la antropóloga mexicana Martha
Lamas enfatizan precisamente la observación
de dispositivos de referencia discursiva cuya
principal característica es la construcción de una
hegemonía representativa de la discusión pública
partiendo de mitos y estereotipos como el pánico
moral y la dinámica de persecusión y salvamento
introducidos desde la reducción del comercio
sexual al discurso antitrata por organizaciones
neoabolicionistas y medios de comunicación.
A continuación siguiendo esta dinámica
de exposición de contextos, revisaremos la
articulación narrativa de distintos casos que en su
puesta en escena, como parte de una propuesta de
opinión pública y por ende, objetos de discusión
política a nivel urbano, reflejan algunas de las
características que sustentan lo imaginario de la
prostitución femenina en la cultura regiomontana.

Nos concentraremos en la evolución de una
particular narrativa coordinada por una estructura
de tematización publicitaria que la semióloga
Everaert Desmedt (2000) focaliza en la
conversión politemática a un contenido mínimo.
La temática asociada a Debanhi se encuentra
posicionada en dos bloques, por una parte los
medios de comunicación tradicional que alinean
su información (mayoría) al parte oficial y por
otro, youtubers quiénes desarrollan conjeturas
alternativas a versiones oficiales, en unos casos
orientando la interpretación hacia el feminicidio
desde especulaciones, otros apelando a videntes
e incluso vinculando a la joven con el comercio
sexual. Muchas de estas versiones redundan en
estereotipos y estigmatizaciones centradas en la
convergencia de tres factores: mujer joven, fiesta,
calles solitarias como entornos coadyuvantes de
su desenlace.
La búsqueda de atención en las redes sociales
como objetivo de capitalización invade la
esfera de comunicadores novatos, ansiosos por
recibir atención, pero también los ámbitos del
periodismo profesional. Nos concentraremos en
la construcción narrativa de Milenio, canal de
la cadena Multimedios con la versión ofrecida
por Azucena Uresti (2022) sobre la muerte de
la joven. Ella presentó la nota en dos medios,
tanto el tradicional en vivo (Milenio TV) como
en la plataforma Youtube, vía streaming y en
cápsulas de video activas en el reproductor. El eje
narrativo construido alrededor de esta historia es
el siguiente:
Imagen 2: Eje narrativo de la información

Debanhi Escobar, cuando una demanda de
justicia se convierte en prostitución

Debanhi y amigas

Entre el 9 y el 22 de abril de 2022 ocurrió la
muerte de una joven estudiante, Debanhi Escobar
Bazaldúa, cuyo proceso de investigación desató
una serie de polémicas a nivel mediático entre
autoridades policiacas, gobernativas, familiares y
opinión pública. Una imagen de la joven en redes
sociales digitales varada en una carretera solitaria
catapultó a voluntarios e interesados en apoyar su
búsqueda. La insólita respuesta generó un enorme
volumen de videos en la plataforma digital
Youtube ofreciendo conjeturas del paradero de
la chica. Los medios tradicionales posicionaron
la historia en la narrativa de opinión ligada al
feminicidio.

Debanhi en conflicto

Debanhi muerta
Fuente: Elaboración personal con base a contenido de
Milenio TV

64

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tenemos una narración lineal centrada en esta
exposición, el enunciador (Azucena Uresti) que
presenta una realidad atribuída a un personaje
(Debanhi) dirigida a un enunciatario (receptor).
El objetivo es una performancia mediante un
lenguaje indirecto, un acto ilocucionario3 pero
de tipo directivo, tematización publiciatria, que
proviene de la adquisición de confianza mediante
la permanencia con el productor del mensaje
como centro. Las siguientes son las secuencias que
dan parte de la narración construida sobre el caso
por este medio y que se articulan en la Tabla 2.
Con un mínimo de atributos de persuasión el
medio presupone el mensaje mediante el tema.
Para lograrlo el creador de contenido utiliza
estrategias perlocucionarias4 que buscan un
efecto en cadena condicionado por la confianza
o un deseo mimético o cognitivo motivado en
el enunciatario. Los semas asociados a objetos
dentro del relato son una clave para identificar
algunas de las estrategias performativas a pesar
de que enfáticamente el narrador heterodiegético
trata de demostrar que ejerce una expresión
referencial (aquello de lo que se habla)
sustentando la construcción de asociaciones de
sentido (Tabla 3).

Tabla 3: Semas y eje semiótico de la comunicación

Fuente: Elaboración propia

Un significado guía la propuesta temática
Revelan videos de Debanhi antes de llegar al motel
Nueva Castilla, la exhibición de nuevas evidencias.
Los semas (unidades mínimas de significado)
reproducen una clara división entre la implicación
testimonial del relato considerada como denotación,
es decir, que apoya la objetividad de lo que se narra,
por ende, amigas, amigos o el taxista aparecen al lado
del interes del enunciador (verdad) como factores
coadyuvantes de una positividad que se apoya en la
familia como institución, pero en la imagen como
garantía testimonial, de ahí que frecuentemente
Uresti utilice estas afirmaciones:
“Hay muchas dudas pero también hay muchas
especulaciones…le mostramos la imagen

Tabla 2: Descripción de secuencias

Fuente: Elaboración personal
3

Los actos ilocutivos se definen por su capacidad de expresar la intención del hablante por medio de promesas, amenazas o invitaciones
(Fernández de Arrieta, 2016).
4
Los actos perlocutivos son aquellos que motivan acciones orientadas como respuesta al acto ilocutivo y su promesa, amenaza o
invitación, el interlocutor recibe una expresión apelativa que en el caso de la creación de contenidos digitales o televisivos son empleados
estratégicamente para coordinar la dirección de un mensaje.

65

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

y no hacemos juicios. Aquí no hacemos
conclusiones, están las imágenes ahí, imágenes
que no habíamos visto de lo que sucedió con
Debanhi al salir de la fiesta” (2022).
La connotación del relato que el enunciador
aspira a eliminar por la simple exhibición basada
en el sentido común “una imagen vale más que
mil palabras” no es refrendada en la diégesis.5
Utiliza dos estrategias, la intervención lingüística
y su propia figura de apoyo en cámara frontal.
Veamos su intervención lingüística (Tabla 4).
En la secuencia 5 (7:02) surge uno de los
momentos clave, su alusión enunciativa al
contenido de la bolsa de mano de la joven,
justificación procedente del diálogo con las
amigas. La alusión a la bolsa es un elemento
postmortem, una metonimia6 cuyo interés
alegórico supera la negatividad de la botella de
licor o la fiesta como factores del desenlace de la
joven. De manera estratégica emplea nuevamente
esta acción ilocutiva en la secuencia 7 (13:08).
El carácter connotativo se refuerza con el uso de
exclamaciones y pausas no verbalizadas, situadas
al lado de los factores de desenlace, una versión
polar cerrada por un tópico común a manera de
moraleja: “Ahí va rumbo al lugar donde estaban
las cisternas que fue(ron) el lugar maldito de su
muerte” (Uresti, 2022).
La comunicadora sustenta sus intervenciones
además en gesticulaciones, con una cámara
frontal a su persona que como sabemos es una
postura dentro de un contexto situacional, el
yo como rol del enunciador en juego con el tú

(receptor), dinámica potencial que pretende una
persuasión apoyada en un mensaje de apelación
simbólica (Schapiro, 1973). Por tal motivo su
conclusión representa un intento de liderazgo
o símbolo de atribución que en este caso es la
revelación de los hechos (autenticidad). Dado
que la responsabilidad de un medio formal como
Milenio consiste en la presentación de noticias
u opiniones con un sustento que minimice el
morbo o la especulación, es notable la cantidad
de referencias que promueven lo contrario;
ambigüedades similares a las sugeridas por
internautas con tipificaciones a la víctima basadas
en el desempeño parental, rebeldía, drogadicción
y comercio sexual.
La imagen de la joven desaparecida y ahora
occisa construida por Milenio, representa
una tipificación semántica que cae en una
criminalización que ha sido representativa de la
comunicación mexicana como fueron los casos
del Bar Heaven en Cdmx o Tlataya en Edomex.
Con frecuencia un sector de la opinión pública
desarrolla la imagen negativa de las víctimas
partiendo de una interpretación atributiva al
destino como consecuencia de una mala vida:
narcotráficantes, viciosos o comerciantes sexuales,
figuras que partiendo de su exhibición como tales
representan la apelación a una desestimación en
sus demandas de justicia: mueren porque se lo
buscan o lo merecen.
La Fiscalía encargada de la investigación del
caso ha publicado a través de diferentes medios
un inventario de objetos que encontró en la

Tabla 4. Secuencias 5-7

Fuente: Elaboración personal con base a contenido de Milenio TV
5

Del griego διήγησις que significa relato o exposición, en Aristóteles hacía referencia a una descripción de eventos y en la actualidad se
entiende como el desarrollo de los hechos narrativos.
6
En el lenguaje una metonimia desempeña una función de organización narrativa como tropo (Hayden White) o como figura retórica
(Jakobson). Utilizamos su segunda acepción, que se basa en designar una cosa con el nombre o alusión de otra.

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CONTEXTO

bolsa de la joven y en las cisternas del motel:
tenis, maquillaje, un brassiere, un trozo de tela,
un cubrebocas y en las cisternas, llaveros, un
encendedor, un monedero y recipientes de gel
antibacterial. Nada de esto nos permite identificar
como es que Uresti divulgó información que por
una parte contenía material ajeno a la instancia
oficial y por otro, la unió mediante la especulación
y el morbo a la narrativa de algunos influencers
que sin pruebas abordan como un hecho o
sugieren que la bolsa contenía drogas o insumos
de la chica como preservativos, derivados de
un pretendido trabajo en el comercio sexual. La
simple apelación a un contexto en el cual una
mujer joven no comulgue con una conducta
infantil desde hogares regidos por roles familiares
tradicionales (¿Qué hacía a esa hora en la calle?)
detona una vertiente de interpretaciones puritanas
que paradójicamente se conectan con elementos
tendientes al abolicionismo.

para ser reemplazados por una imagen en pantalla
invisibilizando sus exclusiones. Ejemplo, el
medio digital promueve accesos a distintos
niveles de intimidad en las personas a partir de
costos específicos (contenido exclusivo).
Aplicaciones como Tinder, de origen un medio
gratuito para buscar pareja, contiene cada vez más
peticiones centradas en la ostentación de bienes y
la aceptación de convenios económicos. Un buen
porcentaje de las usuarias de esta red manifiestan
explíctamente en sus perfiles una demanda específica,
autocalificarse de SB (Sugar Baby) y solicitar SD
(Sugar Daddy), un hombre mucho mayor que ella
con dinero suficiente para costearle gastos bajo un
convenio de compañía, necesariamente condicionada
por su dinero y atenciones.
Empero, los riesgos y las desventajas son
transferidas individualmente, tanto al ofertante
como a quién consume. Esto ha quedado en
evidencia con la estafadora de Tinder descubierta
en la ZMM que atrajo la atención de medios
nacionales, una joven que utilizaba el medio
digital para conocer a diversos individuos y
mediante la promesa de actividad sexual en sus
casas o moteles, drogarlos para robarles desde
carteras hasta automóviles (Ábrego, 2022).

Comunicación digital y doble juego moral
La cadena Multimedios repite insistentemente
en su publicidad y programación la palabra
“familia” como una expresión aspiracional.
Este medio que desarrolló una tipificación de la
conducta en Debanhi, sin embargo, tiene entre
sus invitadas recurrentes a Karely Ruiz, ex
estudiante universitaria que percibe ganancias
cuantiosas de la plataforma Onlyfans por un
simple hecho comercial: la exhibición de su
cuerpo. Videos con alusiones sexuales son parte de
una mercantilización personal con tarifas de hasta
150 mil pesos por material al gusto de solicitantes y
a criterio de la chica. Según afirma en entrevistas de
todo lo que gana, el 80% es para sus padres y una
pequeña cantidad para ella (Milenio Digital, 2022).
Si por comercio sexual entendemos la versión
del sistema japonés, Karely Ruiz ejerce esta
actividad, obviamente sin la existencia de un
contexto de reprobación publica que más bien es
capitalizado como rentabilidad de imagen. No es
mi intención discutir su actividad, la cual ejerce
bajo su derecho a elegir la forma de trabajo que
juzga conveniente para su persona y necesidades,
sino la doble moralidad con que se conduce la
opinión pública regiomontana y sus consorcios
de comunicación. Psicopolítica regida por una
dinámica reductiva de la presencia del otro (alter),
realidad física diluída en un ejercicio imaginario
de legitimación. Los vecinos dejan de ser vecinos

Conclusiones
El comercio sexual es una actividad real, sólida,
inestable y arraigada culturalmente que incide
también en la política pública y que forma parte
del modo de vida de muchas mujeres, hombres o
transgénero cuya situación, en cuanto sujeto de
derecho, aún pasa por la criba de un imaginario
público criminalizador de lo moral y lo visible
donde ser mujer y comerciante sexual manifiesta
un riesgo dual, por un lado la presión de instancias
abolicionistas que genera un alejamiento de
controles sanitarios y programas sociales que se
unen a un contexto de riesgo latente, por lo cual
deberían ser sujeto de protección. Por otra parte,
si se es joven, además de la posibilidad de ser
víctima de desaparición forzada, se puede sufrir
una estigmatización pública en virtud de un costo
por la transgresión a vectores morales de las
instituciones (familia, buenas costumbres) y su
proclividad a capitalizar la atención constante en
medios y plataformas de opiniones fugaces. Una
cosa es segura, el comercio sexual del mundo
físico sigue siendo una realidad y las prohibiciones
reactivas ayudan poco a entenderlo.
67

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CONTEXTO

El panorama siempre cambiante en virtud de las
problemáticas estructurales que representan al estado
y la economía frente a los imaginarios de la cultura
urbana reflejan en el comercio sexual, la transición
entre una forma estricta de entender el intercambio
económico y las identidades sociales arraigadas
fuertemente en características industriales, donde
las narrativas de lo comunicable se constituyen en
formas específicas de proyectar tabús, estigmas
o representaciones cuyo origen se integra por una
amalgama de fuentes, opiniones e interpretaciones
que diluyen esquemas de ordenamiento vertical de
lo político aplicados de antaño.
Por ende, nuestro principal hallazgo consiste
en la identificación de las estrategias persuasivas
que inciden en la comunicación desarrolladas

al margen del concimiento y contextos del
fenómeno real del comercio sexual femenino,
permitiendo un contraste entre el grado de ficción
articulada en los imaginarios urbanos y ese
plano, donde no hay ficcionalidad narrativa sino
emergencias económicas y motivos en personas
con necesidades e historias de vida. En la Zona
Metropolitana de Monterrey la convergencia
entre lo institucional normativo y los valores
intrínsecos es objeto de un reconocimiento tácito,
remanente antigüo de la concepción industrial y
familiar, donde, aún sin resolver el reto del orden
jurídico los poderes locales buscan lidiar con
formas nuevas y hasta distópicas de psicopolítica
invisibilizando sus contextos de producción y
factores estructurales. C

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CONTEXTO

Círculo hermenéutico y ciclo de vida. Un enfoque ético
para un método de diseño con criterios de sostenibilidad
Hermeneutic circle and life cycle. An ethical approach to a design method with
sustainability criteria
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Oscar Mauricio Alarcón Rodríguez1
Anna Gabriela Ramírez Cuastuza2

Resumen

Abstract

El establecimiento de una estructura conceptual
para el diseño arquitectónico basada en la
sostenibilidad y centrado solo en estrategias,
puede carecer de adaptabilidad ante factores
impredecibles en entornos de constante cambio.
El ciclo hermenéutico aplicado al ciclo de la
vida interplanetaria emerge como un método
alternativo que integra escalas globales y locales.
Se busca comprender las causas de situaciones
que afectan la vida en el planeta y definir
impactos en contextos específicos, mediante un
método adaptativo y regenerativo con criterios
de sostenibilidad en diversas esferas de la vida.
La metodología adopta un enfoque holístico,
interconectando compromisos éticos, criterios y
estrategias, implementados a través de marcos
conceptuales como los "Insumos," "Sistemas,"
y "Procesos." Se destaca la aplicación práctica
en el currículo académico de la Facultad
de Diseño de la Universidad Católica de
Colombia, específicamente en la estructura del
PEP (Proyecto Educativo del Programa). Se
reflexiona en un entorno ético y filosófico de
las causas y consecuencias del Antropoceno
con argumentos humanísticos y científicos. Los
hallazgos revelan la importancia de una estructura
conceptual proyectual arraigada en compromisos
sólidos, destacando la correcta interpretación
de los sistemas complejos. Se concluye que el

Establishing a conceptual framework for
architectural design based on sustainability and
focusing only on strategies may lack adaptability
to unpredictable factors in constantly changing
environments. The hermeneutic cycle applied
to the interplanetary life cycle emerges as an
alternative method that integrates global and
local scales. It seeks to understand the causes
of situations that affect life on the planet and
to define impacts in specific contexts, through
an adaptive and regenerative method with
sustainability criteria in various spheres of life.
The methodology adopts a holistic approach,
interconnecting ethical commitments, criteria
and strategies, implemented through conceptual
frameworks such as "Inputs," "Systems," and
"Processes." The practical application in the
academic curriculum of the Faculty of Design
of the Catholic University of Colombia is
highlighted, specifically in the structure of the PEP
(Program Educational Project). The causes and
consequences of the Anthropocene are reflected
in an ethical and philosophical environment
with humanistic and scientific arguments. The
findings reveal the importance of a conceptual
project structure rooted in solid commitments,
highlighting the correct interpretation of complex
systems. It is concluded that the ethical and
philosophical approach is essential to guide

1

Nacionalidad: colombiano; adscripción: Universidad Católica de Colombia; Maestría en Arquitectura Bioclimática de la Escuela de
Arquitectura y Diseño de América Latina y el Caribe (ISTHMUS), Maestría en Diseño Sostenible; Investigador adscrito al Centro de
Investigación de la Facultad de Diseño (CIFAR – UCC); e-mail: omalarcon@ucatolica.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-09500824vv
2
Nacionalidad: colombiana; adscripción: Universidad Católica de Colombia; Posgrado, Mg. Hábitat sustentable y eficiencia energética.
Universidad del Bio Bio. Concepción (Chile); e-mail: agramirez@ucatolica.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-8290-6783

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CONTEXTO

enfoque ético y filosófico es esencial para orientar
estructuras metodológicas en el diseño sostenible,
proponiendo un "nuevo espíritu" centrado
en “la vida”, con aplicaciones prácticas en la
transformación de entornos físicos y sociales para
lograr un desarrollo verdaderamente sostenible.

methodological structures in sustainable design,
proposing a "new spirit" centered on "life", with
practical applications in the transformation of
physical and social environments to achieve a
truly sustainable development.

Palabras Clave:

Keywords:

bioética; ciclo hermenéutico; criterios; método;
sistemas complejos; sostenibilidad; vida
interplanetaria

bioethics; hermeneutic cycle; criteria; method;
complex systems; sustainability; interplanetary
life

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CONTEXTO

Introducción

“Cambiar las mentalidades, no el clima”, es
la visión de la UNESCO, que desarrolla mediante
una variedad de programas, para contribuir a
un conocimiento y comprensión profunda de
las implicaciones éticas de valor internacional
relativos al cambio climático.
Plasmados en la Declaración de Principios
Éticos en relación con el Cambio Climático,
adoptada en noviembre de 2017, esos
principios se refieren a la prevención de los
daños, el criterio de precaución, la equidad
y la justicia, el desarrollo sostenible, la
solidaridad, y los conocimientos científicos
y la integridad en la adopción de decisiones.
(Werrell &amp; Femia , 2018, pág. 22)
En concordancia con los principios éticos
para el cambio climático, los actuales planes
curriculares de la Facultad de Diseño, en los
programas de pregrado en Arquitectura y
maestría de Diseño Sostenible (Universidad
Católica de Colombia, 2021), presentan una
orientación clara, de las acciones a tomar frente
al desarrollo sostenible, en las diferentes escalas
de impacto. En el marco de trabajo ético y
profesional se establecen tres principios, con el
propósito de orientar el currículum e implantar en
la comunidad académica y profesional, las bases
que sustenten las estructuras de pensamiento
sistémico sostenible como herramienta para
enfrentar de manera rápida y efectiva las
problemáticas actuales.
Los tres compromisos fundamentales son:
“Los recursos y la disponibilidad”, “la energía
y el equilibrio”, “la innovación y la creatividad”
(Universidad Católica de Colombia, 2021). Estos
son principios globales que generan compromisos
locales y contribuyen a la integralidad de las
escalas contextuales.
Los recursos y la disponibilidad se refieren a
determinar su finitud, en términos de las diversas
interacciones que lo rodean. El sol se considera un
recurso inagotable, en relación con su magnitud
y tiempo de vida. Los combustibles fósiles son
un recurso finito que pronto se agotarán, según
su origen y constitución. El concepto de ecología
da más claridad al respecto. Krebs (1972) la
define: “La ecología es el estudio científico de las
interacciones que determinan la distribución y la
abundancia de los organismos". Basándose en
esta definición de Krebs, Begon (2006) la redefine
como “el estudio científico de la distribución
y la abundancia de los organismos y de las

El presente artículo es producto de la investigación
denominada “Estructura proyectual y sostenible para
el diseño y desarrollo de un modelo de vivienda de
madera en San Andrés y Providencia, Colombia”.
Se suscribe en el marco de la Línea de Investigación,
“Tecnología, Ambiente y Sostenibilidad” del Centro
de Investigación de la Facultad de Diseño (CIFAR)
de la Universidad Católica de Colombia.
La experiencia global del 2020 y 2021, con
la pandemia del COVID-19 y la condición actual
con la paz mundial desestabilizada, desequilibrios
económicos, suministros energéticos limitados
y circunstancias de desastre climático, afectan
el desarrollo económico, social y ambiental de
manera significativa en espacios temporales muy
breves. En algunos casos (COVID-19), la ciencia
y la tecnología como instrumentos de respuesta
son agiles para brindar resultados específicos.
Estos esfuerzos de conocimiento científico
centrados en un problema de huella medible
y focalizada son resueltos en poco tiempo por
instituciones especializadas, a diferencia de
otros temas de influencia global como el cambio
climático, en donde la solución proviene de
compromisos proporcionados por todos. La
falta de coordinación de las partes conduce a
fortalecer la hostilidad contra la posible solución
y en cambio las energías del impacto de un
clima cambiante están altamente coordinadas y
avanzan aceleradamente. Existe una situación de
emergencia donde la afectación de la cuestión es
continua y creciente, no obstante, las acciones de
mitigación y resistencia no se coordinan de manera
rápida y sincronizada. La ciencia, que de base mide
situaciones problémicas durante un largo período
con el propósito de ser verificable y confiable,
ha encontrado que las soluciones de hoy para el
futuro inmediato se desactualizan muy rápido.
Los problemas mutan y desarrollan variantes más
resistentes, son impredecibles y presentan una
condición de incertidumbre, al no ser constantes.
Como actores influyentes y a la vez afectados
del impacto generado, la industria de la
construcción en todos los niveles de su ciclo de
vida debe ser un solucionador significativo en la
comunidad global. Además, la academia, en su
propósito de construir conocimiento aplicado,
enfoca sus esfuerzos en las fases de idea,
concepto, diseño y desarrollo del pensamiento,
para solucionar los problemas de hoy y del futuro.
72

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CONTEXTO

interacciones que determinan la distribución y
la abundancia”. Entonces, se podría considerar,
que la disponibilidad de los recursos se centra en
la distribución, la abundancia y las interacciones
que las definen.
La energía y el equilibrio. La energía se define
como la capacidad que tiene un sistema para
realizar un trabajo (RAE). La capacidad está en
relación en los recursos que la producen. Una
distribución adecuada de la abundancia existente
de los recursos de acuerdo con su disponibilidad, es
equilibrio. Ese equilibrio también está en función
de las interacciones a la cual es sometida, generando
variedad. McDonough y Braungart reflexionan al
respecto en “La cultura del monocultivo”:
Bajo el paradigma actual de la producción y el
desarrollo, se suele considerar que la diversidad,
elemento integral del mundo natural, es una
fuerza hostil y una amenaza a los objetivos
del diseño. La forma en que la fuerza bruta
y el diseño universal abordan el desarrollo
típico tiende a aplastar (ignorándolas, además)
la diversidad natural y cultural, teniendo
como consecuencia menor variedad y mayor
homogeneidad. (2010, pág. 29)
Los autores hacen referencia a la “fuerza bruta”
(pág. 27), como un chiste en forma del lema de la
Revolución Industrial: "Si la fuerza bruta no funciona,
es que no se está utilizando suficientemente". Es el
diseño del monocultivo con soluciones universales a
diversas condiciones locales, mediante el dominio de
la naturaleza a la fuerza.
La innovación y la creatividad son
condiciones inherentes al ser humano para
generar soluciones que permitan el desarrollo
adecuado con equilibrio y disponibilidad. La
palabra DISEÑO abarca estos dos conceptos.
Procesos constantes de transformación en busca
de la función, la utilidad, el orden, la estética, la
eficiencia, la eficacia, la variedad, por mencionar
algunos. Pero, ante todo, con una mirada
microscópica y macroscópica, en el ir y venir de
las escalas contextuales que lo rodean. Escalas
temporales, culturales, sociales, geográficas,
ambientales que deben ser bien interpretadas de
manera holística en condiciones de reconocer
el sujeto que interpreta y el sujeto interpretado
(circulo hermenéutico). No se puede diseñar
de la misma manera, porque las condiciones se
transforman rápidamente. Hay que dejar atrás
“los estilos” como diría Le Corbusier y eso es
“revolución” (1986).

La rápida mutación de los problemas
mundiales, que deterioran la vida planetaria, sin
el tiempo necesario de respuesta inmediata que
no afectan ni mitigan la condición de la situación;
debe crear una conciencia ética que reflexione en
los procesos del diseño actual y la forma como
se aborda la interpretación de todos los actores
del sistema. El propósito en la búsqueda de lo
ético y la naturaleza espiritual como fuerza (no
bruta) es direccionar en conciencia las acciones
actuales y futuras, para un cambio en equilibrio
en la variedad y la inclusión ecosistémica en un
ambiente natural y construido.
Metodología
La situación de la condición actual determina
precisar una mirada diferente a la de tratar de
generar acciones aisladas mediante el uso de
“estrategias” específicas y no integradas. Los
“criterios” que agrupan objetivos mayores, guían
en forma ordenada y estructuran las estrategias
para que sean efectivas en su propósito. Pero
si no hay “principios” como fundamentos
que caractericen lo que se quiere construir,
puede colapsar el propósito buscado frente a
circunstancias de cambio. Así, los principios
presentan la condición de ser claros y fuertes
para no desviarse del rumbo fijado. Para esto,
los principios son igualmente “compromisos”
con sentido ético y filosófico que permanezcan
en el tiempo con adaptabilidad. Que propendan
a la profesionalización y respondan al llamado a
la acción, mediante “el desarrollo de proyectos
reales en contextos reales y con usuarios
reales” (Universidad Católica de Colombia,
2021, pág. 31). La dependencia de la estructura
planteada, “compromisos (principios) – criterios
- estrategias” no se disgrega en términos de su
unidad, siendo lo suficientemente flexible en el
uso del ir y venir de sus componentes. Por lo cual,
es indiferente, usar o aplicar una “estrategia” y
paralelamente correlacionar un “compromiso”
o desarrollar un “criterio” (diseño concurrente)
(Flórez-Millán, Ovalle-Garay, &amp; Forero-La Rotta,
2014). Ahora, el todo en cada una de sus partes,
es cohesionada por lo que en muchos ámbitos se
conoce como la misión-visión, o “espíritu” que le
da identidad al proyecto. En el marco del Diseño
con Criterios de Sostenibilidad, el enfoque se
direcciona a consolidar un “Nuevo Espíritu”
el cual es “La Vida”. La vida en su creación,
73

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

regeneración, revalorización, preservación y
reintegración como lo determinan McDonough y
Braungart en terminos del ciclo de vida, tambien
en su “reencarnación” (2010, pág. 97).
En la práctica académica la construcción del
currículo de la Facultad de Diseño se encuentra
en proceso de crecimiento como un organismo
biológico que se adapta a su entorno ecosistémico.
La figura 1 muestra, como ejemplo, el desarrollo
de la estructura actual PEP de arquitectura, y su
posible aplicabilidad en los términos propuestos
del presente artículo. Los principios éticos –
profesionales son los tres compromisos, que
trascienden de manera operativa a “criterios”
conceptuales para el desarrollo y manejo de las
diferentes “estrategias” pedagógicas aplicadas
mediante dos ejes curriculares; la Catedra de
Diseño integrada por 4 módulos (Teoría Crítica,
Diseño Arquitectónico, Diseño de Interacciones,
Diseño Tecnológico) y la Cátedra de Cultura y
Comunicación.
El compromiso “Energía y equilibrio”
se enmarca en el término conceptual de tipo
operativo “Sistemas”. El compromiso “Recursos y
disponibilidad” se enmarca en el término conceptual
de tipo operativo “Insumos”. El compromiso
“Innovación y creatividad” se enmarca en el término
conceptual de tipo operativo “Procesos”.

Los marcos conceptuales (Insumos, sistemas
y procesos) desarrollan y expresan los “tres
compromisos” para la comprensión y ejecución
de criterios de diseño con énfasis de sostenibilidad
y dan cuenta de las acciones tomadas como
respuesta a las metas establecidas para los
Objetivos del Desarrollo Sostenible al 2030 y
al 2050 (Naciones Unidas, 1987). Estos marcos
conceptuales, son de tipo operativo mediante
la implementación profunda de estrategias de
diseño aplicadas a los resultados de aprendizaje
para la profesionalización del arquitecto.
Resultados
En el proceso de investigación del proyecto planteado
(Caso de estudio: Modelo de vivienda en el caribe
tropical. San Andrés Islas, Colombia) se busca
definir una estructura conceptual de tipo proyectual
con criterios de sostenibilidad para el diseño de
una edificación en un contexto socioeconómico,
geográfico y biológico determinado. En la
exploración por encontrar los criterios fundamentales
para construir esa estructura de conocimiento,
evidentemente, se encuentra una variada y gran
cantidad de estrategias de sostenibilidad aplicada,
que diligentemente varios autores han documentado
de manera organizada. Por lo tanto, el enfoque no

Figura 1: Estructura conceptual aplicada, PEP arquitectura, UCC

Fuente: Elaboración propia, adaptada de la conceptualización del PEP (autores)

74

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CONTEXTO

es realizar otra metodología mas, sin antes definir
el carácter y el impacto que debe tener el proceso
a plantear. Se pretende determinar la esencia o el
“espíritu” que da identidad a los criterios y orienta,
con un enfoque integral y holístico, las escalas de
los distintos sistemas involucrados.
Los fundamentos son los principios de una
estructura. Es lo que el diseño de la naturaleza
nos ha enseñado. Si una semilla es sembrada en
un huerto, da origen a una raíz; esta raíz, a su vez,
produce y sustenta el tronco, del cual dependen
las ramas del árbol, que se encuentra en un
huerto. De manera análoga, es lógico organizar
una estructura en coherencia con el todo (huerto),
la unidad (semilla) y sus dependencias de
interacción sistémica.
Jaime Parra La Roche y otros (2012) en
“Aproximaciones del método hermenéutico –
dialéctico para la investigación en arquitectura” lo
exponen, así:
El criterio por el que “toda verdadera ciencia
se propone examinar en detalle su objeto de
estudio” (M. Martínez, 1999), conlleva el riesgo
de que el estudio de aspectos aislados de su
contexto real, pueden llevar a reducir la atención
a un “polvillo de elementos sin sentido”.
Las cualidades y propiedades de un sistema
nunca podrán deducirse de un estudio que los
desintegre en elementos sin relación (Parra La
Roche,, Cuberos Mejía,, &amp; Faneite, 2012).
Para entender mejor la analogía planteada, hay
que ir, al libro de los principios y la influencia de
su interpretación. El Génesis bíblico es el relato
más conocido en el mundo cristiano respecto
a los inicios del universo y su relación con el
ser humano. Variadas posturas y enseñanzas
plantean el inicio del gobierno humano sobre
la naturaleza como un dominio irracional a raíz
del mandato divino. Esta visión e interpretación
errónea de la cosmogonía y la biogénesis
judeocristiana sugiere un poder centrado en el
hombre (Antropocentrismo), creando una nueva
era geológica (Antropoceno) (Issberner &amp; Léna,
2018) y una nueva capa terrestre (Tecnosfera)
(Zalasiewicz, 2018). En Genesis 1:28 después
de la creación del hombre (sexto día) el texto
destaca:
Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y
multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y
señoread en los peces del mar, en las aves de
los cielos, y en todas las bestias que se mueven
sobre la tierra.

En el capítulo 2 se describe con mas detalle la
instrucción:
Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén,
al oriente; y puso allí al hombre que había
formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra
todo árbol delicioso a la vista, y bueno para
comer; también el árbol de vida en medio del
huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del
mal. (Gn 2:8–9) (…) Tomó, pues, Jehová Dios
al hombre, y lo puso en el huerto de Edén,
para que lo labrara y lo guardase. Y mandó
Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo
árbol del huerto podrás comer; mas del árbol
de la ciencia del bien y del mal no comerás;
porque el día que de él comieres, ciertamente
morirás. (Gn 2:15–17) (Unidas, 1998).
En la versión original hebrea, la palabra
“sojuzgadla, y señoread” (hebreo. kabash) significa
“poner bajo servidumbre”, término que también
fue utilizado cuando una nación subyugaba a
otra. El circulo hermenéutico al considerar la
interpretación en integralidad contextual y no
aislada, presenta un principio de la hermenéutica
bíblica fundamental, el texto bíblico se interpreta
a si mismo en el contexto del todo constituido por
sus partes. Así, en el capítulo 1(v.28) la expresión
“sojuzgadla, y señoread”, tiene sentido lógico en
el capítulo 2 (v.15) “y lo puso en el huerto de Edén,
para que lo labrara y lo guardase”.
El filósofo senegalés Solimán Bachir Diagne,
manifiesta no compartir el pensamiento del
filósofo Rene Descartes, cuando en el siglo XVII
expresaba que el hombre es el “amo y señor” de
la naturaleza. Además, respecto a lo espiritual y
lo ecológico en un contexto de visión islámica,
hace referencia al pensamiento del letrado
andalusí Abentofáil (1105-1185) en su principal
obra literaria (Carta de Hayy ibn Yaqzān sobre los
secretos de la sabiduría oriental):
La insistencia de Abentofáil en la
concienciación ecológica de Hayy Ibn Yaqzān
es una ilustración filosófica de la antropología
coránica, que define al ser humano como “el
califa de Dios en la Tierra”. Al designar al
hombre como “califa” -vocablo que significa
“sustituto”, pero que teniendo en cuenta
su sentido etimológico se puede traducir
mejor por la palabra “lugarteniente”, o más
precisamente “lugar-teniente”- se le indica lo
que tiene que ser y su responsabilidad de velar
por el espacio que constituye su entorno, esto
es, la Tierra. (Diagne, 2018, pág. 40)
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

En el relato bíblico, Dios le da la instrucción
a Adán que puede disfrutar (labrar y guardar)
de donde había sido puesto, el huerto. Además,
le instruye la manera de cómo debía hacerlo, en
su libre albedrio; “mas del árbol de la ciencia
del bien y del mal no comerás”. Podía comer
de todo árbol, incluido el “árbol de la vida”,
pero el hombre toma la decisión de comer
del árbol de la ciencia (conocimiento). Las
consecuencias al tomar esa decisión, de manera
profética se pueden evidenciar en la actualidad,
cuando en la carta Paulina a los Romanos
(8:22) se expresa que la creación aun “sufre
dolores de parto” (Unidas, 1998). Adán decide
por la ciencia y no por la vida, tomando una
decisión antropocentrista, que también afecto a
la creación.

Posteriormente en el Nuevo Testamento
la visión cristiana, precisa que el problema no
son los hechos o acciones que realice el ser
humano, es la esencia misma del ser humano el
problema, pero no en su pensamiento sino en su
espíritu. El espíritu transforma sus pensamientos
y sus pensamientos sus acciones3. La persona
de Jesucristo representa ese nuevo espíritu, que
define un carácter (intrínseco) en todo el ser y no
solo un pensamiento que puede ser cambiado por
las circunstancias. Se relata en el texto bíblico que
transcendentalmente fue en el “huerto” que Jesús
tomo una decisión, no la de él, para su beneficio,
sino la del concejo de Dios (su Padre) y negándose
a sí mismo, entregándose a la muerte, al igual que
una semilla cuando muere, da vida a una nueva
creación (huerto), la de un “nuevo espíritu”.

Figura 2: Esquema antropológico de la vida centrada en la ciencia

Fuente: Elaboración propia (autores)

3

La doctrina cristiana presenta en la primera carta a los Tesalonicenses (5:23) la representación del “ser” humano en tres dimensiones
dispuestas en el siguiente orden: El espíritu (la vida zoe - espiritual), el alma (la vida psiquis – ciencia y conocimiento) y el cuerpo (la vida
bios – materia y acciones)

76

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Entonces, ¿podría ser posible que una decisión
de la humanidad, centrada en la ciencia y no en
la vida, ha transformado de manera degenerativa
su hábitat y el de todo ser vivo? A partir de
una perspectiva ética, moral, filosófica, como
principios de la plena realización de la condición
humana se puede transformar nuestro hábitat, en
conciencia ecológica. “Hoy más que nunca es
preciso que comprendamos la responsabilidad
humana de velar por la Tierra, sin vincularla
forzosamente a un significado religioso.”
(Diagne, 2018, pág. 40)
En todo el “Ciclo de Vida”, no limitado a
un área o temática específica, sino a la vida
misma, en la línea del tiempo, podríamos decir,
desde el “Génesis al Apocalipsis”, mediante
múltiples interrelaciones, la hermenéutica es
fundamental como disciplina de interpretación
de textos y de expresiones complejas (culturales,
sociales, literarios, filosóficos, legales, históricos,
teológicos y otros) enfocado en la búsqueda
del significado profundo y contextual, para
su aplicación en situaciones de pensamiento
complejo, como lo es la sostenibilidad.
Los principios éticos y filosóficos como una
semilla que determina un carácter frente a una
situación específica pueden guiar de la mejor
manera a organizar pensamientos (estructura
metodológica y conceptual) que generen acciones
de un nivel superior de impacto positivo. Por
esto, sería débil y difícil, la forma de organizar
estructuras metodológicas para el diseño
sostenible si no existe un carácter de compromiso
ético a favor de la vida planetaria. Tomar la
decisión de comer del “árbol de la vida” para
alimentar los pensamientos, que se expresen en
acciones, se necesita de un “espíritu nuevo”.
Un nuevo espíritu, como el que promulgaba
para su época Le Corbusier por medio de su
manifiesto. Le Corbusier en contexto, a sus 40 años,
con pasión se identificaba con las nuevas formas
creativas de la tecnología y la industrialización
en serie (maquinas). En un anhelo por identificar
la arquitectura con las maquinas, llamaba a una
“revolución” con un espíritu nuevo, lo cual
trascendió a la “modernidad”. En su texto “Hacia
una nueva arquitectura” Le Corbusier expresa:
Ha comenzado una gran época.
Existe un nuevo espíritu.
Si desafiamos al pasado, aprenderemos que
los "estilos" ya no existen para nosotros, que
ha surgido un estilo propio de nuestra época; y

ha habido una Revolución.
Nuestras mentes han captado consciente o
inconscientemente estos acontecimientos y
han surgido, consciente o inconscientemente,
nuevas necesidades.
La maquinaria de la Sociedad, profundamente
desfasada, oscila entre una mejora, de
importancia histórica, y una catástrofe.
El instinto primordial de todo ser humano es
asegurarse un refugio. (…) Es una cuestión
de construcción lo que está en el origen
del malestar social de hoy: arquitectura o
revolución. (1986, págs. 6,8)
El método hermenéutico aplicado a la
investigación científica ha sido reconocido como
un intermediador entre la ciencia pura, las ciencias
humanísticas y las ciencias naturales. Mediante un
diseño estructurado de interpretación (exegesis),
revela las dinámicas de los sistemas estudiados
en el contexto de espacios temporales, sociales,
culturales, psicológicos y naturales, entre otros.
Las acciones humanas (Antropoceno), definen
los fenómenos que la sostenibilidad pretende
equilibrar (Arias Maldonado, 2017). Darle
un significado a su origen con una adecuada
observación de la complejidad que se identifica
en todas sus experiencias y relaciones, influye en
la organización de las ideas que podrían generar
una transformación en los impactos futuros. La
importancia que adquiere la hermenéutica en la
investigación se basa en la búsqueda de la verdad
mediante el “ser” como un sujeto “interpretativo”
y el “ser” como un sujeto que “interpreta”.
Por medio de la interpretación no se adquiere
conocimiento, se desarrolla el conocimiento, lo
cual es natural en el “ser”. Por lo tanto, ninguna
realidad puede aislarse de la interpretación
hermenéutica, con el método de interacciones
contextuales y la dialéctica entre las partes y el
todo (de la Roche 2012).
Miguel Martínez plantea la neurociencia como
la base de la lógica dialéctica. Describe como el
cerebro “conserva la información de la totalidad,
y, así, el todo está en cada parte y éstas en el
todo, y el aprendizaje se reduce a la organización
jerárquica de estructuras de estructuras.” (2002,
pág. 84) Posteriormente relaciona la hermenéutica
y la dialéctica, planteando:
Pero el estudio de entidades emergentes
requiere el uso de una lógica no deductiva;
requiere una lógica dialéctica en la cual las
partes son comprendidas desde el punto de
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

quietud y el movimiento, con un equilibrio entre
el Logos (historia - habitar), el Topos (territorio
- construir) y el Mythos (mente - proyectar),
donde el Genos (ser humano) corporal y social
desarrolla su identidad y su vida.” Así mismo,
Bravo (2007) citando a Ceruti, dice: La mezcla,
los lujos, las redes están en el centro de la
circulación de lo local hacia lo global y de lo
global a lo local. “El problema ya no es el de
hacer homogéneos y ‘coherentes’ diferentes
puntos de vista; el problema es comprender
cómo puntos de vista diferentes se producen
recíprocamente” (Ceruti, p. 44).
Así, la cuestión ambiental, se delimita en la
esfera natural compleja como una reflexión que
se relaciona con lo social y cultural, y adquiere
una connotación amplia por no ser, ni social ni
cultural (Bravo, 2007).

vista del todo. Dilthey (1900) llama círculo
hermenéutico a este proceso interpretativo,
al movimiento que va del todo a las partes y
de las partes al todo tratando de buscarle el
sentido. En este proceso, el significado de las
partes o componentes está determinado por el
conocimiento previo del todo, mientras que
nuestro conocimiento del todo es corregido
continuamente y profundizado por el crecimiento
de nuestro conocimiento de los componentes. (
(Martínez Miguélez, 2002, pág. 87)
Martínez, relaciona el circulo hermenéutico
de Dllthey como una escalera en caracol, que es
circular, concéntrica que va avanzando de nivel.
Nivel de interpretación dialéctica de análisis
y síntesis continua y en alternancia. Dejando
claro su propósito interpreta a Gadamer “En
efecto, la lógica dialéctica supera la causación
lineal, unidireccional, explicando los sistemas
auto- correctivos, de retro-alimentación y proalimentación, los circuitos recurrentes y aun
ciertas argumentaciones que parecieran ser
circulares” (2002, pág. 54)
Ahora bien, ¿No es la sostenibilidad y sus
propósitos planteados en objetivos y metas,
una entidad emergente y compleja en sus
interacciones, entre sujetos, objetos y entornos?
La hermenéutica-dialéctica se presenta como
un método científico valido para el desarrollo
del conocimiento inherente en el “ser” para
abordar las diversas situaciones problémicas
de la sostenibilidad trans-disciplinar. Por lo
tanto, es importante reflexionar, como sería el
círculo hermenéutico asociado a las estructuras
dialécticas y dinámicas del diseño con criterios de
sostenibilidad para ser aplicados en la arquitectura
y la infraestructura construida.
“Lo verdadero, lo bueno y lo bello converge”.
Como axioma filosófico, afirma la visión griega
de la realidad, como la igualdad entre la belleza
y la razón. Algo que, Einstein en la teoría general
de relatividad, busca como “la simetría”, “la
armonía”, “la belleza”, “la elegancia”. Esta
estructura cognitiva-emotiva, une lo lógico y
lo emotivo como una vivencia de la realidad en
equilibrio. (Martínez Miguélez, 2002)
Parra y otros (2012), relacionan la ontología
arquitectónica, con las transparencias, histórica,
cósmica y mental, planteadas por Muntañola
(2009), como aspectos superpuestos y
entremezclados. “Estas dimensiones se articulan
en un juego entre lo local y lo global, entre la

Discusión
La situación de discordia entre la esfera humanista
y la científica es la contradicción de los saberes
y creencias sociales con la explicación de los
hechos absolutos de la realidad. La incertidumbre
como elemento cuestionable y no comprobado
para la ciencia, aleja más la posición conciliadora
entre las partes. Además, se atribuyen culpas, (el
hombre – la ciencia) como causa de acciones que
hoy presentan consecuencias degenerativas en la
vida planetaria.
Por lo tanto, es importante definir e interpretar
los tiempos de la humanidad, a partir de las
diferentes eras y/o periodos determinados por sus
acciones interplanetarias. Esto, genera en el “ciclo
de vida” una herramienta de análisis que define
las escalas temporales y contextuales, a partir de
la perspectiva del Antropoceno, como la gran era
de la influencia del hombre y determinada como
la fuente del “gran impacto” sobre el entorno
natural en el planeta. Así, al asociarla con el
estudio e interpretación del complejo texto “de la
vida”, mediante el circulo hermenéutico, da una
visión detallada de la situación actual y futura. El
“Ciclo de Vida” aplicado a todas las magnitudes
de escala y el “Circulo Hermenéutico” como
herramienta de análisis holística, definen en su
“circularidad” la semejanza de la forma como
deben actuar; en paralelo y no en contraposición de
fuerzas. Fuerzas coordinadas para dar soluciones
inmediatas y asertivas mediante proyectos reales,
con usuarios reales, en contextos reales.
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Los ecosistemas de las Islas de San Andrés,
Providencia y Santa Catalina, son un laboratorio
y específicamente una probeta de análisis, en
el que el territorio del suelo, del agua y el aire
en un contexto de clima tropical se encuentran
claramente delimitados. Al entender los factores
etnográficos, poblacionales, sociales, culturales y
en un aspecto preponderante la economía, se debe
determinar el impacto de una sobrepoblación
en relación con la densidad poblacional por
área de suelo. Las islas en un corto tiempo se
han transformado significativamente. Un hito
histórico de carácter comercial, cuando fue
constituido como puerto libre, ha generado
un cambio que hoy se puede denominar como
insostenible (Obregón &amp; Job Nieman, 2020).
Una reflexión microscópica de los aspectos de
raíz y en esencia que están creando un desbalance
en la totalidad de los ecosistemas de vida en la
isla son importantes para estipular los niveles de
escala global y escala local, que puedan mitigar
y den luz a como preservar e incorporar sistemas
de vida que mantengan el equilibrio de la vida en
el archipiélago. Frente a cambio fuertes como el
clima, los sistemas biológicos de manera natural
son mas susceptibles a regenerarse en el tiempo,
pero en términos de pérdidas de infraestructura
y económicos, incluyendo deterioro social y
cultural, es necesario realizar una interpretación
correcta (hermenéutica), para generar cambios
asertivos que permitan una eficiente resiliencia
( Marchisio &amp; Buguña , 2020). Así mismo,
se puede definir cuales criterios en términos
de sostenibilidad son los adecuados para ser
aplicados en un contexto tan especifico como
las cualidades del diseño arquitectónico en la
vivienda que son propios de las islas (Encino
Muñoz, 2019).

puede operar mediante el ejercicio proyectual y
constructivo como los “insumos”, “los sistemas” y
los “procesos”, enfoca los propósitos de cada una
de las estrategias sostenibles utilizadas y así generar
eficacia con impacto positivo. Esto, presentado en
un contexto analizado con esos mismos criterios,
debe aportar procesos acertados a ese mismo
contexto. El laboratorio geográfico y ecosistémico
de San Andrés Islas, en Colombia, es un modelo
que apropiadamente aplicado, puede ser base
para otros territorios de latitud tropical, teniendo
en cuenta equilibrios de apropiación en términos
de área y densidad geográfica y su interacción
con los sistemas biológicos, culturales y sociales,
que afectan de manera significativa la vida en
la comunidad habitante, incluyendo toda la
biodiversidad natural.
Fundamentalmente el “nuevo espíritu” que
confluye y abraza la sostenibilidad, no solo puede
ser la transformación de los recursos o el equilibro
de la energía, ni los procesos del diseño. Ante
todo, cuando pensamos en el futuro y en nuestras
generaciones, debe ser; en la vida misma, en su
identidad y en toda sus expresiones, conocidas o
ignoradas. ¿De qué sirve realizar una transición
energética y descarbonizar todas las actividades
humanas, si de manera paralela, la vida se
desvanece en las guerras, en la discriminación y
en la indiferencia del otro? El nuevo espíritu de
la sostenibilidad y por la cual toda acción debe
estar regida no es la ciencia ni el conocimiento
de acciones que traten de; anular, reducir o
mitigar el problema; es “la vida” misma. Por lo
que se debe considerar reconstruir la máxima
del desarrollo sostenible, dejándola como un
estilo y generando revolución en un nuevo
espíritu, que es, LA VIDA. C

Conclusiones
Conocer y entender el principio y fin de la
sostenibilidad, la cual es la generación, conservación
y proyección de la vida, determina nuevos
propósitos y coloca de nuevo en la ruta correcta,
los esfuerzos a partir de la arquitectura y la forma
como se diseña y se construye en relación con su
entorno. Presentar criterios bioéticos asociados a
la sostenibilidad en arquitectura, definidos como
los “recursos y su disponibilidad”, la “energía
y equilibrio” y la “innovación y la creatividad”
y de manera consecuente las formas en las que
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Percepción de la arquitectura doméstica en tiempos de
confinamiento en Hermosillo, Sonora, México
Perception of domestic architecture at confinement times in Hermosillo,
Sonora, México
Recibido: febrero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Arturo Ojeda de la Cruz1
David Domínguez Franco2
Israel Miranda Pasos3

Resumen

Abstract

El estudio presenta el resultado de una investigación
cuyo propósito fue determinar si la arquitectura
doméstica influye positiva o negativamente la
conducta del usuario en tiempos de confinamiento
por covid-19 a partir de un análisis exploratorio.
En tal situación existe la posibilidad de que el
espacio habitado para cumplir un confinamiento
fuese determinante para beneficiar o perjudicar
la salud del usuario sin importar que estuviera o
no contagiado y en su caso, identificar si tuvo un
alivio y beneficio con las diferentes características
del espacio a confinarse. La metodología plantea
un muestreo no probabilístico aplicando un
cuestionario en ocho colonias de distintos estratos
sociales en la ciudad, para lo cual se colectó
la información y se definieron sus variables
que se integraron en una base de datos para
realizar un análisis estadístico. Los principales
resultados revelaron que la influencia de las
variables arquitectónicas sobre el bienestar físico
y psicológico del habitante está alterada por la
situación de confinamiento.

The study presents the result of an investigation
whose purpose was to determine if domestic
architecture positively or negatively influences
user behavior in times of confinement due to
covid-19 based on an exploratory analysis. In
such a situation, there is the possibility that the
space inhabited to comply with a confinement was
decisive to benefit or harm the health of the user
regardless of whether or not they were infected
and, where appropriate, identify if they had relief
and benefit with the different characteristics of
the space. to confine the methodology proposes
a non-probabilistic sampling by applying a
questionnaire in eight neighborhoods of different
social strata in the city, for which the information
was collected and its variables were defined,
which were integrated into a database for
statistical analysis. The main results revealed
that the influence of architectural variables on
the physical and psychological well-being of the
inhabitant is altered by the confinement situation.

Palabras Clave:

Keywords:

arquitectura doméstica; confinamiento;
percepción

domestic architecture; confinement; perception

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor investigador Universidad de Sonora, México; Doctor en Filosofía con Orientación en
Arquitectura y Asuntos Urbanos; e-mail: ojeda@dicym.uson.mx; ORCID: http://orcid.org/0000-0002-4513-514X
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Sonora, México; doctorando en Humanidades; e-mail: franco.dd90@gmail.com;
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9167-7225
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Sonora, México; Doctor en Ingeniería; e-mail: israel.miranda@unison.mx;
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0525-9789

81

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

repercuten en la psicología del usuario, y que
pueden no lograr cubrir sus necesidades. Es por
ello que, propiciar condiciones de la vivienda en
cuanto a cualidades arquitectónicas (contacto con
la naturaleza, espacios que propicien el desahogo
de patologías fomentando viviendas sanas) y
urbanas (espacios de recreación y de fomento a la
movilidad y actividad física) permitirán un mejor
desarrollo humano.

La necesidad del ser humano de resguardarse y
preservar la vida siempre ha existido, hasta ser
capaz de modificar el ambiente y formar espacios
organizados y distribuidos de acuerdo a cada una
de sus necesidades. Con la llegada de la revolución
industrial se consuma la separación entre vivienda
y trabajo, así los lugares de trabajo requieren de
espacios adecuados, no existen más los talleres
en casa. Esto trajo consigo la producción de
vivienda masiva que solo funcionara para las
necesidades más básicas del ser humano, con
esto se estandariza la vivienda, se simplifica y se
disminuye la superficie, los espacios exteriores
se reducen al mínimo requerido y el concepto de
vivienda social cambia a vivienda mínima y por lo
tanto a vivienda barata carente de la personalidad
y esencia del que la habita (Gómez, 2014).
El año 2020 trajo consigo un virus
(COVID-19) que provocó una pandemia que ha
logrado cambiar nuestro estilo de vida y lo seguirá
cambiando. Cuarentena, distanciamiento social,
aislamiento social, inmovilización obligatoria,
aplanar la curva se han vuelto palabras del día
a día. Ante un mundo cambiante, hoy en día
todas las sociedades presentan un problema en
común; el espacio apto para vivir y realizar las
actividades básicas del hombre está en discusión,
en donde se aborden nuevas necesidades, con
una reconfiguración y organización de los
espacios. La arquitectura doméstica, al ser el
medio por el cual las sociedades están siendo
confinadas, necesita presentar características que
atiendan no solo las necesidades fisiológicas,
laborales, educacionales, sino también la cuestión
psicológica-emocional.
La metodología que se presenta se basa en
el diseño de un instrumento para recolección
de datos; mediante un cuestionario que aborda
cuestionamientos que tienen que ver con el
espacio expuesto al confinamiento, en este
caso, la arquitectura doméstica y por otro lado
ciertas preguntas que permitan abundar con la
percepción del usuario, así como las razones que
determinan ciertas conductas. A través de dicho
instrumento se recaudó información de la cual se
identificaron las variables para generar una base
de datos y efectuar un análisis estadístico de los
datos colectados. La problemática plantea que las
viviendas que ocupan las personas pueden ofrecer
un espacio carente de beneficios espaciales que

Estado del arte
Arquitectura de la vivienda
Las características de la vivienda determinan,
en gran medida, la calidad de vida de las
personas que residen en ella. Una vivienda con
una habitabilidad adecuada se considera clave
para promover el bienestar, aliviar la pobreza,
impulsar la equidad, proteger la vida y la salud de
sus ocupantes, así como para brindar seguridad
y protección física (ONU-Hábitat, 2018, como
se citó en Ordoñez, 2020). Mientras que, Lotito
(2009), afirma que la ciencia de la psicología
debe jugar un rol importante en todo proyecto
arquitectónico, ya que el arquitecto y/o diseñador
están en grado de crear los diversos ambientes
que pueden influir en los estados de ánimo de los
moradores de estos espacios, sin importar si éstos
están destinados a intereses privados, públicos o
institucionales.
Uno de los grandes problemas es que no existe
un marco legal que obligue a los constructores
a desarrollar proyectos habitacionales con
materiales y espacios de buena calidad, así
como con la disponibilidad efectiva de servicios
públicos y urbanos que propicien un entorno
digno para el desarrollo integral de sus habitantes
(Orozco y Guzmán, 2015).
Espacio y distanciamiento social
Las pandemias, como ocurrió ahora con el
COVID-19, se expanden con más rapidez
en condiciones de aceleración, y nos ofrecen
un ejemplo de transformación del entramado
relacional y, de manera menos evidente, de las
distancias y proximidades físicas y sociales. Las
medidas de potenciación de distancias físicas
pueden tener un impacto considerable en las
distancias sociales, pero este no es ni automático,
ni directo ni evidente. Por mucho que las medidas
de distanciamiento físico impongan barreras
espaciales, estas pueden aumentar, pero también
82

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

reducir las distancias sociales (Cantó-Milá et
al., 2021). Al respecto, Salama (2020), declara
que, con la implementación de las medidas
de distanciamiento social y la asignación
mínima de dos metros de distancia personal, los
rangos de distancia cambiarían por completo,
considerándose en el futuro como estándares
aceptados. De igual manera indica que las
medidas de distanciamiento social se practican
tanto a nivel institucional como individual. Estas
medidas implican el cierre de escuelas, el cierre
del lugar de trabajo y la cancelación de reuniones
masivas. Esto se amplía aún más para incluir el
cierre de pequeñas empresas, restaurantes, cines,
teatros, bares, pubs y clubes.

De acuerdo a la informacion publicada por
la Dirección General de Epidemiología de la
Secretaría de Salud (2022), durante el año 2020
hubo 56,700 casos de contagios confirmados en
el Estado de Sonora, mientras que se registraron
5,244 defunciones. Igualmente, para el año 2021
hubo 67,409 casos de contagios confirmados y
3,955 defunciones.
Afectaciones por confinamiento
La psicología define el concepto de percepción
como el proceso cognitivo de la conciencia que
consiste en el reconocimiento, interpretación y
significación para la elaboración de juicios en torno
a sensaciones obtenidas del ambiente físico y social,
en el que intervienen otros procesos psíquicos entre
los que se encuentran el aprendizaje, la memoria y
la simbolización (Vargas, 1994). Por consiguiente,
someter a los individuos a condiciones de encierro y
hacinamiento en hogares con espacios minúsculos y
con muchos miembros familiares que impiden todo
tipo de privacidad y libre circulación en el espacio
disponible, puede resultar como una experiencia
traumática, dañina, estresante y generadora de
altos niveles de agresividad (Lotito, 2009). En
tanto que, Ziccardi et al., (2020) concluyen que la
experiencia de confinamiento en el interior de las
viviendas adquiere características más críticas en las
viviendas con peores condiciones de habitabilidad
y es relativamente mejor en aquellas que tienen
características materiales y espacios apropiados al
tipo de familia.
La arquitectura y el urbanismo que influyen,
de muchas formas diferentes, en los individuos,
las comunidades y las sociedades, pueden apoyar
los esfuerzos mediante: el desarrollo de nuevos
conocimientos sobre el impacto de una pandemia
en las ciudades y los entornos urbanos ahora y
en el futuro; identificar nuevas concepciones
relacionadas con los estilos de vida emergentes
que surgen de los nuevos entornos espaciales
que integran patrones de trabajo y de vida; y, en
última instancia, desarrollar respuestas de diseño
para crear entornos saludables que se adapten con
éxito a las poblaciones infectadas al tiempo que
abordan las ramificaciones sociales y psicológicas
asociadas (Salama, 2020). También, el diseño, el
color, la arquitectura, la distribución del espacio y
la psicología constituyen las notas de una misma
partitura, las que dan luz a una misma y única
sinfonía: la música de la armonía y del bienestar
de las personas (Lotito, 2009).

COVID-19. Presencia e identificación
A principios de diciembre del año 2019 apareció
la COVID-19 en la ciudad china de Wuhan,
provincia de Huawei. Se comprobó que era
una enfermedad respiratoria nueva y pronto se
difundió por el mundo. Los primeros días de
enero del año 2020 se aisló su agente causal, el
SARS-CoV-2. El 30 de enero la Organización
Mundial de la Salud declaró que la epidemia
de coronavirus era una situación de emergencia
internacional (McGorgan, 2020 como se citó en
Beldarraín, 2020).
En México, el primer caso que se detectó de
COVID-19 fue el 27 de febrero de 2020; El 21
de abril del 2020 ya se tenía evidencia de brotes
activos y propagación en el territorio nacional con
más de mil casos. Las medidas tomadas fueron la
suspensión de actividades no esenciales del sector
público, privado y social, así como la extensión
de la Jornada Nacional de Sana Distancia
hasta el 30 de mayo. Para el día 30 de abril el
número de pacientes aumentó exponencialmente,
alcanzando un total de 19.224 casos confirmados
y 1.859 (9,67%) fallecidos. El Gobierno del
Estado de Sonora atendiendo a las solicitudes y
recomendaciones que el Consejo Estatal de Salud
estableció la estrategia #QuédateEnCasa con una
declaratoria de emergencia sanitaria temporal en la
que sectores económico, social y gubernamental,
hacen alianza en pro de las familias sonorenses
(Gobierno del Estado de Sonora, 2021). El 31
de marzo, ante el incremento de contagios, se
presentaron medidas para evitar que el virus se
esparciera de manera descontrolada, por lo que, el
Consejo Estatal de Salud evaluó la necesidad del
resguardo domiciliario en Hermosillo.
83

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Percepción sobre habitabilidad en
confinamiento
Ziccardi y Figueroa (2021) presentan un estudio
en donde analizan las desiguales condiciones
de habitabilidad que ofrecen las viviendas
de la Ciudad de México para enfrentar el
distanciamiento social impuesto por el sars2Covid-19. Consideran la precariedad habitacional
en la que viven los sectores populares y las
dificultades que tienen para cumplir con el mandato
gubernamental de “quédate en casa” y “lávate las
manos” como las principales medidas de protección
frente al contagio del virus. En su investigación
exploran las acciones de los tres ámbitos de
gobierno y algunas propuestas ciudadanas para
sobrellevar esta emergencia sanitaria y sus graves
efectos económicos y sociales.
Ordoñez (2020) presenta los resultados de un
estudio en el que se aplicó un cuestionario vía
internet y redes sociales sobre las condiciones
de habitabilidad de las viviendas y del entorno
urbano ante el confinamiento social provocado
por la COVID-19 en la ciudad de Tijuana,
Baja California. El propósito de su estudio fue
confirmar que los efectos de la principal medida
de contención de la pandemia, el quédate en casa,
son más perjudiciales en hogares que residen en
viviendas con peores condiciones de habitabilidad
y entornos urbanos menos consolidados. En donde
el cuestionario planteó diversos reactivos sobre las
implicaciones del confinamiento en las viviendas, al
concentrar actividades que normalmente se realizan
fuera de ella, como las laborales o educativas,
así como sus impactos en las condiciones y los
problemas económicos de las familias. Por otra
parte, Akinyode (2020) desarrolló un estudio de
percepciones del riesgo sobre el COVID 19 y los
impactos del distanciamiento en los residentes
de Nigeria. En el estudio su hipótesis planteó
que existen diferencias en cuanto a la percepción
del riesgo de los residentes, su conciencia sobre
la incidencia de la pandemia y los impactos del
distanciamiento en Nigeria son en función de los
atributos socioeconómicos de los residentes. A
su vez, en su estudio formuló seis preguntas de
investigación que complementaban la hipótesis
planteada. Dichas preguntas fueron: ¿Cuál es
el nivel de conciencia y conocimiento de los
residentes sobre COVID-19?, ¿Cuáles son las
fuentes de conocimiento de los residentes sobre
COVID-19?, ¿Cuáles son las medidas que están
adoptando los vecinos para evitar contagiarse?,

¿Qué tan preocupados están los residentes por
el COVID-19?, ¿Cuáles son los efectos del
distanciamiento social en la vida y actividades de
los residentes?, y ¿El bloqueo de covid-19 tiene
efectos significativos en las actividades diarias de
los residentes? Asimismo, en el desarrollo de su
estudio hizo una recopilación de datos a través de
un cuestionario estructurado en dos secciones para
obtener información. La sección A del cuestionario
se centró en los atributos socioeconómicos de los
encuestados, mientras que la sección B se centró
en las percepciones de riesgo de los residentes
sobre el COVID-19 y sus actitudes hacia el
distanciamiento social en Nigeria.
Zona de estudio
El Estado de Sonora se ubica al norponiente del
país y el municipio de Hermosillo se ubica en el
centro del estado junto a la costa, al poniente de
la entidad. La ciudad de Hermosillo (Fig. 1) es la
15ª. ciudad más poblada de México, se localiza
sobre los 200 metros del nivel del mar a los 29º
04’ de latitud norte y 110º 57’ de longitud oeste
(INEGI, 2021). El registro poblacional censal del
año 2020 desarrollado por el Instituto Nacional
de Estadística, Geografía e Informática (INEGI),
registró una población total en ésta ciudad
capital de 855,563 habitantes, de los cuales 50%
corresponden al género femenino. Las condiciones
climáticas son muy especiales, ya que el clima en
dicha localidad urbana es del tipo cálido desértico
donde predominan altas temperaturas durante
los meses de mayo a octubre, con temperaturas
máximas mensuales del promedio histórico de
acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional,
entre 38 grados centígrados a 42 o C con valores
máximos diarios promedio en ese mismo periodo
de 43.5 a 47.5 gados centígrados, y temperaturas
extremas de 48.5 o C en los meses de junio y julio.
Esta situación climática hace más complejo el
estado de confinamiento que ha vivido la sociedad
en general, sobre todo en esta ciudad desértica.
El estudio desarrollado fue de carácter
exploratorio, se llevó a cabo en la ciudad de
Hermosillo, capital del Estado de Sonora, México.
El objetivo del este estudio fue determinar
los factores que repercuten en la arquitectura
doméstica en tiempos de confinamiento de
acuerdo a la conducta del usuario mediante
un análisis exploratorio de la influencia de las
variables arquitectónicas sobre la percepción de
los usuarios en confinamiento.
84

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CONTEXTO

Figura 1. Localización geográfica de la zona de estudio

Fuente: Elaboración propia, modificado de INEGI, 2021

Metodología

Definición del muestreo
El estudio que se desarrolla considera como
elemento principal llevar a cabo una exploración
y conocer la percepción de las personas, para
indagar su relación vivienda-confinamiento,
al implicar actividades que en condiciones
normales realizan fuera de la vivienda, como lo
son las laborales, educativas y de esparcimiento.
Para lograr esto, se aplicó un muestreo no
probabilístico. De acuerdo a Torres y Paz (2006),
cuando el muestreo cubre a todos los elementos
de la población, se realiza un censo, el cual por
su gran costo no es posible en el desarrollo de
una investigación. En tales oportunidades se debe
practicar un análisis muestral, en donde la muestra
es una parte seleccionada de la población que
puede ser representativa en el caso de muestreo
probabilístico y reflejar las características que
deseamos analizar. En ese contexto, Hernández
et al. (2014), señala que la muestra es en esencia

Para lograr el objetivo se aplicó una encuesta
como instrumento de recolección de datos. El
instrumento de medición fue un cuestionario de
23 preguntas con respuesta de opción múltiple.
Las preguntas se agruparon en tres dimensiones.
En la dimensión de habitabilidad de la vivienda
corresponden doce preguntas; mientras que en
percepción del espacio seis preguntas y en la
dimensión de condiciones socioeconómicas
cinco preguntas. Asimismo, como complemento
se retomaron dos reactivos de la investigación
“Condiciones de habitabilidad de las viviendas
y del entorno urbano ante el aislamiento social
impuesto por el Covid 19” por Ziccardi et al.,
(2020). Dichos cuestionamientos son: ¿Cómo
califica la satisfacción que le produce su vivienda?
y ¿En qué porcentaje la amplitud de los espacios
de su vivienda cubre sus necesidades?
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

un subgrupo de la población que se utiliza por
economía de tiempo y recursos; es como un
subconjunto de elementos que pertenecen a
ese conjunto definido en sus características al
que llamamos población, lo cual conduce a
tener que elegir entre dos tipos de muestreo: El
probabilístico, y el muestreo no probabilístico. El
primero se refiere a un subgrupo de la población
en el que todos los elementos de ésta tienen la
misma probabilidad de ser elegidos. Mientras
que, en la muestra no probabilística o dirigida,
es un subgrupo de la población en la que la
elección de los elementos a encuestar no depende
de la probabilidad, sino de las características
específicas de la investigación, en donde la
decisión puede recaer en el investigador.

De acuerdo con lo indicado en la literatura
citada, la decisión corresponde al investigador en
el caso de estudios de carácter cualitativo como
es en el presente estudio. Por lo que después de
realizar un cálculo del tamaño de la muestra, que
arrojó a no menos de 93 encuestas, la decisión
sugerida fue que la muestra fuese de 102 encuestas
dado que habría que abarcar grupos de viviendas
en colonias o barrios de distintos estratos sociales
en la ciudad de Hermosillo, eligiendo tres
diferentes niveles socioeconómicos.
Para determinar los niveles socioeconómicos
se eligieron tres tipos de vivienda: tradicional,
medio y residencial, lo cual estipula en México la
Comisión Nacional de Vivienda en su clasificación
de la vivienda desde el punto de vista financiero
en moneda nacional; estableciendo para la zona
tradicional un valor de vivienda que oscila entre
los $349,115 (17,456 dólar, con tipo de cambio
20 pesos por 1 dólar) a los $610,949 (30,547.5
dólar); para la zona media un valor de $610,950
a $1’309,176 y para la zona residencial un valor
de $1’309,177 a $2’618,352 de pesos mexicanos.
La selección de las colonias a encuestar se
realizó basado en los valores catastrales que
correspondieran al rango de valores de los tres
tipos de vivienda seleccionados. De tal manera
que dentro de la mancha urbana de la ciudad
de Hermosillo se seleccionaron ocho zonas
geográficas las cuales abarcaron los tres niveles
socioeconómicos en estudio. Para los niveles
tradicional y medio se tomó un criterio de
elección de colonia con diferentes características,
es decir, que ambos niveles presentaran un tipo
de vivienda en fraccionamiento cerrado (que
tiene acceso controlado) y otro completamente
abierto, en cambio para la zona residencial solo
se eligieron fraccionamientos cerrados por su tipo
de nivel socioeconómico alto.
Los sectores geográficos señalados, se
ubican conforme a la mancha urbana de la
ciudad de Hermosillo (Figura 2). Para el nivel
socioeconómico tradicional se consideran las
colonias California (sector 1), Los Sauces (sector
2) y Urbi Villa del Rey (sector 3); para el nivel
socioeconómico medio se consideran las colonias
Los encinos II etapa 1 (sector 4) y Universidad
(sector 5); por último, el nivel socioeconómico
alto denominado residencial que comprende las
colonias Residencial Campo Grande (sector 6),
Residencial Los Santos (sector 7) y Cumbres
Residencial (sector 8).

Tamaño de la muestra y su distribución
Al considerar que el presente caso de estudio
busca efectuar una exploración sobre la situación
del confinamiento de las personas en las
viviendas debido al COVID-19, se desarrolló
aquí un muestreo no probabilístico. De manera
que, tal como lo expresan Hernández et al.
(2014), este tipo de muestreo en el diseño de
una investigación exploratoria es con enfoque
fundamentalmente cualitativo, ya que su objetivo
es documentar ciertas experiencias que puedan
generar datos y sirvan de materia prima para
futuras investigaciones.
En este sentido, Acedo (2018), en su estudio
de Percepción de las condiciones de seguridad de
los trabajadores de la construcción en la ciudad de
Hermosillo, consideró un muestreo no probabilístico;
similarmente en Escalante, I. (2018) sobre el estudio
de factores influyentes en la motivación del personal
obrero en la construcción de edificaciones; ambos
consideran un cuestionario para una muestra de 100
encuestas aplicadas en cada caso.
Tal como comenta Neuman (2009) citado
en Hernández et al. (2014), en la indagación
cualitativa el tamaño de la muestra no
necesariamente se fija a priori (previamente a la
recolección de datos), sino que se establece la
unidad de análisis y a veces se perfila un número
relativamente aproximado de casos. Siendo que
Mertens (2005) citado en Hernández et al., (2010)
expone criterios para tamaños de muestra comunes
en estudios cualitativos, donde el rango más alto
que escribe es para los estudios etnográficos en
el que recomienda un tamaño mínimo de muestra
sugerido de 30 a 50 casos.
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figura 2. Ubicación de sectores geográficas de la recolección de datos

Fuente: Elaboración propia con ArcGis 10.1

Implementación y levantamiento de datos
Antes de aplicar la encuesta de manera masiva se
procedió hacer dos tipos de piloteo de la misma
de manera presencial y digital para considerar
posibles sugerencias de cambios en cuanto a la
redacción, interpretación y entendimiento de los
reactivos, además de la accesibilidad para contestar
la encuesta de manera digital (vía electrónica).
Una vez aprobado el diseño del instrumento de
recolección de datos se procedió a capturar en la
página web Surveyplanet.com con el motivo de
poder difundirse de manera digital a través de un
enlace web a un grupo específico de personas de
diferentes niveles socioeconómicos, procediendo
a la aplicación del instrumento diseñado (102
encuestas). Como medida complementaria se tuvo
buena disposición y participación en la etapa de
difusión y distribución de dicho instrumento de
medición, a través de una persona que radicaba en
cada uno de los sectores urbanos correspondientes.
El instrumento de medición se compartió el enlace
web de la encuesta a través de una red social. La
encuesta se aplicó durante el mes de septiembre
del año 2021.

Generación de la base de datos
Después de haber recabado la información de los
cuestionarios, se procedió a su captura para generar
una base de datos a través del software IBM SPSS
Statistics, versión 22; se capturó considerando
cada una de las variables derivadas de las
preguntas. Los cuestionamientos se desglosaron a
partir del tipo de respuesta, es decir, el instrumento
de recolección de datos consta de 23 preguntas,
al capturarse en el software fueron 27 variables,
con la finalidad de un correcto procesamiento e
interpretación para la generación de información
gráfica y así poder comparar las variables obtenidas
con la finalidad de dar resultados que sustentaran el
objetivo general de esta investigación. Para abordar
desde otra perspectiva la información, se creó la
variable 27, en donde se considera la suma de las
respuestas referidas a cuatro de las variables, también
analizadas independientemente, COL_VIV, ALT_
TECH, PATIO y VENT; la suma de ellas representa
las características de la vivienda que pueden ser
analizadas en complemento a otra variable. A
continuación, se muestra cada una de las variables
(Tabla 1) capturadas en el software SPSS 22.
87

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tabla 1. Descripción de las variables generadas

Fuente: Elaboración propia

88

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Resultados y discusión

En el proceso de captura se les asignó un
valor a las respuestas de cada variable. Para las
variables con respuestas en escala de importancia
se concedió un valor entre cero y uno a lo que se
consideró menos favorable para el presente estudio,
por el contrario, entre mayor fuese (cinco, ó seis)
el valor en el código de la respuesta concierne a
características más favorables. Específicamente el
caso de la variable 27 (CAR_VIV) se refiere a la
suma de las respuestas marcadas en cada una de las
respuestas de las cuatro variables ya mencionadas,
que van desde el valor seis, que representa las
peores características arquitectónicas analizadas,
hasta el valor 14, que representa las características
arquitectónicas más óptimas.

El resultado se origina a partir de 14 variables de
un total de 27, éstas fueron seleccionadas a criterio
del investigador principal, con la finalidad de que
al cruzar algunas de ellas arrojaran información
que ayudara a identificar las alteraciones o
repercusiones en las personas en relación al medio
de confinamiento derivado de la pandemia, aunado
a otros factores que pueden incidir en su conducta.
Uno de los resultados del análisis es la matriz de
correlaciones (ver Tabla 2), en donde al retomar lo
expuesto por Mooi &amp; Sarstedt (2011) referido a que
el coeficiente de correlación mínimo sugerido en
este tipo de análisis es del 30% (0.30). En ese sentido
se puede apreciar que la asociación entre algunas
variables tiene valores de correlación aceptables,
mayores a 0.35, mismas que sobresalen por ser
estadísticamente significativas. El determinante
para la presente matriz fue acertado, ya que está
muy cercano a cero, con un valor de 0.026, lo cual
de acuerdo a Pérez (2009) dicho valor al ser muy
pequeño indica que el grado de intercorrelación
entre las variables es alto.

Análisis estadístico
Teniendo la base de datos capturada y ordenada se
procede a realizar el análisis de dicha información.
Primeramente, se realiza un análisis factorial
para distinguir grupos de variables relacionadas
considerablemente. Posteriormente se procede a
generar tablas de contingencia, en donde se puede
analizar la asociación entre variables.

Tabla 2. Matriz de correlaciones entre variables

Fuente: Elaboración propia mediante SPSS 22

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

La asociación entre las variables AFEC_FIS
y AFEC_EMO reveló una correlación positiva
de 0.444, lo cual indica que conforme aumenten
las Afectaciones Físicas de las personas en
confinamiento se tendrá mayores Afectaciones
Emocionales, y viceversa; mientras que en las
variables AMP_ESP y SAT_VIV su correlación
positiva resultó de 0.636, siendo este último valor
el mayor de la matriz, y significa que la Amplitud
de Espacios genera una mayor satisfacción
en las personas al estar en la vivienda, lo cual
seguramente puede amortiguar otras posibles
afectaciones latentes por el confinamiento. Esto
se confirma al observar la correlación positiva
(0.325) entre ESP_CONC y AMP_ESP, asimismo
con las variables ESP_REC y COL (0.304) que
mostraron también una significancia estadística al
nivel Sig. &lt; 0.001.
Una verificación importante realizada previo
a la extracción de factores fue la prueba de KMO
(Kaiser, Meyer y Olkin) que compara la magnitud
de los coeficientes de correlación observados con
la magnitud de los coeficientes de correlación
parcial, revelando en este caso un valor KMO de
0.683, siendo aceptable puesto que es mayor a 0.5
(Medina, 2014).
De igual manera la prueba de esfericidad
de Bartlett determina una significancia (pvalor
&lt; 0.001). Respecto al número de factores;
primeramente, con el criterio Kaiser, en donde se
excluyen los autovalores menores que el valor uno
resultó cinco factores con un porcentaje de varianza

acumulado de 65.713%. Posteriormente, con el
criterio de Varianza Explicada se seleccionaron los
factores necesarios para explicar mínimamente el
50% de la variación total (Bustamante, 2002). Por
lo que, se decidió reducir a cuatro factores para
tener el menor número posible y con variables
mejor integradas en cada uno, siendo que los
factores en conjunto fueron capaces de explicar
un 57.61% de la variabilidad total, lo cual puede
interpretarse como un valor aceptable. En la
clasificación de estos factores se trabajó con la
matriz de componente rotado usando el método
Varimax, el cual busca distribuir la varianza en
todos los factores que se extraen y así observar la
contribución de cada variable en los factores que
las representen. Así entonces, el modelo factorial
después del proceso de rotación presentó cuatro
factores donde cada uno integra a un grupo de
variables de acuerdo a su carga factorial, la cual
sea mayor o igual a un valor de 0.50 (Tabla 3).
En esta etapa del análisis, las comunalidades
iniciales de la solución de componentes principales
arrojaron un valor igual a la unidad para todas las
variables, debido a que en principio cada variable
es explicada por ella misma (Visauta &amp; Martori,
2003), siendo conveniente que después de la
extracción resulte lo más alta posible, ya que la
comunalidad es la parte de la variabilidad de
cada variable explicada por los factores (Pérez,
2009). La comunalidad representa al coeficiente
de correlación lineal múltiple de cada variable
(Ojeda et al., 2019).

Tabla. 3 Comunalidades y
factores
Fuente: Elaboración propia
mediante SPSS 22

90

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Por lo tanto, a los cuatro factores resultantes se
les asignó un nombre alusivo a las variables que
incluye cada uno de acuerdo a su carga factorial y
que favorece su interpretación.
Factor 1 (Características de la vivienda y
seguridad social): Ofrece una explicación de la
Varianza del 23.10%, en el que se integran de
acuerdo a su carga factorial las variables con
mayor peso COL (0.828), DIS_VIV (0.760),
SEG_MED (0.736) y CAR_VIV (0.732).
Factor 2 (Satisfacción en ocupación de la
vivienda): Presentó un valor de la Varianza
explicada de 12.84%, y prevalecen las variables
SAT_VIV (0.672), AMP_ESP (0.707), ESP_
CON (0.681) y NVAS_ACT (0.432).
Factor 3 (Movilidad y cambios a la vivienda):
La Varianza explicada resultó de 12.34%, y lo
representan las variables GEN (-0.600), EDAD
(0.752), ESP_REC (0.586) y CAM_VIV (0.488).
Factor 4 (Salud personal): Su Varianza explicada
reveló el 10.83%, mismo que integra a las variables
AFEC_EMO (0.814) y AFEC_FIS (0.851).
Por otra parte, al revisar la relación de
variables para lograr confirmar la asociación entre
las mismas mediante tablas cruzadas a través del
SPSS, al considerar tres variables: SAT_VIV,
COL y AMP_ESP, se observó que la satisfacción

de la vivienda y la amplitud de los espacios van
de la mano en viviendas de nivel socioeconómico
tipo residencial y el de clase media. Es decir,
se presentó la tendencia de que, existe mayor
satisfacción en las viviendas con la amplitud de
espacios conforme el nivel socioeconómico es
más alto. La figura 3 muestra tal situación donde
la satisfacción en su categoría buena y muy buena
resultaron con porcentajes altos con valores
mayores al 60%.
Esto coincide con Ramos (2021), referente a
su estudio en la etapa del grado de satisfacción
de las personas en los espacios interiores, donde
encontró disconformidades particulares referidas
a las viviendas debido a que, disponen de espacios
interiores reducidos, falta de espacios al aire libre,
y una localización urbana o entorno inadecuado.
De igual manera, coincide con lo expuesto por
Ziccardi et al., (2020), ya que sobre las condiciones
de habitabilidad para las personas en las viviendas
concluyeron que la habitabilidad es adecuada
cuando se cumple con ciertas características físicoespaciales, espacios proporcionados suficientes
para los ocupantes, así como acceso a espacios
abiertos contiguos a la vivienda, tales como patios,
jardines, calles interiores o pasillos que puedan dar
más amplitud y extensión.

Figura 3. Relación entre
el nivel de Satisfacción de
espacios y Amplitud de
vivienda.
Fuente: Elaboración propia
mediante SPSS

91

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Por otro lado, al revisar la relación que
pueden tener las características arquitectónicas
de la vivienda con las afectaciones tanto físicas
como emocionales; el resultado reveló que, al
disponer las viviendas de mejores características
arquitectónicas, tienden a no mostrar ningún tipo
de afectación; sin embargo, no se observó una línea
de tendencia que indicara mayores afectaciones en
relación a peores características en la vivienda.
En ese contexto, la asociación en tres
variables referidas a cambios en la vivienda y
las afectaciones: CAM_VIV con AFEC_FIS y
AFEC_EMO, es decir, al considerar si las personas
que quieren cambios en su vivienda presentan
o no afectaciones físicas y/o emocionales, no se
observó ninguna tendencia significativa; resultó
que 53 personas que no presentaron ningún tipo
de afectación, 42 buscan algún cambio en su
vivienda, cinco contestaron que no es necesario
ningún cambio en su vivienda y seis que quieren
cambiarla completamente. De igual manera, fueron
23 personas que presentaron afectación tanto física
como emocional, 18 consideraron necesario algún
cambio en su vivienda, tres contestaron que su
vivienda no requiere ningún cambio y dos que
quieren cambiarla completamente.
En ese sentido, el estudio de Ordoñez (2020),
reveló que en la pandemia es indispensable contar
con una vivienda que presente condiciones de
habitabilidad adecuadas según los requerimientos
de cada hogar, como son número de miembros,
edades, tipo de actividades que desarrollan, así
como las dimensiones de los espacios, la calidad
constructiva, el número de cuartos y baños, y a su
vez la disponibilidad de servicios.
Por su parte, Torres (2021), encontró varias
características de la vivienda que repercuten la
salud del habitante; una se refiere a la falta de
funcionalidad por lo reducido de los espacios y la
imposibilidad de acomodar de manera óptima el
mobiliario, también la baja calidad constructiva
combinada con la adaptabilidad climática. Otro
factor que afecta la salud es la falta de áreas verdes
ya sea por su escasez de origen o por su sustitución
por las ampliaciones que realizan los usuarios.

los espacios habitacionales que conforman sus
viviendas. Fue notorio la exclamación sobre
la saturación o sobrecarga de las actividades
dentro de la vivienda, en las que, las personas
expresaron que contaban con espacios reducidos,
viéndose alterado el comportamiento de los
ciudadanos al acatar un resguardo obligado,
aunado a otros factores que detonaron no solo
secuelas emocionales, sino también económicas;
replanteándose nuevas necesidades dentro de la
arquitectura doméstica.
El análisis factorial expuso cuatro factores en
los que cada uno integra y explican a las variables
más influyentes de acuerdo a su peso factorial.
Los factores fueron: características de la vivienda
y seguridad social, nivel de satisfacción en
ocupación de la vivienda, movilidad y cambios
en la vivienda, así como el de salud personal. El
primer factor representó la mayor explicación de
la varianza con un 23.1%, siguiendo el segundo
factor con una varianza explicada del 12.8%.
En general, los resultados en esta exploración
confirmaron que, en el caso de las viviendas
con espacios reducidos, las personas no sentían
favorable la satisfacción en su vivienda, lo
cual mostró una relación directa con el nivel
socioeconómico en estudio, es decir, los
porcentajes altos se relacionan con los niveles de
satisfacción buenos; así mismo una tendencia de
presentar mayor satisfacción y amplitud conforme
el nivel socioeconómico es mejor. En el mejor
de los casos, si hubo viviendas en las cuales por
sus mejores características arquitectónicas, éstas
influyeran para que sus usuarios no presentaran
un mayor número de afectaciones, dado que tales
viviendas se habían diseñado y construido bajo
proyectos personalizados, sumándole a ello que
contaban con acceso a espacios abiertos contiguos
a su vivienda. Sin embargo, no hay una tendencia
muy clara que indique mayores afectaciones en
relación a peores características en la vivienda.
Las alteraciones tanto físicas como psicoemocionales influyen directamente en la toma de
decisiones, es decir, al hablar de afectaciones físicas
como sobrepeso, insomnio, alergias, así como
afectaciones emocionales como depresión, estrés,
ansiedad, angustia, incertidumbre, entorpecen
el deseo e interés de alcanzar algún tipo de
modificación a su vivienda. Ambas afectaciones
influyen directamente una sobre otra, es decir, el
sobrepeso puede incitar la depresión y viceversa;
aunado a las condiciones laborales desfavorables

Conclusiones
La temática tratada en el caso de estudio que
condujo al desarrollo del presente artículo,
permitió conocer la percepción de las personas
en tiempos de confinamiento por Covid-19 sobre
92

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CONTEXTO

en su mayoría por cuestiones del confinamiento.
De lo contrario, se consideró positivo el hecho
de que el individuo no perciba afectaciones y
considere realizar cambios a su vivienda en pro
de un beneficio, lo cual alude a la eventualidad de
que no ha sido inhabilitado económicamente por
motivos del confinamiento.
Se confirmó que la arquitectura doméstica
repercute directamente en el usuario al ser el medio
de resguardo ante un confinamiento, más en tiempos
de incertidumbre, angustia y distanciamiento. Por lo
que, es necesario estimular el espacio de resguardo
para el desarrollo de todas las actividades que se
ven implicadas en los confinamientos, ya que se
ven alterados los comportamientos de sus usuarios
pues, el hecho de permanecer obligadamente en sus
viviendas, éstas deben satisfacer sus necesidades
en cuanto a espacio para las nuevas actividades
que se desarrollarán.

Otro estímulo de gran importancia es la relación
humano-naturaleza ya que están intrínsecamente
relacionados con la posibilidad de recrearse,
incentivando la salud física y mental. Por último,
el correcto uso de elementos psicológicos en la
arquitectura doméstica ayudará a sobrellevar
cargas emocionales en el usuario, motivándolos a
afrontar cualquier situación, elementos tales como
el color, la textura, la amplitud, la luz natural, la
ventilación cruzada y la orientación de la vivienda.
Finalmente, tal como expone de manera
contundente Salama (2020), la Arquitectura
y urbanismo como disciplinas académicas y
profesionales que influyen de muchas maneras
diferentes en los individuos, las comunidades y
sociedades, pueden apoyar los esfuerzos a través
del desarrollo de nuevos conocimientos sobre el
impacto de una pandemia en las ciudades y los
entornos urbanos ahora y en el futuro. C

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CONTEXTO

Valoración del proceso formativo ambiental del estudiante
de arquitectura. Universidad de Camagüey, Cuba
Assessment of the environmental training process of the architecture student.
University of Camagüey, Cuba
Recibido: febrero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Aldo Raudel Martínez Moreno1
Arnulfo Treviño Cubero2
Fernando Banda Muñoz3

Resumen4

Abstract

El proceso formativo en la Educación Superior
se ha transformado en función de las necesidades
sociales. En particular, la formación ambiental,
ha estado intencionada desde la concientización
como proceso reflexivo en el contexto educativo,
acompañada por la búsqueda de soluciones a
problemáticas causadas por la transgresión del
hombre al medio.
En la carrera de Arquitectura, se garantiza desde
el proceso docente-educativo, la trascendencia del
compromiso de los estudiantes con su entorno
en correspondencia con las necesidades del
desarrollo en los territorios. Desde el proceso de
perfeccionamiento de los Planes de Estudios,
se aboga por el acercamiento a las exigencias
socioeconómicas del país sobre la base de alcanzar
una formación y desarrollo profesional con
responsabilidad ética, social y ambiental.
El texto, tiene la intención de valorar el
proceso formativo ambiental de la especialidad en
la Universidad de Camagüey a partir del diseño
de una estrategia educativa que facilite este

The training process in Higher Education has
been transformed according to social needs.
In particular, environmental training has been
intended from awareness as a reflective process
in the educational context, accompanied by the
search for solutions to problems caused by the
transgression of man to the environment.
In the Architecture career, the importance of the
commitment of students with their environment
in correspondence with the development needs
in the territories is guaranteed from the teachingeducational process. From the process of
improvement of the Study Plans, an approach
to the socioeconomic demands of the country
is advocated based on achieving professional
training and development with ethical, social and
environmental responsibility.
The text intends to assess the environmental
training process of the specialty at the University
of Camagüey from the design of an educational
strategy that facilitates this end. The method of
analysis and synthesis, and induction-deduction

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey
Nuevo León, México; Doctor en Educación en el Instituto de Educación Superior José́ Martí́ de Monterrey, Nuevo León, México; miembro
del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT en el nivel candidato; e-mail: aldoraudelmartmor@gmail.com; ORCID: https://orcid.
org/0000-0001-9550-2182
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey
Nuevo León, México; Doctor en Educación en la Universidad José Martí de Latinoamérica; miembro del Sistema Nacional de Investigadores
CONAHCYT en el nivel 1; email: arnulfo.trevinoc@uanl.mx; ORCID https://orcid.org/0000-0002-0958-8352
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey
Nuevo León, México; Doctor en Filosofía con especialización en Administración en la Facultad de Contaduría Pública y Administración de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo León, México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT
en el nivel candidato; email: fernando.bandam@uanl.mx; https://orcid.org/0000-0002-0155-9696
4
Comentan los autores sobre la participación fundamental en la elaboración de esta investigación de la Dra. Aymeé Alonso Gatell de
nacionalidad cubana; adscripción: Facultad de Construcciones de la Universidad de Camagüey, Cuba; Doctora en Ciencias Pedagógicas;
email: aymee.alonso@reduc.edu.cu; http://orcid.org/0000-0001-8966-8821

95

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CONTEXTO

fin. Se emplea el método de análisis y síntesis,
e inducción-deducción en la aproximación al
estado del arte, el estudio y la crítica de fuentes
en los sustentos teóricos, y el método Delphi para
la valoración del diseño de la estrategia.

is used in the approach to the state of the art, the
study and criticism of sources in the theoretical
supports, and the Delphi method for the evaluation
of the design of the strategy.

Palabras Clave:

Keywords:

formación ambiental; estudiante universitario;
estrategia

environmental training; college student; strategy

96

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

Para el caso de América del Sur y
Centroamérica, las tendencias se orientan a
cuestionar los modos de tramitar el conocimiento.
En ese contexto, la Educación Superior en
México determina desde la academia, aportes a
la superación individual y colectiva y destaca el
papel del educador (Antezana, C.N, Czarny, G., y
Salinas, G.V., 2018).
Dentro del proceso formativo del estudiante
universitario, destaca la formación por
competencias, que emplaza a las universidades
al cumplimiento de su función formativa para
satisfacer las necesidades de la sociedad. La
vinculación con el ámbito laboral constituye un
elemento fundamental de la integración necesaria
entre la universidad y el contexto social. La
competitividad, requiere atención desde las
entidades educativas, ésta, asume el desafío de
interactuar con el entorno, para ello, debe formar
a profesionales capaces de transformarlo. Autores
como (Tarifa, et al, 2022) destacan la necesidad
de este vínculo.
En el desarrollo de un proceso formativo
de calidad, juega un papel fundamental el
docente. Hernández, S.G. (2022), destaca desde
su estudio, la necesidad de la preparación de
los profesores, que genera un impacto en el
desarrollo profesional del estudiante y favorece
su aprendizaje. Una particularidad clave en este
proceso, lo constituye la disposición ante los
cambios y la búsqueda constante por conocer
sus fortalezas y áreas de oportunidades. La
preparación técnica que muestra el docente, así
como sus habilidades didácticas para trasmitir
conocimientos, inciden directamente en el desarrollo
de la enseñanza.
Esta idea, es sostenida por otros autores
(Yurén, T. García, F.J. y Escalante, A.E., 2020),
que enuncian los alcances del docente en la
gestión y formación centradas en el aprendizaje,
destacando la necesidad de implementar
estrategias que implican a los estudiantes en este
proceso. Asimismo, reconocen la comunicación
como un proceso bidireccional que fortalece
las relaciones entre los sujetos del proceso
docente-educativo (estudiantes y profesores).
Por su parte, Bastiás-Bastías, L.S. y IturraHerrera, C. (2022), proponen desde su análisis, la
necesidad de implementar estrategias educativas
que conduzcan a transformar la formación del
docente, que, a su vez, va a manifestarse en la
calidad del proceso formativo.

Proceso formativo en la Educación Superior
La enseñanza superior se ha caracterizado por
ser un referente en el proceso de formación del
individuo, promoviendo su desarrollo personal,
con trascendencia en la sociedad. En la actualidad,
la formación integral del estudiante universitario
establece como una prioridad, la búsqueda de
nuevos enfoques y vías para su concreción. Estas
transformaciones, vistas desde el contexto social,
demandan un profesional universitario cada vez
más preparado para enfrentar los cambios que se
suscitan en la información acelerada que generan
las ciencias de las cuales se debe nutrir (García,
J. González, I. y Rodríguez, 2021, p. 205). El
proceso formativo en el contexto universitario
debe favorecer al desarrollo del entorno, supone un
desafío no solo desde el ámbito académico, sino
también, desde las dimensiones social, política,
tecnológica, cultural, etc., que, al interactuar entre
sí, contribuyen a cumplimentar este objetivo.
De ahí se deriva, que la universidad no puede
verse como un centro educacional únicamente
instructivo, todo lo contrario, debe realzar la
formación en correspondencia con los cánones del
modelo del profesional al cual se aspira. En este
sentido, se reconoce como necesario, cuestionarse,
hasta qué punto y mediante qué mecanismos, la
universidad forma a los jóvenes para hacer un uso
adecuado de sus recursos personológicos, ahora y
en el futuro, y como ésta, favorece la configuración
y realización de sus proyectos de vida (Pérez, A.J.,
García, Y. y García, J., 2019, p. 282).
En la actualidad, se aprecia la necesidad
del aprendizaje basado en problemas, capaz
de generar mejoras en el proceso formativo
del estudiante universitario, al constituir una
opción ante el modelo convencional basado en la
trasmisión de conocimientos que aún se maneja en
numerosas universidades. En el contexto europeo,
persiste un modelo educativo academicista, distante
de competencias encaminadas a la resolución de
problemas. Estudios en la Universidad de Murcia,
España (Vallejo, M. y Torres-Soto, A., 2020),
ya abogan por la construcción de aprendizajes.
Desde una perspectiva de análisis social, las
autoras, defienden el valor de la educación,
expresado en estimulaciones, intereses, valores y
la significación que representa para el alumno el
aprendizaje en sí mismo.
97

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Como se describe, la interacción entre
educandos y educadores resalta la necesidad de
“educar”, donde se acentúa el propósito de alcanzar
un desarrollo humano sostenible. De allí, que,
desde una perspectiva desarrolladora, la Educación
Superior, potencia la formación de capacidades
humanas para transformar la sociedad.

éticos demandados por la sociedad. Desde esta
perspectiva, los profesionales, deben prepararse
con una mirada integradora que contemple
aprovechar los conocimientos recibidos en la
escuela en el plano científico-tecnológico para
enfrentar los problemas concretos de la realidad
con un enfoque más humano y social.
Sobre este particular, se consideran acertados los
aportes de Hernández, N.M. Méndez, I.E. y Ricardo,
D., 2021), que, desde una perspectiva ética, valoran
la incidencia del proceso formativo ambiental en el
futuro profesional, comprometido con el empleo de
los conocimientos adquiridos en la academia para
contribuir a la búsqueda de soluciones desde los
diferentes modos de actuación.
Por su parte, Peñaherrera-Acuario, W. (2019),
intenciona el enfoque socio-formativo, defiende
desde su análisis, la preparación y capacitación
necesaria que los educandos necesitan para
enfrentar las actuales exigencias de la sociedad
del conocimiento, que apuntan al desarrollo social
sostenible a partir de la solución a los problemas
sociales de la profesión, considerando el interés
por alcanzar la calidad de vida necesaria de la
población. Reconocen el aula como un espacio de
intercambio y aprendizaje.
A partir de las consideraciones suscitadas de
este análisis, los autores de este trabajo reconocen
la necesidad de la formación ambiental en el
contexto de la universidad. En el ámbito educativo,
deben acompañarse las políticas, los proyectos y
las acciones diseñadas para dar cumplimiento a
los Objetivos de la Agenda 2030. La búsqueda
de nuevas formas, mecanismos y métodos para
alcanzar este fin constituye una responsabilidad
de la Educación Superior.

Formación ambiental del estudiante
universitario
Ante un panorama alarmante, caracterizado por
el creciente deterioro ambiental provocado por
el hombre, urge la necesidad de capacitar a los
futuros profesionales con un marcado enfoque
integral en su formación, que favorezca su
interacción con el entorno, orientada a resolver
las problemáticas actuales en el contexto descrito.
En este sentido, la Educación Ambiental
(EA), constituye un paradigma en la búsqueda de
alternativas hacia la conservación y protección del
medio ambiente. Para favorecer el cumplimiento
de este propósito, se requiere generar espacios
sociales de intercambio a partir de la puesta en
práctica de modelos educativos con enfoque
sostenible, que garanticen el bienestar de las
presentes y futuras generaciones. En este sentido,
Lárez, J.H. y Jiménez, M.A. (2019) aportan
desde una perspectiva cognitiva, al promover
en estudiantes y profesores universitarios, la
formación educativa ambiental. Resaltan, además,
como a través del desarrollo de las competencias,
se puede generar de manera consciente, el manejo
adecuado del medio ambiente.
En esta misma línea de pensamiento, Mendoza,
E.Y., Boza, J.A. y Escobar, H. Terán (2019),
resaltan el papel de las legislaciones ambientales
para acompañar el nivel de conocimientos y
actitudes que deben desarrollarse en el ámbito
educativo en aras de favorecer los cambios de
hábitos y culturas. Desde su obra, ponderan la
labor del docente en la formación ambiental.
Esta realidad, compromete a las universidades
a reconsiderar su misión y el papel de los
educadores para construir de conjunto con los
estudiantes, las nuevas maneras de “hacer” y
“actuar” hacia el medio ambiente. Los centros
de educación superior no solo deben centrarse
en generar conocimientos disciplinares y
teóricos, ni en desarrollar habilidades propias
de la especialidad, sino, que también, deben
impulsar la enseñanza basada en valores

Caracterización epistémica del proceso
de formación ambiental del estudiante de
arquitectura en el contexto cubano
En Cuba, la formación de arquitectos ha
evolucionado, transitando por diferentes etapas;
unas más reproductivas (la influencia de modelos
europeos y norteamericanos), y otra, más
creativas y consecuentes con el modelo socioeconómico desarrollado en el país a partir de 1959
(proceso revolucionario), cuyo objetivo principal
ha estado encaminado a incentivar el aprendizaje
del estudiante con un enfoque transformador,
capaz de contribuir a los cambios sociales. En
este proceso, se identifica la interdisciplinariedad
98

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

como incentivo de la educación a través de la
instrucción (calidad académica).
La carrera, se ha caracterizado por la interacción
entre los conocimientos técnicos, funcionales y
estéticos, procurando así, la formación integral
del estudiante en función de contribuir a la
habitabilidad de un espacio construido sostenible.
Esta necesidad, lleva contenida de forma tácita,
el respeto al medioambiente; lo que conlleva, a
pensar y diseñar sobre la base de la adaptabilidad
al entorno, degradándolo al mínimo.
La propuesta de programas docentes, precisa que
se realice la inclusión de la problemática ambiental y
sus complejidades, resultando indudable, la necesidad
de estos conocimientos a nivel competitivo. Las
peculiaridades del proceso formativo del estudiante
de arquitectura están determinadas por la propia
esencia de la carrera y su tratamiento didáctico, lo que
determina, la necesidad de la formación ambiental
desde la Disciplina Principal Integradora (DPI).

Se exponen fundamentos esenciales del proceso
formativo ambiental en sentido general, y en
particular, en la carrera de Arquitectura, basados
en el método de análisis-síntesis y argumentación
lógica, a partir del estudio de las principales premisas
teóricas y empíricas que abordan la temática, lo que
facilitó de manera conveniente, identificar y evaluar
los ejemplos expuestos en los contextos analizados,
tanto para el caso de las universidades extranjeras
como para el caso cubano.
Para el caso de la evaluación de las
universidades extranjeras, la selección, tuvo un
carácter intencional: En un primer momento,
se realizó una búsqueda abierta, identificando
formas disímiles de abordar los contenidos
ambientales en los planes de estudio, y en muchos
casos, incluso, su nulidad, lo que no permitía
valorar de manera uniforme la información
recogida. En un segundo momento, se prefijó el
contexto latinoamericano y España, en ambos
casos, por el acercamiento de su concepción con
Cuba. En el caso de Grecia, fueron detectadas
singularidades de interés acerca del tratamiento
de la problemática ambiental desde la inclusión
de cursos y/o asignaturas en la malla curricular, lo
que resultaba de interés para esta investigación.
La selección de las universidades cubanas
referidas estuvo condicionada por la presencia de la
carrera de Arquitectura en solo cuatro universidades
del país, se seleccionaron como casos de mayor
interés, tres de ellas, cuyos aportes, han sido
significativas en la búsqueda de alternativas para
contribuir a la formación ambiental del estudiante
de Arquitectura.
La recogida, análisis e interpretación de los
datos que facilitaron el diseño e implementación
de la estrategia educativa propuesta, se realizó
a partir del método de Delphi, participando en
el proceso, especialistas nacionales y foráneos
vinculados a la carrera.

Metodología
La metodología de trabajo aplicada es de
naturaleza cualitativa, mediate la aproximación
consciente para ordenar didácticamente el estudio.
En el artículo, se observan de manera tácita tres
fases: preparatoria, trabajo de campo y analítica e
informativa, sucediéndose una tras otra, sin tener
un carácter marcadamente lineal, sino que se va
desarrollando de una forma más sutil.
La posición investigativa asumida en este estudio
está regida por la correlación entre los procesos y
los objetos. De igual manera, se apoya en el análisis
crítico de conceptos e hipótesis, y tiene un enfoque
práctico con el fin de arribar a conclusiones concretas,
constatadas y comprobadas que demuestren desde
un enfoque sistémico, la trascendencia de la
formación ambiental del estudiante de arquitectura
en Cuba y, en consecuencia, su trascendencia en el
ámbito social.
La metodología en general, parte de estudios
precedentes del tema, valorando el alcance y las
limitaciones acontecidas en el tiempo. Se consultan
fuentes documentales y bibliográficas relacionadas
con el proceso formativo ambiental del estudiante
universitario.
Se utilizan un conjunto de métodos, dentro
de ellos, los teóricos que permitieron interpretar
hallazgos en el trabajo, y de esta forma, elaborar un
aparato conceptual ordenado según la dialéctica
interna y lógica del desarrollo del objeto.

Resultados y discusión
La revisión bibliográfica realizada en este
estudio muestra que aún persisten dificultades
en el tratamiento de la dimensión ambiental en
la carrera. Para corroborar esa idea, se realizó un
análisis de los contenidos curriculares en varias
universidades del mundo donde se aprecian
significativas insuficiencias, lo que corrobora la
necesidad de continuar transformando el proceso
formativo ambiental de la especialidad. [Tabla 1].
99

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tabla 1: Planes de estudio de universidades extranjeras

Fuente: Elaboración propia

Leyenda en Tabla 1:
MA - Medio Ambiente
S - Sustentabilidad
EN - Entorno Natural
CA - Control Ambiental
AP - Arquitectura Paisajística
O - Otros

A partir del análisis que han venido mostrando
los autores de esta obra, se constata, por una parte,
que la formación del arquitecto en la actualidad,
demanda de una perspectiva más integrada que
incluya la formación ambiental, y por otra, la
necesidad de una formación por competencias.
Para el caso concreto de Cuba, se reconocen
ejemplos de buenas prácticas en el contexto
universitario, donde los estudiantes y profesores
se insertan desde el currículo, a la solución de
problemáticas ambientales. En las reuniones
de carrera que se efectúan a nivel nacional, se
promueven análisis y discusiones que facilitan el
intercambio entre docentes, donde cada universidad,
expone sus experiencias en torno a los avances en el
tratamiento de la formación ambiental.
Caso 1: En la Universidad de Oriente, a través
de una experiencia pedagógica, se garantizó desde
el proceso docente, la responsabilidad consciente
de los estudiantes con el entorno universitario,
lo que favoreció la solución de problemáticas
ambientales. Para alcanzar este objetivo,
se elaboró una estrategia de trabajo, cuyos
resultados, se materializaron en las respuestas
presentadas a los problemas de partida a través de
la realización de proyectos que revitalizaron los
ambientes arquitectónicos y urbanos de las sedes
universitarias municipales de la provincia de

El análisis arrojó que, de manera general,
los contenidos ambientales incorporados en las
mallas curriculares carecen de una orientación
integral en el proceso formativo. Para el caso de
España, se observa, por un lado, una concepción
optativa dentro de las disciplinas arquitectónicas
con contenidos ambientales incluidos, y por otro,
como se promueve un enfoque social enfático; no
obstante, se aprecia la necesidad de estructurar
las temáticas ambientales desde el currículo. Para
el caso de América Latina, el comportamiento
resulta similar en toda la región. Autores como
Luna, J.B. y de la Fuente, L.A. (2022), defienden,
a partir de un estudio de caso, como los estudiantes
de la carrera pueden incidir en la interacción de
las dimensiones físico, material, arquitectónico
y urbano, con lo inmaterial, social, subjetivo y
psicológico en cada proyecto a desarrollar. En
este particular, lo vinculan a un contexto social
desde una marcada percepción ambiental.

100

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Santiago de Cuba. De esta forma, se contribuyó
a solucionar la descualificación ambiental y
el inadecuado funcionamiento de varios de
los centros educativos del territorio. La tarea,
garantizó el desarrollo de los procesos sustantivos
con una mejor calidad de los ambientes, y
contribuyó a concatenar en los estudiantes, la
interacción de las dimensiones académicas,
investigativas y laborales.
Caso 2: En la Universidad de Camagüey
(UC), se ha venido trabajando sobre la base
de desarrollar las Competencias Ambientales
Profesionales (CPA). La experiencia, reconoce
cambios favorables en los estudiantes, en los
docentes y en general, en la concepción de la
DPI. A su vez, se develan transformaciones en
la vinculación del pensamiento, el modo de
actuación y las actitudes de los alumnos en el
proceso formativo ambiental.
Se planificó un sistema de tareas que el estudiante
va desarrollando en correspondencia con las
fases de diseño del proyecto (Conceptualización,
Croquis Arquitectónico, Proyecto parcialmente
Ejecutivo, Proyecto Ejecutivo). Este proceso
de elaboración conjunta (incluye estudiantes y
profesores), facilita el impacto en el desarrollo
socioeconómico del territorio.
La intencionalidad de las tareas, responde
fundamentalmente, a consolidar la formación
ambiental del estudiante, entre ellas, se destacan:
evaluar los componentes físicos espaciales de las
zonas de estudio, identificar las problemáticas
ambientales y su impacto en la vida de las
comunidades, evaluar los sistemas de áreas verdes
existentes, precisando las características generales
de las mismas (tipo, disposición, etc.), así como
los sitios más deficitarios y las consecuencias
que ello trae aparejado, sintetizar potencialidades
y restricciones ambientales de las zonas de
estudio, definir programa de actuación ambiental
a escala urbana, valoración cualitativa de los
impactos positivos, negativos e indeterminados
de los proyectos, valoración cualitativa de las
soluciones a la problemática ambiental integrando
las dimensiones social y económica, evaluación
del impacto ambiental del proyecto a partir del
uso de herramientas informáticas, realización de
trabajos de salvamento y prevención de averías
en las construcciones en caso de catástrofes que
afecten al medio ambiente ya sea de tipo natural
o tecnológica y evaluación del presupuesto final
del proyecto a partir del análisis de factibilidad

económica, considerando las medidas propuestas
para mitigar los impactos ambientales.
La experiencia pedagógica mostrada,
trasciende las aulas, propicia que los educandos se
integren a proyectos de investigación que tributan
al desarrollo local. Esta línea de acción tiene
correspondencia con los compromisos asumidos
respecto a la Agenda 2030, en particular, el ODS
11: Ciudades y comunidades sostenibles.
Los principales problemas de interés
científico y práctico a los que se han dado
respuesta desde la actividad académica están
centrados fundamentalmente, en los procesos de
urbanización, su reflejo en el diseño y gestión de
la ciudad y el hábitat, en la gestión urbana del
hábitat en función de la calidad de vida de los
ciudadanos, la resiliencia urbana y del hábitat en
el contexto del cambio climático (zonas costeras,
entornos de riesgo, etc.), la eficiencia energética
en las edificaciones y espacios públicos, la
identificación y uso de materiales sostenibles para
la construcción y/o rehabilitación de edificaciones,
el diseño y planeamiento de instalaciones hoteleras
con bajo impacto ecológico, los estudios de
factibilidad social, económica y ambiental de
intervenciones en contextos comprometidos
(Centro Histórico), las propuestas de reanimación
urbana-ambiental para laderas de ríos, paseos
peatonales costeros y áreas de intercambio
social, el medio ambiente construido sustentable
(Soluciones técnicas que favorezcan el ambiente
térmico interior, y el consumo de energía en las
edificaciones), entre otras.
Los resultados que expone la carrera en este
sentido han sido reconocidos por los gestores,
actores y planeadores del territorio.
Caso 3: La Universidad Central de Las Villas
(UCLV), desde el proyecto internacional Hábitat 2
(Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación,
COSUDE), ha contribuido a la formación ambiental
de los estudiantes de la carrera. El desarrollo de un
conjunto de acciones ha favorecido la búsqueda
de soluciones en la gestión y el mejoramiento del
hábitat en el territorio. Dentro de las principales
tareas de impacto, se reconocen la transformación
del hábitat precario, la evaluación de riesgo de
desastres naturales en asentamientos costeros,
la evaluación del comportamiento energético
en comunidades locales que participan en el
Proyecto Hábitat, el diagnóstico multidimensional
para la gestión local del hábitat, el diseño de
espacios públicos con materiales reciclados, la
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

vulnerabilidad socio ambiental y la calidad del
hábitat en barrios no residenciales y la producción
local de materiales de la construcción.
Las experiencias mostradas en universidades
cubanas son el resultado del compromiso de
profesores y estudiantes hacia un desarrollo
sostenible. La necesidad de integrar la dimensión
ambiental al proceso docente-educativo resulta
imprescindible para alcanzar la conciencia
ambiental de los sujetos que participan en él.

acciones formativas que puedan contribuir a
minimizar esta insuficiencia (Alonso, A, Leyva,
C.J y Quesada, M.E, 2022).
Como alternativa, se propuso la asignatura
optativa de Medio Ambiente, que asume esta
responsabilidad, aun con el inconveniente, que
solo es asumida voluntariamente por un grupo de
estudiantes, lo que determina, que la totalidad del
grupo no la recibe, y que cuenta con un número
insuficiente de horas de clases (32 horas). El
Programa Analítico de esta materia, incluye la
distribución del fondo de tiempo, los objetivos, el
sistema de habilidades, los contenidos definidos
por temas, sistema de valores, indicaciones
metodológicas, y el sistema de evaluación. Dentro
de los temas planificados se encuentran: a) El Medio
Ambiente y sus generalidades, b) Las interrelaciones
de la arquitectura con el Medio Ambiente y c)
Proceso de evaluación de impactos.
En el Plan de Estudios, se propone una
Estrategia Curricular de Formación Ambiental.
Por su repercusión en el proceso formativo
de los estudiantes, necesita ser repensada en
correspondencia con el contexto actual. Ésta, no
define los métodos que dinamizan los contenidos
ambientales para el aprendizaje de los estudiantes,
de allí, que cada profesor, trasmita sus propios
conocimientos (teóricos y/o prácticos). De igual
forma, el documento no precisa espacios para
establecer las relaciones interdisciplinarias, ni
cómo lograr su sistematización e incorporación
paulatina por años académicos.
Como paliativo a esta problemática, se
reconocen las potencialidades de la disciplina
de Acondicionamiento Ambiental que coordina
la estrategia en interacción con otras disciplinas,
lo que facilita, su contribución a la formación
en los estudiantes de la especialidad (Chaos,
M.T. 2016). Con el propósito de minimizar las
insuficiencias detectadas en la UC, se propone la
introducción de una estrategia educativa acorde
a las nuevas problemáticas que caracterizan el
contexto formativo actual. Para su elaboración, se
consideró como referente, la propuesta aportada por
Reynoso, M., Alonso, A, y Pérez, E.R. (2018). De su
estructura inicial, se respeta el carácter integrador y
su orientación hacia la formación por competencias.
Otro estudio (Hernández, N.M. Méndez, I.E. y
Ricardo, D., 2021), aporta desde la estructura. Su
propuesta, constituye un medio para direccionar
el proceso formativo ambiental, concibe acciones
por cada una de las etapas definidas, encaminadas

Contextualización del proceso formativo
ambiental en la Universidad de Camagüey
Dado el carácter regularizado del diseño y
aplicación de los Planes de Estudios en Cuba,
resulta muy compleja su transformación por parte
de los colectivos de las carreras en el contexto
de cada universidad. Referente al objetivo
enunciado en el Modelo del Profesional de la
carrera de Arquitectura, resulta generalizador,
concibe el desempeño del estudiante desde todos
los ámbitos de actuación. En particular, para el
caso de su incidencia en la formación ambiental,
se observa ambigüedad desde su formulación, por
lo que se considera necesario que las actividades
a planificar en cada asignatura precisen con
claridad una orientación marcada hacia el respeto
y salvaguarda del medio ambiente, de manera tal,
que no quede a la espontaneidad de los docentes,
la búsqueda de alternativas para alcanzar este fin.
Asimismo, define un objetivo integrador por cada
año académico con sus correspondientes objetivos
específicos; en ninguna de las propuestas, se hace
alusión explícitamente a la dimensión ambiental,
y en el caso de las habilidades que deben afrontar,
resolver y dominar los profesionales, solo una de
ellas, expone tácitamente esta necesidad: capacidad
de desarrollar proyectos urbano-arquitectónicos que
garanticen un desarrollo sostenible.
Si se parte de la necesidad actual del
aprendizaje basado en problemas, se considera
imprescindible el tratamiento a las problemáticas
ambientales desde la perspectiva de la profesión.
En esta obra, se reconoce la obligatoriedad
del nexo entre las peculiaridades que signan el
desempeño del egresado y su actuación hacia
el medio, por lo que llama la atención, que en
esta especialidad, no se declare una asignatura
y/o disciplina que garantice el cumplimiento de
esta premisa. Para el caso de la carrera en la UC,
el trabajo metodológico ha estado potenciando
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CONTEXTO

a lograr que el estudiante universitario se apropie
de recursos educativos para asumir una actitud
consecuente hacia la preservación del medio
ambiente con enfoque interdisciplinario.

c) Perfeccionamiento de la metodología
de diseño que se aplica en los proyectos
arquitectónicos y urbanos por semestres.
Responsable: Colectivo de profesores de la DPI.
d) Promover acciones de coordinación con
entidades laborales que favorezcan junto a la
academia, el aprendizaje basado en problemas.
Responsable: Jefe de Carrera.
e) Diseñar un sistema de tareas que
favorezcan la vinculación del estudiante con
el entorno a través de métodos de enseñanza
que conduzcan a la reflexión, integración de
conocimientos, búsqueda y procesamiento
de información, formulación de hipótesis, y
posturas concluyentes. Responsable: Colectivo
de profesores de la DPI.
f) Preparación metodológica de los
profesores de la carrera para la implementación
de la estrategia, con interés marcado en los
docentes noveles. Responsable: Jefe de Carrera.
g) Coordinar acciones en los colectivos de
disciplina y colectivos de año que contribuyan
a la formación ambiental del estudiante.
Responsable: Jefe de Carrera.
h) Planificar actividades de intercambio con
especialistas del territorio que contribuyan a
la búsqueda de alternativas locales, que, a su
vez, puedan ser replicadas como experiencias
prácticas en la impartición de clases.
Responsable: Jefe de Carrera.
III. Etapa de Ejecución:
Objetivo: Implementar la estrategia en el proceso
docente-educativo (la DPI como responsable de
su concreción). Algunas de las acciones que se
deben implementar en esta etapa:
a) Búsqueda de métodos participativos
que propicien la motivación de estudiantes
y profesores desde la formación ambiental.
Responsable: Jefe de Carrera y Jefes de
Disciplinas.
b) Sistematización del sistema de tareas
propuestas en el proceso de diseño de los
proyectos. Responsable: Profesores principales
de asignatura.
c) Acciones de control para lograr el
cumplimiento de esta etapa. Se debe establecer
un clima adecuado que propicie el intercambio
entre los docentes de la DPI. Responsable:
Jefe de Carrera y Jefe de DPI.
d) Crear condiciones que propicien la
interacción entre docentes y estudiantes.
Responsable: Jefe de Carrera.

Estrategia educativa para la formación
ambiental del estudiante de arquitectura en la
Universidad de Camagüey.
La propuesta, muestra la sinergia de actuación
entre sus componentes, encuentra su concreción
en las diferentes etapas. La estructura, facilita su
implementación en la práctica, y en consecuencia, una
incidencia positiva en el proceso formativo ambiental
del estudiante de arquitectura. A continuación, se
exponen las principales concepciones de la estrategia:
Objetivo: contribuir a la formación ambiental de
los estudiantes de la carrera.
Premisas: integradora, multidimensional, flexible,
motivadora, y transformadora.
Actores: estudiantes y profesores.
Etapas:
I. Etapa de Diagnóstico:
Objetivo: constatar la realidad del proceso
formativo ambiental de los estudiantes de la
carrera de arquitectura. Para lograr este propósito
se establecen tres indicadores:
a) Formación cognitiva ambiental: se valora
la asimilación de los conocimientos ambientales
y su aplicabilidad en el contexto social.
b) Formación de actuación ambiental: se
valora la conducta responsable del estudiante
hacia el medio ambiente.
c) Formación axiológica ambiental: se
evalúan los valores y cualidades profesionales
que poseen los estudiantes como expresión de
una ética ambiental profesional, que regula su
comportamiento ante las problemáticas que se
ocasionan al transformar el medio (natural o
construido).
II. Etapa de Planificación:
Objetivo: Incidir en la organización del proceso
docente-educativo desde la integración de los
saberes conceptual, procedimental y actitudinal.
Para la concreción en esta etapa, se deben incluir
acciones que faciliten el proceso:
a) Rediseño de programas de asignaturas.
Responsable: Profesor Principal de la asignatura.
b) Inclusión de temáticas ambientales en la
DPI, en particular, en el ciclo profesional de la
carrera. Responsable: Colectivo de profesores
de la DPI.
103

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CONTEXTO

e) Instrumentar acciones que faciliten la
educación a través de la instrucción encaminadas
al crecimiento personal del estudiante y su
incidencia en el contexto social. Responsable:
Jefe de Carrera, Jefes de disciplinas y Jefes de
colectivo de año.
III. Etapa de Control:
Objetivo: Monitorear y valorar los resultados
de la implementación de la estrategia. Se deben
preparar instrumentos, métodos y formas
organizativas que faciliten su evaluación.
a) Evaluar la evolución del desarrollo
alcanzado por el estudiante en la formación
ambiental. Responsable: Profesor Principal de
asignatura y Profesor Principal de año.
b) Evaluar con periodicidad la efectividad de
la estrategia elaborada, para de ser necesario,
perfeccionarla a través de la búsqueda de
alternativas en su diseño y/o puesta en práctica.
Responsable: Colectivo de Carrera.
c) Valorar, en los colectivos de disciplina y
colectivos de años, el desempeño del docente.
Responsable: Colectivo de carrera.
d) Valorar los resultados del trabajo
metodológico de la carrera, y las acciones
realizadas en cada etapa con la finalidad
de establecer criterios de retroalimentación
del proceso y en correspondencia, realizar
las adecuaciones pertinentes a la estrategia
(propiciar encuentros al menos dos veces en
el año). Responsable: Colectivo de Carrera.
Las acciones concebidas en cada etapa
posibilitan valorar los conocimientos, actitudes,
habilidades y valores adquiridos por los estudiantes
en el proceso formativo ambiental. El continuo
monitoreo a la aplicabilidad de la estrategia
posibilitará su perfeccionamiento.

Para el caso de estudio, el método se aplicó
en dos fases: a) la selección de los especialistas
con preparación en el tema de investigación,
b) se intencionó la evaluación por parte de los
especialistas de las principales concepciones de la
estrategia propuesta (objetivo, premisas, actores,
etapas/acciones).
El grupo de expertos estuvo compuesto por
profesionales con experiencia como docentes en
la enseñanza de la arquitectura, y especialistas
en el tema ambiental. Para alcanzar los
resultados deseados en cuanto a confiabilidad,
se garantizó la determinación de indicadores y
la introducción de escalas en los instrumentos de
recogida de opiniones.
Recogida, análisis e interpretación de los datos a
partir del método de Delphi
Participantes en el proceso:
Se contó con la colaboración de 17 especialistas
vinculados a la carrera, de los cuales, se
seleccionaron 11 a partir del test de autoevaluación.
Los criterios de pertinencia considerados para la
elección los siguientes elementos: institución
laboral, cargo que desempeña, experiencia
como docente, grado científico y/o docente y
competencia en relación con la temática abordada.
En correspondencia con la información
recogida, los especialistas seleccionados se
agrupan de la siguiente manera: los 11 laboran
como docentes en centros de Educación Superior,
5 pertenecen a la Universidad de Camagüey
(Cuba) y 2 a la Universidad Central de Villa Clara
(Cuba), 2 a la Benemérita Universidad Autónoma
de Puebla, México (BUAP) y 2 a la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México (UANL). De
la totalidad de los especialistas seleccionados, 8,
tienen más de 25 años como docentes; y 3 oscilan
entre 20 y 25 años. Los 11 ostentan el grado de
Doctor en Ciencias; de ellos, 8 en el perfil de
Ciencias Técnicas y 3 en Ciencias de la Educación.
Para la recogida de la información se aplicó
un cuestionario con el objetivo de obtener las
valoraciones sobre la estrategia propuesta. Desde
las 14 preguntas formuladas, se intenciona la
evaluación teórica de la estrategia y su repercusión
en el proceso formativo.
Cada pregunta representa un indicador
que pretende garantizar la objetividad de las
informaciones y su procesamiento. Para su

Valoración de la efectividad del diseño de la
estrategia
En el proceso de valoración del diseño de la
estrategia, se utilizó el método Delphi con el
propósito de alcanzar una retroalimentación
enriquecedora de la propuesta (Sánchez-Tarraza, L.
y Fernández-Berrueco, R., 2022). Se implementaron
talleres de reflexión con la presencia de profesores
y profesionales procedentes del sector empresarial
y centros de investigación (Moreno, C., G.A,
Gutiérrez, R.E, (2020). El intercambio entre los
colaboradores facilitó el acercamiento al resultado
final (Palafox, H.C., 2022).
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CONTEXTO

evaluación, se definió la siguiente escala: Muy
adecuado (MA), Suficientemente adecuado (SA),
Algo Adecuado (AA), Poco adecuado (PA),
Inadecuado (I). Y se establecieron como categorías:
• Calidad en la argumentación de la estrategia.
Operatividad.
• Estructura.
• Pertinencia: Adecuación a las condiciones del
proceso docente educativo de la carrera de
Arquitectura; aplicabilidad por los profesores
y adecuación a las características de los
estudiantes.
• Impacto: contribución al desarrollo de CPA en
los estudiantes de la carrera y a su preparación
para la realización de tareas proyectuales
complejas.
A partir de las valoraciones realizadas por los
especialistas, se confeccionó la tabla de frecuencias
absolutas [Tabla 2].

El cuadro de referencia expresa las frecuencias
absolutas para cada una de las categorías definidas,
es decir, el número de veces que cada aspecto fue
señalado por indicador. A partir de las frecuencias
absolutas acumuladas y sobre la base de éstas, se
calcularon las frecuencias relativas acumuladas
[Tabla 3] a partir de la división de cada uno
de los valores de esta tabla por 11 (número de
especialistas participantes en el estudio).
Mediante los datos procesados, se calcularon
los puntos de corte (valores de escala de los
límites de categoría), para poder incluir diferentes
indicadores en una de las categorías establecidas.
A partir de los resultados obtenidos, se observa
que todos los indicadores están ubicados en
la categoría de “Muy adecuado”, excepto el
referente a la explicación de la tercera etapa de la
estrategia, que tiene un valor de 0,529 y se ubica
en la categoría “Bastante adecuado” [Tabla 4].

Tabla 2: Frecuencias absolutas

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Tabla 3: Frecuencias relativas acumuladas

Fuente: Elaboración propia
Tabla 4: Puntos de corte

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Además de las aportaciones que las Tablas 2, 3
y 4 realizan a este estudio, se consideran útiles los
criterios emitidos por los participantes en los talleres
de reflexión referente al perfeccionamiento de la
estrategia, lo que facilita, sin dudas, la evaluación
cualitativa de la propuesta. Dentro de las principales
observaciones expuestas, se destacan:
• Considerar acciones que favorezcan la
preparación de los profesores, en especial los
noveles que imparten docencia en la DPI.
• Explicitar el contenido de las acciones en cada
etapa.
• Consideran la propuesta objetiva, con carácter
práctico, viable y útil.
• La consideran flexible, lo que permite su
contextualización y la asimilación por parte
de profesores y estudiantes de la carrera.
• La introducción de la estrategia en la práctica
docente, puede contribuir a la formación
integral del estudiante de arquitectura.
• Tiene gran utilidad para la formación
competitiva del estudiante en el ciclo profesional
de la carrera a través de la interacción entre los
saberes conceptual, actitudinal y axiológico,
como procesos esenciales que la caracterizan.
• En el contexto de la formación del arquitecto
en Cuba, el instrumento diseñado, resulta
oportuno para dar respuesta a las exigencias
de la formación ambiental.
• Se consideran muy importantes los aportes
conceptuales de la investigación.
• La propuesta enriquece los contenidos
ambientales desde una función formativa más
integradora, muestra una manera diferente de
conducir el proceso instructivo.
• Se sugiere proponer formas para monitorear el
proceso de aplicación de la estrategia.
La aplicabilidad de la estrategia en el contexto
de la Universidad de Camagüey, ha permitido elevar
el nivel de preparación de los egresados, que ha
sido constatado por directivos y especialistas de las
entidades laborales en los que han sido insertados para
su desempeño laboral. Asimismo, las evaluaciones
externas que valoran la calidad del proceso docente
educativo a nivel de país (Junta Nacional de
Acreditación), corroboraron el avance sostenido de la
formación ambiental de los estudiantes de la carrera.

enfocadas a la reflexión, el análisis y la discusión
como recursos educativos, sustentadas en un
pensamiento crítico y valorativo hacia el cuidado y
protección del medio ambiente. El tema analizado,
permitió evidenciar la necesidad de la formación
ambiental en el estudiante universitario.
Desde el carácter práctico del estudio, se
ratifica su trascendencia social. A partir del
análisis, valoraciones y síntesis del marco teórico,
se enfatiza el significado de la formación como vía
para preparar a los ciudadanos para la vida y, en
consecuencia, para su desempeño en la sociedad.
Los hallazgos del trabajo, basado en las teorías y
los referentes que sustentan la formación integral
del estudiante universitario y en particular la
ambiental, permitió evidenciar que este proceso,
favorece su preparación para el ejercicio de sus
funciones profesionales, una vez egresados.
En los Planes de Estudio de la carrera de
Arquitectura en Cuba, se observa una marcada
intencionalidad hacia la formación ambiental, sin
embargo, no se exponen de forma explícita, la
integración de los saberes conceptual, procedimental
y actitudinal que garantice el aprendizaje basado en
problemas, de forma tal, que los estudiantes puedan
desde una actuación socialmente responsable, dar
soluciones a problemáticas ambientales.
Se muestra desde los aportes conceptuales y
prácticos, el cumplimiento del objetivo formulado
en el artículo al valorar el proceso formativo
ambiental en la especialidad.
La estrategia que se presenta constituye una
alternativa viable en el contexto de la Universidad
de Camagüey. A partir del monitoreo y control
del cumplimiento de las etapas establecidas en
el diseño del instrumento, se puede perfeccionar
el proceso de enseñanza-aprendizaje e ir
introduciendo nuevos métodos de investigación,
innovación y desarrollo para alcanzar mejores
resultados en el aprendizaje del estudiantado,
que a su vez, les permita demostrar en el ámbito
laboral, los conocimientos, habilidades y valores
adquiridos desde la academia, aportando desde
sus capacidades de dirección, a la labor como
proyectistas, inversionistas o ejecutores de obras,
destacándose el respeto, el desempeño y el
compromiso hacia el medio ambiente.
La estrategia, puede estar sujeta a nuevas
transformaciones que enriquezcan su aplicabilidad
a partir de estudios de evaluación periódicos
que involucren a los estudiantes, profesores y
empleadores del sector empresarial. C

Conclusiones
Para enfrentar los actuales retos de la Educación
Superior, se deben intencionar nuevas concepciones
107

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

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CONTEXTO

Iconología simbólica en procesos de diseño iconográfico
con la iluminación natural
Symbolic iconology in iconographic design processes with natural lighting
Recibido: febrero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Carlos Cesar Morales Guzmán1

Resumen

Abstract

El siguiente estudio se realizó para generar la
ideación grafica arquitectónica por medio de la
iluminación natural, por lo cual el ejercicio aquí
desarrollado se confecciona en base al festejo del
día de muertos, el cual es una mezcla la religión y
creencias prehispánicas de nuestra cultura, por lo
que se desarrolla un método de abstracción de diseño
que realizara una de conceptualización en el modelo
y los materiales traslucidos, esto para genera una
efecto que ayude a formar la ideación iconográfica
por medio de la iluminación natural. Por lo que se
tomará en cuenta la constante radiación del sol, ya
que la incidencia solar dependerá de la ubicación, la
estación del año, altura y hora. Teniendo en cuenta
los factores que emite la iluminación natural, con
la metodología de diseño, se implementada en
las diferentes figuras representativas de la cultura
Mexicana Dia de Muertos, en específico para este
ejercicio se observa los diferentes tipos de materiales
que se usaron para desarrollar las diferentes
proyecciones y sombras de los materiales.

The following study was carried out to generate
the architectural graphic ideation through natural
lighting, for which the exercise developed here
is made based on the celebration of the day of
the dead, which is a mixture of religion and
pre-Hispanic beliefs of our culture, Therefore, a
method of design abstraction is developed that
will carry out a conceptualization in the model
and the translucent materials, this generates an
effect that helps to form the iconographic idea
through natural lighting. Therefore, the constant
radiation of the sun will be considered, since the
solar incidence will depend on the location, the
season of the year, height, and time. Considering
the factors that natural lighting emits, with the
design methodology, it is implemented in the
different representative figures of the Mexican
culture “Día de Muertos”, specifically for this
exercise the different types of materials that were
used to develop the images are observed. different
projections and shades of the materials.

Palabras Clave:

Keywords:

metodología del diseño; iconografía conceptual;
iluminación natural

design methodology; conceptual iconography;
natural lighting

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Veracruzana; Doctorado en Estructuras de la Edificación, Escuela Técnica Superior
de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid, 2021. España; e-mail: dr.arqmorales@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/00000002-4499-6968

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

importante ya que dependerá de la iluminación
natural el éxito de nuestro modelado abstracto,
por ello para materializar el modelo iconográfico
final dependerá de uso de materiales que puedan
proyectar el Haz de luz y sus colores a una pantalla
sobre suelo, por lo que nuestra ubicación en este
caso será en la ciudad de Poza Rica, Veracruz
ubicada entre las coordenadas geográficas 20°
32' latitud norte del trópico de cáncer y 97° 27'
longitud oeste del meridiano de Greenwich,
tomando en cuenta la rotación de la tierra se
acomodó las piezas del prototipo iconográfico
para que finalmente se identificaran los horarios
para realizar dicha aplicación de iluminación
natural y esta tuviera el efecto deseado en nuestra
disertación, por ello se hizo una simulación de
recorrido solar en SUNPATH del todo el día en
el horario de invierno, por lo que la figura del
modelo se estaba reflejando entre las 4:00 y 6:00
PM, pero la visualización solar no fue tan buena
por la nubosidad que hay en la región, por lo que
se decidió mostrar las experimentaciones durante
la mañana debido al cambio de horario Verano
a Invierno, reflejando así la sombra a las 10:30
AM, y así obtener un resultado satisfactorio y
agradable para una propuesta simbólica.

La siguiente investigación se derivó para
desarrollar un método de diseño por abstracción,
esto se realizará para generar un modelo alusivo al
día de muertos debido a la festividad que se celebra
el primero y segundo día de noviembre. Dada a la
relevancia del tema, se pretende realizar una serie de
premisas que ayuden a construir una metodología
de diseño, dichas premisas ayudaran posteriormente
a generar una iconografía conceptual que busca
transmitir la ideología religiosa-prehispánica dentro
de México, esta interpretación arquitectónica se
podrá lograr con diferentes materiales, ya que el
material para este proceso es muy importante, porque
se tratara de representar figuras y colores de ciertos
simbolismos que se dan en el día de muertos, por lo
que para este trabajo se desarrollara una propuesta
final de un alebrije como concepto, esto debido a
sus características; un ser muy colorido, de gran
espiritualidad y es utilizado para celebrar estas
fechas puesto que es transcendental, ya que los
alebrijes son seres imaginarios conformados por
elementos fisonómicos de animales diferentes,
una combinación de varios animales, no solo
ilusorios sino también reales que forman un ser
aparente animal protector de los espíritus.
Una vez definido el concepto procederemos
a la abstracción y modelación del alebrije en
una forma abstracta, por lo cual generaran una
serie de premisas y conceptos de la forma con
materiales coloridos como el celofán, hilos
y micas de colores. Por lo que para realizar
este modelo se experimentara con un diseño
iconográfica de la forma, que conlleva que los
materiales sean implementados de la forma más
concretas, ya que el modelo a obtener servirá
como proceso de diseño, que nos ayudara a
generar un metodología que podamos desarrollar
con otros objetos simbólicos de nuestra historia
nacional o de interpretar los elementos que
puedan crear una sensación arquitectónica dentro
y fuera del espacio, el primer paso es determinado
generando diversos dibujos experimentales para
ver posibles resultados de modelos de alebrije, en
consecuencia se logra plantear el concepto de una
imagen representativa del día de muertos, que
genere la idea de lo que podríamos realizar en el
modelo final de nuestro trabajo.
Posteriormente se procederá a experimentar
con la luz solar en el lugar donde colocaríamos el
nuestra propuesta final, este segundo paso es muy

Figuras 1, 2: Se muestra el esquema del recorrido del
sol 10:30 am a 6 pm, 2 de noviembre de 2020, análisis
obtenido de la página: Sun-Path, Fuente: Sun – Path
(2020)

Fuente: Elaboración propia

111

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Por último, el éxito de la propuesta será la
metodología del diseño, y cuál sería su desarrollo,
ya que se formula como una interpretación
arquitectónica con varios conceptos, que en nuestro
caso es; simbolismo, iluminación, color a través
del material, por lo que este ejercicio nos ayudara
a generar premisas que se puedan seguir para otras
interpretaciones arquitectónicas en el diseño.

que trasladar dichos artefactos desde Roma hasta
el puerto de Veracruz. (Malvido, 2007)
Según la tradición, el día primero de
noviembre se dedica a los que murieron siendo
niños y el día 2 a los que murieron en edad adulta.
También el día 28 de octubre se recibe a quienes
murieron a causa de un accidente, mientras el 30
del mismo mes son los niños que murieron sin
recibir bautizo los que llegan.
Actualmente, la festividad es considerada por
la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de
la Humanidad, y es tenida por los mexicanos como
símbolo de su identidad nacional. (https://elpais.
com/) (De la Rosa, 2014) (Conaculta, 2007)

Antecedentes
Orígenes del Ritual
El origen de Dia de Muertos surge como parte
del sincretismo religioso, en la época colonial.
Durante la etapa prehispánica, el culto a la muerte
estuvo presente en distintas culturas a lo largo y
ancho de México.
Su origen se ubica en la armonía entre la
celebración de los rituales religiosos católicos
traídos por los españoles y la conmemoración del
día de muertos que los indígenas realizaban desde
los tiempos prehispánicos; los antiguos mexicas,
mixtecas, texcocanos, zapotecas, tlaxcaltecas,
totonacas y otros pueblos originarios de nuestro
país, trasladaron la veneración de sus muertos
al calendario cristiano, la cual coincidía con el
final del ciclo agrícola del maíz, principal cultivo
alimentario del país. Originalmente, según el
calendario mixteca, se celebraba durante el noveno
mes del año solar, existen dos rituales Nahuas
dedicados a los muertos: Miccailhuitontli o Fiesta
de los Muertecitos, también conmemorados en el
noveno mes, equivalente al mes de agosto en el
calendario gregoriano y la Fiesta Grande de los
Muertos, celebrada al mes siguiente.
Para la iglesia católica se conoce como el Día
de Todos los Santos y el 2 de noviembre como el de
los Fieles Difuntos. De acuerdo con la historiadora
Elsa Malvido, la celebración de Todos los Santos
fue promovida por el abad de Cluny en el siglo XI
con el objetivo de conmemorar a los Macabeos.
Más tarde la iglesia romana adoptó la fecha y se
mantuvo vigente. En esta celebración, iglesias y
conventos exhibían reliquias, restos y tesoros a los
que los creyentes les ofrendaban oraciones para
obtener el perdón y evitar su entrada al infierno.
De este modo, 1 y 2 de noviembre se convirtieron
en las fechas ideales para pedir perdón, orar
y ayudar a los difuntos. Esta tradición llegó a
América con el arribo de los españoles y para
realizar la exhibición de objetos santos, tuvieron

Figura 3: Celebración de día de muertos, simbolismo
prehispánico y religioso en México

Fuente: https://elpais.com/

El Altar de Dia de Muertos
El altar de los muertos está compuesto por
elementos simbólicos básicos que cuyo
significado lo ha convertido en una de las partes
más importantes de la celebración de muertos.
Ésta se lleva a cabo gracias a que, según se cree, las
ánimas regresan a disfrutar los platillos, a probar
la fruta y a contemplar la flor de cempasúchil que
se les ofrece.
De esta forma, vivos y muertos se reencuentran
en una dimensión que les permite convivir. Cabe
mencionar que las ofrendas se colocan en una
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

mesa con dos niveles que simbolizan el cielo y la
tierra. Si es de tres, se les añade el purgatorio. Las
más grandes son de siete niveles y representan los
pasos para llegar al descanso eterno.
Dicha mesa del altar está compuesta por varias
partes, por lo que cada parte tiene un significado
propio como se ve describe de la siguiente manera:
-Agua: Reflejo de la pureza. Ayuda a mitigar
la sed del alma que viene de un largo camino y
también fortalece su regreso.
-Veladoras y cirios: Su flama es la luz, la fe
y la esperanza que guía en este y el otro mundo.
En algunas comunidades indígenas cada vela
representa un difunto. Si los cirios tienen algún
motivo morado significa duelo; si se colocan en
forma de cruz implica los cuatro puntos cardinales
que orientan el camino del ánima a su casa.
-Copal e incienso: Fragancia de reverencia que
limpia y purifica el ambiente, además ahuyenta
los malos espíritus.
-Cempasúchil: Flor que por su olor y color
dirige las almas a nuestro hogar.
-Alhelí y nube: Sus colores se complementan
con la flor amarilla. Por su pureza y ternura
acompañan el alma de los niños.
-Arco: Se adorna con flor de cempasúchil y
fruta; representa la entrada hacia el inframundo.
-Cruz: Elemento introducido durante la
evangelización, se coloca en la parte superior del
altar; a veces está formado con ceniza, otras con
sal o pétalos de cempasúchil.
-Pan: No pueden faltar en los altares representan
a la fraternidad.
-Petate: Sirve para el descanso de las ánimas.
En algunos hogares se usa como mantel para
poner los alimentos.
-Fotografía del difunto: Honra a la persona que
fue en vida. Algunas comunidades ponen la imagen
escondida para que sólo se vea en un espejo y así
dan a entender que se puede ver, pero no existe.
-Comida guisada: Para que los espíritus se
alimenten con los aromas de los platillos que
fueron sus preferidos
-Calaveritas de azúcar: Aluden a la muerte,
siempre presente.
-Izcuintle: Compañero de las almas, quien las
ayuda a cruzar el caudaloso río Chiconauhuapan,
el último pasó para llegar al Mictlán. Este
personaje se coloca como juguete para los niños.
-Sal: Elemento purificador que ayuda al cuerpo
a no corromperse en su traslado. Es la parte esencial
de la celebración de muertos; se cree que las ánimas

regresan a disfrutar los platillos, a probar la fruta y a
contemplar la flor de cempasúchil que se les ofrece.
De esta forma, vivos y muertos se reencuentran en
una dimensión que les permite convivir.
-Papel picado: Dibujos y figuras de gran
diversidad. El papel no puede faltar en tu altar
para darle colorido; además, es un representante
indispensable en las celebraciones mexicanas. (De
la Rosa, 2014) (Conaculta, 2007) (Mendoza, 2007)
Figuras 4, 5, 6: Altar de Día de Muertos

Fuente: https://elpais.com/

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CONTEXTO

Metodología del Diseño

elementos se alarguen, por ello se puede obtener
un fenómenos de incidencia de luz en diferentes
ángulos dentro y fuera del objeto de estudio,
por lo que podemos experimentar con la forma
y los materiales de una geometría conceptual
iconográfica, por ejemplo si desarrollamos
modelos con geometrías proyectivas se generan
guías de luz por la prolongación de los bordes
del objeto, por lo que los planos tienen un
desplazamiento lateral y los bordes han perdido
los ángulos rectos, y así se puede percibir que los
ejes de tensión se intensifican tanto en forma que
se proyecta una figura mas grande provocado por
la proyección de la luz. (Olgyay, 2019)

Para el siguiente desarrollo se tomarán en cuenta dos
elementos importantes que tendremos que abordar a
la hora de realizar nuestro diseño iconográfico, la
primera es la iluminación natural como herramienta
de proyección para la abstracción del modelo,
y el simbolismo como concepto a modelar para
generar una propuesta de diseño generado como por
materiales que puedan generar la proyección solar
la reflexión de material, y así determinar nuestro
modelo final.
Iluminación Natural como desarrolladora de
Diseño

Figuras 8, 9: primera imagen ejemplo de geometría
proyectiva, segunda imagen aplicación de la luz en
un objeto

El primer concepto por definir es la luz natural y esta
se conoce como la luz proveniente del sol, existe una
variedad de fuentes de luz natural como el fuego,
los relámpagos, la bioluminiscencia de animales y
organismos vivos. La iluminación natural cambia de
acuerdo con las estaciones del año, la rotación de la
tierra y las condiciones del ambiente.
La luz reflejada en las nubes se dispersa en la
estratosfera creando el cielo azul. Existe una variedad
de tonalidades que se dispersan en la atmósfera, es
lento el proceso de cambio que no nos percatamos
de la variedad de colores que se producen.
Figura 7: Iluminación natural crean geometrías
proyectivas

Fuente: Morales, C.C 2020
Fuente: Morales, C.C, 2020

Por lo que nuestro parámetro de diseño para
desarrollar dichos modelos iconográficos en
nuestra investigación, se basó en la deformación
de la forma de un objeto a través de la luz, este
deformara dependiendo del material en que esta
hecho, el cual podrá reflejar, difuminar o mixta
(esta hace las dos anteriores), dependerá de gran
manera al material que utilicemos para que los

Simbolismo y Conceptualización
El segundo término que definimos es la
conceptualización y de este partiremos con
el desarrollo experimental de un modelo que
simbolice la referencia del día de muerto, por
lo que realizaremos la aplicación los métodos
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

de abstracción para que se pueda generar la
iconografía del concepto, en este caso se trabajara
con el alebrije que es una artesanía originaria de
México. Estas son artesanías fabricadas con
la técnica de la cartonería y de talla en madera
de copal que se pintan con colores alegres y
vibrantes. Los alebrijes son seres imaginarios
conformados por elementos fisonómicos de
animales diferentes, una combinación de varios
animales, no solo fantásticos sino también reales
que forman un ser alucinante.
Desde su origen, podemos considerar que los
Alebrijes han estado ligados a la trascendencia
del humano. Un ícono de la cosmovisión
prehispánica. Criaturas híbridas que atrapan las
raíces de una colorida y folclórica cultura. Los
alebrijes manifiestan la síntesis de las tradiciones
prehispánicas de México, por lo que los Alebrijes
representan la cultura mexicana. Además, atrapan
la relación entre la trascendencia y nuestra
vulnerabilidad como seres humanos.
Para realizar la iconografía simbólica tenemos
que entender el componente psicoanalítico en
la iconología, el objetivo es explicar lo que no
se presenta a simple vista y que forma parte de
inconsciente individual y colectivo. Este método
de compresión del arte parte de la idea de que
una imagen creada por un artista está relacionada
con una cultura y con un período concreto, este
vínculo puede ser consciente o inconsciente. (www.
alebrijesblas.com) (Olivares, 2020) (Lozano, 2023)

Fuente: www.alebrijesblas.com

Geometría para el modelo iconográfico
La metodología del diseño que se elabora mediante
el boceto o esquema de dibujo, dejando una idea
de croquis del alebrije, por lo que primeramente
definiremos la iconología de nuestra propuesta,
ya así pretender explicar los paralelismos entre
los distintos símbolos que pueden llegar a tener la
propuesta final. Ciertas formas geométricas en la
arquitectura tienen un sentido que va más allá de
una imagen o estructura determinada. Este enfoque
del arte intenta establecer conexiones simbólicas
entre estilos y periodos muy diferentes, por ende,
el entendimiento del estudio de la geometría en el
modelado será una herramienta importante para
concluir el modelo iconográfico.
En consecuencia, definiremos nuestro método
de abstracción con una geometría proyectiva, ya
que su trazado genera líneas de tensión dentro
de los diferentes planos de proyección, estas se
levantan con formas proyectadas por líneas y
guías, es decir parte de una forma inicial que se
deforma a través de líneas proyectivas a través de
un plano más alejado. La geometría proyectiva, no
solo se basa en aplicar líneas al azar. Las fórmulas
son básicas para cualquier diseño, ya que estas
le dan proporción y perceptiva. Para aplicar las
posibles abstracciones nos centráremos en la
abstracción subjetiva: esta requiere de sujetos;
de habitantes, del ser sensibilizado, de una mente
creativa, de signos, señales y símbolos, mitos
y poesías, palabras y lenguajes, comprensión
del lugar y de sus personas, para desarrollar la
escultura iconográfica, por lo cual esta geometría

Figuras 10, 11: Imágenes de alebrijes de algunos
artistas el primero es un alebrije perro y el segundo
un caballito de mar, representado la guía espiritual de
los difuntos

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

se adapta a los conceptos que aquí manejamos en
nuestra propuesta. (Morales, C.C 2020) (César,
2014) (Elam, 2003) (Gonzales, 2014)

espacio para materializarse e integrarse con el
elemento. Con frecuencia se puede observar que los
elementos tienen especialmente formas geométricas,
son planas, son lineales y a veces transparentes,
enfatizando en su intención. (Benévolo, 1998)
(Framton, 2007) (Martínez, 2003)

Figuras 12, 13: Primera imagen; Geometría
proyectiva con puntos de fuja, segunda imagen;
modelo de maqueta proyectiva combinado
materiales traslucidos

Figuras 14, 15: Primera imagen Construcción
en el espacio de Nau Gabo, segunda imagen
Constructivismo Escultura de Vladimir Tatlin

Fuente: Morales, C.C, 2020

Posteriormente, para generar nuestra
escultura iconográfica lo definiremos como
arte constructivista que por definición toma
un predominio marcado por manejar la
tridimensionalidad, motivos de carácter abstracto,
formas y figuras geométricas y líneas inclinadas.
Este movimiento también enfatizó el uso de
colores en específico, como lo fueron: el azul, el
rojo, el amarillo, el blanco, el naranja y el negro.
Se hacen constantes alusiones a elementos que
simbolizaban el progreso, las formas pesadas y
las tonalidades basadas en los colores anteriores.
(Alcalá, 2014) (Vázquez, 2022)
Por lo que el constructivismo expone en sus
obras escultóricas la comunicación con el espacio
y el ambiente que rodea la pieza, que por lo regular
cuenta con una estructura que se percibe como el

Fuente: Frampton 2007

Por lo anterior, se desarrolla el modelo
iconográfico del alebrije, porque en México
aparte de ser una artesanía se le considera un
guía espiritual y es muy colorido, por esta
misma razón podemos realizar una serie de
composiciones y formas deconstructivistas de
la imagen iconográfica de la figura, para nuestra
idea inicialmente buscaremos abstracción por
materiales y formas que se puedan proyectar con
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CONTEXTO

Resultados

la luz natural, por lo que nuestra razón es realizar
una escultura de algún alebrije, reconstruirlo y
hacerlo con materiales coloridos que llamen la
atención y al mismo tiempo que dicha imagen se
ilumine con el sol, por ejemplo con papel celofán,
discos, micas, plásticos o algún material colorido
y hacer que con la luz del sol se pueda reflejar
y apreciar una figura iconográfica que represente
todo el proceso de abstracción de diseño. (Morales,
C.C 2009) (Giralt, 2002) (Hwang, 2006)

Aproximaciones
Desarrollamos una propuesta de abstracción
iconográfica para definir cuál forma construiremos
para representa el simbolismo de Dia de Muerto,
por lo que primeramente desarrollamos el diseño
conceptual de un alebrije, este lo desarrollamos
con materiales de cartón, madera y celofán para
poder reflejar o absorber la luz para proyectarla
en un plano. Comenzamos experimentando con
el alebrije gato, primeramente, se dibujó la forma
del alebrije y posteriormente se fue quitando
elementos en el dibujo para definir la figura mas
simple de la escultura de la figura, en consecuencia,
se colocaron proyecciones tridimensionales a
través de planos de colocares hechos con celofán,
esto para ver la representación abstracta del
alebrije gato y se procedió a experimentar con
volúmenes mas complejos para la proyección de
la sombra en un plano cercano al modelo, esto
para verificar si reflejaba la figura del icono a
representar en este primer ejercicio.

Figuras 16, 17: Aplicación de materiales para
representación de reflexión y absorción de la luz natural

Figuras 18, 19: Desarrollo conceptual por medio del
dibujo

Fuente: Morales, C.C 2020

Fuente: www.designisthis.com

117

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figuras 20 - 23: Aplicación de materiales en maquetas volumétricas

Fuente: Morales, C.C 2020

Este primer modelo que ejecutamos nos
permitió saber que el modelo necesitaría una
estructura más rígida, ya que la parte superior
del modelo (el cuerpo del gato) tenía muchos
elementos. Esta primera idea consistía en colocar
cada elemento que formaba el gato en diferentes
niveles verticales con una distancia que nos
permitiera reflejar una sombra formando la
silueta del alebrije, esto nos generó desventajas
para mostrar la idea simbólica a través de la luz
natural, ya que también reflejada la estructura
intermedia del volumen. (Morales, C.C. 2020)
(Norman, 2005)

Propuesta Final
Para este modelo final utilizamos el mismo
método de aproximación de la forma anterior,
donde desarrollamos el modelo base de un
alebrije de gato (la pepita) de la película “Coco”
de Disney, en donde nos enfocaremos a generar
bocetos del personaje, esto para realizar la mejor
proyección de la luz natural a través de la figura,
por lo que utilizaremos el dibujo de la figura
26, ya que su proyección de la forma se podría
percibir de manera más rápida si en esta incidiera
la luz del sol.

Figuras 24 - 26: Desarrollo conceptual de la propuesta final

Fuente: Morales, C.C 2020

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Al iniciar el proceso constructivo escultórico
del proyecto, primero se decidió la geometría
proyectiva, como anteriormente se explica,
después se empezó con la transición, lo primero
fue buscar un dibujo de un alebrije de la figura
26, posteriormente se deformo usando el arte del
constructivismo, al tener definida la figura, se
procedió a marca el alebrije al cartón para generar
las diferentes partes del boceto.
Creamos el dibujo dentro de un cubo que
estuviera puesto sobre un solo lado y se sostuviera
con una base, esto ayudaría al modelo para que la
proyección del sol pudiera incidir en el material
que se recortó, y así al momento de que el sol
refleja las figuras, no se interfieran las sombras
de las piezas del alebrije con el reflejo de los
lados del cubo. La figura será cortada por piezas
rectas, todas las piezas van a ir sobrepuestas
sobre hilos delgados que están amarrados a la

estructura de madera. La idea es que a simple
vista no se logre distinguir el alebrije, ya que al
tener cortadas todas las figuras se acomodaron
dentro del cubo, de modo que no todas las figuras
quedaron en el mismo lugar, sino que quedaron
dispersas en diferentes coordenadas, pero en
cierta hora del día (10:30 - 12:30 y 16:00 - 18:30
horas aproximadamente) cuando el sol le esté
dando directamente al modelo diseñado, este
pueda reflejar con claridad las sombras de la
figura del alebrije, mismo que se ven reflejados
por los diversos colores que se lograran con los
materiales utilizados.
Después de tener bien definida la idea de la
escultura se experimenta con los horarios solares
anteriormente mencionados, y realizamos los
primeros ensayos de las figuras con cartón y con
el hilo que se amarro en el cubo, dándonos las
sombras simbólicas de la figura del alebrije.

Figuras 28 - 31: Las primera dos imágenes son de representación metodológica gráfica,
las segundas imágenes se hace la representación del modelo iconográfico

Fuente: Morales, C.C 2020
Figuras 32 - 35: Resultado de la representación iconográfica con la iluminación natural

Fuente: Morales, C.C 2020

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CONTEXTO

Materialización final de la Propuesta

de anclaje de los planos que formaran el alebrije.
Para dar forma al alebrije se ocupará papel
ilustración, micas y celofán, en el cual se trazará
la figura a reflejar y posterior a eso se recortará en
diferentes piezas que, al momento de colocarlas
dentro del cubo, queden en diferentes posiciones,
las micas y el celofán serán los encargados de
reflejar el color en el alebrije. Por lo que nuestro
modelo iconográfico alcanzara a ser una escultura
constructivista que refleja las tradiciones y el
concepto simbólico espiritual del Dia de Muertos,
esto por medio de un alebrije que se representa con
los diferentes colores, recordando que el alebrije
es un ser lleno de luz, color y espiritualidad.

Por último, utilizaremos materiales que defina
el modelo iconográfico que se empleará en
la propuesta final, pues de ello depende la
estética y el color de luz que arrojará el modelo
escultórico simbólico.
Para la elaboración de este trabajo; se colocó
una la base cuadrada para el cubo con madera de
pino dura de primera para aguantar la intemperie,
posteriormente se colocaron hilos (hilos delgados
de diversos colores) a esa estructura, de forma
que se parametrizaran las coordenadas y se
desarrollara una red donde acomodar los puntos

Figuras 36 - 39: Elaboración del modelo con materiales traslucidos y colocación de planos
en diferentes alturas y coordenadas para reflejos de las sombras de colores

Fuente: Morales, C.C 2020
Figuras 40 - 43: Resultados de reflejos de sobra de colores con moldes completos del modelo iconográfico

Fuente: Morales, C.C 2020

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CONTEXTO

Figura 44, 45: Modelo iconográfico final; escultura simbólica del alebrije (la pepita)

Fuente: Morales, C.C 2020

Discusión

magnificas que aumenta la jerarquía escultórica e
icónica en el diseño.
El desarrollo metodológico de esta
investigación tiene como fin afinar el
perfeccionamiento del modelo iconográfico
por medio de la abstracción, que es una de
las herramienta que debería de ser utilizada
constantemente en la carrera de arquitectura
de cualquier artista, el criterio se sustenta en
la aplicación de la geometría, y esta puede ser
proyectiva, topológica, fractal, etc, siempre y
cuando se acople a las coordenadas de incidencia
de iluminación natural, estas base de diseño se
aplican más para la iluminación artificial, ya
que se puede controlar la intensidad de luz y el
color, generando modelados iconográficos muy
estéticos, pero en la iluminación natural se tiene
que tener un conocimiento de la proyección del
sol, y su geometría en el sitio, y estos matices
pueden varias por las estaciones del año y
condiciones climáticas, que debe tener en cuenta
el diseñador, esto hace que realice un estudio más
amplio sobre el espectro de la luz en el objeto y
si le añadimos materiales y colores que pueden
reflejar o absorber la luz se generan composiciones
que se den de prever antes de construir dichos
modelos simbólicos, como el que se desarrolló
en esta investigación, por lo que es un reto para
todo artista y diseñador elaborar este tipo de
modelados, pero no imposibles para hacer, ya que
si se sigue el mismo método se puede desarrollar
diferentes propuesta iconológicas.

En cuanto al estudio del espectro de la iluminación
natural y artificial en la arquitectura su desarrollo
se ha tendido más en la iluminación eficiente
que debemos ocupar dentro y fuera del espacio
arquitectónico, solo en algunas universidades
como la Universidad Nacional Autónoma de
México y la Universidad Politécnica de Catalunya,
desarrollan posgrados que se dedican a estudiar el
espectro de la luz en sus dos categorías (artificial y
natural) no solo para la eficiencia energética sino
también como recurso de diseño arquitectónicos
en los proyectos, modelación escultórica y de
patrimonio edificado, por lo que es de destacar
que estas herramientas pueden enaltecer los
espacios arquitectónico o urbanos, y generar un
escenario espacial más simbólico.
En el diseño arquitectónico podemos hablar
del Arq. Jean Nouvel, con su obra de instituto del
mundo Árabe, el Arq. Tadao Ando con su iglesia de
la luz, exponentes de generar diseños iconográficos
a través de la luz y generar un significado más
simbólico dentro de las edificaciones, en la
arquitectura mexicana tenemos al Arq. Luis
Barragán con el convento de las capuchinas
donde genera a través de la incidencia solar la
reflexión simbológica de la Cruza evangélica
en dicha edificación, por lo cual es un hecho
que la arquitectura y el diseño deberían tener
como premisa una mejor compresión de nuestro
contexto, y así realizar este tipo de interpretaciones
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CONTEXTO

Figuras 46 - 49: Desarrollo metodológico para otras propuestas de modelado iconográfico (la catrina)

Fuente: Morales, C.C 2020

Conclusión

un éxito al verse proyectada en las horas del día
uno y dos de Noviembre, esto da pauta a proponer
más modelos simbólicos que podamos desarrollar,
que al final se puede convertir en una escultura
representativa, lo cual los modelo que fueron
elaborados tuvieron la función de lograr la silueta
deseada de la geometría proyectiva, para este
caso el deconstructivismo genera la integración
del espacio con la escultura, los materiales que se
utilizaron fueron los adecuados, ya que el objetivo
principal era que la luz del sol lograra proyectar el
concepto del modelo iconográfico.
Para concluir la interpretación del modelo es
subjetivo, se pretende transmitir una sensación
simbólica; la celebración del día de muertos es el
tiempo en que las almas de los familiares fallecidos
regresan a casa para convivir con los familiares
vivos y para nutrirse de la esencia del alimento que
se le ofrece en los altares, por lo que el simbolismo
logrado por la iluminación natural reflejado del
modelo iconográfico, genera la conceptualización
e iconología prehispánica, ya que la cultura
indígena utilizaba contantemente el sol para
simbolizar a Dios, los cambio de estaciones y
fechas importantes, por lo que nuestra metodología
de diseño capta la percepción conceptual en un
modelo, y este cambia de forma de acuerdo con el
recorrido del sol, por lo que se logra el objetivo de
generar una escultura icónica. C

La investigación se baso en desarrollar una
metodología de diseño por abstracción, en este
caso con la alusión a los símbolos religiososprehispánicos, esto es lo que más se destaca en
nuestro país, ya que en México, se debería de
recuperar las costumbre culturales de la región,
para nuestro caso como arquitectos, la cultura y
el arte es una de los pilares que debemos tomar
en cuenta para diseñar los espacios habitables
dependiendo de los caracteres y costumbres
de las personas, el cual define la identidad de
su sitio, por ello esta disertación tomo como
ejemplo construir una serie de premisas basadas
en dos aspectos la iconografía y la iluminación
natural, con esto se desarrolló el método de
diseño de este trabajo, en consecuencia se plasmó
en el simbolismo de las costumbre que nos define
como identidad Mexicana y esta es el festejo del
Dia de Muertos.
Con estas deducciones anteriores pudimos
construir la metodología de diseño por medo de
abstracción, una herramienta que utilizamos para
realizar el ejercicio fue la geometría proyectiva y
deconstructivista, el cual se realizó primeramente
por bocetos en donde consideramos la simbología
del alebrije como guía espiritual, realizado el
modelado iconográfico se efectuó el análisis de la
proyección solar del sitio, este nos ayudó a proyectar
la figura final de este modelo iconográfico, si bien
en toda disertación mencionamos que la geometría
proyectiva es la más óptima para realizar este
modelo, también podemos abstraer con otras
geometrías, todo esto dependerá de aplicación de
incidencia solar del sitio y el horario del día en
que se proyecte, por lo que nuestra propuesta fue
122

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
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123

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

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SUN-PATH, Andrew Paul, (2020): http://andrewmarsh.com/apps/staging/sunpath3d.html
Taller de diseño artesanal de Alebrijes (2020): https://www.alebrijesblas.com/
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lvj?hl=es
Taller de diseño industrial; designisthis (2021): https://www.designisthis.com/blog/en/post/sparklepalace-cocktail-table-john-foster
Artículos de difusión periodística de la historia y significados de Dia de Muertos (2020): https://elpais.
com/mexico/2021-10-29/dia-de-muertos-el-origen-no-tan-prehispanico-de-la-tradicion-mexicana.
html
Diseño de Alebrije de la Película COCO (2020): https://www.profedeele.es/actividad/alebrijes-coco/

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CONTEXTO

Reseñas
Book reviews

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CONTEXTO

Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y
reflexiones desde su comprensión territorial1
Adela Díaz Meléndez2

Recibido: diciembre 2023
Aceptado: diciembre 2023

Nuevo León, se han agrupado en siete trabajos
de investigación de académicos investigadores
de nivel nacional e internacional, publicados
en el texto Ciudad y sociedad cotemporánea.
Enfoques, prácticas y reflexiones desde su
comprensión territorial (2023), coordinado
por el Dr. Eduardo Sousa González. Estos
siete artículos permiten adentrarse a diversos
escenarios y contextos urbanos, mostrando
casos de trabajo y aportaciones particulares a la
investigación.
El primero, está representado por el Dr. Eduardo
Sousa González, de la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
que nos presenta una investigación denominada:
“La reconfiguración territorial metropolitana. Un
proceso evolutivo interpretado desde la noción
de la entelequia social urbana”; donde analiza
el conocimiento sobre la configuración y la
reconfiguración del espacio urbano. Toma como
base el concepto de entelequia social urbana
y variable interviniente en la transformación
urbano-metropolitana. Tal concepto está
planteado en tres nociones: la antropoemia
social urbana, la antropofagia social urbana y la
noción ex nihilo. Particularidades que conducen
a los sujetos urbanos en el proceso evolutivo

El acceso al conocimiento es fundamental para
el enriquecimiento intelectual y científico de las
sociedades. Las publicaciones seriadas como
las que adelante se señalarán, son un medio que
permite este acercamiento a la información y
aproximaciones puntuales de caracter científico,
que abonan a la democratización del saber y a
la aplicación de las diversas estrategias en la
acción y operatividad vía política pública, toma
de desiciones de diversos actores y trascendencia
social y educativa.
Por ello, de manera específica, se visualizaran
diferentes aproximaciones sustentadas científica e
intelectualmente en distintas áreas del conocimiento,
con temas particulares que cada autor(a) contribuye
a la discusión científica, interdisciplinaria y
especializada, en torno a las ciudades y al ubanismo.
Como parte del objetivo editorial, la Facultad
de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, México,
a través de su Revista Contexto, en su publicación
del mes de enero del 2024, la casa de estudios
continúa su oferta de divulgación del conocimiento
científico gestado por diversos investigadores.
Las investigaciones presentadas en este
número de CONTEXTO, Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de

1

Sousa, E. (2023). Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial. México,
Editorial: Comunicación Científica. DOI: https://doi.org/10.52501/cc.063
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey en el Departamento de Estudios Humanísticos y
Educación; Doctora en Arquitectura y Asuntos Urbanos; e-mail: adeladiaz75@yahoo.com.mx

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CONTEXTO

espacio-tiempo-diferencial. La metodología
utilizada es el método deductivo, a través de
una contrastación teórica con el caso de la zona
metropolitana de Monterrey, en el periodo del
año de 1940 a 2022. Lo anterior, para avanzar
en el conocimiento del crecimiento expansivo
de las ciudades, en la génesis de las zonas
metropolitanas y, sobre todo, tener la posibilidad
de generar los instrumentos operativos pertinentes
y metodologías que atiendan a controlar esta
expansividad delo urbano, dosificando y
orientando equilibradamente los diferentes usos
del suelo existentes. Con ello, el autor explica
por qué y cómo el sujeto urbano desarrolla una
dependencia adictiva por lo urbano que involucra
precisamente los satisfactores y las prerrogativas
vinculadas a la ciudad. Con los resultados de
esta investigación, el autor presenta un esbozo
metodológico denominado modelo esquemático
de planeación de alteridad, en particular para el
ámbito de la esfera metropolitana del sur global.
Por su parte, el Dr. Jorge Gasca Salas, del
Instituto Politécnico Nacional, presenta su texto
“La producción del espacio y la ciudad. Una
lectura de Henri Lefebvre iniciado el siglo XXI”,
en el cual plantea un análisis de la obra cumbre
de Henri Lefebvre La producción del espacio,
considerándola un referente fundamental de
la crítica de la modernidad capitalista y la vida
cotidiana. Para ello, el autor presenta una relectura
de los fundamentos, postulados y referentes
expuestos por Lefebvre en su momento, con
nuevos criterios y revisión de fuentes. El objetivo
de este trabajo es destacar los fundamentos de
la Producción del espacio para la explicación de
los fenómenos urbanos contemporáneas; para
ello hace una revisión a partir de las principales
aportaciones (concepto ontológico), espacio
capitalista contemporáneo como contradictorio
y diferencial, espacios que sobreviven como
espacios de ruptura y las posibilidades que ofrece
el derecho a la ciudad. La metodología empleada
es la revisión teórica conceptual, a partir de un
analítica y dialéctica de la modernidad capitalista
y la necesidad de su crítica de corte contracultural.
El autor plantea en Lefebvre dos formas de la
realidad social para un abordaje de la ciudad:
la cualificación del capitalismo y la dimensión
espacio-tiempo, así como el papel de la ciudad
en tanto la vida cotidiana-urbano. El autor destaca
en la obra que la producción de espacio constituyó
un eje explicativo de su modelo teórico. Como

aspectos a resaltar, el autor destaca el espacio
como concepto clave, como matriz discursiva para
el entendimiento de la modernidad. Así, la ciudad
y lo urbano, es el eje de la crítica de Lefebvre.
Por su parte, el Dr. Carlos E. Flores Rodríguez,
egresado de la Universidad de Guadalajara
y la Universidad Politécnica de Madrid y el
Dr. Raymundo Ramos Delgado, del Instituto
Tecnológico de Tepic, nos presentan su investigación
sobre “Tepic, México, entre centralidad y
metropolización. Las tres estructuras”. En este
trabajo brindan un acercamiento a la conformación
del a metrópoli, incluyendo no sólo el territorio y
lo urbano, sino también con énfasis en el sistema
de ciudades y su hinterland. Para su análisis, los
autores plantean que los diferentes periodos en
México (mesoamericano, virreinal, independienteporfiriano y agrario), han abonado a la complejidad
de los estudios de las ciudades mexicanas. Desde
una mirada hermenéutica-fenomenológica, y a
través de un ensayo descriptivo exploratorio. Con
herramientas de la historiografía y la geografía,
los autores exploran el caso de la ciudad de Tepic
en este análisis, a través de los periodos históricos
mencionados, brindando como resultado una
transformación urbano territorial desde la época
virreinal, en la que se destaca por ser un punto nodal
de importancia dentro del sistema regional, para
transformarse en una capital administrativa de un
territorio más grande y posteriormente en un conjunto
más amplio de espacios de producción. Atributos
como su conexión al Pacífico y la migración,
daría como resultado la consumación de Tepic
como una metrópoli de estatus comarcal. Como
resultado de este análisis, los autores plantean
que las articulaciones históricas responden a un
contexto político-administrativo específico, lo
que supone advertir para Tepic el proceso que
la posibilitó como ciudad y como región hasta
convertirse en la centralidad metropolitana actual.
En el caso del Dr. Mario Alberto Jurado
Montelongo, del Colegio de la Frontera Norte
y la Dra. Rebeca Moreno Zúñiga, del Instituto
de Investigaciones Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, nos presentan un
tema denominado “Rasgos sociodemográficos
de la gentrificación inmobiliaria en el centro
metropolitano de Monterrey, Nuevo León,
México”. En este trabajo se enfoca al análisis de
algunos cambios sociodemográficos relacionados
con las transformaciones urbanas que se han
desarrollado en el centro histórico de Monterrey.
127

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Los autores señalan el regreso al centro del capital
inmobiliario a través de dos tipos: los que arriban
impulsados por las ventajas de la centralidad
de la ciudad y la que ha crecido de manera
extensa y dispersa, así como los que recién
llegan buscando residencia en nuevas torres
departamentales. En el estudio se destaca las
características sociodemográficas, relacionados
con la particularidad del caso de análisis. En su
abordaje teórico y analítico, los autores subrayan
la gentrificación como parte de su análisis de
desplazamiento urbano y sustitución poblacional.
Las condiciones de este desplazamiento son la
situación de una población mermada y envejecida,
al desalojo de aquellos pobladores que no
pudieron pagar rentas altas o que se les expropió,
así como ventas al inversionista; a la par que
se presentan viviendas con carácter de alquiles,
en el que se impone una visión de la vivienda
como una mercancía, principalmente y no como
un derecho social. De esta manera, los autores
consideran que el proceso se ha complejizado,
al visualizar una zona con efectos negativos del
desplazamiento, y otra zona que potencializa la
gentrificación. En el texto se plantea que detrás
de las formas de gentrificación existe un proceso
de sobreacumulación de capital. Asimismo, los
investigadores subrayan un proceso de sustitución
de los tipos de uso del suelo, en el que destaca el
reciclaje de las construcciones antiguas, dando
pauta a la gentrificación simbólica. Otra modalidad
de análisis es la gentrificación inmobiliaria, la
cual se basa en asegurar las condiciones de los
inversionistas inmobiliarios. En este contexto,
el centro metropolitano adquiere importancia
para grupos específicos. Los resultados de este
estudio sobre el caso del centro histórico de
Monterrey, permite visualizar que los proyectos
de verticalización habitacional de usos mixtos
resultaron el producto de transformación que logró
capitalizar y valorizar las renovaciones urbanas,
aprovechando la estigmatización del centro.
El Dr. Carlos Monteo Pantoja, de la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y
la Dra. Yesenia Hernández García, del Colegio de
Urbanistas y Diseñadores Ambientales del estado
de Puebla, nos plantean la investigación “La Zona
Metropolitana Puebla-Tlaxcala (ZMPT), México”.
Este capítulo los autores buscan comprender
cómo se organiza y funciona la mancha urbana
en la escala del territorio urbano metropolitano,
así como las ciudades satélites cercanas. El objeto

de estudio son las centralidades de la ZMPT,
cuya ciudad central es Puebla. El abordaje en
este estudio ha sido con la función y estructura
de los modelos mixtos monocéntrico y mixto
policéntrico, en el marco del sistema nacional de
metrópolis. Para ello, los autores utilizaron como
base la categoría de movilidad, concentración de
empleo, la percepción y representación espacial.
En su análisis detectan algunas problemáticas
como el crecimiento acelerado y desordenado, la
suburbanización, metropolización, segregación,
fragmentación y globalización; así como el
desequilibrio espacial que funde los satélites del
modelo monocéntrico, pero reconfigura dicho
territorio y se beneficia de las cualidades de los
satélites. La movilidad y los flujos son explicados
por la búsqueda de satisfactores a distancias
mayores; los movimientos de información
y objetos e intercambios metropolitanos de
personas, traslados, flujos y tránsitos producen
saturación, congestionamiento y contaminación,
a la vez que aparecen nuevas expresiones urbanas.
Como resultado de esta investigación, los autores
consideran que las centralidades configuran
territorios complejos que deben conocer, entender
y atender, sobre todo porque corresponden a
distintas unidades administrativas (municipios),
cada uno con su propio sustento legal y papel
en la estructura administrativa. De igual manera,
el análisis brinda una caracterización de las
centralidades e identifica los atributos que definen
a los diferentes tipos de centralidad de la ZMPT,
y al mismo tiempo, el modo en que las perciben,
imaginan y representan los habitantes.
El siguiente artículo a cargo de la Dra. Ana
Cristina García-Luna Romero, de la Escuela
de Arquitectura y Ciencias del Hábitat de la
Universidad de Monterrey, nos presenta su tema
“La ciudad y el espacio urbano en la globalización.
Lógicas socioespaciales de emplazamiento”.
En este artículo se parte de la problemática de
la expansión de las grandes áreas urbanas de
fin de siglo, que dejó redes de conurbaciones
dispersas, fragmentadas, segregadas, difusas,
integradas y desintegradas al proceso urbano.
Cuyo efecto se está presentando una nueva trama
que la está identificando en un espacio en el cual
los emplazamientos, los objetos y las relaciones
sociales de producción la asemejan, de cierta
manera, a las tendencias de la globalización. Por
su parte, la ciudad ha jugado históricamente el
papel del centro hegemónico de concentración
128

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

de los poderes. Ante esto, la autora considera
la relación entre arquitectura, sujeto y espacio
urbano requiere de un abordaje coherente a la
fase actual del capitalismo, para comprender las
lógicas de emplazamiento del objeto técnico, a
partir de los fenómenos que tienen lugar en el
territorio en tanto que espacio de acumulación
y autoorganización. En este análisis, la autora
identifica diferentes enfoques teóricos para
explicar el proceso de la globalización, los
cuales pueden ser caracterizados desde la forma
en que comprometen el espacio de las ciudades:
el económico, a partir de la mundialización
de actividades económicas y en la que las
discontinuidades caracterizadas por la propia
acción del sistema económico que en un mismo
ámbito físico constituye fronteras analíticas
caracterizado como cruces o intersecciones. Por
otra parte, en el texto se plantea un proceso de
construcción de un territorio, en el que los seres
humanos son espaciales y la actividad humana es
la productora de espacios, lugares y territorios;
asimismo, presenta al espacio urbano en términos
de espacio social, en tanto es la condición que
los describe en una relación topográfica. Esta
perspectiva topográfica, la amplía en tanto es capaz
de analizar las posiciones, los desplazamientos,
las relaciones de proximidad y límite que los
actores territorializados protagonizan al disputar
la construcción narrativa a la territorialización
cada vez más líquida.
Por último, la Dra. Elfide Mariela Rivas
Gómez de la Escuela de Arquitectura, arte y
diseño del Tecnológico de Monterrey, y el Dr.
Carlos Estuardo Aparicio Moreno, de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, cierran este compendio de textos con
el desarrollo del artículo “El desafío de la gestión
de la resiliencia de las ciudades intermedias
latinoamericana frente a la emergencia climática”.
En este, los autores atienden una temática sobre lo
que ocurre en las ciudades debido a la emergencia
climática, en relación con el aumento de
fenómenos atmosféricos e hidrometereológicos,
producto de estilos de vida urbanos depredador,
la vulnerabilidad del medio y de quienes lo
habitan. El objetivo de este estudio es resaltar las
coincidencias de la gestión para la reducción de
riesgo de desastre con la agenda de adaptación al
cambio climática en las ciudades intermedias de
América Latina. Los ejes transversales de análisis
son las estrategias de desarrollo sustentable y la

construcción de resiliencia. El caso de estudio
abordado se ubica en la ciudad de Victoria de
Durango, México. La metodología utilizada es
mixta y algunos de los resultados presentados,
arrojaron que la población está dividida en cuanto
a la percepción sobre las condiciones que tiene la
ciudad para convertirse en una ciudad sustentable.
Respecto a la movilidad, la población considera
estar muy dispuesta a promover la movilidad
sustentable. Sobre los impactos en la ciudad por
eventos de tipo hidrometereológico resaltan la
avenida acaecida en el 2016, considerada la más
destructiva. La población estudiada en el caso
presentado tiene conciencia de que la sequía
es un problema que afecta el abasto de agua
a futuro; asimismo, la contaminación del aire
es algo preocupante, entre diversos resultados
específicos. Los autores identifican diversas áreas
de oportunidad sobre aguas residuales, sistema
de alumbrado, sobreexplotación del acuífero,
sistema de energías renovables y el sistema de
recolección de desechos. Se concluye que las
inundaciones en la ciudad abordada pueden ser
controladas y las sequías podrían ser el mayor
obstáculo para el desarrollo de la ciudad y del
estado de Durango.
Para concluir, es importante expresar que el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, México, está convencido de que los presentes
resultados de esfuerzos académicos, dictaminados en
tiempo y forma por pares académicos, se divulgarán
e impactarán más allá de los círculos intelectuales,
extendiéndose a otros lectores de interés en las
distintas temáticas abordadas multidisciplinarias y
de actualidad. C
Referencia bibliográficas
Sousa, E. (2023). Ciudad y sociedad cotemporánea.
Enfoques, prácticas y reflexiones desde su
comprensión territorial (2023), Ciudad de
México, Ediciones Comunidad científica.

129

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CONTEXTO

Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios
públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental1
Evangelina Alejandra Montalvo Riveroz2

Recibido: diciembre 2023
Aceptado: diciembre 2023

La compleja realidad de nuestras ciudades en el
contexto de una sociedad que envejece obliga a
reflexionar sobre la importancia de la planificación
urbana y el diseño inclusivo, donde los espacios
públicos adquieren enorme relevancia (SánchezGonzález y Rodríguez, 2016; Peace, 2022;
Pozo &amp; Higueras, 2022; Buffel y Phillipson,
2024). Al respecto, la presente obra, titulada
Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad
en
espacios
públicos:
Aproximaciones
desde la gerontología ambiental, aborda las
implicaciones del espacio público en la salud y
la calidad de vida de las personas mayores con
discapacidad desde el enfoque de la gerontología
ambiental. Precisamente, esta emergente
rama del conocimiento trata de desentrañar y
optimizar la relación entre el envejecimiento
y su entorno físico-social, desde perspectivas
multidisciplinarias e interdisciplinarias, y
donde confluyen disciplinas, como arquitectura,
urbanismo, geografía, psicología y ciencias de
la salud, entre otras (Rowles y Bernard, 2013;
Sánchez-González, 2015). Dicha investigación,
publicada por la prestigiosa editorial Tirant Lo
Blanch (2023), realiza un novedoso acercamiento

multidisciplinar para analizar y optimizar la
relación entre las características físico-sociales
de los espacios públicos y los usuarios que
envejecen con discapacidad. Precisamente, en
esta publicación convergen el desarrollo regional,
la geografía, la gerontología y la psicología, áreas
de conocimiento de los cuatro autores oriundos
de México y España, como los profesoresinvestigadores María Trinidad García Valdez de
la Universidad Autónoma de Chihuahua), Rosario
Román Pérez y María José Cubillas Rodríguez
del Centro de Investigación en Alimentación
y Desarrollo, y Diego Sánchez González de la
Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Entre las aportaciones reseñables de la obra
destacan una revisión exhaustiva de la literatura
científica, una novedosa metodología, basada
en la combinación de diferentes escalas de
medición para la evaluación de la accesibilidad
objetiva y percibida del espacio público, como
listas de verificación o checklist, y datos de una
encuesta probabilística a personas mayores,
donde se incluyen medidas para documentar
aspectos determinantes de su realidad personal,
social y ambiental, como salud, bienestar,

1

García-Valdez, M.T.; Román-Pérez, R.; Sánchez-González, D.; Cubillas-Rodríguez, M.J. (2023). Envejecimiento, discapacidad y
accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental. México: Editorial Tirant lo Blanch.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas, México; Doctorado en Arquitectura; e-mail: eamontalvo@
uat.edu.mx

130

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

con destino a la meta, se aproxima a los problemas
de accesibilidad y sus consecuencias adversas
para las personas mayores con discapacidad en
los espacios públicos, a través de un estudio de
caso: la ciudad de Hermosillo, Sonora (México).
Aquí, se describen los métodos y herramientas
implementados, así como los análisis estadísticos
realizados durante el estudio. Al respecto, este
apartado facilita la comprensión sobre cómo
diseñar y validar instrumentos para medir la
accesibilidad objetiva y percibida, y el costo
social potencial para las personas adultas mayores
con discapacidad.
Envejecimiento, discapacidad y espacio
público, título del cuatro capítulo, está dedicado
a analizar las características físicas y sociales
de los espacios públicos, así como a determinar
los factores de la accesibilidad objetiva y
subjetiva para los usuarios adultos mayores con
discapacidad. Entre las evidencias empíricas
destaca como este colectivo vulnerable presenta
mayor riesgo de aislamiento social asociado a
una baja capacidad funcional, enfermedades
cardiovasculares, problemas psicológicos, menor
movilidad fuera del hogar, escasas redes sociales,
y problemas de accesibilidad del espacio público.
Justamente, los problemas de accesibilidad
objetiva del espacio público se relacionan con el
grado de accesibilidad, funcionalidad y destino;
mientras que, los problemas de accesibilidad
subjetiva se asocian con el mal estado de calles
y aceras, deficiente iluminación e inseguridad.
Finalmente, en el capítulo cinco, Al final del
trayecto, se reflexiona sobre los retos de diseñar
ciudades y comunidades amigables con las
personas de edad (con y sin discapacidad) a partir
de favorecer la accesibilidad de los espacios
públicos, y posibilitar la conformación de una
sociedad participativa, plural y cohesionada
ante los retos del siglo XXI, como el urbanismo,
cambio climático, la informalidad laboral, la
desigualdad social y la salud (Chávez-Alvarado y
Sánchez-González, 2016; Sousa-González et al,
2019; Sánchez-González et al, 2021).
Esta propuesta editorial posibilita un
novedoso abordaje desde perspectivas y
enfoques multidisciplinarios e interdisciplinarios,
proporcionando información útil (métodos,
escalas) para aproximarse, conocer y desentrañar
las claves de las complejas relaciones entre los
ambientes y una sociedad que envejece. Dicha
obra está dirigida a un amplio espectro de lectores,

capacidades funcionales y cognitivas (actividades
instrumentales de la vida cotidiana), relaciones
sociales, y uso de los espacios y servicios
públicos (salud y sociales). Así, a lo largo de
cinco capítulos y 194 páginas esta novedad
editorial posibilita una aproximación a los
fundamentos teóricos y metodológicos que
determinan la accesibilidad objetiva y percibida
de los espacios públicos amigables con la
promoción de envejecimiento activo y saludable
para las personas mayores con discapacidad.
Justamente, la Organización Mundial de la
Salud subraya la importancia de diseñar espacios
públicos amigables con las personas de edad
(WHO, 2018). Sin embargo, los problemas de
accesibilidad de estos ambientes urbanos, como la
presencia de barreras arquitectónicas en calles y
aceras, limitan las actividades de la vida cotidiana
y acrecientan el riesgo de aislamiento social y
soledad para los adultos mayores, sobre todo, con
discapacidad (García-Valdez et al, 2019; Chen
et al. 2022). Por ello, es crucial desentrañar los
factores explicativos de la accesibilidad de los
espacios públicos para una sociedad que envejece
(en muchos casos con movilidad reducida) en un
contexto de urbanismo creciente de regiones en
desarrollo, como América Latina y el Caribe.
En el primer capítulo, ¿Recorrido seguro,
desafiante o atemorizante?, se realiza un
acercamiento teórico a los conceptos clave,
como accesibilidad y costo social, desde el
enfoque de la gerontología ambiental, tratando
de comprender las complejas relaciones que
propician la adaptación ambiental y determinan el
envejecimiento activo y saludable. A continuación,
Estudios sobre accesibilidad y costo social, título
del segundo capítulo, se propicia una necesaria
aproximación a las evidencias empíricas sobre los
efectos adversos (coste social) de los problemas
de accesibilidad del espacio público para las
personas adultas mayores con discapacidad,
como el riesgo de aislamiento social y soledad
no deseada, así como sus efectos adversos para
la salud y la calidad de vida. También, a nivel
internacional se observan diferentes estrategias
para abordar la accesibilidad en el envejecimiento
a partir de distintos diseños de espacios públicos.
Aquí, se incluyen experiencias basadas en
intervenciones ambientales y psicosociales para
promover espacios públicos amigables con
las personas de edad (con y sin discapacidad).
Seguidamente, en el tercer capítulo, Un camino
131

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

como investigadores, académicos y estudiantes de
las Ciencias Sociales y Humanidades, Ciencias de
la Salud, como arquitectura, urbanismo, diseño,
geografía, psicología, antropología, sociología,
trabajo social, salud pública y otras ciencias a
fines, así como profesionales, gestores públicos
y público en general. Sin duda, su lectura y
evidencias empíricas contribuirá a diseñar
políticas públicas encaminadas a favorecer
ciudades y comunidades amigables con las
personas de edad en la región para poder afrontar
los retos del siglo XXI. C

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Volumen XVIII | Número 27 | enero - junio 2024

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Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 18, No. 27 enerojunio 2024, es una publicación semestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
enero 2024. Las opiniones expresadas por los autores
no necesariamente reflejan la postura del editor de la
publicación. Queda prohibida su reproducción parcial o
total de los contenidos e imágenes de la publicación.
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

EDITORIAL
La metamorfosis transformacional contemporánea: de la
ciudad a la metrópoli. Hacia una configuración teóricaconceptual explicativa del proceso1
Eduardo Sousa-González2

Desde la posición teórica que aquí se propone,
el inicio de todo este proceso que involucra en
un espacio-tiempo-diferencial, la transformación
territorial de una ciudad a una metrópoli, está
permeado por múltiples variables intervinientes
tanto endógenas vinculadas al locus typicus de
referencia, así como a factores exógenos propios,
entre otros, los referidos a la mundialización
contemporánea; esto, como un proceso evolutivo
que no ha terminado de acabar. Entonces, el
propósito inicial de este razonamiento deductivo
que a continuación se plantea, tiene como objetivo
central avanzar en el conocimiento de esta expresión
urbana, que tiende a revelarse espacialmente en
esa metamorfosis que la trasforma, la consolida
y tiende a replicar paulatinamente a una ciudad,
configurándola en una conurbación metropolitana
de características sui géneris3.
El razonamiento inicial es que mediante la
utilización de ciencia básica, se construya una
plataforma conceptual que permita trascender desde
la teoría, generando nuevo conocimiento, el cual
tenga la posibilidad de extenderse hacia una la ciencia
urbana aplicada, que tienda a incidir positivamente
en las múltiples problemáticas que se manifiestan en
estas grandes concentraciones de población.

Entendiendo que si una manifestación urbana
como la que se menciona, ya sea de origen
territorial o de algún grupo social particular
de referencia, se logra cualificar y cuantificar,
utilizando no solo las variables intervinientes
asociadas al caso; sino también, un proceso
metodológico ad hoc científico y específico
vinculado al suceso puntual; se sostiene aquí,
que es posible intervenir positivamente en ella,
para ordenar, mejorar o conservar el territorio
metropolitano y las relaciones de cotidianeidad
expresadas en los diferentes grupos sociales ahí
radicados.
Precisamente, esa metamorfosis transformacional
de la ciudad de particularidades sui géneris, la cual
tiende a relacionarse con un crecimiento expansivo
de los linderos físicos adyacentes, involucrando a
una multiplicación de usos del suelo diferenciales;
los cuales tienden a agruparse en el perímetro
espacial interior de la ciudad, partiendo de un
centro metropolitano e integrando, en el proceso
espacio-tiempo, a otras municipalidades y/o
cabeceras municipales, no solo de dimensiones
geográficas diferenciadas, en muchos de los casos
sin un control eficiente, efectivo y eficaz por parte
de las agencias gubernamentales estatales; sino

1

Lo aquí expuesto, es parte de una investigación de mayor profundidad recientemente publicada con el título: “La reconfiguración
territorial metropolitana. Un proceso evolutivo interpretado desde la noción de la entelequia social urbana”, la cual fue elaborada por
el autor de este Editorial; el texto se ha revisado exhaustivamente y en algunos casos se ha aumentado o modificado. Para profundizar
en la temática referida se recomienda consultar dicha publicación: Sousa, E. (Coordinador). (2023). Ciudad y sociedad contemporánea.
Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial. México, Ediciones Comunicación Científica S.A. de C.V; Colección
conocimiento. ISBN: 978-607-99946-3-1; DOI 10.52501/cc.063, Open Access.
2
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México; Doctor
en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel 3; miembro de
la Academia Mexicana de Ciencia AMC; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9634-1429
3
El razonamiento deductivo aquí utilizado, representa una estrategia de reflexión empleada para deducir una serie de conclusiones lógicas,
a partir de cuatro premisas conceptuales: i. La entelequia social urbana; ii. La antropofágia social urbana; iii. La antropoémia social
urbana; iiii. La característica ex nihilo del sujeto que habita en lo urbano. La intención, es la de desarrollar un proceso de pensamiento que
va de lo general: enmarcado en el crecimiento expansivo de la ciudad, a lo particular: explicado en el caso de estudio la zona metropolitana
de Monterrey de 1940-2022; se aclara que esto último por limitaciones de espacio no es aquí abordado, se recomienda consultar: Sousa,
E. 2023 capítulo 1.

4

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CONTEXTO

también, modificando: su especialidad funcional,
su dinamismo demográfico, la utilización y la
explotación intensiva del suelo nativo; lo cual
tiende a transformar un espacio monocéntrico
originario, a un policentrismo diversificado de alta
complejidad en su control operativo y sus límites
de crecimiento expansivo; se les denomina como:
zonas metropolitanas.
Desde la posición teórica aquí propuesta, que
involucra a variables intervinientes endógenas
y exógenas de las zonas metropolitanas, arriba
mencionadas; se han identificado, en otras
investigaciones realizadas por el autor de ese
escrito (Sousa, E: 2023; 2022; 2018; 2011; 2011a),
siete componentes que las definen:
1. Primeramente, el componente territorial
que es la base del soporte de los asentamientos
humanos y de los diferentes usos del suelo
2. El componente que vincula lo económico a
la especialización funcional del locus typicus, que
en muchos de los casos, es una de las principales
variables intervinientes la cual tiende a propiciar una
tendencia sostenida, convirtiéndola en un potente
polo de atracción para la inmigración internacional,
nacional, regional y local.
3. El componente que vincula lo social y lo
demográfico, relacionado con los grupos sociales
de referencia: su cultura, su idiosincrasia, sus
procesos identitarios, sus regionalismos, sus
especificidades distintivas, todo esto vinculado
con el crecimiento numérico de su población.
4. El componente ambiental: asociado con la
sostenibilidad, sustentabilidad y la conservación
del ecosistema del lugar.
5. El componente exógeno: el cual está ligado:
i. Al grado de desarrollo del lugar (Dos Santos, T.:
2004: 85); ii. A grado de mundialización que en la
contemporaneidad ha adquirido una relevancia sin
precedente, en virtud de los fenómenos sanitarios
pandémicos que todavía en el año 2023 no se acaban
de terminar.
6: El componente político: asociado al órgano
de gobierno transversal: federal, estatal, local, a
la gobernanza y a la gobernabilidad del lugar.
7. El componente endógeno: el cual está
referido a las particularidades propias del territorio

de exploración: territoriales, topográficas,
hídricas, de especialización económica en el
sector secundario y terciario, sociales, culturales,
identitarias y otras más.
En este orden de ideas, el referente teórico
que se propone como una forma explicativa de la
metamorfosis ciudad-metrópoli, gira en torno a la
propuesta de la noción que aquí se le denomina
entelequia social urbana4; dicho concepto está
configurado y subsumido, mediante la integración
de cuatro elementos conceptuales, también aquí
propuestos, que la definen, la complementan,
la explican y sobre todo, la territorializan en un
espacio físico específico; además, dichas nociones
son aplicables a todos los sujetos urbanos del
locus typicus:
i. La antropoémia social urbana (Levi-Strauss,
C.: 2011);
ii. La antropofágia social urbana (Levi-Strauss,
C.: 2011) y;
iii. La noción conceptual de lo ex nihilo
(Castoriadis, C.: 2001; 1981; Zapolsky, L: s/f)
iiii. Las fuerzas centrífugas de expansión
territorial (Sousa, E.: 2022, 2015, 2010, 2009 y
otros: cfr.)
El primer concepto propuesto en el marco
de la investigación del autor de este escrito
(Sousa, E.: 2023: 9), que subsume a la noción de
entelequia social urbana es el de la antropoémia
social urbana (del griego emeín: vomitar). Está
fundamentado desde de la posición teórica
que propone Claude Lévi-Strauss (2011:
488); entendiéndose desde la óptica de esta
investigación, como una acción que personifica
la manera respectiva de la forma de proceder de
la sociedad urbana contemporánea, en cualquier
ámbito de su transversalidad territorial (país,
estado, municipio).
En este caso, referida específicamente a la
forma en que la colectividad urbana en su evolución
transformacional espacial, expansiva, incontrolada
y vertiginosa; tiende procesalmente a organizarse
desde el poder constituido en el Estado, mediante
sendas disposiciones jurídicas (leyes territoriales,
planes de desarrollo urbano, reglamentos y mucho
más); esto, con el propósito de enfrentar a los

4

La entelequia es un término filosófico definido por Aristóteles. El término tiene su origen en la palabra griega ἐντελέχεια (entelékheia),
que es una combinación de enteles (completo), telos (fin, propósito) y echein (tener). La palabra fue creada por el mismo Aristóteles, siendo
posible traducirla como: Tener el fin en sí misma; un símil característico de esto sería por ejemplo una semilla, la cual tiene la energía
suficiente en sí misma para producir y reproducir su simiente ad perpetuam.

5

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CONTEXTO

subjetividad propia de cada sociedad urbana en un
espacio-tiempo definido.
Estos tres conceptos forman lo que, según
Foucault, M. (opus cit: 59; Lefebvre, H: 2013),
se denomina la sociedad disciplinaria como
una productora de individuos que aprenden el
sometimiento mediante la inscripción de códigos
gravados en sus propios cuerpos; a esta noción,
mutatis mutandis, aquí la definimos como la
entelequia social urbana.
Otro de los conceptos propuestos en el ámbito
de esta investigación en proceso, se asocia
específicamente con la noción de la antropofágia
social urbana (del griego ἀνθρωποφαγία, y ésta de
ἄνθρωπος-ου, anthropos, hombre, y φαγία, phagia
acción de comer); definido puntualmente como:
La acción particular sobre el espacio físico que
tienen esas transformaciones territoriales expansivas
de las ciudades y las ciudades metropolitanas, las
cuales involucran a éstas espacialmente, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana de
orientación periférica de los diferentes usos del
suelo; esto, mediante aquellos procesos vinculados
a la forma de ingerir, de engullir, de devorar, no
únicamente a los territorios asociados con la naturaleza
originaria; también a las comunidades no urbanas ahí
asentadas, transformándolos paulatinamente en el
espacio-tiempo diferencial, en lugares: con usos del
suelo, cultura, idiosincrasia, procesos identitarios,
habilitación infraestructural, equipamientos y otros,
totalmente de antípoda.
Dichos espacios al modificar su vocación
originaria, referida básicamente al sector primario
(agrícola) y transformarse en otra muy diferente de
orientación urbana, tienden a potenciar un uso del
suelo habitacional intensivo, del sector secundario y
del sector terciario (industria y servicios); propagando
una secuencia iterativa en la ocupación del suelo sin
una estructura de planeación espacial, que no tiene
fin: por eso aquí la denominamos ad perpetuam; ya
que estos últimos sectores (secundario y terciario),
tienen la particularidad de ser un poderoso polo para
atraer no solo la localización de otros usos del suelo;
también a la población; cumpliéndose aquella

territorios y a los sujetos pertenecientes a los
asentamientos humanos originarios ahí radicados5.
Esto es, a la otredad de los Otros, constituyendo,
o mejor, construyendo en el proceso evolutivo, la
formación, de lo que aquí se denomina, como el
binomio urbano perfecto: el Estado y la sociedad;
utilizando para esto medios como: el apartamiento,
la expulsión, el panóptico (Foucault, M.: 2010:
231; García, M.: 2010: 71), la segregación sociofuncional, la desaparición: el vomitar fuera del
cuerpo social urbano:
i. A la naturaleza originaria;
ii. A aquellos individuos no urbanos;
iii. Incluso al grupo de individuos de diferente
idiosincrasia cultural-urbana.
Sobre ese concepto, Bauman, Z. (2011; 2009: 109)
menciona que las formas modernas de esta estrategia
social émica, son, por ejemplo: la de la separación
de los guetos urbanos, el acceso selectivo a espacios
específicos y la prohibición de ocuparlos, entre otras
muchas más. Incluso Lefebvre, H. va más allá,
introduciendo la figura del campo ciego (Lefebvre, H.
1980: 29-53); donde se menciona, entre otras cosas,
que la ciudad de piedra y acero es construida sobre la
naturaleza devorándola y en el proceso se convierten
los espacios verdes en naturaleza ficticia.
Aún más, desde la cosmovisión de M. Foucault,
según García, M. (2010: 24 y ss.), la experiencia
de los sujetos urbanos en la contemporaneidad
líquida está en una estrecha relación cultural, entre
lo que él llama: los órdenes de saber, los órdenes
de poder y la subjetividad (Foucault, M.: 1988).
El primero se refiere, entre otras cosas, “…a los
saberes no escritos de una cultura” (opus cit: 24),
en este caso nos referimos a la cultura urbana
particular de cada espacio, con todo lo que ello
implica (…la antropoémia). El segundo, asocia
no solo a la normatividad jurídica propia de cada
transversalidad espacial, a que se hace referencia
en párrafos anteriores, como controladora de
los sujetos; sino también, por un orden social
implícito, en donde el conjunto de las formas
de saber y el funcionamiento normativo (leyes,
reglamentos y demás), producen precisamente la

5

El empuje de la urbanización hacia una evolución cuantitativa y cualitativa en los usos del suelo, tiene como proceso la devastación
implacable de la naturaleza originaria; donde este concepto de naturaleza originaria, intenta reunir dos nociones que están ancladas a un
espacio natural no urbano, definido y característico: por un lado, estaría involucrada aquella naturaleza que tiene la particularidad de estar
intacta, posiblemente rica en recursos naturales, bosques, lagos, montañas, ríos y otros elementos que indefectiblemente la componen
en su locus typicus; por el otro, el componente humano que involucra y ubica en el espacio físico a los habitantes originarios del lugar,
transformando y alterando significativamente, no solo sus costumbres; sino también su cultura, su idiosincrasia y por supuesto, sus proceso
identitarios formados a lo largo de su historia vivida en lugar: de su forma particular de vivir su vida en la comunidad.

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CONTEXTO

sentencia muy difundida en el siglo pasado: “…al
uso industrial le sigue el habitacional y entre estos,
los demás usos del suelo” (Sousa, E. 2007).
El tercer concepto vinculado con la entelequia
social urbana es el denominado ex nihilo (del
latín: creado a partir de la nada); aquí Cornelius
Castoriadis (2001; 1981: cfr.) reconoce a la
sociedad (urbana) en términos de la psique, como
receptividad de impresiones y como formadora
del individuo urbano ex nihilo; esto, para tratar
de explicar, entre otras cosas y desde esta óptica,
lo que envuelve precisamente a la sociedad y el
proceso de sus transformaciones en lo urbano.
Una visión teórica que hasta ahora en la ciencia
del urbanismo y en particular en las estrategias
operativas de la planeación espacial urbana, no
se percibe la generación de una metodología
científica de aplicación operativa contemporánea6.
Para esclarecer esto, sobre todo el argumento
de la creación del individuo urbano a partir de la
nada (ex nihilo) y su relación con los dos conceptos
propuestos, es preciso indicar que lo planteado

por Castoriadis, C. se basa en la idea de lo que él
menciona como el primer contacto o mónada7.
Indicando que cuando el individuo urbano nace, lo
que le permite llegar a ser un sujeto completamente
urbano, es el proceso previo a la socialización con
los otros individuos ligados inicial y directamente
a él (padre, madre u otros). Esa mónada, ese primer
contacto, la unidad a partir de la nada desde la
posición teórica de Zapolsky, L. (s/f) y Banch, M.
(2007: 56), es una realidad de naturaleza biológicainicial: boca-pecho-placer-leche (en ese orden).
La cual tiene múltiples implicaciones
fundamentales, ya que el primer contacto del sujeto
ex nihilo, inicia con la génesis de la formación de
sus primeras iconografías consideradas como:
fundamentales, esenciales, básicas y primordiales;
fundando en el individuo la capacidad de producir
las imágenes urbanas en su psique; generando,
además, en ese proceso transformacional, sus
primeras representaciones del mundo y de la
sociedad urbana que le rodea. Esto se explica
gráficamente en la figura 1.

Figura 1. La formación del sujeto urbano (ex nihilo) a partir de la socialización

Fuente: datos generados a partir de Castoriadis, C.: (1981) y Sousa, E.: (2023; 2010;2010a)

6

Un primer vínculo entre el ámbito disciplinar de la planeación urbana de los usos del suelo y la posición teórica conceptual que propone
Castoriadis, C., surge precisamente de la noción que él denomina como: sociedad y sus transformaciones (Castoriadis, C. : 1981 citado por
Banchs, M. opus cit.:54); en donde la sujeción relacional, inicialmente, es posible considerarla en el ámbito de las transformaciones sociales
que ocurren en el espacio territorial, llámese urbano o metropolitano; esto, como una parte del proceso de urbanización que se circunscribe
en la expansión de orientación periférica que se produce en las ciudades, analizado en otros escritos (Sousa, E: 2022; 2015 y otros) a la luz
de la teoría de las etapas de metropolización, las cuales fueron exploradas para la zona metropolitana de Monterrey Nuevo León, México,
desde el año 2009 (Sousa, E.: 2009, 2010, 2015 y otros)
7
El concepto de mónada proviene del griego μονάς monas: unidad; de μόνος monos, uno, solo, único.

7

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CONTEXTO

La última noción asociada con entelequia
social urbana (esu) se representa por lo que
aquí se denomina como fuerzas centrífugas de
expansión territorial; precisamente, este concepto
tiene la particularidad de territorializar en el
locus typicus urbano a los tres conceptos teóricos
explorados anteriormente. Dicho concepto se ha
propuesto en otras investigaciones por el autor de
este escrito desde el año 2009 (Sousa, E.: 2022,
2015, 2010, 2009 y otros: cfr.). Indicando la forma
característica en que se genera el crecimiento
espacial-expansivo de orientación periférica
a partir de un centro metropolitano; el cual se
identifica con una forma similar al giro a favor
de las manecillas del reloj, generando un proceso
iterativo, que en la contemporaneidad líquida que
nos corresponde vivir, se considera ad perpetuam;
se representa gráficamente en la figura 2.

sociedad urbana adscrita a una ciudad, o a un
territorio metropolitano, alberga en lo más
profundo de su ser interior, no únicamente una
simiente sólida, fértil y replicable sobre el espacio
urbano de referencia, derivado precisamente del
proceso inmerso en una socialización nuclear
contextualizada en lo ex nihilo; la cual actúa
como si se constituyera en un germen-base de
origen genético y nuclear, trasmitido por herencia
en cada ciclo reproductor de la vida del sujeto
urbano que se refuerza, replica y consolida con
la experiencia personal vivida en el seno de la
ciudad: un ADN urbano integrado al individuo.
Generando en el proceso transformacional,
el estado de hechos en que se encuentran
las ciudades y las ciudades metropolitanas
contemporáneas, en el ámbito del surgimiento,
diversificación y réplica del fenómeno de la
marginación socio-espacial; evidenciado en
la mayoría de las zonas urbanas conocidas
del sur global y quizá del mundo conocido:
el sujeto es abducido por lo urbano en virtud
de los satisfactores y de las prerrogativas ahí
ofrecidas; ver la figura 3.

Figura 2. Fuerzas centrífugas de expansión
territorial: representación gráfica

Figura 3. Crecimiento expansivo de las ciudades
en base al sujeto socializado ex nihilo

Fuente: Sousa, E. et al: 2022: 43

Finalmente, la noción propuesta vinculada
al concepto de entelequia social urbana indica,
desde la óptica de esta investigación, que: la

Fuente: Datos generados en esta investigación

8

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CONTEXTO

En este sentido, es claro que al interior
del espacio urbano se da la existencia de una
diversidad de usos del suelo y de múltiples
variables intervinientes que permean a la sociedad
urbana, de ahí la importancia que representa
no solamente profundizar en lo referente a los
procesos de expansión física de cada locus
typicus; sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, de
otros enfoques y de otros objetos de intervención,
por lo que en este número de CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México;
se han agrupado diez trabajos de investigación
inéditos y originales elaborados por académicos
investigadores de diferentes partes del mundo. Los
cuales muestran un panorama visual de su objeto
de intervención particular, generado a través de la
línea de investigación que cada uno cultiva:
El primero de ellos es presentado por la Dra.
Tanya Pamela Donoso Mogollón de la Universidad
Católica de Santiago de Guayaquil, Ecuador,
donde se profundiza en el tema “Caracterización
de las casas de obreros y empleados del Company
Town San José de Ancón- Ecuador”; en el que
se indica que el estudio procura aprovechar la
existencia de las edificaciones patrimoniales de
San José de Ancón, lugar donde se estableció
el primer campamento petrolero de Ecuador,
a inicios del siglo XX. El objetivo principal de
la investigación fue analizar las características
formales y espaciales casas de obreros y
empleados construidas por la compañía petrolera
Anglo Ecuadorian Oilfields Company en el
periodo de 1920-1970. La metodología planteó
la revisión de fuentes primarias y secundarias,
además, el registro en sitio de las edificaciones y
la reconstrucción gráfica de los proyectos.
Los doctores Sergio Andrés Bermeo Álvarez y
Claudia Canobbio Rojas, de Universidad Central
del Ecuador y la Universidad de Sonora, México,
respectivamente, abordan el tema sobre “La
sociedad como medio de producción de estilos
arquitectónicos. Quito, Ecuador 1534 – 2018”;
mencionando que la arquitectura, como expresión
humana, es reflejo de cada sociedad en cada época,
al mostrarnos la forma de vida de sus habitantes y
el espacio que ocupan. El presente estudio, toma
la ciudad de Quito, Ecuador, que desde su origen
permite analizar diversos estilos arquitectónicos
consecuencia de la evolución de la sociedad
quiteña. Desde la vertiente de la geografía urbana

se llevó a cabo un análisis socio-arquitectónico
tomando seis temporalidades significativas de
cambios, representados en cartografías de estilos
arquitectónicos en cada etapa de sociedad, desde
su origen colonial con influencia española e
indígena, hasta una expresión arquitectónica
contemporánea marcada por procesos globales.
En el caso de los doctores Marco Tulio Muñoz
López, Luisa María Gutiérrez Sánchez y Jesús
Quintana Pacheco, del Tec. de Monterrey Campus
Sonora Norte, Departamento de Arquitectura y
Diseño Universidad de Sonora y Departamento
de Ingeniería Civil y Minas, Universidad de
Sonora respectivamente; investigan sobre el tema
denominado “De lo ideal a lo real en eficiencia
energética de la vivienda tipo interés social: caso
de Hermosillo, Sonora, México. Mencionan que
los individuos que vivan en zonas expuestas
ante los fenómenos meteorológicos, carentes
de infraestructura y de servicios esenciales,
sufrirán mayores afectaciones por los riesgos
del cambio climático. La toma de medidas en
busca de su mitigación es de carácter apremiante
en la búsqueda de disminuir la afectación en las
generaciones que están por venir, siendo el sector
habitacional una forma asequible para reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Lo anterior generaría un impacto en el mercado
inmobiliario, por lo que los profesionales de la
construcción, planeación urbana y valuación
inmobiliaria deberán atender a la investigación
respecto a las acciones de mitigación que se
establece actualmente en el proceso de transición
energética. En el presente trabajo se analiza el
uso de energía de la vivienda de interés social con
eficiencia energética para un clima cálido-seco
y de la vivienda predominante en la ciudad de
Hermosillo, Sonora, México.
El siguiente artículo está firmado por las doctoras
Ana Cristina García-Luna Romero y Angélica
Quiroga-Garza, de la Universidad de Monterrey,
México, el cual titulan “Psicología, Arquitectura:
comunidad, individuo y espacio desde el urbanismo
incluyente”; donde indican que el propósito de este
estudio fue desarrollar un proyecto de investigación
interdisciplinario – psicología y arquitectura - de
corte etnográfico que respetara las características
de diversidad y territorialidad propias de Santa
Catarina Lachatao, comunidad indígena mexicana
en la Sierra Norte de Oaxaca, proponiendo un
nuevo abordaje metodológico. Se trabaja a partir
de la interpretación gráfica desde una perspectiva
9

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

biográfica-narrativa que permite tener acceso a la
identidad, los significados y el saber práctico de los
serranos. En un total de 28 dibujos de 17 niños y
niñas se muestran las interacciones, los elementos
y los lazos comunes compartidos desde su cultura,
ideología y valores que los mayores de Lachatao
han sabido transmitir a los más pequeños.
La Dra. Aída Escobar Ramírez de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México; aborda el
tema denominado “Diagnosis urbana: hacia una
metodología analítica, sintética y cartográfica”,
mencionando que el ritmo vertiginoso de los
procesos en las ciudades requiere respuestas
precisas y expeditas en la planificación urbana,
tanto de los de los tomadores de decisión, como
de los académicos dedicados a su estudio. Un
proyecto urbano exige la consideración meticulosa
de los requisitos espaciales y su materialización
en proyectos específicos. Sin embargo, prevalece
una inclinación a emprender proyectos urbanos
basados en diagnósticos que no logran discernir
efectivamente las necesidades urbanas de la
población, las fortalezas y debilidades urbanas.
En consecuencia, es imperativa una reevaluación
fundamental de las metodologías de diagnosis
urbana. A pesar de la disponibilidad de numerosas
herramientas de diagnóstico, sigue siendo poco
común un marco metodológico que ofrezca un
enfoque secuencial, articulado y fundamentado
teóricamente para el proceso de diagnóstico. Este
estudio tiene como objetivo abordar esta brecha al
proponer la implementación de una metodología
que permita una respuesta de diagnóstico en la
transición a una postura proactiva con respecto a
los problemas urbano-territoriales.
Los doctores Amalia Lejavitzer y Richard
Danta, de nacionalidad uruguaya, adscritos a
Universidad Católica del Uruguay, Departamento
de Humanidades y Comunicación, escriben sobre
el tema denominado “Del horizonte al texto: el
paisaje cultural como categoría semiótica. El
caso del grafiti tag en Montevideo, Uruguay;
mencionan que el artículo estudia el paisaje
desde una perspectiva que considera la categoría
semiótica de texto para entender los fenómenos
materiales, inmateriales y simbólicos asociados
a un territorio; en particular, aborda el caso de
los paisajes culturales urbanos y la incidencia del
grafiti tag en su transformación. Para ello, se toma
como punto de partida un modelo conceptual de
texto que permite la comprensión del paisaje
como un conjunto de significados abiertos a

la interpretación de quien lo contempla. Se
ejemplifica con el caso del grafiti de firma tag en
la ciudad de Montevideo. Se concluye en que el
paisaje no solo es una categoría de lo patrimonial,
sino también un instrumento epistémico de
carácter semiótico para el análisis de diversos
fenómenos vinculados con el territorio, desde una
dimensión tanto sensorial como metafórica.
La Dra. Daniela Vanesa Rotger de
nacionalidad argentina, adscrita a la Facultad de
Arquitectura y Urbanismo, Universidad Nacional
de La Plata, Argentina; investiga sobre el tema
“Infraestructura, cursos de agua y ciudad. Un
análisis para la ciudad de La Plata, Argentina”,
donde se indica que el presente artículo tiene
como objetivo principal analizar el impacto
urbano de tres obras desarrolladas en la cuenca.
Se buscará despejar incógnitas acerca de las
transformaciones urbanas asociadas a las obras,
sobre las percepciones sociales, y acerca de lo que
representa un arroyo a cielo abierto en la ciudad.
Se desarrolla un trabajo cualitativo, a partir de
encuestas realizadas en los sectores afectados por
las obras. Los principales resultados aluden al
efecto diferencial de las obras de infraestructura
en áreas céntricas y periféricas de la ciudad, al
papel en el desarrollo urbano de las diferentes
zonas, y al rol que desempeñan en las diferentes
percepciones del riesgo.
En el caso de los doctores Yesid Camilo
Buitrago, Arodi Morales-Holguín, Luis Armando
Muñoz Joven, de nacionalidad colombiano,
mexicano y colombiano respectivamente,
abordan el tema de la “Transformación curricular
del diseño gráfico en la educación superior:
enfoques interdisciplinarios y complejos. Una
revisión científica”; en donde indican que el artículo
tiene el objetivo de presentar el estado actual del
DG y su relación con la formación profesional y
el currículum en el contexto de la ES, en busca de
delinear estrategias que promuevan dicha formación.
Para ello, se realizó una revisión de tipo descriptiva
para analizar los principales estudios relacionados
con la formación en DG y el currículum. Esta
revisión se hizo a través de una exploración en
diferentes bases de datos con reconocimiento
internacional. Los resultados destacan la necesidad
de transformar los currículums de DG hacia
enfoques interdisciplinarios, complejos y flexibles,
que promuevan la praxis.
La Dra. Marta Quintilla-Castán, de
nacionalidad española, adscrita al Departamento de
10

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Arquitectura, Universidad de Zaragoza, Zaragoza,
España, profundiza sobre la temática que titula
“Análisis del diseño de escuelas infantiles desde
una visión pedagógica”, indicando que el reto del
arquitecto es diseñar escuelas infantiles que se
integren con el proyecto pedagógico, facilitando
la labor educadora de los adultos y el aprendizaje
y descubrimiento de los niños a través de la
creación de espacios que favorezcan las relaciones
interpersonales, la autonomía, creatividad o la
exploración durante sus primeros años de vida
en un entorno físico y social. La investigación
aborda el diseño de escuelas infantiles desde la
perspectiva integradora de la pedagogía en el
proyecto de arquitectura, aportando el currículum
oculto y silencioso que confieren los ambientes
proyectados a la formación del niño. Se toman
como caso de estudio cinco escuelas infantiles
municipales en Zaragoza (España), acometidas
desde la experiencia de muchos años en la
redacción de equipamientos docentes públicos,
como medio para recopilar referencias para la
toma de decisiones durante el proceso de diseño.
El resultado son equipamientos dinámicos, que se
adaptan a diferentes necesidades y situaciones,
proporcionando estímulos y experiencias que
promuevan el aprendizaje.
Finalmente, el Dr. Marcelo Fraile-Narvaez de
nacionalidad española, y adscrito a Universidad
Internacional de La Rioja, España, investiga el
tema denominado “Mitos y certezas en torno
al proyecto del Biocentro de Peter Eisenman:
una asimétrica relación entre el ordenador,
Chomsky, Derrida y Mandelbroad”; donde
menciona que Con la adopción del ordenador en
los años ochenta, los diseñadores abrazaron esta

tecnología como una herramienta potencialmente
liberadora del viejo paradigma del siglo pasado.
No obstante, las expectativas que se depositaron
en ella quedaron en gran medida limitadas a su
uso como mero instrumento de representación. Y
allí radica precisamente lo trascendental del proyecto
del Biocentro para la Universidad de Frankfurt de
Peter Eisenman, al convertirse en uno de los primeros
proyectos en emplear el ordenador en el proceso de
diseño, más allá de su función tradicional como
sistema de representación gráfica. A partir de estos
conceptos, este trabajo tiene como objetivo investigar
las interacciones entre el ordenador y las teorías
del ADN, de Chomsky, Derrida y Mandelbroad, y
analizar cómo estas teorías influyeron estas en las
decisiones de Eisenman que conducirían al proyecto
del Biocentro. Finalizaba el corto siglo XX, dando
paso a una nueva etapa que revolucionaría los modos
de ver y producir arquitectura.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conformamos a CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas que
componen esta edición editorial, un tópico con
una visión interdisciplinar, de actualidad, con una
amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; enfocada en las diferentes esferas del
quehacer académico y de investigación disciplinar y
multidisciplinar; en donde, investigadores certificados
y de alta calificación científica, han colaborado en este
número (Vol_17_N27_Junio 2023) con sus trabajos
personales o grupales, todos ellos dictaminados en
tiempo y forma por pares académicos. C

Referencias Bibliográficas
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11

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Caracterización de las casas de obreros y empleados del
Company Town San José de Ancón- Ecuador
Characterization of the houses of workers and employees of the Company
Town San José de Ancón- Ecuador
Recibido: abril 2022
Aceptado: junio 2023

Tanya Pamela Donoso Mogollón1

Resumen

Abstract

El estudio procura aprovechar la existencia de las
edificaciones patrimoniales de San José de Ancón,
lugar donde se estableció el primer campamento
petrolero de Ecuador, a inicios del siglo XX. El
objetivo principal de la investigación fue analizar
las características formales y espaciales casas de
obreros y empleados construidas por la compañía
petrolera Anglo Ecuadorian Oilfields Company
en el periodo de 1920-1970. La metodología
planteó la revisión de fuentes primarias y
secundarias, además, el registro en sitio de las
edificaciones y la reconstrucción gráfica de los
proyectos. El procesamiento de la información y
definición de la configuración espacial se realizó
a través de diagramas y recursos gráficos como
una herramienta adecuada para obtención de
resultados, en cuanto a la comparación de las
edificaciones desde la jerarquía social.

The study seeks to take advantage of the existence
of heritage buildings in San José de Ancón, the
place where the first oil camp in Ecuador will be
established in the Santa Elena, at the beginning of
the 20th century. The main objective of the research
was to analyze the formal and spatial characteristics
of the houses of workers and employees built by the
oil company Anglo Ecuadorian Oilfields Company
in the period 1920-1970. The methodology raised
the review of primary and secondary sources, in
addition, the registration on the site of the buildings
and the graphic reconstruction of the projects.
The processing of the information and definition
of the spatial configuration was carried out through
diagrams and graphic resources as an adequate tool
to obtain results, in terms of the comparison of the
buildings from the social hierarchy.

Palabras Clave:

Keywords:

Company Town; casas; obreros; empleados;
San José de Ancón

Company Town; houses; workers; employees;
San José de Ancón

1

Nacionalidad: ecuatoriana; adscripción: Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, Ecuador; Postgrado Internacional de Patrimonio
Cultural, Turismo y Paisaje por la ONG Fondo Verde de Perú; E-mail: tanya.donoso@cu.ucsg.edu.ec; ORCID: https://orcid.org/00000002-9007-5676

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción e importancia de la investigación

La Anglo Ecuadorian Oilfields Company
proporcionó a sus habitantes espacios de recreación
como clubes, teatro, un parque central, iglesias,
cementerios, y también se construyó un hospital para
todos sus habitantes; contaba con un departamento
de construcciones y uno de sanidad por medio de los
cuales la compañía se encargaba del mantenimiento
de las edificaciones y el control de plagas (Estrada,
2001). La compañía suministraba alimentos,
mobiliarios y todo tipo de accesorios para el
hogar, que eran adquiridos mayormente por los
grupos que ocupaban los mejores cargos.
De lo que se conoce, a través de la memoria
de sus habitantes4, los ingleses establecieron las
reglas para todos en el campamento, control a
través de los horarios, formación académica,
normas de conducta. Ancón contaba con su propio
departamento de policía y otra serie de servicios;
los habitantes resaltan lo seguro y tranquilo que
resultaba vivir en su campamento, sin embargo,
existen diversos criterios sobre la influencia de la
cultura inglesa en el modo de vida, especialmente
por la segregación social. En 1976 la Corporación
Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE) tomó a
cargo la operación de los campos de la Península,
al haberse completado la reversión por parte de
la compañía Anglo Ecuadorian Oilfields Ltd.
(Prefectura de Santa Elena , 2017).

San José de Ancón es actualmente una parroquia
rural del Cantón Santa Elena de la provincia de
Santa Elena, en Ecuador, con aproximadamente
6.877 habitantes (INEC, 2010). Sus orígenes se
remiten al campamento petrolero establecido por
la Anglo Ecuadorian Oilfields Company a raíz de
la perforación del primer pozo petrolero en el año
1911 (figura 1).
En el año de 1919 se inició la construcción
del campamento y empezó la conformación de
los diferentes estratos de población, acorde a las
funciones que desempeñaban sus pobladores:
obreros, oficinistas, jefes, gerentes, etc.; a esto
se sumaba el personal que ocupaba cargos en los
diferentes equipamientos de salud, recreación,
enseñanza, entre otros. Estas diferencias jerárquicas
de la población a su vez se reflejaron en la trama
urbana con la conformación de los barrios y en su
arquitectura a través de los tipos de viviendas, entre
ellas: viviendas unifamiliares, viviendas dúplex,
canchones, casas de solteras, casas de solteros2,
etc. Los barrios contaban con infraestructura como
agua potable3, energía eléctrica y gas por tubería
para sus cocinas (Estrada, 2001).

Figura 1. Ubicación de San José de Ancón

Provincia Santa Elena, Ecuador

Parroquia San José de Ancón

Área urbana

Fuente: Elaboración propia

2
3
4

Denominaciones otorgadas a las viviendas, de acuerdo a la descripción de Estrada (2001).
Ancón contaba con una planta desalinizadora y planta eléctrica.
De acuerdo a entrevistas realizadas por el autor en el año 2017 y 2019, a algunos habitantes de Ancón.

14

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Estado de la cuestión

específicas en cuanto a m² y espacios, de acuerdo
a los niveles o cargos que ocupaba el personal,
de igual manera funcionaba la ubicación de sus
viviendas en los barrios.
Tanto los relatos de los habitantes de Ancón,
como los trabajos realizados por Estrada (2001),
Compte (2009) y Albornoz (2009) ponen en
evidencia las diferencias de clases tanto en
los aspectos urbanos, como en la arquitectura
e incluso en la diferenciación de materiales y
sistema constructivo de las casas de obreros y
empleados, todo acorde a los estratos definidos
por los ingleses en el campamento.
En Ecuador existieron otros campamentos,
entre ellos el construido por la United Fruit
Company dedicada a la producción de banano,
ubicado en la provincia del Guayas en la parroquia
rural Tenguel, esta compañía estadunidense se
instaló en el año 1943. (El Comercio, 2018), lugar
donde se construyeron edificaciones de madera
destinadas a cada clase del sector trabajador, el
campamento contó con servicios sociales, escuelas,
hospital, departamento de construcciones,
etc., sin embargo, no se han ubicado estudios
donde se analicen sus características urbanas o
arquitectónicas. Los inmuebles de Tenguel fueron
incluidos en el inventario realizado por el Instituto
Nacional de Patrimonio Cultural INPC en el año
2012 y constan en el Sistema de Información del
Patrimonio Cultural Ecuatoriano SIPCE.

Se han desarrollado trabajos locales sobre
Ancón, algunos de ellos abordan la investigación
desde la descripción histórica, recuperación de
fuentes primarias e historia oral. La publicación
de la historiadora ecuatoriana Jenny Estrada
corresponde a un trabajo riguroso de recopilación
de información sobre diversos aspectos del
campamento, iniciando por la conformación de
la Anglo Ecuadorian Oilfields, las costumbres de
sus habitantes, tradiciones, edificaciones, eventos
populares, etc. (Estrada, 2001). Otra publicación
que describe el aporte de los ciudadanos ingleses
en la economía y finanzas del país, la incursión
de los ingleses en la industria, la comunicación,
la minería, el transporte, la Banca, energía
eléctrica y explotación petrolera, corresponde al
trabajo desarrollado por Guillermo Arosemena,
quien describe que el año 1876 Gabriel García
Moreno, presidente de Ecuador, ordenó la
primera perforación de un pozo en la Península
de Santa Elena, sin embargo, la explotación por
parte del Estado no estaba permitida, de acuerdo
a la legislación de la época, fue después de 1908
que se permitió la explotación por particulares
(Arosemena, 1991).
Para Compte (2009), Ancón mantiene la idea
de la estratificación de los barrios de acuerdo
a las categorías o nivel de los trabajadores.
También expone que “la tipología elegida para
el diseño y construcción de los edificios siguió
la experiencia de la tradición victoriana” (p.
406), edificaciones caracterizadas por el uso de
galerías y composición simétrica. Como indican
los habitantes de Ancón, las edificaciones eran
diseñadas y construidas por el Departamento de
Construcciones de la Compañía.
Albornoz (2009), aborda el estudio del
campamento desde la perspectiva de la segregación
urbana, evidencia la discriminación hacia los
nacionales, debido a la separación de los barrios de
los trabajadores y el área residencial de los ingleses,
así también, la calidad de servicios, de primera para
los jefes y de segunda para los trabajadores. De igual
manera la atención médica del Hospital de Ancón
estaba “estratificada en dos secciones: Sección
A, para extranjeros y empleados nacionales de
primera categoría; y Sección B, para trabajadores,
artesanos y obreros” (p. 400). Resulta pertinente
este análisis desde la estratificación, considerando
que en Ancón las viviendas cumplían características

Figura 2. Vivienda en Tenguel, 2012

Fuente: Elaboración propia

De acuerdo a la revisión de información sobre
los Company Towns, se ubicaron imágenes de
varios campamentos estadunidenses, construidos
en las primeras décadas del Siglo XX, que
guardan relación con las características formales
15

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de los campamentos de Latinoamérica y en el
caso de este estudio con las casas de Ancón:
• Homes in company-owned mill village of
Pickett Yarn Mills - High Point, North Carolina,
1936 (The U.S. National Archives, 2020).
• The Cannon company town of Kannapolis,
N.C., in the early 20th century (Hardy Green,
2012).
• Company Houses, Scott's Run, West
Virginia Walker (Evans Archive, 2019).
Siguiendo el ámbito de estudio de
campamentos, Muñoz (2006), analiza la ciudad
del petróleo en Venezuela en varios escenarios,
uno de ellos la confrontación de referencias
literarias de pueblos petroleros en los países
de origen con el objeto de determinar si la
experiencia previa, influyó en la materialización
de la ciudad del petróleo en Venezuela. Las
fotografías recabadas por Muñoz, tanto de los
campamentos petroleros de Venezuela como
de los campamentos petroleros estadunidenses,
también guardan relación en cuanto a las
características formales de sus edificaciones.
En la misma línea de investigación de los
Company towns Lupano (2019) estudia algunos
ejemplos en Puebla, Veracruz, Sinaloa, Baja
California Sur, Baja California y Sonora, desde
su perspectiva “cada urbanización presenta
variadas respuestas en el diseño del poblado y
la materialización de las viviendas —según la
topografía, el tipo de producción, la nacionalidad
de los empresarios, el componente humano
alojado (directivo, administrativo, técnico y
obrero)” (p. 1). Lupano (2019) reafirma la
idea de las actividades para llenar el tiempo
libre de los trabajadores destinada a locales y
extranjeros, además, resalta la estructura interna
de los Company towns en correspondencia con
la organización jerárquica de la empresa, además
de las medidas de control ejercidas en distintas
formas hacia los habitantes de campamento.
Edith Aranda Dioses (2017) realiza su
estudio desde la sociología, sin embargo, en uno
de sus capítulos se detiene en la “concepción
arquitectónica y urbanística de los Company
towns y su relación con el espacio social”, del
caso de Oroya (complejo industrial metalúrgico)
y Talara (campamento petrolero) en Perú.

5

Las compañías extranjeras que controlaban
estas actividades productivas trataron de
difundir un estilo de vida nuevo y moderno que
ponía en evidencia procesos de segregación
socio-espacial urbana, acompañados de una
rutina y disciplina que procuraba imponerse
no solamente en el espacio del trabajo, sino
también en la residencia y en el uso del tiempo
libre (pp. 148-149).
Aunque la conceptualización de los Company
towns no se aplica estrictamente a las características
del campamento de Ancón, resulta esencial para
comprender su estructura. Para Chacón (2016)
tanto el sistema de enclave como los Company
towns tienen a la organización de sus obreros para
defensa de sus derechos a través de asociaciones,
sindicatos u otro tipo de agrupaciones gremiales5;
sin embargo, en el caso de las compañías
extranjeras se buscó evitar conflictos con sus
obreros y empleados a través del acceso a varios
beneficios, como educación, cultura, deporte,
salud, etc. En el caso de Latinoamérica los
Company towns cumplen con dos características
iniciales, el aislamiento geográfico y monopolio
económico. Zapata (1977) desde la sociología
expone la siguiente definición:
Las economías de enclave constituyen un tipo
de desarrollo en América Latina y en tanto
cuales se corresponden con países o conjuntos
de países, el enclave se define al nivel de la
unidad productiva (…) como todos aquellos
centros productores de materias primas que
se caracterizan por estar geográficamente
aislados, por ser o haber sido por largos
periodos propiedad de empresas extranjeras con
escasas vinculaciones a la economía nacional
y por poseer una organización social que Kerr
y Siegel (1954) y otros han bautizado como
“Company towns” (Zapata, 1977, p. 719).
El estudio de los Company towns,
ha propiciado investigaciones de varias
universidades de Estados Unidos, entre ellas,
las desarrolladas por la profesora de Historia y
Teoría de la Arquitectura de Southern California
Institute of Architecture Margaret Crawford en
1995, los trabajos de University of Washington en
el año 2003, los estudios de University of Toronto
en 2012 y también los de Dickinson College a

Fue hasta inicios de los años 60 que en Ancón entró en vigencia uno de los primeros contratos colectivos del Ecuador (Llambías, 1983).

16

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

través de la investigación del profesor de Historia
Marcelo Borges en el año 2012.
Para Crawford (1995) los Company towns
correspondían a enclaves que introducían el
capitalismo industrial en un territorio previamente
no explotado, que más tarde se convertían en
ruinas, evocando la nostalgia. Los Company towns
serían un sistema de control para los trabajadores,
evitando conflictos laborales a través de las
concesiones como mejoras en las condiciones de
vida, acceso a vivienda, parques y otras facilidades
de recreación. En el transcurso de más de un siglo,
una serie de cambios en la industria y la geografía
generaron una sucesión de tipos de Company
towns, de acuerdo al tipo de producción, como
molinos, campamentos madereros u otros.
Para Dinius y Vergara (2011), los Company
Towns representan a la ciudad planificada y
controlada por una compañía, como símbolo del
capitalismo industrial, reformando y transformando
la sociedad, especialmente la cultura de la clase
trabajadora a través de la imposición de hábitos
de trabajo para el incremento de la productividad.
“Desde la visión del arquitecto y los planificadores
urbanos los Company Towns generaron nuevos
espacios habitables, que prometieron, pero no
necesariamente lograron, mejorar las condiciones
de vida de las familias trabajadoras en términos
materiales, sociales y espirituales” (p.1). Podría
exponerse que los Company Towns surgen
en contraste a las viviendas obreras del siglo
XIX, las cuales que estuvieron marcadas por el
hacinamiento y falta de servicios. Los primeros
Company Towns surgieron en el occidente de
Europa, posteriormente en Estados Unidos, de
igual manera definen los Company towns como
el producto de los diseñadores a través de la
configuración de entorno construido, con la
finalidad de promover los objetivos políticos,
económicos y culturales, a través de un mayor
control sobre la mano de obra, lo que garantiza
el desarrollo de determinados tipos de relaciones
laborales a través del acceso a una mejor vivienda
(Dinius y Vergara, 2011).
De acuerdo a los investigadores Marcelo
Borges y Susana Torres (2012) “Los Company
towns en lugares remotos tenían que proporcionar
viviendas y otros servicios para atraer y mantener
una población trabajadora estable” (p. 2).
Estos asentamientos en áreas rurales estaban
conformados espacialmente por los lugares
de producción como minas, yacimientos de

petróleo u otros, y las viviendas y servicios para
los trabajadores (Borges y Torres, 2012). Como
también menciona Carlson (2003) la constante
en el modelo Company towns, fue el acceso a la
vivienda y los servicios, atractivos difundidos a
los trabajadores de los enclaves productivos.
Las investigaciones realizadas por los autores
citados, desde sus diferentes disciplinas, coinciden
en varios aspectos al analizar los Company
town, entre ellos: surgen de acuerdo al tipo de
producción, la nacionalidad de los empresarios, la
ubicación geográfica, la diferenciación de clases,
los privilegios, las actividades sociales y culturales
generadas por la compañía, la diferenciación
de los barrios, el paternalismo, la creación de
subgrupos sociales, implantación de hábitos, etc.,
son algunas de las características que rodearon los
campamentos en América Latina.
Metodología
Esta investigación de tipo exploratorio se orientó
al uso de técnicas de análisis formal y espacial,
sobre las cuales se incorporó la correspondiente
revisión teórica. Se desarrollaron las siguientes
fases para la obtención de los resultados.
Revisión bibliográfica, se realizó la búsqueda
de documentación en las fuentes gubernamentales,
ordenanzas, expedientes y documentos de la
Alcaldía del Gobierno Parroquial de San José
de Ancón, con respecto al campamento y a las
edificaciones.
Determinación de la muestra de estudio, la
muestra se determinó en base a la información
de los inmuebles declarados como bienes
patrimoniales de Ancón. Para la investigación se
revisaron dos inventarios: 20 fichas de registro de
viviendas de Ancón correspondientes al inventario
realizado por la Universidad Católica de Santiago
de Guayaquil en el año 2006 (Universidad
Católica de Santiago de Guayaquil, 2007) y 62
fichas de registro de viviendas de la plataforma
del Sistema de Información del Patrimonio
Cultural Ecuatoriano (SIPCE) correspondientes
al inventario realizado en el año 2012. Los
criterios para la selección fueron los siguientes:
• Viviendas de obreros y empleados
ubicados de acuerdo a protección patrimonial,
en la Zona de primer orden (Alcaldía del
Cantón Santa Elena, 2013)
• Edificaciones que conserven sus
características formales y espaciales originales.
17

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

• Estado de conservación del inmueble, de
acuerdo a los criterios establecidos por el INPC
en Ecuador (estados sólido o deteriorado).
• Facilidad de acceso a los inmuebles
• Se contrastaron los dos inventarios y 20
casas cumplían con los criterios establecidos
en cuanto a registros digitales e impresos.
Registro en sitio de los inmuebles, durante la
visita técnica al sitio, se logró identificar y acceder
solo a 9 inmuebles de los 20 preseleccionados:
1 del barrio Siberia, 2 del barrio Guayaquil, 2
del barrio Central y 4 del barrio Inglés. En sitio
se procedió a levantar la información de las
viviendas, para su caracterización en cuanto a
contexto, dimensiones y características generales.
Análisis del contexto, para esta etapa se
manejaron los planos de Ancón y se realizó un
encuadre de 250 m. X250 m.6 con la finalidad
de establecer las características y elementos del
contexto como: vías principales y secundarias,
ubicación de lote, distribución de parcela.
Caracterización de espacios, para el proceso
de este análisis se elaboraron las plantas
arquitectónicas y reconstruyeron los 9 proyectos
a través de su dibujo tridimensional. Tomando
como referente la metodología general para
la determinación de tipologías racionales de
Alexander Klein (1980), se extrajeron y aplicaron
algunos aspectos de su trabajo, para el estudio de
las viviendas de Ancón:
• Examen de los proyectos mediante
cuestionario.
• Reducción de los proyectos a la misma
escala.
• Comparación por el método gráfico, donde
se seleccionaron tres esquemas: recorridos entre
espacios, superficies libres y circulación de
espacios.

14 barrios registrados por el Instituto Nacional
de Patrimonio Cultural del Ecuador tenían una
marcada diferenciación de clases acorde a la
jerarquía de los empleados de la compañía:
Barrio 9 de octubre, barrio Central, barrio Nuevo,
barrio Manabí, barrio Bellavista, barrio Eloy
Alfaro, barrio Otavalo, barrio Latacunga, barrio
Velasco Ibarra, barrio Riobamba, barrio Unión,
barrio Inglés, barrio Guayaquil, barrio Siberia y
barrio Ambato (tabla 1). Todos los barrios estaban
comunicados por la Avenida de Petrolero que
atraviesa de norte a sur Ancón (figura 3-4). Las
extensiones de los barrios de obreros y empleados
bordean las 2 a 13 hectáreas de extensión y el
barrio de los jefes las 75 hectáreas (ingleses).
Figura 3. Avenida del Petrolero (vía principal),
Ancón 2022

Fuente: Elaboración propia

Resultados
Barrios del Company Town de Ancón
El campamento Anglo Ecuadorian Oilfields
(AEO) se asentó a través de una trama irregular
debido a la geografía del territorio, sin embargo,
las manzanas de los barrios se asientan sobre
tramas ortogonales, lineales e irregulares. Los

6

Metodología de análisis multiescalar grupo de investigación NuTAC (Nuevas Técnicas, Arquitectura, Ciudad), de la universidad
politécnica de Madrid.

18

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 4. Barrios de San José de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, 2011

19

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 1. Características de los barrios de San José de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en ESPOL, 2002, pp. 67-70 y Estrada, 2001

20

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En la figura 5 se identifican los 4 barrios, donde
se encuentran ubicados los inmuebles seleccionados
para el estudio: barrio Siberia, barrio Guayaquil,
barrio Central y barrio Inglés.
Figura 5. Encuadres (250 m. x250 m.) de inmuebles seleccionados para el estudio

Fuente: Elaboración propia

21

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

A través de encuadres de 250x250 m. (figura
6) se ha analizado el contexto de los inmuebles
ubicados en 4 barrios del Company Town. En el
barrio Siberia se han configurado las manzanas de
forma lineal, el borde oeste del barrio está junto
a la Av. del Petrolero y las vías secundarias de
acceso a las viviendas no cuentan con aceras, el
acceso es directo al pie de calle. El porcentaje de
ocupación de lote corresponde aproximadamente
al 52%. Este barrio de aproximadamente 2 ha. no
cuenta con áreas verdes o espacios de recreación,
fue habitado por empleados de cargos medios de
la AEO, sin embargo, el barrio está a una distancia
de 753 m. de los clubes Andes y Nacional. Al
encontrarse en la salida norte del campamento
se encuentra próximo al el cementerio, una
gasolinera y los tanques de CEPE7.
El barrio Guayaquil con un área aproximada
de 13 ha. donde predomina una traza irregular,

amanzanamiento rectangular en diferentes
dimensiones. El porcentaje de ocupación de
lote varía entre el 70 y 100%. Originalmente
las calles no contaban con aceras, actualmente
en algunos sectores se han construido. Los dos
inmuebles a ser estudiados corresponden: uno a
los denominados canchones y otro a las viviendas
unifamiliares adosadas que hemos denominado
para este estudio canchones tipo 2. El área verde
corresponde a un espacio actual.
El barrio Central con un área aproximada
de 9 ha. donde predomina una traza irregular,
amanzanamiento rectangular en diferentes
dimensiones, que se adapta a la geografía. El
porcentaje de ocupación de lote varía entre el
30 y 40%, en este sector existen varios tipos de
viviendas, y son aquellos que han presentado mayor
número de modificaciones a nivel de fachadas,
estas edificaciones se encuentran a lo largo del eje

Figura 6. Encuadres de inmuebles seleccionados para el estudio.

Fuente: Elaboración propia

7

La Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana, empresa estatal creada en el año 1972 para manejar todas las fases de la industria petrolera
de Ecuador.

22

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CONTEXTO

de mayor importancia en el campamento y donde
se ubican equipamientos como escuelas, colegios,
iglesia, mercado, clubes y área comercial.
En el barrio Inglés no existe una traza claramente
definida debido a la topografía, el amanzanamiento
es rectangular de diferentes dimensiones y en hilera.
Los tamaños de los lotes varían al igual que el
porcentaje de ocupación, como es posible observar
en los tres encuadres, este es el barrio que ocupa la
mayor área del campamento con 75 ha. destinado
exclusivamente para vivienda.

m.) y cuentan con una superficie construida de 101,74
m2 (figura 7). En este inmueble el área de servicio
alcanza el 46% de superficie en relación al área
social, área de descanso o circulación, ese porcentaje
incluye el patio posterior donde están ubicados dos ½
baños y las duchas por separado ubicadas hacia los
extremos. De acuerdo al INPC las baterías sanitarias
y baños originalmente eran colectivos. Es importante
destacar que esta vivienda cuenta con dos áreas de
estar, una hacia el acceso principal y otra hacia el
patio posterior. Como se observa en el plano el área
de la cocina y comedor están en el mismo sector y se
comunican a través de un corredor, sin embargo, en el
caso de las habitaciones a pesar de estar “agrupadas”
no guardan relación en cuanto a sus accesos. Es
posible indicar que en este proyecto no existe una
agrupación de áreas que faciliten las actividades y
funciones de los espacios (figura 7).

Casas de obreros del Company Town
Existieron dos tipos de edificaciones denominados
por la compañía “canchones”. Los canchones tipo
1 destinados a los obreros y sus familias, fueron
construidos en lotes de 159,16 m2 (17,30 m. x 9,20

Figura 7. Canchones tipo 1 del barrio Guayaquil

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
Fuente: Elaboración propia

23

Espacios
Corredor frontal
Sala
Comedor
Cocina
Dormitorio I
Dormitorio II
Sala de estar
Baño
Patio posterior

Área m2
11
31
18
8
11
10
11
2
44

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CONTEXTO

Casas de empleados del Company Town

Estos canchones tipo 2 implantados en lotes
de 125,80 m2 (17 m. x 7,40 m.) cuentan con una
superficie construida de 90 m2., al igual que los
canchones-tipo 1 están ubicados en el barrio
Guayaquil, pero tienen una distribución espacial
diferente; en este proyecto se ha agrupado el
área de descanso y está alineada hacia la fachada
lateral, el área social se ubica hacia la fachada
principal de la vivienda, el área de servicio
se agrupa hacia la fachada posterior. En este
diseño se incluye un patio interior que sirve de
complemento para el área de servicio que alcanza
el 39% de superficie en relación a las demás áreas
del inmueble. En este tipo se mantiene el criterio
de colocar las baterías sanitarias y el baño en el
patio (figura 8).

La denominada casa dual del Barrio Siberia,
vivienda adosada implantada en un lote de 192,15
m2 (18,30 m. x 10,50 m.) y con una superficie
construida de 103 m2 se configura a través de
dos franjas una para el área privada y otra para el
área pública. Posee aproximadamente el 48% de
superficie para área de recreación, con un amplio
patio frontal, lateral y posterior. Se han agrupado
las áreas de servicio hacia la parte posterior del
inmueble con una puerta hacia el patio. Si bien es
cierto que el barrio no cuenta con calles asfaltadas y
veredas, se ha considerado en el diseño un espacio
de transición en la calle y el ingreso principal —
patio-hall-ingreso— (figura 9).

Figura 8. Canchones tipo 2 del barrio Guayaquil

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8

Fuente: Elaboración propia

24

Espacios
Corredor frontal
Sala
Patio interior
Baño
Dormitorio I
Dormitorio II
Dormitorio III
Cocina-comedor

Área m2
12
11
33
2
11
12
10
11

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CONTEXTO

Figura 9. Casa del barrio Siberia

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8

Espacios
Patio frontal
Hall
Sala
Comedor
Cocina
Baño
Dormitorio
Patio lateral y posterior

Área m2
35
6
15
9
5
3
15
58

Fuente: Elaboración propia

Casas de jefes del Company Town

y el segundo ingreso que permite el acceso al
área de servicio, la cual cuenta con una puerta
adicional a través de la cual se puede salir desde
la cocina al patio en la fachada oeste. Otro de
los criterios de diseño aplicado en esta casa es la
creación de un corredor privado a través del cual
se accede a las 3 habitaciones del inmueble. Las
puertas corredizas en las galerías, sala y comedor
permiten la optimización en el uso del espacio
(figura 10).

A este tipo de casa se ha denominado para este
estudio casa galería tipo 1, se desarrolla en un lote
de 1303,80 m2 (36,94 m. x 35,29 m.) posee una
superficie construida de 217,78 m2. El proyecto
mantiene el esquema de configuración a través de
dos franjas, en una se agrupan las habitaciones y
en otra el área social, hacia la fachada posterior
se ubica el área de servicio. En el diseño se
incluyen tres nuevos espacios la galería, el baño
de visitas y un comedor de uso diario ubicado
junto a la cocina y en el patio se ubica un garaje
cubierto, además se marcan dos ingresos, uno
principal a través del cual se accede a la sala
25

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 10. Casas del barrio Inglés

Fuente: Elaboración propia

Comparación de los proyectos

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12

Espacios
Galería
Sala
Comedor
Baño I
Hall-área de servicio
Comedor diario
Cocina
Dormitorio I
Dormitorio II
Baño II
Dormitorio III
Galería II

Área m2
20
18
33
2
13
10
19
24
16
6
24
10

13
14

Garaje
Patio

55
1086

la vivienda, principales dependencias habitables,
dependencias secundarias, aspectos higiénicos
y utilización del espacio (Klein, 1980). De las
15 preguntas planteadas al menos un proyecto
a respondido de forma positiva a cada una de las
preguntas (figura 11).

Para el análisis de las cualidades de habitabilidad de
las edificaciones, proyectadas en plantas de siluetas
similares y diferentes, se ha aplicado un cuestionario
tomando como referencia la metodología Alexander
Klein, el mismo que fue adaptado en cuanto a las
características de las casas de Ancón, estudiando
los siguientes aspectos: características básicas de
26

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 11. Cuestionario de valoración, 9 proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

Los proyectos ubicados en el barrio Ingles,
con mayor tamaño de sus de sus espacios poseen
los recorridos más distantes para los usuarios.
Uno de los proyectos destinado a los ingleses
posee recorridos con más cruces de circulación
debido a la agrupación de las áreas de descanso y
área social (figura 12).
Los espacios libres de los 9 proyectos varían
entre los 53 m2 a los 280 m2, esto evidencia
nuevamente la jerarquía social entre los inmuebles
destinados para obreros, empleados y jefes. El
análisis de todos los inmuebles enfrenta los dos
extremos en el diseño de la planta arquitectónica:
los espacios reducidos y fraccionados que no
permiten la correcta iluminación frente al exceso
de espacio que debe llenarse con mobiliario
funcional o no funcional, como en el caso las
habitaciones de más de 20m2 en las casas de los
ingleses (figura 13).

Los proyectos estudiados tienen una superficie
construida que inicia en los 62m2 con el proyecto
de menor dimensión y alcanza los 384 m2 en el caso
del proyecto de mayor área. El cuestionario dejó
como resultado tres proyectos con los puntajes
más altos 10, 11 y 13 (sobre 15), uno de ellos
ubicado en el barrio Guayaquil, una casa en los
denominados canchones tipo 1 (barrio de obreros)
y dos proyectos en el barrio Inglés, evidenciando
que en la utilización del espacio se mantiene
la jerarquía social. Los proyectos con menores
áreas también destinados a obreros o empleados
presentan dificultades a nivel de circulación.
En cuanto a los recorridos de las circulaciones
de los proyectos existe una longitud mínima de
47 m. y máxima de 105 m., probablemente la
disposición y tipo de mobiliario que fue posible
observar en los inmuebles, durante las visitas, no
corresponda con exactitud a lo que existió en la
época del campamento, no obstante, fue posible
comprobar que estos inmuebles patrimoniales
continúan siendo funcionales para sus usuarios a
pesar de haberse construido hace más de 80 años.
27

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 12. Comparación-recorridos, 9 proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

Figura 13. Comparación-espacio libre, proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

28

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CONTEXTO

Conclusiones

y de habitabilidad. Se evidencia la inclusión de
nuevos espacios arquitectónicos, como el cuarto
de baño ubicado en el interior de las casas, la
idea de los espacios de transición entre calle y el
ingreso principal a través de los halls, la idea de
salas de estar, jardines y garaje. La determinación
de los mejores proyectos, enfrenta las propuestas
y pone en valor los criterios de diseño de estas
edificaciones en relación al lugar y época en que se
construyeron, como en el caso de la zonificación
de los espacios a través de franjas que agrupan el
area privada (descanso) y el area pública (social).
Por otra parte, los análisis de los recorridos de
las circulaciones evidencian el uso eficiente de los
espacios, al igual que la concentración de superficies
libres que se complementa con estos recorridos; de
igual forma pone en evidencia la subutilización de
áreas en el caso de las casas de los ingleses.
Adicionalmente se puede afirmar que la
declaratoria de estos inmuebles como bienes
patrimoniales corresponde a un paso inicial por
su valor histórico, sin embargo, la creación de una
rígida ordenanza de preservación y mantenimiento
dista de la realidad de las edificaciones que deben
evolucionar constantemente a la par con los nuevos
usos y necesidades de quienes los habitan, esto
no implica la perdida de los bienes, al contrario,
potencializa su valor en el tiempo. C

A través de esta investigación se logró un
acercamiento a las características del Company
Town de Ancón para visualizar los espacios donde
habitaron los empleados y obreros de la compañía
petrolera, aquellas casas que se mantienen vigentes
y que en la mayoría de los casos no han sido
modificadas sustancialmente. Ancón corresponde
al reflejo de lo que sucedía en Latinoamérica y
Estados Unidos con las inversiones de capitales
extranjeros y la generación de casas para los
obreros, “ciudades” diseñadas acorde a la
jerarquía social, donde se mantenía el control de
sus trabajadores a través de horarios y normas,
pero donde se complementó su tiempo libre con
espacios para el deporte y actividades sociales.
El estudio de los inmuebles seleccionados
reflejó el contraste de las características en los tres
niveles jerárquicos de la compañía: los obreros, los
empleados de departamentos u otras áreas como
salud o educación y los jefes departamentales. Así
también estos niveles se reflejaron en los tamaños
de lotes y amanzanamiento de los barrios donde
están ubicadas las casas.
La aplicación de la metodología de análisis
gráfico complementa la descripción de los
inmuebles con la valoración de aspectos técnicos

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CONTEXTO

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30

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La sociedad como medio de producción de estilos
arquitectónicos. Quito, Ecuador 1534 – 2018
Society as a means of production of architectural styles. Quito, Ecuador
1534 – 2018
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Sergio Andrés Bermeo Álvarez1
Claudia Canobbio Rojas2

Resumen

Abstract

La arquitectura, como expresión humana, es
reflejo de cada sociedad en cada época, al
mostrarnos la forma de vida de sus habitantes y
el espacio que ocupan. El presente estudio, toma
la ciudad de Quito, Ecuador, que desde su origen
permite analizar diversos estilos arquitectónicos
consecuencia de la evolución de la sociedad
quiteña. Desde la vertiente de la geografía urbana
se llevó acabo un análisis socio-arquitectónico
tomando seis temporalidades significativas de
cambios, representados en cartografías de estilos
arquitectónicos en cada etapa de sociedad, desde
su origen colonial con influencia española e
indígena, hasta una expresión arquitectónica
contemporánea marcada por procesos globales.

Architecture, as a human expression, is a reflection
of each society in each era, showing us the way of
life of its inhabitants and the space they occupy.
The present study takes the city of Quito, Ecuador,
which from its origins allows analyzing various
architectural styles as a result of the evolution
of Quito society. From the perspective of urban
geography, a socio-architectural analysis was
carried out taking six significant periods of change,
represented in cartographies of architectural styles
in each stage of society, from its colonial origins
with Spanish and indigenous influence, to a
contemporary architectural expression marked by
global processes.

Palabras Clave:

Keywords:

modo de producción social; producción
arquitectónica; conciencia social; estilo
arquitectónico

social production mode; architectural
production; social awareness; architectural style

1

Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Universidad Central del Ecuador; Doctor en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad
de Guadalajara, México; E-mail: beusuario43@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-2660-4622
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad Autónoma de Sinaloa; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad
de Guadalajara, México; E-mail: canobbio@uas.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1670-4320

31

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

En base a lo anterior, se parte de la hipótesis
de que los diferentes estilos arquitectónicos,
adoptados durante el proceso de urbanización
de la ciudad de Quito, han surgido a raíz de la
relación entre arquitectura y sociedad, dando como
resultado una conciencia social para cada época.
Siendo, el objetivo principal de la investigación,
relacionar las características esenciales de los estilos
arquitectónicos con la evolución de la conciencia
social quiteña, donde, el individuo es consciente
de cómo el entorno ha favorecido o perjudicado al
desarrollo urbano de Quito en sus diferentes etapas,
desde su fundación 1534 hasta la actualidad.
Mediante la metodología del mapeo (Risier y
Ares, 2013), se establece una acción crítica que
enlaza una red de interrelaciones para imaginar
y poner en práctica los modelos de producción,
que permitan construir nuevos relatos (LaFuente
y Horrillo, 2017) y narraciones territoriales, a
partir de miradas dialógicas entre arquitectura
y sociedad, en la ciudad de Quito. Para ello, se
emplean mapas históricos, fuentes bibliográficas,
observación y recursos gráficos, desarrollados
en los talleres de la Facultad de Arquitectura
y Urbanismo de la Universidad Central del
Ecuador, en la cátedra Geografía Urbana con
los alumnos de noveno semestre, impulsando
la creación colectiva de panoramas complejos
y potenciando un conocimiento racional frente
a los diversos estilos arquitectónicos que han
nacido a partir de los acontecimientos sociales
diversos de cada época.
El presente estudio se formula con la finalidad
de abordar los extractos más trascendentales de
la sociedad en las diversas épocas y su impacto
sobre los estilos arquitectónicos de la ciudad de
Quito. En específico, se parte de la identificación
de seis periodos, que van desde 1534 hasta 2018,
permitiendo entender la evolución del proceso
urbanístico de una ciudad colonial, neoclásica,
ecléctica, moderna, posmoderna hasta una
contemporánea en proceso de globalización.

La arquitectura de la ciudad de Quito ha sido
de gran trascendencia en la región por sus
características patrimoniales, los procesos de
industrialización, la ideología y representatividad
de poder del Estado, la influencia de arquitectos
extranjeros, el intercambio de conocimiento y
cultura, migración social, la imagen de ciudad
turística y de inversión económica; lo cual, ha
llevado a que varios autores se dediquen a catalogar
las edificaciones más representativas (Peralta y
Moya, 2007), a través de Guías Arquitectónicas, la
herencia de un Quito Patrimonio de la Humanidad
(Zambrano, 2006), mediante el estudio de las más
importantes zonas atractivas o turísticas (Caicedo
y Guadalupe, 2007); así como, por edificaciones
que expresan una alta calidad de concepción
arquitectónica (Moreira y Álvarez, 2004; Oleas,
1994; Ortiz, 1998).
Por su parte, la evolución de la sociedad quiteña
se ha tratado de entender como un producto social,
basado en jerarquías, estructuras y funciones
(Vargas, 1989); es decir, como una sociedad
marcada por el mestizaje y la estratificación social
(Echeverría, 2000), características que han sido
parte del proceso de colonización, al ser usado
este, como método fundamental al momento de
asentarse en territorio latinoamericano; el cual,
estaba basado en imponerse sobre los nativos
del continente, por medio del Latifundio y
otras formas de organización que desarrollaron
los colonizadores (Kennedy, 2002); siendo
éste, el punto de transición que significó un
cambio de sociedad para una nueva forma de
vida, asignaciones de roles y una fuerte clase
dominante, a lo largo de la historia de la ciudad.
En este artículo se recoge una serie de
investigaciones, que, hasta el momento han
sido estudiadas de manera aislada; sin embargo,
permitirán comprender de forma integral y
creativa, la relación entre la arquitectura y la
sociedad de Quito. Con ello, se busca un abordaje
que devele cómo estos objetos arquitectónicos
logran expresar las características de la sociedad
de la época a través de distintos es estilos
arquitectónicos; es decir, la relación arquitectura
y sociedad como una relación de producción, a
la que Marx (1980) establece como el desarrollo
de las fuerzas productivas materiales de una
sociedad, que condicionan el proceso de vida,
dando creación a una conciencia social.

Contextualización
El 6 de diciembre de 1534 la ciudad fue
conquistada por los españoles y es, a partir de
esa fecha, que se considera su fundación (Burgos,
1995), dando origen a las sociedades quiteñas, en
las distintas etapas que la fueron caracterizando,
creando redes de estratificación e identidad
material y simbólica.
32

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La llamada sociedad colonial (1534-1800) fue
sometida por los colonizadores españoles, con la
modificación la cultura indígena hacia el interés
de la clase dominante, producto de una relación
estructurante de dependencia (Moreno, 1977),
lo cual marcó cierta rebeldía que se propaga
hasta la era republicana; siendo esa resistencia
criolla quiteña, la que construirá un gobierno o
estado mixto (Morelli, 2002), dejando en claro la
terminación del modelo feudal. En ese entonces,
las casas y los patios de la colonia, eran los espacios
destinados a la realización de la vida cotidiana,
el centro de la ciudad y las plazas principales
ocupadas por la clase dominante; mientras que, las
clases populares vivían en la periferia en viviendas
sencillas y en muchos casos precarios.
Este modelo se transformó con la llegada de
la Revolución Liberal (1895-1910) marcado por
un predominio de las relaciones capitalistas de
producción y la constitución del Estado Nacional,
que continua hacia un proceso de renovación
(1960-1980) basado en la modernización
capitalista del Estado y la sociedad civil. Estas
dos instancias, provocaron en la ciudad una
“crisis urbana” (Carrión y Erazo, 2012) de tipo
capitalista, donde la organización territorial
no puede satisfacer los requerimientos de la
sociedad, producto de la lógica de acumulación
– dominación sobre un territorio intra-urbano
en la ciudad, evidenciado por la diferenciación
entre una arquitectura de clase burguesa, de
una segregación residencial como elemento
dominante de la división social del espacio.
De acuerdo con Jurado (2008), en los años
1950 la expansión económica gracias a la bonanza
cacaotera, aceleró la industrialización y la
tercerización, en la que, las clases altas migraron
y desarrollaron nuevos espacios arquitectónicos
residenciales en los alrededores de Quito y las
clases populares vinculadas al trabajo en las
industrias, el comercio y la producción artesanal
ocuparon el Centro de la ciudad, como punto
de intercambio de mercancías. Es así, como
la arquitectura especialmente la residencial,
se convirtió en una mercancía de circulación
y reproducción de las inversiones financieras
dentro de la modernidad con base en los bienes
inmuebles. (Kingman, 1992: 136-138).
A pesar de que en los 70, la arquitectura
moderna retomaba la “cuestión social”, las
casas de los grandes señores, villas y palacetes
comienzan a ostentar un gran lujo exterior

mediante una rica ornamentación por la influencia
de la Europa de la época, - el “afrancesamiento”
que hace referencia a las personas y clases
sociales que gustan imitar a los franceses. Por
otro lado, la arquitectura de la ciudad moderna
trata de identificarse con la jerarquía de las
edificaciones, consecuencia del desarrollo
comercial, como fueron los pasajes peatonales en
la planta baja de algunas edificaciones tales como
el “Pasaje Royal, Pasaje Tobar, Pasaje Miranda”
(Pazmiño y Fernández, 1991), que llevan el sello
inconfundible del eclecticismo arquitectónico, es
decir la mezcla de los "revivals".
El cambio paulatino del uso de viviendas en
el centro de la ciudad hacia actividades terciarias,
modificó el patrimonio edificado a partir de los
años 1980, con la alteración de las relaciones entre
los elementos del espacio urbano; sin embargo,
“sigue conservando su trazado, la continuidad
de las edificaciones y la unidad del conjunto
arquitectónico.” (Peralta y Moya, 2007: 61) De tal
manera, que la etapa de modernidad se detiene, los
cambios de modos de producción, afecta también a la
conciencia de la sociedad quiteña, (Saldarriaga et al.,
2017), con una evidente migración de la arquitectura
social que respondía a las necesidades de su
población, pasó a convertirse en la posmodernidad
de los 1990, en una arquitectura ostentosa, que
responde a los procesos de acumulación económica
neoliberal, apreciando las enormes diferencias entre
las clases sociales altas y bajas.
En 1999, cuando el país sufrió una de
las mayores crisis financieras denominada
el “Feriado Bancario” (Salgado, 1999), que
congeló los fondos de la moneda nacional (el
sucre) y dolarizó la economía, llega a la cúspide
la etapa del neoliberalismo, que marcaría una
arquitectura posmoderna, generando cambios en
la sociedad, el desempleo, quiebre de empresas,
empobrecimiento de la población, desigualdad
en la distribución de ingresos, reducción en las
inversiones en construcción e infraestructura;
deteriorando también, las condiciones de vida, que
obligan a salir no solo de la ciudad, sino del país.
En la última década, aparece un Quito
contemporáneo producto de la descentralización
y globalización que inciden en la formulación de
proyectos y políticas urbanas que se contraponen
al manejo responsable de recursos y más bien,
actúan bajo las presiones del capital global, la
extracción de recursos naturales y la construcción
de infraestructuras para explotarlos, ingresando
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

en un nuevo modelo de “orden económico y
político–ideológico” (Svampa, 2013), generando
al mismo tiempo, no solo conflictos sociales sino
ambientales, económicos, y culturales, en una lucha
constante de clases, que en cuanto a la arquitectura,
se ha evidenciado mediante un estilo corporativista,
tecnológico y ambiental del mercado de bienes
raíces, en nuevas edificaciones de la ciudad y por
otra parte, en edificaciones icónicas del socialismo
del siglo XXI del gobierno de turno.
Por otro lado, en esta misma etapa, la arquitectura
de Quito paralelamente a la monumentalidad
del socialismo del siglo XXI, crea una segunda
corriente que retoma la conciencia social, de la
responsabilidad en el manejo de los recursos, bajo
una tendencia de “hacer mucho con poco” a lo que
Durán (2015) denomina “Neo-tardoracionalismo”,
que se basa en principios de economía de medios
y aprovechamiento de recursos locales y culturas
populares, en busca de retomar una arquitectura
vernácula reinventada, que dieron paso a la
creación de colectivos de arquitectura que buscan
la vinculación con la comunidad y el voluntariado.
Así pues, al conocer las transformaciones de
los medios de producción y las influencias de
las estructuras sociales sobre las edificaciones
arquitectónicas, permite comprender la diversidad
de estilos y concepciones arquitectónicas, las que en
esta investigación se han categorizado en seis etapas
del proceso de urbanización de la ciudad de Quito.

la Ciudad de Quito, que durante la colonización
en el continente americano, la interrelación
de dos culturas: española e indígena dio como
resultado una hibridación cultural (mestizaje)
las que conformaron más adelante nuevas castas
sociales y a su vez una nueva estructuración
social, encabezada por españoles peninsulares,
seguido de los criollos, mestizos, indios y por
último los negros. Dando paso de esta manera, a
un control de los modos de producción social y sus
relaciones, a través de una sociedad estamental
de clase dominante, regida por la nobleza y el
clero, quienes sometieron de diversas formas a
las clases marginadas.
Por otro lado, para obtener el mayor
aprovechamiento de la tierra explotada, se
instaura el Cabildo3, en un punto estratégico de la
cuidad, con la finalidad de monitorear de cerca el
dominio del territorio. Así mismo, la producción
arquitectónica, como lo señala Kingman (2006),
“posee características del mestizaje, es decir
con una la influencia europea, especialmente
española, pero también, es posible evidenciar
características arquitectónicas propias de la
época con ciertos rasgos indígenas en el Centro
Histórico de Quito” (p.92), (ver tabla 1) donde se
destacan principalmente viviendas coloniales de 1
a 3 pisos con techos de tejas y canecillos, balcones
en fachada, además de sus paredes anchas y el
zaguán empedrado a la rústica; los corredores
espaciosos y protegidos por gruesos pilares de
piedra; dos, tres o cuatro patios, donde uno de
ellos estaba destinado a los animales de carga que
venían de fincas y haciendas con víveres para la
casa y productos para el mercado; además de
piletas o fuentes de agua en sus patios centrales.

Sociedad estamental y arquitectura colonial
(1534 a 1800)
Con la caída del imperio Inca en 1534, se produce
la mediante la conquista española la fundación de
Tabla 1. Elementos de una
arquitectura colonial en Quito,
1534-1800
Fuente: Elaboración propia

3

El cabildo es el gobierno local de la época encargado de la administración de la ciudad.

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CONTEXTO

De igual manera, el trazado urbano en forma
de damero, impuesto por los españoles en la
carta de Atenas, evidenció aún más la conciencia
social de dominación simbólica y que se mantiene
hasta la actualidad en el conjunto arquitectónico
del casco colonial, que a la vez, se inscribe en la
construcción espacial de la ciudad y sobre todo
de los elementos arquitectónicos que se destacan
en el centro histórico de esta época, (ver Mapa 1)
contenedor de un estilo de arquitectura autóctono e
influenciado por la conquista.
Por lo tanto, podemos decir que ese estilo
de arquitectura de la época, no es importación
española, ni tampoco pre-incásica o incásica, sino,
es la relación de las manifestaciones de la mano de
obra indígena forzada con la autoridad impositiva,
conocimiento e ideas europeas colonizadas, que,
debido al cambio de mentalidad mestiza, se originó
un estilo arquitectónico colonial, que se ve reflejado
y formo en lo posterior, el arte de la Escuela Quiteña.

contribuyeron al desarrollo territorial de la ciudad,
permitiendo que el casco histórico se extienda
hacia el norte y sur (Enríquez, 1958), dando origen
a barrios artesanales emblemáticos en Quito como
El Tejar y El Placer, que, por su crecimiento
territorial comprometieron tierras fértiles de la
urbe destinadas a una sociedad agropecuaria.
El crecimiento de la ciudad, basado en medios
de producción agropecuarios, se refleja mediante
edificaciones que mantenían ciertos detalles de
un estilo colonial con influencias de un estilo de
arquitectura clásica europea, cuya producción
arquitectónica debía resaltar el valor simbólico y de
identidad del dominio capitalista estatal liberal, a la
que, dicha combinación, “se considera como una
manifestación estilística neoclásica” (Moreira, 2004:
17), la cual, irradió su influencia en América Latina
caracterizando al nuevo siglo, siendo esta, aplicada
en los edificios más representativos destinados a las
funciones del Estado o institucionales.
El estilo neoclásico usa los símbolos y
motivos redescubiertos de las formas griego
romanas, en una transición larga del barroco al
neoclásico, que, favorecen a la monumentalidad
de la expresión libertaria (auspiciados por la banca
guayaquileña y los agroexportadores del litoral),
simbolizando una nueva conciencia social, dicho
de paso, de explotación, que despierta ante el
mundo colonizador y rechaza el pasado, con una
simplificación de la producción arquitectónica,
donde, las líneas dominan sobre las curvas,
menos contraste de volúmenes y adornos, uso de
la simetría, dinteles y columnas remplazan a los
arcos, uso del frontón y balaustradas (ver tabla 2).

Sociedad liberal y arquitectura neoclásica
(1800 a 1900)
En 1800 a 1900, las disímiles actividades de
medios agrarios y textiles que se empezaron a
forjar a partir de la influencia en la educación,
organización social, hasta los sistemas de
producción, se transformaron por la creación de un
modelo basado en las relaciones capitalistas entre
el productor y el Estado, durante la Revolución
Liberal, a través de un modo de producción
social basado en la explotación laboral (Ayala,
2008), secuela de la dominación colonial, que

Mapa 1. Arquitectura colonial en Quito, 1534-1800

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 2. Elementos de una
arquitectura neoclásica en Quito,
1800-1900
Fuente: Elaboración propia

Sin embargo, no es sino al final de esta
etapa, conocida como el “primer alfarismo”,
donde se marcan los principales cambios en la
ciudad, debido a su impacto político y social,
implementando el laicismo, con lo cual, la Iglesia
y el Estado se separan y dejan atrás los rasgos
de la colonia, materializados con la instauración
de edificaciones de gran representatividad en la
ciudad (ver Mapa 2). La construcción del Palacio
de Gobierno, el Palacio Municipal y la Catedral,
buscan “establecer ideologismos, del régimen
Liberal, institucionalista, de libre empresa, y por
supuesto de las residencias (proletariado) y los
palacetes (burguesía), proyectándose hacia los
inicios del siglo XX, producto de la era neoclásica”
(Oleas, 1994: 7), cuyas características son
claramente un estilo de arte grecorromano, que,

realzaban la severidad, solidez y horizontalidad;
al igual que, el uso del estatismo como ritmo muy
pausado frente al movimiento de las curvas y
contra-curvas.
Por lo tanto, los cambios culturales y políticos
durante el siglo XIX, así como la presencia de
diversos arquitectos extranjeros contribuyó a que
se tenga como resultado un estilo sobrio, simple
y esplendoroso, ocupando un 23% del total de
las edificaciones existentes a la época, en su gran
mayoría, residencias de una planta, sin retiros
y con un patio de servicios posterior, el piso es
de tierra, empedrado o entablado, los muros son
de adobe o ladrillo sin decoración, mantienen el
patio y pileta central, las ventanas rectangulares,
balcones corridos, columnas jónicas, escaleras
con balaustrada de madera y cubierta de teja.

Mapa 2. Arquitectura neoclásica en Quito, 1800-1900

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Sociedad mercantil y arquitectura ecléctica
(1900 a 1950)

ciudadela México, un auténtico barrio obrero,
mientras que, alrededor del Centro Histórico
fueron apareciendo una serie de edificaciones
públicas, civiles, fábricas y ciudadelas de clase
burgués. Que, al igual que la marcada sociedad
burguesa y popular, Quito también es segregado
territorialmente con su producción arquitectónica
mercantil capitalista en el centro y la vivienda
obrera popular al sur, que provocaron una “crisis
urbana” producto de la lógica de acumulación de
capital y dominación obrera.
Esta opresión social, llevo a la rebelde masa
de clase obrera y media en 1925, a poner fin a
la bancocracia y al Estado liberal plutocrático,
donde gobernada la minoría perteneciente a la
clase rica oligarca del país, para instaurar un
Estado de Bienestar, reformador de la economía
que provea de bienes y servicios a todos los
habitantes en cumplimiento de los derechos
sociales, mediante la llamada Revolución Juliana
(Paz y Miño Cepeda, 2002) que modernizaría
el Estado, llevando a una verdadera libertad y
democracia de la sociedad.
En dicho escenario se incentivó la
industrialización de los medios de producción,
orientada a una modernización capitalistanacionalista, impulsando las obras públicas
e introduciendo la planificación estatal, que
caracterizó al siglo XX, apoyados entonces,
en una época de conciencia social industrial,
donde, el crecimiento en el sector obrero rural
(Benalcázar, 1990) marca un hito en la economía,
la cual, se caracteriza por una determinada
técnica de producir mercancías y organizar el
trabajo, siendo, su instrumento más importante
la máquina. De esta manera, se fortalece el
Estado-Nación y aparece el movimiento obrero,
donde el 15% de participación corresponde al
género femenino, del cual solamente un 9.6%
tenía cargos de responsabilidad.
La producción arquitectónica, por lo tanto,
tiene su auge en edificaciones públicas – estatales,
bajo una relación de producción de libertad,
esa misma libertad es transmitida al estilo que
se aplica en dichas edificaciones, generado
una tendencia que, mezcla características y
elementos (ver tabla 3) de diferentes estilos y
épocas, “dando libertad al arquitecto de escoger

A partir de 1900, bajo el mando del Gran Partido
Liberal (Sánchez, 2012) se producen dos periodos
de la revolución conocidos como el “segundo
alfarismo” y “el placismo” haciendo referencia a
los liberales Eloy Alfaro y Leónidas Plaza Gutiérrez
respectivamente, que continúan con el progresivo
aislamiento de la iglesia católica del poder, propagado
por la emergente sociedad liberal conjuntamente
con la participación de negros e indígenas en las
gestas revolucionarias, en busca de principios de
igualdad ciudadana, bienestar y progreso, que
debían ser características de un proyecto de Estado
Moderno a mediados del siglo XX, propuestas que,
no lograron resolver la problemática social del negro
y de los indígenas, encontrándose bajo formas de
explotación pos-esclavista (De la Torre, 2002) como
el concertaje4 como medio de producción social y
legitimados por corrientes de intelectuales tanto
liberales (mercantilismo agroexportador) como
conservadores (latifundismo derechista).
Es claro según Maloney (1983) que “las
propuestas libertarias romanticistas proclamaban
libertad e igualdad buscando la liberación de una
fuerza de producción de trabajo esclava, para
conformar una nueva fuerza productiva ´libre´”
(p.116), pero, esta fue servil al capitalismo
emergente, debido a la lucha de intereses de los
burgueses versus los intereses populares donde,
por un lado, los sectores intelectuales de la
burguesía agroexportadora, grupos hacendatarios y
terratenientes conforman una sociedad dominante
ligada al capital extranjero, intereses bancarios,
al comercio y al latifundio que se sobrepusieron
a un liberalismo popular de los obreros, artesanos
urbanos y las masas campesinas, explotadas como
modo de producción social.
En este contexto político, social y económico,
se dio la construcción y llegada del Ferrocarril
Andino a la ciudad, que uniría Quito con
Guayaquil, impulsando la construcción de
la estación de tren en Chimbacalle (Sevilla,
2008), que facilitó el traslado de materia prima
para la creación de fábricas, consiguiendo que
los obreros empezaran a vivir en los lugares
aledaños, formándose sectores como la actual

4

Contrato donde el indígena se obliga a trabajar de forma vitalicia en medios de producción agrícolas y sin recibir ninguna remuneración,
con base a un constante endeudamiento.

37

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de la historia del arte lo que más les interese
(historicismo), en la que, una misma arquitectura
podía tener varios lenguajes, respondiendo a
la liberación de la clase obrera y a un Estado
nacionalista” (Chueca, 1974: 3-4).
En base a lo anterior surge la Arquitectura de
estilo ecléctico (Pereira, 1991) "como una manera
libre de aplicar la variedad de corrientes estilísticas
surgida en el siglo XX, tomando sus raíces en la
arquitectura historicista” (p.44), en la cual, se
puede apreciar el mejoramiento de las técnicas
constructivas y un desarrollo en cuanto al perímetro
de habitabilidad de Quito, siendo principalmente

“una secuencia de anécdotas revivalistas, con la
cual, se intenta determinar la ideología quimérica
por parte de la burguesía”, como lo afirma Patetta
(1997: 129).
Por otra parte, el estilo ecléctico en Quito se
consolidó en la gran mayoría de edificaciones con
uso principal de vivienda y están ubicadas en la
zona norte del núcleo urbano (ver Mapa 3), las
cuales, se destacan por la presencia de jardines y
piletas centrales, prominentes columnas de orden
dórico y toscano, además de la implementación
de ventanas de arco de tipo; paladinas, de medio
punto o de herradura.

Tabla 3. Elementos de una
arquitectura ecléctica en Quito,
1900-1950
Fuente: Elaboración propia

Mapa 3. Arquitectura ecléctica en Quito, 1900-1950

Fuente: Elaboración propia

38

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Sociedad industrial y arquitectura moderna
(1950 a 1970)

modernidad para aplicar en Quito, como es
el caso de Armando Acosta y Lara (Uruguay)
incitador de la necesidad de crear escuelas, planes
y gremios de arquitectura, Karl Kohn y Otto
Glass (Checoslovaquia) pioneros en construcción
de edificaciones modernas, Hopkins &amp; Dentz
(Estados Unidos) diseñadores del primer edificio
moderno (La Previsora), entre otros, van a
proponer un nuevo estilo moderno arquitectónico,
claro, un estilo hibrido, de una Latinoamérica
experta en mestizaje.
Por lo tanto, la escuela moderna de arquitectura
de Quito viene impulsada por las ideas modernistas
de la región (especialmente Uruguay) y bajo
conceptos de arquitectos pioneros mundiales del
modernismo como Walter Gropius (escuela de
la Bauhaus), Frank Lloyd Wright (organicismo),
Lewis Mumford – Patrick Abercrombie
(urbanismo), Le Corbusier (funcionalismo), Mies
van der Rohe (estructuras de acero y vidrio), Alvar
Aalto (funcionalismo humano), entre otros en el
sentido que consideran una etapa de revolución del
arte de mejora estética, funcionalmente renovadora,
y una construcción bajo un modo de producción en
serie por la ayuda de la máquina proveniente de la
revolución industrial.
Quito entonces, levanta una nueva estructura
edilicia y urbana, sobre un palimpsesto de estilos
colonial, neoclásico, y ecléctico, que se transforman
en una relación de producción humanística
descendiente de la “cuestión social”, de corrientes
marxistas, y de una sociedad industrial con
conciencia desarrollista- nacionalista, que, a pesar
de la incorporación de la máquina, la arquitectura
que a partir de los 50 es abundante, se concibe como
una aspiración estética, que reivindica la función
social y un valor tecnológico hecho a mano.
Además, de acuerdo con Arizmendi y Piñeros
(2014), una mayor producción artística y literaria;
avances científicos y tecnológicos especialmente
en el campo de las comunicaciones, se extiende
la ciudad con un gran desarrollo en el sector
norte de quito que limitaba en el barrio La
Mariscal. Mientras que, en cuanto a la producción
industrial, el sur de la ciudad se convierte en el
principal espacio de comercialización creciendo
hacia la Av. Napo con la fabricación de calzado y
textil (Sevilla, 2008). (ver Mapa 4)

El modelo de Estado – Nación producto de la
Revolución Juliana fue enriquecido y mejorado por
los “intervencionistas”5 que se consolidaron en los
años 60 y 70, proponiendo un modelo “nacionalestatal-desarrollista” (Paz y Miño Cepeda, 2002),
reformando el modo de producción agrario,
mediante la implementación de la industrialización,
la planificación estamental, regulación y control
de capital extranjero, administración del nuevo
recurso, el petróleo, participación del país en
procesos de integración regional latinoamericana,
provisión de servicios públicos e infraestructura,
fortalecimiento de la empresa privada, todo esto,
extendiendo al Estado a la esfera de la producción
y modernización.
Es necesario resaltar que durante la historia del
siglo XIX y XX, ha dominado el interés privado
que el interés social, y es hasta aquí, que el Estado
Intervencionista ha tratado de velar por el interés
de la nación, sobre los intereses corporativistas,
llamándola “cuestión social” que posicionó una
época de modernidad.
Se evidencian entonces, bajo este nuevo
sistema, cambios en el ámbito social, cultural,
artístico, religioso y político debido a los procesos
desarrollistas a los que la sociedad está inmersa, al
percibirse un aumento de divorcios, otras formas
de culto, y una mayor participación de la mujer
en la educación superior, así como la búsqueda
de la equidad de género, una reducción del
analfabetismo al 11.7% gracias al incremento de
centros educativos, profesores y alumnos, siendo
las universidades escenarios de gran actividad
política y educativa.
Es así como en 1959 inicia la primera escuela
de arquitectura y se le otorga la categoría de
Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU)
en la Universidad Central del Ecuador (UCE)
ubicada en la Ciudadela Universitaria al norte de
Quito (Durán, 2015), creada por los arquitectos
uruguayos Jones Odriozola y Gilberto Gatto
Sobral, que posteriormente realizarían el primer
Plan Regulador Modernista de la ciudad, además,
la influencia de varios arquitectos extranjeros
(Cobas, 2012) que arriban con sus ideas de

5

Grupos públicos o privados que intervinieron en la toma de decisiones del Gobierno de la época.

39

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Mapa 4. Arquitectura moderna en Quito, 1950-1970

Fuente: Elaboración propia
Tabla 4. Elementos de una
arquitectura moderna en Quito,
1950-1970
Fuente: Elaboración propia

Sociedad capitalista y arquitectura
posmoderna (1970 a 2000)

Con respecto al ámbito de la construcción (ver
Tabla 4), es notable el crecimiento poblacional
hacia las periferias urbanas por su rentabilidad y
donde el estilo moderno juega un rol importante
al ser considerado como “un fenómeno fuera de
lo común, un desafío sin precedentes, ni paralelos
a las raíces mismas de la cultura de Europa e
Iberoamérica” (Bravo, 2009: 2). Es estrictamente
funcionalista – humanista y que no atiende más que
al programa funcional y su relación con la ciudad
señala Bravo (1993); es decir, “le basta con la
razón para procesar valores funcionales de carácter
material”, como lo afirma Piñón (2008: 17).
Además, hay predominio en el uso del hormigón
armado y la estructura de acero por medio de
perfiles y fachadas de vidrio, materiales del sistema
industrial. De igual manera el quiebre de simetría y
el uso de una cubierta plana con una imperceptible
inclinación del 1% de pendiente que sirve para
la evacuación de agua lluvia, son las principales
características de las edificaciones de la época.

A partir de los años 70 hasta terminar el siglo,
el modelo de Estado – Nación intervencionista
de la “cuestión social” (Paz y Miño, 2002) agotó
su viabilidad histórica, siendo desarticulado de
su visión nacionalista, para velar por intereses
del capital financiero transnacional y del sistema
empresarial local, provocado por el fenómeno de
la globalización, es decir, toma fuerza nuevamente
el interés privado como interés de la nación,
bajo los principios del “neoliberalismo” y de las
“privatizaciones”, de igual manera, el sistema
económico y social se basa en la “propiedad
privada” de los medios de producción, el libre
mercado, donde el capital es generador de riqueza,
creando una relación entre el capital y el trabajo.
En estos años, nunca se alcanzó el “estado de
bienestar”, más bien, la clase pobre pasa a ser las
mayorías y las familias burguesas - oligarcas la
40

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

propios de aquel sistema económico” (Weber, 2008),
de una estratificación social de tipo económica y de
las rentas que se acumulan por una estructura de
producción de desigualdad (Karl, 2011).
Por lo tanto, en el campo de la arquitectura, se
introdujo el estilo posmoderno como oposición al
estilo modernista, (Díaz, 1988), que abandonaba
las formas puritanas arquitectónicas con la
pretensión de recuperar aquellos con lenguajes
vulgares, asociados a una ética populista, llenos de
adornos, no estilistas, capaces de ser apreciados y
entendidos por todos, que según Calduch (1990),
se entiende como un retorno a las formas antiguas,
donde resaltaba el ornato y la riqueza visual de las
formas, los edificios adoptan tipologías heredadas,
uso de columnas, pilastras, molduras, geometría no
euclidiana, yuxtaposiciones.
Esta posmodernidad en Quito marcaria una
fuerte segregación social, desigualdad, con
arquitecturas como hemos dicho vendidas al
capital, pero también otras, la gran mayoría, que
han sido producto de una paliza neoliberal, una
arquitectura de condiciones precarias, de la clase
obrera, construcciones informales desterradas
hacia las periferias norte y sur, una arquitectura
de los “sin poder” (Breilh, 1999), en una cultura
amañada y acrítica, de una resignación colectiva,
el cinismo de unos y mansedumbre en los otros,
una arquitectura de estética posmoderna que ha
saltado a la razón. (ver Mapa 5).

minoría más rica, creando un nuevo modelo de
desarrollo económico, al que se suma el esquema
de “dolarización”, provocado por el feriado
bancario, definiendo así, un Estado de “modelo
empresarial” y de “bancocracia”.
Quito, sede del Estado neoliberal, empieza a
demostrar su interés de capital financiero, con la
extensión de su edilicia y trazado urbano, hasta
consolidar sus límites geográficos en sentido norte
y sur, con una arquitectura ostentosa de desarrollo
comercial y acumulación económica, que se
sobrepone, ante una arquitectura de estilo moderno,
de interés social, que se venía construyendo en el
modernismo, dando inicio a un estilo arquitectónico
posmoderno, que pone en evidencia las diferencias
entre la clase alta, media y baja.
Tal es así, la aplicación del modelo capitalista
que, en la década de los 70 se diluye las visiones
humanistas de la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo de la Universidad Central, que hasta el
momento era la única en la ciudad, debido a que la
ciudad tiene sed de una producción del usufructo
de la propiedad privada, con visión empresarial, de
inversión y beneficios económicos, dependiente
de un mercado de consumo, es decir, solicita se
fabrique una arquitectura mercantil.
En efecto, los consumidores de la arquitectura,
es una nueva sociedad industrial, a la que podemos
llamar, sociedad neoliberal, basada en “una
organización racional del trabajo, el dinero y la
utilidad de recursos de producción, caracteres

Mapa 5. Arquitectura posmoderna en Quito, 1970-2000

Fuente: Elaboración propia

41

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CONTEXTO

No obstante, la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo, en la década de los 1980 y 1990,
buscó recuperar la visión inicial, gracias a la
herencia de los primeros arquitectos y de hijos de
esos arquitectos, con su modernismo funcional,
urbanístico y humanístico, que ponen en valor el
uso de los materiales, el contexto, el paisaje y el
detalle constructivo arquitectónico conjuntamente
con los avances tecnológicos.
Dichos avances tecnológicos, son perceptibles
en la sociedad que empieza a estar comunicada
gracias a las telecomunicaciones vía satélite
(Macionis y Plummer, 1999) integrando el norte
empresarial con el sur industrial, ya consolidados,
y ahora una tendencia hacia los valles (Ballesteros,
2000) para tener una interacción urbano – rural.
Esto permite, la creación de nuevas culturas
y tradiciones, que hacen, que Quito tenga una
diversidad pluricultural, debido al inicio de una
migración desde las provincias hacia Quito, que
ven como una oportunidad de progreso y a la vez
concentradora de capital económico, existiendo
desplazamientos campo – ciudad (Anderson,
2000) en la búsqueda de un mejor futuro.
Por otro lado, en Quito se opta por la simetría
en planta ya que se retoman aspectos de antes de
la modernidad, donde el 90 % de las viviendas
construidas responden a esta tipología de manera
contraria los ejemplos de donde el cuerpo deja ver
la estructura y poseen un remate con ornamentos,
correspondiente únicamente a un 15% del total.
(ver Tabla 5).

gira en un ambiente político, económico y social de
inestabilidad e incapacidad de proponer una reforma,
un caso paradigmático (Massal, 2006) al pasar
por tres Gobiernos forzosos y derrocados -1997
Abdala Bucaram, 2000 Jamil Mahuad, 2005 Lucio
Gutiérrez- y que provocaron el levantamiento sui
generis del pueblo, debido a que, las revueltas en las
calles no eran orquestadas solo por organizaciones
sociales, sino actores urbanos de la ciudad de Quito,
de clase obrera, media y en algunos casos la clase
alta intelectual junto con sus familias padres, madres,
hijos, abuelos todos se unieron por un solo objetivo,
el derrocar al neoliberalismo, contribuyendo en
estos primeros años a modificar la imagen que se
tenía de una transición y la democratización del país.
Por lo tanto, la crisis económica del Estado
neoliberal, los abusos de poder, el incremento de
la inflación, el bloqueo de la reforma política, las
alianzas con la derecha ecuatoriana, el acercamiento
al gobierno estadounidense y colombiano, producen
una ingobernabilidad, por la incapacidad de entender
el modelo estatal, que llevo a rechazar a los políticos
por no responder a las necesidades del pueblo, y
se origina la llamada “rebelión de los forajidos”6
de abril del 2005, que, con el grito “que se vayan
todos”, causaron temor en los dueños de los medios
y en los partidos políticos hegemónicos, poniendo
así, el fin del autoritarismo y la derecha neoliberal,
evento que quedo marcado como “la larga noche
neoliberal” (Acosta, 2005).
En este contexto, de resistencia al neoliberalismo,
en el 2007 aparece un nuevo movimiento denominado
“revolución ciudadana”7, sus fundamentos inspirados
en el “socialismo del siglo XXI” (Martínez, 2009),
liderado por el recién elegido presidente Rafael
Correa, que siguió un estilo de gobierno socialista
revolucionario, antiimperialista, y promoviendo la
integración sudamericana, caracterizó esta etapa, por

Sociedad socialista del siglo XXI y
arquitectura contemporánea (2000 a 2018)
En los primeros años del nuevo milenio, el
continuismo del neoliberalismo esta en vigencia y
Tabla 5. Elementos de una
arquitectura posmoderna en Quito,
1970-2000
Fuente: Elaboración propia

6

Apelativo empleado por el expresidente Gutiérrez, para referirse a ciudadanos que protestaban en su contra; pero, el apelativo fue acogido
por los manifestantes logrando cambiar su connotación negativa.
7
Movimiento político de izquierda Alianza PAIS, que candidatizó a Rafael Correa.

42

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CONTEXTO

el desarrollismo democrático regional, la economía
de equivalencias, la democracia participativa y las
organizaciones de base, quien considera que el capital
es para el servicio del ser humano y los medios de
producción deben ser democratizados.
Por tales motivos, la ciudad de Quito adopta
características pos-neoliberales, mediante un
modo de producción “neo-desarrollista” (Gallegos,
2007) y con enfoque en la “cuestión ecológica”
(Haidar y Berros, 2015), incrementando el gasto
social para disminuir las desigualdades sociales,
creando infraestructura de edificaciones públicas,
sistema de transporte integrados -metro de Quito-,
diálogos y participación pluralistas con actores
urbanos, crecimiento inmobiliario, edificaciones
de salud y educación, promovidas por el gobierno
bajo medidas de carácter redistributivo, sin
embargo, en el campo de la arquitectura (Durán,
2015) se formó dos corrientes, una de los excesos
y despilfarros del nuevo boom petrolero, derriban
en lenguajes internacionales, el mercado de bienes
raíces, la monumentalidad de los iconos del
socialismo del siglo XXI, frente a una arquitectura
de conciencia social, del manejo responsable de
los recursos y territorio, propuestas corporativistas
y del trabajo en colectividad.
Dentro de la primera corriente se puede
ver un Quito pluricultural inmerso en una
arquitectura de arquitectos extranjeros o con
estudios en el exterior, que imponen sus nuevas
ideas contemporáneas en edificios del sector
privado con lenguajes internacionales en el
contexto quiteño, tendiendo a una arquitectura
global, capitalista, de consumo, de empresas
transnacionales, que se insertan en las áreas de
mayor flujo económico como es el sector de
Iñaquito, el nuevo centro urbano norte de la
ciudad, que a pesar de dinamizar el sector, han
creado una nueva imagen urbana internacional,
con secuelas neoliberales.
Esta corriente viene acompañada de una
arquitectura mercantil, del mercado de bienes
raíces, cuyo propósito ha sido la especulación
de la tierra –con pequeñas excepciones-, bajo
el postulado de construir la mayor cantidad de
metros al menor costo, para generar mayores
ganancias, se la ha considerado como un objeto
arquitectónico para la venta, clientelar y no de
respuesta social y urbana, ubicada principalmente
el norte de la ciudad y que se extiende alterando
el ecosistema, hacia los valles de Cumbayá y
Tumbaco creando una economía extractivista.

Además, con el neo-desarrollismo del Estado, se
implementó una serie de concursos arquitectónicos
para la concepción de proyectos de carácter públicos
de gran escala, como la Plataforma Gubernamental
Financiera en el centro urbano norte de Quito,
la Plataforma Gubernamental de Desarrollo
Social en Quitumbe, sur de Quito y el edificio
de la UNASUR en la Mitad del Mundo, periferia
norte de la ciudad, edificaciones que resaltan un
gran desafío estructural, monumentalidad por
su escala y ocupación de terreno, polémicas por
sus ubicaciones, sus imágenes corporativistas
y altos costos, en muchos casos sobreprecios y
corrupción, hasta edificaciones de menor escala
pero de tipos replicables por toda la ciudad, como
por ejemplo, las Unidades de Policía Comunitarias
UPC, hospitales y centros médicos tipo, viviendas
de bajo costo, que responden a la política del Plan
del Buen Vivir, cuya imagen arquitectónica es
genérica para ser replicada como virus en la ciudad,
sin tomar en cuenta las condiciones geográficas,
espaciales, sociales, y culturales. Todas estas
edificaciones han sido obras representativas del
Estado que se han transformado en los iconos del
socialismo del siglo XXI.
Dentro de la segunda corriente, se puede
observar una postura de eficiencia energética y
de recursos, que demanda una visión territorial y
multi-escalar, una valorización del paisaje como
híbrido de naturaleza, ecología y cultura, de un
valor agregado del potencial local en sinergia
con lo global. Estas características influenciaron la
propuesta de regeneración del antiguo aeropuerto
de Quito para convertirlo en el Parque del Lago, un
nuevo pulmón al norte de la ciudad, por otro lado,
la recuperación de la antigua terminal de buses
interprovinciales en la Av. 24 de mayo en el Centro
de Quito, para convertirlo en el Parque Urbano
Cumandá, un espacio flexible para que la comunidad
se apropie y participe en cultura, deporte, educación,
integrando a los barrios aledaños.
De las propuestas corporativas, aparecen
arquitectos que, basados en la alta tecnología
–high tech-, desarrollan nuevos sistemas
alternativos de construcción con la ayuda de
la industria nacional, implantando edificios
corporativos con alta innovación y principios
medioambientales responsables, como por
ejemplo el edificio Quito Publishing House,
en el barrio de la Floresta sector centro norte
de Quito, que retoman la “cuestión ecológica”
como premisa de diseño.
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CONTEXTO

A estas se añade la modernización de la
arquitectura de Quito, “neo-modernismo”, que
se renueva y se revaloriza, mediante el trabajo
colectivo de grupos de arquitectos que han decidido
anteponer el individualismo por la colectividad,
el anonimato por la autoría, dando importancia
al manejo de los flujos peatonales, espaciales,
visuales, bajo premisas de integración del espacio
público con el privado, nodos de conexión entre las
centralidades urbanas, incorporación del paisajismo
con especies endémicas, el aprovechamiento de
los recursos locales, bajo una economía de medios,
que buscan en la arquitectura desvelar en lugar
de negar el potencial existente, descubridores de
texturas, materiales nuevos y tradicionales, “neotradicionalismo”, creando un modo de producción
colaborativo, que se ha irrigado por toda la ciudad
como al norte, el Centro Comercial Quitus, la
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
FLACSO, en el centro, la extensión del Museo
de la Ciudad, el Archivo Pasivo, en los valles
residencias privadas como la Casa X, la residencia
La Villa. (ver Mapa 6)
Por lo tanto, podemos deducir que, Quito
es el resultado del resurgimiento de una crisis
económica profunda, de intervenciones mínimas,
de escasos recursos y que culmina con los excesos
y despilfarros de una sociedad del socialismo del
siglo XXI, idealizadas en edificaciones de varias
corrientes que hemos señalado anteriormente, que

podemos categorizar como una arquitectura de
estilo contemporáneo.
Este estilo, es el inicio de una sociedad
tecnológica y virtual, que presenta cambios
acelerados con respecto a una mejor educación
democratizada (Altable, 2008), para mejores
oportunidades laborales, sociales y culturales.
La arquitectura contemporánea, también se ve
afectada debido a que presenta una nueva forma de
percibir la ciudad, en la que, la sociedad juega un
rol importante en las relaciones organizacionales,
al convertirse en ejes ordenadores de expansión
territorial en la ciudad, con proyección a futuro
para lograr un equilibrio entre el ser humano y
el patrimonio edificado. Durán (1999), hace
referencia a que la identidad esencial de una obra
de arquitectura se da en el ámbito de la forma,
así entendida como representación de una figura,
que, está sometida por su propia naturaleza a una
obsolescencia rápida que se inicia en el momento
de su concepción. (p.50)
Por esta razón, el estilo contemporáneo presenta
un predominio de los sistemas constructivos en
hormigón y acero, y la implementación de las nuevas
tecnologías en la construcción, para obtener una
certificación de edificios inteligentes, sustentables
y funcionales, que, además de tener elementos
esenciales en cuanto a forma y función, permitan el
vínculo directo con la sociedad y su impacto dentro
de ésta. (ver Tabla 6).

Mapa 6. Arquitectura contemporánea en Quito, 2000-2018

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Tabla 6. Elementos de una
arquitectura contemporánea en
Quito, 2000-2018
Fuente: Elaboración propia

CONCLUSIONES

de obra indígena y los conocimientos europeos,
causando una etapa de mestizaje tanto en la
sociedad como en la arquitectura de características
casa patio central.
Hasta que en la época de 1800 a 1900, la
sociedad toma aires de libertad mediante la
revolución liberal, que propone una relación
de producción capitalista entre el productor y
el Estado, cuya “libertad” no fue para todos,
debido a que el crecimiento de la producción se
basaba en una explotación laboral del obrero, un
latifundio social, que tuvo su expresión en un
estilo de arquitectura neoclásica que representaba
el valor simbólico y de identidad de la época,
asignando valores a los lugares productivos de la
ciudad, la estratificación social, dando origen a
zonas privilegiadas como el Palacio de Gobierno,
Palacio Municipal, la Catedral y la Plaza Grande.
Dando continuismo, de 1900 a 1950, la sociedad
quiteña evoluciona a una sociedad mercantilista,
que propone una nueva fuerza productiva, pero

Mediante la presente investigación hemos
podido correlacionar el desarrollo urbano de
la ciudad de Quito desde su fundación 1534
hasta la actualidad de 2018 involucrado en un
ambiente social y político que han sido respuesta
a los diferentes estilos de arquitectura. La imagen
urbana de la ciudad se perfila como poética
visual, evolucionando en el tiempo a través de
sus actividades, que, exhibieron cambios en la
forma urbana, por lo tanto, podemos afirmar que
la frase de Mies van der Rohe “la arquitectura
es la voluntad de la época traducida a espacio”,
se cumple y se evidencia en nuestra ciudad, de la
siguiente manera (ver Mapa 7)
Una arquitectura de estilo colonial, marcaba
la época de 1534 a 1800, bajo una sociedad
estamental de clase dominante, efecto de la
colonización, que impuso un modo de producción
de la arquitectura con la dominación de la mano

Mapa 7. Estilos arquitectónicos en Quito desde 1534 hasta 2018

Fuente: Elaboración propia

45

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CONTEXTO

liderada por poderes fácticos, la burguesía y la
bancocracia, servil al capitalismo emergente, es
decir una ciudad pos-esclavista, que, bajo un estilo
arquitectónico ecléctico de estilo “libre”, marcaron
una clara segregación arquitectónica y territorial,
dividiendo el norte con instituciones públicas
(Manuela Cañizares, Universidad Central, Mejía,
Simón Bolívar), residencias burguesas con patio
jardín interno y hall de distribución, mientras que, al
sur con la estación del ferrocarril, la incorporación
de las industrias y residencias mínimas obreras.
Sin embargo, la revolución industrial, marcó
un cambio sustancial a partir de 1950 a 1970,
con el surgimiento de un Estado desarrollista –
nacionalista, que valoriza al hombre antes que,
al capital, una relación de producción basado en
la “cuestión social”, reflejada en una arquitectura
de estilo moderno, que busca mejorar lo
existente y proponer nuevos principios y técnicas
constructivas a través de la industrialización de la
producción, pero, no pensando en la “maquina”
como lo hizo el estilo moderno internacional,
sino pensando en “humanizar” a la sociedad
industrial quiteña, que produjo la más alta calidad
de objetos arquitectónica con visión social en la
historia de la ciudad.
Pero de pronto, de 1970 al 2000, una gran crisis
económica detuvo este crecimiento e impulso
social, retrocediendo al modelo capitalista cuya

producción arquitectónica está basada en la
propiedad privada de los medios de producción,
que acelero el surgimiento de la sociedad
capitalista representada por un estilo arquitectónico
posmoderno, del uso y abuso de los materiales
como el hormigón, acero, y vidrio, síntomas del
Estado neoliberal, que fragmento la ciudad en
estratos socio-económicos, con una clara lectura
de edificaciones ostentosas, lujosas, exuberantes,
frente a edificaciones precarias de clase obrera.
Finalmente, la sociedad quiteña, siempre
rebelde, exigía una salida al modelo capitalista
hegemónico, mediante manifestaciones masivas
dadas por la rebelión de los forajidos, dieron
paso a una etapa pos-neoliberal del 2000
al 2018, el inicio de un nuevo milenio, que
revive la “cuestión social” y añade la “cuestión
Ecológica”, mediante el modelo del socialismo
del siglo XXI, que pone al capital, como servicio
para el ser humano y democratiza los medios de
producción con grandes avances tecnológicos,
que son tangibles en los nuevos estilos de
arquitectura contemporánea, que se masifican
en la ciudad bajo la política neo-desarrollista,
creando grandes obras y edificaciones en la
ciudad, representativas del poder del socialismo
– extractivista y representativas del poder de la
participación ciudadana y de los colectivos de
arquitectura (Ver tabla 7).

Tabla 7. Resumen de estilos arquitectónicos
y sociedades en Quito, 1534-2018
Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Además, el estudio de la historia, nos
demuestra que los pueblos buscan la democracia
como uno de sus grandes objetivos, y en las
últimas décadas, el régimen constitucional en el
país. Las instituciones se han robustecido y se
ha ido definiendo un sistema político con mayor
tolerancia, con derechos personales y colectivos
que cubren, al menos, en su enunciado, a toda
la comunidad. En la sociedad, en general, se
han desarrollado tendencias democráticas y
participativas. Pero, el sistema político sigue
siendo cuestionado no solo porque no ha
cambiado la desigualdad económica y social,
sino también, por su escasa representatividad. Por
esto, es prioritario ampliar la representación de la
sociedad en la política, una radical modernización
del Estado y un esfuerzo real de replanteo de su
papel tradicional.
En conclusión, tal como se muestra en la
figura a continuación, se evidencia que el estilo
arquitectónico de la ciudad de Quito es propio

de cada época que se enmarca en una realidad
social, cultural y política que va cambiando,
evolucionando o transformándose a través del
tiempo, al igual que la expresión de sus materiales
y técnicas constructivas, que responden al modo de
producción, al contexto, mientras que la sociedad
que las habita están formadas por entidades
poblacionales cuyos habitantes y su entorno se
interrelacionan en un propósito común que les
otorga una entidad de pertenencia, siendo un
fenómeno en el que se ensancha el intercambio, la
comunicación y el acceso al conocimiento, pero
en el que, también acentúan las desigualdades y
peligran las identidades. C
«La arquitectura es el testigo insobornable
de la historia, porque no se puede hablar
de un gran edificio sin reconocer en él,
el testigo de una época, su cultura,
su sociedad, sus intenciones…» Octavio Paz

Figura 1. Tipologías arquitectónicas de Quito, Ecuador

Fuente: Elaboración propia a partir de imágenes de Google (Licencias Creative Commons).

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Zambrano, Ricardo. (2006). Quito: patrimonio de la humanidad. Quito, Libresa.

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CONTEXTO

De lo ideal a lo real en eficiencia energética de la vivienda
tipo interés social: caso Hermosillo, Sonora, México
From the ideal to the real in energy efficiency in social housing: the case of
Hermosillo, Sonora, Mexico
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Marco Tulio Muñoz López1
Luisa María Gutiérrez Sánchez2
Jesús Quintana Pacheco3

Resumen

Abstract

Los individuos que vivan en zonas expuestas
ante los fenómenos meteorológicos, carentes
de infraestructura y de servicios esenciales,
sufrirán mayores afectaciones por los riesgos
del cambio climático. La toma de medidas en
busca de su mitigación es de carácter apremiante
en la búsqueda de disminuir la afectación en las
generaciones que están por venir, siendo el sector
habitacional una forma asequible para reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Lo anterior generaría un impacto en el mercado
inmobiliario, por lo que los profesionales de la
construcción, planeación urbana y valuación
inmobiliaria deberán atender a la investigación
respecto a las acciones de mitigación que se
establece actualmente en el proceso de transición
energética. En el presente trabajo se analiza el
uso de energía de la vivienda de interés social
con eficiencia energética para un clima cálidoseco y de la vivienda predominante en la ciudad
de Hermosillo, Sonora; con el fin de conocer la
diferencia en sus emisiones de GEI. El proceso
consistió en: 1) Definir una metodología para
determinar una línea base; 2) Determinar una
línea base para la eficiencia energética en el clima
analizado; 3) Seleccionar el prototipo de vivienda
predominante en el sitio de estudio; 4) Estimar
el uso de energía y las emisiones liberadas en

Individuals living in areas exposed to meteorological
phenomena, lacking infrastructure and essential
services, will be mostly affected by the risks of
climate change. The adoption of mitigation measures
is urgent in the search to reduce the impact on future
generations, and the housing sector is an affordable
way to reduce greenhouse gas (GHG) emissions.
This would have an impact on the real estate
market, so construction, urban planning and real
estate valuation professionals should pay attention
to the research on mitigation actions currently
established in the energy transition process. This
paper compares the energy use between the social
housing with energy efficiency for a warm-dry
climate and the predominant housing in the city of
Hermosillo, Sonora; in order to know the difference
in their GHG emissions. The process consisted of
1) Defining a methodology to determine a baseline;
2) Determine a baseline for energy efficiency in the
analyzed climate; 3) Select the predominant housing
prototype in the study site; 4) Estimate the use of
energy and the emissions released in both scenarios.
Revealing that the predominant social housing
releases a volume of emissions of about 40% higher
than the housing that meets the energy efficiency
parameters established in the actual codes and
Mexican standards, therefore, could be a feasible
way to reduce anthropogenic GHG emissions.

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Tec de Monterrey Campus Sonora Norte; Doctorado en Humanidades de la Universidad de
Sonora; E-mail: arqmarco.munoz@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9639-4926
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Departamento de Arquitectura y Diseño. Universidad de Sonora; Grado académico Doctorado;
E-mail: luisa.gutierrez@unison.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9509-2221
3
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Departamento de Ingeniería Civil y Minas. Universidad de Sonora; Grado académico: Doctorado;
E-mail: jesus.quintana@unison.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1797-6213

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

ambos escenarios. Revelando que el prototipo
predominante libera un volumen de emisiones de
alrededor de un 40% superior al de la vivienda
de interés social que cumple con los parámetros
de eficiencia energética establecidos en Códigos
y Normas Mexicanas vigentes, por lo que, este
sector podría ser una vía factible para reducir las
emisiones de GEI antropogénicas.

Palabras Clave:

Keywords:

cambio climático; sostenibilidad; gases efecto
invernadero y vivienda; línea base

climate change; sustainability; greenhouse gases
and housing; baseline

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CONTEXTO

Introducción

antropogénicos a nivel global, éste a su vez se
encuentra compuesto por subsectores que requieren
de la energía para su funcionamiento como: la
generación de energía eléctrica, la industria de
la construcción y la manufactura, el transporte,
entre otros. A nivel global, en el período de 1990 a
2014 el subsector de energía correspondiente a la
electricidad y generación de calor fue responsable
del 40.98% de emisiones de GEI antropogénico,
la Construcción y Manufactura del 16.22%, el
Transporte del 21.23%, las emisiones fugitivas4
del 13.81% y el 7.78% por Otros —otras fuentes
relacionadas a la energía (ver Figura 2).

La urbanización forma parte del desarrollo de las
ciudades, actualmente más del 56% de la población
mundial reside en zona urbana (Banco Mundial,
2020). Aun cuando las ciudades ocupan una mínima
parte de la superficie terrestre —aproximadamente
el 1%, éstas originan alrededor del 60% de las
emisiones de Dióxido de Carbono (CO2) en el
mundo, y son las responsables del consumo del 78%
de la energía producida a nivel mundial (Estrada,
Botzen, &amp; Tol, 2017). La electricidad, la industria,
la agricultura y la urbanización son fundamentales
para el funcionamiento de una ciudad moderna, sin
embargo, estas son responsables del incremento
masivo de la emanación de gases de efecto
invernadero (GEI) de origen antropogénico en
la actualidad. De acuerdo con los registros del
World Resources Institute (2017), en el período
comprendido entre 1990 y 2014, el sector de
energía fue responsable de aproximadamente el
70.79% de las emisiones de GEI en el mundo, los
procesos industriales del 4.64%, la agricultura de
un 12.00%, los residuos del 3.34% y el cambio de
uso de suelo y silvicultura generó el 9.22% de estas
emisiones (Ver Figura 1).

Figura 2. Subsectores de Energía responsables de las
emisiones de GEI a nivel global en el período de 1990
a 2014

Figura 1. Sectores responsables de las emisiones de
GEI a nivel global en el período de 1990 a 2014

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(World Resources Institute, 2017)

De acuerdo con el Grupo Intergubernamental
de Expertos sobre Cambio Climático
(IPCC) (2014) las zonas urbanas podrán
ser considerablemente afectadas por las
consecuencias del cambio climático, ya que éste,
provocará el aumento de los riesgos tanto para las
personas, sus activos y economía, así como para
los ecosistemas. El estrés térmico, las tormentas y
precipitaciones extremas, las inundaciones tanto
continentales como costeras, los movimientos de
tierras, la contaminación del aire, las sequias, la
poca disponibilidad de agua, el aumento del nivel
del mar y las mareas meteorológicas son riesgos
que recaerán de mayor manera en las personas

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(World Resources Institute, 2017)

Asimismo, señala que la producción de energía
es el sector que a través de los años ha sido el
causante de gran parte de las emisiones de GEI

4

Las emisiones fugitivas procedentes de los combustibles se categorizan según sus fuentes, siendo éstas las referidas a los combustibles
fósiles [esencialmente el carbón] y las redes de petróleo y gas natural, El principal GEI emitido por éstas es el metano [CH4] y algunas
fuentes liberan cantidades menores de dióxido de carbono [CO2]. Las fuentes substanciales de emisiones fugitivas de las instalaciones
de petróleo y gas provienen de fugas de equipos, venteo y quemazón de antorcha durante el procedimiento, además de pérdidas por
evaporación [por el almacenamiento y manejo del producto] y descargas accidentales o fallas en los equipos (GCE, S.F.)

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CONTEXTO

que carezcan de infraestructura, servicios
esenciales y que vivan en zonas expuestas; por
lo que la toma de medidas para su mitigación5
es de carácter urgente para buscar reducir la
afectación en generaciones futuras. En el Quinto
Panel Intergubernamental celebrado en 2014, el
IPCC propone la reducción del uso del carbón
en la producción de electricidad, la mejora de
la eficiencia y del uso de energía, cambios en la
dieta y disminución del desperdicio de comida;
aumento del uso de energías renovables y de
tecnologías bajas en emisiones; cambios en el
comportamiento, el estilo de vida y la cultura; el
aumento de sumideros de carbono, por medio de
la forestación, la ordenación forestal sostenible
y la contracción de la deforestación como
estrategias para reducir las emisiones de GEI que
posibiliten mantener el calentamiento global por
debajo de los 2ºC para cumplir con lo establecido
en el Acuerdo de París6. El sector habitacional
es señalado como una forma asequible para
reducir las emisiones en el Informe de Desarrollo
Humano 2007-2008 (Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo, 2007), además lo
indica como una vía económica de reducir
las emisiones de CO2 que a futuro podrían no
involucrar algún costo. Esto, debido a que
los patrones de uso de energía en el sector
habitacional influyen de manera importante en
las emisiones, ya que alrededor de un tercio de
la energía que se produce en los países de la
Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE) se destina a los sistemas
de calefacción y aire acondicionado7, y al uso
de electrodomésticos. En México, más del 35%
del consumo eléctrico en el sector habitacional
es utilizado para obtener una temperatura
agradable; en localidades con clima cálido el

uso de energía duplica al uso promedio de los
ubicados en clima templado, lo cual conlleva
un peso del 50% del consumo (CONUEE,
2020), significando un aumento del volumen
de emisiones de GEI.
Actualmente existen distintos softwares que nos
permiten estimar el uso de energía en un proyecto de
vivienda, tal es el caso de EnergyPlus, OpenStudio,
Sketchup Studio, Autodesk Insight, entre otros;
para ello, es necesario establecer parámetros
relacionados a los sistemas constructivos de la
envolvente, al vidriado, y al uso del espacio. En
distintas partes del mundo se han desarrollado
códigos denominados línea base para la eficiencia
energética8 en edificaciones, donde los establecen;
como los existentes en China, Australia, Bélgica,
Nueva Zelanda, Países Bajos, Estados Unidos
de América, entre otros. En México, no existe
una línea base estructurada para la eficiencia
energética, sin embargo, el Código de Edificación
de Vivienda Tercera Edición (2017), el Código
de Conservación de Energía en Edificaciones
(IECC-MÉXICO, 2016), y las Normas Oficiales
Mexicanas para la Eficiencia Energética vigentes,
contienen algunos de los parámetros establecidos
en las líneas base antes mencionadas. La ciudad
de Hermosillo —con una población de 936,263
habitantes (INEGI, 2020), del estado de Sonora
localizado al noroeste de la República Mexicana
presenta un clima cálido-seco, por lo que el uso
de energía requerido para alcanzar el bienestar
térmico es mayor respecto a otras zonas del país,
sobre todo en las viviendas que no hayan sido
diseñadas siguiendo los criterios recomendados en
los códigos y normas para la eficiencia energética.
En el presente trabajo se realiza una
simulación del uso de energía requerido para
alcanzar el confort térmico en un prototipo de

5

La mitigación del cambio climático se refiere a toda acción humana que busca reducir las fuentes de emisiones o incrementar los
sumideros de carbono (Fundación Biodiversidad, Oficina Española de Cambio Climático, Agencia Estatal de Meteorología, Centro
Nacional de Educación Ambiental, 2016).
6
Según ONU-Hábitat, el Acuerdo de París es el primer acuerdo vinculante mundial sobre el clima, firmado en la COP21 —Conferencia
de París sobre el Clima, celebrada en diciembre del 2015 en la cual participaron 196 países. El Acuerdo establece un plan de acción a nivel
mundial para limitar el calentamiento global muy por debajo de 2°C con el objetivo de evitar el cambio climático peligroso. Los gobiernos
acordaron medidas para reducir las emisiones de transparencia y balance global, y de adaptación por daños y perjuicios producto del cambio
climático. El Acuerdo reitera la importancia del papel de las ciudades, las regiones y las administraciones locales en la lucha contra el
cambio climático. El Acuerdo entra en vigor el 4 de noviembre de 2016 (ONU HABITAT, 2021).
7
Se proyecta que la demanda energética de aire acondicionado residencial en el verano se incremente rápidamente a nivel mundial, de los
300 TWh demandados en el año 2000 hasta alrededor de 4,000 TWh que se demanden en el año 2050. En mayor parte este aumento puede
atribuir al aumento de los ingresos en los países de economías emergentes, pero en parte también pudiera atribuirse al cambio climático.
8
La Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) define eficiencia energética como todas aquellas acciones que conlleven a una reducción
económicamente viable, de la cantidad de energía requerida para cubrir las necesidades energéticas de los servicios y bienes que demanda
la sociedad, en igual o mayor medida (CONAVI, 2017, pág. 30).

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CONTEXTO

seleccionar una vivienda de referencia de tipo
interés social, que para la presente investigación,
será aquella que cuente con sistemas constructivos
y equipamiento más utilizados en la ciudad de
estudio y se denomina Vivienda 0, la cual se
compara con una vivienda que cuente con las
recomendaciones de eficiencia energética según
los códigos y normas vigentes mexicanas, e
integre equipos con eficiencia energética para
el clima cálido seco, a la cual se le denomina
Vivienda EE.
Para identificar las características de la
Vivienda 0, se realizó una encuesta en el gremio
de valuadores inmobiliarios de la ciudad de
Hermosillo, Sonora registrados en el año 2019
ante el Instituto Catastral y Registral del Estado
de Sonora (ICRESON)11, con el objetivo de
identificar las características predominantes
en la vivienda de interés social, referentes a
sistemas constructivos de muros, pisos, techos;
altura interior, orientación y ubicación de la
vivienda, entre otros; que han identificado a
lo largo de su actividad. Y con ello seleccionar
una vivienda de referencia —Vivienda 0— que
acate estas características. Para establecer los
parámetros relacionados a los equipos para la
generación de calor, enfriamiento, ventilación
y el uso del espacio, se consultó el comunicado
de prensa Núm. 541/18 publicado el 7 de
noviembre de 2018 referente a la Primera
Encuesta Nacional de Consumo Energéticos
en Viviendas Particulares ENCEVI (INEGI,
2018), para conocer los equipos más utilizados
en el clima cálido-seco del país. En México, el
Código para la Conservación de Energía para
las edificaciones en México (IECC-MÉXICO,
2016) —CCEEDM, recopila algunos de los
parámetros mínimos requeridos para lograr
una eficiencia energética según las normativas
nacionales e internacionales, a su vez, el
Código de Edificación de Vivienda en su
Tercera Edición (CONAVI, 2017) —CEV III
Ed. engloba alguna de la información recopilada

vivienda de clase interés social9 que cuente
con los sistemas constructivos y equipamiento
predominantes en este tipo de vivienda en la
ciudad; y otra, del mismo prototipo de vivienda
que cuente con las características recomendadas
para una eficiencia energética en el clima
cálido-seco —la cual beneficiaría la economía
del usuario, a la infraestructura pública y a las
acciones de mitigación del cambio climático. Con
estas simulaciones, fue posible llevar a cabo una
comparativa entre su uso de energía y el volumen
de emisiones de GEI correspondiente.
Para llevar a cabo esta confrontación,
primeramente, se llevó a cabo una investigación
en los códigos y normas mexicanas vigentes
referentes a la eficiencia energética en edificaciones,
con el fin de establecer una metodología que
permita determinar algunos de los parámetros
que conforman: i) la línea base para la eficiencia
energética de la vivienda en un clima cálido-seco, y
ii) la línea base requerida para el análisis energético
de la vivienda predominante en la ciudad. De igual
manera, se consultaron encuestas referentes a los
equipos de iluminación, enfriamiento y calefacción
más utilizados en las regiones de clima cálido-seco
en México; y la concerniente a la investigación
de las características predominantes en proyecto
y construcción de vivienda de interés social de la
ciudad de Hermosillo, para establecer los parámetros
que le corresponden. Con esta metodología fue
posible demostrar el estado actual de la eficiencia
energética de la vivienda predominante en la ciudad
a través de la simulación de su uso de energía, y
con ello estimar su contribución a la mitigación del
cambio climático.
Metodología
El objetivo del presente trabajo es llevar a
cabo una comparativa de uso de energía,
para lo cual primeramente —siguiendo la
metodología establecida para ello en la NOM020-ENER-201110 (DOF, 2011), fue necesario

9

El Código de Edificación de Vivienda Tercera Edición, señala que los conceptos de vivienda económica —aquella que cuenta con 40 m2
de construcción en los que se encuentran un baño, cocina y un área de usos múltiples, vivienda popular —cuenta con 50 m2 de construcción
en los que se encuentran un baño, cocina, estancia-comedor, de 1 a 2 recámaras y un cajón de estacionamiento, y vivienda tradicional —
cuenta con 71 m2 de construcción en los que se encuentran un y medio baños, cocina, estancia-comedor, de 2 a 3 recámaras y un cajón de
estacionamiento; son considerados como vivienda de interés social (CONAVI, 2017, pág. 61).
10
Norma Oficial Mexicana referente a la Eficiencia energética en edificaciones - Envolvente de edificios para uso habitacional publicada
en el Diario Oficial de la Federación el 9 de Agosto de 2011.
11
El Instituto Catastral y Registral del Estado de Sonora es una institución pública responsable de mantener actualizado el inventario estatal
de suelo y garantizar la seguridad jurídica de la inmobiliaria y mercantil de la entidad.

55

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CONTEXTO

en el CCEEDM además de otros parámetros;
de igual manera, las distintas normas oficiales
mexicanas de eficiencia energética vigentes
establecen otros requerimientos para lograr una
eficiencia energética. Por lo que, para establecer
los valores de los parámetros de la línea base
adecuados para el diseño con eficiencia energética
en el clima cálido-seco —para llevar a cabo la
simulación del uso de energía de la vivienda EE,
fueron analizadas las fuentes antes mencionadas.
El modelo de vivienda utilizado en el presente
estudio corresponde al prototipo de vivienda
del Fraccionamiento Villa Verde I Etapa (ver
Figura 3 y Figura 4) localizado al norponiente
de la ciudad. El cual cuenta con una superficie
construida de 46.76 m2, y un lote tipo de 117.00
m2 de superficie. Las especificaciones de la
vivienda se presentan en la Tabla 1 y corresponden
a las más utilizadas en la edificación de vivienda
en la ciudad, según los resultados de la encuesta
aplicada al gremio de valuadores.

Para llevar a cabo las simulaciones de uso de
energía12 se utiliza el sistema Sefaira integrado
en Sketch Up Studio, con el cual se obtiene el
gasto energético anual requerido por cada m2 de
superficie de construcción de la vivienda, siendo
Energyplus el motor de cálculo para generar los
resultados (Sefaira, 2017). Con esto, es posible
estimar la emisión de GEI liberado por el uso de
la vivienda, al aplicar el Factor de Emisión del
Sistema Eléctrico Nacional13 2019 emitido por
la Comisión Reguladora de Energía CRE (2020),
el cual establece que son emitidos a la atmósfera
0.505 tCO2e por cada MWh de energía generado.
Para realizar la simulación del gasto energético
en la vivienda, es necesario seleccionar el tipo de
edificio, la localización del sitio y la línea base
necesaria para definir las características del diseño
y uso del edificio como: las propiedades térmicas de
los sistemas constructivos de la envolvente, variables
del uso del espacio, y las necesidades de calefacción,
ventilación y aire acondicionado HVAC.

Figura 3. Croquis del prototipo de vivienda del fraccionamiento Villa Verde I Etapa

Fuente: Elaborado por Muñoz L. Levantamiento arquitectónico

12

Se utilizan los criterios establecidos en la NOM-020-ENER-2011 para llevar a cabo las simulaciones.
Es el factor que puede emplearse para producir los reportes para el Registro Nacional de Emisiones, el cual considera la electricidad
obtenida de las centrales eléctricas que destina energía a la red eléctrica nacional, de acuerdo a la fracción XLIV del Artículo 3 de la Ley de
la Industria Eléctrica (Comisión Reguladora de Energía CRE, 2020).
13

56

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CONTEXTO

Tabla 1. Especificaciones de la vivienda de
referencia/Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados de encuesta.

Figura 4. Fachada de la vivienda de referencia

es posible establecer la línea base a aplicar. A
continuación, se presenta una propuesta para
determinar los parámetros que conforman la línea
base requerida para simular el uso de energía en
la vivienda.
Parámetros del uso del espacio
La densidad de potencia eléctrica para
alumbrado (DPEA) —expresada en W/m2, está
definida como la relación entre la carga conectada
para alumbrado y la superficie de construcción, y
se obtiene a partir de la carga total de alumbrado
expresada en watts y el área total alumbrar
expresada en m2, de acuerdo con la siguiente
fórmula:

Fuente: Levantamiento fotográfico de Muñoz L.

Metodología para determinar los parámetros
de la línea base a utilizar para el sitio de
estudio

Figura 5. Fórmula para calcular el DPEA de la NOM007-ENER-2014

Para iniciar con la metodología se deberán
conocer las propiedades del sistema constructivo
de muros, pisos y techos que conforman la
envolvente de la vivienda; las características
del uso del espacio, como la superficie por
ocupante, el tipo de iluminación y los hábitos
de los ocupantes en el uso de electrodomésticos;
así como las necesidades de calefacción,
ventilación y de aire acondicionado (HVAC), son
determinantes en el consumo energético de la
vivienda. Si bien, existen estándares en diferentes
partes del mundo que estiman estos parámetros,
es necesario establecer una metodología para
el cálculo de estos, y así, adecuar un estándar
al contexto de vivienda en México, con lo cual

Fuente: (DOF, 2014)

La carga total conectada para alumbrado
corresponde a la suma de la potencia en watts,
de las lámparas y sistemas de iluminación
permanentemente instalados dentro de un edificio
para la iluminación general de cualquier tipo
incluyendo la potencia del balastro (DOF, 2014)14.
El CEV III Ed. (CONAVI, 2017, pág. 383)
establece que las lámparas para la iluminación tanto
en exterior como en interior de la vivienda deben
cumplir con la normativa para la eficiencia energética

14

Ver los DPEA y niveles de iluminación para los espacios de una vivienda establecidos por el CEV Tercera Edición (CONAVI, 2017), los
cuales están dirigidos a alcanzar una eficiencia energética.

57

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

refrigeradores y congeladores electrodomésticos.
Límites, métodos de prueba y etiquetado (DOF,
2018), la NOM-032-ENER-2013, Límites máximos
de potencia eléctrica para equipos y aparatos
que demandan energía en espera. Métodos de
prueba y etiquetado (DOF, 2014), y la NOM-005ENER-2016, Eficiencia energética de lavadoras
de ropa electrodomésticas. Límites, métodos de
prueba y etiquetado (DOF, 2016) las que establecen
los límites de consumo energético máximo de
refrigeradores, aparatos y equipos en espera; y
lavadoras, respectivamente. Las NOM en eficiencia
energética vigentes no especifican un método
para el cálculo del DPEC, por lo cual, se toma de
referencia para su cálculo, la fórmula utilizada por
la Commercial Energy Services Network COMNET
(2015) (ver Figura 6).

establecida por la NOM-017-ENER/SCFI-2012
(DOF, 2013) y NOM-028-ENER-201015, las cuales
señalan la eficacia luminosa mínima que deben
ofrecer las lámparas fluorescentes y de uso general
respectivamente; y la NOM-030-ENER-2016
(DOF, 2017) que establece la eficacia luminosa
mínima que deben ofrecer las lámparas de diodos
emisores de luz (LED).
Las eficacias luminosas mínimas establecidas
en las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) para
las lámparas incandescentes, fluorescentes y LED
se presentan en la Tabla 2.
En las NOM en Eficiencia Energética Vigentes,
no se contempla el concepto de Densidad de
Potencia Eléctrica de Contactos DPEC. La carga
por contactos es la energía utilizada por equipos
que usualmente se conectan a los tomacorrientes.
Estas cargas no están relacionadas a la
iluminación general del inmueble, calefacción,
ventilación, enfriamiento o calentamiento de
agua; y generalmente son cargas no relacionadas
al confort de sus habitantes (GSA, U.S General
Service Administration, 2019) Por lo tanto, el
DPEC ─expresado en W/m2, podría definirse
como el índice de la carga conectada a los
tomacorrientes por superficie de construcción. y
se obtiene a partir de la carga total conectada a
tomacorrientes expresada en watts y el área total
del edificio expresada en m2.
Los consumos máximos de los electrodomésticos
básicos son requeridos para obtener un DPEC
enfocado a la eficiencia energética, estos valores
no se encuentran establecidos en las fuentes
consultadas, a diferencia de los límites establecido
para la iluminación. El CEV III Ed, (CONAVI,
2017, pág. 383) señala que los electrodomésticos
deben cumplir con lo estipulado en las NOM, siendo
la NOM-015-ENER-2018, Eficiencia energética de

Figura 6. Fórmula para obtener el DPEC

Fuente: (COMNET, 2015)

Siendo la carga total conectada en
tomacorrientes la resultante de la suma del
consumo energético de los electrodomésticos en
la vivienda, el cual depende del comportamiento
de sus ocupantes ya que son ellos los que
determinan el horario de uso de los equipos y
aparatos (Burgett &amp; Chini, 2016). Por lo anterior,
en esta investigación se consideran únicamente
las cargas con un tiempo de uso determinado
y que no dependen del comportamiento de los
ocupantes para determinar su consumo, siendo

Tabla 2. Eficacia luminosa mínima
de lámparas incandescentes,
fluorescentes y LED
Fuente: Elaborado por Muñoz
L. (DOF, 2013, pág. 5), (DOF,
2018) y (DOF, 2017)

15

El 9 de marzo de 2018 el Diario Oficial de la Federación publica la NORMA Oficial Mexicana NOM-028-ENER-2017, Eficiencia
energética de lámparas para uso general. Límites y métodos de prueba (DOF, 2018). Con información actualizada.
16
La NOM-028-ENER-2017 establece que, a partir del primero de enero de 2019, todas las lámparas incandescentes e incandescentes con
halógenos tanto de espectro general como modificado deben cumplir con esta eficiencia mínima (DOF, 2018, pág. 6)

58

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

al coeficiente global de transferencia de calor
K como la cantidad de calor que permite pasar
el sistema constructivo por metro cuadrado, y
es expresado en W/m2k según la NOM-008SCFI-2002 (DOF, 2002). El CEV III Ed. indica
que el inverso del coeficiente K es el valor R —
expresado en m2K/W, el cual, es la suma de las
resistencias superficiales interna y externa, de las
resistencias térmicas de las capas que componen
los diversos materiales que constituyen el
elemento de la envolvente (CONAVI, 2017, pág.
50). Por lo antes expuesto, el Valor “U” en el
presente trabajo es sinónimo del Coeficiente
Global de Transferencia de Calor K, ambos
expresados en unidades W/m2K.
Para calcular el coeficiente K, la NOM-020ENER-2011 establece la siguiente fórmula:

el refrigerador el electrodoméstico que tiene
un tiempo de funcionamiento establecido y su
consumo energético máximo se encuentra dentro
de una NOM en Eficiencia Energética Vigente.
Con respecto al punto fijo de calefacción y
enfriamiento, el CEV III Ed. (CONAVI, 2017,
pág. 387) indica que dentro de una edificación
habitacional debe de mantenerse una temperatura
entre 18°C y 25°C, para lo cual deben contribuir
tanto el diseño de la vivienda así como los sistemas
a incluirse en la misma. Por lo que, el punto fijo de
calefacción y enfriamiento corresponde al rango
inferior y superior de temperatura establecido.
Para el cálculo la densidad de ocupación en la
vivienda —expresada en persona/m2, se utiliza el
inverso del criterio para el cálculo de la densidad
de población establecido en el CEV III Ed., el
cual establece que el indicador de la densidad
de población se deduce dividiendo la población
del conjunto entre la superficie del terreno en
hectáreas (CONAVI, 2017, pág. 69). Por lo tanto,
para obtener la densidad de ocupación en la
vivienda —en No. De habitantes/m2, se aplica la
siguiente fórmula:

Figura 8. Fórmula para obtener el coeficiente K

Fuente: (DOF, 2011)
Figura 7. Fórmula para obtener la Densidad de
ocupación

Donde:
K - Es el coeficiente global de transferencia de calor
de una porción de la envolvente de la vivienda, de
cara a cara, expresada en W/m2k
M - Es el aislamiento térmico total de una sección
de la envolvente de la vivienda, de cara a cara,
expresada en m2k/W

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Basado en (CONAVI, 2017, pág. 69)

Para calcular el aislamiento térmico total de
una porción de la envolvente de la vivienda
formado con capas térmicamente homogéneas
y perpendiculares al flujo del calor, se aplica la
siguiente fórmula:

Se contempla en Número de ocupantes el
número de personas que en promedio habitan una
vivienda en México. Según el censo llevado a
cabo por INEGI en 2015, se estima un promedio
de 3.7 personas por vivienda (INEGI, s.f.), por
lo tanto, el Número de ocupantes a utilizar en la
fórmula es de 4 personas.

Figura 9. Fórmula para obtener el aislamiento térmico
total de las pociones de la envolvente formadas por
capas homogéneas

Parámetros de la envolvente17
El Valor “U” es el coeficiente global de
transferencia de calor (Thermal Engineering,
2019). La NOM-ENER-2011 (DOF, 2011) define

Fuente: (DOF, 2011)

17

La envolvente de un edificio para uso habitacional —en este caso de una vivienda, hace referencia al techo, muros, vanos, puertas, piso
y superficies inferiores que componen el espacio interior de un edificio (DOF, 2011).

59

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Donde:
M - Es el aislamiento térmico total de una sección
de la envolvente de la vivienda, de cara a cara,
expresado en m2k/W.
hi - Es la conductancia superficial interior expresada
en W/m2K. Su valor es 8.1 para superficies
verticales, 9.4 para superficies horizontales con flujo
de calor hacia arriba [del piso hacia el aire interior o
del aire interior hacia el techo], y 6.6 para superficies
horizontales con flujo de calor hacia abajo [del techo
al aire interior o del aire interior hacia el piso].
hi - Es la conductividad superficial exterior, y es
igual a 13 W/m2K.
n - Es el número de capas que forman la sección
de la envolvente de la vivienda.
l - Es el espesor de cada uno de los materiales
que componen la sección de la envolvente de la
vivienda, expresado en m.
l - Es el coeficiente de conductividad térmica de cada
uno de los materiales que componen la sección de la
envolvente de la vivienda, expresada en W/mK.

de todos los aislamientos térmicos de todas las
capas y aislamientos superficiales que componen
la parte de la envolvente de la vivienda, excepto
los de la capa no homogénea.
m - Es el número de materiales que forman la
capa no homogénea.
F - Es la fracción del área total de la porción de
la envolvente de la vivienda, ocupada por cada
material en la capa no homogénea.
g - Es el espesor de la capa no homogénea.
Con el fin de fomentar un confort en los residentes
y propiciar un ahorro de energía, el CEV III Ed.
(CONAVI, 2017, pág. 569) señala que la vivienda
debería contar con un sistema de aislamiento
de acuerdo con la zona bioclimática en que se
encuentre. Para la zona bioclimática Muy Seco,
Seco y Semiseco a la cual pertenece el sitio de
estudio, se recomienda el aislamiento en los
elementos constructivos mostrado en la Tabla 3.
La NOM-020-ENER-2011 señala que en el
cálculo de la ganancia de calor en una envolvente
de un edificio habitacional —tanto en el de
referencia como en el proyectado, no se toma en
cuenta la ganancia de calor a través del piso, ya que
se supone se encuentra sobre el suelo (DOF, 2011).
La NOM-024-ENER-2002 señala que el
coeficiente global de transferencia de calor K también
es conocido como Valor “U”, y se define como la
densidad de transferencia de calor por unidad de
superficie y por unidad de diferencia de temperatura
entre los ambientes a cada lado del sistema vidriado
(DOF, 2012). El coeficiente de ganancia de calor
solar CGCS/SHGC es la proporción de la ganancia
de calor que entra a través de un sistema vidriado
por la radiación solar incidente, incluyendo su
ganancia de calor solar transmitida directamente
y la que se transfiere al interior (CONAVI, 2017,
pág. 26). La norma establece la metodología para la
verificación de las características térmicas y ópticas
del acristalamiento, más no establece los valores
mínimos que deben cumplirse para alcanzar una
eficiencia energética. El CEV III Ed. (CONAVI,
2017, pág. 569) sí establece recomendaciones

Para el caso en que existan capas térmicamente
homogéneas y térmicamente no homogéneas, la
NOM-020-ENER-2011 señala la siguiente fórmula
para el cálculo del aislamiento térmico total de las
porciones de la envolvente:
Figura 10. Fórmula para obtener el aislamiento térmico
total de las pociones de la envolvente formadas por
capas homogéneas

Fuente: (DOF, 2011)

Donde:
Mparcial - Es el aislamiento térmico parcial de una
sección de la envolvente de la vivienda, de cara
a cara, expresada en m2k/W. Es decir, es la suma
Tabla 3. Sistema de aislamiento en
elementos de vivienda ubicada en
Zona Bioclimática Muy Seco, Seco
y Semiseco
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(CONAVI, 2017, pág. 569)

60

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de valores térmicos mínimos para alcanzar un
desempeño óptimo según cada zona, siendo los
valores de “U” y de SHGC —también se indica el
valor del coeficiente de sombreado CS18, para una
zona bioclimática Muy Seco, Seco y Semi Seco en
la Tabla 4.
La infiltración es la entrada de aire no
controlada a una edificación, ocasionada por los
efectos de la presión del viento o por el efecto
de las diferencias de densidad del aire interior
y exterior, o por los efectos de ambas (IECCMÉXICO, 2016, pág. 67). El CCEEDM señala
que la edificación o unidad de vivienda deberá ser
probada y verificada para cumplir un coeficiente
de fuga de aire que no exceda de 5 cambios de
aire por hora en pruebas a presión de 50 Pa, en
las zonas climáticas 2 de la clasificación Grados
Día (IECC-MÉXICO, 2016, pág. 86), a la cual
pertenece Hermosillo.
Como se menciona anteriormente Sefaira
utiliza el motor de cálculo Energyplus, el cual

precisa utilizar el método de medida de infiltración
Crack Flow (ver Tabla 5), en los casos en que
se desee contemplar la ventilación natural —a
través de las ventanas, en el cálculo del análisis
energético de un inmueble sin sistemas de HVAC,
o bien, si se quiere mezclar la ventilación natural
con el sistema HVAC, en la simulación del uso de
energía (Sefaira, 2020).
Parámetros de HVAC
La eficiencia de calefacción puede ser medida
con el índice de eficiencia eléctrica de calefacción
COP, el cual se define como la tasa de remoción
del calor con respecto a la tasa de ingreso de
energía eléctrica en unidades consistentes, para un
sistema completo de bomba de calor incluyendo
el compresor (IECC-MÉXICO, 2016, pág. 7).
El CCEEDM establece los siguientes requisitos
mínimos de eficiencia en bombas de calor unitarias
operadas eléctricamente en la Tabla 6.

Tabla 4. Valores térmicos
recomendados en acristalamiento
en zona bioclimática Muy Seco,
Seco y Semiseco
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(CONAVI, 2017, pág. 569).

Tabla 5. Valores de infiltración de
aire
Fuente: Elaborado por Muñoz
L. (Sefaira, 2020) y Sefaira WebApp for Sketchup

Tabla 6. Requisitos mínimos de
eficiencia energética en bombas de
calor
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(IECC-MÉXICO, 2016, pág. 50).

18

El coeficiente de sombreado CS es la razón entre la energía solar que se gana a través de un vidrio específico, a la energía solar que se
gana a través de un vidrio claro de 3 mm de espesor, bajo las mismas condiciones (DOF, 2012, pág. 83)

61

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CONTEXTO

La eficiencia de enfriamiento es medida por
la relación de eficiencia energética estacional
REEE, la cual se define como la relación del
calor total eliminado del espacio acondicionado
durante la temporada anual de enfriamiento,
dividido por el total de energía eléctrica
consumida por el acondicionador de aire durante
la misma temporada (DOF, 2016, pág. 4). La
NOM-011-ENER-2006 (DOF, 2007) establece
los valores mínimos de eficiencia energética en
acondicionadores tipo central; la NOM-021ENER/SCFI-2017 (DOF, 2017) establece los
valores mínimos vigentes para acondicionadores
tipo cuarto/ventana; la NOM-023-ENER-2018
(DOF, 2018) establece los valores REEE vigentes
en acondicionadores de tipo dividido/minisplit, y
la NOM-­026-­ENER-­2015 (DOF, 2018) establece
los mínimos para acondicionadores de tipo
dividido/minisplit inverter (DOF, 2016, pág. 5).
Ver Tabla 719.
El CEV III Ed. señala que no es necesario
abrir las ventanas para ventilar el espacio de la
vivienda cuando se cuente con un sistema de
ventilación mecánico aprobado capaz de producir
0.35 cambios de aire por hora, o bien, se haya
instalado un sistema de ventilación mecánico
para toda la vivienda que proporcione aire de
ventilación exterior de 0.40 m3 por minuto [6.7
l/s] por ocupante (CONAVI, 2017, pág. 101).
Como es posible observar a lo largo del
presente estudio, para establecer algunos de los
parámetros que conforman la línea base para
el cálculo del uso de energía en la Vivienda 0
y la Vivienda EE, se requiere la superficie de
construcción del prototipo de vivienda para
obtener los parámetros que la ocupan.

Para la simulación se consideró el prototipo de
vivienda con ubicación medianera en la manzana,
rodeado de viviendas similares (ver Figura 11)
—señaladas como elementos de sombreado20.
Se consideran todas las ventanas operables
con un área libre del 50%, y se contempla
funcionen en conjunto a los sistemas de HVAC
para la ventilación en el análisis energético.
No se consideran los vanos ni las puertas en la
simulación, estas son reemplazadas por muros —
lo cual es una práctica común en simulaciones de
uso de energía. Se considera edificado sobre suelo
y con una orientación de fachada hacia el oriente
en el análisis de la Vivienda 0, y orientación
norte en el caso de la Vivienda EE. Se indica un
funcionamiento del sistema de enfriamiento —en
conjunto con la ventilación natural, de 12 am a
12 am los siete días de la semana, así como una
ocupación del espacio los siete días de la semana.
Figura 11. Etiquetado de entidades en Sefaira para
llevar a cabo la simulación de uso de energía

Fuente: Elaborado por Muñoz L. Fuente: Sefaira Web
App para Sketchup

Tabla 7. Requisitos mínimos
de eficiencia energética en
acondicionadores de aire y
unidades condensadoras operadas
eléctricamente
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(DOF, 2007), (DOF, 2017), (DOF,
2018), (DOF, 2016, pág. 5)

19

Los valores refieren a la capacidad máxima de cada equipo, a los cuales corresponde el valor REEE mínimo indicado.
Sefaira toma en cuenta los edificios y objetos circundantes en los análisis de desempeño energético e iluminación del edificio. Para lo
cual indica que estos objetos deben de etiquetarse como Shading.
20

62

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Los espacios interiores del prototipo de vivienda
considerados para el cálculo del DPEA son: sala,
comedor, cocina, dos recámaras y un baño —el
pasillo de circulación no se considera ya que este
no cuenta con iluminación. Los cuales en conjunto
requieren un nivel mínimo de iluminación de
1,275 lux con una DPEA máxima de 73.65 W/
m2 —

congelador montado en la parte superior, sin
máquina de hielo automática; a un máximo de
233.70 kWh/año —la norma considera en sus
pruebas, ciclos de 24 horas. Los cuales equivalen
a un consumo de 26.68 watts, por lo que la DPEC
es de 0.57 W/m2.
En lo que respecta a la densidad de ocupación
de la vivienda —teniendo en cuenta el promedio
de 4 habitantes, se obtiene una densidad de 11.75
m2/persona. Por lo tanto, con el cálculo de los
últimos parámetros en base a la superficie de
construcción de la vivienda, y lo establecido en el
CEV III Ed., el CCEEDM y las diferentes NOM en
eficiencia energética vigentes es posible establecer
una línea base para la eficiencia energética en una
vivienda de 46.76 m2 edificada en un clima muy
seco, seco y semiseco correspondiente al de la
ciudad de Hermosillo, Sonora. La cual se presenta
en la tabla 8.

Resultados
Considerando la eficiencia máxima que ofrecen las
lámparas contempladas en las normas —60 lm/W
correspondiente a las lámparas incandescentes21,
se obtiene una DPEA de 21.25 W/m2 para obtener
una eficiencia energética en la vivienda.
La NOM-015-ENER-2018 (DOF, 2018)
limita el consumo energético de un refrigeradorcongelador con deshielo automático con el

Tabla 8. Línea base para vivienda de 46.76 m2 con eficiencia energética en clima muy
seco, seco y semiseco; la cual en el presente trabajo se denomina Vivienda EE

Fuente: Elaborado por Muñoz L.

21

Valor establecido como mínimo a partir del año 2019.

63

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Al llevar a cabo la simulación del uso
de energía de la Vivienda EE utilizando los
parámetros establecidos en la Tabla 8, resulta
un uso de energía de 113.49 kwh/m2/año que
corresponde a una emisión de 57.31 kg/m2/año
de gases CO2e (ver Figura 12).
Para definir la línea base a aplicar en la
simulación de uso de energía de la Vivienda
0, se analizan las propiedades de los sistemas
constructivos predominantes en la ciudad
enlistados en la Tabla 1, y de los elementos de
iluminación y de sistema de enfriamiento más
utilizados en la zona cálido-seca del país, según
lo que el Instituto Nacional de Estadística y
Geografía da a conocer en la Primera Encuesta
Nacional de Consumo Energéticos en Viviendas
Particulares ENCEVI (INEGI, 2018).
La ENCEVI 2018 (INEGI, 2018) señala que
de los 226.40 millones de focos utilizados en las
viviendas particulares habitadas en el país, el
84.00% son focos eficientes de tipo fluorescentes
o LED. En zonas urbanas el 73.00% [138.40
millones] de focos son de tipo fluorescente, en
localidades menores a 15 mil habitantes [rurales]
es el 66.00% [23.70 millones]. En la región cálida
extrema el 71.00% [41.20 millones] de focos en
viviendas son de tipo fluorescente, el 17.00%
[9.50 millones] son incandescentes, y sólo el

12.00% [6.90 millones] son de tipo LED. Por
lo anterior, se considera la eficacia luminosa de
48.00 lm/W correspondiente al foco fluorescente,
para calcular el DPEA a utilizar en la línea base
para la Vivienda 0, resultando en una densidad de
26.56 W/m2.
En México se contabilizan poco más de 7
millones de equipos de aire acondicionado en
uso en viviendas particulares, concentrándose
el 48.10% [5.60 millones] en la región cálida
extrema. Se contemplan cuatro tipos de aires
acondicionados en el uso habitacional: de ventana,
central, minisplit y minisplit inverter. El minisplit
es el equipo de enfriamiento más utilizado y se
encuentra presente en el 40.00% [2.82 millones]
de las viviendas (INEGI, 2018). Por lo anterior,
se determina utilizar la eficiencia de enfriamiento
de 3.28 que corresponde al equipo tipo minisplit,
el cual se considera tanto para enfriamiento como
para calefacción.
Para el cálculo del valor K/“U” de los
muros de la Vivienda 0, se toman en cuenta los
coeficientes de conductividad térmica de los
elementos que conforman el sistema constructivo
de muros utilizados en la vivienda (ver Tabla
9). Posteriormente, se aplica la fórmula para su
cálculo, obteniendo un coeficiente global de
transferencia de calor de 2.53 W/m2k.

Figura 12. Uso de energía anual y emisiones de CO2e de la Vivienda EE

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados de simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup
Tabla 9. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales del sistema constructivo
de muros de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

El acristalamiento utilizado en la Vivienda 0 es
de 3 mm color claro, el cual tiene un valor “U” de
5.91 W/m2k y su coeficiente de ganancia de calor
solar SHGC es de 0.86 — valores especificados
por el fabricante Vitro (2020).
Con lo anterior es posible establecer la línea
base a utilizar el análisis energético de la Vivienda
0, la cual se presenta en la Tabla 12.

Para calcular el valor K/”U” del techo de la
Vivienda 0, se toman en cuenta los coeficientes
de conductividad térmica de los elementos que
conforman la capa homogénea (ver Tabla 10) y
la capa no homogénea (ver Tabla 11) del sistema
constructivo de losa tapa/techo. Posteriormente,
se aplica la fórmula establecida en la presente
investigación para su cálculo, obteniendo un
coeficiente global de transferencia de calor de
0.70 W/m2k.
Tabla 10. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales de la capa homogénea
del sistema constructivo de losa
tapa de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

Tabla 11. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales de las fracciones no
homogénea del sistema constructivo
de losa tapa de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

Tabla 12. Línea base para el cálculo del gasto energética de la Vivienda 0 o de referencia

Fuente: Elaborado por Muñoz L.

65

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Aplicando estos parámetros, la simulación
arroja un uso de energía de 183.52 kwh/m2/año
que corresponde a un volumen de emisiones de
CO2e de 92.68 kg/m2/año en la Vivienda 0 (ver
Figura 13).
Según las simulaciones de uso de energía —
UE, la Vivienda EE tiene un uso de energía al año
de 5,306.76 kwh/año y la Vivienda 0 requiere
8,581.74 kwh/año (ver Figura 14) —sufriendo
un aumento considerable en los segmentos
de calefacción [2,835.96%], enfriamiento
[232.44%], y en el uso de abanicos [153.16%];
por lo que es factible indicar que la Vivienda EE
es 38.16% más eficiente energéticamente que la
Vivienda 0, presentando un ahorro de 3,274.98
kwh/año en el uso de energía.

Como resultado de la eficiencia energética
en la Vivienda EE, sus emisiones se reducen
de 4,333.78 kg/año emitidas por la Vivienda
0 a 2,679.91 kg/año, equivalente a un 38.16%
[1,653.86 kg] (ver Figura 15). Resultando en una
hipotética reducción de las emisiones de GEI de
1,710.10 toneladas al año entre una primera etapa
del fraccionamiento Villa Verde desarrollada
con las especificaciones de la Vivienda EE, y
el desarrollado con las especificaciones de la
Vivienda 0 —edificación existente. Lo cual
representa un nicho de oportunidad para reducir
las emisiones de GEI a nivel local, estatal o
federal, pudiendo apoyar la meta de alcanzar el
cumplimiento del compromiso establecido por
México en el Acuerdo de París.

Figura 13. Uso de energía anual y emisiones de CO2e de la Vivienda 0 según simulación,
utilizando Línea base para el cálculo del gasto energético de la vivienda de referencia

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

Figura 14. Uso de Energía UE en Viviendas EE y 0

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 15. Emisiones de CO2e por año de las Viviendas EE y 0

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

En México, a través del programa de Acciones
Nacionalmente Apropiadas para la Mitigación
(NAMA), el desarrollo de vivienda sostenible
ha sido motivado a través del otorgamiento de
estímulos económicos a aquellos desarrolladores
de vivienda que cumplan con ciertos alcances
de eficiencia energética y ahorro de agua por
medio del programa ECOCASA de CONAVI,
el cual de igual manera, ha otorgado subsidios
federales a familias de bajos ingresos para
adquirir vivienda que cumpla con ciertos criterios
de eficiencia energética y ahorro de agua a través
del programa ESTA ES TU CASA (ProNAMA,
2012). Sin embargo, la investigación demuestra
que la vivienda predominante en la ciudad de
Hermosillo sigue siendo aquella que no cumple
con los parámetros de eficiencia energética
establecidos en México.

El Código para la Conservación de
Energía para las edificaciones en México,
el Código de Edificación de Vivienda en
su Tercera Edición, y las distintas normas
oficiales mexicanas de eficiencia energética
vigentes, contienen la mayor parte de los
requisitos para establecer una línea base para
la eficiencia energética de las edificaciones,
considerando la envolvente, el acristalamiento
y los requerimientos para iluminación, equipos
HVAC y electrodomésticos. Sin embargo, no
todos los parámetros requeridos en el estándar
de línea base para llevar a cabo la simulación
del uso de energía se encuentran en estas
fuentes, por lo que es importante conocer
una metodología que ayude a determinarlos,
y de igual manera, permita analizar el uso de
energía de edificaciones existentes. En base
a lo anterior, en el desarrollo del presente
trabajo, fue posible comparar el uso de energía
de la Vivienda de referencia o Vivienda 0 con
respecto a la vivienda ideal —Vivienda EE,
que cuenta con los parámetros de eficiencia
energética nacionales. Con lo cual, estimar las
emisiones de GEI liberadas por su uso.
La presente investigación establece que
el sector habitacional es clave para apoyar a
México en la mitigación del cambio climático, al
estimular las medidas de mitigación establecidas
en el Acuerdo de París, referentes a la mejora
de la eficiencia y del uso de energía, y de igual
manera podría reforzar el aumento del uso de
energías renovables y de tecnologías bajas en
emisiones, así como el aumento de sumideros de
carbono, al integrar áreas verdes en el predio de
la vivienda.

Conclusión
A partir del desarrollo de la investigación de
lo ideal a lo real en eficiencia energética de la
vivienda tipo interés social, se encontró que el
uso de energía de la vivienda ideal (Vivienda
EE) es casi 40% inferior al de la vivienda
predominante en la ciudad de Hermosillo, Sonora
(Vivienda 0), lo cual infiere una reducción de casi
el 40% de emisiones de GEI, por lo que el diseño
de vivienda energéticamente eficiente podría
convertirse en un aliado para la mitigación del
cambio climático en México, sobre todo en zonas
con climas cálido-seco donde las olas de calor son
más extensas en el verano y generan una intensa
demanda del uso de equipos de enfriamiento en
los edificios y vivienda.
67

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

El desarrollo de vivienda energéticamente
eficiente precisa incentivarse, y esto puede
lograrse no sólo con programas gubernamentales
intermitentes que apoyen su desarrollo si cumplan
con un mínimo de requisitos, sino que además
puede ser impulsado por el mercado inmobiliario,
al valorar cada una de las características que
representen un ahorro energético que apoya a la
economía del usuario y al medio ambiente. C
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Psicología, arquitectura: comunidad, individuo y espacio
desde el urbanismo incluyente
Psychology, architecture: community, individual and space from inclusive
urbanism
Recibido: mayo 2022
Aceptado: junio 2023

Ana Cristina García-Luna Romero1
Angélica Quiroga-Garza2

Resumen

Abstract

El propósito de este estudio fue desarrollar un
proyecto de investigación interdisciplinario
-psicología y arquitectura- de corte etnográfico
que respetara las características de diversidad y
territorialidad propias de Santa Catarina Lachatao,
comunidad indígena mexicana en la Sierra Norte
de Oaxaca, proponiendo un nuevo abordaje
metodológico. Se trabaja a partir de la interpretación
gráfica desde una perspectiva biográfica-narrativa
que permite tener acceso a la identidad, los
significados y el saber práctico de los serranos.
En un total de 28 dibujos de 17 niños y niñas se
muestran las interacciones, los elementos y los lazos
comunes compartidos desde su cultura, ideología y
valores que los mayores de Lachatao han sabido
transmitir a los más pequeños.

The purpose of this study was to conduct
interdisciplinary
ethnographic
research
-psychology and architecture- respecting the
characteristics of diversity and territoriality of
Santa Catarina Lachatao, a Mexican indigenous
community in Sierra Norte of Oaxaca, and coming
up with a new methodological approach. We work
the graphic interpretation from a biographicalnarrative perspective that allows access to the
identity, meanings, and practical knowledge of the
Serranos. In a total of 28 drawings of 17 boys and
girls are also shown the interactions, elements and
common bonds shared from their culture, ideology,
and values ​​that the Lachatao's elders have managed
to transmit to the little ones.

Palabras Clave:

Keywords:

urbanismo incluyente; enfoque biográficonarrativo; producciones gráficas

inclusive urbanism; biographic-narrative
approach; graphic productions

1

Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad de Monterrey, México; Doctora en Filosofía con
orientación en arquitectura y asuntos urbanos; E-mail: anacristina.garcialuna@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8176-9660
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad de Monterrey, México; Doctora en consultoría de sistemas humanos; Email: angelica.
quiroga@udem.edu; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3991-2261

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Antecedentes

en ciclos de vida individuales, familiares y
comunitarios. Sin embargo, es importante señalar
que en México la problemática rural es intensa
en muchas comunidades indígenas, según lo
señalan diferentes instituciones gubernamentales,
ya que enfrentan graves problemas como
pobreza, dificultades para acceder a servicios
de salud (CONEVAL, 2022) e instituciones de
justicia (CNDH México, 2023) y discriminación
(CNDH México, 2023) (CONAPRED, 2023). De
ahí la importancia de observar cada comunidad
indígena en su forma de organización espacial y
política, así como en su participación comunitaria
a fin de evitar la generalización.
Recientemente, los estudios sobre justicia
ambiental han explicitado las relaciones entre las
cosmovisiones indígenas, la continuidad cultural
y la soberanía incorporadas en los componentes
fundamentales del poder, la autoridad y la justicia
dentro de sus contextos (Holifield et al., 2017;
Weaver, 2016; Whyte, 2011). Además, puntualiza
que requieren ser atendidos los procedimientos
—políticas, procesos de toma de decisiones
y participación— y el reconocimiento de las
diferencias culturales (Parsons et al., 2021) para
superar injusticias y desigualdades ambientales
legitimadas por el capitalismo, el colonialismo y
el patriarcado (McGregor, 2015; McGregor et al.,
2020), reconociendo no solo a los actores humanos,
sino también a la tierra misma (McGregor, 2018;
McGregor et al., 2020) y otros factores más que
humanos (no humanos) a nivel espiritual, cultural
y temporal (Parsons et al., 2021).
Adicional a lo anterior, psicosocialmente
la comunidad se entiende como un fenómeno
colectivo, no como una entidad abstracta o un
mundo simbólico sino como un espacio donde
las personas aprenden a compartir un lenguaje
abiertamente metafórico que permite enmarcar
y compartir las diversas formas de interacción
que expresan relaciones y posiciones de
poder y experiencias, diferencias o exigencias
compartidas (Ríos, 2013) que permite encauzar
la acción colectiva para resolver los problemas
sociales (van der Hel et al., 2018), co-orientando
la respuesta colectiva (Schoeneborn et al., 2022).

En 2007, la División de Política Social y
Desarrollo de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) realizó su declaración 61/295
sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas
concediéndoles controlar los acontecimientos
que los afecten a ellos, a sus tierras y recursos
con el fin de contribuir al desarrollo sostenible y
equitativo y a la ordenación adecuada del medio
ambiente reconociéndoles sus conocimientos,
cultura y prácticas tradicionales.
En 2014, ONU México publica el informe
“México: Desafíos para un Desarrollo Incluyente”
en el que se reporta que existen 62 pueblos indígenas
que representan el 10% de la población mexicana.
De ellos, el 82.9% se concentra en 10 estados
del país principalmente en Oaxaca, cuyos Valles
Centrales fueron denominados Patrimonio Cultural
de la Humanidad en 2010 por la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés).
Para 2019, los pueblos indígenas reconocidos
por la ONU se incrementaron a 68 reportando, que
se evidencian dos fenómenos: sus manifestaciones
culturales son motivo de reivindicación y orgullo
nacional y símbolo del país y, paradójicamente,
todos sufren pobreza y marginación. Para corregir
esta situación se instituyó el Instituto Nacional de
los Pueblos Indígenas (INPI), para garantizar sus
derechos, impulsar sus procesos de desarrollo
integral y sostenible, y fortalecer sus culturas y
lenguas (Naciones Unidas, 2019).
Al presente, durante la 22 sesión del Foro
Permanente de la ONU sobre las Cuestiones
Indígenas en Nueva York se lanzó “El Mundo
Indígena 2023” para documentar e informar sobre
la conservación y los derechos de los pueblos
indígenas en el que se reporta que la Coordinadora
de Pueblos Unidos por el Cuidado y la Defensa
del Agua (COPUDA) recibió en agosto de 2022
del gobierno mexicano sus títulos de concesión
de agua reconociendo las aportaciones de las
culturas ancestrales y propone sus cosmovisiones
y conocimientos (Marno, 2023). A este respecto,
la cosmovisión define la forma de vida de cada
pueblo-comunidad y posiciona a todos los sujetos
en igualdad de condiciones. Por este nivel de
conciencia social, los actores son capaces de
construir una sociedad con una identidad y una
cultura articulada y coherente a un mundo y
espacio de conciencia altamente humanizado

Santa Catarina Lachatao
En la región más escarpada, cerca de los Valles
Centrales de Oaxaca, en la región de los Pueblos
Mancomunados conocida como la Sierra Norte,
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

emerge Santa Catarina Lachatao en lo alto de la
cima de un cerro y rodeada por laderas empinadas.
Es un espacio social, cultural y territorial
indígena, configurada por una organización
familiar/comunitaria con actividades de
tradición campesina y una religiosidad basada
en una profunda relación con la naturaleza
e historia milenaria vinculada a un proyecto
de vida que se reconstruye constantemente.
La población es mayoritariamente indígena
posicionando a Oaxaca en el primer lugar a
nivel nacional ya que representa el 16.3% del
total nacional. Según el Instituto Nacional
de Estadística Geografía (INEGI, 2021), en
esta región viven aproximadamente 420 324
personas en tres distritos, 68 municipios y 89
dependencias municipales. En conjunto, la
Sierra Norte zapoteca comprende una región de
8,918.03 km2, ubicada en los 93,000 km2 del
estado de Oaxaca. Así, la Sierra Norte zapoteca
cuenta con el 9.5% de las tierras estatales, donde
reside poco más del 4% de la población total
(García, 2018).
Santa Catarina Lachatao es un pequeño
municipio con apenas 252 habitantes en la
cabecera municipal que representa el 19.28%
en tanto que en otras tres localidades —Latuvi,
La Nevería y Benito Juárez— se concentra el
55.55% de la población total del municipio. Su
arquitectura vernácula se evidencia en sus calles
empedradas que serpentean entre casas de adobe
y teja de barro. En la infraestructura, construida
por la ciudadanía, se utilizan sistemas de bioconstrucción para el uso de turistas y habitantes
de la comunidad indígena. La cañada natural de
agua, atraviesa la comunidad de Norte a Sur. Este
cuerpo hidrológico es respetado y protegido,
manteniendo su cruce original, para preservar el
recurso. La estética natural predomina sobre el
entorno físico construido facilitando interpretar
e interactuar al mimetizar sus elementos en un
solo espacio. La comunidad, a pesar de estar
enclavada en la Sierra, tiene el potencial para
consolidarse como un destino ecoturístico
por su infraestructura y porque sus habitantes
mantienen sus objetivos en el cuidado del
entorno como un sitio para disfrutar de las
bondades que ofrece la naturaleza y el rescate
de sus vínculos, como comunidad prehispánica,
con su cultura.
La cabecera municipal es un nodo que configura
puntos de encuentro y vida social. Su parroquia,

de cantera verde, y el Museo Comunitario
enmarcan la estrecha plaza principal. Este
espacio social, cultural y territorial indígena
se configura en una organización familiar/
comunitaria con actividades de tradición
campesina y una religiosidad basada en una
relación profunda con la naturaleza y una
historia milenaria vinculada a un proyecto
de vida que se reconstruye constantemente.
La vida comunitaria se rige aún hoy en día
por usos y costumbres. La participación
ciudadana o tequio y la toma de decisiones
comunitarias tiene su soporte en las familias,
quienes realizan aportaciones en especie,
económicas o en trabajos de construcción de la
infraestructura local. Este tipo de organización
social representa una oportunidad para
detonar y promover el desarrollo incluyente
en comunidades indígenas al enlazarse
intrínsecamente con el reconocimiento de la
propia identidad, la conciencia del ser (Fanon,
2009), que permanece firme al mantenerse
vivas las raíces culturales (Salinas &amp;
Fernández, 2014) al tiempo que reinterpretan,
no sin cierta tensión, las normas centrales para
mantener su inserción en el plano nacional
(Gaussens, 2019).
Es así como el espacio público de Lachatao
realiza una importante contribución a los
procesos de cohesión social de esta sociedad
serrana, facilitando el encuentro entre todas
las personas, posibilitando dinámicas sociales
e igualitarias, y permitiendo aprendizajes
sociales basados en roles, géneros y formas de
comportarse de su etnia e identidad zapoteca.
Para esta comunidad indígena, el sistema de
organización social conocido como tequio,
o trabajo comunitario, es fundamental para
construir el reconocimiento de sí misma
ya que todos en la comunidad comparten
bienes o dinero o servicios a través de su
participación en la construcción y desarrollo
de la infraestructura local. En este contexto, la
identidad comunitaria está íntimamente ligada
al reconocimiento (Amer &amp; Obradovic, 2022;
Dobai &amp; Hopkins, 2020; Tsakiris, 2017),
la autodeterminación (Hecht et al., 2019;
Jacobs, 2019; Mijs &amp; Savage, 2020) y arraigo
cultural (Milne, 2018; Oladjehou &amp; Dansou,
2019), que mantienen vivos a los pueblos y
comunidades indígenas (Salinas &amp; Fernández,
2014; Weaver, 2001).
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CONTEXTO

Presente Estudio

ayudó a las mujeres en sus tareas culinarias,
organizó talleres participativos para escolares y
adultos de la comunidad.
Con esta base, la muestra fue no probabilística,
intencionada, conformada por los niños y las
niñas presentes en un taller organizado en la
escuela invitados a participar una vez obtenido
el consentimiento informado de sus cuidadores y
quienes, en la cotidianidad del ambiente, conocían
a la investigadora y asintieron realizar los
dibujos de su comunidad cuando se les solicitó.
Participaron 10 niños y 7 niñas, en un rango de
edad entre 5 y 16 años. Se eligió trabajar con
niños y niñas por considerar que están calificados
como informantes al ser miembros de la sociedad
y contar con un manejo particular de su cultura
(Goodman, 1972).

En esta investigación biográfico-narrativa se
pretende evidenciar las características espaciosocioculturales de la comunidad indígena que
habita Santa Catarina Lachatao ubicada en la Sierra
Norte de Oaxaca graficadas en dibujos infantiles
que dan cuenta de lo socialmente construido
(Auyero, 2002; Charmaz, 2009; Escobar &amp; Caro,
2021; Konecki, 2011). Asimismo, si los dibujos
reflejan la capacidad de este pueblo indígena
que, como sociedad, busca asegurar el bienestar
de todos sus miembros en la promoción de un
entorno que le permite la reproducción de formas
de ser zapoteco, con particularidades, producto
de su pertenencia a este lugar. Esto en línea con
la propuesta de Leininger y McFarland (2006)
para observar la diversidad cultural y estudiar a
cada cultura por separado dada la influencia del
determinismo geográfico, su etnohistoria, sus
sistemas genéricos tradicionales y, en particular,
su remodelación de los cuidados culturales.

Instrumento de Recogida de Datos Biográficos
Dibujos infantiles de la comunidad Santa Catarina
Lachatao, que si bien no suelen ser listados
entre los instrumentos típicos de recogida de
datos biográficos, para fines de este estudio
se consideran documentos personales que
pueden revelar características sociales y
personales (Plummer, 1989), las estructuras
sociales internalizadas en forma de esquemas
de percepción, pensamiento y acción –el
habitus de Bourdieu-- (Conninck &amp; Godard,
1990) en formas que las hacen accesibles para
la investigación. Asimismo, el dibujo es una
representación mental gráfica que al expresar
la experiencia personal del niño y de los
esquemas sociales que ha aprendido, permite
accedar a la relación percibida con su mundo
interno y con el mundo externo: un retrato de
su entendimiento (Piaget, 1981), el lenguaje
de su pensamiento (Bautista et al., 2009;
Lowenfeld &amp; Brittain, 1980).
Asimismo, se gestiona el consentimiento de
los padres de los niños participantes por medio
de un acercamiento antropológico que asegure
el respeto de su diversidad étnica, cultural, de
sus costumbres sociales, creencias, y procesos y
protocolos políticos de dicha localidad indígena.
Por lo tanto, se presenta un plan de trabajo ante
la Asamblea par que, posterior a su validación,
se realice un taller introductorio con los padres
de familia para informar, socializar y detectar
temáticas y problemáticas de interés de los
participantes. Durante los talleres con niños, los

Método
Investigación biográfico-narrativa de corte
etnográfico. Un estudio de caso colectivo con el
que se pretende acceder al conocimiento práctico
representativo de las intenciones y significados,
que al mismo tiempo sea verosímil, no transferible
de un sistema social. Se estudia a una sociedad
a través del testimonio subjetivo de un grupo de
individuos como reflejo de una época con base
en las representaciones gráficas de niños y niñas
de Santa Catarina Lachatao (Bolívar et al., 2001;
Ricœur, 1996).
Participantes
Durante la inmersión a la comunidad de Santa
Catrina Lachatao, más allá del levantamiento
topográfico, en la primera visita la investigadora
logró construir lazos de reciprocidad con los
representantes de la comunidad y del sistema
político —Asamblea y Presidente Municipal—
y los líderes del comité de turismo, entre otros.
En la segunda visita promovió, sin controlar,
la participación de los lugareños al presenciar
y ofrecer apoyo y puntos de vista acerca de su
trabajo de investigación. En la tercera y última
visita, la investigadora participó en actividades
del tequio para la construcción de una capilla,
74

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

padres de familia son invitados e involucrados de
manera libre y no estructurada.

para alcanzar objetivos comunes (Sánchez,
2007).
Hoy en día el énfasis está puesto en las
perspectivas dialógicas y múltiples, en la
contribución del conocimiento científico y los
hechos innegables en el discurso narrativo--oral,
escrito, gráfico o en cualquier forma de expresión-del individuo. Cualquier producción individual
se aborda contextualizándola en su significado
social ya que se ha pasado de las verdades
universales a la pluralidad de ideas sobre el
mundo (Lax, 1996) en donde la persona informa
y aporta las claves para comprender los sistemas
sociales en los que transita (Feixa, 2006).
Este giro narrativo en el discurso y las vivencias
del individuo, dan significado a la vida
(Bolívar &amp; Domingo, 2006) y al investigarse
desde una perspectiva biográfico-narrativa,
permiten el acceso a la identidad, los
significados, el saber práctico y las claves
cotidianas presentes en los procesos de
interrelación, identificación y reconstrucción
personal y cultural (Aceves, 1991, 2001; Arias
&amp; Alvarado, 2015; García-Huidobro, 2016),
el llamado síntoma biográfico (Marinas &amp;
Santamarina, 1993). En Latinoamérica con
este tipo de abordajes se pretende, por un lado,
estudiar la cotidianeidad y, por otro, rescatar
identidades comunitarias a través del retrato
cultural a partir de los relatos subjetivos de
las personas que reflejan sus conflictos, sus
valores, sus vivencias y su quehacer cotidiano
(Aceves, 2001; Pozas, 1962); de la memoria
histórica que restaure la verdad o recopile
y muestre la “otra” historia, la silenciada y
oculta (Bolívar, 2005; Schwarzstein, 1995);
y de la emergencia de la “otra” sociedad,
la marginada, y las subculturas (Bolívar &amp;
Domingo, 2006).
Son cinco los postulados básicos que caracterizan
al enfoque biográfico-narrativo a partir de
los cuales se recoge la información para
posteriormente interpretarla (Bolívar et al.,
1998, 2001).
1. narrativo siendo los informantes quienes
comparten sus prácticas y experiencias;
2. constructivista por la continua atribución
de significados a las múltiples historias que
se reflexionan, construyen y reconstruyen,
el pasado haciéndose presente en el día a
día cotidiano e influyendo en la toma de
decisiones y afrontamiento del futuro;

Procedimiento
Con la finalidad de observar sistemática y
controladamente todo lo que acontecía en Lachatao,
se realizaron tres visitas a campo. Durante las dos
primeras se realiza la inmersión y participación
desde la comunidad (Guber, 2015), como
observador participante (Malinowski, 1995), lo que
medió la emergencia de un contexto intersubjetivo
en constante resignificación y construcción, una
geografía de la vida cotidiana (Lindón &amp; Hiernaux,
2006), permitiendo realizar un levantamiento
espacial para elaborar una expresión cartográfica
(urbana) del entorno incluyente e inclusivo, al
tiempo que, se llevan a cabo descripciones culturales
sin imponer categorías sobre una realidad compleja
(Hammersley &amp; Atkinson, 1994).
Durante la tercera de las visitas a Santa
Catarina Lachatao para el levantamiento
cartográfico, se asistió a la Escuela Comunitaria
donde se imparten las clases comunales. Después
del recorrido de las instalaciones en compañía
de la maestra del Sistema Educativo Comunal
y los alumnos, se invitó a los niños a dibujar lo
que para ellos era Lachatao, esto con vistas a
construir un perfil psicosocial para comprobar
la correspondencia entre espacio-sociedad. Se
les proporcionaron hojas en blanco y se les dejó
en libertad de utilizar sus propios lápices de
colores, crayones y plumones. Trabajaron en sus
mesabancos.
Análisis de los Datos
Desde la Psicología Social,
para estudiar
y favorecer el desarrollo comunitario es
importante considerar sus dimensiones:
territorial o lugar donde se vive, donde se
está psicosocialmente arraigado y requiere
un desarrollo físico-urbanístico; psicosocial
que refiere a los vínculos psicológicos y
relaciones sociales (verticales y horizontales)
entre personas y grupos donde se requiere
desarrollar el tejido social; sociocultural
que alude a la cultura, historia y experiencia
compartida, sus valores, significados, visiones
de futuro, proyecto de comunidad para logar el
desarrollo cultural a partir de los significados
compartidos; y político o poder compartido
75

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CONTEXTO

3. contextual ya que los sucesos tienen sentido
dentro de los contextos--social, cultural,
organizacional-- en los que se producen y se
comparten;
4. interaccionista debido a que el contexto, las
fuentes, los testigos, los actores, entre otros, se
significan por estar en interacción recíproca; y
5. dinámico por su temporalidad y su desarrollo
continuo.
Con base en esta propuesta etnográfica se
pretende que los informantes, los niños y las
niñas serranos (por ser originarios de la Sierra
Norte) hablen de ellos mismos y su comunidad,
sin silenciar su subjetividad, a través de sus
dibujos, construyendo al mismo tiempo, realidad
percibida y nuevo conocimiento. Asimismo,
en psicología el dibujo es considerado una
expresión de la experiencia personal del niño
y de los esquemas sociales que ha aprendido.
Al solicitarle realizar un dibujo emerge una
representación mental gráfica independiente que
ordena en un espacio limitado los elementos
simbólicos que constituyen la propia visión que
emerge de construcciones, re-construcciones y
co-construcciones del mundo y sus objetos y
que ofrece la oportunidad para poder analizar y
precisar la percepción e interpretación particular,
en este caso, de la realidad percibida por los niños
y de la cosmovisión propia del horizonte cultural
compartido en Lachatao.
Con el fin de objetivar la subjetividad y
de subjetivar la objetividad para proporcionar
una comprensión de la particular complejidad
e idiosincrasia (Bolivar, 2002) de los dibujos
infantiles, se llevó a cabo una triangulación
teórica de distintas perspectivas de análisis e
interpretación:
Temporal integrando los modelos arqueológico
o búsqueda del acontecimiento detonante que
da estructura a la subjetividad actual y podría
determinar el futuro; de trayectorias que den
cuenta de la adaptación o no adaptación a las
nuevas circunstancias; y el estructural para
identificar las lógicas colectivas que determinan
los trayectos individuales (Conninck &amp; Godard,
1990).
Paradigmático de la narrativa, en este caso
gráfica, que es la vía primaria al significado
dado a la experiencia humana. Se lleva a
cabo una clasificación formal de conceptos o
categorías compartidas por los individuos, sin
tratar de diferenciarlos (Polkinghorne, 1995),

para luego agruparla e integrarla en categorías
no predeterminadas, un análisis de teoría
fundamentada. Se fueron construyendo teorías
emergentes a partir de datos empíricos –las
narrativas gráficas (Charmaz, 2009; Charmaz &amp;
Thornberg, 2020) y los fenómenos y los procesos
sociales visuales (Corbin &amp; Strauss, 2008;
Konecki, 2009, 2011)--, a través de un proceso
reiterativo y después relacionarlas con las teorías
existentes (Corbin &amp; Strauss, 2008; Glaser &amp;
Strauss, 2017; Graham, 2012).
Narrativo tratando de organizar los distintos
elementos de información en una historia cuyo
argumento o secuencia de eventos unifique y de
significado a los datos, un auténtico modo de
expresión de la vida que responda al porqué algo
sucedió, sin manipular la forma de expresión de
los participantes (Bruner, 2004; Polkinghorne,
1995). La experiencia se reconstruye a través de
un proceso reflexivo (Ricœur, 1996) en el que los
personajes y el contexto configuran la narrativa
(Arias &amp; Alvarado, 2015; Clandinin &amp; Connelly,
2000; García-Huidobro, 2016).
Funcional con base en la idea de que la
cultura permea a cada uno de los elementos e
instituciones sociales se relacionan entre sí dentro
del sistema (Malinowski, 1995).
La riqueza de los datos recopilados durante las
tres visitas a Lachatao, permite triangular
distintas perspectivas de análisis e
interpretación cualitativa que contemplan
desde la Arquitectura y la Psicología una
visión interdisciplinaria que va dando
cuenta del tránsito de una comunidad que
lucha por mantener sus usos y costumbres,
preservando su identidad al tiempo que va
dando paso paulatinamente a la modernidad
sin violentar su esencia. Con el análisis se
pretende, entonces, responder a la pregunta,
¿Los dibujos de los niños y las niñas reflejan
la cosmovisión indígena que permea la
continuidad cultural ancestral en Santa
Catarina Lachatao? Los dibujos fueron
analizados uno a uno cuestionando: ¿Qué
describen los infantes en sus dibujos? ¿Qué es
lo que les importa sobre su comunidad? ¿Qué
elementos de su cultura aparecen graficados?
¿Acaso esta nueva generación de niños y
niñas está dando continuidad a la cosmovisión
de sus ancestros? Se utilizó el método
comparativo constante al examinar los datos
frente a las categorías emergentes al tiempo
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CONTEXTO

ir integrando las dimensiones temporal,
pragmática, narrativa y funcional.
Inicialmente se creó una secuencia artificial
de los dibujos infantiles para empezarlos a
observar con base en el código de identificación
asignado al momento de recibirlos. De ahí surge
una primera categorización, siete de los niños
naturalmente secuenciaron dos o tres dibujos
y el resto entregó dibujos únicos. De acuerdo
con Konecki (2009), las acciones existen en
el tiempo y van emergiendo en un proceso
continuo que al compararlas sucesivamente
dan pautas de secuencias naturales en progreso.
Posteriormente los dibujos secuenciados se
analizaron considerando su temporalidad con
foco en trayectorias y el modelo estructural
(Conninck &amp; Godard, 1990) para después pasar
al análisis paradigmático (Corbin &amp; Strauss,
2008; Glaser &amp; Strauss, 2017), narrativo (Arias
&amp; Alvarado, 2015; García-Huidobro, 2016) y
funcional (Malinowski, 1995).

verde, al tiempo que da la bienvenida a la
arquitectura deportiva contemporánea con
canchas de fútbol y de basquetbol en las que
las nuevas generaciones conviven. Tradición
y modernidad quedan plasmados en las
representaciones gráficas de los 17 niños que
participaron en el estudio.
Análisis Témporo-Estructural y de
Trayectorias
El Trazado entre el Pasado Prehispánico y las
Nuevas Prácticas Lúdico-Deportivas
Siete de los niños realizaron más de un dibujo en
los que representan la situación etnográfica
que da cuenta de la interacción entre los
investigadores, actores sociales efectivos y
disparadores de relatos gráficos, acogidos
por sus interlocutores en donde las lógicas
colectivas determinan las trayectorias
individuales infantiles. La información sobre la
vida social, las interpretaciones de la sociedad
y de la cultura elaboradas por la visión infantil,
especialistas nativos en su comunidad, Santa
Catarina Lachatao, "llano o valle encantado",
significado de su nombre en zapoteco (de
"lachi", llano, y "tao", encantado) da cuenta
de la adaptación de su comunidad a las nuevas
circunstancias (Conninck &amp; Godard, 1990;
Malinowski, 1995).
Alexa, hija de uno de los líderes de la comunidad,
a sus 12 años parece tener un amplio
conocimiento de su comunidad, sus usos y
costumbres y su gente. En un colorido primer
dibujo (Figura 1). Al fondo, el cerro del
Jaguar, lugar sagrado y centro ceremonial de
los lugareños, se levanta majestuoso. En él,
al centro resalta la imagen de la casa donde
pasan la noche quienes suben a preservarlo
y cuidarlo de la tala de árboles. En la falda
del cerro emerge el caserío atravesado por la
cañada de agua que baja del cerro y serpentea
a lo largo del pueblo. En el trazado de las
calles principales, se observa a las personas
desplazándose de un lugar a otro, dando
cuenta de una gran actividad matutina (por
la posición del radiante sol). La iglesia, el
museo, el palacio municipal y la escuela
comunitaria están presentes, así como
abundantes árboles entre los que destacan los
pinos verdes.

Consideraciones Éticas
El estudio se llevó a cabo con las consideraciones
éticas reguladas por el Comité de Investigación y
Ética de la Vicerrectoría de Ciencias de la Salud de
la Universidad de Monterrey y bajo los permisos
otorgados por los miembros de la comunidad
de Santa Catarina Lachatao, el consentimiento
informado los padres de familia o tutores de los
niños y las niñas participantes y su asentimiento
al solicitarles dibujar.
Resultados
Ya presente en los códices prehispánicos, a dos
kilómetros del centro de Lachatao, el Cerro del
Jaguar se eleva con sus labrados que, según la
tradición, los antiguos zapotecos esculpieron
para que se asemejara al monte sagrado de
Cocijo. Su nombre parece provenir de dos
representaciones culturales. Por un lado, el
jaguar es un animal asociado a Cocijo, la deidad
de la lluvia y del rayo y, por otro, los ancestros
pensaban que el gran estruendo generado por
los truenos en la sierra provenía de un gran
jaguar que rugía. Cercano al pie de la montaña,
se levanta Santa María Lachatao, poblado
que conserva su arquitectura autóctona, con
calles empedradas, casas con muros de adobe
y techos de teja, y el templo local de cantera
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CONTEXTO

Diego de 15 y Rey, diminutivo de Reynaldo de 14
años, realizaron una serie de tres dibujos que
comparten similitudes, con algunas diferencias.
Ambos inician con el mercado de hortalizas Tao
que, en el segundo caso, se acompaña de los
sembradíos de chilacayote, tomate, zanahoria y
maíz y en el primero, solo el maizal, se muestran
además el mercado de artesanías y la biblioteca.
Los mayores asignan a los niños en Lachatao
labores, en este caso en las prácticas agrícolas
y la venta de lo cultivado. Esto adicional a
asistir a la escuela comunal o, cuando está en
funcionamiento el Centro Formativo Académico
Comunitario (Cefac) para educación secundaria
que aparece en ambos casos. Diego lo incluye al
fondo, en su segundo dibujo, en tanto la cañada
de agua serpentea en su paso por el pueblo
dibujado en un primer plano, con casas cuyos
techos de teja están detallados al igual que el área
de la iglesia, el palacio municipal, las oficinas de
turismo y la escuela comunitaria; las canchas de
basquetbol de ambas escuelas ocupan un lugar
prominente, destacado por su tamaño.
Rey en su segundo dibujo presenta la iglesia,
algunas casas y el trajinar de los pobladores por
el lugar. En su tercer dibujo (Figura 2), Diego
se incluye a si mismo liderando la banda de
la Calenda tocando el tambor acompañado
de sus compañeros que tocan los distintos
instrumentos, esta vez acompañados de un gran
globo de cantoya y una china con una gran
canasta. Los compases de la música son trazados,
comunicando el ambiente festivo al espectador.
Rey dedica todo el espacio de su tercer dibujo
para mostrar una perspectiva del Cefac.

Figura 1. Primer dibujo de Alexa: panorámica de
Santa Catarina Lachatao

Fuente: Alexa, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Su segundo dibujo muestra diferentes instrumentos
musicales de la Calenda, parte fundamental de
las festividades en Oaxaca desde hace varios
milenios. El origen espiritual de la fiesta
que renueva y fortalece vínculos personales,
familiares y comunitarios, se manifiesta
en los sonidos ancestrales del tambor y la
chirimía --presentes en el dibujo junto a otros
instrumentos tocados por alegres niños-- y que
durante la fiesta invitan a unirse y desfilar entre
coloridos trajes, marmotas y chinas oaxaqueñas.
En el tercer dibujo aparecen las actividades
agrícolas y de crianza de pollos y los lugares
donde se expenden. En la pollería y los
mercados de vegetales y de animales, donde la
doble coincidencia de necesidades se resuelve
ya sea a través del intercambio monetario o de
bienes materiales, es decir, del trueque. Esto
estaría asociado, por un lado, a una limitada
división del trabajo y, por otro, al aprecio por
el consumo de lo producido por los demás
miembros de la comunidad. El mercado de
artesanías, en un lugar donde no se producen,
habla de la apertura y la solidaridad con las
comunidades de la región que elaboran objetos
o productos a mano de manera tradicional.
Alexa grafica la organización social, no solo
de su comunidad, sino de los demás pueblos
indígenas de la región.
En un último dibujo se presenta el Deportivo
Lachatao que incluye la cancha de basquetbol
y la alberca donde se practican actividades
deportivas que comunica la llegada de la
modernidad a la comunidad, al igual que el
nombre de Alexa.

Figura 2. Tercer dibujo de Diego: la calenda

Fuente: Diego, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

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CONTEXTO

Berenice de 15 años, presenta el centro de Lachatao
con gran actividad en los distintos espacios: el
palacio municipal, las oficinas de turismo, el
museo, la cabaña turística, la iglesia y en la
cancha de la escuela comunitaria, a diferencia
del resto de las figuras humanas, los rasgos
faciales de los niños resaltan la importancia
de la convivencia infantil y la actividad lúdica
(Figura 3). En el lado izquierdo de la cancha
de basquetbol, juegan cinco niños y los trazos
reflejan el movimiento de la pelota rumbo
a la canasta; en tanto que el lado derecho es
recorrido por un niño en bicicleta. Todo esto
enmarcado por el cerro del Jaguar, la cabaña de
los cuidadores del bosque y el sol del atardecer.

Figura 4. Segundo dibujo de Berenice, imaginario de
Lachatao para el futuro

Fuente: Berenice, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Figura 3. Primer dibujo de Berenice: actividad en el
centro de Lachatao

Leslie de 10 años, inicia dibujando un atardecer
con una casa en el cerro precedida por una
milpa y rodeada de un pinar, la cañada
de agua descendente y el sol en lo alto.
Su segundo dibujo muestra el cerro a lo
lejos con nubes en lo alto presagiando una
tormenta. Abajo, el caserío interconectado
por caminos que llegan a cada puerta y la
escalera de paso que conduce a la iglesia
y a la cancha de basquetbol de la escuela
comunitaria y de ahí a la cabaña turística
engalanada con un pino decorado con
una gran estrella y esferas, típico de las
festividades navideñas.
José Luis de 9 años, inicia dibujando la banda
de la Calenda en la que los pequeños tocan
los distintos instrumentos musicales. Un
segundo dibujo muestra las canchas de fútbol
y de basquetbol. En esta última, niños y niñas
botan la pelota.
Uriel de 12 años, ambienta con el cerro del
Jaguar y el sol al fondo, el Cefac, la tienda y el
mercado cuyos caminos de entrada conectan con
el empedrado que rodea a Lachatao y conduce
al temazcal, lugar hasta donde los adultos se
desplazan para una dosis de medicina tradicional,
“una limpia” a base de hierbas y vapor (Figura
5). Su segundo dibujo muestra en un primer
plano la cabaña turística, la iglesia, la cancha
de basquetbol a partir de la cual traza el camino
empedrado con casas a los lados cada tanto y que
culmina en una nueva iglesia en construcción.
De nuevo, al fondo emerge el cerro, esta vez
acompañado del sol matutino.

Fuente: Berenice, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

En su segundo dibujo (Figura 4), muestra un
colorido escenario que muy probablemente por
su estancia por un año fuera de su comunidad,
conjuga elementos que integran la fisonomía
actual con construcciones que, a la fecha, no
están concluidas. En el gráfico, la serranía y el
sol vespertino destacan un Cefac con múltiples
accesos a las aulas, señalizando las puertas
de la biblioteca, el laboratorio y el aula del
médico no presentes hoy en día. A la derecha
tres caminos conducen al pueblo, a la primaria
y a la cafetería en cuyo exterior están las
mesas que Berenice es responsable de atender;
al frente se observa una futura explanada con
sus bancas alrededor de jardineras llenas de
coloridas flores; a la izquierda, se extienden
las canchas de basquetbol –ya presentes-- y
las de fútbol y la alberca –por construir.
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CONTEXTO

Figura 5. Primer dibujo de Uriel: camino al temazcal

Figura 6. Dimensión socio-espacial de Lachatao

Fuente: Uriel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao
Fuente: Uriel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

En el gran plano central, destacan en los dibujos
los espacios públicos y de participación
comunitaria: la iglesia –todas las niñas, para un
total de 12 apariciones--, el palacio municipal
(6) y la casa comunitaria (6); seguidas por el
museo (3), el centro comunitario (3), las oficinas
de turismo (1), la cafetería (1) y la nueva iglesia
en construcción (1). Menor fue la inclusión de
establecimientos de compra-venta como la
pollería (1), el mercado de animales (1) y el
mercado de hortalizas (4). Mención aparte el
mercado de artesanías (2), ya que, al no ser un
pueblo artesano, esto supone la manifestación
de que abre sus puertas a las mercaderías de
la región. Las actividades infantiles se centran
alrededor de lo educativo --la primaria (1),
la secundaria (6) y la biblioteca (2)— y lo
deportivo –canchas de basquetbol (9), canchas
de fútbol (2) y la alberca (2).
Las tradiciones oaxaqueñas son graficadas con
la calenda, sus instrumentos musicales (3) y
sus marmotas y chinas (1) que desde hace más
de tres mil años son un elemento unificador
que anuncia la celebración y la devoción.
El temazcal, la casa de las piedras calientes
que purifica y energiza, asoma su perfil en el
dibujo de uno de los niños.
Finalmente, para “el pueblo que se educa a sí
mismo” y que en 2010 creó el Centro Formativo
Académico Comunitario (Cefac) --Benne záa,
gente que piensa--, como una propuesta educativa
alternativa, comunitaria, de conocimientos
universales y generadora de conciencia ambiental
(geografía local), organización comunitaria y
rescate de tradiciones ancestrales (gastronomía,
trabajo de campo, lengua), parece estar dando
los resultados esperados (Mónaco, 2017). Los

Análisis Paradigmático-Narrativo-Funcional
Usos y Costumbres Zapotecas. Garantía de una
Arquitectura Participativa
En ocho de los diez dibujos únicos, aparece el
Cerro del Jaguar; en siete, el sol alumbra el caserío
en Lachatao; y la iglesia aparece en seis con su
característica escalera en la pared exterior. En dos
dibujos aparecen cultivos en tanto que la cancha de
basquetbol de la escuela comunitaria es incluida en
tres ocasiones mostrando que en esta comunidad la
modernidad convive en armonía con las prácticas
tradicionales de construcción de espacios para
vivir, subsistir y convivir. El perenne horizonte
natural del Cerro del Jaguar y el sol en lo alto están
presentes en la cotidianeidad de los niños serranos
de todas las edades, en particular de las niñas, ya
que todas ellas y ocho de los niños lo dibujan, en
tanto que la cañada que serpentea hasta el pueblo
se integra en el imaginario social hasta más tarde,
ya que fue trazada por cinco niños mayores de 10
años y por solo un niño pequeño de 6 años.
El caserío que colinda con el cerro, con algunas
casas esparcidas en la falda del cerro donde
vivieron o viven los “abuelos”, distribuyéndose
luego zigzagueantes al lado de milpas,
sembradíos, calles empedradas y escalinatas
que comunican los distintos niveles del terreno,
y personas desplazándose de un lugar a otro y
chicos jugando están presentes en la mayoría de
los dibujos, con mayor o menor detalle según la
edad de los niños (Figura 6). A lo lejos, a mitad
del cerro, dos de las niñas incluyen la casa de
los cuidadores de la montaña.
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CONTEXTO

grafismos infantiles dan cuenta de todos y cada
uno de estos elementos. Los escasos pobladores
adultos continúan en su lucha por evitar la
muerte del zapoteco, lengua prehispánica que
por un tiempo se dejó de enseñar y ahora se
retoma ante los peligros de la migración y la
baja natalidad que los amenazan (Marno, 2023).
Asimismo, la precisa representación mental
infantil de la orografía de la región clama el
aprovechamiento del espacio, respetando su
esencia natural (Figura 7).

El análisis interpretativo de los dibujos, considerando
que las personas y sus producciones son
construcciones influenciadas por condiciones
sociales, culturales, interaccionales y situacionales,
se llevó a cabo a partir de la emergencia de
múltiples realidades provisionales de naturaleza
compleja y cambiante vinculadas a la vida social,
a los hechos y a los valores que devienen del
lenguaje y el discurso socialmente construidos
(Charmaz, 2009; Charmaz &amp; Thornberg,
2020). Al trabajar la interpretación gráfica
desde una perspectiva biográfico-narrativa
fue posible tener acceso a la identidad, los
significados y el saber práctico de los niños
y las niñas serranos obteniéndose un retrato
cultural de sus valores y quehacer cotidiano
(Aceves, 2001; Pozas, 1962); una estructura
polifónica (Lewis, 1982; López-Cedeño,
2015; Piug, 2013) surgida de autoetnografías
(Bénard Calva, 2019; Blanco, 2012) que se
entrecruzaron en las narraciones gráficas de
sus niños y niñas; un síntoma biográficonarrativo que denota las características de las
acciones humanas de la comunidad (Marinas &amp;
Santamarina, 1993; McEwan &amp; Egan, 1998) a
través de la visión personal de los significados
y de los acontecimientos y espacios sociales
(Marroni, 2017; Monnet, 2009; Tarrés, 2001).
En Santa Catarina Lachatao siguen vivas sus
tradiciones ancestrales, esas que a falta de
testimonios escritos destruidos durante la
Revolución Mexicana por el alcalde en
turno (Propuesta Oaxaca, 2009), han pasado
de generación en generación. Sus niños y
niñas de todas las edades conocen los usos y
costumbres zapotecas y la apertura comunitaria
hacia una arquitectura participativa en la
que la modernidad convive en armonía con
las prácticas tradicionales de construcción
de espacios para vivir, subsistir y convivir:
canchas de basquetbol y fútbol frente al templo
milenario de cantera verde y escalinata exterior
para llegar a su campanario enmarcados por el
Cerro del Jaguar diligentemente protegido por
los ancianos que viven en su falda y de facto
por los más jóvenes que suben a la montaña
y, en caso necesario, pernoctan en la cabaña
de los cuidadores. Pueblo alegre, cuyos niños
imaginan ser parte de la calenda y que durante
el día van a la escuela o aprenden de manera
práctica en el campo para luego dedicarse a
jugar y convivir.

Figura 7. Dibujo de Daniel. Al momento de dibujar,
describe las diferentes escalas y dimensiones de sus
recorridos espaciales dentro de la comunidad

Fuente: Daniel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Discusión
Desarrollar un proyecto de investigación
interdisciplinario –Arquitectura y Psicología-que permitiera encauzar el desarrollo
comunitario, respetando las características de
diversidad y territorialidad propias de Santa
Catarina Lachatao, una comunidad indígena
mexicana en la Sierra Norte de Oaxaca implicó
explorar un nuevo abordaje metodológico. El
trabajo en campo de la investigadora arquitecta
permitió una rica recogida de datos para
documentar no solo su expresión urbanística
(García-Luna Romero &amp; Quiroga-Garza,
2023), sino también fue posible recopilar
producciones gráficas infantiles que dieron
cuenta del bagaje cultural que su comunidad
ha transmitido y modelado a lo largo del
tiempo. Esto se evidencia en los dibujos en el
que se grafican los hitos sociales, espaciales y
culturales de especial relevancia personal para
los niños compilados en su memoria histórica.
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CONTEXTO

Los dibujos de los niños y las niñas muestran
también las interacciones, los elementos y los
lazos comunes compartidos (incluyendo el
sentido psicológico de comunidad o pertenencia)
por consonancia de cultura e ideas que los
mayores de Lachatao han sabido transmitir a los
más pequeños, lo que de acuerdo con Sánchez
(2007) conforma un grupo social arraigado,
autoconsciente e integral y que sintetiza las
creencias y valores del espíritu comunitario.
En esta dirección, el valor del espacio público
está en función de ser practicado y transformado
a partir de sus diversas experiencias (de la Torre,
2015; Monnet, 2009; Vidal &amp; Pol, 2005). Aunque
los espacios públicos suelen ser diseñados para
cumplir ciertas funciones, es más importante dar
valor al uso cotidiano que las personas le dan,
desde una visión social. El espacio público de
Lachatao hace una contribución importante a
los procesos de cohesión social de la sociedad
serrana al crear espacios que facilitan los
encuentros entre todas las personas, permitiendo
dinámicas sociales que igualan a todos y todas las
personas, a la vez que les permite aprender desde
la observación de otros, a partir de las diferencias
sociales, de roles, de géneros, de formas de
comportarse, entre otros; desde su etnicidad e
identidad zapoteca.
No obstante, los hallazgos en este estudio
dada su limitación de derivarse de una muestra
reducida, sin aleatorización ni grupo control,
impiden su generalización de los hallazgos.

las encarnan asegurando la continuidad de otros
factores más que humanos como la casa de los
cuidadores de la montaña, el temazcal, los globos
de cantoya parte de la calenda (Parsons et al., 2021).
En todo esto se manifiesta un pueblo soberano
comprometido consigo mismo, la naturaleza y la
sociedad en la que está inserto. Los dibujos de
los niños y las niñas honran la narrativa de sus
mayores y revelan su orgullo intergeneracional y
sentido de comunidad y pertenencia.
Es importante continuar realizando estudios
sobre la cotidianidad de los pueblos indígenas
desde la psicología que complementan la
riqueza de la exploración geográfica de la
relación espacio/sociedad desde la visión de
su comunidad. C

Conclusiones
Como observadores externos de las trayectorias
gráficas de los niños y niñas se fueron contrastando,
recreando un proceso social elaborado visualmente
(Konecki, 2009). Se encontró que tradiciones
milenarias se mantienen hasta hoy al tiempo que
los serranos zapotecos evolucionan gradualmente
integrando los avances de la modernidad –
vialidades, deportes, ecoturismo—sin perder su
esencia, con una cosmovisión que da continuidad
cultural manteniendo sus usos y costumbres
con un profundo respeto por su identidad, su
etnia (Holifield et al., 2017; Weaver, 2016) y la
tierra, asegurando la sostenibilidad de su espacio
(McGregor, 2015, 2018; McGregor et al., 2020).
Los ancestros de esta comunidad también van
legando su espiritualidad y cultura a las nuevas
generaciones, que no solo las reconocen, sino
82

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

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CONTEXTO

Diagnosis urbana: hacia una metodología analítica,
sintética y cartográfica
The urban diagnosis: towards an analytical, synthetic and cartographic
methodology
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Aída Escobar Ramírez1

Resumen

Abstract

El ritmo vertiginoso de los procesos en las
ciudades requiere respuestas precisas y expeditas
en la planificación urbana, tanto de los de los
tomadores de decisión, como de los académicos
dedicados a su estudio.
Un proyecto urbano exige la consideración
meticulosa de los requisitos espaciales y su
materialización en proyectos específicos. Sin
embargo, prevalece una inclinación a emprender
proyectos urbanos basados en diagnósticos que
no logran discernir efectivamente las necesidades
urbanas de la población, las fortalezas y debilidades
urbanas. En consecuencia, es imperativa una
reevaluación fundamental de las metodologías de
diagnosis urbana.
A pesar de la disponibilidad de numerosas
herramientas de diagnóstico, sigue siendo poco
común un marco metodológico que ofrezca un
enfoque secuencial, articulado y fundamentado
teóricamente para el proceso de diagnóstico. Este
estudio tiene como objetivo abordar esta brecha al
proponer la implementación de una metodología
que permita una respuesta de diagnóstico en la
transición a una postura proactiva con respecto a los
problemas urbano-territoriales. Específicamente,
la cartografía se emplea como una herramienta
metodológica para capturar las complejidades del
diagnóstico, lo que permite no solo la identificación
de problemáticas y fortalezas sobre temáticas clave
(jerarquía temática), sino también la delimitación de
áreas espacialmente significativas preparadas para
intervenciones específicas (jerarquía espacial).

The transformation of urban processes necessitates
precise and expeditious responses in urban
planning, engaging both policymakers and
dedicated academics in their study. An urban
project demands the meticulous consideration of
spatial requirements and their materialization into
specific projects.
However, there is a prevailing inclination
to undertake urban projects based on diagnoses
that fail to effectively discern the urban needs of
the populace, urban strengths, and weaknesses.
Consequently, a fundamental reassessment of
urban diagnostic methodologies is imperative.
Despite the availability of numerous diagnostic
tools, a methodological framework that offers a
sequential, articulate, and theoretically-grounded
approach to the diagnostic process remains
uncommon. This study aims to address this gap by
proposing the implementation of a methodology
that enables a diagnostic response to transition
into a proactive stance regarding urban-territorial
issues. Specifically, cartography is employed as a
methodological tool to capture the intricacies of the
diagnosis, enabling not only the identification of key
thematic concerns (thematic hierarchy) but also the
delineation of spatially significant areas primed for
targeted interventions (spatial hierarchy).

Palabras Clave:

1

Keywords:
urban diagnosis; urban research; urban method; GIS

Nacionalidad: salvadoreña; adscripción: Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
Monterrey, México; Doctora en Filosofía con Orientación en
Arquitectura y Asuntos Urbanos; e-mail: carmen.escobarrm@
uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0248-3208

diagnóstico urbano; investigación urbana;
metodología urbana; SIG
87

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CONTEXTO

1. Introducción

En urbanismo, se trata de recopilar y analizar
información urbana que permita caracterizar
espacios urbanos. Este proceso se aplica a varias
escalas, tanto en la caracterización desde una
escala regional hasta la escala urbana.
Aguilar y Ander-Egg (1994, p.18) muestran
“la necesidad de realizar un diagnóstico (y la
investigación que le sirve de sustento) está
basada en el principio de que es necesario
conocer para actuar con eficacia”. Es posible que
sin un conocimiento pleno de la situación, las
soluciones urbanas no se ajusten adecuadamente
a las circunstancias, que pueden estar basadas
en la intuición o en otras razones de corte
administrativo y, que a la postre, serán alternativas
alejadas de las necesidades de la población y de lo
que se requiere en determinado contexto.
En el ámbito urbano, un buen diagnóstico
además de marcar el camino hacia las alternativas
de solución más convenientes, permite
jerarquizar y optimizar recursos en la ejecución
de proyectos urbanos. Un ejercicio diagnóstico
requiere de método, es decir que contar con pasos
secuenciales y organizados, con el fin de tener
claridad del proceso mismo y de los resultados
que se buscan incorporar en las propuestas; así
también es importarte la detección de temas y
zonas más transcendentales de atención, lo que
puede enfocar la inversión en proyectos urbanos
de manera eficaz y eficiente.

La problemática que atiende este trabajo está
referida a la falta de una metodología clara y
sistemática para realizar diagnósticos urbanos, la
cual es importante en el campo de la investigación
urbana, considerando que dificulta la comprensión
y el análisis riguroso de los fenómenos urbanos
y limita la capacidad de los planificadores y
tomadores de decisiones en la atención de los
problemas urbanos de manera efectiva.
Más particularmente, los problemas se refieren
a una falta de consenso sobre las variables
relevantes, la dificultad de integrar diferentes
escalas territoriales, escasa claridad en los
pasos secuenciales del proceso diagnóstico y la
subutilización del recurso geográfico (mapas), que
impide aprovechar su potencial de identificación
y análisis de problemas y puntos favorables
detectados en un diagnóstico.
El objetivo de este trabajo es proponer
un esquema metodológico dirigido a realizar
diagnósticos urbanos que permita examinar el
territorio de forma exhaustiva e integral, que
inclusive pueda servir en diferentes escalas
territoriales, con una clara expresión cartográfica
de los resultados.
Un supuesto de esta revisión metodológica
es que los resultados de un diagnóstico urbano
pueden ser más efectivos si se combina una buena
elección de los temas del análisis, se contemplan
etapas claras procedimentales y los productos son
expresados espacialmente.
El trabajo comienza con una reflexión teórica
sobre el método científico y sus tipologías, a
favor de identificar aquella que mejor se ajuste a
la diagnosis urbana. Así también, se establece una
relación entre los procesos del diagnóstico urbano
y etapas de investigación científica. Seguidamente,
se revisan propuestas de dimensiones y variables
propuestas por diferentes autores, lo que permite
definir un esquema de temáticas. Posteriormente,
se tratan las metodologías tanto de recolección
como de análisis de la información diagnóstica.
Finalmente, se presenta como resultado un
esquema de metodología analítica, sintética y
cartográfica para la diagnosis urbana.
De manera inicial, es pertinente referirse al
término diagnóstico, que en general y de acuerdo
a la Real Academia de la Lengua se define
como “recoger y analizar datos para evaluar
problemas de diversa naturaleza” (RAE, s.f.b).

2. Investigación científica y urbanismo
En urbanismo, es oportuno que se empiece a
tomar acción en todos los procesos inherentes a
la planificación urbana, de manera que infunda
el sentido científico. Se precisa que todos
los modelos y propuestas urbanas tengan las
características de la ciencia, es decir que cuenten
con resultados objetivos, verificables, razonados
y sistemáticos. Por lo mismo, se requiere que
sean retomadas metodologías usadas en materia
científica, administradas con el rigor que
demandan.
Uno de los retos a sortear es la naturaleza
pragmática de la disciplina, pareciera que hay
resistencia a respaldarse en la ciencia para las
respuestas concretas y, es que la dicotomía de
ciencia y práctica es un asunto muy discutido, por
lo que es usual encontrar marcadas separaciones
entre el campo de la teoría y el de lo pragmático.
Lo que es innegable es la coexistencia entre ambos
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

campos. Desde la ciencia puede distinguirse un
tipo de investigación que pudiera ser plausible
su implementación en disciplinas en las que
lo pragmático es muy evidente, algo que es
explicado seguidamente.
En la práctica investigativa es posible
reconocer taxonomías científicas diversas que han
sido identificadas por académicos que se dedican
al estudio de la metodología científica (Aguilar
y Ander-Egg, 1994; Babbie, 2000; Bunge,
2000; Hernández Sampieri et.al, 2006; Muñoz
Razo, 2011; Supo, 2015). Así, se distinguen
dos enfoques, la básica y aplicada, estas dos
categorías taxonómicas son las más reconocidas
por la mayoría de los académicos antes citados,
donde proliferan divisiones o categorías, siendo
estas dos las más aludidas, aunque con otras
denominaciones, por ejemplo, a la básica se le
conoce también como pura o fundamental.
Según lo expuesto por Supo (2015), la
finalidad de la pura es conocer, mientras que la
finalidad de la aplicada es mejorar, aclarando de
esta forma, la diferencia de los resultados que
se obtienen de cada una. Por su lado, Aguilar
y Ander-Egg (1994) afirman que una de las
bondades de la investigación aplicada es que
de una manera pragmática apoya a resolver
problemas con perspectiva científica, basándose
en conocimiento que ha sido verificado, objetivo
y proveniente del rigor metodológico, valiéndose
de herramientas empleadas sistemáticamente.
De cualquier forma, es indispensable que se
encuentren métodos e instrumentos acordes a las
disciplinas concretas en la que se pretende aplicar
el método científico, permitiendo que puedan ser
plausibles de implementarse. En ese orden de
ideas, es ineludible adaptar los procedimientos al
urbanismo, lo que requiere encontrar el camino
que señala el objeto de estudio y la disciplina
misma. Particularmente en el tema que nos
ocupa, el diagnóstico urbano, una de las más
próximas pudiera ser la investigación aplicada,
así lo ratifican Aguilar y Ander-Egg (1994) que
sostienen que todo diagnóstico se apoya siempre
en una investigación de este tipo, para resolver
problemas o para actuar sobre la realidad.
No obstante a lo anterior, Padua (2018), afirma
que los estudios descriptivos son los que dan por
resultado un diagnóstico, lo que puede indicar la
falta de consenso en el tema.
Por su lado, la investigación proyectiva o
propositiva, tienen como objeto el entender que la

realidad existente no es correcta, que es perfectible
y merecedora de correcciones (Tantaleán, 2015),
como ocurre al proponer soluciones urbanas.
Como puede verse, una investigación urbana
no puede encasillarse en ninguna de las tipologías
taxonómicas que apuntan los metodólogos
científicos, empero y como se ha mencionado
líneas atrás, un diagnóstico urbano es posible
circunscribirlo a las investigaciones aplicada
y/o propositiva, debido a que poseen un proceso
metodológico afín al empleado en urbanismo y
que buscan la generación de conocimiento para
posteriormente realizar una aplicación directa a
problemas urbanos existentes en la sociedad.
Por otra parte, para acercar la ciencia a la
práctica urbana, uno de los primeros pasos es
el esquema del planteamiento, lo cual debe
adaptarse al objeto que nos ocupa, es decir al
fenómeno urbano. Partiendo de ello, hacer un
esquema metodológico es esencial y estriba
en ubicar las etapas investigativas que más se
adapten al urbanismo y en específico, a la parte
diagnóstica de la disciplina, lo que se expone en
los párrafos siguientes.
De acuerdo a Bunge (2000, p. 220), el
esquema general de la resolución de problemas
en la ciencia factual, pueden distinguirse cinco
estadios principales: formulación, exploración
preliminar, descripción, interpretación y control
de la solución. Cada estadio puede dividirse a su
vez en cierto número de problemas particulares.
Las etapas sugeridas por Bunge (2000) son de
utilidad para contrastarlas con los procesos que
usualmente son emprendidos en los diagnósticos,
con ello concuerda Vallejos (2008, p. 16),
quien sostiene que los “procesos de diagnóstico
tienen naturaleza descriptiva, explicativa y
pronosticativa y se logra a través de la dialéctica,
sistémica y holística como método”.
Con lo tratado previamente, puede advertirse
la necesidad de profundizar en cada una de
estas etapas, a fin de entender su aplicación en
la investigación diagnóstica urbana. Para ello se
requiere explicar cada una de estas variantes de
acuerdo a su alcance, siendo las más conocidas
las
siguientes:
exploratoria,
descriptiva,
correlacional, explicativa (Hernández Sampieri
et al., 2006).
Seguidamente, se presentan en paralelo y con
más precisión, las clasificaciones taxonómicas de
acuerdo al alcance investigativo y su vinculación
con las fases de los diagnósticos urbanos.
89

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CONTEXTO

En la investigación causal o explicativa,
los fenómenos se estudian más profundamente
que en los tipos que expuestos anteriormente,
van más allá de la descripción y la correlación,
y lo que se intenta conocer son las causas,
consecuencias (Hernández Sampieri et al., 2006).
Esta clasificación puede ser similar a la fase
explicativa de los estudios urbanísticos, donde
se sobrepasa la etapa de simplemente enunciar
características de los espacios urbanos y se
intenta encontrar los por qué de las situaciones y
las afectaciones que estas producen.
En suma, dentro de los procesos de una
investigación urbana es posible considerar
las etapas antes señaladas, por ejemplo, la
recopilación de datos permite la aproximación
a las situaciones urbanas (etapa exploratoria).
Asimismo, el análisis de los datos contiene la
descripción de la información encontrada (etapa
descriptiva). También los temas urbanos se
impactan unos a otros y deben ser comparados
(etapa correlacional). Finalmente, se analiza a
profundidad cada tema del ámbito estudiado
(etapa explicativa).
Consecuentemente, cada una de las tipificaciones
definidas anteriormente se ha vinculado con las
distintas fases del proceso de investigación urbana,
lo que es mostrado en la Tabla 1.
En resumen, dentro de los procesos de los
estudios urbanos es posible considerar las etapas de
las investigaciones antes mostradas, que conducen a
proporcionar sistematicidad. Evidentemente, implica
tener presente que lo central es la adaptación de los
elementos científicos en su elaboración, dirigidos
hacia una mayor rigurosidad del proceso diagnóstico.

El estudio exploratorio “constituye un primer
acercamiento a la realidad para observar sus rasgos
fundamentales” (Tantaleán, 2015, p.5). En el caso
de los estudios urbanos, una primera fase podría ser
de exploración del fenómeno urbano, teniendo en
cuenta que esta aproximación permite al investigador
familiarizase con los datos y la información temática
que subyace del entorno urbano.
En los estudios descriptivos, el investigador
da a conocer las características del fenómeno
(Tantaleán, 2015). Este tipo de estudio puede
relacionarse con la fase descriptiva de la
investigación urbana, donde lo que se busca es
describir las situaciones y el contexto de la escena
urbana, lo que permitirá enunciar sus elementos
principales y particularidades.
En el caso de los estudios correlacionales,
se pretende conocer la relación que exista entre
dos o más conceptos, categorías o variables
en un contexto en particular. (Hernández
Sampieri et al., 2006). Estos estudios pueden
tener similitud con la fase correlacional
que se realiza en estudios de zonas urbanas,
que remite a la importancia de encontrar
vinculaciones entre fenómenos, situaciones y
elementos que puedan dar respuestas acerca
de su comportamiento. A propósito de esto,
Schjetnan et al. (2004) mencionan que uno de
los retos a la que se enfrentan las personas que
se dedican al urbanismo, es a la comprensión
de las interrelaciones entre elementos de la
estructura urbana y el medio natural. Así como
estas que proponen los autores, hay más asuntos
a desarrollar donde es elemental una explicación
basada en relaciones.

Tabla 1. Relación entre procesos del diagnóstico urbano y etapas de investigación científica

Fuente: Elaboración propia a partir de 1Bunge (2000) y 2Hernández Sampieri (2006)

90

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CONTEXTO

3. Investigación urbana

de propuestas, pero también es posible detectar
algunas coincidencias entre autores. Por lo que
corresponde a Schjetnan et al. (2004) proponen una
serie de componentes físicos, haciendo la distinción
entre naturales y artificiales.
Otros académicos que son autores de
publicaciones sobre análisis urbanos convergen en
temas referidos a los componentes naturales (clima,
subsuelos, topografía, hidrografía y vegetación)
y de los componentes artificiales (usos de suelo,
vialidad, infraestructura, equipamiento); estas
son materias de análisis que recurrentemente han
sugerido los académicos (Bazant, 1984; Corral,
1997; Martínez y Mercado, 2004; Schjetnan et
al.,2004). La comparación pormenorizada entre
propuestas puede verse en Tabla 2.
Por otra parte, las escalas de análisis son
variadas, para ilustrar se puede aludir a Bernal
(2015), quien propone que la escala macro que
está referida al área de contexto (departamentos
y/o regiones); la meso, considera que es el área
de estudio (provincia y/o red de ciudades), área
de influencia (rural y urbana) y, la micro, es el
área de intervención (específica dentro de los
municipios). Evidentemente, los temas de análisis
cambian de acuerdo con la escala a la que se
dedican los estudios. Este trabajo está focalizado,
como ya se ha dicho en estudios a escala
micro, es decir fragmentos de ciudad o sectores
municipales, que generalmente se contemplan en
los planes o programas parciales. Con base en la

En línea con lo expuesto previamente, un primer
paso a considerar es realizar el planteamiento
inicial de la investigación urbana, puesto que toda
actividad investigativa demanda de un esquema
que muestre el planteamiento o matriz de
congruencia. De acuerdo a Martínez y Mercado
(2004, p.9) “Todo proceso de investigación
científica, social o urbana, como éste, debe partir
de la precisión del objeto de investigación y
sus planteamientos generales, que derivará su
esquema particular de investigación”.
Para el caso de la diagnosis urbana es preciso
hacer un esquema inicial de la idea de investigación
detallando: la unidad de observación, problemas,
preguntas, objetivos, herramientas de recopilación
y análisis de la información.
A manera de ejemplo se presenta el Gráfico
1 que, aunque es un esbozo general, podría
pormenorizarse de acuerdo a la zona de estudio.
Así pues, otras variantes del esquema son
factibles, de acuerdo a las diversas escalas de
análisis. En este caso la que se atiende corresponde
a la escala micro o zonal.
Temáticas urbanas
Es fundamental en el proceso de análisis hacer
referencia a las temáticas y las variables a
implementar. Pueden encontrarse una gran cantidad

Gráfico 1. Esquema de investigación urbana

Fuente: Elaboración propia

91

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CONTEXTO

revisión de los campos de análisis de los autores
antes referidos, se ha notado la convergencia entre
sus propuestas y, en consecuencia, esos temas
seleccionados se han agregado en dimensiones
de análisis: Marco Físico-natural, Marco Socioeconómico, Marco Normativo y Marco Físicoconstruido. Es importante hacer la mención que,

los tres primeros condicionan al Marco Físicoconstruido, en otras palabras, las expresiones
espaciales son una respuesta del contexto natural,
económico, social y normativo. Esto es mostrado
en el Gráfico 2, así como sus respectivas
temáticas, que provienen de las concurrencias
detectadas entre autores revisitados.

Tabla 2. Cuadro comparativo de las temáticas urbanas en diferentes propuestas académicas

Fuente: Propia a partir de Bazant (1984), Corral (1997), Martínez y Mercado (2004), Schjetnan et al. (2004)

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CONTEXTO

Gráfico 2. Dimensiones y temáticas

Fuente: Elaboración propia

Métodos urbanos en la diagnosis

Métodos de recolección

Corresponde en este parte mencionar que todo
método tiene sus propios instrumentos; en la
búsqueda de clarificar estos dos conceptos
importantes podemos resumir que, método es una
serie de pasos consecutivos que nos llevará a la
consecución de un fin, por su parte, un instrumento
es el medio concreto del que se vale el método
para realizar una determinada actividad.
Esta distinción necesaria, apoya las líneas
siguientes en las que comunican los métodos y
herramientas urbanas recurrentemente ejecutados
en la parte diagnóstica.
Antes que nada, se pueden distinguir dos
grandes procesos utilizados en el diagnóstico y
están representados por la recolección y el análisis
de datos. La recolección de información tiene sus
estrategias metodológicas y herramientas específicas,
de la misma forma que el análisis posee las propias.
Se pueden identificar las categorías de procesos
inherentes en el diagnóstico urbano, siendo
principalmente tres: Proceso de Recopilación
de la información urbana, Proceso de Análisis
urbano y Proceso Propositivo o Propuesta urbana.
Es imprescindible expresar en este punto que,
este trabajo se centra en el proceso de análisis,
más que en los procesos de recopilación, que
usualmente son los más explorados.

Partamos por comprender los métodos de
recolección de información urbana, dado que
los más experimentados en urbanismo son la
información documental y la observación directa.
El método documental por su parte, se refiere
a la revisión de documentos que permite extraer
toda la información urbana, tanto cuantitativa
(datos duros o numéricos) como cualitativa
(información descriptiva) sobre el sitio. Estos
documentos usualmente se exponen en los planes
urbanos, sitios oficiales en la web, así como todos
los estudios que se han realizado sobre la zona de
estudio. Las herramientas que permiten organizar
la información y sintetizarla generalmente son
las fichas resumen, mapas y tablas síntesis de la
información obtenida.
Otro método de recopilación es la observación
directa, se refiere a la información que se puede
adquirir de manera sistemática en el lugar. La
actividad requiere de una planificación cuidadosa,
que permita elegir momentos adecuados de visita,
selección de puntos de observación, y el diseño
de los instrumentos de observación. Este método
precisa de herramientas que apoyan la actividad
como el registro fotográfico, que tiene un gran
potencial al permitir una mirada atenta en detalles
que pudieran pasar desapercibidos a primera vista;
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

el registro de observaciones, un instrumento que
sirve en las anotaciones detalladas de la escena
urbana y que contiene las principales categorías (o
temáticas) a observar; también es recurrente el uso
de croquis y esquemas espaciales, que permitan
marcar recorridos, sitios y puntos importantes.
Toda la información recopilada, tanto por métodos
documentales como por observación directa, es
imperioso materializarla cartográficamente, y de
esta manera contar con una radiografía espacial del
estado de cada temática en particular.
Los instrumentos de recolección antes sugeridos,
apoyan la sistematización de la información, es
decir que permiten ocuparse de manera completa de
los aspectos urbanos, así como de su organización
y preparación para el análisis; porque una vez
obtenida, es preciso procesarla y analizarla.

radica en que muestran la ubicación de fenómenos
y en urbanismo el dónde es importante; aunque,
por la naturaleza descriptiva de la cartografía es
obligatorio proceder de manera subsecuente con
procesos que permitan analizar más profusamente
esos datos, es decir interpretar el por qué y el cómo.
Métodos de análisis-síntesis
La acepción de análisis de acuerdo a la Real
Academia de la Lengua Española (RAE, s.f.a) es
“distinción y separación de las partes de algo para
conocer su composición”. En otros términos, es
examinar las partes y entender las interconexiones
entre las mismas.
Otro proceso importante es la síntesis, que
está estrechamente relacionado al análisis. A
este respecto Aguilar y Ander-Egg (1994, p.24)
sostienen lo siguiente:
Lo que en un momento es separado a los
efectos del análisis (éste consiste precisamente
en examinar las partes de un todo). luego hay
que integrarlo para mostrar el lugar y papel de
cada parte en el sistema de una totalidad. en la
que existe una unidad dialéctica indisoluble de
cada uno de los elementos. En otras palabras,
de lo que se trata es de aplicar simultáneamente
dos métodos lógicos: el análisis y la síntesis.
Tanto el análisis como la síntesis son
procedimientos
fundamentales,
aunque
tradicionalmente se ha dado mayor énfasis al
análisis en comparación con la síntesis. No
obstante, es elemental reconocer que ambos son
procesos interdependientes e integrados, y es
necesario brindarles una atención equitativa.
Es importante separar las partes y examinarlas
profundamente (análisis), pero, además, se deben
crear categorías, detectar conceptos a partir de
la realidad diversa (síntesis). Todo esto tratando
de evitar el uso aislado de la intuición en las
propuestas urbanas. Ambos procesos tienen sus
propias herramientas, las que se presentan en los
epígrafes siguientes.

La cartografía para la representación urbana
Como se ha visto, un resultado de la fase de
recopilación son los mapas temáticos, que
reflejan un aspecto en particular de una zona o
sitio analizado. Concretamente, pueden referirse e
ilustrar de manera cartográfica asuntos territoriales
como el físico-ambiental, socioeconómico,
medio construido, usos de suelo, infraestructura,
vialidad y transporte; en forma clara, a escala,
simplificada y de manera integral.
De acuerdo a Joly (1982) el propósito de estos es
proporcionar una representación convencional de
fenómenos localizables de diversa naturaleza, así
como sus correlaciones, con símbolos cuantitativos
y cualitativos sobre un fondo de referencia.
En tal sentido, están compuestos de dos
elementos: por un lado, la base geográfica, es decir
la cartografía de la zona; y por el otro, el contenido
temático, representado por la información del
tema, cuantitativa y cualitativa como hace
referencia Joly (1982). Esta información puede
ser expresada por elementos como puntos, líneas
o zonas; lo cual es muy recurrente cuando se
hace uso de herramientas informáticas propios de
los Sistemas de Información Geográfica (SIG).
Por otro lado, la planimetría con información
cuantitativa, permite visualizar datos duros
o numéricos de la temática considerada; en
contraste, los cualitativos muestran cualidades
o descripciones del tópico en cuestión. La
importancia de las representaciones espaciales es
que contienen de manera sintética y espacialmente
el tema que es sujeto de análisis. Su importancia

Matriz de análisis FODA
En el análisis se requiere también de métodos
y herramientas que permitan analizar los datos
recopilados, como el FODA (o DAFO) que es
muy aplicado en urbanismo, siendo un acrónimo
que está referido a Fortalezas, Oportunidades,
Debilidades y Amenazas (o en inglés SWOT,
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

correctamente. Así también, las amenazas son
aquellas situaciones negativas, pero que esta vez
provienen del entorno. Su amplia utilización
dentro del urbanismo se debe a su practicidad y a su
planteamiento claro e integral.

Strengths, Weaknesses, Opportunities and
Threats). La identificación de estos factores
se realiza individualmente en cada una de las
cuestiones en estudio.
FODA tuvo su origen en la década de 1960–
1970 (Otero y Gache, 2006), que parte de la
necesidad por analizar la situación en empresas,
proviene de esta forma de la administración
corporativa. Se orienta a analizar de manera
rápida los elementos positivos y elementos
negativos del lugar, así como también analiza
las características internas (es posible actuar
sobre ellas) y externas del sitio (es difícil poder
modificarlas). Su herramienta la constituye una
matriz de análisis, explicativa y organizada que
muestra los elementos positivos y negativos de la
zona de estudio.
Los factores positivos, están representadas por
las fortalezas las capacidades especiales con las que
se cuenta, y gracias a las cuales se tiene una ventaja
comparativa; así también las oportunidades que
son aquellos factores que resultan positivos, pero
que se encuentran en el entorno y generalmente no
pueden ser manipulados por el planificador, por ser
contextuales.
En contraste, las debilidades son aquellos factores
negativos, como falta de recursos, actividades que
no son positivas, los elementos que no funcionan

Parámetros de evaluación
Es requerido además de contar con instrumentos
de análisis, los criterios que deben regir e indicar
el camino del proceso, para esto es fundamental
identificar los parámetros más adecuados. Estos
parámetros fueron encontrados en el concepto de
Urbanismo Ecosistémico (Rueda, 2019), que tiene
su base en la ecología y como objeto de estudio
los ecosistemas. La propuesta de este tipo de
urbanismo busca integrar los principios ecológicos
en el desarrollo urbano, generando resultados que
contribuyen a la sostenibilidad, la resiliencia y la
calidad de vida en las áreas urbanas.
De acuerdo a Rueda (2019) se examina la
transformación de manera holística mediante
un modelo sintético que permitiría incidir en los
elementos principales de los sistemas. En este
sentido, los ejes que propone son: Compacidad
y funcionalidad, Complejidad, Eficiencia y
Cohesión social. Cada uno de ellos tiene sus propios
principios, los cuales son explicados en la Tabla 3.

Tabla 3. Ejes y principios del Urbanismo Ecosistémico

Fuente: Elaboración propia con base en Rueda (2019, pp.734-738)

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CONTEXTO

La importancia de estos principios de análisis
radica en que permiten emprender los desafíos
ambientales y sociales que enfrentan las áreas
urbanas, como el cambio climático, la pérdida
de biodiversidad y la degradación del entorno.
Esta perspectiva conduce a un entorno más
equilibrado, saludable y sostenible. En este marco,
los elementos del Urbanismo Ecosistémico son
idóneos para realizar un análisis holístico y sirven
de referentes sobre las cualidades que deben de
seguirse en la consecución de un urbanismo
más sostenible, en virtud de que define una
serie de indicadores precisos, medibles y que
están en consonancia con las temáticas urbanas
anteriormente apuntadas.

principales provienen del cruzamiento entre
los aspectos que examinaron (medio natural y
artificial), utilizando una matriz que les permite
correlacionar e interpretar la información.
Dicho esto, un paso siguiente es realizar el diseño
de criterios encaminados a calificar y correlacionar
temáticas. Se propone para este efecto, basarse en
los ejes del Urbanismo Ecosistémico apuntados en
el epígrafe anterior. Adicionalmente, es primordial
el empleo de alguna escala de ponderación que
permita calificar el desempeño de cada temática
con respecto a cada criterio. Una idea es usar una
escala del 1 al 5, donde el menor valor (1) podría
significar un menor cumplimiento del criterio
calificado y el mayor valor (5) estaría referido
al mayor valor de cumplimento del criterio. De
cualquier forma, es recomendable hacer un diseño
previo y metódico del proceso de jerarquización.

Jerarquización
Puesto que los recursos destinados en proyectos
urbanos son limitados, es vital contar con alguna
herramienta que permita poner en relieve lo
importante, por lo que priorización temática se
convierte en uno de los elementos determinantes
en todo análisis urbano.
Dunford et al. (2014) afirman que el economista
y sociólogo italiano Vilfredo Pareto hizo la famosa
observación acerca que el 20% de la población
poseía el 80% de la propiedad en Italia. Más tarde,
creó una fórmula matemática que describe la
distribución desigual de la riqueza italiana, que se
conoce como distribución de Pareto. Este hallazgo
se ha popularizado y empleado en múltiples
disciplinas, dado que muestra que un 80% de las
consecuencias provienen de solo un 20% de las
causas, dicho de otro modo, que solo un 20% de
los elementos son los significativos.
El urbanismo no es la excepción y el
principio de Pareto ha sido una manera de
jerarquizar temáticas. En el caso de este trabajo
de metodología, se propone que se utilice este
parámetro para calcular el número de los aspectos
más relevantes del total de los encontrados. A
favor de realizar esa jerarquización se puede usar
una matriz que permita el cribado de problemas y
de manera diferenciada, otra matriz que muestre
las fortalezas, logrando con esto, descubrir cuáles
son los factores más importantes de atención.
A este respecto, Schjetnan et al. (2004)
realizan este proceso de análisis e interpretación,
empleando los planos resumen y la información es
usada en la detección de las correlaciones entre los
temas. Los autores sostienen que las correlaciones

Análisis espacial
El análisis cartográfico tiene un papel sobresaliente en
urbanismo y hace uso de los Sistemas de Información
Geográfica (SIG o GIS en inglés, Geographic
Information Systems) como instrumento que permite
la representación y el análisis cartográfico a diferentes
escalas territoriales.
De acuerdo a González y de Lázaro (2011),
un Sistema de Información Geográfica (SIG)
combina el software, hardware y diferentes
tipos de datos geográficos permite de manera
organizada capturar, almacenar, analizar y
mostrar información espacial. Esta capacidad
integral de emprender el análisis territorial es
fundamental en la toma de decisiones acertadas
en la planificación y gestión del territorio,
manteniendo siempre un contacto directo con
el mismo y considerando el impacto de las
decisiones en las personas involucradas. En este
sentido, los SIG tienen una alta capacidad en el
análisis de una gran cantidad de datos y realizar
análisis espaciales, permitiendo un conocimiento
más exhaustivo de los problemas y las fortalezas
urbanas, puesto que permiten visualizar y
analizar patrones, relaciones y tendencias
espaciales en el territorio. Como puede verse,
el uso de la información cartográfica posibilita
analizar puntualmente los lugares donde se dan
los fenómenos, cambios en ellos y la forma
espacial de esos cambios.
Los geógrafos han estudiado estos procesos,
pongamos el caso de Buzai y Baxendale (2015),
96

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

4. Esquema de una metodología analítica,
sintética y cartográfica para la diagnosis urbana

quienes sostienen que son cinco los conceptos
fundamentales del Análisis Espacial: Localización,
Distribución espacial, Asociación espacial,
Interacción espacial y Evolución espacial.
Para el diagnóstico, objeto de este trabajo se
sugiere que deben ser revisadas las distribuciones
espaciales de los fenómenos urbanos en referencia
a su ubicación (localización), en relación con la
forma en que se dispersan en el territorio urbano
(distribución) y respecto a la manera en que se
traslapan o coinciden unos con otros (asociación
espacial). No se toman en cuenta conceptos
como la interacción espacial, que está asociada
a distancias, por lo que se uso es más factible
en análisis regionales, que no es el caso de esta
propuesta. Con respecto a la evolución espacial,
como es de suponer, se refiere a cambios o
transiciones de un tiempo a otro, que tampoco se
pretende incluir. En todo caso, el análisis espacial
brinda respuestas de lo que sucede en el territorio,
de manera que, con otras herramientas de análisis
temático (como el FODA), se combinan y
complementan, dando lugar a interpretaciones
más completas sobre los fragmentos de ciudad
susceptibles a ser estudiados. En este proceso
de análisis cartográfico está también contenido el
proceso de síntesis, que se da cuando a través de los
conceptos antes expuestos, se encuentran patrones
espaciales que se repiten, temas que espacialmente
se agrupan y forman zonas con particularidades
comunes que se distinguen entre ellas.

Aguilar y Ander-Egg (1994), mencionan que un
diagnóstico no se hace sólo para saber qué pasa. Se
realiza también para saber qué hacer. Efectivamente,
el diagnóstico lleva inexorablemente a la propuesta,
mientras tanto, una buena propuesta solo subyace de
una buena diagnosis.
Con el fin de lograr esta revisión diagnóstica
(temática-espacial) se utiliza, como ya se ha
mencionado en este trabajo, una combinación de
métodos destinados al análisis urbano, por lo que
se recurre a metodologías (antes expuestas) que
normalmente se han usado de manera individual
o dispersa, pretendiendo vincularlas. Como puede
verse, el enfoque está en esa articulación de los
procesos de análisis-síntesis que dan como resultado
la representación cartográfica del diagnóstico -de
manera temática y espacial- con énfasis en los
puntos positivos y negativos más relevantes de las
zonas de exploración, que conduzcan a propuestas
y proyectos urbanos más apropiados a las zonas en
las que se inscriben. Esta propuesta metodológica
inicia con la designación de diversos métodos y
sus correspondientes herramientas. En el esquema
siguiente (Gráfico 3) se detallan tanto métodos,
como las etapas de investigación y productos de
ambos pasos: recopilación y análisis-síntesis.

Gráfico 3. Propuesta de utilización de métodos de recopilación y análisis urbano

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Recordando que el énfasis son los estudios a
escala micro, es decir fragmentos de ciudad o
áreas específicas municipales, que generalmente
se contemplan en los programas parciales, se
explican seguidamente los pasos consecutivos.
Cada proceso tiene como resultado elementos
cartográficos que constituyen el eje rector de esta
propuesta metodológica.

también, se traslapan espacialmente, conviven en
un solo espacio porque la realidad es compleja.
Las dimensiones sugeridas son: Medio
físico natural, Medio socio-económico, Medio
normativo, Medio físico construido. En lo que
respecta a los subtemas, estos fueron detallados en
el Gráfico 2. Por otro lado, este proceso conlleva
tener en cuenta algunas consideraciones al
momento de generar los productos cartográficos.
A continuación, se presentan algunas sugerencias:
1. Utilización de elementos graduados como
puntos, polígonos y líneas que señalen tendencias
y diferencias entre elementos representados.
2. Cuidar el uso del color, usando los colores
estandarizados de acuerdo a cada tema urbano. 3.
Evitar la saturación de elementos, a fin de lograr
visualizar con claridad las tendencias. Ver ejemplos
de posibles mapas temáticos en Gráfico 4.

Proceso de recopilación. Resultado: Mapas
temáticos
Paso 1. Recopilación de la información urbana
En este paso el objetivo es recopilar mediante
el método documental, datos de naturaleza
cuantitativa y cualitativa, lo que requiere de la
extracción de la información importante que
permita expresar de manera clara la situación
actual de la zona en cada uno de los temas.
Esta información se encuentra en los planes
urbanos, sitios oficiales en internet, estudios
que se han realizado sobre la zona de estudio.
También implica realizar observación directa,
que permitirá reunir información mediante el
registro de información de campo, fotografías y
esquemas de campo.

Proceso de análisis. Resultado: Mapas síntesis
Paso 3. Matriz FODA
Consiste en construir una matriz de análisis FODA
e identificar condiciones positivas y negativas
de la zona. Por supuesto que en este proceso
se hace uso de la información de los mapas
temáticos. Asimismo, para realizarlo se requiere
los parámetros cuantitativos y cualitativos y,
de este modo, saber si la realidad encontrada
está circunscrita dentro de los parámetros. La
sugerencia es recurrir, como ya se ha expuesto,
a los parámetros del Urbanismo Ecosistémico
(Rueda, 2019).

Paso 2. Mapas temáticos
Es importante resumir y analizar toda la información
recopilada en el paso anterior, que debe ser expresada
cartográficamente, con información documental y
de campo. El resultado consiste en la creación de
mapas temáticos, es decir, la representación de cada
uno de los tópicos a analizar. Como producto se
obtiene el mapeo de las particularidades (positivas
y negativas) delineadas por tópico.
Para efectos de análisis se separa la información,
pero en la realidad está conectada, cada uno de los
temas tiene la capacidad de impactar a otros. Así

Paso 4. Listado general
En este paso se conjuntan todas las observaciones
identificadas en el instrumento de análisis FODA,
consiguiendo constituir un listado general de los
problemas y fortalezas de la zona.

Gráfico 4. Mapas Temáticos

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Paso 5. Priorización temática
Con el objetivo de seleccionar los temas positivos
y negativos más importantes (priorización
temática), habrá que darle peso a cada uno de
ellos, con miras a poder calificarlos o ponderarlos
y tener claridad sobre cuáles son los que revisten
más importancia.
Para esto, es útil el principio de Pareto que
establece el número de factores a elegir dentro de
la lista general (20% del total de temas). En la
selección, se emplea una matriz de ponderación
de los factores de estudio, en la cual se consideran
aquellos vinculados al Urbanismo Ecosistémico
(Rueda, 2019): Compacidad y funcionalidad,
Complejidad, Eficiencia, Cohesión social y sus
respectivos parámetros (ver descripción en la
Tabla 3).
Es apropiado darles valores de acuerdo al
cumplimiento del parámetro, pueden ser del
1 al 5, cuando el cumplimento es mayor usar
el 5 y a menor cumplimiento, usar los valores
menores. Ver Tabla 4, donde se presentan para
ejemplificar cinco temas con los puntajes más
altos (fortalezas).

Paso 7. Priorización espacial
El propósito de este paso consiste en seleccionar las
zonas con más temas favorables y desfavorables
(Priorización espacial). Se requiere la
información del paso anterior o temas resultantes
de la priorización temática y su cartografía.
Estos últimos deben superponerse usando las
herramientas de un SIG y valerse de esto en la
identificación de zonas donde se traslapan las
fortalezas y las debilidades, fundamentándose
en los conceptos de Localización, Distribución y
Asociación Espacial (Buzai y Baxendale, 2015).
Con las herramientas y un software de SIG, es
posible identificar las zonas donde coinciden los
factores positivos; así como los lugares donde
confluyen los problemas. Con estos traslapes
reconocidos, es posible realizar los mapas síntesis
de debilidades y de fortalezas, que permiten
resumir los patrones y la confluencia espacial de
los rubros seleccionados.
Paso 8. Mapas síntesis
Reiterando que, el resultado del paso anterior son
los mapas síntesis de problemas y de fortalezas.
Estos son producto, como su nombre lo indica, de
un proceso de síntesis y muestran las zonas con
dificultades, sujetas a priorizar proyectos guiando
su corrección y zonas con puntos positivos, en
donde deben prevalecer acciones que permitan
mantenerlos y potenciarlos. En el gráfico siguiente
se muestra a modo de ejemplo, temáticas positivas
de una zona hipotética de estudio, constituidos
por los tópicos con mayores puntuaciones en la
priorización temática, el resultante es el mapa
síntesis de fortalezas. Este procedimiento debe
replicarse para los temas negativos detectados, en la
búsqueda de cartografiar la síntesis de debilidades.

Paso 6. Listado y mapas particulares
Al priorizar se debe seleccionar, como ya se ha
señalado el 20% de los temas, en ambos casos: las
problemáticas más acuciantes (las que obtuvieron
las puntuaciones más bajas) y las fortalezas más
destacadas (puntuaciones más altas). Una vez
definidos, es preciso realizar los correspondientes
mapas de cada uno de estos aspectos, es decir
realizar la ubicación espacial, que constituye uno
de los elementos del análisis espacial (Buzai y
Baxendale, 2015).

Tabla 4. Propuesta de matriz de jerarquización

Fuente: Elaboración propia a partir de Rueda (2019)

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CONTEXTO

Gráfico 5. Pasos 6 y 7: Jerarquización y priorización espacial de Fortalezas (puntos positivos) de la zona

Fuente: Elaboración propia

Proceso propositivo. Resultado: Mapa de
propuestas

apremiantes. En este tenor, se requiere partir de los
mapas síntesis de fortalezas y debilidades revelados
mediante el análisis. Evidentemente, la solución
debe tener fundamento en las representaciones
espaciales de todo el proceso de análisis-síntesis.

Paso 9. Mapa de la propuesta urbana
El objetivo del diagnóstico propuesto es contar con
los elementos que permitan realizar las propuestas
urbanas que busquen fortalecer las zonas con los
factores positivos más sobresalientes y resolver
las zonas que poseen los factores negativos más

En el Gráfico 6 se muestran esquemáticamente y
de manera completa, los pasos secuenciales de la
metodología propuesta.

Gráfico 6. Esquema de una Metodología analítica, sintética y cartográfica para la diagnosis urbana

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

5. A manera de conclusión

sintética y cartográfica para la diagnosis urbana,
con claros pasos secuenciales, con resultados
expresados en diagramas geoespaciales. Estos
últimos son importantes en razón de que, facilitan
una expresión visual de la distribución de
patrones, tendencias y relaciones espaciales de
los temas urbanos.
Los productos cartográficos presentados en
este estudio incluyen los siguientes: en cuanto a la
recopilación de información, se proponen mapas
temáticos; en relación al análisis, se plantean los
mapas de síntesis; finalmente, estos dos tipos de
productos es posible reflejarlos en los mapas de
propuestas (Ver gráfico 3).
Es oportuno mencionar que los mapas temáticos
por sí mismos son únicamente descriptivos y que
pueden considerarse como un punto de partida,
pero subsiguientemente se deben desarrollar otros
procesos que los complementen y que concreten
el análisis, como los que sustentan la síntesis
urbana, que son sugeridos en este trabajo. Ahora
bien, en cada objeto urbano de estudio se pueden
encontrar sus propias variantes en lo que respecta
a los instrumentos de recopilación, análisis y
síntesis; lo cual es permitido por el carácter
flexible y adaptable de la metodología propuesta.
Otro aspecto crucial es la priorización de
tópicos (jerarquización temática) y zonas (jerarquía
espacial) que lleven a estrategias más localizadas,
debido a que los recursos son limitados. Por lo
tanto, los proyectos urbanos deben ser programados
sobre la base de una valoración por importancia,
partiendo de criterios teóricos claros.
Adicionalmente, resulta fundamental que la
solución surja inexcusablemente de lo encontrado
en procesos de análisis-síntesis y, por supuesto,
que abarque las zonas prioritarias detectadas.
En definitiva, un diagnóstico acertado conduce a
una solución pertinente y efectiva. Por consiguiente,
resulta imprescindible abordar las etapas
diagnósticas con una planificación meticulosa y
ejecutarlas con un enfoque científico riguroso, con
la finalidad de brindar soluciones urbanas que se
ajusten de manera óptima a las necesidades de la
ciudad y de sus habitantes. C

El aporte de este trabajo consiste en una metodología
que oriente la realización de un diagnóstico urbano,
permitiendo combinar la información documental
con la cartográfica, con la intención de presentar
un enfoque sistemático con sustento en algunos
procedimientos científicos, que evalúen la tendencia
del comportamiento urbano.
Tras una reflexión teórica sobre el método
científico y sus distintos enfoques, se ha constatado
la viabilidad de enfocar un diagnóstico urbano
hacia investigaciones aplicadas, diagnósticas
y propositivas, dado que comparten un proceso
metodológico similar al utilizado en la disciplina
y que su objetivo principal es la mejora, lo cual es
esencial en el ámbito de la diagnosis.
Se reitera que es fundamental adoptar una
metodología científica y seguir rigurosamente sus
principios y normas en el estudio del fenómeno
urbano. Esto es posible debido a que dentro de
cada proceso de investigación urbana se pueden
identificar fases similares a los estudios realizados
en las ciencias sociales, como se argumenta en
este trabajo; puesto que ambos comparten una
etapa de formulación; en cuanto a la recopilación
de datos, se reconoce una etapa de exploración; y
en el análisis de información, se contemplan las
etapas descriptiva, correlacional y explicativa.
Consecutivamente,
se
atendieron
las
metodologías tanto de recolección de información
(mediante fuentes documentales y observación
directa) como de análisis de los datos diagnósticos
(utilizando herramientas como el análisis FODA,
la matriz de ponderación y el análisis espacial).
Estas herramientas, cuando se combinan de
manera adecuada, permiten abarcar la evaluación
en todas las etapas mencionadas anteriormente. Es
imprescindible subrayar que, es de vital importancia
aplicarlas con el nivel de precisión necesario.
En lo concerniente a las dimensiones
propuestas, se identificó un valioso aporte en
el Urbanismo Ecosistémico (Rueda, 2019), el
cual se posiciona como un referente relevante
que respalda el proceso de análisis e integra una
perspectiva ecológica en el fenómeno urbano,
ya que busca la evaluación de aspectos clave en
las ciudades, como su sustentabilidad ambiental,
calidad de vida, capacidad de adaptación y
participación ciudadana.
En última instancia, se presenta como
resultado un esquema de metodología analítica,
101

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Del horizonte al texto: el paisaje cultural como categoría
semiótica. El caso del grafiti tag en Montevideo, Uruguay
From horizon to text: the cultural landscape as a semiotic category. The case
of graffiti tag in Montevideo, Uruguay
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Amalia Lejavitzer1
Richard Danta2

Resumen

Abstract

Este artículo estudia el paisaje desde una
perspectiva que considera la categoría semiótica
de texto para entender los fenómenos materiales,
inmateriales y simbólicos asociados a un
territorio; en particular, aborda el caso de los
paisajes culturales urbanos y la incidencia del
grafiti tag en su transformación. Para ello, se toma
como punto de partida un modelo conceptual de
texto que permite la comprensión del paisaje
como un conjunto de significados abiertos a
la interpretación de quien lo contempla. Se
ejemplifica con el caso del grafiti de firma tag en
la ciudad de Montevideo. Se concluye en que el
paisaje no solo es una categoría de lo patrimonial,
sino también un instrumento epistémico de
carácter semiótico para el análisis de diversos
fenómenos vinculados con el territorio, desde una
dimensión tanto sensorial como metafórica.

This article studies the landscape from a
perspective that takes the semiotic category
of text to understand the material, immaterial
and symbolic phenomena associated with a
territory. It deals with the case of urban cultural
landscapes and the incidence of the graffiti tag
in their transformation. For this, a conceptual
text model is taken as a starting point that allows
the understanding of the landscape as a set of
meanings open to the interpretation of whoever
contemplates it. It is exemplified by the case of
tag graffiti in Montevideo city. It is concluded that
the landscape is not only a category of heritage,
but also an epistemic instrument of a semiotic
nature for the analysis of various phenomena
related to the territory, from both a sensory and
metaphorical dimension.

Palabras Clave:

Keywords:

paisaje cultural; patrimonio cultural; semiología;
grafiti

cultural landscape; cultural heritage; semiology;
graffiti

1

Nacionalidad: uruguaya; Adscripción: Departamento de Humanidades y Comunicación de la Universidad Católica del Uruguay (UCU);
doctora en Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); email: amalia.lejavitzer@ucu.edu.uy; ORCID: https://orcid.
org/0000-0003-0663-1957
2
Nacionalidad: uruguayo; Adscripción: Universidad Católica del Uruguay (UCU); doctorando en filosofía por la Universidad de
Salamanca, España; email: richard.danta@ucu.edu.uy; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4878-1657

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CONTEXTO

Introducción

comunicación posible si no es a través de signos
ordenados según estrategias de expresión y
comunicación. En palabras de Magariños de
Morentín
la semiótica proporciona, en este momento
de la historia del conocimiento científico
(o, simplemente, riguroso), un enfoque y un
conjunto de instrumentos que la sitúan como un
método preciso y eficaz para explicar el proceso
de producción, comunicación y transformación
del significado en el campo de las ciencias
sociales (y no sólo de ellas) (Magariños de
Morentín, 2008: 127).3
Más aún, en la ya citada definición de paisaje
del Convenio Europeo del Paisaje (2000) está
implícita su condición indexical, que responde a
un sujeto que percibe desde un lugar determinado.
Por ello, en este artículo se concibe el paisaje
como un texto y se propone como una categoría
semiótica que puede utilizarse como herramienta
epistémica y analítica para entender aquellos
fenómenos vinculados con el territorio, desde
una dimensión tanto física-material como otra
simbólica-metafórica.
Este artículo se organiza de la siguiente manera:
en primer lugar, a modo de antecedentes, se
presenta el origen del concepto paisaje, entendido
como una representación visual de aquellos
elementos materiales que conforman un espacio.
Se subraya el carácter construido del paisaje y,
con base en esto, se analiza la pertinencia de la
noción paisaje cultural, sus valores patrimoniales
e identitarios: más aún se postula la idea de que el
paisaje es cultura.
A continuación, se justifican las bases que
sostienen la familiaridad entre el paisaje y el texto,
tomando como eje analítico el punto de vista,
componente intrínseco de ambos conceptos: el
paisaje se percibe desde un punto de vista que
resulta constitutivo y el texto siempre revela
un punto de vista intencional o significativo.
También se discute la condición de portadores
de sentido del paisaje y del texto, que ofrecen
siempre la promesa de una vinculación con un
otro que contempla (el paisaje) y lee (el texto). En
seguida, se presenta la capacidad transformativa
que tiene el paisaje, al dotar de identidad y
significado una materialidad espacial sin sentido,
dicho de otra manera, el paisaje es un territorio

El paisaje cultural ha sido reconocido por la
UNESCO como una categoría patrimonial desde
1992 (Luengo, 2013), pero en el año 2000, en el
marco del Convenio Europeo del Paisaje, surge
una definición realmente comprehensiva del
término: “por paisaje se entenderá cualquier parte
del territorio tal como la percibe la población,
cuyo carácter sea el resultado de la acción y la
interacción de factores naturales y humanos”
(Convenio europeo del paisaje, 2000, cap. I,
art. 1, inciso a). En esta definición se destacan
dos elementos que sirven de fundamento para
este artículo: primero, el paisaje es percepción;
segundo, el paisaje es transformación, en tanto es
el resultado de la acción de la naturaleza y de los
individuos que habitan, intervienen y se apropian
de un determinado territorio.
Como percepción, el paisaje se constituye en
un conjunto de signos, reunidos e integrados en
una unidad textual, susceptible de ser interpretado
(mirado o leído) desde diferentes puntos de vista
que dependen del sujeto que observa.
En este sentido, el concepto de paisaje cultural
se presenta como un nodo teórico capaz de articular
distintas perspectivas disciplinares para el análisis,
comprensión e interpretación de esos fenómenos.
Este artículo muestra una aproximación al concepto
paisaje cultural desde el enfoque de la semiótica.
Esta puede entenderse como un campo intelectual
disciplinar, en el sentido de Pierre Bourdieu (2002);
más específicamente, según establece Umberto
Eco en Los límites de la interpretación:
la semiótica estudia tanto la estructura
abstracta de los sistemas de significación
(lenguaje verbal, juegos de cartas, señales de
tráfico, códigos iconológicos y demás) como
los procesos en cuyo transcurso los usuarios
aplican de forma práctica las reglas de estos
sistemas con la finalidad de comunicar, es
decir, de designar estados de mundos posibles
o de criticar y modificar la estructura de los
sistemas mismos (Eco, 1992: 287-288).
En términos operativos, la semiótica permite
el estudio de los complejos dispositivos y
operaciones de sentido que dan significancia a
los eventos, objetos, relaciones y situaciones
humanas. Después de todo, no hay sentido ni
3

Las cursivas son del autor de la cita.

104

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

transformado y resignificado. En particular, en el
caso de los paisajes urbanos se destaca su cualidad
dinámica pues están en continua transformación,
fruto de las diversas manifestaciones políticas,
artísticas y culturales de sus habitantes, quienes
permanentemente están produciendo un conjunto
de nuevos significados y valores en la percepción
de ese territorio específico (la ciudad) devenido,
así, en paisaje.
Por último, a modo de ejemplo de la utilidad
analítica del concepto paisaje cultural como
una categoría semiótica, se estudia el caso del
grafiti de firma tag en tanto una forma textual que
configura y reconfigura los paisajes urbanos, y se
ilustra con una breve referencia a su presencia en
la ciudad de Montevideo.

posesiones del señor (Maderuelo, 2010). Para
ello, se ubicaba a una altura que le permitiera
observar el horizonte, de modo de transformar
todo aquello que abarcaba su mirada en una
imagen que traducía visualmente los dominios
de su patrono. El paisaje se vuelve, entonces,
producto de un punto de vista privilegiado, una
representación que implica una apropiación
visual del espacio.
Se define representación como la presencia
de algo que sustituye a otra cosa ausente. Esta
acción implica una transferencia de sentido, por
la cual la significación de lo ausente se traslada
a lo presente, para todo sujeto que se relacione
con ello (Eco, 1992). Es el caso de la intervención
humana en el espacio, para volverlo paisaje. Una
vez constituido, este vale no solo por su presencia
perceptiva, sino también por las intenciones,
propósitos, valores e ideas sobre el mundo que
están implicados en su propia existencia. En
otras palabras, los paisajes son modalidades
representacionales del espacio, cuando este es
modelado por la cultura.
La cartografía y la pintura geográfica eran
dos formas de representación espacial de
gran relevancia. No obstante, sin importar su
complejidad y delicadeza gráfica, no eran más que
instrumentos que no preveían la contemplación.
Para ello estaban las (bellas) artes figurativas, que
recreaban la percepción visual por medio de la
imaginación y la destreza del trazo, la pincelada y
la mancha. La tradición del paisaje como tema y
como género pictórico toma un potente impulso a
partir del Renacimiento, con las escuelas italiana
y flamenca (Folch y Bru, 2017). Desde entonces
y hasta las manifestaciones pictóricas de la época
contemporánea, se vuelve evidente la condición
semiótica del paisaje que se insinuaba en los
mapas y la pintura geográfica.
Como señala Tesser Obregón:
las primeras nociones que se tienen del
término paisaje provienen de sus orígenes que
en las lenguas románicas o neolatinas deriva
del latín pagus, que significa país y pagensis
que corresponde a campestre. A partir de
estas dos palabras se originaron los términos:
paysage (francés), paisatge (catalán), paisagen
(portugués), paessagio (italiano), paisaje
(castellano), etc., con el sentido de vinculación
entre un lugar o territorio y una determinada
comunidad o individuo que lo utiliza y lo
transforma (Tesser Obregón, 2000: 20).

El paisaje como representación del espacio
Tradicionalmente se ha identificado el paisaje
con la panorámica visual de un fragmento
geográfico, quizá porque los primeros estudios
del paisaje surgieron precisamente en el ámbito
de la Geografía. Si bien en un principio, fue
considerado un término equivalente a los de
área y región, ya desde principios del siglo XX,
Carl Sauer llamó la atención sobre el carácter
asociativo del paisaje más allá de ser una mera
escenografía, entendiéndolo como un conjunto
de formas tanto físicas como culturales (Sauer,
2012 [1925]). Desde entonces, se advirtió que el
paisaje es una construcción humana que hace de
la espacialidad una manifestación sensorial con
implicaciones culturales, sociales, económicas,
políticas y estéticas. Como señala Castillo Poveda
al hablar de paisaje, “el espacio que involucra
dicha denominación no es solamente el ente
físico y geométrico que refiere la investigación,
es el conjunto de relaciones sociales, históricas
y ambientales que lo han rodeado, así como
participado en su transformación” (Castillo
Poveda, 2016: 20).
En un principio, el paisaje estaba íntimamente
vinculado con la representación gráfica de los
espacios objeto de propiedad. La cartografía
y la pintura geográfica del siglo XV fueron
formas de registrar la materialidad espacial,
para indicar trayectorias y posicionar límites.
Sin embargo, estos registros de la extensión
del territorio y de los accidentes geográficos se
hacían desde un punto de vista determinado: la
mirada del cartógrafo que daba institución a las
105

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CONTEXTO

Se puede afirmar que el paisaje es una manera
de categorizar una materialidad espacial más
o menos extensiva asociada a una comunidad
o individuo que toma posesión de ella y la
interviene, ya sea con fines productivos, políticos,
económicos, sociales, simbólicos o artísticos. Tal
es el caso del grafiti —particularmente del grafiti
tag—, como se verá más adelante, que permite
que individuos simbólicamente desposeídos “se
apropien de territorios urbanos dominados por las
normas y las reglas establecidas por los grupos
dominantes” (Caetano, 2017: 80).4 El paisaje
implica, entonces, una naturaleza reclamada y
transfigurada por el accionar humano.

Salinas, 2015), hoy en día la Unesco reconoce
bajo la denominación de paisaje cultural los
bienes patrimoniales capaces de reflejar la
especificidad de un determinado espacio que
identifica y reconoce un grupo humano, pero que
también presenta valores naturales, materiales,
espirituales, éticos y estéticos que trascienden
esa matriz biofísica concreta e interpelan a la
humanidad en su conjunto.
En este sentido,
un paisaje cultural es el resultado de la
interacción del ser humano sobre el medio
natural, las huellas de sus acciones en un
territorio cuya expresión es percibida y
valorada por sus cualidades específicas y, por
ser soporte de la memoria y la identidad de
una comunidad. Todo territorio que cuenta
con cualidades estéticas e históricas debe ser
considerado como paisaje cultural y no tan
solo como sitios que requieren de atención
por su vulnerabilidad (Carta Iberoamericana
del Paisaje Cultural, 2012: 1).
Se distinguen tres tipos de paisajes culturales:
los creados por el ser humano con intención y
que son producto de acciones de diseño (parques
y jardines); los evolutivos, que han surgido
como consecuencia de intervenciones sociales,
económicas, administrativas y religiosas, sin
necesariamente una intencionalidad de alterar el
horizonte visual o espacial (como los cultivos y
los espacios ritualizados y ceremoniales); y, por
último, aquellos paisajes que asocian los aspectos
visuales del horizonte geográfico con valores
religiosos, artísticos y culturales (Rössler, 2002).
Por su parte, Tesser Obregón (2000), ha
identificado cuatro dimensiones en el paisaje
cultural: estética (refiere a las acciones artísticas
y a los procesos estéticos vinculados a la
sensorialidad que se desarrolla en alguno de los
ámbitos de la creación), espacial-territorial (no se
limita a la organización de la materialidad física,
sino que también aborda los procesos de identidad
vinculados a los territorios y a los procesos de
producción de espacialidad), sociocultural (abarca
todo fenómeno estudiado por las Ciencias Sociales
y Humanas que implique grandes poblaciones o
asentamientos regionales y locales) e interpretativa

Paisaje cultural: patrimonio e identidad
En 1925, en Morfología del paisaje, Carl Sauer
señala que “el paisaje cultural es creado por un
grupo cultural a partir de un paisaje natural. La
cultura es el agente, el área natural es el medio,
el paisaje cultural es el resultado” (Sauer, 2012
[1925]: 20, parágr. 70). Esta obra fue pionera en
la categorización del paisaje cultural: tuvieron
que pasar más de sesenta años para que la Unesco
reconociera el paisaje cultural como una categoría
patrimonial, en el año 1992 (Luengo, 2013).5
Aunque los antecedentes se remontan a 1962,
en la Recomendación sobre la protección de la
belleza y el carácter de los lugares y paisajes,
donde la Unesco señala la necesidad de proteger
y preservar los paisajes, y en la Convención sobre
la protección del patrimonio mundial, cultural y
natural de 1972, que incluye los paisajes entre
los bienes que integran el patrimonio cultural,
en estos documentos se omite la dimensión
inmaterial y simbólica de los paisajes. Más
bien se centran en los testimonios materiales de
dichos espacios, en los objetos, y se deja de lado
el dinamismo del continuo accionar tanto de los
seres humanos como de los mismos fenómenos
naturales sobre esos territorios. Especialmente
se olvida la dimensión subjetiva del paisaje, ya
que, como se ha señalado antes, este solo cobra
sentido cuando el ser humano lo percibe como tal.
Tras un profundo proceso de debate,
discusión y revisión (Silva Pérez y Fernández

4

Traducción propia del portugués al español.
Al año siguiente, en 1993, se inscribe el Parque Nacional de Tongariro, en Nueva Zelanda, como el primer sitio en la Lista del Patrimonio
Mundial en dicha categoría.
5

106

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CONTEXTO

(alude a experiencias con el entorno que integran
componentes comunicacionales y expresivos, y que
privilegian la perspectiva del sujeto consumidor,
en el sentido sociosemiótico, es decir, un sujeto
que significa la experiencia con el entorno en un
contexto cultural específico).
A la tipología tripartita de paisaje, se podría
agregar una cuarta clase: el paisaje cultural
como una metáfora de fenómenos que aúnan
la espacialidad y la sensorialidad. Es el caso,
por ejemplo, de los entornos sonoros o de las
ecologías aromáticas.
Este cuarto tipo de paisaje podría considerarse
como una categoría analítica y no solo como
un fenómeno social e histórico. Los paisajes
metafóricos son prácticas, usos, situaciones,
identidades y ámbitos de la vida cuya ontología
no es estrictamente sensorial, pero su comprensión
puede optimizarse si se concibe a estas expresiones
culturales como textos paisajísticos. Es decir,
si se reconoce en ellos constructos ostensivos
(mostrados y compartidos por una comunidad)
de signos entramados e integrados en una unidad,
interpretables y condicionados por un punto de
vista particular (no necesariamente sensorial, pero
siempre semiótico).
De hecho, el paisaje puede entenderse como un
texto que habla de su cultura originaria y permite
establecer conversaciones y disputas con otras
culturas. Así como Montanari establece una analogía
entre los sistemas alimentarios y el lenguaje, esta
correlación podría extrapolarse al paisaje, cuando
señala que, al igual que la lengua hablada,
contiene y transporta la cultura de quien la
practica, es el depositario de las tradiciones y de
la identidad del grupo. Constituye, por lo tanto, un
extraordinario vehículo de autorrepresentaciones
y de intercambio cultural: es instrumento de
identidad, pero también es el primer modo
para entrar en contacto con culturas diversas
(Montanari, 2004: 153).6
El paisaje cultural propone un punto de vista
propio, que se encuentra con el punto de vista
de quien lo observa. Ahí radica la conversación:
dos perspectivas que confluyen en un esfuerzo
por revelar el valor patrimonial del paisaje.
Este acercamiento es posible ante un territorio
espacial, pero también ante un territorio sensorial
simbólico, ético y estético. En definitiva, el paisaje
6

cultural, considerado como un texto, puede ser
una categoría analítica de gran poder explicativo,
o al menos, de gran sugestión heurística.
El paisaje cultural como texto y categoría
semiótica
El paisaje cultural es una semiosis identitaria
asociada a la territorialidad espacial, ya sea de
arraigo o de tránsito. Pero también es una metáfora
que permite entender fenómenos dotados de
cualidades inmersivas semejantes a la sensorialidad
ambiental, como la visualidad urbana, el sonido, las
prácticas culinarias y gastronómicas, o los artefactos
patrimoniales y del cine casero, que resguardan y
activan experiencias del pasado a la manera de
horizontes de comprensión.
Esta consideración relaciona los paisajes
culturales y los territorios con aquellos
dispositivos semióticos que funcionan como
nódulos de experiencia y de entendimiento, con
motivaciones expresivas y comunicacionales,
llamados textos. En palabras de Ramírez
Velázquez y López Levi, el texto
se entiende más allá del ámbito de lo escrito e
incorpora pinturas, mapas, formas urbanas e
incluso instituciones sociales, vistos éstos como
prácticas de significación que se van construyendo
al mismo tiempo que se van leyendo. A partir
de ello se identifican narraciones, discursos y
metáforas, que serán leídos por comunidades
textuales, es decir, grupos de personas que
tienen bases de entendimiento semejantes para
la interpretación (Ramírez Velázquez y López
Levi, 2015: 89).
El paisaje cultural, entonces, resulta un texto
por derecho propio. En otros términos, si el texto se
define como un complejo mecanismo inferencial
que exige al lector una continua actualización de
los contenidos implícitos, entonces “para poder
entender un texto, el lector debe «llenarlo» con
una cantidad de inferencias textuales, vinculadas
a un amplio conjunto de presuposiciones definidas
por un contexto determinado” (Eco, 1992: 334).
El paisaje cultural sugiere a quien lo contempla
el punto de vista que lo originó, presenta signos
ordenados por criterios socialmente definidos,
y los integra para configurar una unidad
reconocible, que se abre al consumo semiótico

Traducción propia del italiano al español.

107

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CONTEXTO

de todo aquel que responda a las estrategias de
lectura que propone. En tanto texto, el paisaje
no es una agrupación inerte de signos, sino
que se abre a negociaciones de lectura. Quien
contempla interpreta, reconoce y recrea a partir
de lo que se le muestra o se le insinúa. De esta
manera, la relación con el paisaje es un vínculo
textual activo, provocado y favorecido por el
carácter eminentemente ostensivo del paisaje,
más allá del lenguaje expresivo de esa ostensión
(lo visual ha sido tradicionalmente privilegiado,
pero los sonidos, los aromas, los sistemas
alimentarios y hasta las proxémicas étnicas
también merecen considerarse).
Esta fenomenología ostensiva del paisaje
justifica su análisis semiótico, y la aplicación
del concepto de texto como un instrumento que
describe, clasifica y evidencia las relaciones
entre los componentes del paisaje, así como su
acción significativa en su entorno. Si el texto es
un conjunto entramado de signos que funcionan
como un todo para proponer una interpretación
del mundo, su viabilidad como dispositivo
metodológico para comprender el paisaje puede
resultar de interés para quienes aspiren a entender
el sentido de los paisajes culturales, que expresan,
comunican, conservan y transforman la cultura.
La categoría semiótica texto permite entender
cómo el paisaje habla de su propia cosmogonía
sensorial, de la cultura que lo hizo posible, de sus
intereses y de la mirada que promueve, y puede
explicar cómo entra en conversación con la
cultura en la que circula, aunque sea muy distante
de sus principios originarios. Así, el paisaje
cultural cumple con la condición de todo objeto
y práctica patrimonial: evidencia y traduce sus
circunstancias de creación a espectadores que no
participaron en sus orígenes. El paisaje cultural,
así como el patrimonio mismo, “puede entenderse
como un puente entre el pasado y el presente de una
sociedad, como herencia, como materialización de
las continuidades y al mismo tiempo símbolo de
transmisión” (Espeitx, 2004: 194).

de entidad el lado subjetivo del paisaje,
el «interior» que se añade al objetivo, al
«exterior», y lo reconfigura culturalmente,
incluso creativamente. Es aquí donde estriba
la primera separación profunda entre los
conceptos de paisaje y de «territorio». Este
entendimiento del paisaje adquiere valores
particulares con los significados, los sentidos
culturales otorgados por el arte, por el
pensamiento, por la ciencia, por los mitos, las
referencias antropológicas, los usos, por su
personalidad, por su capacidad, su modalidad
y su resistencia física, por su belleza, por la
identificación en él del pueblo que lo habita.
El paisaje está filtrado por la cultura. El
paisaje es un nivel cultural (Martínez Pisón,
2009: 333).
El paisaje puede concebirse como un espacio
dotado de identidad; esto es precisamente un
territorio: un fragmento de materialidad física
elevado a la condición de semiosis identitaria.
Si bien la materialidad espacial es la sustancia
constitutiva del territorio, esto no es suficiente.
El territorio también requiere límites e identidad,
es objeto de posesión y de tránsito, y expresa a
las instituciones humanas (la propiedad, privada,
comunitaria o divina), al dejarse transformar. O
mejor, más que transfigurado por la intervención
humana, el territorio surge a partir de esa
intervención. Sin acción humana no hay territorio,
solo materialidad espacial sin sentido.
Se puede decir, entonces, que el paisaje se
vuelve la dimensión sensorial del territorio, lo
hace reconocible porque lo somete a estereotipos
perceptivos configurados por la cartografía,
el arte, arquitectura y el urbanismo. Incluso
un mismo paisaje es susceptible de ser leído o
interpretado desde distintas perspectivas, según
quien lo observa. Esto resulta evidente en la
interacción que se establece entre el grafiti y el
paisaje urbano, ya que puede ser interpretada
a partir de sus valores ideológicos o estéticos
(Caetano, 2017), pero finalmente es gracias a su
cualidad textual que vuelve a la ciudad un espacio
privilegiado de comunicación.
En otros términos, el paisaje es un instrumento
semiótico que hace reconocible al territorio y
lo dota de identidad sensorial. Todo paisaje es
necesariamente cultural, porque depende de un
sentido que lo percibe y lo carga de significación
Por eso se puede afirmar que el paisaje es
percepción representacional, y se configura como

El paisaje como transformación del territorio
En el epílogo a la obra de Joan Nogué, El paisaje
social, Martínez de Pisón sostiene que
el paisaje es constitutivamente dinámico.
Su misma forma, que puede a veces parecer
fijada, es efecto de una estructura geográfica
en evolución. Pero además es un ingrediente
108

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

el resultado de la transformación de un territorio o
incluso de otro paisaje mediante la acción humana
(acción física y acción semiótica). Al punto de
que algunos autores sostienen que cada sociedad
tiene su propio paisaje (Folch y Bru, 2017).

Más aún, por su componente textual-visual,
el grafiti se vuelve una poderosa herramienta
de comunicación (Arezoo khani, 2020) y, del
amplio conjunto de manifestaciones, expresiones
e intervenciones de los habitantes de la ciudad,
quizá sea la acción urbana que mayor incidencia
tiene en la conformación y transformación del
espacio público. De hecho, pueden considerarse
que los paisajes urbanos son el resultado,
percibido, de esas transformaciones (BriceñoÁvila, 2018; Caetano 2017).
En tanto gesto de intervención que opera en
la ciudad proponiendo relaciones de negociación
con el espacio urbano, el grafiti en las últimas
décadas viene experimentando un creciente
proceso de institucionalización, que no siempre
ha sido sostenido y que ha tenido momentos
de ralentización y hasta de retroceso, pero que,
a juicio de Javier Dotta Ambrosini (2015), ha
promovido un giro pictórico que ha transfigurado
las ciudades. Un buen ejemplo de esto es la ciudad
de Montevideo (Epstein, 2007).
Fundada en 1726 como capital de la hoy
República Oriental del Uruguay, Montevideo
centraliza gran parte de la actividad cultural
(y también política y económica) del país
y ha mantenido una relación de progresivo
entendimiento con las prácticas de los grafiteros.
Como refiere Ricardo Klein (2019), en
su texto, Del gris al color de la ciudad. Una
aproximación sociológica al grafiti y el street
art en Montevideo, el término de la dictadura
cívico-militar sufrida por Uruguay (1973-1985),
dio lugar a una explosión de prácticas culturales,
entre las cuales el grafiti, en particular aquel de
tono político, se destacó por asediar las calles
y fachadas de la ciudad. Luego de un primer
período catártico, el grafiti montevideano empezó
a acercarse a las características globales del
fenómeno, a raíz del regreso al país de jóvenes
que habían vivido el exilio, y que ahora volvían
con la impronta de las culturas callejeras de
Europa y de Estados Unidos, y también por el
surgimiento de una subcultura hiphop autóctona
a partir de la aparición de bandas que lograron
dialogar con los géneros musicales locales. Ya
para la primera década del siglo XXI, el grafiti
en Montevideo registra dos manifestaciones
dominantes: las piezas y las llamadas bombas.
Estas evidencian la aún presente influencia de
la cultura hiphop; por su parte, los murales han
devenido en la forma más presente del llamado

El grafiti tag en los paisajes urbanos de la
ciudad de Montevideo
Así como el paisaje supone una transformación
del mundo, que se percibe de manera sensorial
y responde a un punto de vista determinado,
de la misma manera el grafiti constituye una
intervención en la materialidad del espacio que
causa la transformación del paisaje urbano (Barja,
2008; Caetano, 2017), como se verá enseguida.
Los espacios urbanos conforman territorios
particulares. Sus regímenes de visualidad, es
decir, lo que puede mostrarse y no mostrarse y los
lenguajes utilizados, son múltiples y se organizan
según criterios sancionados socialmente (Brea,
2007). La arquitectura, el mobiliario público,
la señalética, el urbanismo y la paisajística en
general, y las fachadas y jardines de espacios
habitacionales, en particular, así como la
publicidad, los medios de transporte, y el arte
urbano, son todos códigos que inciden en la
visualidad de la ciudad y cuyos textos constituyen
la trama de los paisajes urbanos (Nogué,
2010). Dicho, en otros términos, la ciudad
es escenario de múltiples textos, de diferente
naturaleza semiótica (arquitectónica, urbanística,
publicitaria y artística), y, a la vez, se constituye
como paisaje a partir de ellos. Pero esta no es
una condición simplemente determinada por
las autoridades municipales de la ciudad. Los
habitantes y transeúntes modulan la visualidad,
al colonizar espacios y amontonarse en horas
pico, o al experimentar la ciudad como un
escenario de prácticas de traslado y de disfrute
o sufrimiento (no puede ignorarse a las personas
que hacen de plazas, umbrales de edificios
y hasta de las calles su precario hogar). Es
decir, la ciudad es “un lugar de encuentro y de
comunicación” (Caetano, 217: 78), producto
de una conversación textual que funciona
como contexto a la vida de sus habitantes (y
visitantes ocasionales). Entre estos fenómenos
de diálogo textual hay uno que se destaca por
actuar en y desde la visualidad urbana, y que
revela y coloniza los parámetros visuales de la
ciudad: el grafiti.
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CONTEXTO

street art. Hoy el grafiti parece aceptado tanto por
las autoridades municipales que incluso promueven
concursos abiertos por igual a grafiteros incipientes y
a profesionales, como también por la población que
muchas veces invita o incluso contrata a muralistas
y grafiteros para decorar sus barrios7. A través de
estas acciones de institucionalización el grafiti se ha
querido someter a regímenes textuales controlados,
donde el sentido, originalmente transgresor de
la expresión grafitera, se ordena y regulariza en
sentidos modelados por la apropiación de los
estamentos municipales o del mercado del arte. Al
ser coaptado por los poderes vigentes, el grafiti ve
domesticado su sentido popular y emergente.
No obstante, esta convivencia entre los
regímenes visuales de la ciudad y las prácticas
grafiteras no ha sido capaz de inhibir una
manifestación del grafiti que se ha mantenido
en los márgenes, a la vez que se impone de
forma permanente e ineludible desde fachadas
y mobiliario urbano, de manera revulsiva y en
constante rebeldía. De todas las formas de grafiti,
la firma tag es la que tiene más resistencia a los
esfuerzos de regulación y domesticación.

plasticidad de las formas enroscadas de sus
grafías), no despliega color ni volumen y no
presenta sentidos reconocidos (figura 1). Es como
un texto fantasmal: su presencia es innegable,
pero los sentidos que propone se escapan a la
interpretación de quienes no forman parte del
grupo de sus autores. Rara vez aparece solo,
y eso contribuye a su resistencia. Los tags se
arremolinan en una superficie, pero no se ordenan
en patrones regulares, sino que se superponen sin
dirección clara, como si su único interés fuera
disputarse las superficies de la ciudad.
Esta breve descripción permite identificarlos
como textos intrusos que interrumpen los paisajes
de la ciudad, pero lo hacen centímetro a centímetro
y no de forma planificada. Por lo menos hasta
que se acumulan y, entonces, funcionan como
manchones en expansión en paredes, calles, postes
de luz, paradas de autobuses, mobiliario público
y monumentos. Los tags inundan Montevideo
con una persistencia feroz, reclamando espacios
propios, pero también compitiendo con otras
formas del grafiti, aunque rara vez mancillan
gravemente los murales (Epstein, 2007) (figura 2).
Su condición textual es paradójica (no hay duda
de que entrama signos como un texto, pero son
ilegibles) y parásita (su presencia que no refiere
a nada más que a sí mismos, adquiere valor por
aquellos otros textos que acompaña, ya sean otros
grafitis o los textos arquitectónicos de la ciudad).

Figura 1. Calle Torremolinos, Montevideo, 2018

Figura 2. Calle Estero Bellaco, Montevideo, 2015

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

Su forma es la de un garabato, similar a
la firma personal debido a su ilegibilidad y
configuración gráfica (González Requena de
Ferré, 2017), no es considerado bonito, no
parece manifestar capacidad técnica (aunque
esto pueda ser discutido si se atiende a la

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

7

Acercar el grafiti al diseño y al arte ha sido una de las acciones exitosas para transformarlo, de acto catártico y disidente en acto decorativo
(Lewisohn, 2010), en el cual se logra una cierta domesticación de su carácter disruptivo en la disputa por la visualidad urbana.

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CONTEXTO

Ahora bien, si son textos que configuran
nudos visuales solo por aglomeración y su
irrupción parece un ejercicio de impertinencia,
¿se podría aplicar la categoría del paisaje cultural
para comprenderlos? La clave está en el punto
de vista, que resulta un elemento constitutivo de
todo paisaje.
Un punto de vista es capaz de evidenciar una
perspectiva, un momento o una idea sobre el
mundo. Sin embargo, se señaló también que los
grafitis de firma tag son ilegibles. La aparente
contradicción de estas afirmaciones se diluye si en
vez de preguntar qué dicen los tags se cuestiona
quién “habla” a través de ellos, y más aún, qué
hace al “hablar”. Aquí está lo significativo y
el valor heurístico del paisaje como categoría
analítica: si se identifica en la forma del tag una
firma, entonces debe haber un firmante, y, por lo
tanto, este tipo de grafiti es una afirmación de una
identidad evasiva. No hay forma de saber quién
estuvo allí, pero no hay duda de que hubo un
sujeto, cuya intención fue marcar las superficies, y
con esa acción transformar la propiedad ajena (ya
sea la fachada de una casa particular, el banco de
una plaza, un refugio de autobús o un monumento
de la ciudad) en territorio propio (figura 3).

El territorio es un espacio dotado de identidad,
y, por lo tanto, una superficie marcada con tags
es un territorio que se reclama para sí. El grafiti
de firma, especialmente cuando se acumula
en una superficie, se comporta como un texto
indexical: conecta la grafía visible con un sujeto
no visible que marca las superficies con un signo
que se comporta como lo hace un emblema.
Si el tag se parece a una firma, y si esta suele
utilizarse para establecer derechos y obligaciones
mediante contratos, este tipo de grafiti opera
una performance de apropiación, que hace del
territorio ajeno un territorio propio. Así, esta clase
de grafitis funciona como un texto desordenado,
pero de gran poder de ostensión: cuando se reúnen
los tags no suelen ser ignorados, porque mancillan
los paisajes urbanos. Son textos generados no por
una sistémica integradora, sino por el encuentro
competitivo de múltiples signos, que, aun cuando
no son leídos como individualidades, sino como
aglomeraciones, gritan un gesto de desafío y
apropiación de los territorios ajenos.
Como comenta Alain Mons en La metáfora
social,
se trata de prefiguraciones más que de figuras
propiamente dichas, las representaciones
salvajes permanecen en un estado informe.
Pero de ese estado pueden nacer unas figuras
de actualidad, unos motivos anunciadores,
virtuales. Como hace notar Alain Medam, las
formas sociales se constituyen para extirparse
del vacío aterrador de lo informe. Así, las
figuras gráficas elípticas o hiperrealistas de los
“tags” se trazan para escapar a la nada de los
suburbios. Se instituyen efímeramente en el
intervalo de la congruencia formal, de tal modo
que el sentido sea insuficiente en él, pero que
la expresión sea lo bastante significativa (de un
malestar, de una manifestación individual, de
una deriva colectiva…) (Mons, 2010: 239-240).
Los grafitis de firma tag desafían los
regímenes de visualidad de la ciudad, contaminan
a los paisajes visuales y representan una disputa
de guerrilla con el orden urbano, y ciertamente
atentan contra el patrimonio. En ese sentido, la
ciudad de Montevideo, con su proliferación de
tags, deja de ser solo una galería de espontaneidad
creativa (en cierto modo relativa, ya que hay
poco de espontáneo en un concurso municipal o
en la contratación de un grafitero para decorar un
barrio), donde sus habitantes celebran murales,
piezas y bombas hiphop, para volverse también

Figura 3. Calle Uruguayana, Montevideo, 2016

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

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CONTEXTO

Conclusiones

un espacio de irreverencia que revela un coro
cacofónico de voces que hablan desde sujetos
ilegibles, pero que reafirman su presencia a partir
de garabatos que colonizan los espacios urbanos.
En otras palabras, los tags en Montevideo se
comportan como textos cuya potencia no está
en lo que dicen (quién es su autor), sino en lo
que hacen al decir: toman territorios ajenos
para volverlos propios. De una manera violenta
y desde la clandestinidad, transforman el
territorio y lo convierten en un paisaje propio,
construido con base en la disputa con los paisajes
institucionalizados (figura 4). Más aún, el paisaje
constituye una manera de ser y estar en el mundo,
porque como sostiene Jean-Marc Besse,
si el paisaje es parte de nuestro ser-en-el-mundo,
si es uno de los elementos constitutivos, incluso
fundador, de nuestras identidades personales y
colectivas, y, más aún, si es correlativo de la
formación y de la formulación de necesidades
existenciales, nosotros ya no podemos más
hablar de él únicamente en términos de la
vista, del espectáculo, de la exterioridad y de la
distancia (Besse, 2010: 13).8
El grafiti tag, entendido como un texto
autorreferencial e ilegible, interviene en la ciudad
operando una transgresión que replantea los
términos del diálogo textual urbano. Transforma los
paisajes imponiéndose en la trama de sus signos,
resignificando los sentidos o anulándolos. De ahí
la utilidad analítica de concebir al paisaje cultural
como un texto: solo atendiendo a la fuerza semiótica
del paisaje como dispositivo comunicacional puede
comprenderse su incidencia en el ser-en-el-mundo
de los habitantes (y visitantes) de la ciudad.

A lo largo de las páginas anteriores se propuso
el concepto paisaje cultural no solo como una
categoría patrimonial, sino como instrumento
analítico que permite reflexionar, estudiar e
investigar sobre los fenómenos asociados a
los entornos materiales, sociales, sensoriales y
metafóricos en un territorio.
En particular, el paisaje cultural se vinculó
con la categoría semiótica de texto, al entender
que un paisaje reúne signos sensoriales de manera
integrada, lo que permite reconocerle un sentido
y una identidad. El paisaje significa y se abre
a una relación interpretativa con el sujeto que
lo contempla, a quien posibilita una relación
significativa con los territorios que habita o a
través de los cuales transita. Un paisaje cultural
dice cosas sobre sí y sobre la sociedad que le dio
origen, que lo percibe como tal y que lo considera
un elemento identitario de su cultura.
Si el paisaje cultural es un texto que permite
acceder a las condiciones de su creación, que
funciona como memoria activa y que recuerda
para proyectarse al futuro, en un ejercicio
productivo lejano a la frialdad de la reliquia, se
podrá reconocer en él una categoría analítica
que descubra presencias y voces silenciosas o ya
perdidas que hablan de un mundo ya pasado o
que se encuentra en proceso de transformación.
En este sentido, utilizar al concepto de paisaje
cultural entendido como texto a la manera de
instrumento de análisis hace posible el estudio
de ontologías sociales, naturales, estéticas y hasta
morales, de condición patrimonial ya reconocida
o por reconocer.
La aplicación de este concepto a la observación
del fenómeno del grafiti de firma tag puede
ofrecer pistas acerca de la viabilidad, e incluso
de la conveniencia de esta aproximación, como
parece insinuarlo la breve aplicación al fenómeno
del grafiti tag en la ciudad de Montevideo que
se ha presentado en páginas anteriores. En tanto
manifestación visual-textual extensivamente
rechazada, condenada e ignorada por los ámbitos
de apreciación y recuperación del grafiti y del arte
urbano, el tag presenta numerosas dificultades
para su consideración como objeto de valor
patrimonial. Si el grafiti de firma tag invade la

Figura 4. Bulevar Gral. Artigas, Montevideo, 2018

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

8

Traducción propia del francés al español.

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CONTEXTO

ciudad de manera furtiva, garabateando superficies
muchas veces de estimación patrimonial ya
consagrada, quizás tenga el poder de develar
una conflictiva en las tramas de apropiación del
espacio urbano.
La utilidad de aplicar al paisaje cultural como
categoría semiótica radica en la potencia reflexiva
de sus componentes conceptuales (punto de vista,
texto, sentido) que ofrecen sugerencias heurísticas
útiles para el análisis de la condición visual de este
tipo de grafiti y su incidencia en la transformación
de un territorio, urbano, en paisaje.
El grafiti tag es un texto intruso, que transforma
la ciudad al intervenir los paisajes urbanos con
su apariencia de garabato evocador de la firma
personal y su ilegibilidad comunicacional. Estas
son dos de sus particularidades más importantes:
su forma gráfica parece rehuir al sentido, pero
su indexicalidad referencia a un firmante, y, por
lo tanto, evidencia un punto de vista, el cual
colisiona con el punto de vista institucionalizado
de los paisajes culturales de la ciudad.
El tag reclama territorios ajenos para sí,
haciéndolos parte de su trama sígnica (en el grafiti
la superficie en que este se escribe constituye parte
del texto), imponiendo su punto de vista sobre el
punto de vista original del paisaje que interviene.
¿Esto significa que el grafiti tag se convierte
en un paisaje cultural urbano que confronta los

paisajes urbanos sobre los que actúa, a modo de
constituirse en un contra paisaje? Esta es una
pregunta que merece consideración futura, ya que
apunta a los procesos semióticos significantes y a
las operaciones semióticas de disputa de sentido.
El concepto de texto es una herramienta útil
cuando interesa entender las acciones semióticas
de los signos entramados y la identificación
de su valor indexical (todo texto es construido
necesariamente a partir de un punto de vista),
pero no resulta tan dúctil cuando la aspiración
es comprender los procesos transformadores
impulsados por el conflicto de sentidos. Después
de todo, el texto es un agente de acción, pero su
alcance epistémico no le permite explicar los
procesos que genera, o de los que es resultado.
No obstante, estas limitaciones no invalidan
necesariamente el poder heurístico de la idea de
texto para explicar al paisaje cultural. Solo advierten
sobre la necesidad .de continuar con su desarrollo y
avanzar hacia los procesos generativos. En tanto el
paisaje cultural actúa como horizonte y espacio del
ser-en-el-mundo (Besse, 2010), entenderlo como
una ocurrencia textual presenta una oportunidad
para describir las acciones semióticas que hacen
a su dimensión cultural y que van más allá de las
interpretaciones literales que lo reducen a su mera
dimensión visual, olvidando sus valores textuales,
comunicativos e identitarios. C

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CONTEXTO

Infraestructura, cursos de agua y ciudad. Un análisis
para la ciudad de La Plata, Argentina
Infrastructure, water courses and city. An analysis for La Plata city, Argentina
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Daniela Vanesa Rotger1

Resumen

Abstract

Las obras de infraestructura constituyen la base
material de la ciudad, y como tales, poseen gran
capacidad de transformación del paisaje urbano.
Las obras hidráulicas, además, transforman las
condiciones físico-naturales de un sitio, dado que
dejaría de ser inundable. La cuenca del arroyo
del Gato es la más relevante de la ciudad de La
Plata (Provincia de Buenos Aires), tanto por su
extensión como por su grado de urbanización,
por lo que ha sido objeto de grandes obras de
infraestructura, desde la fundación de la ciudad,
hasta hoy. El presente artículo tiene como objetivo
principal analizar el impacto urbano de tres obras
desarrolladas en la cuenca. Se buscará despejar
incógnitas acerca de las transformaciones urbanas
asociadas a las obras, sobre las percepciones
sociales, y acerca de lo que representa un arroyo a
cielo abierto en la ciudad. Se desarrolla un trabajo
cualitativo, a partir de encuestas realizadas en los
sectores afectados por las obras. Los principales
resultados aluden al efecto diferencial de las obras
de infraestructura en áreas céntricas y periféricas
de la ciudad, al papel en el desarrollo urbano de
las diferentes zonas, y al rol que desempeñan en
las diferentes percepciones del riesgo.

Infrastructure works constitute the material base
of the city, and as such are elements with a great
capacity for transforming the urban landscape.
Hydraulic works also transform the physicalnatural conditions of a site, given that it would
no longer be a flood-prone. Del Gato stream
basin is the most relevant in the city of La Plata
(Buenos Aires Province), both for its size and its
degree of urbanization, which is why it has been
the subject of major infrastructure works since
the founding of the city until today. The main
objective of this article is to analyze the urban
impact of three infrastructures developed in the
basin. It will seek to clear up unknowns about the
urban transformations associated with the works,
about the social perceptions, and in relation to
what an open stream represents in the city. A
qualitative work is developed, based on surveys
carried out in the sectors affected by the works.
The main results refer to the differential effect
of infrastructure works in central and peripheral
areas of the city, the role in the urban development
of the different areas and the role they play in the
different perceptions of risk.

Palabras Clave:

Keywords:

infraestructura; arroyo; riesgo; La Plata

infraestructure; stream; risk; La Plata

1

Nacionalidad: argentina; Adscripción: Investigadora CONICET y docente Universidad Nacional de La Plata: La Plata, Buenos Aires, Argentina;
Doctora en Arquitectura y Urbanismo UNLP; E-mail: rotgerdaniela@hotmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1571-2396

115

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

En la ciudad de La Plata, la cuenca del arroyo
del Gato, siendo la más densificada, desde los
inicios de la historia urbana, ha sido objeto de
distintas obras de infraestructura. Si bien esta
cuenca funciona hidráulicamente como un
sistema, la historia urbana definió un devenir
histórico diferente para los sectores situados
dentro del casco urbano y los periféricos (Rotger
y López, 2019).
¿Qué transformaciones urbanas se asocian a
las grandes obras de infraestructura desarrolladas
en la cuenca? ¿Cuáles son las percepciones
vecinales construidas alrededor de las obras?
¿Cuál es la relación entre obra y percepción del
riesgo de inundación? ¿Se desarrollaron procesos
de valorización inmobiliaria vinculados a la obra?
¿Cuál es la valoración de un arroyo a cielo abierto
en la periferia? ¿Cuál es la opinión vecinal y la
percepción asociada en relación a una obra que
implique el desentubamiento de un curso de agua
en el centro de la ciudad?
Este artículo tiene como objetivo analizar el
impacto urbano de tres obras de infraestructura
en esta cuenca, dos obras finalizadas y
una hipotética, que introduce el tema del
desentubamiento de un tramo de curso de agua
en el centro de la ciudad. Se realiza un trabajo
de enfoque cualitativo, desarrollado a partir
de encuestas a vecinos y comerciantes de los
sectores afectados por las obras. Los principales
resultados aluden al efecto de las obras de
infraestructura en áreas céntricas y periféricas
de la ciudad, al papel en el desarrollo urbano
del barrio, y el rol que juegan en las diferentes
percepciones (y por lo tanto construcciones
sociales) del riesgo.

Las obras de infraestructura son inherentes al
desarrollo urbano, producen cambios relevantes
en su área de influencia, que superan la finalidad
para la que fueron construidas. La conquista del
territorio rural y el progreso de las ciudades se
asocia a ellas; son por tanto, un instrumento clave
de política urbana (Andrés López, 2017; Carrión,
2013), que propicia la extensión de expectativas
urbanísticas a nuevos ámbitos territoriales
(Herce Vallejo, 2005; 2008). En el caso de las
infraestructuras hidráulicas, se generan cambios
respecto a las condiciones de inundabilidad del
sitio, junto a una percepción de seguridad y hasta
“inmunidad” frente a las inundaciones, que no hace
más que incrementar la vulnerabilidad, a partir del
desarrollo de las áreas intervenidas (Lindón, 1989;
Ríos, 2010; González, 1999). Se produce una
paradoja en la que las obras hidráulicas amplifican
los efectos negativos de las inundaciones, en vez
de atenuarlos (Acosta, 2001; Saurí, 2006). En
el caso de las dos ciudades más importantes del
conglomerado denominado AMBA2, Buenos
Aires y La Plata, su desarrollo urbano intensivo
comenzó a fines del siglo XXI bajo el paradigma
higienista, lo que significó la invisibilización
total de los arroyos que atravesaban la ciudad
y el tratamiento meramente infraestructural de
los cauces que permanecieron abiertos en zonas
menos urbanizadas, sin consideración del valor
ambiental y paisajístico (Merlinsky y Tobias,
2016; Rotger y López, 2019; Rotger, 2021a).
Sucesivas inundaciones en La Plata, y en especial
la última de gran magnitud acaecida en abril
del año 2013, han demostrado que las aguas
reocupan las huellas de sus antiguos cauces,
aunque entubados. Pese a esto, la respuesta
estatal frente a las inundaciones continúa centrada
en infraestructuras hidráulicas tradicionales o
“grises” (Rotger, 2021b), cuando a nivel mundial
ganan espacio las infraestructuras azules y verdes
(IAV) (Magdaleno, 2017; Magdaleno Mas et al.,
2018; Unión Europea 2014) y el desentubamiento
de cursos de agua, teniendo en cuenta los
beneficios urbanos de un arroyo a cielo abierto en
materia ambiental y paisajística (CIWEM, 2007).

Marco teórico
La ciudad es coetánea de las infraestructuras, pues
el medio urbano surge en la contemporaneidad
gracias a ellas. Son símbolos de progreso
urbano, mayores y mejores infraestructuras
representan un medio humano más evolucionado
(Andrés López, 2017).En áreas metropolitanas,
la construcción de redes de infraestructuras,
y centralmente de transporte, propicia la

2

Principal conglomerado urbano de Argentina, formado por la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y un conjunto de partidos aledaños
que, incluyendo a La Plata, totaliza cuarenta municipios.

116

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

extensión de expectativas urbanísticas a ámbitos
territoriales cada vez más amplios (Herce Vallejo,
2005). Son un poderoso instrumento de política
urbana, ya que a partir de las infraestructuras, se
puede definir hacia dónde va el desarrollo de la
ciudad (Carrión, 2013).
Siguiendo a Herce (2008:38), “El problema
surge cuando el territorio generado por la
infraestructura anula al otro posible, niega y
destruye muchos de sus valores potenciales”.
En el caso de las infraestructuras hidráulicas,
la transformación de áreas inundables en no
inundables, conlleva a un cambio en la valorización
social del espacio (Lindón, 1989). En varias
oportunidades se ha verificado que la realización de
obras de infraestructura hidráulica influye para que
áreas inundables desvalorizadas y ocupadas por
grupos de bajos ingresos se transformen en áreas
valorizadas y ocupadas por nuevos grupos con
mejores condiciones socioeconómicas y, también,
por actividades productivas de capital intensivo
(Ríos, 2010). En la ciudad de Buenos Aires el
entubamiento de arroyos ha sido una práctica
constante, que se inicia con la construcción de la
red pluvial, aprovechando para ello, el sistema de
drenaje natural existente; de esta manera el suelo
urbano se valoriza, se densifica la ciudad, crece
el comercio, y se trazan avenidas sobre antiguos
arroyos. El desarrollo de este proceso finaliza en
la situación actual, de alta exposición de bienes
y población a inundaciones (González, 1999).
Este proceso de invisibilización de los arroyos
que atraviesan la ciudad, se remonta a las ideas
higienistas del siglo XVIII y XIX (Merlinsky
y Tobías, 2016), tal como sucedió en la ciudad
de La Plata, donde la confianza ilimitada en
la ciencia, propia del paradigma positivista,
significó que el sitio elegido para su fundación
no tuviera en cuenta que el centro cívico estaba
situado en una amplia depresión coincidente
con la planicie de inundación del arroyo
del Gato (Rotger y López, 2019). Mientras
en el centro de las dos principales ciudades
del AMBA, la decisión fue fue entubar los
arroyos, en las periferias fueron conservados
a cielo abierto y tratados desde la óptica de
la de infraestructura urbana tradicional, con
el único objetivo de optimizar la velocidad de
escurrimiento de las aguas “el arroyo es una
infraestructura más, como una calle, un tendido
eléctrico, un conducto; no hay medio natural
posible” (Rotger, 2021 a: 215).

Ante cada inundación la respuesta gubernamental
es una inversión en obras de infraestructura hidráulica
que incentivan nuevas ocupaciones, lo que Acosta
(2001) denomina como el “dilema de la ocupación
de las áreas de riesgo”, o lo que Gilbert White
(Saurí, 2006) define como “paradoja hidráulica”,
aquel efecto que generan las obras hidráulicas
como amplificadoras de los efectos negativos de las
inundaciones.
En la ciudad de La Plata durante la inundación
ocurrida el 2 y 3 de abril de 2013, las aguas se
extendieron hacia sus propias planicies de inundación
y reocuparon las huellas de sus antiguos cauces
aunque entubados, produciendo el anegamiento de
amplias zonas de la ciudad (Facultad de Ingeniería,
2013). La respuesta estatal fue un conjunto de obras
hidráulicas de enfoque tradicional, que incluyeron
la canalización de arroyos, procurando incrementar
al máximo la velocidad de escurrimiento de las
aguas (Rotger, 2021b).
A nivel mundial, la práctica de desentubar cursos
de agua se ha popularizado en las últimas décadas. No
puede desligarse del enfoque de infraestructura azul
y verde (IAV), antagónico al de infraestructura gris,
aquel que define a las estructuras convencionales
de transporte, de distribución de servicios,
instalaciones de generación y transporte de energía,
o comerciales (Magdaleno, 2017; Magdaleno Mas
et al., 2018). Por el contrario, y de acuerdo con la
Comisión Europea (2014), la infraestructura verde
comprende una red estratégicamente planificada
de zonas naturales y seminaturales de alta calidad,
con otros elementos medioambientales, diseñada
y gestionada para brindar servicios ecosistémicos
y proteger la biodiversidad urbana y rural. Las
infraestructuras azules son elementos estrechamente
vinculados con las infraestructuras verdes, en los
que las componentes o procesos relacionados con el
agua cuentan con una especial relevancia.
Existen publicaciones que describen estudios
de caso de desentubamiento de cursos de agua
urbanos (Pinkham, 2000; Schanze, Olfert, Tourbier,
Gersdorf, Y Schwager, 2004; RESTORE, 2013;
Silva y Costa, 2019; Kozak, Henderson, De Castro
Mazarro, Rotbart, y Aradas, 2020) exponiendo sus
beneficios en materia de generación de hábitats
de valor ecológico, ampliación de la superficie
de humedales, educación ambiental, navegación,
amenidad urbana, reducción de riesgo de
inundaciones, reducción de costos de mantenimiento
asociados a la infraestructura tradicional y aumento
del valor del suelo (CIWEM, 2007).
117

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CONTEXTO

Estudio de caso

que resuelve la unión entre los caminos General
Belgrano y Centenario y sus ramales para la Av.
520 hacia Ensenada y Berisso. La obra consta de
cuatro puentes, las calzadas correspondientes para
darles acceso, una rotonda y el entubamiento de
un tramo del arroyo del Gato.
A raíz de la inundación de abril de 2013 se
iniciaron en el año 2014 obras de envergadura en
la cuenca del arroyo, como parte de un conjunto
de obras planificadas y ejecutadas por la provincia
de Buenos Aires para la región capital, que
incluyeron a los municipios de La Plata, Berisso y
Ensenada, previendo obras de desagües pluviales
en distintas cuencas.
En la cuenca del arroyo del Gato se planificaron
y ejecutaron dos derivadores en las avenidas 143
y 31 con el fin de reducir los caudales dentro
del casco urbano, conduciéndolos hacia el curso
principal del arroyo, en el cual se realizaron
obras de ampliación del cauce, canalización y
revestimiento en hormigón desde la av. 143 hasta
la desembocadura, para facilitar el escurrimiento
de la cuenca, que culminaron en el año 2019
(Figura 3).

La cuenca del arroyo del Gato (Figura 1) es la más
urbanizada de la ciudad de La Plata, y por tanto, la
más transformada. Cuenta con una población de
351.713 habitantes según el censo 2010 (INDEC).
Ha estado asociada a grandes inundaciones, como
la de abril de 2013 en la que 2100 ha resultaron
inundadas (Facultad de Ingeniería, 2013). Esta
cuenca tiene como particularidad que se desarrolla
dentro del área más céntrica de La Plata, donde los
tres cursos de agua que la forman corren entubados,
pero además, conserva su cauce principal a cielo
abierto en tramos muy urbanizados de la periferia
platense (Rotger, 2021 b).
Una de las grandes obras de infraestructura
regional de la ciudad de La Plata tuvo como
escenario la cuenca y el curso del arroyo del Gato
(a cielo abierto), en la localidad de Ringuelet
(periferia norte).
En la década de 1970, en el marco de la
primacía del automóvil frente a otros medios
de transporte, se realizó la obra del Distribuidor
P. Benoit (1979) (Figura 2), un nodo vehicular

Figura 1: Cuenca del arroyo Del Gato, La Plata, Buenos Aires, Argentina

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth

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CONTEXTO

Figura 2: Distribuidor Pedro Benoit

Fuente: Revista Vialidad n°72 y fotografía de la autora
Figura 3: Obra de canalización del arroyo del Gato. Antes y después

Fuente: Fotografías de la autora

Sobre el eje fundacional de la ciudad de La
Plata, y en el centro de la cuenca del arroyo del
Gato, se sitúa la plaza Islas Malvinas, ubicada
entre las calles 19 y 20, 50 y 54. Este predio
pertenecía con anterioridad al Regimiento N°7
de Infantería. La re-significación de este espacio
iniciada en 1993, e impulsada por los vecinos,
formó parte de un proyecto de recuperación de
los espacios verdes públicos de la ciudad, basados
en el diseño original planificado por iniciativa de
Dardo Rocha (Benito, Cuesta, y Save, 2011)

Antes de la plaza, en el centro de este espacio,
se daba el encuentro de los dos arroyos tributarios
al curso principal del arroyo del Gato: Pérez
y Regimiento, hoy completamente entubados
y sin indicios físicos de su existencia, salvo la
inundación de 2013 donde las aguas recuperaron
la forma de los antiguos cursos y planicies de
inundación (Figura 4).

119

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 4: Plaza Islas Malvinas

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth y fotografías de la autora

Metodología
La metodología desarrollada es de carácter
cualitativo y se basa en entrevistas estructuradas
realizadas en los sectores de influencia de las tres
infraestructuras analizadas (Figura 5). Para el caso
del Distribuidor P. Benoit, se entrevistaron vecinos
que viven allí desde la realización de la obra o
previo a ello, lo que resultó en diez entrevistas.
Para el caso de la canalización del arroyo del
Gato, se han realizado también diez entrevistas
(Figura 6) a vecinos cercanos a las márgenes, así
como han sido consultadas inmobiliarias locales,
con el fin de saber si hubo una valorización
inmobiliaria post-obra.
Por último, se han entrevistado diez vecinos
frentistas a la Plaza Islas Malvinas, con la mayor
antigüedad posible en el sitio, para saber si reconocían
la existencia previa de un arroyo (Figura 7).
120

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 5: Preguntas realizadas en la zona
del distribuidor P. Benoit
Fuente: Elaboración propia

Figura 6: Preguntas realizadas en
inmediaciones de 7 y 515. Tramo
canalizado del a° del gato
Fuente: Elaboración propia

Figura 7: Preguntas realizadas a vecinos
frentistas de la Plaza Islas Malvinas
Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Resultados

realización, al mostrar una propiedad cercana al
curso de agua, se veían casillas, y la gente no
quería alquilar o comprar. Ahora, al haber menos
asentamientos sobre las márgenes, la gente no
rechaza tanto la zona.
Sin embargo, la visión de los agentes
inmobiliarios acerca de la obra no es homogénea.
Otra inmobiliaria afirma que las propiedades en
Ringuelet siempre bajan o se mantienen, no se
valorizan y esto es por los asentamientos. También
sostiene la idea de que en el barrio el arroyo
abierto remite directamente a zona inundable,
lo cual hace que la gente siga preguntando si la
zona se inundó en 2013, cuando en realidad se
inundó menos que otras zonas de la ciudad que ya
recuperaron su valor.

El dilema de las márgenes
“El hormigón es el mejor paisaje” (Vecino que
reside hace 28 años en la zona)
Vecinos de la localidad de Ringuelet, próximos
al curso del arroyo del Gato, fueron consultados
sobre los impactos de la obra de canalización en
el barrio.
El 80% de los vecinos tienen residencia
superior a 30 años en el barrio; también un 80%
de ellos sostiene que la obra de canalización
del arroyo del Gato mejoró el área del curso
en cuanto a imagen, agregando que desde su
finalización la zona no se inunda. Otro tema en el
que hay acuerdo mayoritario, es la consideración
de arroyo como positivo para el barrio
(60%). Algunas de estas valoraciones vienen
acompañadas de comentarios acerca del deseo de
que se hagan parques alrededor del arroyo, acerca
del potencial del espacio fluvial, acerca de la
necesidad de un mayor mantenimiento; inclusive
un vecino comenta que presentó un proyecto hace
décadas para que el curso sea navegable y que sus
márgenes puedan estar concesionadas a clubes,
evitando la ocupación residencial.
Un 40% de los vecinos consultados mencionan,
en relación a las transformaciones urbanas
derivadas de la obra, el tema de los asentamientos
informales a lo largo de las márgenes. Algunos
hacen alusión al impacto positivo de la obra de
canalización, ya que significó la relocalización
de asentamientos marginales. Otros, los más
cercanos al curso de agua, comentan que aunque
muchas familias que vivían en asentamientos
precarios sobre las márgenes fueron reubicadas,
nuevas familias ocuparon las márgenes y otros
terrenos baldíos aledaños. Lidia, vecina que vive
en un asentamiento que no fue relocalizado por la
obra, comenta que es constante como la gente se
instala en el asentamiento. El asentamiento en el
que ella vive es una gran parcela de un propietario
privado que ocupa tres cuadras de largo. En el
pasado, el dueño reclamaba el desalojo pero
actualmente ha desistido, por la cantidad de
personas que viven ahora.
Aunque ningún vecino cercano al curso notó
que el perfil urbano del barrio haya cambiado,
uno de los agentes inmobiliarios consultados
evalúa a la obra como positiva, pues antes de su

Viviendo entre gigantes
“El distribuidor fue un impacto. Antes era campo.
Toda la zona era un baldío” (Vecina que reside
hace 43 años en la zona)
Vecinos que viven en inmediaciones del
Distribuidor P. Benoit y fueron testigos de la obra
fueron consultados sobre su impacto en el barrio.
El 90% de los vecinos relaciona a la obra con
nuevas construcciones en los años que siguieron
a su finalización. Según varios testimonios, antes
de la obra casi todos eran terrenos baldíos, por
lo que la obra fue un impulso fundamental para
el desarrollo del sector, inclusive para muchos
fue un elemento atractor a la hora de tomar la
decisión de mudarse.
Otro impacto urbano en la zona, según coinciden
varios vecinos, fueron los hipermercados, los
primeros comercios de este tipo desarrollados en
la ciudad, que se instalaron en la década de 1990 a
metros del Distribuidor.
Con respecto a las inundaciones, los vecinos
no describen a la zona como inundable, aunque
algunos recuerdan inundaciones en la década de
1980, y en abril de 2013, donde se inundó gran
parte de la ciudad. Una vecina que construyó su
casa en los años 80 gracias a un crédito bancario,
comenta que le exigieron que rellene 1.10
metros su terreno debido a las inundaciones. En
este sentido, la mitad de los vecinos comenta
que la obra del Distribuidor en un principio
ocasionaba inundaciones, por una pendiente que
no estaba bien resuelta, pero eso rápidamente fue
subsanado. Con respecto a la consideración del
122

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

arroyo del Gato, para el 70% de los vecinos es
algo neutral, ni bueno ni malo, “El arroyo del
Gato es como si no fuera del barrio”.

un muro de hormigón conteniendo al cauce (lo
que ha sido valorado positivamente por algunos
vecinos e inmobiliaria), el curso sigue presente
y su contaminación es evidente. La percepción
del impacto positivo o negativo de la obra parece
variar varía según la cercanía o lejanía al curso de
agua. En consonancia con el discurso de otra de
las inmobiliarias, un arroyo a cielo abierto parece
ser sinónimo de inundabilidad.
En el caso de la zona del Distribuidor, se verifica
que en áreas metropolitanas, la construcción de
redes de infraestructuras, y fundamentalmente las
de transporte, extiende las expectativas urbanísticas
(Herce Vallejo, 2005). En relación al arroyo, a pesar
de vivir a una o dos cuadras del curso, los vecinos
no lo identifican como parte del barrio, que al estar
rodeado de una gran infraestructura vial queda
aislado del curso a pesar de su cercanía. Por otro
lado, la infraestructura vial ha sido un atractor de
comercios de gran escala como los mencionados
hipermercados.
En Plaza Malvinas, hay un desconocimiento
casi total acerca del antiguo paso de un arroyo,
así como sobre la existencia de proyectos de
desentubamiento a nivel mundial. El paradigma
higienista impuesto desde la fundación de la
ciudad y el progresivo entubamiento de los
arroyos en áreas centrales (Rotger y López,
2019), significó la anulación de todo medio
natural posible, idea que se sostiene hasta hoy,
donde se sigue pensando al arroyo sólo desde su
función infraestructural (Rotger, 2021a). A pesar
de que en la inundación del 2 de abril de 2013
-donde esta zona fue unas de las más afectadasel agua reocupó la huella de sus antiguos cauces
(Facultad de Ingeniería, 2013) aunque entubados,
se piensa que si el arroyo está a cielo abierto
ocasionará inundaciones.

Lo visible y lo invisible
“No quiero que se siga destruyendo la obra de
Dardo Rocha3” (Vecino que reside hace 60 años
frente a la plaza)
Vecinos frentistas de la Plaza Islas Malvinas fueron
consultados sobre el hipotético desentubamiento
de un tramo de arroyo actualmente entubado que
corre bajo la plaza.
Fueron entrevistados comerciantes y vecinos
con permanencia mayor a 50 años frente a la
Plaza. El 90% de ellos desconoce que corría
bajo la plaza un arroyo. El mismo porcentaje
desconoce que existen a nivel mundial proyectos
de desentubamiento de arroyos. El 60% piensa
que un proyecto de este tipo podría tener un
impacto positivo para la zona, sin embargo al
ser consultados por sus efectos, todos señalan
cuestiones negativas como: contaminación del
arroyo, degradación de la plaza, inseguridad,
inundaciones. Muchos comentan que les es difícil
imaginarse la obra y su impacto en la zona, pues
raramente se realice. En cuanto a los efectos
negativos, el 90% relaciona la apertura del curso
de agua con contaminación, mientras más del
60% la vincula a incremento de inundaciones.
Con respecto a las otras dos obras analizadas,
en el caso de Plaza Malvinas, hay reticencia de
los vecinos en contestar preguntas. La memoria
de la inundación se ha disipado y estas preguntas
la reviven. Uno de los vecinos parece incómodo
con la entrevista, sostiene que ahora nada se
desborda, ¿para qué seguir destruyendo las
características fundacionales de la ciudad con
un desentubamiento? Posteriormente señala un
banco de la Plaza y dice: “¿ves ese banco? Bueno,
en la inundación de 2013 había un muerto ahí”.

Conclusiones
En las márgenes del arroyo del Gato, hay una
idea que se sostiene: donde hay un arroyo a cielo
abierto no hay progreso; sea por los asentamientos
irregulares, la contaminación de las aguas o el
agua visible y su relación con inundaciones.
Por el contrario, en la zona del Distribuidor, la
obra vial se relaciona con un cambio notorio en
el perfil urbano del barrio, y también con algo

Discusiones
En el caso de la canalización del arroyo no hay
una visión unánime sobre si ha existido un proceso
de valorización social y económica del espacio
(Lindón, 1989 y Ríos, 2010). Si bien ahora hay
3

Fundador de la ciudad de La Plata.

123

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

que los vecinos no manifiestan de forma directa:
el ocultamiento del curso de agua, detrás de la
magnitud de la obra.
El hallazgo de que en la ciudad un arroyo a
cielo abierto remite a inundabilidad, contrario
a los beneficios que ofrecen las técnicas de
desentubamiento, enfatiza la necesidad de generar
conciencia en la sociedad sobre el ciclo hidrológico
urbano y en específico sobre los beneficios de que los
cursos de agua pueden aportar a las ciudades. C
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Agradecimientos
Agradezco a CONICET por financiar la investigación que dio lugar a este artículo.
Agradezco a los vecinos participantes de las entrevistas y al Ingeniero Enrique Angheben por el
asesoramiento hidráulico.

125

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Transformación curricular del diseño gráfico en la
educación superior: enfoques interdisciplinarios y
complejos. Una revisión científica
Curricular transformation of graphic design in higher education:
interdisciplinary and complex approaches. A scientific review
Recibido: septiembre 2022
Aceptado: junio 2023

Yesid Camilo Buitrago López1
Arodi Morales-Holguín1
Luis Armando Muñoz Joven1

Resumen

Abstract

El presente artículo es resultado del estado de la
cuestión de una tesis doctoral en el que se analiza
el currículum y la formación profesional del
Diseño Gráfico (DG) en la Educación Superior
(ES). Históricamente, la enseñanza del DG ha
sido lineal y operativa, careciendo de un enfoque
interdisciplinario y complejo. Sin embargo, esta
metodología ya no responde a las demandas actuales
de una educación globalizada ni a los problemas
que enfrenta la sociedad, dada la complejidad del
contexto internacional. Por lo tanto, es necesario
llevar a cabo una transformación curricular
fundamentada en el pensamiento complejo, que
permita formar diseñadores gráficos competentes
e integrales. Este artículo tiene el objetivo de
presentar el estado actual del DG y su relación
con la formación profesional y el currículum
en el contexto de la ES, en busca de delinear
estrategias que promuevan dicha formación. Para
ello, se realizó una revisión de tipo descriptiva
para analizar los principales estudios relacionados
con la formación en DG y el currículum. Esta
revisión se hizo a través de una exploración en
diferentes bases de datos con reconocimiento
internacional. Los resultados destacan la necesidad
de transformar los currículums de DG hacia
enfoques interdisciplinarios, complejos y flexibles,
que promuevan la praxis.

This article is the result of a doctoral thesis that
examines the curriculum and professional training
of Graphic Design (GD) in Higher Education (HE).
Historically, the teaching of GD has been linear
and operational, lacking an interdisciplinary and
complex approach. However, this methodology no
longer meets the current demands of a globalized
education or the problems faced by society, given the
complexity of the international context. Therefore, it
is necessary to carry out a curriculum transformation
based on complex thinking, which allows for the
training of competent and comprehensive graphic
designers. This article aims to present the current
state of GD and its relationship with professional
training and the curriculum in the context of HE,
in order to outline strategies that promote such
education. For this purpose, a descriptive review
was conducted to analyze the main studies related
to GD training and the curriculum. This review
was carried out through exploration in different
internationally recognized databases. The results
highlight the need to transform GD curricula
towards interdisciplinary, complex, and flexible
approaches that promote praxis.
Consulta las Palabras Clave en la siguiente página.
See the Keywords on the following page.

1

Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad De Boyacá: Tunja, Boyaca, Colombia; Magister en educación; e-mail: yesid.buitrago00@
usc.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3540-1029
2
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Departamento de Arquitectura y Diseño en la Universidad de Sonora, México; Doctor en Arquitectura
Diseño y Urbanismo; Email: redeshmo@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9241-032X
3
Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad Santiago de Cali, Colombia; Doctorado en Humanidades, Universidad del Valle,
Colombia; E-mail: luis.munoz03@usc.edu.co; ORCID https://orcid.org/0000-0001-5084-5069

126

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

formación profesional; educación; currículum

vocational training; education; curriculum

Introducción

Para ello, Morales-Holguín y Cabrera-Becerra
(2017), García Arano (2020), Pereda-Vidal y
Castro Caballero (2022), coinciden en que el
DG se estudia y complementa desde diferentes
enfoques disciplinares como la semiótica, el arte,
la comunicación y la tecnología, lo que valida
la idea de que la FP en DG puede fortalecerse
a través de la interdisciplinariedad, integrando
diferentes áreas del conocimiento que se ocupan
de estudiar a las personas, intervenir en la sociedad
para mejorar la calidad de vida y producir objetos
mediante tecnologías industriales (Frascara,
2018), caracterizándose ello por la interacción
comercial que envuelve empresas, organizaciones
sin fines de lucro, entre otras, con la sociedad.
Gutiérrez, Manosalve y Restrepo (2017),
afirman que la enseñanza del DG “no puede
limitarse a capacitar en técnicas y procesos
operativos y funcionales, en todo caso necesarios,
pero no suficientes” (p. 74); sino que debería
enfocarse también en una educación dirigida
a contribuir en la formación de diseñadores
gráficos responsables consigo mismos, con la
sociedad y con su entorno. Esto implica formar
profesionales capaces de enfrentarse a ciertas
libertades educativas que le permitan explorar
su creatividad y enfrentarse a situaciones de
incertidumbre, cambios sociales, culturales o
tecnológicos (Cueva y Vásquez Coisme, 2022).
Estos enfoques permitirían el análisis de los
problemas desde una perspectiva multinivel, la
(re)construcción de diversas configuraciones
y el abordaje de los problemas en un contexto,
enriqueciendo así la praxis en los docentes
(Balakyreva y Kyska, 2020).
Por lo tanto, la FP en DG desde un enfoque
interdisciplinar, permitiría comprender la
integralidad desde una mirada transdisciplinar
y la flexibilidad curricular como cualidades
susceptibles de cambios y mejoras en los proyectos
de diseño y los currículums. El propósito de
los currículums basados en la complejidad es
formar seres humanos y brindar formación
humana en sí misma (Varona, 2020, p. 112).
Fundamentalmente, la formación en DG lleva

Inicialmente, es importante señalar que existe
poca información publicada en bases de datos
bibliográficas de contenido científico-técnico
sobre el Diseño Gráfico (en adelante DG), la
formación profesional (FP) y el currículum, como
se concluye en el estudio realizado por Martín
Sáez y Ortiz de Guinea Ayala (2018). Según ellos:
De las publicaciones sobre diseño gráfico
publicadas en lengua española […] –artículos,
artículos/ponencia, reseñas de libros y tesis
doctorales –, podemos concluir que […] sin
duda, implica que la mayoría de los graduados
en diseño gráfico no continúan, en principio,
con los estudios de doctorado, una vez que se
gradúan. (p.151)
Es decir que, el campo de la producción
científica en el DG aún está en construcción,
puesto que la profesión está en proceso de
reconocimiento y definición de su propio corpus
teórico (González-Mardones, 2020). Además,
es importante destacar que el 88% de las tesis
doctorales analizadas fueron defendidas en
España, con la Universidad Complutense de
Madrid a la cabeza, mientras que solo el 12%
se defendieron en Latinoamérica (Martín Sáez y
Ortiz de Guinea Ayala, 2018, p. 151).
Sin embargo, es necesario mencionar que las
investigaciones en DG con enfoques curriculares
y la FP en América Latina carecen de teorización
y reflexiones críticas (Prendeville y Koria,
2022). Estas investigaciones aún requieren de un
sólido corpus teórico metodológico que permita
a las instituciones de crecimiento de educación
superior (ES) y programas académicos reconstruir
currículums armónicos para la formación,
y transformación responsable de los futuros
diseñadores gráficos (Buitrago López, 2020).
Por lo tanto, para comprender las realidades
del DG en las Instituciones de Educación Superior
(IES) en España y América Latina, es fundamental
realizar una revisión sistemática de la literatura
que vincule el diseño gráfico, el currículum y la
formación profesional (en adelante DG+C+FP).
127

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

una responsabilidad epistémica, pero también
en su “capacidad para ver y evaluar productos
y sistemas, y para identificar necesidades y
oportunidades que permitan intervenir a través
del diseño” (Frascara, 2018, p. 22). Concurre
entonces, no solo hablar de una profesión que
domine una técnica, sino que logra impactar en
lo social y lo económico desde su corpus teórico
que va de lo disciplinar hacia lo interdisciplinar
(González-Mardones, 2020).
En este sentido, una revisión sistemática de
la literatura sobre DG+C+FP de los últimos años
permitirá a los investigadores y a la profesión,
conocer el estado actual, las coincidencias y los
aportes en esta área. Estos estudios contribuirán
a la consolidación de las coexistencias y
discrepancias entre los diferentes enfoques de los
investigadores sobre la formación del diseñador
gráfico y el currículum en la ES en contextos
internacionales y nacionales de América Latina.
A pesar de la existencia de varias revisiones
sistemáticas de literatura sobre DG+C+FP,
el propósito de este artículo es entrelazar
estos conceptos y presentar las realidades y
problemáticas asociadas. El artículo revisa la
literatura científica publicada entre 2015 y 2021
sobre el DG+C+FP, con el objetivo de describir,
analizar y reflexionar sobre las principales
concepciones relacionadas con la formación
del diseñador gráfico y el currículum en la ES
en contextos internacionales y nacionales de
América Latina, y con ello contribuir a alcanzar
estrategias que permitan promover la formación
de estos profesionales.

capaces de manejar una amplia gama de signos
y símbolos con el propósito de (re)construir
mundo, y cómo desde los conocimientos de otras
disciplinas desarrollan posibilidades de acción
y no procedimientos absolutos (García Arano,
2020). Esto implica que los profesionales deben
estar abiertos a la innovación, la incertidumbre,
y el trabajo flexible, ya sea de manera inter
o multidisciplinar, para adaptarse a entornos
tanto análogos como digitales (Massaguer y
Tejada Fernández, 2021). Esta situación brinda
la oportunidad de construir una disciplina más
conceptual, integradora e inclusiva, sin tratar
de imitar a ninguna otra (Cezzar, 2020, p. 225).
En particular, la educación en DG desde un
enfoque interdisciplinar, fomenta la cooperación,
el intercambio y la interacción de distintos
aspectos como el teórico o el metodológico de
las diferentes ciencias o disciplinas (PeredaVidal y Castro Caballero, 2022). De este modo
se evidencia la naturaleza compleja propia del
andamiaje del DG, lo cual obliga a la formación
universitaria a reconfigurar su estructura hacia el
constructo complejo.
Diseño gráfico, formación profesional y
currículum: un enfoque desde el pensamiento
complejo
La formación en DG, según Morales Holguín
(2017), se ha caracterizado por una estructuración
lineal del conocimiento, con procesos
sistemáticamente ordenados en pasos sucesivos
hasta llegar al resultado o producto final. Esto
demuestra “evidenciar precisamente en su
estructura epistémica y didáctica, la falta de una
reestructuración creativa que la revitalice […] una
visión más abierta e interdisciplinar, acorde a su
fenomenología esencialmente sistémica” (p. 19).
Flores Carapia (2019) coincide al señalar que
“la relación entre la formación del pensamiento
complejo y la enseñanza del diseño […] no ha
sido suficientemente estudiada. Tampoco es claro
el uso de los conceptos del pensamiento complejo
en las teorías utilizadas por el diseño […]” (p. 64),
debido a que “en la actualidad el diseño gráfico
tanto en su metodología, en su ejercicio práctico,
como en su enseñanza, continúa sustentándose
de manera preponderante en el paradigma
epistémico de la linealidad” (Morales-Holguín
y Cabrera-Becerra, 2017, p. 15), alejando las
exigencias que actualmente demanda la educación

Marco Conceptual
Diseño Gráfico y Educación
El campo de la educación en DG ha experimentado
importantes cambios en las últimas décadas,
en respuesta a las transformaciones sociales,
políticas, económicas, tecnológicas, educativas
y sistémicas a nivel global (Buchanan, 2019).
Sin embargo, el diseño se enfrenta cada vez a
problemas más complejos relacionados con estas
transformaciones (Wilde, 2020). En general,
la educación en DG debe abordar una serie de
desafíos que no se pueden resolver desde una
perspectiva disciplinaria, sino que se requiere el
trabajo conjunto de grupos interdisciplinarios.
Por tanto, los diseñadores gráficos deben se
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

a nivel universal, una educación globalizada
que responda a las necesidades y los diversos
problemas que se presentan en la sociedad.
En ese sentido, autores como Tobón (2013) y
Maldonado (2017), proponen transformaciones
curriculares desde el paradigma de la complejidad
como un elemento fundamental en la educación.
Esto implica abordar problemas que tienen
múltiples soluciones y reflexionar sobre el
funcionamiento de los componentes del diseño en
interacción con el contexto a largo plazo, en lugar
de limitarse a cambios operativos superficiales. En
consecuencia, los planes de estudio deben enfocarse
en la investigación centrada en el usuario, las
habilidades en tecnologías digitales y la enseñanza
interdisciplinaria (Pontis y Van der Waarde, 2020).
García Cordero y Buitrago López (2017)
proponen transformar los procesos de enseñanza
y aprendizaje del DG, hacia “la capacidad de
trabajo interdisciplinar en situaciones complejas,
variables y cambiantes, […] para entenderlos
desde una posición más integral […] permitiendo
encontrar múltiples soluciones
a
diversos
proyectos” (p. 128). Propuesta que respondería
al enfoque actual de la educación occidental,
que se centra en la memorización, la creación
de indicadores y la medición de impactos,
habilidades y competencias (Maldonado, 2017).
En el caso del DG, esto se traduce en currículums
tradicionales centrados en una educación lineal
y operativa –enfocados en el hacer–. Por lo tanto,
es necesario que los currículums y los planes de
estudios transiten o evolucionen de una enseñanza
estética hacia una estratégica facilitadora de
invocación (Morales-Holguín, 2022). Asimismo, es
fundamental (re)construir currículums centrados en
competencias críticas, emergentes y permanentes
que superen los contenidos de formación técnicooperativa (Weil y Mayfield, 2020).
Fragoso Susunaga (2021), García Cordero
y Buitrago López (2017) coinciden en que los
procesos de enseñanza y aprendizaje del DG deben
comprenderse desde una perspectiva integral y
transdisciplinaria, con flexibilidad curricular. Es
decir, el propósito de los currículos basados ​​en
la complejidad es formar seres humanos y, por
lo tanto, se trata de una formación humana en sí
misma (Varona 2020). Fundamentalmente,
Es imprescindible una educación humanista,
ética y axiológica que esté en un ejercicio
dialéctico reflexivo con el contexto
ideológico, cultural y cosmovisivo del ser

humano, de tal forma que se fomente un
Pensamiento Complejo y transdisciplinario
en el cual el sujeto se construye como ente
en transformación y transformador de su
realidad. (Burgos Vázquez y González Rivera,
2021, p. 15)
Morin (2000) como uno de los exponentes
del pensamiento complejo, sostiene que “los
conocimientos son cada vez más especializados
y fragmentados, alejados de los problemas
de la globalidad” (p.43). Esto ha llevado a
currículums centrados en la transmisión de
conocimientos
–profesionales
operativos–,
descuidando la formación integral que considera
la diversidad y las condiciones de vida de los
seres humanos. Expresamente, para proponer una
(re)construcción del currículum en DG se debería
pensar en un enfoque integral (Flores Marin y
Vanoni, 2016), y desde la complejidad entendido
como un conocimiento multidimensional que
reconoce la incertidumbre, la (inter)conexión
entre lo particular –local– y lo general –global– así
como las similitudes y singularidades de los seres
humanos (Morin, 2009). Además, se requiere
de “métodos prospectivos de perfil complejo,
que respondan a la complejidad que define el
contexto social, cultural y tecnológico del siglo
XXI en sustitución de métodos causales, aquellos
que surgieron y dieron respuesta a los problemas
durante el siglo XX” (Morales-Holguín, Aguilar
Tobin, y Elizalde García, 2022, p. 42).
En definitiva, este artículo tiene como objetivo
principal abordar las realidades del currículum y
la formación profesional en instituciones de ES
en España y Latinoamérica, basándose en una
revisión sistemática de publicaciones realizadas
hasta el año 2021 y recopiladas en artículos
publicados en bases de datos reconocidas a nivel
internacional, en busca de contribuir a alcanzar
mejores estrategias que promuevan la formación
profesional y el currículum entorno al DG.
Metodología
Este artículo tiene el objetivo de presentar
el estado actual del DG y su relación con la
formación profesional y el currículum en el
contexto de la ES, en busca de delinear estrategias
que promuevan dicha formación.
Para el desarrollo de la revisión sistemática de
la literatura, se partió de las siguientes preguntas
de investigación: (1) ¿Cuál es el estado actual
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

del DG, su formación y currículum en España
y América Latina? (2) ¿Cuáles son los retos
y problemas relacionados con la formación
profesional y el currículum del diseño gráfico en
las instituciones de educación superior en dichos
lugares? (3) y ¿Qué cambios y transformaciones
se requieren llevara cabo para fortalecer la
formación e identidad de los diseñadores gráficos
en el ámbito académico y laboral, más allá de un
enfoque técnico y operativo?
Para ello, se recopiló información disponible
en las siguientes bases de datos en el periodo
comprendido entre los años 2015 y 2021, con
criterios de selección enfocados en los temas
relacionados con el currículum y la FP en DG:
1. Documentos realizados y publicados por
instituciones e investigadores reconocidos a
nivel internacional, nacional y regional.
2. Publicaciones de revistas internacionales
indexadas en diferentes bases de datos principales
(Wos, Scopus, Scielo, Latindex Catálogo); otras
bases de datos (Dialnet) y directorios (Redalyc,
D.O.A.J, Latindex Directorio).
3. Libros y capítulos de libros resultados de
investigación.
La presente investigación se basa en una revisión
del estado de la cuestión y una revisión descriptiva,
que según García-Peñalvo (2022) ofrecen:

[…] nuevas perspectivas sobre el tema o
señalar un área para seguir investigando.
Aplica una búsqueda exhaustiva de la
literatura […] Suele combinar técnicas
narrativas […] para presentar el estado actual
del conocimiento […] Suele emplear métodos
de búsqueda estructurada para formar una
muestra representativa de un grupo más
amplio de trabajos relacionados con el área de
investigación. (p. 23)
En otras palabras, esta revisión, tiene como
objetivo identificar, analizar y sintetizar la
documentación seleccionada (Guerra-Antequera
y Revuelta-Domínguez, 2022, p. 31). El propósito
es presentar un análisis y una descripción de
las principales investigaciones relacionadas
con DG+C+FP en la ES en los últimos cinco
años, incluyendo también perspectivas de
países industrializados. De esta manera, se busca
“reflexionar en torno al diseño como campo de
conocimiento” (Agudelo-Torres y Velasco-Sabogal,
2018, p. 78), con el objetivo de facilitar estrategias
que promuevan la formación de los diseñadores.
A continuación, se presenta el proceso y los
criterios considerados para la selección de la
revisión, que abarcan artículos, libros y capítulos
de libros resultado de investigaciones (ver Figura
1 y Figura 2).

Figura 1. Pasos del proceso de selección
de documentos para la revisión de la
literatura científica
Nota: La figura presenta el proceso de la
selección de artículos, libros y capítulos de
libros resultados de investigación para la
revisión de la literatura
Fuente: elaboración propia

130

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En el proceso de investigación sobre la
formación profesional y currículum en DG, se
establecieron criterios claros para seleccionar
los estudios adecuados. Estos criterios incluyen
que los estudios estuvieran publicados en revistas
indexadas en bases de datos con reconocimiento
internacional, libros y capítulos de libro resultado
de investigaciones que pertenecieran a las áreas
de ciencias sociales, humanidades, artes y que
trataran específicamente sobre la formación
profesional y currículum en DG.
Una vez establecidos los criterios, se llevó a cabo
una búsqueda en las bases de datos mencionadas,
utilizando palabras clave como “formación
profesional y diseño gráfico/ currículum y diseño
gráfico”, y se filtró la información seleccionando
las disciplinas de Ciencias Sociales, Humanidades
y Artes. En esta etapa inicial, se encontraron un
total de 4.311 publicaciones.
Sin embargo, tras examinar los títulos y
resúmenes de las publicaciones, se decidió
descartar la mayoría, es decir, 4.255, puesto que
solo mencionaban el DG objeto de estudio, pero
no ofrecían ninguna reflexión específica sobre la
formación profesional o el currículum en sí.
Después de este proceso de eliminación,
se quedaron y seleccionaron finalmente 56

publicaciones para una lectura más detallada. De
estos, se seleccionaron finalmente 24 debido a que
incorporaban una reflexión amplia y relevante
sobre la temática en cuestión (ver Figura 2).
Una segunda lectura más minuciosa de estos
24 documentos, permitió identificar cuatro grandes
cuestiones que surgían de manera recurrente
en ellos. Estas cuestiones se convirtieron en las
categorías analíticas utilizadas para codificar las
publicaciones seleccionadas, utilizando el software
de análisis cualitativo Atlas.ti (versión 7).
Las categorías establecidas, fueron las
siguientes:
1. Diseño Gráfico en el siglo XXI: Retos
actuales y perspectivas futuras en la formación
y el currículum
2. Desafíos en la disciplina del Diseño
Gráfico y su relación con la educación
3. Transformación y desafíos en el Diseño
Gráfico: Hacia una educación integral y
valores significativos
4. Repensar los currículos de diseño
gráfico: Integración, complejidad y praxis
Estas categorías servirán como marco de
análisis para profundizar en el estudio de la
formación profesional y el currículum en el
campo del DG y la ES.

Figura 2. Documentos finales seleccionados
para la revisión de la literatura científica
Nota: La figura presenta la selección final de los
documentos, autores y países que se tuvieron
en cuenta para la revisión sistemática de la
literatura
Fuente: Elaboración propia.

131

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Resultados

de organización profesional que articule los
niveles formativos existentes y los conecte
con sus desarrollos profesionales y con las
responsabilidades asumidas, de forma escalonada
y armónica” (p. 7). Esto con el objetivo de definir
una profesión organizada y coherente que este en
sintonía con los sectores académicos, laborales y
profesionales.
Desde la perspectiva curricular de Camacho
García (2015) y Mardones (2015), se concluye
que el DG, entre las disciplinas estudiadas,
es una de las más desorganizadas, puesto que
adopta y duplica conceptos y términos de otras
disciplinas. Lo que ha generado una difuminación
de funciones y responsabilidades entre los niveles
técnicos y profesionales.
En síntesis, los hallazgos que presentaron en
España, como uno de los países hispanos con
mayores estudios de tesis doctorales defendidas
en el campo del DG, permitieron exponer la crisis
que actualmente tiene el DG respecto a la falta
de una organización curricular coherente en los
diferentes niveles de ES, debido a que aún esta
disciplina es asociada como práctica ­
–manejo
y conocimiento de softwares–, esto porque hoy
día existen duplicidades de contenidos entre los
niveles técnicos y profesionales.

A continuación, se presentan los resultados del
análisis del material bibliográfico seleccionado en
el marco de la revisión sistemática, centrándose
en las categorías identificadas y su relación con
la formación profesional y el DG, así como el
currículum y el DG.
Diseño Gráfico: realidades en las Instituciones
de Educación Superior, España
A partir de los estudios recopilados sobre las
realidades del DG en las IES de España, se
presenta el análisis que aborda la enseñanza, sus
retos, definiciones y los problemas relacionados
con el currículum (Forner Merino, 2015; González
Mardones, 2015, 2020; Camacho García, 2015;
Arjona, 2018; Camacho y Stegel, 2021).
Desde la perspectiva de la formación en DG,
Forner Merino (2015), señala la necesidad de
revisar la docencia en los procesos de enseñanzaaprendizaje en tres aspectos: primero, trascender
de DG a diseño de la comunicación visual;
segundo, enfocarse en procesos de enseñanza
que fomenten el pensamiento y la visión, no
solo la práctica; y tercero, formular “proyectos
integrados” desde los programas de DG.
En este sentido, se comprende que la enseñanza
del DG se orienta hacia na combinación de teoría
y práctica, puesto que la práctica, es decir, la
enseñanza de la técnica, define la calidad de los
proyectos, mientras que la teoría proporciona una
identidad única a cada programa distinta en cada
universidad (Camacho y Stegel, 2021). Desde esta
perspectiva, es posible identificar y fortalecer la
identidad y formación de los diseñadores gráficos
en la ES.
En cuanto a los retos y definiciones, el DG
es una disciplina que, desde la perspectiva de la
realidad profesional, sufre de desorden, imprecisión
y confusión, tal como lo menciona GonzálezMardones (2015) cuando expresa que el DG:
En el ámbito disciplinar […] está desordenado,
es impreciso y confuso. Se confirma también
que existe una dispersión, incoherencia
y una falta de consenso que provoca la
invisibilidad del mismo ante la sociedad y las
administraciones, tanto a nivel profesional,
como económico y como educativo. (p. 297)
En consecuencia, Arjona (2018) propone que
se debería “reconocer y proponer una estructura

Realidades del Currículum y el Diseño
Gráfico en las Instituciones de Educación
Superior en América Latina
El campo del DG ha experimentado importantes
cambios en el siglo XXI, enfrentándose a diversos
retos y desafíos en términos de la formación y los
currículums. Estudios recientes han revelado que
esta disciplina, aunque joven, está estrechamente
relacionada con la práctica, pero aún cuenta con
áreas poco exploradas como la educación, la
formación profesional y el currículum. Además,
se ha evidenciado la necesidad de un estudio más
profundo del perfil de los jóvenes diseñadores
gráficos y su preparación para el mercado laboral
global, así como la importancia de no centrarse
únicamente en aspectos técnicos y gráficos, sino
también en el contexto, la cultura y otros factores
económicos y cognitivos.
Debido a estas razones, el DG ha despertado
un notable interés entre académicos y en el
ámbito de la educación en países de América
Latina como México, Colombia y Ecuador, como
se detalla a continuación:
132

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Diseño Gráfico en el siglo XXI: Retos actuales
y perspectivas futuras en la formación y el
currículum

nacional. Además, han enfatizado que, en el
contexto educativo y académico del DG, no es
suficiente tener solo habilidades prácticas, sino
que también se deben considerar el contexto, la
cultura y otros factores económicos y cognitivos
para ser un profesional más integral y con
conocimientos más amplios (Ramírez Paredes y
Flores Treviño, 2016).
En suma, la tarea de los programas de DG
consiste en promover una formación que fomente
la investigación interdisciplinar y el desarrollo de
su capital intelectual, para que tenga un impacto
positivo en la sociedad “mediante la valorización
académica de la disciplina y la dimensión
proyectual que ésta conlleva” (Ramírez Paredes,
2018, p. 108).
En otras palabras, la formación de diseñadores
gráficos debería enfocarse en configurar profesionales
que conozcan en profundidad su campo, que sean
autónomos y no se limiten únicamente al dominio
de herramientas digitales. Es necesario estudiar
la relación entre el DG y el ámbito académico, la
enseñanza y el currículum. Además, se debe examinar
la estructura profesional del DG para clarificar los
perfiles, responsabilidades, competencias y aptitudes
del diseñador gráfico en contextos académicos y
laborales. También es importante identificar los
perfiles profesionales que estén alineados con
un nivel jerárquico asociado a la realización de
un proyecto y su nivel de formación académica.
Asimismo, se requiere analizar el estado actual del
DG y sus programas de posgrados para abordar la
crisis actual que afecta al currículum. Por último,
es necesario categorizar los contenidos y métodos
de las tendencias educativas en DG en los siglos
XX y XXI (Ramírez Paredes, 2018, p. 177).

Por un lado, Ramírez Paredes, Villar García, y
Maldonado Reyes (2017) se plantean y revelan
que el DG es una disciplina joven que se relaciona
con la práctica, pero que aún cuenta con áreas
poco exploradas como la educación, la FP y el
currículum.
Por otro lado, Tiburcio García (2013),
sostiene que es necesario realizar un estudio más
profundo del perfil de los jóvenes de las nuevas
generaciones desde las universidades, con el fin
de potenciar su desarrollo profesional futuro.
Tiburcio destaca dos aspectos fundamentales: en
primer lugar, los mercados globales presentan
diferencias significativas, y es responsabilidad
de las IES concientizar a los estudiantes sobre la
diversidad, las características y las oportunidades
que ofrece cada mercado. En segundo lugar,
durante la formación, los estudiantes suelen
centrarse en aspectos técnico y gráficos, lo que crea
la percepción de que el campo del diseñador gráfico
se reduce a un enfoque meramente “técnico”,
sin las bases necesarias para desempeñarse de
manera efectiva en el campo laboral y profesional
(Tiburcio García, 2013, pp. 209:210).
En cuanto a la organización de los currículos
de los programas de DG, Morales Holguín (2020)
argumenta que, dadas las condiciones actuales de
transformación constante y obsolescencia rápida,
las universidades tienen un papel fundamental
como promotoras del conocimiento y el cambio.
Por lo tanto, es fundamental abordar y discutir
temas como los mercados laborales y la formación
relacionada en la estructuración y organización
de los programas profesionales de DG.
Además, en los últimos cinco años, Ramírez
Paredes y Flores Treviño (2016), (2018), (2021),
han llevado a cabo investigaciones relacionadas
con el DG, centrándose en la investigación, la
identidad, el discurso y la innovación educativa.
Estas autoras han analizado el discurso sobre
el DG en relación con los conceptos clave que
definen el perfil del diseñador gráfico: académico,
educativo y profesional. Sus investigaciones
han revelado información sobre la identidad
del diseñador gráfico “sello” –en el campo
profesional–, destacando la preocupación por la
adopción de estilos o tendencias europeas que
han generado una especie de desprendimiento

Desafíos en la disciplina del Diseño Gráfico y
su relación con la educación
En diversos estudios realizados por Morales
Holguín, Cabrera Becerra, González Bello, (2017),
(2018), (2019), (2020), (2021), se ha evidenciado
que la disciplina del DG presenta bases
epistémicas débiles (Morales Holguín y Cabrera
Becerra, 2017). Estos hallazgos coinciden con los
resultados de la investigación de Martín Sáez &amp;
Ortiz de Guinea Ayala (2018), donde se destaca la
escasa investigación a nivel internacional en temas
relacionados con la educación y el DG.
Morales Holguín y Cabrera Becerra (2017),
argumentan que el DG debe transitar a una
133

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

epistemología de la integración circular,
abandonando las metodologías lineales y
secuenciales, y en su lugar, adoptando metodología
circular basada en la flexibilidad y el intercambio
permanente. El paradigma lineal actual ha generado
la percepción y práctica de una formación técnica
y mecanizada.
En definitiva, estos autores sostienen que es
posible ingresar al paradigma de la complejidad
y la incertidumbre para llevar al DG a un cambio
que amplíe su visión, ontológica, metodológica,
epistemológica, lógica y práctica. De esta
manera, los nuevos profesionales y responsables
de la formación de diseñadores gráficos
podrán reconocer al DG como una disciplina,
y no simplemente como una profesión técnica
vinculada a los avances tecnológicos y al dominio
de herramientas digitales y análogas.

ética, la responsabilidad social y la conciencia del
impacto en el entorno (Jiménez Álvaro et. al. 2020).
Esta propuesta busca superar los desafíos
presentes en el DG en Ecuador al fomentar una
formación integral que trascienda las limitaciones
técnicas y operativas. Se pretende desarrollar
profesionales del DGcon competencias sólidas
en comunicación, capacidad para abordar
proyectos integrados y un genuino interés
por la investigación y la generación de nuevo
conocimiento. Asimismo, se busca revalorizar al
DG como una disciplina en sí misma, más allá
de su relación con los avances tecnológicos y el
dominio de herramientas digitales.
Repensar los currículos de diseño gráfico:
Integración, complejidad y praxis
En Colombia, las investigaciones relacionadas
con el DG y la educación, son muy limitadas
debido a que la oferta doctoral en Diseño hasta
2016 no existía en Colombia (SNIES, 2022). Sin
embargo, se han abordado parcialmente aspectos
relacionados con la educación y la pedagogía
en campos como la formación doctoral de
diseñadores gráficos. A nivel nacional no se han
encontrado resultados que vinculen de manera
explicita el DG con la educación o la pedagogía a
nivel nacional. Las investigaciones existentes se
basan en experiencias de área, resultados de tesis
de maestría, reflexiones académicas, memorias
de eventos y capítulos de libros.
En Boyacá, investigadores como Buitrago
López (2017, 2020, 2021) y García Cordero,
(2017, 2018, 2020) han centrado sus estudios en
el DG y su relación con las prácticas pedagógicas,
el currículum, los modelos pedagógicos y
la formación docente. Estas investigaciones
destacan que el DG puede ser considerado desde
el paradigma de la complejidad como un elemento
fundamental en la FP, puesto implican cambios en
razón a la teoría y la práctica del diseño –praxis–
(García Cordero y Buitrago López, 2017).
En este sentido, la enseñanza y formación de
diseñadores gráficos desde el paradigma de la
complejidad en la ES puede ser una alternativa
para pasar de una enseñanza basada en la
práctica –ejercicios simulados– y una educación
lineal –estudiantes receptivos y pasivos en los
procesos de enseñanza y aprendizaje– a una
formación orientada a enfrentar problemas reales
y la incertidumbre (Buitrago López, 2020).

Transformación y desafíos en el Diseño
Gráfico: Hacia una educación integral y
valores significativos
En Ecuador, se ha evidenciado la necesidad
de una transformación en la profesión del DG
debido a los problemas persistentes que alejan
a esta disciplina. A nivel profesional, se ha
observado una escasa atención a los problemas de
comunicación, una oferta limitada de programas
de posgrado y una sobrevaloración del DG como
una profesión operativa. En el ámbito educativo, se
han identificado deficiencias en las competencias
teórico metodológicas en los proyectos de diseño,
la falta de proyectos integrados y un bajo interés
por la investigación orientada a generar nuevo
conocimiento (Jiménez Álvaro, Quelal Moncayo,
y Sánchez Borrero 2020).
Estos problemas, que han sido destacados en
investigaciones anteriores, resaltan la necesidad
de reconocer al DG como una disciplina más
allá de un simple oficio–. En respuesta a estos
desafíos, el programa de DG de la Universidad
Católica del Ecuador ha propuesto una visión
de educación integral que se fundamenta en dos
aspectos clave. En primer lugar, se enfoca en
el desarrollo de vida personal y profesional de
los estudiantes, reconociendo la importancia de
cultivar una identidad sólida y una visión clara
de su papel como diseñadores gráficos en la
sociedad. En segundo lugar, se establece un marco
de observancia de los valores característicos de la
pedagogía Ignacia y el buen vivir, promoviendo la
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CONTEXTO

Estos autores también plantean la necesidad de
(re)construir los currículums de DG, donde se
concluyan reflexiones y posiciones críticas de
diversos actores sociales y educativos, con el
obejtivo de lograr una formación responsable y
consecuente con los futuros diseñadores gráficos.
En esta línea, García Cordero, (2020) y
Buitrago López, (2017) enfatizan que la formación
de los diseñadores gráficos debe lograrse a través
de la vinculación entre la teoría, la praxis y los
distintos elementos del currículum. Esto implica
que el currículum debe tener en cuenta los aspectos
contextuales, socioculturales, ambientales y
demográficos que influyen en la comunidad
educativa, así como los objetivos, los contenidos,
las metodologías y la evaluación. De este modo,
Uscátegui, Castellanos y Lasso (2020) y Ruiz, et
al. (2020) han propuesto una reforma curricular
de los programas de DG y Diseño Industrial que
busca integrar ambos programas académicos,
permitiendo una formación que equilibre las
destrezas técnicas con la comprensión técnica
sobre la generación de artefactos dentro de una
concepción holística de la sociedad actual.
En concreto, estos autores, plantearon una
estructura curricular que responda a la formación
interdisciplinar desde una perspectiva histórica,
cultural y humana con el fin de que los estudiantes
integren y desarrollen diferentes habilidades
propias de estas disciplinas proyectuales.
Finalmente, Orozco-Álvarez (2020) destaca
que el DG tiene la responsabilidad de mejorar
la calidad de vida de las personas y fortalecer
los procesos que ayuden a resignificar la
cotidianidad. Para lograrlo, los programas de
DG en Latinoamérica deben alinearse con las
tendencias de países industrializados, como
Estados Unidos y Holanda, que basan sus
currículos en la globalización, la digitalización
y la mercantilización (Cezzar, 2020). Es
decir, estos programas deben potenciar en
los estudiantes métodos que solucionen las
necesidades de las personas y que sean capaces
de argumentar racionalmente (Noël, 2020). Esto
implica promover el trabajo interdisciplinario y
desarrollar habilidades que permitan abordar los
desafíos actuales del DG.

en España y América Latina, se destacan
que los resultados han permitido alcanzar el
objetivo principal de este artículo, reflexionar
en torno al DG+C+FP, y con ello contribuir al
delineado de mejores estrategias que colaboren
en la promoción de la formación a favor de los
profesionales diseñadores, de acuerdo con la
realidad y necesidades del contexto profesional
actual y próximo:
Revisión del currículum: El DG en las
IES presentan desafíos relacionados con el
currículum. Es necesario trascender de la
enseñanza tradicional del DG a una enseñanza
que aborde el diseño de la comunicación visual
y que fomente el pensamiento crítico y creativo
en los estudiantes. Además, se propone la
implementación de proyectos integrados en los
programas de DG para fortalecer la identidad y
formación de los diseñadores gráficos.
1. Definición y organización profesional:
Existe una falta de consenso y una falta
de organización en la disciplina del DG.
Se requiere una estructura de organización
profesional que articule los niveles formativos
existentes y los conecte con los desarrollos
profesionales y las responsabilidades
asumidas. Esto permitirá definir una profesión
organizada y coherente en los ámbitos
académico, laboral y profesional.
2. Enfoque integral en la formación: La
formación de diseñadores gráficos debe ir más
allá del dominio de herramientas técnicas y
gráficas. Es necesario considerar el contexto,
la cultura y otros factores económicos y
cognitivos para formar profesionales más
integrales y con conocimientos más amplios.
Además, se debe promover la investigación
interdisciplinaria y el desarrollo del capital
intelectual de los diseñadores gráficos.
3. Desafíos en la relación con la educación:
El DG enfrenta desafíos en su relación con
la educación, tanto a nivel profesional como
educativo. Es necesario realizar estudios
más profundos sobre el perfil de los jóvenes
diseñadores gráficos, concientizar sobre
la diversidad de los mercados laborales y
promover una formación que vaya más allá
de lo técnico, considerando aspectos teóricos,
contextuales y culturales.
4. Transformación hacia una educación
integral: El DG en América Latina, incluyendo
países como México, Colombia y Ecuador,

Conclusiones
Después de analizar y describir los principales
hallazgos de las investigaciones realizadas
135

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CONTEXTO

requiere una transformación que amplíe
su visión y enfoque más allá de lo técnico
y operativo. Se propone una educación
integral que cultive la identidad y visión de
los diseñadores gráficos, promueva valores
éticos y sociales, y fomente la investigación y
generación de nuevo conocimiento.
5. Integración, complejidad y praxis: Es
necesario repensar los currículums de DG
para abordar la integración, complejidad
y praxis en la formación de diseñadores
gráficos. Esto implica superar las limitaciones
técnicas y operativas, promover proyectos
integrados, desarrollar competencias sólidas
en comunicación y fomentar la investigación
en el campo del diseño gráfico.
Estas reflexiones proporcionan nuevas
perspectivas y conocimientos respecto a las
realidades del DG en las IES en España y América
Latina, donde se presentan desafíos relacionados
con el currículum, la definición y organización
profesional, la formación integral, la relación con la
educación y la necesidad de la transformación hacia
una visión más amplia y completa de la disciplina.
En cuanto a la formación del diseñador gráfico,
se requiere transformar las diferentes concepciones
existentes mediante la articulación de proyectos
integrados e investigaciones interdisciplinarias.
Para ello, es necesario interconectar el diseño, la
educación, la tecnología, la sociedad, la cultura,
la comunicación y la economía desde una
perspectiva compleja y transdisciplinaria.
Por otro lado, es esencial (re)estructurar
los currículums basados en el pensamiento
complejo, enmarcando la formación de seres
humanos íntegros, críticos y comprometidos en
la solución de problemas sociales. Además, se
debe considerar las tendencia locales y globales
en el (re)diseño de los currículums y aplicar un
modelo curricular integrador fundamentado en
el pensamiento crítico y creativo. Esto permitiría
que los profesionales estén preparados para
enfrentar la incertidumbre, los cambios sociales,
culturales o tecnológicos, propios del contexto
social y profesional que se vive.
Es importante destacar que el pensamiento
complejo puede articularse con el currículum
y el DG desde una perspectiva holística, que
permita comprender, percibir y enseñar el DG
como un sistema complejo. Esto envuelve la (re)
construcción de currículums emancipatorios,
integradores, crítico-sociales y basados en la

complejidad, que se centren en resolver los
problemas de la sociedad y no como un dispositivo
de control.
Además, se sugiere la realización de
futuras líneas de investigación como analizar
los contenidos programáticos y prácticas
pedagógicas de los docentes, investigar sobre los
modelos pedagógicos implementados en cada
programa y estudiar la relación y coherencia
entre la formación de profesionales de DG y
los campos laborales a los que se enfrentan.
También se destaca la importancia de fomentar
la investigación multidisciplinaria en las IES,
con el objetivo de contribuir en la consolidación
de un corpus teórico de la disciplina y promover
procesos de co-creación que respondan a las
necesidades del contexto y el territorio.
En síntesis, este trabajo reflexiona sobre los
desafíos del DG+C+FP, destacando, de cara a
alcanzar mejores estrategias para una formación
diligente acorde a los retos actuales y futuros, la
necesidad de superar los enfoques tradicionales,
promover una formación integral, establecer
una definición y organización profesional clara,
fortalecer la relación con la educación y fomentar
la transformación hacia una visión más amplia
y completa de la disciplina. Estas reflexiones
ofrecen nuevas perspectivas para el campo del
DG y son fundamentales para la elaboración de
investigaciones de alto impacto. Ello se considera
ineludible para acceder a transitar de la disciplina
mayormente técnica hacia aquella estratégica,
capaz de abordar y solventar los problemas
que se presentan y que se caracterizan por una
mayor complejidad. De igual manera, permitiría
al diseñador desplazar su rol tradicional como
creador visual hacia el de agente de cambio,
al de verdadero generador de soluciones a los
problemas que enfrenta nuestra sociedad, e
influir de forma diligente en los procesos de
comunicación que dan forma a la cultura. C

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Weil, D., &amp; Mayfield, M. (2020). Tomorrow’s Critical Design Competencies: Building a Course System
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CONTEXTO

Análisis del diseño de escuelas infantiles desde una
visión pedagógica
Approach to the design of nursery schools from a pedagogical vision
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Marta Quintilla-Castán1

Resumen

Abstract

El reto del arquitecto es diseñar escuelas infantiles
que se integren con el proyecto pedagógico,
facilitando la labor educadora de los adultos y
el aprendizaje y descubrimiento de los niños a
través de la creación de espacios que favorezcan
las relaciones interpersonales, la autonomía,
creatividad o la exploración durante sus primeros
años de vida en un entorno físico y social. La
investigación aborda el diseño de escuelas
infantiles desde la perspectiva integradora de
la pedagogía en el proyecto de arquitectura,
aportando el currículum oculto y silencioso
que confieren los ambientes proyectados a la
formación del niño.
Se toman como caso de estudio cinco escuelas
infantiles municipales en Zaragoza (España),
acometidas desde la experiencia de muchos años en
la redacción de equipamientos docentes públicos,
como medio para recopilar referencias para la
toma de decisiones durante el proceso de diseño.
El resultado son equipamientos dinámicos, que se
adaptan a diferentes necesidades y situaciones,
proporcionando estímulos y experiencias que
promuevan el aprendizaje.

The architect's challenge is to design nursery
schools that are integrated with the pedagogical
project, facilitating the educational work of adults
and the learning and discovery of children through
the creation of spaces that favor interpersonal
relationships, autonomy, creativity or exploration
during their first years of life in a physical and social
environment. The research addresses the design of
nursery schools from the integrating perspective
of pedagogy in the architecture project, providing
the hidden and silent curriculum that the projected
environments confer to the child's formation. Five
municipal nursery schools in Zaragoza (Spain)
are taken as a case study, undertaken from the
experience of many years in the drafting of
public teaching facilities, as a means of collecting
references for decision-making during the design
process. The result is dynamic equipment that
adapts to different needs and situations, providing
stimuli and experiences that promote learning.

Palabras Clave:

Keywords:

escuela infantil; arquitectura escolar; pedagogía

nursery school; educational equipment;
pedagogy

1

Nacionalidad: española; Adscripción: Departamento de Arquitectura Universidad de Zaragoza, España; Doctorado en Arquitectura; E-mail:
mquintilla@unizar.es; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2308-752X

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CONTEXTO

1. Introducción

educativa. Entre las características que debe
tener el ambiente como educador, destacan la
transparencia y los espacios abiertos, flexibles
que permitan la trasformación y que sean capaces
de adaptarse a las necesidades de los alumnos
favoreciendo el encuentro entre pequeños grupos
o el aislamiento si fuera necesario. Un lugar que
facilite la conexión interior-exterior y la visibilidad,
promoviendo el aprendizaje a través de la creación
de experiencias y el desarrollo de los sentidos.
El reto del arquitecto es diseñar escuelas
infantiles que se integren con el proyecto
pedagógico, facilitando la labor educadora de
los adultos y el aprendizaje y descubrimiento
de los niños a través de la creación de espacios
que favorezcan las relaciones interpersonales, la
autonomía, creatividad o la exploración durante
sus primeros años de vida en un entorno físico
y social. Un lugar de aprendizaje que permita
estimular los sentidos a través de los estímulos
visuales y táctiles que proporcionan los espacios
ya sean interiores o exteriores.
Teniendo en cuenta las principales corrientes
pedagógicas que consideran el entorno físico como
elemento de primer orden para la formación del niño,
a lo largo de esta investigación se abordan cinco
casos de estudio de escuelas infantiles municipales
analizados desde la perspectiva integradora de la
pedagogía en el proyecto de arquitectura.
Desde la administración por norma general,
se contemplan programas de necesidades
de espacios mínimos, pero no se aborda la
definición de parámetros de calidad. Este es
un trabajo recopilatorio de referencias para
la toma de decisiones, aportadas desde la
experiencia de muchos años en la redacción de
equipamientos docentes públicos que va más allá
de recomendaciones de cantidad.

La primera infancia son los años más importantes
para la creación y desarrollo de estructuras básicas
de la psique. Antes de los tres años se alcanzan
las capacidades de comunicación, comprensión,
los vínculos y los afectos que permiten explorar
el entorno físico y las relaciones con el mundo
y las personas. Por ello es importante fomentar
e iniciar el aprendizaje a temprana edad desde
las escuelas infantiles, ya que será más difícil
conseguirlo con posterioridad.
Los espacios educativos, además de albergar
el proyecto pedagógico, contienen una serie de
estímulos denominados currículum oculto, que
como definió George Mesmin (1967) se considera
una “forma silenciosa de enseñanza”. Ya desde
finales del siglo XIX y principios del XX,
psicólogos y sociólogos comienzan a reclamar
la importancia del espacio físico como elemento
formativo del niño y su integración como parte del
proyecto pedagógico (Abbagnano &amp; Visalberghi,
1982). Figuras como María Montessori, Rudolf
Steiner o las hermanas Agazzi, pusieron en valor
el ambiente, los juegos y la relación con los
espacios exteriores como elemento educativo en
los primeros años de la infancia. Steiner, desde
la metodología Waldorf (Jiménez Avilés, 2009),
otorga gran relevancia al entorno natural y a las
actividades artísticas y deportivas, diseñando
un entorno a escala de los alumnos, mientras
que Montessori (1937) propugna la idea de
los ambientes preparados acondicionando el
espacio para que pueda interactuar a su propio
ritmo y respondiese a la necesidad de actuar de
manera inteligente, de este modo el estudiante
lo transformará haciéndolo suyo. Al igual que
Fiedrich Fröbel, fundador de los “kindergarten”
(jardines de infancia) hace continuas menciones
al ambiente construido, así como al espacio
exterior como facilitador del aprendizaje gracias
al ambiente de espontaneidad (Ramírez, 2009).
Posteriormente las teorías pedagógicas
desarrolladas por Loris Malaguzzi (2001) para
las escuelas Reggio Emilia son un referente para
la redacción de proyectos relacionados con la
primera infancia en la actualidad, al establecer el
“ambiente” como tercer educador. Se considera
como primer educador al grupo de compañeros
con el que se comparte el aula, mientras que el
segundo educador son todos los adultos, ya sean
docentes o familiares que forman la comunidad

2. Cinco escuelas infantiles municipales en
Zaragoza
Desde el Ayuntamiento de Zaragoza, a comienzos
de la década del 2000, se promovió la creación
de un Plan de Escuelas Infantiles con el fin de
ampliar el servicio público de Educación Infantil
de 0-3 años mediante la creación de una red de
escuelas con implantación en todos los distritos y
barrios de la ciudad. El Plan para la construcción
de escuelas infantiles municipales nace con una
vocación educativa de estimulación temprana
que facilita la adaptación al sistema educativo,
142

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

la compensación de desigualdades y la función
social de apoyo a las familias y de ayuda a la
conciliación de la vida personal, familiar y laboral.
Las crecientes necesidades de escolarización
conjuntamente con el repunte de natalidad dieron
prioridad a la creación de centros en los barrios
con población joven y en distritos y barrios sin
oferta pública.
Para llevar a cabo el encargo de la redacción de
proyectos de las escuelas infantiles se contó con
el estudio de arquitectura de Santiago Carroquino
Arquitectos, con el objetivo de redactar los
proyectos de las Escuelas Infantiles Municipales
ubicadas en los barrios de Oliver, Santa Isabel,
Actur y La Paz, que posteriormente se amplió a la
ejecución de la Escuela en el Parque, todos ellos
ampliamente publicados y premiados a nivel
nacional e internacional (Figura 1).
La elaboración de los proyectos de
construcción conllevó el establecimiento de

una serie de criterios generales que se reflejan
en la organización del espacio y en una serie de
decisiones que se repiten en todas las escuelas.
Estas resoluciones son el resultado del análisis
de las necesidades propuestas por los técnicos
del Ayuntamiento, así como de los educadores
que van a ser usuarios de estos equipamientos.
La redacción de los proyectos se llevó a cabo de
forma casi simultánea, viéndose reflejado en las
distribuciones y características constructivas, pero
siempre teniendo en cuenta las particularidades
del barrio y solar de implantación.
Para analizar las escuelas en términos de la
correlación entre el entorno físico de aprendizaje
y la pedagogía, la investigación desarrolla
una metodología que tiene en consideración:
la escuela en relación con la ciudad, la
organización del espacio, criterios constructivos
y medioambientales, así como el espacio exterior
como espacio educativo.

Figura 1. Vista exterior de las cinco Escuelas Infantiles
seleccionadas como casos de estudio, situadas en Zaragoza (España)

1a. Escuela Infantil Oliver

1b. Escuela Infantil Santa Isabel

1c. Escuela Infantil Actur

1d. Escuela Infantil La Paz

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CONTEXTO

1e. Escuela en el parque
Fuentes: Jesús Granada (Fig. 1a, 1e), Lluis Casals (Fig. 1b), Ana Mostajo (Fig. 1c, 1d)

3. La escuela en relación a la ciudad

programa cultural y pedagógico, ya que favorece
el juego, la enseñanza activa, la utilización
didáctica del entorno, la contemplación natural y
estética del paisaje, el desarrollo moral… (Rojas,
1911). Ideas que ya defendía Repullés (1878)
con anterioridad al considerar que los centros
debían instalarse en el centro de las poblaciones,
aislados de las vías públicas, en lugares aireados,
agradables y bien comunicados.
En el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
de Zaragoza, se ha buscado solares con el tamaño
suficiente para albergar la edificación y un amplio
espacio exterior, en lugares privilegiados dentro de
la trama urbana de los barrios o distritos donde se
emplazan, y primando su conexión con parques y
entornos amplios de acceso.
La Escuela Infantil Oliver (Carroquino y
Finner, 2009) se localiza en un barrio de nueva
creación con mayoría de familias jóvenes. El
edificio se integrará en un futuro en un parque
todavía por construir, por lo que se presenta como
un elemento urbanizador. La escala de los bloques
colindantes, contrastan volumétricamente con el
edificio que se desarrolla en una única planta. La
cubierta se revela como la mayor superficie visible
de la edificación, por tanto, para dar continuidad al
parque se proyecta una cubierta ajardinada como
elemento generador de calidad visual y ambiental.
La solución en planta se resuelve en cuatro
módulos que albergan la sala multiusos y las aulas
orientados al parque adheridos a sus respectivos
patios. Al otro lado del pasillo y a modo de barrera
ante las viviendas se sitúan los espacios anexos.
Como característica especial además de la cubierta
es la utilización de la prefabricación en gran parte
de las soluciones constructivas (Figura 2).

En los cinco casos de estudio de escuelas
infantiles los solares seleccionados por parte del
Ayuntamiento para construir los equipamientos
docentes han tenido en consideración las
condiciones de ubicación en la trama urbana,
la conectividad con el sistema de movilidad,
la cercanía a otros equipamientos, así como el
acceso amplio y seguro desde el entorno urbano
inmediato. Estos condicionantes previos han sido
desarrollados por el Departamento de educación
en base a los criterios técnicos establecidos por
la administración local tras su experiencia en la
construcción de equipamientos docentes.
La implantación en el lugar debe tener en
cuenta la zona exterior próxima ya que forma
parte de la zona de influencia de la escuela,
favoreciendo la permeabilidad con el mismo y a
su vez, ser respetuosa con el entorno y con los
elementos paisajísticos y culturales existentes
(Arnaiz et al., 2011). La escuela para el niño debe
ser un lugar de protección y seguridad frente al
entorno urbano, pero manteniendo un diálogo
que conecte el interior con el exterior a través de
gestos que den continuidad al mismo, mediante
un adecuado tratamiento de los límites físicos
entre la escuela y la ciudad (Eslava, 2014). En
definitiva, la escuela debe actuar como una bisagra
entre la casa y la ciudad, como un elemento de
mediación entre los niveles del espacio existencial
(Norberg-Schulz, 1975). Ya desde los primeros
reformadores de las teorías pedagógicas de fines
del XIX y principios del siglo XX, abogan por la
importancia del emplazamiento de las escuelas en
la trama urbana como una variable decisiva del

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La imagen dura del exterior en relación con su
contexto inmediato contrasta con los interiores
amplios, luminosos y acogedores.

Figura 2. Vista exterior de los patios que separan los
módulos de aulas de la Escuela Infantil Oliver

Figura 3. Fachada exterior de U-glass y carpinterías
de madera de la Escuela Infantil Santa Isabel

Fuente: Roland Halbe

La Escuela Infantil Santa Isabel (Carroquino
y Finner, 2008) al igual que la de Oliver, se
encuentra en una zona de expansión del barrio.
El edificio se concibe en planta y sección como
dos cajas de hormigón, vidrio y madera en
cuyo interior se alojan por un lado el programa
educativo y en otro bloque los servicios. El
acceso principal se produce por el deslizamiento
y unión entre ambos volúmenes, que ayudan
a diferenciar las circulaciones de niños y
educadores respecto del resto. Las cajas se
cierran a orientación norte por medio de muros de
hormigón armado de doble hoja con un acabado
de encofrado de tablas de madera acentuando
el despiece vertical de la madera con el fin de
proteger de las inclemencias meteorológicas
y de las viviendas contiguas. En la orientación
sur, se abren las aulas al soleamiento y la visión
del patio de juegos mediante un paño de U-glass
y carpinterías de acero y madera (Figura 3).

Fuente: Lluis Casals

La Escuela Infantil Actur se concibe como una
gran envolvente que protege el interior respecto
de las agresiones del exterior. Tanto en planta
como en sección, se compone de una gran caja
de hormigón que alberga cuatro cajas de madera
que alojan las aulas, dormitorios y usos múltiples.
Destaca de todas ellas la sala de usos múltiples,
elevándose en altura y dimensiones, creando una
L que protege el patio de juegos del exterior. Entre
las cajas, se disponen áreas intermedias de menor
altura que conectan visualmente el patio con el
exterior, remarcando el carácter de cajas bajo
una envolvente común. Hacia las vías exteriores
los volúmenes se cierran mediante una fachada
tupida de lamas de madera (Figura 4b), mientras
que al patio de juegos se abren grandes ventanales
que proporcionan luz a las aulas y acceso directo
al patio (Figura 4a).
145

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

madera-cemento. El bloque inferior se realiza
con muro de hormigón armado con acabado
enfoscado. El contraste entre los tratamientos
sirve para acentuar la entrada y el porche que
enmarca la visual de las aulas resolviendo su
conexión con la rampa.

Figura 4. Escuela Infantil Actur. 4a. Vista exterior
de las aulas en relación directa con la zona de juegos
infantil y 4b. Vista de los dormitorios

Figura 5. Escuela Infantil La Paz. El edificio se compone
de dos volúmenes que se adaptan a la orografía

4a

4b
Fuente: Ana Mostajo

La Escuela Infantil La Paz se diferencia del
resto de proyectos al desarrollarse en dos plantas
debido a la orografía del solar. Se opta por el
diseño de una edificación adaptada a la parcela,
entendiendo que la arquitectura debe adaptarse al
entorno y no al contrario. El edificio se compone
de un volumen superior a cota de calle, que
alberga las aulas, dormitorios administración y
el acceso principal, mientras que en el volumen
inferior, situado en perpendicular al superior,
se disponen las instalaciones, comedor y sala
de usos múltiples (Figura 5). El patio de juegos
tiene acceso directo desde la cota inferior o
bien mediante rampas desde el nivel superior.
Exteriormente, los volúmenes se diferencian
según su uso. El cuerpo de aulas se realiza con una
fachada ventilada de tablas de madera, mientras
que en la parte posterior se emplea un panel de

Fuente: Ana Mostajo

Por último, la Escuela en el Parque
(Carroquino et al., 2012) se encuentra situada
dentro del parque de San Pablo, junto al Casco
Histórico de Zaragoza y próximo a las orillas del
río Ebro. Esta localización le hace susceptible
a las inundaciones, por lo que la posición de la
edificación dentro de la parcela es más restrictiva
y debe estar por encima del nivel de inundación a
quinientos años. Además, su ubicación dentro de
un parque debe tener en consideración el arbolado
existente, en consecuencia, la planta se articula
respetando la vegetación y la integra dentro de
la estructura de la escuela a través de patios. La
posición de la masa arbórea con más porte marca
la implantación en el solar, accediéndose a través
146

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

4. Organización del espacio

de un pequeño umbral desde la avenida principal
y colocándose ortogonalmente al río. Las
fachadas exteriores que generan los volúmenes son
un reflejo de su contenido, siendo cerrado el bloque
de servicios y dormitorios que dan a la edificación
colindante, mientras se abre la zona de aulas al
parque. Esta fachada, la más significativa, juega
con la verticalidad de las piezas de policarbonato
translúcido y los colores, tratando de integrarse con
la vegetación. Finalmente, a pesar de estar en un
parque, se encuentra en una avenida con bloques
de gran escala que hacen que la cubierta sea la
superficie más visible, por ello, se adopta la cubierta
vegetal para dar continuidad al parque (Figura 6).

La distribución en planta de las escuelas refleja
el programa de necesidades impuesto desde la
administración para la construcción de estos
equipamientos, primando un equipamiento tipo con
un número de plazas adecuado para cumplir con las
necesidades de acompañamiento pedagógico y de
escucha a los niños que es inviable a gran escala. El
programa está compuesto por dos aulas por rango de
edad, dormitorios, sala de usos múltiples, comedor,
cocina, almacén-despensa, lavandería, despacho
de dirección, sala de educadores, vestuarios de
personal, almacenes varios, aseos y guarda coches,
implantados en un emplazamiento singular dentro
del barrio o distrito, cerca de servicios y con una
extensión suficiente para generar una gran zona
exterior de juegos (Figura 7).
El programa educativo se resuelve en módulos
agrupados por edades, lactantes (4-12 meses),
alumnos de 12-24 meses y alumnos de 24-36 meses.
Cada módulo consta de dos aulas, un cambiador-aseo
y dormitorio, en el caso de los lactantes el dormitorio se
encuentra anexo a las aulas. Estas se separan mediante
sistemas de tabiquería móvil que permiten la unión de
las aulas de la misma edad, posibilitando un programa
educativo diferente en función de los requerimientos,
aportando versatilidad y plurifuncionalidad. Los
espacios deben ser capaces de adaptarse a las
necesidades cambiantes de los ambientes para
favorecer la creación de lugares dinámicos que
se transforman según las actividades de los niños
y los grupos. Esta cualidad es denominada como
epigénesis por Ceppi y Zini (1998) es uno de los
conceptos clave en la concepción de los espacios y
ambientes, características clave de las propuestas
metodológicas de Loris Malaguzzi (2001) y las
escuelas Reggio Emilia. Estas características
también se pueden encontrar en la tipología de
escuela “Open Plan” (Hamilton, 1976), denominada
así durante el Movimiento Moderno a aquellas que
contemplan criterios de flexibilidad a través de
paneles móviles y el uso de la prefabricación para
favorecer la aplicación de conceptos pedagógicos
que se apoyan en la polivalencia de los espacios
a través de la flexibilidad y el uso de paneles
móviles. El diseño de los espacios educativos
trata de cumplir con los demás conceptos como
la flexibilidad, ósmosis, habitabilidad, identidad,
constructividad, polisensorialidad, documentación
y relación para servir como soporte físico para el
proyecto pedagógico.

Figura 6. Vista interior-exterior de los dormitorios de
la Escuela en el parque

Fuente: Jesús Granada

147

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 7. Planta de la Escuela Infantil Oliver. Ejemplo de programa educativo tipo y análisis
de los espacios servidores-servidos, volumétrico y estructural

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

A esta disposición de aulas se adaptan
los aseos, cambiadores y dormitorios que
funcionan para las aulas estándar por separado
o conjuntamente (Figura 8a). En algunos casos,
como la Escuela Infantil Santa Isabel, los
módulos de aulas se separan del contiguo por un
patio exterior de suelo blando que, añadiendo una
visión longitudinal y aislado acústicamente, oferta
nuevas posibilidades e iluminación. Los espacios
generados fomentan la creación de escenarios de
acción-interacción-comunicación entre los niños
y los profesionales ya que permiten diferenciar
zonas y rincones de actividad dentro de la misma
aula que favorecen tanto la individualidad como
el encuentro y así convertirse en respaldo del
proceso de aprendizaje (Cabello, 2011).

Figura 8. Espacios interiores de la Escuela Santa Isabel

8a. Módulo aulas

148

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

aprecia la influencia de la pedagogía reggiana en
la mayor parte de los planteamientos. Mediante
el empleo de grandes carpinterías de vidrio, las
aulas se abren visualmente al pasillo, ofreciendo
gran permeabilidad visual tanto al pasillo interior
como al exterior (Figura 10b). En este caso, los
pasillos no se conciben como una plaza central,
pero contribuyen a optimizar la organización
de los espacios y como soporte para la muestra
del trabajo diario de los alumnos. Como señala
el arquitecto holandés Herman Hertzberger
(2008), es preciso proporcionar un “learning
landscape” (paisaje de aprendizaje), donde
crear espacios para la socialización y para la
privacidad. Para ello, es necesario cambiar
la idea de pasillo como conector y sustituirla
por una calle que ampare distintos tipos de
actividades, así como la incorporación de una
función a la zona entre el aula y el pasillo
como zona potencial de expansión del espacio
educativo, además de otras características como
la permeabilidad visual o física entre espacios
y la creación de zonas diferenciadas dentro del
aula (Riera et al., 2014).

8b. Recepción, despacho dirección y acceso a patio
Fuente: Lluis Casals

Las aulas se disponen orientadas en busca
de la mejor iluminación y con acceso directo al
patio de juegos, mientras que los espacios de
servicios se colocan separados de estos al otro
lado del pasillo (Figura 9). Se trata de un esquema
lineal que podría hacer pensar en desarrollos
masificados y pasillos oscuros, sin embargo, se

Figura 9. Planta de la Escuela en el parque

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

149

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CONTEXTO

Figura 10. Espacios interiores de la Escuela Infantil Oliver

10a. Sala de usos múltiples

10b. Pasillo de acceso a aulas y patios
Fuente: Roland Halbe

Adicionalmente, es de gran importancia
el concepto de umbral de llegada (Figura 8b),
que se articula en el encuentro entre volúmenes
y actúa a modo de recepción que conforman
el acceso y la acogida en una zona amplia que
ejerce de distribuidor de circulaciones y espacios,
separando la zona de aulas de la batería de
espacios anexos, oficinas, cocina, almacenes e
instalaciones que disponen de acceso separado
para el correcto funcionamiento de la escuela.
Estos espacios intermedios y sus transiciones
otorgan de gran fluidez a las circulaciones, creando
espacios de mediación, protección y miradas.
Adosado a la entrada principal se encuentra la
sala de usos múltiples (Figura 10a) y la zona de
guarda cochecitos, por ser la zona de encuentro
entre cuidadores, usuarios y progenitores y
lugar de intercambio de impresiones y custodia,
promoviendo las relaciones entre los miembros
de la comunidad. En definitiva, todos los espacios
deben contribuir al aprendizaje y ser capaces de
favorecer experiencias de calidad.

espacios austeros, muy luminosos, acogedores
y protectores, que priorizan la polisensorialidad
a través de la creación de ambientes variados y
equilibrados desde el punto de vista sensorial
mediante la utilización de colores, materiales,
olores, sonidos y texturas (Abad, 2006).
Constructivamente, en lo posible se opta
por la prefabricación como método de control y
rapidez, además de la modulación con el objetivo
de estandarizar lo máximo posible las alturas,
carpinterías, acabados, etc. Una de las principales
medidas a adoptar es la definición de la cota 120
cm en todas las estancias como límite entre el
espacio adaptado al niño y el del adulto, fijando
la posición de “no al alcance de los niños”. Esta
altura se refleja en la elección de los acabados,
ya que actúan como rodapié y deben elegirse
con criterios de limpieza y fácil mantenimiento.
El material de acabado elegido es un vidrio de
seguridad 3+3mm que se considera como una
gran baldosa fácilmente lavable y no rompible.
En las estancias húmedas (aseos, vestuarios,
almacenes, cocina, etc.) la cota se eleva hasta
la altura de 210 cm, definiendo el perímetro
mojable, el cual se ejecuta con un aplacado
de gres. Pero no son solo criterios de limpieza
y mantenimiento la definición de una altura
adaptada al niño, sino que poseen la función
de actuar como testimonio y memoria de las
vivencias de la escuela, narrando las historias y
procesos vividos a través de los dibujos y paneles
que se representan sobre los muros (Cabanellas
y Eslava, 2005).

5. Criterios constructivos y medioambientales
El diseño de los alzados exteriores fue afrontado
desde la sensibilidad con que deben concebirse los
entornos cuyos principales usuarios serán niños.
Se han concebido desde un enfoque paternal
de protección frente a la hostilidad exterior, sin
embargo, contrasta con la materialización interior
de la luz en las aulas y los juegos de visiones
longitudinales (Figura 11). El resultado son
150

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 11. Priorización de la luz y las visiones longitudinales en las aulas, así como relación directa con el espacio exterior

11a. Escuela Infantil Oliver

11b. Escuela en el Parque

Fuente: Roland Halbe (Fig. 11a) y Jesús Granada (Fig. 11b)

Pero no son solo los aspectos pedagógicos los
que han de tenerse en cuenta. Tal como promueven
las hermanas Agazzi (Peralta, 1996) en sus
“escuelas maternas”, es preciso considerar criterios
de higiene como la ventilación, iluminación natural
y la climatización como elementos esenciales
del diseño de centros infantiles. En la actualidad,
es imprescindible considerar como parte del
aprendizaje del niño desde sus inicios, el valor de
la ecología y sostenibilidad, por ello los entornos
deben ser reflejos de estos valores y hacer partícipes
a los niños de ellos. Además de las tradicionales
prácticas de orientación de las aulas y los espacios
exteriores, todos los edificios analizados han

sido diseñados con criterios medioambientales,
empleando en cada uno de ellos mecanismos de
arquitectura bioclimática como muros de doble
inercia térmica (interior-exterior), acumuladores
solares en cubierta para calefacción y agua caliente
sanitaria, carpinterías con rotura de puente térmico
y control de soleamientos, todos ellos obligatorios
según la normativa técnica española (CTE).
Además, en casos particulares como las Escuelas
Infantiles Oliver y la Escuela en el parque se ha
utilizado una cubierta ajardinada. El resultado
es una cubierta vegetal ligera que no supera los
150 kg/m², que aporta los beneficios térmicos del
acabado natural (Figura 12).

Figura 12. Cubierta vegetal ligera de la Escuela Infantil Oliver

Fuente: Jesús Granada

151

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

6. El ambiente exterior como espacio
educativo

7. Conclusiones
Cada grupo de edad tienen un proceso de
aprendizaje distinto adaptado a sus necesidades.
En el caso de la primera infancia, el espacio
arquitectónico debe ser capaz no solo de dar cabida
a cuantos requisitos puedan manifestarse durante
el uso diario del edificio, sino que deben ser capaz
de promover el desarrollo cognitivo del niño.
Durante el análisis de la organización del
espacio desde una visión pedagógica, se ha
podido observar que todas coinciden en la
necesidad de realizar una planificación de los
espacios educativos como medio para integrar las
actividades de enseñanza y aprendizaje propios
de cada metodología pedagógica. Se debe utilizar
el diseño como elemento de integración social
y cultural creando espacios de convivencia, que
deben responder al contexto social y urbano donde
el proyecto se sitúa, con el objetivo de servir de
catalizador en el proceso de aprendizaje. Para
ello, es necesario crear espacios tanto individuales
como de convivencia que favorezcan la creación
de destrezas y habilidades académicas, así como
la inteligencia emocional.
Las soluciones arquitectónicas estudiadas en
el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
en Zaragoza, mediante la aplicación de criterios
constructivos, medioambientales y paisajísticos,
tratan de implementar las propuestas pedagógicas
en el diseño de la experiencia espacial, aportando
ese currículum oculto y silencioso que confieren
los ambientes proyectados. El resultado son
equipamientos dinámicos, que se adaptan a diferentes
necesidades y situaciones, proporcionando estímulos
y experiencias que promuevan el aprendizaje. No se
trata de edificios para la guarda y custodia, sino que
acompañan a las familias en la integración del niño
en la sociedad. C

La relación de las aulas con el espacio exterior es
directa, a través de grandes ventanales y acceso al
patio que cuenta con un área de juegos infantiles
y zonas arboladas. Ya desde las propuestas
pedagógicas encabezadas por Fröbel, Montessori o
Decroly, se reclama la incorporación del ambiente
exterior como espacio educativo, el juego forma
parte esencial del desarrollo del niño. Por ello,
el diseño del paisaje crea un ambiente integrado
dentro de la arquitectura de la escuela.
El diseño de los espacios de juego o la
creación de cuevas, colinas o rampas son formas
creativas de actuar sobre el terreno para fomentar
escenarios controlados de emancipación y
exploración, otorgándoles un margen de juego
mayor frente a los espacios interiores dentro de
un contexto de seguridad.
En el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
forma parte esencial del diseño, estando todas
emplazadas en solares de dimensiones suficientes
como para albergar una gran zona de juegos y
superficies ajardinadas en un entorno controlado
y protegido del exterior mediante un vallado
perimetral. En el caso de la Escuela en el Parque o
la Escuela Infantil Oliver, las escuelas se integran
dentro del parque por lo que en el diseño se propone
continuar el parque hacia el interior del solar a
través de la vegetación y la selección de materiales
y colores. En otros casos, como la Escuela Infantil
La Paz, lo que en primer momento puede ser
un escollo para el diseño como es la orografía,
se utiliza como una oportunidad para crear un
espacio de juegos diferente gracias a las rampas y
el porche que se crea al plantear el edificio en dos
alturas (Figura 13).

Figura 13. Sección transversal por el módulo aulas-dormitorios de la Escuela Infantil La Paz

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

152

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

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CONTEXTO

Mitos y certezas en torno al proyecto del Biocentro
de Peter Eisenman: una asimétrica relación entre el
ordenador, Chomsky, Derrida y Mandelbroad
Myths and certainties surrounding Peter Eisenman's Biocenter project: an
asymmetrical relationship between the computer, Chomsky, Derrida and
Mandelbroad
Recibido: mayo 2022
Aceptado: junio 2023

Marcelo Fraile-Narvaez1

Resumen

Abstract

Con la adopción del ordenador en los años
ochenta, los diseñadores abrazaron esta tecnología
como una herramienta potencialmente liberadora
del viejo paradigma del siglo pasado. No
obstante, las expectativas que se depositaron en
ella quedaron en gran medida limitadas a su uso
como mero instrumento de representación. Y allí
radica precisamente lo trascendental del proyecto
del Biocentro para la Universidad de Frankfurt
de Peter Eisenman, al convertirse en uno de los
primeros proyectos en emplear el ordenador
en el proceso de diseño, más allá de su función
tradicional como sistema de representación
gráfica. A partir de estos conceptos, este trabajo
tiene como objetivo investigar las interacciones
entre el ordenador y las teorías del ADN, de
Chomsky, Derrida y Mandelbroad, y analizar cómo
estas teorías influyeron estas en las decisiones
de Eisenman que conducirían al proyecto del
Biocentro. Finalizaba el corto siglo XX, dando
paso a una nueva etapa que revolucionaría los
modos de ver y producir arquitectura.

With the adoption of the computer in the
1980s, designers embraced this technology as a
potentially liberating tool from the old paradigm
of the last century. However, the expectations
placed in it were largely limited to its use as a
mere instrument of representation. And therein
lies precisely the significance of Peter Eisenman's
Biocentre project for the University of Frankfurt,
as one of the first projects to use the computer
in the design process, beyond its traditional
function as a graphic representation system.
Based on these concepts, this paper aims to
investigate the interactions between the computer
and the DNA theories of Chomsky, Derrida and
Mandelbroad, and to analyse how these theories
influenced Eisenman's decisions that would lead
to the Biocentre project. The short twentieth
century was coming to an end, ushering in a new
era that would revolutionise ways of seeing and
producing architecture.

Palabras Clave:

Keywords:

Eisenman; Yessios; Biocentro de Frankfurt;
geometría fractal; diseño generativo; Chomsky;
Derrida

Eisenman; Yessios; Frankfurt Biocenter; fractal
geometry; generative design; Chomsky; Derrida

1

Nacionalidad: español; Adscripción: Universidad Internacional de La Rioja, España; Doctor en arquitectura; E-mail: marcelo.fraile@unir.net;
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9321-4512

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CONTEXTO

Introducción

la información era codificada lingüísticamente
siguiendo los principios de Noam Chomsky
o Jacques Derrida, para transformarse a bits
de datos, con el fin de manipularse, alterarse, y
finalmente registrarse. En esencia, esta metodología
representaba un distanciamiento disruptivo respecto
al enfoque tradicional del ordenador como mero
sistema gráfico.
Sería el proyecto del Biocentro el escenario
donde Eisenman, junto con Yessios y su equipo,
involucraría al ordenador convirtiéndolo en un
instrumento clave, con el suficiente potencial
para desarrollar una arquitectura mediante la
utilización de secuencias de transformaciones, una
digitalización de fórmulas matemáticas y físicas,
con el propósito de representarlas en el espacio.
Esta
aproximación,
denominada
protoparamétrica (Lynn, 2013), se trataba de un
diseño en el que Eisenman parece querer utilizar
paradigmas provisionales, pero históricamente
determinados y en constante movimiento de
unos a otros, permitiendo hacer presente algo que
nunca se hizo, una figura crítica y radical en el
campo de la arquitectura (Davidson, 2006). Un
vuelco hacia el uso de la tecnología digital en el
diseño, con la ambición de expresar un patrón
optimizado y complejo, similares a los presentes
en la naturaleza, pero interpretados con la ayuda de
la geometría fractal. Un cambio donde aún puede
observarse las huellas dejadas por este proceso
sobre el proyecto, emergiendo entre los elementos,
a través de la formación de patrones en relieve
sobre la superficie. Estos elementos, de acuerdo
con el filósofo francés Roland Barthes, podrían ser
considerados como mensajes sin código, formas y
marcas que el observador posteriormente deberá
interpretar para discernir si representan "un intento
de revelar o encubrir algo, o si son simplemente
un inteligente mecanismo para desorientar al
observador" (Davidson, 2006, p. 321-322).
A partir de estos conceptos, este trabajo
tiene como objetivo examinar en qué medida
las relaciones entre el ordenador y las teorías
del ADN, de Chomsky, Derrida y Mandelbrot,
influyeron en las decisiones de Peter Eisenman
que condujeron al diseño del proyecto del
Biocentro para la Universidad de Frankfurt. Para
lograr esto, este artículo propone el estudio de su
proceso de diseño a través del análisis de nuevas
fuentes documentales, así como de entrevistas con
algunos de los participantes cercanos al proyecto.
Con una perspectiva histórica suficientemente

Durante la década de 1980, Eisenman era
profesor invitado en la Universidad Estatal de
Ohio (OSU), donde conocería a Cris Yessios,
quien en ese momento ocupaba el cargo de
director del Programa de Posgrado en Diseño
Arquitectónico Asistido por Ordenador (CAAD)
en el Departamento de Arquitectura. En 1982,
Eisenman y Yessios trabajarían juntos por primera
vez en el proyecto para el Wexner Center for the
Visual Arts and Fine Arts Library. Aunque este
proyecto también implicaba el uso del ordenador,
su función se limitaba a tareas de representación
gráfica y documentación técnica. En aquella
época, el uso de computadoras en la arquitectura
aún no estaba generalizado y solo un reducido
grupo de profesionales las empleaba como una
herramienta gráfica.
No obstante, la experiencia adquirida en el
proyecto del Wexner Center y la relación cercana
con Yessios despertaron el interés de Eisenman por
las posibles potencialidades del ordenador en el
proceso de diseño arquitectónico. En ese momento,
Eisenman estaba en búsqueda de desarrollar una
arquitectura que trascendiera los límites de la
tradición disciplinaria y se enriqueciera mediante
la integración de conocimientos provenientes de
otras disciplinas.
La oportunidad de explorar plenamente estas
ideas se presentó en 1987, cuando Eisenman es
invitado a participar en el Concurso Internacional
para el desarrollo de un Centro de Investigaciones
Biológicas Avanzadas, organizado por la Universidad
de Frankfurt en Alemania. Conocido como Biocentro,
el objetivo del concurso era ampliar los laboratorios
de investigación en biotecnología, biología molecular
y bioquímica, así como proporcionar espacios
complementarios para los edificios principales
existentes en el campus.
Durante la primavera y el otoño de ese
mismo año, Eisenman y Yessios trabajaron en el
diseño del Biocentro, presentando una propuesta
innovadora que utilizaba el ordenador no solo
como una herramienta de representación gráfica,
sino como un instrumento central en el proceso
de diseño arquitectónico.
Y allí radica precisamente lo trascendental y
paradigmático del proyecto del Biocentro de Peter
Eisenman, al convertirse en uno de los primeros
proyectos en emplear el ordenador durante la etapa
de diseño, adoptando una metodología en la que

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CONTEXTO

La biología como cómplice

amplia, nos centraremos en los sistemas de
significantes empleados por Eisenman, con el
objetivo de descubrir los modos que buscaba
utilizar para evitar cualquier prescripción
tradicional de la arquitectura.
La introducción del ordenador en el ámbito del
diseño a finales del siglo XX impulsó su asociación
con diversos saberes interdisciplinarios, algo
que se traduciría en un cambio en los modos de
observar y producir arquitectura.
Para algunos expertos, como el arquitecto
francés Antoine Picon (2003), este proceso refleja
el aumento de arquitectos contemporáneos que
emplean metáforas provenientes de campos
como las matemáticas, la física y la biología a la
manera de potenciadoras para el desarrollo de sus
proyectos. Para otros, como el periodista inglés
Hugh Aldersey-Williams, esta imagen científica
posee un poder puramente metafórico, brindando
una sensación de progreso y optimismo a los
objetos y obras que la adoptan. Un motivo
perdurable que podemos encontrarlo a lo largo de
la historia del arte, del diseño y de la arquitectura
(Graafland, 2012).
En las páginas que siguen, nos proponemos
desentrañar y responder a estas preguntas: un proceso
complejo que, con el paso del tiempo, ha llevado
a la pérdida de muchos de sus archivos, dejando
aquellos que aún se conservan descontextualizados
y cubiertos por una romántica pátina que oculta
detalles trascendentales de su historia.

La llegada del ordenador a principios de los años
ochenta fue recibido por los diseñadores como una
máquina que prometía liberar la mente de los viejos
paradigmas del siglo pasado. Con la capacidad de
crear nuevas formas, proponía la transformación
de los procesos convencionales de diseño, al igual
que su esencia. Sin embargo, en aquel momento,
estas promesas de libertad creativa se limitaban a
un grupo selecto de arquitectos que utilizaban el
ordenador principalmente como un instrumento
de representación.
Como hemos mencionado previamente, este
aspecto diferencial sería el punto central de la
propuesta de Eisenman, al buscar explorar las
potencialidades de los sistemas digitales como
una herramienta proyectual más allá de su función
representativa.
No obstante, para lograr esto, se enfrentaba al
desafío de encontrar las herramientas adecuadas,
ya que en aquel entonces los programas disponibles
en el mercado se limitaban únicamente al uso
representacional, y carecían de las características
necesarias para emplearlos como un artefacto
proyectual.
Luego de una intensa búsqueda, el equipo de
la OSU tomó la decisión de utilizar Archimodos
como sistema base, una plataforma desarrollada
por Yessios y su equipo, en virtud de un convenio
firmado entre la OSU e IBM. Posteriormente,
y con el fin de optimizar el flujo de trabajo,
se iría personalizando Archimodos según las
necesidades específicas, incorporando módulos
de software adicionales.
Una vez establecida la plataforma de trabajo,
el siguiente paso consistía en identificar los
criterios de diseño que permitirían cumplir con
los objetivos establecidos por Eisenman para el
proyecto del Biocentro2.
Para esto, se enfocaron en tres opciones
posibles: los ornamentos arabescos, el uso de
morphing3, y la geometría fractal (Lynn, 2013).

Imagen 1. Proyecto para el Biocentro de la
Universidad de Frankfurt, en Alemania

2

Para el proyecto del Biocentro, Eisenman, establecería tres
criterios básicos: desarrollar una máxima interacción entre las
áreas y las personas que lo utilicen, permitir su crecimiento
futuro, y mantener un espacio verde de reserva.
2
Conocido como transición, se trata de un proceso donde una
forma es transformada en otra, de manera dinámica e interactiva,
para esto un programa se ejecutaba e iteraba, hasta que un usuario
interfería redirigiendo los resultados.

Fuente: https://www.cca.qc.ca

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CONTEXTO

En esencia, lo que se buscaba era “encontrar
una arquitectura que se diseñara a sí misma”
(Lynn, 2013, 62), es decir, un proceso generativo
que, una vez regulado y ejecutado, este fuera capaz
de producir una configuración arquitectónica
sin intervención directa, adaptable a futuras
necesidades aún desconocidas.
Y si bien estos conceptos parecían sugerir un
proceso orgánico de crecimiento y expansión,
en realidad no implicaban necesariamente la
creación de una forma final de carácter orgánico
(Lynn, 2013). En realidad, para Eisenman,
la forma en sí misma resultaba irrelevante;
lo verdaderamente significativo residía en la
"organicidad del proceso" (Lynn, 2013, 62), es
decir, la capacidad de evolucionar del proyecto
hasta alcanzar el nivel necesario para satisfacer
sus requerimientos programáticos (Yessios,
1987). Como requisito adicional, se planteó
la restricción de que estos procesos no podían
copiarse de forma icónica, sino que debían
ser simulados a través de mecanismos que
condujeran de manera posiblemente abstracta a
la generación de un proyecto arquitectónico4.
Finalmente, Eisenman se enfocaría en los
procesos de ADN, pero no por su forma de doble
hélice, sino en los diagramas utilizados para
representar los procedimientos de replicación del
ADN (Lynn, 2013). Estos diagramas empleaban
cuatro símbolos, cada uno representado por un
color específico, correspondientes a los cuatro
nucleótidos de la molécula de ADN: Adenina (A),
Timina (T), Citosina (C) y Guanina (G). Estas
figuras poseían configuraciones especiales en sus
caras internas que les permitía unirse y conectarse
en parejas (Adenina con Timina y Citosina con
Guanina), para crear largas secuencias de formas
apareadas que generaban la estructura de doble
hélice del ADN (Eisenman, 1988).
Para el diseño del Biocentro, Eisenman optó
por emplear la secuencia de ADN del Colágeno,
una forma encontrada en un libro de biología,
que corresponde con la proteína que confiere
resistencia a la tracción en los huesos (Lynn,
2013). Estas formas serían ubicadas sobre el
sitio en línea recta, desde la entrada principal.
A continuación, Eisenman, seleccionaría cinco

pares de símbolos ubicados cerca del edificio de
química existente y, empleando una lógica fractal,
distorsionaría estas formas para que crecieran:
cinco figuras que serían conectadas mediante
una espina interrumpida, evitando, de este modo,
utilizar el eje clásico en su composición.
Imagen 2. Diagrama biológico que representa los
procedimientos de replicación del ADN

Fuente: https://www.cca.qc.ca

En esencia, este enfoque implicaba una
reproducción gráfica literal de las cuatro figuras
geométricas usadas por los biólogos para explicar
los procesos de codificación del ADN, pero que,
mediante la lingüística y la geometría, Eisenman, las
había convertido en objetos proyectuales. Empleando
los símbolos individuales (los nucleótidos) como
letras y los grupos de tres figuras (los codones) como
palabras, Eisenman los combina en un proceso que
traspone las representaciones biológicas a formas
arquitectónicas, para producir “un edificio que sea
a la vez arquitectónico y simbólicamente específico
de la disciplina que alberga” (1987, 86).

4

Para el profesor Arie Graafland (1996), en esta idea Eisenman reunía dos miradas diferentes: por un lado, los conceptos de transcripción
y mutación propios del campo de la biología; y, por el otro, las nociones de rastro o marca, propias del campo de la semiótica.

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CONTEXTO

Imágenes 3 y 4. En el Biocentro, Eisenman emplea los símbolos individuales,
como letras, y los grupos de tres figuras, como palabras

Fuente: https://www.cca.qc.ca

En la memoria del concurso, Eisenman define
al Biocentro como el resultado de las acciones
similares a los tres procesos básicos mediante los
cuales el ADN sintetiza proteínas: replicación5,
transcripción6 y traslación7. Un proceso generativo de
permutaciones y transformaciones, elaborada a modo
de palimpsesto8, de acuerdo con leyes o axiomas
previamente definidos. El objetivo es generar
estructuras formales lógicas, pero inesperadas, sin
recurrir a conceptos históricos o ideas preconcebidas,
evitando cualquier imitación inconsciente de trabajos
previos (Eisenman, 1982). Estos procedimientos,
denominados "mutaciones" por Yessios, establecen
una analogía con los procesos existentes en

la naturaleza, y donde la forma evoluciona en
consonancia con los requisitos establecidos con
antelación (1987), “dejando su rastro, su huella,
su biografía generativa, que han de ser visibles y
reconocibles” (García Sánchez, 2018, 90).
Sin embargo, como veremos más adelante, en
realidad, Eisenman, establece una analogía entre
los procesos fractales y los procesos biológicos,
y mediante el uso de operaciones hilomorficas
desarrolladas sobre un espacio cartesiano,
busca reproducir geométricamente los tres
procedimientos básicos del ADN, por medio de la
descomposición y desplazamiento en el espacio
de figuras geométricas reconocibles.

5

Eisenman utiliza las formas geométricas seleccionadas como forma base (estado inicial de la forma), y como generatriz, es decir, una
replicación de la forma base, sustituyendo cada uno de los segmentos de línea de la forma base por la forma del generador (Eisenman,
1988). De este modo, “cada figura del código complementario queda aplicada a su vez a la superficie de cada forma base (las superficies
curvas de estas figuran se han abstraído en líneas rectas” (Eisenman, 1988, 87).
6
Eisenman desarrollará una segunda iteración del primer proceso fractal aplicado únicamente a la rama más baja de los cinco pares originales
(Martínez López, et al., 2017). Las figuras producidas en el primer proceso se convierten ahora en la forma base y sus complementarias en
la forma generatriz (Eisenman, 1988). Sin embargo, “esta secuencia generadora es aplicada solamente a la superficie interna de la hebra
inferior para indicar que las secciones del código no son transcriptas en su totalidad en el proceso” (Eisenman, 1988, 87).
7
Eisenman empleará este concepto “tratando dos grupos de las ramas superiores de las figuras originales de ARNT. Estos grupos son
desplazados espacialmente de tal manera que, en lugar de la forma figurativa, ahora sólo dejan trazas del edificio biológico con las formas
rectilíneas del edificio de química (Martínez López, et al., 2017).
8
Durante este proceso, el código de color original de las figuras cambia su intensidad de acuerdo con los procesos involucrados: “las
figuras originales se señalan con el tono más claro, las producidas por replicación con el color más oscuro y aquellas producidas por
transcripción tienen un tono intermedio” (Eisenman, Glaister, 1988). En tanto que “los trozos provocados por el proceso de traslación se les
ha dado el mismo color que al edificio de química del que proceden” (Eisenman, 1988, 91).

158

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CONTEXTO

1. El equipo digital de la OSU
Imagen 5. Eisenman, establecerá una analogía entre
los procesos fractales y los procesos biológicos

En la OSU, Yessios y su equipo utilizaron el
ordenador como una herra­
mienta de modelado
programática, esto es, utilizar el sistema para
generar figuras en diferentes escalas y posiciones, de
acuerdo con una secuencia interminable procedente
de una estructura racional de leyes, factible de
revisarse, adaptarse o repetirse sin cesar. A través
de un procedimiento generativo basado en la teoría
de los fractales, el grupo de Yessios desarrolló una
serie de algoritmos que, dependiendo de la escala
y la orientación, producían resoluciones distintas
(Serraino 2002, 39). Sin embargo, este código,
no obedecía a un simple código de re­
petición
o traslación, sino, por el contrario, debía ser lo
suficientemente desarrollado como para reconocer
la ubicación de los elementos, y cambiar sus
resultados de ser necesarios. En esencia, se buscaba
alcanzar lo que ellos denominaban “cerradura”: un
punto de registro que permitiera validar el proceso
previo, algo que Benjamin Giani, denominaba el
“fantasma en la máquina” (Lynn, 2013, 57): un
objeto escalado y girado de manera sucesiva hasta
encajar en sí mismo en la misma posición, pero a
una escala distinta, sugiriendo de este modo una
lógica inherente que validara el proceso en curso.
Para que este procedimiento pudiera ser posible,
Yessios y su equipo elaboraron una serie de
subrutinas denominadas macrotransformaciones,
que operaban dentro de Archimodos: se trataba de
una sucesión de reglas productoras que, siguiendo
las leyes generativas fractales, reemplazaba los
elementos iniciales de la forma, y los transformaba
en un procedimiento interac­
tivo de múltiples
incrementos, un algoritmo que “a medida que se
manifestaran las necesidades de mayor crecimiento,
el proceso generativo saldría de su estado congelado
para producir el siguiente estado del edificio”
(Yessios, 1987, 172). Un proceso a modo de layers,
donde se superponían diferentes capas, a distintas
escalas, permitiendo aplicarlos varias veces a lo
largo de concatenadas interacciones (traslación,
rotación, escala) en una sola operación, produciendo
una transformación iterativa orgánica (Lynn, 2013),
y que en caso de modificación solo fuera necesario
reescribir parcialmente la capa afectada.
No obstante, aunque este método permitía la
sustitución, eliminación, inserción y recuperación
de estados anteriores, requería de ciertos ajustes
y restricciones por parte de los programadores.
De lo contrario, el sistema continuaría iterando

Fuente: https://www.cca.qc.ca

El proceso de Diseño
Para la elaboración del proyecto del Biocentro,
se tomó la decisión de organizar dos equipos
de trabajo. El primero, integrado por Yessios
y sus estudiantes, quienes trabajarían con el
ordenador de la OSU en el desarrollo de una
solución de diseño que utilizase las secuencias
fractales para el crecimiento de la forma; en
tanto que el segundo equipo, compuesto por
Eisenman y sus colaboradores, trabajaría en
las oficinas de Nueva York, desarrollando de
manera analógica una secuencia fractal de
triángulos ajustables. La existencia de dos
equipos de trabajo ofrecía la oportunidad de
un continuo intercambio intelectual entre un
entorno profesional, que tenía que preocuparse
por las realidades del proyecto y los plazos
asociados, y un ámbito académico que podía
permitirse experimentar y explorar diferentes
alternativas (Fraile Narváez, 2022).
159

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

indefinidamente sin producir un objeto
arquitectónico. Además, si se aplicaba sin una
programación adecuada, este procedimiento tenía
el potencial de generar formas interesantes pero
carentes de valor un proyectual (Yessios, 1987).
Una vez introducidas las subrutinas en el
ordenador, este efectuaba las operaciones formales
y generaba un modelado alámbrico bidimensional
del proyecto, algo que permitía mantener un control
sobre la complejidad del modelo. Posteriormente,
cuando el proyecto evolucionaba, se le añadía
la tercera magnitud, permitiendo que las formas
pudieran superponerse y crecer en diferentes planos,
para engendrar una sucesión de patrones repetitivos,
que se cruzaban unos sobre otros, creando un efecto
de entrelazado que parecía cerrarse en sí mismo.
Para Lynn, cada nuevo movimiento de la forma
tenía un significado particular, sé “podía hacer
esto cualquier número de veces con un ordenador,
sin hablar de la estética. No estamos diciendo
‘Queda mejor así’ o ‘tiene más sentido así que así’.
Podíamos decir ‘`Queremos X, asi que esto no
servirá`” (2013, 55).
Desde un punto de vista conceptual, la idea
era que los objetos se escalaran en función de su
dimensión raíz (Lynn, 2013), y aun cuando el
programa permitía trabajar con escalas uniformes
o no uniformes, se decidió operar con una escala
uniforme, ya que, “si había demasiada distorsión, ya
no se podía reconocer el objeto” (Lynn, 2013, 58).
A este respecto, para los autores Kari Jormakka,
Oliver Schurer y Dorte Kuhlmann, esta ausencia de
una escala originaria fue lo que atrajo a Eisenman,
ya que evocaba las nociones deconstructivas de
Derrida, según las cuales el significado no tiene
una fuente primigenia, y “el desmantelamiento de
las estructuras amplía los límites de las estructuras
conceptuales” (2014, 66). Una transformación
donde su valor está centrado en el proceso de
formación más que en el resultado final (Ciorra,
1993), dado que “ningún significado es estable
o deducible y ningún sistema es cerrado o puro”
(Johnson &amp; Wigley, 1988, 56). En este sentido, y
aunque Eisenman a veces olvida que se utilizó el
ordenador en el proyecto del Biocentro, para Yessios,
los resultados obtenidos en cuanto a esquema de
composición nunca hubieran sido posible sin la
ayuda de los sistemas digitales9, subrayando “el

potencial de la máquina como ‘reforzador’ de
nuestros procesos creativos” (1987, 170).
2. El proceso analógico en el estudio de
Eisenman
Cada mañana, llegaba al estudio de Eisenman
desde la OSU, una serie de dibujos realizados por el
equipo de Yessios. A continuación, se seleccionaba
las configuraciones que mejor se adaptaran a las
funciones del programa de necesidades, y se
marcaba en rojo las modificaciones para continuar
trabajando en el proyecto.
Imagen 6. Eisenman, seleccionaba las configuraciones
que mejor se adaptaran a las funciones del programa
de necesidades y las marcaba en rojo

Fuente: https://www.cca.qc.ca

Posteriormente, se dictaba telefónicamente a
Yessios los cambios que debía ejecutar en el modelo
digital. Estas directrices consistían en instrucciones
sencillas, tales como “rotar, empezar con esta trama,
rotar 1,2 grados en Z y 1,2 grados en X… hasta llegar
a un plano” (Lynn, 2013, 55). Para agilizar las tareas,
Eisenman había desarrollado un sistema de signos
lingüísticos que permitía transmitir las instrucciones
de manera eficiente por teléfono: apodado clingons,
en referencia a un término de Star Trek, consistía
en un código compuesto por pequeñas formas
geométricas, cada una con su correspondiente
connotación, pero que, al combinarse, eran capaces
de producir un significado diferente (Lynn, 2013).

9

En alusión a una entrevista realizada por Lynn a Eisenman, donde este no recordaba haber utilizado el ordenador durante el proyecto del
Biocentro (Lynn, 2013).

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CONTEXTO

Al mismo tiempo, en paralelo al procedimiento
digital desarrollado en la OSU, el equipo de
Eisenman diseñaba mediante un proceso figurativo
totalmente analógico. Utilizando una máquina
Xerox para copiar el dibujo original, papeles
transparentes y una calculadora se dibujaba a mano
directamente sobre el trazado de la parcela. Luego,
se fotocopiaba y se trazaba una y otra vez encima
del plano base. Utilizando una serie de operaciones
formales hilomórficas, los elementos se trasladaban,
rotaban y se superponían en el espacio, produciendo
en muchos casos recortes, extracciones, o adiciones
de piezas y fragmentos. Este proceso implicaba
una perturbación de la forma, donde componentes
geométricamente estables se convertían en espacios
geométricamente inestables (Ciorra, 1993). Uno de
los recursos más utilizados en esta fase era el concepto
de escalamiento: tomando como base del modelo una
figura módulo, esta era sometida a una sucesión de
variaciones dinámicas, un proceso de cálculo que
permitía proporcionar los elementos para encajar las
formas dentro de una retícula cartesiana que producía
configuraciones que se reordenaban en el proyecto a
modo de palimpsesto. Una mecánica de trabajo que
nos remite a las descriptas por Mathyla Ghyka en su
libro “La estética de las proporciones en la naturaleza
y en las artes”, publicado en 1927.

Alcanzado el objetivo deseado, se dibujaba
el resultado definitivo de estas mutaciones. Sin
embargo, en esta versión última, las alteraciones
y transformaciones no desaparecían por completo,
sino que la obra retenía este proceso proyectual y
las exhibía en su aspecto final. De este modo, el
proyecto dejaba de ser solo una narración textual,
para transformarse en un sistema racional, una
estructura lógica que se manifestaba a través de
una abstracción figurativa y arbitraria, que se
distorsionaba progresivamente para proporcionar
los espacios sociales y técnicos funcionalmente
específicos en la memoria.
El impacto de las teorías de Noam Chomsky
En 1966, el renombrado filósofo y lingüista
estadounidense Noam Chomsky, publicó Cartesian
Linguistics: A Chapter in the History of Rationalist
Thought, en donde desarrollaba el concepto
de transformación-generativa: una estructura
subyacente que existe en el lenguaje que posibilita a
los seres humanos crear un número infinito de frases
a partir de una cantidad finita de palabras.
Este concepto influiría profundamente en la
producción arquitectónica de Peter Eisenman. De
hecho, en el proyecto del Biocentro, hay claros
indicios que hacen pensar que Eisenman se nutre
del estructuralismo de Chomsky, para incorporar
la sintaxis en la arquitectura, pero utilizándola bajo
una concepción lingüística, “donde la estructura
sintáctica misma se entiende como generadora
del lenguaje” (Gandelsonas, 1972, p. 82), es decir,
como productora de formas arquitectónicas.
En el caso particular del Biocentro, Eisenman,
apela a la representación tradicional que hace la
biología del ADN (Ácido Desoxirribonucleico),
pero la interpreta en términos geométricos/
lingüísticos: utilizando una serie de diagramas,
rompe las tradiciones de la arquitectura,
sustituyendo la geometría euclidiana clásica, en
la cual se basa la disciplina, por una organización
fractal (Eisenman, 1988). Este enfoque permite
separar la semántica de la sintaxis, estableciendo
dos niveles distintos en esta última: uno superficial
y otro profundo (Eisenman, 2017).
Un proceso que, con el auxilio de otras
disciplinas como la matemática o la biología,
le permite desarrollar propuestas proyectuales
innovadoras, al mismo tiempo que crea un
nuevo lenguaje formal, capaz de producir nuevas
reglas gramaticales; un código en continua

Imagen 7. Uno de los recursos más utilizados en el
Biocentro era el concepto de escalamiento

Fuente: https://www.cca.qc.ca

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CONTEXTO

transformación que al desarrollarse modifica su
propia disposición lógica (Gandelsonas, 1972).
Eisenman, usará esta similitud para proponer una
nueva analogía entre los procesos arquitectónicos
y los biológicos. Según sus propias palabras,
su enfoque busca crear “un proyecto que no es
ni simplemente arquitectónico, ni simplemente
biológico, sino uno que está suspendido entre los
dos” (1988a, 28).
Para el filósofo español Simón Marchán, en
las obras de Eisenman de este periodo existe un
“rechazo deliberado a imponer un significado
inequívoco y definitivo a la obra” (2009, 115).
Esto implica una matematización de lo artístico,
una ambición neopositivista por cristalizar los
procesos regulares de la actividad estética (Castillo
Sánchez, 2016). Un pensamiento que quedará
definido por el mismo Eisenman, al revelar en
sus escritos que “no se trata de hablar o no de
la arquitectura como lenguaje, porque de hecho
es un lenguaje”, lo verdaderamente sustancial,
agrega, es pensar la arquitectura como “una
ausencia de la relación unívoca entre significante

y significado” (Eisenman, del Olmo, 2011, 70).
Se trata de una evolución teórica, que separa “el
significante ‘columna’ y su significado, la columna
como soporte, [para otorgarle] un sistema de
significado completamente diferente” (Eisenman,
del Olmo, 2011, 70). Eisenman bautizará a este
concepto como “máquina arquitectónica”, un
estilo personal donde los condicionamientos
que nos fijamos y el conjunto de cosas dadas, se
relacionan, entrelazan, se mueven y encuentran
su propio ser. Como señala Muñoz Cosme, “no
sabemos dónde o qué va a ser esta entidad. No es
predecible en el sentido tradicional, y dado que
no es predecible, el proceso está de algún modo
fuera del control del autor” (2018, 194).
Para Kenneth Frampton, este pensamiento se
acerca a la antigua ambición de Louis Sullivan,
de hallar “’una matriz generativa’ que le permita
trascender la ‘patética arbitrariedad de la autoría
personal’” (Eisenman &amp; del Olmo, 2011, 69),
o en palabras de Eisenman, “desplazar o hacer
desaparecer al autor de la obra” (Eisenman &amp; del
Olmo, 2011, 69).

Imagen 8. Geometrías simples desarrolladas a través de un número finito de formas

Fuente: https://www.cca.qc.ca

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CONTEXTO

Difuminar los límites disciplinares

explicitación del proceso. La idea, el concepto y el
proceso son propiamente el cometido del artista”
(García Sánchez, 2018, 89). Una concepción que,
para Moneo, explicaría la configuración de las
obras: una apariencia que no es caprichosa, ya “que
ha recogido todas las operaciones geométricas
de que da cuenta el proceso” (2006, 158). De
igual modo, Montaner (1993), considera que el
proyecto se ha convertido en un procedimiento
racional por encima del resultado definitivo, una
arquitectura “cuyo placer se experimenta a través
de una satisfacción intelectual expresada en el
proceso seguido por el artista” (García Sánchez,
2018, 89). Y, a diferencia del goce por la forma
pura, esta satisfacción intelectual, se vincula a los
juicios lógicos, cuya forma queda emancipada de
su finalidad (García Sánchez, 2018).
No obstante, no estamos ante una representación
perceptible del espacio arquitectónico, sino una
reconstrucción algorítmica de las secuencias de
transformaciones generadas a partir de figuras
simples, geometrías desarrolladas a través de
un número finito de formas a explorar. En este
proceso, “la voluntad del artis­ta es secundaria con
respecto al proceso que él mismo pone en marcha
desde la idea hasta la terminación” (Marchán Fiz,
2009, 414-415). De hecho, una vez establecido
los lineamientos preliminares, “su producción
puede quedar en manos externas de técnicos
y operarios que solo han de seguir el proceso
marcado y descrito por el autor, como si de una
guía o manual de montaje se tratase” (García
Sánchez, 2018, 89).

Con una clara referencia a los conceptos
deconstructivistas ejemplificados en “La
Gramatología” del filósofo francés Jacques
Derrida, en la gestación del Biocentro, Eisenman,
desplaza el interés de lo sensual a lo conceptual,
hacia su estructura profunda, utilizando las
huellas como un rasgo que le permite elaborar
indefinición (Moneo, 2006). En este sentido,
Eisenman, considera que en la arquitectura “se
puede producir una planta, pero que una planta es
una condición finita de la escritura, [en cambio]
las huellas sugieren muchas plantas diferentes…
al contrario que la planta, las huellas nunca son
presencias estructurales completas” (Medina
Gómez, 2003, 72). Para Eisenman, estas huellas,
“sugieren relaciones potenciales, que podrían a
la vez generar y emerger de figuras previamente
reprimidas… figuras arquitectónicas alternativas
que contengan a su vez otras huellas” (Medina
Gómez, 2003, 72). A este respecto, para el artista
Joseph Kosuth, estamos ante una clara distinción
entre el objeto y el proceso, “de hecho, el objeto
ya no estará presen­te como resultado final, sino
como mero registro de un proceso” (2018, 415).
Eisenman, utiliza esta indefinición “como
una forma de liberar la arquitectura de su propio
lenguaje e intereses tradicionales, es decir, de
la presencia como manifestación de la verdad”
(Davidson, 2006, 29). En el caso de Eisenman,
“su proceder no está orientado a la producción
de un artefacto final formalmente puro, sino a la

Imágenes 9 y 10. Geometrías simples desarrolladas a través de un número finito de formas

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CONTEXTO

Fuente imágenes 9 y 10: https://www.cca.qc.ca

Desde un punto de vista Albertiniano, “el
arquitecto no es el constructor, solo quien tiene
la idea, cuya generación se expresa en el proyecto
ejecutado por un segundo actor” (García Sánchez,
2018, 89). En su esencia, el proyecto contiene una
estructura profunda, “cuyas leyes gobiernan el
desarrollo de la obra. El proceso de gestación, las
estructuras inconscientes, sus leyes, prevalecen
sobre el objeto” (García Sánchez, 2018, 89).
Posteriormente, las incógnitas se revelarán
estudiando la metodología seguida, esta explicará
“cómo han llegado a estar donde están, lo cual
sería mucho más relevante para una comprensión”
(García Sánchez, 2018, 89). Finalmente, “al
espectador le queda como labor descubrir -en el
sentido detectivesco del término- las huellas de
un suceso, en suma: las pistas expresadas por el
artista en el proceso” (García Sánchez, 2018, 89).

teóricas y las transformaciones conceptuales
experimentadas durante el desarrollo del proyecto.
En primer lugar, se ha evidenciado la conexión
establecida entre las metodologías utilizadas por
Eisenman en el Biocentro y la geometría fractal
propuesta por Benoît Mandelbrot. Aunque Eisenman
no incorporó directamente los fractales como tales
en sus diseños, la elección y superposición de
figuras en diferentes escalas generaron una compleja
red de líneas que luego fueron seleccionadas y
compuestas en un sistema uniforme. Este enfoque
demuestra la influencia y exploración de nuevas
formas geométricas en el contexto de la arquitectura
contemporánea.
Sin embargo, al profundizar en el análisis del
proceso proyectual, se revela que las decisiones
personales de Eisenman tuvieron un papel crucial
en la evolución del Biocentro. Aunque inicialmente
se planteó la disolución de la autonomía tradicional
de la arquitectura en favor de una relación más
estrecha entre biología y arquitectura, estas ideas
conceptuales solo se mantuvieron a nivel retórico.
A lo largo del proceso, Eisenman tomó decisiones
que lo llevaron por caminos distintos a los de los
fractales, la matemática y el ADN, alejándose de la
racionalidad algorítmica que se planteó inicialmente.
Este estudio también pone de relieve la
importancia creciente del uso del ordenador durante
la etapa de diseño arquitectónico. El Biocentro se

Conclusiones
El estudio del proceso proyectual del Biocentro,
diseñado por Peter Eisenman, revela una
compleja interacción entre la racionalidad
algorítmica propuesta y las decisiones personales
que influyeron en su resultado final. A través
de una revisión exhaustiva de los textos y
críticas existentes, se ha analizado en detalle
las metodologías empleadas, las influencias
164

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CONTEXTO

Hou de 1983. Donde a través de una serie de
intervenciones geométricas y siguiendo un proceso
de escalamiento, repetición, desplazamiento y
superposición de las figuras básicas, se logró una
reorganización de los volúmenes resultantes.
Finalmente, el caso del Biocentro evidencia
la complejidad y la interacción de diferentes
influencias y decisiones en el proceso proyectual
arquitectónico. Este análisis invita a reflexionar
sobre la importancia de combinar la racionalidad
algorítmica con la intuición y las decisiones
personales en la creación arquitectónica, y cómo
la tecnología digital puede potenciar y ampliar las
posibilidades de diseño. C

convierte en un ejemplo paradigmático de cómo la
tecnología digital y los procesos computacionales
pueden influir en la generación y desarrollo de
formas arquitectónicas complejas. La combinación
de técnicas analógicas y digitales permitió explorar
nuevas posibilidades y desafiar las limitaciones
tradicionales en la concepción arquitectónica.
En última instancia, se puede concluir que el
proceso proyectual del Biocentro representa una
síntesis entre la racionalidad algorítmica propuesta
y las decisiones personales de Peter Eisenman.
Si bien se buscó inicialmente una ruptura con
la tradición disciplinar de la arquitectura, el
proyecto finalmente converge con los principios y
fundamentos de dicha tradición. Paradójicamente,
el viaje de saberes interdisciplinares y analogías
complejas emprendido por Eisenman lo llevó a
reencontrarse con la misma tradición disciplinar
de la que pretendía distanciarse. Un proceso que
manifestaba la culminación de una propuesta
teórica ya imaginada en la House Fin D’Ou T

Agradecimientos
Un profundo agradecimiento al profesor Chris
Yessios por su amable colaboración, así como
también al profesor Daniel Cardozo Llach (Carnegie
Mellon University) por la documentación facilitada.

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                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

EDITORIAL
La Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México: una visión en la contemporaneidad
María Teresa Cedillo Salazar1

En esta ocasión la revista Contexto tiene el
honor de contar como editorialista invitada a la
Dra. María Teresa Cedillo Salazar, directora de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México; la Dra.
Cedillo siempre ha mostrado un apoyo sincero
y decidido a la investigación científica y sobre
todo a su divulgación, de ahí la importancia que
representa para la revista Contexto esta visión del
principal directivo de esta institución educativa; a
continuación la Dra. Cedillo nos presenta desde
su enfoque particular, las directrices por las que la
Facultad de Arquitectura ha transitado en sus 76
años vida académica y su posición como dirigente
sobre su perspectiva futura.

con la responsabilidad social de crear más
espacios para cada vez más jóvenes; mantener
Programas Educativos actualizados y pertinentes
que incentiven la investigación e innovación con
alto impacto social; vincularse con la sociedad
poniendo al servicio de ésta todas las capacidades
de profesionales e investigadores; mantenerse a la
vanguardia en el uso de las nuevas tecnologías de
la información; innovar en procesos académicosadministrativos adaptados a la nueva realidad
post pandemia; ofrecer ambientes inclusivos y
de respeto que hagan a la Facultad el mejor lugar
para estudiar y trabajar.
Así, desde una visión holística de la arquitectura,
Hacer Universidad para ser Universidad, es concebir
a la edificación y al espacio como un universo en
sí mismo en donde la docencia y la investigación
permiten trazar tanto la contextualización paisajística
y urbana de cada edificación, así como considerar el
diálogo que se establece entre cada edificación y su
entorno y el tratamiento simbólico que los usuarios
hacen de cada lugar para lograr la generación y
apropiación de esos lugares. Lo anterior teniendo a
la Universidad como elemento central de la creación
del conocimiento e impulsor de la investigación
aplicada en temas de arquitectura y diseño industrial
de alto impacto en la sociedad.
En este tema, en investigación, la FARQ es una
dependencia universitaria en donde se impulsa
la excelencia en la generación de proyectos de
investigación de alto impacto social, en líneas
de generación y aplicación del conocimiento en
temas de arquitectura, asuntos urbanos y diseño
industrial, tales como: teoría y crítica, relaciones
hombre y entorno, historia y cultura, planeación,

Hacer Universidad, para Ser Universidad

D

urante sus 76 años de vida, la Facultad de
Arquitectura (FARQ) de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL), ha
respondido de manera pertinente a una sociedad
globalizada que demanda profesionales de
la arquitectura y diseño industrial altamente
habilitados. Desde 1946, año en que se ofreció
la primera cátedra de Arquitectura en el antiguo
Colegio Civil de la UANL, y en 1977 en que
nace la carrera de Diseño Industrial, hasta el
día de hoy, en que la FARQ es responsable de
la formación de más de ocho mil estudiantes,
los retos que la FARQ-UANL, y cualquier otra
facultad de Arquitectura y de Diseño Industrial
en América Latina, han ido en constante
incremento, entre ellos se encuentran: ofrecer
una educación de calidad sin dejar de cumplir

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesor Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León;
Doctora en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Directora de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México; autora de libro de Dibujo técnico y revisora técnica; miembro del Comité de Invenciones de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; email: etyam_27@hotmail.com

4

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

diseño y gestión, innovación tecnológica y
aspectos multidisciplinarios. Para impulsar esto,
la facultad tiene un núcleo académico altamente
capacitado que cuenta con estudios de posgrado
en instituciones nacionales e internacionales de
prestigio, y la mayoría de ellos son reconocidos
como investigadores de alta calidad por el Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología de México.
Estas fortalezas permiten Hacer Universidad,
no obstante se deben seguir desarrollando las
condiciones para seguir impulsando, desde las
academia, proyectos innovadores de investigación
que permitan apoyar tanto a la sociedad como a la
trayectoria profesional de nuestros investigadores,
y así seguir construyendo la excelencia y sentido
humano de Ser Universidad.
Así, con la globalización de las economías,
resulta cada vez más importante que en las
Universidades, en particular en las facultades de
Arquitectura y Diseño Industrial, se impulse la
comprensión de las diversas culturas, así como
desarrollar líderes responsables e informados,
capaces de confeccionar políticas de diseño
urbano, del espacio y del arte que permitan
abonar en los análisis comparativos a nivel
internacional, nacional o local. La habilidad para
comprender, evaluar y administrar estas políticas
requiere de personal altamente calificado capaz
de desarrollar programas específicos que
respondan a las demandas de una sociedad
global cada vez más compleja.
De ahí, que es de suma importancia, que para
hacer Universidad es de mayor relevancia que
en ellas profesionales e investigadores de alto
nivel sean formados para participar activamente
en la planeación, organización, implementación,
administración y evaluación de los programas
y proyectos de investigación orientados hacia
el mejoramiento de las condiciones de vida de
las diversas poblaciones. Por su parte, para ser
Universidad, los graduados de nuestros programas
deben tener la habilidad de asumir un liderazgo en
la confección de teorías, en el desarrollo y análisis
de políticas, en el desarrollo de programas de
acción, en la implementación y en la evaluación de
programas, así como en la investigación en temas
de Arquitectura y Diseño Industrial.
Para contribuir a lo anterior, la FARQ-UANL
tiene una oferta educativa de pregrado y posgrado
altamente pertinente que permite abordar y
estudiar las realidades y problemáticas actuales de
México, y de todo el continente Americano. Entre

los programas educativos de pregrado y posgrado
de la facultad se encuentran: las licenciaturas en
Arquitectura y en Diseño Industrial, así como
diferentes estudios de posgrado: Maestría en
Valuación, Maestría en Ciencias con Orientación
en Diseño y Gestión de la Arquitectura, Maestría
en Ciencias con Orientación en Asuntos Urbanos,
Maestría en Administración de Proyectos en la
Edificación, Maestría en Ciencias con Orientación
en Gestión e Innovación del Diseño, Maestría
en Arquitectura de Infraestructura Médica,
Maestría en Diseño de Interiores y Ambientes
Arquitectónicos, así como el Doctorado en
Filosofía con Orientación en Arquitectura y
Asuntos Urbanos.
Finalmente se puede mencionar que, Hacer
Universidad para Ser Universidad, requiere que
las facultades de Arquitectura y Diseño Industrial
de América Latina continúen con la formación de
profesionales, maestros e investigadores de alto
nivel, comprometidos con la sociedad a través de
programas educativos, de vinculación pertinente
y de excelencia, con un carácter innovador y
disruptivo, caracterizada por una gestión equitativa,
sustentable y transparente que permita construir al
arquitecto o arquitecta de un futuro cambiante e
incierto en donde la sociedad es el centro de los
quehaceres de la investigación de la arquitectura.
En este sentido, el número actual de la revista
Contexto incluye ocho artículos derivados
de investigaciones científicas inéditas, las
cuales abordan temáticas específicas con una
profundidad excepcional y seguramente de
interés para la comunidad científica de la Revista:
El primero de ellos es presentado por los
doctores Miguel Martínez Monedero y Jaime
Vergara-Muñoz, de la Universidad de Granada,
España, donde abordan el tema de: “Social
media, redes sociales y la comunicación de la
arquitectura”; para los autores las redes sociales,
los repositorios, revistas digitales, los blogs
y microblogs, las bibliotecas, hemerotecas y
otras plataformas propias a internet conforman
un nutrido grupo de herramientas on line que
facilitan a nivel global el conocimiento y
difusión de la arquitectura. Sobre el apoyo de
imágenes icónicas de arquitectura como reclamo
más importante aportan atractivos contenidos
interactivos y utilidades participativas que llegan
a una amplísima población universalizando y
popularizando su comunicación desde estos
soportes virtuales. Sin embargo, en ocasiones,
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

sus intereses empresariales conducen a un
consumo adulterado de estos medios, priorizando
aspectos cuantitativos, en detrimento de aquellos
más cualitativos que favorecen la adecuada
comprensión de la arquitectura. Mencionando
que el presente artículo repasa algunos aspectos
clave en la difusión, información, divulgación
y comunicación de la arquitectura mediante los
social media y las redes sociales.
Los doctores Shamsi Ranjbar y Hossein
Rezaei, del Department of Architecture,
Kermanshah Branch, Islamic Azad University,
Kermanshah, Iran y del Department of
Architecture, Kermanshah Branch, Islamic
Azad University respectivamente; nos presentan
el artículo titulado “Del florecimiento social
a la seguridad social por la arquitectura de
los bazares tradicionales iraníes”; en donde
mencionan que la sensación de seguridad es una
de las necesidades de la durabilidad de la vida
urbana que es prominente en el contexto de los
bazares tradicionales Iraníes y, por lo tanto, se
puede rastrear en correspondencia con algunos
índices como la integración social, la aceptación,
la justicia y, finalmente, el florecimiento. En
cuanto al advenimiento de un cierto nivel de tal
sentido en el bazar tradicional de Kermanshah,
especialmente en términos de florecimiento
social, el objetivo principal de esta investigación
es estudiar cómo ha proporcionado un contexto
físico que afecta el sentido de seguridad con la
mediación del florecimiento social. Explicando
que, en esta investigación, el florecimiento social
se considera un ciclo creciente de acción-efecto
de prosperidad y consentimiento resultante de
la apertura social, la diversidad, la flexibilidad y
la interacción. Si bien la exploración del sentido
de la seguridad y el análisis del papel de sus
factores físicos asociados en la mayoría de los
estudios se ha especializado al Urbanismo, se
la somete en este estudio dentro de la escala
arquitectónica. Por lo tanto, esta investigación
cualitativa se ha realizado mediante un método
descriptivo-analítico que combina dos tipos de
teoría fundamentada y estudio de casos con un
enfoque mixto (social-físico). La investigación
ha llevado a la importancia de características
como la apertura espacial, la complejidad
deliberada y dirigida, incluida la ornamentación,
la diversidad y legibilidad formal-funcional,
y la flexibilidad físico-conductual, como las
principales características físicas que afectan el

florecimiento social y, por lo tanto, la sensación
de seguridad, se identificaría en el cuerpo de los
bazares tradicionales y se recrearía en las obras
arquitectónicas regionales contemporáneas. Por
lo tanto, la efectividad de la relación entre las
características físicas de los espacios colectivos
y su seguridad puede medirse considerando el
índice de florecimiento social. Este asunto se ha
concentrado en esta investigación sobre el bazar
tradicional de Kermanshah y se ha concluido para
utilizarlo en futuros diseños.
Las doctoras María Dolores Goytia-Goyenechea
y Nieves Martínez Roldán ambas del Departamento
de Urbanística y Ordenación del Territorio en Escuela
Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, Sevilla,
Andalucía, España; presentan el artículo titulado:
“Colonia federal de ciudad de México; historia
de su trazado”, en donde mencionan que a finales
del siglo XIX en el Distrito Federal de Ciudad de
México, en concreto en la Delegación de Venustiano
Carranza, surge entre otras la Colonia Federal. Esta
Colonia comienza a construirse en 1924 con un
origen peculiar y una curiosa planimetría donde
se combina el cuadrado y círculo creándose una
trama radial y concéntrica formando un octógono
a similitud de las propuestas de los tratadistas del
Renacimiento-Barroco Italiano-Francés. A pesar
del paso del tiempo y las transformaciones en
el trazado y parcelario original debido a nuevas
necesidades sociales, Colonia Federal no ha
perdido su concepción primitiva y cualquier
modificación ha apostado por mantener su
identidad. La proximidad a la celebración de su
centenario la convierte en una interesante trama
urbana histórica de estudio para urbanistas,
arquitectos, geógrafos e historiadores.
Por su parte los doctores Kim Alexander, Mariia
Surzhik y Aleksandra Motorina de la Universidad
Estatal de Economía y Servicio de Vladivostok,
el Colegio Agrario de Ussuriysk respectivamente;
presentan el artículo titulado: “Sobre la situación
en la construcción y preparación del proyecto
"Gran Vladivostok" en la región de Primorye
en 1950-1960”; mencionando que el proyecto
"Gran Vladivostok" del período de Jruschov es
relativamente poco conocido en la historia de la
URSS debido a razones políticas. No solo fue
parte de la gran reforma de la construcción de
Jruschov en el país, sino también un intento de
consolidar la influencia de la Unión Soviética en
el este de Asia, crear un nuevo tipo de puerto y
asentar el territorio del sur del Lejano Oriente.
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Oriente con inmigrantes de la parte occidental
del país. Además, el proyecto tenía una serie
de características a las que ni los académicos
soviéticos ni los extranjeros prestaron atención.
Sin embargo, el proyecto tuvo un significado
muy importante no solo para la política de
construcción en la región, sino también para el
estado. Además, tuvo influencia para la política
de construcción en los otros períodos de la
URSS existente y diferentes estados del sistema
socialista. Los autores utilizan materiales de
archivo, historia oral y trabajos de investigadores,
incluido uno inédito, en este artículo. Utilizamos
métodos de investigación histórico-comparativos
y hermenéuticos en este trabajo. Los objetivos
del trabajo son la consideración de la situación de
la construcción en Primorye antes del inicio del
"Gran Vladivostok".
Los doctores Santiago Gómez Jiménez y Marco
Medina Ortega Universidad Central del Ecuador,
y de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo
y de Universidad de Guadalajara, MéxicoCentro Universitario de Ciencias Económico
Administrativas-CUCEA,
respectivamente;
abordan el tema de “Aproximación conceptual del
territorio desde un enfoque multidimensional”,
en donde explican que La configuración del
espacio en los territorios ha experimentado
modificaciones profundas por efecto de prácticas
de territorialidad en el marco de los contextos
sociales, económicos y políticos cada vez más
complejos y contradictorios. La comprensión
de la naturaleza, orientación y significado de
los cambios espaciales requiere de una base
teórica de gran rigor y solidez conceptual.
El presente artículo contiene una revisión y
contraste de las visiones y enfoques teóricos de
las diferentes concepciones y perspectivas de
autores de mayor relevancia y reconocimiento
en diversos contextos geográficos, (europeos,
norteamericanos y latinoamericanos),
que
han suscitado y enriquecido el debate del
territorio desde diversas ópticas disciplinares,
con particular énfasis en los aportes de las
concepciones idealistas, con su interpretación
simbólico cultural y el materialismo dialéctico,
en sus vertientes naturalista, económica y
política. De acuerdo a esta revisión, se resaltan los
aportes que proponen una visión integradora que
permite una comprensión de mayor profundidad
sobre la multiplicidad y complejidad de las formas
y expresiones del territorio. Estos planteamientos

adquieren una gran validez de interpretación de
los factores determinantes y las lógicas de cambio
y transformaciones de los territorios, de acuerdo
a los escenarios de las relaciones económicas,
sociales, políticas y culturales de las sociedades y la
incidencia de las diferentes prácticas de dominación
y subordinación de los grupos hegemónicos y
subalternos de poder que han determinado prácticas
de apropiación y control, defensa, protección,
codificación y dominación en los territorios, a lo
largo del tiempo. Los desarrollos teóricos logrados
han contribuido a la incorporación de nuevos
significados y diferenciación de conceptos con
aportes para la construcción de constelaciones de
conceptos que permiten una comprensión de las
realidades actuales de territorialización, en sus
diversas manifestaciones, multiterritorialidad y
lógicas zonales, reticulares y nodales.
Para las doctoras Darci Gutierrez Pinto
y Valkiria Raquel Ibárcena Ibárcena de la
Universidad Nacional San Agustín Arequipa, Perú
y Universidad Tecnológica del Perú: Arequipa,
Perú, respectivamente, que titulan su artículo
como: “La antropogeografía como modelo teórico
de investigación. La Nueva Ruralidad Urbana
de Cerro Colorado”; indican que el estudio
descriptivo-formulatorio ha demostrado que los
territorios rurales que son ocupados por el avance
de la urbanización generaban conflictos entre las
actividades y causaban severas transformaciones
en un territorio, utilizando como caso de estudio
el distrito de Cerro Colorado, Arequipa. El cual
se caracteriza por ser precisamente una franja
intermedia entre lo urbano y lo rural, definida como
la interfaz periurbana (IPU), reconocida también
como el límite entre la ciudad y la periferia. La
investigación utilizó la antropogeografía como
método deductivo e inductivo para explicar el
fenómeno de la convivencia entre lo rural y
lo urbano. Concluyendo que la agricultura es
un recurso vigente y genera configuraciones
espaciales diferenciadas, por su trama, desarrollo
social y sobre todo económico, reconformando
una nueva ruralidad que persiste en su posición
urbana sobre todo en ciudades latinoamericanas
que tienen espacios agrarios vigentes en sus
territorios.
En el caso de las doctoras Silvia Andrea
Valdez Calva y Liliana Romero-Guzmán ambas
de la Universidad Autónoma del Estado de
México, nos presentan una investigación que se
titula “Propuesta metodológica para la mejora
7

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

del espacio público a través de la aplicación
de indicadores basados en el interaccionismo
simbólico social”: en el que mencionan como
objetivo describir una propuesta metodológica
para medir y posteriormente poder crear propuestas
de regeneración hacia los espacios públicos a
través del uso de la teoría del interaccionismo
simbólico social. En primera instancia se establece
la concepción teórica del espacio público y el
vínculo con el individuo a través de la interacción
social; de esta unión la investigación propone cinco
dimensiones en las cuales se encuentra inmerso
el espacio público y la ciudadanía, siendo los
aspectos: simbólico, simbiótico, multifuncional,
proxémico y autónomo; los engranes que ayudan a
comprender las dinámicas sociales y de apropiación
que se efectúan dentro de los espacios públicos. El
proceso metodológico consiste en la elaboración
de un esquema basado en una serie de indicadores
agrupados dentro de las cinco dimensiones
asociadas al espacio público, bajo la perspectiva
del marco lógico, el cual ayuda en la creación de
programas aplicables a algún caso de estudio, con
el fin de regenerar los espacios públicos del lugar y
mejorar la calidad de vida urbana.
Por último la Dra. María del Socorro
Arzaluz Solanes y el Lic. Gustavo A. Vázquez
Martínez del Colegio de la Frontera Norte, sede
Monterrey, Nuevo León, México; abordan el
tema de “Desigualdades socio-territoriales y
dificultades económicas durante la pandemia
por COVID-19 en la Zona Metropolitana de
Monterrey”; explicando que el objetivo de este
artículo es analizar las dificultades económicas
de los habitantes de la Zona Metropolitana de
Monterrey (ZMM) derivadas de la pandemia
por COVID-19, especialmente la dificultad
para realizar pagos. A través de un cuestionario
enviado vía redes sociales a habitantes de la
ZMM entre abril y mayo del 2020, se captaron
211 respuestas, en 61 casos hubo problemas de
pago de crédito de diverso tipo, 42 con pendientes
en pago de servicios, 30 con otros tipos de deudas
y 27 con pago de colegiaturas. En cuanto a sus
limitaciones, el cuestionario no tiene un valor
estadístico dada su poca representatividad, ya
que fue realizado en el momento de mayor
confinamiento. Los datos obtenidos reflejan un
momento coyuntural que ameritan ser conocidos
y analizados, en consecuencia, es necesario
hacer análisis más amplio tanto cuantitativos
como cualitativos que examinen los efectos de

la pandemia sobre la economía y el acceso a los
bienes de las personas en esta zona metropolitana.
Para finalizar con esta publicación es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, tenemos la certeza de que no
solamente el investigador vinculado a la temática
que publica este medio de difusión de la ciencia,
encontrarán una diversidad de posiciones teóricas
interesantes; sino también, otros lectores interesados
en lo expuesto, descubrirán a través de las páginas
que componen esta edición editorial, tópicos con
una visión interdisciplinar, de actualidad y con una
amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; ya que en este número particular han
colaborado con sus trabajos personales o grupales,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

8

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Social media, redes sociales y la comunicación de la
arquitectura
Social media, social networks and the communication of architecture
Miguel Martínez Monedero1
Jaime Vergara-Muñoz2

Recibido: junio 2021
Aceptado: noviembre 2022

Anyone can cook
Auguste Gusteau. Ratatouille, Pixar-Disney, 2007

Resumen

Abstract

Las redes sociales, los repositorios, revistas
digitales, los blogs y microblogs, las bibliotecas,
hemerotecas y otras plataformas propias a internet
conforman un nutrido grupo de herramientas on
line que facilitan a nivel global el conocimiento
y difusión de la arquitectura. Sobre el apoyo de
imágenes icónicas de arquitectura como reclamo
más importante aportan atractivos contenidos
interactivos y utilidades participativas que llegan
a una amplísima población universalizando y
popularizando su comunicación desde estos
soportes virtuales. Sin embargo, en ocasiones, sus
intereses empresariales conducen a un consumo
adulterado de estos medios, priorizando aspectos
cuantitativos, en detrimento de aquellos más
cualitativos que favorecen la adecuada comprensión
de la arquitectura. El presente artículo repasa
algunos aspectos clave en la difusión, información,
divulgación y comunicación de la arquitectura
mediante los social media y las redes sociales.

Social networks, repositories, digital magazines,
blogs and microblogs, libraries, newspaper archives
and other Internet platforms make up a large
group of online tools that facilitate knowledge and
dissemination of architecture on a global level. On the
support of iconic images of architecture as the most
important claim, they provide attractive interactive
content and participatory utilities that reach a very
large population, universalizing and popularizing
their communication from these virtual media.
However, on occasions, their business interests
lead to an adulterated consumption of these media,
prioritizing quantitative aspects, to the detriment of
those more qualitative ones that favor an adequate
understanding of architecture. This article reviews
some key aspects in the dissemination, information,
dissemination and communication of architecture
through social media and social networks.

Palabras Clave:

Keywords:

social media; redes sociales; repositorios
digitales; comunicación on line; web 1.0; web
2.0; web semántica; plataformas de arquitectura

social media; social networks; digital
repositories; online communication; web 1.0;
web 2.0; semantic web; architecture platforms

1

Nacionalidad: español; Adscripción: Universidad de Granada, España; Doctor Arquitecto en Universidad de Granada; e-mail:
mmartinezmonedero@go.ugr.es
2
Nacionalidad: español; Adscripción: Universidad de Granada, España; Doctor Arquitecto en Universidad de Granada; E-mail:
jaimevergara3@gmail.com

13

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

1. Introducción

y gentes, de muy distintas culturas, creencias y
condición social. Situados detrás de una pantalla
se borran las diferencias sociales, políticas y, en
cierta medida, también las culturales, para recibir
una información y establecer al mismo tiempo
una relación comunicativa a priori franca y
honesta (Escandón Montenegro, 2019).
Sin embargo, los intereses comerciales de
estos soportes abonan el terreno para, utilizando
sesgadamente la información sociocultural y
la capacidad de interactividad de los usuarios,
incorporar distintas cuestiones interesadas que
empañan su aparente gratuidad y libertad de
contenidos. En las siguientes líneas se repasan
algunos aspectos claves en la información,
divulgación y comunicación de la arquitectura a
través de los social media y las redes sociales.

Actualmente los social media son mucho más que
un simple medio de comunicación e información3.
Desde su aparición, se han consolidado como
potentes herramientas socioculturales, de contenidos
y maneras muy creativos, que permiten una
participación interactiva, llegando a través de un
soporte virtual a un nicho de población mucho
mayor que la información tradicional. Se han erigido
para ser la manera de comunicación y obtención
de información de los sectores poblacionales más
jóvenes, pero no en exclusiva, pues es cada vez más
común su uso por toda la población, en general. Este
hecho ha quedado reforzado como consecuencia
de la pandemia COVID-19 que el mundo viene
padeciendo desde 2020.
Los social media han incidido de manera muy
importante en la manera de recibir y acceder a
la información sociocultural, en general, y a la
arquitectura, en particular (Lucca, 2020). Nada
es como era hace escasos años. Todo cambia
tan deprisa que no sabemos con certeza qué
consecuencias, a medio y largo plazo, van a
depararnos. Por ahora, están demostrando ser una
potente y eficaz herramienta de comunicación e
información, rebasando límites y fronteras físicos.
Comunicar personas e instituciones de manera
tan directa e inmediata ha abierto un panorama
extraordinario de posibilidades. La mensajería
instantánea, con su intercambio ágil y fluido de
información, la capacidad para interactuar entre
personas en tiempo real, el streaming, el acceso
abierto a repositorios digitales, las aplicaciones
interactivas… conforman un nutrido conjunto de
herramientas digitales, con un marcado componente
social, divulgativo, informativo y cultural, que
englobamos bajo la consabida denominación de
social media (Zhou, y Wang, 2014).
Las llamamos “herramientas” pues en efecto
nos brindan esa utilidad por la que, a través de
ellas, abrimos una ventana al mundo, a todo
tipo de información y conocimiento, de lugares

2. Social media: una compleja manera de
dirigir la información y la comunicación
sociocultural
Los datos del uso de los social media desde su
aparición en internet (Pérez, 1999)4 no han hecho
más que crecer. Hoy en día (2022), una persona
de edad comprendida entre los 45-50 años pasa
aproximadamente 2 horas usando algunas de las
nutridas variedades de social media disponibles
en internet (Hootsuite, 2022)5. Cifra que sube
hasta las 3 horas cuando el usuario se sitúa
por debajo de los 24 años. Si el tiempo medio,
en 2021, de uso de internet por un usuario
convencional fue de casi 7h, 4,25h las dedicó a
los social media. De ellas, 2,25h las pasó en redes
sociales y 2h fueron destinadas otros medios
tradicionales de información. Siguiendo con otros
datos significativos, el 90,2% de los usuarios
de internet en 2021 colaboró activamente en
subir contenidos a plataformas digitales social
media y de ellos un 40,4% los utilizaron para
fines profesionales, siendo el 60% restante los
dedicados al ocio y actividades culturales. De
todos los social media, Facebook continuó siendo

3

El texto refiere social media (medios sociales) y redes sociales (social networks) con distinto significado, conforme se interpretan hoy en
día, siendo ambas herramientas digitales de internet (www). Social media es el término que refiere a los diferentes medios de comunicación
e información on line, como blogs, foros, videos, imágenes, repositorios, revistas digitales, bibliotecas, hemerotecas digitales y, dentro de
ellos, las redes sociales. De este modo, el texto defiende la idea de que las redes sociales son una categoría más de los medios sociales. Las
redes sociales, por ejemplo, no engloban a los citados blogs, foros digitales, microbloggings, repositorios, bibliotecas y hemerotecas, que
como factor diferencial son social media no interactivas ni colaborativas, a diferencia de las redes sociales. Esta diferenciación se aplica a
todo el texto.
4
Se toma como referencia el año 1999, con el nacimiento del internet 2.0, dinámico y colaborativo (Pérez, 1999).
5
Datos obtenidos del Informe Hootsuite (Hootsuite, 2021).

14

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

ha incrementado el consumo de social media más
de lo esperado. Un consumo que es proporcional
a la cantidad de datos que almacenan estas
plataformas. Según su predicción, en 2022
Facebook recibirá 1,26x1011 fotografías,
Instagram 3,41x1010 y Twitter 3,02x1011 posts6,
como ejemplo de las más populares (Figura 3).

la red social más utilizada a nivel global. Le
siguieron, por este orden, Youtube, Whatsapp,
Messenger e Instagram, en el elenco de las más
usadas (Figuras 1 y 2).
Figura 1. Arriba, población mundial que usó los social
media de manera activa en 2021, con detalle de (de
izda a dcha): nº de usuarios totales, % de población
mundial, incremento anual, usuarios de social media
desde el teléfono móvil y su porcentaje. Debajo,
comportamientos de uso (tiempo y parámetros de uso)
de social media por usuarios habituales, en 2021, con
detalle de (de izda a dcha): % de uso de redes sociales en
estático, % de uso de redes sociales en dinámico, tiempo
dedicado a redes sociales, promedio de nº de cuentas
por usuario en redes sociales y % de usuarios de social
media para temas profesionales

Figura 3. Cifras de subida de datos por minuto a
nubes de internet en las plataformas social media más
populares en 2020

Fuente: Imagen editada por autores (Hootsuite, 2021)

Fuente: Imagen editada por autores (Domo, 2022)

Figura 2. Redes sociales más usadas en el mundo a
fecha de enero de 2021, con referencia a sus usuarios
(datos en millones). Imagen editada por autores
(Hootsuite, 2021)

Estos medios mantienen, no obstante, una
relación con los usuarios no tan diáfana como
a priori pudiera suponerse. Sí que se conoce
que su gratuidad se ampara en el consumo de
publicidad. En este sentido, pudiera ser lógico
que, en este marco de relación, este consumo
fuera un justo precio por el uso de estos medios
(Márquez, 2020). No obstante, no es lo anterior,
hasta cierto punto conocido, lo que condiciona
la información que nos ofrecen. Pues, en ellos,
en su afán por obtener más tiempo de atención a
sus programas, la información se personaliza en
función a complejos algoritmos que buscan, en
definitiva, no una información bien ponderada,
sino tiempo de permanencia (Orlowski, 2020).
Así, la información sociocultural, en manos

Fuente: Imagen editada por autores (Hootsuite, 2021)

Por otro lado, según el informe Domo “Data
Never Sleeps” (Domo, 2022), se estima que,
como consecuencia de la pandemia COVID, se

6

Informe destinado a “ilustrar el impacto de la pandemia COVID-19 en el incremento en la digitalización de la vida cotidiana y cómo la
tecnología está reimaginando el futuro del trabajo” (Domo, 2022).

15

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

de estas plataformas, se dirige bajo intereses
comerciales en función del perfil del usuario,
manipulando, por tanto, esa aparente libertad
y gratuidad en la utilidad del servicio, ya que
de ningún modo ofrece a todos los usuarios lo
mismo, sino que da, según sus cálculos, lo que
el usuario es susceptible de recibir, en el objetivo
último de conseguir más tiempo de permanencia
en la pantalla y más consumo de publicidad.
La arquitectura se sitúa, en manos de estos
medios, a veces como argumento principal (motivo)
de la comunicación, a veces como argumento
secundario (telón de fondo o decorado apropiado)
(Figura 4). Sea como fuere, los programadores de
estas herramientas web se interesan sin duda por
cómo es percibida la arquitectura que se sube a la red
para ofrecer, con sus potentes herramientas digitales,
una información (imagen) amena, interactiva,
culturalmente alcanzable y, por tanto, eficaz.

sus propios contenidos y colaborar de manera
participativa en la información que ofrecen. Una
suerte de “democratización” de la información a la
que la arquitectura no es ajena (Instituto Internet,
2020) (Figura 5). Este sistema, que habilita al
autor a publicar su propio trabajo y difundirlo a
escala global, prácticamente sin filtros de crítica
alguna, ha permitido, por un lado, considerar a la
arquitectura como un medio de comunicación de
masas, no reservado a expertos y de algún modo
elitista, sino abierto al mundo y popularizado; y,
por otro lado, en el afán por publicarse unos y
otros en estos repositorios digitales, ha producido
un efecto de retroalimentación en el que el
éxito que alcanzan algunas imágenes es tomado
como referencia por aquellos otros que desean
también ocupar los lugares más destacados.
Se ha generado entonces un proceso de rápida
evolución y adaptación, según la teoría de Variant
inflects model (Crysler, Cairns, Heynen, 2012:
385-392), que afecta de lleno a la comunicación
de la arquitectura.

Figura 4. Doodle de Google para celebrar el 161
aniversario del nacimiento del arquitecto Antonio
Gaudí [25 de junio de 2013], en el que se incluye un
vínculo para ver sus obras más icónicas desde su
navegador

Figura 5. Izquierda: preprint de la autopublicación
de la revista satírica El Croquet (copia de la
reconocida revista de arquitectura contemporánea
El Croquis -editorial El Croquis-); derecha: preprint
elaborado por los autores de un supuesto estudio
de arquitectura Pink Panther (datos obtenidos
del capítulo “The pink blueprint”, del Show de la
Pantera Rosa, Blake Edwards, 1966)

Fuente: Google

3. Social media como herramientas
de comunicación e información de
arquitectura. Una manera abierta, popular y
“democrática”
Es relativamente reciente el papel protagonista
que los social media están asumiendo como
vehículo de comunicación e información, tanto en
su aspecto generalista como aquel dirigido hacia
las distintas manifestaciones culturales, como la
arquitectura. En ello ha jugado un papel clave su
capacidad y agilidad para la difusión universal
de información y la posible interactividad de
los usuarios. Una interactividad que facilita
el posicionamiento y visibilidad de cualquier
usuario (especialista o profano) al permitir subir

Fuente: Imagen editada por los autores (Maas,
Madrazo, Hulsman, 2017: 150)

En conjunto, con el esfuerzo colaborativo de
millones de usuarios, las redes sociales han creado
un repositorio digital on line de arquitectura que
maneja un big data de petabites (1015 bytes)
que sólo puede ser gestionado por plataformas
digitales de amplios recursos materiales (Domo,
16

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

2022)7, obteniendo, al cambio, una información
privilegiada de millones de usuarios que, en
función a sus acuerdos de privacidad, les habilita
a gestionarla en la búsqueda de más retorno
económico. Archdaily.com, la red social de
arquitectura más usada del mundo, genera por
ejemplo una media de 15 proyectos al día (en su
versión en español) con una media aproximada
de 35 fotografías por cada proyecto, que hacen
un total de 525 fotografías al día8. Es tal su big
data que se están convirtiendo en el lugar de
almacenamiento on line del conocimiento de
la arquitectura contemporánea. Todo está en
sus nubes, lo bueno y lo malo, y todo se ofrece
en sus plataformas con la misma apariencia de
verosimilitud y sometido a similar criterio de
publicación. Es un hecho, en este nuevo panorama,
que la comunicación, comprensión e incluso
la propia experiencia de la arquitectura (Eiler-

Rasmussen, 2020) está siendo reformulada por su
incidencia (Zhou y Wang, 2014: 27-32).
Al mismo tiempo, es significativo no
obstante el escaso peso de la arquitectura, como
disciplina, en los social media actuales (Figura
6). No ya como soporte estético de cualquier tipo
de información, pues la arquitectura suele ser
utilizada por el resto de contenidos temáticos,
de cualquier tipo, como decorado referencial en
estos medios; sino en el ranking mundial de webs
en función al número de visitas (Cimadomo,
García, Shahdadpuri, 2021: 176). De las 100.000
webs más populares del mundo tan sólo 26 son
de contenidos específicos sobre arquitectura
(Canal Youtube, 2021). De estas 26, 21 se pueden
englobar dentro de las consabidas redes sociales
y 5 son webs convencionales que emanan de
medios de difusión de arquitectura tradicionales,
como las editoriales especializadas9.

Figura 6. Abajo: ranking de las revistas de arquitectura del mundo, de carácter divulgativo,
según el nº de visitas recibidas (2020); con tiempo medio diario por visita. Siguiente página:
ranking de social media de arquitectura del mundo, con tiempo medio dedicado por cada visita

7

Google, cada minuto, recibe 5,7x106 búsquedas que hace un total de 2,99x1013 búsquedas anuales (Domo, 2022).
Datos obtenidos según nº de proyectos subidos a Archdaily.com en 2021.
Destacan, en este reducido elenco, revistas como Architect (www.architectmagazine.com) del American Institute of Architects y The
Architect’s Newspaper (www.archpaper.com), en el ámbito anglosajón; y Arquitectura Viva (www.arquitecturaviva.com), dentro del
hispano hablante. No se incluyen en esta referencia las revistas científicas, cuyos contenidos no se cifran por intereses divulgativos ni
comerciales (en general).
8
9

17

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Fuente: Imagen editada por autores (Domo, 2022)

Fuente: Imagen editada por los autores, fuente: Informe Alexa 2020

18

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Dentro de los social media de arquitectura, el
medio más utilizado es ArchDaily (Plataforma
Arquitectura, en español), siendo el repositorio
digital con más visitas y contenidos de todas las
webs de arquitectura del mundo10, pero también
destacan: Dezeen, Designboom (Figura 7),
Architizer, Archinect y Divisare. Plataformas que
funcionan como redes sociales de arquitectura y
que están reemplazando a los medios tradicionales
(revistas especializadas) que en las últimas décadas
habían asumido la difusión de la arquitectura on
line, especialmente la contemporánea11.

De este modo, los medios tradicionales de
divulgación y crítica de arquitectura (Figura 6,
arriba) se han visto en la necesidad de adaptar su
contenido al soporte digital, ofreciendo webs que se
plantean básicamente como plataformas de venta, de
cierto contenido documental, sobre las que adquirir,
en soporte papel o digital, sus publicaciones.
4. Webs tradicionales de arquitectura
(web 1.0) vs redes sociales (web 2.0 Y web
semántica):
En un primer momento, la llegada de las webs
especializadas de arquitectura a internet se
apoyó en la idea de trasladar a un dominio web
la publicación en papel, manteniendo imagen,
formato y criterios de publicación (Figura 8).
Esto les permitió abarcar un público mucho más
grande que cuando la comunicación se producía
básicamente sobre el formato tradicional, en
papel. En ellas la crítica ha seguido ejerciendo su
labor de selección de los contenidos a publicar, de
manera que sus publicaciones han mantenido los
criterios de calidad antes exigidos, pero adaptados
al nuevo formato digital.

Figura 7. Interfaz del social media de arquitectura
Designboom.com

Fuente: Designboom.com [20/04/2022]
Figura 8 (derecha). Publicación en abierto del edificio
de OMA, Biblioteca nacional de Catar (Doha), en la
revista AV monografías versión digital en abierto
Fuente: arquitecturaviva.com/obras/biblioteca-nacionalde-qatar [22/04/2022]

10

Architonic.com adquirió Archdaily.com y creó la mayor plataforma on line de contenidos de arquitectura (Cimadomo, García,
Shahdadpuri, 2018: 64-73).
11
Archdaily.mx, en su versión en español, publica una media de 20 posts diarios, en comparación con los 2-3 noticias que publica el portal
Arquitectura Viva (Alexa, 2020).

19

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Así, mientras los medios tradicionales
siguen anclados en la crítica de arquitectura, las
redes sociales acogen a cualquier autor, con un
control de contenidos no sometido al rigor de
un consejo editorial ni crítico. Esto ha permitido
publicar una cantidad de proyectos mucho mayor,
posibilitando además que la opinión del usuario,
ya sea especializado, interesado o profano en la
materia, se divulgue con la misma apariencia
que la del crítico. En este contexto, las webs
tradicionales de arquitectura están perdiendo
protagonismo y relevancia.
Esta relación entre las webs de arquitectura
tradicionales (recepción estática de contenidos
amparados por un crítico o editor) versus redes
sociales de arquitectura (entre los que se incluyen los
repositorios on line de arquitectura retroalimentados
por las aportaciones de sus usuarios, sin selección
crítica) guarda una similitud ya advertida en 1999,
cuando Tim O'Reilly y Dale Dougherty refirieron
la comparación entre la web 1.0, de contenidos de
código cerrado, versus los contenidos de código
abierto, que sería conocida como la web 2.012.
En efecto, con el nacimiento de la web 2.0
el uso de internet ha mutado, desde plataformas
convencionales y unidireccionales, de percepción
de contenidos estáticos y acumulativos propios al
uso del internet 1.0, hacia un modelo participativo,
de shared knowledge, apoyado en plataformas
bidireccionales, que permiten al usuario crear
contenidos y compartirlos en abierto con el resto
de usuarios de ese medio (Figura 9). La llegada de
la web 2.0 a la divulgación de arquitectura, y más
recientemente la web semántica (web 3.0), fomenta
la participación del usuario, de cualquier condición,
como argumento clave de las nuevas plataformas
digitales, quienes vieron una oportunidad de
mercado hasta entonces desconocida13. Es
curioso comprobar que las mismas plataformas
convencionales se abren perfiles en redes sociales
para obtener visibilidad.

Figura 8. Publicación de la Biblioteca nacional de
Catar (Doha), en la cuenta del estudio OMA New
York en Instagram

Fuente: Instagram.com/omanewyork/ [22/04/2022]

De tal manera que, la figura del editor y crítico
de arquitectura, en estas plataformas, ha quedado
desterrada por la figura del algoritmo matemático.
Un programa que no busca otra cosa que
rentabilizar la fidelidad de sus usuarios. Los otrora
editores y críticos de arquitectura, responsables
de la selección y análisis de los proyectos que
ocupaban las publicaciones de cierto rigor, están
en franca decadencia y las redes sociales de la
web semántica especializadas en arquitectura
están en clara progresión. No obstante, no es
sólo lo anterior lo único que pone en desventaja
competitiva al medio tradicional. Otros aspectos
importantes también pueden referirse:
1. Debido a la mayor facilidad para la
asimilación y comprensión de sus contenidos:
no es lo mismo entender la información de

12

Web 2.0” fue el término inventado por Darcy DiNucci en 1999 y posteriormente popularizado por Tim O'Reilly y Dale Dougherty en
una conferencia sobre la Web 2.0 de O'Reilly Media. Conferencia impartida en el Hotel Argent de San Francisco, 5-7 de octubre de 2001
(Arroyo Vázquez, 2007).
13

El término “Web 2.0” (también “Web social”) comprende aquellos sitios web que facilitan compartir información, la
interoperabilidad, el diseño centrado en el usuario y la colaboración en la www. De este modo, la Web 2.0 permite a los
usuarios interactuar y colaborar entre sí, como creadores de contenidos. Esta web se organiza como un simple contenedor
o fuente de información y se convierte en una plataforma de trabajo colaborativo. Sobre la base de la web 2.0 se apoya la
siguiente evolución: la “Web semántica” (también “Web 3.0”); que añade a la anterior la capacidad de transformación de la
web en una base de datos on line (mediante big data), que permite el almacenamiento, interactuación e interoperabilidad de
contenidos a través de la nube y múltiples aplicaciones non-browser (sin navegador) (Vianello, 2004:360).

20

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

5. Redes sociales y la fotografía de
arquitectura como fín y no como medio

arquitectura a través de fotografías, que desde un
texto crítico y una planimetría con referencia al
contexto y al lugar.
2. Por el público nativo digital: que está más
acostumbrados a un entorno digital colaborativo,
donde se sienten parte activa, en el que cualquier
comentario suyo puede ser una aportación
significativa, al margen de su fundamento o interés.
3. Por la difícil migración de los medios
tradicionales de divulgación a la web: pues las
versiones digitales de las publicaciones en papel
migran literalmente a un soporte digital, sin
modificar apenas su estructura y contenido, en la
intención de ser fieles a su imagen y marca, con
escasa capacidad de adaptación al nuevo medio.
4. Por la lenta gestión de los contenidos en las
webs tradicionales: exigen tiempo de búsqueda en
la web, introducir claves o filtros para su lectura,
especialmente si son de pago y, finalmente, su
lectura queda sujeta a ese soporte.
5. Por la interconectividad entre redes sociales:
desde una misma dirección de internet se permite
el acceso libre y directo a las más populares, sin
necesidades de configurar un perfil para cada una
de ellas.
6. Y, por último, por la personalización de sus
contenidos: los algoritmos de estas plataformas
dirigen la información que suministran en función
del perfil que almacenan de cada usuario.
En resumen, el esfuerzo que exigen las webs
tradicionales de arquitectura las hace situarse en
una exigencia insalvable para gran parte de la
población y es entendible que estén perdiendo
su papel preponderante, en la comunicación e
información de la arquitectura en favor de las
redes sociales de arquitectura (Smith, 2015: 35).

Hoy en día, la comprensión de la arquitectura a través
de estas plataformas se está convirtiendo en una de
las principales vías para su conocimiento (Shaw y
Krug, 2015: 243). La facilidad con la que accedemos
a sus contenidos, la verosimilitud que ofrecen y
la eficacia con la que se despliegan sus imágenes
sobre las pantallas de nuestros dispositivos los
convierten en argumentos poderosísimos de los que
es muy difícil escapar. La arquitectura (el proyecto
arquitectónico y la arquitectura construida), en
manos de estas plataformas, se representa para ser
comprendida básicamente por la imagen. No es un
objetivo prioritario su correcta comprensión, sino
más bien si el soporte físico-estético representado
consigue tiempo de permanencia e interactividad.
Un tiempo que, como se ha comentado, se traduce
en rentabilidad económica.
De este modo, al margen del carácter de lo
publicado, la arquitectura es representada para ser
vista y admirada expresiva e icónicamente. Suelen
quedar fuera, en su representación, pues apenas se
suele abundar en ello, su recorrido por la historia,
la relación con el contexto, con el territorio, con
el lugar, con el programa desarrollado o cualquier
otra circunstancia que haya podido condicionar esa
arquitectura y no pueda ser expresada mediante
una imagen. En un orden similar, los documentos
tradicionales que explican la arquitectura, como
son las plantas, secciones y alzados, es decir los
argumentos básicos para su comprensión, tampoco
abundan y, si los hay, suelen representarse aislados,
a escalas inadecuadas y con poca referencia al
contexto (Figura 9).

Figura 9. Página principal de Archdaily.
com (visitado el día 22/04/2022 a las
15:30, Central European Time (CET)
UTC +1 hora). Con referencia al
contenido documental aportado en la
publicación del proyecto presente en ese
momento
Fuente: https://www.archdaily.com/980546/
hanji-house-pavilion-stefano-boeriarchitetti [20 abril de 2022]

21

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

De este modo, la fotografía se sitúa como fin en
sí mismo y no como argumento complementario
(medio) para la comprensión de la obra. Una
fotografía que puede no ser perfectamente fiel
al original y por tanto puede editarse, pues no
hay ética que la salvaguarde, pues sus fines son
fundamentalmente estéticos (Trujillo, LópezTarruella, Llinares, e Iñarra, 2017). El usuario,
con esta información, se queda con lo superficial,
con aquello que el autor o interesado quiere
que se contemple y la información queda por
ello sesgada y priorizada por otros intereses. Se
produce, en consecuencia, una suerte de idolatría
de la imagen, donde la arquitectura busca una
iconicidad que la haga fácilmente popular y
reconocible, que la “viralice”. La arquitectura,
expresada de este modo, banaliza su significado
y el usuario, sometido a este formato, llega a
identificar la comprensión de la imagen con la
comprensión de la arquitectura (Vergara-Muñoz
y Martínez-Monedero, 2021: 175). Es por ello
que la comprensión de la arquitectura, a través
de estos soportes digitales, asume una intención
más cuantitativa que cualitativa, del mismo modo
que rige el consumo de publicidad (Farahani,
Mahmoudi y Maedeh, 2018: 207).
Esto afecta sobre todo a los usuarios más
jóvenes. Ellos son, a fin de cuentas, los que
dominan las herramientas digitales con mayor
soltura. Son además los que están acostumbrados
a esa inmediatez que exigen los soportes virtuales
y a concebir una idea de la totalidad mediante
una información parcial. En este contexto,
propio a la juventud, no se obtiene un adecuado
entendimiento de la arquitectura (Mosciatti,
2010: 44). Pero no sólo eso, otra consecuencia
inmediata de lo anterior, que ya está siendo
advertida, es que el uso de estas herramientas está
ampliando la brecha sociocultural de sus usuarios.
La información que a fin de cuentas reciben acaba
siendo tan distinta que, finalmente, las diferencias
socioculturales se acentúan (Alberich-Pascual y
Higueras-Ruiz, 2021: 108).

asemeja bastante a una red social especializada,
pero sin un argumento tan comercial como las
antes citadas (Quezada et al., 2018).
Google.com es quizás el ejemplo más
contradictorio de todas las herramientas “sociales”
que internet pone a nuestra disposición. Dejó de ser
hace tiempo sólo un buscador para configurarse,
a través de sus muy variadas aplicaciones, en un
“universo” de posibilidades (social media) a las
que se accede a través de una única cuenta. Esta
importante evolución ha alterado, al mismo tiempo,
como gestiona la información que ofrece a través
de sus distintos canales. Las versiones de Google
dedicadas específicamente al conocimiento y ámbito
académico, como Google Scholar, nos ofrecen su
cara más útil. Scholar es un buscador que nos da unas
posibilidades, en abierto, que no encontramos en otras
opciones, pues los buscadores científicos de pago
(Reuters, Scimago y otros) restringen su uso a ámbitos
académicos14 Google Arts &amp; Culture (artsandculture.
google.com) se ofrece como una herramienta cultural
divulgativa, que aporta contenidos de interés, de arte
y cultura general, en los que la arquitectura juega un
papel destacado15 (Figura 10), siendo la fotografía el
argumento (medio) principal de sus contenidos y el
consumo de publicidad, de manera indirecta, el fin de
esta plataforma.
Existen distintos formatos de redes sociales
profesionales para el ámbito de la construcción y
arquitectura. Similares en los fines a un Linkedin,
el que el autor crea su perfil, a la manera de una web
propia, pero que permite la interactividad de las
redes sociales. En ella, como en las redes sociales,
el perfil del usuario y su actividad configuran una
información que, por distintos modos, capacita a
éstas para enviar un contenido u otro, publicitario
e informativo, sesgando, de algún modo, la
información que ofrecen. Hay, no obstante,
distintas opciones que pueden ser encontradas bajo
distintos formatos, de acceso fácil y adaptadas a
distintas situaciones territoriales y culturales.

6. Opciones contradictorias: redes sociales,
plataformas, repositorios, perfiles on line y
wikis

14

Dentro del ámbito académico, las bases de datos que
ofrecen los servidores Orcid, Dialnet, Scopus, Research… son
evidentemente bases que cuentan con todo el rigor científico,
pero, por ser de acceso restringido, quedan sujetas al entorno
científico-académico.
15
Cuenta con el apoyo de organismos e instituciones de todos
los países que poseen estos bienes culturales, que se ven en la
oportunidad de colocar su patrimonio en este medio y conseguir
así publicidad y visitas, que se traducen en retorno económico.

La especialización de los social media sin intereses
comerciales hacia la arquitectura es minoritaria.
Existen plataformas on line que ofrecen
contenidos de interés, cuyo funcionamiento se
22

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CONTEXTO

Figura 10. Interfaz de Google Arts &amp; Culture de
los Kew Gardens (Londres), con el enlace a redes
sociales sobre las que se puede interactuar con las
imágenes del repositorio: artsandculture.google.com/
story/5wVxZ7RQh-9xoQ, [22 abril de 2022]

Figura 11. Interfaz web de wikiarquitectura.com.
Ofrece contenidos especializados en arquitectura y
patrimonio arquitectónico

Fuente: artsandculture.google.com/story/5wVxZ7RQh9xoQ
Fuente: www.wikiarquitectura.com [20 abril de 2022]

Academia.com es quizás la base de datos
científica, no académica, más popular de los
últimos años que se ofrece también en abierto. Se
ha convertido en una herramienta muy popular
por su carácter multidisciplinar, como repositorio
de publicaciones científicas. No obstante, según
qué publicaciones e información, su acceso queda
restringido a su formato de pago y las búsquedas
quedan en todo momento condicionadas por el
perfil que el servidor concibe de cada usuario,
como sucede en las redes sociales. Lo que
resta homogeneidad a sus contenidos y acaba
entendiéndose como una especie de Linkedin de
la investigación.
Muy distinto es lo que ofrecen los servidores
Wiki16, como Wikiarquitectura (Figura 11), el
modelo wiki de arquitectura más popular (Carone,
2022). El entorno “wiki” no es una red social ni
tampoco un buscador comercial, ni es un producto
que basa su modelo de negocio en el tiempo que
los usuarios pasan delante de la pantalla o en el
tipo de información y publicidad que ven. Las
wikis son honestas y abiertas en ese sentido. No
discriminan por lugares, ni contenidos, ni por
perfiles de usuario. Son bases de datos que se
conforman con las aportaciones desinteresadas
de sus usuarios, mediante un cierto control
editorial. La página se soporta mediante un uso
razonable de la publicidad, pero también dispone
de crowdfunding que la haga sostenible.

7. Conclusión
Los social media están incidiendo de manera
determinante en la comprensión de la arquitectura.
En el escaso tiempo que llevan entre nosotros han
modificado la forma en la que se asimila, estudia
y disfruta la arquitectura, tanto para la población
profana como para los especialistas. En este
sentido, nadie escapa a su influencia. Con habilidad
y eficacia, los social media han evolucionado
para proyectarse como potentísimas herramientas
interactivas y creativas, no estáticas, desde las
que se accede a la comprensión y experiencia
de la arquitectura. Sin embargo, sus algoritmos
personalizan lo que recibe cada usuario, no en
pos de una información bien ponderada, sino en
la búsqueda de tiempo de uso en sus medios, para
monetizar la fidelidad del usuario y conseguir sus
objetivos comerciales. En este nuevo contexto,
a estas plataformas no les interesan tanto los
aspectos cualitativos de esta comunicación como
los cuantitativos, que se cifran en tiempo de
permanencia en la pantalla.
Para conseguir este objetivo, su información
se apoya eminentemente en imágenes icónicas, al
margen de su rigor documental. Su representación
suele dejar fuera su recorrido por la historia, la
memoria explicativa, la relación con el contexto, con

16

Según su uso, un servidor Wiki es un sistema de trabajo informático localizado en un sitio web que permite a los usuarios crear y
modificar contenidos de forma colaborativa, rápida, sencilla y altruista.

23

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CONTEXTO

el territorio, con el programa funcional desarrollado
o cualquier otra circunstancia que no pueda ser
expresada mediante una imagen. La situación
actual, derivada de la pandemia COVID 19, las ha
situado en una posición ventajosa para la conquista
de estos objetivos. De manera inversa, las vías
tradicionales para la comprensión de la arquitectura
están quedando en cierto modo relegadas.
La arquitectura, en manos de estas plataformas
socioculturales, se sitúa en la contradicción
por la que, por un lado, permite acceder a unos
contenidos socioculturales valiosos, de manera
inmediata y en cualquier lugar del mundo,
universalizando el acceso al conocimiento de
la arquitectura (Economou, 2015: 200); pero,
por otro lado, su comprensión queda alterada
por el rigor con el que se expone. Dentro de la
amplia oferta de social media de arquitectura

cabe señalar a los servidores wiki. Ofrecen
repositorios de información menos sujetos a
estos modelos de negocio, pues no amparan su
funcionamiento en tácticas comerciales, sino en
modelos colaborativos de contenidos on line, más
o menos contrastados.
Para el futuro es necesario plantearse qué
dirección está tomando la comunicación y la
comprensión de la arquitectura y, en especial,
cómo se produce en las nuevas generaciones de
arquitectos. En este sentido, a tenor de lo repasado,
se antoja necesario fomentar la capacidad de
crítica de los usuarios respecto a los social media
de arquitectura, para llegar a discernir con criterio
la información que reciben a través de estos
soportes. Un argumento de esta transcendencia
debería ser considerado en los planes de estudio
de arquitectura de todo el mundo. C

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CONTEXTO

From Social Flourishing to Social Security by the
Architecture of Iranian Traditional Bazaars1
Del florecimiento social a la seguridad social por la arquitectura de los bazares
tradicionales iraníes
Recibido: diciembre 2021
Aceptado: noviembre 2022

Shamsi Ranjbar2
Hossein Rezaei3

Resumen

Abstract

La sensación de seguridad es una de las
necesidades de la durabilidad de la vida urbana
que es prominente en el contexto de los bazares
tradicionales Iraníes y, por lo tanto, se puede
rastrear en correspondencia con algunos índices
como la integración social, la aceptación, la
justicia y, finalmente, el florecimiento. En
cuanto al advenimiento de un cierto nivel de tal
sentido en el bazar tradicional de Kermanshah,
especialmente en términos de florecimiento
social, el objetivo principal de esta investigación
es estudiar cómo ha proporcionado un contexto
físico que afecta el sentido de seguridad con la
mediación del florecimiento social. Explicando
que, en esta investigación, el florecimiento social
se considera un ciclo creciente de acción-efecto
de prosperidad y consentimiento resultante de
la apertura social, la diversidad, la flexibilidad y
la interacción. Si bien la exploración del sentido
de la seguridad y el análisis del papel de sus
factores físicos asociados en la mayoría de los
estudios se ha especializado al Urbanismo, se
la somete en este estudio dentro de la escala
arquitectónica. Por lo tanto, esta investigación
cualitativa se ha realizado mediante un método
descriptivo-analítico que combina dos tipos de
teoría fundamentada y estudio de casos con un

The sense of security is one of the necessities of
urban life durability that is prominent in the context
of Iranian traditional bazaars, and so is traceable
in correspondence with some indexes such as
social integration, acceptance, justice, and finally,
flourishing. Regarding the advent of a certain
level of such a sense in the Kermanshah traditional
bazaar, especially in terms of social flourishing,
the main objective of this research is to study how
it has provided a physical context affecting the
sense of security with the mediate of the social
flourishing. Explaining that, in this research,
social flourishing is considered an increasingly
dynamic action-effect cycle of prosperity and
consent resulting from social openness, diversity,
flexibility, and interaction. While exploring the
sense of security and analyzing the role of its
associated physical factors in most of the studies
has been specialized to Urbanism, it is subjected
in this study within the architectural scale. Thus,
this qualitative research has been performed
by a descriptive-analytical method mixing two
types of grounded theory and case study with a
blended (social-physical) approach. The research
has led to the significance of features like spatial
openness, deliberate and targeted complexity
including ornamentation, formal-functional

1

This article is based on Shamsi Ranjbar’s Master of Architecture Thesis entitled “The Study of Iranian Traditional Bazaars Patterns from
a Social Sustainability Point-of-View and the Way it Would Be Reflected in the Contemporary Architecture (Case Study: the Design of a
Cultural-Commercial Complex Adjacent to the Kermanshah Traditional Bazaar)” that was conducted under the supervision of Dr. Hossein
Rezaei at Islamic Azad University, Kermanshah, Iran.
2
Nacionalidad: Irani; adscripción: Master of Architecture, Department of Architecture, Kermanshah Branch, Islamic Azad University,
Kermanshah, Iran; E-mail: shamsi.ranjbar7@gmail.com
3
Nacionalidad: Irani; adscripción: Assistant Professor of Architecture, Department of Architecture, Kermanshah Branch, Islamic Azad
University, Kermanshah, Iran (Corresponding Author); Email: hossein.rezaei@iau.ac.ir
https://orcid.org/0000-0002-8257-458X

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CONTEXTO

enfoque mixto (social-físico). La investigación ha
llevado a la importancia de características como
la apertura espacial, la complejidad deliberada y
dirigida, incluida la ornamentación, la diversidad y
legibilidad formal-funcional, y la flexibilidad físicoconductual, como las principales características
físicas que afectan el florecimiento social y, por
lo tanto, la sensación de seguridad, que podría se
identificaría en el cuerpo de los bazares tradicionales
y se recrearía en las obras arquitectónicas regionales
contemporáneas. Por lo tanto, la efectividad de
la relación entre las características físicas de los
espacios colectivos y su seguridad puede medirse
considerando el índice de florecimiento social.
Este asunto se ha concentrado en esta investigación
sobre el bazar tradicional de Kermanshah y se ha
concluido para utilizarlo en futuros diseños.

diversity and legibility, and physical-behavioral
flexibility, as the main physical characteristics
affecting social flourishing and thus the sense of
security, which could be identified in the body
of traditional bazaars and would be recreated in
the contemporary regional architectural works.
Therefore, the effectiveness of the relation
between the physical features of collective spaces
and their security can be measured by considering
the index of social flourishing. This matter has
been concentrated in this research concerning the
Kermanshah traditional bazaar and concluded to
use in future designs.

Palabras Clave:

Keywords:

sostenibilidad; seguridad social; florecimiento
social; factores físicos; bazares tradicionales
iraníes; Kermanshah

sustainability, social security; social flourishing;
physical factors; iranian traditional bazaars;
Kermanshah

27

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CONTEXTO

Introduction

connected internal components and therefore,
they are potential places for the occurrence of
social deviance. Then, it is essential to socially
and physically explore the qualitative aspects of
security in these spaces.
As mentioned, traditional markets play a
critical role in the context of social, economic,
and environmental sustainability (Blanco Luna
and de la Fuente Suárez, 2022; DominiqueFerreira, et al., 2022) in most historicallycivilized countries, especially in terms of making
patterns for the future. These markets, which are
called traditional bazaars in Iran, have been also
very important since the distant past until today.
Iranian historical bazaars have been formed in the
cities that have had a commercial boom since the
Sasanian era (224-651). According to their bold
role in the economic dynamism of society, the
old Iranian bazaars have turned into examples
of precious vernacular architecture and cultural
heritage during the time. As the places for work
and gathering of different individuals with various
tastes from diverse subcultures, bazaars are also
heeded as the underlying cause for recognition
and reconsideration of crafts, cultures, and in other
words, the sociology of the Iranian cities. About
their general structures, most Iranian ancient
bazaars have been linear and roofed with alleys
dedicated to specific guilds. The primary core of
them was established around the prominent gates
of cities and extended along the main routes.
Explaining that the structural coordination and
interaction of physical elements of bazaars, from the
main and subsidiary alleys to shops, caravansaries,
Chahar-Souqs (the intersections of two main
alleys), and Timchehs (small covered caravansaries
which worked like today’s malls) had and still have
(in extant cases) a significant impact on bazaar’s
dynamism and flourishing.
One of the most successful examples of
Iranian traditional bazaars is in Kermanshah.
Kermanshah is one of the ancient cities in the
Zagros area which has always had specific
importance in Iranian history owing to its strategic
and unique location. Desirable environmental
conditions, its appropriate location on the
connecting route between Iran and Mesopotamia,
and also lying in a fertile region have begotten
a privileged commercial position for this city
(Irandoost, 1994). In this regard, the history of
the traditional bazaar of Kermanshah dates back
to the historical period of the Afsharid dynasty

Social sustainability, as the main area of the
study at a macro scale, is a social goal that
enhances the collaboration between individuals
and institutions of a society. It is analyzed from
both cognitive and structural dimensions. Social
participation, trust, security, and flourishing are
the four pivotal ones from social sustainability
criteria that are more emphasized in connection
to sustainable development. Meanwhile, the
present research has dealt with the matter of
security due to its importance. It is one of the
most prominent and complicated concepts in
many social and physical discussions because of
its relation to the probability of threats in terms
of human collective relations in society. In other
words, social security is considered a criterion
for sustainable development and as one of the
most significant factors of social sustainability,
affects other criteria of sustainable development.
The sense of security is the result of a mentalsocial process that most of a society members
fundamentally take part in its production or
destruction, according to their needs, interests,
wishes, personalities, and mental capabilities
(Bayat, 2009). In the collective spaces, lack
of security not only deters the community in
those spaces from achieving some dimensions
such as social integrity, acceptance, justice, and
flourishing but also causes the decline of the social
sustainability level and ultimately, their isolation.
It should be mentioned that these indexes have
interactions and interlocking with each other
and are in connection with the subject of social
security. Take, for instance, the resultant impacts
of social integrity, acceptance, and contribution
to society on social flourishing and consequently,
the realization of security in a flourished society.
The emphasis on sound social relations and
the ways they are shaped in the context of the
physical space is one of the entries of establishing
social security. Thus, it can be expressed that
the physical body influences social norms and
subsequently, these norms also affect the way that
the physical body is used. To support this notion,
traditional markets should be addressed where a
massive number of society individuals are hosted.
These places are notably capable of inducing a
high-level sense of social security. Though
they have social complex systems and highly

28

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CONTEXTO

(1736-1796). However, the construction of its
present body commenced in the early Qajar
period (1805). In its glory (the wane of the Qajar
dynasty), it comprised some alleys, piazzas, and
other major imaginable elements of an Iranian
traditional bazaar in the form of a coherent
and dynamic structure. As the economic and
social center of the bazaar, the main plaza of
the city was reputedly called as Sabze-Meydan
or Toopkhaneh plaza, which the governmental
palace, administrative buildings like telegraph and
customs, commercial places like shops, and other
religious, social, and cultural buildings like the
central mosque, timpani place, old-fashion cafes
and et cetera were located around it. Around this
centrality, the bazaar is continuously and linearly
extended from the west side of the city to its east.
The very west end starts from an area entitled
Toopkhaneh bazaar, which was an open-air alley
used as a place for the stay and accommodation of
pilgrims and passengers who were on their way
to the holy cities. Hence, this section was mainly
focused on satisfying the needs of passengers by
providing service and commercial sections like
caravansaries, mosques, public baths, and shops.
The beginning of the main alley is called Serajha bazaar and contains shops and booths that
reach an open area which is called Allaf-Khaneh,
a place for selling agricultural products in the
region. In addition, some of its branches (crossed
alleys) have formed the Bazzaz-ha and Mesgarha bazaars that sell clothes and copper dishes and
tools respectively. It should be mentioned that
the main passageway of the bazaar consists of
several elements like Timcheh, Sarai (two-story
office-workshops), mosques, shops-booths, and
archways before reaching the Chahar-Souq, as
the most exhaustive part of the bazaar in terms of
spatial composition and organization (Irandoost,
1994). Its current remains can be seen in figure 1.
Formerly, how to approach social flourishing
through the channel of social security and the
realization of the sense of security has been
seriously studied in social fields. Also, the
relevancy of security and its importance in
built environments as the context of individual
and social life has always been a prominent
and noteworthy research subject. The instance
for such an assertion is the studies conducted
concerning the analysis of security on an
architectural or urban scale. However, there has
been less attention to the concepts and semantics

of social sciences in physical aspects. With
this citation to the existing study gap about the
subject interdisciplinarily (social sciences and
environmental designs), the principal question
of the present research is about the way to obtain
comprehensive dimensions of occurrence of the
sense of security in contemporary architecture
by utilizing the lessons learned from existing
spatial organizations (formal-functional) of
traditional bazaars in which it can meet physical
and social needs of most citizens. In other words,
regarding the case study, how the Kermanshah
traditional bazaar has afforded a proper physical
context to actualize a sense of security affecting
social sustainability through social flourishing?
Accordingly, the main objectives of the research
would be as follows:
(1) The identification of social-physical
impacts of the Kermanshah traditional bazaar on
context security.
(2) The exploration and analysis of the role
of social flourishing as a mediator index in the
studied process.
(3) The conclusion of the attained notions in
the form of some guidelines to aimfully apply in
future designs.
This requires an exact exploration of all social
and physical dimensions of this bazaar’s body about
each other and their interaction in the mechanism of
effect on the regional flourishing and consecutively
sustainable security. Therefore, this would be an
effort to present some architectural strategies to
enhance the level of social sustainability specific
to the regional community.
Figure 1. Some Internal Views of the Kermanshah
Traditional Bazaar (Bazzaz-ha Bazaar, Allaf-Khaneh,
Seraj-ha Bazaar, and Mesgar-ha Bazaar)

29

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Literature review

ability of a community for preserving archetypes
and their resulting fundamental characteristics in
the face of probable actual threats under changing
conditions (Watson, 2005). Hence, social security
is a type and level of peace of mind that society
and groups play a prominent role in shaping it.
Regarding the presented descriptions, this
significant matter can be perceived that besides
the objective dimension of security, the realization
of a sense of security, or in other words, its
subjective aspect has a high level of importance.
Individuals decide and behave by psychologically
referring to their historical mentality. Hence, their
evaluation and feeling from the place of action
play an underlying role in their decision-making
(FiroozAbadi and Azkia, 2004). Therefore, to
create a sense of security, the reasons and required
tools should be identified and this is realized only
by analysis of behaviors that lead to the increase
or decrease of security in society. In this regard,
Buzan describes that a sense of social security is
based on the preservation of all characteristics in
which people consider themselves as a member
of a social group (Navidnia, 2006). Thus, a major
part of the sense of security regards its social
aspect which has a close relationship with the
mental comfort of humans and is one of the main
cues of social sustainability. Meaning that the
scarcity of this sense and fear of being a victim
threatens the concept of territory in public spaces
and consequently, the creation of successful
urban spaces. To approach this, Jacobs (2008) in
“The Death and Life of Great American Cities”
has described influential criteria for affording
urban spaces as clarification and separation
of public and private places, diversity of use
and mixing them, and effective utilization of
pedestrian presence, for reducing the probability
of crime occurrence. Moreover, Giordano (2008)
in his research showed that street networks of
neighborhoods are extremely important factors in
forming crime patterns. His findings affirm that
both street networks and land use participate in
issues related to crimes in a neighborhood. Also,
Foster et al., (2014) who have studied the effect
of fear of a crime during people's walking in
Australia, assert that it is possible to decrease the
fear and increase the amount of walking in urban
pathways by strategic decisions and subsequently
physical interventions.
It should be kept in mind that the term “social”
in the concept of social security describes that

At the macro scale, this research is concerned with
the field of social sustainability that focuses on
the quality of life, related to the concepts of social
justice, solidarity, participation, and security.
The prerequisite for understanding each of them
is recognition of social cues including social
perception, penetration, attitude, and homophony.
Describing that one of the most prominent aspects
of social sustainability is the social perception
that addresses the apprehension of the behaviors
of others. The other item is social penetration
which points out the level of the impressionability
of beliefs, feelings, and subsequently, collective
behaviors from others. The term attitude is used
to name the evaluation of society’s individuals
from almost every aspect of society and social
homophony is also shaped by the convergence
of social attitudes. In this regard and since the
focus of the present research is on the matter of
security and its affecting physical factors under
a social approach, the literature review has been
performed in two separate categories of “socialphysical security” and “social flourishing” as
follows:
Social-Physical Security and its Contexts
As one of the substantial environmental
affordances determining spaces’ effectiveness on
architectural and urban scales, security possesses
a special niche. Because if all principles of
architectural and urban design are conformed but
the matter of security is not properly attained, the
success of the design of that space is seriously
questioned. In Persian culture, security is
described as freedom, peace, and the lack of
others’ invasion fear. In this regard, two contents
are given in the field of behavioral science: (1) a
situation in which all personal needs and demands
of individuals are satisfied, and (2) a feeling of
personal value, peace of mind, self-confidence,
and acceptance which is finally conferred from the
social class to an individual (Salehi, 2008). Moller
(2000) defines the concept of social security as
the ability of society to durable its fundamental
characteristics by protecting cultural patterns,
social traditions and bonds, national-religious
identity, and other similar items against actual
threats in the context of environmental changes.
Moreover, Weaver describes social security as the
30

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

security is created by society. For this, insecurity
is heeded as a result of social issues (Hamalainen,
2005). Therefore, physical security also should be
particularly noticed in connection with the spaces
that are considered the context of social life. So
this concept might be accounted as the comfort,
peace, and sense of satisfaction that users obtain
as the result of the good performance and
desirability of the physical environment, which
covered a set of factors divided into two main
groups of functional spaces and spatial features
(with functional or meta-functional origins,
both are afforded by the architectural form at a
macro scale)(Rezaei et al., 2018a; Khandan and
Rezaei, 2021; 2022). Thus by supposing a wide
range of physical factors in the form of three
categories of functional spaces, spatial features,
and consequently environmental affordances, in
which the two first items affect the formation of
the third one, it is possible to incite the motivation
of users and observe their different behaviors
(Rezaei et al., 2018b; Rezaei, 2020; Zohreh and
Rezaei, 2020). In this way, it can be claimed that
security is one of the environmental affordances
resulting from different physical features, which
influences feelings in various architectural spaces.
It is considered that defenseless places have
several characteristics, which are dividable into
two physical and social categories and leave spaces
prone to crime. Accordingly, Zangiabadi and Rahimi
(2010) in their research, conclude that there is a
meaningful connection between committing crimes
and the characteristics of the place such as darkness
and vacancy. Moreover, the density of the population
and an increase in immigration is considered as one
effective factor for the incidence of crime. As Mohseni
Tabrizi, et al., (2011) evaluated crimes occurred in
twelve different public spaces of Tehran in their
article entitled “Indefensible Urban Spaces and
Violence (Study on Indefensible Urban Spaces of
Tehran City)”, absence of light, lack of building
density, concave walls, and et cetera affect the
occurrence of different kinds of violence. Also,
in the research entitled “The Role of Perceptual
and Spatial Organization of Street in Security
Feeling of Pedestrians (Case study: Tabriz City)”
Rahimi and Pirbabaei (2014) claimed that there
is a meaningful correlation between spatial
organization and cognitive factors of place.
Besides, the comprehensibility of street facades
has the most significant role among cognitive
factors in pedestrians’ sense of security.

In concluding this part, it can be said that
the sense of security is a kind of cognition of
environmental conditions, which is differentiated
from a specific physical-cultural context to
another one. In this regard, the attainment of
a sense of security in a physical environment
mostly covers semantic cognition and the
desirability of space. Such an environment
makes it possible for designers to study and
directly assess and intervene in the relationship
between man and space due to possessing the
simultaneous characteristics of objectivity and
subjectivity. Therefore, this explanation helps
to understand the role of the physical body and
especially its formal aspect in the formation
of a sense of security (Matloch, 2000; Pakzad,
2006). Since the architectural form should be
responsible for all functions and meta-functions
of architecture (Rezaei et al., 2018a), the physical
structure of a space, or in other words, the form
of space has an undeniable role in creating safety
and security. That is why the consideration of the
formal quality of architectural space is important
and visual comfort is known as a significant cue
of secure environments (Salehi, 2008).
Social Flourishing
Social flourishing is a high level of potentiality
and subsequently the evolutionary trajectory
of society (Keyes, 1998). This concept should
be accompanied by the perception of society’s
individuals from the fact that they would benefit
from social growth. Hence, the condition of
people and present entities in society somehow
keeps advancing which promises optimum
social development (Keyes and Shapiro, 2004).
Therefore, social flourishing as one of the
prominent indexes of social security produces
standalone energies for changes in social abilities
and subsequently, in physical characteristics
that are assessable through the evaluation of the
development of society in an enhancing route of
diverse fields. Regarding the existing theoretical
conceptualizations in social health, Keyes and
Shapiro (2004) presented a measurable fivedimensional model, including social correlation,
coherence, acceptance, participation, and
flourishing in an article entitled “Social Wellbeing in the United States: A Descriptive
Epidemiology”, which are considered as the
most common assessable aspects of social
31

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

sustainability in various levels. That is why the
approach to social flourishing might be seen as
the amount of people’s optimum performance
in their functions. In their research entitled “The
Normalization of Well-Being Social Inventory”,
Heydari and Ghanaei (2008) also studied a normcognitive test of social welfare on students of
Islamic Azad University in different branches of
Markazi Province, Iran. Their findings illustrate
the importance of the five factors of social
flourishing, acceptance, adaptation, coherence,
and participation, and especially, the higher
importance of the first. In this regard, Samaram
(2009) examined the relationship between social
health and social security in his research. He
concludes that the realization of social health is
caused by providing social security as a basic
need. This is because of the mediatory of social
flourishing that leads to the development and
expansion of social satisfaction in a community
due to its emphasis on absorbing people under
social frameworks and acceptance of social
norms. It should be mentioned that paying
attention to subcategories of social flourishing
containing social adjustment, acceptance, and
effectiveness, and have special importance in the
quality and quantity of social satisfaction which
is going to be discussed in the following.
Social adjustment is the result of a continuous
process in which one changes behavior to create
an appropriate and effective relationship with
others and the environment. The basis of social
adjustment is the creation of a balance between
the individual demands and the expectancies of
society that can influence all aspects of one's
life (Dhingra, Manhas, and Nirmala, 2005).
Thus, this is seen as a substantial criterion
for gaining assurance in a fair distribution of
comfort, social equality, and augment of socialcultural acceptance. Social acceptance is also
a set of human mechanisms facing social and
physical environments, which is propounded
to achieve social flourishing. The third item is
social effectiveness which is defined as a set of
performed targeted attempts that sustainably
causes the continuance of life and evolution of
society (Robbins and DeCenzo, 2002). In this
regard, the capability of enhancing effectiveness
that directly affects social flourishing provides
the possibility of social security development and
will improve other criteria of social sustainability
in this way. On the other side, the concept

of social satisfaction refers to each person’s
contentment with his life concerning others. In
such a way that social satisfaction is the level
of gratification and positive feeling of a person
from social life which causes an increase in one's
social activities and consequently, the increment
of social correlation (Zaki, 2005). As an assessing
criterion for social flourishing in connection with
the physical environment, this concept is the result
of achievements based on physical influences in
improving the provision of individual and social
needs and the level of its resulting satisfaction.
Therefore, it connects with the concept of socialphysical security in this way.
To emphasize the connection of these
constructs, in the end, it should be said that the
quality and quantity of the social concepts and
semantics existing in a social environment are
relevant to the architectural features of the physical
environment of that society. The effectiveness of
these relations can be studied by the evaluation of
some of the social life indexes. In connection with
the present research, the special generalization of
this matter concentrates on the quality of social
security as one of the origins of sustainability,
indicated by the concept of social flourishing as
an evaluation index. So that the corresponding
architectural features not only pave the way for
the realization of a sense of security but also
trigger effective sociability in future spaces and
cause the improvement of social flourishing.
Thus, as the research theoretical proposition, it
could be claimed that there are some architectural
affordances in traditional bazaars that cause the
formation of a high-level sense of security and it
can be measured by the indicator of their resulting
social flourishing in this context. So the research
tracks systematically explore and organize them
in the form of a theoretical framework to meet the
security-based needs of future built environments
in the region, as a guide for design.
Research methodology
This research is exploratory and also applied,
in terms of purpose, which has been carried out
based on theories of former fundamental and
developmental studies, and of course, a new
separate field study to induce the sustainable
patterns of an old famous architecture. Hereby,
it was tried to propose the physical features
of the future architecture for the region and
32

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

consequently, improve the society's feelings and
behaviors. Describing that the research objective,
at a macro scale, is the application of existing
knowledge about social sustainability and its
stimulating physical factors, extractable from
the architecture of Iranian traditional bazaars to
be reflected in the architecture of contemporary
buildings. The research methodological strategy
is a case study that has been implemented by a
qualitative method of grounded theory, based on
the gathering and analysis of data, to seek the why
and the how of pivotal phenomena related to the
subject. The heuristic mixed method was selected
according to the relative similarity between the
phases of the case study and grounded theory
and also being complementary to each other.
In this way, by expanded documentary studies
and subsequent field efforts, the present research
explored the latent patterns of social security in
traditional bazaars and specifically the Kermanshah
traditional bazaar as the case study. The reason for
choosing this case, which continues its social and
physical life, was that the Kermanshah traditional
bazaar has been important as an influential place
on historical evolutions in the social conditions
of its own time and location. Hence, its role is
perspicuous as a proper context for physically
underlying the realization of a sense of social
security. So the research has attempted to attain
the basis of security in such a collective space and
codification of its social-physical components.
Explaining that the progress of the study was
as follows: After a detailed review of the
related literature, unstructured interviews were
conducted with lots of the bazaar’s tradesmen
and customers. Then, it was made invisible
observations concerning the responses to explore
the subject-related data. The main purpose of
these actions was to clarify aspects of the physical
environment perceived by persons as enhancing
the sense of security following social flourishing.
It should be noted that the selection of these
persons was of an available type. The data in the
form of a sentence, phrase, or word expressing a
significant sense of the interviewee was collected,
classified, and coded as information units. In such
a way, first, the classification was adjusted by the
analytical findings of the literature review, and
then, the information saturation (data repetition)
in each category was considered as the validation
and verification criteria In this regard, the random
and impromptu confrontations with people to

interview or observe and also being general of all
the respondents enhances the generalizability of
the results. This way deeply explored the mind of
respondents about physical factors aligned with
components of social flourishing and subsequently,
social security. Finally, common sense and logical
reasoning were used to interpret and elucidate
the results, and the comparative-interpretive
intervention of the researchers was performed to
approach and precise the theoretical proposition.
Accordingly, after a content analysis of the
related theoretical foundation, the theoretical
framework and the subject system of variables
were illustrated in the conceptual model of the
research that encompasses the factors affecting
social sustainability in contemporary architecture
(borrowed from traditional bazaars). Eventually,
it led to some suggestions for paving the way
for social flourishing and consequently, the
enhancement of the sense of security in the
contemporary architecture of the region. Thus,
not only this is an illustration of what exists in
this bazaar but also the research determines and
describes the reasons for how and why social
security existed in its physical body and also,
the reasons for the seclusion of these features in
today’s architecture of the region.
Results and findings
Iranian traditional bazaars host a huge number
of society individuals that interact with each
other. Meaning that bazaar security is one of
the fundamental factors in providing effective
social communications. This security has been
physically reflected in the form of place unity
and continuity, spatial hierarchy and discipline,
diverse views of Sarais, and human scale and
sizes, which are apparent examples of attempts
to create sustainability in different periods of
Iranian history. Hence, it can be asserted that the
relationship between the physical environment
and the process of social flourishing in these
bazaars has been in a way that has exposed the
objective side of the physical body under the
level of social acceptance of most of society’s
individuals. So it is somehow met with the balance
between physical features, cultural paradigms,
and social abilities of people. Thus, it is possible
to prepare sufficient conditions for the attainment
of social adjustment, effectiveness, satisfaction,
and consequently, social-physical flourishing and
33

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

security in man-made collective environments,
by adapting solutions from the architecture of
traditional bazaars. These solutions are visual
attraction and diversity of activities as the inciting
factor, appropriate placement of spaces in a
complex based on an orderly geometry to make
formal and functional senses rich, enhancing
the quality of spatial features for continuing
the presence of users, and also enhancing
other environmental affordances affecting the
satisfaction of increasing individual and collective
needs. According to this, the relations between
social and physical components were indirectly
identified and analyzed as it was described in
the methodology section. It could be said that
perceivable components from the answers of
interviewed individuals do not have any intrinsic
meaning by themselves in connection with
the matter of security, but become meaningful
through the discovery of the links between social
and physical dimensions in the social-physical
structure of the Kermanshah traditional bazaar.
Therefore, it seems that the physical body of the
Kermanshah traditional bazaar aimfully bears
some strategies that if architectural solutions
for the future are undertaken in proportion to
them, affect the ideal of social flourishing and
subsequently, security.

prominent factors for the underlying cause of
abnormalities and consequently, a decline in the
sense of security in the case of a lack of social
adjustment.
Social Effectiveness
In the discussed field of research about the
physical environment, the important concept of
“social effectiveness” is accounted for by utilizing
responsive forms, spatial proportions, and human
scale to establish the desired connection between
man and environment, and also providing flexible
spatial structures to prevent and control social
crimes. Therefore, it should be claimed that social
effectiveness has two sides; one includes society
and social perception and the other is the physical
environment and the way it is perceived. Both are
in an interactive connection.
Social Satisfaction
Concerning the matter of security, some of
the most prominent physical features for the
attainment of social satisfaction are formal
and functional legibility and so, an appropriate
spatial organization that deals with the way of
determining accesses and spatial connections
(patterns of movement, pause, and stop). Because
the possibility of an invasion of individuals’
privacy decreases by clearly defining the
boundaries, upgrading the sense of belonging
to the place, adjusting pedestrian and vehicle
moving networks, and increase in natural
surveillance. Besides, it is possible to remark
the respect for human value and dignity by
adjusting the physical dimensions and details of
space regarding the physical and moving abilities
of the human. In this way, social satisfaction,
flourishing and consequently, a sense of security
can be obtained.
Therefore, getting rid of physical problems
of the environment leads to the enhancement
of social adjustment and the realization of
social satisfaction that in addition to social
effectiveness (as a positive approach towards the
physical body of architecture), provides the basis
for a social flourishing and a sense of security.
Hence, the traditional bazaar can be introduced
as a successful social-physical structure and an
inspiring source for architectural programming
in contemporary projects. Because the lessons

Analytical Findings
Since the role of social flourishing in reaching
social security is imaginable from criteria of
social adjustment, effectiveness, and satisfaction,
it is essential to take heed of physical factors and
architectural features relating to the stimulant of
each of these social concepts.
Social Adjustment
In the fields of architecture and Urbanism, the
attainment of this concept is realized through
the accurate allocation of physical features such
as visual continuity and attraction of space as
inciting factors, and also the harmony of scales
in the architectural body about its users. Based
on this, emphasis on the interactive connection of
the physical body and society is a principle that
its consideration can be seen as an approaching
factor towards social flourishing and subsequently,
a sense of security. On the other hand, the body
of architecture can turn into one of the most
34

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

learned from the socially sustainable design
of the bazaar can be applied with a strategic
approach to accord with many of today’s life
needs including security. Some of these tips and
the source of their adaptation from the heart of
the Kermanshah traditional bazaar are mentioned
in “table 1”. Thus, the more future buildings
would be proportionally equipped with different
aspects of these items, the contribution of the
physical environment augments in the creation
and conveyance of a sense of security.
Based on the conducted analyzes, in the process
of formation of a sense of security, it can be said that
social cues (perception, penetration, attitude, and

harmony) and physical factors (spatial features and
environmental affordances) have a synergic effect
and led to a social flourishing and eventually, state
of being socially-physically developed. Hence,
it is necessary to accentuate spatial coherence
and physical quality in the process of reaching
a sense of social security from a social-physical
point of view. Thus, there is a necessity to notice
these components before preparing strategic
planning for the actualization of an increase in
the level of security in contemporary architecture.
In the conceptual model of the research, these
components and their relations are illustrated
(Figure 2).

Table 1. Physical Factors Effective on the Sense of Security in the Kermanshah Traditional
Bazaar and Proposing Attained Recommendations for Contemporary Architecture

35

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Figure 2. The Conceptual Model of the Research

effort, regarding the role of social flourishing and
physical key factors affecting it in the realization
of a sense of security, is concurrent consideration
of them in reaching a sense of security. Moreover,
it should be mentioned that the relationship
between social security and social flourishing has
been seen in an interactive state in which both play
a substantial role in the realization of the other.
This is contrary to what most researchers have
claimed which solely introduced the provision of
security as one of the factors for social flourishing
and proposed a one-way relation between them.
Nonetheless, it should be cited that the
fundamental distinction between the present
research and other studies is its social-adaptive
approach in preparing physical strategies and
macro programming to open new horizons of
solutions for reaching social sustainability by
affording the hidden sense of security realized of
social-physical flourishing. It would be feasible
by a contextual adaptation of contemporary
architecture based on an analysis of a successful
historical case in the region. Both in the research
methodology and the presentation type of results,
this approach underlay the exploitation of some
items as the reinforcing factors of the sense of
environmental security that until now, might have
not been proposed as effective factors in the matter
of security with this level of importance. Take,
for example, functional legibility and diversity,
which have been introduced as physical features
for attaining a sense of security in this research.
Also, traits of spatial complexity, openness, and
physical-behavioral flexibility can be added that
have importance in providing the environmental
affordance of security. Therefore, if there is an
intention for urban macro-policy-making to
support contemporary and future buildings as
context for the realization of a sense of security,
there should be an attempt to meet the socialphysical needs of users. The method of meeting
them in each region is inferable from the physical
patterns of the traditional sustainable architecture
of that region as was presented in this research.

Discussion and Argumentation
In this research, the definition of the sense of
social security and analysis of the role of its related
physical factors in the Iranian traditional bazaars,
and especially the Kermanshah’s was carried
out by considering the mediator role of social
flourishing as an index for evaluating security.
As it was described in the previous section, the
attained results of the case study demonstrate
the direct connection between physical features
(space openness, targeted spatial complexity,
formal-functional diversity, and physicalbehavioral flexibility) and the realization of a
sense of security in individual and social scales.
Therefore, the results of the research are in the
same direction as the opinions of Jacobs and
Weaver, who believed that the characteristics of
a place could be effective in anticipation of its
sense of security.
However, the review of related studies
shows that it has been mostly focused on social
components or physical factors about the sense
of security separately and seldom research has
covered both of them simultaneously. Despite
the acceptance of obtained results of previous
studies, the present research had an attempt to
achieve new findings to use in the programming
of contemporary architecture of the region by
taking a blended (social-physical) approach and
contemplating latent layers of the subject. Thus,
one of the most significant properties of this

Conclusion
Concerning the quality of social relations,
sustainable development requires the existence
of physical bodies as context for a social life
in which security would be established, and
individuals could try to expand their relations
36

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

and interactions with each other while enjoying
peace. To achieve this goal, it has been an attempt
in this research to present recommendations for
designing future collective spaces by analyzing
a specific type of Iranian traditional building
named bazaar, especially a successful case of
them (the Kermanshah traditional bazaar, which
is a cultural heritage of the country due to its
impressive features in terms of sustainability).
It should be mentioned that this attempt has
utilized a social-physical approach regarding its
connection with social subjects and accordingly,
concentrates on the concept of “social flourishing”
and its evaluation criteria that were less noticed
in similar studies in the field of architecture and
Urbanism. Hence, its attained results underline
less known dimensions of the issue, while the
combination of these fields of knowledge and
approach toward the results has been accompanied
by many difficulties and obstructions. Despite the
usage of the information saturation strategy to
validate the collected data, particularly from the
interviews and subsequent observations, it should
be acknowledged that the orientation errors due
to the method and also the generalizability of the
results are limitations of this research. Explaining
that it seems inevitable to some extent regarding
the nature of the problem.
Since the physical body of the Kermanshah
traditional bazaar continues its life with an
economic boom that is still visible in it, a field
study of that such as observation and interviews
has been possible. Based on performed qualitative
analyses of the gathered data, the results
demonstrate that the social cues intervening
in the process of realization of the sense of
security are unconsciously perceivable through
physical factors. Accordingly, it is obvious that
the role of the physical body is significant in the
interactive relationship of social flourishing and
social security and the realization of each is not
possible without the other. Thus, paying attention
to physical factors and features relevant to the
dimensions of social adjustment, effectiveness,
and satisfaction, which are considered the
major evaluating criteria of social flourishing,
was introduced as the basis for the architectural
programming of future collective spaces. So,
the suggested solutions (extracted from the
Kermanshah traditional bazaar) to afford features
of the environmental architecture for responding
to the above expectations were presented. Take,

for example, optimum visibility and consequently
the significant level of natural supervision due to
a decrease in hidden spots by utilizing proper
geometry, ease of movement and accessibility,
visual proportions and continuity, and growth
of social interactions regarding the pattern of
spatial organization. Thus, it can be asserted that
the architecture of the Kermanshah traditional
bazaar is considered an appropriate sample
of physical structures for providing the goals
of social sustainability like social flourishing,
social-physical security, and subsequently the
realization of a sense of security. Therefore, there
is a high capability of utilizing its adapting tips
in the contemporary architecture of the region.
Expanding that it can be claimed the quality and
quantity of social security in a collective space
are directly correlated with the physical factors
and architectural features of the environment.
Notably, the effectiveness of these relationships
and their resulting sensual richness in terms
of social sustainability can be measured by
evaluating the index of social flourishing which
is existing in that social-physical space. C
Acknowledgement
Hereby, it is acknowledged that all authors have
participated in the study and concur with the
submission and subsequent revisions sent by the
corresponding author.
Declaration of interest statement
Hereby, it is confirmed that there is not any
relationship or support that might be perceived as
constituting a conflict of interest.

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Colonia Federal de Ciudad de México; historia de su
trazado
The Federal Colony of Mexico City; history of its layout
Recibido: octubre 2021
Aceptado: noviembre 2022

María Dolores Goytia-Goyenechea1
Nieves Martínez Roldán2

Resumen

Abstract

A finales del siglo XIX en el Distrito Federal de
Ciudad de México, en concreto en la Delegación
de Venustiano Carranza, surge entre otras la
Colonia Federal. Esta Colonia comienza a
construirse en 1924 con un origen peculiar y
una curiosa planimetría donde se combina el
cuadrado y círculo creándose una trama radial y
concéntrica formando un octógono a similitud de
las propuestas de los tratadistas del RenacimientoBarroco Italiano-Francés. A pesar del paso del
tiempo y las transformaciones en el trazado y
parcelario original debido a nuevas necesidades
sociales, Colonia Federal no ha perdido su
concepción primitiva y cualquier modificación
ha apostado por mantener su identidad. La
proximidad a la celebración de su centenario
la convierte en una interesante trama urbana
histórica de estudio para urbanistas, arquitectos,
geógrafos e historiadores.

At the end of the 19th century in the Federal District
of Mexico City, specifically in the Venustiano
Carranza Delegation, the Federal Colony, among
others, was founded. The construction of this
Colony began in 1924 with a peculiar origin and
a curious planimetry where the square and circle
are combined, creating a radial and concentric grid
forming an octagon similar to the proposals of the
treatise writers of the Italian-French RenaissanceBaroque.. Despite the passage of time and the
transformations in the original layout and parcelary
due to new social needs, Colonia Federal has not
lost its original conception and any modification has
opted to maintain its identity. The proximity to the
celebration of its centenary makes it an interesting
historical urban fabric of study for urban planners,
architects, geographers and historians.

Palabras Clave:

Keywords:

Colonia Federal; México colonias, trazado
Colonia Federal

Federal Colony; Mexico colonies; Federal
Colony layout

1

Nacionalidad: española; adscripción: Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio en Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Sevilla, Sevilla, Andalucía, España; Doctora Arquitecta Urbanista. E mail: goytia@us.es; https://orcid.org/0000-00033668-2077
2
Nacionalidad: española; adscripción: Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio en Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Sevilla, Sevilla, Andalucía, España; Doctora en Arquitectura Urbanista; E-mail: NMR@US.ES; https://orcid.org/00000002-8572-132X

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CONTEXTO

1. Introducción

2. Distrito Federal de Ciudad de México y la
delegación de Venustiano Carranza

Colonia Federal forma parte indiscutible de
Ciudad de México y el trazado urbano de esta
segunda no podría comprenderse sin analizar el
proceso de urbanización del territorio del Distrito
Federal a través de las fundación de sus Colonias.
Hasta prácticamente la década de 1930,
Ciudad de México se reducía a la circunscripción
de las delegaciones centrales, pero a partir de
esta fecha las delegaciones periféricas con sus
colonias crecieron a un ritmo superior a la ciudad
central, generándose un trasvase de población
y una descentralización de equipamientos. Al
mismo tiempo que crecía la metrópoli y debido a
la falta de una exhaustiva zonificación, los suelos
urbanos comenzaron a ser receptores de usos no
compatibles apareciendo el tejido residencial
maclado con el industrial o la desaparición masiva
de zonas verdes y recreativas a favor de nuevos
espacios residenciales con altas densidades, y
todo ello como consecuencia de la especulación
del suelo donde al final generaría segregaciones
de espacios urbanos residenciales dependiendo
de las condiciones económicas de sus pobladores,
de modo que las mejores tierras se destinarían a la
clase media y alta.
El objetivo de esta investigación es por tanto
dar a conocer la Colonia Federal fundada en 1925
para empleados de la Secretaría de Gobernación,
quienes con un singular esquema geométrico
donde se superponía un cuadrado y un círculo
generaron una de las mas interesantes trazas
urbanas de Ciudad de México; se analizará su
excepcional trazado y la dualidad entre el proyecto
original de Romero Erazo de 1924 y su reformado
de 1943, la reducción de las dimensiones de
parcelas en búsqueda de dimensiones más lógicas,
la peculiaridad de sus parámetros edificatorios y
urbanísticos como consecuencia de su proximidad
al aeropuerto internacional, las modificaciones en
sus piezas externas perdiendo las áreas destinadas
a zona verde, etc, en definitiva la evolución de
su trazado urbano y cambios de usos, que a su
vez derivaron en diferentes casuísticas pero en los
que no hay que olvidar, que si en 1924 se pensaba
que el asentamiento iba a ser receptor de 1.000
personas, en la actualidad Colonia Federal cuenta
con un censo de 12.000 habitantes.

Tras la finalización de la Guerra de la
Independencia Mexicana (1810-1821), se
produjo un aumento de densidad de población
en Ciudad de México por la acogida de familias
que huyeron del conflicto, pero sin embargo este
crecimiento no reflejó la modificación urbana
que era necesaria; en 1824 se creó el Distrito
Federal delimitado territorialmente a través de
una circunferencia con centro en la Plaza Mayor
y radio de dos leguas u 8.380 metros y Ciudad de
México fue elegida como Capital Federal.
Entre 1851 y 1853 comenzaron a fijarse nuevos
límites en Ciudad de México y fragmentaciones
de predios agrícolas, aunque no fueron aprobados
y reconocidos oficialmente hasta 1898 durante
el gobierno de Porfirio Díaz, de modo que
comenzaba a diferenciarse lo urbano de la periferia
o suburbios (Cruz, 2002: 42), al mismo tiempo
que el proceso de desamortización provocó la
subdivisión de edificios y terrenos religiosos,
indígenas y civiles, y el fraccionamiento de
ranchos y haciendas, provocando todo ello una
nueva imagen urbana. No obstante, la población
siguió creciendo a un ritmo acelerado y mientras
que en todo el Estado de México en 1900 según
cifras oficiales estaban censados 13.000.000 de
personas, Ciudad de México contaba con una
población de 344.000 aumentando a 477.000
habitantes en 1910; es por esto que comienza
lentamente la expansión de la ciudad hacia el
noroeste, oeste y sur, proyectándose las primeras
Colonias entre 1884-1889.
En 1910 la población llegó a cifras cercanas
a los 477.000 habitantes conviviendo en un área
urbana que llegó a alcanzar en ese momento cerca
de 41 km2 con una densidad media de 11.925
habitantes por km2; en 1930 ya sobrepasaba el
millón y en 1950 los tres millones, y lógicamente
debido a la magnitud de la superficie urbanaterritorial hubo que dividir en dieciséis
delegaciones; dato curioso no sólo sobre el
crecimiento poblacional sino sobre el territorial si
tenemos en cuenta que hasta mediados del siglo
XIX la superficie de Ciudad de México se reducía
a la trama de la ciudad histórica y esta tan sólo tenía
una superficie construida de aproximadamente
9.0 km2; en palabras de Suarez Pareyón “…el 11
de abril de 1980…se declara la existencia de una
zona de concentración de monumentos históricos
41

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

al que se le llamó Centro Histórico de la Ciudad
de México, ocupando un área de 9.1 km2 que
coincide en términos generales con el espacio
ocupado por la Ciudad de México durante la
mitad del siglo XIX…” (Suárez, 2010: 38)
La Delegación de Venustiano Carranza , no
creada hasta 1970, se ubica en la zona centrooriente de la Ciudad de México, colindando al
norte con la Delegación Gustavo A. Madero, al este
con el Municipio de Nezahualcóyotl del Estado
de México, al sur con la Delegación Iztacalco y
al oeste con la Delegación Cuauhtémoc. Según el
Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de
Venustiano Carranza, esta zona está descrita como
“… de topografía plana, esa área del Distrito
Federal es zona lacustre aunque la mayor parte
de la superficie está clasificada como urbana…”
(PDVC, 2018; 55).
La Demarcación cuenta con una extensión de
3.342 hectáreas, las cuales representan el 2,24%
del territorio de la Ciudad de México. El territorio
delegacional tiene setenta y ocho colonias y
dos pueblos, mismas que han sido organizadas
administrativamente
en
tres
direcciones
ejecutivas territoriales y la sede delegacional, y
en ella se ubican el Aeropuerto Internacional de la
Ciudad de México y la Terminal de Autobuses de
Pasajeros de Oriente (PDVC, 2018; 56-60).
Las cifras del Censo de Población y Vivienda
de 2010 señalaban que en la Delegación había
118.708 viviendas; 94.83% con servicio de agua
entubada, 99.16% con drenaje y 99.12% con
energía eléctrica; las viviendas multifamiliares
se ubican principalmente en las colonias Puebla,
Ignacio Zaragoza, Gómez Farías, Penitenciaría,
Morelos, Balbuena, Rastro, Pensador Mexicano,
Aquiles Serdán, Simón Bolívar, Venustiano
Carranza y Magdalena Mixhuca y las viviendas
unifamiliares dispersas en las colonias 24 de
Abril, Lorenzo Boturini, Artes Gráficas, Obregón,
Moctezuma y Federal. (PDVC, 2018; 65).

aparecieron las colonias proletarias; en palabras
de González Salazar estas estaban “…integradas
básicamente por grupos de personas que se
instalan sin autorización en terrenos baldíos y
que construyen sus vivienda…carecían de los
servicios básicos… con un promedio de 100
personas por hectárea…” (González, 1983; 125).
Mientras en la zona limítrofe centro-oriente de
Ciudad de México entre 1920 y 1928 se crearon
para el sector burócrata La Federal en Iztapalapa,
Alfonso XIII en Mixcoac y La Postal en General
Anaya. En las décadas de 1940 -1960 se
potenciaron las colonias de las delegaciones de
Iztapalapa, Azcapotzalco y Gustavo A. Madero,
en el norte, y General Anaya en el sur, todas ellas
con un marcado carácter social.
El porqué de la elección de esa direccionalidad
en la ubicación de las nuevas colonias lo
detallan Antonio Azuela y Soledad Cruz “…
estas tendencias son resultado no sólo de la
estructura urbana heredada, sino también de una
política gubernamental que le imprimió ciertas
orientaciones. Dicha política consistió en apoyar
en forma directa las localizaciones mencionadas
en los casos en que las colonias se formaban a
partir de un decreto expropiatorio. Es decir,
cuando el Departamento de Distrito Federal pudo
elegir la ubicación de las colonias proletarias, se
dirigió, a quién puede extrañar, hacia las áreas
cuya industrialización estaba fomentando en esa
época…” (Azuela-Cruz, 1989; 4). Avanzando un
poco más en la investigación sobre las colonias y la
interacción urbana entre ellas podemos decir que
“…si existe un caso agudo de falta de memoria
histórica en el sistema político mexicano, ese es
el del Departamento del Distrito Federal. Una
de las ideas corrientes en torno a la evolución
del gobierno de la capital, es que apenas en la
década pasada contó con un marco institucional
para la planeación de su desarrollo urbano. Sin
embargo, una breve revisión de la legislación de
la capital en los años cuarenta basta para darnos
cuenta de que en el período de Ávila Camacho
se produjo una renovación casi total de los
ordenamientos jurídicos que regulan los diversos
rubros de la cuestión urbana…” (Azuela-Cruz,
1989; 7).
Debido al crecimiento de la ciudad y la
evolución socioeconómica a la que se veía
abogada, el Ejecutivo de la Unión adquirió
suelos libres en 1908 en la zona despoblada
conocida como Llanos de Balbuena “…al oriente

3. Colonias en Ciudad de México y Colonia
Federal
Desde finales del siglo XIX comenzaron a
aparecer colonias residenciales; específicamente
entre 1858 y 1883 aparecieron Barroso, Santa
María, Arquitectos, Guerrero y Violante, y entre
1884 y 1889 las de Morelos, La Bolsa, Díaz de
León y Maza, pero no fue hasta 1920 cuando
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CONTEXTO

prevalecen las invasiones o fraccionamientos
clandestinos (colonias populares) en los que
habita la población de menores recursos (datos
tomados de Schteingart, 1989)… sobre tierras
de poco valor comercial por constituir una zona
salitrosa e inundable dada la desecación de los
lagos y la desaparición de las chinampas…”
(Salazar, 1999: 63) (ver figura 1).
El paraje elegido fue el conocido con el nombre
de Cuatro Árboles, un terreno perteneciente a la
alcaldía de Venustiano Carranza y cuya finalidad
era servir de base para la construcción de un
panteón para la propia ciudad, aunque la lejanía del
lugar al centro de la ciudad y las malas condiciones
de salubridad del lugar desestimaron la idea.
Desde Enero de 1910, el paraje de Cuatro
Árboles totalmente deshabitado, se usaba
para prácticas de vuelo; el propio Programa
Delegacional de Desarrollo Urbano de Venustiano
Carranza se especifica que dichos terrenos eran
“…una gran extensión de propiedad privada
de Alberto Braniff, propició el desarrollo de la
primera aeropista… “(AAVV, 2005: 4) por lo
que en febrero de 1915 se toma la decisión de
crear una instalación aeroportuaria “…la primera
decisión de crear una instalación aeroportuaria
en el país y en Distrito Federal fue tomada el 5 de
Febrero de 1915 por Don Venustiano Carranza,
al crear la aviación militar ocupando parte de

los Llanos de Balbuena…” (AAVV, 2015: s/p),
aunque las obras no se iniciaron hasta 1928 y
comenzó a funcionar al año siguiente en 1929, la
zona realmente se consolidó como aeropuerto en
1943 bajo el traslado de los edificios principales
a un área anexa más al norte en 1954: “…
consolidándose como Aeropuerto Central de la
Ciudad de México en 1943, en terrenos donados
por Alberto Braniff y el ejido de Texcoco o
Colonia Moctezuma. En 1954 dicho Aeropuerto
se reubica, amplía y acondiciona para vuelos
internacionales, creándose el Aeropuerto
Internacional de la Ciudad de México, en torno
al cual se generan numerosos usos y actividades
complementarias: bodegas, hoteles, agencias
aduanales y oficinas que consolidan esta zona..
“(AAVV, 2005: 8) ; finalmente puestos en carga
parte de los terrenos por aviación, en diciembre
de 1923 se retoma la idea de intentar dar un uso
a los terrenos aún libres con la proyección de una
cárcel municipal fracasando a principios de 1924
dicha propuesta.
En paralelo a todo este proceso de ubicación
de equipamientos, en el mes de junio de 1924
siendo Presidente de la República Álvaro
Obregón, parte de los empleados de la Secretaría
de Gobernación quisieron adquirir dicho terreno
mas otro aún libre adyacente para establecer
una nueva colonia (ver figura 2) para un total de

Figura 1. Fragmento del plano de México Distrito
Federal de 1890

Figura 2. Fragmento del plano de la municipalidad de
México de 1899

Referencia: Atlas histórico de la ciudad de México
Código Lámina 48
Fuente: Autor Sonia Lombardo de Ruíz (1996)

Referencia: Biblioteca Digital Hispánica. Biblioteca
Nacional de España. MA00007896
Fuente: Autor Chías y Carbón (1890)

43

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CONTEXTO

116 familias, de modo que el paraje se segregaba
en dos áreas diferenciadas, una con morfología
cuadrada que era en la que estaban interesados, la
futura Colonia Federal, y otra rectangular irregular
donde se ubicaba la aviación y denominada
posteriormente Colonia Cuatro Árboles Aunque
esta no comenzaría a construirse hasta bastantes
años después “… en 1945 los terrenos del la actual
colonia Cuatro Árboles empiezan a poblarse con
viviendas de adobe, en el área cubierta 5 años antes
por el Lago de Texcoco…” (AAVV, 2005; 8). Para
ello se designó una comisión formada por Juan B
Castelazo, Julio Santosco, Francisco Mancilla y
Clodoveo Valenzuela que se trasladó a Guadalajara
para hacer las gestiones oportunas ante el Primer
Magistrado y adquirir a plazo las tierras ubicadas en
la zona denominada Cuatro Árboles junto al camino
de Ciudad de México a Puebla.

Colonia Federal.
En 1924 fue contratado Romero Erazo, hijo
del pionero Romero Lesbros (1879-1940) a
quien sucedió en el negocio familiar junto a su
hijo Romero Zeniro “… siendo los pioneros en
México de otorgar créditos para la compra de
pequeños terrenos, a gente de escasos recursos,
en distintas zonas de la ciudad... hicieron muchas
colonias…” (AAVV, 2014; s/p); Romero Erazo
como agente inmobiliario ya había desarrollado
varios municipios y distritos en Ciudad de México
desde 1920. Fue el responsable de subdividir los
terrenos con la puesta en práctica de un singular
esquema de planta octogonal (ver figura 3) cuyos
ejes o calles principales recibieron el nombre de
las ocho secretarías de Estado del momento y
cuya justificación está recogida en este epígrafe:
: “…este trazo tan perfecto se debe a que, luego
de la Revolución Mexicana, se habían adquirido
pensamientos del positivismo, cuyo pensamiento
sintetizó en México Gabino Barreda, bajo el
lema “Libertad, orden y progreso”, inspirado
por el pensamiento del filósofo y pensador
Auguste Comte, y por la Revolución Francesa,
Romero Erazo llevó el orden hasta las últimas
consecuencias…” (AAVV; 2022; s/p)

Figura 3. Proyecto de Colonia Federal de 1924
realizado por Romero Erazo

Figura 4. Fragmento del plano de municipalidades y
colonias del norte de la Ciudad de México de 1928

Referencia: Ayala Alonso (2010)
Fuente: Secretaría de Gobernación (1924)

En octubre de ese mismo año se realizó un
contrato por orden del presidente Obregón a
la Dirección de Bienes Nacionales de compraventa e hipoteca de los terrenos que entonces
pertenecían a la municipalidad de Ixtacalco y de
los que en alguna ocasión el propio presidente
lamentó públicamente que si las circunstancias
económicas del país hubieran sido diferentes, las
tierras hubieran sido cedidas libremente, y se creó
una Sociedad Civil compuesta por empleados de
la Secretaría de Gobernación y que se denominó

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V5.0329
Fuente: Autor Efrén Palacios (1928)

44

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

el esquema original insertando dos nuevas calles
octogonales intermedias, actuales Procuraduría
General de Justicia, y, Trabajo y Previsión Social,
con el fin de que la superficie de los lotes fuese
más o menos igual.

Figura 5. Fragmento del plano de la cuadrícula
Ciudad de México de 1929

Figura 6. Fragmento del plano de las delegaciones y
colonias de la CDMX 1930

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V11.0612
Fuente: DF. Dirección del Catastro (1929)

El 8 de febrero de 1925 se iniciaron las
obras y a pesar de las pésimas condiciones de
habitabilidad en un primer momento, Colonia
Federal quedó fundada oficialmente el 16 de
febrero de 1925, año en el que se inician los
problemas económicos y de obra por apropiación
indebida del dinero de los pagos al contratista que
repercutió en la no finalización de las obras en
el plazo previsto. De hecho en 1927 vivían sólo
cinco familias en la Colonia y su construcción
era muy lenta, teniendo en cuenta que una vez
adquirido el terreno había que construir sobre
la marcha “…al adquirir un lote o terreno que
pertenezca al Distrito Federal, todo colono se
obliga a constituir con él, el patrimonio de su
familia...” (Azuela-Cruz, 1989; 10). Pero los
problemas económicos duraron hasta agosto de
1939 ocasionando en este periodo un vacío para
la evolución social y urbana de la Colonia, pues
al desconocer a quien pertenecía legalmente
el suelo, no se había construido prácticamente
servicio alguno (ver figuras 4-5-6-7).
A finales de 1939 se retomaron de nuevo
las obras en la Colonia; el interés por edificar y
dotar de equipamientos la zona generó un intensa
especulación del suelo en los terrenos que aún no
habían sido vendidos obligando esta circunstancia
a realizar cambios en el plano original; así en
1943 el mismo Romero Erazo tuvo que modificar

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V5.0303
Fuente: Autor Antonio Valente Baz (1930)
Figura 7. Plano de la Ciudad de México y sus
delegaciones de 1938-39

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V11.0616-1.2
Fuente: Autor J. Palacios Roji (1939)

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

conforme a las manecillas del reloj el perímetro
es el siguiente: Inicia en la esquina que forman
Blvd. Puerto Central Aéreo (Circuito Interior) y
Av. Fuerza Aérea Mexicana (Eje 1 Norte), calle
Economía, Calzada General Ignacio Zaragoza,
calle Asistencia Pública, calle Norte 3, Blvd.
Puerto Central Aéreo (Circuito Interior), Av.
Fuerza Aérea Mexicana (Eje 1 Norte), punto de
inicio...” (AAVV, 2010; s/p)
En 1924, Romero Erazo realizó el curioso
proyecto urbano de Colonia Federal al más
puro estilo renacentista-barroco italiano-francés
que recuerda a las grandes intervenciones de
ciudades geométricas durante el Renacimiento y
Barroco en Europa como el trazado en 1593 de la
ciudad de Palmanova en Udine (Italia) o los de
las ciudades de Coevorden en los Países Bajos,
Nördlingen en Alemania, Hamina en Finlandia,
Bourtange en Países Bajos y Neuf-Brisach en
Francia, en una superficie de 83 hectáreas a
través de una planta octogonal con jardín central
con la misma forma geométrica.
El trazado base surgió de la superposición
(ver figura 8a) de un cuadrado de 800 metros de
lado y un círculo de 450 metros de radio, ambos
concéntricos y desde cuyo centro partieron
diagonales y tangentes respecto a los vértices y
lados del cuadrado, todos ellos angulados a 45º
de modo que se generaron triángulos equiláteros
de grandes dimensiones que fueron divididos
simétricamente en dos mitades con superficies
más razonables. Además como del esquema
surgían ángulos en las esquinas de la intersección
cuadrado-círculo donde se ubicarían jardines con
lagos artificiales para no desequilibrar el diseño,
se determinó que su base fuera el verdadero lado
del octógono iniciándose desde ahí la secuencia.

A partir de ese momento se produjo el
verdadero crecimiento residencial de la Colonia;
en 1944 se construyeron 60 viviendas y ese mismo
año se proyecta la línea de autobuses urbanos para
dar servicio a sus habitantes, en 1946 se suministró
por primera vez electricidad y en 1947 se inauguró
el suministro de agua potable; posteriormente
se edificaron una capilla religiosa y un mercado
provisional hasta que en el mismo lugar se
construyó el definitivo en febrero de 1962.
Entre 1960 y 1962 bajo el mandato de Bajo
Ernesto P. Uruchurtu , se produjo la urbanización
completa de la Colonia en la que aún el pavimento
era inexistente, y la proyección de otros
equipamientos como la parroquia, varias escuelas,
fábrica tostadora de café, pirotecnia, autódromo,
talleres para camiones y jardín entre otros. Como
dato curioso “… se fijó la altura máxima de las
edificaciones a tres alturas debido a su proximidad
al aeropuerto… “(AAVV, 2019; s/p) lo que generó
sin saberlo una verdadera homogeneidad en el
octógono que mantendría su carácter geométrico
dentro de la mayor pureza posible.
En la actualidad, y como se demostrará
posteriormente, la Colonia cuenta con edificios,
a pesar de estar muchos de ellos remodelados,
que tienen una antigüedad de mas de 50 años,
dato interesante pues es el punto de partida para
generar una renovación no sólo en viviendas sino
también en equipamientos y zonas verdes.
4. Proyecto urbano Colonia Federal: original
vs construido
Según el Consejos de los pueblos de 2010, se
define el límite de la colonia en “…iniciando
en el punto noroeste de la colonia y rodeándola
Figura 8. Geometría
(1924) y esquemas de
trazado de Colonia
Federal (1924 y 1943)

Referencia: Romero Erazo (1924), Secretaría de Gobernación de CDMX (1924),
Secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda de CDMX (2021), INEGI (2021) y Catastro virtual CDMX (2021)
Anotación: La nomenclatura referente a rondas y sectores es propia de las autoras
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)

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CONTEXTO

Finalmente el trazado original de 1924 de
Colonia Federal quedaba como un octógono
formado por ocho triángulos subdivididos
longitudinalmente y conformado por cuatro vías
radio-céntricas o rondas, la interna rodeando al
parque central, la externa delimitando la colonia
y dos intermedias para controlar las dimensiones
interiores (ver figura 8b).
De este modo, calculando mediante Sistemas
de Información Geográfica y aplicando la mayor
rigurosidad posible en base al Plano del Catastro
de Ciudad de México, cada una de las dieciséis
manzanas o cuadras resultantes entre la primera_
segunda ronda crearían sectores A de superficie
de 3.575 m2, entre la segunda_tercera ronda
crearían sectores B de superficie de 8.250 m2 y
entre la tercera_cuarta ronda crearían sectores
C de superficie de 13.750 m2. Es obvio que
superficies tan grandes en los sectores B y C
generarían grandes parcelas al ser subdivididas
con desaprovechamiento de suelo y problemas de
trazado en la profundidad de las mismas.
En 1943 y aprovechando el impulso en
la urbanización tanto en parcelas ocupadas y
edificadas como en dotación de equipamientos y
servicios terciarios que aparecieron desde 1939, el
mismo Romero Erazo ajustó el plano para vender
los lotes restantes de modo que se solucionaban
así los problemas de dimensiones y se obtenía
una mayor plusvalía del suelo. Así que procedió a
abrir dos nuevas rondas que dividían los sectores
B y C del plano de 1924, pasando de tres a cinco
sectores radiales. Con este nuevo plano de 1943,
Colonia Federal (ver figura 8c) quedó constituida
por seis vías radiocéntricas o rondas, la interna
rodeando al parque central, la externa delimitando
la colonia y cuatro intermedias.
Así y volviendo a calcular en base al Plano del
Catastro de la Ciudad de México, cada una de las
dieciséis manzanas o cuadras resultantes entre
la primera_segunda ronda crearían sectores A de
superficie de 3.575 m2, entre la segunda_tercera
ronda crearían sectores B de superficie de 3.125
m2, entre la tercera_cuarta ronda crearían sectores
C de superficie de 4.375 m2, entre la cuarta_quinta
ronda crearían sectores D de superficie de 5.625
m2, entre la quinta_sexta ronda crearían sectores
E de superficie de 6.875 m2, resolviéndose así
los problemas de las grandes dimensiones de las
manzanas surgidas del primer proyecto de 1924.

Figura 9. Esquema del parcelario de Colonia Federal
en 1924

Referencia: Secretaría de Gobernación (1924)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y
Nieves Martínez (2022)
Figura 10. Trazado nuevas vías en Colonia Federal en
el proyecto original en 1943

Referencia: Secretaria de Desarrollo Urbano (2021)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y
Nieves Martínez (2022)

En referencia al parcelario de 1924, éste
era básicamente simétrico (ver figura 9); una
vez que se determinaron los sectores se realizó
la parcelación de manera simple dividiendo
longitudinalmente la manzana en su dimensión
mayor para luego ortogonalmente crear parcelas
estrechas y largas en los sectores A y C y algo
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CONTEXTO

más anchas en los sectores B. Al abrir las dos
nuevas rondas en 1943 el parcelario se vio
afectado notablemente; pero si observamos (ver
figura 10) en el análisis de la planimetría de
1943, se deduce que dicha posibilidad estaba ya
prevista por el autor del diseño, pues para trazar la
ronda 3 que separaría los sectores B y C bastaba
con eliminar la parcela central de las manzanas
afectadas quedando subdividida prácticamente de
forma simétrica, y para la ronda 5 bastaría con
reducir la superficie de las parcelas centrales en
las manzanas afectadas, de modo que al tomar la
directriz de la nueva vía, el fondo de las parcelas
ortogonales a dicha ronda quedaría con menos
dimensión y algunas parcelas de los lateras de
dichas manzanas desaparecían.

Hay que observar que en la actualidad viven
en Colonia Federal unas 12.000 personas que no
hubieran tenido cabida en las pocas edificaciones
que realmente podían construirse en el plano
de 1924 con parcelas de grandes dimensiones
y tipología unifamiliar o plurifamiliar a baja
altura, a no ser que hubieran sido plurifamiliares
con varias plantas, cuestión imposible por la
incompatibilidad entre esa tipología edificatoria
y la actividad aeroportuaria próxima.
Con la transformación se pasó de 16 manzanas
por cada uno de los tres sectores radiales de 1924
subdividas en 2-8 parcelas (sector A), 14- 16
parcelas (sector B), y, 20-29 parcelas (sector C), a
la realidad construida del año 2021 con igualmente
16 manzanas por cada uno de los cinco sectores
radiales, pero con un mayor número de parcelas
aunque de menores dimensiones, quedando la
subdivisión parcelaria en 13-16 parcelas (sector
A), 8-15 parcelas (sector B), 20-23 parcelas
(sector C), 11-28 parcelas (sector D), y, 21-31
parcelas (sector E), lo que supone un incremento
del número de parcelas y por tanto viviendas del
200% prácticamente.
Además aunque desde 1925 empezaron a
llegar familias a Colonia Federal “…una de las
primeras casas que se habitó en la colonia fue la
del doctor y general…, fundador de la Escuela
Médico Militar…. la familia… fue la quinta en
llegar a vivir a los llanos que quedaban a la altura
del kilómetro cinco de la entonces carretera
México-Puebla en 1927…” (AAVV, 2019; s/p),
en la imagen aérea de 1963 de que se dispone
oficialmente, se detecta que la colmatación de
la colonia aún no se había realizado en ese año
cuando habían discurrido prácticamente casi
cuarenta años.
Cruzando los datos que se obtienen a través del
Sistema de Información Geográfica del año 2021
y el Directorio Estadístico Nacional de Unidades
Económicas del año 2020, ambos organismos del
Gobierno de México, se observan algunos aspectos
importantes respecto a Colonia Federal.
Por otro lado y en referencia al indicador de la
edad de la edificación (ver tabla 1) y teniendo en
cuenta que dicho indicador se recoge bajo el epígrafe
de construcciones originales o remodeladas, se
observa que es en el periodo 1970-1979 cuando
existe una mayor ocupación de Colonia Federal
en los cinco sectores y que los primeros sectores
en colmatarse a lo largo del tiempo son el A y E,
curiosamente el interno y externo.

Figura 11. Esquema del parcelario de Colonia
Federal en 2021

Referencia: Secretaría Desarrollo Urbano y
Vivienda de CDMX (2021)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y
Nieves Martínez (2022)

Pero los años trascurridos desde 1943 a 2021,
han hecho que tras la reorganización de Romero
Erazo la Colonia haya seguido evolucionando,
manteniendo el viario pero modificando el interior
de las manzanas (ver figura 11). Los cambios
que pueden observarse son muy significativos
produciéndose agregaciones de parcelas en
manzanas periféricas y segregaciones en las
centrales, incluso la rotonda central ha perdido su
forma de un octógono regular a irregular como
puede apreciarse al visualizar una foto aérea.
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CONTEXTO

En referencia al indicador de uso de la
edificación analizado en Colonia Federal (ver
tabla 2) destaca un mayor número de usos
residenciales o habitacionales compatibles con
comercial en la planta baja en los sectores A y
E, (dato coincidente con el de la edad de la
edificación) representando el 32,4% y 26,5 % del
total de usos no habitacionales respectivamente.
Tabla 1. Número de edificios en Colonia Federal en referencia al año de construcción o remodelación

Referencia: Sistema Abierto de Información geográfica de Ciudad de México (2022). https://sig.cdmx.gob.mx/ (Marzo-22)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)
Tabla 2. Porcentaje por sector de usos en los edificios de Colonia Federal

Datos: 01 Construcción; 02 Industrias_manufacturas; 03 Comercio_por mayor; 04 Comercio_por menor;
05 Transportes_correos_almacenamiento; 06 Información_medios masivos; 07 Serv_financieros_seguros;
08 Serv_inmobiliarios_alquiler; 09 Serv_profesionales_científicos_técnicos; 10 Serv_corporativos; 11 Serv_apoyo
negocios_manejos desechos,; 12 Serv_educativos; 13 Serv_salud_asistencia social; 14 Serv_esparcimiento cultural; 15
Serv_alojamiento temporal; 16 Otros servicios; 17 Actividades_gubernamentales_justicia_organismos internacionales_
extraterritoriales
Referencia: Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (2020).
https://www.inegi.org.mx/app/mapa/espacioydatos/default.aspx (Marzo-22)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Pero si ha habido una modificación sustancial
y no de afección edilicia sino en el suelo libre
destinado en un principio a zona verde, lugar de
encuentros sociales, es la ocurrida con el paso del
tiempo en los triángulos de esquina surgidos de la
intersección cuadrado-círculo donde se ubicarían
además de jardines algunos equipamientos
complementarios, y que al transformarse perdieron
su concepción original; en palabras de Ayala Alonso
en referencia al proyecto original “… en los ángulos
sobrantes se formarían cuatro parques con lagos
artificiales, campos deportivos y kioscos para
los días de campo… contaría desde su inicio con
drenaje, banquetas, alumbrado, agua, una soberbia
arboleda y hasta un panteón…” (Ayala, 2010; 113114), pero la realidad fue muy diferente.
El triángulo norte perdió por completo su
forma geométrica y fue absorbido por el área
industrial Puerto Aéreo. Mientras el triángulo
oeste mantuvo en su subsector norte el uso de
zona verde + equipamiento pero en el subsector
sur modificó su uso por habitacional + comercial,
cambio que provocó la necesidad de hacer más
pequeñas y prácticas las nuevas parcelas por lo
que hubo que proyectar una calle intermedia no
recogida en el proyecto original tanto de 1924
como en su reformado de 1943 (ver figura 12a).

En el triángulo sur, el subsector oeste se
transformó en uso habitacional + comercial y
el subsector este modificó su uso compartiendo
el habitacional con equipamiento, perdiéndose
la idea original del proyecto en referencia a la
dotación de zonas verdes; finalmente el triángulo
este modificó el subsector sur con uso residencial
provocando también la apertura de una nueva calle
no contemplada en el proyecto original y en el
subsector norte se ejecutaron varios equipamientos
compartidos con bloques residenciales en altura
que difieren de la imagen que se le quiso dar
al proyecto original de tipología residencial
unifamiliar con escasa altura compartida.
En referencia a los bordes físicos hay que
destacar que los interfaces que se han ido creando
debido a la ocupación de los terrenos colindantes
en las zonas norte y oeste han originado un carácter
delimitador en cuanto a que no se ha cuidado el
entorno de Colonia Federal y su relación con el
exterior (ver figura 12b).
El interfaz norte se conforma con las
edificaciones y hangares que dan servicio al
aeropuerto creándose una barrera visual en
altura que no permite entrever el espacio libre de
pistas y zonas verdes. Por otro lado algo similar
ocurre en el interfaz oeste que queda configurado

Figura 12. Esquema de comparación de bordes interiores e interfaz en 1924 y 2022
12a. 1924

12b. 2022

Referencia: Secretaría de Gobernación (1924) y Sistema Abierto de Información
geográfica de Ciudad de México (2021). https://sig.cdmx.gob.mx/ (marzo-21)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

como fachada del área industrial Puerto Aéreo,
provocando una innegable barrera física y alto
contraste visual entre el borde de la Colonia y
su relación con dicho espacio, e igualmente en
el interfaz este donde se desarrolla la colonia de
Cuatro Árboles se ve truncada la continuidad
con Colonia Federal debido a la existencia del
viaducto Río de la Piedad.
El único interfaz que genera relaciones
visuales con el exterior es el localizado al sur
denominado Calzada General Ignacio Zaragoza
conformado como un boulevard, donde en su
interior se proyecta el Parque de Convivencia
Valentín Gómez Farias y que pertenece a la
colonia anexa al sur del mismo nombre; en dicha
área verde y en coincidencia con la fachada de
Colonia Federal dispone de un área de circoteatro con carpa, zonas verdes, piscinas-albercas
ornamentales, kiosco y área de merendero, y
todo ello con trazados de circuitos y zonas de
aparcamiento.
Tras este análisis es obvio que conceptualmente
Colonia Federal se proyectó como un ente cerrado,
probablemente debido a sus destinatarios; su
limite marcaba un espacio de transición verde
entre lo que existía en origen en su entorno, sólo
tierras inundables y vacíos territoriales. Hoy día,
al rodearse de otros espacios urbanos la Colonia
ha visto limitado su posible crecimiento y debido
a la especulación del suelo ha aprovechado esos
espacios residuales en su borde que formaban
parte de la esencia del proyecto, a favor de una
ocupación de suelo de prácticamente el 90%,
situación que debería ser replanteada.

El diseñador Romero Erazo dispuso en la
zona neurálgica central de Colonia Federal los
principales usos civiles y una generosa zona verde
que ordenaba la primera corona de edificaciones
y proyectó calles radiales y radiocéntricas cuya
disposición ha demostrado que favorecen la
salubridad de aire y la circulación rodada; es
un modelo digno de admirar y adaptado a las
nuevas exigencias medioambientales, sólo que
tuvo el problema que la proyectó como una
unidad compacta y terminada cuya relación
interior-exterior parece no ser necesaria. Las
transformaciones realizadas en 1943 veintidós
años después del trazado original de 1924,
minimizaron la superficie de las parcelas
favoreciendo un aumento en el aprovechamiento
y por tanto una mejor dotación en equipamientos
al aumentar la población y sus necesidades,
aunque al pasar el tiempo se ha visto que las
modificaciones han sido muchas más y que
incluso hoy día continúan como puede observarse
del desarrollo de este artículo.
Hay que tener en cuenta que Colonia Federal
es un caso único en Ciudad de México en
cuanto a su bello trazado, por tanto la política
rehabilitadora urbana y arquitectónica de esta
Colonia debería aprovechar las renovaciones
de edificios antiguos para insertar aquellos usos
que desaparecieron debido a la especulación del
suelo. Socialmente los testimonios recogidos
en prensa escrita y digital atestiguan el sentido
de pertenencia que tienen sus pobladores al
lugar, hablando con orgullo de la evolución de
Colonia Federal; en ella se encuentran sus señas
de identidad más preciadas, los referentes a su
origen y sus recuerdos familiares.
Es obvio que esta Colonia debe Conservarse
y Mantenerse como Modelo Único de Trazado
Singular en Ciudad de México y considerarse
como Patrimonio Urbano de la misma
apostando por una trama única e irrepetible y
todo ello cuando próximamente cumplirá 100
años de antigüedad. C

5. Conclusiones
Tras analizar Colonia Federal de Ciudad de
México atendiendo a su historia, evolución en el
territorio, trazado, parcelación y usos, se observa
que su forma octogonal y la pluralidad de sus vías
radiales no ha generado relaciones visuales con su
entorno quedando encastrada en un organismo vivo
superior; probablemente el hecho de la necesidad
urgente de la proyección no sólo de esta Colonia
sino de las de su entorno debido al incremento
poblacional, realizando proyectos urbanos en papel
ubicados en el territorio sin maclas ni conexión
entre ellos, han sido algunos de los detonantes
más importantes que han servido para que Colonia
Federal se encuentre prácticamente aislada visual
y físicamente a excepción de su interfaz sur.
51

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

On the situation in building and preparation of project
“Great Vladivostok” in Primorye region in 1950-1960
Sobre la situación en la construcción y preparación del proyecto "Gran
Vladivostok" en la región de Primorye en 1950-1960
Recibido: enero 2022
Aceptado: octubre 2022

Kim Alexander1
Mariia Surzhik2
Aleksandra Motorina3

Resumen

Abstract

El proyecto "Gran Vladivostok" del período de
Jruschov es relativamente poco conocido en la
historia de la URSS debido a razones políticas. No
solo fue parte de la gran reforma de la construcción
de Jruschov en el país, sino también un intento de
consolidar la influencia de la Unión Soviética en el
este de Asia, crear un nuevo tipo de puerto y asentar
el territorio del sur del Lejano Oriente. Oriente con
inmigrantes de la parte occidental del país. Además,
el proyecto tenía una serie de características a las
que ni los académicos soviéticos ni los extranjeros
prestaron atención. Sin embargo, el proyecto tuvo
un significado muy importante no solo para la
política de construcción en la región, sino también
para el estado. Además, tuvo influencia para la
política de construcción en los otros períodos de
la URSS existente y diferentes estados del sistema
socialista. Los autores utilizan materiales de
archivo, historia oral y trabajos de investigadores,
incluido uno inédito, en este artículo.
Utilizamos métodos de investigación históricocomparativos y hermenéuticos en este trabajo.
Los objetivos del trabajo son la consideración
de la situación de la construcción en Primorye
antes del inicio del "Gran Vladivostok".

The "Great Vladivostok" project of the Khrushchev
period is relatively little known in the history of
the USSR due to political reasons. It was not only
a part of Khrushchev's great construction reform in
the country, but also an attempt to consolidate the
influence of the Soviet Union in Eastern Asia, to
create a new type of port, and to settle the territory
of the south of the Far East with immigrants from
the western part of the country. In addition, the
project had a number of features that both Soviet
and foreign scholars did not pay attention to.
However, project had very important significance
not only building policy in the region, but for state
too. Moreover, it had influence for building policy
in the other periods of existing USSR and different
states of socialistic system. The authors use archival
materials, oral history, and the works of researchers,
including unpublished one4, in this article.
We used historical- comparative and hermeneutic
methods of research in this work.
The aims of the work are consideration of
building situation in Primorye before the start of
“Great Vladivostok”.

Palabras Clave:

Keywords:

Vladivostok; Lejano Oriente; URSS; historia;
urbanización; ciudad

Vladivostok; Far East; USSR; history;
urbanization; city

1

Nacionalidad: ruso; adscripción: Universidad Estatal de Economía y Servicio de Vladivostok, Instituto de Derecho, Departamento de
Relaciones Internacionales y Derecho; Doctor de la Academia Rusia de Ciencias; email: kimaa9@gmail.com
2
Nacionalidad: rusa; adscripción: Colegio Agrario de Ussuriysk; doctorado en agricultura. Email: kimaa@ramblewr.ru
3
Nacionalidad: rusa; adscripción: Colegio Agrario de Ussuriysk; doctorado en agricultura. Email: kimaa@ramblewr.ru
4
The authors thank V.V. Anikeev and R.E. Tlustly for providing some of the materials, consultation and help.

53

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Situation in the region before start of project

The question of moving forward with such a
plan has been ripe for a long time. One of the most
pressing problems in the region was the housing
problem. Clearly, this question was actual for all
regions of USSR, but in eastern areas, it was most
complicated. Khrushchev understood that after
Stalin era the Soviet population needed better
living conditions. Therefore, he started new policy
for population. It had different aspects. Already
mentioned building reform, Khrushchev indexed
salary and pension, it reflected to situation in
Soviet family. Soviet citizens had meat and fish
every day. For example, in Stalin era Soviet
people had problem with bread. However, must
complicated situation was in the Far East. In the
early 1960s, the Far East had an average of 5.2
square meters of living space per person (this
figure also included private houses built from
planks of crates and other material unfit for
construction), far behind the nationwide figures
of 9 square meters (Slabnina 2006: 433). In
reality, the housing situation was even worse. The
authorities even used the policy of "compaction"
by taking "surplus" space from offices and
institutions and subsequently converting it into
residential space (Vlasov 2010: 178), but it was
also inefficient, because it still gave very little
space. Therefore, many people huddled together
as best they could.
For example, candidate of economic sciences
(it`s like, Ph D) A. Nesterenko in 1959 lived
in Vladivostok with his family of six in a
communal apartment with poor heating system,
with constantly freezing kitchen, squatting on
12 square meters. His acquaintance had a family
of four, living in a hut in a room of 10 square
meters (Slabnina 2006: 435-436). According to
Konstantin Dulov, a resident of Vladivostok at
that time (later the head of the Vladivostok City
Executive Committee6 in the 1980s): "It's a terrible
thing when people live in communal apartments.
Nowadays, few people can imagine what it's like
to live for decades in a communal apartment7
with one kitchen, one toilet and a corridor for
several families. The result is constant scandals

Despite the fact that the south of the Russian
Far East became part of the Russian Empire
in the 1860s, St. Petersburg did not seek to
develop this newly acquired region, focusing
mainly on the western direction. In fact, it was
supplied on the residual principle, which greatly
affected its development. Another problem was
that the governors of the newly-acquired region
were appointed people, most of whom were not
very broadminded and did not understand the
importance of the territory in the long term. During
the Soviet period, the situation of the region
improved somewhat, which was related to the
strategic objectives of the USSR. But even tense and
conflictual relations with Japan in the 1930s-1940s
did not encourage the Stalinist leadership to promote
the development of the southern part of the Far East.
After the end of World War II, the situation remained
virtually unchanged, even though cooperation with
East Asian countries (primarily China and North
Korea) and the beginning of the "Cold War" in the
Pacific region intensified. Therefore, in the late
1950s, Vladivostok did not correspond to the level
of the main city of the region, as about half of all
houses in it were one-storey. Much of the city was
in the private sector (Lomova 2013: 93-94; Vlasov
2010: 76).
The situation began to change dramatically
after the death of Stalin in 1953, when the power
in the country came to N.S. Khrushchev. He soon
turned his attention to the third belt5 of the Soviet
Union, specifically mentioned Vladivostok, which
was the beginning of the development of a new
construction project. Among cities of third belt
Vladivostok had most important place for Soviet
Union. In Soviet times, it was commonplace to
use propaganda slogans to inspire the population
for a particular event. Vladivostok was no
exception to the rule: Khrushchev announced that
this city would become the second San Francisco.
Moreover, housing reform in Vladivostok
considered as an etalon for future of the other
cities of third belt.

5

During the Soviet period many regions belonged to price areas, called as belts on the base of prices, the first belt were Moscow,
Leningrad, capitals of republics and closed territorial- administrative units (like, Arzamas -17), Baltic republics, the third was the northern
areas territories, and the Far East. Second included all other areas of Soviet Union, most cheap prices were in first belt. Most expensive
was third belt. For price system second belt located between other two belts
6
City Executive Committee - a city executive committee in Soviet times, nowadays this institution in Russia corresponds to the mayor's
office.

54

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CONTEXTO

and mutual bullying, hatred... Of course, when
under Khrushchev they started to demolish huts
and partition communal compounds, and gave
people separate apartments instead, albeit with
tiny six-meter-long kitchens and shared sanitary
facilities, it was a true happiness for them.
Nowadays people say "khrushoba"8 with disdain,
but then people were so happy about the very fact
of receiving a separate apartment! ” (Most cherez
Zolotoj Rog edva ne nachali stroit` esche v 80-h
gg…2012).
And the above facts are confirmed by other
witnesses who lived not only in Vladivostok, but
also in other cities of Primorye region at that time9.
For example, the family of Alexandra Pavlovna
Krinitsina lived in Nakhodka. She lived in a
communal apartment, where there was a family
in each room of the apartment. The apartment
had one sanitary unit with all outlets. There were
several tables in the kitchen, each with a single
burner electric stove. Each family cooked food on
one burner, and one member of the family tried
not to leave the kitchen, because in that case the
neighbors tended to take soup or porridge from a
pot left unattended. Food was kept in the kitchen
cupboards, which were locked because no one
could guarantee that the neighbors would not
steal the food. Of course, the atmosphere in the
apartment was very tense and conflicted10.
Despite the fact that the state made efforts
to retain personnel in the Far East by means of
benefits and increased salaries (Slabnina 2006:
437), there was a large outflow of specialists to
the western regions of the country (Makarenko,
2008: 211) in all seaside institutes and universities.

In particular, in 1955 there was a decision of
Council of Ministers of USSR "About measures
of help to Vladivostok in housing, municipal
and cultural-household construction"(SAPK
(Государственный архив Приморского края/
State Archive of Primorye Region), F. 373, Opis.
4. Delo. 6, List. 23 - 28.), such measures did not
help much. Inviting people from the western
part of the Soviet Union to work permanently in
the Far East also went badly - specialists came
only for 2 to 3 years, but then returned home, an
example of which was the Yaroslavl Agricultural
Institute, which moved to Voroshilov (modern
Ussuriysk)( Brief historical note No. 1. PSAA
archive
(Приморская
Государственная
сельскохозяйственная академия/ Primorye
State Agricultural Academy)). Not only the
housing problems, but also the lack of normal
living conditions, the system of leisure and
cultural life organization had a great impact on
such positions of the seconded people.
Another, no less difficult problem was the
issue of population growth in the region. In the
second half of the 1950s, relations with China
began to deteriorate, and the eastern neighbor
began to have territorial claims against the
Soviet Union. Therefore, the issue of relocation
of Soviet inhabitants to the Far East became
very important, since people were not only not
arriving in the "Third Belt" from the western
Soviet Union, but, on the contrary, were leaving
for the European part of the country. The level
of natural population growth could not cover
the negative consequences of this migration.
Therefore, the new construction of the largest

7

The kommunalka is a way of living, most famous in Stalin's time. It was a communal apartment with several rooms, in each of which
lived one family. But there were different ways of living in such housing units. For more details in English see Katerina Gerasimova. Public
Privacy in the Soviet Communal Apartment. Socialist Spaces: Sites of Everyday Life in the Eastern Bloc, David Crowley and Susan E. Reid,
eds. Oxford: Berg. 2002. - p. 207-230. Semenova, Victoria Equality in poverty: the symbolic meaning of kommunalki in the 1930s- 50s.
On Living through Soviet Russia. Daniel Bertaux, Paul Thompson, and Anna Rotkirch, eds. London: Routledge. 2004. – p. 54-67. Timothy
Sosnovy. The Housing Problem in the Soviet Union. New York: Research Program on the U.S.S.R. 1954.
8
"Khrushchoba" is the sarcastic name for the houses built when N.S. Khrushchev was in charge of the country. This expression is
abbreviated "Khrushchev slums" and appeared during the rule of Leonid Brezhnev, but, in our opinion, it has an obvious political aspect or
order - in 1970 - 1980 - the new leadership of the USSR tried to discredit the success of Nikita Khrushchev. Therefore, during that period,
the "Khrushchevs" were contrasted with the "significantly improved" houses of the period of Leonid Brezhnev. In fact, the "Brezhnev"
houses were superior to the Khrushchev-era houses in terms of external design, interior layout, and the presence of a loggia instead of a
balcony. These advantages were of great importance to residents.
But these houses had their own problems with soundproofing and heat protection. "Khrushchevkas had thicker walls, which passed the
sound much weaker and retained heat better. In addition, many classic Khrushchev houses had another advantage - two large courtyards
on different sides, often fenced off from the roadway by rows of garages or sheds. These yards had playgrounds, arbors, wooden benches
with tables, and there were both common (poplars and birches) and fruit trees (apples, pears), bushes (cherries, raspberries) and flowers.
Therefore, many people preferred to rest in such yards in summer time (note - both these paragraphs are an insertion from the authors of
this article).
9
We plan to examine this topic in more detail in the article "Changing the daily life during the period of N.S. Khrushchev”.
10
A conversation with a relative of Alexandra Pavlovna Krinitsina's family took place in 2018.

55

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CONTEXTO

city in the south of the Far East (later called the
project "Great Vladivostok") had to solve both
problems, as the plan was not only to radically
solve the housing problem, but also to create the
basis for the cultural life of the region, as well
as improve industrial development by creating a
large number of production facilities. All these
activities were to make Vladivostok attractive
in the eyes of immigrants and become a kind of
anchor for local youth in the future.

of different organizations were involved in it,
working on specific objects and structures (SAPK
F. 1596. Opis. 1 D. 19.). Moreover the quickly
made project had its shortcomings, many points
of "Great Vladivostok" were changed more than
once during the construction, there were often
design flaws (SAPK. F. 1596. Opis` 1. D. 364;
SAPK. F. 333. Opis` 1. D. 3. L. 5 - 6; SAPK. F.
1596. Opis` 1. D. 829. L. 82).
As a result, Lengiprogor was engaged in
the correction of the project and in the 1970s
(Anikeyev, Obertas, 2007: 100). Apparently, the
geographical features of the city were not taken
into account. Similarly, designs for buildings
of 9 to 12 stories were considered as part of the
discussion of the plan. They were not developed
in the period of Khrushchev, but were included in
the project later.
About serious intentions of the state about
the building of Vladivostok testify a number
of documents: first of all the Decision of the
USSR Council of Ministers from January, 18th,
1960 ¹ 43 about building in Vladivostok. It was
supplemented by the RSFSR Council of Ministers
Decree № 156 of January 28, 1960 "On the
development of Vladivostok"13. This decree was
significantly supplemented by a document on the
construction of Vladivostok on January 18 of the
same year14. During the construction of the city
it was planned to build and put into commission
during five years (1960 - 1965) residential houses
with a total area of 1,6 million square meters
(4,14 million square meters in all according to
the plan)15. Thus, the leadership planned to bring
the area of the housing stock to 12 square meters
per person. This exceeded the national (RSFSR)
figure, which, apparently, was to become an
additional incentive for the population to live in
Primorye region. At that time there were 1,518 sq.
m., of which 618 sq. m.16 were under demolition

First measures for preparations for Project
To solve all these problems, many architects
and builders from western part of the country
were brought to Vladivostok, Glavvladivostroy11
(1960) and a number of design institutes
(Anikeyev, Obertas, 2007: 78) were created in
the city. All these structures were to facilitate the
implementation of the project. Great Vladivostok"
itself was basically designed by Lengiprogor12.
The designers of this organization, besides
their own development, took into account the
experience and drawings of specialists who
had planned the construction of Vladivostok in
the pre-war period and at the beginning of the
1950s. They also took into account the already
existing enterprises in Vladivostok, which could
significantly help in the construction: for example,
since 1953 an asphalt concrete plant (Vlasov 2010:
171) was already functioning. All this allowed the
Leningrad specialists to create the general master
plan for the city's construction for only half a year
(Anikeyev, Obertas, 2007: 92) (it is also called the
General Plan 1960). The project quickly passed
all the instances, and April 4, 1961. Council of
Ministers of the RSFSR approved this plan for
implementation (Vlasov, 2015). Of course this
did not mean that Lengiprogor had planned the
whole housing reform of the city. A great number
11

The Vladivostok Main Construction Directorate, it still exists nowadays and is the largest construction organization in Primorye Region.
At the moment this institution also specializes in repair works.
12
Leningrad Institute of Urban Design. This institution was created in 1959 by merging two structures - the State Institute of Urban Design
(Giprogor) and the State Design Institute of Municipal Construction (GiproKommunstroy). It created the master plans for the construction
and reconstruction of many cities. The institution is now called the Institute of Urbanism.
13
The authors have in their possession a copy of this decree, but a number of paragraphs of this document are not available, as they are
marked as "secret". Since the material was obtained privately, the authors do not provide references to the data of the decree's location.
14
The final version of the plans for construction was approved by the Order of the Ministry of Construction on February 8, 1960 № 34.
According to this it was decided to create construction factories also on the territory of Primorye Region (in particular, Spassk, Krolevtsy,
Uglovoye village, the town of Iman) to support the development of "Great Vladivostok'' Project (p. 6).
15
As a result, in general, during the period 1960 - 1985s. more than 8 million square meters of housing according to the work was built:
Baklanov, Avdeyev, Romanov (2017).
16
Data on the housing stock before the start of the project were taken from the above-mentioned monograph by V.V. Anikeyev, Obertas
(2007: 95).

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CONTEXTO

or transfer, 20,100 additional places in schools
(before the plan there were only 21.9 thousand
school places), 13.5 thousand additional places
for children (6.8 thousand places), hospitals with
2,100 additional beds (4,550 places). And that's
not counting the large number of canteens, baths,
laundries, cinemas (six in total) (Vlasov 2015),
various types of stores, etc.
Besides, the participant of Soviet representatives'
delegation at the International Exhibition of housing
construction in New York in 1959 was involved
in the discussion of Vladivostok building plan17.
He gave the Far Eastern specialists extensive
information on innovations in their fields of
specialization in the world, and it should be
noted that the material presented by him was
really huge. After the discussion, the specialists
who worked on the "Great Vladivostok" took a
number of innovations for consideration (SAPK
F. 1596. Opis` 1 D. 360). In particular it concerns
the square of the kitchen, combined bathroom,
ceiling height (2,7 m)18, the use of reinforced
concrete, children's playgrounds, etc. All these
nuances were introduced in the construction of
the classic "Khrushchev" 1960s19. Therefore
we can say that in the building of these houses
in Vladivostok there is a foreign influence and
use of the newest international technologies of
that time. In our opinion, it is very important
that the above-mentioned exhibition was held in
1959, and in 1960, the Soviet specialists not only
analyzed and discussed the specifics of foreign
construction, but also made efforts to introduce
the most convenient and practical of them in
the housing project on the example of "Great
Vladivostok". But it is obvious that the project
also used the experience from other countries,
in particular from Western Europe. Most likely,
it was the result of exchange programs on urban

construction between Great Britain and the USSR
in 1957-1958(Cook, Stephen V. Ward and Kevin
Ward, 2014)20.
It should be noted that housing construction
in Vladivostok had one important feature - it
combined the solution of housing problems with
cultural and service needs of the population. The
USSR Council of Ministers showed flexibility in
this measure and granted the local authorities the
right to make changes in standard designs and to
decide how and where to locate "in the first floors
[of commissioned buildings - author's note] public
catering enterprises, stores and other institutions
for cultural and household services for workers".
Thus, the regional leadership was included in the
development of the project to address many issues
and was interested in its speedy completion.
Therefore, various institutions related to cultural
life (children's clubs, libraries) or service
industries (hairdressing salons, workshops) began
to operate in many of the buildings. In addition,
the local authorities, in the case of successful
construction of a multistory apartment building,
introduced another rule on their own initiative
- they did not inhabit one apartment in such a
building to serve as a benchmark for construction.
And in the stairwells, stands with explanations of
the facility were installed (SAPK. F. 1596. opis. 1
D. 2. L. 40 - 41).
In terms of industry, the pace of development
was even higher - according to the project builders
were given 3 years to build and put into operation
4 plants of building materials in Vladivostok. Due
to these accelerating plans for the construction of
the city, the budget of "Great Vladivostok" also
grew. In particular, in 1960, 2,5 billion rubles were
additionally allocated to the project. Money from
the Reserve Fund of the Council of Ministers of the
RSFSR was also used. But at the same time, the costs

17

Most likely, in this case, it was referring to the "Exhibition of Soviet Science, Technology, and Culture Achievements" in New York,
June 1959. It was held with the aim to show the achievements of Soviet state. It had a "Housing Construction" department and a group of
specialists from the Soviet Union attached to it. During the course of this exhibition, some of the Soviet participants had the opportunity
to participate in various excursions around the country and to collect material. Given that the report mentions visits to Chicago and
other American cities, the participants actively traveled around the country in order to exchange experiences and learn about American
achievements in construction. This exhibition was held within the framework of the Soviet-American treaty on cultural cooperation. In
turn, in July 1959, in Moscow Park "Sokolniki" opened the "American National Exhibition", which pursued largely similar goals, only for
the United States.
18
Subsequently, the ceilings were lowered to 2.5 m for additional savings.
19
Khrushchevka" refers to five-story apartment buildings designed and commissioned during the rule of N.S. Khrushchev, but since the
1970s the construction of such buildings was curtailed. In more detail we plan to consider this topic in the article "The struggle of "arthouse" and economic trends in the project "Greater Vladivostok" of Khrushchev period".
20
Ian R. Cook, Stephen V. Ward and Kevin Ward, “A Springtime Journey to the Soviet Union: Postwar Planning and Policy Mobilities
through the Iron Curtain”, in: International Journal of Urban and Regional Research, 38, 3. – (2014)

57

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CONTEXTO

of the project due to the receipt of a large amount
immediately exceeded the previously indicated 2.5
billion rubles, allocated from the national budget.
We shall consider the reasons for this fact below.
As we can see, Soviet government had interest
to development of Primorye region. However, at
that time USSR did not have financial support
for full provide of building program e south part
of Far East, therefore Soviet leaders used finance
from population. In addition, many mistakes of
specialists increased expenses for project. We shall
consider it in another work – ““Great Vladivostok”:
process and results”.
Conclusion
As we can see, after Stalin Soviet government
understood problem of housing in the region. State
prepared some measures for changing situation.
Most important and great from it was project
“Great Vladivostok”. However, thus project was
very global for state in this time, therefore USSR
used finance from population. C
Referencias bibliográficas
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58

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59

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Aproximación conceptual del territorio desde un enfoque
multidimensional
Conceptual approach to the territory from a multidimensional perspective
Recibido: septiembre 2021
Aceptado: noviembre 2022

Santiago Gómez Jiménez1
Marco Medina Ortega2

Resumen

Abstract

La configuración del espacio en los territorios
ha experimentado modificaciones profundas por
efecto de prácticas de territorialidad en el marco
de los contextos sociales, económicos y políticos
cada vez más complejos y contradictorios.
La comprensión de la naturaleza, orientación
y significado de los cambios espaciales requiere
de una base teórica de gran rigor y solidez
conceptual.
El presente artículo contiene una revisión y
contraste de las visiones y enfoques teóricos de las
diferentes concepciones y perspectivas de autores
de mayor relevancia y reconocimiento en diversos
contextos geográficos, (europeos, norteamericanos y
latinoamericanos), que han suscitado y enriquecido
el debate del territorio desde diversas ópticas
disciplinares, con particular énfasis en los aportes
de las concepciones idealistas, con su interpretación
simbólico cultural y el materialismo dialéctico, en
sus vertientes naturalista, económica y política.
De acuerdo a esta revisión, se resaltan los
aportes que proponen una visión integradora que
permite una comprensión de mayor profundidad
sobre la multiplicidad y complejidad de las formas
y expresiones del territorio. Estos planteamientos
adquieren una gran validez de interpretación de
los factores determinantes y las lógicas de cambio
y transformaciones de los territorios, de acuerdo
a los escenarios de las relaciones económicas,
sociales, políticas y culturales de las sociedades
y la incidencia de las diferentes prácticas de

The space's configuration manifested in the
conformation of territories has undergone deep
modifications because of territoriality practices
in the framework of increasingly complex and
contradictory in social, economic, and political
contexts.
Understanding nature, orientation and
meaning of spatial changes requires a theoretical
base of great rigor and conceptual solidity.
This article contains a review and contrast
of the visions and theoretical approaches of the
conceptions and perspectives from different
authors of great relevance and recognition
in various geographical contexts (European,
North American and Latin American), which
have provoked and enriched the debate on the
territory from various disciplinary perspectives,
with particular emphasis on the contributions of
idealistic conceptions, with their cultural symbolic
interpretation and dialectical materialism, in its
naturalistic, economic and political aspects
According to this review, the contributions
that propose an integrating vision that allows a
deeper understanding of the multiplicity and
complexity of the forms and expressions of
the territory are highlighted. These approaches
acquire a great validity of interpretation of the
determining factors and the logics of change and
transformations of the territories, according to the
scenarios of the economic, social, political, and
cultural relations of the societies and the incidence

1

Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Universidad Central del Ecuador, Facultad de Arquitectura y Urbanismo; Doctor en el Programa
de Ciudad, Territorio y Sustentabilidad de la Universidad de Guadalajara, México. E-mail: sgomez@uce.edu.ec
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Guadalajara, México-Centro Universitario de Ciencias Económico AdministrativasCUCEA. Doctor en el Programa de Ciudad, Territorio y Sustentabilidad de la Universidad de Guadalajara, México. Email: mrmedina@
cucea.udg.mx

60

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

dominación y subordinación de los grupos
hegemónicos y subalternos de poder que han
determinado prácticas de apropiación y control,
defensa, protección, codificación y dominación
en los territorios, a lo largo del tiempo.
Los desarrollos teóricos logrados han
contribuido a la incorporación de nuevos
significados y diferenciación de conceptos con
aportes para la construcción de constelaciones de
conceptos que permiten una comprensión de las
realidades actuales de territorialización, en sus
diversas manifestaciones, multiterritorialidad y
lógicas zonales, reticulares y nodales.

of the different practices of domination. and
subordination of the hegemonic and subordinate
groups of power that have determined practices
of appropriation and control, defense, protection,
codification, and domination in the territories,
over time.
The theoretical developments achieved have
contributed to the incorporation of new meanings
and differentiation of concepts with contributions
for the construction of constellations of concepts
that allow an understanding of the current realities
of territorialization, in its various manifestations,
multiterritoriality and its zonal, reticular and
nodal logics.

Palabras Clave:

Keywords:

territorio; prácticas del poder; visión
multidimensional

territory; practices of power; multidimensional
vision

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Introducción

Las definiciones de partida

El concepto de territorio tiene una variedad de
interpretaciones y usos según enfoques, contextos
y disciplinas de estudio. Entender desde “el
territorio” significa considerar las diversas
vertientes y enfoques que se han construido a lo
largo del tiempo, con el desarrollo de categorías
de análisis que permiten interpretar y explicar las
transformaciones espaciales, a partir de diversas
ópticas, naturalista, económica, política y cultural.
En tal sentido, la vertiente naturalista permite
comprender la territorialidad de acuerdo a
prácticas que atañen a la condición de la naturaleza
humana, en sus prácticas de protección y defensa
de los territorios. Por su parte, desde la óptica
económica, la actuación económica de los seres
humanos y colectividades sociales constituye
el factor explicativo de la conformación de los
espacios y territorios desde prácticas y estrategias
orientadas a la apropiación y control. El enfoque
político permite el entendimiento de las prácticas
de poder, dominación y subordinación, que han
dado lugar a formas particulares de expresión en
los territorios. En el enfoque simbólico cultural,
se pone el acento en las expresiones culturales
de las sociedades humanas que imprimen sus
huellas, códigos y marcajes en los territorios.
En las últimas décadas, la discusión teórica se ha
enriquecido con las contribuciones de varios autores
que han otorgado un enfoque integral, relacional y
multidimensional del territorio, desde la comprensión
de la relación espacio temporal, las relaciones
socio históricas y geo-históricas espaciales en una
integración dialéctica de las dinámicas que generan
las estructuras de poder en el tiempo.
La comprensión de estos enfoques, a partir
de sus diferencias o convergencias, brinda el
soporte teórico necesario para guiar el estudio
e investigación de los fenómenos territoriales
que se han manifestado a lo largo del tiempo,
dado que aportan cada uno con entradas válidas,
que se complementan entre sí y que corresponde
integrarlas para el entendimiento de la lógica
de las actuaciones humanas en la construcción
constante de sus territorios, en sus múltiples aristas
y expresiones formales, simbólicas y económicas.

Territorio como categoría de análisis e
interpretación de los fenómenos socio espaciales
Espacio y territorio
El concepto de territorio tiene una variedad de
interpretaciones y usos según enfoques, contextos
y disciplinas de estudio. Algunos autores conceden
al concepto de territorio una gran apertura,
flexibilidad y ductibilidad. Entender desde
“el territorio” significa considerar las diversas
vertientes y enfoques que se han construido a lo
largo del tiempo, con el desarrollo de categorías
de análisis que permiten interpretar y explicar las
transformaciones espaciales.
Los esfuerzos por reactualizar el concepto
de territorio en las últimas décadas provienen de
las contribuciones de autores como Raffestein,
Haesbaert, Saquet, Giraut y otros3 que han otorgado
un enfoque integral, relacional y multidimensional
del territorio, desde la comprensión de la relación
espacio temporal, las relaciones socio históricas
y geo-históricas espaciales en una integración
dialéctica de las dinámicas que generan las
estructuras de poder en el tiempo.
Los fenómenos territoriales contemporáneos
presentan mayores niveles de complejidad en
sus manifestaciones abstractas y concretas de la
configuración del espacio. Al respecto, Foucault
expone en 1967:
The nineteenth century found its essential
mythological resources in the second principle
of thermodynamics. The present epoch will
perhaps be above all the epoch of space. We
are in the epoch of simultaneity: we are in the
epoch of juxtaposition, the epoch of the near
and far, of the side-by-side, of the dispersed.
We are at a moment, I believe, when our
experience of the world is less that of a long
life developing through time than that of a
network that connects points and intersects
with its own skein (Foucault, 1984).
De acuerdo al texto citado, Foucault considera

3

Estos autores parten en sus análisis desde la disciplina geográfica y sus especialidades en geografía humana, geografía política y diseño
territorial, a lo cual se suman los aportes desde las perspectivas filosóficas, económicas, antropológicas, sociológicas, la planificación y la
arquitectura (véase línea temporal a continuación “constelación de referencias”)

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CONTEXTO

que el espacio tiene una expresión de simultaneidad
y yuxtaposición, de proximidad y de distancia a la
vez, de lo lejano y lo cercano, de un lado al otro,
de lo disperso, de la experiencia de existencia
en el mundo como una red que une puntos y se
entreteje. Adicionalmente, Foucault aporta con
una comprensión de los diversos agentes y escalas
de poder, así como de formas de dominación
que no son percibidas por la sociedad, lo cual
se torna evidente en las tecnologías actuales de
comunicación.
Desde la geografía, se resalta el enfoque del
geógrafo brasileño Milton Santos, quien alentaba
al debate sobre el territorio y la desterritorialización
en los años 90 en su obra la Naturaleza del
espacio. Aunque no de forma explícita, introduce
la noción de “desterritorialización” al incorporar
la dimensión cultural, como referencia a los
procesos de desculturalización (Haesbaert, 2011).
Espacio y territorio no pueden ser asumidos
como conceptos de similar acepción, en tanto que
se admite como sinónimos los conceptos región y
territorio. Para Haesbaert, antes del concepto de
territorio o el de región se encuentra el “concepto
maestro” o categoría clave: “espacio”, en el que
se desarrolla la construcción del “territorio”, que
se manifiesta como una construcción material,
concreta y social.
En la distinción entre espacio y territorio,
Raffestein (1993) define el espacio como
la materia prima que antecede al territorio.
Desde una posición materialista, en la que la
realidad material se expresa antes de cualquier
conocimiento o práctica, la constitución del
territorio es el resultado de una acción conducida
por un actor o actores que desarrollan un programa
en cualquier nivel.

Para Raffestein el espacio es un concepto
que no se puede definir de forma absoluta o
permanente; es un concepto que debe permitir
replantear o inventar un medio para ir más
allá para expresar las realidades materiales e
inmateriales. La representación de estas realidades
desde el espacio es trabajada por los actores y se
encuentra manifestado en la estratificación como
de un hojaldre o “hojeado” (feuillete). Hojear
es al mismo tiempo modelar, navegar. Modelar
imágenes y navegar a través de representaciones
de la realidad (Raffestein, 2012: 122).
Por su parte, Harvey (2006) plantea la
concepción del “espacio relacional” que responde
a la díada de espacio “absoluto” y “relativo”. La
caracterización de espacio relativo hace referencia
a una relación entre objetos. La noción del espacio
absoluto permite individualizar fenómenos con
gran claridad. Harvey propone “mantener en
una tensión dialéctica estos tres conceptos con
los tres “momentos” del espacio, de acuerdo a
Lefevbre (1986), (“percibido”, “concebido” y
“vivido”), espacios que Harvey los equipara bajo
las denominaciones de “material”, “conceptual”
y “vivida”. Cada una de estas dimensiones son
indisociables, por lo que es necesario identificar
la perspectiva de análisis del espacio al que nos
estamos refiriendo.
Desde un enfoque más amplio, Haesbaert
(2019) proporciona al concepto de territorio
una “dimensión espacial”, inmersa en las
diversas relaciones materiales, simbólicas y
de poder, esto es, las relaciones económicas
políticas y socio culturales de los diferentes
contextos sociales.
En este sentido, el territorio se define a partir
de una polisemia conceptual, que responde a una
visión multidimensional: dimensión política y
económica (“uso de la tierra”); dimensión cultural
con la significación del espacio. Estas dimensiones
enfocan las formas en cómo el ser humano utiliza
la tierra, cómo organizan y se organizan en el
espacio y qué significados dan al lugar.
La amplitud del concepto ha de responder a
la perspectiva disciplinaria de estudio, es decir al
enfoque que se tenga y que dé validez al objeto
de estudio. Así, para la geografía, el territorio
constituye un concepto central que refiere las
transformaciones del espacio por la construcción
de territorios, con énfasis en su materialidad y sus
múltiples dimensiones asociadas a la interacción
sociedad-naturaleza (Haesbaert, 2011).

El espacio es, pues, anterior y precede a
cualquier acción. El espacio está “dado” como
una materia prima y antecede a cualquier
acción. “Lugar” de posibilidad, es la realidad
material previa a cualquier conocimiento
y a cualquier práctica, de las cuales será
objeto a partir del momento en que un actor
manifieste una intencionalidad respecto a ese
lugar. El territorio, evidentemente, se apoya
en el espacio, pero no es el espacio sino una
producción a partir de él. Es la producción
para todas las relaciones de los recursos y se
inscribe en un campo de poder (Raffestein,
2011:102).
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CONTEXTO

Figura 1. Linea temporal
Constelaciones de referencias en torno al concepto de territorio y territorialidad

Fuente: Elaboración propia, 2022

El territorio desde el enfoque materialista

llamado just terrendi, haciendo referencia al
pedazo de tierra apropiado dentro de los límites
de una determinada jurisdicción y alude además
al derecho de “aterrorizar”.
En este sentido se percibe una muy cercana
aproximación entre el vocablo terra - territorium
y la de terreo - territor. Es decir, en un primer
sentido, territorio se entiende como poseedor de
tierra, y conforme a la palabra territorium derivado
de aterrorizar “aquel que aterroriza”. De acuerdo
a esta doble significación, el término “territorio”
estaría relacionado con la tierra, la materialidad
y además vinculado con los sentimientos de

La posición o enfoque Materialista es una vertiente
del pensamiento que define el territorio con una
fuerte connotación vinculada al espacio físico
terrenal, lo que guarda correspondencia con la
etimología del término territorio.
En efecto, de acuerdo a la etimología de la
palabra territorium en latín deviene del vocablo
latino terra que fue empleado en el documento
Digesta el cual recopila leyes en el año 553
D.C., período del emperador Justiniano, y
que corresponde al sistema jurídico dentro del
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CONTEXTO

miedo, exclusión y satisfacción de aquellos que
usufructúan o se identifican con él.
Desde concepciones más estructuradas del
materialismo Haesbaert destaca tres posiciones:
la orientación naturalista y las perspectivas
económica y política.

territorialidad, enfoque que establece claramente
una distinción entre la visión naturista del
territorio para ir hacia un abordaje político.
Concepción social económica del territorio
De acuerdo a este enfoque, la base material de las
relaciones de producción explica la organización
del territorio, lo que corresponde a una dimensión
económica de análisis. En un punto intermedio, el
territorio se lo considera como fuente de recursos
para la reproducción de la sociedad, conforme a
la disponibilidad de los mismos.

La orientación “naturalista” del territorio
Esta orientación concibe la territorialidad desde el
carácter biológico hasta la misma territorialidad
humana qué estaría moldeada por el comportamiento
instintivo genéticamente determinado. Al respecto,
los primeros esfuerzos asociados a conceptualizar
el término del territorio surgen en los estudios de la
etología relacionados con la “territorialidad animal”,
que dieron la pauta para el debate en los siguientes
años en las ciencias sociales. Los estudios de la
territorialidad animal parten de los trabajos clásicos de
inicios de siglo XX desde la etología animal de Eliot
Howard (1920) en su obra “Territory in bird life” que
investiga el comportamiento ligado a la sexualidad de
cierta avifauna en relación al territorio como porción
defendida y delimitada en determinados períodos de
reproducción y apareamiento.
Las teorías darwinistas entienden el
comportamiento humano como producto de la
evolución, sujeto por tanto al mismo esquema
que explica el comportamiento animal. En este
sentido, la concepción naturista del territorio pone
énfasis en la necesidad de protección a través del
espacio defendido bajo el enfoque de la etología
planteada por Di Méo (1998).
Haesbaert (2011) aclara que la relación
entre territorio y defensa, se encuentra en los
orígenes del término que se difunde por medio
de la visión neodarwinista de territorialidad. Esta
visión está presente en diversas concepciones
contemporáneas. Al respecto Haesbaert, citando a
Cox, define a los territorios como espacios que las
personas defienden por la exclusión de algunas
actividades y la inclusión de aquellas que realzan
lo que precisamente pretenden defender.
Los debates sobre la territorialidad en
biología y en ciencias sociales, a inicio del
siglo pasado, corrieron en forma paralela. Lejos
de contraponerse o buscar visiones extremas,
estos conocimientos se retroalimentaron, tal
como lo explica Haesbaert, en el sentido de
validar unilateralmente los paradigmas de la
territorialidad animal sobre la humana, o para
que prevaleciera el sentido social, humano de la

“Algunos antropólogos, en trabajos más
recientes, todavía mantienen esa idea de territorio
de basamento económico materialista como
área defendida en función de la disponibilidad
y garantía de los recursos necesarios para la
reproducción material de un grupo” (Haesbaert,
2011:49).
Esta visión del territorio, se aclara, no es regla
para sociedades ancestrales o más tradicionales,
dado que en muchas de estas tribus no se registra
propiedad sobre los recursos naturales, aparte del
patrón flexible de uso territorial.
…. “Existe una distinción entre las diferentes
formas de construcción del territorio y de la
territorialización en relación con sus recursos,
dependiendo de factores como el tipo de
movilidad al que el grupo se halla sujeto”
(Haesbaert, 2011:49).
La concepción del territorio como fuente de
recursos y apropiación de la naturaleza se encuentra
vigente, por lo que aún carga profundas marcas de
su comprensión en torno de la vinculación con la
tierra en el sentido físico del término.
Haesbaert acoge los estudios del geógrafo
Milton Santos, quien planteó la controvertida
expresión de “territorio usado” como correlato al
“espacio geográfico”.
El “territorio usado” da cuenta de un todo
complejo que entreteje una trama de relaciones
complementarias y opuestas. El concepto de Santos
reconoce las relaciones que se establecen entre el
lugar, la formación socio espacial y el mundo. Visto
como una totalidad puede revelar la estructura de la
sociedad y la propia complejidad de su uso.
Bajo un enfoque económico, Santos considera
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CONTEXTO

el rol de los actores hegemónicos, quienes
valoran el territorio usado como recurso que da
garantía a sus intereses particulares. En contraste,
para los actores hegemonizados se trata de un
refugio que intenta adaptarse al medio geográfico
y su especificidad local, mediante estrategias de
supervivencia en los lugares.
En el enfoque económico, se incluyen los
aportes de Gottman, quien concibe el territorio
como recurso y refugio, a la vez. Haesbaert
(2019) asume las categorías planteadas por
Santos cuando define los Territorio Hegemónicos
y los Territorios Subalternos. A los primeros, los
define como el territorio de dominación funcional,
determinado por valor de cambio y tecnologías
de poder; en tanto que los territorios subalternos,
de características simbólicas de dominación, con
funcionalidades de abrigo y valor de uso. En
este sentido, el “uso del territorio” explicita una
clara priorización de su dimensión económica,
que establece una distinción a ser discutida entre
territorio como “forma” y el territorio usado
como “objetos y acciones, sinónimo de espacio
humano”, de acuerdo a Santos.
En la dimensión económica se incluye el
enfoque de los “territorios red”, considerados
como lugares contiguos y de lugares red que
incorporan la información como un potente
instrumento de unión entre las diversas piezas del
territorio, dependiendo de la densidad técnica de
la producción y un control remoto de la parte de
los sistemas productivos. Para Santos el mando
local del territorio dependerá de su densidad
técnica o funcional informacional. Su control
es distante y global, disociado de los espacios
locales, lo que determina una agudización de
los conflictos del espacio vivido con el espacio
global racionalizador y en red.

La red colectiviza las relaciones, juega con
la diversidad y a la vez uniformiza a los grupos
sociales. Desde este enfoque, Dupuy (1998)
aborda la “territorialidad transaccional” que
se construye mediante la vía de los “proyectos
transaccionales”, que cumplen funciones por
medio de conexiones potenciales, cuya selección
se hará según su momento o circunstancia.
En consecuencia, el territorio transaccional,
resultado de las redes, se basa en las posibilidades
de relación de circulación entre puntos.
La funcionalización y cualidad técnica de los
territorios resalta la importancia de la inclusión
del medio técnico-científico informacional
en los procesos económicos de la dinámica
capitalista, que se encuentra asociada a la idea
de “apropiación y control” (control que estaría
vinculado al “ordenamiento y gestión del
espacio”) del territorio en sus diferentes alcances,
global y local.
Al apropiarse del trabajo, la sociedad
capitalista lo destruye, al separar la energía
de la información, el trabajo manual del
intelectual, e impide al hombre disponer de una
y de otra concomitantemente. De esta forma,
"por ese mecanismo, los hombres perdieron
su capacidad original de transformación, que
pasó a las organizaciones", a las empresas
(Haesbaert, 2011: 72).
La red es la nueva forma de dominio
establecida por los grupos hegemónicos de poder
económico que determinan lógicas de exclusión
económica, social y espacial, lo que, a su vez,
favorece formas de transformación del espacio
por parte de los grupos subalternos, quienes
ejercen sus propias prácticas, al margen del poder
hegemónico.

Mais uma vez, devemos insistir na relevância,
hoje, do papel da ciência, da tecnologia e da
informação. Tratando de território, não basta
falar de mundialização ou globalização,
se desejamos aprofundar o processo de
conhecimento desse aspecto da realidade
total. O território são formas, mas o território
usado são objetos e ações, sinônimo de espaço
humano, espaço habitado. Mesmo a análise da
fluidez posta ao serviço da competitividade,
que hoje rege as relações econômicas, passa
por aí (Santos, 1994: 225).

La dimensión política
Desde una visión crítica Godelier (2021)
afirma que no se pueden explicar los aspectos
superestructurales desde los modos de
producción tan solo, es decir desde las relaciones
económicas. Este autor estimula a la necesidad
de reponer la economía al lado de la política para
explicar la historia, reponer las masas al lado de
las élites como agentes de historia, posicionando
una visión crítica de la historia integrando las
relaciones que fundan los grupos humanos en
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CONTEXTO

una sociedad desde los vínculos políticos que
excepcionalmente están separados de lo religioso.
Los aportes de los conceptos “región” y
“paisaje” del autor Haesbaert se incluyen en
la visión jurídica política de la concepción
del territorio. El paisaje proviene de las
representaciones culturales del espacio, para
autores como Godelier se hace fundamental
el pensar la gigantesca contradicción mundial
entre la política y la cultura de los distintos
grupos sociales y las relaciones que tienen con
el mercado, relaciones que establecen sociedades
desiguales en las que se instauran divisiones
sociales, es decir cuando un grupo logra una
apropiación jurídico-ideal de los recursos
productivos y establece un derecho sobre las cosas
y controla a los que trabajan como relaciones de
dominación que adquieren formas de autoridad
que se sostienen en una legitimidad antes que en
un acto de violencia fundante.
Por su parte, Gottman (1952) considera que
la unidad política es el territorio, lo que remite la
concepción del territorio no solo al ámbito jurídico
administrativo y supera los límites del Estado
Nación para expandirse hacia el conjunto de
tierras agrupadas en una unidad que depende de un
poder o autoridad común y se sustenta bajo algún
régimen, es decir un compartimiento del espacio
políticamente integrado en una entidad jurídica,
administrativa y política. Esto se comprende a la
luz del ordenamiento geopolítico contemporáneo,
en el que se advierte la presencia de potencias
económicas y políticas que ejercen su poder en
los estados-nación, subordinados o dependientes
en esta lógica de dominio. A estas instancias de
poder, se suma la presencia de grandes empresas
transnacionales que desarrollan sus actividades
económicas, sin fronteras nacionales, bajo una
lógica de producción y comercialización que se
extiende en diversas geografías del planeta.
El geógrafo alemán Friedrich Ratzel, a finales
de siglo XX, se convierte en el autor clásico que
explica las relaciones políticas que determinan la
construcción de los territorios. Según Ratzel, el
territorio es un espacio cualificado por el dominio
de un grupo humano y definido por el control
político de un determinado ámbito espacial. De
ahí, que sin territorio no se puede entender la
acción y solidez del Estado (Ratzel, 1990).
El territorio político toma directa relación con
el Estado. Conforme a la relación entre suelo y
el Estado, Ratzel (1998), brinda varias categorías

de análisis (“espacios vitales”, “islas de vida”),
en el marco de una concepción biogeográfica
que considera la propagación de la vida en la
superficie de la tierra como una expansión de
las células y los organismos vivos que extraen
del suelo su vitalidad. De acuerdo a esta visión
biogeográfica, el territorio responde a una relación
indisociable entre la dimensión natural, física
y una dimensión política, en la que se enfatiza
el dominio del espacio por parte del Estado. El
espacio vital ratzeliano es concebido como el
espacio para la reproducción de un grupo social
o un agrupamiento civilizatorio considerando
los recursos disponibles es decir la aptitud del
territorio en correspondencia con el tamaño del
agrupamiento humano.
En la dimensión política, se resaltan las
modalidades del agrupamiento territorial y
la actividad política que reflejan la autoridad
instalada en un territorio como dominio, que
viene a ser la manifestación concreta del poder.
Para Max Weber, el poder se expresa cuando la
voluntad responde a un agrupamiento territorial
que busca la consecución de un propósito o fin
y sólo tiene sentido por la existencia de dicho
agrupamiento.
Raffestein, desde una visión relacional, aporta
a la comprensión de las dinámicas del poder,
conforme al juego de fuerzas que construyen
y reconstruyen los territorios, de acuerdo a
una dialéctica constante de contradicción y
contraposición.
Las diferentes situaciones de monopolio, o
de oligopolio, son estrategias de dominación,
condicionadas por fines “políticos” y no
económicos, ya que no se trata de gestionar
en función de la estructura global en la que
se interviene, sino en función de una subestructura, de una organización que quiere crecer
-y eventualmente desarrollarse- a costa de la
destrucción de la estructura global, o de una
parte de la estructura global con la cual dicha
organización mantiene relaciones (Raffestein,
2011: 30).
Raffestein caracteriza las relaciones modernas
de dominio, apelando al pensamiento de Galileo
y Descartes, mediante una vinculación de la
matematización de la naturaleza como objeto
de dominio. Las situaciones de dominio en la
sociedad, afirma el autor, encuentran su forma de
expresión de acuerdo a las matemáticas, lo que
se comprueba en la historia de las sociedades y
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

la aparición del dinero como fuente de dominio
social y político, que es la primera forma de
matematización de las cosas. El dinero se
convierte en instrumento mental, de equivalencias
imaginarias de una aritmética creadora “de
espacios abstractos” que realizan “la equivalencia
de los no-equivalentes” (….) en el momento que
se crea la moneda hay matematización de la
sociedad (Raffestein, 2011: 30-31).
Cobra sentido en este enfoque la idea de
territorio como “dominio” en contraparte de la
dimensión económica que concibe el territorio
como apropiación y control. En la perspectiva
política se comprende la acción de los instrumentos
que perpetúan las fuerzas asimétricas y simétricas
relacionadas al poder y dominio territorial.
En la necesidad de comprender la naturaleza de
las fuerzas que operan en las formas y modos del
dominio en la actualidad, se destacan los aportes
desarrollados por Han en su obra Psicopolítica
(2020), quien afirma que los procesos de
dominación han evolucionado según las etapas
históricas del desarrollo de la humanidad. Desde
la biopolítica establecida por Foucault, las formas
de dominación del capitalismo se comprenden
desde una asociación con lo biológico, lo corporal.
Para Han la biopolítica de Foucault se
queda limitada para entender la etapa actual del
neoliberalismo, cuyas formas de dominación
se ejercen más allá de lo biológico, somático
y corporal, para alcanzar la psique humana,
según se explica en la “psicopolítica” y las
“psicotecnologías” del poder que permiten
comprender nuevas técnicas de dominación que
conducen a la eficiente forma de dominación
y explotación contemporánea, que logra el
comportamiento de los individuos con total
afinidad a la sociedad de consumo bajo la lógica
de la libertad de elección, autoexplotación y
dominación, como esencia de las dinámicas
modernas del poder sobre el territorio.

espacio económico.
Gottman (1952) aporta en la comprensión
de “entidades compartimentadas” desde una
concreción geográfica territorial. Además, propone
categorías de análisis tales como los “sistemas
de movimiento o circulación” y “sistemas de
resistencias al movimiento” o “iconografías”.
Para este autor los sistemas de movimiento,
más concretos, son los que están vinculados a la
“circulación en el espacio” y aquellos sistemas
de símbolos -iconografías- que dan resistencia
al movimiento, más abstractos que materiales.
Juntos integran una asociación entre el mundo
material e ideal y la idea de territorio vinculado a
la idea de movimiento y no desde una visión fija
y estática.
Por su parte, enfoques disciplinarios, como la
antropología, abordan la construcción semántica
del concepto del territorio, sus signos y significados
que definen códigos culturales en la percepción y
constitución del territorio. Desde este enfoque,
el territorio acoge una dimensión de apropiación
simbólica. Haesbaert (2011), citando a Godelier,
considera que la sociedad, al apropiarse de un
territorio, adquiere el acceso al control y el uso
de las realidades visibles como de los poderes
invisibles que lo componen.
Acerca de los poderes invisibles, se expone
en múltiples trabajos dentro de la antropología.
Haesbaert hace referencia a estudios de la
antropología como los de Edward Hall y los de
Antropología del Territorio de José Luis García
(1976), en los que se considera al territorio como
un signo cuyo significado puede ser comprendido
a partir de códigos culturales que lo inscriben,
integrando una visión de idea de concepción
determinada por el medio físico y el hombre.
La perspectiva idealista se enfoca en el análisis
de los valores espirituales, simbólicos y afectivos
que pesan sobre el territorio, lo cual concede
mayor complejidad respecto de las concepciones
que aluden únicamente a su dimensión material.
El idealismo contribuye con una interpretación
de la dimensión de carácter subjetiva a partir de
la creación de significados, su semantización,
que, de acuerdo a García, citado por Haesbaert,
responde a un territorio “socializado y
culturalizado” impregnando de significado a todo
lo que se encuentra en el entorno del ser humano.
Desde la geografía, se incluye la dimensión
cultural del espacio, con los aportes de corrientes
humanistas o idealistas. Haesbaert se refiere a los

El territorio desde la perspectiva idealista
De acuerdo a este enfoque, se admite la expresión
material de los territorios; no obstante, se concede
una valoración significativa a su dimensión
cultural y abstracta, en la que se consideran los
valores éticos, espirituales, simbólicos, afectivos
y perceptuales. Al respecto, Bonnemaison (1996)
afirma que el territorio como producción cultural
precede al territorio político y con más razón al
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

La visión integradora del territorio

conceptos de lugar y paisaje, introducidos por
estas corrientes. Sin embargo, el mismo autor
aclara que muchos de los debates sobre estos
conceptos no estarían vinculados con el territorio
y en particular con territorialidad, por lo que
se advierte acerca de diferencias conceptuales,
cuando es necesario que los conceptos reflejen
multiplicidad de significados y asociaciones
con otros conceptos que permiten expresar
la complejidad de las cuestiones que buscan
responder (Haesbaert, 2011: subíndice 17 pp.61).
Haesbaert destaca los aportes de Bonnemasion
y Cambrézy4, quienes asocian los conceptos de
territorialidad e “identidad”, al reconocer que
el territorio constituye un efectivo sistema de
construcción de identidad.
Desde esta perspectiva se concede un significado
de orden simbólico-cultural a la territorialidad,
al considerarla en su sentido genérico como la
“simple cualidad de ser territorio” y que muchas
veces es concebido en estricto sentido como la
dimensión simbólica del territorio. Haesbaert
aclara acerca de la necesidad de establecer
numerosas relaciones con la noción de identidad
territorial, que se manifiestan en la dimensión
cultural, simbólica, así como en la base material,
de carácter evidentemente económico y político.
El enfoque de Haesbaert plantea una comprensión
totalizante de estas dimensiones y avanzar por
tanto a una perspectiva integradora, articulada y
conectada de las prácticas de territorialidad.
En este sentido, los territorios adquieren su
identidad por su base económica, como es el caso de
los países de producción e innovación tecnológica
vs. aquellos países que tienen una economía
agroexportadora, basada en la explotación de
recursos naturales. De acuerdo a la dimensión
cultural, adquieren una identidad propia aquellos
espacios, ciudades o territorios, considerados como
patrimonio cultural de la humanidad, reservas
ecológicas, o de asentamiento de poblaciones
étnicas, bajo una óptica de “etnización” de los
grupos dominantes que consideran marginales
a quienes se les atribuye el carácter de grupos
étnicos o raciales.

De acuerdo a Raffestein, el territorio es una
producción a partir del espacio. Territorio y
espacio son dos categorías diferentes de análisis.
El territorio no es el espacio, se apoya en él.
Sin espacio no hay territorio, por tanto, espacio
y territorio no pueden estar separados. La
territorialización del espacio es el resultado de los
procesos de “apropiación”, concreta o simbólica,
por parte de los diferentes actores sociales, grupos
o individuos de la población humana.
Desde una visión materialista, el espacio
se concibe como una “materia prima preexistente”, aún no apropiada, en la que no se ha
expresado ninguna práctica social. No obstante,
no conviene restringir el espacio a esta noción,
dado que interesa un nivel de reflexión de
mayor profundidad, que remite al espacio como
una dimensión fundamental de la sociedad (la
dimensión espacial), en la que el territorio asume
la espacialidad de las relaciones de poder.
La superación de los enfoques fragmentadas
del territorio, que responden a una vía
unidireccional en sus dimensiones de análisis
(natural, económica, política y cultural ideológica)
da paso al concepto territorio como “producción
humana”, desde una línea integradora de las
dimensiones de análisis.
Cuando Haesbaert (2019) apuesta a trabajar
con el concepto de región y la caracterización
de los procesos de regionalización como
instrumentos analíticos, logra una relación de
conceptos a los que Deleuze y Guattari (1991)
denomina “firmamento de conceptos”,
Les concepts ne nous attendent pas tout faits,
comme des corps célestes. Il n’y a pas de ciel pour
les concepts. Ils doivent être inventés, fabriqués
ou plutôt créés, et ne seraient rien sans la signature
de ceux qui les créent. Nietzsche a déterminé
la tâche de la philosophie quand il écrivit : «
Les philosophes ne doivent plus se contenter
d’accepter les concepts qu’on leur donne, pour
seulement les nettoyer et les faire reluire, mais
il faut qu’ils commencent par les fabriquer, les
créer, les poser et persuader les hommes d’y
recourir (Deleuze y Guattari, 1991: 11).

4

Sus obras se orientan a definir al territorio como fundamento en la constitución de la identidad, destacando trabajos como los de “Les
territoires de l'identité. Le territoire, lien ou frontière”.

69

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Haesbaert considera que el concepto
“región”5 tiene un alto grado de sinónimo con
el del “territorio” basándose en las definiciones
de los diccionarios. Sin embargo, puntualiza en
el concepto maestro o categoría clave espacio.
Sin embargo, los conceptos de territorio y
región se discriminan en función de las bases
filosóficas y de los contextos geo históricos
de los requerimientos de investigación. En la
“constelación de conceptos” que se presenta en
el Ideograma 1, la noción del territorio se refiere
a relaciones espaciales de poder, en tanto que el
concepto de región, que responde a los aspectos
analíticos y metodológicos, alude a las prácticas
efectivas de diferenciación del espacio.
En este sentido, el territorio tiene su foco
principal en el campo de las prácticas o articulaciones
espaciales de poder, en tanto que la región se enfoca
en la diferenciación y “recorte” del espacio. Esto
implica el reconocimiento del cruce o el umbral
entre la diferenciación como construcción social
efectiva, y como recorte espacial clasificatorio/
analítico. Si bien es válido considerar la región como
instrumento de análisis, es necesario profundizar en
la forma en la que se producen los “recortes” del
espacio, lo cual se vincula con las relaciones de
poder que se ejercen en el ámbito de los territorios.
Los debates sobre el espacio contienen todavía
una priorización de las dimensiones de análisis
conforme a las orientaciones disciplinarias, o de
las problemáticas que se pretende analizar. En
este sentido, queda en duda qué tipo de “espacio”
es capaz de “integrar” en forma cohesionada
las múltiples esferas relacionadas a las lógicas
económicas, políticas, culturales simbólicas,
y visiones naturales que permitan una visión
totalizadora o integradora del territorio.
Por su parte, Haesbaert (2011) propone tres
perspectivas para la comprensión del espacio
social desde una visión multidimensional:
·
Reconocimiento de territorio como área de
formas o relaciones homogéneas de poder, que
dan lugar a modalidades de territorialización
diferenciadas tanto para sacar provecho de sus
recursos como para el control de los flujos
·
Enfoque del “territorio-red”, en oposición
a la visión estable del territorio, que plantea
una visión de movimiento, conexión e
interconexiones a diferentes escalas Massey
(1994).
·
Prioridad de la concepción multiescalar
que enfoca la constitución de territorios

múltiples y la multiterritorialidad, en el marco
de procesos de hibridación tanto material y
cultural, entre naturaleza y sociedad en sus
esferas económica, política y cultural.
Adicionalmente, Haesbaert plantea una
“experiencia total del espacio”, que considera
los componentes de la vida social, articulados
o conjugados con la actividad económica, el
poder político y la creación de significado de
cultura. En este sentido, autores como Muratori
(1967) conciben al territorio como un nuevo
problema en tanto las escalas tradicionales
resultan insuficientes para comprender las nuevas
realidades, y refiere a territorio como aquella
imbricación entre geografía y cultura como
enfoque que la civilización contemporánea debe
asumir como una condición global.
Este pensamiento se asocia a la necesaria
articulación conceptual y de diálogo para
avanzar hacia una constelación de conceptos,
cuyos enfoques dependerán de las temáticas
o problemáticas, contextos que se requieran
estudiar, desde los fenómenos de transformación
del espacio en términos de la sociedad a través
del “poder” y desde la naturaleza a través de las
“fuerzas naturales” (Ideograma 1).
Haesbaert se refiere a los aportes de Milton
Santos (2000) para definir el concepto de “espacio
geográfico” (como sinónimo de territorio) en
términos de la relación de los grupos sociales, que
se desarrolla en un contexto espacial o geográfico,
por lo que la territorialidad es inherente a la
condición humana (Haesbaert, 2011:67).
Desde la óptica del territorio-red, es posible
una visión integradora de las esferas económica,
política y cultural si estas se articulan en red a
través de múltiples escalas que confluyen desde
el nivel local al global. En este sentido, Haesbaert
considera algunos de los elementos o componentes
que desde su semántica conceptual aborda
Raffestein como invariantes del territorio; “mallas;
nodos; red”. Haesbaert consolida una lectura del
territorio desde una lógica zonal que respondería
a una forma de dominio (esfera del poder) a los
“territorios - zona” de procesos históricos pasados
dentro de su reproducción jerárquica. En la
actualidad estarían rigiendo los dominios de los
“territorios-red”, de carácter discontinuo a nivel
espacial, y a su vez, interconectados y articulados
entre sí, de modo intenso.

70

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CONTEXTO

Ideograma 1. Síntesis hacia una propuesta de constelación de conceptos

Fuente: Elaboración propia con base en Haesbaert, 2017

Haesbaert recoge el pensamiento de
geógrafos, como Gottman y Santos, por
lo que introduce las nociones sobre la “no
disociación entre movimiento y estabilidad”;
es decir, entre lo fijo y el flujo, la circulación
e “iconografías” la “noción de lo híbrido”, la
realidad múltiple del espacio geográfico, de
acuerdo a la dinámica de diversas relaciones
de poder, del poder material de las relaciones
económicas-políticas al poder simbólico de
las relaciones de orden más estrictas culturales
(Haesbaert, 2011: 68).

La existencia está tejida por relaciones,
es un vasto complejo relacional con una
problemática muy diferente de la llamada
morfo-funcional. Ésta se reclama como
geografía de un triángulo: querer-ver, saberver, poder-ver, mientras que aquélla se funda
en el triángulo querer-existir, saber-existir,
poder-existir (Raffestein, 2011:26).
Se apuesta a superar la cara funcional
descriptiva para afrontar la cara “procesual”
de dicha relación. Raffestein define que la
cara funcional informa sobre el resultado de la
relación, sin mostrar las evidencias del análisis
que oculta, las formas en que se dan y se hacen
estas relaciones, es decir las relaciones de poder
inscritas en este proceso.
La concepción del territorio desde una
visión relacional Haesbaert (2011), citando a
Raffestein, abarca la condición del espacio en dos
caras, “expresión material” y “contenido” como
significativo simbólico del espacio relacional
inventado por los hombres.
En esta óptica, Haesbaert confiere al territorio
un sentido relacional dentro de un conjunto
de relaciones históricas y sociales, esto es,
una asociación entre los procesos sociales y el
espacio material. Este enfoque supera la visión

La visión del territorio desde un carácter
absoluto hacia un relacional
Esta concepción del territorio apunta hacia una
perspectiva relacional del espacio, en el marco
de “relaciones socio históricas de poder”, lo
cual permite la superación de los enfoques que
privilegian la materialidad del espacio en su
visión unidireccional de los aspectos físicos
del territorio, para destacar las vertientes que
fundamentan al espacio más como relaciones
sociales.
Raffestein desarrolla un enfoque relacional del
poder político y sus manifestaciones espaciales en su
obra “Por una Geografía del Poder”, donde señala:
71

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CONTEXTO

simplista de espacio como delimitación, frontera,
estabilidad y enraizamiento. Por ser relacional el
territorio es movimiento, flujo, interconexión, que
se enmarca en una dinámica de espacio-tiempo.
De acuerdo a Raffestein, el poder busca
controlar y dominar a los hombres y las cosas.
Desde la geografía política, el autor considera
la triada de población, territorio y los recursos,
que se conjuga con el ejercicio del poder a través
de los procesos de apropiación y dominación
(Raffestein, 2011: 44).
Por su parte, Haesbaert propone la noción de
la “materialidad del espacio” que coloca el énfasis
en el papel de la espacialidad en la construcción de
las relaciones sociales, en este contexto Raffestein
incorpora en el debate el análisis del dominio de
los “territorios informacionales” en relación del
poder y su canalización a través de los símbolos,
lo cual remite al distanciamiento entre el referente
real y el imaginario. Esta interpretación reconoce
la dimensión “concreta” del poder mediante
relaciones simbólicas, en las que el territorio
se reconoce por imágenes que lo representan
en lugar de la realidad material concreta que se
construye en el territorio (Haesbaert, 2011:73).
Haesbaert analiza la construcción de los
territorios desde los aportes del geógrafo americano
Robert Sack quien incorpora con mayor frecuencia
la noción de “territorialidad” como aquella cualidad
de un territorio en la que se incorporan relaciones
de poder que influyen y controlan personas, objetos
y relaciones sociales. Conceptos como frontera,
control del acceso son atributos fundamentales en
la definición de esta territorialidad concebida por
Sack (Haesbaert, 2011:73).
Sack reconoce la dimensión simbólica, que
se expresa en el rol que tiene la cultura en la
construcción de la territorialidad. No obstante,
enfatiza en la vinculación de los cambios
territoriales con las transformaciones económicas
y políticas, por lo que la cultura, la historia y la
tradición median el cambio económico, y estas
además median el modo como las personas y los
lugares están vinculados, es decir el modo como
el ser humano usa la territorialidad y el modo
como estos valoran la tierra.
Para Sack la territorialidad como componente
del poder no es tan sólo un medio para crear y
mantener un orden, sino una estrategia para crear
y mantener gran parte del contexto geográfico a
través del cual se experimenta el mundo y se lo
dota de significado (Haesbaert, 2011:77).

Tanto el enfoque de territorialidad de Sack
y la visión ampliada de poder de Raffestein que
incluye el “poder simbólico” dotan de sentido
relacional entre el poder y sus efectos de cualidad
material y del poder en el sentido simbólico.
Raffestein subraya que en la actualidad se estaría
viviendo una modernidad más “temporalizada”
que “espacializada”; esto es, el territorio
físico concreto tiene menos significado que el
territorio informacional en la conformación de la
territorialidad contemporánea.
La discusión que se inscribe en esta posición,
realza el poder simbólico del territorio sobre la
dimensión material o más objetiva. Haesbaert
considera que toda posición que minimice la
dimensión simbólica del territorio considera un
fragmento de los complejos procesos que se dan
entre los lazos entre espacio y poder.
Para Haesbaert la territorialización es entendida
como el proceso de dominio (político económico)
o de apropiación (simbólico cultural) del espacio
como expresión de los diversos ejercicios del
poder de los grupos humanos. El fenómeno de la
desterritorialización incorporado por algunos autores
como Raffestein, es cuestionado por Haesbaert
quien sostiene que la multiterritorialización es la
característica prevaleciente y que en los momentos
actuales ha cobrado una mayor vigencia en el sentido
de tener la experimentación de diferentes territorios
al mismo tiempo, reconstruyendo constantemente al
actual.
Para este autor, el poder en el sentido
relacional no solo debe abarcar las relaciones
sociales concretas. Debe sumarse además las
representaciones de las que éstas son portadoras,
por lo que el territorio en términos relacionales
(orientado al componente espacial del poder),
sería el resultado de la interacción de múltiples
dimensiones económicas, políticas, jurídicas,
sociales y simbólicas (Haesbaert, 2011:80),
que dan lugar a varias modalidades o formas de
codificación o marcajes que se “territorializan”, en
expresión de las prácticas asociadas a la defensa,
apropiación, control y dominación del territorio.
Al respecto, Haesbaert incluye las relaciones de
apropiación y la dimensión simbólica, citando
los estudios de Lefebvre (1986), considerando la
diferencia semántica y etimológica de las palabras,
y no tanto asumiendo una posición sinónima de los
conceptos tal como estaría considerando Haesbaert
a la apropiación y ordenamiento del espacio como
forma de dominio en las sociedades.
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CONTEXTO

La dominación se origina desde aquel instante
en que el ser humano “matematiza” el espacio.
Desde el enfoque Lefebvriano, Haesbaert citando
a Lefebvre (1986), la dominación del espacio
impone formas rectilíneas, geométricas, con
mayor manifestación en la sociedad moderna,
que destruyen el “paisaje”.
Para Lefebvre la relación entre dominación
y apropiación se produce cuando el dominio
adquiere significado contraponiéndose en forma
dialéctica con el de apropiación, que se produce
como la condición que adquiere el espacio
natural modificado para satisfacer necesidades y
posibilidades de un grupo y difiere de propiedad o
posesión, lo cual remite a los conceptos marxistas
de valores de uso y cambio. El valor de uso implica
“apropiación”, que se expresa en la dimensión de
base económica del territorio, con implicaciones
de tiempos y ritmos, símbolos y una práctica.
En este sentido, Haesbaert, en su análisis de la
obra La Production de´l Espace (1986) de Lefebre,
manifiesta que cuanto más el espacio es funcional
es cuanto más dominado por los agentes que lo
manipulan transformándolo en unifuncional y así
menos se presta para la apropiación.
En la visión política del poder se incluyen las
categorías planteadas por Haesbaert “Territorio
Hegemónico”
y
“Territorio
Subalterno”
vinculadas a los conceptos de poder hegemónico
y poder dominado, de acuerdo a una jerarquía
funcional que concede el valor de cambio para
aquellos territorios hegemónicos versus el valor
de uso referido a la apropiación en los territorios
subalternos –dominados- que valoran al territorio
más como espacio de subsistencia, protección o
cobijo.
Haesbaert, en su análisis de Lefebvre, hace
referencia a las fuerzas de “Logos” o fuerzas
racionalizadoras en su lucha con las fuerzas más
subjetivas de “Eros”; estas últimas, ligadas a la
apropiación. Desde Eros se gestan fuerzas que
buscan la apropiación del espacio, manifestadas
en las diversas formas de autogestión de
las unidades territoriales y productivas, en
las comunidades dominantes que insertan
cambios a la vida superando a las instituciones
políticas y partidistas. Del lado del Logos, se
presentan fuerzas que tienden a controlar y
dominar el espacio tales como las empresas, las
corporaciones, el estado, las instituciones, la
familia, organizaciones que establecen el orden al
asociar “saber” y “poder” (Haesbaert, 2011:81).

El autor recalca que la dominación es más
concreta y funcional en tanto la apropiación es
más subjetiva o “cultural simbólica”, lo que no
significa que cada una de estas esferas se vean
por separado pero si pueden dependiendo de
cada grupo social, tejido social, organización,
institución y su capacidad de territorializarse,
bajo una línea de procesos de carácter funcional
(relación económica política) o más simbólico
(relación político cultural), dependiendo de la
dinámica de poder y estrategias en juego, en tanto
los proceso actuales se orientan más hacia las
esferas de dominio.
Según el grupo o tejido social, los territorios
pueden desempeñar múltiples roles tales como
los asociados a protección o abrigo, fuente de
recursos, defensa, control o referencia simbólica.
En los inicios de la civilización, los procesos
de apropiación se habrían dado sin la esfera de
dominio. En las sociedades modernas, el aumento
de contradicciones entre las relaciones de
dominio con las de apropiación ha determinado
una reducción de los espacios de apropiación.
“Mientras que algunos grupos se territorializan
en una integración razonable entre
dominación y apropiación, otros pueden estar
territorializados básicamente por el sesgo de
la dominación, en un sentido más funcional,
no apropiativo” (Haesbaert, 2011).
Sack incluye la dimensión de control
del territorio en los procesos sociales y de
la accesibilidad a través del espacio, que se
expresa al momento actual en el “territorio red”,
como instrumento del control de los flujos y
conexiones, a la manera de las “redes sociales”
(Google) de las que nos habla Han en La sociedad
de la trasparencia (2020) que se presentan como
espacios de aparente libertad.
Sin embargo, en su real objetivo se han
convertido en espacio de control por parte de
actores de mercado que actúan como vigilantes que
pueden observar y direccionar los comportamientos
individuales, bajo condiciones de entrega
voluntaria al control y sometimiento. En este
escenario, la construcción de comunidad se diluye
para dar paso al surgimiento de acumulaciones de
egos, incapaces de una acción colectiva.
En contraposición, Haesbaert considera la
“lógica zonal” de las sociedades modernas,
en las que las relaciones de dominación se
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CONTEXTO

ejercen por áreas (Jurisdicciones en los Estados
Nación). Estas áreas serían las referencias para
las transformaciones de las configuraciones
determinadas por el “control” en lógicas zonales
a lógicas reticulares.
Las lógicas de control coexisten en la actualidad,
en yuxtaposición y mezcla, como resultado de las
relaciones de diversos grupos sociales e individuos
con el espacio, o por medio de él, a través de
diversas formas. Al respecto, Haesbaert se refiere a
las relaciones, multidimensional y multiescalar del
poder, así como a las manifestaciones materiales
o inmateriales de dominación y apropiación
simultánea, que dan lugar a la constitución de
un territorio que puede estar construido desde
una jerarquización de la lógica zonal que engloba
la concepción de refugio y fuente de recursos, a
nivel dominante local, y desde una lógica reticular
que responde al interés de las articulaciones,

conexiones o redes de carácter global.
En este sentido, los procesos actuales de
territorialización muestran una variedad de
formas distintas y acumulativas a través de
tiempo, en constante flujo, cambio, discontinuidad
y superposición que superan la lógica política
territorial zonal, cuya interpretación remite a la
necesidad de una visión integradora y relacional.
Esto se ejemplifica en los procesos de crecimiento
y expansión urbana contemporáneos, que muestran
multiplicad de formas de territorialización, se
conservan espacios de formas urbanas precedentes
y muchas de ellas se yuxtaponen6 con las actuales,
con nuevos paisajes que irrumpen en los paisajes
figurativos tradicionales hacia los paisajes red, bajo
una lógica de constante y acelerado cambio que
requieren superar lecturas de estructuras formales
hacia una estructura relacional.

Ideograma 2. Concepto territorio y dinámicas del poder desde un enfoque multidimensional

Fuente: Elaboración propia
6

La estructura espacial como superposición del espacio de los lugares, el espacio red, y el campo rizomático.

74

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CONTEXTO

Conclusiones

Los enfoques teóricos de mayor relevancia en la
actualidad constituyen planteamientos que aportan
a una explicación profunda de la complejidad de los
procesos actuales, a partir del reconocimiento de
las prácticas del poder en los ámbitos económicos,
sociales y culturales, que conducen a diversas
acciones (control y apropiación del espacio,
protección y defensa, marcajes, códigos de orden
simbólico y dominación).
Además, la discusión teórica advierte acerca
de prácticas espaciales que obedecen a lógicas
zonales, nodales y reticulares, conforme a la
acción de los diversos grupos hegemónicos y
subalternos, que determina la constitución de la
realidad específica y particular de los territorios.
A la luz de las contribuciones teóricas vigentes,
se considera conveniente que los estudios sobre los
procesos actuales de territorialización se desarrollen
bajo el entendimiento de la multiplicidad de
dimensiones y prácticas de poder que determinan
las composiciones, configuraciones y constitución
de la realidad territorial contemporánea, desde una
óptica relacional que integre los conceptos claves
de geografía, cultura y poder.
Dada la complejidad, cambios permanentes
y de incertidumbre que predomina en los
escenarios actuales, se anticipa la necesidad
de que los diversos aportes teóricos se sometan
a una constante revisión y actualización para
su adecuación a efectos de la comprensión de
nuevas problemáticas y transformaciones que se
manifiesten en el devenir próximo. C

Las interpretaciones del territorio y espacio se
han enriquecido con el aporte de varios enfoques
disciplinarios (geografía, economía, filosofía,
psicología, sociología, arquitectura, ciencias
políticas, entre otros) y el aporte de las concepciones
materialistas, idealistas, integradoras y relacionales.
Estos enfoques se han nutrido a partir del
concepto clave, espacio geográfico, bajo una
óptica de constelación de conceptos (territorio,
región, ambiente, paisaje, lugar), de acuerdo a
una comprensión de las dimensiones económicas,
políticas, sociales y naturales que explican los
fenómenos de territorialización que se han producido
a lo largo del tiempo. En este sentido, las concepciones
actuales del Territorio destacan la espacialidad
resultante por efecto de relaciones de poder a lo largo
de la evolución histórica de las sociedades.
La discusión actual ha logrado la superación
de aquellas ópticas que explican desde una visión
unidimensional para lograr un gran avance teórico
en torno de una visión integradora de las diversas
aristas que determinan la lógica de los cambios y
transformaciones del territorio a través del tiempo.
Al momento actual, se reconoce la pertinencia del
prefijo multi o trans – territorial para definir la
existencia y coexistencia de múltiples territorios
que denotan la simultaneidad y complejidad en
las constituciones y configuraciones espaciales
que se explican en el marco de las relaciones
asimétricas del poder en las sociedades y su
expresión simbólica y material en los territorios.

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CONTEXTO

La antropogeografía como modelo teórico de investigación
La nueva ruralidad urbana de Cerro Colorado
Anthropogeography as a theoretical research model
The new urban rurality in Cerro Colorado
Recibido: octubre 2021
Aceptado: noviembre 2022

Darci Gutierrez Pinto1
Valkiria Raquel Ibárcena Ibárcena2

Resumen

Abstract

El presente estudio descriptivo-formulatorio
ha demostrado que los territorios rurales que
son ocupados por el avance de la urbanización
generaban conflictos entre las actividades y
causaban severas transformaciones en un territorio,
utilizando como caso de estudio el distrito de
Cerro Colorado, Arequipa. El cual se caracteriza
por ser precisamente una franja intermedia
entre lo urbano y lo rural, definida como la
interfaz periurbana (IPU), reconocida también
como el límite entre la ciudad y la periferia. La
investigación utilizó la antropogeografía como
método deductivo e inductivo para explicar el
fenómeno de la convivencia entre lo rural y lo
urbano. Concluyendo que la agricultura es un
recurso vigente y genera configuraciones espaciales
diferenciadas, por su trama, desarrollo social y
sobre todo económico, reconformando una nueva
ruralidad que persiste en su posición urbana sobre
todo en ciudades latinoamericanas que tienen
espacios agrarios vigentes en sus territorios.

The present descriptive-formulatory study has
shown that rural territories that are occupied
by the advance of urbanization generated
conflicts between activities and caused severe
transformations in a territory, using as a case
study the district of Cerro Colorado, Arequipa.
This district is characterized precisely by being an
intermediate strip between urban and rural areas,
defined as the peri-urban interface (IPU), also
recognized as the boundary between the city and
the periphery. The research used anthropogeography
as a deductive and inductive method to explain
the phenomenon of coexistence between the rural
and the urban. It concludes that agriculture is a
current resource and generates differentiated spatial
configurations, due to its fabric, social, and, above
all, economic development, reconforming new
rurality that persists in its urban position, especially
in Latin American cities that have agrarian spaces in
their territories.

Palabras Clave:

Keywords:

desarrollo rural; economía agraria; sociología
urbana

rural development; agrarian economy; urban
sociology

1

Nacionalidad: peruana; Doctor en Ciencias con especialidad en Vivienda en la Universidad Nacional San Agustín Arequipa, Perú; Orcid:
https://orcid.org/0000-0002-9135-1134. E-mail: tomazaamy@gmail.com
2
Nacionalidad: peruana Adscripción: Universidad Tecnológica del Perú: Arequipa, Perú; Doctorado en Arquitectura, Edificación,
Urbanística y Paisaje en la Universidad Politécnica de Valencia, España. Orcid: https://orcid.org/0000-0003-4985-0228. E-mail: valkiria.
ibarcena@gmail.com

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CONTEXTO

1.00 Introducción

con territorios heterogéneos en densidades y
ocupación. Son parte de su dominio los principales
medios de comunicación metropolitana, como el
aeropuerto internacional Jorge Chávez y la línea
férrea que está en funcionamiento para el transporte
privado, industrial y minero.
El objetivo de la investigación fue encontrar las
causas de la yuxtaposición de funciones, dominios,
configuraciones, estructuras sociales, actividades,
zonas agrícolas y paisajes naturales patrimoniales
(Sanz, 2012), pero sobre todo demostrar que se
ha convertido en un fenómeno que no tiene como
solucionarse debido a la falta de la normativa que
regule estos aspectos. Esta dicotomía de lo urbano
y lo rural mencionado por Berardo (2019), no tiene
un límite físico claro, se diluye entre los conflictos
generados por esta situación, siendo además una de
las áreas verdes productivas que todavía tiene un
sistema agrario vigente.
La vivienda y la urbanización por otro lado, está
en crecimiento constante, inclusive invadiendo
zonas en peligro por estar en el cauce de las
“torrenteras”, estando los habitantes en constante
peligro por ser zonas no planificadas, que son
producto más bien de invasiones o de traficantes de
terrenos. Sin embargo, paradójicamente también
se ubican en el mismo distrito urbanizaciones
cerradas con patrones sociales privilegiados.

Las ciudades tradicionales prehispánicas han basado
su economía en el desarrollo de la agricultura y la
conformación de espacios agrarios definidos por
su configuración y grandes extensiones de terreno
dedicados a la agricultura ancestral. La ciudad de
Arequipa a pesar de ser un desierto tiene grandes
áreas rurales caracterizadas por su distribución
social, pequeños pueblos satélites de la ciudad
central, estos a su vez se han ido acercando a
lo urbano desde la necesidad de crecimiento y
desarrollo de la población hasta ser parte de la
regulación y ordenación de los territorios en la
administración local.
El problema surge cuando estos lazos que
en algunos casos son avenidas conectoras de
actividades, son a su vez motivo de ocupación para
tener más vivienda, más urbanización y por lo tanto
se construyen en estos límites de borde urbanos,
generando lo que se conoce como urbanización
del campo (García, 1996, citado por Grammont,
2004) donde campo y ciudad no logran integrarse
totalmente, encontrando fronteras no definidas o
espacios yuxtapuestos (Pérez-Cortes, 2000), pero
al mismo tiempo estas grandes modificaciones
territoriales permiten otros paradigmas en las
transformaciones socio-espaciales.
No son procesos nuevos, son más bien
procesos históricos, lógicos debido a la cercanía
y superposición de actividades, convirtiéndose en
lugares de conflicto, por tanto, amerita un estudio
multitemporal (Flórez-Yepes, 2006) y longitudinal
de la zona, incluyendo el crecimiento de la
infraestructura de servicios y el enorme costo social
en terrenos vulnerables, debido a su conformación
morfológica y física, considerar asimismo que en
el territorio hay una de las más grandes fracturas
geográficas, como las Canteras de Añashuayco e
infinidad de cauces menores por donde discurren las
lluvias en época de verano que son peligrosamente
rellenados para hacer más vivienda, recurriendo
desde el cambio de uso para la expansión urbana
hasta llevar la urbanización a las faldas de los cerros
circundantes, incluyendo el volcán tutelar, Misti.
Por otro lado, se observa una transformación de
las zonas de transición entre el mundo urbano y el
rural (Allen, 2003), convirtiendo estos intersticios en
espacios marginales y sin ningún orden regulatorio.
El distrito de Cerro Colorado, objeto de estudio,
tiene 17,4 ha. y un promedio de 197.000 habitantes,
los cuales pertenecen a diferentes grupos sociales,

2.00 Materiales y métodos
En la investigación se aplicaron varios métodos
superpuestos, entre deductivos e inductivos para
lograr una mirada completa e integral, partiendo de
la antropogeografía como eje principal, entendida
desde el punto de vista de la relación entre geografía
y demografía, que ayuda a sobreentender las
transformaciones de los territorios, sobre todo por
la ocupación de los terrenos agrícolas subyacentes
y las personas que trabajan la tierra hasta llegar
a la propia economía, tanto rural como urbana.
Para asimilar los comportamientos asociados con
algunas variables de investigación utilizadas, es
que se toman otras metodologías tradicionales
y adaptadas al mismo tiempo para el análisis del
distrito de Cerro Colorado, Arequipa.
2.1. La antropogeografía
La antropogeografía se tomó en cuenta como
una de las variables principales del estudio,
considerando el asentamiento espacial de las
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CONTEXTO

sociedades humanas en un determinado territorio,
para así conocer precisamente sus relaciones con
el medio ambiente, ya sea natural o construido.
Aplicar la geografía humana o geografía social a
la investigación, no es nada nuevo, ya se planteó,
desde Outes (Barros, 2001, p. 1) en la discusión
sobre el papel de la geografía cultural, hasta llegar
a autores más recientes como Ratzel y Madrazzo
(Barros, 2001, p. 9), discusión en el que se
plantea dar una oportunidad a la geografía, para
mantener una nueva relación y un vínculo con la
antropología (Barros, 2001, p. 2), esencialmente
para entender el papel del entorno natural en las
relaciones humanas.
Mientras para algunos autores la antropología
define la identidad (De la Canal, 2018, p. 99) y
para otros la geografía es solo el aspecto físico
de la tierra, la antropogeografía va más allá del
entendimiento solo del ser humano y su entorno,
son las relaciones de ese entorno con las personas,
que involucra inclusive la cultura que también está
considerada dentro del estudio como un aspecto más
de la evolución de las personas. Considerando a la
geografía cultural (García, 2015, p. 164) como un
vínculo precisamente, entre el espacio ocupado y la
huella de su presencia en un territorio. De la misma
manera para otros autores la antropogeografía se
define por la historia, geografía y dimensiones
antrópicas (Peake, 2017; Santini, 2017; Ratzel,
1897) que permiten identificar a la tierra como
la morada del hombre y donde habitar, para otros
esta no es necesariamente una característica que
permanece inalterada.
Para llevar a cabo este estudio, era necesario
entender precisamente el comportamiento de la
sociedad desde sus expresiones no solamente
culturales o de identidad, sino más su relación con
la parte productiva del ser humano, sus actividades
diarias, tanto de trabajo como ser un componente
más de la economía de un sector.
Un primer paso, fue el estudio de los procesos
productivos de todo el distrito, para relacionarlos
con la economía emergente sobre la política
vigente. Para continuar con las relaciones
específicas de un territorio, la distribución y
capacidad de ocupación, los cambios en la
morfología y las continuas transformaciones, lo
que implicó evaluar la posibilidad de fomentar el
agro como una de las actividades productivas, de
desarrollo social y mejora en los precios del suelo.
Para lo cual se debió tener en cuenta los
siguientes aspectos de evaluación del territorio:

·
Relación de las ciencias sociales (estudio
de la demografía) y las ciencias naturales
(territorios) como fundamento de la ocupación.
Demostrar el intercambio de un determinado
número de habitantes con las áreas más densas,
reflejado en la demografía. Así mismo evaluar
el acceso de la población a los diversos núcleos
de integración social comunitario y espacios
públicos, ya que los núcleos sociales reconocidos
solo se limitan a parroquias o iglesias, dejando los
espacios culturales en déficit para la cantidad de
habitantes que tiene el distrito.
·
Estudio del sistema de distribución
geográfica de la sociedad y las áreas que ocupa,
para ver la relación de la cantidad de personas en
la ocupación de determinados sectores. Comparar
las áreas que son susceptibles al acceso de
nueva urbanización sobre todo en las Interfaces
Periurbanas (IPU), mostrando la superposición de
la diversidad de suelos. Dejando como resultado
varias categorías de territorios:
- Suelo urbano con terrenos urbanizados, que
se divide entre consolidado y no consolidado,
con un total de 0,136522 km2 y 0,183142 km2
respectivamente.
- Suelo urbanizable con terrenos agrícolas,
que se divide entresuelo urbanizable sectorizado
y suelo urbano no sectorizado, con 0, 011106
km2 y 0, 135339 km2.
- Suelo no urbanizable con suelos no
urbanizables protegidos con 0,070965 km2.
- Terrenos eriazos con suelos frágiles y
peligrosos con 0, 83142 km2 (Plan Urbano
Distrital PUD, 2011).
·
Evaluación del número de hogares
en distintos estadios de pobreza monetaria, en
relación con el territorio que ocupan bajo criterios
similares; los que posean características sociales
homogéneas para tomar en cuenta la agrupación
de los denominados núcleos urbanos. En la Tabla
1, se observa que cada grupo corresponde a una
determinada cantidad de asentamientos que incluyen
las diversas formas de urbanización.
·
Los rangos de pobreza monetaria fueron
medidos de acuerdo con la información obtenida
en el Instituto Nacional de Estadística e Informática
INEI, que agrupan a los diversos asentamientos
humanos por el tipo de servicios que cuenta una
vivienda, así como el grado de consolidación de
ésta en términos constructivos.
·
Se evidenció también que la necesidad
de vivienda obliga a algunos pobladores a la
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CONTEXTO

2.2. Transformación y yuxtaposición en
términos de densidad, demografía y dominios

ocupación de territorios complejos. Por lo tanto,
estas acciones afectan la construcción de ciudad y
alteran o transforman los procesos naturales tanto
como los patrones existentes.
·
Se comprueba la expansión de los
diversos sectores hacia las zonas de riesgo: como
la ocupación de las torrenteras, las canteras, el
cono de vuelo del aeropuerto y asentamientos
ilegales en los cerros, en general en territorios con
configuraciones geográficamente diferenciadas,
como se aprecia en las diversas fotografías
mostradas en la fig. 1.

Otra variable para considerar fue la densidad, que
generalmente es utilizada para medir el número de
habitantes por unidad de superficie, por lo tanto, es
útil para saber cuál es la población relativa o el grado
de concentración de personas en determinados
sectores, divididos para facilitar su análisis. Se
encuentran densidades diferenciadas entre la
cantidad de superficie y la cantidad de habitantes,
generando cambios de suelo y perdida de suelo

Tabla 1. Grupos de pobreza con intervalo de confianza al 95% del distrito de Cerro Colorado

Fuente: Mapa de pobreza Monetaria 2018. Desagregación de distritos. INEI. Abril 2020
Figura 1. Áreas vulnerables ante los riesgos

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

cuantificable (López Vásquez, V.H. et al., 2015, p.
140), se encuentran también, densidades muy altas
en contraposición de unas más bajas, lógica del área
agrícola. La razón de la alta densidad en este caso va
desde los procesos migratorios hasta el crecimiento
demográfico, lo que conlleva a la necesidad de
más suelo urbano, afectando la infraestructura de
servicios, ampliando los límites urbanos y sobre
todo ocupando los límites periurbanos.
Por lo tanto, se generan patrones dispersos,
que puede ocasionar diferentes impactos:
primero, los económicos que se relacionan con
el aprovisionamiento de los servicios básicos de
infraestructura (Hermida, A. et al, 2015, p. 27) que
tienden a consumir más suelo y segundo, por la
ubicación de los equipamientos importantes que
cada vez están más alejados y con ello se lleva más
tiempo en los traslados de un lugar del distrito hacia
la ciudad, por trabajo, hasta los desplazamientos
para realizar gestiones administrativas o de salud.
Se utilizó la densidad para saber cuántos
habitantes hay por hectárea en un determinado
territorio, para facilitar estos datos, la subdivisión
del territorio en sectores definidos por su similitud
y actividades, así como la homogeneidad que
presentan, ayudan a demostrar las diferencias e
incoherencias. Definir la densidad poblacional
existente y relacionarla con el grado de ocupación
del territorio, permite evidenciar el área que
representa el número de personas como se
muestra en la Tabla 2.
Por otro lado, se observan patrones de
comportamiento aislados debido a la carencia
evidente de espacios urbanos de dominio público
o colectivo, desde equipamientos hasta áreas
libres, donde las personas tengan el mayor

grado de seguridad (Briceño-Ávila, 2018, p. 12),
mecanismos indispensables para el desarrollo de
las ciudades y los individuos.
2.3. Información de cada uno de los sectores
Siendo un solo distrito, la división de sectores
permite exponer la diferencia entre ellos, desde
el tamaño de estos hasta las características
morfológicas, espaciales y geográficas. Los cinco
sectores se denominarán: A, B, C, D y E, cada
uno con particularidades y fenómenos propios.
El sector A, es el pueblo tradicional, por lo
tanto, tiene las edificaciones más antiguas y está
totalmente ocupado, con áreas libres limitadas
a pocos parques, siendo el primer asentamiento
del distrito. El Sector B se consolida después de
haberse ocupado el territorio que era el fuelle
entre el área urbana existente y el aeropuerto
internacional Jorge Chávez.
El sector E, es el área agrícola ancestral
que está siendo reducida por el avance de la
urbanización, siendo precisamente el sector D, el
que se va poblando con urbanizaciones populares
productivas, conceptualizadas como vivienda
huerta y en sus bordes se ubican los límites
periurbanos. El sector C, se convierte en el sector
ocupado por ilegales, pueblos jóvenes, invasiones
que poco a poco se van formalizando, pero su
crecimiento no se detiene, al estar ubicados en el
pie de los cerros, la urbanización está avanzando
hacia la ocupación de estos. Estas acciones
definen las tendencias al cambio de uso, por lo
cual se empiezan a encontrar más terrenos eriazos
en la Vía de Evitamiento, (antes áreas agrícolas),
avenida propuesta para liberar el tránsito de la

Tabla 2. Matriz de sectores y datos de interés

Fuente: Laboratorio de Arquitectura Topogenius. Datos del Municipio de Cerro Colorado, INEI

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CONTEXTO

2.4. Los Agro sistemas relacionados con las
estructuras invisibles como parte del sistema
económico de subsistencia de algunos sectores
populares

Av. Aviación (que lleva al aeropuerto), es así
como estos nuevos procesos de ocupación se
complementan con las habilitaciones nuevas que
incluyen comercio e industria.
Se evidencian cada vez más los desequilibrios
entre área urbana y área agrícola, con espacios
públicos insuficientes y mucha actividad industrial
con presencia de fábricas o similares. Por otro
lado, los grandes movimientos de tierra en los
cerros hacen latente los peligros de sismos y
deslizamientos, ocasionando también problemas
generados de la cantidad de basura y escombros
arrojados a los lechos de las torrenteras: Zamacola,
Añashuayco y Chullo.
Por otro lado, las canteras están en peligro
ambiental, a pesar de ser patrimonio de paisaje
natural, su intangibilidad es reemplazada por
un lugar contaminado, debido a los desechos
ocasionados por falta de desagües, generando
acumulación de aguas negras en ciertos sectores
de las fracturas, como Peruarbo y Apipa. Estando
los canales de regadío de las áreas agrícolas
también contaminados.
Existe una superposición de funciones con
los equipamientos de transporte metropolitanos
como el Ferrocarril del Sur y el Aeropuerto
Internacional, con la invasión de comercio en
sus alrededores. Afectando los roles del sector,
generando conflictos entre la actividad agrícola,
comercial, industrial y residencial.
A pesar de ser áreas importantes, no hay
equilibrio entre la distribución y la ubicación, el
sector E que es más grande, lo que corresponde
a las áreas agrícolas existentes y algunas
urbanizaciones de baja densidad con lotes de
áreas entre 500 y 1000 m2, se diferencia del
sector A y el B en el que el espacio urbano está
saturado con altas densidades y lotes irregulares.
El sector D, por otro lado, se consolida con el
concepto de viviendas granja o huerto esto hace
que los lotes tengan un promedio de 1000 a
5000 m2, lo que diferencia más el sector C que
tiene lotes entre 120 a 200 m2, consolidando por
último su alta densidad.
La diferencia actual entre los sectores es su
grado de consolidación, mientras el Sector A, B
y D, no tienen más posibilidades de crecimiento,
la mirada está en la potencialidad del Sector
E, depredando las áreas agrícolas, mientras el
Sector C, al estar limitando con los cerros, su
potencialidad está en la ocupación de estos, a
pesar del enorme riesgo que esto conlleva.

Otra variable que se consideró es la relación del
número de áreas agrícolas con la cantidad de
pobladores ubicados en ellas para saber cuántos
subsisten de la agricultura y qué territorios
ocupan específicamente. Son los agro-sistemas
precisamente, los que pueden delimitar una
coordenada espacial en un determinado punto
geográfico (Platas et al, 2017, p. 397) en un
contexto local, lo que ha afectado el territorio en
las diferentes escalas de complejidad. Por otro
lado, ya existen amplios estudios en el campo
de la agroecología o los agro sistemas, pero en
muchos casos se deja de lado otros aspectos, como
el estilo de vida de los habitantes, que muchas
veces, se superpone con la gráfica demográfica
especifica de los que son parte del habitar rural.
El desarrollo social está separado del desarrollo
agrícola, ya que, al observar los datos sobre la
producción agrícola, se concluye que ya no es la
actividad principal, de acuerdo con la clasificación
de las actividades productivas principales, se
dividen entre: Primarias: ganadería, agricultura
y actividades conexas en 12%; Actividades
Secundarias: talleres, Micro y Pequeñas Empresas
(MYPES) e industria manufacturera en 23% y
las Actividades Terciarias: comercio y servicios
en 65%. Por lo tanto, la primera es la menos
productiva, pero aún está en vigencia para algunos
productos de manera estacionaria como: acelga,
ajo, alfalfa, apio, arveja grano verde, beterraga,
calabaza, cebada forrajera, cebolla, col o repollo,
coliflor, fresas, haba, lechuga, maíz chala, maíz
choclo, manzano, nabo, orégano, papa, papaya,
poro, quinua y rábano. (Municipalidad de Cerro
Colorado, 2011).
En la actualidad se mantienen las características
del área agrícola como sigue: superficie agrícola,
2,059 ha., superficie en producción, 2,059 ha,
unidades agrícolas, 902 ha, procedencia del
agua del rio Chili, con un número de usuarios de
806, manteniendo como principales productos
la alfalfa, la cebolla, la papa y la zanahoria,
abasteciendo a los mercados locales, nacionales
e internacionales, (PDU-CC, 2011. GutiérrezPinto, 2021).
Otra de las evidencias lógicas es observar
el distrito de manera macro para determinar el
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CONTEXTO

avance de las áreas urbanas sobre las áreas libres,
tanto agrícolas como eriazas, mediante imágenes
de Google Earth de distintos años, como se
muestra en la fig. 2, desde el año 1987 hasta el
año 2020, teniendo como referencia el aeropuerto
internacional en el centro del territorio ocupado.
Para lo cual se hizo uso de imágenes antiguas
para hacer una comparación entre los terrenos
ocupados en una secuencia de tiempo, donde
se observa claramente la expansión urbana,
diferenciando las áreas urbanas de las áreas
libres. También se observa la modificación de
la geografía, desapareciendo todos los canales
de agua que discurren desde los cerros, dejando
solo las grandes fracturas geográficas como las
torrenteras y las canteras.
A pesar de contar con grandes superficies
dedicadas a la agricultura, también había muchos
terrenos eriazos junto a los cerros circundantes o
alejados de las canteras y las torrenteras, pero a
lo largo de los años se han ido ocupando las áreas
libres: productivas y no productivas. Es así como
se reduce el área agrícola de 17,303 hectáreas a lo
que actualmente observamos que bordea las 2,059
hectáreas, como se consigna en la Tabla 3, de las
cuales se desprenden las siguientes características
que presenta el Sector E.

Tabla 3. Características generales del área agrícola
actual

Fuente: Dirección Regional de Agricultura

2.5. Economía-urbana, economía-rural como
parte de la evaluación de los costos de los
terrenos y su nivel de productividad
Por último, la variable de la economía como parte
imprescindible del crecimiento y desarrollo de
todos los sectores, aspecto que está determinado
por el precio de los terrenos debido muchas
veces a que son valorados por su ubicación y
su condición, estableciendo la diferencia de si
son terrenos urbanos o si son terrenos rurales,
los cuales tendrán que cambiar de uso para su

Figura 2. Ocupación de las áreas agrícolas 1987-1997-2012-2020

Fuente: Imágenes de Google Earth.

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CONTEXTO

habilitación, ya que la Municipalidad tarde
o temprano autorizaría el cambio de terrenos
rústicos a terrenos urbanos. Como conclusión
se demuestra que los terrenos rurales son áreas
más grandes y costosos, pero su venta es más
complicada por el enorme costo que superan en
mucho a los 10 millones de dólares.
Los terrenos en venta que se valorizan más
alto están en zonas agrícolas vigentes, lo que las
convierte en terrenos considerados rurales por el
municipio, por lo tanto, carecen de servicios y
están en las avenidas de penetración de la zona
agrícola, pero los terrenos urbanos, más pequeños
como oferta, cuentan con precios más altos debido
a su dotación de infraestructura de servicios.
Por otro lado, se estudia la relación de la
economía de los sectores, por ejemplo, en el
sector B y parte del E, existe una economía basada
en la industria y servicios, lo que conlleva a un
tipo de desarrollo metropolitano, aquí se ubica el
denominado Cono Norte, cuyos habitantes basan
la mayor parte de su economía en el comercio de
todos los rubros, lugar donde se ubica también el
Parque Industrial Rio Seco y mercados, también
es el nexo entre provincias, ya que esta la carretera
hacia la sierra del país.
El nivel de productividad de las áreas
agrícolas depende de los cultivos estacionarios y
de las posibilidades de los propietarios de seguir
cosechando en sus tierras ya que los costos de los
mismos están divididos entre los costos de los
terrenos productivos y no productivos así como
entre la ocupación de áreas agrícolas productivas
y no productivas, siendo el rubro que por ahora
no tiene muchas potencialidades, dejando una
plusvalía negativa en cuanto a los beneficios
actuales de las tierras periurbanas abandonadas.
En el distrito hay una gran cantidad de
empresas agroindustriales (11 empresas referidas
a molinería, 7 empresas de elaboración de
alimentos procesados, 4 empresas vinculadas
a la exportación de frutas y hortalizas, 3 a
la elaboración de derivados lácteos, 7 al
beneficio de carne y su transformación, una
empresa de elaboración de bebidas) (Cavero,
2014, p. 43), que están dedicadas a productos
de exportación en diferentes rubros, pero para
garantizar estos espacios de desarrollo es preciso
la permanencia de los productos agrarios con alto
valor internacional de comercialización como,
por ejemplo: la quinua, la alcachofa y la páprika.
Pero al mismo tiempo se están fomentando

grandes empresas ubicadas en las afueras de la
ciudad como Majes I y Majes II, generando una
economía en crisis y con profundas desigualdades
en términos de precios de los productos, lo ideal
sería fomentar el desarrollo de la agroindustria
para el mercado interno (Cavero, 2014, p. 55) con
los debidos cambios para empoderar a la cantidad
de personas que viven en las zonas agrícolas y
viven de la tierra.
3.00 Resultados
Los resultados obtenidos después del estudio son
muy concretos, primero se reconoció las zonas
frágiles y en peligro ocupadas como las canteras
y torrenteras, así como los constantes riesgos de
las personas por ocupar las líneas del ferrocarril
para comercio ambulante, como la depredación
de las áreas agrícolas debido a su abandono, para
venderlas generando más viviendas y ocupando
los límites periurbanos.
Otro de los resultados más evidentes, es la
problemática de las zonas periurbanas, relegando
la actividad agrícola a solo el valor de la tierra sin
beneficios aparentes ni para el propietario, ni para
el agricultor o para el distrito.
Otro problema inminente es el cono de vuelo
de los aviones, que se convierte en un peligro
constante en las áreas aledañas al aeropuerto,
debido a la ubicación de muchas urbanizaciones
en sus límites inmediatos (muros), pero lo más
evidente es que existen profundos problemas
sociales, todo esto aunado a la falta de planes
de ordenamiento urbano, no hay presencia
municipal, entre otros. Los resultados se clasifican
en cuatro partes, que permiten tener un panorama
más específico y sobre todo estar de acuerdo con
la investigación aplicada:
3.1. Físicos
Las áreas libres se ordenan en:
Cantidad de áreas abiertas o libres, indistintamente
de su uso actual o el estado de abandono o por
último la no existencia de este, sobre todo en lo
referido a los espacios públicos de carácter social.
Se observa en primer orden la afectación de las
grandes áreas abiertas que comprenden el área
agrícola y algunos terrenos aislados que todavía
son áreas verdes, pero sin un uso productivo.
En estas áreas verdes donde se ubican las zonas
agrícolas, se mantienen los canales de regadío
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CONTEXTO

originales con dotación de agua para el desarrollo
de productos regionales.
El área agrícola, fig. 3a, está siendo invadida por
equipamientos importantes como el Hipódromo
de Porongoche, de carácter metropolitano que
ha obligado a la apertura de nuevas vías para su
conexión, siendo otro nivel de apropiación y de
destrucción, dejando pequeñas áreas agrícolas
que poco a poco van siendo abandonadas en
desmedro de intereses privados.
Por otro lado, se tiene las grandes fracturas
conocidas como las Canteras de Añashuayco, fig.
3b, fuente primaria de elementos de construcción
ancestrales de la ciudad, conocido como sillar,
material de tufo volcánico de color blanco que
da características únicas a la arquitectura de la
ciudad de Arequipa.
También hay fracturas menores que vienen
desde los cerros aledaños que son las torrenteras,
cauces naturales que toman las lluvias en los meses
de verano. De la misma manera, se genera un nuevo
fenómeno como la extracción de materiales de
construcción en las faldas de los cerros, alterando
la geografía del lugar, dejando áreas frágiles
cuando haya lluvias torrenciales, propias del clima
de la ciudad de Arequipa.
Todos los cambios morfológicos en el territorio
están debidamente clasificados e identificados,

pero al no haber una política normativa municipal,
ni de alcance social, es difícil controlar el avance
de la población hacia estas áreas en riesgo.
Por otro lado, la capacidad del territorio de
ser explotado está asociado a precisamente la
explotación negativa del mismo por la cantidad
de terrenos y asentamientos humanos informales
que se ubican en las zonas eriazas de la zona, que
están en los bordes de los cerros y en muchos
casos no cuentan con servicios infraestructurales,
por su rápida expansión sin planificación, lo que
altera o modifica el territorio, lo que se muestra
en las siguientes vistas en dos de los sectores más
densificados, fig. 4.
La morfología esta siempre cambiante, sobre
todo en los bordes delimitados por las formas
definidas del territorio en cada sector, afectando
la trama o en el extremo modificando el territorio
para volverlo plano para su posterior venta.
Hay diversos conflictos en la movilidad urbana,
en términos de tráfico, flujos y la cantidad de vías,
debido a la diversidad de transporte: aviones,
trenes, vehículos de transporte público, transporte
privado, vehículos menores, etc.
El excesivo avance de la urbanización, como
proceso histórico de ocupación, primero el Sector
A, Sector B, Sector D, Sector E y Sector C, en un
orden cronológico aproximado.

Figura 3. Ubicación del área agrícola y los canales de regadío, y las canteras

Fuente: Laboratorio de Arquitectura Topogenius EPA-UAP-AQP

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CONTEXTO

Figura 4. Identificación de las zonas en riesgo, sector c y sector d

Referencia: Laboratorio de Arquitectura Topogenius EPA-UAP-AQP

3.2. Sistema socioeconómico

A pesar de tener una demografía extensa, la
ubicación del distrito no le permite acceder a los
principales equipamientos metropolitanos como
universidades, hospitales, oficinas gubernamentales,
culturales, ya que la mayoría de estos están ubicados
en el centro de la ciudad, por lo tanto, se reconocen
mayormente actividades comerciales y de servicios
de todo nivel, sectoriales, distritales e incluso
regionales, que incluyen mercados informales,
populares, venta de todo tipo de productos.
Encontrando todo un sistema económico
dependiente de la tercerización, este sistema
reconocido ampliamente incluye revisar la
interacción entre los otros componentes:

Se obtienen algunos datos referidos a la actividad
económica asociada a la producción, lo que incluye
su conformación, tanto formal como informal, de
lo cual se deduce, que la actividad principal más
desarrollada, definida como actividad primaria, lo
conforman el comercio y los servicios. En el tema
de comercio se establecen todos los rubros desde
venta de vehículos (ubicados en la Av. Aviación)
hasta venta de productos industrializados, como
zapatos, prendas de vestir y sus derivados, de
acuerdo con el informe económico del 2011, con
una data que figura en la Tabla 4:

Tabla 4. Definición de las principales actividades económicas del distrito

Fuente: Informe económico 2011. Distrito de Cerro Colorado y Paucarpata. Directorio de Unidades Económicas en
Establecimientos DUEE. Eloise. UCSP, OAT, Universidad Católica Sedes Sapiense y Municipalidad de Cerro Colorado.
https://issuu.com/cinthmar/docs/informe_econ_mico_2011
Laboratorio de Arquitectura: Topogenius. Proyecto Cerro Colorado 2018

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CONTEXTO

·
Participantes y población
El crecimiento poblacional es una realidad basada
en los censos realizados por distritos, los cuales
son elaborados por años, según la tabla 5, lo que
se refleja en los siguientes datos:

emigrante (118 mil 318 personas). En el
censo 2007, los departamentos mencionados
representaron el 69,5%. (Plan Regional de
Seguridad Ciudadana – Arequipa, (2019).
· Densidad
La densidad está muy diversificada, teniendo
sectores con altos índices de densidad, en áreas
pequeñas como el Sector A, que es el más
antiguo por lo tanto está totalmente ocupado y
últimamente se está incentivando el aumento
de densidad con edificios de 4 a más pisos y
grandes propuestas de vivienda, contraponiendo
una muy baja densidad en el Sector E, que es el
área agrícola que tiene muy pocos habitantes,
resultado de la poca actividad en los campos en
la actualidad.
· Sistema agrario
Uno de los resultados más dramáticos es la
ocupación de las áreas agrícolas abandonadas,
muchas veces a propósito para poder venderlas
luego del respectivo cambio de uso.
No existe un programa agrario a nivel
municipal, lo que incluye la ausencia del Ministerio
de Agricultura, no hay incentivos fiscales para
lograr una agricultura sana y moderna.
· Deformación de las Plusvalías
Como se ha planteado antes, los precios varían
enormemente al ser terrenos agrícolas, de los
terrenos urbanos, esto ha llevado a enormes
diferencias entre los beneficios obtenidos por su
venta. Razón por la cual se inicia un proceso de
abandono de las áreas agrícolas y poco a poco ir
cambiando el uso, incrementando la diferencia
entre lo que vale un terreno actual convirtiéndolo
en terrenos urbanos para futuras habilitaciones.

Tabla 5. Aproximación comparativa de la cantidad de
habitantes en áreas rurales y las áreas urbanas

Fuente: INEI 2016-2017. Los datos corresponden al
rango de 1 año, donde el crecimiento del distrito está en
crecimiento en un 29,8 %. L a población joven está en el
rango del 69% del total de la población

En todas las edades ha habido un incremento
de la población, pero su presencia es más en el
área urbana, con un decrecimiento acelerado en
el área rural sobre todo de los jóvenes que buscan
otro tipo de oportunidades en la parte urbana del
distrito cuya proximidad permite una relación
directa e inmediata.
· Diversidad
La gran mayoría de los habitantes proceden de
otras realidades y otras regiones, según los datos
censales se puede definir el lugar de origen. De
acuerdo con el INEI, los datos son los siguientes:
El departamento de Arequipa fue receptor de
inmigrantes de toda la vida, es decir, personas
que no nacieron en este departamento. El
mayor porcentaje proviene del departamento
de Puno (37,8%), le siguen Cusco (28,2%) y
Lima (9,1%) que en su conjunto representan
el 75,1% del total de inmigrantes. En el censo
2007, estos departamentos representaron el
76,3%. Respecto a la población emigrante, es
decir, a los que residen en un lugar diferente
al de su nacimiento, se observa que los
departamentos de mayor preferencia por la
población para emigrar son Lima (54,8%),
Moquegua (6,5%) y Tacna (6,2%), juntos
representan el 67,5% del total de la población

3.3. Interfaz Periurbana y la Nueva Ruralidad
Existen capas sobre capas de la cantidad de
territorios ocupados, tanto en las áreas urbanas,
rurales, periurbanas, urbano-rurales, que ocasiona
superposiciones tanto funcionales como espaciales
y no permite la identificación de las áreas protegidas.
Los territorios denominados periurbanos
son precisamente los espacios geográficos que
ocupan estas áreas libres, denominadas espacios
intersticiales o interfaces periurbanas, inmediatas
a los espacios urbanos. El espacio periurbano
es, por tanto, un espacio que se define más bien
por la indefinición: no es campo, ni es ciudad.
La expansión de las áreas periurbanas puede
considerarse parte del proceso de la urbanización,
87

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

de hecho, la aparición de un área periurbana es
una consecuencia inevitable de la urbanización.
(Salvador et al., 2021). En la medida en que las
ciudades en desarrollo crecen, el área periurbana
se establece en sus bordes, la que muchas veces
no tiene políticas y estrategias dirigidas hacia
la protección de la interfaz periurbana (Dávila,
2003), la identificación de estas como condición
única y que se mantengan como áreas libres,
las mismas que deben ubicarse entre las áreas
agrícolas y las intersecciones (borde difuso) con
el área urbana, como se sintetiza en la fig. 5.

modos de valoración del territorio como la
utilización de la antropogeografía (Abadía. 2002).
Por último, este espacio indefinido (IPU), se
convierte en una suerte de área libre abandonada
porque no existen los bordes como tal, esos
límites físicos que permitan su regulación, por
lo tanto, generan otro tipo de fenómenos que
crea conflictos entre lo físico, el territorio, la
geografía, entre la población, entre las personas
y su modo de habitar, deformando el concepto de
lo eminentemente urbano de lo que conocemos
como rural, conformando una nueva ruralidad en
la ciudad. A diferencia de otros países la noción
de lo periurbano en la ciudad de Arequipa no está
integrado a las actividades ni mucho menos hay un
patrón de desarrollo, pudiendo convertirse en una
fuente de abastecimiento o de soporte (Zulaica,
L. et al, 2012, p.14), dando precisamente al área
periurbana la opción de ser un espacio estratégico
de oportunidad (Hernández, 2016, p. 1).

Figura 5. síntesis de la contigüidad de los territorios

3.4. Mutaciones
Fuente: Elaboración propia

Cuando hay más áreas urbanas, se establecen
varios núcleos funcionales con actividades
diversificadas, pero en este caso, no son núcleos
sociales, ni culturales, solo son comerciales de
todo tamaño, deformando y alterando la función
lógica de las actividades de una ciudad. El distrito
de Cerro Colorado es una zona dormitorio que se
sigue expandiendo sin control, apareciendo la
primera mutación, definida como un sector de
economía social o el denominado tercer sector
(Carreras, 2008, p. 13), donde las actividades
no se ajustan al sector público ni al privado,
básicamente responden a intereses sociales
o colectivos, problemática que involucra el
bienestar del medio rural, el cual está en serio
peligro de desaparecer. También según García
Delgado mencionado por (Carreras, 2008, p. 15),
afirma que este sector tiene límites difuminados,
difícilmente precisables, pero al mismo tiempo
se presenta como una tercera opción, con una
característica intersticial muy adecuado a los
terrenos periurbanos.
Una segunda mutación se observa cuando
se altera la morfología de los territorios para
uso urbano, lo que significa cubrir las fallas
naturales con tierra para volverlas urbanas sin la
conciencia que, en un terremoto, son las primeras
que sufrirán el fenómeno de licuefacción y por
otro lado, la ocupación de las torrenteras que es

Podemos percibir estos cambios como
inevitables, ya que el impacto físico de la expansión
urbana sobre las áreas rurales (en muchos
casos denominadas islas rústicas), sobrepasan
las políticas y normativa pública. La presión
inmobiliaria puede ser más fuerte que mantener
las áreas productivas, demostrando así que cada
vez es menor la producción agrícola y por tanto se
reducen también los territorios rurales.
Se establecen las principales estrategias de
recuperación de los sistemas agrarios como
consecuencia de la conformación de las áreas
Periurbanas como objetivo principal:
1° Identificación y formulación del fenómeno
Periurbano. Para ello debemos afrontar las
dificultades de una caracterización clásica, por
tanto, es necesario establecer nuevos parámetros
y reglamentaciones.
2° El segundo paso lógico, es establecer una
definición objetiva de las actividades periurbanas,
que podría ser imposible y en realidad poco
práctico, pero a la larga necesario. (Abadía. 2002)
3° Los parámetros tradicionales de análisis:
superficie ocupada, delimitación geográfica,
régimen jurídico del suelo, tipologías específicas,
no permiten entender los comportamientos del
sistema, lo ideal sería relacionarlo con otros
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

un peligro latente en caso de lluvias intensas o
la eventual erupción del volcán Misti, estando el
distrito de Cerro Colorado en el mapa de peligros
múltiples y mapas de riesgos. Así mismo, la
expansión periférica (Vásquez, Méndez, 2011,
p. 245) debido a la demanda crea vulnerabilidad,
pero esta no siempre es social, en este caso es
debido a fenómenos naturales, lluvias, erupciones
y terremotos, todos estos fenómenos asociados a
la ciudad de Arequipa. Propiciando por último la
enorme fragilidad de un territorio con múltiples
escenarios geográficos donde se ubican muchos
asentamientos humanos.
La tercera mutación encontrada es, que,
para establecer perímetros diferenciados en las
áreas agrícolas, primero se construyen muros
como límites físicos en los Bordes Urbanos y
luego entran en un proceso de abandono. Estas
relaciones y tensiones, entre lo urbano y lo rural
ya mencionado por (Martínez, 2017) son los
nuevos retos de los gobiernos locales. Es posible
pensar en que el crecimiento económico de una
ciudad no solo está basado en la industria o la
exportación, nos permite más bien repensar
las relaciones entre campo y ciudad, como lo
menciona (Martínez, 2017), llegando inclusive
a mirar no solo los territorios periurbanos, sino
apuntar a la industrialización del campo o lo que
conocemos como agroindustria y sus enormes
potencialidades, es decir analizar estas relaciones
desde la mirada del campo (Martínez, 2017, p.
102), no solo de las necesidades de urbanización
sino más bien del desarrollo en todos los rubros.

Tener en cuenta que el tamaño demográfico
está relacionado con la densidad, lo cual
se está sobrepasando en algunas zonas que
van a una densidad muy alta generando una
fragilidad urbana, sobre todo si la densidad es
considerada solo como un dato estadístico y no
es necesariamente un instrumento de control
de la ocupación del espacio urbano (Zapatero,
M.A., 2017, p. 14). Hay numerosos conceptos
contenidos en la escala de aplicación que varían
entre la población, área urbana, área rural, áreas
libres, áreas urbanizadas y áreas críticas, siendo
todas estas teorías aplicadas al mismo tiempo en
la actualidad, pero sin resultados concretos.
En lo que respecta a la ocupación de los
límites periurbanos, cuyo destino y función no
está claramente definido, pueden ser promovidos
para diversificar la economía de la empresa agraria
para lograr la permanencia de la actividad como
una necesidad. Permitir la legislación necesaria
y vinculante para el apoyo del desarrollo de
los espacios agrarios en los planes urbanos,
para asegurar la sostenibilidad del ambiente, la
distribución territorial de los usos generales para
áreas denominadas periurbanas ya que al mismo
actúan como uno de los pulmones verdes en el
distrito estando al borde de la ciudad. Contemplar,
asimismo, los aspectos normativos que permitan
su existencia y articular las potencialidades para
fortalecer la organización de los agricultores,
fomentando alianzas público-privadas (Benavente,
2018, p. 59).
En cuanto al desarrollo social y económico, se
trata de potenciar el entramado activo y potente
de las ciudades intermedias, como lo es Arequipa,
como muchas otras ciudades en Latinoamérica, para
lograr una adecuada distribución del espacio en lo
que respecta a las infraestructuras viarias. Hay que
considerar también, que hay un insuficiente criterio
geográfico (criterio espacial), y que tampoco se
considera al suelo no urbanizable como categoría
única, lo lógico sería determinar el suelo no
urbanizable en contraposición al suelo urbano.
Preguntarse por último, si podemos hablar
de una nueva ruralidad o nos estamos refiriendo
a una “nueva” estrategia para seguir ejerciendo
una “vieja” actividad, que sólo se ajusta al ámbito
urbano, cuáles serían los comportamientos
sociales contemporáneos con los que se vinculan
estos territorios, o solo estamos ante consolidación
de los ámbitos urbanos que se contraponen a los
rurales, ya que de acuerdo a la investigación

4.00 Discusión
La antropogeografía se puede utilizar como
el espacio de estudio entre la geografía y la
sociología, considerarlo tal vez, como el espacio
político de H. Lefrebvre, y es cuando una
necesidad y función que según (García López,
2015), se puede convertir en una actividad
definida y vinculante.
Esta actividad primordial o actividad
productiva, al estar en el entorno urbano
inmediato al campo, ejerce impactos negativos,
alterando la supervivencia de la actividad
agrícola. Los cambios de uso hacen que no haya
una cultura del suelo y por lo tanto no hay un
suelo agrario protegido, con una participación
ciudadana consolidada y fortalecida por la
normativa vigente.
89

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

tienden a desaparecer, o hay algo que el campo
le haya dado o le esté dando a la ciudad en su
obstinación de permanecer en su lugar ancestral
aunque este rodeado de ciudad (Ramírez B.,
2003). Entender por otro lado claramente, que el
proceso de ruralidad a futuro no está exento de
incluir los aspectos o factores económicos tanto
como los sociales en cualquier plan urbano y
que ambos están comprometidos para lograr una
nueva economía rural basada en estos nuevos
ruralistas (Kay, 2009, p. 607).
El Distrito de Cerro Colorado es un distrito
complejo en su conformidad tanto social como
económica aunando a estas características, su
territorio, pero, aunque se trate de aprovechar
estos territorios que vienen siendo abandonados a
lo largo del tiempo no es posible sino se modifican
leyes, se establecen normas específicas en los
planes urbanos de la ciudad. La identificación y
las potencialidades son los primeros pasos para
reconocer los territorios con posibilidades reales
de tener como estrategia una nueva ruralidad

colindando con el área urbana, dependiendo de
ella, pero manteniendo su autonomía.
Las estructuras invisibles, las personas, que en
muchos casos no se toman en cuenta cuando se
proponen actividades y usos, son los potenciales
usuarios del rescate de estas áreas, las franjas
periurbanas para dedicarlas a la agricultura pero
con la visión de integración de los individuos
que muchas veces son pequeños agricultores con
menos de 10 hectáreas para evitar los minifundios
y reconociendo la propiedad legal que les
proporcione respaldo con respecto a la producción,
la distribución del mayorista y el minorista con
un adecuado sistema de comercialización.
Vinculando por último un territorio o una
superficie de tierra con su población lo que de alguna
manera permite el estudio antropogeográfico en un
tiempo específico, lo que incluye los otros aspectos
del ser humano, la economía la política, la cultura
y no solo la distribución geográfica de un territorio
y las personas que viven en él. C

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92

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Propuesta metodológica para la mejora del espacio público
a través de la aplicación de indicadores basados en el
interaccionismo simbólico social
Methodological proposal for the improvement of public space through the
application of indicators base on social symbolic interactionism
Recibido: junio 2021
Aceptado: noviembre 2022

Silvia Andrea Valdez Calva1
Liliana Romero-Guzmán2

Resumen

Abstract

El artículo tiene como objetivo describir una
propuesta metodológica para medir y posteriormente
poder crear propuestas de regeneración hacia los
espacios públicos a través del uso de la teoría del
interaccionismo simbólico social. En primera
instancia se establece la concepción teórica del
espacio público y el vínculo con el individuo a
través de la interacción social; de esta unión la
investigación propone cinco dimensiones en las
cuales se encuentra inmerso el espacio público
y la ciudadanía, siendo los aspectos: simbólico,
simbiótico, multifuncional, proxémico y autónomo;
los engranes que ayudan a comprender las dinámicas
sociales y de apropiación que se efectúan dentro de
los espacios públicos.
El proceso metodológico consiste en la
elaboración de un esquema basado en una serie
de indicadores agrupados dentro de las cinco
dimensiones asociadas al espacio público, bajo
la perspectiva del marco lógico, el cual ayuda
en la creación de programas aplicables a algún
caso de estudio, con el fin de regenerar los
espacios públicos del lugar y mejorar la calidad
de vida urbana. Colocar las conclusiones o las
aportaciones también faltan en el resumen
Finalmente, en las conclusiones se describe la
importancia de contar con esquemas de medición
por medio de indicadores urbanos para poder
analizar de manera particular cualquier espacio

The article aims to describe a methodological
proposal to measure and subsequently be able to
create proposals for regeneration towards public
spaces through the use of the theory of social
symbolic interactionism. In the first instance, the
theoretical conception of public space and the
link with the individual through social interaction
are established. From this union the research
proposes five dimensions in which the public
space and citizenship are immersed, the aspects
being: symbolic, symbiotic, multifuncional,
proxemic and autonomous; the gears that help to
understand the social and appropriation dynamics
that take place within public spaces.
The methodological process consists of the
depelopment of a scheme based on a series of
indicators grouped within the five dimensions
associated with public space, from the perspective
of the logical framework, which helps in the
creation of programs applicable to a case study,
with in order to regenerate the public spaces of
the place and improve the quality of urban life.
Finally, the conclusions describe the
importance of having measurement schemes
through urban indicators to be able to analyze
any public space in a particular way, observing
through the results the most relevant details of
a public space and qualifying it over time and
space, in order to identify the problems that afflict

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma del Estado de México; Doctora en Diseño, Maestra en Diseño y Arquitecta
por la Universidad Autónoma del Estado de México; E-mail: silviandrea.valdez@gmail.com; https://orcid.org/0000-0002-1471-5280
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura y diseño de Universidad Autónoma del Estado de México; Doctora en
diseño; E-mail: arq_lilianarg@hotmail.com; https://orcid.org/0000-0003-1495-9856

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CONTEXTO

público, observando por medio de los resultados
los detalles más relevantes de un espacio público
y calificarlo a través del tiempo y espacio, para
lograr identificar los problemas que aquejan a un
determinado espacio público y facilitar la toma de
decisiones para su regeneración.

a certain public space and facilitate decision
making for its regeneration.

Palabras Clave:

Keywords:

espacio público; interaccionismo simbólico
social; modelo metodológico urbano

public space; social symbolic interactionism;
urban methodological model

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CONTEXTO

Introducción

desde la mirada del interaccionismo simbólico
social, reconociendo que este campo de
conocimiento considera al espacio público como
el escenario por excelencia para la formación
del ciudadano; por ello se realiza un análisis del
objeto de estudio desde su configuración hasta
sus usos, para identificar cuáles son los elementos
y roles que juegan las personas dentro de éste,
para lograr una buena apropiación del lugar; con
la finalidad de establecer variables que funjan
como ejes dentro del modelo de regeneración de
los espacios públicos, que este artículo propone.
En segunda instancia, se describe la
metodología a emplear dentro de la investigación,
la cual guarda relación con el interaccionismo
simbólico social, al medir al espacio desde la
microsociología o la escala humana como lo
propone Gehl (2006), ya que ambas posturas se
basan en el análisis in situ, con la finalidad de
obtener resultados particulares del lugar; haciendo
uso del marco lógico, se desglosan las variables
que surgen del marco teórico, para obtener una
serie de indicadores que serán susceptibles para
la conformación del esquema de
evaluación del espacio público.
Finalmente, en las conclusiones se describe la
importancia de contar con esquemas de medición
por medio de indicadores o variables urbanas en
este caso basadas en el interaccionismo simbólico
social para poder analizar de manera particular
cualquier espacio público y sus habitantes
desde una mirada microsociología; puesto que
el empleo de indicadores urbanos cuantitativos
permite observar los detalles más relevantes de
un espacio público a través del tiempo y espacio,
para lograr identificar los problemas que aquejan
a un determinado espacio público y facilitar la
toma de decisiones para su regeneración.

El espacio público en los últimos años ha sido
objeto de investigación y de acuerdo con Alice
Beuf (2016) un tema abordado desde dos temas
principalmente; el primero de ellos la economía,
donde el espacio público se expone como el eje
principal del intercambio socioeconómico, al ser
el soporte de las actividades cotidianas que se dan
en conjunto con el intercambio comercial; y el
segundo temas es el diseño, donde se encamina a
la construcción de obras que favorecen y mejoran
la imagen y la apropiación de la ciudad. Por lo
cual se vuelve un tema de discusión para distintos
interesados, entre los que destacan la academia, el
gobierno y los usuarios del espacio público.
En lo que respecta al diseño y la academia,
Segovia (2007) comenta que dentro de la
apropiación y el uso del espacio público no solo
actúan dimensiones sociales y culturales también
influye la dimensión física vinculada al conjunto de
elementos que lo componen. Por lo cual un espacio
público puede ser generador de un buen tejido
urbano si se consideran dentro de su composición
las diversas dimensiones que lo constituyen.
De lo anterior, la problemática refiere a
la necesidad de contar con herramientas de
evaluación urbana integral hacia los espacios
públicos, donde se observe la realidad cotidiana
a una escala humana por medio de variables
urbanas que puedan contribuir a una correcta
articulación entre los espacios públicos, la ciudad
y las personas. Puesto que, en la mayoría de los
casos, Briseño (2002) exhibe que la elección
de variables urbanas para calificar el espacio
público tiende a ser indiferente a las cualidades
de cohesión perceptual de las personas.
Estas observaciones dan pie para promover
la realización de una propuesta metodológica
por parte de la academia basada en variables o
indicadores urbanos, para analizar el estado
actual de los espacios públicos. Partiendo de la
perspectiva de la interacción simbólica social,
ya que permite fomentar la relación entre el arte
de construir y el de hacer comunidad (Biondi
&amp; González Anaya, 2008), con el fin de brindar
una reinterpretación en la planificación y en las
intervenciones de mejora al espacio público, que
permita crear entornos basados en la ciudadanía y
a una escala humana.
Para llevar a cabo este propósito, se presenta
un acercamiento teórico sobre el espacio público

La interacción simbólica como método de
análisis dentro del espacio público
La comprensión del espacio público como
ideología se retoma de Carrión (2007) porque
permite concebirlo como una relación social y
física. Y al mismo tiempo se complementa con
la idea de Bazant (2010) al analizarlo como un
contenedor de acontecimientos, que no posee una
forma o medidas establecidas; por el contrario, son
los elementos formales, funcionales, espaciales
y de interacción social, los que lo conforman.
Ambas propuestas permiten percibir el vínculo
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

entre el espacio físico y el espacio social por
medio del cual se favorece a una mejor creación
de espacio público.
Además, la importancia del espacio público
radica en el papel fundamental que desempeña
dentro de la construcción de la ciudad y del
territorio, al articularlo, organizarlo y ordenarlo
de acuerdo con las diferentes actividades y usos
que mantiene cada una de las personas que
habitan la ciudad (Lynch, 2015). Por ello es
“el espacio cotidiano es el de los juegos, de las
relaciones casuales o habituales con los otros,
del recorrido diario entre las actividades y del
encuentro” (Borja &amp; Muxí, 2000, pág. 71). Es
el espacio que le permite a la persona interactuar
con el resto de la comunidad, como lo mencionan
Ruíz Gómez (2012) y Álvarez Falcón (2014) son
los sitios donde cada ser desarrolla un esquema
que comprende estructuras universales, por medio
de la cuales establece relaciones con los otros
individuos y al mismo tiempo adquiere los valores
culturales y simbólicos de su lugar de origen.
De aquí que uno de los temas que sobresalen
en la actualidad sobre los espacios públicos sea
la necesidad de dinamizarlos, al respecto Gehl
(2006) menciona que se debe de impulsar el
desarrollo cultural urbano a través del mecanismo
barrial, es decir, diseñar a una escala más pequeña,
la del individuo, “[…] puesto que un barrio está
ligado a una zona de la ciudad con identidad
propia, claramente percibida tanto por sus
habitantes como por sus visitantes […]” (Moreno
González, 2013, pág. 96) y en la conformación
de esa identidad, los componentes tanto sociales
como físicos juegan un importante papel.
Desde esta perspectiva una de las posturas
que surge para estudiar al ser social desde la
escala humana es el interaccionismo simbólico
social; donde la vida urbana es observada desde
la microsociología o como lo comenta Delgado
“[…] desde las situaciones cotidianas […]” (2008,
pág. 70). Compaginando esta idea, Galindo (2015)
entiende que el espacio público actúa como un ente
más de la sociedad, por lo cual se hace necesario
estudiar e identificar sus diferentes máscaras (roles)
y su forma de comportamiento e integración con los
diferentes usuarios que lo habitan y con los espacios
que se encuentran a su alrededor para establecer su
identidad dentro de la ciudad.
Siguiendo con esta idea, la apropiación del
espacio público se concibe como un proceso social
que ocurre a través de la identidad surgida de la

cultura, la cual es transmitida por los habitantes
mediante los diversas actividades y usos (roles)
que le son asignados al espacio público (Galindo,
2015), de esta manera el vínculo de apropiación
entre la persona y el espacio público surge a través
del uso que le permite a la persona desarrollarse
como un ser social.
Los argumentos anteriores admiten que la
concepción del espacio público desde la teoría del
interaccionismo simbólico social se forma a partir
de cuatro elementos básicos:
1. Identidad. Surge a partir de la percepción y la
experiencia, dado que, los espacios públicos
son los sitios donde cada ser desarrolla
un esquema que comprende estructuras
universales por medio de las cuales establece
una relación con los demás individuos y al
mismo tiempo va adquiriendo los valores
culturales y simbólicos de su lugar de origen
(Álvarez Falcón, 2014). Por ello, “[…] la
percepción es el mecanismo que vincula al
hombre con el entorno; alimentándose de los
rasgos más importantes: visuales, auditivos,
sonoros, durante los recorridos […]”
(Briseño Ávila, 2002, pág. 96). Siendo estas
experiencias las que organizan y componen la
ciudad para el individuo.
2. Individuo. Estudiado desde el proceso
perceptivo donde el individuo aprende a
utilizar y desarrollar códigos generalizados
que le permiten ponerse en el lugar de otros,
con el fin de interrelacionarse con los diversos
grupos que existen en la ciudad (Galindo,
2015).
3. Usos. Con respecto a este punto, el hecho más
relevante para garantizar el uso del espacio
público por parte de todas las personas es
la diversidad: de funciones y de usuarios.
Sin embargo, las acciones o actividades no
sólo están restringidas por las capacidades
individuales o por las características físicas
del entorno, existe un complejo entramado
de elementos legales, sociales, culturales y
políticos que condicionan el tipo de uso y las
actividades que se llevan a cabo en el espacio
público (Delgado, 2008). Por esta razón el
uso de cada espacio público se ve limitado
por variables de seguridad y por imperativos
culturales de orden y decoro morales (De
Hoyos, Jiménez, &amp; Álvarez, 2013).
4. Lugar. Este último punto es una consecuencia
de los usos, la identidad y las experiencias que
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

cada individuo va construyendo en el espacio
público (Álvarez Falcón, 2014), por lo tanto,
el espacio público se vuelve una construcción
personal, que el individuo va confeccionando
a partir de sus experiencias con el entorno
físico y con la estructura social.
Así, los espacios públicos cobran relevancia
por ser los lugares donde el individuo logra
identificarse como parte de un colectivo y
pertenecer a una cultura, mediante el desarrollo
de su propia individualidad, forja un vínculo de
pertenencia con sus espacios a través de símbolos,
los cuales le brindan un sentido de identidad que
lleva de fondo un lazo integrado por cultura,
sociedad e individuo (Delgado, 2008), aunado a
su parte subjetiva donde reside su fenomenología
(percepción); es posible la construcción de su
mapa cognitivo mediante el cual organiza y
construye su lugar, al interior de su grupo social
(Figura 1).

dimensiones, diseñadas a partir del marco teórico
(White, 1999); (Gehl, 2006); (Segovia, 2007);
(Bazant, 2010); (Lynch, 2015); (Ministerio de
Vivienda y Urbanismo MINVU, 2017); por
medio del cual es posible abarcar elementos
básicos para la apropiación del lugar con el fin
de analizar las características específicas de cada
espacio público, donde cada componente sea
soporte del anterior (Figura 2).
1. Simbólico. El espacio construye identidad
bajo dos formas: la de pertenencia y la de
función, ya que es un soporte múltiple de
simbologías y roles, por lo cual dentro del
espacio público los valores patrimoniales
(tangibles e intangibles) se pueden dividir
en tres aspectos: a) patrimonio ecológico elementos naturales del lugar, los cuales lo
dotan de una fisionomía única; b) patrimonio
arquitectónico y paisajístico - formado
por los edificios y la vegetación, donde se
concibe la imagen de la ciudad, es decir, las
vistas, la trama del tejido urbano, la escala, la
legibilidad y las dimensiones de los espacios
abiertos y; c) patrimonio cultural – son los
valores que representan a toda la comunidad,
es el patrimonio social, de las personas que
han formado parte del pasado y del presente
de la sociedad (Ministerio de Vivienda y
Urbanismo MINVU, 2017).
2. Simbiótico. Los espacios públicos son lugares
de integración social, de encuentro, de
socialización y de la alteridad; por ello este
componente consiste en la mixtura social,
física y funcional que permite la variedad de
personas, actividades y usos respondiendo a
las diferentes necesidades de las personas en
función del género, sexo, edad, origen, cultura
y condición social, entre otros factores. Esto
significa que su “[…] condición pública
produce un legado transgeneracional y
transespacial que define una ciudadanía del
lugar […]” (Carrión Mena, 2007, pág. 93).
3. Multifuncional. Es la vitalidad de un espacio
la cual surge de la presencia simultánea y
continua de personas y de la densidad de
actividades y usos en las calles. Espacios de
relación y equipamientos que favorecen el
encuentro, la socialización y la ayuda mutua
entre las personas, siendo estos elementos
vitales para el desarrollo de la formación
ciudadana y la conciencia social (Borja &amp;
Muxí, 2002). Las zonas multifuncionales

Figura 1. Componentes para formar el espacio
público, desde las ideas del interaccionismo simbólico

Fuente: Elaboración propia, basado en Delgado (2008);
Borja y Muxí (2000); Bazant (2010) y Galindo (2015)

Componentes del espacio público desde la
interacción simbólica social
Al hablar de los elementos que componen al
espacio público, Pascual y Peña mencionan
que “[…] estos lugares, se encuentran dotados
de una dualidad entre lo existente y los nuevos
imaginarios urbanos […]” (2012, pág. 35), como
una relación entre las ideas y la realidad. Partiendo
de esta premisa, se plantea que cada contexto
requiere adoptar sus propias aproximaciones
de evaluación, por lo cual se describen cinco
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

pueden ser utilizadas durante todo el día ya
que se relacionan con los edificios y las calles
que los delimitan.
4. Proxémico. Se entiende por proximidad la
ubicación cercana, en el espacio y el tiempo,
así como la conectividad peatonal libre
de obstáculos de los espacios de relación,
equipamientos cotidianos, paradas de
transporte público y comercios con relación a
las viviendas y entre sí (Borja &amp; Muxí, 2002).
Este componente es necesario para poder
realizar las actividades cotidianas de manera
efectiva, si los espacios no son cercanos, la
vida cotidiana de las personas se dificulta,
puesto que tienen que dedicar más tiempo a los
desplazamientos o renunciar a actividades para
poder desarrollar las tareas diarias.
5. Autónomo. Los espacios públicos son autónomos
porque les permiten a las personas sentirse
seguras y al mismo tiempo le generan confianza
para utilizar y usar el espacio sin restricciones
de ningún tipo, esto es posible cuando las
condiciones de accesibilidad son universales
teniendo en cuenta las particularidades físicas
del entorno (Gehl, 2006). Además, dentro de este
punto se promueve la participación ciudadana
para crear lugares que brinden confort donde el
ciudadano se sienta dueño del espacio.

Hasta aquí se puede entender que el estudio del
espacio público a partir de componentes permite
distinguir de una manera más simplificada el
proceso de apropiación del lugar que experimenta
cada uno de los habitantes. En donde como lo
menciona Gehl (2006) se observa que las prácticas
espaciales son las que definen los lugares, razón
por la cual los espacios públicos deben ajustarse
a las actividades de sus usuarios, facilitar su uso,
brindar seguridad, orientación y confort para
invitar al ciudadano a habitar el lugar.
Estos fundamentos permiten comprender que
la forma de la ciudad actual debe ser flexible
para sus ciudadanos, abierta para cambiar y
evolucionar, y receptiva para la formación de
nuevas imágenes. Establecer la claridad de la
estructura a partir del espacio público puede
potenciar la identidad de un lugar, a través de las
cualidades perceptuales; siendo estos los primeros
pasos para el desarrollo de criterios que faciliten
la intervención sobre el entorno construido.
“[…] La percepción de la ciudad contemporánea
podría proveer un terreno para la acumulación
y la organización de diversos significados y
asociaciones que realcen las actividades humanas
y que fomenten la formación de una memoria
colectiva […]” (Briseño Ávila, 2002, pág. 96).
Por ello, en lo que respecta a los estudios de
recuperación o rehabilitación de los espacios
públicos, en la actualidad se busca medir
características particulares y generales de cada
uno de ellos, a través de indicadores para poder
plantear herramientas de solución, los cuales
ONU-Hábitat (2013) los describe como aquellos
elementos que designan a un objeto y de los
cuales se obtiene una información específica
dependiendo del ámbito que se quiera estudiar.
Desde la aparición del término Desarrollo
Sostenible en el informe Brundtland en 1987
la comunidad ha realizado muchos esfuerzos
para medir el nivel de sostenibilidad de un
sistema urbano a través de indicadores (Quiroga
Martínez, 2007). De esta manera diversas
instituciones y gobiernos han diseñado baterías
de indicadores para poder cuantificar los diversos
elementos de habitabilidad que componen a las
sociedades, a fin de lograr estudios conjuntos que
permitan obtener resultados específicos y de estos
proponer herramientas de planificación enfocadas
a la mejora de las ciudades.
Se debe de entender que un indicador
proporciona información suficiente para

Figura 2. Modelo explicativo sobre los elementos que
configuran al espacio público y sus dimensiones

Fuente: Elaboración propia a partir de las propuestas
de White (1999); Gehl (2006); Segovia (2007); Bazant
(2010); Lynch (2015) y MINVU (2017).

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

establecer una situación particular porque se
encuentra dentro de un contexto determinado y
que tácitamente es entendido por un observador.
Dicho contexto es en última instancia, el elemento
que puede ser medido o puede ser comprendido.

público con el fin de obtener resultados medibles,
acotados y específicos.
2. Explicación del funcionamiento del modelo
de regeneración de espacios públicos
El esquema planteado consta de 6 fases para
lograr el desarrollo o la regeneración de un
espacio público, el cual se divide en dos procesos,
donde cada uno de ellos conlleva tres fases con
la finalidad de lograr un mejor entendimiento del
espacio público a intervenir.
La primera parte engloba la planificación, en la
cual se realiza el análisis actual sobre la calidad
y nivel de espacio público por medio del empleo
de indicadores los cuales surgen de la aplicación
del marco lógico (Ortegón, Pacheco, &amp; Prieto,
2015), el cual se elabora a partir de la problemática
planteada en esta investigación. Posteriormente,
los resultados obtenidos en la evaluación permiten
definir prioridades para desarrollar estrategias de
intervención urbana incrementales, a través de
periodos de tiempo corto, mediano y largo plazo.
La segunda parte se enfoca a la ejecución del
proyecto, una vez que se tienen estratificadas las
intervenciones por periodo de tiempo y definida la
escala de cada proyecto se procede al proceso de
diseño, posteriormente se ejecuta o implementa
la obra en la cual se promueve la participación
ciudadana para lograr una mejor apropiación y
una vez culminando el proyecto se procede a una
nueva evaluación, pero esta vez en función de la
satisfacción de los ciudadanos (Tabla 1).

Sistémica del modelo de regeneración para
espacios públicos - Metodología
De acuerdo con el marco teórico, elaborado a partir
de la problemática planteada en esta investigación,
del cual se desprenden las dimensiones que permiten
analizar de una manera particular el territorio
urbano, se presenta el modelo metodológico
para evaluar los espacios públicos, el cual guarda
relación con el interaccionismo simbólico social,
al medir el espacio desde la microsociología o la
escala humana como lo propone Gehl (2006), ya que
ambas posturas se basan en el análisis in situ, para
obtener resultados particulares del contexto. Con
este enfoque, la investigación tiene la posibilidad
de orientarse hacia el significado, el contexto y la
interpretación del sujeto en su complejidad. Por
consiguiente, el modelo de regeneración al espacio
público se estructura de la siguiente manera:
1. Elaboración del modelo metodológico a
partir del análisis teórico
A partir del marco teórico se obtiene un esquema
de cinco variables, las cuales serán el soporte de
la batería de indicadores, los cuales expresan las
características físicas y simbólicas de un espacio
Tabla 1. Fases del modelo
de regeneración al espacio
público propuesta en esta
investigación
Modelo para regenerar el
espacio público
Fuente: Elaboración propia,
basado en las ideas de Gehl
(2006); Lynch (2015) y del
Ministerio de Vivienda y
Urbanismo (2017)

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

3. Investigación y evaluación del caso de
estudio (Aplicación del modelo)
El primer paso consiste en comprender la morfología
de los espacios públicos con lo que cuenta la ciudad
y con ello poder elegir el caso de estudio, de aquí
se procede a estudiar los antecedentes del lugar, su
formación y transformación a través del tiempo
por medio de mapas históricos, reseñas y mapeos
colectivos que ayuden a construir el paisaje actual.
La segunda parte del análisis al espacio público
se realiza mediante la aplicación del marco lógico
del cual surge la batería de indicadores integrados
dentro de las cinco dimensiones que integran al
espacio público desde la mirada de la interacción
simbólica social; se decanta por esta metodología
ya que permite desarrollar un planteamiento
estratégico ordenado que conduce hacia acciones
encaminadas a un desarrollo integral por medio
de objetivos estratégicos que tienen un fin.
Si bien es una investigación cualitativa, es
indispensable el uso de técnicas y elementos
cuantitativos ya que “[…] es indispensable saber las
características del lugar como datos demográficos
(población, género, edades), socioeconómicos (nivel
económico, educativo) y urbanísticos (mobiliario
urbano, arquitectura del lugar) […]” (White, 1999,
pág. 19); además la implementación de indicadores
permite ser replicable y mediable en el tiempo y en
el espacio para observar la mejora o el deterioro de
cada uno de los espacios públicos analizados.

Desarrollo de la matriz de marco lógico
La Metodología de Marco Lógico es una herramienta
para facilitar el proceso de conceptualización,
diseño, ejecución y evaluación de proyectos.
Su énfasis está centrado en la orientación por
objetivos, en la facilitación de la participación y
en la comunicación entre las partes interesadas.
La Metodología contempla dos etapas, que se
desarrollan paso a paso en las fases de identificación
y de diseño del ciclo de vida del proyecto (Ortegón,
Pacheco, &amp; Prieto, 2015):
1. Identificación del problema y alternativas
de solución: Se analiza la situación existente
para crear una visión de la situación deseada y
seleccionar las estrategias que se aplicarán para
conseguirla (tabla 2 en la siguiente página):

4. Interpretación de resultados
La obtención de resultados por medio de la
calificación que arroja cada indicador permite
distinguir los pros y los contras del espacio público
estudiado con la finalidad de crear propuestas
de regeneración con una mirada enfocada a la
escala humana. Recordando que la arquitectura
y el urbanismo como lo menciona Solano (2016)
tienen una naturaleza simbólica, es decir, que
emergen bajo la consideración de la cultura, de
las costumbres, desde hechos sociales más que
funcionales; por lo cual el usuario debe entenderse
como el verdadero eje del diseño.
Con este proceso, el espacio público se
concibe como parte de un contexto en específico,
es decir cada parque, plaza, calle, camellón y
demás espacios forman parte de un sistema (Borja
&amp; Muxí, 2000) en el cual cada uno de ellos tiene
la función de satisfacer las necesidades de una
comunidad.

100

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Tabla 2. Descripción de los 5 niveles de los cuales se compone la primera parte del marco lógico

Fuente: Elaboración propia, con base en el curso de Indicadores para el Desarrollo 1ª edición (BID Banco
Interamericano de Desarrollo, 2012) y en el manual para la planificación, el seguimiento y la evaluación de proyectos
(Ortegón, Pacheco, &amp; Prieto, 2015)

3

Análisis de involucrados: Esquema base para la elaboración del mapa de actores, donde se caracterizan cada uno de los involucrados que
intervienen en el proyecto o problema urbano a analizar (BID Banco Interamericano de Desarrollo, 2012).
4
Esquema árbol de problemas: Diagrama base para ilustrar el análisis de problemas, el cual se desglosa en cada una de las cinco dimensiones
del espacio público: simbólico, simbiótico, multifuncional, proxémico y autónomo. En la parte central se coloca la problemática urbana que
se quiere mejorar, en la parte inferior se describen las raíces, que son las causas y el origen del problema; en la parte superior que representa
la copa del árbol se colocan los efectos y las consecuencias que se han generado en el espacio público (BID Banco Interamericano de
Desarrollo, 2012).
5
Árbol de soluciones: Diagrama para elaborar el árbol de soluciones donde se ubica en la parte central el objetivo central de cada una
de las dimensiones, posteriormente se procede a redactar las causas y efectos en positivo, es decir, transformar las causas en medios y los
efectos en fines. En este apartado se define la situación óptima a la que se quiere llegar con la regeneración del espacio público (BID Banco
Interamericano de Desarrollo, 2012).

101

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CONTEXTO

2. Etapa de planificación: La idea del proyecto
se convierte en un plan operativo práctico para la
ejecución. En esta etapa se elabora la matriz de
marco lógico. Las actividades y los recursos son
definidos y visualizados en cierto tiempo.
Tabla 3. Descripción de los 4 elementos que componen la segunda fase del marco lógico

Fuente: Elaboración propia con base en el curso de Indicadores para el Desarrollo 1ª edición (BID Banco
Interamericano de Desarrollo, 2012) y del manual para la planificación, el seguimiento y la evaluación de proyectos
(Ortegón, Pacheco, &amp; Prieto, 2015)

Construcción de los indicadores

de las cinco dimensiones del espacio público,
las cuales fueron definidas en el marco teórico
y son entendidas como aquellas condicionantes
necesarias para la apropiación del espacio público.
Una vez definida la estructura analítica del
proyecto se procede a desglosar cada una de las
dimensiones en componentes que son los que
albergaran la batería de indicadores propuesta
tomando en cuenta la escala próxima y local de los
entornos cotidianos y la información cualitativa
que habla de la diversidad en el uso y necesidades
que tienen las personas.

La construcción de los indicadores se inicia
con la problemática que se plantea al inicio de
esta investigación la cual refiere a una falta de
herramientas de evaluación urbana enfocadas
a medir espacios públicos a nivel localidad o
barrio, que ayuden en el establecimiento de
parámetros para mejorar la calidad de vida
urbana. Por lo cual, se establece un análisis de los
aspectos tangibles e intangibles que conforman
a una localidad o un barrio, distribuidos dentro
102

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Tabla 4. Estructura de las 17 variables las cuales contienen al grupo de indicadores
que conforman la propuesta de medición al espacio público

Fuente: Elaboración propia, basado en las propuestas de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona (2010) y el
Ministerio de Vivienda y Urbanismo (2017)

Batería de indicadores: estructura y
funcionamiento del esquema de evaluación al
espacio público

Es importante considerar que la adopción de
indicadores ayuda en los análisis urbanos y en
conjunto con las evaluaciones en profundidad, son
esenciales para desarrollar medidas apropiadas para
impulsar las políticas a través de la implementación
concreta y efectiva de planes de mejora (AEUB,
2010). Por lo cual la batería de indicadores
propuesta reúne características particulares que
la hacen complementaria a otros sistemas de
indicadores urbanos utilizados, ya que analiza en
detalle las cualidades espaciales de un entorno en
específico desde la experiencia de la vida cotidiana
de las personas. Los datos con los que se trabaja
son de procedencia cualitativa, pero con un sistema
de valoración que permite cuantificar, medir y
comparar de manera temporal y particular, así como
verificar continuamente los resultados de forma que
puedan corregirse.

Este esquema se construye y responde de manera
colaborativa entre los especialistas del espacio y
los habitantes del lugar, con la finalidad de obtener
un resultado multidimensional que abarque los
aspectos físicos, sociales, simbólicos y funcionales
que configuran el espacio público. La estructura
del esquema de evaluación al espacio público se
compone de una lista de veinticuatro indicadores
distribuidos y organizados dentro de diecisiete
componentes; producto de las cinco dimensiones
que componen el espacio público (figura 3 en
siguiente página):

103

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Figura 3. Desglose de la batería de indicadores para medir el espacio público

Fuente: Elaboración propia a partir de las propuestas de medición de White (1999); Gehl (2006); Bazant (2010);
Agencia de Ecología Urbana de Barcelona (2010); Lynch (2015) y del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (2017)

A cada uno de los veinticuatro indicadores le
corresponde una ficha de evaluación que sirve
para medir la situación urbana de acuerdo con
la dimensión que representa el indicador. Para
poder obtener la calificación de cada categoría se
deben medir los indicadores utilizando las fichas
de evaluación, que contienen la información
necesaria para realizar los cálculos y el listado
de evidencias que se requieren para ubicar
los resultados de acuerdo con los parámetros
establecidos. A manera de ejemplo se muestra la
primera ficha para describir los elementos que se
encuentran en cada una de ellas: en la parte superior
se localiza la dimensión y el componente al que
pertenece, seguida por el nombre del indicador;

en la parte media se ubican las variables, es
decir los elementos que se necesitan para poder
medir el indicador, posteriormente se encuentra
la descripción y el objetivo del ¿por qué? y ¿para
qué? es importe medirlo; y finalmente en la parte
inferior se coloca su fórmula de cálculo o la
información necesaria para realizar su medición
y el posterior análisis del resultado.

104

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Tabla 5. Ejemplo de una de las veinticuatro fichas descriptivas que comprende el modelo de regeneración

Fuente: Elaboración propia partiendo del sistema de indicadores de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona
(AEUB, 2010).

Los resultados obtenidos en cada uno de los
indicadores conforman la primera fase del
modelo, la cual comprende la investigación y la
evaluación. Donde cada indicador, a través de
los parámetros establecidos permite generar una
calificación en cada una de las cinco variables,
y con ello proceder a la segunda fase que
comprende el análisis FODA (Tabla 6), en este
punto se expresa de manera concisa cuales son
los problemas físicos y sociales que se quieren
resolver a través de la regeneración al espacio
público por medio de los resultados obtenidos;
con el fin de plantear propuestas adecuadas a la
zona de estudio. Este tipo de diagrama permite
enfocar esfuerzos y orientar las acciones hacia un
número limitado de tareas o intervenciones.

Tabla 6. Esquema de la fase 2: Análisis FODA

Fuente: Elaboración propia con base en el curso de
Indicadores para el Desarrollo, 1ª edición por parte del
Banco Interamericano de Desarrollo (2012)

105

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

El tercer paso del modelo de regeneración
integra la lista de los posibles proyectos,
incluyendo obras de recuperación, mantenimiento
y gestión, los cuales consideran el amplio rango
de tipologías de espacios existentes, las diferentes
escalas de proyectos, y los diferentes niveles de
intensidad de uso.
Por lo anterior y con ayuda de la matriz de marco
lógico se establecen una serie de actividades y/o
programas de regeneración espacial y social para
llevarlos a cabo en diferentes lapsos de tiempo,
ya que la suma de estas transformaciones hará del
espacio un lugar con vitalidad donde se optimice
la calidad de vida urbana y donde intervengan los
diferentes actores que componen la ciudad.

traza, el tejido social y la cultura del lugar.
El objetivo de contar con modelos
metodológicos basados en la medición para
regenerar los espacios públicos tiene como
finalidad de proveer a los responsables del diseño
los elementos necesarios para conceptualizar
adecuadamente un proyecto que atienda las
necesidades de los distintos habitantes del lugar.
El uso de baterías de indicadores permite
atender y entender los conflictos de manera
particular, al comprender tanto las dinámicas de
movimiento de los diferentes habitantes del lugar,
como el comportamiento de los espacios públicos
con su entorno; es decir llevar datos cualitativos
(aspectos intangibles) a resultados cuantitativos,
para identificar los ámbitos que presentan alguna
deficiencia por medio del uso de parámetros,
con el fin de crear propuestas urbanas integrales,
que sirvan como solución a los problemas más
intangibles que se presentan en el espacio público.
Finalmente, se debe señalar que si bien
el análisis del espacio se subdivide en cinco
dimensiones existe una indivisibilidad dentro del
proceso. Aún, cuando en situaciones extremas
es posible distinguir una mayor influencia de
alguna dimensión sobre las otras, en los aspectos
generales, estas distinciones no pasan de ser
eso, distinciones que visibilizan una parte del
fenómeno y no otra. Las características simbólicas,
simbióticas, multifuncionales, proxémicas y
autónomas en cada localidad o barrio son parte de
un mismo fenómeno social y físico. C

Tabla 7. Esquema de la fase 3: Dividir y estrategar

Fuente: Elaboración propia con base en el curso de
Indicadores para el Desarrollo, 1ª edición por parte del
Banco Interamericano de Desarrollo (2012)

Conclusiones
Desde el apartado teórico se puede extraer que los
espacios públicos se componen de cuatro unidades
base: personas, usos, lugares e identidad, siguiendo
este orden se percibe que las personas son las
que usan el espacio por medio de sus actividades
diarias y son estas las que los vuelven un lugar en
el cual se sienten identificadas; por ello dentro del
diseño, se observa primordial contemplar estos
componentes e integrarlos con las dimensiones:
simbólica, simbiótica; multifuncional, proxémica
y de autonomía para que las personas se apropien
de los espacios públicos y generen una adecuada
cohesión social dentro de las ciudades.
En segundo punto se observa necesaria la
implementación de metodologías de medición
para calificar el espacio público con la finalidad
de regenerarlo, diseñarlo y construirlo de manera
adecuada. Aunado a ello, la calificación del espacio
por medio de indicadores o variables urbanas
facilita la toma de decisiones, porque considera
o abarca la complejidad del contexto urbano, la
106

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Desigualdades socio-territoriales y dificultades
económicas durante la pandemia por COVID-19 en la
Zona Metropolitana de Monterrey
Socio-territorial inequalities and economic difficulties during the COVID-19
pandemic in the Monterrey Metropolitan Area
Recibido: enero 2022
Aceptado: noviembre 2022

María del Socorro Arzaluz Solanes1
Gustavo A. Vázquez Martínez2

Resumen

Abstract

El objetivo de este artículo es analizar las dificultades
económicas de los habitantes de la Zona Metropolitana
de Monterrey (ZMM) derivadas de la pandemia por
COVID-19, especialmente la dificultad para realizar
pagos. A través de un cuestionario enviado vía redes
sociales a habitantes de la ZMM entre abril y mayo
del 2020, se captaron 211 respuestas, en 61 casos
hubo problemas de pago de crédito de diverso tipo,
42 con pendientes en pago de servicios, 30 con otros
tipos de deudas y 27 con pago de colegiaturas. En
cuanto a sus limitaciones, el cuestionario no tiene
un valor estadístico dada su poca representatividad,
ya que fue realizado en el momento de mayor
confinamiento. Los datos obtenidos reflejan un
momento coyuntural que ameritan ser conocidos
y analizados, en consecuencia, es necesario
hacer análisis más amplio tanto cuantitativos
como cualitativos que examinen los efectos de
la pandemia sobre la economía y el acceso a los
bienes de las personas en esta zona metropolitana.
Es muy probable que las brechas de desigualdad se
hayan ampliado como resultado de esta pandemia.

The aim of this article is to analyze the economic
difficulties of the residents from the Monterrey
Metropolitan Area (MMA) as a consequence of
the COVID-19 pandemic. 211 Responses were
captured from a social media survey sent to the
residents of the MMA from April to May 2020. 61
of the cases had different types of credit payment
problems, 42 had pending payment of services,
30 had other types of debts, and 27 had pending
tuition payments. In regard to the limits of the
survey, it does not have a statistical significance,
given the low representation obtained since it was
carried out at the time of greatest confinement
from COVID-19 lockdown. The data obtained
reflects a circumstantial moment which must be
acknowledged and analysed, consequently, it is
necessary to carry out a broader quantitative and
qualitative analysis that examines the effects of
the pandemic on the economy and the residents'
access to goods in this metropolitan area. It’s
likely that inequality gaps have widened because
of this pandemic.

Palabras Clave:

Keywords:

COVID-19; desigualdad; Zona Metropolitana de
Monterrey

COVID-19; inequality; Monterrey Metropolitan
Area

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Colegio de la Frontera Norte, sede Monterrey: Monterrey, MX; doctora en sociología; E.-mail:
sarzaluz@colef.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Colegio de la Frontera Norte, sede Monterrey: Monterrey, MX; licenciado en geografía; E-mail:
tavovaazquez@gmail.com; https://orcid.org/0000-0002-8664-3909

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CONTEXTO

Introducción

León, esto también muestra algunos patrones
diferenciales en la cobertura a la población. En
la siguiente sección se presentan algunos de los
resultados del cuestionario: en primer lugar se
expone el contenido y los principales resultados
referentes a la habitabilidad y a la situación
económica, para ejemplificar las dificultades de
pago en algunos servicios, que dan indicios de
los problemas experimentados por la población
ante la pandemia. Esto tiene claramente un patrón
territorial que muestra la exclusión de una parte de
la población que es precisamente la que presenta
las mayores dificultades económicas.

El artículo tiene el objetivo de analizar las
dificultades económicas de la población de la
Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) en el
contexto de la pandemia por COVID-19, en un
escenario de desigualdad social y territorial.
Nos basamos en el cuestionario Condiciones
de habitabilidad de las viviendas ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19
diseñado por Alicia Ziccardi en el Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM) y
aplicado en nueve ciudades mexicanas entre
el 25 de abril y el 31 de mayo de 2020. Este
cuestionario no pretendió una representatividad
estadística, sino una primera aproximación a los
temas de habitabilidad y vivienda en las ciudades
en las cuales se aplicó. Los resultados aquí
presentados rescatan algunas respuestas para el
caso de la ZMM.
Los documentos examinados en la primera
parte aluden a los orígenes de los patrones de
desigualdad marcados en esta ciudad. Esto se
vio agravado durante la pandemia durante el
año 2020, sobre todo en la incapacidad de las
personas para realizar pagos. Aunque aún no
se han examinado del todo los efectos de la
pandemia en la estructura social y territorial de
las ciudades mexicanas, este trabajo pretende
hacer una contribución al respecto.
El documento tiene la siguiente estructura:
En la primera sección se examina el concepto de
desigualdad territorial, con base en documentos de
la CEPAL y de académicos que discuten el término
en el caso de las ciudades mexicanas. También se
hace un breve estado del arte de la producción local
en los temas de desigualdad, exclusión y pobreza,
los documentos citados refieren sobre todo a la
Zona Metropolitana de Monterrey.
En la segunda parte se analiza la estructura
urbana de la ciudad, se citan datos sobre población,
vivienda, economía y pobreza urbana, lo anterior
tiene el objetivo de mostrar los patrones de
desigualdad presentes en la ZMM, esto para situar
territorialmente los resultados del cuestionario
aplicado. En el siguiente apartado se incluye una
breve reseña sobre la evolución de la COVID-19
en México y las acciones implementadas por
los gobiernos, especialmente en Monterrey y su
zona metropolitana. Se construye una línea del
tiempo que compara el nivel nacional con Nuevo

Desigualdades urbanas y territoriales en la
zona metropolitana de monterrey
La ciudad de Monterrey fue fundada por
12 familias en 1596, desde ese año hasta la
actualidad la ciudad ha experimentado diversas
transformaciones urbanas. En este apartado
se indican algunas de éstas, que han llevado a
esta metrópoli a constituirse en un ejemplo de
una ciudad dual y fragmentada, situación que
se ha complicado en los últimos años como
resultado del crecimiento urbano acelerado.
En este documento se plantea que la pandemia
por COVID-19 ha tenido diferentes efectos de
acuerdo con el municipio o colonia donde habiten
las personas, mostrando aún más las diversas
caras de la desigualdad y la segregación en este
espacio urbano.
La Comisión Económica para América
Latina (CEPAL) reconoce que la desigualdad
es un tema con raíces estructurales en América
Latina y que la superación de esta condición es
indispensable para avanzar en la búsqueda de
los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS)
(CEPAL, 2016). El documento de la CEPAL
avanza en la identificación de los principales ejes
de la denominada “matriz de la desigualdad”, así
como de los ámbitos de desarrollo social que se
manifiestan (CEPAL, 2016:16).
La igualdad de derechos es para la CEPAL, el
eje primordial de la igualdad y se refiere a la plena
titularidad de los derechos económicos, sociales y
culturales como horizonte normativo y práctico
para todas las personas (CEPAL, 2016:17). Por
otra parte, la desigualdad hace referencia “a las
asimetrías en la capacidad de apropiación de
los recursos y activos productivos que generan
bienestar entre distintos grupos sociales”. Esta
110

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

desigualdad se observa en diferentes ámbitos:
educación, salud, trabajo, protección social,
acceso a conectividad, bienes duraderos, vivienda,
servicios básicos, calidad ambiental, entre otros
elementos (CEPAL, 2016: 18). El documento de la
CEPAL, La matriz de la desigualdad en América
Latina (2016) analiza tres ejes estructurantes de
la desigualdad social en América Latina: 1) las
desigualdades étnicas y raciales y su relación con
la desigualdad de género, 2) el encadenamiento de
las desigualdades a lo largo del ciclo de vida y 3)
las desigualdades territoriales. Nos centraremos
en ésta última forma, tomando esta referencia
conceptual y refiriendo estudios empíricos
desarrollados por otros autores.
Para la CEPAL, el territorio constituye uno
de los ejes estructurantes de las desigualdades
sociales ya que tiene un peso determinante sobre
la magnitud y reproducción de éstas en distintos
ámbitos del desarrollo social. Esto significa que el
lugar donde habiten las personas va a determinar
en gran medida su acceso a bienes y servicios
sociales, así como la calidad de la vivienda y los
servicios públicos a los que acceda.
Pero estas desigualdades urbanas tienen
también un origen político, como lo señalan Alicia
Ziccardi y Manuel Dammert, las desigualdades
urbanas están directamente relacionadas con la
forma en que las instituciones gubernamentales
asumen su responsabilidad en la provisión y
regulación de los principales componentes de la
estructura urbana, al realizar inversiones públicas
y asignar recursos a las políticas públicas sin que
prevalezcan criterios de equidad que garanticen el
efectivo ejercicio del derecho a la ciudad para el
conjunto de la ciudadanía (Ziccardi y Dammert,
2021:86).
Para Alicia Ziccardi (2019) los principales
problemas de las ciudades latinoamericanas
son la pobreza y la desigualdad y por ello son
temas centrales en la investigación social. En un
documento reciente analiza los temas de pobreza
urbana, desigualdad territorial, segregación social
y fragmentación urbana en el caso de la Ciudad
de México. Para la autora, la desigualdad es un
concepto relacional, que remite a las diferencias y
la dispersión en la distribución del ingreso y de los
recursos en una sociedad, esta desigualdad está
relacionada con la pobreza (Ziccardi, 2019:12).
En este contexto de pobreza y desigualdad, se
advierte un conjunto de inequidades territoriales.
La segregación urbana se produce entonces como

resultado de la búsqueda de suelo barato para
producir viviendas precarias, al mismo tiempo, se
da un proceso de auto segregación de sectores de
altos ingresos que viven en los “barrios cerrados”,
buscando un espacio para estar con sus “iguales”
(Ziccardi, 2019:15).
En el caso de la Ciudad de México, se observa
una nueva morfología con estas desigualdades
territoriales (acceso y calidad inequitativo de los
bienes de la ciudad), las cuales acrecientan las
desigualdades socio-económicas o estructurales.
Finalmente, se indica que estos procesos
de expansión territorial, incremento de
desigualdades territoriales, urbanización de la
pobreza, segregación residencial y fragmentación
urbana son una consecuencia del debilitamiento
de los procesos de planeación urbana y de la
política de desarrollo urbano, así como de la
compleja gobernanza que existe en la Ciudad de
México. (Ziccardi, 2019:18).
Entre los documentos escritos sobre el tema
de la desigualdad durante la pandemia, destaca el
trabajo de Ziccardi, Merino y Valverde sobre las
desigualdades sociales en la Ciudad de México
ante la pandemia de COVID 19. Las autoras
afirman que las condiciones de vida desiguales
colocan a los grupos populares de la Ciudad
de México en una situación de mayor riesgo
frente a la pandemia. Se destacan, entre otros
efectos: la necesidad de realizar actividades
remuneradas, la movilidad en transporte público,
las precarias condiciones de habitabilidad, el
hacinamiento, las dificultades para acceder a
servicios públicos, especialmente agua potable,
colocan a estos sectores en desventaja para llevar
a cabo las medidas recomendadas tales como
el distanciamiento social. (Ziccardi, Merino y
Valverde, 2020:31). Al mismo tiempo, se produce
un debilitamiento de la cohesión social como
recurso para enfrentar la pandemia.
Las autoras analizan entre otros temas:
empleo y movilidad, condiciones desiguales de
habitabilidad de las viviendas, acceso al agua y
cohesión social. En este análisis se demuestra
las condiciones desiguales de acceso a ciertos
bienes y servicios por parte de los sectores más
desfavorecidos de la Ciudad de México y se
realizan algunas propuestas de política al respecto.
El análisis se hizo con base en los resultados de
los cuestionarios “Condiciones de habitabilidad
de las viviendas y el entorno urbano ante el
aislamiento impuesto por COVID 19” y “La
111

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

desigualdad y los impactos del coronavirus en
la sociedad mexicana”. El primer instrumento
es la base para el presente documento y nos
basamos en las respuestas que tienen que ver con
las dificultades económicas experimentadas por
algunos sectores de la población.
Estos patrones se observan en otras zonas
de México que no han sido tan estudiadas como
la Ciudad de México, tal es el caso de la Zona
Metropolitana de Monterrey.
No obstante, encontramos algunas referencias
importantes. En una revisión de la bibliografía
existente, se observa que Efrén Sandoval realiza
en 2008 un estado del arte sobre los estudios
académicos publicados en torno a los temas de
desigualdad, pobreza, marginación urbana y
marginados en la ZMM. Define que, en el caso
de Monterrey, la desigualdad ha sido vinculada
con la estructura económica y política que están
relacionadas entre sí, de tal manera que perpetúan
la existencia de la desigualdad en el ZMM
(Sandoval, 2008:71). Si bien su revisión se centra
en la desigualdad económica, al revisar los temas
de pobreza y marginación, se hace una referencia
territorial a colonias y municipios metropolitanos.
Al presentar el tema de marginación y
marginalidad, se refiere a los estudios realizados
en zonas de asentamientos irregulares, colonias
populares y movimientos urbanos.
Una de las conclusiones del autor es que los
estudios sobre pobreza en la ZMM son escasos, “no
obstante, los grados de desigualdad, el incremento
poblacional, los procesos de urbanización, la
complejidad social y política de la urbe, así como
su protagonismo en los procesos de cambio deben
ser una llamada de atención para el estudio de la
pobreza en la zona” (Sandoval, 2008:185). Esta
revisión del estado del arte, enfatiza el tema de la
desigualdad y su expresión territorial en la ZMM.
Por otra parte, en un documento escrito en
la década de los noventa, Gustavo Garza (1999)
analiza las desigualdades socioeconómicas de
la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM)
en ocho municipios que la conformaban entre
1970-1990. En su documento indica que en 1980
el nivel de bienestar relativo se mantiene igual
que en 1970 con San Pedro Garza García y San
Nicolás de los Garza en el estrato alto, Monterrey
en medio, Guadalupe y Santa Catarina en el bajo
y Apodaca, General Escobedo y Juárez en el muy
bajo (Garza, 1999:552). Es decir, la desigualdad
socio-territorial de la ciudad ya existía desde ese

tiempo y ésta se ha hecho más marcada en las
siguientes décadas. El trabajo de Garza escrito
hace 30 años es pionero en este descubrimiento
de la desigualdad territorial en la ZMM.
Hay otros documentos más recientes que
aluden a este espacio urbano segregado y desigual.
Para Chávez y Veloquio (2014), la segregación
territorial y las disparidades sociales, así como la
pobreza, son temas de los estudios urbanos de la
actualidad. Para ellos, la segregación tiene como
consecuencias:
1. Concentración y dispersión de servicios
y poblaciones;
2. Centralización y descentralización;
3. Segregación de la población por áreas
separadas;
4. Predominio y gradiente de disminución
del dominio en las áreas de la comunidad,
sucesivamente más periféricas;
5. Invasión de áreas por grupos, causando
la sucesión de un grupo por otro (Chávez y
Veloquio, 2014: 75).
De acuerdo con estos autores, la segregación
se manifiesta de diferentes maneras: “a) la
proximidad física de los espacios residenciales de
los diferentes grupos sociales; b) la homogeneidad
social de las distintas subdivisiones territoriales
en que se puede estructurar una ciudad; y c)
la concentración de grupos sociales en zonas
específicas de la ciudad” (Chávez y Veloquio,
2014: 76). El trabajo de estos autores alude al
surgimiento de los fraccionamientos “cerrados”
como una faceta más de la desigualdad y la
segregación social. En esto coincide con el
documento de Ziccardi citado anteriormente.
Sin duda, el trabajo de Aparicio, Ortega y
Sandoval (2011), es una investigación detallada
sobre los procesos históricos de conformación
del espacio urbano y segregación urbana en la
ZMM. Los autores dividen el proceso histórico
en cuatro etapas: 1. Desde la fundación de la
ciudad a los albores del México independiente;
2) el surgimiento de los barrios obreros y
la industrialización, de 1890 a 1940; y 3) la
expansión metropolitana, de 1940 a 1980 y 4) de
1990 a 2010. El argumento es que la segregación
socio-espacial “es parte de un contexto que varía
de una época a otra, como parte de un proceso
y que implica la negación a compartir el espacio
urbano con los otros” (Aparicio, Ortega y
Sandoval. 2011:175).
Para estos estudiosos, la desigualdad socio112

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

territorial se “manifiesta como el acceso de grupos
privilegiados a sectores dotados de infraestructura
y equipamiento urbano de calidad, así como a
residencias de características arquitectónicas
singulares donde sus habitantes gozan de las
ventajas tecnológicas del mundo global, en
contraparte, existen los que viven en barrios con
grandes carencias urbanas y en espacios donde la
arquitectura es sólo una ironía” (Aparicio, Ortega
y Sandoval, 2011:179).
El documento demuestra cómo desde la época
colonial, las medidas tomadas se encargaron
de separar a las recientes clases gobernantes de
quienes les servían, “en Monterrey, este modelo
no incluía un lugar para los indígenas tlaxcaltecas”
(Aparicio, Ortega y Sandoval, 2011:182).
La segunda etapa, marcada por la
industrialización, se caracterizó por la creación de
barrios obreros cercanos a las industrias, así como
áreas residenciales destinadas a la vivienda de los
empresarios. De esta manera, la segregación se
mantuvo y se hizo más profunda.
El tercer período se caracteriza por el
crecimiento de la ciudad en varios sectores:
por un lado, las zonas residenciales y por otro,
las zonas de obreros y más aún, las colonias de
aquellos que no alcanzaron un espacio y tomaron
el territorio por la fuerza, como fue el caso del
Movimiento Tierra y Libertad. “Después de 1970,
con la construcción de zonas residenciales para
las clases acomodadas, se acentúo la segregación
social, geográfica y económica de la población”
(Aparicio, Ortega y Sandoval, 2011:192).
La última etapa estudiada se caracteriza por
el surgimiento de fraccionamientos cerrados, los
cuales a veces se encuentran a un lado de zonas
urbanas marginadas. Los autores concluyen que
“la separación entre los sectores residenciales de
las clases populares y las elites de Monterrey es
una constante a lo largo de la historia” (Aparicio,
Ortega y Sandoval, 2011:200).
Con una metodología más cuantitativa, el
trabajo de González Arellano (2007), analiza
las transformaciones de la estructura urbana en
Monterrey entre 1990-2000. Su estudio se basa en
datos censales para analizar las transformaciones
residenciales en el espacio urbano. Los resultados
identifican “estabilidad en la manera en que se
estructura el espacio residencial” y se observa una
creciente diferenciación resultado de la inserción
de la población migrante en la ciudad (González,
2007:143). Aunque el documento lleva más de

una década de haber sido publicado, apunta a
una ciudad que siente los efectos de la migración
interna que se ubica en la mayoría de los casos en
las zonas menos favorecidas de la ciudad.
Un estudio aporta el concepto de “pobreza
de movilidad” al analizar la insuficiencia del
transporte público en los municipios periféricos
Ciénega de Flores y General Zuazua localizados en
el perímetro norte de la metrópoli, municipios de
crecimiento acelerado no previsto (Montemayor,
2018). El autor de este trabajo analiza los costos
del transporte para las personas que habitan en estas
zonas en comparación a otras. Se concluye que “la
dependencia que se tiene del área metropolitana
de Monterrey, la lejanía con la misma y la falta de
accesibilidad al no poseer alternativas de calidad
para trasladarse son tres factores claves que
propician que los municipios de Ciénega de Flores
y General Zuazua se encuentren en una situación de
desigualdad en la movilidad urbana, lo que conlleva
a una limitación en la libertad de desplazarse”
(Montemayor, 2018:30). De aquí surge el concepto
de pobreza de movilidad que alude a quienes habitan
en estas zonas periféricas y tienen dificultad para
moverse hacia otras zonas de la ciudad.
Otro concepto que se explora para entender
la dinámica experimentada como resultado de
la crisis del COVID 19, es el de vulnerabilidad
social, éste se ha venido utilizando en América
Latina debido a los impactos de los programas
de ajuste social, aunque este concepto tiende a
confundirse con el de pobreza (Pizarro, 2001:11).
La vulnerabilidad social tiene dos componentes:
1) la inseguridad e indefensión que experimentan
las comunidades, familias e individuos en sus
condiciones de vida a consecuencia del impacto
provocado por algún tipo de evento económicosocial de carácter traumático. 2) el manejo
de recursos y las estrategias que utilizan las
comunidades, familias y personas para enfrentar
los efectos del evento.
Este enfoque, al dar cuenta de la “indefensión,
inseguridad, exposición a riesgos, shock y
estrés”, provocados por eventos socioeconómicos
extremos otorga una visión más integral sobre
las condiciones de vida de los pobres y al mismo
tiempo considera la disponibilidad de recursos y
las estrategias de las propias familias para enfrentar
los impactos que las afectan. (Pizarro, 2001:14).
Esta vulnerabilidad se manifestó en la década de
los noventa, en distintas dimensiones de la vida
social: trabajo, capital humano, capital físico del
113

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

sector informal y en las relaciones sociales.
Esta vulnerabilidad es la que se observa
en los sectores que fueron más afectados por
la epidemia COVID 19 y es el concepto que
permite acercarnos al análisis de las condiciones
experimentadas por este sector de la población,
más que la pobreza o desigualdad.
Finalmente nos referimos a trabajos más
recientes, que examinan los efectos sociales
de la pandemia sobre las poblaciones como el
realizado por CLACSO, La sociedad argentina
en la pospandemia (2022). En este documento
se examinan diferentes ángulos de la pandemia:
los efectos en lo laboral, las políticas sociales, el
trabajo doméstico y las brechas digitales, entre
otros aspectos.
Un análisis realizado en México es el de Teruel
y Pérez (2022) en torno al bienestar durante
la pandemia COVID 19. El informe se realizó
con base en una encuesta telefónica transversal
representativa de la población mexicana. Su
objetivo fue “proporcionar un diagnóstico
científicamente robusto sobre los cambios en
el bienestar de los hogares durante la pandemia
de Covid 19”. Esta encuesta documenta la
crisis del empleo originada por las medidas de
distanciamiento social y analiza su asociación
con otras dimensiones del bienestar como la
salud mental y la seguridad alimentaria (Teruel y
Pérez, 2021:125). Los autores concluyen que en
un país donde predominan los ingresos medios y
bajos como México, será crucial que las medidas
permitan una rápida recuperación de la actividad
económica y fomenten la menor pérdida posible
del empleo. “De lo contario, el empobrecimiento
generalizado puede repercutir en que la
recuperación sea más lenta y se prolongue el
sufrimiento en millones de hogares” (Teruel y
Pérez, 2021:157).
Esta revisión de la literatura en tormo a los
temas de pobreza, desigualdad, segregación
urbana y vulnerabilidad social permite ubicar
el territorio de análisis para posteriormente
presentar los resultados y relacionar los hallazgos
con un patrón territorial existente.
La ZMM experimenta una desigualdad
histórica investigada ya por diversos autores, que
se manifiesta en el acceso diferenciado a bienes
y servicios públicos como transporte, vivienda,
salud y recreación que son poco asequibles para
quienes habitan en zonas periféricas. Este trabajo
pretende demostrar los efectos económicos

en relación con los pagos que las familias
realizan para su subsistencia, con los datos
obtenidos se observan diferencias marcadas en
las distintas zonas de la ciudad. Éstas acercan
al entendimiento del proceso de urbanización
desigual que predomina en la Zona Metropolitana
de Monterrey y que produjo efectos sobre las
economías familiares atendiendo diversos grados
de vulnerabilidad.
De tal manera que los efectos del COVID
fueron diferenciales en la ZMM atendiendo a
los niveles de vulnerabilidad de las personas,
de tal manera que los sectores que habitan en la
periferia fueron los más afectados en su economía
ante un evento extremo de este tipo.
El siguiente apartado examina los patrones
desiguales de urbanización que han producido zonas
segregadas y diferencias territoriales muy visibles.
Condiciones socio-territoriales de la zona
metropolitana de monterrey
Monterrey se caracteriza en la actualidad, por
ser en conjunto con otros municipios la segunda
zona urbana más poblada, después de la Zona
Metropolitana de la Ciudad de México, según
datos del Censo de Población y Vivienda 2020
(INEGI, 2020). La ZMM está compuesta por 18
municipios (Cuadro 1):
Cuadro 1. Municipios de la zona metropolitana de
Monterrey

Fuente: CONAPO, 2010; 2015

Cerca de 5.3 millones de habitantes radican
en la metrópoli, lo que representa más del 92%
de la población total del estado, tan solo en el
municipio de Monterrey habitan un millón 142
mil 994 habitantes, esto lo convierte en el décimo
más poblado del país. Los municipios que se
caracterizan por la mayor expansión poblacional
114

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

en el último decenio de 2010 a 2020 son El Carmen,
Ciénega de Flores y Pesquería (INEGI, 2020),
éste último obtuvo la más alta tasa de crecimiento
del país con el 35.1% anual en el quinquenio
2010–2015, y de igual forma para el decenio
2010-2020 con 19.6% de crecimiento medio
anual (INEGI, 2015; 2020). Por el contrario, los
municipios del núcleo metropolitano -Apodaca,
San Pedro Garza García, Escobedo, Monterrey,
Santa Catarina, Guadalupe y San Nicolás de los
Garza- han presentado una disminución en sus
tasas de crecimiento medio anual, incluso los dos
últimos han tenido tasas negativas (Mapa 1).
Por un lado, la concentración poblacional
ubicada en el núcleo urbano y la expansión de la
mancha urbana hacia la periferia norte y nororiente,
ha incrementado en gran medida la disposición
de los principales servicios públicos básicos,
comerciales e industriales, sin embargo, también
ha traído diversas dificultades y obstáculos de
carácter social y económico a nivel estatal.
En cuanto a la vivienda, la construcción de
nuevos fraccionamientos de fácil adquisición, que
cuentan por lo regular con dos y hasta tres cuartos se
están desarrollando hacia los municipios de Juárez,
Ciénega de Flores y Pesquería. Contrario a lo que
sucede con el núcleo de municipios, caracterizados

por una vivienda más amplia de entre cuatro y
seis cuartos, no obstante que ha incrementado el
crecimiento vertical de la ciudad particularmente
en zonas con alta plusvalía del centro de Monterrey
(Jurado y Zúñiga, 2018). En tanto a los servicios de
agua potable 93.3% de las viviendas particulares
habitadas en la ZMM disponen de agua entubada
dentro de su vivienda, y 0.07 por ciento no cuenta
con drenaje (INEGI, 2020).
En la metrópoli se concentra el 85% de las
unidades económicas que emplean al 90% de
todo el personal ocupado del estado (Censo
Económico, 2019). La distribución de la mayoría
de la población económicamente activa y
población ocupada se localizan en Monterrey,
Apodaca y Guadalupe; entre las ocupaciones que
más destacan se encuentran los profesionistas,
técnicos especializados, operadores de maquinaria
industrial, comerciantes y empleados en ventas
(INEGI, 2020).
Se estima que Nuevo León tiene el 14.5% de
su población total en condiciones de pobreza, este
es el menor porcentaje con respecto a las demás
entidades del país (CONEVAL, 2018). En el caso
de la ZMM, los 18 municipios que lo integran
se encuentran en muy bajo rezago social a nivel
nacional. Sin embargo, hay que considerar que

Mapa 1. Tasa de Crecimiento Medio Anual 2010-2020 y población total municipal, 2020

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, Censo de Población y Vivienda, 2020

115

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

por lo menos en ciertas áreas de los municipios
nucleares y gran parte de la periferia -que está en
constante crecimiento- cuentan con alguna carencia
social, viviendas en condiciones de precariedad,
analfabetismo y educación básica incompleta.
Aunque el dinamismo económico persiste en
el núcleo metropolitano, las dificultades sociales
y económicas subyacen en toda la ZMM. De
acuerdo con el Reporte del Mercado Inmobiliario
de México 2020, realizado por Lamundi (2020),
San Pedro Garza García se posiciona como el
municipio del país con mejor calidad de vida, y
en cuarto lugar se encuentra San Nicolás de los
Garza, lo anterior por considerar sus servicios
municipales,
infraestructura,
autoridades,
crecimiento económico, menores índices de
inseguridad etc. Lo anterior no sucede con
otros municipios periféricos, de acuerdo con
la Evaluación 2021 de la plataforma “¿Cómo
vamos Nuevo León?”, el municipio de Cadereyta
se reportó como el último lugar en la evaluación
de los que conurban la ZMM, lo anterior con base
en una metodología cualitativa, que contrasta
diversos aspectos relativos a la percepción de
seguridad, infraestructura y buen gobierno.
La percepción (subjetiva) de inseguridad de
la población, menciona Mazza (2009), funciona
para los ciudadanos como para los gobiernos,
como colector de ansiedades y problemas
complejos relativos a las vivencias en la ciudad
como espacio habitado (p.77), ésta es una tarea
pendiente por los gobiernos locales de esta zona.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de
Seguridad Pública Urbana de INEGI (marzo
2022), de los municipios seleccionados por el
estudio, Monterrey tiene el mayor porcentaje de
percepción de inseguridad municipal (71.5%),
le siguen Santa Catarina (61.2%), Escobedo
(57.3%), Guadalupe (55.4%), y Apodaca
(43.0%), contrario a lo que sucede en San Pedro
Garza García (88.3%) y San Nicolás de los
Garza (73.6%) con los porcentajes más altos de
percepción de seguridad, lo anterior asociado a las
características socioeconómicas de la población
en los municipios metropolitanos de Monterrey,
mencionados en la radiografía anterior.
Las características del territorio regiomontano,
el dinamismo urbano y los contrastes que
suceden al interior de la zona, influyen en los
desplazamientos, la movilidad metropolitana,
y los estilos de vida de la población (Cardona,
2008). La dependencia económica al núcleo

geográfico metropolitano, -que cuenta con la
mayor cantidad de empleos-, hace dependiente a
la periferia en mayor medida al uso del transporte
público, o bien, motiva a la adquisición y
utilización de vehículos motorizados. Por otro
lado, las condiciones climáticas extremas y la
distancia entre nodos y sitios principales de
interés, desmotivan otras formas alternas de
movilidad como la bicicleta o simplemente ir a
pie.
Se trata de una Zona Metropolitana con
contrastes marcados que se evidencian en
párrafos anteriores. Estos patrones que ya existían
históricamente se han venido acrecentando con
el tiempo. Se trata sin duda de lo que Manuel
Castells califica como una “ciudad dual”: aquella
en la coexisten los más variados sectores sociales
y los contrastes entre riqueza y pobreza extrema.
Es en este escenario que aparece la pandemia de
COVID en 2020.
La pandemia por la COVID-19 en la Zona
Metropolitana de Monterrey
De forma inminente el virus Sars-Cov-2 que
provoca la COVID-19, se expandió por territorio
mexicano a finales de febrero del 2020. Este
hecho que cambiaría la vida, las prácticas sociales
y de desarrollo de la humanidad avanzó de forma
exponencial por las principales ciudades del país
como la Ciudad de México, Guadalajara, Tijuana
y por supuesto Monterrey.
En aquél entonces, el desconocimiento
de la enfermedad y la lenta reacción de parte
de los gobiernos federal y estatales, careció
de acciones para prevenir la propagación del
virus (Patiño y Cruz, 2020). En gran medida
prevaleció el pánico social producto de la
información (o desinformación) en redes sociales
y medios de comunicación, muchas veces por
las contradicciones proporcionadas por medios
oficiales (Nájar, 2020).
Diversas investigaciones en el país
evidenciaron el paso de la pandemia en varios
temas: estimaciones de pobreza y desigualdades
(Merino et. al. 2020; Vommaro, 2020),
características de la vivienda (Ortega, et. al.
2020; Hernández, 2020), efectos económicos
(Mendoza, 2020; Diaz, 2020; Sánchez y García,
2020), salud (Guzmán, 2020), características
educativas (Pérez, 2020; González, 2020) y
manejo de la pandemia (Sanahuja, 2020; Cejudo
116

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

et. al. 2020), lo que permitió documentar de
forma expedita los procesos sociales durante y
posterior al periodo de confinamiento.
En particular en el estado de Nuevo León,
Arzaluz y Vázquez (2021) y Cruz y Pérez (2020)
mencionan los efectos sociales, el cambio de las
dinámicas urbanas y la vivienda, que desde el
18 de marzo de 2021 cambiarían las actividades
económicas y sociales en la ZMM producido por
el confinamiento a nivel mundial.
Con diversas acciones, las estrategias del
gobierno federal, estatal y municipales abarcó
la “Jornada Nacional de Sana Distancia” que
inició el 23 de marzo del 2020 como una política
nacional de salud basada en el distanciamiento
social. Este programa incluiría el uso de
cubrebocas, lavado constante de manos, y saludo
a distancia como normas de prevención, sugeridas
por la Organización Mundial de la Salud (OMS)
(Enciso, 2020).

La suspensión de actividades consideradas
como no esenciales en Nuevo León, incluyó el
cierre de negocios y comercios de diversos sectores
como el educativo, hotelero, servicios turísticos,
construcción, recreativo, actividades religiosas,
cultural, y cualquier sitio de esparcimiento público
masivo (Gobierno de Nuevo León, 2020), hasta
la reapertura paulatina por sectores económicos
en junio del 2020 anunciado por la Secretaría de
Economía y Trabajo de Nuevo León (2020).
En la siguiente línea del tiempo se observan los
momentos que han marcado de forma significativa
el paso de la pandemia a nivel local y federal,
entre las que destacan las campañas “Quédate en
Casa”, para fomentar el confinamiento y así evitar
los contagios masivos y el bloque iniciado por el
Gobierno de Nuevo León denominado Alianza
Federalista, con el objetivo de tomar medidas
de oposición -al presidente López Obrador- de
atención durante la pandemia (Reyes, 2020).

Figura 1. Línea del tiempo del paso de la pandemia en México y en Nuevo León 2020-2022

Fuente: Elaboración propia con base en Institute for Global Health Sciences, 2020 y registros periodísticos

117

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Como sucedió a nivel federal, en Nuevo León
diariamente se informó de los casos y medidas
de prevención ante el virus. De acuerdo con
registros del Gobierno del Estado, el 11 de marzo
de 2020, procedente de la Ciudad de México, un
hombre de 57 años mostró los primeros síntomas
del virus (González, 2020). Desde entonces se
comenzó el registro a nivel estatal de casos, de
los cuales la mayoría se ubicaron en la ZMM,
cifra que fue disminuyendo con respecto al 2022,
año que inició la pandemia y que llegó al 94.70%
(Arzaluz y Vázquez, 2020), y murieron cerca de
16 mil personas a causa de la COVID-19 en todo
el estado. Los datos producidos por el Gobierno
estatal, desde su inicio, contabilizaron los casos
detectados en instancias públicas y privadas,
acción que no sucedía a nivel federal.
A través de módulos de detección Drive-Thru
en puntos estratégicos de la ZMM (Monterrey,
Guadalupe, Escobedo y Apodaca), el personal
médico valoró los casos y determinó si era
necesaria la realización de la prueba COVID-19.
Por otro lado también se dispusieron de los
Centros de Salud Centinela, que tuvieron un
alcance mayor, ubicándose en zonas estratégicas
del estado que incluyen los municipios de
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás de los Garza,
Santa Catarina, Cadereyta y Santiago en la
ZMM y fuera de ésta los municipios de Allende,
Linares, Montemorelos, Cerralvo, Sabinas
Hidalgo, Galeana y Dr. Arroyo. En estos centros
se realizaban las pruebas a personas que cumplían
con los principales síntomas del virus (Gobierno
de Nuevo León, 2020).
En tanto a la infraestructura hospitalaria en
la ZMM se dispuso durante la pandemia, 10
unidades de hospitalización y consulta externa
para la atención potencial de pacientes con
COVID-19, la mitad se ubicó en el municipio
de Monterrey (5 unidades), las demás en San
Nicolás de los Garza (2 unidades), Guadalupe (1
unidad), Juárez (1 unidad) y Sabinas Hidalgo (1
unidad), en total se dispusieron 1, 713 camas en
estos hospitales (CLUES, 2020).
En el caso de la ZMM, los municipios de
mayor concentración demográfica, reúnen más
unidades médicas pero menores tasas de unidades
médicas por cada mil habitantes, lo anterior con
base en un informe de El Colegio de la Frontera
Norte, “Migrantes en el noreste de México y su
vulnerabilidad ante el COVID-19” (2020).
En febrero del 2021, se anunciaron para

Nuevo León las primeras dosis de vacunas
anti-COVID-19, estas fueron aplicadas en
los municipios más alejados a la ZMM y con
mayores números de pobreza, siguiendo las
normas establecidas en el Documento Rector de
la Política Nacional de Vacunación contra el virus
Sars-Cov-2 del Gobierno Federal (2021).
De acuerdo con la Evaluación 2021 de “¿Cómo
vamos Nuevo León?”, publicada en el primer
trimestre de 2022, reportaron que el 90.4% de la
población encuestada en el estado había recibido
por lo menos una dosis de vacunación, siendo
Guadalupe (96.1%), San Pedro Garza García
(95.9%) y Apodaca (94.6%) los municipios con
mayor porcentaje de personas vacunadas con
respecto a su población total; de estas personas, el
11.6% de los habitante de San Pedro Garza García
y el 2.1% de San Nicolás, lo realizaron en Estados
Unidos y cerca del 92% de los municipios de la
ZMM lo realizó en los puestos de vacunación
implementados por el Gobierno de México.
Contrario a lo que sucede con los municipios
periféricos: Cadereyta (20.4%), García (14.7%)
y Juárez (13.13%) en los que tienen aún altos
porcentajes de personas que no recibieron al
menos una dosis. Entre las razones por las cuales
no habían recibido al menos una dosis, el reporte
arrojó que en su mayoría no poder atender la
cita en las fechas indicadas en el municipio; el
biológico utilizado no daba confianza; incluso
porque no creyeron pertinente vacunarse. Lo
anterior nos habla de características sociales en los
municipios: por un lado, la falta de disponibilidad
derivado en gran medida por el desarrollo de
actividades laborales e incluso de traslados; y por
otro lado, de la falta de información con respecto
a las vacunas proporcionadas.
Es un hecho que el conocimiento generado,
las acciones gubernamentales y sociales han
ido transformando, y mejorando en beneficio
de la sociedad. En una ciudad de diversos
contrastes sociales, percepción de inseguridad
y violencia cotidiana, aunado a dificultades de
movilidad y problemas ambientales, el tema de
salud se priorizó en la complicada articulación
intersectorial del gobierno.
Metodología del trabajo
El análisis principal de este documento se basó
en los resultados del cuestionario “Condiciones
de habitabilidad ante el distanciamiento
118

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

social impuesto por el COVID-19”, en la Zona
Metropolitana de Monterrey, que fue aplicado
del 25 de abril al 31 de mayo del 2020. El
cuestionario se aplicó a nivel nacional en
ocho ciudades de México: Ciudad de México,
Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Ciudad Juárez,
Toluca, Cuernavaca y Mérida con un total de
7,030 respuestas recibidas de las cuales 211,
es decir, el 3% correspondieron a la ZMM. La
Ciudad de México fue la que recibió un mayor
número de respuestas con 4 419, es decir, el
62.9% de los registros.
El objetivo de dicha investigación fue
“conocer los efectos del distanciamiento social
en familias mexicanas de acuerdo con las
condiciones de vivienda y el entorno urbano en el
que se localizan, a fin de elaborar propuestas que
permitan enfrentar en las mejores condiciones
posibles esta difícil situación sanitaria, económica
y social” (Ziccardi, 2020:1).
El cuestionario se distribuyó a través
plataformas como WhatsApp y Facebook
siguiendo el método de bola de nieve al distribuir
en primer lugar entre los contactos más cercanos,
solicitando su réplica entre los respectivos
contactos y así sucesivamente, por lo tanto,
el instrumento tiene la limitante de que fue
contestado por personas con acceso a internet y
con entendimiento del uso de estas aplicaciones.
El instrumento fue contestado por personas
adultas y del total, 7 de cada diez respuestas
fueron de mujeres. Con relación a las edades, 6
de cada 10 personas tenían entre 31 a 60 años
(Ziccardi, 2021: 20).
El cuestionario se construyó a partir de
la definición de habitabilidad, entendido
como “la calidad de habitable que tiene
una vivienda, lo cual está en función de las
condiciones que reúne, entre las que destacan:
a) las características materiales, b) el tamaño
de acuerdo con la composición familiar,
c) el acceso y la calidad de los servicios
habitacionales, d) la certeza jurídica sobre la
propiedad (Ziccardi, 2015:35).
Por lo que el instrumento constó de las
siguientes secciones: 1) Características
generales de la vivienda: municipio, sexo y
edad del informante; 2) Habitabilidad de la
vivienda; 3) condiciones del entorno urbano;
4) actividades económicas y recreativas; 5)
convivencia familiar; 6) convivencia vecinal; y
7) Acciones de gobierno.

Resultados en la Zona Metropolitana de Monterrey
En la ZMM se consiguieron las siguientes cifras:
se obtuvieron 211 respuestas, los resultados por
municipio fueron los siguientes:
Gráfica 1. Municipio de vivienda de la persona
encuestada

Fuente: Elaboración propia con base en resultados del
Cuestionario “Condiciones de habitabilidad ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19”, 2020

Como se observa, la mayoría de los cuestionarios
se respondieron en el municipio de Monterrey, en
segundo lugar, aparece Guadalupe y en tercero
Apodaca, que son algunos de los municipios
con mayor número de población. En contraste,
en San Pedro Garza García hubo 14 respuestas
y ninguna de San Nicolás de los Garza, que son
los municipios con mejores niveles de vida de la
zona metropolitana. Destaca que la mayoría de
quienes respondieron fueron mujeres, con un total
de 158 por 53 hombres. La edad promedio fue de
47 años. Por el número de cuestionarios podemos
hablar de un estudio de tipo exploratorio que no es
representativo estadísticamente de acuerdo con el
objetivo principal de la investigación.
Una primera interpretación de los resultados se
ha presentado en un documento ya publicado, no
obstante, para este artículo revisamos nuevamente
la base de datos buscando las respuestas
diferenciadas entre municipios centrales y
periféricos, sobre todo en las preguntas que
tenían que ver con las dificultades económicas
experimentadas.
En gran medida, las personas que respondieron
el cuestionario, radican en las áreas sur y poniente
de la ciudad (Mapa 2), es decir en el municipio
de Monterrey en colonias con bajo y muy bajo
grado de marginación. Este indicador permite
119

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

diferenciar las unidades territoriales de acuerdo
con el impacto global de las carencias que padece
la población, derivado de aspectos como acceso a
la educación, residencia en viviendas y percepción
de ingresos monetarios CONAPO (2021).
Los municipios de Guadalupe, Santa Catarina
y Apodaca que poseen características socio
territoriales un tanto similares, la distribución de
encuestados correspondió particularmente con
grado medio de marginación.
Para los casos de alto grado y muy alto grado
de marginación, -ubicados principalmente en el
norte de la ciudad-, ciertas áreas de Escobedo
y Salinas Victoria y al sur en el municipio de
Santiago, y suroriente en Juárez, no observamos
respuestas en este ejercicio.

una de 4 y más cuartos, lo que indica una vivienda
amplia de entre 50 y 150 metros cuadrados en el
núcleo urbano de la ciudad de acuerdo con las
respuestas. En promedio, en la vivienda habitan
entre 1 y 3 personas, la mayoría adultos de entre
31 y 60 años. Y con respecto a los servicios la
mayoría respondió contar con drenaje (99.1%),
servicio de recolección de basura (94.8%), acceso
a agua potable (96.2%), y solo el 73 por ciento
consideró tener servicio de seguridad pública en
sus colonias o fraccionamientos.
Dificultades económicas
En esta sección del cuestionario se preguntaron
temas como las actividades económicas realizadas
por las personas, el número de personas que
tenían empleo, el tipo de apoyos recibidos y un
aspecto que deseamos resaltar es el impacto de
la epidemia sobre la capacidad de pago de las
personas. De tal manera se les cuestiono sobre las
dificultades para pagar hipoteca, renta, créditos,
colegiaturas, servicios, mantenimiento y otra
clase de deudas. Esta sección ayuda a entender el
tema de la desigualdad territorial y los efectos del
COVID-19 en la ZMM.
En primer lugar, respecto a las hipotecas,
sólo 15 personas manifestaron tener dificultades
para el pago, éstas ubicaron en varios municipios
de la ZMM. Con respecto al pago de la renta, 16

Principales resultados
De los encuestados, el 40.3 por ciento respondió
vivir en una casa sola en una colonia consolidada,
y el 35.5 por ciento en un fraccionamiento o
conjunto habitacional. La mayoría cuenta con casa
propia y pagada, mientras que el 25.6 por ciento
aún se está pagando y solo el 13.7 por ciento paga
una renta.
Sobre el tamaño de la vivienda, las personas que
respondieron el cuestionario, mencionan habitar

Mapa 2. Distribución de cuestionarios y grado de marginación en la ZMM

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, Censo de Población y Vivienda, 2020 y Cuestionario
“Condiciones de habitabilidad ante el distanciamiento social impuesto por el COVID-19”, 2020

120

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

personas expresaron no poder pagar, de éstas, 9
se ubicaron en Monterrey y el resto se distribuyen
en los otros municipios. Con respecto al pago
de mantenimientos sólo 9 personas tuvieron
problemas, 7 de ellas en Monterrey.
Los problemas más graves se ubican en los
temas de créditos, servicios y otras deudas, así
como el pago de colegiaturas.
Resulta notorio que, de un total de 211
cuestionarios, en 61 casos haya problemas de
pago de crédito de diverso tipo, 42 con pendientes
en pago de servicios, 30 con otros tipos de deudas
y 27 con pago de colegiaturas. Si bien no se trata
de una muestra representativa, estos datos pueden
dar idea del tipo de dificultades económicas
experimentadas por las personas.
Analizando los casos, el rubro de los créditos
fue el más alto, y se concentra en Monterrey en
29 casos, seguido de Guadalupe con 9 y Apodaca
con 6. El resto se distribuyen en los demás
municipios. Aparece San Pedro Garza García con
4 casos de este tipo de deudas.
Por otra parte, el pago de servicios es otra
dificultad experimentada por la población, en
este rubro Monterrey tiene 17 casos, Guadalupe
9 y Apodaca 6. Respecto a otra clase de deudas,
aparecen 30 casos, casi la mitad se dieron

en Monterrey. Finalmente, respecto al pago
de colegiaturas, 27 personas manifestaron
dificultades, de éstas, más de la mitad se ubican
en Monterrey. Si bien los casos se concentran
en Monterrey dado que fue el municipio donde
se presentaron más respuestas, los resultados
pueden indicar algunas tendencias sobre el tipo
de dificultades económicas presentes con la
pandemia. Como se indicó en la metodología, las
respuestas en Monterrey se ubicaron en el sector
de baja marginación, lo cual es sintomático de
un problema grave de pagos que se puede inferir
para el resto de la población. La gráfica 2 resume
estos resultados:
En esta gráfica aparece San Pedro Garza García,
a pesar de los niveles altos de calidad de vida de este
municipio. En el extremo se observa que algunos
municipios con poca respuesta, por ejemplo, El
Carmen, aparece con alto nivel de deuda donde de
5 casos, 4 tienen problemas para pago de créditos, 2
de servicios y renta y uno de colegiatura, sin duda
las personas que responden tienen varias deudas
a la vez. García tiene una dinámica similar, con 4
respuestas y de éstos 3 con deudas por servicios.
Juárez tiene también los mismos problemas. Se trata
de los municipios con menores niveles de vida en la
Zona Metropolitana de Monterrey.

Gráfica 2. Municipio y tipo de deudas

Elaborado con base en los resultados del Cuestionario “Condiciones de habitabilidad ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19”, Ziccardi, et.al., 2020)

121

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Reflexiones finales

Pero es necesario hacer análisis más amplios tanto
cuantitativos como cualitativos que examinen
los efectos de la pandemia sobre la economía y
el acceso a los bienes de las personas. Es muy
probable que las brechas de desigualdad se hayan
ampliado, pero se requiere hacer más indagación
al respecto.
Sin duda faltan más datos que refuercen esta
hipótesis, pero los resultados del cuestionario
“Condiciones de habitabilidad ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19”,
resultan útil en mostrar los patrones de desigualdad
y vulnerabilidad experimentados por los habitantes
de los municipios más alejados de la ZMM.
La metodología empleada resulto útil para el
primer momento de la pandemia y el valor del
trabajo estriba en demostrar cómo una población
que experimentaba desde antes condiciones de
pobreza y vulnerabilidad fue la más afectada
durante la crisis por COVID.
Como se expuso al inicio de este documento, la
ZMM se ha urbanizado con base en patrones que
han marcado la desigualdad urbana y territorial,
circunstancia que marca el acceso diferenciado a
otra clase de bienes. Esto se ha profundizado con
la epidemia y los efectos se empezarán a ver en
el corto plazo.
De tal manera que la Zona Metropolitana de
Monterrey se aleja del cumplimiento de los ODS
referidos a la reducción de desigualdades y a la
búsqueda de ciudades sostenibles. Esto representa
un reto para los gobiernos y un espacio para nuevas
formas de actuación de la sociedad local. C

Como se ha analizado hasta ahora, la concentración
poblacional del territorio de Nuevo León y sus
características geográficas, en gran medida ponen
en desventaja a la población rural y a algunos
municipios de la periferia de la ZMM. Se trata
de un patrón de urbanización que construyó una
ciudad dual, segregada, con un alto porcentaje de
población vulnerable habitando en las afueras de
la mancha urbana.
Las desigualdades territoriales afectan sobre
todo a las personas que viven en las periferias
urbanas. Este tipo de desigualdad se observa
claramente en Monterrey y es una situación que se
ha venido construyendo a través de los años. Las
políticas urbanas puestas en marcha han hecho
poco en este sentido.
En este contexto, la aparición de la COVID
19 fue un factor que de acuerdo con la
conceptualización de vulnerabilidad, afectó a las
familias e individuos en sus condiciones de vida
a consecuencia del impacto provocado por un
evento de carácter traumático.
El presente documento analizó este evento y
algunas de sus consecuencias sobre los habitantes
de la Zona Metropolitana de Monterrey, esto a
través de un instrumento que se empleó al inicio
del confinamiento y que señala algunos resultados
válidos para el momento en que se aplicó. Aunque
el estudio se vio limitado en su alcance, permite
observar algunas afecciones al interior de los
hogares en la primera etapa de la pandemia.
Encontramos que el confinamiento provocado
por la COVID-19, hizo gestionar las necesidades
básicas y de servicios de la población de formas
alternativas a las convencionales, en contextos
de desigualdades relacionadas con la vivienda,
salud, empleo y educación.
Los resultados observados demuestran que las
personas habitantes de zonas periféricas tuvieron
más dificultades para el pago de diversos bienes y
servicios. Se trata de habitantes en condiciones de
pobreza y vulnerabilidad previa a la pandemia, que
resultaron más afectados que otras poblaciones de
la ZMM.
Con estos hallazgos, podemos establecer la
hipótesis que las condiciones de desigualdad
que se observan en la Zona Metropolitana de
Monterrey, pueden ser ahora más marcadas como
resultado de la pandemia de COVID-19 y las
condiciones de vulnerabilidad se han acrecentado.
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                    <text>�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

EDITORIAL
La metrópoli prematura contemporánea en la metamorfosis
urbana como un proceso evolutivo ad perpetuam1
Eduardo Sousa-González2

E

llamada cuarta ola del denominado SARS CoV-2
(COVID-19).
Los pronósticos nacionales y locales para retomar
no una nueva normalidad, sino una nueva realidad,
por lo pronto son alentadores, ya que el número de
contagios, hospitalizaciones y defunciones se han
visto disminuidos; aquí habría de subrayarse que
en esta nueva realidad mencionada, es claro que los
fenómenos mundializantes deberán de representar
en el futuro próximo, una variable interviniente e
indispensable que debe de considerarse en la esfera
de las predicciones urbanas.
En este orden de ideas, como parte de esta visión
editorial, a continuación en las reflexiones siguientes
se abordara sucintamente desde una posición teórica
y una metodología deductiva3 (Hernández, R.:2010:
275), la interpretación reflexiva de la manera en
que se conforman de origen las llamadas zonas
metropolitanas y sobre todo el porqué de la generación
de sus problemáticas espaciales agravadas: de
movilidad, de infraestructura, de equipamientos y
demás; esto a partir de una propuesta que sirva de
base teórica en el abordaje explicativo y que permita
no solamente una redefinición de las metrópolis del
sur global y el entendimiento de su génesis procesal;
sino también, la generación de políticas públicas de
alteridad4, las estrategias operativas de aplicación
espacial y sobre todo la instrumentación de
planeación ad hoc que posibilite atenuar y corregir
sus problemas internos.

n cualquier ámbito del conocimiento
científico, la mayoría de las publicaciones
seriadas como la que a continuación se
presenta, tiene como un objetivo ex profsseso y en
sensu stricto, mostrar aproximaciones puntuales
de carácter científico en cada una: i. De las áreas
del conocimiento involucradas; ii. En los objetos
de intervención particulares y ; iii. En las temáticas
específicas que cada autor aborda.
Justamente aquí lo significativo y concreto, es
que mediante estas aproximaciones de profundidad
científico-intelectual se pretende no solamente
avanzar en un conocimiento significativo y
cabal como un aporte específico; sino también,
la intención es la de contribuir: a una discusión
seria y abierta, a la trascendencia operativa, a
la profundidad científica y a la pertinencia de la
disciplina y de la multidisciplina en la que cada
autor pone su esfuerzo investigativo diario.
Es en este sentido, en que con la publicación
del número referido al mes de junio del año
pandémico del 2022, CONTEXTO. Revista de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México, inicia la
divulgación del primer número de este año,
avanzando positivamente en medio de esta
contingencia sanitaria: manifestación negativa
de impacto mundial que en el caso de México
como país y en particular la zona metropolitana
de Monterrey, están en proceso de remontar la

1

Para profundizar aún más en esta temática consultar: Sousa-González, E. et al: (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes
antrópicos y originarios. México, Río Subterráneo-Universidad del Bío-Bío; pp.19-66: descarga de libro: https://www.researchgate.net/
profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) reconocido en el Nivel
2 desde el año 2009; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
3
La intención de utilizar este metodología particular que induce al razonamiento deductivo, consiste en tener la posibilidad de avanzar en
el conocimiento sobre estos espacios sui géneris llamados zonas metropolitanas; esto, a partir de la definición del concepto de metrópoli
prematura, el cual será integrado al análisis metropolitano con la finalidad de visualizar desde la perspectiva de prematurez, la manera
característica en que tienden a consolidarse territorialmente las zonas metropolitanas en México.

4

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Para estos propósitos, se proponen cuatro
conceptos teóricos los cuales, desde la perspectiva de
esta propuesta, permiten no solo, como se menciona
anteriormente, la redefinición de la metrópoli
contemporánea; sino también, explicar el estado de
hechos en que se encuentran estas espacialidades
en la contemporaneidad e inferir puntualmente en
strictu sensu, el porqué de estos hechos y así lograr
intervenir positivamente. Los cuatro conceptos que
se proponen para la exploración metropolitana son:
A. El de metrópoli prematura;
B. El de contemporaneidad líquida y frágil;
C. El de fuerzas centrífugas de expansividad
territorial y;
D. El que integra la eficiencia, la eficacia y la
efectividad.

ii. Por el otro, aquellos espacios deshabilitados
o de habilitación deficiente y difusos, los cuales
evidencian una segregación social y funcional;
en los cuales residen ciudadanos de una clase
social de antípoda, que además por las evidentes
características del suelo, se encuentran en riesgo
y en vulnerabilidad.
A partir de lo mencionado en los párrafos
anteriores es que, desde esta perspectiva teórica,
se define el concepto de la metrópoli prematura,
indicando que:
“Esta noción de metrópoli prematura o
prematuridad urbana, alude específicamente a un
crecimiento físico en el espacio metropolitano que
se da antes de tiempo por múltiples y diferentes
variables intervinientes, entre ellas el incremento
incontrolado de la población; esto es, un impulso
territorial anticipado que se podría denominar
también como una acrocéfalia urbana, donde
simbólicamente ciertas estructuras imbricadas
en el imaginario urbano (Banchs, M.: 2007: 4765), aquellas que dan forma y que permiten el
crecimiento espacial expansivo periférico en la
metrópoli, tienen una tendencia a esa acrocéfalia
urbana mencionada, hacia una precocidad
territorial; entendido esto último, como: una
alteración de origen espacial, que desemboca en
una propensión proclive que se encamina hacia:
i. El adelantamiento incontrolado en el
crecimiento de la población y sus usos
diferenciales del suelo en el territorio;
ii. La inexperiencia y la tendencia negativa a la
corrupción, de muchos de los operadores adscritos
en las dependencias gubernamentales que guían
los procesos del planeamiento metropolitano en el
locus typicus, a los cuales en otras investigaciones
desde el año 2009 los hemos denominado, por
estas características proclives, como funcionarios
contingenciales.” (Sousa, E. et al. 2022: 19-66).

A. La metrópoli prematura
Para explicar el concepto de metrópoli prematura
es necesario reconocer que en todas las zonas
metropolitanas: de México como país, del sur
global y seguramente en el mundo conocido, el
irreversible proceso de urbanización de expansividad
periférica, evidencia en sus diferentes etapas de
metropolización5, la conformación incuestionable,
progresiva, creciente y replicante de diferentes
usos del suelo; las cuales tienen propiedades de
habilitación infraestructural y de equipamientos
sumamente diferenciada y dicotómica.
Hecho que al interior de la metrópoli ha generado
procesalmente en el tiempo una composición y
dosificación proclive en los usos del suelo, de
características evidentemente diferenciadas, opuestas
y contradictorias; los cuales son ocupados por lo
que se puede denominar como de antípoda de clase
social6, esto es:
i. Por un lado, están aquellos espacios altamente
habilitados los cuales son habitados por los sectores
de la población económicamente más pudientes; y

1

El concepto de Alteridad (del latín alter: el Otro de entre dos términos, considerado desde la posición del uno, esto es, del Yo) es el
principio filosófico de alternar o cambiar la propia perspectiva, por la del Otro, considerando y teniendo en cuenta el punto de vista, la
concepción del mundo, los intereses, la ideología del Otro; no dando por supuesto que la de uno es la única posible. El término alteridad se
aplica al descubrimiento que el Yo hace del Otro, lo que hace surgir una amplia gama de imágenes del Otro, del nosotros, así como visiones
múltiples del Yo.
2
Para profundizar en la teoría que circunscribe el concepto de etapas de metropolización consultar Sousa, E.: 2015: 426; 2009: 133
3
“El concepto de antípoda de clase social propuesto con anterioridad, alude a los estratos de la sociedad metropolitana compuestos por
grupos de familias que ocupan posiciones diferenciadas en el territorio metropolitano y muchas de las veces son antagónicas, esto sería: la
agrupación de personas que se encuentran en una misma esfera social, con similares grados educativos, de posesión de bienes mobiliarios o
inmobiliarios, actitudes morales, hábitos de consumo y otros más; contrapuestos a otros grupos de la sociedad con características antónimas;
debe subrayarse además, que otra de las particularidades que alude este concepto de antípoda de clase social, es que denota una clara y
diferenciada localización espacial y de características constructivas de las viviendas de pobladores en el ámbito de los diferentes contornos
metropolitanos”. Sousa, E.:2008

5

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CONTEXTO

B. La contemporaneidad líquida y frágil

A partir de esto, se define el concepto de
contemporaneidad líquida y frágil, la cual
representa un descontrol espacial y palimséstico
(παλίμψηστον) que no acaba de terminarse, y,
desde esta posición teórica se define así:
“La noción de contemporaneidad líquida
y frágil, tiene una relación directa con
cuatro orientaciones teóricas: i. La postura
antropológica de Augé, M. (2005) y lo que
él propone como figuras del exceso (tiempo,
espacio y ego, 2005 36-42); ii. La postura
sociológica de Bauman, Z. (2009; 2007), donde
formula la noción de modernidad líquida; iii.
La postura filosófica de Hanna Arendt (2002:
18) que propone las 3 capacidades permanentes
del hombre en la vita activa (labor, trabajo y
acción), la de Henry Lefebvre (1980: 7-29), que
vincula la revolución urbana a la urbanización
completa de la sociedad y la de Gastón
Bachelard (2005:15), que propone el agua
y la liquidez como elemento transitorio; así
como lo que propone el autor de este artículo,
en la esfera de otras investigaciones (Sousa:
2007; 2009; 2010), vinculado al subdesarrollo

Es evidente que el crecimiento expansivo de
orientación periférica en las zonas metropolitanas
del mundo conocido, representan uno de los
múltiples problemas y un gran desafío vinculado
a lo espacial, que día a día tienen que enfrentar
los gobiernos en sus distintas transversalidades
(federal, estatal y local); sobre todo porque en
las diferentes etapas de metropolización y sus
inherentes procesos de urbanización, la morfología
urbana tiene cambios constantes en su orientación
periférica, generando lo que se menciona en los
párrafos anteriores vinculado a la prematurez
espacial y a la diferenciación de habilitación en
sus diferentes contornos metropolitanos.
Para ejemplificar lo anteriormente mencionado
se muestra en el mapa 1, el crecimiento expansivo
de la metrópoli de Monterrey, Nuevo León,
México, 1940-2010, donde se aprecia la forma
en que en el proceso de urbanización, a partir del
centro metropolitano7, se generan los diferentes
contornos:

Mapa 1. Contornos de la zona metropolitana de Monterrey hasta el 1940-2010

Fuente: Sousa, E. et al. 2022: 36

7

El Centro Metropolitano de Monterrey o distrito central de negocios (DCN), se marca con una estrella en color rojo.

6

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CONTEXTO

latinoamericano y a la mundialización. La cual
a partir del año 2020 ha tomado una relevancia
sin precedente por el impacto pandémico global,
de ahí que al concepto de contemporaneidad
líquida original se le ha agregado el termino
de fragilidad; justamente por la inestabilidad y
la inseguridad (sanitaria) en que se encuentra
la sociedad en la actualidad. Se define a la
contemporaneidad líquida y frágil en la esfera
de las características cambiantes de la época
actual, cada vez más urbanizada y mundializada;
considerando a la liquidez como una metáfora
que permite entender la naturaleza de la
contemporaneidad, donde el tiempo líquido
y transitorio, y la postura teórica asociada a
las figuras del exceso augeianos (Augé, M.:
2005): de tiempo, de espacio y de ego, indican
el cambio de una modernidad solidada-estable,
a otra con movimiento perpetuo y cambio
constante; que no alcanza a solidificarse,
entre otras cosas, por su enmarcamiento en
una mundialización galopante (Sassen 2007;
1999); inherente a procesos concomitantes
de informacionalización y de difusión urbana
generalizada (Castells 2002; Borja 2002 1120; Borja, J.: 2003:35); los cuales adquieren
características sui generis, en los países
dependientes y de subdesarrollo intermedio
(Filippo, A. 1998:8), como México y muchos
otros latinoamericanos: los sólidos cancelan
el tiempo; para los líquidos, por el contrario,
lo que importa es el tiempo”. (Sousa, E. et al:
2022: 36-37; 2015: 224; 2013: 308).

En la redefinición de este concepto se han
integrado tres nociones que representan la base
explicativa que lo subsume:
i. “Lo antropoémico: del griego emeín que
significa vomitar; entendido desde la posición
teórica de Claude Lévi-Strauss (2011: 488) como
una forma de proceder de la sociedad actual, en
este caso particular, referida a la forma en que la
sociedad urbana en su evolución transformacional
galopante e incontrolada, tiende procesalmente
a enfrentar a la otredad de los Otros. Esto es,
mediante el apartamiento, la expulsión, el vomitar
fuera del cuerpo social que compone el espacio
susceptible para la ocupación expansionista:
ii. Lo antropofágico: del griego ἀνθρωποφαγία,
y de ἄνθρωπος-ου; Antrhopos, hombre, y φαγία,
phagia acción de comer; definido puntualmente
aquí: como la acción particular sobre el espacio
físico que tienen en el proceso tiempo-espacio
esas transformaciones territoriales de la ciudad y
de la ciudad metropolitana; las cuales involucran
físicamente a estas espacialidades, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana
de orientación periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma: de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados con
la naturaleza originaria; transformándolos en
espacios físicos totalmente diferenciados: y
iii. La entelequia social urbana: la cual supone,
desde la óptica de esta investigación, que la sociedad
que está integrada al territorio metropolitano
alberga en lo más profundo de su ser interior; no
únicamente la simiente fértil y nuclear, la cual
actúa como un germen de impulso originario, el
cual justamente tiende a vincularlo a una forma
de vida particularmente característica, dentro de
la sociedad y de los diferentes grupos sociales que
componen al espacio metropolitano: su cultura
urbana, su identidad, sus procesos idiosincráticos,
sus regionalismos y mucho más; sino también, a
un profundo arraigo, al espejismo que significan
y representan los satisfactores y las prerrogativas
que estos espacios de conurbaciones municipales
múltiples y de características sui géneris, ofrecen
para su uso, disfrute y disposición. Lo que los lleva
en el proceso evolutivo temporal a transformarse
proclivemente en unos individuos colectivamente
dependientes de estas condicionales”. (Sousa, E. et
al: 2022: 40-41). Esto se representa gráficamente
en la figura 1 (siguiente página).

C. Las fuerzas centrífugas de expansividad
territorial
Este concepto de fuerzas centrífugas de
expansividad territorial fue propuesto por el autor
de esta investigación desde el año 2009 (Sousa,
E. 2009: 135), pero con el paso del tiempo, de
nuevas investigaciones relacionadas, diferentes
enfoques disciplinares y variadas teorías espaciales
consultadas, en éste se han incorporado cambios
sustantivos transformándolo; ahora, esta noción
se relaciona, además de la cualidad en la que
una ciudad en su proceso de urbanización, que
vincula el tiempo-espacio-diferencial (Lefebvre,
H.: 1980: 44), tiende a evolucionar físicamente
mutando de un espacio urbano monocéntrico a
otro policéntrico (Precedo: 2004), partiendo de un
eje medular denominado un centro metropolitano.
7

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de productividad en el sector público, por
ejemplo: en el caso de la eficiencia, mientras
en el sector privado ésta se relaciona con
la cantidad de producto o mercancía y los
insumos utilizados en el proceso de producción
para obtener alta plusvalía; en la esfera pública
se relaciona con dos ítems: i. Con el producto
de trabajo directo efectuado por los recursos
humanos que laboren en la dependencia;
ii. Con la producción óptima de bienes
públicos, maximizando la cantidad de éstos
y minimizando los recursos económicos. La
eficacia, en cambio, se refiere a la calidad como
actitud del servidor público, la certificación de
los procesos administrativos y el cumplimiento
de las normas específicas de los bienes públicos
y para el grupo social de referencia. Por último
la efectividad adquiere una connotación más
importante en el ámbito de la esfera pública,
ya que en tanto producción de bienes públicos,
llámese equipamientos, infraestructura y otros;
su diseño y habilitación se obliga a cumplir
con una meta directamente relacionada con las
necesidades y requerimientos de la sociedad o
de un grupo social específico de referencia, y no
solamente para cortos períodos de tiempo; como
por ejemplo: algunas de las ampliaciones en
vías públicas implementadas como planeación
de contingencia; debiéndose obtener éstos
mediante una condición procesal de eficiencia,
eficacia, efectividad y de equidad”. (Sousa, E.
2020: 68; Sousa, E. et al 2022: 44-45).
Con las disquisiciones anteriores, la intención es
direccionar hacia un entendimiento comprehensivo
de esos espacios sui genéris que no únicamente
agrupan altas concentraciones de población, también
involucran altas dosis de problemas físicos, sociales,
de gobernabilidad, de movilidad y otros muchos
más; aquí el propósito específico está representado en
avanzar en su conocimiento y generar una posibilidad
real de formular lineamientos y estrategias de
planeación determinados y convertirlos en políticas
públicas operativas; esto, con la finalidad de regular,
de orientar y de dosificar, la multiplicidad de usos
del suelo que van agregándose a la metrópoli día
tras día ad perpetuam, propiciando los procesos de
expansión territorial de orientación adyacente, que
en su evolución transformacional tiende a conformar
morfológicamente el locus typicus.

Figura 1. Fuerzas centrífugas de expansión territorial:
redefinición simbólica

Fuente: Sousa, E. et al: 2022: 43

D. La eficiencia, la eficacia y la efectividad
Por último, están los conceptos de eficiencia,
de eficacia y de efectividad los cuales, desde
esta óptica, revisten una importancia particular,
ya que no solamente son la base de la de la
gestión de productividad en la esfera del Estado
y por supuesto, de las dependencias vinculadas
con la planeación espacial en las ciudades;
sino también, son considerados como variables
intervinientes fundamentales en la redefinición
contemporánea de una metrópoli; estos tres
conceptos se han analizado a profundidad por
el autor de este escrito en otras investigaciones,
incluso se ha redefinido recientemente8, por lo
que a continuación presentamos la cita textual
que alude a la última definición; ver la tabla 1.
“Los conceptos de eficiencia, eficacia y de
efectividad, representan la base de la gestión
8

Para profundizar en este análisis, consultara: Sousa, E.:2021: 18; 2020:68.

8

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tabla 1. Criterios normativos de aplicación metropolitana: eficiencia, eficacia y efectividad

Fuente: Sousa, E. et al. 2022: 45

En este sentido, es claro que al interior
del espacio urbano se da la existencia de una
diversidad de usos del suelo y de variables
intervinientes que permean a la sociedad urbana,
de ahí la importancia que representa no solamente
profundizar en lo referente a los procesos de
expansión física del locus typicus mencionado;
sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, por
lo que en este número de CONTEXTO. Revista
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, se han agrupado
siete trabajos de investigación de académicos
investigadores de diferentes partes del mundo,
los cuales nos muestran un panorama visual de
su objeto de intervención particular a través de su
personal trinchera investigativa.
El primero de ellos está representado por la
Dra. Raquel Hinojosa-Reyes de la Facultad de
Geografía de la Universidad Autónoma del Estado
de México, que nos presenta una investigación
denominada “Análisis espacial de la correlación
entre variables implicadas en la incidencia de
siniestros de tránsito tipo atropellamiento en la
ciudad de Toluca, México, mediante OLS, GWR y
KDE”; donde se analiza la relación entre factores del
entorno urbano (intersecciones viales, distribución
de las actividades económicas y condiciones

socioeconómicas de la población) y la incidencia
de siniestros de tránsito tipo atropellamiento en
Toluca. La metodología utilizada consiste en el
análisis espacial con base en modelos lineales
Ordinary Least Squares (OLS), Geographically
Weighted Regression (GWR) y Kernel Density
Estimation (KDE). La base de datos de siniestros
se obtuvo de la Dirección de Seguridad Pública
y Tránsito de Toluca (DSPT) (2000-2005) y el
marco geoestadístico (Inegi, 2010). Los resultados
muestran que las características del entorno local
tienen una poderosa influencia en las víctimas
peatonales, dado que la evidencia empírica
apunta a que la incidencia de atropellamientos
es mayor en zonas con alta densidad de empleo
(comercial, servicios e industrial) y en las
intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden. Los resultados son de suma utilidad para
el mejoramiento en las políticas de infraestructura
peatonal urbana.
Los doctores Carlos Flores-Rodríguez,
Luis fajardo-Velázquez y Raymundo RamosDelgado, los dos primeros de la Universidad de
Nayarit y el último del Instituto Tecnológico de
Tepic, abordan una investigación denominada
“Tras las huellas del barrio. La doble categoría, la
doble dimensión”, indicando que el barrio ha sido
el elemento recurrente de toda ciudad. A pesar de

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CONTEXTO

ello, no existe un acuerdo para definirlo, tratarlo o
delimitarlo. A partir de los chicaguenses es que se
le empezaría a observar como objeto de estudio,
sobresaliendo, desde entonces, dos dimensiones
que, por otro lado, serían complementarias: lo
social y lo construido. Desde la hermenéutica, y
con herramientas historiográficas, en este trabajo
se discurre en ello, partiendo de la premisa de que
barrio es una manera de referirse a una unidad
natural donde convergen ambas dimensiones;
siendo la segunda, de acuerdo con la teoría de las
persistencias y permanencias, la más adecuada
en este ejercicio de identificación. Tomando
como objeto de estudio al virreinal barrio de La
Luz, en Puebla, se advierte que barrio, como
sistema de convivencia, es una realidad dinámica
y cambiante y que, mediante el emplazamiento
natural y las edificaciones, distintivamente los
religiosos y los espacios abiertos, es que se
auspicia no sólo su forma urbana y toponimia,
sino sus oficios y cotidianidad, en este caso, la
relacionada con la alfarería.
El siguiente artículo está desarrollado por la
Dra. Rosa Martínez-Rico, la Dra. Brisa Violeta
Carrasco-Gallegos y el Dr. Xanat Antonio
Némiga, se titula “Importancia de las áreas
verdes en zonas urbanas con alta contaminación.
El caso de Atitalaquia, Atotonilco de Tula y
Apaxco, México”; en donde los autores indican
que en los municipios de Atotonilco de Tula,
Atitalaquia (Hidalgo) y Apaxco (Estado de
México), se presenta un problema ambiental por
la contaminación de diversas fuentes de origen
industrial y urbano. Además de la falta de la
falta de la aplicación de legislación en materia
ambiental, que atenúen los impactos de las
industrias, la falta de atención a la planificación
urbana y en específico a la dotación de áreas
verdes, no contribuye a mitigar el problema de la
contaminación. El objetivo del presente trabajo
es realizar una caracterización de la problemática
de estudio, que permita problematizar a fin
de encontrar soluciones en el aspecto de la
dotación de áreas verdes. Para ello se analizan
las variables estadísticas de localización de las
zonas urbanas, los usos de suelo, registros de
las emisiones de sustancias contaminantes y
localización de áreas verdes. Como acercamiento
cualitativo al estudio, se aplicó un grupo focal
para determinar las principales problemáticas
ambientales y posteriormente una encuesta en la
que se indagó sobre la percepción de las áreas

verdes y el valor que la población les asigna
como potencializadoras de mejoras a su salud y
al ambiente.
En el caso de la Dra. Gabriela Carmona
Ochoa de la Universidad Autónoma de Coahuila,
nos presenta un tema denominado “Patrimonio
e imaginarios del cibernauta: un acercamiento
a la ex Hacienda Santa María del Rosario”,
en donde la autora menciona que es a finales
del siglo XVIII la entonces llamada Hacienda
Santa María del Rosario se convirtió en un sitio
importante del Camino Real y de los Tejas,
ruta de trascendencia económica y cultural que
contribuyó a la integración de la capital de la
Nueva España con el inexplorado territorio del
norte. Actualmente ubicada en el Municipio
de Ramos Arizpe, Coahuila, la encontramos un
lugar en el que aún podemos encontrar vestigios
arquitectónicos valiosos del casco de la hacienda.
Indudablemente los procesos históricos inciden
en la configuración actual de una ciudad y una
de las mayores riquezas de las reflexiones en
retrospectiva radica no sólo en la información
tangible que sirve como base y es fundamental,
sino en esa parte intangible, es decir, en el
imaginario urbano. El objetivo de este trabajo es
reconocer el imaginario urbano de la Ex hacienda en
Internet y conocer a través de éste cuáles elementos
arquitectónicos prevalecen y se encuentran en el
imaginario del cibernauta. Se utiliza la Netnografía
como herramienta de investigación, la cual adapta
las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. Como
resultado obtuvimos una caracterización del
imaginario a través del análisis de imágenes y de las
redes semánticas naturales.
La doctoranda Dianelis Falls y la Dra. Mabel
Teresa Chaos Yeras de la Universidad de Camagüey
Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba, incorporan un
artículo denominado “Los arquitectos del movimiento
moderno en Camagüey, Cuba y su patrimonio
habitacional, entre el olvido y el valor” donde
mencionan que el centro histórico de Camagüey,
Cuba, Monumento Nacional desde 1980 y su núcleo
más antiguo inscrito en la lista del Patrimonio
Mundial en el 2008, atesora un amplio y variado
repertorio habitacional, dentro del que se encuentran
82 edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno. Estos edificios fueron proyectados
por importantes arquitectos camagüeyanos de la
vanguardia que, aunque sus obras reflejan cambios
sustanciales respecto a la arquitectura tradicional,
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CONTEXTO

hoy en día se reconocen sus valores, pero no
existe un justo reconocimiento a sus autores, de
allí la necesidad de su estudio. El trabajo realiza
un acercamiento a este repertorio a partir de su
identificación, seguida de una amplia y profunda
búsqueda de archivo. Ello permite acercarse a
los más destacados arquitectos del período y
valorar algunas de las características generales
de las obras por ellos proyectadas, para impedir
silenciar su valor frente al paso del tiempo, como
parte de la historia de la arquitectura que siempre
debe ser inclusiva y plural.
El siguiente artículo es desarrollado por los
doctores Julián Blanco Luna y Luis Alfonso
de la Fuente Suárez adscritos a la Universidad
Autónoma de Nuevo León; dichos autores
presentan un tema denominado “Percepciones y
actitudes ambientales de los usuarios del Mercado
Alianza en Torreón, México”, en donde mencionan
que en el Mercado Alianza en el norte de México,
persiste una intensa dinámica social, se mantienen
con vida tradiciones populares y la historia de la
ciudad. El presente estudio descriptivo aborda
la experiencia subjetiva, las percepciones y las
actitudes que los usuarios tienen al visitar este
lugar. Dichas experiencias se descubrieron a
partir de entrevistas semiestructuradas; algunas
efectuadas de manera fija, mientras que otras se
realizaron durante el trayecto por el mercado. Los
comentarios obtenidos a través de estas técnicas
fueron mapeados sobre un plano, lo cual permitió
visualizar las experiencias, tanto positivas como
negativas que se presentaron a los usuarios en
puntos específicos en el espacio. Las experiencias
positivas se relacionan tanto con las cualidades
de los elementos físicos y de los productos a
la venta, como con los aspectos sociales y los
elementos representativos del mercado. Mientras
tanto, las experiencias negativas se relacionan
con la inseguridad, y con la falta de limpieza
y mantenimiento. Los espacios del mercado
generan experiencias sensoriales y sociales en
quienes los recorren. De este modo, el mercado
va más allá del abasto de productos de necesidad
básica, pues es también un lugar de esparcimiento
para sus visitantes.
Por último el Dr. Arturo Valdivia Loro de
la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
Lima, Perú, aborda el tema “El discurso sobre la
ciudad desde el poder en Foucault”; argumentando
que el análisis del poder postulado por Michel
Foucault está presente en distintas disciplinas

del conocimiento y la ciudad no es la excepción.
Sin embargo, es de especial interés en tanto la
ciudad es un dispositivo que permite facilitar la
libertad o la sujeción del sujeto, produciéndolo y
sometiéndolo. Los avances en las investigaciones
que relacionan la ciudad con el poder cada vez son
más, motivo por el cual se vuelve necesario una
revisión del discurso con el objetivo de demostrar
las distintas comunidades que se han formado.
Para tal fin se analizan publicaciones (capítulos
de libros y artículos) en revistas indexadas en
Scopus con el programa gephi logrando identificar
siete comunidades discursivas. A saber, la ciudad:
concebida para el poder, como dispositivo de
poder, como productor de sujeto, como dispositivo
de vigilancia y como policía (desde un método
genealógico). Además de dos discursos en proceso
de construcción asociado a las smarts cities y la
gobernanza; demostrando la presencia, vigencia
y necesidad de continuar con más investigaciones
que analicen el poder y la ciudad.
Para finalizar con esta publicación es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, tenemos la certeza de que no
solamente el investigador vinculado a la temática
que publica este medio de difusión de la ciencia,
encontrarán una diversidad de posiciones teóricas
interesantes; sino también, otros lectores interesados
en lo expuesto, descubrirán a través de las páginas
que componen esta edición editorial, tópicos con
una visión interdisciplinar, de actualidad y con
una amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; ya que en este número particular han
colaborado con sus trabajos personales o grupales,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Análisis espacial de la correlación entre variables implicadas
en la incidencia de siniestros de tránsito tipo atropellamiento
en la ciudad de Toluca, México, mediante ols, gwr y kde
Spatial analysis of the correlation between the variables involved in the
incidence of transit events of running over pedestrians in Tolucacity, Mexico,
through ols, gwr and kde
Recibido: marzo 2021
Aceptado: marzo 2022

Raquel Hinojosa Reyes1

Resumen

Abstract

En este artículo se analiza la relación entre factores del
entorno urbano (intersecciones viales, distribución
de las actividades económicas y condiciones
socioeconómicas de la población) y la incidencia de
siniestros de tránsito tipo atropellamiento en Toluca.
La metodología utilizada consiste en el análisis
espacial con base en modelos lineales Ordinary
Least Squares (ols), Geographically Weighted
Regression (gwr) y Kernel Density Estimation
(kde). La base de datos de siniestros se obtuvo de
la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito de
Toluca (dspt) (2000-2005) y el marco geoestadístico
(Inegi, 2010). Los resultados muestran que las
características del entorno local tienen una
poderosa influencia en las víctimas peatonales,
dado que la evidencia empírica apunta a que la
incidencia de atropellamientos es mayor en zonas
con alta densidad de empleo (comercial, servicios
e industrial) y en las intersecciones de vialidades
de primer y segundo orden. Los resultados son
de suma utilidad para el mejoramiento en las
políticas de infraestructura peatonal urbana.

This article analyzes the relationship between
factors in the urban environment (road intersections,
distribution of economic activities, and socioeconomic conditions of the population) and the
incidence of run-over-type traffic accidents in
Toluca. The methodology used is through spatial
analysis based on Ordinary Least Squares (ols),
Geographically Weighted Regression (gwr) and
Kernel Density Estimation (kde) linear models.
The claims database was obtained from the
Toluca Security and Traffic Directorate (20002005) and the geostatistical framework (Inegi,
2010). The results show that the characteristics of
the local environment have a powerful influence
on pedestrian victims, since empirical evidence
points to the fact that the incidence of road
accidents is higher in areas with high employment
density (commercial, services and industrial) and
intersections of first and second order roads. The
results are extremely useful for improving urban
pedestrian infrastructure policies.

Palabras Claves:

Keywords:

siniestros viales peatonales; modelos lineales
espacialmente ponderados; densidad de empleo

pedestrian road accidents; spatially weighted
linear models; employment density

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México, Estado de México,
México; doctora en Planeación Urbana y Regional; email: hinojosaraquel82@gmail.com

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CONTEXTO

Introducción

Varios estudios previos han analizado la relación
entre los accidentes de tránsito y los componentes
de la ciudad. Se menciona que en zonas con
mayor desarrollo existen más accidentes viales
concentrados en la población económicamente
activa. Estos percances son más frecuentes en zonas
de actividades económicas mixtas o zonas con alto
nivel de empleo, por lo tanto, hay más tráfico y
flujo peatonal, y serán menos frecuentes en zonas
puramente residenciales, pues se percibe un efecto
neutralizante en dichas áreas (Graham and Gleister,
2003; Noland and Quddus, 2004; Kim et al., 2006;
Fuentes y Hernández, 2009; Prasannakumar et al.,
2011; Pulugurtha et al., 2012).
El objetivo de este estudio es identificar la
correlación espacial de variables asociadas con
el entorno urbano en la incidencia de siniestros
ocasionados a peatones (atropellamientos), utilizando
modelos lineales ponderados espacialmente, así como
la Estimación de Densidad de Kernel a través de la
herramienta de Sistemas de Información Geográfica
(sig), considerando como zona de estudio la ciudad
de Toluca, México.
El documento se estructura de la siguiente
forma: un apartado de antecedentes donde se
analizan los accidentes de tránsito y se utilizan
los diferentes tipos de análisis espacial con la
herramienta sig; otro apartado de metodología,
en el que se describe la zona de estudio, los
datos, materiales y métodos; posteriormente se
exponen los resultados, discusión y hallazgos y,
finalmente, se presentan las conclusiones.

En las urbes todos estamos expuestos a sufrir
un siniestro vial (los conductores de vehículos
de motor, los motociclistas, los ciclistas y los
peatones). Sin embargo, queda claro que el
peatón es el usuario más vulnerable, pues está
totalmente desprotegido ante una eventualidad.
Basta con caminar un poco por la ciudad para
reconocer la vulnerabilidad del peatón ante la
seguridad vial, dada la poca infraestructura y
dispositivos dedicados aeste ámbito. El peatón es
un actor fundamental en la ciudad, pero también
es uno de los más olvidados, se considera y se
siente excluido de la ciudad, principalmente en
ciudades con economías emergentes (Erdogan,
2009), pues a nivel global alrededor de 270,000
peatones pierden la vida en la vía pública cada
año (oms, 2013).
El fenómeno de los siniestros viales sucedidos
a peatones está estrechamente relacionado con el
crecimiento de las ciudades, del parque vehicular,
de la población y la poca infraestructura vial
desarrollada para ellos, así como la ausencia de
políticas que los involucren en la seguridad vial
de manera significativa. Esto ha ocasionado que
los atropellamientos se incrementen en grandes
porcentajes y con consecuencias fatales. Un
dato muy revelador es que, a nivel mundial,
los peatones representan el 22% del total de
defunciones por accidentes de tránsito, millones
sufren traumatismos y muchos se ven afectados
por una discapacidad permanente. Esta realidad
es la causa de mucho sufrimiento y dolor, así
como de situaciones económicas difíciles para las
familias más marginadas (oms, 2013).
En México las estadísticas respecto de la
seguridad vial revelan una situación preocupante,
pues desde 1970 hasta fechas recientes, los
accidentes de tránsito se han incrementado
en más del 80%. Durante el 2012, en zonas
urbanas y suburbanas se contabilizaron más de
380, 000 accidentes viales, de los cuales hubo
5, 469 muertes y 128, 949 heridos. Del total
de accidentes, el 4.04% eran peatones (15, 571
personas); el 22% de las defunciones fueron por
atropellamiento y el 12.3% fueron heridos por la
misma causa (Inegi, 2010). Por lo que el análisis
del fenómeno es fundamental para identificar
sitios peligrosos y relacionar elementos del
entorno en apoyo a los gestores de la seguridad
vial para una mejor toma de decisiones.

Antecedentes
En los últimos años, en el análisis de los datos
de siniestros viales se ha utilizado la herramienta
sig y el análisis estadístico se ha incrementado
considerablemente, pues la connotación espacial
que los caracteriza permite realizar análisis
espaciales abundantes y variados, que apoyan en la
mejora de la seguridad vial (Satria y Castro, 2016).
El análisis espacial,2 en primera instancia,
2

Para Margai y Oyana (2016), el análisis espacial es un campo
amplio e integral del análisis geográfico que implica el uso
de herramientas y procedimientos para analizar y sintetizar
datos referenciados. Los enfoques utilizados se basan en
principios estadísticos, matemáticos y geográficos, analizar
sistemáticamente los patrones y procesos espaciales, incluida la
exploración de las interacciones entre el espacio y el tiempo. Con
ello es posible estudiar la ubicación y distribución de objetos,
personas, eventos y procesos en el espacio, además de los
factores subyacentes que explican estas disposiciones.

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CONTEXTO

se utiliza para delimitar geográficamente las
ubicaciones donde ocurrieron los siniestros para
evaluar patrones específicos de distribución en
el tiempo a través de la visualización de mapas,
lo que hace que sean de fácil entendimiento para
cualquier nivel de usuario (Tarmiji et al., 2018). La
herramienta de sig tiene la posibilidad de integrar
y manejar una gran cantidad de datos, por lo que
es una plataforma que permite generar, manipular,
analizar y visualizar datos espaciales y la relación
entre los mismos, además de que los resultados
pueden ser gráficos o no y están asociados en este
caso al siniestro vial tipo atropellamiento (Olaya,
2020). El sig se destaca por su capacidad para
realizar análisis espacial a veces descriptivo (solo
como una base de datos geográfica para almacenar
y representar datos sobre siniestros y características
de las carreteras) o para realizar análisis más
complejos a partir del desarrollo de estadísticas
espaciales que se basan en datos geolocalizados
(Satria y Castro, 2016).
Desde la perspectiva del análisis espacial,
el reconocimiento de patrones espaciales de los
accidentes por atropellamiento constituye una
herramienta valiosa para conocer la variación
espacio-temporal e identificar el rol del entorno
urbano. Hoy en día los siniestros viales pueden
identificarse entre los fenómenos casi imposibles
de tratar sin datos espaciales, pues está comprobado
que en muchos de los casos están involucradas
variables que tienen una connotación espacial,
pues permiten dar explicaciones más certeras del
siniestro (Satria y Castro, 2016; Pirdavani et al.
2014; Akbar et al., 2011; Hadayeghi et al., 2010;
Cottrill and Thakuriah, 2010).
Las aplicaciones y el uso de la herramienta
sig desde la década de los 90 han sido amplias
en el tema de la seguridad vial y en el análisis de
patrones espaciales de accidentes de tránsito, con
el propósito de apoyar la reducción del número
de atropellamientos en diferentes ciudades del
mundo (Rahman et al., 2018; Tarmiji et al., 2018;
Satria y Castro, 2016; Hashimoto et al., 2016;
Algora et al. 2016; Rhee et al., 2016; Yu et al.,
2014; Pirdavani et al. 2014; Hernández, 2012;
Hadayeghi et al. 2010; Erdogan et al. 2008).
Los tipos de análisis espacial aplicables para
accidentes incluyen el análisis de intersecciones,

análisis por segmentos, análisis de clúster, análisis
de densidad de Kernel, análisis de patrones y
análisis espacial usando técnicas de modelación,
distribución Poisson, ols, Índice de Moran,
Getis-Ord, y gwr. Todos estos con el propósito
de apoyar propuestas preventivas tendientes a
mejorar la seguridad vial de los peatones en zonas
identificadas como de alto riesgo.
Metodología
Zona de estudio
La zona de estudio corresponde a la ciudad de
Toluca, capital del Estado de México, que está
situada a 2, 600 metros sobre el nivel del mar.
El municipio de Toluca cuenta con alrededor de
870, 000 habitantes y se considera el municipio
central de la zona metropolitana con el mismo
nombre, que para 2014 contaba con poco más
de 2.4 millones de habitantes posicionándola
como la quinta zona metropolitana de mayor
población en México (Inegi, 2010) y está ubicada
a 66 kilómetros de distancia hacia el occidente
del Valle de México. El área de análisis donde
se enfocó la investigación se delimitó al número
de atropellamientos georreferenciados por
intersección, eventos que se agregaron por Área
Geoestadística Básica (Ageb)3 para su análisis
espacial. El trabajo se enfoca en el centro
tradicional de negocios del área metropolitana
de Toluca, catalogada como la zona de máximos
flujos de tráfico vehicular y de movilidad
peatonal en la ciudad y que había sido delimitada
funcionalmente en un trabajo previo (Garrocho
y Flores, 2009). La zona queda delimitada por
193 Ageb, sin embargo, la mayoría de ellas no
registran siniestralidad por atropellamiento,
o lo hacen con eventos dispersos en toda
el área y tienden a concentrarse en la zona
centro. Por tal motivo se decidió que el nivel
de agregación fuera de mayor detalle que
una Ageb y menor a una intersección, por lo
que se optó por utilizar un grid o cuadrícula
uniforme de 500 por 500 metros utilizada en
otras investigaciones (Kim et al, 2006), lo
que permitió realizar un análisis en el que los
resultados fueron contundentes y reveladores.

3

La Ageb es la extensión territorial que corresponde a la subdivisión de las áreas geoestadísticas municipales. Constituye la unidad básica del
Marco Geoestadístico Nacional y, dependiendo de sus características, dichas áreas se clasifican en dos tipos: geoestadística básica rural y
urbana (Inegi, 2010).

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CONTEXTO

En la figura 1 se presenta la zona de estudio y
se muestra la distribución de accidentes de tránsito
tipo atropellamiento de forma puntual en color
rojo; los polígonos de color verde representan las
Agebs urbanas; la red vial de primer y segundo
orden de color negro; en color gris la red vial
de acceso local y el contorno de municipios en
color verde; todo ello permitió delimitar el área
de análisis.

variables como la densidad de población, del empleo
y la presencia de intersecciones viales cercanas
influyen en los siniestros viales de peatones (Romi,
2016; Pulugurtha et al., 2012; Prasannakumar et al.,
2011; Quddus, 2008; Kim et al., 2006; Noland and
Quddus, 2004; Graham and Gleister, 2003). En la
tabla 1 se muestran las variables e indicadores que
se consideran para el análisis.(ver tabla 1).
Datos de siniestros, tipo atropellamiento

Figura 1. Zona de estudio

Los siniestros de tránsito tipo atropellamiento
representan el 9% (1, 007) del total de los 11, 444
siniestros de tránsito registrados en la zona de
estudio para el periodo que va de 2000 a 2005. Se
decidió realizar el análisis de este tipo de siniestro
por la importancia que representa la seguridad
vial del peatón en la ciudad, pues a pesar de que
más del 90% de siniestros involucra otro tipo de
accidentes de tránsito como choques, volcaduras,
salidas de carretera, entre otros, ellos representan
en su mayoría solo daños materiales, mientras
que en los atropellamientos es casi seguro que
resulten en fatalidades y lesiones. A manera de
ejemplo, las fatalidades por atropellamientos
representan el 12% de estos eventos, y en el
caso de los accidentes de tránsito, la fatalidad es
de 1.2%, es decir, 10 veces menor el riesgo de
muerte a pesar de la mayor cantidad de eventos
(ver tabla 2).

Fuente: Elaboración propia con base en datos
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi, 2010) y la dspt 2000-2005
Tabla 1. Variables

Tabla 2. Siniestros de tránsito en Toluca, México

Fuente: Elaboración propia con base en datos de la dspt
2000-2005
Fuente: Elaboración propia con base en datos del Inegi
(2010); la dspt 2000-2005 y la Densidad Nacional de
Unidades Económicas (Denue, 2010)

Los datos se obtuvieron de la Dirección de
Control de Tránsito de Toluca en formato de lista
en un archivo de hoja de cálculo (Excel),4 los
cuales fueron georreferenciados por intersección
o tramo y fueron agregados en un grid o
cuadrícula uniforme, con tamaño de celda de 500
por 500 m (tarea realizada mediante un proceso
de asignación espacial usando la herramienta
Arcgis). La estadística descriptiva muestra un

Preparación de datos
Dado que los datos de siniestros por atropellamiento
tienen una localización geográfica, se pretende
identificar si existe una correlación espacial con
su entorno. Para ello se explora la forma en la que
18

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

y han resultado ser significativos (Pirdavani et
al., 2014; Prasannakumar et al., 2011; Graham
and Gleister, 2003). De este mismo directorio
también se obtienen las escuelas de nivel básico
y el número de alumnos, pues se tiene la premisa
de que hay mayor riesgo de siniestro cerca de los
centros de educación de este tipo.
Variable población. Se retomó el grupo
de población de más de 60 años de edad y se
construyó mediante la suma de esa población
que residía en cada cuadrante. Se considera un
grupo muy vulnerable a ser atropellado, dado que
una parte importante de esta población presenta
debilidad visual y menor agilidad física (Fuentes
y Hernández, 2009). Este grupo de edad tiene el
doble de riesgo de morir por accidente de tránsito
que los menores de 60 años (Segura, 2017); cabe
destacar que la información se obtuvo del Censo
de Población y Vivienda (Inegi, 2010).

mínimo de un siniestro vial por atropellamiento
y un máximo de 34; el promedio es de 3.5 y una
desviación estándar de 4.8 por celda. La figura
2 muestra la información agregada por celda,
degradada en tonos de color café; la tonalidad más
oscura refiere a la mayor cantidad de siniestros
por atropellamiento.
Figura 2. Ubicación de siniestros tipo atropellamiento
en Toluca

Métodos
El análisis a través del uso de la herramienta
sig apoya en la validación, selección, proceso
y estudio de datos de manera contundente y
asertiva. Además, permite el desarrollo de
análisis a través de la estadística espacial basada
en datos georreferenciados (Tarmiji et al., 2018;
Satria y Castro, 2016; Pirdavani et al. 2014;
Akbar et al., 2011; Hadayeghi et al., 2010).
Para tal análisis se aplicó el método de Mínimos
Cuadrados Ordinarios (Ordinary Least Squares ols); la Regresión Geográficamente Ponderada
(Geographically Weighted Regression - gwr)
y la Estimación de Densidad de Kernel (Kernel
Density Estimation - kde).

Fuente: Elaboración propia con base en datos
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi, 2010) y la dspt 2000-2005

Datos de variables explicativas
Vialidades. Se tomó como indicador la densidad
de intersecciones de las vialidades de primer y
segundo orden, acorde a la distribución de los
siniestros por atropellamiento en la ciudad de Toluca,
pues son las vialidades que más registros presentan
y coincide con los hallazgos de Quddus (2008).
Se tomó de base la red vial de la ciudad de Toluca
(Inegi, 2010). La red se procesó topológicamente en
ArcInfo y las intersecciones se obtuvieron a partir
de los nodos conectores de los vectores de calle.
Variables económicas. Estas variables se
retoman del Directorio Estadístico Nacional
de Unidades Económicas (Inegi, 2010);
la información está en formato vectorial,
desagregada por punto, incluye el total de
unidades económicas, se procesan y se clasifican
por sector y densidad de empleo (servicios,
comercio e industria). Estos factores se retoman
puesto que varios autores los han considerado

Mínimos cuadrados ordinarios
Es la técnica más utilizada en cualquier análisis
de regresión espacial debido a que proporciona
un modelo global de la variable que se intenta
explicar. La regresión lineal global de Mínimos
Cuadrados Ordinarios (ols por sus siglas en inglés)
permite modelar, examinar y explorar relaciones
espaciales; ayuda a explicar los factores que
pueden estar interactuando para que la variable
que queremos entender presente ciertos patrones

4

Los datos de siniestros por atropellamiento a los que se pudo tener acceso corresponden al periodo 2000-2005, pues el departamento de
vialidad y tránsito del municipio es hermético para proporcionar información más actual.

19

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CONTEXTO

de distribución espacial (https://desktop.arcgis.
com/es/arcmap/10.3/tools/spatial-statisticstoolbox/regression-analysis-basics.htm). Dicho
análisis apoya en generar una predicción de
los siniestros tipo atropellamiento en términos
de sus relaciones con el conjunto de variables
explicativas (intersecciones viales, económicas
y de población). Este es el primer paso para
determinar si las variables explicativas tienen
significancia en el modelo. Para asegurar que los
residuos del modelo no estén autocorrelacionados
espacialmente, se aplica la herramienta de
Autocorrelación espacial (I de Moran), lo que
garantiza la efectividad del modelo.

explorar relaciones espaciales que intentan explicar
los factores que pueden estar incidiendo en los
patrones de distribución espacial que presentan.
Estimación de Densidad de Kernel
Finalmente se utilizó el método de estimación
de densidad de Kernel, para especificar las
áreas con mayor número de siniestros viales
por atropellamiento en la ciudad de Toluca. Esta
puede hacer frente a la estimación global de la
distribución basada en una muestra de datos
finitos (Hashimoto, 2016). La densidad de Kernel
está basada en el método de estimación de Kernel,
descrita por Silverman en 1986. Las ventajas de
esta representación aplicada a siniestros viales
son la proporción resultante de un modelo
continuo más realista de los patrones de punto de
ubicación de siniestros viales y refleja los cambios
de la densidad que a menudo son difíciles de
representar (Tarmiji et al., 2018). Este método
calcula la densidad de distribución con base en
sus características de ubicación, mediante la
generación de un núcleo que se define en torno a
los puntos de ubicación (intersección), el número
de puntos que cae dentro de tal núcleo se divide
por el área de éste. Los parámetros utilizados para
este estudio se basan en la siguiente ecuación
(Kilamanua, 2011, 684).

Regresión Geográficamente Ponderada
El método de la Regresión Geográficamente
Ponderada (por sus siglas en inglés gwr) es una
técnica de regresión espacial que enfatiza en las
variaciones o heterogeneidad espacial, hace una
desagregación local de los parámetros estadísticos
estimados entre zonas de la variable que se desea
entender (Fotheringham et al., 2002). Estos
modelos proporcionan estadísticas poderosas y
confiables para examinar y calcular relaciones
lineales. A través de la aplicación de este modelo
se pueden identificar las áreas potenciales para
mejorar la seguridad vial peatonal en la ciudad
(Rhee et al., 2016; Rojas y Martínez, 2015;
Pirdavani et al., 2014). La expresión estadística
del modelo es:

Donde:
Donde:

= función de Kernel

, h = ancho de
celda, x = localización del centro de la celda,
= posición del i-th punto (siniestro vial por
atropellamiento), n = número del total| de
accidentes.

= Variable a explicar
= Coeficientes que calcula la
herramienta de regresión (los valores, para cada
variable explicativa, representan la fortaleza
y relación de la variable explicativa con la
dependiente).
= Variables explicativas
= Son la parte sin explicar de la variable
dependiente (error aleatorio)

Este método de interpolación espacial es
capaz de identificar de forma visual y más rápida
los puntos calientes (hot spots); localizados en la
zona de estudio, dichos puntos permiten encontrar
elementos que determinan la peligrosidad con
respecto a los factores que inciden en los accidentes
y, por lo tanto, identificar las zonas donde el peatón
corre más riesgo (Prasannakumar et al., 2011;
Shalini 2013; Tarmiji Masron et al., 2018).

El análisis a través de modelos lineales como el
propuesto capta de manera contundente y asertiva
la heterogeneidad espacial de los siniestros viales
(Pirdavani et al., 2014). Además de modelar y
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Resultados
a) Aplicación del modelo ols
Para entender los siniestros viales por
atropellamiento en la ciudad de Toluca, se
realizaron varias iteraciones para identificar,
dentro de las variables independientes, cuáles
de estas eran las más efectivas para explicar el
fenómeno. Con este proceso se pudo detectar
que los indicadores de población y algunos
socioeconómicos (unidades económicas totales,
densidad de empleo total, escuelas de nivel
básico y población de más de 60 años) no aportan
significancia espacial al modelo, por lo que se
decidió prescindir de ellos.
El mejor modelo considera los indicadores de
intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden y las densidades de empleo industrial,
comercial y de servicio. Lo que sugiere hasta este
momento (modelo exploratorio), que las áreas de
mayor densidad de empleo están asociadas con las
víctimas por atropellamiento; también se encontró
una asociación positiva con las densidades
de intersecciones de vialidades primarias y
secundarias, situación que es consistente con los
hallazgos de Noland and Quddus (2004).
El rendimiento del modelo es bueno, pues
presenta un ajuste en
de 0.61. Este modelo
explica el 61% de la variación en la variable
dependiente y permite identificar el nivel de
ajuste entre el valor estimado y el observado. Al
realizar la aplicación del Índice de Moran, resultó
la verificación de la certeza del ajuste del modelo
(incluidas las cuatro variables explicativas y los
siniestros por atropellamiento). Los resultados
sugieren la presencia de autocorrelación espacial
significativa estadísticamente, el z-score es
de 1.971055 que da pauta de una distribución
agrupada (cluster), representa un valor de
confianza del 95% y el p-valor de 0.048718;
ambos datos son indicadores de rechazo de
hipótesis nula que establece que los valores de
entidades están distribuidos en forma aleatoria
en el área de estudio (https://desktop.arcgis.com/
es/arcmap/10.3/tools/spatial-statistics-toolbox/
spatial-autocorrelation.htm).

Donde:
A = Variable a explicar (atropellamientos)
β = Coeficientes que calcula la herramienta
de regresión (los valores, para cada variable
explicativa, representan la fortaleza y relación de
la variable explicativa con la dependiente)
viales)

= Variable explicativa (intersecciones

= Variable explicativa (empleo
industrial)
= Variable explicativa (empleo
servicios)
= Variable explicativa (empleo
comercial)
= Son la parte sin explicar de la variable
dependiente (error aleatorio)
Este es un modelo local que realiza el ajuste
de
para cada una de las zonas en el área de
estudio. El
obtenido es de 0.68 coeficientes
de correlación alto (Field, 2005, 112) por lo que
la mejora con respecto al modelo ols (0.61) es
evidente. Se considera que valores alrededor de
0.1 representan efectos bajos; valores alrededor
de 0.3 representan efectos medios y valores
ligeramente abajo o arriba de 0.5 representan
efectos altos. La distribución espacial de los
ajustes locales producidos con la gwr (
locales) permite conocer la variación espacial del
poder explicativo del modelo. La distribución del
local a nivel de cada celda varía entre 0.00
a 0.78, teniendo la mejor capacidad explicativa
en la zona central del área de estudio (Rojas y
Martínez, 2015). Es donde se presenta la mayor
actividad económica en la zona de estudio,
donde confluyen tanto peatones como vehículos
automotores.
Cabe mencionar que ambos modelos son
complementarios, pues, mientras que el primero
es global y permite explorar y seleccionar entre
el combo de variables las que más contribución
espacial presentan en la incidencia de los siniestros
viales por atropellamiento en la ciudad de Toluca,
el segundo permite ratificar la eficacia del modelo
propuesto y mejorar su ajuste, pues realiza el
análisis a un nivel de variación espacial local.

b) Regresión Geográficamente Ponderada
Una vez realizada la valoración exploratoria, se
retoman las variables sugeridas por el modelo
ols, la expresión estadística se determina como
sigue:
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CONTEXTO

Discusión y valoración de hallazgos

c) Estimación de Densidad de Kernel
El mapa resultante de la aplicación de la Estimación
de Densidad de Kernel representa de manera visual
los puntos calientes (hot spots) de concentración
de siniestros viales por atropellamiento para el
periodo de tiempo establecido 2000-2005 (figura
3). El área marcada de color rojo representa una
mayor concentración de siniestros y es la zona
de mayor riesgo. Este comportamiento devela
espacios caracterizados por una alta concentración
de actividades comerciales, de servicios e industria,
que generan fuertes desplazamientos de peatones y
vehículos, además de localizarse sobre vialidades
de primer y segundo orden dentro del sistema vial
de Toluca, donde existen obviamente mayores
agrupaciones de usuarios. Se observa un claro
patrón que destaca dos áreas principales: a) centro
tradicional de la ciudad y b) central de autobuses, en
ambas la actividad comercial es inminente además
de la presencia de servicios que se prestan.
Una de las zonas se caracteriza por ser el corazón
de la ciudad de Toluca, en el que las actividades
esenciales son el comercio y los servicios (educación,
salud, gubernamentales, bancarios, entre otros). En
la segunda zona se identifica la central de autobuses
y un mercado importante para la zona de estudio
(mercado Juárez). De manera menos contundente,
se identifica una tercera zona por la entrada norte de
la ciudad, en la que confluye un área comercial bien
establecida, servicios de salud y gubernamentales,
además de un continuo en toda esa parte con algunos
lunares dispersos, que son indicadores de actividad
comercial relevante como la central de abastos de
la ciudad y la zona industrial sobre Paseo Tollocan,
que es la vialidad principal de la ciudad y que la
comunica con la Ciudad de México, capital del país.

El análisis espacial llevado a cabo en esta
investigación permitió comprobar que el
siniestro vial por atropellamiento presenta
un patrón de distribución específico, no
aleatorio, asociado a múltiples causas y se
correlaciona con variables específicas del
entorno urbano. Dentro de los hallazgos más
significativos se observa que la metodología
aplicada es pertinente y consistente con los
trabajos de Pirdavani et al., 2014; Shalini,
2013; Prasannakumar et al., 2011; Yu et al.,
2014; Algora et al., 2016; Hashimoto et al.,
2016, pues la manifestación de que el análisis
de atropellamientos no puede concebirse sin la
construcción de una base de datos geográfica
donde se plasme espacialmente la localización
del siniestro y se contextualice el entorno del
lugar donde suceden no se puede evadir.
Las herramientas que proporcionan los sig
siguen siendo el instrumento por excelencia en
el análisis de los siniestros viales, pues dada
su localización espacial permiten modelar el
entorno urbano e identificar variables asociadas
a su incidencia. Tanto los modelos globales (ols)
como los locales (gwr) captan la heterogeneidad
espacial de los mismos (Pirdavani et al., 2014;
Shalini, 2013).
La aplicación del modelo ols permitió
identificar que la densidad de empleo, tanto de
servicios como de comercio e industrial, es el
factor que genera situaciones que favorecen la
incidencia de siniestros viales en la ciudad de
Toluca, sumado a una infraestructura peatonal
muy pobre y a que una buena parte de las

Figura 3. Densidad de siniestros viales por
atropellamiento en Toluca
Fuente: Elaboración propia con base en datos del
INEGI (2010) y la dsptt 2000-2005

22

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CONTEXTO

intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden son las que registraron la mayor incidencia
de atropellamientos debido a su mayor flujo
vehicular. Estos resultados son consistentes con
los hallazgos de varios autores desde hace ya
algunos años.
La aplicación del modelo gwr, que explica la
variabilidad local del modelo, corrobora con un
de 0.68 que es acertado el modelo exploratorio
develado por el método ols, ya que identifica
la correlación espacial que presenta la jerarquía
del sistema viario con la densidad de empleo
industrial, comercial y de servicios en puntos
específicos de la ciudad.
La evaluación de densidades espaciales de hot
spots que se llevó a cabo mediante el estimado
de Densidad de Kernel puntual delimita las zonas
de la ciudad donde se concentran los puntos
críticos de siniestros viales por atropellamiento
para Toluca (Prasannakumar et al., 2011). A pesar
de la identificación de importantes áreas donde
ocurren una mayor cantidad de atropellamientos,
de manera general se puede establecer que los
peatones en la ciudad experimentan un alto riesgo,
pues la distribución espacial de los siniestros es
amplia (Shalini, 2013).
El uso de estas herramientas permite la
identificación de puntos y zonas específicas
de alta accidentalidad de forma objetiva y
sencilla. A través de la localización y análisis
de correlación entre los siniestros, las variables
reportadas como significativas en el modelo
y el análisis de densidad se pueden identificar
patrones de incidencias y con ello ampliar la
visión del fenómeno para estar en condiciones
de implementar medidas y políticas eficaces en
la disminución de este tipo de siniestros.
En el estudio se identificaron zonas donde
sucede la mayor cantidad de atropellamientos
sumamente relacionados con la presencia de altas
densidades de empleos en actividades económicas
de comercio y servicios. Estas actividades son
polo de atracción para grandes volúmenes de
población, por lo que la movilidad hacia dichos
puntos se incrementa ya sea a través de autos
particulares, transporte público y caminando,
en consecuencia, generan conflictos fuertes
relacionados con el tráfico y el riesgo de sufrir un
percance, como se ha mostrado en los resultados.
Se evidencia de igual forma que los lugares
específicos de incidencias también están
relacionados con las vialidades de primer orden

de la ciudad, en las que se identifican puntos de
acceso importante a zonas residenciales o entradas
y salidas de la ciudad, directamente implicadas
con altos flujos vehiculares.
Conclusiones
Para poder apoyar en las políticas en pro de
las mejoras en seguridad vial del peatón en la
ciudad se recomienda ampliamente conocer las
características y particularidades del entorno
espacial y socioeconómico donde ocurre el
siniestro. Esto es perfectamente identificable a
través del uso de las técnicas de análisis espacial
y la herramienta sig, pues es un instrumento
pertinente y vigente, máxime cuando se trata de
ciudades de países en desarrollo, pues el aporte
que se logra es sustancial en la identificación de
puntos y zonas específicas de riesgo. Se sugiere
que se flexibilice el uso de estas herramientas
para el análisis y proceso de datos de siniestros
viales y que su uso sea público a fin de desarrollar
estrategias de actualización, mejoras y tipos
diferenciados de utilización, principalmente en
las ciudades más pobladas de México.
Sin embargo, queda una asignatura pendiente
para potenciar el uso de estas técnicas y
herramientas: la disponibilidad de información
sobre los siniestros, que si bien existe, los
formatos en que está disponible y la información
asociada a los accidentes deja importantes vacíos
que pudieran maximizar el análisis, por ejemplo,
la hora de ocurrencia, edad, sexo del accidentado,
día de la semana, por citar algunos atributos que
son citados en la literatura especializada, sin
dejar de mencionar el acceso y frecuencia en la
publicación de estos datos.
La identificación contundente de zonas
peatonales riesgosas en la ciudad ofrece una
base sólida y eficaz que sirve de referencia a
tomadores de decisiones de los ayuntamientos
para apoyar con políticas de seguridad vial en
la infraestructura peatonal, así como dentro del
sistema de transporte para aplicar medidas y
mitigar el problema, a través de la generación
de políticas públicas diferenciadas vinculadas
con los flujos de tráfico en vialidades de primer
y segundo orden, la organización del transporte,
la zonificación del territorio (actividades
económicas terciarias y la desconcentración de
las zonas de empleo). C

23

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

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25

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tras las huellas del barrio. La doble categoría, la doble
dimensión
Searching the footsteps of the barrio. The double category, the double dimension
Recibido: octubre 2021
Aceptado: marzo 2022

Carlos E. Flores Rodríguez1
Luis Fajardo Velázquez2
Raymundo Ramos Delgado3

Resumen

Abstract

El barrio ha sido el elemento recurrente de toda
ciudad. A pesar de ello, no existe un acuerdo para
definirlo, tratarlo o delimitarlo. A partir de los
chicaguenses es que se le empezaría a observar
como objeto de estudio, sobresaliendo, desde
entonces, dos dimensiones que, por otro lado,
serían complementarias: lo social y lo construido.
Desde la hermenéutica, y con herramientas
historiográficas, en este trabajo se discurre en
ello, partiendo de la premisa de que barrio es
una manera de referirse a una unidad natural
donde convergen ambas dimensiones; siendo
la segunda, de acuerdo con la teoría de las
persistencias y permanencias, la más adecuada
en este ejercicio de identificación. Tomando
como objeto de estudio al virreinal barrio de La
Luz, en Puebla, se advierte que barrio, como
sistema de convivencia, es una realidad dinámica
y cambiante y que, mediante el emplazamiento
natural y las edificaciones, distintivamente los
religiosos y los espacios abiertos, es que se
auspicia no sólo su forma urbana y toponimia,
sino sus oficios y cotidianidad, en este caso, la
relacionada con la alfarería.

The barrio has been the recurring element from
the city. However, there is no agreement to
definite, treat or delimit it. From the Chicago
School is that it would begin to be observed as
an object of study, standing out, since then, on
two dimensions that on the other hand, would be
complementary: the social and the build. From
hermeneutics, and with historiographic tools,
this work reflects on it, starting from the premise
that the barrio it is a way to refer to a natural
unit where both dimensions converge; being the
second one, in accordance with the persistence
and permanence theory, the most appropriate in
this identification exercise. Taking as an object of
study the vicegeral barrio of La Luz, in Puebla,
it is recognized that barrio, as a system of
coexistence, it is a dynamic and changing reality
and that, through natural location and buildings,
distinctively religious and open spaces, is that not
only its urban form and toponymy are protected,
but also their trades and daily life, in this case the
one related to pottery.

Palabras Claves:

Keywords:

permanencias y persistencias; convivencia;
historiografía y epistemología

permanencies and persistences; coexistence;
historiography and epistemology

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; doctor en Periferias Sostenibilidad y Vitalidad
Urbana, por la Universidad Politécnica de Madrid, España; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI); email: carlos.flores@
uan.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; email: luisefeve@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Departamento de Arquitectura del Instituto Tecnológico de Tepic, México; Doctor en Ciencias Sociales
por la Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; candidato a Investigador Nacional del SNI; Email: rdelgado@ittepic.edu.mx

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CONTEXTO

Introducción

La Luz. En la tercera, la empírica, como sugiere
Le Goff (1991), a manera de documentum, se
utilizan longitudinalmente cartografías que van de
los siglos XVII al XX para, hermenéuticamente,
distinguir las diferentes transformaciones
territoriales y urbanas que en casi cuatrocientos
años habrían podido definir a dicho barrio hasta
nuestros días. Un último apartado contiene, a
manera de discusión, las conclusiones.

La ciudad, es el espacio común en el que la
sociedad satisface sus necesidades en lo colectivo
y en lo individual. Entraña así una relación de
incompletud entre sujeto-objeto y entre sociedadciudad. Si bien ha sido vista como un contenedor
en el que se desarrollan historias, igualmente
éste no existiría sin tales historias, sin tales
cotidianidades, por lo que lo uno, la ciudad,
no se entiende sin lo otro, la sociedad que la
posibilita. En esa dialéctica, y hasta antes de la
Revolución Industrial, el pensamiento sobre la
ciudad versaría sobre su forma, sobre cuál sería
la ciudad ideal que fomente, sólo por ello, su
sociedad ideal. Tratando de paliar, resolver, o
comprender las contradicciones surgidas en las
ciudades por este proceso industrial, emergerían
una serie de reacciones tales como modelos
urbanos, algoritmos de diseño y planeación,
o teorías sociales de los que se desprenderían
diseños puntuales, leyes y planes, y disciplinas
científicas (Aymonino, 1972; Baigorri, 1995).
En estas reacciones habría un elemento urbano
recurrente: el barrio. Aunque se coincidiría en la
imposibilidad de definirlo unívocamente, o de
fabricarlo artificialmente, contradictoriamente
sería argumentado como fórmula, o para
recuperar un mundo rural idealizado, o para
planificar el crecimiento, o para influir en el
sistema de convivencia, motivo por el cual
sería tratado indistintamente como un elemento
de diseño, como un objeto de planeamiento, o
como una categoría de estudio. En este ensayo
se reflexiona en ello. Desde la hermenéutica, y
con herramientas historiográficas, se parte de la
premisa de que barrio es una manera de referirse
a una unidad natural donde converge lo social con
lo construido; y que si bien es posible identificarlo
desde el sentir de quien lo habita, lo es más,
según Pöete (2015), a partir de las persistencias
y permanencias.
Tomando como caso de estudio al barrio de
origen virreinal de La Luz, en Puebla, el trabajo se
divide en cuatro partes. En la primera, la teórica,
hay un acercamiento a la definición y discusión
del método empleado, así como del concepto
de barrio desde las dos tradiciones epistémicas
y temáticas disciplinares en que mayormente ha
sido abordado. La segunda, refiere a la fundación
de la ciudad de Puebla y la conformación de sus
históricos barrios novohispanos, en especial el de

El método. Un acercamiento
La ciudad se establece desde la relación que
existe entre la sociedad y el espacio. Tal relación,
para definirse como lugar, es decir, para soportar
un sistema de convivencia, conllevaría no sólo
dimensiones físicas sino también de temporalidad
(Mejía, 2021). La historia urbana, y la historiografía
urbana, auxiliarían a explicar -y comprender- las
transformaciones o continuidades de la ciudad
precisamente a través del tiempo. En ese ejercicio,
Waisman (1990) establecería a la historia urbana
como la que reconstruye sus acontecimientos
pasados, pero sería la historiografía urbana uno de
los métodos que, a partir de los textos, permitiría
estudiar dichos acontecimientos en un periodo
determinado y lineal, ya sea regresivo o progresivo.
Si Halbwachs (2004) tiene razón, las formas
de hacer la historia, en las que se incluye la de
las ciudades, residen en la narrativa. Ésta sería
fundada en una memoria colectiva que se define
desde distintas fuentes de información en las que
tanto la escritura, como el propio objeto urbano,
tendrían prevalencia. Ya Le Goff (1991) lo hacía
notar. La memoria colectiva, dice, tendría dos tipos
de fuentes de información en que materializarse:
el monumento, o construcción visible e inmueble;
y el documento, u oralidad escrita, también
visible, usualmente mueble. Lo primero abarca
a la arquitectura, la forma urbana, monumentos,
esculturas o tumbas, siempre que aún estén; lo
segundo refiere a cartas, inscripciones, textos,
testimonios escritos o imágenes que, al igual que
el monumento, también funcionan como prueba
de existencia de un hecho urbano.
La historia urbana, por otro lado, es la historia
de las sociedades y sus costumbres. Para Geddes
(1960), incluso, el planeamiento de toda ciudad
no tendría sentido si no se estudia su propia
historia que es, dice, una representación de la
vida dada en cada uno de sus periodos; es decir,
asume que, si bien la ciudad construida es una
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CONTEXTO

permanencia, su sistema de convivencia no
lo es tanto ya que éste sólo es característico, o
representa, un segmento de tiempo dado. Ese
asunto lo retoma Pöete (2015). Para este autor, en
toda ciudad persiste una memoria física natural
que sirve de emplazamiento y condicionante
a lo construido, a lo artificial, a lo visible. Lo
primero es tan poderoso que, además de perenne
–aún siendo invisible–, marca el destino de toda
ciudad. Descubrir la relación entre ambas valdría
para explicarla, lo que comprendería su sistema
de convivencia, donde se incluyen los barrios.
Esta propuesta la retoma Rossi (1981). En
realidad es él quien coloca estos adjetivos como
sustantivos para trasladarlos como teoría. Para
el autor las permanencias, dadas por edificios
o monumentos, son rastros físicos del pasado,
pero pueden desaparecer; no así las persistencias,
dadas por el emplazamiento natural, como
escurrimientos, trazos o signos físicos que estarían
siempre presentes. Aquí, el método histórico
urbano, y como complemento, -en ese orden-,
sería una sucesión de hechos de gradación estable:
de un sistema de convivencia a las permanencias
y, de ahí, a las persistencias; de manera que las
persistencias construyen “siempre y solamente” a
las permanencias (Rossi, 1981:101), y el sistema de
convivencia, como podría ser un barrio, se construye
`siempre y solamente` de las permanencias.
El método, y a partir de lo anterior, plantearía
un par de precisiones. Que los elementos urbanos
construidos en el barrio de estudio hayan surgido
naturalmente, o sea, que no sean producto de
una planificación vinculante, de manera que
se asocian a lo histórico patrimonial; y que, de
todos ellos, dos son los más significativos: la
calle o viarios, y los equipamientos públicos
edificados antes de la década del setenta del
siglo pasado. Así que, siguiendo el camino
inverso, al contrastarse la historia sucedida (de
convivencia), contra la historia construida (de la
ciudad y la arquitectura), contra la historia natural
del emplazamiento, en realidad la historia de la
ciudad (de la urbanización), sería la historia de su
sociedad y de sus colectivos (Terán, 2009).

etnográficas y geográficas, la Escuela de Chicago
toma como objeto de estudio a los migrantes de
esta ciudad y su tendencia intuitiva a agruparse;
ocupación que denominan guetos. Robert E.
Park, y posteriormente Louis Wirth, proponen
a la ciudad como una conformación de áreas
urbanas en continua competencia. A tales unidades
ecológicas –o barrios– se les denominaría “áreas
naturales” debido a que no son resultado de diseño
o de planificación alguna, además de poseer
cierta característica al interior en común: étnica,
económica, cultural, o funcional (Donoso, 1993).
La ciudad se definiría entonces como un
agrupamiento o constelación ecológica de tales
barrios. Su distribución, empero, de ninguna
manera es fortuita, ya que responde a fuerzas de
segregación, dominio y competición por el espacio
y por la espacialidad, así que no habría más reglas
que la competencia natural. Contrariamente, si
bien es innegable que su localización respondería
a ese carácter de adaptación evolucionista, no
así su sistema de convivencia, el cual, aunque
sí es determinado por la aleatoriedad y del azar,
lo es más por el emplazamiento; esto es, por el
medio ambiente o las características físicas y de
localización (Hannerz, 1987; Wirth, 1988).
Tres décadas después, utilizando a los
chicaguenses, el doble valor del barrio es
reconocido por el neomarxismo. Castells (1971),
a partir de un trabajo de Lefebvre, se preguntaba
si el barrio puede ser definido, o como una
unidad ecológica, o como un espacio social,
debido a tres particularidades: que contiene cierta
homogeneidad, que ahí converge la convivencia
social con lo geográfico urbano, y que es ahí
donde dialécticamente la ciudad transfiere, y le
transfieren, centralidad. Tratando de responderse,
luego de algunos años, el propio Castells (1999)
establece que, a partir de unidades residenciales
definidas, es posible caracterizar y delimitar al
barrio. Citando a autores como Hatt, Ledrut,
Lauwe y Lefebvre, describiría a un barrio como:
I. un territorio que se limita por fronteras
naturales y que, también, se establece alrededor de
ciertos equipamientos públicos con libre acceso al
peatón;
II. el espacio donde habita una población
homogénea con un sistema de valores específicos
que, a su vez, estructura relaciones simbólicas
internas; o, en su caso, se constituyen alrededor de
una subcultura que se circunscribe significativamente
dentro de la estructura social, llegando a tener,

El barrio. Su (in)definición.
Las dos tradiciones
Quizá los primeros que estudian a estas unidades
sea la sociología de los chicaguenses. Desde el
evolucionismo darwinista, con herramientas
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CONTEXTO

incluso, cierta autonomía local desde el ámbito de
lo institucional;
III. parte de una comunidad consolidada,
resultado de la suma de la vida social, la vida laboral,
y el conjunto de las relaciones que esto conlleva, tal
como los hábitos de producción y de consumo de
dicha población; y,
IV. un marco espacial que cuenta con una
ideología de comunidad barrial.
Por lo que barrio, y redunda en las dos
dimensiones, sería “la ligazón directa entre variables
sociales y espaciales” (Castells, 1999: 128).
El citado Lefebvre (1972) ya habría sido más
explícito. Para él decir barrio es decir calle. Ésta,
asegura, es el elemento fundamental de todo
barrio debido a que es:
[…] el lugar del encuentro, sin el cual no
caben otros posibles encuentros […]. Estos
lugares privilegiados o bien animan la calle y
utilizan asimismo la animación de ésta, o bien
no existen. Es en la calle donde tiene lugar el
movimiento, de catálisis, sin lo que no se da la
vida humana, […] Cuando se han suprimido
[hay consecuencias:] desaparición de la vida,
[y de sus tres funciones básicas:] informativa,
simbólica y de esparcimiento. […] todos los
elementos de la vida humana […] se liberan y
confluyen en las calles, y alcanzan el centro a
través de ellas. (Lefebvre, 1972: 25).
Desde la fenomenología, el barrio también
habría sido tratado. Con distintos enfoques,
todos cercanos a las disciplinas humanísticas,
ha sido la arquitectura la que mayormente lo ha
hecho. Uno de ellos es Lynch (1998). Utilizando
herramientas de la geografía humana en varias
ciudades estadounidenses como estudio de caso,
señala que los barrios se distinguen por ser:
[…] secciones de la ciudad cuyas dimensiones
oscilan entre medianas y grandes […] en el
que el observador entra […] mentalmente y
que son […] identificables desde el interior,
[y] también se los usa para la referencia
exterior en caso de ser visibles desde afuera
(Lynch, 1998: 62).
Para el autor los barrios tienen, por lo regular,
un núcleo reconocible y por reconocerse. Éste
se define por la continuidad -o discontinuidadtemática de los distintos elementos tanto formales
como funcionales que lo conforman: topografía
del lugar, espacios, símbolos, texturas, detalles,
tipos de construcción, grado de mantenimiento de
las construcciones, o uso y actividades realizadas

por los habitantes. Además, los considera como
parte fundamental de la ciudad ya que, por otro
lado, admite, pueden tener distintos tipos de
límites geográficos, mismos que cataloga como
definidos, inciertos, o carentes de ellos.
Las aportaciones del referido Rossi (1981) son
semejantes. El barrio consiste en un trozo de la
ciudad que simboliza parte de su historia o de su
transformación urbana. Es, en pocas palabras, una:
[…] unidad morfológica y estructural; está
caracterizado por cierto paisaje urbano,
cierto contenido social y una función propia;
[…] suficiente para fijar el límite de barrio.
También [es un] hecho social fundado en
la segregación de clases o de razas y en la
función económica, o en todo caso en el rango
social, [y] no están tan subordinados los unos
a los otros, sino que son partes relativamente
autónomas; […] relacionadas con toda la
estructura urbana. (Rossi, 1981: 118).
Para él, desde su aparición en la antigüedad hasta
la ciudad moderna, han sido sus características las
que han permanecido visibles; a saber:
I. corresponde a una imagen o a un fragmento
de la ciudad en la que se vive una experiencia
particular;
II. la función que les distingue y que por lo
tanto los hace únicos;
III. su centro y sus monumentos;
IV. el paisaje urbano que caracteriza su historia
urbana y su realidad arquitectónica; y,
V. sus modos de vida conservan cierta
homogeneidad en determinado periodo de tiempo.
Un concepto de barrio, obtenido desde el
análisis historiográfico de una ciudad, se encuentra
en la obra del citado Pöete (2015). La relación
entre la persistencia y la permanencia serviría
para comprender un sistema de convivencia como
lo es un barrio. Así que, tomando como caso de
estudio a París, asegura que sus primeros barrios
surgieron alrededor, cruzando el río, del núcleo
isleño originario; y que al interior de cada uno
habría un edificio o monumento como elemento
caracterizador, pero sería un oficio el que le dé
importancia e identidad; aunque desde el exterior,
no siempre sea ése el elemento por el que más se
le identifique.
López e Ibarra (1997) siguen también esta
línea. Además de hacer un análisis lingüístico de
las diferentes terminologías utilizadas para las
unidades habitaciones a lo largo de la historia
urbana de México, ellos caracterizan a los barrios,
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CONTEXTO

en un inicio conocidos como arrabales, como parte
de un momento del desarrollo urbano o “fracciones
del territorio” en continua resignificación; o sea
que, a diferencia de las relaciones de cotidianidad
que ahí se desarrollan, coinciden en que lo único
relativamente fijo es lo edificado. Dentro de sus
características puede encontrarse una estructura
orgánica vivencial en incesante movimiento, la
cual se define también por:
I. su carácter comercial o su actividad gremial
que se destaca;
II. su división parroquial o conventual; y,
III. su toponimia, que se produce en función
de una edificación importante cercana a ellos,
o en base a las características particulares del
entorno social o geográfico del lugar.
Surgirían pues, sí como partes de la ciudad,
pero también en el extrarradio con funciones
socioeconómicas que, a la vez, son autónomas
de la metrópoli. Si bien en la posrevolución la
vida barrial se origina en las colonias o en los
fraccionamientos –más allá del higienismo, el
progreso, la técnica constructiva, el prestigio, o
la funcionalidad respecto al antiguo barrio–, aún
conservaría, y se le reconoce, lo ya dicho por
Lefebvre y repetido por Castells, que el barrio
es un estructurador, un enlace y un espacio de
transición que permite desarrollar una vida
cotidiana particular y plurinacional, así como de
identidad y autonomía.
Jacobs (2011) realiza otro acercamiento desde
la fenomenología. Para ella los barrios forman
parte la ciudad, tienen funciones de autogobierno
para gestionar asistencia de todo tipo sobre sus
calles, y se caracterizan porque, de nuevo, “no
tienen límites bien delimitados que los determinen
como unidades distintas [pues éstas] cambian
según la óptica particular de cada vecino”
(Jacobs, 2011: 150). Sin embargo, ella misma
señala que, en ese ejercicio de delimitación, dos
elementos son definitorios. Uno es la identidad,
o sea la percepción que de sí mismo tienen sus
habitantes, como la que tienen los vecinos; y
lo otro -como Lefebvre ya lo había asegurado-,
es la calle, debido a que ésta funciona como el
espacio para lo público, no solo de la ciudad, sino
en especial del barrio, y porque ahí es donde se
realiza toda actividad económica, pero, sobre
todo, la vida cotidiana barrial.
Con un sesgo antropológico se encuentra
Certeau (1999). Para él, la vida de la ciudad
es la que se modifica, y el barrio es donde se

desenvuelve tanto lo público, definido por la
ciudad y sus calles, como lo privado, definido
esencialmente en la casa. Aunque no es lo uno ni
lo otro, sí implica un universo social en el que las
relaciones sociales tienen un desarrollo propio y
diverso entre ambos, por lo cual bien puede ser un
espacio de transición. Es, dice:
[…] el término medio de una dialéctica
existencial (en el nivel personal) y social (en
el nivel de grupo de usuarios) entre el dentro y
afuera [es la] prolongación del habitáculo; […]
la suma de trayectorias iniciadas a partir de su
hábitat […] el barrio es la posibilidad ofrecida a
cada uno de inscribir en la ciudad una multitud
de trayectorias cuyo núcleo permanece en la
esfera de lo privado. (Certeau, 1999: 10).
En otras palabras, el barrio es una manera
de llamar a aquel espacio de quien hace su vida
a pie, en la cotidianidad; y que, “debido a su uso
habitual [representaría en realidad] la privatización
progresiva del espacio público” (Certeau, 1999: 10).
En esa misma línea se encuentra Safa (2001). Para
ella, y a partir de un barrio de la ciudad de México,
a pesar de que el concepto de barrio lo considera
un elemento del pasado, admite que no solo es
importante por “las delimitaciones geopolíticas, la
organización económica y política interna” (Safa,
2001: 54), sino, sobre todo, por el aspecto vivencial
de sus tradiciones, mismas que permitirían a sus
habitantes auto-referenciarse y diferenciarse cuando
están en otro barrio. Así, el barrio se le entendería
como una comunidad heterogénea de vecinos que,
mediante la convivencia cotidiana, construye y
establece identidades vecinales homogéneas.
Desde el estructuralismo, hay quien determina
el barrio enfatizando al elemento humano. Éste
debe tener tres cualidades fundamentales: su
caracterización sociocultural, los servicios y, los
simbolismos. Dicho de otra forma, barrio es el
espacio que le permite a sus habitantes tener “el
control de su tiempo y su espacio” (Hernández y
otros, 1997: 13). En ese mismo sentido, Rovira
(2016) plantea a los barrios como espacios de
salvaguarda. Lo barrial serviría como un espacio
para conservar la memoria y la identidad. Para
este autor, que realiza un énfasis de los barrios
en la época prehispánica, sería la religión, en
espacial a partir de un elemento aglutinador como
una iglesia o templo, lo que serviría como punto
de origen o inicio de lo barrial.
A partir de un estudio de caso, Fadda y Cortés
(2007: 52) coinciden con Certeau al señalar que
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CONTEXTO

un barrio se caracteriza por tener “condiciones de
un comportamiento que sintetiza en el no ir más
allá del mundo del peatón”, en donde los límites
pueden ser físicos o pueden ser simbólicos, y que
igualmente la vida de sus habitantes se encuentra
ligada a las características de la ciudad en la
que viven. Semejante enfoque da Ferro (2010).
Acercándose más a Pöete, propone una cartesiana
guía de elementos indispensable para identificar un
barrio en la que incluiría su historia, calles y casas
que lo integran y, sobre todo, las relaciones que se
crean o se han creado a lo largo de su historia. En
lo general, cada barrio tendría como mínimo una
construcción relevante, como un templo, por ello
es importante describir los elementos físicos que lo
conforman y le influyen cotidianamente.

según Giménez (1991), la organización tanto
del suelo y de su propiedad, como de la tribu y
las cotidianidades de los nahuas; por ello barrio
y calpulli, e incluso pueblo, bien podrían ser
sinónimos. Esta estructura territorial prehispánica
resultaría familiar a los europeos, así que el
modo ibérico, en específico de quien fundaría la
mayoría de los pueblos de españoles: el reino de
Castilla; se incorporaría al modo mesoamericano
de los pueblos de indios (Rivera y de Iturbe 1983;
Menegus, 1991; Aguilera, 1994).
En la fundación de Puebla se seguiría esta
práctica. Luego de asentar la capital de la Nueva
España sobre Tenochtitlán, y debido a las
numerosas batallas que perduraron durante la
conquista del territorio, los españoles pensaron
establecer otro punto para plasmar su ciudad ideal.
Ese segundo intento sería Puebla de los Ángeles
(Aguilera, 1994). Fundada en 1531 sobre el valle
de Cuetlaxcoapan, al parecer despoblado, resultaba
un inmejorable lugar debido a que serviría como
conexión entre la capital y Veracruz, ofrecía
ventajas para “su población, su prioridad legal,
su comercio, [y] su prestigio civil” (Hirschberg,
1978: 185), amén de que la Iglesia consideraba
conveniente la necesidad de establecer un pueblo
de españoles en cercanía a los señoríos indígenas
de Cholula o Tlaxcala para que no prosiguieran
saqueándolos conquistadores de menor categoría
(Valverde, 2017).
Más allá del mito angelical que rodea su
trazo originario, la capital poblana se fundaría a
la usanza hispánica: con una ceremonia religiosa
para iniciar con el repartimiento y la edificación
de los primeros equipamientos. Originalmente
la ciudad se trazó en “damero, formada por
elementos rectangulares, uno de los cuales sirve
de plaza mayor y en torno al cual se agruparon
la catedral, el ayuntamiento y las casas de los
principales” (Vélez, 2015: 7). Aunque “no
existe mapa alguno de la traza original” (Melé,
2006: 269), se tiene conocimiento que la ciudad
abarcaba poco más de doscientas manzanas,
además de que se buscaría establecer una división
para diferenciar lo español de lo indígena lo
que, igual que en el resto del naciente virreinato,
sería “uno de los principales instrumentos [para]
la constitución de comunidades campesinas
indígenas” (Giménez, 1991: 242). Al primero
se le denominó ciudad o república de españoles,
mientras que al segundo se les llamó pueblo,
república o, incluso, barrio de indios.

La ciudad virreinal poblana y
sus barrios de indios
Usando a la lingüística, dice Fuente (1999) que
barrio es un término surgido en la Edad Media.
Su base gramatical es del árabe barr que significa
afuera de la ciudad, debido a lo cual se utilizaba
para referirse a la parte de la ciudad que se
encontraba extramuros, detrás de las murallas.
Originariamente tendría diversas acepciones,
aunque todas ellas implicaban una determinación
física; sea por causas religiosas, musulmana o
cristiana; o sea por causas administrativas, para
la recaudación impositiva; o bien por referencias
geográficas o topográficas, como accidentes
naturales, plazas o templos. Por razón de ello,
denotadamente en la España del bajo medievo
y la Reconquista, y en particular en el reino de
Castilla, llegaría a ser sinónimo de parroquia,
sexmo o collación. Esta última, incluso, sería
una característica de las ciudades y grandes
villas cristianas; más aún, ahí, la edificación
religiosa, asociada a un santo y sus tradiciones,
daría nombre e identidad colectiva al barrio, a la
parroquia o, precisamente, a la collación (Zoido
y otros, 2000).
La organización de las ciudades y sociedades
mesoamericanas no sería ajena a esta realidad.
Suelo y colectividad formaban un lazo
indisoluble en donde el calpulli, aunque consistía
en una extensión de tierra para el cultivo (de
índole utilitario), lo era también para el vivir
cotidiano (de índole identitario) de un clan o un
grupo determinado y delimitado de individuos
unidos en parentesco. El calpulli mexica sería,
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CONTEXTO

Para Méndez (1988), estos pueblos de indios
quedarían distribuidos espacialmente entre los vacíos
de la traza y de los exidos de las ciudades españolas.
El mismo autor menciona que dicha organización,
por una parte, auxiliaría a congregar a los naturales,
inclusive en algunos casos de diferentes grupos
en torno a un templo y convento de alguna orden
mendicante para su evangelización; y, por otra,
trasladaría a esta numerosa población indígena en
cercanía a los españoles, y sobre las periferias de sus
urbes, con el objeto de crear las relaciones sociales
necesarias en la producción de enseres cotidianos a
partir de encomienda, repartimiento o hacienda.
Desde su origen, estas congregaciones, o juntas
de indígenas, estarían dirigidas a la población
dispersa. Dice Flores (2007) que, en la cotidianidad,
esta práctica no sería exclusiva del mundo rural,
reconvirtiendo -a fuerza del desarraigo-, la relación
de los desplazados con un nuevo territorio, con
una nueva casa señorial y con una nueva realidad
al mezclarse, de modo obligado, con otras etnias;
acciones que, en su conjunto, y en la mayoría de
los casos, daría también surgimiento a los barrios
de indios en las capitales novohispanas del centro
del país como lo fue en Puebla de los Ángeles.
Comenzando el siglo XVI, bajo el discurso
evangelizador, se congregarían las primeras
poblaciones de indígenas en Puebla. Esta acción
implicaba el otorgamiento, y autonomía en su
disposición, de tierras de labranza, mismas que “se
vieron rodeadas de estancias de ganado y labores
agrícolas propiedad de españoles” (Lomelí,
2013: 51); de manera tal que para el siglo XVII,
urbanamente hablando, ya es posible advertir dos
situaciones: la concentración de casas alrededor
del centro de la ciudad, y la población indígena
asentada con notoriedad sobre su periferia
oriente. Algunos de estos barrios llegarían a
especializarse dentro de la ciudad. Ello porque
conforme fueron acrecentándose las exigencias
y necesidades cotidianas de la república de
españoles, se establecerían, o devendrían, con
una dedicación laboral exclusiva, en particular de
ciertas artes y oficios.
En esta incipiente ciudad convivirían pues dos
tipos de realidades. La laboral, donde la indígena
se enfocaría en los oficios, mientras que la española
en la gestión y administración de la ciudad; y la
cotidiana, demarcada por lo civil y por lo religioso
que, al final, dominaría a ambas (Cordero, 1965).
Así, mientras el Ayuntamiento se encargaba de
lo judicial y administrativo, paralelamente “la

ciudad acató las divisiones espaciales señaladas
por la Iglesia a través de las demarcaciones del
Obispado” (Loreto, 2015: 17). De esta suerte, el
papel de los sacerdotes católicos se haría medular
en el poblamiento indígena de Puebla, pues en
sus casi tres siglos de convivencia, su actividad
fue tan activa y fundamental que para “el común
de los indios, la relación cotidiana con la Iglesia
era más importante que la que tenían con los
funcionarios del Rey” (Castro, 2010: 111).
En un inicio la Iglesia aprovecharía “la
concepción espacial-ibérica dependiente de
una unidad de culto como condición de arraigo
físico y social” (Loreto, 2015: 21) para agrupar
algunos barrios de la ciudad. Por ello, los templos
y los conventos se convertirían en el centro y la
centralidad de dichos barrios: en torno a ellos se
congregarían los indígenas y se consolidarían –
poco a poco– como los identificadores geográficos
y los referentes simbólicos de la ciudad. Por lo
regular, en los atrios de estos conjuntos religiosos
sería donde se desarrollaba la vida cotidiana
de los barrios y la ciudad, cumpliendo con una
“función central en la organización social y
política” (Gómez, 2010: 180).
De esta manera se empezarían a consolidar los
barrios de Puebla, en particular los del oriente.
Como resultado del crecimiento demográfico de
los españoles, era menester estar en cercanía con
los indígenas para comerciar víveres, provisiones
y utensilios cotidianos, pero usando al cauce del
río San Francisco como una frontera natural de
segregación social que, al mismo tiempo, haría
que su poblamiento se hiciera despacio, sobre
todo en los barrios de El Alto y de San Francisco,
por los anuales desbordamientos del mismo
río debido a las fuertes lluvias que azotaban la
ciudad. Así que las autoridades españolas habían
decidido trasladarse de un lado de este cauce y, por
lo mismo, los barrios indígenas se establecerían
del otro lado, pero junto a la ciudad española.
Tanto Gómez (2010) como Loreto (2015)
resaltan la importancia de Analco, La Luz, y
otros barrios cercanos al oriente de la ciudad.
Señalan también que las situaciones que habrían
enfrentado no siempre fueron favorables dado
que “las condiciones de vida eran más miserables
que en el centro de la ciudad” (Cuenya y
Contreras 2012: 58). Paradójicamente, la ventaja
que tuvieron dichos barrios fue la inmediatez que
tenían respecto al río de San Francisco, ya que
de estas aguas obtenían alimento y sustento para
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CONTEXTO

satisfacer sus necesidades básicas. En cambio,
los barrios del poniente, como San Diego de
San Sebastián y Santiago, más alejados de este
torrente, se poblaron posteriormente debido a que
el agua que tenían ahí no era “apropiada para los
consumos humano y animal” (Loreto, 2008: 731).

de la tierra firme (Aranda, 1988). Es por ello que,
debido a su importancia, en 1627 Santo Ángel de
Analco se constituiría como templo parroquial
(Loreto, 2008). Dentro de este mismo territorio
se localizaban la capilla de Nuestra Señora de
los Remedios, concluida en 1703, y el templo de
Nuestra Señora de la Luz, construido entre 1768
y 1805 (Cuenya y Contreras, 2003). Tal parroquia
comprendía:
Desde la garganta o medianía de los cerros
de Loreto y Guadalupe, en línea recta hasta
encontrar el Río de San Francisco, es decir,
como hasta hoy la Ladrillera de Carranza y
de ahí toda la margen izquierda del Río de
San Francisco hasta la salida de la ciudad.
(Carrión, 2021: 378).
Por su parte, el barrio de La Luz era uno de
los aludidos arrabales que conformaban Analco a
principios del siglo XVI. Se definiría circunscrito
entre los barrios de El Alto, al norte, y de
Analco, al sur. Esto es, se trataba de un apartado
de la parroquia de Analco. El nombre que tuvo
originalmente fue Tepetlapa, según Domínguez
(2016), o Tepetlapan, de acuerdo con Miravete
(2011). En un inicio, estuvo conformado por
dos barrios, el de Los Remedios y el de La Luz,
siendo de este último desde donde “se sacaban
el barro fino y muy a propósito para trastos de
cocina para uso común” (Leicht, 2015: 449); por
lo que a partir de la segunda mitad del siglo XVI,
los loceros peninsulares provenientes de Talavera
de la Reina establecerían los primeros talleres de
alfarería, y a partir de 1689 se instalaría un obraje
de loza. Paralelamente, para mediados del siglo
XVIII se ubicaría la primera pila de agua pública
para los habitantes de este barrio, sobre la calle
del mismo nombre, la calle de La Luz.
Desde el siglo XVII ya se puede observar
el trazado del templo. En su origen había pocas
casas, en su mayoría rodeadas de espacios para la
siembra. De igual manera, se establecieron varios
mesones que servían de descanso para los viajantes
que provenían desde el camino que comunicaba
a Puebla con el Golfo de México a través del
puerto Veracruz. De acuerdo con García (2008),
en el periodo decimonónico habría dos eventos
trascendentales dentro de este barrio: el primero,
en marzo de 1867, las tropas de Porfirio Díaz se
establecieron en La Luz para la toma de la ciudad
de Puebla que se encontraba, en ese momento, en
manos del ejército francés y; el segundo, debido
a las constantes enfermedades sobre la población

Los barrios de Analco y de La Luz
Para el siglo XVII, la ciudad se encontraba
dividida en cinco parroquias que serían puntos
de referencia tanto para la autoridad religiosa
como para la sociedad civil (Cuenya y Contreras,
2012). En esencia, la distribución barrial giraría
alrededor de estas demarcaciones parroquiales,
entre las cuales se encontraban San José, San
Marcos, San Sebastián, La Santa Cruz y Santo
Ángel Custodio. En concreto, esta última
parroquia, ubicada en Analco, concentraría gran
parte de la población pues “la pujanza económica
de la ciudad constantemente atraía a nuevos
pobladores” (Cuenya, 1987: 463). Y es que, desde
la fundación de Puebla, ya hay antecedentes del
referido barrio poblado con “indígenas traídos de
Cholula para que trabajaran en la edificación de la
Puebla de los Ángeles” (Merlo y Quintana, 2001:
136). Asimismo, a partir de 1560, los “indios de
procedencia tlaxcalteca [también] poblaban este
barrio” (García, 2008: 23), además de que se cree
que pudieron haberse establecido cholultecas, o
incluso mixtecos.
Como sea, la ubicación y el origen diverso en
Analco resultaría `providencial´. En un aspecto,
era cómodo y conveniente para los españoles
tener un barrio inmediato, y a la vez separado,
al otro lado del río de San Francisco. Y en otro,
esta diversidad incluía sus habilidades, de tal
forma que, según Cortés (2016), las autoridades
españolas fácilmente pudieron establecer
oficios como el de herrador, y posteriormente
otros tantos como los de locero, carbonero y
panadero. Tales gremios responderían, además,
a los requerimientos de los viajantes que desde
el oriente salían de, y entraban a, Puebla a partir
de los caminos que conducían a la capital de la
Nueva España y al puerto de Veracruz.
Analco, al ser el primer barrio del oriente de la
ciudad, y debido a la amplitud de su territorio, hubo
de dividirse en cuatro arrabales. Huilocaltitlán,
donde se ubicaba la iglesia; Xochichitlán, en
el que estaban los huertos de los indígenas;
Yancuitlalpa, la tierra nueva; y Tepetlapan, el lugar
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CONTEXTO

poblana, en 1872 “se desarrolló una epidemia de
viruela a causa de la peste” (García, 2008: 147),
de la cual La Luz no se salvaría.
Poco después, al finalizar la primera mitad
del siglo XX, el barrio “asimiló los efectos del
crecimiento de la ciudad” (Miravete, 2011: 27).
Dos eventos, dice, fueron los más notorios. La
sustitución de una vieja industria textil por
nuevas factorías sobre los campos que rodeaban
al barrio de La Luz; y el entubamiento del río de
San Francisco que daría paso a la construcción
del boulevard Héroes del 5 de mayo; acción que
desde el imaginario comunitario desvanecería la
legendaria frontera social entre la población que
vivía en el centro y en los barrios periféricos,
aunque a la postre, “no hizo sino reproducir este
límite con otra forma” (Melé, 2006: 271), o sea,
lo sustituyó con otro viario.
Un último evento sería definitorio. La llegada
del programa público-privado “Angelópolis”
a finales del siglo pasado, el cual tenía como
objetivo modernizar el centro histórico afectando
“una buena parte de los barrios indígenas”
(Cabrera y Tenorio, 2006: 9). El diseño original
abarcaría la zona que va desde los fuertes de
Loreto y Guadalupe hasta el barrio de Analco; a
pesar de que no se llevó a cabo todo el proyecto
de intervención en el barrio de La Luz, según
el sentir de los mismos autores, la construcción
del actual Centro de Convenciones de Puebla,
edificado entre el barrio de San Francisco y el de
La Luz, terminaría generando un gran impacto en
su vida cotidiana (García, 2008).

separación natural entre ambas repúblicas, y su
comunicación se daría por medio de dos puentes,
el de Analco y el de Bubas.

El de La Luz a través de los documentum

Mapa 2. Fragmento del plano de la nobilísima y muy
leal ciudad de los Ángeles (1754). Autor: Anónimo

Mapa 1. Fragmento del mapa urbano de la ciudad
de los Ángeles de la Nueva España, realizado por
Cristóbal de Guadalajara en 1698

De igual forma, al oriente del barrio existían
caminos vecinales que comunicaban a la ciudad con
algunos molinos de grano. Éstos se encontraban en
las proximidades de la ciudad, pero en cercanía al
camino real que conducía a Veracruz. Entre dos de
estos caminos vecinales se encontraba la capilla de
Los Remedios, y a un costado del río Xonacatepec,
el templo de Ecce Homo. Al sur del enclave, es
posible localizar el núcleo fundacional de los
referidos barrios de indios, así como el templo y
convento del Santo Ángel de Analco.

Uno de los primeros testimoniales gráficos
del barrio se encuentra en el mapa urbano de
Cristóbal de Guadalajara de 1698 (Mapa 1).
La Luz se encontraba confinado, y delimitado,
por dos corrientes de agua: el nombrado río de
San Francisco, que está al poniente del barrio;
y el río de Xonacatepec, ubicado al norte, y
que desembocaba en el primero. El río San
Francisco sería considerado crucial para la
ciudad debido a que, según Galicia (2015), la
estructura urbana giraría entorno a él. Al norte
del barrio estos dos ríos colindaban, además,
con el templo y convento que le daban el nombre
de San Francisco, así como con sus huertos que
lo aprovechaban para su riego. El cauce del
mismo río, como se ha dicho, serviría como una

Fuente Mapa 1 y 2: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016).
Nota: El mapa ha sido girado de tal manera que el norte
se halla arriba. Fuente: adaptación propia

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CONTEXTO

La siguiente representación es un plano
anónimo de mediados del siglo XVIII (Mapa 2).
Para ese entonces, La Luz se encuentra todavía
franqueado al norte con el templo y convento de
San Francisco, en el que se habría consolidado una
zona de huertos; a diferencia de la cartografía de
1698, en este mapa han desparecido los caminos
vecinales, los molinos de grano, la capilla de los
Remedios y el camino real a Veracruz; a cambio,
se percibe el arraigo del templo de Ecce Homo y,
al igual que su vecino barrio de Analco, una mayor
densidad de casas. Aunque el mapa no indica el
nombre de las calles, de acuerdo con Leicht (2015),
en el padrón de 1773 aparecen las siguientes
calles: de La Pilita, 3ra de Carrillo, de Nuestra
Señora de La Luz, de Vivanco, de Tepetlapa, de
Nuestra Señora de la Peña de España y Torrecilla,
de La Chula, del Chulo y la de Ábalos; además de
hacer referencia de un temazcal (el del Chulo), que
sería un punto de encuentro para los habitantes del
barrio, pues ahí se hace referencia a un baño de
vapor de uso público.

Santo Ángel de Analco, constituido por el templo,
convento y el atrio que se ha convertido en una
plaza. Asimismo, es posible observar algunas
diferencias a lo señalado por Leicht (2015) y en el
mapa anterior. En esencia, el nombre de algunas
de sus calles cambia. Por ejemplo, la calle de la
Pilita cambia a calle de los Romanes, y es que
conducía a la plaza del mismo nombre; la calle
3ra de Carrillo, ahora se llama de Carrillo; la de
Nuestra Señora de la Luz, a solamente La Luz;
la de Vivanco a calle Cuernito; la de Tepetlapa
conserva su nombre, aunque se duplica, pues
surge la 1ra y la 2da calle de Tepetlapa; la calle del
temazcal del Chulo, y el equipamiento público
del mismo nombre, permanece como punto de
encuentro de higiene y cuidado personal, pero se
simplifica a del Baño; y, la de Ábalos, auspiciado
por el gremio que ahí se alberga, se llamaría a
partir de ese momento, del Cacahuatero.
Mapa 4. Fragmento del nuevo plano topográfico
anunciador de la ciudad de Puebla (1908). Autor:
Anónimo

Mapa 3. Fragmento del plano topográfico de la ciudad
de Puebla (1856), realizado por Luis G. Cariaga y Sáenz

Fuente: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016)
Fuente: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016).
Fuente: Adaptación propia

De 1908 es el último documentum (Mapa 4). A la
delimitación del norte del barrio se adicionaría, a lo
ya señalado, un reciente equipamiento: el puente de
Azcué, al oriente; además de la plaza de Romanos,
antes Romanes; al poniente por tres puentes; mientras
que, al sur, por los mismos puntos mencionados de
Analco, e igual manera del río de San Gerónimo.
A principios de este siglo XX, la ladrillera de
Ascárate dejó de existir, así como la 1ra calle de las
Flores. Asimismo, la calle de los Romanes deja de
nombrarse de esta forma para llamarse La Chula; la
2da de Tepetlapa vuelve a llamarse de Tepetlapa y, la
del Cacahuatero se tornaría a Cacahuateros.

Datado en 1856, el siguiente testimonial es
atribuido a Cariaga y Sáenz (Mapa 3). A
mediados del siglo XIX, ya sin sus huertos, el
templo y convento de San Francisco siguen
siendo un punto referencial y delimitante del
barrio, al igual que el templo de Ecce Homo y
el emergente estanque de los pescaditos. Al
oriente se observa la plazuela de los Romanes y
la ladrillera de Ascárate, y al sur colinda, además
de una barranca, con el conjunto religioso del
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CONTEXTO

Comentarios finales. A manera de discusión

daría resultados diferentes. Cuidar exclusivamente
la primera dimensión se corre el riesgo de
reflejar parcialidades, ya que tan sólo aludiría
a la temporalidad, por definición no estable, de
un espacio determinado, por definición estable;
incluso, muchas de sus referencias simbólicas,
paradójicamente, están asociadas a los elementos
construidos o espacialidades. Por su parte,
comprendiendo únicamente la segunda dimensión,
se accede a los elementos que han sido estables en
el tiempo y propiciadores de relaciones; incluso,
la reificación podría utilizarse para inducir lo
simbólico o de apropiación, no así a la inversa.
De la misma manera, en la búsqueda de esta
segunda dimensión, es posible también separar
sus dos componentes, pero, de nuevo, no con
iguales resultados. Al igual que en el pasado, el
barrio sigue siendo el lugar donde, a fuerza de
convivencia, se mezclan y sincretizan los otros,
los iguales y los diversos. No obstante, esta
convivencia es pasajera, y aparece o desparece
con la siguiente gradación: el emplazamiento o
los elementos naturales, luego su antropización y,
al final, los sistemas de convivencia. Sin embargo,
en términos de afectación simbólica, no se sigue
esta ruta. Así como el emplazamiento afecta lo
construido, lo construido afecta al sistema de
convivencia, y en esa linealidad se asomaría una
gradualidad en su afectación, yendo de lo perenne
inalterable, o sea las persistencias, a lo temporal
inestable, o sea la cotidianidad. A diferencia de
las persistencias, sólo las permanencias son
alterables a voluntad, por lo que, en esa misma
lógica y orden, serían las únicas capaces de alterar,
en igual proporción, el sistema de convivencia.
En el caso de La Luz hay esta gradualidad. Si bien
es cierto que en su proceso de adaptación algunos
de estos barrios habrían perdido su originaria
razón de ser, habría otros que lo preservarían
hasta la actualidad, además de, claro está, su
emplazamiento, sus condicionantes geográficas y
sus edificaciones identitarias. Es decir, el hecho
de que se establecieran como periferia de una
centralidad, paradójicamente facilitaría que, por
un lado, conservaran sus oficios y simbolismos
al interior, pero por otro, se tornaran parte del
crecimiento de la ciudad hasta confundirse en una
aparente unidad urbana. En eses aspecto, el análisis
cartográfico permitió identificar las persistencias y
permanencias que habrían de conformarlo como
barrio. En lo uno, tanto los elementos naturales
como los del emplazamiento, auspiciarían sus

En las ciudades mexicanas contemporáneas,
el barrio, al mismo tiempo que es un elemento
patrimonial histórico, es un espacio urbano vivo.
Esta dualidad ha generado diversas discusiones,
muchas de ellas contradictorias. Si de definirlo
se trata, como todo término vivo y ligado a la
cotidianidad, puede ser discutible, por lo que no
es inusual rastrearlo desde distintos campos de
estudio, como tampoco ha sido inusual no encontrar
homogeneidad ni en ello ni en su identificación.
Así que no hay univocidad para definirlo o
delimitarlo. Empero, y en independencia de la
postura, disciplina o acepción, el barrio habría
sido referido principalmente desde dos categorías
y desde dos dimensiones. En lo primero, una de
ellas se realiza por disciplinas con un carácter
humanístico como la antropología, la geografía
humana o la arquitectura. Ha utilizado para ello
el método general inductivo con herramientas y
elementos con un sesgo etnográfico, por lo que
los estudios tendrían una postura fenomenológica
hermenéutica. La otra categoría sería desde
disciplinas con un carácter positivista como la
urbanística, la geografía, o lo jurídico. Utiliza
para ello el método general hipotético deductivo
con herramientas y elementos en lo general
fácticos y que atienden asuntos mensurables o de
delimitación física, por lo que los estudios tendrían
una postura epistémica empírico analítica.
Para las dimensiones, una de ellas refiere a la
interpretación y la manera de apropiación del espacio.
Ahí se atienden asuntos de cualidad o subjetivos;
el barrio es reducido a variables emocionales,
identitarias o simbólicas. La segunda, refiere tanto al
emplazamiento natural como la manera de construir
o adecuarse a este. Se atienden asuntos mensurables
tanto naturales como edificados; el barrio sería
reducido a variables verificables, medibles y
clasificables. Aunque ambas dimensiones están
delimitadas, es cierto también que la una no se
comprende sin la otra; es decir, que se trata en
realidad de un binomio indisoluble: es el espacio, su
uso y su disfrute, pero simultáneamente es el grupo
social que le da –y se da– sentido y pertenencia;
en otros términos, si bien es verdad que son los
habitantes los que construyen los barrios, también
son los barrios los que construyen a sus habitantes,
y ambos son los que construyen a la ciudad.
Sin embargo, en la búsqueda de la definición
de un barrio, aunque es posible separarlas, ello
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CONTEXTO

equipamientos, su forma urbana, sus oficios,
toponimia y cotidianidad; su ubicación en el
extrarradio, a la vera del camino hacía Veracruz,
incitaría el oficio de herrador y de panadero;
asimismo, las corrientes de los ríos, sus arcillas y
limos, ayudarían a la implantación de huertos y los
gremios de ladrilleros, loceros y carboneros.
En lo otro, patrocinado por las persistencias,
el barrio no sólo se re-densificaría, sino que
las construcciones se intensificarían debido a
su repoblamiento. Las históricas reducciones
traerían diversidad y heterogeneidad en sus
pobladores, lo que incluiría el sistema de
convivencia. Inmediato a La Luz, aparecerían los
conjuntos religiosos de San Francisco y Santo
Ángel de Analco, convirtiéndose en los referentes
geográficos y simbólicos de este territorio
cruzando el río San Francisco. Sus templos,
conventos, atrios y huertos, se harían parte de la
vida cotidiana barrial que, en su origen, consistía
en una comunidad indígena congregada para su
evangelización pero que, a la postre, definiría los
apuntados diversos artes y oficios de la ciudad.
Este repoblamiento haría obligada la división
parroquial de Analco, y con ello la construcción
del templo de Nuestra Señora de La Luz que,
siglos después, se convertirá en el identitario del
único colectivo originario que aún perdura desde

la fundación hispánica de la ciudad: el de alfarero.
Por último, y de nuevo por la ubicación del barrio,
sus gremios florecerían a partir del intercambio
económico y cotidiano con los habitantes del otro
lado del río. Esta simbiosis daría pie a que sus
diferentes equipamientos, tanto públicos como
privados, la flecha del tiempo los convirtiera en
lugares tradicionales de encuentro social. Más aún,
que justo tales actividades construirían una identidad
que aún se conserva en la nomenclatura y toponimia
del sistema viario de los alrededores del referido
templo que funciona de igual modo en centralidad.
Así, la diada conformada por el emplazamiento
natural y las edificaciones: en específico el conjunto
religioso y los espacios abiertos; definirían lo que
hoy entendemos como el barrio de La Luz en
Puebla y su vida cotidiana. Por consiguiente, y, en
resumen: el barrio es un sensible y temporal sistema
de convivencia cuya fragilidad está determinada por
las alterables permanencias del espacio construido;
esta recíproca doble dimensión, a su vez, está
determinada por las inalterables persistencias del
medio natural que, por su propia condición, por
más empeño que se tenga en ocultarlas u omitirlas,
acaban por imponerse en ambas, pero nunca al
revés, y al hacerlo, incluso, puede que no lo hagan
de una manera delicada. C

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CONTEXTO

Importancia de las áreas verdes en zonas urbanas con alta
contaminación. El caso de Atitalaquia, Atotonilco de Tula y
Apaxco, México
The importance of green spaces in urban areas with high pollution. The case of
Atitalaquia, Atotonilco de Tula and Apaxco, Mexico
Recibido: agosto 2021
Aceptado: marzo 2022

Rosa Martínez Rico1
Brisa Violeta Carrasco Gallegos2
Xanat Antonio Némiga3

Resumen

Abstract

En los municipios de Atotonilco de Tula, Atitalaquia
(Hidalgo) y Apaxco (Estado de México) se presenta
un problema ambiental por la contaminación de
diversas fuentes de origen industrial y urbano.
Además de la falta de la falta de la aplicación de
legislación en materia ambiental, que atenúen los
impactos de las industrias, la falta de atención a la
planificación urbana y en específico a la dotación
de áreas verdes, no contribuye a mitigar el problema
de la contaminación. El objetivo del presente trabajo
es realizar una caracterización de la problemática de
estudio, que permita problematizar a fin de encontrar
soluciones en el aspecto de la dotación de áreas
verdes. Para ello se analizan las variables estadísticas
de localización de las zonas urbanas, los usos de suelo,
registros de las emisiones de sustancias contaminantes
y localización de áreas verdes. Como acercamiento
cualitativo al estudio, se aplicó un grupo focal para
determinar las principales problemáticas ambientales
y posteriormente una encuesta en la que se indagó
sobre la percepción de las áreas verdes y el valor que
la población les asigna como potencializadoras de
mejoras a su salud y al ambiente.

In the municipalities of Atotonilco de Tula,
Atitalaquia (Hidalgo) and Apaxco (State of
Mexico) there is an environmental problem due
to pollution from various sources of industrial and
urban origin. In addition to the lack of application
of environmental legislation, which mitigate
the impacts of industries, the lack of attention to
urban planning and specifically to the provision
of green areas, does not contribute to mitigate the
problem of pollution. The objective of this work
is to carry out a characterization of the problem
of study, which allows problematizing in order
to find solutions in the aspect of the provision of
green areas. To this end, the statistical variables
of location of urban areas, land uses, records of
emissions of polluting substances and location
of green areas are analyzed. As a qualitative
approach to the study, a focus group was applied
to determine the main environmental problems
and then a survey in which the perception of green
areas and the value that the population assigns to
them as potentiators of improvements to their
health and the environment were investigated.

Palabras Claves:

Keywords:

áreas verdes; contaminación; SIG

green spaces; pollution; GIS

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctoranda
Geografía y Desarrollo Geotecnológico; email: rmartinezr905@alumno.uaemex.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctora en
Ciencias Sociales; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, CONACyT, México; Email: brisavioletac@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctora
en Ciencias en Manejo de Recursos Naturales; miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1; email: xantonion@uaemex.mx

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

El estado de salud de la población no está
debidamente documentado ni estudiado, pese
a las reiteradas llamadas de atención de las
poblaciones locales, quienes manifiestan un
alto número de casos de cáncer y enfermedades
infecciosas, dermatológicas y renales. Ante la
gravedad de esta situación, la sociedad local se
ha organizado en colectivos y movimientos de
los cuales la participación de la población ha
sido activa, plasmando la problemática no solo
de contaminación y salud a su alrededor sino
también las cuestiones como la falta de espacios
verdes, para tener un ambiente más sano.
La investigación de la cual se desprende
el presente documento toma en cuenta dichas
problemáticas ambientales que son un reto para
la sostenibilidad y la salud humana y ambiental
de la zona. Se presenta la caracterización de la
zona de estudio, los reportes de la contaminación
y los resultados de la aplicación de instrumentos
cualitativos con participantes de los grupos
comunitarios organizados en la zona. Los resultados
dan a conocer un diagnóstico ciudadano, cotejado
con fuentes oficiales sobre las problemáticas de
contaminación y el estado y la necesidad de las
áreas verdes en los municipios.

En la actualidad se ha vuelto imprescindible contar
con espacios verdes provistos de vegetación
saludable que garanticen la sustentabilidad en las
zonas urbanas, rebasando con ello el concepto
de que la vegetación urbana cumple sólo con
funciones estéticas. La Organización Mundial de
la Salud (OMS), ha asegurado que se necesita,
al menos, un árbol por cada tres habitantes para
respirar un mejor aire en las ciudades y un mínimo
de entre 10 y 15 metros cuadrados de zona verde
por habitante (Banco Mundial y Schaeffer, 2016).
Cada espacio verde en zonas urbanas representa
un desafío para su mantenimiento y cuidado, pero
también un bien invaluable para la sociedad al
brindar beneficios ambientales como regulación
del clima, captación de humedad, ruido y polvo,
además de ser hábitat para aves residentes y
migratorias. En el aspecto económico las zonas con
más y mejores espacios verdes aumentan la calidad
de vida y con ello el valor de las propiedades
(Mayorga y Luna, 2018; Miller, 2018).
También aportan ventajas para la salud
pública mediante un aire, más limpio, más fresco:
a cambio de dar oxígeno, los árboles absorben el
dióxido de carbono producido por la combustión
de varias fuentes contaminantes. Estas áreas
eliminan o atrapan el polvo, la ceniza, el polen
y el humo que dañan los pulmones, mitigando la
contaminación atmosférica (Rea-Padilla, 2020).
La región Atitalaquia, Atotonilco de Tula
y Apaxco, presenta un intenso y desordenado
crecimiento a raíz de la industrialización y la
urbanización, que tiene una creciente concentración
de unidades económicas de tipo industrial y el
paso de los ríos Salado y Tula, que funciona
como colectores de aguas negras e industriales
provenientes de la Ciudad de México y del Estado de
México. Así como, las cinco industrias cementeras
las cuales conllevan un riesgo de contaminación y
afectaciones a la salud para la población y el medio
ambiente, esto por el doble proceso productivo
que es necesario para la producción del cemento;
primeramente, se tiene la extracción de la roca
caliza, se trata de un proceso de minería a cielo
abierto, con sus conocidos impactos ambientales.
La segunda parte de la producción es de
transformación industrial en hornos. (Carrasco y
Vargas, 2015). Aunado a lo anterior una refinería,
una termoeléctrica, tres caleras y múltiples
fábricas de alimentos, plásticos y agrotóxicos.

Antecedentes sobre espacios verdes
Los espacios verdes conforman espacios públicos
cuyo elemento principal es la vegetación. La
presencia de superficie verde garantiza también
la resiliencia ante eventos climáticos extremos
(Segovia y Oviedo, 2000; Galindo y Victoria,
2012). El número de árboles del planeta se ha
reducido en un 46%. Al mismo tiempo, la OMS
calcula que el 92% de la población mundial está
expuesta a niveles peligrosos de contaminación del
aire, lo que es un desafío de la salud medioambiental
y humana en el seno de las ciudades, cuya urgencia
es cada vez mayor. Y por ello, los parámetros de
arbolado y espacio verde son ineludibles en la
planificación urbana actual (OMS, 2016). En la
zona de estudio la contaminación es uno de los
principales problemas que aquejan a la población,
por lo que los espacios verdes son primordiales.
Vivir cerca de espacios verdes urbanos puede
mejorar la salud física y mental y la Organización
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) señala
que ayudan a revalorizar el área, ayudando a
conseguir un rédito de hasta un 20% añadido, por
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

lo que una ciudad con una infraestructura verde
bien planificada y bien manejada se vuelve más
resiliente y sostenible (FAO, 2018; Röbbel, 2020).
Los beneficios para la salud que se derivan de los
espacios verdes denotan significativamente menos
condiciones cardio-metabólicas y mentales, en
contraste con los parques y áreas menos frecuentes,
lo que sugiere el beneficio para la salud de plantar
y mantener estos espacios (Criollo, 2018). Los
espacios verdes han pasado de ser elementos
secundarios del paisaje urbano, con fines estéticos
y recreativos, a convertirse en áreas de gran
importancia porque proporcionan beneficios de
índole social y ambiental (Ojeda y Espejel, 2014).
Los espacios verdes son ya considerados un
indicador de calidad de vida de los habitantes
urbanos, considerados como capaces de
contribuir a resolver problemas tan diversos como
inseguridad pública, contaminación atmosférica,
cambio climático, desintegración social, obesidad
generalizada en la población y, en general,
problemas relacionados con salud pública (Flores,
2017; Franco, 2012).
Una buena dotación de espacios verdes en las
zonas urbanas genera mejores condiciones de vida
para la población, esa necesidad se intensifica cuando
tenemos regiones que por sus propias actividades
económicas reciben más contaminación, como es
el caso de estudio del presente texto. Proponemos
que, si bien los problemas medioambientales son
de solución compleja que involucra a diferentes
actores, técnicas y políticas públicas, las medidas de
mitigación en este caso, las áreas verdes, deben ser
consideradas por las administraciones municipales
como prioridad.

población, localidades urbanas y rurales. Del
CONABIO (2020) para la determinación de los usos
de suelo, Registro de Emisiones y Transferencia de
Contaminantes (RETC) (SEMARNAT, 2021) para
la localización de fuentes contaminantes fijas y
emisiones de contaminantes al ambiente y para la
ubicación de áreas verdes INEGI (2020).
En una siguiente fase mediante métodos
cualitativos4 para el acercamiento a la percepción
social de la problemática y el valor de uso que se les
asigna a los espacios verdes. Se realizó un grupo focal
con el objetivo de realizar un diagnóstico comunitario
de los principales problemas ambientales de la
región mediante la aplicación de cuatro reactivos,
que permitieron, delimitar y priorizar los problemas
y realizar un árbol de causas y efectos. Una vez
analizados los datos, se procedió a la aplicación de
una encuesta en los tres municipios con la finalidad de
establecer el estado de las áreas verdes y el valor que
la población les asigna, como potencializadoras de
mejoras en la calidad de vida. Por último, se procedió
a la interpretación de los resultados obtenidos y a la
conducción de las conclusiones correspondientes.
Caracterización física y de la contaminación en
la zona de estudio
El presente estudio comprende tres municipios,
Apaxco en el Estado de México Atitalaquia y
Atotonilco de Tula en el Estado de Hidalgo.
Apaxco tiene una ubicación de 19° 55’ y 20° 02’
de latitud norte; los meridianos 99° 05’ y 99° 13’
de longitud oeste, con una altitud entre 2,100 y
2,900 msnm, sus colindancias son al norte con el
estado de Hidalgo y el municipio de Hueypoxtla;
al este con el municipio de Hueypoxtla; al sur con
los municipios de Hueypoxtla y Tequixquiac; al
oeste con el municipio de Tequixquiac y el estado
de Hidalgo. Tiene una superficie de 80.34 km².
Por su parte Atitalaquia, está ubicado en 20° 01’
y 20° 06 de latitud norte; los meridianos 99° 08’
y 99° 18’ de longitud oeste, tiene una altitud
entre 2,000 y 2,700 msnm y sus colindancias
son al norte con los municipios de Tlaxcoapan y
Tetepango; al este con el municipio de Ajacuba;
al sur con los municipios de Atotonilco de Tula
y Tula de Allende; al oeste con el municipio de

Materiales y métodos
Para el presente análisis se recurrió en un primer
momento al análisis geoestadístico para realizar
una caracterización de la zona de estudio, en
cuanto a su localización, usos de suelo, registro
de contaminantes y localización de las zonas
verdes existentes. Los insumos empleados y que
fueron sujeto de posterior análisis, modelación
e interpretación provienen de fuentes oficiales,
como INEGI (2020) para el caso de localización,

4

Los dos instrumentos cualitativos aplicados: grupo focal y encuesta, se llevaron a cabo de forma virtual, debido a la emergencia sanitaria
por la pandemia de SARS COV19, lo que representó un reto para la investigación, pero que sin embargo ha sido una oportunidad para
establecer nuevas formas de acercamiento al trabajo de campo.

42

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tula de Allende y Tlaxcoapan. Cuenta con una
superficie de 63.43 km2. En lo que respecta a
Atotonilco de Tula, ubicado en 19° 52’ y 20° 03’
de latitud norte 99° 08’ y 99° 19’ de longitud oeste,
con una altitud entre 2,000 y 2,800 msnm y una
colindancia al norte con los municipios de Tula
de Allende y Atitalaquia; al este con el municipio
de Ajacuba y el estado de México; al sur con el
estado de México y con el municipio de Tepeji
del Río de Ocampo; al oeste con los municipios
de Tepeji del Río de Ocampo y Tula de Allende.
Con una superficie total de 121.34 km2 (Mapa 1).

La región se ve afectada por la presencia
intensiva de industrias que generan contaminación
ambiental que se considera como una de las zonas
críticas en el contexto nacional (Toledo, 2019).
“Alrededor de tres mil toneladas de residuos
tóxicos se procesan cada mes en la planta Geocycle
México, para ser incinerados en la trasnacional
Holcim. Por la devastación ambiental y la toxicidad
del aire, científicos la han denominado región de
sacrificio, una de las peores del mundo. Expuesta a
115 grandes fuentes contaminantes, más de 40 mil
personas. Apaxco, bordeada de cementeras, esta
comunidad se inunda de gases tóxicos y enferma
a la población que ahí vive. Se trata de la llamada
cuenca cementera Atotonilco-Apaxco, que ha
atraído capitales extranjeros y nacionales para la
explotación de piedra caliza y barro que hay en el
territorio.” (Ramírez, 2017).
Para el análisis de los contaminantes presentes
en la región se utilizaron reportes del RETC,
que publica anualmente la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT),
reportando las emisiones de las empresas en
kilogramos o toneladas por año, en matrices
como aire, agua, suelo, reutilización, reciclado,
coprocesamiento, tratamiento, disposición final,
alcantarillado, incineración y otros. Ocupándose los
años 2010 y 2018 (última actualización disponible
al momento), como muestra representativa del
comportamiento de las emisiones de contaminantes
en una década (Mapa 2).

Mapa 1. Localidades en Atitalaquia, Atotonilco de
Tula y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, 2020

Los usos de suelo en el área de estudio demuestran
la escasez de espacios verdes, puesto que su mayor
uso se da en agricultura de diversos tipos, seguido de
suelos urbanos y áreas desprovistas de vegetación
las que tienen una mayor cantidad de hectáreas
para estos usos (Tabla 1). Las áreas desprovistas
de vegetación y las de vegetación secundaria
corresponden, según lo constatado en trabajo de
campo a canteras de piedra caliza abandonas, que
no recuperan la vegetación natural.

Mapa 2. Fuentes Contaminantes en Atitalaquia,
Atotonilco de Tula y Apaxco

Tabla 1. Porcentaje de usos de suelo en Atitalaquia,
Atotonilco de Tula y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2018
Fuente: Elaboración propia con datos de CONABIO, 2020

43

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La siguiente gráfica (1) muestra el
comportamiento de las emisiones contaminantes
de las empresas en dos años elegidos: 2010 y 2018,
en Apaxco las emisiones en el aire más altas para
2010 fueron Bióxido de nitrógeno, Bióxido de
carbono, Benceno, Mercurio y Plomo, mientras
que para el 2018 lo fueron el Bióxido de carbono,
Bióxido de nitrógeno, Benceno, Cromo y Plomo,
presentando un rango más alto de Furanos y
Dioxinas que la década anterior. Mientras que en
el agua bajaron los índices de 2010, con respecto
a 2018 y en suelo el municipio presentó en 2010
contaminantes por Cromo, Níquel, Plomo y
Cadmio y para la siguiente década los totales se
presentaron en Cromo, Níquel y Plomo.
En el municipio de Atitalaquia, se presentaron
contaminantes no solo en agua, suelo y aire, sino
que también se vio afectado el alcantarillado
y la disposición final de los desechos y el
Bióxido de carbono, Níquel, Metano, Mercurio,
Formaldehido, Cromo, Cadmio, Arsénico, Plomo
y Cianuro, fueron algunos de los elementos más
contaminantes en el municipio durante 2010 y
2018 (Gráfica 2).
Para el municipio de Atotonilco de Tula las
emisiones subieron considerablemente en el aire,
los Furano y Dioxinas aumentaron cuatro gramos
de 2010 a 2018, el cromo aumentó 77 kg/año y los
elementos que permanecieron elevados durante
el 2010 fueron el Plomo, Cadmio, Arsénico,
Mercurio, Benceno y Bióxido de carbono, el agua
y el suelo por su parte presentaron los índices
más elevados en el 2018, en el Cianuro, Níquel,
Cromo y Arsénico, por lo que se puede notar
sin lugar a dudas que a través de ocho años la
contaminación aumentó exponencialmente. Por
lo que es urgente tomar medidas de mitigación al
respecto (Gráfica 3).

Gráfica 2. Sustancias Tóxicas en Atitalaquia, Hidalgo,
2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020
Gráfica 3. Sustancias Tóxicas en Atotonilco de Tula,
Hidalgo, 2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020

En escenarios de alta contaminación como la
región de estudio, resulta primordial la aplicación
de estrategias de mitigación, que pueden ser muy
diversas, en primer lugar, evitar en la medida de
lo posible que las fuentes de emisiones continúen
contaminando mediante la modernización de
instalaciones y procesos productivos, el control de
sus emisiones, con filtros efectivos que eviten la
dispersión de contaminantes al aire y el tratamiento
de sus residuos como agua y otros, antes de ser
depositados en el medio ambiente. Pero además de
las modificaciones al sistema productivo industrial
que resultan necesarias y urgentes, es también la
adecuación a los espacios urbanos primordial
para mejorar la calidad de vida de la población.
En el caso de la presente investigación se han
considerado los espacios verdes, sus mejoras, su
ampliación y accesibilidad5 sig. pag., como elementos
que por una parte purifican el aire, pero que además
representan un espacio recreativo y deportivo, que
mejoran la salud física y mental de la población.

Gráfica 1. Sustancias Tóxicas en Apaxco, Estado de
México, 2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020

44

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Metodologías cualitativas de participación
social aplicadas para la evaluación de espacios
verdes

Actualmente, en los tres municipios de estudio
se observa que no se encuentran homogéneamente
distribuidos los espacios verdes y en recorrido de
campo se registra que son pocos los espacios y que
estos no están dotados de la infraestructura mínima
requerida6 puesto que no se cubre ni el 1% en estos
municipios, encontrándose 0.21 m2 en Atitalaquia,
0.19 m2 en Apaxco y 0.47 m2 en Atotonilco de Tula
por habitante, no logrando ni la mitad requerida
como lo marca la OMS (2016). De aquí a 2030
(ONU, 2020), proporcionar acceso universal a zonas
verdes y espacios públicos seguros, en particular
para las mujeres y los niños, las personas de edad y
las personas con discapacidad” (Mapa 3).

Los métodos cualitativos se interesan por captar
la realidad social a partir de la percepción que
tiene el sujeto de su propio contexto, explorando
los conocimientos y valores que comparten los
individuos en un determinado contexto espacial
y temporal (Bonilla y Rodríguez, 1997). Para el
presente trabajo se realizó un grupo focal,7 con
el objetivo de hacer un diagnóstico comunitario
sobre los problemas de contaminación en los
municipios, sus causas, afectaciones y posibles
soluciones. Se eligieron a 15 participantes clave:
activistas miembros de colectivos organizados
por la defensa del medio ambiente, y además
habitantes de los 3 municipios (Figura 1).

Mapa 3. Espacios Verdes en Atitalaquia, Atotonilco
de Tula y Apaxco

Figura 1. Taller Virtual de participación ciudadana
de los ciudadanos de Atitalaquia, Atotonilco de Tula
y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, 2020
Fuente: Elaboración propia. Realizadas durante enero y
febrero 2021

Por la ubicación de las áreas verdes, se tiene
que no cumplen con los estándares internacionales
de accesibilidad. En cuanto a la planificación
urbana, se aprecia que no ha sido considerada la
ubicación de las localidades al momento de dotar
de espacios verdes, puesto que la ubicación de
éstos se concentra en las cabeceras municipales,
dejando desatendidas las zonas periféricas.

Se presentaron cuatro reactivos a partir de los
cuales se realizó la discusión, obteniéndose los
siguientes resultados (Tabla 2).

5

Las propuestas para mejoras de los espacios verdes pueden retomarse de la percepción ciudadana plasmada en la encuesta y de la
medición por medio de herramientas SIG de la calidad y cantidad del arbolado. La ampliación se determina a partir del cálculo de los
kilómetros de áreas verdes existentes por habitante y lo señalado en los estándares internacionales. La accesibilidad se determinó al ubicar
en el mapa de los municipios las áreas verdes y los asentamientos urbanos.
6
Para que los espacios verdes cumplan con los fines de ocio y relajación, deben presentar requisitos mínimos como, accesibilidad,
distancia, ubicación, seguridad y diseño ornamental.
7
Puede definirse como una discusión cuidadosamente diseñada para obtener las percepciones sobre una particular área de interés, se
caracterizan por estar constituidos por personas que poseen ciertas características en común que proveen datos o información de naturaleza
cualitativa mediante su participación en una discusión focal (Krueger, 1991).

45

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

e incremento en la urbanización, así como, el
establecimiento de fábricas de cemento, fábricas de
cal, una refinería de petróleo, una termoeléctrica,
e innumerables zonas de extracción de materiales
pétreos a cielo abierto. Además, por la zona
transitan tres canales de aguas residuales urbanas
e industriales, provenientes de la Ciudad de
México con destino a la presa Endhó (municipio
de Tula de Allende).
El exceso de agentes tóxicos se asocia a los
procesos de operación de unidades productivas, en
su mayoría, sin atender regulaciones ambientales
y en posible complicidad de las autoridades
locales. La situación se agrava ante la ausencia de
datos geoestadísticos de mortalidad, morbilidad
y concentración de contaminantes. La población
local no cuenta con datos confiables de la situación
del riesgo que enfrenta su salud, sin embargo, las
afectaciones van en aumento.
Existen causas a nivel intermedio de
complejidad, identificables como micro causas
debido a su delimitación. Las causas que la
población asocia al agravamiento del problema,
son: falta de leyes que protejan al medio ambiente,
falta de cumplimiento de leyes de protección al
medio ambiente, corrupción en autoridades, tráfico
de influencias de empresarios, desinterés de la
población, falta de educación ambiental y falta
de vigilancia de la operación de las industrias.
(Carrasco, et. al., 2021: 6)
Con estos resultados, se procedió a la aplicación
de la encuesta sobre espacios verdes en los
municipios, para conocer el estado de los mismos
según la percepción social y el valor que se le asigna
a los mismos. Para la aplicación este instrumento,
no se eligieron informantes clave, las condiciones
para la determinación de los informantes fueros ser
mayores de edad y residentes de los tres municipios.
El objetivo de realizar una evaluación
ambiental sobre las áreas verdes existentes en la
zona de estudio, tanto en aquellas consideradas
como equipamiento urbano, al igual que en las
zonas de extracción de minería no metálica
abandonadas, las condiciones de los espacios
verdes, su utilidad y afinidad con la población,
así como las consecuencias a la salud por falta de
espacios verdes.
La encuesta se elaboró en la plataforma de
Gooogle Forms, ya que es fácil compartirla y los
resultados son más accesibles, cuenta con un total
de 34 reactivos, de los cuales los primeros nueve
corresponden a datos confidenciales sin fines de

Tabla 2. Resultados del grupo focal aplicado en la
zona de estudio

Fuente: Elaboración propia, con base en los resultados
del grupo focal, enero 2020
*Reactivo no ponderado numéricamente, se enlistan los
resultados obtenidos.

A partir del análisis de la información se realizó un
informe del diagnóstico comunitario detectando las
áreas prioritarias de atención, la interpretación se
resume en el árbol de causas y efectos (Figura 2).
Figura 2. Árbol de causas y efectos, realizado a partir
del grupo focal

Fuente: Carrasco, et. al., 2021: 5

Interpretación
La descripción de los problemas identifica diferentes
niveles de análisis. En este caso, enfrentamos un
meso problema con nivel de complejidad alta, que
puede atenderse parcialmente a través de políticas
públicas. El problema es el incremento de la
devastación ambiental en suelo, agua y aire en la
región; con efecto principal de daño en la salud de
la población, disminución de producción agrícola
y seguridad alimentaria.
Las causas inmediatas identificadas son los
procesos contaminantes de origen antropogénico
(industrial, agrícola y urbana). Debido a la
cercanía de la región con la Ciudad de México,
se observa el surgimiento de núcleos económicos
46

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

lucro, los siguientes 14 reactivos competen a la
información de espacios verdes en los municipios
ya mencionados, su ubicación y el estado en el
que se encuentran, los siguientes siete se refieren
al estado de salud derivado de la presencia y/o
ausencia de espacios verdes y por último los
seis reactivos que son complementarios para la
investigación ya que recopila información valiosa
con tecnología de formularios.
Dicha investigación consiste en analizar la
percepción social para una evaluación y gestión
de espacios verdes socialmente sustentables,
puesto que el cuidado, manejo y disposición de
las especies arbóreas condicionan los servicios
ambientales que en el contexto urbano se tienen
que revalorizar, estableciendo las orientaciones
que permitan establecer su uso apropiado. De esta
forma se identifica el estado actual de la densidad de
las áreas verdes, las zonas necesitadas de acciones
y las zonas más urgentes. Así mismo, se hacen
recomendaciones de sitios que podrían contribuir a
mejorar su condición en cada municipio.

Una vez realizada y aplicada la encuesta,
fue contestada por 66 personas de los cuales 36
corresponden al municipio de Atitalaquia, 18 a
Atotonilco de Tula y 12 a Apaxco, con participación
del 59% de mujeres, 39.4% hombres y 1.5% prefirió
no decirlo. La escolaridad reportada fue de más
de 50% con educación superior y 28% con media
superior y el resto no respondió. El 65% de los
encuestados reporta que, si existen espacios verdes
cercanos a su vivienda, mientras que 35% declara
que no. Con respecto al uso de los mimos 38% los
utiliza de manera regular, 47% lo hace de forma
ocasional y el 15% no los usa.
También se pudo obtener que la población
desea tener más espacios verdes y que la existencia
de estos en cada comunidad es primordial por la
problemática que presenta de contaminación, así
como por los beneficios que brindan estos espacios
verdes, no solo a la comunidad, a los municipios o a
los estados, si no al resto de los estados vecinos y en
conjunto combatir al cambio climático y coadyuvar
a mejorar la calidad de vida de las personas.
Proponen hacer campañas de reforestación y hacer
uso de las canteras y predios abandonados, para
darle un fin recreativo, que estén dotados con la
infraestructura correspondiente, para poder llevar
a cabo actividades en beneficio de la salud y del
medio ambiente.
Se cuestionó si se tenía libre acceso a estos
espacios verdes, el 75% si lo tiene, mientras que
el 17%, tiene el acceso restringido y el 14% no
tiene acceso, así mismo se pudo analizar que del
acceso a estos espacios los que más utiliza la
población son los deportivos, parques, jardines y
camellones con un 72% (Gráfica 4).
Los siguientes reactivos corresponden a
conocer las respuestas de los ciudadanos de con
quién acuden a los espacios verdes y el 93%
lo hace con su familia, el 50% con amigos y el
16% asisten solos (las respuestas a este reactivo
no son restrictivas entre sí). Así pues, proponen
mejoras a los espacios en los siguientes aspectos:
limpieza, mantenimiento, aumento a la cantidad
de flora, seguridad y alumbrado (Gráfica 5).
Sobre la frecuencia de uso, el 44% acude 1 ó 2
días a la semana, y el 35% los visita 3 a 4 días por
semana, pese a la contingencia ambiental a causa

Figura 3. Encuesta virtual de espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, febrero 2021, con base en
Antonio, et. al, 20148

8

La encuesta se encuentra disponible en la siguiente URL:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSekeTShWn7yEgJhmYRArGQJmrsdayNsS4fc_WXArOF1Ywh8RA/viewform?usp=sf_link
9
La encuesta se aplicó durante los meses de febrero a abril de 2021.

47

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de la Pandemia por SARS-Covid 19, en el que
en todo el mundo se sugirió un aislamiento para
evitar más contagios, puesto que hay personas que
ya cuentan con una rutina de ejercicios y la misma
OMS, recomienda realizarlos, manteniendo la
sana distancia, así como las medidas de higiene
correspondientes. Es un buen momento para
darse a la tarea de recuperar y hacer y uso de estos
espacios y sentirse mejor fisica y emocionalmente,
pues se pudo obtener que el 45% hace uso de
estos espacios para hacer ejercicio, mientras que
el 30% realiza caminatas y al mismo tiempo se
recrea. Utilizándolo también para relajación y
tomar aire puro, aunque en este último se sabe que
los árboles brindan un oxígeno limpio y recogen
el dioxido de carbono, la contaminación aerea del
lugar, impide que la cantidad de espacios verdes
y árboles sean lo suficientes para codyuvar al
respecto (Gráfica 6).

Gráfica 5 (2). Asistencia y mejoras en los espacios verdes

Gráfica 6. Frecuencia y utilización de espacios verdes

Gráfica 4. Acceso y denominación de los espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

A continuación se indica el tiempo que las
personas permanecen en un espacio verde y las
respuestan han sido que pasan entre 30 minutos
y más de 1 hora en estos, también se analizó si
se han tenido problemas de salud. Lo anterior no
obedece precisamente a la asusencia o presencia
de los espacios verdes, sino a las condiciones de
la población en el medio ambiente y a sus hábitos,
en donde el 55% de la población si presenta algun
malestar (Gráfica 7).

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021
Gráfica 5 (1). Asistencia y mejoras en los espacios verdes

Gráfica 7 (1). Tiempo de permanencia en un espacio
verde y problemas de salud

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Se cuestionó a los encuestados sí la población
estaría dispuesta a hacer uso y cuidado de los
espacios verdes, lo cual es 100% respondió que si.
En la última gráfica (9) se analizó la disposición de
la ciudadanía para gestsionar ante las autoridades
para realizar adecuaciones para la mejora de las
áreas verdes. Pero para ello se requiere que los
espacios verdes, se encuentren bien dotados con
máquinas para hacer ejercicio, juegos, bancas,
pistas y por supuesto más árboles y arbustos que
sean adaptables a las condiciones climáticas,
hidrícas, geológicas y edafológicas del lugar.

Gráfica 7 (2). Tiempo de permanencia en un espacio
verde y problemas de salud

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

Bajo este penúltimo rubro se hizo la cuestión
acerca de los rangos de edad que se aquejan por
algun malestar en su salud y el grupo más afectado
es el de la población de 35 a 39 años con un 16%,
mientras que el rango anterior de 30 a 34, al que
le sigue de 40 a 44 que presentan un porcentaje
similar de 11%. Esto sin lugar a dudas pertenece
a una población económicamente activa que
esta siendo afectada de alguna manera por los
problemas de contaminación y sus derivaciones,
siendo las enfermedades crónicas las que más
aquejan a la población, siguiéndo las enfermedades
de la piel y las neumopatías obstrubtivas crónicas,
así como las gastrointestinales, el cáncer y
las intoxicaciones. Como se mencionó en un
principio existen problemas de salud derivados
de las idustrias cementeras y caleras que existen
en los municipios (Gráfica 8).

Gráfica 9. Uso y equipamiento de los espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

Gráfica 8. Grupos quinquenales y tipos de enfermedades

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta virtual 2021

49

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Conclusiones

incineración de residuos en cementeras y caleras,
incluyendo la incineración de residuos sólidos
urbanos a partir del año 2012, por el convenio
que la ciudad de México y la fábrica de cemento
Cemex, celebraran luego del cierre del bordo
poniente, principal relleno sanitario de la ciudad
(Carrasco y Vargas, 2015). Al ser Atotonilco de
Tula el municipio que concentra tres de las cuatro
cementeras y tres de las cuatro caleras en los
municipios estudiados, y al presentar los mayores
incrementos de sustancias contaminantes según
lo encontrado en el RETC, se puede señalar la
importancia del aporte a la contaminación que trae
este tipo de industrias y la incineración de residuos.
La escasa localización de áreas verdes,
debidamente distribuidas para garantizar la
accesibilidad de todas las localidades urbanas, es
muestra de una falta de planificación y/o atención a
la dotación de este servicio público. Una evaluación
de accesibilidad brinda una herramienta para que
los municipios atiendan un área de oportunidad
prioritaria, en beneficio de la población. La
información que puede generarse mediante el
análisis espacial es clave para ser integradas
debidamente en zonas desprovistas de áreas verdes.
De la interpretación del cuadro de causas y
efectos, producto del grupo focal tenemos que
la población detecta la existencia de un meso
problema: Los niveles de contaminación altos por
las actividades productivas, ubicación estratégica
como zona de servidumbre de las grandes
metrópolis que la rodean. Al igual que un micro
problema que proviene de la falta de observación
y aplicación de las legislaciones ambientales,
desinterés por solucionar el problema, abandono
y saqueo de recursos naturales, que a fuerza de un
desinterés histórico agrava la situación.
Luego de concluidos los análisis de
caracterización cuantitativos y cualitativos, se
buscó mediante la aplicación de la encuesta
el acercamiento al objeto de análisis que es
la dotación de espacios verdes que respondan
a las necesidades de la región: 1) mitigar la
contaminación ambiental, 2) dotar de áreas
para el esparcimiento y la actividad física, que
favorece la salud física y mental, y 3) contribuir al
mejoramiento de la imagen urbana y dotación de
equipamientos públicos.
Entre los hallazgos se tiene que no existe
acceso universal a las áreas verdes ya sea por su
ubicación o por no encontrarse en condiciones
óptimas de uso. Se señala falta de arbolado,

La problemática ambiental de la zona de estudio
es compleja ya que en ella confluyen diversos
factores que potencian la contaminación, sin
que a la fecha se haya activado un plan integral
para la restauración medioambiental, sino por
el contrario, se sigue aumentando las fuentes
de emisiones contaminantes al continuar con la
instalación de zonas industriales. Esta situación
ubica a los municipios de estudio como una
zona de sacrificio, que una vez impactada por las
fuentes contaminantes, se convierte en receptora
de nuevos impactos negativos.
En el análisis presentado concluimos que, en
cuanto a la ubicación geográfica de la región, se
observa que, al estar en el centro de México, resulta
estratégica para la localización de industrias que doten
de productos a las principales zonas metropolitanas
del país como la del Valle de México, Puebla,
Toluca, etc. Aunado a la concentración industrial se
tiene que es una región afectada por los colectores
de aguas negras que provienen de la Ciudad de
México y de todos los municipios que atraviesan
hasta desembocar en la presa Endhó en el municipio
de Tula. Geográficamente la centralidad de la región
lejos de representar una ventaja, la condena como
receptora de actividades potencialmente dañinas para
la salud humana y ambiental.
En cuanto a la ubicación geográfica de la
región, se observa que, al estar en el centro de
México, resulta estratégica para la localización
de industrias que doten de productos a las
principales zonas metropolitanas del país como la
del Valle de México, Puebla, Toluca, etc. Aunado
a la concentración industrial se tiene que es
una región afectada por los colectores de aguas
negras que provienen de la Ciudad de México
y de todos los municipios que atraviesan hasta
desembocar en la presa Endhó en el municipio de
Tula. Geográficamente la centralidad de la región
lejos de representar una ventaja, la condena como
receptora de actividades potencialmente dañinas
para la salud humana y ambiental.
Al analizar el RETC, instrumento proporcionado
por la SEMARNAT encontramos que la cantidad
de contaminantes reportados se ha incrementado
del año 2010 al año 2018, principalmente en el
municipio de Atotonilco de Tula. Los factores
directamente vinculados al incremento de sustancias
contaminantes son: el aumento de las instalaciones
industriales (INEGI, 2019) y el incremento de la
50

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Agradecimientos

limpieza, mantenimiento y seguridad de esos
espacios. Para el aspecto de salud, se tiene que
el 55% de los encuestados manifiesta padecer
problemas de salud, este dato aporta a la
argumentación sobre la importancia que cobran
estas áreas para la mitigación de los efectos
adversos de la contaminación.
Como se mencionara anteriormente, la solución a
las problemáticas ambientales es compleja e involucra
a diversos actores sociales como las autoridades en su
rol de planificadoras del territorio, de reguladoras de
las actividades de los particulares y como garantes
del derecho de la población a la salud y a un medio
ambiente sano. Involucra a los sectores empresariales,
a trabajar con responsabilidad socioambiental, a
disponer de las mejores técnicas posibles, a aplicar el
principio precautorio para evitar los daños al medio
ambiente. Asimismo, la población afectada puede
ser participe de las soluciones, mientras exista la
conciencia de los problemas a los que se enfrenta y
se tomen acciones para intervenir, buscando mejoras
en su entorno, como es el caso de los participantes
del grupo focal. Es igualmente importante tomar en
cuenta que las medidas de mitigación representan
una parte fundamental para la restauración
ambiental. En este caso la propuesta es evaluar el
estado de las áreas verdes, para proporcionar una
herramienta útil para la intervención en búsqueda
de disminuir la contaminación en los municipios de
Atitalaquia, Atotonilco de Tula y Apaxco. C

Se agradece la participación de los activistas de los
colectivos Fundación para el Desarrollo Integral
Apaztle (Apaxco), Museo Comunitario Atotonilli
(Atotonilco de Tula), Caminando por la Justicia
Atitalaquia, Colectivo en Defensa de la Vida de la
Región Tolteca, Unión Ecologista San Jerónimo
Tlamaco (Atitalaquia) y Red de Conciencia
Ambiental Queremos Vivir A.C. (Tula de Allende),
por su disposición y confianza para participar de este
proyecto, y por su lucha por la defensa del territorio.
Créditos
La presente investigación se realiza con el
financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONACyT) de México, obtenido en la
Convocatoria 2021-2022 PRONACE de investigación
e incidencia sobre procesos contaminantes, daño
tóxico y sus impactos socioambientales asociados
con fuentes de origen natural y antropogénico, para el
desarrollo del proyecto: “Evaluación del riesgo para la
salud humana por agentes tóxicos de origen antrópico
como herramienta de empoderamiento social. Región
Estratégica Ambiental: Norte del Estado de México y
Zona Tula, Hidalgo”, desarrollado en la Facultad de
Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de
México, B. Carrasco Gallegos, Responsable Técnica.

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51

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Patrimonio e imaginarios del cibernauta: un acercamiento
a la ex Hacienda Santa María del Rosario
Patrimony and imaginaries of cybernaut: an approach to the former Hacienda
Santa María of Rosario
Recibido: septiembre 2021
Aceptado: marzo 2022

Gabriela Carmona Ochoa1

Resumen

Abstract

A finales del siglo XVIII la entonces llamada
Hacienda Santa María del Rosario se convirtió en
un sitio importante del Camino Real y de los Tejas,
ruta de trascendencia económica y cultural que
contribuyó a la integración de la capital de la Nueva
España con el inexplorado territorio del norte.
Actualmente ubicada en el Municipio de Ramos
Arizpe, Coahuila, la encontramos un lugar en el que
aún podemos encontrar vestigios arquitectónicos
valiosos del casco de la hacienda. Indudablemente
los procesos históricos inciden en la configuración
actual de una ciudad y una de las mayores riquezas
de las reflexiones en retrospectiva radica no sólo en
la información tangible que sirve como base y es
fundamental, sino en esa parte intangible, es decir, en
el imaginario urbano. El objetivo de este trabajo es
reconocer el imaginario urbano de la Ex hacienda en
Internet y conocer a través de éste cuáles elementos
arquitectónicos prevalecen y se encuentran en el
imaginario del cibernauta. Se utiliza la Netnografía
como herramienta de investigación, la cual adapta
las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. Como
resultado obtuvimos una caracterización del
imaginario a través del análisis de imágenes y de las
redes semánticas naturales.

At the end of the XVIII century, what was then
called Hacienda Santa María of Rosario became an
important site on the Camino Real and Los Tejas,
a route of economic and cultural significance
that contributed to the integration of the capital
of New Spain with the unexplored northern
territory. Currently located in the Municipality of
Ramos Arizpe, Coahuila, we find a place where
we can still find valuable architectural vestiges of
the hacienda. Undoubtedly, historical processes
affect the current configuration of a city and one of
the greatest riches of retrospective reflections lies
not only in the tangible information that serves as
a basis and is fundamental, but in that intangible
part, that is, in the urban imaginary. The objective
of this work is to recognize the urban imaginary
of the Ex Hacienda Santa María of Rosario
on the Internet and to know through it which
architectural elements prevail and are found in
the netizen's imaginary. Netnography is used as a
research tool, which adapts ethnographic research
techniques in the study of virtual communities.
As a result, we obtained a characterization of the
imaginary through the analysis of images and
natural semantic networks.

Palabras Claves:

Keywords:

imaginarios urbanos; netnografía; patrimonio

urban imaginarie; netnography; patrimony

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Coahuila, México; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad en
el Centro de Artes, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), México; miembro del Sistema Nacional de
Investigadores nivel 1; email: g_carmona@uadec.edu.mx

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

ser alternativa, pero siempre es una ruta que
articula el territorio en su totalidad según las
directrices de la economía de la zona. “ (Pérez,
2001:45)

Desde que el imperio romano diseñó calzadas para
unir las diferentes provincias conquistadas, los
caminos a lo largo de la historia de las poblaciones
y de las regencias que los construyeron tomaron
gran relevancia, pues actuaban como ejes
primordiales en la organización económica y
social del territorio. En el caso de los Caminos
Reales (Pérez, 2001) en España, los Reyes
Católicos desde el año 1476 establecieron que
todos los caminos formaran parte de la Corona,
pues además de ser esenciales en el transporte
de mercancías y el bagaje para la guerra, fueron
fuente de cobro de regalías por portazgos y peajes;
de esta manera los toma bajo su protección, sobre
todo aquellas rutas importantes a las que llamaron
Caminos Principales o Caminos Reales.
Cuando la Corona Española llega a América, en lo
que respecta a la organización de las comunicaciones
terrestres en el interior del nuevo territorio
conquistado, se aplicó el mismo procedimiento;
fueron los Caminos Reales (Palmer, 1999) las rutas
principales que utilizaban para hacer expediciones
al interior del nuevo continente en busca de más
riqueza; en un principio utilizaban los discretos
senderos que los nativos habían implementado
para hacer sus intercambios comerciales entre el
norte y el sur del territorio, pero con el tiempo
estos senderos se fueron integrando al sistema de
caminos de la Nueva España sumando las veredas
locales al sistema nacional de Caminos Reales.
La consolidación de los Caminos Reales (Palmer,
1999) trajo consigo además de todos los beneficios
de infraestructura al nuevo territorio, una nueva
visión del mundo, sobre todo para la población
nativa; por ejemplo, mostró nuevas formas de
medir el tiempo y el espacio; la campana, el reloj,
la vara, las leguas, la liga; también trajo consigo
un nuevo idioma, la música polifónica, nuevos
instrumentos, nuevas texturas, nuevos colores y
nuevas formas de construir.
“Para definir el Camino Real en América
hay que situar a todos aquellos caminos que
a lo largo del periodo español reciben esta
denominación en el contexto de la integración
territorial de toda la América española según
las directrices de la Corona. Dentro de un
plan globalmente concebido desde instancias
superiores, el Camino Real es el camino de
interés público desde el punto de vista oficial.
Su ruta, como veremos, puede variar o incluso

Camino Real de Tierra Afuera
La principal red de Caminos Reales que se
conformaron en América se desarrolló a partir
de lo que es hoy la Ciudad de México, los de
mayor longitud fueron: el Camino Real de Tierra
Adentro, que partía desde la Ciudad de México
hasta Santa Fe del Nuevo México, el Camino
Real de Chiapas que partía desde la Ciudad de
México hacia Guatemala, el Camino Real y de
los Tejas, también llamado, Camino Real de
Tierra Afuera que partía de la Ciudad de México
pasando por Zacatecas hasta Nueva Orleans; los
más cortos fueron, el Camino Real de Veracruz
y Acapulco, el Camino Real de California que
partía de Durango hacia California y el Camino
Real que partía de Zacatecas hacia Guadalajara.
“El Camino Real es un concepto más complejo
que el hecho físico del camino. De lo que
se trataba era de mantener la flexibilidad
en cuanto a buscar constantemente rutas
alternativas que pudieran ser más cómodas
y cortas. Por la importancia de la ruta, para
su seguridad y para protección de los que la
abren y trajinan se denomina “Real”. Para
que dicha flexibilidad se respetase, la Corona
legisla sobre la libertad de los caminantes de
buscar rutas más cómodas o sobre su derecho
a oponerse a imposiciones particulares,
situando el bien público por encima de
intereses privados” (Pérez, 2001:50)
Las expediciones hacia el norte del nuevo
territorio se incrementaron a mediados del siglo
XVI. El Camino Real de Tierra Adentro se convirtió
en una de las principales rutas comerciales que
partían desde la Ciudad de México hacia diferentes
puntos del norte de la Nueva España, esta ruta al
llegar a lo que hoy es la ciudad de Zacatecas se
dividía en tres direcciones, la principal continuaba
recto hacia el norte y llegaba hasta la ciudad de
Santa Fe y permanecía con el nombre de Camino
Real de Tierra Adentro, la segunda ruta se desviaba
hacía el noroeste y se le nombró Camino Real de
California y la tercera ruta seguía hacia el noreste y
se le denominó como el Camino Real de Coahuila
y de los Tejas o Camino Real de Tierra Afuera. El
camino Real de Tierra Afuera era un sendero que
55

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

ayudaba a dar servicio a los nuevos pobladores
de la colonia; sirvió para comunicar poblados,
para el traslado de mercancías, para el ejército y
también era utilizado por los civiles.
El Camino Real de Tierra Afuera fue fundamental
para la adaptación de los nuevos pobladores a esta
región; a través de estas rutas se construyeron
misiones, villas, pueblos, presidios, haciendas y
ranchos. La arquitectura vernácula fue cambiando
el paisaje ayudando a crear una nueva organización
social y dejando infraestructura en las diferentes
regiones. El aprovechamiento y manejo de los
recursos que hacían los habitantes de los poblados
a lo largo de este Camino Real les permitió
producir y abastecer sus necesidades primarias
asegurándoles suministro y supervivencia; para
lograr su reproducción y así su permanencia.
“La expansión hacia las tierras del norte
desde el centro de México, fue complicada,
debido a la presencia de grupos indígenas
eminentemente nómadas que impedían el paso
de los españoles, por lo que el avance estuvo
marcado en dos vertientes: el control militar
y la evangelización que permitía establecer
puntos de población estables que brindaban
seguridad a los colonizadores y garantizaban
el control del tránsito a través del territorio, lo
cual conllevaba a la construcción de misiones,
presidios y, posteriormente, haciendas
dedicadas a diversas actividades productivas”
(López-Rodríguez-Sorroche, 2016:42).
El desarrollo de la industria minera y el
desarrollo de la ganadería y la agricultura en
las haciendas (Palmer, 1999) fue similar; ambos
formaban parte importante de la infraestructura
para abastecer a las minas de alimentos, materias
primas y bestias de carga en la región. Las
haciendas agrícolas se dedicaron a cultivar fruta,
verdura y granos; el problema del agua se resolvía
a través de un sistema de acequias que también
era parte del molino donde se molía el trigo.

de la provincia de Coahuila y de los Tejas. El
camino fue fundamental para la Hacienda Santa
María del Rosario, pues ayudó a consolidar sus
actividades agrícolas y socioeconómicas; también
ayudó a comunicar los principales centros de las
actividades socioeconómicas que contribuían a
consolidar la región.
“La ocupación territorial hacia el norte de la
antigua nueva España, se basó en la fundación
de poblaciones que nos legaron un importante
patrimonio cultural arquitectónico. En estas
poblaciones, a través del tiempo, se originaron
beneficios para la Corona española. Se produjo
arquitectura de diversa tipología, como las
haciendas de beneficio para el oro y la plata,
viviendas, edificios públicos como las casas
reales, templos religiosos y otros. En esta
arquitectura ha quedado la impronta indígena
al lado de la intervención española, es decir,
un producto cultural del mestizaje. “(Galván,
2018:21)
Figura 1. Torre de la capilla de Santa María del
Rosario, Ramos Arizpe, Coahuila

Hacienda Santa María del Rosario
La Hacienda Santa María del Rosario fue
construida entre el siglo XVII y XVIII; a finales del
siglo XVIII se convirtió en un sitio importante de
la Nueva España, pues formaba parte del Camino
Real de Tierra Afuera. Como explicamos con
anterioridad esta ruta de trascendencia económica
y cultural contribuyó a la integración de la capital
de la Nueva España con el inexplorado territorio

Fuente: Elaboración propia (2019)

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Un acercamiento desde los imaginarios
urbanos

En la Hacienda de Santa María del Rosario
(Tejeda, 1992) se albergaba a las familias
distinguidas; por lo tanto, contaba con diferentes
construcciones que solucionaban la vida de sus
pobladores y de las zonas aledañas; por ejemplo,
había trojes, una capilla, la Casa Grande del
hacendado, la casa del administrador, un molino;
que era el más grande de la región, represas y un
sistema de irrigación, casas de los trabajadores y un
amplio terreno para la ganadería y la agricultura.
En esa época los habitantes de la hacienda eran
personas que vinieron al Noreste de la Nueva
España (Tejeda, 1992) con diferentes propósitos;
ya sea para conquistar, esclavizar, evangelizar,
colonizar, etc.; eran individuos con raíces en el
centro del país o en la península ibérica y que
trajeron consigo muchos conocimientos entre
los cuales podemos destacar la manera de hacer
arquitectura.
“Arquitectura austera, Arquitectura biótica,
Arquitectura involucionada que abraza a los
factores externos que la condicionan y que
en estrecho vínculo con el ser de su gente,
presionada, dieron lugar a su propia y auténtica
identidad arquitectónica” (Tejeda, 1992:33).
Estas estructuras vernáculas del noreste se
caracterizan por su sobriedad y sencillez de líneas,
por tener una fuerza en su expresión y presencia.
Arquitectura volumétrica, austera y de elementos
de sencilla geometría, simples estructuras de
adobe, de sillar o de laja, pero que se destacan en el
paisaje junto con la vegetación como el huizache
y el mezquite; estas estructuras vernáculas
(Tejeda, 1992) surgieron del marco fisiográfico y
sobre todo del lugar de su emplazamiento; fueron
y son parte del sitio.

La Ex Hacienda Santa María del Rosario
actualmente está ubicada en el municipio de
Ramos Arizpe en el Estado de Coahuila de
Zaragoza, a 24 kilómetros de la Ciudad de
Saltillo que es la capital del Estado y a 10 km
del centro de la ciudad de Ramos Arizpe; ahora
forma parte de la Zona Metropolitana de Saltillo.
Está situada al norte del Parque Industrial,
rodeada por enormes fábricas maquiladoras y
resguardada por los pocos habitantes que quedan.
Sabemos que los procesos históricos inciden
en la configuración actual de una ciudad, y es
indudable que una de las mayores riquezas de las
reflexiones en retrospectiva radica no sólo en la
información tangible que sirve como base y es
fundamental, sino en esa parte intangible, que
es la que nos interesa abordar en este trabajo a
través del análisis del imaginario urbano de la Ex
hacienda Santa María del Rosario.
“...la metrópoli no sólo organiza los intercambios
económicos, las prácticas sociales y los vínculos
entre los individuos, sino también, en un plano
más filosófico, las relaciones entre cada uno de
nosotros y el mundo, es decir, la manera como
lo percibimos, como le damos sentido y lo
interpretamos, la manera como nos expresamos
en él.” (Bourdin, 2007:27)
Este trabajo de investigación parte desde
la teoría de los imaginarios urbanos en donde
se exploran las condiciones perceptivas y
cognitivas que caracterizan la vida urbana de
las sociedades contemporáneas, es decir una
sociedad actual marcada por el gran desarrollo
que han experimentado las tecnologías digitales y
por el papel clave que desempeña la información
en todas las esferas de la vida de los ciudadanos.
Entendiendo por imaginario urbano (Carmona,
2015) a todas las producciones mentales basadas
en imágenes, pinturas, dibujos, fotografías, etc.;
en formas de hablar y expresarse: metáfora,
símbolos, narraciones, arte, mitos, etc., formando
conjuntos coherentes y en los que se destaca una
función simbólica con los cuales nos auxiliamos
para poder desenvolvernos en un medio urbano.
“El imaginario funciona sobre la base de
representaciones que son una forma de
traducir en una imagen mental, una realidad
material o bien una concepción. En otros
términos, en la formación del imaginario se

Figura 2. Vista lateral de la capilla de Santa María
del Rosario, Ramos Arizpe, Coahuila

Fuente: Elaboración propia (2019)

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CONTEXTO

ubica nuestra percepción transformada en
representaciones a través de la imaginación,
proceso por el cual la representación sufre
una transformación simbólica. El imaginario
es justamente la capacidad que tenemos, de
llevar esta transformación a buen término.”
(Hiernaux, 2007:7)
El objetivo de esta investigación es reconocer el
imaginario urbano de la Ex hacienda Santa María
de los cibernautas, analizando las imágenes que
aparecen en Internet y el texto que las acompañan
en las páginas web; para conocer a través de éste,
cuáles elementos arquitectónicos prevalecen
y se encuentran en el imaginario urbano del
cibernauta. Cuando se realizan estudios desde
los imaginarios urbanos (Silva, 2006) estamos
utilizando un enfoque que ayuda a entender y
analizar los sentimientos, los deseos, lo inesperado
en un entorno urbano de manera colectiva. "Lo
imaginario es una función simbólica que se apodera
por entero de los paisajes, del aire enrarecido, de
los personajes y de las cosas" (Narváez, 2000:152)

en la Sociedad Red o Sociedad de la Información:
las nuevas formas de interacción humana hacen
necesarios estudios para entender el nuevo orden
social, Internet es un medio en donde observamos una
gran capacidad para crear y compartir información.
En cuanto al desarrollo de la sociedad actual se
hace necesaria la alimentación permanente de las
redes sociales virtuales, blogs, páginas web, etc.,
por lo cual Internet se presenta como una enorme
fuente de datos. Después de analizar diferentes
plataformas como Facebook, Blogs, Twitter,
Instagram, Pinteres y Google se determinó
que este último, Google era la plataforma
más apropiada para hacer la búsqueda; el
buscador Google fue inventado entre 1995 y
1996 por dos estudiantes de la Universidad de
Stanford; Sergey Brin y Larry Page, los cuales
llegaron a la conclusión de que las páginas
más “pertinentes” son las más frecuentemente
visitadas; básicamente este buscador organiza
los resultados más convenientes a través de
un algoritmo llamado PageRank, (Cassin,
2008) el cual responde rápidamente a las
demandas; por lo tanto en nuestra búsqueda
nos envió directamente a las páginas que han
sido mayormente consultadas. Se procedió
entonces a realizar la exploración, iniciando
con el tecleado en el apartado de imágenes del
buscador de las palabras clave: ex hacienda
santa maria del rosario ramos arizpe coahuila.
Este análisis trata de definir el papel que juegan
las imágenes más importantes en un buscador en
particular, pues sabemos que en la construcción
social de un imaginario son las imágenes sobre el
tema las que lo definen. Para el análisis de imágenes
utilizamos el método de María Acaso (2009) con
lo cual pretendemos definir cómo el uso frecuente
de un medio digital de comunicación y manejo de
información Internet/Google/Imágenes, participa
en la creación del imaginario urbano de la Ex
Hacienda Santa María del Rosario. Lo primordial
de este método es distinguir entre el mensaje que
transmite una imagen a los dos primeros segundos
de ser observada y el mensaje profundo de la misma
imagen al hacer un estudio más detallado. Sobre el
impacto de una imagen con sólo dos segundos de
observación la autora dice: “...este tipo de mirada
superficial son las imágenes las que ejercen su
poder sobre nosotros, logrando que desarrollemos
comportamientos específicos.” (Acaso, 2009:143)
Es importante el medio en el que se difunde una
imagen, pero más importante es al hacer un análisis

Netnografía aplicada en asuntos urbanos
La idea es buscar la relación que reúnen los
elementos de un mismo fenómeno; entonces
podemos encontrar la construcción de un
imaginario urbano a través de las imágenes y el texto
de las páginas web en Internet que proporciona
un buscador determinado; la pregunta a responder
entonces sería: ¿Cuál es y cómo se construye
el imaginario urbano que representa a la Ex
Hacienda Santa María del Rosario en las páginas
web de Internet?, pues el incremento indiscutible
del uso de medios digitales y sus buscadores de
información, alude a reconocer el poder de este
medio y sus contenidos en la generación de ideas
compartidas por un grupo social determinado.
Consideramos que las imágenes y páginas web
que circulan en Internet sobre la Ex Hacienda
Santa María del Rosario pueden ser el punto de
partida del complejo proceso de construcción
social identificado como imaginario. Entonces
la información que proporciona cada imagen o
cada página web puede ser considerada como un
instrumento (Carmona, 2015) de determinación
y fijación de contenidos, al tratarse de un medio
para las masas, la información que encontramos
en ellas es consultada por un número considerable
de cibernautas que buscan información específica.
Castells (2004) señala que estamos inmersos
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CONTEXTO

de un producto visual, conocer la capacidad que
tiene esa imagen para comunicar algo. Se dice
que una imagen es siempre una narración, es
una comunicación visual, una representación de
lo que está y de lo que no está. Su poder radica
en hacer presente aquello que no está presente y
hacerlo por medio de la representación. Sabemos
que la mente de una persona tiende a imaginar el
resto de la imagen, tiende a completarla. María
Acaso (2009) distingue dos tipos de mensajes:
el mensaje manifiesto, que es aquel en donde la
información es explícita, aquella que el espectador
cree que está recibiendo; el otro mensaje es el
que la persona recibe auténticamente, pero sin
percatarse de ello, es decir la información esta
sobrentendida, a este mensaje le llama latente.

presentan elementos arquitectónicos. Los colores
que prevalecen son: el color arena, azul cielo,
dorado, suaves tonos verdes; todas las imágenes
son poco coloridas. Del análisis iconográfico
encontramos que el elemento principal o Punctum
es la Capilla de Santa María del Rosario, la torre y
los contrafuertes. Como elementos del contexto o
Contra punctum están los retablos de la capilla y el
paisaje árido.
Tercer paso: Para realizar el estudio del
contexto de la imagen fue necesario realizar el
análisis de contenido del texto completo de cada
una de las páginas web de donde provienen las
imágenes. Se analizó el texto de dichas páginas
utilizando el método de redes semánticas naturales.
Algunos investigadores coinciden en que es una
técnica (Zermeño-Arellano-Ramírez, 2005) con
la cual podemos explorar la percepción, la idea
o el imaginario de un conjunto de personas sobre
un tema en específico; también se ha usado esta
técnica para conocer los motivos, las opiniones o
actitudes hacia situaciones sin dejar a un lado su
contexto. Las redes semánticas naturales son una
forma de representación del conocimiento y un
instrumento para el estudio del significado. Dicho
análisis se realizó alimentando un programa
que genera gráficos con nube de palabras con
todos los textos de las páginas web que están
ligadas a las imágenes que nos proporcionó el
buscador Google sobre la ex Hacienda de Santa
María; el programa después de hacer un análisis
de contenido presenta de manera gráfica las
principales palabras según el tamaño de mayor a
menor y la cercanía entre ellas según el número
de veces que se repite en los textos de las páginas
web con los que fue alimentado, formando así una
red semántica. Del análisis de las redes semánticas
naturales observamos en mayor tamaño aquellas
palabras que más se mencionaron durante todo el
texto en las páginas web; sobresale Santa María
y hacienda y junto a estas palabras están capilla,
hidalgo, ramos, protegidas, templo, saltillo,
demostrando nuevamente que el nombre de la
capilla y con esto las prácticas religiosas son las
que prevalecen.
Cuarto paso: Después de relacionar los
elementos anteriores, es decir los elementos
narrativos y los elementos del lenguaje visual,
logramos determinar el mensaje manifiesto y el
mensaje latente de las imágenes en general. Con
ambos elementos ahora podemos conocer cuál
es y cómo van construyendo los cibernautas el

Imaginario urbano del cibernauta
El método de María Acaso (2009) se divide en
cuatro pasos generales: primero es necesario hacer
una clasificación de la imágen, en segundo se
realiza el estudio del contenido como un producto
visual por medio de un análisis pre iconográfico e
iconográfico; como tercer paso es necesario hacer
un estudio del contexto de la imagen, por cuarto
y último paso se realiza la enunciación de los
mensajes manifiesto y latente.
Primer paso: Al teclear las palabras claves: ex
hacienda santa maría del rosario ramos arizpe
coahuila, el buscador Google en el apartado de
imágenes, presenta al cibernauta de inmediato
un mosaico de imágenes que pueden ser tomadas
como un collage del tema buscado; se determinó
designar al total de las catorce imágenes como
una sola, con una fecha de búsqueda del 30 de
marzo del 2020 a las 10.38.57am., se tomó en
cuenta la procedencia del producto visual; en
este caso Internet/Google/Imágenes, pues todas
las imágenes están ligadas a una página web; dos
de ellas provienen de una página de promoción
al turismo, cuatro fueron subidas a Wikipedia,
cuatro están ligadas a un blog y cuatro provienen
de páginas web de periódicos locales.
Segundo paso: Del estudio de contenido
obtuvimos los siguientes datos. Análisis preiconográfico: son un conjunto de catorce imágenes
en total: siete son del exterior de la Capilla de Santa
María del Rosario y dos del interior, dos de la Casa
Grande o Casa del Hacendado frente a la capilla,
tres del Molino. Del total de imágenes cinco
presentan personas, una presenta animales, ocho
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

imaginario urbano que representa a la Ex Hacienda
Santa María del Rosario. El mensaje manifiesto
que recibe el cibernauta de las imágenes refiere
a un lugar despoblado, los colores nos remiten al
desierto, tanto la arquitectura como el contexto
se presentan como algo antiguo, en ocasiones
casi en ruinas, se observa el molino a la distancia
y en abandono; se observa un paisaje desolado.
Sabemos que según el método que utilizamos el
mensaje manifiesto es la información explícita, es
decir es aquella que el cibernauta cree que está
recibiendo directamente. Como mensaje latente
se observa fortaleza, dignidad, resistencia y es la
capilla de Santa María del Rosario que a través
de sus formas arquitectónicas y su estilo de
arquitectura vernácula: robusta, sólida, sencilla;
la que envía este mensaje, un mensaje latente que
da información implícita, datos que el espectador
recibe de verdad, pero sin darse cuenta de ello, la
mayoría de las veces. En esta parte es necesario
señalar lo que “no” es evidente tanto en los
elementos narrativos como en los elementos
visuales; dentro de los elementos visuales se
observa el molino, aunque en segundo plano, aún
sabiendo lo importante que fue para la hacienda y
para la región en general no se menciona dentro
de los elementos narrativos y queda en segundo
plano en las imágenes.

de una estructura de esa piedra de los cerros,
característicos de Ramos Arizpe; todo lo cual
confiere a la estructura un carácter monumental
de gran austeridad y en donde la forma
arquitectónica se encuentra decisivamente
determinada por los materiales y aparejos
constructivos que producen finalmente a una
forma estructural que corresponde a su propia
esencia así́ como al asunto de orden funcional
que motiva al edificio.”(Tejeda, 1992:88)
Figura 4. Capilla de Santa María del Rosario, Ramos
Arizpe, Coahuila

Fuente: Elaboración propia (2019)

Figura 3. Redes semánticas naturales

Otro elemento importante que no se
menciona es el Camino Real de Tierra Afuera
y que tampoco lo encontramos señalado en los
elementos visuales, sabemos la importancia que
tuvo este eje de comunicación para la región y
para la hacienda, pero en la actualidad la capilla
es el elemento de mayor relevancia para los
cibernautas.
Conclusiones
Al relacionar ambos resultados observamos
cómo se va construyendo el imaginario de los
cibernautas en torno a la ex hacienda Santa María
del Rosario, concluyendo que es la capilla de Santa
María del Rosario el elemento de arquitectura
vernácula más importante para el cibernauta por
encima del Molino, de la Casa Grande, la casa del
administrador y el Camino Real de Tierra Afuera;
la capilla que es un elemento arquitectónico que
es fundamental en la construcción del imaginario
urbano de la hacienda.

Fuente: Elaboración de la autora

“…aquello que causa mayor impresión en
cuanto estructura arquitectónica es el edificio
del molino, magníficamente cubierto mediante
bóvedas a cañón corrido que descansan sobre
60

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

“Los edificios históricos son un recurso físico
espacial, pero hay razones por las cuales
debemos conservar el patrimonio cultural.
Razones que se convierten en valores, tales
como el valor económico, el valor estético, el
valor asociativo y un valor informativo. Por
esta valoración, es que debemos conservar y
utilizar los objetos culturales que heredamos.
“ (Galván, 2018:32)
Es importante hacer estudios sobre el imaginario
urbano para entender cuales son los elementos
clave que reconoce la sociedad actual; una sociedad
en donde prevalece el uso de la tecnología y de la
comunicación. Con esto podemos entender las
preferencias de los cibernautas y a partir de conocer
estos elementos será posible hacer iniciativas más
viables y con más posibilidades de tener éxito y
que ayuden a que la sociedad pueda apreciar y
conservar el patrimonio histórico.
Conociendo el elemento clave a conservar,
podemos diseñar proyectos que ayuden al rescate
de los demás elementos de nuestro patrimonio que
han quedado olvidados. Porque sólo podremos ver
un desarrollo en equilibrio de nuestras ciudades
si logramos la integración de todos los factores,
tomando en cuenta las diferentes dimensiones:
histórica, social y cultural de nuestra sociedad
actual. Recordar qué en cada montaña, cerro,
cañada, en cada edificio, capilla, casa, plaza,
siempre hay algo de nosotros y si sufren algún
daño también nosotros lo sufriremos. C

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61

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CONTEXTO

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redalyc.org/articulo.oa?id=31602207 (Fecha de consulta: 21 de marzo de 2019)

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Los arquitectos del Movimiento Moderno en Camagüey y
su patrimonio habitacional, entre el olvido y el valor
The architects of the Modern Movement in Camagüey and their housing heritage,
between oblivion and value
Recibido: mayo 2021
Aceptado: marzo 2022

Dianelis Falls Valdivieso1
Mabel Teresa Chaos Yeras2

Resumen

Abstract

El centro histórico de Camagüey, Monumento
Nacional desde 1980 y su núcleo más antiguo
inscrito en la lista del Patrimonio Mundial en
el 2008, atesora un amplio y variado repertorio
habitacional, dentro del que se encuentran 82
edificios de apartamentos del Movimiento Moderno.
Estos edificios fueron proyectados por importantes
arquitectos camagüeyanos de la vanguardia que,
aunque sus obras reflejan cambios sustanciales
respecto a la arquitectura tradicional, hoy en día
se reconocen sus valores, pero no existe un justo
reconocimiento a sus autores, de allí la necesidad
de su estudio. El trabajo realiza un acercamiento a
este repertorio a partir de su identificación, seguida
de una amplia y profunda búsqueda de archivo. Ello
permite acercarse a los más destacados arquitectos
del período y valorar algunas de las características
generales de las obras por ellos proyectadas, para
impedir silenciar su valor frente al paso del tiempo,
como parte de la historia de la arquitectura que
siempre debe ser inclusiva y plural.

The historic center of Camagüey, a National
Monument since 1980 and its oldest nucleus
inscribed on the World Heritage list in 2008,
treasures a wide and varied housing repertoire,
within which there are 82 Modern Movement
apartment buildings. These buildings were
designed by important avant-garde architects
from Camagüey who, although their works
reflect substantial changes with respect to
traditional architecture, today their values are
recognized, but there is no fair recognition of
their authors, hence the need for their study.
The work makes an approach to this repertoire
from its identification, followed by a wide and
deep archive search. This allows us to approach
the most prominent architects of the period and
assess some of the general characteristics of
the Works designed by them, to avoid silencing
their value in the face of the passage of time,
as part of the history of Architecture that must
always be inclusive and plural.

Palabras Claves:

Keywords:

Movimiento Moderno; edificios de apartamentos;
arquitectos cubanos

Modern Movement; apartment building; Cuban
architects

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba; Doctoranda en Arquitectura de la
Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echevarría. Email:fdianelis29@gmail.com
2
Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba; Doctora por la Universidad Pablo de Olavide
de Sevilla, España. Título Homologado a Doctora en Ciencias Técnicas, La Habana, Cuba. Suficiencia Investigadora en Historia de América;
Miembro del Centro de Estudios de Conservación y Desarrollo de las Construcciones (CECODEC); email: mabelyeras70@gmail.com

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

Moderno (DOCOMOMO) cubano, labor que debe
extenderse a otras realizaciones y otros centros
históricos del país como es el caso de Camagüey,
donde destaca la labor de los investigadores del
Centro de Estudios de Conservación y Desarrollo
de las Construcciones (CECODEC). Es por ello que
se considera necesario no solo el reconocimiento
de los autores de esta arquitectura con amplia
divulgación internacional, sino también a los que
realizaron obras más modestas, pero de gran valor
para contextos nacionales y locales, en los que estas
obras forman parte de su valioso patrimonio.
Ante esta realidad la conservación del patrimonio
debe partir del principio del reconocimiento de
los valores de uno o varios componentes de ese
patrimonio, legados del pasado (Gómez, 2015).
Mayor importancia reviste entonces cuando no sólo
son testimonios del pasado, sino que aún poseen
valor de uso, pues como dijera Prieto González
(2016: 27) “El valor del pasado puede y debe
reconocerse sobre todo en las utilidades sociales
del presente”. En este sentido los documentos
internacionales coinciden en que el uso es un
factor que garantiza la conservación del bien.
Si a ello se suma que los bienes a conservar por
sus valores, incluidos el de uso, corresponden al
patrimonio habitacional, también autores reconocen
lo complejo y necesario por la implicación de sus
habitantes (Sánchez y Woolfson, 2016).
El Movimiento Moderno agrupa una producción
arquitectónica diversa debido a su alcance global,
sin embargo, logró una síntesis conceptual definida
por el apego a los postulados universales que, al
encontrarse en disimiles escenarios mundiales tuvo
los aportes propios de cada región. En lo que respeta
a los aportes propios de la región, la consideración
del clima local favorece la presencia de terrazas y
patios, de igual forma se producen tramas de luz
y sombra a partir de las particularidades de cada
país. Así, por ejemplo, el edificio de apartamentos
de Lucio Costa, Nova Cintra (1948), ubicado en el
Conjunto Habitacional del Parque Eduardo Guinle,
Brasil, marcó el inicio de una nueva arquitectura al
aparecer en la fachada el cobogós (ver Imagen 1).
En el caso cubano, desde la década de los años
treinta y con mayor esplendor en los años cincuenta,
se asimilaron creativamente las influencias modernas
y se lograron sintetizar las cualidades de “lo nuevo
y lo cubano” en un genuino producto arquitectónico
(Rodríguez, E. L., García, Más, Morcate, Recondo,
Rodríguez, W., Soto, y Zardoya, 2011, p. 7). En otras
palabras:

Aun cuando fue en el siglo XX cuando surgieron,
evolucionaron y se expandieron la mayoría de
las teorías y documentos internacionales para
contribuir a la conservación de los bienes culturales
y pese a lo expresado en la Recomendación (91)
13 del Comité de Ministros de Europa a los estados
miembros, relativa a la protección del patrimonio
arquitectónico del siglo XX; todavía hoy no se
reconoce el valor patrimonial de las obras relativas
a este periodo. En esta postura se alinea Gustavo
Giovannoni al considerar que no eran evidentes aun
los valores trascendentes de la arquitectura moderna,
aunque ya se reconocía la calidad de muchas de sus
obras para que estas fueran insertadas en los centros
históricos (Alfonso, 2014).
Con los años ha cobrado mayor importancia la
necesidad de conocer los valores que integran el
patrimonio de cualquier país y en particular de sus
centros históricos, pues estos valores constituyen
testimonios tangibles de épocas, estilos y gustos,
por tanto, representan los cimientos sobres los
que se levanta la cultura de un pueblo y su propia
especificidad. Por solo citar un ejemplo reciente,
Camacho y Medina (2021) realizan estudios sobre
la arquitectura moderna de Quito. Dichos autores
reconocen que ha sido abordada la influencia de
los maestros del Movimiento Moderno europeo
pero que ‟… los estudios de la modernidad en
la arquitectura en Latinoamérica se han centrado
alrededor de personajes y obras de éstos, así como
en su influencia en el desarrollo en la arquitectura
local…” (Camacho y Medina, 2021: 109).
En Cuba, la conservación del patrimonio
histórico cultural constituyó una de las prioridades
a partir de 1959, lo cual se refleja en la ley No.1
aprobada en 1977, por la Asamblea Nacional del
Poder Popular, para la Protección del Patrimonio
Cultural. En 1982 se crea el Centro Nacional
de Conservación, Restauración y Museología
(CENCREM) y en 1995 el Consejo Nacional de
Patrimonio Cultural (CNPC). Con posterioridad
la creación de las Oficinas del Historiador o
el Conservador de las ciudades y los Centros
Provinciales del Patrimonio constituyen una
fortaleza en la conservación del patrimonio
histórico cultural cubano.
En particular las obras de mayor significación
correspondientes al Movimiento Moderno han
sido inventariadas y estudiadas por el Grupo para la
Documentación y Conservación del Movimiento
64

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La entrada del Movimiento Moderno en Cuba
produjo, por un lado, el cambio de imagen
de la ciudad tradicional, pero a su vez dotó a
esta, de una arquitectura con nuevos valores,
que asimiló las tendencias del Movimiento
Moderno internacional, adaptándolas a las
condiciones locales. Gracias a ello se afirma
que la arquitectura moderna cubana formó
parte de la vanguardia de su época con
ejemplos autóctonos. Respecto a lo anterior
Eduardo Luis Rodríguez afirma que “por
primera vez en su historia, la arquitectura
cubana iguala y hasta aventaja en riqueza y
calidad a la que se hacía paralelamente en
otros países incluso desarrollados” (Falls y
Chaos, 2017: 3).

mantuvo una preocupación por la organización
de los espacios y por generar una planta libre que
permitiera alcanzar el máximo confort climático.
Elementos como voladizos, patios, galerías y
celosías se suman y son ampliamente utilizados
en sus soluciones, de allí que sus aportes estén
centrados en la integración de la arquitectura con
el lugar y la búsqueda de la identidad nacional
(ver Imagen 2).
Imagen 2. Mario Romañach, edificio La Sierra, 7ma y
60, Miramar, La Habana (1956)

Imagen 1. Tramas de luz y sombra. Cobogós brasileño

Fuente: Nieves, Collado y Sánchez, Olivia (s.f)

En la ciudad de Camagüey, como en otras
del país, fue el centro histórico el lugar donde se
insertaron los edificios de apartamentos, repertorio
ampliamente desarrollado, reflejo de los nuevos
conceptos de vanguardia de la época. Puede
decirse que,
Con la instauración de los códigos del
Movimiento Moderno en la ciudad, sucedieron

Fuente: Campusano, 2014

Destaca en el periodo la obra de Mario
Romañach, por solo citar un ejemplo, que estuvo
permeada por la influencia de los maestros
internacionales como Gropius y Wright, pero
65

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

importantes transformaciones desde el punto
de vista constructivo y estético. El sistema de
proporciones cambió y se produjo un rechazo
a los elementos de carácter historicista, lo que
condujo a transformaciones en la imagen urbana,
en algunos casos con nefastas consecuencias
para la ciudad tradicional. Esta nueva concepción
no reconoció las potencialidades de la ciudad
histórica y empleó como criterio la ruptura con
el entorno, lo que hace que muchas de estas
transformaciones e inserciones contemporáneas
no armonicen en dicho contexto (Falls y Chaos,
2017: 3-4)
En el caso del centro histórico de Camagüey,
importantes arquitectos camagüeyanos de la
vanguardia, emplazaron 82 edificios de apartamentos,
en claro reconocimiento a las potencialidades de la
ciudad fundacional como muestra de la evolución
arquitectónica. Aunque con cambios sustanciales
respecto a la arquitectura tradicional que se había
desarrollado en épocas anteriores en su centro
histórico, aún hoy en día se reconocen los valores de
estas obras al ser reflejo de su tiempo; pero no existe
un justo reconocimiento a sus autores, de allí la
necesidad de un estudio profundo y más abarcador
de los más destacados arquitectos camagüeyanos
del período y valorar algunas de las características
generales de las obras por ellos proyectadas, para
impedir silenciar su valor frente al paso del tiempo,
como parte de la historia de la arquitectura que
siempre debe ser inclusiva y plural.

arquitectónico, por sí solo, tampoco puede explicar
todo el valor de un edificio pues depende en gran
medida del tratamiento interior y de su relación
con el exterior y a su vez ejerce una acción sobre
el individuo dependiendo de sus cualidades y la
forma de percibirlas. Por lo anterior, se identifica
un vacío epistemológico de la no definición de
valores espaciales para la arquitectura en general
y para el Movimiento Moderno en particular.
Puede afirmarse que el término Movimiento
Moderno hace referencia a las transformaciones
que ocurrieron en la arquitectura y evidenció
la necesidad e importancia de mirar hacia el
interior y de atender al usuario (Guerrero, 2008).
En consecuencia, con ello, consideró al espacio
como una cualidad esencial, en particular su
fluidez espacial que permitió la relación interior
– exterior, con lo cual una parte importante de los
aportes del Movimiento Moderno a la arquitectura
a escala global, se refieren al espacio interior
y a su transformación. Según Ramírez (2008:
226) ‟El cambio de esta arquitectura no solo se
manifiesta por su imagen y volumetría; también
en su concepción planimétrica aparece una nueva
organización de los espacios interiores”.
De igual forma es meritorio valorar los
arquitectos menos visibilizados que se hicieron
eco de los cambios producidos, tanto en lo formal
como en lo espacial, y que forman parte de la
vanguardia del siglo XX en contextos nacionales
y locales.

El valor espacial como cualidad esencial del
movimiento moderno

El centro histórico de Camagüey
La ciudad de Camagüey cuenta con un centro
histórico reconocido como Monumento Nacional
desde el año 1980. Esta zona abarca 322 manzanas
de las que el 91% tiene un uso doméstico. Su
núcleo más antiguo fue inscrito en la lista del
Patrimonio Mundial desde el 2008 y comprende
54 ha con 80 manzanas donde residen 8 180
habitantes. Las 276 ha restantes se consideran
como zona de amortiguamiento o transición con
la ciudad moderna y contemporánea.
La parte más antigua de la ciudad tradicional,
desde el punto de vista morfotipológico (Chaos,
2005), cuenta con un predominio de manzanas
compactas e irregulares con lados curvos,
muchas de ellas de tamaño mediano. Sus lotes
son también irregulares, pequeños o medianos y
se asocian en su inmensa mayoría mediante pared
medianera y otros por pasillo y patio laterales. La

Emprender el estudio de la identificación y
valoración del patrimonio implica un acercamiento
al concepto de valor. Puede afirmarse que ‟Los
valores en sentido general han sido estudiados
por la axiología que ensaya sus primeros pasos
en la segunda mitad del siglo XIX. Este ha
evolucionado a lo largo del tiempo, hasta alcanzar
hoy día, el reconocimiento de sus implicaciones
sociales” (Falls, González y Chaos, 2018: 2).
En el estudio de los documentos
internacionales que abordan la categoría valor
pudo constatarse la ambigüedad semántica con
respecto al tratamiento del valor arquitectónico
por la pluralidad de significados contenidos, lo
cual deja abierta la posibilidad de incluir en él,
los valores formales, espaciales, ambientales,
tecnológicos u otros. En este sentido, el espacio
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

sección vial predominante es de acera-calle-acera,
fundamentalmente estrecha y posee entre cuatro y
seis metros. Solo La Caridad y La Vigía poseen
parterre y partidor central con vías en ambos
sentidos. La mayoría de las manzanas fueron
ocupadas en el siglo XVIII siguiendo la tendencia
del crecimiento espontáneo que caracteriza el
trazado urbano. Dicho trazado está compuesto
por un sistema de calles y callejones donde se
encuentran edificaciones que van desde el siglo
XVIII hasta el XX. En particular el repertorio
habitacional posee estudios de periodos anteriores
(Prieto, 2019; Mas, 2000) y de la arquitectura
del Movimiento Moderno (Falls, 2019, Falls y
Chaos, 2021).
En Camagüey, numerosos factores condicionantes
generaron la nueva arquitectura que se desarrolla
desde la década del cuarenta del pasado siglo, entre
ellos la graduación en la Universidad de La Habana
de jóvenes arquitectos, influenciados por las ideas de
las vanguardias arquitectónicas y que propiciaron
un cambio que se reflejó en la depuración
decorativa y la horizontalidad en contraposición a
la arquitectura precedente.

configuración del perfil de la ciudad, como es
el caso de un edificio de 12 niveles. En algunas
soluciones aparece en el primer nivel con una
función diferente a la habitacional (espacios para
rentar o negocios), fundamentalmente en los ejes
comerciales más importantes de la ciudad como
la calle República, donde además se aprecia una
agrupación de estos edificios (ver Imagen 3).
Imagen 3. Edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno en el centro histórico de Camagüey

Edificios de apartamentos del movimiento
moderno en el centro histórico de Camagüey
Los edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno se insertaron dentro de la trama urbana
tradicional y corresponden a las décadas del 40
(fundamentalmente en su segunda mitad) y el 50
del pasado siglo XX. A inicios de este período en
Camagüey, se desarrolla el Art Decó y en paralelo
también los códigos protomodernos, presentes
en edificios de apartamentos, donde pueden
apreciarse aún elementos figurativos del Art
Decó y se preanuncia la entrada del Movimiento
Moderno. Respecto a la distribución espacial se va
perdiendo la arquitectura de eje lineal y aparecen
nuevas variantes más concentradas. Puede verse
la persistencia del patio, aunque con menores
dimensiones y la existencia de patinejos como
nuevo elemento que permite ventilar espacios
menos favorecidos. También aparece el espacio de
recibidor en algunas variantes de apartamentos.
En la mayoría de los edificios de apartamentos
ubicados en el centro histórico se aprecia una
ruptura, aunque continúa predominando el perfil
bajo que acentúa los rasgos de horizontalidad
y en otros, escasos ejemplares, se observa
una verticalidad que rompe con la tradicional

Fuente: Fondos personales

Descripción del trabajo de campo
Se realiza un trabajo de campo para identificar
los edificios de apartamentos correspondientes
al Movimiento Moderno ubicados dentro de los
límites establecidos para el centro histórico de
Camagüey (Gómez, 2019), (ver Imagen 4).
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CONTEXTO

Imagen 4. Ubicación de los 82 edificios de apartamentos del Movimiento Moderno
dentro de los límites del centro histórico de Camagüey

Fuente: Elaboración por las autoras. (a partir de plano trabajado en el software Auto CAD Architecture
2017, por Betsy Machado Morciego, estudiante de Arquitectura de la Universidad de Camagüey)

Para ordenar una secuencia de trabajo atendiendo
a la complejidad del centro histórico se desarrolla
el mismo considerando tres sectores. El sector 1
se extiende desde la línea del ferrocarril hasta el
límite establecido, el sector 2 abarca la mayor área
(que se extiende desde la línea del ferrocarril hasta
el rio Hatibonico), el mismo fue subdividido en
dos zonas a partir del eje República (que recorre
de norte a sur toda la extensión del sector) hacia
el este el sector 2-A y hacia el oeste el sector
2-B y el sector 3 abarca desde el rio Hatibonico
hasta el límite establecido. En todos los sectores
se recorrieron las calles de izquierda a derecha de
norte a sur, de este a oeste y por último las calles o
callejones que quedan intermedios.

Como resultado de este trabajo fueron
seleccionados los edificios que cumplían con las
características definidas por las autoras en una guía
de observación. Dichas características son: presentar
dos o más niveles, mantener la función habitacional
con o sin servicios en alguno de sus niveles,
evidencia de más de una vivienda en planta alta
(en algunos casos resultó imposible determinar por
simple inspección visual exterior y este aspecto fue
verificado con la información de archivo) y ausencia
de elementos decorativos clásicos en fachada. Una
vez realizado el trabajo de campo se identificaron
82 edificios de apartamentos correspondientes
al Movimiento Moderno, ubicados dentro de los
límites establecidos para el centro histórico de
Camagüey (ver Tabla 1).
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tabla 1. Descripción del trabajo de campo para determinar los edificios de apartamentos
del Movimiento Moderno en el centro histórico de Camagüey

Fuente: Elaboración por las autoras

Principales arquitectos del repertorio de
edificios de apartamentos

desconocido su autor. Una de las obras, el edificio
ubicado en General Gómez No. 5 entre República y
Avellaneda, fue proyectado por dos autores Ricardo
Rodríguez y Kemel Suárez. En un segundo momento
se visitaron aquellos edificios que no contaban con
información de archivo, encontrándose en fuentes
personales la autoría de otra de las obras (Ignacio
Agramonte No. 448 entre Lope Recio y Popular)
para un total de 61 obras con autores conocidos.

Esta primera información recopilada en el terreno
fue verificada con respecto a la documentación
disponible en el Archivo Histórico Provincial de
Camagüey (AHPC). Se pudieron contar con los
expedientes de 59 obras para un 72 %, en las que se
pudo determinar su autoría, quedando en 23 obras
69

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Resultado de lo anterior se determinó que
el florecimiento del Movimiento Moderno en
Camagüey en cuanto al repertorio de edificios
de apartamentos se vio respaldado por las obras
de importantes arquitectos de la provincia que,
en muchos casos realizaron sus estudios en la
capital recibiendo las influencias de arquitectos
internacionales. También es de destacar algunos
arquitectos foráneos como Antonio Boada
Sabatés, que proyectó el edificio de Lugareño
y Alfonso S. Luaces Molina, con el edificio de
apartamentos Díaz Oms ubicado en la Carretera
Central Este.

A partir de la información de archivo obtenida
y los datos aportados por algunos residentes se
pudo establecer que en el centro histórico de
Camagüey, dejaron su huella 24 arquitectos. A
partir de allí se constató la relación de autores y la
cantidad de obras por año. Destacan el arquitecto
José Bombín Campos con nueve obras, seguido
de German Delamartter Scott y Santiago Amador
Casellas (ver Imagen 5), ambos con seis obras
cada uno. Los años en que más edificios de
apartamentos fueron proyectados corresponden
a 1954, 1955 y 1956, todos con un total de 10
edificios (ver Tabla 2).

Imagen 5. Arquitectos con mayor número de obras en el centro histórico de Camagüey
(De izq. a der.: José Bombín Campos, German Delamartter Scott y Santiago Amador Casellas)

Fuente: Fondos personales
Tabla 2. Relación de obras por
autor y cantidad de obras por año
Fuente: Elaboración por las
autoras

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Estudio de autores con mayor número de
obras en el centro histórico de Camagüey
Arquitecto José Bombín Campos
Perteneció al Colegio de Arquitectos de
Camagüey, diseñó edificios de hasta tres niveles
dentro del centro histórico de la ciudad, algunos
de los cuales tenían una planta baja libre para
servicios. La proyección de los edificios con
posición esquinera, y especialmente con forma
ochavada, es manejada por el autor como un
criterio que realza la imagen arquitectónica
del inmueble, unido también a otro elemento
como el balcón corrido que impone fuerza
expresiva al volumen. El autor utiliza balcones
que además están calados con celosías a partir
de motivos geométricos. En sus edificios se
aprecian otras características propias del estilo
de diseño del autor como son los balcones
simétricos volados, la simetría en fachada, el
empleo de aleros como protección solar y la
utilización de la línea recta como forma clave
compositiva del diseño (ver Imagen 6).

Fuente: Fondos personales

Desde el punto de vista de la distribución en
planta, se caracteriza por el uso de soluciones con
patios y patinejos en diferentes posiciones para
proveer de iluminación y ventilación los espacios.
Trabaja una planta orgánica con entrantes en los
muros de las diferentes fachadas permitiendo la
apertura de vanos para la ventilación e iluminación
de los espacios.
En el edificio ubicado en Bembeta No. 750
y 752, pueden apreciarse los cambios en la
zonificación y espacialidad de los apartamentos.
Aparece una solución espacial que responde
a la tipología doble (Falls y Chaos 2021),
diferenciación de la zona de día y de noche y
existe continuidad espacial en los espacios de sala
- comedor (ver Imagen 7)3.

Imagen 6. Obras del arquitecto José Bombín Campos

Imagen 7. Edificio en Bembeta no. 750 y 752 (1957)

3

La planta fue elaborada en el software Auto CAD Architecture
2017, por Eyleen María Recio Álvarez (estudiante de Arquitectura
de la Universidad de Camagüey a partir de la información recopilada
por las autoras en el AHPC).

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Concibió obras que se caracterizaron por el
uso de la línea recta en vanos con grandes paños
de ventanas, al igual que para remarcar cierta
horizontalidad mediante aleros continuos y
quebrados, tal es el caso del inmueble ubicado en el
reparto de La Vigía, en la calle Fernando de Zayas
esquina Benavides, donde el edificio integra en su
fachada la articulación de volúmenes a partir de
la esquina ochavada y el movimiento contrastante
de los balcones, además de hacer gala del uso del
vidrio en la terraza (ver Imagen 8).
Imagen 8. Obras del arquitecto Santiago Amador
Casellas

Fuente: Fondos personales

Arquitecto Santiago Amador Casellas
Estudia en La Habana la carrera de arquitectura,
de la cual se gradúa en 1953. Perteneció al Colegio
de Arquitectos de Camagüey. En sus obras tuvo la
oportunidad de trabajar en emplazamientos tanto
medianeros como esquineros, en este último,
utiliza la esquina ochavada en algunos de sus
edificios. Se aprecia en su repertorio el juego
volumétrico, donde se destacan los balcones
volados como recurso. Se caracteriza por el
empleo de elementos de control ambiental, entre
los que predominan los aleros –en las fachadas–,
tanto en proyección de niveles específicos como
en sitios particulares.
En sus primeras obras persisten características
protomodernas, como en el inmueble ubicado en
la calle Santa Rosa No. 142-144, donde es posible
apreciar la forma redondeada de sus cuatro balcones
aislados. Por otro lado, en el edificio ubicado en
Honda esquina, a San Clemente, la entrada principal
está indicada hacia la esquina ochavada, y en el nivel
superior posee un balcón corrido combinado, cuya
herrería consiste en elementos simples, sin embargo,
el tercer nivel está desprovisto de esta área, pero
para dar armonía con los elementos horizontales
sobresalientes se dispone un alero.

Fuente: Fondos personales

Arquitecto Germán Delamartter-Scott Tapia
Culmina sus estudios de arquitectura en la
Universidad de La Habana en 1948. Fue Profesor
Auxiliar de Proyecto en la misma universidad
y posteriormente reside en Camagüey donde
ocupa el cargo de Arquitecto Municipal. En
72

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

la composición formal de sus obras emplea
balcones volados aislados, juegos de volúmenes
como recurso expresivo, motivos geométricos en
la herrería, la exteriorización de la estructura, el
paño de cristal, y la superficie texturizada.
Proyecta edificios para estándar alto (Popular
No. 126 con amplios espacios en sus apartamentos
y garaje en sótano), medio y bajo (Padre Valencia
No. 2). Como los autores anteriores, también
utiliza la ochava para edificios en posición
esquinera, de igual forma, con respecto a las
proporciones de los vanos evoluciona desde
alargadas y rectangulares hasta aquellas que
abren totalmente la fachada con amplios planos
de vidrio para lograr una excelente relación
interior-exterior (ver Imagen 9).

En su obra pueden apreciarse diferentes soluciones
espaciales para los apartamentos con tipologías
lineal, doble o central (Falls y Chaos 2021) y el
uso de soluciones con patios que favorecen la
ventilación y la iluminación natural, así como
patinejos o terrazas. Las soluciones logradas
en algunos casos se separan de la medianería,
aun cuando se trata de lotes pequeños, lo cual
favorece la relación interior-exterior. En el
edificio ubicado en San Pablo No. 65 se aprecia
una solución espacial que responde a la tipología
lineal, con diferenciación de la zona de día y de
noche y une estar-comedor y la cocina en un solo
espacio fluido y permeable en relación directa
con el exterior (ver Imagen 10)4.
Imagen 10. Edificio en San Pablo no. 65 (1958)

Imagen 9. Obras del arquitecto Germán DelamartterScott Tapia

Fuente: Fondos personales

4

La planta fue elaborada en el software Auto CAD Architecture
2017, por Betsy Machado Morciego (estudiante de Arquitectura
de la Universidad de Camagüey a partir de la información
recopilada por las autoras en el AHPC).

Fuente: Fondos personales

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

En cuanto a las características principales
de las obras proyectadas por los arquitectos de
mayor representatividad, cabe destacar que como
forma de adaptarse al contexto comprometido
donde se insertaron estos edificios y en parcelas
que ya condicionaban la forma del edificio, los
arquitectos dieron soluciones encaminadas a
mantener las mejores condiciones interiores.
Algunos utilizaron elementos para dar mayor
realce a sus diseños, tal es el caso de la esquina
ochavada que se puede apreciar en los tres
arquitectos estudiados: José Bombín Campos (San
Fernando No. 102, San Esteban No. 225 y San
Clemente No. 169), Santiago Amador Casellas
(Astillero esquina Enrique José y San Clemente
No. 201, 203, 205) y German Delamartt (Padre
Valencia No. 2). En estos arquitectos también
se demuestra la persistencia de elementos de
identidad por la permanencia del balcón en sus
diferentes variantes como forma de mantener la
comunicación con el exterior.
En cuanto a las soluciones espaciales, se
aprecian soluciones de las diversas tipologías, la
separación de zonas de día y de noche, la presencia
de sala-comedor en ocasiones como un espacio
único o fluido, unido a la cocina que aparece
también en relación directa con la zona de día. De
igual forma, en algunos de los apartamentos de los
edificios proyectados se utilizan patios, patinejos
y terrazas para el intercambio interior-exterior.
Todas estas características identificadas como
aportes del Movimiento Moderno internacional
al espacio interior y que están presentes en las
obras estudiadas son el testimonio de un periodo
de la arquitectura camagüeyana y representan
la especificidad de su patrimonio modesto pero
valioso y digno de conservar.

Fuente: Fondos personales

Discusión de los resultados
La inserción de los edificios de apartamentos del
Movimiento Moderno, en la trama urbana del centro
histórico, quiso respetar el perfil predominante
bajo de dos y tres niveles, pero a su vez destacan
ejemplares que denotan determinada verticalidad.
Como afirma Falls (2019: 60), ‟Camagüey tuvo la
suerte de contar con arquitectos que se nutrieron
de las experiencias internacionales y adaptaron
al contexto comprometido del centro histórico
obras de carácter excepcional y que resaltan la
identidad arquitectónica de la época”.
La sencillez de las obras de estos arquitectos
y su creatividad en el empleo de los recursos
expresivos, los convierte en autores significativos
y reconocidos dentro de las obras del Movimiento
Moderno que se desarrollaron en el centro
histórico de la ciudad de Camagüey, por lo que se
consideran parte de la vanguardia de su época con
ejemplos dignos de admirar.
La investigación logra documentar por fuentes de
archivo (AHPC) y personales la autoría de 61 obras
que corresponden a 24 arquitectos. El repertorio de
edificios de apartamentos del Movimiento Moderno
desarrollado por ellos abarca el periodo de 1945 a
1960, con un predominio de obras proyectadas en
1954, 1955 y 1956 (cada año con 10 obras), seguidas
de las proyectadas en 1951 (con seis obras) y 1958
(con cuatro). Los autores de mayor representatividad
son tres, José Bombín (9 obras), Santiago Amador
y German Delamartter-Scott (6 obras cada uno), le
siguen con cinco obras Enrique Pérez Pérez y Nicolás
LLuy Fuentes, con cuatro y tres obras solo un autor,
con dos obras hay siete autores y con una obra diez.

Conclusiones
El centro histórico de Camagüey atesora un amplio
y variado repertorio habitacional, dentro del que
se encuentran 82 edificios de apartamentos del
Movimiento Moderno que fueron proyectados
por importantes arquitectos camagüeyanos de
la vanguardia. Esta arquitectura reflejó cambios
sustanciales respecto a la tradicional, pero posee
un amplio reconocimiento de sus valores.
La investigación logra documentar por fuentes
de archivo y personales la autoría de 61 obras
que corresponden a 24 arquitectos que proyectan
este repertorio entre los años 1945 y 1960. Los
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CONTEXTO

arquitectos más destacados son José Bombín
Campos con 9 obras, Santiago Amador Casellas
y German Delamartter - Scott Tapia cada uno con
6 obras.
Entre las características generales de las
obras por ellos proyectadas, destaca la forma de
adaptarse al contexto donde se insertaron a partir
de lograr soluciones encaminadas a mantener
las mejores condiciones interiores mediante el
empleo de patios, patinejos o terrazas. De igual
forma el uso de elementos como la ochava
para dar mayor realce a sus diseños en el caso
de edificios con una ubicación esquinera y la
permanencia del balcón en sus diferentes variantes
como forma de mantener la comunicación con el
exterior. Finalmente, en cuanto a las soluciones
espaciales son diversas, se aprecian cambios en la
zonificación al separar las zonas de día y de noche
y la presencia de sala-comedor, vinculados a la
cocina como espacio continuo.
El reconocimiento de estas obras modestas,
pero con valores, así como el de sus principales
autores constituye un aporte al reconocimiento de
este patrimonio del centro histórico de Camagüey
como parte de la historia de la arquitectura que
debe ser conservada. C
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Percepciones y actitudes ambientales de los usuarios del
Mercado Alianza en Torreón, México
Environmental perceptions and attitudes of the Alianza Market users in Torreon,
Mexico
Recibido: noviembre 2021
Aceptado: marzo 2022

Julián Blanco Luna1
Luis Alfonso de la Fuente Suárez2

Resumen

Abstract

En el Mercado Alianza en el norte de México,
persiste una intensa dinámica social, se mantienen
con vida tradiciones populares y la historia de la
ciudad. El presente estudio descriptivo aborda la
experiencia subjetiva, las percepciones y las actitudes
que los usuarios tienen al visitar este lugar. Dichas
experiencias se descubrieron a partir de entrevistas
semiestructuradas; algunas efectuadas de manera fija,
mientras que otras se realizaron durante el trayecto
por el mercado. Los comentarios obtenidos a través
de estas técnicas fueron mapeados sobre un plano,
lo cual permitió visualizar las experiencias, tanto
positivas como negativas que se presentaron a
los usuarios en puntos específicos en el espacio.
Las experiencias positivas se relacionan tanto
con las cualidades de los elementos físicos y de
los productos a la venta, como con los aspectos
sociales y los elementos representativos del
mercado. Mientras tanto, las experiencias negativas
se relacionan con la inseguridad, y con la falta
de limpieza y mantenimiento. Los espacios del
mercado generan experiencias sensoriales y sociales
en quienes los recorren. De este modo, el mercado
va más allá del abasto de productos de necesidad
básica, pues es también un lugar de esparcimiento
para sus visitantes.

An intense social dynamic persists in the Alianza
Market in northern Mexico, and popular traditions
and the city’s history are kept alive. The present
descriptive study addresses users’ subjective
experience, perceptions, and attitudes when visiting
this place. Such experiences were discovered from
semi-structured interviews; some were carried out
statically, while others were realized during the
users’ itinerary through the market. The comments
obtained through these techniques were mapped
on a plan, which allowed visualizing the positive
and negative experiences presented to users at
specific points in space. Positive experiences are
related to the qualities of the physical elements
and the products for sale, the social aspects,
and the representative elements of the market.
Meanwhile, negative experiences correspond to
insecurity and the market’s lack of cleanliness
and maintenance. The market spaces generate
sensory and social experiences in those who visit
them. In this manner, the market goes beyond the
supply of basic necessity products since it is also
a place of recreation for visitors.

Palabras Claves:

Keywords:

mercados populares; percepción ambiental;
entrevistas caminando

popular markets; environmental perception;
walking interviews

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Email: jblancol@uanl.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Comunicación
Visual en Arquitectura y Diseño, por la Universidad Politécnica de Cataluña, BarcelonaTech, Barcelona, España; responsable del Laboratorio
AMBIO de percepción, atención, cognición y emoción en la experiencia de los entornos arquitectónicos, Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores; email: luisalfonsodelafuente@hotmail.com

77

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

1. Introducción

“aromas, sabores y visiones que para muchos
forman parte de un pasado añorado” (García
García, 2015, p. 114).
Para algunas personas, asistir de manera
recurrente al mercado representa distracción, una
forma de salir de la cotidianidad doméstica o laboral
en un entorno que cambia de manera constante
conforme a la oferta de productos por temporadas y
el desarrollo de festividades regionales (Arellanes
&amp; Casas, 2011; García García, 2015).

El presente estudio se centra en la intersección
de lo físico, material, arquitectónico y urbano
con lo inmaterial, social, subjetivo y psicológico,
tal y como se manifiesta en un caso de estudio
específico. Para una mejor comprensión de dicha
amalgama de temas, los siguientes apartados
introductorios se dividen en dos grupos: 1) la
síntesis de los aspectos generales de los mercados
populares, y las características del mercado
alianza en particular, y 2) las definiciones de
experiencia del entorno, percepción ambiental y
experiencia estética en las que se fundamenta el
presente estudio.

1.1.2. El Mercado Alianza de Torreón, Coahuila
El Mercado Alianza se ubica al poniente de la ciudad
de Torreón, Coahuila, en la periferia del primer
cuadro de la ciudad, el denominado conjunto histórico
(Herrera, 2009), cercano a los límites del municipio y
el estado. A diferencia de otros mercados públicos,
el Mercado Alianza no fue concebido como parte
del equipamiento urbano, ya que no se le consideró
dentro de la proyección inicial establecida por los
planificadores de la ciudad.
Aunque no hay evidencia del año preciso de
su fundación, el origen del mercado se remonta
a un momento de consolidación económica y de
proyección industrial de la ciudad. El mercado
inicia como un conjunto de comercios establecidos
sobre las vialidades aledañas a las estaciones
del ferrocarril, próximas a la fábrica de jabones
(posteriormente harinera) denominada “La
Alianza S.A.” La anterior fue una de las primeras
agroindustrias en arribar a Torreón a finales del
siglo XIX (Guerra, 1932), de la cual se desprende
el nombre con el que fue identificado socialmente
el mercado y el barrio. Del Bosque (1983, p.
76) plantea que el mercado surge como algo
informal, disperso y sin edificio propio, un “zoco
incoherente y multiforme…” Dicho mercado,
independientemente de las condiciones en las que
se desarrolló, ha estado presente en este barrio
desde sus orígenes y en algún momento llegó a
posicionarse a nivel regional como uno de los
principales centros de abastecimiento.

1.1. El entorno en el mercado popular
1.1.1 El mercado tradicional mexicano
Los sitios para la realización de intercambios
comerciales como los mercados han sido partícipes
en el establecimiento de ciudades y han influido en
su organización, como menciona Fernández-Ruiz
(2002, p. 254): “El mercado como centro destinado
-permanentemente o en días programados- a la
compra, venta o permuta de bienes y servicios es
coetáneo de las primeras civilizaciones”. Un mercado
público tradicional es un espacio o edificación en el
que se realizan actividades comerciales de manera
periódica (Licona, 2014). De este modo, los mercados
son una expresión vigente de la “economía popular”
(Ayús, 1999).
El ambiente suele ser colorido en los mercados,
y en su sonoridad destacan los gritos de los
comerciantes ofreciendo los productos o servicios;
frases y tonalidades que forman parte de la memoria
colectiva de una comunidad (Jamaica, 2016). Cada
local comercial posee un carácter simbólico que se
define a partir de la organización y la interrelación
de componentes físicos, expresiones sonoras e
interacciones sociales. Es por lo anterior que en
los mercados se trasciende el carácter puramente
mercantil, pues el espacio de compraventa
representa un fragmento del sistema sociocultural
urbano y una herencia histórica, un lugar de
socialización en el que se mantienen con vida
costumbres y tradiciones (Ayús, 1999; Jamaica,
2016). En el mercado se posibilita el acceso a
productos que difícilmente pueden ser obtenidos
en un centro comercial, se pueden identificar
elementos con un carácter artesanal y tradicional:

1.1.3. Estado actual del Mercado Alianza
El Mercado Alianza no destaca por su valor
arquitectónico, ya que surge como una actividad en
las calles, y así se ha mantenido históricamente. Su
estructura ha sido el resultado de un proceso evolutivo
de reconocimiento institucional y una gradual
formalización económica, social y constructiva
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

conforme a diferentes momentos de reconfiguración
derivados de procesos de organización gremial e
intervenciones gubernamentales (Blanco, 2019).
Una de las inversiones más relevantes que
buscó mejorar las condiciones del mercado, fue la
remodelación total que se realizó en la década de
1990. En dicho proyecto se desincorporó parte de
la vía pública para la construcción y escrituración
de 240 locales de ladrillo y concreto (El Siglo de
Torreón, 1992), mismos que se pueden encontrar
actualmente. En la década del 2000, el ambiente de
las calles del mercado cambió significativamente
con la construcción una techumbre metálica
(Figuras 1 y 2).

encontrarse carnes, lácteos, hierbas medicinales,
ropa, venta y reparación de calzado, restaurantes,
alimento para animales y peluquerías.
Figura 2. En orden: la techumbre y el árbol en
el interior del mercado, el Altar a la Virgen de
Guadalupe y uno de los portales de acceso al oriente
del mercado. Mercado Alianza, Torreón, México

Figura 1. Configuración actual del Mercado Alianza
y de los alrededores. Los límites oficiales del mercado
están señalados con el polígono gris claro, las
vialidades techadas aparecen en gris oscuro, y los
accesos están señalados con flechas

Fuente: Elaboración propia

Sin embargo, fue hasta el año 2014 que se
identificó visualmente el nombre del mercado al
construirse los denominados portales emblemáticos
que hoy enmarcan los accesos y delimitan con
claridad el territorio del centro mercantil (Figuras
1 y 2). De manera interna, las vialidades que
conforman al mercado se han peatonalizado
prácticamente en su totalidad. El flujo vehicular se
mantiene en algunos sectores, pero se limita a la
carga y descarga de mercancía.
La variedad de productos que se pueden
encontrar en el Mercado Alianza, y el que sea más
barato con respecto a otros lugares de la ciudad
y la región, son aspectos que lo caracterizan.
En el mercado, las fruterías siguen siendo el
giro comercial predominante. También pueden

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

1.2. La experiencia del entorno

además de las entrevistas realizadas en un punto
fijo en el espacio.
Respecto a las actitudes o evaluaciones
ambientales, es importante mencionar que estas
se encuentran relacionadas con el grado de
familiaridad que cada persona tiene con un lugar;
lo que resulta ser un barrio inseguro para una
persona, para el habitante cotidiano representa
su espacio de vida, un refugio contra el miedo,
una encarnación de valores, los cuales, no
necesariamente encajan con aquellos aceptados
por la sociedad (Moore, 1979). La familiaridad
es un proceso adaptativo, ya que conforme se
tiene un mayor conocimiento sobre el espacio,
se reduce de algún modo la presión que ejerce
el ambiente sobre el individuo (Nahemow &amp;
Lawton, 1973).

1.2.1. Experiencia subjetiva, percepciones y
actitudes ambientales
Las experiencias subjetivas son los contenidos
posibles de la conciencia que se relacionan tanto
con el mundo interno de la persona, como con su
ambiente externo (de la Fuente Suárez, 2020, en
prensa; Gray, 1995; Jackendoff, 1987; Richardson,
1999). Por tanto, la experiencia de un entorno,
tal como el mercado, incluye tanto los objetos,
personas y eventos que pueden ser apreciados,
así como las emociones y pensamientos que estos
últimos generan en los usuarios.
Durante la visita a un mercado, y en la
realización de actividades básicas como el abasto,
se presenta el reconocimiento de los componentes
del contexto conforme al trayecto, la familiaridad
con el ambiente y las personas, además de la
evaluación de las características del entorno urbanoarquitectónico y social. De acuerdo con Holahan
(2012, p. 44), existen tres procesos psicológicos
que se presentan cuando los seres humanos se
enfrentan con un ambiente físico. El primero es la
percepción ambiental, la cual: “implica el proceso
de conocer el ambiente físico inmediato a través
de los sentidos”. El segundo es el conocimiento
ambiental, el cual: “comprende el almacenamiento,
la organización y la reconstrucción de imágenes
de las características ambientales que no están a
la vista en el momento”. Por último, las actitudes
ambientales: “son los sentimientos favorables o
desfavorables que las personas tienen hacia las
características del ambiente físico.” (Holahan,
2012, p. 44). El presente estudio se enfocará en
dos de los procesos psicológicos descritos por
Holahan: 1) las percepciones ambientales de los
usuarios, es decir, aquello que pueden captar en el
momento de visitar el mercado, desde las personas,
objetos y construcciones visibles, hasta los olores y
sonidos; y 2) las actitudes o valoraciones positivas
o negativas que los usuarios tienen de todo aquello
cuanto encuentran en el mercado.
Cullen (1961) plantea que la experiencia de un
entorno urbano se genera a través de una serie de
etapas que dependen del recorrido de la persona
por dicho entorno. Cullen llama a dicho recorrido
visión serial. Debido a la importancia que tiene
el recorrido de las personas por un lugar en sus
experiencias subjetivas, en el presente estudio se
incluyen entrevistas caminando en el mercado,

1.2.2. Experiencia cotidiana y experiencia
estética
Las acciones cotidianas son el eje principal a partir
del cual las personas comprenden y se relacionan
con su entorno, destaca Hernández (2007). La
estética de acuerdo con Saito (2007), ocurre durante
la vida diaria normalmente experimentada, y va más
allá de la contemplación, pues incluye reacciones
que impulsan a realizar acciones, tales como
limpiar, comprar o descartar. De manera similar
al planteamiento anterior, Arango (2004) resalta el
valor del entorno cotidiano, independientemente
de que sus características puedan o no ser parte
de un sistema de representación formal o artístico.
Lo anterior se relaciona con el concepto de
estética social, que se define como el “conjunto de
manifestaciones a través de las cuales se expresan
los factores que propician el vínculo afectivo entre
el hábitat y el usuario” (Hernández, 2007, p. 19).
Por su parte, Arango (2004, p. 61) coincide en que
a través del enfoque de la estética social es posible
identificar los componentes del entorno que son
significativos y poseen un valor afectivo para
las personas, elementos que se expresan: “bajo
la forma de tradiciones, prácticas, eventos, ritos,
etc., que además de estar fuertemente ligados a su
vida cotidiana de esa comunidad, gozan de común
reconocimiento”.
En cuanto a la estética urbana, esta es de
acuerdo con Buraglia (1998, p. 47): “…el resultado
de una construcción mental sobre la relación que
establece el observador con el paisaje urbano y
que resulta de complejos procesos sensoriales,
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

emocionales y racionales, mediatizados por la
cultura y las propias experiencias cognitivas o
emotivas del observador.” De manera similar,
Burchard (1957), indica que la estética de la
ciudad va más allá de lo visual, pues resulta de una
combinación de diferentes estímulos sensoriales.
En contraste con los autores anteriores,
Markovic (2012) indica que la experiencia estética
es un estado mental distinto a la experiencia
cotidiana. Es importante considerar que en una
experiencia cotidiana o pragmática de un objeto
o lugar, se valora la utilidad, el beneficio directo,
y el cumplimiento de un objetivo. Por lo tanto, la
experiencia pragmática corresponde a lo opuesto
de una experiencia estética, en la cual el objeto es
observado por el mero disfrute de su contemplación.
Es destacable que la satisfacción de necesidades
corporales como la alimentación, tampoco es
una experiencia estética, pues esta última se
relaciona con los placeres de la mente (Markovic
2012). Considerando estas últimas afirmaciones,
cualquier experiencia de un lugar centrada en la
obtención de beneficio, tal como el encontrar la
salida de emergencia, el realizar un intercambio
comercial o el descansar en una banca, no debería
ser considerada experiencia estética (cf. de la
Fuente Suárez, 2012). Es notable la diferencia
entre la excepcional experiencia estética definida
por Markovic (2012), y las definiciones de estética
cotidiana, social, y urbana ya comentadas, en las
que todo lo que puede tener un valor afectivo para
una persona en un lugar es parte de la estética.
En un entorno se pueden generar muchas
experiencias positivas, desde un posible apego
al lugar, hasta el agrado por los olores y sabores
de las comidas que se pueden encontrar en
dicho lugar. Sin embargo, para efectos de esta
investigación, la experiencia estética se referirá a
la que surge en las personas al encontrarse con un
objeto o entorno que es valorado positivamente,
y que puede ser contemplado, de modo que se
produzca una experiencia que va más allá de lo
utilitario, aun dentro de un contexto cotidiano. De
esta manera se especifica que un lugar, tal como
un mercado, puede generar experiencias positivas
de muchos tipos, dentro de las cuales podrían
encontrarse las experiencias estéticas.
Los museos proveen de un contexto propicio
para generar experiencias estéticas en los visitantes
que observan obras artísticas, en comparación con
otros entornos como los laboratorios (Brieber,
Nadal, Helmut, &amp; Rosenberg, 2014). De ahí surge

la pregunta de si un entorno cotidiano que se visita
con fines de abastecimiento, que es desordenado,
concurrido y con altos niveles de ruido, como lo
es un mercado, es capaz de permitir experiencias
estéticas en sus visitantes.
2. Objetivos de la investigación
El objetivo de este estudio es descubrir las
experiencias de los usuarios con el mercado,
en particular, sus percepciones y actitudes
ambientales. Por lo tanto, se indagará sobre las
distintas formas en las que se interpretan y valoran
las cualidades del entorno físico construido, las
dinámicas socioespaciales y culturales, así como
los aspectos sensoriales, tales como aromas y
sonidos, que se presentan en el lugar visitado.
El presente estudio pretende responder a las
siguientes preguntas:
1.- ¿En qué se enfocan los usuarios mientras
recorren el mercado?, es decir, ¿qué es lo que tiene
mayor relevancia para ellos en esta aglomeración
de elementos físicos, actividades y situaciones que
se presentan mientras se visita el mercado?
2. ¿Qué elementos o cualidades del mercado
son valorados positivamente y cuáles de modo
negativo?
3.- ¿Se pueden presentar experiencias estéticas
en mercados como el estudiado, los cuales
no ofrecen ni el contexto ni los objetos que
generalmente propician este tipo de experiencias?
En esta investigación se busca aportar
nuevos conocimientos para la comprensión de
las percepciones y actitudes en entornos urbanoarquitectónicos desde la experiencia de los
usuarios, en especial de aquellos entornos que por
sus condiciones físicas y sociales son comúnmente
estigmatizados.
3. Metodología
En la primera parte de este estudio, se llevaron a
cabo siete entrevistas semiestructuradas a personas
que asisten o asistían regularmente al Mercado
Alianza, actividad que se realizó en el domicilio
o lugar de trabajo de los informantes. El muestreo
fue por bola de nieve, es decir, en base de un
conjunto inicial de fuentes de información, se
encontraron fuentes adicionales (Morgan, 2008).
Los entrevistados son personas que asisten al
mercado desde hace mucho tiempo, entre 15 y
50 años. El guion de la entrevista se enfocó en las
81

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

experiencias tanto positivas como negativas de las
personas con el mercado. Se les preguntó también
acerca del tiempo que tienen de conocer el lugar,
las transformaciones del mercado que han vivido
en dicho lapso, su percepción de las problemáticas
actuales, y finalmente, sobre su opinión sobre la
relevancia del lugar para la ciudad.
La segunda parte de este estudio trata de
las entrevistas caminando, aquellas donde el
investigador realiza preguntas a los participantes
mientras los acompaña en un recorrido por una
locación específica (Kinney, 2017). Las entrevistas
caminando se relacionan con los protocolos de
pensamiento en voz alta (Ericsson &amp; Simon,
1993), en los que se pide a los participantes que
comenten todo lo que están observando y todo lo
que les pasa por su mente mientras llevan a cabo
una actividad, tal como caminar alrededor de un
edificio (de la Fuente Suárez, 2019, 2020).
Ghisloti Iared y Torres de Oliveira (2018)
enfatizan que el movimiento de una persona no
solo le lleva de un punto a otro, sino que conlleva
el estar inmerso en el entorno, captándolo a
través de los sentidos y dándole significados.
Dicha inmersión es una de las cualidades de las
entrevistas caminando. Además, estas últimas
entrevistas, al permitir a los participantes localizar
eventos, historias y experiencias en su propio
contexto espacial, puede ayudarles a articular sus
pensamientos (Clark &amp; Emmel, 2010). De modo
general, las entrevistas caminando generan más
datos específicos del lugar que las entrevistas
sedentarias (Evans &amp; Jones, 2011). De acuerdo
con los autores anteriores, durante las entrevistas
caminando las personas comentan mayormente
sobre cualidades muy específicas de los edificios
y del entorno, así como sobre su uso. Mientras que
en las entrevistas sedentarias, los participantes se
enfocan más en las personas y en su historia en el
lugar (Evans &amp; Jones, 2011, p. 856).
Las entrevistas caminando permiten al
investigador encontrar datos no anticipados (Clark
&amp; Emmel, 2010), lo cual es de gran utilidad para
el presente estudio, que pretende explorar las
percepciones y actitudes de los visitantes de un
mercado. De Leon y Cohen (2011, p. 203) indican
que cuando se pide a los participantes comentar
acerca del entorno visitado: “algunas de las
locaciones más mundanas y los eventos que ocurren
en ellas pueden suscitar abundantes respuestas.”
En las entrevistas caminando de este estudio se
les preguntó a los participantes acerca del entorno

físico y social del mercado y de sus alrededores
para obtener descripciones de sus percepciones
ambientales mientras se les acompañó por una ruta.
Además, para descubrir sus actitudes ambientales
se pidió a los usuarios que describieran los
aspectos o elementos que para ellos resultaran
positivos o negativos del lugar. Algunas de las
preguntas que se realizaron fueron: ¿Por dónde
inicias tu recorrido cuando vienes al sector?, ¿por
dónde caminas normalmente?, ¿Qué me puedes
comentar sobre lo físico?, ¿cómo te sientes en
este punto?, ¿qué aspectos resaltan en esta zona
del mercado?, y ¿qué puedes comentar sobre la
interacción de las personas?
Las entrevistas caminando se llevaron a cabo
durante el horario de mayor concurrencia en el
mercado, con la intención de que las condiciones
y situaciones con las que se encontraron los
usuarios participantes fueran las que comúnmente
se generan. Los recorridos a pie por el mercado
y sus alrededores se adaptaron a los puntos
de partida y los trayectos reconocidos por los
usuarios (6 participantes).
Todas las entrevistas fueron grabadas en audio
previa autorización del entrevistado. Lo anterior con
la finalidad de captar lo dicho en la conversación
y poder complementar la situación con el
sonido ambiental (Álvarez-Gayou, 2003; Sierra,
1998). Posteriormente se procedió a transcribir
y categorizar los comentarios. A través de las
entrevistas caminando se obtienen comentarios en
los que se describen los elementos del entorno, y a
su vez se obtiene información acerca de la ubicación
espacial de esos elementos comentados, la cual
puede mapearse.
4. Resultados
Se definieron cinco categorías para el análisis
de los comentarios obtenidos a través de las
entrevistas caminando (Tabla 1). Los cinco tipos
de categorías de comentarios fueron mapeados en
dos planos mostrados en las Figuras 3 y 8. En un
mapa se ubicaron las dos categorías de aspectos
negativos, y en el otro las tres categorías de
aspectos positivos. Para la realización del mapeo,
se asignó un color diferente para cada categoría
tal como se aprecia en la Tabla 1.

82

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

4.1. Experiencias negativas en el entorno del
mercado

Tabla 1. Categorías positivas y negativas de las
experiencias comentadas por los participantes
durante las entrevistas caminando

En cuanto a las características negativas referentes
al entorno físico, las personas que participaron
en las entrevistas caminando destacaron los
comercios de comida ubicados en las periferias
del mercado. Se mencionó que sus condiciones
son insalubres, principalmente por el flujo
constante de vehículos, la presencia de perros
callejeros y los malos olores que se desprenden
de la presencia de aguas negras sobre la vialidad
(“A” en Figura 3). En general, las implicaciones
del mal estado del mercado y sus alrededores
son remarcadas por una joven (Participante 1):
“El gobierno… debería también fijarse, porque
aquí es como que donde empezó Torreón, y ya lo
están dejando muy descuidado, en cuanto al agua
negra que está en la calle… en algunos lugares
hay muchos pozos en el pavimento…” (“B” en
Figura 3). Los malos olores se replican al interior
del mercado, específicamente en los puntos en
los que se comercia con cárnicos, los cuales se
encuentran expuestos directamente al ambiente.
En relación con la suciedad, un joven
(participante 2) indica que: “Las personas están
acostumbradas al mismo ambiente… es su
lugar de ambiente de siempre…”. Es notable la
acumulación de bolsas de basura sobre la banqueta
de la esquina del Museo del Algodón (“C” en
Figura 3). Un trabajador de la zona (participante
4) indica que la suciedad: “…daña la imagen para
todo, tanto para el museo, como para el sector,
para el visitante que viene de afuera o para los
mismos que estamos aquí… nunca está limpio
eso...”. Otros puntos del mercado con carencias
en la limpieza son el “D” y el “E” en la Figura 3.

Fuente: Elaboración propia

En las siguientes secciones se podrá constatar
que las entrevistas caminando permitieron captar
detalles específicos acerca de las condiciones
físicas y sociales con las que se encuentra una
persona al caminar por las diferentes zonas del
mercado. Se presentarán los comentarios positivos
y negativos mencionados por los participantes
de las entrevistas caminando y se señalarán los
puntos del mercado en los que fueron reportados.
A su vez, se acompañarán los siguientes párrafos
con comentarios de los participantes de las
entrevistas sedentarias, los cuales se refieren a
aspectos y valoraciones muchas veces generales
del mercado como totalidad. En las entrevistas
sedentarias, se pudo notar que las personas que
acuden al interior del mercado de manera asidua
reflejaron un mayor grado de confianza en el
entorno, poseen una imagen positiva del mismo,
y dieron menos relevancia a las condiciones
físicas, pues la caracterización del contexto recayó
en las relaciones sociales. Para su identificación,
los participantes de las entrevistas sedentarias
serán mencionados por sus nombres propios,
mientras que los correspondientes a las entrevistas
caminando se mencionarán con un número.
Figura 3. Plano del mapeo de los aspectos
negativos señalados por los participantes
de las entrevistas caminando en el Mercado
Alianza. Zonas inseguras en rojo y zonas
con características físicas desagradables en
magenta
Fuente: Elaboración propia

83

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CONTEXTO

A las anteriores circunstancias, se añaden
otros aspectos valorados negativamente. Tal es el
caso del comercio ambulante en las aceras, como
el de los vendedores de las herramientas y objetos
metálicos, conocidos como los “fierreros”, los
cuales se encuentran muy cerca del Museo del
Algodón (Figura 4):
“El museo está bien, lo que está mal es que
no reubicaron a otras personas, están las
prostitutas enfrente, los “fierreros”, pues como
que no, dices tú pues que es esto… si tú llevas
a tus niños pues no… se ve mal por el área en
que está”.

sensación de encierro e incluso, llega a generar
miedo y una sensación de inseguridad (“F” en
Figura 3). Tal como indica una mujer que visita
el mercado de manera esporádica (participante 5):
“Esta parte de aquí, yo no pasaría, porque está muy
angostito, entonces eso te da la sensación como
de encierro, de no poder salir rápido a algún lugar,
sino que es muy largo y muy angosto…” (Figura 5,
y “G” en Figura 3). La participante 1 menciona que
el mercado actualmente es un lugar poco concurrido
en comparación con años pasados: “había mucho
más movimiento aquí… con la inseguridad se fue
perdiendo la tradición del algunos de venir hasta acá”.
Respecto al modo en que las personas se
desplazan en el mercado la participante 5 indica
que: “…la convivencia de la gente con los carros
es algo extraño… al final de cuentas es una calle,
no lo percibes como si fuera calle, lo percibes
como si fuera un mercado, el ver carros es raro.”
(Figura 5, y “H” en Figura 3). Al interior del
mercado, el tránsito vehicular por ciertas calles se
considera peligroso y resulta complicado cruzar
la calle (“I” en Figura 3). De modo general,
Alfonso comenta que el mercado: “sigue siendo
caótico, poco entrable, o poco funcional, mucha
gente se abarrota…”.

Figura 4. Arriba: fierreros frente al museo del
algodón. Abajo: falta de orden en los alrededores del
Mercado Alianza, Torreón, México

Figura 5. Callejón estrecho en la calle Viesca y flujo
vehicular en el interior del mercado (sig. pag.)

Fuente: Elaboración propia

Las percepciones y actitudes respecto a los
andadores laterales son variables. Existen andadores
que fueron categorizados como estrechos, largos
o angostos, y que generan dificultad para la
realización de las actividades cotidianas como
detenerse a observar o transitar con facilidad. Se
hizo mención de que esta condición propicia una

Fuente: Elaboración propia

84

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CONTEXTO

Figura 6. Deterioro y abandono en el Mercado
Alianza, Torreón, México. Arriba: Pasaje Alianza.
Abajo: callejón en la avenida Hidalgo

Fuente: Elaboración propia

Es importante mencionar que pese a que
el mercado no es muy extenso, puede resultar
difícil ubicarse en su interior. La Participante 5
menciona que para poder orientarse en el mercado
su manera de proceder es: “…entrar por un lado,
y regresarme y salir por donde mismo, porque si
salgo por otro lado ya voy a salir por una calle que
desconozco…”
En lo que respecta a las edificaciones, se
mencionó el abandono y deterioro físico en el
que se encuentran algunas de ellas (“J” en Figura
3 y Figura 6). Alfonso indica que aun cuando
se han hecho esfuerzos por mejorar el lugar,
en algún momento todo vuelve a ser lo mismo.
El lugar no resulta atractivo para su visita, el
enfoque de este se direcciona a la gente de escasos
recursos, para “el que lo necesita”, un espacio
que “desafortunadamente” debe existir. Juan, por
su parte, menciona los aspectos contrastantes del
deterioro del mercado y la importancia de este
último para las clases bajas: “Los edificios están
muy deteriorados, ya no los han arreglado por
años, definitivamente están abandonados… pero la
vida continúa ahí, miles de gentes acuden a hacer
sus compras, en verdad es muy económico…”

Fuente: Elaboración propia

Se menciona también que para las personas
que no son visitantes asiduos a este sector de la
ciudad, la zona norte puede no ser agradable por
la aglomeración de comercios semifijos sobre
las banquetas y por la inseguridad que se siente
85

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

4.2. Experiencias positivas en el entorno del
mercado

(“K” en Figura 3). Lo mismo sucede a partir
de la presencia de cantinas, el ejercicio de la
prostitución y sucesos de violencia en el pasado,
pues han generado una mala imagen (“L” en
Figura 3). La presencia de estos giros y personas
en estado de ebriedad, generan inseguridad en
los visitantes. En general, es esta parte posterior
del mercado donde se concentran los aspectos
negativos que resultaron más apremiantes (Figura
7, y “M” en Figura 3). Para Alfonso, quien
lleva 45 años siendo cliente, en el mercado y el
contexto circundante prevalece el desorden y la
inseguridad: “Hay gente que te roba, hay gente
que huele mal…”

Respecto a las cualidades positivas de los elementos
representativos, destaca el Museo del Algodón
como sitio relevante para la ciudad (“A” en Figura
8), así como el altar a la Virgen de Guadalupe como
un hito para los comerciantes (Figura 2, y “B” en
Figura 8). Este último está ubicado en una sección
que se considera como el “corazón del mercado”
(“C” en Figura 8). Asimismo, el mural ubicado
en uno de los accesos de la Plaza Comercial
Antigua Harinera, se define como un elemento
que representa la actividad de los vendedores de
fierros o “fierreros” (Figura 9 y “D” en Figura 8).
Las vialidades amplias en conjunto con la
presencia de personas generan un ambiente
agradable y de seguridad, en el que se puede
transitar con tranquilidad (“E” y “F” en Figura
8). Con la reducción del ruido y el aumento
de la iluminación, se genera una sensación de
libertad y relajación. La participante 5 indica
que: “el espacio… para circular… es amplio, está
iluminado, no hay tanta contaminación de ruido,
nada más que el propio murmullo de las personas
y de los vendedores, pero no llega a ser realmente
molesto, sino es algo normal…” (“G” en Figura 8).

Figura 7. Vista al poniente desde la avenida Juárez
del Mercado Alianza

Fuente: Elaboración propia
Figura 8. Plano del mapeo de los aspectos positivos señalados por los participantes de las entrevistas caminando en
el Mercado Alianza. Zonas agradables en verde, zonas con elementos representativos en azul, y zonas con aspectos
sociales positivos en cian

Fuente: Elaboración propia

86

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CONTEXTO

Los locales comerciales de venta de ropa
fueron valorados positivamente (“H” en figura
8). En cuanto a las áreas del mercado con
las características físicas que resultaron más
agradables, estas son las que se encuentran al
avanzar hacia el oriente (“I” en Figura 8), las
cuales son además áreas percibidas como seguras.
La presencia de personas genera confianza,
sobre todo cuando se observa un ambiente de
socialización.
En ciertos puntos predomina la imagen de
mercado y su ambiente característico (“J” en
Figura 8), en la que las personas se apoderan
completamente de las calles (“K” en Figura 8). El
Participante 2 comenta que: “La gente convive,
la verdad aquí me siento yo bien… veo mucha
comunicación, veo pues ambiente, cosa que en
otros lugares [del mercado] no hay…” (“L” en
Figura 8). Martha, quien no asiste al mercado desde
hace años, hace alusión a que los comerciantes eran
amables y que la relación con ellos trascendía la
compraventa, ya que se identificaban mutuamente
y existía confianza.

de plástico, ropa y frutas (Figura 10). Los locales
y las cualidades arquitectónicas del mercado son
poco variadas. Sin embargo, el mercado destaca
por el modo tan abrupto en el que cambian los
productos y las formas de venta en espacios
contiguos. Se puede encontrar, por ejemplo, un
local de venta de ropa junto a un comercio que
ofrece pollo crudo o productos lácteos. Lo anterior
deriva en una alta variedad en los aspectos visuales,
auditivos y olfativos conforme se avanza a través
del centro mercantil (Figura 10). Es importante
destacar que los participantes comentan con
agrado la variedad de los productos a la venta,
sin embargo ninguno de ellos enfatiza de modo
específico la variedad de las cualidades visuales de
dichos productos, tales como sus formas o colores.
Figura 10. Variedad de productos en el mercado
valorada positivamente por los participantes. Arriba
izquierda y derecha: convivencia entre productos
de muy diferentes tipos y cafetería en el interior del
mercado. Abajo izquierda y derecha: frutas y otros
productos coloridos y frituras de harina

Figura 9. Mural “Mi raza está en La Alianza”
y vendedores de fruta a un costado de la Plaza
Comercial Antigua Harinera

Fuente: Elaboración propia

Las evaluaciones de las dinámicas en
los alrededores del mercado son a veces
contradictorias. Un participante, comenta lo
siguiente al observar un mayor flujo de personas
por la presencia de cantinas: “Aquí me siento a
gusto, porque veo más gente, veo que la gente
convive más aquí que de aquel lado, y me siento
a gusto, paso tranquilo, sin presión ni nada, de
que me vayan a hacer algo” (“M” en Figura 8).
En el interior del mercado resalta la presencia
de colores intensos en los productos como flores

Fuente: Elaboración propia

En cuanto a los olores la participante 5
comenta: “conforme vas avanzando… los olores
van cambiando, en aquella parte pues era el olor
a frutas, en esta parte ya es algo un poquito más
87

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

distintivo, ya huele diferente… como a queso…
(risas)”. (Figura 10). Manuel enfatiza de modo
positivo la diversidad de productos en el mercado:
“venden de todo”, refiriéndose a que se pueden
encontrar desde nopales y hierbas curativas, hasta
los desayunos tradicionales de las cafeterías.
En lo referente a los “fierreros”, ubicados en la
zona del Museo del Algodón, existen posiciones
encontradas ya que, aun y cuando pueden considerarse
como una actividad que genera desorden, se hace
mención de ellos como una tradición, una actividad
que manifiesta la cultura del pueblo, y para algunas
personas resulta atractivo ir observando objetos
en las banquetas. Para Eudelio el mercado es un
lugar donde siempre hay algo que ver: “…se ve
movimiento de gente y eso es lo que nos gusta…
ya no tanto a lo mejor por ir a comprar más
barato… ir a distraerse, es muy bonito eso, ojalá
no se pierda…” La valoración general del mercado
por parte de Eudelio es positiva. Él considera al
mercado como algo muy importante para la ciudad,
pues representa un punto donde se mantiene una
relación directa con el campo.
De manera similar, María manifiesta su gusto
por ir a La Alianza. En algunas ocasiones, ella
prefiere ir al mercado que ir al supermercado, el
cual le queda mucho más cerca. Para ella, asistir
al mercado es un momento de distracción para
salir de la rutina:
“…a veces me llama la atención ir hasta allá
y mis vecinas dicen: pero oye cuanto gastas,
tiempo y dinero… pero fíjese que a veces no
es el tiempo o el dinero, sino la distracción, el
ver gente, no sé, es algo que a veces yo misma
necesito… me voy a regalar un poquito de
tiempo, voy a ver gente, voy a ver puestos…”
Como una actividad complementaria, María
acude a comer en los puestos de tacos, donde se
crea un ambiente, surge la plática entre comensales
desconocidos y es tratada con amabilidad.

notable para los entrevistados que el Museo del
Algodón, un sitio que se considera relevante para
la ciudad y que permite acceder a la cultura, se
vea bordeado por un contexto que posee una
connotación negativa, situación que se observa
con claridad a la hora de mapear los comentarios
de las entrevistas.
b) El lado este del mercado, por su parte,
incluye algunas de las zonas en las que se
aprecian aspectos positivos relacionados con la
socialización, que en algunos casos hacen sentir
inseguras a las personas.
c) La zona central del mercado es la que
concentra los entornos de mayor agrado para las
personas por su colorido, iluminación, limpieza y
menor ruido.
Los visitantes del mercado compran objetos
y alimentos mientras se distraen observando la
variedad de estos mismos. El mercado es también
un lugar en el que se socializa mientras se
compra y se es atendido. En el Mercado Alianza
se generan una serie de fenómenos sociales de
mayor complejidad que la del cumplimiento de
una necesidad básica de abasto. De modo general,
el mercado satisface dos tipos de necesidades
de tipo pragmático: el abastecimiento, y el
esparcimiento, cada una de las cuales se relaciona
con ciertos tipos de experiencias y actividades.
Respecto a las cualidades de lo arquitectónico
y lo espacial del mercado que fueron comentadas
por los usuarios, destacan los elementos que
representan la identidad y la tradición del mercado.
Dichos elementos representativos, tales como los
murales, fueron evaluados positivamente en base
de su simbolismo, y no por su estilo artístico o
cualidades estéticas.
En cuanto a las características visuoespaciales
del mercado, los usuarios se enfocaron en las
variaciones de la delimitación de los espacios, es
decir, el qué tan cerrados se encuentran respecto
al exterior, así como el nivel de iluminación de
estos. Dichas cualidades resultaron relevantes
en la valoración de la seguridad o inseguridad
percibida por los usuarios, y por tanto no fueron
parte de una experiencia estética.
Ante la ausencia de condiciones de contemplación
adecuadas, como el abarrotamiento de personas,
los malos olores, y el ruido, las personas visitantes
se centran en los tipos de objetos a la venta, su
movilidad a través del espacio, y en protegerse
de las personas que les rodean. Los usuarios no
realizaron ningún comentario donde de manera

5. Discusión y conclusiones
Tal como se puede apreciar en los mapas presentados,
los entornos que ofrece el Mercado Alianza a los
usuarios presentan una superposición concurrente
de aspectos positivos y negativos. Considerando las
experiencias que se presentan en el mercado, este
último se puede dividir en tres zonas:
a) El lado oeste del mercado presenta dos
de los elementos más representativos rodeados
por las zonas de aspecto más desagradable. Es
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CONTEXTO

explícita se pudiera constatar la existencia de una
experiencia estética durante la visita al mercado. Es
importante destacar entonces, que las experiencias
agradables con los productos del mercado se
relacionan en muchas ocasiones con un disfrute
más básico, multisensorial y gastronómico, en el
que se producen en el visitante diferentes antojos
durante su recorrido. Visitar el mercado es una
experiencia, muchas veces de esparcimiento, en
la que se exaltan los sentidos durante el trayecto.
En la yuxtaposición de materiales, colores, texturas,
productos, sonidos y las actividades presentes en
el mercado, se revelan costumbres y tradiciones.
Lo anterior convierte al Mercado Alianza, y
posiblemente a muchos otros mercados populares, en
verdaderos espacios catalizadores de experiencias,
en los que se encuentran en uso múltiples
sentidos, y se pueden tener desde experiencias
en las que se valora la utilidad de la mercancía,
experiencias gastronómicas, hasta experiencias
de desagrado por las condiciones insalubres y por
la inseguridad. Resulta relevante rescatar en los
entornos comerciales contemporáneos, los aspectos
positivos del carácter experiencial tan variado de un
mercado popular, en el cual los usuarios interactúan
socialmente generando historias personales, a la vez
que resuelven sus necesidades básicas. C
Contribuciones de los autores
Conceptualización del estudio (L.F.S. y J.B.L.),
recolección de los datos (J.B.L.), análisis de los
datos (J.B.L. y L.F.S.), fotografías y gráficos
(J.B.L. y L.F.S.), redacción del manuscrito (L.F.S.
y J.B.L.), revisión final del manuscrito (L.F.S. y
J.B.L.).
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

El discurso sobre la ciudad desde el poder en Foucault
Una revisión sistemática en la base de datos de Scopus1
The city discourse from power in Foucault
A systematic review in the Scopus database
Recibido: mayo 2021
Aceptado: marzo 2022

Arturo Valdivia Loro2

Resumen

Abstract

El análisis del poder postulado por Michel
Foucault está presente en distintas disciplinas
del conocimiento y la ciudad no es la excepción.
Sin embargo, es de especial interés en tanto la
ciudad es un dispositivo que permite facilitar la
libertad o la sujeción del sujeto, produciéndolo y
sometiéndolo. Los avances en las investigaciones
que relacionan la ciudad con el poder cada vez son
más, motivo por el cual se vuelve necesario una
revisión del discurso con el objetivo de demostrar
las distintas comunidades que se han formado.
Para tal fin se analizan publicaciones (capítulos
de libros y artículos) en revistas indexadas en
Scopus con el programa gephi logrando identificar
siete comunidades discursivas. A saber, la ciudad:
concebida para el poder, como dispositivo de
poder, como productor de sujeto, como dispositivo
de vigilancia y como policía (desde un método
genealógico). Además de dos discursos en proceso
de construcción asociado a las smarts cities y la
gobernanza; demostrando la presencia, vigencia
y necesidad de continuar con más investigaciones
que analicen el poder y la ciudad.

The Michel Foucault power analysis is present in
different knowledge disciplines and the city isn’t
exception. However, it’s of special interest insofar
as the city is a device that facilitates the freedom
or subject subjection, producing and subduing it.
Advances in research that relate the city to power
are increasing, which is why it becomes necessary
to discourse review in order to demonstrate the
been formed different communities. For this
purpose, publications (book chapters and articles)
in journals Scopus indexed are analyzed with
the gephi program, identifying seven discursive
communities. Namely, the city: conceived for
power, as a power device, as a subject producer, as
a surveillance device and as a policeman (from a
genealogical method). In addition to two speeches
in the construction associated process with
smart cities and governance; demonstrating the
presence, validity and need to continue with more
investigations that analyze power and the city.

Palabras Claves:

Keywords:

comunidad discursiva; Michel Foucault; poder;
ciudad

discursive community; Michel Foucault; power;
city

1

El presente trabajo fue desarrollado compone una parte de la tesis doctoral del autor que está desarrollando durante el programa de Doctorado
en Filosofía en la Facultad de letras y humanidades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en el año 2020. Asimismo, es parte
del proyecto de investigación desarrollado con el financiamiento con código A-253-2021 de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.
2
Nacionalidad: peruano; adscripción: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú; arquitecto egresado de la Facultad de arquitectura,
Urbanismo y Artes de la Universidad Nacional de Ingeniería, Perú. Maestro en Investigación científica y docencia universitaria con mención en
investigación científica y tecnológica de la Universidad Nacional del Callao, Perú. Doctorando en el programa de Filosofía de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos Perú; E-mail: arturo.valdivia@unmsm.edu.pe; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0676-0102

92

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

constantemente citados constantemente -102,
215, 202 y 215 respectivamente-.

Foucault y el poder en la ciudad
Foucault en la ciudad

Ilustración 1. Producción académica sobre Poder y
Foucault

Michell Foucault es considerado el filósofo
del poder (Pastor Martín &amp; Ovejero Bernal,
2005), especialmente porque su pensamiento ha
permitido comprender un cambio de paradigma en
el significado del poder y la política. Su influencia
para comprender la realidad es notoria, basta
realizar una búsqueda rápida en bases de datos, por
ejemplo, en Scopus3 -se decide usar esta base de
datos dada su relevancia internacional (RodríguezMorales, 2013)- en donde se encontraron 682
documentos4. Cada vez aumenta la producción
científica haciendo uso de los términos acuñados
por Foucault (ver Ilustración 1), demostrando
la vigencia de la epistemología del poder para
comprender las distintas problemáticas que se
afrontan en variados campos de estudios.
No obstante, los estudios más citados no están
necesariamente enfocados en la investigación
urbana. Por ejemplo, Cheong y Miller (2000)
centra su investigación en el turismo -y está 334
citados-, asimismo, Hollinshead (1999), citado
166 veces, también centra su trabajo en el turismo,
proclama que su estudio es una continuidad del
trabajo de Urry (2002) originalmente publicado
en el año 1990. Esto revela una construcción del
conocimiento de forma anacrónica y que permite
suponer que las redes académicas existen también
en los estudios relacionados a la ciudad formando
discursos o, cuanto menos, atendiendo unos de
los aspectos, o factores de análisis, que significa
estudiar el poder en el turismo.
De este modo, se vuelve relevante poder
identificar los discursos que suceden en cuanto al
poder en la ciudad, es decir, ¿cómo se estudia al
poder en la ciudad? Esta pregunta es importante,
especialmente, cuando de los resultados obtenidos
en esta primera búsqueda existen autores que han
sido usados directamente por aquellos autores
que estudian el poder y la ciudad. Se trata de
Davidson (2011), Mckee (2009), Clegg et al
(2002) y Flyvbjerg (1998) quienes, además, son

Nota: El gráfico ha sido construido usando la base de
datos Scopus y el programa Microsoft Excel 365

Sobre la ciudad y Foucault
Analizar la relación de la ciudad con Foucault
es entender a la ciudad como un dispositivo del
poder, por ello resulta, además de interesante,
importante por cuanto permite introducirnos a
un modo complejo y diverso de comprender al
diseño de las ciudades. Como se ha señalado en
el apartado anterior, Foucault no solo ha sido de
gran influencia en las investigaciones sociales,
sino que sigue vigente en la actualidad. No
obstante, el caso de su relación con la ciudad
su producción ha sido menor, aunque también
significativa, e igualmente en aumento. Basta
con realizar una revisión similar al anterior5 para
obtener 23 resultados.
Dado el objetivo propuesto para detectar
los discursos que se están construyendo en la
literatura académica en debate, resulta importante
una apropiada selección de métodos. De este
modo se procedió con dos formas de concatenar
las investigaciones. En primer lugar, se usará
el programa Gephi con el fin de determinar las
relaciones de las investigaciones a través de los
referentes que se usan para andamiar el discurso
que se usa al artículo. En segundo lugar, se
procede a la lectura de los documentos para, uno,
verificar lo analizado con el programa y, dos,
en consideración a los resultados obtenidos con
Gephi, poder establecer conceptos o ideas que

3
Si bien también es posible usar la base de datos de Web of Science, Scielo, entre otros, se decide no utilizarlos con el objetivo de
homogenizar los criterios de selección para la publicación de las investigaciones.
4
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus con la siguiente búsqueda booleana el día 30 de octubre de 2020: (KEY(Foucault)
AND KEY(power)) AND ( LIMIT-TO ( SRCTYPE,"j")).
5
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus con la siguiente búsqueda booleana el día 16 de noviembre de 2020: (KEY (city)
AND KEY (foucault)).

93

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

gobiernan o sintetizan a los contenidos de los
trabajos. De este modo, no solo se encontrarán
discursos sino, además, se elaborará un preámbulo
necesario para una construcción teórica del poder
en la ciudad.

Con el objetivo de determinar la valides del
análisis, dado que uno de los autores se repite en
dos documentos, se lo tratará como dos autores
distintos: por un lado, se usó su primer apellido y,
por otro, su segundo apellido.

Gephi: método de grafos para el discurso de
poder y ciudad

Descripción de resultados
El discurso del poder y la ciudad en los documentos
encontrados inician desde el año 2002 y es recién
desde el año 2013 que empieza a aumentar la
producción de investigaciones que se interesan en
el vínculo de la ciudad con las teorías foucaultianas
(Ilustración 2). Asimismo, cinco de los documentos
son de producción estadounidense, cuatro de
Reino Unido, tres de España (de la Universidad de
Navarra), dos de Chile. Del mismo modo, el 45.2%
(14) de los documentos pertenecen al campo de
las ciencias sociales mientras que el 25.8% (8)
al de artes y humanidades. De esta búsqueda
es importante resaltar que desde el año 2017 la
producción ha empezado a disminuir, motivo por
el cual esta breve investigación resulta un aporte
adicional a la discusión que aun en tendencia
está en aumento y que debería mantenerse así.
Es oportuno adelantar que de los documentos
no todos atienden el tópico de ciudad, sino que
usan a este territorio como el lugar en dónde se
encuentran los sujetos y verdaderos objetos de
estudio. Se tratan de los trabajos desarrollados
por Tosetto (2018) y Moraña (2017) y que más
tarde se explicarán.

Antes de detenerse en el análisis del contenido de
los documentos, primero será importante realizar un
análisis de grafos para determinar las modularidades
en las bibliografías usadas, es decir, para determinar
las relaciones que existen en los discursos. Para tal
fin se usó el programa Gephi 0.9.2 (CDDL &amp; GNU,
2017) para realizar un análisis en consideración a los
autores principales encontrados en las referencias
bibliográficas de los documentos encontrados en la
base de datos Scopus.
El programa exige que se introduzcan nodos
y aristas para proceder con los análisis. Con
ese objetivo se ha procedido a considerar a los
autores como los nodos, y las aristas serían la
unión de estos nodos según la composición de la
bibliografía. Es decir, una forma de obtener una
arista es al unir al autor principal con sus coautores
y editores; otra forma de arista se obtuvo al unir
al autor principal con los autores principales de
la bibliografía usada. A su vez este proceso se
repite con cada bibliografía para completar la red
(Ilustración 3). Este proceso se repite para los 23
documentos seleccionados.

Ilustración 3. Ciudad y Foucault en base de datos Scopus

Ilustración 2. Relaciones de nodos con aristas

Nota: El gráfico ha sido construido usando la base de
datos Scopus y el programa Microsoft Excel 365

Por otro lado, de los documentos obtenidos,
cuatro de ellos son capítulo de libros mientras
que el resto (19) son artículos. En consideración
a los documentos es importante resaltar que los
más citados son Klauser et al (2014) siendo 52

Fuente: Elaboración propia (2020)

94

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Aplicación Gephi

veces citado, Bushnell (2003) y Rosol (2014) con
35 y 32 citaciones respectivamente. Le siguen a
estas publicaciones el de Outtes (2002) con cinco
citaciones, Wang (2017) y Bazin y Naccache
(2016) citados cuatro veces, posteriormente las
citaciones van disminuyendo. En cuanto al factor
de impacto de las publicaciones (ver Tabla 1) es
igual de importante la contribución de Klauser,
Rosol (2014), Yang (2020), Bushnell (2003) y
Yang (2020).

La primera aproximación que se desarrolló fue
aplicando al programa Gephi. Como producto de
ingresar las referencias bibliográficas, es decir, la
relación entre distintos autores que estructuran el
discurso utilizado para la redacción de cada uno
de los documentos analizados fue posible detectar
encuentros de autores. Esto significa las redes de

Ilustración 3. Ciudad y Foucault en base de datos Scopus

Fuente: Elaboración propia (2020)

6

Para obtener este índice se realiza la división de la cantidad de veces que el documento ha sido citado con la diferencia de años. Por
ejemplo, para Klauser 52/(2021-2014) = 8.67. Se opta por el año 2021 dado que existen documento publicados en el 2020.

95

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

influencias que han servido ya sea para estar de
acuerdo o criticar la posición de los otros autores.
Con el fin de estimar la validez del método
usado, se consideró asumir un error en el orden de
los apellidos de Casero León. Es normal que con
distintas publicaciones sucedan distintas versiones
de los nombres de los autores al momento de ingresar
los datos (Aliaga &amp; Correa, 2011), principalmente
cuando el nombre es compuesto por varios apellidos
o nombres. De este ensayo de validez, fue importante
encontrar que aun fingiendo autores distintos se
pudo relacionar ambos documentos, lo cual resulta
importante en tanto la relación del discurso que
suceden con ambos documentos de investigación
(ver en la Ilustración 5 la relación de Casero, J. con
León, J.).
Con el objetivo de determinar las comunidades
entre autores fue necesario realizar un análisis
de modularidad obteniendo un índice de 0.471
(Ilustración 4). De este modo se encontraron 7
comunidades en función a la cantidad relación de los
nodos y aristas conectadas, ya sean dirigidas o no.

grupo en donde cabe destacar la presencia de habla
hispana de Landaeta, de ascendencia chilena. Este
bloque representa una forma de comprender a la
ciudad desde una perspectiva que se aproxima a
la realidad latinoamericana, en tanto la relación
colonial o virreinal con España para la fundación de
las ciudades. Antes de continuar con la descripción
del segundo grupo, es importante señalar la relación
de este primer bloque con Bent Flyvbjerg quien
es uno de los autores más citados en tópicos sobre
Foucault, se trata de una geógrafo cuyo trabajo
más citado trata sobre la importancia de los casos
de estudio en las investigaciones sociales (Bent
Flyvbjerg, 2006).
La segunda comunidad donde pertenecen Bazín
y Naccache (2016), aun siendo el único de los 23
documentos identificados, resulta importante en tanto
la relación con Saskia Sassen quien vivió y realizó
sus estudios en Argentina y posteriormente en Francia
-misma nacionalidad de los autores del documento
de investigación-. Además, ella acuñó el concepto
de ciudad global que posee una estrecha relación
con el neoliberalismo y la gubernamentalidad. Esta
comunidad es importante ya que es un intermedio
entre la primera comunidad con la tercera.
La tercera comunidad está conformada por
las investigaciones de Schwember y Urabayen
(2018); Landaeta et al. (2017) y Self (2013).
Se trata de una comunidad central, no tanto por
el impacto de sus investigaciones, sino por el
contacto directo con Foucault, autor que es usado
en los 23 documentos analizados. También resulta
importante la nacionalidad de los autores ya que, a
excepción de Self, el resto son de habla española,
especialmente Schwember y Landaeta quienes son
chilenos y que poseen en común sus estudios de
posgrado en España. Estos datos son relevantes
en tanto, desde la comunidad uno hasta la tres
posee intervenciones de autores que han vivido el
Latinoamérica, aunque con influencias distintas.
Esta tercera comunidad posee un discurso más
cercano a las fuentes originales, es decir, a
Foucault, Marx, Lefebvre y Castell.
El cuarto grupo identificado se trata de un
grupo en donde están incluidos Ruddick (2009) y
McKinnon (2011), ambos son capítulos de libro.
De este grupo es importante el vínculo con Soja,
importante geógrafo estadounidense, misma
nacionalidad de McKinnon, y sirve de conexión
para la quinta comunidad.
La quinta comunidad es igual de especial que la
tercera, en primer lugar, porque aparece Delueze

Ilustración 4. Tamaño de distribución de nodos

Nota: Ilustración producto del análisis de modularidad
con el uso del programa Gephi

Comunidades discursivas
Considerando una comunidad como una agrupación,
es decir, con un mínimo de dos integrantes en el
discurso, es posible determinar las asociaciones
obtenidas desde los análisis de grafos. En la primera
comunidad se colocó a León Casero (2017, 2018)
quien en conjunto con Urabayen conforman un
primer discurso, seguramente, asociado por la
procedencia española de ambos. Esto resulta
importante en tanto Urabayen, filósofa que
representa un vínculo importante con un segundo
96

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

en las referencias. Este autor es de relevancia por
sus vínculos con Foucault y sobre todo por su
filosofía. Significa que Paasche (2015) y Klauser
(2014), quienes colaboran entre sí, poseen un
discurso que se va alejando del foucaultiano y se
va asociando con el territorio.
En cuanto a la sexta agrupación se identificaron
a Bruzzone (2019), Minhoto (2015) y Dodsworth
(2012). Esta comunidad al igual que la primera se
encuentran en una periferia discursiva, es decir,
se tratan de construcciones teóricas que empiezan
a encontrar una identidad propia aun usando las
investigaciones de Foucault y Delueze.
La séptima comunidad es aquella donde participa
Coyles (2017), aunque además acompañado por
Oscar Newman, arquitecto que afirmara sobre
la importancia del diseño de las ciudades para
el control del crimen. Adicionalmente, existen
documentos de investigación que han quedado
fuera de las comunidades, sin embargo, próximas
a ellas de manera indistinta dado que comparten
distintas referencias. Se trata de Yang (2020), de
La Robertie y Lebrument (2019), Tosetto (2018),
Wang (2017), Rosol (2014), Renzi y Elmer
(2013), Bushnell (2003) y Outtes (2002) quienes
han elaborado discursos independientes: nuevas
exploraciones usando los métodos foucaultianos
y deleuzianos. Finalmente, es importante señalar

a Moraña (2017), quien ha sido excluido del
producto del análisis, esto significa que se trata
de un discurso inédito del poder en la ciudad
(Ilustración 5).
Adicionalmente, Foucault es un autor central
en todas las investigaciones, sin embargo, no
todos los documentos analizados usan fuentes
directas del filósofo. Moraña (2017), Self (2013),
Dodsworth (2012) y Ruddick (2009) no usan
directamente las publicaciones de Foucault, sino
fuentes secundarias, es decir, investigaciones
sobre Foucault. Al mismo tiempo, entre los otros
documentos, se usa un total de 55 publicaciones
con autoría del filósofo, entre los que destacan
vigilar y castigar usado 15 veces, especialmente
la edición de 1977. Le sigue seguridad, territorio
y población -11 veces citado- con la edición
del 2007 citado siete veces. Posteriormente,
se referencia siete veces al nacimiento de la
biopolítica. Con cuatro referencias continua
la sociedad debe ser defendida, especialmente
usada la edición de 2003. Posteriormente la
cantidad de referencias descienden, no obstante,
es importante señalar El cuerpo utópico. Las
heterotopías; el sujeto y el poder; espacios
otros: utopías y heterotopías; la historia de la
sexualidad, volumen 1; la sociedad punitiva y;
los anormales, todos usados tres veces cada uno.

Ilustración 5. Resultados Gephi de documentos Scopus sobre Foucault y ciudad

Nota: Elaboración propia (2020) utilizando el programa Gephi (2017)

97

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discursos de ciudad y poder

El estudio de Schwember y Urabayen (2018),
misma autora que participó en las investigaciones
previas con León Casero, se centra en la ciudad
ideal: las utopías, y la relación con lo distópico.
Se ejerce poder en el diseño de las utopías en
tanto se desplazan a aquellos que no pertenecen,
o no aportan, a la armonía y felicidad de la ciudad
ideal (los monstruos, parias, infames, etc.). Se
puede afirmar que no existe ciudad utópica en
tanto representaría una contracción con lo fáctico.
Si fuera utópico entonces no existirían los otros,
y de existir serían semiciudadanos, aquellos a
lo que se les somete en tanto aun no alcanzar la
virtud necesaria para ser ciudadanos íntegros. Es,
entonces, la utopía un dispositivo para determinar
qué es lo normal y que no. En el mismo sentido está
dirigido el trabajo de Landaeta, Arias y Espinoza
(2017), el cual consiste en un análisis de las ideas
en tanto el concepto de policía, que reúne los
dispositivos del poder, para gestionar la ciudad.
Se trata de un concepto que está en relación con
el bienestar -la felicidad- y el control. Policía se
entrelaza con política como entes que garantizan
el gobierno. Los autores explican cómo ha sido el
movimiento de ambos conceptos en el tiempo de
acuerdo con el crecimiento de las ciudades hacia
una metrópoli. Del texto es posible comprender
cómo se degrada al ciudadano para ser ahora
población, es decir, estadística. Asimismo, es
importante la relación que propone entre el poder,
la ciudad y la filosofía a través de la geofilosofía.
en el mismo grupo discursivo se encuentra la
investigación desarrollada por Self (2013) quien
realiza un texto breve, más de reflexión, en donde
aborda el determinismo de la ciudad como una
máquina. Para sustentar su discurso se apoya en
las investigaciones de Samuel Butler al afirmar
que la ciudad tiene una posibilidad consciente para
evolucionar según como sus ciudadanos decidan:
hipercentralizar o hiperlocalizar. Por esta razón
el título de su texto se denomina Darwin entre
las máquinas, es decir, la evolución biológica por
encima de lo que algunas ideas consideran a la
ciudad como una máquina natural.

La ciudad concebida para el poder
Con el fin de mostrar apropiadamente los
distintos discursos de los autores, se determinaron
conceptos clave que sirvieron para, además
de agruparlos, darle sentido cualitativo a lo
identificado previamente con Gephi.
El discurso de León y Urabayen está asociado
a las formas de hacer ciudad como un modo
de control. En el estudio de Espacio, poder y
gubernamentalidad (León Casero &amp; Urabayen,
2018) resulta de gran importancia para la
investigación que ahora se propone. Especialmente,
porque describe dos modos contemporáneos de
hacer ciudad en relación con Foucault: la ciudad
disciplinaria y la biopolítica. Esto se expresa en lo
que hoy denominamos Smart city y regeneración
urbana. Sin embargo, se expone que los dos son
ciudades de dominación y que finalmente no existe
un equilibrio del poder. Con un enfoque distinto en
Heterotopía y capitalismo en arquitectura (León
Casero &amp; Urabayen, 2017) los autores poseen un
estudio que centra su atención en el concepto de a
determinar una adecuada definición de heterotopía.
Se afirma que existe un modo inapropiado de lo
hetorotópico como lugar emancipador en tanto el
neoliberalismo la embulle para convertirse, por lo
contrario, en un lugar cuanto menos colonizador
ya que pierde su potencial. En ambos casos es
importante el discurso del poder para comprender
la forma de hacer, o construir, ciudad.
En sintonía similar Bazin y Naccache (2016)
se acercan a los anteriores autores por cuanto
tratan al concepto de heterotopía, sin embargo,
relacionado con la gestión. Heterotopía y
gestión es abordado desde un estudio que, tras
un recorrido de 10 años de discurso para la
organización, los académicos han hecho uso de
la teoría queer y marketing, teoría de la gestión y
educación en gestión para construir dos conceptos:
emprendimiento heterotópico y heterotopología
organizacional. Se trata de una posición en donde
se sustenta que la heterotopía sirve para la gestión
y organización ya que permite la imaginación, el
juego y la resistencia.

La ciudad como productor de sujeto
El próximo discurso generado está asociado con la
producción del sujeto. Ruddick (2009) desarrolla
su disertación en relación al concepto sociedadespacio y la producción intelectual en relación
a cuatro discursos: el marxista, el foucaultiano,

La ciudad como dispositivo de poder
El siguiente discurso detectado está centrado
a los dispositivos de poder para hacer ciudad.
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

feminista y deleuziano. De aquí es importante
la advertencia que señala la autora al respecto
de la combinación de los discursos ya que
primero se debería identificar las aproximaciones
conceptuales que poseen entre ellos. Asimismo, es
importante señalar la posición posestructuralista
en Foucault, el feminismo -una consecuencia del
pensamiento foucaultiano- y de Delueze. Una
vez más se da una aproximación entre ambos
filósofos y una distancia con el marxismo para
comprender las dinámicas que suceden en la
ciudad y el gobierno. En la misma dirección
argumentativa se encuentra el trabajo realizado
por McKinnon (2011) al exponer una exploración
a la construcción del yo: ¿qué es aquello que
nos da identidad? Esta construcción puede
significar una herramienta política y por lo tanto
una estrategia de gobierno que incluye normas,
ideologías, en general, dispositivos de control.
Dado que se trata de un estudio del sujeto, se
toma como ejemplo la discusión de la identidad
del indígena tailandés en donde también emerge
una identidad construida más desde la relación al
tierra-territorio que del sujeto-objeto.

el gobierno contemporáneo a través de códigos
podrá flexibilizar o enfatizar la vigilancia según
sea la realidad, la normalización y el espacio.
Nuevamente el territorio es un concepto que
emerge en los estudios.
La ciudad como policía (desde un método
genealógico)
El siguiente discurso trata sobre la aplicación del
método genealógico de Foucault con el fin de
obtener resultados, especialmente, centrados en
la investigación social. En el caso de Bruzzone
(2019) realiza una crítica al castigo a través de
la ciudad punitiva -o ciudad del castigo-, la cual
nunca alcanzó los objetivos que se le impusieron
al respecto de la soberanía y la disciplina. El
castigo es la principal variable del análisis, en
este estudio la ciudad es una tecnología del
poder es una institución disciplinar. El trabajo
de Minhoto (2015) también trata sobre la ciudad
del castigo, sin embargo, desde una crítica
asociada al neoliberalismo que, declara el autor,
estuvo ausente en los estudios de Foucault. Es
importante señalar que similar al estudio de
Bruzzone (2019) se usa el método genealógico de
Foucault para realizar el estudio que propone. De
este modo la investigación atiende, sobre todo, al
campo sociológico, aunque el concepto de ciudad
es también abordado como una consecuencia
de la gestión del neoliberalismo, el cual evita la
seguridad urbana, incapaz de controlar al crimen
y sus conductas. En más representativo es el
caso de Dodsworth (2012) quien con su estudio
asociada a la policía como un órgano de gobierno
y que sirvió, entre otras actividades, para la
reforma urbana en distintos países de Europa.
Este órgano reformó en consideración a los flujos
en la ciudad. Como consecuencia la movilidad
urbana resulta un instrumento de la policía. Es
importante considerar que el concepto de policía
en Francia y Alemania fue denominado política
en Inglaterra, aunque solo cambió el término ya
que los mecanismos de control se mantuvieron,
siempre con el fin, o amparados, para alcanzar el
bienestar social.
Un discurso alternativo es el desarrollado por
Coyles (2017) el cual resulta muy interesante en
tanto vincula a la arquitectura desde su imagen
proyectada para generar una ciudad fantasma
en Belfast (una ciudad posconflicto). Coyles
demuestra que existe un significado entre las

La ciudad como dispositivo de vigilancia
Por otro lado, también existe una argumentación
en torno a las tecnologías de vigilancia en la
ciudad. Paasche y Klauser (2015) poseen dos
partes importantes en su investigación. La primera
de ellas sobre la definición de vigilancia y
privacidad en donde destaca la participación
conceptual de Foucault, Delueze y Gary Marx.
La segunda parte está asociada a la tecnificación
de los dispositivos de seguridad entre los cuales
destacan la vigilancia digital (con el CCTV, los
sistemas inteligentes de CCTV y los drones), la
informatización de la vigilancia (GPS, Chips,
identificación por radiofrecuencia -RFID, radiofrequency identification-) y finalmente la Smart
City al cual se le pueden asociar las tecnologías
antes mencionadas, además de del Social/Software
Sorting, es decir, una nueva forma de calificar a
la sociedad. Por otro lado, en la investigación
desarrollada por Klauser, Paasche y Söderström
(2014) las tecnologías de información [IT]
sirven para la administración del poder y el
gobierno. Se considera el caso suizo a través del
iSmart y Flexlast como sistemas para gestión
del servicio eléctrico. La principal tesis del
artículo es de relevancia en tanto propone que
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

personas y su entorno (el territorio) a través,
principalmente, de la vivienda y las carreteras
como policía. Esto resulta significativo en tanto,
aún con un método distinto logra alcanzar un
indicador similar al propuesto por Dodsworth,
es decir, el sistema de movilidad urbana como
medio de control de la ciudad.

un análisis genealógico tal como también lo
hiciera Foucault. De este modo se identifica, a
través de entrevista a expertos, en qué consiste
el modelo de Smart city, es decir, una utopía o
por lo menos la normalidad, representando un
problema social, o cuanto menos humano, en
lugar de una solución. Por lo mismo concluye
que se debe realizar investigaciones hacia un
próximo pensamiento de ciudad, sin embargo,
no especifica cómo o da un enfoque sobre hacía
donde ir. Si bien se tratan de distintos discursos,
incluso antagónicas, las tres investigaciones están
referidas a las Smart cities lo cual demuestra lo
importante de este paradigma para los estudios de
la actualidad.

Discursos en procesos de construcción
Asociado a las Smart cities
Los siguientes discursos, si bien no conforman
una comunidad, se tratan de investigaciones
que tienen grados de relación con los discursos
anteriores. No obstante, no se ha tomado la
decisión de unirlo con los anteriores mencionados
ya que representan un estadio único en su
exploración del poder en la ciudad. En el caso
de Yang (2020) su investigación es un estudio
exclusivo sobre la historia de los smart city con
el fin de comprender cuáles son sus orígenes
a través de una genealogía en la ciudad de
Songdo de Corea del Sur. Su estudio indica
que los orígenes de las ciudades inteligentes
están enfocados en la ciudad móvil, segura,
ecológica y futura. A su vez señala que existe
una relación con la urbanización, digitalización,
globalización, militarización e industrialización.
Sin duda expone al Smart city como una
ciudad disciplinar. Por su lado de La Robertie
y Lebrument (2019) se centran en una crítica al
Smart City el cual resulta relevante en tanto el
análisis heideggeriano patente para demostrar
como las técnicas modernas y ancestrales sirven
para adueñarnos de la naturaleza, en particular
para el estudio realizado para la naturaleza del
yo. Esto coincide con el enfoque foucaultiano
en donde, a través de las tecnologías del yo, se
construye vigilancia y control, especialmente el
autocontrol. En cualquier caso, el ser humano
pierde su naturaleza para ser big data para el
sistema tecnológico urbano y autocontrolarse
(biopolítica) en una autentica pérdida de su
libertad. En el mismo sentido Wang (2017)
centra su estudio en la relación de la tecnología
con el diseño y pensamiento político, en un
escenario que es la ciudad para conformar lo que
se comprende como Smart city. Sin embargo,
no para estar de acuerdo con su aplicación,
sino criticarlo ya que en realidad no atiende los
problemas urbanos y sociales. Para tal fin realiza

Asociado a la gobernanza
Trabajos anteriores, son aún más dispersas. Rosol
(2014) comenta sobre la política urbana en cuanto
a la resistencia -una contra conducta- hacia una
ciudad pospolítica y posdemocrática, conceptos
erigidos por Erik Swyngedouw. Se comparte
una crítica a la participación en tanto sirve
como neutralizador de opiniones y trasmisión de
críticas de políticas preestablecidas. Por lo tanto,
existe una posición crítica ante la actual forma de
gobernanza urbana contemporánea. Al respecto
de la ciudad se la entiende como un concepto
abstracto en dónde se desarrolla la política y la
gobernanza. El trabajo desarrollado por Renzi
y Elmer (2013) comienza con comprender el
movimiento del discurso desde la seguridad a la
crisis con austeridad para hacer gobierno en la
ciudad. Se considera las cumbres del G8 y G20
desarrollo en Toronto y que sirve para implementar
el modelo whole-of-government [todo el gobierno]
como una tecnología para concentrar el control
financiero de todos los órganos del estado. Se
comenta sobre una ciudad global con sacrificio social
debido a la austeridad y por lo tanto impidiendo el
desarrollo. Outtes (2002) afirma que el discurso de
la ciudad en Brasil y Argentina ha cambiado a los
individuos. Se compara moralmente el discurso
de la criminología con el de las barriadas en una
época (1894-1945) en donde el nacionalismo
era una ideología patente en ambas realidades.
Afirma que se debe desarrollar una genealogía del
urbanismo para detectar los discursos que suceden
en el urbanismo, es decir, en la planificación de las
ciudades, en donde todas se han normalizado hacia
uno: aquel donde vivimos actualmente.
100

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discursos emergentes y fragmentados

lo contrario. Este concepto ha sido imbuido por
el neoliberalismo al punto de empezar a fusionar
conceptos con la gestión estratégica al formular el
emprendimiento heterotópico y heterotopología
organizacional (Bazin &amp; Naccache, 2016), los
cuales se proyectan como la normalización de
este concepto como dispositivo de control.
De este modo, se puede afirmar que existen dos
formas de ciudad: la disciplinar y la biopolítica.
En cualquiera de los dos casos, el objetivo está
asociado a controlar y minimizar al ser individual,
trayendo como consecuencia que pase a ser
población, es decir, una cifra. Esto significa que la
producción del sujeto está en proceso de cambio,
por ello existen aquellas investigaciones disociadas
a algunas de las comunidades, porque el sujeto
está cambiando y es conveniente innovar distintos
enfoques. Una ciudad es un objeto e instrumento
del poder que sirve para vigilar a los otros. La
otredad, emerge como un concepto necesario al
pensar en la mejor ciudad para la población. La
utopía, por lo tanto, también se convierte en un
instrumento para la producción del sujeto.
Finalmente, también se revela que la ciudad
existe en dos categorías esenciales de análisis:
como producto de la interacción social y como
materia. La primera de ellas es atendida en
las investigaciones revisadas, se trata de la
producción del sujeto a través del ejercicio del
poder, quien fabrica tecnologías y órganos de
control, vigilancia y castigo que aplican no solo
en la ciudad, sino en los ciudadanos mismos.
En cuanto al segundo caso, sobre la ciudad
construida, es poco, o casi nada, su atención.
Aunque lógicamente las tecnologías se aplican
en la ciudad, no se estudió a la ciudad como
un objeto. Por lo tanto, emerge la necesidad
de discutir no solo sobre la ciudad construida,
sino también sobre el territorio y el sujeto
cuyo producto debido a la interacción de estos
conceptos formaría: la economía, la sociedad y el
medio urbano construido. C

Las demás investigaciones, aunque significativas,
construyen discursos aún más dispersos. Bushnell
(2003) ejecutó un trabajo que más bien se centra
en la educación y cómo sus reformas afectan a los
docentes para su desarrollo profesional. La única
relación con la ciudad está asociada con el costeo
para adquirir vivienda. Entonces, es posible
reflexionar que, en una política de austeridad y de
sacrifico social, ¿qué tanto el gobierno se preocupa
por satisfacer esta necesidad? En cuanto al texto
de Tosetto (2018) resulta uno de los más alejados
ya que aborda la relación de la perspectiva con
la contemporaneidad como un método alternativo
para obtener los mismos resultados asociados
con el método foucaultiano. Con este método se
aborda los espacios de la ciudad relacionando
con los análisis de arquitectos como Eisenman,
Koolhaas y Adolf Loss. Se trata del primer texto
que relaciona la arquitectura con la alfombra
babilónica de Foucault, es decir, las heterotopías.
Finalmente, el texto de Moraña (2017), es único
en tanto no se vincula con los demás autores, es
decir, no poseen coincidencias bibliográficas y,
por lo tanto, es un caso aislado. Su aporte es en
cuanto a comprender como la transculturización
ha provocado los escenarios de la postmodernidad
latinoamericana.
Síntesis
De la revisión previa es posible afirmar que el
paradigma para hacer ciudad en la actualidad es o a
través del Smart city o la participación ciudadana,
asociada con la regeneración o proyectos de
planificación similares. Esto significa que la forma
de hacer ciudad ha cambiado, ya que previamente
se construía lo que se denomina ciudad disciplinar
(León Casero &amp; Urabayen, 2018). Esta afirmación
se refuerza con el anterior discurso de construir,
o pensar la ciudad, por la seguridad (Renzi &amp;
Elmer, 2013) de los ciudadanos, para ser, ahora,
un modelo de austeridad social en el que Estado
neoliberal es incapaz de garantizar (Bruzzone,
2019) sacrificando libertad.
En este sentido la heterotopía emerge como
una estrategia para la emancipación del ser
humano en el territorio que habita, sin embargo,
dada la mala interpretación conceptual de este
concepto (León Casero &amp; Urabayen, 2017) y la
condición capitalista han generado que sea todo
101

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
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CONTEXTO

Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y
originarios1
Eduardo Sousa González, Carlos Leal Iga y Alfredo Palacios Barra (Coordinadores)
Ana Cristina García Luna Romero2

La ciudad como tema de estudio, pero desde las
necesidades y desafíos que representa el urbanismo
actual, es todo un reto que hace falta desarrollar de
manera urgente. Análisis espacial metropolitano en
ambientes antrópicos y originarios, libro coordinado
por Eduardo Sousa González, Carlos Leal Iga y
Alfredo Palacios Barra es un esfuerzo que busca dar
respuesta a las demandas de los estudios urbanos
actuales. Además, la relevancia de este proyecto no
solo atiende a las nuevas perspectivas de abordaje
teórico de la ciudad, sino también a la coyuntura de
apreciar a la urbe como un todo integral, colaborativo,
multidisciplinar y global, de ahí que resalte la
importancia de la simbiosis entre expertos de México
y Chile, pues este libro es resultado de convenios
entre la Universidad de Bío Bío y la Universidad
Autónoma de Nuevo León, lo que enriquece la
experiencia y ofrece una visión más amplia del
fenómeno urbano latinoamericano.
A lo largo de 10 ensayos, nos adentramos en
un panorama amplio de situaciones y problemas
impuestos por los estudios urbanistas que buscan
explicar el desarrollo de las ciudades ante las
nuevas realidades contemporáneas. Son 10 textos

que nos llevan a la reflexión para cuestionar e
intentar comprender los fenómenos urbanos del
presente y el futuro. Y es que una cosa es continuar
con las bases teóricas que intentan explicar lo que
hasta ahora se conoce como urbanismo, pero llega
un punto donde esto es rebasado, donde la realidad
actual nos pide ir más allá y con otra perspectiva
dar cabida a una visión más dinámica, más activa,
más líquida, ya que los ciudadanos y ciudadanas
cobran un papel determinante en el devenir de las
ciudades, ya no es solo estudiar la evolución de las
ciudades como planeación medida, sino estudiar
a las ciudades como entes vivos, habitados,
integradas por una diversidad que impone su
alteridad y desde ahí su caótico crecimiento.
Así, desde el primer ensayo, La metamorfosis
urbana en el marco de sus procesos evolutivos
transformacionales. La metrópoli prematura
contemporánea, Sousa González plantea la
necesidad de integrar a los estudios urbanos la
noción de liquidez para abarcar de manera más
amplia las distintas variables que involucra
la comprensión de la ciudad y su desarrollo y
expansión, de ahí el acuñamiento de su concepto

1

Sousa González, E., Leal Iga, C. y Palacios Barra, A. (Coords). (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y originarios.
México: Universidad del Bío Bío, Concepción, Chile; Universidad Autónoma de Nuevo León, México, Río Subterráneo Editores.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Departamento de Arquitectura de la Universidad de Monterrey, México; Doctora en Arquitectura
y Asuntos Urbanos; email: anacristina.garcialuna@gmail.com

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CONTEXTO

de la metrópolis prematura (2011), que antes de
tildar de fallida o errónea, requiere un abordaje
crítico mediante criterios multidisciplinarios
que den cuenta de su evolución caótica y
descontrolada. Un muy buen inicio para todo el
libro que sirve de veleta a lo largo del resto de los
textos porque aquí teorizamos y asentamos nuevas
bases metodológicas para los estudios urbanos y
los temas que ahora requieren ponerse sobre la
mesa, como el caso de las sociedades urbanas ante
la realidad pandémica.
En Los huertos urbanos en espacios públicos
de las ciudades. Caso de estudio Monterrey, Nuevo
León, México, Leal Iga expone, a través de un
ejemplo específico, el tema de los huertos urbanos y
su impacto en el desarrollo de los espacios públicos
y privados ya sea de manera integral o separada,
pero con resultados de impacto comunitario al final
del día, por lo que resultan en colaboraciones que
importan de manera colectiva y, por tanto, deben
ser materia de las políticas públicas que enarbolen
las acciones del Estado, por ejemplo en el tema de
la alimentación, tanto en su desabasto como en su
vertiente de salud, tema que podemos comenzar
a rastrear también en otros estudios como el de
Trautmann (2021).
Por su parte, Palacios Barra en Revalidación
del frente de agua como espacio de identidad
urbana. El caso de la ciudad-puerto de Talcahuano,
Chile trae al tintero el tema de las fronteras,
habitación y expansión urbana en un asunto que
se antoja complicado por tratarse de las aguas
como extensión del territorio y escenario de la
vida social, además de que adelanta el problema
del vital líquido y sus demandas urbanas, que
de manera inteligente en el entramado del libro
nos vincula con el cuarto texto titulado Efectos
urbanos en el consumo de agua de los hogares
de la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México de Arturo Ojeda de la Cruz,
donde atendemos a una problemática insignia
de las necesidades globales urbanas donde
la escasez de agua es tema de todos los días y
gran preocupación de los gobiernos, que da para
analizar también las desigualdades sociales y la
planeación gubernamental.
Leonel Pérez Bustamante en De los trazados
a la planificación estratégica. Planificación
urbana de Los Ángeles, Chile, en el siglo
XXI, pone en práctica una nueva visión para
recuperar y entender la evolución de una ciudad
contemporánea mediante sus variables históricas,

culturales y políticas logrando apreciar su
desarrollo y diferencias según se fue configurando
en las tendencias nacionales y mundiales.
En Las ciudades en la transición socioecológica:
un análisis del espacio urbano ante las tendencias
del pensamiento ecológico de Salomón González
Arellano reparamos en el desarrollo urbano y la
influencia en este de los Objetivos de Desarrollo
Sustentable (ODS) que promulgó la ONU, lo
que nos ofrece un texto que reflexiona sobre la
realidad actual de los abordajes para entender
las ciudades ante las necesidades de desarrollo
global y con conciencia por el entorno, de ahí
el papel protagónico y consciente de la ciudad
como escenario de las desigualdades que, incluso,
se han enfatizado durante la pandemia, y que
la ONU pide poner manos en acción para crear
políticas públicas que ayuden a la disminución de
la brecha social, como lo podemos apreciar en las
metas del ODS 11: “De aquí a 2030, aumentar la
urbanización inclusiva y sostenible y la capacidad
para la planificación y la gestión participativas,
integradas y sostenibles de los asentamientos
humanos en todos los países” (Metas del objetivo
11, párr. 3).
El tema de las aguas vuelve a surgir en
Inundación por acumulación pluvial. El caso de
estudio de la colonia Proterritorio, Chetumal,
Quintana Roo, México de Rosalía Chávez Alvarado
y José Manuel Camacho Sanabria, solo que acá
dando pie a enfrentarnos a un caso donde se expone
la desmedida expansión urbana sobre suelos no
aptos y que esto acarrea problemas que habrá que
resolver de manera conciliatoria entre el urbanismo
y la naturaleza, entre la ciudadanía y los gobiernos,
así como la iniciativa privada, si es que se desea una
solución viable y de impacto positivo.
Los siguientes dos textos: Género y ciudad en
el Nuevo León del siglo XXI de Socorro Arzaluz
Solano y, Urbanismo, género y desigualdad:
reflexiones para el diseño de políticas en la
biblioteca pública a partir de sus datos de Ramón
Salaberria, Teresa López Avedo y Alejandra
Soriano Wilches son muy relevantes ya que señalan
la necesidad de los abordajes teóricos urbanos
con perspectiva de género, ya sea señalando las
faltas históricas que se tienen en este sentido en
nuestra diacronía conceptual como se muestra
en el texto de Arzaluz Solano donde, de manera
lúcida, se expone la necesidad de atender los
problemas urbanos desde la inclusión de género,
ya que se deja de lado, por ejemplo, el trabajo de
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CONTEXTO

la mujer dentro del esquema del diseño urbano
de traslados, y esto deja incompleto el espectro
fenomenológico de la performatividad urbana,
es decir, no se considera la voz de todos y todas,
esfuerzo similar como el planteado por Mora
Valenciano y Vargas Villalobos (2021). Y en el
caso del texto de Salaberria, López Avedo y Soriano
Wilches también apreciamos toda la información
que se puede extraer para conocer mejor un hecho si
nos volcamos a ver desde la perspectiva de género
los datos, por ejemplo, de un espacio que cobra real
interés y protagonismo entre una comunidad como
lo es una biblioteca pública.
Por último, el libro cierra con una visión crítica
que se anima a cuestionar y, al mismo tiempo,
a apreciar un caso específico que representa
el fenómeno de apropiación ciudadana de los
espacios urbanos. En ¿Regeneración urbana?
Una aproximación a las experiencias sociales y
culturales de las acciones del proyecto Distrito
Tecnológico en Monterrey, Nuevo León, México
de Adela Díaz Meléndez, se hace un análisis de

los factores involucrados alrededor de un caso
que se antoja exitoso pero que aún se sigue
definiendo en sus esferas públicas y privadas.
Lo interesante del texto es que aporta datos de
cómo la interacción y performatividad social son
tangibles y dan pauta para una comunidad y una
apropiación que atiende a necesidades propias y
que empata con la sustentabilidad y la adecuación
social de los espacios, donde quizá se advierte
una confluencia de esfuerzos tanto públicos como
privados y donde las voluntades gubernamentales
pueden aprovechar para incentivar sus políticas
públicas.
Este libro viene a abrir un punto de vista integral
que hace falta en la visión y perspectiva actual.
Sea esta una invitación para seguir desarrollando
investigaciones y aportes que nos permitan seguir
estudiando y conociendo mejor el entorno urbano
que se define por la movilidad y volatibilidad de
sus desarrollos y por considerar como parte de
sus motores a ese factor humano tan diverso y
polifacético que representa la ciudadanía. C

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CONTEXTO

El Reto de Hacer Comunidad. El papel de los Centros
Comunitarios en la prevención de la violencia y otras
patologías sociales: el caso de Nuevo León1
José Manuel Prieto González, Saúl Arturo Arias Hernández
Oscar Fdo. Mendoza Lozano2

Este libro surge de la investigación para la tesis
de maestría de Arias Hernández, dirigida por
el doctor Prieto González en la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Este trabajo conjunto concuerda
con una de las premisas expresadas a lo largo del
texto: no es suficiente la reunión de personas, sino
la comunión entre ellas y sus ideas.
Los autores expresan la falta de información
detallada sobre el surgimiento y operación de
los centros comunitarios en México, de manera
de poder estudiar su impacto en el desarrollo
humano de la población vulnerable.
El primer capítulo analiza algunos aspectos de
la pobreza y vulnerabilidad social en el estado de
Nuevo León, una entidad que tiende a ser imaginada
como libre de tales problemas socioeconómicos.

Los datos estadísticos desmienten tal idea. Además,
otra condición, la desigualdad socioeconómica, es
también evidente, acentuada culturalmente por el
énfasis en la productividad y el consumismo, así
como el clima de corrupción imperante. Se abordan
también cuestionamientos de origen y nominación
de conceptos temáticos clave: capitalismo social,
liderazgo, dignidad humana, compromiso social.
En el segundo capítulo, los autores analizan
el contexto de violencia en el país y el estado,
que supone una amenaza a la cohesión social
y construcción comunitaria. Se establecen tres
modalidades de violencia: directa, estructural,
simbólica. El contexto espacio temporal obliga a
hablar con detenimiento de las actividades delictivas
de organizaciones criminales ligadas al narcotráfico.
El capítulo tercero es el más extenso, donde se

1

Prieto, J. y Arias, S. (2021). El Reto de Hacer Comunidad. El papel de los Centros Comunitarios en la prevención de la violencia y otras
patologías sociales: el caso Nuevo León, México; Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
2
Nacionalidad: mexicana; profesor de la Universidad de Monterrey, México; Maestría en Educación por la Universidad del Valle de
México, México; Maestría en Ciencias con Orientación en Asuntos Urbanos por la Universidad Autónoma de Nuevo León, México;
adscrito al Doctorado en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México. Correo electrónico: elejezeta@gmail.com

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CONTEXTO

expone el análisis de la violencia en la sociedad
regiomontana y el rol de prevención que han
podido jugar los Centros Comunitarios estatales,
partiendo de la revisión de la escasa documentación
de evaluación de los centros comunitarios, fuentes
hemerográficas, y entrevistas a profundidad con
agentes clave. Este abordaje cualitativo ha permitido
analizar interpretaciones políticas-ideológicas,
socioeconómicas, culturales y académicas de la
problemática en cuestión.
Se establece el surgimiento de Centros
Comunitarios en Nuevo León en el marco del
Programa Hábitat, diseñado por la Secretaría de
Desarrollo Social federal, que buscaba articular
objetivos de política social con los de desarrollo
urbano. Este programa se dirigió especialmente
a ámbitos de pobreza urbana, destacando dos
dimensiones de desarrollo: económico y social.
Graizbord (2008) define los Centros de Desarrollo
Comunitario como espacios físicos que ofrecen
distintos servicios a la población, como sitios
de encuentro y convivencia social, recreación
o esparcimiento, que fortalecen la identidad
colectiva y promueven el fortalecimiento de la
organización social y desarrollo comunitario.
Las dos dimensiones de desarrollo que se
pretendería abordar de manera integral consisten en
la formación de capital humano (tratar de combatir la
pobreza urbana ampliando competencias laborales
por medio de talleres de formación y capacitación)
y la construcción de capital social (fortalecimiento
del tejido social de las comunidades). Los autores
argumentan que, aunque sería de esperarse un
equilibrio en la búsqueda de estas dos misiones, la
segunda representa un reto mayor que no ha sido
alcanzado.
La cultura utilitaria y productiva de Nuevo
León, eso que Boaventura de Sousa denomina la
“precareidad del emprendedurismo” (en Páramo,
2019), acrecienta la tendencia nacional de priorizar
las acciones enfocadas a lo económico por sobre
lo social en los Centros Comunitarios. En Nuevo
León, a diferencia de otras entidades, el gobierno
estatal sería el principal promotor y operador
de los centros comunitarios, por delante de los
gobiernos municipales. Sin embargo, los autores
hacen mención también de las acciones por parte
del clero y la iniciativa privada en tales lides.
Las tres últimas secciones del capítulo 3
narran con detalle la evolución de los Centros
Comunitarios en de Nuevo León en el contexto
de los sexenios de gobierno estatal entre 2003 a

2021. En el sexenio 2003-2009, la participación
municipal ocurre a través de la cesión en
comodato de los terrenos donde se construirían
los centros. Se habla de servicios sociales, pero se
enfatiza en talleres de formación y capacitación
laboral para proporcionar opciones productivas
a las comunidades. Las actividades orientadas a
mejorar las condiciones para la inserción laboral
prevalecen, por sobre las actividades recreativas,
culturales o deportivas. Este sexenio cierra con
buenos resultados a nivel cuantitativo, en cuanto a
la cantidad de Centros Comunitarios construidos
en el Área Metropolitana de Monterrey, aunque
se refiere un fracaso en lo referente a la formación
de capital social. Se argumenta que el fin en sí
mismo del imperativo kantiano no queda claro, y
se comenta acerca de la incidencia en aspectos de
capital humano, no en logros de capital social.
El sexenio 2009-2015 prosigue el énfasis en
lo cuantitativo, no solo en cantidad de Centros
Comunitarios, sino incluso en su escala y
monumentalidad. Se focaliza en la evidente paradoja
de la incapacidad de los centros comunitarios en
materia de prevención de violencia en la entidad.
A pesar del gigantismo de la infraestructura
construida, queda claro la incapacidad de formación
de comunidad: aunque pudiera favorecer la reunión
de personas, no necesariamente se consigue la
unión o convivencia entre ellas.
Aun considerando el “derecho a la belleza”
o incluso el “derecho a la monumentalidad” que
refiere Borja (2013) como la dosis de visibilidad
e identidad en sectores poblacionales que
tradicionalmente han carecido de ellas, en este
caso se acota que más que justicia social, resulta
un despilfarro dedicar el presupuesto de 50
centros comunitarios periféricos del estado a un
solo objeto de propaganda política arquitectónica
como el centro Comunitario Bicentenario de la
Independencia. Los autores citan a Justin McGuirk
(2015), que recomienda para el urbanismo
latinoamericano un tipo de arquitecto con perfil de
activista, creador de acciones, no solo de formas u
objetos, impulsor de microproyectos de acupuntura
urbana, asumiendo que estos proyectos de pequeña
escala tendrán un impacto significativo más allá de
su localización inmediata en tanto formen parte de
una red de acciones de cobertura metropolitana.
La crítica de los autores alcanza también el factor
de corrupción gubernamental, contradictorio con la
narrativa oficial de desarrollo social del estado.
El sexenio 2015-2021 sería marcado por un
111

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CONTEXTO

enfoque en la administración de lo existente y
por un escaso planteamiento de cómo lograr los
objetivos que en materia de programas sociales
se trazaron. Continúa, eso sí, el punto de vista
económico en la fundamentación de los centros
comunitarios, y la predisposición de limitarlos
a zonas de pobreza urbana, sin intención de
integración con el resto de la comunidad.
El cuarto y último capítulo plantea estrategias,
propuestas y áreas de oportunidad en el tema. La
crítica al abordaje de la formación de capital social
a través del Programa Hábitat comienza por el
reconocimiento de la necesidad de flexibilidad en
dicho referente: el contexto social en el estado y el
país han cambiado mucho desde 2003. La definición
de un sector vulnerable de la ciudadanía como
población objetivo de los centros comunitarios
es, en todo caso, limitada. La arquitectura social
debiera enfocarse no solamente en la pobreza sino
en la articulación integral del tejido social.
Los esfuerzos en materia de capital social
serán determinantes para frenar la violencia como
problema estructural, cultural y simbólico que se
manifiesta cotidianamente de manera invisible, o al
menos poco perceptible por la sociedad. El capital
social, entendido como concepto sociológico que
enfatiza la idea de construir comunidad, fortalecer
el tejido social cohesivo, buscando el bien colectivo.
Se sugiere buscar condiciones para potenciar la
participación ciudadana, para aspirar a la autogestión

ciudadana de los centros comunitarios, por el
contrario de la tradicional gestión gubernamental,
que en no pocas ocasiones somete a los usuarios
como medios para obtención de otros fines con
tintes políticos. La integración es clave. En primer
lugar, hablando de una integración de los sectores
poblacionales independientemente de su nivel de
ingreso, con una red pública de centros comunitarios
accesibles para todos. Por otro lado, debe evitarse
una disociación de los centros comunitarios
municipales y estatales, para dar paso a una
integración metropolitana. Así también, idealmente
cada centro debe tener un entendimiento específico
de su contexto, pudiendo funcionar de manera
flexible, pero intentando contar con una oferta de
servicios integral, combinando aspectos educativos,
culturales, deportivos, de salud y de ocio.
La infraestructura –la arquitectura—no
basta: las personas son las que desarrollan
actividades y dan vida a un lugar. Los centros
comunitarios deben contar con un proyecto que
involucre a la comunidad.
Finalmente, la filosofía de los talleres formativos
de capital social debe defender, a la manera de
Fromm (2019), la potencialidad del ser sobre la
orientación del tener, dando vuelta a la cultura
compulsivamente consumista neolonesa. C

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Páramo, A. (2019). “El ‘emprendedurismo’ le da glamur a la precariedad”: Boaventura de Sousa Santos.
Arcadia [revista colombiana de periodismo cultural], 168, 22-23.

112

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Urbe y acción. Desafíos del espacio público metropolitano
contemporáneo1
Eduardo Sousa González, Ramón Ramírez Ibarra
Tabatha Paola León Elizondo2

Urbe y acción. Desafíos del espacio público
metropolitano contemporáneo es una recopilación
de textos, coordinada por Eduardo Sousa
González y Ramón Ramírez Ibarra, que nos
plantea, desde diversas perspectivas (urbana,
geográfica, semiótica o jurídica) el impacto que
representa la coexistencia en el espacio de las
ciudades. Por ende, los autores integran una serie
de lecturas destinadas a exponer el punto de vista
de diferentes investigadores comprometidos con la
visión del significado de lo público en el entorno
metropolitano contemporáneo.
Las problemáticas principales que atañen a los
textos incluidos corresponden a la comprensión,
funcionamiento y modos de vivir el espacio público,
así como los factores externos que intervienen en el
proceso de involucramiento y desarrollo de la ciudad,
entiéndase, ciudadanos, aparatos democráticos, el
estado mismo y la comunicación urbana; los cuales
desempeñan un rol como reguladores y catalizadores
de la experiencia social.
En el primer capítulo Eduardo Sousa - González
con “Espacio metropolitano contemporáneo.
Una visión desde la contemporánea líquida”
explica el desarrollo de la ciudad actual como una

metrópoli líquida donde el autor enfoca el caso de
la Zona Metropolitana de Monterrey exponiendo
los ejes vitales que delimitan el espacio público
y la metrópoli, así como la dirección que está
tomando el desarrollo urbano de la ciudad:
“Aunque los avances en el conocimiento de
estos espacios de conurbación metropolitana en
la contemporaneidad, han sido positivamente
contundentes, es claro que los involucrados en
estos procesos, llámese gobiernos federales,
estatales, locales, incluso académicosinvestigadores; no se está cerca de lograr contar
con los mecanismos, instrumentos, políticas
públicas y modelos urbanos, que mantengan en
estos espacios de características espaciales sui
generis, un control eficiente, efectivo y eficaz,
en la distribución de los recursos estratégicos y
superar la prematurez espacial vinculada a lo:
territorial, infraestructural, del equipamiento y
otros” (2021:39).
Para el segundo capítulo, Ramón Ramírez
Ibarra nos plantea en “La ciudad en paisaje: el
caso de los viajeros urbanos en la cultura digital”
el papel de la tecnología y las redes sociales de
información como proveedores de una visión

1

Sousa-González Eduardo &amp; Ramírez Ibarra, Ramón (2021). Urbe y acción. Desafíos del espacio público metropolitano contemporáneo.
México: Río Subterráneo / Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, México; Email: tabathaelizd@hotmail.com

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CONTEXTO

Por otra parte, en “La memoria de la ciudad.
La contingente cotidianidad de lo público”, los
autores Carlos Flores Rodríguez y Luis Navarrete
Valencia reflexionan sobre el sentido del espacio
público a través de elementos de ordenamiento
y simbolismos. Partiendo de que los espacios
públicos se caracterizan por una dualidad de orden
y desorden que está compuesta por percepciones,
significaciones y actitudes definidas por los usuarios
y espectadores donde los espacios públicos toman
una identidad y función dentro de las dinámicas
sociales. Por lo tanto, fenómenos como la situación
de emergencia sanitaria han traído consigo una
resignificación del valor y uso del espacio público
como lugares de interacción necesaria.
Desde la perspectiva del ámbito de la legislación
urbana en “Espacio público y derecho a la ciudad:
la construcción de lo público y lo privado en el
marco de los derechos humanos”, Guadalupe Friné
Lucho González y Xóchitl Alicia Ramírez Chávez
plantean una valoración del significado de lo
público y lo privado partiendo del espacio público
como un constructo democrático y plural en el
cual los ciudadanos, el contexto, la misma ciudad
así como el estado y sus aparatos democráticos
deben alinearse a las nuevas necesidades e
interacciones sociales que se estan sucitando en la
actual espacialidad urbana, tomando en cuenta el
panorama nebuloso entre vida privada y pública
que ha surgido a partir de la mercantilización de
la ciudad y una conectividad creciente e ilimitada.
En concecuencia, una revalorización del espacio
público no puede llevarse a cabo de forma unilateral
puesto que en la ciudad hay dos participantes
constantes que actualizan su sentido jurídico en el
marco del derecho: el ciudadano y el estado.
En el capítulo siete, Francisco de Jesús
Zepeda Rincón y Nancy Nelly González San
Miguel siguiendo un planteamiento jurídico y
politológico en “De la ciudad como necesidad
a la ciudad como derecho: planeación urbana
y paisaje urbano”, presentan un panorama de
los procesos de planeación y su vínculo con el
paisaje en términos de lugares destinados a una
implicación entre derechos urbanos y derechos
sociales para articulación de un nuevo modelo
de ciudad que garantice una plena realización del
ciudadano en todos los terminos posibles donde
se pretende ubicar al habitante como operante en
la construcción y democratización del espacio
público, resultando una interconexión entre los
aparatos de gobierno y la ciudadanía:

urbana centrada en la movilidad; pero la cual, sin
embargo, a pesar de su promesa de información y
conocimiento, genera expresiones narrativas del
paisaje urbano donde su representación se organiza
desde expectativas escenográficas del ambiente:
“A pesar de qué aplicaciones de la era digital
presuponen una organización narrativa de la
realidad regida por criterios de transparencia
y pluralismo definidos como más reales o
auténticos, en su funcionamiento siguen
un modelo con criterios de inteligibilidad
y selección muy similares a los medios de
comunicación tradicionales como la televisión
y la publicidad en los cuales el efecto de
selección y construcción se hace inconsciente
para el público” (2021:80-81).
El tercer capítulo a cargo de Mario Alberto
Jurado Montelongo titulado “Una mirada procesual
a la inmigración interna de profesionistas en la zona
metropolitana de Querétaro” aborda la realidad de
los procesos migratorios en los que circunstancias
como un entorno privatorio, expectativas de vida y el
libre albedrío de la persona pueden ser los detonantes
de continuos desplazamientos dentro de un ciclo de
intensa movilidad interna. Los flujos migratorios
pueden presentarse tanto en formación colectiva
como individual, relacionados principalmente con
una fuerza motriz evolutiva o programada; así
desde esta investigación podemos comprender los
factores motivantes de desplazamientos dentro de la
ZMQ y las consecuencias que estos atañen, tanto al
ciudadano como a la urbe.
En el cuarto capítulo “El espacio
contemporáneo metropolitano, La Angelópolis”,
Carlos Montero Pantoja aborda la problemática
en torno a la actualización del programa de
desarrollo metropolitano 2012 para la región
Puebla Tlaxcala tomando como eje central
de su análisis el patrimonio cultural. Se
comprende al espacio público y el paisaje por
las vivencias, rituales, practicas y expresiones
de la cotidianidad que los usuarios llevan a
cabo en determinada dimensión geográfica
y sus multiples elementos que la conforman,
según la visión de Lefebvre que el espacio debe
ser percibido, concebido y vivido. Se analizan
las consecuencias y contradicciones existentes
en la ciudad de Puebla debido planificaciones
deficientes, no integrativas o motivadas por
intereses políticos que promueven la pobreza,
marginaciones descoordinadas y por ende, una
incorrecta praxis ciudadana.
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CONTEXTO

“Concebir la ciudad como derecho implica
el involucramiento pleno de los ciudadanos
en los asuntos públicos, más que planeas,
es el construir, reconstruir o reinventar la
ciudad para garantizar un adecuado desarrollo
económico y social, sin dejar de lado un
aprovechamiento óptimo de los recursos,
la satisfacción de necesidades, la garantía,
protación y materialización de derechos”
(2021: 226).
Finalmente, Luís Castro Solís y Milton
Aragón Palacios en “Las verticalidades de la
urbanización. La heterotopía como subversión”
plantean una reflexión acerca de las políticas
de urbanización y el impacto que representa el
funcionamiento de lenguajes específicos como
la arquitectura en la expresión del poder dentro
del espacio urbano en virtud de que la producción
activa de arquitectura y el capital determinan
una desestructuración del espacio, sin embargo,
pese a la recurrencia de la actual arquitectura
académica rendida de forma lineal al mercado,
existe la autoconstrucción que se encarga de
ser la expresion humanizante y adaptativa del
habitar. Esta dinámica de poder entre los estratos
inmobiliarios que pretender gentrificar y construir
un nuevo tipo de habitar no sostenible se ve

contrariada en la realidad puesto que la poblacion
muestra un rechazo o contraposición por medio
de practicas de edificación y diseño propias que
son desde los autores una expresión para un
urbanismo alternativo:
"Si, por un lado, las fuerzas del aparato hegemónico
son homogeneizantes y funcionalizantes a la
racionalidad productivista, y en última instancia,
deshumanizantes, en tanto reducen el habitar
humano a una explotación de fondos de “capital”
natural, es en las segundas en donde se da la
expresión humanizante de habitar, en tanto son
fuerzas que conforman una respuesta natural
a una necesidad de adaptación y adecuación a
problemas prácticos de la existencia” (2021:251)
Desde nuestro particular punto de vista, está
compilación de textos y análisis es realmente
interesante en especial si consideramos que las
ciudades forman uno de los elementos centrales
en la experiencia del hábitat contemporáneo, lo
que está dando origen a formas de relación y
coexistencia, tanto desde el campo a la ciudad como
en las variantes interurbanas, sean las movilidades
internas a través del transporte la vivienda o el
trabajo e incluso la propia existencia del individuo
en un campo de estímulos diseñados para una
constante interacción con la exterioridad.

Referencias bibliográficas
Sousa-Gonzalez Eduardo &amp; Ramírez Ibarra,Ramón (2021). Urbe y acción. Desafíos del espacio público
metropolitano contemporáneo. México: Río Subterráneo / UANL.

115

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                    <text>�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Editorial

3

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

El espacio urbano y sus procesos de expansividad
adyacente: lo antropofágico y antropoémico en la
evolución transformacional del territorio1
Eduardo Sousa-González2

C

on este número correspondiente al mes de
septiembre del año pandémico del 2021,
CONTEXTO. Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, finaliza con sus publicaciones anuales en un
panorama que fue y a la fecha, es marcado por esta
manifestación negativa de impacto globalizante; la
cual está vinculada con la denominada contingencia
sanitaria provocada por el llamado virus del SARS
CoV-2 (COVID-19) y sus peligrosas variantes
inherentes; fenómeno sanitario que aún no acaba de
terminar y hasta el día de hoy, no hay pronósticos
alentadores positivos de su terminación para toda la
sociedad mundial.
No obstante, dentro de todo este panorama
negativo y desventajoso para la colectividad
global, es un honor informar a toda la comunidad
científica aquí involucrada y en particular a
aquellos colaboradores que han contribuido con
la revista CONTEXTO, no solo en ocasiones
aportando sus trabajos de investigación a través
de todos estos años y en otras tantas evaluando
como pares artículos de temáticas diferenciadas;
sino también, de hacer posible su continuidad
ininterrumpida en tiempo y forma desde el año
inicial de su formación el 20073:
Que en virtud de la calidad, el rigor científico
que la orienta y sobre todo la seriedad con la que
se ha conducido a la Revista en el ámbito de sus
publicaciones seriadas, ha sido el motor principal
de empuje, posibilitando avanzar, impulsar
y consolidar a CONTEXTO hacia nuevas e

importantes indexaciones. Prueba de esto sería la
más reciente acreditación, la cual está representada
por el índice de SCOPUS-ELSEVIER; el cual
permitirá lograr mayor visibilidad de los trabajos
de investigación presentados y las reseñas de
libros publicados, esto en la esfera: internacional,
nacional, regional, y local.
En este orden de ideas, lo que a continuación
se abordará como parte de esta visión editorial,
está enmarcado en la evidencia que representa al
espacio urbano-metropolitano como la principal
manifestación del carácter expansivo territorial,
no solo en la esfera nacional de México como
país, sino también seguramente en el mundo
conocido; el cual tiende a concentrar en un
espacio físico determinado, llámese ciudad o
metrópoli, a los tres ámbitos generalistas de
variables intervinientes en un espacio urbano:
i. Lo demográfico;
ii. El desarrollo económico vinculado a la
prosperidad, y;
iii. Lo social
Lo primero ubicado dentro del sector
demográfico estaría representado, entre otros,
por las altas tasas de crecimiento poblacional y
una densificación del territorio urbano cada vez
mayor, encarnado en su mayoría por ciudadanos
en busca de los satisfactores urbanos ahí
ofrecidos esto es, mejor: i. Infraestructura de agua
potable, drenaje sanitario, movilidad, transporte;
ii. Equipamientos de salud, asistenciales,
educativos, de seguridad; posibilidad de acceso

1

Para profundizar en esta temática consultar: Sousa-González, E. (2021). La conquista del mundo natural. Una conversión urbana de
realidad territorial antropofágica y antropoémica; Revista Sapiens Research; Vol. 11 (1)-2021; Colombia: (3) (PDF) La conquista del
mundo natural Revista Sapiens Research (researchgate.net)
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en
Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT)
reconocido en el Nivel 2 desde el año 2009; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.
sousagn@uanl.edu.mx / https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
3
Incluyendo estos dos años continuos marcados por el fenómeno epidemiológico, que ha provocado un colapso generalizado en todas
las estructuras que componen a la sociedad global y que han impactado en todos los ámbitos académicos y de la investigación científica.

4

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

a iii. Vivienda; IV. Sustentabilidad ecológica,
entre muchos otros. Los cuales representan un
poderoso polo de atracción para la localización
poblacional en la sobremodernidad líquida en
que nos encontramos4.
Lo segundo, está enmarcado en el sector
económico que representa el motor de la prosperidad:
la posibilidad de empleo, probabilidad mayores
ingresos, bienestar familiar y todos aquellos
espejismos y atractivos que representa lo urbano.
Lo tercero, estaría representado por la diversidad
de los grupos sociales que se van formando
en el proceso transformacional de lo urbanometropolitano; desarrollando en esa evolución
espacial todas las características culturales,
identitarias, idiosincráticas, y demás, representativas
y particulares del lugar; ver la figura 1.

inexorablemente en el territorio, en múltiples
casos sin un control eficiente, efectivo y eficaz5,
expandiendo constantemente sus límites físicos
perimetrales hacia una orientación periférica a
partir del centro urbano; un sometimiento de facto
en este proceso evolutivo transformacional que va
de lo urbano-metropolitano (ciudad-metrópoli),
hacia lo no-urbano (rural, periurbano); no solo
a la naturaleza originaria adyacente al lugar,
sino también a todos los componentes que sobre
ella se asientan y transitan en la cotidianeidad:
desde los diferentes grupos sociales originarios
ahí radicados, que han desarrollado patrones
específicos: identitarios, culturales, idiosincráticos,
de hábitos y costumbres, que se han cimentado a
lo largo de sus vivencias cotidianas en el lugar;
hasta la modificación de las formas edilicias de
edificación y de las maneras de la utilización, no
solo de los recursos naturales de la zona; sino
también de los materiales para la construcción
in situ. Requiriendo para ello inevitablemente
la devastación y el agotamiento de los recursos
del sitio y en múltiples casos, la aniquilación de
la naturaleza originaria; como un ejemplo de
esto, se presenta gráficamente en el mapa 1 y 2
el avance del proceso de urbanización en la zona
metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México;
específicamente en la zona sur de la metrópoli que
corresponde al llamado “cañón del Huajuco”.

Figura 1. Los tres ámbitos generalistas de variables
intervinientes en el espacio urbano

Naturaleza originaria
El pequeño lago transparente
de cristalinas aguas.
Refleja las blancas nubes y el azul del cielo.
Interrogado el lago
por la pureza de sus aguas respondió:
Renovándome constantemente
conservo la Naturaleza Originaria.

Fuente: Datos generados en esta investigación a
partir de Sousa-González, E. (2021:65)

Chu-Shi
Poeta chino; Dinastía Sung.

Es en este sentido en el que la evidencia empírica
indica, sobre la forma en que el espacio urbano y
en particular las zonas metropolitanas avanzan

Fuente: Sousa-González, E. (2021:63).

4

En el concepto de sobremodernidad líquida aquí planteado, se ha establecido una relación de correspondencia biunívoca con la noción
definida por Augé, M. (2005:15-47): él propone caracterizar a la situación de la sobremodernidad como concepto, en lo que llamaría las
tres figuras del exceso. Dichas figuras del exceso obedecen a las aceleradas transformaciones mundiales de la contemporaneidad, son: 1.
La superabundancia de acontecimientos; 2. La superabundancia espacial y; 3. La individualización de las referencias (opus cit: 9-47 cfr.).
El concepto de liquidez tiene una relación con las posiciones teóricas de Bauman, Z. (2021; 2009 cfr.), Leoncini, T. (2021) y Bachelard, G.
(2005 cfr.; 1993 cfr.).
5
Para profundizar en estos conceptos, de eficacia, eficiencia y efectividad, consultar: Sousa-González, E. (2020: 68).

5

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CONTEXTO

referida a la forma en que la sociedad urbana
en su evolución transformacional galopante,
tiende procesalmente a enfrentar a la otredad de
los Otros; esto es, mediante el apartamiento, la
expulsión, el vomitar fuera del cuerpo social: i. A
la naturaleza originaria; ii. A aquellos individuos
no urbanos; iii. Incluso al grupo de individuos de
diferente idiosincrasia cultural-urbana.
Sobre ese concepto, Bauman, Z. (2009:109)
menciona que las formas modernas de esta
estrategia social émica, son, por ejemplo: la de
la separación de los guetos urbanos, el acceso
selectivo a espacios específicos y la prohibición
de ocuparlos, entre otras muchas más; incluso
Lefebvre, H. va más allá, introduciendo la figura
del “campo ciego” (Lefebvre, H. 1980:29-53),
donde se menciona, entre otras cosas, que la ciudad
de piedra y acero es construida sobre la naturaleza
devorándola y en el proceso se convierten los
espacios verdes en naturaleza ficticia.
La segunda, está vinculada concepto asociado
con lo antropofágico (del griego ἀνθρωποφαγία,
y ésta de ἄνθρωπος-ου, anthropos, hombre,
y φαγία, phagia acción de comer); definido
puntualmente como: la acción particular sobre el
espacio físico que tienen esas transformaciones
de la ciudad y la ciudad metropolitana, las
cuales involucran a éstas territorialmente, en los
estilos particulares que propician la expansión
urbana periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados
con la naturaleza originaria; transformándolos
en espacios físicos totalmente diferenciados:
culturalmente, espacialmente y de habilitación
infraestructural y de los variados equipamientos
existentes en las ciudades” (Sousa-González
2021: 65 y ss).
Entonces, es claro que todo este proceso
evolutivo transformacional que se vincula con
la conquista de la naturaleza, del campo, de lo
agrario, por lo urbano, o como menciona desde
hace décadas Henry Lefebvre, donde predice
“la urbanización completa de la sociedad”
(Lefebvre, H.:1980:7-121). Hoy en nuestros días
queda evidenciada la motivación de los procesos
urbanos mediante la estimulación y la utilización
de procedimientos y ordenamientos urbanísticos
y de planeación espacial: deficientes, indicativos
y en la mayoría de los casos, contaminados por la
corrupción institucional imperante. Propiciando
lo que se ha denominado en otras investigaciones

Mapa 1. Monterrey, Nuevo León, México: crecimiento
expansivo incontrolado en la zona sur de la metrópoli
año 2020

Fuente: Sousa-González (2020:78),
tomada del Google Earth

Mapa 2. Zona Metropolitana de Monterrey, Nuevo
León México: crecimiento expansivo sin control en la
zona sur

Fuente: Datos generados en esta investigación con
ArcMap

En este contexto, que involucra al espacio
urbano como el sujeto principal donde se dan
los procesos de expansividad territorial, por
ahora, se propone abordarlo sucintamente desde
la teoría, esto, a partir de dos posiciones teóricas
que guardan una correlación de correspondencia
biunívoca con estos procesos mencionados:
“La primera, se refiere al concepto de lo
antropoémico (del griego emeín “vomitar”);
entendido desde la posición teórica de Claude
Lévi-Strauss (2011:488) como una forma de
proceder de la sociedad actual, en este caso,
6

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

como desplazamientos prematuros6, los cuales
adoptan simbólicamente y quizá también se
podría afirmar que de facto, lo que se denomina:
Primero:
una
evolución
procesaltransformacional incontenible de orden
antropofágico (Levi-Strauss 2011:477), lo cual
implicaría, no sólo la irresistible e ingobernable
absorción territorial adyacente; sino también,
la indefectible transformación morfológica,
cultural, estructural, idiosincrática y quizá
identitaria del lugar.
Segundo: este proceso evolutivo evidentemente
traería aparejada la conversión que va de lo
rural a lo urbano y lo que se denomina como un
desarrollo antropoémico7 (Levi-Strauss 2011:478);
lo cual implicaría una visión urbana de futuro
fundamentada en el rechazo, el desprecio, la
exclusión y sobre todo la expulsión hacia lo natural,
lo originario. Hacia todo aquello que obstaculice
o dificulte el proceso galopante del proceso de la
urbanización transversal8 y longitudinal9 del suelo;
precisamente lo que no compatibiliza y embona con
la cultura urbana, con sus procesos identitarios y
sobre todo con aquella idea de la idiosincrasia de lo
urbano. Lo que queda claro es que como menciona
Levi-Strauss “ninguna sociedad es perfecta” (LeviStrauss 2011:477); según se explica en la figura 2.

Justamente sería desde esta perspectiva
sobremoderna que involucra no solo al espacio
urbano y sus problemáticas inherentes como un
todo, sino también, sus múltiples y disimiles
variables que lo componen como: lo referente a la
arquitectura sus formas, estilos, al diseño industrial
y todo lo que involucra a los grupos sociales ahí
radicados, que este número de CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, agrupa
siete trabajos de investigación de académicos
investigadores de diferentes partes del mundo, los
cuales nos muestran un panorama visual a través
de su particular trinchera investigativa.
El primero de ellos es presentado por la
profesora Carmen de Tomás Medina, profesora
del Departamento de Urbanística y Ordenación
del Territorio de la Escuela Técnica Superior de
Arquitectura; Universidad de Sevilla. España;
con el artículo titulado “Vitoria erradica los
virus urbanos de su territorio. Su vacuna: las
infraestructuras verdes”; donde se menciona que
el desarrollo urbano ha motivado en gran parte
el crecimiento económico de los Países, sin
embargo la perversa utilización del territorio en
este proceso ha provocado que en la actualidad
exista en Europa un gran número de ciudades
dispersas, cuyos tejidos se expanden por el
territorio vulnerándolo como virus que lo elevan
a un estado febril, degradando el medio ambiente
y contribuyendo al calentamiento global del
planeta. La Unión Europea lleva años insistiendo
en la urgencia de abandonar el territorio y apostar
por un modelo urbano compacto que asegure
un desarrollo equilibrado y sostenible. En este
sentido muchos son los expertos que señalan
como método la regeneración de los bordes
urbanos y las zonas centrales de la ciudad, y
como instrumento fundamental, los espacios
públicos. Este artículo tiene como propósito
desgranar las claves del desarrollo sostenible
de Vitoria, España, considerada una de las diez
ciudades más sostenibles de Europa, y demostrar
que la red de infraestructuras verdes que articula
e interrelaciona todo su territorio, fue la vacuna
definitiva para erradicar los virus urbanos que lo
amenazaban y para conseguir su reconocimiento

Figura 2. Proceso iterativo en la conquista de la
naturaleza por lo urbano.

Fuente: Sousa-Gonzáles (2021: 64 y ss.)
6
7
8
9

Ver el concepto de metrópoli prematura propuesto por el autor de este artículo (Sousa-González, E.: 2012; 2015)
Del griego emeín: vomitar.
Nación, estados, regiones, municipios.
Ocupación territorial por los diferentes grupos sociales: colonias, barrios y demás.

7

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

como la European Green Capital del año 2012.
Alba Inés Ramos Sanz, profesora de la
Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño
(FAUD) de la Universidad Nacional de San Juan
(UNSJ) de la Cátedra Arquitectura Bioclimática y la
Cátedra Investigar en las Disciplinas Proyectuales,
presenta una investigación titulada “Satisfacción
de habitabilidad durante el confinamiento por
Covid-19. Estudio comparativo de dos tipologías
de vivienda en Argentina”; indicando que Mediante
la realización de una Investigación Empírica de
tipo Descriptivo, se espera determinar el grado de
satisfacción de los usuarios residenciales con su
hábitat, estimando oportuno para la recopilación
de información los momentos iniciales del
escenario atípico de confinamiento social, en su
instancia más estricta. El presente trabajo se basa
en un estudio comparativo de dos tipologías
residenciales representativas de la clase media:
la vivienda unifamiliar y el departamento. A
través de una encuesta electrónica estructurada se
obtienen 3973 datos referidos a las condiciones
de habitabilidad de una muestra de 137 usuarios
de departamentos y viviendas unifamiliares.
Las respuestas procesadas revelan indicadores
de insatisfacción comunes de los encuestados
respecto de la amplitud, dimensiones, localización,
confort del hábitat que se perciben en período de
cuarentena. Estos resultados grafican un instante
de corte transversal de la interacción del habitante
con su espacio habitable, siendo de utilidad para
sobre disconformidades y tendencias emergentes
de la habitabilidad de los espacios físicos
residenciales y su inserción urbana pos pandemia,
que podrían en la actualidad y en el corto plazo
entrar en conflicto con las tendencias del mercado
inmobiliario residencial.
La investigación de los profesores María
Jimena de los Reyes Cruz, del Instituto Politécnico
Nacional Ricardo Gómez Maturano de la Sección
de Estudios de Posgrado e Investigación de la Escuela
Superior de Ingeniería y Arquitectura, Unidad
Tecamachalco del Instituto Politécnico Nacional;
y Luis Guillermo Ayala Torres: de la Unidad
Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología
del Instituto Politécnico Nacional; abordan una
investigación titulada “Componentes de la luz:
factores esenciales en los espacios para modular la
actividad cerebral”; mencionando que La luz en
la arquitectura se ha concebido desde diferentes
perspectivas como estética, funcional, métodos
de iluminación, normativo; sin embargo, en la

arquitectura poco se han considerado el efecto de
la luz a nivel neuronal. En este contexto, el objetivo
es realizar una revisión de las investigaciones
de neurociencias sobre la luz y su relación con
los espacios, en particular con sus efectos en el
sistema nervioso, procesos cognitivos y estados
de ánimo. En la revisión se encontró que poco
se han realizado en la búsqueda del confort en
iluminación, debido al número de factores que
la componen, las contradicciones en torno a sus
investigaciones y la falta de control sobre éstas;
A pesar de esto ha sido muy difundida la curva
de confort de Kruithof. Los resultados muestran
que hay aspectos cualitativos y cuantitativos, de
la intensidad luminosa y la temperatura color
que aporta la luz al espacio; y no solo el factor
estético. Estos factores interactúan con la forma
arquitectónica y a su vez pueden modular la
actividad cerebral produciendo o facilitando
procesos de atención, memoria, juicios de belleza
y no siempre están dentro de los rangos de la muy
usada curva de confort de Kruithof.
En el caso de los profesores Jesús Bojórquez
Luque y Manuel Ángeles Villa de la Universidad
Autónoma de Baja California Sur, nos presentan
una investigación titulada “Protesta social y espacio
público en tiempos del neoliberalismo autoritario en
América Latina. Entre la represión y la regulación”;
en la que se explica que el capitalismo actual
se caracteriza por desdeñar los mecanismos de
negociación o de cooptación política para enfrentar
a los grupos disidentes que cuestionan las políticas
económicas implementadas. En el presente trabajo
se analizarán algunas de las formas represivas
que imponen ciertos Estados latinoamericanos a
partir del concepto de neoliberalismo autoritario,
en particular, de la restricción del uso del espacio
público como arena de protesta por los efectos
de las políticas de ajuste. Para ello se toman los
casos de México, Colombia y Chile, como países
representativos con gobiernos que implementan
políticas económicas neoliberales. El objetivo de
este artículo es aportar evidencias del giro autoritario
de los gobiernos de estas naciones, los cuales, se han
expresado en la represión de colectivos sociales, así
como una estrategia de acotar el espacio público a
través de andamiajes legales.
Los profesores Miguel Ángel Bartorila
y Mireya Alicia Rosas Lusett; de la Facultad
de Ingeniería, Universidad Autónoma de
Querétaro y de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas (UAT), respectivamente, abordan
8

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

una investigación titulada “Biodiversidad y
ordenamiento territorial. Tampico, posible
reconversión de la ciudad industrial a la
metrópoli de los manglares”; en donde indican
que la integración de los espacios naturales en la
planeación de la ciudad es un recurso accesible
para la eficiencia urbana y una mejor calidad
de vida. En México, la ciudad difusa, con un
sistema de planeamiento simplificado, degrada
los ecosistemas naturales y profundiza un modelo
ineficiente. El ordenamiento territorial es un medio
idóneo para la conservación de la biodiversidad
compatible con el desarrollo urbano. Las ciudades
tropicales presentan condiciones para un modelo
sostenible. Mediante estudios preliminares y un
diagnóstico territorial se elabora una prospectiva
de reconversión para la aglomeración urbana de
Tampico, en el Golfo de México. Como resultado
se obtiene el escenario Visión 2050, donde la
creación de un límite a través de los ecotonos
urbanos articula una nueva infraestructura azul
y verde con el artefacto urbano más compacto.
La discusión asocia el componente natural,
particularmente los manglares, fortaleciendo las
políticas públicas para completar el modelo de
ciudad resiliente.
La investigación presentada por los profesores
Carlos Leal Iga y María Teresa Cedillo Salazar,
ambos profesores titulares de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México; profundizan sobre la
temática de la “Regularización y mercado de suelo
urbano en asentamientos irregulares. El caso Cima
de la Loma, Monterrey, México; indicando que
la regularización y el mercado del suelo urbano
en polígonos con asentamientos irregulares
ha sido estudiado desde varias perspectivas,
sin embargo, las dificultades para entender los
motivos que fundamentan el vivir en ambientes
sin las condiciones urbanas adecuadas no han sido
resueltas. Este artículo tiene por objetivo general
estudiar los factores que determinan la decisión
de los posesionarios de ocupar el espacio, y en
lo particular se analiza el caso de estudio de la
zona denominada Cima de la Loma ubicada
en la parte alta del área central de la ciudad de
Monterrey, México. Para llegar a conocer cómo
es que los pobladores aprecian el vivir con las
carencias de infraestructura en este espacio
interurbano, se utilizó como metodología el
análisis georeferenciado de información de los
pobladores, la visita al campo en conjunto con

autoridades para recorrer la zona, así como la
aplicación del método de regresión logística
binaria a la presencia o ausencia de registro de
propiedad relacionado con las variables de interés
referentes a las dimensiones de accesibilidad,
aglomeración, empleabilidad, socioculturales,
vivienda y patrimonio. El resultado obtenido
indica que hay una tendencia a regularizar los
predios de los posesionarios en la medida en
que sean mejor sus condiciones de accesibilidad
en cuanto a características físicas del espacio y
estado físico de los habitantes, y de los factores
de la población, la menor cantidad de personas en
hogares y la mayor preparación escolar tienden a
fomentar la posibilidad de que los posesionarios
regularicen su propiedad.
Por último, el profesor Eduardo Delgado
Torres de la Universidad de Guadalajara;
Doctorado Ciudad, Territorio y Sustentabilidad,
titula su investigación “Del pie de rey a la tecnología
5g: consideraciones sobre el concepto de escala,
arquitectura y ciudad desde las transformaciones del
cuerpo ampliado”; mencionando que la intención
es que El artículo explora la importancia del
cuerpo como una condición ineludible para hacer
arquitectura y ciudad, debido a que va enlazado a
un conjunto de intervenciones de múltiples escalas y
propósitos que, a su vez, están asociadas al fenómeno
del cuerpo ampliado. Donde el cuerpo biológico ha
sido soslayado por una visión más abstracta del
mismo que hace referencia a la noción de masa,
para entenderlo como el gran cuerpo colectivo que
habita la ciudad. Esta idea de colectividad asociada
al cuerpo fundamenta buena parte de las prácticas
urbanísticas y de gestión territorial modernas,
las cuales difícilmente toman en cuenta las
manifestaciones concretas y simbólicas con las que
el cuerpo biológico va comprometiendo la propia
morfología y la experiencia de la ciudad más allá
de su entorno inmediato. El análisis se estructura
a partir de dos ejemplos que vinculan el cuerpo
con la producción de la ciudad; el instrumento de
medida denominado Pie de Rey y la tecnología
de comunicación 5G, la cual integra al cuerpo
como un tópico indispensable, porque provoca
controversias importantes dentro de su innovador
sistema funcionamiento. De manera particular,
por las discusiones que hay entre especialistas
sobre los efectos que tiene en los distintos
sistemas fisiológicos del cuerpo humano.
Como comentario final, los miembros del equipo
que conformamos a CONTEXTO. Revista de
9

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, estamos plenamente
convencidos que el investigador y el lector común
interesado en la diversa temática expuesta, encontraran
a través de las páginas que componen esta edición
editorial, un tópico con una visión interdisciplinar,
de actualidad, con una amplia profundidad de
análisis investigativo, e internacional; enfocada
en diferentes esferas del quehacer académico y de
investigación disciplinar y multidisciplinar, en donde,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, han colaborado con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos, en la generación de este
número vol. 15, N. 23, de Sep. 2021.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés personal,
sino también de utilidad concreta en futuras
investigaciones, complaciendo al investigador y al
lector más exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos
años por mantener una calidad de excelencia
editorial, que ha sido compartido por autores,
pares de evaluadores, el Comité Editorial, la
Coordinación Editorial, el equipo de apoyo gráfico
y por supuesto, las autoridades institucionales que
forman la Facultad de Arquitectura, su Posgrado y
la Universidad Autónoma de Nuevo León. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Sousa-González, E. (2012). Los tres procesos intervinientes en la transformación de una ciudad en una
metrópoli prematura: una interpretación teórica. Revista Urbano, año 15, N°26, noviembre del
2012; Concepción, Chile.

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CONTEXTO

Vitoria erradica los virus urbanos de su territorio.
Su vacuna: las infraestructuras verdes
Vitoria eradicates urban viruses from its territory. Its vaccine: green infrastructures
Recibido: febrero 2021
Aceptado: septiembre 2021

Carmen de Tomás Medina1

Resumen

Abstract

El desarrollo urbano ha motivado en gran parte
el crecimiento económico de los Países, sin
embargo la perversa utilización del territorio en
este proceso ha provocado que en la actualidad
exista en Europa un gran número de ciudades
dispersas, cuyos tejidos se expanden por el
territorio vulnerándolo como virus que lo elevan
a un estado febril, degradando el medio ambiente
y contribuyendo al calentamiento global del
planeta. La Unión Europea lleva años insistiendo
en la urgencia de abandonar el territorio y apostar
por un modelo urbano compacto que asegure
un desarrollo equilibrado y sostenible. En este
sentido muchos son los expertos que señalan
como método la regeneración de los bordes
urbanos y las zonas centrales de la ciudad, y como
instrumento fundamental, los espacios públicos.
Este artículo tiene como propósito desgranar
las claves del desarrollo sostenible de Vitoria,
España, considerada una de las diez ciudades
más sostenibles de Europa, y demostrar que
la red de infraestructuras verdes que articula e
interrelaciona todo su territorio, fue la vacuna
definitiva para erradicar los virus urbanos que lo
amenazaban y para conseguir su reconocimiento
como la European Green Capital del año 2012.

Urban development has largely driven the economic
growth of the countries, but the perverse use of the
territory in this process has led to a large number of
scattered cities in Europe at present, whose tissues
expand through the territory, turning it into a virus
that elevates it to a feverish state, degrading the
environment and contributing to the global warming
of the planet. The European Union has been
insisting for years on the urgent need to leave the
country and opt for a compact urban model that
ensures balanced and sustainable development,
and many authors speak of the regeneration of
the urban borders and central areas of the city as
a priority, and of public spaces as a fundamental
instrument. This article aims to unravel the keys to
urban development in Vitoria, Spain, considered
one of the ten most sustainable cities in Europe,
and demonstrate that the network of green
infrastructures that articulates and interrelates
its entire territory, was the definitive vaccine
to eradicate the urban viruses that threatened it
and to get its recognition as the European Green
Capital of the year 2012.

Palabras Claves:

Keywords:

infraestructuras verdes; renovación urbana;
desarrollo sostenible

green infrastructures; urban renewal; sustainable
development

1

Nacionalidad: española; adscripción: profesora del departamento de urbanística y ordenación del territorio de la Escuela Técnica Superior
de Arquitectura. Universidad de Sevilla. España; doctora en arquitectura; email: ctomas@us.es

13

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CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

y desvelando respecto a este último, algunos de los
conceptos que posteriormente resultaron esenciales
para definir cualquier modelo de ordenación,
como la zonificación, la descentralización o la
polinuclearidad (Benabent, 2006).
Tras la experiencia inglesa muchos fueron los
países que se hicieron eco de sus propuestas y
gran parte de las ciudades Europeas empezaron
a crecer en base a las directrices de ordenación
territorial y urbanística especificadas en sus
documentos de planificación, donde la apuesta
por la descentralización y la polinuclearidad se
convertía en la base para conseguir la expansión,
estructuración y ordenación territorial de los
nuevos crecimientos urbanos que se desarrollaron
en el siglo XX (De Tomás, 2019), y donde la
reconstrucción de las áreas urbanas dañadas por
los bombardeos de la guerra también se había
convertido en una prioridad.
Entrados los años 70 la necesidad de la
planificación urbanística y territorial en España
cobró si cabe aún más fuerza por dos cuestiones
principalmente. Por un lado por el proceso de
desindustrialización urbana, que provocó, tras
el traslado de las industrias ubicadas en el tejido
urbano al territorio, la aparición de numerosos
vacíos en la ciudad. Y por otro, por la desmesurada
construcción de viviendas unifamiliares en el
entorno territorial de la ciudad; viviendas que por
su tipología, ubicación y precio fueron altamente
demandas por los ciudadanos, por lo que se
convirtieron en una prioridad para el desarrollo
urbanístico de la ciudad.
A partir de este momento se empezó a
pervertir la tradicional idea de utilización del
territorio para solucionar los problemas urbanos,
porque lejos de lo que inicialmente se pretendía
aparecieron ciudades que sustentaron gran parte
de su economía en el desarrollo urbano-territorial.
Ciudades que descuidaron sus áreas centrales
en favor de los nuevos tejidos periféricos,
consolidándolos a partir del traslado de gran
parte de los equipamientos urbanos y provocando
la aparición de gran cantidad de zonas obsoletas
e incluso marginales en la ciudad. Ciudades
que multiplicaron sus redes de infraestructuras
abrasando los elementos naturales y ecológicos
del medio físico territorial, degradando el
medio ambiente, elevando notablemente los
niveles de contaminación, y por consiguiente el
calentamiento global del planeta. Ciudades que
al apostar por la polinuclearización, desvirtuaron

El denominador común que tuvieron todos los
modelos urbanos surgidos en Europa a finales del
siglo XIX y principios del XX, como alternativa al
caos desencadenado en las ciudades tradicionales
tras el estallido de la revolución industrial, fue
la utilización del territorio como medio para
su desarrollo y para superar la desconcertante
situación urbana acaecida tras este suceso. Así,
Utopistas, Pragmáticos o Formalistas no dudaron
en asegurar, a pesar de las diferencias morfológicas
e ideológicas de sus propuestas, que el recurso al
territorio provocaría la descongestión de los tejidos
urbanos, evitaría el traslado masivo de los habitantes
del campo a la ciudad para trabajar en la industria,
y erradicaría el hacinamiento y la polución. En
definitiva, señalaron el territorio como el medio
necesario para satisfacer las nuevas necesidades
de la población y superar las condiciones de vida
infrahumanas que se habían impuesto en las
ciudades con motivo de la industrialización.
No obstante, la terrible devastación urbana
producida en Europa años más tarde por la
segunda guerra mundial aparcó en cierto modo
esta iniciativa, a la vez que provocó la necesidad de
reconstruir las ciudades reducidas a ruinas. En este
momento emergieron las operaciones de renovación
urbana, y se establecieron como prioridad frente a
la expansión territorial. Sin embargo, analizando
la secuencia cronológica de los acontecimientos
históricos, a día de hoy se podría decir que ambas
cuestiones supusieron un punto de inflexión en
la concepción del crecimiento urbano, pues se
presentaron como fundamentales para conseguir
un desarrollo óptimo y coherente de las ciudades,
lo que provocó que en poco tiempo comenzara a
manifestarse la necesidad de establecer un orden
urbano y territorial (de Tomás, 2019).
Corrían los primeros años del siglo XX cuando
Gueddes habló por primera vez de la importancia
de considerar como objeto de la planificación
territorial y urbanística el territorio en el que se
integra la ciudad (Benabent, 2006). Lo que tuvo
una enorme repercusión a nivel mundial y países
como Gran Bretaña, Alemania o Estados Unidos
comenzaron a sumarse a esta iniciativa. En
Inglaterra, municipios como Bath, Bristol o Londres,
en 1930 y 1944, respectivamente, redactaron los
primeros esquemas de planificación urbanística y
territorial que diseñaban el futuro desarrollo de las
ciudades ordenando el medio urbano y territorial,
14

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CONTEXTO

la esencia del concepto y se erigieron como
dispersas, convirtiéndose en asentamientos de
población muy costosos donde se derrochaba
energía y agua.
En definitiva, ciudades que hoy en día podemos
tachar como completamente insostenibles en las
que el abandono de las áreas centrales y la mala
utilización del territorio terminó provocando
crecimientos que me atrevería a denominar como
auténticos “virus urbanos” que se expanden por
el mismo sin ningún tipo de control, rompiendo
sus bordes, perdiendo la armonía, degradándolo,
elevando los niveles de contaminación y llevando
a un estado febril a la ciudad.
Ante este panorama, no tardaron en pronunciarse
reconocidos investigadores que coincidieron en
subrayar como objetivo fundamental para erradicar
el problema y alcanzar la sostenibilidad urbana,
la urgencia de abandonar el territorio y volver a
una ciudad compacta reconstruida a partir de la
regeneración de sus tejidos, donde la renovación
y simplificación del sistema de movilidad, así
como la intervención en los espacios públicos, y
en especial en las zonas verdes, ocuparían un papel
fundamental (Fariña y Naredo, 2010).
Y es precisamente en este punto donde arranca
el objeto de la investigación que pretende subrayar
la necesidad de avocar por un desarrollo urbano
sostenible para asegurar el futuro del planeta y
poner de manifiesto el papel fundamental que
adquieren las zonas verdes como instrumento
imprescindible para conseguirlo. Y para ello se
recurre al estudio del caso concreto de la ciudad de
Vitoria en España, donde la creación de la red de
infraestructuras verdes, la llevó a ser considerada
la European Green Capital del año 2012, y en la
actualidad hace que siga siendo considerada una
de las diez ciudades más sostenibles de Europa.

como “el desarrollo que satisface las necesidades
del presente sin comprometer la capacidad de
las generaciones futuras para satisfacer sus
propias necesidades”. Entrado el año 1997, en
la Convención marco de las Naciones Unidas
sobre el cambio climático celebrada en Kioto2, se
puso de manifiesto la gran preocupación por el
cambio climático que estaba sufriendo el planeta,
debido al calentamiento global provocado por las
emisiones de distintos gases contaminantes con
efecto invernadero. Ante el desolador panorama,
un gran número de países industrializados
llegaron a un acuerdo internacional para reducir
las emisiones de estos gases y firmaron el
protocolo de Kyoto. A partir de este momento el
propósito del desarrollo sostenible sería, además
de impulsar un desarrollo urbano respetuoso
con el entorno natural y urbano, procurar un
crecimiento respetuoso con el futuro del planeta,
en el que la reducción de gases contaminantes se
convirtió en una prioridad.
Las circunstancias hicieron que la Unión
Europea subrayara durante años la necesidad
de abandonar el desarrollo territorial disperso
donde la multiplicidad de infraestructuras no
había hecho más que multiplicar las emisiones
de gases y favorecer el calentamiento global
del planeta, para potenciar la consolidación de
la ciudad compacta, (Fariña y Naredo, 2010) y
fueron muchos los expertos que señalaron como
método, la regeneración de las áreas centrales
obsoletas de la ciudad. En este momento la
regeneración urbana se convirtió en el pasaporte
hacia la sostenibilidad.
El concepto de regeneración urbana se podría
decir que nació a mediados del siglo XX, cuando
entre otros, Jane Jacobs (2011) habló de la necesidad
de integrar y trenzar sobre el tejido urbano las áreas
dispersas y obsoletas de la ciudad. En los años 90
evolucionó el significado del término, y englobó
cuestiones como la planificación, la sostenibilidad
y la participación ciudadana (Simón; Hernández,
2011); lo que denotaba la intención de afrontar la
regeneración de la ciudad de una manera global,
resolviendo la totalidad de los problemas detectados
en ella y haciéndola más sostenible. Años más
tarde, autores como Mendes (2013) ó Roberts y
Sykes (2016) coincidieron en la citada reflexión,

DESARROLLO SOSTENIBLE-CIUDAD
COMPACTA
El significado de desarrollo sostenible se
estableció por primera vez en el Informe
Brundtland, emitido por la Comisión Mundial
de Medio Ambiente y Desarrollo de la ONU en
1987, donde se definió, con el objeto de unificar la
relación entre desarrollo urbano y medio ambiente,

2

187 estados firmaron en 1997 el protocolo de Kioto, acuerdo internacional cuyo principal objeto fue el compromiso que asumieron los
países firmantes de reducir los gases con efecto invernadero que causaban el calentamiento global del planeta.

15

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CONTEXTO

afirmando que la regeneración debía apuntar a
“generar cambios duraderos a nivel de la condición
económica, física, social y ambiental de áreas”.
En la actualidad no cabe ninguna duda de que
la regeneración se debe de entender como una
estrategia de cambio que engloba cuestiones como
la renovación, revitalización y recualificación.
Entendiéndose la renovación urbana, como la
reconstrucción de espacios urbanos con usos
obsoletos; la revitalización como las acciones
para llevar a cabo intervenciones puntuales; y la
recualificación como la nueva cualificación de esas
áreas. En definitiva se entiende por regeneración
al proceso necesario para solucionar problemas
urbanos físicos, económicos y sociales, proceso
que a su vez comprende acciones que abarquen
las dimensiones físicas ambientales, económicas,
sociales y culturales (Cruz, 2015).
Por lo tanto podría decirse que la regeneración
es la vacuna que erradicará los virus urbanos
que amenazan y provocan la fiebre en la ciudad;
vacuna que se deberá de suministrar en dosis
de renovación, revitalización y recualificación
urbana. Y es precisamente a partir de la aplicación
de estas dosis cuando destaca la importancia y
trascendencia que tendrá el tratamiento de los
bordes, las áreas obsoletas o la integración de los
vacíos urbanos en la recuperación de la ciudad
compacta, destacando en todas las intervenciones
la utilización de un elemento fundamental para
conseguirlo: el espacio público.

al tejido urbano. Espacio público y privado son
inseparables, completamente diferentes pero
absolutamente complementarios (De Tomás,
2018). El primero lo constituyen las calles, plazas,
parques y jardines, en definitiva la parte dinámica
de la ciudad. Y el segundo está compuesto por la
edificación, o lo que es lo mismo, los elementos
estáticos de la ciudad.
El sistema de espacios públicos siempre
estuvo jerarquizado y en él destacaron, desde
las civilizaciones primitivas, singulares espacios
abiertos como espacios de sociabilización de
la ciudad. Así, tanto el temenos como la plaza,
pasando por el ágora y el foro, se han significado
a lo largo de la historia como el centro urbano por
excelencia y el lugar más importante de la ciudad,
erigiéndose en ellos los templos, stoas, basílicas, o
iglesias, que aglutinaban la actividad humana. Tras
el estallido de la Revolución Industrial los habitantes
de las ciudades ya no demandaban un gran espacio
público abierto donde se concentrarán los edificios
representativos de la vida en sociedad, sino que
necesitaban muchas áreas libres distribuidas por
todo el tejido urbano y que actuaran como pulmones
que descongestionaban la polución que asfixiaba la
ciudad. La ciudad del futuro se concibió como una
ciudad jardín salpicada por cuantiosas zonas verdes
ancladas en la trama urbana.
Zonas verdes que con la llegada del Racionalismo
invadieron el espacio privado y se apoderaron de él,
desplazando a los edificios de su alineación a la calle
y rompiendo la marcada diferencia entre espacio
privado y espacio público. Zonas que acabaron con
la calle tradicional alineada a vial y se erigieron como
parte fundamental del tejido urbano. Llegado el siglo
XXI, y como consecuencia tanto de los problemas
desencadenados por el cambio climático, como del
cambio de escala de las ciudades y de su extensión
territorial, cambiaron de nuevo las necesidades de los
ciudadanos, y se empezaron a considerar espacios
públicos necesarios y singulares para el desarrollo
urbano, muchos de los elementos de su entorno
natural. Surgieron las Infraestructuras Verdes.
La red de Infraestructuras Verdes se podría
definir como la red estratégicamente planificada
de espacios naturales y seminaturales y otros
elementos ambientales diseñados y gestionados
para ofrecer una amplia gama de servicios
ecosistémicos. Incluye espacios verdes o azules
y otros elementos físicos en áreas terrestres
y marinas conectados ecológicamente entre
ellos (Comisión Europea de Medio Ambiente,

EL ESPACIO PÚBLICO Y LA RED DE
INFRAESTRUCTURAS VERDES
La consideración del espacio público en todas
sus formas y como elemento fundamental en
la regeneración urbana es unánime por todos
los expertos en la materia, quienes coinciden
en subrayarlos como espacios que cualifican la
ciudad. Autores como Fariña y Naredo (2010) y
Santos (2011) señalan la necesidad de intervenir
en los vacíos urbanos, y subrayan la importancia
de recuperarlos como espacios públicos,
reconociéndolos como uno de los agentes
fundamentales en el proceso de regeneración.
Del mismo modo Teresa Barata (2006) y Olga
Ceballos (2013) insisten en la importancia de
la cualificación del espacio público para ofrecer
mejores condiciones de habitabilidad. El espacio
público suplementa al espacio privado de la ciudad
y es, al igual que el anterior, una parte inherente
16

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CONTEXTO

2013). La citada Comisión utilizó el concepto
de Infraestructura Verde para denominar dichos
elementos, subrayando que ”nos ayudan a
adaptarnos al cambio climático y contribuyen
a la creación y a una buena gestión de redes
ecológicas” (C.E.M.A, 2011).
La utilización del término implica una
amplificación del significado tradicional de zona
verde pues no sólo se refiere a ellas como áreas
dotacionales con una función equipamental, sino
también a espacios naturales, seminaturales y
potenciales necesarios para procurar un eficiente
orden urbano. Desde este mismo momento las zonas
verdes pasan a ser consideradas zonas proveedoras
de funciones y servicios socio-ecosistémicos que
superan las funciones recreativas y paisajísticas
(Ozcáriz et al., 2013). En el sentido de lo descrito,
la regeneración urbana a partir de los espacios
públicos amplió su campo de acción y encontró en
la renovación y potenciación de las infraestructuras
verdes un instrumento definitivo para frenar el
cambio climático e impulsar un desarrollo urbano
coherente y completamente sostenible.
Muchos fueron los países que teniendo en cuenta
estas conclusiones y con el objetivo de diseñar
ciudades sostenibles que asegurasen el futuro del
planeta propusieron redes de infraestructuras verdes
como instrumentos de regeneración de sus tejidos
urbanos. Los proyectos apostaban por ciudades
en las que se erradicaban los “virus urbanos”,
ciudades en las que se priorizaba el tejido compacto
potenciándolo desde el tratamiento de las áreas
obsoletas y de los vacíos urbanos. Ciudades a las
que les inyectaban vacunas contra la contaminación,
la ocupación abusiva del territorio, el derroche de
energía y la excesiva producción de residuos.
Ciudades para las que se proponía la disminución de
las redes de infraestructuras, el fomento del ahorro
energético, y la creación de nuevas infraestructuras
de espacios públicos. En definitiva ciudades
completamente sostenibles.

a partir de fondos bibliográficos e instrumentales,
que se caracteriza por recopilar datos que compilan
trabajos de naturaleza cualitativa (Godoy, 1995).
En el proceso cobran definitiva importancia,
además de los textos científicos escritos por
reconocidos expertos, los diferentes documentos
e instrumentos aprobados tanto por la Unión
Europea como por el Ayuntamiento de la ciudad
de Vitoria, por eso el análisis minucioso de todos
ellos se convierte en la directriz del trabajo.
LA CIUDAD DE VITORIA
Vitoria es una ciudad Española situada en el
extremo septentrional de la península ibérica,
enclavada en un cruce de caminos y en una zona
llana y de transición entre la costa Cantábrica, y el
interior y que cuenta con una población aproximada
de 255000 habitantes. Dada su estratégica situación,
ha sido considerada desde sus orígenes una pieza
fundamental en el desarrollo comercial, militar
y cultural de las distintas civilizaciones que la
han habitado (GEA 21, 2009). Fue fundada en el
siglo XII por el rey Sancho VI de Navarra, como
un recinto amurallado con una traza regular y
sensiblemente ortogonal. En el siglo XVII adquirió
su característica forma radioconcéntrica y ovalada,
estructurada, jerarquizada y desarrollada en torno a
las iglesias de San Miguel, la Catedral y la de San
Vicente, levantadas a lo largo del bajo medievo, y
a los espacios públicos conocidos como plazas,
generadas tras la implantación de las mismas en la
traza urbana.
A finales del siglo XVIII la ciudad tuvo un
primer crecimiento fuera del recinto ovalado,
sin embargo no fue hasta finales del siglo XIX
cuando empezó a controlarse y planificarse su
desarrollo. Nació el ensanche en la parte sur de la
ciudad, adherido al tejido histórico y procurando
la continuidad de la trama urbana. Se diseñó para
solucionar los problemas y distorsiones urbanas
que había provocado el movimiento migratorio
masivo de población que abandonaba el campo
y se trasladaba a la ciudad motivado por la
implantación de la industria. El planeamiento
del 1956 estructuró el crecimiento de la ciudad
en paquetes, delimitados por las vías radiales que
nacieron con la estructura medieval y por una
nueva ronda que las cosía. En las últimas décadas
del siglo, la ciudad siguió desarrollándose
concéntricamente, hasta que se creó un nuevo
eje de crecimiento, la Avenida Gasteiz, que

METODOLOGÍA
La investigación tiene como objetivo poner
de manifiesto la definitiva influencia de la
red de infraestructuras verdes de Vitoria en la
regeneración de la ciudad compacta tradicional y
en su calificación como una de las diez ciudades
más sostenibles de Europa. Motivo por el cual se
utiliza una metodología descriptiva, analítica y
aplicada, basada en una investigación documental,
17

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CONTEXTO

desplazó completamente las actividades terciarias
concentradas en su centro. Las áreas obsoletas
en el centro urbano aumentaron y las zonas
periféricas se vieron invadidas de equipamientos
y de nuevas zonas residenciales dispersas que
avanzaban por el territorio (Ayuntamiento de
Vitoria-Gasteiz, 2003).
Llegado este momento, la necesidad de desarrollo
urbano planteaba un crecimiento en su entorno
territorial que ponía en peligro el medio físico,
debido a la demanda de nuevas infraestructuras, al
gasto energético, los residuos y la contaminación
que supondría. Del mismo modo este hecho
amenazaba la independencia y singularidad de los
núcleos rurales dispersos por el territorio municipal,
pues se erigían como el objeto de deseo de gran
parte de la población que vislumbraba el territorio
como fuente de calidad de vida. La amenaza de
virus urbanos quedaba latente.
Sin embargo, en contra de lo que parecía
deparar el futuro, la ciudad de Vitoria fue
consciente desde las últimas décadas del siglo
XX, de la importancia de proponer un desarrollo
urbano respetuoso con el medio ambiente y por eso
en paralelo a la redacción de los instrumentos de
planeamiento que decidirían el futuro desarrollo
urbano fue tomando medidas para evitar el
desarrollo de una ciudad insostenible. Entre sus
acciones más sobresalientes destaca la firma
de la Carta de Aalborg3 en 1995 y la puesta en
marcha de su agenda 214, así como la elaboración
de un borrador de estrategias y acciones hacia la
sostenibilidad realizado entre 1996 y 1997. Ya
entrado el siglo XXI, en concreto en el año 2002,
redactó el Primer plan de acción ambiental de
la Agenda 21, que se convirtió en la herramienta
básica para conocer la realidad ambiental del
municipio y proyectar su futuro desarrollo
sostenible. En 2009 se realizó el informe GEO
Diagnóstico Ambiental y de sostenibilidad de
Vitoria5, y en Junio de 2010 se aprobó el segundo
plan de acción local agenda 21 que tomando como
base el diagnóstico y las conclusiones del informe

GEO desarrollaba más explícitamente muchas de
las cuestiones planteadas en el plan de acción
anterior, insistiendo en la necesidad de renovación
del sistema de movilidad y en la importancia de
la creación de una infraestructura verde. Todo
ello le valió para que el 21 de Octubre de 2010
fuese designada por la Comisión Europea como
capital verde Europea 2012, reconociendo así el
compromiso que la ciudad había adquirido con
el medio ambiente, y la capacidad para resolver
todos los problemas que al respecto se le habían
planteado.
Lo aprobado en el primer plan de acción
ambiental de la agenda 21 provocó que el
vigente Plan General de Ordenación Urbana
aprobado en el año 2003, diseñara el futuro de la
ciudad basándose en criterios de sostenibilidad.
El modelo de desarrollo urbano planteado
consideraba la morfología tradicional de la
ciudad y apostaba por una estructura compacta
y radioconcéntrica que respetara y potenciara su
entorno natural integrándolo en la trama urbana.
Entre sus directrices de ordenación destacaron
las medidas propuestas para el sistema viario que
tenían como principal objetivo optimizar la trama
potenciando la movilidad sostenible para reducir
los niveles de contaminación; las subrayadas para
el transporte ferroviario, cuya máxima premisa
era minimizar el impacto medioambiental; y la
propuesta de un sistema de itinerarios ecológicos
con el objetivo de facilitar el acceso a los espacios
naturales y preservar el valor de los mismos.
Pero sin duda alguna, una de las medidas
que tuvo un papel determinante en el modelo
de ordenación y que cimentó la posterior red de
infraestructuras verdes de la ciudad, sentando las
bases del reconocimiento de ciudad sostenible
otorgado años después a la ciudad de Vitoria, fue la
propuesta a escala urbana y territorial, del fomento
y desarrollo de zonas verdes como instrumento
para la regeneración. A nivel urbano se habló de
parques urbanos para la renovación de muchas
de las áreas obsoletas de la ciudad, parques que

3

Documento aprobado por las ciudades participantes en la Conferencia Europea sobre Ciudades Sostenibles celebrada en Aalborg, en
mayo de 1994. En él, las ciudades firmantes se comprometieron a participar en el programa 21 realizando planes de acción que promovía
el desarrollo sostenible.
4
Programa de desarrollo sostenible para la ciudad de Vitoria. Primer plan de acción llevado a cabo entre 2002 y 2007.
5
El proyecto GEO ciudades de Naciones Unidas se ha centrado desde 1995 en el diseño de metodologías de evaluación ambiental a
varias escales (global, nacional, regional y de ciudad). El informe GEO Vitoria-Gasteiz fue el resultado de la colaboración técnica entre el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y del Centro de Estudios ambientales (CEA) del Ayuntamiento de
Vitoria. Con él se realizó el primer diagnóstico ambiental y de sostenibilidad de la ciudad siguiendo la metodología GEO, y también fue el
primero en redactarse para una ciudad Europea.

18

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CONTEXTO

además servirían de dotación a la zona y ayudarían
a reforzar la compacidad de la ciudad. Y en el plano
territorial el documento asumió las propuestas
del Proyecto del anillo verde6 como parte de sus
directrices de ordenación. Planteando una red de
zonas verdes interrelacionadas, con la intención
regenerar las áreas marginales que surgieron en
el entorno periférico de la ciudad a la vez que
armonizar el desarrollo urbanístico del municipio,
garantizando su interconexión y la conservación
de su entorno natural (GEA 21, 2009).
Y al igual que fueron determinantes las
cuestiones estudiadas en el 1º Plan de Acción
agenda 21 para el modelo de ordenación sostenible
planteado para Vitoria en el planeamiento de
2003, también lo fueron para su reconocimiento
como European Green Capital en 2012 y lo son
para el planeamiento que se está redactando en
la actualidad, la aceptación por parte de la ciudad
de nuevos compromisos en Aalborg +107, pues
conllevó la elaboración de un nuevo plan de
acción Agenda 21 aprobado en 2010. Destacar
que el nuevo plan de acción fue redactado a partir
de las conclusiones aportadas por el informe GEO
realizado en 2009, en el que entre otras muchas
cuestiones se proponía la incorporación de la red
de infraestructuras verdes del municipio como
un nuevo e imprescindible sistema en el modelo
de planificación territorial y urbanística de la
ciudad para alcanzar la sostenibilidad. Cuestión
que en cierto modo fue subrayada también en
la Estrategia de la Unión Europea sobre la
Biodiversidad 2020, aprobada por la C.E.M.A
en mayo de 2013, al insistir en que el requisito
indispensable para que resultasen viables los
proyectos de Infraestructura verde era que fuesen
integrados en los procesos de planificación y
ordenación territorial.
Llegado este momento se plantea la necesidad
de profundizar un poco más en las aportaciones
tanto de los planes de acción de la agenda 21
como en las del diagnóstico del informe GEO,
identificar las herramientas utilizadas para analizar
la ciudad y el proceso de evaluación seguido, con
el objetivo de plantear una comparativa entre la
ciudad inicial y la que se convirtió en referencia

de sostenibilidad, así como para discutir los
resultados obtenidos detallando el proceso y los
obstáculos a los que se enfrentó la intervención.
RESULTADOS DEL ANÁLISIS Y
DISCUSIÓN
1º Plan de Acción Ambiental de la Agenda 21
(2002-2007)
El objetivo del documento, de acuerdo con los
compromisos adquiridos en la carta de Aalborg,
era ordenar e integrar las políticas municipales
relacionadas con el desarrollo sostenible y
establecer un proceso en el que con la evaluación y
contrastación de las mismas se asegurase la máxima
efectividad en las intervenciones propuestas. El
texto se concibió como un instrumento de mejora
de la ordenación que garantizaba la optimización
de las acciones diseñadas para mejorar la situación
existente en el ámbito medioambiental y lograr
conseguir un desarrollo sostenible.
En el análisis planteado se señalaron diferentes
áreas de estudio como la contaminación urbana,
el tráfico y transporte, el agua, la energía, la
industria, los residuos, el urbanismo, la naturaleza
y biodiversidad, la salud y los riesgos ambientales
y la información, educación y participación
ciudadana. Para cada una de ellas se fijaron
herramientas concretas que permitieron el estudio
de los objetivos propuestos y la determinación
de los indicadores idóneos para evaluarlos, en
concreto se determinaron 21. Se esbozó por
primera vez el concepto de infraestructura verde
como instrumento de regeneración en el camino a
la sostenibilidad durante el estudio de la naturaleza
y biodiversidad. Y se habló de la relevancia de la
creación y ordenación de un anillo verde, de la
necesidad de un plan de restauración de corredores
verdes y espacios naturales degradados y de una
estrategia agrario sostenible.
Como indicadores de seguimiento y evaluación
de los planes de acción propuestos se señalaron: el
número de especies de aves acuáticas reproductoras
existentes en el municipio; el número de especies y
diversidad de las comunidades de aves y anfibios

6

El proyecto del anillo fue impulsado por el ayuntamiento a través del Centro de Estudios ambientales desde el año 1992 cuando se
iniciaron las obras de recuperación del primer parque que formaría parte del mismo. Desde el inicio se presentó como una estrategia de
cosido del borde urbano y de protección del entorno natural (GEA 21, 2009).
7
Conferencia Europea de ciudades y pueblos sostenibles celebrada en Aalborg en Junio de 2004.

19

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CONTEXTO

existentes en el anillo verde, la relación entre
superficie de áreas degradadas recuperadas y
superficie total de áreas degradadas en el término
municipal, y la superficie de terrenos agrícolas que
habían pedido su vocación agrícola.
Al finalizar el periodo de vigencia del plan
se realizó una evaluación para analizar los
resultados obtenidos y se puso de manifiesto que
el plan había conseguido materializar cuestiones
fundamentales en el ámbito medioambiental,
como la materialización del proyecto del anillo
verde, el plan de movilidad sostenible y espacio
público, el plan de gestión de residuos, o el plan
integral de agua. Sin embargo, no había abordado
otros aspectos con gran incidencia en el ámbito
del desarrollo sostenible. Además, la ausencia
de un diagnóstico de partida hizo que el plan
de acciones trazado no estuviese bien asentado
(Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 2002).

Figura 1. Anillo verde de Vitoria

Fuente: Centro de Estudios ambientales 2014.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

Se identifican como Formas de agua, el acuífero
subterráneo sobre el que se asienta gran parte del
municipio, los ríos y arroyos que bañan el término
y desembocan en el río Zadorra que atraviesa la
ciudad, y los numerosos estanques, lagos, lagunas y
humedales engarzados en el tejido urbano.
La Trama verde urbana (figura 2) está formada
por los parques, jardines, bulevares y otras zonas
verdes que se extienden por la ciudad, alcanzando
una extensión de 400 has y proporcionando un
ratio de 14 m2 de espacios libres por habitante. Se
consolidó como un sistema equilibrado de zonas
verdes de distintas tipologías que se introduce
a escala de barrio y de ciudad, incorporando
elementos vegetales en los espacios públicos,
favoreciendo el acceso de los ciudadanos y
conectándolas ecológicamente entre sí.

La red de infraestructuras verdes de Vitoria
La componen los espacios verdes y azules que
articulan su territorio, identificados y delimitados
con la intención de potenciar la biodiversidad, los
servicios ecosistémicos, e incrementar la resiliencia
del territorio y reducir su vulnerabilidad. Entre ellos
destacan los terrenos del anillo verde, las formas de
agua, la trama verde urbana o el anillo agrícola.
El anillo verde (figura 1) lo integran un
conjunto de parques periurbanos con una
extensión de 833 hectáreas de gran valor ecológico
y paisajístico desarrollado concéntricamente
en torno a la ciudad. Desde su nacimiento tuvo
como objetivo regenerar las zonas periféricas de
la ciudad, dotándolas, además, de zonas verdes
de calidad. Alberga bosques, parques, ríos,
humedales, praderas, setos, riberas e incluso
un jardín botánico con todo tipo de plantas. La
heterogeneidad de sus elementos ha permitido
que algunos de ellos hayan sido reconocidos
internacionalmente por su alto valor ecológico,
como es el caso de algunos de sus humedales
incluidos en la Red Natura 20008.

Figura 2. Trama verde urbana de Vitoria

8

La Red Natura 2000 fue creada mediante la Directiva 92/43/
CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992 y con el fin de conservar
los hábitats naturales.

Fuente: Centro de Estudios ambientales 2014.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

20

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

El último elemento de significativa importancia
en la regeneración urbana que propicia la red de
infraestructuras verdes, es El Anillo agrícola
(figura 3) que rodea al suelo urbano e incluye
en su superficie a las entidades locales dispersas
del entorno territorial de la ciudad (Centro de
Estudios Ambientales, 2013).

ecosistemas, y se proporcionaron herramientas que
permitieron tomar decisiones en la gestión urbana y
ambiental de la ciudad.
En el campo de la sostenibilidad las herramientas
destinadas al seguimiento de las tendencias y los
procesos y metodologías prospectivas adquirieron
una gran relevancia al igual que sucedía en el
planeamiento, y por esto se señalan los indicadores
de sostenibilidad urbana y los escenarios de futuro
como las herramientas encargadas de la evaluación
y de la prospectiva respectivamente en el
municipio de Vitoria. La metodología seguida para
la elaboración del listado de indicadores se basó
en un análisis pormenorizado de los sistemas de
indicadores existentes y los nuevos elaborados por
el informe GEO. En este sentido se consideraron
los utilizados en el primer plan de acción agenda
21, los del anuario estadístico, y los del sistema de
indicadores urbanos, así como los elaborados por
otros sistemas municipales, autonómicos, estatales
y europeos. En el caso de los indicadores de
metabolismo urbano y movilidad la tarea consistió
en seleccionar los existentes y para los sectores de
medio urbano, sociedad y gobernanza y actividades
económicas y financieras, el proceso de análisis se
centró en identificar las carencias, señalando las
necesidades y proponiendo indicadores nuevos en
función de los criterios establecidos en el informe.
Así pues, el listado se presentó desde lo general
a lo particular, subrayando la “huella ecológica de
Vitoria-Gasteiz” como el indicador sintético global de
sostenibilidad urbana que daba coherencia al objetivo
general de sostenibilidad subrayado: “trazar una
imagen lo más fiel posible de la realidad de partida“
(GEA 21, 2009), y además se incluyeron indicadores
sectoriales referidos a cada uno de los sectores,
seguidos de otros intersectoriales que informaban
sobre cuestiones concernientes a varios sectores.
En total, además del indicador sintético el listado
sumaba 7 indicadores transversales, 142 indicadores
sectoriales, y 51 indicadores intersectoriales, haciendo
un total de 194 indicadores. Por todo ello el sistema
de indicadores se convirtió en una herramienta
fundamental para radiografiar y seguir el estado de la
sostenibilidad y el medio ambiente en el municipio.
Los cinco sectores clasificados para el
análisis fueron: el medio natural+ rural; el medio
urbano; la movilidad; la sociedad; gobernanza
y actividades económicas y financieras; y el
metabolismo urbano que comprendía el estudio
del agua, la energía, los residuos y los recursos.
Entre los indicadores sectoriales e intersectoriales

Figura 3. Anillo agrícola de Vitoria

Fuente: Centro de Estudios ambientales 2014.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

GEO Informe diagnóstico ambiental y de
sostenibilidad Vitoria-Gasteiz
La ciudad de Vitoria necesitaba someterse a un
proceso de evaluación ambiental pormenorizado
que explicase las presiones e impactos que
sufría y las oportunidades que existían para
hacerle frente. El informe GEO se convirtió en
la herramienta perfecta para hacerlo, se centró
en temas ambientales aunque amplió su análisis
recogiendo los planteamientos de sostenibilidad
de la mayoría de los temas de competencia
municipal. El reto era reorientar los modelos
de vida, producción y consumo y hacerlos
compatibles con el mantenimiento de la integridad
ecológica del ecosistema planetario y regional y
conseguir una sociedad equilibrada y estable.
Fue el primer informe GEO de una ciudad europea
que se hizo dentro del proyecto GEO Ciudades y
como tal se desarrolló conforme a la aproximación
metodológica y conforme a los objetivos explícitos
subrayados en el proyecto. Así pues, para conocer
la situación inicial en la que se encontraba la ciudad
se evaluó el estado del medio ambiente, el impacto
de la ciudad y su desarrollo urbano en los diferentes
21

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

establecidos para recopilar información en cada
uno de los sectores analizados, los que tuvieron
una influencia directa en el proceso de evaluación
de la red de zonas verdes incorporada por el
planeamiento de 2003, y por tanto resultaron
definitivos para que se consolidase la red de
infraestructuras verdes sobre la que se centra el
objeto de nuestra investigación fueron los que a
continuación se especifican.
En el caso del medio natural+rural, tuvieron
un papel importante los indicadores sectoriales
que marcaban las especies amenazadas, los que
indicaban la superficie de suelo agrícola municipal
que desarrollaba agricultura ecológica y los que
señalaban las explotaciones agrarias y ganaderas
existentes. Como indicadores intersectoriales
destacaron los que marcaban la superficie de
suelo protegida con respecto a la superficie total
de suelo del municipio, el estado ecológico de
los ríos, de las zonas húmedas y del agua, los
que señalaban la inversión en zonas verde, y el
equilibrio existente entre lo rural y lo urbano.
En el medio urbano fueron importantes
los indicadores sectoriales que explicaban las
variaciones de las condiciones micro climáticas del
espacio público en los nuevos desarrollos, así como
los que indicaban el índice de convivencialidad.
También los que especificaron el número y la
superficie de espacios verdes urbanos conectados
con el medio natural, y los que indicaban las
especies silvestres en áreas urbanas, el índice del
volumen verde, la superficie de zona verde y de
árboles urbanos por habitante y la accesibilidad a las
zonas verdes; así como los que dieron información
sobre los recorridos de paseo en el entorno natural,
y especificaron la adecuación del planeamiento a la
singularidad ecológica del territorio, y por tanto a la
sostenibilidad. Entre los indicadores intersectoriales
tomaron especial relevancia los que especificaron los
suelos abandonados y potencialmente contaminados,
los que indicaron la superficie urbana destinada
a infraestructura de movilidad, los que detallaron
el nivel de contaminación del espacio público, los
cambios del microclima, la inversión en zonas
verdes, la accesibilidad a servicios básicos y zonas
públicas abiertas y los que explicaban la distribución
de la mezcla de usos.
En el análisis de la movilidad destacaron los
datos de los indicadores sectoriales que indicaban
el índice de motorización, la evolución del uso
del transporte colectivo, la intensidad del tráfico,
los km de carriles bici y su proporción respecto a

la totalidad del viario, así como los que hablaban
de las vías que debían de protegerse para su uso
por el transporte colectivo.
Respecto al sector de la sociedad, gobernanza
y actividades económicas y financieras, en su
evaluación fueron importantes los indicadores de
datos demográficos, de las condiciones de salud
y bienestar, y de las actividades económicas y
financieras desempeñadas, así como los que
pormenorizadamente hablaron de las inversiones
realizadas en recuperación ambiental, los que
trataron la evolución del consumo responsable, el
equilibrio rural y urbano y los que estudiaron las
empresas que contemplaban planes ambientales.
Y en lo que se refiere al metabolismo urbano,
cobraron especial importancia los indicadores
sectoriales que estudiaron la legislación de
protección de los recursos hídricos, el estrés
hídrico, el consumo final de energía por sectores, y
los intersectoriales que se centraron en estudiar el
estado ecológico de los ríos, las zonas húmedas y
el agua, la carga orgánica que aportaba la ciudad
al río Zadorra, el consumo de energía renovable,
los residuos generados por la movilidad urbana,
las emisiones de CO2 por sectores, así como las
producidas por la movilidad urbana, el nivel de
contaminación sonora del espacio público y por
supuesto los cambios producidos en el microclima.
Al análisis también se incorporaron las
visiones y puntos de vista de los ciudadanos,
que respecto al tema que nos ocupa señalaron
la importancia de que la alimentación estuviese
vinculada a la conservación del medio natural,
la necesidad de profundizar en el ciclo del agua,
y la importancia de tratar el espacio borde entre
la ciudad y el mosaico de espacios agrícolas y
naturales que la rodea.
Así pues, las conclusiones generales del
diagnóstico realizado a cada uno de los sectores
fueron las siguientes. En el medio natural se
señalaron los crecimientos urbanísticos como
los principales causantes de la degradación
de los hábitats, como los que influyeron en la
reducción de las conexiones y amortiguación que
había proporcionado el anillo verde, y como los
principales culpables del riesgo de desaparición
del paisaje de la campiña y la llanada. Por su
parte las actividades agrícolas y ganaderas fueron
identificadas como las principales causantes de
la contaminación y erosión de los suelos, de las
alteraciones de la calidad de los ríos y de las
fuentes de suministro de agua. Y en el medio
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

rural se habló de una pérdida acelerada del suelo
agroforestal, de un descenso del número de
explotaciones agrarias y de una escasa valoración
del campo cultivado motivado también por el
acelerado proceso de urbanización.
En cuanto al medio urbano se habló de un
desfase entre crecimiento urbano y el demográfico,
así como de los riesgos de suburbanización y de la
pérdida de identidad de los pueblos del municipio
como consecuencia del proceso urbanizador, de
una falta de adecuación bioclimática del parque
residencial, y de los déficits de convivencialidad
en las áreas de espacios públicos y zonas verdes,
entre otras cuestiones. Respecto a la movilidad
urbana y territorial se subrayó el incremento de
desplazamientos motorizados y la disminución
del uso del transporte colectivo, así como del
incremento de la accidentalidad, todo ello como
causa del proceso urbanizador.
En lo referente a la sociedad y gobernanza
se insistió en la importancia de la igualdad, y se
subrayaron los problemas de salud de la población
como consecuencia del envejecimiento, la
exclusión y el sobreconsumo. Y en el sector de
las actividades económicas y financieras también
se subrayó el proceso de urbanización como el
principal responsable de la reducción del empleo
agrario, y del incremento del gasto público
asociado a la movilidad. Para finalizar en el análisis
de los parámetros que definían el metabolismo
urbano se señalaron como principales problemas
la degradación de las fuentes de suministro
de agua, el escaso aprovechamiento de las
energías renovables, el incremento de consumo
energético, así como del incremento de la emisión
de gases con efecto invernadero, y de nuevo se
señaló como principal responsable la expansión
urbanística y a la movilidad.
Así pues, tanto la opinión ciudadana como el
diagnóstico ambiental subrayaron la ocupación
del suelo como uno de los principales impactos
de la presión urbanística, por lo que para
plantear escenarios de futuro se utilizó la técnica
de la prospectiva. Es decir con el objetivo de
tomar decisiones estratégicas aproximándose a
escenarios deseables y alejándose de los negativos,
se trató de anticipar el futuro en función de las
tendencias actuales. En este contexto el escenario
de partida fue el propuesto en el PGOU del
2003 que hablaba de una hipótesis de ocupación
progresiva del suelo basada en una pauta
completamente morfológica y en un desarrollo de

mancha de aceite. De acuerdo con el medio físico
y natural, los suelos susceptibles de ocupación
eran los de la llanada, que a su vez permitían el
desarrollo de la ciudad compacta por encontrarse
pegados a la ciudad consolidada, y en cambio los
suelos menos idóneos eran los pertenecientes al
cinturón montañoso que además tenían un alto
valor ecológico.
Por lo tanto el escenario de sostenibilidad
propuesto en el informe, que daba cumplimiento
a los objetivos explícitos señalados (evaluación
del estado del medio ambiente, evaluación del
impacto de las ciudades y de los desarrollos
urbanos en los diferentes ecosistemas, proporcionar
herramientas que permitan la toma de decisiones
en la gestión urbana y ambiental del ámbito
objeto del proyecto) y que además satisfacía las
conclusiones del diagnóstico se esbozó en base a
las siguientes directrices: la regeneración ecológica
y optimización del tejido existentes; la ampliación
del anillo verde, incorporando las zonas agrícolas
próximas al núcleo y las sometidas a mayor presión
urbanística; la recalificación como área natural o
agrícola protegida del parte de la superficie agrícola
no protegida; y la creación del parque natural de los
montes de Vitoria.
En definitiva, con el informe GEO también se
desveló el importante patrimonio de sostenibilidad
que poseía el municipio de Vitoria. Sostenibilidad
fraguada en la compacidad de la ciudad, en la
calidad de su espacio público, en la existencia de
una amplia reserva de suelo natural y agrícola, en
un alto grado de implicación ciudadana en el futuro
de la ciudad, y en una red consolidada de recursos
de gestión de la sostenibilidad reflejada en planes,
programas, acciones, etc (GEA 21, 2009).
2º Plan de Acción Ambiental de la agenda 21
(2010-2014)
El nuevo plan sustituyó al anterior porque superó
la dimensión ambiental planteada abarcando
cuestiones económicas, culturales y sociales.
Este fue el motivo de que se añadieran nuevos
indicadores incluyendo algunos del tipo económico
y social que completaron el análisis. Además, el
diagnóstico GEO para la evaluación ambiental de
Vitoria se convirtió junto con el anterior plan de
acción en la base para su elaboración.
Las herramientas de análisis utilizadas en
el diagnóstico sirvieron para que el 2º Plan de
Acción de la Agenda 21 esbozase sus objetivos,
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

definiendo 11 objetivos generales y 47 objetivos
operativos y señalase sus 228 acciones y sus
304 actuaciones, procediendo 127 acciones y
actuaciones de planes ya aprobados. De los
11 objetivos señalados, los que tuvieron una
influencia directa en lo que a la investigación se
refiere fueron el 6º y 7º que intentaban solucionar
los problemas territoriales, y el 3º, 4º, 5, y 11º,
que se centraban en las ambientales. No obstante,
a nadie se le escapa que el cumplimiento del
resto de los objetivos también fue determinante
para que Vitoria se convirtiese en un ejemplo de
sostenibilidad a nivel mundial.
Definidas las herramientas de análisis,
para garantizar la correcta implantación y
desarrollo del plan se realizó un seguimiento
periódico que evaluó el grado de ejecución de
las acciones y de cumplimiento de los objetivos
planteados. En la realización de la evaluación
anual y la programación posterior se contó
con la participación de los mismos actores que
intervinieron durante el proceso de elaboración
del plan, técnicos, políticos y ciudadanía.
Así pues, el plan se caracterizó por ser un plan
integral cuyo objetivo era conseguir un municipio
más sostenible; transversal pues contempló y
estudió diferentes ámbitos y sus interrelaciones,
por ofrecer soluciones globales y no sectoriales;
participativo porque se basó en el conocimiento
técnico y en la opinión de la ciudadanía de actores
económicos y sociales para su elaboración; por
ser operativo, al detallar el suficiente número
de acciones e intervenciones necesarias para su
desarrollo ; y dinámico, revisable y actualizable
ya que gracias al sistema de seguimiento instalado
se podía evaluar el grado de implementación y de
desarrollo (Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 2010).

de residuos, consumo de agua, tratamiento de
aguas residuales, y gestión medioambiental del
municipio. Indicadores que pusieron de manifiesto
la convivencia de la ciudad con su entorno natural;
el alto porcentaje de zonas verdes públicas
insertadas en el tejido urbano; la compacidad
y cohesión del medio urbano frente al proceso
dispersión generalizada que se sufría durante el
crecimiento en otras ciudades; la facilidad de
movilidad y de acceso al espacio público; así
como la influencia directa del anillo verde que la
circunscribía en la mejora del medioambiente, pues
gracias a él se había llevado a cabo la regeneración
de zonas degradadas, el tratamiento de los bordes
urbanos, la conectividad entre el medio urbano y
rural, y se había facilitado la accesibilidad. Es decir
los indicadores reflejaron la creación de lo que
llamaron “metabolismo verde urbano”. Además,
la alta calificación de los se ocuparon de estudiar
el cambio climático, el transporte, la calidad del
aire, la contaminación acústica, la utilización de la
sostenibilidad como fundamento de la educación
y el programa de difusión fue determinante para
conseguir la distinción.
En definitiva, la ciudad de Vitoria fue reconocida
como referente de sostenibilidad cuando desarrolló
gran parte de las directrices de sostenibilidad
marcadas por los planes de Acción 21 y el diagnóstico
GEO, y entre ellas destacaron considerablemente
las referentes al medio natural, rural, y urbano en
general, así como las concernientes al anillo verde,
las formas de agua, el anillo agrícola y la trama
verde urbana en particular.
A raíz de este reconocimiento, a lo largo de
2012 se desarrolló el programa Vitoria Gasteiz
Green Capital con el objetivo de intercambiar
buenas prácticas y proponer herramientas para
el desarrollo de la sostenibilidad extrapolables
a cualquier ciudad. Programa que proponía
diferentes planes y proyectos entre los que
destacaba en lo que al objeto de la investigación
se refiere, el que proponía la transformación
del anillo verde en una gran infraestructura
verde urbana creando un corredor urbano
sostenible desde el punto de vista de la energía,
la construcción y la vegetación. Propuesta que
sin duda alguna confirma que las infraestructuras
verdes fueron la vacuna definitiva para erradicar
los virus urbanos y que jugaron un papel decisivo
en el reconocimiento de la ciudad de Vitoria como
Green Capital 2012 (Unión Europea, 2012).

Vitoria-Gasteiz Capital verde Europea 2012
El 21 de Octubre de 2010 le fue otorgada a la
ciudad de Vitoria la distinción de European
Green Capital por parte de la Unión Europea, el
máximo reconocimiento de la Unión en cuanto
a su compromiso con la sostenibilidad. La
decisión se basó en los resultados obtenidos por
los siguientes indicadores medioambientales:
contribución local al cambio climático global,
transporte local, disponibilidad de zonas verdes,
utilización sostenible del suelo, naturaleza y
biodiversidad, calidad del aire ambiente local,
contaminación acústica, producción y gestión
24

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

CONCLUSIONES

que se consiguió gracias al trazado de una red
de itinerarios de gran valor socioecológico para
la ciudad que además, favorecía la actividad
física, el disfrute al aire libre y el desarrollo de
funciones de regulación climática y ambiental.
Y su habilitación como uso público se consiguió
gracias al número de equipamientos de los que
se dotó (Centro de Estudios Ambientales, 2014).
La construcción del anillo actuó en detrimento
de las redes de infraestructuras tradicionales y
conllevó una reducción de los gases contaminantes
y un ahorro energético considerables. La esencia
del proyecto se extrapoló a la trama urbana con
el objeto de fomentar la movilidad sostenible
y sus premisas sirvieron de directrices para el
Plan Director de Movilidad ciclista y movilidad
peatonal, que recogía importantes reformas en el
viario de la ciudad.
2. La identificación de los ríos y arroyos
supuso el deslinde de muchos de sus cauces
y la regeneración de sus bordes, así como la
reconsideración de las invasiones urbanísticas
buscando la integración de muchas de ellas en
el tejido urbano. Por su parte la renovación y
revitalización de las formas de agua distribuidas
por el tejido urbano contribuyeron a su cohesión, a
aumentar las posibilidades de ocio de la ciudad, a
frenar el cambio climático, y a favorecer la salud,
el bienestar y la habitabilidad en general. Todo ello
sin dejar de mencionar la enorme contribución
a preservar la flora y la fauna existente en ellos,
como indicó la inclusión en la Red Natura 2000
catalogados como LIC9.
3. La configuración de una trama verde urbana
ayudó a reducir los niveles de contaminación y
a aumentar la capacidad de infiltración del suelo
provocando la mejora de la biocapacidad urbana,
fomentando la biodiversidad y desempeñando un
papel fundamental en la prevención del cambio
climático. Con ella se conservó y canalizó el
pulmón que oxigena la ciudad, mejorando la calidad
del aire, disminuyendo la temperatura, aumentando
la eficiencia energética y la calidad paisajística
de la ciudad. También supuso el incremento de la
conectividad espacial y funcional entre los espacios
verdes urbanos y periurbanos, así como el fomento
de su diversidad, calidad y versatilidad.
4. El señalamiento del anillo agrícola
potenció la agricultura ecológica enalteciendo

Llegado este momento se podría decir que las
infraestructuras verdes de la ciudad de Vitoria
fue el instrumento de regeneración urbana y
territorial que consiguió aliviar las presiones que
el proceso de urbanización estaba produciendo
en el medio ambiente. Y que las intervenciones
en los elementos que la integraban, el anillo
verde, las formas de agua, la trama verde urbana
y el anillo agrícola, resultaron definitivas para su
reconocimiento por la Comisión Europea como
European Green Capital 2012.
Es importante destacar que a partir de
este reconocimiento se elaboró un programa
recopilatorio de las buenas prácticas y herramientas
utilizadas en el proceso a modo de libro de
referencia para el estudio de cualquier ciudad,
aunque sin duda es aún más importante subrayar
que en el se recogía la propuesta de transformación
del anillo verde en una gran infraestructura urbana
que se convirtiese en el corredor urbano sostenible
de referencia en el ámbito de la sostenibilidad.
Así pues, a raíz de las conclusiones del análisis
se podría afirmar que:
1. El anillo verde concentró el grueso de las
actuaciones en la naturaleza y biodiversidad
previstas en el Plan de Acción de la Agenda 21
dando respuesta a la degradación del núcleo
urbano (GEA 21, 2009) y consiguió en cierto
modo ratificar el modelo radioconcéntrico de la
ciudad materializando la idea de ciudad compacta
en contacto con la naturaleza. El PGOU 2003
propuso su materialización uniendo del suelo
rústico del este y el oeste del municipio con
otras bolsas de protección como el parque lineal
del Zadorra, el bosque de Armentia y el parque
Olarizu, mediante un sistema de corredores y
senderos verdes que configuraron el sistema
periférico de zonas verdes protegidas y vinculadas
al sistema verde de la ciudad.
Su reconocimiento e identificación supuso
una barrera al desarrollo disperso y una apuesta
por la ciudad compacta perfectamente deslindada
por él. Su delimitación abrió una puerta al diálogo
del medio urbano con el medio rural, mejorando
su accesibilidad y convirtiéndolo en un corredor
ecológico de primer orden y provocando relaciones
de permeabilidad entre ellos, permeabilidad
9

Lugares de importancia comunitaria dentro de la RED NATURA 2000.

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

el valor de los recursos naturales para la calidad
de vida, preservando los ecosistemas, respetando
la herencia cultural y los paisajes tradicionales.
Como resultado nació un proyecto de huertas
ecológicas que distribuidas por toda la superficie
del anillo, se interconectaron entre si y con el anillo
verde adyacente fomentando la consolidación del
corredor ecológico de mayor entidad en la llanura
Alavesa, donde se desarrollaron nuevas técnicas
agrícolas más respetuosas con el suelo y con los
elementos del hábitat.
En definitiva llegado este momento se podría
afirmar que la Red de infraestructuras verdes de
la ciudad de Vitoria fue la vacuna que erradicó los
virus urbanos que amenazaban su territorio, pues
su suministro frenó los procesos de urbanización
provocando una ciudad compacta cuyo desarrollo
integraba y respetaba el entorno natural a la vez que
minimizaba el impacto medioambiental. Hecho que
hace que en la actualidad siga siendo considerada una
de las diez ciudades más sostenibles de Europa. C
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Satisfacción de habitabilidad durante el confinamiento
por Covid-19. Estudio comparativo de dos tipologías de
vivienda en Argentina
Habitability satisfaction during confinement by Covid-19. Comparative study
of two types of housing in Argentina
Recibido: septiembre 2020
Aceptado: agosto 2021

Alba Inés Ramos Sanz1

Resumen

Abstract

Mediante la realización de una Investigación
Empírica de tipo Descriptivo, se espera determinar
el grado de satisfacción de los usuarios residenciales
con su hábitat, estimando oportuno para la
recopilación de información los momentos iniciales
del escenario atípico de confinamiento social, en
su instancia más estricta. El presente trabajo se
basa en un estudio comparativo de dos tipologías
residenciales representativas de la clase media: la
vivienda unifamiliar y el departamento. A través de
una encuesta electrónica estructurada se obtienen
3973 datos referidos a las condiciones de habitabilidad
de una muestra de 137 usuarios de departamentos y
viviendas unifamiliares. Las respuestas procesadas
revelan indicadores de insatisfacción comunes
de los encuestados respecto de la amplitud,
dimensiones, localización, confort del hábitat que se
perciben en período de cuarentena. Estos resultados
grafican un instante de corte transversal de la
interacción del habitante con su espacio habitable,
siendo de utilidad para sobre disconformidades y
tendencias emergentes de la habitabilidad de los
espacios físicos residenciales y su inserción urbana
pos pandemia, que podrían en la actualidad y en el
corto plazo entrar en conflicto con las tendencias del
mercado inmobiliario residencial.

By carrying out an Empirical Descriptive Research,
it is expected to determine the degree of satisfaction
of residential users with their habitat, considering
the atypical scenario of social confinement, in its
strictest instance, appropriate for the collection
of information. The present work is based on a
comparative study of two residential typologies:
the single-family home and the apartment.
Through a structured electronic survey, 3,973
data are obtained referring to the habitability
conditions of a sample of 137 users of apartments
and single-family homes. The processed responses
reveal common indicators of dissatisfaction of the
respondents regarding the amplitude, dimensions,
location, and comfort of the habitat that are
perceived in the quarantine period. These results
graph a cross-sectional instant of the inhabitant's
interaction with their living space, being useful for
overcoming disagreements and emerging trends in
the habitability of residential physical spaces and
their post-pandemic urban insertion, which could
currently and in the future. short term conflict with
trends in the residential real estate market.

Palabras Claves:

Keywords:

habitabilidad; confinamiento; pandemia;
vivienda; confort

habitability; lockdown; pandemic; dwelling;
comfort

1

Nacionalidad: argentina; adscripción: investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
Profesora de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) de la Cátedra
Arquitectura Bioclimática y la Cátedra Investigar en las Disciplinas Proyectuales; Doctora en Arquitectura (PhD-Arq.), Magíster en
Administración de Negocios (MBA). Email: aramossanz@faud.unsj.edu.ar

28

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

circulación de un virus al cual la Organización
Mundial de la Salud (OMS; 2020) identifica
en el mes de febrero de 2020 bajo el nombre
Covid-19. Debido principalmente al factor R
de contagiosidad de dicho virus, a su letalidad
particularmente elevada entre los adultos mayores
y ante la inexistencia de tratamientos o vacunas
registradas, los países alrededor del mundo
adoptan medidas más o menos extremas de
aislamiento social y preventivo. Dichas medidas
dificultan su implementación en particular en
las áreas urbanas. Sin embargo, al momento de
escribir este trabajo, los países que tomaron dicha
medida como China, demostraron controlar el
brote de Covid-19, luego de aislar y controlar el
desplazamiento poblacional durante seis semanas
en las ciudades más afectadas (Noticias ONU;
2020). Paradójicamente los esfuerzos de los
distintos gobiernos por alcanzar el cumplimiento
del ODS 11 Ciudades y Comunidades Sostenibles,
fueron insuficientes en comparación a la estrategia
de cuarentena social y preventiva en tan sólo las
primeras semanas; la National Aeronautics and
Space Administration (NASA; 2020) registra
el efecto ambiental positivo de la pandemia en
diversos lugares del mundo mediante imágenes
satelitales y sensores de polución la disminución
de la misma en la esfera aérea, terrestre y acuática.
En Argentina, la cuarentena se declaró
obligatoria en todo el territorio nacional mediante
un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) a partir
del día 20 de Marzo de 2020 y hasta provisoriamente
el día 31 del mismo mes, período que se extendió
hasta el 13 de Abril y se renovó hasta el 26 de
Abril, y a la fecha transita una extensión anunciada
hasta el 10 de Mayo. Como muchos otros países
Argentina opta por la estrategia de aplanar la curva
de contagios y fallecimientos, medida que demanda
de prolongados períodos de cuarentena social, que
puede alternar con una mayor flexibilización y
restricción a medida que los datos de la relación
entre la población afectada por la pandemia y el
soporte de los sistemas de salud y económicos lo
demanden. Estudios recientes (Kissler et al; 2020)
señalan que, ante la inexistencia de tratamientos
o curas para el coronavirus, la prolongación de
la cuarentena de manera interrumpida y reiterada
podría extenderse hasta el año 2022.
El fenómeno de la irrupción del coronavirus
entre la población fue determinante por la
práctica masiva e inusual del aislamiento social.
Drásticamente la vida social de las ciudades dio

Las formas del hábitat humano han ido
evolucionando de manera homogénea durante
el siglo XX: más de la mitad de la población del
mundo habita en metrópolis (Organización de
las Naciones Unidas, ONU; 2020). Dado que la
población urbana mundial se incrementó entre
1994-2015 desde 2.300 millones de personas
a 7.300 millones, las proyecciones de la ONU
estiman 8.500 millones de personas en el planeta
para el próximo decenio (2030), un crecimiento
de casi el 20%. Esta tendencia acarrea dos
problemas relevantes: (1) la alta tasa de natalidad
en países sobrepoblados y en vías de desarrollo
-excepto Estados Unidos- y (2) el envejecimiento
poblacional de países desarrollados. Este
desbalance además desencadena hechos visibles
en los últimos años como las olas migratorias
desde los países sobrepoblados y empobrecidos
hacia los países desarrollados y envejecidos: hasta
2015 más de 1 millón de personas provenientes
de países africanos y árabes habían ingresado al
continente europeo (Organización Internacional
para las Migraciones, OIM; 2016). Para tener una
estimación, se espera que para 2050 los países
europeos vean reducida su población entre un
10 y un 15% (ONU; 2020). Esta tendencia de
concentración urbana a su vez despobló las zonas
rurales, las cuales disponen en consecuencia de
menor número y calidad de servicios básicos.
Según un informe de la ONU, para el año 2030 el
60% de la población mundial vivirá en ciudades
con aproximadamente medio millón de habitantes
(UN; 2018). Este informe relata que en el año 2000
se registraban 371 ciudades de hasta 1 millón de
habitantes, para el año 2018 existían 548 ciudades
con dicha población y se estima que para 2030 el
número de ciudades sobrepobladas en el mundo
ascienda a 706. Desde entonces el problema de
insostenibilidad de las urbes ha sido puesto en
evidencia por parte de los organismos internacionales
al declarar la necesidad de ciudades sustentables,
resilientes, inteligentes, etc. estableciendo diversas
metodologías como por ejemplo la definición y meta
de cumplimiento de los denominados Objetivos del
Desarrollo Sostenible (ODS).
Estos escenarios se encuentran en la actualidad
alterados: las proyecciones de crecimiento
urbano podrían no alcanzarse ante la amenaza
de la pandemia que afecta particularmente a las
metrópolis. Desde fines de 2019 se detecta la
29

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

paso a la vida privada puertas adentro: imágenes de
personas urgiendo estrategias insólitas para escapar
al aislamiento en sus propiedades han recorrido
el mundo, incluso entre algunas que utilizaron
identidades animales o personajes de fantasía para
evadir los controles oficiales. En situaciones como
ésta, la población se ve restringida a los espacios
que dispone para morar y es entonces cuando se
observan las oportunidades de hábitat de distintos
segmentos socioeconómicos, y los resultados de
dichas vivencias. Por ejemplo, en América Latina,
así como en África, se anuncian dramáticos efectos
de la pandemia debido principalmente a la pobreza
que caracterizan a su población y se manifiesta en
sus ciudades (Comisión Económica para América
Latina y el Caribe, CEPAL; 2020). De hecho, el
Covid-19 llega a la humanidad en su conjunto,
en un momento en el cual el Capitalismo ha
conseguido su máxima expresión de desigualdad a
escala global agudizando a las economías frágiles,
alcanzando parámetros de distribución de la
riqueza como los observados en la Bélle Époque
europea o el auge de la burguesía norteamericana
de principios del SXX (Piketty, T; 2018). Argentina
en particular presenta un pasado reciente de crisis
económica y endeudamiento internacional, pero en
este sentido también la sociedad norteamericana y
otras sociedades americanas con modelos similares a
ésta, alcanzan la máxima tasa de desigualdad social
de su historia político-económica (Stiglitz; 2012).
En este contexto resulta relevante el soporte
de varios sistemas: de salud, telecomunicaciones,
seguridad, entre otros; pero sobre todo se destaca
el papel de la vivienda como contenedor del
proceso de cuarentena y sus resultados (ONUHábitat; 2020). De especial interés para la
disciplina del habitar es la observación de la
habitabilidad -intensiva- de las personas en su
espacio, ahora como lugar de confinamiento.
En Argentina en los entornos más carenciados,
la política de confinamiento se da en forma de
unidades barriales, mientras que en hábitats de
clase media y alta la cuarentena se lleva a cabo
individualmente o por grupo familiar dentro de
las unidades habitacionales tales como viviendas
o departamentos. Las políticas de construcción de
unidades barriales para sectores carenciados -la
llamada vivienda social- es responsabilidad de
los gobiernos, pero la construcción de unidades
habitacionales para la clase media y media-alta
es predominantemente dominada por las leyes de
oferta y demanda que gobiernan a los mercados,

y en este caso particular al mercado inmobiliario.
En Argentina el intervencionismo del Estado
en las normativas urbanas es considerable, sin
embargo, se observa que esta regulación suele
ser una consecuencia y no parece anticiparse a
las demandas sociales. En el presente trabajo se
espera conocer (1) si el mercado inmobiliario
ha conseguido efectivamente dar solución a las
necesidades de habitabilidad de la clase media
de estudio, (2) de no ser así, cuál parecería ser la
tendencia o necesidad de hábitat de los usuarios
del sector medio de la población encuestada.
Para responder las citadas cuestiones se realizan
encuestas a los usuarios de las unidades habitacionales
enmarcadas en un período transeccional de tiempo:
el momento crítico de habitabilidad, materializado
en el aislamiento y confinamiento social. Este hecho
poco frecuente en la historia contemporánea de la
humanidad lo es aún menos entre la sociedad de clase
media, acostumbrada al consumo material de objetos
y entretenimiento. De esta manera la pandemia viene
a irrumpir en los modos de vida, confinando a las
personas a compartir su cotidianeidad entre su círculo
íntimo, teniendo como escenario único su hogar.
ANTECEDENTES DEL TEMA DE
INVESTIGACIÓN
Al momento de redactar el presente trabajo, se
disponía de escasos antecedentes publicados sobre
el fenómeno del impacto de la pandemia sobre las
formas de habitar los espacios residenciales. Casi
un año más tarde, considero relevante incorporar
los siguientes estudios publicados recientemente.
Cuerdo-Vilches, T.; Navas-Martín, M.; Oteiza,
I. (2020) adaptan el método de entrevistas mediante
un formulario de solicitud de información cualitativa
(narrativas e imágenes) y difundido vía correo
electrónico a una serie de organizaciones las cuales a
su vez reemiten el mensaje. Como complemento los
investigadores recurren a SurveyMonkey platform®,
con la cual emiten un cuestionario estructurado de
casi 60 preguntas, el cual demanda un período medio
de 20 minutos. Para proporcionar confiabilidad a
la muestra y su composición, los investigadores
comparan los resultados de su trabajo con los
de organismos oficiales de España, que en un
período similar recaudaron mayor volumen
de información. Al final de la investigación
se hace alusión al análisis estadístico de 1804
respuestas que, considerando las 60 preguntas
de cada cuestionario, puede deducirse que la
30

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

muestra alcanza 30 personas. La investigación
destaca principalmente por el volumen de datos
cualitativos, principalmente imágenes fotográficas.
Puede observarse en este trabajo que las
técnicas de recolección y validación de datos se
han adaptado a la coyuntura, que afecta también
al observador. Debido a la situación coyuntural,
el equipo de investigación adolece de recursos
financieros y la investigación se inicia como una
inquietud de naturaleza exploratoria. Otro aspecto
es el alcance de dicha encuesta, al igual que en
el presente estudio, evade a la población que no
dispone de recursos económicos y/o tecnológicos
suficientes, o en el caso de los últimos, que carece
de dominio sobre éstos como sucede con cierta
frecuencia con los adultos mayores.
El trabajo de los investigadores Cuerdo-Vilches,
T.; Navas-Martín, M. (2021) -descripto en párrafos
anteriores- se replica en una publicación orientada
a caracterizar aspectos subjetivos asociados a la
educación virtual en los domicilios madrileños. En
Adequacy of telework spaces in homes during the
lockdown in Madrid, according to socioeconomic
factors and home features (Cuerdo-Vilches, T.
et al; 2021) la investigación se orienta al proceso
de adaptación del teletrabajo en los domicilios
y sus variables características consideradas en
las publicaciones previas. En este artículo los
investigadores destacan las cualidades demandadas
en los ambientes de trabajo en casa: ubicación
estratégica y dimensiones del espacio, iluminación
artificial, temperatura, insonorización, iluminación
natural, amueblamiento, entre otros.
Abele, M., Kallmeyer, B.; and Alshatshati, S.
(2021) recolectan datos de utilización de servicios
tales como energía eléctrica, agua y gas natural,
desde marzo de 2019 a febrero de 2021 a fin de
realizan un análisis a partir de una muestra de 38
propiedades de 26 ciudades norteamericanas, para
determinar la variación en la demanda de recursos
energéticos y agua sanitaria. La investigación
destaca la poca confiabilidad de los datos obtenidos
para los consumos de agua y gas natural, así como
la escala de la muestra para inferir los resultados. El
trabajo resalta que la variación anual del uso de la
energía se incrementa cinco veces (10%) respecto
de los incrementos anuales pre pandemia (2%).
Alonso, M.; et al (2021) recurre a las encuestas
on line de 25 preguntas (demora de 10 minutos),
que proporcionan 2.367 respuestas, lo cual
indica un alcance estimado de 95 encuestados
en Valencia, España. Este artículo presenta

preguntas similares a las realizadas en la presente
investigación, a pesar que ambos persiguen fines
distintos. En el trabajo mencionado, los autores
intentan identificar el impacto de la pandemia en la
resiliencia de los hogares españoles encuestados.
Los resultados de la investigación destacan
una elevada satisfacción de los usuarios con su
hábitat y una escasa motivación por modificar las
residencias que habitan. Entre las características
mejor valoradas por los residentes se destacan la
iluminación natural, la conectividad a internet, los
espacios al aire libre, el confort térmico y acústico.
Sin embargo, la accesibilidad, la necesidad de
disponer de adecuada aislación térmica y acústica,
la disponibilidad de espacios abiertos o al aire
libre, la disponibilidad de espacios de trabajo,
mayor espacialidad de los ambientes y superficies,
son las necesidades generalmente insatisfechas.
Jaimes Torres, M. et al (2021) realiza un
estudio cuali-cuantitativo de habitabilidad de
las residencias urbanas en México, durante el
confinamiento por Covid-19. Al igual que en
el trabajo aquí expuesto, los autores sacrifican
algunos aspectos técnicos en virtud de potenciar
la oportunidad de develar la habitabilidad de los
usuarios de las viviendas durante su confinamiento
entre el 7 de agosto al 30 de octubre del año
2020. Se recurre a la difusión de cuestionarios
on-line, entre otros mediante mensajería de
Whatsapp®, SurveyMonkey platform® y
correos electrónicos. El estudio cuantitativo
arroja 1008 respuestas de 58 preguntas cada
encuesta (20 minutos de duración), alcanzando
según estos datos un total de 18 encuestados.
Los resultados indican una considerable
satisfacción en la habitabilidad durante la
cuarentena, siendo los aspectos característicos
la buena iluminación y la calidad del aire, y el
aspecto más demandado y carente, la adecuada
aislación termo-acústica.
Luego de una breve revisión de los antecedentes,
resalta que las técnicas de análisis y los contenidos
de los cuestionarios observados en España y
México, en los trabajos en los cuales participan
los mismos autores, son replicadas. Dada la
naturaleza de la situación de confinamiento, con
frecuencia los investigadores utilizan encuestas
on line, con un alcance que no supera un máximo
de 150 encuestados y algunos valores mínimos no
superan la decena. Con ello es de esperar que los
resultados de los trabajos no sean generalizables
a la población de estudio.
31

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

MARCO TEÓRICO

resiliencia que tienen los mismos para adaptarse a
la situación de confinamiento dentro de los límites
espaciales disponibles.

Cuerdo-Vilches, T.; Navas-Martín, M.; Oteiza,
I. (2020) y Cuerdo-Vilches et al (2021) hacen
referencia a la habitabilidad a partir de aspectos
tales como la calidad de la iluminación natural y
artificial de los espacios, calidad del aire interior,
insonorización, y para uso laboral además la
dimensión y ubicación de los espacios, así como
el mobiliario. En el año 2020 la habitabilidad
integra además aspectos psicológicos asociados
a temores infundidos por la percepción de
la situación sanitaria y económica de cada
individuo o integrante del grupo de convivencia.
Otro factor incidente es la falta de interacción
social, la falta de actividad física (De la Serna,
J.; 2020). La dedicación temporal o permanencia
de la habitabilidad en los diversos espacios de
la residencia durante el confinamiento, sugiere
como novedad los ámbitos de trabajo y educación
en casa. Estos espacios pre-pandemia eran con
mayor frecuencia habitados fuera de casa.
La habitabilidad tiene al confort como requisito.
En los trabajos citados, el Confort es definido a
partir de las prestaciones lumínicas, termo-acústicas
de las residencias y un indicador del detrimento del
mismo es el uso de equipos de acondicionamiento
térmico o de la iluminación artificial.
La infraestructura hace referencia por
ejemplo a la disponibilidad de agua caliente
sanitaria y en Cuerdo-Vilches et al (2021) es
relevante la calidad de la conexión a internet.
Este último factor adquiere importancia en
la pandemia, al punto de despertar interés
en algunos gobiernos para constituirlo en un
servicio público, junto con el agua sanitaria, la
electricidad, el gas natural y la recolección de
residuos cloacales, según sea el país.
Alonso, M.; et al (2021) incorpora el concepto
de resiliencia a las viviendas en las cuales se lleva
a cabo el confinamiento. Esta definición alude
a la capacidad de las unidades habitadas para
dar respuesta a nuevas formas o necesidades de
habitar los espacios durante el aislamiento social.
Este concepto menciona De la Serna, J. (2020)
al referirse al estado anímico en esta situación
histórica, de los habitantes de las residencias
durante el confinamiento. Según el autor, la
resiliencia es algo que se puede enseñar y aprender.
En el sentido estrictamente teórico se estima que la
resiliencia de algunos hogares podría ser un reflejo
de la percepción de los usuarios, en función de la

METODOLOGÍA
Como se adelantó en la Introducción, el trabajo
persigue dar cuenta del nivel de satisfacción de
los usuarios de clase media con su hábitat y la
detección de los puntos débiles de los entornos
residenciales actuales y del mercado inmobiliario.
La investigación se realiza en un contexto
excepcional de confinamiento con lo cual el usuario
atraviesa estancias prolongadas y persistentes en los
espacios en los cuales habita en su vida cotidiana.
Para detectar los aspectos de insatisfacción de los
habitantes se lleva a cabo un estudio comparativo
de dos tipologías representativas del hábitat urbano
de uso residencial de la clase media: la vivienda
unifamiliar y el departamento. La primera se
caracteriza por tratarse de una unidad aislada de
otras, inserta en un terreno mayor que la contiene,
mientras que el departamento se caracteriza por ser
una unidad aglomerada, adosada a otras unidades
que siguen el mismo patrón y cuyos espacios
abiertos son mayoritariamente de uso común. Las
viviendas se localizan generalmente en terrenos
más extensos que los departamentos y éstos suelen
ubicarse en terrenos cercanos a las zonas urbanas
más densas.
Se presenta una investigación Empírica de
tipo Descriptiva, que se basa en una técnica
de Encuesta electrónica vía internet mediante
el interrogatorio de un conjunto de personas a
quienes se les realizan preguntas por escrito o en
formato de texto. La investigación descriptiva
presenta un diseño transversal simple, trabajando
sobre una única muestra de encuestados en un
solo espacio temporal. Los datos se obtienen de
manera estructurada utilizando un cuestionario
formal que presenta las preguntas en un orden
predeterminado. El cuestionario se compone de una
serie de preguntas de alternativa fija, en la cual el
encuestado elije entre un conjunto predeterminado
de respuestas. La pesquisa de datos se basa en los
resultados de la encuesta estructurada (Malhotra,
N; 2008), no presencial y de formato y distribución
digital. Debido a las conocidas limitaciones
de desplazamiento espacial y/o territorial que
definieron el momento en el cual se decreta el
Aislamiento Preventivo Obligatorio en Argentina
y otros países del mundo este trabajo se realiza
32

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

utilizando esencialmente recursos digitales, por
cuanto las encuestas diseñadas se lanzaron a una
población indefinida de antemano. Estas encuestas
se ejecutaron en el marco de los Formularios de
Google® (2020) y para su difusión se emplea la
agenda de contactos de la aplicación Whatsapp®
(2020). Los contenidos de las preguntas se diseñan
de manera tal que pudieran esclarecer varios
aspectos sociales por un lado y condiciones de
habitabilidad por otro. La misma se estructura
en dos secciones: la primera tiene por finalidad
identificar con precisión al encuestado -identidad de
género, edad, actividad laboral, sector económico,
hábitos cotidianos, convivientes, relaciones, etcmientras que la segunda sección tiene por objetivo
observar la adaptación y habitabilidad del usuario
detectando puntos que reflejen insatisfacciones
concretas o aspiraciones intangibles.
Así como la estructura de las preguntas conduce
a una múltiple opción de respuestas, también
permite respuestas abiertas mediante escritura. La
limitación del formulario de Google® es que no
facilita dos respuestas ante la misma pregunta. En
la primera sección se realizó un número total de 29
preguntas: 16 preguntas con más de tres opciones
de respuesta cada una. En la segunda sección de la
encuesta, se llevaron a cabo 13 preguntas, con la
misma modalidad de respuestas.
La encuesta denominada Experiencia en
Cuarentena (Ramos Sanz, A; 2020) se lanza
a la red el día 24-03-2020, a cinco días de la
declaración e implementación inmediata del
Aislamiento Preventivo y Obligatorio decretado
en Argentina (Boletín Oficial; 2020) y a ocho días
de decretada la suspensión total de actividades
académicas en todos los niveles educativos y en
la administración pública nacional y provincial.
Las respuestas de la encuesta se recogen desde
el 24-03 y durante el período de una semana,
con menor aceleración en su crecimiento en la
medida que pasan los días. La herramienta de
Google® permite visualizar el desarrollo de las
encuestas y obtener los resultados en tiempo
real. En simultáneo y ante el escenario atípico,
el mismo día que se lanza la encuesta, se lanzan
también otras herramientas virtuales tales como
aquellas que asisten a la educación a la distancia,
algunos juegos, programas, aplicaciones, etc. que
las personas comparten en dicha semana ante la
declaración de la cuarentena. Este factor interfiere
con el grado de difusión de la encuesta, puesto
que compite con otras en simultáneo.

Para el procesamiento de los datos cualitativos
se utilizan hojas de cálculo de Excel (2020), con
las cuales se lleva a cabo la codificación de las
respuestas de los encuestados a fin de confeccionar
las Tablas de Frecuencia. Los valores obtenidos
de esta conmutación se representan gráficamente
mediante sencillos diagramas de barra y de
torta y se consigue una síntesis de las variables
de insatisfacción más relevantes mediante el
diagrama de Pareto.
Caracterización de la Muestra de Estudio
El trabajo toma como muestra de estudio la
Provincia de San Juan, localizada en el extremo
oeste y centro del territorio argentino cuya
población alcanza en el año 2010 los 738959
habitantes (Instituto Nacional de Estadísticas y
Censos; 2020), cuyo 64% se encuentra concentrada
en la estructura urbana denominada Gran San Juan.
Los resultados de la encuesta indican un total
de 3973 respuestas: en el tiempo que circula la
misma, alcanza a 137 personas, mayoritariamente
identificados con el género femenino en un 77,8%
y un 22,2% de identidad de género masculino.
La muestra se compone en un 54% de personas
entre 40 y 65 años, un 37,3% de personas de hasta
40 años y un 8,7% de mayores de 65 años. Esto
indica que la encuesta comprende en un 91,3% a
una población económicamente activa.
La gran representatividad de la población
económicamente activa en la encuesta podría
indicar el impacto del aislamiento preventivo en
dicho sector: en efecto, el sistema de seguimiento
de personas de Google Argentina (Google; 2020)
pone de manifiesto el acatamiento de la cuarentena
en el territorio nacional. La compañía señala que
en la Provincia de San Juan durante el aislamiento
preventivo, la circulación de personas en espacios
públicos se redujo en un 80%, en paralelo con los
datos obtenidos en el resto del territorio nacional.

33

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Características de las unidades habitacionales y
representatividad tipológica

más allá de la etapa de su vida. Por otro lado, se
observa que el 75% de los encuestados habitan
en residencias con más de un ambiente, aparte
de un dormitorio, un baño y cocina; y que casi la
mitad de los mismos habitan en residencias con
espacios numerosos, de más de 3 ambientes.

Figura 1. Tipología residencial correspondiente al hábitat
de los encuestados según edad (arriba) y cantidad de
ambientes que declaran disponer los encuestados (abajo)

Figura 2. Mercado inmobiliario digital de viviendas
unifamiliares: (arriba) número de dormitorios. Abajo,
los resultados de la encuesta en cuanto a las viviendas
unifamiliares, organizadas según cantidad de ambientes

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Entre las preguntas efectuadas en la segunda
parte de la encuesta, se persigue caracterizar la
habitabilidad de los espacios ocupados por los
encuestados. Los encuestados están distribuidos
entre aquellos que habitan en unidades de
viviendas unifamiliares y entre los que habitan
en departamentos. Las preguntas apuntan a
conocer cuántos ambientes además de los básicos
-dormitorio (1) baño y cocina- tiene el lugar
en el cual las personas transitan el período de
aislamiento social preventivo. Las respuestas
señalan que el 81% de los encuestados alcanzados
residen en viviendas unifamiliares, mientras que
el restante 19% lo hacen en departamentos.
Se observa en la Fig.1 (arriba) que la edad
no parece ser un factor vinculante a la tipología;
es decir que los encuestados habitan tanto en
departamentos como en viviendas unifamiliares,

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Las proporciones entre quienes residen en
departamento y quienes lo hacen en viviendas
unifamiliares no responden a las proporciones
características de la población de análisis.
Para estimar la representatividad de las casi
4000 respuestas de los casos encuestados, se
caracteriza el parque inmobiliario de la Provincia
34

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

de San Juan, para lo cual se aborda una búsqueda
de los sitios de internet más utilizados en los
límites provinciales. Entre éstos, se seleccionan
aquellos con mayores visitas y con mayor número
de publicaciones inmobiliarias activas. En el sitio
identificado (Compra en San Juan; 2020), se
registran 3760 publicaciones vigentes de unidades
residenciales entre tipologías de Vivienda
Unifamiliar con 2156 unidades y Departamentos
con un total de 1604. Puede observarse que el
mercado digital ilustra una oferta de similares
proporciones entre departamentos (43%) y
viviendas unifamiliares (57%) a la reflejada
mediante los resultados de las encuestas. Estos
resultados podrían indicar que en el presente
trabajo falta representatividad en un 24% entre
la población que reside en departamentos,
y que la población residente en viviendas
unifamiliares se encuentra sobrerrepresentada en
la misma proporción. O bien podría considerarse
que el mercado se caracteriza por una oferta
casi simétrica de departamentos y viviendas
unifamiliares disponibles, pero que la ocupación
efectiva de dichas unidades es menor en el caso
de los departamentos.
Para determinar las dimensiones de las
unidades habitacionales de referencia, el sitio
de internet sólo admite filtros de búsquedas
por cantidad de dormitorios; 1, 2, 3, y más de
4. Puede notarse que el 58% de las Viviendas
Unifamiliares se caracterizan por disponer de
3 dormitorios. En relación con el número de
ambientes, el 53% de los encuestados residentes
en viviendas unifamiliares declaran disponer de
más de tres. Según datos del mercado digital, el
24% de las residencias unifamiliares disponen de
hasta dos dormitorios, mientras los encuestados
residentes en igual tipología que posee hasta
tres ambientes representan el 29% de los casos.
Asimismo, en el mercado digital existe mayor
cantidad de viviendas unifamiliares (82%) con
más de un dormitorio -principalmente entre dos y
tres-, mientras que entre los encuestados un 82%
de personas habitan viviendas unifamiliares con
más de un ambiente. Estos resultados reflejan
cierta coherencia entre el mercado digital de
inmuebles y los casos encuestados.
En el caso de la tipología de departamentos, el
mercado digital se define principalmente por unidades
de 1 dormitorio (43%), siendo el resto de más de dos
dormitorios. En los resultados de la encuesta, esta
proporcionalidad coincide dado que un 54% de los

encuestados que habitan en departamentos, declaran
disponer de hasta un ambiente.
De esta manera puede decirse que los datos
indicativos de los espacios físicos declarados por los
usuarios son representativos del mercado inmobiliario,
en cuanto a características de espaciosidad de
departamentos y viviendas unifamiliares.
Figura 3. Mercado inmobiliario digital de departamentos:
(arriba) número de dormitorios. Abajo, los resultados
de la encuesta en cuanto a departamentos, organizadas
según cantidad de ambientes

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Estructura familiar o social de cohabitación
El 19% de los convivientes con hijos lo hacen en
tipologías de viviendas de hasta un ambiente, un
27% lo hace en viviendas de hasta tres ambientes
y la mayoría de los casos encuestados (54%)
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Iluminación Natural

convive en viviendas unifamiliares de más de tres
ambientes. Se observa en el caso de la tipología
de vivienda unifamiliar que el 65% de los
encuestados conviven con sus hijos. Este valor
relativo es sensiblemente menor (2%) al de las
personas que conviven con sus hijos en tipologías
de departamentos.
En la Fig.4 puede observarse que del total de
personas encuestadas que habita en departamentos,
el 67% lo hace con sus hijos. Entre los diferentes
ambientes, los convivientes con hijos optan en un
50% por departamentos de hasta tres ambientes,
teniendo como segunda opción los departamentos
de un solo ambiente (37%). Una minoría (13%)
convive en departamentos de más de tres
ambientes. Quienes conviven con pareja e hijos
habitan por igual en espacios de 1, hasta 3 o más
de tres ambientes.
Puede decirse que los encuestados que conviven
comúnmente con pareja e hijos pueden vivir tanto
en departamentos como en vivienda unifamiliar.
Las demás opciones son minoritarias.

Respecto de las declaraciones de los encuestados,
casi la totalidad señalaron estar satisfechos con
la iluminación de los ambientes tanto en el caso
de tipologías de departamentos como en las
viviendas unifamiliares, aunque se detecta cierta
inclinación a presentar insuficiencia lumínica en
viviendas unifamiliares de hasta tres ambientes.
Espacios al aire libre
Los encuestados declaran tener diversas opciones
de espacios abiertos; terraza, balcón o jardín.
Los departamentos de hasta un ambiente se
caracterizan por disponer de opciones: la mitad
tiene balcones, pero la otra mitad dispone de
un pequeño jardín o terraza. En el caso de un
departamento un poco más amplio, de hasta
tres ambientes el 75% dispone de balcón,
siendo poco frecuentes las demás opciones. Los
departamentos de más de tres ambientes disponen
exclusivamente de terraza.
En la tipología de vivienda unifamiliar el 100%
de los encuestados declaran disponer de un jardín.

Figura 4. Convivientes en vivienda unifamiliar (%, izq.)
o en departamento (der.) con hijos, pareja e hijos, pareja, solo, u otra opción

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos por la encuesta

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Indicadores de Insatisfacción

Figura 5. Insatisfacciones en espacios interiores para
tipología de vivienda unifamiliar (a continuación) y
tipología de departamento (sig. pag.)

La encuesta finaliza con preguntas que hacen
referencia al grado de satisfacción con a-Espacios
Interiores: amplitud, cantidad y confort térmico;
b-Iluminación natural y Espacios al aire libre;
c-Entorno Urbano. Las preguntas apuntan a
detectar disconformidades particulares como
espacios interiores reducidos, falta de espacios
al aire libre, localización urbana o entorno
inadecuado, pero cuyo objetivo final consiste en
resaltar el grado de disconformidad integral del
sujeto con su hábitat cotidiano.
a- Espacios Interiores: amplitud, cantidad y
confort térmico
Los resultados de la encuesta señalan que la
demanda principal en tipologías de viviendas
unifamiliares de 1 ambiente es una mayor cantidad
de ambientes interiores. El segundo aspecto
más demandado por los usuarios encuestados
es la amplitud de los ambientes, tendencia
que disminuye al aumentar el número de
ambientes de la vivienda. Respecto del caso
de viviendas con mayor cantidad de ambientes
llama la atención que la necesidad se centre en
requerir espacios más confortables desde lo
térmico, aspecto irrelevante en las viviendas
unifamiliares de espacios reducidos.

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Tabla 1. Preguntas y las posibles respuestas presentadas en la Encuesta

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Los usuarios de departamentos declaran tener
muy buena iluminación natural en todos los
casos, sin encontrarse ello afectado al número
de ambientes. Sin embargo, sus demandas se
centran en un 100% en la necesidad de disponer
de espacios al aire libre, aun cuando presenten
gran cantidad de ambientes interiores.
c- Entorno Urbano
Figura 6. Insatisfacciones en entornos urbanos para
tipología de vivienda unifamiliar (arriba) y tipología
de departamento (abajo)

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Los resultados señalan que en el caso de las
viviendas unifamiliares para aquellas de hasta un
ambiente, la demanda es de mayor cantidad de
espacios interiores. Este tipo de vivienda presenta
el mismo desempeño que los departamentos
en cuanto a demandas de in-satisfacción de
espacios interiores se refiere; se reclaman mayor
número de espacios y espacios más amplios. En
los departamentos, sin interesar el número de
ambientes -aun cuando sean de más de tres- la
demanda es la misma: tanto una mayor cantidad
de espacios interiores como así también espacios
interiores más amplios. Aparentemente, existe
una necesidad de espacio -en número y amplitudentre los usuarios de departamentos.
Cuando la limitación física de ambientes se
satisface, las demandas se basan en mejorar los
niveles de confort térmico, lo cual sucede en
viviendas de más de un ambiente.
b- Iluminación natural y Espacios al aire libre
En los usuarios de viviendas unifamiliares se
observa que en la medida en que el número de
ambientes crece, la necesidad de una mejor
iluminación natural en espacios interiores crece
también, y se reduce la necesidad de disponer de
espacios al aire libre.

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

RESULTADOS
Entre la mayoría de los encuestados usuarios
de viviendas unifamiliares, existe una demanda
constante en unidades de 1 ambiente o de más,
en habitar espacios urbanos ubicados en las
afueras de la ciudad. Esta demanda varía poco
en función del número de ambientes interiores
que tenga la vivienda.
Los usuarios de viviendas unifamiliares
demandan vivir en las afueras de la ciudad, incluso
entre aquellos cuyas viviendas disponen de más de
tres ambientes, las cuales supuestamente podrían
insertarse en terrenos amplios. El encuestado
usuario de departamento señala una preferencia
por habitar en lugares céntricos: un 50% optó por
habitar en el microcentro, mientras que el otro
50% escogió un barrio inserto en un área urbana.
Evidencia ello la necesidad de cercanía a los
servicios por parte del usuario de departamentos,
aun durante el impacto del confinamiento. Tanto
entre usuarios de departamento como de viviendas
unifamiliares, la cantidad de encuestados que
prefirieron la modalidad de barrio cerrado o
country representan una minoría, no asociada a
la espacialidad de la unidad habitacional actual.

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

A continuación (siguiente página), se presenta
una síntesis comparativa de los datos obtenidos
en el apartado anterior. En la Introducción se
mencionan como objetivo del presente trabajo,
dar respuesta a los siguientes interrogantes: (1) si
el mercado inmobiliario de estudio ha conseguido
efectivamente dar solución a las necesidades
de habitabilidad de la clase media, en base a la
muestra considerada (2) y si esto no es así, cuál
parecería ser la tendencia o necesidad de hábitat
de los usuarios del sector medio de dicha muestra.
En el caso de la tipología de departamentos,
entre un ambiente y de hasta tres ambientes la
tendencia señala que, a menor número de espacios
interiores, menor grado de satisfacción por parte
del habitante. En el caso de departamentos de más
de tres ambientes, se declara un grado medio-alto
de satisfacción.
En el caso de los usuarios de viviendas
unifamiliares, a medida que existe mayor número
de ambientes interiores, crece el grado de
satisfacción por parte del habitante. En este sentido,
puede señalarse que, -sin interesar la tipología
residencial- en condiciones de confinamiento
social, el número de ambientes interiores tanto en
departamentos como en viviendas es determinante
del nivel de satisfacción del usuario.

Figura 7. Grado de Satisfacción de los habitantes
para el caso de Departamentos (izq.) y de Viviendas
Unifamiliares (der.)

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Figura 8. Grado de Satisfacción de los habitantes para tipologías de Vivienda Unifamiliar (azul) y Departamento (ocre)

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos por la encuesta

responde a las necesidades declaradas por parte
de los habitantes de las unidades residenciales
consideradas en este trabajo.
A fin de determinar cuáles serían las cuestiones
concretas más relevantes relativas al hábitat sobre
las cuales los habitantes de unidades residenciales
declaran sentir alguna insatisfacción, se construye
una relación 20/80 o de Pareto. La hipótesis de esta
organización de la información en un Diagrama
de Pareto supone que en un 20% de las causas se
originan el 80% de los problemas. A partir de los
datos reunidos en el Diagrama de Pareto de la Fig.
9, se puede construir una respuesta a (2) sobre cuál
parecería ser la tendencia o necesidad de hábitat
de los usuarios del sector medio de la población
encuestada. En el caso de la tipología residencial
de departamento, el Diagrama de Pareto es
claro: el 80% de la insatisfacción de las personas
encuestadas que habitan en departamentos de
hasta tres ambientes está principalmente originada
en (1) la necesidad de disponer de espacios al
aire libre y en menor medida (2) una demanda de
mayor cantidad de espacios interiores aun en las
unidades con relativa abundancia de ambientes.
En tercer lugar, se encuentra (3) la demanda de
espacios interiores más amplios, nuevamente sin
importar si se trata de departamentos con mayor
número de ambientes.
En el caso de la tipología residencial de
vivienda unifamiliar, el Diagrama de Pareto es
menos claro: las necesidades son heterogéneas.

En el gráfico de frecuencias relativas, resalta la
contra tendencia entre las tipologías residenciales:
con mayor frecuencia los usuarios de departamento
declaran un grado de satisfacción muy bajo,
en comparación con una mayor frecuencia de
satisfacciones altas en usuarios de viviendas
unifamiliares. En general, el usuario de departamento
declara su intención de modificar mayor número de
factores relativos a su hábitat que aquel usuario que
reside en una vivienda unifamiliar. Es concluyente
entonces, que los usuarios de viviendas unifamiliares
en general se encuentran más satisfechos con su
hábitat de confinamiento que aquellos que residen
en departamentos.
Hasta ahora podríamos acercar una respuesta
al primer cuestionamiento (1) si el mercado
inmobiliario de estudio ha conseguido efectivamente
dar solución a las necesidades de habitabilidad de
la clase media analizada. En este punto se observa
que la mayor satisfacción de los habitantes de
residencias va de la mano de tipologías de vivienda
unifamiliar y en particular aquellas que ofrecen
mayor número de ambientes. A esto, el mercado
inmobiliario local proporciona un 43% de su parque
edilicio en tipologías de departamentos, y de esta
proporción casi la mitad de la oferta dispone de
un solo dormitorio. Se refleja en la Fig. 7 que el
menor número de ambientes es determinante en
el grado de insatisfacción del usuario. En tanto,
podrá concluirse que respecto de la cuestión (1)
el mercado inmobiliario actual de estudio no
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Se puede sintetizar en tres demandas prioritarias:
(1) la localización de la vivienda en las afueras de
la ciudad, (2) la necesidad de espacios al aire libre
y (3) espacios térmicamente confortables.
En este sentido, es llamativo que la necesidad
de espacios al aire libre sea declarada relevante en
ambas tipologías. Esta insatisfacción del usuario
es prioritaria en el caso de quienes habitan en
departamentos, pero en el caso de los usuarios
de viviendas unifamiliares la misma se encuentra
como la segunda necesidad insatisfecha por su
hábitat, aun cuando el 100% de las viviendas
disponen de jardín. En este caso podría suponerse
que ésta en realidad no es una necesidad concreta,
sino subjetiva.

Es notoria la necesidad de confort térmico de
habitantes de viviendas con mayor número de
ambientes, en concordancia con una demanda
creciente de iluminación natural con lo cual
puede suponerse que en la medida que la vivienda
dispone de más espacios, los mismos se tornan
más ineficientes en confort térmico y lumínico.
CONCLUSIONES
Existe entre los usuarios de departamentos un
mayor número de insatisfechos y una tendencia
marcada hacia la baja satisfacción, sobre todo entre
departamentos de hasta tres ambientes. Se sugiere
una relación en esta parte: existe evidentemente un

Figura 9. Necesidades insatisfechas por los habitantes de Departamentos (arriba) y de Viviendas Unifamiliares (abajo)

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos por la encuesta

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

porcentaje de la población que habita en condiciones
de insatisfacción en tipologías que no están dando
respuesta a las necesidades de la mayoría de sus
usuarios. Sin embargo, los departamentos reflejan una
participación significativa (43%) dentro del mercado
inmobiliario de estudio. Ello puede explicarse
porque evidentemente existe demanda de este tipo
de unidades habitacionales. ¿Pero si se declaran
insatisfacciones entonces porqué existe tal necesidad?
A continuación, se presenta una tabla con los valores
medios expresados en dólares estadounidenses
(USD) de las dos tipologías residenciales analizadas,
organizadas por el número de dormitorios de los
que dispone cada una. La tipología residencial de
departamentos, aun cuando disponga de mayor
número de ambientes es entre un 50% y un 30% más
económica que una vivienda unifamiliar de utilidades
semejantes (en cuanto a número de dormitorios).
El precio de los alquileres es proporcional al valor
de la unidad, por lo tanto, en este sentido también
presentan diferencias similares entre departamentos y
viviendas. Esto a su vez se explica por el menor costo
de construcción de departamentos, frente al costo de
construcción de una vivienda de iguales dimensiones.
Es posible que exista detrás de la demanda u oferta
de departamentos, una razón presupuestaria de peso.
Incluso, probablemente la mayor satisfacción de los
usuarios de vivienda unifamiliar vaya de la mano
con una satisfacción de su bienestar económico.
Ello podría fundarse en el hecho de que en
Argentina como en Estados Unidos, la clase media
se caracteriza por conservar casi la totalidad de su
capital privado en forma de propiedades, invertido en
el mercado inmobiliario. Esto es, la gran mayoría de
los propietarios poseen principalmente su vivienda y
el valor de ésta es representativo del capital total de la
persona y refleja sus ingresos.

Por otra parte, el confort como necesidad
insatisfecha parece ser exclusivo de la lista de
demandas surgidas en usuarios de tipologías
de viviendas unifamiliares -no así de usuarios
de departamentos- en las cuales con mayor
frecuencia ya se han satisfecho los requerimientos
físicos de espacio. De esta manera se observa que
la existencia de espacios físicos (numerosos o no)
en las unidades residenciales no parece resolver
por cantidad las necesidades de confort.
En el presente trabajo existe una propuesta
distinta a las observadas en los antecedentes:
la mayoría de las investigaciones sobre la
habitabilidad en los espacios durante la cuarentena,
apuntan a hallar conexiones entre demandas de
confort de diversa naturaleza y la adaptación de los
espacios a esas demandas. En este trabajo, como se
menciona anteriormente, además se propone como
concusión el planteo de una hipótesis a posteriori,
de naturaleza económica asociada a la sensación
de satisfacción del usuario.
Otra conclusión parece revelar que, al
hablar de satisfacción del usuario, este es un
concepto construido y no determinado, relativo
a los condicionantes de la unidad habitacional.
Aquellos usuarios que habitan espacios amplios
y disponen de espacios al aire libre, demandan
confort como satisfacción. Aquellos usuarios
que habitan departamentos demandan cuestiones
materiales como un mayor número de espacios
interiores, espacios más amplios y al aire libre.
Los antecedentes y el trabajo actual no son
estudios cuantitativos de carácter concluyente,
sino que son investigaciones exploratorias cuya
finalidad persigue descripciones que proporcionan
las ideas base para futuras hipótesis de investigación,
capaces de estructurar investigaciones explicativas
de carácter concluyente. La disponibilidad de
los datos y la naturaleza de los mismos están
afectados por el confinamiento que el investigador
padece. En estas investigaciones la objetividad
y racionalidad del sujeto observador externo, se
hallan comprometidas por la situación coyuntural
que desencadena la pandemia. Asimismo, las
respuestas emitidas por el usuario de los espacios
habitados también están afectadas por la situación
que padece. En este sentido, se puede hacer una
acotación, ajena a la idoneidad de la autora, pero
sugerida de todas formas. Las respuestas dadas aquí
por los habitantes de las dos tipologías analizadas
pueden tomarse como manifestaciones de
necesidades concretas -como es el objetivo de este

Tabla 2. Valor de los Inmuebles de Vivienda Unifamiliar
y Departamento localizados en la Ciudad de San Juan,
expresados en dólares estadounidenses (USD)

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos
en el Mercado Inmobiliario Digital

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

trabajo- o bien como aspiraciones inconscientes.
Una interpretación subjetiva de estas respuestas se
sugiere a continuación: por ejemplo, un deseo de
mayor número de ambientes interiores bien podría
expresar una necesidad de intimidad por parte del
sujeto. Así también las aspiraciones de cambiar
de localidad o entorno urbano bien podrían estar
haciendo referencia a una necesidad de estar en
otro lugar, o en otra situación. La preferencia de
disponer de espacios al aire libre podría denotar
un deseo de esparcimiento, de escapismo o de
contacto con la naturaleza. Algunas de estas
consideraciones subjetivas podrían explicar entre
otras cuestiones, las insatisfacciones de usuarios
de viviendas unifamiliares con jardín, pero que
insisten en declarar mayor necesidad de espacios
al aire libre, o incluso desear vivir en una zona
alejada de los suburbios.
Finalmente, cabe una acotación; si bien
el Covid-19 puede ser considerado un suceso
aleatorio, inesperado e infrecuente en la historia
contemporánea, luego de casi dos años de iniciada
la pandemia, la educación en todos sus niveles
y el trabajo continúan desarrollándose parcial
o totalmente a la distancia. Esos dos factores
impactan en la habitabilidad de los espacios con
una mayor presencia de los usuarios en sus lugares
de residencia. Entonces, si según lo analizado en
esta investigación, el mercado inmobiliario pre
pandemia no satisface las necesidades de los
usuarios durante la pandemia, será momento de
impartir hábitats adecuados a las nuevas formas
de habitar los espacios construidos, a pesar de
que la pandemia pueda quedar en el pasado, dado
que las formas de habitar ya han sido modificadas
sobre bases tecnológicas y marcos normativos
que en otros tiempos parecían irreales. C
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Componentes de la luz: factores esenciales en los espacios
para modular la actividad cerebral
Components of light: essential factors in spaces to modulate brain activity
Recibido: agosto 2020
Aceptado: septiembre 2021

María Jimena de los Reyes Cruz1
Ricardo Gómez Maturano2
Luis Guillermo Ayala Torres3

Resumen

Abstract

La luz en la arquitectura se ha concebido desde
diferentes perspectivas como estética, funcional,
métodos de iluminación, normativo; sin embargo,
en la arquitectura poco se han considerado el
efecto de la luz a nivel neuronal. En este contexto,
el objetivo es realizar una revisión de las
investigaciones de neurociencias sobre la luz y su
relación con los espacios, en particular con sus
efectos en el sistema nervioso, procesos cognitivos
y estados de ánimo. En la revisión se encontró que
poco se han realizado en la búsqueda del confort
en iluminación, debido al número de factores que
la componen, las contradicciones en torno a sus
investigaciones y la falta de control sobre éstas;
A pesar de esto ha sido muy difundida la curva
de confort de Kruithof. Los resultados muestran
que hay aspectos cualitativos y cuantitativos, de
la intensidad luminosa y la temperatura color
que aporta la luz al espacio; y no solo el factor
estético. Estos factores interactúan con la forma
arquitectónica y a su vez pueden modular la
actividad cerebral produciendo o facilitando
procesos de atención, memoria, juicios de belleza
y no siempre están dentro de los rangos de la muy
usada curva de confort de Kruithof.

Light in architecture has been conceived from
different perspectives such as aesthetic, functional,
lighting methods, normative; however less has
been considered in architecture the effect of light
at the neuronal level. In this context, the objective
is to carry out a review of neuroscience research
on light and its relationship with spaces, in
particular with its effect on the nervous system,
cognitive processes and moods. The review
found that little has been done in the number of
factors that compose it, the contradictions around
their research and the lack of control over them;
Despite this the Kruithof comfort curve has
been widely used. The results show that there
are quantitative and qualitative aspects, of light
intensity and color temperature that light brings
to the space; and not only the aesthetic factor.
These factors interact with the architectural form
and in turn can modulate brain activity producing
or facilitating processes of attention, memory,
beauty judgements and are not always within the
ranges of the widely used Kruithof comfort curve.

Palabras Claves:

Keywords:

arquitectura; iluminación; procesos neuronales

architecture; illumination; neural processes

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Bancaria de México en Maestría; Doctorante en el Instituto Politécnico Nacional;
email: jimenadelosreyesc@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor investigador de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación de la Escuela Superior
de Ingeniería y Arquitectura, Unidad Tecamachalco del Instituto Politécnico Nacional; Doctor en Urbanismo por la Universidad Nacional
Autónoma de México, Maestro en Ciencias en la Especialidad de Arquitectura e Ingeniero Arquitecto por el Instituto Politécnico Nacional;
miembro del Sistema Nacional de Investigadores; email: alternz@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología del Instituto Politécnico Nacional; Doctor
en Biomédica por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico; email: lg.ayalat@gmail.com

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

la arquitectura y la luz olvidan que esta se
debe concebir por sus aspectos cualitativos y
cuantitativos, es decir, tiene valores de interacción
entre la luz y la forma arquitectónica, con su
variabilidad en intensidad y en color, como la
consecución de unos niveles de iluminación
adecuados según la actividad a realizar (Yañez,
2008). A lo largo del tiempo se han obtenido
varios índices de confort visual para evaluar
determinadas características en un entorno
luminoso o percepción visual de los humanos
en dicho entorno: Salvatore Carlucci, Francesco
Cusone de la Rosa y Lorenzo Pagliano destaca
factores cualitativos y cualitativos como: la
cantidad de luz, calidad de la luz y la calidad de
renderizado de la luz. (Carlucci, Francesco, De la
Rosa, y Pagliano, 2015) Además, Kevin Van Den
Wymelenberg y Mehlika Inanici sugieren que las
mediciones de iluminancia vertical son capaces
de predecir el confort visual a diferencia de las
horizontales. (Wymelenberg y Inanici, 2014)
Pero además, tiene otra interacción estudiada
muy recientemente y hasta ahora no desarrollada en
la enseñanza de la arquitectura, que es su impacto
a nivel neuronal, al respecto se han encontrado
patrones a diferentes estímulos. Por ejemplo, han
conducido a cambios en el ciclo circadiano, estado
de ánimo y habilidades cognitivas (Berson , Dunn,
y Takao, 2002) debido a la exposición de diferentes
tipos de luz en un mismo espacio.
En este sentido, los resultados del trabajo
teórico de éste artículo apuntan a dos cualidades de
la luz por ser reconocidas como factores esenciales
en la luz (Nakamura y Karasawa, 1999). La
intensidad luminosa y la temperatura del color, así
al revisar las investigaciones de la luz y su relación
con algunos de los principales procesos cognitivos
se podrá desentrañar información sobre cómo las
condiciones de iluminación pueden modular la
actividad cerebral.
La neuro-arquitectura es una nueva disciplina
que une las neurociencias con los entornos
arquitectónicos. La premisa de la neuroarquitectura es considerar cómo cada característica
del entorno influye en procesos cerebrales; puede
considerarse un estudio análogo al análisis del
sitio pero con un enfoque en una variedad de
respuestas fisiológicas para construir además de
un espacio; la respuesta a su entorno. (Eldestein,
2006) Por esto, resulta fundamental para analizar
y describir procesos fisiológicos y cognitivos que
se activan en el individuo para producir reacciones

La luz en la arquitectura se ha concebido desde
diferentes perspectivas como, la estética, con
juegos de luz y de sombras; desde la perspectiva
funcional, desarrollo de métodos de iluminación
que sirven para administrar la distribución de las
luminarias; y desde el normativo como un factor
de intensidad. Sin embargo, en la arquitectura
poco se han considerado el efecto de la luz a
nivel neuronal en sus habitantes y cómo puede
aplicarse en el diseño arquitectónico.
Cuando se habla de la luz de manera estética
podemos recordar la frase de Le Corbusier de
1920: “la arquitectura es el encuentro de la luz
con la forma”, “la arquitectura es el juego sabio,
correcto y magnífico de los volúmenes bajo la
luz…” (Corbusier, 1923). O cómo el arquitecto
estadounidense Steven Holl: “el espacio no
tiene sentido sin luz. Un edificio habla a través
del silencio de la percepción orquestada por
la luz” (Holl, 2016). Sin embargo, los estudios
realizados entorno a la luz y su relación con el
espacio nos dejan claro que la luz es mucho más
que solamente una cuestión de estética y armonía.
En el punto de vista funcional, encontramos
los métodos de diseño de iluminación artificial
como el Método Lumen, que consiste en calcular
la distribución de las luminarias basados en las
características de las lámparas y actividad a realizar;
y los métodos de cálculo de luz natural como Factor
luz de día, de flujo total o método PSALI (Permanent
sumplementary Artificial Lighting in Interiors) o
CIE (Comission international de Eclairage); que
nos ayudan a calcular la intensidad lumínica natural
en un punto en el espacio interior según el tipo de
cielo, la orientación de la ventana y las características
físicas del cristal como la transmitancia, absortancia
y reflectancia; es decir, sirven para ayudar a controlar
las entradas de luz natural al especio interior. Pero
ningún método nos dice cómo diseñar a partir de los
componentes de la luz y su efecto neuronal sobre los
usuarios en los espacios.
Desde un punto de vista normativo, la
búsqueda exclusiva de confort lumínico sirvió para
resaltar deficiencias en los diseños de iluminación
artificial, en la normativa aplicable en México
como, la Norma técnica complementaria para
el proyecto arquitectónico y La Norma Oficial
Mexicana NOM-025-STPS-2008. Estas hacen
referencia únicamente al factor intensidad o luxes.
La mayor parte de estas perspectivas sobre
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CONTEXTO

o facilitar procesos como la atención, memoria,
juicios de belleza entre muchos otros. Conocer el
efecto que tiene cada elemento del espacio, en este
caso la luz; es de suma importancia para un diseño
arquitectónico eficiente.

los 50 000 lux y desde los 1875oK hasta los 50
000oK. Y por otro lado, existe poca información
del experimento de Kruithof para replicarlo
fehacientemente. Por ejemplo, respecto a la poca
información del experimento Masahiko Sato
antropólogo fisiológico en Japón destaca algunos
problemas con la curva de Kruithof: el hecho
de que los equipos de iluminación no podrían
haber reproducido con precisión los rangos
de temperatura del color de 2000K a 8000K.
Además de que, las mediciones de las funciones
fisiológicas estaban en estados primitivos y el
conocimiento acerca de las funciones fisiológicas
eran significativamente limitadas comparada con
el conocimiento actual. (Mukae y Sato, 1992)
Steve Fotios en 2017 tambien hace una crítica
a la curva Kruithof, resaltando la vaga descripción
de sus fuentes de iluminación, además de no
presentar las escenas visuales, ni fuentes de
iluminación, el procedimiento de búsqueda
de respuesta, la falta de datos cuantitativos
reportados como tendencia o varianza, ni la
discusión del análisis estadístico. Asegura que,
las combinaciones propuestas en la curva no
provee evidencia suficiente para soportar las
supuestas combinaciones de iluminancia y
CCT que conducirían a condiciones agradables.
Ademas en su artículo, presenta un resumen de
estudios que proveen evidencia para preferecnias
de condiciones entre luminancia y CCT. En
donde: Boyce y Cuttle en su experimento 1
y 2 (1990), Davis y Grinther (1990), Dikel y
otros (2014), Han y Boyce (2003) y Wei y otros
(2014) de los diez autores analizados no apoyan
la curva Kruithof. Sin embargo, Fotios también
reconoce que hay una necesidad de mas trabajo
experimental con respecto a una relación entre
iluminancia y CCT, pero no para confirmas las
zonas de confort de Kruithof. (Fotios, 2017)
Lamentablemente a pesar de que los resultados
fueron hechos con mediciones psicológicas y su
falta de especificaciones, es una curva que ha estado
vigente en los manuales de iluminación hasta el
año 2010 y se sigue utilizando como referencia
para algunas investigaciones de iluminación;
es probablemente el diagrama mas reproducido
en la historia de la iluminación (Cuttle, 2015) y
ha sido incluido en la octava edición del manual
de iluminación de la sociedad de ingeniería de
iluminación de Norte América 1993.
En este contexto de incertidumbre, para
confirmar la validez de la curva, Hajimu

LA CURVA DE CONFORT DE KRUITHOF
PARA EL CONFORT LUMÍNICO
Hasta ahora pocos se han aventurado a la
búsqueda del confort en lo que a iluminación
se refiere, debido al número de factores que la
componen, las contradicciones en torno a sus
investigaciones y la falta de control sobre ésta.
Sin embargo, Arie Andries Kruithof descubrió el
efecto de la temperatura del color en las personas
y la intensidad lumínica, lo cual reportó en la
curva que desarrollo en 1941 (Kruithof, 1941). La
curva consta de dos ejes, uno longitudinal y otro
transversal. En el eje de las “x” u horizontal, están
las unidades de temperatura del color o CCT en
grados Kelvin, desde 1750oK que corresponde a
tonos de luz color rojo intenso, hasta los 10 000oK
que corresponde a tonos azulados, comparables
al cielo azul. En el eje “y” o vertical están
ubicadas las intensidades luminosas en luxes.
Comienzan en 5 lux o la intensidad de una vela
prendida en un cuarto obscuro, hasta los 50 000
lux comparable a la intensidad de luz de un día
soleado completamente despejado.
Figura 1. Curva de Kruithof

Fuente: The Kruithof Curve original 1941

Sin embargo, hay dos debilidades en esta
gráfica, por un lado los rangos de confort
presentados resultan ser muy amplios, la curva
abarcan aproximadamente desde los 7 lux hasta
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CONTEXTO

Nakamura y Yoshinori Karasawa compararon
los resultados de sus pruebas dentro de la curva
Kruithof y sus resultados indicaron que la baja
iluminancia era confortable cuando es baja la
temperatura del color y la alta iluminancia era
confortable con alta temperatura del color, por
lo tanto las evaluaciones en su estudio eran
similares a los resultados de Kruithof (Nakamura
y Karasawa, 1999). En la gráfica que se muestra
a continuación podemos ver los resultados de sus
estudios; los círculos más grandes representan un
gran agrado por las combinación y conforme se
van haciendo más pequeños el desagrado por la
combinación donde se encuentran ubicados. Las
zonas con círculos más grandes coinciden con las
zonas de confort ubicadas en la zona sin sombra
de la curva Kruithof.

predice exactamente la preferencia de confort para
la iluminación (Wang, Xu, Zhang, y Wang, 2016).
Entre otras investigaciones destacables en
relación con la curva, cabe mencionar la de
los investigadores japoneses Hiroki Noguchi
y Toshihiko Sakaguchi en 1999 (puntos color
negro en la ilustración 2), Jin Young Park,
Byoung Kyong Min, Young Chul Jung, Hyensou
Park, Yeon-Hong Jeong y Eosu Kim en 2013
(puntos color rojo en la figura 3), utilizaron
la curva para elegir los parámetros dentro de
sus investigaciones sobre la luz y la actividad
fisiológica en el sistema nervioso y en actividades
cognitivas como: memoria de trabajo y atención
sostenida. Ubicando sus parámetros dentro de
lo que podría considerarse “zona de confort” y
“zona de disconfort”.
Estas investigaciones sirven para confirmar
que la curva de Kruithof a pesar de ser criticada
ha estado vigente y puede servir de referencia
para investigaciones de mayor profundidad, como
el impacto de la luz en los procesos mentales y no
solamente el confort en general.

Figura 2. Gráfico de resultados: de Nakamura y
Karasawa ubicados en la curva Kruithof

Figura 3. Localización de puntos en la curva, dentro
y fuera del confort y su relación con la intensidad y
temperatura

Fuente: Nakamura y Karasawa, 1999

También, Han verificó la validez de la curva en
iluminación para oficina y salones de conferencia,
lo que indicó que la iluminancia y la temperatura
del color son los factores determinantes para la
aceptabilidad de la iluminación (Han, 2002).
Además, Quing Wang, Haisong Xu, Fuzheng
Zhang y Zhehong Wnag afirman que la curva
Kruithof es básicamente razonable como un
todo, pero que hay algunas localizaciones de
configuración experimental en el área sombreada
con propiedades de relativamente gran confort
y preferencia como la combinación de 6500 K y
350 lux, lo que indica que la curva Kruithof no

Fuente: Elaboración propia basada en la curva original
de Kruithof y los datos de Hiroki Noguchi y Toshihiko
Sakaguchi en 1999 y Jin Young Park, Byoung Kyong
Min, Young Chul Jung, Hyensou Park, Yeon-Hong Jeong
y Eosu Kim en 2013

INTENSIDAD LUMINOSA
La intensidad luminosa también conocida como
cantidad de luz o nivel de iluminación, se ubica
dentro del eje de las ordenadas en la curva Kruithof
(Kruithof, 1941). Los estudios al respecto, se
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CONTEXTO

han ido haciendo cada vez más específicos y se
comenzaron a relacionar con procesos mentales y
haciendo pruebas con electroencefalogramas como
Kobrick y Cahoom sobre el brillo y la actividad
cortical (Kobrick y Cahoon, 1968) y Robinson,
sobre el tiempo de reacción visual y el ritmo alfa
con estímulos luminiscentes (Robinson, 1966).
Más adelante se relacionó el nivel de iluminación
con el sistema nervioso, así Sugimoto (Sugimoto,
1980), Sugimoto y Hataoka (Sugimoto y Hataoka,
1986) reportaron que una iluminancia a 320-560
lux aumentaba la frecuencia cardiaca rápidamente
en entornos iluminados de 10 lux a 2000 lux,
también Sato, Toma, Nakayama y Takahashi (Sato,
Toma, Nakayama, y Takashi, 1996) reportaron que
condiciones de 3125 lux incrementaban el ritmo
cardiaco de 200 a 3125 lux.
Los investigadores coreanos: Jin Young Park,
Byoung Kyong Min, Young Chul Jung, Hyensou
Park, Yeon-Hong Jeong y Eosu Kim, estudiaron
cómo afecta la intensidad luminosa en la memoria
de trabajo por medio de un EEG. Encontraron
que las condiciones de iluminación afectaban la
actividad sin afectar el rendimiento de la tarea y
que la condición de la luz brillante es decir, 700
lux influencia el proceso atencional post estímulo
(Young Park, y otros, 2013).
Algunas investigaciones revelaron que
participantes se sintieron mal después de haber
sido expuestos a altos niveles de iluminancia,
en términos de atención sostenida deteriorada,
inhibición de respuesta auditiva y memoria de
trabajo (Smolders y de Kort, 2014; Huiberts,
Smolders, y de Kort, 2015; Leichtfried, y otros,
2015; y Min, Jung, Kim, y Jin, 2013). Hiroki

Noguchi y Toshihiko Sakaguchi, concordaron
que la iluminancia alta estresa y activa el sistema
nervioso autónomo (específicamente el sistema
nervioso simpático) y el sistema nervioso central
(Noguchi y Sakaguchi, 1999).
Figura 5. Efectos registrados en diferentes
investigaciones a altas intensidades luminosas

Fuente: Elaboración propia. Basado en la información
de: Smolders y de Kort 2014, Huiberts, Smolders y de
Kort 2015, Leichtfried y otros 2015

Sin embargo, Boyce y Cuttle revelaron
que una luminancia más alta en una habitación
podría hacer a una persona percibir el espacio:
más agradable, más confortable, más claro, más
colorido, más estimulante, brillante, más natural,
más amigable, más cálido, más uniforme, menos
perezosa, menos tenue y menos hostil (Boyce y
Cuttle, 1990).
Por otra parte, Wilhelm presentó una
perspectiva similar pero enfocada a otros aspectos:
que los niveles de luminancia tiene una influencia
insignificante en estados de alerta, satisfacción,
bienestar y humor de las personas, siendo así, que
presentar las aplicaciones de altas iluminancias

Figura 4. Gráfico de latidos en diferentes intensidades luminosas

Fuente: Elaboración propia con los datos de: Suguro
Sugimoto y Hiroshi Hataoka (1986)

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CONTEXTO

LA TEMPERATURA DEL COLOR (CCT)

en un espacio de trabajo debe ser cuidadosamente
propuesto para situaciones específicas (Whilhem,
Weckerle, Durst, Fahr, y Rock, 2011).
En un estudio reciente realizado por los
colombianos: Andrés-Eduardo Nieto Vallejo;
Jorge Enrique Camacho y Edgar HernandezMihajlovic sobre sistemas de luz dinámicos para
incrementar la atención en el aula; en dónde las
mediciones fueron hechas por medio de catorce
electrodos y anteojos de seguimiento Tobii (ET)
para medir los niveles de atención. Los resultados
obtenidos mostraron que a mayores niveles de
iluminancia (800 lux) incrementaba la atención
fija durante las tareas de: presentación, ideación
o diseño y con las condiciones de iluminación
fría (6500K), los participantes tenían una mirada
dispersa y utilizaban menos tiempo haciendo la
fijación visual. Así, los autores recomiendan que
una temperatura de color cálida (2800K) puede
ser útil para aumentar los niveles de atención
en los estudiantes cuando estan desarrolando
una tarea única y una temperatura fría (6500K)
puede ser útil cuando los estidiantes necesitan
desarrollar múltiples actividades como: escuchar,
escribir y observar una exposición (Nieto Vallejo,
Camacho, y Hernandez-Mihajlovic, 2021).
Dicho lo anterior, es importante retomar todas
estas investigaciones para que las próximas partan
de valores medios o bajos para el desarrollo de
sus experimentos, en caso de querer obtener la
iluminancia como un factor beneficioso en los
espacios y no como una molestia o incomodidad.
Todas estas investigaciones proveen evidencia
objetiva de que las condiciones de iluminación
influyen en la modulación de la actividad cerebral.
En este sentido, es pertinente resaltar que la luz
no solamente se compone de intensidad como
lo hemos mencionado anteriormente (Kruithof,
1941; Nakamura y Karasawa, 1999) es decir,
no es un elemento que se puede aislar, si no que
cuenta con varios componentes entre ellos la
temperatura del color ¿Por qué han tratado de
aislar los componentes de la luz para encontrar el
confort, si la luz tiene varios componentes? Quizá
ese ha sido el causante de algunas contradicciones
en cuestión de confort lumínico, el tratar de aislar
un factor siendo que se compone de varios ¿Por
qué a pesar de todas estas investigaciones en
torno a la intensidad lumínica no se ha podido
llegar a una conclusión contundente?

Ubicada en el eje de las abscisas en la curva de
confort Kruithof, como ya se ha mencionado.
Es otro de los factores esenciales de la luz.
Los investigadores japonenes Mukae y Sato
investigaron la variabilidad del ritmo cardiaco
como indicador de los efectos en el sistema
nervioso autónomo en entornos iluminados con
3000 K, 5000 K y 6700K y reportaron mayor
actividad nerviosa autonómica bajo 6700 K que
en 3000K (Mukae y Sato, 1992)
De manera análoga, Deguchi y Sato estudiaron
sobre la variación negativa contingente como
indicador del sistema nervioso central y reportaron
niveles más altos del sistema nervioso central bajo
condiciones de 7500 K que en condiciones que
en 3000K (Deguchi y Sato, 1992). Cabe resaltar
que Iwaki, Watanuki, Yasukouchi y Tochihara
obtuvo resultados similares (Iwakiri, Watanuki,
Yasukouchi, y Tochihara, 1997).
Por otra parte Hiroki Noguchi y Toshihiko
Sakaguchi, obtuvieron resultados que sugirieron
que la luz de baja temperatura del color crea una
disminución suave en la actividad del sistema
nervioso y que la iluminación de baja temperatura
del color puede ser efectivamente usada en una
habitación u otro ambiente donde sea deseable bajar
la actividad física (Noguchi y Sakaguchi, 1999).
Figura 6. Gráfico de cambio de ritmo cardiaco por la
variación en la temperatura del color, a temperatura
más baja, baja el ritmo y a temperatura más alta sube

Fuente: Elaboración propia: basado en los resultados de
Noguchi y Sakaguchi (1999)

Además, Henri, examinó la influencia del
color en cuestión de preferencia visual, en
un área industrial de trabajo, que mostro una
mejora significativa en la productividad cuando
una temperatura del color alta fue adoptada
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

(Henri, 2006) y Mills encontró resultados
similares utilizando luz fluorescente, siendo la
primera investigación en utilizar valores con
luz fluorescente de 17 000 K (Mills, Tomkins, y
Schlangen, 2007).

Guofu Zhou exploraron los agudos efectos de
los niveles de luz y temperatura del color de
iluminación interior de una manera más profunda,
en subjetivas medidas de alerta y rendimiento de
tareas durante el día. Los niveles que investigaron
fueron 100 lux vs 1000 lux y 3000 K vs 6500
K en un entorno de oficina simulada, en estado
de alerta subjetiva y desempeño de la atención
sostenida, inhibición de respuesta, monitoreo
de conflicto y memoria de trabajo. Además los
efectos en el estado anímico. Los resultados
revelaron que una manipulación de alto contra un
bajo CCT no provocó estadísticamente beneficios
en estados subjetivos de alerta y rendimiento de
tareas, cabe resaltar que reveló un incremento en
el efecto negativo. La exposición de alto contra
bajo iluminancia brindo sutiles beneficios a los
participantes en cuestiones de estado de ánimo
y mejoramiento en rendimiento selectivo. La
velocidad de reacción en tareas go/no go y
ensayos incongruentes fueron significativamente
mejores con 1000 lux comparado con 10 lux
(Taotao, W de Kort, Solders, Chen, y Zhou, 2018).
Concluyeron que los efectos combinados de estos
dos componentes podrían proporcionar ideas
cruciales en sí manipulando diferencialmente los
niveles de luz en la oficina y que la temperatura
del color sería esencial para optmizar el estado de
alerta, anímico y el rendimiento cognitivo.
Por otra parte, Byoung-Kyong Min, Young
Chul Jung, Eosu Kim y Jin Young Park en su
estudio sobre: la luz brillante reduce la actividad
EEG durante las tareas de atención sostenida,
afirman que los tiempos de reacción fueron
influenciados por el factor iluminancia pero
no por la temperatura del color, asegurando
que el valor medio de la potencia alfa de EEG
prestimulus parietal fue por la iluminancia.
Estos resultados implican que la condición más
alta puede ser más influyente para producir una
condición de temperatura del color de potencia
alfa parietal EEG significativamente más baja.
Aunque la actividad alfa parietal se redujo más
bajo la temperatura de color de iluminación
más alta y condición de iluminación más lata.
Concluyendo que no hay interacción significativa
entre la temperatura del color y la iluminancia
pero que la iluminancia y temperatura del color
sí influencian sustancialmente las actividad alpha
durante las tareas de atención sostenida (Min,
Jung, Kim, y Jin, 2013).

Figura 7. Alta CCT se recomienda en espacios de trabajo
para mejorar la productividad

Fuente: elaboración propia basado en resultados de
Henri, 2006

Estas investigaciones nos dejan como
conclusión que a mayor temperatura del color:
mayor actividad nerviosa y a menor temperatura
del color: disminución de la actividad nerviosa.
Siguen siendo una evidencia empírica de cómo
las condiciones de iluminación influyen en las
actividades del sistema nervioso. No se registró
que un aumento en la temperatura del color haya
socavado el rendimiento en cuestión de atención
sostenida, inhibición de respuesta auditiva y
memoria de trabajo; como sí sucedió con la
intensidad luminosa. Es necesario enfatizar, que al
igual que con la intensidad el factor: temperatura
del color no es un factor que pueda no tener
intensidad. Un factor forma parte del otro.
ILUMINANCIA Y TEMPERATURA DEL
COLOR
Entre los estudios que se destacan por otorgarle
igual importancia a la temperatura del color y
a la intensidad luminosa se destaca el de Küller
y Wetterberg que fueron de los pioneros en
investigar, utilizando lámparas fluorescentes,
en las ondas alfa; reportaron un decremento en
el EEG de ondas alfa a lo largo de un día bajo
condiciones de 1700 lux creado por lámparas
fluorescentes color diurno, en entornos iluminados
desde 450 a 1700 lux creado por el color de día
y lámparas fluorescentes de color cálido blanco
(Küller y Wetterberg, 1993).
Por otra parte, Taotao Ru, Yvonne A. W de
Kort, Karin C.H.J Solders, Qingwei Chen y
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CONTEXTO

CONCLUSIONES

intensidad luminosa puedes causar molestia
bajos rendimientos en las tareas. Así que es
fundamental empezar aplicar estos conocimiento
en el la arquitectura y en su enseñanza.
Por otro lado, aún no se han puesto de acuerdo
sobre cuál es el elemento más importante, la
intensidad luminosa o la temperatura del color. Por
eso no se ha desarrollado un método o gráfica que
pueda combinar estos dos factores para ambientes
específicos, sino solo algunas sugerencias para
ciertas circunstancias, como situaciones de oficina
o de trabajo. A pesar de las contradicciones de los
diferentes autores: es importante resaltar que solo se
encontró estados de molesta en altas de intensidades
de iluminación, a diferencia de que a altos niveles
de temperatura solo se encontraba mayor actividad
nerviosa, pero no se reportaba como molestia.
La iluminación cuenta con estas dos
características no aislables, solo se han controlado
como variables de cada experimento para poder
conocer cómo influyen. Sería importante seguir
investigando en este rubro, combinándolas, para no
tratar de encontrar cuál es la más importante sino
cual es la combinación de ambas que nos permitirá
obtener los resultados que estamos buscando.
Las condiciones de iluminación es un factor
clave no solo en cuestión de visión, emociones,
percepciones del espacio y funciones cognitivas.
Es por eso que debe tomarse con sumo cuidado
las propuestas de subir intensidades o cambiar
temperaturas del color, quizá algunos autores no
concuerdan con los niveles de afectación pero la
gran mayoría concuerda que existen reacciones en
cuestión de rendimiento, percepción, cognitivas
y de productividad relacionadas con los dos
factores de la luz que se han mencionado. C

La curva ha sido varias veces criticada en las
investigaciones por la falta de información y
veracidad de sus pruebas; pero también ha sido
apoyada por otros, por lo cual sería preferible
tomarla únicamente como referencia y no como
un factor determinante. Un ejemplo de esto es
como lo que afirma Qing Wang, Haison Xu,
Fuzheng Zhang y Zhehong Wang, que 6500 K a
350 lux podrían tomarse en consideración como
zona de confort, a pesar de estar en la zona de no
confort de la curva Kruithof, está curva requiere
estudios a mayor profundidad.
Como hemos podido ver, los índices y métricas
se encuentran en constante revisión por los
especialistas e investigadores y se van actualizando
conforme surgen nuevos sistemas de investigación.
Las investigaciones en neurociencias nos revelan
lo dinámico y plástico que es nuestro cerebro y
cómo nuestras diferentes capacidades responden a
nuestro entorno; como niños o como adultos y cómo
esta exposición a condiciones del entorno influye
en nuestras capacidades. Con este conocimiento,
los avances tecnológicos para estudiar la respuesta
del cerebro humano a un estímulo externo, proveen
a los arquitectos, herramientas para desarrollar
estudios objetivos: para cuantificar cómo las
construcciones comprometen y afectan la mente
y el cuerpo humano (Eldestein y Macagno, 2011).
Por un lado, es posible afirmar que las
características de la iluminación afectan los
procesos cerebrales tales como memoria, atención,
estados de alerta, afectar en el sistema nervioso
y es capaz de alterar el ritmo cardiaco. También
en situaciones extremas como altos niveles de

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CONTEXTO

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Protesta social y espacio público en tiempos del
neoliberalismo autoritario en América Latina. Entre la
represión y la regulación
Social protest and public space in times of authoritarian neoliberalism in Latin
America. Between repression and regulation
Recibido: noviembre 2020
Aceptado: agosto 2021

Jesús Bojórquez Luque1
Manuel Ángeles Villa2

Resumen

Abstract

El capitalismo actual se caracteriza por desdeñar
los mecanismos de negociación o de cooptación
política para enfrentar a los grupos disidentes que
cuestionan las políticas económicas implementadas.
En el presente trabajo se analizarán algunas
de las formas represivas que imponen ciertos
Estados latinoamericanos a partir del concepto
de neoliberalismo autoritario, en particular, de
la restricción del uso del espacio público como
arena de protesta por los efectos de las políticas
de ajuste. Para ello se toman los casos de México,
Colombia y Chile, como países representativos con
gobiernos que implementan políticas económicas
neoliberales. El objetivo de este artículo es aportar
evidencias del giro autoritario de los gobiernos
de estas naciones, los cuales, se han expresado en
la represión de colectivos sociales, así como una
estrategia de acotar el espacio público a través de
andamiajes legales.

Current capitalism is characterized by disregarding
the mechanisms of negotiation or engage in political
cooptation to confront dissident groups that question
the economic policies implemented. In this paper,
we will analyze some of the repressive forms
imposed by certain Latin American states based
on the concept of authoritarian neoliberalism, in
particular, the restriction of the use of public space
as an arena for protesting the effects of neoliberal
adjustment policies. The cases of Mexico,
Colombia and Chile are taken as representative of
countries whose governments have implemented
neoliberal economic policies. The objective of this
article is to provide evidence of the authoritarian
turn of the governments of these nations, which
has resulted in the repression of social groups,
as well as constituting a strategy to limit public
space by enacting restrictive legislation.

Palabras Claves:

Keywords:

espacio público; protesta; neoliberalismo
autoritario

public space; protest; authoritarian neoliberalism

1
2

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California Sur, correo: bojorquez@uabcs.mx
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Baja california Sur. Autor de correspondencia; correo: manan@uabcs.mx

55

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

dispositivos de seguridad, siguen siendo la plaza
central y las calles, los lugares simbólicos de la
protesta social. En virtud de la poca disposición de
los gobiernos neoliberales de negociar y dialogar,
al imponer una visión económica y social que
renuncia a la posibilidad de tomar en cuenta a
la mayoría de la población, el Estado y las élites
responden con represión o con leyes regulatorias
del espacio público y de las protestas sociales.
El presente trabajo tiene el propósito de
analizar los efectos del neoliberalismo autoritario
de nuestros días sobre la libertad de expresión,
ante la insatisfacción de la población por las
políticas económicas enmarcadas en el modelo
neoliberal, descontento que se manifiesta en la
protesta popular en el espacio público urbano.
Utilizando una metodología cualitativa en
estudio de casos múltiples de carácter descriptivo
ilustrativo, nos enfocamos en los casos de México,
Colombia y Chile, exponiendo las formas en que
los gobiernos de corte neoliberal han intentado
criminalizar la protesta pública, construyendo
andamiajes legales que buscan la limitación,
cuando no prohibición, de la manifestación
popular, acercándose en ocasiones a la situación
del estado de excepción (Ong, 2006).
El desarrollo del trabajo está conformado
por cinco apartados. En el primero, se hace un
análisis de la protesta social como herramienta
de la ciudadanía para expresar sus disensos con
las políticas públicas. En el segundo apartado,
se analiza el concepto de espacio público y
la importancia que tiene este elemento en la
democracia y la generación de ciudadanía que
fortalece la participación política de la sociedad.
En la tercera sección, se desarrolla el concepto
central del análisis, el llamado neoliberalismo
autoritario, el cual proviene de la teoría crítica
marxista y se emplea para catalogar al rasgo
característico del capitalismo en su etapa actual,
donde dominan las políticas públicas que buscan
robustecer la economía globalizadora en aras de
la competitividad, desmantelando los residuos del
Estado benefactor y vulnerando los derechos de
los colectivos sociales. En el cuarto, se establecen
los criterios metodológicos para la realización del
estudio. En el quinto apartado, se hace el análisis
y discusión de resultados sobre la protesta social
en el espacio público de los países analizados,
las formas represivas en que han incurrido los
regímenes neoliberales y los andamiajes legales
o intentos de imposición de leyes para acotar

Para los antiguos griegos el ágora era el espacio
público más significativo de la ciudad-Estado:
en ella se creaba ciudadanía; así mismo, “era un
espacio de vida, encuentros, rituales, transacciones
comerciales y debates políticos, que cumplía
una triple función: política, económica y
religiosa” (Mirón 2014, p. 24). El ágora no sólo
tenía importancia desde el punto de vista de la
vida democrática, sino también cumplía con
otras funciones, como ser centro de comercio y
transacciones económicas de diversa índole, pero
sobre todo, de ambientes de socialización a partir
de juegos, festivales, rituales y acontecimientos
religiosos (Mirón, 2014).
En la época medieval, a partir de la dominación
de la iglesia, los espacios públicos más importantes
fueron los templos, de manera especial la catedral,
la cual tuvo funciones no sólo desde el punto
de vista religioso, sino de relaciones sociales
y festividades (Baigorri, 1995). Fue hasta en
los tiempos renacentistas cuando la plaza, fue
el espacio público más importante en Europa,
lugar de intercambios económicos, sobre todo de
alimentos, así como los de tipo social (Sato, 2012).
En tiempos de la industrialización, con una
burguesía empoderada, se ornamentaron las ciudades,
con parques, jardines, monumentos e instituciones
sociales como escuelas, hospitales, cárceles, etc. A
su vez, se dio el desarrollo de actividades de ocio, en
las cuales se generaban condiciones de sociabilidad
de los diferentes grupos humanos que disfrutaban
del teatro, los cafés y las tabernas (Gamboa, 2003).
En esta evolución del sistema capitalista y en
el llamado Estado Benefactor, construido como
respuesta a la Gran Depresión de los años treinta
del S. XX, los colectivos sociales, como obreros,
campesinos y organizaciones populares luchaban
por ampliar sus derechos (Ramírez, 2014), siendo
la calle y las plazas públicas los espacios de lucha
más importantes para visibilizar sus demandas.
En la medida que el capitalismo entró a
su etapa neoliberal, las políticas de ajuste
económico ideadas para reducir las conquistas de
las clases medias y trabajadoras de ese antiguo
Estado benefactor, han dado pie a una serie de
manifestaciones de organizaciones sindicales
y ciudadanas que luchan contra las políticas de
precarización. Si bien el espacio público como
elemento central de convivencia ciudadana ha
tendido a su privatización y control por medio de
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

la protesta pública en los espacios públicos
urbanos. Al final se hace una reflexión acerca de
la situación de los países estudiados a partir de las
libertades socavadas por el control social a partir
del uso de la fuerza y medios legales que tratan de
inhibir la protesta social en el entramado urbano.

por la oposición, pues planteaba un recorte
a las políticas sociales, y las movilizaciones
sindicales paralizaron todo el país (La Jornada,
2010). En Inglaterra, el proceso de privatización
educativa se aceleró con el aumento sustantivo a
las colegiaturas universitarias, llevándose a cabo
violentas protestas (BBC, 2010). En Grecia, se
suscitaron continuas huelgas y movilizaciones
ciudadanas derivadas de las políticas de austeridad
a las que fueron sometidos los ciudadanos bajo
los dictados de la Unión Europea y el Fondo
Monetario Internacional (Calderón, 2012). En
España, en 2011, estalló el llamado movimiento
de los Indignados, cuando los jóvenes tomaron
las plazas ante la crisis económica y política
que aquejaba al país, siendo ellos mismos – los
jóvenes - el sector más vulnerable, por lo que
demandaban una democracia real y no la de los
políticos tradicionales y los banqueros (Salinas,
2015). En Turquía, en 2013, inician una serie de
disturbios en la ciudad de Estambul como fruto
de las protestas de un grupo ecologista por las
políticas neoliberales urbanas, en concreto para
salvar el Parque Taksim Gezi, uno de los pocos
espacios verdes de la ciudad (CNN, 2013), el
cual se iba a transformar en un centro comercial,
siendo estos reprimidos por el gobierno turco de
manera violenta, lo que dio pie al inicio de un
movimiento masivo en contra del régimen de
Recep Tayip Erdogan, donde las redes sociales
fueron importante en la convocatoria de los
grupos de protesta (Hutchinson, 2013).
A principios de 2011, África del norte,
concretamente los países de Marruecos, Argelia,
Libia, Túnez y Egipto, estuvo inmersa en
procesos de revuelta social en contra de los
regímenes autoritarios (Priego, 2011). Conocida
como la Revolución del Facebook (Barón,
2015), dichos eventos iniciaron en Túnez ante la
inmolación de un vendedor ambulante en protesta
por su desalojo por la policía, lo que trajo como
consecuencia una serie de protestas en contra del
régimen autoritario de Zine El Abidine Ben Ali
(Turner, 2012), la difusión de los eventos en las
redes sociales influenció en los movimientos de
protesta en los demás países del norte africano.
América Latina no ha estado al margen de las
tensiones originadas por las políticas económicas
de ajuste neoliberal, las cuales han provocado
grandes protestas y movilizaciones de grupos
sociales (Taddei, 2002) que han sido contestadas
con legislaciones para regular la protesta pública,

1. PROTESTA SOCIAL
Como recurso de la población para dar a conocer
sus desacuerdos con los gobiernos o las políticas
públicas implementadas por los Estados, la
protesta social ocurre de manera tradicional
en un espacio geográfico dado, por lo que su
estudio nos puede dar pistas para entender estos
fenómenos. En el caso de América Latina, de
acuerdo con Calderón (2012), la mayoría de las
protestas sociales fueron en ciudades capitales,
lo que subraya la importancia para los grupos
demandantes del escenario urbano como caja
de resonancia para dar a conocer sus demandas,
pues es ahí donde se concentran los medios, las
instituciones políticas y los grupos económicos.
En tiempos del capitalismo neoliberal y en
medio de sus diversas crisis financieras, ha sido
frecuente la imposición de políticas de ajuste
que han sido tomadas como dogma, por lo que
ha habido una tendencia a reforzar los aparatos
represores de Estado para contener el descontento
popular. Estas protestas, que han tenido el
objetivo de buscar dar marcha atrás a las políticas
de austeridad, la privatización de los activos
públicos y la mercantilización de los comunes, se
han presentado en diversas naciones.
En el caso de Francia, durante las postrimerías
de 2010, se suscitaron una serie de huelgas
ciudadanas y movilizaciones de trabajadores
derivadas de las reformas impulsadas por el
presidente Nicolás Sarkozy al sistema de pensiones,
que buscaba aumentar la edad jubilatoria a dos
años más (Jiménez, 2010; Calderón, 2012). Lo
mismo pasó en Irlanda, donde se dieron masivas
concentraciones, impulsadas por los sindicatos,
para expresar el descontento popular ante las
políticas de austeridad del gobierno derivadas de
la crisis financiera (Calderón, 2012). En Italia, en
diversas ciudades del país, miles de manifestantes
tomaron las calles para manifestarse en contra de
las políticas económicas del presidente Silvio
Berlusconi, que perjudicaban primordialmente a
la clase trabajadora (Calderón, 2012); en Portugal,
el plan de austeridad del gobierno fue rechazado
57

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

reforzamiento de los aparatos policiacos, así como
la represión como forma de contención social,
violentando el espacio público como lugar para la
acción social democrática. Acá se ha manifestado
una tendencia a criminalizar la protesta social,
derecho humano fundamental que busca defender
otros derechos. En este marco de restricción del
derecho a la protesta, se ha utilizado el uso excesivo
de la fuerza pública, además de la regulación de las
movilizaciones y manifestaciones de los colectivos
en lucha (Centro de Estudios Legales y Sociales
[CELS], 2016).
El CELS (2016), enumera algunas de las
manifestaciones recientes en Latinoamérica, que
encontraron como respuesta del Estado, la represión:
estudiantes chilenos en exigencia de la gratuidad
de la educación; manifestaciones campesinas en
Colombia en medio de la neoliberalización del
agro; el magisterio mexicano que lucha contra
una reforma educativa que pretende precarizar el
empleo docente y privatizar la educación; protestas
en Argentina por la precarización de la vida laboral;
protestas en contra el extractivismo minero en Perú;
manifestaciones por demandas agrarias de reparto
agrario en Paraguay; manifestaciones políticas
opositoras en Venezuela; y, protestas masivas en
Brasil en contra de la canalización de recursos
públicos para materialización del mundial de fútbol.

gran espacio público, punto de confluencia de
la ciudadanía en busca de ejercer sus derechos
ciudadanos, pero depende de sus habitantes
asegurar su vigorosidad, de apropiarse de él,
de evadir su abandono, de su lucha contra su
privatización (Borja, 2011).
La importancia del espacio público para la
democracia se sustenta en que es un escenario natural
para dar a conocer el pensamiento, los puntos de vista
de la sociedad. Por ello es importante involucrarse en
su sostenimiento, en la exigencia de su equipamiento,
pues dichos espacios son nichos para la expresión
ciudadana. Las plazas, las calles, los edificios
públicos, son sitios para la manifestación de
colectivos de distintas clases sociales que buscan
el reconocimiento a sus demandas y formas de
concebir el mundo (Páramo y Burbano, 2014).
Además su uso, con su consecuente apropiación abona
a los sentimientos de identidad, interacción social, y
sobre todo, en el caso de las plazas, aumenta la idea
de barrio como parte de su zona de representación
(Segovia, 2005). Visto desde el entramado urbano de
la ciudad, el espacio público es el elemento principal
para la conformación de la cultura urbana y la
ciudadanía (Berroeta y Vidal, 2012).
En términos jurídicos, el espacio público se
encuentra sujeto a una reglamentación por parte
de las entidades gubernamentales, pues estas
deben encargarse de administrarlo, de tenerlo
en óptimas condiciones, así como garantizar el
libre acceso a la ciudadanía (Bojórquez, Ángeles
y Gámez, 2019). Sin embargo, conforme se ha
consolidado el modelo neoliberal, el espacio
público se ha puesto en peligro, se ha constreñido.
Se observa una fuerte tendencia a su privatización
(Monreal, 2016) o a ser invadido por el
panoptismo tecnológico como forma de control
social, para contener las formas indeseables
que el modelo económico rechaza (Bojórquez,
Ángeles y Gámez, 2016).
De acuerdo con Janoschka y Sequera (2012),
un rasgo distintivo del urbanismo neoliberal
es el establecimiento de reglas y acotaciones
al uso del espacio con el propósito de, en su
momento, conferirle un valor de cambio para que
predomine sobre su valor de uso, todo dentro de
la lógica utilitarista. De esta forma, un espacio
público que una vez fue lugar de debate crítico
de las ideas y diálogo entre clases sociales, en el
contexto neoliberal, se ha perfilado en términos
de la ganancia en forma de malls, orientados
a la obtención de mercancías y el fomento al

2. ESPACIO PÚBLICO COMO ELEMENTO
DE LA DEMOCRACIA
Existen dos acepciones de espacio público. La
primera tiene que ver con una cuestión comunicativa
que fue estudiada por Habermas en términos de la
llamada esfera pública, que es donde se manifiestan
los diversos actores para dar a conocer sus puntos
de vista a través de la llamada opinión pública,
característica inherente del juego democrático
(Ricart y Remesar, 2013). La idea es que la
sociedad civil busca su fortalecimiento a partir de la
participación en la discusión de la agenda pública a
través de los medios de comunicación o las formas
discursivas. El segundo significado, el que nos
ocupa, se trata de un activo físico de la ciudad que
funge como lugar de reunión de la gente sin tomar
en cuenta género o condición socioeconómica.
Por ello, tiene una sobresaliente dimensión social
y cultural, pues es aquí donde se manifiesta la
ciudadanía en términos de su interacción, de
recreación o de la libre manifestación de ideas
(Borja, 2018). Por naturaleza, la ciudad es un
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

consumismo (Salcedo, 2002) en medio de un
ambiente securitario. De ahí que para la gran
mayoría su valor de uso está por encima de
cualquier valor de cambio (Lefebvre, 1970) que
segrega, reduce y privatiza lo que por naturaleza
le es inherente al ser humano en términos del
derecho a la ciudad, a su goce y disfrute, a su uso
ingenioso y crítico.
Si el espacio público se relaciona con la
construcción de ciudadanía, el conflicto en sí mismo
debe ser su naturaleza, pues es ahí donde hacen
escena las problemáticas generadas en las relaciones
de poder Estado-sociedad. Ahí confluyen amplias
capas sociales que luchan por no ser marginadas
y segregadas en lo político, económico, social y
cultural, que rechazan su precarización y que buscan
la visibilización de sus demandas planteando su
alteridad (Fernández, 2011).
Empero, como se ha dicho, en los tiempos
actuales de la neoliberalización se ha fortalecido
un Estado dogmático, promotor del libre mercado,
que favorece a las grandes corporaciones
financieras, incrementando la inversión en fuerzas
represoras que combatan toda forma de protesta
hacia el modelo, creando andamiajes legales para
controlar los estallidos de descontento social
mediante acotación o la represión.

han sostenido que los mecanismos de control y
represión se han tendido a fortalecer en tiempos del
capitalismo neoliberal en aras de contener la protesta
social derivada de las políticas de ajustes, que han
propiciado un marco de incertidumbre entre las
clases medias y trabajadoras al desmantelarse los
rasgos del antiguo Estado benefactor. Bruff (2014)
señala que estamos en medio de la manifestación de
un neoliberalismo autoritario, en el que los Estados
pierden su esencia democrática al consolidarse
regímenes, que a partir de modificaciones o reformas
legales buscan inmunizarse ante los conflictos
sociales y políticos que se dan a partir de sus
políticas públicas. De manera contradictoria, son
estas medidas de carácter en extremo impopular las
que de manera creciente han dado como resultado
la potencialización de una serie de luchas populares
y demandas que tienen que ver con el aislamiento
o poca disposición al diálogo de los gobiernos con
grandes sectores de la población.
La respuesta a estas manifestaciones se da
mediante una mayor vigilancia e incremento en
la coerción, ambos con el objeto de conservar
los valores que entrañan el modelo económico
y su culto al consumismo que beneficia a las
grandes corporaciones tanto económicas como
financieras, dominadas por las élites de los países
desarrollados, en concordancia con las élites de
los países subdesarrollados (Jessop, 2019), quienes
provocan procesos desiguales en la apropiación de
la generación de riqueza (Bruff y Tansel 2019b),
promoviendo la economía improductiva a través
de la especulación financiera (Tansel, 2018).
En el neoliberalismo autoritario, se consolidada
la llamada sociedad disciplinaria, donde no sólo
reina el panóptico electrónico (Bojórquez Luque,
Ángeles y Gámez, 2016, 2020), sino que se busca
controlar a las poblaciones mediante la coerción,
menospreciando las estrategias de negociación
y del consentimiento en favor de la cooptación.
Tal actitud pretende justificarse por los supuestos
beneficios a la economía de las políticas de libre
mercado, argumentándose sobre todo la creación y
protección de puestos laborales. En consecuencia,
se entra a una dinámica de reestructuración de los
sitios sociales, sean estos el hogar, los lugares
de trabajo o los espacios urbanos, entre ellos
el espacio público. A tal efecto, se promueve
un marco normativo donde se da una mayor
centralización del poder estatal, acotándose la
participación popular en la toma de decisiones y
fortaleciéndose los aparatos represivos del Estado

3. NEOLIBERALISMO AUTORITARIO
Hay quienes ligan de manera natural la relación
entre capitalismo y democracia; desde esa
óptica, Fukuyama (1994) sostiene que ambos son
elementos que coexisten y que, más aún, en los
últimos tiempos ha tendido a fortalecerse dicha
unión. Desde una perspectiva crítica, sin embargo,
tal afirmación está en entre dicho al observarse
como el capitalismo neoliberal ha prohijado, como
parte misma de las exigencias de quienes lideran
las grandes corporaciones que lo conforman,
regímenes oligárquicos y dictatoriales, como Chile
en la época pinochetista o las monarquías árabes
ricas en petróleo en la actualidad.
Si bien, desde antes de la emergencia de
neoliberalismo, la represión se había dado,
sobretodo en el marco de la llamada guerra fría y la
contención del avance de los grupos que pugnaban
por la implementación del socialismo, también
se establecieron mecanismos de negociación y
cooptación que derivó en la cesión de derechos
y beneficios para las clases trabajadoras y la
clase media. En la actualidad, diferentes teóricos
59

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

(Bruff y Tansel, 2019a; Bojórquez, Ángeles y
Gámez, 2020). El modelo económico neoliberal se
fundamenta en la privatización del espacio a través
del proceso que David Harvey (2005) nombró
como la “acumulación por despojo”, en el que, de
manera similar a la acumulación originaria a la que
Marx hizo alusión en El Capital, pasan a manos
privadas los activos comunes, tales como las
riquezas del subsuelo, la propiedad comunal, los
sistemas educativos, de salud, de servicios público,
de pensiones, etc. (Bojórquez y Ángeles, 2014;
Bojórquez, 2016; Bojórquez y Ángeles, 2019).
Aunque el neoliberalismo autoritario es
el reforzamiento de las prácticas represoras
gubernamentales, también de manera contradictoria
tiende a perfeccionar y mejorar las tácticas de
resistencia de la población afectada, que busca
establecer un mundo mejor, combatiendo la
precariedad e incertidumbre que significa la política
económica y social del capitalismo neoliberal. Para
ello, los colectivos se manifiestan de diferentes
formas, se congregan en la plaza púbica, diseñan sus
convocatorias en las redes sociales e irrumpen en el
espacio público urbano con todo su vigor (Bruff y
Tansel, 2019).

reforzar las formas autoritarias en la aplicación
de políticas públicas sin tomar en cuenta a la
mayoría de la población, lo que trae consigo la
criminalización y represión de los colectivos
sociales que difieren de dichas políticas públicas
y las expresan en el espacio público urbano. La
selección de los casos se dio a partir de tomar
casos representativos como los regímenes de
México, Colombia y Chile que han consolidado
el modelo neoliberal, con andamiajes legales que
acotan la participación social y han sido puestos
a prueba por una ciudadanía que ha cuestionado
las políticas de ajuste en materia económica en
dichas naciones.

4. METODOLOGÍA

5.1 Protesta social en América Latina

En el presente estudio se utiliza el método
cualitativo basado en el estudio de casos múltiples,
de corte descriptivo e ilustrativo (Díaz, Mendoza
y Porras, 2011), el cual tiene como propósito
dar cuenta de la realidad a partir de ejemplos
de diversos tópicos, entre ellos de tipo político
(Morra y Friedlander, 2001). Dicha metodología
se basa en hacer acopio de datos, muy común
en las investigaciones de corte cualitativo, con
el fin de tener evidencia empírica del fenómeno
contemporáneo a estudiar para dilucidar los
límites de este y su contexto (Castro, 2010).
La selección de los casos se dio en términos de
una muestra no probabilística e intencional, por
ser considerados como típicos en la problemática
abordada, llamada también como muestra teórica,
cuyo objetivo son los casos en los que se pueda
replicar la teoría central (Martínez Carazo, 2006).
En el caso del presente trabajo, el concepto
central es Neoliberalismo Autoritario, el cual
tiene un carácter estructural que se puede
aplicar a diferentes fenómenos muy propios del
capitalismo actual, en concreto se plantea como
este modelo económico neoliberal ha tendido a

El autoritarismo mina a la democracia y sobre
todo en países donde se presenta debilidad
institucional, donde no se presentan mecanismos
de consulta para que las personas decidan sobre
políticas públicas prioritarias, por lo que hay
una imposición o verticalidad en su ejecución
(Sánchez, 2018). El autoritarismo, representa
un riesgo para los sectores inconformes que
salen a la plaza pública a exigir el cambio de
política gubernamental. Aunque dicho régimen
ha llegado al poder en base a una serie de
instituciones representativas, elecciones con
participación de diversas fuerzas políticas, ya en
el poder, los actores autoritarios dejan al margen
a fuerzas políticas representativas, llevando a
cabo maniobras para minar la autonomía de
organismos del Estado que deberían consolidar
el equilibrio de poderes y evitar el abuso del
ejercicio de la función pública por parte de la élite
política. Escudándose en un discurso en torno
al Estado de derecho, se producen una serie de
limitantes en las libertades y derechos ciudadanos
que elimina los consensos sociales como forma
de gobierno (Szmolka, 2011). En los últimos

5. DISCUSIÓN Y RESULTADOS
Se muestra el análisis de la evidencia empírica
en los resultados de la investigación de los tres
países analizados, a partir del fenómeno de la
protesta social en América Latina, en concreto
de México, Colombia y Chile, aterrizando a las
formas represivas y regulatorias de los regímenes
de dichos países ante la protesta social en el
espacio público.

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CONTEXTO

tiempos, las crisis económicas muy presentes en
la era neoliberal, han generado protestas de la
población por las políticas de ajuste, encontrado
como respuesta una serie estrategias represivas,
descartando en todo momento el diálogo como
solución a la crispación social (Juego, 2018).
En ese tenor, América Latina, ha estado sujeto
a políticas de ajuste neoliberal en el cual se ha
dado primacía al libre mercado, fomentándose
una flexibilidad laboral, salarios bajos y
trabajadores sin seguridad social que les garantice
salud, educación y pensiones. Aunado a eso, se da
un proceso de privatización de los comunes como
agua, suelo, riquezas del subsuelo, bosques, playas
y la imposición de megaproyectos que vulneran
el tejido social, las costumbres y tradiciones en
territorios sagrados.

Tras el desencanto de la población en los
gobiernos de la derecha partidista, el PRI retoma
el poder, imponiendo una serie de reformas
constitucionales, entre ellas en el sector educativo
(que enfrentó al magisterio disidente con el
gobierno), fiscal y energético entre otras, además
de la imposición de megaproyectos que generaron
crispación con las poblaciones afectadas.
En plena campaña presidencial de 2012, ya
como candidato del PRI a la presidencia, EPN,
compareció ante los estudiantes de la Universidad
Iberoamericana, quienes lo cuestionaron sobre
los actos represivos de Atenco, los cuales él
ordenó como gobernador del estado de México.
La respuesta del candidato fue que si se volviera
a presentar, lo haría de nuevo (el reprimir a los
campesinos). Dicha respuesta generó rechiflas y
rechazo de los estudiantes, quienes al ser tachados
por su coordinador de campaña como porros,
se inició un movimiento social que se gestó en
las redes sociales conocido como #Yosoy132
(ver fig. 1) que trastocó las plazas de todas las
ciudades del país, con especial acento en Ciudad
de México y Guadalajara en solidaridad con los
estudiantes (Olvera, 2016).

5.1.1 Caso mexicano
México entró en la ortodoxia neoliberal a
principios de los años ochenta con el gobierno de
Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988), tras
ese gobierno que inició el proceso de apertura
económica (Bojórquez y Ángeles, 2014), se
profundizaron las políticas privatizadoras con el
gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994)
y Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000),
todos del Partido Revolucionarios Institucional
(PRI). En el año 2000 se da la alternancia política,
aunque se siguió aplicando el modelo neoliberal
con los gobiernos emanados del Partido Acción
Nacional (PAN), encabezados por Vicente Fox
Quesada (VFQ) y Felipe Calderón Hinojosa
(FCH). Este este último, estableció la llamada
guerra contra las drogas, estrategia que cobró
miles de víctimas, las cuales el gobierno calificó
como “daños colaterales”. De igual manera,
el gobierno de FCH apoyado por el entonces
gobierno del Estado de México encabezado en su
momento por Enrique Peña Nieto (EPN), decide
reprimir a habitantes de San Salvador Atenco,
los cuales se habían opuesto a que el gobierno
de VFQ construyera el Aeropuerto Internacional
de la Ciudad de México en la zona de Texcoco,
además de articularse con otros movimientos
realizando actos de solidaridad. En la represión
a los campesinos de Atenco fueron encarcelados
los principales líderes, ancianos y mujeres, varias
de las cuales, fueron capturadas y trasladadas al
penal del Altiplano donde en el trayecto fueron
abusadas sexualmente.

Figura 1. Cártel del movimiento #yosoy132

Fuente: Economía Hoy (2018)

Aunado a la complicidad de la clase política
en el poder y la delincuencia organizada, otro de
los momentos álgidos y que generó movimientos
de protesta a nivel nacional fue el caso de la
ejecución de 43 estudiantes de la Normal Rural
de Ayotzinapa, Guerrero, entre la noche del 26 de
septiembre y la madrugada del 27 de septiembre
de 2014, en uno de los estados con mayor pobreza
y marginación del país, donde el gobierno federal
se metió a una serie de explicaciones inverosímiles
en términos de los causantes y las condiciones de
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

dichas muertes (Olvera, 2016).
A la muerte de los estudiantes, se sumaron la
ejecución extrajudicial de 22 delincuentes en la
comunidad de Tlatlaya, Estado de México el 30
de junio de 2014; la ejecución extrajudicial de 16
personas en Apatzingán, Guerrero, el 6 de enero
de 2015; los escándalos de corrupción asociados
al presidente y sus principales colaboradores.
Todo ello, generó hartazgo en la población que
dio como resultado protestas multitudinarias
a nivel nacional y el uso de la fuerza pública
en algunos casos para sofocarlas o disuadirlas
(Olvera, 2016).
En 2016, en Nochixtlan, Oaxaca se llevó a
cabo un operativo policial en contra de profesores
disidentes integrantes Coordinadora Nacional de
Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes
mantenían un plantón donde exigían la derogación
de la reforma educativa que privatizaba la educación
y precarizaba en trabajo docente, la respuesta de
las autoridades fue la represión dejando como
saldo de 8 muertos, siete desaparecidos, más de
20 detenidos y torturados, y 137 personas, de los
cuales 33 eran menores, “con lesiones productos
de armas de fuego, balas de goma, quemaduras,
golpes, fracturas e intoxicaciones” (Frente por
la Libertad de Expresión y la Protesta Social
(FLEPS), 2018, p. 24)

La represión de las autoridades no se hizo
esperar donde hubo dos muertos y varios heridos
(Seoane, Taddei y Algranati, 2001). De la misma
manera en agosto de 2013, los campesinos
colombianos se manifestaron a través de paros
y bloqueos ante la exigencia de las autoridades
de la obligación para los agricultores de cultivar
con semillas certificadas, dejando de lado las
semillas tradicionales de las comunidades. Dichas
movilizaciones obligaron al gobierno reconocer a
los inconformes y a negociar con ellos (Coscione
y García, 2014).
En cuanto a las políticas educativas, el año
2011, en el gobierno del presidente Juan Manuel
Santos, se dieron una serie de movimientos
estudiantiles que protestaban contra la reforma a
la Ley 30 de Educación Superior que databa de
1992, y aunque el gobierno la presentaba como
la solución a los problemas educativos, pero que
entre otras cosas era para impulsar la creación de
“universidades con ánimo de lucro” (Acevedo
y Correa, 2015, p. 47). Además, dicha ley
contemplaba que los empresarios podrían invertir
en las universidades públicas y un aumento
gradual de los subsidios, insuficiente para las
necesidades de las instituciones universitarias,
el aumento de la matrícula estudiantil por medio
de universidades privadas de baja calidad, sin
vocación para la investigación y la innovación;
y por último, evaluar de manera constante los
Institutos de Educación Superior (Acevedo y
Correa, 2015). Ante esto, los estudiantes exigían
en las manifestaciones el derecho a la educación,
en contra de los créditos para acceder a educación
superior y demandando la universalidad de la
educación para los jóvenes en educación superior
(Galindo, Gómez y Rodríguez, 2015).
Otro de los momentos álgidos de descontento
y protesta social el 21 de noviembre de 2019
bajo el gobierno de Iván Duque, a partir del
llamado “paquetazo” (ver fig. 2), conocido así a
las medidas de ajuste estructural que tenía como
objetivo eliminar el fondo estatal de pensiones,
aumentar la edad de jubilación y reducir el
salario de los jóvenes por debajo del mínimo. En
medio de una gran desigualdad social, amplios
sectores de la población se sintieron excluidos
de las políticas públicas (BBC, 2019), por lo que
la implementación de dichos ajustes, aunado a
la decisión de reducir el impuesto a las grandes
empresas y alza en las tarifas a la electricidad
originó que millones de colombianos salieran a

5.1.2 Caso colombiano
Es en el gobierno de Virgilio Barco (1986-1990)
donde se empezó a implementar el modelo
neoliberal, en su administración se inició
el proceso de desmantelamiento del Estado
benefactor con la apertura comercial apuntalada
por una serie de reformas que permitió el ingreso
de mercancía con bajos aranceles, fortaleciendo
los intereses de las grandes corporaciones en
detrimento de los productores nacionales, lo que
ocasiono el cierre de fuentes de trabajos, empresas
que no pudieron competir con los precios bajos
de los consorcios foráneos (Martínez, 2015).
El campo colombiano se vio inmerso en
la protesta colectiva a partir de las políticas
neoliberales al campo, como el que pasó los días 28
y 29 de julio de 1999 con el llamado Paro Nacional
Agrario convocado por la Asociación Nacional
de Salvación Agropecuaria quienes exigían la
condonación de las deudas de los agricultores, así
como la exigencia de moderar las importaciones
agrícolas que perjudicaban al productor nacional.
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

las calles y a las plazas públicas a protestar contra
la política económica del gobierno, cuya situación
fue respondida por el régimen con el uso de la
fuerza policial, decretándose el toque de queda en
la capital del país.

un contexto de mayor libertad, la ciudadanía
tuvo incentivos para manifestarse en torno a las
políticas neoliberales. Si bien, los gobiernos de
la llamada Concertación en Chile en las figuras
de Ricardo Lagos (2000-2006), y Michelle
Bachelet (2006-2010), tuvieron cierto éxito en
inhibir la presión popular en la implementación
del neoliberalismo (Navia, 2009), los problemas
de las protestas públicas estallarán en el próximo
presidente, Sebastián Piñera, que marcó el retorno
de la derecha al poder presidencial en Chile.
Tas la llegada al poder de Piñera en diciembre
de 2009, dos años transcurrieron cuando se
dieron una serie de manifestaciones sociales
contra la política económica. Las manifestaciones
dieron inicios en el sur chileno, en la región de
Magallanes debido al alza en los precios del
gas natural, las cuales derivaron también en
movilizaciones en el norte del país. De igual
forma, se manifestaron movimientos contra el
megaproyecto hidroeléctrico de Aysén, huelgas
de mineros, paros laborales, reivindicaciones
a favor de liberar a los presos políticos por el
pueblo Mapuche y contra el despojo de sus tierras
ancestrales, manifestaciones de los trabajadores
del sector salud, de los afectados del terremoto,
demandas a favor de la diversidad sexual, entre
otros. Asimismo, el sector estudiantil irrumpió
con toda su fuerza para demandar una educación
gratuita y de calidad, este último movimiento de
gran simpatía en la ciudadanía (Bravo, 2012).
Para el segundo ejercicio presidencial
de Bachelet (2006-2010), su relación con la
ciudadanía no se dio en condiciones de tersura,
sobre todo el sector estudiantil que demandaba
la gratuidad de la educación superior y algunas
asociadas a la alimentación en los planteles
educativos y la mejora en la infraestructura de
escuelas. Derivado de la fuerzas de las protestas,
la presidente tuvo que anunciar ante las televisoras
cambios en el rubro educativo (Garretón et al.,
2011) tratando de conciliar con los manifestantes.
Tras el regreso de Piñera al poder el 2018,
la explosividad chilena ha ido en aumento. Las
protestas detonaron el 17 de octubre de 2019
a partir del aumento en la tarifa del pasaje
del sistema colectivo del Metro (ver fig. 3),
lo que hizo que la gente saliera a las calles y
plazas públicas a protestar y a eso se sumaron
protestas en contra del sistema de pensiones, la
privatización de la educación, entre otras cosas
(BBC, 2019), derivando en enfrentamientos

Figura 2. Paro nacional contra el “paquetazo” en
Colombia

Fuente: El Universal (2019)

5.1.3 Caso chileno
Siguiendo la ortodoxia neoliberal promovida por
los Chicago Boys, Chile es tomado como ejemplo
de las políticas neoliberales en Latinoamérica,
el cual fue impuesto mediante un sistema
político dictatorial encabezado por Agusto
Pinochet (1973-1990), que derrocó al gobierno
democráticamente electo de Salvador Allende.
Este país andino, aplicó dicho modelo, incluso
antes que los mismos países impulsores, como
EE.UU y la Gran Bretaña (Bojórquez, Ángeles y
Gámez, 2020).
De acuerdo con Ffrench (2003), las reformas
más importantes que se implementaron, giraron
en eliminar los controles de precios, apertura
comercial, privatización del sector bancario y
liberalización de las tasas de interés, libertad a los
flujos de capital internacional, reducción de aparato
del sector público, devolución de las empresas y
tierras expropiadas durante el régimen de Salvador
Allende, privatización de las empresas públicas,
eliminación de los derechos sindicales importantes.
Dicho así, las reformas estructurales recayeron en la
mayoría de la población chilena con el objetivo de
imponer nuevas formas de acumulación de capital
tendientes a beneficiar a los consorcios extranjeros y
nacionales. Los descontentos sociales en esta etapa
pinochetista fueron contenida por medio de las
armas y la amenaza.
La vuelta a la democracia no significó el
cambio de modelo económico, por lo que en
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

con la policía que dio como resultado más de
una veintena de muertos y cientos de heridos a
mediados de noviembre.

la senadora argumentó que la iniciativa fue
elaborada junto con organizaciones de la sociedad
civil (la mayoría de carácter empresarial o con
nexos con dicho sector).
En este proyecto, la senadora argumentó la
supuesta importancia de su iniciativa aduciendo
que las marchas trastornaban la vida de las ciudades
y violentaba a la ciudadanía en términos del libre
tránsito a través de bloqueos y tomas de calles.
La iniciativa en su aspecto normativo (Senado
de la República, 2015), de manera sintética
plantea lo siguiente:
•
La previsión de horarios para la realización
de las marchas;
•
La obligación de los organizadores para
dar aviso a la autoridad sobre la realización de una
marcha o manifestación, en el que se debe de dejar
clara la identidad de los mismos organizadores, la
fecha y hora de realización, el recorrido e itinerario;
•
La posibilidad de que la autoridad
modifique el recorrido por causas de orden público;
•
La prohibición del uso de máscaras o el
cubrirse el rostro por parte de los manifestantes,
así como, de cualquier tipo de arma u objeto que
pueda ser utilizado como tal.
•
Un capítulo de sanciones.
De acuerdo con el documento Derechos Humanos
y Protesta Social en México, que presentaron
las organizaciones que conforman el Frente por
la libertad de expresión y la protesta social en
México (Comisión Interamericana de los Derechos
Humanos, 2014), la Ley General de Regulación de
Manifestaciones Públicas, consideraba sanciones
por demás desproporcionadas y poca claridad para
su aplicación, lo que podían dar pie a la arbitrariedad
por parte de las autoridades correspondientes.

Figura 3. Protestas populares en contra de las políticas
de ajuste de Sebastian Piñera

Fuente: El País (2019)

A partir de la polarización social que han
generado las políticas neoliberales, tanto México,
como Colombia y Chile han intentado establecer
legislaciones en términos de la regulación de la
protesta pública, buscando violentar derechos
humanos fundamentales como la libertad de
expresión y de tránsito.
5.2. Regulación de la protesta pública en
América Latina
Los intentos por regular la protesta social en el
espacio público se da en medio de campañas
al llamado a la ley y el orden establecidos por
los gobiernos y las élites que buscan proteger
sus intereses económicos, el statu quo, sin
buscar atender las causas profundas que lo han
originado, en este caso, la gran desigualdad
social que promueven las políticas económicas
implementadas (Maqueda, 2015). A continuación
exponemos los intentos de regulación de la
protesta pública por los gobiernos de los países
estudiados: México, Colombia y Chile.

5. 2.2 Colombia
En Colombia, derivado de las protestas sociales
por las políticas de ajuste del gobierno, se
impulsó en el Senado una Ley Estatutaria para
Regular la Protesta Social el cual fue presentada
por el legislador conservador Juan Diego Gómez,
el cual establece que las manifestaciones sólo
podrán ser llevadas a cabo sábados y domingos,
(Radio Santa Fe, 2019).
En dicha Ley Estatutaria, en su artículo
séptimo, enlista una serie de prohibiciones
para quienes participen en las manifestaciones
públicas (Radio Santa Fe, 2019):
a) Desarrollar la manifestación Social y

5.2.1 México
En México, senadores del derechista PAN
encabezadas por Mariana Gómez del Campo,
presentaron el año 2013 una iniciativa llamada
Ley General de Regulación de Manifestaciones
Públicas, en la cual pretendían reglamentar y
restringir el derecho a la protesta pública (Senado
de la República, s.f). En dicha comparecencia,
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Pacífica sin incurrir en actos de violencia o de
vandalismo frente al patrimonio público, la fuerza
pública, terceros y/o su patrimonio;
b) No se permitirá la presencia de encapuchados
o de personas que empleen cualquier mecanismo
que impida su identificación en el desarrollo de la
manifestación o en los comunicados que sirvan
como medio de invitación a participar en marchas;
c) No se permitirá el uso de cualquier elemento
que pueda ser empleado para atentar en contra de
la integridad física de los miembros de la fuerza,
terceros y el patrimonio público y/o privado.
Su uso implicará la imposición de sanciones
señaladas en la presente Ley;
d) Lugares prohibidos: solo se podrá marchar
o reunirse pacíficamente a una distancia de 500
metros de hospitales, centros de salud, puertos
marítimos y fluviales, aeropuertos y bienes
considerados como patrimonio cultural;
e) Se prohíbe la manifestación que tenga como
propósito o como efecto la interrupción al acceso
de trabajadores y usuarios a sus residencias o
lugares de trabajo;
f) Previo a la realización de encuentros y
cualquier tipo de manifestación social y pacífica, sus
organizadores tienen la obligación de promover
entre todos los intervinientes o los convocados,
la pedagogía de la marcha pacífica y sin actos de
vandalismo;
g) Garantizarán por los medios que indique el
reglamento, la protección del patrimonio público
y privado en todas sus formas;
h) Están prohibidos los grafitis o cualquier
mecanismo para marcar, sobreponer, escribir,
destruir, obstruir los bienes de carácter público
y privado en ejercicio de la manifestación social
en lugares no autorizados por el reglamento para
el efecto;
i) Abstenerse de afectar, sabotear, dañar o destruir
elementos considerados como infraestructura crítica
para la provisión y prestación de bienes y servicios
públicos, especialmente aquellos considerados
como de servicios públicos esenciales;
j) Se garantiza la movilidad y se prohíbe la
obstrucción de la vía pública de manera prolongada,
esto es, por más de 10 horas o, a través de actos
violentos;
Si bien, en la serie de prohibiciones de la
Ley Estatutaria, se pone énfasis en no agredir o
vandalizar, hay disposiciones que atentan con la
libertad que todo ciudadano tiene de manifestarse
libremente en protesta por la actuación de los

gobernantes. Entre ellos, el sólo restringir a ciertos
días (sábados y domingos), de no obstruir bienes
de carácter público y privado, así como establecer
lugares prohibidos para la manifestación, le quita
fuerza a toda exigencia, pues las manifestaciones
como medida de presión para la solución de
problemas sociales, sólo tienen éxito en la medida
en que dicho movimiento obliga a las autoridades
a negociar bloqueando ciertos elementos claves
del funcionamiento de la cotidianidad.
5.2.3. Chile
En Chile, aun cuando el artículo 19 de la Constitución
habla del derecho que tiene todo ciudadano a reunirse
de manera pacífica en el espacio público (plazas,
calles, etc.), contradictoriamente afirma que las
reuniones se regirán por las disposiciones de la policía.
Además, y como parte de la herencia de la dictadura,
se contemplan mecanismos para su autorización,
donde el o los organizadores tendrán que solicitar
por escrito, con sus firmas de por medio, acerca de
la reunión, así como los domicilios, profesiones y
números de cédula de identidad de los promoventes.
Así mismo, los organizadores de la manifestación
deberán de declarar el objetivo de la reunión, donde
iniciará, el trayecto, quienes serán los oradores y
donde terminará el evento (Marelic, 2012).
De esta manera, las manifestaciones, de acuerdo
con la Constitución no deberán ser espontaneas,
por lo que esta se no llevará a cabo, sino hay una
organización previa del evento, y por consecuencia
de no cumplir con lo marcado por la ley, esta
podrá ser disuelta por las fuerzas policiacas, que
en este caso descansa en el cuerpo de carabineros
(Marelic, 2012).
Dichas disposiciones consagran la censura
como forma de contención social, el justificante
ante ello es buscar el libre tránsito, aunque en
esencia representa la violación de derechos
humanos innegociables como la libertad de
expresión y el derecho que tiene ciudadanos
independientemente de sus filias políticas, de su
estatus socioeconómico, de ocupar el espacio
público (Marelic, 2012), de expresarse en términos
del derecho que le asiste de participar en la
discusión de la vida política del país y generar
contrapesos para evitar los autoritarismos.

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

CONCLUSIONES

espacio público como una manera de visibilizar
su descontento ante un modelo económico que los
precariza y los victimiza a través de los medios
masivos de comunicación que cubren la agenda
de las élites.
En términos de respuesta política a las
instituciones y prácticas del neoliberalismo,
“algo está pasando a nivel global”, como aseveró
la revista liberal estadounidense The Nation en
2019, y está sucediendo en todas partes de manera
casi simultánea alrededor del globo. Si bien en
apariencias diferentes, las protestas registradas
en ese año en Bolivia, el Líbano y docenas de
países más (como se anota en detalle en el cuerpo
de este trabajo), tienen un elemento en común.
Algo sucede cuando la protesta, que abraca
desde el acaudalado Londres hasta las “villas
miseria” del Sur global, si bien – en apariencia
– nada hay que los una. La enorme desconexión
entre las perspectivas de las élites y las formas
de vida y subsistencia de las masas tienen un
común denominador: “Todos los países que
recientemente tuvieron revueltas populares – y
gran parte del resto del planeta – han sido regidos
por décadas por un modelo económico único, en el
que el “crecimiento” celebrado por las pudientes
minorías ha significado la pauperización de las
grandes mayorías, donde el capital fluye hacia
los bolsillos europeos y estadounidenses con la
misma regularidad que el drenaje fluye hacia
abajo” (Ehrenreich, 2019). Se hace patente en
las mentes de las mayorías que el neoliberalismo
es “un método globalmente aplicable para la
preservación del actual avasallador desbalance de
poder” (Loc cit). Funciona microscópicamente a
nivel municipal – por ejemplo, en el abandono por
parte del estado del transporte público, esencial
para las poblaciones de las urbes del Sur global,
comparado (en Estados Unidos y varios países
europeos) con el aparentemente inagotable fondo
para la represión de la protesta y la “lucha contra el
crimen”, donde los criminales son, por supuesto,
los pobres. Mientras tanto, los billonarios
estacionan sus helicópteros en los techos de las
grandes edificaciones de las “ciudades globales”,
a la vez que los multibillonarios construyen
cohetes para trasladarse al espacio sideral donde,
a la vez que se maravillan de sus propias hazañas,
hacen planes y arman estrategias para una futura
explotación de los incontables recursos de
planetas y asteroides.
Ante las condiciones globales de pobreza

Como ha observado Simon Springer (2018), el
neoliberalismo es un adversario arduo. Es por
diseño amorfo, impreciso, mutante, adaptable y
expansionista y, en especial difícil de definir con
alguna precisión. No obstante, parece haber un
entendimiento de que en su esencia se trata de la
naturalización del mercado para abarcar todos los
aspectos de la vida, aunque, como correctamente
subraya Mirowski (2013, p. 53): “el punto
de partida del neoliberalismo es la admisión,
contraria a la doctrina liberal, de que su visión de
la “buena sociedad tiene que ser construida; no
llegará naturalmente”. “De ninguna forma debe
confundirse con el laissez faire: al contrario,
debe verse como un llamado a la vigilancia,
al activismo, a la intervención perpetua” (loc
cit). Si exige, como se entrevé a lo largo de
este trabajo, un reajuste del mercado (Springer,
2018), lo que conlleva la implicación de que,
aunque la democracia haya sido asociada con
el capitalismo, es demostrable que en su etapa
neoliberal, el capitalismo también se desarrolla
en regímenes semiautoritarios o autoritarios,
con élites políticas y económicas que consolidan
una serie de mecanismos institucionales para
emitir una sucesión de disposiciones en materia
económica dictadas por el dogma neoliberal en
aras de la búsqueda de grandes ganancias para los
consorcios del capitalismo de las elites nacionales
e internacionales. Con esos entramados jurídicos,
quienes detentan el poder, hacen a un lado
a la mayoría de la población de la toma de
decisiones en términos de las políticas laborales,
medioambientales, de derechos humanos,
educativas, de salud, etc., con una tendencia a
minar las bases del antiguo Estado benefactor
y dar una mayor amplitud de intervención a la
iniciativa privada en esas áreas antes exclusivas
del Estado.
Las políticas de ajuste económico neoliberal
tienden a consolidar todo un marco de
incertidumbre a los segmentos bajos y medios
de la población, en la llamada búsqueda de la
competitividad globalizadora, aumentando las
horas laborales como forma de supervivencia de la
clase trabajadora en un mercado laboral agresivo
y sumamente explotador. En ese ambiente de
imposición de las élites políticas y económicas, así
como los organismos financieros internacionales,
amplios segmentos de la población han salido al
66

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

generalizada para el beneficio de unos cuantos, la
protesta también se generaliza. En ese ambiente
de protesta social, autoridades y clase política de
México, Colombia y Chile, han respondido con
represión a los colectivos que salen a demandar la
derogación de las políticas económicas dañinas,
criminalizando a los grupos disidentes. Además
de ello, se han buscado establecer mecanismos de
regulación de las protestas y el espacio público,
violentando el derecho que todo ser humano
tiene de la libre expresión y de disentir por las
políticas públicas, pretextando el alterar la paz
pública y la libre circulación de automovilistas.
El sentido de la regulación de la protesta social
es con el objetivo de limitar el espacio público,
reducirlo a ciertas áreas de las ciudades, acotando
los horarios, llevar un control de quienes lideran
las manifestaciones, lo cual rompe con el derecho
inalienable que tiene todo individuo o grupo
social en un sistema democrático de su derecho
soberano de cuestionar y demandar mejores
condiciones de vida. C
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CONTEXTO

Biodiversidad y ordenamiento territorial. Tampico, posible
reconversión de la ciudad industrial a la metrópoli de los
manglares
Biodiversity and regional planning. Tampico, possible conversion of from
industrial city into the metropolis of the mangroves
Recibido: noviembre 2020
Aceptado: septiembre 2021

Miguel Ángel Bartorila1
Mireya Alicia Rosas Lusett2

Resumen

Abstract

La integración de los espacios naturales en la
planeación de la ciudad es un recurso accesible
para la eficiencia urbana y una mejor calidad
de vida. En México, la ciudad difusa, con un
sistema de planeamiento simplificado, degrada
los ecosistemas naturales y profundiza un modelo
ineficiente. El ordenamiento territorial es un medio
idóneo para la conservación de la biodiversidad
compatible con el desarrollo urbano. Las ciudades
tropicales presentan condiciones para un modelo
sostenible. Mediante estudios preliminares y un
diagnóstico territorial se elabora una prospectiva
de reconversión para la aglomeración urbana de
Tampico, en el Golfo de México. Como resultado se
obtiene el escenario Visión 2050, donde la creación
de un límite a través de los ecotonos urbanos
articula una nueva infraestructura azul y verde con
el artefacto urbano más compacto. La discusión
asocia el componente natural, particularmente los
manglares, fortaleciendo las políticas públicas para
completar el modelo de ciudad resiliente.

The integration of natural spaces in urban planning
is an accessible resource for urban efficiency and
a better quality of life. In Mexico, the diffuse
city, with a simplified planning system, degrades
natural ecosystems and fails to make efficient use
of its. Regional planning is an ideal means for the
conservation of biodiversity compatible with urban
development. Tropical cities present conditions
for a sustainable model. Through preliminary
studies and a territorial diagnosis, a prospective
of reconversion is elaborated for Tampico's urban
agglomeration in the Gulf of Mexico. As a result,
the 2050 Vision scenario is formulated, in which
the creation of a limit through urban ecotones
articulates a new blue and green infrastructure
with the most compact urban artifact. The natural
component, particularly the Tampico's mangroves,
are brought into the discussion to strengthen public
policies to complete the resilient city model.

Palabras Claves:

Keywords:

ciudades tropicales; ecotonos urbanos; ciudad
resiliente

tropical cities; urban ecotones; resilient city

1

Nacionalidad: italiano; adscripción: Facultad de Ingeniería, Universidad Autónoma de Querétaro, México; Doctor en Urbanismo,
Universidad Politécnica de Cataluña. Miembro Sistema Nacional de Investigadores nivel 1; email: mbartorila@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), México; Doctora por la Universidad
Politécnica de Cataluña, Barcelona, España; pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, nivel 1; líder del Cuerpo Académico UATCA-105 de Urbanismo y Medio Ambiente; email: mire.rosas@gmail.com

71

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CONTEXTO

1. INTRODUCCIÓN

Finalmente, el tercero proyecta la posible
reconversión de la metrópoli más compacta a
través de una nueva infraestructura azul y verde
que integra los manglares y otros humedales. Se
concluye que, a través de un modelo eficiente de
ocupación del territorio, el componente natural
contiene, articula y regula la ciudad tropical.

Una importante superficie de espacios naturales
con alta biodiversidad no se incluye en el
ordenamiento de la ciudad tropical. El modelo
de ciudad difusa actual es ineficiente. Un sistema
de planeamiento simplificado por la zonificación
-que no atiende a las complejidades del sistema
urbano- y liberado al libre mercado reduce y
degrada los espacios naturales. Los ecosistemas
naturales en la ciudad son un importante recurso,
aún desconocido, para el ordenamiento territorial.
Dichos ecosistemas tienen un especial aporte en
el equilibrio de la ciudad como sistema disipador
de energía, pueden convertirse así, en una nueva
infraestructura para el bienestar y poner límite
a la expansión urbana. Así pues, la hipótesis
plantea que a más contención del artefacto urbano
y a más interrelación con los espacios naturales,
surgen mejoras en la calidad de vida urbana.
Los espacios naturales del entorno de Tampico
poseen unas cualidades ecológicas únicas. El
patrimonio natural no está suficientemente valorado
en los procesos prospectivos de escenarios futuros.
Los humedales costeros, en particular los manglares,
brindan una gran variedad de beneficios ambientales
a través de los servicios ecológicos. A nivel global, a
pesar de su importancia, su extensión se ha reducido
notablemente (Spalding, Kainuma y Collins,
2010; FAO, 2015). En la Zona Metropolitana de
Tampico (ZMT), integrada por los municipios de
Altamira, Ciudad Madero, Tampico, en el estado
de Tamaulipas; así como Pánuco y Pueblo Viejo
en el estado de Veracruz, se encuentran tres sitios
prioritarios de manglares (CONABIO, 2020)
(Figura 1). Con densidades habitacionales casi
suburbanas, consecuencia de la liberalización del
ordenamiento, los ecosistemas y relictos naturales
intraurbanos pueden configurarse como potenciales
articuladores del espacio metropolitano.
El objetivo es comprobar que el desarrollo
urbano es compatible con la integración de los
espacios naturales, a partir de nuevos enfoques
para condiciones ambientales y se desarrolla
a través de tres apartados. El primero plantea
cómo los ecosistemas naturales en un contexto
de la ciudad desregulada pueden constituir un
recurso viable para un modelo de ciudad eficiente
y mejor calidad de vida. El segundo, presenta a
Tampico como un modelo industrial agotado
con una ordenación de bajo perfil, en contraste
con un territorio tropical de alta biodiversidad.

Figura 1. Zona Metropolitana de Tampico y sitios de
manglares

Fuente: Elaboración propia en base a CONABIO (2020)

2. COMPONENTE NATURAL, RECURSO
CLAVE PARA LA RECONVERSIÓN DE LA
CIUDAD DESREGULADA
La regulación muy flexible en la planeación de la
ciudad y su región inmediata favorece un modelo
urbano-ambiental extensivo e ineficiente que
presenta una urbanización incompleta, denominada
ciudad desregulada. La ciudad neoliberal, asociada
a la industrialización, se desarrolla simultáneamente
a la explotación desmedida de los recursos naturales
y la dispersión del artefacto urbano (Kaminer et al.,
2010; Pradilla Cobos, 2014). El artefacto urbano se
refiere a la ciudad y al conjunto de infraestructuras
derivadas, como síntesis de la producción artificial
del hombre en contraposición a los ecosistemas
naturales. Pauchard y Barbosa (2013: 605)
afirman que “la conservación de los ecosistemas
y la biodiversidad, y el apoyo para la provisión de
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CONTEXTO

servicios ecosistémicos, no se reconoce como un
medio principal para mejorar la calidad de vida de
los habitantes de la ciudad”. Los mismos autores
señalan que las ciudades latinoamericanas además
de su crecimiento extensivo se caracterizan por
las desigualdades sociales y los puntos críticos de
biodiversidad.
La desregulación profundiza estas distorsiones
y desequilibrios. La desindustrialización relativa
prematura (Salama 2012), encuentra a la ciudad
latinoamericana con ecosistemas naturales
poco artificializados con gran potencialidad de
regeneración, restauración y recuperación, en
un contexto donde la ordenación territorial es
poco efectiva. Fernández (2005) afirma que la
ciudad neoliberal, con la ausencia de regulación
y disminución de potencia de actores públicos,
cambia de un modelo-plan a un modelo-control.
La extinción de la planeación y la subordinación
de las políticas urbanas al capital (Pradilla Cobos,
2014) evidencian sus consecuencias ambientales.
Por tanto, comprender los modelos urbanos es
útil para prefigurar escenarios futuros. Ahora
bien, el fenómeno de la ciudad desregulada en un
entorno de alta biodiversidad, especialmente en el
trópico, presenta la posibilidad de reconversión,
con nuevos enfoques desde relación de la ciudad
y la naturaleza.
Las nuevas condiciones ambientales en la ciudad
contemporánea buscan replantear la relación con la
naturaleza, incorporando enfoques más integrales
desde el urbanismo y la ecología, especialmente
estrategias de adaptación al cambio climático
(Viganò, 2012). Surgen así nuevas hipótesis sobre
ciudad-territorio a partir del desvanecimiento de
la ciudad industrial. La planeación territorial está
cada vez más influenciada por la biodiversidad y
tiende hacia una ecologización del territorio, busca
tentativas de conciliar el desarrollo económico
y la protección de la naturaleza a través de la
concertación (Franchomme, Bonnin e Hinnewinkel,
2013). Bernardo Secchi (2007: 11) presenta tres
nuevos conceptos: 1)compatibilidad ecológica;
2)porosidad; y 3)distancia justa, que predicen
una nueva forma a la ciudad contemporánea, y
lo resume en la “forma sigue a la biodiversidad”.
La biodiversidad revelada desde la ordenación
territorial por Secchi (2007) y Franchomme et al.

(2013) promueve una mirada más amplia de la
ciudad y el territorio. Los estudios sobre el valor
de la biodiversidad tienden a la conservación,
pues entonces ¿cómo integrar su valor como
parte de la planeación urbana? Secchi (2015: 89),
en su libro póstumo, reclama “políticas […] que
intervengan de una manera difusa para garantizar
porosidad, permeabilidad y accesibilidad a la
naturaleza y a las personas: a todos, sin distinción”.
Como contrapropuesta a la ciudad excluyente, la
perspectiva de Secchi es precisa cuando plantea los
instrumentos o formas -porosidad, permeabilidad y
accesibilidad-, por un lado, así como la inclusión de
individuos sin distinción -naturaleza y personas- por
otra parte. La figura didáctica que utiliza el autor
al hablar de porosidad y permeabilidad, frente a la
aislación de los modelos de ciudad cerrada, permite
promover la conexión de flujos de los sistemas
sociales3 y naturales.
Las ciudades son sistemas socioecológicos
(Folke et al., 2005) en un proceso de adaptación
llamado coevolución (Norgaard, 1994). Las
complejas capacidades sistémicas y multi-escalares
de las ciudades son un gran potencial para una amplia
gama de articulaciones positivas con la ecología de
la naturaleza (Sassen, 2010). La ecuación sistemaentorno muestra esa relación mutua (RuedaPalenzuela, 2019), donde el conocimiento permite
anticiparse a los cambios y las dinámicas naturales,
procurando respuestas adaptables. El urbanismo
ecosistémico juega un papel clave para contrarrestar
la regresión y simplificación de los ecosistemas
naturales. Por consiguiente, la dependencia de las
ciudades de la biosfera se debe considerar para
la práctica de la ordenación del territorio. Los
planificadores urbanos reconocen que las ciudades
tienen un papel importante como administradoras
de los ecosistemas de los que dependen, como
las cuencas hidrográficas, los manglares y los
humedales, y son indispensables para la salud, así
como para reducir las vulnerabilidades urbanas a
desastres naturales (Seto, Parnell y Elmqvist, 2013).
Los beneficios de la biodiversidad, como realidad
espacial en la ciudad, son mayores integrándose a la
vida urbana a través de los servicios ecosistémicos:
provisión, regulación, culturales y soporte al hábitat
(Gómez-Baggethun et al., 2013). Estos bienes y
servicios de los ecosistemas urbanos constituyen un

3

Una figura como la accesibilidad, frente a la incapacidad de desarrollo de servicios básicos a los más desprotegidos, amplía la oferta de
opciones entre los individuos a través de los espacios abiertos, el equipamiento y la infraestructura.

73

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CONTEXTO

activo para mantener y mejorar el bienestar humano
(Costanza et al., 2014).
En las ciudades latinoamericanas la biodiversidad,
representada por los espacios naturales como bienes y
servicios ecosistémicos, adquiere un rol central en el
ordenamiento territorial. Pauchard y Barbosa (2013:
590) señalan que “existe una necesidad urgente
de comprender cómo interactúan los servicios
de biodiversidad y ecosistemas en y alrededor de
las ciudades...” y exploran “...el potencial de la
planificación de la ciudad para proveer soporte para
la biodiversidad y los servicios ecosistémicos”.
Las posibilidades de la regeneración natural y
los vacíos son una particularidad de la ciudad
desregulada, extensa y con procesos incompletos.
En Latinoamérica, se ensayan algunas herramientas
sobre la integración del componente natural al
planeamiento (Andrade, Remolina y Wiesner, 2013,
Ruffato-Ferreira et al., 2018).
La urbanización incompleta se ha convertido
en un desafío para el ordenamiento territorial y
las políticas urbanas en Latinoamérica, donde, a
través de la prospectiva de escenarios posibles,
los habitantes podrían beneficiarse al considerar la
integración del componente natural. Los espacios
naturales, como expresión física de la biodiversidad,
además de poseer valores intrínsecos y brindar

servicios ecosistémicos, constituyen un recurso
invaluable para reconvertir la tendencia del actual
modelo ineficiente de ocupación del territorio hacia
la ciudad resiliente. La ciudad resiliente posee la
capacidad de anticiparse a los escenarios futuros
y adaptarse a los cambios de una manera eficiente.
De modo que, la consideración de los espacios
naturales explora un camino hacia la eficiencia
urbana y mejor calidad de vida (Figura 2).
Este artículo desarrolla un enfoque que vincula la
urbanización incompleta a la infraestructura azul y
verde. La infraestructura azul y verde, que considera
los cuerpos de agua y las comunidades vegetales,
se puede definir como un sistema estratégicamente
planificado de espacios naturales y seminaturales,
así como otros elementos ambientales diseñados y
gestionados para ofrecer servicios ecosistémicos,
que aumentan la resiliencia y reducen la huella
ambiental. Además, se proponen algunos conceptos
útiles que articulan el modelo de ciudad sostenible:
ecotonos urbanos y compacidad. Los ecotonos
urbanos (Bartorila, 2001) integran características
socio-ecológicas y configuran un sistema que
contiene y redefine al artefacto urbano frente a los
ecosistemas. La compacidad media metropolitana,
que interviene en la ocupación relaciona el volumen
construido y los espacios abiertos.

Figura 2. Reconversión urbana de la ciudad desregulada hacia la ciudad resiliente a través de los espacios naturales

Fuente: Elaboración propia en base a Haase et al., 2014

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

3. TAMPICO: LA ORDENACIÓN DE UN
MODELO INDUSTRIAL AGOTADO EN UN
ENTORNO DE ALTA BIODIVERSIDAD

Las ciudades tropicales, a diferencia de
las ciudades templadas y boreales, presentan
características diferentes, la biodiversidad es una
de ellas. Lugo (2014) destaca que la interacción
entre la cubierta verde, la gente y las instituciones
en los trópicos es un gran reto para estudiar por
los científicos. Entre los valores intrínsecos de
la biodiversidad en la ciudad tropical, MuñozErickson, Lugo y Quintero (2014) señalan la
importancia y la superficie de la cobertura azul
y verde explicando así, el rol predominante
del componente natural a considerar en la
planeación urbana. Los autores señalan, respecto
a las implicaciones del clima en la biota de San
Juan de Puerto Rico para la comprensión de los
sistemas socio-ecológicos urbanos, que: “la
respuesta rápida de este ecosistema urbano a
las perturbaciones pone de relieve el papel de la
infraestructura verde y azul en la mitigación de
las vulnerabilidades que resultan del componente
urbanizado de la ciudad” (p. 7). A partir de los altos
índices de biodiversidad presentes en las ciudades
tropicales, su conservación y el incremento
de la masa forestal, entre otros, contribuyen a
disminuir el impacto al cambio climático. Sus
condiciones socio-ecológicas particulares brindan
la oportunidad para un nuevo proyecto territorial.
En consecuencia, el componente natural en
los entornos tropicales está llamado a integrarse
al artefacto urbano y aportar sus propios servicios
ecosistémicos. Los procesos urbanos incompletos,
en un modelo industrial agotado, deben recurrir a
los recursos latentes del territorio. Coexiste así,
una transición de la ciudad desregulada hacia
la ciudad resiliente, donde es útil explorar sus
estructuras funcionales y sus formas resultantes.
El modelo buscado, desde la perspectiva de la
ciudad como sistema socio-ecológico, repasa los
valores intrínsecos de la biodiversidad. Así se
expone el postulado donde el componente natural
tiene un rol central en la planeación y su estudio
demuestra la urgencia de incorporarlos en la
ordenación del territorio.

Tampico puede ejemplificar perfectamente la
explotación del trópico con el desarrollo industrial
de gran escala, así como el deterioro ambiental del
territorio. A pesar del importante volumen de estudios
que promueven la conservación de la biodiversidad,
como se observa en la Tabla I, la planeación
urbana ha seguido una práctica sin integrarlos
suficientemente. Las consecuencias ambientales,
por la persistencia del patrón de explotación y
la anárquica ocupación del suelo se desarrolla
simultáneamente al incremento de actividades de
servicios4, vislumbrando un modelo industrial en
crisis y a la deriva. El petróleo que fue la base de
la economía regional y el mayor recurso energético
del siglo XX se está agotando, por consiguiente,
está dando paso a la ciudad posindustrial (Santiago,
2014). La cultura del bienestar soportada en la
barata energía del petróleo todavía busca aislarse
del contexto, particularmente para olvidarse de las
condiciones insalubres en el trópico.
El puerto de Tampico se fundó sobre las
márgenes del río Pánuco, en el Golfo de México,
por una república emergente en 1823. A finales
del siglo XIX afloran síntomas de problemática
ambiental y de salud (Kuecker, 2008) que
provocan un estudio de saneamiento con sus
respectivos proyectos de mejoras materiales
(Prieto, 1899). La explotación y el desarrollo de la
industria petrolera se asocia a las infraestructuras
de transporte, en base al binomio petróleo-puerto.
La transformación del paisaje de la selva nublada
en la Huasteca, a través de la generación del puerto
de Tampico y el ferrocarril, así como la industria
petroquímica con el nuevo puerto industrial,
impulsan las mayores repercusiones ambientales
(Santiago, 2011 y 2014). Entre 1970 y 1995,
Tampico presenta cierta estabilidad económica
con terciario predominante y actividad industrial
importante (Propin y Sánchez-Crispín, 2001).
Actualmente el modelo industrial está en declive,
y muestra características de agotamiento: áreas
industriales semiabandonadas, terciarización
informal, alta contaminación, bajo crecimiento de
la economía, y mayor desigualdad social.

4

En la aglomeración urbana de Tampico, la Población Económicamente Activa (PEA) se concentra en los sectores terciario y secundario
con 62.7% y 27.2 %, respectivamente, mientras que el sector primario ocupa solamente 8.4% de la PEA total (ONU-Habitat, 2018)

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CONTEXTO

La urbanización de las zonas costeras y su
impacto presenta la ambigüedad de riqueza y
riesgo ambiental. Jiménez, Salinas y Campos
(2004) destacan el gran valor de humedales
costeros, señalan a la actividad industrial y el
desarrollo anárquico asociado como el mayor
vector de deterioro, además sugieren su manejo
integral a través del ordenamiento ecológico.
El caso de la degradación de lagunas urbanas y
periurbanas está causado tanto en el modelo de
crecimiento como en la falta de planeación (BatresGonzález, 2013). Batres-González sintetiza “la
pérdida de 767 ha entre 1985 y 2010 de superficie
acuática de las lagunas urbanas Tampico Madero”
(p. 526) e indica el valor de la biodiversidad
de las lagunas como soporte del desarrollo
urbano. En el contexto del cambio climático las
situaciones del entorno de Tampico, como los
peligros naturales derivados de los fenómenos
hidrometeorológicos extremos en relación con la
planificación, sugieren la necesidad de mantener
cuerpos de agua y masas vegetales, así como
promover la forestación (Sánchez-González,
2011). Asimismo, la importancia de conservar las
superficies de agua, como ríos y lagunas, reducen
la isla de calor, el impacto desfavorable sobre
el confort y la demanda de energía en la ciudad
(Rosas-Lusett, 2019). Así pues,
“En materia ambiental, los problemas más
relevantes de la aglomeración urbana y
del municipio de Tampico se asocian con
la urbanización extensiva, desordenada e
insustentable que daña los humedales y
manglares de la región, y contamina los

recursos naturales al consumir suelo y
biodiversidad prácticamente sin control”
(ONU-Habitat 2018: 35-36).
3.1 Bajo perfil del ordenamiento ecológico y
urbano
En México, el ordenamiento territorial, tanto en
la planificación urbana como en el ordenamiento
ecológico, resulta poco eficiente en la
instrumentalización y aún presenta importantes
retos (Gutiérrez Chaparro, 2009; OsegueraPonce, Rosete y Sorani-Dalbón, 2010; Bollo
Manent et al., 2018). El ordenamiento ha buscado
por caminos diferentes, a veces contradictorios, la
prosperidad urbana y la protección del ambiente
desde planes de desarrollo a estudios para la
conservación de la biodiversidad, en la ZMT se
pueden distinguir al menos dos generaciones. La
primera, la planificación desarrollista (1940-1985),
se asocia a la industria y, por tanto a la explotación
del territorio y sus recursos naturales, con un
periodo de institucionalización de la planeación. La
segunda, la liberalización del ordenamiento (19852019), simultánea a investigaciones ecológicas,
resultando un modelo urbano-ambiental ineficiente.
El crecimiento de la superficie urbana ha duplicado
el crecimiento de población (ONU-Habitat,
2018). Así, ambas generaciones presentan serias
dificultades para la instrumentación de políticas
públicas de ordenamiento, así como un alto nivel
de detalle en estudios y diagnósticos, agrupados
en planeación urbana, ecológica y ordenación del
territorio (Tabla I).

Tabla 1. Figuras de ordenación
y estudios ecológicos en la Zona
Metropolitana de Tampico
Fuente: Elaboración propia en base a
a revisión bibliográfica

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

En Tampico se asocia el desarrollismo a las
primeras experiencias de planificación (Lazo,
1945). El denominado planeamiento regional
da el impulso al desarrollo de la infraestructura
de comunicación y a la industria, donde el
promotor es el estado. Las ideas de planificación
desarrollista propuestas por Lazo para Tampico se
continúan a través de los planes de 1974 y 1982.
Por tanto, la trilogía de planes de Lazo a RamírezVázquez busca dar respuesta al crecimiento físico
y demográfico y coincide con el denominado
milagro económico mexicano (1940-80). Derivado
del plan del 1982, el Proyecto de Ordenamiento
Ecológico del Puerto de Industrial Altamira y de
su Área de Influencia (SEDUE, 1984) muestra el
bajo perfil de la planeación urbana y ecológica en
la transformación equilibrada del territorio. En el
caso de la industria petroquímica, impulsada en los
alrededores de la ZMT con su máximo desarrollo
entre 1976-1982 (Martínez-Laguna, 2001),
promovió un crecimiento rápido, desordenado
y con consecuencias medioambientales aún hoy
patentes (Figura 3).

A mediados de los ochenta5 se sientan las
bases de planeación ambiental, desvinculada de
la planeación urbana (Azuela, 2006). El nuevo
ordenamiento ecológico del territorio oscila entre
el aprovechamiento de los recursos, reconversión
productiva y la conservación. La liberalización del
ordenamiento a partir de los noventa6 muestra la
abdicación de la planeación por parte del estado al
mercado promotor (Garza, 2003). El planeamiento
urbano ambiental deriva en el ordenamiento
territorial. Bajo el contexto neoliberal, en la ZMT
la segunda generación de planes da prioridad al
desarrollo urbano minimizando la regulación y
permitiendo incorporar casi todo tipo de suelo
en la expansión de la ciudad. Desmontada la
estructura federal de planeación, los municipios y
los estados asumen una ordenación más limitada
como los planes de 1994 y 2010, que no integran
los municipios vecinos de Veracruz. En México,
la coincidencia entre los lineamientos de la
ordenación ecológica y la desregulación de la
planificación urbana presenta una particularidad:
una metrópolis ineficiente, más cara y que
promueve la fragmentación.
Los estudios, diagnósticos, así como planes
y programas enlistados en la tabla I, reflejan
un ordenamiento ecológico y urbano con
pocos resultados. Por ejemplo, el “Proyecto de
Ordenamiento Ecológico, Urbano, Industrial y
Portuario de la Zona Conurbada del río Pánuco,
Tamaulipas-Veracruz”, (INE, 1993), aborda la
situación ambiental con su problemática y zonas
críticas, consecuencia del desarrollo del puerto
industrial sobredimensionado7 y el crecimiento
no planificado. En la justificación del proyecto
se menciona la urgencia de proteger el medio
ambiente y salvaguardar el bienestar de la
población. Entre los objetivos específicos se
encuentra el de “determinar las áreas naturales
que deberán ser conservadas o incluidas dentro del
Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas
(p. 28). Sin embargo, a más de 25 años, sólo se
cumplió parcialmente con el objetivo descrito
(Figura 4).

Figura 3. Nuevo Desarrollo Altamira Duport. Proyecto
de Ordenamiento Ecológico del Puerto de Industrial
Altamira y de su Área de Influencia. 1984

Fuente: Secretaría Desarrollo Urbano y Ecología,
SEDUE, (1984)

5

En 1988, en la nueva Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente se define al Ordenamiento Ecológico del Territorio
como un instrumento de política ambiental.
6
A partir de 1993 con la Nueva Ley General de Asentamientos Humanos.
7
16 738 ha de utilidad pública para el desarrollo portuario industrial en Altamira expropiadas en decreto 21 de julio de 1980.

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

así como aquéllas con mayores posibilidades
de conservación en función a aspectos sociales,
económicos y ecológicos (Arriaga-Cabrera et
al., 1998; Arriaga et al., 2000; Arriaga, Aguilar
y Alcocer, 2000). Así mismo, se desarrolló el
programa de las “Áreas de Importancia para
la Conservación de las Aves” (AICAS) con el
propósito de crear una red regional de áreas
importantes para la conservación de las aves.
Así, en la ZMT, se identifican las 5 siguientes: la
región marina prioritaria Laguna de San Andrés
de 238 000 ha; la región marina prioritaria
Pueblo Viejo-Tamiahua de 638 700 ha; la región
hidrológica prioritaria Cenotes de Altama 501
428 ha; la región terrestre prioritaria Laguna de
San Andrés de 73 200 ha; y el área de importancia
para la conservación de las aves Humedales sur
de Tamaulipas y norte de Veracruz de 448 777 ha.

Figura 4. Diagnóstico Integrado. Proyecto de
Ordenamiento Ecológico, Urbano, Industrial y
Portuario de la Zona Conurbada del río Pánuco,
Tamaulipas-Veracruz. 1993

Fuente: INE (1993)

El alto valor ecológico de los espacios
naturales en la ZMT se refleja, por un lado en las
10 áreas identificadas por la Comisión Nacional
para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad8
como prioridad para la conservación, donde se
destacan 3 sitios de manglares. Por otro lado,
el área natural protegida municipal La Vega
Escondida ocupa el 38% de superficie de la ciudad
central, Tampico (Figura 5). Sin embargo, los
diversos programas de ordenamiento territorial
y desarrollo urbano de Tampico, Cd. Madero y
Altamira, aprobados entre 2011 y 2019, a través
de zonificación secundaria, distinguen otras
áreas naturales protegidas como zonas sujetas a
proyecto de preservación ecológica sin aplicación
efectiva. El Puerto Industrial de Altamira incluye
un cordón ecológico y litoral ocupado en parte
por infraestructuras. Los estudios que promueven
la biodiversidad a través de la delimitación
de regiones, áreas y sitios prioritarios para la
conservación contrastan con la implementación
del ordenamiento municipal en la preservación
de áreas naturales.
La CONABIO ha impulsado un programa
de identificación de regiones prioritarias para
la biodiversidad donde se definieron las áreas
de mayor relevancia en cuanto a la riqueza de
especies, presencia de organismos endémicos y
áreas con un mayor nivel de integridad ecológica,

Figura 5. Áreas, regiones y sitios naturales prioritarios
para la conservación de la biodiversidad

Fuente: Elaboración propia en base a CONABIO (2009
y 2020) e IMEPLAN (2010)

En la aglomeración urbana de Tampico
también se identificaron la confluencia de tres
sitios de manglar y dos sitios prioritarios para la

8

Las áreas, regiones y sitios prioritarios ocupan 1 166 922 hectáreas, que incluyen una importante superficie marina sobre el Golfo de
México, con un perímetro de 959 143 km.

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

conservación de los ambientes costeros y oceánicos.
El estudio de extensión y distribución de los
manglares de México, a través de una cartografía a
escala 1:50,000, permite cuantificar una superficie
de 774 090 ha de manglares (CONABIO, 2009).
De los 81 sitios de manglar identificados por los
especialistas, tres corresponden al área de estudio:
Lomas del Real, Miramar y Pueblo Viejo-el
Chairel. Los tres sitios de manglar con relevancia
biológica y con necesidades de rehabilitación
ecológica están en áreas centrales del desarrollo
de la zona metropolitana, en conjunto abarcan
un área 99 188 ha. Por otra parte, el Análisis
de Vacíos y Omisiones de Conservación de la
biodiversidad (Gap Analysis) identificó 105 sitios
prioritarios para la conservación de los ambientes
costeros y oceánicos (CONABIO-CONANPTNC-PRONATURA, 2007). Los dos sitios se
superponen con el artefacto urbano metropolitano
en sus extremos: el sitio de humedales costeros
del sur de Tamaulipas de 198 123 ha y el sitio de
lagunas de Pueblo Viejo-Tamiahua de 298 139
ha. En resumen, de los 10 polígonos se destaca
el sector con dos o más coincidencias de estudios
prioritarios para la conservación con una superficie
de 586 251 ha, como se muestra en la figura 5.
Las políticas de eficiencia urbana y la
conservación ambiental rezagada expresan
contradicciones en el ordenamiento territorial. Si
la planificación desarrollista jerarquizó las vías de
transporte asociada a la producción industrial, el
ordenamiento ecológico no consigue revertir la
tendencia de un modelo ineficiente de ocupación
de suelo preservando los ecosistemas naturales.
La ciudad desregulada es consecuencia de la
ausencia de espacios de discusión sobre modelos
urbanos, y falta de acuerdos de proyecto común
entre la población, técnicos y autoridades,
y además posee instrumentos ineficientes y
genéricos como la zonificación. La simplificación
del planeamiento a través de la zonificación
secundaria en los programas desarrollo urbano
y la definición de las unidades de gestión
ambiental (ugas) en el ordenamiento ecológico,
cual abstracción con escaso conocimiento del
territorio, resulta insuficiente para materializar un
modelo urbano-ambiental armónico y conservar
ecosistemas naturales en riesgo. Es necesario
un plan proactivo para la conservación de los
ecosistemas naturales. Así pues, las prácticas
del ordenamiento ecológico del territorio junto
a la investigación ecológica promueven la

conservación de la biodiversidad, a través de la
creación de áreas protegidas.
El crecimiento descontrolado promueve
la marginación y destrucción de los espacios
naturales, asimismo el artefacto urbano presenta
una forma desarticulada del territorio de soporte,
comprobando la ineficiencia de los instrumentos
de regulación. La zona metropolitana de Tampico
está rodeada por importantes cuerpos de agua,
lagunas, humedales, ríos, mar, e inmersa en un
marco de vegetación tropical. Dichos espacios
de gran valor ecológico están en regresión, con
problemas de contaminación y desintegrados de
la ciudad. El artefacto urbano industrial presenta
condicionantes en el entorno tropical que permiten
replantear la relación con el ambiente acuático y
los ecosistemas terrestres.
El uso y abuso de los recursos naturales o, por
el contrario su valoración e integración, pueden
ser los elementos claves en la reconversión
urbana. El corazón de la biodiversidad son
los humedales (Escobar de la Cruz, 2015). El
territorio se reconvierte del oro negro al verde
humedal; aunque la ciudad como área gris
absorbió el color del oro negro, las nuevas líneas
de desarrollo sostenible proponen las tonalidades
azul y verde. Ahora bien, la reconversión pasa por
reflexionar sobre el agotamiento de un recurso
natural que dio energía barata a la industria y
al transporte del siglo XX, el petróleo, frente a
los frágiles ecosistemas costeros que pueden
aportar bienes y servicios para el desarrollo
sustentable de las metrópolis. Especialmente
en el caso de las ciudades tropicales, es más
evidente tanto la sobreartificialización a través
de la explotación, como la alta biodiversidad de
los ecosistemas. Así, el modelo de explotación,
ya en crisis, se refleja en los espacios naturales
de Tampico, abriendo una nueva prospectiva
desde el ordenamiento territorial. Sobre las
ciudades mexicanas Pauchard y Barbosa (2013)
afirman que es urgente cerrar la brecha entre los
hallazgos en la investigación ecológica y la toma
de decisiones relacionadas con la urbanización
e involucrar a los ciudadanos para apoyar un
desarrollo urbano basado en el ecosistema.
Los autores señalan que “Las áreas urbanas y
la biodiversidad no necesitan ser mutuamente
excluyentes, y las ciudades pueden –y deberían–
promover la inclusión de la naturaleza y la
vida silvestre en el paisaje urbano, en lugar de
mantener barreras” (p. 603).
79

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

4. RECURSOS NATURALES PARA LA
RECONVERSIÓN: LA METRÓPOLI DE
LOS MANGLARES

sobre la subcuenca del mismo nombre es el más
extenso. El sistema litoral norte, correspondiente a
la subcuenca Laguna de San Andrés, el más frágil
donde peligra la preservación del cordón litoral,
dunas, playas y marismas. El sistema Pánuco
sur, corresponde a sectores de las subcuencas del
río Pánuco, y la Laguna Pueblo Viejo (Tabla II).
Siete espacios naturales metropolitanos incluyen
áreas de manglares y otros humedales. Entre los
otros recursos para la reconversión y debido a la
ocupación ineficiente del suelo, se destacan al
interior de la ciudad importantes vacíos urbanos 2
242 ha, y escasos espacios verdes 96 ha, además
de importantes áreas de propiedad del estado. El
caso de áreas otorgadas a Petróleos Mexicanos, el
explotador del subsuelo puede convertirse en el
custodio de los ecosistemas terrestres y acuáticos.

El presente apartado analiza los componentes
naturales del territorio con sus peculiaridades para
elaborar el escenario visión al 2050. Un modelo
de ciudad resiliente, más sostenible, requiere una
prospectiva de transformación donde la biodiversidad
se integre a la ordenación territorial. Tampico y
su aglomeración urbana presentan interesantes
posibilidades de reconversión metropolitana a
través de la delimitación de la expansión urbana,
la reducción de riesgos y desastres naturales,
los aportes al acondicionamiento ambiental, la
protección de ecosistemas frágiles, y la ampliación
de espacios abiertos públicos. La metrópoli de
los manglares es el escenario futuro que considera
la articulación de una nueva infraestructura azul
y verde con un artefacto urbano más compacto.
Entre los recursos para la posible reconversión, se
propone reconsiderar el soporte hidrológico y los
espacios naturales.
La investigación prospectiva sobre espacios
de agua en condiciones al cambio climático,
en un territorio como la desembocadura del río
Pánuco, significa explorar escenarios de una
ciudad extrema (Fabian y Viganò, 2010). Los
paisajes naturales de la ZMT están sustentados
por el soporte hidrológico formado por el sistema
fluvial del Pánuco, sobre cuyas riberas se emplaza
la ciudad, por el conjunto lacustre Tamesí al
poniente del núcleo urbano y por el litoral del
Golfo de México (Sánchez-Crispín y Propin,
2005). La invasión progresiva de humedales
con remoción de vegetación riparia, rellenos y
construcción de viviendas precarias, explota y
cambia las dinámicas de los recursos hídricos. Las
zonas federales de ribera presentan una protección
difusa y son fácilmente vulnerables. En la ZMT
convergen cinco subcuencas, donde los cuerpos
de agua ocupan 25 878 ha. En sus márgenes,
se destacan importantes áreas susceptibles de
inundación por debajo de la cota 5 sobre el nivel
del mar, estas ocupan una superficie de 5 034 ha
del artefacto urbano (Figura 6).
El estudio de caracterización de espacios
naturales metropolitanos, agrupados en tres
sistemas en correspondencia con las subcuencas,
delimita 24 espacios que suman unas 49 740 ha
donde el 9.15% corresponde a manglares. El sistema
lacustre Tamesí, al oeste del artefacto urbano,

Figura 6. Plano subcuencas, cuerpos de agua y áreas
inundables ZMT

Fuente: Elaboración propia, con base en Gobierno
del Estado de Tamaulipas (2009), IMEPLAN (2010) y
CIDIPORT (2011)

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Tabla 2. Caracterización y delimitación de
espacios naturales metropolitanos

Fuente: Elaboración propia a partir de
Bartorila, Rosas-Lusett y Camacho (2014)

Por otra parte, la ZMT, extendida y disuelta
en el paisaje, presenta una superficie urbana de 18
830 ha, con una densidad urbana media de 45.75
hab/ha (ONU-Habitat 2018). Si consideramos al
área urbana programada con una zona industrial
sobredimensionada y las reservas territoriales,
presenta una densidad habitacional casi suburbana
de 11.83 viv/ha9, frente al escenario actual de
14.29 viv/ha. Este escenario, así como los espacios
ociosos y potenciales son consecuencia de la ciudad
desregulada con su bajo perfil del ordenamiento.
Las dificultades de colaboración entre estados,
municipios y hasta puertos (Villagomez-Espinosa y
Chías-Becerril, 2014), con intereses aparentemente
contrapuestos, exhiben un territorio sin proyecto.
Un escenario de futuro compartido se puede acordar
a través del ordenamiento territorial utilizando los
recursos naturales. Concertar un modelo hacia
una ciudad resiliente implica un interés común
que promueva acuerdos para la reconversión. El
entorno tropical presenta comunidades vegetales
aún con pocas perturbaciones, donde el manglar es
una especie sensible al desarrollo económico. Por
tanto, el manglar se puede considerar un indicador
en la transición entre la explotación del modelo
industrial a la integración en un modelo sostenible
del territorio. La reconversión a partir del soporte
hidrológico y los espacios naturales se aplica en
una prospectiva hacia el 2050 a modo de hipótesis
para la aglomeración urbana y su entorno.

de la población no necesariamente debe implicar
un crecimiento de la ocupación de más territorio.
Precisamente, la hipótesis propuesta es una
visión a largo plazo, que replantea el modelo
urbano-ambiental hacia una opción más eficiente
y sostenible: la metrópolis de los manglares. La
artificialización, producto de la modernización
forzada, ha dejado infraestructura de servicios
subutilizada sin suelos urbanos consolidados y
enormes espacios naturales con biodiversidad
que poseen capacidad de regeneración. Podríamos
encontrar así el nexo entre la ciudad desregulada y
los espacios naturales, optimizando los remanentes
de la herencia del desarrollo industrial y reutilizando
los recursos naturales con alta biodiversidad en el
trópico. Al decir de Sassen (2015), la ciudad puede
seguir reinventándose por su condición compleja y
particularmente incompleta. Así pues, los objetivos
de la reconversión buscan contribuir a la definición
de una nueva aproximación proyectual. Los espacios
naturales, aunque frágiles, pueden completar
los tejidos urbanos, haciéndolos más porosos y
permeables e incorporar los servicios ecosistémicos.
El modelo explora un nuevo patrón de ocupación
del territorio que se resume en la creación de un
límite a través de una nueva estructura de ecotonos
urbanos y una propuesta de compacidad media.
La metrópolis de los manglares articula una nueva
infraestructura azul y verde y unos distritos urbanos
semicompactos. Se considera la conformación
específica de los ecosistemas naturales en los
escenarios futuros para el ordenamiento territorial. La
hipótesis de un modelo eficiente para la reconversión
de la ciudad tropical se sintetiza en: 1) una propuesta
firme de contención del artefacto urbano; 2) la
integración de los espacios naturales metropolitanos
con sus servicios ecosistémicos urbanos para una
mejor calidad de vida, y 3) el desarrollo equilibrado
entre el volumen construido (de los tejidos urbanos)
y espacios abiertos que propugna la compacidad.
El Anillo Azul, conformado por un sistema de

4.1 Prospectiva Zona Metropolitana de
Tampico 2050
Si se mantiene el escenario tendencial en la zona
metropolitana a mediano y largo plazo, la presión
sobre los espacios naturales se desarrollará en
simultáneo a la dispersión urbana. El incremento
9

Zona metropolitana programada con una superficie de 24 207 ha.

81

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

núcleos con alto grado de naturalidad, delimitan
la ZMT. La nueva estructura de ecotonos urbanos
integra los espacios de contactos entre la ciudad y
tres elementos de la infraestructura azul y verde:
núcleos, nodos y conexiones (CEA, 2014). En tercer
lugar, el artefacto urbano está formado por distritos
semicompactos, integrados a distintos nodos y
conexiones. Así, la naturaleza como espacio de
convivencia, agrega valor a la compacidad.
Las áreas inundables y los manglares justifican
un replanteamiento de las estructuras urbanas en la
ciudad tropical. Las áreas anegadizas forman parte de
la dinámica de los humedales y son una oportunidad
de recomponer los bordes urbanos a partir de alejar
a los habitantes del riesgo, además de ofrecer la
continuidad espacial de los ecosistemas. Al mismo
tiempo, el reconocimiento de los cuerpos de agua
regenera las fachadas de la nueva metrópoli. Por
otra parte, los manglares son una especie testigo de
nichos de hábitat que cumplen importantes funciones
para las sociedades urbanas, como protección de
fenómenos climáticos, espacios productivos para la
pesca artesanal, entre otros. Por lo cual, los límites
de las subcuencas, las áreas vulnerables a inundación,
el valor de los humedales y especialmente los
manglares, además de los vacíos urbanos son los
componentes del territorio sobre los que se apoya el
escenario-visión para el 2050.
La prospectiva para la ZMT presenta un
modelo de ocupación del territorio con una
compacidad factible, integrada a los espacios
naturales que incrementa los bienes y servicios
ecosistémicos.
Se consideró una tasa de
crecimiento medio anual del 2% para la ciudad
hacia el año 2050 resultando una población
de 1 258 117 habitantes (proyección propia a
partir de CONAPO, 2018). El incremento de
más de un tercio de la población actual, 861
743 habitantes (INEGI, 2015), exige revisar
las políticas de redensificación y la presión
sobre la ocupación del suelo en áreas naturales
vulnerables. El escenario Visión 2050 considera
al artefacto urbano contenido en el Anillo
Azul. La proyección propuesta según el estudio
presenta una densidad bruta de 56.16 habitantes
por hectárea. El modelo urbano-ambiental hacia
la ciudad resiliente conserva áreas con alta
biodiversidad y promociona la eficiencia del uso
del suelo urbano a través de la compacidad.
El Anillo Azul para la ZMT constituye una pieza
de escala territorial compartida por los estados de
Veracruz y Tamaulipas en la jurisdicción de cinco

municipios y dos puertos. Como estrategia para
limitar la expansión del artefacto urbano el anillo
revaloriza los ecosistemas acuáticos y terrestres
del territorio. Se configura por diez núcleos que
actúan como filtro verde periurbano y regulador
de las temperaturas, ocupando una superficie de
40 135 hectáreas. El anillo propuesto parte de dos
elementos existentes, el Área Natural Protegida La
Vega Escondida y el Cordón Ecológico y Litoral
del Puerto Industrial de Altamira que suman en
conjunto 5 733 hectáreas. La opción de ampliar
el Anillo Azul al interior del Puerto Industrial
que incorpore los manglares, otros humedales y
un sector de laguna San Andrés y otras lagunas,
representaría un incremento de 3 000 ha más.
El Anillo Azul se completa con cuatro parques
territoriales (9 066 ha) y cuatro áreas naturales
en ecosistemas acuáticos compuestos de ríos y
humedales (23 817 ha) (Figura 7).
Figura 7. Escenario Visión 2050: Distritos semicompactos
y núcleos del Anillo Azul

Fuente: Elaboración propia en base a Bartorila,
Rosas-Lusett y Camacho (2017)

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Los parques territoriales asociados y cercanos
a ecosistemas periurbanos tendrán mayor
funcionalidad en cuanto a potencial para albergar
biodiversidad. El parque territorial las Marismas,
el de mayor dimensión con 4 752 ha, al centro de
los distritos más poblados colinda con las zonas
industriales y configura el espacio abierto natural
fundamental del anillo. Este parque territorial,
con playas, dunas, humedales y un mayor número
de sistemas lacustres (lagunas San Andrés,
Marismas, San Jaguey, El Gringo, Aguada
Grande, El Chipuz y La Ilusión), funciona
como límite y nueva fachada urbana para cuatro
distritos: Altamira, Miramar, Tampico Central y
Puerto Industrial. El Anillo Azul incluye en su
interior 22 492 ha de cuerpos de aguas y 9 966
ha de áreas inundables, que ocupan el 81% de
la superficie total del anillo, de ahí su nombre.
Las cuatro áreas naturales de ecosistemas
acuáticos que lo completan son estratégicas para
la conservación de la biodiversidad. Son espacios
de grandes dimensiones, mayoritariamente áreas
federales situadas al oeste del artefacto urbano. Los
humedales presentes en el anillo, especialmente
los manglares son uno de los componentes más
vulnerables y simultáneamente con un valor
territorial único. El Anillo Azul preserva 3 858
ha de manglares e incluye 10 793 ha de otros
humedales (Tabla III).
Finalmente, la conformación del artefacto
urbano para la ZMT asocia las matrices del
agua, de los ecosistemas y de la artificialización
a través de cinco distritos semicompactos. La
configuración del distrito Tampico Central
agrupa sectores de cuatro municipios, así como
tres subcuencas, y en su interior conserva el
humedal de la Laguna del Carpintero, con
relictos de manglares. El Distrito Altamira,
el menos consolidado, posee la mayor área
industrial y puede replantearse la reconversión
del modelo con un importante sistema de parques
y conexiones. En el Distrito Miramar, un sector
con dinamismo, donde convergen la refinería, el
puerto, la playa, las dunas y los humedales, con
vocación de uso turístico e industrial. El Distrito
de Pueblo Viejo presenta aptitudes para el uso
residencial y la conservación de la naturaleza.
El distrito más grande es el Puerto Industrial
Altamira incorpora usos complementarios como
áreas naturales protegidas. La compacidad
metropolitana, prefigurada en distritos, se
articula con el sistema de espacios abiertos

urbanos y naturales de diferentes escalas como
los nodos y las conexiones. En resumen, el modelo
territorial propuesto, presenta al artefacto urbano
semicompacto de 22 402 ha, contenido por el Anillo
Azul, cuyo 11.9% está destinado a parques urbanos
con 40 km de conectores verdes. La incorporación
de los espacios naturales en las ciudades tropicales
promueve el uso más eficiente del artefacto urbano,
así como la transformación desde los espacios
marginales hacia los ecotonos urbanos.

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CONTEXTO

Tabla 3. Dimensión espacial de la reconversión: escenarios y componentes
A. Escenarios actual y Visión 2050

B. Componente naturales Metrópolis de los manglares (gráfica)

Fuente: Elaboración propia a partir de Bartorila, Rosas-Lusett y Camacho (2014 y 2017)

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CONTEXTO

5. CONCLUSIONES: LA PARADOJA DE LA
CIUDAD INCOMPLETA

Las ciudades necesitan límites, pero además
necesitan utilizar con racionalidad la infraestructura
subutilizada y el suelo urbanizado. Crecer no es
ocupar. La prospectiva presentada permite mostrar
al artefacto urbano, y su capacidad ociosa de alojar
el crecimiento de población para los próximos
30 años en equilibrio con los espacios abiertos.
Asimismo, el reciclaje de los ecosistemas se
incorpora en la ordenación del territorio para
reconvertir la ciudad incompleta. Los manglares
constituyen el núcleo de la biodiversidad
metropolitana de Tampico. El escenario previsto
para 2050 incorpora 23 817 ha de áreas naturales
en ecosistemas acuáticos configurando un Anillo
Azul, respetando el paisaje del agua en la futura
metrópoli. Las áreas, regiones y sitios prioritarios
conservación biodiversidad se incrementaría del
2% al 13%.
El estudio y la prospectiva presentadas demuestra
que el componente natural contiene, articula y regula
la ciudad tropical. Es decir, además de promover una
ciudad saludable, comprueba una nueva estructura
más eficiente. La hipótesis demostrada es que a más
contención del artefacto urbano y simultáneamente
a más interrelación con los espacios naturales
metropolitanos, surgen mejoras sustanciales a la
calidad de vida urbana: control de extensión de la
ciudad, conservación de la biodiversidad, disminución
de islas calor, ahorro de los gastos energéticos, más
accesibilidad de los ciudadanos a espacios abiertos e
incremento de áreas de recreación.
Resulta ineludible avanzar hacia un
ordenamiento diferente de la ciudad en armonía con
su territorio. La nueva propuesta para la metrópolis
de los manglares, además de convertirse en un
programa de ordenación del territorio, propugna
reconvertir la ciudad extensa mexicana y sugiere
cómo enfocar gestión de áreas naturales protegidas
en ámbitos urbanos. Por tanto, la integración del
componente natural en el desarrollo de la ciudad
desregulada verifica la importancia de un nuevo
equilibrio, que disminuye la entropía entre el
artefacto urbano y los ecosistemas. En definitiva,
los espacios naturales en las ciudades tropicales
son un recurso de bajo costo para mejorar la calidad
de vida, hacer más eficiente el funcionamiento del
territorio y en consecuencia la disminución del
efecto del cambio climático. C

Podemos afirmar, que existen las condiciones para
integrar los espacios naturales en el ordenamiento
de la aglomeración urbana de Tampico: importantes
superficies correspondientres a áreas públicas
-especialmente asociadas a ámbito federal-,
antecedentes de espacios naturales protegidos,
áreas vacías al interior de la ciudad y una tasa de
crecimiento media. El medio físico condiciona el
desarrollo saludable de la ciudadanía y su bienestar.
Los tipos de relaciones entre el artefacto urbano y
los ecosistemas naturales pueden producir daños
ambientales o contribuir a la sostenibilidad; en
gran parte depende de los paradigmas culturales
que guían los escenarios de transformación. Sin
embargo, el ordenamiento territorial, potencialmente
expresión del proyecto colectivo de ciudad, es muy
débil en Tamaulipas y Veracruz. El estudio muestra
las contradicciones entre el ordenamiento y las
políticas de eficiencia urbana. La conservación de
los espacios naturales no es incompatible con el
desarrollo. La inversión para la conservación y el
mantenimiento de la biodiversidad es relativamente
barata, a diferencia de la inversión en infraestructura
para la expansión urbana, que resuelta más cara. Esto
resitúa el paradigma de la ocupación eficiente del
suelo. En consecuencia, los acuerdos para futuros
escenarios permitirían a las administraciones locales
revertir el aumento del suelo urbanizable e integrar
la dimensión de la biodiversidad con sus servicios a
la vida urbana.
La ordenación del territorio debe recuperar
el plan de ordenamiento y/o de manejo como
un proyecto concertado y no persistir en una
cierta práctica que vigila iniciativas de actores
individuales o corporativos. La asociación de
ciudad y naturaleza pasa por unas prácticas de
ordenamiento que hay que desmontar. La nueva
articulación generada por los elementos de la
infraestructura azul y verde permite promover la
colaboración de dos estados y cinco municipios.
A modo de guía, lejos de controlar, la nueva
planificación impulsará el modelo urbanoambiental al valerse de la compacidad para
proyectar la ciudad, al diseñar la infraestructura
azul y verde para el bienestar, además de definir
los ecotonos urbanos para integrar la naturaleza
con el artefacto urbano y limitarlo. De modo
que el límite generado por los espacios naturales
puede convertirse en una ventaja.
85

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CONTEXTO

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Regularización y mercado de suelo urbano en
asentamientos irregulares. El caso Cima de la Loma,
Monterrey, México
Regularization and urban land market in irregular settlements. The Cima de la
Loma case, Monterrey, Mexico
Recibido: noviembre 2020
Aceptado: septiembre 2021

Carlos Leal Iga1
María Teresa Cedillo Salazar2

Resumen

Abstract

La regularización y el mercado del suelo urbano
en polígonos con asentamientos irregulares
ha sido estudiado desde varias perspectivas,
sin embargo, las dificultades para entender los
motivos que fundamentan el vivir en ambientes
sin las condiciones urbanas adecuadas no han
sido resueltas. Este artículo tiene por objetivo
general estudiar los factores que determinan
la decisión de los posesionarios de ocupar el
espacio, y en lo particular se analiza el caso
de estudio de la zona denominada Cima de la
Loma ubicada en la parte alta del área central de
la ciudad de Monterrey, México. Para llegar a
conocer cómo es que los pobladores aprecian el
vivir con las carencias de infraestructura en este
espacio interurbano, se utilizó como metodología
el análisis georeferenciado de información de
los pobladores, la visita al campo en conjunto
con autoridades para recorrer la zona, así como
la aplicación del método de regresión logística
binaria a la presencia o ausencia de registro de
propiedad relacionado con las variables de interés
referentes a las dimensiones de accesibilidad,
aglomeración, empleabilidad, socioculturales,
vivienda y patrimonio. El resultado obtenido
indica que hay una tendencia a regularizar los
predios de los posesionarios en la medida en
que sean mejor sus condiciones de accesibilidad

The regularization and market of urban land in
polygons with irregular settlements has been
studied from various perspectives, however, the
difficulties in understanding the reasons behind
living in environments without adequate urban
conditions have not been resolved. The general
objective of this article is to study the factors that
determine the decision of the owners to occupy
the space, and in particular the case study of the
area called Cima de la Loma located in the upper
part of the central area of the
​​ city is analyzed
from Monterrey, Mexico. To get to know how
the inhabitants appreciate living with the lack
of infrastructure in this interurban space, the
georeferenced analysis of information from the
residents, the visit to the field in conjunction
with authorities to tour the area, as well as the
application of the binary logistic regression
method to the presence or absence of property
registration in relation to the variables of interest
referring to the dimensions of accessibility,
agglomeration, employability, sociocultural,
housing and heritage. The result obtained
indicates that there is a tendency to regularize
the properties of the possessors to relationship
that their accessibility conditions are better in
terms of physical characteristics of the space and
physical condition of the inhabitants, and of the

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
Nuevo León, México; doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores;
email: clealiga@hotmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesor Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
Nuevo León, México; Doctora en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; autora de libro de Dibujo técnico y revisora técnica;
miembro del Comité de Invenciones de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; email: etyam_27@hotmail.com

89

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

en cuanto a características físicas del espacio y
estado físico de los habitantes, y de los factores
de la población, la menor cantidad de personas en
hogares y la mayor preparación escolar tienden a
fomentar la posibilidad de que los posesionarios
regularicen su propiedad.

population factors, the lesser number of people
in households and greater school readiness tend
to promote the possibility for possessors to
regularize their property.

Palabras Claves:

Keywords:

regularización catastral; mercado de suelo;
asentamientos irregulares

cadastral regularization; land market; irregular
settlements

90

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

coordinación con respecto al estudio del acceso
del suelo desde el punto de vista de la economía
urbana en las Favelas de Brasil, que pueden ser
extendidas a las ciudades Latinoamérica. Estas
se pueden resumir como una lógica de Estado
que coordina socialmente el acceso al suelo que
depende de una acumulación de capital político
o institucional, otra lógica es la de mercado,
en donde la acumulación de capital monetario
provee la forma de acceso al suelo, y la lógica de
la necesidad provocada por la dispersión social
de los anteriores capitales citados, motivando la
movilización individual o colectiva en búsqueda
de un lugar para instalarse con esta lógica de
acceso a la tierra urbana.
La falta de accesibilidad al suelo urbano formal
provoca que el mercado de suelo informal sea un
fenómeno que se presenta sobre todo en grupos
de bajos recursos económicos. Jaramillo (2008,
p.13) describe que, el mercado de suelo informal
es posiblemente consecuencia de dos factores
desde donde se puede explicar el fenómeno; 1) El
funcionamiento anómalo del mercado que implica
un tipo de limitación o deficiencia en el acceso al
suelo, 2) Las peculiaridades de la estructura social
(las modalidades de acumulación, su lugar en el
sistema global de división del trabajo, etc.) que
el mercado del suelo lo manifiesta en el espacio.
Al igual que Jaramillo (2008), Clichevsky
(2003, p.22) hace mención sobre la creación
de mercados secundarios clandestinos, que
van pasando la posesión de la tierra a nuevos
compradores a expensas de la ley y el mercado
formal. Estas dinámicas tanto al interior como en
la periferia, hacen que estas zonas de la ciudad
permanezcan en la informalidad por los intereses
de los actores involucrados.
Podemos argumentar aquí que, la decisión de
instalarse en terrenos de suelo informal implicaría
la inexistencia o presencia de oportunidades
brindadas en el espacio ocupado que caracteriza
a los asentamientos irregulares. Esta situación se
puede ver reflejada en los ahorros económicos o
beneficios para los posesionarios por la decisión
de ocupar el espacio ilegalmente, entre otros, el
no pagar a valor de mercado la tierra con un título
de propiedad, además del pago de introducción de
infraestructura, pago de permisos de construcción,
pago de servicios domésticos, pago por derechos
de propiedad, y en los beneficios de acceso a
movilidad metropolitana con rutas de camión
urbano cuando el asentamiento está dentro de

Implicaciones de asentarse en terrenos de
suelo informal
Tradicionalmente como lo menciona Canestraro
(2013, p.3), el debate de la configuración de mercados
de la tierra para el hábitat popular y la necesidad de
una reforma urbana se remontan a la década de los
años 1970 y 1980, como parte de las reflexiones
emergentes sobre el proceso de urbanización.
El autor Clichevsky (2003, p.6) expone la
dificultad en la definición del termino suelo
informal, y hace énfasis sobre la complejidad del
concepto, y explica que se trata de una categoría
residual, porque se define por lo que no es.
Para Clichevsky (2003, pp. 9-10) el mercado
informal del suelo ha sido motivado por varios
factores que imposibilitan el acceso al mercado
formal de suelo a la población de ingresos bajos
en los países de Latinoamérica. Se infiere en
el discurso de este autor que, para la población
económicamente marginada al estar fuera de su
alcance el ingreso al sistema de compra-venta
(procesos de producción y comercialización) en
el mercado formal, el problema de acceso a suelo
urbano se vuelve un factor determinante para la
formación de asentamientos irregulares, por la
necesidad de acceder a un lugar para vivir vía
invasión y ocupación ilegal.
Sin embargo, Martin Smolka (2003) presenta
un trabajo que coloca a la informalidad como un
fenómeno que no tiene que ver con la pobreza
en todos los casos. Smolka habla sobre otros
factores que explican el crecimiento informal
como; la falta de programas de vivienda social,
la inversión pública inadecuada en infraestructura
urbana, y el último factor en donde atribuye la
realidad de los mecanismos del mercado informal
como consecuencia de la rentabilidad para los que
promueven este tipo de asentamientos. Además,
apunta sobre los altos costos de la tierra para las
personas de bajos ingresos al ser requerido -por
promotores informales-, un pago para acceder a
esos espacios como posesionarios o arrendatarios,
también relaciona el costo de la vida en el lugar,
al tener que pagar por agua que no es entubada, el
desprestigio al momento de buscar un empleo por
vivir en estos espacios sin un domicilio formal, y
el costo social de vivir en ambientes de violencia.
Sobre el acceso al suelo, Abramo (2008,
pp.57-58) define la existencia de tres lógicas de
91

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

un sector central, y como consecuencia o costos
derivados de esta situación, el tener dificultades
para acceder a servicios urbanos básicos, vivir
en un ambiente de inseguridad y violencia, el
descuido en el espacio compartido a causa de la
higiene y aglomeración en las lotificaciones, por
la falta de planificación y aplicación de normas
urbanas, además de tener que negociar con líderes
y representantes ilegítimos.
En la actualidad se han tratado de sistematizar
los estudios sobre el problema de los asentamientos
informales con modelos de análisis, usando
tecnologías de información georeferenciada
(Soman et al, 2020), localizando las variables que
son relevantes para interpretar las oportunidades
brindadas por estos espacios sobre todo en la
periferia de las ciudades, o involucrar la tasación
catastral a la legalización de la propiedad (Sánchez,
Cebrián &amp; García-González, 2021), en estos y
otros casos el uso de la tecnología para analizar los
emplazamientos son un común denominador.

y deformación de la apreciación de valor por
los actores de este mercado, hacen que la escasa
información accesible con investigaciones de
campo sea poco confiable.
Por otra parte los valores catastrales son un
base de datos que puede ser tomada para estudios
sobre patrones de apreciación de valor con las
reservas necesarias, puesto que difieren en
cuanto al valor comercial en gran medida porque
los valores unitarios de suelo y construcción
aprobados por las juntas catastrales y los
congresos locales, que se utilizan para realizar
la tasación de los valores inmobiliarios (como
valores de reposición), están afectados por
factores como; el rezago en la actualización de
valores sujetos a la situación política-económica
de la ciudad, la apreciación justa por el pago
predial en cada zona o corredor urbano en el
momento de tasación enfrentados a la dinámica
real de valores de mercado, la aplicación
particular de la ley catastral y hacendaria del
lugar, las consideraciones especiales en cuanto
a exenciones de pago por usos sociales y otros
usos de los espacios, dando una subestimación
de los valores inmobiliarios catastrales como
valores de mercado.
Volviendo al valor catastral como indicador
del valor inmobiliario para estudios técnicos,
podemos indicar que su uso está limitado como
efecto medido por los atributos del espacio o de
las propiedades del valor inmobiliario tasado
en asentamientos regulares, o en las cercanías
de irregulares, por las razones expresadas en el
párrafo anterior. Sin embargo, el valor catastral y
pago predial de una base de datos en una muestra
ubicada alrededor de una zona de estudio, puede
dar pauta para describir un comnportamiento o
patrón de valor que, aunque no sea adecuado para
estimar el precio de mercado, si puede ofrecer
una apreciación de cómo puede concentrarse o
dispersarse la tendencia de estructura de valores
en un tiempo indicado para el gobierno de una
ciudad, entonces su valor descriptivo puede
ser utilizado en investigaciones con un alcance
limitado a este objetivo de estudio, puesto que
el valor social implicado puede ser considerado
como el resultado de un análisis diagnóstico de la
situación estimada por las autoridades catastrales
de una ciudad, porque su finalidad es la captura de
plusvalía para la administración urbana por medio
de pago de impuesto, buscando la justicia social
en el cálculo del pago predial, según la capacidad

Mercado del suelo y valoración en predios
irregulares
Para analizar la valoración del suelo urbano en
predios irregulares, es importante tomar en cuenta
que no existen bases de datos sobre el mercado
de suelo informal, que den una referencia del
posible valor comercial de estas zonas. Por esta
razón se ha utilizado la cercanía de los valores
formales y su comparativa en las circunstancias
de emplazamiento y futuro desarrollo para una
aproximación de valor del suelo informal. Para
varios autores (Smolka, 2003; Clichevsky, 2003;
Jaramillo, 2008; Abramo, 2008) la valoración
económica del suelo informal ha sido estudiada
como un comparativo con el valor del suelo formal.
Clichevsky (2003) refiere que, según su estudio el
valor del suelo en el mercado informal se oferta
más barato que en el mercado formal, puesto que
los “loteadores” -como los denomina- dividen a
su conveniencia la tierra, y el precio comparado
con un lote formal es menor, sin embargo, al
compararlo por m2 resulta más caro. Por lo
cual cita a Smolka (citado en Clichevsky, 2003,
p.28) en su dicho; “Contrariamente a la creencia
popular, la opción por la informalidad parece ser
también bastante cara”. Esta singularidad en la
lógica de los valores obtenidos por m2, implica la
dificultad para precisar un mercado homogéneo
de valores comerciales, ya que la especulación
92

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

económica de la población enfrentado al valor de
su propiedad como parte de su patrimonio.
Actualmente existen otras formas de realizar
una tasación catastral utilizando herramientas de
georferenciación de información en 3D (Ebra,
2012), que permiten interpolar valores de ventas
de propiedades en una zona con atributos similares
localizados en la cartografía de una región
catastral, y representar por medio de gradientes
los valores de las propiedades que no están a
la venta en ese momento. Además de permitir
observar atributos que regularmente no se toman
en cuenta en las tasaciones catastrales como
panorámicas, relación con las construcciones
continuas, sobreponer la construcción existente
con la oportunidad de construir más metros, o
plusvalor para otros usos posibles, logrando un
catastro multipropósito en apoyo a las propuestas
de políticas públicas urbanas en la planeación,
como lo proponen Erba &amp; Plumetto (2016).
Pasando al punto de vista de los posesionarios,
Jaramillo (2008) señala que la auto-construcción
es una forma de consolidar un espacio para vivir
con la carencia de infraestructura necesaria para
garantizar una buena calidad de vida. En este
aspecto sobre la vivienda, Jaramillo explica que
para el que autoconstruye su vivienda en estos
asentamientos, se genera una apreciación de valor
de ese derecho de posesión, que como mínimo
valor tiene el costo de lo que invirtió en dinero
y trabajo para realizarla, aunque este consiente
de no tener la propiedad de ese bien. Además,
manifiesta que en algunos casos la localización o
proximidad a lugares de empleo hacen atractivo
el vivir en ese sitio, y compensa el vivir en
condiciones de carencia, es decir que se valoran
más las externalidades.
En la mayoría de los estudios se dificulta
acceder a la apreciación de valor de los pobladores
por ser un mercado no abierto a transacciones
comerciales formales, pero el interés de estudiar
el fenómeno ha involucrado a las teorías de la
economía urbana. El autor Abramo (2008) presenta
una breve y clara descripción sobre las tendencias
en los estudios de mercado sobre el acceso al suelo
informal, y los clasifica en dos tradiciones de la
economía urbana; la primera tradición la denomina
como ortodoxa con estudios que debaten conceptos
sobre procesos de uso de suelo, formación de
precios, y preferencias de localización familiar.
Involucrando modelos neoclásicos de equilibrio
espacial y dinámicas de modelos de geografía

urbana con dinámicas de aglomeración espacial.
Y la otra tradición de estudios sobre la lógica del
mercado y el uso de suelo, desde un punto de vista
analítico con un tratamiento econométrico sobre la
formación de precios inmobiliarios y de la tierra.
Estos estudios a partir de funciones hedónicas
de precios, los cuales en tiempos actuales han
ayudado a muchas políticas urbanas locales, de
los cuales Abramo hace mención por las limitantes
del método por el problema estadístico de auto
correlación que presentan.
Otra línea más reciente de estudios, los ubica
entre el análisis de los principios conceptuales
de la economía política urbana, procesos de
generación de riqueza y la acumulación del
excedente urbano a partir de la definición de usos
y apropiación del suelo urbano. Fundamentados
en la teoría de la renta y los análisis de pérdidas y
ganancias territoriales e inmobiliarias. Una nueva
perspectiva es el estudio del suelo con el impacto
de la reestructura productiva, y los proyectos
de renovación urbana. Y por último propone el
estudio de mercado de tierras informales y la
movilidad residencial de los pobres urbanos,
como base para una conceptualización del
concepto y un paso para lograr bases de datos
que ayuden a la comprensión del fenómeno y el
objeto de estudio.
La valoración del suelo informal cuando se
ha hecho una invasión u ocupación en un terreno
con posibilidades de urbanización, puede ser
tomada en cuenta como una aproximación acerca
del costo de la infraestructura que se tendría que
introducir para dar condiciones de habitabilidad
a ese espacio en el mercado formal, teniendo un
valor residual desde el punto de vista económico
como costo de oportunidad, es decir el mayor
beneficio posible de tomar la alternativa de invertir
en estos sitios, y no bajo el enfoque financiero
del valor residual que sería igual al valor de un
activo al final de su vida útil. Amarante (2003)
habla sobre el enfoque económico del mercado
de suelo urbano de la tierra, en donde señala
que, el enfoque del costo de oportunidad para los
posesionarios de las tierras sin un uso, hace que
este abandono vuelva atractivo la ocupación de
estos espacios por medio de una invasión por parte
de ellos. Cuando los asentamientos son realizados
en terrenos que nos son aptos para urbanizar,
como zonas vulnerables, el valor residual no sería
equivalente a su valor actual de mercado, puesto
que en estos casos los asentamientos no cumplen
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

con las condiciones para ser aprobados por los
reglamentos y normativas urbanas para desarrollar
un fraccionamiento, además de la falta de
transparencia e información de las transacciones
especulativas del mercado secundario informal,
haciendo imposible tener certeza de llegar a un
valor que se pueda llamar de mercado estimado
por cualquiera de los métodos tradicionales de
avaluó; método físico, por rentas, de mercado y
método residual, dejando abierto el debate para
buscar nuevas formas de valorar estos espacios, y
su relación con los procesos de registro catastral
en cada ciudad.

líderes o loteadores clandestinos, forman una red
compleja en muchos casos al servicio del poder
público.
Sin embargo, en algunos casos los
posesionarios habiendo vivido varios años
en el lugar, creen tener mayores beneficios si
persisten en su posición de no regularizarse,
obteniendo más apoyos por parte de autoridades
y asociaciones legitimas e ilegitimas, es decir
que pueden preferir especular con la posibilidad
de regularizar sus predios. Las expectativas de
regularización de la tierra, ofrecen un atractivo
para valorar la posesión de un terreno irregular,
y produce especulación en torno al mercado
informal del suelo. En este sentido Smolka (2003)
menciona que, la expectativa de normalización
tiene un efecto en la informalidad, el cual es
corroborada por las invasiones y ocupaciones
que ocurren en los periodos electorales, cuando
los candidatos prometen nuevos programas de
normalización.
Al ser un fenómeno surgido de la ilegalidad
es evidente que, en alguna parte del proceso de
ocupación o invasión las autoridades debieron
haber permitido, tolerado o desconocido la
instalación de habitantes en zonas que no son
aptas o legales para su posesión, dando como
consecuencia una continuidad a la problemática
sin llegar a brindar soluciones vía regularizaciones
o reubicaciones. Y añadiendo el factor de política
de control, para apoyar en algún momento dado
la candidatura o movimientos populares de
algún interés político a cambio de permanecer
en el sitio, o al acceso de algunos servicios
o tolerancias que hacen llevar una vida más
soportable o benéfica, convierte la situación en un
círculo que no permite salida aparente. Ikejiofor
(2009) habla sobre el caso de Nigeria, y postula
que existe un umbral entre costos formales
(costos de producción y ventas bajo las normas
de planificación de gobierno) y costos informales
(sobornos y obsequios) por debajo de los cuales
la tierra no puede desarrollarse legalmente.
Entonces se puede decir que, la oportunidad
de regularización está ligada a la especulación
que pueden lograr o sufrir los posesionarios en
torno a su situación en relación al interés y apoyo
recibido del gobierno, y pensando en la opción
de reubicación de los posesionarios, esta puede
ser estimada como el costo evitado o inducido
de mejorar su calidad de vida y sus condiciones
de habitabilidad si se plantea como una función

Posesión informal y regularización del espacio
Se puede pensar que la decisión de regularizar
un predio irregular está relacionada con la
imposibilidad de tener un empleo con ingresos
continuos que permita obtener la propiedad de
un predio, lo que obliga a los posesionarios a
conformarse con la posesión ilegal del mismo.
Siguiendo este supuesto, el autor Herzer et al.
(2008, p.6) plantea un marco critico en donde la
noción de informalidad ejemplifica problemáticas
asociadas con el mercado de trabajo, y estas se
hacen extensivas para caracterizar la forma en
que se resuelve la relación entre el mercado de
tierra y vivienda, con el sistema de propiedad.
Pero autores como Hernández et al (2014, p.1013), explora como el desarrollo de asentamientos
irregulares han surgido desde la conveniencia
política de las instancias de gobierno, seguido
posteriormente por líderes populares locales
que van permitido el crecimiento de estos
asentamientos. Menciona que, al pasar los años,
las familias crean arraigo a su pedazo de tierra,
al barrio, lo que hace muy difícil su traslado
hacia sitios más dignos. Calderón (2011, p.3)
indica que; “Hay un consenso respecto a que los
títulos (de propiedad) incrementan el valor de la
propiedad”.
Para Rivera, la existencia del mercado informal
está directamente vinculada al clientelismo, al
corporativismo político y los réditos (traducidos
en votos) que se pueden conseguir (Rivera
al., 2017, p.65). Este autor postula que la
escasa transparencia del mercado de tierras se
incrementa en este tipo de mercado de suelo en
particular, donde todos los actores políticos, las
ONG´s, lo que él denomina como asociaciones y
cooperativas incluidas sindicales y vecinales, los
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

de producción de utilidad para las familias de
posesionarios, siempre y cuando el lugar de
reubicación mejore sus condiciones actuales.
Por lo tanto, para poder apreciar las ventajas
que ofrecen estos espacios y conocer las
particularidades del mercado informal, el enfoque
deberá centrarse en las personas que se asientan
en estos lugares, dejando solo el estudio de los
valores comparativos como análisis descriptivo
del área estudiada, y utilizar alguna metodología
de valoración ambiental o método econométrico
para identificar los factores más importantes
que se involucran para tomar la decisión de
ocupar el espacio, buscando entender más allá
de la necesidad de un espacio para habitar, la
conveniencia para los posesionarios y fomentar
la regularización. La hipótesis de este trabajo
propone que los factores involucrados en las
dimensiones;
accesibilidad,
aglomeración,
empleabilidad, sociocultural, vivienda, y
patrimonio pueden determinar la decisión de
regularizar los lotes por parte de los posesionarios
que se ubican dentro del área central de las
ciudades, y con ello comenzar con la inserción de
estos espacios a la trama urbana y participar en el
desarrollo formal de la misma.

de la página Rutero.com y las avenidas que
recorren de las imágenes obtenidas del programa
Google Earth, sobrepuestos a los patrones de
valores prediales por manzana. Y por último se
realizó la construcción de una matriz de datos
compuesto por seis dimensiones; accesibilidad,
aglomeración, empleo, socioculturales, vivienda
y patrimonio, que agrupan los indicadores
propuestos, se aplicó el método de regresión
logística binaria en donde se genera una variable
categórica de tipo dicotómica como; manzanas
que tienen registro catastral y las que no tienen
registro catastral, esta es la variable dependiente
a contrastar con las dimensiones propuestas, y
conocer los factores que impactan en la tendencia
sobre la regularización de predios en este tipo de
asentamientos.
CASO DE ESTUDIO; ÁREA URBANA
DELIMITADA POR EL POLÍGONO DE LA
ZONA CIMA DE LA LOMA, MONTERREY,
MÉXICO
Análisis descriptivo del caso de estudio
Es muy significante el hecho que el polígono
se encuentra exactamente en el límite de dos
municipios del área metropolitana del Estado
y en el enclave de tres colonias, dando como
consecuencia la dificultad para determinar a qué
autoridad le corresponde atender los servicios
urbanos de la zona, aunque se emplaza en el
Municipio de Monterrey casi en su totalidad. El
área de estudio se ubica en el lado de municipio
de Monterrey al lado de la parte alta de la
colonia Independencia hacia el sur, y en el lado
oriente de la denominada “loma larga” del área
metropolitana, en la cara norte de la cima de la
loma, de esta situación geográfica se deriva el
nombre dado al área como “Cima de la Loma”.
Y el otro municipio es el de San Pedro, cuyo
límite se sitúa del otro lado de la loma, en la cara
sur de “Cima de la Loma”. Como se observa en
la figura 1, el polígono está ubicado en el área
central del área metropolitana. En la figura 2 se
observan equipamientos religiosos relevantes en
la zona: Iglesia de Santa Cruz en la parte más alta
y que enlaza por un camino de terracería hacía el
municipio de San Pedro bajando la loma.
En esta parte que tiene acceso por una calle
de terracería del lado de San Pedro por la avenida
San Alberto, se encuentra un depósito de basura

METODOLOGÍA
Se estudió el caso de un área urbana que se
formó de manera irregular en una zona que está
en el centro metropolitano. Se recorrió la zona
de estudio en unas de sus principales avenidas,
y se tuvieron platicas con las autoridades de
prevención y participación ciudadana que
atienden zonas vulnerables con respecto a su
experiencia con las amas de casa que participan
en juntas vecinales y asisten frecuentemente
a las iglesias de la zona. Utilizando el sistema
de georreferenciación ArcGis 10.5, se analizó
de manera descriptiva el área de estudio en sus
características de accesibilidad, emplazamiento,
población, y condiciones urbanas. Para el
análisis de los factores del mercado de suelo,
se utilizó la base catastral para conocer el valor
del pago predial actual de los predios formales
que se encuentran cercanos y al interior del
caso de estudio, también se utilizó los datos
de cartografía, población, y características de
vivienda por manzana de los censos del INEGI
de los años 2010, y 2020. Posteriormente se
analizó las rutas de transporte público urbano
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

que utiliza toda la zona, este se satura de tal
forma que se desborda a lo largo y por un costado
de la avenida. Los pobladores mencionan que
le encienden fuego a veces para lograr que se
disminuya el volumen, debido a los malos olores
e insalubridad que provoca. La Iglesia de San
José, que está en la parte central bajando hacia
el municipio de Monterrey, y la Iglesia Divino
Rostro que está ubicado en la zona más baja, en
una de las calles que van bordeando el camino
descendente en forma serpenteante.
El polígono de estudio consta de 150 familias,
aproximadamente el 80% son posesionarios, y
el 20% propiedad privada, aunque algunos han
regularizado su predio, existen personas con
más de 50 años de vivir en el sitio que no han
regularizado. Cuentan solo con líneas de servicio
de electricidad al cual se conectan de manera
clandestina. El agua potable es conseguida desde
una bomba colocada en la parte inferior del
sector, y es abastecido por medio de una persona
comisionada por el municipio, las tuberías de
distribución de agua y drenaje sanitario a las
casas fueron colocadas por cada vecino hasta
tanques colectores de distribución, y el sanitario
de manera clandestina al colector principal.
Las viviendas se generaron por medio de
autoconstrucción en su mayoría de mampostería,
con material que fue adquiriendo cada uno de los
posesionarios y que, empleando su propia mano
de obra construyeron sus viviendas formando el
asentamiento de manera irregular.

Figura 1. Plano de conjunto del area de estudio

Fuente: Elaboración propia,
en base a cartografía INEGI

En la figura 2 se muestran en perspectiva los
perfiles de terreno que componen las calles de
acceso al área, los niveles más bajos empiezan en
la cota con nivel 590 metros, hasta la parte más
alta que llega hasta la cota con nivel 720 metros.
En la visita de campo las autoridades informaron
que los pobladores reportan no tener problemas
en cuanto inundaciones, solo el sector más bajo
que colinda con el municipio de San Pedro, sin
embargo el atlas de riesgo del área metropolitana
(Gobierno Municipio de Monterrey, 2009),
indica que la zona tiene riesgo y es vulnerable a
deslaves aunque no se identifica como zona de
inundaciones en general.
En la figura 3 se observa una fotografía tomada
por el Dron que fue llevado a campo para sobrevolar
el área y observar la complejidad de acceso
caminando a la zona, tambien se puede ver en esta
figura el contraste entre el desarrollo en ambos lados
del límite de los municipios, en el lado de Monterrey
se observa el desarrollo sin planeación, sin apego
a ninguna norma urbanistíca, tomando como base
la carretera que mucho tiempo atrás servía de
ruta de comunicación entre ambos municipios
denominada “Antiguo camino a San Agustín”, esta
se formalizó con pavimento de concreto y sirvio de
eje vial principal, el cual sin embargo no conecta
directamente a la parte baja, se tiene que seguir por
otras calles secundarias que van decendiendo en
forma zizagueante.

Análisis del emplazamiento
En la figura 2 se aprecia la perspectiva de la zona
de estudio, la diferencia de alturas hace que sea
muy inaccesible por medio de rutas urbanas, es
por esto que los habitantes utilizan para descender
el servicio de taxis clandestinos conducidos por
los vecinos del área que prestan su servicio por un
bajo costo. Utilizan estos taxis para no bajar a pie
o subir aproximadamente 130 metros de altura,
con pendientes de calles que van desde 20% hasta
36% de desnivel en aproximada 920 metros de
longitud en promedio por avenida, este dato se
calculó por medio de Google Earth con el trazo de
ruta de calle y mostrando el perfil de elevación.
Se observa en la figura 2 que la accesibilidad para
los habitantes es complicada por la topografía
del emplazamiento, tanto caminando como por
medios de trasporte público o privados.
96

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Análisis de la población y el equipamiento de
la zona

Figura 2. Plano de conjunto del area de estudio

La población de las manzanas de la zona de estudio
asciende a un total de 2,741 personas en el año 2010
y de 2,412 en 2020 según los censos del INEGI de
esos años (figura 4). Por lo tanto, la población en diez
años ha reducido su número en 11.86%. En 2010
la población femenina representaba el 51.70%, y la
masculina de 48.30%, en diez años la proporción
cambio disminuyendo a 48.59% la población
femenina y aumentando la población masculina a
51.41%. Observando la figura 4, se ve la diferencia
en cuanto al cambio en la localización de la población
en 10 años, y como en la parte sur del polígono se
han incrementado tres manzanas más, en el año 2010
había 45 manzanas, y la traza de 2020 aumentó la
cantidad de manzanas a 48, localizadas en el área sur.
En el área sur del polígono, que coincide con la
topografía más alta del lugar, aumento su población
hacia este emplazamiento que coincide con el
límite del municipio de San Pedro, y se aglomeran
en las manzanas de la parte alta que colindan con
Vista Real que tiene un mayor nivel económico.

Fuente: Elaboración propia,
en base a cartografía INEGI 2020, base catastral 2015,
Google Earth Pro 2020

En la figura 3 se puede apreciar la diferencia entre
el desarrollo informal del municipio de Monterrey
y el desarrollo de edificios verticales de usos mixtos
del municipio de San Pedro. La zona de estudio,
está situada al lado de un fraccionamiento con
nivel de ingresos altos denominado “Vista Real”,
el cual es un fraccionamiento privado que está
encerrado por la parte alta que colinda con la Cima
de la Loma por medio de un muro de contención
reforzado -posiblemente para protección ante
deslaves- y tiene un acceso controlado. El valor del
suelo de esta colonia es muy alto comparado con
la zona formal del lado de Monterrey, además de
tener un desarrollo urbano de buen nivel en cuanto
a calidad, con áreas verdes en buen estado, lotes
individuales de 700 a 1000 m2 de forma regular y
calles de 12 a 15 metros de ancho pavimentadas.

Figura 4. Población total por manzana en la zona de
estudio años 2010 y 2020

Figura 3. Vista aérea de la zona de estudio
Fuente: Elaboración propia en base a los censos INEGI
2010 y 2020

Por otra parte, se observa como para 2020 en
la parte baja disminuyó la población de la zona
en el mismo periodo de tiempo, sobre todo en las
manzanas cercanas a la Iglesia Divino Rostro,
esta situación coincide con los pocos predios
que han sido regularizados y que ya cuentan con
escrituras. Como ya se mencionó la población ha
disminuido en lo general, y el aumento especifico
de la población percibido en la parte superior y el
aumento de manzanas en 10 años, hace reflexionar

Fuente: Elaboración propia, en base a videograbación
en campo tomada desde Dron

97

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

si estos pobladores son nuevos posesionarios o es un
reacomodo interno de las manzanas más bajas, que
presentan disminución de población tal vez hacia la
parte alta, haciendo una presión en la ocupación de
terrenos hacia el municipio de San Pedro.
En la figura 5 se muestra el equipamiento existe
en el caso de estudio, en el detalle de acercamiento
se observa que el comercio existente en la zona
de estudio se concentra en las zonas aledañas de
las tres iglesias que sectorizan el área. También
se puede decir que estos equipamientos religiosos
tienen una gran relevancia en la zona al ser edificios
que brindan la confianza para que los pobladores
puedan interactuar de forma segura, y por lo tanto
están muy relacionados con la vida comunitaria,
así que es lógico pensar que los comercios del lugar
buscan estar cerca de estos hitos. Predomina con
85.5% la religión católica, el 6.43% cristiana y
evangelista y sin religión declarada 8.07% según
el censo del INEGI del año 2020. En el recorrido
por la zona se observaron varios altares pequeños
colocados a lo largo de las principales calles,
en recuerdo de varios jóvenes pertenecientes al
barrio que fallecieron en hechos de violencia,
debido a riñas entre pandillas y crimen organizado
en años anteriores cuando había un mayor índice
de inseguridad en el municipio.
También se puede apreciar la escasez de
equipamiento cercano en el rubro de salud,
educación, auto descuentos, y áreas verdes, solo
existen pequeñas tiendas de abarrotes y similares,
así como unas canchas y juegos infantiles que se
realizaron en la parte superior en terrenos de San
Pedro al lado de la Iglesia de la Santa Cruz y otras
áreas verdes descuidadas en el área cercana a la
iglesia de San José, situación que provoca el tener
que desplazarse para acceder a los equipamientos
faltantes a otros lugares. En la construcción de
estas canchas algunos de los vecinos expresan
haber ayudado un tiempo, en la cancha al lado
de la Iglesia de la Santa Cruz a cambio del pago
de 100 pesos por día. La participación voluntaria
de los hombres de la zona es nula, y las señoras
mayores están involucradas en el voluntariado de
las iglesias. Las autoridades han hecho esfuerzos
por gestionar espacios públicos, y en tiempos
recientes han implementado estrategias de
urbanismo táctico para lograr realizar acciones de
bajo costo, con instituciones y empresas locales
con responsabilidad social que tratan de brindar un
cambio favorable a los pobladores en su entorno.

Figura 5. Plano de equipamiento

Fuente: Elaboración propia en base a
información Directorio Estadístico
Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del INEGI

Análisis de valores en base al pago de predial
de lotes formales
En esta parte del artículo se analizan los valores
de pago de predial, con la finalidad de ver
el contraste entre los pagos que se tienen en
las propiedades formales de San Pedro y las
regularizadas de Monterrey cercanas a la zona.
Para obtener una base de pagos representativa del
valor predial según el pago anual, se investigó
los predios aledaños en ambos municipios y se
amplió la muestra del lado de Monterrey, con la
finalidad de buscar un mayor número de unidades
para comparar, en la figura 6 y 7 se presentan la
distribución de predios según el valor del pago
predial por metro cuadrado de lotes formales en
ambos municipios.
Figura 6. Plano de pago de predial anual en pesos por
metro cuadrado municipio de Monterrey

Fuente: Elaboración propia en base a
información Catastro de Nuevo León y página de pago de
predial municipio de Monterrey 2021

98

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

El total de lotes en el área en conjunto del lado
de Monterrey (figura 6) es de 1557 con un área
promedio de 68.04 m2 de superficie, se obtuvo
el pago anual de 584 lotes (37.29%) que se
presentan en la figura 6, el método utilizado de
clasificación para las figuras cartográficas fue
el de intervalo geométrico3, se observa que se
concentran en la parte baja del área de estudio
hacia la colonia Independencia a lo largo de la
calle Tepeyac, la gran mayoría tiene adeudos
en el pago, y algunos expedientes que aunque
existen aparecen con valor de pago cero. En la
mayoría de los casos en la parte alta, por tener
una situación irregular no aparecer en la base de
pagos catastrales. Y en otros casos en las zonas
bajas si aparecen en la base de datos, pero con
pago suspendido por tener problemas que obligan
a los interesados a tener que acudir a catastro a
regularizar su situación, según la base de datos
de pago predial de la tesorería municipal. El pago
promedio por metro cuadrado por concepto de
predial es de 12.78 pesos por metro cuadrado.
En el lado de San Pedro (figura 7) se tienen 29
lotes con un área promedio de 10,824.79 m2 de
superficie, se obtuvo el pago anual de 15 lotes
(51.72 %) que se presentan en la figura 7, se
observa que se concentran en la parte baja del área
de estudio hacia la calle los Soles, ninguno de los
expedientes tiene adeudos en el pago, y los pocos
expedientes que no existen aparecen con valor
de cero probablemente por cambios en la base
de datos actuales por re lotificaciones, fusiones
o divisiones desde 2015, el pago promedio por
metro cuadrado por concepto de predial en estas
consideraciones es de 53.09 pesos por metro
cuadrado. Para ambos municipios se presenta la
información según las bases de datos consultadas
del año 2015 en cuanto a lotificación catastral, y
el pago actualizado de predial del año 2021 sin
recargos. Se puede inferir que el mercado del
suelo en la zona tiene una diferencia en extensión
y valor de pago superior en el municipio de San
Pedro comparado con el lado del municipio de
Monterrey, según los objetivos y consideraciones
planteadas en este estudio.

Figura 7. Plano de pago de predial anual en pesos por
metro cuadrado municipio de San Pedro

Fuente: Elaboración propia en base a información Catastro
de Nuevo León y página de pago de predial municipio de
San Pedro 2021

Análisis de las rutas urbanas y los valores
promedio de pago predial por manzana
Los pobladores del asentamiento irregular expresaron
a las autoridades entrevistadas, que el interés de
permanecer en la zona por parte de la población con
actividad económica, es el tener un emplazamiento
que les brinda la oportunidad de acceso relativamente
cercano a rutas urbanas que se enlazan al sistema
de transporte que se conectan a toda el área
metropolitana, la mayoría de los hombres trabajan en
el ramo de la construcción y sus lugares de trabajo
son cambiantes, y el tener acceso a varias rutas de
camión urbano les refiere un beneficio en cuanto al
costo de la movilidad, y en cuanto a las mujeres que
laboran como afanadoras en los diferentes edificios
de oficinas y residencias del municipio aledaño de
San Pedro, también les beneficia la cercanía a sus
lugares de trabajo.
En la figura 8 se pueden ver las rutas más
cercanas en las avenidas principales de la zona,
hacia el lado de Monterrey se tienen 3 rutas
urbanas que pasan por la calle Juan Pablo II y
que conectan hacia el centro metropolitano y de
ahí se puede transbordar a una gran cantidad de
rutas, dando una conectividad centralizada, y

3

El esquema de clasificación de intervalos geométricos, crea rupturas de clase basadas en los intervalos de clase que tienen una serie
geométrica. El coeficiente geométrico de este clasificador puede cambiar una vez (a su inverso) para optimizar los rangos de clase. El
algoritmo crea intervalos geométricos al minimizar la suma de cuadrados del número de elementos de cada clase. Con esto se garantiza
que cada rango de clase tenga aproximadamente el mismo número de valores en cada clase y que el cambio entre intervalos sea bastante
coherente. https://pro.arcgis.com/es/pro-app/latest/help/mapping/layer-properties/data-classification-methods.htm

99

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

por el lado del municipio de San Pedro se tiene
acceso por la avenida Lázaro Cárdenas a 6 rutas
urbanas que sobre todo conectan el municipio
de San Pedro con el de Santa Catarina y por la
zona sur hacia la Carretera Nacional, dando una
conectividad lineal.

Los valores más altos se concentran en la parte
más baja cerca de las rutas de camiones urbanos
que ya se mencionaron.
Análisis de factores entre predios
regularizados contra no regularizados por
manzana aplicando regresión logística binaria

Figura 8. Plano de rutas de transporte urbano cercanas
y pagos de predial anual promedio por manzana

Para el análisis de regresión logística binaria se
construyó una matriz de datos con información
del censo del año 2020 del INEGI, y mediciones
realizadas por medio de la cartografía generada
del emplazamiento, en total se tienen ubicadas
90 manzanas según la ampliación realizada del
polígono de estudio como se muestra en la figura
8 de las cuales 42 tiene registro catastral, y 48
no tienen registro catastral. Para la aplicación
de la metodología se generó una variable
dummy como variable categórica, en base a la
identificación de las manzanas que están inscritas
en el registro catastral, y se dicotomizaron como;
Tiene registro de propiedad con valor de 1, y
No tiene registro de propiedad con valor 0. Las
variables independientes se agruparon según
grupos propuestos de condiciones específicas,
estas son variables de escala o numéricas. Los
grupos de dimensiones propuestas y los factores
analizados por manzana fueron; 1) dimensión de
accesibilidad al sitio (distancia a rutas urbanas,
altura de la manzana, personas sin discapacidad),
2) dimensión de aglomeración (total de población,
total de hogares, ocupantes en viviendas, total de
viviendas), 3) dimensión de empleabilidad (grado
promedio escolaridad, población económicamente
activa, población no económicamente activa,
población desocupada), 4) dimensión sociocultural
(población con servicios de salud, población 12
años y más soltera, casada, y actualmente sin
relación), 5) dimensión de vivienda (viviendas
con piso acabado diferente a tierra, con más
de 2 dormitorios, con energía eléctrica, con
agua entubada, servicio drenaje, y aparatos de
excusados) y 6) dimensión patrimonial (viviendas
con automóvil, viviendas sin automóvil, viviendas
con motocicleta, con refrigerador, lavadora,
microondas, televisión, radio, equipo de cómputo,
servicio de línea telefónica, aparato celular,
aparatos videojuegos, servicio de televisión de
paga, servicio de internet).
En la tabla 1 se observa el resumen del
modelo de regresión en donde se presentan las
R2 de los modelos resueltos para el paso 1 y el

Fuente: Elaboración propia en base a información Catastro,
y la página de pago predial del Municipio, y la página de
rutas urbanas de Monterrey, el rutero Monterrey. https://
elrutero.com.mx/Monterrey

Los usuarios del sector de la Cima de la
Loma del lado de Monterrey, pueden bajar por
el norte hacia la calle Juan Pablo II caminando
o utilizando un servicio de taxi clandestino, o
por el lado del municipio de San Pedro pueden
bajar caminando por una vereda que existe por
el sur hasta la avenida los soles y de ahí seguir
caminando o tomar un taxi de aplicación hasta
la avenida Lázaro Cárdenas. La accesibilidad
en cuanto a movilidad que se tiene en este
sector hace que sea atractivo vivir en el lugar,
en comparación con un emplazamiento irregular
fuera del área metropolitana.
En la figura 8 también se puede ver el
promedio obtenido de los pagos prediales anuales
totales que se presentaron en el apartado anterior,
calculados como promedios por manzana para
observar cómo se localizan los valores de pago
predial en relación a la cercanía de las rutas.
También con esta revisión de pagos prediales se
pudo determinar cuántas manzanas si cuentan con
registro catastral por lo tanto se clasifican como
regularizadas. El rango de valores de pago predial
anual total promedio por manzana, empieza en un
monto de 157 pesos y alcanzan los 2065 pesos.
100

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

último paso 19. Para el paso 1 con 0.476 de Cox
&amp; Snell y 0.635 para Nagelkerke. Sin embargo,
el modelo aceptado para explicar la tendencia
de las variables fue el de la interacción del paso
19, con un nivel de explicación de 0.411 de
Cox &amp; Snell y de 0.549 para Nagelkerke, se
aceptaron estos niveles de explicación para el
objetivo de interés de esta investigación, sobre
la tendencia en la relación de las variables para
hacer inferencias sobre los resultados de las
variables significativas.
En la tabla 2 se observan las variables resultantes
de la regresión logística binaria, se aplicó el método
paso por paso hacia atrás para lograr tener una
explicación de las variables propuestas en el modelo
de regresión con respecto a determinar los factores
relevantes de la regularización de predios próximos
al asentamiento irregular. Es importante comentar
que no se buscó determinar un modelo que
pronostique por medio de la ecuación resultante la
probabilidad de que un predio sea regularizado, solo
observar la tendencia de las variables y su relación
con los predios que están regularizados enfrentados
a los no regularizados. Se utilizó el programa
estadístico SPSS para realizar el análisis de datos,
y de las 6 dimensiones propuestas, solo quedaron
4 como entrantes después de aplicar el cálculo por
el método seleccionado del modelo de regresión.
Las dimensiones resultantes son; accesibilidad al
sitio, aglomeración, empleabilidad, y patrimonial,
quedando fuera las dimensiones sociocultural y
vivienda, en ambas los factores fueron excluidos por

el proceso de regresión, entonces las condiciones
de acceso a servicios de salud, el estado civil, y las
condiciones de vivienda y servicios para la vivienda,
no fueron relevantes. En la tabla 2 se muestra la
primera interacción, se presenta para comprobar los
resultados que mostró y la reducción de factores que
se incluyeron en este primer paso, sin embargo, para
los fines de esta investigación los datos obtenidos
tienen muchas variables no significativas, y como
la intención es la de buscar factores explicativos
y no la construcción de un modelo se desechó.
En la tabla 3 se muestra el resultado de la última
interacción realizada por el método de regresión por
pasos con las variables que son más significativas
y excluyendo las no significativas de los pasos
anteriores. Las variables significativas se pueden
interpretar como factores que se relacionan con una
mayor certeza sobre la regularización.
Por ultimo en la revisión de la prueba Chicuadrado de la tabla 4, se observa como las
relaciones resultan significativas para ambos
pasos, con un nivel de 0.000, puesto que para 24
grados de libertad se obtiene un valor de tabla de
36.415 para un grado de significancia de 0.05, y
comparado con los 58.104 del paso 1, el valor
resulta significante al quedar por debajo del valor
de Chi-cuadrado obtenido. En el paso 19 con 7
grados de libertad se obtiene un valor de la tabla
de 14.067 para un grado de significancia de 0.05,
comparado con el valor obtenido de 47.683 queda
tambien por debajo dando un mayor valor de
significancia que el obtenido en el paso 1.

Tabla 1. Resumen del modelo de regresión logística binaria

Fuente: Elaboración propia

101

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Tabla 2. Regresión logística binaria paso 1

Tabla 3. Regresión logística binaria paso 19

Fuente (ambas): Elaboración propia

102

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

contraste muy notorio, presentando grandes
desigualdades y un mercado de suelo heterogéneo,
que se aprecia cómo no consolidado.
También se muestra como en la parte alta que
limita con el municipio de San Pedro se tiene un
valor predial significativamente mayor, se han
creado más asentamientos y nuevas manzanas,
lo cual se puede considerar como una forma
de tratar de acceder a una mejor apreciación de
valor en términos de emplazamiento (según el
planteamiento de la investigación en cuanto
a patrón de valores catastrales) y un balance
en cuanto a la accesibilidad al sitio, ya que del
otro lado de la loma se tiene acceso a 6 rutas de
camión a una misma distancia que a las líneas de
transporte del lado del municipio de Monterrey
con 3 líneas de rutas de camión cercanas. Sin
embargo, en esta parte alta del lado de San
Pedro se utiliza como tiradero de basura sin
que ninguno de los municipios trate ordenar los
baldíos existentes en esta área, lo cual hace que
la insalubridad resultante sirva como barrera para
nuevos asentamientos irregulares. Se muestra
en el análisis espacial del equipamiento que, las
3 Iglesias de la zona tienen una gran relevancia
en la vida cotidiana de los habitantes y el poco
equipamiento comercial se concentran alrededor
de estos edificios religiosos, provocando la
necesidad de movilidad para buscar el uso del
equipamiento faltante.
Debido a la información obtenida en campo
se analizó las rutas urbanas como factor de
decisión para asentarse en este lugar por el
acceso a movilidad a fuentes de empleo, y se
contrasto la cercanía de las calles en donde pasan
las rutas urbanas contra los valores promedio
de pago predial por manzana, se observó cómo
efectivamente la cercanía a las rutas se coincide
con los valores altos de pago predial y dando como
consecuencia la conclusión de que este puede
ser un factor relevante para decidir asentarse en
ese lugar y llegar a regularizar el lote y adquirir
patrimonialmente esta ubicación, factor que
no fue significante en esta investigación en la
aplicación del modelo de regresión logística.
Por último, se realizó un análisis de factores
entre predios regularizados contra no regularizados
por manzana aplicando regresión logística binaria,
para conocer qué factores de los propuestos
motivan la regularización.
Las variables significativas de la regresión
fueron 4; altura de la manzana hasta la parte

Tabla 4. Prueba de Chi-cuadrado de la regresión
logística binaria

Fuente: Elaboración propia

RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En el análisis del emplazamiento se muestra
como el caso de estudio se asentó en terrenos
muy inaccesibles en la cima de la loma, esta área
es vulnerable a riesgos naturales por fenómenos
hidrometeorológicos. En este caso las pendientes
severas en donde se asentó la población hace
muy difícil el acceso con vehículos, y obliga a
los habitantes a realizar un esfuerzo físico extra
para desplazarse por las calles que bordean la
loma. Por su origen ilegal los servicios básicos
no son accesibles para los habitantes por no estar
regularizados, motivo por el cual con el tiempo
se han hecho de tomas clandestinas y en el caso
del agua potable se ha controlado el acceso al
servicio por medio de una persona designada
para abrir una toma semanalmente, dejando que
la comunidad se organice para su distribución.
Del análisis geoespacial de la población y el
equipamiento de la zona, se observa como en diez
años transcurridos entre los censos del 2010 y del
2020 del INEGI, la población total a disminuido
en un 11.86%. El análisis de valores en base al
pago de predial de lotes formales, proporciona una
idea del comportamiento del mercado alrededor
del área de estudio sin llegar a emular el valor
comercial, aunque es muy marcado como el valor
en base al impuesto que se paga anualmente,
difiere enormemente en ambos lados del caso
de estudio. Por M2 del lado de Monterrey 12.78
pesos en promedio, y del lado de San Pedro 53.09
pesos, es decir aproximadamente 4.15 veces más
que el municipio de Monterrey. Dando como
resultado un incremento significativo entre estas
zonas colindantes y con una marcada diferencia
en las condiciones urbanas observadas como
externalidades de cada lugar, apreciándose un
103

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

más baja de la zona con significación de 0.003,
en forma negativa según el signo del coeficiente
B, y con el exponencial Beta 0.972, lo que se
interpreta como la altura baja en 97.20% las
probabilidades de que sean regularizados los
predios. La población sin discapacidades con
0.026 signo positivo, y exponencial Beta de
1.232 indica que las manzanas con población
sin discapacitados elevan en más de una vez las
probabilidades de que sean regularizados los
predios. La población promedio por hogares tiene
un 0.017 de signo negativo, y exponencial Beta
de 0.594 indica que las manzanas con mayor
población por hogar disminuyen en 59.40% las
probabilidades de que sean regularizados los
predios. Y por último el grado de escolaridad con
0.005 con signo positivo, y exponencial Beta de
2.385 indica que las manzanas con mayor grado
de escolaridad aumentan en más de dos veces
las probabilidades de que sean regularizados
los predios. Aunque las restantes variables del
modelo no fueron significativas, la dimensión
patrimonial nos indica una tendencia que podría
ser estudiada en otros casos, bajo el supuesto
de que los habitantes que adquieran bienes
patrimoniales desearían regularizar su predio
para consolidar su patrimonio.

esta zona de mayores ingresos. El equipamiento
urbano en la zona es muy escaso, y provoca el
tener que desplazarse fuera del área para buscar
empleo, y otros satisfactores, es por esta razón
que es tan importante la movilidad. La posesión
del espacio para los habitantes tiene la ventaja
de la localización con respecto a la movilidad
metropolitana que pueden alcanzar, esta se
comprueba espacialmente al analizar la cercanía
de las rutas urbanas que conectan al sistema
metropolitano de movilidad y confirmado por las
pláticas realizadas en el sitio con las autoridades
de gobierno. Los valores de suelo de los predios
regularizados en promedio por cada manzana,
siguen este patrón de valores prediales mayores
con la cercanía a las avenidas en donde pasan
las rutas urbanas, afirmando una tendencia a la
regularización en base a esta cercanía.
Por último, el análisis de regresión mostró una
significación de los factores sobre la accesibilidad
relacionado a la altura y por consecuencia a la
pendiente de la localización de las manzanas,
lo que indica que entre menor sea la altura o las
adecuaciones que reduzcan esta inaccesibilidad,
así como el hecho de que los pobladores estén
más capacitados físicamente para localizarse en
estos emplazamientos accidentados, incrementa
la tendencia a que regularicen sus predios. Otro
resultado es que las manzanas con mayor población
por hogar disminuyen las probabilidades de que
sean regularizados los predios, esto indicaría
que entre menor sea la aglomeración mayor
probabilidad de regularización, y otra variable
marca que a mayor grado escolar de la población
puede propiciar que los pobladores decidan
regularizar sus lotes. Con estos resultados
podemos interpretar que hay una tendencia a
regularizar los predios de los posesionarios en
la medida en que sean mejor sus condiciones de
accesibilidad en cuanto a condiciones físicas del
espacio y el estado físico de los habitantes, y de
los factores de la población, la reducción en el
hacinamiento dentro de los hogares y un mayor
grado de escolaridad aumentan las probabilidades
de que sean regularizados los predios.
En base a este análisis se considera que,
el fomentar programas y proyectos sociales
que apoyen la calidad de vida y la superación
personal de los habitantes, puede ayudar a que
los posesionarios decidan optar por apropiarse
del espacio ocupado con un sentido de pertenecía
patrimonial, y regularizar sus predios en conjunto

CONCLUSIONES
Los asentamientos irregulares forman un objeto
de estudio que se tiene que definir por varios
factores en los que la presencia del posesionario,
y su decisión de localizarse en emplazamientos
vulnerables con todas las desventajas que esto
representa, son incógnitas difíciles de resolver y
entender por la carencia de información sobre el
mercado informal y los intereses de los actores
involucrados. El caso de estudio analizado en donde
el emplazamiento se muestra con una compleja
accesibilidad, vulnera la calidad de vida de los
habitantes del lugar, y al estar en el límite de dos
municipios atrae a los asentamientos informales
por la carencia aparente de responsabilidades
gubernamentales, y complica el acceso a servicios
básicos, de vigilancia y en general de una correcta
administración del espacio. La población de
posesionarios en el caso de estudio ha disminuido
en 10 años, pero se ha incrementado o desplazado
hacia las zonas cercanas al municipio con mayor
valor catastral, haciendo una presión de este
grupo con los propietarios de los terrenos de
104

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

con las autoridades locales, aceptando derechos y
obligaciones, formando parte del desarrollo formal
de la ciudad. Otra línea de investigación para
incrementar el conocimiento en cuanto al objeto
de estudio sería, el desarrollar investigaciones
sobre como alinear la base catastral y pago de
impuesto predial de estos asentamientos, con
la auto-organización espacial y la participación
comunitaria de los pobladores dentro de las zonas
irregulares, lo cual pueda dar un balance entre el
costo-beneficio de la regularización de los predios
y los intereses de los posesionarios. C
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

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106

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Del Pie de Rey a la tecnología 5G: consideraciones sobre
el concepto de escala, arquitectura y ciudad desde las
transformaciónes del cuerpo ampliado
From Pie de Rey to 5G technology: considerations about the notions of scale,
architecture and cities from transformations of the enlarged body
Recibido: junio 2020
Aceptado: septiembre 2021

Eduardo Delgado Torres1

Resumen

Abstract

El artículo explora la importancia del cuerpo como
una condición ineludible para hacer arquitectura y
ciudad, debido a que va enlazado a un conjunto de
intervenciones de múltiples escalas y propósitos
que, a su vez, están asociadas al fenómeno del
cuerpo ampliado. Donde el cuerpo biológico ha
sido soslayado por una visión más abstracta del
mismo que hace referencia a la noción de masa,
para entenderlo como el gran cuerpo colectivo
que habita la ciudad. Esta idea de colectividad
asociada al cuerpo fundamenta buena parte de
las prácticas urbanísticas y de gestión territorial
modernas, las cuales difícilmente toman en cuenta
las manifestaciones concretas y simbólicas con
las que el cuerpo biológico va comprometiendo
la propia morfología y la experiencia de la ciudad
más allá de su entorno inmediato. El análisis se
estructura a partir de dos ejemplos que vinculan
el cuerpo con la producción de la ciudad; el
instrumento de medida denominado Pie de Rey y
la tecnología de comunicación 5G, la cual integra
al cuerpo como un tópico indispensable, porque
provoca controversias importantes dentro de su
innovador sistema funcionamiento. De manera
particular, por las discusiones que hay entre
especialistas sobre los efectos que tiene en los
distintos sistemas fisiológicos del cuerpo humano.

The article explores the importance of the body as
an inescapable condition for make architecture and
city, because it is going to link to a set of responses
to multiple scales and aims that, in turn, are related
to the phenomenon of the extended body, where
been avoid for an abstract vision of the same that
refers to the notion of mass, to understand it as the
great collective body that inhabits the city. This​​
collectivity idea associated with the body is based
on urban planning practices and modern territorial
management, those hardly consider the concrete
and symbolic manifestations which the biological
body is committed to the morphology of the city
beyond its immediate environment, ie: it is ignored
the embodied condition of the subject in the city
through his biological body, which determinates
in a very particular way, the construction of the
same experience in different scales. This reflection
is shown from two examples that link the body
with the city: the measurement instrument is
classified Pie de Rey –Vernier Caliper- and 5G,
which integrates the body as an indispensable
topic, because it causes important controversies
within its innovative system of operation. In
particular, due to the discussions that exist among
specialists about the effects it has on the different
physiological systems of the human body.

Palabras Claves:

Keywords:

cuerpo ampliado; ciudad; escala

expanded body; city; scale

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Guadalajara; Doctorado Ciudad, Territorio y Sustentabilidad: email: e_schlank@
hotmail.com

107

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

e ideales. Como sabemos, “la ventaja práctica
de este sistema (…) estriba en que tales figuras
geométricas podían ser replanteadas fácilmente
en el suelo de la obra” (Roth, 1993:64), lo que
también ofrecía un procedimiento para trazar
con mayor precisión la planta, mientras que en la
Edad Media se tomaba este sistema de medición
desde un plano más subjetivo, porque se asumían
las medidas del cuerpo del maestro constructor
encargado de la obra, o incluso las de una figura
política importante, usadas como modo de
representación territorial.
Una adaptación moderna de estas técnicas
medievales en que se buscaba la conformidad
entre el cuerpo y el entorno construido está
en el Modulor de Le Corbusier, por medio
del cual construyó la unidad habitacional de
Marsella (1946-1952), un bloque de viviendas
que se encontraba dispuesto según una gama
de dimensiones armónicas basadas en la serie
medieval de Fibonacci a partir de la escala
humana, decantando en una doble lectura, por
un lado, la arquitectura como una manifestación
del cuerpo y, otra, del cuerpo como el inicio de
la arquitectura. Derivado de lo anterior, se puede
observar la relación que había entre el cuerpo
y el tipo de máquinas usadas durante la Edad
Media –grúas, poleas, entre otras–, donde, en
ciertos casos, el cuerpo se integraba como un
componente más de la maquinaria.
Un buen ejemplo, sobre el entendimiento
de las herramientas en función del cuerpo, lo
da Amparo Graciani al citar la implementación
de ruedas laterales que funcionaban de manera
similar a una jaula de ardillas, en la que
trabajadores se movían en su interior para proveer
su fuerza motora (1998:220), ofreciendo con esto
un marco todavía mucho más cercano sobre el
papel que representa el cuerpo en la constitución
arquitectónica-urbana. A este respecto, los dibujos
de Villard de Honnecourt en su Album datable
entre 1230 y 1240 son una referencia obligada,
porque dibuja el funcionamiento antrópico de
diversas máquinas usadas en la construcción.
El Renacimiento es el momento del humanismo
que ubicaba al hombre como centro y medida
del mundo, representado por el icónico dibujo
del Leonardo da Vinci sobre la proporción de

El comenzar por una revisión histórica acerca
del uso del cuerpo como medida de referencia
en la construcción de las ciudades revela, ante
todo, la asunción del fenómeno corporal como
un hecho fundamental que determina nuestro
posicionamiento en el mundo y, con ello, también
establece una condición ineludible para pensar
el modo en que es transformado el territorio por
medio de su tecnificación. Esta operación técnica,
según Ortega y Gasset, puede ser entendida
como la reforma que hace el ser humano de “su
circunstancia”, delimitada por su entorno natural
y su cuerpo biológico. De este modo, la técnica
se vuelve un hecho constitutivo del ser humano
al señalar Ortega y Gasset que “todos los demás
seres coinciden con sus condiciones objetivas –
con la naturaleza o circunstancia–, el hombre
no coincide con ésta sino que es algo ajeno y
distinto de su circunstancia” (1965:7), por lo
que toda invención técnica, en este sentido, se
encuentra vinculada a un fenómeno corporal que
obliga a establecer cierto grado de sincronía en
el proceso de transformación de nuestro entorno
natural. Hay una correspondencia entre ambos que
se establece gracias a un sistema de medidas, que
nos asegura las condiciones necesarias para ocupar
nuestro lugar en el mundo y desempeñarnos en
él. La aparición de la ergonomía como disciplina
científica en 19492 es una derivación de este
planteamiento, ya que precisa con mayor interés
la adaptación del medio al hombre, a partir de una
idea de rendimiento humano (Leirós, 2009:34),
asociado a la antropometría, es decir, de la
interpretación del cuerpo en función de percentiles.
En la antigua Roma se originó el conocido
sistema imperial de medidas (pulgadas, pies, yarda
y millas). Esto se hizo de manera formal, gracias
a un proceso de evolución que se dio a través de
los siglos, donde la referencia inmediata era el
propio cuerpo como una constante fundamental,
sujeto a relaciones geométricas y divinas. Uno de
los ejemplos representativos de estas cuestiones
era la descripción que hacía Vitruvio, que tomaba
como centro del cuerpo humano el ombligo, y los
miembros extendidos delimitaban los bordes de
un rectángulo y un círculo, dos figuras básicas

2

Luz Leirós ha hecho una revisión histórica de los orígenes de la ergonomía –inicialmente denominada como “La ciencia del trabajo”–
desde el siglo XVI al siglo XIX.

108

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CONTEXTO

la figura humana, basado en los postulados de
Vitruvio y fechable entre 1485 y 1490. A partir del
Manierismo se empieza a perfilar un pensamiento
ilustrado, apareciendo las bases del método
científico y con él los sistemas filosóficos que le
sirvieron de fundamento, como el racionalismo,
el positivismo, el empirismo, entre otros. Estas
cosmovisiones ofrecían una metodología de
carácter abstracto y universal para pensar al
mundo, en la aspiración de consolidarlo como un
objeto de conocimiento perfectamente acotado.
La aparición de la perspectiva, que fue un rasgo
distintivo del Renacimiento, formó parte de estas
transformaciones del mundo desmitificado y
objetivo, situando al hombre-observador como
centro de su mundo a partir de una formulación
científica, introducida por Filippo Brunelleschi
y teorizada por Leon Battista Alberti o el propio
Leonardo da Vinci, y consolidada de manera formal
en el ámbito matemático por René Descartes con
sus coordenadas cartesianas y después Gérard
Desargues con su geometría proyectiva.
Mucho más tarde, el sistema métrico decimal
ayudó a esa forma de estandarización del mundo
al dar paso al conocido Sistema Internacional
de Medidas (SI), implantado el 20 de mayo de
1875 en París3. Incluso el sistema de medidas
referenciado al cuerpo, como lo es el de pies y
pulgadas, se estandarizó también desde esta
perspectiva ilustrada, lo que permitió acceder
a este sentido de objetividad a inicios del siglo
XX. La referencia ha dejado de ser las medidas
del cuerpo del maestro encargado de la obra o
cualquier otra figura que representó un papel
importante en el proceso de construcción. En este
sentido, la consolidación del Urbanismo como
disciplina significó posiblemente la fractura más
importante para la cercana relación que mantenía
la construcción de las ciudades con el cuerpo.
Este distanciamiento se debió principalmente a
que se empezó a pensar la conquista del territorio
–su control y aprovechamiento de sus recursos–
bajo nociones más abstractas, para entender a la
colectividad y las dinámicas socio-económicas
que la componen, como sucedió con la ciudad
moderna a mediados del siglo XIX, que se
puede identificar con la aplicación que se le dio
al término de urbanización a partir de 1920 para

referirse a “los procesos sociales o económicos
de ocupación del espacio” (Novick, 2004:4) junto
a la implementación de códigos y normativas
que pusieron en marcha “los modos de operar de
los técnicos –y del estado– y las subyacentes en
los múltiples procesos sociales de construcción
del territorio, rescatadas por los críticos de la
neutralidad tecnocrática” (Ibíd).
EL CUERPO COMO REALIDAD VITAL Y
ABSTRACTA
La invención del sentido del cuerpo moderno
da cuenta de la dicotomía entre su existencia
material y su existencia abstracta, asociada al
ámbito del pensamiento y las ideas. Por medio de
sus conceptos de res extensa y res cogitans, que
dividían el mundo en estos dos grandes ámbitos
desde los cuales se estructuraba la existencia,
René Descartes estableció esta cuestión en 1637
y con ello uno de los puntos determinantes de la
modernidad, la noción de cuerpo, al introducir la
subjetividad como su centro, ya que se accede a
ella por medio de la razón. El cuerpo, por tanto,
puede carecer o contar con variaciones de ciertos
elementos materiales, pero no es posible prescindir
de la razón para hacer ciencia, la cual representa
una función superior, y en cierta medida, expresión
de la subjetividad, ahora asociada a las facultades
que dan forma al entendimiento mismo. Lo anterior
es revelador porque ese ámbito abstracto fundado
en la razón se integra como un componente
indisociable del cuerpo.
El cuerpo, siguiendo la división que hace
Descartes, puede cambiar porque el hombre no se
define por él, sino por el contrario, solo “cuenta con
él”. La conciencia es la que domina el cuerpo, o por
lo menos mantiene una posición de privilegio en
la definición de la existencia del ser humano –con
la demostración de la existencia del pensamiento
como el punto de origen del conocimiento y de
certeza absoluta–. Esta dicotomía conlleva uno de
los tópicos centrales de la modernidad que aún hoy
en día se mantiene presente: la división del mundo
en realidades vitales y realidades abstractas. La
primera tiene que ver con la condición vital de
nuestra experiencia del mundo, la cual presenta
condiciones ineludibles sobre la dinámica de la

3

La oficina internacional de pesas y medidas (BIPM) fue creada por la Convención del Metro, firmada en París el 20 de mayo de 1875 por
diecisiete Estados; de esta manera se institucionalizó como una constante universal. Esta convención fue modificada en 1921.

109

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CONTEXTO

propia vida; frente a esta realidad se anteponen
las construcciones abstractas que se hacen de ella,
dando pie a otra realidad ideal4.
La entrada de la razón ilustrada, iniciada
por Descartes, causó un cisma en la forma
de entender el mundo, dando pie a dividirlo
en realidades vitales y abstractas, definiendo
con ello el rumbo que tomaron las sociedades
modernas. Este corte sobre la realidad también
alcanzó al cuerpo, señalado con anterioridad; la
subjetividad y el pensamiento –res cogitans– se
convierten en el centro del fenómeno corporal
y el cuerpo –res extensa– se relega a un papel
secundario. Así, una forma de asumir la realidad
requiere de igual manera un tipo de cuerpo que la
haga posible. La figura del hombre que se piensa
en el mundo y al mundo, es la toma de conciencia
definitiva que distinguió a la modernidad, porque
en ella se funda la autonomía de la razón que
excluyó toda autoridad, especialmente la religiosa
que dependía de la fe, desencadenando un proceso
de secularización de la vida humana. Es un tópico
que se puede seguir desde Hegel, con su texto
Lecciones sobre la filosofía de la historia universal
(1837), hasta autores como Habermas, con su libro
Discurso filosófico de la modernidad (1985).
Dentro del proceso de secularización se
podría hablar de un cuerpo abstracto y un cuerpo
concreto, este último de carácter fenoménico,
para reflexionar sobre el papel del urbanismo,
la ciudad y la arquitectura como parte de un
fenómeno territorial, en que la integración del
cuerpo abstracto en la producción urbana lo
convertía en un elemento para pensar esta nueva
disciplina del conocimiento, que floreció gracias a
la razón ilustrada. El urbanismo al convertirse en
una de las formas disciplinares de la modernidad
tenía como objeto de estudio las ciudades y las
dinámicas que constituyen a la colectividad que la
habita. La sociología, como disciplina, manifestó
otro espectro de la dimensión geográfica del
ejercicio urbanístico, porque permitía pensar ese
cuerpo abstracto por medio de los conceptos de
masa y multitud, que carecían de contornos bien
definidos, asociados a extremidades o cualquier
componente fisiológico al que se le pudiera

referir. Esto llevaba a entender el comportamiento
de esta entelequia a la par de otras fuerzas de
la naturaleza que transformaban el territorio,
similar al papel que jugaba ciclo del agua, junto
con otros fenómenos medio ambientales. Emile
Durkheim ayuda a dilucidar esto cuando describe
que las cosas sociales sólo son realizadas por los
hombres, y en esa medida son producto de la
actividad humana que atiende a la puesta en obra
de ideas que acompañan las relaciones entre los
individuos (Durkheim, 1986: 57). La figura del
estado, la familia y el contrato social, son parte
de ello, porque revelan las ideas para pensar la
existencia colectiva como hechos sociales.
El propio Durkheim, define a la concentración
de la masa en relación al concepto de densidad
dinámica, el cual se distingue por hacer referencia
a un sentido de vida en común que, a su vez,
mantiene cierto grado de cohesión (Ibíd:168).
También apela al concepto de densidad material
para describirlo, donde pone de manifiesto
que el desarrollo de las vías de comunicación
y transmisión hacen posible una lectura de las
relaciones de proximidad y de conexión de la
población. Lo anterior es un claro ejemplo de
los vínculos entre las nociones abstractas para
identificar un cuerpo colectivo –masa– con la
configuración urbana, desarrollándose como una
categoría fundamental para la concepción de las
ciudades modernas.
El sociólogo Gustavo Le Bon en su obra
Psicología de las masas (1953) es el primero
en establecer una diferencia que distinguía una
naturaleza contrapuesta entre el individuo y la
colectividad, al indicar que el primero, cuando
se integra a la masa, pierde su particularidad y
abraza un alma comunitaria que se caracteriza
por la pérdida del control racional, moviéndose
más por emociones que disparan la reacción del
grupo, haciéndolos especialmente influenciables
para imitar conductas de los otros. La originalidad
del señalamiento de Le Bon radica en que define
a la masa por una naturaleza única, distinta de los
individuos que la componen; es decir, no es la
suma de las individualidades, es una entelequia
porque carece de cuerpo como tal, además de

4

Es un tema ampliamente discutido, donde se distinguen dos grandes líneas: una representada por el idealismo, en la que el individuo
prima sobre la realidad, y otra representada por el realismo, que hace referencia a las cosas externas al sujeto, cuya existencia es ajena a
este. Dentro de este amplio espectro se pueden encontrar autores como Leibniz, Kant, Hegel, Locke, Wittgenstein, Karl Popper o Bertrand
Russell, entre otros. Ortega y Gasset (1940-1941) fue uno de los primeros en detectar este dilema y busca una alternativa con su razón vital,
en que la prioridad no está en la subjetividad o las cosas, sino en la vida, por ser el punto articulador en que se encuentran ambos.

110

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CONTEXTO

contar con características generales que siempre
se hacen presentes bajo la rúbrica del alma
comunitaria.
La sociología, de esta manera, se vuelve
un fundamento indispensable para abordar la
planeación, diseño y concepción de las ciudades
como un fenómeno propiamente moderno, lo cual
derivó en otros modelos científicos que recurrían
a otros insumos. Tal vez de los más significativos
sean, en un primer momento, los estudios
sobre los procesos de desarrollo económico y
distribución socio-espacial, entendidos como los
motores de la modernización. También, como
parte de un segundo momento, se priorizó la
urbanización sobre el urbanismo con el respaldo
de la sociología urbana (Novick, 2004:9). Ambos
aspectos son relevantes, en especial el primero,
que tiene que ver con la construcción del fenómeno
urbano por medio de la investigación, a pesar de
que al final tuviera una vocación primordialmente
instrumental, convirtiéndose en sí misma en un
componente indispensable para pensar la ciudad.
Los vínculos entre la sociología y la
producción de la ciudad se pueden encontrar en
las teorías del desarrollo, lo cual abre un frente
histórico muy amplio en este aspecto, pero que
puede ser reconocido de manera más consolidada
a inicios del siglo XX con el Fordismo, que ya
planteaba un impacto claro en la organización de
la estructura social y urbana, como elementos de
una totalidad. En otros términos, “la historia es un
develador de las relaciones sociales subyacentes
en los cambios estructurales sobre el territorio”
(Ibíd:11). Esta construcción disciplinar destinada
a pensar el entorno es la que fue delineando los
bordes del cuerpo abstracto, como una categoría
adecuada para atender las nuevas dinámicas que
guiarían la transformación territorial.
El libro de Richard Sennett Carne y Piedra,
es una revisión de la historia de la ciudad a través
de la experiencia del cuerpo, convirtiéndolo en un
eje conductor para su análisis, como una constante
que, en diferentes circunstancias, ejerce un papel
determinante en la consolidación de las ciudades,
a partir de las prácticas sociales que toman forma
a través del cuerpo biológico. Sennett indica el
valor de la experiencia corporal de las mismas, lo
cual manifiesta la activa conexión que hay entre el
fenómeno corporal y el diseño de estas. El rescate
que hace Sennett del cuerpo para pensar la ciudad
proviene de la pérdida histórica de la privación
sensorial, que él reconoce como parte distintiva de

las ciudades modernas, y cuyas causas son amplías
y de orígenes históricos profundos (Sennett,
1997). Con ello, Sennett ayuda a dilucidar cómo
la dicotomía entre la realidad vital y la realidad
abstracta, llevó a un entendimiento y una forma
de hacer ciudad que excluyó al cuerpo biológico,
por un cuerpo que manifestaba la presencia de la
colectividad que la habita.
El cuerpo como un referente empírico es un
complejo proceso que se le fue dando seguimiento,
desde la evolución de un sistema de medidas
referenciado al cuerpo y a las operaciones de trazo
que lo asumían como una constante fundamental
para integrarlo en la conformación del entorno
construido, hasta la aparición de realidades
abstractas que hacían referencia a otro tipo de
constantes de carácter universal, fundadas en la
razón. Cuestiones que posibilitaron la invención
del urbanismo como una ciencia relacionada con
la planeación y conformación de las ciudades
modernas; pero en esa transición se soslayó la
inmediatez del fenómeno corporal en dichos
procesos, delegándolo al ámbito de la ergonomía,
es decir, se ignoró el hecho que nos encontramos
encarnados en un cuerpo y que eso nos sitúa de
manera específica en las ciudades.
Las relaciones espaciales de los cuerpos
humanos determinan la manera en que las
personas se conectan unas con otras. Este es el
supuesto desde donde Sennett hace una lectura
de la ciudad –la conciencia de la carne–, cuando
explica el fenómeno del cuerpo pasivo, entendido
como aquel cuerpo debilitado en su capacidad
sensorial fundada, en una realidad táctil. Este
fenómeno lo atribuye a los medios de masas,
debido a que nos posiciona ante nuestro entorno
como telespectadores, lo que en sus términos
“embota la conciencia corporal” (Ibíd:19). Pero
también lo atribuye a la experiencia de la velocidad
que posibilitó una nueva geografía –fragmentada
y extensa–, que en la antigüedad no era posible
concebir, lo que llevó a categorizar el espacio
como un medio para el fin del movimiento puro.
En ambos casos supone una desconexión entre
el cuerpo y su entorno, cuya evidencia más clara
está en el poco esfuerzo físico que exige navegar
en la geografía de la sociedad contemporánea.
Sennett propone como algo necesario el
entender el significado de esta dicotomía entre “la
carne y la piedra”, que es, ante todo, la conciencia
del cuerpo y del papel que juega en el entorno
construido, apelando al ideal corporal, tanto el
111

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

sentido de desnudez en la antigua Grecia –para
explicar la configuración del espacio urbano y de
la práctica de la democracia ateniense–, como las
creencias cristianas sobre lo que era el cuerpo –
un espacio público asociado a las prácticas de la
caridad y a servir de santuario–, decantaron en
el entorno construido y la relación indisociable
que mantiene con el cuerpo, para afrontar el
reto sobre el deber ser las ciudades. Según sea la
cosmovisión adoptada puede ofrecer un amplio
espectro de las relaciones posibles, siendo muy
diferente la posición ante el dolor –la figura del
mártir cristiano–, o ante el placer –el hedonista de
la antigua Roma–. Así, el cuerpo, como realidad
vital, es la expresión de la integridad del cuerpo
como un sistema y su unidad con el entorno que
domina (Ibíd:29).

de producción del mundo, no solo porque era
una pieza clave de una maquinaria abstracta que
posibilitaba la realización de una cosmovisión
religiosa del poder, sino porque también hace un
corte transversal sobre distintas dimensiones que
componen la producción de las ciudades, entre
las cuales incluye al fenómeno corporal como
parte de su consolidación. Aquí es necesario
hacer una acotación importante, precisamente
acerca del soporte que daba la cosmovisión
cristo-centrista a la herramienta, que la convertía
en algo muy distinto de lo que es actualmente,
con nuestra cosmovisión ilustrada y científica
del mundo, ya que estaba en conformidad con
una lógica de producción del mundo cifrada en
la autoridad divina del Rey. Se puede observar en
el hecho de que los actos de designio del mundo
necesariamente tenían que pasar por la figura del
Rey, como es el caso del origen de la yarda, que
Enrique I determinó a partir de la medida de los
productos tomando la distancia que comprendía
la punta de su nariz hasta el dedo pulgar
manteniendo su brazo extendido, dotando así al
concepto de “Rey” de un poderoso contenido
arquitectónico, urbano y de ordenanza territorial,
gracias al soporte operativo que ofrecía aquella
cosmovisión religiosa.
La vinculación que hay entre una cosmovisión
como la de la Edad Media con un instrumento
de medición como el Vernier, revela el
funcionamiento de un complejo mecanismo de
producción del mundo –abstracto y concreto–,
fuertemente comprometido con un fenómeno
corporal que establece el posicionamiento del ser
humano con respecto a su entorno construido, y
especialmente con las ciudades. Por lo cual, que
al Vernier se le designara Pie de Rey es importante
porque da cuenta de la idea del hombre como
la medida de todas las cosas, en parte por ser
considerado la expresión de la divinidad, un
tópico distintivo de las civilizaciones antiguas,
donde, de manera particular, la figura del rey
estaba más próxima a lo divino que a lo humano,
creando otro código simbólico sobre el cuerpo
y el territorio. De este modo el Pie de Rey era
una referencia determinante para la ordenanza
del mundo, y por eso a esta herramienta de
precisión, que medía longitudes menores al
pie o al palmo, se le designó así, porque hacía
referencia al valor de una constante fundamental
superior, que sólo podía ofrecer el iluminismo
entrante del siglo XVIII.

EL “PIE DE REY” Y LA PERSISTENCIA
DEL CUERPO
La herramienta denominada Pie de Rey, también
conocida como Vernier –porque se le atribuye su
invento al geómetra Pierre Vernier (1631), con el
antecedente del Nonio de Pedro Nunes (1550), un
componente clave de esta herramienta–, resulta
un ejemplo revelador para pensar la condición
del cuerpo como origen de la propia arquitectura,
en el sentido que el cuerpo es su referencia
simbólica en la construcción del espacio, a través
de artificios técnicos, que se vinculan a este para
establecer esa idea de orden que organiza a la
arquitectura desde las dimensiones de objetos
pequeños, con complejas funciones de medición.
Esta herramienta resultó revolucionaría por
los tipos de medidas que podían realizar –
interiores, exteriores y profundidades–, además
de funcionar en una escala sexagesimal. Pero
la importancia del Pie de Rey, más allá de su
capacidad instrumental, está sobre todo en esa
referencia de carácter antropológico en que funda
su capacidad de operación, con la que describe
toda una cosmovisión que soporta una forma de
producción arquitectónica del entorno construido,
y por extensión de la ciudad misma.
El Vernier tiene un corte simbólico importante,
asociado a la figura del Rey que da forma a toda
una población, desde un plano significativo hasta
la conformación concreta del entorno, permitiendo
una manera de pensar el territorio y la pertenencia
a este. Por lo cual, se podría indicar, en un
sentido estricto, que se trata de una herramienta
112

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Lo que se describe aquí es una relación de
correspondencia entre el cuerpo y el entorno
construido, que se expresa bajo la forma de
una consecuencia métrica, es decir: la relación
entre ambos necesita ser regulada a través de
un sistema de medidas, el cual por sí mismo es
una consecuencia de esta forma de producción
del mundo. Pero también manifiesta la idea de
la insuficiencia del cuerpo, sin llegar a negarlo,
al establecer que requiere un grado de precisión
que supera los alcances mínimos de nuestra
corporalidad, ampliando los límites del fenómeno
corporal. Por lo cual, en un sentido literal, es
posible decir que el territorio era el Rey, no solo
porque era su manifestación en un plano abstracto
y concreto, sino además porque funcionaba como
un mecanismo indispensable en su constitución.
En ello radica la importancia de la denominación
que se le dio al Vernier como Pie de Rey.
La aparición del Pie de Rey es un punto de
referencia para entender la dicotomía que se fue
forjando entre el cuerpo (la carne) y las ciudades
(la piedra), que Sennett, en términos generales,
reconoce en la pérdida de la experiencia sensorial
asociada a la conciencia de la carne, algo que él
ve necesario para entender la manera por la cual
las ciudades cobran forma a partir del modo en
que las personas experimentan su cuerpo. Ernst
Friedrich Schumacher, desde una perspectiva
económica, rescata el valor de la experiencia que
brinda la inmediatez corporal en su texto Small
is Beautiful: A Study of Economics As If People
Mattered de 1973. Emilio Tuñón, en un texto que
lleva el mismo título, retoma su propuesta para
hacer una reflexión en términos arquitectónicos,
preguntándose sobre la pertinencia de la
producción de la ciudad, ante la necesidad de estar
en contacto con la vida real, poniendo en cuestión
la idolatría por la gran escala como la única vía
para pensar la ciudad (Tuñón, 2015), algo que de
manera puntual desarrolla en la siguiente cita:
“Es por ello que, a pesar de nuestro evidente
deseo de reivindicar la escala humana, se puede
afirmar que no se trata de hacer pequeños o
grandes edificios, sino de hacer sólo aquella
arquitectura que realmente sea necesaria, que
realmente responda a la escala del lugar donde
se inserta, y que realmente esté al servicio de
los seres humanos y de la sociedad. (…) Y sin
embargo, esto no nos impide insistir una vez
más en el hecho de que, en un mundo donde
parece que todo se mueve por la dimensión

de las cosas (…) el mensaje de Schumacher,
extrapolable de la economía a la vida y de
la vida a la arquitectura, nos siga pareciendo
vigente…” (Ibíd:6).
Emilio Tuñón ofrece una idea importante
para pensar la cuestión planteada por Sennett,
incluyendo la dimensión en que se desarrollan las
cosas y la vida de las personas, la cual depende
de un sentido de escala distinto al propuesto por
la geografía o el urbanismo, y que resulta mucho
más abstracto porque atienden a fenómenos
que están desvinculados del cuerpo, o por lo
menos se asumen ajenos a él. De este modo, la
escala, al tomar un giro conceptual relacionado
a nuestra fisiología, puede ayudar a establecer
una relación de pertinencia entre el cuerpo, la
producción arquitectónica y urbana, como bien
señala el propio Tuñón. En otros términos, si
Sennett aboga por reflexionar la historia de las
ciudades a través de distinguirla manera en que
las personas experimentaban su cuerpo, gracias
a las condiciones que ofrecían cada una de
ellas, Tuñón por su parte, asume la conciencia
de la carne desde la experiencia de las cosas
inmediatas que soportan nuestro marco vivencial,
manifestando el valor de la dimensión de los
objetos, donde se revela la escala del cuerpo. En
ambos casos se deduce una idea medular, que es
la persistencia del cuerpo en la constitución de
las ciudades. Ya que su presencia se mantiene
gracias a la profunda relación que sostiene con la
producción del entorno construido.
El Pie de Rey, como ejemplo, vuelve a tomar
relevancia para explicar esta persistencia, porque
en él se articulan buena parte de los tópicos
desarrollados hasta el momento sobre el fenómeno
corporal que forma parte de las ciudades; un sentido
de escala referenciado al papel de los objetos y del
cuerpo en la búsqueda de una experiencia posible
de la ciudad. Todo esto también, junto con el papel
que juega el desarrollo de un sistema de medidas,
para lograr un posicionamiento del hombre en el
mundo desde su transformación, que parte de “la
conciencia de la carne”.
Judith Butler es una investigadora que
reflexiona y cuestiona la idea de la persistencia del
cuerpo como un hecho biológico en la construcción
del género y la sexualidad, referenciando al
primero con las condiciones biológicas enlazadas
a este, mientras que la segunda lo asocia con las
operaciones que ejerce la sociedad por medio
de una cultura determinada para transformarlo
113

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

y designarlo, y, en última instancia, dotar al
cuerpo de una narrativa que lo ordene (Butler,
1990). Aunque su ámbito de discusión sobre el
fenómeno corporal es distinto al de la definición
del cuerpo a partir de las ciudades, existen vasos
comunicantes para rescatar la conceptualización
de la persistencia del cuerpo que ella hace, en
especial cuando señala lo siguiente:
“...lo que constituye la persistencia del
cuerpo, sus contornos, sus movimientos, es lo
material; pero la materialidad debe de pensarse
como un efecto del poder, su efecto más
productivo. Por tanto, no puede hablarse de
sexos naturales ni se puede ignorar la historia
de los cuerpos. Estos han sido producidos
por mandatos culturales que les han dado
significado y materialidad” (Ibíd:201).
Este texto expone una idea interesante sobre
la manera en que opera el cuerpo como un hecho
biológico, con respecto a las narrativas que lo
regulan y reforman, las cuales son la manifestación
de ese otro cuerpo idealizado y abstracto. Con ello
se dibuja una direccionalidad en el proceso de la
conformación de la materialidad del cuerpo, sujeta
a un ideario que la regula y que, sin embargo, del
mismo modo, podría tener una lectura inversa; el
cuerpo persiste como hecho biológico a pesar de
sus transformaciones, es decir, el cuerpo, aunque
esté envuelto por una construcción simbólica de sí
mismo, no niega su condición material, solo afirma
la condición dinámica de la carne frente a una
narrativa. Lo que se observa en este sentido es que el
cuerpo biológico abreva de un campo significativo
en la búsqueda de su definición, pero también este
cuerpo abstracto –de carácter significativo– se
constituye en la búsqueda de su materialidad. Son
esos contornos y movimientos los que persisten en
las ciudades y su historia, poniendo en cuestión los
discursos territoriales del cuerpo, que lo reducen a
esa masa abstracta, desvinculada de la dimensión
vital de una fisiología reformada.
El cuerpo abstracto es la interpretación que se
hace del sujeto encarnado, el cual está comprometido
con una forma de materialidad que lo posiciona en
el mundo. Esta abstracción de la condición material
del cuerpo tiene por intención el asimilarlo como
parte del fenómeno territorial y urbano en que se
funda el rumbo de las ciudades. Para poder lograr
esta integración se tuvieron que implementar los
conceptos de masa y multitud desde la psicología
social, referenciados con anterioridad al trabajo de
Gustav Lebon o de sociólogos como Floyd Henry

Allport. En ambos casos, a pesar de que no son
coincidentes al establecer las características de
esa entidad colectiva creada del aglutinamiento de
individualidades, se mantiene una idea común: la
formación de una totalidad de contornos difusos
que permite entender una estructura social que
regula las relaciones entre los individuos que la
componen, y que además permite instrumentar
una visión del ordenamiento territorial, que pasa
por temas políticos, socio-ambientales y legales
acerca del uso del suelo.
Todas estas macro-estructuras a las cuales están
sujetos los individuos atienden a una noción de flujos
asociados a los conceptos de centros y periferias, que
dan cuenta de una condición espacial de carácter social,
económico y religioso, entre otras, que dependerán
del propio entendimiento que se haga de la masa.
Un entendimiento que se realiza bajo criterios de una
disposición jerárquica y de funcionamiento, como
parte de una sociedad de consumo, la cual presenta
síntomas muy particulares, como la degradación del
marco colectivo (Baudrillard, 1974), marcando un
sesgo definitorio de su propia estructura.
El consumo es una dinámica que ordena
el desempeño de la masa, que necesariamente
presenta un correlato urbano porque juega un papel
importante en el predominio de las zonas urbanas
frente a las rurales, en la especulación del uso de
suelo por parte de las grandes inmobiliarias –que
ha determinado el crecimiento descontrolado de
las ciudades– y también con temas relacionados
con la accesibilidad de la infraestructura urbana,
que a su vez deriva hacia temas de movilidad
urbana. Esto es algo que, precisamente, ayuda a
tener una perspectiva más clara sobre el flujo de
la masa y el papel que juega en la configuración
de las ciudades. Conceptos como el de movilidad,
red y localidad van fuertemente ligados a un
sentido de la masa social para poder entender la
operación de la colectividad en el territorio, que
atiende a dinámicas que constituyen realidades
conceptuales como lo es la del mercado. De
este modo, el fenómeno corporal es integrado
como parte del quehacer de los urbanistas y de
los geógrafos, en la medida que ayuda a una
lectura de procesos que trastocan las estructuras
territoriales, y que en una primera estancia poco
tiene que ver con el cuerpo como hecho biológico,
sino como hecho social5*.
*

114

Nota al pie en la siguiente página.

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

La conquista del territorio, que se manifiesta
tanto en la arquitectura como en las ciudades,
conlleva una forma de asumir al cuerpo a partir
del posicionamiento y del desempeño que
tenemos dentro del entorno construido. Hasta
aquí ha sido posible observar que se trata de una
forma de producción del mundo, que incluye de
manera simultánea al individuo y su entorno,
como parte de una realidad vital y abstracta. El
Pie de Rey, mostraba una forma de hacerlo desde
una fuerte conciencia del cuerpo –la carne–,
mientras que con la aparición de disciplinas que
desde una perspectiva científica tomaron como su
objeto de estudio a la ciudad y el territorio se fue
perdiendo esta conciencia, debido a que el acento
ya no estaba en el cuerpo, sino en el entorno
construido –la piedra–, que, como bien indica
Sennett, trajo consigo un adormecimiento del
cuerpo, o en términos de Ignasi de Solà-Morales:
la figura de un “cuerpo ausente” que carece de
órganos (Solà-Morales, 1997).
La dicotomía del “cuerpo ausente” ayuda
a poner en cuestión la relación entre el cuerpo
y el entorno construido, sobre los alcances
que plantea asumir una perspectiva u otra. La
contradicción que, en la configuración urbana, se
puede observar del papel que juega el fenómeno
corporal obliga a retomar una dimensión vital que
se había perdido de las ciudades, soslayada por
depender exclusivamente de la noción de masa,
la cual está en conformidad con una realidad de
carácter abstracto. Por ello es importante el giro
que hacen Tuñón y Sennett para pensar la ciudad
desde sus objetos y la experiencia corporal, pero
sin perder de vista que el cuerpo como fenómeno
no se reduce a su circunstancia biológica6, que ha
sido ampliado por un marco tecnológico y por una
cosmovisión fundada en la razón, que replantea
una lectura del mundo cifrada en la evidencia
de las apariencias que dan los sentidos. Debido
a esto, las categorías de observación usadas en
los análisis geográficos, fundados en el concepto
de escala, ya no solo hacían referencia al cuerpo,
sino al barrio, al paisaje, la región y la nación,
es decir, puede significar distintas cosas en
diferentes contextos. En estos términos, la ciudad

es la afirmación de las cosas, de los artificios
que forman otra parte del cuerpo ampliado que
estructura el sentido de escala.
LA NOCIÓN DE ESCALA COMO
CONSTANTE FUNDAMENTAL
La noción de escala es un elemento determinante para
el análisis geográfico, ya que plantea los términos
bajo los cuales se asumen las transformaciones del
territorio, lo que lleva a una forma de categorizarlo
y explicarlo. La siguiente definición describe los
componentes distintivos de este marco significativo
de análisis: “La escala representa un conjunto de
relaciones espaciales entre elementos organizados
en diferentes relaciones jerárquicas, los cuales
son observados a través de una extensión y una
resolución específicas” (Ruíz y Galicia, 2016:142).
En este sentido, la pertinencia del concepto de escala
se encuentra íntimamente ligada a la genealogía
tanto de la arquitectura como de la ciudad, porque
gracias a ella se establecen las condiciones de
producción del entorno construido.
El análisis de la escala lleva también a ampliar
la discusión del concepto, más allá del dominio
que impone precisamente la geografía para
hacer una lectura de las ciudades, en especial
cuando se contrasta con una visión que incluye la
operación del fenómeno corporal sobre el entorno
construido, algo que se puede observar en la
división del cuerpo como realidad vital y como
realidad abstracta –desarrollado anteriormente–
para entender los distintos procesos históricos a
través de los cuales se fue asumiendo el cuerpo
como un elemento clave en la constitución del
mundo porque delimitaba la manera en que nos
posicionamos y desempeñábamos en él. Iván
Bercedo, en su texto “La escala de las biografías”,
ilustra claramente esta dicotomía relacionada al
entendimiento del individuo y la masa, con lo cual
supone experiencias muy distintas de la ciudad
dentro de un marco arquitectónico específico
para cada uno, al evidenciar el cambio paulatino
en el equilibrio entre el yo y el nosotros (Elias,
2000, citado por Bercedo, 2000), señalando que
“el término sociedad cambia de escala y pasa a

5

Es un concepto acuñado por Émile Durkheim en 1895, empleado en la antropología y la sociología, el cual hace referencia tanto a ideas
como a comportamientos presentes en un grupo social, que se distingue por imponerse desde fuera –exteriores al individuo–, por ser
coercitivos y colectivos (Durkheim, 1986).
6
Buena parte del trabajo de Judith Butler busca poner en crisis esta visión reduccionista que consiste en cifrar el cuerpo solamente en su
condición material, porque esta es precaria frente al poder, el cual opera por medio de la cultura para transformarla.

115

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

ser cada vez más abstracto, difuso y complejo”
(Bercedo, 2000:12). La definición que hace
Bercedo se corresponde con los señalamientos de
Sennett y Tuñon, junto con la línea argumentativa
propuesta en este artículo: la concepción del cuerpo
va enlazada con la producción del territorio.
La correspondencia entre el cuerpo y la
noción de escala obliga a reconocer a esta última,
ante todo, como una categoría ontológica y
epistemológica, en un amplio espectro disciplinar
que pasa por la arquitectura, el urbanismo y la
geografía. El entendimiento de las claves que
estructuran las relaciones espaciales, como lo
es la definición de una unidad de análisis que
dé cuenta del propio sentido de extensión y
jerarquía, establecen las bases para fundamentar el
fenómeno corporal como un tópico indispensable
en la configuración de las ciudades, no solo en
el plano de una realidad abstracta, sino también
como una realidad vital. En términos generales, la
escala es la adopción de una magnitud de análisis
de un fenómeno territorial (Gutiérrez 2001:90),
que acotando su valor como categoría ontológica
más allá del marco que da la geografía –como se
ha planteado– abre la cuestión hacia un horizonte
que permite reflexionar por su sentido.
La escala como unidad de análisis lo que
describe son prácticas relacionadas a jerarquías,
niveles de intervención, de significación del
territorio y de ordenanza política, también puede
ofrecer un marco de exploración del cuerpo
como elemento central, apelando a la conciencia
de la carne –el sujeto encarnado–, que lo vincula
de manera particular con su entorno desde la
experiencia sensible, junto con la dimensión vital
en que se desenvuelve y manifiesta la condición
encarnada del sujeto en la escala inmediata de los
objetos cotidianos y pequeños. Con esto se busca
ir más allá de la tradicional noción de escala
cartográfica, que parte del principio de que la
unidad de referencia es fraccionada, reduciendo
o ampliando de esta manera la realidad, en este
caso del cuerpo en sus diferentes asunciones.
Por ello, la sentencia de Tuñón ofrece un
horizonte que hace posible integrar la escala
de las biografías, cuando dice: “Es por ello que
ha llegado el momento de reivindicar que las
cosas se hagan ajustadas a las necesidades de las
personas y la sociedad” (Tuñón, 2015:4), lo que
permite construir una idea de pertinencia en la
producción arquitectónica y urbana, que por lo
general se ha ignorado.

El “nivel” se refiere a una categoría que
compone la noción de escala, usada por el
observador geográfico para ubicar y clasificar un
fenómeno dentro de una jerarquía (cuerpo, barrio,
paisaje, región, nación), “y que, por lo tanto,
puede ser arbitrario y significar distintas cosas
en diferentes contextos. ‘Nivel’, en ese sentido,
es más una categoría que un referente empírico”
(Neumann citado por Ruiz y Galicia, 2016: 141).
Con la categoría de nivel se puede poner en duda el
papel del cuerpo como una constante fundamental
–por lo menos como realidad abstracta– y que
hace posible inducir diferentes valores a la propia
noción del cuerpo para abordar la contradicción
que constituye el fenómeno corporal, como
realidad vital y abstracta, que en ambos casos
atiende a formas distintas de asumir la capacidad
de transformación del cuerpo sobre el territorio.
El cuerpo como instrumento de transformación
implicaría, por otro lado, su reconocimiento
como una constante fundamental que posee un
valor empírico y que nos remite nuevamente a la
idea tanto de la persistencia del cuerpo, como de
su precariedad propuesta por Judith Butler, que
si bien sugiere un referente empírico también
reconoce que mantiene cierto margen dinámico
por la injerencia de la cultura sobre él, es decir, es
reformado continuamente. En un sentido general,
el cuerpo es una constante fundamental en la
medida que se establece como una referencia
dinámica con la que continuamente se cotejan
operaciones que dan cuenta de relaciones
espaciales, cifradas desde sistemas de medidas,
cuyo origen atiende a la búsqueda de asegurarnos
un lugar en el mundo, hasta la concepción del
cuerpo como un fenómeno territorial.
Pierre Gautier en un breve texto introduce
en el concepto de escala dos conceptos más: el
de identidad y flexibilidad (Gautier, 2000). Los
conceptos de identidad y flexibilidad, a través
de una idea de espacio público, hacen hincapié
en una experiencia más personal y vivencial de
la ciudad, para tratar de explicar que los cambios
en la ciudad proceden de las transformaciones
de sus modos de producción y sus objetivos, en
la búsqueda de una coherencia de un conjunto
arquitectónico y urbano que forman la totalidad
del entorno construido. Si bien la consolidación
de la geografía y del urbanismo como disciplinas
científicas ayudaron a instrumentalizar la noción
de escala de manera efectiva para conquistar el
territorio, resulta valioso entender otras formas
116

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

de producción territorial como lo fue el caso
del Pie de Rey, que si bien no van enlazadas a
una cosmovisión ilustrada del mundo –fundada
propiamente en la razón–, se presentan como
una alternativa para entender la persistencia
del cuerpo como hecho biológico y el papel
determinante que juega en la configuración de
las ciudades, ajustadas a las necesidades de las
personas. Lo que se observa es el desarrollo
histórico de la correspondencia que mantiene el
cuerpo con el entorno construido a través de la
evolución del concepto de escala y de los sistemas
de medidas, ya que los incluye –al cuerpo y al
entorno– como parte de un hecho único, porque
uno no puede ser pensado sin el otro; por eso se
busca revisar la noción de escala, hasta ahora
estrictamente cartográfica, debido a que, por lo
general, presenta al cuerpo y al entorno como
realidades desarticuladas.

del estatuto concedido a la técnica: mientras
que su vocación ancestral consistía en colmar
las insuficiencias del cuerpo de acuerdo con
una dimensión primordialmente protésica,
de modo progresivo, fue asumiendo la carga
inédita de gobernar de forma más masiva,
rápida y racional a los seres y las cosas”
(Sadin, 2018:22).
Javier Gutiérrez (2001), cuando define el
concepto de escala, ofrece una categoría para
pensar el territorio que puede ser útil para
vincularlo con una reflexión más profunda y
menos instrumental, es decir, de un carácter más
arquitectónico y antropológico; la escala como
relación, con ello describe los elementos que se
contemplan pueden ser los mismos, sin embargo
lo que cambia son las relaciones entre ellos. De
aquí se empezaría a reflexionar sobre las acciones
que están detrás de esas relaciones que operan
en distintas escalas, y la articulación que puede
haber entre ellas, donde lo que aparece como
constante es el propio concepto de escala, y con
ello en cierto sentido el propio cuerpo como eje
rector, que se manifiesta de diferentes maneras.
Tal vez una de las más evidentes sea ese conjunto
de acciones que se pueden reconocer como
propias del individuo aislado o como la unidad
de distintos individuos que dan forma a la masa.
El cambio tecnológico pensado en razón
de este concepto de escala, referenciado al
cuerpo y sus acciones, puede ir abriendo un
panorama más claro sobre uno de los tópicos
más importantes que le dan sentido, que tiene
que ver con las cuestiones de representación,
vinculadas por lo general solo a problemas de
magnitudes territoriales, o por lo menos con un
interés operativo en la construcción de mapas
descriptivos de las condiciones geográficas que
necesitan ser representadas. De este modo, el
cuerpo de la experiencia se vuelve una magnitud
territorial. “Las leyes de los medios”, de Marshall
y Eric McLuhan (2009), explora un campo
interesante para pensar el modo en que le cuerpo
mantiene relaciones activas con la naturaleza y el
desarrollo tecnológico y, de manera puntual, cómo
las nuevas tecnologías van por un lado, ampliando
las capacidades específicas del cuerpo, pero
también por otro van sustituyendo capacidades.
Marshall y Eric McLuhan explican la situación
bajo dos principios claves: el de extensión y
obsolescencia. El primero se refiere a la gama
de actividades que posibilita una herramienta

EL CUERPO AMPLIADO Y LA
TECNOLOGÍA 5G EN LA CONQUISTA
DEL TERRITORIO
El fenómeno corporal se ha desarrollado a partir
de su conceptualización como realidad vital y
como realidad abstracta, postulando distintas
maneras de relacionarnos con nuestro medio,
en buena parte porque determina el modo en
que es producido el entorno construido desde el
reconocimiento que se hace del posicionamiento
y el desempeño del ser humano en el mundo. El
cuerpo ampliado tiene que ver con la obsolescencia
del propio cuerpo, planteada a partir de la tercera
y cuarta revolución industrial, que precisamente
requieren de nuevas formas de relacionarse
con el entorno tecnificado, algo que nuestra
condición fisiológica es incapaz de cumplir para
poder aparejarse al funcionamiento de las cosas.
Por ello se busca ampliar las capacidades de
acción del cuerpo. Éric Sadin, uno de los autores
más representativos en la actualidad sobre la
exploración de este nuevo orden fenoménico
marcado por el imperativo tecnológico de nuestra
cultura en la transformación del cuerpo, en su
texto La humanidad aumentada expone esta
tendencia según la cual el cuerpo se vuelve el
centro de las nuevas revoluciones industriales,
como en su momento sucedió con la conquista
del territorio, al señalar:
“Desde hace medio siglo, se viene produciendo
una mutación, a la vez discreta y decisiva,
117

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

nueva; la segunda, por su parte, tiene que ver
con aquello que se pierde, que se deja de lado
al formar parte de los viejos modos de hacer las
cosas. Ambos autores, a lo largo del documento,
van construyendo una idea fundamental, la cual
expresan de la siguiente manera:
“Todos los artefactos humanos, –ya sea
el lenguaje, o las leyes, o las ideas, o las
hipótesis, o los instrumentos, o el vestido, o
los ordenadores– son extensiones del cuerpo
físico o de la mente. El hombre, el animal
que fabrica herramientas, lleva muchísimo
tiempo intentando extender uno u otro de sus
órganos sensoriales, de modos que afectan al
resto de sus sentidos o facultades” (McLuhan,
2009:285).
Bajo este argumento, todo artefacto humano es
una extensión del cuerpo, a razón de que amplía
sus capacidades de manera puntual, es decir, su
capacidad de actuar sobre y en el mundo, lo que
llevaría a considerar que si la ciudad es la invención
más grande del hombre, entonces, también, es una
extensión de su cuerpo. Desde luego esta noción
del cuerpo lleva cierto cariz positivista, bajo esta
consideración de universalidad que establece un
criterio taxonómico.
La consolidación red de telecomunicaciones 5G
participa de esta idea del cuerpo ampliado con cada
invención técnica, observada en el planteamiento
de Eric y Marshall McLuhan. Las derivaciones
al respecto pueden ser muy variadas sobre cómo
se integra un tópico corporal de manera abierta,
no sólo por el modo en que nos proyectamos y
comunicamos ampliando nuestras capacidades
a través de esta tecnología, sino también por las
implicaciones que tiene como hecho biológico. En
este respecto se abren controversias importantes en
distintos informes, como el del Comité científico
asesor en radiofrecuencias y salud (CCARS),
en que se discute desde un ámbito científico si
realmente en estos momentos somos capaces de
valorar hasta donde las ondas electromagnéticas
son inocuas sobre nuestro organismo. La Scientific
Delaration on EHS &amp; multiple chemical sensitivity,

realizada en Bruselas en el año 2015 ya advertía
en un contexto más amplio sobre estos asuntos,
al señalar que, todas las instituciones nacionales
e internacionales deben reconocer los posibles
riesgos del uso de tecnologías inalámbricas
basadas en campos electromagnéticos y sustancias
químicas a futuro, exigiendo el desarrollo de
protocolos mucho más estrictos para su observación
y regulación como una cuestión a largo plazo7.
Existen diversos mitos alrededor de
esta tecnología, información sesgada o que
simplemente por la controversia que podría
generar se censura, sobre todo porque hay una
agenda de desarrollo territorial clara fundada en la
implementación de esta tecnología, que necesita
llevarse a cabo, por parte de los Gobiernos. Así
que, por lo general, la gestión de la información
y la discusión van en este tono, entre resistencias
dogmáticas anti-tecnológicas o su adopción
incondicional. Pero también como una parte de
una agenda política y de competitividad, por eso la
presión que existe para su adopción8. Sin embargo
entre la información parcial y ambigua que se
maneja dentro de este contexto está un tópico
relacionado al cuerpo que resulta muy ilustrativo;
la concepción del metabolismo energético como
parte de su funcionamiento. Este principio consiste
en el uso de la respuesta del metabolismo ante la
actividad física, es decir, cada poro de la piel –
que colabora en esta función– amplia las señales
de las ondas electromagnéticas. Más allá de sus
verdades o mitos, esta idea es muy reveladora, ya
que convierte al cuerpo, a nivel de discurso, en
parte de la infraestructura, participando de una red
que permite a la implementación de las acciones
sobre el entorno por medio de su automatización.
La capacidad del cuerpo es derivada a un sistema
informático, al instrumentarlo de manera similar
como sucedía con el Pie de Rey, como un recurso
para edificar las ciudades con su arquitectura.
La nueva tecnología 5G significa para el
funcionamiento del entorno tecnificado una
revolución en el internet de las cosas, la cual se

7

EHS&amp;MCS (19, 09, 2020). Research and Treatment European Group. Recuperado de: http://www.ehs-mcs.org/en/#
Esto se ve reflejado principalmente en una carrera por el dominio de la industria de la telecomunicación, no solo por empresas, sino por
países. Por eso se observan fricciones y resistencias, en el manejo de la información y la reglamentación, en especial con el caso de China
y Huawei con la Unión Europea. Porque implica un control de la infraestructura informática sobre el tipo de usuarios y su conexión. En
el documento Espectro 5G se pone de relieve el interés de esta tecnología como parte de la política pública. GSMA (2019). Espectro 5G.
Posición de la política pública de la GSMA. Recuperado de: https://www.gsma.com/spectrum/wp-content/uploads/2019/10/5G-SpectrumPositions-SPA.pdf
8

118

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

refiere a la interconectividad de los artefactos
tecnológicos desde la red global que es el internet.
El funcionamiento de las ciudades fundada en la
renovación de las tecnologías de telecomunicaciones,
supone la integración de una mayor penetración
de los procesos de automatización anclados en las
inteligencias artificiales, tomando un protagonismo y
un desarrollo como hasta el momento no se ha visto9.
Otra consecuencia del aumento de la magnitud
del internet de las cosas es el alcance de la
manipulación remota de robots y otro tipo de
artefactos para ejecutar actividades sin necesidad
de estar presentes (coches autónomos, drones,
instrumentos quirúrgicos, etc.), además del aumento
del número de dispositivos conectados a la vez, lo
que llevaría a estar conectados a las cosas: “La doble
especificidad inducida por la instauración de la red
universal se debe, en primer lugar, a que capitaliza
la duplicación artificial de la capa matemática
(…) situándose todavía entre los seres y las cosas
y entre los seres entre sí” (Sadin, 2018:54). Sadin
refuerza la idea de un estadio remoto que extiende
la capacidad de acción sobre el territorio, en el
sentido más estricto, de un “cuerpo extendido”
a lo largo del entorno construido, siguiendo lo
propuesto por McLuhan.
Bajo el denominado “ecosistema 5G” se
configura un sustrato que perfila un sistema de
organización y administración de las ciudades, y
con ello se establece otra forma de conquistar y
posicionarse en el territorio desde una lógica del
cuerpo encarnado bajo un imperativo tecnológico.
En este sentido, hay un curioso regreso operativo
en la producción de la ciudad teniendo como
centro el cuerpo como hecho biológico, pero
reformado técnicamente, produciendo una masa
inducida tecnológicamente. La tecnología de
telecomunicaciones 5G10 resulta una forma
actualizada de este fenómeno, en que se asume
el cuerpo como un dispositivo para hacer ciudad,
como en su momento fue el Pie de Rey, que era una
compleja manifestación del fenómeno corporal

que hacía un corte tanto en un sustrato simbólico
como productivo. Si se le suma la cosmovisión
de corte científico, al Pie de Rey y la tecnología
5G resultan aún más próximos entre sí porque en
ambos casos se cuenta con un soporte similar que
amplía su papel estrictamente instrumental.
La cuestión de cómo el cuerpo es adoptado
dentro del ecosistema 5G presenta varios
derroteros, especialmente por el modo en que
se contrapone como hecho informático y como
hecho biológico. Porque el inicio de su punto de
tensión está en un tema de salud que no queda
claro su centro, por los compromisos que hay con
esta tecnología, en la medida que representa un
nuevo modelo de desarrollo territorial que impone
una vía para asumir nuestros entornos a futuro,
con esta idea de las Smart Cities, que incluye la
Domótica y Urbótica. Pero hay otra cuestión de
fondo que integra la concepción del individuo y
su cuerpo con respecto a la figura de la masa como
colectividad, y es el componente tecnológico de
la “doble especificidad” que hablaba Eric Sadin,
Porque en ello se presenta el cruce del cuerpo
como hecho informático, dentro de los entornos
digitales, y como hecho biológico con todas sus
controversias. El nuevo orden vital implantado
por la administración digital de nuestra vida abre
un nuevo nicho en que el cuerpo es ampliado
en términos de una experiencia posible, que
introduce la figura de la masa tecnológicamente
inducida. En ella y su conflicto se observa la
incidencia de la tecnología 5G, bajo la misma
lógica que denuncia Judith Butler sobre cómo el
cuerpo acotado como hecho biológico cede ante
el poder, por medio, en este caso, de una narrativa
instrumental sobre la colectividad.
La tecnología 5G permite una vía distinta de
pensar la colectividad, incluyendo las “cosas”
como parte de ella, que establece otra forma de
conquistar y posicionarse en el territorio desde una
lógica del cuerpo encarnado bajo un imperativo
tecnológico. Lo anterior se refiere a que el cuerpo

9

Alrededor del 50% del tráfico de internet en la actualidad está cubierto por las inteligencias artificiales. La entrada de la tecnología 5G
se prevé que aumente de manera considerable.
10
Esta nueva tecnología ha resultado polémica, en especial dentro de la Unión Europea, por las controversias sobre los posibles daños a la
salud que pueden provocar las ondas electromagnéticas sobre nuestro cuerpo. Más allá de los mitos y la desinformación que hay al respecto,
no sólo por la información falsa que circula, sino por la falta de información clara sobre cierto tópicos asociada al cuerpo, la cual tiene un
sesgo promocional y de venta sobre la tecnología. Además de que su importancia la a convertido en geopolítico en el escenario internacional
Por ello, desde el año 2017, se han recolectado firmas por la comunidad científica para no permitir su entrada en las ciudades de la Unión
Europea, ya que no se tiene certeza de si en realidad no comprometerá la salud de la población. Es un tema difícil, porque parece resultar
indispensable esta nueva red de telecomunicación para el funcionamiento y desarrollo de las ciudades, hablando desde el plano informático/
mercantil contemporáneo.

119

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

al estar revestido por instrumentos tecnológicos
se convierte en uno más que se suma otros, para
forma una masa que es tecnológicamente inducida
bajo las nuevas condiciones de hacer ciudad. En
este sentido hay un curioso regreso operativo en
la producción de la ciudad teniendo como centro
el cuerpo como hecho biológico, pero reformado
técnicamente, produciendo una masa inducida
tecnológicamente. Así aparece una nueva forma
de la colectividad que parte de estos nuevos
quehaceres que la definen, en que se suman los
cuerpos y los individuos; el rastro digital que
dejan las personas y las cosas a través de datos,
producto de un proceso de interacción continúo.
El minado de datos es importante porque no
solo optimiza procesos de la colectividad, sino
también por la ayuda que ofrece para dirigir su
tendencia y opinión.
Lo que estamos observando es la evolución del
desarrollo de la historia de la relación del cuerpo
con el entorno construido, conformado por puntos
transitorios, es decir, por síntesis parciales. Por
ello, la tecnología de comunicación 5G expresa de
manera contundente esta cuestión, además de dar
cuenta de una nueva forma del posicionamiento
territorial desde un código corporal concreto que
brinda la capacidad de acción sobre el territorio,
esto es lo que permite referenciar el concepto de
escala al cuerpo ampliado.

El concepto de escala como unidad analítica
está conectada en cómo es entendida el desarrollo
de la vida, en especial con la doble especificidad
producto de su administración digital. El uso de
las inteligencias artificiales para imbuir al entorno
con ellas atiende a una forma de controlarlo,
como en su momento fue la implementación de
la electricidad y el internet. Ambos son elementos
recientes dentro de la historia de la evolución
disciplinar moderna para pensar el entorno, y
que ahora resultan imprescindibles como parte
de una idea de bienestar. Algo que revela una
concepción del espacio y el cuerpo en que son
relacionados dentro de una perspectiva analítica
muy particular, relacionada con esta forma
alternativa de proyectarnos al entorno por medio
de la tele-percepción y la tele-acción –percepción
y acción a distancia-. Pero sobre todo por una
relación más sintética desde el punto de vista de
un procedimiento técnico común entre el cuerpo,
convertido en una masa tecnológicamente
inducida, con la ciudad, como un sofisticado
objeto interactivo y administrado por potentes
inteligencias artificiales. En este sentido, la red
5G representa el siguiente paso técnico en la
evolución de los entornos en el siglo XXI, del
mismo modo que lo fue esta aspiración en el siglo
XX por dotar de electricidad a todas las ciudades,
por eso la importancia que juega en las agendas
de las ciudades a futuro.
La red 5G es una tecnología indispensable
por varios motivos, de manera puntual porque
representan el futuro del uso de las aplicaciones
móviles, pero también del desarrollo de sectores
enteros de la industria de servicios en las ciudades
con el internet de las cosas. Ahora el ejercicio del
poder se ve desplazado de la figura del Rey para
definir los entornos de la colectividad, por la de
los Gobiernos y Corporaciones en la aplicación
de la agenda política de la red 5G, como nos
recuerda la empresa GSMA (2019) sobre las
medidas normativas que deben adoptar los
Gobiernos para asegurar las grandes inversiones
y así poder contar con esta clase de tecnología.
Una tecnología que se convierte en un recurso
indispensable para un proyecto civilizatorio
cifrado en un capitalismo digital.
La discusión ética es un código de
reconocimiento del otro, asociado a una idea
de bien-estar, que es lo que lo va modelado y
marcando una direccionalidad a la constitución
de una masa de carácter informático. De tal modo

CONCLUSIONES
Todo desarrollo tecnológico está íntimamente
ligado a las acciones que son posibles de realizar
desde las condiciones que ofrece el cuerpo
ampliado a través de los artificios técnicos,
lo que lleva a poner en cuestión el papel de la
ciudad, al asumirla como un artificio técnico, que
funciona como extensión del cuerpo encarnado,
y, así, posicionando en un marco de reflexión
más amplio el concepto de escala respecto del
que tradicionalmente se le ha asignado en temas
urbanos y arquitectónicos. Si consideramos que
la escala es la relación de medidas de un objeto
con respecto al cuerpo, implica toda una visión de
orden del mundo enlazada a él, y al mismo tiempo
una condición de producción de las ciudades, que
como artificios tecnológicos son una manifestación
del cuerpo, no solo en un sentido abstracto y
colectivo sino también concreto e individual,
revelando la paradoja que encierra nuestro cuerpo
en la producción de la ciudad.
120

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

que, la cuestión se centra en qué clase de relaciones
se están construyendo socialmente, al objetivar al
ser humano como parte de un orden vital, en el que
resulta insuficiente el ritmo biológico, al asumir
el cuerpo como un hecho informático. Por eso la
aparición del concepto de Human Downgrading11
–degradación humana- no es casualidad, porque
obliga a realinear la tecnología con la humanidad
como parte de la agenda de este nuevo orden vital.
Para hacer frente a este proceso de degradación de
la vida biológica.
El concepto de escala como unidad analítica
es insuficiente, ante la evolución disciplinar que
nos encontramos, sobre todo por su asociación
que tiene con el cuerpo como hecho empírico, y
los prácticas instrumentales y significativas que
atienden a tópicos derivados de la corporalidad. Un
asunto que encontramos en Ignaci Solà-Morales
y Richard Sennett cuando hablaban del “cuerpo
adormecido” y del “cuerpo ausente”, al hacerlo
ponen de manifiesto que los niveles de abstracción
sobre nuestra concepción del mundo promueven
nuevos compromisos con nuestro cuerpo y su
relación con el entorno. Porque el concepto de
escala como recurso analítico es, ante todo, una
categoría relacional que nos fija en el territorio
bajo términos muy específicos. Por eso debe ser
observado rescatando el sentido de corporalidad
perdido, pero en este caso integrado en el contexto
de la masa tecnológicamente inducida consolidada
en el proyecto de la red 5G para las ciudades
a futuro. Además esta relación, sustentada en la
implementación de esta tecnología, tiene un sustrato
ideológico que debe ser tomado en cuenta y que por
el momento tiende a soslayarse en falsas discusiones
y un enredado proceso de desinformación bajo una
óptica enteramente instrumental y neopositivista.
Un asunto que también manifiesta vínculos con la
biopolítica, es decir, cómo son moldeados los cuerpos
de los individuos a través de un proyecto político.
La aportación del presente artículo radica en
reconocer de qué manera este nuevo fenómeno
corporal –el cuerpo ampliado– se integra
como un tópico indispensable para pensar el
posicionamiento y configuración territorial de

las ciudades, distinguiendo las dos dimensiones
en que opera y se asume el cuerpo dentro de las
mismas como un elemento constitutivo de ellas.
Una es de carácter abstracto y otra de carácter
concreto, que conllevan a formas de experiencia
particulares que, a su vez, ofrecen una perspectiva
de diseño y planeación distintivas. Por ello, se
trata de recalcar esta noción de cuerpo concreto –a
la vez biológico y tecnológico– que se ha mantenido
ausente en la mayoría de los análisis sobre la ciudad,
a pesar de formar parte de complejos fenómenos
urbanos, ofreciendo una vía de análisis alternativa
para abordar esta relación de proximidad entre
el cuerpo y la ciudad, desde un sentido de escala
comprometido con una realidad vital. Donde buena
parte de la noción de escala va relacionada con la
cosmovisión que hacemos del mundo; mientras más
abstracta y compleja se vuelve, del mismo modo,
las disciplinas con sus recursos e instrumentos para
proyectarnos en él se desvinculan de la experiencia
concreta y bien acotada que el cuerpo como referente
empírico nos ofrece.
La tecnología de tele-comunicaciones 5G
resulta una forma actualizada de este fenómeno,
en que se asume el cuerpo como un dispositivo
para hacer ciudad, de este modo, las relaciones
espaciales se estructuran a partir de las formas de
acción para interactuar con el entorno construido
marcado por el imperativo tecnológico, dando
pie a una nueva forma de expresión del cuerpo
en la ciudad a través de la figura de la masa, pero
que es tecnológicamente inducida y concretada,
en un sentido más amplio, situada. C

11

Es un concepto definido, por Tristan Harris y Randima Fernando, cofundadores del Center for Human, Technology CHT. Una
organización cuyo objetivo es revertir la degradación humana por el avance tecnológica, es decir, la pérdida de la humanidad por la
acción instrumentalizadora de la tecnología. De manera particular en lo vulnerables que nos hemos vuelto ante el funcionamiento de estas
nuevas tecnologías de la información y como es captada la atención de manera adictiva. iProUP (30/11/2020). El dilema que impone la
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121

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

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            <name>PDF Text</name>
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                    <text>�Evolución transformacional urbana, de la ciudad
a la metrópoli. Redefiniendo el concepto de fuerzas
centrífugas de expansión territorial
Eduardo Sousa-González1

C

on este número que se publica en el mes
de marzo, CONTEXTO. Revista de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, inicia con su primera
publicación en este del 2021, año de contingencia
sanitaria; no sin antes informar a toda la comunidad
científica y en particular a aquellos autores que han
contribuido con la Revista a través de los años y de
hacer posible, no solo su continuidad ininterrumpida
desde el año 2007; sino también, escalar a nuevas
e importantes indexaciones que permitirá lograr
mayor visibilidad en la esfera internacional.
En este sentido, como se mencionó en el
número de Septiembre del 2020, CONTEXTO
fue evaluada y aceptada en el índice de SCOPUSELSEVIER, ahora les informamos que hasta
finales del mes de Febrero, ya había más de
20 artículos incorporados a la página de este
índice; por lo que se sugiere a los autores que
han publicado en CONTEXTO, corroborar si su
artículo ya se anexó. Aunado a esto, también se
les informa que se ha incorporado a la mayoría
de los artículos de la Revista el Digital Object
Identifier System (DOI) y el proceso continuará
hasta que todos lo tengan.
Lo que se abordará enseguida como parte
del Editorial de este número de Marzo del 2021,
está relacionado no solo con la forma en que
una ciudad procesalmente en el tiempo-espaciodiferencial (Lefebvre, H.: 1980: 44), se transforma
espacialmente de una ciudad monocéntrica en una
conurbación metropolitana (Precedo: 2004), la cual
tiene como eje medular un centro metropolitano.
Dicho centro está integrado por las diferentes
áreas conurbadas y forma un policentrismo

diversificado y caracterizado espacialmente por
una localización de los diferentes usos del suelo,
multidireccional y de orientación periférica
alrededor de éste. Lo cual tiende a promover en
su evolución transformacional territorial a un
doble movimiento urbano contradictorio:
i. El de dispersión y;
ii. El de condensación (Lefebvre, H.:2017:94).
Constituyendo la base del proceso de
crecimiento expansivo adyacente en la metrópoli:
¿Cómo se explican estos procesos de la evolución
espacial ciudad-metrópoli? ¿Qué fuerzas impulsan
este proceso de transformación de expansividad
territorial del centro metropolitano hacia la
periferia mediática?
Para el abordaje de estos dos cuestionamientos
citados anteriormente, la intención es recurrir a un
concepto utilizado por el autor de este escrito desde
el año 2009 (Sousa, E.: 2009: 135; 2015: 394)
denominado: fuerzas centrífugas de expansión
territorial; las cuales están vinculadas precisamente
a explicar; no solo la manera específica en que
sobre el espacio urbano se da esa metamorfosis,
que involucra a la ciudad en su espacio territorial
y la convierte procesalmente en una metrópoli;
sino también, la intención es la de advertir qué
variables, factores y conceptos inherentes al lugar,
son precisamente los responsables de impulsar a
estos procesos evolutivos transformacionales, los
cuales empujan el crecimiento espacial de los
usos del suelo, hacia los linderos de orientación
periférica a partir del centro metropolitano.
Inicialmente, desde año 2009 estas fuerzas
centrífugas de expansión territorial fueron
consideradas (Sousa, E. 2009: 135), solamente

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en
Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado
en el Nivel 2; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx / https://
www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

5

�Sousa-González

como unos mecanismos que involucran a una
triada fundamental, la cual sería el principal
factor interviniente en fenómeno expansivo de lo
metropolitano. Los involucrados serían, desde esta
posición teórica:
i. La sociedad que en su ciclo reproductor2
demanda suelo urbano para su asentamiento;
ii. El Estado que construye las políticas públicas
y las incorpora a la agenda de gobierno (Sousa,
E.: 2021a: 18; 2020: 33); y
iii. Los siete componentes de donde se derivan los
satisfactores y las prerrogativas características
que se ofrecen en la esfera de lo metropolitano3:
lo económico, lo socio-demográfico, lo
territorial, lo ambiental, lo endógeno, lo exógeno
y lo político (Sousa, E.: 2015: 94-95).
Sin embargo, en esta configuración inicial
del concepto de fuerzas centrífugas de expansión
territorial solamente se consideró a los elementos
que de facto intervenían en el procedo de
ensanchamiento espacial: el Estado y lo que deriva
de sus políticas públicas (los siete componentes);
sin reflexionar sobre la sociedad del lugar y sus
características, como parte de una colectividad
metropolitana: cultura, idiosincrasia, identidad y
otras; lo que ha llevado a establecer una redefinición
conceptual del término.
Avanzando en esto, se ha encontrado en
investigaciones posteriores del mismo autor de este
escrito, la existencia de tres conceptos que, desde
la perspectiva de esta investigación, en la realidad
contemporánea representan una base explicativa
que engloba, además del comportamiento de la
sociedad metropolitana en la esfera de la demanda
de suelo urbano; también, se involucra al Estado,
como las dos entes que promueven en estos espacios
metropolitanos su característica expansionista,
iterativa e irreversible, esto es, difícilmente habrá
una contraurbanización (Richardson, H.: 1985).
Incluso, si se analiza estadísticamente a estos
dos entes mencionados anteriormente (sociedad y
Estado), en la esfera expansionista territorial de la

metrópoli, por ejemplo: al Estado como generador
de los diferentes instrumentos transversales de
planeación, llámense planes: federales, estatales
o municipales; que es precisamente de donde se
desprenden las políticas públicas y a la sociedad como
receptora de estos; seguramente se dará la existencia
de una correlación bivarial positiva4, esto significa
que un cambio marginal en el modelo de planeación
(planes transversales), genera una variabilidad de
desplazamientos en los grupos sociales de referencia.
Los dos primeros conceptos se han definido en
otras investigaciones recientes (Sousa, E.: 2021),
para el mejor entendimiento de lo que se pretende
explicar, es necesario reproducirlos textualmente:
“1. El primero, se refiere al concepto de lo
antropoémico del griego emeín “vomitar”; entendido
desde la posición teórica de Claude Lévi-Strauss
(2011:488) como una forma de proceder de la
sociedad actual, en este caso, referida a la forma
en que la sociedad urbana en su evolución
transformacional galopante, tiende procesalmente
a enfrentar a la otredad de los Otros. Esto es,
mediante el apartamiento, la expulsión, el vomitar
fuera del cuerpo social:
i. A la naturaleza originaria;
ii. A aquellos individuos no urbanos;
iii. Incluso al grupo de individuos de diferente
idiosincrasia cultural-urbana.
Sobre ese concepto, Bauman, Z. (2009:109;
2010:88) menciona que las formas modernas de esta
estrategia social émica, son, por ejemplo: la de la
separación de los guetos urbanos, el acceso selectivo
a espacios específicos y la prohibición de ocuparlos,
entre otras muchas más. Incluso Lefebvre, H. va
más allá, introduciendo la figura del campo ciego
(Lefebvre, H. 1980:29-53), donde se menciona,
entre otras cosas, que la ciudad de piedra y acero
es construida sobre la naturaleza devorándola y
en el proceso se convierten los espacios verdes en
naturaleza ficticia.
2. El segundo, está vinculado concepto asociado
con lo antropofágico: del griego ἀνθρωποφαγία,

2

Este concepto del ciclo reproductor de la vida de los pobladores fue propuesto desde el 2010 por el autor de ese escrito, el cual es
considerado como un elemento interviniente en el proceso de expansión de la ciudad; involucrando a los dos generadores de suelo urbano:
el sector privado y el sector gubernamental, este último involucrado en cuatro procesos: i. El de corrupción; ii. El de ineficiencia; iii. El de
ineficacia; y iiii. El de inefectividad. Para profundizar en este concepto consultar Sousa, E. 2015: 371.
3
Los satisfactores derivados de los componentes serían: el empleo, los equipamientos, los servicios infraestructurales, lo asistencial, lo
lúdico, lo de la seguridad social, la gobernabilidad y otros muchos más.
4
En estadística el análisis de correlación se enfoca a cuantificar la fuerza en una relación entre variables y se mide mediante el
coeficiente r; cuando es bivarial determina la fuerza de la relación lineal entre dos variables, en este caso el Estado y la sociedad; esto es,
la fortaleza de la asociación entre las variables se determina mediante la magnitud del efecto que cualquiera de las dos variables ejerce
sobre la otra (Anderson, D.: 2019).

6

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Editorial

y de ἄνθρωπος-ου; Antrhopos, hombre, y φαγία,
phagia acción de comer; definido puntualmente
aquí: como la acción particular sobre el espacio
físico que tienen esas transformaciones espaciales
de la ciudad y la ciudad metropolitana, las cuales
involucran a éstas territorialmente, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana
de orientación periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma: de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados con la
naturaleza originaria; transformándolos en espacios
físicos totalmente diferenciados: culturalmente,
espacialmente, de habilitación infraestructural y
de los variados equipamientos existentes en las
ciudades”. (Sousa, E.: 2021 cfr.).
El tercer concepto vinculado a las fuerzas
centrífugas de expansión territorial que permiten
su redefinición en la contemporaneidad líquida
en que vivimos, se vincula con la noción de
entelequia social urbana; la cual supone, desde
la óptica de esta investigación, que la sociedad
metropolitana abriga en lo más profundo de su
ser interior, no solo la simiente que lo vincula
a una forma de vida metropolitana: su cultura
urbana, su identidad, sus procesos idiosincráticos
y más; sino también, a un profundo arraigo a los
satisfactores y prerrogativas que estos espacios
de características sui géneris ofrecen para su uso
y disposición, lo que los lleva a hacerse unos
individuos dependientes de estas condicionales.
Aún más, lo que queda claro en la exploración
es que no solo estos satisfactores y prerrogativas
vinculadas a la esfera metropolitana, forman
parte inherente de su percepción cognitiva y de su
conducta; sino también, el que no hay forma visible
de desprenderse de ellos (dependencia). Por lo que
esta particularidad de dependencia del individuo
urbano, tiende a trascender generacionalmente
conformando un proceso no solo evolutivo. Sino
que además es iterativo y de reproducción cognitivo
conductual, lo que hace que se reproduzca de
generación en generación a perpetuidad; como si
fuera una herencia social urbana; esto es, lo urbano
tiene el fin en sí mismo, por lo que no se vislumbra
próximamente un final programado.
Esta sucesión de herencia generacional en
la sociedad metropolitana procura impulsar,
acostumbrar y sobre todo, replicar permanentemente

en los individuos que integran la colectividad; ese
estímulo y estilo de vida que se enlaza a lo urbano.
A esta característica del sujeto metropolitano le
llamamos entelequia social urbana5 y forma parte
sustantiva de la redefinición simbólica del concepto
de las fuerzas centrífugas de expansión territorial.
Entonces, la redefinición contemporánea
simbólica del concepto de fuerzas centrífugas de
expansión territorial enmarcado en las disquisiciones
anteriores, se basa en la disposición generalizada de
aquellos factores inherentes a una metrópoli particular,
los cuales, son personificados como satisfactores
urbanos; generando en el proceso evolutivo una
fuerza de empuje social simbolizado, que en su imagen
gráfica se representa como la forma en que giran las
manecillas del reloj, a partir del centro metropolitano
de la conurbación; estimulando y obligando a la
población, en la evolución transformacional del
territorio metropolitano, a asentarse periféricamente
alrededor de éste. Su representación gráfica que
incluye los conceptos explorados anteriormente se
engloba en la figura 1.
Figura 1. Fuerzas centrífugas de expansión territorial:
redefinición simbólica

Fuente: Elaboración propia a partir de Sousa, E.
2009; 2015

5

La noción de entelequia es un término filosófico definido por Aristóteles; dicha noción tiene su origen en la palabra griega ἐντελέχεια
(entelékheia), que significa precisamente tener el fin en sí misma.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

7

�Sousa-González

Es desde esta visión contemporánea que
involucra no solo a los espacios metropolitanos
y sus problemáticas inherentes, sino también,
la arquitectura sus formas, estilos, diseño y
sus múltiples variables intervinientes, que este
número de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, agrupa ocho trabajos de investigación
de académicos investigadores de diferentes partes
del mundo presentando la visión desde su particular
trinchera investigativa.
El primero de ellos es presentado por la doctora
Rosa González González de la Universidad de
Camagüey en Cuba, nos presenta un artículo
titulado “Ciudad de Camagüey: un desafío para
el uso del agua”, menciona que las ciudades han
tenido que afrontar múltiples retos en la búsqueda
de la preservación de su patrimonio construido,
al ser uno de los actuales la contaminación y el
aumento de enfermedades por el mal manejo del
agua. Dos son los principales desafíos en materia
de agua que afectan su sostenibilidad: la falta de
acceso al agua saludable y al saneamiento y el
aumento de desastres relacionados con el agua
como inundaciones y sequías. Estos problemas
impactan negativamente en la salud y el bienestar
humano, la seguridad, el medio ambiente, el
crecimiento económico y el desarrollo. La falta de
servicios adecuados de suministro y saneamiento,
conducen a enfermedades como la diarrea o brotes
de malaria y de cólera. Siendo el objetivo de la
investigación realizar una valoración analítica
y retrospectiva por variables que influyen en la
contaminación de las aguas y su repercusión en la
salud de los moradores de la ciudad de Camagüey.
Catalina Borbolla Gaxiola Universidad
Autónoma de Sinaloa, denominado “Importancia
del análisis del comportamiento higrotérmico de
inmuebles históricos para la rehabilitación energética.
Caso del archivo histórico general del estado de
Sinaloa”; el cual tiene como objetivo contribuir
al área de conocimiento sobre el comportamiento
higrotérmico de inmuebles históricos en México, así
como también, exponer la importancia que tienen este
tipo de análisis como una herramienta útil para llevar
a cabo intervenciones de rehabilitación energética
para los inmuebles en cuestión. Esto con la finalidad
de mejorar la eficiencia energética cooperando
con la sustentabilidad de los centros urbanos
y su conservación. Partiendo de los resultados
obtenidos del análisis del comportamiento
higrotérmico de un caso de estudio sobre un
8

inmueble histórico ubicado en la ciudad de
Culiacán, México, se pretende demostrar cómo por
medio de dicho análisis es posible el diagnóstico de
temperatura y humedad relativa, contribuyendo a la
toma de decisiones sobre las estrategias que podrían
ser utilizadas que ayuden a disminuir el consumo de
energía eléctrica, mientras se mantienen condiciones
higrotérmicas confortables, y se respetan los valores
patrimoniales del inmueble.
En el caso de los doctores Berenice Vizcarra
y Alejandro José Peimbert Duarte, de la
Universidad Autónoma de Baja California, titulado
“Infraestructura y sustentabilidad social ante la
multiculturalidad en la frontera norte de México”;
se menciona que la suma de dos problemáticas
que inciden en la disponibilidad de vivienda y
cobertura de equipamiento e infraestructura,
demanda estrategias enmarcadas en la planeación
urbana sostenible. Este es el caso de Mexicali, urbe
fronteriza con los EUA que, por un lado, afronta las
repercusiones de las actuales crisis migratorias y,
por el otro, denota un desequilibrio en su densidad
poblacional, con énfasis en el despoblamiento
de Pueblo Nuevo, un barrio fundacional de esta
capital mexicana. El objetivo de este estudio es
establecer lineamientos, con base en la Nueva
Agenda Urbana, Hábitat III, que aborden el
fenómeno desde su naturaleza local, pero con una
perspectiva global, ajustables para su aplicación
en otros contextos con problemáticas migratorias
similares. Para ello se analizaron aspectos tanto
socioculturales como del medioambiente urbano,
inscritos en el sector fundacional de Mexicali, en
busca de la intervención de este entorno con valor
patrimonial, bajo el sustento de que: tanto los
espacios habitacionales, como el equipamiento e
infraestructura fronteriza, adecuados al entorno
multicultural y basados en un desarrollo social
sostenible, contribuyen en mejorar las condiciones
de vida de los migrantes deportados o en tránsito
por un desplazamiento forzado, como la de los
residentes originarios.
El artículo de la doctora Berta Margarita
González Rivero de la Universidad de La Habana,
Cuba, titulado “Breve estudio del comportamiento
ciudadano en calles de la Habana, indica que su
artículo valora la importancia de las ciudades en
la educación de las prácticas ciudadana. Expone
la consideración de que en la actualidad la
ciudad es vista como un actor de educación de
las personas y que han aparecido nuevas ciencias
que se ocupan de esta relación como la Pedagogía
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Editorial

Urbana y la Neuroarquitectura. Además, hay
cambio en las concepciones arquitectónicas para
ir más a lo cualitativo y subjetivo del diseño de los
lugares físicos de la ciudad. Expone la riqueza de
los espacios públicos para los comportamientos
ciudadanos y la necesidad de que su diseño tome
en cuenta los usos que las personas le darán.
Se ofrecen datos registrados en observaciones
realizadas a 100 sujetos que practicaban el
cruce de calles concurridas en La Habana. Ellos
muestran que los sujetos cuidan su vestimenta
e higiene. La mayoría cumple las reglas de esos
espacios, lo que significa que han asimilado las
prácticas adecuadas. Otro por ciento muestra no
cumplir esas reglas y por tanto requiere aumentar
su formación ciudadana. El diseño físico de los
espacios públicos tiene algunos objetos construidos
que obstaculizan la movilidad y seguridad de
las personas. Las prácticas ciudadanas ofrecen
características típicas e interesantes de los sujetos.
Para los doctores Claudio Curzio y Tonahtiuc
Moreno Codina de la Universidad Autónoma
de Aguascalientes, cuyo artículo se titula
“Redefiniendo el concepto del remanente urbano:
una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja
California”, mencionan que hablar sobre los
remanentes urbanos nos lleva a reflexionar acerca
de diversos espacios perdidos que cotidianamente
observamos en el paisaje urbano de una ciudad,
básicamente este fenómeno tiene que ver con
aquellos derechos de vías que van quedando
olvidados al costado de avenidas, vías férreas,
ríos ó incluso canales, también hablamos de
aquellos espacios bajo puentes o distribuidores
viales, así como de camellones o guarniciones
inconclusas; en general son aquellos fragmentos
de ciudad que gradualmente van resultando
como sobrantes de un proyecto de gran escala
así como de una producción urbana desordenada
y especialmente descuidada en cuanto a brindar
atención (preventivamente desde la ejecución del
proyecto urbano) ó solución (correctivamente
desde los planes de desarrollo municipales). En
la actualidad los remanentes urbanos se presentan
como una forma de anti-espacio urbano y
puntualmente deben ser comprendidos como una
tipología especifica que pertenece al ámbito de los
espacios residuales, y en ese sentido el presente
trabajo de investigación se pretendió llevar más
allá de un conjunto de reflexiones teóricas debido
a que también se expone un ejercicio práctico, el
cual estuvo enfocado en realizar un levantamiento
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

de casos de estudio en la ciudad de Mexicali y
donde fue posible detectar un total de 123 casos
prácticos que fueron identificados dentro del área
urbana consolidada de esta ciudad.
El doctor Daniel Abner Hernández García de
Universidad Autónoma del Estado de México
presenta un artículo titulado “De convento de
San Francisco a portales de Toluca. Análisis
sociohistórico del lugar”, en donde se menciona
que la creación de edificios depende de dos rubros
importantes: la construcción y la edificación.
Lo invisible soporta lo visible, sin las historias
y narrativas de la sociedad no sería posible la
generación de referentes urbanos. Con esta
inferencia se generó un análisis sociohistórico del
Convento de San Francisco y su transformación
en los Portales de Toluca, observando los
comportamientos sociales e históricos que
confluyeron en un lugar durante los siglos XVI al
XX, entendiendo al lugar como ese espacio con
una alta densidad espacio-tiempo, el espacio en
donde se gesta la intensidad del ser.
Los doctores Sebastián Alonso Camargo Castillo
y Felipe Andrés Muñoz Cárdenas de la Universidad
Santo Tomás Tunja, Colombia; exponen una
investigación que lleva por título “Arquitectura
contemporánea en centros históricos: Una mirada
desde la ciudad de Tunja”; en donde se indica
que Realizar estudios sobre centros históricos
implica hacerse cargo de retos teóricos, históricos
y prácticos que dependen de la ciudad objeto de
estudio. Acotar correctamente el concepto de
centro histórico, entender las dinámicas que lo han
transformado con el tiempo y la dificultad para
acceder a la información existente, hacen de este
tipo de estudios una entrada a nuevas metodologías
de análisis y recolección de información para
entender las ciudades contemporáneas y sus
centros históricos. Tunja tiene un centro histórico
valioso, posee importantes edificaciones de
los siglos XVI y XVII en muy buen estado,
testigos de las transformaciones que ha tenido la
arquitectura y el urbanismo durante los últimos
quinientos años. Sin embargo, la información
que se encuentra es fragmentada y desactualizada.
Este artículo presenta la metodología usada para
recolectar y organizar datos del centro histórico
de Tunja, haciendo énfasis en información urbana
y arquitectónica para inventariar lo existente al
tiempo que se rastrean las transformaciones sufridas
a lo largo del tiempo. También se busca determinar
la forma en que la normativa actual influye en
9

�Sousa-González

estas transformaciones, y cómo la arquitectura
contemporánea se adapta para insertarse dentro
del tejido histórico, afectando su contexto, pero sin
detener las dinámicas propias del centro.
Finalmente en el caso de los doctores Erick
Santiago Camacho Aguirre y Marco Antonio
Medina Ortega, de la Universidad Central del
Ecuador y la Universidad de Guadalajara, México,
respectivamente; presentan un artículo “Bases de
la modernidad de la arquitectura de quito del siglo
xx”, en donde indican que los textos de arquitectura
que estudian la modernidad en la ciudad de Quito
son en su mayoría una recopilación de edificios o
de autores y descripciones de sus obras, por lo que
no aportan al entendimiento de cómo se representó
la modernidad en la ciudad. En consecuencia,
se carece de un trabajo que analice los hechos
que influyeron en cómo las manifestaciones y
expresiones de la modernidad se concretaron
tanto en la sociedad como en la arquitectura de la
ciudad. Este artículo hace una revisión cronológica,
entrelazando los hechos históricos del Ecuador
desde lo político, lo económico y lo social, para
explicar las razones de cómo se cimentaron las
bases de la modernidad en la ciudad de Quito.
La explicación se hace dentro de un marco de
entendimiento desde las visiones de autores como
Bolívar Echeverría y David Harvey, proponiendo
un análisis de las particularidades históricas del país
y de la ciudad. Para ello se analiza el crecimiento de
la ciudad, identificando expresiones arquitectónicas
representativas y evidenciando los momentos en
que las bases de la modernidad se presentaron y
gestaron particularidades que se manifestaron en
la ciudad de Quito en respuesta a su propio modelo
social, económico y político local.
Como comentario final, los miembros
del equipo que conforman a CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas
que componen este proyecto editorial, un tópico
con una visión interdisciplinar, de actualidad
e internacional; enfocada en diferentes esferas
del quehacer académico-investigativo, en
donde, investigadores de alta calificación, han
colaborado con sus trabajos personales o grupales
en la generación de este número.
Seguramente los artículos que se incluyen aquí
serán no solamente de interés, sino también de utilidad
10

concreta en futuras investigaciones, complaciendo al
investigador y al lector más exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos años
por mantener una calidad de excelencia editorial,
que ha sido compartido por autores, pares de
evaluadores, el Comité Editorial, la Coordinación
Editorial, el equipo de apoyo y por supuesto, las
autoridades institucionales que forman la Facultad
de Arquitectura, su Posgrado y la Universidad
Autónoma de Nuevo León. C
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y economía. México; CENGAGE, 13 edición.
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Lefebvre, H. (1980). La revolución urbana.
Madrid; Alianza
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Surcos; España.
Precedo, A. (2004). Nuevas realidades territoriales
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Alianza.
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Una conversión urbana de realidad territorial
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en 1(10); Colombia.
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Sousa, E. (2015). De la ciudad a la metrópoli.
Nuevas realidades territoriales. Chile;
Editorial Trama.
Sousa, E.: (2009). El proceso expansivo en la
territorialidad metropolitana. Fundamento
teórico y génesis procesal: los espacios no
ciudad en la sobremodernidad.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua
City of Camagüey: a challenge for the use of the water
Recibido: junio 2020
Aceptado: febrero 2021

Rosa González González1

Resumen

Abstract

Las ciudades han tenido que afrontar múltiples
retos en la búsqueda de la preservación de su
patrimonio construido, al ser uno de los actuales la
contaminación y el aumento de enfermedades por
el mal manejo del agua. Dos son los principales
desafíos en materia de agua que afectan su
sostenibilidad: la falta de acceso al agua saludable
y al saneamiento y el aumento de desastres
relacionados con el agua como inundaciones y
sequías. Estos problemas impactan negativamente
en la salud y el bienestar humano, la seguridad,
el medio ambiente, el crecimiento económico
y el desarrollo. La falta de servicios adecuados
de suministro y saneamiento, conducen a
enfermedades como la diarrea o brotes de malaria
y de cólera. Siendo el objetivo de la investigación
realizar una valoración analítica y retrospectiva
por variables que influyen en la contaminación
de las aguas y su repercusión en la salud de los
moradores de la ciudad de Camagüey.

The cities have had to confront multiple
challenges in the search of the preservation of
their built patrimony, to the being one of the
current ones the contamination and the increase
of illnesses for the wrong handling of the water.
Two are the main challenges as regards water that
they affect their sustainable: the access lack to the
healthy water and the reparation and the increase
of disasters related with the water like floods and
droughts. These problems affect negatively in the
health and the human well-being, the security,
the environment, the economic growth and the
development. The lack of appropriate services of
supply and reparation, they drive to illnesses like
the diarrhea or malaria buds and of cholera. The
objective of the research being to carry out an
analytical and retrospective assessment for variables
that influence water pollution and its impact on the
health of the inhabitants of the city of Camagüey.

Palabras Claves:
Ciudad de Camagüey; agua; salud

Keywords:
City of Camagüey; water; health

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey; Doctora en Ciencias Económicas; Profesora Titular de la Facultad de
Construcciones; correo: rosa.gonzalez@reduc.edu.cu

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

13

�González González

1. INTRODUCCIÓN
Para sus primeros asentamientos, el hombre buscó
siempre las proximidades a sistemas fluviales,
debido a la importancia del consumo del agua para
la vida, y su empleo en las actividades económicas
que comenzaron a practicar. Ejemplo de ello son,
las primeras civilizaciones a orillas de los ríos Nilo,
Tigris, Éufrates, Ganges y Yang Tsé. (Acosta, 2016)
Muchas ciudades, como Róterdam, Londres,
Montreal, París, Nueva York, Buenos Aires,
Shanghái, Tokio, Chicago o Hong Kong deben su
riqueza, hoy en día, a la conexión con alguna gran
vía de agua que favoreció su crecimiento y su
prosperidad. Del mismo modo, áreas en las que
el agua es muy escasa, como el norte de África
o el Oriente Medio, han tenido históricamente
dificultades de desarrollo. En la actualidad, los
recursos naturales se han vuelto insuficientes con
la creciente población mundial y su disposición,
en varias regiones habitadas, es la preocupación
de muchas organizaciones gubernamentales.
Es un reto para la humanidad, aprovechar
este líquido vital que llega a la urbe, tanto por
precipitaciones, como suministrado a través
de sistemas de abastecimientos. Por lo que, se
plantea que, la calidad del agua potable es una
cuestión que preocupa a todos los países del
mundo, tanto en desarrollo como desarrollados,
por la importancia que tiene para la salud de la
población. (Cuellar, 2017)
La salud y el bienestar humano, es el resultado
de largos y complejos procesos sociales en que las
condiciones de vida en la ciudad, unido a la cultura
de sus habitantes, intervienen de manera importante y
decisiva. Es por eso que la eliminación o disminución
del riesgo de enfermar por contaminación de las aguas,
debe abordarse desde un enfoque multidisciplinario,
donde se conjuguen las variables demográficas, las
culturales, el acceso a agua potable, al alcantarillado,
al saneamiento, con las variables urbanas.
Según el Informe del Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo (Programa, 2014), de
los 4 400 millones de habitantes del mundo en
desarrollo casi el 60 % carece de saneamiento
básico y un tercio no tiene acceso al agua limpia.
Las enfermedades de origen hídrico se encuentran
entre las cinco primeras causas de muerte en los
países de América Latina. Existe una relación
directa entre estas cifras y los datos sobre
cobertura y calidad del agua que consumen. Sólo
el 24% de la población urbana de América Latina y el
14

Caribe dispone de algún tipo de sistema de vigilancia
y control de la calidad del agua. (ONU, 2015)
En Cuba, la mortalidad por estas causas no
son consideradas un problema, pero la morbilidad
mantiene una tendencia ascendente, de ahí se
deriva la importancia y necesidad vigente de su
control y prevención. La ciudad de Camagüey,
en los últimos años se ha visto afectada por las
enfermedades de origen hídrico, principalmente
el dengue. Esto se debe en gran medida, a la
escasez y a los defectuosos sistemas de abasto y
de saneamiento presente en las diferentes zonas
de la urbe. (Ministerio, 2018)
Las ciudades, el agua y el hombre, constituyen
tres partes dependientes e interrelacionadas entre
sí, formando un sistema, donde cada una de ellas
incide en el resto. El desarrollo de la ciudad
de Camagüey ha estado acompañado de esa
interacción. En ese proceso, la salud y el bienestar
de las personas, en gran medida, es el resultado
de cómo se ha manejado esa expansión, marcado
por los diferentes matices de las etapas en que ha
transcurrido hasta el día de hoy.
Al estudio de la evolución de la ciudad de
Camagüey y del agua como elemento rector en su
desarrollo, está dirigida la investigación. A partir
de esto se traza el siguiente objetivo general:
Realizar una valoración analítica y retrospectiva
por variables que influyen en la contaminación
de las aguas y su repercusión en la salud de los
moradores de la ciudad de Camagüey.º
El método aplicado es sistémico, estructural,
funcional para lograr un enfoque integral del
análisis; el método de observación para la obtención
de las variables del entorno, utilizándose como
apoyo el método de levantamiento topográfico;
y el análisis de contenido se empleó para el
procesamiento de la información disponible
en documentos escritos como en otros tipos de
textos, así como en edificios y redes; lo cual
permitió buscar criterios acerca del desarrollo de
la investigación y de los resultados obtenidos.
El aporte radica en realizar un estudio
analítico y retrospectivo que permita vincular
características del contexto, como desarrollo
urbano, fuentes de contaminación, área de mayor
incidencia de enfermedades y otros aspectos
como las variables poblacionales de manera que
el análisis sea integral y que dé paso a que los
gestores del territorio como los gobiernos locales
tengan una base para solucionar las incidencias
detectadas. Su soporte está en diferentes estudios
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

realizados por prestigiosos autores sobre la ciudad
de Camagüey, que sirven como marco referencial
y las valoraciones aportadas por los autores de la
investigación a partir de los análisis visualizados
por el diagnóstico realizado. Constituyendo
la principal conclusión que, para trabajar en
función del bienestar humano, al ser una variable
importante el riesgo a enfermarse, el agua en las
ciudades debe ser analizada en interrelación con el
hombre, la urbanización y las consecuencias que
trae su mal manejo para su salud, para así proponer
acciones encaminadas a la paulatina recuperación
de la calidad de este recurso.
2. LA CIUDAD, EL HOMBRE Y EL AGUA
El agua (H2O) es una sustancia cuya molécula
está formada por dos átomos de hidrógeno y uno
de oxígeno y es esencial para la supervivencia de
todas las formas conocidas de vida. El término,
generalmente se refiere a la sustancia en su
estado líquido, aunque la misma puede hallarse
en otros estados (Raffino, 2020). Siendo uno
de los recursos no renovables, cuyo deterioro
y contaminación se ha acrecentado durante los
últimos años con preocupante velocidad.
Los recursos hídricos, tanto superficiales
como subterráneos, cada vez resultan más escasos
debido al aumento mundial de la población y a
la intervención del ser humano en el ambiente,
actividad que, contribuye a dañar su calidad. Los
humanos llevan mucho tiempo depositando los
residuos y basuras en la atmósfera, en la tierra
y en el agua. Esta forma de actuar hace que los
residuos no se traten adecuadamente y causen
contaminación. La contaminación del agua afecta
a las precipitaciones, a las aguas superficiales y a
las subterráneas. (ONU, 2015)
Según la Organización Mundial de la Salud
(Organización, 2014), el agua está contaminada
cuando su composición se haya alterado de modo que
no reúna las condiciones necesarias para ser utilizada
beneficiosamente en el consumo del hombre y de los
animales. Cuando la cantidad de contaminantes es
excesiva, la autodepuración por los microorganismos
descomponedores resulta imposible.
Se recomienda que en el agua para beber haya
cero colonias de coliformes por 100 ml de agua
como buen índice para medir la salubridad de la
misma. El 80% de las enfermedades infecciosas y
parasitarias, gastrointestinales y una tercera parte
de las defunciones causadas por éstas, se deben al
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

uso y consumo de agua contaminada; y también
reconoce que solo un 41% de la población
mundial consume agua tratada y desinfectada
como para ser “segura”. (Organización, 2014)
El análisis realizado al agua y su influencia en
la ciudad, debe contemplar todas las interacciones
de sus componentes, determinando los problemas
fundamentales que provoca el mal uso de la
infraestructura urbana en el riesgo a enfermarse
de la población que la habita.
Variable urbana
La ciudad de Camagüey cabecera municipal,
regional, y provincial, se localiza al sureste del
municipio. Privilegios como su ubicación geográfica,
su relevancia a nivel industrial y la existencia de
los mayores servicios superiores de la provincia, la
han convertido en una influencia sobre municipios,
ciudades y asentamientos vecinos.
La villa, se encuentra enlazada al recurso
agua en todo su desarrollo, nace y en solo 14
años, conoció tres asentamientos. El primero le
dio su nombre: El Puerto del Príncipe. En el siglo
XVI los colonizadores habían bautizado así a la
actual bahía de Nuevitas, en la costa norte. En un
punto al oeste del interior de la bahía fue fundada,
de allí su nombre completo, que con el tiempo
se reduciría a Puerto Príncipe, aun cuando se
alejara poco a poco del mar y se retirara hacia los
márgenes del Caonao, en busca de agua fresca,
mejores tierras y pasto para el ganado, termina
su peregrinar entre los ríos Tínima y Hatibonico
(Torres, 1888), donde se encuentra actualmente
establecida con el nombre de Camagüey (Ver
Figura 1 p. 16). Su segunda y última ubicación
cumple con las instrucciones del Consejo de
Indias de construir la mayoría de las ciudades
en el interior de los territorios, para garantizar el
abastecimiento de agua.
En sus primeros años, las principales fuentes
de suministro de agua eran los dos ríos y lagunas
existentes, sin embargo la ciudad en la medida que
creció invadió la franja de protección de ellos sobre
todo la del Hatibonico, al tenerse que ensanchar,
en 1861 y profundizar el cauce para, aminorar
la elevación de las aguas en sus desbordadas
crecientes. Actualmente este es uno de los puntos
más críticos y que más impacta en las condiciones
ambientales de toda su área, por las afectaciones
por inundación al patrimonio habitacional, que trae
aparejado. (Ver Figura 2 p. 16)
15

�González González

Figura 1. Asentamientos de la ciudad de Camagüey

Fuente: Gómez, 2006

República, el hábitat se extendió desordenadamente
en ampliaciones de repartos existentes.
A partir de 1959, con la llegada de un nuevo
sistema económico, político y social, comienza
el planeamiento urbano. No obstante a este logro,
la crisis económica del período especial en los
´90 propició la expansión espontánea hacia zonas
periféricas, incorporando áreas carentes de redes de
infraestructura técnica, que construían letrinas y se
abastecían de pozos, sin tener en cuenta regulaciones
existentes para su edificación. (Ver Figura 3)
Figura 3. Comparación entre el crecimiento
poblacional, la vivienda y el uso del agua

Figura 2. Invasión de la franja de protección de los ríos

Fuente: Elaborado por los autores
a partir de revisión bibliográfica

En el orden que creció la ciudad y su
población, carente de alcantarillado y plagada de
letrinas, iglesias donde se acostumbraba a realizar
enterramientos, se inició la contaminación de las
mismas (Torres, 1888), (Gómez, 2009), (Dirección,
2018). Esta aumentó cuando en 1814 se construye el
Cementerio General, en un principio lejos del centro,
pero que por su crecimiento mal gestionado, y los
enterramientos realizados impactó tanto a las aguas
subterráneas como superficiales, consecuencias
que perduran en la ciudad de hoy en día. Además,
se ejecutó la obra de un matadero en 1729 y de
diferentes hospitales que practicaban el casi nulo
tratamiento a las aguas servidas y su vertimiento
directo al suelo y a los ríos, constituyendo, entre
otras, los primeros contaminantes de las aguas
subterráneas y de las fuentes de abasto de agua
potable, que impactaron negativamente al área que
ocupa hoy el centro histórico.
Luego de las Ordenanzas de Construcción
de 1908 se vislumbran los lineamientos para
uniformar la trama urbana, sin embargo a fines de la
16

Fuente: Elaborado por los autores
a partir de revisión bibliográfica

Paralelamente, el desarrollo urbano de la ciudad
de Camagüey ha estado condicionado por los
procesos sociales, económicos, culturales y naturales
que se han sucedido en el transcurso de sus más de
quinientos años de fundada, y que han quedado
expresados en su estructura urbana. Expresado en
una extensión de 63,21 km2 y al observar su plano
se aprecian cambios en la morfología urbana, que
en algunos casos, como en la zona conocida como
centro histórico, su trazado irregular se debió en
gran medida para favorecer el escurrimiento del
agua de lluvia hacia los ríos (González, 2014).
Se conoce, por datos de Planificación Física
(Dirección, 2018), que en 1990 su área era de
5800 hectáreas (ha), ya para el 2002 se habían
convertido en 6660 ha, y en el 2014 contaba con
una superficie total de 8400 ha como límite, de
los cuales, 6740 ha, cerca del 80%, correspondían
a área urbanizada; lo que evidencia un vertiginoso
crecimiento urbano. En la actualidad, el 78%
del suelo de la ciudad es urbanizado, el 11.3%
corresponde al suelo propuesto como urbanizable
y el 10.2% al no urbanizable.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

De los cuatro distritos en los que se divide:
Cándido González, Joaquín de Agüero, Julio
Antonio Mella e Ignacio Agramonte, el que
posee mayor área es el Julio Antonio Mella con
2960,7ha; mientras que el más pequeño es el
Cándido González con 585,14ha, el cual además
presenta el mayor coeficiente de ocupación del
suelo (COS) y el más negativo coeficiente de
utilización de suelo (CUS), por predominar en
el perfil urbano las edificaciones de poca altura.
Por su parte, en los repartos Lenin de la Paz,
Previsora, Puerto Príncipe, Julio Antonio Mella
y el Microdistrito Ignacio Agramonte, hay un
adecuado crecimiento en altura que condiciona
una mejor utilización del suelo urbano en los tres
restantes distritos.
En la ciudad, el principal uso de suelo es el
residencial, representado por un total de 112
905 viviendas, de las que la mayoría pertenece
al distrito Joaquín de Agüero. En el caso de
los servicios básicos y medios, se encuentran
mayoritariamente en Cándido González, distrito
en el que se halla el centro histórico de la ciudad.

La mayor cantidad de edificaciones deportivas
se encuentra en el distrito Julio A. Mella; las
educacionales, predominan en Joaquín de
Agüero; y las de salud (hospitales y consultorios
del médico de la familia) en el Cándido González,
aunque se distribuyen de una manera bastante
uniforme en la ciudad.
Lo problemas mencionados con anterioridad
persisten, la villa asumió el crecimiento posterior
de la ciudad que se expandió a su alrededor;
sumando las fuentes de contaminación existentes
a nuevas, creadas por el desarrollo, primero en la
República y posterior en el triunfo revolucionario.
Por lo que se concluye que la principal fuente de
contaminación es la ciudad de Camagüey, con
una carga dispuesta expresada en la demanda
bioquímica de oxigeno (DBO5) que asciende a
4 557 ton/año. Con 32 fuentes de contaminación
dentro del perímetro urbano, de ellas 24 son
industriales, seis son instalaciones de salud
(hospitales), una es un centro de investigación y
el otro es el asentamiento urbano. (Ver Figura 4)

Figura 4. Contaminación por industrias

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

17

�González González

Las ciudades no se pueden considerar sostenibles
si no garantizan un acceso fiable al agua potable y un
saneamiento adecuado. Lidiar con las necesidades
crecientes de los servicios de agua y saneamiento
es una de las cuestiones prioritarias de este siglo. La
gestión sostenible, eficiente y equitativa del agua en
las mismas no ha sido nunca tan importante como
lo es en el panorama mundial actual. (ONU, 2015)
Variable socio–cultural
El proceso de desarrollo urbano camagüeyano es
complejo (Ver Figura 5), en él se entrelazan los
elementos de crecimiento poblacional, expansión
de la villa y desarrollo de las infraestructuras. La
ciudad fue variando y creciendo en el transcurso
de los años, debido al crecimiento de su economía
y el aumento de su población.
El incremento poblacional y de vivienda, no
siempre estuvo acompañado de un desarrollo
de infraestructuras que diera respuestas a las
necesidades de esa evolución; muestra de ello
es que aproximadamente 92 años después de
1528, sus habitantes no estaban preparados para

enfrentar aquellos retos que ya le imponía el
entorno desde la perspectiva del agua y tuvieron
que arreglárselas buscando nuevas soluciones
con los recursos naturales locales que poseían.
Para la segunda mitad del siglo XIX existían
544 manzanas; 3953 casas y 1515 cuartos que
hacen un total de 5468 edificios (Torres, 1888).
A principio del siglo XX como respuesta al
desarrollo económico de la región, inicia el
desarrollo de su estructura urbana con la creación
de numerosos asentamientos. El progreso
económico estuvo acompañado del crecimiento
demográfico. Posteriormente, la población fue
creciendo a consecuencias del aumento vegetativo
y migraciones intermunicipales y provinciales.
Aunque se ha modificado paulatinamente su
categoría migratoria, pasando de una situación de
fuerte receptor durante los años de 1980 – 1995, a
una débil recepción en el período de 1996 – 2002, en
el contexto de las migraciones interprovinciales. Esto
no significa que haya disminuido la notable atracción
que ejerce la ciudad sobre las migraciones internas.
Desde su fundación se ha sostenido como centro de
mayor concentración de población de la región.

Figura 5. Desarollo urbano de la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

18

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

Según último censo realizado, los 304 268
habitantes de la ciudad representan el 95%
de la población del municipio y el 39 % de la
población total de la provincia. Su distribución es
uniforme en la mayor parte de las áreas de salud
con más de 30000 habitantes cada una, excepto
el Agramonte al que solo pertenecen 18860. Hay
mayor cantidad de mujeres por área de salud, a
excepción de la Oeste, para un total de 157289
mujeres y 146979 hombres a nivel de ciudad. El
índice de habitabilidad se enmarca en el rango
entre 2.61 en Centro hasta 2.87 en el Oeste, con
un promedio a nivel de ciudad de 2.7 habitantes
por vivienda. (Oficina, 2013)
Lo anterior ha influido en la morbilidad,
debido a en primer lugar a que los ancianos, son
más susceptible a enfermar, al encontrarse esta
variable muy relacionada con las condiciones de
habitabilidad y salubridad de la urbanizaciones.
Variable agua
Es inconcebible la planificación y desarrollo de
un territorio ajeno a la gestión de las aguas; la
experiencia universal ha demostrado que han de
verse integradas la exploración de sus fuentes, su
explotación, suministro, saneamiento y costos:
“los recursos hídricos no son solamente las aguas
limpias de precipitaciones, las almacenadas en
reservorios, o las que fluyen como corrientes
naturales, cercanas y al alcance inmediato del
hombre; sino también las aguas de retorno, las
aguas contaminadas…”. (Mateo, 2015)
A escala urbana el agua puede dividirse en
tres variantes: agua potable, aguas residuales
(aguas negras y aguas grises) y agua de lluvia
o pluvial. La primera, aunque significa apta
para el consumo, responde a rasgos generales
a la que es utilizada para la higiene personal y
doméstica, beber y cocinar; la segunda se divide
en negras, cuando proviene del inodoro, y grises,
cuando son residuales menos contaminadas por
las actividades de baño, lavado y fregado; y
la tercera, como su nombre indica, es la que se
obtiene mediante precipitación. (ONU, 2015)
La ciudad recibe el agua, la usa y la entrega
al medio natural por diferentes formas, en ese
contexto existen tres procesos importantes que
se diferencian entre sí y que están estrechamente
relacionados (Ecofluido, 2017):
Primer grupo: Abarca aquella parte del
agua que llega a la ciudad por diferentes vías,
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

también la que cae desde la atmósfera, pero que
se usa a través de diferentes formas o sistemas
de captación (redes de acueductos, sistemas de
colección o captación desde los techos, pozos,
tiendas y pipas).
Segundo grupo: Aborda aquella agua
consumida (aguas grises) que se suministra al
medio natural. En una ciudad con deficiente
redes de acueducto y alcantarillado, sin sistemas
de tratamiento de residuales, donde el agua
contaminada por su uso doméstico o industrial se
vierte directamente a los ríos o al manto freático,
constituye una amenaza para la salud de las
personas. A este grupo se le debe prestar mayor
atención a la hora de invertir por el impacto que
ocasiona en los ecosistemas y en la salud del
hombre, además porque influye en el tercer grupo.
Tercer grupo: Caracteriza a aquella parte del
agua que no se consume en el primer grupo y que
se infiltra hacia el manto. En una ciudad con las
mismas características descritas en el segundo
grupo, también se contamina aumentando el riego
de enfermar.
Este movimiento de las aguas descritas en los tres
grupos anteriores, unido a la trayectoria caracterizada
por la evaporación, la evapotranspiración, la
condensación y por último la precipitación, en su
interrelación con el desarrollo de la ciudad, servirá
de referencia para los análisis posteriores.
Los recursos hídricos en Cuba no son
abundantes, por lo que se requiere de un uso cada
vez más racional. Tanto los disponibles como los
aprovechables del país, son desiguales a todo lo largo
y ancho del mismo, trayendo como consecuencia
que de manera sistemática existan provincias que
tengan déficit de agua para su desarrollo socioeconómico, como es el caso de Camagüey.
Durante el periodo colonial el abastecimiento
de agua a la ciudad, tuvo sus particularidades;
inicialmente sus habitantes tomaban el agua
directamente de los ríos Hatibonico, pero sobre
todo del Tínima y de las lagunas existentes;
paralelamente o después, se realizaron algunos
pozos, cuya cantidad fue elevándose en la medida
que la villa aumentó su tamaño y la población
creció demandando mayor cantidad de agua para
su consumo y para los animales que criaban; más
tarde, aprovechando la calidad de la arcilla cercana
se construyeron los tinajones; la fabricación de
los mismos alcanzó tal magnitud que a inicio del
siglo XX, en la ciudad se registró la cifra cercana
a dieciséis mil; por este motivo se identifica a
19

�González González

esta urbe como la “ciudad de los tinajones”.
En algún momento de este período apareció un
nuevo servicio, muy popular y necesario, ya que
el agua era suministrada en muchos casos por
vendedores ambulantes –aguadores o aguateroscuyo negocio fluctuaba en dependencia de la
abundancia o no de las lluvias (Gómez, 2009).
Es importante acotar que existieron varios pozos
muy conocidos como el de Bedoya, ubicado en
la plazoleta que lleva su nombre, que jugaron un
gran papel en esa etapa.
La ciudad se encuentra atravesada únicamente
por dos ríos, los mismos que le sirvieron de cuna,
el Hatibonico y el Tínima, los cuales corren de
norte a sur como colectores fundamentales de
las precipitaciones. Estos ríos son los encargados
de acumular el escurrimiento de las aguas de
sus zonas aledañas y de la ciudad en general
evacuándolas al sur fuera del perímetro urbano.
Sus principales dificultades son la poca capacidad
de evacuación de los cauces, la sinuosidad y la
presencia de escombros que obstruyen la sección
del cauce, trayendo aparejadas inundaciones en
períodos de intensas lluvias, agravándose por la
ocupación de las márgenes. Los arroyos Méndez,
Juan del Toro, El Güije y De Kilo también se
encuentran sumamente contaminados.
En la actualidad, los ríos son unos de los
puntos que impactan más desfavorablemente
en las condiciones ambientales de toda el área
de la ciudad de Camagüey, por las afectaciones
por inundación al patrimonio habitacional que
traen aparejado y la contaminación a la que

son expuestos, debido al vertimiento hacia
sus aguas de parte de los desechos del sistema
de alcantarillado no concluido, constituyendo
un ciclo de contaminación, no solo del manto
freático, sino de las aguas superficiales.
El suministro de agua a la ciudad a través
del acueducto comienza en la etapa republicana,
en la cual desde 1904 empiezan a realizarse los
estudios de terreno y a fabricarse los planos
para la construcción de un moderno sistema
de abastecimiento de agua, formado por la
presa Pontezuela, una estación de bombeo, una
conductora hasta un tanque elevado ubicado en
la loma García y desde allí a la ciudad con una
longitud total en tuberías aproximadamente de
23 Km; este conjunto podía abastecer en aquellos
momentos a 45 mil personas, sin embargo por
el crecimiento posterior de la ciudad y por la
aparición de nuevos adelantos científico-técnicos,
este recibe una serie de transformaciones.
En el período revolucionario, crece
significativamente la ciudad y su población,
motivado por las reformas sociales que introduce
la revolución; fue necesario entonces, construir
otro sistema de abastecimiento que aumentara
la cantidad de agua a suministrar; esta vez
desde la presa Cubano-búlgara hasta la Planta
Potabilizadora con capacidad de 1200 L/segundo;
además de éste, se construyó otro sistema de
reserva desde la presa Tínima. En el 2005 se
edifica desde la presa Máximo un conducto de 17
Km que converge con el conducto Cubano-búlgara
a Camagüey. (Geocuba, 2016) (Ver Figura 6)

Figura 6. Sistema de
abastecimiento de agua del
municipio de Camagüey
Fuente: Elaborado por los autores
a partir de revisión bibliográfica

20

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

A principios del siglo XX se construyeron las
Debido a lo anterior y al verse en la imposibilidad
primeras redes de abasto de agua en la ciudad.
de acceder al agua fácilmente la población adopta
Se refiere en el Plan General de Ordenamiento
medidas como la extracción del líquido con
Territorial que el acueducto se introdujo junto
propiedades alteradas en pozos improvisados por
con otros avances científico- técnicos en las zonas
esfuerzo propio, que no cumplen con los niveles
residenciales de la ciudad republicana; y en los
de calidad permisibles, otra actitud perjudicial es
años 70 se manifestaba una situación crítica de
el almacenamiento en condiciones negativas que
las fuentes y los sistemas de abasto de agua a la
posibilitan la contaminación y la proliferación
población, servida por acueducto el 87.5%. La
de agentes patógenos y vectores (intermediarios
población servida era el 42% (Dirección, 2018).
en la transmisión indirecta de un agente desde un
La siguiente tabla muestra la situación en cuanto
reservorio a un hospedero susceptible).
a las aguas superficiales y a la infraestructura
El 60% del agua bombeada para la red se
hidráulica tanto en el municipio, como en la
pierde en salideros, otros problemas se encuentran
provincia de Camagüey. (Ver Tabla 1)
las elevadas pérdidas en el sistema, la insuficiente
No obstante, a los grandes esfuerzos realizados
capacidad de conducción, el mal estado de las
por el gobierno, solo parte de sus habitantes se
acometidas intradomiciliarias, la falta de redes en
la presa Cubano-búlgara hasta la Planta Potabilizadora
con capacidad de 1200 L/segundo;
beneficia, sobre todo aquellos que viven en las
algunas zonas de la ciudad, un deficiente metraje,
además de éste, se construyó otro sistema de reserva desde la presa Tínima. En el 2005 se
zonas altas o en las periferias poseen dificultades
las bajas dotaciones reales de suministro, el mal
edifica
desde
la potable.
presa Máximo
un7conducto
deestado
17 Km
quedeconverge
el conducto
con
el acceso
a agua
(Ver Figura
p. 22)
técnico
los equiposcon
de bombeo,
el déficit
Cubano-búlgara
a Camagüey.
(Geocuba,
(Ver
Figura
6) de almacenaje de las fuentes de
En Camagüey, en
el 2008, se cumplió
con 2016)
el
en el
volumen
acuerdo de lograr un incremento en la mejora
abasto, la carencia de equipos de mediciones en
6. SISTEMA
DELdel
MUNICIPIO
de los Figura
indicadores
de gestiónDE
de ABASTECIMIENTO
la calidad y
la red,DE
paraAGUA
la operación
sistema y las redes de
eficiencia en los servicios de abasto de aguaCAMAGÜEY
que
comunicaciones incompletas. Por todo lo anterior
porrequerida,
los autores a partir
de revisión
permitan dar unFuente:
servicio Elaborado
con la calidad
el tiempo
promediobibliográfica
de agua para la población es
lo que se evidenció en un abastecimiento de agua
de seis horas en los lugares servidos estimándose
con
buena calidad
bacteriológica,
alcanzando las que
un 60%redes
del agua
se bombea
A principios
del siglo
XX se construyeron
primeras
de que
abasto
de aguapara
enlalared
más
del 95%
de potabilidad
conciliada
conde
el Ordenamiento
se pierde enTerritorial
salideros. Elque
7% el
de acueducto
los repartos de
ciudad.
Se refiere
en el Plan
General
se la
MINSAP
y
se
mantiene
la
condición
de
eficiencia
ciudad
están
servidos
por
solución
parcial,
el
33%
introdujo junto con otros avances científico- técnicos en las zonas residenciales de la ciudad
enrepublicana;
el 100% de layinfraestructura
(Empresa,
2016).
están
servidos
por
acueducto,
el
36%
no
tienen
en los años 70 se manifestaba una situación crítica de las fuentes y los
El acueducto,
condemás
años de servida
acueducto
y el 24% el
de87.5%.
los repartos
de la ciudad
sistemas
de abasto
aguadea la80población,
por acueducto
La población
explotación,
satisface
las necesidades
servidos por
acueducto.
servida era no
el 42%
(Dirección,
2018). La de
siguienteestán
tablamedianamente
muestra la situación
en cuanto
a las
toda la población, beneficiando cerca de un
El agua de abasto en la ciudad tiene mala
aguas superficiales y a la infraestructura hidráulica tanto en el municipio, como en la
75%, además tiene mala calidad de agua por
calidad según muestran los siguientes indicadores
provincia de Camagüey. (Ver Tabla 1)
problemas en embalses de abasto y por el mal
al cierre del 2002 (Ministerio, 2018):
estado de las redes técnicas, quedando algunas
• Índice de cloración al 25.5% del 90% normado
zonas sin servir, al predominar en estas el
por la falta de un adecuado funcionamiento de
consumo de agua subterránea a través de pozo.
la planta de tratamiento.

Tabla 1. POTENCIAL COMPARATIVO DEL MUNICIPIO CAMAGÜEY

Tabla 1. Potencial comparativo del municipio de Camagüey

Municipio Camagüey
Indicador
Volumen (Hm3)
Aguas Superficiales 280.19

Provincia Camagüey
Indicador
Aguas Superficiales

Volumen (Hm )
3635.0

3 *

%
8

Infraestructura Hidráulica:
Infraestructura Hidráulica:
Presas: 3
259.85
Presas:49
1146.4
23
Micropresas: 23
20.35
Micropresas:49
146.4
14
Volumen de agua 154.65
Volumen de agua 403.16
38
para el abasto a la
para el abasto a la
población.
población.
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica. *Hm3 representa hectómetro cúbico
*
Hm3 representa hectómetro cúbico
No obstante,
losN°
grandes
esfuerzos
CONTEXTO.
Vol.a XV.
22. Marzo
2021

realizados por el gobierno, solo parte de sus habitantes
21
se beneficia, sobre todo aquellos que viven en las zonas altas o en las periferias poseen
dificultades con el acceso a agua potable. (Ver Figura 7)

�González González

• Dosificación de cloro insuficiente en la red
de distribución (trazas).
• La calidad bacteriológica por debajo de los
índices normados (58.4%).
Del total de pozos que se les realizó muestreo
dentro del perímetro urbano de la ciudad (20
en total), presentan diferentes grados de
contaminación 14, para un 70%.
De hecho es el recurso agua (tanto superficial
como subterránea) uno de los recursos naturales
más afectados como consecuencia de la
contaminación con residuales líquidos; comunales
e industriales, sin tratar o deficientemente
tratados (sólo el 0.12% de las aguas residuales
son tratadas).
A raíz de la precaria situación existente en la
infraestructura hidrosanitaria fue presentado en
2014 el Proyecto Rehabilitación de suministro
de agua e higienización de ciudad de Camagüey.
El mismo, propone la ejecución de actividades
para la mejora del sistema de acueducto y
alcantarillado de esta ciudad, con un monto
total de alcance de 92. 95 millones a propiciar
por un crédito de Arabia Saudita a Cuba. Para
la primera etapa del proyecto, puesta en práctica
en diciembre del 2015, el Fondo Saudita para el

Desarrollo concedió 40 millones de dólares, 43%
del monto total. (Empresa, 2016)
Los especialistas decidieron no ampliar las
redes, para que una vez terminada la rehabilitación,
se garantice la permanencia y la cantidad de agua
en los hogares y el sector estatal de la ciudad,
disminuyendo las pérdidas por salideros. Por
este motivo, el programa inversionista abarca,
entre otras obras, la construcción de una nueva
conductora en la presa Amistad Cubano-Búlgara,
la rehabilitación de la planta potabilizadora de la
ciudad de Camagüey, nuevos equipos en estaciones
de bombeo y la reparación de redes y conductoras.
Se pudo constatar que el monto ejecutado hasta
el 2017, era de aproximadamente 23 millones de
dólares, correspondiendo al 57, 8% del total. De
estos, la mayor inversión fue dedicada a materiales y
equipos, mientras que el resto se destinó a obras civiles
para la construcción de sistemas de abastecimiento y
saneamiento, y servicios de administración.
Mientras que, el servicio de alcantarillado
en Camagüey colecta las aguas residuales y las
dirige a desaguar en los ríos Tínima y Hatibonico
exterminando formas de vida acuática e
impidiendo la utilización de estas aguas para
otros usos y actividades.

Figura 7. Áreas servidas por agua potable en la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

22

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

El sistema de alcantarillado se completa
con los colectores principales de residuales que
evacuan los albañales hacia el sur de la ciudad.
En la actualidad se encuentran construidos cinco:
Marginal Hatibonico, Marginal Tínima – Méndez,
Colector Juan del Toro, Marginal Este – Oeste,
Colector Santa Cruz. Los grandes volúmenes
de residuos que se generan en la ciudad con
alta concentración de gérmenes patógenos, son
unas de las principales vías de transmisión de
enfermedades. La ciudad no cuenta con planta de
tratamiento de residuales. Se prevé su ubicación
al sur de la circunvalación en la margen izquierda
del río Hatibonico.
En el presente, la población servida por la
red sanitaria es el 144,755 habitantes, lo cual
corresponde al 48% y representa el 40% de la
superficie urbana. La carencia de alcantarillado en
el 60% de área de la ciudad provoca vertimientos
directos de residuales por parte de la población y
otras instalaciones tanto industriales como de otro
tipo en los ríos y arroyos que atraviesan la ciudad
provocando un alto grado de contaminación en
estos. Las zonas no servidas por el alcantarillado
evacuan sus residuales mediante fosas. El 27% de
los repartos cuentan con alcantarillado y el 73%

de los repartos de la ciudad no cuentan con el
servicio. (Ver Figura 8)
El sistema de drenaje pluvial de la ciudad
está parcialmente construido solo en el centro, en
algunos repartos urbanizados y en zonas de nuevo
desarrollo de edificios y viviendas. Por la falta de
mantenimiento, la calidad del sistema se encuentra
deteriorada, calificándose de regular y mala en
los repartos donde existe, por su inadecuado
funcionamiento tienen lugar inundaciones
parciales ante fuertes lluvias, fundamentalmente
en Montecarlo y Puerto Príncipe.
La recogida de los desechos sólidos se efectúa
por distritos de forma diaria en el centro y las
vías fundamentales y días alternos en los calles
repartos, entidades laborales, educacionales y
recreativas; oscilando entre tres y cuatro veces
por semana. Se ejecuta a través de carros de
combustible y de tracción animal, con una calidad
entre regular y buena. De los seis vertederos
dispersos en la ciudad, dos pertenecen al Consejo
Popular Lenin-Albaisa (Lenin y Cabeza de Vaca),
aspecto que compromete su situación higiénica.

Figura 8. Áreas servidas por alcantarillado en la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

23

�González González

Variable salud

Por lo que resulta importante conocer,
cuáles son las enfermedades de origen hídrico
producidas por un mal manejo del agua potable
La contaminación hídrica es una modificación del
o residual a la que se enfrentan las ciudades.
agua, que la vuelve impropia o peligrosa para el
Estas enfermedades, se transmiten al beber agua
consumo, la industria, la agricultura, la pesca y
infectada, comer pescado y marisco contaminado,
las actividades recreativas, así como para la vida
bañarse, nadar o vadear en aguas contaminadas o
cotidiana. Es provocada por el hombre y son
(Ver Tabla 2).
más
vulnerables
a
la
contaminación
las
aguas
para la vida cotidiana. Es provocada por por
el insectos
hombrey caracoles
y son acuáticos
más vulnerables
a la
Los
primeros
signos
de
alerta
de
superficiales,
pues
están
más
en
contacto
con
la
contaminación las aguas superficiales, pues están más en contacto con la actividad
humana
contaminación de las aguas en Camagüey están
actividad humana que las subterráneas.
que las subterráneas.
relacionados con la introducción en la villa de
Durante siglos, las aguas superficiales (ríos,
Durante siglos, las aguas superficiales (ríos, arroyos y lagos) han sido usadas
los primeros tinajones, que llegaron a principios
arroyos y lagos) han sido usadas incorrectamente,
incorrectamente,
para
descargar
desechos humanos
e industriales,
que pueden
ser incluso
del siglo
XVII, para marcar
para siempre
el
para
descargar desechos
humanos
e industriales,
altamente
tóxicos.
Los
contaminantes
pueden
deteriorar
o
destruir
la
vida
acuática,
entorno camagüeyano. A mediados del
siglo
que pueden ser incluso altamente tóxicos. Los
amenazar lapueden
saluddeteriorar
humana,odañar
lalavida
y perjudicar
industriales.
XVII
la mayoríalasdeoperaciones
las casas contaba
con
contaminantes
destruir
vidasilvestre
Hoy día
la mayoría
dehumana,
los pueblos
carecen
un abastecimiento
adecuado
agua
recipientes que
recogíande
agua
de pura,
lluvia a
acuática,
amenazar
la salud
dañar la
vida de grandes
por mediopor
de lo
canalizaciones
desde
techos.
silvestre
y perjudicar
las operaciones
industriales. del hombre,
pesar de
ser la necesidad
más fundamental
que, casi todos
loslos
problemas
presume que
su uso
de hayaprincipales;
generalizadoel
día derivados
la mayoría del
de los
pueblos
carecen
deHoy
salud
agua
proceden
de la noSeseparación
de sus
funciones
contrarrestar
las sequías
ocasionales
y una
deagua
un abastecimiento
adecuado
agua corriendo
pura, a
sucia se mezcla
con ladepura,
el para
riesgo
la población
que vive
en las ciudades
epidemia
de
filariasis
que
se
pensaba
provenía
del
pesar
de
ser
la
necesidad
más
fundamental
del
de enfermarse.
agua
contaminada
de
los
ríos
y
lagunas,
ya
que
la
hombre,
por
lo
que,
casi
todos
los
problemas
De forma general, las enfermedades relacionadas con el uso de agua incluyen aquellas
ciudad se abastecía principalmente del río Tínima
de salud derivados del agua proceden de la no
causadas por microorganismos y sustancias químicas presentes en el agua potable; donde se
y de cuatro lagunas cercanas a la villa.
separación de sus funciones principales; el agua
calcula que la morbilidad y mortalidad se reduceAparejado
entre un al20análisis
y un anterior,
80% si en
se1620
garantiza
la
debido
sucia se mezcla con la pura, corriendo el riesgo la
potabilidad
y adecuada
canalización
de las mismas
las urbanizaciones.
a la en
influencia
de las fuentes contaminantes,
población
que vive
en las ciudades
de enfermarse.
Por
lo
que
resulta
importante
conocer,
cuáles
son
las enfermedades
de origen
hídrico
se comprometió
en gran medida
la situación
De forma general, las enfermedades relacionadas
producidas
por
un
mal
manejo
del
agua
potable
o
residual
a
la
que
se
enfrentan
higiénica de la ciudad, la salud y el bienestar de suslas
con el uso de agua incluyen aquellas causadas por
ciudades. Estas
enfermedades,
se transmiten
al beber agua
infectada,
comer
pescado y
moradores:
al aparecer
diferentes
enfermedades
microorganismos
y sustancias
químicas presentes
en
de en
origen
hídrico,
que provocaron
la pérdida
de y
el marisco
agua potable;
donde se calcula
que la morbilidad
contaminado,
bañarse,
nadar o vadear
aguas
contaminadas
o por
insectos
varias
vidas
humanas
a
sus
pobladores.
y mortalidad
se
reduce
entre
un
20
y
un
80%
si
se
caracoles acuáticos (Ver Tabla 2).
Según Torres Lasqueti (Torres, 1888) de
garantiza la potabilidad y adecuada canalización de
cinco médicos existentes en la villa en 1805,
las mismas en las urbanizaciones.

Tabla 2. ENFERMEDADES CAUSADAS POR EL AGUA

Tabla 2. Enfermedades causadas por el agua

Enfermedad
Enteritis
bacteriana

Nombre Común
Diarrea, gastroenteritis

Agente Patógeno
Campylobacter jejuni, Escherichia
coli, Salmonella spp., Yersinia
enterocolítica
Shigelosis
Disentería bacilar
Shigella spp.
Cólera
Cólera
Vibrio cholerae
Paratifoidea
Paratifoidea
Salmonella paratyphi
Hepatitis a
Hepatitis infecciosa o ictericia Virus de la Hepatitis A
Poliomielitis
Polio
Poliovirus
Diarrea viral
Diarrea
Rotavirus, agente de Norwalk
Dengue
Fiebre quebranta huesos
Virus del dengue
Giardiasis
Diarrea
Giardia lamblia
Teneasis
Solitaria de la res y del cerdo
Taenia saginata y Taenia solium
Fuente:
Elaborado
por
los
autores
a
partir
de revisión bibliográfica
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica
Los primeros signos de alerta de contaminación de las aguas en Camagüey están
relacionados con la introducción en la villa de los primeros
tinajones,
llegaron
CONTEXTO.
Vol. XV. N°que
22. Marzo
2021 a
24
principios del siglo XVII, para marcar para siempre el entorno camagüeyano. A mediados
del siglo XVII la mayoría de las casas contaba con grandes recipientes que recogían agua

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

sólo Juan Porro y el cirujano Don Carlos Loret
de Mola ejercían la profesión, pues de los
tres restantes, dos estaban inhabilitados por
problemas de salud y un tercero ejercía poco
la facultad. En 1747, en el Hospital de San
Lázaro existían doce camas y en el Hospital
de mujeres fundado en 1730, se contaba con
ocho; además el Convento hospital de San Juan
de Dios, fundado en 1728, para proporcionar
albergue y asistencia médica a los enfermos
pobres. En 1835, se produjo en la ciudad una
invasión de cólera, producida por beber aguas
contaminadas sus habitantes.
La cantidad de médicos y hospitales existentes
en la villa antes de comenzar la guerra en 1868,
permite concluir que, aunque deficiente, la villa

tenía una estructura de salud superior a periodos
anteriores, pues para finales de la primera mitad
del siglo XIX, contaba aproximadamente, con
treinta doctores y licenciados, aumentando la
capacidad de respuesta de la comunidad médica
frente a las enfermedades que aparecían.
En la actualidad, el sistema de salud en la ciudad
de Camagüey (Ministerio, 2018), para un mejor
estudio y control, se halla subdividido en nueve
áreas, las cuales garantizan la cobertura médica a
la totalidad de los residentes en la ciudad y cubren
toda su extensión; dividiendo el sistema de salud
camagüeyano, de acuerdo a los tres distritos que
conforman el Municipio Camagüey, según el
Centro Nacional de Información de Ciencias
Médicas en Infomed. (Ver Figura 9 y Tabla 3 p. 26)

Figura 9. Zonas de salud de la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

25

�González González

Tabla 3. Áreas de salud

Áreas de
Salud
Norte

Tabla 7. ÁREAS DE SALUD
Policlínico
Repartos

Extensión
(ha)

Policlínico
"Joaquín Agüero
Agüero"

Fraternidad, Villa Mariana, Juruquey,
988.08
Alturas de la Vigía, Vista Alegre, Villa Rufa,
Edén, Buenos Aires, Bellavista, Cándido
González, Van Troi, Caridad de Méndez, La
Vigía, Florat, 9 de Abril, Alturas del Rey
PIRRE
Policlínico
La Vigía, Florat, Beneficencia, Alturas del
191.43
Rodolfo Ramírez
Rey, Las Mercedes, América Latina, Centro
Centro
Policlínico José
América Latina, Centro, La Norma, Santa
259.53
Martí Pérez
Rosa, Prieto
Finlay
Policlínico "Carlos Las Mercedes, José Martí, Los Ángeles,
1976.9
J Finlay"
Saratoga, La Arenera, Puerto Príncipe, La
Guernica, San Francisco, Lenin, Victoria de
Girón, Paco Borrero, Albaisa, Oriente
Agramonte Policlínico
Vista Hermosa, La Caridad, Alturas del
609.26
"Ignacio
Casino, Garrido, El Retiro, La Zambrana,
Agramonte"
El Rastrillo
Julio
Policlínico "Julio
Van Horne, San Antonio, Jayamá, Alturas
1223.0
Antonio
Antonio Mella"
de Jayamá, Prolongación de Jayamá, El
Mella
corojo, Torre Blanca, Marquezado, Salomé,
Julio Antonio Mella, La Esperanza, La
Gloria, La Nueva Esperanza, La Carbonera
Este
Policlínico Este
La Caridad , El Retiro , Versalles, Vista
1128.3
Hermosa, El Jardín, Barreto, José San
Mateo, Torre Blanca, Militar, El Diamante,
La Mosca, El Paraíso, La Carbonera, La
Yaba, La Georgina, Las Minas,
Prolongación de Jayamá, El corojo
Previsora
Policlínico
Previsora, El Porvenir, Vista Bella, San
735.64
Previsora
Miguelito, Nadales, Centro, Residencial
Habana, Adán, Santa Rosa, Sánchez Soto,
La Ceiba, Cerderias, Los Pérez, Floirán
Quiros, Piña, La Belén
Oeste
Policlínico "Tula
Imán, Tagarro, Modelo, Juanito, La
1261.4
Aguilera"
Mascota, Microdistrito Ignacio Agramonte,
La Rubia, Agramonte, Simoni, San Rafael,
Alturas del Cerro, Las Flores, Montejo,
Previsora, El Porvenir
Total 8373,54
Fuente: Realizado por los autores a partir de documentos del Ministerio de Salud en
Camagüey
Fuente: Elaborado por los autores a partir
de documentos del Ministerio de Salud en Camagüey
Figura 9. ZONAS DE SALUD DE LA CIUDAD DE CAMAGÜEY
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

26

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

Al realizar una caracterización epidemiológica
de las enfermedades de origen hídrico, o efectos
adversos del agua en la salud humana, tanto por
contaminación, mal almacenamiento o escasez
del agua, en la ciudad de Camagüey, se encontró
que las de mayor incidencia fueron: enteritis
bacteriana, giardiasis y otros parasitismos,
hepatitis A, shigellosis, teniasis, el dengue y más
recientemente el cólera. En octubre de 2018 se
produjo un brote hídrico, de etiología biológica,
que afectó a 567 personas de una comunidad
perteneciente a la ciudad de Camagüey. La
encuesta realizada a 409 (72,1%) afectados puso
de manifiesto que el 77,7% presentó diarreas.
Mientras que, las 18 muestras de agua analizadas
mostraron según el Método del número más
probable (NMP) más de 2 400 NMP de coliformes
fecales; en 15 de las mismas se aisló Aeromonas
hydrophila y de tres, Aeromonas jandae.
Análisis de la integración de las variables
estudiadas para la ciudad de Camagüey
A modo de resumen, a pesar de todo el
empeño que ha puesto el gobierno para mantener
el suministro de agua adecuado, aun persisten
problemas que se arrastran desde la construcción
por la colonia de la ciudad, que afectan la calidad de
los servicios que se prestan, entre ellos se destacan:
·
La contaminación del manto freático de la
ciudad se inició desde la etapa colonial, por estar
plagada de letrinas, iglesias donde se realizaban
enterramientos, y la ubicación del cementerio
general. Aspectos que perduran en la actualidad
·
Los ríos son unos de los puntos
que impactan desfavorablemente en la
contaminación de las aguas superficiales y el
manto freático, debido al vertimiento de parte
de los desechos de las viviendas, servicios y
las industrias por no encontrarse el sistema
de alcantarilla concluido y no existir planta
de tratamiento; además de las afectaciones
al patrimonio construido por inundaciones al
estar ocupada su franja de protección por la
expansión de la ciudad.
·
Al satisfacer el acueducto el 75% de la
población de la ciudad, sus habitantes buscaron
soluciones como los tinajones en sus inicios, o
pozos improvisados por esfuerzo propio, que no
cumplen con los niveles de calidad permisibles, o
el almacenamiento en condiciones negativas que
posibilitan la contaminación y la proliferación
de agentes patógenos y vectores
·
El 60% del agua bombeada para la red
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

se pierde en salideros, otros problemas se
encuentran las elevadas pérdidas en el sistema,
la insuficiente capacidad de conducción, el mal
estado de las acometidas intradomiciliarias, la
falta de redes en algunas zonas de la ciudad, un
deficiente metraje, las bajas dotaciones reales
de suministro, el mal estado técnico de los
equipos de bombeo, el déficit en el volumen
de almacenaje de las fuentes de abasto, la
carencia de equipos de mediciones en la red,
para la operación del sistema y las redes de
comunicaciones incompletas.
·
El 27% de los repartos de la ciudad cuentan
con alcantarillado, teniendo como consecuencia
vertimientos directos de residuales por parte
de la población y otras instalaciones tanto
industriales como de otro tipo en los ríos y
arroyos que atraviesan la ciudad provocando
un alto grado de contaminación en estos.
·
Las zonas no servidas por el alcantarillado
evacuan sus residuales mediante fosas, aspecto
que contamina el manto freático.
·
La recogida de los desechos sólidos se
ejecuta a través de carros de combustible y de
tracción animal, con una calidad entre regular
y buena. De los seis vertederos dispersos en
la ciudad, dos pertenecen al Consejo Popular
Lenin-Albaisa (Lenin y Cabeza de Vaca),
aspecto que compromete su situación higiénica.
Todo lo anterior posibilitó que las aguas
superficiales y subterráneas de la ciudad de
Camagüey se contaminaran y trajeran como
consecuencia la posibilidad del riesgo a enfermarse,
evidenciándose en los análisis realizados.
Posteriormente para constatar las valoraciones
se solaparon la mismas a partir de los datos
obtenidos del análisis de las variables: urbana,
socio cultural, agua y salud en el transcurso de
los años y en específico en el último quinquenio,
por lo que se demuestra que las enfermedades
de origen hídrico han impactado negativamente
a los pobladores de la urbe principeña,
fundamentalmente las enfermedades diarreicas
agudas y las de origen vectorial en aquellas áreas
de salud que no se encuentran servidas totalmente
con el sistema de acueducto y alcantarillado o el
mismo se encuentra en mal estado o contar con
una densidad poblacional alta y viviendas donde
se almacena el agua en recipientes no idóneos.
Siendo las áreas Norte (13.82%) y Oeste (13.54%)
las de mayor incidencia. (Ver Figura 10 p. 28)
27

�González González

Figura 10. Situación sanitaria en la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

3. CONCLUSIONES
La ciudad, el agua y el hombre constituyen
elementos que se interrelacionan en complejos
procesos como un sistema, donde cada parte
influye en el resto. Camagüey, ha estado siempre
ligada a esta interacción, durante toda la evolución
de la villa. Su expansión constante y crecimiento
poblacional han traído aparejado la escasez y el
uso inapropiado del recurso agua, afectándose la
salud y calidad de vida de las personas.
El agua contaminada provocada por no existir
infraestructura técnica completa en la ciudad, la
existente estar en mal estado, la densidad poblacional
que genera condiciones de insalubridad, la ocupación
de las márgenes del rio y vertimiento de desechos
hacia sus cause, entre otras, están relacionados con
la transmisión de enfermedades como el cólera,
la diarrea, la disentería, la hepatitis A, la fiebre
tifoidea y la poliomielitis. Los servicios de agua y el
saneamiento inexistentes, insuficientes o gestionados
inapropiadamente exponen a la población a riesgos
para su salud que pueden prevenirse.
Se obtuvo como resultado de la valoración
28

entre variables que aquellas zonas con problemas
de infraestructura de acueducto y alcantarillado
de la ciudad de Camagüey, son en las que han
incidido e en los últimos años las enfermedades de
origen hídrico, fundamentalmente las diarreicas
agudas y las de origen vectorial, han impactado
negativamente a sus pobladores; las áreas Norte y
Oeste son las más perjudicadas.
Algunos de los grandes desafíos para garantizar
la calidad del agua son prevenir la contaminación
desde el punto de captación hasta las redes de las
viviendas, realizar el tratamiento adecuado de las
fuentes de abasto, caracterizar adecuadamente las
cuencas hidrográficas y realizar un análisis integrado
de la vulnerabilidad de las cuencas hidrográficas y
del ecosistema. Esto no solo contribuirá a reducir
las enfermedades, sino los costos relacionados con
la gestión de la calidad del agua. C
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CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

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29

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico
de inmuebles históricos para la rehabilitación energética.
Caso del archivo histórico general del estado de Sinaloa
Importance of the analysis of the hygrothermal behavior of historic buildings for
energy rehabilitation. Case of the general historical archive of the state of Sinaloa
Recibido: agosto 2020
Aceptado: febrero 2021

Catalina Borbolla Gaxiola1

Resumen

Abstract

El presente artículo tiene como objetivo contribuir
al área de conocimiento sobre el comportamiento
higrotérmico de inmuebles históricos en México, así
como también, exponer la importancia que tienen
este tipo de análisis como una herramienta útil
para llevar a cabo intervenciones de rehabilitación
energética para los inmuebles en cuestión.
Esto con la finalidad de mejorar la eficiencia
energética cooperando con la sustentabilidad de
los centros urbanos y su conservación. Partiendo
de los resultados obtenidos del análisis del
comportamiento higrotérmico de un caso de estudio
sobre un inmueble histórico ubicado en la ciudad de
Culiacán, México, se pretende demostrar cómo por
medio de dicho análisis es posible el diagnóstico de
temperatura y humedad relativa, contribuyendo a la
toma de decisiones sobre las estrategias que podrían
ser utilizadas que ayuden a disminuir el consumo de
energía eléctrica, mientras se mantienen condiciones
higrotérmicas confortables, y se respetan los valores
patrimoniales del inmueble.

This article has as purpose contribute to the area
of knowledge
​​
on the hygrothermal behavior
of historical buildings in Mexico, as well as
expose the importance of this type of analysis
as a useful tool to carry out energy rehabilitation
interventions in this kind of buildings This in
order to improve energy efficiency to cooperate
with the sustainability of urban centers and their
conservation. Based on the results obtained from
the analysis of the hygrothermal behavior of a
case study on a historical buildings with heritage
values ​​located in the city of Culiacán, México, the
aim is to demonstrate how, through the analysis of
hygrothermal behavior, it is possible to diagnose
the hygrothermal conditions, contributing to
decision-making about the strategies that could
be used that help reduce the consumption of
electrical energy, while comfortable hygrothermal
conditions are maintained, and the built heritage
values ​​are respected.

Palabras Claves:
rehabilitación energética; conservación; confort
higrotermico

Keywords:
energy rehabilitation; conservation; hygrothermal
comfort

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Sinaloa; Doctorado Ciudad, Territorio y Sustentabilidad de la Universidad
de Guadalajara; correo: catalinabg91@gmail.com

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

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�Borbolla Gaxiola

INTRODUCCIÓN
Actualmente en México, no está normado que las
acciones para la conservación de los inmuebles
históricos consideren los parámetros de confort
ambiental que requieren los usuarios de acuerdo
a los nuevos usos de estos inmuebles y las
actividades que en ellos se realizan. Así mismo,
tampoco es un requisito regulado la implementación
de sistemas o estrategias para la mejora de la
eficiencia energética. La ley mexicana encargada
de la investigación, protección, conservación,
restauración y recuperación de este tipo de inmuebles,
denominada Ley Federal sobre Monumentos y
Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, no
establece lineamientos en sus artículos referentes
a los monumentos históricos, sobre la importancia
de considerar la rehabilitación energética como
parte fundamental en la conservación de este tipo de
inmuebles. Esto, aunado a los cambios de uso que
sufre el inmueble cuando la función original se
vuelve obsoleta, y la alteración de sus estructuras
técnicas para satisfacer las necesidades de
confort ambiental de los usuarios, ocasiona que
su conservación se dificulte y se presente un
conflicto entre los requerimientos de la actualidad
y el respeto a los valores patrimoniales.
El valor patrimonial atribuido a los inmuebles
históricos ayuda a fortalecer la historia del lugar.
Además, funcionan como puentes que conectan
lugares tangibles y tradiciones culturales intangibles,
por lo que deben ser conservados como patrimonio
de la sociedad (Liudmila y Balkiz, 2019). El
patrimonio se considera un recurso fundamental
en los sistemas urbanos donde las intervenciones
de rehabilitación deberían incluir los elementos
tangibles e intangibles, así como la calidad de
vida de sus habitantes. Por lo tanto, la eficiencia
energética de los edificios ubicados dentro de los
centros históricos es fundamental para garantizar
la comodidad y el bienestar de sus habitantes
(Gregório y Seixas, 2017).
La rehabilitación energética de inmuebles
históricos podría no únicamente mejorar el
consumo energético y los niveles de confort
higrotérmico, también podría convertirse en una
herramienta que permita mejorar su conservación,
puesto que cuando se combina con las políticas
de preservación para edificios dotados de
atributos culturales o históricos, la rehabilitación
arquitectónica retiene y promueve un importante
capital social: el patrimonio construido
32

(Muranim y Ghisi, 2016). Además, puede ser una
alternativa para reducir los impactos ambientales
causados por la industria de la construcción
(Ibídem), no solamente aquellos ocasionados
por las actividades y uso de recursos al realizar
nuevas construcciones, sino también a las
actividades de demolición de las construcciones
existentes (Ibídem). La construcción genera
aproximadamente 136 millones de toneladas de
residuos al año, y aproximadamente la mitad
proviene de la demolición (Yung &amp; Chan, 2012).
La importancia de la rehabilitación energética
de inmuebles históricos puede percibirse en su
contribución a la sustentabilidad en los centros
urbanos, la delación de los valores patrimoniales,
y en extender la vida útil del inmueble al apoyar
su conservación como instrumento que permita un
reúso adaptativo de los inmuebles. No obstante,
De Bouw, Dekeyser, Dubois y Vanhellemont
(2016) han identificado que las intervenciones
de rehabilitación energética en edificaciones
históricas se encuentran determinadas por cuatro
problemáticas principales:
1. La conciliación entre el ahorro energético/
optimización de la comodidad y los valores del
patrimonio es vista como una tarea muy difícil
o inclusive imposible
2. Aún existe un desconocimiento importante
sobre la aplicación de nuevas tecnologías, sobre
el nivel o grado de daño o beneficio que éstas
podrían llegar a generar.
3. Falta investigación sobre el comportamiento
y la reacción de las nuevas tecnologías al paso del
tiempo.
4. La idea más recurrente en la conservación
patrimonial, es que el estado original del
inmueble debe ser restaurado por materiales
y métodos de construcción tradicionales en la
medida que sea posible.
Siendo un obstáculo importante el
desconocimiento en esta área de estudio, ya sea
referente a la aplicación de nuevas tecnologías y
sus beneficios o posibles daños a largo plazo, o al
comportamiento ambiental del inmueble propio
de sus materiales y sistemas constructivos, se
ha visto la necesidad de diseñar estrategias para
la evaluación de los inmuebles históricos, ya
sea a nivel ambiental, de consumo energético,
o midiendo su generación de CO2. Una de estas
estrategias es el análisis del confort higrotérmico.
Este artículo tiene como objetivo exponer la
utilidad del análisis higrotérmico en inmuebles
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

históricos por medio de la monitorización,
como herramienta de evaluación y diagnóstico
del comportamiento ambiental del inmueble,
permitiendo la generación de información para
apoyar la toma de decisiones sobre las intervenciones
necesarias de rehabilitación energética para que las
condiciones ambientales sean las más adecuadas
para los usuarios, promuevan la eficiencia energética
en el inmueble y permitan la conservación de sus
valores patrimoniales.
ESTADO DEL ARTE
El campo de estudio de las rehabilitaciones
energéticas de inmuebles históricos abarca gran
cantidad de temáticas: la eficiencia energética, el
reúso adaptativo de dichos inmuebles, el estudio
de las características de confort ambiental presente
en los espacios interiores, el respeto a los valores
patrimoniales al realizar las intervenciones,
diseño de mecanismos de evaluación para
la toma de decisiones, como lo sugiere la
investigación de López-Zambrano, Canivell y
Calama-González (2019). Claesson y Brostöm
(2016), y Santos, Valenca y Sequeira (2014),
sostienen que en la rehabilitación energética de
edificios históricos existen dos retos principales:
obtener estándares modernos de confort mientras
se preservaba la identidad histórica y cultural.
Mientras investigaciones como las de Epelde
(2015) y Lucchi, Garegnani, Maturi y Moser
(2014) exponen la importancia de la adecuación
de los edificios históricos tomando en cuenta la
estética original del inmueble, señalando como
principal problemática que la apariencia de los
contextos donde se localizan los inmuebles
históricos no es compatible con la apariencia de
nuevas tecnologías, o con la estética y diseño de
las superficies actuales.
Una rehabilitación energética puede componerse
de tres etapas principales: evaluación y diagnóstico
del inmueble, toma de decisiones respecto a las
estrategias a seguir de acuerdo a los lineamientos
de conservación patrimonial, y la evaluación
del desempeño de las posibles estrategias antes
de ser aplicadas, por medio del uso de software
computacionales, para después pasar a la aplicación
real de las estrategias en el inmueble (Borbolla, 2017).
Considerando el objetivo del presente artículo,
se hará énfasis en la revisión de investigaciones
donde fuera considerada la primera etapa, puesto
que la evaluación y diagnóstico del inmueble
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

es fundamental para desarrollar las etapas
consecutivas.
Curtis (2016), propone un enfoque de
reacondicionamiento de inmuebles históricos
donde trabaja con materiales tradicionales y la
estructura existente. Para evaluar el desempeño
térmico de las paredes y otras áreas del inmueble
empleó medidores de flujo de calor in situ, los
cuales son sensores que miden el flujo de energía
a través de una superficie. Evaluar cuánto calor
se pierde a través de paredes externas es clave
para construir simuladores de energía, y es
fundamental para asegurar la calidad y la toma
de decisiones en la implementación de políticas
y diseño de edificios, su construcción y su
renovación (Sassine, 2016).
De acuerdo a Troi (2016), en su mayoría,
las decisiones de reacondicionamiento no
son meramente energéticas, sino económicas,
pero el confort ambiental juega un papel
importante. Presenta tres casos de estudio sobre
el reacondicionamiento de inmuebles históricos,
emplea la monitorización para la evaluación del
consumo de energía y la comodidad del usuario, así
como las condiciones de la estructura del edificio.
Dubois, De Bouw, Vanhellemont, Stiernon y
Trachte (2018) también emplean la monitorización
con redes de sensores inalámbricos conocidos
como data loggers, para modelar el comportamiento
higrotérmico de inmuebles históricos.
Otro ejemplo, es el trabajo de Wessberg,
Leijonhufvud y Brostöm (2016), el cual
consistió en evaluar y comparar tres métodos de
acondicionamiento para interiores. Se requirió
de una monitorización previa para analizar el
clima interior del inmueble, donde se midió la
temperatura y la humedad relativa (Broström, Tor
and Leijonhufvud, Gustaf, 2010). Krus, Kilian
y Pfundstein (2016), analizan distintos tipos de
aislamiento interno para muros, con el fin de
reacondicionar los edificios históricos, para lo
que se necesitó obtener mediciones con sensores
de temperatura, humedad y flujo de calor.
Para la evaluación y diagnóstico del
comportamiento higrotérmico de inmuebles
patrimoniales, también se combinan métodos.
Muñoz, León y Navarro (2014), para el diseño
y evaluación de un sistema de climatización que
mejore las condiciones de confort térmico y la
preservación del patrimonio (bienes muebles) de
estos edificios, se apoyaron de la monitorización
y de modelos informáticos de simulación.
33

�Borbolla Gaxiola

Espinoza, Quesada, Calle y Ortiz (2019), evalúan
los estándares de eficiencia energética y la
calidad del ambiente de viviendas patrimoniales.
Combinaron el uso de encuestas y entrevistas
sobre la percepción del ambiente interior y el
confort higrotérmico, coincidiendo la información
recopilada con datos obtenidos por medio de
monitorización de variables ambientales con
equipos instalados en el sitio.
Las rehabilitaciones energéticas de inmuebles
históricos se fundamentan por medio de tres
principios: la mejora en el consumo energético
considerando los parámetros de confort ambiental,
realizar las adecuaciones necesarias intentando
respetar lo más posible a la estética original del
inmueble, para contribuir a la conservación de
los valores patrimoniales intrínsecos a dichos
inmuebles. La evaluación y diagnóstico del
comportamiento higrotérmico de los espacios
interiores es considerada una etapa de gran
importancia, y ya sea combinando métodos de
análisis y recopilación de información, el uso
de instrumentos de medición in situ se presenta
como un método que otorga resultados confiables,
al que múltiples investigadores suelen recurrir.
La relación entre eficiencia energética, las
condiciones higrotérmicas y el respeto a los
valores patrimoniales
La importancia del estudio de las condiciones
higrotérmicas de inmuebles históricos al
realizar una rehabilitación energética, puede ser
señalada en relación a la eficiencia energética,
y su contribución a la conservación de estos
inmuebles por medio del respeto de sus valores
patrimoniales. Egusquiza, Prieto, Izkara y Bejar
(2018) sostienen que la forma en que los edificios
históricos abordan las condiciones ambientales
para proporcionar condiciones de confort a los
usuarios debe considerarse parte de su valor
cultural y patrimonio técnico.
Rehabilitación energética se entiende como
"el conjunto de actuaciones para la adecuación
del parque edificatorio existente que tienen como
finalidad mejorar su comportamiento energético"
(Granados, 2014, p. 04). No obstante, la
rehabilitación energética de inmuebles históricos,
debe tener por objetivo respetar los valores
patrimoniales que tienen este tipo de inmuebles.
La eficiencia energética, es definida por el
Consejo Mundial de Energía como “una reducción
34

en la energía utilizada para un servicio de energía
dado (calefacción, iluminación, etc.) o nivel de
actividad” (World Energy Council, 2014: 03). La
Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la
Energía menciona que la eficiencia energética son
“todas las acciones que conlleven a una reducción,
económicamente viable, de la cantidad de energía
que se requiere para satisfacer las necesidades
energéticas de los servicios y bienes que demanda
la sociedad” (p. 26). Puede ser entendida como el
uso de la energía para satisfacer las necesidades
de confort de las personas, apoyándose de las
tecnologías para disminuir la cantidad empleada.
Las necesidades de confort de las personas
se presentan cuando nuestro cuerpo percibe
sensaciones físicas, estas pueden ser traducidas por
el cerebro como placenteras o no placenteras. Se
determinan por una serie de factores, y, cuando existe
una predominancia de sensaciones placenteras, se
dice que las personas se encuentran en confort.
El confort de un ambiente dependerá de dos
particularidades: los parámetros ambientales de
confort y de los factores de confort del usuario
(Serra y Coch, 1995). Los parámetros ambientales
son aquellas características físicas y ambientales
de un espacio, las cuales son clasificadas
en específicas y generales. Los parámetros
específicos, pueden ser térmicos, acústicos o
visuales, generando el confort acústico, confort
visual y confort climático, el cual se divide en
calidad del aire y en confort térmico. Este se
convierte en un factor de gran importancia que
interviene en la comodidad de las personas, por lo
tanto, el confort higrotérmico sería fundamental
buscar lograr un espacio confortable (Ibídem).
González Licón (2006) define al confort térmico
como las condiciones de bienestar de las
personas, desde el punto de vista de equilibrio
con las condiciones de temperatura y humedad de
un sitio determinado.
Por lo tanto, el confort higrotérmico resulta
fundamental para el uso de cualquier espacio de
forma eficiente y satisfactoria, siendo un aspecto
que definiría el aumento o disminución del uso
de energía, y la instalación de mecanismos de
enfriamiento o calefacción. No obstante, estas
variables podrían ser reducidas empleando
estrategias de diseño pasivas y conociendo las
condiciones de confort aceptables por los
usuarios (Attia &amp; Carlucci, 2015, citado por
Jara, 2015). Sin embargo, las obligaciones para
el confort térmico podrían entrar en conflicto con
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

las de conservación de los inmuebles históricos,
y por lo tanto se necesitaría llegar a un equilibrio
(Muñoz et al., 2014). Es justo en este aspecto
donde se sitúa gran parte del debate referente a la
rehabilitación energética de inmuebles históricos.
Josep Ballart (2002) menciona que al
patrimonio histórico tiene tres valores distintos: El
valor de uso, el valor formal, y el valor simbólico
significativo. Aloïs Riegl (1987) sostiene que los
inmuebles patrimoniales presentan cinco valores:
el de la antigüedad, el histórico, el rememorativo
intencionado, el instrumental y el artístico.
El respeto de estos, se logra por medio de la
conservación, entendida como "todas aquellas
medidas o acciones que tengan como objetivo
la salvaguarda del patrimonio cultural tangible,
asegurando su accesibilidad a generaciones
presentes y futuras" (ICOM, 2008: 01).
El reto reside en buscar aquellas medidas o
acciones por medio de las cuales sea posible la
delación de los valores patrimoniales, sin embargo,
se requiere adaptar los inmuebles históricos
para los usos actuales, donde la presencia de un
confort higrotérmico es fundamental. Al realizar
estudios sobre el comportamiento higrotérmico de
inmuebles históricos se estaría contribuyendo a la
generación de evidencia e información útil para la
toma de decisiones sobre las acciones a realizar.

METODOLOGÍA
Siendo el objetivo del presente artículo mostrar la
importancia de realizar análisis higrotérmicos en
inmuebles históricos como una herramienta clave
en la toma de decisiones para su conservación,
se muestra la metodología empleada en un caso
de estudio ubicado en Culiacán, México, zona del
país con clima tipo BS1(h')w, el cual corresponde
a climas cálidos y muy cálidos, con temperatura
media anual mayor a 18°C, y por su humedad se
clasifica como clima semiárido, con un régimen
pluvial de lluvias en verano.
Fue analizado el edificio del Archivo
Histórico General del Estado de Sinaloa, cuya
construcción data del periodo colonial. Construido
originalmente de una sola planta con muros de
adobe, actualmente se dispone en dos plantas
compuesto por sistemas constructivos variados,
tanto antiguos como actuales, con una tipología
de patio central (Figura 1). La envolvente de la
edificación está compuesta de mampostería de
ladrillo de dimensiones 07 x 24 x 40 cm., con
aplanado de mortero de cal arena. Gran parte de
los muros que conforman el inmueble, tienen un
espesor que va de los 45 cm a los 65 cm.

Figura 1. Plantas arquitectónicas baja y alta, del inmuebles caso de estudio

Fuente: Elaborado por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

35

�Borbolla Gaxiola

El sistema constructivo de la losa de entrepiso
actualmente es una mezcla entre viguería con
tapa de ladrillo y una losa de concreto aligerada,
con espesor de 15 a 20 cm. La losa de azotea
presenta un sistema constructivo de vigueta y
bovedilla. Referente a la dimensiones de los
espacios interiores del inmueble, la planta baja
cuenta con una altura de piso a entrepiso de 5.45
m., y la segunda planta de piso a techo tiene una
altura de 4.65 m. No obstante, con la instalación
de entrepisos de falso plafón, para la colocación
de sistemas de enfriamiento y de instalaciones
sanitarias e hidráulicas, se cuenta con una altura
de piso a entrepiso de 2.68 m. en planta baja, y
2.69 m. de altura en planta alta.
Para realizar el análisis higrotérmico, se
comenzó por realizar una macro y una micro
localización. Por medio de la macro localización
se recopiló información referente al clima,
vientos dominantes y asoleamiento de la zona de
estudio, empleando la herramienta The weather
tool, donde se obtuvo que los vientos dominantes
tienen una dirección predominante hacia el oeste
y suroeste. Con respecto al asoleamiento, el sol
mostró un recorrido con inclinación hacia el sur.
Para lo obtención de la información sobre el tipo
de clima (Figura 2), se recurrió tanto a la consulta
del Atlas Nacional de México (1990-1992), el
cual está basado en el sistema de clasificación
climática de Köppen modificada por Enriqueta
García. Con la herramienta Meteonorm fue
posible obtener información para definir las
temperaturas medias mensuales durante el año en
Culiacán (Figura 02). Así mismo, se determinaron
los tres meses correspondientes a la temporada
más caliente y tres meses de la temporada más
fría (Figura 2), lo cual fue útil para definir los
meses en los cuales se realizarían las mediciones

de temperatura y humedad relativa, necesarias
para el análisis higrotérmico.
La micro localización permitió analizar las
condiciones de asoleamiento y vientos dominantes,
utilizando la herramienta The weather tool, con
respecto a la orientación del inmueble, la cual es
hacia el sur. Para el estudio del asoleamiento, se
realizó un análisis de la posición del sol durante
los solsticios y equinoccios, tomando la posición
solar a las 12:00 p.m., por medio de lo que se
determinó que el recorrido solar durante todo el
año presenta una inclinación predominante hacia
el sur. El análisis de los vientos dominantes se
realizó para obtener la variación de dirección
de los vientos dominantes durante las cuatro
estaciones del año, y posteriormente compararlo
con la orientación del inmueble. Este análisis
mostró una predominancia de los vientos
provenientes desde el sur, lo cual, comparada con
la orientación del inmueble, resultaría favorable
para generar ventilación natural.
Para la recopilación de los datos de temperatura
del aire y humedad relativa del inmueble, se recurrió
a la monitorización por medio de medidores
in situ, puesto que de acuerdo a la revisión del
estado del arte, este método resulta adecuado
para obtener datos confiables. La monitorización
se llevó a cabo en dos periodos distintos, con un
mes de duración cada uno, las veinticuatro horas
del día. Estos periodos fueron elegidos de acuerdo
a las temperaturas medias mensuales que se
presentan en Culiacán, con lo que se seleccionaron
dos meses, uno en la temporada cálida y otro en
la temporada fría, siendo los meses de agosto y
febrero respectivamente. Así mismo, el periodo de
análisis de las monitorizaciones dependerá tanto
del clima, como de la disponibilidad de tiempo
y la facilidad para colocar los equipos en los

Figura 2. Temperaturas medias mensuales durante el año en Culiacán

Fuente: Elaborado por el autor

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CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

espacios. En este caso, se propone un periodo de
monitorizaciones considerado long-term.
Los instrumentos empleados fueron herramientas
de medición llamados data loggers (HOBOS y
HOBOS Pro v2), utilizando tres medidores interiores
y un medidor exterior. Además, fueron utilizados
datos de los mismos periodos monitoreados, de
una estación meteorológica local para realizar
comparación de datos. Para la selección de
los espacios interiores donde se colocarían los
medidores, se buscaron aquellos que se encontraran
en funcionamiento, que no contaran con ningún
tipo de acondicionamiento artificial, y que tuvieran
distintas orientaciones, seleccionado así tres espacios
interiores y uno exterior (Figuras 3 y 4 p. 38).
Los medidores interiores fueron colocados
entre 1.70 m. y 1.90 m. de altura para interferir
lo menos posible con las actividades diarias
realizadas en el inmueble (Becerra-Santacruz y
Lawrence, 2016), y se buscó que su colocación
no estuviera cerca de corrientes de aire, en un
sitio donde no recibiera rayos solares directos,

ni cerca de aparatos electrónicos que generen
calor, puesto que esto podría afectar y alterar las
mediciones. Así mismo, se colocó un data logger
en la azotea durante el mes de agosto, mientras
que en el mes de febrero fue colocado en el patio
central, para la obtención de datos el microclima
exterior del inmueble.
Para realizar la validación de los data
loggers y asegurar la confiabilidad de los datos,
se siguió el método expuesto por Becerra
(2016), colocando los medidores en una
habitación cerrada, sobre una superficie plana
a una altura de aproximadamente 1 metro, con
una separación de 20 centímetros entre cada
uno, tomando mediciones durante un día cada
hora, los datos obtenidos nunca se tuvieron una
diferencia, de un Data logger a otro, de más de
0.5 grados centígrados, lo cual se encuentra
dentro del parámetro establecido. Con esto
fue posible comprobar que las herramientas se
encontraban con un funcionamiento adecuado
para realizar los monitoreos.

Figura 3. Localización de los data loggers en el mes de agosto

Fuente: Elaborado por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

37

�Borbolla Gaxiola

Figura 4. Localización de los data loggers en el mes de febrero

Fuente: Elaborado por el autor

RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Una vez recopilados los datos, estos fueron
tratados para obtener promedios por hora, tanto
de la temperatura del aire, como de la humedad
relativa. Para la obtención del índice de confort,
se siguió el modelo de Mauricio Roríz (2003),
por medio del cual es posible obtener el rango de
confort adaptativo por hora. Se seleccionó este
modelo como el indicado por que brinda un rango
de confort variable durante el día, a diferencia
de otros modelos donde se establece un rango de
confort estable, lo cual resulta importante puesto
que en cualquier ambiente interior o exterior, se
presenta una variabilidad temporal, es decir, no se
tiene una temperatura fija durante todo el día.
Se presenta una franja de tolerancia de + -2.5°
C, y suponiendo que la variación de la línea de
confort corresponda al 40% de la amplitud de
38

la variación externa, se determina una zona de
confort variable de una amplitud de 5°C, con un
límite superior y uno inferior. Con esto, se puedo
determinar los periodos de superávit y los periodos
en confort en las temperaturas obtenidas en los
diferentes espacios, durante las dos temporadas
(Figuras 5 y 6 p. 39).
Para el análisis de la humedad relativa, el
parámetro de confort seguido es el expuesto en la
versión vigente del RITE, donde se especifica que
para condiciones interiores, en verano la humedad
relativa deberá encontrarse entre un 45-60%, y en
invierno deberá ser de 40-50%. Los resultados
del análisis de humedad relativa se muestran
sintetizados en dos gráficas correspondientes al
mes de agosto y febrero (Figura 7 y 8 p. 40), se
muestran los promedios por hora durante cada
mes, y se comparan con la franja de humedad
relativa confortable.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

Figura 5. Gráfica de análisis de temperaturas con respeto a la zona de confort adaptativo durante agosto

Figura 6. Gráfica de análisis de temperaturas con respeto a la zona de confort adaptativo durante febrero

Fuente: Elaboradas por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

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�Borbolla Gaxiola

Figura 7. Análisis de la humedad relativa en agosto, de acuerdo a los porcentajes de humedad relativa

Figura 8. Análisis de la humedad relativa en febrero, de acuerdo a los porcentajes de humedad relativa

Fuente: Elaboradas por el autor

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CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

Se obtiene que, tanto la temperatura del
aire como la humedad relativa en el interior
del inmueble (Hobo AH-01, Hobo AH-02 y
Hobo AH-03) presentan un comportamiento
constante, donde la temperatura del aire en su
mayoría muestra variaciones de 1 °C. El espacio
interior donde se presenta mayor variación de
temperatura y datos más elevados durante el día,
es el ubicado con orientación sur (Hobo AH-01),
mismo que por su orientación registra mayor
incidencia de rayos solares. Sin embargo, es el
espacio que presenta mediciones de humedad
relativa confortable durante todo el día. En los
espacios donde se colocaron los medidores Hobo
AH-02 y Hobo AH-03, se recopilaron datos que
muestran que el porcentaje de humedad relativa
se encuentra en el límite superior, y en algunos
casos por fuera de este.
Con respecto a la información recopilada
con el Hobo AH-04, referente al microclima
exterior del inmueble, este muestra que el
comportamiento de la temperatura del aire
presenta un comportamiento similar al de la
estación meteorológica, pero con una curva de
variación menos pronunciada. Mientras que la
humedad relativa durante el mes de agosto, si bien
es un comportamiento similar al de la estación
meteorológica, los datos presentan una curva
más pronunciada que la estación meteorológica.
La humedad relativa en el interior durante el mes
de agosto se encuentra en un rango confortable
de 9:00 a.m. a 8:00 p.m. aproximadamente.
Durante el mes de febrero no fue posible
obtener datos de humedad relativa de la estación
meteorológica, no obstante, de acuerdo a los
comportamientos anteriores, la humedad relativa
de la estación meteorológica podría presentar un
comportamiento similar a la del Hobo AH-04, la
cual se encuentra fuera del rango de confort.
Es importante señalar que el horario
operacional del inmueble se extiende de 9:00
a.m. a 8:00 p.m. aproximadamente, realizándose
actividades en su mayoría sedentarias. Esta
información resulta relevante puesto que el
comportamiento de la temperatura del aire en
Hobo AH-01, Hobo AH-02 y Hobo AH-03,
de acuerdo al rango de confort adaptativo, se
encontraría dentro de este rango durante la mayor
parte del horario operacional del inmueble.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Diagnóstico del comportamiento higrotérmico
del inmueble
Referente a la variable temperatura del aire, se
encontró que, de acuerdo al rango de confort
adaptativo, existe un sobrecalentamiento en el
interior, no obstante, es importante considerar
el horario operacional del inmueble, puesto que
la mayor parte del superávit se presenta fuera
de este horario. Si bien se presenta necesidad de
enfriamiento tanto en la temporada cálida como en
la temporada fría, las horas que se requiere enfriar
de acuerdo al horario de operación del inmueble
son muy pocas. Tomando esto en consideración,
podría disminuirse el uso de los sistemas de
enfriamiento durante el día, lo cual contribuiría a
minimizar el gasto energético del inmueble.
Por otro lado, los espacios interiores que
cuentan con orientación sur muestran un aumento
de la temperatura del aire en el interior del
inmueble, atribuible a la incidencia de los rayos
solares por la falta de estrategias para minimizar
las ganancias solares por los vanos. Se requiere
proteger contra la incidencia de los rayos solares
para disminuir la temperatura.
Referente a la variable de humedad relativa, en
el mes de agosto correspondiente a la temporada
cálida, se presenta necesidad de deshumidificar
en su mayoría, con excepción de los espacios
con orientación sur, donde se cuenta con buena
ventilación y mayor incidencia de los rayos
solares.
De acuerdo al diagnóstico obtenido por medio
del análisis higrotérmico, y de acuerdo a King
(1994) y Fuentes (s.f.), se proponen posibles
estrategias a implementar en el inmueble que
minimicen el flujo conductivo de calor, minimicen
las ganancias solares y favorezcan el flujo del
viento, considerando que el problema principal
que se tiene es el sobrecalentamiento, la falta de
ventilación natural, y humedad. Obteniendo la
siguiente lista:
·
Implementación de aleros y parteluces
en fachadas
·
Uso de tragaluces con control solar en
verano
·
Sistema de aislamiento térmico con
poliuretano expandido en muros
·
Instalación de aislamiento en cubierta
(Barro Kappa)
·
Ventilación cruzada
·
Colocación de deshumidificadores
41

�Borbolla Gaxiola

·
Colocación de plantas deshumidificadoras
·
Paneles solares de celdas fotovoltaicas
No obstante, al tratarse de un inmueble
histórico con valores patrimoniales que además
se encuentra protegido por una ley federal, resulta
necesario evaluar estas estrategias respecto al
respecto de los valores patrimoniales. Se siguió
el método utilizado por el estándar Europeo
prEN 16883:2015, el cual considera el respeto
al patrimonio como una categoría de evaluación,
tomando en cuenta tres apartados: el impacto
de los materiales, el impacto visual, el impacto
espacial de las estrategias.
Así mismo, se le realiza una modificación,
agregando un apartado para determinar el
cumplimiento de la Ley federal sobre monumentos
y zonas arqueológicos, artísticos e históricos. Son
retomados de lo establecido en el artículo 45 del
Reglamento de la Ley federal sobre monumentos
y zonas arqueológicos, artísticos e históricos: No
afecta el estado de conservación de los elementos
arquitectónicos, y El funcionamiento de las
instalaciones y servicios no altera ni deforma los
valores del monumento. Es importante señalar
que, este método se sustenta en un criterio de
evaluación subjetivo, por lo cual se recomienda
someter aquellas estrategias que suponen una
intervención mayor en el inmueble, a evaluaciones
adicionales que corroboren su idoneidad.
En este caso, las estrategias de sistema de
aislamiento térmico con poliuretano expandido en
muros, y la instalación de aislamiento en cubierta,
se evaluaron por medio del uso de una herramienta
computacional de simulación llamada EnerHabitat, la cual realiza una simulación numérica
de transferencia de calor dependiente del tiempo,
y permite comparar el desempeño térmico de
sistemas constructivos de techos y muros de la
envolvente del inmueble.
Referente al sistema de aislamiento térmico
con poliuretano expandido en muros, se encuentra
que, al contar con muros de grandes espesores en el
sistema constructivo actual, al agregarle un sistema
aislante de 0.15 m. a 0.20 m., no se podrá observar
un cambio en el desempeño térmico del sistema
constructivo. Podría necesitarse un sistema aislante
con mayores espesores, sin embargo, esto no es
recomendable ya que modificaría las dimensiones
de los espacios, alterando la percepción visual y
el espacio de trabajo (Borbolla, 2017). Respecto al
aislante térmico en azotea, se propone el material
denominado Barro Kappa, el cual está elaborado
42

de barro natural, y es sobrepuesto en la azotea
creando una capa térmica que aísla el calor.
Con la simulación, el sistema constructivo
propuesto con el aislante térmico presenta un
comportamiento lineal, encontrándose durante todo
el día dentro de la zona de confort sin cambios bruscos
de temperatura, al contrario del comportamiento que
presenta el sistema constructivo actual, por lo cual,
el aplicar este material aislante en la losa de azotea
podría ser beneficioso en el comportamiento térmico
del inmueble, puesto que se puede observar una
disminución de temperatura. Por otro lado, al ser
un material de fácil instalación y con un criterio de
reversibilidad, se recomienda el uso de este (Ibídem).
En este sentido, se concluye que pueden ser
utilizados métodos pasivos para evitar la ganancia
de calor y favorecer las pérdidas de este (Fuentes,
s.f.). Algunas estrategias pasivas recomendables
serían hacer uso de la ventilación cruzada con
ventanas operables que den a patios interiores,
implementación de aleros y parteluces en fachadas,
uso de vegetación en patios interiores para
sombreado y deshumidificación, uso de tragaluces
con control solar en verano, e instalación de
aislamiento en azotea (Borbolla, 2017).
CONCLUSIONES
La rehabilitación energética de inmuebles históricos
es el equilibrio entre eficiencia energética,
confort de los usuarios y respeto a los valores
patrimoniales. Es importante continuar generando
datos e información respecto al comportamiento
higrotérmico de los inmuebles históricos, como
primer paso para evidenciar la necesidad de
considerar esta clase de intervenciones.
El caso de estudio muestra que se podrían
alcanzar temperaturas confortables de acuerdo
al tipo de actividades que se realizan en el
edificio, por medio de estrategias pasivas y
poco invasivas. No obstante, se está recurriendo
a la instalación de sistemas de enfriamiento,
que representan parte importante del consumo
energético del inmueble, y que contribuyen al
deterioro de este. Así mismo, se debe señalar si se
quiere mejorar las condiciones higrotérmicas de
este tipo de inmuebles, mientras se respeten los
valores patrimoniales y se disminuya el consumo
energético, es importante combinar los análisis
higrotérmicos con otro tipo de análisis que ayuden
a encontrar las estrategias más adecuadas para la
conservación del inmueble.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

El análisis del comportamiento higrotérmico
de inmuebles históricos como una etapa en el
proceso de rehabilitación energética resulta una
herramienta clave para la toma de decisiones que
contribuyan a la mejora de la eficiencia energética,
permitiendo que este tipo de inmuebles formen
parte de las medidas de adaptación y mitigación
para combatir el cambio climático en las ciudades,
y evitando que se realicen intervenciones que se
encuentren en conflicto con la conservación de
los inmuebles históricos, logrando llegar a un
equilibrio sumamente necesario. En este sentido,
si bien se necesita generar más información en
esta área de estudio, debido a las características
particulares de cada inmueble, se presenta como un
nicho de estudio útil en el campo de la conservación
patrimonial que traería beneficios importantes y
necesarios a nivel ecológico y arquitectónico. C
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CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

45

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México
Infrastructure and social sustainability in the face of multiculturality along the
northern border of Mexico
Recibido: mayo 2020
Aceptado: febrero 2021

Berenice Vizcarra1
Alejandro José Peimbert Duarte2

Resumen

Abstract

La suma de dos problemáticas que inciden en la
disponibilidad de vivienda y cobertura de equipamiento
e infraestructura, demanda estrategias enmarcadas en
la planeación urbana sostenible. Este es el caso de
Mexicali, urbe fronteriza con los EUA que, por un
lado, afronta las repercusiones de las actuales crisis
migratorias y, por el otro, denota un desequilibrio
en su densidad poblacional, con énfasis en el
despoblamiento de Pueblo Nuevo, un barrio
fundacional de esta capital mexicana. El objetivo de
este estudio es establecer lineamientos, con base en
la Nueva Agenda Urbana, Hábitat III, que aborden
el fenómeno desde su naturaleza local, pero con una
perspectiva global, ajustables para su aplicación
en otros contextos con problemáticas migratorias
similares. Para ello se analizaron aspectos tanto
socioculturales como del medioambiente urbano,
inscritos en el sector fundacional de Mexicali,
en busca de la intervención de este entorno con
valor patrimonial, bajo el sustento de que: tanto
los espacios habitacionales, como el equipamiento
e infraestructura fronteriza, adecuados al entorno
multicultural y basados en un desarrollo social
sostenible, contribuyen en mejorar las condiciones
de vida de los migrantes deportados o en tránsito
por un desplazamiento forzado, como la de los
residentes originarios.

The sum of two problems that affect the availability
of housing and coverage of equipment and
infrastructure, demands strategies framed in
sustainable urban planning. This is the case of
Mexicali, a border city with the United States that,
on the one hand, faces the repercussions of the
current migratory crises and, on the other, denotes an
imbalance in its population density, with emphasis
on the depopulation of Pueblo Nuevo, a founding
neighborhood of this Mexican capital. The objective
of this study is to establish guidelines, based on
the New Urban Agenda, Habitat III, that address
the phenomenon from its local nature, but with a
global perspective, adjustable for its application
in other contexts with similar migratory problems.
For this, both cultural and urban environment
aspects, registered in the foundational sector of
Mexicali, were analyzed, seeking the intervention
of this environment with heritage value, under the
assumption that: both the residential spaces, and the
border equipment and infrastructure, adapted to the
multicultural environment and based on sustainable
social development, they contribute to improving
the living conditions of migrants deported or in
transit through forced displacement, such as that of
native residents.

Palabras Claves:
multiculturalidad; frontera; planeación urbano
sostenible

Keywords:
multiculturalism; border; sustainable urban planning

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California; Doctora en Planeación y Desarrollo Sustentable de la
Universidad Autónoma de Baja California; correo: arq.berenicevizcarra@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California; Doctor en Estudios Socioculturales y Arquitecto por la
Universidad Autónoma de Baja California; correo: alejandro.peimbert@uabc.edu.mx

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

47

�Vizcarra, Peimbert Duarte

INTRODUCCIÓN: EL CONTEXTO URBANO
Y SOCIAL DE MEXICALI, MÉXICO
Al ser la entidad federativa septentrional de
México y estar próximo a metrópolis como
Tucson en Arizona, Las Vegas en Nevada, así
como Los Ángeles y San Francisco en California,
el territorio de Baja California es un espacio de
tránsito humano, material, cultural y monetario
continuo. El vínculo que comparte éste con los
Estados Unidos de América (EUA), no solo
se debe a la contigüidad de su localización
geográfica, sino que corresponde principalmente
a una conformación histórica conjunta, basada
en intercambios sociales, económicos y de
tradiciones que se han producido a lo largo del
siglo XX y XXI.
De manera que, las ciudades fundacionales de
Baja California –Ensenada, Tijuana, y Mexicali–
cuentan con una composición multicultural en cuyos
orígenes, a principios del siglo XX, cohabitaban
mexicanos, estadounidenses, chinos, hindús e
incluso una notable comunidad rusa –resultado de
la comunicación marítima con el Pacífico–, además
de los grupos indígenas nativos.
En la actualidad, los vínculos socioeconómicos
los proporcionan los transmigrantes o commuters,
“personas que viven en la franja fronteriza entre

México y Estados Unidos y que diariamente se
desplazan a uno u otro país por motivos laborales"
(Corona, Cruz y García, 2008: 50). En el año
2000, Baja California registró el mayor porcentaje
nacional de población transmigrante con 4.8%, de
los cuales el 54.8% residió en Tijuana y el 36.3%
en Mexicali (Corona, Cruz y García, 2008).
Asociado a lo anterior, en el año 2010 el 94%
de las migraciones procedentes de Baja California
tuvieron como destino EUA, cuando la media
nacional es de 89% (INEGI, 2010). Mientras que,
en el año 2015, del total de habitantes registrados
en Mexicali –ciudad capital de este estado– el
32.7% correspondió a población nacida en otra
entidad o país (INEGI, 2016). Por su parte, la
Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica
del año 2018 señaló que el 40% de las personas
nacidas en otro país se concentran en las entidades
fronterizas (INEGI, 2018); finalmente, el Censo de
Población y Vivienda más reciente muestra que la
población total inmigrante en Baja California es de
1’463,949 personas, lo que corresponde al 38.84%
de la población total en el estado (INEGI, 2020).
Particularmente, las tres secciones que
conforman el sector fundacional de la ciudad
de Mexicali (ver Figura 1) han sido definidas
por diversas dinámicas internacionales, entre
las que destacan, dentro de la Primera Sección,

Figura 1. Sector fundacional de Mexicali

Fuente: Elaborado por el autor, a partir de Google Earth, 2020

48

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

el trazo urbano diseñado por el ingeniero
norteamericano Charles Rockwood –y no por
urbanistas mexicanos–, así como la disposición
de bares, restaurantes, hoteles, cines y comercios
afines, como consecuencia de la Ley Seca; en la
Segunda Sección, el asentamiento de empresas
norteamericanas, previo a la expropiación agraria,
además de ubicarse la cabecera del gobierno
municipal y estatal hasta la década de 1980, y más
actualmente, la creación de un corredor urbano
destinado al turismo médico; mientras que en la
Tercera Sección se fundó un barrio obrero para ser
habitado por la mano de obra de las compañías y
comercios ubicados en las dos secciones previas,
así como trabajadores agrarios del Valle Imperial
y otras zonas de California.
Si bien la Primera y Segunda Sección del
sector fundacional de Mexicali cuentan con una
fuerte carga histórica y patrimonial, esencia que
se tiene contemplado rescatar y mantener dentro
de las estrategias de planeación urbana sostenible
aquí propuestas, la Tercera Sección se distingue
por el sentido de identidad generado por su propia
condición de espacio habitacional y reflejado
en el cambio de nombre pues, mientras los dos
primeros conservan su nomenclatura, a este
polígono ubicado al poniente del sector histórico
de Mexicali se le otorgó el nombre de Pueblo
Nuevo, aludiendo que se trataba de un conjunto
nuevo –con todo lo que esto involucra– con
respecto al resto del asentamiento fundacional.
La constitución del barrio de Pueblo Nuevo
tuvo en principio dos finalidades fundamentales:
uno, regularizar los asentamientos informales
que hasta entonces predominaban en la zona,
por tanto, un procedimiento de política local;
dos, dar cabida a la creciente población migrante
que arribaba de otras regiones del país en busca
de oportunidades de trabajo, es decir, un efecto
económico y de política nacional e internacional
(Güicho, 1999).
Es así como el barrio de Pueblo Nuevo
ha sido desde su origen un receptáculo de
foráneos, en virtud de brindarles habitabilidad.
Si bien con el paso del tiempo esta cualidad ha
estigmatizado al barrio como una zona peligrosa,
destinada a personas con bajos recursos e,
incluso, lejana –a pesar de encontrarse a 1 km
de la garita internacional, puerta de acceso
desde EUA, la percepción de lejanía denota
una intención de segregación social–, lo cierto
es que este polígono cuenta con más y mejores
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

servicios públicos que la mayoría de las colonias
residenciales en la periferia.
Calles pavimentadas, señalamientos viales,
banquetas definidas, luz pública, alcantarillado y
drenaje, servicio de recolección de basura, parques
y centros deportivos, centros de salud, escuelas
públicas y privadas, predios amplios y en desuso,
se encuentran en riesgo de ser subutilizados por
el paulatino despoblamiento del barrio, al mismo
tiempo que resultan un punto de ventaja para la
implementación de una estrategia de planeación
urbano sostenible que apoye el desarrollo de
infraestructura para la multiculturalidad en la
frontera norte de México.
PLANTEAMIENTO DE DOS
PROBLEMÁTICAS:
LA CRISIS MIGRATORIA EN LA CIUDAD
Y EL DESPOBLAMIENTO DEL BARRIO
DE PUEBLO NUEVO
Las relaciones binacionales son siempre
complejas y llenas de aristas, con vistas a
establecer beneficios políticos y económicos,
pero pocas veces conscientes de las repercusiones
sociales. Como ciudad fronteriza, Mexicali no se
ve exenta de esto. He aquí el planteamiento de la
primera problemática (ver Figura 2 p. 50).
Por un lado, a decir del departamento de
aduanas y protección fronteriza de EUA, el
cruce internacional entre Mexicali y su hermano
poblado de Calexico, con sus dos puntos de
acceso urbano, es catalogado como el tercer
puerto terrestre más activo de California (U.S.
Customs and Border Protection, 2015), así como
el principal punto de entrada en California para
los trabajadores agrícolas de temporada (U.S.
Customs and Border Protection, 2019).
Al mismo tiempo, el municipio de Mexicali
cuenta con una tercera garita, considerada como
uno de los destinos más seguros de toda la frontera,
por lo que cada invierno arriba un gran número
de adultos mayores, con fines vacacionales,
provenientes de Canadá y EUA, llamados
coloquialmente como “pájaros de la nieve”. Este
puerto se ubica en la frontera con Arizona, en la
delegación Vicente Guerrero, también conocida
como Los Algodones o Molar City, esto último por
su importante turismo médico con especialidad en
la odontología, convirtiéndolo en un punto de alta
concentración económica en la región (Adams,
Snyder, Crooks y Berry, 2018).
49

�Vizcarra, Peimbert Duarte

Figura 2. Primera problemática, la crisis migratoria
en Mexicali

Fuente: Los autores, 2020

Por el otro lado, diversas fuentes anotan que
las primeras décadas del siglo XXI fue un periodo
con una recepción significativa de deportados
hacia Mexicali derivado de las cambiantes
circunstancias internacionales. Por ejemplo,
durante el último año del periodo presidencial de
Barack Obama, se registró que, en promedio, cada
día un autobús de la U.S. Border Patrol dejó entre
60 y 100 migrantes indocumentados en la garita
poniente, situada en el sector fundacional de
Mexicali (Ruvalcaba, 2016); mientras que, al año
fiscal siguiente, el U.S. Immigration and Customs
Enforcement reportó un descenso del 13% en
deportaciones, debido a las nuevas políticas sobre
detención del inmigrante implementadas por
Donald Trump (Redacción AN, 2017). Del mismo
modo, se ha anunciado la deportación de cientos
de inmigrantes tan solo en las primeras semanas
de gobierno de Joe Biden (Vilchis, 2021).
Si bien las condiciones e índices de deportación
se encuentran en constante variación, lo cierto es
que el fenómeno permanece e incide directamente
en las capacidades de recepción de ciudades
medias fronterizas como Mexicali que, además
de las mencionadas deportaciones provenientes
de EUA, es destino de otros movimientos
migratorios en el mundo. Caso de ello se suscitó
a partir de marzo de 2016, cuando se dio una
significativa llegada de migrantes haitianos y
50

afrodescendientes a la frontera noroeste de México
(Haro, 2016), agravando la crisis migratoria de ese
año. Cabe especificar que la movilización antes
mencionada se remonta a aquel terremoto que
sacudió Haití en enero de 2010. En ese entonces
varios países de Latinoamérica brindaron refugio
a miles de desplazados, en especial Brasil; sin
embargo, ante la crisis económica que desde 2014
empezó a sufrir este país, tanto haitianos como
africanos quedaron desempleados. Muchos de
ellos partieron hacia EUA, siendo Mexicali un
punto de cruce.
De manera más constante, es necesario
mencionar los arribos del llamado “Triángulo del
Norte”, referencia de los países centroamericanos
de Guatemala, Honduras y El Salvador. La
Agencia de la ONU para Refugiados señala que,
hasta el 2018, en el mundo se contabilizaron
353,210 refugiados y solicitantes de asilo salientes
de esta zona; el motivo, la creciente violencia e
inseguridad por parte de organismos criminales
–coludidos con la policía– que hacen imposible
vivir ahí y necesario movilizarse a cualquier otro
lugar del mundo que, por proximidad, destacan
como opción México y EUA (ACNUR, 2020).
Todo lo anterior ha motivado el surgimiento
de iniciativas derivadas de asociaciones civiles
para ofrecer atención a los migrantes, refugiados y
deportados, a través de centros para su albergue y
alimentación de forma temporal, así como brindar
asesoría legal o apoyo psicológico. Aunque también
han surgido espacios que no han acertado en ofrecer
la atención debida, lo que encausa erróneamente el
tipo de sostén que demanda un fenómeno de esta
naturaleza y deja en el descuido a las personas en
tránsito, considerando que son sujetos vulnerables,
desplazados, muchas veces violentados y con un
horizonte incierto. Además, ocasionalmente son
estigmatizados y altamente discriminados.
Como se ha mencionado, la gran mayoría de
esta población migrante al sector fundacional de
Mexicali, principalmente a la Primera Sección,
donde predomina el uso de suelo correspondiente
a comercios y servicios, así como mixtos (IMIP,
2007); entre tanto, la Tercera Sección, con una
inherente disponibilidad de suelo habitacional,
atraviesa actualmente por un proceso de
despoblamiento, consecuente de una serie de
cambios económicos y urbanos en Mexicali
(Vizcarra, 2019). Aquí el planteamiento de la
segunda problemática (ver Figura 3).
Mientras que, en sus orígenes, el barrio de
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

Pueblo Nuevo constituía prácticamente la mitad
del territorio urbano y contaba con, al menos, el
37% de la población local (Vizcarra, 2019); hoy
en día, a 100 años de su establecimiento, este
barrio corresponde aproximadamente al 2% de
la extensión territorial de Mexicali; sin embargo,
su densidad poblacional se aproxima a los 40
habitantes por hectárea, en contraste con los
hasta 70 habitantes por hectárea que alcanzan los
fraccionamientos habitacionales de la periferia
(INEGI, 2010).
Para 1980, se registró un total de 52,514
habitantes en 15 de las áreas geoestadísticas
básicas (AGEB)3 que integran el barrio de Pueblo
Nuevo. Hacia 1994, este número pasó a 21,828
habitantes; es decir, se redujo un 58.44% (Álvarez,
Avilés, Estrella, Ortega y Ranfla, 1994). Otras
fuentes, que toman como área de estudio a 12 de
las AGEB del barrio, registran que la población
absoluta disminuyó de 20,914 habitantes en el año
2000 a 13,691 en 2010 (INEGI, 2000 y 2010),
el equivalente a una reducción del 34.53% en la
población de esta zona, lo que confirma que, con el
paso de los años, este fenómeno urbano-social ha
persistido y se ha agravado. Estos datos sobresalen
aún más al contrastarlos con la creciente población
dentro de la mancha urbana de Mexicali que, en el
año 2000 alcanzó los 579,797 habitantes; en tanto
que, en 2010 contó con 749,320 habitantes en la
ciudad (INEGI, 2010).
Este decaimiento de los índices poblacionales
deviene en repercusiones para diversos rubros.
En cuanto a lo urbano, en Pueblo Nuevo destaca
el aumento de predios baldíos e inmuebles
desocupados, la depreciación del suelo y la
subutilización de infraestructura pública. En un
sentido social, también se ven involucrados el
envejecimiento demográfico, la vulnerabilidad
en robos a casa-habitación, la percepción de
inseguridad y, con todo ello, la estigmatización
(Vizcarra, 2019).
De manera que, el despoblamiento del barrio
de Pueblo Nuevo, aunado a la crisis migratoria
latente en la Primera Sección, configuran un
tándem para el sector fundacional de Mexicali,
donde el óbice de uno podría convertirse en
el área de oportunidad del otro, mediante el
empleo de una estrategia de desarrollo urbano
y social sostenible.
3

Figura 3. Segunda problemática, el despoblamiento de
Pueblo Nuevo

Fuente: Los autores, 2017

MARCO DE INTERPRETACIÓN
TEÓRICO-METODOLÓGICO:
SUSTENTABILIDAD SOCIAL ANTE LA
MULTICULTURALIDAD
El desarrollo sostenible se concibe como un
proceso que aspira a encontrar el equilibrio entre
los elementos naturales, económicos y sociales
del presente y para el futuro. En el ámbito
urbano, el desarrollo sostenible involucra el
balance entre dichos elementos en relación
con el medio construido, lo que adquiere gran
relevancia puesto que es en este contexto
donde se evidencia la falta de infraestructura y
servicios, la mala distribución de las riquezas,
los roces étnicos y la complejidad de la
movilidad urbana (Güereca, 2018).
Al buscar definir el término “sustentabilidad
social”, De Fine Licht y Folland (2019)
argumentan que, si bien existe aún una discusión
sobre los objetivos y escalas de aplicación de este
término, todas las acepciones de este concepto
se encuentran ligadas a la idea de bienestar,
satisfacción y calidad de vida.
Para fines de este artículo se abordará únicamente
la dimensión social de la sustentabilidad, toda vez
que la estrategia que se plantea enseguida apunta al
bienestar compartido de los sujetos colectivos que
cohabitan este sector de la ciudad.
Por otra parte, para fines prácticos se
tomará la definición anglosajona del término
multiculturalidad, puesto que guarda relación
con los movimientos por los derechos civiles,
particularmente aquel referenciado en EUA
durante los años sesenta.

El AGEB es una unidad de medida urbana en México, establecida por el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI).

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

51

�Vizcarra, Peimbert Duarte

Mientras que “el multiculturalismo se
relaciona con demandas jurídicas en favor de
grupos minoritarios por igualdad en el trabajo y la
educación” (Szurmuk y Mckee, 2010: 183), este
artículo pretende extender dichas demandas hacia
el acceso a espacios habitacionales, equipamiento e
infraestructura adecuada, como supuesto de que ello
contribuirá en la mejora de las condiciones de vida
de los migrantes deportados o en tránsito por un
desplazamiento forzado, así como la de los residentes
originarios de la franja fronteriza de México.
Al respecto, la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo
Sostenible, cita en su décimo párrafo que “la
cultura y la diversidad cultural son fuente de
enriquecimiento para la humanidad y realizan
un aporte importante al desarrollo sostenible de
las ciudades” (ONU, 2017: 4). Mientras que,
dentro de los compromisos de transformación en
pro del desarrollo urbano sostenible, resultantes
de este encuentro, se agrega en el párrafo 40 la
responsabilidad de promover “el pluralismo y
la coexistencia pacífica en sociedades cada vez
más heterogéneas y multiculturales” (ONU,
2017: 16), aceptando la diversidad y el diálogo
intercultural en las ciudades.
Sobre el equipamiento multicultural, el
documento Hábitat III se compromete en su
párrafo 34 “a promover el acceso equitativo
y asequible a la infraestructura física y social
básicas sostenible para todos” (ONU, 2017: 15)
–incluyendo la vivienda–, además de que dichos
servicios ofrecidos tengan en cuenta los derechos
y necesidades de migrantes, así como otras
personas en situación de vulnerabilidad. Así, la
relación entre equipamiento, sustentabilidad social
y multiculturalismo es estrecha. Se profundizará
al respecto mediante una breve descripción de la
realidad urbana y cultural mexicalense.
Hasta septiembre del 2020, en la ciudad de
Mexicali se contabilizaron 11 albergues (Díaz,
2020) que, dentro de sus posibilidades, ofrecen
hospedaje temporal, comida, aseo, ropa y
calzado, así como canalización a otros centros
de atención integral que proporcionan apoyo
psicológico, médico o jurídico. Por lo anterior es
posible asegurar que espacios como estos brindan
seguridad, certidumbre y nuevas oportunidades a
personas que, en muchos de los casos, han sufrido
violencia, maltrato y discriminación.
Si bien pareciese que casi una docena de
albergues sería suficiente para una población
52

urbana menor a un millón de personas, la
complejidad social, cultural y urbana del caso
hacen resaltar diversas complicaciones no
atendidas. Primero, los albergues no cuentan con
una regulación formalizada que asegure la calidad
y continuidad de sus servicios; por el contrario,
cada uno de ellos depende de distintos recursos
que hacen inconsistente su fiabilidad. Así, los
albergues de asociaciones independientes llegan a
tener instalaciones y condiciones de habitabilidad
deplorables en contraste con centros de atención
gubernamentales que, a su vez, cuentan con
una capacidad limitada. En tanto, los albergues
auspiciados por la Diócesis de Mexicali destacan
por mantener una atención constante y guardar
una estrecha relación con la sociedad.
Segundo, aunque la morfología de la mancha
urbana no es complicada, sí resulta dispersa,
fragmentada y distinta al resto de las capitales
latinoamericanas debido a su condición fronteriza;
esto mismo, se convierte en un impedimento para
los foráneos que no logran orientarse ni ubicar las
instituciones que los pudieran auxiliar, aunado
a que el pésimo sistema de transporte público
hace prácticamente imposible la conectividad
entre los centros de atención integral. La ciudad
también arroja un déficit de 131.35ha en áreas
verdes públicas, equipamiento deportivo y áreas
para actividades recreativas y de esparcimiento
(IMIP, 2007), lo anterior se agrava durante los
largos veranos que llegan a alcanzar temperaturas
de hasta 50 grados, impidiendo el uso de las
plazas, calles y otros espacios públicos, a pesar
de las diferentes campañas de hidratación que se
presentan de manera anual.
Tercero, a pesar de que existen acuerdos con
distintos organismos comerciales y empresariales,
la integración laboral para la población migrante
resulta intrincada ya que los extranjeros requieren
de una serie de acreditaciones legales para poder
solicitar un trabajo formal; además, los albergues
y centros de atención integral no contemplan la
capacitación laboral entre sus funciones. Esto sin
contar factores subjetivos como la estigmatización
y discriminación que empuja a que los migrantes
perciban sus ingresos mediante labores informales.
Es de esta manera que la infraestructura urbana
toma peso en los procesos multiculturales y, a su
vez, el desarrollo social sustentable llega a incidir
en la demanda infraestructural.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

INTERVENCIÓN DE LA
INFRAESTRUCTURA FRONTERIZA
ANTE LA MULTICULTURALIDAD COMO
ESTRATEGIA DE PLANEACIÓN URBANA
SOSTENIBLE
Los incesantes arribos de personas en tránsito y
el déficit de servicios para atender a la población
desplazada inciden en las dificultades para
encontrar una vivienda provisional, así como para
hacer posibles otras condiciones favorables para
integrarse a la población. Las circunstancias en
las que se manifiesta esta crisis parecen rebasar
la injerencia y las capacidades de los gobiernos
locales. La respuesta ante ello va más allá de
emprender programas eventuales y someros, ya
que demanda estrategias que aborden el problema
en su escala global, con las variantes de índole
político, económico y social que afectarían la
magnitud del problema.
Por su parte, el desequilibro poblacional en la
ciudad de Mexicali, donde la zona habitacional
del sector fundacional se ve disminuida, mientras
la periferia se encuentra aglomerada y carente de
servicios básicos, complejiza el acceso igualitario
a elementos imprescindibles para la continuidad
del desarrollo urbano sostenible, como educación
y cultura, servicios de salud, áreas verdes
y espacios públicos; además de repercutir
directamente en la movilidad urbana e incidir en
otros factores de tipo no urbano, como la polución
y corrupción medioambiental, la desigualdad de
oportunidades o la desvalorización del patrimonio
cultural que representa el centro histórico.
Si bien distintas alternativas han sido
implantadas en la localidad, con el fin de atacar
ambas problemáticas, hasta el momento ninguna
de ellas ha beneficiado a todos los sectores
involucrados, como resultado de un trabajo
participativo; por el contrario, aparentemente
estos han favorecido solo los intereses de
unos cuantos. Entre los casos más recientes se
encuentran, por un lado, que en febrero del 2020
se anunció la apertura de un nuevo alberge al
poniente de la ciudad (ver Figura 4), impulsado
por el gobierno federal (Gallego, 2020), a pesar
de que apenas cuatro meses antes el ayuntamiento
de la ciudad exponía inconsistencias en el
proceso (Díaz, 2019); y por el otro lado, los
albergues en operación se han declarado en crisis,
argumentando falta de recursos otorgados por las
entidades de gobierno, saturación e incluso falta
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

de servicios básicos como energía eléctrica (El
Sol de México Online, 2019).
Figura 4. Uno de los actuales albergues de atención al
migrante, en el centro histórico de Mexicali

Fuente: Los autores, 2020

Además, el millonario proyecto binacional para
la ampliación de la “garita zona centro” (ver Figura
5), en funciones desde julio del 2018 (Gallego,
2018), pero sin fecha aparente de conclusión,
ha demostrado tener desinterés en avenirse a las
prácticas vecinales, comerciales e, incluso, de
norma urbana de Pueblo Nuevo, a pesar de estar
emplazado directamente en el lindero noreste del
barrio; por el contrario, se ha preferido cambiar
el sentido de las vialidades para poder evitar el
ingreso a la mencionada colonia habitacional, aún
y cuando dicho proyecto de infraestructura pública
podría convertirse en un impulsor para ésta y el
resto de las secciones que conforman el sector
fundacional de la ciudad, de ser bien encausado.
Figura 5. Nueva garita internacional, zona centro.
Vista desde Pueblo Nuevo

Fuente: Los autores, 2020

53

�Vizcarra, Peimbert Duarte

Es así como la planeación urbana constituye
una herramienta clave para el desarrollo sostenible,
en virtud de atender las problemáticas urbanas que
aquí se presentan. En tanto, “para que la planeación
sea sostenible debe estar enfocada en aspectos
sociales y ambientales […] debe estar inscrita
en un contexto estructurado y general, donde se
tengan en cuenta factores e impactos en diversas
escalas” (Lozano, 2018: 66).
Es aquí donde el barrio de Pueblo Nuevo
representa un espacio urbano propicio para la
aplicación de estos ideales, con el potencial
de convertirse en un escenario de inclusión

multicultural, cuya propuesta se replique en
otras poblaciones fronterizas, así como en rutas
o asentamientos del país en los que el fenómeno
de la migración transnacional haya trascendido.
Por consiguiente, se establecen aquí siete
lineamientos en favor de la generación de una
estrategia de planeación sostenible que, responden
a las necesidades específicas de la localidad
bajo una visión transnacional, y que incluye una
adecuada adaptación de espacios y equipamiento
públicos, así como un rediseño de la infraestructura
y los servicios (ver Cuadro 1).

CUADRO 1: ESTRATEGIA DE PLANEACIÓN URBANA SOSTENIBLE

I. Estudios preliminares y
factibilidad de operación

II. Propuesta de operación

1. Diagnóstico
del sector
urbano

3. Esquema de
funcionamiento
equipamientosector

a) Análisis
socioespacial:
régimen de la
propiedad en
el sector,
espacios de
uso común,
espacios
públicos,
infraestructura
, propiedad
privada en
abandono,
equipamiento
existente,
capacidades y
potencial de
ampliación.
b) Estudio y
caracterizació
n de los flujos
migratorios:
áreas de
concentración
de sujetos y/o
grupos
migrantes,
acceso y
movilidad
ciudad/sector.

c)
Identificación
de actores
involucrados:
análisis
demográfico
de la
población
residente en el
sector, análisis
de los perfiles
de los sujetos
(individuales
y colectivos)
migrantes.

2. Propuesta de
integración del
sector y
adaptación de
espacios
existentes ante
la
multiculturalida
d

a)
Rehabilitación
de espacios
públicos:
parques, plazas,
vía pública.

b)
Mantenimiento
de
infraestructura.

c) Recuperación
y
transformación
de predios e
inmuebles
abandonados.

d) Adecuación
de equipamiento
existente
(proyecto de
ampliación de
capacidades).

4. Esquema de
funcionamient
o sector-ciudad

a)
Implementación
de servicios de
recepción e
integración de
sujetos migrantes:
valoración
médicapsicológica,
sociocultural,
económica, legal
y política.

a) Fomento a
la apropiación
socioespacial
del barrio y el
entorno:
participación
en actividades
culturales,
artísticas y
deportivas.

b)
Implementación
de servicios para
la integración y el
autosostenimiento
: experiencias de
integración
sociocultural,
incorporación a
prácticas de
permacultura,
colaboración en la
enseñanzaaprendizaje de
oficios.

b) Integración
comunitaria:
participación
en actividades
de
mejoramiento
urbano
(talleres de
urbanismo
táctico,
campañas de
limpieza,
campañas de
seguridad
pública y
social).

c) Aseguramiento
de la
sostenibilidad
social (escala
arquitectónica):
bienestar
individualcomunitario,
equidad,
inclusión,
formación valoral.

c)
Aseguramiento
de la
sostenibilidad
social (escala
sector urbano):
justicia,
seguridad,
salubridad,
accesibilidad
universal,
asequibilidad y
resiliencia.

FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA, 2021.

54

III. Propuesta de equipamiento
e infraestructura

5. Esquema de
gestión
político-social

a)
Instrumentació
n de
consideracione
s de
cooperación
internacional:
condiciones
para el retorno
de migrantes al
país de origen,
o de residencia
temporal.

b)
Instrumentació
n de
consideracione
s financieras:
gestión de
recursos para la
conservación
del sector, la
infraestructura
y el
equipamiento.

c)
Instrumentació
n de
consideracione
s políticas:
conformación
de fideicomisos
para garantizar
la efectividad y
permanencia de
la estrategia;
colaboración y
coparticipación
sectorial
(gobierno,
sociedad civil,
iniciativa
privada).

6. Escala urbana

a) Incorporación
de elementos
urbanos con
diseño universal:
mapas de
ubicación y
nomenclatura
multilingüe.

b) Adaptación de
aceras y cruces
peatonales.

c)
Aprovechamient
o de las
capacidades de
infraestructura y
servicios
públicos
existentes.

d)
Levantamiento y
registro de
bienes inmuebles
con valor
histórico y
patrimonial:
conservación de
tipologías
arquitectónicas y
preservación de
la morfología
urbana.

7. Escala
arquitectónica

a) Elaboración
de programas
arquitectónico
s con
capacidades
de adecuación.
b)
Edificaciones
que
consideren
espacios de
transición y
con capacidad
de crecimiento
o adaptación.
c)
Equipamientos
emplazados
que permitan
la integración
de la
asistencia
social y
actividades
recreativas en
el espacio
abierto:
parques
barriales y
huertos
urbanos.

d)
Arquitectura
adecuada al
contexto:
tipología,
imagen urbana
y escala
paisajística.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

Ya que la atención por parte del estado es
inadecuada y el apoyo que brindan las asociaciones
civiles es insuficiente, para asegurar la ejecución
de los lineamientos planteados se tomarán
como argumento instrumental y sustento de los
mecanismos financieros, los párrafos 28, 41 y 131
del documento Hábitat III.
Respectivamente, estos objetivos internacionales
se comprometen a “apoyar a las autoridades
locales en el establecimiento de marcos que
permitan la contribución positiva de los migrantes
a las ciudades” (ONU, 2017: 14); “promover el
establecimiento de mecanismos institucionales,
políticos, jurídicos y financiaros en las ciudades […]
que permitan una participación significativa en los
procesos de adopción de decisiones, la planificación
y los procesos de seguimiento universal” (ONU,
2017: 16), además de impulsar “la financiación de la
urbanización y la mejora de la capacidad de gestión
financiera en todos los niveles de gobierno mediante
la aprobación de instrumentos y mecanismos
concretos, necesarios para alcanzar un desarrollo
urbano sostenible” (ONU, 2017: 39).
La escala global y la naturaleza barrial de
las dos problemáticas exigen una resolución que
abarque los diversos ámbitos de la sostenibilidad,
y cuyos ejes principales sean que lo urbanoambiental se concentre en mitigar la dispersión
del territorio, así como el garantizar el acceso a
la infraestructura física que atiende a migrantes
y desplazados.
En conclusión, la planeación urbana sostenible
para este sector central de Mexicali, no solo se
ocuparía del fenómeno migratorio, además su
intervención respondería a las problemáticas de
deterioro urbano y social del barrio de Pueblo
Nuevo, a través de la redensificación.
Si se considera su localización estratégica,
cercana al puerto fronterizo con EUA y al centro
histórico de Mexicali –Primera Sección–, el barrio
de Pueblo Nuevo cuenta con las características
para implementar estrategias propias de la
planeación multicultural requerida en esta región.
Además, dispone del suelo y potencial urbano
para el desarrollo de proyectos vinculados con
infraestructura y equipamiento de atención
al migrante. El reto se concentrará en abatir
problemáticas como la seguridad pública y el
bienestar social del barrio. C

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

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QH%E2%80%A6
Vizcarra, Berenice (2019), “Despoblamiento en
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de Pueblo Nuevo en Mexicali, México”,
Intersticios Sociales, núm. 18, pp. 303326. http://www.intersticiossociales.com/
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CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

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�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de
la Habana
Brief study of citizen behavior in Havana streets
Recibido: junio 2020
Aceptado: febrero 2021

Berta Margarita González Rivero1

Resumen

Abstract

El artículo valora la importancia de las ciudades
en la educación de las prácticas ciudadana.
Expone la consideración de que en la actualidad
la ciudad es vista como un actor de educación de
las personas y que han aparecido nuevas ciencias
que se ocupan de esta relación como la Pedagogía
Urbana y la Neuroarquitectura. Además, hay
cambio en las concepciones arquitectónicas para
ir más a lo cualitativo y subjetivo del diseño de
los lugares físicos de la ciudad. Expone la riqueza
de los espacios públicos para los comportamientos
ciudadanos y la necesidad de que su diseño tome en
cuenta los usos que las personas le darán. Se ofrecen
datos registrados en observaciones realizadas a
100 sujetos que practicaban el cruce de calles
concurridas en La Habana. Ellos muestran que los
sujetos cuidan su vestimenta e higiene. La mayoría
cumple las reglas de esos espacios, lo que significa
que han asimilado las practicas adecuadas. Otro
por ciento muestra no cumplir esas reglas y por
tanto requiere aumentar su formación ciudadana.
El diseño físico de los espacios públicos tiene
algunos objetos construidos que obstaculizan
la movilidad y seguridad de las personas. Las
prácticas ciudadanas ofrecen características típicas
e interesantes de los sujetos.

The article shows the importance of cities in citizen
practices education. It exposes that actually the
conceptions of design change in order to include
the qualities and subjectivities aspects of citizen’s
physicals spaces. It is necessary that these designs
take people uses. It offers points of observations
realized to 100 persons that are crossing the street
in Havana city. They show that this people take
care their appearance and hygienic body. Many of
them keep the rules of the public spaces, but other
ones do not keep them. All these citizen behaviors
show typical and interest characteristics of people.

Keywords:
citizen practices; citizen behavior; public spaces

Palabras Claves:
comportamiento ciudadano; espacio público;
prácticas ciudadanas

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de La Habana; Doctora en Ciencias Psicológicas, Profesora Principal del Centro para el
Perfeccionamiento de la Educación Superior (CEPES); correo: berta@cepes.uh.cu

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�González Rivero

INTRODUCCIÓN
Las personas conviven en determinados grupos
que se constituyen en agentes socializadores, tales
como la familia, la escuela, el trabajo, etc. No
obstante, ellas también viven en espacios públicos
que, aunque están habitados no constituyen
grupos de personas tal como se conocen. Esos son
los espacios públicos en los que se interrelacionan
no solo con muchas personas sino con un entorno
diseñado. Son espacios de encuentros, debates,
relaciones, intercambios, que tienen sus reglas
no previstas en sus diseñadores. La afluencia de
múltiples fenómenos y factores de todo tipo en un
diseño espacial urbano hace complejo su estudio.
La arquitectura como ciencia no dedicaba
conocimientos a esclarecer a profundidad, cuál
es la influencia de esos espacios y cuáles son los
comportamientos que se van haciendo recurrentes
por los objetos que aparecen en ellos. La ciudad se
imagina como espacio físico, quizás social, pero
nunca como ahora, que se concibe como un actor de
la educación. Muchas veces la relación se ve desde
la formación del hombre para la convivencia en la
ciudad, pero pocas veces se profundiza en como la
ciudad educa a los ciudadanos. Por eso, tal como
expone J. Fuentes (2019) es una necesidad incluir
el punto de vista de la gente, contribuyendo al
desarrollo de los conocimientos del espacio
arquitectónico y sus aspectos simbólicos y
epistémicos, entre el espacio construido y las
personas que lo habitan.
En los espacios públicos aparecen reglas
explícitas o no, que facilitan la valoración del
comportamiento correcto o incorrecto. Esas
reglas están asociadas a los objetos naturales
o artificiales que aparecen en los espacios que
regulan los comportamientos y al mismo tiempo
contribuyen a la educación de las personas. Como
expresa Salcedo (20110) la ciudad contiene una
capacidad educadora que forma a sus habitantes.
De ahí que se esté creando una ciencia nueva
denominada Pedagogía Urbana cuyo campo de
conocimiento está incipiente. El avance de estos
conocimientos podrá considerar el valor educativo de
las ciudades que servirá como premisa para su diseño,
también mostrará las diferencias de las prácticas
sociales de los ciudadanos de diferentes ciudades.
En el estudio realizado se tiene como objetivo
describir las características de dos lugares públicos
que contienen objetos naturales y construidos y
cómo son utilizados por las personas. Asimismo,
60

refiere las insuficiencias de esos espacios para el
uso que las personas les dan.
Por otra parte, se dan los resultados breves
de observaciones sobre las características de
una muestra de sujetos, sus comportamientos en
el espacio público, el cruce de calles. En estos
espacios, los ciudadanos no constituyen un grupo
como tal, pero asumen roles y manifiestan otras
particularidades que son interesantes. Generalmente,
los ciudadanos no reciben conocimientos para
comportarse en estos escenarios y, cuando los
reciben, son muy elementales. Las reglas implícitas
son trasladadas de generación en generación,
por mecanismos de imitación, en esos espacios
públicos. El comportamiento de las personas en
espacios públicos tiene un sentido y un significado
que expresa prácticas sociales habituales.
Esta parte del estudio, no tiene el propósito
de transformar ni de realizar influencia educativa
o pedagógica, sino mostrar el significado de los
espacios y su relación con los comportamientos
ciudadanos. Describir una parte de la realidad
social que está presente en la ciudad y que resulta
invisible en muchas ocasiones, pero que conforma
la idiosincrasia de las personas de una nación.
FORMACIÓN CIUDADANA Y
COMPORTAMIENTO CIUDADANO
La ciudadanía, el ser ciudadano, es un concepto
que ha ido evolucionando a través de todas las
épocas, hasta llegar a la actualidad en que se
modifica la visión reduccionista de su contenido
jurídico donde se evidencia la relación individuoestado, para dar más amplitud al término. Ahora
se concibe esa ciudadanía como un proceso que
está vinculado a toda la vida de la persona. Por
eso se concibe en relación a todo el sistema de
relaciones de la persona (Autor, 2016). Hasta
hace poco, no se encontraban conceptos que la
consideraran de esta forma, pero ya se van viendo
estas consideraciones.
En el siglo XX se pone en cuestionamiento la
vigencia de la ciudadanía desde el reconocimiento
de derechos civiles y políticos y abre el espacio
para un nuevo elemento en el análisis de la
concepción de ciudadanía, los derechos sociales
(Rincón, 2006). Se llega a acuñar el término
de ciudadanía social (Cortina, 2008, citado por
Gasca-Pliego y Olivera-García, 2011).
La propia evolución de los procesos políticos
y sociales del capitalismo lleva más adelante
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�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

a la afectación de los derechos sociales por lo
que la ciudadanía se restringe a la elección de
representantes y respeto mínimo a normas de
convivencia (Rincón, 2006).
Pero no todos asumen la visión amplia del
concepto, para algunos tiene limitantes, que
deben ser profundizadas. Por tal razón, E. GascaPliego y J.C. Olivera-García (2011) expresan
la necesidad de redefinirla para humanizarla y
reflexionar sobre el respeto del otro. Ese otro,
que empieza con los más cercanos, la comunidad,
pero no termina sino en la humanidad (Autor,
2016). De ahí la necesidad de establecer bien las
relaciones entre ciudadanía y nacionalidad.
Existen diferentes formas de entender el
ciudadano y resulta un término no acabado y
complejo en el que influyen diferentes ciencias.
Asimismo, se puede hablar de cultura ciudadana en
el sentido de cómo se regulan los comportamientos
de los ciudadanos que hacen posible su convivencia.
En el proceso de formación de la ciudad, según
Elías (1989, citado por Rincón, 2006) se establecen
signos y reglas para que los ciudadanos se apropien
de elementos físicos y simbólicos de lo urbano, y
así, adecuen su comportamiento para que puedan
funcionar socialmente.
A. Mockus (2003) plantea que la regulación
de los comportamientos de los ciudadanos es
mediante tres sistemas de control social: la ley, la
cultura y la moral. Esos tres sistemas deben tener
congruencia para no dar lugar a contradicciones y
conflictos en la educación.
M. Martín (2006) realiza un análisis de cómo la
educación superior puede contribuir a la formación
ciudadana y le da valor a la participación de los
estudiantes que se expresa en la toma de decisiones
de lo que les afecta y, por otra parte, la implicación
del estudiante en la comunidad mediante actividades
de aprendizaje académico con significado social,
teniendo el territorio como fuente del mismo. Esto
constituye una de las estrategias identificadas en otros
estudios realizados con anterioridad (Autor, 2018).
La formación que la persona tiene en calidad
de ciudadano se expresa en sus comportamientos
en todos los escenarios públicos y en las
diferentes situaciones de convivencia. Muchos de
esos escenarios están en la ciudad. Las personas
desde la niñez van asimilando formas de conducta
que responden a las normas explícitas o no, de
los espacios públicos que se encuentran en las
diferentes ciudades. Al mismo tiempo, se ha
venido desarrollando un enfoque de ciudad que
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profundiza en su valor educativo. Esta visión está
dirigida a considerar cómo el contenido de las
ciudades va condicionando los comportamientos,
las significaciones, tradiciones y la identidad
de las personas. La ciudad es vista como un
microterritorio que tienen un sentido subjetivo
vinculado a lo que en ella existe como la escuela,
la casa, las áreas recreativas que frecuenta
el individuo donde se configura la identidad
individual y colectiva (Jaramillo, 2013, citado
por García, 2019).
La profundización en el significado de la
ciudad, así como la transformación que la misma
ha tenido, ha llevado a la creación incipiente
de una nueva ciencia que ha sido denominada
Pedagogía Urbana dirigida al estudio de las
prácticas educativas en la ciudad y como un campo
de conocimientos que surge de las relaciones
del individuo y el entorno urbano (Barrios y
Fernández, 2008; Nájera, 2008; Páramo, 2009;
Cuesta, 2010; Cotto, 2016). En sus inicios se
veía como una disciplina formal incluida en la
educación, pero en la actualidad se amplía hacia
la concepción de la ciudad como agente educador.
Según Trilla (1993, citado por Cuesta
2010) se pueden identificar tres dimensiones
de las relaciones educativas y el medio urbano:
aprender en la ciudad, aprender de la ciudad y
aprender la ciudad. Esta ciencia está relacionada
con el medio ambiente, pero tiene su contenido
específico, ya que el primero es esencialmente
natural y el otro, generalmente construido. Pero
esto no es absoluto porque los ríos, las lagunas,
las plantas, los árboles, forman parte de ciudades
y requieren comportamientos ciudadanos. Estas
nuevas concepciones llevarán a reflexionar acerca
de las relaciones educación- sociedad.
Estas consideraciones se hacen a partir de la
idea de que la ciudad civiliza a las personas, que
socializa normas, experiencias, saberes a través
de todos sus elementos componentes y que es
un objeto de conocimiento que va más allá de la
superficie que la delimita, del aprendizaje directo
que se manifiesta.
F. Lezcano (2012) realiza un análisis necesario
para la interpretación de las ideas actuales
referidas a la ciudad. Al hablar de ciudadano
existen dos campos semánticos: uno estrecho, que
expresa un status y se relaciona con la pertenencia
a un colectivo o país y que de esta manera es un
concepto excluyente de otros países, del área
rural o de otros pueblos. Esta visión se apega más
61

�González Rivero

a los inicios del término que sólo consideraba a
las minorías. Otro es más amplio, que identifica al
habitante de una ciudad, estado, país. En este caso
está muy ligado a nacionalidad.
J. Acosta (2019) resalta, con acierto, que la
ciudad es un espacio físico con vida propia, que
pasa por un proceso desde que surge hasta que
se desarrolla donde influyen factores económicos,
sociales, culturales, que están presentes y,
dificultan y complejizan su análisis. La ciudad
es construida por los hombres y a su vez ella
va construyendo al ser humano. La ciudad está
llena de contenidos que forman a los ciudadanos
culturalmente a partir de las relaciones que se
establecen con esos contenidos (Cotto, 2016).
Por eso, la ciudad se convierte en un espacio de
formación, formal e informal, donde las reglas
juegan un papel importante.
Como se ha expresado, la ciudadanía es
considerada un proceso que, dada la globalización
y la evolución histórica de los procesos políticos
y sociales, requiere la profundización para que
incorpore al hombre como ciudadano del mundo.
Ahora la persona no puede limitarse a sus círculos
más reducidos de relaciones, ni siquiera a su país.
Sus vínculos se han ampliado de manera significativa
y esto conlleva la asimilación de comportamientos
que van desde lo más cercano hasta lo mundial.
Los ciudadanos están relacionados con el tipo
de hombre que habita la sociedad y que interactúa
con los espacios, los objetos naturales y físicos de
los mismos y las personas y que, con sus prácticas
ciudadanas satisfacen sus necesidades sin afectar
la convivencia tanto de la colectividad como de
la humanidad. Tratar de acceder a esas prácticas
y sus significados mediante observaciones en los
espacios públicos contribuye a enriquecer todo lo
que en un futuro pudiera ser la Pedagogía Urbana
como ciencia reconocida.
COMPORTAMIENTO CIUDADANO EN
LOS ESPACIOS PÚBLICOS
Los estudios arquitectónicos han dado un cambio
que constituye un reto para esa ciencia. La
tendencia va cada vez más a alejarse del valor de
la combinación espacio y objeto arquitectónico.
En la actualidad tiene una importancia vital la
organización de las formas arquitectónicas en el
espacio, en el que habitan, conviven y existen
las personas. Esto ha llevado a tener en cuenta
la relación de lo que se construye con lo que
62

las personas necesitan hacer y hacen en esas
construcciones como parte de su cotidianidad.
Para J. Fuentes (2019) se manifiesta una creciente
complejidad en los procesos constructivos porque
hay que incorporar la subjetividad humana: los
significados que tienen para las personas, la
cultura simbólica, las interacciones que se dan en
ellos. Es una interrelación complicada entre lo
cualitativo y lo constructivo.
Esta tendencia ha influido en que se
comiencen a realizar estudios sobre la influencia
de los espacios arquitectónicos en las personas
y cómo las reacciones que generan influyen
en las conductas. Es una interinfluencia entre
el ambiente y las personas que ha dado lugar a
una ciencia, también incipiente, denominada
Neuroarquitectura (Tlapalamatl, 2019).
Por tanto, el espacio incluye aspectos
simbólicos y sociales que no pueden dejar de
tenerse en cuenta. Es en los espacios públicos
donde se expresa claramente la relación de sus
formas con la vida que se realiza en esos espacios.
Dentro de este término, como refiere J. Fuentes
(2019), se consideran las plazas, los jardines,
los parques, las calles, etc. donde se manifiesta
la traza urbana. En esa traza urbana están los
comportamientos ciudadanos que expresan las
formas de actuar de las personas, entre sí y con
el ambiente externo. Comportamientos que se
evocan tanto desde el interior de las personas
como desde el propio ambiente con su escenario
y organización. Esos comportamientos dan una
visión de cómo están formadas, en relación a su
rol de ciudadanos. De ahí que resulte interesante
estudiar las reglas de convivencia en espacios
públicos donde las personas tienen relaciones
transitorias y cómo se implican en las que están
presente. En el espacio público transitorio hay
diversidad de roles que se entremezclan y aunque
no es posible detallarlos, las personas los van
adecuando a la situación.
Como bien analiza O.J. Cuesta (2010) en esos
espacios se da el aprendizaje situado. Dadas las
transformaciones que se producen en el mundo,
es un espacio que hay que tener en cuenta, ya
que va adquiriendo mucha importancia por los
procesos informales que se facilitan en él.
Según Saladrigas (1997, citado por Cuesta,
2010) el espacio público es el escenario que es
de dominio de todos, como un gran terreno donde
la ciudadanía se reconoce a sí misma. El espacio
público, para Páramo (2007, citado por Cuesta,
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

2010) son áreas accesibles para todos, donde las
personas no tienen muchas restricciones. El propio
Cuesta (2010) considera que independientemente
de cualquier conceptualización, no debe omitirse
la formación e interacción social que allí se da,
la expresión de múltiples cosmovisiones y el
aprendizaje de reglas.
LOS CRUCES DE CALLES COMO ESPACIO
PÚBLICO
Tradicionalmente se concibe la formación de las
personas en lugares tradicionales como la casa,
la familia, la escuela, pero son pocos los estudios
que revelan el papel de los espacios públicos
en la subjetividad humana. No obstante, por la
vivencia y la experiencia es conocido cuanto
de aprendizaje tienen ellos, considerados con la
denominación de la calle. A modo de graficar,
se conoce de los niños que en muchos países de
América viven en la calle y se buscan la vida en
ella. No tienen educación, pero han adquirido
una riqueza de métodos naturales, formas de
expresarse, técnicas de influencia, razonamientos
sagaces que fueron adquiridos rodando en las
calles, cuestiones que no aparecen en ningún
currículo ni programa de estudio.
El espacio público se constituye en una fuente
de desarrollo subjetivo y en un escenario en que
se muestran acciones y comportamientos que
son accesibles a la observación y al registro, para
su estudio. Uno de los espacios públicos que
presentan una riqueza innegable son los cruces de
calles. Son espacios de un uso significativo, aunque
constituyen tránsito de las personas. La estadía de
las personas en ellos es limitada y generalmente
las acciones no permiten profundizar en detalle,
pero dan un conjunto de elementos que sirven para
conocer no solo la influencia de las personas en
ellos sino también, lo contrario.
En ese breve espacio del cruce de calles, se
da una interrelación entre las personas y todo el
conjunto de elementos que están presentes en ese
espacio y la diversidad de usos vinculados a la
satisfacción de las necesidades del ciudadano y
de la vida cotidiana.
Los cruces de calles son espacios en los cuales
las personas se desenvuelven con fragmentos de
su modo de vida, con las interpretaciones que
hacen de las acciones de los demás y con el
significado que les dan a los objetos que aparecen
en esos cruces. En los cruces de calles las personas
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

conocen los usos de los diferentes objetos y
cuáles son las conductas esperadas por sí mismo
y por los demás. Existen en la ciudadanía modos
habituales de interpretar. Por otra parte, también
juegan un papel importante los elementos del
lenguaje no verbal que permiten interpretar las
conductas de los demás. Ese es un aprendizaje
producto de las experiencias y la socialización de
la vida en esos espacios públicos. Todo esto es lo
que permite las relaciones con la colectividad y la
convivencia con los demás.
En esos espacios públicos se diluyen las
diferencias entre las personas. En el cruce de
calles, en el conjunto de personas, ellas son
relativamente iguales porque se diluyen las
particularidades específicas y todos se insertan en
el espacio con roles del propio espacio. Todas, de
manera transitoria, se involucran en un entramado
en el que asumen determinados comportamientos,
en los cuales inciden un conjunto de señales de
diferentes tipos que los regulan. Todos los objetos
de ese espacio, construidos o no, condicionan
las conductas de las personas. Solo penetrando
esas interrelaciones pudieran encontrarse las
particularidades de esas personas.
Como todo espacio público, en los cruces
de calles, existen las reglas, que pueden ser de
diferentes tipos. Según A. Milena Burbano “las
reglas son descripciones verbales que ofrecen la
oportunidad de relacionarse de forma apropiada
con el entorno, otras personas u objetos a partir
de las consecuencias que anuncian sobre el
ambiente” y pueden ser morales, sociales y
jurídicas (Milena, 2009,30). Ellas surgen por
el uso natural de las personas o establecidas
formalmente en leyes, manuales, etc. Las reglas
facilitan la valoración de la acción correcta e
incorrecta. Muchas están asociadas a señales y
objetos construidos que están incorporados al
espacio público. Ellas implican comportamientos
específicos de las personas, por lo que además de
regularlos, favorecen la educación, generando
formas de comportarse los ciudadanos.
M. A. Salcedo (2010) realiza un estudio
exhaustivo de las señales que aparecen en las
calles y su papel regulador en la conducta de las
personas. Las señales trascienden la interpretación
jurídica de ellas. Pueden ser: señales urbanas
que regulan el desplazamiento, marcadores de
trayectoria, direcciones, reguladores de conducta,
de advertencia, comerciales, publicitarias,
indicadoras de lugar, gráficas e institucionales.
63

�González Rivero

No solamente las personas que se encuentran
en los cruces de calles son los transeúntes,
porque aparecen otras. Allí afloran trabajadores
formales y no formales, tanto estatales como
no estatales. Componen el lugar diferentes
objetos constructivos que pueden ser viviendas,
comercios, servicios, edificios, y otros, con
significados y conductas esperadas. No siempre
la estética de ellos satisface el gusto de los
usuarios y también se dan comportamientos que
deslucen el espacio. Todo ese conjunto con un
significado y una influencia sobre las personas, va
enriqueciendo las prácticas de ciudadanía.
COMPORTAMIENTO CIUDADANO EN
CRUCES DE CALLES
El estudio fue realizado en dos períodos, de un
mes cada uno, a finales del 2019 y principios
del 2020. Se lleva a cabo por 12 observadores
que fueron capacitados previamente, tanto para
la temática como para el uso del método de la
observación. Este método se utiliza en el tipo de
observación natural, no participativa o externa,
directa, con registro de diario de campo y guías
para procesamiento de datos.
El total de observaciones fueron 100,
distribuyéndose 50 en cada uno de los espacios
estudiados, lo que da lugar a un total de 50
sujetos estudiados en cada cruce de calles y
un número considerable de observaciones de
indicadores. Los sujetos se seleccionan al azar.
Se observaron dos espacios públicos: el cruce
de calle L y la calle 23 en el centro del Vedado,
Municipio Plaza de la Revolución, La Habana
y el otro espacio, lo conforma el cruce de calles
Ave de los Presidentes (G) y la calle 27, en el
Vedado, Municipio Plaza de la Revolución, La
Habana. Ambos escenarios se caracterizan por
ser concurridos durante casi todo el día.
Un valor adicional que tiene el estudio es que
con estas observaciones hay un acercamiento a la
idiosincrasia de los ciudadanos de La Habana. Como
es sabido, en esta ciudad la mayoría de las personas
se trasladan en transporte público a diferencia de
otras ciudades del mundo en que no pueden tomarse
en cuenta dichas observaciones para ilustrar las
características típicas de las personas.
El cruce de las calles L y 23, toma como
punto de referencia el paradero de los ómnibus
que se encuentra delante de la heladería Coppelia,
teniendo al frente un Hotel en construcción en el
64

momento de la observación, a la izquierda el cine
Yara y a la derecha, separado las oficinas de la AIN.
En ese espacio se encuentran diferentes
objetos sociales. Entre ellos: objetos construidos:
como 9 viviendas, 7 centros comerciales y de
servicios, 1 centro de trabajo, 1 paradero de
ómnibus, 4 pasos peatonales, 1 escalera de acceso
a servicio. Objetos naturales: 4 jardines en centros
de comercio y servicio. En este escenario se
encuentran numerosos comerciantes informales
de alimentos y otros artículos, los que ascienden a
más de 20. Estos permanecen en el lugar durante
un período de tiempo en el día y se retiran, por lo
que de noche es un área más desierta. Existe un
obstáculo para la movilidad que lo constituye una
valla larga que abarca todo el espacio en la acera
de enfrente donde se construye el hotel. Esto
hace que muchas personas caminen a veces por
la orilla de la calle, lo cual puede ser peligroso.
Aunque el lugar tiene relativamente facilidad
espacial, el volumen de transeúntes provoca que,
entre los objetos construidos y la movilidad, dé un
alto grado de posibilidad de contacto físico entre
las personas. A esto también contribuyen los
comerciantes informales. Sus aceras son amplias
y en algunos tramos tiene el espacio verde hasta la
calle. El paradero no es tan grande, aunque tiene
espacio detrás, que le da capacidad de maniobra a
las personas para cualquier eventualidad. Además,
tiene una vía no vial que termina en el paradero.
La práctica ciudadana ha modificado el uso
social del mismo, ya que no es el lugar donde se
realiza la espera de los ómnibus. La intersección
de este cruce tiene una variedad de rutas de
ómnibus que irradian el resto de los Municipios,
es una arteria central de transportación y tiene
prohibido el paso de vehículos de alto tonelaje.
Esta situación y la existencia de la demandada
heladería Coppelia, hace que se entremezclen
los transeúntes y los usuarios de la heladería,
formando gran aglomeración y reducción de la
distancia social entre las personas. En todo el
frente de la heladería existe una reja que delimita
la propiedad estatal, ella está construida en el
límite de la acera, lo que constituye un área de
exclusión. Por esta razón, no existe zona de
seguridad entre la acera y la reja, cosa que no
permite la movilidad de la cantidad de personas,
en caso de emergencia. La reja podría alejarse
de la acera para dejar un espacio de seguridad, ya
que los jardines tienen área suficiente para ello.
Los árboles que están sembrados en canteros de
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

las aceras, son de mediano tamaño por lo que no
afectan la visión de todo el escenario público.
Existen señales visuales urbanas con función
normalizadora de las acciones de los ciudadanos
y el movimiento de las personas, como lo son
las cebras en los pasos peatonales, los semáforos
peatonales, tablillas de rutas de omnibus.
La relación entre los objetos y las prácticas
ciudadanas se corresponden, ya que se hace uso
de la cebra, del semáforo, excepto del paradero.
En este espacio existen cestos de basura en tramos
específicos de las aceras. No obstante, la existencia
de tanto comercio informal ha contribuido a que
las personas se habitúen a detenerse para hacer
compras, utilizar los servicios y se configure
un tránsito constante entre los ciudadanos.
Asimismo, se presentan prácticas como conversar,
crear grupos, pasear en familia, aun cuando el lugar
no esté previsto para ello. Quizás estas prácticas han
dado lugar a un proyecto, comenzado, en el área de
estacionamiento detrás del paradero, que es amplia,
y en la cual aparecen algunas bancas para descanso
y en ocasiones, kioscos de ventas. Otra práctica
ciudadana que se manifiesta, que se considera
rechazable, pero se percibe en alguna medida, es el
cruce de la calle fuera de la cebra y sin el respeto del
semáforo, lo cual aún no es habitual.
Es un área tan céntrica, que no puede
dejar de considerar la existencia de objetos de
identificación de la ciudad y el país. En la propia
acera están incrustadas obras reproducidas de
cuadros de pintores cubanos reconocidos, en postes
adecuados existen colgadas fotografías grandes
de lugares de La Habana en conmemoración a
los 500 años, no se visualiza la bandera como
símbolo de identidad esencial.
Uno de los edificios más destacado en este
lugar, es el Hotel Habana Libre (antes Havana
Hilton). Es uno de los objetos construido, que
goza de prestigio y distinguido por su ubicación
en este céntrico lugar. Posteriormente, ganaron
más notoriedad los que se ubicaron en la Habana
Vieja, casco histórico de la ciudad, pero el Habana
Libre aún conserva su valor. En sus salones se
celebraron acontecimientos importantes a los
que asistieron personas destacadas en lo social,
lo intelectual y lo político. Uno de los objetos
valiosos lo constituye el gigantesco mural que
aparece en su fachada principal del hotel, creado
por la pintora cubana Amelia Peláez. Ese mural
ha tenido que ser restaurado y constituye un objeto
de imagen de la ciudad y valor patrimonial. No
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

obstante, en esa intercepción del cruce, la acera se
estrecha un poco lo que obstaculiza la movilidad.
En cuanto al cumplimiento de reglas
apreciadas en las observaciones realizadas a
los 50 sujetos, se pueden considerar: leyes del
tránsito (cruzar con semáforo, por la cebra),
utilizar cestos basura, uso adecuado de los
objetos del espacio público, no comer, ni fumar,
ni ingerir bebidas alcohólicas en la calle, hablar
en tono adecuado, vestir apropiadamente, se
encontró un 87%. El resto de las observaciones
se ubican en el incumplimiento de reglas, que
pueden ser lo contrario de las anteriores y otras.
Entre las que se incumplen están: no caminar por
la acera, cruzar sin respeto a las leyes del tránsito
(sin respeto a la cebra o al semáforo), no utilizar
los cestos de basura, no pedir permiso al pasar,
caminar utilizando celular, ingerir bebida, comer
en la vía, no respetar el orden en la fila.
Lamentablemente, aunque el por ciento que
incumple las reglas de comportamiento ciudadano
de los sujetos observados, tanto explícitas como
implícitas, no es elevado, basta para que se dé
una imagen desfavorable de la ciudad. A esto se
une que este tipo de conducta, que es sancionada
socialmente, cobra más visibilidad dentro de las
prácticas ciudadanas.
Las observaciones realizadas de forma
individual a los 50 sujetos, dan otra información
también interesante. A pesar de haber en el país
una mezcla de color de la piel de sus ciudadanos,
donde se dan tanto el color blanco, como el negro
y el mestizo, el 58% de ciudadanos que transitan
este cruce son de color blanco, el 20% es de color
mestizo y 22% es de piel negra. Es decir, que hay
un ligero predominio de la piel blanca.
En cuanto al sexo de los sujetos, se observa
un 60% de sexo femenino, un 46% de jóvenes
que predominan en las horas de la tarde; mientras
que el adulto tiene un 36% y predomina en horas
de la mañana.
Con relación a las observaciones realizadas
al vestuario, se encuentra que sólo un 5% puede
considerarse que lo presenta sucio y un 4% roto. Se
puede valorar que constituyen comportamientos
no apropiados para estos espacios. El 23% de las
observaciones muestra como prenda superior la
camiseta o el desmangado, que es lógico en un país
de eterno verano. Un 38% de las observaciones
muestran pantalones o jean o shorts como prenda
inferior. Sólo el 13% viste vestido muy corto.
El 52% de las observaciones muestran que se
65

�González Rivero

usan adornos, joyas, aditamentos. Se valora como
una práctica ciudadana de la imagen de esta ciudad.
Entre los objetos adicionales que tienen las personas,
las observaciones dan que el 19% lleva carteras e
igual por ciento bolsas de nylon, un 13% mochilas,
sólo un 2% lleva laptop. En este sentido, no existe
nada que caracterice al ciudadano que transita porque
puede llevar diferentes objetos. Si es algo a distinguir
que no se observa llevar consigo la laptop, esto
puede deberse a no ser habitual su uso en las tareas
cotidianas o en los lugares donde permanecen las
personas. Independientemente que las tecnologías no
son un objeto accesible para todo el mundo.
En cuanto al andar no hay diferencias en si es
lento o rápido porque se distribuyen equitativamente.
las observaciones. Un 40% avanza con otras
personas y un 42% de las observaciones muestran
que conversan; en cuanto al tono de voz se observó
un 35% habla en voz alta o muy alta. Con relación a
la utilización del espacio entre las personas, un 28%
toca al interlocutor, un 36% se aproxima y un 36 %
mantiene la distancia social y personal.
En estas últimas observaciones se aprecian
características idiosincráticas del nacional que
es sociable y abierto, generalmente habla en
voz alta y lo hace con cercanía a las personas,
dándole una utilización amplia al espacio físico
y también al espacio sonoro. Es una persona
muy expresiva tanto en sus movimientos
gestuales (mímica y pantomima) como en los
elementos paralingüísticos (mímica “vocal” y
“visual”) y extralingüísticos.
El cruce de calles de Ave de los Presidentes
y calle 27 es un espacio público concurrido,
pero no de igual magnitud que el anterior. En
él, no permanecen tanto estacionadas, pero sí en
movimiento, se observan muchas personas. Es
un lugar caracterizado por la presencia de varios
hospitales especializados que le rodean. El punto
de referencia es el paradero que existe en la Ave
de los Presidentes en dirección hacia la Plaza
de la Revolución. También tiene muy cercana
la Universidad de La Habana, especialmente
sus facultades de Arte y Literatura, Química,
Física, el Centro de Estudios de Administración y
Dirección y, el Estadio Universitario. Este es un
cruce de calles que conecta muchas ciudades de
La Habana, por lo que por ella transitan muchos
ómnibus urbanos.
Como objetos construidos en el espacio están
4 casas, 2 comercios y servicios formales (entre
ellos un expendio de gasolina), 3 cafeterías,
66

2 centros de trabajo, 1 parque, 1 residencia
estudiantil y un monumento. Es un cruce de calles
con tres áreas de parada de ómnibus, pero solo
una tiene construido el paradero. Éste tiene detrás
un área verde que garantiza la seguridad de la
movilidad en casos de emergencia. Esa área topa
con un gran parqueo de vehículos y algunas áreas
de descanso de las personas, con asientos para
ello. La avenida frente al paradero es de doble
vía y con varios carriles de tránsito de vehículos.
Es la denominada Avenida de los Presidentes
ya que en todo su recorrido se encuentran
monumentos a presidentes de diferentes países,
que han realizado una actividad meritoria por sus
pueblos. Frente al paradero está construido un
monumento de un tamaño considerable dedicado
al presidente José Miguel Gómez que gobernó el
país en 1909, la obra es de corte neoclásico y ha
permanecido a pesar del tiempo. En la otra senda
de la avenida está ubicada una parte del Hospital
Docente Calixto García, primero en vincularse a
la docencia universitaria y con larga tradición de
servicio verdaderamente humanitario.
Entre los objetos naturales se encuentran
jardines, áreas verdes y árboles que bordean las
aceras externas, son enormes y bellos los sauces
llorones del que descienden largos bejucos que
semejan lágrimas que caen; de ahí su nombre.
También el cruce tiene un espacio construido que
separa las dos vías, que constituye una franja de
seguridad y ornamental de la avenida. En esta
franja se ubican asientos públicos para el descanso
y recreación de las personas. Aunque esos objetos
indican la pertinencia de la práctica ciudadana de
descansar y recrearse, ellos no son tan utilizados
por las personas. Solo se ven, esporádicamente,
algunas personas disfrutando de ese lugar. No
se observan suficientes cestos de basura en
correspondencia con las personas que transitan.
Como se ha expresado, sólo uno de los lugares
para tomar el ómnibus tiene paradero, los otros
dos se tiene como práctica esperar en la acera,
que no son amplias, por lo que se aglomeran
personas en diferentes filas para diversos
recorridos. Tampoco existe protección en ellas
para el sol o la lluvia, el terreno es muy irregular
por las raíces de los grandes árboles que allí se
encuentran, lo que constituye un peligro para las
personas, especialmente las adultas mayores. En
este espacio existen señales para la regulación
del comportamiento de las personas como las
señalizaciones del tránsito. El paso peatonal que
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

existe está muy alejado de las áreas de paradas
por lo que su función es limitada, no dando
protección a la mayor cantidad de transeúntes de
este espacio, no existe tampoco semáforos en esta
área, solo los gráficos del sentido de las vías y
señales de velocidad permitida. Esto hace que se
haya reafirmado la práctica de cruzar mirando a
los dos lados, se apresuren las personas y algunas
corran. En el monumento tampoco existen
señales para las prácticas ciudadanas, por lo
que las personas se sientan en las escaleras, los
niños patinan, lo que es contrario a las conductas
aceptables. Las personas también utilizan los
comercios y servicios que allí se encuentran.
Por las observaciones realizadas se tiene que
un 89% cumple las reglas, tanto explícitas como
implícitas. Las reglas que según las observaciones
se cumplen son: hablar en voz baja, no pisar el
césped, no arrojar basura en la calle, respetar
la fila de espera, no dañar los bienes públicos,
atender al cruzar la calle, pedir permiso al
adelantar a otra persona. Entre las reglas que
aparecen incumplidas están, en alguna medida,
hablar en voz alta, arrojar basura a la calle, ingerir
bebidas alcohólicas, distraerse al cruzar la calle,
uso inapropiado de los objetos con letreros, hacer
pregones en voz muy alta.
Este cruce de calles es muy agradable y
tiene la belleza que le da el verdor de sus áreas.
Su amplitud permite tener visibilidad hacia un
paisaje atractivo que concluye en el malecón
habanero, donde se percibe el mar.
En las 50 observaciones realizadas se
encuentra un 60% de sujetos con color de la piel
blanca, un 20% de color mestizo y un 20 % de piel
negra. Se aprecia que de igual forma hay un valor
superior en las personas blancas, no obstante, la
idiosincrasia del nacional, que es mezclada. Un
72% son del sexo femenino, un 28% son jóvenes,
38% son adultos y 14% son adultos mayores.
Sobre las observaciones a la vestimenta, se
encuentra que el 18% utiliza la camiseta como
prenda superior, 12% viste short como prenda
inferior. Un 6% presenta sucia la ropa y un 10%
rota. Un sujeto se encontraba descalzo. Estas
constituyen prácticas ciudadanas rechazables por no
cumplir normas implícitas de urbanidad. Se observa
que el 12% muestra vestido largo, más allá de la
media pierna y solo el 6% viste muy corto. Un 36%
tiene como prenda inferior el pantalón o jean. Aquí
se refleja que la mayoría de las personas cuidan su
imagen y aspecto personal, así como la higiene.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Con relación a los objetos personales ornamentales
se observa que un 62% tiene aditamentos, joyas,
espejuelos. Entre los objetos que les acompañan el
mayor por ciento es de las mochilas, con un 36%.
Le sigue un 26% con carteras y un 14% con bolsas
de nylon. Las laptops aparecen solo con un 8%. En
la mayoría de las observaciones aparece un objeto
acompañante. En este cruce aumenta el uso de la
laptop, lo que puede estar justificado por la cercanía
de las instituciones de la Universidad de La Habana.
El 50% de las personas están conversando
con otros. En cuanto al celular, el 30% usa el
celular. Es significativo que un 12% de sujetos
ingiere bebidas alcohólicas y 16% fuma. Estas
son conductas rechazables. En cuanto a la bebida
quizás sean promovidas por la percepción del
lugar amplio o con condiciones de recreación, no
obstante, es inadecuado. En cuanto al hábito de
fumar, en realidad el por ciento es bajo, tomando
en consideración que en este país ese hábito era
elevadísimo en cualquier edad. Se debe tener en
cuenta que es el mejor cultivador de tabaco del
mundo, codiciado por todos los países, sin que
medien buenas o malas relaciones diplomáticas.
Pero las campañas han sido muy fuertes y ha
disminuido mucho el hábito nocivo de fumar,
pero todavía se puede observar.
En la velocidad al caminar, los por cientos
están equiparados en lento y rápido por lo que no
se toma como característica. Un 28% habla en
voz muy alta o alta y en la utilización del espacio
se observa que un 18% toca al interlocutor y
un 36% se aproxima, solo un 2% mantiene la
distancia social adecuada. Esto como se ha visto
es parte de la idiosincrasia de los nacionales. Se
conoce que es efusivo, expresivo y abierto en
todas las expresiones del lenguaje tanto verbal
como no verbal.
CONCLUSIONES
El concepto de ciudadano es necesario verlo en
la actualidad con una visión más amplia, lo que
permite orientar mejor la formación. El hombre
es un ser social, que vive en sociedad y necesita
de los demás par su existencia. Esto obliga a
realizar prácticas ciudadanas de convivencia en
todos los espacios públicos.
La ciudad está llena de espacios, de objetos
naturales y construidos que ejercen una influencia
educativa en las personas y modifican sus
subjetividades. Se habla por algunos autores de
67

�González Rivero

tres dimensiones de la relación educativa y el
medio urbano: aprender en la ciudad, aprender de
la ciudad y aprender la ciudad.
De ahí que aparezcan nuevas ciencias como la
Pedagogía Urbana y la Neuroarquitectura y que,
por otra parte, hayan cambiado los conceptos
arquitectónicos para tener en cuenta más al ser
humano y el uso que hará de esos espacios.
Los cruces de calles constituyen espacios
públicos, no completamente estudiados, a donde
concurren muchas personas, en los que se da la
equiparación, se diluyen las desigualdades, se
expresa la cooperación, se adoptan roles transitorios
que llevan a comportamientos específicos que
se van asimilando por los ciudadanos. Es un
escenario de interacción entre las formas urbanas
y las prácticas sociales.
Los cruces de calles de La Habana que fueron
estudiados, muestran tanto sus fortalezas como las
debilidades que aún mantienen y que requieren
modificaciones de tipo arquitectónica y urbanística.
En las observaciones realizadas se puede considerar
cómo se expresa el espacio, con todos sus objetos,
en determinadas prácticas ciudadanas. La sociedad
cubana es muy compleja tanto por su origen como por
la población que la compone. Tiene características
que le son favorables como no tener diversidad
de etnias ni culturas, ser pequeña su población,
haber disminuido las diferencias sociales, no tener
analfabetismo, contar con la garantía de algunos
esenciales derechos sociales, todo ello contribuye a
dar homogeneidad a su ciudadanía y un contenido
específico a la subjetividad.
Por las observaciones realizadas se puede
valorar que en su mayoría los ciudadanos
estudiados tienen un comportamiento acorde
a reglas urbanas, gran parte de los sujetos
mantienen posturas favorables a la comunidad.
Esto no niega que se observan sujetos que
tienen comportamientos rechazables desde
el punto de vista ciudadano y que en sus
prácticas muestran que necesitan aumentar su
formación en este sentido.
Si se logra una mayor conciencia, una influencia
mayor de la ciudad para todos sus habitantes, La
Habana podría ser mucho más real y maravillosa
de lo que es en la actualidad. C

68

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CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

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�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una
mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California
Redefining the urban concept of the lost spaces: a look at the city of Mexicali,
Baja California
Recibido: mayo 2020
Aceptado: febrero 2021

Claudio Curzio1
Tonahtiuc Moreno Codina2

Resumen

Abstract

Hablar sobre los remanentes urbanos nos lleva a
reflexionar acerca de diversos espacios perdidos que
cotidianamente observamos en el paisaje urbano de
una ciudad, básicamente este fenómeno tiene que
ver con aquellos derechos de vías que van quedando
olvidados al costado de avenidas, vías férreas, ríos
ó incluso canales, también hablamos de aquellos
espacios bajo puentes o distribuidores viales, así como
de camellones o guarniciones inconclusas; en general
son aquellos fragmentos de ciudad que gradualmente
van resultando como sobrantes de un proyecto de
gran escala así como de una producción urbana
desordenada y especialmente descuidada en cuanto a
brindar atención (preventivamente desde la ejecución
del proyecto urbano) ó solución (correctivamente
desde los planes de desarrollo municipales). En la
actualidad los remanentes urbanos se presentan como
una forma de anti-espacio urbano y puntualmente
deben ser comprendidos como una tipología especifica
que pertenece al ámbito de los espacios residuales, y
en ese sentido el presente trabajo de investigación se
pretendió llevar más allá de un conjunto de reflexiones
teóricas debido a que también se expone un ejercicio
práctico, el cual estuvo enfocado en realizar un
levantamiento de casos de estudio en la ciudad de
Mexicali y donde fue posible detectar un total de 123
casos prácticos que fueron identificados dentro del
área urbana consolidada de esta ciudad.

Talk about the urban remnants leads us to analyze
about various types of lost spaces that we can see
on a daily basis in the urban landscape of a city,
basically this phenomenon has been related with
those rights of way that are being forgotten along
the avenues, railways, rivers or even canals, we
also speak of those spaces under bridges or road
distributors, as well as unfinished sidewalks or
central medians; so this type of lost spaces are those
fragments of the city that gradually turn out to be
leftovers from a large-scale project as well as from a
disorderly urban production and especially neglected
in terms of the proper caution (preventively from
the execution of the urban project) or the proper
solution (correctively from the plans of municipal
development). Currently, urban remnants are
presented as a form of urban anti-space and should
be specifically understood as a specific typology
that belongs to the field of the residual spaces, in
this sense, the current research work is more than
a set of theoretical reflections because a practical
exercise is also exposed, which was focused on
review and analyses some specific points in the
city of Mexicali and where it was possible to detect
a total of 123 practical cases that were identified
within the consolidated urban area of this city.

Palabras Claves:

urban lost spaces; residual spaces; urban anti-space

Keywords:

remanentes urbanos; espacios residuales; anti-espacio
urbano

1
2

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Aguascalientes; correo: claudio7curzio@icloud.com
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Aguascalientes; correo: tonahtiuc@hotmail.com

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

71

�Curzio, Moreno Codina

1. INTRODUCCIÓN
En la actualidad los remanentes urbanos se presentan
como un fenómeno que resulta recurrente y
paralelamente también se encuentra en constante
crecimiento, especialmente esto se acentúa en
aquellas ciudades que se encuentran en pleno proceso
de desarrollo; inclusive pareciera que la vocación de
dicho desarrollo urbano se va danto en el contexto
de una agenda muy apretada que esta manejada
por los intereses que dictan el ordenamiento
territorial y al mismo tiempo esto se va dando de
una forma tan acelerada que frecuentemente se
observa una carencia para brindar soluciones finas
y específicas en ámbitos relativos al diseño del
paisaje urbano. En ese sentido la complejidad de
poder atender esos temas radica primordialmente
en la lógica proyectual que rige actualmente
la transformación y evolución de la ciudad;
básicamente dicha lógica ha quedado enmarcada
bajo los criterios de racionalidad análogos a los
de la ciencia y la técnica. Con ello, arquitectos y
urbanistas han volcado su imaginar en pretender
ordenar el territorio teniendo como meta máxima
aquel progreso ilimitado que enalteció por siglos
el pensamiento moderno.
El surgimiento de los remanentes urbanos es
en parte un claro reflejo de ese pensamiento en
el que el hombre queda relegado a jugar papeles
secundarios dentro de su propia ciudad, diversos
factores políticos, económicos y culturales han
ido banalizando el contenido humano de la
arquitectura urbana y de los criterios que deben
regir el ordenamiento territorial.
Básicamente desde la primera mitad del siglo
XX (paralelamente con la llegada del automóvil)
ya era posible observar el surgimiento de una
crisis urbana, derivada entre otras cosas de esa
ruptura en la confianza ciega y desbordante hacia
el progreso científico-técnico, la cual ha venido
ensombreciendo la producción arquitectónica en
las diversas escalas que ésta se presenta; ya que si
bien es cierto que la creación de ciudad siempre
ha respondido a un único llamado de racionalidad
este hecho no precisamente ha representado
ser lo correcto. Probablemente el primer gran
parteaguas se dio en 1933 con la carta de Atenas
en donde claramente ya se ponía de manifiesto la
crisis que empezaban a experimentar algunas de
las grandes urbes de la época. Específicamente en
dicha carta se denunciaba la caótica situación y
la irracionalidad de amplios sectores urbanos de
72

aquella época. Concretamente se hace referencia
a las densidades excesivas, déficit de servicios,
escasa calidad ambiental, insalubridad, reparto
arbitrario de usos del suelo, estrechez de las
calles, tipologías residenciales insufribles y
globalmente se descalifica todo valor positivo a
las ciudades contemporáneas.
Sin embargo la carta de Atenas se quedó
rápidamente en un elemento obsoleto que
únicamente sirvió para comunicar buenas
intenciones y enfatizar el hecho de que existía
una crisis a nivel urbano, pero las medidas
tomadas al respecto por gobiernos é instituciones
en corto y largo plazo no resultaron congruentes
a la problemática, sino que por el contrario,
muchos especialistas como Peter Hall (1996)
se atrevieron a señalar que algunos de los
planteamientos urbanos de las últimas décadas
han resultado “autodestructivos” debido a
que se rigen principalmente por los intereses
económicos inmediatos. En los años setentas, el
urbanismo cambio totalmente y en los ochentas
parecía abocado a la autodestrucción. Daba la
sensación de que la planificación convencional y el
uso de planes y normas para reglamentar el uso de
suelo habían caído en total descrédito. En lugar de
regular el crecimiento urbano, el urbanista se había
dedicado a fomentarlo con todos los recursos que
tenía a su alcance. La idea que predominaba era
de que la ciudad era una máquina de crear riqueza
y que la función del urbanismo era engrasar esa
maquinaria. (Hall, 1996, p. 354)
De tal forma que desde la segunda mitad
del siglo XX y hasta la fecha, en gran parte
de las ciudades contemporáneas es posible
percibir que las redes de infraestructura urbana
(principalmente aquellas destinadas al transporte)
son en gran medida los principales ejes rectores en
la morfología de las ciudades y en consecuencia
rigen el sentido del crecimiento territorial y del
ordenamiento espacial. Esta situación se ha logrado
ver reflejada en cuanto a que la discontinuidad
y la fragmentación son características que
gradualmente se han vuelto más recurrentes,
básicamente se han venido transformado la ciudad
compacta en una ciudad dispersa (un conjunto de
fragmentos urbanos aislados). De tal modo que
la ciudad contemporánea ha configurado una
nueva estructura desde la necesidad de atender
las nuevas demandas de movilidad mediante la
construcción de nuevas redes tanto viarias como
ferroviarias. La influencia de la movilidad es una
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

de las claves de esta dispersión urbana (Berruete,
2017, p. 117). En forma muy particular, el
automóvil es el elemento que ha adquirido un
valor preponderante desde la segunda mitad
del siglo XX hasta nuestros días, pese a ser un
medio de transporte privado (y en muchos casos
no incluyente) las calles, avenidas, carreteras y
autopistas, se han consolidado como el principal
elemento rector en el ordenamiento territorial de
la urbe contemporánea.
Sin embargo, vale la pena mencionar que
previo a que se introdujera masivamente el uso
del automóvil, las ciudades estaban concebidas de
un modo distinto, generalmente existía un núcleo
primitivo cuya superficie estuvo delimitada
durante mucho tiempo por la necesidad de
efectuar los desplazamientos a pie ante la
inexistencia de sistema de transporte colectivo
(Zarate Martin, 2003, p. 120). De este modo
caminar por la ciudad dejó de ser una opción
para comunicarse entre los barrios y en su lugar,
usar el transporte público o un vehículo particular
se hizo casi obligatorio (Díaz Cruz, 2015, p.
68). Ese incremento brutal de la utilización del
automóvil en la ciudad, así alimentado, hace a
los técnicos municipales plantearse la necesidad
de ensanchar o duplicar las vías en altura, de
acomodar al automóvil lo que no se pensó para
él; los monstruosos pasos a desnivel de acero y
hormigón destrozan el paisaje urbano, atraen a
más coches hacia el centro y crean más atascos
de los que se pretendían solucionar; el presunto
remedio acelera el curso de la enfermedad, el
ahogo y la asfixia de la ciudad (García Bellido
&amp; Gonzalez Tamarit, 1979, p. 84). Paralelamente,
en el caso específico de Mexicali también es
posible observar que coincidentemente desde
la segunda mitad del siglo XX se ha venido
acelerando un proceso de metamorfosis urbana.
En primer término el crecimiento demográfico es
un primer reflejo de la evolución que ha venido
experimentando esta ciudad; concretamente en el
año de 1960 Mexicali contaba con una población
de 174,540 habitantes y en un lapso de cinco
décadas este número se elevó significativamente
hasta llegar a los 936,826 habitantes en el año de
2010 (INEGI, 2010).
Paralelamente la condición de ciudad fronteriza
también gradualmente ha ido condicionando que
la metamorfosis urbana en Mexicali vaya teniendo
una íntima relación con el crecimiento de la
diversidad en prestaciones de servicios y fuentes
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

de trabajo; por ejemplo la producción agrícola
dejó de ser la actividad económica principal en la
región, viéndose remplazada de forma paulatina
por la industria manufacturera y la prestación de
servicios. El acelerado crecimiento concuerda
con la intensificación de la industria en la región
fronteriza, de tal forma que de 1980 a 1998 el
número de empresas maquiladoras establecidas
en el municipio aumentó un 227 %, al pasar
de 79 a 180 (Vizcarra, 2019, p. 313 y 314).
De esta manera durante los últimos cincuenta
o sesenta años Mexicali ha experimentado un
crecimiento socio-económico que ha traído como
consecuencia una infraestructura urbana de mayor
complejidad (construcción de pasos a desnivel,
puentes, distribuidores y ejes viales, así como el
ensanchamiento de avenidas).
Sin embargo, todo este crecimiento se ha dado
de una forma desequilibrada y sin contrapesos
debido a que Mexicali carece de programas
parciales de desarrollo urbano, que conduzcan el
crecimiento de zonas específicas de la ciudad. De
igual modo, el equipamiento urbano es deficitario
en áreas verdes, recreativas, culturales y deportivas,
faltan áreas de estacionamiento en el centro de la
ciudad, así como la ocupación irregular de la vía
pública por invasión de comercios fijos, semi-fijos
y ambulantes; existe también una proliferación de
asentamientos humanos irregulares por diferentes
puntos de la ciudad, pues hay insuficiencia de
suelo y vivienda, consecuentemente originan
deterioro en algunos aspectos como el espacial
y el ambiental. Además, en la zona urbana
existe una gran cantidad de predios baldíos y
construcciones abandonadas, lo que genera una
subutilización del espacio y de la capacidad
instalada de los servicios (Padilla y Sotelo &amp;
Juárez, 2000, p. 101). En resumen, no hace falta
ser un especialista en materia urbana para poder
asegurar que Mexicali y muchas otras grandes
metrópolis han crecido desmedidamente hasta el
punto de encontrarse con un desbordamiento de
sus estructuras urbanas, muchas de las ciudades
de mediana escala ó provincias no han terminado
por redefinir su postura ante la nueva situación
económica mundial y en contraparte el ámbito
rural se encuentra en un profundo y cada vez más
angustiante rezago en un sector muy importante
de los países Latinoamericanos.
De tal forma que el problema del
desbordamiento de la escala urbana es sin duda
un ámbito que ha repercutido directamente en
73

�Curzio, Moreno Codina

una falta de cohesión al momento de pretender
realizar una integración del tejido urbano, y en
ese sentido entrando al tema de los remanentes
urbanos, es posible asegurar que en cuanto mayor
sea la escala de producción urbana, mayor será
la probabilidad de que el diseño en su conjunto
arroje fragmentos remanentes ó “sobrantes” ya
que existe una menor atención por el manejo
del detalle urbano; de cierta forma es válida la
expresión de que “lo pequeño es más urbano”.
Los monumentales ejes principales que aparecen
en los proyectos más característicos contribuyen
a crear un modelo unificado, mientras que la gran
escala perjudica al detalle y aplasta al individuo.
(Rosenau, 1986, p. 177). En síntesis, es posible
señalar que ese objetivo puramente técnico que
se ha venido dando en la producción urbana, se
ha sumado a un desbordamiento en la escala del
proyecto han llevado a que en la segunda mitad
del siglo XX la producción urbana en su conjunto
arroje una infinidad de fragmentos, espacios sin
uso, hablamos de remanentes urbanos...
2. MARCO TEÓRICO
Definición, clasificación y principales
características:
Son diversos los estudios que se han realizado en
relación a temas vinculados con el anti-espacio,
normalmente cada uno de estos autores ha acuñado
un término específico para referirse a fenómenos
urbanos muy concretos que pretenden explicar,
principalmente algunos de los conceptos más
usados son: espacios muertos, intersticios, espacios
residuales, vacíos urbanos, espacios abandonados,
espacios indefinidos, espacios indeterminados,
espacios perdidos, etc. “Se debe tener mucho cuidado
con la terminología, que se asocia con aquellos
espacios urbanos no utilizados. Cuando se trata
de elementos construidos, por ejemplo, el término
"vacante" se refiere a edificios abandonados. En
contraste con los terrenos vacíos que nunca tuvieron
ninguna forma de ocupación. Algunas definiciones
de espacio urbano no utilizado enfatizan el vacío del
terreno, en comparación con el entorno construido
circundante, el hecho de que no estén ocupados por
personas ni construcciones e infraestructura”. (Nefs,
2006, p. 49) Coincidentemente, en el caso específico
de los remanentes urbanos aún sigue predominando
una falta de claridad para definir y exponer la tipología
y las características de dicho fenómeno.
74

Figura 1. Diagrama que muestra la clasificación para
el estudio del anti-espacio

Fuente: Elaborado por los autores

En primer término, para lograr comprender
de forma amplia y concisa el significado del
remanente urbano es preciso remontarse a analizar
el significado del termino “residual”, es preciso
remontarnos a analizar el significado del término
como tal (desde el punto de vista etimológico)
podemos encontrar que el origen se deriva de la
raíz latina «residûum», cuyo significado textual
es el siguiente: «1. Parte ó porción que queda de
un todo ll 2. Lo que resulta de la descomposición
ó destrucción de una cosa. ll 3. Alg. y Arit.
Resultado de la operación de restar»3.
Tomando como base el significado nominal
del término “residual”, es posible afirmar que los
remanentes urbanos pueden ser comprendidos
como aquella parte o porción espacial que se
derivan de un proyecto urbano de mayor escala, se
trata de fragmentos urbanos que no cumplen con
una función definida pese a encontrarse físicamente
delimitados e inmersos en un entramado urbano. En
palabras de Francisco Berruete, se trata de aquellos
tipos que generan espacios atrapados dentro de
los nudos de comunicación se pueden considerar
como “islas” otro caso que se puede observar, es
el que aparece en los límites de infraestructuras,
básicamente en bordes de las nuevas autopistas que
generan este tipo de retazos. (Berruete, 2015, p.
189). De tal modo que, de manera más específica,
dentro de esta categoría de anti-espacio podemos
encontrar 3 diferentes tipologías (siguiente página):

3

Fuente: Diccionario de la lengua española (www. http://dle.rae.
es/?id=LxCxNlf)

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 2. Tipología que presentan los remanentes urbanos

Fuente: Elaborado por los autores

Básicamente en esta categoría de antiespacio podemos identificar que las diversas
variables tienen como un común denominador
el hecho de que se trata de espacios que fueron
quedando (sobrando) de diversos proyectos de
infraestructura urbana, como por ejemplo uno
de los casos más frecuentes es el de los derechos
de vía que surgen después del trazado de vías de
comunicación (vehiculares o férreas), así como
también es frecuente observar derechos de vía
que corresponden a infraestructura de diversas
instalaciones (primordialmente eléctricas y de
telecomunicaciones).
Figura 3. Ejemplo de remanente urbano, derecho de vía
(férrea) en Mexicali, B.C

Fuente: Fotografía por los autores

Por otra parte, existe el caso de ciertos
sobrantes derivados de la misma producción
urbana que van quedado aislados dentro de la
estructura urbana de una ciudad; específicamente
se trata de espacios remanentes que de igual
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

manera también surgen como un residuo que es
resultado de proyectos urbanos de gran escala
y están caracterizados por no cumplir con
ninguna función ni aportan nada a los habitantes
de la ciudad donde se localicen. Dentro de esta
categoría podemos ubicar los espacios sobrantes
que van quedando sin atenderse debajo de puentes
vehiculares o también por ejemplo se encuentra el
caso de los remanentes localizados en los nodos
de cruce de vialidades.
Figura 4. Ejemplo de remanente urbano, se trata de la
resultante de un nodo urbano localizado en El Paso, TX

Fuente: Fotografía por los autores

Coincidentemente con el surgimiento de esta
serie de sobrantes derivados de la producción
urbana, también destaca la presencia de los
subproductos urbanos, los cuales básicamente
se trata de una serie de espacios que también
comparten el mismo origen sin embargo la
diferencia radica en que los mismos habitantes
se han encargado de brindar un uso informal
o temporal, normalmente esa ocupación es
caracterizada por manifestarse de una forma
espontánea y desordenada. De manera específica
el término del subproducto urbano surge del
siguiente razonamiento: “Un residuo, que no se
produce intencionalmente, pero para el que el
proceso de producción ha sido adaptado de forma
que sea reciclable –in situ-, no es un residuo sino
un subproducto”. (Hannequart, 1993)
Este tipo de subproductos urbanos es común
que se observen justamente en esos espacios
debajo de los puentes vehiculares en donde han
dejado de ser lugares desolados para convertirse
en puntos donde se establecen comercios
informales. (Ver Figura 5 p. 76)
75

�Curzio, Moreno Codina

Figura 5. Ejemplo de subproducto urbano localizado en
Ciudad de México

Fuente: Fotografía por los autores

Por otra parte, los remanentes urbanos también
pueden manifestarse con la tipología del intersticio
ó espacios intermedios (“Interstices - Intermediate
spaces”). Es prudente señalar que después de revisar
la forma en la que se han venido usando ambos
términos es posible deducir que normalmente se
están empleando como sinónimos que apuntan
a un mismo significado. Sin embargo con el
objetivo de comprobar la anterior hipótesis, revise
el origen etimológico de la palabra Intersticio,
encontrando que dicho termino proviene de la raíz
latina interstitium, y cuyo significado nominal es:
“Hendidura o espacio, por lo común pequeño, que
media entre dos cuerpos o entre dos partes de un
mismo cuerpo”4.
Figura 6. Ejemplo de Intersticio localizado en la ciudad
de Bogotá, Colombia

Fuente: Fotografía por los autores

La anterior definición comprueba la equivalencia
entre los términos espacios intermedios é intersticios,
tratándose en ambos casos de espacios que fueron
quedando atrapados entre elementos de mayor
escala, entre los edificios inmersos dentro de la urbe,
en ese sentido vale la pena mencionar a Doreste
(2011) quien también manifiesta como característica
relativa a estos fenómenos urbanos el hecho de que se
perciben como un elemento con inexistencia desde la
mirada del hombre, dicho de otra forma, son espacios
que normalmente pasan desapercibidos.
“El intersticio acontece en los lugares de
en medio, justo en los márgenes provisionales
y anónimos. El espacio entre edificios puede
dejar un solar de descuidado bosque caótico
dispuesto al residuo. Una especial naturaleza
urbana de complicada estética, a la que se le da
la espalda. No se tiene en cuenta su existencia,
a excepción de algún grafitero casual que ve en
ella un soporte libre sobre el cual subrayar sus
ansias de identidad”. (Doreste, 2011, p. 276).
Este mismo concepto también se aborda desde el
punto de vista de otro autor, en este caso Giovanni
Maciocco (2008) utiliza el termino de espacios
intermedios para definir lo que el mismo llama
como áreas obsoletas que se encuentran olvidadas
en el desarrollo de las ciudades contemporáneas.
Este punto de vista resulta interesante porque
dentro de la definición que realiza Maccioco
profundiza su análisis al mencionar que no se trata
de un asunto unidimensional con características
meramente físicas (en cuanto a fungir como
límites territoriales) sino vas allá al mencionar
que se trata de zonas que pese a estar abandonadas
representan un interés a nivel cultural y son
espacios en los cuales debe predominar el
intercambio interdisciplinario para poder superar
(rehabilitar) dicho elemento urbano.
“Los espacios intermedios, entonces, entendían
no solo o no tanto como el límite zonas en el
sentido territorial, sino como zonas de interés
cultural e intercambio disciplinario, ya que los
intentos de "superarlo" constituían órdenes
culturales intentos que solo son posibles en
territorios externos a la metrópolis. En el contexto
de nuestras metrópolis contemporáneas, las
áreas fronterizas, obsoletas, olvidadas por el
desarrollo, se presentan así mismas con este
carácter”. (Maciocco, 2008, p. 137)

4

Fuente: Diccionario de la lengua española (www. http://dle.rae.
es/?id=LxCxNlf)

76

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Sintetizando todos los conceptos que están
integrados bajo la categoría de los remanentes
urbanos, es posible señalar que básicamente
hablamos de elementos urbanos que de cierta
manera fueron quedando gradualmente olvidados,
atrapados y relegados entre el dinamismo
de la producción urbana. Tal y como señala
(Cléments, 2007, p. 12) este tipo de espacio por
lo general procede del principio de Ordenación.
En términos generales es posible asegurar que
de entrada esta forma de anti-espacio urbano
puede ser comprendida desde el punto de vista
de que existe una falta de responsabilidad por
parte del planificador urbano debido a que desde
la ejecución del proyecto urbano-arquitectónico
existe una desatención por parte del planificador
urbano. “En sentido, la planificación (en sus diversas
escalas) resulta ser el elemento preponderante
a depurar, y es que sin duda una de las grandes
cualidades del diseñador urbano es que aún sin que
todavía se haya materializado la obra ya puede éste
visualizarla mentalmente, incluso recorrerla y por
consiguiente resultaría indudable lograr reconocer
que se pudieran generaran en los nodos de cruce
este tipo de fragmentos. Sin embargo, el recorrido
virtual que realiza este creador de espacios no
hace por lo general una pausa para reflexionar
en torno a una propuesta que brinde una solución
ante estas partes o porciones derivadas, sino que
por el contrario la planificación del proyecto

primordial continua su ritmo de ejecución. Es
por ello que es posible afirmar que este tipo
de fragmentos urbanos, son resultado de una
indiferencia creativa por parte del arquitecto,
urbanista e ingeniero encargado de proyectar
aquella obra urbano-pública de gran escala”.
(Curzio, 2008, p. 69) y por lo tanto sin lugar a
dudas el remanente urbano es un fenómeno que
resulta prevenible y corregible.
3. METODOLOGÍA

El diseño de esta investigación es de tipo mixto,

vinculando los enfoques cualitativo y cuantitativo
para responder la interrogante planteada, así
mismo es una investigación transversal lo cual se
refiere a que se trata de un estudio realizado en
un tiempo específico, en este caso la recopilación
de los casos prácticos de remanentes urbanos fue
llevada a cabo en los meses de Enero y Febrero
del año 2020.
En primer término, se determinó la ciudad que
se pretendería analizar, en este caso se seleccionó
la zona urbana de Mexicali, Baja California.
Posteriormente se integraron 151 AGEB (Áreas
geo-estadísticas básicas que fueron obtenidas de
INEGI) y de esa manera se conformó un gran
polígono equivalente al área urbana de la ciudad
de Mexicali y que represento una gran área de
estudio equivalente a 7,435.83 hectáreas.

Figura 7. Mapa que muestra la integración de las 151 AGEB en la ciudad de Mexicali, Baja California

Fuente: Elaborado por los autores

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

77

�Curzio, Moreno Codina

El criterio para la selección de las AGEBS estuvo
en función de lograr establecer un gran polígono
que resultara incluyente en cuanto lograr conjugar
todas aquellas estructuras urbanas caracterizadas
por tener continuidad (interconexión entre ellas) y
que al mismo tiempo fueran zonas que estuvieran
plenamente consolidadas, lo cual evito considerar
zonas periurbanas que apenas se encuentran en
vías de consolidación. (Ver Figura 8)
Posteriormente mediante la interpretación
de Fotografías áreas ortogonales, se realizó un
levantamiento digital localizando casos específicos
(trazando polígonos individuales, identificando y
dibujando el perímetro de los remanentes urbanos
que fueron ubicados dentro del área de estudio).
Paralelamente se realizó un levantamiento físico
en campo para cotejar la información previamente
obtenida en el levantamiento digital, así como
fotografiar los casos más representativos.
Finalmente se integró la información empleando
un Software especializado en sistemas de
información geográfica (QGIS), con el objetivo de
generar una base de datos con toda la información
de los casos de estudio y paralelamente generar
los mapas y estadísticas que fueron objeto de la
presente investigación.

4. RESULTADOS
Una vez concluido el levantamiento de casos
prácticos en la ciudad de Mexicali fue posible
identificar 123 casos de remanentes urbanos que
al momento de sumar su superficie representa
un total de 29.20 hectáreas. Tomando como
parámetro que el área de estudio tiene una
superficie de 7,435.823 hectáreas, es posible
afirmar que la superficie correspondiente a los
remanentes urbanos representa un porcentaje
del 0.393%.
Después de revisar a detalle cada uno de los
casos de estudios es posible señalar que contrastan
las grandes diferencias que existen con lo que
respecta a la superficie de cada remanente urbano.
Específicamente el caso más pequeño (C-MX-013)
cuenta con una superficie de 33.14 m2, mientras
que el remanente urbano con la mayor superficie
(C-MX-120) cuenta con 13,818.89m2. Así mismo
cabe mencionar que la media (superficie promedio
considerando los 123 casos) fue de 2,374.32 m2.

Figura 8. Fotografía aérea que muestra el área de estudio en la ciudad de Mexicali, Baja California

Fuente: Elaborada por los autores

78

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 9. Tabla que muestra la superficie individual de los 123 casos de remanentes urbanos
localizados en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 09 – Tabla que muestra la superficie individual de los 123 casos de remanentes
Figura 10. Mapa que muestra el trazo y localización de los 123 casos de remanentes
urbanos
urbanos localizados en la ciudad de Mexicali, Baja California. 13
en la ciudad de Mexicali, Baja California

Después de revisar a detalle cada uno de los casos de estudios es posible señalar que
contrastan las grandes diferencias que existen con lo que respecta a la superficie de cada
remanente urbano. Específicamente el caso más pequeño (C-MX-013) cuenta con una
superficie de 33.14m2, mientras que el remanente urbano con la mayor superficie (C-MX120) cuenta con 13,818.89m2. Así mismo cabe mencionar que la media (superficie promedio
considerando los 123 casos) fue de 2,374.32m2

13

Fuente: Tabla de autoría propia.

Fuente: Elaborados por los autores

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

79

�Curzio, Moreno Codina

5. PRINCIPALES HALLAZGOS
A continuación se profundiza más el análisis
mediante la exposición detallada de 5 casos
específicos de remanentes urbanos (C-MX-014,
C-MX-036, C-MX-040, C-MX-083 y C-MX085), concretamente dichos casos resultan ser
algunos de los hallazgos más representativos que
fueron detectados durante la investigación.
De manera específica en cada uno de dichos
casos se realizará una exposición que incluye
imágenes áreas de donde se localiza, así como
fotografías individuales que ayudan a lograr
comprender de mejor forma las características
físicas de cada caso en particular; así mismo
también se mencionan datos descriptivos relativos
a la superficie y las coordenadas de localización.
CASO: C-MX-014
Superficie: 2,824.76
Ubicación: Puente vehicular sobre Av.
Independencia (Colonia ex-ejido Zacatecas,
Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°38'10.34"N - 115°27'38.16"O
Figura 11. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-014

Fuente: Fotografía por los autores

El caso C-MX-014 es un notable ejemplo de un
remanente urbano que surge a raíz de un proyecto
de gran escala, surge como una resultante de la
construcción de un nodo urbano (en este caso el
puente vehicular ubicado en Av. Independencia
que sirve para cruzar las vías del ferrocarril).
Dicha obra dejo como consecuencia un par de
áreas que quedaron sin resolverse, por una parte,
se trata de un espacio olvidado (un intersticio) que
80

quedo debajo de donde inicia la rampa del puente
y por otra parte es posible observar un área lateral
que también quedo olvidada y encerrada entre el
límite de una propiedad privada y el costado del
puente. (Ver Figuras 11 y 12)
Figura 12. Fotografía del caso C-MX-014

Fuente: Fotografía por los autores

Tomando en cuenta la ubicación, tamaño y las
dificultades de accesibilidad resulta complejo pensar
en alternativas de solución para este remanente
urbano. En casos análogos la rehabilitación de este
tipo de espacios se ha enfocado comúnmente con
relación a contribuir en términos del paisaje urbano
mediante áreas verdes. Sin embargo, esa solución
pudiera no ser la indicada en este caso en particular
debido a la limitada accesibilidad con que se cuenta,
lo cual resultaría una problemática para cuestiones
de mantenimiento en el cuidado de áreas verdes. De
este modo pudiese encontrarse con una rehabilitación
más acertada si se considerara construir un talud de
concreto, al mismo tiempo que se considerara incluir
una red de drenaje para canalizar las aguas pluviales
que escurran por el talud.
CASO: C-MX-036
Superficie: 1,546.98m2
Ubicación: Calle Centauro del Norte (Colonia
División del Norte, Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°36'55.50"N - 115°29'55.68"O
Con lo que respecta al caso C-MX-036 es posible
observar que se trata claramente de un derecho
de vía que probablemente fue planeado con el
objetivo de tener la posibilidad de extender la
anchura de la calle en algún futuro. Sin embargo,
parece complicado que esto pueda ocurrir debido
a que dicho derecho de vía se va reduciendo a lo
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

largo de dicha calle hasta el punto de desaparecer
(inclusive esta situación también queda de
manifiesto si se analiza a detalle la morfología
del perímetro del caso de estudio, debido a que
inicia con una anchura de 8.00mts y sin embargo
el polígono termina con una anchura de 6.20mts).
(Ver Figuras 13 y 14)
Figura 13. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-036

Fuente: Fotografía por los autores

CASO: C-MX-040
Superficie: 195.98m2
Ubicación: Av. Eje Central (Colonia Santa
Monica, Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°36'53.55"N - 115°29'36.26"O
En el caso C-MX-040 es posible observar que se
trata de un remanente urbano que surge como
resultado de la construcción de la avenida Eje
Central, en primera instancia se trata de un derecho
de vía que existía (previamente a la construcción
de dicha avenida) y posteriormente después de
concluida la obra, fue posible observar que surgió un
espacio intermedio entre el límite de las propiedades
privadas y el inicio de la nueva avenida. Tomando
en cuenta los anteriores antecedentes y además
considerando las características físicas de dicho
remanente urbano, es posible concluir que se este
caso debe ser considerado como un intersticio.
(Ver Figuras 15 y 16)
Figura 15. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-040

Teniendo en cuenta las dimensiones de este
remanente urbano (aproximadamente 212 mts de
largo y una anchura promedio de 7.10 mts) y por otra
parte considerando que la calle donde se localiza este
caso en particular no es una vialidad de alta velocidad,
es posible asegurar que existen condiciones para
poder diversas opciones de rehabilitación urbana
(se podrían proponer áreas verdes con distintos
enfoques que pueden incluir por ejemplo un carril
para trotar o bien una ciclopista) así como áreas de
descanso; básicamente el polígono completo podría
transformarse en un parque municipal.
Figura 14. Fotografía del caso C-MX-036

Fuente: Fotografía por los autores

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Figura 16. Fotografía del caso C-MX-040

Fuente: Fotografías por los autores

81

�Curzio, Moreno Codina

Por otra parte, considerando la reducida escala
de este caso en particular y también teniendo
en cuenta que no es una zona muy transitada
por el peatón (la avenida Eje Central es de alta
velocidad) se recomienda que la rehabilitación
urbana debiese estar enfocada en poder brindar
una solución en términos del paisaje urbano,
básicamente se trata de realizar una limpieza
y nivelación de la superficie con el objetivo de
posteriormente colocar vegetación adecuada a las
condiciones de la zona.
CASO: C-MX-083
Superficie: 1,314.16m2
Ubicación: Calle lago Coyoatlan (Colonia
Xochimilco, Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°36'28.23"N - 115°26'33.19"O
Con lo que respecta al caso C-MX-083 se trata
de un derecho de vía que corresponde a la
infraestructura eléctrica de la ciudad, se trata de
torres y líneas con cableado eléctrico que corren
de forma paralela a la calle Lago Coyoatlan.
Concretamente este remanente urbano posee
una geometría de tipo rectangular y es posible
observar que en una parte del perímetro si cuenta
con una guarnición para delimitar el inicio de la
calle sin embargo en el lado opuesto no existe
ningún tipo de borde o limite, lo cual vuelve
confusa la delimitación física en esa parte de la
calle. (Ver Figuras 17 y 18)
Figura 17. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-083

Fuente: Fotografía por los autores

82

De forma específica la rehabilitación de este
tipo de remanentes urbanos parece ser bastante
clara y sin muchas alternativas. Normalmente
debido a la limitante de poder edificar debajo de las
líneas eléctricas este tipo de espacios se resuelven
mediante la implementación de áreas verdes y en
este caso en particular habría también que pensar
en construir una guarnición (borde) perimetral
con el objetivo de establecer de manera clara los
límites entre la calle y el remanente urbano.
Figura 18. Fotografía del caso C-MX-083

Fuente: Fotografía por los autores

CASO: C-MX-085
Superficie: 1,561.00 m2
Ubicación: Cruce de Calle San Miguel el Grande
y vías del ferrocarril (Colonia Villa Mediterránea,
Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°37'25.72"N - 115°27'9.26"O
Finalmente, al analizar este último caso de estudio
(C-MX-085) es posible mencionar que se trata
de uno de los tipos más comunes de remanentes
urbanos que pueden encontrarse en distintas
ciudades en el mundo, se trata de derechos
de vía que se localizan paralelamente en los
costados de las vías férreas que generalmente
van atravesando de forma lineal las estructuras
urbanas. En este caso el remante urbano se ubica
en uno de los principales nodos de la ciudad (es
el punto donde convergen las Avenidas Lázaro
Cárdenas y Adolfo Lopez Mateos).y cuenta
aproximadamente con 227 mts. de longitud,
teniendo en cualquier punto de su perímetro una
amplia facilidad de acceso (no existe ninguna
barrera física). (Ver Figuras 19 y 20 p. 83)
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 19. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-085

Figura 20. Fotografía del caso C-MX-085

Fuente: Fotografías por los autores

Si bien es cierto que este remanente urbano
no presenta grandes muestras de marginación
urbana (la superficie esta nivelada y limpia, libre
de desperdicios) si se podría pensar en llevar a
cabo algún tipo de implementación urbana a nivel
paisajístico, frecuentemente este tipo de derechos
de vía (sobretodo los que encuentran plenamente
enclavados en los núcleos urbanos de las ciudades)
pueden aprovecharse como áreas de recreación para
los habitantes, en ocasiones se han implementado
corredores verdes que cuentan con pistas para trotar
o para circular en bicicleta.
6. CONCLUSIONES
Los conflictos propios de la naturaleza humana
provenientes de su deseo de posesión e instinto
territorial, la han motivado a delimitar su territorio
mediante señales y actitudes o huellas fisiológicas
como desechos orgánicos sólidos, líquidos y
olfativos o de una forma más elaborada podemos
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

pensar en elementos artificiales como bardas,
líneas, muros, enrejados, cercas, empalizadas,
ramas, objetos y materiales reutilizables, siendo los
principios de la apropiación del espacio territorial,
sin tener todavía en cuenta una delimitación
dimensional del territorio.
Sin embargo, la distribución territorial de las
capacidades y bondades naturales no es homogénea
y no se ha prodigado democráticamente a lo largo
y ancho de las grandes extensiones de la superficie
terrestre: surge la necesidad de desplazamiento
de un lugar a otro para obtener los satisfactores
de supervivencia nómada. Los impulsos de
movilidad perfilaron los caminos para los primeros
asentamientos humanos sedentarios que dan cuenta
del proceso en que, al tener bienes y productos en
demasía unos y faltantes otros, surge el intercambio
comercial con las dificultades inherentes a quienes
poseen mucho, poco o nada.
La producción artificial masiva de satisfactores
dio inicio a las actividades industriales a través
de procesos en serie reforzados y auxiliados
por máquinas y equipo que incrementó en
cantidad y calidad los objetos manufacturados,
bajo una premisa el dimensionamiento espacial
del territorio, fortaleciendo los espacios
sociales, laborales, comerciales e industriales
y habitacionales con un consumo recurrente
de territorio dentro de los núcleos urbanos,
para dar mayor certeza y legalidad a estas
actividades económicas, nace el Estado como
órgano regulador de las condiciones, lugares y
estrategias de desarrollo en los sectores agrícola,
minero, urbano e industrial, motorizadas tanto
por el sector público como el privado.
Así varias ciudades se transforman con el paso
del tiempo determinando sus aspectos jurídicos,
sociales, culturales, económicos, de desarrollo
urbano y los derechos de propiedad como capital
que descansa en un régimen de propiedad, en obras
de urbanización como medios de producción,
fuerzas productivas y relaciones de producción;
las modalidades en que se desenvuelven las
actividades económicas establecidas en zonas,
áreas o sectores de ciudades son revisadas desde
la óptica del cumplimiento de la normativa
aplicable a los espacios aptos y no aptos para el
desarrollo urbano y la protección de los recursos
naturales disponibles.
Derivado de la presente investigación es
posible mencionar que la ciudad de Mexicali
mantiene 123 remanentes urbanos en una fase de
83

�Curzio, Moreno Codina

gestión y valoración del territorio, reflejando el
proceso de evaluación de las transformaciones
productivas y las dinámicas territoriales que
ha experimentado en su diferentes etapas de
crecimiento urbano y su implementación de
las diversas actividades económicas, con una
visión estratégica promoviendo las reservas
de suelo aptas para el emplazamiento de una
diversidad de opciones para su disposición de
ocupación, contando con diferentes morfologías
de remanentes urbanos que conducen a
generalizar situaciones que mantienen tramos
vulnerables, espacios perdidos, espacios con
potencial de recuperación, espacios inactivos
sin una definición clara de los coeficientes de
ocupación y utilización del suelo, es decir, una
producción urbana dispersa y desordenada.
La ciudad de Mexicali debe tomar más en
consideración los espacios residuales existentes
determinando el control y las disposiciones
normativas y los atributos, características y
potencialidades de la tierra rural y el suelo urbano,
como factores que inciden en la posibilidad de
desarrollar socioeconómicamente territorios
y una mejor cohesión social del tejido urbano
existente; estando regulados concurrentemente
bajo los tres órdenes de gobierno a través de
la normativa que administra los derechos de
propiedad inmobiliaria.
En el orden municipal la regulación se ve
materializada, en un primer momento, con
el documento denominado “Constancia de
Alineamiento y Compatibilidad Urbanística”, el
cual señala tácita y explícitamente, de acuerdo
con planes y programas de desarrollo urbano
vigentes, las condicionantes y regulaciones que
administran la amplísima gama de modalidades
ejercidas en la utilización o usos del suelo
viables para la consolidación de objetivos y
propósitos propuestos para una mejor, óptima
y sustentable calidad de vida.
La interacción coordinada de los órdenes de
gobierno, define un espacio social multifactorial
disponiendo un alineamiento y derechos de vías
determinando una delimitación dimensional del
territorio. Por lo tanto las distintas manifestaciones
de espacios residuales son la expresión de la
lectura espacial del anti-espacio analizando la
subutilización de espacios debe ser el punto de
partida de una política de desarrollo urbano con la
premisa esencial de reconstruir el tejido social de
la ciudad de Mexicali y pormedio de las acciones
84

conjuntas entre los diferentes niveles de gobierno,
la iniciativa privada y la sociedad creara las
oportunidades de intervención necesaria de estos
123 remanentes urbanos.
Reconociendo la existencia de espacios públicos
que se encuentran muy deteriorados sin contar con
áreas verdes y con problemas de tipo social y casas
abandonadas y la falta de servicios en algunas zonas
de la ciudad, es oportuno sobre todo la participación
municipal en el fortalecimiento de áreas públicas
y de una mayor atribución a la reconstrucción del
tejido urbano social, el apoyo de las instancias
recaudadoras para coordinar el pago del impuesto
predial y derechos de las viviendas recuperadas y
por supuesto contar con las facilidades necesarias
para la obtención de licencias referentes a las
intervenciones físicas que se realicen en cualquier
polígono territorial de los espacios remanentes. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Berruete, F. (2015). Vacios urbanos en la ciudad de
Zaragoza (1975-2010) Oportunidades para
la estructuración y continuidad urbana.
(Tesis Doctoral). Universidad Politécnica
de Madrid, Madrid-España.
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85

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca.
Análisis sociohistórico del lugar
From Convent of San Francisco to Toluca Portals. Socio-historical analysis
of the place
Recibido: junio 2019
Aceptado: febrero 2021

Daniel Abner Hernández García1

Resumen

Abstract

La creación de edificios depende de dos rubros
importantes: la construcción y la edificación. Lo
invisible soporta lo visible, sin las historias y narrativas
de la sociedad no sería posible la generación de
referentes urbanos. Con esta inferencia se generó
un análisis sociohistórico del Convento de San
Francisco y su transformación en los Portales de
Toluca, observando los comportamientos sociales e
históricos que confluyeron en un lugar durante los
siglos XVI al XX, entendiendo al lugar como ese
espacio con una alta densidad espacio-tiempo, el
espacio en donde se gesta la intensidad del ser.

The creation of a building depends on two important
items: construction and building. The invisible
supports the visible, without the stories and narratives
of society it would not be possible to generate urban
referents. With this inference was generated a socio
analysis of the convent of San Francisco and its
transformation in the portals of Toluca, observing
the social and historical behaviors that converged in
a place during the sixteenth to twentieth centuries,
understanding the place as this space with a highdensity space-time, the space where the intensity of
the being is gestated.

Palabras Claves:

Keywords:

Convento de San Francisco; Portales de Toluca;
lugaridad

San Francisco Convent; Toluca portals; belonging

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma del Estado de México; doctor en Diseño por la UAEMex correo: danielabner@
gmail.com

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

87

�Hernández García

INTRODUCCIÓN
La creación y recreación del entorno urbano
depende en gran medida del conocimiento que se
tenga del mismo, su pasado y su presente. Uno
de los elementos que más atañe al conocimiento
del entorno urbano estriba en la historia de la
ciudad. La historia de la urbe se observa como
un cúmulo de acontecimientos en un espacio, es
decir, existe una densidad de espacio-tiempo que
lo caracteriza, convirtiéndolo en lugar. Mediante
la historia es posible delinear un perfil de la
ciudad que fue y posiblemente un bosquejo del
futuro hacia el que se dirige.
Se sostiene que todo edificio posee dos tipos
de elementos que cuentan la historia tanto material
como intangible del objeto en cuestión: la primera
es la construcción, es decir, el aspecto físico, la
fábrica del inmueble, materiales, medidas, colores,
entre otras. La segunda es la edificación, en la cual
se observan los elementos socioculturales que
permitieron la construcción: personajes, eventos
sociales, tradiciones dentro del inmueble, entre otras.
Basados en esta premisa, se realiza un análisis
histórico del lugar que ocupan en la actualidad los
portales de la ciudad de Toluca, Estado de México,
observando la gran densidad espacio-tiempo
depositada en el sitio, que durante los siglos XVI
al XIX contuvo al Convento Franciscano y desde
el siglo XIX a la fecha alberga a los Portales.
1. MICROHISTORIA: LUGAR Y
NARRATIVAS
La ciudad se manifiesta de acuerdo con un
tiempo y con una sociedad determinadas. Es
precisamente la sociedad, el ser humano en lo
individual y en conjunto, quien designa los giros
históricos que plantea una urbe, misma que es
producto de las relaciones que suceden entre sus
propios habitantes. Como afirma Latour (Latour
and Emile, 2010) la ciudad está hecha de las
historias y las relaciones entre los habitantes y los
objetos. Lo invisible sustenta a lo visible.
Al tratar sobre dichas relaciones, se hace
indispensable el conocimiento sobre los relatos que
cohesionan dichas asociaciones. Algunos autores
los denominan narrativas, las cuales pueden
llegar a convertirse en mitos que se erigen en el
espacio-tiempo como referentes indiscutibles del
rostro de una ciudad. Es importante hacer hincapié
que no se pretende únicamente hacer referencia
88

de las características físicas de algún elemento
construido, sino a la relación entre dicho elemento
y el ciudadano, vinculados mediante una narrativa.
Dado el carácter histórico que se plantea en el
documento, resulta conveniente mencionar que se
observan dos tipologías de la historia: la historia
patria, la “oficial”, la académica; y la historia, que
Luis González y González denominó “historia
matria” también conocida como Microhistoria.
Ésta contempla lo cotidiano, la historia lenta y
muy cercana, la historia que conlleva a lo local:
inclusive a la misma anécdota.
Esta última tipología se genera en ámbitos
mucho más cercanos, más locales y familiares:
la microhistoria incluye las costumbres y
tradiciones de un lugar, sus fiestas, sus ritos y
rituales, elementos que generan identificación del
ciudadano con su urbe, pues con ellos se forja la
idea de “lugar” y no solo la imagen de un espacio
vacío. Heidegger, usando el concepto “bauen”,
afirma que los espacios reciben su esencia de los
lugares y no del mismo espacio (Seguel Briones,
2001). Esta idea fue bastante controversial en su
tiempo, dado que se vincula con el nazismo.
Haciendo a un lado las exacerbaciones
nacionalistas, resulta relevante mencionar que la
idea de pertenencia, pero sobre todo de idealizar
el lugar de origen, es algo bastante común en
el ser humano. Salvador Azuela menciona:
“El mexicano que no siente nostalgia por su
provincia, representa un caso muy raro” (Azuela,
1965: XII). Así, la Microhistoria se presenta como
un medio de recuperación de la memoria personal
que posibilita su transformación en memoria
colectiva, memoria urbana. Esa nostalgia por
el terruño no es otra cosa que la lugaridad o
pertenencia que el individuo posee de su ciudad y
que se basa en la memoria personal.
Las tradiciones orales, leyendas, narrativas
y relatos, fomentan el conocimiento y
reconocimiento del ciudadano con su hábitat.
Permite la continuidad en el tiempo, y ubica al
individuo en el lugar, como lo menciona Muntañola
(Muntañola Thornberg, 2009), provocando
la existencia de multiplicidad de relatos, de
historias, todas válidas, todas necesarias para
explicar la ciudad. “…las ciudades antiguas se
desplantaron sobre historias… incluso los ritos
de fundación están también inmersos dentro del
universo de la narrativa para ser recibidos por
los futuros ciudadanos y se apropiaran de ellos”
(Rubio Gutiérrez, 2014: 46).
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

Ángel Garibay menciona que “Hacer patria
tiene un requisito indispensable. Conocer lo que
es para saber lo que puede ser” (Garibay Kintana,
1965: XI). El interés que la ciudad despierte en los
habitantes será proporcional al nivel de pertenencia
que los ciudadanos posean de su urbe.
2. CONVENTO DE SAN FRANCISCO
Son pocos los edificios que perduran en la memoria
de la ciudad a pesar de que hayan desaparecido.
Tal es el caso del Convento de San Francisco de
Toluca, posiblemente uno de los edificios de mayor
importancia en el desarrollo urbano de la ciudad a
través de su historia. Al momento de desparecer
engendró a otro ícono en la actual memoria
colectiva: los Portales.
La historia de Toluca está profundamente
ligada a la orden religiosa de los franciscanos.
En el siglo XVI, después de la conquista de
los poblados indígenas, los españoles pudieron
lograr adquirir gran cantidad de bienes que en
su país no hubieran tenido. Muchos de ellos
de hicieron señores de haciendas, vivían con
suntuosidad y para ello demandaban trabajo
excesivo y constante de los mismos indígenas, lo
que condujo a una crisis socioeconómica. Miguel
Salinas menciona que en 1524 llega a la Nueva
España el Apostolado de Anáhuac, una falange
de frailes franciscanos, doce en total, dispuestos a
evangelizar a los nativos.
La presencia de tales personajes produjo
curiosidad en las mentes indígenas, pues a
pesar de ser españoles, se comportaban de
forma completamente diferente a los soldados
conquistadores. Llegaron inclusive a tener
lástima de los propios religiosos, repitiendo
constantemente “motolinia” que significa
“loco, enfermo, pobre” pero no en el sentido de
pobreza, sino con condescendencia (De la Torre
Villar, 1998: 567). Al saber esto, Fray Toribio
de Benavente decide adquirir el nombre de
“Motolinia”.
La catequización en Toluca inicia por lo tanto
en 1525, y con ello, las primeras construcciones
religiosas. Miguel Salinas hace referencia a un
documento del Archivo General y Público de la
Nación, el tomo 2742 del ramo de tierras, en donde
se menciona al cacique matlatzinca convertido
al catolicismo y bautizado con el nombre de
Fernando Cortés (Salinas Alanis, 1965: 32).
Debido al extravío o inexistencia de
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

documentos, la fecha exacta de la construcción
del Convento de San Francisco no es clara, sin
embargo se puede inferir mediante las actividades
realizadas por los franciscanos en Toluca, por lo
que “…desde la cuarta década del siglo XVI, hubo
en Toluca franciscanos que vivían en comunidad
y que habitaban un convento” (Salinas Alanis,
1965: 35).
En un intento por recuperar aspectos históricos
del Convento de San Francisco, en 1688, Fray
Alonso de Hita decide hacer uso de información
testimonial, recurriendo a los descendientes de los
fundadores del Convento. Así localiza a Pascual
de Angulo, bisnieto de Juan Cortés Coyotzin, rey
de los matlatzincas:
“Afirmó también que sabía por tradición que
cuando se trastó de construir el convento de
San Francisco, algunos religiosos pretendían
edificarlo en el sitio conocido como las Trojes
-al pie de los cerros, entre santa Bárbara y
San Luis- y otros donde está la Ermita de San
Juan Evangelista -hoy San Juan Chiquito-;
pero siendo ambos puntos unos sitios
desacomodados, por hallarse entre cerros,
se optó por un lugar situado en la planicie”
(Salinas Alanis, 1965: 37).
Debido a esta decisión, el recién converso
Juan Cortés Coyotzin decide donar un solar,
cuyas medidas aproximadas eran 270 metros de
largo, de oriente a poniente, y 180 de ancho, de
norte a sur (Salinas Alanis, 1965: 40). Además
de donar el solar, Juan Cortés decide demoler
sus casas ubicadas en San Luis Obispo y usar
ese material para la construcción del templo
franciscano. Miguel Salinas menciona que
posiblemente las mencionadas casas o palacios
de Juan Cortés eran en realidad dependencias del
teocalli, o inclusive el miso teocalli para Tolotzin
(Salinas Alanis, 1965). En este gran terreno se
ubican actualmente la Plaza González Arratia y
los Portales. De acuerdo al mismo autor, en 1575
se celebra la primera misa en la nueva iglesia
franciscana, después de años de evangelización
(Salinas Alanis, 1965: 39).
A mediados del siglo XVI se construye en
dicho terreno la Capilla de la Santa Cruz de los
Otomites, asimismo algunas habitaciones para
los franciscanos. Posterior a ello, se construyó
“…la iglesia de San Francisco y sus capillas;
el convento y sus amplias dependencias; luego
89

�Hernández García

la iglesia de la Tercera Orden y los edificios que
le están anexos; y en el transcurso de los años,
todas las demás construcciones…” (Salinas
Alanis, 1965: 41). Todo el solar fue limitado
perimetralmente: la parte del cementerio tenía
una serie de arcos invertidos, la de la huerta del
convento solo era un muro.
Basándonos en un plano del Convento de San
Francisco, obtenido en el Archivo Histórico de
Toluca, se observan los nombres de las calles que
corresponderían en la actualidad a los siguientes:
Calle Real es la actual Avenida Independencia,
Calle del Maíz actual Andador Constitución,
Calle de San Francisco corresponde a la Avenida
Hidalgo y la Calle de Riscos es la actual calle de
5 de febrero. El mismo plano es analizado por
Nicolás León (León, 1969: 61), destacando los
siguientes elementos:

·
1 – Iglesia de la Santa Veracruz
·
17- Sacristía de la Iglesia
·
20- Patio del Convento
·
34- Iglesia de San Francisco (Iglesia Grande)
·
38- Capilla del Rosario
·
54- Iglesia del Tercer Orden
·
55- Antigua Capilla de San Pablo edificada
en 1575, en la cual se celebró la primera misa.
Actualmente, lo único que subsiste del antiguo
Convento es la Iglesia de la Santa Veracruz,
la Capilla Exenta y la Parroquia del Sagrario,
antigua Capilla del Tercer Orden. En reciente
visita a las oficinas de dicha parroquia se logró
fotografiar el único arco que permanece de lo que
fue la Capilla de la Santa Cruz de los Otomíes,
arcos que están representados en el plano con el
número 55.

Figura 1. Redibujo basado en el plano del Convento de San Francisco elaborado por Carlos Suárez (León, 1969)

Fuente: Elaborado por el autor

90

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

Figura 2. Arco de la Capilla de Santa Cruz de los Otomíes
(abajo y derecha)

Se observa de igual manera, que la Iglesia de
San Francisco (número 34 en el plano anterior)
tenía el acceso ubicado hacia el Poniente, al igual
que todas las iglesias de la misma orden. De los
aspectos arquitectónicos se menciona:
“La fachada de la iglesia no ostentaba
primores arquitectónicos; era de una pobreza
verdaderamente franciscana… La puerta
del templo era de medio punto… Al lado
septentrional de tan pobre fachada, unida
a ella se alzaba la torre, cuya elevación
puede calcularse entre cuarenta y cincuenta
metros. El basamento de la torre era…un
tronco de pirámide cuadrangular” (Salinas
Alanis, 1965: 46).
Salinas se aventura a dar medidas aproximadas
de la nave de la iglesia, mencionando que pudo
haber tenido 52 metros de longitud por 14 de
anchura, es decir, no había crucero pues era una
sola nave. El techo era de:
Fuente: Fotografías por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

“…tijera formado por un armazón de vigas de
cedro, cubiertas por gruesas tablas de la propia
91

�Hernández García

madera, y ésta a su vez, forrada con gruesa
lámina de plomo. Por el interior, la techumbre
ostentaba hermoso artesonado, hecho con
listones de madera, primorosamente combinados,
que ofrecían a la vista bellas figuras doradas y
pintadas de diversos colores, principalmente de
rojo” (Salinas Alanis, 1965: 51).
El mismo autor menciona que dicha madera
pudo haber sido sustraída de los bosques antiguos
de Santiago Tlaxomulco, que llegaban hasta los
límites de la ciudad de Toluca.
El Convento de San Francisco llegó a ser
conocido en la Nueva España como un centro
educativo de alto nivel. Fray Jerónimo de
Mendieta menciona que “…la casa de Toluca
es única para este propósito del estudio, porque
tiene todas las partes que se requieren, y a
esta causa la habían de dedicar para perpetuo
estudio” (Salinas Alanis, 1965: 53). La biblioteca
que poseía el Convento llegó a ostentar, de
acuerdo con Fray Luis Malo, cerca de 9 mil
volúmenes, mismos que durante la Reforma,
fueron trasladados al Convento del Carmen y de
ahí fueron cedidos al Instituto Literario de Toluca
(Salinas Alanis, 1965).
El Convento de San Francisco fue determinante
en la conformación de la naciente ciudad de
Toluca. Dentro de sus muros se sucedieron hechos
determinantes en la vida de la ciudad. El 29 de
febrero de 1824 (Salinas Alanis, 1965) se juró
obediencia al Acta Constitutiva de la Federación
Mexicana, ceremonia a la cual asistieron las
autoridades eclesiales y representando al gobierno
municipal, estuvo José María González Arratia en
su papel de Presidente Municipal.
Sánchez Arteche (2013) apunta dos hechos que
determinaron la desaparición del antiguo complejo
conventual franciscano en la ciudad de Toluca. El
primero está representado por las Leyes de Reforma,
que irrumpieron en la provincial vida de la naciente
ciudad a mediados del siglo XIX. En dichas leyes se
establecía, entre otras cosas, la supresión de fueros
del clero y el ejército, la obligación de vender casas
y terrenos a instituciones civiles y eclesiásticas, la
prohibición del cobro de derechos y obvenciones
parroquiales así como el diezmo, la nacionalización
de los bienes eclesiásticos y la exclaustración de
monjas y frailes.
El segundo hecho ocurre en 1860, cuando un
cañonazo de los generales conservadores Miguel
Miramón y Leonardo Márquez (apodado el Tigre
92

de Tacubaya) destruyó el altar de la Iglesia de
San Francisco (Salinas Alanis, 1965), en un
intento por sorprender a los generales liberales
Felipe Berriozábal y Santos Degollado. Hay
relatos que mencionan el altar no fue lo único
que sufrió daños, sino el edificio completo, pues
dicho cañonazo se disparo hacia la torre del
campanario, misma que cayó sobre el techo de
la nave principal (Sánchez Arteche, 2013: 104).
Sin embargo, se observa necesario agregar un
tercer hecho, mismo que será tratado en el siguiente
apartado, y que traería como consecuencia la
desaparición paulatina del Convento: la construcción
de los Portales.
3. LOS PORTALES
Si bien la etapa colonial de la ciudad de Toluca
está íntimamente ligada a la orden franciscana,
los primeros años de la etapa independiente se
vinculan sin duda a un personaje originario de la
misma ciudad de Toluca: José María González
Arratia.
Dedicado al comercio, González Arratia
se desempeñó como abastecedor de cárnicos,
labrador, entre otros, pero el oficio que definió
su presencia en Toluca fue el de constructor. Sin
estudios especiales, González Arratia comenzó
a construir casas habitación, tiendas, e inclusive
obra pública (Salinas Alanis, 1965).
En 1830 surge el Estado de México como
entidad independiente a la capital del país,
trayendo como consecuencia la búsqueda
del lugar indicado que pudiera recibir a los
Supremos Poderes. Salinas (1965) menciona
que los funcionarios de gobierno salieron de
la Ciudad de México junto a sus familias, y no
encontraron inmuebles propios para habitar, ya
que el numero de edificios vacíos estaba muy
disminuido. Ya desde 1826, el entonces secretario
del Ayuntamiento Manuel de Izaguirre pretendía
darle un mejor uso al espacio de la huerta del
Convento de San Francisco. Fue durante el
periodo municipal de Luis Madrid, y con el apoyo
del gobernador Melchor Múzquiz, que se lograron
resolver las dificultades que imposibilitaban el
proyecto. Alfonso Sánchez Arteche señala las
razones que según Luis Madrid, sustentaban la
existencia del proyecto:
“Un aumento de puntos de comercio que hace
aumentar las relaciones de los pueblos…
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

un lugar de recreo y desahogo para los que
cansados de las fatigas del día desean la
concurrencia o sociedad…un crecimiento
en el numero de habitaciones, cuya falta es
hoy muy palpable, un impulso a las artes que
tengan que emplearse en su fabricación, un
nuevo recurso y seguro a las arcas municipales
y acaso un estimulo que despierta el espíritu
de empresa, que por desgracia duerme
aletargado en este país” (Sánchez Arteche,
2013: 102)
González Arratia logró formar un grupo
de inversionistas para que comprara cada uno
una fracción de terreno del Convento de San
Francisco. Dicha acción obligaba al comprador a
que edificara por si mismo una casa en el terreno
correspondiente.
El 6 de febrero de 1832 se dio inicio a la
obra de los portales (Salinas Alanis, 1965: 186),
comenzando con 6 casas, construyendo un total de
19 residencias. Miguel Salinas (1965) menciona
detalladamente los nombres de los dueños originales
de tales construcciones. El costo total de la obra fue
de $164,500 pesos (Salinas Alanis, 1965: 188). En
1833 surge una epidemia de cólera en la ciudad,

reduciendo considerablemente la población de
Toluca, por lo que la construcción se interrumpió.
Posterior a ello se reinician las actividades, con
tanto empeño que cuando en 1835 Carlos María de
Bustamante visita Toluca, describe:
“En la nueva portalería…conté quince
faroles hermosísimos de cristal, pendientes de
los techos, con reverberos. Hay en el mismo
Portal una Gran Sociedad y cafés decentes,
al parecer; no entré en ninguno, pues estas
casas son el centro y asilo de la gente baldía y
holgazana. Allí hay algunos talleres de sastres
y cajones salientes en el mismo Portal, con
uno bien provisto de muñecos de mala mano
para los niños” (De Bustamante, 1969: 55).
De acuerdo con Miguel Salinas (1965), al
concluir la construcción en noviembre de 1836,
González Arratia gestionó, en beneficio del
Ayuntamiento, el cobro de un impuesto específico
para cada puesto comercial que fuera a colocarse
en los nuevos portales, aunque como se mencionó
en párrafos anteriores, el Presidente Municipal
Luis Madrid ya contemplaba la aplicación de
rentas como fuente de ingresos para el municipio.

Figura 2. Redibujo del plano de subdivisión del Convento de San Francisco (León, 1969)

Fuente: Elaborado por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

93

�Hernández García

Resulta interesante que, en reiteradas ocasiones,
los elementos referenciales de una ciudad no
necesariamente se rigen por cánones estéticos
definidos o en boga. Las mismas crónicas de la
construcción de los portales de Toluca mencionan
la evidente desproporción en los arcos y la
ausencia de estilo arquitectónico, aunque lo
llegan a vincular con el toscano. De acuerdo con
Miguel Salinas (1965), la altura total de dicha
construcción llegaba a las doce varas, es decir,
10.06 metros. Se menciona la existencia de dos
niveles: el inferior conteniendo a los arcos que
definen los portales, y el superior mostrando los
balcones. Como se ha mencionado, cada fracción
de terreno generó una casa “… de bastante
capacidad y muy buena distribución en sus piezas
para que pueda alojarse cómodamente una
familia rica” (Salinas Alanis, 1965: 189).
La altura de cada arco es de 4 varas, que en
metros representan 3.981. Los pilares son de base
cuadrangular con una vara de ancho o cerca de
los 83 centímetros de cada lado. Los muros son
de adobe y los arcos fueron hechos con piedra
y ladrillo. Ésta primera etapa de construcción
generó 81 arcos, de los cuales, 37 se encontraban
en el actual andador Constitución, antigua calle del
Maíz, y 44 en la actual avenida Hidalgo, antiguas
calles Matamoros y Morelos. Carlos María de
Bustamante señala “…la nueva portalería…
que es mucho mas ancha y aun doble de la del
Portal de Agustinos” (De Bustamante, 1969: 55),
haciendo referencia a la construcción ubicada en
la ciudad de México. El ancho de los portales
de Toluca para el libre paso es de siete varas o
5.86 metros, cubriendo una longitud total, en su
primera etapa, de 384.6 metros o cuatrocientas
cincuenta y nueve varas (Salinas Alanis, 1965).
Figura 4A. Los Portales de Toluca. Óleo de Luis Coto
de 1887, después de la segunda etapa de construcción
a instancias de Buenaventura Merlín

94

Figura 4B. Portales de mercaderes y agustinos de la
Ciudad de México

Fuentes: 4A - http://smgeem.blogspot.mx/2015/02/
acontecimientos-y-destellos-de-la.html; 4B - http://www.
elcentrohistorico.com.mx/lugares-portal-de-mercaderes.html

En 1850 algunos vecinos de la ciudad de
Toluca plantean la necesidad de una nueva iglesia
Parroquial ante el guardián del Convento, ya que
se pretendía que dicha construcción estuviera de
acuerdo con el crecimiento y desarrollo económico
que apuntaba la ciudad. Para dar su consentimiento,
el fraile Mariano de la Peña solicitó se asegurara
una suma de $50,000.00 que era el estimado de la
obra, sin embargo solo se reunieron $10,000.00.
Aunado a lo anterior, en las juntas de trabajo que
se tenían para definir el proyecto, hubo varias
discrepancias con respecto a la ubicación de la
construcción: algunos, apoyados en opiniones de
los arquitectos Aranda y Robles Pezuela, querían
colocar la iglesia frente a la plaza principal; otros
a un lado de la antigua parroquia, y algunos
más pretendían que se construyera el nuevo
edificio envolviendo la antigua parroquia a fin
de demoler a esta última solo cuando estuviera
lista la nueva (León, 1969).
Sin embargo, este primer intento no prosperó
y el desánimo llegó pronto. Años más tarde, en
1866 el fraile Buenaventura Merlín rescató la idea
de construir una nueva iglesia. Con el permiso del
arzobispo Lázaro de la Garza y Ballesteros y las
gestiones del mismo fraile Merlín, en julio de 1867
se toma la decisión de demoler la antigua iglesia
de San Francisco (Salinas Alanis, 1965), la cual
ya acusaba bastante deterioro. Se encomienda
el proyecto de la nueva iglesia al Ing. Agustín
Carrillo, colocando la primera piedra el 12 de
mayo de 1867. Sin embargo, a pesar del ahínco
mostrado por el fraile Merlín, no se tenia el apoyo
económico suficiente, por lo que se toma la decisión
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

de construir la sección poniente de los portales,
cuyo usufructo beneficiaría la empresa. En un
periodo de diez años, Buenaventura Merlín solo
logró construir 27 arcos. Los últimos arcos fueron
construidos por Agustín Millán, concluyendo la
construcción en 1917 (Sánchez Arteche, 2013).
4. CONCLUSIONES
En el presente documento se plantea el desarrollo
histórico de los dos edificios que probablemente
han sido los que mayor influencia han tenido en
el desarrollo de la ciudad de Toluca: el Convento
Franciscano y los Portales. Dos edificios que
son producto de la sociedad que los habitó,
el primero por una sociedad completamente
influida por el pensamiento religioso, el segundo
por el laicismo, que si bien no es manifiesto
abiertamente, tuvo arraigo notable en la “taza de
plata con olor a sacristía”.
Latour menciona que lo invisible, estas relaciones
generadas entre objetos, edificios y personas es lo que
sostiene lo visible, lo tangible. La historia es uno de
los elementos que permite al ciudadano apropiarse de
su urbe. Pero solo cuando este conocimiento histñrico
se entrecruza con la cotidianidad del colectivo es
cuando se da la pertenencia como tal. La pertenencia
no emana solamente del patrimonio construido, la
fuerza de la identidad se ubica en las relaciones, el
uso, la vida que se desarrolla en los edificios y los
espacios, los cuales, al tener una densidad de espacio
tiempo en donde ocurre una cantidad considerable de
sucesos vivenciales, se convierten en lugares.
Actualmente existe un acercamiento de los
habitantes hacia la historia de su ciudad, el interés
por conocer su urbe y conocerse a sí mismos. En el
proceso histórico del lugar que un tiempo ocupo el
Convento de San Francisco y que ahora lo hacen
los portales, se logra observar que la ciudadanía
es determinante en el proceso de generación de
referentes. Puede existir el apoyo económico y
político, pero sin el aspecto social, del ciudadano,
no es posible generar apego ni identificación con
un espacio. Las determinaciones políticas en
cuanto a construcción y conservación urbanos
no siempre generan identidad. En 2015 se realizó
una investigación en la Maestría en Diseño de la
UAEMex (Hernández García 2015) con respecto
a los portales de Toluca y su relación con la
ciudadanía. Usando instrumentos como encuestas
y entrevistas, se vislumbró un concepto que por
casi cinco décadas ha permeado la opinión del
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

toluqueño: vacíos de identidad. Dichos vacíos
resultan de la eliminación de referentes urbanos
de la trama antigua y la consecuente construcción
de edificios que no alcanzan a cubrir el imaginario
colectivo. Así, sin referentes surge la confusión
y con ésta el desapego a la ciudad. En 1927
Miguel Salinas concluía uno de los capítulos de
su libro “Datos para la Historia de Toluca” con
un párrafo que resulta totalmente actual: “Ojalá
se libre Toluca de la manía insensata de destruir
lo antiguo, y sepa guardar con amor sus viejos
monumentos” (Salinas Alanis, 1965: 108). C
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96

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos:
una mirada desde la ciudad de Tunja
Contemporary architecture in historic centers: A view from Tunja
Recibido: mayo 2020
Aceptado: febrero 2021

Sebastián Alonso Camargo Castillo1
Felipe Andrés Muñoz Cárdenas2

Resumen

Abstract

Realizar estudios sobre centros históricos implica
hacerse cargo de retos teóricos, históricos y prácticos
que dependen de la ciudad objeto de estudio. Acotar
correctamente el concepto de centro histórico, entender
las dinámicas que lo han transformado con el tiempo
y la dificultad para acceder a la información existente,
hacen de este tipo de estudios una entrada a nuevas
metodologías de análisis y recolección de información
para entender las ciudades contemporáneas y sus centros
históricos. Tunja tiene un centro histórico valioso, posee
importantes edificaciones de los siglos XVI y XVII en
muy buen estado, testigos de las transformaciones que
ha tenido la arquitectura y el urbanismo durante los
últimos quinientos años. Sin embargo, la información
que se encuentra es fragmentada y desactualizada.
Este artículo presenta la metodología usada para
recolectar y organizar datos del centro histórico
de Tunja, haciendo énfasis en información urbana
y arquitectónica para inventariar lo existente al
tiempo que se rastrean las transformaciones sufridas
a lo largo del tiempo. También se busca determinar
la forma en que la normativa actual influye en
estas transformaciones, y cómo la arquitectura
contemporánea se adapta para insertarse dentro
del tejido histórico, afectando su contexto, pero sin
detener las dinámicas propias del centro.

Conducting studies on historical centers implies taking
on theoretical, historical and practical challenges
that vary according to the city being studied. From
correctly delimiting the concept of a historical center,
to understanding the dynamics that have transformed it
over the centuries, to the difficulties inherent in doing
research, such as the difficulty in accessing existing
information, or finding any type of information, these
types of studies are gateways to new methodologies
of analysis or collection of important information for
understanding contemporary cities and the relationship
with historical centers. Tunja is no different, it has a
valuable historical center insofar as it still has important
buildings from the 16th and 17th centuries in a good
condition and it is possible to trace in its historical center
traces of the transformations that architecture and urban
planning have undergone over the last five hundred
years. However, the information found is fragmented
and, in many cases, outdated. This article presents the
methodology used to collect and organize data from
the historical center of the city, emphasizing urban and
architectural information that allows for an inventory of
what exists while tracking the transformations suffered
over time. Similarly, it seeks to determine the way
in which current regulations have determined these
transformations, and how contemporary architecture
has adapted to insert itself into the historical chain,
affecting its context, but without stopping the urban
dynamics of the city center.

Palabras Claves:
centro histórico; metodología; arquitectura
contemporánea

Keywords:
historic center; methodology; contemporary
architecture

1

Nacionalidad: colombiano; adscripción: Universidad Santo Tomás Tunja; Magister en Historia y Teoría del Arte, la Arquitectura y la ciudad;
correo: sebastiancamargoc16@gmail.com
2
Nacionalidad: colombiano; adscripción: Universidad Santo Tomás Tunja; Dirección de Investigación e Innovación, correo: felipe.munoz@
usantoto.edu.co

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

97

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

INTRODUCCIÓN
La ciudad de Tunja tiene uno de los centros
históricos más antiguos de Colombia. Si bien
su fundación hispánica se da el 6 de agosto de
1539, la ciudad también tiene una rica historia
prehispánica de la cual hay muy pocos vestigios
porque no se conocen con certeza los detalles
del poblamiento de esta parte del continente
y porque los hallazgos arqueológicos rara vez
contienen evidencias arquitectónicas (Arango,
2019). Debido a lo que aún se conserva, la ciudad
es considerada una joya de la colonia gracias a
inmuebles representativos de la arquitectura
doméstica y religiosa del siglo XVI y XVII entre
los que se encuentran, la Casa de Fundador, la
casa Holguín, la casa Ruíz Mancipe, y diferentes
iglesias pertenecientes a las primeras parroquias
de la ciudad como Santa Bárbara, Santo Domingo
y la Catedral. Además de las edificaciones, en
Tunja la traza ortogonal conformada desde su
fundación se conserva, adaptada a la fuerte
topografía de su emplazamiento y, aún hoy, es el
elemento estructurador del centro histórico.
El perímetro de la ciudad durante los siglos
XVI, XVII y XVIII fue declarado como sector
antiguo con la ley 163 de 1959, considerada la
primera ley de protección del patrimonio en
Colombia. Con el paso de los años y las nuevas
necesidades urbanas, la legislación colombiana
ha evolucionado con miras a desarrollar
instrumentos de regulación de las intervenciones
que se hacen en las edificaciones monumentales
y su contexto.
En el año 2008, se crea la figura de Planes
Especiales de Manejo y Protección (PEMP) que “es
el instrumento de gestión del patrimonio cultural
por medio del cual se establecen las condiciones
necesarias para garantizar su proyección y
sostenibilidad en el tiempo” (Ley 1185, 2008).
Debido a los antecedentes y la importancia que
tiene el centro de Tunja junto con las urgentes
necesidades de mejoramiento y salvaguardia de
su patrimonio construido, en 2012, se aprueba el
Plan Especial de Manejo y Protección del Centro
Histórico de Tunja y su Zona de influencia.
Este PEMP, en su momento diagnosticó
el estado del centro y propuso estrategias
normativas, proyectuales y de gestión que debían
ser implementadas para acometer su objetivo
general, “Recuperar y exaltar integralmente el
patrimonio cultural del Centro Histórico de Tunja
98

y recalificar su territorio en los diversos aspectos
urbanos para garantizar su continuidad como
principal centralidad de la ciudad” (Resolución
0428, 2012). Así mismo, establece también las
condiciones que debe cumplir una obra nueva que
se construya dentro de la delimitación del área
afectada y su zona de influencia.
Este trabajo nació con el objetivo de desarrollar
una metodología para la recolección de datos, tanto
históricos como actualizados, que permitieran tener
un panorama más aproximado de las dinámicas
urbanas que afectan el patrimonio arquitectónico
de la ciudad y que sirviera como el primer insumo
para la creación del Observatorio Urbano del
Centro Histórico de Tunja. Sin embargo, en este
artículo se presenta la metodología aplicada para
la recolección y organización de la información
y algunas reflexiones que han surgido como
resultado de entender que el centro histórico no es
un sitio detenido en el tiempo sino por el contrario,
es el espacio donde están todos los momentos,
incluida nuestra contemporaneidad, y la forma en
que esta se ha adaptado a la norma arquitectónica
vigente y ha transformado parte importante de
ese patrimonio, adaptándolo, aumentándolo,
copiándolo o sencillamente destruyéndolo.
Las construcciones contemporáneas y la forma
en que estas se incrustan en los centros históricos
plantean una discusión de gran importancia si se
consideran las implicaciones en el contexto urbano
que éstas tienen. El centro de Tunja como muchos
otros en el Colombia, no se ha desarrollado de una
manera planificada, sino que ha sido resultado de
la adición de momentos históricos representados
en la construcción de edificaciones que son la
respuesta que cada generación ha venido dado a
su momento histórico en particular. Esta condición
constituye un testimonio edificado que permite
transmitir a través de su observación y análisis la
huella de cada uno de los momentos históricos que
han transcurrido en lo que hasta mediados del siglo
XX fue la totalidad de la ciudad.
LA CONTEMPORANEIDAD DEL CENTRO
DE TUNJA
Las herramientas tecnológicas vigentes ofrecen
nuevas alternativas para una gestión urbana más
eficiente de los centros históricos. Por desgracia,
en Tunja no existe ningún organismo, entidad o
institución que se dedique a la recolección, registro
y evaluación de los fenómenos urbanos de la ciudad.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Si bien dentro de la correspondiente aprobación
de cualquier intervención o construcción en el
centro histórico existen organismos que velan por
la aplicación de la normativa del PEMP, existen
casos en los cuales es importante tener referencias
históricas y datos urbanos más precisos para la
toma de decisiones, elementos que no existen y
que propician que sea el criterio del funcionario
de turno el que determine la decisión sobre un
proyecto arquitectónico. Si bien en el momento
de la formulación y aprobación de los proyectos
la información necesaria es escasa, durante su
ejecución el proceso de vigilancia es prácticamente
nula, los propietarios de los proyectos realizan
obras en horas nocturnas, en días festivos, o
comienzan las obras de puertas para adentro sin
los permisos necesarios para evadir la actuación
de las autoridades, quienes dependen casi que
exclusivamente de las denuncias ciudadanas.
Registrar y organizar digitalmente los fenómenos
de la realidad del centro, que incluya sus dinámicas
urbanas, las transformaciones y afectaciones de los
monumentos y todo lo que de esto se desprende
permite contar con un insumo valioso tanto para la
evaluación constante que fundamenta las decisiones
de las administraciones como para una amplia
divulgación que permita mayor reconocimiento de
la comunidad con su patrimonio.
En medio del vacío de información y la
pérdida de la valiosa oportunidad de registrar los
fenómenos contemporáneos en tiempo cercano
a su ocasión, un paso fundamental es aportar al
análisis de las nuevas edificaciones para evaluar
sus repercusiones en el contexto urbano.
En la actualidad, el centro de Tunja alberga las
principales funciones de entidades administrativas,
educativas, comerciales, turísticas y culturales de
la ciudad. Así mismo, congrega las principales
manifestaciones sociales, culturales y religiosas,
incluyendo la celebración de la Semana Santa,
patrimonio cultural inmaterial de la nación (Ley
1767, 2015), que forma parte importante de las
tradiciones vigentes.
Lo que hoy consideramos centro histórico,
fue también “la ciudad toda” (Carrión, 2010), es
decir que, desde su fundación hasta casi mediados
del siglo XX, atendió todas las necesidades de
su momento, que luego con el tiempo, se han
transformado para atender a las generaciones
presentes, y por ser el centro, recibe en su transcurrir
el vaivén y el impacto de todos los cambios sociales
y espaciales (Aprile-Gniset, 2010)
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

En el siglo XX, la ciudad crece, surgen nuevos
polos de desarrollo y el centro tiene la necesidad
de reformarse en función de la nueva demanda
de servicios y con una idea del denominado
progreso implantada en la población. Eso incluyó
alteraciones de todo tipo en los inmuebles, e
inclusive demoliciones para la construcción de
nuevos y representativos edificios en altura.
Influyeron múltiples factores: la llegada del
automóvil, el surgimiento de nuevos tipos de
comercio y establecimientos, que junto con el
carácter religioso y administrativo que ya tenía,
construyeron una nueva idea del centro de Tunja.
La construcción de nuevas edificaciones
es el resultado de la necesidad manifiesta que
tiene el centro de revitalizarse para atender la
demanda de vivienda y servicios, en esa medida,
las repercusiones que estos conllevan deben ser
evaluadas en el corto plazo, con el único fin de
contribuir en una mayor conservación del contexto
patrimonial. Por lo anterior, es importante acotar
una definición de la arquitectura contemporánea
de los centros históricos.
“proceso proyectual subjetivo y actual de
evolución, sin delimitación de tiempo específico,
sin espacialidad definida, dinámica y sin “sello”
histórico denominado; desde la relatividad, es
una producción material e inmaterial que conjuga
las actuales dinámicas espaciales y culturales
para ser parte del entorno, que aspira relacionar
armónicamente contextos, formas, funciones y
materialidad de manera sistémica para beneficio
colectivo; un presente coyuntural entre lo
preexistente y el porvenir.” (Pasuy, 2015:6)
Las nuevas construcciones intervienen en
la definición del paisaje urbano, para Choay
(2007) “en lo que respecta a la modernización del
tejido urbano antiguo, ésta se realiza llenando los
vacíos existentes o creados para tal efecto.” (p.
205). La autora recalca también una condición
fundamental que debería tener la arquitectura
contemporánea, “Los elementos arquitectónicos
modernos (o posmodernos) reputados como
aportaciones valorizantes de la ciudad antigua, lo
son, efectivamente, a condición de haber respetado
tanto esa articulación como sus reglas morfológicas
pero no lo son, como a menudo es el caso, cuando
operan en tanto que objetos independientes y
autosuficientes.” (Choay, 2007:205)
Sumado a lo anterior, el Plan Especial de
Manejo y Protección de 2012, es una variable
adicional para el análisis porque aunque la
99

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

arquitectura contemporánea no puede ser definida
en tiempo o espacio por su condición natural de
estar construyendo el presente, es el instrumento
normativo el que regula a partir de su creación, las
condiciones urbanas y arquitectónicas mínimas
que deben tener las nuevas edificaciones en el
centro de Tunja en aspectos tales como:
Volumetría: Altura entrepisos, número
de pisos, empates, aislamientos, voladizos,
paramentos, patios.
Materialidad: Cubiertas, fachadas.
Uso: Comercial, residencial, servicios e
institucional.
Dentro de los anteriores aspectos surge una
importante premisa que se plantea en el artículo
72 del PEMP, “Se pueden hacer intervenciones
contemporáneas de los valores tradicionales de la
arquitectura tunjana, utilizando lenguajes actuales que
no generen falsos históricos o lenguajes antiguos.”
(Resolución 0428, 2012) que de cierta forma deja
abierta la posibilidad a un sinfín de interpretaciones,
que parten de la definición de los valores tradicionales,
la selección de un lenguaje y su respectiva aplicación
en las nuevas construcciones permitidas.
De esta manera, el análisis de las nuevas
construcciones del centro histórico debe considerar
no sólo los aspectos teóricos de diseño sino
también, los normativos y, además, su influencia
en la caracterización de la arquitectura y el impacto
producido en el contexto.

METODOLOGÍA PARA LA RECOLECCIÓN
DE INFORMACIÓN
La recolección de la información urbana en los
centros históricos, se ha desarrollado desde que se
consideró la necesidad de identificar, documentar
y conservar el patrimonio inmueble en Colombia.
En ese sentido, los ejercicios pioneros propuestos
por Alberto Corradine, Germán Téllez, Ernesto
Moure, entre otros3 impulsaron la creación de
herramientas de reconocimiento de las edificaciones
más representativas de cada ciudad. Así pues,
en la actualidad, el Ministerio de Cultura se ha
encargado de evolucionar en estrategias como bien
está representado en el “Manual para Inventario de
Bienes Inmuebles” (Ministerio de Cultura, 2005)
En ese contexto, las condiciones ya planteadas por
todos los trabajos realizados, sientan un precedente en
el análisis individual de los inmuebles y en algunos
casos de perfiles de manzana. Sin embargo, no son
útiles para el reconocimiento ágil de características
meramente urbanas y para convertirse en un insumo
que pueda ser administrado a través de los sistemas de
información geográfica utilizados en la actualidad. En
esa medida, se consideraron los siguientes elementos
para conformar una ficha que, a partir del recorrido,
fuente primordial de recolección de datos, permitiera
sistematizar la información y, así mismo, garantizar
que esta pueda ser actualizada frecuentemente una
vez sea vinculada al sistema de forma ágil.

Figura 1. Estructura ficha de
recolección de información
Fuente: Elaborada por los autores

3

Los estudios analíticos y reglamentarios encargados por la Corporación Nacional de Turismo en 1980 así como los estudios de 1973 del
arquitecto Corradine incluidos en el Plan de Conservación Nacional hacen parte de la gran variedad de propuestas y proyectos ejecutados
desde mediados del siglo XX.

100

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Esta ficha permite la recolección de
información de un momento específico y permite
hacerse una idea de la situación arquitectónica
del centro de la ciudad, sin embargo, para
que sea útil, se debe establecer no solo una
periodicidad en la recolección de la información,
que para este caso es cada tres meses, sino que
se deben plantear estrategias para la recolección
de información histórica que nutra el proceso
evolutivo de cada predio del área de estudio de tal
forma que la información de la que dispongan los
investigadores, los proyectistas y las autoridades
sea no solo actualizada, sino histórica para
facilitar la toma de decisiones fundamentadas.
Toda la información recolectada es ingresada
en un sistema de información geográfico que
permite organizar, y acceder a la información de
forma más efectiva y con la posibilidad de hacer
matrices con distintas fuentes de información. En
principio y debido a la disponibilidad del grupo
de trabajo, se tuvieron en cuenta los criterios
arquitectónicos referidos en la figura 1, sin
embargo es necesario ampliar los criterios que se
tienen en cuenta en la recolección de información,
de tal forma que a los ya relacionados se sume
información social, ambiental, histórica, cultural,
etc… que permitan alcanzar niveles de análisis
urbanos más completos para la toma de decisiones

no solo normativas urbano - arquitectónicas sino
de políticas públicas de ocupación del espacio y
prospectiva del centro histórico de la ciudad.
Los sistemas de información geográfica
cumplen un rol sustancial en la localización de
los predios con características específicas que,
para este caso, son aquellos que fueron sujeto a
proceso de las licencias de construcción después
de la aplicación del PEMP en el 2012. La
herramienta permite reducir el tiempo empleado
en recorridos, y evaluar en escalas temporales,
determinadas previamente, los inmuebles sujetos
de análisis. Además, gracias a este software, la
información recolectada puede ser organizada
individualmente por predio para evaluar sus
repercusiones urbanas, crear un acervo fotográfico
histórico y ser insumo para análisis de otros
aspectos, como el económico o el ambiental.
La creación de las bases de datos para
administrar la información a través de los
sistemas de información geográfica se hace de
manera conjunta entre el recorrido y un análisis
posterior utilizando el registro fotográfico. Así
pues, la condensación de los datos enlistada y
organizada se convierte en material que permite
diagnosticar y evaluar de forma sintética los
fenómenos urbanos del centro y a su vez, ser de
una fácil divulgación entre la población.

Figura 2. Ficha de levantamiento de información urbana (parte 1)

Figura 2 - 1 Ficha de levantamiento de Información Urbana (Parte 1)

Fuente:
elaboración
propia
Fuente:
Elaborada
por los
autores
Figura 2 - 2 Ficha de levantamiento de Información Urbana (Parte 2)
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

101

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

Fuente: elaboración propia

Figura 2. Ficha de levantamiento de información urbana (parte 2)

Figura 2 - 2 Ficha de levantamiento de Información Urbana (Parte 2)

Fuente: Elaborada por los autores

Fuente: elaboración propia.

La La
siguiente
es un
unejemplo
ejemplo
mapa exportado gracias a la recepción y/o creación
siguienteimagen
imagen es
de de
un un
mapa

exportado
a la recepción
y/o creación
bases
de basesgracias
de datos
en un Sistema
dedeInformación
Geográfica. Allí se presenta el perímetro
de datos en un Sistema de Información Geográfica.
establecido
el PEMP
para elpor
centro
histórico y su área de influencia, se relacionan los
Allí
se presentapor
el perímetro
establecido
el PEMP
para el centro histórico y su área de influencia, se
inmuebles de categoría nivel 1, es decir, aquellos cuyas características denotan gran
relacionan los inmuebles de categoría nivel 1, es
decir,
aquellos de
cuyas
características
denotan
grano simbólico. También, se registran los inmuebles
importancia
carácter
histórico,
estético
importancia de carácter histórico, estético o simbólico.
nivel 2 que
son conformados
los2 que
inmuebles
cuya valoración tiene elementos de menor de
También,
se registran
los inmueblespor
nivel
son
conformados por los inmuebles cuya valoración tiene
elementos de menor de importancia y, por último, en
color amarillo, todas las construcciones realizadas
desde el año 2012.

102

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Con este proceso se logra recolectar altos
volúmenes de información, administrarlos a
través de una única plataforma para así realizar
los análisis correspondientes dependiendo de los
intereses que se tengan. En ese sentido, todos los
datos ilustrados de manera gráfica en el mapa son
fácilmente cuantificables y susceptibles de ser
relacionados con nueva información recolectada
dando la versatilidad requerida para el análisis de
variables de cualquier tipo.

Figura 4. Edificaciones contemporáneas (grupo 1)

ANÁLISIS
Una primera aproximación a la lectura de la
información se realizó a partir de la identificación
de diversas formas de arquitectura contemporánea
y su relación con la normativa PEMP vigente. Para
abordar el análisis de las edificaciones halladas,
debe considerarse la posibilidad que tienen las
construcciones contemporáneas de contrastar o
adaptarse a su respectivo contexto, sin el ánimo de
emitir un juicio sobre la validez de una u otra, sino
de poner en valor las connotaciones que estas tienen
urbanamente y ejemplificar estas posibilidades a
través de lo que está ocurriendo en Tunja.
De esa manera se abre el lente y no se descarta
ninguna de las posibles manifestaciones. Un
resultado preliminar es la gran similitud entre
las construcciones, la posibilidad de establecer
características que son comunes indistintamente de
su localización en el centro histórico y que conlleva
a considerar la existencia de condicionantes en
los diseños que marcan una impronta de nuestra
contemporaneidad.
Preliminarmente, como una aproximación inicial
del análisis propuesto, se encuentran cuatro categorías
de edificaciones con características similares que
permiten organizarlos de la siguiente manera:

En primer lugar, se encuentran las edificaciones
que responden a la demanda de vivienda nueva en
el centro de la ciudad. Son mayoritariamente de uso
mixto, comercio en primer piso y vivienda en los
pisos siguientes y su distribución es similar a las
condiciones de vivienda contemporánea en el resto
de la ciudad. A nivel formal, recurren a la repetición
y regularidad de vanos en fachada. Poseen también
materialidades austeras como el enchape con láminas
de piedra arenisca y el uso de colores claros.

GRUPO 1

GRUPO 2

Figura 4. Edificaciones contemporáneas (grupo 1)

Figura 5. Edificaciones contemporáneas (grupo 2)

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Fuente: Fotografías por los autores

103

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

Figura 5. Edificaciones contemporáneas (grupo 2)

Figura 6. Edificaciones contemporáneas (grupo 3)

Fuente: Fotografías por los autores

Fuente: Fotografías por los autores

En un segundo grupo están las edificaciones
que, aunque también son de carácter residencial,
poseen características formales un tanto distintas
al primero. Su estrategia se basa en el uso de
materiales para aparentar los utilizados en las casas
coloniales y republicanas del centro. Se acude al
uso de tejas de barro, marcos en madera, portones
y barandas en forja, pero poseen alturas que varían
entre 3 y 5 pisos.

Esta categoría está conformada solamente por
las edificaciones que tienen uso comercial puesto
que conllevan dinámicas distintas. Se conforman
por locales comerciales y oficinas que configuran
espacios interiores diferentes a los de uso residencial
pero que, a pesar de eso, poseen fachadas de gran
similitud a las de carácter residencial.

GRUPO 3

Figura 7. Edificaciones contemporáneas (grupo 4)

GRUPO 4

Figura 6. Edificaciones contemporáneas (grupo 3)

104

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Figura 7. Edificaciones contemporáneas (grupo 4)

Fuente: Fotografías por los autores

Este grupo concentra aquellas edificaciones que
responden a necesidades culturales o institucionales.
Se podría asumir que esa variedad de usos implica
asimismo una variedad de estilos arquitectónicos
pero contrario a eso, las respuestas formales y
materiales son similares en la mayoría de casos, a
las contenidas en los grupos anteriores.
Sin importar el grupo en que se clasifiquen las
edificaciones, éstas poseen algunas características
comunes. Estacionamientos privados; ausencia
de voladizos; predilección por los colores claros;
geometrías rígidas; y una proporción equitativa de
vanos hacen ver una inquietante correlación formal
y material, casi como un patrón, en cada grupo.
En principio, debe considerarse que esa condición
de similitud corresponde por una parte a las presiones
ejercidas por el mercado inmobiliario, el valor
del suelo en el centro es elevado a razón de la aún
imperante condición jerárquica de usos comerciales,
educativos e institucionales. En un segundo plano,
no menos importante, la regulación del PEMP y
los instrumentos diseñados para la aprobación de
proyectos nuevos influyen sustancialmente debido a
la rigurosidad con la que, tanto las curadurías urbanas,
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

como la Comisión del Centro Histórico, aplica en
cualquier proyecto que se plantee.
En este sentido, se debe profundizar en algo
que gracias a lo recolectado es evidente, las
edificaciones contemporáneas del centro de
Tunja son una réplica unas de otras. El escenario
es negativo al considerar que estas edificaciones
parecieran ser el resultado de la aplicación
de una fórmula, producida por el mercado
inmobiliario, y adaptada a la norma, con la cual
se obtiene siempre el mismo resultado, es decir, la
aprobación del permiso para construir.
Ante este escenario, surgen algunas preguntas
que harían parte de otros niveles de análisis de
la información recolectada, ¿la norma PEMP
es tan restrictiva que no permite otro tipo de
expresión arquitectónica?, ¿no están en capacidad
los arquitectos de encontrar nuevas formas de
contextualización histórica aun con la normativa
PEMP? o ¿la premura por comenzar proyectos y
la presión inmobiliaria hacen que se vuelva una y
otra vez a la fórmula que funciona?, ¿es posible
lograr nuevos tipos de apropiación arquitectónica
con la norma actual?. Esto teniendo en cuenta
que, en todos los casos de intervenciones
arquitectónicas en el centro histórico de la ciudad,
se hayan seguido estrictamente las determinantes
de la norma.
CONCLUSIONES
A partir de la información recolectada y con el ánimo
de incrementar un acercamiento a los fenómenos
contemporáneos que suceden en los centros
históricos, existen ciertas conclusiones tempranas.
La consideración del uso de Sistemas de
Información Geográfica como herramienta de
gestión urbana y de divulgación de la información es
ciertamente válida en tanto que, a través de éste, los
procesos y análisis de la información fueron mucho
más ágiles. Además, el trabajo realizado al respecto
es base sustancial para futuros adelantos que se
quieran dar con miras a ampliar la evaluación
de dinámicas actuales, para que mandatarios y
técnicos tomen mejores decisiones en pro de la
conservación del patrimonio. También, gracias a
los datos recogidos y organizados se desprenden
nuevos interrogantes, por ejemplo, la condición
restrictiva de los límites urbanos establecidos por
el PEMP y el análisis de las transformaciones
arquitectónicas que suceden en los inmuebles del
centro a manera de adiciones, sustracciones o
105

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

transformaciones que repercuten en la preservación
de los edificios y las alteraciones que estos sufren.
En segunda instancia, debe considerarse
las implicaciones que producen las normativas
actuales en los centros históricos. En Colombia
los Planes Especiales de Manejo y Protección han
sido implementados en 25 ciudades (Ministerio de
cultura, 2017), por lo cual no deja de ser motivo de
inquietud evaluar si estos instrumentos junto con los
órganos encargados de aprobar las intervenciones
están ultimando los proyectos de arquitectura en los
centros históricos a la constante repetición formal
que cercena la posibilidad de plasmar lenguajes
propios y de tener acceso al derecho de la variedad
de la arquitectura y la sociedad.
La arquitectura contemporánea del centro de Tunja
es producto de la necesidad de vivienda y comercio
que se ha mantenido vigente gracias al carácter de
centralidad que valientemente no ha perdido a lo largo
del tiempo. La existencia de nuevos centros urbanos
que concentran actividades representativas de la
idea de “progreso” implantada en nuestra sociedad;
centros comerciales, médicos o financieros, no han
producido una pérdida significativa de la importancia
funcional del centro histórico.
Por lo anterior, la ruta ideal para mantener
la función central que tiene la parte más antigua
de la ciudad, debe estar orientada a reforzar la
existencia de equipamientos que sirvan a las
necesidades de los habitantes permanentes como
son las panaderías, zapaterías, minimercados, etc,
que permitan tener condiciones adecuadas para un
modelo de vida contemporáneo sin perjudicar las
tradiciones instauradas, sino al contrario, reforzando
la condición de cotidianidad que éste requiere.
En otro sentido, debe considerarse si los
ejercicios proyectuales se insertan en su contexto
y responden a las condiciones singulares de este,
o si, como en el caso de Tunja, estos parecen
ser sacados únicamente con el fin de responder
económicamente a las condiciones inmobiliarias y se
alejan de la obligación ética que tiene la arquitectura
en contextos patrimoniales de responder a las
condiciones de su entorno. C

106

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Colombiana, Cali, Universidad Del Valle.
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marzo de 2012. Recuperado de https://bit.
ly/2SEqUiZ

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del
siglo XX
Foundations of the modernity of the architecture of Quito of the 20th century
Recibido: abril 2020
Aceptado: febrero 2021

Erick Santiago Camacho Aguirre1
Marco Antonio Medina Ortega2

Resumen

Abstract

Los textos de arquitectura que estudian la modernidad
en la ciudad de Quito son en su mayoría una
recopilación de edificios o de autores y descripciones
de sus obras, por lo que no aportan al entendimiento
de cómo se representó la modernidad en la ciudad. En
consecuencia, se carece de un trabajo que analice los
hechos que influyeron en cómo las manifestaciones
y expresiones de la modernidad se concretaron
tanto en la sociedad como en la arquitectura de la
ciudad. Este artículo hace una revisión cronológica,
entrelazando los hechos históricos del Ecuador desde
lo político, lo económico y lo social, para explicar
las razones de cómo se cimentaron las bases de la
modernidad en la ciudad de Quito. La explicación se
hace dentro de un marco de entendimiento desde
las visiones de autores como Bolívar Echeverría
y David Harvey, proponiendo un análisis de
las particularidades históricas del país y de la
ciudad. Para ello se analiza el crecimiento de la
ciudad, identificando expresiones arquitectónicas
representativas y evidenciando los momentos en
que las bases de la modernidad se presentaron
y gestaron particularidades que se manifestaron
en la ciudad de Quito en respuesta a su propio
modelo social, económico y político local.

The architectural texts that study modernity in the
city of Quito are mostly a collection of buildings
or authors and descriptions of their works, and
because of this they do not contribute to an
understanding of how modernity was represented
into the city. Consequently, there is a lack of work
that addresses the facts that influenced how the
manifestations and expressions of modernity
materialized both in society and the architecture of
the city. This article makes a chronological review,
intertwining the historical facts of Ecuador from
the political, the economics and social, to explain
the reasons for how the foundations of modernity
were laid in the city of Quito. The explanation
is made within a frame of understanding of
modernity from the views of authors such as
Bolívar Echeverría and David Harvey, proposing
an analysis of the historical particularities of the
country and the city. For this the growth of the
city is analyzed, identifying the representative
expressions architectural and evidencing the
moments in which the foundations of modernity
were presented and developed particularities that
were manifested in the city of Quito in response
to its own social, economic and political model.

Palabras Claves:

Keywords:

arquitectura; modernidad; Quito

architecture; modernity; Quito

1

Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Universidad Central del Ecuador; Doctor en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad por la Universidad
de Guadalajara, México; correo: escamacho@uce.edu.ec
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Guadalajara; Doctor en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, por la Universidad de
Guadalajara; correo: mrmedina@cucea.udg.mx

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

107

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

ANTECEDENTES
La bibliografía existente que podría definir los
períodos de la arquitectura moderna en la ciudad
de Quito es limitada y no llegan a una conclusión
definitiva de cómo definir a la modernidad.
(Benavides Solís, 1995) (Moreira &amp; Álvarez,
2004) (I. Municipio del Distrito Metropolitano de
Quito, 2004). Es en la actualidad que el estudio de la
arquitectura moderna de Quito se ha ampliado y la han
retomado investigadores de varias universidades del
país. Cabe, mencionar que los esfuerzos que se están
realizando están encaminados a la recopilación de
información y la creación de fondos de información
en trabajo conjunto con autores de reconocido
renombre en la profesión.
Paralelamente, el Instituto Metropolitano
de Patrimonio del Municipio de Quito, está
trabajando en la identificación y posterior
catalogación de bienes que serán patrimoniados y
que pertenecen a lo que han llamado “Arquitectura
contemporánea del siglo XX” (Ilustre Municipio
del Distrito Metropolitano de Quito, s.f.). Así, se
han pre identificado 125 bienes que pertenecen
a este período, sin embargo, no existe una
metodología clara que respalde el por qué
dichos bienes fueron escogidos y forman parte
del posible inventario. El actual responsable del
inventario patrimonial MSc Arq. Jesús María
Loor acepta que la entidad municipal no cuenta
con una herramienta de análisis o reconocimiento
de los valores propios de la modernidad en la
arquitectura de la ciudad debido a la falta de
bibliografía de respaldo por lo que han recurrido
a la contratación de una consultoría que realice
dicho estudio (Loor, 2017).
Entre el año 2018 y 2019 el Instituto
Metropolitano de Patrimonio en cooperación con
el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, el
DOCOMOMO Ecuador y la Pontificio Universidad
Católica del Ecuador han hecho varias convocatorias
con el fin de socializar los criterios de valoración
para la elaboración del inventario de la arquitectura
moderna de Distrito Metropolitano de Quito. En su
última convocatoria del 17 de septiembre de 2019
se presentó el alcance de la ficha de levantamiento
de información que más allá de la información

técnica, en la sección 2. Caracterización de la obra,
se han identificado tres “ismos” bajo los cuales
se pretende encasillar a las obras seleccionadas:
Racionalismo, Funcionalismo y Organicismo. En la
fase del conversatorio de dicha socialización en una
de las conclusiones de los ponentes/representantes
de las instituciones a cargo del trabajo de inventario
se aceptó que no se cuenta con las herramientas
necesarias para determinar aún la caracterización de
las obras en cuestión, ni de un estudio que permita
una identificación temporal de las fases de la
modernidad en la ciudad.
A nivel latinoamericano los estudios de
arquitectura moderna tampoco toman el caso del
Ecuador como referencia. Es importante destacar
que en muchos casos relevantes e históricos de la
arquitectura moderna latinoamericana se evidencia
la influencia de los postulados de los Congresos
Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) y
los trabajos que Le Corbusier realizó en diferentes
países como Colombia, Brasil o Argentina, en los
que se pueden encontrar referencia claras a través
de sus colaboradores locales ya que varios de ellos
fueron colaboradores del mismo Le Corbusier
como los colombianos Rogelio Salmona y Germán
Samper quienes trabajaron en el Atelier 35 en
París, así como el uruguayo Antonio Bonet, Oscar
Niemeyer que colaboró en el diseño del edificio
de las Naciones Unidas, o Amancio Williams
quien colaboró en el diseño y ejecución de la Casa
Curutchet en La Plata, Argentina (Maluenda, 2016).
Al analizar brevemente a los grandes exponentes
de la arquitectura latinoamericana3, o al menos los
más conocidos, sobresale inmediatamente la gran
influencia europea en estos, ya sea porque nacieron
en Europa o estudiaron y/o trabajaron en su primera
etapa profesional en algún país europeo. Adicional
a los ejemplos ya nombrados se puede destacar a
Lina Bo Bardi de Brasil quien trabajó con Bruno
Zevi o Emilio Duhart quien estudió con Walter
Gropius y posteriormente, por recomendación de
éste, trabajó con Le Corbusier en el proyecto de
Chandigarh. Casos menos directos, pero si evidentes
son las influencias de Frank Lloyd Wright o Mies
van der Rohe en otros autores latinoamericanos,
posiblemente debido a esta relación más estrecha
con Europa. (Maluenda, 2016).

3

Ana Maluenda en su libro La arquitectura moderna en Latinoamérica hace una revisión de 18 autores latinoamericanos trascendentes e
identifica que el 45% de éstos nacieron o estudiaron en Europa, sin considerar los que trabajaron en Europa o murieron allá. Es decir que
la influencia europea en la arquitectura moderna latinoamericana es evidente (La arquitectura moderna en Latinoamérica, 2016, pág. 8).

108

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Más allá de la influencia de Le Corbusier
y los principios del CIAM, los estudios de la
modernidad en la arquitectura en Latinoamérica
se han centrado alrededor de personajes y obras
de éstos, así como en su influencia en el desarrollo
en la arquitectura local; sin embargo, ninguno
de estos textos incluye el caso de Ecuador o de
Quito. En los reconocidos estudios teóricos de
Roberto Segre, Cristian Fernández Cox o Marina
Waisman, entre otros, se hace énfasis en sus países
de origen y se hacen análisis contextuales tomando
en cuenta los grandes países latinoamericanos, la
realidad es que tampoco en estos textos se analiza
la situación del Ecuador.
Por otro lado, entre los trabajos que abordan
el análisis de la arquitectura moderna de Quito
se pueden identificar tres tipos de textos: los
recopilatorios, los descriptivos y las guías. Los
recopilatorios son en su mayoría realizados por
el extinto Fondo de Salvamento del Municipio de
Quito que conjunta diferentes autores, diferentes
enfoques y carecen de un planteamiento teórico y
hasta narrativo. De los documentos descriptivos
se pueden identificar tres libros: Arquitectura de
Quito 1915-1985 publicado por el Colegio de
Arquitectos del Ecuador y Trama Ediciones de
Rubén Moreira y Yadhira Álvarez; Quito 30 años
de arquitectura moderna publicado por la Facultad
de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica
y Trama Ediciones4 y Arquitectura del Siglo XX en
Quito de Jorge Benavides Solís publicado por el
Banco Central del Ecuador. En el caso de las guías
se pueden destacar dos: Ciudad de Quito guía de
arquitectura del municipio de Quito y la Junta de
Andalucía5 y la Guía arquitectónica de Quito de
Rolando Moya y Evelia Peralta.
Después de la revisión y análisis de los textos
se puede concluir que el desarrollo de éstos se
basa en dos criterios: selección de arquitectos
destacados (conocidos por los autores) o selección
de obras destacadas. En ninguno se establece cual

fue la metodología de selección de las obras o de los
arquitectos que forman parte de las publicaciones,
nuevamente se evidencia la ausencia de un enfoque
teórico o metodológico en la selección. Queda
tácitamente establecido que la importancia social de
la edificación o el reconocimiento gremial o personal
de sus autores es el criterio de reconocimiento para
ser parte de la selección.
Es importante destacar la aproximación de
Benavides Solís que pretende dejar de lado la
organización cronológica o selección de autor
como parte de la explicación e identificación
de la modernidad en Quito y su expresión en la
arquitectura de la ciudad, sin embargo, termina
igualmente identificando autores y obras sin proponer
una metodología o explicación del por qué las obras
consideradas son relevantes o representativas.
Asimismo, es importante señalar que los textos,
cuando hablan de arquitectura moderna, coinciden
en ciertas fechas y establecen una franja de tiempo
entre la década de los cuarenta6 a la década de los
ochenta, como la etapa principal de la expresión
de la modernidad en la arquitectura; en todo caso,
de ninguna manera se analiza o se considera la
expresión de la modernidad como objeto de estudio.
En ese contexto hay que destacar que la
recuperación, la significación y la valoración del
patrimonio moderno ha sido conducido por algunas
iniciativas que actualmente se están llevando a cabo
en ciertos países. En Holanda, por ejemplo, se
creó el DOCOMOMO, organización líder a nivel
mundial en conservación de la producción cultural
moderna, este esfuerzo internacional evidencia
la urgencia de valoración y recuperación de este
legado, desafortunadamente este movimiento
aún no se ha consolidado en el Ecuador, en ese
sentido consideramos que la carencia de un
estudio crítico y significativo de la arquitectura
de esta etapa ha llevado a que no se la identifique,
no se la valore y, como consecuencia, a que no se
la proteja en el país.

4

El encargado de la selección de las obras que se publican tanto en el libro Arquitectura de Quito 1915–1985 como en Quito 30 años de
arquitectura es Rubén Moreira (1939-2018). Aun cuando Moreira fue una de las figuras más importantes en el desarrollo del estudio de la
historia y teoría de la Arquitectura del Ecuador el criterio de selección de los autores y sus obras puede cuestionarse considerando que en el
libro de su autoría incluye obras personales y de otros autores que no fueron realizadas en la ciudad de Quito. (Moreira &amp; Álvarez, 2004, págs.
68, 69, 167, 207).
5
La selección de las obras de esta guía también estuvo a cargo de Rubén Moreira.
6
Tanto en Quito 30 años de arquitectura moderna, donde se incluye un relato de Sixto Durán Ballén acerca de los inicios de la arquitectura
moderna de la ciudad, como en Arquitectura de Quito 1915-1985 de Moreira y Álvarez se identifican hechos coincidentes que podrían
marcar el inicio de las primeras expresiones modernas en la arquitectura de Quito: la llegada del funcionalismo a las edificaciones a través
de la ejecución del Plan regulador de Quito a cargo de Odriozola, Gatto Sobral, Bonino y Altamirano; la presencia de varios arquitectos
europeos que se destacaron como Khon, Glass, Etwanick y Rotta y la fundación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central del
Ecuador, todos estos hechos en la década del cuarenta.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

109

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

Existen indicios de que lo anterior puede
cambiar, parte de este movimiento tiene que ver
con la existencia de DOCOMOMO Ecuador
(DOCOMOMO, 2017) institución que en su página
web expone una serie de puntos a ser analizados en
una obra y expone ciertas fichas de catalogación
de varias obras que han sido examinadas. La
metodología expuesta responde al formato
utilizado en los análisis que la organización ha
elaborado en algunas partes del mundo, tomando en
cuenta un amplio espectro de puntos a considerar,
pero que en su mayoría son de carácter descriptivo.
Destaca como punto central, de la valoración,
la utilización de la tecnología del hormigón
armado usado en las obras y a partir de ahí la
calificación de moderna. Si bien esta tecnología
es un eje fundamental comúnmente aceptado,
no es suficiente al no aportar a la particularidad
que significan las obras de la modernidad en la
ciudad. Adicionalmente los casos presentados
forman parte de ejercicios de análisis realizados
en un programa de maestría local, de tal manera
que si bien se sigue un procedimiento estructurado
de análisis, no se expone la razón en la selección
de las obras consideradas, lo que corrobora lo
señalado en el presente artículo de que no existen
textos de análisis arquitectónico de obras locales
de este período a ningún nivel de aproximación ya
sea conceptual o de representación.
De esta manera se pueden establecer varias
preguntas como premisa del desarrollo del
presente artículo. ¿Cómo se puede explicar
conceptualmente el inicio de la modernidad y
como se presentó está en la ciudad? ¿Cuáles son
los elementos generales que permiten identificar
a la modernidad en la arquitectura de Quito?
¿Cuáles son las bases históricas que justifican
la presencia de la modernidad y cómo fue su
expresión modernista?
El presente estudio parte de la propuesta de
una definición de la modernidad en su ámbito
más general, para el entendimiento de cuáles
fueron sus momentos históricos como un marco
referencial, desde un enfoque teórico que ayude a
explicarla y a partir de ahí establecer cuáles fueron
sus características conceptuales particulares y
cómo éstas se presentaron y se expresaron en la
ciudad de Quito y su arquitectura.

110

BASES DE LA MODERNIDAD
EN LA CIUDAD DE QUITO. LA
PROTOMODERNIDAD
¿Qué es la modernidad? es la premisa con la que
Bolívar Echeverría intenta explicar en su famoso
ensayo en el que afirma que “la modernidad es
la característica determinante de un conjunto de
comportamientos...” (2009, pág. 7) que, a decir de
el mismo, intentan sustituir los comportamientos
tradicionales de una sociedad.
De esta manera Echeverría señala:
“Tomados así, como un conjunto en el que todos
ellos se complementan y fortalecen entre sí, ya
de entrada estos fenómenos modernos presentan
su modernidad como una tendencia civilizatoria
dotada de un nuevo principio unitario de
coherencia o estructuración para la vida social
civilizada y para el mundo correspondiente a esa
vida; de una nueva “lógica” que se encontraría
en proceso de sustituir al principio organizador
ancestral, y desde la que éste se percibe como
obsoleto y se tolera como “tradicional”.”
(Echeverría, 2009, pág. 8).
Coincidente con esta explicación Sigmund Freud,
analizado por Bauman en (La posmodernidad y sus
descontentos, 1997), afirmaba con anterioridad que
la modernidad es una cuestión de belleza, limpieza
y orden, pero desde una visión unificadora que
obliga al ser humano a que adopte comportamientos
distintivos que ponen en cuestión a los tradicionales.
Echeverría amplía su explicación con una descripción
de las características de la modernidad en tres puntos
principales: la técnica científica, la secularización
de lo político y el individualismo, aspectos que se
abordaran más adelante.
Por su parte Echeverría (2009) afirma
que la modernidad está ligada al proceso de
mestizaje, aspecto en el que coincide con Cristian
Fernández Cox (1991), es decir que los primeras
manifestaciones modernistas se producen posterior
a la conquista, cuando Latinoamérica sufre la
imposición cultural por parte de los países europeos,
principalmente de España.
Tiene sentido esa afirmación ya que en principio
los pueblos indígenas americanos fueron sometidos
a un proceso de unificación que abarcó todos los
niveles de su estructura social, política y económica,
sin considerar las condiciones existentes. En su
libro América Latina en su arquitectura Roberto
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Segre (1975) cita a Fernando Chueca afirmando
a la arquitectura como uno de los tres grandes
legados que se heredó de España en el proceso de
la colonia. Sin embargo, es importante destacar
que no todo lo producido desde la época de la
conquista debe ser entendido como expresión
moderna, al menos no en el caso de la Arquitectura
ya que la afirmación compartida de Echeverría y
Fernández Cox se refiere al proceso mismo de
modernidad como estructura de pensamiento,
más no como expresión modernista.
De acuerdo con (Treviño Moreno, 2000) el
pensamiento moderno podría dividirse en tres
etapas, tomando como principio los sucesos desde
el renacimiento, que en el caso de Latinoamérica
están marcados por la conquista como lo afirman
Echeverría y Fernández Cox. La primera etapa
que empieza con el rompimiento del pensamiento
medieval marcando grandes cambios sobre todo
en lo humanístico con la introducción de los
textos de la cultura griega y latina; dentro de esta
primera etapa, de más de un siglo de duración, se
debe mencionar los cambios políticos producidos
por las propuestas reformistas de Lutero que
marcan el inicio de la independencia, al menos en
Europa, de la hegemonía del catolicismo. Tal vez
el impacto más importante del pensamiento fue
en lo científico, aunque demoró en materializarse,
pero se cambia el modelo puramente metafísico
dando paso a un mundo regido por la químicafísica-biología, en lo cultural destaca la etapa de
la conquista y colonización de otros continentes
por parte de las monarquías europeas, dando lugar
a la consolidación de estados monárquicos de la
mano de la explotación de las materias primas de
los territorios conquistados.
En la segunda etapa se consolida el pensamiento
racional de la mano de los postulados de
René Descartes (1586-1650) y otros filósofos,
estableciéndose lo que conocemos como la
ilustración. En este surgimiento se profundiza el
método científico que dio paso al aporte de otros
grandes pensadores como Spinoza o Leibnitz, y
llegando a su punto más alto un siglo después con
los aportes al conocimiento de Isaac Newton. Sin
embargo, es con Kant que el pensamiento empírico
y el racional encuentran un punto de encuentro
unificando el pensamiento occidental que a partir
de este punto se podría decir que se ha consolidado
una nueva cultura de la modernidad de acuerdo
con (Treviño Moreno, 2000). En lo político se
consolido el estado monárquico absoluto a partir
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

del vínculo entre la aristocracia y la iglesia, hecho
que se profundizó en los territorios conquistados
especialmente en América. Este progreso del
conocimiento racional se extiende por todos los
territorios dando paso por un lado a la extensión del
conocimiento en todos sus niveles, constituyéndose
en la cimentación de la etapa industrial, y por
otro a la secularización de la sociedad poniendo
como centro del pensamiento a la razón por sobre
la fe (Treviño Moreno, 2000) que fue la base del
pensamiento utópico propio de la ilustración.
La tercera etapa está marcada por varios
hechos que determinaron el nacimiento del estado
moderno con fundamento en los pensamientos de
Hegel y Marx y que dieron paso a las grandes
revoluciones sociales, particularmente la francesa
que marca el inicio del fin de las monarquías y la
separación de la iglesia de los estados. Aun cuando
varias monarquías europeas se reestablecieron
durante el siglo XIX, la base de pensamiento
en la que se asentaban estaba ya desgastado y
terminaron de extinguirse hacia la Primera Guerra
Mundial con la revolución bolchevique (Treviño
Moreno, 2000). Es así como el aparato industrial
europeo alimentado por la explotación de
recursos primarios de los territorios conquistados
consolida el modelo del capital y de poder
burgués a lo largo de todo el siglo XIX y que
provocó el crecimiento de las grandes urbes que
nacieron precisamente en el cambio de modelo de
intercambio entre el campo y la urbe. Esto llevó
al surgimiento de nuevas necesidades sociales y
de infraestructura, que es en donde nace la ciudad
industrial (Aymonino, 1972), se establece de esta
manera el pensamiento de progreso dentro de la
maquinaria social soportadas principalmente en la
ciencia y la tecnología (Treviño Moreno, 2000).
Ya en términos de expresión modernista
como tal David Harvey (1990) hace un análisis
de la modernidad, toma como base lo expresado
por Charles Baudelaire quien la definió en 1863
como: “la modernidad es lo efímero, lo veloz,
lo contingente; es una de las mitades el arte,
mientras que la otra es lo eterno y lo inmutable”
(Harvey, 1990, pág. 25). Para Harvey el concepto
de la destrucción creadora es fundamental para
el entendimiento de la modernidad, desde los
principios establecidos por Nietzsche hasta las
ideas desarrolladas por Schumpeter, en donde
la figura del capital como motor de los hechos
económicos y sociales son la base fundamental
de la producción cultural.
111

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

“Por lo tanto, es importante tener en cuenta
que el modernismo que apareció antes de la
Primera Guerra Mundial fue más una reacción
a las nuevas condiciones de producción
(la máquina, la fábrica, la urbanización),
circulación (los nuevos sistemas de transporte
y comunicaciones) y consumo (el auge de los
mercados masivos, la publicidad y la moda
masiva) que un pionero en la producción de
esos cambios.” (Harvey, 1990, pág. 39).
De esta manera se identifica a la urbanización
(y por consiguiente todos sus componentes entre
ellos los objetos arquitectónicos) como una de las
manifestaciones de la modernidad en respuesta
a los nuevos modos de producción7 (Aymonino,
1972), resulta imprescindible identificar cuando
estos cambios se produjeron en el Ecuador como
premisa de la modernización de la ciudad de Quito
y, por tanto, identificar las primeras manifestaciones
modernas. Está claro que estas influencias y
transferencias se produjeron en el país siempre de
manera tardía, siempre en respuesta natural a la
velocidad en que la información, tecnología y el
conocimiento mismo llegó al territorio ecuatoriano.
Así, se pueden identificar dos momentos
importantes en los orígenes de la modernidad en el país,
primero la caída del estado oligárquico terrateniente
a finales del siglo XIX como consecuencia de las
políticas que procuraron la modernización del estado
ecuatoriano promulgadas por el presidente Gabriel
García Moreno que por cierto se establecieron en un
contexto de contradicción de principios que terminó
provocando la etapa liberal ya entrando al siglo XX.
Como lo narra Enrique Ayala Mora en su Resumen
de la historia del Ecuador:” El programa garciano
descansó sobre una contradicción. Por una parte,
impulsó la modernización y consolidación estatal,
estimuló la producción y el comercio, desarrolló
la ciencia y la educación; por otra, impuso una
ideología reaccionaria excluyente y represiva, con
la dictadura clerical terrateniente”. (Ayala Mora,
2008, pág. 30).
Ayala Mora (2008) destaca que una de las
inversiones más importantes realizadas por el plan
de García Moreno fue en el campo de la educación,

así se crearon entre otros la Escuela Politécnica
Nacional, el Observatorio Astronómico, el Colegio
San Gabriel y el Teatro Sucre (ver tabla 1 p. 113).
Para la concepción, planificación y posterior
construcción de todas estas edificaciones había
una gran carencia de profesionales nacionales que
puedan enfrentar dicho encargo de tal manera que se
recurrió a expertos extranjeros tales como Antonio
Russo (1889-1967), Lorenzo Durini (1955-1909)
y Francisco Durini (1880-1970) todos de origen
italiano y Pedro Brüning (1886-1936) de origen
alemán. En el caso de figura locales relevantes
como Pedro Aulestia (1881-?) o más tarde Luis
Felipe Donoso (1899-1977) se formaron en Italia y
Francia respectivamente (del Pino, 1993).
La etapa garciana resultó fundamental para el
desarrollo socio-político del estado ecuatoriano,
tanto como un proyecto de consolidación de la
estructura del estado como reactivo fundamental
para la etapa de la revolución liberal de fines del
siglo XIX e inicios del siglo XX, posteriormente
bajo la presidencia de Eloy Alfaro se consolida
el modelo económico agroexportador, impulsado
por la producción en la costa de los exportadores
de cacao que juntaron su poder económico
alrededor de Guayaquil. Si bien este modelo
mantuvo y reafirmó el regionalismo que además
sectorizó los diferentes productos, también logró
articular un proyecto unificador de país que
Ayala Mora lo denomina el “proyecto nacional
mestizo”. (Ayala Mora, 2008, pág. 32).
Es en esta etapa de la revolución liberal
(1895-1912) en la que se producen los cambios
más profundos, resultando oportuno retomar
lo propuesto por Harvey (1990) respecto de
que el modernismo previo a la Primera Guerra
Mundial fue consecuencia de nuevas formas de
producción, circulación y consumo. Dentro de los
principales cambios en el Ecuador encontramos
que el ferrocarril permitió comunicar la sierra
con la costa, transformándose en principal
medio de transporte nacional, se consolida la
producción agrícola como motor fundamental de
la economía y se complementa con el surgimiento
de una creciente clase productiva dedicada a la
comercialización de la gran producción agrícola,

7

En su libro Orígenes y desarrollo de la ciudad moderna (1972) C. Aymonino hace un análisis de la ciudad industrial y establece como una
de las principales razones de su surgimiento a la disolución de las antiguas relaciones económicas de propiedad de uso del suelo provocado
principalmente por la influencia de la industria en el campo más que en la urbe, sobre todo por la modernización de las actividades agrícolas,
si bien este efecto no fue el mismo en todos los países, si provoco nuevos intercambios comerciales en todos y en todas las urbes.

112

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

modificando las formas de consumo de la
sociedad. Por tanto, se puede afirmar que el inicio
del estado moderno empieza con las políticas de
García Moreno en la segunda mitad del siglo XIX
y termina consolidándose y materializándose en
el proyecto liberal de inicios del Siglo XX.

Tabla 1
Extracto
de realizadas
obras realizadas
endelaQuito
ciudad
entre los años 1820-1922
Tabla 1. Extracto
de obras
en la ciudad
entrede
losQuito
años 1820-1922
Años
1832-1866
1838
1847
1869-1875
1869-1875
1870
1872
1873-1892
1880-1887
1884-1910
1893
1895-1897
1897
1897-1904
1897
1899
1900
1900-1913
1901-1924
1908-1920
1914
1914-1924
1914
1914
1915
1917
1917-1936
1922
1922

Obra
Casa de la Moneda
Colegio Militar
Palacio de Gobierno
Hospicio
Panóptico
Escuela Politécnica Nacional
Colegio San Gabriel
Observatorio Astronómico
Teatro Sucre
Escuela de Artes y Oficios
Seminario Mayor
Alumbrado público
Inicio construcción ferrocarril Quito-Gye
Mercado de Santa Clara
Colegio Mejía
Maternidad
Conservatorio Nacional de Música
Hospital Militar
Instituto Normal Juan Montalvo
Estación del Ferrocarril Quito
Liceo Fernández Madrid
Edificio de los Correos
Normal Manuela Cañizares
Tranvías eléctricos
Escuela Municipal Espejo
Teatro Variedades
Círculo Militar
Biblioteca Nacional
Escuela de Bellas Artes
Escuela 24 de mayo

Constructor

F. Schmidt
Thomas Reed
Padre Menten
P. Menten, Dressel
F. Schmidt
F. Schmidt
F. Schmidt
Arcehr Harman
F. Schmidt y Pérez
F. Schmidt
F. Schmidt
P. Aulestia
P. Aulestia
Ag. Ridder
E. Adler
P. Aulestia
F. Durini
P. Aulestia

Fuente: Tomada de Del Pino, 1993

Fuente: Tomado de del Pino, 1993.

Para
la concepción,
planificación
y posterior construcción
de todas
estastanto
edificaciones
había
LA
DIMENSIÓN
TÉCNICA
CIENTÍFICA
desarrollar todo
lo medible
de la naturaleza
COMO BASE DE LA MODERNIDAD EN
como del mundo social; de esta manera confirma
una
gran carencia
de profesionales nacionalesaque
puedan
enfrentar
dicho encargo
de tal
LA
CIUDAD
DE QUITO
la ciudad
como
base fundamental
del hombre
moderno
y en donde
se desarrolla
manera que se recurrió a expertos extranjeros
tales como
Antonio
Russo precisamente
(1889-1967),
Ahora, tomando como base las características de
el progreso técnico.
Durini
y Francisco
todos
de origen
italiano
y Pedro
la Lorenzo
modernidad
como(1955-1909)
las define Echeverría
(2009)Durini (1880-1970)
Para el caso del
Ecuador
esta fase
se constituye
el primer punto es el de la técnica científica en
durante el período en que se forman varias
Brüning (1886-1936) de origen alemán. En el caso
de figura locales relevantes como Pedro
donde resalta la confianza del ser humano en el uso
empresas que aportan al desarrollo de la sociedad
deAulestia
la razón como
base deo pensamiento
de
en todos(1899-1977)
los niveles, sesedestaca
la actividad
de y
(1881-?)
más tarde dejando
Luis Felipe
Donoso
formaron
en Italia
lado a la metafísica, a partir de ahí se empiezan a
telecomunicaciones, la empresa de ferrocarriles
Francia respectivamente (del Pino, 1993).

La etapa garciana resultó fundamental para el desarrollo socio-político del estado

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

113

ecuatoriano, tanto como un proyecto de consolidación de la estructura del estado como

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

que se inaugura hacia 1908 y que termina con
el aislamiento de Quito, se crea la empresa
Cemento Nacional, alcantarillado, agua potable
y luz eléctrica (Ver Tabla 1). De esta manera se
responde a la creciente migración interna que
principalmente se produjo hacia las tres grandes
ciudades del Ecuador: Quito, Guayaquil y
Cuenca. Hay que destacar que el crecimiento de
la ciudad de Quito fue más lento en comparación
con Guayaquil que se transformó en el principal
polo económico del país.
Como se puede apreciar en los mapas de Quito
de 1883 (ver Imagen 1) y de 1903 (ver Imagen
2 p. 115) el crecimiento no es realmente notorio.
Guayaquil superaba los 70.000 habitantes mientras
Quito superaba los 50.000 (I. Municipio del Distrito

Metropolitano de Quito, 2004). El crecimiento de
la ciudad fue sostenido hasta los años 20, pero es a
partir de la consolidación del proyecto liberal que
se nota el crecimiento de la ciudad. Esta etapa está
marcada por el control político de las oligarquías
liberales y el crecimiento del aparato burocrático.
No olvidar que el crecimiento urbano de la
ciudad de Guayaquil fue antes que el de Quito, pero
también la aplicación de avances tecnológicos en
las construcciones. Ya en el año 1908 se inaugura
el Mercado Sur8 (actual Palacio de Cristal)
en Guayaquil, que es una estructura completa
de acero cuyas piezas fueron importadas de
Bélgica (Empresa Pública Municipal de Turismo,
Promoción Cívica y Relaciones Internacionales
de Guayaquil, EP., 2018).

Imagen 1. Mapa de Quito, 1883

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

8

El Antiguo Mercado Sur, según consta en la información proporcionada por la página web oficial de la municipalidad de Guayaquil
“fue diseñado y construido por los Ingenieros Francisco Manrique Pacanisy Carlos Van Ischot. Las piezas utilizadas para su construcción
fueron traídas directamente desde Bruselas, Bélgica y fue prefabricado por la firma Verhaeren Ca JagerIngeneriusConstruiters de Bruxelles”.
(Empresa Pública Municipal de Turismo, Promoción Cívica y Relaciones Internacionales de Guayaquil, EP., 2018) En el año 2002 el edificio
fue relocalizado en predios del conocido Malecón 2000 y funciona como centro de exposiciones conocido como el Palacio de Cristal.

114

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Imagen 2. Mapa de Quito, 1903

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

Para 1905 se termina de construir el edificio
de la Cárcel Municipal de Guayaquil9 que es
el primer edificio concebido y construido con
hormigón armado. Si bien en sí el edificio es
de estructura mixta (ladrillo, piedra, madera y
hormigón), es el primero del que se tiene registro
en el país en el que se haya utilizado hormigón
armado en losas y columnas. No está por demás
señalar que los materiales utilizados fueron
importados desde Italia, introduciendo esta
técnica innovadora para la época y que en el caso
de la ciudad de Quito se introdujo muchos años
después (Empresa Pública Municipal de Turismo,
Promoción Cívica y Relaciones Internacionales
de Guayaquil, EP., 2018).
Posteriormente el crecimiento de la urbe costeña
se vio truncada con la crisis de la industria del cacao,
que era la base económica de la región, debido a

sendas plagas que afectaron las plantaciones y la
crisis de posguerra de los países europeos, lo que
resultó en un creciente deterioro de las condiciones
económicas que fueron principalmente trasladadas
a los trabajadores. De esta manera se produce una
revuelta de la clase trabajadora de la costa que
culmina con la matanza conocida como el “bautizo
de sangre” en las calles de Guayaquil (I. Municipio
del Distrito Metropolitano de Quito, 2004).
La crisis del crecimiento económico en la costa
tuvo un efecto en Quito como urbe que empezó a
consolidar su dinámica económica alrededor de su
condición de centro político, además de la influencia
de la conexión comercial que provocó el ferrocarril
cuya estación ya aparece en el mapa de la ciudad de
1914 (ver Imagen 3 p. 116), asimismo, el trazado
de la ciudad empieza a trascender el parque de la
Alameda hacia el norte.

9

Este edificio fue construido por el arquitecto venezolano Francisco Manrique Pacanis. El edificio fue inaugurado en el año 1907 y funcionó
como centro de detención hasta el año 1950 cuando cerró sus puertas. Actualmente, el edificio se encuentra abandonado a la espera de su
intervención para albergar un Centro de Desarrollo Cultural, proyecto realizado por la Empresa Arquitectura Urbana en el año 2017.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

115

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

Imagen 3. Mapa de Quito, 1914

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

Carlos Maldonado10 (La arquitectura de Quito
en la época republicana, 1993) describe esta etapa
de la siguiente manera:
“La construcción del ferrocarril de Guayaquil
a Quito, terminado en 1909, determinó un
aumento notable del comercio entre la sierra
y la costa y una concentración mayor de la
población en los centros urbanos servidos por
dicho ferrocarril. Especialmente se aceleró el
crecimiento de las dos ciudades terminales de
la vía, es decir, Quito y Guayaquil. En Quito,
las antiguas residencias coloniales comenzaron
a convertirse en casas de alquiler y las familias
acomodadas empezaron a establecerse en nuevos
barrios trazados hacia el norte de la ciudad. En
estos barrios se empezaron a construir residencias

unifamiliares rodeadas de jardines imitando
los “barrios-jardines” de Inglaterra y las casas
campesinas o “chalets” de Suiza y Francia; pero
dentro de las técnicas constructivas tradicionales
del país.” (Maldonado, 1993, pág. 146).
Como se puede ver el mapa de Quito del
24 de mayo de 1922 (ver Imagen 4 p. 117) ya
se identifican el barrio La Magdalena al sur
del Panecillo, el barrio América y el barrio La
Mariscal hacia el norte, tal como lo describe
Maldonado. De esta manera, se evidencia la
influencia del ferrocarril como generador de las
nuevas dinámicas comerciales y de comunicación
en una ciudad que demoró décadas en crecer y
que pasa a casi duplicar su superficie planificada
en menos de diez años.

10

Maldonado describe brevemente sobre la crisis de la arquitectura tradicional principalmente causada por la influencia internacional
que viene introduciendo nuevas tecnologías y que aún no encuentra una expresión particular, más bien interviene en los modelos
tradicionales que en la época se encontraban revisando los modelos clásicos pero desarrollados con nuevos materiales insertados en
modelos constructivos tradicionales.

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�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Imagen 4. Mapa de Quito, 1922

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

A manera de resumen Inés del Pino (1993) hace
un registro de las edificaciones más importantes
construidos en la ciudad desde la época republicana
hasta 1922 donde se puede evidenciar claramente
como desde la época garciana (1869-1893) se
empieza a invertir en la infraestructura estatal,
educativa, científica y religiosa, característica del
modelo, en contraste y en respuesta se ve como
la inversión en el área del desarrollo social en la
época de la revolución liberal (1895-1912) se
expresa en las edificaciones de comunicación,
educación laica y otras edificaciones de desarrollo
cultural, expansión de la ciencias e infraestructura
y que se pueden apreciar en la tabla 1.
No podemos pasar por alto que en la lista
elaborada por Inés del Pino no se identifica una
de las edificaciones emblemáticas de la época
como es el Mercado de Santa Clara11 diseñado
por Francisco Schmidt y Gualberto Pérez. La
estructura de este edificio fue importada desde
Hamburgo, Alemania en el año 1899 y su
construcción duró hasta el año 1904 cuando fue
inaugurado. Es importante hacer esta aclaración
ya que el Mercado de Santa Clara fue la primera
construcción en estructura de acero construida
en la ciudad (Bienal de Arquitectura de Quito,
2018). Asimismo, es importante señalar al Pasaje
Royal como una de las primeras manifestaciones
de cambio morfológico en las construcciones,

ubicado en el Centro Histórico, el edificio fue
concebido para oficinas y comercio y no para
vivienda (Benavides Solís, 1995), además de
ampliar las aperturas en planta baja con el fin de
albergar las primeras vitrinas comerciales como
una influencia directa de los pasajes comerciales
de Europa, tal como las describía Walter Benjamin
en su libro de los pasajes (ver Imagen 5).
Imagen 5. Pasaje Royal (tomada entre 1915-1925)

Fuente: Autor desconocido, Instituto Nacional de
Patrimonio Cultural, 2015

11

El mercado funcionó hasta el año 1980 hasta que fue desarmado y se lo reconstruyó en el Parque Itchimbía para albergar el actual Centro
Cultural Itchimbía conocido como el Palacio de Cristal. Tanto el Mercado Sur de Guayaquil como el de Santa Clara de Quito fueron obras
del gobierno liberal e introducen la construcción en acero como expresión importada desde el extranjero. Las similitudes en su reutilización
son evidentes y fueron realizadas en épocas similares sin embargo creemos que son más una coincidencia conceptual más no política ya que
la relación entre las administraciones municipales de las dos ciudades no existe, son más bien independientes.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

117

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

En la lista tampoco aparece el Palacio de la
Exposición Nacional de 1909, actual Ministerio
de Defensa, este edificio tiene relevancia por
un lado por el uso del hormigón armado en las
columnas que sostenían la cúpula de acceso12, y
por otro lado por su ubicación en la Recoleta, sitio
ubicado entre el centro de la ciudad y la estación
del ferrocarril de Chimbacalle, dando cuenta
como la proyección de la llegada del ferrocarril
afectó al crecimiento de la ciudad.
Como se evidencia, los efectos del desarrollo
tecnológico en la sociedad quiteña se vieron
marcada por la construcción y funcionamiento del
ferrocarril como motor del modelo de intercambio
comercial y que en primera instancia afectó
territorialmente en el crecimiento abrupto de la
ciudad a partir de este momento. Sin embargo,
este cambio tecnológico no afectó directamente
a la arquitectura que, como lo dice Maldonado
(1993), más bien tuvo efectos en su conformación
morfológica más no es su técnica constructiva.
En tal caso, la inclusión de baterías sanitarias y
sistemas hidráulicos en las edificaciones son los
cambios más importantes en las construcciones
desde la época de la colonia, sin que esto
implique un cambio en la manera tradicional
de edificar en la ciudad. El cambio morfológico
se produjo una vez que la ciudad trascendió
los límites del Centro Histórico y, sobre todo,
en el barrio La Mariscal donde se implantó el
modelo de ciudad jardín con retiros aislando las
edificaciones (Maldonado, 1993).
LA DIMENSIÓN SECULARIZACIÓN
DE LO POLÍTICO COMO BASE DE LA
MODERNIDAD EN LA CIUDAD DE
QUITO
En segundo término, Echeverría define a la
modernidad como la secularización de lo político,
en ese contexto consideramos que la transición
del modelo garciano al liberal también evidencia
este cambio a través de la proclamación del estado
del Estado Laico. Las evidencias más claras y
simbólicas de este contraste político se pueden ver
en la creación y construcción del Colegio Nacional
San Gabriel en la época garciana y, posteriormente,

la construcción del Colegio Nacional Mejía que se
considera como la primera institución nacional
laica. Sin embargo, esta declaración del estado
laico y separación con la iglesia como parte del
Estado, no eliminó la hegemonía del pensamiento
católico sobre la cultura y sociedad quiteña.
Si bien la construcción de colegios nacionales
laicos aumentó y multiplicó, también se fundaron
instituciones educativas privadas de origen católico
que captaron población con recursos económicos y
con ello reconcentraron y siguieron formando parte
de la sociedad que detenta el poder entre sus manos.
Es decir, el Estado separo a la iglesia católica,
pero esta no perdió su poder en la sociedad, en ese
contexto la clase social media ligada al comercio
se fortaleció en el ámbito de la política. En lo
económico llegó una incipiente industrialización,
pero la agroexportación siguió siendo la base
económica del país, principalmente del cacao y
marginalmente la producción de arroz, café y caña
de azúcar. (Ayala Mora, 2008).
A partir de 1925 con el derrocamiento del
presidente Cordero por parte de los militares,
empieza una nueva etapa de alrededor de dos
décadas que, coincidente con la crisis mundial del
modelo capitalista de la primera posguerra, llevó
a que el país no supere su modelo agroexportador,
más bien se profundizó en el mismo, pero con una
clara diversificación de productos lo que hizo que
su modelo sea cada vez más dependiente de grupos
monopólicos que acapararon la producción nacional.
En ese contexto el Estado Ecuatoriano siguió
consolidándose en su institucionalización, prueba
de esto es la creación del Banco Central por parte
del presidente Isidro Ayora en el año 1928. (Ayala
Mora, 2008). De esta manera se fortalecieron los
sectores intermedios de comercio, la burocracia
estatal y la banca, impulsando el crecimiento
urbano de Quito como se puede ver en el mapa
de 1931 (ver Imagen 6 p. 119), para ese entonces
es por demás evidente que el trazado trascendió
los límites de la calle Colón en cuyos límites se
asentaron principalmente familias acaudaladas con
intereses en los sectores de la industria, comercio
y la política, entre otros (Benavides Solís, 1995).
Esta etapa entreguerras y la crisis mundial
está marcada por un cambio de pensamiento en

12

Mauricio Luzuriaga en su capítulo Los Arquicrímenes de Quito del libro Arquitectura de Quito una visión histórica, toma una crónica
de El Comercio que dice: “En el centro, en primer término, se levanta el Pabellón ecuatoriano. Construido de dos pisos, sus columnas de
cemento armado soportan la artística armadura, que corona la cúpula de treinta metros de altura…” (1993, pág. 180)

118

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

la búsqueda de nuevos lenguajes de expresión en
todas las esferas del arte y el de la arquitectura
no es la excepción. En el año de 1928 se funda el
CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura
Moderna) a través del cual se pretendía hacer
frente a los nuevos desafíos que la ciudad debió
encarar producto de la revolución industrial y
las necesidades de los tiempos modernos, sin
embargo, estos principios tendrán efecto en la
ciudad más adelante.
LA DIMENSIÓN INDIVIDUALISMO
COMO BASE DE LA MODERNIDAD EN
LA CIUDAD DE QUITO
En un tercer término, Echeverría caracteriza a la
modernidad a través del individualismo, entendido
como un comportamiento social práctico que
presupone que el motor de la realidad humana es
el individualismo social y el colectivo. En la etapa
posliberal se sentaron las bases de los movimientos
sociales y la estructuración del estado y del
bienestar social con el pensamiento liberal. Si
bien el poder de estado se mantuvo en los grupos
monopólicos, se emitieron leyes que buscaban
encontrar un equilibrio a favor de la fuerza de
trabajo. Así en el año 1937 Alberto Enríquez Gallo
emite el Código del Trabajo, entre otras medidas
nacionalistas (Ayala Mora, 2008).
Imagen 6. Mapa de Quito, 1931

El caso de la arquitectura de Quito de este
período tuvo una expresión ecléctica muy marcada
por las nuevas tecnologías como el hormigón y el
acero, ya muy utilizados en los países europeos,
pero que no lograban establecerse como técnica
constructiva primordial, más bien empezaron a
introducirse en las edificaciones a través de la
construcción de dinteles (González, Sosa &amp; Merino,
1993). Por otro lado, los profesionales extranjeros
acaparaban los trabajos que principalmente eran
financiados por las personas acaudaladas. Incluso
llegaron a ser reconocidos a nivel nacional con la
“Orden Nacional al Mérito”, ejemplo de lo anterior
son los arquitectos Vinci y Durini.
Las referencias y formación de quienes ejercían
la profesión en esta época no ejercieron un impacto
a nivel de la técnica y la tecnología, más bien
fueron imposiciones formales y decorativas que
llegaron a romper con la continuidad que había
iniciado desde la llegada de los españoles y que
había alcanzado ciertos rasgos particulares, que si
bien se pueden considerar mestizos, hacían muy
clara la diferenciación cultural (Benavides Solís,
1995) para el caso de Quito. Es recién hacia finales
de la década de los treinta que aparece en Quito el
Hotel Humboldt que se conoce como uno de los
primeros edificios de hormigón armado, diseñado
en Estados Unidos por la empresa Hopkins y Dentz
y el ingeniero Alberto Mena Caamaño. El edificio
se terminó de construir en el año 1939 (I. Municipio
del Distrito Metropolitano de Quito, 2004).13

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

13

Este edificio es conocido como el Banco la Previsora, ya que albergó a este una vez que dejó de funcionar como hotel. No existe un
estudio que determine cual es el primer edificio hecho de hormigón armado en la ciudad, sin embargo, se identifica al Hotel Humboldt
como uno de los dos como los primeros de los que se tiene registro. El otro edificio es la Antigua Caja de Pensiones (Maldonado, 1993)

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

119

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

Mies van der Rohe en su artículo Arquitectura
y modernidad, publicado en 192414 aseguraba que
las edificaciones son impersonales por naturaleza,
y que más bien son el símbolo de una época. De esta
manera justificaba la inutilidad del uso de las formas
del pasado reivindicando el pensamiento laico de
esos tiempos. Pues evidentemente la arquitectura,
una vez que empezó a aportar como expresión de
la modernidad hizo exactamente lo contrario a lo
postulado por Mies. Es precisamente a través de
las individualidades que la modernidad empezó
a expresarse en arquitectura. Así lo demuestra
la estructura del Congreso Internacional de
Arquitectura Moderna (CIAM) que basó sus
postulados y su difusión en sus figuras rutilantes.
Al igual que la búsqueda de las vanguardias
en las artes que nació a principios de siglo, la
arquitectura, entre posguerras “se ve envuelta
en esta vorágine y experimenta el vértigo de la
superación, experimenta la totalización estética;
padece y produce una fascinación vanguardista,
pero se ve siempre obligada a medirse con su
propia e inevitable pragmaticidad.” (Masiero,
2003, pág. 214).
CONCLUSIONES
El presente trabajo se construye bajo dos líneas
principales: una visión general de la modernidad
propuesta por Echeverría y otra con énfasis en
las particularidades que proviene de D. Harvey
acerca de la expresión del modernismo como
materialización de la modernidad misma. Los
procesos de la modernidad y modernización
como sociedad ecuatoriana empezaron en el
país con el proyecto planteado por el entonces
presidente Gabriel García Moreno (1821-1875),
que en el documento se hace alusión como etapa
garciana, periodo en que se emiten los primeros
planteamientos unificadores a nivel social y
político en Ecuador. Sin embargo, este proceso
fue propio de una dinámica social y económica
de la época que transcurrió lentamente en nuestro
país, pero que además se acompañó por la
contradicción en la que se desarrolló el proyecto
político dada la intromisión de la iglesia dentro
de la base gubernamental. A pesar de lo anterior, el
pensamiento científico dentro de la estructura social

y educativa, que es una de las bases de la modernidad,
fue instaurado en este periodo garciano.
Por tanto, y siguiendo el análisis de Echeverría
para el caso de estudio, se puede aseverar, en
primer lugar, que las bases de la modernidad
en la ciudad de Quito se cimentaron desde el
período garciano con la implementación de
leyes y la construcción de infraestructura que
permitieron que el pensamiento científico y
académico se constituyeran como parte de la
vida nacional. En segundo lugar, partiendo de la
secularización de lo político que empieza con la
revolución liberal a través de la declaración del
estado laico, se refuerza el cambio a través de la
construcción de un marco legal de respaldo, así
como la construcción de más infraestructura que
profundiza la transición hacia la modernidad; de
hecho consideramos que la edificación icónica del
cambio de pensamiento, en la ciudad de Quito, es
la construcción del colegio Mejía como la primera
institución educativa laica del país, que sin lugar
a dudas da muestra clara de la separación de la
iglesia del modelo de gobierno hasta entonces
vigente. En tercer lugar, el inicio de la época
liberal y sus efectos posteriores nos permiten
apreciar como el pensamiento del individualismo
tanto personal y colectivo se instaura claramente
en los años posteriores a la posguerra y dio paso
a grandes logros sociales como la expedición del
Código del Trabajo (1937).
En el caso de la materialización o particularización
misma de la modernidad en la ciudad de Quito, el
modernismo como lo entiende Harvey empieza
a evidenciarse durante la época de la revolución
liberal (1895-1912) y se fortalece con el paso del
tiempo, en ese contexto y sin lugar a dudas la
llegada del ferrocarril a la ciudad constituye uno de
los momentos destacados ya que ese hecho por si
mismo significo o provocó uno de los cambios más
importantes en la ciudad como es el cambio en los
modos de producción. Es importante señalar que
el cambio de modelo económico del país tuvo su
motor en la costa, particularmente en la ciudad
de Guayaquil y que el modelo de producción y
consumo en la ciudad de Quito solo cambió al
terminar con el aislamiento en el que vivía esta
ciudad hasta antes de la llegada del ferrocarril.
Este hecho es el que promovió un cambio a la

14

El articulo está publicado en el libro Los hechos de la arquitectura (Pérez Oyarzún, Aravena, &amp; Quintanilla Chalá, 2002). Se refiere
precisamente al pensamiento y el significado de la arquitectura moderna.

120

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

urbe quiteña que comienza a crecer trascendiendo
los límites del Centro Histórico.
En ese contexto si consideramos que para D.
Harvey el modernismo se materializa a través de
la máquina, la fábrica y la urbanización, podemos
señalar que, de acuerdo con los sucesos históricos,
las tres está estrechamente relacionadas toda vez que
aparecieron casi simultáneamente en la ciudad de
Quito. Paralelamente, se gestan cambios en los medios
de comunicación en la ciudad con la construcción del
ferrocarril, así como del edificio de los correos, la
fundación del diario El Comercio (1906), entre otros;
propiciando el crecimiento económico de la ciudad y
la dinamización del comercio.
No hay que pasar por alto que el desarrollo
económico de Quito, por su condición de ciudad
capital, está relacionado directamente a grandes
latifundistas que controlaban el territorio y en
consecuencia el crecimiento de la ciudad se
localiza en terrenos en los que se construyeron
los barrios de expansión posterior a la llegada
del ferrocarril entre los que se encuentran como
el barrio América, la Magdalena y la Mariscal.
Espacios que fueron comprados por el gobierno,
beneficiando a sus propietarios no solo por
la ganancia económica que les significo, sino
además por las fuertes inversiones que realizo el
mismo gobierno a través de la construcción de la
infraestructura necesaria para servir a éstos y que
fue entregada a la municipalidad sin un aporte
significativo de los vendedores.
Desde una perspectiva arquitectónica, los
cambios en la ciudad durante este periodo
estuvieron marcados por un eclecticismo en donde
las primeras manifestaciones modernas empiezan a
evidenciarse. El impulso del comercio provocó los
primeros cambios de uso y por tanto de morfología
de expresión moderna, como es el caso de los pasajes
comerciales en los que la apertura de la planta baja
de algunas construcciones dio cabida a las vitrinas
de exposición, como fue el caso del Pasaje Royal.
Otro ejemplo destacado lo constituye el Antiguo
Mercado de San Millán, actual Palacio de Cristal,
que fue la primera estructura prefabricada de acero
de la ciudad y que lo hace un elemento relevante
dentro de la historia; a partir de entonces se empezó
a construir con elementos de acero, primordialmente
en cubiertas para estos mismos pasajes.
Por su parte, la introducción del hormigón
armado, como expresión tecnológica estructural, no
solo se dilato en su uso, sino que además sucedió
en momentos diferentes entre Guayaquil y Quito.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

En el caso de Guayaquil la primera construcción
con esta técnica apareció ya en 1905, construcción
de la Cárcel Municipal, mientras que en Quito fue
hasta 1939 con la construcción del Hotel Humboldt.
De esta manera se evidencia claramente como la
influencia del ferrocarril es el detonante para el
desarrollo tecnológico propio de la modernidad
en la ciudad de Quito, ya que se expresa posterior
a éste. No solo en la arquitectura que es punto de
interés de este estudio sino en otras expresiones
sociales, culturales y principalmente económicas.
Pero además el cambio morfológico también
se hizo evidente en las viviendas una vez que los
límites urbanos trascendieron el Centro Histórico,
sobre todo, hacia La Mariscal donde empiezan
a construir con retiros tanto frontales como
laterales, aislando las construcciones, a diferencia
de la configuración continua y en línea de fábrica
propia del centro.
Finalmente, si bien las bases de pensamiento
moderno fueron cimentadas en la etapa estudiada en
este artículo, que van desde el mandato garciano, la
revolución liberal y el posliberalismo, la expresión
de la arquitectura moderna no se evidenció salvo
algunas primeras manifestaciones como las
que se mencionaron anteriormente. Por nuestra
parte consideramos que el desarrollo teórico,
tecnológico y morfológico de la modernidad en la
arquitectura comienzan a establecerse a fines de
la década de los treinta. De esta manera se puede
concluir que la expresión misma del movimiento
moderno no se evidenció en esta etapa como
expresión misma de la arquitectura, pero sus
bases fueron cimentadas, principalmente por los
cambios de comportamiento como lo describe
Echeverría y, sobre todo, porque los elementos
materiales son claramente identificables tal como
lo describe Harvey. Es por este motivo que el
artículo pretende definir a este momento como de
expresión protomoderna que es lo mismo que las
bases de la modernidad. C
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1820-1922. En I. Municipio de Quito,
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CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Presentación. El espacio urbano en el año 2020. Reflexiones
en el marco de la contingencia sanitaria
Eduardo Sousa-González1

C

on este número publicado en el mes de
septiembre, CONTEXTO. Revista de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, cierra sus publicaciones
en este año del 2020; primeramente, con una noticia
muy importante para la Revista y seguramente
para todos los interesados en la publicación, ya
que CONTEXTO fue evaluada y aceptada en el
índice de SCOPUS y a la brevedad se terminará
el proceso para completar su indexación; por otro
lado, el año 2020, visiblemente se ha caracterizado
por una creciente e incontrolable contingencia
sanitaria y pandémica mundial.
Un año catastrófico sin paralelismo reciente,
que seguramente será recordado en la esfera
global, no solo por lo lamentable de las cientos de
miles de víctimas mortales que se produjeron por
el virus de la cepa SARS-CoV-2; sino también,
por los desastres que éste ha dejado a su paso en
todas las transversalidades espaciales (federales,
estatales y municipales) y ámbitos longitudinales
(diferentes grupos sociales) de la vida en
sociedad, en todos y cada uno de los lugares del
mundo conocido.
El fenómeno sanitario global por el que atraviesa
la humanidad, ha dejado múltiples lecciones de
vida a todos los pobladores, quizá una de las
más evidentes sería que estas manifestaciones
proclivemente negativas vinculadas a los procesos
globalizantes, los cuales se han explorado, desde
hace tiempo y desde diversas esferas teóricas,
disciplinares y metodológicas, por diversos autores
(Borja, J.: 2002; Ianni, O.: 2007; 2005; McLuhan,
M. 2005; Sassen, 2007 y otros más); indicando
unánimemente que esta manifestación de corte
mundialista y sus expresiones globales; son

capaces de transformar de facto en unos pocos
meses, a toda la superestructura social construida
por la colectividad urbana a través de los siglos. Es
evidente que el mundo conocido ha entrado a una
nueva realidad frágil, expuesta y vulnerable; ya que
como menciona McLuhan: “… nos convertimos
en una aldea global” (McLuhan, M. 2005:57).
Aún más, también estos procesos mundializantes
han hecho entender a los gobernantes y a los
gobernados, la fragilidad del equilibrio que
existe entre la naturaleza originaria y la vida en
la sociedad urbana; sobre todo en las grandes
concentraciones metropolitanas donde la resiliencia
y la sustentabilidad, como procesos operativos
y estratégicos que debieran de alimentar a las
políticas públicas y a la agenda de gobierno, tienden
a representar la única forma para la recuperación de
la ciudad, en una nueva realidad urbana que nos
corresponde vivir en esta contemporaneidad líquida.
Incluso, es en estos tiempos donde conceptos
propuestos anteriormente, por el autor de este
escrito, en la esfera metropolitana de México y
del sur global, como: la metrópoli prematura, las
fuerzas centrífugas expansivas, fuerzas centrípetas
de cohesión poblacional, espacialidades no
ciudad, contemporaneidad líquida y otros más2,
adquieren mayor relevancia de aplicabilidad
teórica, estratégica y metodológica, en el estudio
y en la planeación espacial de estas grandes
concentraciones de población.
Dichos conceptos involucrados en los procesos
territoriales que permiten valorar el grado de
consolidación espacial de las metrópolis, están
enmarcados en la teoría que vincula, por un lado,
a las fases por las que atraviesa lo urbano hacia
lo metropolitano y por el otro, la determinación

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel 2;
miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
2
Para clarificar estos conceptos consultar Sousa-González: 2020; 2019; 2015; 2013, entre otros https://www.researchgate.net/profile/
Eduardo_Sousa-Gonzalez/research

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

7

�Sousa-González

puntual que involucra a los ciclos del desarrollo
urbano; estos ciclos mencionados son:
i. De concentración y primacía;
ii. De polarización regresiva; y
iii. De contraurbanización, según se
representan en la figura 1.
Figura 1. Ciclos del desarrollo urbano en el espacio
metropolitano

Fuente: Datos generados en esta investigación a partir de Sobrino, J. (2003)

Dichos ciclos aludidos tienden a enmarcar
y clarificar el avance transformacional e
iterativo, justamente, de la conurbación espacial
metropolitana; en una sociedad con una cultura, una
idiosincrasia y unos procesos identitarios urbanos
distintivos y caracterizados por una entelequia
adquirida evolutivamente por los ciudadanos;
ya que la colectividad social lleva en su misma
estructura social, histórica, contemporánea y
líquida, aquel dinamismo intrínseco, que les
hace en la cotidianeidad: producir, multiplicar
y replicar las transformaciones espaciales
evolutivas; las cuales tienden a desembocar en
la generación de un dinamismo espacial-urbano
periféricamente expansivo y galopante; el cual
tiende a agregar físicamente cada vez más áreas
conurbadas; modificando dinámicamente los
linderos adyacentes del lugar.
Es en este estado de hechos por el que muchas
de las metrópolis de México y del sur global,
tienden a experimentar sus procesos evolutivos
y de crecimiento espacial expansivo-periférico;
adoleciendo, en muchos de los casos, de un
8

modelo de planeación eficiente, efectivo y eficaz,
que logre equilibrar su ensanchamiento espacial
con: i. La infraestructura pertinente y necesaria;
ii. La dotación de equipamientos imprescindibles;
iii. La forma de producción de mercancías en
los sectores secundario y terciario y; iiii. Los
procesos de sustentabilidad del lugar. Ya que
como menciona Harvey, D. “… la ciudad es
creada por el hombre, pero también condenado a
vivirla” (2019:19).
Es desde esta perspectiva que involucra a los
espacios urbanos, a sus procesos de crecimiento
expansivo, su arquitectura sus formas de diseño
y sus múltiples variables intervinientes, que
este número de CONTEXTO. Revista de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, agrupa ocho trabajos
de investigación de académicos investigadores
de diferentes partes del mundo.
El primero es presentado por el doctor
José Antonio Martínez Prades, quien es el
Coordinador del Área de Historia del Arte del
Departamento de Humanidades Contemporáneas
de la Universidad de Alicante (España); dicho
artículo es denominado “Antonio Serrano Peral
y la construcción de la iglesia de nuestra señora
de gracia en Alicante, España”; donde el autor
se plantea indagar en las posibles fuentes de
inspiración de Serrano Peral y en los procesos
constructivos de la iglesia de Nuestra Señora de
Gracia de Alicante, proyectada en 1945, a partir
de una triple línea metodológica que trata datos
biográficos, aspectos técnicos y condiciones
contextuales de la posguerra española. El
estudio se ha basado principalmente en la
documentación existente en el Archivo General
de la Administración del Estado y en el archivobiblioteca personal del propio autor.
El artículo de la doctora Maritza GranadosManjarrés, colombiana y Profesora Asistente en
la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia,
lleva por nombre “Crear: especular y subvertir”,
mencionando que en éste se establece que, para
hacer propuestas innovadoras en el proyecto
arquitectónico, los diseñadores deben romper
las leyes de lo que saben, ver más allá de lo que
se da y subvertir el statu quo. La propuesta se
sitúa en el cruce entre el ejercicio proyectual y
los procesos cognitivos detrás de la creatividad,
invitando a proyectar desde la ruptura que supone
pensar universos aparentemente inconexos.
En el caso de las doctoras Nieves MartínezContexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Presentación

Roldán y Lola Goytia-Goyenechea, adscritas
a Escuela Técnica Superior de Arquitectura,
Departamento de Urbanística y Ordenación del
Territorio, de la Universidad de Sevilla, España;
elaboran una investigación que titulan “Huella
minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre
los siglos xvi - xix: morfología urbana y planimetría
en el archivo de indias en Sevilla (España). En
donde mencionan que la ciudad de Guanajuato es
una ciudad singular: su localización, paisaje único
e historia han condicionado la morfología urbanoterritorial de la ciudad y su entorno, evolucionando
ambos junto a la minería y generando una
interesante bibliografía y planimetría. Constituida
por un centro histórico no muy longevo y una
serie de asentamientos periféricos producto de la
actividad minera, en Julio de 1982 la ciudad es
declarada Zona de Monumentos Históricos por el
Instituto de Antropología e Historia, en 1988 fue
inscrita por la UNESCO en la Lista de Patrimonio
Mundial bajo el nombre de Ciudad Histórica de
Guanajuato y Minas Adyacentes, y desde 2006
tiene el reconocimiento de ser la Quinta Ciudad
más Bella del Mundo, y todo ello gracias a su
arquitectura y minería como recuerdo de su
pasado colonial. El interés de este artículo radica
en realizar un acercamiento a los elementos que
han dejado su propia huella como consecuencia
de la actividad minera, y referenciarlo a los planos
que se encuentran localizados en el Archivo de
Indias de Sevilla.
Las doctoras Vanessa Nagel Vega y Lourdes
Cruz González Franco adscritas a la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Nacional
Autónoma de México; presentan un artículo sobre
la ciudad de Monterrey, titulado: “Voceando la
modernidad. La renovación arquitectónica de
Monterrey en el periódico El Norte (1945-1963)”,
el cual fue apoyado por el Programa de Becas
Posdoctorales de la UNAM / DGAPA 2019;
mencionando que la ciudad de Monterrey, Nuevo
León, en el noreste de México, se caracteriza por
un temprano desarrollo técnico que transformó la
urbe y marcó su apropiación de la modernidad por
el empleo de materiales locales industrializados
de construcción. La difusión de las renovaciones
arquitectónicas y urbanas que se iban sucediendo
en las páginas del periódico El Norte, aportan una
visión particular de la ciudad que nace industrial
y que busca su conversión en el paradigma de
la ciudad moderna occidental. Los edificios
que se iban divulgando consolidarían dicho
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

imaginario, al mismo tiempo que las carencias
inherentes a las economías en crecimiento de
los países latinoamericanos, marcan una crítica
constante al proceso modernizador. La difusión
en la prensa local, marcada por una fuerte
inclinación hacia las obras de iniciativa privada,
como la pionera construcción del campus del
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey, iría dando cabida, paulatinamente, a
las obras de presupuestos públicos, como aquellas
significativas del Instituto Mexicano del Seguro
Social y de la Universidad de Nuevo León. Así,
el presente análisis busca ampliar y enriquecer
las interpretaciones actuales sobre una más de las
distintas modernidades nacionales.
En el caso del doctor Ramón Ramírez Ibarra,
profesor-investigador de Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
México, aborda un artículo titulado “Sociología
de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde
la micrópolis”; donde expone que la movilidad es
un tema central en el urbanismo del siglo XXI.
Ha generado propuestas, acciones y políticas con
importantes contribuciones para el desarrollo de la
ciudad, pero, como objeto de estudio tiende a una
reducción analítica en materia de ingeniería vial
o arquitectura, motivada por una visión centrada
en la morfología o el sitio, visión que refleja una
comprensión parcial del fenómeno urbano, visto
más como un proceso estático, depósito pasivo
de planes, programas o normas de ejecución. En
este trabajo, se propone una reflexión conceptual
del concepto de movilidad en el espacio urbano,
partiendo de una escala micrológica, es decir,
desde la observación social en cuanto fenómeno
particular y emergente del habitar humano como
construcción cultural y tecnológica, tal como se
propone en la sociología comprensiva. Este hecho,
cualitativo, redunda en interés en la medida que el
fenómeno de la movilidad es indisociable de todo
proceso de autocomprensión del sujeto, en cuanto
elemento de experiencia centrada y vinculante
con una realidad cada vez más condicionada por
factores de limitación, selectividad, densidad y
adaptación para su desarrollo existencial.
El doctor Raúl Holguín Ávila profesorinvestigador del Instituto de Arquitectura Diseño
y Arte de la Universidad Autónoma de Ciudad
Juárez, propone una investigación sobre “La
reivindicación del paisaje urbano histórico a
través del espacio público: El centro de Ciudad
Juárez como escenario simbólico de análisis”;
9

�Sousa-González

mencionando que el interés del presente artículo
es el de abordar la reivindicación del paisaje
urbano histórico a través del espacio público y
su relación con las prácticas y los imaginarios
con la intención de establecer la importancia de
incluir estos elementos al cuestionarse sobre las
formas mediante las cuales se interviene, percibe
y preserva el paisaje urbano histórico. Para ello,
se desarrollaron 32 entrevistas en profundidad en
dos tipologías de actores distintas relacionados con
el centro de Ciudad Juárez, las cuales, mediante
análisis de discurso, han permitido enfatizar en
los aspectos tangibles e intangibles que dotan
de significado el centro histórico puntualizando
en el espacio público, las prácticas sociales
y los imaginarios urbanos. Se menciona que
entre los principales hallazgos, se destaca que la
implementación de espacios públicos en la zona
centro de la ciudad, en relación con la asignación de
significados a determinados edificios patrimoniales,
permite ampliar las dinámicas de interacción en
dicho espacio, lo que resulta en la generación de
lugares y prácticas que se orientan a la vinculación
con el carácter patrimonial asignando valores
positivos a las formas de percibir el centro y por lo
tanto del paisaje urbano histórico.
En el caso del doctor Silverio Hernández
Moreno profesor investigador de la Facultad
de Arquitectura y Diseño de la Universidad
Autónoma del Estado de México; profundiza
en una temática sobre los “Requerimientos de
diseño ambiental al interior de los edificios en
México”; mencionando que el objetivo fue la
revisión y análisis de la normatividad mexicana
acerca de Calidad Ambiental al Interior de los
Edificios que fuera equivalente a las normas
estadounidenses que se solicitan durante el
proceso de certificación LEED® v4; con el
propósito de certificar edificios en México.
La metodología se resume en la revisión de
normas mexicanas que tuvieran equivalencia
con la estadounidense y en concordancia con sus
contenidos, su rigor de aplicación y su vigencia.
Como resultado, se obtuvo que en la mayoría de
los requerimientos solicitados por la categoría de
Calidad Ambiental al Interior de las Edificaciones
no hubo equivalencia entre normas, y por tanto
se concluye, en lo general, que mientras las
normas mexicanas no sean lo suficientemente
completas para aplicación en este tipo de
modelos o sistemas de clasificación ambiental en
edificios, se seguirá cumpliendo con las normas
10

estadounidenses o de ISO siempre y cuando
tengan una adecuada adaptación al contexto
mexicano por parte de los proponentes”.
La doctora María Adriana Gebauer Muñoz
profesora-investigadora de la Facultad de
Arquitectura y Diseño de la Universidad de la
Salle en Pachuca estado de Hidalgo, México,
aborda el tema “Borde costero ciudad Antofagasta,
Chile, visto como interfase glocal”; mencionando
que el objetivo de este artículo es, por una parte,
presentar y proponer los lugares, que en el bordecostero de Antofagasta se pueden desarrollar
como interfase entre lo global y lo local, a partir
de considerar análisis y conclusiones de cuatro
dimensiones de abordaje de la Tesis Doctoral:
“Centro Histórico como interfase glocal” para la
inserción de la ciudad intermedia en el sistema
global de ciudades: Caso de estudio Antofagasta,
Chile, 1990/2012” (Gebauer, 2015), considerando
la importancia que, en esta ciudad, adquiere este
borde cuando actúa y se configura como espacio
mediador transnacional, y por otra, incorporar los
conceptos de interfase glocal, Ciudad Intermedia,
CH-ampliado, y ciudad-región ampliada, que
fueron definidos por dicha Tesis.
Por último, en la publicación de la Revista
se incluye una Reseña del doctor Eduardo
Sousa-González; del libro titulado “El espacio
metropolitano contemporáneo. Desde las políticas
públicas hasta el modelo de planeación”; editado
por la editorial Colofón en el año 2020.
Como comentario final, los miembros del equipo
que conforman a CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, estamos plenamente convencidos que
el investigador y el lector común interesado en la
diversa temática expuesta, encontraran a través de
las páginas que componen este proyecto editorial,
un tópico con una visión interdisciplinar, de
actualidad e internacional; enfocada en diferentes
esferas del quehacer académico-investigativo, en
donde, investigadores de alta calificación, han
colaborado con sus trabajos personales o grupales
en la generación de este número.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés, sino también
de utilidad concreta en futuras investigaciones,
complaciendo al investigador y al lector más
exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Presentación

años por mantener una calidad de excelencia
editorial, que ha sido compartido por autores,
pares de evaluadores, el Comité Editorial, la
Coordinación Editorial, el equipo de apoyo y
por supuesto, las autoridades institucionales que
forman la Facultad de Arquitectura, su Posgrado
y la Universidad Autónoma de Nuevo León. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Borja, J. (2002). Local y global. La gestión de
las ciudades en la era de la información.
México; Taurus
HARVEY, D. (2019). Ciudades rebeldes. Del
derecho a la ciudad a la revolución urbana
Ianni, O. (2007). La sociedad global. México Siglo
XXI
Ianni, O. (2005). La era del globalismo. México
Siglo XXI
Ma. Luhan; et al. (2005). La aldea global.
Barcelona, España; Gedisa
Sassen, S. Los espectros de la globalización.
México FCE
Sobrino, J. (2003). Competitividad de las ciudades
de México; El colegio de México.
Sousa-González, E.: (2020). El espacio metropolitano
contemporáneo. Desde las políticas públicas
hasta el modelo de planeación. México;
COLOFÓN
Sousa-González, E.: (2019). El espacio interior de la
ciudad metropolitana. México; COLOFÓN
Sousa-González, E.: (2015). De la ciudad a la
metrópoli. Nuevas realidades territoriales.
Chile; Trama impresores
Sousa-González, E. et al: (2013). Espacio urbano
reconstrucción y reconfiguración territorial.
Chile; Trama impresores

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de
Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España
Antonio Serrano Peral and the construction of the church of Nuestra Señora de
Gracia in Alicante, Spain
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

José Antonio Martínez Prades1

Resumen

Abstract

El artículo se plantea indagar en las posibles fuentes
de inspiración de Serrano Peral y en los procesos
constructivos de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia
deAlicante, proyectada en 1945, a partir de una triple
línea metodológica que trata datos biográficos,
aspectos técnicos y condiciones contextuales de
la posguerra española. El estudio se ha basado
principalmente en la documentación existente en el
Archivo General de la Administración del Estado y
en el archivo-biblioteca personal del propio autor.

The article tries to investigate in the possible
sources of inspiration of Serrano Peral and in the
constructive processes of the church of Nuestra
Señora de Gracia in Alicante, projected in 1945,
from a triple methodological line that deals with
biographical data, technical aspects and contextual
conditions of the Spanish post-war period. The
study is based mainly on the documentation
existing in the General Archive of the State
Administration and in the personal library-archive
of the author himself.

Palabras Clave:

Arquitectura religiosa; Alicante; Franquismo

Keywords:

Religious architecture; Alicante; Francoism

1

Nacionalidad: español; adscripción: Coordinador del Área de Historia del Arte del Departamento de Humanidades Contemporáneas de
la Universidad de Alicante (España); Doctor en Historia del Arte; e-mail: jantonio.martinez@ua.es

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

15

�Martínez Prades

1. INTRODUCCIÓN
La iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Alicante
constituye una de las obras de mayor envergadura
de la posguerra en la ciudad y su arquitecto, la
figura más importante y prolífica del panorama
arquitectónico del momento. Antonio Serrano
Peral (Elche, 1907-t.1935-1968) ocupó el cargo
de arquitecto diocesano del Obispado de Orihuela
desde 1939 y fue nombrado en 1941 vocal
de la Junta Diocesana de Reconstrucción de
Templos Parroquiales, desarrollando decenas de
proyectos de muy diversa índole, de arquitectura
civil, religiosa y, en especial, reconstrucciones.
Personalidad con destacados contactos en
Madrid, formó parte de la Asamblea Nacional
de Arquitectos en 1940, ostentando plaza de
académico correspondiente de la Real Academia
de Bellas Artes de San Fernando (RABASF)
desde 19462. No obstante, y pese a ello, la mayor
parte de sus proyectos no han sido aún analizados
en profundidad y la bibliografía en la actualidad
todavía es escasa, compuesta principalmente
por estudios catalográficos, apuntes dispersos
o referencias en obras generalistas (Jaén i
Urbán, 1978; Candela, 1987; Candela, 1989;
Candela,1990; Jaén i Urbán, 1999; Candela,
2012; Jaén i Urbán, 2012; Jaén i Urbán, 2014;
Martínez Prades, 2016)3
1.1. Objetivos
Los objetivos se han dirigido a desentrañar el
caso de uno de los edificios tradicionales de la
Junta Nacional de Reconstrucción de Templos
Parroquiales y a poner de manifiesto a su vez las
aportaciones personalistas de su autor, muy en
especial, su original forma de aunar diferentes
influencias.
1.2. Elección del templo
La inclinación hacia este edificio viene motivada
porque constituye su primera gran obra religiosa
de importancia, situada en una nueva zona de
urbanización de la capital alicantina de los años 40

y porque en ella se combina una arquitectura muy
tradicional, inspirada en el espíritu herrerianoescurialense, tan presente en el primer franquismo,
con la adaptación a los medios técnicos disponibles,
incluso con el uso del hormigón armado.
1.3. Fuentes y metodología
Como fuentes, ha sido analizada la documentación
sobre la iglesia existente en el Archivo General de la
Administración (Junta Nacional del Reconstrucción
de Templos Parroquiales -JNRTP-, Dirección
General de Regiones Devastadas), la biblioteca
personal de Antonio Serrano Peral en Elche, la
bibliografía específica y la comparación gráfica.
La metodología se basa en tres planos: el personal
del propio autor, el técnico-arquitectónico y el
contextual de la posguerra.
2. EL PROYECTO DE SERRANO PERAL
El caso que nos ocupa se trata de un proyecto
de reedificación de la Junta Nacional de
Reconstrucción de Templos Parroquiales, firmado
en 1945 (Serrano, Proyecto, Memoria, 1945:
1-2). La iglesia preexistente, bajo la misma
advocación, formaba parte del Monasterio de
Franciscanos levantado en la zona denominada
“la Montañeta” en Alicante y, según reza la
Memoria adjunta al proyecto, fue fundado en
los últimos años del reinado de Fernando el
Católico. El convento quedó desamortizado
en 1836, aunque la iglesia permaneció abierta
al culto. Fue incendiada en 1936, quedando
en estado de ruina y, si bien se considera un
proyecto de reconstrucción, en realidad supone
una construcción ex novo, en la que únicamente
se conserva de su antecesora el nombre, pues el
templo proyectado se alzó a muy poca distancia
del anterior, pero en una nueva ubicación. Para
ello, se aprovechó el desmonte de la Montañeta
y la explanada que dejó tal operación (Figura
1), en la que se emplazaron los nuevos edificios
oficiales del régimen y, entre ellos, la propia
iglesia de Nuestra Señora de Gracia.

2

Titulado por la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1935 (en 1928, como aparejador), publicó, en 1945, algunos de sus más insignes
proyectos de restauración en la Revista Nacional de Arquitectura sobre la iglesia de Santa María de Elche y la iglesia parroquial de Elda,
ambas en la provincia de Alicante. Datos biográficos procedentes del Currículum Vitae proporcionado por su hijo, D. Antonio Serrano Bru
(en adelante, CVSP), 8 folios por una cara sin numerar.
3
Consúltese asimismo el Proyecto de Reconstrucción del autor sobre Nuestra Señora de Gracia de Alicante. Planos, febrero de 1945;
proyecto, abril de 1945. Dirección General de Regiones Devastadas, Junta Nacional de Reconstrucción de Templos Parroquiales. Archivo
General de la Administración del Estado (AGA), Sección 4, Fondo 081.001, Caja 3398.

16

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

Figura 1. Desmonte de la Montañeta

Figura 2. Planta de Nuestra Señora de Gracia, Alicante

Fuente: Obras preliminares de Nuestra Señora de Gracia. Alicante.
[España] Ministerio de Educación, AGA_TOP-76-04-CA-03398-015

El presente proyecto sigue la línea historicista
aplicada por Serrano Peral en gran parte de
su producción; los materiales estructurales
son modernos, con el uso del hormigón y del
ladrillo hueco, en cuya técnica el arquitecto era
experto, pero en las formas y en los materiales de
revestimiento, se guía por lo tradicional. Según
consta en la Memoria, se proyectó trabajar con
teja, mampostería, piedra labrada, pavimentación
de mármol y vidrieras (Serrano, Proyecto,
Memoria, 1945: 4)
En cuanto a las trazas del edificio, toma como
modelo una construcción local, la Concatedral de
San Nicolás, antes Colegiata, edificio de estilo
herreriano. Al comparar la planta de Serrano
Peral con la de San Nicolás (Figuras 2 y 3), puede
constatarse la similar disposición del crucero con
cúpula y las tres naves con tres tramos; tan sólo
difieren en la cabecera, ajustada en esta última al
primigenio diseño gótico, después abandonado.
La cúpula hemisférica, paradigmática de lo
herreriano, representa claramente un elemento
primordial en el nuevo proyecto, tal y como
recoge el propio arquitecto en la mencionada
Memoria (Serrano, Memoria, 1945: 4)4. Por otro
lado, los referentes herrerianos de San Nicolás
se encuentran respaldados por datos históricos,
ya que sabemos que su arquitecto fue Agustín
Bernardino, discípulo del mismo Juan de Herrera
(Martínez Morellá, 1960: 37-38).

4

Fuente: [España] Ministerio de Educación, AGA_TOP-76-04-CA-03398-006

Figura 3. Planta de la Colegiata de San Nicolás. Alicante

Fuente: Vicente Martínez Morellá

3. LAS FUENTES DE INSPIRACIÓN
Como se ha indicado, la obra de Serrano Peral fue
realmente extensa, especialmente en el ámbito
de la arquitectura religiosa, terreno en el que,
como restauraciones, reconstrucciones o nuevos
proyectos, llevó a cabo el diseño y construcción,

“Presidida por una gran cúpula (…), inspirada en la regia arquitectura de la herreriana Colegiata de San Nicolás”

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

17

�Martínez Prades

entre 1939 y 1962, de 28 templos5. Tal magnitud
constructora y esfuerzo de creación contó sin
duda con un abanico de fuentes inspiradoras e
influencias, trabajo de investigación que, en su
mayor parte, está por realizar para comprender
en toda su magnitud la esencia de la arquitectura
del autor ilicitano. No nos explayaremos en este
punto por razones obvias, pero la amistad que le
unía a importes figuras y arquitectos en Madrid
y en otros lugares de España y su presencia en
diferentes eventos nacionales le proporcionó
una gran amplitud de miras para la elaboración
de sus proyectos, tradicionales en sus inicios,
pero evolucionados hacia una arquitectura más
actual y personalista a partir de los años 50.
Por otro lado, esta inquietud por la creación
religiosa, hizo que el autor reuniera, en su biblioteca
particular, obras litúrgicas y sobre construcción
religiosa; y en este sentido, se mantenía informado
de los últimos movimientos de la arquitectura
cristiana contemporánea, incluso en el ámbito
internacional, con publicaciones, no sólo españolas,
sino también alemanas o italianas6. Estas obras
le inspiraron, influyeron e incluso determinaron
algunas de sus creaciones.
Deteniéndonos en este punto y volviendo a
la iglesia de Nuestra Señora de Gracia que nos
ocupa, a tenor del análisis de los citados fondos
bibliográficos, cabe apuntar, a modo de hipótesis,
una nueva lectura de su portada (Candela, 2012:
1127), elemento que, por otra parte, difiere del
resto del templo. Su estructura podría pasar
desapercibida, si no fuera por la existencia de
una publicación, en la biblioteca de Serano Peral,
que puede dar luz sobre sus procesos creadores.
Se trata de una obra de Eduardo Junyent sobre
construcción religiosa, editada en 1940 (Junyent,
1940) (Figura 9), donde se traen casos muy
similares a la solución dada por Serrano Peral
al enmarque del retablo escultórico, es decir,
una estructura en falso frontón, con tejado a dos
aguas, sobre arco de medio punto (Figura 4). En
dicha publicación, véase el Proyecto de iglesia
parroquial mediana (Figura 5) (Junyent, 1940:
151), sin duda inspirado en la iglesia parroquial
de Aprilia (Junyent, 1940: 189) (Figura 6), aunque

5
6
7
8

con la transformación de su pórtico original, con
gran hornacina, en un sistema de arquivoltas;
Serrano Peral incorpora el retablo a este mismo
esquema, por otro lado, composición que
asimismo guarda parecido a otro edificio incluido
en la publicación, Santa Elena de Clignacourt
(París, 1936) (Figura 7) (Junyent, 1940: 249).
Figura 4. Nuestra Señora de Gracia, Alicante

Fuente: Portada, fotografía del autor

Del mismo modo la iglesia de San Félix
Cantalicio (San Felice da Cantalice, Centocelle,
Roma) (Junyent, 1940: 248), aunque más alejada
de estos presupuestos, conforma un gran arco
central bajo un tímpano (Figura 8) y puede
encuadrarse en esta misma estética. Construida
entre 1934 y 1935 (Paniconi, 2014), al igual que
la iglesia de Aprilia, se encuentran dentro de las
construcciones que el régimen fascista italiano
promovió dentro de la modernización del templo
católico (Monzo, 20178).

Datos procedentes del CVSP y del AGA, Sección 4, Fondo 081.001.
Biblioteca personal de Antonio Serrano Peral. Elche. Visita y fotografías facilitadas por su hijo, D. Antonio Serrano Bru (27.02.2017).
La portada la relaciona la autora con las portadas-retablo valencianas (San Miguel de los Reyes de Valencia).
Véase esta obra en relación al contexto de su construcción.

18

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

El retablo de Nuestra Señora de Gracia, situado
en el nicho de la portada (Figura 4), plenamente
herreriano con matices barrocos, está de la misma
forma inspirado en la Concatedral de San Nicolás
(Figura 10). Por otro lado, el susodicho enmarque
de la portada lo aplicará igualmente, aunque
transformado, a la Iglesia de El Salvador de Elche,
proyecto de 1953 (CVSP; Candela, 2012: 1649).

Figura 7. Santa Elena de Clinacourt, París, 1936

Figura 5. Proyecto de iglesia parroquial mediana

Fuente: Eduardo Junyent. Página 151

Figura 6. Iglesia parroquial de Aprilia
Fuente: Eduardo Junyent. Página 193

Figura 8. San Félix Cantalicio, Roma, 1934-35

Fuente: Eduardo Junyent. Página 248

Fuente: Opera Nazionale Combattenti, 1936. Destruida en 1944.
Fotografía Città di Aprilia

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

9

Véase la fotografía que publica la autora.

19

�Martínez Prades

4. ALGUNOS ASPECTOS TÉCNICOS
La arquitectura de Serrano Peral se basó en la
tradición constructiva de las obras tardobarrocas
levantinas, pero acomodada a los avances
contemporáneos, como el uso del hormigón
armado y apoyada a su vez en un riguroso dominio
técnico. Dentro de su formación, ayudaron sin duda
sus contactos en Madrid con destacadas figuras del
momento, como Teodoro Anasagasti, arquitecto y
académico de la RABASF, con el que se relaciona
en 1934 (CVSP; Candela, 2012: 18); siendo a su
vez en el mismo año miembro fundador de los
Seminarios de Urbanismo de la Escuela Superior
de Arquitectura de Madrid, bajo de la dirección del
alcoyano César Cort Botí (CVSP; Candela, 2012:
18). Y, en especial, con el ingeniero Eduardo Torroja,
en 1939, de quien recibe estudios de especialización
en construcciones de hormigón armado (CVSP).
Pero quizás su capítulo más relevante estuvo
constituido por sus estudios sobre bóvedas tabicadas
con Luis Moya en 1940 (CVSP). Conocido es que
Moya poseía unos sólidos principios tradicionales
asentados en la arquitectura clásica, con base en
Vitruvio y que otorgaba una gran importancia a las
bóvedas de raíz romana (García-Gutiérrez, 1993:
27; Moya, 198110) y que, ante la escasez de hierro
y cemento, se propuso desarrollar el estudio de
la técnica tradicional de las bóvedas tabicadas
en su famosa obra publicada en 1927 (Moya,
1927), mostrando un gran interés por las bóvedas
romanas de ladrillo y por las hemisféricas sobre
pechinas (García-Gutiérrez, 1993: 62 y 86). No es
casualidad que los edificios sobre los que trabaja
Serrano Peral, en origen del Barroco tardío, tengan
su base en el ladrillo con el uso de bóvedas sobre
pechinas. Por otra parte, el arquitecto toma también
contacto y gran experiencia con la realidad de este
tipo de templos con la restauración de Santa María
de Elche (1939) y la parroquial de Elda (1940)
(Serrano, S. M. Elche, 1945: 9 y ss.; Serrano, Elda,
1945: 266 y ss.11), que lo colocan frente a técnicas
y materiales auténticamente históricos. En el caso
de Elda, detalla estos materiales de construcción,
por un lado tradicionales, como por otro modernos:
bóvedas de ladrillo hueco, cúpulas tabicadas con
ladrillo, pero arcos de hormigón armado. (Serrano,
Elda, 1945: 271).

10
11

Figura 9. Ejemplar del libro La Iglesia

Fuente: Propiedad de Serrano Peral

Figura 10. Portada de la Concatedral de San Nicolás,
Alicante

Fuente: www.iubilaeummisericordiae.va

Aquí se recoge su discurso de entrada a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1953, que muestra su interés por los clásicos.
Documentación: Archivo General de la Administración, Sección 4, Fondo 081.001, Caja 1778.

20

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

Históricamente, las cúpulas tabicadas de
ladrillo de varias hojas (dos o tres) fueron un
tipo de construcción muy abundante en Valencia,
según describe Esther Redondo siguiendo a Fornés
(Álbum de proyectos de 1846, Capitulo Cúpulas
dobles) ((Redondo, 2013: 124). Las mismas
características presentan las del siglo XVIII, según
un estudio que analiza ciertos casos de la provincia
de Alicante, presentando algunas de ellas: cúpula
de ladrillo de dos hojas, con la exterior ligeramente
más peraltada y terminada en yeso la interior (PérezSánchez y Piedecausa, 2015: 7).
Como resulta lógico, Serrano Peral llevó
a cabo la reedificación de Nuestra Señora de
Gracia atendiendo a estas técnicas tradicionales,
pero con la incorporación del hormigón armado.
Así, en su Proyecto de Restauración, de abril de
1945, en el Estado nº5. Mediciones, apunta los
siguientes materiales: mampostería de loseta,
ladrillo macizo en pilares, hormigón armado en
pilares del crucero y arcos de la nave, ladrillo
de tres hojas en cúpula y bóvedas, y teja árabe
(Serrano, Proyecto, Mediciones, 1945: 4-8).
Incluso las proporciones de los ladrillos macizos
se acercan mucho a las del ladrillo pequeño
tradicional: 5x12x25 cm. en Nuestra Señora de
Gracia (Serrano, Proyecto, Precios12, 1945: 1),
3x13x26 cm., medidas del tradicional (PérezSánchez y Piedecausa, 2015: 8), levantando de
nuevo el desaparecido templo primigenio con
respeto a las técnicas y materiales históricos.
5. SERRANO PERAL Y LA
ARQUITECTURA DE LA POSGUERRA
Pero en la construcción del templo de Santa
María, el arquitecto, no sólo tuvo en cuenta la
acomodación de la técnica a la tipología del edificio
y a las limitaciones económicas de la posguerra,
sino algo quizás más importante, la adaptación
a los principios simbólico-políticos del nuevo
estado. Todo indica que su relación con la Iglesia

fue estrecha, así como con altas personalidades
políticas y culturales del régimen, tanto por sus
contactos en Madrid, como por su actividad en la
defensa del Palmeral de Elche (Gaspar, 1989: 828413). Como ya se ha mencionado anteriormente,
fue nombrado arquitecto diocesano del Obispado
de Orihuela en 1939 y, en 1941, vocal de la
Junta Diocesana de Reconstrucción de Templos
Parroquiales, moviéndose, en los años 40, siempre
dentro de unos muy tradicionales diseños, algo
que, por otra parte, era propio de la JNRTP.
Hemos hablado asimismo de la posesión en su
biblioteca del manual de Eduardo Junyent sobre
construcción religiosa editado en 1940 (Figura 9),
referente, sin duda, de la estética historicista del
momento (Plazaola, 1965: 72614). Por otro lado,
aunque desconocemos si Serrano Peral participó
en la Exposición Internacional de Arte Sacro
(EIAS) de Vitoria de 1939, sí podemos asegurar
que tenía conocimiento de la misma por el
Catálogo presente en su biblioteca (Figura 11). La
EIAS se convirtió un evento propagandístico del
franquismo que intentaba presentar falsos aires de
renovación en el arte sacro en contraposición al
ambiente de conservadurismo religioso reinante;
prueba de ello fueron las críticas levantadas entre
clero y la reafirmación de este en los principios
artísticos del pasado (Larrinaga, 2006: 232).
También, Dos años de Arte Religioso, de 1942
(Figura 12), presente en su biblioteca, nos habla
de su formación tradicionalista (Ferrando, 1942).
Tampoco podemos obviar la participación
de Serrano Peral como miembro de la Asamblea
Nacional de Arquitectura en 1940 y 1941,
sucesoras de la I Asamblea, celebrada en 1939
bajo los auspicios de la Falange, que inició el
establecimiento de las directrices que la arquitectura
nacional debía seguir en su desarrollo (Gutiérrez,
193915: 41; Muguruza, 193916: 3-13; Box, 2009;
Portela, 2002). Una de las líneas surgida a partir
de estos debates teóricos se basó en la tradición
herreriano-escurialense, erigida en pretendido

12

Sección Precios asignados a los materiales.
Serrano Peral, ya desde 1933, comenzó a organizar la campaña de defensa de los palmerales ilicitanos (CVSP), hecho que le puso en
contacto con numerosas personalidades que lo visitaron para conceder su apoyo a tan magno proyecto y de cuyas visitas restan diversos
testimonios gráficos. El propio Franco, en 1943, firmó un decreto de declaración como Jardín Artístico.
14
Según Plazaola, Junyent “estudia los elementos integrantes de la iglesia. Omite todo lo referente al movimiento litúrgico y se muestra
muy conservador y académico (…) El primer manual sobre el tema publicado en la España de la postguerra”.
15
“Estas necesidades tienen su expresión en la doctrina del Movimiento Nacional-sindicalista, que ha de realizarse en un plan nacional,
en una perfecta organización que sea fuerte (…). Toda organización responde a una idea, a un fin, y éste debe ser totalitario, dictador,
nacional”.
16
Asimismo, se pronunciaba Pedro Muguruza en la misma Asamblea.
13

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

21

�Martínez Prades

paradigma simbólico del nuevo estado, cuyo uno
de sus más conspicuos defensores fue el ideólogo
fascista Ernesto Giménez Caballero (Giménez,
193517; Martínez, 1917).
Así pues, imbuido del espíritu político del
momento, Serrano Peral diseñó el interior de Nuestra
Señora de Gracia bajo el influjo de El Escorial,
modelo, por otro lado, aplicado en varios casos de
reconstrucción en la provincia de Alicante (Martínez
2016; Martínez, 2018). Aquí, el gran número de
templos destruidos durante la contienda civil hizo
muy abundantes las actuaciones de la JNRTP, cuyos
proyectos de reedificaciones, en principio, se basaban
en la recuperación de los antiguos edificios derruidos,
generalmente del barroco tardío, pero transformados
durante su construcción, prescindiendo de su

decoración original e imprimiendo en su interior
el estilo severo y el espíritu de austeridad que
caracterizan a la Basílica de El Escorial, que puede
constatarse en la iglesia que nos ocupa, salvo por el
cambio de pilastras toscanas a jónicas (Figura 13).
De este modo, queda patente el expresado deseo del
arquitecto de inspirarse en la arquitectura herreriana,
como se ha indicado más arriba.
Figura 12. Ejemplar del libro Dos Años de Arte Religioso

Figura 11. Portada del catálogo de la EIAS

Fuente: Propiedad de Serrano Peral

Figura 13. Nuestra Señora de Gracia

Fuente: Propiedad de Serrano Peral

17

Destacamos ésta entre sus numerosas publicaciones.

22

Fuente: Interior. Fotografía de A. Serrano Peral

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

6. CONCLUSIONES
En suma, sobre la iglesia de Nuestra Señora de
Gracia, puede concluirse:
1. Que dicho templo constituye su primera
gran obra construida ex novo, a pesar de tratarse
oficialmente de una reconstrucción, evocadora de
lo herreriano, como el propio autor deja reflejado
en la Memoria de su Proyecto, consiguiendo
sugerir el espacio místico escurialense, que
él mismo y otros arquitectos se encargarán de
reproducir en la reconstrucción de otros templos.
2. La gran habilidad creadora del autor en la
adaptación de unas técnicas tradicionales basadas
en el ladrillo y extendidas en la arquitectura del
Barroco tardío levantino, pero actualizadas con
estudios contemporáneos al máximo nivel sobre
sus posibilidades y problemática.
3. La combinación de estas técnicas latericias,
que daban continuidad a la tradición y abarataban
la construcción, con el uso del hormigón armado,
que proporcionaba la solidez necesaria a un
edificio de gran luz y hablaban del arquitecto
como un destacado experto en su aplicación.
4. La adaptación del templo a los principios
ideológicos del régimen en cuestiones de
arquitectura religiosa y, en particular, a la JNRTP,
siguiendo el modelo herreriano; si bien, cabe
reseñar que el catálogo constructivo del arquitecto
fue muy amplio y asimismo incluyó obras de
arquitectura civil moderna, art déco y racionalismo.
En consecuencia, la iglesia de Nuestra Señora
de Gracia constituye una amalgama de formas y
soluciones constructivas inspiradas en diversos
modelos e influencias, que dan como resultado un
edificio con una singular portada, una apariencia
general externa marcada por la tradición
levantina y un interior modulado por la impronta
de El Escorial. C
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43, 266 y ss. Introducción

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir
Create: speculate and subvert
Recibido: mayo 2019
Aceptado: septiembre 2020

Maritza Granados-Manjarrés1

Resumen

Abstract

¿Dónde está su lugar de creación? Este artículo
establece que, para hacer propuestas innovadoras
en el proyecto arquitectónico, los diseñadores
deben romper las leyes de lo que saben, ver más
allá de lo que se da y subvertir el statu quo.
La propuesta se sitúa en el cruce entre el
ejercicio proyectual y los procesos cognitivos
detrás de la creatividad, invitando a proyectar
desde la ruptura que supone pensar universos
aparentemente inconexos.
Para respaldar esa propuesta, proporcionamos
un marco teórico para entender la creatividad en
arquitectura a la luz de la Teoría de Sistema de
Csikszentmihalyi, definimos el tipo de problemas
que resolvemos como arquitectos y presentamos
la Teoría de Campos de Bourdieu para explicar el
funcionamiento del contexto social que avala la
incorporación de propuestas arquitectónicas en el
universo de lo creado. A partir de esto, proponemos
que el uso de estrategias fundamentadas en procesos
cognitivos, como el pensamiento divergente o el
pensamiento metafórico, pueden promover dichas
rupturas y permitirán la aparición de propuestas
innovadoras que desestabilizarán esos campos e
impulsarán un avance en la disciplina.

Where is your place of creation? This article
establishes that to make innovative proposals in
the architectural project, designers must break
the laws of what they know, see beyond what is
given, and subvert the statu quo.
The proposal is understood at the junction
between the projective exercise and the cognitive
processes behind creativity, inviting to project
from the rupture that thinking about apparently
unconnected universes supposes.
To support that proposal, we provide a theoretical
framework to understand creativity in architecture in
light of Csikszentmihalyi's System Theory, define
the type of problems we solve as architects,
and present Bourdieu's Field Theory to explain
the functioning of the social context. From
there, we propose that the use of strategies
based on cognitive processes, such as divergent
thinking or metaphorical thinking, can promote
these ruptures and will allow the appearance of
innovative proposals that will destabilize these
fields and will promote progress in the discipline.

Keywords:

Creativity; cognition; subversion; project

Palabras Clave:

Creatividad; cognición; subversión; proyecto

1

Nacionalidad: colombiana; adscripción: Profesora Asistente en la Pontificia Universidad Javeriana. Colombia; Doctorado en Arquitectura,
Universidad Politécnica de Valencia; e-mail: granados.m@javeriana.edu.co

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

25

�Granados-Manjarrés

INTRODUCCIÓN
En 1976 Bernard Tschumi escribió 'Arquitectura
y Transgresión' intentando provocar a los
arquitectos alrededor del mundo para que
vieran más allá de las reglas de la arquitectura
mientras exploraban la relación entre concepto y
experiencia en el campo. Cuarenta años después,
la transgresión todavía se espera, especialmente
cuando la veneración de íconos contemporáneos
y la dominación de la imagen ha causado que la
arquitectura pierda su habilidad de transgredir
y subvertir, al punto que Tschumi nos llama la
atención diciendo,
La transgresión es un concepto fundamental,
como el límite entre la vida y la muerte. Siempre
ha estado ahí y siempre estará. Lo que cambia es
su naturaleza (…) siempre habrá nuevos modos
de transgresión, a pequeña o gran escala, sociales
o filosóficos (Mosley y Sara, 2013:36-37)
Sin embargo, ¿cómo se supone que
reconozcamos la relevancia de la transgresión,
rompamos con el statu quo, y finalmente podamos
subvertir la disciplina para poder avanzar?
Proponemos que es desde los estudios de la
creatividad desde donde esto debe ser abordado
pues en nuestra disciplina crear es siempre un
acto de especulación y aunque el especulador
fluctúa con la esperanza de beneficiarse,
también prevé oportunidades vastas y variadas.
Dicho de otro modo, proponemos que pensar el
robustecimiento de la arquitectura requiere una
mirada profunda y arriesgada cuyo beneficio será
el avance de la disciplina, pues solo en la ruptura
del establishment puede haber evolución.
Ahora, para alcanzar dicha evolución debemos
enfrentar procesos creativos más lúcidos. Por
su naturaleza, los problemas en arquitectura y
diseño son los escenarios ideales para el estudio
de la creatividad, y normalmente se asume que,
siendo por definición un campo creativo, ésta es
a todas luces considerada. Sin embargo, por la
novedad de la epistemología de la arquitectura, en
América Latina pocos estudios se han realizado
alrededor de los procesos creativos implicados en
el ejercicio proyectual arquitectónico por lo que a
lo largo de este escrito, vamos a concentrarnos en
delimitar cómo los procesos creativos que se dan
en la arquitectura y propondremos la subversión
como el dispositivo de avance, pues creemos que
26

la ruptura y ese posible adyacente son producto
de procesos creativos más consientes.
CREATIVIDAD
Los estudios sobre creatividad han aumentado en
los últimos años debido a sus implicaciones en las
artes, la educación, la ciencia, la innovación y la
sociedad, y aunque alrededor de la creatividad ha
habido una constante reflexión, la investigación
sobre ésta es relativamente nueva, sobre todo
porque la pregunta sobre la creatividad por dos
siglos fue independiente de la institucionalización
de la investigación. Esto quiere decir que, 150
años después de que la investigación fuera
reconocida y fomentada, emerge el concepto de
creatividad, fruto de decenas de debates sobre
su definición y separación de conceptos como
genio, imaginación u originalidad de modo
que al tratar de definirla empiezan a aparecer
particularidades sobre la dificultad de hacerlo de
forma resumida y concreta, tomando más bien
forma de un intrincado sistema de engranajes
cuyo funcionamiento depende de la actividad y
precisión de cada una de sus piezas. No obstante,
en general sociólogos y antropólogos la van a definir
mayormente como un fenómeno sociocultural, y un
sinnúmero de teorías van a aparecer para explicar
la diversidad de aproximaciones a su definición
(Kozbelt et al., 2010).
Ahora, teniendo en cuenta dicha diversidad este
artículo propone que, en arquitectura, y en general
en las disciplinas proyectuales, la creatividad se
entiende como un sistema recursivo que responde
a una diversidad de componentes enmarcados en
teorías cognitivas, de resolución de problemas y
que puede explicarse con el Modelo de Sistema
propuesto por Mihaly Csikszentmihalyi (2014).
Modelo de Sistema
En las observaciones realizadas por Morris Stein
en los 50s y los estudios de Dean Simonton en los
90s, quedó comprobado que los eventos sociales,
políticos y económicos tenían gran influencia
en los índices de producción creativa y que para
explicar por qué, cómo y cuándo se producían
nuevas ideas o productos y se establecían en
una cultura, estos eventos debían ser tenidos en
cuenta (Csikszentmihalyi, 2014).
Fruto de esa reflexión es el Modelo de Sistema
(Figura 1) que entiende que la creatividad se da
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

en la interacción de tres componentes necesarios:
el dominio (conocimiento sobre una disciplina),
el sujeto creativo y el campo (otros miembros de
la disciplina que deciden qué novedades serán
incluidas en el dominio). Esto significa que la
creatividad ocurre cuando un sujeto creativo puede
cambiar un dominio, y este cambio es transmitido a
través del tiempo, una vez es aprobado por un grupo
que toma decisiones sobre qué puede ser incluido
o no dentro del dominio, es decir por el campo,
que es su organización social. Para la arquitectura
esto querrá decir que un novato o arquitecto en
formación recurriendo al acervo teórico-formal
de la disciplina producirá novedades que los
practicantes ya instalados en esta avalarán y
decidirán si deben o no hacer parte del dominio.
Es por esta interacción circular es que se
propone como Modelo para entender la creatividad
en arquitectura pues a diferencia de otras propuestas
que limitan la creatividad a un proceso mental, este
modelo la entiende como un proceso tanto social
y cultural como psicológico, y está claro que no
podemos entender la arquitectura sin su contexto.
En otras palabras, de las perspectivas sobre
procesos creativos propuestas en los últimos

años, este modelo tiene en cuenta todas las
variables que pueden afectar la creatividad,
particularmente el contexto social que debe ser
reconocido para subvertirlo, pues como se verá,
la resistencia solo es posible si se conocen su
normas, reglas y limitaciones.
Prueba de las implicaciones del contexto
son los proyectos Nueva Babilonia, Instant
City y The Walking City que en los años sesenta
y setenta, presentaron nuevos escenarios
de crítica política y social; o Archigram y
Constant que propusieron estructuras para
liberar a la ciudad y disociarla del territorio. A
su vez, en 2005 surge el Movimiento Tinyhouse
como consecuencia del huracán Katrina y la
crisis financiera, proponiendo hogares que no
superaran los 9 m2 (96,8 ft2).
Conociendo entonces ese contexto social,
cultural e histórico y siguiendo el llamado que
hace Didier Fiuza Faustino en la XXI Bienal de
Venecia para cuestionar el lugar legítimo de la
arquitectura como un lugar de acción política y
de exploración de los límites formales y mentales
¿cómo transgredimos el estado de las cosas y lo
subvertimos para que la disciplina avance?

Figura 1. Modelo de sistema

Fuente: Adaptado de: Simonton, Dean (2014), The Wiley Handbook of Genius. Noboken: Wiley-Blackwell, p. 538

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

27

�Granados-Manjarrés

CREATIVIDAD Y SUBVERSIÓN
Para entender cómo subvertimos el statu quo de
la arquitectura hay que empezar por definir qué es
lo que resolvemos como arquitectos e identificar
los espacios de solución para el cambio. Así que
primero vamos a decir que, a diferencia de otras
disciplinas donde los problemas son consignas
específicas con objetivos específicos, en las
disciplinas proyectuales los problemas se definen
como 'imprecisos' (ill-defined) y como tal son
problemas ambiguos que presentan informaciones
opuestas y pueden llevar a diferentes soluciones o
situaciones donde ni siquiera es claro si el problema
existe (Reitman et al., 1964), definición que a pesar
de tener más de 50 años sigue aún vigente.
Además de ello, en las disciplinas proyectuales
los problemas deben construirse, un proceso en el
cual son definidos, estructurados y sus parámetros
son delimitados y re-expresados en tantas formas
como sea posible, antes de resolverlos (ReiterPalmon, 2017). Sin embargo, su construcción no
es garantía de un resultado creativo.
De acuerdo con Akin y Akin (1996) el
diseñador debe romper o violar intencionalmente
las restricciones del problema que aborda. Esta
pareja, formuló una investigación en la que
tomaron el problema de los nueve puntos y lo
convirtieron en un problema de arquitectura.
El problema original pide unir 9 puntos con 4
líneas rectas sin levantar el lápiz (Figura 2) y
para solucionarlo se deben extender las líneas
más allá del cuadrado que forman los puntos,
que por lo general es a lo que se restringen
quienes tratan de resolverlo.

Su versión arquitectónica consistió en rediseñar
una fachada existente para una oficina con cinco
espacios, en la que participaron 8 sujetos (4 novatos
y 4 expertos). Su hipótesis fue que a menos que
se rompiera el marco de referencia del alzado,
no había muchas posibilidades de llegar a un
diseño creativo, hipótesis que se comprobó
al analizar los resultados del estudio en que
concluyeron que la habilidad de los diseñadores
de ver más allá de esos marcos hizo posible la
aparición de soluciones innovadoras (Figura
3). No obstante, aunque pueda deberse a una
cuestión de experiencia en un dominio, desde un
punto de vista sociológico dicha subversión tiene
un funcionamiento, es decir no basta con solo
la voluntad de querer promover la indisciplina,
hay que saber cómo perturbar lo establecido para
poder generar un cambio.
Figura 3. Propuestas de experto y novato

Figura 2. Problema de los 9 puntos resuelto

Fuente: Ilustración de la autora

28

Fuente: Akin, Omer y Akin, Cem (1996). “Frames of Reference in
Architectural Design: Analyzing the Hyper-Acclamation (A-h-a-!)”.
Design Studies. Vol. 17, núm. 4, p. 351.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

Retomando la propuesta de Csikszentmihalyi,
sin importar la teoría que se aborde, la mayoría
de psicólogos van a estar de acuerdo en que
para que algo sea evaluado como creativo debe
ser evaluado socialmente y para el Modelo
de Sistema esta tarea es llevada a cabo por la
organización social del dominio que está formado
por profesores, curadores, graduados, críticos y
demás practicantes de una disciplina que deciden
que productos son considerados creativos o si son
suficiente mejora para ser para ser incluidos en el
dominio. En muchos sentidos el modelo es análogo
al modelo que describe el proceso de evolución que
ocurre cuando un individuo produce una variación
que es seleccionada por su medio y transmitida a la
siguiente (Csikszentmihalyi, 2014).
Por otro lado, la sociedad en sí misma representa
un elemento fundamental en la creatividad, pues
aquella que disfruta de economías estables está
en mejores condiciones de ayudar a los procesos
creativos en la medida en que una sociedad con
mayores riquezas hace que la información esté
disponible más rápidamente, se puede permitir la
experimentación y especialización y está mejor
equipada para implementar nuevas ideas. A su
vez es beneficioso que dicha sociedad permita la
diversidad cultural pues la sinergia de diferentes
ideas es vital en el proceso creativo, y que además
permita innovación; dicho de otro modo, las
condiciones ideales serán un sistema social que
este diferenciado en campos y roles específicos
pero se sostenga de lo que Durkheim (2014)
definió a finales de 1800 como “solidaridad
orgánica”2. Sin embargo, habrá que preguntarse,
¿cómo se acepta una creación en el dominio?
¿quién tiene la potestad para decidirlo? El Modelo
propone que el dominio está protegido por
guardianes (gatekeepers en el original) que tienen
el derecho y que son colectivamente designados
por el campo (Csikszentmihalyi, 2006).
Entonces sugerir cambios, avances y rupturas
en una disciplina requerirá en muchos casos
desestabilizar el papel de aquellos guardianes
que, aunque hayan sido designados por el campo
pueden estar obstaculizando, incluso sin saber,
los procesos de avance al acomodarse a los
privilegios que les da el campo en el que actúan.

Esta coyuntura puede ser explicada a partir de las
propuestas de Pierre Bourdieu que en sus estudios
socioculturales analiza la sociedad como un conjunto
de campos relacionados cuyos actores se enfrentan
por los privilegios de cada uno de ellos.
La ruptura
Aquellos que desafían, obligan a la vieja
guardia a montar una defensa de sus privilegios;
esa defensa, entonces,
se convierte en motivo de subversión.
(David Zwarts sobre Bourdieu)
Alejándose del pensamiento sustancialista que
propone que las prácticas de los actores son
producto directo de su posición social, Bourdieu
propone que en la sociedad existen estructuras que
afectan las prácticas de sus actores y esa afección es
mediada por la subjetividad de estos, es decir plantea
lo social como una estructura multidimensional, no
como un espacio determinado únicamente por sus
relaciones económicas, y para explicarlo plantea
las categorías de campo, capital y habitus.
De acuerdo con Bourdieu un campo se
determina por un capital (económico, social,
simbólico, cultural) que es común a sus actores y
por la lucha por apropiarlo, de modo que el campo
se constituye por un sistema de posiciones sociales
tanto como de relaciones de fuerza entre tales
posiciones. Esto quiere decir que en un campo las
relaciones objetivas entre diferentes posiciones
le imponen a sus ocupantes “una determinada
situación en la estructura de la distribución de las
clases de poder o capital cuya posesión determina
acceso a específicos beneficios inherentes a cada
campo, así como una relación de acuerdo a otras
posiciones” (Chihu Amparán, 1998:182–183).
En estos campos donde un individuo se posiciona
de acuerdo con su capital se crea un espacio
de tensiones con otros de su tipo para retener o
cambiar la distribución de poder producto del
capital inherente al campo que se disputa. De
hecho, su estructura es un momento histórico
en el que la distribución de un capital específico
se ha hecho, y es consecuencia de las muchas
batallas peleadas por los agentes involucrados

2

Se definen como sociedades donde los individuos interpretan roles distintos y su unidad se basa en sus diferencias y no sus similitudes,
ejemplo de ello son las sociedades industriales donde los roles están necesariamente interconectados y su desempeño en la multiplicidad
es vital para que la sociedad funcione.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

29

�Granados-Manjarrés

en el campo; esto significa que la estructura es
también las relaciones entre actores e instituciones
involucradas en el juego (Gutiérrez, 2012).
Por su parte, el habitus será el conocimiento
de las disposiciones de los actores de un campo
que se relacionan con las reglas que lo legitiman
y que son sistemas que dan cuenta de los rasgos
de una posición social que se manifiestan en sus
prácticas, interacciones y formas de comportarse
que establecen diferencias con otros actores y sus
prácticas sociales.
En otras palabras, el campo es un dominio que
responde a reglas y contiene las instituciones que
dan sentido a las relaciones entre sus actores y
su posición relativa definida por la estructura y
volumen de su capital. Al reconocer la arquitectura
como un campo, puede también reconocerse
la autonomía que le ha permitido la generación
de élites responsables de legitimar cada acción
dentro de dicho campo, y esta autonomía permite
la emergencia de un capital que es capital de
reconocimiento. Esto significa que hay una lucha
“por imponer una definición de reconocimiento
legítimo, en el cual la victoria conduce a un control
monopolizado de la definición de las formas de
legitimidad que prevalecen en el campo” (Hilgers
y Mangez, 2015:6).
Piense por un momento en esto. Cada dos o tres
años, cerca de 50 festivales, bienales y trienales
muestran lo mejor de lo que pasa en el mundo de
la arquitectura. Desde 1979 el Premio Pritzker,
reconoce a un arquitecto vivo cuya obra demuestre
la combinación de talento, visión y compromiso
con gran significado para la humanidad y el entorno
construido; y además define quién es quién en el
mundo de la arquitectura.
En 1991 Robert Venturi fue galardonado
en solitario a pesar de haber trabajado muy
de cerca con Denise Scott Brown quien no fue
reconocida con la excusa de que los premios no se
hacían colectivamente, situación que dejó de ser
importante al galardonar a Herzog y de Meuron
porque no podrían haber hablado de uno sin el
otro, pero ¿quién toma esa decisión? Usualmente
un grupo de entre 5 y 9 miembros que son en
su mayoría hombres, y que por casi 10 años no
incluyó a ninguna mujer (Heynen, 2012).
Este es un ejemplo de cómo la propuesta de
Bourdieu explica parte del funcionamiento del
ejercicio de la arquitectura al afirmar que los
actores en el campo están normalmente bien
establecidos en él y están interesados en mantener
30

el orden instaurado, o al menos modificarlo
de modos que fortalezcan su dominación. Los
nuevos podrán no tener oportunidad de alterar
ese campo, sin embargo, la subversión moviliza
grupos, la subversión puede activar estructuras
que promuevan otras lógicas y apuestas.
Si entendemos la arquitectura como un modo
único de provocación, el ejercicio proyectual debería
promover variedades de actos subversivos que
desestabilicen los campos en los que se inscriben los
diversos actores a través de hibridaciones alejadas
de los lugares comunes del diseño, poéticas críticas
y progresivas y especulaciones contestatarias de la
realidad oficial normalizada.
Esa desestabilización podrá tomar muchas
formas en el ejercicio de proyecto, pero vamos
a proponer que proyectos afianzados en el
reconocimiento del cruce de sus variables permitirán
la emergencia de fenómenos, experiencias estéticas,
vértigos y utopías, sugiriendo interacciones más
agudas que amplían lo visible y develan aquello que
el sistema no quiere que sea visto.
Para ello vamos a proponer la integración
del pensamiento divergente y el pensamiento
metafórico en el ejercicio proyectual pues como
se verá, han sido probados como herramientas
que promueven nuevas perspectivas, conexiones,
transgresiones y cambios de pensamiento.
PENSAMIENTO DIVERGENTE
El pensamiento divergente es entendido como
el pensamiento donde se generan diversas
soluciones a un problema y según Scott (1999)
requiere diferentes alternativas en relación con
un solo estímulo, lo que permite la aparición de
muchas respuestas, y múltiples alternativas que
pueden satisfacer una serie de criterios.
En términos de la arquitectura, Doaa Hassan
(2016) propone un estudio que buscaba comparar
técnicas representativas del pensamiento divergente
basadas en las propuestas de brainstorming de
Osborn, y las propuestas de pensamiento lateral
desarrolladas por De Bono.
Una de las técnicas propuesta por Bob Eberle y
conocida como SCAMPER (Figura 4) es una guía
que promueve la aparición de nuevas perspectivas
o soluciones a una situación determinada. Cada
una de las letras representa una palabra o frase
como guía para la formulación de preguntas
que, en su resolución, conducen el pensamiento
creativo a nuevas áreas o nuevos territorios
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

(Gaubinger, Rabl, Swan, y Werani, 2015). La otra
técnica, es conocida como Flor de Loto (Figura
5) y es la representación visual de las ideas, como
un mapa mental, en el que el diseñador comienza
con su problema principal en el centro sobre el
que desarrollan 8 sub-problemas, y alrededor de
estos se desarrollan 8 ideas más.
En cuanto al pensamiento lateral, en el que
las técnicas divergentes son utilizadas para forzar
a nuestros cerebros a rechazar patrones preconstruidos a través de procesos aparentemente
ilógicos, Hassan escoge la provocación de entre
las siete técnicas conocidas. Para ella, esta técnica
es la que más promueve que el cerebro funcione
en contra su naturaleza, al obligar al diseñador a
hacer afirmaciones ilógicas en las que algo que se
creía cierto de una situación, no lo es.
Hassan propone que las técnicas como
SCAMPER y la Flor de Loto son estructurales,
mientras que las de pensamiento lateral son
procedimentales y se pregunta cuál lleva a un
producto más creativo por lo que propone un
estudio que desarrolló en la Universidad de Ain
Shams en Egipto durante seis semanas en la
cátedra de Teoría de la Arquitectura 2.
Los estudiantes fueron divididos en dos grupos,
a cada uno le correspondió una técnica (Flor de

Loto o Provocación), y la consigna consistía en
hacer dos proyectos utilizando la técnica que le
correspondiera. Hassan llega a la conclusión de
que los procesos de diseño arquitectónico deben
ser liberados de técnicas tradicionales que sigan
los modelos de Análisis/Síntesis y deben adoptar
modelos de Conjetura/Análisis que optimizan el
concepto de creatividad y que sugieren el uso
de técnicas de pensamiento divergente como las
comparadas en el estudio realizado. Por otro lado,
concluye que las técnicas procedimentales son
más útiles en el caso de buscar ideas innovadoras
en poco tiempo, mientras que las estructurales
son beneficiosas cuando se necesiten muchas
ideas, sin embargo, las primeras pueden necesitar
mucha más práctica para ser aplicadas debido a
su naturaleza conceptual.
Estas técnicas son algunas de las posibilidades
para promover el pensamiento divergente y en
este caso queda claro que pueden ser pensadas
en el ejercicio de diseño, no obstante, podrían
también ser utilizadas técnicas de sinéctica,
mapas mentales, los 6 sombreros para pensar y
hasta el sleepwriting de Dalí. Lo importante será
siempre promover la aparición de novedades que
en su elaboración y construcción puedan sugerir
cambios evolutivos para la disciplina.

Figuras 4 y 5. Scamper y Flor de Loto

Fuente: Ilustración de la autora

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

31

�Granados-Manjarrés

PENSAMIENTO METAFÓRICO
Por su parte, para la psicología de la creatividad,
el uso de la metáfora está fundamentalmente
arraigado en los procesos de pensamiento creativo
al afirmar que la asociación entre universos
conceptuales independientes es la fuente principal
de la creatividad, y que entre más distantes sean
dichos conceptos, más productiva será la metáfora
en términos de generación de percepción creativa
(Sánchez-Ruíz, Romo S., y Jiménez J., 2013).
El arquitecto Hernán Casakin (2007) afirma
que las metáforas estructuran el sistema cognitivo,
organizando el pensamiento y permitiendo la
aparición de nuevas formas de pensar al permitir
pensar una situación en términos de otra,
constituyendo una yuxtaposición entre lo familiar
y lo inusual, actividad de mucha ayuda a la hora
de encarar problemas imprecisos.
Es por esto que Casakin, buscando evaluar
la creatividad en el proceso de diseño y su
comportamiento cuando se utilizaba la metáfora,
invitó a 65 estudiantes de primer año a proponer
una serie de edificaciones de uso mixto en una
zona deteriorada de Tel Aviv.
Después del trabajo proyectual, los estudiantes
contestaron una encuesta en la que evaluaban sus
proyectos en términos de su fluidez, innovación,
funcionalidad, estética, valor, productividad,
relación con el contexto físico etc., a la vez que
evaluaban el rol de las metáforas en la organización
del pensamiento, la búsqueda de relaciones
inusuales entre dominios remotos y el problema de
diseño, y el análisis del problema desde puntos de
vista diferente. Casakin concluye que las metáforas
deben ser vistas como una estrategia cognitiva, y
los resultados arrojaron que la innovación fue el
factor dominante en la creatividad.
Como continuación de este estudio, Hey, Linsey,
Agogino y Wood (2008), discuten la relación
entre metáfora y analogía en los procesos de
diseño, apoyándose en entrevistas y experimentos
con estudiantes, para llegar a la conclusión de
que ambas son utilizadas normalmente, con
la diferencia que la metáfora se emplea en las
primeras etapas proyectuales cuando el problema
está siendo enmarcado, y la analogía en la
generación de conceptos. Además, concluyen que
los profesionales las usan frecuentemente, pero
los estudiantes deben ser enseñados a emplearlas
efectivamente, pues está claro que ambas traen
enormes beneficios al ejercicio del diseño, pues el
32

proceso de comparación fomenta la interpretación
de problemas de formas novedosas y la aparición
de propuestas inusitadas.
Prueba de la fertilidad de esa vinculación entre
universos distantes y la ruptura que propician
puede rastrearse a lo largo de una variedad de
propuestas proyectuales: las arquitecturas líquidas
de principios de siglo XXI de Marcos Novak o
Karl S. Chu, el diseño morfogenético del Instituto
de Diseño y Construcción Computacional de
Achim Menges, los cruces entre arte e ingeniería
de Anish Kapoor y Cecile Balmond o la fractalidad
de Serge Salat y Michael Hansmeyer.
Al igual que con el Pensamiento Divergente,
al margen de la técnica que se use para promover
las metáforas durante los ejercicios de resolución
de problemas, lo importante será posibilitar su
aparición para nuevamente producir relaciones
que en su robustecimiento permitan el avance de
la disciplina.
CONCLUSIONES
Vamos a resumir el camino que acabamos de
tomar y la propuesta que surge de hacerlo. Dijimos
que la creatividad en arquitectura se enmarca
en la triada propuesta por Csikszentmihalyi en
tanto es un producto social, histórico y cultural
que depende de su contexto y de la validación
de sus agentes para poder incluirse en el acervo
formal del universo construido. A continuación,
llamamos la atención sobre la imprecisión de los
problemas que enfrentamos como arquitectos e
ilustramos cómo esos problemas demandan una
ruptura de sus marcos de referencia para impulsar
propuestas innovadoras, ruptura que es posible por
la naturaleza misma de los problemas que para ser
solucionados demandan una construcción previa.
No obstante, aparecen acá dos cuestiones, por
un lado, la posibilidad de acceder a dicho acervo,
y por el otro las estrategias cognitivo-formales
para lograrlo.
Una vez instalados en la triada de sistema
como creadores debemos enfrentar a aquellos que
salvaguardan el acceso a un dominio. Tomando la
propuesta de Bourdieu sobre la Teoría de Campos,
es posible que estos agentes opongan resistencia al
estar instalados en un campo donde quieren seguir
ejerciendo su dominio y seguir disfrutando de sus
privilegios, por lo que las rupturas no deberán ser
solo intenciones sino verdaderos cambios que
puedan llegar a desestabilizar el establishment.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

Para lograrlo proponemos utilizar el pensamiento
divergente y el pensamiento metafórico para la
construcción y resolución de problemas en tanto
posibilitan la aparición de propuestas disruptivas,
innovadoras e inesperadas.
Es importante decir que consideramos que en
las prácticas académicas es donde las rupturas se
hacen más necesarias para promover revoluciones
de pensamiento principalmente por dos cuestiones:
por un lado porque tal y como menciona Teymur
(2011) la cantidad de libros sobre educación en
arquitectura es notablemente menor al número
de libros publicados sobre cualquier arquitecto
significativo y en la única revista académica
dedicada a la enseñanza de la arquitectura, la
mayoría de textos no son sobre educación, lo que
deja en evidencia la necesidad (e invitación) de
contribuir a la constitución de una epistemología
y didácticas que nos sean más propias. Por el otro,
porque será de la academia de donde surjan esas
mentes que puedan desequilibrar el sistema y
permitir su avance.
Mikhail Bakhtin define el carnaval como
la relajación de las normas regulares en una
sociedad, es decir el reconocimiento de unas
reglas que después son negadas, lo que nos lleva a
pensar ¿qué sería un carnaval en nuestro campo?
Quisiéramos finalizar este escrito con esa
pregunta. Queremos proponer que empujar esos
límites no es solamente crucial para el avance
de la profesión y la academia, sino que dicho
carnaval será potenciado si prestamos atención al
funcionamiento de los procesos de creación en la
medida en que el sujeto creativo se vuelve más
consciente de su producción. De hecho, creemos
que proponer la interconexión de diversos
universos y disciplinas es la clave para subvertir la
Arquitectura y prepararla para híbridos posibles.
Esta es una invitación a subvertir el statu quo,
a cambiar lo que se le ha dado y especular. Lo
invitamos a proponer un carnaval. C
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�Granados-Manjarrés

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34

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre
los siglos XVI-XIX: morfología urbana y planimetría en el
archivo de Indias en Sevilla (España)
Mining trace in the city of Guanajuato (México) between the XVI-XIX centuries:
urban morphology and planimetry in the archive of Indias in Sevilla (Spain)
Recibido: mayo 2020
Aceptado: septiembre 2020

Nieves Martínez-Roldán1
Lola Goytia-Goyenechea2

Resumen

Abstract

Guanajuato es una ciudad singular: su localización,
paisaje único e historia han condicionado la
morfología urbano-territorial de la ciudad y su
entorno, evolucionando ambos junto a la minería
y generando una interesante bibliografía y
planimetría. Constituida por un centro histórico
no muy longevo y una serie de asentamientos
periféricos producto de la actividad minera,
en Julio de 1982 la ciudad es declarada Zona
de Monumentos Históricos por el Instituto de
Antropología e Historia, en 1988 fue inscrita por la
UNESCO en la Lista de Patrimonio Mundial bajo el
nombre de Ciudad Histórica de Guanajuato y Minas
Adyacentes, y desde 2006 tiene el reconocimiento
de ser la Quinta Ciudad más Bella del Mundo, y
todo ello gracias a su arquitectura y minería como
recuerdo de su pasado colonial. El interés de este
artículo radica en realizar un acercamiento a los
elementos que han dejado su propia huella como
consecuencia de la actividad minera, y referenciarlo
a los planos que se encuentran localizados en el
Archivo de Indias de Sevilla.

Guanajuato is a singular city: its location, unique
landscape and history have conditioned the
urban-territorial morphology of the city and its
environment, evolving both alongside mining
and generating an interesting bibliography and
planimetry. Constituted by a not very longlived historical center and a series of peripheral
settlements, product of the mining activity, in July
1982 the city is declared Historic Monuments Zone
by the Institute of Anthropology and History. In
1988 it was inscribed by UNESCO on the World
Heritage List under the name of Historic City of
Guanajuato and Adjacent Mines, and since 2006
it has been recognized as the fifth most beautiful
city in the world, all thanks to its architecture and
mining as a reminder of its colonial past. The
interest of this article is to make an approach to
the elements that have left their own trace, as a
result of the mining activity, and to refer it to the
plans that are located in the Archive of the Indies
of Sevilla.

Palabras Clave:

Mining town; profit farm; historical sketches

Keywords:

Ciudad minera; haciendas beneficio; bocetos
históricos

1

Nacionalidad: española; adscripción: Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Departamento de Urbanística y ordenación del Territorio,
Universidad de Sevilla, España; Doctora Arquitecta Urbanista; e-mail: nmr@us.es
2
Nacionalidad: española; adscripción: Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Departamento de Urbanística y ordenación del Territorio,
Universidad de Sevilla, España; Doctora Arquitecta Urbanista; e-mail: goytia@us.es

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

35

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

1. TERRITORIO Y CIUDAD MINERA DE
GUANAJUATO
La ciudad de Guanajuato está localizada en las
estribaciones de la Sierra del mismo nombre y
ocupa una estrecha cañada de 12 kilómetros de
longitud. Actualmente pertenece al estado que
lleva su nombre, junto a otros 45 municipios más,
y por su orografía (Sierra Madre Occidental, Eje
Transversal Volcánico y Sierra Madre Oriental)
es un lugar idóneo por la riqueza mineral natural
de su suelo, destacando el distrito minero de
Guanajuato (Sierra Central y Altiplanicie Norte)
y su Veta Madre. Ambas circunstancias han
generado una intensa actividad extractiva durante
cuatrocientos años (Blanco–Parra-Ruiz, 2016,
s/p). Los orígenes de esta ciudad coinciden con
la caída de Tenochtitlan en 1521, el inicio de la
conquista española y sus primeros asentamientos
de carácter militar y temporal. En el territorio
de Guanajuato destacan las expediciones del
español Antonio de Carvajal en 1523 y su
encuentro con chichimecas, grupos dedicados
a la agricultura y caza, dentro de los cuales
conviven otomíes, purépachas (Dávila, 2007, pp
41-46), además de pames, jonaces, guamares y
guachiles (Zamora, 2004, pp 25-44), habitantes
de los asentamientos preexistentes.
En 1526 los misioneros franciscanos fundan
la primera ciudad en el estado de Guanajuato, San
Francisco de Acámbaro, mientras en el territorio
se distinguen asentamientos mineros que explotan
en superficie. En 1537 el virrey Antonio de
Mendoza aprueba las Ordenanzas reguladoras de la
actividad minera en beneficio de la Real Hacienda,
y en 1541 cede las tierras a Rodrigo Vázquez quien
castellaniza su legado (Quanaxhuato por Guanajuato)
reconociéndose en el año 1546 el verdadero primer
asentamiento de Guanajuato-ciudad (Ruiz, 2012,
pp 92-126). Hasta el descubrimiento de la plata
en las minas de Zacatecas en 1546 y en San
Bernabé - San Juan de Rayas en 1548, México
como territorio tiene poco que ofrecer (Brading,
2015, s/p), pero tras los descubrimientos los
españoles comienzan con la actividad minera a
pesar de contar con grandes deficiencias: falta
de alojamientos, escasez de comida y casi nula
mano de obra son los causantes de hostilidades
que son resueltas con las armas (Blanco, Parra,
Ruiz, 2016, s/p). Desde 1550 Guanajuato es
uno de los principales asentamientos de Nueva
España quedando fundado oficialmente en 1554
36

con el nombre de Real de Minas de Santa Fe. Ya
en 1557 se contabilizan 40 compañías mineras
en las proximidades de Guanajuato (BlancoParra-Ruiz, 2016, s/p) que irán en aumento tras
el descubrimiento de la denominada Veta Madre
en 1558. Los jesuitas presentes desde 1574 en el
real de Guanajuato-Zacatecas (Blanco-Parra-Ruiz,
2016, s/p) se dedican a la agricultura para alimentar a
4.606 individuos libres y 2.641 individuos forzados
de etnia india y negra (Brading, 2015, s/p). Estos
trabajadores provienen de Comanja, Arantza,
Santa Clara, Chilchota, Uruapan, Pátzcuaro y
Cuitzeo entre otros asentamientos (Blanco-ParraRuiz, 2016, s/p).
En 1619 el rey Felipe III la nombra Villa de
Santa Fe de Guanajuato y tal es su importancia
que, a pesar de la carencia de documentos, se
tiene constancia de que en 1632 se envían desde
España dos tercios del mercurio obtenido en
las Minas de Almadén (Brading, 2015, s/p).
Sin embargo, si se conoce que en 1633 habitan
5.000 personas en las zonas mineras, siendo 300
españoles, y que a final de siglo hay un total
de 16.000 habitantes repartidos entre el núcleo
urbano y los asentamientos dispersos. Así durante
este siglo XVII las minas activas son numerosas,
destacando Rayas, Mellado, Sirena y Cata, y
se contabilizan 47 haciendas de beneficio en
las cuales trabajan por obligación un mínimo
del 4% de individuos de cada asentamiento
(Blanco–Parra-Ruiz, 2016, s/p) - (Brading,
2015, s/p). No obstante, y a pesar del éxito de
Guanajuato, es un momento de crisis económica
general en Nueva España y muchas familias y
hacendados se arruinan cambiando de actividad:
pasan de la minería a la siembra de cereales y
caña de azúcar, y los menos a la cría de ganado
(Brading, 2015, s/p).
En 1741 el rey Felipe V nombra a la Villa de
Guanajuato, la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de
Santa Fe de Guanajuato en reconocimiento a las
riquezas proporcionadas a la Corona, siendo las
minas de Mellado, Cata y Sirena explotadas en
superficie y Rayas en profundidad. La subida de
impuestos a los mineros por parte de la Corona
y las condiciones físicas en que se encuentran
los tajos mineros, con escorias interfiriendo
los cauces naturales de agua y provocando
inundaciones constantes en las zonas residenciales
y excavaciones mineras, dan lugar a desacuerdos
sociales provocando las rebeliones de 1766 y
1767 en los distritos mineros de Guanajuato y la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

huida hacia las montañas en búsqueda de un lugar
seguro (Villalba, 2013, p 37). La solución de la
Corona: realizar un nuevo empadronamiento,
ya que la población minera cuenta con 40.000
individuos (sólo el diez por ciento vive en el
núcleo urbano), y un reparto equitativo entre
trabajadores y haciendas de beneficio con la
creación del gremio de mineros para defender
sus propios intereses mediante unas ordenanzas
conjuntas (Brading, 2015, s/p). A partir de
1768 y gracias al descubrimiento de la mina
Valenciana (localizada entre Mellado y Rayas),
la ciudad de Guanajuato se convierte en la
más floreciente de Nueva España (BlancoParra-Ruiz, 2016, s/p): en 1773 existen 175
minas en Guanajuato sin contar los zanguerros
explotados, según la Real Hacienda y Caja de
Guanajuato, por el propietario y 3 o 4 operarios.
En 1780 se estima que la ciudad cuenta
con 50 grandes haciendas de beneficio y 300
casetones de menor tamaño (Brading, 2015,
s/p). Convertida Guanajuato en capital de una
de las doce provincias de México desde 1786,
cuenta con una población que representa el 10%
de la población total de Nueva España, es más,
de los cinco títulos nobiliarios que Carlos III
otorga a Guanajuato tres se destinan a personas
relacionadas con La Valenciana (Manso, 2008, pp
537-589). A finales de este siglo XVIII, según el
censo de 1792, los mineros en Guanajuato llegan
a 6.000 personas, y en las numerosas haciendas de
beneficio se contabilizan 1.896 arrastres para la
molienda del mineral y 14.618 caballos para el tiro
de malacates; incluso algunos mineros adquieren
tierras en propiedad, llegándose a registrar 421
haciendas mixtas y 899 ranchos. Los trabajadores
de las minas están representados por un 42%
de indios, 22% de mulatos, 1,4% de mulatosesclavos, 19% de mestizos, 11% de españoles
y un 3% de procedencia desconocida (Villalba,
2013, pp 53-83). Además de la minería existen
otras actividades tales como comercio, ropa,
alimentos, servidumbre, transporte, agricultura,
trabajadores del metal y madera, combustibles,
escribientes, espectáculos, funcionarios y otros
(Brading, 2015, s/p). A principios del siglo XIX
en el trabajo subterráneo se contabilizan 1.300
personas dedicadas al transporte y molienda, y en
el trabajo en superficie 5.000 personas dedicadas
a la fundición y amalgamación.
En 1803 la Real Hacienda reconoce 75
haciendas de beneficio y 200 zangarreros con
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

1.866 arrastres para la molienda (Brading, 2015,
s/p), pero el inicio en 1810 de la Guerra de la
Independencia de México produce retrocesos
económicos y descensos en la actividad minera
pasando de los 90.000 habitantes en 1810 a sólo
6.000 tras los cerca de diez años de guerra. No
obstante en 1825 dos empresas inglesas se hacen
con la extracción de mineral, la Anglo-Mexican
Mining Association y la United Mexican Mining
Company, aunque los problemas en desaguar
los tajos por el abandono durante la guerra, la
imposibilidad de comunicar para consultas
técnicas, la falta de trabajadores cualificados, la
desconfianza en general hacia el minero mexicano
o la falta de adaptación de patronos-trabajadores,
a lo que se suma que los ingleses sólo pueden
ser arrendatarios y nunca propietarios, hacen
que abandonen dicha empresa (Staples, 2018,
pp 79-102). Entre 1885-1910 justo hasta el
momento de iniciarse la Revolución Mexicana,
la ciudad vuelve a renacer industrialmente y
en 1892 comienzan a operar empresas mineras
norteamericanas: Guanajuato Reduction and
Mines, Guanajuato Cons. Mining and Milling,
Guanajuato Amalgamated Gold Mines y
Guanajuato Development (Uribe, 2001, p
280) potenciando el ferrocarril y facilitando el
transporte del mineral de manera más efectiva.
Sin embargo, la inestabilidad en el precio de la
plata frente al ascenso en su producción obliga
a que en 1907 se paralicen 1.108 minas de las
1.235 que hay en actividad en todo el territorio
mexicano ocasionando problemas de inactividad
importantes (Uribe, 2001, pp 281-297).
Investigadores afirman que las minas de
Guanajuato, y en general la minería mexicana,
tienen un desarrollo cíclico donde cada 20-30
años las minas se trabajaban y abandonaban por
falta de recursos minerales hasta mejorar las
condiciones de extracción y de los trabajadores
(Antúnez, 1964, p 588). Este fenómeno propicia
que la explotación se haya extendido por
varios siglos y que los asentamientos se vean
sometidas a continuos cambios en su localización
(Hausberger, 2009, pp 32-74). A pesar de todo
las grandes empresas sobreviven frente a las
familiares pero ya con una imagen y un paisaje
muy diferente al de los siglos XVI, XVII y
XVIII, dejando de ser hitos en el territorio frente
a simples instalaciones industriales.

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�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

2. LA PLANIMETRÍA DEL ARCHIVO DE
INDIAS: GUANAJUATO
La planimetría guardada en el Archivo de Indias
es una colección principalmente de planos mineros
ubicados entre 1701 y 1786. Entre ellos se
encuentra archivado el plano titulado “La Noble
Ciudad de Guanajuato. Vista desde lo alto del
Cerro de San Miguel por el Poniente” (fig.01)
fechado en 1701 y autor desconocido. En él
se representan iglesias, conventos, hospitales,
casas reales y la alhóndiga pública, y aparecen
referenciadas las minas Valenciana, Mellado,
Rayas y Serena.

Al pie del plano figura la siguiente inscripción:
“Tiene calado esta mina al echado de la vera línea
tierra 3 o 6 varas. Y de andadura tiene el camino
por donde vayan las mulas desde la boca hasta los
cargaderos 820 varas. Y del todo él se ha hecho
ahora nuevamente por el Sr Bracamonte desde el
número 12 para abajo, que son 45 y se ha laborado
en su tiempo desde el número 39”, y en la esquina
superior derecha aparecen nombrados y numerados
los caminos de acceso a lugares secundarios.
Figura 02. Diseño camino interior de la Mina de
Rayas en Guanajuato (1704)

Figura 01. Plano de la ciudad de Guanajuato (1701)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 601

Datos curiosos son que a pesar de su fecha y
estar la Mina La Valenciana en auge a partir de
1768, ya ésta aparece representada como si fuese
un poblado. La inscripción que aparece en el
ángulo inferior izquierdo del plano relata: “Es el
más rico Real de Minas de Nueva España”, y en
el ángulo inferior derecho: “Situada a 267 grados
30 minutos de longitud y 22 grados 50 minutos de
latitud en el signo de Virgo”.
De 1704 se encuentran archivados dos planos
referentes a la Mina de Rayas en Guanajuato
ambos realizadas por José de Ledesma. El primero
de ellos titulado “Diseño camino interior de la
mina de Rayas” (fig.02) representa, con escala
gráfica, el camino entre los diferentes socavones
y cómo los mineros están realizando sus labores
con el torso aparentemente desnudo y chambergo,
o cargan el mineral, con aspecto encorvado, en
bolsas probablemente de cuero y en animales de
tiro, disponiendo para ello de escaleras marinas.
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Fuente: Autor, José de Ledesma. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 97

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

Figura 03. Diseño obras y norias para el desagüe de la
Mina de Rayas (1704)

aparecen varios textos referenciados respecto
a los dibujos y en el derecho la orientación. De
1473 está archivado el plano titulado “Medidas
ejecutadas según las reales ordenanzas de la mina
de Santa Ana” (fig.04), aunque está fechado en
1747 por los archiveros.
Figura 04. Medidas ejecutadas según Reales ordenanzas
de la mina de Santa Ana, Real de Guanajuato (1743)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 107

Fuente: Autor, José de Ledesma. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 96

En el segundo de los planos, también del
mismo autor y titulado “Diseño obras y norias
para el desagüe de la mina de Rayas”, (fig.03)
se representan las obras y norias para el desagüe
de la mina de Rayas a través de un sistema de
bombeo manual con pozos y norias movidas por
animales de tiro. Los mineros se representan con
la misma fisonomía que en el plano de la figura 02.
Al pie del plano se puede leer: “Tiene esta mina
de profundidad a plomo 235 varas hasta el último
plano, y al echado 306. Hasta el venero del agua
200. Varas a plomo como aquí se demuestra por
su pitipié y al echado 264”. En el lateral izquierdo
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

En él se localiza la boca de Santa Ana y de San
Vicente, e igualmente hace referencia y localiza
el tiro de la Atalaya formando parte de la mina
de Santa Anita. El plano marca un recinto donde
se establece una profundidad de 60,8 cuadras y a
partir de este punto indica “Echado infinito”.
De 1747 existe un Mapa (Referencia MPMinas-106) de la mina nombrada San Lucas que
forma parte del expediente de demanda del Conde
de San Pedro contra Don Francisco Antonio de
Estrada, en el que se recogen las pertenencias
de la misma con testimonio de Manuel Gómez
Corbán y Alonso Cid Fernández.
El plano titulado “Minas de Santa Anita y
San Lucas con sus bocas, labores, pertenencias,
medidas, con indicación del hilo y echado de
las vetas en el cerro de Atalaya, así como de las
labores del socavón” (fig. 05) está fechado en
1747. En el lateral izquierdo se describe cada una
de las partes de la mina numeradas con letras.
En el plano se representan las excavaciones
de la mina, y a izquierda y derecha hay sendas
representaciones del sol. El plano de 1748 titulado
“Gráficos de los cerros de la Atalaya y Rayas y
Mellado en el real de Guanajuato” (fig.06) está
dividido en dos partes, explicando en el lateral
derecho cada superficie del mapa. En el dibujo
39

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

superior se lee: “Mapa fielmente arreglado a la
pretensión de Don Francisco de Albarado según
las medidas que pide en Santa Anita, suponiendo
que todas las minas que contienen se midieran
por la misma regla”.
Figura 05. Mapa de las minas de Santa Anita y San
Lucas con sus bocas, labores, pertenencias, medidas,
con indicación del hilo y echado de las vetas en el cerro
de Atalaya, así como de las labores del socavón (1747)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 106

Figura 06. Dos gráficos de los cerros de la Atalaya y
Rayas y Mellado en el Real de Guanajuato (1748)

contiene las mismas quince pertenencias que el
de arriba, siendo iguales en ambos las figuras de
los – y Planes”.
A todo ello se añade una rosa de los vientos,
la escala gráfica (pitipié) en varas, limitándola a
120 varas, y en el borde superior hay dibujada
una cruz templaria.
Del año 1749 hay archivado un plano titulado
“Mapa de las cinco minas de Rayas, Catilla, Santa
Anita, San Lucas de Abajo y San Lucas de Arriba”
(fig.07) con la representación de dichas minas.
Es un hermoso plano a color con ornamento de
hojas, flores y pájaros, una cruz cristiana y corona
real en su borde superior y en la inferior una rosa
de los vientos con sumo detalle y colorido. En el
centro del dibujo ambas inscripciones: “Campo
que divide las minas de Rayas y Catilla y de Santa
Anita que se haya macizo y con la veta entera”
y “Campo o macizo que divide a Santa Anita de
San Lucas en lo alto donde está la Veta Virgen”.
En el ángulo superior izquierdo aparece una tabla
referencia para la lectura del plano, y en el lateral
derecho la rúbrica del escribano Juan José de
Zarazúa con firma en 1749 que indica que el mapa
refleja fielmente la copia del delineado geométrico.
Figura 07. Mapa de las cinco minas de Rayas, Catilla,
Santa Anita, San Lucas de Abajo y San Lucas de Arriba
(1749)

Fuente: Autor desconocido. Encargado por José de la Borda. Archivo
General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 97

En el inferior indica: “Mapa que claramente
demuestra la igualdad en todas las pertenencias
que en si incluye, midiendo la mina Santa Anita
en el orden que propongo a Vuestra Alteza que es
el que he observado y observan en otros minerales
que están en los contornos de México, el cual,
40

Fuente: Autor, copia realizada por José de Zarazúa. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 104

Del mismo año está archivada la planimetría
titulada “Medición y localización de la Mina de
Santa Anita” (fig.08), también certificada por el
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

escribano Juan José de Zarazúa. En este caso el
plano a pesar de que en apariencia aporta pocos
datos, los que hay son de interés: señala el camino
al “pueblo de Azogues” al que se parte por una
ladera, las quebradas, el cerro en el que está
la mina, las labores, y bocas para “dar la luz y
refrescar el ambiente en las minas” entre otros.
Figura 08. Medición y localización de la mina de Santa
Anita en el Real de Guanajuato (1749)
Hojas 1 - 2 (abajo) - 3 (derecha)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 100

Los últimos tres planos son de 1749. El plano
“Del socavón y de San Lucas de Abajo” (fig.09),
representa dos cuadras con distancias y medidas,
incluye referencias con letras para la lectura del
mismo, y en el lateral izquierdo la rúbrica del
escribano Juan José de Zarazúa con firma en
1749, lo que indica que el mapa refleja fielmente
la copia del delineado geométrico.
Figura 09. Socavón y de San Lucas de abajo del Real
de Guanajuato (1749)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 100

Fuente: Autores, Lázaro Zerrato y Nicolás Zerrato. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 99

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

Grafiado en colores y con un fondo elíptico
con oval de flores se enumera cada parte de la
mina y se representa la escala numérica con un
compás. Se dispone de una rosa de los vientos
dibujada con trazos geométricos.
El plano titulado “De la Quadra de San Lucas
de Atalaya y Quadra de Santa Anita, con la Boca
de San Vicente, Pozo de San Antonio y San José”
(fig.10), firmado por Lázaro Zerrato y Nicolás
Esteban Zerrato representa ambas cuadras.

Figura 11. Mapa y tabla geographica de las medidas de las
minas nombradas Mellado, Saucedo y Quebradilla, en el
Real de Guanajuato, sus bocas, puestos, y labores. (1749)

Figura 10. Quadra de San Lucas de Atalaya y quadra
de Santa Anita, con la boca de San Vicente, Pozo de San
Antonio y San José en el Real de Guanajuato. (1749)

Fuente: Autores, Lázaro Zerrato y Nicolás Zerrato. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 103

Y finalmente el titulado “Mapa y tabla
geographica de las medidas de las minas nombradas
Mellado, Saucedo y Quebradilla, en el Real
de Guanajuato, sus bocas, puestos, y labores
“(fig.11), donde en la esquina superior izquierda
se lee textualmente su título y añade: “…en
cuyo conocimiento se vendrá por los números
de su correspondencia. Advirtiéndose que las
letras del abecedario de las cuatros esquinas de
las tres minas son las que terminan sus cuadras
de cada una como va figurando”. El pitipié de
varas dispone de medidas de 10 a 120 varas
y en su banda inferior se indica el desglose de
letras y referencias. El plano es cromático y por
varias veces se representan rosas de los vientos
de manera simple y con marcación de los grados
en que se disponen los caminos y acequias.
También es curioso como en este plano se marca
lo “hundido” que se está laborando.

42

Fuente: Autor, copia realizada por José de Zarazúa. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 102

De 1767 es el plano denominado: “Croquis de
Guanajuato” (fig.12) que forma parte de un escrito
en el que se relatan los alborotos originados en
Guanajuato por la expulsión de la Compañía
de Jesús. Se representan los asentamientos que
rodean al núcleo principal especificando no sólo
su localización exacta sino la población que
dispone. Parte del asentamiento de Marfil y en
sentido antireloj aparecen referenciados: Santa
Ana, Cabras, Llanitos, Rosa, Garita, Peregrina,
Villalpando, Cubo, Santa Bárbara, San Bruno,
Bufa, Solano, Yerbabuena y Santa Teresa.
Igualmente está representado el núcleo central
de Guanajuato en el que se observan las calles,
las iglesias y lo que pueden ser los patios de las
haciendas de beneficio.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

Figura 12. Croquis de Guanajuato, situación y bloqueo
(1767)

Guerrero y Querétaro. En el plano aparecen
grafiadas las ciudades arzobispales, obispales y
particulares, además de las villas. También hace
distinción entre pueblos españoles, pueblos con
parroquia y cura, y pueblos pequeños, pero lo
más importante es la localización de haciendas
de ganado, haciendas agrícolas, reales de mina y
minas de cobre y estaño. En el borde inferior se
grafían varias escalas.

Figura 14. Mapa geográfico del Obispado de Mechoacán
(1801)
Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 687

En 1770 se traza el “Mapa de la Intendencia
de Guanajuato” (fig. 13) donde se localizan las
poblaciones, hidrografía y relieve. Según los
archiveros forma parte de la documentación
remitida por el virrey Antonio María de Bucareli
en carta nº 1330, en respuesta a la Real Orden
de 15 abril de 1772, sobre el establecimiento de
Intendencias en Nueva España.
Figura 13. Mapa de la intendencia de Guanajuato (1770)

Fuente: Autor, Tomás López. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 483

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 263

Un último plano referente al territorio y minas
es el titulado “Mapa geográfico del obispado
de Mechoacán, hecho por el manuscrito de D.
Manuel Ignacio Carranza, el de D. José Antonio de
Alzate y Ramírez, y otros documentos” (fig.14).
El citado obispado abarca Michoacán, Colima,
Guanajuato, San Luis Potosí, el límite sur de
Tamaulipas y una parte de los estados de Jalisco,
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Para concluir con la localización de planos
referentes a la huella minera en Guanajuato y
ubicados en el Archivo de Indias de la capital
hispalense, hay archivados dos modelos de
viviendas autóctonas tradicionales prácticamente
iguales a diferencia de algunos trazados internos:
Fechada la denominada “Vivienda de los Altos”
en 1783 (Fig.15) y “Vivienda de los Bajos” en
1786 (fig. 16), aunque en el catálogo general del
archivo de Indias aparecen ambas catalogadas
erróneamente como viviendas en los Altos quizás
por la similitud del trazado. En ambos esquemas
pueden observarse las piezas que conforman las
haciendas y la parte de las mismas destinadas al
beneficio del mineral (patios de ensaye).
43

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

Figura 15. Casas del Real ensaye de Guanajuato;
vivienda de los altos (1783)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 676

Figura 16. Casas del Real ensaye de Guanajuato;
vivienda de los bajos (1786)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 675

3. PRODUCCIÓN Y HACIENDAS DE
BENEFICIO
Sistemas de producción
En 1548 los españoles inician la actividad minera
44

con el sistema de extracción denominado de
lumbreras, calentando y enfriando las rocas
rápidamente puesto que tanto el oro como la plata
están superficiales. Para el beneficio del mineral
usan el método de fundición con el que llega a
obtenerse la cuarta parte de la plata extraída en
Guanajuato. Posteriormente en 1556 ante la
disminución del rendimiento, tanto por el desgaste
de la riqueza mineralógica del suelo como por el
cambio de las nuevas leyes que no permiten la
esclavitud convirtiéndose los mineros y esclavos
en asalariados, un español usa para el beneficio
del mineral el método alemán de la amalgamación
de plata con el sistema de patio, usando sal, agua,
sulfato de cobre y mercurio en frio, de modo que
extrae plata y oro conjuntamente y posteriormente
separa ambos minerales con ácido sulfúrico en
la casa de la moneda. Este método usado hasta
1905 produce las tres quintas partes de plata del
mundo hasta inicios del siglo XX. Los daños
medioambientales de la época son notables: extraer
los dos metales preciosos y acopiar la ganga en los
cauces de agua que discurren bajo las haciendas
de beneficio, la existencia y localización en el
territorio de haciendas de beneficio sin ningún tipo
de planificación urbanística, arrojar el mercurio
utilizado para el proceso de amalgamación, una
vez utilizado, al suelo y a los cauces de agua
directamente entre otros, nos da la imagen de un
paisaje único.
Desde 1726 se usa también el sistema de
extracción con dinamita permitiendo la obtención
de los metales a mayor profundidad, por ejemplo,
en la parte central de la denominada Veta Madre se
llegan a profundizar hasta 400 metros lugar donde
ya son visibles las corrientes subterráneas de agua.
Con la aprobación en 1892 de la Ley Minera y
la participación de empresas norteamericanas
se introduce la electricidad como fuerza motriz
facilitando en gran medida el uso de maquinaría de
alta tecnología (Ramos-Prol-Siebe, 2004, p 276).
A inicios del siglo XIX, y usando la dinamita
como único sistema de extracción, se pone en
práctica el método de cianuración que se implanta
de manera gradual en todas las haciendas de
beneficio y cuyo residuo de cianuro se vuelve
a verter directamente a los cauces de los ríos y
posteriormente a las denominadas presas de jales,
construidas sin desviar la cuenca y susceptibles
de erosión (Ramos-Prol-Siebe, 2004, p 277).
Geólogos de prestigio han estudiado la posible
contaminación ocasionada por el mercurio y
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

cianuro, y aún no existen pruebas concretas de
un daño medioambiental irreversible (RamosProl-Siebe, 2004, pp 279-283). Durante la
Guerra de la Independencia mexicana las minas
son abandonadas y automáticamente se inundan
de manera natural, hasta que con la llegada
de empresas inglesas en 1825 se consigue
desaguar las minas e introducir nuevos sistemas
de molienda sustituyendo las poleas con fuerza
humana por fuerza animal.
Las Haciendas de Beneficio
La ciudad de Guanajuato, vistos los métodos
de beneficio del mineral, pasa por una serie de
transformaciones urbano-territoriales en relación
a las diferentes etapas de producción (Ordaz-PuyVidarri, 2007, pp 49-50). En referencia a los lugares
en torno a los cuales se desarrolla la manipulación
y extracción de plata y oro, destacan las haciendas
de beneficio para producir las barras de oro y plata
como instalaciones industriales del momento,
aunque no hay que olvidar de la existencia de
haciendas mineras para la extracción de mineral.
Las primeras instalaciones mineras, precursoras
de las conocidas haciendas de beneficio, tienen
su origen en el siglo XVI, y puesto que necesitan
de una fuente de abastecimiento de agua para el
manejo del mineral es lógico que se ubiquen en sus
inicios en las laderas de las cañadas y próximas a
ríos y arroyos (Ordaz-Puy-Vidarri, 2007, pp 5152), escogiendo aquellos lugares donde se prevé
la bonanza minera y que coincide con el futuro
núcleo urbano de la ciudad de Guanajuato. Esta
casuística genera una traza territorial irregular y
difícil de comprender que se incrementa a partir
de 1558 cuando los propios mineros una vez
vista la producción inicial, prefieren adquirir
propiedades para sus instalaciones en la zona de
la cañada antes que seguir haciéndolo dentro del
propio núcleo urbano (Ordaz, 2015, pp 49-59).
Las instalaciones localizadas en el interior del
núcleo urbano pasarán a denominarse haciendas
de beneficio, pues reciben el mineral en bruto de
las explotaciones para el beneficio del mismo,
hasta que en el siglo XVIII se trazan en la periferia
de la ciudad por colmatación obvia de la traza
urbana (Ordaz-Puy-Vidarri, 2007, pp 53-59). El
auge de estos edificios surge a raíz de las reformas
borbónicas (1765-1808) creándose lo que hoy
día se denominaría corredor industrial. Las
superficies construidas de estas haciendas varían
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

entre las más pequeñas localizadas en el núcleo
urbano, y que son las que más transformaciones
por antigüedad han sufrido, y las de un tamaño
considerable localizadas en la periferia urbana
pues como se ha comentado con anterioridad, en
estas haciendas no sólo se beneficia el mineral,
sino que también se dispone de pequeños huertos
y establos para alimentar a los trabajadores. Entre
1686 y 1740 Guanajuato cuenta con 64 haciendas de
beneficio trabajadas por 208 beneficiadores (Torres,
2001, s/p). Las haciendas grandes con el tiempo se
fraccionan para separar a los grupos de trabajadores,
indios y negros, en las denominadas cuadrillas,
llegándose a convertir en alguno de los barrios que
configuran la actual ciudad de Guanajuato.
En lo que al beneficio de minerales se refiere,
las haciendas albergan dentro sus extensiones
territoriales varios elementos arquitectónicos
construidos exprofeso para cada uno de los pasos
que debe seguir el beneficio por amalgamación,
además tienen una estructura espacial diferente
en función de su localización (Ordaz, 2015, pp
59). Los aportes descriptivos y bocetos realizados
por Henry George Ward y su esposa en el libro
titulado México en 1827, y las realizadas por
Friedrich Sonneschmid, un minero con formación
en estudios mineralógicos, sobre las haciendas
de beneficio localizadas en la propia ciudad de
Guanajuato, son las principales fuentes de que se
dispone. En general la hacienda está construida
con materiales del entorno, mampostería y sillería.
En las haciendas de beneficio se realiza el
complejo proceso de amalgamación, el cual necesita
de una serie de espacios específicos desde la salida
del mineral de la mina hasta su transformación en
lingotes. Antes de llegar al patio, elemento principal
en torno al cual se genera la vida minera, se localizan:
la galería de selección, que suele ser un habitáculo
al aire libre, aunque tiene parte techada, con el
fin de recepcionar el mineral y separar de forma
manual lo inservible, y la galería de molienda con
cinco metros de altura y a veces hermosos arcos
de adobe y techado donde se ubican los llamados
molinos de pisones y los de arrastres o tahonas
que requerían de grandes galeras techadas. A
continuación, y en una especie de conducto se
incorpora mercurio, agua y se hace la torta de
mineral (Gómez, 2005, p 86).
La siguiente pieza es el patio, un lugar abierto,
embaldosado y con cierta pendiente para escurrir
el agua y donde se suelen echar los productos
químicos como el sulfato de cobre, mercurio
45

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

y agua. El tamaño de la superficie es variable
existiendo en Guanajuato haciendas de beneficio
que tienen cabida en sus patios de 30 a 40 cúmulos
de mineral de entre 15 y 33 quintales frente a otras
que llegan hasta 300 cúmulos. Las haciendas con
patios más pequeños suelen ser las ubicadas en el
centro urbano por cuestiones lógicas del espacio
(hoy convertidas en espacios y plazas públicas),
y las más grandes las ubicadas en la periferia
(Gómez, 2005, p 102). Con el patio se comunica
la galería de lavado que dispone, en una superficie
regular, las tinas de lavado donde se separa el
lodo del mineral gracias al movimiento de aspas
con tracción animal, y a la que le acompaña la
construcción del abastecimiento y retirada de
agua. A continuación, se ubica la sala de ensaye
que tiene varias funciones siendo un espacio
pequeño y techado. Finalmente el horno, un
espacio de unos tres metros de altura y techado,
a excepción de la zona del tiro de las chimeneas,
donde se realiza la última etapa y la fundición de
la plata en barras (Gómez, 2005, p 103).
Para guardar las herramientas, utilizadas
tanto en el trabajo manual como en la fragua, se
construyen edificios y almacenes anexos como
por ejemplo la carbonera o la azoguería, o para
guardar el grano que alimenta a los trabajadores
se construye el troje. También los espacios para
uso animal son importantes como el corral para los
caballos o el establo para las vacas. Por supuesto
no se pueden olvidar los espacios destinados a
la residencia pues realmente estamos ante una
hacienda (ver figuras 15 y 16) : la casa principal,
con patio trasero en el que hay un huerto,
construida frente al patio desde donde se domina
prácticamente todo el circuito; la casa del
mayordomo, responsable de la hacienda y del
proceso del beneficio, trazada con una pequeña
sala, dormitorio y cocina; y los habitáculos
construidos con materiales poco estables donde
permanecen los esclavos negros fuertemente
custodiados (Dávila, 2007, pp 52-56) .
Para los operarios (indígenas libres e indígenas
forzados) que trabajaban en el beneficio y comerciantes
(blancos o mestizos) se construyen viviendas simples
con materiales pobres, normalmente de adobe y
de una sola planta con una habitación grande (el
salón), otra más pequeña (el dormitorio), además
de cocina, bodega, y a veces pozo, corral y establo.
Para operarios más especializados las viviendas
son de piedra y dos plantas con más habitaciones y
espacios comunes.
46

4. MORFOLOGÍA URBANA A TRAVÉS DE
LA PLANIMETRÍA
Desde que en 1554 se funda el asentamiento de
Guanajuato y se fundan las primeras instalaciones
industriales, antecedentes de las primeras
haciendas de beneficio de oro y plata que hasta
ese momento tienen uso agrícola, son frecuentes
los asentamientos dispersos y secundarios que
originan asentamientos poblacionales estables y
que son los precursores de los diferentes barrios
de la futura ciudad que cuenta ya con un total de
algo más de 4.000 habitantes. En 1558 con el
trabajo en la Veta Madre se genera la proyección
de verdaderos poblados y campamentos-fortines
como los de Santiago (de Marfil), Tepetapa, Santa
Ana y Santa Fe, considerándose éste último el
principal (figura 01), mientras se construyen en
estos poblados alojamientos para las cuadrillas de
mineros, iglesias y hospitales independientes para
los trabajadores de las minas, indios otomíes,
tarascos, mexicanos y mazahuas que mantienen
una marcada segregación social entre ellos.
Desde que el fortín de Santa Fe adquiere el título
de Villa en 1619, el parcelario se traza de manera
que se eviten deslizamientos del terreno debido a
las escorrentías de agua y siempre en paralelo a
los cursos de agua, y los fortines, que han perdido
su carácter militar, se transforman en poblados
que al igual que los asentamientos mineros se
localizan en lugares aislados y crecen de forma
espontánea. Tan sólo los espacios dedicados al
culto religioso adquieren un papel significativo
y determinan el lugar donde posteriormente se
erigirán las iglesias.
Por otro lado, el hecho de que, durante
los siglos XVII-XVIII, las minas cambien de
propietario y ubicación constantemente en busca
de un mayor rendimiento, provoca el aumento
del número de excavaciones y haciendas de
beneficio (figura 07), que a su vez se dividen en
porciones más pequeñas para ser explotadas de
modo familiar. Esta peculiaridad hace que debido
al sistema de patio para el beneficio del mineral se
duplique el número de patios y a la larga genere
un mayor número de espacios libres en la ciudad
de Guanajuato al desaparecer el uso minero. Ya
reconocida Guanajuato como ciudad en 1741, el
crecimiento continúa siendo mucho más intenso
y continua por ambas márgenes del río, de modo
que la mitad de la ciudad está ocupada por edificios
religiosos y la otra por haciendas de beneficio. La
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

inundación de 1760 afecta de tal forma al núcleo
urbano que se proyectan muros para encajonar el
rio a su paso por la ciudad, mientras en su periferia
los asentamientos industriales desligados del
centro urbano crecen alrededor de la iglesia
adaptándose a las condiciones físicas del terreno.
A partir de 1768 y gracias a la actividad minera
(figuras 04-07-09-10-11) y al descubrimiento
de la mina Valenciana, localizada entre Mellado
y Rayas (figuras 02-03-06) dentro del área
de la Veta Madre, la ciudad de Guanajuato se
convierte en la más floreciente de Nueva España
(Blanco-Parra-Ruiz, 2016, s/p) y comienza a
densificarse, necesitando el núcleo principal una
infraestructura potente de abastecimiento de agua
y el adoquinado de sus calles más importantes.
En 1770 se realiza el mapa de la intendencia
de Guanajuato (figura 13), y en 1780 se estima
que la ciudad cuenta con 50 haciendas de
beneficio de tamaño grande-mediano y unas
300 de menor tamaño que no son sino casetones
(figura 05) (Brading, 2015, s/p). En referencia
a la configuración urbana del núcleo principal
de Guanajuato ésta es deficiente contando con
pocas calles demasiado tortuosas (figura 12), en
esta situación la población vive prácticamente en
chozas localizadas en los cerros que se ocupan y
desocupan con los avances mineros. Convertida
ya en capital (figura 14) de una de las doce
provincias de México desde 1786, Guanajuato
cuenta con una población de 55.000 personas
que representan el 10% de la población total de
Nueva España necesitando la misma obras de
carácter general: encauzamiento de los arroyos,
reemplazo de los puentes de madera por piedra,
elevación de algunos puntos de la ciudad
sacrificando muchos de los edificios barrocos, y
consolidación del pavimento con adoquines en
las calles que aún eran de tierra. Como proceso
lógico de crecimiento, comienzan a conurbarse
los núcleos dispersos existentes y a reutilizarse
las porciones de tierras de las haciendas que no
se destinan para uso agrícola con fines mineros.
Al iniciarse la Guerra de Independencia en 1810
la ciudad tiene censados cerca de 90.000 habitantes
y está sometida a una serie de irregularidades:
desagua sus desechos al cauce del río así como los
excedentes mineros de las haciendas de beneficio,
las edificaciones están en mal estado y parte de
ellas son afectadas por los acontecimientos, se
han de construir fortificaciones de defensa en los
accesos y periferia, se produce el abandono de
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

algunos asentamientos mineros por la inutilización
de las propias minas, e incluso algunos edificios
religiosos, señas de identidad de los pobladores,
son demolidos.
En torno a 1825 se establecen en la ciudad
empresas inglesas que se hacen con la extracción de
mineral, pero los problemas con que se encuentran
son graves: el consumo indiscriminado de madera
para el apeo de las galerías mineras, la obtención de
leña como combustible para el desgaje de las rocas
por calentamiento, o el consumo doméstico han
convertido a la sierra en un erial que incrementa
las posibilidades de inundación y escorrentías mal
dirigidas, y la desforestación es de tanto alcance
que ni siquiera sirve para dar continuidad en el
servicio a las máquinas de vapor inglesas que
laboran en Guanajuato.
Al mismo tiempo que se realizan importantes
obras de infraestructuras relacionadas con
la movilidad, continúan los encauzamientos
subterráneos, se incorporan nuevas trazas para
el ferrocarril y tranvía urbano, e incluso en 1827
se dota a la ciudad de alumbrado y en 1851 se
equipa la ciudad con un servicio de aseo-baño
de carácter de uso público. Llegado el año
1886 las inundaciones de la ciudad continúan
y es necesario buscar una solución: la ciudad
prácticamente se reconstruye subiéndole el nivel
(Trujillo, 2015, pp 8-14) y se quedan soterradas
construcciones enteras.
El siglo XIX finaliza con la reestructuración
de la ciudad y la mejora de los caminos que unen
el núcleo urbano con los poblados y cuyo límite
son las haciendas de beneficio, en este sentido la
ley sobre Ocupación y Enajenación de Terrenos
Baldíos del 1894 es uno de los desencadenantes
de la revolución mexicana (Guzmán, 2005).
Paralelamente el ralentizamiento de la actividad
minera y el abandono de las haciendas de
beneficio dan lugar a la configuración actual de
la ciudad de Guanajuato que durante el siglo XX
y XXI ofrece un crecimiento sin igual, llegando a
contar con una población de 184.239 habitantes
censados en 2015.
5. CONCLUSIONES. HUELLA DE LA
MINERÍA EN EL SIGLO XX
El inicio de la Revolución Mexicana en 1910
supone un inciso en la evolución económicosocial de la ciudad de Guanajuato, produciendo
importantes reformas para el pueblo mexicano
47

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

y revalorando el Ejido como una célula política
y económica. En 1921 el censo general de
habitantes de Guanajuato publica 19.408
habitantes lo que indica una clara progresión
en alza. Durante todo este siglo la ciudad de
Guanajuato continúa colmatándose: se inaugura
en 1964 la denominada Calle Subterránea sobre
una antigua cañada que cuenta con una longitud
de 2,9 kilómetros, y ante los efectos de mejoras
en salubridad y movilidad se ejecutan otros
túneles para una ciudad que cuenta ya con 65.324
habitantes. Desde este momento la ciudad perderá
su carácter minero y artesanal desarrollándose
una interesante actividad turística apoyada por la
construcción de la Carretera Panorámica en 1973
que rodea a toda la ciudad proporcionando unas
vistas espectaculares sobre el interesante paisaje.
En julio de 1982 la ciudad es declarada Zona
de Monumentos Históricos por el Instituto de
Antropología e Historia. De los 831 Monumentos
Históricos Catalogados sólo están reconocidos
552 y desde 1993 se aumenta a 639. Además en
1988 fue inscrita por la UNESCO en la Lista de
Patrimonio Mundial bajo el nombre de Ciudad
Histórica de Guanajuato y Minas Adyacentes con
un área protegida de 2.264 hectáreas de las cuales
sólo 1.200 hectáreas se encuentran edificadas.
En 2006 tiene el reconocimiento de ser la Quinta
Ciudad más Bella del Mundo, reconocimiento
realizado por National Geographic. En el año
2015 y tras casi quinientos años de existencia,
la ciudad de Guanajuato cuenta con 184.239
habitantes (Ruíz, 2012, pp 149-150). C
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49

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de
Monterrey en el periódico El Norte (1945-1963)*
Voicing modernity. The architectural renovation of Monterrey in El Norte
newspaper (1945-1963)
Recibido: enero 2020
Aceptado: agosto 2020

Vanessa Nagel Vega1
Lourdes Cruz González Franco2

Resumen

Abstract

La ciudad de Monterrey, en el noreste de México,
se caracteriza por un temprano desarrollo técnico
que transformó la urbe y marcó su apropiación de
la modernidad por el empleo de materiales locales
industrializados de construcción. La difusión de las
renovaciones arquitectónicas y urbanas que se iban
sucediendo en las páginas del periódico El Norte aporta
una visión particular de la ciudad que nace industrial
y que busca su conversión en el paradigma de la
ciudad moderna occidental. Los edificios que se iban
divulgando consolidarían dicho imaginario, al mismo
tiempo que las carencias inherentes a las economías
en crecimiento de los países latinoamericanos, marcan
una crítica constante al proceso modernizador.
La difusión en la prensa local, marcada por
una fuerte inclinación hacia las obras de iniciativa
privada, como la pionera construcción del campus
del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey, iría dando cabida, paulatinamente, a
las obras de presupuestos públicos, como aquellas
significativas del Instituto Mexicano del Seguro
Social y de la Universidad de Nuevo León. Así,
el presente análisis busca ampliar y enriquecer
las interpretaciones actuales sobre una más de las
distintas modernidades nacionales.

The city of Monterrey, in northeastern Mexico, is
characterized by an early technical development that
transformed the city and marked its appropriation
of modernity using local industrialized construction
materials. The dissemination of the architectural
and urban renovations that were happening in the
pages of the newspaper El Norte provides a vision
of the city that is born industrial and that seeks its
conversion into the paradigm of the modern western
city. The buildings that were being disseminated would
consolidate this imaginary, at the same time as the
deficiencies inherent in the growing economies of Latin
American countries mark a constant criticism of the
modernization process.
The dissemination in the local press, marked
by a strong inclination towards private initiative
works, such as the pioneering construction of the
Monterrey Institute of Technology and Higher
Studies campus, would gradually accommodate
public budget works, such as those significant
of the Mexican Social Security Institute and the
University of Nuevo León. Thus, this analysis seeks
to broaden and enrich current interpretations of one
of the different national modernities.

Palabras Clave:
Monterrey; arquitectura moderna; difusión

Keywords:
Monterrey; modern architecture; dissemination

*

La presente investigación ha sido posible gracias al Programa de Becas Posdoctorales de la UNAM / DGAPA 2019.
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Nacional Autónoma de México; Arquitecta y Maestra en Historia del Arte por la
UNAM. Doctora arquitecta por la Universidad Politécnica de Madrid. Estancia posdoctoral en el Centro de Investigaciones en Arquitectura,
Urbanismo y Paisaje (CIAUP) de la Facultad de Arquitectura de la UNAM. vanenagel7@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Nacional Autónoma de México; Maestra en Historia del Arte y Doctora Arquitecta por
la UNAM. Investigadora Titular "C", tiempo completo, Facultad de Arquitectura, UNAM, en el Centro de Investigaciones en Arquitectura,
Urbanismo y Paisaje (CIAUP); Directora del Archivo de Arquitectos Mexicanos (AAM), FA-UNAM; Sistema Nacional de Investigadores
Nivel III. lourdescgf@hotmail.com
1

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

51

�Nagel Vega, González Franco

En 1943 la economía nacional se sacudía las
restricciones comerciales impuestas por el programa
bélico estadounidense que paralizaban a la industria
mexicana. De la noche a la mañana, Monterrey
acapararía los titulares por desvelarse la noticia del
encuentro diplomático de los presidentes mexicano
Manuel Ávila Camacho y estadounidense Franklin
Delano Roosevelt, un 20 de abril. Los primeros
mandatarios intercambiarían frases de buena
vecindad y de compromiso en la lucha contra
las naciones del Eje con la Segunda Guerra
Mundial como telón de fondo. Monterrey, capital
del estado de Nuevo León, superaba ya los 200
mil habitantes, en un país que florecía con una
población de veinte millones de personas.
Ese mismo año, en septiembre, el recién
creado Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, de iniciativa privada,
inauguraría sus clases en un céntrico edificio
cercano a la Plaza Zaragoza. Apenas dos años
más tarde, en 1945, la demanda de nuevos locales
llevó al Tecnológico a iniciar la magna obra de
su campus universitario, pionero a nivel nacional
por integrar aulas, servicios administrativos,
instalaciones deportivas e internado para los
estudiantes foráneos.
Además del Tecnológico, fueron muy diversas
las edificaciones que se conocieron por medio de
la prensa local. Las fotografías de proyectos y
obras fueron construyendo la imagen moderna de
la ciudad de Monterrey. Así, las nuevas industrias,
los edificios comerciales, los centros educativos
públicos y privados, las instalaciones para el cuidado
de la salud y la vivienda perfilarían una modernidad
mucho más heterogénea que la conocida a través
de otras fuentes impresas, como las publicaciones
periódicas de arquitectura. La modernidad a la que
aquí se alude es la entendida como la búsqueda
constante por trascender la condición previa en las
formas de vida, las manifestaciones artísticas, los
objetos, las edificaciones y sus técnicas constructivas
(Ayala, 2013, p. 17).
Abordar la modernidad regiomontana implica
llevar a cabo un riguroso análisis de la plataforma
de difusión de los principales debates sobre la
transformación de la ciudad, sus mejoras y sus
utopías: la prensa local. Para el caso de Monterrey,
los periódicos El Norte y El Porvenir fueron los
principales medios de difusión de la arquitectura
y el urbanismo de la mitad del siglo XX. Las obras
que aquí se revisan diversifican lo que se registra
en las publicaciones periódicas, aportando,
52

además, una visión de primera mano del entorno
político, económico y social de la época.
Desde luego, no se pasa por alto que cualquier
medio de difusión será parcial. Es notable que
los intereses de la iniciativa privada son casi
transparentes en las páginas del matutino El Norte,
respaldado por empresarios locales (Esquivel,
2000). El Norte apareció el 15 de septiembre
de 1938 con una tirada de 15 mil ejemplares,
un alarde para la época considerando que ya
estaba bien arraigado en el público el matutino
El Porvenir y el vespertino El Tiempo. Su primer
editor fue Rodolfo Junco Voigth, entonces a cargo
del vespertino El Sol. Desde su origen, el diario fue
un foro idóneo para consolidar algunos de los valores
bien arraigados en la sociedad neoleonesa, como el
trabajo, el ahorro y los patronos como los principales
proveedores de beneficios sociales: escuelas para
los hijos de los obreros, clínicas e, incluso, vivienda
para los trabajadores. Cabe insistir que, en Nuevo
León, desde su temprana industrialización en el
siglo XIX, está muy arraigado el respeto de los
obreros y empleados hacia sus patrones, ya que
éstos han sido la figura principal provisora de
prestaciones sociales. Esto responde a la historia
particular de la entidad; el aislamiento geográfico
y la distancia con respecto a la capital del país
dio paso a una identidad laboral única a nivel
nacional. Pero, no sólo se apuntalarían conceptos
abstractos, sino que la propia modernidad, en su
aspecto más material y tangible, fue una parte
sustancial de la difusión en la prensa.
EL CAMPUS DEL TECNOLÓGICO DE
MONTERREY
En junio de 1945 daría inicio la construcción
del campus del Tecnológico en la ciudad de
Monterrey. En rueda de prensa en los salones
del Casino Monterrey, y con una exposición
de planos y maquetas, se explicaría el magno
proyecto a los directores, editores y consejeros de
los principales diarios regiomontanos: El Norte,
El Sol, El Porvenir y El Tiempo (“A 5 minutos”,
1945). Se solicitaba a los medios impresos
divulgar el propósito de la institución privada que
beneficiaría a la sociedad regiomontana, ya que
de sus aulas egresarían técnicos y profesionistas
a la medida de la industria local. Durante los
siguientes días verían la luz en El Norte fotos de
la maqueta y de las perspectivas de la planta de
conjunto, de los edificios de aulas, del internado
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

con su alberca olímpica [Figura 1], del vestíbulo
de acceso a las oficinas administrativas y de
la biblioteca. El amplio proyecto había sido
encomendado al arquitecto jalisciense, radicado
hacía mucho en la capital del país, Enrique de la
Mora. La difusión del Tecnológico destaca por la
insistencia en determinar su estilo moderno, su
amplitud, belleza y confort. El domingo 17 de
junio se llevaría a cabo la ceremonia oficial del
inicio de obras, en los terrenos adyacentes a la
carretera nacional, al sur del Río Santa Catarina.
El Tecnológico se anunciaba como «el fruto más
hermoso de la iniciativa privada de Monterrey»
(Pedroza, 1945).
Figura 1. Tecnológico de Monterrey, proyecto del
internado. Modernidad de vanguardia en el primer
campus universitario latinoamericano

Fuente: El Norte, 9 junio 1945, p. 7

La importancia de la obra —desde nuestra
perspectiva— no radica tanto en verificar los logros
de los industriales sino en su carácter pionero como
el primer campus universitario latinoamericano. El
proyecto del arquitecto De la Mora —quien en ese
momento se encontraba construyendo en Monterrey
el templo de La Purísima— mostraba una disposición
reticular de edificios largos y equidistantes, partiendo
de un eje principal de composición; todo un ejemplo
de diseño racional y funcional. El proyecto, que se

iría construyendo parcialmente, sería contratado
por el ingeniero Armando Ravizé, igualmente
involucrado en la erección de La Purísima.
El inicio del sexenio de Miguel Alemán
Valdés, en diciembre de 1946, era optimista en
Monterrey. El 4 de julio de 1947 se anunciaría
—en primera plana— la visita del Primer
Magistrado a la capital de Nuevo León. Aunque
basada en «rumores oficiales», había gran
expectativa sobre esta visita, ya que sería la
primera de Alemán como dirigente del país
(“El Presidente”, 1947). Se divulgó que Alemán
había aceptado visitar los primeros edificios
del Tecnológico. Sin embargo, el 7 de julio los
encabezados sobre varias inauguraciones en la
Sultana del Norte —como también se conoce a
Monterrey— recaían en Antonio Ruiz Galindo,
Secretario de Economía, quien, en representación
del presidente de la República inauguraba, además
de los edificios del Tecnológico, una obra de
infraestructura fundamental para los industriales,
y que conseguían después de años de gestiones:
el gasoducto Monterrey-Reynosa de la compañía
Gas Industrial, S.A. (“En Coahuila”, 1947).
La ausencia del presidente de la Nación ese
verano del 47, desde luego, no interrumpiría
la construcción de nuevos edificios para el
Tecnológico. En septiembre de 1948 se daba
a conocer una nueva maqueta de los edificios
centrales. De nueva cuenta, proyecto del arquitecto
De la Mora, el corazón de la composición constaba
de una cúpula ovoide que arrancaba desde el nivel
del suelo y que formaba, toda ella, el volumen
principal de uno de los edificios [Figura 2]3.
Este grupo de edificaciones serviría de salón de
exposiciones, biblioteca, hemeroteca, salas de
lectura y estudio, auditorio, oficinas administrativas
y dirección (Villarreal, 1948).
La modernidad arquitectónica del Tecnológico
se verificaba por sus líneas sobrias, sus espacios bien
iluminados y ventilados y su sistema constructivo
de marcos estructurales de concreto armado. Sin
embargo, esa actualidad convivía con una ciudad
que se mantenía al margen del desarrollo deseado.
Según estudios de la época, las dos terceras partes
de los regiomontanos habitaban casas insalubres,
sin ventilación, de mínimas dimensiones y mal
construidas (Rangel, 1948).

3
Este proyecto del arquitecto De la Mora para el ITESM no llegaría a construirse. Información derivada de la consulta del Fondo Enrique
de la Mora (Documentos caja 2, folder 12), del Archivo de Arquitectos Mexicanos (AAM), Facultad de Arquitectura, UNAM.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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�Nagel Vega, González Franco

En su curso por posicionarse como la mejor
institución educativa privada del país, el ITESM
mantenía su ritmo constructivo con el Estadio
Tecnológico, que en su primera etapa contó con
capacidad para 20 mil espectadores. El proyecto
se debió al ingeniero Armando Ravizé y al
arquitecto Ricardo Guajardo; la dirección de la
obra durante 1950 estuvo a cargo del ingeniero
José Maiz Mier. El Estadio fue inaugurado en
julio de 1950 —ahora sí— por el presidente
Miguel Alemán durante su primera visita oficial
a la ciudad de Monterrey (“Alemán inauguró”,
1950). Cuatro años más tarde se abriría el edificio
para la biblioteca y las oficinas generales, obra
no ya del arquitecto De la Mora, de quien, como
anotamos antes, se daría a conocer el proyecto en
la prensa, sino del ingeniero Armando Ravizé.4
Este inmueble se volvería emblemático por el
mural de Jorge González Camarena: El triunfo de
la cultura. Tocaría el turno al presidente Adolfo
Ruiz Cortines su inauguración oficial en marzo de
1954 (“Una interesante”, 1954).

color —todo un lujo— insertado en El Norte.
El edificio con el mural de González Camarena
en la primera plana atestiguaba dos décadas de
laboriosa formación de técnicos y profesionistas
[Figura 3]. Lo más valioso de estas páginas es
constatar la actividad diaria de los estudiantes
en los edificios modernos. Los veinte años del
Tecnológico motivaron la visita del presidente
Adolfo López Mateos, quien el 9 de septiembre de
1963 recorrería, entre vítores y porras estudiantiles,
la Escuela Taller —Centro de Capacitación para
el Trabajo Industrial— y una nueva residencia
dormitorio (“Estudiantes aclaman”, 1963). La
Escuela Taller sería diseñada por el ingeniero
Ravizé, prolífico constructor del Tecnológico
de Monterrey. El edificio, característico porque
combina un cascarón de concreto de borde recto
con uno de borde curvo, forma parte actualmente
de la Escuela de Arquitectura (Traslaviña, 2019).
Se confirma, así, el crecimiento incesante de las
instalaciones del Tecnológico y su éxito como
institución privada.

Figura 2. Tecnológico de Monterrey, proyecto de la
Biblioteca

Figura 3. Con el vigésimo aniversario del Tecnológico
se verifica el uso cotidiano de la arquitectura
moderna regiomontana

Fuente: Héctor Villarreal, El Norte, 10 septiembre 1948, p. 6

Sería hasta 1963, con motivo de su vigésimo
aniversario, que el Tecnológico recobraría su
protagonismo en la prensa. El 8 de septiembre
aparecería un suplemento de 36 páginas a todo

Fuente: El Norte, 8 septiembre 1963, p. 1, suplemento

4

La participación del arquitecto De la Mora en el ITESM se limitó al primer plano de conjunto y a los edificios de Aulas I y Centrales I
(ala norte). Posteriormente a su construcción en 1947, el ing. Ravizé modificaría el plan maestro para la construcción de diversos edificios,
como Aulas II, Centrales II (ala sur), Aulas III, Biblioteca (hoy Rectoría), entre otros.

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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

LOS AÑOS DE LA RENOVACIÓN
URBANA Y ARQUITECTÓNICA
El Tecnológico no sería, como cabe imaginar, el
único protagonista de la prensa diaria. Si volvemos
la mirada, de nuevo, al inicio de nuestro periodo
de estudio, encontramos el llamativo titular
«Monterrey se renueva» con que El Norte festejaba
su séptimo aniversario el 16 de septiembre de 1945.
Llenaba la página una selección de obras modernas
surgidas directamente de la iniciativa privada
[Figura 4]. El parque y la clínica de la Sociedad
Cuauhtémoc y Famosa y la Vidriera Monterrey
encabezaban el listado de construcciones que,
poco a poco, iban transformando la ciudad
industrial en la ciudad moderna. Se presumía
el uso generalizado de ladrillo y concreto y el
patrocinio exclusivo de los hombres de empresa
en estas obras materiales (“Monterrey”, 1945).
El que sería entonces el inmueble más alto de
Monterrey estaba en cimientos, el Edificio Chapa,
de doce pisos.5
Figura 4. La modernidad en manos de la iniciativa
privada

Fuente: El Norte, 16 septiembre 1945, p. 1

No cabe duda de que hay una clara intención en
ir construyendo y ofreciendo al lector una visión
renovada de la ciudad. Este propósito se mantendría
los años subsiguientes, alimentado por el número
creciente de nuevas construcciones modernas.
Aunque resulta innegable la voluntad de
enfatizar las obras privadas, las de presupuesto
público también son significativas en la
transformación de la urbe. En 1945, el gobernador
Arturo B. de la Garza presentaba proyectos de
ampliaciones de calles y avenidas y algunos
edificios escolares. A nivel infraestructura urbana
había sido fundamental la compra, por parte del
estado, de la Compañía de Servicio de Agua y
Drenaje de Monterrey, que perdía la concesión
otorgada a extranjeros en 1904, por cuarenta años.
Las obras de presupuesto público no son nulas; lo
cierto es que se pierden entre la letra pequeña del
extenso informe transcrito a ocho columnas en dos
páginas, y sin ilustraciones (“El Informe”, 1945).
Mediando su sexenio, y muy a tono con los
intereses regiomontanos de la iniciativa privada,
Miguel Alemán Valdés convocaba al trabajo
y a la creación de riqueza como símbolo de la
mexicanidad (“Trabajar”, 1949). En septiembre
de 1949 El Norte hacía un llamamiento al
fortalecimiento de la industria en medio de una
campaña nacional pro-consumo de productos
mexicanos. El matutino regiomontano se
enorgullecía de sus nuevos edificios industriales:
la fábrica de muebles La Malinche, la fábrica
de ropa Industrias Monterrey y la fábrica de
vestidos Lolyta eran buena muestra de la exitosa
transformación de la urbe (Canales, 1949). Aun
cuando el periódico no brinda información sobre
la autoría de estos proyectos arquitectónicos,
algunos son muy destacados, como la fábrica
Lolyta, construida entre mayo de 1944 y marzo
de 1946, cuyo autor fue el arquitecto Arturo
Esteban González García (Casas, 2014, p. 280)
[Figura 5].
Esta renovación urbana estaría en pleno
auge cuando Miguel Alemán Valdés, como
presidente de la República, visitó Monterrey
por primera vez. El 16 de julio de 1950 los
regiomontanos se volcarían a las calles para
recibir al Primer Mandatario. Con una recepción
sin precedentes, el presidente desfilaría bajo

5
El edificio se construyó entre 1946 y 1950; el proyecto se debió al arquitecto Guillermo González Mendoza y su construcción estuvo a
cargo del ingeniero Antonino Sava Romero.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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�Nagel Vega, González Franco

arcos triunfales patrocinados por las principales
industrias de la región (González, 1950). Las
grandes obras públicas brillaban por su ausencia,
supliendo la materialidad con las primeras piedras
de edificaciones que se volverían representativas
de la modernidad regiomontana, como el Hospital
Regional del IMSS (“Primera piedra”, 1950) y,
hablando de infraestructura, la canalización del río
Santa Catarina (Nagel, 2019).
Figura 5. Nuevas fábricas en Monterrey; la construcción
de la modernidad sustentada en la industria

Fuente: El Norte, 11 septiembre 1949, p. 1. Fotografías de Cañón

Figura 6. El sueño de la ciudad vertical en el proyecto
Horizonte al Sur

Fuente: El Norte, 27 septiembre 1951, p. 7

Monterrey se había ganado su lugar como
motor de la industrialización nacional, y esto
se confirmaba a cada paso y a cada página
(Urdiñola, 1950). Aunado al empuje tradicional
de la iniciativa privada, las obras de presupuestos
públicos iban avanzando firmemente a partir
de la visita presidencial de 1950. Sin embargo,
en el papel impreso, se llegaría a confundir la
realidad con la fantasía. En septiembre de 1951
se divulgaría el proyecto “Horizonte al sur”, que
diseñaba la utopía regiomontana para los terrenos
rescatados en la canalización del río Santa Catarina
[Figura 6]. Proyecto del urbanista Kurt Mumm,6
grandes plazas rodeadas de modernos rascacielos
perfilaban una ciudad pletórica de edificios altos
que no se llegó a construir (García, 1951).
Sería hasta 1952 cuando, finalmente, una
imagen consolidada de la ciudad moderna vería la
luz coincidiendo con el décimo cuarto aniversario
de El Norte. Encabezando la primera plana de
la quinta sección una vista panorámica de la
ciudad, con el imponente Cerro de la Silla como
telón de fondo, mostraba una ciudad todavía
predominantemente horizontal, pero ya con
visos de crecimiento en altura (“Surge”, 1952)
[Figura 7]. En esa misma página, fotografías
en primer plano de algunos edificios altos de
reciente conclusión apuntalaban el argumento
de la ciudad moderna. Así, el Edificio Chapa y el
Hotel Ambassador, de presupuestos privados, y el
Hospital Regional del IMSS,7 de fondos públicos,
ilustraban el anhelado desarrollo vertical de la urbe.
La sección completa resultó ser toda una
declaración de intenciones sobre la modernidad
regiomontana, reforzando, con cada encabezado,
la identidad basada tanto en la adaptación al clima
extremoso como en la constante del trabajo arduo
superando las adversidades de su particularidad
geográfica. Recorrer las páginas corroboraba la
transformación urbana.
Las obras públicas del Estado —ese año
1952— gozaban de una difusión inesperada por
su protagonismo en las páginas impresas. No era
para menos, la canalización del río Santa Catarina
se encumbraba como la obra de infraestructura

6
La relación profesional del urbanista Kurt Mumm con Monterrey se remontaba a 1945, cuando Antonio L. Rodríguez, representante de la
Comisión de Planeación de la Cámara de Comercio, contrató al entonces estudiante de urbanismo de la Universidad de Harvard para la realización de un estudio que daría lugar a su tesis profesional con el tema del plano regulador para la ciudad de Monterrey. A partir de entonces, por más de una década y siempre con el apoyo de la iniciativa privada, Mumm estaría involucrado en diversos proyectos de la ciudad.
7
El proyecto se debió al arquitecto Antonio Serrato, entonces jefe de la Oficina de Proyectos del IMSS. Su construcción, igual que la del
Edificio Chapa, fue del ingeniero Antonino Sava.

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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

más importante en décadas para beneficio de
Monterrey. Si los años anteriores los informes
del gobierno estatal habían sido un interminable
listado de datos duros, para ese año las imágenes
fueron las que llenaron las páginas impresas (“N.
León”, 1952).
Figura 7. La construcción real de la modernidad

Fuente: El Norte, 16 septiembre 1952, p. 1

Figura 8. La obra pública se integra a la transformación
de la ciudad con el Hospital Regional del IMSS

Con una sucesión de inauguraciones de última
hora —en noviembre de 1952— terminaba el
sexenio alemanista y Monterrey recibiría los días
8 y 9 a Miguel Alemán Valdés como presidente
de la República por segunda y última ocasión.
La recepción, según los medios locales, no
tenía precedentes (“Una apoteótica”, 1952).
Se encadenaría, entonces, una serie de eventos
oficiales en los que, a diferencia de la visita
anterior en 1950, la obra pública abundaba. El
Hospital Regional del IMSS8 [Figura 8] sería el
hito indiscutible de la transformación de la ciudad
surgida de los presupuestos públicos (“El más
grande”, 1952).
El 16 de septiembre de 1953, ya con Adolfo
Ruiz Cortines en la silla presidencial, El Norte
cumpliría quince años en circulación en la
capital neoleonesa, consolidándose como el
matutino regiomontano por excelencia. Ese
año el despliegue gráfico para manifestar la
modernidad de la urbe fue muy superior a la de
años previos, manteniendo el flujo de noticias
sobre la ciudad que ya eran una constante
desde la década anterior.
Vistas aéreas de las plantas de la Cervecería
Cuauhtémoc, la Fundidora de Fierro y Acero
de Monterrey, Hojalata y Lámina (HyLSA),
la fábrica de productos alimenticios ACCO,
la Vidriera Monterrey y Cementos Mexicanos
(Cemex) ratificaban la cualidad industrial de
la urbe (“Monterrey”, 1953). Pero, también,
resultaba fundamental mostrar los cambios
generados a pequeña escala con una sucesión
de inmuebles particulares, como los edificios
González, Chapa, Zambrano, Alanís, Pérez
Zozaya y el Banco Regional del Norte (“El
cambio”, 1953)9 [Figura 9]. No se detenía allí el
despliegue de modernidad, pues ésta alcanzaba
a los hospitales y clínicas (“Los hospitales”,
1953),10 escuelas (“Centros”, 1953),11 y cines y
teatros (“En materia”, 1953).12

8

Fuente: El Norte, 8 noviembre 1952, p. 7

Este moderno conjunto hospitalario gozó de enorme difusión
desde la colocación de la primera piedra en 1950 y hasta su
flamante inauguración oficial en 1952, e incluso los años
siguientes, pues, no obstante la visita del presidente Alemán, el
hospital no tendría el equipo necesario para entrar en funciones
sino hasta varios años después…
9
Cabe decir que las noticias consignadas pocas veces incluían
a los autores de los proyectos o de su ejecución. Para estos
inmuebles se sabe que el Edificio Zambrano fue obra del
ingeniero Antonino Sava.
Notas 10, 11 y 12 en la página siguiente.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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�Nagel Vega, González Franco

Figura 9. Numerosos edificios modernos continúan la
metamorfosis de la urbe

Fuente: El Norte, 16 septiembre 1953, p. 3

LA ERA DE LOS CONDOMINIOS
Como se va viendo, la transformación de la ciudad
y su renovación urbana se valoraba, en mucho,
a partir de su crecimiento vertical. Se esperaba
potenciar este desarrollo con la puesta en marcha
del régimen de propiedad en condominio, que
aumentaría la plusvalía de los terrenos de la zona
comercial de la ciudad, en el centro. Promovida
en Monterrey por las principales compañías
locales, encabezadas por el Banco Popular de
Edificación y Ahorro, en diciembre de 1955 el
Congreso del Estado de Nuevo León aprobaría la
Ley sobre el régimen de propiedad y condominio
de los edificios divididos en pisos, departamentos,

viviendas o locales. Con este antecedente legal
se construiría, entre mayo de 1957 y noviembre
de 1959, el Edificio del Banco Popular, después
rebautizado como Condominio Acero.
El proyecto del Edificio del Banco Popular, del
arquitecto Ramón Lamadrid13 —en colaboración
con Mario Pani y Salvador Ortega Flores— revela
la diferencia abismal en recursos propagandísticos
entre una obra pública y una surgida con todo el
poderío de las empresas regiomontanas, como en
este caso. La inauguración del condominio atrajo a
altos mandos bancarios y comerciales, nacionales e
internacionales, a la Sultana del Norte. Los primeros
días de noviembre de 1959 llegaban a la ciudad,
encabezando la lista de notables personalidades, el
Presidente y Consejero del Eximbank (The ExportImport Bank of the United States) y el Secretario de
Industria y Comercio (González, 1959).
Las noticias sobre la llegada de los funcionarios
gubernamentales y altas personalidades de la
banca y la industria se sucedían en los periódicos
locales, ocupando, incluso, las primeras páginas
(“Hoy llega”, 1959). El acento de los reportajes
estaba en el beneplácito del gobierno hacia las
obras de la iniciativa privada (Guerrero, 1959).
El día de la inauguración —9 de noviembre— la
tercera sección del diario El Norte se destinó a la
divulgación de la obra. Una primera página a todo
color mostró la perspectiva del rascacielos, con
sus veinte pisos y más de ochenta y siete metros
sobre el nivel de la calle, frente a la céntrica
Plaza Zaragoza [Figura 10]. El suplemento,
en varios artículos, explicaba la importancia de
la Banca Hipotecaria, del novísimo régimen de
condominio y de todos los involucrados en tan
importante empresa. Aunado a esto, la publicidad
de los proveedores y contratistas que participaron
en la ejecución del Condominio es un repertorio
muy completo de los sistemas constructivos y los
materiales prefabricados utilizados entonces.
El Edificio del Banco Popular, con todo y ser
el protagonista de las noticias en esos días, no

10
Con fotografías del Hospital Muguerza, Clínica de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa, Clínica y Maternidad Conchita, Centro Médico
Monterrey, Sanatorio del Doctor Manuel Camelo, Clínica Monterrey, Clínica del Dr. Ángel Martínez Villarreal, Consultorios Alameda,
Hospital Universitario, Hospital Regional del IMSS y Escuela de Medicina de la Universidad de Nuevo León.
11
Con imágenes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Colegio Labastida, Colegio Franco Mexicano, Colegio
Mexicano, Instituto Regiomontano, Colegio Civil, Escuela Normal “Miguel F. Martínez”, Escuela Industrial Álvaro Obregón, Biblioteca
de la Universidad de Nuevo León y Escuela “Joel Rocha”.
12
Vistas de los teatros Florida y Elizondo y de los cines Terraza Independencia, Maravillas, Encanto y Monterrey.
13
Ramón Lamadrid se formaría profesionalmente en el ITESM. En este proyecto sería invaluable la experiencia de Mario Pani, quien, en
la Ciudad de México, acababa de inaugurar el Condominio Reforma (1956), primer edificio construido en el país bajo el nuevo régimen
de propiedad.

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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

fue el único inmueble que acaparó los titulares.
El Condominio Monterrey —que se trata
enseguida— había iniciado su cimentación el año
anterior y, para esa fecha, ya se daba a conocer
como la inversión privada en oficinas comerciales
más cuantiosa de la ciudad, ocupando toda una
manzana, no sería el edificio más alto de la
ciudad, pero sí el más grande en metros cuadrados
construidos (“Prominentes”, 1959).

la primera plana de la cuarta sección [Figura
11]. Es indudable la significación de esta imagen,
denotando éxito, progreso, vanguardia y, sobre
todo, un incuestionable poder económico.
Figura 11. Condominio Monterrey, la mayor obra
construida de la iniciativa privada en el país

Figura 10. Inauguración del Edificio del Banco Popular,
primer rascacielos regiomontano, difundido a todo color

Fuente: El Norte, 27 abril 1961, p. 1

Fuente: El Norte, 9 noviembre 1959, p. 1

Con motivo de la apertura de la XXVII
Convención Nacional Bancaria el 27 de abril de
1961, el presidente Adolfo López Mateos realizaría
su segunda visita oficial a Monterrey (“Abrirá”,
1961). La transformación de la urbe seguía su
curso creando enormes burbujas de prosperidad,
como las dos torres de diez y doce pisos, que
formaban el Condominio Monterrey en las
calles de Padre Mier, Morelos, Leona Vicario
y Juárez. Repitiendo el esquema de la difusión
que tuvo en 1959 el Edificio del Banco Popular
en la prensa, al nuevo condominio también se
le dedicó un suplemento en El Norte y, de igual
forma, éste abría con un croquis a todo color en
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

El principal inversor del condominio había
sido el Banco de México, quien encomendó
el proyecto arquitectónico a Gustavo Struck
Bulnes. Si algo se destacaba en el periódico
era que la construcción de la obra se había
realizado con materiales cien por ciento locales,
un dato fundamental para establecer una de las
particularidades de la modernidad regiomontana.
Así lo demostraban los desplegados de proveedores
y contratistas que habían concertado cancelerías
de aluminio, herrerías, vidrios, instalaciones
eléctricas, sanitarias, tuberías de cobre, pisos y
paredes de mármol, y, desde luego, el cemento.
Aun cuando se había anticipado la inauguración
para que coincidiera con la visita presidencial y
la reunión de los líderes bancarios (González,
1961), la ausencia de noticias sobre la presencia
de López Mateos en el Condominio sugiere
otras prioridades del primer mandatario en su
59

�Nagel Vega, González Franco

visita oficial a Monterrey. La consulta de El
Norte constata que los 36 mil metros cuadrados
construidos del Condominio Monterrey —que lo
situaba como el edificio más grande erigido por la
iniciativa privada en el país—14 no tuvieron más
peso que la Avenida Constitución (“Inaugura”,
1961) —obra pública— o la medalla ‘Alfonso
Reyes’15 impuesta en la Ciudad Universitaria de
Nuevo León por su rector Arq. Joaquín A. Mora
(Garza, 1961).
LA CIUDAD UNIVERSITARIA DE
NUEVO LEÓN Y EL PRIMER PREMIO
DEL SORTEO DE LA SIEMBRA
CULTURAL 1960 (CASA DE ACERO)
La erección de la Ciudad Universitaria de
Nuevo León se haría de manera constante, con
impulsos económicos muy puntuales. El proyecto
definitivo surgiría de la Oficina Técnica de Ciudad
Universitaria, dirigida por el arquitecto Eduardo
Belden, director de la Facultad de Arquitectura,
y el ingeniero Federico Garza Tamez, director
de la Facultad de Ingeniería Civil y asesorados
—por instrucción directa del presidente Adolfo
Ruiz Cortines— por el arquitecto capitalino
Pedro Ramírez Vázquez (Flores, 2018, p. 159).
La primera piedra se colocaría por Ruiz Cortines
en diciembre de 1957 (“Oleoducto”, 1957). Unos
meses más tarde, en fecha simbólica —un 20 de
noviembre— de 1958 se inauguraban los edificios
de Leyes16 e Ingeniería Mecánica y Eléctrica
(Cárdenas, 1958).17 El Gobernador del Estado,
Raúl Rangel Frías, —acompañado de autoridades
civiles y militares, del Patronato Universitario,
académicos y estudiantes— hacía la inauguración
simbólica de la Ciudad Universitaria, en

donde abrían sus puertas las facultades citadas
(“Inauguran”, 1958). Cabe decir que, si bien es
tangible la difusión de la C.U., no se la compara con
la que los edificios de iniciativa privada gozaban
en los periódicos locales. Aquí, apenas unas breves
notas, sin imágenes de los edificios, reportaban
la inauguración de la más importante institución
educativa pública de todo el noreste mexicano.
Al poco tiempo, en marzo de 1960, Monterrey
recibiría la primera visita oficial del presidente
Adolfo López Mateos. Si por algo resultó
trascendental esa visita sería por la cesión
a la Universidad de Nuevo León de más de
ochocientos mil metros cuadrados de terrenos
urbanizables ganados al río Santa Catarina
después de su canalización en 1952. Esta magna
obra de infraestructura generó casi un millón de
metros cuadrados de terrenos urbanizables en sus
márgenes. Durante todo el sexenio de Adolfo Ruiz
Cortines (1952-1958) no se definió el beneficiario
de esa extensa área con potencial urbano, sino
hasta el periodo presidencial de López Mateos,
quien finalmente los cedería a la Universidad
de Nuevo León para conformar su patrimonio.
Así, la inauguración del edificio de la Facultad
de Ingeniería18 en la Ciudad Universitaria pasaría
casi desapercibida en la prensa ante el anuncio de
los fondos económicos que ganaba la institución
pública, un impulso no conocido en ninguna
administración anterior (“Soluciona”, 1960).
Sin embargo, la venta de los terrenos cedidos
a la Universidad por decreto presidencial —con
los que se estimaba se terminaría de construir la
C.U.—, no interrumpiría el ya clásico Sorteo de
la Siembra Cultural,19 organizado por el Patronato
Universitario y cuyas ganancias serían destinadas
a beneficio de las obras de la Universidad (“La

14
Al Condominio Monterrey se le ha comparado con la Torre Latinoamericana de la Ciudad de México (1956), que, si bien fue todo un
alarde estructural por sus 44 pisos de altura en zona sísmica, en metros cuadrados construidos es considerablemente menor: 28 mil m2 contra
36 mil m2 del condominio regiomontano.
15
La medalla ‘Alfonso Reyes’ es la máxima distinción que otorga la Universidad Autónoma de Nuevo León. Se entregó por primera vez
a Adolfo López Mateos el 27 de abril de 1961 debido al enorme apoyo que dicha institución educativa pública había recibido del Primer
Mandatario el año previo.
16
El diseño del que sería el primer edificio de la Ciudad Universitaria de Nuevo León se atribuye al arquitecto Pedro Ramírez Vázquez.
En agosto de 2019 se terminó su restauración que conservó elementos originales como el piso de granzón, el ladrillo de las paredes, las
fachadas de peltre y la piedra del Cerro del Topo Chico. Véase https://puntou.uanl.mx/uanl-transforma/restauracion-primer-edificio-ciudaduniversitaria-uanl/ [Consultada 21 de enero de 2020].
17
La construcción de la FIME (Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica) estuvo a cargo del ingeniero Mario Ledezma.
18
El proyecto definitivo para la Facultad de Ingeniería Civil fue diseñado y calculado por la Oficina Técnica de Ciudad Universitaria,
supervisado por el arquitecto José Ignacio Suárez Leroy y por el ingeniero Domingo Treviño. Su construcción estuvo a cargo del ingeniero
Mario Ledezma.
19
El Sorteo de la Siembra Cultural, de enorme tradición en la sociedad neoleonesa, tuvo su origen en 1954, con la misión de recaudar
recursos para construir la Ciudad Universitaria de Nuevo León. En 2020 el sorteo sigue vigente para apoyar con becas a los estudiantes
universitarios.

60

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

Siembra”, 1960). Lo que interesa ahora es que el
primer premio del año 1960 consistía en la Casa de
Acero [Figura 12], patrocinada por la Fundidora
y diseñada por el arquitecto regiomontano
Rodolfo Barragán.
Figura 12. La Casa de Acero patrocinada por la
Fundidora de Monterrey. Primer premio del Sorteo
de la Siembra Cultural Pro-Ciudad Universitaria de
Nuevo León

ciudad, y que inauguraba Adolfo López Mateos
en su tercera visita oficial el 8 de septiembre
de 1961, se encontraban las ampliaciones a la
Planta Termoeléctrica de San Jerónimo, de la
Comisión Federal de Electricidad (“Inaugurará”,
1961). Pero, sin duda, lo que más entusiasmaba el
ánimo regiomontano era la apertura, ese mismo
día, de la torre de la Rectoría de la Universidad,
proyecto arquitectónico de Luis Rafael Cervantes
Salazar, egresado de la Facultad de Arquitectura
de la Universidad de Nuevo León. Aun cuando
la noticia fue cubierta por la prensa el día de la
inauguración (Cárdenas, 1961), el edificio de doce
niveles, ejemplo sobresaliente de la arquitectura
moderna internacional, no aparecería en imagen
sino hasta el 18 de septiembre de 1961, en el
reporte gráfico del informe de gobierno del Lic.
Raúl Rangel Frías, diez días después de la noticia
sobre su inauguración. Una vez más, se constata
la escasa difusión de la obra pública comparada
con la de presupuestos privados.
IDEAL CONTRA REALIDAD: LA
MATERIALIZACIÓN DE LA CIUDAD
MODERNA

Fuente: El Norte, 10 septiembre 1960, p. 14

Aun cuando el acero para formar las estructuras
de las edificaciones llevaba en uso más de seis
décadas en Monterrey, resultaba novedoso que una
vivienda unifamiliar echara mano de dicho sistema
constructivo. Al acero aportado por la Fundidora se
le conferían propiedades de durabilidad, resistencia,
seguridad y comodidad. La prefabricación y la
modulación, aplicados estrictamente al desarrollo
habitacional, ofrecían la oportunidad única de
«evolucionar los métodos arquitectónicos» con
materiales cien por ciento locales. Así es como
se daba a conocer esta peculiar vivienda en El
Norte en septiembre de 1960 (“Los dirigentes”,
1960). El matutino publicaría una entrevista
con el arquitecto Rodolfo Barragán en la que
se aportaba una descripción detallada sobre los
materiales, acabados, equipamiento, distribución
y localización de la casa en el fraccionamiento
Contry, al sur del río Santa Catarina sobre la
carretera nacional (“En interesante”, 1960).
Inusitado para los regiomontanos, el mismo
año de 1961 recibirían dos veces la visita
presidencial, en abril y septiembre. De entre las
obras más relevantes de infraestructura para la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Los casos que hemos comentado no dejan de
ser puntos diferenciados del paisaje general de
la metrópoli. Un plano regulador que zonificara
y reglamentara el crecimiento de la urbe seguía
siendo el gran ausente, aun cuando los estudios
relativos al mismo llevaban ya varios lustros en
el tintero, como el que realizaba el Instituto de
Estudios Sociales de Monterrey, con sugerencias
para el crecimiento ordenado de la urbe
(“Estudian”, 1962). En cada temporada de lluvias
—especialmente en septiembre— las calles y pasos
a desnivel se inundaban, quedando intransitables.
Los daños se extendían a la propiedad privada,
anegando cientos de casas, resultado de la falta
del drenaje pluvial, otro tema siempre pendiente
(“Diluvio”, 1962). Paradójicamente, el entusiasmo
por vivir una ciudad bella no decaía. En 1962
se organizaría el Comité Pro-Monterrey Bello,
que iniciaría una campaña —única en el país—
para embellecer la ciudad. El “embellecimiento”
consistía en limpiar las banquetas, pavimentar o
repavimentarlas, pintar fachadas y, en el mejor de
los casos, sembrar algún arbolito si se encontraba
algún sitio dónde hacerlo (“Monterrey”, 1962).
En resumen, meros paliativos para los que sufrían
la ciudad moderna.
61

�Nagel Vega, González Franco

Al año siguiente —1963— las carencias todavía
no resueltas de la ciudad se diluían de nuevo ante el
alud de noticias sobre la cuarta visita presidencial
de Adolfo López Mateos a Monterrey. A diferencia
de su recepción anterior —en septiembre de 1961—
el número de obras públicas por inaugurar —y
el costo millonario de las mismas— mereció un
sorprendente despliegue informativo. La principal
obra de infraestructura para la metrópoli,
sin duda, fue la puesta en marcha del Anillo
Eléctrico de Monterrey, de la Comisión Federal
de Electricidad (“López Mateos”, 1963). Cabe
recordar que López Mateos nacionalizaría la
industria eléctrica en septiembre de 1960, por lo
que las obras de la CFE eran las más destacadas
del momento, ocupando siempre los titulares. Del
Instituto Mexicano del Seguro Social se abrirían
dos clínicas —la 15 y la 17— el Club Juvenil y
el Centro de Seguridad Social para el Bienestar
Familiar, proyectos arquitectónicos atribuidos a la
Oficina de Proyectos del IMSS (“Nada escatima”,
1963) [Figura 13] y, en la Ciudad Universitaria,
inauguraría las Facultades de Odontología,
Agronomía, Filosofía y Letras y Arquitectura, que,
Figura 13. La contraparte a la inversión privada.
Cuantiosos gastos en servicios sociales para Monterrey

Fuente: El Norte, 10 septiembre 1963, p. 10

62

como en otros edificios universitarios, estarían a
cargo de la Oficina Técnica de Ciudad Universitaria.
A los pocos días, la pertinaz lluvia norestense
de la temporada recordaba a los habitantes de
Monterrey la realidad de la urbe (“Aguacero”,
1963). Coincidiendo con el 367 aniversario de
la ciudad, una prolongada lluvia que duraría más
de siete horas paralizaría —una vez más— a la
capital industrial de México.
«Cientos de niños se quedaron sin ir a la
escuela y miles de trabajadores llegaron tarde a sus
trabajos al producirse grandes embotellamientos
de tránsito […] Cientos de transeúntes se vieron
precisados a cruzar las calles a pie, zapatos
en riestra, para poder llegar, completamente
mojados, a sus trabajos» (“Diluvio”, 1963).
Después de las fastuosas inauguraciones, los
vivas, vítores y aplausos, la vida en Monterrey
seguía su curso acostumbrado…
REFLEXIONES FINALES
Abordar la modernidad regiomontana tomando
como material principal de consulta al periódico
local El Norte ha brindado un panorama mucho
más rico y heterogéneo que el limitado a las
fuentes tradicionales del periodo, como las
publicaciones periódicas de arquitectura. Es notable
el protagonismo que tiene la propia ciudad en
los constantes debates en la prensa, discusión
inaccesible en otras plataformas de difusión.
También, es considerable el predominio —y el
despliegue informativo— de las obras de iniciativa
privada contra las de presupuestos públicos, sobre
todo, en los primeros años de estudio, desde 1945
y hasta la segunda visita presidencial de Miguel
Alemán Valdés en 1952. A partir de ese año,
no es que se invierta el protagonismo, como se
verifica con los suplementos de los condominios
Acero y Monterrey, pero sí hay una constante
de obra pública, centrada, esencialmente, en las
obras de la Ciudad Universitaria de Nuevo León
y en el impulso que las obras de beneficio social
del IMSS inauguradas hacia el final de nuestro
estudio, en 1963.
Confrontar esta vertiente de la difusión que
en su momento fue testigo de primera mano del
Movimiento Moderno en Monterrey ha dado
como resultado una aproximación justa hacia un
patrimonio construido vulnerable, modificado,
perdido y, sólo a veces, reconocido y salvaguardado.
No se tiene la menor duda de que la divulgación
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

amplia de las diversas modernidades mexicanas,
desde una perspectiva actual, contribuirá a mantener
en pie, gracias a su difusión, innumerables edificios
a lo largo y ancho del país. C
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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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En interesante entrevista, el Arq. Rodolfo
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Inaugura López M. la Ave. Constitución. (28 de
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Inauguran la CUNL. (22 de noviembre de 1958).
El Norte, p. 11.
Inaugurará ALM obras en la Termoeléctrica. (8
de septiembre de 1961). El Norte, p. 15.
La Siembra Cultural. (10 de septiembre de 1960).
El Norte, p. 14.
63

�Nagel Vega, González Franco

López Mateos inaugurará mañana el Anillo
Eléctrico de Monterrey. (8 de septiembre
de 1963). El Norte, p. 8.
Los dirigentes del Patronato Universitario visitan
la ‘Casa de Acero’. (10 de septiembre de
1960). El Norte, p. 18.
Los hospitales y las clínicas que tiene la ciudad
pueden considerarse a la altura de las mejores
que hay en América. (16 de septiembre de
1953). El Norte, p. 7.
Monterrey es la brújula que orienta a la industria
de la República; es el pivote regulador de
incansable progreso. (16 de septiembre de
1953). El Norte, p. 1.
Monterrey es la primera ciudad con campaña
pro-embellecimiento. (2 de septiembre de
1962). El Norte, p. 1.
Monterrey se renueva. Manifiesto vigor de la
iniciativa privada. (16 de septiembre de
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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano
desde la micrópolis
Sociology of mobility: understanding the urban from the micropolis
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

Ramón Ramírez Ibarra1

Resumen

Abstract

La movilidad es un tema central en el urbanismo
del siglo XXI. Ha generado propuestas, acciones
y políticas con importantes contribuciones para
el desarrollo de la ciudad, pero, como objeto de
estudio tiende a una reducción analítica en materia
de ingeniería vial o arquitectura, motivada por una
visión centrada en la morfología o el sitio, visión
que refleja una comprensión parcial del fenómeno
urbano, visto más como un proceso estático,
depósito pasivo de planes, programas o normas
de ejecución. En este trabajo, propongo una
reflexión conceptual del concepto de movilidad
en el espacio urbano, partiendo de una escala
micrológica, es decir, desde la observación social
en cuanto fenómeno particular y emergente del
habitar humano como construcción cultural y
tecnológica, tal como se propone en la sociología
comprensiva. Este hecho, cualitativo, redunda
en interés en la medida que el fenómeno de la
movilidad es indisociable de todo proceso de
autocomprensión del sujeto en cuanto elemento
de experiencia centrada y vinculante con una
realidad cada vez más condicionada por factores
de limitación, selectividad, densidad y adaptación
para su desarrollo existencial.

Mobility is a central theme in 21st century urbanism.
It has generated proposals, actions and policies
with important contributions to the development
of the city, but, as an object of study, it tends to an
analytical reduction in terms of road engineering
or architecture, motivated by a vision focused on
morphology or the site, a vision that it reflects a
partial understanding of the urban phenomenon,
seen more as a static process, a passive deposit
of plans, programs or norms of execution. In this
work, I propose a conceptual reflection of the
concept of mobility in urban space, starting from
a micrological scale, that is, from social observation
as a particular and emerging phenomenon of human
habitation as a cultural and technological construction,
as proposed in comprehensive sociology. This
qualitative fact is of interest to the extent that the
phenomenon of mobility is inseparable from any
process of self-understanding of the subject as an
element of experience centered and binding with
a reality increasingly conditioned by factors of
limitation, selectivity, density and adaptation for
their existential development.

Palabras Clave:

Keywords:

Mobility; urban landscape; urban sociology

Movilidad; paisaje urbano; sociología urbana

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Profesos-investigador de Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONACYT; e-mail: rramib44@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

65

�Ramírez Ibarra

El espacio basura es un ámbito de orden
fingido y simulado, un reino de transformación
morfológica. Su configuración específica es tan
fortuita como la geometría de un copo de nieve
Rem Koolhaas
1. INTRODUCCIÓN
Los movimientos de población hacia y desde las
ciudades son un fenómeno bastante abordado en
los estudios urbanos. El crecimiento y expansión de
las áreas ligadas a este fenómeno han generado un
volumen importante de literatura que contribuye a la
crítica y fundamentación del problema en diferentes
ámbitos y escalas.2 Sin embargo, un aspecto poco
abordado es el referente de los desplazamientos
a escala micro, es decir, la movilidad urbana en
determinadas secciones o emplazamientos que
exceden las tradicionales categorías territoriales
de colonia, municipio o zona metropolitana.
Carlos García Vázquez, muy puntualmente
ha realizado una exposición detallada del
maximalismo teórico y su interpretación de la
ciudad desde una topografía de ciento veinticinco
años que se caracteriza por la asociación y
dualidad entre paradigmas intelectuales, cambios
económicos en los procesos y su entendimiento,
con fines de gestión y control urbanístico (2016).
En esta breve digresión documental
del problema de la planeación, me aparto
conscientemente de este maximalismo teórico
tan bien expuesto por García Vázquez y trato de
acercarme mucho más a un concepto acuñado
por el propio autor como “ciudad hojaldre” en
otro momento, desde el cual hay un importante
desplazamiento conceptual de la planificación
al proyecto (2004), por tal motivo, realizo mi
exposición desde una reflexión ensayística aún
sostenida desde el constructivismo. Cuando
Allen &amp; Moore (1978:28) abordaron el problema
de la escala en su ya célebre Dimensiones de la
arquitectura, partieron de un principio básico
para trabajar con este factor: su alusión a un
ejercicio de naturaleza comparativa desde el cual,
el acto de distinguir entre un determinado edificio

o urbanización guía a un objeto singularizado,
es decir, perceptible al tamaño de algo relativo a
otra cosa. La escala en este sentido, se construye
desde un esquema de colaboración simétrica, pero
horizontal en la conexión con el entorno urbano. La
escala como fenómeno espacial es vinculado por
estos autores a la comprensión existencial entre las
formas, los volumenes, el ambiente y las personas.
Asi, la inversión del esquema clásico de
organización geográfica y territorial, consiste
en hacer evidente el procedimiento deductivo
desde el cual la escala viene determinada por
un movimiento de arriba hacia abajo, donde la
región o la ciudad en sí, como objeto aglutinante
o de expansión creciente en áreas, termina
abarcando los elementos que en algún momento
fueron áreas límite o de términos. La tradicional
dialética entre centro y periferia. Sin embargo,
¿qué sucede cuando las áreas ya expandidas
son parte de un conglomerado urbano que en
lugar del crecimiento, se encuentra sometido
a fuerzas de contracción geográfica? Una de
las respuestas más interesantes a este reto, ha
sido planteada en la relación proveniente de las
arquitecturas significadas dentro de una imagen
móvil o como paisajes de movilidad que hacen
suya la transformación constante distinguiendo
la localidad de esa experiencia. Como sostenía el
arquitecto Michel Roy:
“En efecto, de la ciudad histórica a la ciudad
contemporánea, la ciudad revela las señales
de una mutación perpetua, en pequeña escala,
realizada en el tiempo por medio de añadiduras,
extensiones, superposiciones, supresiones,
rupturas o continuidades” (2002:3).
La mirada sociológica de la ciudad consiste,
partiendo de un enfoque comprensivo, en una de
las formas que siempre ha acompañado la refexión
sobre el espacio y la sociedad desde Simmel (2014)
pasando por Alfred Schütz (1979) hasta Bauman
(2011) compartiendo en conjunto, la reflexividad
sobre la cotidianidad y el mundo de la vida. En tal
sentido de prospección del sujeto, es que propongo

2

Entre estos temas vinculados al urbanismo por la vía de la planeación se encuentran para el público mexicano la obra de Gerardo Sánchez
Ruiz (2008) y frente al público latinoamericano, los importantes esfuerzos realizados desde los años setenta del siglo pasado por la Sociedad
interamericana de planificación a través de su Revista interamericana en la cual se abordan desde diferentes perspectivas y propuestas la
vinculación entre planeación y migración. A nivel global una de las más representativas es Cities, poverty and development de Gilbert &amp;
Gugler (1992) la cual nos muestra un amplio panorama del fenómeno migratorio y las ciudades. Una obra de amplia repercusión en el
mundo de habla hispana por su encuadre intraurbano de estas temáticas, ha sido también La cuestión urbana de Castells (1980).

66

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

las siguiente observación de la realidad urbana y la
moviidad en el sentido antes descrito.
1.1. El límite social como elemento
espaciológico
Para nuestro problema, la escala representa un
sistema de codificación que, en base al tamaño
de las cosas, es puesta a relación entre ellas
distinguiendo conjuntos y, por supuesto, el
movimiento de la gente. Esta labor implica como
primera instancia, el reconocimiento de que la
escala urbana en un determinado sector o distrito
metropolitano parte de una forma de espacialidad
condicionada por la relación entre medio
ambiente y actividad social. Simmel hacía una
imprescindible distinción para guiar la asociación
entre límite y espacio desde la observación:
“El límite no es un hecho espacial con efectos
sociológicos, sino un hecho sociológico con
una forma espacial (..) la forma del espacio,
a que llamamos límite, es una función
sociológica” (2014:603).
En este sentido, el límite espacial externo
de nuestro propio perímetro personal (yo –
otros) definido por la interacción entre sujeto y
experiencia, es decir, el espacio como mundo
de experiencia compartida que constituye el
fundamento de la actividad de grupos e individuos
(Lusssault, 2015) es clave para proyectar las
posibilidades de interacción en una localidad.
Empero, esta noción también es reducida a la
expresión coordinada (planificatoria) y no en
virtud de la aprehensión sintética (sentido), cuyo
significado (objetivista) para la interpretación
de la realidad urbana radica en la conversión de
las sociedades urbanas en categorías naturales
(positivismo). Tal expresión se constituye en el hito
fundamental de una de las primeras experiencias
críticas desde la teoría a los procesos de configuración
territorial en la obra de Bernard Lepetit a manera de
interrogación hace más de treinta años:
“¿Cuál puede ser esa norma local, que se
supone que debe constituir el horizonte de

todo proceso de aculturación, cuando una
proporción siempre considerable de individuos
recién llegados viene a agregarse a las
poblaciones ciudadanas? ¿Y cuál es la unidad
de la ciudad? El trabajo, el matrimonio, la
vecindad, las instituciones de sociabilidad
forman otros tantos canales por los que los
inmigrantes se insertan en la ciudad. Pero su
significado es ambivalente: muchos de ellos
aumentan en gran parte las redes migratorias.
Además, en tanto que normas urbanas ¿no
son suceptibles de vehicular y reproducir
comportamientos anteriores a la migración?
¿Cómo entonces suponer un movimiento en
sentido único (teleológico en su tendencia a
asimilar urbanización, urbanidad y progreso)
de difusión de normas sociales?” (Lepetit,
1996:128-129).
A diferencia de un esquema derivado del
desarrollismo inmobiliario, que ha tratado de
establecer una dinámica de contención basada
en la supresión del espacio público a través
de proyectos que acentúan las diferencias y
las exclusiones sociales,3 en menoscabo de la
relación entre ciudad y ciudadanía, es necesario
recuperar la noción de lo público como forma de
interacción y comunidad. Los movimientos de
ocupación territorial además de ser una forma
de expansión detonada por la rentabilidad y la
especulación económica involucran también
la totalidad del fenómeno socio espacial, es
decir, el vínculo entre naturaleza y cultura en
virtud de la política urbana. Una concepción de
lo urbano y sus equipamientos centrada en la
reciprocidad y lo cualitativo:
“Por medio de su ordenación física, el
acceso de todos sus bienes y servicios y la
redistribución social mediante la cualificación
de los equipamientos y espacios públicos
en las áreas habitadas por las poblaciones
con menos recursos, la ciudad determina la
calidad de la ciudadanía” (Borja, 2013:105).
Desde tal perspectiva, resulta notable destacar
la importancia micro lógica del movimiento

3

Le Corbusier es claro en sus intenciones maximalistas frente a la movilidad: “…hay que suprimir el cinturón piojoso de los arrabales,
trasladar estos más lejos y, en su lugar, constituir, poco a poco, una zona de protección libre que, en su día, dará una libertad perfecta de
movimientos y permitirá constituir a bajo precio un capital cuyo valor se duplicará y hasta centuplicará” (2003:69).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

67

�Ramírez Ibarra

espacial, el choque, lucha o encuentro de los
individuos por los lugares, pues una de las
características que ha registrado con mucho
acierto el sociólogo Norbert Elías (1982)
proviene de la distinción entre individuos,
sociedad y estructuras mediadas por regímenes
temporales y espaciales específicos. Las acciones
y percepciones del sujeto forman la recepción
y valoración del objeto urbano y no la mera
disposición física de los equipamientos.
Una de las formas de observar la estructuración
de estos regímenes que llamó la atención de
este sociólogo, fue la referente a los cambios
de conducta en determinados momentos de la
modernidad considerando como variables las
formas de ocupación espacial. Por ejemplo,
para la sociedad cortesana (siglo XVIII en el
absolutismo), un momento histórico abordado por
este autor, la ocupación de espacios se regulaba
de forma a priori, siendo determinada por el
origen social del individuo dentro de un complejo
mundo de normas de etiqueta y decoro. Tal
situación se diferenciaría del mundo industrial
y postindustrial que el mismo Elias comienza
a observar bajo el signo de la comunicación
electrónica y el creciente sentido de aislamiento
individual (2000).
Algunos de los fenómenos emergentes de la
desconexión del vínculo identitario, la relación
alter – ego (yo – otros), creciente en las últimas
décadas, se ven reflejados en la gestión y ocupación
del espacio en las ciudades. La asimetría con la cual
el desarrollo urbano ha fincado su ordenamiento
es notable, observando el contraste entre usos de
suelo, distribución de equipamientos o licencias
de construcción en función de una selectividad
inmobiliaria que recurre a distancias o barreras
físicas con el fin de separar una territorialidad
civilizada, beneficiada por la calidad de los
servicios públicos, de otro territorio urbano,
considerado bárbaro o deficiente, castigado con
servicios de mala calidad en transporte, el agua
o la electricidad.4
A nivel país, por ejemplo, es notable el
contraste entre las ciudades turismo que con una

simple avenida demarcan el territorio óptimo de la
inversión y el desarrollo de otras urbanizaciones
consideradas de riesgo, partiendo de un blindaje
suburbano. Otras formas de segregación urbana
recurren a señales más agresivas, como los miles
de urbanizaciones con bardas perimetrales o
blindajes improvisados que ocupan áreas con
propósitos demarcatorios, bajo la consigna de
la seguridad. Algunas de las consecuencias del
crecimiento de la aplicación de esta pretendida
solución urbana, son los constantes quiebres de
flujos de todo tipo (viales, personales, colectivos)
entre la comunidad privatizada y el resto del entorno
considerado ruido, antípoda e incluso, crimen.
Para el urbanista catalán Jordi Borja (2013),
las pautas actuales de urbanización promueven
muros visibles en fronteras invisibles. Esto
significa que tanto el amurallamiento como la
expansión difusa y fragmentada del desarrollo
urbano metropolitano, son síntomas de una
negación del derecho a la ciudad. Esta negación
se expresa en la gradual desaparición del espacio
público como factor de intercambio social y
cultural, la prolongación del conflicto interurbano
y la opacidad de criterios aplicados respecto a las
instituciones gubernamentales que llevan a una
estigmatización de poblaciones no residentes
o de permanencia transitoria en sectores de
urbanización selectiva.
Por lo tanto, nuevas formas de encarar la
organización del espacio público y la comprensión
de la ciudad como expresión incluyente son
indispensables. La movilidad desde dicha
perspectiva es parte de la recuperación del espacio
público, pues la calidad de esta es capaz de
integrar los derechos de una ciudadanía cada vez
más amplia con una expresión democrática plena.
Traducir el derecho ciudadano al espacio urbano
implica, en primera instancia, el reconocimiento
del espacio público como cultura común para
la mediación entre gobernanza y metrópoli. Es
decir, interrogar este espacio desde una noción
de intercambio. Tal intercambio, desde una
mirada sociológica, acontece en la misma escala
de distinción que el yo-nosotros respecto a la

4

Esto implica que aún en propuestas de proyección urbana de orientación social y progresista como las ciudades jardín promovidas
por Ebenezer Howard, consistentes en colonizar áreas de suelo urbano con población y dimensiones compactas organizadas en círculos
concéntricos con un parque al centro delimitado por redes de equipamientos y un tercio de las áreas verdes, prevalece aún el enfoque
racionalizador monopólico: “La proyectación urbana tenía que ver con la forma por lo que se la consideraba como una extensión natural de
la edificación. Este interés por la fisicidad derivó en determinismo espacial: los arquitectos planificadores estaban convencidos de que un
orden urbano armonioso traería aparejado un orden social ético y cívico” (García Vázquez, 2016:43).

68

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

memoria y la subjetivación, implica la polaridad
entre espacio público y privatización en la medida
en que uno trae a la experiencia de lo interurbano
la noción de comunidad y el otro, la apropiación
interna tanto de la memoria colectiva como la
identidad patrimonial.
El ordenamiento urbano desempeña en
este sentido, el conjunto de reglas, formales y
convencionales a las cuales recurren, según han
observado Duhau &amp; Giglia (2016:99), las personas
en cuanto agentes urbanos, sea de manera tácita
o explícita en el desarrollo de las prácticas que
involucran usos y formas de apropiación de bienes
y espacios públicos. Por tal motivo, el derecho a
la ciudad involucra el reconocimiento de que las
dinámicas de ciudad, organización y ciudadanía
se concretan en lo colectivo como expresión de
accesibilidad, integración, reivindicación de la
memoria e igualdad jurídico – política.
1.1.1. Sociología de la movilidad urbana
Desde hace más de tres décadas la movilidad
constituye un paradigma en materia de gestión
urbana dado que amplifica con notable eficacia la
observación de la relación entre comunicación,
transporte y tecnología. Esta situación, sin embargo,
no ha sido extensiva para América Latina, donde
el fenómeno se supedita aún en los proyectos de
gestión pública a sólo dos de sus manifestaciones
más visibles, la migración y el transporte (Ramírez
Velazquez, 2013).
Ambos fenómenos de gran escala, si bien han
representado importantes avances en el tema, dejan
en segundo plano su vinculación con la escala
doméstica, es decir, aquello que denominamos
movilidad cotidiana y que puede entenderse como
el desplazamiento o interacción entre un área de
residencia y diversos espacios sean de naturaleza
pública o privada, sujetos al factor temporal para su
ejecución. Al referirnos a esto, partimos del hecho
de que todos, en cuanto habitantes de la ciudad, al
utilizar, transitar o permanecer en y por el conjunto
de espacios y artefactos que dan forma a la ciudad
como banquetas, áreas recreativas, vialidades,
infraestructura urbana, siendo susceptibles de

reglas y normas que nos indican, tanto su uso
como las expectativas de comportamiento y las
sanciones, obligaciones o gratificaciones obtenidas
(Duhau &amp; Gilgia, 2016).
Muchos problemas de conexión urbana derivan
de la profunda ambigüedad entre las interacciones
de los individuos y las concentraciones difusas del
territorio. Si bien la planeación en la distribución
de ingresos y recursos colocan al sujeto urbano
en un papel central y, por lo tanto, en la necesidad
de considerar a la movilidad como un factor tan
importante en su desarrollo vital como la salud o la
educación. Pocas estrategias y políticas de gestión
atienden el proceso territoriante5 considerando
los datos particulares que repercuten en el acceso
a bienes y servicios públicos.
Al respecto, quiero destacar la importante
experiencia defendida como debate en torno
al concepto de centralidad urbana propuesta
por Columb &amp; Delgadillo (2017) donde un
cuerpo importante de investigadores enfatizan la
importancia de abordar diferentes asociaciones a
las que se intenta reducir como centralidad y centro
solo en consideración de variables geográficas y
funcionales, por variables de corte simbólico,
histórico y social, situación que concluye con la
pregunta formulada al final del debate por Angela
Giglia en respuesta al urbanista Víctor Delgadillo,
quién aun expresando el punto de vista racional
funcionalista de la planeación moderna, ante el
reto de pensar el concepto de centralidad frente a
nuevos actores interurbanos como corredores de
servicios y centros comerciales, sustituye el papel
del símbolo por una función erosionada que a su
juicio es simplemente la sustitución del sujeto de
una cultura productiva a la de consumo, hecho
que motiva también la presente reflexión. Cito la
interesante respuesta de Giglia:
“¿No serán esos corredores urbanos una
manifestación de la lógica urbana insular o
de los micrordenes urbanos? En el sentido
de que cada vez que estamos más frente a
una forma de producción de lo urbano que
no se preocupa por lo que hay más allá de
una cuadra, simplemente se preocupa por

5

“Los territoriantes son, por supuesto, habitantes o residentes de un lugar, pero no sólo eso. Al mismo tiempo, son usuarios de otros
lugares y visitantes aún de otros. En otras palabras, son habitantes a tiempo parcial, que utilizan el territorio de distinta forma en función
del momento del día o del día de la semana y que, gracias a las mejoras en los transportes y las telecomunicaciones, pueden desarrollar
diferentes actividades en puntos diferentes del territorio de una forma cotidiana (Muñoz, 2010:26).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

69

�Ramírez Ibarra

garantizar ciertas condiciones de existencia
y de cierto orden en enclaves cada vez más
limitados” (2017:131).
Tal es el papel del límite de lo urbano, partiendo
de la percepción y valoración en términos de
sujeto y por tanto de una deuda respecto a pensar
sociológicamente el espacio urbano en términos
fenomenológicos. Por lo cual, son muchos los
factores que han impedido concretar una estrategia
de movilidad urbana basada en la inducción, es
decir, obteniendo primero información específica
o local de un fenómeno, para luego, conjuntar
esas secuencias de datos, sean cuantitativas o
cualitativas, pero que serán traducidas a estrategias
de intervención o construcción en la realidad
del contacto entre el individuo, la sociedad y
la ciudad. Todo proceso de ordenamiento del
territorio urbano se encuentra sujeto a este proceso
de construcción ya que involucra los esfuerzos de
representar tanto la identidad y valoración de un
espacio determinado, como las características de
usos y actividades de la población involucrada.
En Inglaterra la United Kingdom Statistics
Authority elabora estadísticas con fines de
vinculación a mercados locales de trabajo.
En Francia, también existe una importante
tradición de compilación estadística desde 1983
y en Estados Unidos el trabajo de la Standard
Metropolitan Statistical Areas, da cuenta de
una tradición académica entre información
estadística, trabajo, movilidad cotidiana y
demarcaciones territoriales. A diferencia de estos
países, el desarrollo estadístico sobre movilidad
espacial en referencia al mercado de trabajo es
bastante reciente en México y se plantea a partir
de la recopilación de organismos públicos como
INEGI o la CONAPO (Susino &amp; Martínez, 2010).
El problema de estas bases informativas,
de inestimable valor e indudable servicio
académico es precisamente que, por su tendencia
macrológica, apuntan al entendimiento de las
variables demográficas y económicas en una
estructura cerrada. Para entender la movilidad, si
bien es indispensable la contribución estadística,

es necesario comprender que estamos ante un
fenómeno cultural y por lo tanto, las variables
económicas tienen una traducción en términos
de apropiación territoriante. El fenómeno de la
movilidad involucra interacciones en diferentes
niveles que propician el contacto entre espacialidad,
infraestructuras diversas, cuerpos e individuos, los
micrordenes a los cuales hacia referencia Giglia.
En esta perspectiva, resulta interesante la
pertinencia del concepto de movilidad que
utiliza Mosquera al entenderla “como elemento
estructurante de los modos de vida urbanos, que
se recodifica constantemente, como por ejemplo
al salir de la casa al lugar de trabajo, para ir
de compras, a estudiar, o llevar a los niños al
colegio” (2014:106). La movilidad involucra una
escala doméstica que influye en la apropiación
y valoración de prácticas y hábitos de conducta.
Nos permite superar la idea de una urbanización
demarcatoria y selectiva basada en una mera
ocupación por asignación de estatus e ingresos
para tender un puente capaz de conectar tanto la
necesidad del impulso económico que requiere por
ejemplo, avenidas bien pavimentadas, transporte
de buena calidad, dispositivos tecnológicos de
soporte como el traslado eficiente de las personas
y su capacidad de ofrecer servicios de calidad
en virtud de un adecuado entorno psíquico,
ambiental y laboral.
Este aspecto microsocial,6 es el que procedo
a definir como objeto del presente texto, dado
que todo desplazamiento asociado a espacios
urbanos, arquitectónicos, personas y actividades,
revela dos fuertes elementos de la vida
humana: brindar extensiones de las funciones
corporales (exteriorización) y desarrollar
proyecciones mentales de la experiencia
existencial (internalizaciones).
En tal sentido, es que hoy en día la movilidad
es un proceso que involucra todos aquellos
desplazamientos cuya función es la conectividad
entre espacios vitales y personales. A su vez, este
proceso es capaz de detonar o activar conductas
específicas que repercutiran en el futuro en la
valoración, tanto de las maneras en que los

6

Esta noción micrológica del hecho social ha sido defendida por Erving Goffman desde el punto de vista de la actuación del sujeto en
una territorialidad física específica: “En este estudio concebimos el &lt;sí mismo&gt; representado como un tipo de imagen, por lo general
estimable, que el individuo intenta efectivamente que le atribuyan cuando está en escena y actúa conforme a su personaje. Si bien, esta
imagen es considerada en lo que respecta al individuo, de modo que se le atribuye un &lt;sí mismo&gt;, este último no deriva inherentemente
de su poseedor sino de todo el escenario de su actividad, generado por ese atributo de los sucesos locales que los vuelve interpretables por
los testigos” (2012:282).

70

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

individuos establecen sus referencias de acción
y coacción frente a la propiedad pública o las
autoridades, así como su manera de percibir a
otros, con los cuales se comparte espacios y por
ende, distintas formas de hacer comunidad.
1.1.2. Movilidad: enfoques y paradigmas
La movilidad es un paradigma para entender
el movimiento hacia, desde y dentro de las
ciudades. Su desarrollo se presenta como un flujo
de acontecimientos que tienen como objetivo el
traslado de los individuos hacia puntos de interés
por determinar según sean sus necesidades
o actividades. Su escala de operación puede
dirigirse a grandes movimientos de población
como el desplazamiento campo – ciudad del siglo
XIX-XX que tanto atrajo a los estudios urbanos
y demográficos, centrandose en la observación
de los desplazamientos internos de la ciudad
producto de la valoración inmobiliaria o bien,
tendiendo a la caracterización de aquellos factores
que impactan la calidad en la conectividad de los
servicios públicos y las personas.
Existen diferentes enfoques para abordarla,
ya que durante cincuenta años ha sido un
paradigma que involucra al factor espacial con
posibilidades muy amplias de intervención. Sin
embargo, lo que en otras épocas representaba un
problema, debido a la interpretación positivista
y el deductivismo que subrayaban esquemas
demarcatorios bastante ajustados a prerrogativas
científicas individualizadas, por ejemplo, el
transporte como fenómeno puramente objetual
(infraestructura) asociado a la ingeniería vial o la
consideración de los problemas de accesibilidad
en diferentes sectores socioeconómicos tratados
como compartimentos estancos de acción local
(sociólogos, trabajadores sociales); en la actualidad
exige una renovación ya que estas perspectivas, han
resultado insuficientes para comprender la vasta
complejidad tanto de la conducta espacial como su
intrínseco factor de movimiento.
Tal emergencia de un nuevo sentido fue visible
ya en el informe de la Comisión Mundial sobre el
medio ambiente y desenvolvimiento (1992) donde
se hizo extensiva a todo desplazamiento entre
personas, bienes o servicios, e incluso autores
como Pontes (2010), colocan ya el problema en
la conexión y accesibilidad de oportunidades para
la realización del individuo. En una importante
revisión teórica de las políticas públicas de la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

movilidad, Velez &amp; Ferrer (2017) abordan una
evolución que podemos dividir en tres frentes
de las nociones de este concepto y su aplicación,
una desde los enfoques de infraestructura,
oferta y gestión de la demanda, en los cuales
la infraestructura de transporte y sus usos aún
siguen desempeñando el rol protagónico de las
estrategias; por el otro, una correlación entre
las políticas de ordenamiento del territorio
urbano y la tendencia urbana sustentable que
dan lugar a una nueva vía desde el enfoque
Smart Mobility (Movilidad Inteligente) que
se caracteriza por el factor tecnológico y la
conectividad de servicios en línea.
En esta perspectiva, el derecho a la movilidad
defendido por Ascher (2005) como un complemento
correlativo de la célebre afirmación del derecho a
la ciudad de Lefebvre (1978), resulta relevante si
entendemos que la evolución de las políticas de
movilidad se orienta en función de la interacción
entre ámbitos de vida, economía y política. Más
que un esquema de desarrollo lineal, la política
pública móvil se sustenta en la comprensión
del sistema urbano como entidad dinámica en
constante cambio y mutación, sujeta tanto a la
complementariedad de sistemas de objetos como
de personas e individualidades.
Si bien la movilidad se encuentra circunscrita
a procesos económicos de largo alcance
(globalización), es necesario entender que hay
variaciones en la forma en que sus lógicas son
impuestas en la realidad concreta de las ciudades y
estas variaciones justifican el entendimiento local
del contacto que se encuentra supeditado tanto a
contextos como a vinculaciones con las prácticas
cotidianas específicas (Duhau &amp; Giglia, 2016).
Figura 1. Movilidad en sistema relacional

Fuente: Elaboración propia

71

�Ramírez Ibarra

La experiencia urbana de la movilidad se
encuentra inserta tanto en el desarrollo geográfico
como en la organización del espacio. Las
transacciones económicas a escalas cada vez mayores,
las condiciones de empleo, los flujos migratorios,
la diversidad cultural, crecientes en el siglo XXI,
en cierta forma, proporcionan los ejes en que se
produce el fenómeno: los desequilibrios entre los
recursos y la población; así como las interferencias
y transferencias de acciones colectivas que se
traducen en la ocupación, tránsito o cruzamiento
del espacio público. Si la movilidad tiene un origen
individual, su desarrollo apela siempre a una
necesidad colectiva implícita en la converegencia
de escenarios que en ocasiones pueden ser
contradictorios, excluyentes o hasta fragmentarios.
La movilidad es un agente dinámico cuya
actividad impulsa la calidad del intercambio con
el entorno. De ahí que como observara Clément
(2018) el juego político del mercado, ejerce una
presión desde el territorio antropizado, la cual en
caso de ser continua, se traduce en una pérdida de
diversidad. Dicha tentación de traducir el espacio
a una producción fragmentaria o excluyente ha
tenido serias implicaciones que son necesarias para
enfatizar un punto de vista sobre la micrópolis,
partiendo de la relación entre sociedad y espacio
público. Como ha ilustrado Muñoz:
“Así, los mercados de trabajo y de vivienda,
los lugares donde se vive y se trabaja, no se
pueden entender ya circunscritos unicamente
a los limites administrativos de cada ciudad
de manera aislada, sino en términos de
auténticas ciudades metropolitanas que
integran espacios urbanos y los territorios
entre ellos. En definitiva, un escenario de
movilidad intensiva y uso extensivo del
territorio…” (2010:22).
Aquí es precisamente donde requiere atención
el problema entre lo público y lo privado que tanto
aqueja al nuevo urbanismo como al fenómeno de la
movilidad. Cuando establecemos la necesidad de
entender a la micropolis como un fenómeno local
y específico, no partimos de la idea de replicar
mediante objetos determinados una especie de
sección o fragmento de la ciudad que cuente
con su propio equipamiento e infraestructura a
nivel individual y por tanto, capaz de resolver
un problema a una escala particular mediante
una dinámica de inclusión/exclusión tal como se
72

hace en múltiples desarrollos inmobiliarios. Esta
visión fragmentaria y separatista del urbanismo y
su movilidad es descrita muy acertadamente por
Manuel Herce:
“La consecuencia ha sido una expansión
permanente de la plusvalía urbana sobre el
territorio periférico de la ciudad, siguiendo
un modelo que produce profundas diferencias
espaciales en el acceso a los servicios, bien
por diferentes gradientes en su penetración
al espacio, bien por precisar de una
financiación-gestión por el sector privado que
se traduce en diferencias del nivel del servicio
recibido según la capacidad económica de los
usuarios. Es un modelo que siempre culmina
en que los ciudadanos de las periferias están
obligados a pagar por servicios que son
gratuitos o más baratos para los ciudadanos
de los centros urbanos, incrementándose así,
frecuentemente, las diferencias en su renta
percibida” (2009:17).
La forma hegemónica de trazar la micropolis
mediante un esquema outlaw, se convierte tarde
o temprano en un reproductor de asimetría que
termina siendo lo opuesto a la movilidad urbana.
Por tal razón, la movilidad que proponemos se
caracteriza por la crítica a las actuales dinámicas
de urbanización, así como la defensa y valoración
del espacio público, la promoción de espacios
abiertos o cerrados polivalentes, capaces de
sustentar usos diversos, el aprovechamiento de
espacios vacantes con la finalidad de facilitar
la transición entre el uso público y privado,
sosteniendo que el derecho a la movilidad
significa acompañar a nuestro entorno de un
derecho al acceso universal a la ciudad.
1.2. Movilidad 3.0 y prerrogativas de gestión
urbana
Las últimas dos décadas se han caracterizado
por la intensa participación de los gobiernos
de muchos países en iniciativas que buscan
facilitar la movilidad económica a partir del
flujo abierto de capitales y mercancías. En
esta transición, interactúan tanto el mercado
libre como nuevas tecnologías de información
y comunicación, lo que detona e incentiva
también movimientos de población y flujos
migratorios en distintas direcciones.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

Ninguna institución pública o privada puede
darse el lujo de ignorar el fenómeno de la
movilidad. Aquellas organizaciones y gobiernos
basados en el control absoluto de procesos
migratorios y férreos controles territoriales
terminan inmersos en una paradoja emergente
de las necesidades de adaptación del sistema
productivo (mano de obra trabajadora) o incluso,
reproductivo (bajas tasas de natalidad).
Dicha paradoja involucra como ejes la seguridad
pública nacional, un remanente de la idea de soberanía
territorial en el ejercicio gobernativo (Brown,
2015), pero al mismo tiempo implica tolerancia
y selectividad en los distintos desplazamientos y
formas de convergencia entre los inidividuos y la
ocupación espacial dada la necesidad de satisfacer
cada aspecto elemental de la vida en su condición
económica, política y existencial. Así que la
fórmula del cierre o amurallamiento fronterizo
pertenece más a una expresión imaginaria del
territorio que a las necesidades reales de los
intercambios de las poblaciones. Como acontece
en los territorios nacionales, las ciudades exceden
y con mucho, cualquier prerrogativa esquemática
de segregación (gentrificaciones, blindajes,
murallas, cinturones); en sus múltiples vínculos
poblaciones trabajadoras, transporte público
y redes de conexión eficientes, se vueven una
prioridad para las estrategias urbanas.
La movilidad vista como Smart Mobility es
una propuesta sintética de todas las perspectivas
anteriores concentradas en factores específicos:
oferta de infraestructura, gestión de la demanda,
ordenamiento territorial y sustentabilidad, pero
agrega como factor indispensable el reconocimiento
del derecho público a beneficiarse de la tecnología
en su vínculo con los derechos humanos, sea a través
de la forma de ciudad o cualquier otro dispositivo
tecnológico involucrado en su contacto con el
medio ambiente y la cultura.
Por tal motivo, la propuesta de movilidad 3.0
de Vélez y Ferrer (2017) apunta a la construcción
de un modelo cuya base son tres ejes de acción
integral para las políticas públicas: seguridad
vial, gestión del tráfico y medio ambiente. En este
modelo,se apunta particularmente a la relación
entre los desplazamientos al interior del espacio
urbano considerando la estructura de la red de
transporte, su impacto en el medio ambiente a
través, tanto de la tecnología asociada al uso de
vehículos como los procesos de gestión social
que coadyuven al éxito de la movilización.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Figura 2. Vectores de la movilidad 3.0

Fuente: Elaboración propia basada en Vélez y Ferrer, 2017

Esta postura sobre la movilidad se constituye
en una propuesta de gestión pública organizada
para las ciudades latinoamericanas, en vista de
los altos niveles de congestionamiento vehicular,
contaminación e inseguridad vial que históricamente
aquejan a la inmensa mayoría de nuestras ciudades.
El Observatorio de Movilidad Urbana (OMU) de
la CAF, consigna por ejemplo que en América
Latina la flota de automóviles se amplió de 25
millones de unidades a 35 millones entre 2007
y 2014, lo que representó un aumento del 40%
en apenas siete años al tiempo que el crecimiento
de la población en el mismo período fue de
alrededor de un 10% (BAL, 2017:121). Acorde a
estos ritmos de crecimiento tanto vehicular como
demográfico, las personas invierten en promedio
para desplazarse cuarenta minutos, mientras en
megaciudades como Sao Paulo, Cdmx o Lima
esto representa más de una hora. Por tal motivo,
el transporte representa un gasto mensual que
fluctúa entre el 6 y el 19% de los ingresos de los
hogares latinoamericanos (BAL,2017).
En lo que respecta a México, el crecimiento
de las zonas urbanas en los últimos treinta años
ha generado 59 zonas metropolitanas en ciudades
de más de 500,000 habitantes, lo que indica
una concentración de población del 47.5% en
estos espacios y si, esta cifra se distribuye en
localidades de 2,375 habitantes por todo el páis,
la concentración urbana se eleva hasta en un 77%
de los mexicanos (Baranda Sepúlveda, 2014).
Disponer de elementos, redes y procesos de
movilidad adecuados a los ritmos de crecimiento
73

�Ramírez Ibarra

demográfico y territorial es mas que nunca una
necesidad. Por este motivo, la movilidad mexicana
se consigna en la Ley General de Asentamientos
Humanos, Ordenamiento territorial y Desarrollo
urbano, a través de su artículo tercero, fracción XXV:
“Movilidad: capacidad, facilidad y eficiencia de
tránsito o desplazamiento de las personas y bienes
en el territorio, priorizando la accesibilidad
universal, así como la sustentabilidad de la
misma…
(LGAHODU, 2016)”.
Desde 2013, la coordinación de las estrategias
en materia de desarrollo urbano establecidas en
los planes nacionales (2013-2018), se concentran
en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial
y Urbano (SEDATU). Esto significa que por
primera vez la movilidad urbana y sustentable
desempeña un papel reconocido como meta en la
planeación de las políticas del gobierno mexicano.
El resultado de esta nueva organización es que
ahora se cuenta con planes de desarrollo tanto
federales como estatales y locales que tienen
cada vez más una preocupación genuina por
realizar una planeación conjunta y coordinada
de las relaciones entre usos de suelo, transporte,
distribución territorial y accesibilidad para la
población. A su vez, esto se acompaña de un
uso preciso de los conceptos como sucede con
los términos jerarquía de movilidad o usuarios
vulnerables. En este sentido, se cumple con el
planteamiento de Herce (2009:52) que consiste
en unir el modelo y la gestión distinguiendo
objetivos con acciones precisas, empero, también
hay un riesgo latente que el mismo autor ha
observado y que consiste en la reducción de la
planeación de la movilidad al tema del transporte,
al contar este último tema con una mayor cantidad
de estudios validados técnica y científicamente, lo
que predispone a los gobiernos a tomar medidas
sobre el fenómeno del transporte antes de saber
como está organizada la ciudad y cuanto afecta la
expresión espacial de la movilidad y por ende, el
comportamiento de las personas.
Esto apunta a la crítica muy puntual que hacen
Vélez &amp; Ferrer (2017:183), al mencionar que a
pesar del esfuerzo gobernativo actual por dotar
a la movilidad urbana de un estatuto legal, en su
ejecución, los planes y programas de movilidad
mexicana siguen teniendo como prioridad a los
usuarios de transportes motorizados, es decir,
74

imperan las acciones centradas en la construcción
o adaptación de obras viales: viaductos, pasos
deprimidos o a desnivel, segundos pisos, anillos
periféricos, etc. Por ello, comenzamos esta
participación subrayando las deficiencias del
deductivismo en la comprensión de la ciudad y
como ese entendimiento reductivo del traslado,
repercute en un enfoque centrado en la acumulación
de infraestructuras, pero no en la eficiencia y
calidad del equipamiento para el servicio a las
personas y al colectivo.
1.3. La gestión micrológica y el sitio, una
propuesta de observación
Una imagen del sitio a escala micrológica parte
del acercamiento territorial a través del límite
urbano en términos de movilidad. A diferencia
de los criterios de geolocalización que buscan de
inmediato la visualización del predio con fines
constructivos, venta o remodelación, esta forma
de gestión se centra en el paso de una forma
especial de arquitectura: instalaciones y edificios
que por su escala remiten a formas de conexión
urbana intensa. Es decir, constituida por un área
vinculada a un volumen creciente de servicios,
flujos o población como plazas o centros
comerciales, escuelas, campus universitarios,
desarrollos inmobiliarios, etc.
A diferencia de la proyección interventiva,
de naturaleza deductiva, se apuesta por una
construcción inductiva del lugar, lo que significa
observar el predio, el área y su organización
desde una lógica particular de interés. Antes del
plano, el sujeto habitante en el lugar es el primer
agente indicador de la imagen o paisaje urbano.
Constituye la frontera inicial en la asignación
topológica. La producción de imágenes y secuencias
tendrán por objeto convertirse en un objeto narrable.
Existen múltiples propuestas de intervención en
sitios, determinadas por la proyección morfológica,
como las expresadas por Kevin Lynch en su ya
célebre Imagen de la ciudad (2008) o la Tipología
de la edificación de Caniggia y Mafei (1984)
que involucran el sitio como una estructura de
componentes entre espacios materiales y referencias
abstractas: límites, barrios, nodos, hitos. Todas bien
fundadas y analíticas respecto al sitio.
La principal diferencia entre la propuesta
micrológica respecto a la morfológica, radica en
el interés por focalizar el espacio urbano como
un proceso en agenciamiento móvil, es decir, la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

morfología aún describe tomando como punto
de partida la proyección abstracta, de ahí que el
estudio de Lynch por ejemplo, si bien trata de
entender la relación entre estructura, identidad y
significación, la imagen resultante es un producto
meramente individual, psicológico. La proyección
micrológica comienza en la comunicación y por
ello, como indica Alicia Lindón una importante
defensora académica de la faceta del órden micro
en la experiencia territoriante:
“De esta forma, no es suficiente con reconocer
que cada sujeto construye su identidad dentro
de su mundo social incorporado en su sí
mismo, en cierto contexto histórico, desde
ciertas posiciones sociales, frente a unas
otredades. Además de todo ello, las personas
necesariamente somos seres territorializados
que construimos nuestra identidad en un lugar
o en varios lugares, o mejor aún entre todos
estos lugares al mismo tiempo” (2014:57).
El sujeto es un habitante y como dice Lindón,
el acto de habitar se presenta en flujos de instantes,
vida cotidiana, estar en distintos lugares, sea
corta o larga la estancia. El mapa, finalmente
no es el habitar sino una técnica para insertarse
en los flujos o en otras palabras, el mapa no es
el territorio. De ahí que la vivencia del habitar
sea directamente contraria a eso que el teórico
finlandés Juhani Pallasmaa (2014) llama con
mucha razón ocularcentrismo, la tendencia a
reducir la perspectiva de un determinado espacio o
lugar a la mirada, la obervación analítica mediante
la imagen. Tal posición imagológica, privilegiaría
por completo la percepción del entorno como
un mero receptáculo contenedor y expositor de
piezas, partes o fragmentos observados desde un
horizonte estático.
1.3.1. El espacio urbano como paisaje móvil
El problema del espacio urbano como una
configuración de movilidades nos remite a

la construcción de otro factor, la integración
de secuencias cuyo desarrollo siempre se
encuentra en función de una hermenéutica
doble como decía Anthony Giddens (2012).7
Dentro de un limitado aspecto selectivo
que todo observador tiene para focalizar el
entorno, existen múltiples accesos y contactos
los cuales son movilidades territoriantes que
en todo momento, pueden ser percibidas como
un horizonte en movimiento, el cual a su vez
tiene una gran dosis de intencionalidad.
El espacio público micrológico es un fragmento
del territorio urbano, si, pero altamente complejo
y regido por fuerzas aleatorias o deliberadas en su
construcción y actuación. Por eso, retomando a
Giddens (2012:13), la acción es un “flujo continuo
de experiencia vivída” que será sujeta a partes o
sectores dependientes de un proceso reflexivo, sea
producto de la consideración de un actor social o
resultado de la atención de otros. No puede exitir
una determinación universal de la acción en el
espacio público, debido a que culturas particulares
con tradiciones y conocimientos previamente
constituidos coexisten y se desenvuelven con
necesidades creativas y motivaciones propias.
Además de la escala de observación con la cual
panoramas, vistas o mapas dan cuenta de una
imagología, el paisaje urbano tiene una escala
temporal auspiciada por su necesidad intrínseca
de movimiento. Todo paisaje urbano denota una
apelación intrínseca de movilidad.
Siendo claros no existe ciudad sin
desplazamientos, la movilidad es un agente
intrínseco tanto de la acción social como de la
ocupación espacial. Toda ocupación del espacio
puede volverse de pasiva en activa, debido a que
la movilidad es latente. Los cruces, cambios,
andares, recurrencias, ocurrencias o concurrencias
vertebran la existencia de seres córporeos en
actividades múltiples. Pero, las formas de relación
entre sociedad y naturaleza se encuentran inmersas
en procesos mediados por la tecnología, el trabajo
y las relaciones de poder (Boehm, 2005).
La ciudad, como un proceso tecnológico y

7

“La diferencia entre el mundo social y natural consiste en que este último no se constituye a sí mismo como provisto de sentido:
los sentidos que posee son producidos por seres humanos en el curso de su vida práctica, y como consecuencia de sus esfuerzos por
entenderlo o explicarlo para sí mismos. Por un lado, la vida social —de la cual estos esfuerzos son una parte— es producida por sus actores
componentes precisamente en función de su activa constitución y reconstitución de marcos de sentido, por medio de los cuales organizan
su experiencia. Entonces, los esquemas conceptuales de las ciencias sociales expresan una hermenéutica doble, que supone penetrar y
aprehender los marcos de sentido que intervienen en la producción de la vida social por los actores legos, y reconstruirlos en los nuevos
marcos de sentido que intervienen en esquemas técnicos conceptuales” (Giddens, 2012:108-107)

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

75

�Ramírez Ibarra

cultural es una agente de modificación natural,
empero, obtendrá en función de su escala
interventiva, una respuesta, la cual refleja un papel
activo del entorno. No es la acción directiva y
lineal de un agente sobre otro (activo-pasivo) como
se plantea el impulso planificador gobernativo, la
transformación presenta determinadas condiciones
a todos los grupos interactuantes en la relación
del sistema urbano y sus circunstancias. Así como
indica Boehm en su análisis del vínculo entre la
representación geográfica, el espacio material
(artificio) y sus habitantes:
“El desciframiento de los signos escritos por
los diversos grupos subculturales en distintos
tiempos y con diferentes caligrafías conduce
a la internalización de los significados de los
lenguajes que, entonces, revelan las diferencias
socioculturales y las expresiones geográficas
de inclusión y exclusión” (Boehm, 2001:59).
Dicha investigadora, propone en su estudio
precisamente la apertura que tratamos de validar
en este ensayo, la necesidad de superar la visión
estática del paisaje, retomando las ideas de Jackson
(1984)8 conducentes a subrayar que la operación
paisajística se reproduce entre interacciones que
abarcan lo efímero, la movilidad, lo vernacular y
por otro, las formas jurídicas, la autoridad y el
orden gobernativo, lo político. Un paisaje urbano
y móvil cada vez más vinculado a las relaciones
entre los órdenes temporales y espaciales que
hacen necesaria una participación y confrontación
constante dentro de una dinámica de observaciónintegración y reconstrucción.
Por ejemplo, antes de lanzarse a la aventura de
construir decididamente una arteria metropolitana a
través de pasos a desnivel o deprimidos, es más que
necesaria la observación haciendo evidentes todos
los elementos intervinientes en el paisaje urbano a
través de sus usos, así la mítica obligación funcional
por parte del experto en diseño racionalista, se ve
constrastada por lo que realmente expresa el
actuar vivencial específico de los usuarios. Tal
punto de vista micrológico de la expresión del
paisaje urbano puede encontrarse ya en proyectos
como el emprendido por el ex alcalde neoyorquino

Michael Bloomberg que en una arriesgada
apuesta por la transformación de la movilidad de
esa metrópoli, legó en la comisión a la urbanista
Janette Sadik-Khan un nuevo rostro citadino
donde la calle y la movilidad en bicicletas con
650 kilómetros de carriles serían indispensables
en la inversión del proceso de gestión social,
donde la ciudad se manifiesta de los usuarios a
los expertos. Esta serie de experiencias quedan
consignadas en la publicación de Street Fight
(2017) obra que expone precisamente la disputa
por las calles y las fuerzas que se encuentran
inmersas entre la inacción y el cambio.
Los órdenes en conjunto acontecen en una
ciudad donde las intenciones del observador, nunca
exceden los límites de lo que puede observar, una
forma realista de encarar el crecimiento de la
forma urbana y las realidades emergentes (micro
órdenes), pues estamos tan alejados ya de la esfera
minimalista del diseño del racionalismo moderno
y sus formas de adoración morfológica que
permitieron el culto absoluto del límite urbano a
través del auto —o ahora las murallas de viviendas
en clara alusión a un bucolismo nostálgico del
aislamiento en la expansión (macrológica)—, que
frecuentemente se olvida que en la proyección
futura de nuestro entorno, la densidad es destino
como dice Sadik-Khan (2017:23) y el territorio
urbano es sujeto de una lucha en la cual coexisten
dos impulsos. En uno, los gobiernos y su
patrimonialización de la política resguardada en la
construcción de enormes obras de infraestructura,
en la cual ellos saben, mediante la justificación
de una tecnocracia financiera, camuflada bajo
sus colores partidistas, lo que es mejor para
todos. En esta figura hegemónica coexiste
también el racionalismo de Le Corbusier por
ejemplo, cuando hablaba frecuentemente de la
administración gobernativa como una maquinaria
de orden y disciplina urbana para unos habitantes
desadaptados e incapaces de seguir órdenes
(2003:10); ya que para muchas de sus obras de
vivienda social el célebre arquitecto hacía firmar
contratos obligando al comprador a procesos
de vigilancia periódica sobre las instalaciones a
fin de comprobar que no se desviara nada de la
proyección de su programa.

8

Señalaba enfáticamente Boehm, parafraseando el texto de Jackson aludiendo al racionalismo y su calificación de la observación
paisajística como expresionismo contemplativo del entorno para “…desechar el abordaje estrictamente estético y fenomenológico —el
paisaje como un fenómeno aislado desnudado de orígenes y funciones, desvinculado de la existencia—“. (1984:147).

76

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

En el otro impulso, sin embargo, se viven las
comunidades en el punto de contacto pleno, a través
de la política de la calle y en su interacción con lo
doméstico, resintiendo el peso de las decisiones en
sus economías locales y personales, es decir, en la
vertiente micrológica de la urbanidad. Contexto
de acontecimientos y necesidades enfocadas en lo
que realmente son los factores de uso e intensidad
de los equipamientos. Por tal motivo, en esta
breve reflexión concluimos e incidimos en el
entendimiento sociológico de la movilidad como
espacio público constutuido por lugares y flujos
(Velazquez, 2015) donde prima una pluralidad
y convergencia centrada en la interacción y el
desplazamiento. Quedando abierta la posibilidad
de ver con una lente micrológica el desarrollo de
la ciudad y sus habitantes mediante el espacio. C
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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del
espacio público. El centro de Ciudad Juárez como escenario
simbólico de análisis
The revindication of the historical urban landscape through public space. The
downtown of Ciudad Juárez as a symbolic scenario of analysis
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

Raúl Holguín Ávila1

Resumen

Abstract

El interés del presente artículo es abordar la
reivindicación del paisaje urbano histórico a través
del espacio público y su relación con las prácticas
y los imaginarios con la intención de establecer la
importancia de incluir estos elementos al cuestionarse
sobre las formas mediante las cuales se interviene,
percibe y preserva el paisaje urbano histórico.
Para ello, se han desarrollado 32 entrevistas
en profundidad en dos tipologías de actores
distintas relacionados con el centro de Ciudad
Juárez, las cuales mediante análisis de discurso,
han permitido enfatizar en los aspectos tangibles
e intangibles que dotan de significado el centro
histórico puntualizando en el espacio público, las
prácticas sociales y los imaginarios urbanos.
Entre los principales hallazgos, se destacada
que la implementación de espacios públicos en
la zona centro de la ciudad que en relación con la
asignación de significados a determinados edificios
patrimoniales, permite ampliar las dinámicas de
interacción en dicho espacio, lo que resulta en la
generación de lugares y prácticas que se orientan a
la vinculación con el carácter patrimonial asignando
valores positivos a las formas de percibir el centro y
por lo tanto del paisaje urbano histórico.

The interest of this article is to address the
revindication of the historic urban landscape
through public space and its relationship with
practices and imaginary with the intention of
establishing the importance of including these
elements when questioning the ways in which it is
intervened, perceived and preserves the historical
urban landscape.
To this end, 32 in-depth interviews have been
carried out in two types of different actors related
to the downtown of Ciudad Juárez, which, through
discourse analysis, have allowed emphasizing
the tangible and intangible aspects that endow
the historical center with meaning in the public
space, social practices and urban imaginary.
Among the main findings, it stands out that the
implementation of public spaces in the downtown
area of the city that in relation to the assignment
of meanings to certain heritage buildings, allows
to expand the dynamics of interaction in said
space, resulting in the generation of places and
practices that are oriented to the link with the
patrimonial character assigning positive values to
the ways of perceiving the center and therefore
the historic urban landscape.

Palabras Clave:

Keywords:

Centro histórico; espacio público; imaginarios
urbanos; paisaje urbano

Historic downtown, public space, urban
imaginaries, urban landscape

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Instituto de Arquitectura Diseño y Arte de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez; Doctor en
Planeación Urbana por la Universidad Autónoma de Baja California; e-mail: raul.holguin@uacj.mx

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

79

�Holguín Ávila

ANTECEDENTES
En este artículo, se exponen una serie de
elementos teórico-metodológicos que tienen
como principal objetivo analizar los elementos
y dinámicas que favorecen a la reivindicación
del paisaje urbano histórico a través del espacio
público, los imaginarios urbanos y las prácticas.
Para ello, se tomó como escenario de análisis
El Centro Histórico de Ciudad Juárez, ubicado
en el Estado de Chihuahua, México; dicho
espacio se localiza al norponiente de la ciudad
y no corresponde al centro geográfico de la
misma. Entre sus características cabe mencionar
que el centro es un área que comprende lo que
inicialmente se denominó Misión de Nuestra
Señora de Guadalupe de Mansos del Paso del Río
del Norte (Paso del Norte), fundada en 1659 y
siguiendo el modelo tradicional de las ciudades
fundadas por españoles en las cuales, se encuentra
en un primer cuadro el mercado, la iglesia y el
ayuntamiento, teniendo como centro la plaza de
armas y siguiendo una traza ortogonal.
Asimismo, el centro es un área limítrofe hacia
el norte con EUA vinculada mediante los puentes
internacionales Santa Fe y Lerdo, teniendo además
elementos físicos históricos con valor cultural y
patrimonial. También resulta importante mencionar,
que el centro constituye un espacio relevante
en la estructura urbana al ser constantemente
utilizado por diversos tipos de usuarios producto
de la convergencia actual y recurrente de
servicios, comercio, movilidad y diversos usos
vigentes, no obstante, es importante señalar que
la connotación histórica y la actividad de usos en
la zona, se han visto impactados principalmente
en los últimos diez años por la implementación
de una serie de intervenciones institucionales,
que han tenido como finalidad principal la
generación o recuperación de espacios públicos,
lo que conlleva a plantear la pregunta del presente
trabajo, la cual fue conocer la incidencia de las
intervenciones en materia de espacio público que,
en relación con las prácticas y los imaginarios
han impactado en la reivindicación del paisaje
urbano histórico del centro de Ciudad Juárez
como escenario simbólico de análisis.
Al establecer la relación que puede suscitarse
entre componentes tangibles e intangibles en
el abordaje del paisaje urbano histórico y su
reivindicación a través del espacio público, se
establecen las pautas para realizar un abordaje
80

que permite ampliar las perspectivas de análisis
de un espacio complejo como lo es el centro,
generando herramientas teórico metodológicas
principalmente de carácter cualitativo, que dado
el enfoque empleado, han permitido el abordaje
amplio de las connotaciones objetivas y subjetivas
que conlleva el estudio del paisaje urbano histórico
y el espacio público en sus diversas dimensiones.
BREVE APROXIMACIÓN SOBRE
EL DEBATE DEL PAISAJE URBANO
HISTÓRICO
Al plantear el abordaje teórico conceptual de lo
que implica hablar de paisaje urbano histórico,
remite en sí mismo a considerar una complejidad
inmediata ante un concepto que hasta hace
menos de veinte años era inexistente y que por
ello se encuentra aún en discusión. Esto implica
encontrarse con una serie de posturas que han ido
incluyendo distintas dimensiones y reflexiones
para su definición mismas que van desde lo
arquitectónico, lo sustentable, económico e incluso
la percepción del sujeto.
Sin embargo, es importante mencionar que
un principio básico para adentrarse en este
concepto y sus implicaciones tiene un origen
institucional, toda vez que la UNESCO en
2011 establece la definición de paisaje urbano
histórico como “la zona urbana resultante de una
estratificación histórica de valores y atributos
culturales y naturales, lo que trasciende la noción
de “conjunto” o “centro histórico” para abarcar el
contexto urbano general y su entorno geográfico”
(UNESCO, 2011, p. 62). Ello implica la necesidad
de “dejar de ver a los centros históricos como
islas urbanas aisladas de su entorno y reconocer
su carácter dinámico y adaptable planteando que
criterios como la “conservación”, “autenticidad”
e integridad” son más utopías que posibilidades
concretas y que el desafío es, más bien, gestionar
adecuadamente los cambios de las ciudades y sus
centros históricos” (Sepúlveda, 2017, p. 146).
Asimismo, al considerar la complejidad inherente
a este concepto y su articulación con diversas
escalas en la trama urbana, también se manifiesta
la necesidad de cuestionarse sobre la integración
de los distintos elementos tanto objetivos como
subjetivos que no pasan desapercibos en el abordaje
y definición del paisaje urbano histórico. Es decir, la
concepción dinámica de la ciudad y los procesos
de cambio en donde las subjetividades son poco
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

abordadas en esta temática.
Lo anterior conllevaba entonces a la ampliación
del significado del paisaje urbano histórico en
cuanto a su aplicación, pues bien, no es sólo asumir
que se trata de un concepto cuyo alcance está
estrictamente aplicado a un especio determinado
como el centro histórico y sus componentes
físicos estáticos, sino que alude a una diversidad
de escalas y dimensiones en la trama urbana
articuladas entre sí en donde la idea de centro
histórico es parte de ello.
Aunque el propio abordaje sobre las
características del paisaje urbano histórico resulta
complejo, hay elementos que bien pueden sintetizar
el sentido del concepto en mención, en tanto que
se pone de manifiesto como señala el trabajo de
Lalan (2011) la necesidad en la preservación
del patrimonio urbano, así como de concebir la
ciudad como ente dinámico y como conjunto
antes de aislar el área patrimonial. Si bien pueden
encontrarse diferencias en cuanto al abordaje de
lo que implica el paisaje urbano histórico, la idea
sobre la preservación o conversación se podría
relacionar en todo caso al objetivo de gestionar
el paisaje y los conjuntos urbanos históricos
para su preservación, lo que también incluye las
dimensiones objetivas y subjetivas.
El abordaje de la discusión del paisaje urbano
histórico permite entonces establecer a grandes
rasgos los alcances que supone dicha temática para
los fines del presente trabajo. Si bien se establece
la idea de considerar algo más que centros
históricos en las reflexiones sobre el tema, el
legado patrimonial tangible e intangible referente
al caso de estudio presentado para este trabajo
da paso una preocupación legítima, que lejos de
reducir el análisis a un elemento territorialmente
definido, busca analizar las formas mediante las
cuales se ha hecho una reivindicación del mismo
mediante la gestión del espacio público, donde
las prácticas, los imaginarios y la sustentabilidad
conforman una parte importante para ello.
EL ESPACIO PÚBLICO EN LOS
CENTROS HISTÓRICOS
En el entendido de que el presente trabajo se
centra en el abordaje del centro histórico como
lugar de análisis en la reivindicación del paisaje
urbano histórico a través del espacio público, es
conveniente precisar lo referente a este último
concepto en tanto que las diversas relaciones
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

posibles en el espacio público dentro del contexto
urbano, llevan a situarlo “como el espacio más
familiar de las ciudades, es decir, las calles y las
plazas, los patios y los parques, fungiendo como
agentes de nuestra cohesión” (Sorkin, 2004,
pág. 13). La diversidad de espacios que pueden
ser acotados dentro de lo público, refieren a una
presencia constante de los mismos dentro de la
trama urbana, mismos que pueden catalogarse
en una amplia variedad de funciones además de
agentes de cohesión como se expresa en Sorkin,
en tanto que se encuentra un referente temporal
que sitúa al espacio público como una constante
en la vida urbana.
Asimismo, al hablar de espacio público se hace
alusión a un elemento presente en la cotidianidad de
la vida en las ciudades, así como referentes de uso
colectivo y espacios de apropiación en sus diversas
dimensiones. Sin embargo, el considerar el espacio
público como una constante en la cotidianidad de
los sujetos y su marco urbano de vida, emerge la
consideración de la permanencia en las funciones
y dimensiones de este, ya no sólo en lo social, sino
también en lo ambiental, pues bien, situar el espacio
público como una constante, implica a su vez,
considerar sus configuraciones en la temporalidad
espacial de la vida en las ciudades. En este sentido,
resulta importante mencionar que “históricamente
han sido los centros fundacionales de las ciudades
los espacios públicos por antonomasia y, pese a
los cambios que han experimentado en términos
de su centralidad, siguen concentrando parte
importante del equipamiento cultural de las
ciudades y muchas de las actividades económicas”
(Sepúlveda, 2017, p. 151).
Además del carácter dinámico, colectivo e
incluso temporal que guarda el espacio público
en su relación con el centro histórico, también es
concebido como aquel espacio “donde pueden leerse
las estructuras de la integración social” (Habermas,
2006, pág. 28), lo que en relación al pensamiento
de Bourdieu, se enfatiza en la interpretación del
espacio público “como un conjunto de relaciones
o un sistema de posiciones sociales que se definen
las unas en relación con las otras” (Bourdieu, 2000,
pág. 14), por lo que se alude a la incorporación del
sujeto desde su concepción individual en un espacio
colectivo, donde la convergencia de posturas y
contradicciones no deja de estar manifestada al
relacionarse con las posiciones sociales que se
asumen en la trama del espacio público y los
elementos tangibles e intangibles que lo constituyen.
81

�Holguín Ávila

Al contextualizar el espacio público en el
marco de un espacio central como lo es el centro
histórico, se expresa la condición multidimensional
sobre la construcción y concepción del espacio
en mención, en donde no obstante, es importante
identificar categorías sobre lo público para una
mejor comprensión distinguiendo cuatro en
particular, a decir, “el espacio público físico como
equipamiento colectivo, el espacio público físico
como trama urbana, el espacio público “no físico”
donde se llevan a cabo las interacciones, y por
último, el espacio público-público, es decir,
el espacio imaginario donde se da la práctica
política” (Castañeda &amp; García, 2007, pág. 37).
Con el desarrollo de las categorías mencionadas,
puede aludirse a una perspectiva de mayor
amplitud sobre lo que implica hablar de espacio
público, por lo que no sólo puede entenderse como
un espacio más de la trama urbana, sino como un
elemento que incluye en sí mismo una diversidad
de dinámicas, significados, prácticas y sujetos
que le otorgan características particulares a cada
una de las representaciones del espacio público,
mismo que además “constituye parte del capital
social” (Neira, 2007, pág. 33). En este sentido,
“es el espacio público a un tiempo el espacio
principal del urbanismo, de la cultura urbana y de
la ciudadanía. Es un espacio físico, simbólico y
político” (Borja &amp; Muxí, 2000, pág. 8)
Por lo anterior, resulta necesario repensar
el espacio público como una serie de sistemas
interrelacionados de objetos y acciones, en los
cuales las categorías arquitectónicas, perceptivas
e inclusive artísticas, ofrecen esa connotación
simbólica del espacio, desde donde se exponen
una serie de significados en primera instancia
individuales, pero que dadas las diversas
categorías del espacio, se ve expresada en una
colectividad social traducida en la asignación
de formas, funciones, dimensiones, símbolos y
procesos interpretativos para la construcción y
la producción del significado social del espacio,
donde la presencia del plano físico, es un elemento
complementario en ese proceso recíproco entre lo
tangible y lo intangible, los elementos biofísicos
y sociales, los cuales se integran en las prácticas
donde confluyen los sujetos para tejer la vida
social en un espacio determinado que en este caso
se sitúa en el contexto del centro histórico.
Al considerar la producción social
del espacio público y sus significados en un
contexto determinado, las cualidades que pueden
82

identificarse dentro de dichos espacios permiten
otorgarle una carga diferenciada de aquellos
cuyas características simbólicas significativas
sean inexistentes, es decir, el espacio público
como lugar en un contexto histórico.
LA INCORPORACIÓN DE LAS
PRÁCTICAS SOCIALES EN EL
ESPACIO PÚBLICO
Al vincular las prácticas sociales con el espacio
público, alude a la composición de un concepto
con diversos alcances en el entendimiento de
los sujetos bajo determinadas características,
historicidad, cotidianidad y un marco espacio
temporal, que sitúa su actuar bajo un referente
de conocimiento construido y acordado. Las
dimensiones del espacio y su connotación de
público en las prácticas sociales, no resultan
desvinculadas al estudio espacial de la ciudad,
por lo que se señala que “las prácticas sociales son
definidas como productoras de una espacialidad
que incluye la producción y la reproducción,
las localizaciones particulares y los conjuntos
espaciales característicos de cada formación
social, siendo además presentada como medio y
resultado de la actividad, del comportamiento y de
la experiencia humana…por último, los espacios
de las representaciones envuelven simbolismos
complejos, algunas veces codificados, otras no,
siendo éste el espacio directamente vivido, el
espacio de los habitantes y los usuarios” (Contreras
Delgado, 2006, págs. 114-116).
El adentrarse en los alcances y referentes teóricos
de las prácticas sociales más allá de su composición
espacial, permite una amplia connotación en la
composición de dicho concepto, en donde la vida
social como un conjunto de relaciones integradas
por intereses de diversos sujetos, se vincula con
ese mundo de los objetos. Asimismo, al precisar
teóricamente en lo referente a las prácticas sociales
estas pueden entenderse como “operaciones
multiformes y fragmentarias, relativas a ocasiones
y detalles, insinuadas y ocultas en los sistemas
de los cuales estas operaciones constituyen los
modos de empleo, y por tanto desprovistas de
ideologías o de instituciones propias obedeciendo
a determinadas reglas (…) en donde la formalidad
de las prácticas puede encontrarse lo referido
a las prácticas de lectura, prácticas de espacios
urbanos, utilizaciones de rituales cotidianos,
nuevos usos y funcionamientos de la memoria a
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

través de las “autoridades” que hacen posibles (o
permiten) las prácticas cotidianas.” (De Certeau,
2000, págs. XLV-XLVI)
En lo señalado por Certeau, pueden identificarse
aquellos elementos que favorecen al desarrollo de
las prácticas cotidianas y que no forman parte de
una teorización académica, sino que constituyen
las realidades de los sujetos y su interactuar en
diversos escenarios de vida. No obstante, otro
elemento importante está vinculado al tiempo, en
tato que la relación entre las prácticas y el tiempo
conlleva a situar las posiciones entre el sujeto y el
objeto con un elemento recurrente y continuo que
acompaña el tiempo, es decir, el espacio.
La relación de reciprocidad entre sujeto y
objeto vinculada a la estructuración de la práctica
social supone además de la continuidad espacio
temporal y la institucionalidad objetiva de la
sociedad, la necesidad de ambas para que los
sujetos organicen su acción y su relación con
los otros, “las personas no pueden satisfacer sus
necesidades sino actuando coordinadamente con
los demás. Esto exige que existan previamente
algunas reglas que aseguren ciertos grados
mínimos de coherencia y predicción a esas
relaciones. Por la otra parte está la necesidad vital
de las personas de poseer un grado de autonomía
y de identidad propia para darle un sentido a su
actuar. Esto es lo que aporta la subjetividad”
(Güell, Frei, &amp; Palestini, 2009, pág. 70).
Asimismo, es importante mencionar que la
realización de las prácticas sociales también está
vinculada a la existencia de reglas, destacando
dos procesos: la interiorización del contexto y el
conocimiento de este, permitiendo a los sujetos
interactuar de un modo y no de otro. Mediante
estos procesos, se adquiere la capacidad de
establecer y crear reglas para la ejecución de las
prácticas sociales a través de la interiorización
del mundo de vida de los sujetos, es decir, se
manifiesta la existencia de un conocimiento sobre
las formas de estructurar la vida cotidiana, por
lo que se generan homogeneidades que permitan
llevar acabo las prácticas sociales, no obstante,
aquellos fenómenos que impactan la cotidianidad
del mundo de vida de los sujetos, ameritan un
conocimiento para interiorizar la trascendencia
espacio-temporal de dicho fenómeno y establecer
reglas que se ajusten al impacto de determinados
fenómenos para la ejecución de las prácticas
sociales, aunque en este punto, la interiorización
de nuevos fenómenos no puede ser producto del
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

conocimiento inmediato de los impactos espacio
temporales, sino que en todo caso, conllevaría a
procesos graduales de interiorización, por lo que
las reglas para llevar las prácticas podrían no ser
homogenizadas en un corto tiempo.
Al posicionar lo objetivo y lo subjetivo para la
comprensión y análisis de las prácticas, se e establecen
enfoques de conocimiento para una definición de
dicho concepto el cual puede entenderse como las
formas cotidianas a partir de las cuales los sujetos
en una temporalidad espacial dada, construyen
objetiva y subjetivamente su mundo de vida en una
relación dialéctica, formulando independientemente
de la individualidad sistemas de relaciones y leyes,
en relación con las representaciones, creencias,
vivencias y sentimientos que están presentes en los
propios sujetos; para llevar acabo las interacciones
de ciertos modos y no de otros en el diario vivir.
En el entorno del centro histórico, la intención
de analizar la incidencia de dichas intervenciones
para le preservación del paisaje urbano histórico,
tiene gran relación con la forma en la que mediante
estas intervenciones se recuperan, consolidan o
instauran prácticas que permiten otorgar nuevas
perspectivas sobre esta zona y que por ende,
fomentan otras formas de interactuar en y con el
espacio contemplando los efectos que ello genere.
LA CONSTRUCCIÓN DE LOS
IMAGINARIOS URBANOS:
CUALIDADES SUBJETIVAS DEL
ESPACIO PÚBLICO
La construcción de los imaginarios urbanos,
incluyen una dinámica social permanente en la
construcción del espacio, por ello, los imaginarios
urbanos permiten de acuerdo con Louiset (2001),
otorgarle inteligibilidad y hacer visibles ciertos
procesos urbanos que desde las diversas miradas
de lo material y tangible, dejan en la penumbra
o directamente invisibilizan. No obstante, es
pertinente aclarar de acuerdo con Lindón (2007) que
estas miradas de lo material y tangible, han sido y
siguen siendo relevantes para entender ese territorio
complejo y multidimensional que llamamos ciudad
y los procesos urbanos que ahí acontecen.
Al incorporar los imaginarios urbanos en
los procesos que se dan en las ciudades, se está
enfatizando en lo subjetivo para devolver la voz
y los sentidos a los mismos usuarios de la ciudad
que pueden considerarse como los sujetos que
en ella interactúan. Los imaginarios urbanos,
83

�Holguín Ávila

tratan entonces de explorar las condiciones
que caracterizan la vida urbana y su expresión
en las sociedades contemporáneas, donde las
formas de entender los diversos espacios en
los que se constituye la trama urbana se han
visto modificadas a través de lo perceptivo,
lo cognoscitivo, lo simbólico y en general del
espacio dotado de significados.
Este mismo concepto, es definido por Armando
Silva “como el uso e interiorización de los
espacios y sus respectivas vivencias dentro de la
intercomunicación social, por lo que dan cuenta de
las múltiples ciudades que conforman la ciudad,
aquellas demarcadas no sólo por las topografías
sino las que produce y revela la topografía
simbólica” (Silva, 1992, pág. 15).
Al considerar los usos y la interiorización de los
espacios para determinar diversas connotaciones
de la ciudad desde quienes la viven y la sienten,
se pone de manifiesto la diversidad en cuanto a
las formas de concebir la ciudad y sus espacios,
ya no sólo como parte de un entorno de vida, sino
como espacios con elementos simbólicos que
permiten diferenciar un espacio de otro desde
diversas posturas, donde Gorelik (2004), aborda
a los imaginarios urbanos como una reflexión
cultural sobre las más diversas maneras en que
las sociedades se representan a sí mismas en
las ciudades, donde construyen sus modos de
comunicación y sus códigos de comprensión de
la vida urbana y la imaginación urbana como
dimensión de la reflexión político–técnica (por lo
general, concentrada en un manojo de profesiones:
arquitectura, urbanística, planificación) acerca de
cómo la ciudad debe ser.
La dimensión espacio temporal que permea
los imaginarios urbanos, refiere al dinamismo
que pueden contener en cuanto a su construcción,
no sólo por la experiencia del sujeto, sino por el
contenido simbólico de esos lugares sobre los cuales
se identifica algo, por lo que en cualquier caso según
Cornelius Castoriadis, el imaginario urbano es “una
creación incesante de figuras, formas e imágenes, a
partir de las cuales solamente puede uno referirse a
algo” (Castoriadis, 1985, pág. 7).
Los imaginarios urbanos pueden ser vistos
como una serie de procesos determinados por
una temporalidad espacial en la cual los sujetos,
a través de su cotidianidad y su experiencia
de vida, interiorizan la ciudad y los símbolos
que los componen, asignando significados y
percepciones, generando una diversidad de
84

lugares dentro de la misma ciudad.
Dichos espacios no refieren a una generalidad
urbana, sino a una interiorización fragmentada
vinculada a las dinámicas y prácticas sociales a
través de las cuales los sujetos han construido
su experiencia de vida, en donde además, dicha
interiorización se ve complementada por la carga
simbólica atribuida a determinados elementos
tangibles e intangibles que constituyen el espacio,
misma que puede mantenerse o mutar con el paso
del tiempo, ya que las dinámicas sociales no son
del todo estáticas y los elementos físicos del
espacio no siempre permanecen constantes en su
estructura o usos.
Por ello, se apunta a los procesos con los
cuales los sujetos en relación con su experiencia
de vida pueden generar una imagen particular del
mundo, o bien, de los espacios que conforman su
diario vivir. En estos procesos, los sujetos pueden
auxiliarse de su imaginación y articular lo vivido
en diversas proyecciones mentales, formas,
imágenes, figuras y significaciones simbólicas
sobre el mundo y el espacio que los rodea, donde el
conocimiento formulado a través de su experiencia
de vida y las prácticas efectuadas le permite
realizar representaciones imaginadas y significados
construidos y producidos por dimensiones sociales
y físicas que favorecen en su interactuar con el
mundo. Sin embargo, dichas representaciones
imaginadas podrían ser selectivas, puesto que se
ven articuladas por aquellos elementos tangibles
e intangibles vinculados en las prácticas sociales
y que pueden resultar representativos, simbólicos,
identitarios y significativos en la vida de los sujetos
y su interactuar colectivo.
METODOLOGÍA DE ESTUDIO
Con un enfoque cualitativo, se aplicaron un
total de 32 entrevistas en profundidad tomando
criterios espacio temporales para la definición
de los actores participantes, de tal manera que
fueron abordados aquellos actores que a través de
su experiencia de vida en el centro, podían referir
sobre las configuraciones espaciales, en los usos y
las prácticas, la existencia de elementos simbólicos
y los fenómenos que han impacto en la zona
En este sentido, se definieron dos criterios
principales para establecer la temporalidad en
la selección de los actores, el primer de ellos, se
refiere a una permanencia como residente en la
zona centro mayor a treinta años, mientras que el
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

segundo considera a quienes tengan más de treinta
años residiendo en Ciudad Juárez, pero no dentro
del centro y que visiten la zona regularmente
Las entrevistas realizadas se aplicaron en el
mismo sitió de estudios con horarios diversos y en
locaciones variadas como viviendas, comercios u
oficinas, exceptuando el segundo grupo de actores,
donde principalmente las entrevistas se llevaron
a cabo en viviendas particulares y negocios.
Es importante mencionar que las entrevistas
realizadas son parte de un proceso más amplio
en la recopilación de información en campo,
misma que incluyó observación participante por
un periodo de seis meses en distintos horarios y
días en el centro de Juárez. Para la transcripción
de las entrevistas se utilizó el programa Atlas-ti
aplicando un análisis por categorías que permitiera
inferir en la relevancia de elementos específicos
(imaginarios, prácticas, interacciones) en la
reivindicación del paisaje urbano histórico a través
del espacio público.

EL CENTRO DE CIUDAD JUÁREZ
COMO CASO DE ESTUDIO
Con un área total de 165.74 ha, el polígono
definido institucionalmente como centro histórico
por el Instituto Municipal de Investigación y
Planeación (IMIP) se comprende por un total
de nueve colonias que son: Chamizal, Centro,
Bellavista, Monumento, Cuauhtémoc, Barreal,
La Chaveña, Partido Romero y Barrio Alto (ver
imagen 1). De este conjunto de colonias que
comprenden lo denominado centro histórico, se
obtiene una serie de características relevantes,
que de acuerdo con el Inventario Nacional de
Vivienda, con datos del Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática (INEGI)
2015 son las siguientes: El total de la población
de este polígono es de 3,872 habitantes, siendo la
población de 30 a 59 años la que mayor presencia
tiene con un 40%. Asimismo, es importante
considerar que aunque se trate del primer cuadro
de la ciudad, no se contabiliza el 100% de las
viviendas ubicadas en este polígono con la
totalidad de servicio sanitario, agua entubada,
drenaje, energía eléctrica y recubrimiento de piso.

Imagen 1. Delimitación del centro histórico de Ciudad Juárez

Fuente: Plan Maestro de Desarrollo Urbano del Centro Histórico de Ciudad Juárez, IMIP, 2013

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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�Holguín Ávila

Algunas de las intervenciones recientes que van
desde la remodelación de plazas hasta la creación
de nuevos espacios peatonales y recreativos tienen
origen en el 2006 con la construcción de la Plaza
del Periodista y la remodelación del Monumento
a Benito a Juárez y más recientemente la
peatonalización de la Av. 16 de septiembre en
2014 y la creación de la Plaza Juan Gabriel en
2016 con la participación de distintos niveles de
gobierno (ver imagen 2).
Imagen 2. Espacios públicos en el centro de Ciudad Juárez

Fuente: Elaboración propia

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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

Otro elemento de importancia es que además en
este sector de la ciudad se concentran doce edificios
catalogados como patrimoniales de acuerdo con
Instituto Nacional de Antropología e Historia, los
cuales son: Templo Misión de Guadalupe, Antigua
Presidencia Municipal, Museo de la Ex Aduana
(Museo de la Revolución en la Frontera), Garita de
Metales, Casa del Administrador, Plaza de Armas,
Monumento a Benito Juárez, Centro Escolar
Revolución, Hotel Sur, Templo Bautista, Edificio
San Luis y Edificio Sauer (ver imagen 3).
Imagen 3. Edificios patrimoniales zona centro

Fuente: Elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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�Holguín Ávila

EL IMPACTO DE LAS
TRANSFORMACIONES EN LA ZONA
CENTRO PARA LA REIVINDICACIÓN
DEL PAISAJE URBANO HISTÓRICO
El posicionamiento temporal en la percepción
del centro
Una primera aproximación que fue coincidente
en ambos grupos de actores alude principalmente
a la necesidad de establecer un comparativo
temporal en relación con las características que
permean la zona centro en un comparativo que
parte del antes en relación con el ahora. Pues
bien, esto permite clasificar distintos momentos
desde los cuales los entrevistados han ponderado
determinados elementos sobre otros los cuales
principalmente se dividen en las dinámicas
sociales y los aspectos físicos de la zona.
La información obtenida de las entrevistas
permite establecer una noción amplia en cuanto al
conocimiento que los entrevistados tienen sobre los
distintos momentos mediante los cuales, a través
de su interacción con la zona, han descrito las
realidades percibidas detallando particularidades
que sin embargo, se vuelve más nítidas al recurrir
al propio relato de los entrevistados para establecer
diferenciaciones espacio temporales del antes y el
ahora, lo que también arroja los primeros indicios
en la identificación de modificaciones suscitadas
principalmente en la configuración espacial del
centro y los impactos sociales que esto produjo.
Por lo anterior, se mantiene una memoria sobre
el centro que aporta conocimientos para construir
socialmente dichos espacios a través del tiempo,
en tanto que se hace una expresión respecto a lo
que fue y ya no es, es una modificación en las
formas, las prácticas y las representaciones, lo
que lleva a situar la zona en la actualidad.
“Siempre he estado aquí en el centro, aquí
nací, aquí crecí y todo, hay cosas que siempre
han estado aquí, son parte de la historia de la
ciudad, por ejemplo misión y catedral, es un
edificio, son más bien edificios que siempre
están con gente, pero la vista que ahora tienen,
ahora cuando se hizo peatonal la 16 (calle)
cambió la forma en cómo se ve…y no nomás
eso, en sí la forma en la que se ve el centro y
la calle como tal”(Hombre, 50 años residiendo
en El centro histórico).
“A mí me tocó desde muy joven esta idea
88

del centro como lugar de diversión, esta onda
de la vida nocturna de la zona…si lo ves con
esa idea de la diversión se puede decir que
esto ha sido algo que no se ha ido del todo, ha
tenido sus altibajos y aunque las mejoras que
han hecho para pues que se vea mejor en si el
centro son tardadas o muchos no las aprueban,
también es cierto que pues le da otros aires
al sector, porque pues hay más opciones de
este… caminar por ejemplo, eso cambia
todo, nunca ibas a pensar que ahora el lugar
donde este se daban algunos servicios…pues
prostitución pues para ser exactos, fuera ahora
una plaza que si tú vas por ejemplo una noche
de verano, la ves llena de mucha gente de
todas las edades, eso cambió todo aquí y todos
los que vivimos lo notamos rápido” (Mujer,
35 años residiendo en el centro histórico).
“Últimamente han hecho algunas mejoras
en el centro, tampoco no es que vaya muy
seguido, pero por lo menos una vez al mes me
gusta ir. Ese lugar siempre ha tenido gente por
alguna u otra razón siempre hay personas. Si
me pongo a pensar cómo era el centro hace
quince años por ejemplo, era un lugar sucio
y con no muy buena imagen, aunque tenía
algunos atractivos como el monumento a
Juárez, la ex aduana que siempre se vio como
un edificio distinto o la catedral entre algunos
otros que están ahí, pero recientemente han
cambiado cosas, quizá es porque se ve más
bonito que ves más personas en el centro,
inclusive ver actividades culturales sobre la 16
(calle peatonalizada en 2014) le da un sentido
diferente a la imagen del centro” (Hombre, 66
años viviendo en Ciudad Juárez).
“Si tu vienes por ejemplo un domingo o un
sábado al medio día o en la tardes, vas a ver
cómo la calle se utiliza de otro modo, antes
puros carros, la cantinas y los bares siguen
estando quizá ya no como antes, también
es cierto que es inseguro, aunque te diré que
el centro siempre ha tenido una famita de
inseguridad… si han cambiado las cosas eso
no se puede negar, aunque aún falta mucho por
hacer, por rescatar la historia de la ciudad que
está aquí… han cambiado cosas como te decía,
quizá ahora hay más oportunidad de apreciar el
centro porque hay espacios que antes no, quizá
pueda verse con mayor detalle eso que pues
hace diferente al centro del resto de la ciudad”
(Hombre, 52 años viviendo en Ciudad Juárez).
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

Las configuraciones espaciales y sociales en el
centro: claves en una nueva percepción
La idea manifestada desde los actores participantes
sobre las configuraciones en el espacio tanto
físico como socialmente y los impactos en las
formas mediante las cuales este se utiliza en una
comparativa temporal, pone de manifiesto una
parte importante asignada a la idea del cambio en
esa zona. Se trata entonces de una percepción que se
articula con nuevos elementos que permiten trazar
otras perspectivas relacionadas a lo que es el centro,
en comparación con una apreciación previa de la
zona donde actualmente existe una convergencia en
la aceptación puntual de los cambios.
Esto conlleva a replantear aquello que
actualmente es aceptado socialemte en el centro,
lo reconocido por los entrevistados como parte
de las prácticas que de acuerdo a las condiciones
físicas que actualmente determinan el espacio
se vincula con eso. La convivencia en nuevos
espacios, la realización de eventos culturales y
las interacciones que mantienen con los otros,
permiten puntualizar en aquello que hace posible
entender esa representación de el centro a través
de lo expresado por los entrevistados, aludiendo
a “la objetividad que asegura el consenso sobre
el sentido de las prácticas, es decir, el acuerdo
entre el sentido práctico y el sentido objetivado,
en la producción de un mundo de sentido común”
(Bourdieu, 2008, pág. 94).
“Existe la posibilidad ahora de utilizar el
centro de otros modos que antes podríamos
decir eran más limitados. El hecho de contar
con alternativas de lugares donde estar o
realizar algunas actividades recreativas pues
de un modo u otro también permite poder estar
en contacto con los demás, o sea en pocas
palabras podemos estar caminando o viendo
alguna presentación musical un domingo
sobre la calle, antes para que eso sucediera
pues las opciones eran limitadas. Esto no
quiere decir tampoco que la zona sea segura
totalmente, pero al menos hay opciones para
tener otro tipo de actividades para la gente
en general, algo que en algún tiempo había
dejado de suceder” (Mujer, 48 años viviendo
en el centro histórico).
Asimismo, la constancia en la descripción
de los cambios acontecidos en la zona permite
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

considerar un impacto de importancia de estos
en la vida social y en las formas mediante las
cuales se percibe dicho espacio, destacando la
asignación de significados que se ven traducidos
en la concepción que se tiene de la zona en un
sentido positivo:
“Se han realizado algunos cambios que este
pues vienen a favorecer la imagen de la zona,
como todo hay gente en contra y gente a favor,
pero en lo general se han realizado algunas
modificaciones que pues si son importantes
para lo que viene siendo el centro, por la
imagen que se da y por la rehabilitación
que de algún modo se intenta hacer, aún
faltan muchas cosas claro está, pero las
intervenciones que han tenido lugar aquí pues
si aportan a que se aprecie de otra manera y
sobre todo que se vean personas en el centro,
que conviva la gente ahí” (Hombre, 35 años
viviendo en Ciudad Juárez).
“Podría decirse que hay una valoración
positiva respecto a los cambios que se han
dado en la zona, tanto en la recuperación de
espacios, la adecuación que han tenido así
como en la posibilidad de que tengan lugar la
convivencia de las personas en espacios que
eran prácticamente inexistentes en la zona…
esto además implica pensar que pueden
hacerse más y mejores cosas, o bien, que
pues pudieron hacerse mejor, sin embargo eso
no demerita el hecho de que han favorecido
a la condición que se tenía del centro que
generalmente era muy negativa” (Hombre, 44
años viviendo en Ciudad Juárez)
Bajo estas apreciaciones sobre las características
de usos y prácticas en la zona centro, la asignación
de una valoración positiva refiere a una articulación
dada entre las configuraciones en ese espacio y
las formas en las que se percibe a las personas
utilizando esos espacios, que en todo caso, permiten
tener lugares para estar, más allá de la dinámica de
flujo constante que pueda tener el centro asociado
como lugar de tránsito.
Los imaginarios urbanos en la valoración del
centro
Las formas mediante las cuales se describen
cambios y con ellos nuevas dinámicas en cuanto a
la ocupación y utilización de ciertos espacios en el
89

�Holguín Ávila

centro, permiten tener referentes de importancia
mediante los cuales se otorgan significados a ese
espacio. En lo que refiere a la construcción de los
imaginarios urbanos, los entrevistados perciben
y construyen el espacio socialmente a partir
de conocimientos adquiridos por sus propias
experiencias de vida, lo que conlleva a explorar
las condiciones que caracterizan las relaciones
de los sujetos con ese espacio que no deja de
ser público a través de las representaciones,
lo cognoscitivo, lo simbólico y en general del
espacio dotado de significados.
Al establecer la importancia de la experiencia
de los entrevistados y sus formas de comprender
el centro, se permite vislumbrar perspectivas
sobre la generación de imaginarios creados en
función de su experiencia en relación con ese
entorno de interacción social y físico permitiendo
en una primera aproximación, vincular con el
imaginario urbano lo simbólico y sus significados
en relación con este espacio.
Con anterioridad se ha manifestado lo referente
a las modificaciones acaecidas en un marco espacio
temporal dentro del centro, ya sean las prácticas,
los usos y la apreciación del propio centro lo que
ha dado pauta para obtener representaciones desde
los entrevistados sobre este, permitiendo establecer
nuevos símbolos dotados de significado, pues bien,
el centro dejó de ser lo que era para convertirse en
lo que es, un lugar para estar.
Sin embargo, al considerar el centro en su
generalidad como un referente simbólico, es
preciso aunar en los detalles que ello concierne,
pues la información obtenida permite establecer
que dentro de este existen múltiples elementos
significativos que se asocian a la experiencia
de los entrevistados, sus representaciones y sus
afectos del estar ahí y no en otro lugar, lo que
deriva en elementos simbólicos físicos y sociales.
En este sentido, en el centro se observan en una
primera aproximación, símbolos físicos particulares
que determinan el espacio, de tal modo, que se
encuentran elementos tangibles y reconocibles
que adquieren una importancia en particular, a
decir, la misión de Guadalupe, la ex aduana, plaza
de armas, catedral, la avenida Juárez y la avenida
16 de septiembre por mencionar algunos que se
encuentran como un referente significativo que
acompaña a las representaciones visuales del centro:
“cuando pienso sobre las cosas que hay en el
centro y que yo crea significativas, te puedo
90

decir que está la ex – aduana, la Juárez y
catedral, porque son cosas que además de que
siempre han estado aquí, yo las vi llenas de
vida, siempre con gente…aprendí la historia
de esos edificios porque mis papas me dijeron
que era parte de la historia de Juárez, entonces
desde muy temprana edad les di digamos
relevancia” (Hombre, 50 años residiendo en
el centro histórico).
“las cosas más significativas que puede
haber en el centro, es la ex - aduana, la misión
de Guadalupe y la ex - presidencia, por lo que
representan en la vida de Ciudad Juárez, porque
son cosas que siempre han sido importantes
para la ciudad y son de lo más relevante que
puede haber aquí, eso hace que uno sepa que
está en el centro y no en otro lado” (Hombre,
64 años residiendo en el centro histórico).
“Hay cosas que tienen una importancia
aunque mucha gente no sepa porque, o
sea sabes que son relevantes incluso hasta
porque se ven diferentes, es algo que si tú
tienes viniendo un tiempo al centro en algún
momento tuviste que haber visto…con el paso
de tiempo han cambiado, podría pues decirse
que para mejorar…esas cosas que han estado
aquí y que podría digamos dárseles valor
son la misión de Guadalupe por ejemplo,
la ex aduana, la ex presidencia, plaza de
armas inclusive más reciente la propia 16
de septiembre que vino pues a dar otra vista
al centro y si te detienes un poco mientras
caminas, te das cuenta que incluso catedral
o la ex aduana se ven diferentes, es como si
fuera una forma más atractiva de ver el centro,
de recorrerlo y como no, hasta darle una
importancia que quizá no le habías dado por
nunca detenerte a ver, ahora puedes hacer eso”
(Mujer, 38 años residiendo en Ciudad Juárez)
Es importante señalar que además del
reconocimiento de símbolos físicos particulares,
anteriormente se habló sobre nuevas dinámicas
surgidas en el centro, donde los elementos
físicos referenciados como relevantes forman
parte al integrarse en el conjunto de lo definido
como centro, por lo que las dinámicas sociales
que en ellos se generan o bien a sus alrededores
comprobadas a través de la observación, forman
parte de esas características intangibles pero
complementarias entre la relación de lo social y
el plano de lo físico, lo cual, se constituye como
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

una reciprocidad necesaria para la asignación
de significados.
En este sentido, al ubicar elementos simbólicos
significativos en estructuras físicas en particular,
no reduce al imaginario urbano a un objeto,
sino que en todo caso, es a través del objeto,
que se manifiestan elementos inmediatos de
significado, encontrando en la imagen a través de
lo físico, elementos particulares que le permiten
a los individuos consolidar su imaginario. Por
lo anterior, la construcción de los imaginarios
urbanos en relación con el centro histórico de
Ciudad Juárez se constituye en este caso a partir
de la significación de elementos físicos y procesos
de interacción social que cobran importancia
en tanto que estos pueden generar referencias
sobre lo que es la zona, mismos que a su vez son
plenamente identificables y se caracterizan como
relevantes al momento de otorgar cualidades que
pueden ser descritas y valoradas.
Con ello, la relación entre lo social y lo urbano,
no sólo supone una interacción del individuo con
las características físicas del espacio que lo rodea,

sino que esas características han pasado de ser
componentes físicos del espacio, a símbolos que
refieren a las representaciones generadas de la zona
centro, donde de acuerdo a Salvador Salazar (2010),
las representaciones encuentran su manifestación
concreta en los relatos, pues éstos realizan la
transformación de los lugares en espacios, mismos
que además, en este caso, contiene elementos
suficientes para extrapolar el relato a su escenario
de vida actual, en donde dichos elementos, se ven
referidos a los componentes físicos que figuran
como vestigios urbanos que pueden dar un soporte
a la representación del espacio.
Es importante señalar que mediante la
relación de lo social con los componentes físicos
y las configuraciones espaciales del área, las
prácticas e interacciones que se generan en
relación con esos elementos tangibles determinan
esa otra parte intangible en la valorización de la
zona centro y que inclusive, se relaciona con las
formas mediante las cuales ahora este espacio de
la ciudad es recorrido (ver imagen 4).

Imagen 4. Sendas, hitos y nodos en la zona centro

Fuente: Elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

91

�Holguín Ávila

CONCLUSIONES: LA TRASCENDENCIA
DEL ESPACIO PÚBLICO EN LA
REIVINDICACIÓN DEL PAISAJE
URBANO HISTÓRICO
La relación de las dinámicas sociales y los
elementos físicos existente en el centro histórico
de Ciudad Juárez, ha permitido ubicar símbolos
dotados de significado determinados a través de las
configuraciones espacio – temporales acaecidas en
la zona centro.
En este sentido, la concepción del espacio como
una construcción social, remite a las configuraciones
acontecidas en este espacio y su impacto que
en las dinámicas sociales que entorno a dichas
configuraciones se han desarrollado, lo que también
implica un reconocimiento sobre las propias prácticas
de la zona y sus modificaciones a partir de esto.
Por ello, existen dinámicas que más allá de
caracterizar el centro como lugar de tránsito, de
comercio o de esparcimiento, le otorgan valor en
conjunto con los elementos físicos considerados
como simbólicos, pues estas dinámicas conforman
prácticas que se ven relacionadas con el carácter
significativo que representa lo denominado centro
histórico, en donde la implementación de ciertas
acciones que se traducen en creación de espacio
público, han generado nuevas percepciones que
resultan trascendentes en los actores considerados
para referir lo que es el centro.
Es importante señalar que la relación de lo
social y el medio construido desde la cual los
entrevistados asignan significados a determinados
elementos físicos que componen el área, tendría
que ver no sólo con la relevancia simbólica de
dichos elementos, sino también con las prácticas
e interacciones que se generan en relación a ellos,
los cuales, determinan esa otra parte intangible
en la relación de los social y lo físico en la zona
centro, en donde la generación de espacio público
finalmente consolida o amplía las prácticas que
ahí suceden, promoviendo otras formas de estar
en el lugar y por lo tanto de percibirlo.
La producción del imaginario urbano se genera
entonces a partir del proceso de asimilación del
espacio en relación a las experiencias generadas a
partir de las dinámicas de interacción articuladas en
relación a los componentes simbólico-significativos
ya mencionados y aquí, la posibilidad de los
actores en interactuar en y con el propio espacio,
se ve ampliada al introducir variantes que eran
inexistentes en la zona como la peatonalización de
92

calles o creación de plazas en lugares identificados
como riesgosos, que finalmente tienen repercusión
directa en las formas de reivindicar el paisaje
histórico en el centro.
Si bien las intervenciones generadas en
materia de espacio público dentro de la zona se
encuentran perfectamente delimitadas en áreas
específicas, las posibilidades que dichas zonas
generaron para propiciar nuevas experiencias
que finalmente son valoradas acorde a la
información proporcionada por los entrevistados
y corroborada por la observación en campo, han
ampliado las formas mediante los cuales la vida
pública en este espacio se ha desarrollado, pues
bien, no es entonces la relación que se tiene de los
elementos simbólicos como elementos estáticos
de contemplación, sino que estos han pasado a ser
parte interactiva del espacio público al constituirse
como elementos que potencializan los significados
dados a la zona, generando la identificación de
áreas como simbólicas y significativas por los
elementos físicos que las caracterizan y por las
prácticas que se generan.
En síntesis, las intervenciones generadas en la
zona centro en materia de espacio público, han
permito asignar valores positivos que conllevan
la parte física y social en el momento en que los
usuarios pueden interactuar en dicho espacio
bajo nuevas oportunidades de vivir el centro
en circunstancias que permiten la interacción
con los otros, pero también interactuar con ese
referente histórico que finalmente envuelve la
zona como parte del legado patrimonial más
importante para la ciudad. Aunque ciertamente
la zona centro presenta retrasos importantes
asociados principalmente a seguridad e imagen,
la generación de nuevos espacios públicos
supone una oportunidad, pero también un reto
para la integración del resto de la ciudad en una
zona que a escala urbana, había estado perdiendo
importancia de manera gradual. C
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93

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los
edificios en México
Environmental design requirements for Indoor Environmental Quality in Mexico
Recibido: abril 2019
Aceptado: septiembre 2020

Silverio Hernández Moreno1

Resumen

Abstract

El objetivo fue la revisión y análisis de
normatividad mexicana acerca de Calidad
Ambiental al Interior de los Edificios que fuera
equivalente a las normas estadounidenses que
se solicitan durante el proceso de certificación
LEED® v4, con el propósito de certificar edificios
en México. La metodología se resume en la revisión
de normas mexicanas que tuvieran equivalencia
con la estadounidense y en concordancia con sus
contenidos, su rigor de aplicación y su vigencia.
Como resultado, se obtuvo que en la mayoría de
los requerimientos solicitados por la categoría de
Calidad Ambiental al Interior de las Edificaciones
no hubo equivalencia entre normas, y por tanto se
concluye, en lo general, que mientras las normas
mexicanas no sean lo suficientemente completas
para aplicación en este tipo de modelos o sistemas
de clasificación ambiental en edificios, se seguirá
cumpliendo con las normas estadounidenses o
de ISO siempre y cuando tengan una adecuada
adaptación al contexto mexicano por parte de los
proponentes.

The objective was the review of Mexican
regulations regarding to Indoor Environmental
Quality that were equivalent to the American
standards requested during the LEED® v4
certification process, with the purpose of
certifying buildings in Mexico. The methodology
summarized in revision of Mexican standards that
have equivalence with the United States norms
and in accordance with its contents, its application
rigor and its validity. As a result, in most of the
requirements requested by the category of Indoor
Environmental Quality there was no equivalence
between standards. Therefore, it is concluded while
the Mexican standards are not complete enough
to application in this type of models or systems
of environmental classification in buildings, will
continue to comply with US standards as long as
they have an adequate adaptation to the Mexican
context by the proponents

Palabras Clave:

Keywords:

Indoor environmental quality; LEED®
Certification; environmental classification systems

Calidad ambiental al interior; Certificación LEED®;
sistemas de clasificación ambiental

1
Nacionalidad: mexicano; Doctor en Arquitectura; adscripción: profesor investigador de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México; e-mail: silverhm2002@yahoo.com.mx

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

95

�Hernández Moreno

1. INTRODUCCIÓN
Actualmente existen alrededor del mundo,
numerosos modelos y sistemas de clasificación
ambiental2 para el diseño y construcción de
edificios, tales como LEED® (Estados Unidos),
BREEAM® (Reino Unido), Green Mark®
(Singapur), Green Star® (Australia) etc., que
pueden o no adaptarse a la forma del quehacer
arquitectónico en cualquier país del mundo, es
decir, a la aplicación propiamente de criterios
arquitectónicos, de materiales y sistemas
constructivos propios de una región o localidad
(Awadh, 2017; Abreu, Freitas y Zhang, 2018; Shan
y Hwang, 2018).
Todos estos modelos o metodologías de diseño
ambiental de edificios surgieron con la intención
principal de reducir los impactos ambientales
de los edificios durante todo su ciclo de vida
(Alwisy, BuHamdan y Gül, 2018; Shan y Hwang,
2018), sobre todo por la cuestión de consumos
de energías de origen fósil. Al mismo tiempo
se fue incorporando la necesidad de proveer un
adecuado ambiente al interior de los inmuebles
que incluyera: confort térmico, confort lumínico,
confort visual, confort acústico y control de malos
olores, también para aumentar la plusvalía del
inmueble y mejorar la toma de las decisiones de los
actores involucrados en los proyectos (Sunderland
y Butterworth, 2016), lo que desde el principio, en
las versiones del modelo de LEED® se ha tomado
de manera muy puntual y en concordancia con
normatividad vigente relacionada a los temas de
confort al interior de los inmuebles.
LEED® es un modelo de clasificación ambiental
de edificios, que permite a través de 8 categorías
de diseño sustentable, diseñar, construir, operar
y mantener diversos tipos de edificios acordes
a normatividad referente al control de aspectos
ambientales, económicos y sociales. LEED®
tiene la finalidad de certificar ambientalmente
cualquier edificio, pero el modelo puede ser
empleado también con propósitos de servir como
una guía de diseño de “buenas prácticas3” (Jalaei
y Jrade, 2015) en las disciplinas de Arquitectura y
Construcción en todo el mundo.

Las 8 categorías que conforman LEED® v44
(USGBC, 2014), son:
1. Ubicación y transporte
2. Sitios sustentables
3. Uso eficiente del agua
4. Energía y atmósfera
5. Materiales y recursos
6. Calidad ambiental al interior del edificio
7. Innovación
8. Prioridad regional
El sistema de clasificación de LEED® se
estructura entonces en estas categorías y cada
categoría contiene una serie de pre-requisitos y
requisitos de diseño ambiental en edificios que se
deben cumplir bajo un determinado propósito cada
uno (USGBC, 2014). El máximo puntaje por el
total de las categorías que se puede cumplir son
110 puntos, habiendo 4 distintas certificaciones
según su puntaje:
•
De 40 a 49 puntos se da un certificado
básico
•
De 50 a 59, plata
•
De 60 a 79, Oro
•
De 80 a 110, Platino.
El objetivo principal de este trabajo es
hacer una revisión exhaustiva de normatividad
mexicana y de literatura científica acerca de la
Calidad Ambiental al Interior de los Edificios que
sea equivalente a las normas estadounidenses que
se solicitan durante el proceso de certificación
LEED® v4, con el propósito de certificar edificios
ambientales en México.
El presente artículo, además de esta introducción,
consta de una sección de metodología donde
se explica de manera concisa cómo se realizó
la investigación para alcanzar el objetivo;
posteriormente la sección de resultados arrojó
una tabla en la que se organizaron los principales
hallazgos en materia de revisión de normas y
literatura científica correspondiente al tema
central de Calidad Ambiental al Interior de
las Edificaciones para el cumplimiento de los
requerimientos solicitados por el modelo LEED®
durante el proceso de certificación; finalmente se
emitieron las principales conclusiones respecto a
los resultados obtenidos.

2
Sistema de clasificación ambiental, entendido como un modelo o metodología que ordena y sistematiza una serie de categorías de tipo
ambiental para algún fin, en este caso para certificaciones ambientales en edificios.
3
“Buenas prácticas” entendidas como prácticas de tipo sustentable, con énfasis en lo ambiental.
4
v4 se refiere a la versión del modelo o metodología de LEED®.

96

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Cabe señalar que el presente trabajo no se
trata de describir los puntajes ni los niveles de
certificación que se pueden obtener a través
del modelo, sino que se enfoca solamente a las
siguientes preguntas básicas:
¿Cómo podemos emplear el modelo LEED®
v4 con el fin de mejorar y certificar la calidad
ambiental al interior de edificios en proyectos
de diseño y construcción en México? Por tanto,
la pregunta principal sería: ¿Cuáles normas
mexicanas deben elaborarse o ajustarse para
alinearse al modelo LEED®?
Por consecuencia de estas preguntas básicas, se
podrá conocer de manera detallada qué normatividad
(tanto mexicana como estadounidense) se debe
cumplir en la solicitud de certificación a través de
LEED® v4, incluyendo su fuente principal para
consulta y revisión.
2. METODOLOGÍA
El enfoque del presente trabajo es desde la
perspectiva del arquitecto y constructor; la
investigación es esencialmente una revisión de
literatura científica, básicamente de normas técnicas
que dan cumplimiento a diversos requisitos de
diseño para obtener una certificación ambiental de
edificios en México, mediante el modelo LEED®
de Estados Unidos de América, el cual es el de
mayor uso y prestigio en el mundo.
El objeto de estudio, fue concretamente, las
normas técnicas, las cuales y a través de una
revisión y análisis cuantitativo y cualitativo de su
contenido, aplicabilidad, vigencia y compatibilidad
entre normas, se pudo determinar la equivalencia
entre las normas estadounidenses con las normas
mexicanas, de la siguiente manera:
1. Se determinó el contexto geográfico de
aplicación para el caso mexicano.
2. Con base a la versión 4 (v4) de LEED®
referente a diseño y construcción de edificios se
definieron los requerimientos (pre-requisitos y
requisitos) de diseño y construcción únicamente
para la categoría Calidad Ambiental al Interior
(EQ por sus siglas en inglés).
3. De cada requerimiento de diseño
ambiental se buscó la equivalencia de la normativa
mexicana en correspondencia con la normativa
estadounidense señalada en cada requerimiento a
través de una revisión exhaustiva de literatura tanto
impresa como electrónica de normas mexicanas.
4. Se analizó en interpretó la equivalencia
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

de la norma mexicana por la estadounidense
para aplicación a proyectos en México, de
acuerdo principalmente con sus contenidos,
rigor de aplicación, vigencia y compatibilidad
de aplicación. Se determinó también cómo
se puede asegurar el cumplimiento en la
aplicación de las normas.
Finalmente se identificaron en qué casos
existieron o no existieron equivalencias de
normas mexicanas (tabla 1) para ver la posibilidad
de aplicar la norma estadounidense o alguna
internacional como ISO igualmente equivalente
y estricta. Se mencionó cómo se debe asegurar el
cumplimiento en la aplicación de las normas.
3. RESULTADOS
El contexto geográfico para la aplicación del
modelo de LEED® v4 corresponde para el
presente estudio a toda la república mexicana,
tomando en consideración que las normas
encontradas como equivalentes a las de Estados
Unidos pueden aplicarse para todo México,
porque son de índole federal.
Los requerimientos (pre-requisitos y requisitos)
de diseño y construcción para la categoría Calidad
Ambiental al Interior (EQ por sus siglas en inglés)
correspondientes al modelo LEED® v4, están
descritas en la columna 1 de la tabla 1, incluyendo
la equivalencia de la normativa mexicana (columna
5) y la de ISO (columna 6) en correspondencia con
la normativa estadounidense (columna 4) señalada
en cada requerimiento. Vea por favor también la
sección de referencias para un mayor detalle sobre
las normas técnicas y sus fuentes. (Ver tabla 1 en
las páginas siguientes)
Tabla 1. Requerimientos de diseño ambiental
para la categoría de Calidad Ambiental al
Interior de los Edificios según el modelo
LEED® v4
Fuente: resultados obtenidos de la revisión de
literatura basada principalmente en: USGBC,
2014; Secretaría de Economía, 2013; Diversas
fuentes de ASHRAE, Normas Oficiales Mexicanas
e ISO. Por favor vea la sección de -Referenciaspara mayores detalles

97

�Hernández Moreno

98

Establecer estándares mínimos de calidad del aire al interior.

Propósito

Prevenir la exposición al humo de tabaco a los
ocupantes del edificio.

2. Control del humo ambiental del tabaco
(pre-requisito obligatorio)

1. Desempeño mínimo de la calidad del aire al interior (pre-requisito obligatorio)

Requerimiento

Requisitos y
recomendaciones
de diseño

Normas que
atender (USA)

Equivalencia en México

Espacios
ventilados
mecánicamente

ASHRAE 62.12010, Sections
4 through 7,
Ventilation for
Acceptable
Indoor Air
Quality
(ASHRAE,
2010).

No hay equivalencia como
tal pero parcialmente están
las normas: Norma Oficial
Mexicana NOM-031STPS-2011, ConstrucciónCondiciones de Seguridad y
Salud en el Trabajo (Secretaria
del Trabajo y Previsión Social,
2011); NOM-023-ENER-2010
(Eficiencia energética en
acondicionadores
de aire tipo dividido)
Secretaría de Energía (2010).

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy). ISO (2008).

Espacios con
ventilación natural
o espacios mixtos:
determinando
apertura mínima
para aire exterior.

ASHRAE 62.12010 (ASHRAE,
2010); figura 2.8
CIBSE; sección
4 de ASHRAE
62.1-2010

No hay equivalencia, pero
parcialmente está la norma:
Norma Oficial Mexicana
NOM-031-STPS-2011,
Construcción-Condiciones
de Seguridad y Salud en
el Trabajo (Secretaría de
Energía, 2010).

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy), ISO (2008).

Monitoreo en
ambos casos

ASHRAE 62.12010

No hay equivalencia, pero
parcialmente está la norma:
Norma Oficial Mexicana
NOM-031-STPS-2011,
Construcción-Condiciones
de Seguridad y Salud en el
Trabajo.

ISO 16814:2008 (Building
environment design -- Indoor
air quality -- Methods
of expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Para centros de
salud (espacios
ventilados
mecánicamente).
Para espacios con
ventilación natural
usar ASHRAE
62.1-2010; figura
2.8 CIBSE.

Sección 7 de
ASHRAE 1702008 (Ventilation
of Health Care
Facilities), ASHRAE
(2008); 2010
FGI Guidelines
for Design and
Construction
of Health Care
Facilities, tabla 2.12; ASHRAE 62.12010; secciones: 6,
7 y 8 de ASHRAE
170-2008.

No hay equivalencia,
pero parcialmente está
la norma: Norma Oficial
Mexicana NOM-031STPS-2011, ConstrucciónCondiciones de Seguridad
y Salud en el Trabajo.

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Monitoreo en
ambos casos

ASHRAE 62.12010

Prohibir fumar dentro del edificio; prohibir
fumar dentro del edificio excepto en zonas
reservadas a fumadores ubicadas al menos
a 7.5 mts de toda entrada, entrada de aire
exterior y ventana operativa; y prohibir
fumar fuera del límite de la propiedad en
espacios usados para fines de negocios. Debe
haber carteles a menos de 3 mts de todas las
entradas del edificio que indiquen la política
de no fumar. Sellado de puertas y ventanas
exteriores para asegurar un aislamiento
efectivo del aire interno con el externo;
sellar todas las puertas entre unidades y
pasillos comunes; minimizar las vías no
controladas de transferencia de humo y otros
productos contaminantes, tales como ductos
de instalaciones, entrepisos, techos, pisos,
aperturas de suministros bajantes de basura o
ropa sucia, huecos de ascensores o conductos
de correo, etc.

"

No hay equivalencia,
pero hay en México un
Reglamento de la Ley
General para el Control
del Tabaco, donde se hace
referencia a evitar fumar al
interior de los edificios.

Norma ISO

"

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Espacios que faciliten la comunicación a través de un diseño acústico efectivo.

3. Desempeño Acústico mínimo (pre-requisito obligatorio)

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

1. Ruido de
fondo de los
sistemas de aire
acondicionado
(máximo 40
dBA).

1. Sección 1,
anexo A.1 de
la norma ANSI
S12.60-2010
(ANSI, 2010);
cap. 48 del
2011 HVAC
Applications
ASHRAE
Handbook; Noise
and Vibration
Control; norma
AHRI 885-2008
(AHRI, 2008).

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos,
(Secretaría de Economía,
2013).

ISO 12354-1:2017 (ISO,
2017a).

2. Ruido
exterior:
implementar
medidas de
tratamiento
acústico para
mínimizar
intrusión sonora
de fuentes
externas,
procurando
mantener al
interior en horas
pico de ruido un
máximo de 60
dBA.

Clasificando el
ruido exterior
en A, B, C o
D; Tabla A1.2a
2010 de las FGI
Guidelines,
Categorization
of Health care
Facility Sites by
Exterior Ambient
Sound y la tabla
1.3-1 de 2010
SV Guidelines;
en categorías B,
C y D atender
a ASTM E966
Standard
Guide for Field
Measurements
of Airbone
Sound Insolation
of Buildings
Facades and
Facade Elements,
(ASTM, 2010).

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos.

ISO 12354-2:2017 (ISO,
2017b).

3. Tiempo de
reverberación:
incluir acabados
que absorban
suficientemente el
ruido para cumplir
con la sección 1 de la
norma ANSI S12.602010 Acoustical
Performance
Criteria. Confirmar
que la superficie total
de paneles acústicos
de paredes, acabados
de cielorrasos supere
la superficie total
del techo de los
espacios (excluyendo
lámparas, difusores
y rejillas); y que los
materiales contengan
un coeficiente de
reducción de ruidos
(NRC por sus siglas
en inglés) de 0.7 o
superior para que
puedan ser incluidos
en el cálculo).

ANSI S12.602010 Acoustical
Performance
Criteria;
NRC-CNRC
Construction
Technology
Update N°
51, Acoustical
Design of
Rooms for
Speech (2002).

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos.

ISO 12354-2:2017

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

99

�100

Mejorar el confort de la calidad del aire de los ocupantes.

4. Estrategias avanzadas de calidad de aire

Hernández Moreno

Opción 1.
Estrategias
avanzadas de
calidad de aire;
Ventilación
mixta: a)
Sistemas de
control de
contaminantes
de ingreso; b)
Prevención de la
contaminación
cruzada en
el interior; c)
Filtración; d)
cálculos de
diseño de la
ventilación
natural; e)
cálculos de
diseño de modo
mixto.

c) Un valor 13
o superior de la
norma: ASHRAE
52.2-2007 (Method
of
Testing General
Ventilation AirCleaning Devices
for
Removal Efficiency
by Particle Size)
(ASHRAE (2007);
d) Sección 2.4 de
marzo de 2005 de
Applications manual
AM10, Natural
Ventilation in Non
domestic Buildings
de la Chartered
Institution of
Building Services
Engineers (CIBSE)
(CIBSE, 2005); e)
Cálculos de diseño
mixto (CIBSE
Application Manual
13-2000, Mixed
Mode Ventilation).

No hay equivalencia en
México.

ISO 16890-4:2016
Air filters for general
ventilation — Part 4:
Conditioning method to
determine the minimum
fractional test efficiency,
ISO (2016a), ISO,
(2016b).

Opción 2. Estrategias
adicionales de
calidad de aire:
en espacios con
ventilación mecánica:
a) Prevención de la
contaminación del
exterior; b) aumento
de la ventilación;
c) monitoreo
del di óxido de
carbono; d) control
y monitoreo de
fuentes adicionales.
En espacios con
ventilación natural:
a) Prevención de
la contaminación
exterior; b) control y
monitoreo de fuentes
adicionales; cálculos
de ventilación
natural "habitación
a habitación". En
espacios con modo
mixto: a) Prevención
de la contaminación
exterior; b) aumento
de la ventilación;
c) control y
monitoreo de
fuentes adicionales;
d) cálculos de
ventilación natural
"habitación a
habitación".

a) Prevención de
la contaminación
exterior National
Ambient Air
Quality Standards
(NAAQS); b)
aumento de
la ventilación
(aumentar tasas de
ventilación al menos
un 30 %, ASHRAE
62.1-2010; figura
2.8 CIBSE; sección
4 de ASHRAE
62.1-2010; c)
monitoreo del di
óxido de carbono,
calculando los
puntos de consigna
con ASHRAE
62.1-2010, apéndice
C; d) control y
monitoreo de fuentes
adicionales (hacer
un plan de control y
monitoreo de fuentes
de contaminación
adicional y utilizar
sensores específicos
para su control;
e) Cálculos de
ventilación natural
("habitación a
habitación"), CIBSE
AM10, sección 4,
Design calculations
para predecir que
las corrientes de
aire "habitación
a habitación"
suministrarán una
ventilación natural
eficiente.

No hay equivalencia como
tal, pero parcialmente está
la Norma Oficial Mexicana
NOM-031-STPS-2011,
Construcción-Condiciones
de Seguridad y Salud en el
Trabajo.

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Reducir las concentraciones de productos químicos contaminantes que dañen la calidad del aire al interior.

5. Materiales de baja emisión

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Control de
emisiones de
Compuestos
Orgánicos
Volátiles (VOC
por sus siglas en
inglés). El umbral
de cumplimiento
de emisiones VOC
va de 90 % al 100
% dependiendo
de la categoría
de materiales y
acabados. Deben
hacerse pruebas
de los productos
del edificio de
acuerdo con el
Standard Method
V1.1-2010 del
Departamento de
Salud Pública de
California (CDPH
por sus siglas en
inglés), empleando
escenarios de
exposición que
procedan. Las
declaratorias del
fabricante debe
indicar el rango
total de VOC a los
14 días; además
para pinturas y
revestimientos de
aplicación húmeda
se debe cumplir
con: California Air
Resources Board
(CARB) 2007;
Suggested Control
Measure (SCM)
for Architectural
Coatings o la
norma 1110
(2011) del South
Coast Air Quality
Management
District; para
adhesivos y
sellantes la norma
1168 de South
Coast Air Quality
Management
District.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Sistemas de
mobiliario
7.6.1 y 7.6.2 de
ANSI/ BIFMA
e3-2011
(BIFMA, 2011);
Declaraciones
del fabricante
directrices de
CDPH SM V1.1
-2010, sección
8, certificadas
por la guía ISO
65; laboratorios
acreditados por
ISO/IEC 17025
(ISO, 2012);
contenido VOC
ASTM D2369- No hay equivalencia en
10 (ASTM,
México.
2015); ISO
11890 parte
1 o ASTM
D6886 -03 o
ISO 11890
parte 2; madera
compuesta
California
Air Resources
Board;
Airborne
Toxic Measure
to Reduce
Formaldehyde
Emissions from
Composite
Woods Products
Regulation.

ISO 11890 (ISO, 2006);
ISO 65; ISO/IEC 17025;
ISO 16000-3: 2010;
ISO 16000: 6-2011; ISO
16000-9: 2006 y la ISO
16000-11: 2006.

101

�6. Plan de gestión de la calidad del aire interior del edificio

Minimizar los problemas de calidad del aire al interior del edificio asociados con la
construcción y renovación más mantenimiento del inmueble.

7. Evaluación de la Calidad del Aire al Interior

Mejorar la calidad del aire al interior durante la construcción y durante la ocupación
del edificio.

Hernández Moreno

102

Durante la
construcción: cumplir
con las directrices
del capítulo 3, del
IAQ Guidelines for
Occupied Buildings
Under Construction,
segunda Edición
2007 (SMACNA,
2008); ANSI/
SMACNA 008-2008
de la Sheet Metal
and Air Conditioning
National Contractors
Association
(SMACNA).
Materiales
particulados; VOC;
Emisiones exteriores
cumplir con NIOSH
Asphalt Fume
Exposures during the
application of Hot
Asphalt to Roof
(2003-112)
(Department
of Health and
Human Services
2003). Tabaco;
ruido y vibración
(BS5228) British
Standards Institution
(2008); Control de
infecciones (FGI
2010 Guidelines
for Design and
Construction
of Health Care
Facilities) Facility
Guidelines Institute
(2010).

ASHRAE
52.2-2007;
Guidelines
for Occupied
Buildings
Under
Construction,
segunda
Edición
2007; ANSI/
SMACNA 008No hay equivalencia en
2008 de la Sheet
México.
Metal and Air
Conditioning
National
Contractors
Association;
BS5228; FGI
2010 Guidelines
for Design and
Construction
of Health Care
Facilities.

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Mejorar la
calidad del
aire al interior
a través del
control de las
concentraciones
máximas de
los productos
tomando en
cuenta los
métodos
y normas
especificadas.

Formaldehido:
ASTM D5197
ASTM (2016);
EPA TO-11
(Environmental
Protection Agency,
2015). o EPA
Compendium
Method IP-10;
Partículas PM 10:
EPA Compendium
Method; Ozono:
ASTM D514902; Compuestos
Orgánicos Volátiles:
EPA TO-1, TO5, TO-17 o EPA
Compendium
Method; Productos
químicos
ennumerados en la
norma del Estado
de California
(CDPH) Standard
method v1.1, tabla
4-1, excepto el
Formaldehido:
ASTM D5197;
EPA TO-1, TO-15
y TO-17; monóxido
de carbono (CO):
EPA Compendium
Method IP-3.

Formaldehido: ISO
16000-3 (ISO, 2011a);
Partículas PM 10: ISO
7708 (ISO, 1995); Ozono:
ISO 13964 (ISO, 1998);
Compuestos Orgánicos
Volátiles: ISO 16000-6
(ISO 2011b); Productos
químicos enumerados
en la norma del Estado
de California (CDPH)
Standard method v1.1,
tabla 4-1, excepto el
Formaldehido: ISO
16000-3 y 16000-6;
monóxido de carbono
(CO): ISO 4224.

No hay equivalencia en
México.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Mejorar el confort térmico para promover la productividad de las actividades que se
realicen y mejorar el bienestar de las personas al interior.

Cumplir con
la norma
ASHRAE 552010 (ASHRAE
2017); y se
recomienda
utilizar
controladores
térmicos
generales
pero también
individuales y
por zona con el
fin de ajustar
el ambiente
local o parcial
del edificio de
al menos la
temperatura
del aire, la
temperatura
radiante, la
velocidad
del aire y
la humedad
(utilizando
termostatos
individuales
para su control).

Mejorar tanto el bienestar de los ocupantes como la productividad de las actividades, a
través de iluminación de alta calidad.

9. Iluminación artificial

8. Confort térmico

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Opción 1.
Controladores
de iluminación.
Proporcionar al
menos el 90 %
de los espacios
de ocupantes
individuales
controladores
de iluminación
para adaptarlas a
sus actividades
específicas;
Opción 2. Calidad
de la iluminación:
Utilizar
dispositivos
que atiendan a
adecuados niveles
de: luminosidad,
índice de
reproducción
cromática, vida
nominal de las
fuentes de luz,
limitar iluminación
superior directa,
umbrales de
reflectancia
incluyendo el
mobiliario si este
está incluido en el
proyecto, relación
de iluminancia
promedio tanto en
techos como en
paredes

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

ASHRAE 552010 (Thermal
Comfort
Conditions
for Human
Occupancy.

No hay equivalencia
en México como tal
pero se pueden emplear
normas relacionadas
a este punto, como:
NOM-008-ENER-2001
(Eficiencia energética en
edificaciones,
envolvente de edificios no
residenciales) (Secretaría
de energía, 2001);
NOM-018-ENER-2011
(Aislantes térmicos
para edificaciones),
Eficiencia energética en
edificaciones.
Envolvente de edificios
para uso
habitacional).

ISO 7730: 2005
(Ergonomía del ambiente
térmico) ISO (2005);
CEN EN 15251: 2007
(Parámetros del ambiente
interior para el diseño y
evaluación de la eficiencia
energética de edificios,
incluyendo la calidad
del aire, condiciones
térmicas, iluminación y
ruido, sección A2).

ASHRAE 90.12016: Power
and Lighting,
ASHRAE
(2016).

NOM-025-STPS-2008
(Condiciones de
iluminación en los centros
de trabajo); y
cumplimiento de:
NOM-007-ENER-2004
(Secretaría de Energía,
2014),
NOM-013-ENER-2004,
NOM-028-ENER-2010,
NOM-017ENER/SCFI-2008 y
NOM-064-SCFI-2000,
NOM-025-STPS2008.

ISO 7730: 2005
(Ergonomía del ambiente
térmico); CEN EN 15251:
2007 (Parámetros del
ambiente interior para el
diseño y evaluación de
la eficiencia energética
de edificios, incluyendo
la calidad del aire,
condiciones térmicas,
iluminación y ruido,
sección A2) (British
Standards Institution,
2007).

103

�10. Iluminación natural

Mejorar la iluminación al interior del edificio a través de la iluminación natural para
reducir el consumo de energía artificial.

Opción 1.
Simulación por
computadora
de la autonomía
del espacio con
iluminación
natural y su
exposición a
la luz solar
de manera
anual; Opción
2: Realizar
cálculos de la
iluminancia de
los espacios
interiores;
Opción 3:
Medición de
los niveles de
iluminancia de
las superficies
de iluminación
natural,
regularmente
iluminadas de
acuerdo a un
calendario de
medidas de
iluminancia.

11. Desahogo visual o vistas de calidad

Conectar a ocupantes del edificio con el entorno exterior mediante vistas de calidad.

Hernández Moreno

Procurar una
línea directa de
visión hacia el
exterior a través
de las ventanas
en al menos un
75 % del total
de la superficie
ocupada;
Visión clara
del exterior no
obstaculizada;
vistas en
diversas
direcciones, que
incluyan flora,
fauna, cielo,
movimiento,
objetos bien
definidos y
vistas libres. El
uso de patios
interiores se
puede realizar
hasta un límite
del 30 % de las
necesidades de
desahogo visual.

104

NOM-025-STPS-2008
(Condiciones de
iluminación en los centros
de trabajo); y
cumplimiento de: NOM007-ENER-2004,
NOM-013-ENER-2004,
NOM-028-ENER-2010,
NOM-017ENER/SCFI-2008 y
NOM-064-SCFI-2000,
NOM-025-STPS2008.

ASHRAE 90.12016: Power
and Lighting.

ANSI/
ASHRAE/IES
STANDARD
90.1-2010
Energy
Standard for
Buildings
Except LowNo hay equivalencia.
Rise Residential
Buildings
Windows and
offices: a study
of office worker
performance
and the indoor
environment.

ISO/WD 20734
Building Enviroment
Design -- Daylighting
design procedure for
indoor visual environmen;
ISO 10916:2014
Calculation of the impact
of daylight utilization on
the net and final energy
demand for lighting;
CEN EN 15251: 2007
(Parámetros del ambiente
interior para el diseño y
evaluación de la eficiencia
energética de edificios,
incluyendo la calidad
del aire, condiciones
térmicas, iluminación y
ruido, sección A2).

ISO/WD 20734
Building Environment
Design -- Daylighting
design procedure
for indoor visual
environment.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Mejorar el confort acústico de los ocupantes y promover la productividad al interior de las actividades.

12. Desempeño acústico

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Cumplir con los
requisitos en
todos los espacios
ocupados sobre
ruido de fondo del
Aire acondicionado
y Calefacción si
es el caso; con el
aislamiento acústico;
con el tiempo de
reverberación
y el refuerzo y
enmascaramiento
del sonido. Utilizar
para las mediciones
de nivel de ruido
conforme a ANSI
S1.4. Diseñar las
instalaciones de
manera que cumplan
con las secciones
de la tabla 1.2-3
de Design Criteria
for MinimumSound
Isolation
Performance
Between Enclosed
Rooms, y la tabla
1.2-4 Speech Privacy
for Enclosed Room
and Open Plan
Spaces (2010, FGI
Guidelines y 2010
SV Guidelines.
Cumplir con las
secciones 1.2-6, 1.5
y 1.2-6.1.6 2010 de
FGI Guidelines y
SV 2010 Guidelines
(incluyendo el
apéndice). Opción 1.
Privacidad del habla,
aislamiento del ruido
y ruido de fondo.
Opción 2. Acabados
acústicos y ruido
exterior (clasificando
el ruido exterior en
A, B, C o D) Tabla
A1.2a 2010 de las
FGI Guidelines,
Categorization of
Health care Facility
Sites by Exterior
Ambient Sound y la
tabla 1.3-1 de 2010
SV Guidelines; en
categorías B, C y
D atender a ASTM
E966 Standard
Guide for Field
Measurements of
Airbone Sound
Insolation of
Buildings Facades
and Facade
Elements.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Ruido de fondo:
tabla 1, capítulo
48 de la norma
2011 ASHRAE
Handbook, HVAC
Applications; con
la tabla 15 de
la norma AHRI
885-2008; Para
transmisión de
sonido STCc,
tabla 1, AHRI
885-2008;
tiempos de
reverberación
de la tabla 9.1
de Performance
Measurement
Protocols for
Commercial
Buildings;
ASHRAE,
2007d. Para el
enmascaramiento
del sonido: Índice
de Transmisión
del Habla (STI),
ANSI S12 602010; FGI 2010,
Guidelines for
Design and
Construction
of Health Care
Facilities; y
el documento
Sound and
Vibration Design
Guidelines for
Health Care
facilities. Para
la privacidad
del habla y
aislamiento del
sonido: ANSI
T1 .523-2001,
Telecom Glossary
2007. Capítulo
40 de Sound and
Vibration Control
de ASHRAE
2011 Handbook.
Acabados
acústicos: tabla
1.2-1 de 2010
FGI Guidelines,
Design Room
Sound Absorption
Coefficients
y 2010 SV
Guidelines;
Ruido exterior
del sitio: tabla
1.2-1 de 2010
FGI Guidelines
y las 2010 SV
Guidelines tabla
1.3-1.

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos.

ISO 1996; ISO/TC 43
Acoustics; ISO
26101:2012
Acoustics -- Test methods
for the qualification of
free-field environments;
ISO 17624:2004
Acoustics — Guidelines
for noise control in offices
and workrooms by means
of acoustical screens.

105

�Hernández Moreno

En la tabla 1 se puede observar que la
equivalencia de normas mexicanas respecto a las
estadounidenses y a las de ISO es prácticamente
nula, esto debido a que en México la situación
en la generación de normas al respecto es aún
precaria, a pesar de los esfuerzos de las instancias
responsables como las secretarías de Estado y
organismos certificadores el nivel de desarrollo
de normas y leyes mexicanas no se equipara a
países como Estados Unidos o como Alemania.
Para el requerimiento 1 correspondiente a
Desempeño mínimo de la calidad del aire al interior
(pre-requisito obligatorio), no se encontró equivalencia
en México, pero hay dos normas mexicanas que
podrían usarse como complemento para cubrir
el cumplimiento con la norma estadounidense,
que para el caso de certificaciones en México, se
tendría que cumplir.
Para el requerimiento 2 correspondiente a
Control del humo ambiental del tabaco (prerequisito obligatorio), No hay equivalencia, pero
hay en México un Reglamento de la Ley General
para el Control del Tabaco, donde se hace
referencia a evitar fumar al interior de los edificios,
y como en el caso del requerimiento anterior,
podría usarse como complemento para cubrir
el cumplimiento con la norma estadounidense,
que para el caso de certificaciones en México, se
tendría que cumplir.
Para el requerimiento 3 correspondiente a
Desempeño Acústico mínimo (pre-requisito
obligatorio), tampoco hay una equivalencia
como tal, pero hay un apéndice informativo
13, -Recomendaciones acústicas-, en la
norma mexicana NMX-AA-164-SCFI-2013
sobre Edificación sustentable- Criterios y
requerimientos ambientales mínimos,
Para el requerimiento 4 correspondiente a
Estrategias avanzadas de calidad de aire, no hay
ninguna equivalencia. Por tanto, se debe cumplir
directamente con la norma estadounidense.
Para los requerimientos 5, 6 y 7 correspondiente
a Materiales de baja emisión, Plan de gestión de la
calidad del aire interior del edificio y Evaluación
de la Calidad del Aire al Interior no hay ninguna
equivalencia estricta en México que pueda
cumplir con el requisito estadounidense.
Para el requerimiento 8 correspondiente a
Confort térmico, tampoco hay equivalencia como
tal, pero se pueden complementar los trabajos
con las normas técnicas mexicanas, tales como:
como: la NOM-008-ENER-2001 (Eficiencia
106

energética en edificaciones, envolvente de edificios
no residenciales) y la NOM-018-ENER-2011
(Aislantes térmicos para edificaciones), Eficiencia
energética en edificaciones. Envolvente de edificios
para uso habitacional).
Respecto al requerimiento 9 correspondiente
a Iluminación artificial, tampoco existe una
equivalencia al 100 % con la norma estadounidense
pero se pueden complementar los trabajos
para cumplimiento de este requerimiento con
las normas mexicanas NOM-025-STPS-2008
(Condiciones de iluminación en los centros de
trabajo); NOM-007-ENER-2004 (Eficiencia
energética en sistemas de alumbrado en edificios no
residenciales), NOM-013-ENER-2004 (Eficiencia
energética para sistemas de alumbrado en vialidades
y áreas exteriores públicas), NOM-028-ENER-2010
(Eficiencia energética de lámparas para uso general.
Límites y métodos de prueba), NOM-017- ENER/
SCFI-2008 (Eficiencia energética y requisitos de
seguridad de lámparas fluorescentes compactas autobalaustradas. Límites y métodos de prueba), NOM064-SCFI-2000 (Productos eléctricos-Luminarios
para uso en interiores y exteriores-Especificaciones
de seguridad y métodos de prueba).
Respecto al requerimiento 10 correspondiente a
Iluminación natural tampoco existe una equivalencia
mexicana con la norma estadounidense, pero
podemos complementar los trabajos con la norma
mexicana NOM-025-STPS-2008 (Condiciones de
iluminación en los centros de trabajo).
Respecto al requerimiento 11 correspondiente
a Desahogo visual o vistas de calidad no hay
ninguna equivalencia.
Finalmente, para el requerimiento 12
correspondiente a Desempeño acústico, no hay
equivalencia como tal pero hay un apéndice
informativo número 13, sobre Recomendaciones
acústicas, en la norma mexicana NMX-AA-164SCFI-2013 -Edificación sustentable- Criterios y
requerimientos ambientales mínimos que podría
ser de utilidad dentro del cumplimiento con la
norma estadounidense.
4. CONCLUSIONES
La equivalencia de las normas que solicita cumplir
el modelo LEED® respecto a las normas mexicanas
es prácticamente nula; de igual manera las normas
mexicanas son tan incipientes que no se encontraron
equivalencias con las normas ISO, por tal razón
siempre que se realice un proyecto de certificación
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

de edificios ambientales ya sea con LEED® o
cualquier otro modelo similar, se tiende a cumplir
con las normas internacionales existentes.
En primer lugar, nos damos cuenta
inmediatamente de que el atraso en la elaboración
de normas técnicas respecto a muchos temas de
edificación ambiental en México es muy grande. Y
por supuesto, es preocupante para todos los sectores
involucrados, y que, por consecuencia, debería haber
una mayor participación y coordinación de los actores
responsables para que estas normas mexicanas
que nos están haciendo falta se puedan elaborar.
Actores del sector público: gobierno, legisladores,
académicos, especialistas y profesionales, así
como del sector privado: empresarios e igualmente
especialistas y profesionales que participen en la
elaboración conjunta de estas normas que hacen
falta, y que llenen estos vacíos al certificar y evaluar
edificaciones ambientales con modelos ya probados
como LEED® o cualquier otro similar.
La categoría o rubro ambiental del modelo
LEED® v4 Calidad Ambiental al Interior de las
Edificaciones, es una de las que mayor revisión
y aplicación de normas técnicas requiere
hacerse para cumplir el trámite de certificación
ambiental de edificios.
El requerimiento significativamente más
importante en el análisis de la Calidad al Interior
de las Edificaciones es el análisis de la calidad
del aire, seguida del confort térmico, lumínico y
posteriormente la cuestión acústica y vibraciones,
materiales bajos en emisividad tóxica y finalmente
el requerimiento de desahogo visual.
Se concluye que en México cuando se desea
realizar una certificación de cualquier proyecto
o edificio es necesario, primeramente, conocer
profundamente el modelo de LEED® en su
versión más actualizada, antes de comenzar a
planear y a diseñar el proyecto para poder cumplir
posteriormente con todos los requisitos que pide
el organismo certificador USGBC (United States
Green Building Council). Lo anterior debido a
que este modelo es el más usado tanto en todo
el mundo como en México para estos fines de
certificación.
Para proyectos fuera de Estados Unidos
de América, como sería el caso de México, las
normas que se solicitan son muy estrictas; por
lo que pudimos observar en el análisis, las pocas
normas mexicanas que se lograron percibir no
cumplen en su totalidad con la equivalencia
estadounidense ni con la de ISO. Por tanto, y

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

mientras las normas mexicanas no sean completas
y suficientes, se seguirá alineándose con las normas
estadounidenses o de ISO para poder cumplir
cabalmente con los requisitos de los certificadores
de LEED®, y adaptar las normas estadounidenses
lo más que se pueda al contexto mexicano.
El conocimiento de todas estas normas, ya sean
estadounidenses, las mexicanas y las ISO ayudan
de manera muy significativa al mejoramiento de
los proyectos de edificios que deseen cumplir
cabalmente con la categoría de LEED® v4
referente a Calidad Ambiental al Interior de las
Edificaciones, y por tanto obtener altos puntajes
en este rubro con vías a la certificación ambiental
Se concluye finalmente que, trabajos similares
a este se deben realizar en México, replicando la
misma metodología en la medida de lo posible,
respecto al resto de las categorías del modelo
LEED® v4 (Ubicación y transporte; Sitios
sustentables; Uso eficiente del agua; Energía y
atmósfera; Materiales y recursos; Innovación
y Prioridad regional) para conocer de manera
integral toda la normatividad mexicana
equivalente con las normas estadounidenses
que se deben cumplir para certificar mediante el
modelo LEED® v4. C
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-- Ultraviolet photometric method, Suiza:
International Standards Organization.
ISO (2005). ISO 7730:2005, Ergonomics of
the thermal environment -- Analytical
determination and interpretation of
thermal comfort using calculation of the
PMV and PPD indices and local thermal
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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

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and other carbonyl compounds in indoor
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compounds in indoor and test chamber air
by active sampling on Tenax TA sorbent,
thermal desorption and gas chromatography
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Construction, USA: United States Green
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109

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como
“interfase glocal”
Antofagasta City sea-side edge, in Chile, seen as “glocal interphase”
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

María Adriana Gebauer Muñoz1

Resumen

Abstract

El objetivo de este artículo es, por una parte, presentar
y proponer los lugares, que en el borde-costero de
Antofagasta se pueden desarrollar como interfase
entre lo global y lo local, a partir de considerar análisis
y conclusiones de la cuarta, de cuatro dimensiones
de abordaje de la Tesis Doctoral: “Centro Histórico
como “interfase glocal” para la inserción de la
ciudad intermedia en el sistema global de ciudades:
Caso de estudio Antofagasta, Chile, 1990/2012”
(Gebauer, 2015), considerando la importancia que,
en esta ciudad, adquiere este borde cuando actúa y
se configura como espacio mediador transnacional, y
por otra, incorporar los conceptos de interfase glocal,
Ciudad Intermedia, CH-ampliado, y ciudad-región
ampliada, que fueron definidos por dicha Tesis. Desde
el análisis de esta dimensión define los elementos
de paisaje e imagen urbanos que son parte de la
identidad urbana de esta ciudad y se pregunta qué de
la imagen urbana que tiene el ciudadano, consolida o
transforma la estructura espacial urbana de identidad
vista desde el habitante, y encuentra en el mar y su
borde, que son esenciales en la imagen de esta ciudad,
los elementos que permiten que el borde-mar se
constituya en “interfase glocal”, y que al intervenirlo
desde los Proyectos Estratégicos identificados en el
borde, daría a la CI Antofagasta la posibilidad de
trascender, si el borde-mar se aborda como un todo,
desde su dimensión territorial que integra la totalidad
de la ciudad, como un GPU, abonando con ello a su
potencial inserción transnacional.

The aim of this article is, on the one hand, to present and
propose the places that in the sea-side of Antofagasta
City could be developed as interphases between
global and local, when considering the analyses and
conclusions of the fourth of the approaches dimensions
of the PhD Thesis “Historical Centre as “glocal
interphase” for the insertion of the intermediate city
in the global cities system: The Case of Antofagasta,
Chile, 1990/2012” (Gebauer, 2015), with reference to
the importance that the sea-side edge acquires when
acts and configurates as transnational mediator space
and, on the other hand, it attempts to incorporate the
concepts of “glocal interphase”, “intermediate city”,
“enlarged city-centre” and “enlarged city-region”
that were defined by this research. From the analysis
of this dimension it arrives to the landscape elements
and urban images that are part of the urban identity
of this city and it questions what of the urban image
that the citizen has, it consolidates or it transforms
the city spatial structure of identity seen from the
inhabitant, and it finds in the sea and its edge, which
are essential to this city identity, the elements that
allow its constitution as “glocal interphase”, and
it proposes that, if the sea-side edge is approached
from the Edge Strategic Projects identified, it would
give to Antofagasta IC the possibility to transcend, if
the sea-side edge is approached as a whole, from its
territorial dimension, that integrates the totality of the
city, as a GUP, contributing with this to its potential
transnational insertion.

Palabras Clave:

Keywords:

Interfase glocal; ciudad intermedia; centro histórico
ampliado; borde-mar

Glocal interphase; intermediate city; enlarged city
centre; sea-side edge

1

Nacionalidad: chilena; adscripción: profesora-investigadora de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de la Salle en
Pachuca estado de Hidalgo, México; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad de Guadalajara, México; Master Arts en
Diseño Urbano, Oxford Brookes University, UK; mgebauerm@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

111

�Gebauer Muñoz

INTRODUCCIÓN
Las ciudades se han visto fuertemente impactadas,
en su paisaje urbano, por efecto de la globalización
y la ciudad de Antofagasta, objeto de estudio, no
es ajena a esta situación que el presente artículo
aborda cuestionando las transformaciones, de
paisaje e imagen urbanos, que en la ciudad ocurren
, a partir de considerar el análisis y conclusiones de
la cuarta, de cuatro dimensiones de abordaje de la
Tesis Doctoral: “Centro Histórico como “interfase
glocal” para la inserción de la ciudad intermedia
en el sistema global de ciudades: Caso de estudio
Antofagasta, Chile, 1990/2012” (Gebauer, 2015),
preguntándose ¿qué de la imagen urbana que
tiene el ciudadano, consolida o transforma la
estructura espacial urbana de Identidad, vista
desde el habitante?, centrándose en la importancia
que adquiere el borde-costero en Antofagasta, si
se constituye y configura como espacio mediador
transnacional, pero arraigado con la identidad local,
apoyándose en los conceptos que fueron definidos
por dicha investigación, aportando con ello a una
nueva mirada de los mismos.
CONCEPTOS INCORPORADOS
Estos conceptos que define la investigación aludida
son: “interfase glocal”, “Ciudad Intermedia”,
Centro Histórico Ampliado, Ciudad-Región
Ampliada y se incorpora aquí parte del respaldo
teórico que los sustenta para que se entienda el
porqué de su pertinencia.
El primero de ellos “interfase glocal” (IG),
como concepto y marco de referencia central para
la inserción transnacional que dicha tesis propone
para la Ciudad Intermedia y que se define como:
“Interfase glocal es el espacio, actividad o
situación, que en sí misma contiene la interacción
de lo global y local, lo que se da tanto a nivel de
flujos entre centros o ciudades de la red glocal;
en la interacción de flujos de actividades
económicas productivas de importancia glocal;
en los aspectos de la morfología urbana que
se consolidan como glocales y aportan a la
estructura físico espacial glocal de identidad;
y en los aspectos de paisaje e imagen urbanos
que el habitante incorpora en los actos y lugares
de la ciudad que se desarrollan a nivel glocal,
con lo que consolida su estructura glocal de
identidad. Su rol, en todas estas instancias, es
112

mediar entre dos o más situaciones, las que
pueden aludir a hechos, tanto propios de la
localidad en que se inserta, como de universos
distantes con los que se identifica y a los que
evoca y, aunque en ausencia, hace presente
al ocurrir allí el “acontecimiento glocal”.
(Gebauer, 2015:159)
El término interfase, que encuentra su origen
en las tecnologías de la comunicación, se ha
abordado con distintos contenidos en diversas
disciplinas, pero en todas ellas la condición de
mediadora, entre materias distintas o situaciones
diversas, es lo que prevalece y hace de la interfase
un ente en sí mismo. De dichas aproximaciones
es la formulada por Rubén Pesci (1993; 2010),
la que la investigación de referencia selecciona
porque es la única que otorga a la interfase una
condición concreta que permite identificarla como
un lugar específico, con características propias,
que se relaciona con otro lugar y se puede dar en
diversos niveles y escalas territoriales. Este autor,
en su planteo, se refiere siempre a situaciones
de contigüidad física en las localizaciones o es­
pacios de mediación: rural/urbano; dentro/fuera;
público/privado; exterior/interior; otras. En
esta investigación se agrega a esta concepción
la relación de espacios o situaciones distantes
que interactúan a través del espacio ausente
pero que dicha interacción se hace presente en
un espacio o lugar físico concreto, en términos
de Martín Heidegger (2009, 2010), las acciones
allí se espacializan. Es esta condición la que
permite dar existencia física al “espacio glocal”,
aquel que da cuenta de una interacción entre lo
global y local, que puede ocurrir en la ausencia
del sujeto actuante, haciendo con ello referencia
a lo planteado por Anthony Giddens (2008:123)
cuando se refiere a una presencia ausente. De este
modo se liga la condición de mediador a distancia
y los conceptos local y global en el concepto de
“interfase glocal”.
Lo “glocal”, es un vocablo que dice de la
unión de lo global y lo local a lo que se han
referido autores como Roland Robertson (1992),
Jordi Borja y Manuel Castells (1997) y Fernando
Carrión (2002), siendo el primero quién acuñó
el término glocalización. Para la presente
conceptualización, además de lo antes dicho,
se entiende lo glocal como el acontecer donde
simultáneamente se está dando lo global y lo local
en un mismo lugar o situación con lo que se genera
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

el “acontecimiento glocal”. Por lo tanto, el lugar
que se constituye como “interfase glocal” es un
espacio que acoge el “acontecimiento glocal” y es
en ello que el concepto aludido resulta innovador.
Un segundo concepto es el de “ciudad
intermedia” (CI), como escala de análisis en este
caso del borde costero de Antofagasta, y se define
en los siguientes términos:
“Ciudad Intermedia es aquella ciudad media que
actúa como intermediaria, no con arreglo a su
talla demográfica y dimensiones determinadas,
coherentes con su contexto geográfico, sino sobre
todo, por la posición que ocupa o funciones que
desempeñademediación,tantodelosflujos-bienes,
información, innovación, administración, etc,-,
entre los territorios urbanos y rurales; y urbanos
de su área de influencia y los otros centros o
áreas, más o menos alejados: subnacionales,
nacionales, regionales o internacionales con
los que interactúa-, como también, funciones
de intermediación entre los espacios locales/
territoriales y los espacios regionales; nacionales
e incluso globales. La intermediación puede ser
demográfica, económica, política e institucional,
incide tanto en la población endógena como
exógena, características medio ambientales,
administrativo-territoriales, social y cultural que
se dan en las diversas escalas en que la ciudad
participa.” (Gebauer, 2015: 117)
En términos del estudio de inserción de las
ciudades intermedias en la globa­
lización, que
postula la tesis de referencia, las transformaciones
en Latinoamérica se pueden visualizar desde
distintas perspectivas y escalas, muchas veces
su­perpuestas (González, 2005). En el caso de
la ciudad de Antofagasta y su Región, si bien se
presentan distintos niveles de acción y, en ella, se
agudizan desigualdades sociales en aspectos como,
diferencias de estándares de empleo del sector ex­
portador respecto del resto de los empleos, sin
embargo, a nivel de la totalidad se observa una
disminución importante en el desempleo regional.
La acción en distintos planos y escalas, que la
investigación de referencia aborda, muestra que
a nivel de la Región, como un todo, en relación
a otras regiones del país, ésta se favorece con el
crecimiento eco­nómico de las últimas décadas, lo
que se traduce en mejores niveles de esco­laridad
y educación, en mejoras en equipamientos de
Salud y Educación Superior, como también en
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

el mayor PIB regional en relación al promedio
país, como lo corroboran Garcés Feliú, O’Brien
y Cooper (2010), lo cual va en beneficio de
la población regional, aspecto que se podría
capitalizar positiva­mente, si el Estado aportara
en una mejor distribución de los beneficios de
este avance económico, para con ello lograr una
mejor calidad de vida urbana para el total de la
población local.
Un tercer concepto es el de “centro histórico
ampliado” (CHA), que se define en los siguientes
términos:
“Centro histórico ampliado” (CHA), es “el CH
de origen de toda CI, que puede ser entendida
como ciudad-región, en donde el CH de origen
de la ciudad crece y se desarrolla a partir de sus
ejes estructurantes de tal modo que se genera
un crecimiento tentacular del mismo, donde se
localizan actividades y residencia habitualmente
densa, que derivan del centro de origen y lo siguen
teniendo como su lugar central de referencia,
tanto simbólica como de uso, especialmente
en lo que se refiere a las actividades de mayor
jerarquía de la ciudad, como también de la
región, de la cual son cabecera y con la cual se
identifican.” (Gebauer, 2015:368)
Los procesos de globalización, que han
sido analizados preferentemente a nivel de las
metrópolis latinoamericanas (Castells, 2001; De
Mattos, 1999 y 2002; Sassen, 2003 y 2010) también
repercuten en el sistema de ciudades-región que
comprometen paisajes y recursos naturales de
impor­tancia. No obstante, en lo urbano, en las
ciudades de tamaño medio y menores, el CH sigue
siendo el depositario de la identidad de la ciudad
porque tiene re­
presentatividad y simbolismo
que lo hace ser el mejor lugar donde se puede
materializar la presencia de cualquier enlace con
la globalización (Silva, 2003), desde “lo glocal”.
A pesar de ello, el CH, especialmente en ciudades
extractivas o industriales, aparece como obsoleto,
deteriorado o subutilizado por sus habitantes,
que privilegian, para su uso, los espacios de la
globalización, como Shopping Malls y otros, que
también se hacen presente en el caso del CH de
Antofagasta y su extensión al Sur.
A diferencia del nivel metropolitano, el CH de
la CI se caracteriza por identificar a la ciudad como
un todo y es en este nivel, donde hay que actuar
puesto que los CHs siguen teniendo un grado
113

�Gebauer Muñoz

de centralidad urbana e histórica importantes,
a la vez, que ser reconocidos como tal por sus
habitantes como parte de su identidad de origen,
por lo que sería importante, en el contexto de las
grandes intervenciones, plantear un Gran Proyecto
Urbano (GPU), Carrión, (2006), que pueda
involucrar al CH como un todo, puesto que es en
esta dimensión de totalidad, donde la intervención
local tiene la posibilidad de trascender.
El cuarto concepto “ciudad-región ampliada”
(CRA), se define como:
“Ciudad-región ampliada es el espacio de
extensión variable en el que se integran
varios territorios, ya sean nacionales como
subnacionales, regionales, interregionales,
e incluso internacionales, que compartiendo
proximidad geográfica, desarrollan relaciones
de cooperación en alguno de los aspectos
singulares que la región involucrada posee,
ya sea en sus recursos naturales, económicos,
sociales o culturales, pero que, al mismo tiempo
se relaciona con territorios distantes con los
que mantiene y desarrolla conexiones glocales
a partir de las específicas funciones globales
que le son propias, y que son aquellas a través
de las cuales se inserta transnacionalmente”
(Gebauer, 2015: 118)

Profundizando en el concepto de “interfase
glocal” (IG), con que se aborda la ciudad en la
investigación de origen, graficadas en Diagrama
N°1, las cuatro dimensiones que lo definen, se
refieren en términos de Manuel Castells, a dos
entradas que a veces se contraponen, la de los
flujos que dice de lo global, y la de los lugares que
hace presente lo local (Castells, 1997), que la tesis
de referencia analiza desde los flujos, es decir, redes
transnacionales en que la Región Antofagasta (RA)
participa; y actividades productivas en que dicha
región tiene ventajas competitivas; y por otra, a partir
de los lugares, que identifica tanto desde la morfología
urbana de la ciudad y elementos identitarios de
alcance internacional del centro histórico ampliado
(CHA), de Antofagasta, como desde elementos de
paisaje e imagen urbanos, que dicen de aquello que
es significativo de la ciudad-región Antofagasta, en
cuanto elementos que interactúan como “interfase
glocal” en diferentes niveles y escalas.
La cuarta dimensión que aborda este concepto,
lo hace desde la modificación de imagen y paisaje
urbanos, que ocurren en Antofagasta, en respuesta
a la globalización, y en este artículo, tomando el
borde-costero como escenario y lugar específico
de atención.
Esta transformación de imagen, que en la CI
es aún incipiente, se estudia en Antofagasta, no

Diagrama 1. Cuatro dimensiones de análisis del concepto “interfase glocal” (IG), a modo de modelo

Fuente: Gebauer, 2015:78

114

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

sólo en su forma aparente, sino se busca develar
y exponer la estructura de ciudad desde la
construcción de significado por parte del habitante
y por lo mismo se trata de una aproximación
cualitativa más que cuantitativa.
APROXIMACIÓN METODOLÓGICA
Metodológicamente, se consideró el resultado de
encuesta realizada, como consulta ciudadana en
diciembre 2012, por quién suscribe en conjunto
con la Secretaría Comunal de Planificación
(SECOPLAN)_Ilustre Municipalidad Antofagasta,
a un grupo de 47 habitantes representativos de
quienes habitan el centro de la ciudad. En ésta se
incorpora la aproximación y categorías de Kevin
Lynch (2013) y su reinterpretación por Pedro
Brandâo (2011) y Carlos Martínez &amp; Caro Arrarás
(2013), en un enfoque perceptivo del paisaje
urbano. A ello se suma, la potencialidad que tiene
la entrevista sistemática a profundidad (Taylor
&amp; Bogdan, 1987; Varguillas &amp; Ribot, 2007), que
se aplicó en este caso a un universo de treinta
profesionales y agentes del desarrollo urbano, más
doce entrevistas previas de acercamiento al tema,
realizadas el segundo semestre de 2012.
Para Pedro Brandâo que reinterpreta la
aproximación clásica de Kevin Lynch, “los
valores de identidad del espacio público”, se
imponen a través de la “percepción social del
valor identitario del espacio, esto es, a través de
su reconocimiento como poseedor de un carácter
único y especial” (Brandâo, 2011:49).

El paisaje y las transformaciones en la
percepción del mismo, que emergen por aspectos
que introduce la globalización, son analizados,
a través de las categorías de sendas (calles),
lugares (nodos) y edificios (hitos), a partir del
distrito o área del Centro Histórico (CH), de
Antofagasta y su ciudad en busca de establecer
cuál de ellos se consolidan como “elementos
identitarios glocales”, es decir, aquellos que
siendo reconocidos localmente trascienden dicha
localidad (Gebauer, 2015:90).
De estos, se seleccionan los elementos que
se constituyen en identitarios para el ciudadano,
(Nogué et al., 2009; Besse, 2000), y luego se los
triangula con aquellos que surgieron desde la
identificación de la estructura física de la ciudad
en su CH ampliado, definidos en la tercera
dimensión aludida (Gebauer, 2015:329-370),
para posteriormente hacer una interpretación de
significado de las mismas.
En Diagrama N°2 adjunto, se grafica este
cruce de variables en que confluyen: Legibilidad
vista desde categorías de: hitos, nodos y sendas
(Lynch 1984, 20013; Brandâo, 2011), que se
traducen, en consulta ciudadana, como edificios,
lugares y calles; en estructura atípica y típica
que, con el análisis morfológico (Rossi, 1992;
Habraken, 1979; Samuels et al, 2013), se extrae
la Estructura físico espacial glocal de identidad
y en Significado: consolidado o transformado
(Vidal &amp; Pol, 2005), interpretando las respuestas
de la consulta ciudadana que ratifican o modifican
la estructura físico espacial, antes mencionada.

Diagrama 2. Triangulación de aspectos que inciden en la definición de
estructura identitaria vista desde el Habitante

Fuente: Gebauer, 2015:377

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

115

�Gebauer Muñoz

La consulta ciudadana que, constituyó un 60%
de la muestra realizada, como trabajo de campo
en 2012, complementa lo decantado a través de
entrevistados: profesionales y agentes del desarrollo
urbano, que constituyeron el 40% de la muestra
trabajada. A través de esta consulta, se dilucidó
la estructura espacial de identidad vista desde el
habitante, utilizando las categorías indicadas de
hitos, nodos y sendas, por lo que las preguntas se
formularon incluyendo dichas categorías.
ESTRUCTURA DE PAISAJE E IMAGEN
DEL CH AMPLIADO DE ANTOFAGASTA
VISTO COMO INTERFASE GLOCAL
“El lugar de los habitantes no es aquel que
se deja ver, sino aquel que queda guardado
sin que se pueda ver directamente. Ese
territorio donde los ojos penetran con
dificultad, ahí donde el objeto se hace sujeto,
donde el espacio construido se transforma
en experiencia vivida para enriquecer la
memoria y su imaginación”
(Rábago,2006:17)
Analizar paisaje e imagen urbanos vistos por sus
habitantes requiere incorporar, desde un inicio, el
concepto de paisaje para el mundo contemporáneo.
El ser humano, a pesar de la globalización, actúa
y tiene una cultura territorial, y en ella el paisaje
ejerce un rol social y cultural destacado, como lo
expresan diversos autores.
El paisaje no es sólo el entorno natural,
sino también lo construido y su entorno. En las
aproximaciones al paisaje, en la historia moderna
con el paisajismo geográfico que inaugura Humbolt,
“combina magistralmente dimensiones naturales y
culturales del mismo” (Ortega Canteros, 2004:24).
En ello se da una asociación de ideas entre paisaje
y región, que en la “landschraft geographie”
alemana se emplean casi como sinónimos. Algo
similar ocurre en la tradición geográfica francesa de
finales del siglo XIX y principios del siglo XX. No
obstante, es en la región, el lugar donde cristalizan
las relaciones de naturaleza y cultura.
El paisaje, es “un área, tal y como la percibe
la población, cuyo carácter es el resultado de
interacción de factores naturales y humanos”
(Nogué i Font et al., 2009:32). El paisaje no se
concibe sin el observador, sea éste individual o
colectivo, que con su mirada dota de sentido a un
territorio determinado, lo que hace referencia a la
116

acción comunicativa. En ella no sólo se transmite
información sino se interactúa. respecto a lo cual,
Joseph Gifreu afirma,
“la comunicación humana es un proceso
histórico, simbólico e interactivo según el cual
la realidad social es producida, compartida,
conservada, controlada y transformada”
(Gifreu, 1991:66-68).
El paisaje observado, se está convirtiendo,
cada vez más, en producto de consumo como toda
la producción actual, pero no hay que perder de
vista, el valor original que éste tiene en su relación
territorial. Norberto Muñiz, al referirse a los
espacios de identidad de la ciudad puntualiza que:
“La identidad de las ciudades se articula en
relación con atributos -singulares o múltiples-,
que les confiere notoriedad en los intercambios
económicos”. De tal modo que “los ritos futuros
de las ciudades occidentales girarán en torno a
su posicionamiento en el mercado a partir de
la exaltación de valores intangibles (calidad de
vida, sostenibilidad, interactualidad, tolerancia,
talento, innovación) vehiculados, […..], a través
de la creación de una imagen de marca que
surge de la puesta en valor [….] del paisaje
urbano.” (Muñiz, 2007:151)
Respecto a identidades territoriales, Joan Nogué
i Font et al., afirman:
“..….el paisaje desempeña un papel relevante
en el proceso de formación, consolidación y
mantenimiento de identidades territoriales, y en
este sentido, deviene un argumento comunicativo
central en estrategias de marketing de ciudades
(city marketing) y de promoción turística, entre
otras.” […..] “….la revalorización de los lugares
y la creciente necesidad de singularizarse, de
exhibir y destacar todos aquellos elementos
significativos que distinguen un lugar respecto de
los otros, y el paisaje es uno de esos elementos”
(Nogué i Font et al.,2009:45)
En el caso del borde-costero de Antofagasta éste
tiene una dimensión y extensión y características
espaciales que integra a la ciudad como un todo,
lo que permite potenciar su identidad territorial
que es necesario considerar.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

CENTRO HISTÓRICO AMPLIADO
(CHA), Y APRONTES QUE EN EL
BORDE-MAR TIENEN POTENCIAL DE
CONVERTIRSE EN INTERFASE GLOCAL
A partir de las definiciones incorporadas que la
investigación referida entrega de interfase glocal (IG),
de centro histórico ampliado (CHA), de redefinición
de ciudad intermedia (CI), entendida ésta como una
unidad con la región de la que es cabecera como
ciudad-región ampliada (CRA) (Gebauer, 2015:159;
368; 117 y 118 respectivamente), el presente artículo
propone avanzar en esta línea a través de definir
estos lugares en cuanto a paisaje e imagen urbanos
para luego proponer las condiciones de normativa
de edificación que ayuden a configurar la imagen
de IG que trascienda internacionalmente tomando
el CHA de Antofagasta como marco de referencia, y
constituyéndolas en factor de gestión en el tiempo.
Estos lugares se proponen como un apronte a
considerar, porque de ellos se tiene una base definida
en la tesis de referencia, pero se requiere avanzar en
trabajos específicos, aún no desarrollados, y en lo
que esta presentación tiene como objetivo dejarlos
planteados para su estudio futuro a profundidad.
Se incluyen las aproximaciones que
comprometen la visión de paisaje que es en lo que
se centra la cuarta dimensión de análisis que se
está considerando.
PRIMER APRONTE: ESTRUCTURA DE
IDENTIDAD DE LA CIUDAD DESDE
PERCEPCIÓN DE LOS HABITANTES
CONSULTADOS
Se utilizan respuestas a consulta ciudadana, tanto
a través de mapas mentales como a coincidencias
en definición de hitos (edificios significativos);
nodos (lugares emblemáticos); y sendas (calles
estructurantes). Como se menciona anteriormente,
se consideraron las categorías de Lynch (2013), en
términos de hitos, nodos y sendas, que para este
autor son parte de lo que construye la imagen de
la ciudad, junto con barrios o distritos, y bordes.
En términos de este autor por hitos se entiende:
“ …..un elemento de referencia que el
individuo tiene en sus recorridos por la ciudad,
los que no son importantes por la actividad,
que al interior de ellos ocurre, sino por el valor
de orientación que tienen, desde el exterior,
para el transeúnte.” (Lynch, 2013: 63)
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Para este autor, nodos son:
“Los puntos estratégicos de una ciudad a los que
puede ingresar un observador y constituyen los
focos intensivos de los que parte o a los que se
encamina. Pueden ser cruces, o confluencia de
una coyuntura en el transporte o simplemente
condensación de determinados usos que los
distingue, como una esquina o una plaza.”
(Lynch, 2013: 63)
Sendas, en expresión de Kevin Lynch:
“..….son los conductos que sigue el
observador normalmente, ocasionalmente o
potencialmente. Pueden ser calles, senderos,
líneas de tránsito, canales o vías férreas.”
(Lynch, 2013:62)
Las conexiones viales son los elementos
preponderantes que el ciudadano tiene en su imagen.
Los transeúntes observan la ciudad mientras la
recorren y navegan en ella, y estos recorridos
organizan y conectan los demás elementos con que
la persona imagina y usa la ciudad. Completan
las cinco categorías de Kevin Lynch los bordes,
que “son los límites entre dos fases, rupturas
lineales de la continuidad […..]”, y los barrios
o distritos, que para este autor, “son las
secciones […..], concebidas como de un alcance
bidimensional, en el que el observador entra “en
su seno” mentalmente y que son reconocibles
como si tuvieran un carácter común que los
identifica” (Lynch, 2013:62). En el caso del CH
Antofagasta, centro de origen de la ciudad, éste
corresponde a un “barrio o distrito” según la
definición precedente.
Las preguntas que se formulan, en la consulta
ciudadana, se refieren a edificios (hitos), lugares
(nodos), y calles (sendas) que, para el ciudadano,
en su experiencia de la ciudad son importantes y
con los cuales se identifica constituyéndose estos
en los elementos que forman parte de su imagen.
1.1. Edificios “hitos”
La Gráfica N°1 adjunta, incluye las respuestas
dadas por los habitantes consultados respecto
de edificios que son importantes en su experiencia
de la ciudad y que serían “hitos”, en las
categorías de Lynch mencionadas. Los edificios,
incluidos en las respuestas, se refieren ya sea a
117

�Gebauer Muñoz

edificios de carácter monumental e históricos,
o a edificios institucionales representativos de la
autoridad político-administrativa de la ciudad, o
son referentes, en lo que percibe el transeúnte por
su condición de altura, modernidad o densidad, y
se constituyen en elementos de orientación en el
deambular en el centro. Además, en términos
numéricos de las respuestas, si se suman sus
porcentajes y ubicaciones, estos se refieren
a zonas de interés histórico, cívico, o de
referencia respectivamente.
Los edificios hitos son:
Barrio Histórico y entorno Plaza Colón,
que es la plaza principal de inicios de la
ciudad, que incluye los edificios de: Correos
de Chile, recientemente remodelado y
reciclado como Biblioteca Regional; Banco
Santander; Banco Estado; Iglesia Catedral
y Barrio Histórico en que se suman los
edificios del FCAB; Museo Regional;
Ex Aduana; y ex Resguardo Marítimo; y
respuesta dada como barrio histórico, todo
lo cual constituye un 43% de las respuestas.
A ello se podría anexar las que indican el
Mercado Municipal, en Plaza Sotomayor y
su entorno, que constituye un 3% más, ya

•

•

•

que es un edificio y lugar reconocidos como
parte de la historia y memoria colectiva de
Antofagasta.
Edificios de representación cívica,
constituidos por la Intendencia Regional,
y edificio de la I. Municipalidad de
Antofagasta, que son un 18% de las
respuestas.
Edificios en altura que constituyen hitos de
orientación en el centro: Edificio Centenario,
en torno a Plaza Colón; Edificio Paz de
construcción en altura reciente; Obelisco y
Edificio Curvo, estos tres últimos dan cuenta
de la extensión ampliada del centro hacia el
sur, en Avdas. Brasil y Angamos. En conjunto
suman un 7% de las respuestas.

Para detectar la imagen de ciudad que el
habitante tiene de la misma, se planteó también el
uso de mapas mentales, que describen gráficamente
lo que el/la encuestado/a observa como su imagen
de ciudad. Estos mapas son utilizados, con
frecuencia, en los estudios de imaginarios urbanos
y resultan ser una herramienta valiosa en estudios
etnográficos, (Narváez, 2010 y 2011).
Los mapas mentales incorporados en Figura
N°1, muestran dos imágenes que complementan la
gráfica anterior de lo percibido por los habitantes,

Gráfica 1. Edificios
de Antofagasta
percibidos como
importantes según
consulta ciudadana,
diciembre de 2012
Fuente: Datos consulta
ciudadana (Gebauer,
2015:381)

118

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 1. Mapas mentales residentes locales en consulta ciudadana respecto de elementos relevantes del centro
histórico y ciudad de Antofagasta_ diciembre de 2012_1

Fuente: Mapas mentales (Gebauer, 2015:382)

en cuanto a edificios que para los consultados son
importantes. En el primer mapa aparece el edificio
de Correos de Chile, hoy Biblioteca Regional, y
Edificio Centenario, ambos configurando el frente
poniente de la Plaza Colón, Plaza cívica de la
ciudad de origen, que es parte fundamental de la
estructura de identidad de la ciudad estudiada. En el
segundo mapa, hay una localización esquemática
de los edificios que, para la persona consultada,
son importantes en el centro y también, aparecen
listados los edificios que se incluyen en imagen
previa, al mismo tiempo que se destaca el bordemar como lugar, junto con las Plazas: Colón y
Sotomayor o del Mercado Municipal.
En relación al borde-costero, los mencionados
son edificios hitos significativos que se visualizan
desde la Costanera ya sea por su altura o por la
abertura o vacío generado, por lo cual se los percibe
desde el borde a través de sendas de conexión.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

1.2. Lugares “nodos”
La Gráfica N°2 incluye los lugares de Antofagasta
señalados como importantes por los ciudadanos
consultados en la muestra, y que son “nodos” en las
categorías de Lynch (2013), en donde, para efectos
de interpretación de la gráfica, se integran los
lugares ligados a un mismo espacio para facilitar,
visualmente, su lectura. Es importante hacer notar
que el mayor porcentaje de lugares señalados,
fueron aquellos que se localizan a lo largo del borde
marítimo, elemento de identidad morfológica y
existencial de esta ciudad, antes nombrado.
A su vez, los mapas mentales, incorporados
en respuestas de consulta ciudadana, que se
muestran, en las dos imágenes de Figura N°2,
complementan y ratifican la percepción que el
habitante tiene de los lugares que son indicados
como importantes para esta ciudad.
En la primera imagen, el mapa destaca el bordemar, por una parte, y los cerros de la Cordillera
de la Costa, por otra, a la vez que se indican
todos los lugares que para él/ella consultados

119

�Gebauer Muñoz

son importantes. Destaca, en ellos, que aparece
nuevamente identificada la configuración lineal de
la ciudad como relevante.
En la segunda imagen, el mapa mental muestra
tres elementos que son estructurantes en la ciudad:
el mar, reconocido como elemento de identidad y
pertenencia de esta ciudad; La Portada, conformación
rocosa de sedimentos costeros, hito natural en el
borde-mar norte e icono por el cual se identifica,
publicitariamente, a esta ciudad; y el nuevo Edificio
Consistorial que dice de la gestión administrativa
actual de la ciudad.
El resultado de la consulta, en este tema, indica
que se coincide en una estructura de lugares que
incluyen y dan importancia al casco central de la
ciudad (38%), dentro de ello al Barrio Histórico
como lugar, destacándose una sucesión de lugares
en el borde marítimo (41%), como también al
sector de Avda. Brasil, con su extensión al Sur
en Angamos y Ruinas de Huanchaca (8%), que
transversalmente también se conectan con el

borde y se integran como sistema con él, los que
sumados con el sistema de borde constituyen el
49%, es decir casi la mitad de los consultados
da primera importancia al borde-mar. Hay un
11% que no contesta o su respuesta es indefinida
y un 2% que se refieren a Plaza Los Eventos o
Bicentenario en forma puntual.
Con respecto a este borde, se menciona un
sistema de lugares desde Caleta Coloso por el
sur, con varios puntos intermedios dentro de
los cuales se destaca el Paseo Costero, seguido
de Playa Paraíso o Carboncillo y con menor
porcentaje, Caleta Pesquera, en el borde-centro,
hasta Playa Trocadero, en el norte de la ciudad.
Todos los lugares, de borde costero señalados
que, en conjunto, constituyen el paseo de borde,
son el potencial espacio público principal de
la ciudad y es el que tiene posibilidades de
trascender internacionalmente.
Como se ha inferido, el borde-mar es señalado
como lugar importante por un 49% de las respuestas

Gráfica 2. Visión integrada de “lugares” importantes en Antofagasta, según percepción
consulta ciudadana_diciembre de 2012

Fuente: Datos consulta ciudadana (Gebauer, 2015:384)

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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 2. Mapas mentales residentes locales en consulta ciudadana, respecto de elementos relevantes del centro
histórico y ciudad Antofagasta_ diciembre de 2012_2

Fuente: Mapas mentales (Gebauer, 2015:388)

en la “consulta ciudadana”. Sin embargo, en temas
relativos a la actividad y complementariedad de
servicios, que un lugar de proyección internacional
requiere y que el residente local demanda, éste ha
sido escasamente implementado como espacio
público y se reclama que en ello debiera considerarse
la intervención mancomunada del sector público y
privado para resolverlo.
Otro asunto a destacar es que, en todas estas
consideraciones, lo que el transeúnte visualiza
es una totalidad, puesto que en su experiencia
no aparece un hecho puntual sino más bien su
percepción acumulada de vivencias de la ciudad que
no separa, al referirse a un lugar específico, sino que
las incluye como parte de su acontecer de vida.
1.3. Calles “sendas”
La Gráfica N°3, incluye las calles de Antofagasta
señaladas como importantes, por habitantes
consultados, y que corresponden a “sendas” en las
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

categorías de Lynch referidas, en que el residente
distingue las calles que son estructuradoras
del centro de la ciudad. Se destaca, por una
parte, la estructuración de calles del centro y
sus extensiones estructurantes, y por otra, la
importancia de Avda. Costanera, borde-costero y
Avda. Circunvalación, en el borde-cerro, que dan
cuenta de la extensión longitudinal de la ciudad,
al mismo tiempo que, entre ellas, dan cuenta de su
dimensión y medida transversal.
En específico:
•
Del casco central se señalan todas sus
calles, destacando por el número de respuestas,
Calle Prat, seguido por Avda. Matta y Calle
Maipú. En los tres casos se trata de calles
peatonales en que se concentra la mayor
actividad del CH.
•
Con respecto a extensiones, se indican
tanto las calles y avenidas que estructuran la

121

�Gebauer Muñoz

extensión longitudinal del centro al norte, en
Avdas. Pedro Aguirre Cerda y Bonilla, como
al sur Avdas. Argentina, Brasil y Angamos.
Estas vías dan cuenta de los ejes tentaculares
señalados al definir el CHA.
•
Con respecto a vías que estructuran
longitudinalmente los bordes de la ciudad,
se señalan tanto Avda. Costanera, con sus
distintas nominaciones a lo largo del bordemar, como Avda. Circunvalación que da
cuenta del borde-cerro. Marcan entre ellas
la medida de la ciudad entre mar y cerro,
consolidándose ambos como elementos
identitarios de la misma.
•
Se señala también Avda. Salvador
Allende, que recorre transversalmente la
ciudad, entre mar y cerro, en el sector más
ancho de la misma, que es el eje de acceso a
la ciudad desde la Pampa Salitrera y Desierto
de Atacama, dando cuenta también de la
dirección en que la Región Antofagasta tiene
su mayor riqueza, que es donde se encuentran
sus principales recursos singulares: mineros,
antropológicos y astronómicos.

Con el conjunto de estas gráficas, imágenes
y respuestas, a la consulta ciudadana, se logra
establecer la imagen que tiene el habitante de su
ciudad y los aspectos de paisaje que interesan,
que para Antofagasta son de vital importancia,
especialmente por la pregnancia de su territorio. Así
mismo, se ratifica la imagen de ciudad entregada
por el análisis morfológico desarrollado como
dimensión tres, de la investigación de referencia y,
en especial, dan cuenta de la extensión del centro
de la ciudad a partir de sus ejes estructurantes que
constituyen los ejes tentaculares de crecimiento
del CH en su condición de ampliado.
SEGUNDO APRONTE: ESTRUCTURA
DE PAISAJE DEL CH Y CIUDAD
ANTOFAGASTA IDENTIFICADO POR
PERSONEROS ENTREVISTADOS
La estructura de paisaje del CH y ciudad
Antofagasta, identificada por profesionales y
agentes del desarrollo urbano entrevistados, se
abordó, como se indica al referirse a metodología,
a partir del trabajo de campo iniciado en

Gráfica 3. Calles
de Antofagasta
percibidas como
importantes según
consulta ciudadana,
diciembre 2012
Fuente: Datos consulta
ciudadana (Gebauer,
2015:389)

122

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Antofagasta en abril de 2012, por quién suscribe,
y desarrollado como “entrevista sistemática y
a profundidad”, el segundo semestre de 2012.
Para este apronte se sistematizaron las respuestas
dadas a pregunta N°4 de la entrevista aludida,
formulada en los siguientes términos:
¿Qué de particular ofrece la ciudad de
Antofagasta y su región?
Las respuestas dadas por los entrevistados, en
su mayoría, se refieren a territorio y paisaje, lo
que hace retomar lo planteado por Joan Nogué i
Font (2008 y 2009), quién destaca el paisaje como
parte de la construcción cultural de una sociedad
y por lo mismo, éste dice de su identidad.
Aparecen entre comillas y cursiva las citas
textuales del/la entrevistado/a destacando los
siguientes aspectos:
2.1 Geomorfología de la ciudad, en la que
aparece, en su condición paisajística, el hecho de
estar en el desierto más árido del mundo. En ello
se destacan observaciones de entrevistados como:
“disposición geomorfológica muy atractiva que
es esta caída libre al mar, en que desaparece la
ciudad y está siempre presente el horizonte”; ”
las montañas están muy cerca, la sequedad del
panorama y desarrollo entre montaña y mar, es
propio de esta ciudad”; ”riqueza escenográfica
increíble que ha sido reconocida por el cine y la
publicidad”; y por otra parte, “la gran abertura,
el espacio libre de la mirada” que ofrece una
visión permanente del mar desde cualquier punto
de la ciudad, unido a “escasa distancia entre
cerro y mar que acota a la ciudad”, y en su
transversalidad, entrega su medida.
2.2 Condiciones climáticas estables todo
el año, cercano al nivel de confort de 18° C
que permitiría fomentar el turismo de intereses
especiales porque se puede disfrutar de estos
lugares en tiempos en que, los países del norte
global, tienen temperaturas muy bajas. Así mismo,
hace posible promover el turismo orientado a
gente mayor, en expresión de un entrevistado, “el
clima es uno de los grandes factores atractivos,
y lo sería más si se lo potenciara para gente
jubilada y mayor”.
2.3 Atractivos naturales de interés turístico
especial, que al no ser un factor de atracción
de público masivo, resulta positivo porque son
lugares de mucha fragilidad que debieran visitarse
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

de forma dosificada, para que se conserven en sus
condiciones de origen. A nivel turístico se cuenta,
en la Región, con “tres circuitos turísticos de
interés: Circuito Costero; circuito Salitrero y
Desierto; y de Arqueología y Altiplano”, sin
embargo, estos no han sido implementados ni
equipados. A nivel de ciudad “se cuenta con dos
monumentos de relevancia: Ruinas de Huanchaca
y La Portada”, nuevamente se combina lo
artificial y lo natural, “e hitos actuales, como son
las Playas Artificiales.”
2.4 En la actividad económica se destaca la
Minería como soporte regional, y el desarrollo
que ha tenido este sector desde años 1980 en
adelante, con la llegada de Minera Escondida, lo
que posibilita, que se apele a Antofagasta “como
potencial centro de negocios que dice relación
con el avance de inserción tecnológica que ha
tenido la Región”.
2.5 Existencia de energía natural disponible,
como la solar y la geotérmica, de tal modo que “a
nivel Regional la existencia de Energía Geotérmica
podría abastecer todo el Cono Sur” de América.
2.6 Lugares de encuentro masivo, que se
destacan como un hecho que está ocurriendo a partir
del año 2005, “por recientes intervenciones: Sitio
Cero del Puerto al costado del Mall; el concurso
para recuperar las Ruinas de Huanchaca, frente
a Enjoy; Parque Bicentenario; Plaza_Anfiteatro
en Nicolás Tirado; Playas Artificiales: Trocadero
y Renovación del Balneario, que hacen que haya
mejorado la calidad de vida urbana”, como
declara un entrevistado.
2.7 Falta de actividades complementarias
al sector minero, dado que,“como ciudad ofrece
poco en su calidad de vida, a pesar del ranking
económico”.
2.8 Borde costero y playas artificiales,
“combinando aquí tanto elementos naturales,
como es el borde-mar, como construidos por la
ciudad, como son las playas artificiales”.
Con respecto a las playas artificiales estas se
fundan en esta presencia del mar y en el hecho de
tener un clima benigno todo el año que justifica
una inversión que otorga un servicio democrático
a toda la ciudad. Los entrevistados las destacan
como algo único de esta ciudad, en expresiones
como “son un atractivo de la ciudad”; es
importante y propio de esta ciudad “la generación
de Playas Artificiales y recuperación del borde
como espacio público”. Junto con ello se destaca
123

�Gebauer Muñoz

que “en Antofagasta se juntan el Desierto más
árido del mundo que se une con el mar, que por
su sistema oceánico y llegada de la Corriente de
Humboldt, en profundidad, hace que el mar sea
de gran riqueza en flora y fauna, "es una selva" y
eso nadie lo valora, ni comenta”.
Concluyendo, los entrevistados, profesionales
y agentes urbanos de la ciudad, señalaron el
borde-mar, como la “plaza pública” de la ciudad.
Destaca en ello que para el habitante local
el borde cubre toda la extensión de la bahía y
dice de la comprensión del Centro Histórico
Ampliado de Antofagasta que, en sus elementos
estructurantes, se extiende a todos los espacios
que se consideran como parte de la identidad
de esta ciudad y “el más extenso es su borde”,
que en expresión de uno de los agentes urbanos
entrevistados, “se extiende hasta donde llega la
mirada”, esto dice de la configuración lineal de
la ciudad de Antofagasta y de su clima y cielos
limpios que permiten estas visiones extensas,
y se abunda en ello al considerar que se tiene
“el tesoro del mar”. Junto con esta esencialidad
hay aspectos importantes no resueltos así, “el
borde-mar a lo largo de toda la ciudad es un
atractivo, pero no está integrado el privado en
las inversiones que se hacen en él, y habría que
buscar un modo de incorporarlo.”

TERCER APRONTE: LUGARES QUE
COMPROMETEN LA IDENTIDAD DE
PAISAJE Y PROPUESTA
A modo de propuesta futura se identifican los
espacios, lugares y situaciones que se potencian
como “interfase glocal”, en el CHA de
Antofagasta, destacándose entre ellos aquellos que
dicen del borde-mar.
La investigación de referencia establece que
uno de las condiciones para potenciar la inserción
transnacional de la ciudad de Antofagasta y su
Región, es hacer que los lugares que tienen
potencial de trascender transregional, nacional o
internacionalmente, se consoliden como tales. De
allí que su especificación ayudará a visualizar el
actual estado de desarrollo en que se encuentran,
ya sea actualmente consolidados, en formación
como tales, o potencialmente existentes.
Se privilegian aquellos lugares que teniendo
condiciones morfológicas, consideradas relevantes
en estudio de origen, estructura típica y atípica,
tienen condiciones geográficas que dicen de
elementos que los habitantes reconocen como
propios de su ciudad y región como son: el
mar; la confluencia en conjunto de cerro y mar;
la conectividad longitudinal de la ciudad; su
característica de territorio desértico, ya sea por

Figura 3. Muelles borde-costero centro Antofagasta y Playas Artificiales, vistos desde el sur-poniente

Fuente: Fotos Antofagasta en la web y Google Earth (2015)

124

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

sus condiciones solares y eólicas, como por su
territorio de base minera.
Se detectan y proponen los siguientes lugares
específicos a estudiar, los que podrán ser ampliados
o modificados, cuando se aborde su estudio en
detalle:
3.1 Eje Transversal Ruinas de Huanchaca
y entorno;
3.2 Eje entorno a Parque Japonés y Balneario
Municipal y su continuidad transversal MarCerro en Calle Club Hípico, lugar que se mencionó
como, “Cluster Parque Japonés, Estadio Regional,
Balneario Municipal” por los entrevistados;
3.3 Avda. Angamos desde Parque Japonés
a Ruinas de Huanchaca, incluido Casino Enjoy;
3.4 Edificios en altura en torno a Avda.
Brasil desde su cabezal en Avda. Matta hasta
Estadio Municipal y su correlato en borde-mar;
3.5 Eje Avda. Matta desde borde-mar a
Calle Andrés Sabella;
3.6 Avda. Pedro Aguirre Cerda desde José
Santos Ossa con Cementerio Municipal hasta
Avda. Salvador Allende;
3.7 Modos de integración con Pedro Aguirre
Cerda de Plaza de los Eventos;
3.8 Centro Histórico de Origen y su extensión
entre borde-mar, Avda. Argentina y terrenos de
FCAB contiguos por el norte de Calle Bolívar,
y en particular lo que la investigación de origen
definía como “Cluster cultural cívico-recreativo
de origen” y “Cluster cultural-recreativo cívico
en Plaza Sotomayor”, en unidad con Mercado
Municipal;
3.9 Desarrollo en torno a eje y patios del
FCAB, que en su extensión en torno a su eje
central es parte potencial de un eje de extensión
tentacular del CHA.
3.10 Borde-Mar de extensión del Área
Central desde edificios del Centro Histórico
hasta Hipermercado Líder;
3.11 Borde-Mar en torno a Parque Croata y
entre mar y Avda. Angamos;
3.12 Borde-Mar entre acceso Sur ciudad y
Huáscar, y entre Huáscar y Coloso;
3.13 Borde-Mar en torno a llegada de Salar
del Carmen al borde, a partir del eje Salvador
Allende;
3.14 Borde-Mar en su conexión potencial
entre Isla Guamán y La Chimba.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

CUARTO APRONTE: DESARROLLO
FUTURO EN INTERVENCIONES
CONDUCENTES A CONSOLIDAR LOS
LUGARES ESTRATÉGICOS DE BORDE
Estos lugares se indican como estratégicos porque,
actuar en ellos, interviniendo en un sector o área
específica de los mismos, implica una acción
de acupuntura porque ésta irradia al total de la
ciudad en un efecto multiplicador (Cruz Gallach,
2008, Indovina, 2006; Steinberg, 2002, Esteban
i Noguera, 1997). De los lugares indicados en
3er. Apronte, se seleccionan los que dicen del
borde-mar o que arman un sistema entre éste y
borde-cerro. En primera instancia se incluye el
desarrollo del área Centro como GPU (Carrión,
2006), que aparece planteado por los habitantes
como primera consideración de desarrollo
para que la ciudad trascienda, pero resolviendo
los problemas endémicos que contiene: usos
degradantes, indefinición de su estructura vial
y falta de recuperación de su estructura física.
Esta última es necesario que se logre al integrar
los sistemas borde-mar y borde-cerro que son
parte de la estructura de potencial trascendencia
internacional de Antofagasta.
Se señalan los siguientes lugares a desarrollar
como “interfase glocal”, que en su conjunto
permitirían constituir el borde como un Gran
Proyecto Urbano (GPU) y con ello asegurar su
trascendencia. Se indican a modo de ejemplo a
seguir, los siguientes Proyectos Estratégicos:
4.1 Eje transversal Ruinas de Huanchaca que
se consolida como “interfase glocal”
Las Ruinas de Huanchaca, lugar que se ha ido,
progresivamente, consolidando como “interfase
glocal” (Gebauer, 2015). Geográficamente es el
lugar, en Antofagasta, donde la Cordillera de la
Costa, a través de esta Ruina, se une con el mar,
por lo que allí la relación cerro-mar propia de este
asentamiento se hace dramáticamente presente
otorgándole, desde el inicio, una singularidad.
La instalación de Industria Fundición de Plata,
Huanchaca, de la que quedan explanadas y
basamentos construidos en piedra extraída de
la cantera cercana, es una obra arquitectónica e
ingenieril que da cuenta de la particularidad del
lugar al hacer emerger el territorio y la vastedad
del paisaje local, en toda su magnitud, a lo que
los entrevistados hacen referencia. Así mismo,
125

�Gebauer Muñoz

Figura 4. Foto Sector Ruinas Huanchaca y Corte publicado en Concurso Plan Maestro

Fuente: Foto y Corte esquemático. @Fundación Ruinas de Huanchaca (2014)

el Proyecto Museo del Desierto (2009), se une a
la condición propia del lugar y da la pauta para
su reinterpretación contemporánea. Más aún, el
Plan Maestro, seleccionado por concurso, el año
2013, consolida esta postura e incorpora en su
propuesta de infraestructura edilicia, los espacios
necesarios que permitirán se otorgue sustentabilidad
a la oferta de espectáculos recreativo-culturales
masivos que desde tiempo se vienen dando en estas
explanadas, pero sin el equipamiento indispensable
para que un evento de esta naturaleza trascienda
transnacionalmente.
4.2 Imágenes de Lugares tanto de Antofagasta
como su Región que son parte de la identidad
tanto del CHA como de la Región Antofagasta
Ampliada
Estas imágenes, junto con traer a presencia el
territorio, que dice de elementos de identidad
que otorgan particularidad a la Región y por ello
aportan desde lo local, como lo es su mismo desierto
que dramáticamente aparece en conformaciones
naturales de sal como Farellones de Tara y Valle
de la Luna, en su productividad y proyección
económica se insertan en lo global, como son
la actividad minera, los recursos arqueológicos y
antropológicos de una cultura ancestral viva como
es la “cultura atacameña”, en San Pedro de Atacama
y su entorno; las instalaciones astronómicas de
Paranal, como así mismo de Proyecto ALMA en el
Desierto de Atacama.
126

Al mismo tiempo se incorporan los lugares
que dan identidad en el borde-costero y que
trascienden a la Región, como son La Portada;
Farellón de borde Costero; y Muelle Histórico
de Ferrocarriles, hoy remodelado y abierto al
público, que articula con la Poza Histórica al Sur,
que en la Plazoleta del ex Resguardo Marítimo
que enfrenta a Calle Bolívar marca el inicio de la
ciudad en el borde-mar, que requiere ser señalado,
y que a través de Caleta Pesquera Antofagasta se
une hacia el Norte (ver Figura N°5).
4.3 Potencial desarrollo del Borde Emergente
como “interfase glocal”
Se reconoce que, si el borde costero de construcción
en altura que tiene una imagen global, se relaciona
transversalmente con cada sector aledaño interior, que
tienen una configuración local, se lograría potenciar
este rol de “interfase glocal” (ver Figura N°6).
Es el caso del área del FCAB al Oriente de Caleta
Pesquera Central; o el borde-mar, al sur del Puerto
de Antofagasta unido al rol de configuración local
de Avda. Brasil, interactuando a través de crear un
primer nivel o piso noble más abierto que consolide
el espacio público y potencie, en las intervenciones
inmobiliarias, del Parque Brasil y borde-mar en
esta área, el acoger actividades de índole recreativo
y cultural incluidas aquellas gastronómicas
sofisticadas, aprovechando lo que se está dando con
restaurantes de comida peruana, mexicana, china y
otros, otorgando, a través de ello, una ampliación de
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 5. Imágenes identitarias del CH Ampliado (CHA) y ciudad-región Antofagasta

Fuente: Collage fotográfico (Gebauer, 2015:417)

Figura 6. Potencial desarrollo de “interfase glocal” en la relación borde-mar e interior en
interacción con Avda. Brasil

Fuente: Collage elaboración propia en base a fotos Antofagasta en la web y Google Earth

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

127

�Gebauer Muñoz

la participación local del migrante.
Para potenciar estos lugares, en su rol de
“interfase glocal”, se requiere de una acción
mancomunada público-privado de clara
orientación hacia una imagen de ciudad, por
parte del Sector Público, que asegure una
acción privada inmobiliaria conducente a hacer
realidad la ciudad que se busca promover
transnacionalmente, incorporando siempre los
valores locales y la comunidad local.
4.4 Acontecimiento glocal que se proyecta al
borde-mar en área central desde el interior
del Centro, en entorno cultural Plaza Colón y
FCAB
La Figura Nº7 da cuenta del acontecimiento
glocal, en este caso, al integrarse un espectáculo
global como fue el de las máquinas voladoras,
espectáculo circense traído desde Europa en 2010,
expuesto en un pasa-calles desde la explanada
del FCAB en un recorrido en torno a Plaza Colón,
saliendo al borde por Calle Prat y regresando por
Calle Bolívar. Lo local, en este caso, es el espacio
del Barrio Histórico y el entorno Cultural de Plaza
Colón que se reconoce como espacio público de
la ciudad, y lo global es el espectáculo circense,

generándose por la interacción de ambos, junto
al público asistente, el “acontecimiento glocal”.
4.5 Borde-Mar como “interfase glocal”
El borde-mar, como se expresa en Figura Nº8,
es parte de la identidad de la ciudad, como se
ha mencionado a lo largo de este escrito, y se
constituye en la “plaza pública” de la ciudad
haciendo presente su importancia local. Sin
embargo, cualquier espectáculo masivo que en
él ocurre, sea regional, nacional o internacional,
trasciende a la Región, y por lo mismo aparece
allí el “acontecimiento glocal”.
A su vez, a lo largo de este borde existen
lugares que por su singularidad geográfica o
por las intervenciones realizadas en ellos, se
potencian como “interfase glocal” que en general
son lugares con gran riqueza escénica tales como:
Caleta Coloso; Ruinas de Huanchaca antes
mencionada; Parque Japonés y entorno; Muelle
del FCAB y Barrio Histórico; Caleta Pesquera
Central, Playa Paraíso y Consistorial; Trocadero,
su Playa Artificial, Isla Guamán y La Chimba; La
Portada, su entorno y Museo; todos los cuales si
se los interviene adecuadamente se constituirían
en nodos o polos de atracción en el borde.

Figura 7. Acontecimiento glocal en Centro de Antofagasta y su proyección al borde-mar

Fuente: Elaboración superponiendo fotografía archivo propio (2010) e imagen foto aérea Antofagasta Google Earth (2015)

128

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 8. Borde-Mar como “interfase glocal” en lugares específicos

Fuente: Elaboración propia tomando como base foto Plan Bicentenario Región Antofagasta, Directorio Ejecutivo Obras
Bicentenario II Región (2005)

A partir de estos focos y de estudiar los usos
de estos lugares de acuerdo a lo planteado en
1er. y 2do. Aprontes de este artículo, junto con
visualizar y proponer su diseño estratégico, se
puede desarrollar el total del borde-mar como
“interfase glocal” por la dimensión única que
exhibe que hace que siempre se visualice la
totalidad del paisaje a la vez que la parte, es decir
el lugar cotidiano y específico en que uno se
encuentra, lo que permite que esta superposición
y simultaneidad de escalas propia del “espacio
glocal” aparezca y con ello tener el soporte que
da cabida al “acontecimiento glocal” Abordarlo
en esta dimensión, como GPU permitiría dar un
desarrollo sofisticado de nivel internacional al
borde, que al mismo tiempo de mejorar la calidad
de vida local de la ciudad, hiciera de éste el primer
lugar para potenciar la inserción transnacional de
Antofagasta lo que, al realizarse, se convierte en
un catalizador para que el resto de las propuestas
planteadas se implementen. C
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129

�Gebauer Muñoz

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131

�El espacio metropolitano contemporáneo: Desde las políticas
públicas hasta el modelo de planeación1
Eduardo Sousa González
Jesús Humberto Montemayor Bosque2

Eduardo Sousa González en este libro presenta
un recorrido histórico, teórico y metodológico
exhaustivo y prolijo del espacio metropolitano y de
los diversos componente y factores que intervienen
en su configuración. Mostrando atinadamente
una visión caleidoscópica de la ciudad donde se
integran distintas y complejas perspectivas. Uno
de sus planteamientos primarios es que la ciudad
debe estudiarse holísticamente, señalando incluso
que los parámetros tradicionales de análisis
urbanos ya han sido superados y no son suficientes
para explicar y entender el espacio metropolitano y
su proceso de expansión y evolución. Presentando
indicadores actuales y renovados para comprender
integralmente el fenómeno urbano.
La organización del contenido del libro
es práctica y su estructura posee una gran
carga metodológica -común denominador de
los libros del autor- lo cual facilita su lectura
y comprensión, cabe resaltar el bien logrado
diseño gráfico de la portada3. La obra se integra
de dos partes; la primera, enfocada a las políticas
públicas en el espacio urbano, se compone de

tres capítulos. En el capítulo primo se expone el
vínculo obligado entre los actores involucrados
en los procesos generativo y operativo de las
políticas públicas. Resaltando la necesidad
de establecer una relación simbiótica entre el
Estado, los funcionarios públicos y la sociedad.
Esta relación debe manifestarse en el espacio
físico, público y privado, administrándose en las
escalas federal, estatal y local. En este capítulo
se plantea con claridad el rol y la importancia
que cada participante tiene en el proceso y
la implementación de las políticas públicas,
acentuándose la vital relevancia de la sociedad
como beneficiario máximo de los productos o
acciones establecidas.
En el capítulo segundo se analizan las políticas
públicas considerando diversos factores. Se debe
resaltar el enfoque crítico-reflexivo que presenta
el autor, invitando al lector a la introspección.
Sousa se fundamenta en autores renombrados
como Roth (2006), Aguilar (2007), Bardach
(2008), Cabrero (2006) por citar algunos, para
desarrollar el análisis de las políticas públicas.

1

Sousa, E. (2020). El espacio urbano contemporáneo. Desde las políticas públicas hasta el modelo de planeación. México: Colofón.
Nacionalidad: mexicana; profesor e investigador de Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Maestría en
Urbanismo por la Universidad Nacional Autónoma de México y Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Correo electrónico: jhmontemayor@gmail.com
3
Autoría de Francisco Zeledón.
2

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

135

�Montemayor Bosque

El capítulo incluye una significativa diversidad
de enfoques para estudiar las políticas públicas,
además presenta una metodología clara y objetiva,
asimismo señala distintas interpretaciones de
la teoría espacio urbano metropolitano para
explicitar el análisis de las políticas públicas desde
distintos puntos de vista. Al final del capítulo
se muestran tres escenarios hipotéticos para
ejemplificar y explicar claramente las acciones de
la autoridad y las interpretaciones de las políticas
públicas lo que permite el total entendimiento y
su implementación.
En el tercer capítulo de la primera parte,
intitulado el espacio urbano, se aborda un aspecto
complejo, pero necesario, referente a las políticas
públicas, la transferencia de éstas a lo espacial.
El autor atinadamente direcciona las políticas
públicas en los diversos ámbitos transversales
y longitudinales: nacional, re­
gional, estatal,
metropolitana, municipal y otros, en lo referente a
los espacios público y privado. Sousa presente un
desglose pleno de las características del espacio
público y de los componentes de éste, desde la
perspectiva de diversos autores (Foucault, 1984;
Arendt, 2003; Sánchez-Muñoz, 2003; Habermas,
2006, entre otros) y enfoques.
La segunda parte denominada: la planeación
urbana y el modelo metodológico operativo se
integra de tres capítulos. En el primer capítulo
“La planeación urbana institucionalizada. Una
metrópoli prematura en la contemporaneidad”
se hace alusión a la gestión-administración del
ordenamiento del espacio. Cabe destacar el
meticuloso estudio descriptivo de corrientes y
postura que explican la estructura interna de
la ciudad, ya que estos valores argumentativos
permiten la teorización de lo urbano, aspecto
olvidado pero imprescindible para efectuar la
planeación.Ala par de la exposición de perspectivas
teóricas se presentan las variables y vertientes
para el análisis de la ciudad, con esto se consigue
una visión heurística de la planeación urbana.
Además, el autor explora todo el potencial de la
planeación urbana resaltando la obligatoriedad

de plasmar la planeación en el espacio urbano
como contenedor de las bases normativas y de la
esencia teórica. También se pone de manifiesto un
aspecto álgido pero definitorio en la planeación
en México, relacionado principalmente con los
exiguos mecanismos de seguimiento, evaluación
y replanteo en los Planes de Desarrollo Urbano.
En el capítulo “El fenómeno expansivo ciudadmetrópoli en el contexto del sur global. Hacia una
interpretación teórica desde la sobremodernidad
líquida en una metrópoli prematura” se analiza a
profundidad el fenómeno del crecimiento expansivo
-ocasionado en buena medida por la falta de
planeación- con una retórica teórica-histórica clara
y concisa, lo que permite identificar palmariamente
las causas, consecuencias, actores involucrados
y procesos socioeconómicos derivados. Las
aportaciones conceptuales de este capítulo son
sumamente interesantes, como la inclusión de una
quinta etapa en la metropolización denominada
superurbanización4 la cual cierra el ciclo de la
metropolización. Otro concepto notable hace
referencia a la correspondencia entre el centro y
la periferia designado como: ciclos reproductores
de la vida de los pobladores en las ciudades5. El
término conceptual ciudad-metrópoli prematura
tiene una significativa relevancia; éste expresa
que el gobierno no alcanza a establecer en tiempo
y forma un control y ordenamiento del espacio
urbano, lo que genera una “ciudad incompleta”
la cual no puede satisfacer la totalidad de
necesidades de su población.
En el último capítulo se propone el Modelo
de Tendencias en la Ocu­pación del Suelo
Metropolitano TEOS-M. El objetivo del modelo
es acrecentar el entendimiento y hacer más
explícitos los diversos y complejos procesos
urbanos de una metrópoli enfocándose en México.
El modelo, desde la perspectiva operativa, se basa
en el incremento y la expulsión de población de los
centros de cohesión poblacional6, pretendiendo
identificar el comportamiento en la relación
espacio-población que determina el crecimiento
o expansión de la metrópoli.

4

“Dicha eta­pa de metropolización se presenta cuando ya ocurrieron las otras cuatro etapas agregándose en el proceso evolutivo otras
ciudades o zonas metropolitanas de diferentes entidades federativas, con la característica particular de que la mayoría estas espa­cialidades
cuenten con relaciones económicas internacionales de impor­tancia mundial, basadas en procesos informacionales” (p. 174).
5
“Proceso evolutivo transformacional relacionado con el creci­miento demográfico, que impacta en los linderos espaciales periféricos de
la ciudad central, para convertirse en metrópoli” (p. 176).
6
“Agrupaciones de ciudadanos que se han concentrado en espacios contiguos dentro de la conurbación metropolitana, ocupando zonas
de características de densidad, de grupo social, educativas, e incluso económicas similares”. (p. 198)

136

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Reseña

El trabajo presentado en este libro debe
estimarse y alentarse ya que es una valiosa
investigación y genera un meritorio instrumento
para mejorar el desarrollo y la calidad de vida
de los ciudadanos; como lo menciona el propio
autor del libro “la intención de la aplicación
del instrumento es que los resultados de la
exploración puedan ser incorporados en la agenda
de gobierno y se conviertan en estrategias de
planificación, direccionando aquellas políticas
públicas específicas para incidir los objetivos
previstos en el desarrollo de la zona”7. C
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7

Página 199.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

137

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                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
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                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
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