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                    <text>AL PUERTO
DE VERACRUZ

____________________

L UN-DO LU5TflílDO
Año XL-Tomo I.-Número 8.

MEXICO, FEBRERO 21 DE·1904.

Su~serlpclón mensual foránea ......$ 1.ó0
l&lt;l em
ldem eu Iii Ca1iltal. $ 1. 2¡¡

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINOOLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894 .

..._

Gran06S ftl,Mft6GNES 06 ROPft UNOV60006S
Espléndido surtido en:

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T

~
Informamos á nuestra distinguida clientela que hemos recibido y puesto á la
venta el surtido más completo de

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:,.../ir

" .J - -

Sombreros paro lo Primavera
suplicamos á nuestras favorecedoras se sirvan visitar nuestro departamento
de Modas, y ver las últimas creaciones de París.

y

Nos permitimos recordar á nuestra clientela
que tenemos establecidos grandes
: · talleres de Vestidos y Som=
breros, á cargo, res=
pectivamente,
de hábiles

Modistas y Costureras
·;
.
de las mejores casas
_ de -~-~ _rue de la Paix y avenue de I'Opera en París.

En Honor del Héroe Don Vicente Guerrero
Destile de manifestante:i por Plateros y San ~'ra.ncisco. - Lleiada de la Comitiva al Circo Orrin.- Rmnbo al Panteón de San ~·ernando.

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

�!t lrroNDO

Un-Carnaval en Colonia

L

LEGAMOS á Colonia el martes de Car•
naval del año de 1890, á las primeras
horas de la noche, un grupo de compatriotas y yo, y después de instalarnos en el
hotel, de hacer una «toiletten y de comer,
salimos á dar un paseo para formar concepto de la ciudad, y, sobre todo, de su famosa
catedral.
De pronto, y en el fondo de una callejuela estrecha, vimos un gran pórtico, profusamente iluminado, y un grupo de alemanes
rubios, sonrosados, resplandecientes de limpieza y vestidos de rigurosa etiqueta. Nos
acercamos, llenos de curiosidad, y tratamos
de inquirir qué era aquello. El grupo de alemanes nos abri6 paso, nos formó valla y
nos hizo ademán de que podíamos pasar.
Vacilamos. Nuestra indumentaria era la de
todos los touristas bohemios. Vestíamos«ulstersn á cuadros, calzado amarillo, :fluxes grises y gorras de viaje, y aun alguno de nosotros llevaba una bolsita de mano y unos
gemelos, con su correspondiente correaje.
Preguntamos en francés qué era aquello,
y nadie di6 trazas de comprendernos. Desde
antes de 1870-71, no hay alemán que no posea el francés; pero tampoco lo hay que
quiera hablarlo, en Alemania al menos.
Los modales corteses y las sonrisas afables de la Comisión de Recepci6n, nos indujeron á entrar al edificio; y tomados nuestros boletos en una taquilla adyacente, penetramos al misterioso recinto. Subimos una
escalera monumental y llegamos á un vas•
tí.simo sa.16n, del más rico y puro estilo gótico alemán. En el fondo se elevaba una inmensa gradería, en cuyos peldafios, tanto
así eran vastos, veíanse mesas y sillas, como en un café; al rededor del sal6n «reinaban una inmensa sillería, y, de trecho en
trecho, sobre maderos enclavados en el pavimento, grandes carteles que rezaban, en
italiano: «Tenori», «Soprani», «Bassi.&gt;&gt;
No cabía duda: aquello era una sala de
conciertos y, de seguro, nos tocaba asietir á
uno de esos festivales grandiosos, tan frecuentes en Alemania. La desesperación de
mis compafieros de viaje, todos ellos sordomudos en materia de música, no conoci6 límites, como no los conoci6 tampoco mi alegría.
Eramos los primeros en llegar, y en espera de lo:,¡ acontecimientos, tomamos posesión de una mesa y nos instalamos en ella,
para ver de qué se trataba. Esperamos largo rato.
De repente, un grupo hizo irrupci6n en la
sala. ¡Pero qué grupo! Ellas y ellos vestían
trajes de baile; pero ,,calzahan» unos sombreros de lo más extraño y extravagante que
pueda. darse. Una señora joven, hermosa,
elegante y ricacamente vestida y cuajada de
diamantes, llevaba, p or sombrero, una gallina enorme en vía de empollar sus huevos· su acompafiante ostentaba un juego de·
té para seis personas, primorosamente tejido con paja de Italia; otra beldad enarbolaba un acorazado de escuadra perfectamente
armado y tripulado; el de más allá se ufanaba de un sombrero de copa que automáticamente se achicaba basta lo microsc6pico ó se alargaba hasta lo monumental; la
de más acá se refugiaba bajo un globo aerostático.
A este grupo siguió otro, y luego otro y
otros más, hasta; henchir el sal6n, y cada
Rombrero era mas raro, extravagante y sorprendente que sus predecesores. Había ahí
yelmos de Mambrino, cascos romanos, chambergos mosqueteros, boinas catalanas, embudos tanquineses, fieltros bretones, turbantes turcos, gorras alsacianas, tocados rusos.
Aquello era una historia caricaturesca y bufa del sombrero á través del tiempo y del espacio desde la tiara hasta la montera, desde el 'casco de pelear hasta el gorro de dormir y desde el corozo hasta la escafa.ndra.
Era algo más. Toda la flora y toda la fauna se daban cita en aquellas cabezas de ale-

n USTRADO

manes. Figuraban ahí ratoneras con su poblaci6n escolar; jaulas de canarios. cilindros
giratorios de ardillas con ardillas vivas, fauces abiertas de leones del Atlas, de tigres de
Bengala, de hipopótamos de la India, de
cocodrilos de Egipto, Jaban alojamiento á
rubias cabezas de Gretcheus y á fisonomías
venerables de nobles padres de familia.
Las industrias extractiva y manufacturera, estaban dignamente representadas: aquí,
por un cañón Krupp; allá, por un martillo
pilón; más allá, por un junco chino; luego,
por un avío de pesca; después, por una
trampa de lobo. No había utensilio de menaje, desde la sopera hasta la cacerola,
desde la cafetera basta la canasta del mandado, que no figurara dignamente. Y luego,
el moblaje y sus accesorios: roperos de lunas, canapés imperio, escaparates bretones,
biombos chinos, sillones Voltaire, pu pi tres
americanos. ¡Y la juguetería! Cajas de música, autómatas malabaristas, implementos
de polo y de ttbasse hall».
Desde lo alto de nuestra gradería veíamos
toclo aquello girar, ir y venir, bailar, saltar,
y nos parecía asistir á un 0afarnaum, á un
sábado bullicioso y entusiasta de toda la Naturaleza y de toda la Humanidad. Donde no
giraban los caballitos al son de un organillo,
rodaban los planetas al rededor de un sol
eléctrico, y donde no despedía vapores perfumados un pebetero árabe, chisporroteaba
y flameaba una estufa holandesa.
Aquello era, á la vez, épico, macabro y
bufo; es decir: esencialmente carnavalesco.
Habíanse dado cita Tirteo, Pierrot y la Madre Celestina, y todo aquello danzaba, cantaba, gritaba con una alegría sana, espontánea, decorosa y pura.
Eramos felices. Aquellos jefes de familia,
aquellas nobles matronas, aquell0s ángeles
de juventud y de candor, aquellos nifios rubios y sonrosados, se entregaban á los transportes de una alegría sin mancha, de un
placer sin resabios y de una felicidad sin remordimientos.
La Comisi6n de Recepci6n vino á nosotros, con ademanes, corteses, nos invit6 á
seguirla y nos llev6 á un almacén de sombreros, anexo al sal6n de baile. U na vez ahí,
quiera'3 que no quieras, nos hizo abdicar de
nuestras gorras, y elegir un tocado análogo
á la situación. A mí toc6 en suerte un astrolabio; otro de n:.is compañeros prefiri6
una fuente luminosa, con surtidores coloridos; los demás adoptaron, respectivamente,
un barco submarino, un ecuatorial y una
Mule-Jenny. Notamos, entonces, la falta de
uno de los nuestros, hacendado de Ateneo y
campirano, que nos hacía rabiar -con el volumen, densidad y peso de su equipaje.
Volvimos al salón, escoltados por la Comisión de Recepción, y fuimos objeto de
una cariñoRa acogida. Se destap6 Obampagne en honor nuestro; las daml!s más encopetadas y las jóvenes más bellas, nos invitaron á bailar; fuimos presE&gt;ntados á las mejorP.s familias, conversamos con todo el mundo; ellos en alemán, que no estudiamos, y
nosotros en espafiol, que ellos no comprendían; pero unos y otros encantados, recíprocamente, de nuestra afabilidad, de nuestro trato, de nuestro «esprit» y de nuestra
erudici6n. Y ya lamentábamos profundamente la deserción de nuestro campirano,
privado de tan honestos é intensos goces,
cuando, de pronto, el edificio se sacudió hasta en sus cimientos, como bajo la acción de
un terremoto. La multitud se arremolinaba,
todo eran gritos, pataleos, aclamaciones, desbordamientos de entusiasmo, frenesí delirante, que apenas lograban dominar la orquesta y las masas corales, que lo eran todo
el mundo, entonando la «Kaiser Marcb», de
Wagner, y el Himno Imperial Alemán.
Qué era aquello? Nuestro campirano, que
en un momento de genial inspiración, había
corrido al hotel, descerrajado una sombrerera
monumental y encasquetándose su sombrero jarano blanco, como un inmenso pilón de
azúcar en medio de una interminable llanura de Siberia, y bordado, cincelado, recama-

m, ltUNDO nuSTRADO

do, incrustado de oros, platas, sedas, cobres
y pedrerías.
Salido del hotel, y en el trayecto hasta el
Gürsenich, el pueblo lo aclamó; llegado al
baile, su sombrero hizo furor. La Comisión
de Recepci6n, que en realidad era un jurado de concurso, le discernió las palmas; sus
incontables rivales le rindiero:i parias; en
un instante conquist6 todas' las simpatías.
Calmada la primera emoción, se organizó el
cortejo. El municipio asistió en cuerpo, la
guarnici6n formó en columna, recorrimosla
ciudad entni antorchas y músicas; y clareando el alba, que pos6 sus alas sonrosadas, de toda preferencia, en el «jarano» nacional, nuestro campirano recibió su diploma, él decía díploma, de manos de las autoridades, la rosa de oro de manos de las
damas; y el jarano, que el autor, agradecido,
cedió á la perfumada Colonia, figura, bajo
un capelo, en el Museo Municipal.
Desde aquella noche memorable he adquirido e.,ta convicción: que si nosotros, los
latinos, creemos divertirnos, los germanos y
los anglosajones eaben divertirse. Y es que
no hay verdadero esparcimiento, si no es
honesto, y nosotros propendemos á sólo esparcirnos con la deshonestidad.

Dr. M. Flores.

o
EN HONOR DE UN HEROE
E,L MI\RTIR DE GUILI\PI\N
El domingo último, por la mañana, se efectuó una manifestaci6n patriótica en honor del
héroe de la Independencia de México, General Don Vicente Guerrero, sacrificado por
sus enemigos políticos, en Cuilapan, el 14 de
febrero de 1831.
Los manifestantes, entre los cuales se en•
contraban los miembros de casi todas las
agrupaciones mutualistas de la capital, y los
representantes de los Estados y de los cuerpos de la guarnición, se reunieron frente al
Palacio Municipal para dirigirse en comitiva al Circo Orrin, donde debía efectuarse una
fiesta cívica en memoria del ilustre insurgente, bajo la presidencia del Sr. Subsecretario
de Instrucci6n Pública, Lic. Don Justo Sierra. El acto-se vió muy concurrido, cubrién•
dose la parte literaria del programa con un
discurso que pronunci6 el señor Rafael
Ramos Pedrueza y con una poesfa recitada
por la Srita. Gabriela Z. Hernández. La señora Guadalupe L. del Río cantó la aria de
«Cavalleria Rusticana», y el Sr. José B.
Portillo la de «Dinorah». Los demás núme·
ros fueron cubiertos con piezas de música.
Terminada la simpática fiesta, la comitiva se organiz6 nuevamente para encaminarse al Panteón de San Fernando, donde reposan las cenizas del mártir, y depositar ante
la tumba de éste numerosas coronas de flores.
En nuestra primera plana publicamos cuatro fotografías relativas á la patri6tica ma·
nifestación.

AsJ&gt;ttto tleil atrio de la Cate&lt;1ral-cle Puebl&lt;t ctl tlnicub1•in1t las plMas connu-,noratfras de {{f erecdún (lt•l Arzobispado.-Re1&gt;&lt;t1•to de com.id(( á los J&gt;&lt;&gt;bres en el Colegio Teresia1w.

vido en obsequio de los prelados que concurrieron á las fiestas; y la distribución de prendas de ropa y alimentos á un buen número de
menesterosos, hecha. en el Colegio Teresiano
por un grupo de sefloritas de la. buena. sociedad. Todos estos números del programa resultaron muy lucidos y bao dejado entre los católicos de Puebla. la. más grata impresión.
En cuanto á la. ceremonia religiosa., ésta. se
efectuó el día 8 del actual por la mafia.na, sien·
do verdaderamente notable por el lujo y esplendor que en ella predominaron.
El altar mayor lucía un magnífico adorno,
haciéndose uso en esta vez del hermoso ajuar
de plata que posee la catedral, y que no se usa.·
ba desde el tiempo de Maximili ano.
La solemnidad principió con la lectura. de
los documentos pontificioR re] ati vos á la. erección del nuevo Arzobispado, siguiendo después
la. misa en que ofició de pontifical el Señor Ar·
zobispo Ala.rcón, teniendo como diáconos á. los
Prebendados D. Antonio Santillana y D. Agustín A. Nieva.
El Señor Obispo de León, Dr. D. Leopoldo
Ruiz, ocupó la Cátedra sagrada., impresionando vivamente al auditorio.
A esta solemne ceremonia. concurrieron, además de los Sres. Ala.rcón y Ruiz, los Sres. D.
Atenógenes Silva, Arzobispo de Micboacá.n;
D. José M. Mora, Obispo de Tulancingo, y D.
Rafael Amador y Hernández, Obispo de las
l\lixtecas, único que tendrá el carácter de sufragáneo del nuevo Arzobispo.

***

Con una. velada literariomusical dió fin la
celebración del establecimiento del nuevo Ar·
zobispado.

00

Las fiestas Arzobispales en Puebla

L

A elevación del Obispado de Puebla á la.
categoría de Arzobispado, fué motivo pa.·
raque en días pasados se efectuara.a,. en
la. capital angelopolitana., algunos feste1os,
tanto de carácter religioso coino profano, que
atrajeron á un público numerosísimo compuesto, en su mayor parte, de fa.mili as de las poblaciones cerca.nas y de miembros del alto ele·
ro mexicano.
Todos los templos de la población se veí9'.D
engalanados con festones, banderolas y ?ort1najes, y muchas fueron las casas de part1cul&amp;·
res que también ostenta.bao adornos, dando á
la ciudad. un hermosísimo aspecto. Por la. no·
che la. iluminación de las calles fué muy pro·
fusa.
.
Entre los actos con que se celebró la. crea.el 6n
de la. nueva Archidiócesis, menciona.remos: una.
velada que se efectuó en el Palacio Arzobispal
y que estuvo muy concurrida.; un banquete ser·
D68puéa de la funot6n 1•eUaloaa,-.dapecto del at1•io de Cated1•al,-El Sr, .4.1'%0blapo lbarra Pl'e.tld·t enao la 11elada Ute1·a1•lo11u«1lcal.

�Et MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

***

TTENIA Thuillier

precedido de
una gran fama. La prensa de
la Isla de Cuba, muy especialmente, había vaciado todo el vocabulario de la hipérbole y de los ditirambos Eln su loor; se le consideraba como el renovador de la escena española, tan noble, tan alta,
tan apasionada; pero tao llena de
rancios defectos de dicción y de
amaneramientos imposibles.
Nuestro público es hosco. Celebridades extranjeras de indiscutible mérito se han presentado en
los teatros metropolitanos y han
visto, con extrañeza, que el público, lejos de entrt&gt;garse fácilmente,
de dejarse conquistar con agrado,
ponía todos sus nervios crispados,
todas sus reservas, todos sus recuerdos de anteriores fracasos, al
servicio de una especie de hostilidad innata, de un exagerado criticismo.
Thuillier lo ha visto. La noche
del debut el público acudió al reclamo, pero acudió receloso y frío,
haciendo reminiscencias de viejos
engaños y lleno de escepticismos y
de dudas. Cierto: mucho era lo que
sabíamos acerca del artista y de su
compañía; los ecos de tanto aplauso sonaban aún en nuestros oídos.
¡Pero es tao fácil engañarse!
La sala presentaba un hermoso
aspecto. Cuando la cortina se levantó, la att&gt;oción era perfecta, y
en las primeras escenas, cuando
Thuillier hizo su aparición, alg unos -aplausos dispersos resonaron
en la sala.
El público fué conquistado en poco tiempo. Ya en las escenas del
segundo acto [«De Mala Raza&gt;], en
las absurdas escenas con las que
el genio de Echegaray sabe bordar
admirables dramas, el público estaba entusiasta y contento. ¡No le
habían engañado 1
Y el triunfo vino por los debidos
caminos, vino natural, espontáneo
y legítimo. Porque si es cierto lo
que al principio de estas líneas decía· acerca de la innata hostilidad

}i_

Los Bueyes
¡Vro vlctls !

Van con su lento andar; estremecidas
las musculosas testas bruscamente
bajo el yugo oprobioso: las enormes
pupilas en las órbitas se mueven
con una triste lentitud, y nada
pone viveza en ellas; permanecen
clavadas en el suelo y nada miran
sino la senda misma, y nada advierten
sino el tropiezo próximo: ellos saben
cuán dolorosa es la ca.ida siempre
y cómo aumenta ew dolor el hierro
dé la aguzada pica introduciéndose
en su trémula carne atormentada.
De sus hocicos jadeantes penden
brillantes hilos que en el blanco polvo
trazan complejas curvas que ~arecen
los misteriosos signos con que escriben
estos desheredados de la suerte,
en la página inmensa del camino,
la•sombria odisea de sus crueles
marchas interminábles á·lo largo
de-,UI1a ruta sin fin.

El Carnaval es un dulce fantasma
que nuestra generación conoce por
referencias tan sólo. Los que des·
criben á las veces los «bailes del
Nacional&gt; y citan nombres conocidos y hablan de aquellas reuniones célebres, de los incidentes y
anécdotas de la temporada, son todos viejos, son todos de otra generación y se nos aparecen como seres misteriosos que han habitado
en mundos desconocidos que apenas soñamos.
Era un buen much acho el Carnaval. Aparecía en é pocas leja nas por
algunos días tao sólo, lleno de cascabeles y de sonoras risas, para
emba ucar un poco á los jóvenes y
y dar bromas á los amigos. E ra un
buen muchacho y se divertía-¡milagro ostensible!-en nuestra ciudad, cansada de estar aburrida.
Pero el tiempo ha pasado rá pidamente y el muchacho alei;rón ha
degenerado. con no menor rapidez
por cierto. Todavía hace un año se
le podía·ver en los arrabales, mal
vestido, ebrio, aporreando a lguna
vieja canción y en compañía de mujeres dudosas. Ahora tal \'ez haya
muerto.
Hoy llega la cuaresma cuando
no la esperamos, cuando el Carnaval no ha llegado aún. El ceño
adusto de la cuarentona no tiene
para nosotros la reprobación de
antaño. ¡ Somos demasiado inocentes! ¡No sabemos ya divertirnos !

de nuestro público, lo es también
que el talento se impone y que Thuillier tiene talento. Tiene, además,
un gran amor, una pasión siocera
y noble por su arte y yaesestomu·
cho tener.
Después vino el «Otelo.&gt; La formidable figura del celoso shake~piriano ha sido ioterpretaua de mil
maoeras por los grandes artistas y
cada uno de ellos ha puesto algo
de su personalidad al servicio de
la vieJa idea trágica de Shakespea·
re. Porque el autor se limita á derramar en las cuartillas blancas la
hiel y la brasa de una gran pasión,
como él la concibe, como él la sentiría, como él la manifestaría; mejor dicho: dejando al intérprete
completar esa personalidad y vestir esa pasión, para presentarla, no
ya en la forma de un simple diá logo, sino como .un hombre vivo, co•
mo .in ser completo y animado.
La siniestra figura negra de 0telo ha cautivado la imaginación de
todos los artistas. Hay tanto del
dolor humano, del intenso y constante dolor humaoo en los gritos de
pasión y de rabia del moro vece•
ciaoo, que los grandes poetas to***
dos y los grandes literatos, se han
Un grupo de facultativos amerisentido sistemáticamente atraídos canos ha visitado la ciudad, con la
por ese enorme corazón adolorido especial
misión de estudiar nuesy sangriento.
tros sistemas sanitarios. Es éste
Otelo es una pasión humana, es uoo de los actos encaminados á
la pasión misma en sus manifesta- uoiformar la acción de las autoriciones supremas, y, por ende, los dades americanas y mexicanas, paque interpretan el papel en la esce- ra lograr con mejor éxito y con
na, no hacen sino aplicar esa gran menor tardaoza, el anhelo que hace
pasión á su temperamento. Thuil- siglos persigue COil!O un vago fan •
lier siente, vive y encarna al moro tasma á la humanidad tod a : alejar
siniestro, y su Otelo es digno de to- la enfermedad y la muerte.
da mención y dEI toda alabanza.
Nuestro país tiene un grao eneEl público, después de la primA- migo. Uno de esos enemigos tr aira función, quedó satisfecho. Pero dores y ocultos, reocorosos y tenatemía que lastimara el coturno trá- ces que persiguen en la sombra,
gico, por apretar demasiado, el ta- acechan la oportunidad y l a aprolón de Thuillier. En Otelo se con- vechan debidamente. Enemigo oculvenció de su error, y si de la fun- to; de los desconocidos, y por tanto,
ción inaugural había salido satis- •nunca. tomados en c onsideración
fecho, de ésta salió convencido. debidamente. Los extraojeros sí lo
Algo más, salió emocionado,
conocían bien; pero para nosotros

*
**

como si aún pesara sobre ellas
el h umillante yugo... ...

,
Los tardos bueyes
son los esclavos del trabajo. Nunca
s us formidables nervios estremece
la conmoción del goce, ni el espasmo
d e la pasión, ni el súbito deleite
· d el ardoroso amor.
Ellos ignoran
todo lo que es placer y no apetecen
sino un puñado misero de pasto
para calmar el hambre de sus vien tres......

Cuando, al clarear el alba, los p astores
se van con su ganado al r.ampo verdP,
lor ternerillos brincan dJl alegria,
los potros riñen amorosamente
con las jóvenes: yeguas, las ovejas
-que miran como miran las mujeresvan en nutridos grupos juguetean do
por la empinada senda hasta perderse
tras la silueta de una loma; sólo
los pensativos, los adustos bueyes
a ndan con lento andar, las poderosas
cabezas inclinadas-t ristemente,

r

***

Y a el frío ha dejado la metrópoli,
y los meses floridos se avecinan en
a.legre desfile. La noche parece una
enamorada de quince años que,
cuando el Sol se ha puesto y sus
miradas indiscretas no pueden mo•
]estarla, sale, toda llena de temores
y de rubores, á recibir el homenaje
de su amado.

**

* **

Echados á la sombra de algún álamo,
cuya elevada ramazón se yergue
en mitad del potrero, á esa hora
en que el callado campo se adormece
ba¡· o la gran mirada abrasadora
de fecundante sol, indiferentes
á cuanto les rodea. sacudiendo
la sucia piel á fin de que se vuelen
las moscas agrupadas en las lacras
que les hicieran los pincbazos crueles
de la ferrad,t pica. restregando
las enormes mandlbulas, que muelen
el pasto no rumiado en la mafia.n a,
caldas las orejas. como imbéciles,
ahi están los esclavos del trabajo,
los eunucos del harem campestre,
los que no aman, ni juegan ni retozan,
los graves. los adust os, los que siempre
tristes están pensan do en los idilios
de las· tardes rosadas..... .
¡Oh los bueyes!

Cuántas veces
con mirar resignado contemplaron
sus cansadas pupilas, á la tenue
claridad del crepúsculo, el idilio
de un noble toro lleno de altiveces
con una hermosa ternerilla joven
de ancns llenas, redon das y lucientes......
·Y ellos...... no aman. Son los eunucos
qu e en el harem del campo languidecen
mirando las caricias que se hacen
el sultán de las bravas altiveces
y la sultana de ancas opulentas..... .
A veces luce en sus pupilas breve
relámpago ardoroso. ¿Acaso olvidan
su triste condición?...... Quizá recuerden
el luminoso tiempo en que ellos fueron
también sultanes del h arem campestre..... .

***

***

Parece que ha habido ciertas demoras e~ la ejecución de los grandes conciertos de bandas militares
q ue se nos tienen prometidos. Pero
los maestros trabajan activameote
y pronto tendremos ya implantadas
estas audiciones de una manera
forru al y definitiva. Elementos dis•
persos hay que una voluntad poderosa puede reunir en un haz com•
pacto, capaz de figurar digoamente
en cualquier parte.
S!lrá un hermoso obsequio á la
sociedad, que no tiene, por desgracia, demasiados espectáculos dig•
nos de su cultura.

Entonces sus p µpilas nuevamente
giran con triste lentitud y nada
pone viveza en ellas: permanecen
clavadas en el suelo y nada miran.
nada ven, nada observan, nada advierten...

·*

No juegan: el dolor los tornó graves.
No retozan; están muy t ristes siempre.

se disfrazaba de amigo, y veces hubo en que sorprendiera la buena fe
de los poetas y les obligara á cantar en su loor.
De~de las épocas coloniales este
enemigo ha despoblado á la nación
la ha envilecido, ha alejado de su~
costas al trabajador extranjero que
busca un abrigo y un apoyo1 y nos
ha gas~ado ~l poco dinero de que
la o~món dispone. Este enemigo
formidable es el clima.
E n nuestras costas hierven los
gérmenes de todo mal y de toda enfermedad. Cuando el«PadreApolo&gt;
hiere con sus flechas doradas los
bosques de o uestras montañas, y el
calor atenacea las carnes, y es de
fuego 13: atmósfera y de fuego el
s1;1~lo mismo, la fiebre, la sioiestra
h1¡a ~e nuestro clima, sale de sus
guaridas, a vanza sigilosamente,
aprovechándose de los elementos
mismos que para el progreso del
país se han acumulado pacientemente, y hiere y mata hasta en las
poblaciones de importancia. La
fiebre ha causado muchos males á
México.

Pero es sólo un relámpago y bien pron to
se extingue. Entonces sus mirad~s v uelven
á hacerse dulces, suaves, resignadas.

M, Mauallanes Mom·e.

LAS RUINAS DE TEPEJI.-ENTRADA AL SUBTERRÁNEO DF, LA FORTALEZA

Un Descubrimiento Arqueológico
EL "CASTlLLO DE MOCTEZUMA"

L

A prensa de información se ha ocupado en
los últimos días de un importante descubrimiento arqueológico, hec&gt;ho á inmediaciones de Tepeji Viejo por los Señores Fraok
Pierce y Félix Carrera.
Trátase nada menos que de una antiquísima
fortaleza que los campesinos del rumbo designan con el nombre de «el Castillo de Moctezuma&gt; y que se levanta, destruída en parte por
la acción del tiempo, en la cumbre de una moo•
taña y sobre una especie de plataforma, alrededor de la cual se extiende una barranca profundísima. Esta plataforma ó meseta está unida al cuerpo de la misma montaña por una estrecha faja de terreno y se ve cortada á pico
sobre el abismo.
La configuración especial de aquel saliente
de la mootañ a hizo pensar á los Sres. Pierce
y Carrera en que tal vez pudiera ser obra del
hombre, y auxiliados por unos &lt;guías», cono•
cedores del terreno, emprendieron la expedición á aquel lugar, encontrándose en la cima
con una enorme coostruccióo de piedra colorada, cuyo estilo arquitectónico y cuya distribución interior la hacen aparecer como uno de
tanto sedificios aztecas que escaparon de la
obra de destrucción emprendida por los conquistadores.
Los muros de la fortaleza están construidos
casi á la orilla de la barranca, con piedras perfectamente labradas y cortadas en forma de pirámides truncadas; tienen un espesor de metro
y medio y en algunos puntos una altura de diez

TEPE.JI VlEJO. - RUINAS DEL TEMPLO EN LA FORTALEZA.

metros. De trecho en trecho se advierten llos
escombros de la serie de torres que, á lama·
nera de las de los cast illos feudales, flanqueaban la fortaleza. Además, y en el centro

de un amplio patio, se encuentra una pieza en
ruinas, que se supone haya sido de algún tem·
plo.
Enila parte correspondiente á la entrada, se

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

todas las probabilidades, los constru~tor~s de la. fortaleza. se propusie•
ro n al abrirlo establecer unacomun1cac1ón con la barranca para a.pro'
· el agua.d e un arroyo que corre por ésta..
vechar,
en caso' necesario,
Por último, diremos que el «Castillo de Moctezuma&gt;, con todas sus dependencias, cubre diez acres de terreno.
.
Los Hres. Pierce y Carrera tomaron algunos c~oqu1s Y fotografías de
la fortaleza, á fin de gestionar la ayuda d~l Gobierno en la exploración
y estudio que se proponen hacer de las rumas.
.
En este número verán nuestros lectores las fotogTafla.s mencionadas.

00

NEeR0L0GI1\
t¡L. SCNOR DIPUTADO D. JOSC MARIA VIU,ASANA

bahía de Chemulpo, porque pretendieron en vano oponerse á los desembarques japoneses en tierra coreana; intentos frustrados de otros desembarques en las cercanías de_ Puerto Arturo, por los súb~itos d~l ~Iikado, que fueron acuchillados por
)os t~rribles cosa_cos; amenazas aqu1, movimientos de concentración de fuerzas allá,
mqmetudes crecientes, sombras que se levantan, temores y aprensiones que á todos
alcanz3:n: he aquí en resumen el estad~ que á nuestra vista se ofrece de la presente contienda armada en las remotas regiones de los mares chino-japoneses.

E

L MUNDO ILUSTRADO c.o nsigna hoy una noticia dolorosa: la
de la mu~rte del Señ_or Diputado D. José ~.faría Villasana, acaecida el miércoles último, por la tarde, en racubaya.
.
El fallecimiento del Sefior Villasana es para nosotros motivo de
muy justa y de muy honda pena, I?ues aparte &lt;le que fué si~~pre el
finado uno de nuestros mejores amigos, muchos_ son l~s servicios que
prestó á esta publicación, como director artístico primero y como
asiduo colaborador después.

***

***

Sr, Diputado D. José María Villasana,
t EL 17 DEL CORRIEN TE.

Villasana fué en México uno d~ los caricaturistas más celebrados
y uno de los dibujantes más hábiles y más expertos: A él se ?eb!ó,
en gran parte, la popularidad lograda p~r ,,El Ahu1zote))-;-periódico
que hizo una tremenda o~~si?i6n al Gobierno de D. Sebas~~án Lerdo
de Tejada,-y á él se deb10, igualmente, la.buena aceptacion que tuvo más tarde el «México Gráfico)), semanario que fundó en 1891 y
que sostuvo durante algún tiempo. Además, colaboró en distintas
revistas, hasta que, al ver la luz EL MUNDO ILUSTRADO, come~zó á trabajar con nosotros, haciéndose acreedor á la más franca estimación por sus excelentes cualidades personales y su am?r al trabajo y al estudio. Sus «cuadros de costumbres,,, que pub)icó en P.ste
periódico, contribuyeron á hacer más ~rand~ su popularida~.
Por lo demás el Sr. Villasana desempeño, durante su vida, cargos de importa~cia en la Administ.ración pública. Fué algunos a_ños
,,vista» de la Aduana de México cuando estaba aún en vigor
el régimen de las alcabalas, y Diputado por el Distrito. de Comitán
( Chiapas) al Congreso de la Unión. En la Esc~ela. Nacional Preparatoria desempeñaba el puesto de Profesor de DibuJo.

ven dos grandes pilastras y un foso muy profundo, abierto, sin duda.,
para. impedir el acceso del enemigo en caso de guerra.

***

***

EL MUXDO ILUSTRADO envía á la familia de su buen amig? y
colaborador el más sentido -pésame, depositando la flor de su carifio
sobre la tu~ ba que acaba de abrirse.

Los exploradores, durante su visita , las ruinas, descubrieron tambi1n
la entrada de un subterráneo que se cree sea. muy extenso, pues, segun

, '
1

:

.

.;_
.

~-

Villasana en su lecho mortuorio

.

--

¡

Ap1mte ele ,llcal&lt;le

UN CI\MPl\1'1\(NTQ Of COSRCOS (N MPJ'iDCHUR.IF\.

Política General
La g-uerra rusoJaponesa,-Sln notl•
cl&gt;1s.-La situación en lo general.Poca co•a.-La nota de E stados Unl·
dos.- Sus tendencias aparentes y sos
tendencias reales.-La filantropía y
el Interés. - Complicaciones poslbles.- DJmarca. TorQo¡a y la India
Ingless.- La solidaridad humana. Los perjuicios de la guerra.-Xnestros deseos.

Entre la multitud de rumores, versiones y noticias que de
los centros de operaciones se
esparcen para todo el mundo
por medio de las agencias cablegráficas, es difícil, por no
decir imposible, entresacar lo
que haya de cierto en la embrollada situación de Extremo
Oriente, donde se libra en estos
momentos lucha tremenda entre los pueblos asiáticos de raza mongólica, sacudidos por
ráfagas de civilización occidental, y el gran Imperio eslavo,
que ahora representa ante la
humanidad absorta, no diremos la idea cristiana, pero sí la
cultura de las naciones europeas, comprometidas, mal que
le!! pese, en el actual conflicto.
No se puede, en efecto, decidir á través de las varias
opuestas afirmaciones que llegan á nuestro conocimiento,
cuáles son las ventajas obtenidas por el Japón en sus prime,
ros triunfos, ni cuálea los descalabros sufridos por Rusia en
sus primeros reveses. Uno, dos
ó quizás tres ataques sobre
Puerto Arturo, sin resultados
decisivo!! ni mucho menos; alguno que otro buque de las
sendas escuadras con averías
de mayor ó menor consideración, algunos vapores mercantes capturados en alta mar por
las fuerzas beligerantes; ldos
cruceros rusos hundidos" e.a :Ja

En medio de estos line:3-mientos. q_ue apenas bastan. á dibujar los perfiles de la
lucha, destácase con claridad mendiana la nota enviada por el Gobierno de Estado1:1 Unid~s á las potE:ncias beligerantes y á l~s neutrales, pidiendo que sea efectiva
la n_eu~rahdad de Chma, y que ~odas se ~dh1eran_ ante la _necesidad indicada de que
se hmite el campo de las operaciones, deJando, si es posible, Mandchuria y Corea
fuera del alcance de los combatientes. Aparte de lo utópico de estas indicaciones
pretendiendo que quedeh fuera de la acción de los beligerantes precisamente lo~
territorios en ~isputa, pues es ind~da_ble que el conflicto ha sido provocado por la
prep~1;d_eranc1a sobre aquellos territorios, q_~e cada cual. de los contendientes quiere
y ambiciona para sf, con absoluta exclus10n de su rival, nada. más humanitario
que limitar la extensión &lt;le las hostilidades, que, por lo mismo tendrán que ser menos violentas; nada más á propósito para procurar que la gue~ra pase con mayor
rapidez, que marca1: una línea más allá de la ?ual ~o han de tolerarse combates, y
más que todo, defimr y sostener la verdadera situac10n del Celeste Impe.rio colocado por la fuerza de las cosas en condiciones que le exponen á los golpes de' los dos
pueblos enemigos, y en el estado de guerra, sufre por ambas
partes y padece con el choque
de fuerzas encontradas sobre
su mismo imelo.
Y á pesar de lo sencilla que
~~=--~r---4-_Jeo la apariencia es la indicación del Gobierno americano,
á pesar de sus tendencias filantrópicas, no ha sido fácil
obtener la aquiescencia de los
gabinetes á quienes fué dirigida, pues aunque ha sido aceptada en lo general, se han puesto reparos de importancia para
su, a&lt;:eptación definitiva, y la
mas mteresante es la observación hecha por la Gran Bretafia, exigiendo que la neutralidad efectiva que se quiere asegurar para China, se extienda con igual eficacia á las conces~ones extr~njeras y á los _puertos que por sus
c1~c1;1nstancia_s están propiamente bajo :el domimo extranJero.
¿Y qué hay de real en esta tendencia con dejos fi~antrópicos, tan ajenos á estos tiempos de
despiadada y cruel lucha por la vida, lo mismo entre los pueblos que entre los individuos?
¿Qué hay detrás de ese &lt;&lt;FILOCmNISlW», cuando
hace ape~as tres años los mismos gobiernos que
ahora quieren congregarse para la defensa de
China, se coligaban para su perdición en el
último año del pasado siglo, entrando casi á
saco, como en país conquistado en los espléndi-

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1¡.
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�EL

La

MlJBDo

ILUSTRADO

Guerra ~uso=Japonesa

~- -~-- ElCombate -Nayal en Puerto Arturo, según las noticias trasmitidas por el Cable (9 de Febrero de 1904.)

j

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

.-.

dos palacioR y suntuosas residencias de los Hijos del Cielo? ¿Qué
pensar de ese extral1o amor á la
tierra 6 al pueblo chino, vilipendiado ayer y declarado fuera de
la comuni6n ,Je los países cultos,
porque no pudo reprimir con la
rapidez deseada la insurrecci6n
de los «b6xers» forajidos? ¿A
dónde van esas potencias, pretendiendo defender lo que se disputaban en antes como segura presa?

'l'ABASCO. -EL «CHONTALPA&gt;~EN«BOCA NUEVA&gt;.-UN ABREVADERO.

***

TABASCO

Es que hoy, como ayer, no se
aparta la viRta codiciosa de aquellas comarcas, que convidan con sus ocultos tesoros y estimulan de
manera eficaz á la reinante manía del kil6metro cuadrado; y ya
alguien lo ha anunciado: si China es arrollada por los beligerantes en el actual conflicto; si su neutralidad, declarada oficialmente, no es sostenida por acuerdo internacional, la guerra, llevada á
su suelo, será la se11al de general levantamiento contra los extranjeros. Y no es eso lo peor, sino que á favor de esos levantantamientos comenzará de nuevo el reparto entre los neutrales, y se
extenderán las concesiones, y se dilatarán las esferas de influencia,
y la famosa ,&lt;puerta abierta)) para todas las concupiscencias, podrá
atrancarse, como parecíau atrancados los puertos de Antung y de
Wiyú, en la desembocadur.a del río Yalú, por influencias de Rusia
sobre Corea.

uLa Holanda de América"
OMO en estos últimos días se ha. habla.do
mucho de Taba.seo, á propósito de la. iomi•
gración portorriqueña., que se estudia con

C

La. agricultura es de aquel Esta.do la. fuente
única. de la riqueza publica. Sus productos son
todos los de las tierras cálidas, cultiva.dos de
una. manera. rudimentaria y señalándose como
principal el cacao. De éste be.y tres cosechas
en el ai'lo, á que llaman los tabasqueños: «a.le·
gría», &lt;inverna.da&gt; y &lt;cosecha&gt;. El maíz seco·
secba. dos veces.
También son de importancia. el cultivo de la

lo cuenta. cc,n un tramo de diez kilómetros que
une el ingenio de Nueva. Zela.ndia., 6 sea. el prin•
cipio del Río Seco, con la. ciudad de Cárdenas.
Queda. en pie el proyecto de llevar esta. vía
basta. el puerto de Chiltepec, á fin de dar salida. á todos los productos de la. Chonta.lpa., que
es la zona más rica..
Muy recientemente se formó una Compañía
nueva. que tiene la concesión de otro ferroca.-

***

Y es tan cierro que ni la filantropía ni el amor empujan á las
potencias en sus pacíficas tendencias, que por otras partes háblase
de complicaciones posibles. De modo oficioso, aunque inesperadamente, el gobierno británico se ha dirigido á la débil Dinamarca, inquiriendo si estaba en condiciones de defender su neutralidad con sus propias fuerzas, en caso de que Rusia intentara ocupar los puertos daneses, como base posible de operaciones contra
las costas inglesas. Refiérese también que, estando á punto de estallar de nuevo la insurrección macedóni&lt;_:a contra el gobierno del
Sultán, movimiento apoyado mis ó menos abiertamente por Bulgaria, era tiempo-así aconsejaban á Turquía-de declarar la guerra al principado balkánico, ahora que Rusia, entretenida en su
conflicto principal, no podría auxiliar á su inquieto protegido.
Decíase, por fin, y es anuncio de última hora, que el Imperio Moscovita disponía una expedici6n en dirección de los confines de la
India Británica, por aquellos países innominados del centro de
Asia, que ya se dejan influir por los rusos, ya se dejan atraer por
los ingleses.
De esos tres puntos de complicaciones no todos han de dar ocasión y motivo para ellas; pero por lo menos tienen E&gt;l espíritu suspenso y en tensi6n continua, al pensar que el trabajoso equilibrio
europeo está pendiente de tan delicadas circunstancias, qne en
cualquier momento pueden hacer que la guerra, como reguero de
pólvora, se extienda en general conflagraci6n.
Muéstrase la tirantez de la situación no s6lo en los centros donde se desenvuelven las operaciones militares y navales, no sólo en
las comarcas inmediatamente amenazadas por el conflicto armado,
sino en todos los centros de producción y de• consumo, en todos
los mercados, donde la especulación desconfía y el negociante se
esquiva, por temor de las contingencias en perspectiva. Que en la
humana solidaridad que alcanzamos en los tiempos presentes, nada acontece en un extremo del mundo que no tenga resonancia en
todas partes; no hay perturbación, por insignificante que parezca,
que no tenga eco doloroso en las regiones más apartadas.

ALMIR8NTE
"~MIMURA¡

***

Nosotros mismos hemos visto
sufrir el cambio sobre el exterior
alzas extraordinarias en pocos
días, que necesariamente habrán
de infuir en el movimieuto finan- .
ciero del país; y en nuestra corta
esfert de acción sentimos los resultados de la lucha, que quisiéramos ver pronto terminada, por
tratarse de dos pueblos awigos,
dignos de desarrollarse libres de
las punzantes dificultades de una
guerra cruel.

TABASCO.-UN CACAOTAL,-UN AFLUENTE DEL USUMACINTA

interés y se ve como la. salvación de la. Agricultura de aquel Estado, nos parece oportuno dar
á conocer algunas fotografías de la. rtgión.
Taba.seo, por su configuración territorial,
sus numerosos ríos, unos na.vega.bles la. mayor
parte del año, y otros considerados como vías
perpetuas de comunicación fácil y segura., y
por sus extensos lagos, que desaguan en el Golfo, ha merecido el nombre de Holanda. de América..

caña de azúcar, la explotación de la. caoba, que
en todo tiempo se exporta. á los Esta.dos Unidos
y la. extracción del hule.
Ta.be.seo a.provecha. sus vías fluviales en esca.la muy limitada., por la esca.sez de barcos
útiles, el exorbitante precio de los fletes y las
dificultades de la. comunicación por tierra..
Ha.y varias empresas de navegación, pero
todas traba.jan con irregularidad.
En cuanto á ferrocarriles, a.q uella. región só-

rril, para. enlazar con San Juan Bautista zonas
de gran importancia..
El día. en que se logre la. inmigración de Puerto Rico, en los términos pi anteados, y la. regularidad de la naveg-aeión Jlu vial combinadq, con
el servi::io de vías férrea.s, Taba.seo habrá a.de•
la.ntado prodigiosamente.

X. X. X.
Febrero 18 de 1904.

_ _;.,.;:"11-.~
~

'!.~1

'

-PUE:.RTO

DE.

C~l=MULPO.

TABASCO. -LA &lt;PEONADA&gt; DE UNA. HACIENDA. -EL MUELLE DE SAN JUAN BAUTISTA.

(FOT. M. FRANCO.)

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

La "Mancha de Hierro en Oaxaca
11

A terrible plaga conocida con el nombre
de «Mancha de Hierro» y que destruye
de una manera asombrosa los cafetos,
apareci6 en algunos plantíos de Oaxaca, causando, como era natural, estragos muy considerables en los cafetales; pues hubo algunos de éstos, como el de «El Faro,&gt;, situado
en el Distrito de Cuicatlán, que se vieron
invadidos por la plaga y pr6ximos á desaparecer.
La Comisi6n de Parasitología emprendi6,
con toda actividad, los estudios necesai'ios
para comprobar la natur&lt;tleza del mal y poder, de esta manera, combatirlo con éxito;
pues en cuanto tuvo noticia de que la expresada plaga invadía los cdetales de Oaxaca, la Comisi6n referida acoi1sej6 que éstos
fueran regados con caldo bordelés, preparado según la f6rmula qne la misma Comisi6n
ha dado á conocer á los interesados.
Tanto en el cafetal de «El Faro», como en
dos 6 tres más de los que se encontraban invadidos por la «Mancha de Hierro,, se hizo lo
que la Comisi6n aconsejaba, y gracias á ello,
se ha logrado que la enfermedad desaparezca
en su mayor parte, salvándose así numerosas
plantas que estaban á punto de perderse; pero en otros, según se nos informa, los propittarios se han negado á combatir la plaga,
exponiéndose á una pérdida segura y, lo
que es peor, exponiendo á los demás dueños de haciendas cafeteras, que pueden ser
destruídas por la «mancha", 6 sufrir perjuicios muy grandes. E:ita conducta es verdaderamente censurable.

Páginas de la Moda
Trajes de Baile y Recepción.

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CAF'E'rAL «EL FARO »-CASA HABITACIÓN.

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AS recepciones y los conciertos siempre
han prestado oportunidad á las damas
elegantes para lucir sus encantos, su ,&lt;chic» y
su donaire. No es para menos, dado el carácter severo de estas fiestas, en las que debe
reinar la mayor pulcritud, no s6lo en el porte de las damas, sino en los trajes que ostenten y hasta en los menores detalles que los
adornen. Todo en una recepci6n debe ser de
alto tono, de exquisito gusto. Aunque no me
refiero á las recepciones diplomáticas, que
son frecuentes en nuestra capital y á las cuales s6lo asiste un reducido grupo de personas, no por eso debe desatenderse este géne-

La etiqueta ha marcado sus cánofies, y nadie que se precie de elegante y sociable, debe desviarse en lo más mínimo de aquéllos.
La exquisita urbanidad, la afabilidad en las
maneras, la distinci6n en el porte, son factores que se imponen á todos los concurrentes
de una recepci6n. Inútil es decir también
que los dueños de la casa son los primeros
que en todo deben dar el ejemplo de atencior es y galanterías. Ya que os hablo de estas
reuniones, os diré algo que vierie á prop6sito. Por regla general, en nuestras fiestas de
etiqueta, las damas ·quedan separadas de los
caballer&lt;?s al finalizar algún número musical

REGANDO LOS CAFETOS CON EL CALDO BORDELÉS.

PLOR DE TUMBA
A la niem,01·ia, de ttlfi perro.

Bajo el peso de acerba melancolía
Respondí con halagos á tus lamentos,
Y ante el lúgubre cuadro de tu agonía,
Con dolor aletearon mis sentimientos.
Desde el último espasmo de tus congojas
Enlazados se agitan en mis verjeles
Muchos cálices muertos, de blancas hojR.s,
Muchos negros listones de sombras crueles.
¡Cómo no be de llorarte, si tierno y sano
Respondiste á mis dichas y mis tristezas!
¡Cómo no he de sentirte, si siempre i;ifano
Deshojaste caricias en mis pobrezas!

CAFETAL «EL FARO.»-ASOLEADERO.

1"íl

CAFETAL «EL FARO.»-GRUPO DE &lt;1:PISCADORES&gt;

Cuando á juegos ruidosos se dan mis hijos,
Cual contigo se daban en otros días,
Pienso al ¡,unto que faltan tus regocijos
Ep. el haz de sus plácidas alegrías.
Tú que fuiste un halago para tus dueños,
Robas hoy á mi frente muchos fulgores;
Y eres nota apagada sobre mis sueños,
Y eres ala sin brillo sobre mis flores.
Tu recuerdo imborrable sigue mis pasos,

Y con ansia medito que en muchas horas

Fuiste luz en la sombra de mis-ocasos
Y celaje en la llama de mis auroras.

Figura número 3

¡Cómo no he de se~ui~te en la _noche bruna
Que implacable á mis OJOS les mega verte,
8i cuidaste á mis hijos des&lt;ie su cuna
Y jugaste con ellos hasta tu muerte!

ro de la cortesía social, pues lo mismo en
México que en las capitales de los Estados,
se efectúan con frecuencia reuniones de etiqueta.

En la miel deleitosa de los amores
Que con júbilos nobles mi hogar escancia,
Mucho extraño una esencia: la de tus flores,
. Y aún me embriago al recuerdo de su fragancia.

Me ofreciste roit ajes de amor tan cierto,
Que cual raro deleite para mis ojos,
8epultura piadosa le abrí en mi huerto
A la masa sangrienta de tus despojos.
Y esa tumba sombreada por verdes bojas,
Que condensa recuerdos de amor, prolijos,
Es un triste amuleto de mis congojas
Y un misterio insondable para mis hijos.
•'·

CAFE1'AI.,«EL FARO,»- ORUPO DE -O'ISCADORAS, »

Febrero de 1904.

BENITO FENTANES,

Figura número 2

Las señoras y las señoritas deben ostentar
en estas ocasiones su mejor indumentaria; ·
aquéllas procurándola de color-obscuro, y éstas de claro. Ambos colores deben ser apacibles, pues nada hay que altere.tanto la armonía de un conjunto elegante de damas,
como los colores vivos exagerados. Los medios tonos son los colores que más asientan
á estas reuniones. La tela debe ser de rica
calidad, y los adornos y aplicaciones deben
acusar, si no riqueza, por lo menos elegaficia.

6 la recitaci6n de alguna pieza literaria, y solamente en el comedor y durante el baile se
ven entremezcladas las parejas de ambos sexos. Induda\,lemente que estacostumbreno
perdurará por más tiempo, pues nada hay
tan impropio y tan incivil como dejar que
las damas conversen entre sí cuando hay caballeros al lado de ellas. Lo mismo durante
el baile que en la mesa de comedor y en
los momeutos de descanso, los caballeros,
especialmente los j6venes, deben ser asiduos
servidores de las damas, á quienes deberán
adivinar hasta el pensamiento, en tratándose de obsequiarlas y complacerlas. Afortunadamente esta costumbre va en nuestro
país acercándose más y más á la moda europea,

�Et MUNDO ItusrB.ADO

EL MUNDO ILUSTRADO

***

Varios :figurines os presento en estas páginas. Todos son
enteramente modernos y de acuerdo con la última palabra
de la moda. En todos encontraréis elegancia y discreci6n en
los adornos, irreprochable corte en las faldas y nimia escrupulosidad en la confecci6n de los talles.
El número 1, elegante traje de reuni6n, se confecciona con
tela de seda, de color claro, y se adorna con punto de Alenz6n
y aplicaciones de seda. Los pliegues transversales de la falda,
el abullonado de las mangas y el ancho cuellohombreras,
que llega hasta la mitad del talle, son los únicos elementos
de atavío del presente :figurín. Ya veis c6mo no es el tonto
recargo de adorrios el único medio que hay para arreglar
vistosas prendas de lujo; por lo contrario, mientras más
sencilla, es más elegante nuestra indumentaria.
El número 2 es un precioso modelo de traje para baile. La
falda de seda, con sobrefalda de punto, se adorna con encaje
y con aplicaciones de cinta maravillosa, formando roseias de
trecho en trecho. El escote del talle es circular (los angulares se usan muy poco) y las mangas s6lo cubren la m;.tad del
brazo, tal como se estila en traj¡¡s de esta naturaleza. Aplicaciones de cordoncillo de seda, discretamente combinadas en
rombos, formañ los adornos de este elegantísimo talle, que
no vacilamos en recomendará nuestras lectoras. El peinado
deb6 ser sencillo, en consonancia con el traje, y s6lo debe ostentarse en él una pequeña guía de oro, rematada en un
motivo cualquiera.
Los modelos 3, 4 y 5 deben ser estudiados detenidamente
por nuestras subscriptoras, pues en ellos encontrarán la última palabra de la elegancia y gentileza de corte. Ajústese en
todo á estos :figurines la hechura de los trajes, y se tendrán
prendas de ropa dignas de lucir en ricos salones. Las telas son
de color claro, con excepci6n de la del número 4, que es
obscura y se lleva con sobrefalda de gasa, obscura también
de color; los plisé~ de las faldas y las aplicaciones de los talles, son enteramente adecuados para la naturaleza diversa

7

Figura número 5

"SflNTfl FE" l,fl MEJOR RUTfl
A Denver, Kansas Oity, St. Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles ·

Flg, número 6,

de1la confecci6n y cuadran perfectamente con cada uno de los
estilos.
El número 6 ostenta igualmente tres vistosos modelos llenos de
elegancia y gracia. En éstos, como en los anteriores, deben seguirse al pie de la letra sus detalles, para que resulten buenas confecciones.
JOSEFINA.

~~p

DOLOROSA

Se reservan camas en Carro Pulman para todos los puntos en
los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de Harver en la Línea de Santa Fe, son renombrados en el mundo entero.
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W. S. Fa.msworth.-Agente General.
1+ ·san Francisco, Núm. 8, México, D, F,

Figura númer~ 4

Tal empeño, brega tanta
porque un astro nos encanta
en la noche de la vida.
cuando á su luz se agiganta
el terror de la partida.
Más valiera, en la partida
fijar el constante empeño
sin dolernos de tal suerte,
y hacer un plácido ensueño
del ensueño de la muerte.

La tristeza de la muerte
junto á la vida, estimula
á vivir por nuestro daño,
porque la vida simula
la verdad en el engaño.
La dulzura &lt;lel engaño
nos sumerge compasiva
en las ondas del olvido,
y al instante, fugitiva
muéstranos el bien perdido.
¡Cuánto batallar perdido
en asirnos á la escala
de un.a ventura engañosa,
que en el alma tiende el ala
y se aleja presurosa!
Así vuela presurosa
de la vida la querella,
aspirando á un lento acaso.
cual si soñara una estrella
en no hundirse en el ocaso.
Pavoroso nuestro ocaso
nos aterra porque evoca
insondables lobregueces,
y doliente el alma, invoca
virginales palideces.
Si angustiosas palideces
de la vida en la partida
afánanse en domeñarla ... ,.,

nada hay mas triste en la vida
que el afán de conservarla.
FEDERICO UHRBACH.

1904.

t:i: tat11mt:nto

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Los bienes fueron valuados en $125,000.
La mllo/or parte de lo testado con-

sistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

Hll.()e pocos dfas que f!e practicó
la apertura del testamento del llustr!'simo Sr. Arzobispo D. Patricio
A. Fe-eoon en la ciudad de Ohicago,
Illinois. la fortuna dell distinguido
¡prela-do ascendió á cerca de . • .
$125,000 oro americano; y según el
in;ventario que· se ha publi&lt;:ado, los
,bienes que dejó fueron camo s!gue:
Dos pólizas de ''L&amp;
Mutua.," Compail.fa.
de Seguros sobre Ja,
:Vida, de Nueva York,

por $25,000 oro cada
una, ó sean-. • • • . $ 60,000 oro,
Divid·endos acumulados
sobre una, de las ¡p6Uizas. . . . • . .
9,329 oro.
Otra póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en Banoos. . . . • . 37,000 oro.
Entre los disposiciones del sefior Arzobis-po, en su testamento, se
hicieron éstas:
A su hermana, señorita Kate
Feeihan, que estuvo siempre con él
hasta su muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en una -de las p6liza.s de seguro; á la sefiora Allla A.
Foeiehan, viuda del siefior doctor
!Eduardo L. Feehan, hermano del
señor IArzoblspo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; á. la Aca.demia de San Patricio de Ohicago, de fa que es preceptora su hermana, Madre Marta
Catialina, $10,000 oro de la última
,póliza; á la escuela "Santa Marta"
de ~mseñanza prá.ctl&lt;:a para varones, de Feelhanville, lllinois1 que
era la Institución por Ja q'l!e más se
interesaba el señor Arzobispo, se
entregaron los $4,000 restwnl.€6 de
la última p(illlza.

�EL MUNDO nusrRAl&gt;O

EL MUNDO llUSTRADO
ra que se estime en algo, era entonces una 1?:rnvísima falta de decoro
el hacerlo sin pintarse de rojo previamente las mejillas y sin adornarse el rostro con dos ó más de
aquellas famosas moscas ó lunares
que tan en boga estuvieron entre las
refinadas cortesanas de Luis XIV y
de Luis XV.
Se lee á lo mejor en las Memorias
del tiempo ésta ó parecida noticia:
«Ayer muy de mañana se dt&gt;claró
un in-iendio en una de las habitaciones del palacio del marqués de
Tal; madamas Fulana y Menga.ni,,
se asustaron tanto, que salieron
atropelladamente á la calle hasta
sin darse colorete y sin ponerse las
moscas.»

porcionaba y que no tuvieron más
rivales en su siglo que los de lama·
dre que la concibió, para salvarla
del bárbaro puntapié de su feror.
marido que la produjo la muerte. y
de quien cuenta Plinio, en su «Historia Natural&gt;. que á fin de que no
le faltase la le..,he necesaria para
llenar su baño todos los días tenía
rebaños. &lt;l!l hunas que la s;guían
en sus v1a1es: cosas todas que verificaba en la crePncia de que el referido líquido quitaba las arrugas
del rostro, bacía más delicada la
piel y aumentaba su blancura, si
bien era preciso, para llegar á este
resul tado, según el buen naturalista citado, lavarse lacaracon él setecientas veces al día, número ca-

ll a república nacida en la imaginación del infortunado Tomás Moro,
«así como tiene por descaecimiento
el no cu idat· ele consPrvat• la hermosura natural, igualmente conde·
na al que con afeites y aderezo,,
procura aumentarla»; y segunda,
porque la composición de aquéllos
no es siempre todo lo inofensiva q ne
fuera ele desear, y tienen, la mayor
parte de ellos, su base en las sales
de plomo, de plata, de mercurio ó
de arsénico. que exponen á, rnuchas
enfermedades y envenenamientos;
,iparte de que i mpiden el natural fenómeno de la transpiración cutánea y que, después de todo, la mujer no solamente
«... . non es bella
Por tener zn.ucba congilla»

Esta pasión tan
desordenada que
sentían por emperejilarse y retocarse y por usar
altos tacones en el
calzado las damas francesas del
sigloXVII, sería.
á no dudarlo, lo
q UA motivó el gracioso dicho de La
Bruyere, de que
había que juzgar
acerca de las mujeres «casi como se mide el pescado,
entre cola y cabeza.»

***

Mejora cualquiier complex!On por hermosa que sea.
Ppne el cutis ta;n suave como la felpa.
Es el mejor jabOn para champoo.
Evita y éura 1a caspa.
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Aparte ya de estos excesos é intemperancias en la cantidad y variedad de las materias, base de los
usos ó afeites, ha habido también
en todos los tiempos una infinidad
de creencias y supersticiones, referentes á la pretendida manera de
conservarse siempre jóvenes y hermosas, y tales, y tan raras y tan ex·
travagantes han sido las cosas que
se han hecho, en efecto, con este fin,
que sin gran esfuerzo me 'trae á la
memoria el recuerdo de una Lais de
Corintio que se bañaba en aceite
todos los días; los baños de leche
de burra de la triste emperatriz Popea, mujer de Nerón, á quien nada
faltaba, según de ella dice Tácito,
sino la virtud, «prreter honestum
animum», á quien no bastaron los
encantos que el néctar lácteo la pro-

EL USO DEL PETROL
DEL

Dr. Torrel, de París

balístico, ni una más ni una menos;
los baños de fresas y frambuesas
de la hermosa y célebre española
Teresa Cabarrús, mujer de Tallien,
la cual, sin duda, ya que supo obligará éste, con el ascendiente que
sobre él le daba su belleza, á mitigar aquel furor revolucionario que
le condujo á organizar las mat anzas de septiembre y á ir escoltado
en sus misiones á la Gironda y á la
Vendée por I a espantosa guillotina, tinta en la sangre de tanto des·
venturado, le indemn;zaba, en su
querencia á lo roj o, haciéndole ver
cómo se bañaba ella en un líquido
parecido, por su color, al sanguíneo; las lonchas de carne con que
cuéntase que se recubría el rostro
al acostarse aquella célebre belleza
madrileña, conocida de sus contemporáneos por «La Montúfar&gt;, al recuerdo de cuyos encantos todavía
he visto brillar la mirada y colorearse el arrugado semblante de
más de cuatro ilustres vejetes; los
baños de Champagne, «intus et extra&gt;, que se dice han emplea.Jo algunas de las más famosas «demimondaines&gt; parisienses, y otras
mil excentricidades de que os hago
gracia merced á la brevedad.

***
¿Puede transigir la Higiene con
los cosméticos? En general, no; y
digo que no, por dos razones: la
primera, porque la Higiene, á semejanza de los ciudadanos de aque-

evita la calvicie prematura, que tanto afea Y
comunica-al hombre el repulsivo aspecto de
In las _Droguerías y Boticas un joven viejo y ganado.

que diJo el célebre marqués de Santillana, si.no que el uso de los cosméticos (l a congilla del prócer poe·
ta) hace perderá los tejidos suelasticidad y favorece, por lo tanto, la
formación de arrugas y el brote de
erupciones que a fean la fisonomía.
Sin embargo, y por regla general, la Higiene puede transigir con
aquellos cosméticos cuya base sean
los poi vos de at·1·oz, el óxido de
cinc ó blanco de Thenard, las sales
de bismuto y el alabastro, como
cosméticos blancos; y como rojos,
los que estén compuestos de t intura
de «grana kermes&gt; (cochinilla), de
cártamo ó de ros anilina; todos ellos
muy poco perfumados, por supuesto, pues si Jo están mucho, provocan dolores de cabeza y accidentes
nerviosos, sin contar con que el
abuso de los perfumes es hasta una
prueba de mal gusto y un signo de
degradación moral, y que lo mejor,
como ya creo haber indicado anteriormente, es no oJer á nada, pues
como decía P lauto, el gran poeta
cómico latino, una mujer que no
huele á nada, huele siempre bien.
Pero los mejores cosméticos serán
siempre el jabón y el agua, ésta
fresca y pura, y aquél ni rancio ni
alcalino y blanco ó de color amarillo, pues los demás jabones deben
su coloración á substancias minerales que no son siempre inocentes.
DR. N. MARISCAL.

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Horacio, inmóvil, contempla •sobre la cresta del acantilado-la
Naturaleza y el azul del cielo templo inmutable.-Su pesada frente de poeta y de pensador reposa
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�Año XI-Tomo !.-Número 9.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 8, Febrero 21</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Carnaval en Colonia</name>
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                    <text>..

.

Al.Puerto Qe;~ ·tracruz .
LA CASA MEJOR SURTIDA
DE LA REPUBLICA

UNDO LUST~ílDO
Año XL-Tomo J.-Número 7.

MEXICO,FEBRERO 14 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Subser ipclóu mensual foráuea ......$ l. oO
ldem
idnm eu In Capital. $ 1.25

Gerente: LUIS REYES SPINDDLA

T

Departamento de 6éneros de Lana paraVestidos.
VIS AMOS á nuestra numerosa
clientela que acabamos de reci=
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Especialidad en telas crema, lana y lana y seda:

Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCOS DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

Signortt, J;onnorat vtompañia.

S, M, GUILLERliO II, EMPERADOR DE ALEMANIA
Susto en br,nce, propiedad del
Sr, Coronel Fernando Gonzílez

�EL MUNDO IÍ,USTRADO

El Carnaval.-Un gnitarrista notable
Los marinos alemanes.-Todo nn
drama.-La primavera.

O es la nuestra una generación

N alegre, ni con mucho. Los que
por los años medios del siglo pasa-

do fueron jóvenes, encuentran en
nuestra alegría una nota discordante. Nuestras risas suenan hueco, y
á menudo se escucha en una carcajada algo como la reminiscencia de
un sollozo. ¿Será que nos ha anegado el alma tanta filosofía y tanta
ciencia? Hemos apuntado á las estrellas telescopios de poder amplísimo y hemos resuelto las constelaciones en embrollados enjambres de
mundos.
Los mitos que alegraban el corazón de nuestros antepasados, se han
desvanecido en un horizonte gris,
opaco, que se prolonga dolorosamente hasta ignoradas regiones de
misterio y de dolor. Los rayos del
sol son para nosotros vibraciones
clasificadas en esta ó aquella forma, y á fuerza de estudiados, de
torturarlos en espectroscopios y
prismas, les hemos quitado todo el
dulce calor vivificante que en anteriores épocas propicias, alentaban
el '10razón de los viejos.
Pesa sobre nosotros un gran misterio. Hemos querido avanzar, profundizarnos en regiones en las que
nuestros abuelos divisan claramente el «non plus ultra&gt; de la leyenda,
y, después de la jornada laboriosa,
ensangrentados nuestros pies y frías
nuestras almas, nos hallamos ante
la esfinge secular envuelta en sus
humos impenetrables, en el fondo de
abismos negros en los que reina un
silencio muy semejante al de la
muerte. ¿Habremos hecho un viaje
circular, y después de tanta fatiga,
estaremos al principio de la jornada?
¡Quién sabe! La expectación de
nuestra juventud, tiene mucho de la
estupefacción que sigue á los grandes fracasos. No sabemos, no podemos divertirnos. El Carnaval es
la mejor demostración de que nuestras alegrías, nuestras pobres alegrías, entumecidas por el hielo que
flota en la atmósfera, han volado á

climas más propicios. ¿Volverán
algún día?
Entre tanto, las fiestas simbólicas
del Carnaval, que tanta risa y tanta verba animaban «allá en los tiem·
pos en que Diosquería&gt;,han desaparecido, para dejar sitio á algo siniestro, profundamente macabro, crispante, cuerpo muerto y putrefacto
de aquella garrida diosa alegre que
acompañó á nuestros padres con su
cascabeleo cte risas argentinas.

*

*
La guitarra se*presta
únicamente
á llorar los tres siglos de amargura y de esc:lavitud de nuestra raza.
En las quebradas 'de la sierra, en
los días lluviosos, ante la lejanía
borrosa, que se esfuma lentamente,
como un gran dolor que se prolonga en sollozos, en esos crepúsculos
lamentables, la voz de li,, guitarra
surge temblando, empapada en lágrimas de muchos infortunios y de
muchas derrotas.
Nuestro pueblo ama la guitarra,
porque en sus siete cuerdas encuentra ecos simpáticos que acompañen
las quejas de su corazón, herido
por los siete puñales simbólicos.
Hacer de este instrumento uno apropiado para la música moderna, es
un esfuer-w laudable.
En general, los guitarristas que
hemos escuchado en México, han
sido tocadores de flamenco, más ó
menos hábiles, pero sin elevarse
más ali á del estrecho círculo en que
giran, como lujuriosos pensamientos en una noche de fiebre, las mujeres con el mantón terciado, los
brazos al aire y una gran flama
sangrienta en los ojos inmensos.
Octaviano Yáñez ha hecho mucho,
ha dignificado la guitarra, basta
hacer de ella un instrumento capaz
de encerrar en sus estrechas paredes toda la pasión de la música moderna. Merece el éxito que ha coronado su digna labor. Es un artista.
*

*
Los marineros* alemane~,
en nuestra adusta metrópoli, han sido una
racha de frescos vientos salobres
del mar, que pasa por encima de
las huertas, de perfumes enervantes,
del Valle.

EL MUNDO llUSTRADO

Los huéspedes distinguidos han
pa'lado por la ciudad, alegres, con .
la alegría de un corazón sólido y de
una conciencia tranquila. Esos robustos lobos de mar saben ser exquisitos, cuando de tal cosa se tra•
ta, y saben encontrar la cuerda sensible que produce, al ser herida, la
risa franca y noble. Sanos, muy
sanos, robustos y macizos, parecen
hombres que han surgido al encanto de una evocación, de alguno de
los cuadros flamencos donde sus
antepasados quedaron «fijados en
la muerte» por el prodigio del arte.
Un drama banal, uno de esos pequeños dramas vulgares que lacrónica negra consigna y que pasan
por la memoria metropolitana como
pequeños nubarrones que no cuajan, ha arrojado á la prisión dantesca á un infeliz, y á la miseria-¿á
la prostitución quizás?-á dos mujeres. ,
Una mujer, una pobre alma de
mujer que se ase á los últimos destellos de su juventud con la tenacidad misma con que se adhiere un
instinto á los bajos fondos de la
conciencia humana. Un hombre que
no sabe aún que la juventud es una
hechicera cuyos misteriosos poderes no alcanza á remedar el artificio, y cuyas galas el amor apenas
imita burdamente; y una pobre muchacha, muy joven, muy sencilla,
que ama, como el sol alumbra, porque para tal cosa ha sido creada.
Y por fondo, cualquiera de los
infiernos que en la ciudad abundan
en los barrios bajos. La madre, poco cauta, vive arrullando su pobre
ensueño de mujer caduca, y rodeando al hombre amado de todas las
dulzuras de su temperamento excesivo y de su cariño sin límites. Pero
la hija crece, se hace mujer, se convierte en la tentadora, ante las miradas atónitas de quien, por más
que .lo procura, como un rasgo de
caridad dolorosísimo, no puede considerarse padre de aquella criatura.
La vida íntima, con todas sus
oportunidades, con todas sus pro-

miscuidades, con todas sus asechanzas, hace que la much9.cha vaya
descendiendo, por la lenta pendiente quehaceuncriminal de un hombre
honrado, hasta convertir el amor
sencillo de la hija, en el ardiente
amor de la amante, hasta quemar
sus alas de catorce años en el fuego de una pasión devoradora como
un incendio, avasallante como un
océano.
El hombre cede; la madre ruge de
dolor al sentir que se le escapa, con
aquel amante, su existencia toda de
mujer, al contemplar, después de
aquella aventura, los horizontes
fríos, helados, de la vejez asexual,
de la abstinencia total y desesperante. Después el rapto, como único modo de poner fin á la situación;
las acusaciones soeces, en las que
se arrojan lodo á la cara á manos
llenas, en la que las dos descienden
á los fondos más asquerosos de la
pasión humana, ante un juez impasible, que comentará, si acaso, con
una sonrisa, amarga como la náusea, el caso.
Y la entrada á la cárcel, la disolución de aquella familia que se había reunido, i,,l acaso, como una.
pequeña aglomeración de hojas secas, roídas por todos los gusanos,
combatida por todos los vientos,
condena.da á todas las caídas.

L

•

NUtVOS GOBtRNADORtS
N A licencia concedida por la
U
Legislatura ele Zacatecas al
Gobernador del Estado, Don Jena-

ro G. García, ha hecho que sea nom-

GHIGf\GO TRIUNFfl. EN TODf\ Lf\ Llf'IE.f\
ban consumado y en la· libre América de los
incendios que han sufrido.
Haberse quemado diez ó doce veces, da, en
tierra yankee, respetabilidad, escuadría, influencia electoral á un hombre. Los Pierpont
Morgan, los Rockefeller y los «tutti quanti&gt; del
multimillonarismo, tienen, sin duda, respetabilidad, p·oder y superficie; -pero nada hay comparable á la veneración que inspiran, á la influencia que ejercen y al respeto que se mert!cen
los siniestrados del incendio y los héroes de la.
conflagración. Casi no hay candidato que no
se presente á las urnas eón las pólizas y los
certificados que acreditan que ha ardido tal ó
cual número de veces, y el coeficie11te de combustibilidad es factor importante y hasta determinante de las preferencias populares.
Si Bryan ha sido vencido, es porque ni él, .
personalmente, ni su grupo, han podido presentar un activo de incendios comparable á la cifra imponente que presentan sus adversarios,
y sabido es que si R,oosevelt ha obtenido el
triunfo que se sabe, es porque logró probar que
si ni él ni sus propiedades han ardido .nunca,
en cambio era capaz de poner fuego al planeta
por los cuatro costados.
Lo que se dice de los individ.ios, se dice de
las agrupaciones. Cada poblado, cada ciudad,
cada capital americana, tiene su hoja de servicios, su «stud book&gt;, su árbol genealógico
del incendio; y Chicago, el fénix americano,
tres veces resurgido de sus cenizas, era motivo
de envidia, de celos y de intrigas. Gálveston

El Gral. Rivera empuñó por primera vez las armas en defensa del
país á las órdenes de los Grales.
Comonfort y Alvarez, habiéndose
encontrado con el grado de alférez
en el sitio de Ajusco y en la batalla
de las cumbres de Acultzingo. Comonfort lo nombró después su ayudante; y al lado de los fieles á la Patria, defendió la causa liberal en
Michoacán, Guanajuato, San Luis
Potosí, Oaxaca y Querétaro.
Cuando obtuvo el nombramiento
de capitán, peleó á las órdenes del
Gral. Angel Trías y algún tiempo
después organizó en Chalco un pequeño batallón, del cual se hizo
comandante, grado que le fué confirmado por el Ministerio de la
Guerra en reconocimiento de sus
meritorios é importantes servicios.
La toma de Toluca por las fuerzas
de su mando en diciembre de 1860
le valió el ascenso á General d~
Brigada, pues debido á sus esfuerzos, los Grles. Degollado y Be·
rriozábal, que se encontraban en
aquella población como prisioneros
del enemig?, lograron salvarse para prosegmr su campaña en contra
de la¡¡ huestes reaccionarias.
Además, el Gral. Rivera, que fué
en la época de la Intervención y el
Imperio uno de los guerrilleros liberales más tenaces y más decididos, concurrió á la batalla del 5 de
mayo, al sitio de Puebla eo 1863 y
á otros hechos de armas, donde tuvo ocasión de distinguirse como
valiente y como patriota. Al morir
contaba 72 años de edad.

Dr. M. Flores.

Sr. General A.urellano Rivera,

Los días van lentamente alargándose, como si despertaran, conlargos estiramientos perezosos, de un
sueño letárgico. Se presiente la llegada de la primavera, bulle en las
yemas la savia vivificadora, mientras en Occidente cada día es más
pomposa la muerte del Sol. La tarde, como una hembra voluptuosa,
despeina sus cabellos de oro ante la.
luz muriente, y las golondrinas, las
charlatanas, sacuden sus alitas,
rumbo á nuestro va.lle, anegadas en
el resplandor dorado del horizonte.

EL INCENDIO EN BALTIMORE
OS norteamericanos se han creado, enmateria de incendios, una verdadera especialidad. «Baten el record&gt; no sólo por la frecuencia,
sino por la magnitud y la importancia de esta
variedad de siniestros, y rayan en sport y en
diletantismo su desmesurada afición y su práctica asidua y sistemática de la «quemazón» en
grande escala.
Otros pueblos y otras razas gustan de poner
un gallo frente á otro gallo, un duelista frente
á otro duelista, un torero frente á un berrendo,
un cazador frente á un oso, y basta un ejército
frente á otro ejército. Nuestros vecinos, sin desdeñar, al menos en los últimos tiempos, este
último género de sport, prefieren, ante todo y
sobre todo, extasiarse con la lucha mortífera
de los comburentes, con los combustibles y con
los chisporroteos, los llameamientos y las humaredas que acompañan á esas nupcias de fuego del oxígeno con el carbono ó con el hidrógeno, en su caso.
Las estadísticas yankees prueban, con cifras
medias y tantos por ciento irrefutables, que cada edificio de aquel heroico pueblo se ha incendiado dos vece&gt;s y una fracción en el último
ejercicio económico, y que la ci1;1dad que no ha
ardido tres veces, se ha consumido cuatro en el
mismo lapso de tiempo. ·
En Francia las gentes se vanaglorian, recíprocamente, de los duelos que han «sustentado»; en Inglaterra de las apuestas que han ganado en Alemania de los vasos de cerveza que
se ha~ bebido, en Italia de las «vendettas» que

campeonato parece inconmovible.
En vano. los ~omberos y los cuerp~s de rngemeros han pretendido
alimentar el fuego de Baltimore y
complicar sus efectos, empleando,
e!1 ya.sta. esca.l_a y ~ara extinguir el
simestro, la drnamita, la lidita las
inyecciones de hidrógeno carb'ura·
do y las duchas de petróleo bruto.
Todo ha fracasado; y esta noble y
enérgica tentativa de Baltimore ha
dado higa por los cuatro costados
Los juristas, que en todo se han d~
meter, h:i,sta~nelfuego, atribuyen el
buen éxito, Jamás desmentido de
Chicago, á la sabia legislación' en
cuya virtud, ó en «virtud de la cu'áb
que es lo mismo, toda víctima de u~
incendio queda, por. sólo ese hecho,
exonerada de todas sus deudas y
resulta «á mano&gt; con sus acr~edores.
Los j1;1r!s~as de Baltimore se proponen rniciar y hacer adoptar una
ley según la cual las víctimas de
los incendios recibirán de sus acreedores el monto de las deudas con
e~los contraídas, con un rédito mímmo de tres por ciento al año.
Todos tienen fe en que la Legislatura aprobará la ley. Si así fuere
el próximo incendio de Baltimore'
ofuscará á todos sus predecesores'.
Las compañías de ferrocarril preparan ya, en ese evento, trenes de
excursión á precios bajos y se ha
constituido una sociedad la «Camp~ment Fire Spectacl 'Company
Lim», _que prepara a~ojamientos y
C?modidades especiales á los tour~stas que deseen presenciar el &lt;feérico» espectáculo.
No dejaremos de faltar.

le había tendido una red capciosa. No pudiendo desbancarlo en el terrAno del fuego, había
pretendido derrocarlo en el del ciclón y la tempestad de nieve. El jingoísmo yanqui sonrió
con desprecio y se encogió de hombros. El cataclismo aéreo lo dejaba frío. El valle del Mississipí ensayó la vía húmeda, y quiso, con sus
múltiples, devastadoras y reiteradas inundaciones, apagar los fuegos á la siempre ardiente
Cbicago. El fiasco fué completo. Baltimore,
despechada,tt.alió entonces al frente, y quiso
combatir, en el mismo terreno que la Sultana.
del lago Michigán, y su simulacro de incendio
le dió higa y le resultó la carabina de Am·
brosio.
Al principio, la Unión Americana suspendió
su juicio y llamó el proceso á prueba. No era
posible, de primer momento ni de primera intención, fallar en conciencia. Aquello que comenzaba en luminaria, podía acabar en incendio. Una de dos: ó el fuego arrasaba la ciudad, dejaba sin hogar á ciento cincuenta mil
familias, causaba pérdidas de tres á cuatro mil
millones de dóllars, y la ciudad, reconstruida
en tres meses, volvía á arder en quince días,
en cuyo caso Chicago quedaba en ridículo, con
todo y su banal demostración del teatro Iroqués, ó el fuego se conformaba con devorar
veinte ó treinta manzanas de casas, con producir estragos por la ridícula suma de do;; ó
trescientos millones, y se extinguía en cuarenta y ocho horas, en «el cuaL caso&gt;, Baltimore
qiaedaría deshonrado y escarnecido.
Hasta ahora, al parecer, Chicago triunfa, su

t el 7 del corriente.

Los funerales del Sr. Gral. Rivera se efectuaron el día, 8, por la
tarde, en el panteón de Dolores,
tributándose al cadáver los honores de ordenanza por una brigada
compuesta de las tres armas. Entre
los concurrentes al sepelio se contaban algunos jefes de alta graduación y numerosos amigos del finado.

II Sr. 6eneral Aureliano Rivera
A infausta nueva de que había muerto el
L
_Sr. Gral. D. Aureliano Rivera, circuló el
domrngo p~sado y fué confirmada, pues á las

doce 7 med~a de ese_ dí~ dejó de existir aquel
amer:itado Jefe del e¡ército, cuyos servicios á la
Patria fueron grandes en época de prueba.

Sr. Lic. D. Eduardo G. Pankurst, Gobernador
interino de Zacatecas.

Sr.~D. Carlos Gnevara A.larc6n, Gobernador
interino de Gnerrero.

brado para que lo substituya, interinamente, el
señor General Licenciado Don Eduardo Pankurst, que durante muchos años desempeñó el
puesto de Magistrado del Supremo Tribunal de
Justicia Militar.
El nuevo Gobernador de Zacatecas cuenta
con innumerables simpatías, tanto en México
como en su Estado natal, y es seguro que su
paso por el gobierno, dados los antecedentes
de honradez, laboriosidad y energía que distinguen a I señor Pankurst, será fecundo en bienes
para Zacatecas.

El Inspector General de Policía
A muerte del señor Coronel Don Carlos ViL
llegas, quien durante siete años desempeñó
el puesto de Inspector General de Policía hizo
que el Primer Magistrado de la República' nombrara para substituirlo al Coronel Don Fernando Gon_zález, Jefe de su Estado Mayor.
El agraciado con el nombramiento de Inspector General, es originario de Oaxaca y cuenta
C?arenta año_s de edad, de los cuales veinti·
siete ha dedicado al servicio de las armas
pues comenzó su carrera en el Colegio Milita;
cuando apenas contaba 13 años.
El señor Coronel González ha estado en las
campañas de Sonora y Yucatán haciéndose
acreedor por su brillante comphrtamiento á
algunas condecoraciones, entre ellas la del
Mérito Militar, que le fué otorgada como recompensa á sus buenos servicios.
El nombramiento hecho en su favor ha sido
aco~ido con beneplácito por toda la ~ociedad
mexicana. El señor Coronel González, no o bstante el puesto que desempeña, conservará su
cará?ter de Jefe del Estado Mayor del señor
Presidente.

***

En virtud también de una licencia concedida
al señor Don Agustín Mora, Gobernador de
Guerrero, ha sido designado para substituirlo,
con el carácter de interino, el señor Don Carlos
Guevara Alarcón, uno de los vecinos más caracterizados de aquel Estado.
El señor Guevara Alarcón es originario de
Chilpancingo, donde se inició en la carrera
política desempeñando distintos puestos bajo
las administraciones de los señores Generales
Don Rafael C. Cuéllar y Don Francisco O. Arce. En la época en que este último estuvo al
frente del Poder Ejecutivo, fué nombrado Ofic~a.l Mayor del Despacho, haciéndose cargo en
diversas ocasiones de la Secretaría, por ministerio de la ley, dm·ante los gobiernos del mismo
~eneral Arce y de los señores Ortiz y Mercenar10. Además, el señor Guevara ha desempeñado varias veces el puesto de Diputado á la
Legislatura. Ultimamente era Tesorero General del Estado.
El nuevo Gobernador es generalmente q uerid_o en Guerrero, por sus dotes de hombre laborioso y honrado.

Sr. Coronel Fernando González, Inspector General
dePollcla.

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EL MUNDO ILUSTRADO

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EL &lt;VINETA&gt; EN VERAClfüZ.

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La Escuadra Alemana en Veracruz
Cortesía del Emperador Guillermo
L señor Barón Von F loeckher, Encargado
á

E de Negocios de Alemania, comunicó la
Secretaría de Rel aciones que para dar cuna
prueba de amistad y consideración á S. E. el
seilor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos&gt;, S. M. Guillermo II había dado orden
de que una división de cruceros de la. marina
a.lema.na, hiciera. una. visita á la República.,
tocando algunos de aquellos cruceros los puer-

tos de Tampico, Coatzacoalcos, Campeche y
Progreso, para reunirse, finalmente, en Vera.cruz.
Esta demostración de la simpatía que el
Emperador Guillermo tiene por nuestro país y
por el ilustre hombre de Estado que rige sus
destinos, fué acogida, ta.oto entre los círculos
oficiales como entre la colonia alemana residente en México, con positivo entusiasmo. La

Secretaría de Uelaciones comunicó al sel'ior
Barón Von Floeckher que el Gobierno Mexicano quedaba impuesto con satisfacción del
acuerdo de Su Majestad, y que los buques alemanes serían recibidos en nuestras costas con
todos los honore;¡ de la cortesía na.val; y la
colonia, una de la.s más lab0riosa.s y honora.bles que existen en el país, se dispuso, sin
pérdida de tiempo, á organizar una serie de

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EL COMODORO SCHROEDER Y EL SEf:fOR BARÓN VON FLOECKHER A BORDO DEL &lt;VINETA.&gt;

fiestas en honor del Jefe de la división y de los
tripulantes.

***

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El día 4-, á las once de la mañana., entra.ron
en la bahía. de Vera.cruz los primeros buques:

el &lt;Vineta.&gt;, que en otra ocasión visitó ya. las
costas mexicanas y que es el &lt;insignia&gt;; el «Ga.zelle&gt; Yel cFa.lke&gt;. Al avistarse la. flota., las baterías del puerto correspondieron al saludo con
21 cañonazos, y las emba.rca.ciones surtas en
esos momentos en aguas del Golfo, enarbola-

·~t..

UN BOTE DEL &lt;VINETA, &gt;

t

LOS CRUCEROS &lt;GAZELLE&gt; Y FALKE.&gt;

CUBIERTA DEL &lt;GAZELLE,&gt;-UN DISPA¡!O DEL &lt;VINE'fA.&gt;

ron sus banderas festejando el arribo de los
cruceros. El pabellón mexicano ondeaba en todos los edificios públicos y el muelle se veía.
como nunc:i. concurridísimo.
Momentos después de la. llegada de los buques de guerra., el señor Barón Von Floeckher

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

VERACRUZ,-RUMBO AL «VINETA.»

pasó á bordo del «Vineta» para saludar al Comodoro Schroeder y darle la bienvenida, y más
tarde, á la una y media, fué recihida por el Jefe de la escuadra la comisión que envió á Veracruz la Secretaría de Guerra y Marina para
cumplimentar en nombre del Gobierno á los
distinguidos visitantes. La Comisión, que estaba integrada por los señores Coroneles G ilber-

en su honor, en la Lonja Mercantil, un gran
baile al cual asistieron las principales familias
de Veracruz.
El día 5 y á bordo del buque insignia, el Jefe de la escuadra ofreció un banquete al señor
Encargado de Negocios de su país y á la Comisión de la Secretaría de Guerra q:ie fué al
puerto á cumplimentarlo, recibiendo por la tar-

En la misma mañana, el Comodoro Schroeder y el grupo de sus subalternos que lo acompañó en su viaje, fueron recibidos por el señor
Presidente de la República y por los señores
Secretarios de Guerra, de Hacienda y de Relaciones, haciendo la presentación de los mari·
nos, tanto ante el señor General Díaz como
ante sus Ministros, el señor Von Floeckher.

rinos en México. Ene! Jockey Club, el Sr. Gral.
Don Francisc,o Z. Mena ofreció al Comodoro y
á los tripulantes del «Vineta», del «Falke» y
del «Ga.zelle» un gran banquete, y el Casino
alemán abrió el lunes por la noche sus salones
para festejará los distinguidos huéspedes con
un baile, al que fueron invitados los miembros
del Cuerpo Diplomático y sus familias, y numerosos caballeros y damas de la alta sociedad
mexicana. Además, el señor Von Floeckher les
ofreció por la tarde una brillante recepción en
su lujosa residencia de Coyoacán; habiendo
sido antes obsequiados con un banquete por
aquel distine;uido diplomático.
Antes de partir rumbo á Veracruz, los marinos visitaron algunos establecimientos oficiales, el Bosque de Chapultepec y la Alameda,
mostrándose, en general, muy complacidos de
S'l permanencia en la Metrópoli.
La salida del Comodoro Schroeder y de los
marinos que con él hicieron el viaje á México,
se efectuó el ma1:tes, llegando después á la Capital los tripulantes de los cruceros que permanecieron á bordo de éstos en ausencia de su
Jefe.
Las fiestas efectuadas en su honor resultaron también muy lucidas.

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'

***

Es indudable que la prueba de simpatía que
de parte del Kaiser han recibido, tanto nuestro
país como el señor Presidente, contTibuirá á
robustecer los lazos que unen á mexicanos y
alemanes, haciendo que su amistad sea cada
vez más estrecha y más fecunda en bienes para
las dos naciones.

«VINETA.»-EL COMODORO SALE Á RECIBfü Á LA COMISIÓN DE LA SECRETARÍA DE GUERRA.

00
LEVIA CARMINA
A Matllde.

¡Hosana al vencedor!-¿Qué ser humano
O qué divinidad librarse puede
De ese dios, de los dioses soberano;
Del rudo golpe de mortal saeta,
O en lucha competir, que al fin no ruede
Bajo la planta del terrible atleta? ....
¡Amor es siempre vencedor!-Un día
Cuando la esbelta Juventud prendía '
En tu semblante la primera rosa
Y en tu mirada dulce, y candorosa,
La suave luz de pubertad nacía,
¡Cuánta blasfemia profirió tu labio
De ese dios de los dioses en agravio!
De ese dios que al ofrte sonreía
Y ya para su triunfo preparaba
Su dardo más punzante,
Propio para tu seno de diamante ....
VISI'l'ANDO EL «VINETA. »

to Luna, Gustavo Maaffs y Capitán Gabriel F.
Aguillón, fué recibida 4 bordo con los honores
correspondientes, cambiándose entre el mismo
señor Coronel Luna y el Comodoro Schroeder
frases de galantería y de afecto para Alemania
y México y para sus gobiernos.
Por la tarde, el Comodoro hizo una visita al
Comandante del puerto y por la noche se dió

de la visita del señor Comandante de la plaza.

***

El Comodoro Schroeder y un grupo de jefes
y oficiales de los tres cruceros, salieron el mismo dfa por la noche rumbo á México, llegando
aquí el 6 por la mañana. En la estación del
Mexicano estuvioron á recibirá los marinos
los miembros más prominentes de la colonia.

Las frases cambiadas entre el Primer Magistrado y el Comodoro, fueron muy afectuosas, Y
las entrevistas con los señores Licenciado Mariscal, Licenciado Limantour y General Mena,
muy cordiales.
El corto espacio de que disponemos nos im·
pide dar crónica detallada de los festejos con
que se ha celebrado la permanencia de los ma·

¡ Amor es siempre vencedor! .... Rendida
Te ve á sus pies y con desdén se aleja.
¡Oh, cuánta sangre mana de tu herida!
¡Cuál hiere el alma tu doliente queja!. ...
Mas ya raudos los vientos
Llevan á los oídos de Afrodita
De tu dolor los débiles lamentos;
La Diosa te reclama
Para el divino culto, arde la llama
Y el Amor, por ser bella te perdona.
Salta á la barca si feliz ser quieres,
Da al mar la blanca lona
Y dirige el timón rumbo á Citeres ..... .
ENRIQUE FERNÁNDEZ GRANADOS.

o
LOS HEROES
Gigantescos y rudos como tallados
en un bloque de piedra; rostros curtidos
color de viejos bronces enmohecidos
'
y cabellos hirsutos y enmarañados.
Fulguran en su diestra los afilados
aceros, de eternales glorias bruñidos,
y se graban sus pasos, como esculpidos
en la cima eminente de los nevados.
'
Son los héroes invictos. Sobre el brumoso
escenario del Andes, do el sol los baña
en un vago reflejo de luz· extraña,
yo no sé lo que tienen de fabuloso ... .
¡me parecen forjados por un coloso
en el yunque ciclópeo de la montaña! ....
DAMIÁN

Buenos Aires.

CUBIERTA DEL «GAZELLE.»

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GARA Y.
GRUPO DE JEFES Y OFICIALES DEL «VINETA.~

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

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cieron al trote los oficiales del Ejército, resultando vencedores en ésta el Capitán sec,undo
Gabriel Cuevas, que montaba el caballo ~Gru·
mete»; el _Teniente Ernesto Ortiz. que montaba
q:E[ Gorrión», y el Mayor Luis Pérez Figueroa
que montaba PI caballo q:Luzbel.»
'
Los clubs Militar y Alemán hicieron la quinta carrera, habiendo resultado en ella vencedores los Sres. L. Brauer, Dr. Dettwiler y A.
Chavaud.
La úl~ima c arrera, que fué la más sensacional, se ¡ugó e!1tre. algunos rurales, ganándola
los Sres. Jesus J1ménez y David Pérez.
Otro concurso de salto de obstáculos fué el
q~e cerró el programa, y en éste resultaron pre·
rmados los Sres. Mayor Pérez J&lt;'i..,ueroa L;
Brauer y Teniente Ernesto Ortiz. º
'
El _S_r. Gral. Rosalino Martínez, Comandante Militar de la ?laza, hizo á los vencedores el
reparto de prern10s, consistentes en objetos de
arte.
La concurrencia fué selecta y estuvo forma·
da por muchas personas, entre las que recordamos á las siguientes:
Sritas. Domínguez, sobrinas del Secretario
de Guerra; Sra. Algara de Joy, Srita~. Dolor es Núñez, Ana Robalo, Me G1·egor, Sra. Me
C_r:ery, Guernesey y Forst , Sri tas. Martínez,
ht_Jas del Comanda.ate Militar; Sritas. !.';arco,
Pmcel, D. Pablo K~si~owski y señora, Rugo
Scherer y ~efiorl!-, '.J:emente von Fink, Attaché
alt&gt;~mín; W . ~e1rnpe y seño1·a, · capitán Reef,
Lms Torres R1vas, Coronel Antonio z. Rojas,
Ma.yor Gar~ía. Cuél!ar, Rodrigo Valdés, D. HiP_óhto Ada!1d; marrnns alemanes, Capitán de
ft agata Be1rnke. Dr. Knohe, Capitán Teniente
von Bechtal,heim, Capitán Teniente Stelzel,

1

1

'

N el hipódromo de Peralvillo se efectuaron
el domingo próximo pasado, unas carreras de caballos organizadas por el Club Hípico Militar, y en las cuales tomó también parte
el Club Hípico Alemán.
Las carreras fueron para inaugurar el hipódromo y abrir la serie de ejercicios hípicos que
se verificarán durante la temporada de 1904.
Tanto el Sr. Gral. Díaz como el Ministro de
la Guerra, Gral. D. Francisco Z. Mena, fueron
invitados para que presidieran el espectáculo;
pero por motivos ajenos á la voluntad del primer Ma~istrado, el Sr. Gral. Díaz no pudo
concurrir, quedando la presidencia á cargo del
Sr. Gral. Mena, quien se presentó á las diez ele
la mañana en aquel lugar, habiendo tomado
asiento en la tribuna de honor y teniendo á su
de,r echa al Sr. Schroeder, Comodoro de la di-

E

visión naval alemana que ha llegado á. VPracruz últimamPnte, y á su izquierda al Sr. Bar6n von Flreckher, Encargado de Negocios del
Imperio Germánico.
La tribuna expresada la ocupaban, además
de las personas que herno~ mencionado, los se·
ñores D. Ramón Corral, Ministro de Goberna-

OFICIAL DE RURALES JESÚS JIMÉNEZ.

fueron invitados para que concurrieran á ;1a
fie~ta hípica que reseñamos.
U n concurso de salto de obstáculos cubrió la
primera parte del programa, habiendo sido 30
individuos de tropa los que se presentaron á
él. De éstos resultaron prE&gt;miados: el cnnductor
de primera Arnulfo Morales, el guard ia José
Padilla y gendarme Manuel Lomelí, con el primero, segundo y tercer premios respectiva.mente.
La segunda carrera (á 500 metros) fué ganada por las )'eguas q:Angelina» y q:Ancora», que
montaban los capitanes Luis G. Pradillo y Manuel M. Bridat.
Los socios del Club Hípico Alemán hicierOL
la tercera carrera (á 600 metros). habiendo resultado vencedores los Sres. L. Brauer, con la
yegua q:Raya», y O. Groth, con la yeguaq:Teya.»
A 1500 metros fué la cuarta carrera, que hi-

Teniente von Steinreker, Subténiente Ayudante
C. von Voigt, Ingeniero Bitterltertruz Pagador Kunz y Teniente de primera Lorey.'
La fiesta terminó cerca de las dos de la tarde, Y to~os los asistentes á ella se retiraron
muy satisfechos.

00
EL BESO
I
Dame un beso, paloma ... ,
¡Soy tan joven! Tu beso me levanta
cada vez que la vida me desploma.
¡Soy _tan débil! Tu beso me agiganta.
Es m1 labio tan solo y tan amargo
es el vivir tan largo
'
.Y es tan inmenso· mi temor por eso!, . ..
Fortaléceme, amada, dame un beso.

•,. ; ~'

' L .. .'.

·i

~ '

PERALVILLO.-éARRERA ENTRE SOCIOS DEL CLUB HÍPICC' ALEMÁN,

L,UZ DE L,UNA

Que besa las ramas,
Dos seres que tiemblan; la luz de la luna
Que el paisaje baña .. ..
¡Amor, un instante detén ahí el vuelo
Murmura tus himnos de triunfo y recog~ las alas!

-~·,..,

if;. s',' g • ,.

t:::

:Éú° ~ü~~¿¡·~-q~~-¿~~¿~:::: '1'a: ·¡;~¡~~- .. ....... ... .

EL SEROR GENERAL MENA Y EL ENCARGADO DE NEGOCIOS DE ALEMANIA EN LAS TRIBUNAS DEL HIPÓDROMO, - LA TRIBUNA CENTRAL,

Fiesta Hípico-Militar

•

Ella _e staba con él. ... A su frente,
Pensativa y pálida,
Penetrando al través de las rejas
De antigua ventana,
De la luna naciente venían
Los rayos de plata.
El estaba á sus pies, de rodillas
. .
Perdido en las vagas
'
V1s1ones que cruzan en horas felices
Los cielo.; del alma!
Con las trémulas manos asidas,
Con el mudo fervor de los que aman
Palpitando en los labios los besos, '
Entrambos hablaban
El lenguaje mudo,
Sin voz ni palabras,
Que en momentos de dicha suprema
'l'embloroso el espfritu habla,... '

1

En el Hipódromo de Peralvillo

·;w••;•s•:· :it&lt;/! "';' 1' -., •

Unos meses después, él dormía
Bajo de una lápida
El último sueño de que nadie vuelve
El último sueño de paz y de calma. '

...... -.A~ó~i:i"~," ~~-~ -ii~~;,~ .. · .-············ ··· ·
Con su gri.to bullicio animaba
De ese amor el tranquilo escenario.
¡Oh burbujas del rubio champaña!
·
¡Oh perfume de flores abiertas!
¡Oh girar cte desnudas espaldas!
¡Oh cadencias del valse que mueve
,
Torbellinos de tules y gasas!
Alh estuv_o más linda que nunca,
Por el halle tal vez agitada;
Se apoyó levemente en mi brazo
Dejamos las salas,
'
Y un instante después penetrarnos
En la misma estancia
Que un año antes no más la hubo visto

TPmblando, callada,
Cerca de él ! .... . . : . . .... . ..... , . , . , ..
. . . . . . . . Amorosos recue!·dos,
Tristezas lejanas.
Cariñosas memorias que vibran
Cual sones de arpa,
Tristezas profundas
Del amor, que en sollozos estalla,
Presión de sus manos,
Són de sus palabras,
Calor de sus besos,
¿Por qué no volvisteis á su alma? ... ,

A·s·~-p~~bÓ. ~; ·;i~¿ -~~- ~~~iir;,· ·· ·, ·
A sus ojos no vino una lágrima,
Ni una nube veló aquella frente
Pensativa y pálida;
Y mirando los rayos de luna
Que al través de la rt:,ja llegaban,
Murmuró con su voz donde vibran
Como notas y cantos y músicas
De campanas vibrantes de plata:
«¡Qué valses tan lindos!
¡Qué noche tan clara:»
J. A. SILVA.

00
LOS TRtS
Dialogaban los tres. Dijo el joyero:
-Bruño y esmalto en mi troquel sonoro,
para las novias, aderezos de oro,
medallas para el sabio y el guerrero!
Y exclacnó, pensativo, el jardinero:
- Con el C:iáfano aljófar de mi lloro,
las flores se g uarnecen., .. -Yo deploro
mi suerte!-profirió el sepult urero.
- Sí, mi suerte es fatal!. ... Tú, tienes flores;
q:éJ», oro, plata, gemas; yo .. . dolores!. ...
¡Jamás tengo un inst:i,nte de alegría!
No acierto á recordar que haya pasado
ni un a ño, sin haber yo sepultado
lo menos un difunto cada día.
JUAN DUZAN,

II
¿Has visto? .. . . El mediodía
me insulta y me condena, Necesito
abrevarme en tus labios, alma mía ,
Dame un beso: ¡tu amor es i tJ fioito!
i Gracias! ¡gracias! Tú sola no maldices
tú sabes que soy bue no y rne lo dices
tú me alivia.nas de la vida el pPso .. '..
Otro beso, paloma: ¡quiero uu beso!

lllll

III

UN BUEN SALTO.

ción; el Sr. Ingeniero Leandro Fernández, Ministro de Comunicaciones; el Sr. Capitán Don
Porfirio Díaz; los Ministros de España, Guatemala, Bélgica, Italia y Japón, y varios de los
Secretarios de las Legaciones residentes en México y los oficiales de los barcos alemanes, que

i~~!:

Ha caído la noche.
¡Cómo pasa la vida! .... Cejijuntos
nos despiden los hombres. ¡Qué de rl'Oche
de tristeza y de amor h icimos juntos!. ...
Muero de amarte, pero ¡quié n pudiera
vol ver contigo á la pasión primera!.,,.
2ué tu amor corno túnica de Neso
mas no importa: ¡fuí tuyo! Dame u~ beso!
DIEGO DUBL:É! URRUTIA,

00
SR. L. BRA UER.

f*~

'4w,W""&gt;e&lt;W:4ii-"""""A/c1Fw«WW:Piiir•;"C'.'"'V".&lt;HXWS.2 ., m
PERALVILLO, -CARRERA ENTRE OFICIALES.

,~,.,,.,,"_l.:

�EL MUNDO ILUSTRADO

El Primer Triunfo
C

UANDO Juan Francisco Lorrain se vió en el andén de la
espaciosa estación metropolitana;
cuando sus equipajes le fueron entregados y vió ante sí la enorme
sncesión de calles y más calles,
avenidas, encrucijadas y plazuelas, sintió un vértigo persistente
que soplaba en sus oídos. Creyó
que fuera el aire malsano, del que
tanto 1e habían hablado en su pueblo, aire de la ciudad populosa, aire que hace pálidos y enfermizos
aun á los niños de las capitales.
Había salido de su pueblo sin
más rumbo que la capital, sin más
apoyo que su fe en el triunfo de su
arte, en su talento. Sabía que la
vida era dura, que la competencia
de los imbéciles era tenaz y echaba mano de cuantas malas artes
puede concebir el cerebro humano.
Sabía también que el calvario, el
áspero y rudo calvario que ante sus
ojos se extendía, llevaba á la segura crucifixión. Pero tenía una es•
peranza, una de esas esperanzas
que amplían el horizonte de una
vida y que hacen un genio ó un loco de quien las alimenta.
Su violín era su capital único. Y
á fe que dominaba al difícil instrumento. En su pueblo, cuando á solas se internaba en la montaña cubierta de bosques, su violín et·a
ave, era torrente, era nube y era
alma
Tenía el amor intenso á su arte,
que sólo los grandes músicos conservan más allá de la época de la
primera novia y de la primera lágrima. Estaba seguro de que el
mundo entero, si lo llegaba á escuchar, lo comprendería inmediatamente, y sólo pedía á esa vaga deidad á la que tanto tememos--el
Destino,-que le proporcionara la
manera de tocar ante un grupo de
distinguidos «dilettanti.»

las que fundaba el castillo todo de
sus sueños, se desvanecían con una
rapidez que causaba hondas desazones al pobre músico. Cada semana llegaban hombres de rostros patibularios y de escasas palabras,
que, á cambio de un papel timbrado, le llevaban sus dineros, en una
sucesión ininterrumpida y siniestra.
Y, cuando ya las monedas se concluían, sin que la menor esperanza
se perfilara en el horizonte nebuloso, María, la adorada María á
quien había prometido volver pronto á sacarla del pueblo, llegó ino··
pinadamente, en una noche de postración y de amargura inmensas.
María era madre. No había querido esperar por más tiempo en el
pueblo, al convencerse de que l levaba en su_ seno á «su pequeño
Juan» con el que tanto habían so-

de la casa la obligaba á derrochar
sus fuerzas, más aún, en continuadas ascensiones peligrosas. Pero
siempre reía, siempre estaba contenta, y cuando Juan volvía de su
ruezquino trabajo, con el alma rebosando amargura, con la mirada
to.rva, la respiración anhelosa y
lívido el rostro, lapo bre muchacha
encontraba manera de decirle en
una charla argentina de avecilla
loca, todo lo que en el día había
soñado, todo lo que en sus éxtasis
había previsto, para un porvenir
cercano.

***

La ocasión, tanto tiempo buscada
por Juan Francisco, llegó como
siempre, inopinadamente, en el momento mismo en que más remota la
creía. En los pisos bajos de la casa, en lujosa habitación, vi vía un

***
La capita,l era muy grande. Más
aún de lo que en sus sueños la había
creído Juan Francisco. Las calles
sucedían á las calles, y las plazas
á las callejas en un interminable
desfile de edifi&lt;Jios, altos y bajos,
ricos y pobres, elevados la mayor
parte, humildes algunos, silenciosos todos, obscuros, cerrados herméticamente, en el silencio de aq uella noche de invierno.
Soplaba el viento furiosamente,
quejándose al chocar con las salientes y al internarse en las encrucijadas. El frío intenso mordía las
carnes poco cubiertas de Juan
Francisco. Había recibido, al salir
del pueblo, la dirección de una casa de huéspedes en la que poco,
muy poco cobraban. Y e~prendió
valientemente la marcha, fi¡ándose,
al pasar, en las farolas, donde se
podía leer el nombre de avenidas y
plazas, preguntando á los pocos
p11seantes trasnochadores, para
guiarse en su camino á través de
tal aglomeración de edificios.

***

Había creído Juan Francisco fácil, relativamente, hacerse oír por
los empresarios, con sólo decirles
«soy artista; quiero solamente que
me escuche. Nada pido en cambio.»
Pero en las tentativas que había
hecho para acercarse á esos misteriosos y omnipotentes personajes en cuyas man.os deposital;&gt;a el
Destino el porvemr de los artistas,
había sufrido siempre repulsas,
más ó menos francas, más ó menos
dolorosas; pero dolorosas y francas siempre.
N adíe quería escucharlo, por
más que sólo pedía eso: que se le
oyera tocar. Nadie había visto, detrás de sus miradas lacrimosas y
tristes la chispa del talento, que
ardía ~omo un lejano fuego, oculto
por una mansa neblina.
Su capital, el pobre capital reunido en tantos ali.os de sufrimiento
y de ahorro, capital formado por
las escasas monedas que la madre
prudente y amorosa había ocultado en el equipaje magro de Juan
I!'rancisco; las viejas monedas en

ñado allá, en el tranquilo pueblecillo, al amor de la mansa lumbre
de la chimenea, en el pueblecillo
pacífico y amado.

*
**

La llegada de María obligó á
Juan Francisco á buscar algo en
que trabajar siquiera pai:a alimentarla y para preparar la ropa del
que venía.
Buscó un alojamiento cualquiera,
humilde hasta la miser-ia, frío, alto
y desapacible. Instaló los escasos
muebles que alcanzó á comprar, y
dió lecciones, regalando su trabajo
á manos llenas.
María trabajaba, siempre contenta, siempre cantando aires del villorrio, tejiendo ensueños en un
deslumbramiento de amor. Se había
casado con Juan porla única razón
de que le amaba mucho. Poco á
poco se iba llflnando la canastilla
del futuro hijo, con pequeñas piezas
de ropa fina, hechas con los retazos
que el amordeMaríalograba transformar por completo.
Trabajaba rudamente, á pesar de
su estado. La interminable escalera

actor mimado por el público. Algunas noches, cuando faltaba hasta el alumbrado en la mansarda de
Juan, el infeliz músico tomaba su
violín, se retiraba al wás obscuro
de los rinc0nes y-fingiendo en su
imaginación que un gran público lo
escuchaba atentamente -rompía el
silencio de la noche con una extraña y genial sinfonía, en la que su
alma sollozaba todas sus miseria,.
Gustaba de imitar, en la soledad
de la noche, el rumor del viento, del
mar, el rugir del as olas, los ruidos
mil y uno que en las costas vagan,
cuando el mar conversa con las
sombras de la noche. Era como una
regresión al pueblo. Se sentía entonces transportado á la época, no
muy lejana y para siempre ida, en
la que solo en su casita, enfrente de
la inconstante planitud del océano,
soñaba con un ·porvenir de gloria y
&lt;'l.e riquezas.
El actor poderoso y querido por
el público, escuchó alguna noche el
extraño llorar de aquella serenata
de Juan Francisco. Pensó en aprovechar el talento que el músico demostraba, en el estreno de una comedia que preparaba. Por la mañana subió los escalones resbala-

•

&lt;lizos y elevados, y tocó á la guardilla del músico.
No lo quería creer Juan Francisco. ¿T!,ra verdad? ¿Le presentaría
al empresario para que le tocara su
sinfonía? ¿Sería posible que le contratara? Las preguntas de Juan
Francisco se atropellaban, salían
sin orden alguno de sus labios, trémulos de emoción y de gozo.

***

El empresario lo recibió. Pero
cuando el pobre artista sacaba su
violín, para mostrar basta dónde
llegaba su habilidad y su talento,
el gordo empresario movió sus dedos, recubiertos de sortijas, en un
gesto de supremo desdén. No era
necesario oírle. Debería venir en la
mañana siguiente á tomar parte en
el ensayo. Dobería tocar «eso del
mar» en una de las escenas de la
farsa que se estrenaría en poco
tiempo.
El músico salió anonadad&lt;,, sin
comprender bien qué era lo que sucedía. No podía comprender cómo se
le iba á contratar, sin escucharle, ni
qué papel era el que se le reservaba en la representación. Fué puntual á la cita. Por el camino, al dirigirse al teatro, discutía consigo
mismo cuál era la actitud que más
le convenía ado¡)tar. Pe1 o le molestaba no saber de cierto cuál era
su papel en la escena.
Se trataba de una pantomima en
la que un acto pasaba en el puente
de una embarcación llena de r-icos
que regresaban del veraneo, y de
infelices que emigraban de su patria. En cierto momento un músico
alemán [este papel se reservaba á
Juan Francisco] era llamado por
los via¡eros ricos para que les divirtiera algo. Y aquí debería tocar
su sinfonía imitativa, «eso del mar»,
que había llamado la atención del
actor socorrido por el aplauso del
público.
En el ensayo se le colocó en cierto punto, se le dijo cu&amp;.ndo y cómo
debería entrar y en qué fo rma, se
le aconsejó que hiciera algo capaz
de provocar la risa del auditorio.
Pero no se le pidió siquiera que tocara. Juan Francisco escuchaba,
casi sin entender, las palabras.
Cuando volvió á su cuchitril, fué
preciso que oyera el canto alegre
de su pobre María, que le hablara
ésta del hijo por nacer, que le refiriera, con sus palabras amables y
su mímica animada y descriptiva,
todo lo que había pensado hacer,
para «cuando ganara dinero con su
contrata y hubiera ya nacido el
pequeño Juan». ¡Si supiera lapobre mujer!
Pero no lo sabría. Juan Francisco se impuso como un sacrificio
inmenso el silencio y hasta supo
aprestar su corazón suficientemente para fingir la misma alegría que
manifestaba su pobre esposa.
Decíase el músico que, aunque
fuera en el disfraz de un emigrante
miserable, el público, una vez que
lo escuchara, sabría distinguir su
talento. Soñaba en futuras ovaciones que le pagarían con creces el
angustioso momento que la fortuna le imponía.

Un mar rujiente de cabezas humanas se extendía hasta el infinito,
ante los ojos maravillados de Juan
Francisco. El intenso resplandor
de las candilejas le cegaba, impidiéndole la percepción clara de los
objetos. Avanzó mecánicamente,
creyendo escuchar un murmullo de
aprobación. Pero tropezó con una
silla, y una carcajada brutal, imbécil, resonó en la sala. El músico
permanecía con su violín en la mano, anonadado, incapaz de pensar
siquiera en la situación. El actor
que le había llevado al teatro se
acercó á él diciéndole algunas palabras que se perdieron en el ruido
ensordecedor de las risas. Para el
público, la escena era finjida. El
mismo estupor dramático de aquel
músico de largos cabellos rojizos,
era divertidísimo.
Y Juan Francisco permanecía atónito, muy lejos de ahí, en espíritu,
y con el violín en la mar:o, sin acer-

tar á darse cuenta del caso. Otra
vez, tocándole en el hombro, el actor le dijo: «¡toque inmediatamente,
toque, porque va á hacer rodar la
obra!» Y el artista atacó su sinfonía ....
A medida que iban pasando por
su memoria, en la evocación misteriosa de la música, los sitios y las
escenas, maravillosamente descritos en a:¡uella su obra más cuidada
y más amada, iba Juan Francisco
adquiriendo el dominio sobre sí
mismo. Vió retorcerse, con la risa
bestial y burda que causaba su presencia, al público todo. Nadie es·
cuchaba la música. Este era un pretexto, sólo para exhibir la figura
interesante y risible de aquel músi·
co germano, de largo pelo encendí·
do ....
Nadie se dió cuenta de los mila·
gros de harmonía; nadie vió cuando Juan Francisco salió de la escena. Los histriones que finjían el

mareo en el puente del buque, absorbían la atención toda. Juan
Francisco se retiró taciturno, con
la mHerte en el alma. Alguien le qui·
tó la peluca, le dió sus rop~s y
abrió una puerta para que sahera
á la calle.

***
Ya era demasiado. Había que terminar, de una vez, con tales sacrificios. Juan Francisco se encontraba en ese estado de postración que
es el obligado precursor de la muerte. Pasaban por su mente, en ca·
balgata desenfrenada, ideas opuestas, y el conflicto de su alma repercutía dolorosamente en su corazón.
Sentía una opresión intensa que le
cortaba el resuello; y cuando llegó
á su casa, en el pasillo de la escalera, estaba decidido. Abrió la llave del gas, en el estrecho gabinete,
y se dispuso á morir.

Olas amargas bamboleaban el cerebro del pobre músico. Sentía que
se iba desvaneciendo rápidamente
su persona; que se diluía su al~a
en un anonadamiento negro y sm
dolores. ¿Era la muerte?
Cuando volvió en sí, el sol reía
en la ventana de su cuartucho. María, más pálida, estaba á su cabecera sosteniendo en sus brazos un
bulto. En grandes frases, violentamente, cuando se convenció de que
Juan Francisco la escuchaba, la
infeliz mujer le dijo cómo le habfan
encontrado, privado por la emoción
probablemente, aquella n~che de su
primera funcion, de su primer concierto de su triunfo. «El pequeño
Juan ~o esperó-decía- y ha venido al mundo precisamente en la noche del primer triunfo de su padre.»
Y sólo Juan Francisco sabía, ne
cierto, cuál había sido este primer
triunfo ..... .
K. JARBQE.

TEATROS
Debut en Arbeu

O ON

EMILIO THUILLIER

gran satisfacción de las amantes del
arte hizo su debut, en Arbeu, el miércoles último por la noche, la Compañía Dramática que dirige el notable actor español
Emilio Thuillier.
La obra escogida para d debut fué ccDe
Mala Raza,» drama de D. José Echegaray
muy conocido en México y muy del agrado
de nuestro público.
Si hemos de atenernos á la impresi6n dominante entre los que asistieron el miércoles á la función inaugural de la temporada.,
diremos que la Compañia es indudablemente una de las mejores que nos han vi~itado.
Thuillier, que ha sabido triunfar en Madrid,
donde el público que gusta deLdrama es tan
exigente, triunfó en toda la línea, revelándose un artista de corazón y de talento. Su
tendencia al cmaturalismo» se echa de ver
desde que aparece en las tablas y su labor esde aquellas que satisfacen y convencE&gt;n. Para Thuillier fueron la noche del debut, las
más entusiastas ovaciones.
La Sra. Ferri, ·la primera actriz, estuvo
muy discreta, distinguiéndose en los pasajes
culminantes de la obra por la buena interpretación de su papel. En cuanto á los demás artistas, bástenos decir que contribuyeron eficazmente al éxito obtenido, trabajando á conciencia y con deseos de agradar.
Damos en este número los retratos de
Thuillier y de la Sra. Ferri, así como los de
las damas jóvenes María Victorero y Mercedes Díaz Gambardella.

ANA[MOLLA;;FERRI.

o
Miniaturas
La política es como la guerra: devora hombres y millones.
-Las multitudes no se mueven á impulsos de una idea, sino á impulso de uu sentimiento.
-La segunda parte de la vida ee pasa
siempre haciendo recuerdos de la primera.
-El mal que hacen los hombres vive en
el bronce; sus virtudes las trazamos sobre la
onda.
-Las injurias se recuerdan; los favores se
olvidan.
-El progreso se mide comparando el presente con el pasado.
-Los hombres, reunidos como un haz de
flechas, son invencibles; tomados separadamente, se les rompe como cañas.
-Los principios de la ley natural con respecto al hombre, se reducen á un precepto
fundamental y único: la conservación de sí
mismo.

*

**de la represenY llegó la noche
tación. El actor que le había protegido, le llevó en su carruaje, dán·
dole aún algunos consejos. Ya en
el teatro, se apoderaron de él algunos de los coristas, le pintaron la
cara; bromeando y riendo, le pusieron una peluca de color rojizo,
ridícula, le vistieron casi con la indumentaria de un payaso. La amargura y el asco subían á los labios
de Juan Francisco, produciéndole
la amarga impresión de la náusea.
Pero pensó en María; pensó en
su hijo, en el pequeño Juan, cuyas
ropas tinas, resultado de meses de
trabajo, había sido preciso vendPr_
para comprar un pedazo de pa~. Y
se resolvió á triunfar por encima
de la hostilidad del mundo. Un hombre le sacó de su ensimismamiento,
tocándole en el hombro y arrojándole casi á la escena.

EL MUNDO ILUSTRADO

MERCEDES DÍAZ GAMBARDELLA,

MARÍA VICTORERO

�tt

EL MUNDO ILUSTRADO

MUNDO ILUSTRA1&gt;O

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fluencia y de nuevas adquisiciones territoriales.

(1

***
Entre tanto, dos acorazadoi, que eran fuerza y orgull? de las escuadras rusas y un cru-

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¡&gt;•

El conflicto ruso,faponh. -Tnttrrupdón dt tas ntgoctaciones. - Jlllta jacta tst•-eomtenzan las bosttlldadts.
En Puerto Jlrturo y en ebtmutro.- EI primer rtoés dt los rusos.-Et patriotismo dt los putblos y los principios bumanitarios.- En dtfensa dtt
"Padrt."- Probabilidadts para lo porotnir.-ta actitud dt las pottndas.
J:l
7 \

pe.ar de las opiniones optimistas que
hasta última hora se substentaban en
las Cancillerías, y eran mantenidas entre los
hombres de buena voluntad; á pesar de los
esfuerzos que, po!' lo menos en apariencia, hicieron los Gabinetes para buEcar una solución
pacífica á las controversias ruso-japone;:a¡,,
cada vez más agrias, y á cada momento amenazando con un terrible rompimiento, los
acontecimientos se han precipitado de una
manera casi inesperada1 y hoy la guerra entre el joven Imperio del «Sol Naciente» y el
poderoso Imperio de los Czares, es un hecho
irremediable, acompañado de todos los horrores de una lucha porfiada y tenaz, como
tiene que ser la que acaban de emprender los
japoneses con su impaciencia y los ru.os contra toda su voluntad, si ha ele juzgarse por
las declaraciones hechas en hora postrera por
la corte de San Petersburgo.
Aún no llegaba á manos del Gobierno japonés la respuesta á su última nota, con las
concesiones dizque conciliadoras de Rusia;
aún se esperaba con ansia en todas partes
la anhelada contestación cuyos términos se
habían hecho públicos en su parte substancial, cuando ex abrupto y de modo intempestivo, e! Ministro japonés en San Petersburgo, pidió con urgencia sus pasaportes, y de

orden de su Gobierno dió por rotas y terminadas las negociaciones pendientes, decl:mrndo que, en consecuencia1 rn país recobraba
su completa libertad de a&lt;:ción para ref:guardar los quP. creía amenazados intereses propios en el Extremo Oriente. La actitud de
Rusia no era dudo~a ante esta declaración:
aguardó serena la marcha de los sucPSufl, no
sin lanzar la responsabilidad sobre $U rival,
en nota circulada á las potencias que habían
seguido con interés creciente las diversas fases del conflicto.

***
Imposible en las presentes circunstancias
decidir á ciencia cierta de parte de quién está
la responsabilidad en la contienda armada
que acaba de estallar. La luz de los primeros
cañonazos y el sc..rdo estruendo de los primeros torpedos clavados con hábil destreza en
la quilla de tres buques de guerra rusos, en
medio de las sombras recatadas de la· noche
del lunes último, en la bahía de Puerto Arturo, no soh suficientes á definir fas condiciones todas en que se han roto las hostilidades, ni. pueden arrojar la claridad que se
quiere para dar la solución á ese problema
erizado de dificultades por su propia naturaleza. Más tarde, cuando se depuren á la luz

de un criterio desapasionado y ajeno dP preocupaciones, los hechos que han precedido y
seguido inmediatamente al rompimiento, se
sabrá dar á cada uno su derecho igualmente,
conforme á los principios eternos de la justicia, que ni cuenta el alcance de los elelllentos de guerra de los com batiPntes, ni atiende ni com,idera la inmensa mole de ejércitos
que abruman á los pueblos con su enorme
pesadumbre. Entonces se sabrá si el Japón
ha sido tan impaciente como aparece, y Rusia tan conciliadora como se deja entrever;
se comprenderá entonces si el iniciador del
Congreso de la Paz no fué cegado por sus
propios apetitos ó los de sus consejeros; si
fué arrastrado, á pesar suyo, á un conflicto
que repugnaba, ó cedió s6lo en la apariencia,
pretendiendo abrumar con el peso del número á su competidor, lanzando sobre las fértiles regiones mandchúes y sobre las comarcas de la asendereada Corea, la avalancha de
sus cosacos, protegidos por los cafiones de su
potente flota, á la sombra de las inexpugnables fortificaciones de Puerto Arturo.
Sabráse al mismo tiempo hasta dónde volaban las pretensiones japonesas, cuál era el
límite de sus aspiraciones, cuál el arrebato
de sus concupiscencias, y hasta dónde podía
llegar en sus anhelos de nuevas esferas de in-

~

1
1
1

-

S. M. MUTZUH~T01 EMPERADOR DEL JAPÓN

Mas hay que prever un hec~o posi_ble Y. al
alcance de las humanas contmgencias: mutilizada por ahora, la parte principal de la
escuadra' rusa en las aguas orientales, pueden, cabe en lo probable, hacerse los japoneses duefios del mar, y entonces prevalecer, por tiempo más ó menos_ lar~o, sobre
los rusos cortando las comurncac10nes con
Vladivostock y entorpeciendo, de manera
más ó menos' eficaz las operaciones de los
ejércitos en tierra, donde superarán indudablemente los rusos, si logran concentrar sus
elementos en disponibilidad.

Pronto resonará también la
poderosa voz del Czar de todas
las Rusias, convocando á su
amado pueblo á la lucha, que
puede tomar el carácter_de guerra sagrada contra lo~ mfieles;
y ese pueblo, que mua. ?n su
soberano á la encarnac1on de
Dios sobre la tierra; esas innúmeras multitudes, que tienen
mucho de asiáticas en su c,mstitución , correrán apre-rnradas
al llamamiento, buscando, por
todos los medios á su alcance,
la manera de ofrecer la vida
por el Czar, su PADRE, su AMO
y su sExoR. Y se desbordarán
los ejércitos moscovitas, aun á
través de las heladas estepas
de la inclemente Siberia; se
desbordarán en ordenado ó
confuso tropel,-¿pero á dónde?-sobre Mandchuria y sobre Corea, que
han de ser, á no dudar, el teatro de los ?ºn:1bates por tierra, á pes~r de todas las ms1nuaciones de los Gabmetes, que, azuzados
por el gobierno americano, pretenden, á última hora, poner coto y sefiala~ linderos á
los caro pos de las futuras opera~10nes.
Seguirán los combates y contmuará la lucha encarnizada hasta que uno de los contendientes, falt~ del nervio indispensa~le d?
la guerra falto de los recursos necesarios a
sostener Íos crecidos gastos que demandan,
con im¡:,eriosas exigencias, las modernas t~cticas y la estrategia moderna, busque la mtervención pacífica, que ah~ra rechaza en
su orgullo, patriótico si se qmere, pero profundamente inhumano.

blime Puerta á sus siervos infelices, que aún
gimen en los Balkanes bajo el pesado yu~o
de la Media Luna; sufrirán todo, como vieron á la infeliz Ilélade, madre de pueblos y
cuna de la civilización, pisoteada por los cascos de los caballos turcos, triunfadores en
Larissa. Todo lo verán con los ojos serenos
de la neutralidad, porque, por encima de las
consideraciones meramente humanas, está
~iempre la. consideración del interés propio,
que prevalece en la tremenda lucba1 digan lo
que quieran filósofos y moralistae, filántropos
y pensadores. ¿No se ve clara la pretendid~ intervención americana en el actual confücto,
porque teme, no por el Czar ni por el pueblo ruso, sino por sus flamantes posesiones de Filipinas? ¿No
se insinúa que Inglaterra, neutral y todo, ha permitido --así
lo dice en un cablegrama de última hora-que l-0s japoneses
usaran del puerto de Wei-HaiW ei arrancado á China por
ami~tosa mediación, como base
de sus operaciones primeras,
que han costado á Rusia el primer revés en la contienda?
Esperemos: que grandes sorpresas nos prepara, sin duda,
la lucha que antier ha comenzado.

X. X. X.
10 de febrero de 1904.

o
PENSAMIENTOS
Muchas veces el que escarba, encuentra lo que no quería
hallar.

***

***

!

- -=-,-....-.-,:L••H___..
S. M. NICOLÁS II 1 CZAR DE TODAS LAS RUSIA$

cero protegido de no escaso valor, yacen l)ncallados á la entrada de Puerto Arturo, anunciando con sm entrepuentes desmantelados
y ~us torrecillas rotas y desarboladas, que el
primer golpe de la audacia jap?nesa les h_a
sido desfavorable, pues en el primer encuen •
tro ha logrado pouer fuera de combate treo&lt;
unidades táctitas de las fuerzas navales del
enemigo, aislar el resto ~e 1a flota que queda
encerrada en la bahía, mientras
permanezcan esos obstáculos
que la obstruyen, imposibilitándola ba11ta para. tomar el
carbón indispensable á las operaciones posteriores, y sobre
todo, haciendo ver ai enemigo
mismo y al mundo entero, que
observa la lucha como espectador, cuáles son los bríos que
animan al impetuoso pueblo
niponés, guiado por un gobierno fuerte y acompañado de
las manifestaciones de un patriotismo no desmentido en las
horas solemnes de prueba.
De otro combate se tiene noticia, ocurrido en aguas del
puerto coreano de Chemulpo,
donde se dice que dos cruceros moscovitas que trataban de
impedir el desembarque de
tropas japonesas, fueron desmantelados, b.undiéndose uno
de ellos con toda su tripulación.

***

No darles á las escuelas del
pueblo la importancia que se
merecen, es hacer causa común
con el diablo.

***

La razón necesita de la experiencia; pero ésta nuda vale
sin la razón.

***

La educación es una maestra dulce é insinuante, á la vez
que enemiga de la vioiencia.

***

Antiguamente la vejez era
una dignidad; hoyesunll. carga.

***

De quien pone los ojos en el
suelo, no fíes tu dinero.

***

UN &lt;VIVAC&gt; DE LOS RUSOS EN UN TEMPLO CHINO.

En ese caso, no enteramente remoto, la
lucha que de todoEO modos se supone porfiada y tenaz, tendrá que alargarse más de lo
que por de pr?nto e!·a de suponers~.
¿Y sufrirán 1m pas1~les las poten?]ªª que ~e
dicen amigas de los rivales en acc1on, sufrirán indefinidamente que se destrocen dos
grandes pueblo@ llamados por ley hist6rica
á ser los portaestandartes de la civi_lización
en los imperios petrificados del Asia secular? Sí lo sufrirán, como vieron borrarse del
mapa de Sud Africa el nombre de dos p~eblos heroicos· como vieron á los macedomos
sucumbir en ~anos de los bárbaros ((bashibasuks» del impío sultán Abdul Hammid,
no obstante que reclamaban su libertad después de tantas inútiles promesas de la Su-

Los que pudienclo defender
á un inocente, lo abandonan,
son tan culpables como los que
lo matan.

..

CLARO DE LUNA
(BEETHOVEN)

En alta. noche la canciór. serena
trae en su giro vagabundo er viento,
como ráfaga triste de un lamento
que allá en el fondo del pasa.do suena.
¡Oh, cuál tl'aduce la profund1:1- pena.,
la amarga. soledad del pensar1;11e~to1
la breve dicha, el hondo sufr1m1ento,
con frase vaga de misterios llena!
Sobre las teclas pálidas del piano,
desgranando su I!Ota. cristalina,
parece una hbélula tu mano.
Y tu frente de anémona se inclina.
al ev&lt;'car del ruiseñor germano
la sollozante vibración divina.
LEOPOLDO DfAZ.

�EL MUNDO ILUSTRADO
Et MUNDO ILUSTRADO

PARA LAS DAMAS
Los Bailes de fantasía.-Peinados u Traies,
Nosotras, las j6venes de la presente generaci6n, s6lo sabemos lo que es el Carnaval
por lo que de él nos· cuentan. Bieti desearíamos tenerlo nuevamente entre nosotras y
agasajarlo con todas las alegrías, con todas
las carcajadas que merece. Pero ¡ah! s6lo conocemos la tumba de Pierrot.......
Dejemos al Carnaval en sus manifestaciones populares, generalizadas, tal como no lo
veremos más, y hablemos un poco de bailes
de fantasía, ya que estas reuniones se efectúan con frecuencia en México y son siempre tan elegantes y están siempre tan concurridas. El baile de fantasía tiene encantos
especiales. En ellos se despliega un verdadero ingenio artístico para la confección de
trajes. El mayor triunfo de una mujer que
asiste á estos bailes, es ser proclamada reina
de la fiesta, por la. elegancia y originalidad
de su disfraz.
He aquí, pues, un medio de lucir las habilidades femeninas y de tomar parte en un
torneo del que son juecés todos los concurrentes al baile. No se estilan ya los conocí-

i¡l1

IPEIN ADOIDE FANTASÍA «GITANA,»

1

1

en la casa de un noble italiano, el sefíor de
Manutelli. Dice el cronista que á la mitad
de la fiesta se entreg6 un rico list6n de seda
á cada uno de los danzantes. En cada grupo
se separaban los caballeros de las damas y
formaban línea tendida á lo largo del sal6n.
En seguida, como si se tratase de bailar lanceros 6 minuetos, los grupos de un extremo
de la sala avanzaron hacia sus contrarios, y
al compás de la orquesta llegaron á una gruta que había en otro de los extremos del sa16n y cada uno de los danzantes se instal6
en el sitio que tenía marcado, hasta formar
una apoteosis de la Primavera.

PEINADO DE FANTASÍA WUQUESA.»

P

ASARON ya en nuestro país los alegres
tiempos del Carnaval. Apenas si, como
débil remedo 6 lejano recuerdo de pasadas
épocas, quedan en algunas ciudades, especialmente en Mérida, las bulliciosas algarabías y los disfraces multicolores de los tiempos en que Arlequín y Colombina discurrían
por teatros, calles y salones, al agudo retintín de sonoros cascabeles.

et test.11mento

EL CALENDARIO
Observo que cada cual
con indiferencia igual,
se sirve del calendario
que le indica de ordinario
los días del mes puntual.
Y todos, de enero á. enero,
y con el mismo interés,
van arrancando á su vez
la hoja del día primero
hasta la última del mes.
Y en la página deshecha
que cae al suelo estrujada
nadie fija su mirada,
porque ella encierra una fecha
que no sirve para nada.
Sin darse cuenta del daño,
todos con empeño extraño,
todos con el mismo afán,
quitando las hojas van
hasta que concluye el año.
Engañándose quizá,
su mal el hombre entriltiene,
y así cuenta no se da
que cada hoja que se va
es una menos que viene.
En existir tan preca,rio,
se arranca una hoja y se olvida
que aquella hoja desprendida
es parte del calendario
que compone nuestra vida.
Así, de manera igual,
pierde en la época estival,
el árbol, hoja tras hoja;
así de ellas se despoja
sin sentir ni el bien ni el mal !
CALIXTO VELADO .

La falta de nutrición es la causa
primordial de las enfermedades extenuantes. Véase lo que dice el muy
prominente Dr. D. Pablo Córdova
y Valois, de la Ciudad de México:
«Tengo el gusto de manifestarles
que el uso de la Emulsión de Scott,
en mi práctica de muchos años, ha
sido siempre satisfactorio, pues supera á toda otra preparación cuando se trata de enfermedades de los
órganos respiratorios ó de las afecciones por falta de nutrición. Re. une, ademas, la ventaja de tener un
gusto agradable, pues los enfermos
en general no la rehusan.»

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Los bienes fueron valuados en $125,000.
La m~or parte de lo test.ido consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

Hace pocos dfas que ~ practicó
la apertura del testallllento del Ilustris,imo Sr. .A:rzobilSlpo D. Patricio
A. Feehiam en la ciudad de 0hicago,
Illinois. La fortun:a diell distingmdo
¡prelado ascendió á. cerca de . . .
$125,000 oro americano; y según el
ÍiD/V.entario ,que !le ha publicado, Jos
,bienes que dejó fueron como sigue:
Dos póli~as de "La
Mutua," Compañia
de Seguros .sobre a~
Vida, de Nueva York,
p,or $25,000 oro ,cada
una, ó sean. . . . . $ 50,000 oro.
Di,viruendos -aoom.ulados
sobre una die las aióJizas. . . . . . .
9,329 oro.
0tm póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en

Baill.COS. • • • • •

37,000 oro.

Entre los -disil)OSliciones del señor Arzobispo, en, su testa.miento, se
hicieron ésbals:
A su hermana, señorita Kate .
Fleehan, que estuvo siempre con él
hasta su muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en •mu, de -las póliza,s, de seguro; á la señora Ama A.
F\elehan, viuda d-eJ. señor dootor
!Eduardo L. Feeliaru, hermano del
señor IArrzobispo, $25,000 oro de
otra, de Jas pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; á la Academia de SMl Fa,
tricio de Ohicago, de ia qu10 es ·preceptora su ,hermana, Madre Ma.ria
Calla.Una, $10,000 oro de la última
,p.óliz,a; á la es,cuela "Santa Marta"
de enseñanza práctica para varo'lles, -de Feelhanvi!le, lllinois, que
era la institución :por Ja que más se
interesaba el señor Arzobispo, s,e
entregaron dos $4,000 restam.tes de
Ja última póliza.

"SflNTfl FE" l,fl MEJOR RUTfl
A Denver, Kansas Oity, St, Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

TRAJES DE «FRANCESA» Y «CRISANTEMA.»

¿Preguntaréis cuál era el objeto de las cintas? Pues formar precisamente la apoteosis final. Al efecto, el organizador de la gruta y artista director del cuadro final, había estudiado uno á uno los trajes de
las damas, y para formar el conjunto, en la gruta había hecho las
siguientes indicaciones: cerca de una pefía, junto á un surtidor, al
pie de un árbol, etc., había colocado una cinta y todas ellas de diverso color. Correspondiendo á su idea, había manifestado igualmente á las damas que al llegar á la gruta buscasen el sitio que tuviera
un list6n igual en color al qu_e tenian en sus manos. De esta mane1a
se formaba el conjunto, que podía variarse cuantas veces se quería.
Análogos á estos entretenimientos hay otros muchos en los bailes
de fantasía, que siempre producen un efecto original y gracioso.
Aquí, en México, se han hecho ya cosas parecidas y estas fiestas
han dejado eco en la sociedad, pues muchas de ellas se recuerdan con
agrado.
Los figurines de nuestra presente página son modernísimos y del
último corte de la moda. Veréis dos esbeltos tocados de fantasía: el
pelo rizado en abundantes quebraduras; un penacbo de plumas coronando la cabellera y un lazo de cinta lánguidamente plegado y haciendo consonancia con el aspecto general del peinado. En el otro
modelo son los zarcillos indianos, las plumas de pavo, la cabellera
abutidante y suelta y una graciosa corona-encaje y medallones arcaicos los que forman el conjunto y dan vida al peinado. Por estos dos
modelos podéis inspiraros é idear otros más, tan hermosos y agradables como éstos.
Respecto á los trajes de fantasía, los hay para niñas,. para j6venes
y para sefíoritas. La niña «crisantema», la joven «alsaciana», la señorita ccduquesa», la ccvendedora de pájaros», son otros t3:ntos modelos
de buen gusto. La confecci6n de estos trajes debe ser ureprochable.
Sus telas aun cuando no sean de exquisita calidad, puesto que no
todas las'familias podrían adquirirlas, sí es necesario que sean, por
lo menos entrefinas. Las aplicaciones de encaje, listones, etc., así
como las'alegorías, pueden ser de ccbi~cui~1,, es decir, finas, delicadas. (Debo advertir que la palabra «b1scmtn ha tomado_ carta de naturalizaci6n en el tecnicismo de la indumentaria femenrna. )
El traje de crisantema y en general los trajes q,ne represente:1; flores, pueden confeccionarse con pape! adecuado, o con tel~ ccp!1ssén,
que se presta más que 1.iinguna otra a este género de combmac1ones.

!I
-~,&gt;··

TRAJE DE «ALSACIANA,»

TRAJE DE WUQUESA.»

dos trajes de domin6, que, por anticuados,
ni el recuerdo merecen. No: ahora priva el
·modernismo y son los disfraces de «crisantema1i, de «reina de Parísn, de «sofíadora)), de
ccpensativa)) y otros más los que son dignos
de la atenci6n de las damas elegantes.
Y a que de bailes hablamos, os diré algo
nuevo de este «sport.,i
Los bailes de fantasía no s6lo son vistosos
y agradables por los trajes que ostentan damas y caballeros, sino también -por las figuras que en ellos se forman. Acabo de leer un
pei-i6dico europeo en el que se publica una
cr6nica de un baile elegantísimo celebrado

TRAJE DE «VENDEDORA DE PÁJAROS,»

JOSEFINA.

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los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de Barver en la Línea de Santa Fe, son renombrados en el mundo entero.
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l '[San Franclsco;Nú.J:n. 8, México, D. F.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Alma de América

EL lfUNDO lllTSTRADO

Recetas Utiles
Para barnizar los pisos de las habita-

ciones.

MUERTE DE JAGUAR
¡Cómo tiembla en el árbol, ~uspendido,
atizando las ascuas de sus o¡os,
el que ayer en sus trágicos enojos
envol via la sel va en un r ugido!
Sello de lacre, sobre el flanco he~ido,
mancha su piel con go~rones ro¡o~;
y en la agonla de sus mrnm.bros flo¡os,
suél tase, dilatando un alarido ......
Alza la fren te: a rquéase; y se estira.
Una flecha Jo h irió ...... l\luer~ reposa..... .
En sus ojos relumbran dos cristales;
y d e la flecha, que sobre él se mfra,
la sangre corre por. la piel hIStrosa
como si fuese u n lulo de corales..... .

~WJ
EL ~1AIZ
Brota la m ilpa entre hojas rel ucientes
v se destaca Pn los fecundos llanos,.
i&gt;rocla mada &lt;¡ue fué por. los h ispanos
reina de Jns md1genas simientes.
Entrea briendo s•1s hojas sonrientes
a l contacto fugaz de aires livianos,
deja ver la mazorca, cuyos gra nos
fingen hileras de apretados dientes.
El tallo, que en las h ojas se hu n de.esquivo,
hace pensar en el la drón que enc1ern1.
en su c rispada mano {mrco tesoro;
porque parece u n brazo fugitivo,
que se escapa del fondo de la tierra
con un puñ udo de pepitas de oro....

_LAS 0~&lt;QUIDEAS
Anforas d e cristal, a iro-'as gal ns
[: de enig máticas formas sorprendentes,
diademas p ropias de soberbias fre ntes,
adornos d ignos de faustuos;.s salas.
E n los nud os de un tronco hacen escalas
y ensortijan sus tallos de serpient:.,s,

hasta quedar en la altitud pendientes
á manera de pájaros sin alas.........
Solas como ca;,ezas pensativas,
brotan ellas, sin torpes ligadu ras
de tirana ralz, libres y altivas;
qne ellas también con lo mezqtúno en guerra,
q_uieren vi vir como las a lmas puras
sm un solo contacto con la tierra ........ .

~OP
DANTA SORPRENDIDA
F..stremecióse la montafia obscura;
y hasta la orilla de la clara fuente
una danta llegó, que b,avamente
se improvisó una senda en la espesura.
Enturbió con su sed el agua pura;
mas inmóvil quedóse de repente,
al mirar que en el agua transparente
salpicaban los astros su blancura.
Súbito, apareció lrágil piragua:
sonó del boga el canto de tnsteza,
el chischá~ de los r emos contra el agua.
Cuando lo oyó, la danta entró en recelo;
y al suspender, de pronto, In cabeza,
se encontró con los astros e n el ciclo!

~OP
LOS C0NQUISTADOl&lt;ES
F..sc, Pizarro: el de la fren te erguida;
J&lt;:se Cortez: el del cabello undoso;
PnSÍt Alv;i:ado en su corcel brioso;
Valdivialleva el suyo de la brida.
¡.Y ése? ¿Y aquél? En ptlrpura encendida
envueltos van, oregando Sl!l repo~1
cual si fuesen el grupo lunnnoso,
de los conquistadores de la vida.
Chispeante de oro el puño del cuchillo;
la coraza, cubierta de lulgorcs;
pleno de sol el reluciente casco:
pasando vA.n con el temblor de un brillo,
cual si fuesen bordados en colores
sobre grandes tapices de. Damasco.........

José s,11110.1 Chocano.

EAN los suelos de las habita·
ciones de madera ó ladrillo, se
barren perfec-tamente y se les pasa
una rodilla ó trapo grueso. En seguida ~e pintan con una brocha
mojada en aceite de petróleo, barniz común, trementina, mezclando
bermellón, ocre, cardenillo, etc., ó
el color que se quiera. Luego que
esté bien seco, se frota el piso con
un cepillo.
Para dar el color rojo, se toma
una libra y media dtl cola de Flandes y se hace disolver al fuego en
doce cuartillos de agua; pásese por
un lienzo y deslíanse en esta disolución seis libras de rojo de Prusia
ó de almazarrón fino; se pone al
fuego, y cuando está muy caliente,
se aplica á los ladrillos con un tra•
pito; se deja secar y se da otra mano. Después se prepara el encáustico, echando doce onzas de cera en
una cazuela con tres cuartillos de
agua; se hace hervir todo y sé aña•
den poco á poco cuatro onzas de
potasa disuelta, revolviéndolo con
una cuchara de madera. Cuantlo
está frío, se extiende sobre los I ad rillos con un pincel grueso, cuidando de no frotar más que dos veces sobre un mismo paraje; antes
que se seque enteramente, se frota
con un cepillo de suela.

S

Modo de Umplar los guantes sin mojarlos.

Se toma miga de pan y polvos de
huesos muy quemados, y se restre•
gan con ellos los guantes; se frotan
después con una franela impregnada de polvo de alumbre y tierra de
quitar manchas y quedarán perfectamente limpios.
lllantequllla salada,

La mantequilla salada, cuando
ha sido bien preparada y es de buena procedencia, resulta más agradable al paladar que la mantequilla fundida. Sirve muy bien, no solamente para la cocina, sino para.
la mesa.
Ajustándose en la preparación de
la mantequilla á las recomendaciones que vamos á indicar, la salazón
permite conservarla un año próximamente.
Es preciso escoger buena mantequilla, lo más fresca que fuere posible. Para limpiarla de todas las
partes lechosas y caseosas que encierra, conviene y aun es indispensable lavarla en agua fría, agua
que se renueva hasta que quede perfectamente clara y sin que el lavado
deje en ella tintes blancuzcos ni el
más mínimo rastro.
La operación del lavado es sumamente importante, desde el punto de
vista de la conservación de la mantequilla, por lo cual insistimos en
este punto.
En las haciendas normandas, el
lavado se practica en grandes cuencos abiertos en troncos de árboles,
,.meneos que miden á veces hasta 6
metros y más de longitud.
En todas las localidades, en general, cuando la maotequillaes buena para ser salada, se empieza por
dejarla escurrir siquiera un poco;

y luego se hace entrar en su masa
la sal correspondiente, en la pro•
porción de 50 á 80 gramos de sal por
cada kilogramo de manteca. Hiendo
muy seca y muy pulverizada, se puede emplear indisti1,tamente la sal
blanca ó la sal gr-is; pero la pr-imera, esto es, la blanca, es siempre la
mejor y debe en todo caso preferirse.
Para más comodidad, la mantequilla se sala diviéndola en trozos
de uno ó dos kilogramos, á los cuales se une la sal en las pr oporciones convenientes. La sal se incorpora á la mantequilla salpicándola
con profusión,ó por otro cualquiera
de los medios practicados.
Terminada esta preparación, sólo
falta depositar la mantequilla en
los vasos destinados á conservarla.
Estos vasos, ante todo, se han de
lavar con agua hirviendo y han de
ser cuidadosamente secados, para
que no le den mal gusto.
Es prudente no cerrar los potes
de una manera definitiva, para poder examinarlos algunos días después y cerciorarse de que la mantequilla no ha disminuido de volumen
y de que no se ha despegado de las
paredes del pote como sucede á menudo, lo cual no es conveniente. Si
esto ha sucedido, es necesario llenar los vacíos con una fuerte salmuera que debe recubrir la mantequilla en algunos centímetros. Esta
salmuera se hace disolviendo en
agua caliente la mayor cantidad de
sal que en dicha agua se pueda disolver. Antes de echarla en los potes hay que dejarla enfriar.
Cuando este accidente no se ha
producido, bast a echar sobre l a
mantequilla una capa de sal que
puede estar separada de la masa
por una rodaja ó redondela de estameña ó de tela de tejido suelto.
Para impedir el contacto del aire,
se cubren los potes herméticamente
con tapaderas bien ajustadas ó con
pergaminos.
C uando se ha empezado á consumir una conserva tle mantequilla.
salada, es bueno tomar las precauciones que hemos prescrito para la
fresca, es decir, recubrir los potes
comenzados con una capa de agua
fresca, la cual se renueva sea todos
los días ósea cada vez que se saca
del pote una porción de mantequilla.
l\lantequllla á media sal.

Para conservar la mantequilla á
media sal, como se hace g eneralmente en las familias, se le mezclan
16 gramos de sal por kilogramo,
lavándola antes con mucho cuida·
do. La mantequilla á metlia sal se
pone en jarros ó pucheros de barro
vertiendo encima una salmuera lo
más fuerte posible para que no se
despegue.

..

PARA EL CABELLO

Los cabellos demasiado grasos,
conviene lavarlos con una esponja
llena ele es ta disolución:

Monyoo habla coo las mujeres·

D.,

De agua destilada de brea..... 300 gr.
,, clorato de pota~............... lO ,,
,. amoniaco llqm d o. ... ... ...... 4 ,,
M. s. a. (Dr. E. Monin .)

Se consigue dar un hermoso color
castañado obscuro ó negr o al ca bello, lavándolo, primero, con una
débil solución de carbonato de potasa, y luego, con una mezcla compuesta de 10 partes de ¡ugo de corteza de nueces ver des y 90 de alcohol, cuya mezcla liay que dej arla
reposar diez días, y filtrarla después antes de hacer uso de ella.
Para teñirle de rubio, h ágase hervir, hasta red ucir en u na mitad el
líquido, 300 gramo s de ruibarbo en
un litro de vino blanco, ú ntense los
cabellos con el referido coci miento
y déjense secar. La coloraci ón pasa pronto, pero es la única inofensiva.
La capa se qu ita friccionando todos los días el cuero cabelludo con
una ó dos cuchar adas de est a solu •
ción previamente calenta da :

J

El Jabón del Avellan o de la Bruja

realmente es un a !i:nento y vivificador de la piel.
Alimenta y nutre la p.jeJ tanto como los alimentos nutr en el cuerpo. Po•
ne cada poro en u na condición salu•
dable; a.siste á la Naturaleza en ¡:u•
rificar el cuerpo de venenos ; evita inflamaciones y suaviza y cura las par•
tes irritad,a s. Cura las hendiduras de
las manos y labios y toda forma de
esca ldadura. No hay jabón, no hay loción, no se ha descubierto ningún ba•
ño que la,n rapida.mente t ranquilice á
los bebés que sufren de picaduras ca
tientes ó cualquier forma de ronchas
como el J abón del Avellano de Mu
nyon. E l cailma1ite efecto que hace en
los niños es casi instantáneo. Yo deseo
que cualquier persona que s ufra de
la piel, y atormentada de picazón, que
se bañe con el Jabón del Avellano
usando el ag ua lan calien te como la
piel la pue&lt;la resistir. El! alivio será
inmedia to.

D &lt;c

De agua destilada de rosas.... 50C gr.
,, licor de Van-Swieten........ JO(! .,
hidrato de cloral............... 2o .,
M. s. a. (Dr. Martinenu.)

La caída de los cabellos en los
convalecientes, se contiene frot ándose mañana y noche con el siguiente líquido:

MUNYON.

Dr. Muyon, núm. 1.505. --rch. St
li'iladelfia E. U . de A .
Agencia General, J. Labadie Sucs.
y Cfa., P rofesa 5. De venta en todas
las droguerías de México.

D "'

De alcoholado de limón....... 150 gr.
,, ácido clorhldrico.. ...... ... .. . 4 .,
M . s. a . (Dr. Barré.)

La caída prematu ra de l()s m ismos, friccionándose á ma 11ana y
nocbe, durante tres minutos. con esta pomada:

POR
50

D &lt;c

De áC'.ido bórico en polvo. 3 gr.
ácido láctico en !dem. 75 centigr.
:; vaselina ..................... 125 gr.
M . s. a . y aftádase el perfume que más guste.
(Doctor Oisicus.)

La célebre &lt;pomada corintia» de
los antiguos, que decían era la que
prestaba á las cabelleras de las
griegas aquella suavidad y aquel
bello tornasolado q ue l as dist ing uían, se componía de las siguientes substancias:

Centavos
Oro
Americano
Vd, libre de 11:a•tos, nno de

1

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n ue•tro• HEttllfOi--OS PRENDEDORES
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elaborado e n cualquier nombre que se desn1. por
nuestro fa1noso nrlis tn americano e u alnmbre
de oro, hecho de una sola. pieza tuerte de alambre de oJ'o y__ la cual guarantlzamoa por espacio de
diez nnos. O!'recemns este hermoso prendedor

R~ri:t~~r~c1:

cauo, en b illetes de banco de su pais, (ógir o¡1ustal)

D., De aceite de almendras mon dadas.. 6 gr.
· ,, grasa de becerro lavada y bien
purr,, ............................... ....... ... 9- ,.
aceite d e avellan as............... ...... l ..
i r. s. a'. y a romat1cese con benjuí, cinam"mO y
ámbar.

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- 11n,ta Firma ,obro &amp;•da 011arrl/lo,

111'1 l'J

excesiva sequedad del cabello
se remedia friccionándole con
L
una. brocha suave empapada en la . COQUE LUCHE
mezcla siguie nt ·, que también deti&lt; A

Tral&amp;lllltt rulml I W&amp;lllh p11 h1lpa1m11t1 111

ne su caída:
D.,
Mézclese.

De aceite de ben ..... ..... 50 gr.
tintura de ámbar gris. 50 cen tigr
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Año XL-Tomo I.-Número 8.

MEXICO, FEBRERO 21 DE·1904.

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Director: LIC. RAFAEL REYES SPINOOLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894 .

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Informamos á nuestra distinguida clientela que hemos recibido y puesto á la
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Sombreros paro lo Primavera
suplicamos á nuestras favorecedoras se sirvan visitar nuestro departamento
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y

Nos permitimos recordar á nuestra clientela
que tenemos establecidos grandes
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breros, á cargo, res=
pectivamente,
de hábiles

Modistas y Costureras
·;
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de las mejores casas
_ de -~-~ _rue de la Paix y avenue de I'Opera en París.

En Honor del Héroe Don Vicente Guerrero
Destile de manifestante:i por Plateros y San ~'ra.ncisco. - Lleiada de la Comitiva al Circo Orrin.- Rmnbo al Panteón de San ~·ernando.

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

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          <name>Dublin Core</name>
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                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 7, Febrero 14</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Bailes de fantasía</name>
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        <name>Incendio en Baltimore</name>
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                    <text>..

.Al Puerto de \;)~racruz

L UNDO LUST~ílDO

LA CASA MEJOR SURTIDA
DE LA REPUBLICA·

Año XL- Tomo I.-Núrnero 6.

MEXICO,~FEBRERO 7 DE 1904.

~Director: LIC. RAFm: nms SPINDOLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Su!Jsrri¡&gt;clóu mensual torliuea ...... $ 1.ó0
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Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

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Departamento de Géneros de Lana para Vestidos.
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Remitimos, FRANCOS DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

Slgnortt, t;onnorat veompañía.

CUADROS POPULARES
Un Observatorio al aire libre.
Eot. de oJ El Muu.clo I/u,Nll'(Hlo, '-'

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO

La ~111briaguez Nu111ano

t,a Mucrt6 061 sr. Goron6l Vill60os

Pesimismo

LOS FU~5RA.L58

y Optimismo
IBL Oriente tiene el opio, el Occidente tiene el alcohol. Ca.da
pueblo, cada raza, cada época tiene su embriaguez y tal parece que
las altas facultades de que el hombre da muestra, todas las proE&gt;zas
que realiza, todas las empresas á
que da cima. y todos los progresos
que conquista., son fruto de un estimulante artificial, de una embriaguez provoca.da y deliberada. y de
una. excitación anormal física, intelectual, moral, económica ó política.
En l a India, las portentosas civilizaciones y las prodigiosas grandezas del pasado, son la natural
resultante de la embriaguez metafísica y mística, que no encuentra paangón en Occidente, como no sea
en las mitología~ escandinavas.
En Grecia se vivía en una.embriaguez estética y dialéctica, representadas, ya por formas armoniosas y puras, ya por razonamientos
silogísticos é impecables que le permitieron crear una plástica, una
poética y una filosofía inmortales
co'n la Ilíada y el teatro griego, con
el Partenón y la estatuaria, con
Aristóteles y Platón.
En Roma imperó la embriaguez
de lo grande en el orden militar,
material y jurídico y en tan vastas
proporciones como en el antiguo
Egipto; pero con mayor armonía y
mejor gusto, tomados de la vieja
Grecia, levantó circos, construyó
acueductos, escribió digestos, realizó conquistas, monumentos todos que aún no,s pasman á través de
siglos y siglos de progreso y de
grandeza.
La civilización medioeval fué una
embriaguez ascética. y mística, como la de la India, y dialéctica, co-

mola de Grecia. Los Santos Padres
y los escolásticos la simbolizan.
El Renacimiento fué una encrucijada de embriagueces, la paga.na y
la cristiana. Tuvo á Rafael á la
vez que á Miguel Angel, vió al Aretino del brazo de Dante Aligbieri;
miró codearse á los dialécticos con
los experimentadores, puso frente
á frente á Galileo y á la Inquisición y tuvo Zoilos para todos los
Aristóteles.
'rodas estas embriagueces que sostienen, pero que enervan y que estimulan á l a acción aflojando y re·
la.jaudo sus resortes, eran meramente mentales y morales: el entusiasmo, el fanatismo, el amor á lo
bello, á lo verdadero, á lo bueno;
y por ser meramente mentales y morales, es decir, inmateriales y superiores, eran nobles y grandes como grandes y nobles fueron, aunque á veces erróneos, sus resultados, y aunque, en ocasiones, quiméricas sus conquistas.
La embriaguez moderna, la que
sostiene, estimula é impulsa al hombre en su portentosa labor industrial, es menos noble en sus fines
inmediatos y más baja y mezquina
en sus medios. Moralmente considerada, la embriaguez moderna es
la sed de lucro, el afán de riqueza.
El hombre de nuestros tiempos se
embriaga con oro, como Cleopatra
coa perlas disueltas, y para allegar
fuerzas, impulsos, energías, fuerza
el vapor de su caldera interior atiza el fogón, acumula el combustible, se agota t riunfando, y, como
Pirro, puede excl amar: «Con otra
victoria. como ésta, estamos perdidos&gt;.

La lucha es tan desmesurada y
· tan desproporcionada á las potencias y facultades norma.les del hombre; el rendimiento útil que se exige
á la máquina es tanto, que sólo á
fuerza de combustibles especia.les y
de ca.lefa.criones exageradas, el dé·
bil y frágil aparato huma.no puede
momentánea y fugitivamente, consumiéndose y aniquilándose, bastar á la ardua tarea y á la agobia.dora. fatiga de la vida moderna.
El hombre moderno no es un sol
perpetuo y perpetuamente br~lla1;1te
y cálido: es un meteoro transitoriamente luminoso, y l a humanidad, á
diferencia del sistema. planetario,
vive de la luz y el calor de una lluvia de estrellas, antes que de las
irradiaciones y de los destellos de
un astro central.
Deficiente de todo punto parabastar á la. ruda tarea á que lo condenan el torbellino y el vértigo de la
vida moderna; necesitado cte impender energías C()losa.les en lo físico,
lo intelectual y en lo monl, y á mayor abundamiento en lo político y
lo social, así como el dispéptico
recurre á los eupépticos, así como
el inapetente acude á los amargos
y como el neurasténico echa mano
de las substancias fosfóreas, el
hombre actual recurre al alcohol,
al tabaco, al café, para darse fuerzas transitorias que acabarán por
ser debilidad, y energías pasajeras
que concluirán por ser enervamientos é impotencias.
.
Vivimos á caballo sobre un sofisma y encerrados dentro de una petición de principio. Por vivir más,
nos acortamos la vida, y por vivir
mejor, nos hacemos intolerable la

existencia.. En busca del placer , caemos en el «delirium tremens&gt;; anhelantes de genio, llegamos á la imbecilidad; sedientos de gloria, sólo
alcanzamos la abyección, y deseosos de riqueza, labramos con nues•
tras propias manos nuestra miseria.
Terrible dilema: ó el hombre se
confina en la mediocridad y sólo así puede ser feliz, ó aspira.
al progreso, á la grandeza, á la
gloria, á la excelsitud, y entonces se condena á la desgracia.; el
péndulo humano oscila entre extremos inaceptables, va del quietismo
. oriental á la fiebre álgida occidental, y pasa, como decía Víctor Hugo de París, de las Termópila.s á
Gomorra. Parecemos condenados á
ser estúpidos é inertes para poder
ser felices, ó á ser desgraciado,;¡ en
fuerza de querer ser dichosos.
Pero este pesimismo sale sobrando. 'l'odo momento de la historia es
una transición y es una crisis; inferir de nuestros vicios de hoy nuestro bienestar de maña.na, es presunción y audacia; nuestras abyecciones y nuestras miserias son
todas cambiadizasy transitorias;la
tempestad no es más que el e,;fuerzo en favor de la calma; el huracán
augura la brisa; el terremoto consolida á l a vez que destruye, y á
fuerza de erupciones volcánicas, de
diluvios universales y de cataclismos generales, 1a tierra se ha hecho
habita.ble y digna de ser habitada.

Alma de América

II nuevo Procurador Militar

PIEL DE PUMA

.1e)JON motivo del fallecimiento del Sr. Lic.
D. Franci~co Pérez, Procurador General del Ejército, ha sido nombrado para sucederle _en_ tan importante encargo el Sr. Lic.
D. Eut1m10 Cervantes, actual Diputado al
Congreso de la Unión.
El ~uevo .Procurador l\Iilitar, que tomó ya
poses1on de s_u empleo, previas las formalidades de estilo, es oriundo del Estado de
~axaca, don~e hizo sus estudios preparatorios y p1:of_e~10nales, interrumpiendo su carrera al i~iciarse la campaña de Tuxtepec,
para servir al lado del Caudillo de la revolución.
Al terminar 1~ guerra, el joven estudiante,
que había obtemdo en el campo de batalla
el gr~do de capitán, regresó á Oaxaca para
conhnuar allí sus estudios hasta recibirse
por último, de abogado. Como jurisconsul:
t?, el Sr. Cervantes ha dado pruebas palmanas de su competencia, sobre todo en asuntos de Derecho Constitucional, ramo del que
fué profesor durante algún tiempo en el Instituto del Estado.
Por lo demás, el Sr. Lic. Cervantes ha
ser_vido, en d~ferentes épocas, puestos de tanta importancia como los de Secretario de Gobierno de su Estado natal y Diputado á la
Legislatura de Oaxaca y al Congreso de la
Unión.
Con tales antecedentes no e3 de extrañar
que el nombramiento hecho en su favor haya sido recibido, en los círculos militares,
con general aplauso.

'&amp;

Rasga el puñal con acerado diente
la pintoresca piel: brotan raudales
de sangrientos rubíes y corales;
y rinde el puma la indomable frente.
Dobla, sobre su cuello, airosamente
la rodilla Nemrod: himnos triunfales
pugnan entre los ásperus breñales;
y se tiñe de púrpura el torrente .. ..
L a piel envuelve, con abrazo estrecho,
la desnudez del cazador fornido:
¡qué orgullo siente, c uando cubre un pecho;
mas su orgullo es mayor, cuando reposa,

á la manera de un tapiz tendido,

bajo los pies de una mujer hermosa!

OO .
EL AÑIL

SR. LIC. DON EUTIMIO CERVANTES,
Procurador de Justicia lllllltar.

[ASUNTO PICTOR.ICO]

LOS COCUYOS
Brinda al pintor el índigo cambiantes
con que luce en l as sedas y en las flores,
prodigando el azul con los vigores
de ocasos regios cuanto más brillantes.
Ya es el añil zafiro entre diamantes,
ya lazo para atar cartas de a.mores,
ya vestidos ae tul que entre fulgores
giran en una danza de bacantes .. ..
Tiembla en el lago, como un brillo apenas;
corre bajo la piel de terciopelo
y se trasluce en perfiladas venas ....
Pero nunca es más noble en sus antojos
que cuando, en un pincel, recoge el cielo:
y en dos lo parte, par a hacer dos ojos!

00

Parpadeos de luces vacilantes
bordan la selva, cuando muere el día,
á manera de extraña pedrería
que relumbra. y se apaga por instantes . ...
En de.iatados círculos errantes,
brotan cocuyos en la selva umbría,
cual si alguien, con la fiebre de la orgía,
arrojara. puñados de diamantes ....
De día ocultos en la verde alfombra.,
sólo en las horas de nocturna calma
di vagan á través de la espesura;
y á fuerza de brillar entre la sombra,
acrecientan su brillo, como el alma
ltue á fuerza de sufrir se ha.ce más pura!
JOSÉ SANTOS CHOCANO.

ILUSTRADÓ

IL

A nota sensacio~al de la semana, ha sido el lamentable accidente
de que fué víctima hace ocho d1as el señor Coron el Don Carlos
Villegas, Inspector General de Policía, en México, é insaculado al
gobierno de Jalisco.
El fallecimiento del señor Coronel Villegas, dadas las dolorosa
circunstancias en que aconteció y que ya conocen nuestros lectores
por lo que acerca del su ceso han publicado EL IMPARCIAL y EL MuN-

honor ante el cadáver. Por la noche estuvieron en la residencia del
finado l os señores Mini~tro de Gobernación, Don Ramón Corral,
Subsecretario cte Guerra, General Luis C. Curie!; los Dipu tados Don
Tomás Morán y Don Ignacio M. Luchichí y algunas otras personas
distinguidas.
Las coronas depositadas en la capilla ardiente, fueron numerosísimas.
Los restos del señor Coronel Villegas, una vez embalsamados, fueron puestos en u na caja de madera fina con adornos de plata, permaneciendo así en la cámara mortuoria hasta las tres de la tarde, hora
previamente fi jada para los funerales.
A este acto concurrieron el 4? Regimiento, con bandera y m úsica,
el Cuerpo de Gendarmería Montada, el de Bomberoe, con uniforme
de gala, y una gran parte de la gendarmería de á pie; fuerzas, todas,
enviadas para. h acer los honores correspondientes al finado.
El cortejo partió de la calle de Donato Guerra en este orden: Gendarmería montada, carroza fúnebre, Cuerpo de Bomberos, Gendarmería de á pie, 4? Regimiento y carruajes particulares. Los invitados tomaron asiento en 1.5 vagones, ocupando el primero el sefior Ministro de Gobernación, Don Ramón Corral, que presidió el duelo
oficialmente; el señor Lic. Don Victoriano Agüeros, que representaba á la familia del señor Villegas; el señor Gobernador del Distrito;
los señores Ministros del .Japón y de Cuba y otras personas.
De la calle de Donato Guerra, el cortejo siguió por las de Bucareli,
Providencia, Alconedo, Nuevo México, Rebeldes, Zuleta, Cadena, Capuchinas y San Bernardo, para dar vuelta por la de Flamencos siguiendo en la misma dirección hasta Peral villa, y de allí hasta el
panteón del Tepeya-c. En las calles del tránsito, multitud de personas presenciaban el desfile.
Antes d e darse sepultura al cadáver, el señor Lic. Angel Zimb rón,
Secretario del Gobierno del Distrito, pronunció una pequeña oración
f6nebre, que fué escuchada por los concurrentes en medio del más
religioso silencio.
La comitiva regresó á la ciudad al caer la tarde.

S,R. CORONE.L DON CARLOS VILLEGAS,
EL 31 DEL PASADO.

t TRÁGICAMENTE

DO, produjo en la ciudad una sorpresa y una sensación verd aderamente extraordinarias. Multitud de personas acudieron al sitio donde el señor Inspector General había sido atropellado por los cahallos
desbocados de un carruaje, á fin d e informarse del accidente, y la
noticia de que se encontraba en agonía, se propagó en la población
con una rapidez increíble.
.
Al recibir esta noticia, y en los momentos en que el señor Coronel
acababa de expirar, se presentaron en la casa mortuoria el señor Gobernador del Distrito, Don Guillermo de Landa y Escaudón, el señor
Diputado Don Benito Juárez y otros caballeros, disponiéndose desde
luego qu~ los principales empleados d e la policía h icieran guardia de

LLEGADA DEL CORTEJO AL PANTEÓN.

00
Los nifios son el alma de la familia: vivimos con ellos, por ellos, en ellos.-GRÉARD.

LOS FUNERALES DEL SR. CORONEL VILLEGAS.-DESFILE DE LOS BOMBEROS Y DE LA. GENDARMERfA.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Algo sobre espectácnlos.-La llegada de los marinos
alemanes á Veracruz.- El banquete dacio en la
Presidencia al Administrador de Correos
del Cauadá.-La Primavera.

f!::fJ..UCHOS
han afirmado que la vida e;, un
teatro; que la comedia humana, en el escenarlo de las grandes cindades, lo mismo que
en los poblados cortos, tiene mucho de la existencia febril, falsa, de oropel, de los cómicos,
detrás de las bambalinas. Todo es ficción; todos parecemos, cuando nos encontramos en público, actores, más ó menos diestros, que tememos olvidar el papel, trabajosamente aprendido de memoria.
Cuando llegamos á nuestra casa, ya en la
intimidad, solos con nosotros mismos, arrojamos enfadados la careta, estiramos perezosamente los miembros, encogidos por la larga
«pose» y vol vemos á ser hombres.
Pero es más pungente la impresión que causa un circo. En el escenario de un teatro todo
lo que se representa es el producto de una imaginación que se empeña en tejer intrigas, hilando situaciones con muñecos, los mismos
siempre. El amor, el instinto, la codicia sexual,
arden en ~os ojos de los actores de talento; los
que no lo tienen, hacen la pantomima de un interés que no sienten, y nos producen la misma
impresión desagr¡¡,ctable que experimentamos
ante una nuez vacía. Pero falta en esa farsa
uno de los elewentos de la vida.
No; más que un teatro, es un circo la vida.
La misma sonrisa abre las bocas dispuestas á
reír, así sea ante el curioso espectáculo de un
atleta forzudo, que ante la repugnante figt.ra
de un hombre-víbora. Todos, al ir al circo y
al irá la calle, dejamos nuestro rostro de personas para vestir un rostro de ocasión, obligatorio, necesariamente alegre. Las pobrecillas hestias, deformadas por el yugo oprobio·
so, saltan como falderillos á la voz del domador. Vemos al más noble de los animales rastrear humilde y penosamente, tratando de
acomodar sus garras, hechas para herir, en
un equilibrio impuesto por el miedo. Tal pasa
en la vida. Y luego nmos á una pobre hembra, abatida, con grandes ojos de miseria y
de temor, que domina al instinto difícilmente,
precipitándose en un vuelo peligroso. Seguramente que de tener pan, no lo haría. P ero tiene
hambre; ha de comer; precisa ganar la vida de
algún modo. Y se impone una sonrisa satisfecha, muy semejante á la sonrisa orgánica de
una calavera. Tai pasa en 1~ vida.
A las veces una muchacbilla, impúber aún ,
salta tejiendo caprichosos encajes cte agilidad.
Apenas descansa en un ángulo, cuando la her·
mana (recogida ha poco en cualquier recodo
de la ruta) salta pidiendo un aplauso para
ella, pidiendo su ración de aplauso, sin la cual
las contratas se dificultan. En una competencia
innoble se despernancan y se agitan hasta que
el público aplaude. ¡ Se ha conseguido el objeto! Y se retiran l~ntamente, desapareciendo
tras la cortina, abatidas, como si el peso de la
vida cargara todo entero sobre sus débiles hombros, mientras algún cirquero enamorarlo silba en sus oídos una frase vulgar y roja.
Recuerdo un delicioso cuentecillo que rueda
por ahí. La princesa Colibrí, una enana, reina
sobre un trono de oropel y de misel'ia, sobre
la compañía acrobática que la r ecogió, muy
niña aún, al borde de un camino helado. No
con0ce má!; asunto que el limitado por las telas manchadas y las decor·aciones de relumbrón en las cuales se exhibe, casi desnuda, en
una corte de irrisión, ante los aplaus.o s imbé·
cites de los campesinos. Pero un niño de casa
rica, un escrofuloso y mártir niño de largos
cabellos rubios desteñidos, ha ido por casualidad al circo, ha visto á la princesa Colibrí y
ha pensado en invitarla á un té infantil que
dará en su palacio á sus amiguitos.
La pobrecilla princesa de feria recibe, encantada la invitación. Un coche, tirado por caballos hermosos, con un gran cochero de librea,

llega hasta li. barraca donde la princesa reina,
Ha procurado la enana vestir su mejor traje,
y se mira orgullosa en el espejo, porque se
cree hermosa, se cree elegante.
Pero cuando llega al salón, las cosas cambian. Un grupo de pequeños, ricamente alhajados, baila incoherentemente, con la incoherencia de la vida misma, que se manifiesta sin
ambages. La princesa se siente cohibida ante
a'luel mundo que se revela súbitamente á su
asombrada imaginación. Ella creía otra cosa.
Los niños tienen para ella una curiosidad
semejante en todo á la que los «badauds» ma,nifiestan por un oso encadenado. La vida es
mala, seguramente; y cuando la invitan á un
vals, cuando siente que sus músculos atrofiados se resisten y su pobre cabeza zumba con
los preliminares del vértigo, se retira, se va á
su cuarto deslavado, en la barraca del circo;
vuelve á su trono, á su trono de burla y de
irrisión, á llorar con las primeras lágrimas de
fuego, lágrimas vivas y humanas, que van quemando sus mejillas embadurnadas de bermellón. Tal es la vida.

eterna variación de los dos elementos en pugna, del aire siempre inquieto, del agua siempre femenina y amarga, voluble como una hembra, insaciable, forjan el alma y la baten, dándola aristas agudas y modelándola sólidamente.
Y aun cuando la vida se prolongue con insistencia, más allá de la ambición más ávida;
aun cuando los aiios lluevan su escurcha y el
corazón vaya enfriándose, debilitando el curso de la sangre, el cuño que I a mar imprime en
las almas, permanece apenas ligeramente gastado, C.)mO las efigies de las monedas, por el
largo contacto con la gente; pero siempre perceptible.
Bien venidos los viejos marineros. Son heraldos de paz, por mucho que monten buques
de guerra. Nuestra pobre ciudad les hará los
honores, y se apresta ya á tal cosa, como una
vieja coqueta que, al saber la espera un visitante, revuelve los arcones en busca de las galas que atormentaron á los galanes de su época juvenil.

...
... *

Una de las notas más simpáticas ha sido el
banquete ofrecido en el Palacio Nacional al
Director de Correos canadiense que visita nuestra ciudad. Los amplios salones, hermosamente decorados, se han abierto para recibir al
huésped distinguido.
Desde que el rubio é infortunado príncipe de
Hapsburgo-Lorena dió sus fiestas rumbosas y
vacías, en las cuales flotaba un hálito de tragedia; desde que la República triunfante desterró los usos del régimen monárquico, faltaba
á nuestra buena ciudad el aliciente de este género de fiestas.
Eramos demasiado pobres para celebrar fiestas. Nuestro pueblo, como una Cenicienta india, esperaba la llegada de la hada que había
de convertir en dorada calesa la calabaza panzuda y burguesa. Eramos muy pobres y estábamos muy tristes. Nuestra raza tiene cierta
melancolía innata, como si, para probar la
teoría quimérica de la transmigración, soñara
con vagas existencias anteriores, en las cuales
el destino humano hubiera sido menos cruel
para con ella.
Ahora la buena hada ha llegado. Se llama
Paz y viste un gran traje de luz y de alegría,
en el que brillan, como luciérnagas, los dones
&lt;le la tierra y del trabajo. La buena hada ha
convertido á los ratoncillos y disponemos ya
de un carruaje. El príncipe nos espera.
Y mañana, cuando nuestra. raza sueñe aún
con el espectáculo enigmático y hermoso de la
fiesta, vendrá el Príncipe Azul á buscarla, para medirle el zapatito de cristal, pequeño como la mano de una marquesa y blanco como
un símbolo sagrado.

Los marinos alemanes se acercan á nuestras
playas. Vienen, amparados por la banderaglo·
riosa de la Federación alemana, á visitar nuestras costas hospitalarias. Bien venidos.

LA VISITA DE LOS MARINOS ALEMANES
Á MÉXICO.
El Comodoro Schroeder, Jefe de la Escuadra.
Los marineros forman una raza hermosa. Los
aires salobres del mar q neman sus mejillas,
que llegan á tener los reflejos cambiantes del
cobre viejo. Sus hondas pupilas, prolongadas
en un acecho constante y tenaz, parecen tener
profundidades de abismo cuando miran fija·
mente.
El mar esrun gran almácigo de voluntades.
Es una-escuela de virilidad á la que deberían
ser enviados todos esos retoños de la vida metropolitana en cuyas venas corre apenas una
sangre desteñida y pobre. La vida del mar es
grande, y es fuerte y es cruel, y las enseñanzas
que proporciona son modeladoras de la voluntad.
La mar imprime sellos hondos en la existencia de un hombre. El peligro, siempre presente
y posible, acechando siempre como un odio
tenaz y rastrero que vigila á su víctima; el e,:;pectáculo enorme, majestuoso, de la mar; la

PROGRESO.-LUGARiQUE OCUPABA EL MERC.IDO.

r=ORMIDABLt INGtNDIO
ENORMES PERDIDAS

...
... *

.........

RUINAS DE LAS BODEGAS DE LA AGENCIA COMERCIAL.

..

IBL ~elégrafo nos ~ra_nsmitió la. noticia del incendio en Progreso, simestro que !'ev1st1ó proporc10nes alarmantes y que ocurrió la noche
del 21'l del pasado enero.
Hasta hoy se señala como causa pro1?able del desastre, las chispas de
una locomotora que cayeron sobre varias pacas de materia combustible
dando origen al_ incendio, que comenzó entre 8 y 9 de la noche, pero qu~
º? fué notado smo basta las 11 por un policía que disparó al aire su
pistola en demand:i. de auxilio. Acudieron ento~ces el Jefe Político, Sr.
Sausores, el C&lt;?mandante de Policía, Sr. Regil, y cincuenta gendarmes y
soldados, á quienes acompañaban numerosos vecinos que trabajaron sin
descanso para extinguir el fuego.
El lugar df\l siniestro fué una manzana con vista á la calle dela Libertad, en que había grandes bodegas de henequén establecimientos de
abarrotes, un mercado, la estación del ferrocarril d~ vía ancha y las bodei:ras de la misma empresa.
E_l Norte que soplaba con fuerza, hizo más difícil la tarea de extinción,
Y b1e!-1_Pronto, á pesar de las bombas de mano y cubetas de madera que
se ut1l1~aban para_ refrescar las paredes, las pacas de henequén quedaron
convertidas en cemzas; los _tec)los se derrumba_ron con estrépito, y el fuego
se propagó á los demás ed1fic1os con una rapidez extraordinaria.
A las cuatro de la mañana ll~gó un tren de auxilio de Mérida, trayendo
á bord&lt;;&gt; á los Sres. Vales Cast1llo, Escalante, José Gabriel Escalante y
José D~az, representantes de las compañías de seguros, y á otros varios
comermantes de Mérida, el Comandante de Policía, un oficial y veintiocho
hombres, que prestaron grandes servicios.
El Jefe Político, Sr. Sausores, al intentar penetrar á una bodega donde
s~ temía hubiera trabajadores, cayó medio asfixiado por la enorme cantidad de humo, y el Comandante Regil, que· dictaba en esos momentos
diversas disposiciones, fué herido por la .explosión de un depósito de
alcohol, que le produjo graves lesiones en la cara y en el cuello.
Hasta el mediodía de la mañana siguiente se extinguió elfuego debido
á la falta de combustible.
'
. El número de pacas in9endiadas fué de 13,045, salvándose únicamente
mnco en las bodegas que se quemaron.
El valor de estas pacas, deduciendo las que se salvaron, se calcula en

Además de las pé_rlidas á que nos referimos, hubo algunas otras de
mayor ó menor cuant1a, que hacen mucho más lamentable el suceso.
El Sr. Don Alfonso E. López, corresponsal de EL MUNDO ILUSTRADO

Además del henequén, se incendiaron otras mercancías diversas, que
representan un valor de $200,000.
El Ayuntamiento perdió su mejor mercado, que valía $15,000 y le
producía una renta de $700 mensuales.

en Mérid_a, tomó personalmente las fotografías del lugar del siniestro
que publicamos en nuestras páginas y que, unidas á esta breve reseña
servirán_ para que_ nuest~os lectores se formen una idea de las tremenda;
proporciones del rncend10.

OTRA VISTA DEL LUGAR QUE OCUPABA EL MERCADO.

$700,000.

Se avecina, con un cascabeleo alegre, la Primavera, y se escuchan, á lo lejos, los roncos y
plañideros timbales de los h eraldos que la pre·
ceden. Nuestro valle es residencia de las favoritas para ella. Cuando sale de viaje, se aleja
poco, porque no quiere permanecer largo tiempo separada de los viejos colosos que, poi• el
Oriente, se tienden la mano, blanca de siglos y
de nieve, para cerrar el circo donde la ciudad
se asienta. Y el va lle presiente su llegada, sintiendo los e ~pasmos de una lujuriosa, de una
milagrosa vitalidad, que corren por sus 11,rterias. Porque si la Primavera ama á nuestro
valle, éste siente por la hermosa la insensata
pasión que todos 1enemos por aquello que es remoto, que es difícil, que es lejano ó imposible.

Febrero 4.

LAS BODEGAS DE l!lSCALANTE É HlJO, Y EL PATIO DE I..A ESTACIÓN, DESPYÉS DEL SINIESTRO

�EL MUNDO llUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

-

,:

·~~

~

Hay un punto que no menciona el discurso del Trono, punto de gran interés, que puede hasta enredar la ya inextricable madeja
del Extremo Oriente: nos referimos á la expedición inglesa á las casi inexploradas regiones del Tibet. A esas comarcas sagradas
que han sido muy poco frecuentadas por los
viajeros europeos; á esas altiplanicies para
norntros solitarias, pobladas, sin embargo,
de millones de seres humanos de civilización
exótica; á erns apartadas soledades donde se
agit~ un hormiguero de hombres, abrumados
bajo la inmensa pesadumbre del fanatismo
que en ellos mantiene la autocracia omnipotente de los grandes Lamas; allí donde
convergen las aspiraciones de Inglaterra, dueña de la península índica, y los apetitos de
Rusia,soberana de toda el Asia septentrional
se ha dirigido un destacamento de soldado~
británicos para sondear el territorio y ver si
pueden Establecer avanzadas que dominen
las vías por donde el «oso moscovita» se acerca á los risueños valles que inmortalizaron
los Vedas con sus cantos y regaron los cipayos con su sangre y engrandfcieron con sus
sacrificios.
Pero si el Emperador de las Indias no se

. ~
;t"~-==-

~:_:;:y:~::P-s--~~;-; -~:.· --

~l nuevo ]&gt;arla1neuto de la Gran llretaiia..-Agitación genet·al de los Jla.rtJdos.-La cuestlóu pa,lpitante,-Las reformas íiscttles.-Divisiones y subrllvislones.

.l,;l &lt;liscurso de la. Corona.-El conflicto rusojapoués.-La neutralidad &lt;le Inglaterra.
La expedición al Tlbet.-Rnsla y la Gran Bretaña, rivales.

((~ UÉ distante la política inglesa actual de
~ la de aquellos buenos virjos tiempos,
en que los destinos del país se vinculaban
en el movimiento de báscula de «tories» y de
ccwighsb: El complicado mecanismo del poderoso Imperio Británico ha traído, como
natural consecuenciit, la multiplicación de
elementos que funcionan en medio del trabajoso andamiaje levantado á impulsos del
triunfante imperialismo, sobre los despojos
arrancados de grado ó por fuerza á los pueblos sometidos, y obligados á girar en torno

del astro esplendoroso de la vieja Inglaterra,
transformada en la «Greater Britain» por el
curso arrollador de los acontecimientos.
No hace mucho tiempo todavía que bastaban dos hombres escogidos de entre los
más sobresalientes de los partidos, para dejar asegurado el perfecto funcionamiento
del Estado inglés, en todos los detalles de
su complexa organización. Russell ó Disraeli, Gladstone 6 Salisbury, eran euficientes á sustentar en sus robustos hombros de
Atlante el peso del mundo británico. ¡Qué
lejos estas épocas
y qué diferente el
,....
movimiento actual
en la política inglesa.!

C:a'.k-.~ER:itA.l]:T J:;N INGLATERRA.- UNA DEMOSTRACIÓN OBJE'l'IV A DE LAS
VENTAJAS DE SU SISTEMA FISCAL.

ENVÍO DE REFU ERZOS RUSOS Á MANDCH URIA.

de los diversos ~rupos en que se han dividido los partidos, ante las tendencias opuestas
y encontradas de las fracciones políticas, que
se acercan, se tocan, se confunden, se alejan, se des:ifían, chocan, se espían, saltan
para eequivar los golprs del contrario, y en
el revuelto entrecruzamiento de palabras que
parecen dardos y de rudos ademanes que simulan estocadas, semejan un tremendo y
descomunal a¡;,aJto de esgrima, de box, de
pugilato, de todos los juegos, ejercicios y
deportes británicos.

***

Siete-µor no decir ocho-distintos partidos se hallan frente á frente, dispuestos á
emprender la lucha, t6niendo por es&lt;::enario
*'!'*
el vasto hemiciclo de la. Cámara de los CoAyer inauguró sus
munes, y por espectadores á todos los puesesiones el nuevo
blos de la tierra, más ó menos interesados
Parlamento, con toen el fin del combate, pues directa ó indida la 1ujosa pompa
rectamente todos están atentos al desarrollo
y fastuoso ceremo- · que h11ya de tomarla cuestión fiscal que ahonial de los períodos
ra aparta., divide, fracciona y multiplica las
de ostentación, usaantes apretadas filas de los viejos partidos.
dos ant~s por la
Procuraremos hacer una breve y somera enumonarquía y casi
meración de los div.ersos grupos.
olvidados en ella en
Delante de todos se deEtacan los ministeel largo y glorioso
riales, los que siguen á Balfour, empe~ados
reinado de la difunen la actual contienda por su propia virtud
ta Emperatriz de
y que forman la falange resultado de la prilas India~, la senmera escisión de los conserv11dores que pretida reina Victoria.
sidía el Marqués de Salisbury; este grupo,
Ayer, en medio de
del que se ha alejado el célebre ex-1\linistro
las aclamaciones de
&lt;le 111s Colonias, el impetuoEO Chamberlain,
los unos y de la indistfoguese por sus deseos de reformas locasaciable cmiosid11d
les, sin llrgar al proteccionismo de sus antide los m~s. ¡::e di riguos colegas, causa primordial, de la pasada
gió Su Majestad Ecrisis en el ministerio.
duardo VII, entre
Formando en filas cerradas, pero con tenlos esplendores de
denciaP, f"i no opurstai;,, por lo menos distinsu brill11nte corte y
tas, se hallan los viejos unionista¡,, separarodeado de pompas
dos en dos fracciones: los librecambisll!s,
cuasi medioevale,:,
que proclaman la libertad del trMico, amá la suntuosa abaplia, pero moden,da; y lo.; ultralibrecam·
día de W estminster
l1ista1&gt;, que defienden r l comiorcio libre, sin
á cumplir con el
rei::tricciones de ningmia especie, sostenienprecepto legal, ante
do ambos que debe rel'petarse el actual sieel Parlamento que
tema fiscal, sin enmiendas ni modificncioneF.
inauguraba un nueDespués vienen los grupos liberales, subvo período lrgisladivididos en tres fracciones: los herederos de
tivo.
las tradiciones del «Great Old Mami, los con·
Grande expectatinuadores de la política de Gladstone, que
ción se siente en toquieren la antigua ,,Home rule» que ha de
das partes, calcudevolver su autonomía á la católica Irlanda;
lando el porvenir
éstos reconocen pot jefe indiscutible é indisdel ministerio que
cutido á Lord Rosebery, y trabajan por represide M. Balfour,
constituir el partido liberal tradicionalista,
ante la agitación
agrupando bajo una sola bandera los elemefl·

tos dispersos de él; vienen luego los que rechazan en cierto modo la libertad irlandesa
Y, bajo la jefatura de Sir Campbell-Banner~an, guardan los demás principios del partido; y finalmente, como para marcar la división completa de .los librecambistas en las
mismas filas liberales, mírase en s;gundo
término, aunque con fuerzas no despreciables, el ccpartido del trabajo", donde figuran
entre sus antiguos colegas, los radicales avan- .
zados, con sus ribetes de socialismo, anhelando ciertas reformas que atañen á las relaciones entre el obrero y el patrón, buscando .
solución al eterno problema entre el capital
y el trabajo.
·
Por en medio de todos, y amenazando con
sus compactos elementos, inclinándose del
lado de donde soplan vientos favorables á las
aspiraciones nunca satisfechas de los cat6licos, está el grupo que dirige John Redmond
las viejas é indomables huéspedes de O'Con~
nell, los representantes de la infeliz Irlanda,
s,iempte repleta de ideales, siempre dispuesta á luchar por ellos.

***

Magnas dificultades y diarios combates es-

peran al ministerio Balfour en la época actual, para poder salir avante en su tarea,
salvando los escollos que las oposiciones levantan en el revuelto mar dela política. Entre
tanto se preparan las luchas futuras y los futuros torneos de la severa elocuencia británica
en la Cámara de los Comunes, el RPy Eduardo ha ofrecido en el discurso del Trono los
lineamientos generales del programa de su
gobierno. Sin detenerse en grandes consideraciones ha estudiado la situación en el ExtremoOriente, señalando los rumbos seguidos
para observar estricta neutralidad en las diferentes fases del conflicto rusojaponés.
No era posible que en un mensaje, por su
naturaleza sobrio y compeñdiado, se expusieran pormenorizadamente las circunstancias
diversas del asunto; pero se nota por la parte
que se ha dado á conocer, que no se extinguen las esperanzas de que haya de en~ontrarse una solución pacífica á las cuestiones
pendientes, y se deja comprender que sin
hacer presión sobre ninguno de los co~tendientes, el Rey procura de todas veras un
amistoso y cordial arreglo de las negociaciones.

.....

...

:::

..,

EMBARQUE DE TROPAS Y MARI NEROS
EN LOS A CORAZADOS ARGENTINOS
COMPRADOS RECIE NTEMENTE
POREL J"APÓN
-

4.

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refie:e en su mensaje á esa expedición, sábese, sm embargo, que ha sido detenida en sus
avances, y aun se ha hablado de que los tib_etan&lt;?s amenazan con la intervención rusa.
s1 los mglese,! pretenden eeguir su marchá
aventu rada. J&gt;ue~e afirmarse, pues, que ha
fracasado este pr1mer intento· no será sin
duda, el último, y para cuando el pró~imo
Re efectúe, habremo:; de contemplar frente á
frente á laa potencias que se dispu tan la
preponderanci11 en el Asia, como vemos ahora á los que con t irnden por el codiciado jirón del Extremo Oriente.

X. X. X.
'

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....

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-..,,,4,a.
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~

LA EXPEDICIÓN AL TIBET.-TRANSPORTES~EN LA FRONTERA DE LA INDIA,

3 de febrero de 1904-.

'1

. En punto á supersticiones y leyendas, deJadnos las que son alegría de los niños. VALTOUR.

-El amor hace á las mujeres lo que el sol
áh las flores: les dd_a color, las embellece, las
ace parecer ra iantes y lozanas · pero cuando es demasiado ardiente, las c~nsu~e y las
agosta.
-:-El hil~ de la vida se aflojaría si no estuviera moJado en algunas lágrimas.

�-

EL lllJNDo n,UffB,ADO
De estos trabjos emprendidos con toda actividad, estáñ ya terminados los relativos al
malecón y una g~an parte de los correspondientes al muelle.
En cu~to á las obras de saneamiento, tanto ó más importantes que las de defensa, con.
!:'~~ten en la apertura de un canal-el de «Ventanas, »-que permita la introducc1on y conserva.ción de las aguas del oceáno en la parte Norte de la laguna de
Cuyutlán dividiendo ésta, por medio de mi dique, de la parte donde ahora
se explo~n )as salinas; y en el saneamiento de otra laguna-fa, dó San Pedrito, mediante la construcción de otro canal de forma y dimensiones determinadas.

J ( 1

tri ;¡-·-

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' ""'Trrmmir.miiñ~

~Laño de 1900 dieron principio las obras de saneamiento y
l.L2, defensa del puerto de Manzanillo, en la costa del Pacífico,
encontrándose en la actualidad muy avanzadas.
Las obras, en virtuu del contrato celebrado por la Secretaría de
Comunicaciones con el Sr. Lic. Don Pablo Martínez del Río. en
representación del contratista, Mr. Edgard K. Smoot, comprenden lo siguiente:
Un malecón paralelo á la playa; el d ragado necesario para obtener en la bahía una profundidad de ocho metros, cincuenta centímetros, y un muelle perpendicular al mismo malecón, que facilite á las embarcaciones el embarco y desembarco de las mercancías.

Con la apertura de estos canales se logrará, como en otra
ocasión lo dijimos al tratar de este mismo a,mnto, el que la acción directa de las olas del Pacífico impida el estancamiento,
en los depósitos de Cuyutlán y San Pedrito, de aguas y desechos perjudiciales para la @alubridad y que, en opinión de
personas competentes, han sido la causa de las enfermedades in. fecciosas que en ciertas épocas se observan en Manzanillo.
Además y con el objeto de irnpedir que el golpe brusco de
las olas de~truya el canal de Ventanas, se ha levantado á la en-

t'.ada de éste u~ muro de protección, con ·materiales muy res1stente1:1. Al Onente de la laguna de San Pedrito se ha construido una gran presa.
Es indudable_ que con la im~lantación de las mejoras que por
cuenta del Gobierno se llevan a cabo en Manzanillo este puerto será uno de los más importantes y más bien aco~dicionados
de la República.

m

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

fiesta entre Médicos
'7\¡ iniciativa del Dr. Don Adrián de Ga-

Lñl ray, se reunieron hace pocos días va-

RIMAS
¿Sabes por qué te quiero, hermosa mía?
¿,sabes por qué te adoro?
Porque la castidad es un tesoro
que tú no has derrochado todavía.
Porque cuando mi mano temblorosa
te acaricia, al instante
de la serenidad de tu semblante
surge como un relámpago de rosa.
Porque eres más esquiva, más huraña
que los osos que habitan en el hielo,
que el pájaro que vive en la montaña,
que las nubes que pasan por el cielo.
Sé siempre así: sé casta .. . . Si algún día
mi boca te sorprende y te profana,
di que soy Acteón, que tú eres Diana,
y despréciame mucho, hermosa mía.
VÍCTOR M. RACAMONDE-

-Los juguetes de artificio complicado no
hacen más que embrollar el entendimiento.
El niño adora las formas sencillas y regulares de que ya no gustamos nosotros.-MI•
CHELE'f.

-Delicioso es creer en las leyendas 6 fingirlo: la gente, grande 6 pequeña, no puede
ser feliz sin las mentiras. - FouQUIER.
- La caridad callejera perjudica á la sociedad y al socorrido. - FouQUET.

vios facultativos de los que hace veinticinco años concurrieron por primera vez á la
clase de Anatomía de la Escuela Nacional
de Medicina, para comenzar su carréra de
médicos.
Por la máñana se reunieron los doctores
Lorenzo Cbávez, Ignacio Fernández Ortigosa, Adrián de Garay, José Gay6n, José Mangino, Miguel Márquez, Ismael Mendoza Fernández, Ram6n N. Prado, Jesús Tajonar,
Fernando Zárraga y Juan Martínez del Campo, residentes en México; Tomás Pellicer, de
San Juan Bautista, y Ricardo Ortega, de
Piedras Negras, y el Sr. Don Donaciano Morales, residente también en esta capital y que
fué Profesor de Farmacia de todos los compañeros alli reunidos.
El grupo de doctores se dirigi6 al pante6n
del Tepeyac á depositar una corona de flores artificiales en la tumba del Dr: D. Francisco Ortega, que fué su Profesor de Anatomía Descriptiva.
Allí pronunci6 una alocuci6n el Sr. Dr.
Garay á nombre de sus compañeros y en
elogio del maestro, y en seguida el Sr. Profesor Moraler;, habl6 también, felicitando á
los qne fueron sus discípulos, por la muestra de gratitud y cariño que consagraban á
la memoria del sabio maestro Ortega.
De regreso á la capital, los invitados se
retrataron en grupo, y en Chapultepec les
fué servido un espléndido banquete.
il$'. Por la tarde se charló alegremente en el
bosque y se evocaron gratísimos recuerdos,
pues de los noventa y cuatro alumnos inscritos en las listas de aquella época, s6lo una
tercera parte vive.
En un álbum «ad hoc,» los concurrentes
escribieron algunos pensamientos, y por la
noche se dirigieron juntos á un teatro, cenaron en un restaurant, y se despidieron, á la
media noche, deseándose felicidades y citándose para la celebraci6n de las «bodas de
oron, dentro de veinticinco años.

1

r

. 1

• 1

tfijJON motivo de} ~niversar~o de la promul~ gaci6n del Cod1go Político de 1857,_pu,
blicamos en nuestro número del domrngo
último l~s retratos de los cuatro únicos Di.
.
putados' al Congreso ConFtituyente
que. viven y una vista que reproduce el antiguo
salón de la Cámara, en el Palacio Nacional,
donde fué solemnemente jurada la ley suprema de la República..
.
Por considerarlo de importancia desde el
punt&lt;;&gt; de vi.sta hif:t6rico, ,d~mos hoy á _c~nocer, en fotografía, dos pagmas del ongmal
de la Constituci6n, firmado el 5 de febrero,
y que se comerva actualmente en la Secretarfa. de la Cámara de Diputados.
El refeiido original forma un volumen de
más de cien páginas, e8tá escrito _con letra
muy clara y uniforme des?e su p_nmera hoja hasta la última, y contiene, biiJo l?s n~mbres de los Estados puestos en letra «IZCJU!erdilla», las rúbricas de todos los represe~tantes que juraron la ley fundamental, siendo
de advertir que no_ se encuentr_~ en todo el
texto más que la hgera correcc10n entre renglone1,, que aparece salvada por la nota que
figura inmediatamente después de la fecha
de expedici6n.
En la misma Secretaría de la Cámara se
encuentra también el original de la llamada
«Acta de Independencia del Imperio ~exicana», que firm6 D. fg_ustín de ~turbide y
que publicaremos prox1mamefite a título de
curiosidad hist6rica.

o

- p ABADOS: n,,·es. Rafael Orteya, MiyueZ M. Má,•quez, José Manyino, To,nás Pellice,·, Jesás 'l'ajona ,·, José P. Gay6n, Ad,,•i&lt;Í-n &lt;le Ganty, Juw:• M, de~ Ca,npo • .
SENTADOS: D1·es. I. Mendoza Fe,-nández, Lo,·en.o Chávez, P,•ofesor José Donaciano Mo,•ales, D,•es. Fentwndf&gt; Zá1•1•aya, Ra&gt;rwn N. P••ado, Ignacio Fenwndez Ol't1tgosa.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MU:NDO ILUSTRADO

LA BARRICA DL ORO
IEN la pla.ya baja y arenosa se
congregaban unas dos ó tres
mil personasquevenían áconstituir,
en suma, la población entera del
pequeño puerto. El viento favorable
hinchaba las velas de los barquichuelos, que, llegada la hora de
volver de la pesca, dirigían sus
proas, negras de alquitrán, hacia el
pequeño muelle, henchido de espectador-es.
De 1a cercana fábrica de artefactos de cinc, que era la riqueza y el
orgullo de la población bretona,
salían las muchachas con sus locas
risas en los labios, y una, larga flama d~ amor en los azules y profundos OJOS. Todas ellas esperaban,
en aquella tarde de sábado, acabada la dura labor de la semana, á
sus novios, á sus amantes, á sus
maridos, que terminaban también
la semana de pesca y volvían en los
buquecillos á favor del terral.
Cada barquilla que iba llegando
al muelle, arrojaba media docena
de robustos marinos, en traje de
labor, con los brazos hinchados
por el ejercicio diario. La pipa en
los labios, contestaban á las preguntas de aquellos más cercanos al
muelle. Las preguntas eran.siempre
las mismas, y lo eran hacía ya varios ~ños. ¿Cómo va la pesca? ¿El
sol pica? ¿Cuándo podrá cambiarse
el anzuelo por la red?
Muchos de los marineros llegaban, enlazaban con la mano callosa
la cintura de alguna muchacha que
llevaba en los brazos á un pequeño.
Sonaba un beso, y los amantes se
dirigían, lentamente, saboreando
la dicha de amar y de estar vivos,
en aquel crepúsculo glorioso.
Las obreras seguían llegando en
grupos charladores y pomposos, en
los cuales las risas flotaban como
un «lied-motiv» argentino y sonoro.
Se detenían en la fina arena de la
playa, cerca del muelle, y esperaban, con los ojos fijos en alguna de
las velas que se perfilaban en el
horizonte, la llegada de sus novios
ó de sus maridos.

La muchacha, á fuerza de hábiles
maniobras con los codos, se acercó
á los que en aquel momento ponían
pie en tierra, abatidos, confusos,
sintiendo sobre sus cabezas las miradas interrogadoras y burlonas de
todo el pueblo reunido para recibirles.
·- Bien-dijo María, asestando á
Jean una mirada rabiosa. - Se han
manejado tú y tus compañeros como
unos can·allas. ¿,Qué significa esa
sangre y ese aspecto de criminales
aporreados por la policí1,:?
-Bueno; tenemos que verlo todavía. Ha sido un acaloramiento
de cabeza y nos hemos dado algunos golpes. Pero yo y Pictou tene-

bala vejez en aquel pueblecillo de
la costa bretona, comiéndose los
ahorros de su juventud.-¡Buena
pesca; pero ha de ser un cuñete, no
una barrica! ....
-No-le interrumpió el más cercano.-Un cuñete valdría, es cierto;
pero no valdría tanto como una
barrica. Jean lo ha dicho bien claro: se trata de una barrica llena de
buenos «napoleones», de «luises»
y de monedas muy raras, que tienen
retratos de reyes extranjeros y qi;e
llevan la inscripción defechasmuy
atrasadas.
Aquel pobre hombre, por refere ncias, daba, ya las señales del hallazgo; su voz se im ponía en el oleaje

***

De los botes de pesca, era el «Esperance» el más grande y mejor
dotado. El patrón, Couzels, era un
viejísimo lobo de mar que conocía
los cielos de todas las latitudes y
había vivido en todos los buques,
bajo todas las banderas. Poseía
algunos botes de vela para la pesca; pero de entre ellos escogía el
mejor, el más bien dotado, para
dirigirlo personalmente. Eran de la
tripulación Jean Houtré, muchacho
fornido y recio; Pictou, el marinero
más par lancbín del pueblo; Lo rain,
y dos muchachos, dos «ratones»
como en el tecnicismo marino se
llama á los pequeños que desempe-·
ñan los oficios subalternos en los
barcos. Todos ellos formaban un
grupo unido, amistoso, grupo de
fraternal amistad y de verdadero
cariño, y parecía que tal conducta
les granjeara las bendiciones del
buen Dios, porque era la«Esperan- mos razón, y y a se verá quién triunce» la que siempre despuntaba ror fa ante el comisario ....
sus buenas pescas, por el tamaño
Tales palabras fueron bebidas
de 5us pescados, por la fortuna en ávidamente por la atención curiosa
la navegación, difícil, de aquellos de todos. No explicaban nada. Augolfos plagados de escollos.
mentaban mejor el enigma. María
Entre los espectadores indiferen- preguntó, ya con cierto interés en
tes, la gran mayoría, queformaban la voz:
cola en el muelle, corrió rápida- ¿Y se pue&lt;!e saber por qué ha
mente la voz de alarma.. Los del sido la batalla?
«Esperance» venían heridos. Dos
-Por nada; por una barrica de
de ellos tenían los ojos reveutados,
sangl'ieotos, y el capitán mismo, el monedas de oro .. ..
patrón Couzels, llevaba un gran
guiñapo empapado de agua de mar,
por encima de la nariz. ¿Qué había
No fué necesario más que dijera
pasado á bordo? Rápidamente, como un reguero de pólvora, la noti- el mocetón, para que cordera, la
cia corrió avi rnncto la curiosidad noticia hasta las últimas filas. ¡Una
de aquellosespectadores que habían barrica de oro! Siempre habían
ido precisamente á ver qué sucedía sido muy afortunados los de la «Esperance». Bien valía la pena de romy á tratar de divertirse algo.
María, la novia de Jean, vió, con perse la boca y cambiar algunos
gran pena, que su amado era uno bofetones por la presa. ¡Una barri·
cte los más maltrechos, y recibió, ca de oro!
- ¡ Buena pesca!- declaraba á voz
mordiéndose los labios, las pullas
de sus compañeras de taller. Debe- en cuello uno de los concurrentes,
rían casarse, ella y el marino, en anciano de grandes barbas quemapocas semanas, y en el pueblo eran das por la brisa de muchos mares,
bien conocidos por todo el mundo. antiguo capitán retira.do, que pasa•

•
humano, con el prestigio que siempre encuentran los audace¡,.
El capitán, al escu@har esto, recordó la historia de los galeones
españoles. Era cierto. El mismo lo
había oído referir á viejos marineros que habían estado en los momentos de la pérdida de tales galeones. Los navíos del rey de España,
allá, hacía muchos años, habían
naufragado en el Golfo de Gascuña,
muy cerca del pueblo. Cosa muy
fácil era que, á la larga, la fuerza
de las olas hubiera levantado un
barril de pe luconas, y después de
haberlo hecho danzar por espacio
de algunos años, lo habrían llevado
á las redes de la «Esperance». ¡Buena suerte!
El grupo cómico de los cuatro
marineros, había acabado lamaniobra, y caminaba ya, en medio
de una masa comp.,,cta en la que se
distinguían Jean y su novia, rumbo
al edificio en que estaba la Comisaría marítima del Distrito. La
muchacha, más que cualquiera,
ardía en curiosidad por saber de

fijo lo acontecido en 1a barca de su
novio. El mocetón caminaba lentamente, cogido de la mano y procurando disimular, tras el cuerpo de
su amada, el rostro cubierto de cuajarones de sangre.
¿Que cómo había sido la lucha?
Cuestión de mala cabeza. El, Jean,
y Pictou creían firmemente que á
los que descubrían la barrica, á los
que la habían sacado del mar, les
tocaba la mitad. De la otra mitad
debería pagarse, por partes iguales,
al patrón y á los demás marineros
del afortunado barco. Pero el patrón Couzels era muy testarudo.
Había alegado que á él le tocaban
dos partes, una por su persona y la
otra por ser suyo el buque. ¡Y eso
no, sangre de Cristo! Eso debería
llamarse un robo, que ninguno toleraría.
Con esto se habían acalorado los
ánimos, y habían llegado á las manos, cambiando algunas bofetadas.
Eso era todo.
El gendarme de guardia, que los
vió llegar á la puerta en compacto
grupo, les advirtió cuál era su consigna. E l Comisario estaba jugando en esGs momentos su partido de
ajedrez en la _casa del maestro de
escuela, y no queda que se le
molestara. Pero cuando escuchó de
labios de algún acomedido la narración sucinta del acontecimiento,
abrió los ojos y chasqueó la lengua:
--¡Una barrica de monedas de
oro! ¡Bien vale la pena de venir á
avisar al Comisario! ¿Cuánto será
lo que valen las monedas de oro?
Eran muy distintos los pareceres.
Los unos, calculando por el volumen, decían que ¡bien sería un millón! ¡No tanto!, decían los otros;
aunque bien visto, el oro estaba
muy caro, y esos españoles gastaban oro de primera en sus monedas.

Llegó el Comisário, animado por
la narración que, en pocas palabras, le había hecho el gendarme
mismo, poniendo de su propia imaginación los detalles que le falta·
ban. Parecía el señor Comisario
alegre, á pesar de que se le había
turbado en su partido cuotidiano
de ajedrez, único que siempre terminaba á conciencia.
Difícilmente conseguían los gendarmes tener afuera de la sala á los
curiosos. Los cuatro marineros,
contritos y arrepentidos, se unían
en uno de los rincones obscuros,
pugnando por retroceder y mar·
charse á su casa, dejando el asunto
en tal estado. Los aparatos de la
justicia les causaban cierta sensación de abogo, molestísima.
Con una entonación benévola,
con sus mejores palabras, el señor
Comisario interrugó al patrón, al
principal de ellos:
-Veamos, Couzels .. Diga usted
claramente el asunto: ¿qué ha pasado en la «Esperance»' que así se
han molido á bofetadas?
-Habla tú, Pictou - dijo el patrón,-tú sabes mejor cómo estuvo
la cosa. Tú y Jean comenzaron el
negocio.
Pictou se acercó, eoroJlando su
gorra entre las mano•, en la actitud chusca y cortada oe un pillas·
tre á quien se coge «con las manos
en la masa». Pugnó por decir algunas palabras. No le fué posible Y
se acercó á Jean, tocándole con el
codo para que hablara.
-Bien-dijo decidiéndose Jean.
-Yo y Pictou estábamos en labor·
da y veíamos el mar, iluminado á
lo lejos por el sol ....
-Adelante-inter rumpió el Comisario.-Vamos al grano.
-Bueno; estábamos Pictou y yo,
y el patrón no estaba con nosotros,
porque f&gt;staba lejos con Lorain Y
con el «Ratón» pl aticanco.
.
-¿Cuando pasó lo de la barrica
de oro? Siga sin rodeos.
-Pues bien, sí; yo decía que nos
había de tocar á nosotros dos, á
Pictou y á mí, la mitad, y que de la
otra mitad habrían de tener partes
iguales lo mismo el patrón que
Lora.in y que el «Ratón~ .....

-La ley dice-continuó el Comisario-que
en los casos en los cuales se encuentra un objeto cualquiera, de poco ó de mucho valor que
Ilota en la playa, hay que esperar un año 'para
que se sepa de cierto que ya no tiene dueño.
Después se reparte, el Estado es acreedor á la
mitad y, de _la otr:a mitad, la tercera parte
es_para la tripulación, por partes iguales, lo
mismo el patrón que los marineros ... .
-Pero, ::on permiso-dijo tímidamente el patrón Couzels,-me parece que el buque tiene su
parte en la ganancia, lo mismo que una persona ....
-No; esto solamente se toma en cuenta para
la repartición de utilidades y no para los hallazgos, para los encuentros fortuitos.
-Ya lo decía yo-gritó Jean,-ya lo había
dicho y por eso llegamos á las manos: ¡Tenía•
mos razón, Pictou !
-Vamos al grano-persistió el Comisario.Ya enterados de lo que la ley dice díganme
¿dónde está la barrica de oro·?
'
J ean miró con grandes ojos de loco á Pictou
y Pictou mir? as?mbrado al patrón, y el pa'.
trón al Comisar10. Parecían no entender lo
que se les decía. No se daban cuenta.
-Perdón-dijo Jean,-la barrica era sólo
una suposición. De&lt;!ía yo que si encontráramos una barrica de oro, nos tocaría á ..... .
. - Imbéci~es-3:hulló_el Comisario, indignadís1mo.-¡Trip_les imbéciles! ¿Y ha sido por una
sola supos1e1ón por lo que os habéis maltratado '?¡ Gendarme, pronto, meta usted á la cárcel á esto_s idio_tas! Dirá que yo los mando por
ser más im béclles de lo que permite el reglamento ....
Y por eso los del«Esperance» durmieron tres
días en la cárcel; por una barrica de oro que
suponían encontrar en el mar ....
A. LE BRAZ.
[ Traducción de ''El Mundo Ilustrado."]

00

Accidentes ferro viarios
W N este número damos á conocer á nues1.Lo tros lectores dos fotografías relativas
al choque de trenes ocurrido la noche del 26
del pasado, en la Estación del Ferrocarril
Mexicano, en Puebla.

PUEBLA.-LA MÁQUINA DE PATIO, DESPUÉS DEL CHOQUE.

En la fotografía que publicamos puede
verse uno de los carros descarrilados que la
Empresa mandó apartar del camino con el
objeto de no interrumpir el tráfico. Esta fo.
tografía fué tomada por el Sr. Fidel C. Hernández, quien ha tenido la· bondad de remitírnosla.

o
Los dos Templos
I
En el fondo de la nave
O en la gótica fachada,
San Pablo ciñe la espada;
Muestl'a San Pedro la llave;
Y bajo la mística Ave,
Cu~ncto á orar al templo asisto,
En el a ltar siempre he visto
Que se abren, rasgando el velo
Que hay entre el mundo y el Cielo
Los brazos de Jesucristo.
'
II

De Dios.se miran los rastros
Fulgir en los horizontes: .
Sus altares son los montes,
Sus girándulas los astros,
Las cumbres los alabastros
De su Catedral inmensa,
Y la llamarada intensa

Fot. Bustatnan.te.

Del volcán su ardiente pira,
Y el Sol, que á sus plantas gira,
El ánfora que lo inciensa.
FELIPE TEJERA.

o

OASIS
Por la pálida fiebre consumido,
En los mares de arena del desierto
Ve, de pronto, surgir en lontananz~
Verde paisaje, el ávido viajero.
'
Tendiendo la mirada con cariño
Al lejano confío, en un supremo
Esfuerzo, la distancia salvar quiere
Mordido sin piedad por el deseo.
'
Hasta él siente llegar la perfumada
Dulcísima caricia de los céfiros ·
Mas ¡ ay¡ soñando en fuentes cri~talinas
Y flores, halla tumba en el desierto ....
Mi corazón_, sediento de te.r nura,
Busca el oasis de tu amor; viajer0
Perdido en el desie1to de la vida
Cargado de esperanzas y recuerdos.
Da á ese pobre mendigo la limosna
De una mirada de tus ojos negros
Para que no maldiga de su ~uerte '
Muriendo de dolor en el desierto.'
VICENTr-:

AGOSTA.

UNO DE LOS CARROS DEL F. C. DE VERACRUZ
AL PACfFICO, DESPUÉS DEL
DESCARRILAMIEN'.l.'O.

El choque, según parece, fu é odginado
por la torpez1t del maquinista que conducía
un tren de pulque y que lo hizo entrar en la
estación con mayor velocidad de la acostumbrada. La máquina de patio, que en esos
momentos remolcaba un carro de primera.,
fué alcanzada por el tren y lanzada fuera de
la vía, rompiéndose completamente el «ténder». El tren de pulques quedó también, á
consecuencia del choque, algo averiado y
fuera de los rieles.
En la línea del Ferrocarril de Veracruz al
Pacífico, se registró el día 30 un accidente
que pudo ser de fatales consecuencia!&gt;. El
tren de pasajeros descarriló al llegar al kilómetro 6, junto al puente de «Trapiche Viejo», volcándose casi por completo. ,
Los pasajeros, que resultaron por fortuña
ilesos, se vieron en peligro de perder la vida, pues los carros, al salir de los rieles, quedaron á la orilla de un profundísimo barranco y estuvieron á punto de rodar basta
el fondo.

PUEBLA.-EL TREN DE PULQUE FUERA DE LA VÍA.

Fot, Bustamante.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

4á9inas 6e fa Jf{o6a

La número 3 se confecciona con
satín de color claro obscuro. El
cuello de guipur se remata en
sus extremidades con colgaduras
ó cordoncillos de seda, con borlas metálicas.
La blusa número 4 se confecciona con crepa de China, y el

Trajes que pueden hacerse
'7\1 LGO práctico presentamos á
Líil nuestras lectoras en estas páginas de la Moda: la man era de confeccionar, á domicilio, vistosas blusas y trajes de paseo y reunión, haciendo un cálculo aproximado del
costo de estas prendas de ropa.
E l grabado número 1 representa
u n traje de calle, confeccionado con
tela azul de cheviot. Para el traje se necesitan diez metros de tela, cuyo costo aproximado será de diez ó doce pesos. Para la blusa y cuello se emplea metro y medio de un
terciopelo suave y de color obscuro, que costará, á lo sumo, cuatro pesos. Dos metros y
medio de cinta oriental para las aplicaciones;

sin intervención de
la modista

.rameada, tan alegre á la vista y tan
de moda actualmente en las ciudades europeas. Seguramente que los
comerciantes habrán importado ya
este artículo y dentro de pocos días
podremos verlo en los escaparates de
los almacenes.
El ,grabado número 4, que reproduce un traje de visita, puede hacerse con cachemira, aeolina ó cualquier otra
tela igual en consistencia á las mencionadas.
Los precios de estas telas fluctúan entre setenta centavos y dos pesos el metro. Ya se
ve que hay dónde elegir, de acuerdo con los
medios pecuniarios y sociales de cada persona. El costo total del vestido importará, á
lo sumo, veinticuatro pesos, empleando n ue-

1,1

Modas.- F ig. número 1.

cuello espaldilla se bordea con
cinta maravillosa. En el centro
de la blusa y partiendo del cuello á la cintura, se aplican rosetas
de encaje, tal como lo representa
el modelo. El conjunto tiene que
resultar muy agradable.
En cuanto á las blusas que aparecen en los_ modelos 5 y 6, pueden confeccionarse con telas delgadas, adornándolas con cintas ó
encajes de un color apropiado.

•

{¡

hace normal? El espejo es el símbolo más brillante de que todo en
e~te mundo no es más que apariencia; 6, por lo menos, de que no hay
nada que sea más re:i.l de una manera que de otra ..... .
Nadie, s in embargo, tiene más
motivos que yo para amar á estos
mue!;&gt;les ínt!m~s; uno de ellos, una
prec10sa psiqms, con marco de ébano, ha hecho realmente el papel de
hada en mi existencia.
¿Qué sería yo hoy sin la intervención de ese travieso espejo?
Yo tenía entonces 23 años y pertenecía á la tonta corporación de
los jóvenes tímidos. Y puedo asegurar que no era tímido á medias.
Chateaubriand, que se jacta de haber sido de una torpeza consumada
en su juventud, pod ría haber pasado, relativamente, por una águila
de audacia y de buen tino. Si he
perdi.do este defecto, ¿no se lo debo
también á la psiquis? ... .
II
Tenía, pues, 23 años y est aba
enamorado. Pero enamorado sin
esperanza. El castillo próximo al
nuestro había sido alquilado ese
verano por una familia lombarda,
y las circunstancias crearon pronto
vinculaciones entre mi padre y los
recién llegados. Eran lombardos
i•ubios, especie que no es rara; seres radiantes de petulancia, de ingenio, de elegancia. El padre parecía un retrato de Van Dyck; lamadre conservaba vestigios de una
belleza deslumbradora, y la bija,
Francesca, agregaba á la luz, á la
frescura de las rubias, ese encanto
divino, esa flexibilidad armoniosa,
esa vivacidad feliz y rítmica que
sólo dentro de muchos siglos habrá
pasado de las razas meridionales á
las razas del Norte.

JOSEFHIA.

EL ESPEJO

Cu

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Fig. número 2.

li \
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;.

F ig. núm ero 1.

cuatro met ros de lienzo fuerte para forro ºdel
jaquet, y siete metros de cambray moaré.
Con estos materiales, de reducido costo, se
puede confeccionar un traje elegante y vistoso que se ajusta á los figurines más modernos.
El grabado número 2 representa otro traje
de calle, que deberá llevarse en los primeros
días de la primavera y que se confecciona
con tela de color.
El número 3 representa un traje de paseo
vespertino, gracioso en su hechura y vistoso
en su conjunto. Debo advertir aquí que las
señoritas que no estén muy
diestras en el corte de sus
vestidos, deben ensayar primeramente con moldes de
papel y después hacer sus
trajes con telas de 12 á 15
cs. metro á fin de corregir los d~fectos y percibir
hastalos menores detalles de la hechura. Así es
como se logrará adqui-

rir maestría en la confección, sin malgastar
tiempo ni dinero en trabajos perdidos. Así
que los moldes ·y el traje de tela corriente
bayan salido bien, puede emplearse el género que en definitiva constituirá el vestido.
El de este modelo puede hacerse con tela

F ig. número 3.

ve metros de tela, nueve de forro, cuatro de
cinta y los botones y broches correspondientes.
BLUSAS

Fig. número 4.

Además, mis lectoras verán en esta sección una hermosa serie de blusas que en seguida paso á describir.
La blusa número 1 es de seda azul, adornada con encaje de Alenzón; las espaldillas
y junturas se unen por medio de cinta maravillosa y cordoncillos que se extienden á
los lados del talle, en forma simétrica.
La número 2 también se
confecciona con seda, ó puede hacerse con sedalina, para evitar un costo mayor.
Suave cifita de satín se ·emplea en las aplicaciones,
muy vistosas por cierto, comu puede observarse en el
grabado.
Esta cinta se entrelaza á la mitad del pecho y ·en el
cuello.

I

ANDO era niño, contaba Claudio Berney, los espejos me inspiraban gran terror. Me parecían
abismos, cosas vacías y vertiginosas ante las cuales no me animaba
á detenerme. Durante el crepúsculo, de noche sobre todo, se me hacían terribles. Las cosas se mueven
en ellos á esa hora de una manera
tan extraña, con reflejos tan lejanos,
tan profundos, tan misteriosos . ...
Había en casa, en el fondo de un
corredor, un horroroso espej-0 verde, que se me representaba como
l a entrada á un mundo de fantasmas, de almas en pena, de vampiros;
¡cuántas veces se me han erizado
los cabellos al tener que pasar por
fuerza por ese corredor, á la hora
tenebrosa en que andan los murciél agos!
Después, mi terror se disipó, pero
be conservado siempre un recelo
instintivo á los espejos. ¿No hay
algo de perfidia y de embuste en
esas superficies casi invisibles, donde los objetos aparecen invertidos,
donde lo que está al levante se presenta al poniente, donde nuestra
mano derecha parece ser la faq uierda, donde la escritura al revés se

Modas.-Fig. número 2.

Modas. -Fig. número 3.

Y o la amé casi inmediatamente,
y este amor se acrecentó de una manera prodigiosa en pocas semanas.
Pero cuanto más la amaba, tanto
más cohibido me sentía .en presencia de ella. Además, .estaba real y
completamente convencido de que
esa magnífica criatura no podía
quererme. Por lo común, hay siempre una esperanza oculta en el fondo de las desesperaciones más intensas. Mi caso no era ése. Un teorema de geometría no era para mí
más evidente que la imposibilidad
de que yo llegara á ser el marido
de Francesca. Por lo tanto, no había pensado ni por un momento en
hacerle la corte. La amaba con
desinterés; disimulaba mi pasión
como se disimula un sentimiento
grotesco 6 vergonzoso.
De modo que, por sutil que fuese,
la joven lombarda no sospechó nada; me había acogido con una afabilidad cordial, pero debió concluir
por tomarme por un osezno; me hablaba raras veces y con frialdad.
Francesca tenía locos á todos los
jóvenes de la comarca, y por mucho
tiempo se most ró indiferente al homenaje universal. Pero al fin hizo
su elección. Visiblemente, A lfredo
Frontault obtenía una preferencia
marcada sobre sus rivales. Francesca, sincera y sin coquetería,_ no
disimuló el gusto que le inspiraba
este joven, y yo no podía dejar de
reconocer que él era superior en
todo á sus rivales. Esto, sin embargo, no me consolaba. La idea deque
Francesca iba á casarse, me ponía
loco. Me paseaba por la orilla del
río, con la cabeza ardiendo, el co-

Modas.-Fig. número 4.

razón, ora oprimido de angustia,
ora palpitando con fuertes latidos
dolorosos, y pensaba continuamente en el suicidio.
III
Una tarde, los Luragbi nos hicieron una larga visita. Francesca,
mi hermana y una de nuestras primas, se habían retirado, después de
un paseo por el parque, á la gran
cámara roja, uno de esos aposentos
sin destino bien definido que existen en ciertas viejas mansiones. Yo
babí_a entrad? en él, quizá por casuahdad, qmzá arrastrado inconscientemente por el deseo de estar un
momento con Francesca. Mi prima
me había retenido haciéndome algunas preguntas. Y allí estaba yo
todavía, hacía ya media hora sentado un poco lejos. Mi berm~na y
Francesca me daban la espalda.
Mi prima fué la primera que se
marchó; después salió mi hermana
para ir á buscar unas fotografía;
que deseaba mostrar á su amiga.
~ubo _un momento de silencio, un
silenc10 pesado, opresivo. Yo habría querido huir, pero los tímidos
no saben irse.
Me quedé, pues.
Francesca me dirigió algunas palabras, á las que respondí apenas,
Y se sumió luego en una especie de
abstracción.
Sus miradas se fijaban-así lo
creía yo por lo menos- en la ventana, y no podía verme sin volver
la cabeza. Esta circunstancia me
infundió la audacia necesaria para
contemplarl a largamente apasionadamente, sin apartar p¿r un momento mis ojos de su fulgurante cabecita rubia. Elcorazón melatíacon
tanta fuerza, que me sentía como
sof?~ado. Me asaltó una especie de
dehrio; y. seguro de no ser visto
con un impulso maquinal, me llevé
111, mano á los labios y envié un beso á Francesca.

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I·
Modas.-Fig. número 5.

Un minuto después entró mi hermana, y tuve a,l fin valor para levantarme y salir.

IV
Transcurrió un mes. F rancesca
multiplicaba sus visitas. Me hablaba má s á menudo, con una familiaridad tan sencilla y tan cordial, que
á veces me olvidaba casi de ser tímido.

¡Cosa extraña! no demostraba ya
ninguna preferencia á Frontault.
Le manifestaba más bien una espeoie de frialdad. Esto me hacía feliz,
sin que tratara yo de averiguar la
causa; era feliz, instintiva, aturdid amente feliz, como lo es uno á los
20 años.
Ahora bien: un día volví á encon trarme con Francesca en la cámara
roja. Estaba sola, sentada delante
de una gran psiquis con marco de
ébano. Hice ademán de retirarme.
-Qnédese un momento-me dijo;
-su hermana n.o ha de tardar ....
Además, quisiera preguntar á usted
una cosa.
Me había hecho seña:;; para que
me aproximara. Me quedé de pie al
11!-do de ella, impresionado, como
siempre que me hallaba en su presencia; un poco trémulo t ambién.
Francesca continuó con una voz
burlona y dulcísima á la vez:
-¿Cree usted que los espejos sean
sinceros? ... .. Yo estaba interrogando á éste . . .. Le preguntaba si me
había dicho la verdad ó si me había
mentido. .. éuando me contó que...
Fijé mis miradas en ella, desconcertado, confundido ante su rostro
risueño y sus ojos chispeantes.
-Espere-me dijo.-No está bien
colocado para responderme... Siéntese ahí, en esa silla .... y yo voy
á sentarme aquí. .. . Míreme bien
ahora, y piense bien lo que va á

~

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'/ ,-· !

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..
· .·

"""

Modas.-Fig. núme r o 6.

decir .. . . Sobre todo, le ruego que
su respuesta sea sincera . ... porque
ella ha de sacarme de una gran perplejidad .. . .
Esta vez temblé de pies á cabeza:
los dos estábamos en la misma
p~sición de un mes antes, cuando
mi hermana nos había dejado allí
solos para ir á buscar unas fotografías.
-¿Y bien?-dijo ellaá media voz
-Si el espejo me ha contado la ver:
dad, toda la verdad .... hay que hacerle hablar otra vez.
P?r fortuna, en este instante maravilloso en que se decidía mi suerte, a~nque tímido y medroso, no fuí
estú pido.
Respondí como había que responder: ~e llevé la mano á los labios
y envié á la cabecita rubia el mismo
beso de la otra vez .... y, como la
otra vez-pero entonces pude verlo
-la psiquis repitió fielmente mi
ademán.
Y Francesca me dijo con !gravedad:
-¿Es para siempre?
Y o me había echado ya á sus pies
Y besaba, la orla de su vestido con
un sollozo de amor, mientras ella
murmuz:a_ba, movida por el instinto
superst1c10so de su raza:
- ~No cree usted que los viejos
espe¡os, á fuerza de estar mezclados á la vida íntima de los seres
a~aban po1· tener también una espe'.
cie de alma?
J. E(. ROSNY.

�EL MUNDO ILUSTRADO

La canonización de Juana de Arco
A Doncella de Orleans, la visionaria patri6ti•
ca que en los campos de Francia vi6 llegará
los ángeles misioneros de Dios para entregarle la
espada. de fuego que h abría de arrojar del país á
los enemigos; la dulce J uana de Arco, la más divina histérica que jamás baya alentado grandes
ideales, gobernado pueblos, coronado reyes y sufrido la consagraci6n del martirio, está en vísperas de ten er sus altares y de son reír desde lo alto
de sus tronos á los bu enos y sencillos campesinos, á los visionarios humildes que la crean en
el cielo rodeada de todas las venturas y de todas
las purificaciones y que vayan á ofrecerle, en holocausto, la amargura de sus existencias de vencidos.
Pocas santas habrá que seah tan simpáticas, tan adorables como esta frágil mu jer del campo,
toda saturada de los perfumes d e la mejorana y
del tomillo y que ha escuchado, en el gran silencio de la sel va, la voz de la fe, la gran voz de su
fe y de su imaginaci6n, que le habla en sonoras
estancias de lo más d ulce, de la patria, de la familia, del pobre rey sin corona; la visionaria que,
armada de todas armas, combati6 al enemigo,
venciéndolo dos veces, la primera con la espada
flamígera, la segunda con la profunda con vicci6n
y la maravillosa intuici6n que la hicieron reír
apaciblemente á las flamas que la devoraban, á
las flamas de aquella hoguera encendida por los
ingleses, en la que se evapor6 la substancia, toda
lirios y rosas, de su cuerpo, quedando el vago
aroma inefable de su espíritu, que aún flota sobre
la extensi6n entera del paír:! de F rancia.

IL

CRISTALERIA

LOEB_.HERMANOS
Prl mer6 Pl6te ro&amp;
C&amp;quln6 Alo61c;eria.

v_ajillas_para mesa
de Lom.J Porcelana, l..
blanw y detoradaa.
C.,,,,.. 1Fr~a. Bolelln• 11 10 (10•

El Papa Pío X ha escuchado, en la Sala de Consistorios del Vatieano y m uy recientemente, la lectura del decreto can6nico por el que se reconocen
las cualidades de heroicidad y las virtudes de J uana. La curia romafia inclina la frente ante la dulce figura de la Doncella de Orleans, á la que los
ángeles mismos armaron, para la defensa de su
país y de su fe. La figura triste y blanca de J uana, encarnará en la carne blanca del mármol cristiano, para sonreír, der,de lo alto de sus a ltares, á
los pobres, á los h u mildes, á los siervos, á los vencidos, á todos los que llevan, como ella, un gran
soplo de amor y de luz sobre sus almas.

lL~ §F;íIL[J1D) Y lL~ Wil1D)R

EL GRAN ·TRIUNFO de la CIENCIA

00
HtLADO AMOR
Tú no sabes amar: ,;,acaso intentas
darme calor con tu mfrada kiste?
El amor nada vale sin tormentas,
sin tempestades el amor no existe.
¿Y con esa frialdad dices que me amas?
No, no es amor lo que hacia mí te mueve;
el amor es un sol hecho de llamas,
y en los soles jamás cuaja la nieve.
El amor es volcán, es rayo, es lumbre;
y debe ser devorador, inmenso;
debe ser huracán; debe ser cumbre;
debe alzarse hasta Dios como el incienso.
Pero tú piensas que el amor es frío,
q ue h'I. de brillar en ojos siempre yer tos.
Uon tu anémico amor, anda, bien mío,
anda al osario á enamorar los muertos.
JULIO FLÓREZ.

Bogotá.

loa o rl1«ulo,, tü rrl llla l , delld~ cla,e

.,,..,.,..,.,,. haáta la u táa /lna. J .
.JU EGOS. (•
LAVAJIIANO!!.
&amp;"!CUPIDKBAII

..: ""-rleclad. 'v,,o ,.,; u

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lguáí,.-. ,.
SAN GB:RMAN

..'""''"" J)G'f't~.

At-Ctcu/oa •le 1"40 11 f wntasio pro-'
olu1equlo6, cí ¡,-recJ.Ós ah•
lgt&lt;fJI.
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.JHOIO 1&gt;«ra

~ EXTRACTO DE ACEITE
· OE HIGADO DE' BACALAO~
tMO!UIHUOL.)

1CHTYOL, ROLA Y ESTRICNINA,
~on los principales c omponen-

tes de e1Jt&amp;maravillosa preparación, que ha beobo tan grandee beneficios A la humanidad,

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S . S . PIO X ESCUCHA L A OECLARACION DE LOS MÉRITOS Y VIRTUDES DE J UANA DE AR CO

�Año XL-Tomo !.-Número 7.

''EL MUNOE) ILUSTR.1\O0"
Primer Concurso de 1904.
Premio ofrecido por la Gran Joyería "l,A Pf¡R_l,il\" de los Sres. Dlener Hermanos, esquina
de la Profesa y GalleJon de Sant.a Glara .

Estimulados por l a decidida protección
con que el público nos favorece, deseamos hacer más positivos· los efectos de
esa protección, correspondiéndole prácticamente por "diversos medios que iremos aprovechando en su beneficio.
Queremos interesar más vivamente en
nuestras labores á-los mismos abonados,
y para estrechar esas relaciones, les abri•
mos una nueva puerta para penetrar, por
medio de concursos sencillos y agrada•
bles, á un campo más vasto que lleva co•
mo emblema la posible adquisición de
un objeto precioso, de valor efectivo y
artístico.
Entre los concurs0s que abrirá este año
EL MUNDO ILUSTRADO, los habrá de ver·
dadera sensación y originalidad; mas pa·
ra no retardar el principio de la serie,
comenzamos por ahora con uno sencillí•
simo y al esfüo de los que ya se practi·
can con gran éxito en el extra}ljero.
BASES

I. El tema del primer Concurso de EL
MUNDOILUSTRADO,será acertaró aproximarse al número exacto de municiones
que contenga el frasquito cerrado y la•
erado que reproducimos en fotograbado
al tamailo natural. Queda depositado dicho frasco en poder del Sr. Notario Don
José Arellano, y en presencia del mismo
se abrirá el 31 de Marzo próximo, para
verificar el 01\mero de que se trata, ante
los testigos y personas que deseen estar
presentes al acto.
II. El período de Concurso (para ha•

Tamaí\o naturaL

cerlo extensivo á todos los subscriptores
de los Estados), será del l Q al 15 de Marzo entrante, y sólo tendrán derecho á to•
mar parte en él quienes estén al corrien•
te en el pago de subscripción.
III. Los subscriptores de la capital
mandarán su contestación al Sr. Alberto
Santibáiiez (2~ :ndependencia 2, H) · y ~os
de los Estados y Territorios, á los A.gen·
tes por cuyo conducto reciban elperiodi·
co, 6 á la Administración quienes con ella
se entiendan directamente, dentro del tér·
mino seiialado. No se admitirá sino una
cifra por persona..
IV. Los seilorss Agentes de EL MUNDO
ILUSTRADO, cuidarán de anotar en una
lista el nombre del subscriptor y nú·
mero indicado, remitiéndola á la Admi•
nistración, certificada, el día 16.
V. Si dos ó más acertaren la cifra de
que se trata, se sorteará el premio entre
ellos. Si nadie hubiese acertado, corresponderá el premio á. quien más se haya
aproximado, 6 se sorteará si también hubiere empate en las aproximaciones.
VI. El premio consistirá en un bronce
artístico, cuyo valor no baja de cien pesos, el cual ha sido ofrecido bondadosa•
mente por la Gran Joyería «La Perla,&gt;
de los Sres. Diener Hermanos, la prime· _
ra casa de su género que existe en la República. Tal premio será entregado á
quien corresponda, con una orden que
se le dé por nuestra Administración, al
efecto.
Si el premjp recayere fuera de la capital, el agraciado podrá comisionar per·
sóna de su confianza para que lo recoja.

Febrero 14 de 1904

Preoio del Ejemplar, 50 oentavos,

�..

.

Al.Puerto Qe;~ ·tracruz .
LA CASA MEJOR SURTIDA
DE LA REPUBLICA

UNDO LUST~ílDO
Año XL-Tomo J.-Número 7.

MEXICO,FEBRERO 14 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Subser ipclóu mensual foráuea ......$ l. oO
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Gerente: LUIS REYES SPINDDLA

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�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 6, Febrero 7</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Alma de América</name>
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        <name>Coronel Carlos Villegas</name>
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                    <text>UNDO LUST~ílDO
Año XI-Tomo !-Número 5

·JII Pu~rto ·a~ u~racruz
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de Ropa y Novedades.

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MEXICO,ENERO31 de 1904

Subscrl¡icl611 me11sual forá11ea ......$ 1.50
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Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA
Registrado como art!culo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

Segunda Monterilla

y Capuchinas-México.

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LA PRIMERA L.ECCION

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l ?ot. de EL JEUNDO I LUS1.'1U .DO

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

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\S · m~'@
IJ O íl1/ .: .,-.-.}":::-:-.:·~

C,N presencia de un niño, nada
e
es wás frecuente, ni más espontáneo, ni m:1.s irresistible, que exclamar: &lt;¡Pobrecito!» Ya duerma como un justo, ya juegue, salte y corra
como un ciervo, ya coma como un
l obo, ya llore como una plañidera,
ya sonría como un ángel; envuelto
en encajes, lo mismo que ve.stido de
harapos, sonrosado como un capullo ó pálido como un lirio, sano
como una manzana ó enfermo como
una flor marchita; al contemplar á
un niño, la palabra compasiva y
dulce brota de nuestros labios como
la más genuina expresión de nuestros sentimientos y de nuestras
ideas ante tanta gracia unida á tanta debilidad.
¡Y cómo no! El sentimiento fundamental que los niños inspiran es
la ternura, y en el fondo, la ternura. es sólo una forma de la compasión.
Los seres fuertes, poderosos,
grandes y felices, suscitan entusiasmo, admiración, respeto, envidia.
Los próceres y los héroes, los sabios,
los potentados y los ricos, no inspiranjamás ternura, porque no suscitan la compasión; pero en presencia de la debilidad, de la impotencia, dela inocencia, de la pequeñPz,
surge y se impone la ternura, porque se despierta la compasión. Por
eso no nos la inspiran los paquidermos, sino los pájaros; ni las
encinas, sino los retoños; ni las
magnolias, sino los &lt;edelweis» y
· las violetas, y, por eso, también, no
la sentimos por los hombres hechos,
sino por los niños.
.
El origen de esa compasión es
doble. Desde luego, un ser débil e~
un ser en peligro. Desarmado é impotente, vive expuesto á todas las
asechanzas y á todos los amagos;
incapaz de luchar, cae á los golpes
de cualquiera acometida. No son
necesarios rayos para desgajarlo,
,ni hura.canes para derribarlo, ni
incendios para consumirlo. Tiene,
además de los enemigos del fuerte,

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sus proµios euemig·os; ·10 que pu.n1
el fuerte es una caricia, para el dl'ibil es una herida. La intemperie, el
trabajo, las más insignificantes contingencias de la vida á que el fuerte se sobrepone y que lo dejan en
pie, las luchas que afronta y en las
que resulta victorioso, son todas
mortales para el débil.
Su vida pende de· un cabello; el
edificio de su bil:)nestar y de su felicidad, es castillo de naipes que el
menor soplo echa por tierra, y su
estructura es tan delicada, que, como las alas de la mariposa, se paraliza al más ligero contacto ó á la
más leve presión.
En la especie humana, el niño
sintetiza y condensa todas las formas de la debilidad, como todos los
encantos de la gracia. Et amor que
profesamos á los niños, está formado del insaciable deseo de que
vivan y del temor irrefrenable de
que mueran. Deseamos para ellos
toda la plenitud de la vida y del
bienestar, y tememos, sin cesar, su
aniquilamiento y su desaparición;
son prisn'!'as luminosos que nos parecen próximos á romperse; sabemos que tienen la fragilidad del vidrio, y aspiraríamos á que tuvieran
la dureza del diamante; son oleaje
movedizo y espuma fugitiva á las
que exigimos la persistencia y la
inmutabilidad de la roca, y siendo
tiernos como los pétalos, quisiét·amos para ellos la solidez y la resistencia de los robles. ·

A&lt;le,n,ts, en el niño vemos el germen del hombt·e y presentimos las
luchas, las angustias, los desencantos, los dolores punzantes, las decepciones profundas, que son posibles y probables en su existencia.
No quh,iéramos en su rostro más
que caricias tibias de brisas perfumadas, y presentimos los I atigazos
de las ráfagas desencadenadas.; no
quisiéramos en su epiC:ermis lahuella ?e una arruga de pétalo, y presagiamos las.heridas del cardo; ·anhelamos para él todos los goces y
á la vez sabemos que le están res~rvados todos los dolores; aspiramos
á que co~quistetodas las glorias, y
nos sentimos temerosos de que sufra todas las humill aciones.
Nada hay más deliciosamente
cruel que el amor al niño mezcla
íntima de esperanzas y teu{ores de
deseos de bienandanzi. y de pre~entimientos de infelicidad. Al rededor
de las cunas, se congregan no sólo
las hadas, sino las harpías; bri!lan
astros Y se am_ontonan nubarrones,
resuenan cánticos y se oyen rugidos. Un niño es una presa que más
tar~e _hao de ~i~putarse la virtud y
el v1c10, la fehc1dad y la desgracia
la grandeza y la abyección la ri:
que2:a _Y la miseria, el pla~er y el
sufrirmento, y el amor que le profesamos es á la vez delicioso y atormentador.
Esas futuras luchas y esos posible~ dolores, los presentimos y los
con¡eturamos vagamente y justa-

mente
momentos
que el
niño seen
noslospresenta
más en
inocente,
menos respo nsable y menos consciente. Esa presa sonrosada y
torneada que la Naturaleza arroja á
las furias del destino, nos pa1 E}Ce
semidivina y adorable; la amamos
tanto más cuanto más pura: tememos por ella más cuanto más débil,
y nos sublevamos contra sus dolores tanto más cuanto más inocente.
Quisiéramos la omnisciencia para
preservarla y la omnipotencia para
protegerla, y ante su impotencia y
la nuestra, y en medio de las injusticias y de la~ crueldades de la vida, sentimos fundirse en compasión
y amor, es decir, en ternura infinita, nuestro corazón.
Por inocente, por irresponsable,
por débil y por predestinado al dolor, el niño debe ser sagrado para
el hombre; al niño pebemos amparo, protección, educa:iión, benevolencia y justicia; debemos armarlci
de todas armas para la lucha, fortalecerlo en Jo físico, en lo intelectual y en lo moral; acorazarlo contra el vicio y fortifiearfo contra el
mal; transformar su holocausto posible en apoteosis probable; de sus
inminentes derrotas, hacer triunfos
gloriosos, y consagrarnos á su felid ad tanto cuanto la Naturaleza
lo ha condenado á la desgracia.
E$e «;Pobreéito!»con que saludamos al niilo, es, en el fondo, el reconocimiento de una iniquidad y la
promesa de una repl!,ración. Por
eso las madres, que aman y protegen,
como nadie, á los niños, tienen siempre en los labios esa palabra compasiva y dulce, como tienen en sus
corazones toda la abnegación y toda la bondad humanas.

Cándida
C{1ndida el nve que lt Ju. altura su De
Y en luz se baiia deslumbrante y bella;
Cíllldido el rayo de la dulce estrella
Qtre ununcht el alba, y cándida la irnbe.

Cándido el nimbo del gentil querube
Q,ue junto ni solio tlcl Señor dcscnclln,
Y el alm1t de la cándida donccllit
De quien un ticrnpv elllimorndo c:-,tu,·c.
¡Oh divino portento de Natura!
A tus plantas el alma extasútda

Te contempla, radi1tnoo de renturn;
Y á la espléndida luz de tu rnirnd,i
Siento que eres, ¡oh cándida hermosura!
.Ave, nub~, fulgor, ímgel y Hmnctn.

._______..e_____

Enrique Fenuirulez Grtrncufos.
Enero de 1904.

/

Muerte del Sr. Lic. Gral. Francisco Pérez
ijrcTI MA de una penosa enfermedad, falleció en México el día 23 del corriente, el señor Licenciado General Don Francisco Pérez, caballero muy estimado en
los círculos oficiales por los servicios que prestó al país
en diferentes épocas y por la actividad y honradez que
lo caracterizaron siempre como empleado de la Administración Pública.
·
El señor Licenciado Pérez, qüe desempeñaba últimamente el cargo de Procurador General de Justicia Militar, era originario de Oaxaca, donde se recibió de
abogado el 4 de marzo de 1870; fué, por algún tiempo,
Oficial Mayor de la Secretaría de Gobierno de su Estado natal, y más tarde, sirvió como Pagador en la Brigada expedicionaria que hizo la campaña contra los
indios rebeldes de Juchitán. Peco tiempo después, recibió el nombramiento de Juez de Distrito en el Estado,
desempeñando, por último, el cargo de Diputado á la
Legislatura local, bajo el gobierno del señor Esperón.

En 1881, Y sien?º Gobernador de Oaxaca el señor General Don Porfir10 Dfaz, el Licenciado Pérez tuvo encom~ndada, por- ministerio de la ley, la Secretaría de
Gobter~o, ·y, final,~ente, pasó al Congreso de la Unión
como Diputado, permaneciendo all-í hasta el año de 1890
eTn _que se le nombró Magistrado Supernumerario del
ribnnal Superior del Distrito.
MAl _año siguiente, eJ señor Licenciado Pérez fué electo
ag1strado Pr_oJ?ietario,. y con tal carácter siguió prestando sus serv1c10s en aquel alto cuerpo, hasta los pl'Ímderos meses de 1903, en que se le removió al puesto que
esempeñaba á su muerte.

~31(HélER
Dt "VlfJOS ROMANTICISMOS"
IDILIO

Así como Frnncesca, ella lela
la eterna historia,
la historia del amor, triste y sombría.
El indio uTabar6 1 11 con su tristura
nnia nuestras almas amorosas
dos almas sln ventura,
'
cual se nuen los efluvios en las rosas:
y calJando su angustia nuestros labios
---¡oh canto de amargura!--n uestr«s ojos dijt&lt;ronse mil cosas.

el~~ c~iáver del señor Licenciado Pérez fué · inhumado
a
P~r la tarde en el Panteón Francés concurriendo al sepe!J? el señor Presidente de la Re¿úblic.,. y numerosos amigos del finado. Una brigada de las tres armas, al mando del General Brigadier Lauro Villar hizo á su cadáver los honores de ordenanza.
'

VRIM1\S 1\· L0S SUBSeRIPT0RES

El ritmo del charrúa despertaba

en las heridas almas

un quejido de amor. ¡Ella soñaba!
La bóveda del cielo transparente
mandaba un rayo de su luz trnnquil,1.
á la divina frente,
~- al cla,•arse en el libro americano
húmeda y temblorosa la pupila,
la .flor de la esperanza se entreabría,
m1 mano descansaba entre su mano
y Dios--que es todo amor--nos sonrcí;t,

"La Piel de Zapa,"-Nuestro próximo concurso,
Al concluirse la edici6n de novelas ·de Ponson du Terrail, que repartimos á nuestros subscriptores, hemos recibido muchas indicaciones referentes al género de literatura que debíamos elegir para los
lectores de EL MUNDO ILUSTRADO.
Nunca hemos desdeñado tales indicaciones, y aunque no siempre
las hayamos obsequiado por razones para. nosotros concluyentes, nos
esforzamos por complacer al público; y es por eso que vamos áinaugurar nullstra nuevii serie de primas con la notabilísima obra del exquisito Balzac, traducción correcta de «La Peau de Chagrin.»
Este libro _es .~n delicioso cuento en forma de novela, y la trama ó
argumento s1rv10 al autor para filosofar sobre los diversos actos de la
vida, con esa atingencia de criterio, esa sencilla claridad y belleza de
lenguaje que son, sin duda, uno de los principales méritos del libro
porqu~ hace~ accesible y en extremo agradable su estudio, á pesar d~
las especulac10nes científicas que se entremezclan en el discurso de la
narración.
¿Balzac prohija una superstici6n? ¿la ridiculiza quizá? pero ¿q~ién

podrá n;gar la existencia real de tantas ficcion;s en el seno
·
de la mas avanzada civilización de todos los tiempos?
mismo
~~ caso es que «La Piel de Zapa» es el talismán ~ás bella t
poetico de que se sirvió el ilustre autor de la «Investigación d f~be
sd~lutoid, para hacer la psicología de un estado social particul:r ºmuy1gno e su numen.
·
Creemos, por lo mismo, que esta obra será del com leto a rado de
nu~:~~l~:~tor: va ~nd un_ vo_lumen en 8~, encuadernfdo á lagrústica.
~s e crec1 o tiraJe y de la encuadernación de los e·emplar~s, retaraarán el reparto de los mismos más de lo que h b · é J
querido; hasta Febrero próximo.
u 1 ramos

i

.

***

:e:1emos ya arreglado nuestro primer concurso y en el nú
prox1mo daremos á conocer las bases.
mero
l :r~iaramo; esa grata sorpresa á nuestros lectores y tenemos fe en
e·t· ~11?tc ornép eto plor la novedad que encierra y porque tiene un pos1 1vo n er s para os abonados.

AÑO NUEVO
¡Un afio! Q,ui71t un moment-0
de la lucha transltori&gt;t,
la aspiración á la gloria
que se pierde como el viento;
es de la tumb&gt;t el acento,
dardo que amenaza¡· hiere.
•ma ilusión qne se quiere,
una vida que se ale¡a, .
es un suspiro, unr, que¡a,
oigo que nace 6 que muere.

Si es ilusión, bien venida;
si es mentira, bien hallada,
que si al fin todo es la Nad1t
no h ay que pensarlo en la Yida.
¡Venga otro año! En la partida
buena 6 ruin de nuestra suerte,
hay que ser grande y ser fuerte,
y que vecya cuand o quiera
desplegando su bandera
nuestro Ocaso, que es la muerte,
Adulberto Utrriedo.

TUSOJOS

Bellos, inmensos, profundos
son tus ojos, vida mía,
'
esplendente lejanía
de otros seres, d~ otros mundos·
fuegos vivos ¡· fecundos
'
donde guardo mis anhelos
mis angustias, mis desvelo$!
ojos tiernos y soñ1tdos!
ojos divinos y amados:
sois dos soles, sois dos cielos!
Si no me habéis de mirar
ccrráos, divinos ojos!
ojos...... si tenéis enojos,
ojos ...... si habéis de llorar
es mejor hagáis matar
'
al que os lleve. en sus anhelos,
en sus an,~ias y desvelos1
¡ojos divinos, soñados,
ojos grandes adorados
que sois soles y sois cielos!
Enero de 1904.

J filllbm•tu Om•,•iedo.

�EL MUNDO ILUSTRADO

La Legación de México
EN LA ARGENTINA
BJETO de constantes elogios, por parte
de la Prensa de Buenos Aires, ha sido
la suntuosa residencia que el Señor Ministro de Méx;co en la Argentina, Lic. D.
Francisco L. de la Barra, tiene establecida
en la calle de Santa Fe, una de las más hPrmosas y más aristocráticas de aquella dudad.
l!;l chalet, cuya fachada principal ofrece,
por su estilo arquitrntónico, un scberbio
golpe de vista, está decorado y amuel;&gt;lado
con suma elegancia, siendo dignos de admiración en él desde la entrada {el «Halb),
que da acceso á las habitaciones de la planta alta por una escalera que en su primer
descanso se divide en dos brazos, basta el
último de los departamentos. El despacho
del Señor Ministro.es lujosísimo; pero donde se ad vierte mayor del'rocbe de elegancia
y de buen gusto, es en el comedor, estilo
Luis XV, y en el gran salón de recepciones,
que á menudo abre sus puertas para recibir
á numerosas familias de la alta sociedad
argentina y á los diplomáticos. extranjeros.
La más notable entre todas las recepciones ofrecidas por el Señor Ministro de Méxipo, es la que se efecmó en septiembre último, con ocasión del aniversario de nuestra Independencia, pues tanto el Sr. de la
Bacra corrto su disti nguida esposa la Señora Elena B. de de I a Barra, pusieron todo
cuanto estuvo de su parte para que la fies:
ta resultara digna de su objeto, haciéndose
acreedores á los uuís entusiastas elogios de
sus amistades por la cortesla con que atendieron y cumplimentaron á sus invitados.
Entre la buena sociedad bonaerense, los
Sres. de la Barra cuentan con •grandes y
mereéidas simpatías.

O

***

A título de información EL MUNDO ILUSTRADO reproduce en sus páginas los retratos del muy estimable diplomático y de
su señora esposa, dando á conocerá sus lectores, además, cinco fotografías que representan la fachada, el «Hall», el despacho, el
salón de recepciones y el comedor de la Legación.

EL MUNDO ILUSTRADO

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

LA GO~STITUGIO~ Dt 1857
LOS ULTIMO.$ COMSTITUYENTE:.S

E

L viernes próximo, 5 de febrero, · celehra

e1 amor y el sulcldlo.-e1 Gonsejo de Salubridad.-La temporada
en Orrin.-La próxima visita de los marinos alemanes
á Méxlco.- Drama en Arbeu .

E

S en balde que queramos eludir un deber que pesa sobre no,otros,
como la tremenda maldición que la Leyenda Bíblica arroja sobre
las generaciones que no han nacido aún. Nos sigue la inexorable
ley de vida, &lt;como la sombra al cuerpo.» El instinto, como una fiera
nunca domada, pasea siempre por las tenebrosidades de nuestro cerebro,
como un remordimiento, espiando la oportunidad de hincarnos la garra
en lo más sensible y vivo de la carne.
•
El Amor, el Dolor., la Muerte, son los tres clavos sangrientos con los
cuales nos crucifica el Destino. Forman los ·tres colores fundamentales
de los cuales se derivan todo matiz y toda coloración·en la existencia.
Como tres criminales cómplices, van siemprP juntos, siempre unidos por
el mismo d.ilito. Est&lt;ín siempre en n0sotros como el Mal y corno la Mentira. Apenas si los grandes esfuerzos dela civilización han logrado vestir con un sombrero de copa, un gabán y botas charoladas· al instinto
que guiaba, rugiendo, en las selvas pl'irnitivas, al hombre, ávido de amor
y de carne. Por más que bagamos, nuestra voluntad flaquea; es un centinela obligado á velar constantemente; se rinde, dormita, y el hombre primitivo que va dentro de nosotros, aprovecha tales somnolencias. El
amor, en nuestros días, fácilmente evoca el recuerdo del amor en los
clanes prehistóricos. Basta quitarle la levita para sorprenderlo en toda
su natural y hermosa bravura salvaje.
Porque el Amor es tan grande corno la Muerte. Los ojos de los enamorados tienen las mismas languideces de lvs ojos de los moribundos; ambos presienten la llegada de un misterio; de un misterio enorme, voluptuoso, que condensa quizá en un segundo los ensueños de muchas noches
de ávida contemplación interior.
Ha pocos días un enamorado, después de una noche de orgía, no contento aún, busca en la muerte el término de su ensueño. Como un puente
de pórfido sangriento, se tiende l a Agonía, entre los dos grandes amores
y dolores supremos, entre el Amor y la Muerte. Todos, como un niño que
sale de su casa por vez primera, notarnos un vago sentimiento de espanto al entrará ese maravilloso puente y retrocedemos hacia la Vida; más
valiente, más loco, más audaz, este pobre enamorado anónimo atravesó

que debe seguir cuando lucha con enemigos forrnida~les de e~ta c~ase. La
ciencia ha armado el brazo del hombre con armas siempre v1ctor10sas, y
ya la ley ha autorizas].o los gastos que demanda la campaña.
Cabe á nuestro Consejo de Salubridad, al Sr. Dr. Licéaga especialmente, el orgullo de haber iniciado el plan de combate, como en poco
tiempo más habrá de caberle el orgullo.no menos grande ni manos fundado de haber saneado la costa mexicana.

rápidamente el &lt;trait-d'union,» sumergiéndose en la «o-ran sombra» con
los labios olorosos aún á los besos de su amarla.
~
,
La o_la negra_ avanza rápidamente. Nos rocleit y compenetra la nada;·
nos_sentimos espiados constantemente por un ojo pres&lt;,nte en nuestros
suenos 3; en nuestra~ alegrías. A todas horas nos sorprPnrlemos á nosotros mismos arrod11lados ante esa divinidad ubicua y he-rmética á cuY? solo nomb_re sentimos e~ coi:azón enjuto y frío. ¿Qué mucho qu~. á medida que ! a vida avanz~, srntamos el vértigo que nos incita á arrojarnos
en ese ab1s?10 co!1 ten_acidad mayor ca~a vez? El suicidio es un místerio,
como la existencia misma, como la muJer, como nosotros mismos .·...

***
En las playas calurosas qi;e el mar ataca, .:iomo una gran ambición
que se acerca_ á su objet&lt;;&gt; tenazmente, con insistencia de &lt;parti pris»; y
en nuestras ciudades baJas; en todo recinto donde la ciencia del bombr·e
no ha llegado aú·n; y en cualquiera concavidad de la~ sierras del litoral
se encuentra el monstruo legendario que ahuyenta á los inrn ig1·antes y
cobra, añ? por año, una pesada contribución de sangre.
Paremda á las deidades sanguinarias de la leyenda ha imnuesto un
tributo á nuestro país, que le ha sido pagado, necesari~mente. Habíamos
llegado á conformarnos con tal azote, sabedores de que no era fá..:it librarse de sus garras.
.
.
La Muerte reina sobre el mundo con el despotismo de' un revPzuelo
oriental, ebrio de salvaje alegría y de vino barato. La Muerte, la ·rrnplacable, mere~e el nombre de &lt;Nuestra Señora del 01 vid o Eterno» y ¡ ,ajo
tal advocación le hemos rendido pleito homenaje, llevando á, sus altares
todos nuestros miedos, todos nuestros espantos, toda la floración de
nuestros corazones débiles y enfermos, de nuestras almas débiles y enfermas.
•
La Fiebre, la siniestra deidad de las costas, va á ser vencida de seguro Y la campaña _ha comenzado, dirigida hábilmente, hasta lograr encerrarla en sus últimos reductos y darle el golpe mortal .que para siempre
,nos libre de su prefjencia.
Porque l¡¡, .cieqt?_i_a,~,~ h,~Jado ya y bll., m~rcado al hombre .el .camino

***
Sabido es que el Congreso Constituyente
estuvo formado por los miembros más distinguidos del Partido Liberal mexicano. En
él figuraron Don Francisco Zarco, Don Pon-

***
El Circo ha abierto sus puertas á toda la chiquillería, cuyas carcajadas resuenan ya en el salón de Villamil. Viene de lej»nas tierrns á verter, ante las miradas atónitas de los pequeños, las ánfuri;Ls llenas de chucherías milagrosas.
Bell, por. supuesto, es el rey de la risa
en esta temporada como en las anteriores. Pasma considerar en qué raudales
de amor á los pequeños encontrará este
clown las mil y mil muecas de su rostro
pintarrajeado y maravilloso. Basta ver
el aspecto de las graderías en el Circo,,
para convencerse de que todos somos niños, ele que todos llevarnos aún á cuestas, por añosos que seamos, al pequeñuelo mofletudo, cándido y riente que
nuestras madres balancearon, ba mucho
tiempo, en la cuna.
¡El Circo! Esta sola palabra es el mágico talismán que cambia en sonrisas
¡
el frágil y ligero llanto de los niños. En
,
el Circo la vida vuelve pQr los fueros
,
que ba perdido en otros lugares; triunfa
en toda la línea. La alegría de vivir-un
mito delicioso-parece la realidad en
ciertos momentos, cobra caracteres de
veracidad admirables, como si la franca
risa argentina fuera el &lt;sésamo» que SR DR. o·. EDUARDO LICÉAGA.
abre el jardín de los ensueños á nuesPresidente del Consejo de Salubridad.
tras miradas. ·
A las puertas del Circo dejamos nuestra túnica de miserias y de do•
lor'es, de agrios r encores y desapacibles envidias. Nos transforma en ese
recinto el banal espectáculo que tanto gustamos en nuestra infancia ya
ida, en nuestros primeros años 'que, en nuestra memoria, son ya flores
secas y amarillas con un vago perfume secreto.

***

EL &lt;VINETA,» CRUCERO ALEMÁN.

lo hiciereis, Dios os lo premie, y si no, Dios
y la Patria os lo demanden».
A este acto imponente y severo, si¡rnió la
lectura, de un breve :Hscurso de Oomonfort
y el.de contestación que, á nom bre de la
Asamblea, pronunció Don León Guzmán.

la República el aniversario del juramento solemne del Oódico Político expedido en
virtud del plan de Ayutla, ei:i. igual fecha de
1857, por el Congreso Constituyente.
La nueva Constitución fué jurada aquel
mismo día memorable por la Cámara de D iputados y por el Presidente de la República,
en el antiguo salón de sesiones del Congreso,
que existía en el Palacio Nacional. Abierta
la sesión aúte una concurrenciá numerosísima, el Diputado Don-.Jo~é María Mata dió

Se anuncia la visita de los marinos alemanes q·1e vienen á nuestra
buena ciudad por algunos días. Se han· organizado algunos festejos para
recibirlos dignamente.
Traen la comisión de saludar al Señor Presidente, dada por el Kaiser Guillr.rmo JI. Y esta misión hace más simpática aún la lleo-ada de los
«lobos de mar», curtidos por el viento que eternamente sopÍa sobre el
Golfo de México.
.
Se les 1·ecibirá dignamente y mucho !JS lo que , ignoramos acerca de
las fiestas que b_an de celebrarse, pues solamente en parte se han aprobado los programas que han de llenar los pocos días en los cuales seran
nuestro huéspedes el Capitán ~cboeder y sus marinos.

***
Pronto se abrirá en el Tea!ro Arbeu la temporada de drama español.
Era una promesa que nos bab1an hecbo, una grata promesa que por
fortuna, está para convertirse en una realidad dPI iciosa. _
'
En l_a ignomin)a á que nos condena el malhadado «género ínfimo»,
en el desierto artf~llco en que ten_emos que vivir por fuerza; la llegada de una_c?mpama de drama, se:ia y _completa, tiene para nosotros muc~o del aliciente que, en épocas leJanísimas, tenía para nuestros ceremomosos abuelos la llegada á Acapulco de la &lt;Nao de China.»
, En aquel)a época la noticia llegaba con &lt;propios» atezados, que corr1an los vericuetos de nuestras montañas con las piernas musculosas
desnudas. Se somentaba en todas _las obligadas tertulias familiares el
suceso, se hacian apuestas sobre s1 llegaban mayores cantidades de sedas labradas ó de lacas o ro y negro.
Cuando en la tien_da del_ español amigo se recibían las pesadas cargas, era aquello u!;la irrupción ele días alegres. P.irsonas había que, por
m_uchos meses, sonaban.en la llegada de la «Nao» semifantástica; y por
anos enteros algunos alimentaban sus esperanzas ·con sueños mil en los
r._uales v?l&lt;;aba la mag-ia a:.r tística &lt;le! Oriente todas las sed.erías biper-bóhcas y s101estras de sus biombos y de sus mantillas.
Ahora nos pasa lo mismo. Esperamos largos meses la llegad., de
esa_&lt;Nao» que viene de más allá de la Cbina, de esa maravillosa &lt;'mbarcación de forma.s atormentadas, en las que viajan nuestros sueños todos
nuestros pobres sueños de desheredados del arte....
'

m

\
\

S11;ÑOR LTC DON .JUSTHW FERNÁNDEZ.

(

\
.,
SEÑOR LIC. DON IGNACIO MARISCAL
SEÑOR DON BENITO GÓMEZ FARÍAS.
lectura al proyecto, y, habiéndose declarado
cianQ Arriaga, Don Manuel Romero Rubio,
que la minuta estaba conforme en todo con
Don Guillermo Prieto, Don Ignacio Marislos autógrafos aprobados; los representantes
cal-actual Secretario de R elaciones Extede las distintas Entidades fueron, uno por
riores;-Don Benito Gómez Farías - hoy
uno, .firmando la Ley Fundamenta) de la
Senador
al Congreso de la Unión, - Don
República.
I gnacio Rarnírez, el célebre tribuno; Don
En seguida, el Vicepresidente-del CongreJosé María Mata., Don Justino Fernánso, Don León GuzmáQ, prestó el juramento
dez-Secretario de Justicia é Inetrucción
de reconocer, guardar y hacer guardar la Ley
Pública en laactualidad;-Don Ignacio Luis
Suprema, y, conducidoporvariosdiputados,
Vallarta, eminente jurisconsulto; Don Félix
el Presid'eµte de la Asamblea, Don Valentín
Romero-hoy Presidente de la Suprema CorGómez Farías, se arrodilló después, jurante de J us-ticia de la Naci6n, - y muchos otros
do ante el libro abierto de los Evangelio~
cuyos nombres guarda, piadosa, la HiPtoreconocer también y hacer guardar la obra
ria.
magna á que había dado cima el Congreso,
De aquella pléyade de hombres ilustres
,'
tras luminosas y largas discusiones. «Hubo
no quedan, vivos, más que los señores Maun mom'lnto de. emoción profunda, dice un
riscal, Fernández, Romero y Gómez Farías.
historiador, al ver al venerable anciano, al
SEÑOR LIC. DON FÉLIX ROMERO.
Los
cuatro pertenecen al partido avanzado y
patriarca de la libertad
á los cuatro debe nuesde México, .ofreciendo
tro país grandes y muy
el apoyo .moral de su
meritorios servicios,
nombre y de su gloriit
que están en la conal nuevo Código Políciencia de todos y que
t ico)). Gómez Farías
no cabe enumerar en
se encontraba enfermo;
tan cortas líneas como
difícilmente podía ROS·
éstas.
tenerse, y su presencia
en . la Cámara causó
*** '
una emoción indesOreemos que la pucriptible.
blicaci ón de los retraLos diputados, puestos de los distinguidos
to¡;; en pie y extendiensupervivientes del 57
do la mano derecha,
, .
'
sera vista con agrado
prestaron después el
en todo el país, por
jurament.o, haciéndotratarse de un asunto
lo, por último, el Preque trae forzosamente
sidente de la R&amp;públiá la memoria el reca, en estos términos:
cuerdo de l,Ós e~ormes
«Yo, Ignacio Oomonflacrificios qúe costó á
fort, Presidente subsla Patria constituirse y
tituto de la República,
conservar incólumes,
juro ante Dios reconoen medio de terribles y
cer, guardar y hacer
sangrientas luchas sus
guardar la Constituinstituciones.
'
ción Política de la República Mexicana, que
hoy ha expedido el
Congreso». -- El Vicepresidente de la CáAN'rlGUO SALÓN PEl, CONGRES(? EN ~ L PALAqO N;\OJONAL,
mara repuso; ccSi así

____

�EL ~U~-~-JLUSTRADO

7iNA valiosa joya del arte

, F&lt;in duda alguna el estudio
que el maesLro Don AntolÍo Fabrés tiene e~tablecido en
la Academia .Kacional de Bell s Artes.
. Desde la puerta· que da a so al interior del estudio, gra- c10.a por el encaje blanco d u arco que se extiende á todo
el «p?rtieri, y termina hacia suelo por un canto de mosaicos, se revela el estilo orien . Tapicerías cuajadas &lt;le arn- ·
bescos y cojines de :-;eda de ia cubren por completo el pavimento, y capicho¡.;os tejid
estrellas y «broderies» de mil
colores, a¡,,cie11den por lós ·os, en cuyas puerta.s y ventanas lucen su bien trabajad
ebrería lámparas repujadas
en cobre y descuellan suntr s cortinajes de Damasco.
El mennje e.; no menos ipleto y elegante. Divanes de
sedas mult1~oloras, escabel .e 1oánualo incrust~dos de _nácar, mesas ricamente bordad · &lt;le filigranas fantast1cas, t1bores de donde emergen palmas •d~ naturaleza ~uerta, y una
soberbia colección de armlll! p ov1::;ta de culebrrnas, espingardas, armaduras completa~, Y taganes, lanzas, espadas y espadines de la Edad :Media.
A fin de que nuestros Jecto_ s se form~n una idea de las
riquezas artísticas que conU ne el estucho del maestro, pubhcarnos dos fotografías que ·epres~ntan unos de los detalles principales del m!BJll estud10, acompaíiándolas de
otras dos en que aparece¡,[ S; Fabrés entregado á sus.labores. Próximamente darernosfá conocer otras fotografías del
notabilísimo estudio que, en pinión d_e los conocedores, es
superior al que el maestro ftll establecido en París antes de
fijar su residencia en México-

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�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Francia é ltalia.-Sus glorias y sus tradiciones.-Hermanos en la lucha.-L~ Revolución Francesa·
y el "ressorgimento."-Solferino y Sedán.- Servia y su estad(lamentable.
La suerte del rey Pedto,-La corona de espinas.-Rusia y Japón.
Temores y zozobras.-.La situación no mejora.-Los
planes de caótpaña.-Supuestos Proyec=
tos del Japón.-Conclusión.

C

IEMPO era ya de que las dos naciones
latinas que en Europa más genuinamente representan el pensamiento y
las tradiciones de la raza, y llevan en sí, con
sus glorias seculares acumuladas en el gran
desenvolvimiento de los hijos de Lacio, las
glorias y las tradiciones de los pueblos que
sojuzgaron; tiempo era ya de que las dos
naciones que más estrechamente han vivido
unidas por el Ideal y vinculadas por el Arte; de que los dos países que hoy forman
dos pueblos y ayer eran una sola familia; de
que la Francia republicana gloriosa y la Italia monárquica coronada de
inmarcesibles lauros, se unieran más íntimamente, ya que
s6lo han vivido apartadas en
la apariencia durante los últimos lustros de la pasada centuria.
La gran revoluci6n de 1789
hall6 una Italia medioeval y la
despert6 á la vida moderna;
en0ontr6 una agregaci6n de
f,1!
pueblos y naciones italianos
I
que se odiaban entre sí, suje#
tos á soberanos diversos que
1
,
.....
de manera diversa los explo.
taban, y les habl6 á todos de
solidaridad, les enseñ6 los derechos del hombre y ech6 la
semilla que fructific6 al cabo
de varias décadas, fundándose
la nueva Italia, la Italia de
Cavour y de Mazzini, la Italia
que resurgi6 una y . reformada
al estampido de los cañone~
que tronaron en Solferino, y al
estruendo-¡ay!-de las bom., bas prusianas que derrumbaron el imperio del tercer Napole6n, entre lo~escombros humeantes de Sedán:
Las suspicacias de los esta distas, el consecuente alejamiento de los gobiernos, el
dolor que en el pueblo francés
sigui6 á la «débacle», un resentimiento mal disimulado
entre .los dos países, la Triple
Alianza y otro cúmulo de circunstancias que fácilmente se
forman, aunque no se comprenden, todo contribuy6 al
apartamiento en que han vivido Francia é Italia. Pero
los tiempos lían cambiado: ya
no se siente en la naci6n que
pele6 á través de las edades pot el Rin_:fra_ncéf", ·ya no se experimenta con tanta ms1stencia el deseo del desquite ni el ansia de
la «revancha»; por eso se aproximan los pue•
blos hermanos. Ayer fué saludado el joven
rey Víctor Manuel en París con un entusiasmo rayano en delirio; para el 6 de abril.pr6ximo se anuncia la salida del presidente
Loubet rumbo á la ciudad de las siete colinas, á donde va, n.o simplemente á pagar
una vjsita de cortesía internacional, sino á
estrechar unos vínculos que nunca debieron

aflojarse, á reanudar una franca y leal amistad que nunca debió hat:Jer perdido los caractere~ de la más pura fraternidad, á hablar: con la cordialidad con que se resolvi6 ·
la suerte de la moderna Italia en la entrevista de Plombiéres, de. los nuevos lazos que
en lo sucesivo deben atar á pueblos hermanos.
Fructuosa por más de un concepto tiene
que ser la visita de M. Loúbet á Roma: servi¡á, á no dudar, para encauzar las corrientes de simpatía que desde hace tiempo cruzan en opuestas direcciones á travl::s de los

v'&lt;.(_

\ 't-'~

e,·

téril la acci6n del rey Pedro, nieto de Jorge
el Negro, y que su situaci6n en su minado
trono se hacía cada vez más insostenible.
Nuevas informaciones, llegadas posteriormente, nos hablan de con~piraciones pr6ximas á estallar, de trabajos de zapa que carcomen y amenazan el mísero reinado, de
sordas maquinaciones que se acercan, de
odios profundos que se amontonan, de desquites crueles que se preparan, y todo esto
mezclado con la roja visi6ñ de la tragtdia
del pasado junio, que salpic6 de i,angre, y
de sangre de reyes, el solio de Belgrado, hace que el mísero monarca sueñe mejor en el retiro, que en
la lucha contra enemigos cuasi invisibles.
Los partidarios de los regicidas se mueven i,in cesar·y su
influencia negra no termina,
,I
sino, antes bien, parece fortificarse; los parientes de la difunta reina Draga no descansan por su parte, y hablan de
venganzas; aquéllos acusan al
actual rey de connivencia en
sus maquinaciones; éstos se
quejan de él ante la impuñidad
del crimen horrendo, y todos
traen á mal traer al soberano
infeliz coronado de espinas,
que no otra cosa es la áurea
corona que en hora Riu ventura acept6 para sus sienes. .
Y allá van los unos maquinando venganzas, los otros
tramando conspiraciones; allá
van, preparando todos el desprestigio del usendereado reino, buscando, tal vez sin sospecharlo, el protectorado ex- .
tranjero, 6 quizá la vuelta á la
servidumbre de que salieron,
despué&gt;1 de haber combatido
sin t regua y de haber derramado towmtes de sangre generosa en defensa de la patria
soñada:

LOS SOLDADOS RUSOS EN MANDCHURIA.-UN BAILE AL AIRE LIBRE,

a!lima al Czar; con toda prudencia, pero con
eierto dejo de malicia por parte de los estadistas de Tokio, quienes procuran, y parece
que lo han conseguido, ganar tiempo, antes
de decidirse francamente por la remisi6n de
la disputa á los peligros é incertidumbres de
una contienda armada.
Díjose en los pasados días, que el orgulloso Imperio del Sol Naciente no estaba listo
para la lucha, y que no lo estaría hasta el
primer día del pr6xirno febrero; y cosa singular, á medida que se acerca la fecha señalada, las dificultades parecen crecer, las sombras se agrupan en nubes de tormenta, y los
mismos que mostraban mayor confianza en
la terminaci6n honrosa y satisfactoria de las
diferencias en disputa, hállanse, en la npariencia, más dispuestos á creer en el rompimiento de las hostilidades. No quiere decir
esto que se haya p~rdido toda esperanza, y
que se considere irremediable la situaci6n
para los que con an3ia desean la'paz; pero es
un hecho que las zozobras crecen y las inquietudes se hacen más punzantes, al ver
que, lejos de vislumbrarse la anhelada soluci6n, se hacen á este respecto· las predicciones menos halagadoras.

***
Alguien ha sorprendido, 6 creído sorprender, hasta los planes de los pr6ximos combates, según las opiniones de un militar de
alta graduaci6n en el ejército niponés. Háblase de. desembarques futuros en Chemul po,
para crear una base segura de operaciones en
territorio coreano, y poder así, entre los puertos Arturo. y de Vladi vostock, puntos de apoyo de los ejércitos rusos en movimiento, tener la vista fija, por un lado, en Mandchuria ohjeto de las predilecciones moscovitas,
y, 'por otro, en los movimientos de las escu~dras del Czar, punto objetivo de la estrategia
estudiada por el Estado Mayor del gobierno
de Tokio. En esa posici6n, si los desembarques no son estorbados eficazmente por la
flota y las tropas de Rusia, pod_rán dar los
japoneses, como lo esperan_, el pnmer golpe,
asegurar el éxito primero de la campaña.
Vendrán luego-agregan ellos- nuevos contingentes de tropas moscovitas; irán los cosacos á apacentar sus caballos en las llanuras fértiles de Corea; no iml)orta: ya estad
dividida la energía rusa y poco han de poder los japoneses si no logran prolongar la

campaña y dadas sus condiciones de vecindad par~ . las operaciones, luchar y luchar
por mucho tiempo, hasta agotar las fuerzas
del coloso.
Esto se ha dicho; pero lo cr1:emos_ por lo
menos anticipado y desprovisto des6hdo funmento. Esperemos el desarrollo de los acontecimientos que no ha de tardar, y confiemos
en que la diplomacia alcance un v~rdadero
triunfo, con un pacífico desenlace del conflicto como lo desean todos los hombres de
buen~ vomntad.
X.X. X.
27 de enero de 1904.

09
Verdad como la luz es, á mi ver, quemayor prosperidad puede alcanzar ~m yueblo
instruído, poseedor de ~orto tern~ono, que
uno inculto, señor de dilatadas tierras. De
donde concluyo que más acrtedor al lauro
de los inmortales es el ciudadano que aplica
todo su poder á difundir la instrucci6n entre sus compatriotas, que el guerrero que
corobate ardorosamente por conquistarles
nuevos dorrijnios. -AIVER.

***

MANDCHURIA.:_UNA BANDA MIÚTAR RUS A.

Alpes legendarios; para dar nueva y más
poderosa eficacia al tratado de comercio recientemente concluído; para despertar los
viejos ideales que antes á los dos pueblos
animaban; y si no alcanza, cerno es de creer·
se, esa uni6n á desatar los nudos de la «Tríplice,&gt;, pará las rP.laciones diplomáticas más
claras y las relaciones de las colectividades
más cordiales.

***

Bien decíamos, al hablar de la infeliz Servia en nuestra cr6pica anterior, que era es-

Entre tanto, el conflicto rusojaponés está en pie: puede
asegurarse que substancialmente en nada ha influídopara su soluci6n el transcurso de
una semana; el Imperio moscovita que disputa al Jap6n
la preponderancia en Extremo
Oriente, cede, no cabe duda, ante las demandas del Imperio niponés; pero las concesiones á su temido rival, que aumenta en
proporci6n sm exigencias, no bastan á dar
· pacífica sol uci6n al conflicto.
Rechazada por común acuerdo de los contendientes la oficiosa interveñei6n de las potencias amigas: sigue estudiándose en los gabinetes la embrollada cuesti6n, á nue,,tro entender, con una buena fe admirable, en San
Petersburgo, guiados los políticos rusos por
el noble sentimiento en favor de la paz que

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MANDCHURIA.-~~ Y¡RREY ;\LEXIEFF :nsANDO REVISTA Á l,AS 'l'lWPAS

MANDClIUlU;\,-UN TREN PE ARTil,LERÍ A,

�EL MUNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

~!
POR JOSE SUTOS CHOCANO
~J4,.
EL MtDIODlf\ EN EL ISTMO
romo ph1&lt;·ti bruílich\. por l;i o!n,

Lf\ Ff\UNf\ DE f\MERIGR
NiPga. B1IO'on rtc AmériC'n el portento,

EL BOf\
lt'.n sus. nnrlos hn\· f11cr,m~ mistcrio~ns:

fulge la R.renn: el ,1g-1u1. se rrt1rn.:
min.s,mn. sutil ht &lt;•il•n.ign. r&lt;\8.pim:
y en ese hálito. el sol pint&gt;1 su iu1reoh1.

,1 trnYés &lt;le sn f»nna. El sabio ronde•
cntm en la selv,i; y le prcguntn "" dónde
p11NIC e11t'ontrnn111 bruto corpulento.

f.Ohrr- i:.u IPntrnn, ·vihrHci6n de enojo~:
lirnpi&lt;l,..z &lt;l(' C'!-:mernJñn. C:'ntrc sn:,:; ojos;
~- c-n ~11 ('Scamn, rorricntc.-s luminosaí-.

E1i la. piznrrn. &lt;lo ln. pin.y;\ ~~In.

;.lfHl.ml leones tnl \·ez·? Vano C'fi ~11 intento...
;,mc11111trs hnbrá'' NAclic rC'spondc ...
E~ que tfll vez el nu'1!-ic11lo se e~('onde
pan1 dejarle &lt;·nmpo Hl pensamic.-11to...

lluPrrnc (&gt;nrnrcn&lt;lo t-nbrc bliln&lt;lM• ro~ns;

una tortug,1. Al~t11rg,trlt1 cxr1ra:

,·. ni redor rlc un lngitrt-o qnp ._e e~tirn.
bnten cien peces :o.u cnt·orvnrla. rola.
El Aire qni&lt;.-to·es.t~: ni un itYe ru1!-·A:
~úlo ú\'cn~r Pn el nrnr. qn&lt;•&lt;•l !--Ol :ihrm:.tt,

mnrm.nrnciones ron temblor de n•zo:
"en ln. reYerbern.nte Jt.'jnní:l. ...
t'n meñio riel sopor dl'l 1n,,ñiodin,
~e 1lbr(' la. inmensidnrl ('QlllO UII b()f:tCZO...

~º~

Mf\RINf\ TROPIGf\L
El re-mern npoyó }A 11 birrtn rmrno
rontrA el &lt;·r1i-:ro ckl h11q11l•: Y lcntnmcntc
~e nlejó t•l pn!--trc-r bntP .. Enorme lcntf•,
hnjo el ojo del sol. em el orca no.
Puc$.tA la proa hnrin el &lt;'"nfin Jcjnno,
el hnq11c de las Jn&lt;lins &lt;le ()(·cirlente
zRrpó, llcnrndo (t lu enropr;i gente
los tesoros del ~nielo nmPritano .....

Y ,111!\. en h1s ¡,Ínyns. entre espumas rotus,
cnnnflo c1 buQnc, vir&lt;1n&lt;to en i;;us ~nhclos,

YOl\'iÓ la espulda con brutal desaire,
se leYnntó nn,i bnnd,1 &lt;le irn,"iotns,
rual si f11esc el n&lt;1i6s de cien p11iiuelos
snspensos y ngitados cu el aire ......

;,Y el bo&gt;1? ¡.Y el rondor? ¿Y el ,•neorlrilo·.•
~ndo potente: n.rm.1H1uc vi:-dornuio:
&lt;•lan1. de ncc-ro; que. Bnffon se n~o1nbre ...

l'cro ln idea del que • brió este asilo
no f11l• b11~('nrlc ni brntr un exc•enurio.

sino fué darle otro cscennrio ni hombre!

Pt'fO. ni &lt;i&lt;'sC'n\ oh·C'n-:f' en sus nntnjos,
Jnt•f.l t1n 811 lnrg,1 piel rirn1l0~ rojos,
Ol'S el(" J&gt;&lt;n-o rrnl r moripO,"-nS.
~ rpIc.' S&lt;" &lt;'S&lt;'np/) df'.' nn mono~rarna,
d11n:;,nrnlo vn sobre ln YC'rdc .e-rnmn,

&lt;lP Hn fneg-o nrtificinl ,\ In. mR.nern.;
y en 11n {1rbol ni fin C'iñ&lt;- !'-ill Jnzo.
f'iii(' i-11 rC'd&lt;'dnr ele un bruzo
Ja urtisticn c-sµirul de nnn pulsera.

(•01110 ~"

~OiJ

~(W

Lf\ GEIBf\

Lf\ Gf\OBf\

En la~ \·irg&lt;?ne~ sPl\'n~. rorpnlento
yergue sn tronro ele n11aosns fnnrns,

que improYisnn ,·ihrnntc~ pc-nh1granrn.fi
vn rl'L toda::: las mt'isicas ctel \'icnto.

BAjo su somhr11. pAirfarcnl i\F-iento
presta al hibricrro en lns mullirlns g-rmnn~;
;\ su:-1 pit·s. dps(lnvuclvc panorumns:
y brindn, con su copn, al firmamento ...

Dúc-il c·Hohn. entre los sabios manos
&lt;lcl ornamcn lndor. r--e tru.nsfigura.
t·n ndornos de nrtistira. moldura.

mfts primorosos cnnnto más livituios.

runa &lt;k niílo~ y ntaú,t d~ anrian~o:-.:
lecho en que dÚermc pUtcidn hermosura;

pórth·o cie 1111 n]c;\znr de ventura.:

y bn,tn trono de regios soberanos.

Grnb11 C'n In tierrn eno·rmc~ c·icatric~s.
m1'-:- no ln hiere 11i penetnt en vnno.

'El pcnctrnntc olor de la m,idera
tinge ,)J olhlto un1l.. ilusión extraña.

porqnc el árbol que nhonda ~ns raicec,

como si el alma de los bo•ques fuem;
y así. aunque el lustre_del barniz engaña,

ya que resalta sobre todo un mundo;

el-i. al i~unl riel pcnSt1111iento humnno.
siempre más grtlbde cumito más profundu!

en más de tmH. tfll ver. corte extranjera

se respim el olor de la montañr ...

EL GONDOR
Al clesp1111ll\r rl cstrcllndo roro,
pósase en una c1íspid~ nevadll:
IO'('nvnelve el rli,i rn la postrer mi:rndn;
)' reYient,i á sus pie.s trueno sonoro.
En hltlnca gola es impNinl decoro;
~u c&lt;'ño w1rnniJ. pomo dP e~ptt&lt;ln:
~11~ g-arrn~ siPmpre en Actitud nirnda.
run'os pufü1lcs entre estuches de oro.
f:olit,r rio ~n la cúspide se siente:
en his pálidas nieolas se confunde;
cksnmece los brillos dr s11 ,iureohi;
,. rsfnmándose. entonces, lentamente.
hunde el' la noche, corno el almtist1b1111dc
en la mcdit&gt;1ción cuando está ~ola!

se

~º~

EL Gf\lMf\N
Enorme tronro que arrastró la oh1.
,·ncc el rt-1imán varado en Jn ribera;
e.~pinazo de &gt;1brupta eordill&lt;·rn,
fauces de abismo)' formidable col&gt;1.
El sol lo envuelve en reluriente aurei.ln;
y parece vestir &lt;·ota y cimcrA.

cun1 monstruo de metal que n•verbern
)' que n1 reverberar se tornasola ...
rnm6Yil como un fdolo sagra&lt;lo,
c-eñido en n1nllas dtl compacto acero.
contempla el ngua. cxt,\tico y somhrio,
á manera de 1111 príncipe encantado
quo vive etcrna.mun~c prision&lt;1ro

en el palneio de crist&gt;tl de un rio!

ON la pupila clavada en la
Soy el alcohol. Mi linfa, sublimizada por aromas y matices, es como
sima misteriosa del dolor la boca del abismo cubierta de ramajes florecidos: atrae porque encubre
humano, descubro el fon- las entrañas del precipicio. Mis ansias turbulentas se coronan de regocido tétrico y sorprendo jos cuando en las luchas de las pasio·nes humanas hundo el acero de los
g-uiñapos y tinieblas; oigo cuchillos en la carne de los senos vírgenes; cuando llevo en el plomo ó
chasquidos de puñales ho- en el cianuro el beso de la muerte, sobre la frente pálid,t de.los suicidas.
micidas, lamentos de tráSoy el alcohol. En mi corcel &lt;le color de sangre cabalgan, en aquela·
1:ricas agonías y sollozos rre tempestuoso, la Locura y el Hastío, el Crimen y la Miseria. La onda
de labios inocentes que de mis esiragos imponentes lleva de una generación á otra el germen de
·elevan al cielo la flot· de sus plegarias corno un eco de perdón.
incurables raquitismos, de hemiplegias torturantes y de morbosos sediBusco en el flujo de las podredumbre~ al espíritu infer~al que las in- mentos que arrancan al músculo su energía y á la celdilla cerebral sus
forma; y del fondo ensangl'entado del abismo, de las entran as de la enor- más altas vibraciones. Mi estandarte rojo y negro flamea sobre I a vida,
me cuenca se levanta hasta mi oído, con clamores de tempestad, un~. voz corno el ala de un halcón apocalíptico que cracita entre escombros de
que diabóÚca se reo-ocija al hace1'meel terrible inventario db sus tl'iunfos.
miserias :fisiológicas y lágrimas de Jolor.
-Soy el alcoh;l-me grita.-Para. rendir á mi do·
¿,Qué es la fuerza del. hombre ante mi fuerza? ¿Dónminio la voluntad del hombre, inicio mi labor de sede está el poder de ese luminoso espíritu que ha sabido
Los
colaboradores
de
El
MUNDO
ILUSTRADO
ducciones ofreciendo consuelos á las penas, llevando
domeñar la altivez del rayo; que ausculta las entrañas
guirnaldas enrojecidas de alegría á las almas sediende lo infinito y orgulloso y triunfante se pasea sohreel
tas de ventu,·a.
oleaje iracundo de los mares? ¿Dónde está ese espíritu,
- Soy el alcohol-repite la voz.- Para someter las
creador de tantas maravillas, que yo convierto en jualmas á mi imperio, halago al insensato, ofreciéndole
guete de mis garras;'
vigot· al brazo rendid-o por el trabajo, fiereza á su _coSoy el alcohol. Soy el incansable combatiente y
razóo y cárdenos resplandores al haz de sus peosa:m1e~perpetuo vencedor de la dignidad humana. Mis fuerzas
tos. Me infiltro en los orga.nismos bajo la apar1e~ci_a
se robustecen con el vaho que se levanta de los coágu•
engañosa de !'l&gt;Lvia que vivifica, y al empuje de ?Jl pi·
los de sangre con que enfloro las encrucijadas de mi
queta lacerante, no hay fr~nteque no se eclipse_, ni d1g:
camino.
nidad que no !'le •'stru¡e, m brazo que no se rrnda: 1~t
El epinicio más alto de mis heroísmos se revela
espíritu asolador puPdes hallarlo en esa turba envilecicuando llevo el hambre y el odio á los hogares y visto
da y gastada que claudic,t por calles y tabernas, arras•
de luto á la orfandad queme canta con la elegía de sus
trando como pesada carga, un cuerpo tembloroso, de
sollozos.
carnes 'amarillas v flá~idas. Mi espíritu soberbio canta
Soy el alcohol, y en la. fíebl'e de ;mis delirios, me
su poema de gloria en los hogares sombríos, donde llodisparo como un rayo hasta el¡-asiento de Dios, cuando
ran los pequeños abt·azados á las madres para salvarbrota la blasfemia con que el borracho consagra las
se de las iras que levanto en los corazones que me
podredumbres de mis altares.
aman.
Enero-1904.
Soy el alcohol. Bajo las arcadas ~úgubres de los
manicomios congrego y sacudo una legión macabra de
espíritus imbéciles, de organismos impotentes que gesticulan,:gritan, cantan, y lloran y desenvu~lven el a~- Muchas de nuestras llamadas virtudes no son más
senal de sus hórridos extravíos en contorsiones horr~que vicios d_isfrazados.
,
Sr. Beµito Fentane,i.
bles, en pesadi~las vi_olent~s que hallan su epílogo si-En todo negocio humano se puede hallar siempre
lencioso en el vientre msaciable de las tumbas.
un inconveniente.

o

E

N la pequeña ciudad de la
Nueva Inglaterra, en l·a que
el ca~o actu,tl se ha registrado, dicen los vecinos que la
gente es buena; la cárcel, muy pequeña; cornµarativamente al tamaño de la ciudad, se ve frecuentemen te vacfa, y, desde que el Consejo
Municipal tomó posesión del pequeño edificio de la plaza principal, no
se sabe que nadie baya sido condenado á muerte, ni á uh número considerable ele años de presidio.
Y es que la existencia de tan pacíficas gentes es fácil y tranquila,
por haber en las cercanías suficientes campos para obtener legumbres,
cet·eales y 'to'do lo que para la alimentación de los habitantes se requiere. El comercio y el trabajo de
algunas fábricas locales, les proporcionaban dinero para una subsistencia, si no con altas comodidades y lujo. sí con lQ necesario
para vivir trnnquilamente. El clima, por último, y la lejanía relativa de los grandes poblados, daban
cierto aspecto de paz permanente,
nunca desmentida por los vecinos.
En una de las noches en las cuales la botica del pueblo estaba más
concurrida y se encontraban ahí el
Alcalde, el Jefe de la Policía, el médico, el maestro de la escuela _y algunos de los vecinos de mayor prominencia, se discutía acaloradamente algo que debería interesará
todos, pues contl'a lo que siempre
sucede en las discusiones de pueblo,
los particulares no se injuriaban,
ni las palabras sonoras atravesaban el viento.
Era, sin embargo, el tema de la
conversación, intet·esante; pero por
un extraño milagro, estaba de
acuerdo el médico con el Alcalde,
y éste con ~l boticario. En pocas
palabras, el asunto era éste;
Vi vía bastante aislado, casi solo, en un a¡ vieja granja de los alrededores, situada enfrente del camino carretero, un vecino que en épocas anteriores mucho había figurado en la política local, pero que,
viejo ya y con fondos suficientes
para mantenerse, se había retirado
de la socieJlad y rara ocasión se
llegaba hasta la plaza del pueblo.
Este humbre. el «Tío Olduck»,
había sido algo avaro, y se susurraba que tenía fuertes depósitos
en los bancos de la- ciudad; pero,
por otra parte, ánadiehabíahecho
mal nunca, y á nadie se le conocía
por enemigo, á pes,Lr de lo &lt;!ual, la
n0che anterior había sido asesioado vilmente.
Habían los- asesinos (porque seguro que eran &lt;los, cuando menos,
los criminale~); habían, decía, sec•
cionado el cadáver, después de darle de puñaladas, con verdadero
ensañamiento, y habían pretendido
quemarle e'1 la chimenea sin conseguirlo, tanto µor las dimensiones
de ésta, -cuanto pcrque el día los
había sorpl'endido en la operación
siniestra.
¿Quiénes habían sido los culpa·
bles? La opinión era unánime. No
había en el pueblo entonces ningún
extraño; nadie había sido visto en
los caminos, en cuatro ó cinco día,;
cuando menos ; solamente existían
en la ciudad dos hombres, los dos
criminales, no porque algún delito
hubieran cometido en esa población,
sino porque habían llegado hacía
algunos años, y se afirmaba que
p_rocedían de algún presidio lejano

un rrohlBma Juai6ial

en el que habían purgado una condena por asesinato.
Ya en la población, los dos criminales, estrechamente vigilados,
nunca habían cometido delito alguno; pero sí eran borrachos, pendencieros, poco aficionados á trabajar y de mala índole. Ellos deberían sel' los criminales, porque ellos
tenían que serlo.
Tal era la opinión de 'los que en
la botica discutían y era .también la
unánime opinión de todos los vecinos, de todos los cuatro ó cinco mil
que en la aldea t-enían su residencia.
Habían sido aprehendidos los dos
bandoleros. Negaban, por supuesto, su participación en el asa·lto y
en el homicidio; pero ne, habían logrado pro'har que se encontraban
fuera del sitio del crimen en los momentos en que el pobre Olduck había perecido.

los que éstos fueran? Entonces sí
que la!'l opiniones quedaron divididas. Muchos de los vecinos, incapaces de matar una mosca, decían:
-Si yo fuera del J urado, á los
dos condenaría. ¿Podernos vivir
tranquilos, si :;aJen de I a cárcel los
dos bandoleros, que, por desgracia,
se han avecindado en nuestra población? ¿,Quién podría vivir en
paz en estas circunstancias? Debemos influir para que los dos sean
enviados á la horca; cuando menos, á la penitenciaría, por toda su
existencia.
-Pero-le respondía otro de los
vecinos--ya se sabe que el abogado
de Jolrnson dice que sólo admite la
condenación total ó la absolución
sin términos medios. Hay que ahorcarlos á los dos, ó que maodarlos
á la calle á los dos, juntos tam•
biéo.

A la sensación causad a por el
descubrimiento del crimen,• siguió
la que causaba la actitud df! los
abollados defensores de .Tohnson y
de Peterick, los dos oandoleros,
probables asesinos del tío Olduck.
El abogado había dicho en· todas
partes «que el caso era el arí$irno;
que su cliente, Jobnson, era ó no
era culpable; que en el primero de
estos supuestos, debería ser ahor•
cado, y puesto en libertad en el segundo, y que nada admitiría que
no fuera uno de estos dos extremos».
Se discutía mucho la actitud del
hornb1·e de leyes, y meses después,
cuando la causa iba á ser preseotada al Jurado, uno de los más prominentes \·ecinos, que, en uno de Jo,;
senderos que llev-aban al pueblo
había encontrado á varios de sus
a.nigos, decía «que e1·a ele esperar·
se fueran condenados Johnson y
Peterick, porque éste último había
ya confesado su culpabilidad».
Y el caso era cierto. Pero, ¿,habría que tomar en serio la declaración, llena de contradicciones, de
Peterick, al que todos conocían como un mentiroso incapaz de ~ospechar siquiera la existencia de la
verdadi' ¿Deberían los jueces populares-mandar á la horc,a, por la
sola declaración de un conocido
mentiroso, á dos hombres, por ma-

Y sucedió que, pocos días des,
pués, se reunió el Jurado, y los
mismos que sostenían la doctl'ina
de la condenación y que se manifestaban indignados, por· la debilidad
de los que con ellos estuvieron de
acuerdo, se vieron ya en el estrado
y sintieron sobre sí la 1:esponsabilidad del cargo y absoi vieron á los
dos acusados.
-Hemos pensado - decía días
después el que fuogió como Presidente, al contestar los cargos que
se le hacían en I a eterna reunión de
la botica del pueblo;-hemos pensado en que Peteri&lt;:k de seguro
mentía, tratando de lograr una disminución en la pena, que suponía
fuera la de muerte, porque estaba
muy asustado. Creyó que confesando una mentira, lograba salvar el
pellejo. Y, además, mintió por costumbre, porque siempre, y en todos
los casos, miente, porque es y a un.
hábito en él hacerlo.
Los dos hombres paseaban por
la calle y seguían su vida misma de
vagos y de borrachos, cuando se le
ocurrió al notario de la aldea, que
mucho creía saber de leyes, un infalible razonamiento que libraría
á la pequeña ciudad de los vagaburidos, sospechosos del asesinato
de Olduck, librando de temores á
todos los vecinos.
- Si Peterick mintió-decía el no-

tario-al declarar la histol'ia clt-1
crimen en los términos que ante el
Juez lo hizo, es culpable de perjurio y se le debe procesar por ello. ·
El veredicto del Jurado es prueba
suficiente de que ha mentido, porque él, Peterick, dijo que habíf!'
muerto á Olduck, y el Jurado voto
que no lo habían hecho.
Volvió á entrar á la cárcel Peterick, por lo tanto, cuando la acusación tomó forma. Enton&lt;'es el
pueblo tuvo su cun,rtu dfa de excitación en la temporada. Después
del día del asesinato, del día en que
se había dicho lo que el abogado de
Johnson pensaba hacer, y del día
en qu·e el Jurado había absuelto á
los dos sospechosos, ninguno fué
tan sensacional en la aldea como
aquel en que el mismo abogado que
sostuvo la inocencia de Pete1·ick y
de Johnson, y que consiguió ante
el Jurado la absolución, ahor·a, que
defendía á Peterick, apoyaba lave
racidad de éste, y, por Jo tan tu,
afirmaba la comisión del delito pot·
su defendido.
Pero como la absolución habfa
sido ya pronunciada por el Jurado,
era fácil decir en público, ahora,
que Peterick no mentía. El fallo ern
irrevocable, y así lo sabía el astuto
abogado defensor.
Tanto y tan bien sostuvo su tesis,
que el segundo ·Jurado absolvió a 1
vagabundo de toda culpa. Fué el
díu, de mayor expectación en todo el
pueblo, tanto por lo inesperado de
la sentencia, corno por la sensación
que causaba lo dicho por el notario, por el acusador que creyó im·
posible se salvara Peterick del dilema que había imaginado. Si habían J os dos vagos asesinado a 1
tío Olduck, deberían haber sido enviados á presidio, cuando menos;
si no lo habían asesinado, Peterick
mentía, y, por lo tanto, había cometido perjurio y debet·ía ir al presidio también.

***

Pero el primer Jurado afirmó que:
no habían asesinado a,l viejo los
dos acusados, y el segundo aseguró
que no mentía Peterick, al no habe1·
cometido perjurio.
Entonces decidieron enviar todos·
los vecinos un memorial escrito en
buena forma al diputado.que representaba en el Congreso Federal el
Distrito al que la población pertenecía. Discutieron mucho y ten di•
do la forma que habría de darse~ l
documento. Pedían que se reformar a la ley en último caso, si no e1·1L
posible resolver debidamente el
problema que se babia presentado.
«Si los dos acusados son respons:rl&gt;les de la muerte de Olduck, dech
el memorial, deberían ser condenados y estar en presidio. Si no lo
son, ha meotido ante los jueces P,·terick y debería, estar en la peniteu- •
ciaría por ello. PerocornoniJohu·
son ni Petel'ick habían sido en via
dos ¡Í la cárcel, luPgo 6 no habfa
sido muerto Olduck (y estaba ya.
enterrado), 6 algo había en la le.,
incompatible con la vida real, ó º"
existían los criminales, ó .... »
Todavía no reciben la contesta ción del diputado.
Elliot Flot&lt;•ei·.
Traducción de ''El fündo Ilustrado."

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Para las Damas
LABOR.ES
MANUALES

71oY á tratar en la presente página
Y de un asunto que mucho os inte-

re@a, lectoras mías, y en el cual deberéis fijar vuestra atenci6n. Me refiero
á las hs labores manuales, á ese «bouquet» dé maravillas que vosotras sabéis
hacer teniendo por úuicas armas una aguja y algt,nos hilos de seda.
Sobre el asunto se han escrito muchos libro~. Yo tomaré de ellos lo
principal y os lo presentaré, condensado en'. breves líneas.
Una mujer de hogar, la verdadera ccmujer;de su casa,i, en el sentido más amplio de la palabra debe saber,~por fuerza, c6mo se borda
una toalla de tocador, c6mo se confecciona un cojín de seda, ó c6mo se realzan,
en un pañuelo, las iniciales del padre 6 del
esposo. Ignorar el arte de estas labores, es

niendo los medios para qu-e
se ~esarrollenj· fructifiquen.
es de la única manera coml•
se forma la verdadera mujer
de hogar.
El arte de las labores ma •
nuales es muy extenso y~
veces complicado. Ya son
manufacturas de gancho ó
«crochet»; ya deshilados de
punzón; ya pinturas al óleo
ó á la aguada; ya, en fin,
otras diferentes manifestaciones que por ser tan larga$, no ~abaríamos de enumerarlas. De todas ellas no
podríamos hacer uba selección y presentarla á nuestras lectorai::. No: la tarea
sería dificilísima é infruc•
tuo~a, pues nada avanzaríamos, no s6lo con intentarla siquiera, ni con completarla aún. Así, pues, dejamos al gust.o de nuestras
lectoras y á su~ buenm; deFeos, la labor que traten de

'.rOALLAS BORDADAS
una verdadera acusaci6n de
pereza que se formula tácitamente en contra de las
mujeres. Si nosotras podemos ser maestras en algo,
debemos serlo en las labores mánuales, que no son el
coronamiento, sino la base firme y sólida de l o.s hogares modestos
y laboriosos.
. .
.
Aun la mujer acomodada, la rica señora que tiene cubiertas todas sus necesidades y que en los almacenes de modas colm~ todas sus
a:mbiciones, adquiriendo el traje de alto tono el saco-abrigo d~ moderno estilo; aun esa dama que parece haber sido creada l?ara d1sfru:
tar magníficamente de sus riquezas, debe saber, super_ficialmente. s1
se quiere, el arte de ~~s la?ores manuales. Mayor ne~es1dad y, pudiéramos decir obligac10n, tienen de conocerlo las remas de modesto
hogar ó las ~efioritas dé condición humilde. Aparte de ser para ellas
un arma poderosa de defensa, pues
en las vicisitudes de su· vida no se
verán exentas de utilizarlo como medio de subsistencia, constituye un
preciado y noble adorno que, por lo
menos, les da el satisfactorio y her•
mosísimo título de hacendosas.
Las niñas, particularmeute, son
las que deben aprender y llegar á
dominar este arte. Bien harán las:
madres de familia en exigirá sus hijas que no abandonen, ni un solo,
día, el bastidoi; y la aguja; en inculcarles en sus tierno&amp; corazones los
principios más sanos de laboriosidad
y limpieza; en obligarlas á que por
sus propias manos preparen y confP.ccionen el obsequio para el padre
ó el hermano. Sembrando estas teoOTRO BORDADO PARA· TOALLAS
rías en los corazones tiernos y po-

MQDELO lJE 'l'i,;JlDOS

borde alta estima, que además de pagarse
á muy buen precio, enorgullece y satisface
hondamente á quien lo ejecut11..
Para terminar, haré menci6n de un hermosísimo cojín de seda, bordado por una
sefiorita española que radica en México. La
prenda se va á exhibir en la pr6xima Exposición universal de St. Louis Missouri. Etite
cojín es una verdadera obra de arte. Se ha
bordado especialmente para el rey de España y constituye, verdaderamente, un obse·quio regio. En el centro del cojín aparecen
las armas españolas bordadas con seda blanca. :Menudas y artísticas guías de cordonci-

BORDADO PARA MANTELERÍA.

PANT&lt;(\LLA PARA LÁMPARA
emprender. Estas pueden ser de tejidos, bordados, deshilados, pinturas, dorados, pinograbados, etc.
Lo que más está en auge es la pintura. Dentro &lt;le poco tiempo, difícil
será encontrar una señorita que no
maneje el pincel y pinte rameados
en la tela de sua trajes, paisajes marinos ó cam pei-tres en la cubierta de
una mesa, alegorías en la portada
de un álbum ó &lt;Crecuer&lt;los» en el ángulo de un «cache-néz». Así, puei;,, os
recomiendo que intenteis algunos
trabajos de este género y que en vista de vuestras aptitudeE&lt;, los eontinuéi¡, hasta perfrccionarlos 6 los
cambiéis por otrol'&lt; que sean más ele
vuestro agrado y satisfagan más
vuestras disposicionei;,.
PoJéis dedicaros á bordar. El bor-,
dado es un manantial riquísimo, inagotable. Las multicolores combinaciones de la seda y la diverRidad de
asuntos ó de modelos que se pueden
explotar, hacen del bordado una la-

EN CONTRA Y EN PRO DEL CORSE

POR'l'APAPJ!]Ll~S CON BOl!O.\ DO

llo parten del escudo á los~cuatro ángulos del
cojín, donde se encuentran otros tantos escudos de las principales provincias ibéricas.
Los ángulos 6 esquinas del cojín se unen entre sí por medio de guías de mirto y laurel.
Al pie del escudo central se hallan las iniciales de S. M. el rey Alfonso. Esta prenda,
que es una verdadera obra de arte ha me·
recido los más sinceros y caluros¿s elogios
por parte de todas las personas que la han
exa-minado. Como dato curio~o agregarer.aos
qi:e un viajero inglés ofreció p_o r el cojín dos
mil pesos á su. duefia. La señorita española
se negó á venderlo.
·

Marcel Prevost, en una crónica del &lt;eFígaro», resucitaba &lt;ela gran cuestióni,: la cuestló1t
del corsé: la armadura esencial de la &lt;etoilette» moderna. No es cosa nueva la campaña
feroz contra el corsé: la Higiene le ha condenado ya hace mucho tiempo, y los estéticos
murmuran de él en nombre de la belleza.
Marce! Prevost se h~ apoderado de los antiguos argumentos, reforzándolos con la autoridad de su palabra y de su nombre. ·
,,Fcemina» se encarga de la defensa. Desde
luego se lamenta cede que se tr3:ta de quitar
á la mujer del siglo XX esta manera de revelar su tipo mental, su estética personab,
Su fuerza-dice otro cronista-está precisamente en que no se funda en ningún argumento. El corsé es un hecho y no hay natan sólido, tan inquebrantable como un
hecho.
&lt;ePara evitar-contesta Marcel Prevost-Ja
tortura de los cordones alrededor de la cintura, pueden adoptar las reformistas una
combinación que sujete el pantal6n á Jacamisa y haga descansar sobre los hombros el
ligerísimo peso de la ropa blanca.ii Prevost
explica, entrando en detalles de información
precisa, los procedimientos que pueden emplearse para sustituir el corsé «sin que ningún cord6n oprima la cintura, descansando
toda la ropa sobre los hombros y dejando libres los movimientos del toro y de los brazos,
Pero á esto contestan las damas francesas
que renunciar al corsé es renunciar á «vest~rse. ,, «Nos dan á elegir-dicen- entre qos
uniformes: ó la «neglige» dentro de casa, ligera y flotante, ó el traje «sastre,, con la _res-

BORDADO PARA UOJINES
tricción de que no puede ser demasiado ajustado, y además quieren que seamos elegantes.
La recomendaci6n tiene que dejarnos confusas.
BORDADO AL &lt;CCROUCHE'.l' »
En estas páginas encontrarán 'Ilis benévolas lectoras diversos modelos de tejidos, bordados, etc., que no dudo a provecharán para
la confección de toallas, colchas, cojines y
, otras prendas de utilidad y de lujo.
JOSEFINA.

?

SERVILLETAS CALADAS

OTRO BORDADO AL &lt;tCROUCHET.»

BORDADO PARA CUBREMESA

CEPILLO BORDADO

�EL MUNDO ILUSTRADO

OMO no aman las mujeres, así lo amaba.
S u amor se llamaba corazón. No tuvo
u n s olo día vulgar. No conoció la veleidad, ni el devaneo, ni el requiebro avent urer o y malsano. Era culto, fervor, idolatría.
E ra p ureza, una pureza .divina en la que nunca posó la sombra ruin de las profanaciones
h uman as. Un cr istal era su alma; y en el cristal de su alma, luminosa y vibrante como u na
p rim aver a de auroras, no se miró jamás sin o
el r os tr o de su amado, único y electo, vi va fl.01 ·
impetuosa de salud y juventud, desbordada en
la vida cual un tor rente de anhelos y alegrías.

** *
Un día, el idilio se h izo pedazos. Se rompió
como una copa finísima, sumergida en rubí,
cont r a u na mesa de mármol. Y del choque en
la piedr a gloriosa, surgió una nota aguda, del g ada, penetr a nte, como la aguja de una daga,
como un !'itmo enigmático, como el ritmo de un
doloe ar·tista.
L a mano brutal de la desdicha habían sido
los celos. ·Nunca fueron, empero, más claros
ni má's di!mos. El er a incorregible y terrible.
Profes aba que el amo1, ◊Orno el sol , abre todos los dias; y C!'e ía que era necesario recibirlo, ab ,orbed o, r eflejarlo, bañar-,e en él, aprovecharlo, gozarlo íntegro como la luz del portento so esteta del cr epúsculo. Y al amor se en. t regaba como un poeta á sus joyas, como un
conquistador á sus sueños heroicos en la embriaguez de la guerra y la visión de la gloria,
q ue se eleva en el horror de la matanza, como
l a f ábula dil la r.e surreccióu sobre la miseria
del sepulc1:0.1
E ~ ama,ba todos los días y á todas las mujer es. Que fuer ¡m b~lla s, que fueran volu ptuosas,
q.ue v~braran, era lo que peclía. El amor unipersmi'al le pa recía un a prisión, una abominación.' Se sublevaba contra lo que él llamaba
ese aislamiento, como con tra una to r tura, como cont r a una bal'barie. Y más multiplicaba
sus amores, sus· amores; jocundos y vo1·aces,
cuanto más imperaba en torno suyo el enemigo, el fiero y tOL'pe, decía, defraudador de sorpresas, de bellezas, de venturas, de vida; tl'Onchador i mpasi ble de los mejores racimos de la
vid; que trabajab a como las religiones, para
la tristeza; 6 co mo l as tiranías; para la muerte.

***

po lita. Y se r o mpió l a copa, l a mirífica cop a
procelosa, inmer gida en rubi; p ero· el r ostro
del electo subsistió en el cristal de su alma, luminosa y vibra nte como u n a prim a vera de auroras.
Su a mor s iguió siendo cor azón; pero ahora
fué congoja, pesar i:iconsolable que la ' consu·
mía en la desesperación de un m artirio continuo, concentrado y cr eciente.
El no vaciló, la s acrificó s in pied ad. Entre
ella y tod a s, se decidió por todas. Sus ojos no
e1:an para ver-insistía -el espectáculo del
amor uno, ig ua l , i nmovili zad o en l&amp; repetición
y la identidad , como la marcha de las agujas
en el cuadrante. Se enco lerizó contra a quello
que llama ba ir r acional pretensión al monopolio de s u vida; le pareció q ue habían quer ido
mutilar lo; y d ió 'la espalda a l amor de María
en una violenta insu r recci ón de toda su existencia de bebedor de amores.

** *
Pasó el tiempo; para él en el vértigo, para
ella en la pena.
L a abogaban los celo s, la mataban. Vivía en
ellos co mo un a expiación. N o o bstante la ruptur a, cada nueva noticia de u n nuevo amor era
como un azote más supe:an do á los otros en
fiereza.
Y cuando h a sta ella llegaban, como en un
haz fl agel ante, todos los ecos de su vida, que
escuchaba como ecos de esmíndalo, apuraba. la
agonía na zarena, con la hiel en los labios, con
la sangre del a l ma en las pupilas, en silencio.

Improvjso, una nocbe de b a i le se encontraron. Fué uno de eso s encuentros e n que la casualidad parece prodiga1· to da la r evelación de
su inteligencia. Aprehen dida e n pomos de ópalo, en rosas r ojas, en liri_o s verdes, en azucenas
azules, en todos los caprichos del vidl'io y todo s los ma tices del colo r , i n u ndábalos la luz
incandescente.
L os ojos en los oj os, se m ir aron lar gamente,
hondamente, exas per a d a mente, con la emocióu
y el ímpetu de la vida vi vi da toda entera en un
.. minuto.
De p r onto,-él dió palabra y gesto al drama
en su i nstante de may or ang-ustia. Abrió los
brazos, avanzó hac ia ella; y e n uu grito patético exclamó:
¡María ! ¡Te amo más q ue nunca!
¡Ylyo también!, mu rm uró ella .

Ella no qu iso ser una entre tantas y se rebe·
16 valerosa y resignada. No, no formaré-se
di jo-en ese harén disperso de Sultán cosrno-

J A CIN;l'O LóP EZ,

EL MUNDO ILUSTRADO

Las Bendiciones de San Antonio

m

UY conocida es la tradicional costumbre de las «bendiciones de San Antonio,)) á las que acude en masa n uestro pueblo, . año por año, llevando toda clase de
a nimales engalanados con listones, flores y
otra variedad de adornos.
_El 17 del presente wes comenzó la serie
de bendiciones en la iglesia de San Antonio
Abad, y continúan verificándose cada dom ingo. Esto ha sido motivo para q ue la
t riste plazuela del barrio y las calles del
tránsito, por lo común carentes de tráfico y
animación, seencuentren en la actualidad aleg radas por entusiasta verbena, en la cual -una
g ran multitud de vendedores de fruta~, legumbres, platillos nacionales y otras golosinas, causan la delicia de las turbas &lt;le muchachos que a llí concurren, &lt;le los obreros,
y en general, de toda la clase humilde del
pueblo.
La fachada de la iglesia d·e S,in An tonio
Abad, en el momento de n~ayor afltwncia de
gente, y el puesto de una venderlorn. &lt;le legumbre$, cuyos gritos se mezclan ú los de
lo!l demás mercaderes que ofrecen S\IH «vendimias,i, representan, rt'spectivamPnte, las
fotografías que aparecen en e!--ta púgi nrt.

De lánguido abandoLlo en d u Ice exce~o ,
fijando en mí los celestiales ojos,
con gratas esqui veces y sonrojos
y el móvil talle entre mis brazos p1·eso :
turbada por mi erótico embeleso,
r'iendo de mis cándidos antojos,
posaron con ardor sus labio-, rojos
sobre mi sbn calenturienta un beso.
Despué, . .... . ¡purtí! L1. v!']('idosa suerte
me hizo llo1·ar en ya leja.no día
de dura ausencia, su tem pran:.1, muerte.
Mas ¡ab! con aquel beso todavía
en vano pugno por que no dPspierte
h ondas t ri stezas en el alma mía.
MANUEL A. SAN JUAN.
L ima,11903.

CHISPAS
El secreto de la dicha
consiste en tener paciencia,
y los senderos del mundo
caminar en línea rect a.
¿Eres pobre? Pues trabaja.
¿Eres rico? Haz obras buenas.
¿Eres ambicioso? Lucha.
¿Naciste león? Pues devora.
¿Naciste pájaro? V uela.
¿Naciste ví bora? Muerde.
¿Naciste buey? Come yerba.
M. DEL PALACIO.

!nécdotas de artistas
El Emperador José II preguütó
un día al célebre Padre Ma rtini:
¿En qué consiste que sobre músi ca se emiten juicios tan abs urdos,
cosa q ne no ocurre con las demás
bellas artes':'
-Hay dos r azones-respondió el
P~d:e Ma:tini: la pri~era que la
mus1ca exige ser sentida como el
amor ; la segunda, que la mayor
parte de los músicos no son escritores y l a generalidad de los escritores no son músicos.
Méxicv, D. F. , septiembre 21.
El Dr. Bernardino Beltrán dice:
«Desde antes de recibirme, en algunas personas de mi familia, y después de recibido, en mi clientela
particular, he usado con muy buen
éxito la Emulsión de Scott de aceite puro de hígado de bacalao con
hipofosfitos , únicamente preparada
por los Sres. Scott &amp; Bowne. Me
es muy grato manifestar los buenos
resultados que he obtenido, sobre
todo en el tratamiento de la escrófula y la tuberculosis pulmonar.&gt;

o

et tatJ1mento
del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Los bienes fueron valuados en $126,000.
La ma¡yor parte de lo t estado consistía e.n dos pól izas de $25,000
cada una, tomadas en " La M utua", Comp,a ñía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

"SflNTfl FE" l,flMEJOR RUTfl
A Denver, Kansas Oity, St, Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

"'.'~

Haice pocos dfas que ~e ,p racticó
la atpertura del testam,e nlo de.J. Ilustrís imo Sr. Al'zob~o D. Pat r icio
A.. F~ehian .en la c.iuda,d de Ohicago,
Illrno1s. La fortuna d,e[ distinguido
prela:do asoendió á i0errca de . . .
$125,000 or o americano; y según el
illllVentario que se ha pu.blicardo Jos
bienes que dejó .fueron como sigue :
Dos p6li zas de "La
Mutua," Com-pafüa
d,e Seguros sobre ,!,a,
Vi-da, de Nueva York,
por $25,000 oro ca.da
una, ó sean. . . . . $ 50,000 oro.
Dividendos a.cumulados
sobre una ,d,e las p.óJizas. . . . . . .
9,329 oro.
Ot:ria póliza &lt;le segu,r o. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en Bimcos . . . . . . 37,000 oro.
Entre los disposiciones del s&amp;
ñor Arzobis-po, en su testamrento se
hicieron ést.ae:
'
A su hermana, señor ita Kate
F'eelhan, que estuvo si.empre con él
hasta su mue.rte, $40,000 010 en bonos y $25,000 oro en una de las pólizas de seguro; á la se ñora A.na A.
Fi€&gt;ehan, viud a de.J. s,eñor doctor
:IDduardo L. Feehan, hermano del
señor !Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; á la Aca.diemia de San P,atri.cio de Ob.ica,go, de la qu,e es preoeptora s u hermana, Madre Maria
Catalina, $10,000 oro de la últim,a
.p óliza; á la escuela "Santa Marfa''
de enseñanza -práctica para varones, de Feelhanville, Illinoi-s, Q;Ue
er a la institución por J.a, que más se
interesaba el señor Arzobispo, s,e
entregaron :!OSI $4,000 restamt,eis de
.Ja última póliza.

~

Se reserv a~ camas en Carro Pulman para todos los puntos en
los Est ados Um dos. Los R estaur ants y Carros Comedores de Harver en la ~ íne~ ~e Sa!!,ta Fe, son r enombrados en el mundo entero.
Par a precios, 1tmerar1os y otr os informes, dirigirse á

~., ,
,-4

,,,,,,,,,,,

.::_

//

~.

.
t

i
'

LAS BENDICIONES DE SAN AN'l 'ONIO ABAD, -LA VERBENA,
NUESTRO PAfS , - PUliJNTE DE LOS FRESNOS, - CUER NAVACA,

W. S. Famsworfh.- Agente General.
1~ San Francisco, Núm. 8, México, D. F.

�Año XL-Tomo L-Número 6,

Febrero 7 de 1904

Precio del Ejemplar, 50 centavo2',

�..

.Al Puerto de \;)~racruz

L UNDO LUST~ílDO

LA CASA MEJOR SURTIDA
DE LA REPUBLICA·

Año XL- Tomo I.-Núrnero 6.

MEXICO,~FEBRERO 7 DE 1904.

~Director: LIC. RAFm: nms SPINDOLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Su!Jsrri¡&gt;clóu mensual torliuea ...... $ 1.ó0
ldetn
ld~rn en la Ca¡&gt;ltul. $ l. 26

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

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Departamento de Géneros de Lana para Vestidos.
VISAMOS a nuestra numerosa
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Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCOS DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

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Un Observatorio al aire libre.
Eot. de oJ El Muu.clo I/u,Nll'(Hlo, '-'

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 5, Enero 31</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Alma de América</name>
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                    <text>L UNDO LU5TN0DO

AL

Año XI-Tomo 1-Número 4

PUERTO

MEXICO, ENERO Z(de 1904

Director: UC.IRAFAEL REYES SPINDOLA

Subserlpel6n mensual foránea ...... $ 1.60
Idem
ldem en la Capital.$ 1.25

Gerente: LUIS REYES SPINOOLA
Registrado como art!culo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

DE

VERACRUZ
Grandes Almacenes
de Ropa y Novedades.

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Segunda Monterilla

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y Capuchinas-México.

Lo Caso Mejor Surtido de lo República
Departamento de Sedas y Cerciopelos~_
Neste Departamento ofrecemos
á nuestra n~merosa clientela,
un surtido sin igual en _
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Ionesas, Fulards, Surah y Mu~
, ,i¡fi'. selinas de todas clases.
_'·~--''.' \:,t::Brochés, Damasés, Faconnés
blancos, negros y de colores.
Muselinas brochés para trajes de baile.
Cortes de punto coit 6 sin pailletes.
Crespones franceses é ingleses.
Terciopelos lisos y fantasía.
Felpas de todas clases.

Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCO DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

Signoret,, Honnorat y Comp.
Una Hija del Rhin,
(Colecciór, Pelli.r,clil)i.)

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO llUSTRADO

J Esus Urueta., delicadísimo artis-

ta. es un hombre todo lleno de miserichrdia. Como el otro Jesús, el
que derramó toda la hiel de su a.ngustia. huma.na. y toda la. dulzura.de
su naturaleza divina en el &lt;Huerto
de los Olivos&gt;, ba dicho: &lt;dejad que
los niños se acerquen á mÍ&gt;, y ha
llevado de la. ma.oo á los pequei'ios,
para que depositen en los santos
alta.res del arte las flores frescas de
su admiración infantil y entusiasta..
La. obra. de Urueta. es una obra. de
amor y misericordia. Ofrece sucora.zóo, como un gran vaso de perfume y de ambrosía, á todos. los que
quieren a.breva.r su sed de ideal ardiente, inacabable. Porque la poesía es a.mor, y es dolor y es misericordia·, y un poeta, de los vuelos de
Jesús, lleva en sí una fuente ioagota.ble de bendición, cuy as linfa.s
limpísimas a.pagarán muchos a.nhelos y fecundarán muchos de esos
&lt;campos interiores&gt; en los cuales
el ideal surgirá como una gran 1·osa.
de fuego.
En nuestro país hemos padecido
inteosa y permanente sed de arte.
En nuestras épocas escolares no
hemos encontrado quien nos guíe
por los senderos floridos doodeban
marcado la. huella de su pie los
grandes artistas.
.
. P'
Panzudos burgueses, deo1os miopes y anhelos porcinos, enfermos
crónicos de tiña. litera.ria., nos hablaban de arte y se erguían sobre
el pedestal de su insignificancia.,
para. vociferar en cualquier reunión sobre asuntos que desconocían. Toda. una generación de pequeiios era. sometida. á la. dura
obligación de aprender de memoria. algún texto imposible.
Se descuidaba por completo todo
aquello que sigoiñcara algo de a.rte, y si alguno, en la escuela., sentía. el beso de la Musa., si alguno
mostraba. tener un ligero conocímiento innato acerca de cómo se
monta. á. Pega.so, si algun_o la.oza.ba
su fantasía por los ubérrimos ca.mpos donde florece el ideal, Y sabía.
cómo ir á esa región de ensueílo Y
de quimera, los compañeros, los
roa.estros, todos, le herían con la.
sátira. burda y soez, le impooí_a.o
nombres denigrantes, le desprecieba.n.
Y los predestina.dosi los que sentían arder en sí la flama voraz de
un a.mor al arte inagotable y profundo, dirigían al cielo tropical

sus largas miradas de a.chelo, in- no. Apenas si ha llega.do, displicen- llenos de flores, y de gorjeos y de
tensas y la.rg:a.s mira.das, como si te y nostálgico, y ba. posado sus frescura., que, de distancia en disquisieran empaparse el alma. del labios ligeramente, muy ligera.men• ta.ocia, esma.l ta.o el desierto de
azul divino, como si temieran que te, sobi·e la frente morena de nues- nuestra. existencia. metropolitana.
tanta sombra. y tanta imbecilidad, tra patria.
de los conciertos que la
les hubieran anegado' el espíritu
Quédase mejor en los países del Despuésperseverancia.
del maestro
para. siempre.
Norte. Gusta de coronar las chi- asidua
Meneses nos ofreció, ha.o venido
Quien haya sufrido tal tormento, meneas de blancos encajes y de fi- los
de uno de los discípulos del
precisa.mente en la. época. en la. cual ligrana.s cristalinas, que son un mismo
maestro, y bien puedA dees el cerebro humano capaz de im- milagro de delicadeza. En nuestro cirse
que es á la labor del maestro
presionarse con facilidad mayor, país no encuentra. chimeneas.
comprenderá cuán grande, cuán
La hirviente sangi·e la.tina. se Meneses á la que somos deudores
los pocos momentos de tranquimeritoria. es la. obra. de Orueta.. El compadece poco con los paisajes de
la.
satisfacción
lleva. de la mano á los pequel'los á invernales. Gustan al Padrelnvier- dado saborear. estética. que nos es
los templos marmóreos donde se no. las lenguas rígida.~ y gutura.l~s
Sea. en persona. el mismo maesrinde culto á la. Belleia.¡_~l abre las de los &lt;bárbaros del Norte&gt;, y a.01puerta.s de oro, iovita'oaó á. todos, "lrña. toda. su .floración de nieves y de tro, sea en su nombre sus discípupara que penetren al santuario.; escarchas l~~ calles d1r·1as aldeas los mejores, ellos son los que basta
donde luce la majestad soberana sajonas, en las que juegan los pe· hoy lleva.o muy alta. la noble bandel Arte; sirve de guía á los que quel'!os muy rubios, y los campos dera del arte musical. De no ser
serán mafia.na hombres, y les llev~ septentrionales, en donde lanzan por ellos, por sus esfuerzos, por
á los floridos bosq uecillos donde el 1as máquinas h0rribles y prácticas, sus labores incesantes, quedaríamos eterna.mente entregados á la
mirto simbólico abre sus sa.ngrien- sus ríspidos pujidos de va.por.
tos pétalos, como labios sedientos
Nuestro país tiene muchas flores, ignominia. del género ínfimo.
de besos.
demasiadas flores que marchitaría
Hemos tenido en las escuelas la. nieve; tiene paisajes espléndidos
***
hambre, intensa. hambre de Arte. que jamás lucirían si se cubriera.o
Tenemos la promesa de un artisMás que en cualquiera otra época de esa inmensa sábana de blaocude la vida, es en l a. pubertad en la ra que el lápón atri.viesa con sus ta y de un sabio, como valiosa esque buscamos ansiosamente algo largos &lt;sky&gt; rápidamente. Sólo en peranza. en un futuro próximo. El
de luz para nuestras almas. Des- nuestras moot!l.ílas, allá en las al• . Doctor Ga.rna.ult, que habla. y se
pués vendrá la lucha; apagará los tas regiones en donde impera. el hace escuchar lo mismo en la.sacaentusi~smos la ola de merca.ntilis- ave sacra jupiteriaoa, sólo en las demias ceñudas y pomposas que
\ Jmo que caracteriza. las modernas
quiebras elevadas y solitarias de en la. cátedra de arte, el Doctor
sociedades. Quedará solo, en los la montaña, extiende sus galas el Ga.rna.ult, que tanto sabe de la.ciencia. de curar, como de la ciencia
altares, el Becerro de Oro, y las al- Padre Invierno.
mas que jamás haya.o soñado, enEn nuestras latitudes jamás el del buen decir y del buen pensar,
durecidas y aoq uilosadas en la a.i'lo es viejo. Muere como morimos nos ha prometido una serie de conatmósfera. oprobiosa. de una vena- nosotros mismos, antes de que el ferencias acerca de la. historia. del
lidad irredimible.
frío de la. vejez cuaje nuestra san• arte.
Será un evidente progreso. Las
Jesús Urueta ha sentido su alma. gre en Ia.s venas; quédese para los
invadida. por una. inmensa. piedad; países grises del Norte el espec- conferencias literarias de Urueta
ha recordado que la.Poesía. es a.mor, táculo infinitamente triste de la ne- y la.s cooferenci a.s artísticas del
y es piedad y es misericordia, y se vasca.
Doctor Ga.roault, se completan y se
ba. dispuesto á derramar sobre la
harmoniza.o. ¡Felices los escolares
legión inmensa de los deshereda.modernos que bajo ta.les auspicios
dos del Arte, toda. la miel y la. dulcomienza.o la vida!
***
zura. de su ta.lento privilegiado.
Los
conciertos
últimos
de
Vil!
aMerece un sincero apla.us'ó. Los
que, como él, tienen el dóo del ver- seiior fueron la. confirmación de lo
***
bo y llevan en el alma todos los que aoteriorme.nte dije. La musa de
En esta temporada, solamente la
perfumes de una primavera. lujú- este artista es una musa sabi a., que noche tiene 11lgo de invernal y de
riosa y viril,. iienen cierta, obliga.- ha pasado tardes crepusculares y hermoso. Cuando en las altas hocióo hacia los'líu'érfaoos y los po- noches inmensas en contacto ínti- ras el sue!'io reina en la. ciudad
con el genio de los grandes múbres. La misma que tienen los mo
como un déspota. africano, brillan
sicos.
magnates respecto á los mendigos,
las estrellas en el cielo, como si un
La
sociedad
ba
recibido
de
Viy los sabios hacia los ignorantes.
Buckingham misterioso hu hiera
lla.sei'lor
las
primicias
de
su
talenSu obra es buena., y es misericoratravesado los abismos siderales
to
y
de
su
estudio.
Se
adivina.
fádiosa. y es santa.. Debe estar satiscilmente la constante labor que ha derramando per 1a.s.
fecho.
sido necesaria. para. que el virtuoso se hay a. elevado á tal altura.
*
**
Los conciertos que acaba. de da.r en
Decidida.rµeote no es nuestro país el Teatro Arbeu, forman uno de
de los predilectos del Padre Inviar- esos pequei'los oasis, deliciosos,

Necrología
8 L. SR. DR. O. CARL.OS Te:J8DA

En los primeros días del presente mes dej6 de existir en México el Sr. Drf Don Carlos Tejeda, Profesor de Clínica Quirúrgica
de Pediatría, ~n la Escuela Nacional de Medicina., y uno de los facultati vos m ás estimados en los círculos científicos, por sus vastos
conocimientos y su amor al estudio.

*
**
El Sr. Dr. Tejeda era originario de Jalacingo (Veracruz); hizo su carrera con notable aprovechamiento, y poco después de haberse recibido, emprendió un viaje á Europa con el fin de perfeccionar sus estudios
en Francia, bajo la dirección de los eminentes facultativos Pajot y Galezowski.

I

Cuentos de Manicomio
CRUCIFICADO
Amo á Cristo.
Odio el martillo y los clavos, tao profundamente como odio la. Cruz.
Ha. sido esta. mai'laoa. cuando ha. entrado en
mi alma ese odio infinito, y ya. nunca. se a.pa.rta.rá de mí.
Afirmaba. el termómetro que tenía. 42 g rados
de fiebre~ y sentía en proximidad al, estalli(l,o,
mi pobre cráneo torturado por la implacable
jaqueca..
y se ha metido en la. cabeza-seguramente
imbécil,-de un sirviente del hotel, poner sus
manos á remachar clavos sobre la tapa de una
resonadora. ca.j a de madera..
¡Martirio! El ruido hl!- sido dese~pera.nte,
ahora que extraordinaria.mente, m1la.gros~meote la fiebre seme ha ido del cuerpo, no stn
deja.r~e antes su huella d_olorosa y debilitante,
recuerdo y odio aquel ruido enloquecedor.
¡Cuá.nt~s siglos duró aquel hombre para.clavar la. ca.¡a.!
El ruido se repitió, en efecto, pocas veces, pe•
ro tuvo doloroso eco en mi pobre ca.be11a., un
millar de sucedidos.
.
¡Oh martillo odioso! ¡Ob clavos a.bomtoa.·
bles!
¡
¡Cuántas veces he pensado en a.que res_peta.•
ble y venerado adorador de la Huma.D;1da.d,
compa.fiero mio compaílero sólo por lo iluso,
or lo soñador 'en imposiJ:&gt;le~, no por el a.mor
la. Humanidad, porque si bien específica.!Deo•
te soy como todos los hombres iofluen~i~ble
por las compasiones para todos los sé~es v1 v10Otes · como todos los anima.les, acce~ible á los
am~res oa.ra. los semejantes; en con¡uo_to, aborrezco á. ratos, y á ratos sólo despremo al_ género huma.no, y lo aborrezco por fementid?,
por crimina.!, 1por huma.no! como me desprecio
ó me aborrezco ¡p~r horuJ:&gt;r~I
y he compadecido cr~stiaoamente-só!o ~
Cristo corresponde la Caridad ~erfecta,-s10 fi_
nes egoístas sin espera de ulterior recompensa.,
or eso se c~ee que no fué h~mª!lº. a.bsoluta.~ente, que no perdió su génesis_ div100; sólo á
El corresponde la. sana compa._s1óo,. la verdadera. Caridad, la verdadera. v1rtlJ:d' he compadecido á aquel sublime loc_o C~uc1fica.do.
Sin embargo para sentir s10cera.meote esa
misericordia. h~ necesitado que el eg~ísmo me
la despierte que la. egolatría. me 1~ excite-¡so1
hombrel-q~e el sufrimiento propio !1&amp;ya. venido á recordarme, como sie~pre, el a1~n~; comi
siempré viene también el a¡eno suf_rimiento
hacerme sufrir por el recuerdo propio pasa.do,
ó or el temor futuro, en caso análogo.
bon ese martilleo, co_n ese cl3:ve~o que me ha
dolido más que á la ca¡a. que v1ct11naba. la ne·
cesidad del hombre, qu~ perforaba .la. torpez:i.
de ese mi martirizador mcógmto, ha llegado el

i

•

Permaneció en el extranjero dos años; Y
habiendo obtenido por opQsici6n, á su regreso, el cargo de Profesor de Clínica Interna
en la Escuela de que había sido uno de loe
alumnos más aprovechados, volvi6 á Europa en 1890, con una importante comisión
del Gobierno.
Afio y medio permaneció en París nueva·
mente el Sr. Dr. Tejeda, concurriendo du·
rante ese período á las clínicas de los más
renombrados profesores.
De Francia se dirigió, por último, á Londres y Berlín y á las principales ciudades
de Italia, con el objeto de visitar los hospitales de niños y fundar, á su regreso, una
nueva clínica en la Escuela.
Además, el Sr. Dr. Tejeda concurrió, como
delegado de México, al Congreso Universal
de Medicina celebrado en Moscow, y fué
miembro, durante algunos años de la socie·
dad médica Pedro Escobedo. '
La muerte del distinguido facultativo ha
sido muy sentida.

/
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.,

/

·

NTONIA

lll ~ 6UAO/\LAJA

amor á Cristo por el camino de la compasi?º·
Si yo fuera Cristo, y si á_míme a.mara 3:lguie,n
por compasión yo le odia.ría, porque s1emp1e
he preferido qJe me odien á que me 11_meo por
cvmpa.sión; que me amen ó que me o_dieo, pero
ue no me compadezcan: amar y od1ar:-Yª lo
ia.n dicho muchos intelectua.les-;es digno de
almas grandes, y el a.mor y el odH? están he·
chos para los que algo va.leo, 1:131eotra.s que
&lt;Compasión&gt; fué sentimiento fabricado en a.1guoa. alma pei·versa. que quiso disfraia.rse de
buena para los seres pobres, pa.~a. los hombres
inválidos para la. gente despreciab)t.
Siempr¿ he preferido que al referirse á ~í,
profieran, acompa.fia.ndo á mi nombre, una .m·
juria.; y no que la acompa.i'len con el despectivo
&lt;Pobre&gt;.

***

Sí Cristo; yo te he compa.d~cid?, y~ me he
reco~ciliado contigo de tus m1seri~?rdia.s pe~1· udicia.les para. ti, yo me !1e reconciliado cont~=
0 de tus caridades estériles para la. Humaoi
\ía.d, que contra tus sue!'ios e~ los cuales pervertiste á, Spencer, º? va. cami_no de la. Fra~r=
nida.d y del Amor unt ver~3:l, stno antes s~ p1er
de en el crimen, se esteriliza. en el De!i~, y'
por fortuna., se degenera y agota. en el V ic10; la
única perfección para el género está en la.
muerte. Yo he sufrido en una maña.na tod~ la.
locura. de tu martirio; cada golpe_ de martillo
sobre la. férrea cabeza del cla.vo-!'.&gt;por qué 00
me fabrica.rían• en hierro't--:ba. sido un go1pe
sobre mi cabeza. humana., y me ha. causa.do el
tristemente misera.ble dolor humano que se ~r~duce en el espasmo y que, á las veces, se ridi•
culiza. en el gemido.
.
Cuando sentía yo sobre la cabeza el martillazo golpea.do sobre el cráneo del clavo, cuando me estremecía. sobre el cerebelo el ~olpe
aventa.do sobre el remache del fierro que iba. á
a.se ura.r contra los humanos deseos de robo,
unldecena de botellas de cerveza, he pensado

en Cristo, lo he a.me.do por el ca.mino de la
compasión. l\Ie ha. calenturea.do el cerebro la.
ilusión-delirio de tanta. grandeza-de que yo
era Cristo, sólo que mi suf_rimieoto era m~yor
que el suyo· tendido en mi cama de a.lquller,
en la. cama que en el hotel da. exi~uo rep~so á
mis temblorosos miembros ¡he sido crucifica•
do! Cada golpe del martillo vulgai· que no _sa·
crificaba, '1ue no divinizaba. á un Cristo, s100
que empaquetaba. 12 botellas de lupuloso y alcohólico líquido espumaote, me caía sobre el
cuerpo y me fijaba. sobre la Cruz.
Y sentía. sacrificados los pies, ya. me dolía.o
a.tra.vezada.s las manos, cuando vino aún á
engrandecer mi suplicio, sólo explica.ble por
mi fiebre la. coronación de espinas; sentí cuan·
do me intrudujeron la. corona. en la c3:beza de·
lira.ote; y lo que fu~ pe?r, ¡;y-o be sufrid_o ~ás
que Cristo, yo he sido 10fehz! Ca.d~ espma.que
me perforaba la ea.beza, cada espma. que me
castigaba el cráneo, era una culpa, era. una.
maldad, era. un vicio mío. ¿No sufría. más quf
Cristo? El moría. por las culpas de l?s hombres
y ámí me sacrificaba.o las mías; Cristo, amante de l a Humanidad, moría ~or ella, Y Y&lt;?,\
amante de mí mismo, me sacrificaba por mis
culpas por mi odio a.l género huma.no.
y seguía el claveteo; los judíos, en este ca.si;&gt;~
los justicieros verdugos, que me p~na':&gt;an mis.
culpas seguían crueles en su ci·ucificción, y e.!
golpe~o era más decidido y más frecuente, cp_::o
mo si ~stuviera.n á ca.da segundo más cor.veo• .
cidos de su razón, más satisfechos de su casti,-•
go, más seguros de mi culpabilidad.
Yo sentía deseos-¡oaturalmeote!-de escapar al castigo, y pensaba que podí3: hacerlo,
que podía huír al claveteo _que s?ooriza.b3: contra. una caja de cerveza. el imbécil a.morta.¡ador
de 12 ca.seos del lupuloso, alcohólico y espumante líquido que á los teutones encanta.: pero
no podía. huír· no podía. yo excusarme al frío
de los pies, a.i estremecimiento, al .s~dor del
cuerpo entero, á la. calentura y al ~eh~io. .
Por fin vino el salvador, el misericordioso
golpe de ~Longino&gt; y saltó la sangre. Entonces yo, ¡el Cru~ifica.do! resucité, volví á la vida, y amé á Cristo.
.
Eso sí· desde esta mañana entró en mi alma
el odio para el martillo, la repulsión para Jo~
clavos; el aborrecimiento para la, Cruz; y el
amor para Cristo, aunque por cammo d&amp; la
compasión.. .. .. .
Amo á Cristo y odio el martillo y los clavos
tan profuoda.m~nte como odio la Cruz.

Francisco Zárate CJ?.uiz.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

LA ORDEN DE

COETZAL.\N,-CAÍDA DE LOS REMEDIOS.
ZACAPOAXTLA.-CAÍDA DE XILI1' A.

FUENTES DE RIQUEZA
f;L DISTRITO D6 ~AGAPOI\XTLI\

L

A ciudad de Zacapoaxtla, cabecera de Distrito del mismo nombre,
situada á doce kilómetros de la estación «Zaragozai, del Ferrocarril Interoceánico, está llamada, indudablemente, á ser uno de 101:1
piincipales centros industriales, mercantiles y agrícolas de la zona
conocida con el nombre de ((Sierra de Puebla.»
Be halla en una meset:i. limitada al Este y al Oeste por las cuencas
hidrográficas del rfo de Texpilco y arroyo de Teacalco; la circundan
hermosas campiñas y extensos bosques cuyas maderaB podrían ser
objeto de explotación, pues entre ellas abundan las de ciprés, haya,
encina, pino y liquidámbar, que produce una recina medicinal; ayacahuite, tepeilite, ailite y otras varias resistenteH, compactas y de
hermoso color, como la de capulín, aguacate, moral, nogal, etc. i etc.
No soh menos abundantes los productos minerales, pues hacia el
Sur de la región se encuentran algunas velas plomosas con pinta de
plata, hallándose también al Norte, en un punto denominado dnfiernillo,i, yacimientos de carbón de piedra, y en general otros varios
productos, como el tizar, la tierra casel, el asfalto, el yeso y la arcilla blanca.

Pero una de las riquezas más notables, sin duda alguna, de dicha
región, son las numerosas caídas de agua que posee, siendo las principales la de Tepetitlán, de un a altura considerable y que puede proporcionar una poderosa fuerza motriz; la de Apulco, me:nos alta que
Ja anterior, pero de un caudal de agua mucho más vasto; la de Atehuetzian, muy inmediataá la población, y otras varias que hay en
todo el curso de los ríos de Texpilco, Xilitan y Apulco, y que podrían servir para la instalación de varios establecimientos industriales, como fábricas de hilados y tejido~, fábricas de loza, curtidurías,
aserraderos de madera, etc.. y otros que podrían implantarse utili,
zando las materias prima, que abundan en el distrito y que hasta
hoy han permanecido ignoradas.
A fin de que nuestros lectores tengan una idea de la importancia
de las caídas de agua á que nos referimos, publicamos en estas páginas las fotografías de cuatro de las que más fácilmente pueden aprovocharse en la industria.

Efitre los distintos cuadroi&gt; qu e
fueron hace poco encontrados en
la Escuela Nacional de Bellas Artes, figura uno de pequeñas dimensiones, pintado al ó leo, que
representa la ceremonia efectuada en noviembre de 1853 en la
Colegiata, con motivo del restablecimiento de la Orden de Guadalupe creada por decreto de la
Junta Soberana Gubernativa de
20 de febrero de 1822.
El Decreto que restableció la
Orden, aparece firmado por el
General Don Antonio López de
Santa Anna, «benem érito de la
Patria, General de División, Caballero Gran Cruz de la Real y
Distinguida Orden Española de
Carlos III y Presidente de la República Mexicana» ; fué publicado
en el DIARIO OFICIAL de fecha 14
del mes y afio referidos, y contiene, á guisa de «Considerandoi,, un
párrafo en que se señala como
el fin vrincipal del restablecí.
miento, el de «perpetuar el gloriorn recuerdo de la Independencia», premiando, al mismo tiempo, «la virtud, la lealtad, el valor, el
patriotismo y las accionef3 meritorias eli todas las clases y jerarquías de la Nacióni,.
Además, y conforme á los Estatutos respectivos, la Orden quedó bajo el patrocinio
de la Virgen de Guadalupe, siendo Jefe Supremo de ella y Gran Maestre el mismo Presidente de la República.

***
La ceremonia que, como antes decíamos,
se efectuó en la Colegiata, fué solemnísima;
comenzó á las 12 del día y concurrieron á
ella todas las tropas de la guarnición, las
distintas corporaciones civiles y eclesiásticas
residentes en la. capital y los representantes
de las naciones extranjeras acreditados cerca
del Gobierno mexicano.
Junto al altar mayor y bajo un riquísimo
dosel de seda con bordados de oro, se colocó
la mesa ante la cual debía instalarse su «Alteza Serenísimai, el sefior Santa Anna, y á lo
largo de la nave del centro, una doble hilera de sillas, que ocuparon los frailes de las
diferentes órdenes religiosas y los personajes
á quienes iban á ser conferidas las insignias
de la de Guadalupe. Sobre la mesa se encontraban un crucifijo, dos cirios encendidos y
una bandeja de plata cincelada, con los títulos, collares y cruces respectivos. El gasto
eroaado con motivo del restablecimiento de
la Orden, fu é de $16,000.
En el grabado que publicamos, que reproduce el cuadro encontrado en la Escuela de
Bellas Artes y que se conserva en el Museo
Nacional, aparece el General Santa Anna poniendo en manos de un religioso el título de
Gran Cruz.

***
COETZALÁN.-CAÍDA DE COHUATICHÁN,
Z ACAPOAXTLA. -CAÍO-A D E TEPE'l'ITL ÁN.

Ya que hablamos de la Orden de G uadalupe, nos parece oportuno dar á conocer los
nombres de algunos de los personajes más
notables que á ella pertenecieron en las tres

GUADALUPE

todos que figuraron en la época
del segundo imperio, en primera fila .

***
Por último, el Archiduque
Maximiliano r estableció la Orden
de Guadalupe, extinguida ya,
nombrando Grandes Cruces á
Don José María Gutiérrez de Estra da, Presidente de la Comisióh
que fué á Miramlr á ofrecerle la
corona de México; á Don Juan
N. Almonte, á Dou Tomás Mejía, á Don Leonardo Márquez,
f~if;
al Arzobispo Labastida, á Don
Mariano Salas, á Don Santiago
Méndez, á Don Ignacio Aguilar
y Marocho, á Don .José López
:Jff
&lt;:-S
Uraga y á otros de sus partidarios, igualmente acreedores á la
distitdón de que fueron objeto,
ya por sus trabajos Pn pro del establecimiento de la monarquía en
México, ya por los servicios personal es que habían prestado al
mi!'mo Archiduque.
Los títulos de Grandes Oficiales, Comendadores y Oticiales, conferidos por Maximiliano, fueron muy numerosos.

-~

ti

·11~

::;t~fa~:·:~;:~!~E;;}·~&amp;~~::distintas épocas en que estuvo establecida,
es decir, en tiempo de Iturbide. en tiempo
de Santa Anna y en tiempo del llamado Emperador Maximiliano.
Bajo el imperio de Iturbide pertenecieron
á la Orden: como Grandes Cruces, el Obispo
de Guadaliijara, Don Juan Ruiz de Cabañas;
el Obispo de Puebla, Don Antonio P érez; el
Obispo de Guatemala, Fray Ramón Casaus;
el Obispo de Oaxaca, Don Manuel Isidro
Pérez, y el Obispo de Nicaragua, Fray Nicolás García; como Caballeros Grandes Cruces, D. Anastasio Bustamante, Don Vicente
Guerrero, Don Manuel Velásquez de León,
Don Pedro del Paso y Troncoso y otros hombres prominentes de la época; y como Caba1:eros de Número, entre otros personajes,
Don Nicolás Bravo, Don Vicente Filisola,
Don Antonio López de Santa Anna, D. Juan
Cayetano Portugal, célebre Obispo de Micboacán, Don Miguel Ramos Arizpe y Don
Juan Francisco Azcárate. A la lista, muy
numerosa por cierto. de Caballeros de Número, se agregó una de ((Caballeros Supernumerarios», en la cual aparecían los nombres
de personas muy distinguidas en los círculos
políticos y en las altas clases sociales.

***
Santa Anna, por su parte, nombró: Grandes Crurei&gt;, á Do!l Nicolás Bravo, Don Agustín Iturbide ( hijo) , Arzobispo de la Garza y
Ballesteros, Don Clemente de.Jesús Munguía,
Don Manuel ·Díaz de Bonilla y Don Teodosio Lares. su Secretario de E~tado, considerando como vivos, «para perpetuar su buena
memoriai,, al Emperador Iturbide, á Don Vicente Guerrero, á Don Guadalupe Victoria y
á Don Juan 0' Donojú.
Entre los Comendadores y 1os Caballeros,
iae contaban personalidades tan salientes en
la esfera política como Don Mariano Salaf'I,
Don Pedro EFpino, a, Don I ~nacio Aguilar y
Marocho, Don Joaquín Velásquez de León,
Don Juan B. Ormaechea, Don José López
Ur¡i.ga y Don Juan N. Almonte, individuos

***
A título de información, reproducimos en
otro lugar los retratos de Don Agustín de
Iturbide, el primer «Jefe Supremo de la Ordeni,, así ·como el de su esposa, Doña'Ana de
Huarte, á quien se consideraba, en ·su época, como una de las mujeres más hermosas
dfl país.

( DE IVAN TUR_GUENEP )
(GLOSA )

l ba yo por cier ta calle melancólica y estrecha,
y un m endjgo me d.:tuvo r.abe el borde de J.a acera,
robosando de a margura, de cansan cio y de aflicción ;
no decrépito mendigo, con los ojos como brasas,
c·on 105 I:ibios como adel fes. carcomidos por las llagas
ha rapiento y destrozado por las garras del dolor.
'
¡Cuán horriblemente habla quebrantado la m iseria
á aquel \'lejo tembloroso de faz triste ,. macilen ta,
,\ aquel vie¡o que imJ.&gt;loraba con pesada y ronca voz!
Me alargó una mano¡a roja, nna mano hinchada y sucia
y al pedirme algl!n socorro, ,;ollozaba de amargura,
'
npoyándose en el ma ngo tosco y r ecio del bordón.
Y busqué por mis bolsillos; pero en ellos ¡oh pobreza?
no guardaba ni un centavo, n i un pailuclo ta n sJquiera.
¡Y el mendigo continuaba sollozando su dolor!
Y min\ndomc con ojos ralcinados por la fiebre
esperaba el sin ventura que mi mano al fin le diese
la limosna que pedla con pesada y ronca \'Oz.
Y confuso, avergor,zailo, sin saber lo que me h acia
en presencia de aquel homore cuyos Ie bios daban grima,
eijtreché su roja mano con protunda compasión.
Luego ale~ la vista al cielo por las lágrima.s nublada,
y le dije al triste viejo desde el fondo de mJ alma:
-Ten paci~ncia, hermano mio, y perdóname por Dios.
En mis ojos fijó el ,icjo sus fosfóricas pupilas.
,. sonriendo con dulzura, estrechó mis manos llmpia.s,
sl~mpre limpias de la infamla y del dolo triunfador.
-Está bien, hermano-dljo con su ,·oz pe,ada y ronca,q ue C&amp;IS m anos compasivas son también una Hmosna,
porque alivian mis tortu ras y dan tregua á nri aflicción.
Y al ver yo que por la a ngosta., negra calle se alejaba,
cxclam~ con voz fervien te desde e l fondo de mi alma :
-¡Dios te alumbre con ~u gloria y te dé fuerza y valor!
¡Dios te ampare y te redima, pobre hermano lastimoso,
q ue ese a!i,•io que tú sientes es tam bién como un socorro
de piedad para mi alma r de inmensa compasión!
GONZALO PIOON F EBRES.

1903.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

SAFO

Brillante desarrollo de tas siembras de atgo~ón-árbDI

I

E

L cultivo del algod6n-árbol de que en lo~
últimos meses se ha hablado tanto, paso
ya de su período de prueba 6 experimen.taci6n y entra de lleno á formar parte activa
de la industria nacional.
Notable ha sido el éxito alcanzado en las
siembras verificadas desde hace año y medio en las que si ha habido alguno que otro
fra~aso, es á consecuencia de varias causas de
segundo orden, cuales eon: la extremada sequía de la tierra al brotar las_ plantas, la
abundancia de lluvias que ocas10na?a la ~odredumbre de la semilla , 6 la de1?as1~d.~ tierra con que fué cubierta y que 1mp1d10 ~u
germiflaci6n.
Pero estas causas son comunes á todos los
vegetales y el mal se ha remediado plantando nu'evas remesas de semillas.

•No más, no más! Por la inocencia mía
qu~ yo inmolé, Fa6n, á tu hermosura;
por ese filtro de let:11 dulzura , .
que bebo en tus muadas todavia,
por el raudal de i~tensa poesf~
con que ensalcé m1 amor y m1 vent~u
-amor que aún arde en llamarad~ impura,
ventura muerta como flor de un &lt;lrn,y por aquellos ósculos de. fuego.
. .
que en la em~ri~guez de 1mpú&lt;l!cas delicias
dejaban en m1 piel marca ~angnenta,
que pongas fin á mi furor te ruego.:.
y hasta el Cielo me lleven tus canc1ai-,
6 al Averno mis celos y mi afrenta! ,

II
PLANTAS DE .H.GODÓN-ÁRBOL .

canzan en la actualidad un desarrollo de más
de tres varas de a lt ura, presentando además
un hermosísimo aspecto.

*
*'*

La introducci6n y propagaci6n en la República de la semilla de algodón--:árbol, ~s
debida á los e~fuerzos del Jabonoso agncultor Sr. Don Hilario Cuevas, de San Luis
Soyatlán (Jalisco), quien, luchan~o durante año y medio con una constancia y tenacidad dignas de encomio, y alentando á su
vez á los demás agricultores, ha logrado
obtener los magníficos resultados de que ya
hemos hecho menci6n.

¡Vanos mi ruegos y mi lloro han sido!
A ti me acojo, Léucades bravía;
Safo en tu sirte milagrosa fía
que encontrará la muerte 6 el o~vido.
Duélate mi pasi6n, diosa de Gmdo!
Y si en hora feliz la füa mía
vibr6 en tu prez mitiga en mi agonía
el amargor de ~i po~tre~ gemido:
¡Hijas de Lesbos! S1 m1 cuerpo 1~erte
llevai,;e á vuestros pies la onda traidora,
cubridlo de verben11s y amarantos,
y aplaque en él su cólera mi suerte;
pero el fuego q~e el. m~r apag_ue ahora,
rojo esplendor 11rad1ara en mis cantos!

Ricardo del !!Monte.

o
Muchas veces los hombres buscan .lo q ue
saben, y otros muchos no eaben lo que buscan.

~

PLANTAS DE ALGODÓN-ÁRBOL.

il 11· .

lt

j,

Son l os hipócritas y los viciosos quienes
már, se escandalizan de las flaquezas de sus
pr6jimos.-SAN ~GUSTIN.

***

Sé padre de las virtudes, y padrastro de
l os vicios.-F1uus.

En poblaciones donde el plantío se ha
hecho con más práctica 6 mejores .elementos
atmosféricos, los resultados han sido en extremo satisfactorios.
En Teloloápam (Guerrei·? ), se obt,uv:o
una brillante cor,echa en noviembre prox1mo pasado; en Tlacotálpam (Veracruz) los
plantíos se encuentran ahora en pleno período de fructificaci6n, y en Durango las plan·
tas sembradas á fines de marzo pasado, al-

ltESUM.EN.-1'~1 porvenk de Servla.-lnútUes esfoerzos.- J&lt;:i nieto de Jorge el Negro.
-La expansión d., ltusla.-En Oriente y en Occidente.- La disputa por Corea.
-La. preponderancia sobre Chlna.-El ºhombre enferrno" del Oriente remoto.-La actitud brltánica.-Slempre lgual.-Las reformas de Cha.mberlaln.Su porvenlr.- Su próximo triunfo.

T

RISTE y mísera condición la que ofrece el reino de Servia, azota1o
por el encrespado oleaje de las pasiones! ~bscuro y enlutado por·
venir el que le aguarda, en medio de las . tormentas desencadenadas
sobre su cabeza, suscitadas por el odio y fomentadas pqr el rencor!
Palpitantes todavía é insepultos los ensangren~ad~s despojos de los so·
beranos reinantes,después de la tenebrosa consp1ramón de Belgrado,1con·
tr a l a casa de los Obrenovitch, sube al trono mancillado un representante de las antiguas rivalidades entre los primitivos creadores de la monarquía y se·sienta bajo un solio salpicado con la sangre de las víctimas,
Pedro, l:Íijo de J.orge el N~gr?, comerc\ante en cerdos Y. guerrillero. afortunado de la antigua provrnma balkámca.. ¿,Qué ha podido hacer el nuevo
soberano que inaugul'aba su reinado bajo auspicios tan sombríos'? qué
podía hacer, ante los asesinos triunfantes, que ponían p~r primeras condiciones de su sumisión, quA su tremendo delito q--edara impune, á pesar
de todas las protestas de los pueblos estremecidos y horrorizados ante la
roja visión de l a tr3:gedia palaciega de Belgrado? ~ada, y así fué: costeando agrios arremfes, saltando obstáculos del primer momento, bordeando sirtes profundas, y procurando llegar á puerto, el pobre rey
Pedro ha guiado una mezquina embarcación tripulada por piratas; pero
pronto cansado de la brega fatigosa, trata ya de abdicar su ruin corona de ;spina.s, y dejar á las potencias l µ. tarea de darle un sucesor en su
mengua.do trono.
No se hará esperar la solución; el pa.nslavismo que parece adormecido
en Europa, despertará muy en breve, y tomará bajo su protección á los
servios que son carne de su caro.e y sangre de su s.angre, para._hacer de
ellos un satélite más en el gran sistema solar que gira en torno· del esplendoroso astro de San Petersburgo. Así acaecerá, sin duda, S!.1;11? interpone su veto ese otro agregado de pueblos y de razas q11e se.11:a,fua..el
imperio de Austria-Hungría.

fluencia, sino que cada cual aspira á disminuir la de su contra.río; en
estas condiciones, aunque por de pronto se encuentre una solución pacífica, quedará suspendida una nube sombría sobre ellos, que en cualquier momento puede estallar en horrenda tempestad.

***

Y en medio de esas concupiscencias apremiantes sobre el infeliz «hombre enfermo» de China, se na provocado un medio que parece destinado
á resol ver la cuestión de un modo trágico, y á precipit&amp;.rla desde Ja.s serenas regiones de la diplomacia en que hasta ahora se h-a agitado: los
motines amenazantes en Corea que, una vez desencadenados, harán que
l os pueblos contendientes se precipiten á las armas, cualquiera que sea
la noble ambición de paz qne anime al autócrata de Rusia.
Dícese que los emisarios extranjeros, interesados en la cuestión,se mueven á la continua para provocar nuevos disturbios y motines nuevos, que
obliguen á las potencias preponderantes en la región á deselJlbarcar
tropas en Corea, y por ende, á despertar las rivalidades del contrario, y tal vez á determinar un «casus belli» que baga desenvainar la
e,pada á los dos pueblos que al parecer se respetan mutuamente. Si es
verdad que existen tales manejos, debemos creer, fundados en los antecedentes del soberano moscovita, que no es él quien acude á esas malas
artes para buscar una solución armada, · que parece muy lejos de sus
sentimientos, patentes hasta ahora al mundo. Quédense para los que conservan todavía algo de sus viejas costumbres feudales esas maquin~ciones; quédense para ellos esas al'terías de dudosa justificación; que el promotor del Congreso de l a Paz, estamos seguros, no ha de acudirá, medios bastardos, para defender tiu derecho ó para sostener sus pretensiones.Entre tanto,los aprestos de guerra continúan por ambas partes; siguen
los movimientos de buques, la concentración de provisiones, la actividad
feli.ril en los arsenales, y por todas partes, la acumula"ión de energías
pb.ra lanzarlas en un momento dado contra las fuerzas del enemigo.
~ ._ ~f•'· .: .

. _ ~.~:~-. _,_ ·~. t ·

~,;;¿*

4

Y la Gran Bretaña, que de todo espera sacar provecho, la pérfida Al·
bión que dicen los poetas decadentes, se envuelve en su espléndido aisy mientras en Servia se prepara otro acto de su drama escarlata, y lamiento, que la resguarda de todo accidente, y se promete después del
los revueltos hijos del difunto rey &lt;rastacuer&gt; se disponen, tal vez por combate, recoger los frutos de una victoria que nada le ha costado, pero á la cual ha contribuído con sus sugestiones y ha fomenta.do con sus
extrañas inspiraciones, á, oponerse en cuanto de su par-te esté á la insu- falsas
esperanzas.
rrección que se prepara furibunda. en Macedonia, contra el secul ar y
Y mientras l lega esa hora de aprovechar un triunfo que no le pertenedespótico gobierno de Turquía, para segregar otro jirón de su Y:a bien
cercenado territorio, los poderosos moscovitas, en su afán de conservar ce, mientras llega el momento de ver lo que pesca en el revuelto mar de
sin tacha su preponderanqia en el lejano Oriente, ceden ante las exi- las dificultades ruso-jap&lt;_&gt;nesas, y asegurar para sí un puesto mejor enel
Extremo Oriente, ya se prepara por medio de su temido ex-ministro de
gencias del Japón, pero sin mengua ?e su. pr~pio pres~igio.
Entre las di versas y hasta contrad1ctor1as mformac1ones que á diario las Colonias, por medio del antiguo director d&lt;&gt; su política de expansión
á rec¡rganizar de modo nuevo las relaciones comercia.les de
se dan á la publicidad, difícil es seguir las diferentes fases del embrolla- imperialista,
la Metrópoli con las inmensas colonias del mundo británico.
do conflicto, donde á las veAyer el célebre Chamberlaiin,
ces parece próximo el rompien aplaudido discurso, se premiento, y otras se ve todo
sentó ante el público de la
arreglado de modo satisf~cgrancle y populosa Lond,res
torio para las dos potencias
á defender sus reformas fiscacontendientes. Procura.remos
les, que hace poco sirvieron
resumir la cuestión de la mepara separarlo del gabinete;
jor manera posible, pa.ra.f~nayer, ante animado concurso
dar mejor nuestras opm10se dejó llevar de sus proyecnes.
tos imperialistas, haciendo
*
* * Japón, casi.
ver la realidad posible de sus
Convencido
pretensiones proteccionistas.
hasta la certidumbre, de que
Y habló de las enseñanzas de
el noble soberano de todas
la historia, y se refirió á la
l:i.s Rusias no quiere ir á la
caída de Venecia, y al cuasi
guerra. á, menos que á ello
hundimiento de Holanda, y á
:,e vea ·obligado por las _pro.,-~-'i,J~
.
la desaparición del poder de
vo0aciones de sus enemigos,
las Ciudades anseáticas1 y
crece y crece en sus _exigenapoya.ao en esos da.tos, pidió
cias, y á cada re~oluc1ón c?n·
nueva forma en las relac·10nes
ciliadora del gabmete de t-&gt;a.n
,mercantiles, que en lo sucesiPetersburgo, parece contesvo deben unir á Inglaterra.
tar el gobierno de Tokio con
~. ·•·
con su dilatauos dominioS"couna nueva demanda. Algo
•
·--:
;'loniales.
hay, sin embargo, entre los
p:riunfará al ~~ el antig.u o
asuntos disputados que no
m1mstro,convert1do ahora en
puede resolverse por de pronagitador por virtud de lascirto, y que, tarde ó_ temprano,
cunstrancias? Ta.l vez; no me- •
l levará rusos y Japoneses á,
nos de veinte años duró la
hostilidades activas: es la
lucha iniciada por Huskisson
preponderancia absoluta que
y sostenida por Cobden p·ara
cada cual pretende ejercersoh11,cer triunfar el libre-cambio
bre el &lt;hombre enfermo» del
de los viejos procedimientos
Extremo Oriente.
del proteccionismo. ChamberAsentó Japón suplanta venlain tiene fuerzas bastantes y
cedora. en la península de
energías suficientes para luCorea; levantó sus tiendas Ruchar veinte y más años en fa.
sia sobre la comarca deMandvor de sus reformas; y acaso
■ TROPAS ✓APONESAS t:,C{IA/?DIAS TfLEi 'l?#'.S.JAl'.s ... . FERROCARRILES
churia., y vigilantes los dos
triunfará en no lejauo día·
O ' ; , • RllSAS { o rllt'J/[:/"'S RUSOS'-LIMITES OEL FENROCANRIL
en el golfo de Petchilí, aun~uizá presencie su triunfo 1~
. &lt;1D1!D Bll(JUES RUSOS "8ó' CUARTELESCENERALES ..... LINEA PNOPllESTA PllR lfUSIA
que haya en esas risueñas
,,. _generaoió'n actual.
'
. .,- 1, JAPQNESES~&amp;DEPOSITOSIYAVAUó, - ·- TEI.ECNAf'O JAP0/1/ES
costas centinelas avanzadas
.,,,
. c i, ,.•,•_!!VClESfS ,
11111111 TERRITORIO TOMADO PONRIIS!A .. ,•
de las otras potencias, no
· 2Ó dé enero de 1904.
·
quieren reconocerse mutuam'.lnte l_lsfera,s limitadas de ÍQ•
X, X, X,

***

'11¡

Retratos de Don l\gustín de lturbide y
Doña llna de ttuarte de lturbide.
Erutentes en el l\Iuseo NaoionaL

."

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

.~1 Gonflicto Ruso-Jüponés

Las Ametralladoras Hotchkiss

BUQUES PRINCIPALES DE U ESCUADRA JAPONES!
TAKASAGO,

AZUl\IA,

ASAlllA.

YAKUl\10,

NUEVA ARMA PARA EL SERVICIO DEL EJERCITO

FUJf.

/

¡

***

::IUKASA.

SHTKISHú\IA,

Su mecanismo es tan sencillo como ingenioso: un cañón reforzado
con un irradiador destinado á absorber una parte del calor, cuyo interior, semejante al de un fusil común, tiene perpendicularmente á
su eje una pP,rforación que comunica directamente con la cámara de
gases; un aparato de carga que lleva un carrete giratorio con dos estrellas, un cerrojo con aguja de percusión y un pequefio extractor
con un émbolo de rernrte recuperador; todas estas piezas, que están
encerradas en un cajón metálico, constituyen el mecanismo.
Los cartuchos poseen una bala de plomo endurecido, con ca-q¡isa
, metálica, y se colocan horizontalmente en un cargador de latón.
El arma está colocada en un tripié de compases de acero huecos.
El asiento destinado al artillero apuntador, repoi::a en uno de los
compases colocados detrás de la ametralladora, siendo solamente
necesarios dos artilleros para manejarla.
El artillero ~puntador tira de una palanca exterior al mismo tiempo
que un artillero proveedor presenta al aparato de carga un carga-

ASAHr.

BUQUES PRINCIPALES DE U ESCUADRA RUSA
ASKOLD,

POBIEDA.

dor· la palanca en su movimiento arrastra consigo el émbolo,
que' á su vez mueve el carrete y comprime el resorte recuperador; al
girar el carrete,presenta el primer cartucho á la recámara, estando
desde luego dispuesta el arma para fundonar automáticamente.
Oprimiendo el ~isparador el resorte que está comprimido, _lanza
el mE&gt;canismo hacia adelante, arrastrando un cartucho que mtroduce en la recámara, al detenerse, la aguja que se mueve libremente
entre el cerrojo, y sigue su movimiento haciendo el disparo simultá. neo al tocar la cápsula \fel cartucho.
.No teniendo 1os gases otra salida que la perforación del cañón, pasan á la cámara de gases y
ejercen presión sobre el émbolo hacia atrás; éste,
en su movimiento, saca el cartucho quemado, y
haciendo girar el carrete, presenta un nuevo proyectil.
Los cascos quemados sofi arrojados por un orificio
y
van
á
chocar
contra
un cojinete de caucho que los lanza á dos
J: NTRE las máquinas de guerra metros de distancia, mientras
que el apuntador da al arma un moL, más perfectas y modernas, desvimiento
horizontal,
para
formar
el fuego de «abanicoi,.
cuellan las ametralladoras Hotchkiss, que la Secretaría de Guerra y
:1:**
Marina adquirió últimamente por
Para
hacer
más
interesante
nuestra
información, publicamos en
conducto del Brigadier don Manuel
Mondragón. Dichas máquinas son de invención americana y fue- estas páginas una serie de fotografías relativas al manejo del arma
y á su conducción á lomo de mula.
ron construídas en los talleres de Saint Chaumond (Francia) .
Al ser recibidas en esta capital, una comisión técnica, nombrada
por la misma Secretaría, emprendió un detenido estudio sobre el particular,y tras una minuciosa serie de puebas y experimentos, se
obtuvieron los resultados más sorprendentes y safafactorios.
Lás mencionadas bocas de fuego, tienen por peso total cuarenta
y un kilogramos. Dos acémilas son suficientes para transportará lo'llo
una ametralladora, llevando un cofre de piezas de respeto y ocho
cofres de municiones con RUS respectivos cargadores.
Puesta la máquina en batería., puede en un momento dado disparar simultáneamente y sin interrupción, en siete
minutos, dos mil cuatrocientos cartuchos, ó sean
trescientos cincuenta cartuchos por minuto, consumiendo cartuchos iguales á los del fusil Maüsser,
reglamentario en el ejército, lo que facilita en extremo el aprovisionamiento eJ?, los Parques y Secciones de Municiones.

SISSOI VELnu; ·
OSLIABYA.

SEVASTOPOL, .

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�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

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TOLSTOI
Después de la muerte del Nazareno _b?hem~o, ningún otro sublime v1s10nano ha desafiado el Gólgota.
L~s pasados ~iglos no vieron
surgir otro nuevo Redentor. La
casta salvadora estuvo estéril por
muchas centurias.
Nadie trató de hacerse mártir
p~r los vi~jos dolores humanos.
Ninguno mtent6 protestar ante la
crueldad de los chacales para con
los albos corderos.
Pero el siglo ha cambiado su
panorama desolador y terrible.
¡No son iguales los tiempos!
Un sacrosanto tronco eslavo ha
dado á la humanidad triste un
nuevo Salvador.
Los mártires tienen ya un mo-

-.

de_rno rabino que. enjugue sus lá~
gn.mas.
La melancolía tiene consuelo
el frío pieles, el hambre pan. '
El alma del eremita nuevo está iluminada por el mismo s~l de
Nazaret.
El evangelio viene hoy de las
estepas de Siberia.
El apóstol es ruso.
Viene armado de la rebelde corn"amusa pastoril-en sus labios
pálidos está la palabra formidable
que habrá de hacer lucir nuevas
auroras.
. Tiene toda la neurosis de los
d~oses, y los enigmas de los magos
hierofantes de la salvación'
Tiene nombre de fiera y ~l alma
de Jesús.
¡Salve al Le6nl

Fotog1•ct fias d e Arriaycr.

JUAN D' SoLA.
LA AMETRALLADORA EN BATERÍA. - PECHO EN TIERRA.

M

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·" ,. . " ...

ELITA y Jorge se hallaban muy tristes
desde que Jack, el fiel Jack, había sido
arrojado ignominiosamente de la casa.
¿Por qué aquel noble é inteligente animal, que
tantas muestras de fidelidad diera á sus amos,
que tomaba parte en todos los juegos de los niños y velaba día y noche por la seguridad de
la apartada cabaña, había sido, de repente,
objeto de tamaña ingratitud?-Porque es un
mal perro - había dicho Juan, el padre de Melita y Jorge, como única explicación de su conducta.
A Rosa, la mujer de Juan, la había causado
también mucha tristeza aquel acto, pero la ferocidad de su marido la obligaba á callar, temerosa de recibir algún maltrato ne parte de
aquel hombre inhumano; y cuando los niños,
acercándose á su madre, que cosía sentada en
el dintel de la puerta de entrada, ó preparaba
la cena para el esposo ausente, 1a preguntaban:
¿por qué Jack no vive ya con nosotros?, Rosa
les respondía: Porque así lo ha mandado vuestro padre y es preciso obedecerle. Y procuraba en seguida un nuevo entretenimiento para
hacerles olvidar su pena.
Los niños tornaban á sus juegos, pero bien
pronto, en cualquier momento del juego, la presencia de Jack hacíaseles indispensable, habituados como se hallaban á que el buen animal
tomase parte en todos sus pasatiempos.
¡Cómo se acordaban entonces de la primera
vez en que aquél se ha.bía presentado á la puerta de la cabaña, cual un pobre mendigo que demanda calor y sustento! Era el invierno, la
nieve caía.ten blancos copos, el viento helado
de la noche lu~cía cruFr los árl¡oles de_la.

selva cercana y los niños acurrucábanse cerca
del fogón, . contemplados tiernamente por su
madre amorosa. De pronto, escuchóse un rumor, como: si la puerta hubiese sido empujada
por algúien,'y los niños se estremecieron.
-No temáis- murmur ó la madre, estrechándoles contra su pecho,-es el viento el que ha
empujado la puerta.
Nuevamente el ruido se hizo escuchar, esta
vez acompañado de un débil gemido.
-¿Es el lobo, mamá?-preguntó Jorge.
- Dormid, dormid-replitló la buena mujer,~
que~está bien¡cerrada la puerta, y el lobo no
podrá entrar.
Los gemidos continuaban; Rosa acercóse de
puntillas á mirar por la rehendija: afuera, la
silenciosa. luna dt:,slizábase en el azul recamado de e~trellas, retratándose sobre las aguas
del río que cruzaba á pocos pasos de la cabaña y separaba á ésta del camino que conducía
al pueblo cercano.
-¿Qué miras, mamá ?- interrogaron los niños.
-Miro á vuestro padre que llega por el camino y ha desamarrado la barca, para pasar
en ella.
A los pocos momentos, Juan entró, seguido·
por una sombra que se arrastraba trabajosamente. Era un pobre perro de unos cazadores
que habían pasado por ahí dos días antes, y
al_ cual habían herido, dejándolo abandonado
en medio del bosque.
-Arrojad á ese animal!-gritó el padre.
-Papacito-respondió Melita,- míralo cómo
está. Lo curaremos primero. ¿Quieres?
Y tanto y tanto rogaron los niños, á quienes
su madre había predicado la piedad para con
los antmales, que el padre consintió, á condición de que una vez sano, el animal sería arrojado de la casa.
Pasado el tiempo, el perro sanó, pero los niños no se atrevían á necírselo á Juan, temerosos de que éste recordara la promesa hecha.
Como que el huésped había acabado por ganarse el cariño de Melita y Jorge, lo mismo
que el de la buena Rosa. Desde su alivio,
J ack ( así le habían puesto por nombre) aprovechaba la menor oportunidad para demostrar su cariño y agradecimiento: él vigilaba
por la ~Qc~e1 ll,l red~\!Qr \le lll, cabaña, p11,ra. im•

pedir que el lobo entrase al gallinero· él era
quien acompañaba á los dos hermani~s, cuando su madre les enviaba á cortar yerbas para
sazonar la comida, llevando la canasta entre
los dientes; él quien hacía veces de caballo
arrastrando el carrito con que solían divert.ir~
se Jorge y Melita; ó bien, cuando el viento y
la lluvia arreciaban fuera, ¡con qué grata
docilidad prestábase á todos los juegos de
los niños y se dejaba vestir la vieja chaqueta, y el cuello de papel, y la gorra y las antiparras, contento con la ruidosa alegría que su
facha provocaba en el ánimo de sus pequeños
amos!
Pero una vez en que Juan, después de haber
bebido más de lo regul ar en unión de sus amigos, llegó á la casa, tropezó con Jack, que se
había adelantado á recibirle. Su cólera no tuvo límites, y, 1,.cordándose de lo ofrecido, tomó
un enorme garrote y arremetió ciegamente contra el desgraciado animal, expulsándolo para
siempre de aquel albergue.

***
Desd~ entonces Jorge y Melita se hallaban
muy tristes. J ack rondaba día y noche cercad
láa cabaña, y, cuando la puerta se cerraba, ib:
ec~arse enfrente de ell a, gimiendo sin cesar.
Cierta noche, J'uan, que entretenido por ·sus
amigos, había tardado más que de costumbre, ll~gó por el camino, y desamarrando la
barqmlla, penetró á ella, para pasará la otra
~argen del río. Mas su torpeza le hizo perder
bien pronto el equilibrio, la barca zozobró
. f ,
' y
J uan ue arrastrado por la corriente.
Jack, que había visto esto, acercóse en dos
saltos al río, echóse á nado, y, afianzando por
las ropas al náufrago, logró sacarle victoriosamente hasta la orilla.
Cuando _esto supieron Jorge y Melita, recor. daron !l,l punto la máxima de Jesucristo, tantas veces·r.epetida por Rosa·· «Amad á vuestros enemigos; haced bien á los que os aborrecen.:»
Tacubaya.
A. GONZÁLEZ C ARRASCO.

�EL KUNDO ILUSTRADO

El rODER DE UNf\ GUNf\
POR \V. R LIGHTON

Arreglo del inglés Pl4'ª
''.El Mundo Ilustrado,"

En una pequefia ciudad del oeste americano,
volver á los primeros días de su vida, ~e su
era conocido, y lo era también en veinte leguas
existencia libre y aleg1'e de hombre trabaJador
á la rednnda, por lo menos, Bill Ansley, pay
pobre.
triarca de los buenos tiempos; vecino de los
Otra vez fué á visitar al administrador de
más antiguos y millonario, según decían las
mente triste por la forma en que había crecido
viejas de la localidad.
sus bienes. Señaló entonces á la que llevaba su
su hijo. Era evidente que Billy se avergonzaba
mismo apellido ciertas rentas, que le permitirían
Era uno de esos tipos viriles que, á pesar de
de su padre. Y una tarde, cuando tomaba el
vivir elegantemente, y pareció olvidarse de que
haber pasado ya la marca de los cincuenta
fresco el viejo Bill en la acera, vió que, entraexistieran sobre la tierra un hijo suyo y una
años, permanecía tan fuerte-física y moralje de etiq neta, su hijo y otros varios meq uetremujer que le pertenecía.
mente-como si hubiera vivido tan sólo cuatro
6 cinco lustros.
fes de su edad, entraban á una cantina. Queriendo saludarle, porque hacía tiempo que no
Había sido un rudo trabajador. Cuando los
le veía, atravesó también él y se presentó ante
indios amenazaban constantemente á los pocos
el grupo de elegantes.
blancos que se atrevían á instalarse en la reNo había pasado un año, cuando se rumoró
-Billy-aijo,-yo pago esta copa.
gión, y cuando era preciso al inmigrante cocon insistencia que Billy, después de haberse
-Yn.
te
he
dicho
que
cuando
me
veas
con
menzar por desmontar sus tierras, para hacerse
embriagado en todas ].,.s tabernas y de haberse
gente decente. , ..
luego un campo y una choza, en esos lejanos
exhibido en ridículas situaciones, se disponía
No acabó la frase el presumido. Indignadítiempos, Bill se había distinguido por la enérá casarse también. Por supuesto que la novia
simo, ardiendo en ira, el viejo le dijo en alta
gica. actitud que conservaba en todas las cirera una señorita elegantísima y tonta, que se
voz,
para
que
le
escucharan
todos:
cunstancias de su existencia, no siempre muy
preocupaba solamente por la forma en que de-Me has cansado con tu actitud irreverente.
feliz ni muy tranquila por ende. Los buenos
bería llevarse la falda 6 por el tamaño que
Soy tu padre y deberías acordarte de que es
tiempos lo habían visto igual que los malos.
marcaba la moda última para los sombreros 6
precisamente mi dinero el que tanto gastas y el
los abrigos.
No parecía haber cambiado porque en su casa existieran á la feEl· viejo Bill supo el casamiento
cha comodidades, ni porque en el
de su hijo por un vecino que se
pueblo se le llamara respetuosapreocupó lo suficiente para ir á
mente el «señ:or Bill». Era siemturbarlo en su aislamiento y copre el mismo hombre, franco, a biermunicarle el suceso. Ni un múscuto, lleno de afecto para sus amigos
lo de la cara del viejo se movió al
y de adora&lt;1ión para el trabajo.
saberlo.
Había sido casado. Pero la pobre mujer que lo acompañó en la
***
época de prueba, que guisó para
Pero cuatro años después, sila comida de él y de su hijo en las
guiendo por las mismas calles, á
quiebras de la montaña, amenazala misma hora, conlsu mismo traje
da por los lobos, no había podido
de trabajador, su paseo cuotidiano,
vivir lo suficiente par·a ver cómo
tropezó con una señora joven, herel pueblo se hacía villa y la villa
mosa, pero con un resabio de malse convertía en una hermosa ciudad
dad en los ojos, elegante, pero con
progresista, industrial, rica. La
,.
cierta suma de efacatción en toda
pequeña casa en la que había pasasu persona.
do su vida de hombre casado, era
La señora llevaba un niño, pepara Bill objeto de culto reverente
queñito y enfermizo, que lloraba
y, para poder dejarla intacta, una
desoladamente. La señora, irritayez que la buena madre de su único
dísima, lo arrastraba materialmenhijo hubo muerto, construyó en el
te, para que, con sus débiles piercentro de la población un h0gar á
nas, lograra sPguir su marcha rála moderna. Pero muchos días los
pida. El viejo Bill tuvo un arranpasaba en atenta observación, en
que y se acercó al pequeño, llasu viejo hogar, como si quisiera
mándole la atención á la madre.
evocar la sombra de aquella comNi uno ni otro se conocían.
pañ:era de su vida de miserias y
Pero al preguntarle al niñ:o su
de trabajos.
nombre, el viejo quedó estupefacUn pesar amargaba su existencia
to. Era su propio nieto, al que no
y lo hacía más rudo, más arisco ·
conocia, de cuya existencia sólo teaún que lo que siempre había sinía una vaga noción, por haberle
do, al decir de sus camaradas de
comunicado el hecho ali¡ún vecino.
cincuenta años atrás. Su hijo úniPero jamás se había detenido Bill
co, Billy, como en toda la ciudaC:
á pensar que era abuelo.
le decían, parecía no haber sido
Al ver á la criatura,con sus granhijo de aquel valiente hombre de
des ojos inteligentes y llorosos,
labor y &lt;le aquella señora dignael anciano sintió rápidamente que
mente miserable. Parecía mejor un
su naturaleza toda se removía.
señorito, y sus amistades así lo haLas afecciones descuidadas años
cían notar, burlándose de su oriatrá~ no habían muerto. Se engen.
contraba súbitamente en presencia
Bill, el padre, era un hombre
de su nieto. Y creyó que el mundo
adusto. Conservaba los mismos vestodo cambiaba, cuando las miratidos baratos y amplios que toda
das del pobre niño enfermizo se
su existencia había llevado. Unas
fijaron en él con la dulce confianbotas altas de recio cuero; un pantalón de pana,
za de la inocencia.
que te permite rodearte de amigos elegantes. En
siempre de la misma forma; un sombrero de
-¿Te quieres ir conmigo?-le preguntó.
lo futuro seremos dos extraños; absolutamente
anchas alas, y su cam.isa de franela. Tal era
Y el niño quiso. La madre lo golpeaba y
extraños.
siempre su vestido, tal era su atavío. Lo mismo
cualquiera que en esos momentos se hubiera
Y abandonó silencioso la taberna.
cuando en un terreno árido y seco se encorvaba
ofrecido á amarle, hubiera sido seguramente un
bajo los rayos de un sol ardiente, que ahora
salvador para él
.
que en su despacho existía una caJa fuerte, la
No
tuvo
inconveniente
la
señora cuando el
más sólida y la más bien provista de la locaviejo Bill, diciéndole quién era, le pidió perPor varios años el pueblo entero vió cómo
lidad; lo mismo cuando ponía sus «vales» al
miso para llevarse al pequeño, en concederlo.
cada día era más triste la actitud del viejo Bill.
único tendero de la villa, por unos cuantos cenTenía demasiada prisa por llegar á la parte
Pero una sola palabra de desconsuelo jamás
tavos de abarrotes, que ahora que ponía sn
céntrica de la ciudad, en donde debería gastar
escucharon sus amigos. Jamás se le vió detefirma bajo documentos que valían mile~ de pealgunos dineros en las tiendas de novedades.
nerse, ni dirigir una mirada cuando por casuasos; siempre, en todas las estaciones, Bill llevaba la ropa descrita.
lidad se encontraba en la calle con el hijo. Apenas había' salido de.la taberna el día del suceso
Había enviado á· su hijo á la hermosa.Acafata.l, que tanto le envejecía, se dirigió á su
demia Militar que en aquel entonces existía.
El viejo Bill tomó cuidadosamente á la criaadminbtrador y le dió órdenes para que cierta
I,e había dotado espléndidamente de modo que
tura y la colocó en sus brazos. Recordaba
suma, cada mes, le fuera entregada á Billy,
tuviera no solamente lo indispensable, sino muemocionado la época en que su hogar estaba
«Ni un centavo más», le dijo,
cho de Jo superfluo. El resultado no se hizo
completo, vi vía su primera esposa y su hijo e1 a
Pero era evidente que el enorme hoirar nuevo
esperar. El muchacho creyó que sus padres
tan pequeñito que le podía llevar en los b1·azos.
era demasiado grande para aquel pobre homeran unos millonarios neoyorquinos, elegantes
Mientras el chico, que había adquirido confiany refinados.
bre solitario, en la decadencia de su vida.
zi. al verse tratado de tal manera, decía en su
Cierto día, los vecinos se decían, alarmados,
Cuando volvió de la escuela, en vez de pedir
infantil lenguaje plagado de preguntas inge«que Bill estaba porcasarse&gt;j y hasta se citaba
al padre que se fuera á descansar y ponerse él
nuas, todo lo que sabía acerca de su casa. Contó
el nombre de una vhda que se había distinguial frente de los muchos 1.e,;ocios, se sintió de, que su padre iba rara vez á su bogar. Que se
do por la largueza que empleó para gastar el
ilusionado por la baja a,curnia de sus progepresentaba ebdo frecuentemente; á veces pegadinero de su primer marido. La cosa era cierta,
nitores, evitó salir á la calle con ellos, y como
ba á la mad1·e. y el niño decía tener entonces
el padre no tasaba sus gastos, acabó por irse · según se supo después, pero esto sólo fué el día
mucho miedo. El viejo Bill se sintió indignado
mismo en que el viejo Bill y la conocida viuda
del brazo de algunos elegantes amigcs semasólo al considerar que un hombre que llevaba
se presentaron ante el juez.
nas enteras, sin comparecer en el hogar pasu propio ·apellido, fuera capaz de pegarle á
terno.
Sucedió entonces lo que muchos habían preuna mujer. Se acordó de la escena de la tabervisto. La esposa de Bill solamente se preocuna, en la que, años atrás, había quebrado por
paba por la manera de gastar dinero en .excen·
completo con su hijo. Y preguntó al niño:
tricidades, y el viejo marido volvió á encerrar- Dime, ¿no sabes que tienes un abuelo?
se en el mutismo que le caracterizaba, después
Bill, aunque nada decía., estaba profundaEl niño lo ignoraba. Nadie se había cuidado
de unas cuantas semanas en las cuales pareció
de decirle quiénes eran sus parientes. Bill se

EL MUNDO ILUSTRADO
l
. t'ó orno si su nombre fuera el de un
sintió angustiado al safe.~
1 ºj 0sii \ 6 ~ue la criatura hablara de todo,
hombre
muerto
ya.
Y
o
:
ªí
·
mientras su pensamiento segu a.en e¡ anos puntos ' en la pasada historia
de su Yidi. ya muy larga.
. • B'll
6 que el sol alumCuando_ llegaron á la casa, anttesb soltta;J.1:~ d:coi~i~s. La charla del
braba me¡or, que los cuartos es a an m
h
pequeño era suficien~ para alfgr~ todo ;\uf~~~~iso que la criatura se
Pasaron muy rápidamente as oras u parte tampoco deseaba volfuera. Bill envió al pequeño, que por s
ver á su hogar.

i8 ·

***

t

.
á enviar al netezuelo. Pero la
1
1 1•
Esperaba el ~i~jo Béildl qdu~ e vo :~fen Un amigo semanas después,
noticia que rec1b1ó fu e 1versa n
· b
f • ' • que el radre hafué á decirle «que el peq~ñ~e~~
s:se:~º
~t1::a~r!ns:~!idntraba
en el ca.ro1
1
cía
algunos días
no 1 aam1g_as
• • c »· Añ:adió
que el niño' en su delirio, le
po ya
visitando
á algunas
.
1
ua'ma_ba, y que ¡la ~~fe':-Tfªturªlf!
~~~~ª·del hiJO desconocido. Dej!5
1
Olvidó
todo
e
v1e10
d.í
.
pre
á la cabecera del pequeño deltpasar las noches y los as, siem
rante. y así pasó una semana. d. do or el insomnio y la angustia, el
Ciert3:
~oche,
cuandoba,yaperct
re~b!16 c~rto ruido en la puerta. Su hijo,
pobre
vteJO
se doblega
el padre de sul nie:ecilii teu=~~º~!rfab~;;t:.en~.guramente ba~ía paLlevaba
en eanter10r
ros _ro srn
. d ormir.
. A pesar de ello' ni una sola idea de
sado
la noche
venganza pasó por el cerebro del abu~o.la inmensidad de su deshonra
y le 1~ª:ín~r~l\g:t:~l
d!l~o:~e,~;:;Jitª
1/pb:~r:i!~ºdi!~:cir~td!á~.clent~~ó
que
yac a e pequenue
? •
.'
cariñosamente
la mdeano¡'·
d1ménNdol!e'
despiertes· Velaremos juntos á su
-Y a está fuera
pe 1gro.
o
lado.

o
b da ligereza. aunque la lealtad muevaSleo~~~t~~sª~,U~~~sef~~~!zcón\seºnc~do de los má.s hidalgos sentimientos.

*

1
aal irascible· empiecen por contemplarle algo
lo~~u~e sei~:nti~~ué ~!~e~~e,d3:d_padec~; no le irriten; no le puncen; concédanle siquiera lo qu&lt;i en 1ustte1a se le debe.

*

No se ha de buscar en el irascible solo el remedio co;tra. c~rtás.:e:;
afinaciones de su temperamento, sino también en la1 pru enc1a e qui n
se le acerquen y le traten.
*
Con dar la razón al que la tiene, no se agravia á :n¡i.die y se evita que
las cuestiones se caldeen. ·
*
Fruto que no alimenta, ¿de qué sirve en la heredad sino de estorbo?
JOSÉ M. PEREDA.

NUESTRO PAÍS.-PUENTE DE ZARAGOZA (COLIMA),

�EL :rrrom,o ll.USTBADO

I

EL MUNDO ILUSTRADO

~PAÜl~AS Dt LA MODA~
- ToGados Modernos\

\
\

\

'\
\

\ ....

Creo que con lo expuesto
bastará para que mis lectoras se formen una ligera idea
de los tocados, y procuren
emplearlos con toda coirecci6n, pues como dije en un
principio, nuestras damas
n o fijan toda su atenci6n en
esta parte de su atavío.

llevar pedrería cuando asistan á bailes
de etiqueta 6 representacionos teatrales de 6pera 6 conciertos.
Como el presente asunto es más extenso de lo que parece y debe ser tratado de varias maneras, lo amplearé
en las páginas de la moda que aparezcan en lo sucesivo en este semanario.

'írví)~

tL NlflGflRft

D

algunas líneas en este número al estudio del tocado femenino. A primera v.ista
salta la imp01tancia del asunto
desde el memento en. que nuestros damas, y tengo que decirlo
con toda franqueza, desatienden
un poco este arte. Lo llamo arte,
porque es el nombre que le ~orresponde; en efecto, se neceeita
un verdadero trabajo de imaginaci6n, una cerebr&amp;ci6n en toda forma, para confeccionar un tocado
sencillo y elegante.
No todas las cabelleras son igualmente abundantes, ni todos los
cráneos tienen la misma forma, ni las estaturas de las dam&amp;s son todas iguales ni son unas mismas las circunstancias de la vida para
usar un soÍo tocado. De aquí depende la diversidad de peinados que,
si no raya en lo infinito, si está muy pr6ximo á lo ini:ontable.
Designar «a priori" cuál es el tocado que ~ebe usarse, seria pei:der
el tiempo lastimosamente y no conseguir mngún resultado práctico.
Así pues eli las presentes líneas haré una ligera descripci6n de los
to~dos que m ás en boga están, y advertiré, como lo advierto desde
ahora, que las damas deben usar el tocado que más cmadre con su
estatura, abundancia de cabellera, etc.
E DICARÉ

***
Los numerosos modelos que presento á la consideraci6n de mis
lectoras en estas páginas de la moda, son apropiados para llevarse
en diversas ocasiones. Así es como encontraréis tocados para teatros,
bailes conciertos, soirés, «five 6 clock,,, etc.
Par~ puntualizar más mi cr6ñica y apropiarla á los modelos que
tenéis á la vista os diré que actualmente se usan, por regla general,
los peinados de'resplandor, es decir, aquellos en que la cabellera circunda por completo el cráneo, aumentando ficticiamente sus di~ensiones y formando lo que se llama una «gran cabeza.,, Estos pernados sientan perfectamente á las señoritas de dieciocho á veinticinco
años, y se llevan en paseos y visitas.

Los peinados «bajos,)) es decir,
aquellos en que la cabellera se
trenza y se acondiciona en la par•
te posterior del cráneo, son apropiados también para señoritas de
dieciocho á veinticinco años; pero s6lo deben usarse en visitas de
pésame, pues su natural confec·
ción indica languidez y displicen·
cia.
Los peinados de «raya,, so~
aquellos en que la cabellera se divide en dos á mitad del cráneo,
haciéndola caer á ambos lados,
rizándola ~obre la fi~ca y orejas, y recogiéndola con gracia para fo~mar un pemado «baJo" en la parte posterior de la cabeza. Estos pe1~ad_os, aunque ~6lo sient~~ bien á las niñas, pueden llevarlos las senontas en reumon~s fam1hares y bailes de confianza.

J OSEFINA.

Como en supremo arranque de heroiswu,
salta el tropel de espuma alborotada,
de peñón eu peñón , de grada en grada;
y revienta en perpetuo cataclismo.

Sigue el tropel en épico alboroto,
como un inacabable terremoto
que ingentes peñas.arrancó de cuajo.

(oj

Pf\Nf\Mfl
¡No! Tú no eres Corinto, en el que un día
se disputa.tan el laurel pagano,
en ardua pugna, hermano contm hermano,
hasta cejar alguno en la porfia.
Istmo de Panamá, no:en la bravía
lucha persigas el asombro)rnmano,
sino en hacer de dos sólo un oceauo;
que eso es paz, y es unión y es armon!a....
· • - ~ - ~..............,.__. ._ . _ _ __ _ ~

'Q

Ave hay que se abre el seno en los prolijos
cuidados de su amor: ¿de qué te ext ra.ñas,
si es por calmar el hambre de sus hijOS'I

¡Y, oh poder de un alambre, ese torrente
sólo llega á servir humildemente
para,mover las ruedas del 'l'rabajo!. .....

Tú, como esa ave, con tu propio acero,
te vas también rasgando las entra.ñas,
para darle la vida á un mundo entero! ...

..,.,,,. ,.ii~Ji\MtlA)'

***
El peinado de bailes de etiqueta 6 soirés de alto tono deben ser
serios y _apropiados á la fiesta en que_deben lucir. Los peinados de
«raya,,, o «baJos,&gt;J son porcompleto madecuados á estas reuniones¡
los que se llevan en tales circunstancias, son altos es decir formad os con toda la cabellera, de modo que esta se halle,
en su' mayor
'
parte, sobre.la cabeza, reservando algunas ccmatas)) para los lados Y
parte posterior. Estos tocados deben llevar un rizado compacto y fino,
d_e manera _de nacer que el cab~llo aparezca como «quebrado,)) es decir, como rizado al n atural. Sm estas condiciones el tocado de reu•
niones de etiqueta desmerece en lo absoluto de 1~ elegancia del traje y del carácter de la fiesta.
Los tocados de naturaleza diversa que no hayamos mencionado
en. estas lineas, los podrán ver n uestras leqtoras en los grabados
adJuntos. Por lo que hace á los adornos de los tocados manifesta1é
á mis lectoras lo que ya deben saber, es decir: que nada sienta tan
b!en al t?cado de una_señorita, como una rosa blanca prendida con
cierto deJo y con grama¡ que las señoras no deben llevar flores en el
tocado, á no ser que se trate de fiestas campestres, y que deberán

0)~

~~~~

Se revuelve el caudal sobre si mismo:
y tinge ante la extática mirada,
la ilotante melena enmitrañada
de un león que ruge en el profundo itbísmo.

~~~º

Cada volcán levanta su figura,
cual si de pronto, ante la faz del cielo,
suspendiesen el ángulo de un velo
dos dedos invisibles, de la altura.
La cresta es blanca y como blanca pura,
la entraña h ierve en inflamado anhelo;
v sobre el fuego aquel contrasta el hielo.
~ual sobre una pasión un alma dura.

Cruje el taladro; el garfio que se aferra
destroza el pedernal: salta el cascajo;
y á cada s6n que repercute abajo,
lo que va abriendo el hombre,el mar lo cierra.
El agua se hace fango y miasma luego;
y envuelta en ese miasma se desprende,
como una irradiación de las montañas,

Los volcanes son túmulos de piedra,
pero á sus pies los valles que florecen,
fingen alfombras de pintada yedra;
y por eso, entre campos de colores,
al destacarse en el azul, parecen
cestas volcadas derramando flores!....

'

Contra Natma en formidable guerra,
triunfa la eucaristla del trabajo:
antes de unir dos mares con un tajo,
se unen todas las razas de la tierra.

,

la fiebre tropical, garra de fuego,
con que la Madre Tierra se defiende
del que le va arrancando las entrañas...

José Sanws Chocano.

�EL J4UNDO llUSTlW&gt;O

LOS VIEJOS
Agoniza en el mísero aposento
1a llama del bogar. Un melancólico
fulgor oscila al pie del blanco muro
y alumbra tristemente los contornos
de las combadas vigas.
A intervalos
sopla el viento sus lúgubres rezongos
por entre las rendijas de la puerta,
y entonces de la hoguera se alzan rojos
fulgores que en la sombra se dilatan
con.,o miradas de terror que á poco
se extinguen en un súbito desmayo.

***

Cae la lluvia . .Rómpense los chorros
en las s~noras charcas y chasquean

de la fugaz corriente. Un calofrío
estremeció los descarnados troncos,
cuyos ganchos sin hojas se agitaron
en un espasmo convulsivo, como
si fueran á romperse ...... »
Con voz suave
la anciana dice tristemente:
«Somos
en nuestra soledad como los viejos
árboles sin follaje. En el otoño
de la vida perdimos nuestras galas.
Del cierzo de la muerte al frío soplo
cayeron nuest!'OS hijos, como al viento
caen las hojas otoñales. Solos
estamos en el campo de la vida
como esos negros y torcidos troncos
que las rachas combaten.
Uno á uno
se fueron nuestros hijos al i¡:moto
país á donde van viajeros p á lidos

de la sombría estancia, se quedaron
mudos también, y sus abiertos ojos
se dilataron en la negra sombra,
y mirando sin ver, en cruel insomnio,
quedáronse pensando en otros tiempos ...
... Cuando vertía el sol sus rayo, de oro
sobre la limpia choza, y era buena
la vida, y florecía el campo y todo
respiraba contento. Cuando alegres
resonaban los cánticos sonoros ·
de los rubios muchachos que corrían
entre las flores del jardín y en torno
del alero volaban gorjeando
risueñas golondrinas . . ..

***

Cuando el alba
filtró un tenue reg_uero luminoso
por el resquicio de la puerta, siempre
los dos viejos tendidos en el fondo
de la estancia sin luz, permanecían
mudos y sin cerrar sus turbios ojos ....
M. MAGALLANES MOURE.

••

RUTA
En la escala gloriosa del arte
en estancias el alma comparte
el sendero de mágica lumbre;
el placer, que las rutas inicia,
el amor, que eh la brega acaricia,
y el dolor, que conduce á la cumbre.
Es efebo, el placer, que sonríe
al perfume inicial qne deslíe
en el alma la flor del deseo,
y á su influjo, se anima y palpita
la sensual concepci6n de Afrodita,
del color 6 del mármol trofeo.
El amor es audaz v1s1onnrio
que persigue Bethleen 6 Calvario
y en el alma fecunda su empeño
que en la malla del arte aprisiona:
simbolice capullo 6 ma&lt;lonn
de la rima y del ritmo es en;urño.

ll:L MUNDO ILUSTRADO

TU CONFESION
Te estoy mirando de hinojos
del confesonario al pie,
y hay tal unción en tus ojos,
que el que te ve siente antojos
de hacer lo que hacer te ve.
Eres un bello argumento
de fe para el corazón;
con santo r ecogimiento·
te adora mi pensamiento,
ángel de la contrición'.
Mas .... bajo el fervor d ivino
yo no sé qué alcanzo á ver:
aun divisar'imagino
tras del ánge;l peregrino
el Luzbel de la mujer.
Y en ese velo que, puro,
cual un piadoso conjuro
protege tu confesión,
estar viendo me figúro
retozar l't tentación.
Sube de pronto tu duelo,
tu confesión larga va ....
y alcanzo á ver tras el velo
cierto rubor .... ¿Es el Cielo
quien tales rubores da?
Tus linda, manos ahora
con golpes de pecadora
hieren tu pecho á. porfüt,
¡en mala parte, á. fe mía,
das esos golpes, señora!
Te haces la ci-uz. No diré
si bien ó mal hecha fué;
Mas, si con verdad te hablo,
mucho me temo que esté
detrns de la cruz el diablo.
Aún no te levantes, no,
Que un consejo voy á dart1 :
por si algo se te ol vidó,
Juzgo muy prudent~ yo
que vuelvas á coafpsarte.
R&lt;ifael Po»ibt&gt;.

México, D. F.
La prime&gt;ra Médica Cirujana de
la EscueladeMéxico, DoctoraMatilde P.Moatoya, baescrito y firmado lo siguiente, que bien merece ser
leído:
«Ea esta époC'a y en este país, en
donde ta.ato abundan los niños escrofulos0s y débiles, difícilmente
h·•brá un médico que no recete todos los días la Emul~ióa de Scott,
que por el aceite de bacalao y los
hipofosfitos que contiene, se considera como uno de los más preciosos remedios en la terapéutica i nfantil».

Et tEst.11mEnto

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan

"SflNTfl FE" ~flMEJOR RUTfl

Los bienes fueron valuados en $125,000.

A D~nver, Kansas City, St. Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

La ma!}'Or parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

Hace pocos dfas que ee practicó
la aipertura del testa.mento del Ilustr!simo Sr. ArzoMspo D. Patricio
A. Feehan en la ciudad de Ohicago,
Illiaois. La fortuna doeQ distinguido
prelado ascendió á ,cerca de . . .
$125,000 oro americano; y según el
i,n ventario que se ha publicado, los
bienes que dejó fueron como sigue:
Dos póli:z,as de "La
Mutua,"
Compañia
d.e Seguros sobre J.a,
Vi,da, de Nuev,a York,
por $25,000 oro cada
una, ó sean. . . . . $ 50,000 oro.
Divid•e ndos acumnlaidos
,s obre una d•e las pólizas. . . . . . .
9,329 oro.
Ot11a póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en·Baaoos . . . . . . 37,000 or.o.
Entre los disposiciones del señor Arzobispo, en su t-estam•ento, se
hicieron ésl.as:
A su hermana, señorita Kate
F'eehan, que estuvo siem1¡1re coa él
hasta su muerte, $40,000 010 en bonos y $25,000 oro en unai de las pólizas de seguro; á la señora A,na A.
F'E&gt;ehan, viuda d~I s,eñor doctor
Eduardo L. Feehan, hermano del
señor Ll\rzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efeclivo; á la Academia d·e San Patricio de Ohicaigo, de la qu,e es preceptora su hermana, Madre Maria
Catalina; $10,000 oro de la ú.Jtim,a
póliz.a; :i la escuela "Santa Mar!ai"
doe enseñanza prá.ctica para va.rones, de Fe€ib.a.nvme, Illinoi,s, que
era la institución por la que más se
interesaba, el señor ArzobiS'PO, &amp;e
entregaron los $4,000 resta,nt,e,s de
.Ja última póliza.

b \:· 1t:.:, c1 ,,.,,. t:i..l 11u..:, c11 \..,a,1 1·v 1..., u 11uau µ"'n:t. Luuus lus lJUutos eu

los Estados Unidos. Los R estau rants y Carros Comedores de Harver en la Línea de Santa Fe, son renombrados Pn el mundo entero.
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W. S . Farnsworth.-Agentfl Genna.l.
1' San Francisco, Núi:n. 8, México. D. F.

El dolor es tirano que oprime
6 Jordán ideal que r&lt;idime ......
¡pero siempre en el alma perdurn!
y á su imperio tenaz que reclama
al llegará la meta, se inflama '
rima y ritmo, color y eRcultura !

la llustrMión
ts~añola
Americana.

FEDERICO DRRBA~H.

Es en su clase el Periódico
de más circulación en México.

00
Pensamientos
P ? co hec_ho y trabajado est(t el lenguaje literario espanol, pat·a asimilarse los matices de •
la conversación cori-iente.-PÉREZ GALIJÓS.

*
Las diferencias entre la manera de escribir y
la man.era de hablat·, son desesperación y escollo del novelísta.-PÉ1rnz GALD6s.

*

¡Una limosnita.....!
( Fot.

las gotas que con ímpetu rabioso
arroja el vendaval contra los vidrios.

***
En la mísera estancia, al melancólico
resplandor de la lumbre agonizante,
hundidos en su.; lechos haraposos,
los viejos hablan muy pausadament e.
Dice el anciano como en un sollozo:
«A la tarde, hoy be visto desprenderse
las postrimeras hojas. Poco á poco
cayeron, y como aves moribund&amp;.s
trazaron amplios círculos en torno
de los desnudos árboles. El cierzo
vino después y las echó al arroyo.
Entonces yo las vi cómo subían
y bajaban flotando sobre el dorso

L nr,el'cio.)

que no vuelven jamás.
En el otoño
de la vida, como árbole, perdimos
nuestro follaje único ..... .
Los troncos
volverán á cubrirse en primavera
de nu_evas hojas verdes .... y nosotros,
por siempre nunca recobrar podremos
nuestras hojas caíd as .... »

***

En el lóbre"'o
aposento la llama moribunda º
del hogar se apagó. Los bulliciosos
chasquidos de la lluvia se extinguieron ·
del viento se acallaron los rezongos
'
y, en medio del silencio de la noche
los dos viejos, tendidos en el fondo'

Sea cual fuere l a categoría de un ir:dividuo
su talento, instrucción, etc., es un contrasenti~
d? ~l llamarl~ honrado 6 decente, si tiene el
victo de embriagarse. Envenenador de su proP!ª sangre y d~ la de aquellos á quienes da la
vida; desmoralizador de su familia; malversad?r del _propio y,_ muchas veces, también del
aJ_eno drner1; envilecedor é inutilizador de sí
unsmo; .escandalo de la sociedad de que por
desgracia forma parte: verdugo de quienes están. bajo su abo~reci_ble imperio, es indigno el
ebrio consuetudmar10 de que se le apliquen
aquellos tan honoríficos calificativos. -OIINET.
¼

No solamente la parte intelectual sino también, y en gran manera, lo merame~te material
de la prensa de un país, da una idea bien clara
del actelanto por él alcanzado.-BRYAN.

Publleación predilecta de las damas americanas como la mfts completa y 11til,
&lt;1ue ft la vez que constituye un repertorio de educación y de recreo, lnspiraido en
la moral mfts estricta, permite armonizar la economía con el decoro y la elegancia.
Contiene selectos grabados de modas, Yarindisimas labores, art!stlcos figurines
Iluminados, l1ojas de patrones trazados al tamaño natural, dibujos para bo1•&lt;i:ados.
Publica novela-s, crónicas de teatros y salones, poesías, müsica, recetas, &lt;:ontes•
taciones ft consultas, etc., etc. Cada n11mero consta de ocho pftginas, un figurín iluminado y una hoja de patrones, labores ó bordados.
ANO

y
Revista de Bellas Artes
Literatura y Actualidades.

LA ILU::.'l'RACIO~ ESPANOLA Y A~IERICA;,,A, i.evista de Bellas Artes, Ll•
tera tura y actualidades, se publica los dfas 8, 15, 22 y 30 de cada mes, constando
cada ano. d:e sus números de una cubierta y dieciséis p!iginas, v,ulas de ellas con selectos grabados, debidos al 1'1.plz y al buril de los primeros artistas.
Consecuente con su trtulo, que es al prop:o tiempo su programa, LA ILUSTRACI0:--1 reproduce por medio d el grabado, del fotograba.do y ó:e otros procedimientos moñ·ernos, ,los sucesos Importantes del mundo entero que atraen la atención
general, ~uadros y esculturas notables de todas las escuelas, monumentos arquitecLXII DE PUBLIOACION.-SE PUBLICA LOS DIAS 6, 14, 22 y 30 tónicos antiguos 6 modernos, ren,atos de los personajes de reconocida notoriedad, etc.
La E.ecci6n literaria, confiada ft los mis distingul&lt;fos escritores, contribuye efiDE CADA MES. PRECIOS DE SUBSCRIPCION
cazmente !l. hacer de esta publlcacl6n una verdadera en'Ciclopedla ó:e nuestra época.
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Don Jes1ís Urueta,
"I!'RESCA."

Ag~ncia General en la República Mexicana,

Herrero Hermanos,
MEXIC0.-10, Callejón de Santa Clara, 10.-Apartado 671.

�Año XL-Tomo L-Númer 5,

•

Enero 31 de 1904

Precio del Ejemplar, 50 centavos',

LMUNDO
LUSTRADO

�UNDO LUST~ílDO
Año XI-Tomo !-Número 5

·JII Pu~rto ·a~ u~racruz
Grandes Almacenes

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de Ropa y Novedades.

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MEXICO,ENERO31 de 1904

Subscrl¡icl611 me11sual forá11ea ......$ 1.50
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ldem en la Capital,$ 1.26

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA
Registrado como art!culo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

Segunda Monterilla

y Capuchinas-México.

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Bolas, Grasas y eremas para ealzado.
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Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se.nos pidan.
Remitimos, FRANCOS DE POl{TE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

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LA PRIMERA L.ECCION

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>BH3L1OTECA UN1VERSl1,'AlllA
. '' ALFONSO R!::YES

-AL PU.E RTO
DE VERAC.R UZ

UN
DO
LU
ST~
íl"
I
Y(f
L
Año XI-Tomo !-Número 3

covARAumAa

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MEXICO, ENERO 17 de 1904

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA

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Tipos nacionales.- "Artistas espontáneos."
Fot, de "El Mundo Ilustrado,"

�Et
,I'

MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

GonGurso 6n 1a f\Go06mia 06 B6llas f\rt6s
plazo de 12 á 18 horas, según l a impo:tancia de aquéllo,, fu~ron hechot
sin intervención de los profesores y srn que é::;tos, por lo mismo, putUe,
ran hacer á sus discípulos la más leve iódicación con respecto al es111e
seguido y á los procedimientos.empleados.
La lista de las clases que tomaron parte enel certamen, con expres14de los profesores que las tienen á su cargo y de los alumnos á quielllli
se confirieron recompensas, es la siguiente:
Clase de Colorido del Natural y Composición.-Profesor: José Sal

TRABAJO PRESENTADO POR EL ALUMNO IGNACIO ROSAS.

de arte, á semejanza de los que se e,fectúa.n en Europa,
LOShanconcursos
sido implantados en México, con grao regocijo de la juventud estudiosa, que ve en ellos un poderoso estímulo que la aliente en su ca·
rrera.
El Conservatorio Nacional de Música fué el que inauguró los concursos en nuestro país, con un lucido certamen entre los jóvenes que obtuvieron calificaciones superiores en la clase de piano, siguiéndole la Academia Nacional de Bellas Artes,queacaba de exhibir en sus salones los
trabajos de los alumnos premiados en el primer torneo.
Estos trabajos, para cuya ejecución se concedió á los concursantes un

TRABAJO PRESENTADO POR EL ALUMNO PATRICIO QUINTERO,

Piña.-Obtuvo el premio el alumno Igoaci
sas.
Clase de Modelo Vestido.- Profesor An
Fabrés.-Obtuvo el premio el alumno Sr.
adjudicándose la «mención&gt; al alumno Pa
Quintero.
Clase de Dibujo Superior de Ornato.sor: Félix Parra.- Obtuvo el premio el al
Juvencio .Enciso.
Clase de Pintura de Paisaje.-Profesor:
María Velasco. - Obtuvo el premio la Srit
riqueta Gochicoa.
Clase de Pintura de Claro- Obscuro.---Pro
Germán Gedovius.- «Mer.ción», por unaoiIQ
alumno Alberto Garduiio.

***
Ilustramos est a página con
premiados en la clase dP.l Sr. Fabrés: un
carbón, que representa un tipo medioeval,
es obra del alumno Patricio Quintero, y el
tomado del mismo modelo que el anterior, al
por el alumno Ignacio Rosas. Publicamos,
más, el paisaje, del natural, presentado po
Srita. Gochicoa.

TRABAJO P RESENTADO POR LA S EÍ'!ORITA ENRIQUETA GOCHICOA,
EL ALMUERZO DE LOS PAPELEROS (ENERO 6),- EL « J OROBADl'.J:0» BRINDANDO. - UN GRUPO DE COME N S ALES .

•

�EL MUNDO ILUSTRADO

"'-1 EXCORSIOtt
AL

V

t:ATlPETL
son y a las excursiones q u e desd e
hace aíios se vienen haciendo al Popocatep elt pero en su m ayor p arte, cas i tod as h an
r ev¡stid o ~n carácter r ecreativo, da do el enca nto d e la d iversidad d e p an oramas q u e a llí
exis ten, á través d e serranías esp ei,as, exp lan a d afl, colin as y ventisquer os atrevidos
que inclina n ó r etu er cen sus am pos blanquísimos h acia el abismo.
L a excursión m ás reciente, efectu ada hace unos cuantos d ías, saliendo de la rutina
v ulgar, ha t enido un fin mer a m ente ci en tífico.
L os excursionistas, p rovist os d e termóm et ros, ba r ó m etros a n er oides, etc. , et c., reco •
gierotl cuid adosas obser vaciones según las
diversas alturas que iban alca n zando, llegand o así á m edir la a ltura t otal d el volcán sob r e el nivel d el m ar.
Los alp inistas eran numero~os, con tándose entre ellos los S res. Claudio B u tlin y esp osa, W. H. Gleadell, Jhon Rober tson , J.
H. G r een y M. K ulley.
N u MEROSAS

*

-i

1'0POCATEPETL. -IN'l'ERIOR DEL CRÁTER.

P ublicam os u nas fotografías d e esta int er esante ascensión, tomadas, respectivamente, una á la su b ida y otra al d escen so; otr a
que r epr esenta una pa rte d el cráter, y, por
último, u na que es la m ás notable d e todas y
que r ep roduce la vi sta de un p equef\o lago
q u e ex ist e d entro del mis m o crá t er.

POPOCATEPETL.-UN BORDE DEL CRÁTER,

Los Pámpanos
El río es como un ímpetu salvaje;
el lago e., como un fondo de tristeza;
el pantano, cubierto de maleza,
es como un vicio entre el pudor de un tmje.

Tumba abierta. de pronto en el ca.mino,
es t modo de un golpe repentino
envuelto en el disfraz de una asechanza;
¡-

Cada selva en su pompa de rumores
sobre la ?5i:entación de los follajes,
'
copia el frufn\ de los sedosos trajes
y en las sedas después pinta sus flores.

porque en el corazón de la espesura,
sobre el fango se extiende la verdura.
como sobre un dolor una esperanza' ...

*
**

En las altas horas de la noche duerme nuestra buena ciudad, que aún
no pierde por completo «el pelo de la dehesa». Nos acostamos demasiado
temprano, dada la categoría que pretendemos ocupar entre las ciudades
civilizitdas; nuesti·as calles toman el desolado aspecto de una aldehuela
desde las primeras horas ele la noche.
Entonces domina por completo en l a vía pública un ser que de ella ha
hecho hogar, teatro, club y centro de di versiones. Los escasos concurrentes á la última «tanda» salen arropados en sus capas, y con paso rápido se esparcen por la ciudad. Parece que e! aspecto de l a calle les inspira l a idea de caminar con aire acelerado; sus pisadas se escuchan á
larga distancia, repiqueteando el taconeo en les adoquines de asfalto.
Algún soñoliento guardián señala su presencia por el irritante sonido
agudo y ríspido de un pitazo lleno de trémolos y de variaciones; en los
portales obscuros, el papelero duerme, acompañado de sus camaradas
y de sus perr os.

Se anun~ia ya el cascabeleo aleg_re y la risa cómica de B¡ll, del gran
~ell, admirado por cuatro generac10nes. El circo Orrin se apresta á visitarnos Y por ello deben esta~ contentos los niños. Es á Bell á quien deben nuestros pequ~ños sus meJores ratos, y es en el circo donde se pueden escuchar las r_1sas á~reas y ver los grandes ojos infantiles, dilatados
por el pasmo CÓ';Dico y smcero. ante una regocijada escena. de Bell. Si,
para entrar al cielo, &lt;debemos volvernos como niños», no cabe duda que
los hermanos Orrin nos ayudan á entrar al cielo;

no ha.y rio como aquel que se arrebata

r, las plantas del Ande y que fulgura,

La sel va tropical, que por frondosa
finge la cabellera de una hermosa.
de día, entre penumbras se recata;
Y de noche sujeta su peinado
con un rayo de luna, atr,wesadc
como si fuese un alfiler d~ plata!

El Amazonas
."i el Kilo que entre arenas se desata,
ru el Rhm que entre campiñas se a.ventura
ni el Jordán mismo que en s•J linJa pura '
la dulce imagen de Jesús retrata;

Luce insectos de gasa brilladores
p!\.jaros de vivísimos plumajes,
'
fieras dignas de verse en loo paisajes
de una artística alfombra de colores.

f'\. ~tropolitar,as

***

Espeso carrizal, flores de encaje,
viento que arrulla, abismo que bosteza,
el pantano es un sueño de pereza
que duerme el fango en medio del boscaje...

,. Las Selvas

Notas

ILLASEROR ha triunfado en toda
El papelero es una pobre flor de civilización; una humilde y marchita
la línea. Ha gustado ampliamente
flor cuyos únicos encantos residen en
la satisfacción del triunfo legíti·
su edad. El papelero reina en la noroo. El aroma capitoso del éxito
che porque no tiene más hogar que la•
produce embriagueces raras: es
calle, más familia que su perro, más
más fuerte que el vino y que el amor.
Los genios y los artistas saben encontecho que la bóveda celeste, más cama
que el duro recinto de alguna puerta
tra~ en ~sta _ero briaguez fuentes nuevas
hospitalaria y sola.
d~ 10sp1rac1~n,y en este sentido, el
triunfo del virtuoso es un au&lt;Yurio de
En esta vez los Reyes Magos han
alto precio.
"
dado una grata sorpresa á los papeLa semana entera está llena de la obra de Villaseñor. Si el tl'iunfo leros trasbumflntes y sucios. Han sido, por fin, escuchados los eternos
primero que en Europa haya obtenido q ueda en su memoria aún, como gemidos ·de estos infelices, que son ho?1bres,y si~n_ten y sufren, sin haber
una gr¡¡ta remembranza; si los primeros laureles recogidos en la senda siclo jamás niños, sin haber soñado, srn haber vivido.
que con paso firme recorre, se conservan frescos en su sien; si recuerda
Los Re ves Magos dieron de comerá los papelero~. Hicieron bien. Sí, ]a,
l a emoció!l deliciosa del primer aplauso, seguramente que todo esto h a · máxima bíblica «dar de comer al hambriento» es santa y es humanitaria.
brá resucitado en su memoria, como un grato aroma de guantes femeni- Cuando el hambriento es un niño, la caridad se extrema y toma caractenos, ele flores _s~cas, ele listones amarillentos, de ca1·tas borrosas, que res nuevos. Bien hicieron por cierto.
surge de un vie¡o arcón, por muchos años cerrado.
La mesa á laque fueron invita.dos los papeleros fué una humilde mePorgue la musa es una novia proteica, ·s iemsa, que era, seguramente, la que en sus noches
pre distinta y la misma siempre. La que inssi n pan nabían soñado los pobrecillos. No
piró nuestros primeros sueños en aque ll a edad
«dijo sus secretos el faisan de oro» en este ágaen la que se lleva &lt;el cabello largo y el juicio
pe popular; fué más modestamente arreglado.
.corto», la musa virginal y tímida que nos h izo
En cambio, la salsa mágica, que, al decir de
soñar tantos años, en los primeros de la vida,
Brillat-Sevarin, hace ce cualquier platillo una
y que con nosotros emprendió viajes dilatados
delicia gastronómica, el apetito,debe haber sopor el paí!;; de la Quimera; la musa juvenil,
brado en el! a, como sobraron, de cierto, la
cuya risa de oro es lo único que de este regio
i..legría, la franca alegría de un niño, por más
metal poseemos, no es la musa enlutada de
que este niño· sea un papelero.
nuestras tristezas, no es la siniestra musa de
tocas de viuda y ojos de hondo mirar inefable,
***
que gusta acompañarnos cuando nos retorcemos dolorosamente al sentir las primeras he·
Se anuncian ya los conciertos que darán l as
ridas venenosas y crueles de la Duda.
bandas militares antes de irá la Exposición de
La musa de Villaseñor es una musa sabia.
St. Louis. Debemos felic; tarnos por ello. Son
Ha seguido los cursos de los grandes liceos,
tan escasas en nuestra buena metrópoli las
gusta de la técnica. Ha escuchado á los grandes
manifestaciones de arte,que cuando a.lgo se nos
maestros en los conciertos del Viejo Mundo.
ofrece, nos sentirnos, p rimero, poseídos de ese
Debe haberla conocido en esa región de vievago temor que debe h aber sentido la. Cenicienjas civilizaciones, y su idilio ha de haber cota cuando se le prometía hacer una carroza
menzado en alguna mansarda berlinesa, una
de una legumbre cualquiera, y frisones elede esas melancólicas tardes grises en las que
gantes de ratoncillos mí;¡eros.. Nuestra PIDO·
la escarcha teje encajes caprichosos en las
ción estética en mucho se ofubca cuando, por
cornisas y la neblina esfuma á lo lejos los
fin, la buena hada nos ha cumplido sus procontornos de las torres, haciéndolas aparecer
rnes~s, porque á la par que la grata sensación
como milagrosas construcciones de un país de
deleitosa, sentirnos el esrnpor de lo imprevisensueño.
to; cuando menos de lo no-esperado.
La musa de Villaseñor es una divina musa
. En e~te hecho reside seguramente algo de lo
estilista y grave; una soñadora que ha leído
rnexphcaclo en la psicología del público de
IDPCho y que piensa mucho. Y el artista l a
nuestros teatro3. Los crínicos todos están de
arna; la ama con un amor intenso; con un
acue:do al decirnos que es original en sus im·
amor «más fuerte que la muerte».
presiones y que es raro en sus modos de ver
Así Ju demuestra en sus recitales. Bien me·
y de sentir. Posible sería que la desconfianza,
rece la franca acogida de la sociedad y el
ya enraizada en nuestro ánimo, fuera la res·
aplauso de todos los amantes ele l a harmonía.
ponsable de este hecho.
Es un mago que de lejanas tiert'as nos ha trq,í.
Una banda militar irá al norte y deleitará á
ALBERTO VILLASElil'OR,
do el clón incomparable ele su música; un ma·
nu~stros poderosos vecinos. No cabe d uda del
Notable pianista mellcano.
go á cuyo conjuro se abren para nosotros deséxito, PO:que muy cumplido lo han otorgado
conocidas regiones de ensueño y de gloria.
.
los americanos á l as bandas que en anter io·
Bien merece el inteligente artista el triunfo que ha coronado su labor. res _«Feri~s ?,~l Mundo»_ha enviado nuestro gobierno. L as primiciasregias primicias por cierto-serán s iempre nuestras.

Las Punas
Silencio y soledad... Nada se mueve...
Apenas, á lo lejos, en hilera,
las vicuñas con r!\.pipa carrera
pasan, !\. modo de una sombra leve.
¿Quién á medir e,!l. extensión.se atreve?
Sólo la desplegada cordillera.
que se encorva después, á la manera
de un colosal pg,r¿ntesis de nieve...
Va.no ser.l. que busque la mira.da
alegria. de vividos col ores,
en la t risten de la cun.. hel!l.d t:
sin m9.riposas, p~jaros ni flore~,
e, una inmen,id!td dc,h.,bit!l.1'1.
¡C:l:ll'l si fu1ne un n.lm 1. sin n:n,r::n! .....

entre la obscuridad de la espesura,
cual si fuese un relámpago de plata ......
El es el Porvenir: en sus riberas
florecernn las razas venideras
sin odios, ni rencores ni egots~os;
porque no en Yano su cristal parece
un arcoiris de paz, que resplandece
('.n la profundidad de los abismos!

Un Plante l Mode lo.-La tsc uela _" Miguel Lerdo de Tejada"
de todo elogio y acreedor á los aplausos más sinceros, es el empeño conque el Gobierno p r ocura mejorar, día con día, los establecimientos de ens&lt;&gt;ñanza que deél dependen, y
muy particularmente las escuelas que realizan
entre nosotros el alto fin de la educación de la
mujer, conforme á los modernos procedimientos pedagógicos.
La tarea que se ha impuesto el Gobierno es
tanto más meritoria, cuanto que tiende de manera muy directa á combatir añejas
preocupaciones é ideas que, en el estado actual de la cultura humana,
constituyen una verdadera aberración; pues apartar á la mujer del círculo de hierro dentro del cual ha viv ido tantos años; abrir un nuevo cauce
á sus facu ltades y energías; prepararla lenta, pero seguramente, para la
lucha por la vida y estimular sus aptitudes en provecho de la familia y de la
patri a, es,ciertamen:te, un a
D IGNO.

labor merecedora de los encomios y aplausos
más entusiastas.
Esta es la tarea que el Gobierno ha acometido y puesto en práctica, fundando en México la
Escuela para Niñas «Miguel Lerdo de Tejada»,
de que se ocupa hoy EL MUNDO ILUSTRADO,
dando á conocer en seguida algunos datos relatí vos al establecimiento y una interesante serie de vistas fotográficas.

*

* *y ensanchó hace poco,
E l local, que se repar6
es muy amplio y obedece, en cuanto á su distr ibución interior, á un plan perfectamente estudiado; consta de todos los departamentos indispensables á un edificio de su naturaleza, y
sus salones están dotados con los muebles y
útiles necesarios para el buen servicio de la
Escuela.
Las salas de clase para los cursos generales,
el salón de máquinas de escribir, el de costuras, el museo mercantil, la instalación de relojes eléctricps y de filtros apropi ados, todo ha
sido motivo de un escrupuloso cuidado técnico,
del q'ue no se han excluído el confort y el buen
gusto.

*
**

. La Escuela está bajo la dirección de la intehg-~nte. profesora señorita Raquel Santoyo,
&lt;., men tiene á sus órdenes seis emoleadas para
los cursos generales, tres profesores de I nglés
t~no de alemán. do~ de ~rancé~, y uno, respec:
hn~ente, de Taqu~gr~fta, Esc:itur!I' ee, máquina, Teneduría, Dibu¡o, Mús¡ca Caligrafía
Labores_femeniles, Gimnasia, ek. r 3idernás d~
la Sub?1rectora, ·1a Sec:etaria; las ¡¡refectas y
la servidumbre, necesaria.
-~ '
Los cursos están abiertos en el, día
y en la noche. Los diur·nos son para
las alumnas que cursan todas las ma- ·
terias, y los nocturnos para todas
aq,~ ella~ p_ersonas á quienes sus tra.ba¡os diar10s, las ocupaciones del hogar ó l as l abo,res que les producen los
elementos de vida, les impiden concurrir á las horas útiles del
día.
La simple enumeración de

�un r1ant6l M006IO.-La "E 610 MiOU61 66rOo 06 T6iaOa"
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l. La Señorita Directora en sn

fesores.-3. E n el gabinete de fl
5. Ejercicios ghnnástlcos.-6, CI
de la misma clase.- 8. Una lec
mento de hwabos.- 11. Clase de

ho.-2. :.a Señorita Direc tora y un grupo de proEl patio de recreo antes de la en trada á c lase.scritnra e n máquina.- 7. U n grupo de alumnas
costura.- 9. Clase de anatomia.- 10. Departagia anilnal.

,--' !,

. / -··
1

f

�EL MUNDO ILUSTRADO

:l!:L MUNDO ILUSTRADO
f

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SEPVICIO DE DESINFECCIÓN.-EL PERSONAL.

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~el TO(d~ITT
Si blen. se dice {Jrt.e en c,ie.ftiones &lt;
&lt;le ousto no cabe la discusión, sin

embr,1•00, la aceptnctón, e.~ou.tánea
. de rlctr,•ntin&lt;ull&gt;s a,-tícn(os co111,1
¡ 1&gt;rflebalu indiscu.tll&gt;lc su,pel'im·id,a,(1,

',le ellos.

El Jabón
Cristalino
Transparente
de R.ieger

las materias que se estudian en la Escuela, servirá para dar__una idea &lt;_le ~a importancia del plantel, cuyo obJeto es, prmc1palmente, impartirá las
educandas los conocimientos necesarios para hacerlas capaces de desempeñar un puesto en las casas
comerciales, para encargarse de un despacho para
llevar una contabilidad, para atender de u~a manera acertada los propios intereses y para tener
en fin, á su alcance, medios muy seduros de ganar~
se la subsistencia.
º
De _aquí q_ue, a_,demás d~ la sección general de Instrucción Pr1_m?-ria Su1:1erwr, se impartan en la Escu~la cono~im1entos, sistemados y propios, de la~ sigmentes asignaturas: L engua nacional Francés Histor_ia, ~eografía, Derecho usual, Econ'omía Política.,
Ai:1tmét1ca, Alg~bra, Contabilidad, Caligrafía, Escritura en máquma y Taquigrafía.
En ?Uanto al cuerpo de profesores, éstos han sido
escogidos_ entre los más aptos é inteligentes, lográndose reun~r, de e~ta manera, los mejores elementos.
Por último, diremos que la Escuela cuya instalación costó al Gobierno más de i!:30 000 tiene un
presupuesto anual aproximado de $20:ooo:
Es rndudable que el sostenimiento del plantel á que
nos hemo~ referi?,O, redundará no sólo en beneficio .
de la muJer mexicana, sino también del país entero.

Para la Exposición de San LuisMissouri
EL CONSEJO SUPERIOR DE SUURRIDAD

HAN
si?o _enviados y_a á l_a Secretaría de Fomento
los d1stmtos t:aba¡os científicos y estadísticos que
forn1:arán el contmg-ente del Consejo Superior de Sahbr1_dad en la próxima Exposición de San Luis Missour1.
Los trab~j?s á qufl nos referimos, comprenden todas _las noticia~ que se relacionan con la mortalidad
habida en México durante ~l año de 1903, y con la
cau~ada ¡:¡_orla fiebre amarilla en las diversas regiones mvad1das por es~a terrible enfermedad, en los
meses de enero~ novrnmbre del mismo año; los resúmenes compara~ivo_s de los casos de rabia en el hombre Y de las aphcacwnes del tratamiento antirrábico
Y las t~blas gráficas que representan el número d~
defunciones causadi.s en la Metrópoli desde 1869
hasta 1898, por el tifo.
'
Además, el Consejo ha remitido á la Secretaría
con el fin de que sean también enviados á San Luis'

unos diagramas á colores de la mortalidad habida
ea la capital en 1900; una tabla que manifiesta el número de vacunados contra la viruela desde 1873 hasta 1898, en I a capital, y las defunciones causadas por
esta enfermedad; un cuadro que expresa las desin fecciones de casas y ropas, practicadas de 1895á l903,
y otro en que aparecen corn,ignados los casos de defunción ocurridos en Mazatlán á consecuencia de la
peste bubónica. Otros tt-abajos, tan importantes como los anteriores, completan la parte del contingente que se relaciona con el ramo de estadística.

En cuanto á las oficinas que dependen del Consejo,
se exhibirán en el Certamen de San Luis varios cuadros formados con series de fotografías que representan las instalaciones sanitarias de los puertos y de
C. Juárez, C. Porfirio Díaz, Laredo y .Nogales, así
como el departamento de desinfección establecido en
la Capital. En otro cuadro por separado, se darán á

C()r,nR 11 ra.'IOlf. Rntellnlf t1 totfnll
los a,-t·f,..ulolfde ,,.,,.;.Htal, tle11de clase

conocer los loca.les que ocupan, respectiva-mente, la
Dirección del Consejo, las Secciones,1elLaboratorio
de Bacteriología, etc. etc.
Por último, y juntamente con las fotografías y
datos de que antes hemos hecho mención, se en via.rán á San Luis las colecciones completas del Boletín del Consejo, dos «Memorias:\', escritas· en inglés,
que tratan de los principales trabajos llevados á
cabo por aquel Alto Cuerpo desde su fundación, y
algunos otros libros y folletos indispensables para
dar una idea de la eñcacia con que en México se
atiende á todo lo que se relaciona con el importantísimo ramo de Salubridad Pública.
Los lectores de «El Mundo Ilustrado» verán en estas páginas cuatro de las fotografías que se exhibirán en el certamen: Una de ellas r epresenta al
personal del Departamento de Desinfección, que preside el Dr. González Vásquez; otra, la estufa en que
son desinfectadas las ropas de los atacados de enfermedades infecciosas, y las dos últimas, los carros en que son conducidas las mismas ropas al local en que se encuentra la estufa.

co-1•ri~,tP. li11sU1 la ,riás tina. •
JUEGOS.
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pi",. pu.,-a obtre(J1dos. á. ¡r,-eciOs aiu ·
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,tlam&lt;t.s ele(J«nf{'S ,lcl 11uo1tlo ,mte,·o

Wilhelm Rieger
t'rankfurt a Main, Alemania.
. ,..J:/,w~~-

• ••

Proi:ec,lor ele ltttl Co1•t,·~ rre·
ITl\l..11\,
55PAl'lA

Y PORTUGAL.

Es el úni co medicamento que
cura de verdad
,
Lo recetan los médicos de todas las u1tcl()nes. para cuar
1as enfermedades del estómago é in.:estinos; 1•¡, tóni co
d1g-est,ivo y 11111,ig1tstrAlgico;
cura el 98 por 100 de los enfermos. aunque sus dolencias
seau de mlls de 30 años de antigiledad y hayan fracasado
todos los demas medicamentos

Ucpr~seutantes en la Repúblltñ:

.Fínk y Cía..
Capuchinas 7.-Mexlco.

Cura: dispepsias, diarreaa
y dise11tel'ias, la dilatación.
la úlcera, catarro bitestinaJ.
y todas las demas a fecrlones
del estómago e intestinos

siendo ootabiltsimo en lo; .
- - niños. - Venta: Farmacias y Drog·uertas.
Las botellas han de llevar la
palabra
(STO_MALIX}
j

...
SERVICIO DE DESINFECCIÓN,-CARROS PARA LA CONDUCCIÓN DE ROPAS INFESTADAS,
SERVICIO D"E DESINFECCIÓN. -CARROS PARA LA CONDUCCIÓN DE ROP
AS INFESTADAS,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

El Organilltro

T

ODOS los metropolitanos le conocemos; todos le hemos visto pasar
ante nuestros ojos, perseguido por
la impaciente multitud de adultos
y chiquillos, y, quizá, quizá nosotros mismos, en un tiempo, fuimos parte de esa impaciente multitud.
Este tipo, tan nacional ya, tan nuestro, gozó, no ha.!e
aún muchos afios,
su época de florecimiento; desempefió, dos ó tres lustros ha, un papel im
portante en los pasatiempos de nuestros humildes. En
la actualidad, ha
evolucionado como
todo lo que le rodea, ha tenido que
marchar con la época, y no es ya, por
tanto, aquel mismo

quier clown de los arrabales; que se pone el
sombrero, y se lo quita más tarde para presentarlo á la concurrencia en demanda del
óbolo á que estima haberse hecho acreedor.
En la actualidad, sin el tití que hace piruetas en la cuerda, ó sin los falderillos que
saltan el aro ó bailan en parejas al corn pás
de la música, el organillo perdería enorme
suma de su legendario prestigio. No basta ya
á su público el más ó menos desatado torren-

y de la abrumante labor, escuchando acaso
un dulce juramento; es la vaga promesa de
fáciles esparcimientos y de no lejanos éxtasis cuya expresión jamás en su pobreza soñó,
el léxico.
Su existencia se desliza inalterable; va dela balada á la tragedia, de la comedia al drama, sin advertirlo él mi,mo en muchas ocasiones. El júb:lo infantil que def'pi~rta su
llegada, no hace cambiar la expresión de su
rostro; no ignora que con él' va la ocasión deamorososos transportes; que al arrullo dt: su
música, pobres almas sencillas y torpes
creen entrever algo de la, felicidad ambicionada; mas él ho da sefiales de advertirlo, y
da vuelta al manubrio, da vuelta, infatigable en la apariencia, entanto que &amp;obre las
toscas baldosas del patio la planchadora baila, contando con ansiedad los momentos de
placer, ó el ebanista que llega de la cotidiana peregrinación después del trabajo, siente,
á cada nota, que loa instintos se despiertan y
le arrastran.
Mas él pasa, sin detenerse mucho tiempo, por en medio de todas estas embriagueces; sus momentos Ron tortos y precisa aprovecharlos; es voluble como pocos; va de aquí
para allí, dispuesto sólo á hacer alto cuando
adivina ánimos de ffesta y sus oídos acaricia
el retintín de las monedas; llegada esta ocasión, su marcha cesa, y pronto el instrumento lanza al espacio la cascada de sus agudas
notas. Y cuando todo parece convidar á la
alegría olvidando el más allá; cuando parece
que el infatigable noctámbulo ha olvidado ó
hallado tal vez el final de su peregrinación,
vuelve á levantarse y desaparece sin que las
súplicas le ablanden, sin que le haga vacilar por un momento el pensar en la tristeza
que sucede á su partida.
. Razón de sobra tiene. Adivina ya sus postrimerías, cree entrever ya el término de sus
jornadas, y apresúrase á extraer el fruto de
los últimos momentos. Al presente, haecbado mano del tití, para prolongar siquiera esa
agonía; más tarde, el tití será desechado por
insuficiente, y substituído por alguna otra novedad de mayor atractivo, y no mucho después, quizá, el mismo or"anillero irá á ocupar su sitio al lado de ta;tos otros recu.irdos
que señalan el paso de nuestros mayores.

..

La Herencia de Rousselot
NATOLIO Rousselot y su buen amigo Próspero Desroches, el pintor, alegaban hacía
ya un buen cuarto de hora, sin poderse poner de acuerdo. acerca de cómo y cuándo
era el hombre feliz.
Discusiones de este jaez, son· de aquellas que
jamás se cierran. La felicidad humana, como
todos los mitos, tiene variantes individuales
infinitas, y basta se podría decir que cada persona, según sus anteredentes, su educación y
su manera de pensar, tiene formada diversa
opinión respecto á los elementos indispensables
de la dicha humana.
En estas circunstancias, y dado que nuestros
dos interlocutores eran. amigos, precisamente
porque pensaban en todo de manera diametralmente opuesta, fácil es comprender que hubieran pasado discutiendo tanto tiempo. Anatolio decía:
- Desengáñate, amigo mío. Sin una reata,
sin una suma de oro ó de buenos títulos de banco, que permiten al hombre vivir inlependiente
y libre, no se concibe la felicidad. La única
dicha posible reside precisamente en decir:
&lt;nadie me manda; teogo dinero para vivir·sobre el mismo pie que boy lo hago, por más que
mi existencia se extienda por cien años y más&gt;.
-Te equi vacas lastimosamente- interrumpió
Próspero,-porque si en el caso que citas, el
hombre se encuentra enfermo, gravemente en•
fermo ó atacado de dolencias inte,·minables, la
dicha es imposible por este solo hecho. Mas
valen buena salud, una mujercita que baga la
vida del bogar hermosa y amigos leales y buenos. El dine1·0 es accesorio.

A

A. GONZÁLEZ CARRASCO.

En Honor del Sr. Gobernador de Tabasco

para quien Fidel tuvo en los ojos una mirada de ternura, y una estrofa juguetona entre los labios.
A través de la lenta evolución ha logrado
conservarse hasta nuestros días· si en la poesía pudo alcanzar siquiera fues~ un pequeño
abrigo, por su parte la plástica ha reproducido sus formas, el pincel le ha robado sus
tonos y la cámara obscura ha alcanzado á
sorprender sus más ligeros movimientos.
Su vida, en otro tiempo, gu:;taba poco de
mo,,trarse á la plena luz solar; poco a 111igo
de ésta, surgía á la pública expectación
cuando en el Ocaso que&lt;laba apena,; un d ébil rastro del día agonizante· cuando en la
esquina, la vendedora de el~tes cocidos ó
de alcauciles, sentada al borde de la acera,
pregonaba con voz extrañamente plañi&lt;lern
su mercancía; cuando en el fondo &lt;le la calle obscura, una estrella errante una I uciérnaga rojiza, yendo de aquí para ~llí delatal&gt;a
al encendedor público, aparentem~nte infatigable en su faena.
Hoy le _acompaña el t~tí que danza caprichoso encima del organillo; que maneja el
aro, y la sombrilla y el pandero, como cual-

te de armonías escapado del torpe instrumento, y ha sido necesario ofrecer un nuevo
&lt;itractivo para que la diversión no termine
ni vaya el pobre organillo á reposar eterna'.
mente. en la sombra del olvido.

Publicamos en este número una fotografía
que representa dos de los arcos triunfales le- .
vantados en San Juaü Bautista hace pocos
días, con motivo del regreso á aquella población del señor Goberna&lt;lor de Tabasco
General Don Abraham Bandala.
'
De los arcos á que nos referimos uno fué
erigi?o frente al Pa1acio Federal y ~tro f'n la
esqmna de las calles de Juárez y Miguel Lerdo, estando los dos vistosamente adornados
con follaje, ban~eras y atributos de guerra.
~ns &lt;lt&gt;mostrac10nes de simpatía de que fué
ohJeto por parte del puE&gt;blo de San Juan Baut~~ta el S&lt; ñor Gobernador, fueron muy entusiastas.

•

*
Mas el organillero no ha muerto aún. Ha
emigrado, sí, de algunos sitios que antes
fueran propicios á su existir; huye de las
a~enidas sobre las cuales los escaparates
vierten cascadas de luz; en Jonde se aspira
el perfume enloquecedor de las hembras
que .subyugan al recogerse la falda, y halaga los sentidos el tenue frufrú de la seda, ó acaricia el oído el caracolear de los PUR
s~NG sobre el ~s!alto. No ha muerto, porque
leJOS de tales sltlos ha encontrado quien le
ofrezca todavía un momento de reµoso en su
peregrinaci6n; quien le reC'iba afin con una
sonrisa de bien venida, con una frase de
afecto ó &lt;le esperanza.
Entre los humilde~, su presencia es un
recuerdo y una promesa: es, para las hembras, y aun para muchos varones el recuerdo de gratas horas pasadadas lejo~ del taller

ARCOS
EN

Y sobre el mismo tema discutían nuestros dos
protagonistas, cuando un criado se presentó á
dar cuenta de la llegada del correo.
Una carta de luto, grande, cuadrada, señorial, que á las claras revelaba ser de alguna
persona seria y formal. Anatolio la abrió pensativo, y súbitamente su semblante se serenó,
se iluminó, mejor dicho, y dijo tendiendo el
pliego á su amigo:
•
-Mira. La fortuna tiene sus arranques de
hembra frágil y caprichosa&gt;. La carta era de un
notario. Decía «que habiendo muerto en las
cercanías de Cherburgo el señor Rousselot, tío
de Anatolio, había recibido la misión de hacerle saber que era el heredero universal de los
bienes, suficientes para producir una renta de
cien mil francos&gt;. Agregaba que en la notaría
se encontraban los documentos y que sería muy
dichoso en ver que se acercaba á la población
Anatolio para hacer valer sus derechos y seguir la existencia que en épocas anteriores llevaba el tío&gt;.
Anatolio se decidió á partir desde luego, por
el primer tren que saliera, é invitó á su amigo
para que lo acompañara.
•

***

LEV AN'l'AD0S EN !'-. JUAN BAUTISTA
HONOR DEL SR, GRAL. BANDALA .

.,

En el paradero del ferrocarril, en Cberburgo,
encontraron una calesa, fea, vieja, pero fuerte
y bien construída. Un rústico, de unos cincuenta años ó más, vestido muy modestawente·, esperaba cerca, y cuando percibió á los dos amigos, se dirigió á ellos, diciéndoles haber recibido la orden de llevarles á «La Huerta&gt;, hacienda y granja del difunto Rousselot. Anatolio
tuvo, desde luego, algunas frases de despecho,
porque el tren no le gustó, pero no tuvo una
palabra de afecto para el muerto.
El camino era largo, muy largo; por toda la
empinada cuesta bordeábalo el mar. Durante la
marcha, Anatolio preguntó al viejo su nombre.
-Me llamo Juan-dijo éste.-Era yo algo
como un intendente del viejo y difunto Rousselot, algo como un administrador y algo como
un amigo.
Y llegaron á &lt;La Huerta&gt; después de dos horas de marcha.
Próspero estaba encantado. La vista era her-

mosa y el jardín muy bien cuidado. La casita
modesta., pero admirablemente limpia y bien
dispuesta. La cocina amplia, bien dotada, á
mano!! llenas. Todo era causa de admiración
para Próspero y de despecho para Anatolio.
No se cansaba el heredero de señalar defectos, de hacer cálculos acerca de lo que valdría
la propiedad, y preguntas respecto á la renta
que se podría obtener de ella. Su disgusto era
grande, y de no haberse
preocupe.do por esto, hubiera podido distinguir las
miradas de disgusto que
le dirigía el viejo Juan, el
administrador,amigo é intendente del difunto Rousselot.
Próspero sí lo notó y se
explicaba perfectamente el
caso, por haber vi vid o más
de cincuenta años en «La
Huerta&gt; el buen hombre.

-Sí, yo soy el padre Rouse.elot. Dios me ha
consei vado la vida, y para saber quiénes eran
y lo que pensaban mis herederos, antes de darles lo que había reunido con tantos trabajos,
en toda mi I arga experiencia de viejo y de campesino, no he encontrado cosa mejor que una
vieja farsa de comedia. Me he fingido muerto y
he sabido la verdad ....
Anatolio salió por el rrimer tren, rumbo á

***
Apenas hubieron cenado
la frugal pitanza que les
fué servida, Anatolio quiso que le fueran entregados los documentos de propiedad de «La Huerta&gt; y
sus anexos. Preguntó el
anciano Juan cuál era la
intención que abrigaba.
Era simplemente ir al día
siguiente al pueblo, arreglar la venta de toda la propiedad, para volverse á París cuanto antes á disfrutar de su
herencia.
Casi lloró al saberlo el pobre viejo. Próspero r~gañó por algún tiempo á su i,,migo, pretendiendo convencerlo de que debería ir á inst~larse á «F,a Huerta&gt;, . para seguir la existencia tranqmla y metódica de su tío.
Nada pudo conseguir. Anatolio estaba decidido á vender. Y era tan sincera la aflicción del
viejo, que Anatolio no pudo menos que indignarse y decir en voz alta:
-Si yo tuviera cien mil francos, mañana te
compraría esto. Mañana empezaría á buscar
algima muchacha sencilla que se casara conmigo y me acompañara toda la vida. Seguiría
la tradición del difunto Rousselot.
. Pe;o de nada _sirvieron sus :i,rgumentos. Al día
sigmente, á prima hora, sahó Anatolio vestido
de negro, listo para la venta, con la carpeta
en la cual llevaba los documentos de propiedad. Próspero no quiso acompañarle IÍ Cherburgo.

París. Próspero, pn h i ,
bérselo suplicado tanto
Irene como el padreRo~sselot, quedó en «La Huerta&gt;.

***
Y cuatro meses después,

Anatolio recibía una carta.
de Próspero, en la que le
comunicaba que en unas
cuantas semanas más, sería su esposa Irene; que el
viejo Rousselot bendecía la unión y haría herederos universales á los dos; pero que, por
haber sido su amigo Anatolio, el heredero en

*
**
pna calesa se det~vo á la puerta. El únbo
criado de la casa llegó agitadísimo y habló con
el s~ñor Juan, aparte, algunas ·p alabras. El
anciano llamó á Próspero y le dijo:
-Llega de su convento, donde se educa la
señorita Irene. Era la protegida del difu'nto
Rousselot y •ada sabe de su muerte. Recíbala
usted y dígale todo lo que ha pasado.
Apenas había salido, cuando entró á la pieza
Irene. Era una hermosa muchacha de unos diez
y ocho años, a!ta, esbelta, muy bien formada
y de grandes OJOS azules. Se detuvo, mortificada, en el umbral de la puerta, mientras Próspero pen~ba cómo decir á la pobre niña que
había qué&lt;lado sin familia, sin hogar, sin nada.
A las primeras palabras, la pobre muchacha
comprendió que algo se le ocultaba. Pero Anatolio, q.ue se había mantenido fuera, se tomó la
molestia de decirle claramente lo que babia
pasado. Antes de que terminara, la infeliz es•
taba anegada en llanto.
Anatolio prometió seguir pagando la pensión
en el convento. hasta que la educación de Irene
terll'inara. Pero ésta, altivamente, rechazó la
oferta, diciéndole que era al difunto Rousselot
al que quería y no &amp;. su dinero, que lo único
que le suplicaba, era que le diera el retrato al
oleo, de cuerpo entero, del difunto Rousselot
que se encontraba en el salón. Anatolio no tu:
vo inconveniente en cedérselo.

*
**
Cuando el criado volvió, trayendo en las manos al retrato envuelto en un crespón, Próspl)rO
se descubrió respetuosamente. Irene se precipitó sobre él, llorando, y Anatolio permaneció
frío, separado, pensando en que perdía el tiempo preciso en que debería ir á vender sus propiedades ante el notario de Cherburgo.
El velo había caído, dejando al descubierto
el retrato. La estupefacción de Anatolio llegó
al extremo. El retrato claramente representaba
á Juan, al anciano intendente.
Entonces se abrió una puerta y apareció el
propio personaje, en cuyos br8 zos se precipitó
Irene, confusa y llorosa.

una época, tanto Irene como él mismo no habían querido casarse hasta saber de cierto que
el padre Rousselot le dejaba determinada suma, aunque bastante pequeña.
·
Arreglo del Francés para "El Mundo Ilustrado."

00
Hasta en las ondas del aire hay oficiosos correos para las malas noticias.

*

A la lengua más la mueve el temperamento
que la voluntad.

*

Como se oculta el sol tras negros nubarrones, así suelen ocultarse almas celestiales tras
caracteres muy ásperos.-PEREDA.
La mujer que vale por sí misma, no ha menester de muchos oropeles.

*

A?nque fuese _m uy rica y hermosa, causaría
lástima una mu1er: que no supiese hacer otra
cosa_que gastar dmero en atavíos con que encubrir su nulidad.-MARQUESA D'IVRY.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

PAGINAS DE LA MODA :

Siente usted un cosquilleo constante en la garganta ?
Está usted ronco con frecuencia? O está t 1 sted molestado
por la tos ? El Pectoral de Om•eza del Dr. Ayer calma las
irritaciones de la garganta, alivia la inflamación de los
tubos bronquiales y ataja la congestión pulmonar. Y es
por esto que domina con rapidez las toses rebeldes é impide las pulmonías y la tisis.
El Pectoral de Cereza del Dr. Ayer ha estado curando
afeccic)lleS de la garganta y los pulmones por cerca de
sesenta años. No debería faltar en ninguna familia.
Ya hay muchos contrahechos é imitaciones. Póngase
en guardia contra ellos! Y asegúrense antes de que
obtienen el Pectoral de Cereza del Dr. Ayer.

los-vestidos de los niños-Sencillez
y elegancia. -

Hermosos

figurines.

En la presente página trataremos un poco
de tra,jecitos infantiles, ya que esta parte de
la indumentaria está sien do actualmente descuid,:).da por nuestras madres de familia. Antes de entrar de lleno al asunto, debemos
hacer algunas observaciones que creemos de
importancia.

***

1

~¡
1'

.

,A
1

--

\
••.,

:º

En el número 3 veréis dos abrigos de niñas de edad de ocho y
cuatro años, respectivamente. El primero
es muy elegante, aunque no muy rico: consta de un saco suelto,
con mangasjaponesas,
y el frente de este saco se atavia con pai-:amanerías de seda y botonaduras de metal.
EL abrigo para la niñita de cuatro añoa encanta por el hermoso
aspecto. Creo que os
habrá de gusta1 mucho,muchísimo, y que
haréis que vuestras hijitas lleven uno igual.
Se compone de una ba-

Fig. número 1.

Se ha creído, err6neamente por
cierto, que sólo los niños pertenecientes á familias ricas pueden andar bien vestidos. Ningún juicio
más desacertado que éste. No es la
riqueza el factor principal de la elegancia. Cuántos y cuántos ricos andan por ahí próclamando en alta
voz que la cursilería no es aún planta exótica en este mundo, y cuántos caballeros y cuántas señoritas de
modesta clase, llevan con todo garbo y con verdadera elegancia prendas modestfaimas de ropa.
Hay que convencerse, lectoras
mías: si la fortuna no ha derramado en vosotras sus prodigalidades, no por eso desesperéis
de hai:er buen papel en reuniones y
paseos. Un traje de humilde tela bien
confeccionado y arreglado de acuerdo con los últimos figurines, os hará
tan elegantes como si llevarais ricos
pendientes de pedrerías y deslumbra
dores collares de perlas. Lo mismo
que con vosotras, pasará con vuestros hijos. Haced que los niñ~s vayan siempre aseados y con traJes en
los que por ningún motivo aparezca un recargo tonto 6 ridículo de
adornos. En los niños debe inculcarse la sencillez y de ninguna manera el amor á la vanidad. Los figurines que os presento en estas páginas darán mayor fuerza á mis palabra;, puesto que en ellos veréis mucha gracia y poco adorno.

_Ji e·"..#~.....

El número 1 representa dos trajecitos infantiles: para niño y niña, respectivamente.
Observad el de la niña y en el veréis q~e con una te~a
de poco precio se ha logrado confecc10nar un tra}e
de mucha vista. El trajecito suelto no lleva mas
adornos que los pliegues á_ lo largo y los holanes á
ancho y en la parte poster10r, así como un peque1;10
cuello hombreras· sobre el que caen, con toda naturalidad las dos trenzas del tocado infantil. El ~rajecito del niño no puede se~ ~á¡;¡ sencill?· Se co_nfecciona con un cas1m1r de mediana cahdad,
de color claro ( dabo advertiros también
que nada sienta mejor á los -niños que
los colores claros). Los pantalones se cortan un poco holgados, de acuerdo con la
moda, y la blusa se tableará en la pa~te
delantera, dejándola suelta en la posterior
y rematándola COI?, un pequeño cuello
ccChicagoi, formado con
la misma tela del vestido.

Preparado por el DR. J . C. AYER &amp; CO., Lowell, Mass., E. U. A.

El vulgo es incapaz de entrever los_ incon_yenientes que resultan de la
transgresión de las leyes del lengua¡e.-MuLLER.

** *
No hay amor propio más intransigente que el de los literatos.-NAPOLEÓN.

***

A no haber otros fundamentos para tachar á veces de irracion'.1-1 á la
Moda, para ello bastaría el hech&lt;? de h3:b~r convertido el vestido fe·
menil en escoba para todas las mmund1c1as de la calle.-MARQUESA
D'IVRY.

'\

ta suelta, rematada
ror un gracioso cuello esclavinr;,. Bata
y cuello llevan por
únicos adornos pequeñasaplicaciones
de cinta clara, formando listas y picos.
¿Habéis visto algo más gracioso y
espiritual que los
trajecitos infantiles que representa
nuestrograbado nÚ•
mero 2? Seguramente que no. En
efectc, laforma suelta y la confección
de estos trajecitos
los hacen modelos
en su clase. ' -Para
número 4.
lograr que los trajee
hechos de acuerdo
con estos :figurines, no desmerezcan en nada
del 01iginal, procurad únicament.e no separaros &lt;le sus detalles, pues en estos es donde está el •creto de la elegancia y del
buen gusto. No me cansaré de repetiros
que no hay necesidad de copiar servilmente un modelo para obtener una obra perfecta. Léjos de eso, podéis inspiraros en vuestra propia imaginacié,n, sin apartaros por
completo del modelo que habéis pretendido
seguir. Haced lo mismo con estos trajes y os
iesultarán tres graciosísimos vestidos infantiles. Los demás :figurines, de última moda
como todos los que os presento, rnn muy
apropiados para la est.asión actual y cuadran
perfectamente á nuestras constumbres, por
más que los hayamos tomado de modas europeas.
JOSEFINA.

t,a "fosfatina Fali6r6s"
es el alimt:nto más completo y el más recomenda,do para los niños desde la edad de seis á siete
meses, y particu!armente en el momento del destete y durante el período del crecimiento. Facilita mucho la dentición; asegura la buena forma-·
ción de los huesos; previene y · neutraliza los·
defecto~ que suelen presentarse al c;:recer, é impide la diarrea,, que es tan frecuente en los niños.

París, 6 Avenue· Victoria,.
Y

en todas las F'artnacla.s

~ts;J~-.

~--.__..... == .
Fi9.. numero 2.

Fig. número 5.

~~~~~~~~~~~~

�EL MUNDO ILUSTRADO

MUNYON

Et tEst.11mEnto

Un juego de hace cuatro mil años

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Los bienes fueron valuados en $125,000.

HABLA CON LAS MUJERES

La ma¡yor parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mu•
tua", Comp•a ñía de Seguros sobre
la vida, de Nue,va York.

Hace poco-s d!as que ~ ,pradi,có
la aip,ertura del tootaa:nento d,el I~u_str!~imo Sr. A.TzobLspo D. P~-tnc10
A Feehian en la ciudad de Oh1cago,
J
Iiiinois. La fortuna dl€il. distin,gu,do
El Jabón del Av,ellano de la, B;-uja prelado ascendió á ,cerca de . • •
r,ea,Jmente es un alimento y vivifica- $125,000 oro americano; Y_ según el
dor de la p.iel.
i!llJventario ,que se ha publlca,do, los
Alimenta y nutre la piel tasnto co- bien.es que dejó !fueron como sigue:
mo los alimentos nutren el cuerpo. Po•
ne OOida poro en una condición salu- Dos póli2las de "La
dable; a.sisite á la Naturaleza en ¡:u·
Mutua,"
Compañia
rificair el cuerpo de venenos; evita ind,e Seguros sobre .J.a,
flaima..ciones y suaviza y cura las parVida, de Nuewi. York,
tes irrita.das. CUTa las hendiduras de
por $25,000 oro .cada
las manos y labios y toda forma de
una, 6 sean. . . . . $ 50,000 oro.
escaldadura. No hay jabón, no ha,y lo- Divi.de ndos acumula,dos
ción, no se ha descubierto ningún basobre una d,e las póño que t.an ra.pi,d,amoote tranquilice á
Jizas. . . . . . .
9,329 oro.
los bebés que sufren de picaduras ca Otro. póliza de seguro . 14,000 oro.
Ji.entes 6 cualquier forma de ronchas Acciones en efectivo y
como el Jabón del Avellano de Mu
en Bancos. . . . . . 37,000 oro.
nyon. El cailmante efecto que hace en
Enlre los disposicion&amp;s del selos niños es casi instantáneo. Yo deseo
que cualquLer persona que sufra de ñor Arzobispo, en su testafillento, se
la piel, y atormentada de picazón, que hicieron ést.a,s:
se bañe con el Jabón del Avellano
A su hermana, señorita Kate
usando el agua tan caliente como la F'eehan, que estuvo siempre con él
piel la pueda resistir. El alivio será hasta su muerte, $40,000 010 en boinmediato.
nos y $25,000 oro en una!' de las póMU NYON.
lizas de s-eguro; á la s -e ñora A.na A.
Dr. Munyon, núm. 1505, Arch St., F'Eiehan, viuda del señor doctor
Filadelfia,E. U. d-e A.
E)duardo L. Feehan, hermano del
Agentes Generales. J. Labadié Sucs. señor tArrobispo, $25,000 oro de
y Ca., Profesa 5.
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
Depósitos en Méxi-co:-Sres. J. Uih- e f,ectivo; á la Academia d·e San P.alein Sucs.-Carlos Félix y Cia.-Dro- tricio de Ghica§o, de la qu,e, es pre•
guerí,a del Elefante.-Droguerfa del captora su h ermana, Madre Maria
Refugio.
Catalina, $10,000 oro de la última
En Monterrey.-Sres. E. Bremer y .póli11a; á la escuela "Santa Maria''
Cia.
d•e enseñanza práctica para varoEn Puebla.-Sr. Joa,gufn Ibañez.
n-es, de Feelh,a,nvme, Illinois, que
En Oaxaca.-Sres. Tolis y Rene-ro. ! era la institució~ por J,a, que_ más se
Temporalmente hemos subido nues• interesaba, el senor Arzobigpo, &amp;e
tros prec.ios 20 por ciento hasta nor - •e ntregaron Joo $4,000 restalnl-EIS de
ma,Jizarse el• cambio.
, .Ja última póliza.

¡

"SflNTfl FE" l,fl MEJOR RUTfl
A Denver, Kansas Oity, St. Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

---~!IV'l!\9ll9"'~

De los juegos existentes no hay
ninguno tan antiguo como el que
representan las siete figuras g~ométricas contenidas en el cuadr1to
cuyo grabado acompaña á este artículo.
Hace cuatro mil años serví~ de
diversión á los niños y á las mñas
de China, lo mismo que ahora.
Se le llama juego de los tangr~mas y fué inventado por. el gra°= ti·
lósofo chino Tan, de qmen deriva
su nombre.
El filósofo tomó un pedazo de papel en forma de cuadrado, y lo cor·
tó en siete pedazos ex actamente
iguales á los representa~os en
nuestro dibujo. Con esos siete pe·
dazos construyó miles de figuras
diferentes,de todas clases: ho~bres,
animales casas, embarcac10nes,
etcétera ~on sólo ajustar de mane·
ra disti~ta 1as siete piezas.
Publicó las figuras en su gran
obra Los Sil!:TE
LIBROS DE TAN,
que trataba de
la creación del
mundo y de los
progresos de la
raza humana en
los siete períodos de su desarrollo, todo ello
según las anti·
guas teorías chinas.
Tan vivió hace cuatro mil
años, como hemos dicho,y Los
SIETE LIBROS DE
TAN, continúan
figurando en la
literatura clásica del Celeste Imperio.
A ningún chino se le ha ocurrido
escribir el OCTAVO LIBRO DE TAN,
que abarcara figuras ilustrando los
progresos de la humanidad, de cuatro mil años á esta parte.
Consideran la tarea casi imposible; tanto es así, que en China hay
un proverbio que dice poco más ó
menos: «Es hombre muy listo, pero
no podrá escribir el octavo libro de
Tan.» Lo cual no ha impedido que
un yanqui, pues yanqui había de
ser, y por añadidura la mayor celebridad en el mundo de los confeccionadores de problemas, SamLoyd,
haya confeccionado recientemente
ese octavo libro, en el que figuran
imágenes de locomotoras, automó·
viles, de aerostatos y máquinas voladoras y demás inventos recien·
tes, dibujados sólo con las siete figuras de Tan.

el primero representa las siete piezas y el segundo, tercero y cuarto,
fig~ras confeccionadas con ellas.

o
Ilustraciones para música (*)
(Por Salvador Farina)

UNE DROLE DE CHANSON
Se alza un grito de fiesta en el
valle. Calla la aleg ría, y un pensamiento de amor infeliz rememora
un drama concluido apenas y ya
antiguo como el dolor. Dice el llanto: «La vida es amor, el amor es dolor». Voces diferentes lo interrumpen y la paradoja grita entonces
en el valle: «Olvidemos la vida ....
y vivamos&gt;.
MINUETE
Otros tiempos. Vísperas de grandes cosas. En la sala dorada y luminosa· el deseo juvenil se enlaza
en danza láng uida; por la calle ne" ra y fría pasan lamentos infinitos,
la miseria ruge é impreca.

y

DESPUÉS DE UN SUERO
Es negra noche. Tengo cansado
el cuerpo é inquieta el alma. De
pronto escucho .... ¿quién es? ....
un monstruo amenazante, quizá una
fiera humana; intento huir; pero me
sigue, se acerca siempre; ya me
siento preso....... piedad! piedadimploro en vano. Caigo , me levanto y aun corro . .... . en vano. EL
m~ alcanza, me aferra . ..... doy uu
grito desesperado ..... . cesa la negra :,;.oche, aparece sereno E1i cielo,
til a lma espantada interroga, el
cuerpo, escapado de la amenaza
horrenda, tiembla, pero estoy sa l·
vado, era un sueño!
VISIÓN DELA HERMANA MOER1'A
Tú me pareciste, hermana querida, á decirme dulcísimas palabras,
á alentar mi vida con tu sonrisa.
Yo te quería siempre junto á mí.
«Quédate», te dije, y quise entretenerte; pero tú, vol viendo los ojos
al cielo,huiste sin fatiga demi abra·
zo. Así en el sueño de hoy, hermana mía; así ayer en tu breve vida.
REVE
Oio-o la voz sumisa del lago tranquil~; también la montaña sublime,
dorada por el sol naciente, dice cosas del cielo. La floresta. calla y
escucha.
Todo duerme en el paisaje ... . . .
mas no ...... oigo el golpe de remos lej anos; una barca pasa, se
aleja. se pierde ..... . Tal vez era el
amor!
DANZA ZÓ'l ICA

Se reservan camas en Carro Pulman para todos los puntos en
los Estados Unidos. Los Restaurants·y Carros Comedores de Harver en la Línea de Santa Fe, son renombrados en el mundo entero.
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W. S. Farnscwortb.-Agente General.
1 ~ San Francisco, NÚJn. 8, l\léxlco, D. F .

Estas fig uras se han puesto de
moda en muchas partes, y realmente constituyen un recreo graq,ge,
pues no se confecciona f ácilmm!te
una figura bien hecha con esos siete pedacitos de papel. En primer
lug ar, el 7 es un número que no pue·
de dividirse e n mitades simétricas,
y. por otra parte, las formas simétricas de las figuras de Tan tienen
todas ángulos que parecen apartar
la posibilidad de trazar con ellas
líneas graciosas y variadas, pues
se excluyen las curvas. A ñádase
que es condición imprescindible el
emplear los siete pedazos en cada figura que se baga, ni un pedazo más ni un pedazo menos.
N o constituyen sólo un recreo las
siete figuras de Tan, sino que, además, son un ejercicio excelente para la imaginación.
Gustavo Doré desarrolló y perfeccionó su g usto asombroso para
el dibujo de fig ura, jugando y trabajando con las siete fig uras de
Tan.·
De los g rabados de e~te artículo,

Es día de feria. De todas partes,
aun de muy lejos, 1:1,cuden tenderos
y juglares; ya todos se entregan á
la danza mientras los pilluelos
aturden sonando sus trompetas; el
amor teje en silencio su tela inmor·
tal. Dos viejecitos escapados á la
muerte celebran sus bodas de oro,
y quieren tambien bailar, porque
aún se aman.

EL MUNDO ILUSTRADO

TIUSión, €sptranza

«Hércules&gt;, el arrepenti miento de
1 ~~~afi~~~ los sentidos? ; Todos nos
Diana en «Orión&gt;, el sentimie nto
Vemos caminar el sol de oriente
religioso en l a «Cruz del Sur&gt;. .
~E1
á occidente, y no camina. Mentira
Sin la ilusión no podríamos vi(llAT A DOLOR)
de los ojos.
vir; nos crea la belleza de lo prede PERitY DAVIS '
Personas hay de tan irreflexivo
Vemos el fin del espacio en la
sente y, madre de I a esper anza,
Para Escalofrios, Cortaduros,
carácter, que tienen á gloria deseo- bóveda azul que llamamos cielo. y
embellece el porvenir, cargada co·
cuemaduras y Contusiones
gañar á los seres seneillos ó ino- ni es bóveda ni término de nada,
mo viene de l as dulces sugestiones
No tiene igual.
centes de l as dulces mentiras que sino de la vista. Mentir11: de ella
de la fantasía.
creen, como si semejantes desenga- misma.
¡Ay del pobre corazó n de donde
fiadores pudieran darles,en cambio,
El oído nos dice que el sonido
haya huido!
realidades de tan intenso cons uelo brota de la flauta, del piano, de la
EDUARDO CALCA RO.
y tan completa resignación como garganta del cantante, y nos engalas tales mentiras.
ña, porque el sonido no se prod~ce
Si una madre desolada coloca sinoeneloídomismo; enélesdoñde
sobre la frente del hijo gravemente brota, allí es donde nace; aquellos
No preparéis matrimo nios des·
enfermo una cinta bendita que ha instrumentos no despiden sino vigraci ados acost umbrando á vuesde darle la salud, sonriendo luego braciones mudas. Mentira. del oído.
tras hijas á un lujo excesivo.-MAR·
de esperanza y cobrando tranqui• Lo mismo que la l uz, que no se forQUESA D'lVRY.
lidad en el ánimo, ¿no es una cruel• ma sino en la r etina, donde las
dad, igual al asesinato, represen- vibraciones opacas del éter se conSOLiTAR~ A
tarle la vanidad de su recurso Y la vierten en claridad. Y creemos ver·
La falta de nutrición es l a cau sa
·
CURACl(lN CIERTA
futileza de su ilusión, sumiéndola la fuera de nosotros.
r
en ~ HOBAS, con los
primordial de las enfermedades exGLOBULOS
SECRETAN
tenuantes. Véase lo que dice el muy
así de nuevo en el abismo de la
¿ y ra ilusión de la música? Al
Farmacéuti co, Laureado y Premi ado
prominente.:Qr. D. Pablo Córdov a
ÚN ICO 1\.KMBOIO IKPALIBLE
angustia homicida? ¿Qué lenit ivo hombre que está alegre lo transl&amp;DOPTAno POR LOS HOSPIT•LE$ DE PAR!~
y Valois, de J-a- Ciudad de México :
le dan, en cambio? ¿Con quó le porta á praderas rientes donde ha«Tengo el gusto de man ifestarles
substituyen la esperanza que la bita la dicha y convidan los placeque el uso de la Emulsió n de Scott,
hace vivir\' Después de esa palabra res. Al triste le llena los ojos de
en mi práctica de muchos años, ha
mortífera, ¿qué palabra le dan que lágrimas, y le lleva el pensamiento
sido siempre satisfactorio, pu es sudescargue su ánimo del anhelo do- á los sepulcros. Al desterrado le
pera á toda otra preparación cuanloroso y su mente del lúgubre prn- oprime el pecho, y le representa en
do se trat'a de enfermedades de los
sentimiento?
la memoria el río de su comarca,
órgan0s respiratorios óde las afecY si es ilusión mentirosa de la la caricia de las brisas de sus mon·
ciones por falta de nutrición. Reú
esperanza, ¿de qué vive el hombre, taílas, la torre de su iglesia y el
ne además la ventaja de tener un
IJE LAS
en definitiva, sino de ilusiones Y techo sagrado que cubre entristecigusto agradable, pues los enfermos
esperanzas? Vive el poeta fortifi- dos á la esposa y á los hijos. La
en general no la rehusan. »
cado con el anhelo de la gloria, virgen sueña delirante con el ideal
que, obtenida, es ilusión, porqqe misterioso que le está sugiriendo j
CON E L
es humo y vanidad; no lograda, es Ja naturaleza. El adolescente pal PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN DJA
esperanza fallida, que es dolor; pita de entusiasmo y a.mor. El an- l
las pastillas Lnxantesd e Bromo-Q11inin11.
pero ha perfecciona.do su espíritu ciano siente la nostalgia de la ju- ¡ Tome
El boticario le devolvern su dinero si no se cuen la contemplación de la belleza · ventud desvanecida. La música no
r a. La firma E.W. Grove se h alla en cada cnjila
ideal, y vivido valerosamente. Lu- es culpable: son locuras de la fan cha con herohmo el guerrero por ta.sía, que es la facultad de la ilude GUESOUIN, Ou1mico en París
la ilusión de la victoria Y la espe- sión; porque la acción inefable del
En Mexico : J. LABADIE Suc•• y C&gt;•.
ranza de la fama, Y puede cae1 arte de los sonidos despierta la
destrozado y exámine en medio de sensibilidad , eleva el alma, revela
la selva; pero se ha agitado útil· la existencia del espíritu, levanta
mente en la defensa de la patria Y . el pensamiento hacia las grandes Vd.em p,, zaá engrosar,y engrosar es
Se obtiene un
TomepuesJoda.s las maJianaE
de la honra.
concepciones; y emociones, sonri- envejecer.
ayunas dos gr1,je s s de THYROiDINA
Se afana el labrador con la ilu- sa.s, alegrías, y basta las lágrimas en
AOUTY y su talle se conservará es O c l&lt;o
siór: de la ganancia y la esperanz11 que causa, dulcifican la vida y me· 6 volv.,rááserlo.- Elfrascode50grajeas t ú '
por m•~io de las Pllules Orienta.lea
del bienestar, y acaso muere empo· joran al ser humano, por la can ti· PARIS, Laborittorio.1, Ruede Ché.tea ud un. "'
•
11110 l' II Z meses desarrollan v endure cen 6
brecido en la sala de un hospital; dad de cielo que lleva la músic a en IEDICA!fEIITO CIERTO t INOFLNSIVO EN kB, OLOTO.
lo.; senos, hacen de ;-.a p a r8ce r Ias ~al idaa
pero ha fecundado la riqueza públi- su seno.
huc-.oaas de l oa bombl'os y dan al Uuato
Téngaaecuidado de e11g1r: Thyro1dina Bouty.
u na ~raciosa lozanía.Aprobadas por las
ca y cumplido la santa ley del traLos más engaíladores son los
eminencias médicas,,on benlffcaspafl I•
salud y con v ienen á los más de licad '&gt;P
bajo. Ve la madre en su hijo, con ojos. Vemos las constelaciones del
tem peramentos. - Tralamiento 1il.-iL
los ojos de la ilusión, el resumen cielo y les ponemos nombre por su
Rn!\ultado duradero. - B1 frassco l'()lJ
. de todas las perfecciones, Y contero- figu r a; esa figura es ilusión: cada
DOlicia rr. 6.35.J. RATIÉ, Ph1• 15t_Pan.Verdeau,Parta,9"
LOMBRIZ SOLITA,t!A
pulslón segu r&gt;
En Mexico : .J. LABA.UIE Suo'" v e•.
pla de antemano, á la luz de la es estrella dista de Ja otra millones de
DOS horas, sin PI "RO A. po• las eApsa
peranza, el brillante y seguro por• leguas, y si nos acercár amos allá, eo
las L. KIRN. Evlta4 Imitaciones. Dep6sl
venir que le aguarda, y quizá fiebr, encontraríamos que no hay tal to : Farm. IIAUGOTI, :"i4. boulevard. f'.dga•
maligna lo arrastra. á poco á la &lt;León», ni tal «Carro&gt;, ni tal &lt;Can&gt;, Qulnet. l'arfs y en t odas las tarmaclaa
profundidad de la huesa; pero en ni tal «Peces~ ni tal &lt;Hércules&gt;; y
trPtanto ha vivido ella feliz, porqut- sin embargo, es el deleite de las
ha amado y esperado. Si en vez del noches extasiarnos en la contem•
,_ nlDTI III IU, 11 CUU CII LII
en~aut? de belleza que nos ofrece plación de esa;s mentiras, y entre•
la 1lus1ón E:º el rostro del ~er que tener el espíritu en la agradable
amamos, viéramos la hornblE: ca- 1 tarea de ir en·c ontrando en la. in........ , ...... 'I MCllft. la ......_
lavera que está detrás, realidad mensidad la formación de esos
1 grupos
irremediable ..... •
resplandecientes; hacemos
No quiero continuar, porque te- más: los hemos emparentado con
mo envenenarme con el tósigo re nuestros dolores, recuerdos y vir01 JJ'DU J uepn.. H:. le
pugnante de la realidad.
tudes, guardando para la inrnor taSin la ilusión, que enamora, y la lidad, en las urnas de luz de sus
esperanza, que convida, sería Pl estrellas, el heroísmo de «Art uro&gt;,
hombre el gran paralítico de la el sacrifir.io de «Berenice&gt;, el genio
PLACAS FOTOGRÁFICAS
creación.
de «Orfeo», el wartirio moral de
En medio de la ilusión vivimos. «Casiopea», la suwisión filial de
Tnlw• rulMal I lmll,It ¡tr Pulpe!tla NI ltt
porque¿dóndeencuentrn el liomo re, «Andrómeda &gt;, las hazañ as de «Peren su vida subl unar, el elemento seo», la desesperación de «AriadPOL
GIDIEB
de la certeza? ¿En la razón"? La na», el castigo de «Erídano», el
PAIUS - ll08 b.f.l, F6 Bt-Deaú "(.;
ignorancia . la vicia, el inte1 és la vuelo de la inspiración poética en
IN11M: , LOUa, ..... J 00t ·, llll.ld.
-545, Rue de Rivoll, 4 PARIS,
subyuga, las pasiones la obscure- «Pegaso&gt;, la virt ud del trabajo en

SE'Painki\\ey

LOMBRIZ

RE COLORACIÓN

BARBAS y del PELO

EXTRAITaesSIRENE~

!

(*) El joven maestro A)l!LCAR ZANELf.A.
ianista compositor (del c ual n oencucntrop,1·
a b ras que puedan expresar todo 1~ bie n que
pienso) ,compuso en Lugano, casi ba¡~ m,s
ojos siete pequeñas maravillas pnra piano.
Yo quise o\rlas varias veces, y á pedido del
compositor , escribí con el menor número de
palabras siete peque ñas ilw,trnciones,cx p resando lo que lá música me ha hech o sentir.

r.

S .Fai-ina.

HERMOSO PECHO

•

º ASTILLAS DEL DR. ANDREU

~=lGllBliR
COQUE~UCHE
,os F1J11;uomos

MAZURKA SENTIMENTAL
Todo pasa, también el amor. San·
ta Teresa ha escrito: «El infierno
es allí donde: y a no se a ma&gt;. Ay,
pobre criatura que me. amaste un
día!

........"

iCUIDAOO, SENORAi

. LICOR

~LAiliLE

JOUOLA

VINO
NOURRY
ANEMIA, LINFATISMO
ENFERM'EDADES
del PECHO

i

�Año XL-Tomo !.-Número 4.

Enero 24 de 1904·

Precio del Ejemplar, 50 centavos,

1

1

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1
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¡!

lJ

En el pr6ximo número informaremos á nuestros lectores acerca del

Nuevo sistema de Primas
y algunas otras novedades para los abonados.

�L UNDO LU5TN0DO

AL

Año XI-Tomo 1-Número 4

PUERTO

MEXICO, ENERO Z(de 1904

Director: UC.IRAFAEL REYES SPINDOLA

Subserlpel6n mensual foránea ...... $ 1.60
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Registrado como art!culo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

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Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCO DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

Signoret,, Honnorat y Comp.
Una Hija del Rhin,
(Colecciór, Pelli.r,clil)i.)

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Academia de Bellas Artes</name>
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        <name>Alma de América</name>
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        <name>Almuerzo de los papeleros</name>
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        <name>El organillero</name>
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        <name>Escuela Miguel Lerdo de Tejada</name>
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        <name>Exposición de San Luis Missouri</name>
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        <name>Notas metropolitanas</name>
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        <name>Popocatépetl</name>
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                    <text>IL1\1 § 1=\lILITJ10) V IL~ WIl1D) ~
I

EL · GRAN TRlUNFO DE LA CIENCIA

L UNDO LUST~ílDO
Año XI-Tomo !-Número 2
Director: LIC. RAFAEL REYES SPINOOLA

MEXICO, ENERO 10 de 1904

Sullscrlpclón mensual foránea......$ 1. óO
Jdern
ldem en la Capital.$ 1. 2ó

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA
Registrado como artículo de segunda clase en 3 de Noviembre de 1894.

PRtPARACION

'~T. GERMAIN."
SAN GltRMAN

~EXTRACTO DE ACEITE
· OE H16ADÓ DE BACALAOt
(MOR!IHUOL.)

1CHTYOL, KOLA Y ESTRICNINA,
son los principales componentes de esta maravíllo83 prepa•
ración, que ha heoho tan grandes beneficios á la hti.manida.l.

DOSIS. - 1'1oa cucharada
¡raode an~ de cada comida
y &amp;I acostarse, de manera que
enatro al dfa.

sean

· Preparado BOlament.e por

Latou~ Ba••-;
PARIS
tfo .. legitimo ai

DO

lleva la firma

ea oacla ...,,h11ra.

Una de las conquistas más asombrosas de la Farmacopea., á fines del siglo XIX, fué sin dupa la co mbinación de elementos naturales en una forma simple y agradable para. enriquecer la sangre, fortalecer
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El Vino de San Germán evita y cura la Anemia. Clorosis, Tuberculosis.
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Su uso se recomienda· por los médicos más eminentes, como que ellos saben el valor científico d~ los
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De venta en todas las Droguerías y Boticas.

Plor de la Miseria.
Fol. de " El Mundo Ilustrado."

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Política General

NuBva tDOGa 06 6St6 S6manario

~

LAnuestro
extraordinaria demanda que tuvo
número especial de Año Nuevo
y la gran circulación que ha venido logrando este periódico en los últimos meses sobre
.todo, nos impulsan á introducir en él algunas mejoras que esperamos sean recibidas
con agrado por nuestros lectores.
Estas mejoras, que implican hasta cierto
punto una reforma del sistema periodístico
que hasta aquí hemos seguido, comprenden
diversos puntos relacionados tanto con la
parte literaria y artística de este semanario,
como con lo que atañe directamente á la distribución de los asuntos que debe contener
y á su formación tipográfica.
No pormenorizaremos, sin embargo, el
plan que estamos dispuestos á adoptar; pero
sí diremos que éste no sólo está de acuerdo
con las ideas más modernas en materia periodística, sino que también-y esto justifica nuestra resolución-se aviene á las exigencias del público, numerosísimo por cierto, que más que una tribuna de las arengas
ó un asiento de las Musas, anhela encontrar
en los periódicos de la índole del nuestro, palabras y figuras, raegos y detalles que lo
pongan en contacto con 1011 hombres del día y
que lo familiaricen, si vale la frase, con los
acontecimientos más notables de la época.

El fin que perseguimos es, pues, el de hacer de EL MUNDO !LUSTRADO una revista en que lo mismo encuentre eco el asunto nacional que embargue la atención del
público ó sea susceptible de contribuir
á la formación de la Historia Patria con datos que arrojen suficiente luz con rei-pecto á
nuestras coetumbres y á nuestro modo de
ser, que el asunto extranjero más importante ó de mayor trascendencia.
Esto no quiere decir- y vale que las publicaciones peri0dicas literarias surgen en el
país á cada paso, y que, en punto á bellas
letras, hay en la actualidad revistas que las
cultivan con gracia y primor exquisitos,-que pretendamos cerrar las puertas de EL
MUNDO lLUSTADO á todo lo que trascienda á
literatura; muy al contrario, haremos lo posible por dará conocer cuanto sea, en nuestro concepto, digno de vivir en letras de molde, ya que los cuentos, las poesías y otras
producciones análogae, son parte muy principal para que la lectura de un periódico resulte, si no más interesante, sí más amena
y más entretenida.
Nuestros lectores dirán si estamos ó no en
lo justo, pues no hay, que sepamos, signo

más seguro de la buena marcha de un periódico, que la mayor ó menor demanda que
tenga en el mercado. Por lo demás, y ya que
nuestros propósitos sólo se encaminan á ofrecer á los lectores una revista útil é interesahte, sólo diremos que estamos decididos á mejorar cada día más este periódico, aunque esto importe, para nosotros, crecidos gastos y
esfuerzos incalculables.

***

En cuanto á la edición extraordinaria del
día 3, debemos agregar que nos ha traído
aparejadas una safüfacción y un descontento: es la primera el éxito obtenido, y es el
segundo la falta de ejemplares para llenar
los pedidos de última hora.
Nuestra imprevisión fué hija de nuestra
modestia, y el éxito superó á nuestras esperanzas. Todas las ediciones de lujo son muy
costosas por los materiales que usan, y ese
costo excesivo impone la cautela en los tirajes de ejemplares.
Sin embargo, tanto en el ánimo del público como en el nuestro, quedará esta prueba
como enseñanza provechosa, para tener mú
fe en el porvenir de nueatra labor, que continuaremos más decididos que nunca.
LA REDACCI6N.

RESUMEN.-El Extremo Oriente Y el conflicto ruso·
Japonés.-Ori¡¡:-enes de las dlflcnltades.- La guerra del Oplo.-:m puerto de Palikao.-Los rnsos
en Mandehuria.-EI orto de un nuevo imperio.
-Los triunfos del Jap6n.- Frente á. frente en
Corea.-Probabllldades de paz.- Conelusi6n.

L comenzar el afio, todas la.s mira.·
das están fijas en el Extremo Orien·
te: allí en las risuefia.s costas del
golfo de Petchilí parece prepararse
un tremendo drama., con todo el apara.to escénico de una. guerra. terrible, con todo
el formidable &lt;atrezzo&gt; de acorazados, cruceros arma.dos, torpederos y cdestro_yers&gt;.
Desde que a.l mediar el pasa.do siglo, la culta. Inglaterra abrió á cañonazos las puertas
del Celeste Imperio, para .º~ligarlo por la. fuer· •
za. y la violencia á. p~rm1tir ~ue su. pueblo se
envenene, fingiendo !lirvana.s imposibles con el
h1•mo pestilente del ¡ugo concreto de las a.dormideras índicas; desde antes que el general
conde de Montaubán, con un puñado de solda.dos franceses, a.travesara. el puente de Pa.lika.o,
para ir luego á. apacentar sus caballos en l&lt;?s
palacios imperiales de Pekín,. Y. despu~s á abrir
un bazar de curiosas y exq uisita.s chmería.s en
el aristocrático París de N a.poleón III; y a el
Imperio moscovita, apartado un ·momento de
sus tentativas sobre Turquía, dando treguas á
la. cláusula. testamentaria de Pedro el Grande
que le señalaba por capital á. Esta.mbul, bu~caba. para. Siberia. puntos de desahogo ~a.cia
los mares de China, asenta.:&gt;a la planta mva.sora en las riberas del río Armur, en los confines de Ma.ndchuria, y fundaba el gran puerto
de Vla.divostock, arsenal, almacén, cen~romerca.ntil, y base segura. para. sus operaciones en
lo porvenir.

fl

cenar el fruto de sus triunfos y hacerles. acep·
ta.r en Shimonoseki, por toda comp~nsación territorial, la mezquina y revuelta. isla. de Formosa.

***

La intervención AMISTOSA en favor de China
no fué meramente gratuita.. Si Japón entraba

***

FALTA á nuE&gt;stra. buena ciudad
el estímulo de un frío de muchos grados bajo cero. Los que de
tales asuntos se preocupan, acostumbran decirnos que ejerce maravillosa influencia el medio sobre
la vida. humana, y que es precisa.mente á. tal acción á. la.que debemos
nuestra. natural i.diosincracia. La.
naturaleza. es una. buena. maestra.,
siempre calumnia.da., y siempre es
á ella. á quien recurrimos cuando
pretendemos explicar lo inexplicable.
Como una buena. madre, nos acoge
y arrulla.; nos ha.ce soñar y nos ha.ce ver. Llena. nuestros ojos de vi¡¡iones divinas y amolda nuestro
corazón, de la. misma manera que
si de blanda. cera se tratara.. ¡Qué
de extraño hay, por tanto, en que
el medio que nos rodea., desde que
sonreímos inconscientemente en una
cuna, hasta que cerramos los ojos
cansa.dos, sea el que forme nuestro
espfritul
Nuestros climas tropicales, calientes y monótonos, tienen desventajas que sólo por comparación
llegamos á. percibir. Muchas veces,
en mis horas de tedio mortal, he
pensado en la súbita. transformación que habría de sufrir nuestro
hogar, sila nieve cayera en blancas
guedejas sobre la ciudad, amodorra.da y durmiente.
En nuestros hogares nunca. precisa. tener chimenea.. E~ artefacto
cuyo uso, si no desconocemos, sí
despreciamos. Y sin embargo, basta. abrir algunos de los deliciosos
libros de cuentos septentrionales,
para. que a.parezca. ante nosotros la.
estufa.,jugando un papel importante
en la fábula..
El frío obliga al hombre á recogerse. La ca.lle está cubierta. de nieve; brilla á lo lejos la. mirada. parpadeante de un foco eléctrico, y el
viento, el acera.do viento homicida.,
sopla. en la. vía pública.
¿Qué debemos esperar? A casa.
En ella. encontraremos á la. esposa.
amante ó á. la. madre llena. de ternuras y de a.di vinaciones ca.riñosas. El tibio a.liento de la. estufa.
nos -da la. bienvenida. al llegar. El
&lt;home&gt;, el dulce hogar adquiere entonces todo su prestigio.

notas
mttropolitanas
Uno de los triunfos que más frecuentemente recuerdaAdelina Patti,
la deliciosa. cantante que nuestros
padres apla.udieron,está íntima.mente relaciona.do con el cSweet Home&gt;.
Segura.mente que si en nuestros teatros hubiera cantado la vieja romanza doliente, el triunfo no hnbiera. sido tan grande, ni tan espontáneo el a.plauso.
Porque nosotros nunca. hubiéramos percibido la. dolorosa. cadencia. de esa canción olvidada hace
lustros. El cSweetHome&gt; debe cantarse en aquellos países en los cuales la varilla. mágica de la. «Herma.na Nieve&gt; cambia. por completo las
decoraciones callejeras, cuando el
Padre Invierno, mofletudo y viva.racho, dirige el tiro de renos de su
trineo hacia el Sur.
·
Todas las ficciones deliciosas de
los países del Norte, tienen porba.se el frío y la nieve. El cambio es
ta.o brusco, tan distintos los atavíos
que luce la Naturaleza, que, para.
todos forma época la. llegada de
las estaciones. Es éste un placer
que nos ha. sid"o negado por la situación meridional de nuestra patria..
En cambio tenemos algo propio,
algo que debemos al empinado volcán sobre el que dirige el Sol sus
primeras miradas hacia el Valle.
Cada. aurora es un derroche de tin •
tas de sangre, ca.da crepúsculo un
degüello de rosa.¡ purpurinas.
El Sol, como un viejo sátrapa.
oriental, muere ca.da. tarde en un
aluvión de fuego, celestial y purísimo. Y cuando la noche extiende
por los confines del cielo su amplia
ola. de tinieblas- una intensa mira•
da. de ojos negros y hondos, - arden
en el lejano firma.mento las estrellas
con trémulos fulgores y se dilata y

extiende el infinito, tal como si un
abismo se continuara en otro abismo.
Nuestros cielos de Año Nuevo,
son una gloria de la.-s tinieblas.
Fingen gruesos diamantes las estrellas, prendidos en el pecho de
una soberana. etiópica.. Así deben
haber brillado las joyas litúrgicas
en el seno de Belkiss, la. noche aquella memora.ble, á cuyo amanecer el
taima.do gua.rdiún encontró los «inmaculados pétalos de las rosas,
manchados de sangre ...... &gt;

***
La. Crºó nica es una encanta.dora,
semejante á las que nos asustan en
nuestra niñez, á cuya sola evocación nuestros párpados rebeldes se
cierran convulsiva.mente. Como las
brujas dé la leyenda, se nutre de
sangre humana., y para vivir, necesita comer niños crudos.
Su apetito es voraz. No bastan á
satisfacerla los diarios crímenes;
ni la sangre derramada en las calles-con tanta indiferencia-por
nuestrc, pueblo, es basta.ate para.
a.pagar su diabólica. SPd. Es preciso
darle gusto. Al suicidio de hoy, sigue el asesinato de mañana, y más
contenta está la Crónica mientras
mayor número de víctimas devora..
El Moloch de loa viejos pueblos
fenicios, no fué más cruel, ni más
ávida de carne tierna la. bruja del
cuento de Humperdick. Ante el altar de esa divinidad proteica y modernísima, se acumulan las diarias
miserias, los delitos constantes, las
pasiones rebeldes y bravas, los dolores profundísimos y las tristezas
mortales.
Toda una Caja. de Pa.ndora. La.
Crónica. es a.sí y a.sí ha.y que a.cap-

tarla, con sus defectos y con sus
avideces de energúmeno. Es mujer
y es bella. y sabe &lt;,ue es desea.da.
Mucho tiene de aquella amante parisina del «Hombre del Cerebro de
Oro&gt;. Después de haberle sacrificado lo mejor y de haber trocado en
trajes y en perfumes para ella. el
oro que contiene la. ca.j a. del cráneo,
el infeliz enamorado entrega, con
los dedos crispa.dos por el dolor,
las últimas partículas del precia.do
metal, arrancadas al cerebro y cubiertas de sangre para. pagar alguno de los pequeños caprichos de la
ama.da..

Pero andando los tiempos y mientras las potencias europeas discútían el diagnóstico del
nuevo &lt;hombre enfermo del Oriente,&gt; Y se proponían someter al estudio de. los ga._binetes "!
cancillerías el problema. de lamfluencia. en China., no para repartírsela. que es proyecto muy
prematuro, sino para dejar de par e~ par _«la.
puerta abierta&gt; á todas las concupiscencia.~,
para dar paso libre indefinido , la.1, expedi-

*
**
Nuestros teatros permanecen cerrados. Gusta el pú blicodea.costa.rse
temprano en estas largas noches de
invierno, y las compañías emigran
para vol ver, con las golondrina.¡,
en mejores tiempos. Eilta.mos obliga.dos á forza.da reclusión y mucho
es que tengamos, para. consolarnos
siquiera., la. esperanza. de una. buena
compañía de drama que ha prometido visitarnos pronto. Estamos ya
acostumbrándonos á. vivir de este
género de esperanzas.
Nuestra vieja. ciudad, amodorrada y triste, se a.cuesta. muy temprano;
va. á la. cama., como los ancianos
decrépitos, en cuanto muere el Sol
y arde en el cielo la. primera estrella. Este viejo hábito, mona.cal y
atrasa.do, nos da. cierto aspecto de
provincialismo y aleja las buenas
intenciones de los empresa.ríos.
La. ciudad se a.cuesta. temprano;
poco después de la hora de la.«queda.&gt;, sola.mente silba el viento en los
relieves de las fachadas; parpadean
histérica.mente los focos, balancea.dos en sus altos columpios, y llega
á nuestros oídos, debilitado por la
distancia, el quejumbroso llorar de
una guitarra ó el grito agudo y
breve de algún trasnochador empe·
dernido.

El Almirante Alcxieff,
Virrey ruso en Mnndchuria

ciones que empiezan en el misionero y acaban
en el acorazado; un pueblo despertaba de la.catalepsia secular de las razas mongólicas, rompía. las ata.dura~ que lo unia.n á. un p_a.sa.doobscuro y cuasi miserable, y el dmper10 del Sol
Na.ciente&gt; se disponía á entrar de lleno en la.
civilización occidental. Y apareció el Japón
con los arrebatos y estremecimientos de los
pueblos jóvenes; a.ca.baba de destruir su feudalismo militar tradicional, y para ensayar sus
fuerzas ociosas, para dar empleo á sus energías excedentes, que felizmente no produjeron
en su organismo social las guerras civiles, que
son com,o la. fiebre de crecimiento de los agrega.dos superorgánicos,se lanzó sobre China., su
antigua. metrópoli, por apartar de su dominio
á. Corea y ,¡ujeta.rla. á su propia influencia.
Rudo fué el choque: las muchedumbres indisclplina.da&amp; de chinos fueron arrolla.das por las
tropas j a.ponesa.s organiza.das á la. alemana. y
provistas de los elementos que la ciencia. moderna ha puesto á. disposición del arte de la.
guerra.; aún es una enseñanza para. la estrategia. naval la batalla. del río Ya.lú, y resuenan
todavía. los ecos sonoros con que la. fama proclamó las hazañas del general Y amaga.ta.
En ca.mino de Pekín los ejércitos vencedores,
y en posesión de los principales puertos del
golfo de Petchilí los cruceros del Mikado, Rusia vió un peligro en el triunfo completo del
Japón, y procuró buscar y encontró sin graves
dificuh,a.des el a.poyo de Alemania. y Francia.,
para. detener el vuelo de los triunfa.dores, cer-

El Visconde Katsure.,
Primer MlnistTo del Japón.

para. mantener el orden, y se extendieron y perfeccionaron las esferas de influencia. que ca.da
potencia. había establecido en la.casa del«hombre enfermo&gt; del Extremo Oriente.

***

Japón a.duefta.do de Corea, es una amenaza
posible, un peligro para Rusia., si abandona el
territorio mandchú que ocupa, He a.quíel nudo del conflicto actual: Japón noquieretolerar
los avances moscovitas que menoscaban i,u in·
fluencia., y exige la. desocupación _del territ&lt;?rio
ocupado temporalmente por Rusia; el gabmete de Petersburgo pide el establecimiento _de
una zona neutral entre Corea. y sus posesiones 1 para. alejarlas en lo posible de la. influencia. del Mika.do; éste pide la. predominanci~ _absoluta. en la. península. coreana., para. vigilar
más de cerca. los pasos de Rusia.
¿Estas dificulta.des tenorán una. solución pacífica.? Creemos que sí. Dejemos á un l~do las
declaraciones de los banqueros berhneses,
quienes ha.o dicho que ni Rusia. ni Japón podrán colocar un empréstito en los principales .
mercados del mundo; apartemos la. vista. de las ·
consideraciones comparativas entre las dos
potencias contendientes, la. una, Rusia, cuyo
territorio se extiende á más de la sexta parte ,
de la. parte habitada del planeta. y _13: otra. sólo
constituida por un pequeño archipiélago; la.
una poblada por poco menos de la duodécima.
parte de los habitantes del globo, y la_otr9'
constituida. por un pueblo con _a1;ra.nques ¡u~eniles, y fijémonos en las condiciones especia.les de cada. cual.
.
El Czar Nicolás, el noble soberano que inició
el Congreso de la. paz en 1899, es pacífico po~ naturaleza, y quién sabe qué sueños defraterni?a.d
universal se albergan en su elevado espíritu.
Su actitud ante el mundo tiene que ser corree·
ta., serena. y reposad a, no de iniciar un conflicto armado. Japón, que comprende la. grande·
zq, de su poderoso rival, osa emprender prepa·
ra.tivos de guerra. y los anuncia. á. todos los
vientos de la. publicidad; ¿con qué objeto? Para
hacer el peligro inminente y á ese precio a.1ca.nza.r mayores ventajas de la solución pacífl·
ca que espera con ansia.

al CONCIERTO de las naciones de Occidente, ha·
bía que a.plica.rel plan del equilibrio, inventa.·
do en tiempo de los soberanos absolutos y que
ha producido tantas guerras. Poco á poco ca.·
da. una. cobró su racompensa, y Francia. al Sur,
Rusia., Gran Bretaña y Alemania. al Norte, tuvieron sus esferas de influencia. en el corazón
mismo del Imperio que domina la dinastía
mandchú, y establecieron una especie de bloqueo pacífico sobre las costas más ricas y abiertas al comercio de la vetusta. China..
No pasó mucho tiempo sin que la Emperatriz de China, tutora. obliga.da del pobre
Kua.ngsí, triste soberano de un imperio petrifica.do, provocara. con a.yudadel príncipe Tuan,
enemigo de los extra.ajeros, una insurrección /
contra todo lo exótico, contra. todo lo nuevo,
contra. todo lo que procedía del mundo occi·
dental. Las legaciones de Pekín fueron sitia.das
por los fanáticos que azuzaban los altos funcionarios. Se formó un ejército internacional, fueron desmantela.dos los fuertes de Takú, se renovaron en la capital sagrada que había abandona.do la. Corte, las escenas del tiempo del
conde de Palika.o, y después de exigir al gobierno de la Emperatriz cuantiosa. indemniza·
ción, y de imponerle condiciones humillantes y
onerosas, Rusia se adelantó en Ma.ndchuria

-~-

Por lo demás, ¿no habrán de evitarse posi·
bles y futuras complica.cio!)es? ¿Nada sign~fican
en la. solución de las dificultades la. a.ha.nza.
franco-rusa, y la. unión anglo-japonesa? ¿Qué
actitud observarían las potenc.ia.s de la &lt;Tríplice» si estallara un conflicto arma.do en que se
mezclaran otros elementos, a.demás de los que
directa.mente están interesa.dos en la actual
contienda.'? Hasta. Estados Unidos, que reclama

Diagrama comparativo de·losejércitos ruso y japonés.
Rusia, 1.611,295.hombres.-Japón, 474,770.
■ JAPON

la «puerta. abierta&gt; en China y en Corea, es un
elemento de más en la. disputa., y á ello lo }laman sus condiciones de nueva. putencia. colo·'-··
nial.
,
"·
Todo esto ha de verse eon cuidado en Sait
Petersburgo y en Tokio, antes de decidirse á. ·
romper toda. esperanza. de a.v,ceaJm1en~ pacífico.
-·L
X. f; X.
Enero 6 de 1904.

Dlngra.ma.s comparativos de las fuer, as navales rusas y japonesas.-EI primero muestra los elementos de que disponen
en el Extremo Oriente las dos Potencias; el segundo, los mi smos elementos cuando Rusia h aya enviado toda su flota.

'

\

�EL MUNDO ILUSTRAD"

EL MUNDO ILUSTRADO

Reliquiéls Históricas
Una mesa notable,-Retratos de Maxlmlllano y Carlota, .

NA importante reliquia histórica constituye la mesa cuya fotografía
damos conocer en este número á nuestros lectores.
UDicho
mueble está hecho para usarse á lo acebo, tiene tres tableros de
á

La reliquia históriea á que nos referim~s, ha sido enviada
Nacional y pronto quedará expuesta al publico.

madera blanca, y uno de madera amarilla, que representa la wuerte de
***
Sócrates; se halla dividido en piezas desmontables á voluntad, y está
Las otras dos fotografías que aparecen en esta plana están tomad
chapeado en parte con
de unos cuadros enco11
finísima caoba. Cuatro
trados últimamente
pilastras primorosalas bodegas de la Ac
mente talladas,que desdemia de Bellas Ar
cansan sobre otras tany representan á Maxi111
tas patas qne afectan
liano y Carlota entra
la forma de garras de
de Corte. El Arcbid
ave, sostienen la cubierque, de pie, ostenta
ta, destacándose en la
manto imperial y á u
parte baja del zócalo,
lado, sobre un coj
esta inscripción: «J. M.
aparecen la corona y
Miranda. Inventó y Escetro. atributos de
culpió.-Año de 1845».
jerarquía.
La llamad
En torno de esta meemperatriz
luce un ri
sa, que estuvo primero
quísimo traje de ce
en el exedificio de la
monia, y ciñe en su e
Inquisición y que fué
beza la corona imp
transladada más tarde
rial.
á la Cámara de DiputaAmbos retratos f
dos, se agruparon el 16
ron hechos por un pin
de Septiembre de aquel
tor de Munich y han s~
año los funcionarios ando también translad
te quienes prestó el judos al Museo.
ramento de estilo como
Presidente de la República, D. José Joaquín
Herrera. La mesa fué
El hambre es muy m
después mudo testigo
la compañera, y p
del juramento que para desempeñar la Primera Magistratura, prestaron
consejera. - POSADA,
sucesivamente D. Mariano Parédes Arrillaga, D. Nicolás Bravo, D. Mariano Salas, D. Antonio L6pez de Santa Aoca. D. Valentín G6mez Farías, D. Pedro María Anaya, D. Manuel de la Peña, D. Mariano Arista,
***
La muerte de un ho
D. Juan Bautista Cevallos y D. Ignacio Comonfort, hasta Abril de 1861,
bre libre, lava la ign
en que comenzó á celebrar sus sesiones el segundo Congreso y se efectuó
MUSEO NAOIONAL,-UNA MESA HISTÓRICA.
minia de un pueblo
la elección de Juárez para Presidente dela República.
esclavos. -PEREDA.
Por último, el valioso mueble fué usado en 1863 por la Junta de Nota·
La mujer que1 vale por sí misma, no ha menester, de muchos1.oropel
bles que llamó á México á Maximiliano, ofreciéndole una corona; y á -MARQUESA
D IVRY.
partir de 1867 hasta 1895, por el Congreso de la Unión. Frente á esta mesa, además, rindieron la protesta de le.v. como Presidentes de la Repúbli ***
ca, los señores Lerdo de Tejada, en 1872; Gral. Porfirio Díaz, en 1877,
Las
obras
más
perfectM
son
las
que
faci
Gral. Manuel González en 1880 y ,nuevamente, en 1884, el Sr. Gral. Díaz. lidad, á la imitación. - PÉREZ GALDÓS más incitan,lpor su·aparente
.

Un·a Aventura ·Extraordinaria
Por Wilkie Collins

E

N la pequeña ciudad de la costa bretona, ante el fuego de

una chimenea monumeñtal, el abuelo contaba á sus nietos
sus aventuras de marinero. Había servido «por su rey» en
la época de Luis Felipe; pero anteriormente, allá cuando el
siglo anterior comenzaba, bahía formado parte de tripulaciones aventureras. Conocía de vista las costas de todo el mundo y había desembarcado y vivido en Ritios remotos, cuyos nombres son muy difíciles de pronunciar.
Habitualmente no quería extenderse en explicaciones, cuando ·se
le pedía que hablara de sus viajes. Algo había que le molestaba referir, y que por esta razón misma, era el tema de las curiosas conjeturas de toda la familia moderna. Los viejos algo sabían de cierto; pero
se cuidaban bien de decirlo á los que no habían nacido aún en la remota época de los sucesos.
·
Es por esto que, cuando el. viejo marinero, retirado ya hacía algunos lustros, y lleno de cicatrices gloriosas, se dispuso á contar su
aventura más grande, la que en su memoria debilitada se conservaba
aún nítida, los muchachos formaron rueda, los oídos se aprestaron á
no perder sílaba. La atención era religiosa.

**,¡¿

MUSEO NJ\OIONAL,-RETRATOS DE MAXIMILIANO y CARLOTA,

Era en 1818 ó 20, no estoy seguro-comenzó el anciano,-cuando
teqía yo solamente veinticinco años de edad, y me salvé de una muerte segura, por la interv.ención de elementos misteriosos.
Se peleaba en América, después de ha,ber guerreado en Francia y
en ~uropa toda. En América, los norteamericanos habían logrado
sacudir el yugo de los ingleses y se habían constituído en una república. Los sudamericanos intentaban hacer algo igual. Para ello habían levantado ejército, sin tener soldados, y libraban combates, sin
tener armas, ni municiones ni nada.
El General Bolívar, después de haber dado el grito de independencia, conducía con éxito los negocios en una extensión tan grande como cuatro veces Francia, de la América del Sur. Para consE&gt;guir armas. y municiones, tenía que encargarlas á Europa, de donde se le
enviaban con veleros tardos, díficiles de manejar y que frecuentemente caían en manos de las naves reales españolas. Yo trabajaba en
uno de estos veleros.
El ccbrick» se llamaba «Buena Intenciónn; yo era el segundo de á
bo~do, y era muy considerado por mis patrones (riquísimos marinos
retirados, que en la Cité hacían negocios con países muy lejanos) .
Habíamos recibido un cargamento de pólvora, de pura pólvora, que
parece era lo que más faltaba á lós· revolucionarios del General Bolívar.

Por supuesto que, desde que salimos de Londres, habíamos tenido
algunos incidentes, desagradables casi todos, por causa del maldito
cargamento que llevában¡os. Había que despedirse de la pipa. Se 'había prohibido estrictamente que se fumara y en el interior del ((Buena Intencíón» no se encendía luz para nada.
La navegación fué larga, muy larga; los vientos contrarios nos hicieron danzar en pleno océano por máe de dos meses. Hasta que, por
fin, cansados todos y hambrientos, logramos arribar al puerto.
Digo mal, á ningún puerto habíarpos de arribar, porque ningún
puerto habían ganado á su causa los insurgentes, y las naves españolas rondaban en todos sentidos, olfateando la presencia de buques
que llevaran auxilios para los partidarios del nuevo régimen. Teriía.mos que llegar á cierto punto de la costa, en donde habría de salir á
recibirnos un enviado del General Bolívar, hombreprácticoenla,cos;
ta americana, y éste era el que habría de decirnos en qué punto podríamos desembarcar nuestro peligroso cargamento.

"'**
A lo lejos, esfumada, se perfilaba una costa negrísima. La tempes:
tad era inminente y ninguno de nosotros conocía la rada en que estábamos, ni había yo jamás navegado por aquellos mares.
.
Echamos la sonda y encontramos que sólo cuatro pies de agua teníamos en qué navegar. El capitán mandó que estuviéramos á la expectativa mientras él bajaba á su camarote á cerciorarse de las señales y contraseñales que habríamos de hacer. Se· le había dicho, en
sus instrucciones, que gente adicta al General Bolívar habría de experar, en determinada fecha, de manera que al arrib ar nosotros, el
práctico nos abordaría y nos habría de llevar al sitio de recalada.
El Capitán salió; hizo sus señales; le fueron contestadas. Y vimos
entonces que en la costa se movían algunos puntos luminosos, mientras escuchamos el chapaleo de una canoa que se acercaba.
En ella venían dos personas. Uno de ellos era un mulato, de .ojos
traidores, recia musculatura, palabra insinuante y dulce. El otro parecí~ ir disfrazado, porque frecuentemente olvidaba la clase de vestidos que portaba y hacía el ademán de ealudar militarmente.
El mulato me chocó á primera vista. Era uno de esos tipos quejamás simpatizan á nadie y que, para que nos conformemos con su
presencia, necesitan hacer un derroche de gracia ó de talento.
El General Bolívar, en carta que el mulato presentó, nos hacía saber que el sitio era poco seguro; que la víspera, precisamente, habían
sido aprehe11didos y fusilados algun9s espías, y que las tropas reales
españolas se encontraban, de seguro, á corta distancia. Agregaba que

�EL MUNDO ILUSTRADO
el mulato era &lt;chombre de toda su confianza, muy adicto Y leal, Y,
además, muy conocedor de la costa y de las circunstancias.. Que entregáramos la direcci6n del buque á este hombre, le obedeciéramos Y
él sería quien nos llevaría al sitio del desemba_rcon. . ,
El mulato, apenas tom6 posesi6n del barco, pro~ed10 á lanzar en
pésimo inglés, juramentos. Parecía estar algo ebno, de manera 9-ue
los compañeros todos tPnían ya intenciones de lanzarle por encima
de la borda, ahogándole en el mar.
.
Fué menester que el Capitán les amonestara Pª1:ª que estuvieran
quietos, á pesar de que el patrón mismo no simpatizaba mucho &lt;l~~
tal bergante, según me lo dió á entender. El hom_bre que me parec10
disfrazado se levantó y se marchó en la canoa misma en que había
venido, en cuanto el mulato hubo cambiado con él algunas palabras.

Navegamos por espacio de varias horas á las órdPnes del mulato,
de tal manera que cuando amaneció, estábamos nuevame?te en ~Ita
mar, porque, decía el mulato, ((era conveniente que nadie nos viera
desde la costa y que escapáramos á la
vigilancia de los esbirros del gobierno español,&gt;.
Todo el día permanecimos á lo largo
de la costa. Por la noche nos acercamos,
siempre bajo la dirección del piloto mulato.
•
Tocábamos ya el puerto, cuando el negro, siempre insolente, pasó por delante
de mí, en una de las escotillas. El instinto de lainsubordinación,juntocon el.asco
que me inspiraba el mulato. me impelieron á empujarle para abrirme paso. Como
una víbora se revolvió sobre sí mismo, con
una navaja en la mano y espumarajos de
rabia en la boca.
Súbitamente me apareció la idea del
peligro. Tomé al villano por. la mano armada, le arranqué la navaja y le apliqué dos soberbias bofetadas, que lo lanzaron á rodar en la escalera.
Nada me dijo, se Hmitó á levantar la
mano en actitud de amenaza y deeapaieció en las negruras de los alquitranados
camarotes.

***

EL MUNDO ILUSTRADO

luciente de pólvora, que recibió en la palma de su ?Jano, D?ás n
aún ue el explosivo. Untó cuidado_samente la torcida y!ª int
or agujero que acababa de prac,t1car. ~espués enrollo ~l o~o
O á la candela ardiendo, volvio á cerciorarse de que mis 11
r:~~staban firmes y me dijo gritándome al oído:
- Ahora ealta ~on el brick. Tú me has abofeteado; me totn
venganza que más me place. Salud y que te apro~eche la lecció
y desapareció por la escaler~. Momentos despues oí el golpe d
remos que a~itaban la superficie del agua.

f J

***

Mi situaci6n era desesperada. Por un momento _Pensé ~~ j
todo lo que me restaba d~ energía en provecho de m1 salvac1on.
puse á reflexionar tranqmlamente.
La candela seguramente que podría arder a~tes de comuni
fuego á la mecha y al barril, un~s dos horas. S1 _!~graba acerca
apagarla, tendría el ti~mpo l?remso, el q_ue me ~ICiera falta, para
cibir auxilio· ¿pero quién habría de vemr en m1 ayuda, cuando
bamos en u~a costa desierta?
Me sacudí nerviosamente. Los s6
lazos que me ataban penetraron en
carnes; pero no cedieron. El esfut
hizo casi desvanecerme. No había
guido nada y la luz seguía ardiendo,
zando sus chisporroteos lúgubres, á
cuales solamente acompañaba el
monótono del bergantín, al caer
mente en un sentido ó en el contrari
bre sus anclas.
¿Qué debería hacer? Peneé en gri
¿,Quién me oiría en la costa desie
Porque era seguro que los bandoleros
habían asaltado á la tripulación, de
haber huído inmediatamente, lo m
jos posible.
Además, deberían haber escogido
que E:l piloto era de los suyos, el me·
tío para huir tranquilamente, es d ·
más solitario. •¿Y la candela? Me fij
que estaba á la mitad y que hab
transcurrido mucho tiempo desde qu
habían abandonado á mi suerte.
Pensé en mi madre, que me es
en lejanas costas. Recordé entonces
lo que en mi vida había acontecido
desesperé por algunos momentos, y
pués la flama, la punta luminosa•
candela en la que mi·s ojos se detuvi
ejerció cierta atracción sobre mí
produjo el efecto &lt;le un punto hipn

El intermedio eA para mí un largo período de olvido. Recuerdo sólo que el Capitán me ordenó que vigilara, porque estábamos muy cerca de la costa desconocida y el mar se agitaba, presintiendo la
cercanía de una de esas tempestades tropicale.s, amenazadoras y súbitas.
Me dormí en el puente, con el profundo sueño de largos días de
Debo haberme dormido. Cuando escuché por vez primera al
trabajo no interrumpido. El suefio me sorprendió bruscamente; brus- palabra, era una voz de mujer la que llegaba á mis oídos. Me
co fué mi despertar taro bién.
el cuerpo atrozmente; pero me parecía estar mejor. Súbitamen
Cuatro ó cinco hombres, vestidos con uniformes llenos de entor- acordéde la última vez que había pensado, por decirlo así,enel
chados, peEaban sobre mí. Unos sobre las piernas; sobre los brazos gro que me amenazaba, en la candela y en la pólvora. Traté de
los demás; uno de ellos amarrando fuertemente una mordaza en mis los ojos para cerciorarme del sitio en que estaba.
labios, y el mulato, el maldecido mulato, que sonreía sarcásticamenEn una sala baja, muy
te, ante mis ojos, bablando en lenguaje desconocido con los demás limpia, se veían hasta veinbribones.
te lechos, extendidos á lo
Al propio tiempo que inútilmente me debatía bajo la recia presión largo de las paredes. Una
de los asaltantes, escuché cómo, por la borda, caían al mar hasta ocho hermana de la caridad estahombres, precisamente los que constituían la tripulación del buque, ba al lado de mi cama y
sin contar conmigo.
platicaba con un hombre de
Pensé que también á mí me lanzarían por encima de la borda al edad, respetable, vestido de
mar, y súbitamente me apareció en la mente la idea de los sucesos negro. Se refería á sucesos
acae~idos en aquella villana expedición. El mulato, traidor, había que nunca había yo conocivendido el secreto á los españoles y había llevado el buque recto al do.
.sitio en donde un destacamento de enemigos deberían capturarle.
Era el médico. Había
¿Qué suerte me esperaba, contando con la amenaza del mulato?
pasado cuatro meses en un
Por fortuna no peMaron en arrojarme al mar desde luego. Me de- hospital de las Islas Vírgejaron tendido, bien amarrado en el sitio mismo en que me quedara nes, en donde me depositadormido, y vi desde tal lugar cómo tomaban posesión del brick, có- ron unos marinos que viemo descargaban nuestros barriles de exquisita pólvora, cómo amarra- ron que flotaba á la deriva,
ban la lancha y se marchaban, dejándome solo en el bergantín.
amarrado sólidamente á un fragmento de madera.
bía roto el brick, pero me había respetado.....

***

No sé de cierto cuántas horas pasarían. Era ya entrada la noche
cuando volví á escuchar el chapaleo de los remos y saltó al puente el
mismo diabólico mulato, acompañado de un mestizo robusto. Entre
amb~s me tomaron en peso, me bajaron hasta la sentina del bergantín ·y ahí el mulato, que debería ser algún cacique, me ató sólidamente á las argollas de hierro del piso, se cercior6 de que la mordaza
estaba bien puesta, me amenazó variaé ocasiones en su dialecto ininteligible, y, finalmente, raspó uha mecha, encendió fuego y prendió
una candela larga, que puso en uno de los huecos que había entre el
maderamen del piso.
Se retiró algo y volvió llevando en la mano una torcida de algodón, un berbiquí y una luz. Con la mayor sangre fría, el bandido
aquel se acercó á uno de los pocos barriles que habían quedado en la
.sentina. i\.l;&gt;ri§ ~r¡. ¡tgujero, por el cual se vi6 salir ún cbono negro y

.

TRADUCCION DE "El MUNDOILUSTRADl.u:

AL PARTIR
Estreché sus quince años,
Besé la boca de flor
Y los cabellos castaños,
Junto al viejo mar cantor.

- Piensa, amada, en el aman
No me quieras olvidar...
Y cayó una estrella errante
En la copa azul del mar.
R. B.

FoMBONA,

~ l.f\ fON,

naRl~l)U
LEMt~TlN

Las-~Capitales de los Estados
QUERETARO
( Fotografías de l. Muñoz Flores.)

En otro lugar damos á conocer u~a interesantísima serie de vistas fotográficas en que están representados los principales edificios y lugares históricos de la ciuda?- de Querétaro.
Al frente de la serie figuran el templo de Santiago, notable por la bellísima torre, obra
de Tres Guerras, que'lo corona; la fachada del exconvento de Capuchinar,, ~di~ci.o donde
estuvo preso el llamado Emperador Maximiliano, en junio de 1867; el Colegio C1v1l ( antes
de ccSan Ignacio,&gt;) y el exconvento de la Cruz, que fué el punto por donde las f?erzas r~publicanas tomaron la ciudad histórica, en 15 de mayo de aquel mismo afio, haciendo prisionero al Archiduque y á varios de los jefes de su ejército.
.
El teatro Iturbide es otro de los edificios notables en h historia del Segundo Imperio,
pues allí, como se recordará, se reunió el Consejo de Guer~a que juzgó .Y sente1!ció ~ muerte al mismo Archiduque y á los Generales Don Tomás MeJ~a y Don Miguel Muamon, que
fueron ejecutados en el Cerro de las Campanas. Los banquillos que ocuparon, ~l. comparecer ante sus jueces los señores Miramón y Mejía, así como el ataúd donde prov1s~onalmente fueron depositados los rest?s de Maximíliano, se con~er":an e~ u,n .sal6n especial, donde
juntamente con aquellos obJetos se guardan otras rehqmas h1stor1cas de las guerras de
Independencia y de la Intervención. El museo se encuentra ahora establecido en el Palacio de Gobierno.

*
**
En cuanto á la Academia, donde recientemente se efectuó una exposi'ción de pintura .con
motivo de la visita que el señor General Díaz hizo á Querétaro, no carece de interés desde
el punto de vista histórico; pues en sus salones, cofivertidos hoy en clases, fué ~atificado
por el Congreso Nacional, en los últimos días de mayo de 1848, el Tratado d~ Paz con lm!
Estados Unidos, que se ajustó en Guadalupe Hidalgo el 2 de febrero del referido afio.
Además de los edificios de que antes hemos hecho mención, aparecen en este número el
Palacio Municipal, ó sea la anti~ua casa que ocuparon en Querétaro la heroína Doña Josefa
Ortiz de Domínguez y su esposo; el templo de Santa.Rosa, uno de los más bellos y más
suntuosos de la República, el interior de la iglesia de San Agustín, considerado en detalle
y en conjunto como una inapreciable joya de arte, y el monumento que en el cementerio
de la Cruz guarda las cenizas de la célebre Corregidora. Completan nuestra in.f ormación
gráfica, las fotografías de la sala de sesiones del Congreso, del salón de recepciones del Palacio de Gobierno y de la cerradura de la puerta por donde Doña Josefa Ortiz de Domíngu_ez envió á decir á Don Ignacio Allende que la conjuración de Querétaro había sido descubierta.

*
**
Próximamente publidaremos fotografías de las demás capitales de los Estados, á fin de
dar á conocer.....:como lo hacemos ahora con respecto á Queré¼ro-los edifi-cios más notables con que cuentan.

�O ILUSTRADO

Las Capitales de lo stados.--QU ER ETARO

o
1.- Par-roQnla de Santiago.

Z,-Capuchinas. con ven to
donde estuvo preso
J\Ta • hnillano.
3,- Colegio Civil (Antes "de
San lgna&lt;'lo)".
4.-Convento d e la Cruz.
5, Teatro Iturblde.
6, Panorama de QuerHaro, desde lQJ¡ torres de
LaCrnz,
7,- La Academia.
8,- Intel'ior del Templo de
San Agustín.
9, Salón de recepcion es e n
el ' Palacio de Gobierno.

o

o
0

l0,-Palaclo 11lnnlol1&gt;al(An·
tl¡roa Casa de la Corregidora cloila Josefa
Ortlz de Oomlngoez.)
11.- llfonumento, e n e l Pan·
teón de la Cru7~ que
guarda las cenizas de
la Corregidora.
l Z,-Templo de Santa Rosa.
13,-l\luseo Jllstl,rlco.
1~.-Sala del Congreso.
15,-Cerradora por la Qne
habló la Corregidora
Dom'Íng-uez.annnclando que·laconsplra,•lón
de Querétaro estaba
descubierta.

o

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO [LUSTRADO

EL TELEORAFO IMPRESOR

REPUBLICA MEXICANA

~liti

TELEGRAFOS FEDERALES
HACE pocos días que en la Oficina Central de
Telégrafos Federales, se están haciendo pruebas del Telégrafo Impresor, sisten1a Hughes, con
resultados muy satisfactorios.
Hughes, el inventor, era de nacionalidad americana, y no logr6. como otros grandes hombres no lo
han logrado tampoco, ver coronados sus esfuerzos
por el éxito; pues cuando invent6 el aparato que
lleva su nombre, lo propuso á varias compañías
telegráficas de la República vecina, siendo, por
razones ignoradas, desechado en todas partes.
Ante este fracaso, Hughes emprendi6 un viaje
á Europa, vendiendo á una casa alemana su invento para regresar á su patria, ignorando si llegaría 6 no á utilizarse el telégrafo imprernr.
La casa compradora empez6 á
estudiar el nuevo sistema, logrando, por fin, que su empleo se hiciera extensivo á un gran número de oficinas alemanas y francesas.

representa el momento en que está funcionando,
así como un facsímil de un telegrama.
Pr6ximamente se harán nuevas pruebas entre
puntos más lejanos.

Si bien se dice Qtte en e11eatlonés
,Te auslo no cabe la disc1ullón; sin
emhn1·00, la aeevtnt."i6n e..-r,on.ta11e~
de rlctt1·1u.inados artícnlo."I coni•
p1•ueba la lnd.iscutible s11.pc1•io1·i&lt;la&lt;l

de ellos,

El Jabón
Cristalino
Transparente
deRieger
tu? eururutrn en, los boudolrs ,k ltt.ri
,lamas elco«utes tlcl 111,un,ln 1'11t&lt;·ro

,

'Pltec~

11

••
*

La razón no dice que la guerra debe desaparecer, algún día., sino ella dice que es necesario
obrar como si la guerra debiese deeaparecer. -RANT.

*

1/11

__

ME X ICO.
10 OICL 1903.

sf¿,,, _/(t-a,,,,

El pobre que cumple con sus obligaciones, es
más respetable que el rico que las descuida.-OTTo.
cr-•

a, hlr.t mcn1:1Jc,o Mdlua,10• ta 1U.aorultltli:n Vo• ,, nm1tio
rt:t ~ •~•poa,,... c:.~ vctü11
bfdl• &lt;f11 IM (RGl,,.-STt'.l't, 'IMC&amp;IUMia ett NCtrp eorretpoadl\'11~ conforn.. ' tarila.-t• Se--

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en. .. "'"'"· .. rnpMdltlldo# POt ~-~ . . q

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., ,_111 htuacr.._ , leda.-c:t&amp;tM.U. t ettit mPtCIO, ~ Mil C'S - - ~ " •• • - • -nit lJ,e:..1·, • • • l . . , . . _ , ~ - - tral&gt;f- CD f.l MTrit.kt 1'N' c:a.e-. ch ~ ..., . . . ~ l"o ...,UlfrM rttpou•al'l'fflaldl pOII' . , . _ ~. . . .ea...adat po,1:Krltsn ta.oon-ec1a 4n lcll«llh u,
.tt.11 t'la..,_._._\t r11,.. ,__,., p,a11l111 ~.. fllbli(,,&gt; W oqfMIO.llfio k,- &lt;llellU)h ,.,.

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NQl l&lt;wut -.U cr-.i:11111&lt;1 , . '" UHllllh.f.6•,cohrlado,e por ..1, •~11119110 00h11 VNICkl d, tuf•
ra.--- l,u "'"tUcM- de AttoUrjn p111Udu por loa l11wrt11Mt", u .. ,.,h el . .~ . . . . . . . .
.,. - . . . - 1 • lgo t'Mtft ralla H lu 01o1,. . ~-tRIU, MtlldAtffte CNI,,....... ,., ttdl
f..S..•IMICll6-• ,_.IIIOI\Wi: .:11•~14 t.portt•l,d'«h•fel -•-.Jt-ft Mt • V. ...,...WIW_, 111&amp;•.-. ~ al Mr.,"1,a h lu lto~ 6 ...lou Httdu, •• - . . l f •
- ,• .., redu.i ....... M• ft!Chll11Cldo
hctr• ,,..,,. di&gt; IN_,,. 41u ..a,-Jtolv
6 11 (~•• del r.e.11.QIJe q.,1,1: la .iod-rf,

4"t,,

Nada hace más incrédulos, como los malos ar-

PUEBLA 10 DICIEMBRE DE 1903=
SE HA HlCHO AQU I L~ PRUEBA DEL TELEGRAFO IMPRESOR DEL HUGHES CON
BUEN tXllO = ENVIO ESTE MENSAJE APROVEC~ANDO EL NUtVO APARATO

***
La Direcci6n de Telégrafos de-

la Joya
~el lO(í~Ol

S': . " ~ 1MP ARC I AL

T.ELEGRAMA

EL CORRE SPO ÑSAL

cidi6, por vfa de prueba, hacer
un experimento entre Puebla y
México.
Loe resultados han sido, como
decimos, satisfactorios; pues se
puede llegar con el aparato Hughes á una velocidad en la transmisi6n de setenta y cinco palabras por minuto, ó sea el despacho de cuarenta á cuarenta y cinco mensajes por hora, pudiéndose
utilizar, en los sist1::mas de transmisión múltiple, como dúplex,
cuádruplex, etc.
El aparato es sincr6nico y funciona por medio C:e una maquinaria movida por un pequeño motor eléctrico.
La rueda de tipos está sujeta
por la armadura de dos electroimanes, que la dejan libre en el
momento en que se oprime cualquiera de las teclas que sirven
EL TELÉGRAFO IMPRESOR,-TRASMITIENOO UN MENSAJE.
de manipuladores.
El teclado es semejante al de un piano y la ve- gumentos en apoyo de la verdad.-A. DE GASPAlocidad en la transmisión se explica sabi~ndo que RÍN.
el volante del aparato da seiscientas revoluciones
por minuto.
Cualquiera que sea el ser que cae de lo alto yo
La «recepci6n» se efectúa sobre una tira de pa- mido la caída y sufro todos sus grados.-M11IE'. DE
pel, que es la que se envía al público.
STAEL.
Actualmente hay cuatro telegrafistas aptos para
el desempeño de este trabajo.
El tacto es el freno del coraz6n y del cerebro.
Publicamos un grabado del aparato y otro que -JEAN LrsEROL.

*

*

Wilhelm Rieger
rrankfurt a Ma in, Alemania.
,re

ProoeNlM· ,,e lt1!1 Cm•f,•'f

ITALIA,
· 1¡5pl\~A
V PORTUGAL,

Rcprcscut1nte~ en lo Repúbllra:

Fínk y Cía.
Capuchinas 7,-Méxl.;;o.

'l'EI.ÉGRAFQ IMPRESOR, - PARTE PRIN CIPAL DEL, AP~ATQ,

Primera Plateros
esquina Alc.atc:.eru,.

El Tnctttdio dtl Ctatro Troquts dt fbicago
Iroqués de Chicago, durante la representaci6n de
una pieza intitulada ((Barba Azul».
La declaraci6n obtenida por el subjefe &lt;le policía y que ante dicho funcionario rindi6 Mac
Muller, dice que la causa del siniestro fué una
lámpara eléctrica, cuyo arco se extendió demasiado entre los dos carbones, hizo explosión y cayó.
Al producirse el incendio, el director de
la compañía orden6
que fuera bajado el telón iIJCombustible de
asbesto, sin lograr que
descendiera más que
hasta la mitad; las llamas brotaron del escenario hacia fuera, y á
los repetidos gritos de
«fuego", un pánico espantoso se apoder6 de
la multitud, que, tratando de buscar salida, se estrellaba eh
confuso tropel, poseída
de una angustia indecible.
En diez minutos perecieron más de 550
personas, de las mil
trescientas que llenaban el teatro, fijándose en 700 el número
total de víctimas, aunqu~ hasta hoy no se
tiene noticia más que
de 582, de las cuales
412 han sido identifica.das y el resto, 170,
no.
,En la lista de las
personas desaparecidas se encuentra un toCHlCAGO, FACHADA
tal de 312, y. en la de
los heridos uno de 104. La identificaci6n es uno de
101;1 trabajos más difíciles para la policía y para
las personas que han ocurrido en busca de sus parientes, padres ó hermanos al lugar del incendio,
pues existen muchos hacinamientos de cuerpos
destrozados, en los_departamentos del teatro que
·quedarón lib.re~; en]as estacioties'de'policía y en
,!?s hoSiJitalé§, gonv~tt}dQS _en vérdaderos guiña,pos de carne pt1.rpan~. calcmados y desfigurados
·por ,ebfuego. '•J, . .
Honda tristeza reina en toda la ciudad de Chicago, y por las calles, blanqueadas _vor el invierno,
infinidad de cortejos enlutados transitan á diario,

CRISTALERIA

LOEB HERMANOS

EL TELÉGRAFO IMPRESOR. -FACSÍM[L, DE UN TELEGRAMA.

p Atrofe
VOROSA y por demás funesta ha sido la catásocurrida en días pasados en el Teatro

,,f

V.ajillas para mesa
tle Lo1.&amp; y Fol'l'.elana,

conduciendo á la última morada despojos de pa•
rientes ó amigos que han dejado sin calor mu•
chos hogares.

blancas y detoradas.
Cor,tt11

/

Hnt,Jln• 11 tn&lt;fn•

ln1101-ttrul."~ de rrllttal, rl.rltde cla11c
cu-1•ri1mt'- halfttt lo tttÓa fina.. ·

***

El teatro destruído !le construyó según el modelo de la «Opera C6mica» de Paríe. Hoy damos á
conocer á nuestros lectores una fotografía de la
fachada principal del suntuoso edificio, en la actualidad reducido á un montón de escombros.

u Ya.,,o•,

m:

JUEGOS.
LAVAMANOS,
Ei;CUl'IDl!!RMI
1'0rl«c.rad 01u na IM-iaualn. e,•

"'""'"'fJ.
JXJ,1'"t~.
-.
A.1-tícttlu• ,le htdo 11 fwnlattl11,

pf,13 pa,•a oblff'!(J'ttloa,

iguot.

vro ....

cí preelOJJ aln

~

Pensamientos
No hay dificultad
más insuperable que
la que no se procura
vencer. - EvANGILE.

*
Un sabio sabrá hacer el ignorante toda
su vida; al paso que
el ignorante sabrá hacer el sabio solamente
un día.-X.

*1

DEL TEATRO IROQUÉS.

Dos son, á cual más
adorable, las madres
del hombre educado:
aquella á quien debe
la vida material, y la
que le di6 vida intelectual; y si la razón dice que debe especial
amor á los demás seres que, antes de ver
· la luz, tuvieron por
morada el mismo sagrado claustro que él,
dice también que lo
debe i gua l mente á
quienes recibieron como alimento del alma
el mismo que nutri6
la suya.-ArvER.

Gota de Ajenjo ' )
Báj51';s ~1tos cipreses~
El sepulturero, un dí.a , _
Cantaba de eBta manera
Con honda melancolía:
«Entierro ufl grano de trigo,
Y el grano. produce granos·
Entierto un hombre ...... y'el hombre
S6lo produce gu'sanos) ··
JULIO

FLOREZ.

Se espera como se respira, por
necesidad. -JEAN LISEROL.
:t

La indiferencia crece más pronto que los cipreses al borde de las
tumbas. -HIPPOLYTE LucAs.

GREMI\-ROSI\Dft
.

.

Jldenna Patti
Compuesta de substancias
tónicas y saludables,
EVITA LAS ARRUGAS.
R_KFRESCA,:EL CUTIS.
y CONSERVA LA ll.EllMOSU RA DE~ CARA
HASTA LA VEJEZ;
.

.

comunica un. perfume dell·
cioso, y con su uso diario,
)ns s-efloras tienen la seguri·
dao de conservar siempre los
eGCaotos de la belleza y la
fre~ura de la ju veo tu d. ,,.
, -1 )nt.o en Europa c9mo en
A.marica, la usan las damas
más .aristocráticas.
'.'l.~
1

D~ ventes

tf»R'oo1JERUS Y PERF1)JIERI!S
.J

�EL MUNDO ILUSTRADO .

EL MUNDO ILUSTRADO

~VIDA SOGIAL~
Baile en obsequio del Sr. Gobernador de Zacatecas

•·ev

A José Ma,,•(a, de He,•edia,
del soneto
11 nacido en, las Antillas, ded'ica este Ub,·o
de sonetos indianos
ElA1tto·1•.

Dedicatoria
Poeta: oye la voz del que te aclama,
mis versos nacen con las alas rotas,
pero llegan á ti de rama en rama;
y se van á estrellar contra tu fama,
como contra los faros las gaviotas.

que sorprendes del pájaro en los vuelos,
CI\ el curso del astro por los cielos,
en el aire, en el mar, en las montai)as?
F.sa mt\sica es sólo la cadencia
de tu raza gentil: ritmo de gloria.
Tú. no puedes negar que en la conciencia
a~rinias tu.,;r horas de- inocéncia, ·
tu fresco abril, tu· primitiva historia ......

las

Mi estrofa es un jaguar que te saluda:
ya que cruzas desiertos, no te espantes;
y al fiero grito de mi estrofa ruda,
det.én, sobre esa inmensidad desnuda,
los pies de tus fornidos elefantes.
¿Qué te quiero decir'? Decirte quiero
que América te ofrece ancha campiña,
una hamaca á los pies de un cocotero,
un zenzontle cantando en el alero
y ur.a ánfora de miel en cada piña.
Y si te place el épico horizonte,
en sus selvas te da ríos de plata;
de llanura en llanura va el bisonte,
el ct,ndor volador de monte en monte,
de peñón en peñón la catarata......
Consá~ral.J tu amor. No la fortuna
le niegues tú de un cántico sonoro.
América meció tu blanda cuna;
y, en noche tropical, te vió la luna
l poner la mano sobre el arpa de oro.
¿No sientes que, en la sangre, tus abuelos

L te legaron las m'1sicas extrañas

~,

Oyes. en la ilusión de tus amores,
del ronco mar )as th\g:icas dispútas;
y ves brotar
islas d e colores,
ya como. ramos de lozanas flores,
ya como cestas de pintadas frutas.

'$ 1 '

'.,'

\

¡
(

-~\

•

Cántala, pues, artlfice divino,
y á un libro nuevo tu fervor consagra,
que haga pensar, por lo tallado y fino,
en una miniatura de Tanagra
ó en un puño de estoque florentino.

t)

l

( '.·
~:~

' ..,,:,,

Cada soneto tuyo es .la paloma
que en su nido murmura timideces,
trofeo heroico de la vieja Roma,
6 algo como una artlstica redoma
en que se miran retozar los peces......
Desde hoy, Maestro, ampárame en tu coro,
bajo la sombra de la rubia palma.
T'1 pondrás sobre mi tu sello de oro;
y yo pondré en tu cántico sonoro,
¡todo este fuego que me facendia el alma!

La Noche de los Andes

EJ'sacerdote ante las mudas gentes
te echó su bendición:' la mar bravla
se doblaba á sus pies; y el sol ardla
en sus abiertas manos transparentes.

Hay en las soledades de la puna,
-cuando la noche aumenta ese reposo,
un misterio solemne y religioso
1[como el amor de un[alma sin fortuna ..

•

La luz sobre·tus armas refulgentes,

con alegre temblor, se estremecla:
t'1 doblaste la frente; y á.porlía
se doblaron también todas las frentes.

saltaste entre tus propios marineros;
y un ave, al rededor de tu cabeza,
te empezó á. hacer adiós con sus dos alas...

·~

:'(

,,..

· Y en ese cuadro que tu genio admira
ves que un cantor, bregan&lt;lo entre cadenas,
te da su nombre y su vibrante lira:
sientes, al fil\, que América te faspira
r que el Niágara corre por tus venas......

La partida de Colón

Luego, miraste el mar; y los remeros
de tu bote se Irguieron con presteza,
puestas en alto.las lustrosas palas:

.

0

•

La Cruz del Sur
Cuando las carabelas voladoras
al fin trazaron sobre el mar sus huellas
fueron rasgando por delante de ellas '
la inmensidad con sus audaces proras.
Entonces Dios en las nocturnas horas,
tras el misterio de las tardes bellas,
una cruz dibujó con cuatro estrellas
en el lienzo en que pinta sus auroras......

Cada curo bre de nieve es como una
¡virge~,:que, de la mano del esposo,
va saliendo del templo luminoso,
envuelta en fria castidad de luna......
¡Oh cuadro aquel de m\sticos reflejos!
Los mismos Andes á los cielos crecen
como torres de inmenso campanario;
los rayos fe hacen cruces, t lo lejos;
Y hasta los astros, al brotar parecen
las desgranadas cuentas de un rosario.....

Brilló la cruz cual argentado broche
que la punta de un velo suspendies~
dejando ver radiantes simbolismos;
Y hoy sobre el paño negro de la noche

prendid&amp; se le ve, como si fuese
' .
la condecoración de los abismos! ... .,.

Valiosa colaboración
_Ya en l;&gt;r~nsa el :ú·_l timo pliego de nues_tro número de Ai'lo Nuevo, reci•
b1mos or1g10ales cuarenta sonetos del hbro «Alma de América&gt; que pre•
para el poeta. José Santos Choca.no.
'
_En obsequi? de_ los amantes_ de _la buena literatura, damos hoy prin:ci•
p_10 á la I;JUbhc!lc1ón de la serie, rnsertando, en primer término, la bellísima d~d1catona á Don José Mar:ía de Heredia, que debe figurar al fren·
te del libro. Este, según nos man1tlesta ni;¡estro distin~uido colaborador,

constará de cien sonetos, que tiene ya escritos, y de los cuales sólo desea
POL at¡~ra, dar 4 conocer los que irán apareciendo en nuestras columnas'
a g d ra de Chocan&lt;?, &lt;;&gt;bra de empuje y de valía, constituirá, sin duda;
un ver '!'dero ~contec1m1ento enel mundo de las letras. Ojalá que así sea
tiSfacc tóbn del ,P°eta, á quien estamos suma.mente agradecidos po;
l 0 s_a co1a ora.el6n en EL MUNDO ILUSTRADO.

ri:~i~

El mes pasado tuvo lugar en el foyer del
Teatro Calder6n de Zacatecai,,, un hermoso y
aristocrático baile con que la sociedad de
aquella poblaci6n obsequi6 al Sr. Gobernador, D. Jenaro G. García. El sarao comenz6 con la marcha de Fausto, para continuar
con el minué de Mozart. F,n la gravedad,
pausada y noble, hija del siglo XVII en
]l'rancia, en la gracia y el esprit ducales 6
principescos de los acordes arcaicos de la orquesta, las parejas tejen hermosas y estéticas figurail, bordadas por el sereno conjunto
de las pelucas empolvadas y la alegre volicromía de los trajes de seda recamados de
«velours)) y joyas radiantes. Así en Zacatecas se creó de nuevo un frei,,co de Watteau,
forjado por príncipes galantes y marquesitas blondas.

*

Los grupos estuvieron formados sucesivamente por los siguientes caballeros y damas:
Sr. Edmundo Von Gehren, vestido de satín
de seda brillante, negro, recamado de galones de oro con aplicaciones de perlas y abalorio, y corbatín de encajes, con la Srita.
Guadalupe Viadero Gordoa, que lucía una
falda crema guarnecida de blondas, peto de
gasa y oro y brocado color de rosa.
Sr. Manuel G6inez Serna, vestido granate
y plomo perla, de satín de seda, adornado de
galoneR de oro, perlas y abalorios, con la
Srita. María Viadero Gordoa, que vestía falda de raso blanco, con aplicaciones de terciopelo rojo sobre malla bordada de oro.
Lic. Francisco Brefia, vestido de raso amarillo recamado de galones de oro, con la
Srita. Guadalupe Cano, que lucía traje com-

pleto de raso azul pálido, guarnecido de blondas y rosas.
Sr. Flavio Macias Torres, vestido de satín
de seda negro, con galones je oro y pasamanerías de seda roja, con la Srita. Berta Sescosse, que ostentaba falda de raso perla y peto
con anlicaciones rosa, oro y granates.
El Sr. Ingeniero Joaquín Capilla, vestido
de satín de seda verde con galones de oro y
flores de pedrería, con la Srita. Josefina Petit, que lucía falda y pliegue Watteau d~ raso
salm6n, paoier y cuerpo de seda antigua,
verde musgo, con rlflejos de iris.
Sr. Ignacio Flores Maciel, vestido de raso
color de oro viejo, recamado de galones de
plata, pedrería blanca y encajes, con la Srit~.
Anita Breña, que vestía falda de raso Liberty blanco y guarnecido con blonda antigua, recogida con cinta roja.
Lic. Ricardo Arteaga, vestido de satín morado y lila, adornado con galones de plata y
aplicaciones de abalorio y perlas, y la Srita.
Teresa Sescosse, que vestía falda de raso duquesa, lila, guarnecida con tul bordado.
Sr. Feliciano G6mez Serna, vestido de brillaflte rojo y crema, adornado de galones de
plata, y la $rita. Elena Sescosse, que lucía
traje de gasa antigua blanca y oro, drapeada.
Lic. Luis G. Sánchez, vestido de satín de
seda, casaca granate y centro can galones de
oro, y la Srita. Rosa Ibargüengoitia, que
vestía falda rosa guarnecida de blondas, panier y pliegue Watteau azul y rosa, estilo
Pompadour.

Sr. Luis Macfas Torres, vestido de raso
amarillo y crema, adornado de galones de
plata, y fa Srita. María Breña, quelucíafalda de raso Liberty ·blanco, guarnecida con
blonda antigua.
·
Sr. Carlos Pesado, vestido de satín de seda azul y rosa, con galones y rica pasamanería, y la Srita. Margarita Brefia, que ostentaba falda de raso blanca, con volante de
blonda.
Sr. Felipe Viadero, vestido de satín deseda blanco con galones de oro, y la Srita. María Ibargüengoitia, que lucía traje de raeo
blanco guarnecido de pintura al 6leo.
Sr. Manuel Ibargüengoitia, vestido de satín de seda blanco con galones de oro, y la
Srita. M1,.ría Petit, falda de raso azul con listas de plata.
·
Los Sres. Fernando Velasco, Luis Santillán, Carlos L. Klein, y las Sritas. María Cano, Mariana Petit y Virginia Moreno, que
lucían, todos, trajes no menos vistosos y elegantes que los anteriores.
Tanto las sefioritas como los caballeros
lucían, como se ve, trajes de la época, que
rivalizaban en elegancia, buen gusto y lujo
é iban ricamente alhajados.

*
La fotografía que damos á conocerá nuestros lectores, representa el conjunto de parejas que bailaban el minué y que despert6
gran entusiasmo en la sociedad zacatecana.

m

�EL MUNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

ráainas 06 1a Moda

La Indumentaria femenlna.-La vuelta"de las
crlnollnas.- EI corsé.-La moda
en Méxlco.- Nuestros
figurines.

pública, inauguramos en el presente número una sección de Modas
que estamos seguros será del agrado de nuestras simpática~ lectoras.

*

el año nuevo, y con él
han principiado las evoluciones de la indumentaria femenina.
Si recorriéramos, una á una, las
modas de estos últimos diez años,
pasmados quedaríamos al ver su
diferencia y sus transiciones, á veces demasiado bruscas.
Cuando las reinas dela·moda parisiense llevaban con todo chic las
legendarias blusas á cuadros con
hombreras de globo, se hubiera
creído un sacrilegio, una profana·
ción sin nombre, pensar siquiera
en las mangas ajustadas al brazo.
Y sin embargo, las mangas ajustadas se impusieron con irresistible
poderío dos años después de aquella moda. Cuando nuestras abuelas
usaban las clásicas crinolinas y las
abullonadas enaguas, se hubiera
pecado contra la moral, y ·se hubiera castigado con censuras á la dama que se atreviese á llevar «faldas
de talle con corsé de «varilla recta&gt;. Hoy se considera la esencia de
la cursilería usar crinolinas y éstas se han relegado para las comedias históricas en que aparecen condesas de viejos tiempos.
Me diréis que esto no es nuevo ni
original. Acepta.do. Pero las vulgaridades que relato encajan perfectamente en los momentos actuales en que la moda femenida está
sufriendo una seria metainorfosis.
Porque habéis de saber que en Alemania ya se inician las crinolinas·
que en París comienzan á esbozar~
PRINCIPIA

✓

*
Las personas *subscri~as
á nues·
tro Semanario, observarán que la
presente página de figu1iines es diversa, en lo absoluto, de la sección
que publicamos en los años anteriores. Un estudio ::oncienzudo de
la materia, nos ha indicado el ca·
mino que debemos seguir y quepa·
samos á explicar:
Desde·e ste número y en lo sucesivo,
nuestra sección de Modas será cuidadosamente escogida; en ca.da edi·
ción publicaremos figurines de una
misma prenda y los aislaremos de
tal manera, que nuestras lectoras
1_10 tengan que consultar números
anteriores para ,relacionar un figu,
·rín con otro. En el número actual
publicamos figurines de vestidos;
en el próximo publicaremos sombreros; en otro abanicos, después
tejidos y bordados, y así sucesivamente consagraremos números á los
abrigos, sombrillas, tocados, guantes, all;lajas, etc. Finalmente, para
completar nuestra sección, publicaremos periódicamente una plana de
figurines masculinos. La moda de
los hombres debe ser también conocida en estas páginas, ya que tan
poco lo es en el pai's, y ya que tan•
tas cursilerías masculinas se ven
por esas calles de Dios.

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Fig. número 5.

roa tela; el pequeño sombrero del
figurín encaja perfectamente con la
forma ajustada del vestido.
El número 3 representa, asimismo, un traje de calle propio para
señoritas de talle esbelto. Sus «decadentes&gt; adornos, logran que este
vestido tenga un magnífico golpe de
vista; la tela ha de ser de un color
rosa ó azul pálido.
El número 4 es de baile, se confecciona con muselina, y se adorna,
el pecho, con rosas blancas; en el
cinturón y en la parte superior del
escote, se coloca el insustituíble
encaje que tanta gracia y vista da
á los trajes de actualidad.
En el número 5 se pone de manifiesto la elegancia y chic de la capaesclavina, con grandes bandas colgantes y con las obligadas trencillas de seda, que caen á lo largo de
las bandas, rematando en vistosas
borlas.
El nú'mero 6 representa un modelo de abrigo suelto, de rica confección y de elegante forma, y un traje
de visita muy elegante y muy rico
en sus adornos. Recomendamos
muy especialmente el primer modelo, pues hay que advertir que esta
especie de abrigos se llevan mucho
en la actualidad y probablemente
se llevarán en la próxima estación
de invierno.
Por último, el grabado número 7
representa otro traje de baile menos complicado que el . anteripr,
pero no por eso menos agradable.
El flotante rebozo de muselina, es
prenda necesaria en este vestido.

*

* * lectoras: esConque, estimables
pero que las inovaciones que os he
anunciado, serán de vuestro agra-

Las Pildoras del Dr. Ayer son para curar pronta Y
permanentemente toda "clase de ataques biliosos como
fiebre biliosa, exceso de bilis, ictericia y vómitos biliosos.
Dolores de cabeza por la mañana, jaquecas, dolores de
cabeza ocasionados por la dispepsia y casi todos los demás
dolores de cabeza pueden aliviarse con prontitud tomando
todas las noches dos ó tres Píldoras del Dr. Ayer. Hacen
algo más que curar el estreñimiento, por producir un marcado efecto tónico en todo el aparato digestivo, dando
lugar á que la secreción de todos los :fluidos digestivos sea
más perfecta.
•
No hay otras píldoras tan buenas como las Pildoras del
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Fig. núme-ro 1.

~i con las máximas sociales? Con razón, amigaitmíás-, se nos tacha de
l~geras; con r'.1-zón se nos aplican epítetos más p menos duros pero
siempre merecidos.
'

.

.

***

L!e&lt;van el éxito á todas parles. ¿Por quét No es un secreto;
porque cada par de za.palos !le&lt;rJa. magnífica. piel, bonita. y cómoda forma y su duración está ga.ra.ntiza.da-sa.tisfa.cforia..menle.

¡

Muchas veces se dice que en México. las modas femeninas van retrasadas con el uso europeo y que nosotras llevamos las prendas de vestir
cuando ya e~ el extranjero comienza su decadencia. Nada más inexacto
· que _lo anterior. Por intuición si 'se quiere y por la diversidad de figurines que á nu_estras manos llegan, estamos al corriente de la última palab_ra. en c~estión de elegancia,y jamás haremos desairada.figura enel concier.to universal 4e la indumentaria femenina.
'

.

***

Sin embargo, debemos. avanzar más Y. más en cuestión de moda~ y •.
aunque por a~ora no· seamos nosoti,as qulenes las imppngamos, ·M);lare:
mos, en camb!o, que no ~e nos tache de displicentes. T&amp;mbién se· dice ·
que en la cap¡tal de México se usan, antes que en los Estados la,s modas
de ,actualidad. Sobre esto tendríamos mucho que hablar,y aunqué en parte sea verdadera esa suposic~ón, tiene grandísimas excepciones, que se no- ·
ta,n particularmente en las ciudades de Gua.dala.jara, Puebla, Moñterrey
Lerdo, Toluca y muchas otras.
·
'
b Pues b~en, p_ara evitar que las malas hablillas continúen y para colao~ar asiduamente al desarrollo de la indumentaria femenina en la Re-

Fig. n,úmero 2:

HAY EN
NUESTRO CAL·
ZADO ALGO

".)

Fig. número 6.

ELEGANTE

En los bailes de medio tono, pudiéramos decir, se lleva mucho este
rebozo, que, al caer en dos bandas,
aumenta la vaporosidad de los trajes y la soltura de las danzantes.
Es necesario bailar muy bien para
llevar con gracia estas bandas. De
no ser isí, constituirían un admi·
nículo estorboso y cansado.

.l .,'
; Fi9. número 3.

se las mang-as englobadas, y que
en Estados Ur~idos, se están dejan; ,
do 1os corsés de varilla recta y
usándose los de busto.
'
I.ias '.&lt;inodas nón faciunt saltus,-&gt;J', '
pero aunque caminen con paso len,11; ·.,
to, evolucionan en lo absoluto. ¡Y
cómo no evolucionar si están sujetas á un capricho, y no á un capricho cualquiera, sino á. un ca¡:u:icho femenino! Si nosotras las niii0
jeres hemos sido siempre y en todos
los tono~ motejad as de vol ublí)~,
más élebem.os, s¡i'rl-0 en cuestión de 1
modas. · Si los am.orés nos cansan, '
digo, cansan á muchas; si los placeres nos hastían, si · las faenas
domésticas &lt;i veces nos abruman,
¿qué no habrá de súcedernos con
aquello que, como nuestras modas,
no pugna con la religión del hogar

rt

Jt
Fig. número 4.

do, Y pa~o, por ahora, · á exqli~ár
l~s figurm_es ~el presente número.
ES t as exp_licaciones serán, concisas
Y se referirán, tan só-lp, á conjunto'.
L(?s det11:lles qe un 1•~raje so9. · inexplicablés Y q'ú édan a1' árbitrió y ál '
arte de las confeccionádora.s: 1
El número l · rep.r\'!:senta , dos elegantes trajes de pase0¡; propios ,pa,f.ª la entrante estación; los pequenos escotes pueden cubrirse con .
· cuellos de_ ~neaje.. Los adornos de
esto¡¡ vestidos, originales y de buen
~oq~, deben confeccionarse de.acuer- ·
'tá~ F.1º1 n el modelo, pues creo que es,
; n· enos de atractivost ·
. Elt_ número 2 representa otro tra.Je para paseo; la falda const,a, d,13-·
,c,ua,tr;o sobrefaldas que le daq·un,,
gracioso aspecto'; el talle úsase có'n '
ancho cuellohombreras de la mis-

y

BONITA

JOSEFINA.

~OP
MINIATURA

Fig., número 7.

La divina y gentil criaturita
que se ríe con su boca de f¡:-~!l.S,
siempre que me mira,
siempre que me encuentra.,
tan graciosa y tand ulce, me encanta,
¡tan dulce y t.an bella!
y me place escuchar de su risa
la voz placentera.
Con su modo infantil, ese tierno
· y precioso botón de princesa
tanto me seduce,
.
• tanto me alegra,
qµe al pasar juntoámí,suavemente,
mi duelo se lleva
la divina y gentil criaturita
que se ríe con su boca de fresa!
A. E. DE LA GUARDIA.

Los comerciantes de toda la. República debe., tener en sus al·
.~Jcenes esta famosa marca. ·
', MA!'!UfACTURAOOS POR

La Prelle Shoe Co.

�Año XI.-Tomo L-Núrn':lro 3,

EL 'MUNDO llUSTRADO

El

Et tESt.11mento

-PQinkl\\e.t

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
°Los bienes fueron valuados en $125,000.

(MATA. DOLOR)

) de PERRY DAVIS'

La m~or parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

Cara CALAMBRES ,
COLICOS
DIARREA

Hace pocos dias que se ,pradicó
la aipertura del testa.mento del Ilustrisimo Sr. Arzobispo D. Patricio
.A.. Feehian en la ciuda,d de Ohicago,
lllinois. La fortuna doeij distingu,do
prelado ascendió á oorca de . . .
$125,000 oro -americano; y según el
li!lJventario que se ha publicado, los
bienes que dejó !fueron como sigue:

La Fosfatina Falieres
es el alimento mAs agradable y el

máis recomendado para los niños
desde la edad d• ~ lis á siete meses
sobre ,todo en el momento del destete y durante el p,2riodo del crecimiento. "Facilita la dentición:,
asegura ija buena formación de los
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AVISO IMPORTANTE
El fosfato de cal aue entra en la
composición de ,la Fosfatin,a. "FaI:rere,s," está preparado :¡:or un procedimiento especia[ con aparato á propósito, y no se encuentra en el coIIllercio.
Desconfíen de Jas imitaciones y
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Dos pólizas de "La
Mutua.," Compañia
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Vida, -de Nueva York,

por $25,000 oro cada
una, ó sean . . . . . $ 50,000 oro.
Dividendos -acum11l!ldos
sobre una die las ¡pólizas. . . . . . .
9,329 oro.
Otr,a, póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en Ba.ncos . . . . . . 37,000 oro.
,E ntre los disposiciones del señor Arzobispo, €ID su testamoento, se
hicieron ésla¡g:
A su hermana, señorita Kate
Feehan, que estuvo siempre con él
hasta su muerte, $40,000 010 en bonos Y $25,000 oro en una -de las póli"'81S de seguro; A. la señora Aina A.
F\€ehan, viuda del señor doctor
!Eduardo L. Feehan, hermano del
seño,r !Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; A. la Academia de San Patricio de Chicago, .de la quoe es preceptora su -hermana, Madre Maria
Cat:alina, $10,000 oro de la última
(l)6liza; A. la escuela "Santa Maria''
d•e enseñanza prA.ctica para varo•
nes, de Fee&lt;ha.nville, Illinois, q,ue
era la institución por Ja que más se
interesaba el s.eñor Arzobispo, se
entregaron los, $4,000 restaml€1S de
la última póliza.
.

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~----....._-~111'\
A Denver, Kansas Oity, St. Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

El Hambre de Don Severo
Venía rendido y mal impresionado· el juicio había. si'do largo, pesa.do triste, á ratos tétrico. Un
desfile interminable de testigosalgunos falsos, estaba seguro-y
otro desfile de reos, ca.si todos culpa.bles, no había duda..
Entró en su casa, saludó con unos
¡buenos días! de P?COS ami~os á la
criada, preguntó s1 los chicos habían llegado del colegio y se coló
en el despacho.
Sentado en cómodo sillón, Don
Severo comenzó á representarse el
juicio de aquella. ma.i'la.na.. Era. una.
obsesión molesta, insoportable: su
imaginación, aguzada. por la fatiga.
misma, le ha.cía. ver al vivo, con los
colores propio11 de una. realidad
exaltada., todo el cuadro ....
Don Severo, hombre integérrimo,
magistrado incorruptible, sentía
una indignación sincera contr_a
aquella ristra de procesados pehgrosísimos, que habían robado, un a
noche, cierta panadería é intentado otros desmanes.
La voz amenazadora. del fiscal de
Su Majestad - una voz chilion a,
atiplada., fríaé implacable-sonaba
en sus oídos como la. voz de la. conciencia.
¡Eran culpa.bles! El jurado lo re•
co1wcería ....

***

-¡A comer, á comer, papál-gritaron sus hijos, invadiendo el despacho.
·-Unos momentos aún, Severo, y
comeremos-dijo su mujer, que ve•
nía con los niños.
•
Don Severo la miró con tristeza
angustiosa y luego miró á los pequeños.
-Pero, hombre, ¿qué te pasa.?...
-¡Na.da, nada! Pensaba. ahora en
qué va á ser de vosotros el día que
yo me muera; porque yo puedo morirme cualquier día: ¡qué será de
estas criaturas!
-¡.Quién piensa en eso, Severo?
-¡Fútil! ¡ Superficial! ¡Imprevisora! ¿No has calculado que si yo
falto, me llevo la llave de la despensa? ¿Y qué harás tú sin la nómina.
y con seis churumbeles?
- A veces te pones insoportable;
no hay quien te resista ....
- Y tú jamás te figuras el mai'lana posible.
-Fío en la. Providencia ... .
Don Severo quiso decir algo acerca de esta señora, pero se contuvo.
Levantóse del sillón y comenzó á
pasear. De vez en cuando, cogía un
niño y lo besaba emocionado. Allá
adentro, muy adentro, en la. raíz de
su ser, se pregunta.be. si hacía bien
en ser justiciero é inabordable; si
no hubiera sido más sensato hacer
lo que tantos otros, para subir, y
subir, y medrar y ase¡?ura.r en ID&amp;·
yor escala el porvenir de aquellos
pedazos del alma ....
-Probablemente soy un orgulloso tonto.

***
La idea. le produjo frío, un frío
glacial, y como si la culpa de ti.n
impuros pensamientos fuese su mujer, se volvió hacia ella y con aires
de fiera que se domina, le dijo:
-Pero ¿en esta casa no se come?
¡Siempre lo mismo! Aquí no hay
orden ni concierto..... ¡escucha!
¿quién ha tocado en mi mesa? Sobre este libro había un papel. .. no
valía nada., pero¿dóndeestá?Quiero saber dónde está.... Además,
observo que la pluma está rllta; no
se gana. para plumas .... Ya lo sé:
ha.brán sido los .chicos; pero ¿no
sabes educ1~rlos? ¡Porque no cuidas .... 1
Afortunadamente, el chaparrón
de preguntas fué interrumpido por
la. criada, que anunció la comida.
Don Severo, con aire triunfador
dejó el despacho y se sentó á la. me:
sa, triste y malhumorado.
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1~ San Francisco, Núm. 8, l\Iéxico, D. F.

***

Sólo se oían los choques de las
cucha.ras contra los platos.
Don Severo tomaba. la sopa: á la.
tercera. cucharada del caldo suculentb-tenía sus trocitos de jamón
~ sintió subir desde el fondo íntim~
del estómago, algo así como una

Precio del Ejemplar, 50 centavos,

oleada de calorcillo vital, dulce y
suave, que con rapidez eléctrica
inundó todo su cuerpo, se extendió
por las cavidades mismas del cerebro, fundiendo en su espíritu las
negruras todas.
Siguió comiendo: se sentía otro
hombre; el comedor le pareció más
claro; la alegría, una ale¡?ría pura
y franca, que quería manifestarse,
iba apoderándose de su alma. ¡Qué
ridículo le parecía lo del papel y lo
de la pluma!
•
Po'l' fin hizo una caricia á un nii'lo, luego á otro, después miró á la
mujer con ojos serenos y cariiío•
sos ....
-¿Estás mejor?-- le dijo ésta.Todo a.quello, y,a me lo parecía á
mí, era debilidad.
-Más claro hija, y perdona., era
hambre, ¿sabes? ¡hambre!
-Y el hambre, Severo, es muy
mala compañera. y peor consejera.
-Es verdad, es verdad ....

***

Y Don Severo, sin dejar de comer su buen cocido y lo demás que
vino, recordaba, pero como un su•
ceso leja.no que apenas impresiona,
el juicio. Momentos hubo en que lo
ol vid6 por completo.
Pero de repente, cuando al aba.o•
donar la mesa, se dió cuenta de que
antes de una hora tenía que volver
á su audiencia ... vestir toga y sen•
tarse en el sillón aquel, sintió un
terror inexplicable. El juicio surgió
de nuevo en su mente, pero la imaginación se lo bacía ver de otra
manera.
No era posible negarlo, estaba
patente, bastaba mirarlos con su
aire pesado y siniestro. Aquellos
reos, ladrones sin duda, ladrones
de pan, pero ladrones, tenían todos
cara de hambrientos, eran la per•
sonificación misma del hambre.
-¡Horrible! ¡horrible!-se decía
Don Severo; el hambre es una cosa
horrible. Yo mismo acabo de expe•
rimentarlo: hace una hora todo lo
veía negro, muy negro, estaba iras•
cible, tremendo, verdaderamente
estúpido ... hasta. me parecía verosímil venderme si bu biera quien me
comprase, con sólo imaginarme el
hambre hipot.ética. de mi mujer y de
mis hijos ... Y ahora que he comi•
do, todo me parece bien, la pluma
rota por el chico me hace gracia, 111
_d esaparición del _papel me qi vierte,
y el sol brilla con más fuerza, eso
no me ca.be duda.
Y Don Severo abandonó la. casa,
se marchó al tribunal, animado co•
mo siempre d&lt;1l mejor espíritu, de·
seoso como siempre de que la justi·
cia triunfase, pero sin poder dejar
de oír la voz de su amable mujer
que le decía:
-El hambre, Severo, es muy mala compafiera y peor consejera.
ADOLFO POSADA .
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ra. La firma E.W. Grove se halla en cada cajita

México, D. F., junio 18.
Tengo sumo gusto en hacer cons•
ta.r- escribe el Dr. Fernando Men·
dez Capote-que siempre heobteni•
do excelentes resulta.dos con el uso
de la Emulsión de Scott, que prepa·
ron los seíiores Scott &amp; Bowne, de
Nueva York, en afecciones talesco•
mo: escrófulas, raquitismo, anemía
de los adolescentes, y la tuberculo·
sis en sus comienzos. En más de 15
años de práctica en la Is Ia de Cuba,
mi paí~, he tenido muchas veces
ocasión de recomendar con entu·
siasmo la Emulsión de Scott.

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Año XI-Tomo !-Número 3

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Fot, de "El Mundo Ilustrado,"

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 2, Enero 10</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Alma de América</name>
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        <name>Aventura extraordinaria</name>
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        <name>Damas distinguidas</name>
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''ALFONSO

�BIBLIOTECA UNlV ERSliAíllA
''ALFONSO REYES''

Et MUNDO ILUSTRADO

FONDO RICARDO COVARRUSI S

Sub~crlpcl6n me11J1nal fodnea ...... f 1.60
Jdem
ldem en lil Capltal.$ 1.20

MEXICO, ENERO 3 de 1904

Beranr,: LUIS BEYES SPINDOLA

¡Señoras y Caballeros!
OCURRID

Al PUtRIO Dt VtRA(RUZ
tsqUina de Capuchinas y Monterilla---MéxiCo
En estos vastos almacenes que son los más completos y mejor surti=
dos de la República, sus dueños han procurado reunir todos los artícu•
los de lujo que se necesitan en una casa elegante. El caballero más exi=
gente puede encontrar en ellos desde el sombrero basta los zapatos de
mejor clase, y las damas más distinguidas y de gusto más ~dinadv, en•
contrarán también desde las más ricas y hermosas telas y confecciones,
hasta Jos perfumes más exquisitos y más en boga en .el gran mundo pa•
risién.

...

LAS NOVEDADES DE ESTACION que acaban de llegar por el liltimo
vapor, están llamadas á producir una verdadera revolución en la moda
dominante en México, y sería imposible enumerar las maravillas que
constituyen el inmenso surtido con que cuenta la casa. Es indispensa=
ble visitar los almacenes de "AL PUERTO DE VERACRUZ," si se quie•
reo conocer las últimas creaciones de la moda, en Paletós, Capas, Collets,
Refajos, Sombreros, Faldas, Corsets, Ropa interior, etc., etc.

..

Para que nada falte en este gran establecimiento, EL UNlCO EN SU
-GENERO, el departamento de Tapicería y Ebanistería, ofrece un bello y
completo surtido de Ajuares para sala y recámara y riquísima colección
de Muebles y Vajillas para el servicio de Comedor. Los estilos son muy
variados, pues los_hay desde Primer Imperio basta Arte Moderno.

....
Ocurrid AL PUERTO DE VERACRUZ,
la casa que vende más barato y á precios fijos marcados con ci•
iras conocidas.

..

A toda persona que compre efectos ·valor de VEINTE PESOS arriba, se le obsequiará con un

"Cocinero Alumínium."
SignQret, Honnorat y Comp.
SR.GRAL.O.POR
Booeto para " El Mundo Ilustrado"
por U, B, Eaaterday.

FONDO

RICARDO COVARRUBIAI

•

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL ltlJNDO ILUSTRADO

A

M~RG&lt;?S ! ~olorosos fueron los auspicios bajo los cu a.les
d~ó prmeip10 el a.no de ~903, en medio de la consterna- Salubrldad
ciót: producida en el ánimo público por la declaración
Públlca
.
oficial d_e que Mazatlán y Ensenada, en la Baja Ce.llforma., estaban m!e ta.do de peste bubónica. Las autoridades tomaron
todas las ~ed1das necesa.ria.s para extinguir la enfermedad y aislar las looahda~es en que se babia. desarrollado· y, grato es consignarlo, en esta ocas16n, todas la clases socia.le de la.República entera ayu•
d~ron á los Poderes Públ_icos en sus esf-Jerzos para detener el avance del
t1emendo mal, Y por medio de espontánea subscrlpción en que figuraron
desde los más altos próceres hasta los nino3 de las escuelas, los jornaleros del campo, los soldados en campaña y los presos de las cárceles
reu~iéronse en pocos meses más de$ 300,000 que la Junta de Caridad or'.
g~mzada en esta ~pital bajo la presidencia del Sr. Ramón Corral, Mi~stro_ de Gobern~~ión, remitió en diversas partidas á Mazatlán para ser
mvert1da en _aux1hos á las víctimas 6 sus familias, en indemnizaciones
por d~struco16n de _fincas y ropa, ere., y en obras de saneamiento. Inútil
es ~ec1: qt:e el Gobierno Federal y el de Sine.loa cooperaron también pecun1ar1amente_-y por medio d~ enérgicas y prontas disposiciones. Sólo así
pudo consegu1rse el espléndido triunfo de sofocar la plaga en tan breve
p~a.zo, _que sé pudo ya extender patentes limpias en Mazatlán el 17 de junio, tr~uni~ que en :un Congri:so Internacional de higiene ensalzó ha poco distmgu1do médico extranJero.
Para con uelo de 1~ Humanidad, surgieron en esta ocasión nobles
héroes de la Ciencia~ médicos abnegados que de esta Capital y
otros puntos de la Republica, acudieron presurosos y sin miedo á. ayudar á. sus colegas de Mazatlán.
Y_desgr~iadamente, parecía. que aunque no en grave peligro todo el
terr1.torio, iba á. fenecer est~ &amp;11&lt;? dibujándose toda.vía en el 'horizonte el
trá.g1co especn:o de otra. ep1dem1a: la fiebre amarilla, que en el último verano se exte~dió pa.voro amente desde Ta.mpjco hasta la frontera de los
Estados Umdos Y a.~n llegó á.inva.dir éstos; mas, por fortuna, parece que
se ba lograd~ reduc1r la. enfermedad á sus antiguos dominios, Je. costa; y
para c~mb~tirla. aun allí, el ongr~so ha autoriza.do la. inversión extra.ordmar1a. de $100,000, Y el ConseJo Superior de Salubridad está. luchando con la _energía Y el acierto con que luchó en Mazatlán. Ojalá. que
sea Igual el éxito.

***

T

AN ruda como fructuosa ha, sido la labor de propagan- Exposiciones
da para la Exposición _de St. Louis Mo. y todo hace es- y congmos
per~r que nuestro contingente en aquel Certamen sea Cleofillcos
var1&amp;do, numeroso é importante.
El 24 de junio, el Delega.do de México, recibió de los contratistas el edificio que mand_ó _le_va.nta.1• nue tro gobierno; y en noviembre q uedaroncon•
tratadas las d1v1s10ne I portadas y estantería para las diversas exhibiciones de nuestros productos en lc,s edificios generales.
•
En T~luca se llevó á efecto una exposición nacional que estuvo muy
concurrid a.
El 4 de C?ctubre, con toda sole~nide.d, distribuyó el Sr. Presidente de
la República )os premios obtenidos por México en la Exposición de Pa.rí~. El entus1a mo que provocó la fiesta entre nuestros artistas Industria.les, etc., y el orgullo con que estos mismos exhibieron I uego 6pregona.ron su recompe-i:sas, demuestra. cuánta importancia les dan ya, y hace
esp_ rar qne perfecc10nP.n sus artículos para lograr nuevos merecidos y
va.liosos premio .
La Secr~tarie. de Fomento org_anizó, por iniciativa de los Ings. Fernando Ferrari Pérez y Alb~°:º Nuncio, un Museo Tecnológico que ha comen•
za.do ye. á prestar servic1~s de &lt;:uaotía á los industriales extranjeros que
desean d~tos sobre materias primas de esta. República y á. los industriales ó agricultores me?UC8!}0S -que necesiten informes sJbre utilización de
sus productos, ma.qu1na.r1a.s, etc.
En febrero _se inicia.ron los trabajos de la Conferencia de Economist~s, y se reUDIÓ en ~u~bla el Congreso Católico, cuya principal resolución Iué el establec1m1euto de un Banco.
La exposicio1;1-es de flores, pi a.nta,, y frutas y de gana.do y maquinaria que
cada a.i'io organiza la Sociedad de Concursos de Coyoacá.n, tuer'on más
concurridas que nunca. E_stos certámenes especia.les han contribuido en
g1·a.n manera. á la emulación entre los productores y al mejoramiento de
sus p1·oductos, pu_es que aquéllos han tenido oportunidad de ver y convencerse por ~í m1s~os del re.sul~e.do de la aplicación de medios científicos al -perrec01onam1ento de l.a obra de la atura.leza, en el mismo país en
que ellos tienen sus explota.o1ones.
oncurrieron co~o deleg~doi. de México~ el Lic. Jesih Urueta, al
Congreso Internacional de Ctenc~a. Históricas, de Italia; los Dre . José
Ra.mír~z de Arell_a1;10, .Angel Ga.v1ii.o y · Autonio Loaeza., al Congreso Ioterna.cwnal de H1g1en~ y Demografía, de Bruselas; los Doctores Ricardo
Suárez Gamboa, :qommgo Orva:il?S y Salvador Quevedo y Zubieta, al
Congreso In~rnac1onal de Me~icma en Madrid; los fgns. Felipe Ve.He¡_
Angel Aogmano, al de Geodes1a,en C(!penha.gue; el General José M. p .
rez,a.l de Química.. en Berlfn,y D. Luis Bolland al de actuarios de Seguros sobre la Vida en Nueva York.

-

r

***

ODOS en este mundo somos ceros· nuestra. importancia
depende ~el lug9:r que ocupamos: unidad, decena, ceo- Los que dastena ó m_1lla.r; auentra.s más adelante, más valemos. Si aparecen.
e? 10 qmta.~os el cero, sólo se pierden nueve; pero si
en un millón le quitamos, se reducen 900,000. Y tal parece que en este afio
cayó una mancha de ~nta negra: en la columna. de los millones que hizo
desaparecer p~~son.a.hdades valiosas en la contabilidad social y especialmente ep la m11ltar.
El 3 de enero ~ucumbió el Gen~ra.l Ig~acioEchagaray, salvador deJuár e:i: en u'ada.!&amp;Jara, ! en los últimos tiempos Magistrado de la Suprema.
Corte de Just1c1a Militar.
El 5 de marzo falleoi~ e_l 9:eneral Pedro Hinojosa, t.ercero en el escalafón como eneral de D1v1s1ón, y ex -Ministrp de Guerra. Tenía 3 años
de edad¡ tomó parte en la guerra contra los norteamericanos y en el sitio
de Puebrn, mandó una brigada.

•

valor de. 12.500.000 oro, be.jo las condiciones de que no habría. de consignarse de una manera especial, renta ni propiedad alguna de la Feder ción en garantía; de que el rédito sería de 4 y i por ciento, y que los
bonos habrían de rea\izar e al tipo de 97 por ciento.
Todas estas operaciones fueron llevadas á efecto satisfactoriamente, y
. como compleménto de la. convención ferrocarrilera., se otorgó una conoe.sión á la. Empresa. del Camino de Fierro acional de México, por la. cual
se compromete el Gobierno á no permitir la.construcción de ninguna línea
en determinada zona de la frontera Nordeste de los Estados Unidos, y dicha Compañía se obliga á termina.r el Ferrocarcil de Matamoros en un
pla;zo de tres aftos.
En abril fueron ampliadas por el Congreso las cantidades que había
a.signa.do el decreto de 3 de junio de 1901 para disponer de las reservas
del Tesoro en la ejecución de algunas obras públicas; y quedaron señaladas, como sigue, las partidas respectivas: Escuelas Primarias en el
Distrito Federal, $1()0,000.00; Edificio de Correos, $1.500,000.00; Hospital
General, $600,000.00, y Ho picio de Pobres, 300~000.00.
Las exportaciones en 1902-1903 ascendieron á. $197. 728,968.00, cantidad
que arroja. un aumento de 47 millones sobre el anterior. Considerando el
premio sobre valores oro, asciende esa cifra á. $219.402,069.80.
Los datos anteriores dan idea de la enorme labor y prudente gestión de
la Secretaría. de Hacienda.
A 74 millones de pesos a cendieron los ingresos durante el a.il.o fiscal
último, en el cual dejó ya de cobrarse el 5 por ciento de contribución federal, y se aumentó en proporción equlta.ti va el impuesto sobre alcoholes
y tabaco.
...

El 2 de abril dejó de pertenecer á los vivos Don Eleaza.r Loe.eza. Te 0 .
r~ro General de la Nación; el 22 del mismo mes le siguió el Geoefal B'hrnno Her1:1ández; en mayo, el Licenciado Vida.l Castañeda. Ná.jera.
nador Y Director de la.Escuela Nacional Preparatoria· en 24 de me.y~ la
p-ñora Amparo J. de Pimentel, esposa del sef!or Llce~ciado Don EmÍUo
~mente_l, Gobernador de Oa.xaca; en 22 de ese mes el General Don Lui
Perez F1gueroa; en 16 de julio, el antiguo periodist~ Enrique Chá.varri el
c~nocido y popular &lt;J ~venal&gt;· en primero de agosto, e1 Licencia.do Pro'tas10 Ta¡?le, ex- Secretario de Est1.1do; el día 19. el Licenciado Alfonso Lanca.ster Jone · el 10, el Gen~ral Fra.nci co ~- Arce, ex- Gobernador del Estado de Guerrer&lt;;&gt;, En sept1embre, el Mag1 trado Andrés Horcasitas; en
oct~bre, Don Gulllermo Barron; en ooviembre: nuestro querido compañero anuel Panes (&lt;Pedro Ponee&gt;); el Magistrado al vador Medina y o .
daec~ea; Don Miguel Tel10, Administrador del Timbre en el Distrito F~eral, el Ge_nera.l DC?n Manuel Orella.na Noguera,s: Don Pedro Ordóñez
antiguo regidor y director, por decirlo agf, de varia sociedades de obre~
ros,
Gener~l Don Rafa.el Cravioto, ex- Gobernador del Estado de Hidalgo, S en dimem~r~, la muy est~ada sei\ora Laura Smith de Mariscal
esposa del seilor M1mstro de Relaciones Exteriores.
'

y

s!-

E

*...*

AS ~estas de las colonias extranjeras, como ha. venido sucediendo desde hace a.Jgunog- a.i\os, excedieron en el pre- Da sociedad
sente á. las del pasado, en animación y espler:dor.
·
pe_ dl versa índole, con varios motivo , unos tristes y otros ale
en1f1st1ntas 1ormas, a.bun_daron las fiestas pliblica.s, suntuosas a.Jg~~e:;
e e as, como a;s de ~uan&amp;Juato en octubre 1Htimo, con Ias cuales se inaugura.ron, con &amp;s1stencia del sei1or Presidente de la República el es Jé d'
do cTea~ro JuáreZ&gt;, el Palacio Legislativo y la planta eléct;ica !ovnd~
ptor bmed10 de una de las más costosas instalaciones en su género'que basa a. ora se habían llevado á efecto en el país.
_El_ combate de flo1•!3S en 10 ~e mayo, fué soberbio y atrajo inusitado mov1m1ento: La.s a.mphas avemda.s del Bosque de Chapultepec quizá nunca
habían sido holladas por un número tal de carruajes y ta.otos milla.re de
peatones.
Dfe,~e!laªg' eíin efi.l ltujoil quel e.costumbra, organi:i:6 en honor del General
·
n .uca. ~s a ora , que se efectuó el 7 de junio.
Las fiestas nacionales del 5 de Mayo y 16 de eptlembre pro
como siempre, enorme a.fluencia. de forasteros.
'
vocaron,
1EI 18le Julio estuvo muy concurrida la manifestación á Juárez quizá
fag~lmb s ql!se dd rdinario,_ debid_o á. los preparativos que sehací~n pa.~a
í e rae n e ce~tenarlo! obJeto con el cua.l e reunió en la noche del
~ a.1citado la.Convenmón Nac1ona.l Jua.rista á que concurrieron delegados
e a mayor parte de las municipalidades de la R epública

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1~:

***

A sido notable .el ali.o de 1903 por el gran· adelanto-y
mejoramiento de nuestros caminos ferrocarrileros.
Comunicaciones.
Citaremos ante todo la. inauguración de la nueva. línea del Ferrocarril Nacional entre México y Gonzá.lez, y el ensanche de le. via desde esa estación hasta uevo La.redo, obra colosal en que
se invirtió más de 10 millones de pesos, y hubo épocas en que trabajaron
más de 18,000 operarios.
En otro lugar hablamos de la. combinación ferrocarrilera llevado. á
cabo por el Gobierno, y como consecuencia. de ella, de la concesión otorgada. al Ferrocarril Nacional.
El Central, aunque con lentitud, sigue tendiendo sus rieles hacia. Colima. y :Manzanillo; con gran actividad avanza. en su Jíne&amp; corta á- Tampico por Pánuco, y ha puesto al servicio público una nueva ruta directa á.
Pachuca. Ultime.mente ha celebra.do algunos arreglos para la construc•ciób. de la línea entre Estación Gutiérrez y Durango.
Había en la República. el mes de septiembre 18,191 kilómetros de ferrocarriles, cifra que nos coloca en el sexto 6 séptimo lugar, por la extensión de líneas, entre todas las naciones del mundo.
En mayo se inauguró la. nueva línea de vapores entre México y Hamburgo, pertenecieote-á. poderosa. Compañía.
Se han celebra.do contratos pa.ra una línea de vapores entre ARia y los
puertos mexicanos en el Pa.oHico; para otra que partiendo de Trie te y
Fiumo, tocará. los puertos del Golfo mexicano y algunos de Espaila. é Itu.lia, y para un.a nueva. que ligue los puertos del Golfo de México con varios de Centro y Sudamérica.
Los telégrafos federales miden más de 50,000 kilómetros.
Se hiciel'on interesantes experimentos de telegrafía. sin hilos, que ha
comenzado ya. á. funcionar, y se pagó el cable tendido entre Vera.cruz,
Fronteru. y Ua.mpeche, que de tan gran importancia ha sido para la comunicación de la península. yuca.teca con el resto del mundo. En el último
año fisce.l se despacharon más de tres millones de mensajes.
'
El orreo ha continuo.do en su vertiginoso progre o. En el último a'ilo
lisoal se expidieron giros postales por $42.000,000.00, y el número de envíos 6 pieza que circularon en la. red postal, fué de 166.000,000.
Esto da.tos son el más convincente síntoma. de nuestra. general prosperidad.

Jrimanslación de los re ~ del General Bravo á esta c~pita.1 dió oca.st n "'
ponent.es ceremonias y merecidos honores.
'

L 1 &lt;&gt; de enero este.be. el cambio, sobre los Estados Unifiºs, á 2á601 por 100, y subió luego alguoos punto basta Flmzas
efiar valer el peso mexicano 37 centavo or~: Des·
pu s de una. fuerte baja que se inició en abril, y de varias a.Izas
a.Jterna.tivas, á. últimas fechas nuestro peso va.lía 42 centavos y
f y
c16n.
una raeLa dsituación difícil que crearon, no tanto Ji,. depreciación de nuestra
~one a. cuanto las rápidas y fuertes oscilaciones en su va.lo h"
á
tntensa la a.la_r~a del comercio y preocupó justamente al Gobi~ri~o m s
A í que, á intciabiva de la ecretarf&amp; de Hacienda y previos al·
a.rr:glos con el gobierno chino, por conducto de u representante ár;l~~
m t1co Y el nuestro en Wá P-hlngton, se solicitó obtuvo la coo e
'ó
de loe Estado~ Unidos pa.ra procurar q~e las principales na.cibn"e~c~ei
mundo se pusieran de acuerdo para estudiar un plan que tenga
b'
to establecer una rel~ción de valor entl'e las monedas de oro y
Jey adoptaran las medidas adecuadas para mantener fija dicha relacló!~ª•
En persecución de tal fin y por acuerdo de 4 de febrero fuero d i
~adas 44 personas d~ las más distinguidas en estudios de Eeono:ía
t1ca. 6 notoriamente idóneas por la práctica adquirida en ocu
·
re\9:cl?na.das con el problema que debían discutir, 6 por su taleg~cto~~~
noc1_m1entos e~peoiales, con el propósito de que, reunidas en asambÍea. ó
comisión, dehberarau acerca del asunto, recogieran y ordenaran ¡0 da.tos necesarios Y propusieran, por último, lo que estimasen conveniente
Aceptados gustosa.mente los nombramientos r eunióse la coro· '6
·
desde luego emprendió uno de los trabajos má~ arduos á import;!~:.'
Censo Monetar10 que se efectuó en 31 de marzo. En estos días
·á
para terminar las. labores de la Conferencia;
ya est n
Es seguro también que con el viaje y eficaces gestiones del señor Lim~n~ur
E~opa. en co,mpa.fl.ía de otros dps comisionados mexicanos
Y le .oós del ots sta.ddos Unidos, se haya logrado avanzar mucho para la
so uci n e rascen ente.\ punto.
Combin_ación importantísiq¡a fué la. lleva.da. á cabo con respecto á 1
ferrocarriles.
·
os
Ante la temible amenaza que asomaba. inminente de
compañía posesfonada.s de nuestros ca.minos de fie~ro y ~~: 0~º:~~:~s
elementos, llegaran á consolidarse y convertirse en amago ú obstácul 8
real para el progreso de nuestro comercio ó agricultura ó de ciert
·0
dustrias, por virtud de competencias ó combinaciones que ejecutá~d~~;
dentro del terreno legal, fuera dificil, quizá imposible, evit~r de otra man_era que por la ideada hábilmente por el Gobierno éste consi uió ad ·
r~,
feKfér costo, el número suficiente de accion~s del Ferrlca.rril
c1ona e
ldco, mediante las cuales, por medio de varias O Ara ¡
que no sel'ía. fá~U explicar en pocas lfnea.s, obtuvo dominici ta~ ones
la direcc~ón de dicha líoe!I' y de la del Internacional, cuanto eC: la d: 18:.
teroceá.n1co, logrando as1 quedar en aptitud de impedir musts&gt; ó i d"
8 n 1•
catos Y otra.e negoci_aciones r~inosas para el público.
Para el pago de dichas acciones, que importaron nueve millones de esos ~ro, Y el de algunas obras públicas que son indis ensables
p
e~ l!3ó8JOdramlento de nuestros puertos, los trabajos de san~amiento 'yc~~~
v1s1 n e agua pot~l?le pa.ra la ciudad de México, et.e., se autorizó al E"ecut1vo para que 81Dltiese obligaciones del Tesoro á. dos años de plazo ior

.

XPEDIDA en septiembre la nueva ley de organización
de los tribuna.les, el Ejecutivo ha. hecho últimamente los Leyes J Bannombramientos de magistrados del Tribunal Superior,
dos.
jueces, defensores, agentes del Ministerio Público y peritos médicolegistas.
La frecuencia y de caro con que operaban ya los rateros y circula.dores
de moneda falsa, hizo üecesa.ria. la reforma. de los artículos relativos del
Código Penal, y e de esperar que los severo castigos que hoy se aplica
á- los autores de l'Obo y de moneda ileaítima, disminuyan considerablemente el número de delincuentes.
•
En 19 de julio comenzó á. regir la nueva. ley de organización política y
municipal del Distrito Federal, formando la junta de Gobierno Don Gui•
llermo de Landa y Escandón, el Ingeniero Roberto Ge.yo! y el Doctor
Eduardo Licéaga. Desde esa. fecha, modifica.das las prerrogativas del
Ayuntamiento, quedó constituido como cuerpo consultivo, con las fa.culta.des de oponer su veto, vigilar 6 iniciar lo que tenga á bien, respecto á
los senicios públicos.
Fueron reformados los reglamentos de farmacias, juegos y venta de
bebidas alcohólicas.
El nuevo regle.mento de cantinas produjo, desde luego, de una manera
sensible, la a.minora-0ión de delitos é infracciones de policía durante la
tarde y uoche de los domingos.

Y.ª!

L

... *

•

*
**

MPOSIBLE citar en esta breve resetla. todos los oegocios de
cuantía. que se han inicia.do ó lleva.do á. efecto, en los ra- ladustrla.
mos enunciados, por lo cual me limitaré á. mencionar, res• Colonlzaclón.
pecto al primero, el contrato celebrado con una Compania lllneria.
para. la fabricación de dioamita. y explosivos¡ con relación al . ..
segundo, la a.dqui ición de grandes porciones de terreno en Ta.ma.ulipas
y Chihuahua. para la colonizaclón de los boeros; y1 en cuanto al último,
el descubrimiento de ricas minas de oro á. inmediaciones de Ejutla, Oaxaca.
La industria. mlnera prospera. notablemente. Los yacimientos a.rgentífe•
ros ce.da vez rinden mayor provecho, á. pesar del bajo pr!jCio que la plata
llegó á tener. Con el cobre ha sucedido lo mismoJ y todo hace e perar que
México, dentt·o de pocos años, sea uno de los prmoipales países productores del mundo, para lo cual bastarán simplemente sus minas de Sonora
y le.Baja California, donde :fuertes negociaciones van transformando los
antiguos desiertos en populosas ciudi,.des.
Y ya comienzan á surgir halaga.doras, nuevas ex:ptotaciones, como la
del antimonio, el blanco a.:i:ula.do metal que da vida. á. la imprenta pues
con él se fabrican los tipos 6 letras. Solamente una fundición en el1Esta.do de San Luis Potosi, lanzó en un a.i\o a.l mercado 2,159 toneladas.
Pero dará. mejor idea de nuestro progl'eso en este ramo el siguiente dato: durante el último afio fiscal, expidió la Secreta.ría. de Foment-0 4 132
títulos de propiedades minera. .
'
e expidieron por el referido Ministerio de Fomento dos leyes de importancia.: la nueva de patentes y marcas de fábrica., que empezó á reglr
en 19 de octubre, y la que prorroga. la exención de derechos de importación para. los animales de la especie equina.

S

***

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..**

Y

*
**

ERIA prolijo enumerar las sociedades que, con fuertes
capitales, se han constituido 6 regisl.ra.do en la Repú- Comercio.
blica.
En cambio, hay que la.mentar varias quiebras: la. del cajón de ropa cLa SClrpre &amp;&gt; 1 y la del clnternational Bank &amp; Trust C&lt;&gt;&gt;, acont.eoimiento, e te último, el segundo en su género ( pues sólo recordamos uno semejante, el del Monte de Piedad), y quizá. debido á. esto ca.usó alguna alarma, no obstante que ninguna. negociación importante sufrió por efecto de
esa quiebra.
.
En Yuca.té.n hubo también algunas bancarrotas que a.penas conmovieron á. aquel E te.dotan p1·6spero, que en un mes solamente exportó ..... .
2.000,000.00 de henequén.

O escasearon, por desgracia, las catá.strofes originadas
por fenómenos meteorológicos, imprudencias ó acciden- Cathlraf11.
te . En 1 de ago t-0, un ciclón hizo estremecer las casas del puerto de Ta.mpico be.eta los cimieotos, destruyó el mercado
y vario edilicios particulares é interrumpió la. comunicación telegráfica..
Apenas comenzaba. á reponerse Mazatlá.n de la tremenda sacudida. que
le hizo experimentar la epidemia, cuando el 15 de junio un fuerte Norte lo
azot6, como para ar1•a.ncar de cuajo los últimos gérmenes de la peste· y
poco después, en los primeros día de octubre, un nuevo huracán echó
por tierra vario edificios y hundió en las aguas procelosa.e varias embarcaciones, cuyos tripulant.es perecieron, a.sí como un celador de la
aduana. No vió, sin embargo, el pueblo mazatleco con tanto espanto el
fenómeno como babia visto la aparición de la peste bubónica ....
Neptuno quiso recordarnos su existencia. y manifestó su poder. Fuertes
inundaciones aDigieron á los habitante de las riberas del río Suchia.te,
e-n la frontera de Guatemala, y ca.usa.ron perjuicios de importancia en
Yautepec, ese verjel del Estado de Morelos. El río Na.zas, de ordinario
exhausto, y pletórico un día, anegó las desoladas llanuras á. él contiguas, cuyo polvo gri produce, no obstante, greila.s de oro blanco) 6 sea
algodón. u cólera, desastrosa. por el momento, originará. esplendidas
cosechas. Ojalá que pudiera provocarse su enojo cada vez que se le necesite.
El pavoroso fuego con frecuencia. ha. teiiido de púrpura. nuestro cielo
azul. El 15 de enero destruyó en México una fábrica de aceites; el 7 de febrero estuvo á punto de devorar por completo una. céntrica. ferretería., y
el 14 de ese mi mo mes, formidable incendio convirtió en gigantesca hornaza la fundición de fierro de las Delicias.
Fuera de la capital, el rojo elemento causó en algunos lugares terribles destrozos; en Iérlda consumió una calle entera, originando pérdidas por 2 millones de pesos, y en Vera.cruz redujo á escombros siete
manzanas y dejó sin bogar á 1,500 pet·sonas. ólo compara.ble con lo
enorme de la desgracia, fuá, por fortuna., la generosidad de los yucatecos
v de los vera.cruza.nos, que permitió resarcir en tan breve plazo los perJuioios, que se su~pendieron algunas de las subscripciones abiertas en varios puntos de la República.
·
El volcán de Colima, en los últimos días de febrero amenazó y llenó de
terror á los pueblos vecinos; y, por último, como accidentes ó consecuencias na.tura.le del progreso, no han faltado numerosos descarrilamientos
y siniestros, entre los cuales sólo a.puntaremos la explosión en la mina
de «Las Esperanzas&gt;, en 1a c11a.l resultaron 24 muertos y muchos heridos,
y el desplome, á fines de a.brll, á causa de un temblor, en el túnel de Tuxpa.n, qlle estaba. construyendo el Ferrocarril Central. Varios de los hombres que perforaban. allí la montaíla, encontraron la muerte al abrir paso á la vida.

ya que empezamos con lo tétrico y lo negro, mezclaremos una. nota alegre, color de rosa: el gran número de Dlmsloaes
fiestas musicales y el entusiasmo por ellas despertado p6bllcas.
en el público.
Todavía. recordarán mu.chos camateurs&gt; la magistral ejecución de lo
oratorios de Massenet, &lt;Eva&gt;, «Magdalena&gt; y «La Virgen&gt;, por el &lt;Club
Lira&gt; y la orquesta del Conservatorio, bajo la dirección del me.estro Menees; el soberbio cStabat Me.ter&gt;, de Rossini, en el Teatro del Rene.cimiento por el Orfeón mixto &lt;Lodoza&gt;, en que tanto se distinguieron la esposa
de1l Director del Orfeón, la seiiora. Maura Alfa.ro de Garrido y Adrián
Guichenné; los conciertos de Marrón Saloma, Carlos del Castillo y Vi1\a.seflor: unos, los que se iban para Europa, y otr;os, los que han venido
á. mostrarnos sus adelantos y revelarnos su ta.lento.
La temporada de ópera en el Teatro del Renacimiento, tué casi un fiasco, y le. del Circo Orrin, con precios reducidos, tuvo para. la Empresa.,
segltn parece, buenos resultados pecunla.rios.
En el Principal no hubo más novedad que la representación de «Zulema&gt; con lujo de atrezzo y mediana. ejecución.
E~ cuestión de torus, loe aficione.dos no pueden olvidar aún las proezas de Reverte, muertú pocos meses después en Espa.i'la., y comentan aún
su beneficio· la cogida de «Perdigón,, en marzo; la gr&amp;n corrida. de Beneficencia, con toros de Cu.rriquiri; y los sucesos úl~imos: el desastre de
Fa.ico las alternativas de habilidad y torpeza. ó miedo de Montes y la.s
ovaciones á. «Macha.quito&gt;. Ya se olvidó por completo la lucbaentreRómulus y Ugartechea, en que, contra los deseos del público, venció el primero.
Concluye el año con los aplausos y ¡bravos! que tan mereotdamente se
ha conquista.do la Compallía de Opera de Arbeu, y, especialmente, la senora Tetra.zzini. Sabido es el encanto con que el público ha vuelto á escuchar en esta temporada algunas óperas del repertorio antiguo, y el fervoroso entusiasmo con que ba recibido algunas obras nuevas en México,
como &lt;Ha.ensen y Gretel&gt;, y cWerther&gt;, sobre todo.

Sujetos á. determinado espacio, hemos tenido que omitir numerosos
aéontecifnientos dignos, sin duda, de mención, y callamos otros á que se
contra.e este mismo número de EL MUNDO lLtrSTRADO; por ejemplo, los
cambios en el alto personal de gobierno y eclesiástico. Debiera. terminar
el presente artículo con el bal'l.nce del allo; pero ¿quién habría de atreverse á valuar al hombre que muere y al niíio que na.ce ó al in1I1igrante
que arriba á nuestros puertos? ¿quién podría calcular los efectos de una
epidemia, de una. ley, de un descubrimi~nto\l
A juzgar por los hechos referidos y los resulta.dos que hasta boy arrojan algunos de ellos, puede asegurarse, no obstante, que el /l'ilO de 1903,
Iniciado en medio de angustiosa situación, la en.traga. bonancible y pró pera á su sur.esor, 1904. Que éste imite el ejemplo, ha.y que desear.
JtrLIO POULAT,

Diciembre de 1903.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

¿:¡r, D. Ra.món Corral.

EL SEf OR PRESIDENTE DE LA REPUBLICA

ámefario de Gobernaciór¡

Y SU CiA81NCTC '

D

ESPUES de las azarosas luéhas que llenaron el primer período de la historia. de
México independiente; despué~ del rudo
bata.lla1· para perfeccionar nuestro régimen instit,,&lt;';onal; despué~ de los épicos combate~ rp1• · hubo de sostener la República,
unos en que cayó desangrada y moribunda y otros en que alcanzó la aureola de
la victoria, -:onservando intacta y sin
mancilla su independencia autonómica.,
con su tradición constitucional y su regeneradora Reforma, aún quedaban obscuros problemas por resolver, aún había.
que comenzar una labot· constante, y no
por incruenta meaos eficaz, para entrar
de lleno en la vida pacífica del pl'Ogreso,
despertando actividades latentes, sacu•
diendo energías adormecidas, buscando
elementos propios para el desarrollo material del vaís y allegando los extl'8.flO~
que de nosotros se halla.bao apartados
por nuestros errores tndicionu.les y de
ra.zg,.
Como ha dicho un sabio publicista, estudiáodo las condiciones de nuestro medio social, el problema. principal de México ha sido un problema de pan y de instrucción. Apartándose de los hermosos
idea.le$ que guiaron á nuestros padres en
la brega, había que volver los ojos á la
realidad de las cosas y atender de pre·
ferencia á la solución del problema económico, procurando traba.jo en gl'aode
escala á la gnn masa del pueblo, u·abajo que babia
de pt•oporcionarle los medios pat•a cubrir sus nece•
sídades; precisaba. que los campos yermos y agostados por las ráfagas a brasadot·as de las revoluciones, a brie1•an su sen o á todos los gérmenes para dar
ópimas cosechas; era necesario que la montafla se
desgaja1·a, ya para abl'ir paso á la locomotora., ya
para. ostentar el rico filón E¡Ue babia esperado largos años la piquet11. de la explotación. Todo esto se
necesitaba para iniciar la nueva vida de la República, -y todo esto Y algo más ha s1cto Ja obra del seB.or General D. Porfirio Dia.z desde que está al frente de los destinosde la Nación.
Atendió primero, como asunto de vital interés y
trascendental importancia para
lo porvenir, al problema económico,pa.ra acudir luego á llenar
las necesidades de la educación
nacional, preparándonos gradual y progresivamente á la
práctica efectiva de nuestras iostitucicnes, y disponiéndonos al
ejercicio~del régimen democráti 0
co.
En su ardua y meritísima labor, en I a acendrada fe que lo
enardecía para ensanchar nuestros horizontes de progreso, en
la serena y firme Gon.fianza. que
lo alentaba, esperando sin vaci1 a c iones un desen vol vimieuto
efectivo de las fuerzas vivas del
país, su gran conocimiento de
las persolias y de las cosas de
su época. lo ba guiado siempre
para elegir coa tacto inimita:ble
el persoual de sus colaboradores.
Resuelto de manera in variable á desarrollar su programa.
político condensa.do en. un1~ frase apotegmá.tica que se ha he•
~r. lng..D. Leandro fern_ándei:..
cho proverbial en todo el país,
~ecretano de Comumcac1011e-~
sus Sec1·etarios de Estado han
sido escogidos para ayudarlo
en su tarea, y cada uay en su ramo ha sabido corresponder á. la
COn•
fianza que eu él dep0S1tara. el Jefe del Ejecutivo.

*

no de fornen

*
El sello~ Licenciado don Ignacio *Mariscal,
de la pléyade gloriosa de
los Const1tuyeDtes del 57, es, en e~ Departamento de Relaciones Extranjeras, una de Ias figuras más consp1cuas del Gabinet.e mexicano. Diplomá-

tico consuma.do, que comenzó sus tareas como
Secretario de la Legación de México en los
Esta.dos Unidos, durante la difícil época de la.
Intervención, ha toma.do parte muy directa., como Jefe de su Departamento, en el gran ensanche de lai;i relaciones internacionales que ha
logrado México en los últimos ailos.
Aparte de su~ trabaj&lt;?s en diversos_r'!-mos de
Ji. a.dministrac1óa pública y como Ministro de
Justicia., son de notarse, principalmente, los
tratados de limites con Guatemala y con
la. colonia inglesa de Belice. El seilor
Mariscal está al frente del Ministerio de
Relaciones, sin interrupción, desde diciembre de 1884.

*
**

En enero del año próximo pasado, por
un pequeño cambio ocurrido en el Gabinete se ene~ rgó de la importante Secretar{~ de Gob~ rnación el seilor don Ramón Corral. Antiguo escritor público
que siempre ba, militado en las filas liberales traía., cuando vino á México como
Gobe~na.dor del Distrito Federal, el buen
nombre adquirido como Gobernador de
Sonora, su Estado natal.
En el corto tiempo que lleva de tener á
su cargo la Senetaría de Gobernación,
se ha dejado notar su in.fluencia en la
gestión activa que desplegó para extinguir Ja epidemia de peste negra en Ma~atlán y para allegar recursos extraofic1a•
les con que acudir álas necesidade~ y socorrerá las víctimas de la plaga. Todos
saben que la acción del Gobierno fué co·
ronada. del maJ or éxito.
A este periodo corresponde ta.ml;&gt;ién. la
ley que ba organizado en nueva forma el Distrito
Federal, que se venía estudiando con anticipación.

El señor Licenciado don Justino Ferná.ndez, SecretaTio de Justicia é Instrucción Pública,es otro veterano del partido liberal. Diputado Constituyente
en 1856 y Gobernador del Distrito Federal en 1861,
:fué colaoorador activo del Gobierno de Juárez. E~tonces promulgó las Leyes de Ref~rma. en la Capital. y cooperaba en la reconstrucción del país des·
pués de la guerra de &lt;Tres Años&gt;, cu~ndo la. Repú·
blica fué sorprendida por la Intervención.
• También dejó el seilor Fernández huellas de su
paso en la Escuela. de Jurisprudencia, que dirigió por varios
años, siendo llamado á la Secretaría de Estado que hoy ocupa, ea abril de 1901, cuando e~e
Departamento se dividía. en dos
Subsecretarías. Presentes están
ante el pe.is los trabajos empren•
didos por el sei'ior Fernández
para la nueva organización judicial del Distrito y Territorios
Federales y para dar impulso á
la educación oacional en todos
sus ramos.

El sefior general don Manuel
González Cosío, Ministro de Fomento desde enero del a.i'io pasa·
do, es un antiguo colaborador
en el Gabinete, pues ha dirigido la. Secretaría. de Comunicaciones de 1891 á 1895, y por cer.
.
ca de ocho años tuvo á su cargo
la de Gobernación.
~r. 61al. D.franm,coZ. Mena.
Soldado de la República des~ecretario de Ci uerra.
de la adolescencia, es el sellor
General González Cosfo uno de
los veteranos que pelearon por
la Libertad y la. Reforma y sin descanso defendieron la independencia
de la República durante la Intervención y el Imperio.
Los méritos adquiridos por el se!Ior González Cosío en sus servicios
civiles y militares al Estado de Zacatecais, de donde es originario, y á la
Federación, son tan variados y numerosos que sería imposible resellar•
los en breves lín~s. B¡¡.ste decir que las obra.s emprendidas ó ejecutadas

,
.
D

.

19 04,- 5.ANTOR.AL,-1 904.

Derrota de tos lnsuroentes en Galderón

d I plRZI\ de GnadnJajam. fl
l!E,,O el ei~r!J!tO de B"lda1go dele . ~e realM&amp; Callcla. el Geuedonde se a1rü-1Rn las tropo~
¡e
' d
slcioncs con
re.Jlslmo salió al encuentro deleaqué\
La
susbuesttt en lo. cerc,mlas d puen
el puen•
1del 16 de ei,ero (1811 ) . los ren list~s i~~~~ro~i~J'u8Jieron nn
te; pero, obli$ado,, 11. retirarse, el 17,¡x¡r e:=ñftndefSe en nm\ lucha
ataque (ormal sobre el campo enemigo,
,.., ei,u • a1 ver que el
que estuvo ái p_unto de determln111 811 ~tcr~'aecidióJr.,dar, con todas
triunfo de los m urgentes no era remo o,
hl
alcnnY.ando una
sw; tropM reunidas, el llltlmo golpy,
ª~l1ºaerT~ta de HÍdaJgo fué
victoria tan h.1espcra.d&amp; comochcomp eh \ .~rse declarado un lncencüo
rleblde principabnente al he o de ª""
jé ·to
en e.l cumpo donde se encontrab11 el gru~ de u e rci ·

°~i~•C~1gc~n.

noche

fu

C

Fin de la Guerra de Tres f\ños

ON la derrota. de :Mira:món en Ca.lpul(llpa:m-22 de ~icimcbre de
J8'l{)-y con la evacuación de la capital por aquelJ~ie do w~~
después, se cierra el periodo de tremenda,; convuls1oncs 1lO
~.as que se conoce en 1a !Jlstor,a de México CC!n el _nombre ~
•Guerra. de Tres Años.• El Ejército ConstltuCionah~, que
ma.ndo del General D. Jes\ls Gonzá.)ez Ortega, babia obtenido imo de
sns más gloriosos triunfos, venc!cado á hu, huestes reaccion.l'nas pocos dJru, ,mte$. comenzó á entrar en Méxloo desde el die. 2ii,
1;f"
queila.s part!.das· pero descoso aquel jefe de estimularlo J?l'eIU an o
su buen comwrtamiemo ord~ó que el 1~ de enero de 1861 !ó-0 efectuara su entr11da ~olemne la. ~letr(,polt GouzAlcz 011:&lt;'ga, a.l ñ:ente de
~ .000 hombres. fué recibido por el A)nmt ..míento en la. Calle.del ~~ente de san Francisco, y vitoretido por el pueblo á •u pa~porh\Slllllles.

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l La Circ.mciaión del eñor.
2 Sa.n Martiniano Obispo.
3 Santa G1:noveva.
4 San Prisciliano.
5 &amp;inTel&lt;lS!oropapa.
6 Los Santos Re)' es.
7 San Lnciano mártir.
~ SanAwlinar obispo.
9 Sllntos ,uli¡j.c )' .Tocuudo.
10 San Gon1,aJ.o de Amarnnte,
11 San Higlnlo J'l&lt;'Jm•
12 Sa.ntol! Arcadio y 'l'lgtlo.
lS $&amp;u Gumesindo.
H Santos Rilarlo y Fl'lix.
lf&gt; Se.n Pablo ermitaño,
SA,n !lf arcelo papa.
,
El dulce nombre de ,Jemt .
San Leobardo.
an ~noto rey .

San Sebastlím mártir. .
Santa Inés vlTgen, mártir.
San Vicente mártir.
San rldefonso obls])I).

'uestra Sra. 9e la Paz.

2ó Sanlá Elvim mllrtir.
26 ,San l'olica.rpo obispo.
27 San Juan Crisóstomo.
28 San Juli~n obispo confesor.
29 San l'rancisco de Sales.
~ 30 Santa M:artina yJrgen.
D 81 San Pedro N0l!t.-SC0.

�EL MUNDO ILUSTRADO
durante su permanencia. en los distintos Minis terios que ha. tenido á. su
cargo, lo constituyen en una. de la.s personalidades más salientes del partido liberal.
El señor Ingeniero don Lee.ndro Fernández, nombra.do Ministro de Comunicaciones en enero de 1903, cuenta. como hombre púb!ico con una boja
de servicios en que resalte. la laboriosidad. Desde el puesto de Regidor
del Ayuntamiento de México á que fué llamado en 1880, hasta el de Ministro de Fomento, que ocupó en diciembre de 1900, siendo sucesivamen•te profesor y director de la Escuela de Ingenieros, del Observa.torio Astronómico y de la. Ca.se. de Moneda, Subsecretario de Comunicaciones y
Goberna.dor de Dura.ngo, su Estado na.tal, el sefior Fernández ha deja.do
siempre en todas partes huellas de su actividad y de su rectitud.

***

El ailo de 1892 y siendo Ministro de Haciende. el seílor don fa.tías Romero, entró de Subsecretario en ese Departamento el seiloi- Licenciado
don José !ves Lima.ntour. Encargado pdmero del Despacho y Sec1·etario
de Estado después, ha sido desde entonces el seilor Liman tour colaborador meritisimo del seilor General Díaz, en la. solución del problema económico que ha contribuido eficazmente á la. bonancible situación del
pa.fs.
Propios y extraños, todos reconocen la a.Ita labor financie ra del señor
Secretario de Hacienda., y si hubié ramos de enumerar todos sus tra bajos
en el departamento que es á su cargo, tendríamos que entrar ea porme-

nores, para. lo cual ca.recemos de espacio. Pero, sin embargo, no podemos pasar en silencio algunos puntos salientes que sintetizan por su
naturaleza la. gestión por él emprendida. La nivelación d~ los presupuestos, que desde 1895 se cierran con superávit; la. abolición de la.s alcabalas, prometida desde 1857; la conversión de la Deuda Pública en l 99
y sus hábiles gestiones para. que e-1 Gobierno se adueñara de la dirección
de dos ví as fórreas importantes, marcando así una nueva política f errocarrilera. en el Gobierno, son hechos lleva.dos á cabo en el tiempo que el
sei'ior Limantour ha .colaborado con el señor General Díaz, y que han
senido para cimentar sobre bases firmes ·el crédito naciona.l.

***

Un veterano de las guerras de «Tres Años&gt; y de la Ictervención figura
desde enero de 1903 al frente de la Secretaría de Guerra. y Marina. El
seilor general D. Francisco Z. Mena ocupa ese alto puesto, a.sí por su
limpia hoja de servicios miUtares,oomo por haber trabajado en otros ramos en la actual Administración. Ministro de México en Berlin en 1880, y
Gobernador de Guanajuato, electc, después del triunfo de la. revolución de
Tuxtepec; Agente financiero en Londres, y Ministro de Comunicaciones
en 1895, son muy va.ria.dos los servicios que le debe el país, y distintos los
ramos ea que se ha ejercitado su colaboración en la magna obra del Jefe del Estado.
Tales son, en brevísimos rasgos, las altas personal¡da.des que forman
el Gabinete del señor President.e de la República, y que con él cooperan
al engrandecimiento del país.
Diciembre de 1903.

·n1c1 E~tr111Je
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EL MUNDO ILUSTRADO

.
_·

=r

SUCES05 DE l 90J
El Arbítraje.-La Rebelión de Marruecos.-El Militarismo Turco,-Los ingleses en Africa.-El predominio
sobre Chína.-Conflicto ruso-japonés.-La política pontíficia.-Muerte de Spencer
y Salísbury.-La caída de Mr. Chamberlain.-El proteccionismo
y el libre cambio en Inglaterra•

S

I, para juzgar de un modo general de
]os sucesos ocurridos en el mundo durante el a.ílo que acaba de expirar, fuésemos á aplicar el criterio filosó.fl.coque,
conforme á la.crítica histórica, debe presidit- todos estos juic10s; si nos interrogásemos
respecto á este tercer afio del siglo veint.e con la
pregunta suprema: ¿con cuáles obras de ci vili•
za.ci9n he. contribuido al bienestar,al progr.e so,
al perfeccior;amiento de la. especie humana.?,
quién sab~ si nos quedaríamos perplejos para.
contestar, para encontrar los caracteres que,
desde ese punto de vista., hayan podido distinguirá este brevísimo instante de la. vida de la
humanidad.
Y no purque esta época haya. sido esencial·
ment.e tranquila ni se haya marca.do por sucesos trascendentales, ni porque los a.contecimientos ocurridos sobre la faz de la tierra. no
hayan tenido gran int.erés; muy a.l contrario,
en el mundo político be. habido sucesos que,
por su ·magnitud, por la manera súbita é implacable con que hao derruído principios res·
peta.dos durante siglos, han tomado las proporciones de verdaderos cataclismos. En estos últimos tiempos hemos presenciado hechos·que
borran para siempre viefos prin'c ipios de dere·
cho interoa.cional, venerados por los pueblos
todos del pi a.neta.
Perodetodoesteconjunto,si buscamos la obra
eminentemente civiliza.dora. que pueda. caracteri1.ar este principio de siglo, nq encontraremos
quizá más que una., acogida con gran entusias•
mo y sostenida con vigor por pueblos snfiadores
denuestra.América,entrelos cuales México ha. fll!'Urado de una manera prominente: el .Arbitra.je.
Hasid.o e.qui, en las tierras que baí!a. el seco mexicano, donde se ha llegado á los acuerdos más
trascendentales de la época, respecto á esa nueva institución, destinada. nor su índole civiliza.·
dora, á llevar á. oabo las obras de paz entre
los pueblos. Puede afirmarse, sin temor de
caer en error, que en los primeros aff.os de este
siglo se han llevado á.. cabo más arreglos por
medio de arbitraje que en ninguna otra época.
de la historia. Y ha habido entre ellos gravísimos problemas que parecía. imposible resol·
ver sino por la guerra-tal, por ejemplo, el con·
flicto entre las dos más civilizadas repúblicas
de Sud- Americe., Argentina. y Cbile, que soste·
nían larga disputa sobre fronteras.
.
A estos comienzos de siglo toca. la. gloria. de
haber ensanchado la esfet•a de acción del arbitraje, haciéndolo aplicable cada vez á más
numerosos y delicados problemas internacionales. ¿Llega.rá ést.e á substibllir á la guerra.,
aunque sea en épocas retnotisimas, de las que
no podremoa tener ni viga idea.? •...

Marruecos se desarrolle. la tragedia: ya es el
*
Sultán quien vence, quien cobra los tributos y
Mas, por otra parte, *la* guerra, la imple.ca.ble,
quien impera en lo ab.-oluto; ya. es el pretenel azote más cruel de la. humanidad en todos
diente quien sale victorioso; mas. ¿habrá por
los siglos, continúa cerniéndose sobre los pneventura una venta.je. decidida en que'uno ú otro
blos. Y todavía. la guerra ha tenido en diverse~ el vencido? Acontece_allí-cumo en tiempos
sas épocas un papel civilir.ador. ¿,No las cruaciagos hubo de ocurrirnos á los mexicanos,
zadas fueron la campaBa de la civilización
y como sucede aún á muchos de nuestros heroccidental? ¿No las conquistas árabes fueron
manos de América- luchar contra. un despotisel vehículo de esa civilización de la. que aún en
nuestros dfa.s se conservan maravillosos munu- - _Jno bá.cl&gt;aro, derrocar un absolutismo 1 sencillame~te pa.i:a, sobre las humeantes ruin as del anmantos? ¿ o podrían citarse muchos otros catenor, edificar un absolutismo nuevo no me·
sos en los que las huestes guerreras han sido
. nos bárba~o ni menos sangriento, que' habría
los &lt;pioneers&gt; del progreso huma.no?
que destruir después.
Pero no puede ser una lucha eminentemente
favorable al bienestar de la humanidad Ja guerra. de rebelión de Marruecos, por ejemplo, que
***
ha sido, en último análisis, la. lucha desespeMacedonia., la cuna. de Filipo y de Alejandro
rada de un poder absoluto que quiere sostenerse
la que en llD tiempo fué la que llevó á. los re:
á toda costa, y los oprimidos, que quieren á su
m_otos pue~los de Oriente la civilización helévez convertirse en opresores. En el turbulento
nica, ha. sido en este a.no teatro de bárbaras
escenas.
La población sujeta al dominio turco se lanzó á una. lucha desigual, desesperada tremenda., en contra de Je. dominación musul~ana pero sus esfuerzos se bao estrellado contra el' pod~río del Sultán y contra Ja. absoluta indifere1;1c1a. de los pueblos de Occidente. Apenas si en
las pequeBa.~ nacione~ autónomas de la. península. bi.lká.nic:i,, como Bulgaria por ejemplo
se ~a producido un movimiento de simpatí.a'.
hacia los_ 1mby1;1gados macedonios, movimiento .m~s bien ¡:&gt;la.tóni~o, más bien popular, repr1m1,do lo más posible por el prudente gobierno bulgaro, que debe haber tenido presente la
desdicba.dísima. aventura del Rey Jorge de Gre•
cia., derrotado, vencido por los musulmanes
por ,haber i~t.enta,do llevar á cabo'11J.na quijote~
ría internac10.na.l.
•
,
Y lo que se ha. llamado el a. cuestión de Macedonia&gt; vuelve ~ quedar_, lo mismo que antt,s,
un problema s10 ~oluc1ón !1-Pare,n te, una ti ranía en S~ll.tu-guo, ioconmov¡ble por quién sabe
cuánto tiempo. La causa del coollicto es, sin
embar~o, b1_e!1 clara. Turquía. a p'ira. á ser una
potenc_1a militar ca~az ae competir con las
de primer orden, y s1 no lo ba. 'logrado, cuando menos sí puede considerarse como la. primera potencia militar de segundo orden in·
cluyendo _á España. Pero, careciendo de r;cursos .sufl~ientes para sosteoer en pie de paz
un e1é~c1~ de cerca dedo. cientos mil hombres,
ha. dec1d1do que sus milicias vivan del todo ó
en parte, sobre el país que parecedan destina.das á proteger. Y he aquí por qué los ba.sbiba.souks ~on una amenaza coo&amp;tante para el pueb!o,. S~empre la clase militar, cuando está indq¡~nphnada. y hambt•ienta., se ceba sobre la plebe rndefensa.
LA QUERRA, CIVIL EN MARUECOS -ENTRADA
El militarismo turco de estos últimos tiempos
DE PRISIONEROS EN FEZ,
ha dado el escándalo de que en Europa, en es!

LA INSURRECCIÓN EN MACEDONIA, -LOS SOBREVIVIENTES DE UNA MATANZA
HECHA. POR LOS TURCOS.

tos albores de siglo XX, se presencien matanzas como las de los sarracenos: el cielo del
continente más civilizado se enrojezca por el
fulgor siniestro de las aldeas entregadas al
fuego por los soldados musulmanes, después de
haber sido saqueadas y sus habitantes asesinados en masa.
Pero Europa está dispuesta á cerrar los ojos
voluntariamente y no manifiesta el menor propósito de intervenir de una. manera radical. Es
imposible que, por ahorrar la sangre de u.nos
cuantos oprimidos, se rompa. la unidad de lo
que se considera la obra maestra de la política.
moderna: el Concierto Europeo, al cual se sacrifica. todos los intereses, aún los de los
pueblos más dignos de respeto. Por gua.rdar
ese equilibrio inestable, se consumen para el
sostenimiento de ejércitos formidables, la. san•
gre, el sudor y la riqueza de los pueblos más
industl'iosos y más civiliza.dos del mundo.

*

* á la cultura europea:
Otro golpe en plena *faz
la tragedia. de Bel grado. Otra. página que agregar á. la tétrica historia del militarismo, del
insaciable Moloch, que, por desdicha, ha sido
el dios único por muchos años en nuestra América y todavía recibe culto ferviente en algunos países hermanos del nuestro.
:.~

***

Y para éompletar el cuadro de exterminio,
para recargar el fondo negro del panorama. de
· estos tiempos, los ingleses siguen a.delante la
campe.Be. del Somal, ca.mpa!ia que no es sino
una brevísima etapa. en la conquista del cora•
zón de Africa, en la. q1:1e estánempetia.dosel interés y el orgullo británicos. El colosal imperio británico ha fijado entre sus futm·a.s conquistas el establecimiento de la. «Cruz Africana&gt;, ' es decir, de dos caminos de hierro que
atraviesen territorio conquistado y que crucen
A.frica. de Oriente á Poniente y de Norte á Sur.

¡,Que parallograrlo será preciso ex.terminar
razas indígenas, destruir imperios y repúblicas
enviar hombres y más hombres al mortíferJ
clima? ¡Qué importa! ¡Bien vale eso para el
imperialismo británico, la posesión incontestable del continent.e negro!

de las obras más nota.bles por su unidad y por
su trascendencia. En las páginas de este sema•
na.río ha sido magistralmente juzgada la obra
del filósofo por uno de nuestros más sólidos
criterios.
Lord Salisbury fué, después de Gladstone, el
político más note.ble que tuvo Inglaterra y uno
de los campeones más grandes de la unidad del
Imperio.
De la escena política ha desaparecido últimamente, por haberse a.parta.do del gobíe1·no
inglés, una de la.s figuras más prominentes entre los estadistas contemporáneos: Mr. Chamberlairr.
Este persona.jehl\,sido, indudablement.e, el político más discutido y el hombre de las granúes
ideas y de las grandes empresas. Sus enemigos
le a.tribuyeron como una de sus obras maestras
la. lle la guerra sudafricana, de ese inmenso y
terrible orama. cuyo epílogo fué la desaparición
de dos repúblicas independientes y el engasta.•
miento de dos nuevas gemas en la corona imperial británica.
No cabe duda que Cbamberlain fué procla.mador decidido del imperialismo inglés, y que,
como Ministro de las Colonias, si no preparó
la. guerra, como se pretende, sí fué uno de los
directores de ella y contribuyó á su éxito.
Pero cabe preguntar: ¿sin el apoyo de la. opinión, sin contar con el pueblo inglf s, habría
podido Cbamberlain hacer la guerra?
La. caíd&amp; del Ministro de las Colonias es una
lección curiosísima.. En efecto, ese hombre que,
por su energía, por su fanatismo imperial, pudo encontrar a.poyo en el pueblo pa1·a su inqubbrantable política de expansión y tuvo á su
disposición ejércitos y empréstitos para llevar
á cabo la conquista. del Transvaal, cayó, irremisiblemente, cuando pretendiendo afirmar la
solidez del Imperio, habló de romper con la
tradición librecambista, uno de los orgullos
de Inglaterra..

*

* * est.e ligerísimo boceto
En momentos de cerrar
de la situación política, en el Extremo Oriente
se anuncia la inminencia. de una. guerra que, de
e tallar, será una. de las más terribles de la
historia. contemporánea. La. manzana de la. discordia es, aparentemente, la ocupación de
Ma.ndchuria por los rusos; péro, en verdad es
el predominio sobre China.
'
Los japoneses no pueden ver con calma que
el Gobierno moscovita establezca guarniciones
en Mandc~uria., y se ma~ifiesta dispuesto á llegar al último extremo, 1 no las retira de allí.
Rusia, proba.blement.e, no vacila.ría. en desdeíl.a.r la. actitud del Imperio del Sol Naciente
si no tuviese noticia de que existe una formi~
dable alianza anglo-japonesa., y que una lucha
con el Japón sería, al mismo tiemoo una guerra con la Gran Bretaña. Y éi¡ta e~ la razón
p~rque, si bien los despachos parecen hacer inmrnent.e la guerra, nada es posible anunciar de
cierto.
A ninguna de las tres naciones interesadas
más directamente, conviene lanzarse á tamaña
lucha, y menos aún cuando hay otros interesados también ~n la política de Oriente, y quepodrían muy bien aprovechar el conflicto.
*

. El cambio ocurrido '**
en el trono pontifi:cio, es,
sm duda alguna, el suceso culminante del año
que terminó. La muerte del Pontífice más libe1·al, más sa.bio, más tolerante y el más hábil
político que ha tenido la Iglesia en los últimos
tiempos, no dejó de ca.usar cierta zozobra. Se
temió que el nuevo Pontífice reaccionara. contra
la p_o litica. salvadora de León XlII, y que la
grandiosa. obra emprendida por el Papa.
demócrata., fuese á ser
destruid a. Mas los
primeros actos de gobie1•no del Papa. Pío
X, le hacen aparecer
c~mo más progresista.
aun que su antecesor,
más liberal, más dispuesto á romper con
las estorbosas tradiciones de la Iglesia. y
admitir de una vez,sin
reticencias, las conquistas de la civilización.
La. Iglesia católica
y la obra de León
XIII están, pues, sa.1vadas.

***

LA CUESTIÓ?'l' DE ORIENTE.-LOS RUSOS EN MANDCBURIA,

El pueblo inglés ha
tenido dos días de luto por la muerte de dos
de sus grandes hombres: Spencer y Lord
Salisbury. Al uno
debe la filosofía. •una

LA CAMPA!-1A DE SOMALILANDIA - EL DESAS·
TRE DEL CORONET, PLUNKETT.

,

. Ese _pueblo que fué á la guerra, que sufrió
1mpa.s1blemente reveses y calamidades por la
u01dad y grandeza del I mpetio, résistió'."vi~orosameote cuando se le habló de renuqciar á los
beneficios del libre cambio.
·
H:n un país latino, el Ministro Cban'Íbérlll.in
habría sido derrocado, escarnecido, injuriado
cuando se recibiera la noticia. de la primera,
derrota. en Sunáfrica.. En cambio, se le habría.
escucha.do con indiferencia. cuando hablaba
con toda su e1ocuencia.persuasiva, de las venta~
ja.s del proteccionismo; ó quién sabe si presentando su programa financiero como un rasgo
de alto p&amp;.triotismo, habría hallado eco en las
masas del pueblo latino, irreftex.ivas y fácilmente sugestiona.bles 1

***
Si cupiera. resumir en unas cuantas líneas
todos los principales hechos que la historia. ha.
presencia.do en los días del a.ño que acaba de
concluir, podríamos decir que de todos ellos,
desde los más insignificantes hasta. los de mayor trascendencia, se desprende una vez más el
axioma que rige á la. vida de los pueblos: los
intereses hablan más alto que los principios, y
al servicio de aquéllos se encuentra.o todas las
armas de combate que la b.uma,nidad puede esgrimir en la eterna, implacable, desesperada
lucha por la existencia.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO llUST:RADO

En la noche septentrional, desolada, inmensa, resonaban los gri tos de
los pilluelos, que se batían con nie ve en el arroyo. Los alegres sones de
una charanga llegaban, desfallecidos, én a las de un viento perezoso que
apenas levantab11, los más ligeros copos para jugar un momento con
ellos y desbaratarlos , cual si fueran marg aritas intnaculadas , entre los
dedos ágiles de una mano femenina..
E ra la noche del Año Nt1ev '). i, De cuá l Rilo? De cualquiera ; los que después han corrido se parecen tanto á los anter iores, que sería. diffcil
á mi memoria llegar á clasificarlos debidamente. Era la noche de A ño
Nuevo y nevaba copiosamente.
La nieve tiene encantos misteriosos, femeninos y crueles; encantos mil,
que ofrece á. quien sabe amarla. Hay en la caída de los copos blanqu ísimos, en el seno de la noche, algo de infinibamente triste, al go de humano, algo de común con el dolor, y con la miseri a y con la muerte. Parece
que alg~ien llora, en silencio, con el amargo llanto de los dolores muy
hondos, incapaces de expresarse por el sollozo ó por el gtJmído. La nieve es la expresión de un dolor infinito.
En los clima~ d~l Norte, la, oatura.leza. toda se &amp;presta, en el otoílo, á.
la. llegada del rnv;ierno. Se de!lnuda. de sus hojas el árbol; q ueda el cielo,
por toda la esta.c1ón, de un gris de plomo ; la gama sonora del viento se
tral!sforma, de_ligera. y !!'legre, en grave y profunda; y cuando el P adre
lnviernn deshoJa en et aire toda una.floración de azahares cuando nieva
y el frío desciende á muchos grados ba.jo ce ro, sobrecogen 'al espíritu raros temores de algo enorme, de algo ineludible y enorme, que en mucho
se parece á la muerte.
· Es por t!!-1 causa que los hombres del Norte son refl exivos y son serios.
~a eterna Juventud de )a natu~aleza. es propicia á la. idea de la inmortalidad, y_por eso lo~ griegos dieron por morada á sus dioses los bosquecillos, siempre, tlor1dos, de alguna. región meridional y caliente.

***

En la aldehuela tejana en la que vivía en tonces, la celebt•ación del Aao
uevo era._ uno de e:.vs faustos acontecimientos que dan temas para. la
conv~rsa.c1ón por doce meses y ll!IÍS. La existencia monótona. y primiti•
va, d1stante,y con mucho, de la vida metropolitana sacudía. una noche su
testa so6:olienta, e1;1trea.bría sus ~jos a.modorrados', lanzaba algún bostezo al est1rar sus miembros encogidos por el largo sueño y se aprestaba
á gozar; á gozar algunas horas, en honor del año que se' acercaba.
. P~ro la noche era muy fria, muy negra y poco ó nada acogedora. Y o,
invitado por los &lt;_Rt1d Me~&gt;, como singularmente se apodaban los miembros de una espec1~ d~ so01ed:i.d naturalista y masónica., dirigía, desde la
balau~trada del ed1fi.010 donde la fiesta se celebraba, mis largas miradas
de ted10,que se perdi~o en el seno de la noche, silenciosa dolorosa opaca y fría como una mtrada demuerto.
'
'
Dentro, las rubias &lt;misses&gt; y los «gentleman&gt; correctísimos bailaban
boston Y conversaban en. el len.g uaje rígido y gutural de sus ~ayores.
Lasa.la estaba llena de lo mlls granado de la pequefl a sociedad del poblacho. Ho~bres f~rnldos avezado_s á. la lucha, en actitudes tranquilas
Y reposa~as, seil.01 as m~yores s?nr1entes, mostrando las mil y una face•
tas camb1an~s d~ sus ?lentes orificados en profllsión; señoritas e~belta.s,
de gr~ndes OJOS mfant1les Y azul es, y de mechones áureos incandescen•
tes tolSOJ?es r~gios de un oro tinísimo ; mozalbetes hercúle~s que venian
de la untversLdad á. pasar las vacaciones al lado de los padres y que

--

pretendían demostrar, con sus actitudes varoniles y sus cortesía.s sobre·
carg:adas de «do you like~? y de cwill you&gt;?, que la vida de sociedad era
para ellos asunto conocido; todos alegres, con la sana alegría de una di•
gestión perfecta, todos ellos contentos, convencidos de que bien valía. la
pena vivir una vida como la suya. Fuera, la nieve blanquísima, tenaz y
copiosa, cayendo en las enormes fauces abiertas de la noche, llena de
vag os acordes estrafalarios y de súbitos encandecimiPntos de luces leja.e.as.

Principios de Id Conqu~td de México

*
**

C uando, en el silencio de la. noche, sona.ron las doce nota.s nítidas y claras que despedían al viejo año, para. dar entrada. al nuevo como á un
soberano conquistador quevuelvelleno de oro y de gloria de la guerra;
cuando en el viejo reloj de Ja casa las doce campanadas marcaron la división entre dos aflos. la concurrencia toda se dirigió al comedor, donde
estaban µreparados algunos platos fríos y 111.s copas, milagrosas en su
delgada transparencia, rebosando Champagne.
Y brinda.ron los sajones, lJenos de fe en Jo porvenir y de confianza en
los destinos de su raza omnipotente. Brinda.ron por el año que moría y
-por los beneficios que en esos doce meses la patria ba.bía. recibido como
copioso fruto de bendición, por sus la.bores constantes y ciclópeas; brindaron por la mujer, por la deliciosa hembra rubia -y frágil que adorna
los hogares del Norte; bebieron el Champagne californiano lanzando al
aire sus &lt;hurras&gt; tempestuosos.
Pero ni una sola palabra escuché referente al año que venía. No a.lber•
g aban la meno r duda acerca del progreso continuado de su patria. y del aumento seguro de sus propios negocios; ni una palabra de esper&amp;nza y de
a.chelo, pidiendo para la fut ura etapa de la vida a.lgo que no habían lo•
grado conseg uir en la. etapa terminada.
Me hirió profundamente la confianza viril de aquellos hombres y la
seductora confianza de aquellas mujeres, deliciosas como una porcelana
imperial. Toda. su energía era pa.ra. ensalzar el vigor de la patria, el
adelanto prodigioso de la. raza, la ventura inmensa de sus bogares, y ni
un solo momento pensa.ron eu que algo había que desear; ni un solo re·
mordimiento empañó el tranquilo fulgor de sus ojos, ni una promesa. de
enmienda., ni un voto por mejores día.s, nada ....

***
Y , cuando por encima de la. nieve inmaculada, me dirigía a.l cua.rtucho
en que mi soledad y mi aislamiento transcurrían , por en medio del arro·
yo, en pleno periodo terciario de la embriaguez, dos latinoamericanos
venían, cayendo frecuentemente en el f~go, levantándose con grandes
vacilaciones y dando voces. Habla.u celebrado la última noche del año.
.Me separé violentamente, para evitar ser atropellado por los ebrios
y, cuando doblaba la esqüina, llegaron á. mis oídos los gritos que Jan'.
zaban, con su lengua estropajada y balbuciente:
«Año Nuevo, Vida. Nueva&gt; repetían. Me invadió una súbita tristeza
prof unda y mortal, al escucha,·, en el idioma patrio, en el idioma de ml
niñez, aquellas palabras blasfematorias.
«Vida. Nueva&gt; ¡Qué más qui_siera nuestt-a pobre raza. )

D

F.;;rG~.I IJ0 rrrrm',n ,orr.;.0 pn.r:i poner-

se ,11 frcnu· de lr1 exp('&lt;lic1&lt;m qnt&lt; ,fo.
b!u empn•1Hler In onqu1st&gt;t d&lt;! ) íéxjcn, el IR ele lebrero ck 1.ol\', se hizo :í
hl voln en punL1de ~nu .-\ ntún - cxtre,.
mlrlurt o,•ddent,t 1 do In isla el' Cnb,, c•on once JIN¡w·i\0-~ b,1jole, ,\ 1,orc!o de los cuales Yeni:,n n,;is iie ot·l1odcnht!-! pcn-ona,~ entre :;aldn.llos'" ,irr i,·nH'il. T.11 t•~v "1i\-if1 n llc!(ú :i lin~'!&lt;dC
febrÚro ú 0:-mmel ( Y1 t•ttli\n) y rl~~&lt;"Olh1Hcú
nlli tnmnnrto p(¡si,siím del territorio ,í nom ure
,lt!l l{cv dt' l{spuirn. Cort,í:,¡ tr,1jo p11r~1 el ~erric'io de su ekrc!tn ilie,·isi•is Mbflllos y 1-1 piews
ik II rli llcri11.
~;¡ 1~ rl r m~n(). n el templo principal. que
tt~~Í1iu 11 1 ~ in(liol-- y ttll t C t11lll inln!!e.n CQ] ~1_cüdtl
1

1

p,u· loq c,,p11ñoles, el P&gt;t&lt;lr&lt;' ,)llíLO l)1az d1¡0 1t1

primem misa q11c secclebr&lt;, en lo que lloy e ·
tcrrHurio mc:&lt;irano.

ti primer auto de fe

E

:,;¡ )a ¡;lnzuch ilcl "Mn.rqnés del \ 'nllu,
junto¡¡ la Catcdr,,I de Méc,.i1,'0, celeuró
el Tril111 M l del S.rnto Oficio el 28 de
feb rero d e l iiH 41 primer nuto de _fl'.
LO!' pem tenci11d(ll;, seglln nn testigo
ocu l11r, fueron ¡retenta. De e te;,,;, tres incron
quemados cl ml~mo din, . •n ta. ó sesen til Y
uno azotados, y los &lt;lemll.s, rémi tidos í, 11Jgu.nos
coorcmos, deblnn extinguir su condellll.c0mo

D . León Guzlni,n, ful' el pyimcr o en vrcslar el
junune.nto. l111cifndolo en seguid" &lt;&gt;1 P rt,,,ldcnte D. Valeo tln Gómez l''11rin y de;;pués los
demús Diputado". El Gral. D. Ignacio Comoufór L, com o Jefe ~upremo dcl_Po&lt;lc.r Ej~cuti ,·o,
j u ró tam biiin, el mismo dl11,_~ u,rrdar y hacer
guo.rrll\.l" el n uevo Código l'olitico.

slrv'h&lt;uks·

()

~\.I Auto c{)ncurrleron el Virrey, lo. A.111llencla, el Arzobispo y ot ras al tas dignidades de la
Colonia.

A

1904.- S:f\NTORAL.-1 904

La Constitución de 1857
L
.M
lit
J

NTE una concurrcnci&amp; nnmel'OSI.Simo.
gue llellftba las gtilCr in.s dcl eo
_ ngreso,
fné jure.da cl f&gt; de febrero de J.857. la
Constituclól! que hoy rigeen lll República . .El ViceprC\,1deote de Jo. Asamblea,

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ANTENOR LES CANO.

~·~
Nuestros Oraba.dos

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En nuestra primera plana publicam_o s un boceto del Sr. Gral. D. Porfirio Díaz, hecho
expresamente para nuestro número de Año Nuevo por la distinguida artista Miss U. S. Easterua;y, escultora americana de quien tuvimos hace poco ocasión de dar á conocer algunos trabaJOS. El boceto del Sr. Presidente de 1a Repóblfoa, no obstante haber sido hecho en muy
pocos días,. está bien logrado y demuestra el empeño que por obtener un buen parecido, puso
nuestra estimable colaborado1a.

l San I gn acio obispo nu\:rtir.
2 San G1mclldo murtir.
an Bla.s obispo.
;1 Snn A.odre Corsino obispo.
5 San Felipe de Jc.~ü~ m&gt;ltt!r.
6 San Amand11 olJi.sJ)O.
7 Sao Romualdo abud.
s San Ju1tn Mnhi. confesor.
9 San Clrilo Alej&gt;1udri!lo .
10 San Guillermo ermltn.ño.
11 ·San everian o o.bl\d.
12 San Mel~"'iO.
IS San Benigno m árti r .
14 au Vnlentin presbltero m.;,\rtl.r.
15 Sil.u Flíustino mártir .
16 Sant a J ullu.u,1 vir¡¡en.
17 Sa.n. 'l'eódulo mArur.
18 &amp;.n Slmeón 11bispo mi\rtir .
19 an Gabin11 pre, bltero mártir.
20 San Elcuterio obispo.
21 Sao Severi.tmo obll&lt;po.
2'l Sa.o tu. Ma r garita oe Cortóua.
2ll S.,11 Floreucio confesor.
24 San. Modesto obi,;po.
25 San I&gt;IatiaS 11.póstol.
26 v !l.n Portirio confesor.
27
an Baldomero confe!!O r.
28 Stlll ROD\lin &gt;1b1td.
29 San Macario má rtir

s

*

Por ser de justicia, hacemos constar que ~a~to }os retratos de los Sres. Arzobispos y Obispos que figuran en estas p áginas, como algunos de los miembros del Cuerpo Diplomático, de
1os Sres. Go?ernadores de los Estados y de las damas mexicanas, los debemos á la galantería.
d_e los conocidos y hábiles fot6grafos, Sre~. Valleto, Mora, Cruces y Lupercio. Las ilustrac10nes del artículo 1(El Primer Cigarro)), son obra. del Sr. Arriaga.

"~L MlJ~DO ILUSTRA.DO"
EN 1904

A

ENrADOS w,· el éxito que J1a ven.Ido logrando e t e p eriódico desde qoe."tan t o ·8us ' 1Justra-Olo-

ne8 como au l.nfo,:,maclón, s e han hecho prll,lclpalJnente oaclooales y de a c tua.Uda.d, hemos re sue lto mejorarlo y 8eg-alr al camino qne pe.rece m"8 del agrado de .qoestros leutorM.
E llos &gt;1on los que manda.n y nos otros nos empeíliunoq e n servirlos. perAlgulendo s le mvre la.
s atlsfa.cclón d complacerlo•· A este fin, .EL 1\l1D tDO rr,US'r B-ADO a.pMecer.., á. vartir del 10
d e e n e ro vróxtmo, en una fono.a Q.Ue sin llparlarse vor comple to de la que hasta ahora ha t e,
nl&lt;lo, lo haga ú l&amp; vez que más lega;nte, m»s i\ propósito pru,a oonte u r 1t11ontos dtve rMos y
muy otiles que, de otro modo, se:rí,. lm_po11lble t.:rat &amp;l' en sllf! colu,nna .
Además, publicaremos tn11usWL1Inente. en volú.m11nes perfeotamente Impresos y enc uadernados á 1&amp; rúk1
t ""- -ov ELAS O .E LOS A UTOR ES ll1AS NOTABLES, pQ,l'a rep &amp;rti:rlas como PRIMA.$ á los sob!le rlptoreM.
E st as nove las, uuyo pré clo en l as llbrerfas e s c uando m e nos de 81,óO. s e:riin e8oogldas entre las mejores. ú. Ou
d e s atlsfa. e r .amplia m e nte el bue n &amp;"1l8to lite rario de los abonados ,. este v e rl6d1oo, que de sega ro es m ás r e ftnaclo que e l de los /La-lJitu;s ,í. los f"olletlues de los dlal:-Los poi,nlares.

En lo ref e rente á l a s eoc lón de anuncios, nos proponemos ,idoptar no sistema ente rame nte d1s t1nto d e l
11.ue hasta aquí hemos HegaJdo. Los llllnnclos lrán distribui dos d e numera que :resalte á, 1&gt;r lme n, vlJJta su tm port9.ncla, Y e st 11,rán ilustrados con FOTOG RA.FJA S O Jl'IG RAS AB.TISTICAS que los embelle zcan y atra.l•
gan la ate n ción d él lector. Los c ome r cia ntes t e ndrán e n lo suceslyo e n EL MUNDO ILUSTBA.l&gt;O e l órgano más á propósit o para, annnola:r sus mercan ()íSS: pues conta mos al efecto con 111. m á.s v1tclada col~cct6n de
modelo8 de avlsos, tanto á. una tinta como á 00111:res.
E speramos (IQe el público :recibirá. con gn.sto hu m e Jon,s q_ue vamos ú. l.mplantar,
Presldcute del Congreso Conalllnfent.e,

Presidente de la BepóliUca ou rebrero de l Sú 7.

�Et MUNDO ItUSTltADO
EL lTIJlfDO

nusTA.A.Do

nidad, causa de re~ocijo para los propios
y de sincera admira·
ción para.los extrafíos,
nos presenta. ante todos como un elemento útil en el trabajo
universal.

***

H1LVIZCOI\Df ~lllbHO,Ot Ho\llHU4. ~ltl~r.Ol'IARnKGRRrlRMtROU.
Mi¡¡1~rro d.e Belg ica .
Mi"i)rrodelaRe úblira Rrgwfina

M6XiGO Usus R6la610Il6S [Ut6rnaGtonat6S
~·~
Es indudable que el ensanche y extensi6n en las relaciones diplomáticas de un país son elementos que
muestran con signos evidentes su progreso y desarrollo,
como índices de una vida internacional activa.
Grandes períodos hubo en nuestra historin en que,
poco conocidos por los extranjeros, se exagera ban nuestros defectos, se cercenaban nuestras cualidades, y se
nos presentaba ante el mundo como un pueblo irremisiblemente ingobernable condenado para siempre á
agitarse en perpetua!ó! luchas, á agotarse en convulsiones horrendas, á ser un eterno peligro amenazante para. los intereses propios y ext.rafios. Hay que confesar,
por doloroso que sea, que no faltaban razones para.juzgarnos así, por más que el juicio estuviera recargado de
tintes sombrios, á que no éramos acreedores. Eramos
un pueblo en vía de formación, y los que con más dureza y acrimonia nos juzgaban, olvidadan, sin duda,
las lucha.6 seculares á que habian estado sujetos, y sin
atendei á las condicione$ atávicas de nuestra raza y lÍ

las circunstancias del medio en que se desenvolvía la
joven república, achacaban sólo á defectos orgánicos, á

vicios irremediables, lo que pudiera llamarse «FIEBBE
la integración y desenvolvimiento
de nuestra vida superorgánica.
Por fortuna,, tiempo ha que dejamos esos arambeles
de un pasado doloroso, tiempo ha que, encauzadas
nuestras actividodes en un.a corriente vivificadora, trabajamos decididamente en nuestro mejoramiento completo, procuramos perfeccionar nuestro rligimen institucional, adaptándolo á nuestras necesidades, y en
labor sana y eficaz procuramos dar eoluci6n satisfactoria al problema económico, para. obtener elementos de
paz y de progreso en Ja ecuación política y social.
Y esta. transformación gradual y progresiva efectuada en la República Mexicana, á la faz del mundo, esta
entrada definitiva de la nación al concierto de los pueblos culto , esta participaci6n integral del pais en la
obra de la civilización, en 11\ vida solidaria de la humaDE 'REGDITENTOi&gt; en

Derribada la antigua
muralla chinesca que
pretendimos en un tiempo levantar contra
la influencia del capital extranjero, reconocidas con toda. hoñradez nuestras antiguas
deucla.s y asentada así la base de nuestro
crédito en lo porvenir, con la suprema confianza. del jefe del Estado en nuestro latente
progreso y con su acendrada. fe en las fuerzas vivas del país, abrimos nuestras puertas
á las corrientes exteriores, y el resultado regenerador no se hizo esperar. Pronto una
red de vía.e férreas puso en comunicación
fácillos centros productores del país, llevando, como las arterias, corriente vivificantes
de fuerza y energía.; millares de kilómetros
de hilos telegráficos, como .filamentos nerviosos del organismo social, pusieron en relación sus diversos elementos, y como al influjo de un mágico ensalmo, todo fué vida y
movimiento, en donde antes todo era estancamiento y muerte.
El mundo nos contemplaba absorto, y
pronto el interés que inspirábamos, estableci6 corrientes de cordiales relaciones.
Al terminar nuestra épica lucha que inició el tratado de Londres de 31 de octubre
de 1861, en que tres potencias europeas, una.
de ellas en el apogeo de su grandeza, se unieron contra la República, y concluyó en el
drama sangriento de la justicia nacional¡ al
terminar la épica lucha en que noeotros nos
ofrecimos víctimas por la libertad de un continente y peleamos con denuedo y bizarría
por nuestros propios hogares, haciéndonos
los paladines de la doctrina que con agraba para siempre la libertad de América,
for1Dulada por James Monroe contra la Santa. Alianza, á p:d nci pios del siglo XIX, quedamos como en un espléndido aislamiento
como enhie ta roca que sustenta un faro'
besada. por brisas de admiración y azotad~
por olas de odio.
De entonces acá, ¡cuánto cambios se bnn
efectuado en nuestras relaciones diplomáticas! cómo se han ensanchado las corrienLes
de amistad que nos unen, lo mismo con pueblo hermanos por raza, por vecindad y por
semejanza de instituciones, que con aquellos
de nosotroe apartados por la tradición la
distancia 6 la disimilitud de régimen político!

***

Aparte rle nuestro visible progreso fruto
de largos años de paz, que nos ha acr~ditado
ante ~1 mundo como un pueblo bonrado y
traba¡a.dor, celoso del propio y respetuoso
del ajeno derecho, hay en la época presente
en los acontecimientos contemporáneos do;
hechos que han contribuido indirecta~ente
puede decirse, pero de una ~anera. eficaz al
ensanchamiento de nuestras relaciones 'internacionales: la. convocación del Congreso
de la P~ por el Czar icolás II, en 1899, y
la reum6n de la segunda Conferencia Internacional Panamericana en 1901. México fué
la única nación hispano-americana que estuvo representada en el Congreso de La Haya; ~u caJ?ita.l fué designada por acuerdo
cuasi unámme de las repúblicas del Continente1 p~ra asiento del segundo Congreso
Panamencano, que tanta resonancia ha de
tener para lo porvenir en los pueblos hermanos del mundo de Colón.
Por circunstancias difícilmente explicables, nuestras relaciones eran tná.s positivas
con la naciones europeas que con nuestras
hermanas de. Hispano--Amériea. L:.. segunda Conferencia Panamericana ha servido para darnos á conocer entre las repúblicas todas de este lado del Atlántico, que enviaron
~us repreeentllntes á nuestra 11Ietr6poli, de¡1mdo gran parte de ellas acreditada una legación permanente.

0

***

Hasta de la P~rsia legendaria, del país del
Iram d_ot_1~e C:eciero~ los gérmenes primeros
de la c1vilizac16Ii. aria, después de la :florescencia de los Vedas, llega á nosotros un ernhajad?r _es~eci-al y extraordinario, para ofrecer d1stmmón honroea á la Rapública en la
persona de su Supremo Magistrado. Dcl Extre~? Oriente, &lt;'.}el joven y vigoroso Jap6n
recibimos tam b1én prendas de segura amistad,

Nuestras relaciones cordiales y afectuosas
con los pueblos cultos todo1:: de Europa, América y Asia, se estrechan cada vez m~, y
nuevos tratados y convenciones son prendas de concordia y lazos de unión para lo
porvenir,
Por eso ·nos honramos al publicar en las
páginas de EL MuNDo ILusTRADo, los retratos de todos los representantes de los gobiernos extranjeros en nuestro país, dando á conocer en fotograbado á todo el H. Cuerpo
Diplomático acreditado ante el Gobierno Mexicano, cuya misión de confraternidad universal, tiende á hacer efectivo el reinado de
la paz sobre la tierra.

. de .R.- No inclul.mo&amp; entre !os retmta&amp; d e los jefes de misión ,1ue Uust.mn esto.s páginas el d el repl"Cill;!ntante de Portu-

gal , Vlzeondé d e .Alte, pol" no h,1uo rlo recibido opo-rl11ru1menw
d~ Wá~hl ngton , &lt;'lurhul d oudt• rc.-,,lde el distinguido mp,owal!eo.
l;()S re1i. ~lrili-rrosdt!I Ec.uador, fui ~ llajos Nknntgun Bnll\•l11, Arg1mtlnn, P erli , l'elllln y Pnrtogal 1·eslden unntlJ(li1 on
lu capi tal de lo. vectna R ep1\1Jllca .

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

EL ROBINSON MEXICANO
Capfüdo denn Libro para los Niños, por Carlos Díaz Dnfoo.

Is.
producción,-El trabajo aislado y el trabajo en

SUMARIO, -El traba.Jo, sego.ndo factor de

común,- nión de los esfuerzos humanos,-División del"trahajo.-Ventajaa de la. divisi5n del
trabajo.-División tel'l'itorial.del trabajo,-Bus
conseouenoia.s,-La. a.coión· del trabajo sobre la
natnraleza y 111 acoión de la. na.tnra.Jeza. sobre" el
txaba:o,
O dlas tnmscnrrlnn p,1r11 el Rohinsón
!&gt;Iexicano Nm unn rapidez ¡¡x.trnordi.

mu-ln,porqne ocupado,én sus lrabajos,el
tiempo se le ba&lt;:h(m~ corto de lo que.
en medio de st1 soledad,
pod:rla imuginarse,
Cada vez encontraba en In, ls.l.1111u0\'IUlJ1T111 1/·
tion~ con que atender t\ Sll sub,·i•lene,i&lt;i, es ducir, ,i lrurnecesidades de su \' ida.
Babia gmndes cantidades do Arboles frutales (limoneros, naro.njos, m1U1za~011, ele.); otro~
&lt;.le mad11ra de construcción, otros tin !(,reos,
y gran y11rleelad de los que producen goma, cuando sir les practica una incisión en el
tronco. nabta tiimoién planUIS tuberculosas
(como la p11pa) y bortaliw.s. Lo que no pudo
descubrir lué ningún cereal ( orno el trigo), Y
lo deploró el joven proíundnmente, pues bien
sabia que los cereal es constituyen a llmcntos
sanos y substt1.nciosos.
11111 til es dOOll' !JUG, en .virtud de est.os b11llazgos, su hnerto se ibll en. anchando -poco 1\
poco, 10 que Juro qne su torea aumentara proporcionalmente; )' como 11.1 par que_sus plantlos, tenla que atündcr 6 otras labores, rcsult~ba que en multitud de ocasiones se v ta obll·
gado ll dejar nn orden. &lt;le /rabajn para consagrarse t\ olrD.

H&lt;lllía gra11da_oon/WctdCl! de (lrbole8frutales ..... ,.

-¡.Ahl-se clecía el desterrado.-¡Si á. lo menos tuviera un compañero que me 11yud11ra. en
mis labores!
Es que en efecto la labor de ,i(Jj¡ /romltre8
reunid08
un resuÍtado muy superior t\ 111 lalabor de dos hombre,i que trabajan ca&lt;la !ll!O

da

aisla&lt;lamente.
Por eso hay ciert-OS trabajos que reclaman la
cooperación de 11.mchos hombres: talar un bos·
que, rc&lt;:oger una oosecha, construir una ca.sa.,
periomr una. montaiia, etc., etc.; en nada de
esto podla pensar, porque tales trooojos son la
consecuencia de la unión rle los eefuenos hum.anos.
Su padr~ le llabla dicho á menudo que sol11mente po.ra Ialrlcar un colcbón de hlllll. trabaJo.11 cientos de manos: las 11uc cuidabnn llas
ovejas, delas que se obtm,o la m.all'ria pr-ima;
las que las trasquilnron; Jns que lav11ron la lana; lfU! que vendieron &lt;lata; las que lo. cardilron, sin contar Jo.s que prcparnron la tierra para que pastaran esas ovoJ.s, los que regaron
esa tierra y la limpie.ron, etc., cte.
Tambieu le habla. dicho su mlslllo padre
que la vida de un hombre no bastnr!a para
con truir por si wlo un reloj.
De esta suerte, !ji Jm1n hubiera tenido un
compañero, éste se habrfo encarga.do do atender al huerto, por ejemplo. cu tanto que ~I joven proseguirla la labor de íal.&gt;rlcarse herrn.mientaa, cuya falta Je ern cada die. más sen$1ble. Hnsta entonces sólo babia fabricado un
hacha de piedra y un mazo de madera, que
aunque mu¡- toscos y de dificil manejo, no dejaban de presfur/J!. 8Cl'V ieiQ$.
Más esfuerzos reclamó todavla la construcción de un quita!sol con que resguardarse de
los rayos del &amp;litro del dla.

. .......limla que Jiabiú¡,- en l~i playa

P,1mconsegnirlo,"arm6:con ·verill,ufde un
árbol un enrejado en figura de ml'Cl.ia namnja
y el centro lo atr11vcsó con tm polo, qlle aseguró con
cuerda . Dcspl\éS, to¡nó las hojas
]Il¡\s auebas ele un cocotero y lfU! prendió con
alfileres soore aquella arm11z6n.
Pero, jcómo! ¿Juan t-en.ia alfileres'/ ¿Los hal;la
encontrlldo acaso en lea solapns de su !;RCO'/ No,
por ctertO, sino qne los fabricó igualmente. ¿Y
con q ul!? Con las espinas de algunos pece
mu ortos que el mar arrojaba i\ la playa.
Esto demu.,,;tra que l&lt;t in(l,u¡/riu d&lt;l lwmbre
al)rO\'Ccha LOdo lo que le proporctona la nat11rnle1.a, y que en ella no hay nada que sea verdaderamente imltil.
Pero la ldea de que por grttnde que fuese u
onerglo., y tenaces y pcl'lllstentcs sns esfuerzos,
no llegar!au nunca 11. satisfacer todas sus necesidades, le segula atormentando. Por eso ru;pirabn constantemente por aquel compañero
·uya ayuda le habría sido tan beneficiosa. No
sólo remtb-!an ambos aus eefuer203 para alcanzar
nu dc~1·11iim1do tJbJcto, por ejemplo, derribar
un árbol, sino que cada uno se c0D$1\gT11ria' I!.
una wla labor, lo que llllrl.a más /ácil y sencilla
la tarea. Esto es lo que se llam11 la ,livisi(m díd
truoojo, qnc tllU poderosamente ha. contribuido
I\I progreso de la worlncci(m de objetos útiles,
Aü, en el caso del reloj que hl\bla acudido á
la memoria de Ju11.nito, es verdad quc_la vida
de un hombre apenlll! bastaría. para construir
uno; pero si se reúnen cincuenta, el resuJtado
esmuydistinto. Unos se consugranill á hacer ~'l!leras, otrM ma.neclJJa,¡, é tos rnedas y los otros
á armar las ellferentes piezas. Procediendo c1e
esto_modo, la fabricación de un reloj rolamen-

=

Mtú eefnerws reetam&lt;l la ro118lruteüm
de u,¡ r¡u itawl ..

te l'eclami\ u no, dos ó tre dlas, según'. ell m\_
me..-o de operarios qne Intervienen en la tarea.
n sabio inglés, que pudiera llamarse el pa-d re de la Cimu,ia Ecmt61ni,x,, Adam núth, .ho.
llegado á o.firmar qué el rl~m•r!Jil/l de tu ,irtX/!lrcil,tt, cs decir, el ,1,w1rrolln ·,Je¡ bienr•lm· de la ~·
pecle humana, descansa en la cli&lt;'Uión ilel trob11jo.

ro de tnles objetos depende del número de hombre.1J•111JaJadm·t!II que hay en él, esa riqueza
tambit&lt;u procede de lo más ó Ínenos divididas que estAn 1118 labores, ya que la dfri1tiót, da
ll'nbajo da por resultado la mavor p,-oduccitm
de los obJel.o• 1.&lt;til&lt;JS.
Mientras tamo, seguía Robinsón r:xplm·cmdu
la isla, con el objeto de deS&lt;:nbrir nueva /1.1.c11tc~ de tit¡ue::11, 6 sea DUeYas substancias aprovechables par11 sus labores. u Lugar preferido,
uo ob.~tante, er11 los •Bo:;que,s,,, cuya Ieraaldad
y hermosura no dejab;i nunca de admirar.
Continuaba lamentando no poder trnsladllJ'
alll •u tllbergue; pero por m:1l! que habla busciiclo ~uicladOSllmcn'.c, no encontró, como en
la playa, gruta 1ú caverna algun11. que le ,;iniera de retiro.
'l'cnla, pues, quecuJtivar sus plantas en lo~
,Bosques,,, tomar las piedras 11ue apro1·echaba
Plim fübrlcar herl'llmientos en la .Clm,i,s,, y
lrnofü1r en la •Ph1ya,,,
Oada comarca tiene, electivamente, en el
mundo sus riqueza¡¡nalur(l/es d.i(erente,; y como
la. e;rplataci6n de cada riquc,a 11.aturnl reclama
/11l,or &lt;tislimi,, la. misma n11turaleza ha establecido la divi8ió1' lcrrUorial del traoojo.
Asl e· como cu una comnroa sólo se cul Uva
el algodón; en otra, esfembraexclwrtvamonte
trigo ó mafa; ésta no tiene si.no plantíos de cai'la de nil\car; aquélla ofrece nada más que minas de l)tflm, oro, carbón ó Werro. Y resaltan
de nltt, po.ra las conuucas, 111s mismas ventajas
que para lo individuos al dlvidlnlO el trabajo,
puesto que cada un,1 de ellas puede ofrecer

tillo, en ltt segundó. quincena ele marzo de 1520, rindieron v11su-l l11je 11.l"Rey ele Espafül, ]lOr 1111t.i Hernan Gortéll, M11cteimn11 r los reye de Acolhw1cAn . .El neto, q u(l i:ertlücó ::l ll$cribaoo Pedro Femilndez, se efectuó en el ral1tolo de Axay11catl, estando pre entes la mayor parte de los (!apiten es de!
ej&lt;,rclto del onqui•lador y algunos soldadOI! espaiioles. El m., ,uo historiudor refiere que !llocteznma "ºº pud sostener lus !!\grima.'&lt;,• impreldonudo, indudablemente, por lfl signlfiéllclún y tr11.sccndoocia de
la l)rote.-ta que habin'hecho.
•_
_ .. :a _ . _ ,
•

RO N UNCI /\ Ml fiNT O D C LANO A .-A con.st-cuenciaelehabcrsc pronuncittdo en GnuduJu.

Jam ciucl,id donde so hall11ba cstableaido el Goo1erno den. BllD.lto Jurtrc1~ el )efe del M l;at;1llóo,
D. A.ntonlo Lancla, el H tlo mai-,,0 de 1R58 ~e amotinó la gu11rdia de Palacio, J)!!Jletrando basta eJ sal(m donde ,;e encontmba el !'residente, con el objeto de asesinarle La sererudacl que nntoel peligro
demostró el , r. .Ju,1re-¿, y1as pah1bras qlle en a.&lt;¡Ul•lln$ nttiotivas circnnstnncias dirigió D . Guilltrmo
Prieto 11. los pronuncilidos, diciéndoles que siempre h11btan ald(I uno., ,·nllentcs y que no podían convertirse
en asesto~, hicieron que la guardia levantam sus ar.ma.s, desisli(ndose de sus crJnúnales propósitcs.

------------•I
1 ¡

1 904.- :;:ANTOi:tAL,- 1904 ,J
V
M 1 San Albino.
S
M 2 San Pablo mártir.
D
T
3 an .Emeterio mártir.
L
V
4 San Casimi:ro.
M
S
ó San Eusebio mártir.
M
D
ij San Victor mártir.
J
L
7 auto Tomru;.
V
~[
~an ,luan de Dios.
111 9 , antn J'rnncü;ca.
D

J

Grand · ,on, cJectlvnmente, las ventaja que
rcsuJtau. de esto. división. Si Robinsón se hnbie:ra podido dedicar ú nlro.men te ~ con¡. trulr
quitasolei.:, claro es que el scgunelo que construyera le habrhL r ollado mejor qne cl -primero, el tercero mejor que el segundo y asi uccsivamcntc. Llegarla á adquirir mayor habilida&lt;l, umplcm1a nwws r.sju,rzo• y los quite.._&lt;ole Sllld rlan ca.da vez ntás per/ecw.~ de ~us manos, también coda din un\s dta!rax ¡¡ 1·t1= en
esta torea.

Después, ,·co11om ízarla mucho /lempo do! que
se velo. obligo.do i'i ga tar abandonando Ju construci6n del quitasol para regar sus plantas ó
hacer unos metros de cuerda. As!, un obrero
que en un taller ejecuta una misma taren son
un&amp; sol&amp; herramienta, sin cambiar do lug,1r,
a.hom1 mucho eefium:o i1ullil destinado á moverse de un sitio i'i otro l' á buscar vnrins herromlon ta.~. q uc por tener 11uic11 ,.;,m,,oa düil i II tn•,
exiger(rambios so.ccslvos de:esruerzos. Un martillo no se muovc como una sierra ni una .&amp;!erra como un destornillador. Tres hombres qac
movieran: uno110 mnrtillo, otrQnna sierra y el
tercero un destornillador, con nn mismo Qbjet-0-fabrtcar nn mueble, por cjemplo,- 11rodueirúm mástraixzjo en un dla queuu/wmbre que
en ese mismo din hiciera uso de111S tres herramientas.
Juanpertlia, pues, mucho tiempo y mucha
J1obllidad por no pocler llegará especializar sus
ftuwionc•, es decir,por no empicar snsesfuer.ros
- lí ·icos é intelectuales-en 1m trlJbqjo especi/Jl.
De buena gana so h11brl11 elcjado llevar J)Or
!'IJS inclinaciones .haclll dctem1inltelo trabajo
qne prcferla i, los otros, coll lt1 écrte,,a de que·
ojerci!ando este tmba.jo que preferia , llegaria
l\ dominarlo-y lista es otra ventaja de lu di•
vi~(m del trabajo, que -pcrm.iw l\ cada hombre
seguir. us oflclones y ejercita.r sus lacnltadl'S,
elistinlllll pn~a cada u.no; pero, de*raciadamente, Ollto no le era posible, 11or t.oncr que obtener por sl propio todos /()ll procluclns que he.bla menester.
Et1 lo. ,,ifta ~O&lt;'i&lt;rl no pasa lo mismo, puesto
que cada hombre selim.lta á 0bt nor ,ma pa,._
ti! de tos woducln• que hacen falta (1 todos, sabiendo q ne otro baro otra parte, otro otra, y n.si
/nd,ri,, h11;;ta obtener el total ,to pmd11clos que
necesita esa sociedad.
Entonces comJ)rcndió Ju,iDJto qu si la riqueza de un pueolo consiste en &amp;1 número (le
r¡bjet.os &lt;,taa que produce ese pueblo y el m\me-

V
D

ASA l..l.. A J fi A L R fiY D fi fiS P l\r,A.-Seg,ln refiere e) h.istoriador Bemnl D1&amp;1sdel C1t1&lt;·

su lug111·¡prefe1'idn . .'....
prociuclqs r//J)l'ri,ilt, mAs hlcn tla/xJradl1$ ·Y en
mnyar ca11titlr1&lt;l que $Í l¡, !mea ,e hubiem· empleado en varias pro&lt;lucciones1l. la Tl!Z,
La natur1.1le?.a marca á lo. hombres la dirección quedeben elará,su trabajo. lmdwr ro,itra
ella y 1'CllllCl'la, es, sin duda, uno de los objetos
del esf11ru'1.0 humano, pero Vencerla en aquellos ele.meo tos rmitmrlo.• ú la vida)' al bicnest.ar. A 111 Inversa, los hombre,¡ est,\n obligado
á. rhdec.-rln y C1y11darla ('Uando Rns t'lementos
!'&lt;ln .f&lt;m&gt;l'abtc• ti. e.sos mlsu,o,; fines.

10
11
12
13
14
15
16

17
l~
1~
20

San Macario Ohi~po.
San EulogJo.
San Gre~orio.
&amp;lota En!ra,ia.
Santa Florentina.
$a.u Raymundo·
San Il o(lberlo.
San Patricio.
Sun Gu~riel Arcángel
eñ◊r ::;an Jo~.
Santa Eufc.mla.

J, 21 San .Benito abad.
M 22 San Octm~ano mñrtir.
:M 23 Sn.n Victoriano,
J
24 San Epigiuenio.
V 2,,; Encarna i6n del Verbo.
?~ Sao Dimas.
D 27 San Ruperto,
L '-" San Sixto ID.
M í9 San Bertnldo confesor.
M 30 Son Régulo obispo,
J
31 - n Beujamln.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL :MUNDO ILUSTRADO

***

Los Sports
No cabe duda que nuestra capital progresa. Y no es solamente nuestra capital, es nuestro país; pero como es perfectamente racional,
el progreso se acentúa en los centlos sociales de más importancia,
porque las naciones en que, como México, el régimen colonial ha. tenido mucho de centralizador, la capital es algo así como una reducción de todo el país, dentro de los límites de un di trito.
La llegada frecuente y continuada de americanos, nos ha sacado de
nuestra existencia de monotonía y debi!idad, de«cn.lle tle PlateroS&gt;, y
de anemia, existencia bochornosa para cuando se tienen veinticinco
años y se es un hombre. Los sports, como el «whisky-cocktaib,
son los compañeros inseparnbles tle los nmerirahos.
La raza americana es fuerte por el Pjercicio continuado de los
ports, y los sports son muy americanos, porque éstos son fuertes.
Es una costumbre fácil, cuando se hn. ensayado alguna vez, y es,
además, una buena costumbre. Es un hecho fuera ya de toda discusibn que los sports metódicos acaban por hacer de una raza de enanos una raza de gigantes, y es cosa sabida que los que en su juventud se han acostumbrado á hacer algún ejercicio, difícilmente
prescinden de la costumbre, aunque las circunstancias que los rodeen en su vida, los afíos y demás, les sean absolutamente hostiles.
Si la costuml.,re de los sports es higiénica, y es, socialmente, recomenda.ble, entre nosotros debe implantarse, porque más que muchos
de los pueblos del mundo, necesitamos hacer una. vida higiénica.

eo

Amplio ca.mpo existe, pues, para. ejercicios físicos, ya en los sports nacionales, ya
en los importados. Entre ellos se debería escoger lo mejor, y i;e ei;tá escogiendo de hecho, tanto por Jo:; adultos cowo JJOr los directore de colegio, pam que los educandos,
á fa vez que instruídos, resulten vigorosos,
cosa que, por de.gracia, se descuidaba hace
al¡nmos años.
no de los SJ ,O:ts que más recientemente
nan triunfado lit: mil di6cullade:1 en nuestro
pa:s, pero que pare&lt; e por fortuna que ya seha aclimatado, e:; el dtl° «base-balb1.
Se hatenidoqut: luchar con graves dificulta.de., para ver de obtener un &lt;(team,, quu
diera algunas funciones en la Reforma los
clomingos. Para ver de completar la cantidad de jugadores que es precirn, ha habido
que pagar por algún tiempo jugadores de
}Jrofesi6n, que ayudaran á los aficionados.
o importa; el resultado se ha conseguido

f\ éxico

FOOT-BALL.

SPORT MIDOCANO -UN PIAL,

na, es sport que nunca debería recomendarse. La pelota á. mano, tal
como el pueblo la practica, es también un ejercicio recomendable.
Lo mismo se puede decir del lazo, que ejercita la vista, hace
buen jinete al que lo practica y tiene la cantidad de riesgo justamente necesaria para darlo algún atractivo. Estos, on sports nacionales, y con sólo que á ellos se dedicara la juventud, mucho se habría adelantado.

***
Pero los sports que están de moda y que es de desearse que
siempre lo estén entre nosotros, son netamente americanos. Es á
los americanos á los que debemos el renacimiento del gasto por los
ejercicios físicos, que alejan al joven, los días de fiesta, de la obligada é indi~pensablecantina, y que, además, lo hacen adquirir fuer-

ball", por ejemplo, ni requiere esfuerzos
sobrehumanos, que serían demasiado peli grosos en la altura á que nuestra ciudad se
encuentra.
Los juegos de «basse-bafü son muy animados, y, además de los ju~adores, se encaminan ya á los terrenos de la Reforma, lo,;
domingos, buen número de personas que desean hacer algún ejercicio á pie y divertir,-e
con los incidentes de la lucha. Y es curioso
el hecho de que sea el Club « Iéxico11, hasta
ahora, el que mayor número de triunfos_ha
obtenido.
El «Polo» y el «Golfoi1 tienen sus partitlarios; pero e3 esto entre los extranjeros especialmente. El «Polo» requiere la compra y
sostt,nirniento de ,,ponies)) que cuestan muy
caros en nuestro país, y el «Golfo» es juego
que á algunos parece algo femenino. Tal vez
por ello no ha ·a progresado mucho.
Los «tea.mi;» de 1,basse-ball», en cambio, se
multiplican, y ya es de esperar que en pocos
meses sean aún más numerosos que lo que
ahora son.

CARRERAS Á PIE.

ya y debe ser muy halagador para los miembros del Club México.

***
L.

POR'r MIQQO,\NO -ASEGURANDO UN PRl!.T.IL.

En los seores que los últimos juegos han
arrojado ha sido este club el que mayor número de triunfos ha registrado en su abono.
Y es tanto más de celebrarse cuanto que bace poco tiempo que se dedica al juego inglés,
y que, por ende, dehe haber tenido serias dificultades, desde su organización basta sus
últimos triunfos.
'
Los anotamos con gusto, por ser este un
estímulo á los jugadores y porque quisiéramos poder decir lo mismo de todos los clubs
que en la capital se han formado rara dedi
carse al sport.

:N"o es que entre no~otros los ~rorts no existan ó no hayan l"Xislido ante de que el elemento nmericano que hoy rndica núe;,trn Cllpital, los haya importado. o; e11tre nosotro;; t&gt;xisten sporl;i¡ netamente 11aciona.les, que son &lt;ligno:i de atenci611 por dos grande·
moti,·os.

en

***

Es el primero que en cualquier parte y sin gasto de ninguna especiP., sería posible ejercitarlos, pue1&lt;to que ya Je antemano se han hecho los preparativos necesarios; y el segundo, que es más fácil encontrar quienes conozcan algún sport nacional, que jugadores de Polo,
por ejemplo.
Los sports nacionales, en parte cuando menos, no merecen el
calificativo de ta.les; pero no por esto dejan de existir algunos dignos
de alabanza, lo mismo por el higienista que por el sociólogo.
De los diferentes ejercicios, por Pjemplo, que se efectúan á caballo, la simple equitación es recomendable en extremo. Pero los «coleaderos", en los cuales fácilmente 1:,e cieimuca un cal,nllo, :;,e lastima
una res ó se hiere el jinete, sin que por ello se obtengn. ventnj;~ algo.

F0O1'-BALL.

zas. Y nosotros somos uno de los pueblos del mundo que mayor
necesidad tiene de adquirir fuerzas, si queremos subs~raernos á la inevitA.ble ley de selección natural.
El «Club Reforma» ha implantado el gueto por el «basse-ball», que
y:i Ee juel!'a, domingo por domingo, en los terrenos del Paseo de la Reformn. El «basse-ball» es de los juegos que más se adaptan á nuestra
índole y Íl nuestra. constitución, pues no tiene In. rudeza del c,foot-

CARRERAS DE CABALLOS.

CAZA DE LA ZORRA.

Del «foot-bal1&gt; se puede decir, también,
que es demasiado entírgico para nuestra raza
y para la altura á que habitamos en la Mesa
Central.
Hay, sin .embargo, algunos &lt;(teams» que
juegan el «foot-ball», aunque su número no
se acercsi, ni con mucho, al de los «baJlseba.listaS&gt;•.
Uno de los sports que mayor éxito han de
tener, seguramente, es la equitación, entre
los militares sobre todo. Laequitaci6n en los
oficia.les es un ejercicio que debería cultivarse asiduamente. Eu los ejércitos extranjeros
-el francés, especialmente,-los oficiales de
los regimientos y de los batallones de artilleros, son todos admirables jinetes, que frecuentemente disputan á los profesionales el
triunfo en los hipódromos.
Entre nosotros ha sido, primero, el «Club
Hípico Alemáni, el que haya efectuado reuniones frecuentes para dedicarse á la «caza
de la zorr!Lll y á los saltos de obstáculos. Des-

pués, cronológicamente, ba venido el «Club
Hípico Iilitar", y la fraternal unióll de ambos parece que ha producido buenos resultados.
Respecto á las carreras de caballos, que entre nosotros-al parecer cuando menosno se aclimatan, hay que ver que los cabaHos de carrera. son escasos, que cuestan demasiado en el país, y que los que hay, aún
no han sido debidamente seleccionados para
producir una raza que tal vez podría llegar Íl
igualar á las extranjeras. Algo se hace, sin
embargo, especialmente por la iniciativa. del
«Jockey lub,&gt;, y en las reuniones á las que
esta sociedad privada cita, r:;e nota una concu•
rrencia tan distinguida como numero1:a.
Pero entre nosotros no existe, en realidad,
la industria ganadera caballar, con la importancia que en otros países, en donde los propios criadores hacen que las carreras sean
muy sonadas, como un reclamo para sus
mismos criaderos.

LA WN.JI'ENNIS.

�EL MUNDO ILUSWDO

EL lmM&gt;O lllJSTliDO

Adveni1,,iento de Pierrot
L antro silencioso· las retortas., humeantes, y obscuros los rincones; Polichinela, d
codos ~obre la ate~tada mesa,observa las burbujas que en intervalos suben del fon.
do de un recipiente á la superficie del líquido hirvfondo; su cabeza está cal
va de tanto estudio, su cara rugosa por lo largo de la Yigilins, y su traje d
cuidado, por el olvido para las cosas -venales; flamea la lumbre en el hornillo y b?rbota
contenido de quién sabe qué substancias en ebullici6n; de pronto aquel mago solitario se
levanta y exclama: «El fuego, siempre el fuego, como un infierno, quemando el germen, 1
el fen6meno se oculta; no valen signos cabalístico~, no importa toda la ciencia traída de¡
oriente y robada á los fakires; del fondo misterioso de la retorta verde no surge lleno de
vigor el homúnculo rojo ........ . Quejidos, lloros: ........ ayes de muerte Y. vagidos de Yidal
Pero el taumaturgo se engaña ......... Y los otros, los torpes, los que han enterrado un raye
de sol en el surco
poner la semilla en él, esperando así ver salir de la alquimia, lucie.nte
y victoriosa, la piedra filosofal. ........ Error! vanidad! soberbia! mentira! Primero teng
mos el ente y después dotémosle de la piedra angular, del oro que brilla en las estrell
estudiadas por ]os a trólogos y en el sol de que somos vasallos y siervos!i&gt;
Por la abertura tenebro a de la cueva penetr6 un rápido fulgor; después el aire trajo d'
bilmente en sus ondas, como á un nifio dormido, el eco blando de una tierna canción:
hosanna de un ángel en la guarida de un demonio! Polichinela quit6 todo pensamjento d
aquellos chirimbolos, olvidó al homúnculo rojo y á la r9torta verde, iuése cam~no adelan
te hasta llegar á la boca de la cueva¡ un hálito de frescura oreó su caheza calva; sac6 cautelo amente un pie fuera, puso las temblonas manos á modo de pantalla ante los cansados
ojo;i y miró allá muy lejos una pareja amorosameute discurriendo por la ancha vereda argentada con la luz de la luna, que plateaba los árboles de las orillas del río ...... l\farjofle
te!. ..... mi mujer!. ..... ¿Cuánto tiempo hace que la dejé? ...... ¿un minuto? ¿un afio? ......
¡qué sé yo!. ..... El estudio no tiene medida nj en el tiempo ni en el espacio...... ¿Ella in•
tiel? Y la canción venía fresca y distintamente á repicar vibrante en los oídm.., despiert
entonces á. las voces de la naturaleza.
VolYi6 Polichinela al antro; dej6 de ser i::abio para tornarse en humano; pensó en un
venganza; del fondo de un anaquel extrajo la redoma negra que contenfa la hiel &lt;le la sala.
mandra amarjlla: allí estaba el instrumento de su venganza; púsose la caperuza roja, apa•
gó el fuego del hornillo y salió ...... la se11da estaba desierta; ni Marionette ni su rival
distinguían en lontananza; emprendió la marcha, guiado por la plena luz lunar y vigorizade&gt;
por los celos ...... anduvo, y anduvo mucho. «¡Adelante!ii, le decían siempre, y seguía con
..el mismo ardor de Ashaverus; toda huella se presentaba á su calenturienta mollera coro~
la pista de la perjura, y jadeante, hambriento y destrozado, di6 con sus canijas carnes en
la populosa Par~s, que ñabía ayunado en cuaresma para volver con desbordante entusiasme&gt;
á la orgía ......
r o era asunto de pocas horas encontrar dentro de la tumultuosa ciudad parisina á la
pareja fugitiva; Polichinela, aunque celoso, era l1ombre y tuvo hambre; bu. có hospeda"
en una hostería que mostraba como genial cüstintiYo un enorme borrego blanco.
El compañero de cena estuvo obsequioso con él, y Polichinela por su parte no se manifest6 reservado y cont6 en breves palabras u historia y el motivo de sus pesquisas· el hos•
telero metió baza, y más ladino, aconsejó al burlado que concurriera al baile de
cara¿i,
lugar de cita para amantes libertinos y de escapatoria para m11jeres livianas; aquel hostelero b11rdo se representaba un Salomón en los adentros de Polichinela; sí, en el baile encon•
traría á la criminal pareja y la reconocería entre· mil; a.sí pensando, palpaba debajo del ja
bón la pequeña redoma negra ..... .
El disfraz estaba bien: puesto el mantel blanco por debajo de los hombros en dos doblecee, le cae como sayo; sobre él va la sábana de la cama, que, por las dos rasgaduras de sui
extremos, eemeja una casa.ca con flotantes mangas, en tanto que la punta posterior parece
la cola de un gorrión; ya de marcha, objetó el hostelero al truchimán del Polichinela qu~
el r? tro 1~ llevaba inal_terado y Pº: e!lo podía ser reconocido¡ entonces, con un poco de
han mi. cogida de ln cocma, puso Pohchmela blanca su cara amarillenta.
-¡ Buena suertel-gritó á guisa de despedida el huésped, que estaba curioso por saber el
resultado de aquella aventura.

sin

Uo 1•cn
. ccdor. La toma.de Pnebls,que tnnto rontribnyó
al trluniodeflnilivo de la causa naclonol, es una delas
~:i,~~~a del r. Gral. Dlaz que más le honron y enal

Mdximlliano a(epta Ll rnrona de México

A

CEPTADA por el Archiduque )laximíliano de
Austri~ la corona de México que le fué
puesta por el partido con!'&lt;lrvador, el 10 de n'fZ
d.e 1864 prestó el mismo Arebiduquc con las
formalldadcs de estilo, el juramento de desempeñar bien y ~eln,ente su encargo. El neto ae efectuó
en el salón J?rrncipal de Mlramar. concurriendo á. él
D. José Maria Gutiérrez de Estrada, como Presidente
de la Com.lidón encargada. de ofrecer á }f axlmilfano
. la corona; D. José ll1únuel Illdalgo D. Ignacio Aguilar y Marocho, D. Joa.q uln Vch\squez de L-eón o
Adrhln Woll, D. Tomás Morplty, D. Antonio Esénn'.
dón y D. Antonio Suároz Peredo, como vocales, y D.
Angel I¡¡leslas y Domlngue7., como Secretarlo.
Camb1áronse entre 9utiérrei de Estmdii y el Arr,hiduque expreslYos &lt;lL'ICUrsoo,, ,. concl11ida 1,1 ceremonia:....\ la que C!!lu vo )'.lrcrenu, \a Archiduquesa Cllrlo•
m,-sc lzC, en Mlmmar la band"rn mexicana sa ludándola. con -veintiún cañOilftZOS. E l Archiduque préS14 el
juramento ante 1l1l abad Mitrado, 11 quien ll&gt;!istleron
F'r&amp;y Tomu.s Gómcz, ca_pelh\n de &gt;tqp&lt;'l, y J)_ Ignacio
Montes de Oca, hoy ob1,ipo de s. Lllll! Potosi.

o
1 904.-SA/'ITORAL.-1 904,
V

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D 24
L 2ó
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J 28
V 29

Toma de Puebla por el General Díaz

S

ABEDOR el Sr. General D. Porfirio Dlaz de que
una !ucrl columna de les tres anuos nl rn,rndo de!&gt;. Leonardo Márquez sedirigiá en a.uxilio de 1~ plaza de Puebla si&amp;d,1 por él l' ocu•
pada 11 la. sazón pol' los imperla11st,lts resol Yit,
la n_o!)h0 del H de abril de 1867, efectuar Ún ataque
decu,¡vo sobre ltt m1 ma. plll.Ztl., tomándola por asalto.
A 18$ tres de la mañana lll:l (uer¿as republicanos a,·an~ron ,hada las fortificaciones que ocupaban lo~ sitia•
dos, y•despu~$ de un sangriento combate se apoderaron de elles, hasta penetmr,victorio.:ns al centro dela
población. Los Imperialistas se retiraron ll. los cerros
de_Loreto Y GUlldalupe rindiéndo,,e el dls ~al candi.

s so

mi

***
Todo lo ruidoso que pu'e da inventar la locura humana, estaba allí: desde la griseta vesti•
da modestamente de jn.rdinera, hasta la damisela disfrazada ostentosamente de «diablesa•;
afuera, el relente enfriaba los huesos; adentro, las luces y las emanaciones de los cuerpos
enardecfan el cerebro; muy pronto Polichinela se perdi6 entre aquella batahola· mudo tris•
te en ese r ecinto de la orgía estruendosa., iba de aquí para allá como un fant~sma bt'anco¡
,«ólo, en las mujeres fij~ba su es~rudiñador~ ~irada ...... Mari?~elte no parecía; bien que no
pod ta. e. caparse á la vista perspicaz de Pohchmela. pues sentrna la presenc· a de tfarionette
•:omo el girasol busca y s.iente los rayos solares ......
Súbitamente, en el rostro del abandonado Polichinela desapareció la melancolía motivo
de bromn. p:tra más de un chusco¡ en ·sus ojos brillaba tan pronto el fulgor de la c~nicia como el relámpngo de la vengan~·-·•·• una mujer lo ha mirarlo con fijeza desde el fondo negr? de su antifaz .. ..... Est? basta: la si_gue, la cortt&gt;ja....._.. De pronto su cabeza voltejea, F&amp;
aligera_ de esos sus pensam1entos.f:.an~nentos .Y ee emancipa del yugo de aquellas sus ideas
tl e ~ab1h~ndo ...... s~ p~ra un punto a. refl~x1onar acerca_ de las flaquezas del prójimo; pero
la au~tendad del fi~oso!o f las argumentac1011es del ergotista, rebeldes, huyen 6 se ocultan¡
entonces una carcaJada rm&lt;losa.alegra su boca; da el brazo á su part&gt;ja invHán&lt;lola á bailar, y
ligero y alado r.omo un venr.ejo, se pierde en torpes giros entre la fi~sta de carnaval mien·
tra su pensamiento repite, dentro, muy dentro, sobre un hacinamiento de cosas oh~dad11s,
como un grito de redención:
«¡Bailemos, riamos, que la muerte llegará al cabo!,,

Aquel saltarín tan vacío del

caletre ►

1

era Pierrot, enamorado de Colornbina.
CAYETANO RODRÍGUEZ BELTRÁN.

Toma de Puebla por el Sr. OraL D, Porll.rlo Díaz (1867).-Detalle prl11clpal de un cuadro de}'. de P. Meudoza.

San Melilón obispo confesor
San Francisco de Pa.11.la confesor.
Santos Ricardo obi po y Benito de Palermo
an Is¡dro arzobispo confesor.
·
San Vicente _Ferrer confesor.
La Bea~ J1c1hann de Cornillón ,;rgcn.
~an ~,Jamo obi$PO confesor.
an
bert,) patrit1rcu do Jeru~alem.
nta Ca.silda virgen.
Santos ,l.)lolonio y E,. ·qniel profeta.
San León llfngno p¡1p1t con fe.sor.
San Julio pnpa confesor.
San Hermeneglldo rey m(trti r.
an Pedro Gon7~11ez Telmo.
Santas Anu.,,msia y Ba$lllm mártlre.;.
Santo ~orlblo de Liébana obispo.
San1Amcetopapa mártir
San:Penecto Presbit ro Íuártlr.
un Crescenclo conlesor.
San Crlsóforo mártir.
San Anselmo obispo confesor.
Santo., Solero y Cayo Pon ti fice.&lt;,.
untos Jo~e y Ade.llxlrto mt\rtlres.
an Fidel e Sigmaringa.
San Ma.rcos.J&lt;:rnngcltsm.
Santos Clcto y Marccllno ponttflcf;'s.
Santo Tol'iblo de }fogrov~o con(esor.
an Pablo dela Crnz con esor.
San Pedro de Vcrona mártir.
Santa catalina de cna -virgen.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

------

Arrulla('á nuestro hijo, besar la frente d~ nuestra madre, estre
char la mano del amigo, caer á los p1es de la ama~a, ¿es esto por ventera una estupidez, y el segundo _que lo hizo puede
m~recer el dicW:do de imbécil? A tanto equivaldría decir que
el Vesubio no es más que un plagiario del Etna, que el polo
boreal imita. servilmente al polo austral; que el huracán. no
es más que la hipérbole de la brisa, y el terremoto la ampulosidad
y el énfasis de la vibraci6n.
Pues bien todas estas enormidades son por.a cosa en comparación de la f~rmidabl-, injusticia ae Voltaire. . . .
Nada, en efecto, más natural, espontáneo é rnstintivo que C?m•
parará las mujeres con las flores. Ante esta metáfora, subhme
y casi divina por lo noble, por lo . exacta, por lo d1;1lce, . P?r lo
discreta por lo delicada por lo umver al y por lo 1rres1st1ble,
palidec~n y se nfuscan' todos los símiles Y_ todos _los tropos del
mundo. Si hubiera un catálogo razonado y Jerarquizado por orden de mérito, algo así como un almanaque de Gotha de las figuras de pensamiento, en prim~r lugar figuraría la que en _segun~
do califica Voltaire de imbéctl, el parangón entre l~s muJeres )
las flores; si un nuevo Monthion fundara un pre:rno_ pai:a la ~;-·
presi6n poética más i_nte~sa, la_n A DE ORO qu~daría sm d1scus1on
adjudicada á una muJer s1mbohzada por un hrio.
.
¿Qué es Ja mujer? Es fecundida&lt;l, como la flor; ell dehcadeza, como la flor; es fragancia, como la flor; es dulzura, como la flor; es
inconsistencia, como la flor.
Como la flor, la mujer esparce
fra«ancia~ ostenta coloridos, da frutosºopimos, condensa en dº1amantes
gotas de ~ocío; engalana la vida

Las MU]8f8S
V LAS

FLORSS
~
El primero, decía Voltaire, que compar6 las mujeres con las flores, fué un
poeta¡ el segundo, un imbécil.
En esta apreciaci6n cortada á pico, acerada como una
daga y tajante como una hacha, hay una injusticia fla.
gra11te y notoria, contra la
que, aunque tardíamente,
estamos obligados á protestar.
Para calificar de imbécil
al segundo que se sirve de
una metáfora á la que un

poeta ha tenido derechos de primer ocupante, es: forzoso supont:r y dar por probado
que aquél, es decir, el segundo la calcó, la
plagi6, se la apropió del primero y que, rutinario y carnero de Panurgo, corri6 en
cuanto vió correr á su predecesor, y brincó
cu.a ndo lo vió saltar.
Ahora bien: es manifiesto que si en multitud de casos las cosas pasan de ese modo,
l1ay infinidad de otros en que los sucesos se
encadenan en forma y- modo totalmente diversos.
•Hay metáforas, símiles, tropos, que dirían
los tratadistas, que son individuales, perso- .
nales, con marca de fábrica registrada y, por
lo tanto, inviolables. Reproducirlas, reeditarlas, hacerlas circular con otro cufio, no
da lugar sino á un proceso .por plagio litérario, á una sentencia condenatoria por circulaci6n de moneda falsa, y al desprestigio y
al ostracismo del procesado.
Pero las hay también del dominio público, de uso común, tan espontáneas, tan na-

turales, tan innatas, por decirlo así, que bro
tan de los labios y de la pluma por virtud
propia, por su misma fuerza expansiva porque, antes que la imitación las sugier¡ y la
vanidad literaria las dicte, ya el coraz6n las
siente, la mente las concibe, el labio las prommcia y la mano las graba.
Cuando en la letanía se apellida á la Virgen María, Torre de David, Torre de Marfil
Casa de Oro, Estrella Matutina; cuando e~
el Cantar de los Cantares se llaman Cabrito
Mellizo á los senos de la herofoa ¡ cuando el
viejo Homero nos dice de un guerrero acosado por los enemigos, que cayeron éstos sobre él &lt;ccomo s.obre un asno metido en un
trigal,,, es evidente que nos encontramos en
el terreno de la poesía personal individual
inimitable, como no sea por ví~ de plagio
por simple, puro y estúpido ESNOBISMO. Para decir: «Noche en que el sol brill6,» ó para
comparar el firmamento á la cola suntuosa
y espléndida de un pavo real, se neceaita el
genio de Justo Sierra ó la ardiente inspira-

6

ci6n de Amado ervo. El sEG NDo, el PA..'3TIOIIE R,
el nuevo editor del pensamiento, merece, más que
el dictado de ünbécil, las afrentas de la. picota.
Pero en cambio 1 llamar estrellas á los ojos hermosos, hablar del rubor de la aurora y del in~endio del crepúsculo vespertino; decir de un valiente que es un le6n y de un cor~sano q~e es un _rep•
til; comparar la pureza {i la nieve, la mocenma al
liri.o, la volubilidad á la mariposa, llamar e.xplo•
si6n al ímpetu, rayo á la ira, negro ó punzante al
dolor, madre á la tierra y flor á la mujer, ·ni en
primero, ni en segundo ni en vigésimo lugar es
una imbecilidad, ni un plagio, ni un crimen literario ni una lesa majestad poética.
Mu v al contrario, es un derecho del hombre que han olvidado consignar las instituciones de los pueblos libres. ro, nada que es espontáneo, instintivo, natural; nada que emane lógica é incontestablemente de
la actividad normal é imperiosa del organismo físico de la constituci6n
mental y moral, puede constituir crimen literario ni dolo poético.

�!t MUNDO IttrS'l'~ADO

,.,

EL MUNDO ILUSTRADO

como la flor el prado. Violeta, se oculta y perfuma; ca·
melia, brilla y reina; ros1¡1,, se ostenta; lirio, se entrea·
bre y atrae; mosqueta, embriaga¡ campánula, abraza; y
después de prodigar y desparramar en torno suyo la belleza, el amor y la felicidad, dobla la frente resighada, se
marchita y muere bajo los rayos del mismo sol que la vió
nacer y desarrollarse.
Meditando en estos casos, se acaba por reconocer que el
imbécil no es el segundo que comparó las mujeres con las
flores, y si la posteridad no hubiera consagrado su genio, y la raz6n no lo hubiera ancionado, acabaríase por
creer que el imbécil es quien de tal calificó á los que no
pueden resistir á la más espontánea de las metáforas, la
que asimila las mujeres y las flores.

Hay siempre per3onas que afio por afio declar,an no haber vjsto nunca un tiempo tan deplorable. Pronto se
echan en olvido las tempestades pasadas.-MASCART.

***

Bueno es para el espíritu hacer todos los afíos una cosa
nueva y tratarlo como las tierras cuya amelga se varía.SAIN·r-BE vE.

JT/0

(/812)

S

Fin del Sitio dfGuautla.

190:,4-.-!&gt;A/'fTORAL.-J 904.

IEN DO .va imposible para los dciemor~ de la heroica Cuautln,
resistir por más tiempo á los estragos del hntnbre i· de IR peste, el'ilustre caudillo D. José Maria Moreloo se dispuso 11, evacuar Jn poblnción. intentando ln snlida de sus-tropas. de manera q11~ el cnelIÚ,l(o no se diese cuenta de ello. Los insurgentes emprendieron la mílrCha: pero ni RtravesAr por entre los puntos
que ocu pab,m los rea listo~. fueron sorprendidos y oblig&gt;1.dos á batirse. El combate, q11e se efectuó al amanecer del H de maro de 1812,
íué redidisimo y d!l fatales conseruencltts para 1118 tropas de MorelO!!;
pues sólo parto élc éstas logró salrnrse, esc¡1pándose tambi~n eJ Héroe.
El enemjgoentró luego (1 la pobl&gt;1ción, entregá.ndose al pillaje ~ incemliando IIIdci;oladn vilfa.
·

R

Batalla del 5 de Mauo

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-

OTO por Francia los tratados de Le. Soledad, lru! hueste,; in rnsoras, que ftCAuclillnba el General Le.nrencez, avan1:1rron rum._o
á. Puebla, batiendo ni Ejército Mexicano en las cwnbres de
Acultzingo. Este, que sufl'l6 allí 11D descalabro, ije replegó hacia
aquella ciudad, tomando l)OSlcloncs en los cerros de Onadalupe
y dé Loret.o. Los franceses se aviste.ron el día i¡ de mayo (1862) anie el Ejérci~ Nacional, ~ despMs d&lt;; emprender tres a.taques inlructuosos, se vrnron obligado~ á TCtirarse, batidos heroica y braYamente_por las tropas mexican88 &lt;¡,ue rwmdaba el General"Zarogoza.
El dibujo que publil•amos-oop,a de un cuadro del célebre pintor
catalán Cu.sacb.s-=-representa un cpisodiodP aquella gloriosa jornada.

D
L
M

1 San Jorem(a.s profeta.
2 Sa.n Atanasto obispo.
a $11.n Alejandro pápa.
4 Se.n Silvlano o hispo.
snn ~\gu ti 11.
San Evodio obispo.
San E&amp;tanislao obj¡¡po.
San ,Acacio mártir.
Sao Gregorio obi~-po.
San Antonio obispo.
an Francisco con/esor.
Santo Domingo confesor.
San Peoro .Regalado.
Santa Jinedina mártir.
Santo Cristina.
San Ubaldo obispo.
Sa.n P~ual Ba116n.
tra. Sra. de la. Luz.
San Pedro Celestino.
San Bernnrdino.
Sa.nta Virginla. mArtlr.
Santa Rita de Casia.
$an Epitadio obispo.
anta Susana mllrtir.
Sa.n Gregorio VlI papa..
San Felf-pe Ncri confesor.
n Beda el Venerable.
San Germán obi po.
Santa Teodosia. mártir.
San Fernando rey coti.
Santa A.ngela virgen.

�EL MUNDO llUSTRADO

~~ EL

EL MUNDO llUSTRADO

• PRIM,ER • CIGARRO~@.~:*
Mi amigo Manuelito Morán y Mariscal ha
almorzado espléndidamente. ¡Lúculo come
en casa de Lúculo! Mi amigo es un exquísito un ático de la ((bonne ch~re". Manuel
Sie;ta Méndez no desdefiaria tenerlo por
comensal en sus banquetes del Jockey. Y
como todo buen gourmet, Manuelito Morán
y Ma,riscal rnborea el divino placer de la sobremesa.
La sobremesa es el momento de las paradojas, ele las grandes verdades que han de
realizarse algún día. Por l~ s?bremesa se ~ntra á la digesti6n¡ es su port1co, un p6rtico
fino esbelto, de líneas correctas, el preludio de un día puro y azul, el primer verso
de un poema triunfal.
Pero una sobremesa solo, es la promesa
de un placer. El almuerzo es como el amor,
es como la amistad es como la caridad: han
de ser dos los que 1~ comparten. Quitad á
]a mesa el amigo ¿y qué queda?...... Queda
un cigarro.
, ,
.
Un cigarro vale tanto o mas que un amigo
cuando el amigo es malo y el cigarro es bueno. Y fiso1óficamente, mi amigo Manuelito
Morán y Mariscal cruza la pierna, como co_nviene á un hombre de su edad y de sus circunstancias en un momento SQ!emne de la
vida, saca una tabaquera, frota una cerilla
y encienrle á su compañero de sobremei,a.
Bah! Fumemos! Esto aproxima al ideal.
¿Fumar, no es soñar? El humo es la túnica
tenue que envuelve los eusueños. Tras de
las espirales vagas, se destacan las esperanzas, los deseos. las ilusiones. 1Todo es humo!
Ved: á través de la -flotante clámide, surgen las bellas imágene1-1, los rientes horizon•
tes, las atractivns lejanías que perseguimos.
Ved: aquel la bocanada qnese eleva lentamente, va .fijando perfiles, modelando formas,
precisando contorno&gt;'. Es la rccasita de tu~
rr6n,, que la bada de la leyend.a de Grimm
ofrece arteramente á loR extraviados de ]os
boflr¡ues; es la enarol)rada hecha de niebla,
la Dulcinea por quien combate el demente
caballero; es el rostro de los amados n.usentes; es la alegría, es el dolor, es la fe, PS el
desengafío. Esn. bocanada se llama ambici6n, esa otra se llama amor, aqu élla gloria.
¡Todo es humol
Un poeta ha dicho que laR nubes toman
la forma de los países que atravjesAn. ¿Y qué
son, en suma, las nubes? Humo de los cielos. Y .J.sí, toman las formas de cosas y seres que revolotean en nuestro espíritu. ¡Fu·
memos!
Y mi amigo Manuelito Morán y Mariscal,
cruzada la pierna,como conviene á un hombre
su edad y circunstancias, despide flotantes anillos qne se desvanecfln en el aire,
poniendo aquí un jir6n &lt;le brume. que se alza de un lago; acá, la blanca pluma de un
a_ve herida en mitad de su vuelo; allá, el copo de· nieve de un atardecer melanc6lico;
ora la cauda esfamada de un cometa; ya el
encaje de una dama; bien la inscripci6n cabalística trazada por un. genio en el espacio.
El cigarro se va lentamente apurando; el
amigo r,e despide; pero, comó otros amigos,
dejando en su.despedida una sensación des•
agradable: un picor en la garganta, un desvanei;iimiento &lt;:,n los ojo11, un sabor amargo,
en los labios. Y mi amigo piensa que un
sorbo de licor bastará para borrar el recuerdo del ingrato ..
¡Horror! Los o(rlos me zam ban, la cabeza se me antoja· abierta por nna espada, el
•est6mago se contrae,. vacilan las pierna~( Y
una •gran anr:istia .ie apodera de mi amigo
Manuel.' MoránLy Mariscal, mientras á su boca
acude el grito de i:ed'ención, el f'Ublime grito
en el qu~ $e ref-agian hasta los ateos:¡ Mamá 1
1Socorrol Un médico!. . .. .... ¡Tomás! ¿Qué
ocúrre? ¡El nilio!. ..... ¡Se muere!... ....
El d.octor de la ca~a (:media hora después) ::--No es.nada, Señora, tranqui:Iícese usted. El niño ha comido fuerte ... ha bebido .....
y creo, que ha, fumado. ¿Quiei:e usted un
cigarro, don Tomás tal papá.).
Don TotnáR: Gracias, Doctor, ¡No fumol

El sol ha caído; ardió el horizonte
En púr¡,ura y oro. De Jo alto del monte
Bajar á los campos la sombra se ve.
Suena. la campana, misteriosa y grave,
Y hacia el éter tiende sus alas el "Ave"
Que eleva le. Fe.
En silente calma puéblanse los cielos
De infinitos mundos y sutiles velos.
Muere ya. la tarde; y, sobre la cruz
Que rema.ta el dombo de la iglesia, Si.río
Brnta del espacio, como blanc&lt;, lirio,
Trémulo de luz.
Rásga.se el sombrío velo hacia. el Oriente
Y la luna. llena se alza lentamente,
Suave luz difunde por la. azul región
Y decir parece: "descansad, mortales;
Por los vagos suelios vuestros hondos roa.Ahuyentados SOQ".
les
¡Oh, la Noche llega! Dulcemente triste,
Con su manto cubre todo lo que existe ....
Júpiter deslumbra sobre su alba sien;
Fúlgidas estrellas ciflen su ca.bello
Y en sus ojos brilla límpido destello
De un ignoto edén ....

¡Era asimi ama.da.!. ... pálida, serena;
Era, cual la oche, dulce, triste, buena. ..
Ceiiía. su frente sideral fulgor,
En sus virginales ojos pensativos,
Impalpables sueños lloraban cautivos
Un intenso amor ... .
¡Corazón! en tanto que la aurora impía.
bre, sonri:endo, la puerta del día
-Arca de Pe.ndora qu.e cerrada está, En la paz te aduerme de tu dicha arcana ..
¡ Cuánto más dichoso si al llegar maña.o a,
o latieras ya! . ...
E. FERNÁNDEZ GRANADOS.

de

Fot, dtlArr)a¡a,

CAitI.08 DIAZ Dt1100.

Fol. di Arria¡&amp;,

�EL MUNDO llUSTRA.DO

EL lllJBDO llUSTRADO

LABOREMOS
Todo-trabajo es oración: QreJD06.
GllSPllr Nt\ñez de Arce.

¡Oh, la ley del trabajo, ley sacrosanta
que alienta., que redime, que á. Dios levanta;
damnación, anatema, cruz, sacrificio,
tú nos libras de un monstruo fatal: el vicio!
Te desprecia el idiota, te odia el estulto,
y el bueno y el honrado te rinden culto
en el campo, en la corte y en el taller.
El sudor que produces sobre las frentes,
al cuajarse, en diamantes iridiscentes
se ve tremer.
Labrador, rey sublime de la Natura.,
de encallecidas manos y de alma pura:
en su clarín los gallos tocan dta.na
anunciando la gloria de la mal'lana..
¡ Sus! Del noble trabajo cumple las leyes,
abandona el bohío, unce tus bueyes
y de la grave yunta camina en pos.
Que los campos de Cares surque el arado,
y el crujir de la reja con ritmo a.lado
se eleve á Dios.
Minero que en 1a sima. buscas el oro
y de irisadas gemas rico tesoro,
que con los gnomos vives obscura vida.
de peligros aleves tan circuida.:
¡Sus! La piqueta. a.l hombro, resuelto baja
al antro entenebrido y allí trabaja,
Hérnules incansable de alma víril.
Vuelen tus pensamientos á Dios, en tanto
que los golpes entonan un himno santo
sobre el cantil.
Buzo que en el abismo del oceano
cuántas veces las perlas buscas en vano:
no temas, si levantas tus oraciones,
que te acosen ha.mbrieutos los tiburones.
¡Sus! Viste el escafandro, las aguas hiende,
atrevido basta el fondo del mar desciende

y con valiosa pesca surge triunfal.
De tu campa.na el toque la dicha encierrn,
porque con él anuncias volver á tierra
con un caudal.
Herrero que la fragua tornas en templo

y que eres de trabajo constante ejemplo;
tú el de atléticos biceps y tez cobriza.,

Vuloano, envuelto en nubes de humo y ceniza:
¡ Sus! Que encienda tu rostro del fuego el brillo;
que el ciclópeo repique de tu martillo
rebotando en el yunque con rudo son,
forge los versos ígneos de ese poema
que es del humilde obrero, místico emblema.
de redención.
Artistas, los ilusos, los soñadores
de la rebelde forma. domina.dores;
id á. las nobles luchas del pensamiento
con las armas del numen y del talento.
¡ Sus! Que de la bicorne lira de plata
gotee perlas de llanto la serenata;
que en el marmóreo bloque cante el cincel,
y que en los blancos lienzos broten verjeles
-las rimas policromas que escribe Apeles
con el pincel.
Y vosotros, poetas, hermanos mios,
enfermos de la vida siempre sombríos,
que lleváis muchos sueilos bajo la frente
y en el alma un orgullo noble y latente,
laborad-aunque expuestos á. duras mofaspara un himno al Traba.jo limpias estrofas
y de nombre y de la.uros marchad en pos ... .
¡ Sacudid las melenas alborotadas
por donde el estro eleva las llamaradas
que a.viva Dios.
JUAN

B.

DELGADO.

México, á 1 &lt;&gt; de enero de 1904.

--

h 7ilTIMO OIA
0[ LA IN0UISICI0N

( 1820 )

E

~• Sa n to Of icio

C

Entntd• de llaxlmlllano en Jlexlco.

N virtud de )laber Ido nuevamente jurada en Méxlco-3l de mayo de 1820-la Constitución cspai'lo-la de 1812, y de ser los priori pi~ por ella r,lWJamados incompatibles con la ex!Rtenria del Tribunal del Santo Oficio, el JO de junio de 1820 quedaron el11USUl'lldW1 sus ollclnas y libres los reos que se tmcontrabao en sus $celes. Ante una fuerza de roldad08, apostada en el exrerio, del ediftclo de aquel Tribunal-el mismoque ocupa ho).' la F.scuelii N. de ?.fedlolna,-1 Notario
D. JQSé IJmacio egrelros y Sor!&amp; leyó!&amp; Real Orden que
dlspu.so fa cl&amp;USW'8. de la institución, y levo.ntada el ac1&amp; correspondiente, l&amp; tropa penetró al interior, abrió Jo, ·
calabozos y puso II todos los procesados en absoluta libertAd.-El Santo Ollclo functoo6 en la. Nueva E.,paña
durante doscientos cuarenta y nueve ailO!'.

ON un esplendor verdadmmente extraordinario
hicieron su. entni.d&amp; en México, el 12 de j uni\J de

1864, el Archiduque Ma.x:imiJiaoo de Austria y su
espo¡¡a 111 Archlduque&amp;i Carlota Ama.HA. Las call~
de San Andrés, Ve.rgal'a.y Piaterosesmban profusamente adornadas con arcos triunfales, flores y banderas, y
tal.rué el entusiasmo que por presenciar el paso del carrU&amp;je del Atchlduq11c, se despertó entro las cla.&lt;;es a.Itas, prlnclpalmeo'te, que llegaron! pagal'!ie, por el alquiler de un
balcón, hasta qn1nfeotos peS&lt;l8.
Tl'WI una larga serle de viclsltude politicas y al cabo de
tres tú"\os durante los cuales el partido conservador trató
int1tllmente desostenerlo al !rente del gobierno monru-quico, Maximlli.ano fué hecho prisionero en Querét&amp;ro ef 15
de maro de 1867, y fllSlla.do1 en unión de sus Genem.les
:Mlramón y Mejta, el 19 de Junio !!lguiente.
1 904.- S:JVITORl'L ,- I 9 04.
M
J
V

f

~ 1:\

Para "El Mundo Ilustrado" dt Mf1lco.

~'r-J•77"C7~\.~

OR el sombrío callej6n sembrado de álamos, iba la venturosa pareja dialogando del amor
vv
~ bajo la última explosión de luz de la tarde moribunda. Y junto con aquel idilio cantaban las
~~
,~~ aves y se estremecían los árboles muellemente, como bajo una lánguida caricia de muJ·er.
~Ó~
~~
Sus vocei;,, que alternaban dulcemente en aquellas letanías de amorosa pasión, perdian~Ó~
_ ~Qp se en las brisas pasajeras, como efluvios de dos lirios mecidos por el viento.
d,Ó~
~
De pronto, allá, á lo lejos y en la torrecilla de la iglesia, se oy6 el primer campanazo ele
d.~\
!'in;. la oración, luego el segundo ... el tercero ... y en el aire qued6 vibrando una ouda de tristeza..
·~
Q.!lr
Tras los montes, las sangrientas coloraciones del crepúsculo morían en una difusión de
alburas de lirios y de rosas enfermas ..... Una palidez intensa invadía el espacio ...... Losár~- ~~
boles callaban.
Bajo el obscuro azul del cielo, oscilaba un ave en su lento y peregrino vuelo ... .. .
Y de las serranías brotaba el melanc6lico balido de una oveja.
- Amor mío-dijo la nifia estrechando la mano de su amado, -¿qué es esta profunda tristeza.que p.esa
sobre todas las .cosas? ¿Qué inefable encanto, como embriagador perfume, inunda mi alma?
-Eso-dijo él-es la Poesía, que desciende en el misterio de las sombras, para llenar el inmenso sueño
de la noche.
Y en el silencio de aquel éxtasis divino, estalló un beso . .. .. . y luego en el cielo surgió la luna.

p

~'\..~¿;,_~

Rafael Angel Troyo.
Oarta.go (Ooata Rica), 1903,

1 Nuestra Señora de la Gracia.
2 corpus Chrlstl, san Mareelino nulrtlr.
s San Isaac Monje mártir.
4 San l,'raocisco Csmcciolo Confesor.
6 San Bor.ifr.clo Obispo.
&amp; Sao Norberto Obispo Cooiesor.
7 San Pablo Obispo mártir
ti •'antoe },fa.,~!lllino y Medal'do Obispo!l.
9 ;a.n Fclldano mártir.
J(, J&lt;:J Sagrndo Corazón de Jesús.
ll l:ian Beroabé Apóstol.

Pa

i!~~

~tfnfoªo%1°~0e
~J~fre.
11[ 14. San Ba.slllo Magno Oblspo.
M l&amp; Santos Vito y Mode. ,o m:\rtll'C$.
J 16
ILD Juan :Fran~lsco 1tcgi~V 17 San Manuel é I•anro m,trtir.
S 18 Santa Paula Virgen m(irtir.
D 19 Ntra. Scfiora del Perpetuo So.:orro.
l. 20 San SilYerio Papa.
~1 21
ao Luis Go~a Confesor.
M 22 San Paullno ObIS¡&gt;&lt;&gt; Confesor.
J 28 Santos Zenón y .Agripioa mártires.
V 24 La Nallvld•d de S. Jitan Bautista.
2D San Guillermo Abad
D 26 San An~mo Obispo Con!eoor.
L '1:7 Sao Lo.dlslBO Rey Confesor
M 28 San León II Papa Confesor.
M 29 San Pedro J Sm Pablo Apóstoles.
J 30 Santa Lncina Virgen.

�EL MUNDO ILUSTRADO

eanicas

-

-

En la calle, ni una alma. El asfalto gris parecía más gris,fúnebremente gris, en las tinieblas betunosas de la noche, punzadas aquí y
allá por la cruda claridad blanca de los focos .eléctricos.
La muestra rojiza de un enorme reloj sujeto á una. ménsula, está
indicando la hora: la una, con sus manecillas que parecen detenerse
ante las cifras como pernezuelas frágiles cansadas de correr al par que
el tiempo.
CANICAS está triste. e neg6 á seguirá sus compañeros, que le invitaban á irá darse una panzada de fiambres y «garapifias" en la «tortería», y ahora le pesa haberse quedado solo. Arrecido de frío bajo su
improvisada esclavina de peri6dicos y carteles engrudados, tirita,
sobrecogido por angustioso malestar que le araña la garganta como si
tuviera atascado allí un puñado de ortigas que le impidiese sollo1.ar.
Su brazo flaco, su pobre brazo huesudo y amarillo, de niño mjserable, sujeta contra el cuerpo un liacho de «Imparcialee~, con fuerza
de tenaza, como se sujeta lo que nos da el pan, .como se agarra la tabla que nos impide irnos á pique en la borrasca dura de la vida.
Malo ha sido el día y peor la noche. Todos esos señorones enfundados en gruesos gabanes¡ todas esas lindas señoritas envueltas en sedas y en pieles, se han apartado del sucio y andrajoso arrapiezo que
lanzaba en medio de la calle au pregón querelloso. ¿Par!/&gt; qué querían
i:;aber lo que ocurrió ayer, si el día de hoy se abría ante ellos como
una inmensa vía de placeres, flameante y cálida?

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Allá se fueron, atropellados, en coches, en tra::lvías, en autom6vi1es, sin que les moviera á compasión esa incipiente humanidad que
se desgañitaba en el arroyo imploranáo el pan de cada día con su recio
y agudo vocear.
Ahora la calle est.á sola, lúgubremente, fantásticamente sola, como un claustro pardo y frío ~or el cual hubiesen pasado. las visiones
fulgurante:;, y fementidas de una tentación.
Si CANICAS pudiese llorar, lloraría; pero no puede. Si CANICAS
supiese rezar, rezaría; ¡,ero no sabe.
Está solo, sin camaradas, sin risas, sin juegos, y ha vuelto á ser un
niño, un pobre nifio que teme las sombras y á quien lastiman el frío
y el desamparo.
1Madrel Como él dice 1qué solito estál No tiene casa. Antes le dejaban dormir en el zaguán donde Don Dimas tiene f'Btablecido un
acreditado comercio de fierros viejos; pero le «levantaron» un robo y
le echaron de ahí á puntapiés como á un perro.
Ahora se queda enroscado en un quicio como los canes vagabundos, compafieros inseparables de la andante granujería.
El niño ha visto desfilar ante sus ojos el lujo d~ los trenes; se ha detenido ante los escaparates colmados de cosas
bellas, y buenas y sabro~ar-i; pero no piensa en 11ada de eso,
ni nada de eso codicia. Ya sabe que esas gangas no son
para él! Decidido y grave como un hombrecito de diez
mios, anduvo entre la multitud á caza del centavo, pero
el centavo no se dej6 coger. Mañana habrá que ayunar si
es que GARNACHAS el pilluelo ese grandull6n que le asusta
con sus audacias de ratero,
no se deja conmover y le
presta diez cent.avos.
GARNACllA es su único
arrimo. Cierto que á veces
le pega 6 Je obliga al martirio de tragar bebistrajos que
le queman las entrañas y le
trastornan la cabeza. «Nole
hace». Siquiera él le protege y evita que E'e muera de
hambre. ¿Dónde andará
GARNACHAS? .....•

,f:**
Entre las brumas del sueño
. '
que ya com1eñza

�EL MUNDO ILUSTB.AbO

EL MUNDO ILUSTRADO

á enturbiar sus ideas, CANICAS ve claro, claro, como si lo fuera á tocar, á aquel niño rico que se apeaba de un coche con tantos juguetes,
cajas y bomboneras en ambos brazos; que se le caían por el suelo sin
que él acertara á abarcarlos, y á su madre, una señora alta y hermosa
q_ue los recogía solícita y sonriente...... ¡Oh prodigio! la señora se
vuelve hacia él, hacia CANICAS, y le invita, con la voz y. con el ademán á subir al coche l...... El pillete se queda de una pieza, sin acertará moverse, pero unas manos suaves y cariñosas le cogen y le colocan en los mullidos cojines del carruaje, que echa andar ¡hala! camino de algún maravilloso palacio de hadas .. ... .

***

La calle está triste, plomiza, silenciosa. Pasa un desvencijado sim6n al claudicante trotar de sus caballos cojitrancos. La gente sale
de los t~atros abrigada y contenta. Pasan parejas de enamorados con
paso rápido y vigoroso. Una bandada de chiquillos, maravillados aún
por las escenas de una comedia de magia, cruzan la calle charloteando como pájaros......
·
.
Y nadie ve al zarramplín q.esarrapado que, envuelto en las sombras hospitalarias y meditabundas, en el quicio de una puerta, suejia
que tiene una madi:e hermosa y rica que le llena las manos de monedas y juguetes, y las mejillas de besos, que caen sobre su rostro contristado suaves y tibios como pétalos de una rosa moribunda.
Por las mejillas pálidas y sucias del granuja dormido, corre un hilo
de lágrimas ..... .
ÜARLOS TORO.

~14..
Los Gobernadores de los Estados
En este número publicarnos los retratos de los señores Gobernadores de los Estados que actualmente se encuentran en ejercicio de·sus
funciones.
.
Durante el año que acaba de pasar se hicieron tres nuevas elecciones: la del Sr. General D. Luis Terrazas, como substituto del Sr. Coronel D. Miguel Ahumada, en la Jefatura del Poder Ejecutivo de
Chihuahua; la del Sr. Lic. D. Luis García Mézquita, para Gobernador constitucional de Campeche, y, por último, la del Sr. Lic. D.
Enrique O. de la Madrid, para Gobernador del de Colima. El Sr. de
la Madrid, que tomó posesión de su cargo el 1? de noviembre último
había deaempeñado ya aquel importante puesto, interinamente e~
virtud de la designación que p~ra c~brir la -vacante que dej6 á. su
muerte el Sr. Coronel D. Francisco Santa Cruz, hizo á su favor la
Legista.tura local. En el mismo afio fué electo -además Gobernador
de Aguascalientes el Sr. D. Alejandro Vásqu~z del Me~r.ado quien
tom6 hace poco, posesión de su alto puesto.
'
En cuanto al Sr. General Terrazas y al Sr. Lic. García Mézquita,
el primero se hizo cargo del Gpbierno de Chihuahua en
mayo del afio de 1903, y el segundo entr6 á ejercer sus
funciones en Campeche el 16 de septiembre próximo pasado.
Los nuevos gobernado-res cuentan en su abono con antecedentes muy honrosos y están llamados por su espíritu
de iniciativa y por Ja rectitud y justificación de que _han
dado ya buenas pruebas, á impulsar y proteger todo aquello que renunde e~ beneficio de las Entidades Federa.ti vas que gobiernan.

Por lo que ve á los señores Gobernadores de los demás Estados de la Uni6n,
sus antecedentes son ya muy
conoéidosycreemos innecesario
hacer referencia
especial á su¡;¡
gestiones.

V

Regreso de Juárez á la Capital
de la República

¡CTORIOSA 1a. l'tcp1iblica en Querétaro: oc11p11dala .cnpital por el ~r. General don I'ortlJio
J,lhlz- 21de jumodel.'167-y restabl('("idoen todo el pal$·e1 dOminio de le. íuerw.s liberules, el
Dcneml!nto D. Benito.Tuárez, que A.l frente del
Gobtcrno ('.onstltucional
encontraba ~n San Lois
Potosi. salió ele 11.Q uella poblllCJ6n rumbo á México,
con el .fin de establecer en esta_ ciudtld el a.siento de
los Supremos Poderes de la Uni(ln.
En In ciudades del tránsito el Sr. Juárez fué objeto
de las más espOnblnel).8 y signiflcattvas demosqnciones &lt;le simpa tia. Ll~ó (i TlalneJ?antla el 12 de Julio;
niclbió uHI á las distint¡,s comisiones que de México
hablan sA.lidq &gt;\ eneoiltra.rlo pe.Ta d11rlc la bien~enida
~ nombre de los _gremios y corporaciones civile; y militares de la. cap1t.al, y despuós de perma.neeer dos dl,,s
en Chap1tltepec, hizo su entrada t.riunfal en México el
15 por Iu mru1anu.
·

....

La comitiva preai&lt;l.encla.l ocupaba treinta carraa.jes:
penetró por la puerta de Belén, y siguiendo ])Or tes·=
Hes d~ lJucarell.l se ilétuvo en 111 glQrieta. de Carlo.slV,
donde se habla evant.ado un altar á. la. P,itria. Un gru•
pode nlftas \'cstidlll! de blllJ.lro ofreció alll un laurel
de oro e.l Sr. Juf\rez, quien lo aceptó proñ~nda.mente
emocionado. En seguida fueron deposite.das ante el
altar numerosas coronas de flor , l&lt;iendo el primero
én dejar ante él su ofrenda:: el mlSlllo Pre.si.dente.
L8s tropas que mtindaba. el r, Gral. Di.az v que ma.rchaba.n tras la •caleW&gt; del Benemérito, desfilaron ,;'les•
pul's, en columna de honor. frente al Pul11cio Nacio•
na.l, y pQr la ta.me, el Sr. .Tuárez, á quien el pneblo
aclamó ).Jeno de jllbiloá su paso J&gt;Or Jns calle¡¡ de la.
metrópoli, pol,,licó nn ma.nl6esfo /i 1&gt;1 Naclón en el que
dijo, entre olms cOStlF, lo que sigue:
«Mexicanos: Hemos alcanzado el ma.yor bien que
nodle.mos desear, vlenclo consumada por segunda ve¡¡;
Io. independen·c ia de nuestro. Patria. Coopercm°" todos J)llra POder légarla ll. nn tro,¡ hijos, en camino de
pr,;,spericfud, amando }' 8(!Sléniendo ,siempre nuestrn
mélependencia y nuestra libertad».

•*•

.ElSc. Ju{irez, ll. quieu con jtu,ticia se &lt;&gt;olllli.dera como

una de 1a.s glorias más legitimas de México, murió el

18 de J uli,;, de 18i2.

l 904.-5ANTORAL.-l 904

y
!:;

D

L

~

l Sa.n Seeundino Obispo mártir.
2 S..n M11rtlnl11no m!írtir.

3 San 11.farcinl Obispo Confesor.
,¡. Nuestra Sllli.om del Refugjo.

¡; San Antonio MariR. Zacada co,úesor.
6 an Ton.i•s profeta.
7 Sn.ntos Qirilo y Mctodio .
V 8 Santa Is&amp;bel R.e lna de l'ortuiaL
9 Los prodigios de Maria antrslmu.
10 Nues.tm eilom de Ocotllio.
11 811.1110'; Pío r Papa. y Abundlo l'rosb.
12 San Juan Guálberto abad.
13 Sv.n .!,oaclet.o Papa mitrttr.
14 San Bueua.,entura obispo.
15 San Enrique F:mpemdor conL
16 Nuestra et&lt;;ñora del Cilrmen.
17 El DiYino Redentor.
18 San Camilo de Lelis confesor.
19 San Vlccnfo de J:'a,·, 1 eonfo,;or.
:.io san J eronlnw Emillano &lt;:on!e.sor.
21 Sa.ntof; Daniel pro[eta. y Juan monje
:Cl Santa Maria li,1gdalena.
:!ll S1m.Apolinar obispo 1Ii:\rttr.
D U San Y-mnci.\c,-o Solano confesor.
L 2.'i Santi.ago el Mayor A¡,6,;toJ.
l1 26 Sei\orn 88:ntn AM.
M 'l:l Snn P&amp;Utaleón mártir.
J 28 S1111tos.Na.ziirlo y Cel,¡o niños.
V 29 Santa Marta 'lirgen.
S 30 S11.11tos Abdón, Sanen r J1111ta mártires.
n 31 So.u lgnacio de Lo:,ola. confesor.
)f
.J

1

.r

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL JifUNDO ILUSTRADO

mañana sufrí una tri teza más
da que la tristeza de lo viejos
que si¡?nen iendo poeta á
pesar ele lo de engafio y de
la enferm dade eniles: volví de pronto,
retroc dí súbitamente á la infancia.
uentan que algunos pre idiario , en vísperas de
morir, encanecen en una noche, y yo, á la
inversa, sentí en unos breves minuto que
mis cabenos se tornaban blondos.
¿ uién no viaja {1 trnvé del pai de lo
escaparates que son la uiz1, la Italia, el
Oriente de las calle céntrica ? ¿Quién no
ha tenido algo que aprender 6 algo que descubrir frente á los cri ta.le enorme. donde
la joyas centellean; relucen, nuevo , los
oros de lo rótulos; joyantean las seda ; e
más cándi&lt;la la albura de los encajes y de
Jo plumone ¡ decorosa y correcta la apariencia. de lo ver.enos alcohólicos¡ tentadora la. desnudez pagana de los barros y de los
bronces¡ ugestiva la cubierta de colore de
la ópera. nueva?

Yo me detuve en uno de ellos: había en
él libros recios, con punteras de cobre y lomo acorazado; diminuta Agendas con cantos dorados, breve libritos hechos como para 11.pun~r en ellos las i';Dpre i?nes fugaces
de una. virgen loca 6 el directono de un microcosmo de hadas; "Libros de Caja•, largos
y an~o to ; b~ock de p~pel para m!íqu.iria.;
sobres !í. una bicoca el mtlla.r; garrafa de tinta pa~ ennegrecer resmas de papel mini .
tro, y Junto .r1.a.quello símbolos del negocio,
de la contab1hdad adu ta, de Ja vida práctica, contrastaban como la coaturera. del brazo
de un Rey del petr6leo: las cajas con diminutos pliego de color con 6 sin · emblema·
los lacres al picado como las venturina por
átomos áureo ¡ los lápices de matices vivos·
el tintero de cri tal de roca; la -plegadera d~
marfil hecha para abrir sin dolor el claustro
de una bella prosa; el pi a.papeles iruulando 1.a.firos y goloondn monstruoso , y las
gomas de borrar de todas las forma y matices, que .tiE:Den la enmienda. del error y el
anepentim1ento. Todo ello se antojaba el
ar enal ob tétrico para. hacer más fácil y más
breve el alumbra.miento de la ideas; una
hoja de papel eb'1rneo, inmaculado, terso,

después, juzgando de lejos el golpe de vista
de us dibujos; en eguida, echándole vaho
y borrándolos, mientras yo, á un puso, en
1 quicio de piedra, d gn fado por eJ fr{msito cie los e colare , en cuolilla , sacando me&lt;lia lengua, aguzaba la punta de un pizarrín
de lo llamado de jab6n, ha -ta dejarla como la de un puñal, como la de una aguja.

***

¡c6mo incita á e cribir en él con letra clara
algo de tanto infdito como dentro llevamo
y que nunca pasa del periodo de protoplasma, ·in forma y sin vida!
Y he aquí que se alegran mis ojo : que
emica(da sobre o.na caja de broches y un
fra. co de mucílago, vi una pizarra. grande y
nueva; en el marco la boradaci6n para pa ar
el bramante que sujeta la e ponja, y arriba,
ese nombre popular entre lo muchacho, :
«Fábeu; eso nombre inolvidable que vimos
en los dobles decímetro , en los portaplumas, en los lápices de la escuela, y hoy realta e,ocando tiempos idos y leemos con
la triste y nostálgica lentitud con que deletreaba Chopín el nombre de Polonia.
El pergamino color de momia¡ el viejo papel de lo libro venerable ¡ el pliego orlado
por parduscas fimbrias en las carta.a añeja ;
]a página cabalistica, pautada y llovida de
notas: est.nmbres y pi tilo de flores negras;
la cuartilla cocinada de pri&amp;l pnra engafiar
la voracidad de la prensa; la hoja de á1bum
6 la hoja á pera lapizada 6 ennegrecida por
el carboncillo del dibujante, todo ello me
conmueve meno que esa lámina necrológica., fría y dura, donde lo que e escribe, presto e borra; porque viven el e pacio de un
capricho pueril lo barruntos de letra y los
simulacros de adiciones y re ta que en ella.
trazan las manos exterminadoras de lo niño.
Y recordé mi pizarra, digo, nue tra pi1..arra., ¡aquella pir.arra! y me parece ver á largarita inclinada sobre ella, bordando en campo de sable los arabe oo de oro de us rizos;

____..
....

Desde el primer día fuí u incondicional
admirador; no eran para menos aquel u
a.plom9 para afirmar que Jacob había dormido en el vientre de la ballena. oñando
con una e oaJera de serafines, y que acababa
de leerlo en un libro de su casa; aquel garbo
con que respondía que triángulo i 6 celes era
una linea tirada del centro á la circunferencia; u prurito de declararse la autora de todas las travesura que lo deruá perpetrábamo ¡ u carí1cter ind6mito para r i tir el
mandato dulce, severo, violento, tiránico,
brutal, á 1n po tre, de la. mae tra.
-¡ !áteme u ted, señorita, llame á la tropa, como &lt;lice; mándela diez mil recado á
mi papá; pero yo lo que digo lo ost-engo:
¡no me hinco! ¡no y no! y si usted me pega.,
la. acuso con el :i"Obiernol
Llam!í.banla aparte; atrave aba serena el
salón de e tudio ; d cíale la maestra alguna
palabras al oído ....

--Eso f, por la bt1Pll'I todo ...... ¿Me hinco en cru1.? Quítate, Rolcfrin, que

toy castigada; pero ya me dijo la señorita que i la
obedezco, me presta toda la tarde el trompo
que le quit6 á anuel añas hace dos meses.
in embargo, sabía s r delicada y exquisita; su manos1 como las de una encantadora, ptiinaban nue tro indómito cabellos
sin dolor; cort4lban nue tras uiias de fiera,
in efa i6n de angre; cuando habían udado
la maestra y us criadas in con eguir des-

hacer el nudo ciego ele nue tro calzoncito ,
ella no manclaha e lar quieto y no pinfar;
levantaba. la falda del rop6n y, ·resuelto el
problema ...... (

-Y por qu no re1.a tú, l\Iargot?
- ef\oritn, porque yo rezo de pu(, de ustede : yo no nece ito alrici6n, ni inflamarme, ni nada de e o que dice la n()vena¡ yo le•
pido ú Dios una herramienta de carp'ntería,
de juguete, y rezaré una oración que pida
cosa ai:í.
· ue tros lugar

que&lt;laban opuestos: ella

al pie de la r.ama una gran cama patrinrr-al
pintada de rojo con pa tore , y fruta y colcha rameada¡ bordaba en canevár, una tira
para cuelga: larga hilera ele ánade azule y
amarillos en fondo café, cópiá11dola de pringo mue tra, en tanto que yo y demás varones de la minoría, en illas bajas, repetía.roo eslúpidamPnte desde donde decía: ,rodeado por todas parte de agull,ll hasta: &lt;(Se
llama arcbi piélago.• La ma tra, puesto lo
anteojo~, en artaba chaquira; adormecía el
reloj cuyo péndulo era un niño de porc lana balancéandose en un columpio; ardía. crepitante en un ancho tazón clúne,co, una
maripo. a. frente á una Purísima, con más
joyas y bordado que 1:na sultan , y sin rumor de lizáha e lentamente, sin tanteos ni
extravíos, un pobre can, cuyo ojo ciegos y
cenicientos, parecían do canicas de ágata.
lnequívoca señal de que la criada había
vuelto de la compra y era la ora de recreo.
uando le di aquel bot6n de cristal rojo,
un hule de flecha y siete «reina » de chabacano, que fueron el precio en que tasó u amistad, no convertimos en in, eparables¡ en la
pareja ai lada, en los do dí colos de la escuela, ya. demasiado oerios para jugará tonterías como los .-pipis y gafia , el imbécil
«pan y que o», el estúpido« n liguel» y el
de precio.ble «yo tengo una cana t.a. llena de
flores.•
o le gustaba saltar la cuerda, porqu no
e la abían echar; no le hacía gracil\ poner
piedras en platitos para que hicieran veces
de comidita; pu to que le habían prohibido terminantemente jugar al piso y al buuo obliga.do, y le hacfan trampas en lo lances de canitns y se podían romper los vidrios
COll la peonza, me decía:
-Ven, Diego: deja á e os infelice ¡ tú y

yo vamo l1. jugará otra co a; pero tapa para
que no vean: el que pierda, e e cuenta.
Como la pizarra no tenía e ponjn ni eJla
traía pañuelo, e oupía su ells 0 ua blaucas
y borraba. con ella. la. suma. imposible de
quebrados.
Pintaba «ella el gato• y sacándose de la
boca el broche, pl urna de e cri bir, bot6n de
camisa clavo ú otro objeto que continuamente traía. dentro lo e con&lt;lía en las mano que, pue tas hacia a.trá primero, presentaba de pués cerrada.a para rifar la salida,
y en eso, como en todas las cosa , iempre
fué «manoll y iempre traz6 la diagonal del
triunfo en la pizarra.
Y ella contaba, contaba lo que bahía ofiado los suefio m e tupendo : ora e miraba c011 vertida en un carrete de hilo co11 el
cual jogaba el gato de su ca a; ora en un
arzobispo- el Arzobi po era para. ella el
súroum de la opulencia, de la jerarquía, del
poder-que decía misa en un altar y úbitamente se tomaban templo, gente , órgano,
pobre del atrio, todo en las ola del mnr, y
el celebrante reve tido con casulla deslumbradora quedaba solo en el arrecife; á veces
le hablaban toda cla e de anímale , desde la
pu!aa que se comeJa «erre.a» y pronuncia la
zetas como Jo e pafiolee, ha ta la. torluga,
mansa y meliflua, que tiene sonsonete como
la señorita ArtigM, nu tra mae tra.
.'o1íamo lmcer proyecto para lo futuro:
ella. e tudiaría para almirante, aunque le
gn taría también ser bailarina de circo, 6 levantar con lo diente , como la mujer Hércu le,, un caballo con jinete¡ otras vece optaba por hacerse monja en un convento donde yo fuera confesor, y al hablar del confesor, apodertibase de nosotros una ttece idnd
urgente de hacerno confidencias en voz baja, relatando pecados enormes, imaginario ,
pecado. horrible , P-omo por ejemplo: haberse reído en misa de doce de las barbas de
an Ant6n, ó levantado un falso testimonio
á. Ramoncito Aguilera, que tenía frenillo, y
por consiguieute, era incapaz de incerarse.
-Tú irías á la guerr11.?
-Pue yo también de vivandera y t(1 de
coronel; los do {\ caballo. Nunca he montado un caballo mAs que en lo volantines 6
en el barandal de la escalem de mi casa.· pero me gustaría un animal del tamaño el~ e •
ta pieza todo blnnco y con los ojos azule ,
. • l~ muy larga y mucha. e puma en la boca.
súbito e lanzaba déun bote en medio
del patio para. bracear, camcolen.r, patenr y
ta ca.r un freno imaginario, po esion:índose
de su papel equino !í. un grado tal, que nadie

podía ncercársele sin recibir un estornudo 6
una coz. Un mes má tarde nos gustaba ser
Jeone del de ierto africano, y á la emana
iguiente p rro~ de Terranova, metamorfosis
que fué evernmente prohibida cuando qui o
salvar á Toma.sito Arias: lo arrojó á una
-fuente para que nanfragara. y er ella el noble «Emperador» (perro de un tío suyo)
que lo sacara l1. flote.
-Pero qué, una nifia debe era í?-le decía. en tono persuasivo la. . efiora. Artigas.La niñas deben ser mode tas, recatadas,
juicio.a ; u juguet
on las mufiecrui, no
los trompo ; su ocupación e componer las
ahnohadillas, y no tirar papillotes con flechas
de lrnle. Ya e tá grande, Margot, para e os
retozos; ¡qué bonito que unasefiorita equiera ubir i lo árboles como cualquier mucha.cho, y en vez de cantar una alabanza {~ la
irgen, e entretenga en berrear toque militare l i sigues a í, erá de grande como la
sefi.ora que vende lo dulce : gorda, pesada,
con mano fría y ó. pera y anteojo ; con lunares de pelo, patillas y bigotes: é e e tu
porvenir, er una dofía. Bernarda. Por eso
traes las mano despellejadas, y re quebrajado el cuti de la cara, quemada la frente
por el ol. Aprende á Palmira Arag6n, ¡tau
blanc.'\, tan sedosa, tan aplicada.!
-Diego, dime la _..erdad; pero b sando la
efial de la Cruz: ¿me parezco á tlofia Bernarda? A f, de fr nte 6 de perfil¡ Hjnte c6mo
ando, ¿cojeo como ella? ¿, oy tan horrible y
tan antipática? ¿E verdad que e a mustia,
chi mo a de Palmira A.rag6n tiene la carne
m!í.s blanca •¡ue la mfa?
-T cHr , egún ..... .
-Ya saliste con el ~egún», ¿para qué eres
hombre sí no dice la c as cara{\ cara? Dímelo de u~a vez; dime que me parezco (tesa
h rrible vieja; dime que a u to á lo recién
nacidos¡ dime que Pal mira ..... .
Y por primera vez, durante el afio colar, vi gotear el llanto de aquellos ojos inefables y hermo o , poético y de un azul indefinible como las aguas mágicas y quietas
donde se empapan las violetas radioM de la
tarde.
La primera. tri tezn. hizo caer &lt;le u alma
aquella ruda corteza de bru queda.des varoniles; volvi6 e taciturna, vohi6 e femenina,
y se apoder6 de nosotros -porque yo no era
sino el pejo de su acciones,-primero, el
amor por lo. música: llegamos á silbar como
los pájaros¡ y de puée, por el dibujo. Como
éramo víctimas de per ecuciones injustas,
y todo el mundo, nuestro padres, nueJtros
hermanos, nue tros parientes político ; los
criados, la maestra, los condiscípulos, no

�EL 14UNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
la boca. de oreja á oreja¡ éste es el corpifio
de piquitos¡ éstas las enaguas con tiras de
terciopelo. ¿Lo quieres con botas 6 con zapatos bajos?
- Como quieras tú.
- Con zapatos bajos, porque ~on los nuevos: ¿me parezco?
-Sí, pero la verdad, ese ojo ..... .
-Tonto, es que estoy llorando porque estoy muy triste, Dieguito .... .. muy triste; pero no llores tú ..... . échate vaho en los ojo ,
animal, porque si te ven así dirán que te he
pegado.

Lo adi vinan u tecles: Lres me es despuGs la fuimos á visitar sus condi~cípulos,
muy en silencio, de puntillas, con los brazos crtw.adoi:, con los trajes nuevos; estaba
en su camita de bronC('1 vestida de blanco,
con muchas flores; y un velo cubríale la
cara, y su mamá, con el pañuelo mojado en
llanto, espantaba las moticas; parecía lapo• bre señora llorar oro, porque Ja luz de los
cirios cabñUeaba en sus lágrimati.
- Tanto como te quería , Dieguitol
Y convulEa me beeaba. frente, ojos y boca,
como mi. madre me besaba; entonces yo no
teníat1 otra misión que molestarnos para que
sabía lo que era la muerte, y en caEa., á esmuriéramos de consunci6n. porque nadie
condidas, miraba la pizarra¡ el horrible munos quena; ¡ay! como nos quitaban el papel
ñeco, por iute mágica del amor fofantil, del
bJanco, y Jos lápices y los vidrios con que les
amor niño cuya alas están salpicadas de
sacábamos pnnta; como ella no tenía pizarra
rocío; el horrible muñeco se le parecía, era
porque se la había.o escondido con el pretexella, con los ojos muy grandes y pensativos,
con la boca risueiia ...... !
to de que con ella había golpeado á Palmira:
í, se muri6. ¿Qué nifía angélica no se
-Ven, Diego, vamos ápinta.r árbolel.l, camuere
temprano? ¿Qué flor delicada dura
GUITO! ¡¡ADIO PARA. SIEMPREJI Y
sitas, hombres, ferrocnrriles con humo, camás que el espacio de una mañana? Talpamás
abajo
escrita.
de
mi
puño
y
peor
letra,
ballos y el retrato de 111. sefiora ArtigRl'l, ron
rece que lo arcano no quiere que falten en la
la rniRma horrible despedida: ¡ ADIOS HERsu sombrero torcido y una pluma rota. Vavida remembranzas dtilces y triste.'! á la par,
MA ITA MARGOT DE MI CORASO
mos á ver quién dibuja letras más bonitas...
y
tiene una .floresta. donde la Muerte, con
NO ME OLVIDES!
Cnando en la nochP, deRpués &lt;lel cuento
manos amarillas, cultiva sus melancólicas
Fueron nuestros padres á dar las gracias á
de {1Los tre príncipes» y de la oraci6n dicha
azucenas ..... .
la sefiora Artigas. os vistieron los mejores
á medio dormir, Vf!ncido por la fatij?ll del
Viejo soy y no be o esa pizarra, esi maltraje : ella iba con polvos y perfames; yo,
recreo E&gt;scolar (no del estudio) , cerraba los
trecha
pizarrn, J?01· no borrR.r un
o abpeinado con pomada¡ nos mandaron á jugar,
ojos, y mi eApíritn Re detenía ante la puerta
~nrdo: ¡como que es un símbolo de nfancia
juntos
fuimo_.¡
al
sitio
preferido.
&lt;le ébano de los sueños; en la obscuridad imirreparable! Y con qu é honda tern ra dele-Acuérdate lo que hemos jurado!
penetrable de esas tiniebla"', siempre se destreo todavía:
-Acuérdate
tú
también)
tac6, ora con alflR de nieve refulgente, ora
-A nadie Je ensefies la pizarra y nunca
,qADIOS, MI HERMA 11'A MARGOT!.11
nimbada de límpidos oro , siempre risuefia,
Ja regale , aunque te den miles de mjles de
fargot, la hermanita mfa. y era ella quien
caniClls, y millones de (lfeina.s» de chabacame llevaba &lt;le la mano á un país qnimérico
uos, y de aquí á Veracraz de hule para fley disparatado, donde las árbole!'I, lm:1 ca as,
chas, y todq el mundo de cnlcomanías. Te
la,, personas y laR hestiaR aRnmfon el aApPcvoy á pintar mi retrato como recuerdo: éi,te
to convencional de los dibujo de una pizaes el mech6n que tengo en Ja frente; aaí este
rra. ¿Por qué cuando la señora Artigas nos
ojo que meto sin querer; las narices, boludas;
dijo tristemente que ya nada tenía que enseñarnos, que á ella, á fargot, habrían de
bajarle un dedo al vestido y peinarla de alto,
y no de &lt;los trenzas, y á m{ vestirme con
chaleco de verdad, y no fingido en la blusa;
que no la olvidáramo. , que no qt1erfa mucho¡ que ella , la niñita traviesa en el Colegia de fas MonjaR, y yo, el incorregihle en
el Colegio para hombres nadn. mfü,, d ebíamos ser buenos, y obedie!'ltea y estudiosos¡ por qué bajamos los ojoR, se nos encendi6 el rostro, dimos la media vuelta y nos
refugiamos en opuesto rincones?
Aún recuerdo que á la hora ele recreo dijimos al unísono, ,con una precoz alegría:
-Los dos hemos llorado. ¿Verdad que
au,1que nos saquen del Colegio, siemprP,
siempie ~eguiremos en nuestro prop6sito de
estudia-r tú y yo para pint9res? Y hemos de
pintar tocla clase de nombre de tiendas, y
relojerías, herrerías ... .. .
Y convencidos de nuefitra desventura., seguimos llorando de un hilo; en la piedra del
quicio, con la pizarra en las rodillas y sobre
el boceto de un barco náufrago en una tempestad de rúbricas y eses, que eran las olas;
sobre aquel océano gris en fondo negro,
cayeron confundidas las gotas recias de nuestro dolor.
Soñé con ella toda. la noche, y toda la noche vi en las tinieblas aquella su última obra
de arte: con mayúsculas torcidas, entre admiracion~ CQlosales, escribi6: 11ADIOS DIE-

T

CO!ó?Tfi5 -Des¡m' de setenta y ci n co drn.s
OMI\ Dfi MfiXICO, PO,R d f
N:s ri eTennehlltl6n d ieron ¡m1ebns de
de ,sit!¡ o, ldudro,mmatcbl•'.t!? J~~l~~i:».: ejemplo, Cunuhtemoc,c..?!'1º Jefod• suprenn ,•u or n
~,
.
· tJm,¡ em.,.. nda e paz.
1
n.1 0 del im¡lerio azt ~
~ pcn;!,gllido cerco por 11110 delos ca pita.1 ·a. re!!lb .~~e:H: ~ !
El Mroe rechazó o.!, propoo1
• 0 u huir junÍAnum tc con el rey de '.l'lacópam.
nes d el Conquistador, c11yó en
recibió tendi~dol e lus bm~. en p ruch,t de respeto al a_''.j
(.lunuhtemoc fné ll eva.do 11n tc j tte • lle~¡I ron d o Vum.mas se 0.1:erc(J :l. él; puso su mano e n el pomo !'lor de:,graciAdo, y el h~ , cu~•os O O!:! se
ronuncr6 e, táS [~: . Mo.Iln tz! n; pu,,,, he hecho r 110.u w
ui1 ¡ que )levabu nl cmto ul C'onquistudor, Y P
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DfiFt;NSf\ DC GHURlJllUSGO

en Pacllern,i IJ?r el cj~cit~ in\'11..SOr n or1_011~c•~ hl~ ~:;,,
llllS QIIU COIJl)'OllÍIUl Ju. .01vi~l60 del Nor te; hu,s.tro~l~!O~ \ gmto (hl
re del cncm1go rn111 bu ll ll~x i&lt;-o, se concc II mron ~ - o -

ENCIDA

1904,-5JV"lTORAL,- 1904.

[;:,= r~~~!,~:

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s. J oaquln, padre d~ ~ - s.
, . Bonlfocio. sta. E lenu, cmp.

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¡ Ge , ..¡ n M,m uol RJneón , quien tenl n ~ sus ór.El colnYcntdo
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. enfll d~ 'tbit-rl lo, .Y r1Jgunn.s com¡ltlllias pcrreucclunte. (l. Otro!! Cl!Cr
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defensores rc:-ehuzaron Alos o.mi,~c.1U10@ re,~ . ll-, "'"• , ,11 1m ºble ,. !!l pun m ~o rindió.
nrmamenl&lt;&gt; v agotadas hlll munieiones, h\ re.si Lcnc1t/ e) nlúd~mto'tt tus ruinas del tl l8tó1 ml"o~
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hec;;;fc0 com¡x,rtm uic:n to loo g,memles
ri cocstu
c&lt;l.Hlrlo
so dls
eron nun.~e
o w bnl ccf;
ll, 011 ~
•
Rincón y Arniya y don Manuel Ed\ll\rdo de oroswa.,

s. M1lxhnlllnno, sru. Ro,m.
', Fabri(oionol ~. Fillberló,
s. Felipe Ben clo, ~. llenllo .
s. Ban olom~. ap., sta. Aurea.
S. Lu f~. rey d e Frnnwi.
• . Ueferln~(!b,, s. LC&lt;Wlgildo.
s. J ~ d e l.;IIJl\nUi S, ij, Ru!C1,

La:.1:°~111 B"e.~18

°

1

~

J Mi

• Lui,,, ob., s. Murlnno.

8, Be r n11rdo. d., . llmuol, p .

El S. (.\')r a:6,1 de Maria. Mol~és.
Le. degollo.clón del Dan lista.
ta. Rosa de Lima.

S. Ramón Nonnato.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

S

IENDO este número de «El Mundo Ilustrado,, por su forma espPcial y por Ja importancia de
los asuntos que contiene, uno de
los que, indudablemente, conservarán nuestros lectores. con más agrado, nos ha parecido oportuno publicar en estas páginas los
retratos'de los sefiores Arzobispos y Obispos
en cuyas manos está el gobierno de la Iglesia Católica en México.
El país se encuentra actualmente dividido
en siete Arzobispados que son: los de '1vféxico, Michoacán, Guadalajara, Antequera [Oaxaca], Linares [Ntievo Le6n], Durango y
Puebla. Este último, creado por el Papa
Pío X, qued6 establecido en diciembre de
1903, y al frente de él figura el Sr. Dr. D.
Ram6n !barra y González, quien, por espacio de más de un año, desempefió allí el
&lt;'.argo de Obispo.
Los demás Arzobispados, por el orden en
que antes los citamos, tienen como jefes á
¿os señores: Dr. D. Próspero María Alarcón,

Dr. D. Atenógenes Silva, Dr. D. José de J.
Ortiz, Dr. D. Eul ogio Gmow, Dr. D. Santiago de la Garza Zambrano y Dr. D. Santiago Zubiría, prelados todos que gozan de
grande1;3 simpatías entre los fieles.
En cuanto á los obispados, se cuentan en
la actualidad veintiuno, que son: Tulancingo, Veracruz, Chilapa, Cuernavaca, Querétaro, León, Zamora, Zacatecas. Colima, Tepic, Aguascalientes, Chiapas, Yucatán, Tabasco, Tehuantepec, las Mixtecas [Huajuápam de León], San Luis Potosí, 'famaulipas, Sonora, Sinaloa y Chihuahua. En el
grupo de retratos correspondiente á los sefiores Obispos, puede verse el nombre de cada prelado y el de la Diócesi que gobierna.
De poco tiempo á. esta parte ha habido en
el Episcopado Mexicano algunos movimientos de importancia: el Sr. Dr. D. Homobono Anaya, que era Obispo de Sinaloa, pas6
á serlo de Chilapa; Fray. José María de Jesús Portugal, que había desempeñado igual
cargo en Saltillo, pas6 á Aguascalientes-

Diócesi de nueva creación,-y para substituir eri Sonora al Illmo. D. Herculano López, fué designado el Dr. D. Ignacio Valdespinos, Canónigo de la Catedral de Durango.
En Sinaloa substituye al Sr. Anaya el !limo.
D. Francisco Uranga y Sáenz.
Debemos también anotar la creaci6n de
un nuevo Obispado: el de las 1\fixtecas, que
comprende parte de la Arquidiócesis de Antequera y que está encomendado al Sr. Dr. D.
Rafael Amador y Hernández, y la consagración de los señores: Dr. D. Carlos de Jesús·
Mejía, Dr. D. J. Amador Velasco y Dr. D.
Francisco Orozco y Jiménez, como obispos,
respectivamente, de Tehuantepec, Colima y
Chiapas.
La Diócesi de Zamora, cuyo Obispo ea el
Sr. Dr. D. José María Cázares y Martínez,
está gobernada actualmente, en virtud de
que este Prelado se encuentra desde hace
tiempo muy enfermo, por el Dr. D. José de
Jesús Fernández y Barragán, quien tiene el
carácter de Coadjutor con derecho á suc eFión.

f

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

El P erio&lt;:Ji5rno t\ o&lt;:I~roo
Cómo se hacen los Periódicos Diarios.
Detalles de las Oficinas y Talleres de la Casa Editorial de nuestro Direotor,- "El Imparcial,"
"El Mundo Diario" y "El Mundo Ilustrado."
UANDO, mañana á
mañana, la bulliciosa, turba de pilluelos se dispersa
en todas direcciones, atronando el
aire con sus voces
estridentes, chillonas, con gritos prolongados, en falsete, anunciandocc¡El
Imparcia.aaaa1!&gt;, y
dejando un reguero de hojas iro presas que la multitud
abre y recorre con
avidez; cuando este espectáculo se repite á las primeras luces
de cada amanecer, los que reciben, de manos

del papelero, el peri6dico que les informa de
todo lo nota ble ocurrido la víspera en todas
partes del mundo, sin duda que no piensan
en la suma de trabajo que representa esa frívola hoja impresa, destinada á vivir, como
las libélulas, unas cuantas horas.
Más de una vez, el curioso lector, mientras recorre con displicencia las columnas del
diario, habrá preguntádose con cierto interés:
c,¿cómo s~ hace (!El Imparcial»?
El periodismo en :léxico ha evolucionado
de una manera tan rápida, que todas las innovaciones introducidas en cada uno de los
afiejos procedimientos, permanecen desconocidas aún para muchas de las personas interiorizadas en asuntos de imprenta, 6 con casas editoras 6 con publicaciones diversas.
Antafio, el periodismo era, puede afirmarse, 6 bien una especie de sport á que se

dedicaban escritores políticos, 6 bien un
procedimiento más 6 menos directo para ob-'
tener uúa posición oficial; 6 era un entretenimiento, como acontecía con revistas literarias, algunas de ellas notabilísimas, que
dieron fama y renombre á varios escritores
mexicanos. Mas el periodismo, en aquellos
tiempos, no era un negocio ni una industria
independiente, sino subordinado á otros.
Generalmente el duefio de una imprenta hacía un peri6dico, para ocupar en tarea secundaria sus máquinas y obtener más provecho
de ellas.
Las antiguas redacciones de periódico eran
más bien clubs políticos 6 cent.ros literarios,
á veces círculos de conepiradores, en los que
se discutían con pasi6n los asuntos de lapolítica militante y donde encontraban amplia ·
acogida muchísimos desocupados. Allí se

L

El Grito de Dolores

T

Defensa de Chapultepec

A Rep1\blica ~clebra el 16 de ~t m~· el
nconteclmlento ml\s glorioso que re1nstra
sn historia: la re, olucibn one 11ca.udilled a
por el ilu stre Cura D. :Miguel Hld All!:O Y Costilla. e,,tall6 en Dolores en 1 10. HldnJgo, seguido de Allende. Aldnm n y una~ cort,, fuen,a d_e
gen te d&lt;,l pueblo. ,;alió él mismo ola para Snn llf1¡n.1cl el Grttnde: continuó su m orch 11, posando por
Atotonil ro, hasta elnrn. y de alll , al fren t_e ,Yf!. /le
u n ejército d e mM &lt;le 20,000 hombre~. ~e d m¡r,r, :l.
Guanaj uato, don,;le ft viv3,fu erzn tom6 el C11. tillo
de (}ron8di tll~, el día 28.
El Po'1ro de la Patria, vencedor en la b atalla del
/tf on te de Jo.~ Cn1cc y derrotado en l a &lt;le Calderón-ló._~ dos h echo d e annns mÚll notablei, á que
concu rrl 6 d uran te su eflmcrn vida deCaudillo,fu6 aprehend ido en Acatltá de Baján , en unión d e
Allen de,.Timén e,, Abu.sol oyotros pa tri otas, cl 21 de
ma:rzo de 1811. ,, con denadolimuert . scle]lfill(,-por
las armas en Chihuah ua el 80 d e julio del mismo
nDo.

o

Ri r.--7..i.::--TES las tropas iln•asorns norte-

americana~ en Chnrubusco-20 de Agosto
de 18'17- y en Molino del Rey-$ de ,;ep-tiemhre---el General ii'oott dlS].lu so n n
q ne decisivo sobre Chapnltepec, pam el
dta IS. La. d efensa del edillcio qued ó en comendada
r. losgeu ernl es D. NicoH\s Bravo y D. Mariano ~ronterile. c:¡_nien~ teninn bajo su man do POCO mr,s de
oeboci,¡n tos hombres; lneluso losalu mn osd&lt;&gt;I Colegio l)J.ilitar. El ataque fné terrible: el ed ificio. qne
babia suMdo o,,I die ltllterior un bombardeo contin uo. :fué tomado por e.sal to, r w uchoo de sus beroleos d efensor es result.nron m uer tos. Entre el los
se contaron el tenienie Juan de la Burera y los
cadetes Juan E!.'('n tia, Fem !IIldO Montes d~ Oca,
Francisco Má.rqu ez, Agustl n Mo1gar y Vi cen te
Sm\rez: los bé rocs-nii\os qne srrpicrtJn S11crlflcarse
glori088lllente por la Patri a. :m enemjgo hizo nnmerosos prisioneros, ent re éstos nl General Bravo,
,, ooupó ln cnpitál &lt;'I dial'\. E l pueblo . i ndJgnlldo, protestó contra la ocupación a tacando á. los
invasores en las calles de la ciudad.

"'ta-

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1 904.- 51\.NT OJ:U'L.-l 904.
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1 Nuestr a Señora d e los Rem edi os.

z San F..steban ltey Confesor.
3 San A risb•o Obi.spo ::',fá.T tir.

4 Nues!Ta Señ.om de la Colll!Olflcl6n_

ó San Loren zo Justinlano.

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;FACHADA HACIA LA

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CALLE DE LAS DAMAS.

FACHA.DA HACIA. LA CAL LE DEL P UENTE QUEBRADO.

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L
JIJ

&amp;lo D oncinno Obispo.
Santa Regi n n Virgen.
Lo; NatiddMl de Mnrla Santlslma .
San Ped ro Ct;wer Confesor.
an Nicolás de Tolentin o.
El Dul ce "ombre de c\Inrla.
San l\foccdonio lllártir .
Sun Amad o Obispo C-oo fesor.
r_.,. Ex alteeión d e In nn m Cruz.
Slln Nkomédcs P resl&gt;itcro Má rt:Jr.
Snn Cornelio Pn-pn.
an Pedro de Axbu~~an ,Too(' &lt;le Cupertino Conf.
San Gena ro, St&gt;t. Pom posa.
San Agap1to Popa.
santos Joná.s ProL y Efl¡ren in Vir .
Santo 'I'om~s d e Villanue,n.
San T,i ao Papn.
Nuestro Scjl()r\\ &lt;l e la ~{crceil.
a a tn M11 r!a d e Ce.vellón \ rugen.
San Cipriano Már ti r.
Santos Cosme y Dunlián h ermano .
S,m Wcnccslao DuqueM"ilrtit.
So.nta Gud elia Virgen.
San J er(¡nimo Pi:esbirero.

�EL MUNDO llUSTRADO
EL MUNDO llUSTRADO
para ello tomaremos como tipo el que nos
es más conocido: «El Imparcial».
&lt;rEl Imparcial» ocupa un edificio propio,
que abarca las casas números 3 y 4 de }a segunna calle de las Damas, y 3 y 4 de la del
Puente Quebrado.
La fachada principal, que mira á la calle
de las Damas, consta de cuatro pisos de cantera, de estilo Renacimiento, con un coronamiento en el cual se encuentra una hermosa
terraza, desde donde se abarca todo el Valle
de México y se disfruta de una hermosa
perspectiva. La altura total de esta fachada
es dP 23 metros, lo cual la coloc,a entre los
edificios privados de mayor altura en esta
capital.
La otra fachada es de tres pisos de ladrillo, sobre los cuales se alzan las paredes de
cristales del taller de fotograbado.
Todo el edilicio, ( que fué proyectado y
construí do por el reputado arquitecto D. An tonio Ri vas Mercado) e~tá ocupado, excepto
en tresdepa.rtamentos,exclusivamenteconlos
talleres, oficinas y demás dependencias indispensables para los periódicos tcEl Imparcial»,
,cEIMundon y ,cEl Mundo Ilustrado,&gt;, que se
publican en esta casa.
Para seguir algún orden en la descripción
lijera que nos proponemos hacer, comenzaremos por la Administración.

gran sal6n de recepción del Director, la sala de trabajo del Director
y su secretario, y la biblioteca:
Contigua. á la Direcci6n, se encuentra la sala de redactores, que
tiene acceso por un patio de cristales, al que se penetra pasando por
la conserjería.
La sala de redactores es una galería en la que ampliamente caben )
diez y seis escritorios para otros tantos rep6rters y redactores. En el
grabado que publicamos s6lo se ve una parte de esta sala.
En este departamento, como en la mayoría de los que vamos á
describir, puede decirse que el trabajo no cesa nunca, pues á poco
tiempo de haber terminado Jas labores para el periódico de la mañana, que concluyen á la madrugada, comienzan las del periódico de
la tarde.

DESPACHO DEL DIRE •.rOR.

charlaba, se fumaba, se hacía esprit se improvisaban epigramas, y entre charl~ y charla y burla burlando, se escribían los artfoul&lt;;i!, _se corregían pruebas y se dirigía el pe·
r1od1co.
,
Esos tiempos románticos nan pit!Oado para
no vo!ver, por lo menos en la capital de la
República y en las principales pohlaciones
del país; apenas si en provincia quedan algunos peri6dicos hechos así, como un hermoso pasatiempo, por «amateuri;» del periodismo-especie que abunda en todos los rincones del mundo.
A~o~~ México, al igual que t?dos los países c1viltza.dos, cuenta con una mdustria periodística, más 6 menos robusta, pero con
vida propia. Tiene periódicos que constituY:en _por sí mis~os empresas solventes; periodistas profes1onales, es decir, que viven
del periodismo y trabajan exclusivamente
para él, y talleres con maquinaria propia,
hecha expresamente para la factura de los
periódico$ y que s6lo en ellos podría tener
· aplicación.
Por esta raz6n nos ha venido la idea de escribir nn artículo en el que se describa, aun
que sea de una manera breve y concisa lo
que es el peri6dico moderno en Méxicd, y

.CRÓNICA. NEGRA..- RE)?ÓRTER TO.MANDO UNA. NOTA.

Los redactores de antaño eran&gt; por lo común, personas que se preciaban de manejar el idioma con toda corrección, que meditaban durante mucho tiempo sus artículos; que pasaban horas y horas sentados frente á su mesa de trabajo, siempre desordenada, llena de papeles, con sendos manchoues de tinta, y en la que se veía un tintero
desbordante, una pluma, las consabidas tijeras y el tarro del engntdo.
DEPARTAMENTO DE FORMACIÓN DE DIARIOS.

1

1

importa que una concordancia resulte ar''revés de COlIJO lo mandan
los cánones, ni que en toda una columna no aparezca. un solo sip;no
ortográfico, ni que la literatura resulte m~ullada á fuerza de porrazos; él ha llenado cuartillas de papel; ha referido con todos suA detalles el crimen más emocionante, sin omitir cómo estaba el difunto
cuando la policía llegó, y qué dijo el asesino al hundir el pufi.al en el
pecho de la víctima; 6 bien, ha dado la lista completa de la concurrencia. al «matrimonio elegante», en que ofició el sefior Arzobispo,
y ha descrito minuciosamente hasta el más diminuto bordado del
traje que luciera la desposada; 6 bien ha podido, tras una persecu-

DEP A'.RTAMENTQ DE ADMINISTRACIÓN

/\dministraG1ón
A esta oficina tiene acceso el público, y por
esta raz6n se e:icuentra en la planta baja,
con vista á 1a calle á través de grandes ventanas con cristales, á guisa de aparadores.
En esta oficina se encuentran la Caja, el
Departamento de Subscriptores y Agentes foTáneos, el de Anuncios, y en un espacioso sa•
lóti que forma ángulo, el Archivo.
El personal que atiende estos departamentos, consta normalmente de ocho ó nueve
empleados. Parecería, y con razón, que este
personal habría de ser insuficienté para aten·
~er todos esos servicios, pues sólo el de anu ncios, por ejemplo, necesitaría mns de seis
dependientes. Pero es necesario advertir que
el departamento de subscriptores y agentes
sólo comprende los foráneos pues los de la
ciudad dependen de otro departam11nto, y
en cuanto á los anunciant~s. la inmensa roa·
yoría de ellos Sf' entienden directamente con
l~ agencia de los Sres. B. y G. Gretschel, que
tiene un personal numeroso de empleados.

DireGGión

u RedaGGión

En el piso inmediato, en las piezas que
corresponden á la Administraci6n se encuen·
tra el sal6n de recibir de los red~tores un
SALA DE REDACTORES Y REPÓRTERS.

'

DEPAR'l'AMENT0°:DE LINO',l'IPOS1

Quien, habituado á ese ti_po de escritor. concurra á una de las redacciones modernas, creer~ que concurre á la oficina de un bauco ó
de uha casa comercial. Eh las horas de mayor actividad, se oye el
ruido breve y duro, como el de una p;raniza&lt;la, de las máquinas de escribir, en las que el infatigable repórter adereza suA noticias.
El repórter, tipo desconocido en México, .hasta hace poco tiempo
aclimatado aquí y hecho á las exigencias del medio, es un personn.je
que causa horror álos veteranos de la pretlsii. Incorrecto en AU estilo
hasta el punto de que ha creado un lenguaje especialísimo formado
de no más de veinte palabras, agota s:n ingtmio para reunir el mayor
número de detalles que impresionen al público.
ESTEREOTIPIA. -SACANDO UN FLAN.
Vedle a11í en don.de el grupo de curiosos que se arremolinan en
plena ca.Ue, denuncia el suceso digño de ser relatado al día siguiente. Empuña el lápiz, alista el carnet y abriéndose paso T&gt;Or enke ,ü ción de todo el día y á través de toda la ciudad, arrancar una en, gentío, interroga á éste, examina á agué~ sin importarle un bledo trevista del Plicopetado personaje que por el momento atrae laR mi\que se le tenga por intruso y que sus repetidas preguntas le hagan radas del público.
~asar por impertinente.
¡El estilo ...... la gramática! ¡Qné le importan á él, como al público
- Repleto el carnet, vuela á la Redacción para llep;ar antes que nin- á quien sirve! Sus noticias, amaneradas, plagadas de barbarismos,
Juno otro, con aire triunfante por haber atrapado la nota sensacional cacofónicas y desordenadas, serán al día siguiente devora.das por el
del día.
público con más interés que las estancias de un poeta excelso. Un re1\·allí, frente al«tipewriteri,, sus dedos hacen una .fuga vertiginosa, p6rter á quien censura.han en una ocnsi6n su torpeza para escribir
trazando lineas-y más lineas, l'ápidamente. sin dete;nerse á marcar pun- respondía., en un rasgo de c&lt;esprib, no raro en estos personajes: (1¡ Quiá'
to ni coma¡ sin rebuscar un término y sin consultar para nada el yo soy el escritor más leído en México ti&gt;. ....• Y escribía diariament~
dicciooario-el inseparable de los escritores de otra época. Nada le la -(cCróni~ Negra» de «El Imparcial».

�EL MUNDO llUSTRADO
El repórter bru ca distraer al público, impresionarle; u tnlento
consiste en hallar el
punto c!e vi. ta inter ante de cuanto Ye ú
oye relat1tr.. .... .
o es po ihle. el'l'ir
al mismo tiempo dti
informante oportuno
y minucio o, y de lit-1
enamorad(l de las musaR ..... .
¡Los cronicone han
muerto!
Y luego, a1H mi mo, en la Red&amp;cci6n,
está un perFonaje que
también desempi,iía.
imp0rtante papel, y
que no tiene má h\rea que ]a de reví ar,
hoja por hoja, lo escrito por todo lo rep6rter ; purgarle de los
errores má burdo ;
de la falta menos
di imulable . Es algo
como el modi to de
un teatro, que da la
última mirada y ]a úl tima mano á lo vestiFONDIENDO o A i&gt;LA 'CHA "E TER~:;oTfl'r A,
doR de los per onajes,
nnte de quefranqueen
]o bastidores y aparezcan ante el público. Y también suel acontecerleR como al modi to de teatro, que no puede, por mlis que haga
impedir que artiFtas de pé imo gusto se pre enta en la e cena ve tidos de manera infernal.

EL MUNDO ILUSTRADO

ACANOO

NA P LANCHA E TEREOTÍPI ',\.

ne seis de estas máquina , que trabajan casi sin interrupción y hacen
el trahajo que, /\. mano, harían mli de e. enta. operario .
La máquina es tan fácilmente man jable que, como e ve en el grabado, hay eñoritas que pueden hacer la tarea tan rápidamente como
lo hombre y durante la mi mas hora que ello~.

La FormaGión de los Diarios
Inmediato se encuentra el departamento ]lmnado de «Formación
&lt;le lo. dinrioSJ1, en el cual , uha vez terminado en e1 de linotipos el trabajo tipográfico de todo el matf,rial que ha de figurar en el peri6dico
se le dispone en unos marcos de hierro, por orden de páginas y co~
lumna .

Los Llnotioos
falque bien, la noticia han quedado presentahles, y entonces
pasan á un departamento que n «E:l Imparcial », cuyo edificio fué
con truído ad boc, se encuéotra enteramente 6. mano del Jefe de redactores: el de linotipo~.
aquí es tiempo de hablar d esta m{1quina, introducida al país
hnce unos cua.tro 6 cinco año. , más moderna aún que el repórter-y
m!t notable, á fe .
Figurao un opa.rato provi to de su motor y de su hornilla, ante el
cual se sienta c6modamente, en 11ill{m giratorio l obrero, teniendo
al alcance de u mano un teclado, má corto que el de un piano, poco más extenso que el de una mflquina de e. cribir, en el CU!ll oprime
]as teclas correspondientes á la letras del e crito que tiene frente á
los ojo , y no . e preocupa ya ino de moverá cnda línea una palanca, alimentar convenientemente la hornilla, de tiempo t-n tiempo, y
llamar también, de cunndo en cuando, al mozo que saca las pruebas.
La máqu ina se encarga de lo demá Jel trabaj . El antiguo tipógrafo tenía qu pn~arse la virlii de pie frente á la caja, dividida en
tantos compartim ientos como letrag se u an, de los cuales tenía que
tomar letr11. por letra y acomodarlas en un pequeño instrumento en
qu e la a.lineaba. E. te trabajo era. sumamente dilatado, inc6modo,
peno o..... . y mal retribuido. n obrero difícilmente ganaba un peso y medio aJ día, y para ello necesitaba pa ru- once ó doce horas
frente á Ja caja, manejando la letra11, cuyo plomo llegaba á veces á causarle graves
dolencia .
El Ii noti pose encarga ahora de juntar In
letraP, :\linearlrua, ajustarlas, de,·ol verlaP á
us lugares, y en vez
de gyu¡,o de letras
suelta , entrega automáticamente al operario grupo de lfueas
compactas, mlÍs fácilmente manejabJCE, y
clara , como que son
iempre nueva . Y el
obrero puede obtener
en la máquina un n1ario tre.'! veces mnyor,
con meno trabajo y
meno mole tia .
¿No e. é. ta un&amp; mnra villa del automati ino?
El departamento de
linotipos de nEI Impa.rcial», que es el más
amplio de cuantos
PL.U ' OElA ESTEREOTÍPIC A y FLA E .
exi ten en féxico, tie?

A CABADO DE LA , PLA

CITAS ESTEREOTiPI A .

En la formaci 6n del peri6dico, que es una de la labores má interesante!.", intervi~e~ el ec;~tario ~e la Redacci6n, que, con las pruebas en la mano, md1ca el sitio prec1 o en que el regente ó ea el jefe
del departamento, ha de ir colocando ca.da uno de Jo ~rtícu1os del
peri6dic~. Esta ~peraci6o d be ser h~cha. muy rápidamente, porque
el preo 1 ta-:e1 ttr~o de Jaca l!'-e::o~e con urgencia que f\ determinada hora, m un mrnuto mlis m un minuto menos e t~ lista. u prensa para comenzar la impresión.
'
En e e brevísimv tiempo, hay que reviear una por una todas ,as

llialrnatlán y la Carbonera.

P

1904.- $1\NTORA L.-1 ? 04
. n n cm i,do hl!qio l"onl.
• ,m Loodt~rlo OLl"J)&lt;),

RI ' lONJ-:JtO en el an tiguo convento ele la C'ompllflla. en P11l'hl11. ~I
·r.Gntl Don Porfirio Dlat. log-r(• ,·adl • el '.!IJ d • •ptl&lt;:mbr · de l &gt;M
l)urlnmlu In viKllnnda. d~ 10&lt;! ccnt ln c l!lll; muchó HOlo. rumbo li C'n•
vt1l11: se 11nl6 lf u n g r11 p0 dt• Clltorcc rcpu bllCllil , y dt'l'pu~. d e !'(ir•

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·a n Gc•rardo Abad.

frnn clseo de .!si
.' n .\ tllano.
Ñl1l Jlruno &lt;'onfCt&lt;Or.
• llll . lan...... f Rp,,.
.,,n 1,1 fJrh:ld a.

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rtn11r la g1111rnlcl&lt;,n de Te hui rungo, derrotó &lt;:n Piex•

con r1111ren t.i hombre., A 11n l'&gt;-euad r&lt;m enemlr¡o.

• f:J 1~ de Octnbre b!ttl611.I Jefe n.•11cl'1onitrlo n
&gt;. alcanxa ndn una ,·lctorill cnm¡,kia. F.I Ge n ero! 1)1az 1lhi¡rlo A lm Mlxt0;-l"II, y t\ la Cc.oo;lli h ku,
rlo nde Jenui tll nu ,,..,, rucr,..is y r x-Qglt, c leu1e nlM d t' g111&gt;rr11. ). Pl' N'll: Uhlo
en IX'Mlnn "'¡x&gt;r Le· tl'(&gt;J&gt;U lrnpt,rlule,,. "'' tornó t\ •U vez t•n lufati,c11IM r~•rll&lt;ll'lt1lclor rle ~ti cunn&lt;lo tuvo 1•n cln:un,t.1mrltlll ti~ rlo. F.I S di, Octuhn,

~ Olo nI,lo.
• a n f mnl'I• -o de Bor!n,
n LuL, .Bl'ltnlu.

, n M11:,tl rn llluno.
811 n l';lun Nlo fü•y.
san c·111L-tto 1'11¡,a.
Sa ntn Ten.,.., ti~ -lc,,1\s •
~an t1on.-ntino bls11().

d o 1¡,¡¡¡1 ¡,rc,en tb ncrlú n e n M!uh n atM.n, ti una fu erte brlgad n d é l11R fr1,t
arm,111 qllll ma11dob11 t"I lcfc b:n¡,cr lnfüt n Oro no1.. t:I General D)111,I\ lncat..,.
za d • 7úll ldad, , In dt-rroth compl 1am,•ntc ,. man-h6_ t'n m1dR "&lt;thre 011·
. 1\l'll. p l111.tt :\ tl(m dc Sl· hublll dlrif(ltlo ll&lt;tlll'l jefe l"'-m mcorpomrs(.' ni IITUI!·
, o d e SWI tropa•.
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f_&lt;tnhlcci6 &lt;h. t' uwgo 1•1 l'ltlo: tuvo ronnt·lmil'n lo el 16, 1IP ,¡o,• 11n11 l'o1111nru1 d~ J,;;otl h 11mbr ª, cnlre su. tri 111:01&lt;, h 1l11gnl'O.'I y ¡,oh1co, . ~e ,ll rlgfo 1•n
11 unllo d1• Oronor., r &gt;&lt;1 11 11111• «!st~ , 1• dl &lt;•rtt c u •ntn del mr, ,·lmil•m o 1¡111 l \.i1 A

,•)t~•u lnr. 'Ullú -nn ,,,. ::-opo. al rncuento d,•l l'n1:rnl~. 1::1 J.~I\ m1~ Indio ·
n,·l•Ulron lo,dfl'&lt; colnmm" ..omnirin• e n l11k lomu~ 1h Is r ,1rbom,ra,) tm 1111
· rt•Ohll~h no com h11 te. 11&gt;!! lm ¡x, riot lí~ tu ~ f u eron ,l ~rrorn d os, q111~l11ndo e n POd••r
(l ('I n nwdor •ua tTo 1•11i\011 t . .,.¡,..,1.,ntú,;,•11 ru bmn, Y~ p rfslmu:ro,. La eo•
hunnll hnperlall•tn 111,·n 11,l mu~rt
El (,&lt;'lll'nt.l {llaz. ,it.,pu(• de
b rlllun te 11c1·1t\a. que con~tltnyc n no 11 •
l0t- hl'&lt;'b• , má gl&lt;,rff'&gt;M. ilt- ,u vldi&lt; mlliUlr, ,·oh·!(, 4 huun-c fn.•nte 1\ ll1L-Utu
--f'oln qu, ..Omn oi hul,km llhltldo i'll ilcAA JHlrfd(m;-rt•dobl(, t•I R!'&lt;·d lo, y pur
n n , (WUJ~I lll p lo,iu ~1 31. 11 j11bf1U1do ,•on lo., ~ltill.d !ldl uno !'tlJlllult1cJt,o muy
honru,,.a ¡&gt;l\ra Ja, ar11111• re¡,11h1iranw-.
E., ta, h amfla, 1M {, ·m•rol 11h11. he:n &gt;ido ephmilliln. &lt;'OD n- rdadcrv
~n tu,10.&lt;ino, por los t6r ll t0&lt;1 más notnlile~ del mundo 1:111c ro .

~1111 Hllo rin n .\ bnd,

·un t,1 EJn,1(11 \"l.rgen \I Artir.
. u I' ,dru l'u,· 'lll\l Oh.
. d.ll ltníu,•l .\ Nsln¡;~I.
. n Oubi no.

RoTATIV A CHlCA,-CAP AOIDAD:

16,000 ~lPLARE

POR HORA.

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27

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11
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�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

nas modernas se han suprimido las cintas, sujetas á romp~rse 6 s~tar de su osici6n normal, y el mecanismo doblad~r cons1Ste en cilindros hJecos, sobre los cuales se apoyan las cuchillas para cortar el
a el
barras sobre las cuales se efectúa el doblez.
p 0 ~ fu.Ueres de &lt;(El Imparciah y ccEl Mund~&gt;i tie~en dos prens~s r@•
tativas de corta capacidad, pues ci..da una no 1mpnn;e más q:ne diez {
seis mil ejemplares por hora; pero tienen otra prensa mayor, úmca en {"'
Re ública, y sin duda la más moderna que ~e ha con.~truído p~ra .ª
A!érica latina. Esta prensa tiene una capacidad má:iuma p~ra 1II;PTI·
mir noventa y seis mil ejemplares por hora; consta de cuatro_p1so&lt;l' o sea
una equivalencia de ocho prensas chicas de las más perfe?ciona as; su
doblador automático es el más moderno que se conoce: T!ene, ad!más,
mecanismo para imprimir al mismo tiempo tres dlstrntos co ores,
a.demás del negro.
d 1 d
Las Prensas Rotativas
Esta prensa cuyo conjunto se ve en un grabado, y uno e os eDe alli pasa la plancha á talles en el ot:o, tiene 3.70 metroR de altura por 7.12 de largo Y dos
los cilindros de la prensa rotativa sobre los cuales se
ajusta' perfectamente, gracias á su forma. curva. Como se sabe, la-s prensas rotativas se distinguen de las
µlanal'I antiguas en q~e la
i m presi6n se hace al m.1smo
tiempo por los dos lados del
papel. Para esto, 1~ s:iip~rficie que ha de impr1m1r tiene que ser cilíndrica y hacer
la impre~i6n apoyándose soELEOTROTIPÍA. -PRENSA moRA ULIOA.
bre otro cilindro. .
.
La prensa rotativa, á pr~mera vista da ]a irnpresi6n de una serie de laminadores, 6 sea de _cilindros col'ocados uno enfrente de otro, y de los cuales ald una tira.
lar a de papel. Su mecanismo, en pocas palabras,. puede escornpone! e en tres partes: el de i171p~esi6n, 6 sean lo_s c1.]md~os en_.9-u_e s~
fijan las planchas para impr1m1r, y los que rec1b~n la 1m_Pres1on, tn
tre m10s y otros pasa la tira de papel. El mecamsmo entmtador, orve. las letras, las :figuras, los
detalles que la matriz de cartón copi6 de la forma del periódico.
Queda ya solau1ente recortar la plancha eh otra
máquina, llamada ras1;1radora pu1irla y regulanzarla,
«r~tocarlan, podría decirse,
á fuerza de cincel eh un caballete curvo para deja-rla
ya lista.

i,

TALLER DE GRABADOS. -RETOQUE.

y medio de ancho ocupa ella sola uno de los dep~rtamentos de 13: casa con su motor ~léctrico especial. Para dar una idea de la rapidez
dei trabajo en esta máquina, di~emo~ que, puesta á toda velocidad:
puede consumir en cerca de diez mm u tos ?ºs ro11os d~ papel _de an
chura igual al doble del largo de «El Imparcial», y de crnco kilómetros de longitud cada. uno.
Los ejemplares que produce salen doblados en la forma en que los
papeleros los llevan consigo, cont~~os uno po~ uno, y, ap~rtado~ en
montones de á cien. F,n las edic10nes de se1s, ocho o mas págmas,
los ejemplares salen, además, pegados.

GRA.N ROTATrVA.-OAPACIDAU MÁXIMA: 96,000 EJEMPLARES POR IIORA.

pruebas, ya purgadas hasta donde es posible
de errores de imprenta, por el corrector; clasificar los artículos por su importancia, designarles sitio, consultar puntos difíciles al
Director, y disponer en orden cada una de
las secciones de que consta el periódico.

La Estereotioía
A partir de este momento, puede decirse
que la factura del periódico entra en la fase
puramente mecánica ( si acaso es posible que

UN DETALLE DE LA GRAN ROTATIVA.

sólo la mecánica intervenga en estas operaciones ¿no es necesaria también la habHidad
personal del operario?).
Estas operaciones constituyen también una
novedad en México y procuraremos describirlas lo más rápidamente posible en atención al espacio de que disponemo;.
La estereotipfa comprende tres operaciones radicalmente distintas. La primera consiste en aplicar sobre la superficie de la ,cformai, varia hojas de papel especiaJ, mojado
y preparado de cierta mañera, y someter el
todo á una presión nniforme, para que el
papel se amolde perfectamente á la superficie donde están las letras de plomo, Jop grabados, etc., y sobre ellos se imprima en hueco, fielmente, cada uno de los detalles que
· de pués han de salir impresos en el pape1.
Para esta operación, los talleres de «El Imparcial» y ccEl M:undoii, cuentan con una máquina única en México, que se ve en uno de
los grabados adjuntos, y en la cual, mediante ~n esfuerzo muy poco considerable, el operario somete la forma á una presión de muchos kilos y perfectamente uniforme.
En seguida viene la segunda operaci6n
que consiste en @ecar las hoj!;LR de papel y~
amoldado á la superficie de la forma, en' una
especie de tórculo, sobre una mesa de hierl o
de plancha hueca. y por cuyo interior circula
vapor sobrecalentado y {i. una presión de sesenta á ochenta libras.
Alguno minutos bastan para que las hojas de papel sequen y formen una hoja de
cartón immamente compacto, en el cual se
ven, enhueco, claramente marcados todos los
detalles que han de imprimirse después. Esta hoja se llama «flani, y sirve panda tercera
operación fundamental de la estereotipia.
Consiste en c0locar la matriz, ó flan en una
caja cuadrangular, ' formada por dos ~uperficies curvas ~ue se acercan ó se alejan por un
gozne y se cierran por un pasador. Colocada

allí la matriz, se vierte en el hueco de la caja, cierta cantitad de metal fundido y después se enfría por medio de una corriente
continua de agua á la temperatura aro bien te.
A los pocos momentos, el metal se ha solificado de nuevo. Se abre la caja y se extrae
de ella una plancha de metal, curva, de la
que se separa fácilmente, mediante una capa protectora de talco, la matriz de cartón
que ha servido de molde. Sobre la superficie
c6ncava de la plancha de metal, se. jiUeden
entonces ver fielmente reproducidas en relie-

ElcGtrotioía
La impresión á. colores en la prensa grande, la. de fotograbados ~n
«medio tono)i, requieren operaciones especiales y, por lo tanto1 la ex1s•
tencia de talleres anexos, que se encuentran en «El Imparc~ali•. Debemos advertir que en este punto y guardando las proporciones debidas, los talleres de este periódido cuentan ,con todo lo que puede
existir en el periódico más grande del mundo, y son superiores á los
de muchos peri6dicos de ciudades de segundo orden en los Estados
Unidos.
· í
·
Entre los talleres anexos, se cuentan los de electrotil? a, q~e tieSALÓN DE DIBUJO.
nen por objeto producir planchas, _no ya de metal fundido,_ ~mo por
medio de la galvanoplastia, con obJeto de a.lcanza_r una pre~1SJÓll mumado de una serie de cilindros de varias dim_ensiones, qu_e tienen por cho mayor en los detalles. -Para esto se usan vanas máqumas: una
objeto recoger la tinta de la fuente, 6 sea la ca)a que le enc1erra, Y lue- de presión hidráulica- única también en México-que puede produgo ext-enderla en una capa perfectamente untforrne y tenue, para en- cir una presión de
tintar después las planchas que dan la irnp;~si6n. La tercera parte 250toneladas, y que
del gran mecanismo es el doblado aut~matico. En unas prensas se sirve para sacar lo
hace por medio de cintas que llevan la trr?- de papel, cuchillas que l_a moldes en cera, del
cortan y otras cintas que la doblan en vanos dobleces. En Jas máq lll- grabado que ha de
imprimirse. De allí
pasa el molde á los
bafios de cobre, alimentados por una
batería podel'Osa, y
en seguida á. máquinas que tienen
por objeto recoita.r,
pulir, retocar, etc.,
las planchas de cobre.

Dibuio y Grabado

TALLER DE GRABADOS.-CÁMARAS FOTOGRÁFICAS.

UNiDEPARTAMENTO DE LA ELECTROTIPÍA.

El taller de dibujo, que está. representado en uno de
nuestros grabados,
ocupa en el pii:o
más alto del edificio un salón espacios o, el mejor
alumbrado de la casa, en el cual pue-

HACIENDO UN.GRABADO CON LUZ ELÉCTRICA.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUST.RAllO
«router». Llaroáse así una máquina curiosa,
en la cual se recortan los grabados y se les
ahondan los huecos extensos, que el ácido
tardaría mucho en ahondar. Esta máquina
consiste principalmente en un.a. especie de
broca mon tada en una rueda giratoria que,
mecliante banda s de comunicación, puede
girará razón de más de sesenta revoluciones
por segundo y, debido á esto, gasta rápidamente el sitio en que se apoya la punta del
punzón.
En el mismo local hay máquinas espEciales para cortar bancos de plomo en los cuales se fijan los grabados para los diarios.

"El Mundo Ilustrado"

DEPARTAMENTO DE GRABADO. - EL BA~O.

den trabajar c6modamente treinta dibujantes. Anexo hay un vestuario, rara que los modelos de que 1:1e copian los dibujos sean de lo
más apropiado posible.
El taller de grabado es otro de
los orgullos de la casa, pues por
su local, por su dotación de aparatos, instrumentos, personal, etc.
puede compararse con el de cualquier peri6dico del mundo.
El departamento de grabado
consta de varias partes: el salón
donde se toman las negativas, espacioso, alumbrado convenientemente, con todos los útiles indispen~bles; el de revelar, el de
grabado propiamente dicho, 6
sea donde las placas de metal ya
impresas, se someten al baño de
ácido que las ataca y forma el
relieve del g,abado.
Una de las novedades más útiles de este taller, consiste en Ja
instalación de unos focos de mil
quinientas bujías, por medio de
los cuales se pueden tomar fotografías y hacer fotograbados aun
cuando el cielo esté nublado, ó de
noche. Los operarios del fotograbado tienen á gala, cuando un visitante
distinguido llega allí de noche, tomar de él
una. fotografía, y en tanto que recorre el
resto de la casa, revelan, imprimen, etc., para poder mostrarle su re~rato antes de que
se despida.
El taller de fotograbado tiene otro departamento, que ocupa local propio: el de la

Aunque editado en la misma casa que «El
Imparcial» y «El Mundo», ,,El Mundo Ilustrado» tiene un departamento enteramente
separado, con personal pxopio, máquin&amp;s
propias y separadas de todo lo q ue á los diarios se refiere.
Su departamento de formaci6n es menos
complicado, no obstante que la operación en.
sí es más dilatada, laboriosa y difícil que la
de ]os diarios, á cau a de que la mayor parte del trabajo no se hace en linotipos, y por
la diversidad de grabados, á los cuales hay
que sujetar las dimensiones de las líneas del
texto.
Los diarios son publicaciones en las que

DEPA RT AMENTO DE MONTAJE DE GRA BADOS..

se necesita, antes que todo, de la oportunidad, tanto eil los artículos como en ~os ~rab3dos; el público no podría exigir en ellos
que cada grabado fuese una obra de arte ni
que la impresión fuese un acabado trabajo de
tipografía. En semanario como cc El Mundo
Ilustrado», si es sumamente importante la
corrección artística, y de aquí que sea nece-

'MÁ QUIN A ROUTER.

sario hacer la imptesi6n por procedimientos
diversoe.
Este semanario no podría hacerAe en prensa rotativa, pues basta hoy esas prensas no
han podido hacer un trabajo tan
.fin o como el que esta. publicación
requiere. Para su impresión, hay
en eeta casa dos prensas planas
de la fábrica de ,, alter Scott, de
las más modernas y mejores que
allí se constr uyen. La rapidez de
tiro de estas máquinas excede de
tres mil ejemplares por hora.
En el departamento de prensas
planas está también la encuadernación, en ]a que se ven máqui
uas para coser los pliegos y dos
máquinas dobladoras una de ]as
cuales es taro bién trn primor de
automatismo.
En e ta no es necesario, como
en las otra.a, que un operario esté
colocando pliego por pliego ]os
r¡ue ha de doblar la máquina. La
tarea del obrero se limita á poner
todos los pliego que han de dqblarse en una llifü'ª colocada en la
parte posterior · de la máquina,
alL-•tar su máquina y echarla á
andar. La máquina se encarga por un mecanismo,&lt;cas1 humano,J1en tomar uno á. uno los
pliegos, acomodarlos á determinado registro,
emparejarlos y doblarlos en doEt, cuatro,
ocho, doce dobleces, á rapidez máxima de
más de tres mil por hora.
Pasamos, ahora, á ocuparnos del departamento de empaque y correo.
,

C

El f\Gta de lndeoendenGia.

OXYOC.!DO por el gran Morelos, el 13 de Septiembre de l8Ul se Ttlllni6 en Chilpuncingo cl
P rimer Cong reso Nacion a.l. Laos Dipu tudos
n ombrad os fu eron: n . Ignacio Rnyón, por
Guadalnj am; D. J osé Maria Licéag'll , por Gua•
najuato; D• .Al)dres QuintaruL Roo, por ).&gt;riebl a; D.
Cat:loo M . de .Bwtamanto. por México; D. José M.
Oos, por , ·eracruz: n . JosO Mnda ~t urgu.10,, por Oaxuca ; lJ. J asé Manuel de Herrera, por Tecpan y D. J osé

.

.

S!xto Yerdu~eo por Michoacl\n. Como Secretarios figura ban en la Asamb1ca D. Comeb o Ortiz de
Zárate y D. o,dos Eruiqucz del CMtillo. ID 6 de 'oviembre, el Copgreso expldl~ una proclamo. de•
clanmdo que el pa\s .recobru b\l. el ejercicio d S\t sobcrenlo. y qu e quedabo. i,am siempre disuelta su

d epen dencia del trono espaiiol.
F..sta p rocl,¡m a . que redactó Bnstamnnte y qlle se conoce genemlln~te con el nombre de Acta de
I nd er,endencla ,;n o pOr decirlo así á d etermina.r de una manera p recisa. el caráet.er de lo. R eYoluoióll, llgl"Up&gt;1Di10 biij ounit nrl.w1, ba nde ril il todos los q ue con tanto ' 'IUOr y co!1$t8.Ilcla l o. sostenian.

P

ALMA CEN DE LA FOTOG R.AFfA,

UNA DE LA S PREN SAS EN QUE S E TIRA "EL MUNDO ILtTS'l'RAOO"

RendiGión de la Isla de M.exGala.

ROPAGADO en la Nueva GaliciA lll movlm.i nto insurreceionn.l de Dolor es. el lndigena Enea~
n a ción Rosas. que se hallaba afilia do á la causa d e la llldcpen denc_la, u p resentó en lns .nbcros del lago de hapal,i; reclutó un n rorta fuer;,a en tre los h!J.bttantes d e la. mncherlas
cerca,neg ~- prln', ero r n e l pueblo de ,\f •xcula v d espués en .Ponc1tltin , d errotó {i l os reah.st"s
q u e lo perileguirul. Aprovetbaod o su vlotoriii.•. IOll iudcp&lt;!n~ie_n t ' oru ()aron In isln de Mexcru.o. y l evanta ron fortificaciones. Cno.tro Ri'ios, de 1812 (L 8lf-res1 t1eron a.111 los n t!lques 1!8Ilgricntos y terribles de lu~ troprui rolo niale~. acoudillados por el Cnm de OcotMn, Marcos Castellanos, por
J~ S11n ta Ana y PQr Rooas; y tnl Cué ¡;u obstin ación en Jl!OTir antes q ue cc(!.cr Wl p,11rno de ticrm_al
en emigo, qué el Jntcndcnte D. Jos&lt;: de l,1 Cru., ~e yió oblJgado. t ru ,P.U~ seoe élc derrota~ que sufi:i~
ronsus fv.crznsen disttntos eom11n(es r.orngnn ytierm á trllslad,trse a l teatro tle lo~ ~uecsos pur11 dm~'Í r e11 persona las opern.cione,,. Hu bilitn.r on los r callst&gt;I&amp; una escuadrilla; estrecharon el bloqueo-que
R o,o1S y Santll ..\1111 b urlnrim re~ttdo.s Ye&lt;'llS p11 r1.1, irá atacar al ene~go á sus mlsnu:-.;_m1n1p_u.rue1ito•
-v el 2a de Nóvicmlicc de JITT.6. l(&gt;gr,uon, por ti.u, ocupar l1.1, IJ&lt;lfl en vutud de tma ('t1prtuJac16n n¡u11tada. con et mismo Cnstcllnnos.
I.m d efensores de Mex('nla, diezm ados por lll bam~Te y vor la peste, h11)lln~ qued&gt;)do, de mll que
eran, redueidos ~ oc h ocientos, y el TnWndentc, en "VISt.a. de ln e..•qmnto¡a m1_sen n en qlle se en cont!"9-·
bnn, orden_6 ~ les-socorriera con mil cnrgns de nuliz. Lll oc11pnClón de la isla t-1é celebrada con m meo.so jü)illo por los realisw.

1904,- s;ANTORAL,-l 904,

1r

;\f
J
V

D

L
M

1 Todo los Santos.
2 .Los Fieles Difuntos.
s San Hfüul&lt;&gt; :M~rtk
4
RO Carlos Borromeo.
~ fian Znca(ias.
6 San Leonnrdo Confesqr.
7 San Eme to Abild.
8 :,rn WU! ehndo.
9 San Teodoro :\fúrtlr.
10 ' nn A ndré ,\ Yelino.
11 S.m M,,run Obispo onf.
12 San ~rartin 1'0.pn.
13 l'nn JJiego lle A.lcalá .
1-1 San Josufa, 01.lisp&lt;).
15 S.rnt!l. (icrtrudis Virgen.

an l'id encio l\fá r li r.
)1J 11176. San
Ania no ObispoConfesor.
V

18

19

D
L
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J

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l)

L

!!O
21
22

San Od(m.Abad.
San J&gt;on ciano Pava.
San Yélix de Való is.

San M,iu ro Obispo.

sant&gt;1 Cccilfa Virgen.

n Clemeu te Pav a.
2ll
24 San ,Ju,111 d hl Cruz.
25
26

21
2..~

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M 30

:lrul l !l Catllril11l Vi rg,'n .
S.rn Silv1;,5tre Abnd .

S.nu Facundo.
.:an Sústen"•·

s,m S!lt\lrllill().

San .Andr?s _\])6stol.

�EL MUNDO nusTRADO

EL MUNDO nusTRADO

El Gorreo

hecesitan vender los primeros
ejemplares para poder comprar su desayuno ......

Para empacar y d~spachar
los peri6dicos que el correo ha
lllgunas Gifras
de transportar, hay un deparmmento especial servido por
Para concluir este Hjero boscinco empleadcs, sumamente
quejo de lo que es ahora la inprácticos en el asunto y cuyo
dustria periodística en MéxiJefe ocupa ese puesto desde la
co, presentaremos algunas cifundaci6n de ccEl Imparcial».
fras.
Gracias á esto y á la organizaDurante el año de 1902, ha
ción dada á este servicio es
pasado de TREINTA MILLOposible en tiempos normales
NES el número de ejemplares
enfajillar, empacar y distribuí;.
que de ccEL Mundo» y 1cEI Impor rutas, cerca de veinte mil
parcial» han circulado en el púejemplares que diariamente
blico.
conduce el corrreo á casi todos
En este afio la circulación ha
los puntos de la República y
aumentado
un 20 por ciento.
todo este trabajo en menos 1de
Para esta circulación ha siclos horas, para que á las cinco
do necesario consumir cerca de
de la mañana esté ·depositado
mil toneladas de papel, con un
todo en la oficina de Correos.
valor aproximado de doscienI ,
EL transporte de peri6dicos á
tos mil pesos.
la oficina postal, en los primeros
DEPARTAME.NTO¡UE)'oRMACIÓN DE «EL MUN O ILUSTRADO.&gt;
El personal de 1as oficinas
tiempos del periodismo mexiconsta de ciento veinte emcano, se hacía por medio de un mozo, y topleados.
La fuerza Motriz
da vía se ve llegar á la oficina alguno que
Si al número de empleados que viven dd
Todas las máquinas de esta casa están mootro mozo conduciendo á cuestas un costal
producto de su salario en esta casa, se afiavidas por electricidad y se ve una particuen que van los periódicos.
de el de los papeleros que viven de la venlaridad que seguramente no es común en
ta, asi como el de los agentes que tienen por
Recién fundado 1, El Im pa1·cia1,, no fué poMé~~o, y es la de que, exceptuando tres ó
único 6 principal giro el de la agencia del
sible_ ~acer así rápidamente el tr;nsporte, y
cuatro máquinas pequeñas y secundarias
periódico en poblaciones foráneas, no es exse ut1hzaron entonces varios carros de mano
de! departamento de electrotipía, todas las
cesivo calcular que la industria del periódipara llevar los impresos al correo. Hace cuademás, por pequeñas que sean, tienen cada
co, y especialmente la de estas publicaciotro afios que ni esto ha bastado y desde enuna su motor propio, de manera que no se
nes, sirve de principal elemento de vida patonces se usan carros tirados po~ caballos de
ve en ninguna otra. parte poleas y bandas de
ra cerca de trescientas familias, 6 sea más
gran alzada. Pronto será Il€,cesario aumentar
transmisión.
de mil personas.
e te servicio.
. La fuerza es suministrada por dos grandes
XXX.
d1hamos, que se encuentran también instalados en departamento especial, al que no
tiene acceso nadie más que el electricista que
permanece constantemente en el est&amp;blecimieuto. Hay motores desde 50 caballos hasta un cuarto, de cor.riente continua.

POR EL MUNDO CIENTIFICO
El Radlo.-,llarconi y Tesla.
La Nave:acióo aérea.--,~uevos Submarinos.

El germen de fa ulstencia.

S

ERIA muy dilicil, imposible por
mejor decir: citar en un artículo
de lasexiguas proporciones que necesariamente tienen los que pretendan ser leídos por muchas personas, los
acontecimientos todos de índole científica
que marcan la evoluci6n de un año.
La ciencia avanza, y avanza con pasos tan
rftpi&lt;los, que es düícil seguirla si no se ha de
especializar el estudio debidamente. Las revistru que se ocupan especialmente de asuntos científicos, pueden apenas mantener
sus ediciones en mzonables límites. obran.
i.1vestigadores, las bases han _Rido sentadas
con solidez romana¡ E'l campo de investigaciones es muy amplio, y en estas condiciones
es ardua la ta.rea del que ha de resumir en
unos cuantos párrafos la incesante labor de
algunos centenares de hombres de ciencia,
eternamente en persecuci6n de algo nuevo,
de algo útil, de algo provechoso á la humanidad.
En materia médica, las conquistas del año
que acaba de pasar han sid? 1mmerosas, es
cit,rto; pero esto vale poco s1 se las compara
con la inmensa ventaja que 1-'restan á los facultativos de la presente generación.

fermedad. Parece que ha logrado encontrar
el malhechor microbio, perseguido hace años
en los laboratorios y siempre invisible hasta
para loa más poderosos microscopios. Elmicrobio productor del cáncer, una vez que haya sido encontrado, será él mismo la causa
de su muerte; la aplicación de 1osprincipios
que Pasteur sen t6 en este género de dolencias,
ha de dar aún muchos resultados asombro-

sos.
Además, se confía en que el radio, mediante cierta acci6n, aún no perfectamente definida, ha de dar la vista á los ciegos. No á
todos los que viven en las perpetuas tinieblas,
sino á los que, por parálisis de los nervios
ópticos, lucen sus ojos claros, sin vida, sin
senei bilidad.

***

La electricidad es uno de los campos más
fecundos y que menos han sido hollados por
la planta del hombre. Queda aún mucho por
recorrer en este ramo de la física. Pero Tesla y Marconi, los principales, han logrado,
por procedimientos bastante sencillos, como
los que utilizan siempre los que tienen éxito;
han logrado, decía, estupendos resultados.

LUMINOSAS.

distancias que hacen práctico el método y
que le aseguran una enérgica vitalidad.
Tesla por su parte, ha profundizado el
estudio' de la electricidad, siempre bajo el
punto de vista práctico, y ha obtenido resultados muy valiosos. Los «Rayos Tesla,, serán dentro de muy poco tiempo empleados
en todo el mundo, pues est.án dotados ~e
propiedades maravillosas, aun p_oco est~d1ad.as; pero no por ello menos vahosas m menos ciertas.

***

La Venta~de los:Diarios

DEPARTAMENTO DE DINAMOS.

La salida de &lt;&lt;El Imparciah&gt; es un espectáculo de Los más animados que se ven en
México. El departamento de venta está cituado en la planta baja, con cuatro grandes
puertas á la calle del l'uente Quebradc,. Allí,
desde antes del amanecer, comienzan i reunirs~ los voceadores de periódicos, en espera de que las puertas se abran y comience
la venta.
En cuanto se anuncia que la venta ha comenzado, la chiquillería. e anima, todos se
disputan el primer lugar, todos quieren ser
los primeros en adquirir los periódicos y en
cuanto los tienen en la mano, se lan'zan á
todo correr de sus frágiles piernas, rumbo al
barrio que frecuentan, llevando los periódiº cos bajo el brazo y lanzando el grito penetrante :«El Imparciaaaall" ......
Cuando por alguna circunstancia, se retarda la salida del periódico, aquella muchedumbre se impacienta, se irrita, se torna
agresiva; no puede reprimir su angustia ......
Es que todos esos pilluelos viven s6lo de la
venta del periódico y, como jamás ahorran,

'l'E LA EN SUGABINETE,-LAS RADlACIONES

GUILLERMO MARCONI.

Cuando se anuncio que la telegrafía sin
alambres era un hecho, que Marconi había
traneimitido mensajes por el intermedio baratísimo de la atmósfera misma, una ola de críticas envolvió los primeros experimento y
se combatió, en nombre de lbs conocimientos antiguos, los conocimientos novísimos
aplicados por el electricista italiano.
Ahora parece que el triunfo ha sido un
hecho y que no cahe lugar á duda. Marconi
ha logrado enviar mensajes, si no á través del
Atlántico, regularmente, como lo soñó, sí á

La navegación aérea sigue triunfalmente
su camino por los aires. Ha pasaJo ya del
período de simples pruebas empíricas al de
la experimentaci6n cientí6ca, y la existencia
ele los pequeños moton,s que ahora ae construyen para los automóviles, hace posible el
intento obstinado de Santos Dumont, 6 los
audaces vuelos de Lebaudy y de Stanley.
Santos Dumont va al frente de la legión
de perseguidores de la navegación aérea. Le
corresponde el lugat por orden y por mérito
propio, y es el «Saritos Dumont número 10,,
el que ha alcanzado hasta hoy los resultados
más completos en este sentido, pues ha logrado no solamente sostenerse en contra de
los vientos, sino caminar, abrirse paso por
en medio de las nubes tempestuosas á velocidad muy respetable.
Quizá no lliUY tarde veamos el modelo definitivo de un buque aéreo, y hay que esperar que sean los aeróstatos que por endma

EL RADIO ,-LA COR.ACIÓN DE LA CEGUERA.

UEPARTAMENTODECALDERA

DEPARTA.MENTO DE VENTA .
SALIDA DE LOS DIARIOS,

Los descubrimientos más importantes son
los referentes á las aplicaciones de los Rayos
X, primero¡ y del maravilloso metal que los
esposos Curie presentaron al último Congreso de Química aplicada, en Berlín después.
El radio está llamado á figurar en primera
línea entre los elementos de que el hombre
dispone en su lucha contra el mal, contra la
enfermedad y contra la muerte. No ha sido
sólo un descubrimiento el de los Curie; han
sido diez 6 doce descubrimientos igualmente
notables, en germen algunos de ellos; ya desarrollados unos pocos.
La curaci6n del cáncer por la aplicaoi6n
de substancias derivadas del radio, que tienen poderosas propiedades radioactivas, es
una de las conquistas de mayor importancia.
Los cancerosos han formado hasta hoy una
triste clase de desamparados, que bien merecen siquiera la esperanza que hoy llega á sus
pobres cuerpos roídos por el mal También
se anuncia el famoso descubrimiento del Dr.
Schmidth, alemán, referente á ]a misma en-

LA NAVEQ-ACION AEREA.-PRIMERA P.RUEBA. DEL "SANTOS DUMONT," CON PASAJEROS.

�EL MUNDO ILUSTRADO

LA NAVEGACIO

de la Torre Eiffel circulan, lo embrione ,
los gérmenes que contengan el verdarlero
globo, digno de la civilizaci6n del iglo 'X.

***

Si los globos avanzan, seguramente que
má lo hacen los a.utom6viles, victoreado en
toda parte . Un olo hecho e podría citar,
si quisiérarno aducir pruebas en pro del
a erto: la baratura que alcanzan lo autom6viles actualmente.
Porque es evidente que se debe llamar barato al autom6vil que cuesta en los E tados
nido 750 d61lars. Entre nosotros la cosa e
distinta, porque, á semejanza del avaro que
en «La Mil y na 1 ocbes» se nos describe,
juntamos nuestras monedas, y noche á noche las vemos y las recontamo , hasta que
un día, un Genio, una Hada maléfica., no las
convierte en bojas de álamo. Esta Hada maléfica es el cambio.
Pero el automovilismo marcha rápidamente hacia un grado de perfección que los mismo que lo introdujeron no hace a!in mucho afio , nunca hubieran esperado ni aun
en su en uefios má ambicio os. Ya e encuentran e tablecidas fábricas á millares que
se ostienen periectamente. 610 falta dar el
pa o deci ivo: encontrar un automóvil más
barato, de cien 6 do cientos clóllars, cuando
má . Entonces habrá triunfado por completo.

***

La navegaci6n ha alcanzado cierto nivel
en nu tros días, de tal manera alto, que es
bien dificil sefialar alguna mejom, y más en
el corto término de doce me e . La navegaci6n á vapor, nacida en los primeros af.ios
del siglo que acaba de morir, ha sido uno de
los legados que m§ importancia tendrán en
el curso clel presente siglo.

UBMARIN.A.-PRUEBA

.E• LA MARINA L'OLE A.

olamente debe citar el hecho de que
circulan con perfecta regularidad eu la ruta
de ~ueva York á Europa, buques de treinta
mil tonelada , con todas la comodidadei, no
ya de una ca a mode ta de los E t.ados nido , sino de un verdadero palacio de la Quinta Avenida. Los buques mayore , hace veinte afio , tenfo.n olamente de doce á quince
mil tonelada . Hoy e ha llegado ÍL duplicar
la cifra, siempre P.a beneficio de lo pasajeros y para mayor seguridad de los viajes por
mar.
Pero la marina de guerra sí ha obtenido
al¡rnnos triunfos [no en la guerra, por fortuna] recientemente. La con trucci6n de los
submarino , desde que el mago Verne ofi6
el « autilus», ha iclo una e pecie de pe adilla de los armadores é ingeniero navales.
Ahora parece que la fortuna empieza á mirar cou ojos favorables á los que tal forma de
baque per ignen. Así parecen demostrarlo,
cuando meno , las experiencias hechas en
muy diversos punto de la tierra.
Los americano guardan celosamente un
modelo, efectivo, práctico, como lo e la fuerte razn. del Norte, de buque marino. Es el
tipo «Hóllaud», que ha ido bautizado por
mis
lice Roo e\"e)t, la bija mayor del Presidente americano. Miss !ice ha confirmado, permaneciendo algunos minutos sumergida, la condiciones de seguridad que ofrece
este modelo.
P ro lo alemanes no se han qufldado á la
zaga, ni lo han hecho tampoco los ingle e .
El Prfncipe.llenry de Pru ia ha e ta.do muy
atareado algunas emanas en lo astilleros
imperial ele Dautziog, e tudiando un nuevo modelo, cuyas características permanecen
en el más profundo mi terio, pero que hn sido probado con éxito. Lo ingle es, en la
rada de pithead, han logrado atacar á los

UN SUBMARINO llACIENDQ

EL :MUJmO ILUSTRADO

US PRUEBA •

enormes crucero acorazado dE&gt; su mo.rina de
guerra, con un buquecillo muy sem jante nl
1rH6lland», en el que s61o cuatro hombres
pueden pasar algunas horas, dirigir algunos
torpedo y caminar ba tantea millas, siempre
en el seno de la aguas.
Por fortuna, á la. vez que avanza la ciencia en contra del hombre, avanza en su beneficio. El bien y el mal, entidade perfectamente relativas, nunca pueden eparnr e.
La sabia fábula bíblica nos ha ensefiado, hace mucho tiempo, e ta verdad, y lo hecho
la demuestran.

***
Como un digno coronamiento del rápido
vistazo que acabo de dar sobre el inconmensurable pacio en que lo hombres de ciencia laboran (vistazo en el que, indi pensablemente, mucho ha quedado oculto para mi
ojos miope ), como un cerramiento digno,
hay que reseñar en breve términos el de cubrimiento del Dr. Líttleton, del que di6
cuenta ante la oi versidad americana de más
fama. e trata, sencillamente, del de cubrimiento del germen de la existencia.
El Dr. LHtleton ha tomado ciert.o cuerpos que la química nos ofrece; los ha mezclado en las debida proporciones, en una
vasija., y calentándolo y haciendo pasar una.
corriente eléctrica, ha logrado producir un
animal vü-o. Un animal, no; la. forma prehi t6rica. del animal¡ la prhniti va celdilla
que en las épocas antidiluvianas formaba el
germen del que, á través de millone de afios,
habrían de producirse el hombre, lo animales, la vida toda. De ser cierto e te descubrimiento, es el más vatio. o del afio¡ quizá.
el mú.s valio o de todos los siglos.

A

TENOR LESCANO,

~ 11 Y.l~n Olib-po t'l.lnÍl r,
!'a:1111, Bihlona ,·lrgen.
:,¡¡¡n Pmnc•l•co J&amp;vler r1,nfe,.c¡r,
l1 l'i,clnr l 'rl,;/1\ogo ohi,~ l"O?II.
,• n
bá.s h;ul y $1lll111 1 rl&gt;¡llllll,

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IA puri. Jma I' n,~¡H"16n.
ntc, J..e&lt;w•ndia Yl!l; •11.
Sau ~folq_nirul~s J•npo mártir.

¡, U . , 11 [l¼m,u.n ""'"' COll ll'"'r.
12 J :'la ra ' iinra d~ liaad_■ l~p •
1 !3 :&lt;Rnt11 Lucio Virgen 111,~r.

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Paz Gon España

NTRE las efemfrld, . nArlonnk COrrt"'JlOll•
1lltnlt 11I m . dt• clki1•mhre fitnlnt tamhli'n lu i,lehmclltn tlel Ln,uvlv &lt;1(• l'n'- 1·011
f:"'J)&amp;1l11 , 1,- ._ el rr&lt;"1ncx•lmi llllHlt:, li, lndt~
J&gt;1'11Cknrh1 de ~(·. IC'O ¡ ,r d ¡:ot,1 ·nto &lt;h
nquel 11111s.
,
n J ,
MI 1mt11dn •t• nju,th eull'l• el f.xrmo. d . • &lt;
Maria Co.latn\\'11, -· •rrl&amp;nlt d~ f),18d~ d III ll!'IDA
R&lt;1! •111,• 1'1,1\11 \IIU'lo ~·rbtinft. I t•I J-.~cmo. , r. D.
~J¡ru¡ 1 Stultll Mur·a Mrnb,tro d . M'11co (•ll LOll·
&lt;Ir, • .,.. firmó en e1 "'de !Jiclcmbrc 1"'3ó, y In~ n1-

rlik1Íi10· por l•I Gral. l!.Anitsta.&lt;lo Bu,uummt • ,-omo Pr,,ddcnl• de 111 Rcr,1lt.Uc,i 1 lrana ~· por la
misma Rclru• ;\lurla Crl.súnu.

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Dl•1twt rio y 1-11\\ 1,mn nulrll rt ..
:!3 ;nnlJI \'ictorin l'ir)!1·11 m~rtir.
., 1 1,;1111 o ,Jtiuo 11blr,¡,n 1•1111f1 ,-or.
2:-, Saluh J\111u~tu.,ht 11u'trllr.
2li "&lt;in f::,tdwm 1•n,1om,l_r1lr.
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''i ,. 11 .Juan \(olv,tul \' E\·uu1&lt;t·l1•la.

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Lo,, &amp;m!0.'11 UOCCnll"- m(1rtin•,.
• mto Tomi, ("u1111111rkn'-C uhls¡,o.

m ·ublno Obl;;po.
s,111,llv lT'l•LPllCt11lft, r.

�EL MUNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Una visita á la casa Ptllandini
Lo que poedel) la PerseveraQcia y el Trabajo
En algunas ocasiones nos hemos ocupado
en estas columnas de la casa comercial que,
en el número 10 de la 21: calle de San Francisco, tiene establecida el laborioso industrial
y comerciante Don Claudio Pellandini, y de
los magníficos talleres con
que cuenta la referida casa,
para la producción de los
principales artículos que en
ella se e:xpenden y que tan
act·editados se encuentran
en toda la República.
Al hablar de la Casa Pellandini, siempre hemo1:t tenido para su jefe frases de
aliento y de encomio; pues
nadie que conozca las condiciones en que se desarrolla la industria en el pnís,
dejará. de apreciar lo mucho
que este importantísimo fnctor de la riqueza pública
debe á EU espíritu de inicintiva y á sus dotes &lt;le liombre
de empresa y de labor.
El sefior Pellandini e~, en
efecto, uno de los extranjeros que más han contdbuído entre nosotros al mejoramiento de la Industria: él
no se ha limitado á importar
artículos de casas europeas
y á venderlos aquí á precios
exorbil;antes; muy al contrario, ha querido que muchos de esos artículos se
produzcan en léxico, y venciendo, como es de uponerse, dificultades que á
otros hubieran hecho retroceder, acometi6 con decisión
y energía una tarea verdaderamente digna de aplauso:
fundar talleres y convertirse
en fabricante, abriendo así
campos más vastos á la actividad de nuestrai- clases
trabajadoras.

decorado de los más suntuosos salones. El
surtido de papel tapiz que tiene siempre la
Casa Pellandini, es el mejor que se conoce en
la plaza: los estilos son variadísimos y la calidad del artículo está garantizada.

Además, en los almacenes bay una considerable existencia de la renombrada pintura
de esmalte &lt;,Ripolin,,¡ de finísimos cristales
procedentes de Ja fábrica de St. Gobaitl Ohau •
ny &amp; Cirey, de Francia-una de las mejores

del mundo,-y de toda clase de materiales y útiles para dibujantes y pintores. _El
señor Pellandim es el úmco
Agente en 1a. República; de
las fábricas de St. Gobam y
de la pinturi (cRipolin».
Todos los artículos á que
nos referimos, están expuestos en los salones espaciosos, que se encuentran lujosamente decorados.

Los Talleres
Hace cuatro afios que el
señor Pellaodini, con el deseo muy laudable, de impla~tar en ~léxico u:1~ nueva iodustna, conetb16 la
idea de fundar los grandes
talleres que vamos en seguida á describir. El local en
que están instalados cubre
una área de 12,000 metros
cuadrados; su construcción
fué dirigida personalme:1te
por el infatigable i nd ustrinl,
y e1 edificio ~onstn. de una
serie de amplios y bien ventilados departamentos, cuyas paredes y columnas son
de piedra y hierro.
:Monta.da la maquinaria
que el señor Pellandini compr6 para la fábrica en Europa y Estndos Unid?s, la n~~va industria quedo defünt1vamente establecida en México en julio de 1899.

Departa.mento de Biselar y Decorar Créstales

DEPARTAMEN'ros DE1VITIUNAS, PLATEADO y'DlBOJO ,

*
**
La casa, según lás noticias que, durante una visita
que hicimos á. los talleres,
logramos recoger, fué f undada en 1839, y, favorPcida
siempre por el público consumidor, ha realizado, desde
aquella época-pero e"' pecialmente en el curso de los
últimos diez afíos-progresos de que pudieran con justicia ufanarse las más pr6speras y acreditadas negociaciones mercantiles. Sus almacenes,situados, como antes dijimos, en la 21_1, calle de
San Francisco, número 10,
son, en verdad, dignos de
verse: todo lo que en materia de objetos de lujo y de
utilidad, como estatuas, grabados, fotografías, pinturas,
espejos, etc., etc., pueden
exigir los gustos más delicados, se encuentra en ellos
formando colecciones intere
santísimas que el comprador admira justamente.
Hay allí primorosas obras
de escultura en mármol,
bronce y terracota¡ espejos
venecianos y florentinos,
acuarelas de famosos artistas y, en suma, todo lo que
pueda necesitarse para el

Este departamento, dotado c~n 27 máquinas para biselar, grabar y pulir toda clase de cristales, tienP. 20 metr_os de frente por
30 de fondo. La fuerza motriz _que se emplea
en él es eléctrica, y los trnbaJos que all_í, se
ejecutan llaman positivamente la at~nc1on.
Entre ellos pudimos ver algunos espeJOB venecianos--hasta de 4.50 metros de largocuyo acabado es de lo mejor que se conoce.
En esta phrte de la fábrica,
donde tienen ahora ocupa•
ción más de 20 hombres, hay
espacio y maquinaria sufi;
cientes para dar empleo a
cuarenta operarios.
Gratamente sorprendidos
de la belleza de los artículos que se fabrican eh ~sa
sección, pasamos en seguida
al

DEPARTAMENTO DE BISELAR CRISTALES,

Sin embargo, debem?~ decir que Jo que
más nos llamó la atenc10n, fl;lé ~~ depar~mento reservado para la fabncac1on de vidrieras artfaticas emplomadas. Este ra.1;10
constituye una verdadera novedad y _efl, _11;dudablemente, uno de los que con Jnsbc1a
pueden considerarse 0omo más importantes.
Los trabajos que 1;e des~mpeñan ~n el taller
consisten en encorvar vidrios y custales, hacer vidrio nevado, biselar, y tallar_ y grabar
cristales, por medio de una máquma espe-

cial. Además, en este departa!11ento ~e ejecutan trabajos relativos á la mstala016n de
invernaderos.
.
&lt;l
En cuanto á, la.s vidrieras l\rtísc.1ca!l, po ~moa drcir que su perfecto acabado_ y la onginalidad de los estilos, las acred1~n como
las mejores que se conocen. La rnmensa
mayoría de las vidrieras co1ocadae _en las
ventanas de las iglesias del país, han ª!ª? hechas en los talleres del señor Pellan~1n1, de
donde han salido. además,las que ex1sten en

Departamento de Plateado,
Doradurfa, etc., efe.,
donde se transforman en lunas de excelente cali&lt;lad los
cristales destinados para .es·
pejos. Anexo á este departa.mento, está otro taller
donde un grupo de obreros
muy hábiles se dedican al
corte del cristal que debe
utilizarse en los trabajos concernientes á los demás talleres. El plateado de los cristales, hecho por un procedimiento e pecial que inventó
el señor Pe1landini, está garantizado por veinte afi.oei.
Ninguna otra casa, estamos
seguros, puede ofrecer una
garantía igual á sus clien-

tes.
En las secciones dt; doraduría y fabricación de marcos, trabajnn más de tre_inta
hombres y algunassefiontas,
estando tanto el corte como
' , d e «passeparla colocacion
touts», encomendados á ope·
DEPARTAMENTO DE TRABAJOS

DE ESCULTURA EN MADERA,

rarios muy expertos.
CORNISAS y DORADORÍA.

DEPARTAMENTO PARA LA PREPARAOIÓN DE ESPEJOS Y GRABADOS EN VIDRIO.

�EL MUNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
los departamentos de la Tesorería General y del Sal6n
de Embajadores ( en el Palacio Nacional), en el Castillo
de Chapultepec,Palacio Municipal de México, Templo
del Colegio de Niñas, templos protestantes de México
y ~an Luis Potosí, iglesias
de jesuitas en . Oaxaca., departamentos pnvados del señor General Díaz enChapultepec, Escuela Normal de
.Jalapa, Palacio del Gobierno de Guana.juato, Casino de
Mérida, y en otros muchos
edificios públicos y particulares.
En el taller hay empleados ordinariamente seis artistas, á quienes están encomendados el dibujo y la
combinación de colores de
las vidrieras, treinta operarjos y algunos aprendices.
Tan importa11te como el
anterior, es, sin duda alguna, el taller de carpintería,
donde se fabrican, principalmente, vitrinas 6 aparadores para mostrador, de
diversas formas y tamaños
así como distintos objeto~
tallados en madera con tanta perlecci6n y buen gusto,
que _pueden compararse,
ventaJosamente, con los mejores que se producen en el
extranjero.
La maquinaria correspondiente á la carpintería está movida por electricidad y es modernísima.

***
Otro tanto puede decirse del departamento de niquelado, tan notable por la buen~ calidad . ?e s~s pr~ductos y por la mi:igmfica dotac1on ae útiles y subi;:tancias con
que cuenta para el desempeño de los trabajos m_ás artísticos y bien acabados. Entre
otras piezas que nos llamaron la atención vimos a11í una serie de _((aparatos,1 destinad~s á,
contener los artículos que ordinariamente
se exponen en los aparadores de 1as casas
come1ciales: su construcción
es muy sólida, y su estilo
del mejor gusto.
Los precios á q \te se expenden en la Casa Pe11andini, son sumamente bajo~, y
da&lt;:la.s las excepcionales condiciones de durabilidad y
hermosura que los aparatos
reunen, es in!fudable que su
empleo se hará muy pronto
extensivo á todos los establecimientos mercantiles
que deseen tener, para sus
aparadores, un objeto de
tanta utilidad.

El departamento de empaque, anexo á los talleresi
está servido por un persona.
muy experto en las labores
que tiene encomendadas.
Buena prueba de lo que decimos, es que la casa garantiza sus empaq_ues, segura
de daT, en todo caso, gusto
á su numerosísima clientela.
En cuanto á las demás dependencias de la fábrica, en
este número puede verse
una fotografía de los corrales en donde se encuentran
depositados, en lugares á
prop6sito, carros rep1'rtidores de la casa, y donde están instaladas las caballerizas necesarias para las bes•
tias de tiro.

La. Sucursal en Guaáa.laja.r~

GRANDES ALMACENES DE VIDRIOS Y CRISTALES.-CARROS RF..PARTIDORES.

Durante nuestra visita á los talleres del
sefior Pellandini, tuvimos también ocasi6n
de recorrer los departamentos Ni que se encuentran almacenadas las existencias de papel tapiz y molduras para marcos, y los marcos hechos. Admirados-ésta es la palabraquedamos al ver el espléndido surtido que
hay allí de estos artículos: más de quinientos
mil rollos de papel esUin almacenados en
uno_ de los salones del segundo piso, y convementemeute separados, según su clase·
pues hay que advertir que lo mismo se en~
cuentra entre ellos el má-s corriente y de

menor precio, que el más fino y de míis elevado valor. Los dibujos_ son bellísimos; y
en c~anto á la bu~na calidad, el papel no
admite competencia.

..**

En los salones de molduras v marcos hech?s, se _encuentra también uha magnifica.
A~stenc1a, como puede apreciarse á la simple
vista, en el correspondiente grabado. Las
molduras:-entre las cuales se ven desde las
_m ás sencillas hasta las más artísticas-son
~e un acabado perfecto, y los marcos se distinguen notablemehte por su irreprochable
corte y hechura.
.

GRANDES DEPÓSITOSDE!PAPELTAPIZ Y MARCOSlIECROS,-MOLDURAS PARA MARCOS.-UNO DELOS SAWNES
DEL ALMACÉN SITUADO EN EL NÚM. 10 DE LA 2~ DE SAN FRANCISCO.

te&amp;.

El interior de los almacenes está decorado cofi verdadera elegancia y esm\1y amplio.
Las ventajas que ofrece á
Ja1isco y á los Estados colindantes el sostenimiento
de la Sucursal, son grandísimas, pues desde. lut&gt;go, la
clientela que antes ocurría á
la Casa Matriz, ahorra el
desembolso de gastos de
tranPporte y se evjta pérdidas de tiempo. El público
así lo ha comprendido, al
favorecer, como favorece, á
la Sucursal, haciendo eil. ella
sus compras.

Crisia{es y coidrios, papel
tapiz, efe., efe.
Los almacenes de depósi-

to de cristales y vidrios, que
represent.a uno de nuestroR
grab¡tdos, constan de dos
grandes salones de sesenta
metros de largo por siete de
anchura. El «surtido» que
en ellos se encuentra, es vastísimo y está ordenado de
manera que la busca de un
cristal de determinadas dimensiones, se haga fácilmente y en el menor tiempo posible. La gran existencia de -vidrios y cristales con
que cuenta este almacén,
permite á la casa servir los
pedidos con toda oportunidad,:por considera.bles que
éstos sean.

Para completar los datos,
muy incompletos ciertamente, que hemos dado á
conocerá nuestros lectores
acerca de 1a importantísima
negociación comercial é industrial de Don Claudio
J&gt;ellandini, agregaremos en
seguida algunas palabras
con respecto á. la Sucursal
que el mencionarle· caballero tiene establecida en Guadalajara.
Esta Sucursal-la única
casa en su género con que
cuenta la Perla de Occidente--fué fundada en 1901, y
se encuentra abierta al público en el amplio y elegante edificio maTcado en la calle de L6pez Cotilla con los
números 43 y 45.
El surtido con que están
dotados sus almacenes, es
muy selecto y corresponde,
ampliamente, á las exigencias del público coni,umidor, no s6lo por lo que ve á
Guadalajara, sino también
á los Estados de Colima y
Sina\oa, y al Territorio de
Tepic, que se surten generalmente en aquella plaza.
Como la Casa Matriz, la Sucursal tiene constantemente
una riquísima existencia de
objetos de arte y de materiales para pintores y dibujan-

..* *

SUCURSAL DEJ.,A OASA PELLANQINI EN GUADALAJARA.-VISTAS DEL lN'l'ERIOR Y 1'~ACRADA PRINCIPAL.

Creemos que basta con lo dicho para
justificar el elogio que del sefior Pellandini
hicimos al principio de este artículo; pues no
ca.be dnda que á sua esfuerzos y á su espíri-

tu de empresa, se dehe la implantaci6n en el
país de una industria de tanta importancia
como es la de la fabricación de espejos y vitrinas artísticas.
Por lo demás, bien merecida tiene el se-

ñor Pellandini la fama que goza de comerciante laborioso y honrado; pues que s6Io
á su honradez y laboriosidad, puede atribuirse el éxito por él obtenido en su importantísima negociaci6n.

~
TALLER Dl!l NIQUl!;LAOO,-ll'R.AG"UA$ y TORNERf.As.-coRRALES DE LA ll'ÁlµUOA,

�EL MUNDO llUSTRA.DO

EL :MUNDO llUSTRADO

LOS BANOS TERMALES
Y las Aguas Minerales del PeQón
En este n11mero publicamos una. serie de fo.
tografías tlel gran establecimiento balneario
conocido entre no otros de de hace algunos
a.flos con el nombre de e El Peiión&gt;, así como de
l a. magnifica fábrica. de Aguas Minerales re•
cientemente fundada en un edificio que e levanta. junt-0 al que ocupa. el referido e tablecimiento, por una re µeta.ble "'ompa.ñía. cuyo de pacho e encuentra abierto en el número 20 de la
ca.lle de Donceles, en esta capita.1.
La fama que han gozado iempre los bailos
del Peñón, por la maravillo as propiedades
medicina.le que poseen las agua que los urten, es generalmente reconocida, y á esto se
debe, sin duda, la pl'edilección del público por
esa agua . 11ultitud de persona que adecen
determinada. nfermedades, acuden ali en busca de alivio, y son innumerable , por cierto,
roe casos en que u eficacia. ha quedado plenamente comprobada..
El Pefión, como es sabido, está. situado á
cuatro kilómetro , más 6 menos, de I a capital de
la República, y á la orilla Poniente del lago
de Texcoco; la capa en donde brota. el agua es
silicífera. y muy semejante á. las de las monta.ilas de Bohemia-donde tienen origen los mana.ntiales más afama.dos del mundo- y e en-

*
**

f

VI TA GENERAL DEL EDIFICIO D:F; LOS DA1'fos.

clón de la funciones orgánicas suprlmidas 1 la.
restauración del apetito, digestión y de las fuerza vita.les.
«El coploso sudor que eslos bailos excitac y
que debería suponerse que debilitaría á los pa.-

CRAN SALÓN DI~ CONUJEH'.rO

cuentra, como e observa en todos los terrenos
de formación análoga, desprovista en lo absoluto de vegetación.
Na.da se sabe con respecto al uso que de las
fuentes termalAs del Pailón baya.n hecho las
tribus que pobla.be.n el Va.lb~ de México antes
de la. Conquista; pero, á partir de la época en
que el Gobierno colonial quedó definitivamente
establecido, muchos fueron los hombre de ciencia que se ocupa.Ton en e tudia.r las aguas que
producen, y muchísimas las aplicaciones que
ésta.s tuviet·on en la medicina.. Para robustecer
nuestra. afirmación, kanscribiwos en seguida.
la carta. e crlta. 6. Dl)n André Caballero por
Don Gabriel de Ocampo, Doct-0r en Medicina.
de la Real y Pontificia 'niversidad de México
y uno de los sabios má.s notables de la Nueva
E pa.ña, y que aparece publicada. en el número
de LA GACE'rA DE MÉXICO correspondiente al
22 de diciembre de 1192.
Dice así:
e .... . La. gran cantlda.J de gases mefíticos y
respec1.0 de los cuale la experiencia prueba
que extinguen las vela y sofocan 6 matan los
pájaros pequeños, es, en mi o¡.,inión, la causa
activa que restaura como de una manera mágica la perdida actividad de los miembros paralizados 6 medio paraliza.dos. E e te ga. el que
reanima los nervios y vuelve los espfritu a.ni•
ma.le más a.cUvos, disipa las obskucciones
crónicas de loa mlsmos nervios y de los órganos y glá.ndulns. El os el que restablece el equilibrio conveniente en la circulación de los líquidos y en hi ac'!iÓo muscular de la.s partes
sólidas, y r•º ta.o sólo en estas partes en gene·
ra.l, sino "también en las fibras pequeño. que
la com¡::')oen; y de e ta manera resulta la total
extirpación 6 al menos un notable y benéfico
alivio de la gota. y el reumatismo, la. estimula-

A este documento, que no vacilamos en considerar como uno de lo testimonios más con·
cluyeotes que acreditan la eficacia de las aguas
del Peilóo tendríamos que agregar otros muchos; pero siendo esto imposible, dada_s las
cortas dimensiones de un artículo, nos ümitaremos á. describir, aunque sea. á g1·a.ndes ras.,.0s el estado en que ahora e encuentran los
~
'
baños.

cientes, está. proba.do por la experiencia que
produce el efecto contrario, y en ca.da caso e
ha demoskado que se obtiene una reanimación,
la. cual sólo puede tener lugar cuando la naturaleza. se resta.blece y cuando llegan á eliminar e todas las sub tancia nociva .
cEs digno de observar que e te sudor copioso cQntinuado por diez días 6 má. y los ba.Hos
tomados tres 6 cuatro veces al día, producen
los mismo buenos resultados en los pacientes
de menos de diez año que en lo. que tienen más
edad.
cLas sales coot.enidas en estas aguas, que los
profesores se.ben muy bien que son laxante
combina.das como lo e tán con gran 1:antidad
de gases y con una. al tu. tempera.turn, son especialmente adecuadas para. producir los efecto
mencionados de renovar obstrucciones, aflojar
y disolver las fibras sin destruir su propio tono
ó vigor. E lo se ha comprobado por la experiencia. Desde que estos descubrimiento afor•
tunados han tenido Jugar, debemos comprender
proplameate la verdadera. fuerza. y virtud de
e tas a.guas en los caso de gota, reuma.ti mo,
epilepsia, hipocondría é histeria, así com.l en
las afeccione pulmonares y cutáneas.
&lt;Si yo quisiera mencionar los casos especiales de curaciones efectuadas por esta aguas,
la lista. de ellos sería. .nuy larga, y además,
mucha gente de esta ciudad tiene ya noticias de
todos estos casos¡ y si alguno dudara de la
eficacia de ellos, es un paseo fácil y agradable,
porque no están !03 batlos distantes mtí. que
uua legua. de la. ciudad, y cualquiera. puede ver
por sus propios ojos, en cualquier día indistinta.mente del ano 1 muchos inválidos que acuden
á bañarse, y as1 como si compara la condición
de los que entran con la de to que salen del
establecimiento después de haberse bañado,
a.dqulrirá por sí mismo una completa convicción de la eficacia de las aguas, siendo ademá.s
muy cierto que un va. to número de enfermos
crónicos en los que le, sa.lud había desaparecido por completo, esta:, aguas les produjeron
efectos maravillosos ...... &gt;

Los ba.ilos e tán instalados en un edificio a m plio bien ventilado y decora.do con ve.rd~der a
eleg~ncia, y sed ividen en dos grupos di trntos:
uno que se destina. á la seíloras y otro que es tá. reservado \Hl.l'O. los caballeros. En el 11!-ismo
edificio hay cuartos amuebla.dos conve~1entemente para las personas que por prescl'lpción
facultativa hayan de pel'manecer en el e tablecimiento por algunos días, así com~ un ele•
gante restaurant, salone para. con~1erto Y
juegos permitidos por la. ley; .u1;1aca~1l!a don·
de ema.nariamente, hay serv1c10 rehg1oso, Y
ja~dines muy bien cultivados.
Los días fe tivos toca en el Pailón una orquesta. contratada. expresamente para el~o. La
concurrencia. es en estos días numero ís1ma.
En cuanto al ervicio de los baílos y sus d~peodencias, es magnifico: las ropas y uteo l•
lios de tocador son de primera cla.se, "! el per•
sonal encargado de a.tender á los bañista , es
no . 610 suficiente, sino apto y atento.
Próximamente, según a.b.emos, 1!1- Empresa.
llevará {~ cabo lmportantis1mas meJor as, il. fin
de que lo atractivos que ofrecen ahora los bo.ilos, sean mayores si cabe.

*
*.

DEPARTAMENTO DE B~O

PARA SEf:tORES.

El local donde se embot~lla.n las aguas minera·
PRODUCTO GA. E&lt;\. OS

Aire ............................... .
Acido carbónico... . . . . . . . ...... • • •
Nitrógeno ......... . ....... . ..... • ..
Va¡&gt;or de a.gua .. .............. ••••• •

DEPAC,.TAMEN''ro DE BAROS PARA

E!itO:lAs.

28
l. 7

Tota.l en centímet1·0s cúbicos por li
tro ........................ . ....... 100.00
PRODUCTOS SÓLTDO

ulfalto de cal.. ................ , •, •
Carbonato de cal. . . . . . . . . . . . . .... .
ldem de magnesio ............... •.•
Idem de sosa. . . . ......... • . . • .. • • • • • •
Cloruro de sodio................. .
SiUcat-0 de potasa. . . .. . ........ ..
Yoduro de' potasio ......... . . .
Alúmina ........ . .............. . .
l!'ierro y manganei,o ............... .

0.029

Tota1 en gra.mus por litro ...... ~...
Densidad, 1.0016;3 á. 20Q
Temperatm·a, 4495.

1.325

0.();j(i

o.256

O 341
0.480

0.147
ve tigio
0.016
vestigios

Actualmente el viaje al Peüón e hace con
mucha. comodidad, pues ca.da veinte minuto
parten de la ca.lle de Cocheras los t1·enes de
tra&lt;:eióo animal que conducen ha ta la puerta
de los bailos. El tiempo que se emplea en el
trayecto es menor de media hora. Pronto, según sabemos, quedará. establecido un ~ervicio
de trenes eléctricos pa.ra. ma.yor comodHlad del
público.
LABORA 'l'ORlO QUÍMICO.

•

6.2
63.3

les ocupa una considerable oxten~ión de terreno' y está situado á corta. dista.ncrn de los bailo', hacia el Nori.e. Consta de un gran sa}ón,
de hermoso e tilo arquitectónico, ~e una p1ez.a
donde está. lo talado el la.bora~~10 de quÍID.l·
ca y de otros cuartos que se ut1hzan como depahamentos para el lavado de las botellas Y
el almacenaje de los productos de la casa.
En el alón principal, que recibe _luz Y ,enti1ación por una serie de ventanas abiertas en los
muros latero.les, se encuentran insta'.a.das las
máquina. embot.ella.doras y. las mesa., donde se
efectúa el empaque. En este sa~ón ha.y constan·
temente trabajando un grao numero de opera.ríos y algunas señoritas.
En cuanto al labo1•atorio, está. ~ot~do con
todas las ubstancia y aparatos md1spensable para u objeto.
La limpieza que se observn. en ~dos los departamento es verdaderamente digna de llamar la atención.
Por lo que toca á la. excelente preparación Y
pureza de las aguas minerales que allí se producen, bástenos decirqueestáo recomenda~as por
médicos nota.ble·, como el eilor Dr. Lic~aga,
Presidente del onsejo Superior de Salubridad,
como las mejores y más eficaces 1&gt;ara lu. cu1·t~cl6n de determina.das enfermedades del estómago. En el mercado, son actualmente las más
solicitada ·.
Para. concluh-, reproducimos á cootiuuacióo
el a.nfi.lisis exacto que, de las aguas del manantial del Pei\6n, hizo el eminente químico Don
Leopoldo Río de la Loza:

DEPARTAMENTO DE

ru·v AS.E.

�EL ltUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO llUSTRADO

LA GRAN JOYERIA

En esta terraza, los elegantes parroquianos
del caié pueden contemplar á su sabor la admirable perspectiva del Castillo, que.se yergue á. lo lejos, sobre la verde frondoSidad de
los ahuehuetes.

"LA PtRLA"
Muy difícil, ciertamente, es que en el período de gran actividad comercial que de una
manera tan brillante se ha iniciado en Mé.xico, logre determinada casa, por importante
que se la suponga, sobreponerse á los escollos de la competencia y salir victoriosa en
una lucha que, necesariamente, demanda de
todos los que en ella están empefiados, una.
suma incalculable de energías y de esfuerzos.
«La. Perla», la gran joyería preferida por
el público elegante de México, ha vencido
entre nosotros esa dificultad, y gracias al
empeño que por elevarla á la altura que le
corresponde han tenido siempre SUR propietarios, los señores Diener Herma.nos, figura
hoy en primera línea entre todos los establecimientos que se dedican á la venta de joyas
y objetos artísticos.

***
El gran sal6n interior, decorado con todo
lujo, ofrece un aspecto m~y hermoso_co~ sus
pinturas claras, sus Gobebno~ y sus v1dr1er_as
artística.a. En él se han ofrecido las más anstocrá.tica-s comidas los banquetes políticos,
etc. Los domingo; y los jueves, toca a~ por
la tarde el quinteto Jordá., tan ~plaud1do en
nuestros mejores círculos artísticos.
Hay, además, salones para fumar, tocadores para las damas, eleg~ntes retretes, etc.
Es en verdad un hermoso espectáculo el
que presenta el sa16n come~&lt;;&gt;r los jueves y
domingos, cuando una select1s1ma concurr~ncia de damas y caballeros de nuestra meJor
sociedad acude al Café de Cbapultepec y
' pequeñas met38.l', en que las r?.sas
ocupa sus
alternan con las piezas de la elegante va.Jllla
y la cristalería despide chispazos de luz,
Bien podemos afirmar que el rcCafé Chapultepec» es el centro de convivialidad ':Ilás
favorecido por el público elegante de México.

***
Hace un año, el 10 de Enero de 1903, se
inauguró el magnífico edificio que los señores Diener hicieron construirá todo costo en
la esquina de la Profesa y el callej6n de Santa Clara, para transladar alli su giro comercial. El edificio, que entonces- estaba. terminado s6lo en parte, es positivamente digno
del objeto á que está destinado y ,.hoy por hoy,
puede considerarse como una de las obras arquitectónicas que más hermosean nuestra
gran avenida.
De entonces acá., «La Perla» ha realizado
una serie de progresos que si demuestran,
por una parte, la predilecct6n ·que los consumidores tienen por esa casa, por otra son
prueba concluyente del celo con que sus propietarios corresponden á aquella. significati va
demostraci6n de confianza y aprecio que reciben del público.
El surtido que ahora se encuentra en «La
Perla» es, indudablemente, el .mejor y más
completo que pueda darse; sus aparadores,
arreglados éon es(! arte especial y ese talento
que tanto realzan la belleza de los objetos
que se exhiben, $On constantemente admirados, y con justicia: en ellos se halla desde
el reloj más barato que puede adquirir el
obrero, hasta la joya de más subido precio.
Todo es hermoso, todo de una factura irreprochable, todo de procedencia legítima y
garantizado.

***

El interior es uha maravilla: estatuas de
mármol, bronce y c1bisquit»; centros de mesa elegantísimos; relojes de pared, de mesa
y de bolsillo, candelabros y lámparas dignas
de figurar en los más elegantes salones; esto,
y mucho más, se encuentra allí despertando
el interés de los numerosísimos visitantes
que acuden diariamente á c&lt;La. Perla».

RESTAURANT DE CllAPULTEPEC.-VISTA

GENERAL.

El Café-Restaurant
D6

CHAPULTEPEC
El "rendez-vous" de M.éxioo

FACHADA DE LA GRAN JOYERÍA &lt;LA PERLA,,&gt;

En vitrinas muy lujosas de cristal, se exhiben las más ricas joyas, como son collares
de perlas y brillantes, brazaletes, anillos,
etc., etc. Entre estas joyas hay algunas cuyo valor oscila entre $25,000 y 30,000, y
otras que, aunque de menos precio, son, sin
embargo, muy notables por su exquisita hechura. y por la belleza de las pedrerías.
Ea cuanto al ramo de bastones, «La Perla» cuenta con una existencia variadísima,
pudiendo asegurarse que tanto por la originalidad de estilos que en ella se encuentra,
como por la magnífica calidad de las cañas
es la mejor de su especie actualmente e~
la capital.

***
Muchos son, sin duda, los detalles que con
referencia al gran establecimiento mercantil
de los sefiores Diener, hemos omitido en este artículo¡ pero ya que nos es imposible
darle mayor extensión, no deja.remos de recomendar antes al público de buen gusto
que visite &lt;1La Perla», seguro de que encon~
trará e~ ella, por poco preciv, los objetos de
arte mas notables y los relojes más afamados
del mundo. Entre éstos se encuentran los de
marca &lt;1Boule1,, que son la especialidad de la
casa.

En el sitio más hermoso de México, al pie
mismo del legendario Castillo de Chapultepec, un poco á la izquierda de la gran avenida que rodea el parque, se alza el famoso
~Café-Restaurant de Cbapultepec,,: ein ~isputa el mejor de los comedores, el preferido
por la «high life» de México, ya para las comidas íntimas, ya para los grandes banquetes que constituyen un acontecimiento.
Esbelto y airoso, el edificio del café alza
su blanca techumbre entre las frondas eternamente verdes del parque. Amplio y bien
cuidado jardín lo circunda y frente á él pasan en interminable desfile, los más elegantes y ricos trenes de la alta sociedad mexicana.
Una amplia terraza forma el frente del edificio y á ella se asciende por cuatro escalinatas que arrancan de la arena del gran jardín.
RE TAURANT DE CHAPULTEPEC.-LAITERRAZA PRINCIPAL Y UNO DE LOS PABELLONES.

El servicio culinario está dirigido por un
,maure d' hotel» traído expresamente ,le París, y por otros inteligentes cocineros, cuyas
selectas listas Ron preferidas por los «gourmets.» de la crema mexicana.
Numerosa y correcta servidumbre atiende
á los comensales, sirviéndoles cuanto plato
6 golosina delicada figura en la despensa de
las grandes cocinas. Una bodega especial
contiene los mejores caldos que puedan ape•
tecerse.

***
Para el servicio fuera del Café, se cuenta
con hornos portátilei; y puede servirse el más
delicado banquete ó lunch, en el sitio que se
indique, á precios muy c6modos.
Justificada está la preferencia que la alta
clase de México ha dado al «Café-Restaurant
de Chapultepec».

ENTRADA Á 'LA JOYERÍA.

UN DETALLE DE LA PLANTA BAJ"A DEL EDIFICIO.

RESTAURANT DE CHAPULTEPEC,-PARTE NORTE DEL EDIFICIO,-UNA

CASA HABITACIÓN.

�EL MUNDO ILUSTRADO

44

EL MUNDO ILUSTRADO

EL BUEN TONO" 5.-/,..

EL UHOTEL REFORMA§!

NOTAB~ES PROGRESOS

Toca ahora su turno, en las páginas consagradas por este semanario á dar á conocer
los establecimientos mercantiles é industriales más importantes de la República, á la
grañ fábrica· de tabacos establecida en léxico por uno de los hombres de empresa más
inteligentes y prestigiados: por el señor Don
Ernesto Pugibet.
La historia de &lt;e El Buen Tono», que no es,
en compendio, sino la de una serie de triunfos hourada y legítimamente adquiridos, ofrece á los ob$ervadores puntos muy dignos de
ser estudiados, pues no sólo representa una
suma. de esfuerzos incalculable, ino también
-y esto nadie pod1á negarlo-una constancia en el trabajo y una laboriosidad en la
empresa que positivamente honran al infatigable industrial.
Prueba muy terminante de lo que decimús,
es el hecho de que la fábrica «El Buen Tono11
haya logrado elevarse en el período de tiempo, relativamente corto, que lleva de establecida, hasta la altura en que ahora se encuentra,,. co1ocántlo~e al irente de todas las n~gociaciones análogas que existen en la capital.
La organización de esta. fábrica, el orden

que reina en todos sus departamentos, y,
más que todo, la moralidad que se ha logrado imponer en el ánimo y las costumbres de
los obreros, han hecho de la casa de «El Buen
Tono11 un verdadero templo erigido al trabajo.
.
l\Iil doscientos obreros están encargados de
la elaboraci6n ejecutada en los departamentos de máquinas, envoltura, etc.; ciento cincuenta individuoe trabajan en la. sección de
empa1ue y maniobras del tabaco; trescientos
sirven en los tafleres de litografía, y más de
un centenar de nifios adquieren el hábito del
trabajo en la fabricaci6n de cajas de cartón.
focho tenemos que decir del incremento
que esta gran empresa cigarrera ha tomado
En los últimos tres afios, aumentando su capital y extendiendo la exportaci6n de sus
productos hasta introducirlos á Francia, de
cuyo Gobierno es proveedora la fábrica. Tal
incremento ba puesto en auge los valores fundadores de la Compañía y proporcionado á
los accionistas dividendos fabulosos; sin que
por ello haya dejado de aumentar el número
de máquinas y de muebles, y dejádose un
gran fondo anual de reserva.

Estos triunfos .financieros vienen á justifi car la perpetua inteligencia y el tacto del
Consejo de Administración, integrado actualmente del modo que sigue: Presidente,
señor General Don Manuel González Cosío;
Vicepresideñte, señor Licenciado Don Rafael Dondé¡ Consejeros: señores Licenciado
Emilio Velasco, Julio M. Limantour, Porfirio Díaz (rujo), Henri Tron y Hugo Scherer; Director General, Ernesto Pugibet, y
Vicedirector, Andrés Eizaguirre.

La fábrica de« El Buen Tono» debe ser visitada por todos los hombres que amen las
diferentes formas del progreso. El mayor orden, un aseo desmedido y la perfecta corrección que se nota en todos los que allí trabajan, demostrarán elocuentemente al visitante, á qué hermoso pináculo puede llegarse
cuando para la cimentación de un negocio
cualquiera, se aprontan las más inquebrantables energías y se tiene verdadero amor al
trabajo.

Reiio y fw\oderl')o Establecimi~l')to
En lo que pudiéramos llamar el daubom·g&gt;aristocrático deMéxico, en
el hermoso Po.seo de l a Reforma., que se extiende desde la esta.tu a de Carlos IV hasta.·e1 Castillo de 'ba.pu1t.epec, se alza el suntuoso edificio del
Hot.el &lt;Refor ma&gt;, r odeado de innumerables &lt;chalets&gt;, que son Otl'OS tantos palacios, y dominando la más admirable de las perspectiv~s.
Dicho paseo es la parte má.s moderna de la ciudad, la escogida por la
a l ta sociedad mexicana y por los má.s prominE-ntes ext1·anjeros, pal'a erigir esa s r -,sidenci as de gran belJeza arquitectónica, que dan idea Y habl an muy alto del progreso urbano á que ha llegado nuestra capital en
los últimos aüos.
Allí, pues, se instaló el Hotel:&lt;Reforma&gt;, fundado por el señor Doctor
Nibbi , distinguido caballero italiano muy apreciado en México_ por su
corrección y por su espíritu de empresa. para lo grandes negocios. 1 odudable era que reunidas tales dotes en el propietario del establecimiento, éste no podría. menos que ser , por su di posición gener~l y por su
«confort&gt; y lujo interiores, el primero en rango y en elegancia entre los
demás hoteles de la capital.
B ien claro hemos visto que ta.les esperanzas o·o salieron fallidas. El
Hotel «Reforma.&gt;, cuya construcción es del más sobrio y her moso estilo
euro peo, ofrece en su interior cuantas lujosas comodidades p~eda.n ape•
tecerse en el más correcto alojamiento, y no vacilamos en demr que e tá.
á l a altura de los mejores hoteles del Viejo Mundo.
Dm·ante l a Segunda
Conferencia. Pan-Americana reunida. en esta.
capital y que despertó
tanto interés en Eut·opa,
el Hotel ·&lt;Reforma&gt; fué
la mot·ada que temporalml'nte ha.bita.ron los
delega.dos más promi ·
oentes, quienes, dut-an•
te su permanencia. en el
establecimiento , ·disfl'Uta.ron de todo género de
comodidades. Aparte
de ellas, los alojados
disfrutan la gran atracción de contemplar desde sus habitaciones el
elt&gt;gante paseo de carruajes que, á las últi·
mas boras de la tarde,
muestra. cuanto de elegante y de «chic&gt; tiene
la alta sociedad me.xicana..
El Hotel &lt;Reforma&gt;
consta de tres pisos, á
los que da acceso una
amplia escalel'a de márEL E DIFICIO DEL HOTEL REFORMA, VISTO
mol, en ca.da uno de
DESDE LA GLORIET,\ COLÓN.
cuyos tramos hay a.sien.
tos de descanso para.
¡
damas Al pie de esta monumental escalera está la. oficina destinada
tslos pa~ajeros, que en ella encuentra.o un eficaz ser vicio telefóni .
coy telegráfico , buzones para correspondencia. de todo género, etc. etc.
0

HOTEL REFOftM.A.-C0RRm&gt;ORES Y ESCA LERA .

A la izquierda está el despacho del señor Doctor Ni~bi, incansable Y_gala.ate caballero que celosa.mente cuida de que los aloJa.dos sean atendidos
y sP.rvidos con todo celo y corrección.
Para irá las habitaciones se pasa por elega.ntes y cómodos c01-redores .
En el spgundo piso está instalado el restaurant, en un gran salón, contiguo al cual hay gabinetes para ramili~s. ,
.
Un cocinero francés , verdadero «ma1tre d hotel&gt;, est1i encargado deba.cer el servicio en tres estilos diferentes: francés, alemán y americano. En
este comedor se ha hecho un verdadero derroche de lujo, lo mismo que en
los departa.mento para. habitación y salones d_c. _recibo, de_f~ma.r, cu~rto
de baño, w. C., etc. , que reúnen grandes cond1c10nes de ~1g1eae y orientación. En todos ellos ha.y profusión de alumbrado eléctrico.
Frente al hotel paran varias líneas de tranvías eléctricos y muy cerca
de él se ba.llan Jas estaciones de ferrocarril.
En suma: el Do&lt;,tor Nibbi ha logrado hacer del Hotel &lt;Reforma&gt; un
establecimiento que han preferido los embajadores, los millonarios, los
"ra.ndes escritores y cuanto personaje notable ha visitado l a República
" los últimos años.
en

[§]

"EL BUEN TONO," S. A,-MAQOINAlUA~ARA LA ELABORAOIÓN,

HOTEL REFORMA.-UN DE_¡'AúLE DEú RESTAURANT.

HOTEL REFORMA.-ANTESALA DE LAS BABlTACIONES IDESTlNAD.AS : _
Á LOS PASAJEROS,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL HUNDO ILUST.RA.UO

fl Capital fxtranjero en Méxirn~
Importantísima Negooiaoión
Según este.dísticas fidedignas que obt•an en
poder del ministerio de Hacienda y publicadas
también por el representante consular ameri•
cano en esta capital, basta !ebre1·0 del último
año ascendía á $500.000,000, oro americano, el
capital invertido en México. En el tiempo subsecuente, ó dentro del espacio de metJos de un
ai'lo, según el &lt;Mexican Investo1·&gt;, periódico fi.
nanciero publicado en esta capital y dedicado
á las inversiones extranjeras, éstas han sido
como de $200.000,000 más. Más de la mitad del
dinero americano invertido en México el aíio
pasa.do, lo ba sido en bienes raíces. Sumas
muy consiaerables se bao gasta.do en propiedades al rededor de la ciudad y dentro del Distrito Federal, dándose la preferencia á vastas
fajas de terreno para subdividirlas en lotes ó
en haciendas cercanas á la ciudad y que pudiesen fraccionarse en jardines de diez á veinte
hectáreas cada uno. in embargo, algunas de
las ventas más importantes, han sido de in-

EL

R. PREVOST EN SU D;ESPACBO.

da.lados operadores que están interesados con
respecto á México y su progreso. Efecti vo.mente, esta firma emprende transarciones importantes directamente con sus clientes americanos, y se halla. en aptitud de hacer en esa línea los contratos más satisfactorios. Una experiencia de diez aílos en la. República; el conocimiento de los terrenos en todas las secciones, así como de sus valores; la posesión del
habla espaflola, y sus bien establecidas rela•
ciones en punto á negocios con prominentes \
mexicanos en muchos Estados de la República ,
convierten á los señores Prevost y Vai1 en per·
sooas singularmente útiles para quienes deseen
vender vastas propiedades. No se encarga.o de
residencias ó fajas de terrenos muy reducidas, sino que gustan siempre de examinar haR. M. B. PREVOST.
SR. W. L. V AIL
ciendas de importancia, sin parar mientes en
la locación de ellas. Tampoco procu1·an optrato. Creen dichos sel'Iores que los fracciociones sobre propiedad sino cuando tienen
nadores de propiedad raíz hacen mal en somecompra.dores dispuestos á cerrar trato y soter la propiedad á opciones, y que cuando los
lamente mediante el pago de une. suma de diterrenos son aceptados para la venta, debería
nero que será suficiente recompensa para el
hacerse al punto un esfuerzo por enajenar
propietario, en ce.so de que no se realice el conaquélla.

.

FACHADA DE LAS OFICI AS DE LOS SRES.
PREVOST Y VAIL.

mensa.s posesiones mexicanas en el lnterior,
donde se ha.o compt•ado terrenos para cría. de
ganado, terrenos para corte de madera y exten.
sas haciendas donde establecer colonias de
«rancheros&gt; americanos.

***

Muchos de estos cuantiosos contra.tos se ha.o
hecho con intervención de la ffrma. de Prevost
y Vail (l"' de Sa.n Francisco, número 8), quienes tienen larga experiencia en los negocios y
son los únicos en esta ciudad que especialmente se dedican al ramo de bienes raíces. Mr.
Vail, de dicha lirma, intervino en la reciente
venta de la hacienda. de la Teja, que va á coa•
vertirse en un hermoso suburbio de la ciudad
de Méx:ico. El mismo caballero aseguró la vente. de la faja. de terreno que pertenecía al seflor
Ministro Limantour en el Paseo de la Reforma
y que se está vendiendo actualmente bajo el
nombre de «Stílwell Place&gt; (Plaza Stílwell) y
promete ser uno de los suburbios más bellos
de México. Mr. Prevost, antes de venir á esta
ciudad, tenía. ya cuantiosos intereses entre ma·
nos, en materia de transacciones sobre bienes
raíces en Wáshington y Nueva. York, y tiene
conexiones amplísimas con prominentes y acau-

EL SR

VA!LEN SU DESPACHO,

TRAJE DE MUSELINA NEGRA CON FONDO «CHAMPAGNE.&gt;

riamente por lo más escogido del bello sexo
de esta Metr6poli. De allí han salido trajes
riquísimos confeccionados bajo la última
creación ideada e11 París, de suerte que nada pueden envidiar nuestras damas á las que
visten en casa_de Worth, el célebre modisto
parisiense.

El Taller de Mme. Laiage.
00
Cada día van siendo mayores los atractivos
que presentan el cotidiano paseo de la Reforma y el desfile en la avenida de Plateros,
tanto por los lujosos trenes que formall: larga procesión, como por la magnificencia de
las "toilettes» que lucen nuestras grandes damas, ya reclinadas en los sedosos almohadones de sus carruajes, ya deslizándose por la
acera con el andar rítmico propio de las mujereJ mexicanas.
Para un observador cualquiera no habrá
pasado desapercibido el aumento de lujo que
ha hecho de nuestra capital una verdaclera
ciudad europea. En teatros, bailes, banquetes y paseos, la suntuosidad y elegancia de
los trajes iemeninos ca.usa verdadera admiración.
Y es indudable que esas grandee «tenues» y
las coniecciones que más llaman la atención,
proceden de la Caaa de Modas de Madame A.
Lafage, una francesa muy espiritual y muy
artista, que desde su llegada á México, fué
preferida por las sefioras elegantes para vestir de eiedas y finísimos paños los más perfectos cuerpos de las más hermosas mujeres.
Por los salones de Madame Lafage ha desfilado el alto elemento femenino de esta capital, encontrando siempre en ellos las últimas novedades de Europa, en materia de
modas. ¡Cuántos delicados talles habrán podido mostrar su esbeltez y gallardía bajo
las maraviUosas confecciones de la hábil modista francesa!
La casa que en la avenida Juárez, n6mero
10, ocupa Madame La.fage, es visitada dia-

TRAJE DI!: «LUISrNE&gt; Y TERCIOPELO.

***

'!'RAJE DE &lt;VELO DE PARÍS .&gt;

En egta página publica.moa tres primorosos trajes que llevan la firma de la incomparable fadame A. Wage.
Uno de ellos, el primero, es de finísima
muselina negra con rosas pintadas; lleva un
fondo color «champagne» y está adornado
con aplicaciones de «chautilly» y «cluny. &gt;,
Este traje, que no desdefiaría vestir la más
elegante de nuestras damas, es de hechura
irreprochable y del mejor gusto.
Muy notable es también otro de los trajes que apareceu en nuestros grabados: el de
«luisini&gt;.11 _«champagne" y «ter.!iopelo limineu,,
La falda, de un corte perfecto, aparece adornada con aplicaciones riquísimas, y tanto el
talle, como las mangas y el cuello, son de 1a
más exquisita factura.
Por último, llamamos la atenci6n de las
damas acerca del traje de «velo de París»
con aplicaciones de «guipuren crema, que aparece en otro de nuestros grabados. Este bellísimo traje, que reúne á la sencillez de su
estilo un corte elegantísimo, lleva un gracioso cinturón con botones de ccstrass». El
adorno, muy sobrio, pero muy bien combinado, es de magnifico efecto.
No cabe duda: fada.me Lafage, la modista
francesa más antigua con que cuenta ahora
la Metrópoli, es acreedora á la confianza y al
aprecio de su uumerosísima clientela.

�EL 1411NDO ILUSTRADO

EL MUNDO llUSTRADO

Una N6006ia6ión MOd610
IL,1\i oo~~~IE~:Ai~IBXIl~~;Aiºº
.
Hacia Ja parte más elegante y más nueva
mo, que la producci6n diaria total es "de sie-

de la capital, casi al extremo Sur de la hermosa avenida de Bucareli, se alza el edilicio
donde está instalada una de las negociaciones industriales más importantes de México:
la de la «Compafifa Cigarrera Mexfo.tna».
La ((Cigarrera Mexicana» foé constituída
fusionándose eu ella cuatro de las principales
casas manufactureras de tabaco que hace algunos afios existían. en México. Logróse con
ello no sólo la acumulación de los fuertes capitales que dichas negociaciones representaban, sino el acaparamiento de distintas marcas ya acredit.a.das entre los consumidores á
quienes con el aumento de capital y con' el
desarrollo de la emprern, se daban indudables garantfas de legitimidad y bitjo precio
de la manufactura.
La concentración de esos distintos elementos, hizo, desde luego, que la fábrica apareciera con el respetable capital de un millón
setecientos cincuenta mil pesos, suficiente
para girar una explotación de tanta importancia, de tan indispensable salida en todos
los mercados del mundo.

te millones de cigarros.
·
Los movimientos de cada máquina sorprenden. Parece que dentro de la delicada
estructura de cada una &lt;le ellas, hay una voluntad humana que impulsa el mecanismo
imprimiéndole movimientos de la más rara
precisión.

-. Más de cien clases son las del papel que se
emplea en la elaboración; y cuando las cajetillas están ya cerradas, se forman paquetes
que contienen determinado número de ellas,
quedando listos para la exportación á los
lCstados de la República y á Europa, Estados
Unidos y Centro y Sudamérica. Durante el
primer año de trabajo, la «Cigarrera Mexica-

DEPAUTAMENTO DE EN CAJETILLAR.

elaboró cigarros por valor de $3. 000, 000,
de los cuales exportó una gran parte, hacitndo así gran competencia á las manufacturas
extranjeras.
En el Distrito Federal, el reparto es hecho por cnarenta carros elegantísimos, tirados por caballos &lt;le gran alzada.

11a))

*

El gran edificio de**
la Compañía, moderna
construcción de ladrillo, Jo forman todos los
departamento necesarios á empre 'a semejante. Bástenos decir que concurren á él mil
obreros, entre hombres y mujeres, que son
los encargados, en medio del orden mis per.ecto, de las distintas labores de la fábrica.

Para la dirección de los djst.intos departamentos de la fábrica, son necesarios cien empleados superiores, encargados de ramos tan
imr1ortantes como los de empaque, carpintería, expendios, embarque, bodega. , etc. En
estas últimas existen enormes cantidades de
tabaco en rama, que proce&lt;le únicamente de
las plantaciones de Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Tamaulipas y Tepic.
La mezcla de estos tabacos se ejecuta por
procedimientos del todo iguales á Jos que e
siguen en Cuba.

Orgulloso debe sentirse el señor Gerente

de la Compafiía, Don Ricardo del Río, porque ha sabido cumplir con rara constancia
esas indudables exigencias de una labor tan
ardua, como la de sacar á flote, á fuerza de
energías, el prestigio comercial y el provecho
pecuniario de un capital de tamaña cuantía.
Todo lo ha logrado el señor del Río, y no
podía suceder d e otro modo. En todos los
certámenes donde el e~fuerzo universal hizo
p1odigios para alcanzar un premio, ganándolo en la más noble ele las competencia , la
((Cigarrera Mexicana» obtuvo hermosÍ!&lt;imas,
altas distinciones, logrando con ella el enaltecimiento ele la industria nacional.

***

Ochenta máquinas «Bonsack» y «Comas"
funcionan, movidas por fuerza eléctrica en
los hermosos talleres de Rucareli. Di~bo.s
máquinas, que revelan lo que puede fraguar
de maravilloso el ingenio humano, están instaladas en amplísimos salones de elaboración, teehados de cristales y dotados &lt;le todas las comodidadea y condiciones higiénicas que pueden hacer agradable á los obreros
la labor cotidiana.
Cada una de las ochenta máquinas, cuyo
portentoso funcionamiento entusiasma hastn
dejar el ánimo suspenRo, puede producir de
ciento cincuenta á doscientos cincuenta. cigarrillos por minuto, calculándose, por lo mis-

DEPARTAMENTO DE M~ QUINAS ENGARGOLA DORAS,

DEPARTAMENTO DE &lt;SECADORAS&gt; Y «ENFRIADORAS,&gt;

«DEPAR'l'AMENTO DE PICADURAS.»

�•
EL 1t1Jlrn0 llUSTRADO

EL MUNDO llUSTRADO

Th6 M6Xi60 Min6 ano Sm6lt6r SUDDIU Gomoanu
(Compañía Abastecedora de Minas y fundiciones de México)
Entre las numerosas negociaciones comerciales establecidas en la actualidad en México, ocupa un lugar preferente, por la importancia de su giro y por el ctédito que ha sabido crearse, la Compafiía Abastecedora de
Minas y Fundiciones de México [The Mexico Mine and Smelter Supply Company],
cuyo domicilio se encuentra en el soberbio
edificio que ocupa la esquina poniente norte
de las calles 11!- de San Francisco y San Juan
de Letrán.
Los accionistas principales de esta Negociaci6n, aon los sefiores John S. Cary, de
Denver, Estado de Colorado [Presidente y
uno de los fundadores de la Uompanía], y
Joseph Seep, de Oil City, PensilvaniA, bien
conocido efl los Estados Unidos como fuerte
capitalista, pues fué uno de Jo¡¡ fundadores
y permanece como uno de los principales accionistas de la gran Com pafifa de petróleo
«Standud Oil Companyi,. El señor Cary,
además de 8er capitalista, ha estado por
años al frente de la Mine and Smelter Supply Company, de Denver, una de Jas ca~as
más importantes en el ramo de maquinaria
en la parte occidental de los Estados Unidos.
Como Gerente residente en México, figu·
ra el sefíor Thaddeus S. Dayton, y como encargado del Departamento de Ventas, el sefior W. J. Williams. Forman la Junta Directiva de la Compafiía, además del señor
John S. Cary, personas tan acreditadas en el
comercio como son Mr. Robert J. Cary, Vicepresidente; Mr. Herbert . E. Fiske, Secretario; Mr. J. H. Fennessy, Tesorero, y Mr.
Albert Seep, Ingeniero Mecánico.
En cuanto á la dirección telegráfica de la
Compañía, es la siguiente: rcMexmine, Mex.ico, D. F. »--EL apartado postal es el número 447.-Teléfono: 403.

***
La poderosa Compañía á que nos referimos, tiene más de 1.000,000 de pesos en
mercancías, que constituyen al surtido más
vasto y completo que pueda encontrarse en
la plaza. En el almacén anexo al despacho,
eh la esquina de Safi Francisco y San Juan
de Letrán, hay siempre á la vista del público los mejores ejemplares de maquinaria para minas, haciendas y fábricas. Estos ejemplares son los más modernos que se conocen
y los mejor construidos que se importan á
México.
Además de estos almacenes, cuenta la ca·
sa con extensas bodegas, situadas en Nonoalco, en las cuales entran varias líneas de
ferrocarril.
Por lo que toca al ramo de minrui, que es
la especialidad de la Compafifa, hay siem•
pre en sus almacenes una gran existencia de
todo lo que en materia de útiles, herramientas y maquinarias, puede necesitar la negociación minera mis extensa.
Además, «The Mexico Mine and Smelter
Supply Company" suministra toda clase de
mfl.quinas y herramientas para los diversos
UB')S de la industria, de :a agricultura y de la
ingeniería, y vende material rodante para
ferrocarril~ y tranvías aéreos. En los vastos
depósitos de la. Compañía se encuentran
siempre también los mejores materiales de
hierro para la construcci6n de puentes y edificios, etc.
El surtido que tiene la Cotnpañía es tan
extenso y está tan bien arreglado, que ocurriendo á sus almacenes, puede adquirirse
desde un tornillo hasta la. más complicada
maquinaria para la minería 6 la. industria.

FACHADA DEL EDIFICIO DONDE ESTÁ INSTALADA 'l'HE MEXICO MINE AND SMELTER SUPPLY COMPANY.

*
**

((The Mexico Mine and Smelter Supply
CompanyJ&gt; se fundó en México el afio de 1898·
y es, por lo mismo, muy reciente su funda:
ci6n. Sin embargo, es ya la casa más importante en su ramo de maquina.ria, y una de
las casas importadorai más fuertes de la República.
La Compafiía cuenta con un gran número
de agentes viajeros, aptos y conocedores del
ramo, que recorren continuamente los principales Estados del país, y con agentes co-

rresponsales en diversas ciudades de Inglaterra, Bélgica, Alemania y Estados U nidos.

***

La Drogueria de la Profesa
Consecuentes con nuestro propósito de dar . á con?oer en «~1 l\iundo
11 u trudo&gt; los establecimientos industriales y comercia les más lmport~,r

tes de la Capital, apuntamos en seguida algu!30S dat?s que con relam. n
á la gra,n «Droguería de la Profesa&gt; nos ba sido posible recoger.
Esta magnífica Droguería, esta?lec1da, como se sabE:_, en una de las calles más céntricas de la Metrópoh, fué fnodada en l 60 por el Sr. D. Jnlio L1tbadie (padre), entt'ando á f?rmar soci,idad_ con él á los pocos meses el Sr. Euaenio Pinsón. La soc1t:'dlld permaneció así constituida; basta.
'
"
el aiio ae 1 80, en que
el 81'. Labadie quedó
como único dueño del
negocio: y ocho aílQ!'l
después. en vil·tud del
fa.l lecimiento de este señor, se con1&lt;tituyó nue•
vamente bajo la r11zón
social de «J. Labactie
Sucesores, y Cía.&gt; por
los actuales ocios propietarios D. Luis y D .
.Eiéctor Labadie y D.
Arístides Mart.el. Al
frente de Ia cal'&lt;a, y con
¡1oder qut:&gt; Je han otorgado dicho seflores, Fe
encuentra actl\a.lmente
el St·. Emilio Zarauz,
en ballero cu,1•os conodmlentos en los ramos
que cotrlpreode el giro
~on genet·almente reconocidos.
Basta detenerse frente á los lujosísimos escaparates de laDrogueda ó penetrar en su espléndido salón de despacho, pat'a fo1:marse
unajdea de la importancia de esta llegociaci6o. Dl'o~as, perfume·
ría de las fá.brica.s roás
acl'editadas de París y
Londres, y la marca especial de la casa; materiales y apiu·atos para. fotografía; papel tapiz· todo se eocuenka
DROGUERÍA DE LA PRO!i'ESA. - FACHADA DEL EDIFICIO. allí' formando el mejor
1
y el más vasto surtido
que de estos artículos existe en México.
La Casa «Labadie&gt; es, por lo que se ,refiere a.l ramo de fotografía., la
más a.ntio-ua en la Canital y la que mas garantías puede ofrecer en este
sentido, á los consumido;es. Las substancias que expende son de supre·

ma calidad, y los aparatos que se encuentran en sus alma~enes, son de
los mejores que se fabrican en el mundo. Además, los aficionados á .1~
fotograffa tienen á, su disposi.ción en la Ca a, u:,::i depa~tamenio especia_
donde cal·gar «cha.sis&gt;, revelar placas, y bacer 1mpres1ones .. Este depa.r
tamento cuenta coa todo lo necesario para llenar las nece tdades de su
obi~to~uanto al ramo de DrOO'&amp;S los señores «.T. Labadie Sucesores Y
Cía.&gt; ti.enen constantemente ;o a' gran eJi:iste~cia de todos los pro~u?tos
químicos y farmacéuticos que se conocen, siendo en la plaza, los umcos
agentes de las fábricas más acredita.das del mundo.
El surtido de papel tapiz que hay en_ los ~lmacenes ~e la Droguería es
soberbio: la variedad de estüos y la lllffieJ01:able calidad del producto
hacen de él uno de los mm; completos y más 1mportrantes que pueda.u encontrarse en el )íercado.
.
,
Por último diremos que los sei'lores «,J. Labad1~ Sucesore~ Y Cia.&gt; son
agentes exclu'sivos para la puolicación de aounc10s extra.n1eros en los
principales periódicos del país.
Ilnstramos esta plana con tres vistas fotográficas que rep1•esentan 1a
facbadn de la Drog-ueríe.. el salón de despacho y un detalle del departamento de fotografía.

DROGUERiA D1!! LA PROl"ESA.-OEP,\RTAME ".rO DIJJ FOTOGRAFÍA.

Por último, diremos que «The Mexico Mi
ne and Smelter Supply Oompany" tiene la
representaci6n exclusiva de muchas de las
principales fábricas de la República vecina
de toda clase de maquinaria. y herramienta;
y sus ventas, ya enormes, van aumentándose
de día en dfa.

INTERIOR DE LOS ALMACENES DETH-E MEXICO MINE AND SMELTER SUPPLY COM.PANY SITUADOS EN
LA.ESQUINA P. N. DE SAN FRANCISCO Y SAN JUAN DE LETR.ÁN. '
DROGUERÍA DE l,A l'RQFESA. - Th.TTERIOR.

�tL

lro?l])()

EL MUNDO ILUSTRADO

ILUST&amp;A.0O

~:;:=;=~=--==-:;::;=:;======--~~

lA (OMPANIA (fRVf((RA Df lOlU(A YMfXl(O

u

ANATORlO DEL

R. OR. SU Á REZ G AMOOA. - F'ACHADA DEL EDlfo'ItIO Y VISTA DEL INTERIOR

n Sanatorio Modelo

En el coraz6n de la nueva y herm sí .
colonia llamada A)IERlCANi\ e d .º tmal
lind
·
. ·,
ectr, en e
ero pomente de la Cmdad de México al
lado del paseo de t, A REFORM
1
'
edificio del A ATORIO d 1.A. e evantA el
CARDO
AREZ AMB e Doctor D. RICalle de Rorn11. n,
'r:
D , en la TercP,ra
·
' um. ,&gt;.
esde su aspecto
exterior,, ed te E tablecimiento perm1·te so peeh ar 1a JO o 1e de u naturale
.
lemne
d
za. erio, so.
' muy asea o, el edificio ostenta l
nombre de . u nropietai-io
e
«CLINICA QUIRURGI A py esta leyenda:
». enetrando á él
11ama d esde luego la atenci6n
el .
d'
aspecto de alegría y vida que se
ta&lt;'
parece un.centro de enfermo y
tr~ te:
za,
al
contrario,
sus
hermosos
J·a
dº
ani d
.
r rnes su
ma a concurrencia, su brillante li~ ie~'a·la luz que á él penetra á raudales Jdo
m tea que allí _se cura por los métod~s modernlos, que aleJan del enfermo todo aqueU
0
que o abrume 6 la entristezca. u
do, parece ser la máxima de esta
recreanFundada hace más de cuatro fiasa.
· ta ·
a os por su
Prop1e
no, el 'r. Doctor RICARDO
A
REZ GAMBOA, han pasado por sus salone;
gran n~mero de enfermo distinguid
sus reg1 tro quirúrgico existen fumo , y en
respetables y conocidas. El servicio
está á cargo principRlmente de su D' ~co
el r. SUAREZ GAMBOA cu
irbec r,
.
'd
,
yo nom re e
b1en
conoet o en el paf... Además
i
lo8 Do ·tore8 LUI MORALES
FRANCI CO CARRAL. GER t ~ DIAZ
LOMBAR_DO, JO E TERRE 'y otros varios
Cuatro~ c1nc_o practicante facilitan la ta~
qmlrurg1cae. Alumnos distinguidos de
~ i scue a de Medicina, llevan ahí su
n
ting~nt~ de ciencia y de labor.
co ·
Ma informes, respecto al per ona] e ohtendrá n en el despacho del Doctor
ARDO. UAREZ GA 1BOA en la Calle d B
navista, 4}.
'
e ueEn~re los departamentos que llaman la
ntenci6n por su verdadera suntuo idad figuran la
LA DE OPERACIONE
' l
OR4TORIO. La primera, montada con iodea
sencillez, ostenta. los mejores y más perfec-

N~

~:esifira
d!

cionados aparatos conocido actualmente.
El segundo, radiante de elegancia y de buen
gu to, ofrece tranquilo retiro ít los que deeen entregarse á la. oración. Todos los días
se celP.bra en el Oratorio el anto a.crificio
de la l\fis~ á In seis de la mafiana, viéndo~e concurrido por l aristocrática falliilias
del rumbo, y permitiendo A los enformos
que lo deseen. buen campo para u prácticas_ devotas. El per onal que cuida del Oratono, es el mi moque cuida de todo el E .
tablecii:zi!ento: un selecto grupo de Hermanas rellg10 as, perfectamente inslruída en
el arte de curar. Buenas cariño as emi~entement.e caritativas, so~ uno rle l~s meJores beneficios que este E tablecimiento
ofrece á su Clientela.
. La ~r11ctica m édica, en e ta Casa, es también digna de mención: tiene un lema: «P .

~~~

&lt;ER LO BEXEFICIOi.:' DE LA fEDICIL,ALC , ' CE
TODA L · FORT C A •· Alh lo ~•smo se atiende al rico
que al pobre, lo unsmo se recibe e cura e
consuel~ al a,Silado de primera. ~la e gu~ al
prole~no que 00 paga. Las operacione , Jn 8
~ura~1ones, Jas consulta : SE&gt; dan sin reparar
,\. quién, y pu de e tnrse seguro, al tocar lftB
píudertas &lt;le la asu, de que nadie será des-

.f

pE

o o.
ror ce~tena:es se cuentan ya lo grandeii
é~tto quuúrg1cos realizado en el E tabled•
mi_ento: multitud de eñf rmo ya o erado
existen por toda la Rep(i blica y ellos~ i11mo
?0 10 que propagan Y realzan la importancia de unn a aquP, cual ésta, adunaCII~ ·.
~IA. ARTE, MOR AL HO IBRE PR .

RE

E

LA 'Al'ITAL.

La inda tria cervecera en México ha adquirido últimamente un desarrollo muy considerable, bll8ta. el punto de ocupar uno de
loR primeros lugarett entre las industrias nacional , tanto por la calidad de sus producto , como por el número de trabajadores que
emplea y el capital en ella invertido.
Por otra parte, la poblaci6n de léxico es-·
tá aprendiendo más y más cada día á tomar
cerveza, es decir, á estimar mejor In calidad
de esta bebida y á usar de ella cotidianamente. Hace algún tiempo, las per ooas que
con umían cerveza. eran en ntmero mucho
menor, comparado con el de las que consumían otras bebidas menos limpias, menos
sanas y meno agradables. Pero á medida.
que la buena. r.erveza se ha ido poniendo al
alcance de todo , y á. medida que ha. mejorado la calidad de la cerveza. mexicana, la
proporción de con umidores ha. aumentado
de una manera. considerahle.
La mpañía Cervecera de Toluca y México
una de las más antiguas en léxico y
que mtís se han acreditado. u fábrica, situada en Toluca, es una de las mh grandes
del país, y se distingue por la pureza y bondad de sus productos.
La Compañía, tal como existe ahora., fué
incorporada en l 90, con el objeto de dar
grim impulso!\ la Fábrica, y tan lnego como
lanz6 sus productos o.l merca.do, Cueron reconocidos como inmejorables. De est.'\ manera, la Compañía progres6 de de su co•
mienzos.
F,l Presidente de la Compañía ervecera.
Je Toluca y México, es el r. ll. L. \\"iechers, capitalista y hombre de negocios muy
conocido en Mfxico. El Gerente General e
Don Santiago Graaf y tiene sus oficinas en
Toluca, donde es una. de las persona más

proroinentes. Las oficinas de México están
!i cargo de Don Emilio Leycegui.
La. Fábrica de Toluca ocupa una gran extension de terreno y cuenta con varios edificios propio para la elaboraci6n del producto, para fábrica de hielo, para. depa.rtamtnto de máqoinns, almacene y caballeri-

za .
E:otos edificios son am1&gt;lios, bien conslruído!I y perfecta.mente acondicionados, y la
maquinaria. que e usa en cada uno de I departrunento , es de los modelos más IDO·
dernos y perfeccionados.
La fábrica de hielo es un modelo en su
género, y su capacidad de 200 tonelada por
día, la hace la más grande del paí . La. capacidad total de la ervecería, es de 90,000
barril s americano por afio.
La 'ompañía tiene fábrica propia para lna
botellas que usa, y de las cuales pueden hacerse á raz6n de 20,000 por día.
Los almacenes de la Fábrica tienen capacidad para contener 10,000 cajllft de cerveza.
La maquinaria está. movida. por tres motores que tienen utia potencia total de 300 caballo de vapor, y alimentados por cuatro
calderas con 400 caballo de fuerza.
Los materiales con que está elabora.da la
cerveza, son importado I á gran co to, &lt;le los
E tados nidos y Alemania, y gracias á esto, el producto re ulta de calidad igual á la
de las mejores cervezas del mundo.
El departamento de embotellar está montado conforme á las últimas rtforma , pues
tiene lavaderos automáticos, y está equipado como para producir el mejor trabaj~ po•
aible.
El agua que se emplea para la elaboraci6n
de la cerveza, está considerada conforme á
lo anftlisis de peritos competente , como de

]a mejor calidad, por su pureza y excelencia.
Las marcas más afamadas dA fábrica, son:
Toluca Extra, Toluca Favorita, Lager Bee1,
Bock Beer, Pilsner, 'nadard y tar Beer.
La primera, llamada Toluca E ·tra, obtuvo el primer premio en la última E ·po ici6n
de Parí , y fue con iderada por los jurado
co•no la cerveza más pura y más fina de todn la que concurrieron al certrunen. E to es,
como se comprende, un grnn triunfo para. la
industria cervecera mexicana, y demuestra
la superioridad de los producto de la Fábrica de Toluca.
En la Fábrica trabajan 450 operaríos,á cuyo
frente hay varios cerveceros muy experimentados. El de pacho de la ciudad de México
mplea para él solo 29 ca.rro repartidores, y
9 en Ta.cuba.ya. Las oficina en esta ciudad
están ituadas en la Rinconada de 'an Diego,
número 11, y e t{m á cargo del , 'r. Emilio
Leceygui, que es persona recomen&lt;lable por
su habilidad para los negocio .
El Presidente de la Compañia, r. \\'iechers, es banquero muy conocido, y está en
relacione comerciales con varias casas de
reputaci6n universal.
El ' r. Graaf, ierente, e uno de los hombres mi expertos de la indu tria cervecero,
de la cua.l es uno de los upioneers• en la República, y además es muy couocedor del
paí . in duda á estas cualidades debe el
haber impulsado tan brillantemente los negocios de la Com-pañía.
Con el personal que acabamos de mencionar, y con los elementos de primera clase
que la Compafiía ti~ne en acción, no hay que
sorprendeTSe de que la Compañia Cervecera
de Toluca y ~1éxi&lt;:O ocupe un lugar distinguido entre sus congéneres de América.

y

1-

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':lJ~Y

CO:;T!8z::!

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VI TA EXTERIOR DEL EI&gt;IFIOlO DE LA CERVECERÍA DE TOLUCA,
SANATOlUO DEL SR, DR, SUÁRE Z GAMBQA, - UN GRUPO D
'
EN' LA SALA DEOPERACIONE~NAS Yf PRAO'l'IOANTJl:S

�EL MUNDO ILUSTlrADO

EL MUNDO ILUSTRADO

LA GR.i\N SEDERU

Comprendieron que por ahí debían empezar y lo lograron.
Los principales departametltos de la casa,
ou el de modistas, de que hablamos antes,
el de barilleros, en el que se en?uentra un
;urtido completo; el de coniecc1on~s, que
podemos citar como uno de Jos meJores ~e
la capital está atendido p~r notables modistas ue proporcionan al ~tiente con todo e~m¡r; y prontitud los meJores Y más cap~chosos modelos, de l_as últimas modas e
Europa y Estados Urudos.

"tL PAJt"
Importante Gasa GomerGial
En. el pasado mes de m'élyo, tuvo lugar en
e. ta ciudad uno de esos acontecimientos notables qne produjeron ur.a revolución entre
la gente elegante, y cuyo recuerdo vive aún
imperecedero en la memoria de las más di tinguidas damas de nuestr:\ buena sociedad:
la inauguración, en la esquina de las calles
del Em pedradil lo y Plateros, de la importante casa comercial, de sedas y artículos de fantasía para el bello sexo, jntitulada ,dl:l Paje,,.
Sus propietarios, los conocidos señores que
forman la razón social «Arellano y Compañía», haciendo gala de su inteligencia y exquisito gusto, procuraron reunir en su espaciosos almacenes el prototipo de la elegancia,
distinción, arte y buen gusto capaces de !'atisfacer el capricho de las damas mis exigentes.
Y en efecto, sus esfuerzos se han visto coronados del más lisonjero éxito, pues por SU!i
puertas han de filado desde la distinguida
señora Doña Carmen Romero Rubio de Díaz,
esposa del sefior Presidente de la República,
[que hizo la primera compra en el día de su
inauguraci6n] hasta la señorita más modesta.
Para todas las ei::feras de la sociedad tiene
departamentos especiales la sedería de «El
Pajen.
Encajes, listones, blondas, aplicaciones,
pasamanerías, flores, aigrettes, pluma"', telas fantasía, telas para vestido, botones, sedas para bordar, coser y tejerJ artículos para barilleros y eastres, etc. , etc.
o pueden
tener rival en ninguna clase de establecimientos de este género.
El departamento de modietas está atendido por personas aptas y conocedoras del

ramo.

***
E

"~ª

rEcL1LrnADE DE LA
SA. -Corsets
Sirena» marca ccRBFOIUIA», que podemos a¡¡e-

&lt;EL PAJE.'&gt; - FACHADA DEL EDIFICIO.

Esto, agregado á la buena calidad y baratura de los artículo , ha. hecho que este departamento sea uno de los más concurridos
de la casa.
En sus escapa.ratea y mostradores se encuentran expuesto los últimos modelos ideados por las mejores modistas de París. Londres y Berlín.
Su departamento de confecciones es un
modelo de elegancia y bueu gusto.
La riqueza de los géneros y la córrecci6n
en 1 corte, deleitan y seducen.
Al frente de e ta sección, los señores Arellano y Compafiía han colocado á una de las

modü,tas de mayor renombre de Parí., conocedt&gt;ra de _todos los estilos, todos los capri•
chos y todos los gustos del más exquisito
«chic» parisién.
Las confecciones que de manos de esta extraordinaria modista salen, llevan el sel Io
característico que ha sabido conquistar ccEl
Paje» y son las más admiradas en los salones.
Verdadero orgullo puede caber á los señores Arellano y Compañía de haber montado
un departamento que pued.e llamarse con justicia el prjmero que de su clase existe én la
República.

gurar ~on los mejor acabados y más peJfectos que exi~ten en el ?1:1,n?o, porque re_ nen á sus condicionés mg1emcas y á su comodidad un irreprochable corte y una comcomplet; perfeccí6n E-D su hechura.
ombrer0s adornados para sefíoras, sefio
ritas y niños desde 5. 00 haS ta $100. OO.
Losrenom,brados guante_s «~errin»,siste_ma
J ouvin, son también especialidad d~ l_a ca~¡¡.,
donde se encuentra además el depos!~º gci"
neral de la fábrica. de cintas((!·ª pn10n:'i . e
los Sre . Alberto A1·ellano y Cia ... la pnmern y única en~Jm género, establecida en fo,
República.

"'
CTN DE1lÁ~LE DEL 1:IEPARTA"MEN'rO DE Vl!lNT~

ALIMENUDEO,

No es menos notable el departamento de

"El Pajei,, destinado á la venta al por_ menor,
que reúne á su sencillez el caracterí tico sello
de la elegancia y el buen gusto.
Nueve amplísimos ª?aradores, _cerrado_s
por espléndidas lunas venecianas, rnundan
de luz y a1egría las innumerables novedades
que allí se exhiben.
Cuatro eleganles puertas, una á1:lateros y
otras al Empedradillo, dan acceso a es~e departamento, no pudiendo sus depe_ndientes
despachar á todo el público que aili acude
en demanda de novedades.
Los empleados, y en general todos los
pendientes, son conocidos por su correc~16n
entre la cnlta sociedad de nuestra capital.
Todos ellos son atentos, fino", correct.os, ! sus
conocimientos en el ramo á que se dedu;au,
están por demás acreditados.
Estas cualidades de los empleados de ?El
Paje», son la mejor garantía para:~ público . .
Los señores Arellano y Co~p_arua, ente~diendo que éstas son las prmc1pales cuaJ1&lt;lades que deben ~dorn~r. á todos los de~endientes de comercrn, h1c1eron ~na acetta9a
selecci6n entre el peI"soual, hab1en~o logrado reunir el elemento de que hoy d1spqnell.

?-e-

DEPARTAMENTO DE VE, 'l'A,S AL POR MA_YOR (ENTRESUELO,)

**..

Nuestros grabados repres~ntan los pl'incipales departamentos de esta irn.portante negociación merca.lltil. El1os, por sí solos, ba~tan
para que nuestros-lectores se_formen_una idea
de la magnificencja de _s1~ msta1ac16n y _del
buen gusto 9.ue ~a presidido en la orgamzaci6n del establecimiento.
.
En un p.eríodp de ti~mpo relat1va~ente
corto, pues como antes md1camos, su 1~anO'uraci6n data del pasn.do mayo, ha lo9r~do
~EL J&gt;aje» reunir una clientela numeros1s1!'.Ila
y select.a que á todas horas llena sus alm~ce-

nes.

~uestra enhorabuena á los señores Are11 ano y CompañÍa á cuya actividad é inca11sables esfuerzos, debe nuestra capita~ un estit
blecimient9 que le honra ~ los OJQS de los
muchos , extranjero que residen e~tre , I!OS.
otros.

(

'

DEl?ARTAllIENTO DE VENTAS AL MENUD1'JQ.

DEE'AR'rAME~TO

DE VENTAS AL POR MAYOR

(1.1-nrSDELO.)

�Et MtrNí&gt;O n.trsTRADo

EL MUNDO ILUSTRADO

la • fa~ri(a(ión • ~e • Iortill~5 • en • Má~uina

En este local, y hacia el muro del fondo,
se ven dos ranuras por las cuales penetra la
misma banda que recibe de la máquina las
tortillas en crudo conduciéndolas á través
del horno y del s~lón de airea.do, basta el
mismo d~pacho, d?nde so~ recogidas ;n cajas especiales y enviadas á .os ~xpendios.
A las ventajas que el nuevo sistema def~bricaci6n de tortiUas ofrece á los consumidores desde el punto de vista de la higiene,
hay que agregar las de la baratura del artículo¡ pue el precio fl que vende ~us productos la Fábrica es mucho más baJo que el
establecido generalmente en las «-tortillerías».

--Limpieza y Baratura
Hace poco hab16 EL I !PARCIAL acerca de
la fábrica de tvrtillas á máquina establecida
en 111 número 2,4 ...0 de la calle de San alvador el Seco, en esta población, por una sociedad recientemente fundada bajo el nom-

bre de toda substancia. extrafia 6 de microbios suceptibles de llevar el contagio á los
hogares.
Lo que primero se nos mostró, durante
nuestra visita, fné el departamento de coc-

únicamente, no s6Jo el buen aspecto, sino
también el sabor agradable de las tortilJas.
De este departamento fuimos conducidos
después, por los empleados superiores de Ja
Fábrica, al de máquinas, donde se ven dos
SRES, LUI

ROMERO Y EVERAROO RODRÍGUEZ ARCE,

INVENTORES DE T,A MÁQUINA TORTIC.LADORA.

***
El! indudable que el empleo de las máqui-

FACHADA DE LA FÁBRICA.

bre ele «La Compañía. de las Máquinas Tortilladoras, . A.»
Es de tal importancia la instalación de esta. nueva industria-ya que las antiguas «tortillerías», por el estado de abandono y desaseo en que se encuentran, constituyen un grave peligro pa~a _la salubridad pública, -que
no hemos resistido al deseo de hacer una visita á la Fábrica, recogiendo los datos que
con referencia á sus talleres ve!án nuestros lectores en seguida,
1lustrados debidamente con algunas vistas fotográficas.

DE PAOBO DEL GERENTE.

ci6n del maíz 6 «preparado del mixtamal,,,
donde se encuentra un tanque de lámina de
hierro, con capaci&lt;lad de doce hectolitros y
calentado directamente con leña..
Para la preparación del maíz, la Fábrica
ba logrado establecer reglas fijas, que aseguren las buenas condicione de aquél para la
condimentación de la masa. Este punto es de
grandísima importancia, pues de él depende,

***

Lo que más sorprende, al penetrar en el interior del establecimiento, es el contraste que la.
instalación ofrece con respecto á
las viejas «tortillerías» de sucias
paredes y de aspecto, en general, repugnante; pues nada hay
en sus distintos departamentos
q~e no esté perfecta.mente limpio y que no acuse, desde luego,
el aseo más escrupuloso. Esto,
para los consumidores, es una garantía inestimable, y hará sin duda que los productos de la fábrica sean preferidos por todos aquellos que deseen un alimento liDE P A.CHO DEL ADMINISTRADOR.

MOLINO DENIXTAMAL.

molinos suficientes para producir, cada uno
de ellos, una cantidad de masa igual al doble de la que se necesita para alimentar la
«máquina tortilladora11. Cerca de los molinor,
se encuentra el moto!" eléctrico que proporciona la fuerza motriz necesaria para poner
en movimiento la instalación.
La «tortilladora", que admiran justamente
los visitantes, no s6lo por Ja sencillez de su
mecanismo, sino también por la
enorme cantidad de tortillas que
p1oduce, está montada el\ un local amplio, bien acondicionado
y muy limpio. Esta máquina,
en sus partes esenciales, consta de
una «tolva» ó «embudo» donde se
deposita la masa y de un tornillo que, al girar, empuja la misma masa. á una bomba que comprimiéndola, la hace saJir por una
ranura del grueso exacto de la
tortilla. En esta ranura hay dos
pequefias piezas que al acercarse
6 retirarse, hacen que las tortillas tomen la forma sensiblemente circular que las distingue
de las fabricadas á mano. Esto
tiene por objeto que los consumidores puedan, en todo caso, cerciorarse de la legitima procedencia del producto.

VI TA GENERAL DEL SALóN DE MAQUlNAS.

La capacidad de ~a «tortilladora» puede
variar según se nos mform6 1 entre fi ueve Y
dieci~~is mil tortillas por hora. Estas, tal
como salen de le. máquina, ei,tán_ perf;~tamente limpias¡ pues debido á la diapos1c1ón
que lo inventores de aquélla l?graro? dar al
mecanismo, es de todo punto 1mposibl~ que
]as tortillas tengan contacto con las piezas
en¡?rasadas de la máquina.
.
Por último, en la ~rma_z6n de la _m~quma,
gira. una polea que 1mpmne mov1m1_ento á
una banda metálica. sin fin, qu~ recibe las
tortilla , en crudo, y las conduce dir~ctamente
al horno donde se efectúa su cocción: Este
horno e tá hecho en parte con ladr1llo refracta;io y en parte con ladrillo común, Y
tiene una longitud de trece m;tros. En las
extremidades anterior y postenor, se encuentran dos aberturas destinadas ~l pnso de la
banda conductora, cuya velocidad es 1~ estrictamente necesaria pare. que las tortillas
que conduce reciban la cantidad_ju~ta de es:-·
ior que requiere su perfecto cocmuento. El
gasto de combustible que demanda el horno,
es casi insignificante, pues nunca pasa de
cincuenta. centa.vos el valor del que consume
en la cocción de las doce mil tortillas que
por término medio se fabrican en una hora.
Estas tortillas salen del horno al eal6n de
«aireado» con una separaci6n perfecta.mente
marcada de las dos telas, lo cual de~uestra
su buen cocimiento; e1 calor se mantiene en
aquéllas durante algunas ho~as, y, en cuanto á su sabor, resultan superiores, con mucho, li. las hechas á mano.

nas tortilladoras se hará muy pronto extenRivo no sólo á toda la República, sino también' á los países de Centro! udaD?érica que
utilizan el maíz en la ahmentam6n de la
clases pooulares¡ pues según los !nformes
que nos proporcionó el sefior Ingerue~o ~on
Luis Romero 1erente de la egoc1ac10n 1
muchos son l~a contratos de venta de máquinas que tiene firmado la Compafiia con persona de fuera de la capital

***

ALIDA DE LA

Ahora bien, si se toma en cuenta el enor-

la explotación de la máquina; y en el segun•
do, las vendedoras de tortillas pueden ocurrh
á Ja fábrica y hacer sus compras al por mayor, para revender el articulo, obt.enien~o
mayores utilidades que las que ahora obtienen. Para concluir, diremos que una carg_a
de maíz con 140 kilos, produce en la máq111na. 10 000 tortillas, más 6 menos, de catorce
centÍ~P,tros de diámetro y veintidós gramos
de peso, aproximadamente, y que según
datos recogidos por personas competentes,
puede calcularse un consumo de quince tortillas por habitante diariamente, en cualquier
población de la República.

***

Mucho .:ielebrare.mos que «La Compafiía de
las Máquinas Tortilladoras, S. A. »1 formada
por hombres de empresa y de la.bor tan honorables como el sefior Ingeniero Don Víctor
M. Braschi, su Presidente, logre impulsar
cada. día más su negocio, en beneficio del
país entero¡ pues no cabe duda que el ensanche de una industria de tanto porvenir
como la que se acaba de implantar en México redunda en provecho de las clase pobres, que graciae á ella tienen á su alcance
un alimento barato y de buena calidad.

***
Muy satisfechos de nuestra visita á los
distintos departamentos de ~a Fábrica, pasamos, por último, al expendio donde u? grupo de señorita. atiende á los consumidores
al menudeo y despacha los pedidos al por
mayor que se hacen diariamente nla cnsa..

SALÓN DE AIREADO DE LA

TORTILLAS,

me consumo de tortillas que hay en el país;
loa ventajosos resultados que se obtümen con
la explotaci6n de los molinos de mixta.mal,
y el hecho de qu11 una. multitud de personas
viven actualmente con s61o el trabajo de hacer y vender tortiUas, se comprenderá que
la adquisición de la. máquina es un pingüe
negocio para cualquier

MÁ U[NA TORTILC.ADORA,

TORTIT,I.AS LISTA. PARA
LA VENTA.

capitalista.
Y no hay que pensar que con la implantaci6n de la nueva industria, tengan que
desaparecer los molinos de mixta.mal que
ahora proporcionan los
medios di: subsistencia á muchas personas, ni tampoco en
que con ]a fabric11Ci6n
y venta en grande escala de tortillas hechas
en máquina, se arruinarán las infelices mujeres que 1as hacen á
mano ó las llevan al
mercado.
En el primer ".a.so, la.
explotaci6n de los molinos puede combinarse perfectamente con

***

Las fotografías qne publicamos en este
número, justifican, por lo demó.s, lo que
asentamo al principio de este artículo con
respeto á la escrupulosa limpieza que se advierte en la Fábrica. Ellas, estamoa seguros, son suficientes para que el público se
cohvenza de que la industria que nos ocupa
merece de su parte la más decidida protección.

DESPACHO DE TORTILLA ,

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

•'Paris Cbarmar,t"
Un E,tableoimiento de Primer Orden

HORASo
IOA.M

\ ll: UIF'l CIO DONDE E l'Á IN 'VALADOEL B A.NCO ALEMÁN
''l'R ASATLÁN'r l CO.

BA NCO ~\ LEMÁN 'l'RASATLÁ TICO -DEPARTAMF.JN'l'O DF, CAJ A
Y lJESPACHO PAltA EL PÚBLICO

Si ha.y actualmente en México una casa
de Modas que merezca toda la confianza y
toda la protecci6n de las damas de buen gusto, es sin duda la que con el nombre de ((Paria Charmantn, se encuentra situada, en ]a
esquina de ]as calles 2~ de Plateros y la Palma.
Sus aparadores, ante los euales se detienen día por día los que desean conocer la
última nota de la moda, encierran, ordinariamente, todo cuanto de lujoso y artístico
puede concebirAe en materia de indumentaria femenina. Vestidos de re1:1ni6n y de paseo, de teatro y de baile; sombreros de la
más perfecta hechura y de irreprochable forma: todo se encuentra alli, despertando la
admiración del público. Los maniquíec; de
caras perfectamente modeladas que asoman
tras el cristal de los aparadores, parecen animarse bajo los riquísimos trajes que en ellos
se exhiben.
Y ha.y raz6n de sobra para que el ,cParis
Charmant» sea el establecimiento preferido
por nuestras damas aristocráticas: en primer
lugar, sus almacenes son los que figuran en
primera línea, tratándose de telas, aplicaciones, etc., etc., para la confección de trajes, y,
en segundo, no existe en México establecimiento que más se esfuerce por complacer
tan ampliamente á su clientela. El «Paris
Charmant» cuenta con modistas experimentadas y cortadores de primer orden, capaces
de dejar satisfecho el gusto más delicado, y
en sus talleres no hay operaria que no esté
suficientemente instruída para desempefiar
á conciencia su labor.
Tanto es el crédito que esta magnífica ne-

&lt;PARÍ

CHARMANT&gt; -FA CELADA DEL EDIFICIO,

gociaci6n ha logrado crearse, y tanto es el
empeño que su propietario tiene por elevarla á la altura que le corresponde, que la
fama de que goza se ha extendido hasta las
más lejanas poblaciones de la República.
umerosísimas son, en efecto, las damas
de fuera de la capital que le confían la
confección de sus trajes, seguras de que
ni~gún , otro establecimiento análogo puede
atender sus indicaciones con la exactitud y
el esmero con que siempre lo hace esta casa.
Por lo que á la Capital de la República
respecta, sólo diremos que al «Paris Charmant» acuden siempre las damas más aristócratas, y que de sus talleres han salido las

confecciones más ricas y más bien acabadas,
en los últimos afíos.
Los suntuosísimoFI matrimonios celebrados hace poco en México, ofrederon una
brillante oportunidad al ((París Charmant»
para lucirse: los más hermosos trajes fueron
hechos allí. Uno de éstos aparece fotografiado en esta plana, juntamente con otro de
paseo, de correctísimo corte y de magníficas
telas.
Para. concluir, agregaremos que el c&lt;París
Charroant», no obstante su lujo y su envidiable fama., cobra á sus clientes precios tan
módicos como ninguna otra casa de su género.

,f,

.BANCO ALEM:Ár TRASATL AN' r I CO .- DEPARTAMlllN'l'O D.E E 'CIU TORlO.

Banco Jlt~mán Crasatlántico
SUGURSf\L D5L

"D6UtS6h6 U606FS66iS6h6 BanK" 06 B6rlín
San 1\gustin, número 7
L U JOSiSlMOS TRAJES DE BODA y DE P A EO, CONFECCJONA PO

pon

L A CAS A &lt;PARÍS CBAI!MAN'l'.&gt;

�EL MUNDO ll.USTRADO

EL MUNDO ll.USTRADO

EstanI661ml6nto 06 una 1moortant6 1naustria.
La Gran I~ábrica de Calzado (le lo re .. C. B. Zetina YComp.

SALON'E

DE:AP.ARADO DE CORTES,

EDIFICIO INTERIOR DE LA FÁBRICA,

Ca 6ranada Extinguidora "fiardtn"
U r, Triur,fo Completo
La. frecuencia con que por desgracia se suceden en el pa.i los casos de iccep.dio, y la. neceida.d. que existe de e ta.r siempre alerta. contra.
ta cla e de sinie tros, han hecho que tanto
la autoridades como los comercia.ni.es y propietarios, se preocupen muy seriament~ en la
actualidad por encontrar lo medio más eflca.ce de combatir el ruego en un momento dadó.
Las catástrofes ocurridas últimamente en
Mérida y en Vernc1·uz 1 por otra. parte, vienen á
poner de manifiesto las terrible consecuencias
que puede traer con igo Jade truccióndeedificios ó manzanas enteras, susceptible de acarrea.r
la ruina á las negociacione más prósperas 6
de oca.siona.r una. muert.e segura á los que, ectreo-a.do al trabajo 6 a.l o iego se ,en de improviso amenazados por las llamas ó por inevitables derrumbes.
Como e te asunto e de grandísima. importancia., creemo:; pre ·tar al público un verdadero
ervicio 1·eflriár\donos hoy en estas columna
al más precioso recurso que baya podido inventarse pl\ra extinguir incendios : las granadas &lt;Barden&gt;.
Esta grana.da , que se fabrican con el vidrio
más delgado, están constituidas por un frasco
azul, de forma. elegante, que contiene un Hquido de compo ición qu(m1ca. inofensiva tanto
para la persona como pa1·a. las cosas ; no son
explosiva ni corro i vas; jamás e deterioran
y no sufren alteración alguna ni por el clima
ni por el tiempo. Ademá , y esto es muy importante, u empleo es tan sencillo que un niño
olo puede, con la mayor facilidad, apagar un
incendio, pue basto. arrojarla. en medio de las
llamas pa1·0. que, al romperse, se extienda sobre el fuego e1 líquido que contienen, desarrollándos inmediatamente uns. enorme cantidad
de gases que hacen absolutamente imposible
toda combustión. Ya. s1:1 comprenderá, por lo
que decimos, que este maravilloso invento no
debe faltar en caso. alguna, máxime cuando los
cjuego &gt; de granadas, ya sean de uno, do ó
tl·es cfra.scos&gt;, con tituyen por su elegante apariencia., un verdadero adorno digno de figurar
hasta en los más hermosos salones.

*
**
Hace pocos meses-y e to lo decimos para
jn tificar la recomendación que de la granadas cHarden&gt; hacemos a.l público- e efectuaron en la. Casa.mu.ta, en Chapultepec y en la.
Avenid11, de Pa.toui, unas experiencias interesantí imas, que llevaron al ánimo de cuantos
la.s presenciaron lo. convicción de que no hay
actualmeute ni habrá quizás, para extinguir
un incendio, un a1ed1o más eguro oi más rápido que el u o de las misma granada . Se improvisa.ron caseta ; e amontonaron materia.les
susceptibles de a.rder violentamente· e les prendió fuego, y cuando las llamas se retorcían

elevándose ya á. considera.ble altura., los concurrentes, a ombrado , vieron que el fuego e
extinguía como por encanto; para vencer al vora.z elemento, bastó a.rroja1• á él las granada .
En Tacuba e efectuaron, asimii;mo, otras experiencias con resultados en extremo atisfactorios.
En vista del éxito obtenido en las experíencia , la Secreta.ría de Guerra y la de Hacienda
compraron un gran número de grana.das pa.ra.
distribuirla en lo edificios y cficinas de u
dependencia, siendo, 11,demás, incontables los

cHarden&gt; han alcanzado en las expos1c1ones
más notables del mundo, llenarfamos con la
sola enumeración de las recompensas que ásus
fabricantes les ha.o sido otorgacla , un espacio
mucho mayor del que disponemo · bá tenos,
pues, decir qu11 en la Exposiciones Universa.les del 9 y 1900, quedó la extinguidora. «Ha.rden&gt; fuera de concurso y que en la de AnverR,
celebra.da en 1 7, obtuvo medalla de oro y diploma adicional, en competencia. con otra.ca a
fabricante de extinguidora.s de incendio. Mr.
William Layton, Comisario de la Sección Inglesa. en el Certamen, decía con este motivo á
la. «Sociedad Francesa. de la Grana.da Extinguidora «Harden&gt;, entre otras cosas, lo siguiente:
&lt;Tengo el honor de comunicaros la deci ión
del Jura.do de la Exposición de Anvers, relativa. á las pruebas comparativas que ha.o tenido
lugar, el lunes último, entre vosotros y la otra
Compa.tlía Exponente.
«Et .Jurado opina. que la. dos granada oc
eficaces para. extinguir lo incendios; en consecuencia, concede una medalla. de oro á. cada
casa..
&lt;Al mismo tiempo, el Jurado se ve obligado á
reconocer que en igualdad de condiciones,
cla mlta.d de la. cantidad contenida en vuestras
grana.das ha. extinguido el fuego en meco tiempo que la granadas de la otra Compaiiía concurrent.e.
«En consecuencia, el Jurado os concede el Diploma de honor adicional&gt;.
Además, las granada cHarden&gt; h&amp;n obtenido medallas de oro en la Exposición del Havre
(1 7); Exposición de Hl,ziene y de Salva.vidas
(Paris-1 ) y Exposición de Londres (1886).
En cuanto á. los certificados que prueba.n el buen
éx-ito obtenido siempre con su empleo, la Sociedad tiene en su poder testimonios muy elocuentes de todas partes del mundo,

Como una prueba mu:v c·lara del ensanche que la. indu tria. ha. adquirido
en el paí , sobre todo en los últimos años, vamos á referirno~ en e tas
líneas á. la. fundación de un nuevo centro ma.nufactnrero, cuya importancia. está fuera. de toda duda: la Gran Fá.brica de Calza.do e ta.blecida en
Ta.cubaya por los señores . B. Zetina y Compañía..
Esta Fábrica. monta.da. á. todo costo y conforme á. los adelantos modernos, ha venido á satisfacer.una de las nec~sidades más a.premian tes que
se hacían sentir en la. poblac16n 1 pues nadie ignora el _precio verdadera.mente alto á que e expende el ca.Izado de procedenma a.mericana en
la. plaza, ni las mal as condici_one de durabilidad y ~lega.ocia de los za.patos que aquí se fabrica.e igu1endo los métodos e.n~tj!'uos.Los señores C.
B. Zet.ina y Compañía, en efecto, ha.n logrado sat1sfacer aque~a. necesidad . pues á le. inmej&lt;,rable calidad de los producto de su fábrica. ~a.e
a.preciados como los mejores en su género, ha.y que agregar las ventaJa
que para. el consumidor ofrece su extremada baratura.
Este nuevo centro ioilu trial está dota.do de una maquinaria. de primer
orden· da a.ctµo.lmente ocupa.ciór. á un gran número de opera.ríos, y tales
1100 los adelantos po r él obtenidos, que no obstante el corto tiempo que
lleva de fundado, cuenta. ya con nueve sucursa.le establecidas en México
y con una a.biertaa.l público en Puebla.. Po.raquenue troslectore se formen una. idea de la. gra.n importancia. de la. Fá~rica, dtre';DOS que sólo en
el año de 1903 fo.brico calzado por valor de IM69,000, habiendo pa.gado á
s us oper arios cercn. de $fil.OOO, por la man ufacturo. de aquél. El número
de pares de zapatos fabricados, fué de'. ,200.
Debemos advertir que los señores _C. . Zetina y Compai'lía., trope1.aron a.1 principio con alguno.~ diflcultade en cuanto á. obreros, pues hubo neoe idad de traer operarios. de los Estad?s Unidos, _que, como con?·
cedores de l as máquina. , estuvieran en aptttud de enseñar su ma.neJo
á. los mexicanog que se admitieron como aprendices, con el propósito
muy laudable de que únlcámente éstos trabajara.o en los talleres en lo
sucesivo. ¼ .s que entonces f~eron aprendices con un sueldo de ~5 centavos. diarib)!, son ahora. ofio1ales q ue ganan de $3.00 á$4.00 al d1a.
MAQUL"l"AIPARA COSER EL PUNTO DEL CALZADO.

***

En cuanto á los materia.les que se emplean en
la manufactura del ca.Iza.do, e Importan directamente de los Esta.dos Unido y l!:urvpa., pues
desde el simple hilo ha. La. la. piel más fina., son
de aquella procedencia. La importación se ha.ce en grande cantidade , y e to permite que el
ca.Iza.do más fino pueda venderse 11ctualmente á
$6.50 el de señoras y á. 87.50 el de caballeros.
Los señores C. B. Zetina. y Compatiía., con el
de eo de ensanchar todavía más u negocio en
beneficio de toda la República, tratan de abrir
-próximamente, en las principales poblaciones
del país, algunas agencias donde se expendan
sus productos.
Pa.1 a esto se están instalando y a. en la Fábrica-Raocbería, número 1, Tacubaya.,-nuevos departamentos que tendrán máquinas suficientes para duplicar 6 triplicar la prod··cción.
En e te número damos á conocer en fotografía
algunos departamentos del establecimiento industrial que nos ocupa..
Es de felicitarse muy calurosamente á los seflores Carlos B. Zetina. y Frbncisco Martínez
Arauna, que forman la razón social de la Fá.brica, por haber implanta.do en el pa.í una. industria tan necesario. y tan importante.

*•*

SR. ADOLFO P A CAL.
Unico reprc entante en la Replibllca de la "St&gt;ciedad
Fmnce,;a de le. Gmnnd11 'Eictlnguidora Harden."

e tablecimien.~s me1·cantiles é industriales que
las han adqu1r1do; pues según nuestros informes, pasa ya de novecientas docenas el número
de gro.nadas vendidas en "i\Iéxico Sa.ltillo Monterrey, Torreón, San Luis Poiosí Le\5~ Lagos, Aguascalientes y otra., pobl~cione~ del
país.

•

**

si fuéramos á referirnos de una manera pormenorizada. á los triunfos que las granadas

Por er de interés, agregaremos que el único
repre entante de la. cSocieda.d Fra.ncesa de la.
Granada Extioguidora «Ha.rden&gt; en México, es
el señor Don Adolfo Pascal ( allejón de Bilbao, número 5.-Apa.rtado 652), quien hace pocos día estuvo en Jalapa con el objeto de nacer, á petición del Gobierno de Veracru?., algunas experiencias de extinción de incendios.
Dada. la. indi cutible eficacia. de las granadas
cHa.rden&gt;, es seguro que estas experiencias se
llevaron á. cabo con el mejor éxit-0.
Por último, diremos que la &lt;Sociedad Fra.ncesa de la Grana.da. Extlnguidora clla.rden&gt;, es
actualmente proveedora de la Marina y del
Ejército francés, y del mexicano, a í como de
innumerables ayuntamientos, hospitales, escuelas, haciendas y esta.blecimientosindustriales y mercantiles .

m

*
**
Los propietarios del nuevo centro industrial
invitan á. las personas que deseen vi ita.1· sus
talleres, á. fin de que lo hagan, segura.s de set·
perfectamente recibidas y atendidas.

00
DEPARTAMENTO N'(j?,{. 3 DE ENSUEL.A.DO Y .AOABADO,

�EL MUNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

LAS GRANDES INDUSTRIAS MEXICANAS.

'' LA PRUEBA''
Balsa Hermanos.-Veraoruz.

jase encuentran las oficinas de la Empresa, el departamento de empaque y los alma.cenes de tabaco en rama. Estos almacenes tienen capacidad para contener hasta cinco
mil tercios de 100 kilos de peso cada uno.
Los altos, destinados á los talleres para elaboración y
manufactura de puros, están divididos por mitad, formando dos exte~sos salones denominados ,,galera.8», en los cuales trabajan más de 400 operarios, con tal ligereza y tal
perfección, que en un solo dfa salen de sus manos millares
de puroEl, perfectamente acabados.
En estos salones están comprendidos cuatro departamentos que se destinan al «rezagado», «despalillado», «fileteado» y «escogido» de puros.
La mayoría del tabaco que se elabora en los talleres de
esta fálnica., pertenece á las ya famosas plantaciones del
Va11e Nacional (Estado de Oaxaca) que poseen los señores Balea Hermanos, actualeii propietarios de la fábrica
que nos ocupa.
A tal extremo ha llegado la preponderancia que la fábrica de los sefiores Balsa Hermanos ba adquirido en Mé-

VERACRUZ.-FACBADA DEL EDIFICIO n:m:.BALSA HERMANOS.

Sería un oh·ido inexcusable de nuestra parte no hacer
menci6n en este número de una de las industrias mexicanas que más contribuyen en la actualidad al desarrollo
de la riqueza pública y al bienestar de las clases trabajadoras: nos referimos á la industria del cultivo del tabaco
Y elaboración de puros, que tantos progresos ha alcanzado
en el país.
Al hablar de este importantísimo factor de la industria
nacional, nada más justo sería que dar á conocer las fábricas que más se distinguen por lo cuantioso de su producci6n y por el crédito de que gozan entre los consumidores;
pero en la imposibilidad de hacerlo en un artículo de
tan cortas dimensiones como éste, nos ocupamos únicamente de la más importante y más acreditada: la que tienen establecida en Veracruz los Sres. Balsa Hermanos.
«La Prueba», que así se llama este magnífico establecimiento industrial, fué fundada en 1 69 por el Sr. Don José .Balsa y Rfo-padre del actual administrador gerente de
la negociaci6n, D. José Balsa-y ocupa hoy en Yeracruz un
amplio y bien acondicionado edificio cuya extensión superficial pasa de 34,000 pies cuadrados. Este edificio, el
primero en su género en la República, está situado en la
esquina deJas calles de Zamora é Hidalgo, se extiende por
la de Miguel Lerdo y consta de dos pisos. En la planta ba-

OASA. DEL SR. DON JOSE ESCANDÓN EN L~ CALLE
DE TIOURCIO, NÜM,

20.

"FA CHADA DEL PALACIO DEL SR. DON ALEJANDRO ESOANDÓN,
IlAOIA EL CINCO DE MAYO.

GI Emb6ll66iml6nto 06 la 6iuOaO
NUBVOS EDIPICIOS

FÁBRIOA DI!: BALSA liERMANOS.-ENTRADA.

xico, qu~, no ?u~iendo por sí sola surtir todos los pedidos
que recibe d1anamente, se vió en la necesidad de establecer una Sucursal en la capital del Estado de Puebla.
Los puros salidos delos talleres de la fábrica. «La. Prue~a» tienen el sello ca_racterístico de suavidad y aroma que
Justamente los han hecho famosos entre los fumadores de
buen gusto.

BALSA.HElUUNOS, - VID-A DELOS MANGOS, SAN JUAN DELRf.O. -VALLE NAOIONA.L.

Los mejores triunfos de que en este sentido puede ufanarse «La Prueba», están acreditados en los múltiples di
plomas y medallas que sus productos han obtenido en diversas exposiciones nacionales y extranjeras.
A. continuaci6n mencionamos los principales concursos
en que ha estado &lt;&lt;La Prueba» representada.
World' sColnmbian Exposition, Chicago,1893¡ Jnternational E xposition,Pbilade1phia,18i6; Exposici6n Nacional
de 1éxico, 1876; Exposici6n Universal de París 1889·
Primera exposición Veracruzana, 1881; Exposici6~ Muni~
c!~a.l de México, 1875; Cotton States Ioternational Expo•
s1t1on Atlante, 1895; Exposición. Municipal de Puebla
1880; Exposici6n Municipal de Tepic, 1883; y por último'
Exposicion Internacional de París, 1900, y Búffa~
101 1901. En todos estos concursos "La Prueba» ha
obtenido numerosísimas y .:merecidas recompensas.

Una. de la.s manifestaciones de la. prosperidad nacional que más ola.re.mente se peraiben
y que más llaman la atencióu de los que observan, con ánimo tranquilo y bien dispuesto,
los a.dela.otos rea.liza.dos por la ciudad de Mé·
xico en la. última década., es ind.ida.blemente
ese a.obelo de renovación continua que va. poco á poco transformando á la. antigua. metrópoli de ca.l les t-0rtuosas y sombríos caserones,
en una población moderna., de hermosas avenidas y edificios que constituyen su mejor orna.to.
Muchas son, á la íecba., las calles que han
cambiado totalmente su aspecto de encrucijadas por el de espacio..1s0s y bien orie!ltados bu·
leva.res, y muchas son también las que han sido abiertas, pa.ra. f&lt;1.cilitar el tráfico cada. día.
mayor que se advierte en la. capital. Encua.nto
á. edificios, rara. es a.hora la. cuadra donde no
se encuentra. alguno nuevo, modesto ó suntuoso, pero suficiente para. que los turistas, siempre ávidós de impresiones, se formen una idea.
de los progresos que en materia. de fincas urbanas ha. logrado la. primera. ciudad del pais.
La.s anteriores reflexiones nos las han sugerido la.s fotografías de tres bellísimos edilicios
cuya. coostruccion se debe al arquitecto Sr.
s. Contri, uno de los que más se distinguen por su buen gusto y por sus vastos conocimientos en el arte que cultil"a. Uno de esos
edificios está situado en el mismo lugar donde
hace pocos años estuvieron insta.ladas las ofioas de EL l.MJ&gt;ARCIAL y EL MUNOO: en la. ca.lle
de Tiburcio, núm. 20, y pertenece al Sr. D.
.José Esca.ndón. La obra. es la más nueva que
exist.e en esa calle, y está hecha con pleno conocimiento del espacio que ocupa. y con una
corrección de estilo irreprochable.
En otra de la.s fotografías que publicamos.
verán los lectores de este periódico el edificio
que el Sr. C-Ontri construyó en la. esquina. de
Betlemitas y el 5 de Mayo, para el Sr. Don
Manuel l!!sca.ndón. Este edificio consta de cuatro pisos y está destinado, como su aspecto lo
indica, para. el establecimiento de despachos
comerciales y de profesionista.s.
La. sobriedad de su estilo y la. severa elegancia de sus puertas y balcones, ha.ceo que la
construcción sea, en la. nueva avenida, una.
de las que más se distinguen y más son admira.das.
Al Sr. Contri se debe también el proyecto de
facha.da., hacia el 5 de Mayo, que se ejecutó en
el soberbio edificio quepertenecea.l Sr. D. Alejandro Esca.ndón y que da. frente á la plazuela.

de Guardiola.. Esta. residencia., que puede considerarse un palacio, ha ganado mucho en be•
lleza, no cabe duda., con la nueva. fachada.
Por último, y ya. que en la.s líneas anteriores
hemos hablado únicamente de las obt•as arquitectónicas que debe la ciudad al Sr. Contri, dil'emos que este notable arquitecto es el autor del
proyecto a.probado por el Gobierno para. la
construcción del magnífico edificio que ocupará la Secretaría de Comunicaciones v Obras
Públicas en el lugar donde abora se encuentra.

el Hospital de San Andrés. El proyecto es ya
conocido de nuestros lectores, por haberlo publicado este semanario en su oportunidad, y
nos parece ocioso ocuparnos de él nueva.mente.
Sólo haremos constar, por ser de justicia., que
el Sr. Contri ha recibido numerosas felicitaciones con motivo de dicho trabajo.
Para otra. ocasión nos proponemos hablar más
extensamente a.cerca de estos y otros muchos
edificios proyectados y constt•uídos por el Sr.
Contri.

EDI~'lOIO PERT&amp;'IBCIENTE AL SR. DON MANUEL E S CANDÓN , CON TRUÍOO EN LA ESQffiNA
DE BETLEMITAS Y CINCO DE MAYO.

�EL MlTNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

EL -TIV0LI DEL ELISEO

FRONTON Nf\CIO.NAL

~
En esta. plana verán nuestros lectores una
fotografía del interior del gran Tívoli del
,cElíseo)), tan ventajosamente conocido en México por la belleza de sus jardines y la elegancia de sus salones.
El «Elíseo» es, no cabe duda, el único establecimiento, en su género, con que cuenta ahora la :Metr6poli, pues en ninguna otra
parte, como allí, pod16,n encontrarse &lt;lepar•
tamentos más á prop6sito para la celebraci6n
de banquetes, días de campo, hailes, etc.,
etc., ni salones de boliches y de patinar
más bien acondicionados y más lujosos.
Las colonias extranjeras han hecho de
aquel sitio de recreo su local favorito para
las fiestas con que, año por afio, solemnizan
sus grandes fastos nacionales, y multitud
de familias y caballeros de la buena socie•
dad, acuden á él, ansiosos de distraerse y de
respirar el aire embalsamado que orea sus
jardines, á la c,,ombra de los frondosos árboles que lo embellecen.
Los 11.ctuales encargados del Tívoli, SreH.
Desdier y Reynaud, se propusieron hacer del
establecimiento una ca1,a modelo, y lo han
conseguido; el restaurant, que atiende un cocinero de primer orden, es, actualmente, el
preferido del público de buen gusto, tanto
por la buena condimentaci6n de los platillos
que allí se sirven, como por la excelencia de
los vinos que hay siempre ea sus bodegas.
Muy raro es el día en que no se efectúa allí
algún banquete, y esto es la prueba más clara de quf\ la casa, á fuerza de esmero y de
trabajo, ha llabido conquistarse la más numerosa clientela. Según sabemos, la Empresa que tiene á su cargo este magnífico Esta-

UN GRAN HNTRO Df RfCRfO :J4..

2A DE ITURBIDE

mmmmmmmm

mmmmmmmm

OUl ■ IELAS

APUESTAS
MUTUAS

Simples y

DOBLES

mmmmmmmm

mmmmmmmm
blecimiento, se encarga también, por precios muy m6dicos, de servir banquetes fuera de la Capital.
,
Ojalá que los Sres. Desdier y Reynaud no

desmayen en su empefiode mejornr constantemente el «Tívoli», ya que el público que
los favorece es tan numeroso y que tan hien
ha sabido corresponder á sus afanes.

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I

EL GRAN TRIUNFO DE LA CIENCIA

L UN-DO LUST~ílDO
Año XI- Tomo I~Número 2
Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA

MEXICO, ENERO 10 de 1904

Snbscrl()t'l611 men~n&amp;l rod nea ...... $ 1. 50
Idem
ldem en 1B Capital.$ l. 25

Gerenta: LUIS BEYES SPINDOU
Registra.do como a.rt\c1!lo de segunda ele.se en 3 deNovtem.bre de 180-!.

et/EXTRACTO DE ACEITE

DE HIGAOÓ DE BACALAO~
(MORBHUOL.)

l CHTIOL, KOU Y ESTRICNINA,
son los principa.le&amp; componen-

tea de eata ma.ra.villoM prepa•
ración, que ha he(lbO tan graodes beneficios A la humanidad.

DOSIS. - Una cuchara.da
¡rande aot.&amp;S de cada eomida
y al acostarse, de manera qae
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Flor de la Miseria.
f ol. de ''El [llundo Ilustrado.''

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Advenimiento de Pierrot</name>
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                    <text>Sor Matilde

que fulguren los insectos,
y la beldad con los ojos
nos mire de amores l lenos,
si de ese sol á I a I umbre,
de ls.s aves al concierto,
al susurro de los bosques
y del amor á los celos,
la mentira y la falacia
han levantado su imperio
y el espíritu del hombre, '
de la verdad corre h.iyendo,
tropezando á cada paso
de su nada en el misterio?
Por eso la luz rehuyo,
oh blanda noche, y, por eso,
p1tes todo es vano en la tiert·a,
pues todo pasa, á lo menos
señalan, ay! el camino
de la eternidad abierto.
tus fugitivos celajes
·
tus bendecidos I uce:os.

A la Noche
I
Cómo brillaQ,, cómo brillan,
Oh blanda noche, á. lo lejos,
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.
Cuántas veces solitario
en angustioso desvelo,
al evocar de mi vida
los recónditos recueroos,
mis lágrimas y sollozos
has recogido en tu seno!
Tú sólo, noche, comprendes
la amargura de mi pecho,
que herido de los pesares,
herido de afán eterno,
ni busca dicha. en el mundo,
ni espera á su mal remedio.
Oh noche, noche.serena,
de mi antiguo amor reflejo,
cubra tu umbroso sudario
mi corazón sin consuelo,
deja que prorrumpa en lloro
y que contemple en silencio
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.
II
¿Qué son para. mí los cantos
y los gentiles torneos
que ofrece el mundo á la. gloria.
-con halagos lisonjeros?
Y,, las humanas venturas,
¿qué son para mí que llevo
la soledad en el alma,
el desencanto en el pecho,
y la. amargura en los labios,
y en la m,.nte los recuerdos?
Por eso cuando se oculta
pálido el sol en el cielo,
y el ave vuela á su nido,
y su canto el marinero
sobre las aguas entona
á los compases del remo,
como el amante á su amada.,
oh blanda noche, te espero;
y me consu~lo mirand?,
mirando le¡os, muy le¡os,
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.

IV
Ay! si es mentira lll, gloria
que da al corazón aliento
si es mentira la esperanza'
y mentiras son los sueños:
¿Por qué en el alma, Dios mío
como en un edén secreto
hay inmortal .. s memori¿s
hay inmortales deseos? '
¿Por qué á tu nomb,·e renacen
en los corazones buenos,
las ilu.siones marchitas,
las venturas ¡ ay I que fueron;
.Y en el fondo la. couciencia
á tu resplandor eterno,
'
~eñala que en otra. vida
hay un castigo y un premio?
Oh noche, noche se ..ena,
si en la. tierra nada. espero
tampoco anida. en mi alma'
de la. duda. el ángel negro,
y en el altar de tus sombras
y so~o en. tu augusto templo,
con rnfinita esperanza.
al Dios de mis padres ruego.
Mas cuando muc1a. mi lira.
yazga. en profundo silencio,
y en el sauce de mi tumba
suspire quejas el viento,
P?es no habrá quien por mí llore
01 me consagre un recuerdo,
brillen sobre mi sepulcro
con mis olvidados versos
tus fugitivos celajes,
'
tus bendecidos luce ros.

,.

;' &gt;-,. ~
;.:-~

~

·ri"l;i:~

¡--_l~ -

III
¿De qué nos va.le que alumbre
el sol radiante y sereno,
y entre el follaje del _bosque
den las aves sus gor¡eos;
que la flor vierta su aroma,

4.-Colección de trajes infantiles y vestidos de paseo.

Domingo 27 de Diciembre de 1903

El'.; MUNDO ILUSTRADO

EI:; MUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Diciembre de 1~03

FELIPE TEJERA,

~

La. penumbra envuelve el
templo inundándolo de borrosos tintes; una. banda.da de
gorriones aletea sobre los
azules venta.na.les de la media
naranja; las campanas tocan
el &lt;Angelus&gt;.....
Arrodilla.da en el coro, con
la frente inclinada, una. monja, ca.si una. niña, hace pasar
bajo sus dedos largos, delgados y de sonrosa.das uñas, el
nacarado rosario. Es de una.
belleza. mística: ojos negros,
hundidos, apasionados, penetrantes y acaricia.dores; labios grana; tez pálida., transparente; en su rostro se adivina. una vida de martirio, un
pesar profundo, mudo, una
resignación heroica.
El templo está casi va.cío.
En el fondo, frente al altar
mayor, una. lamparilla de
aceite parpadea rápidamente,
permitiendo ver á intervalos
la macilenta faz de un crucifica.do; el reloj coloca.do junto
á. li. puerta de la sacristía. deja e!.capar seis compasados
golpes, cuyos ecos se pierden
en la. tranquila inmensidad
del santuario; luego, todo
q ueo.a. en silencio; Sor Me.tilde continúa. de rodillas; apo·
y a.da. la mano en la diestra,
medita; de pronto un recuerdo
surgiendo de lo íntimo de su
ser hace que asomen á sus
ojo's dos lágrimas que nespués de temblar en las pe'!taña.s ruedan por el marfilino
rostro y se pierden entre los
amplios pliegues del sayal.

..

'i#''""..:.4.:.---. ...

..

1

I

***

Sor Ma.tilde tuvo un a.mor
infeliz y no han sido suficientes dos años de noviciado y
uno de profesa, para . que se
cicatrice la honda herida. que
en su corazón abriera el desengaño.
Cuando se ha toca.do &lt;reposo&gt; y toda la comunidad
duerme, ella., sola, envuelta
en las tinieblas de su estrecha
celda piensa en su pasado,
ese p~sado que fué gloria Y
martirio y que no se apa1:ta
un instante de su mente¡ q Ulere borrar de su imaginación
el recuerdo del ingrato; presa
de sin&lt;1ero arrepentimiento,
cae á. los pies del Cristo, pidiendo perdón y olvido, Y
allí prosternada sobre el hela.db pavimento, muchas veces se queda dormida., ~on los
ojos lacrimosos y los pies descalzos.
En sus veintitrés años se compendia una vida de dolor; la. orfandad primero, la. pobreza. luego,
y más tarde el desamor, el engaño.
Abruma.da por la dE&gt;sgra.cia_, puso
entre el mundo y ella. ll;\s r~1a.s del
claustro, sin pensar pnfehz! qu~
para el corazón no hay mordaza, Dl
muerte para el recuerdo.
Al principio del novicia.do. esperanza.da. en su gran fuerza de voluntad, sólo a.nsia.ba. prnfe~ar cuánto antes· así-pensaba,-s1endo ya
perpetu¡s las ligaduras que la ~ujetasen á. la clausura., su espíritu
podría entregarse libremente al
cumplimiento de sus V?t'!s· Mas no
fué así; una vez que v1st1ó los hábitos de profesa, cuando ~u pus? no
encontrar en su alma 01 s1qmera

•
de c~•
m po y de "skating."
5.-T raJes
~

vestigios de las pasadas luchas ni
de los antiguos pensamientos, ha!ló
que éstos renacían con mayor mtensida.d, siendo imposible ahogarlos.
•:
d'
Entonces sucumbió. Nada. p_u. ieron las disciplinas ni la~ v1g1has;
las oraciones ni los cilicios, nada.
La imagen del que en el mundo le
robó su cariño, se grabó en el cerebro de la Sor con clarísimos detalles y en las horas solitarias, su
medte febricitante devoraba los recuerdos y analizaba las frases de
otro tiempo, como un. enfermo que
aspira el aroma que ignoradas flo·
res deja.ron en los bordes de un búcaro roto ..... .
Cuando el buen capellán que, desde hacía muchos años, servía de
padre espiritual á las novicias, oyó

á la desdicha.da. la. relación de sus

penas cuando penetró ~n el fondo
de es~ conciencia purísima, qu~d.ó
absorto contemplando las e~qu1s1·
teces del alma. de Sor !'la.tilde, y
pidiéndole ésta un conse10. Y un '.emedio para su mal, el hábil anc1a·
no que en otras ocasiones encentra·
ra 'siempre una respuesta oportuna,
una palabra. da consuelo, no tuvo
que decir, y verdade'.amente conmovido, sólo repuso:
-¡Orad, hija. mía!

** *

Por eso cuando todo calla Y el
sol está próximo á ocultarse, Sor
Matilde se enea.mio a al cor&lt;;&gt;, Yar~odillad a sobre el tosen re_chnatorIO,
llora. su culpa imaginaria; mas, al
elevar los ojos al cielo, el recuerdo

que sin cesar la persigue, hace cambiar su plegaria, y entonces, d_e~eando implorar por su tranqu1hda.d,
ruega por la dicha de &lt;él&gt;.
La. lamparilla colocada fr~n~ al
Cristo va á apagarse, sus ult1mos
f1•lgores iluminan c&lt;;&gt;n. relampagueos incesantes el di vrno rostro,
y después d~ lúgubre chisporroteo,
la luz se extrngue.
.
En el templo no hay nadie, está
obscuro. Aquí y allá comien~3:n á.
brillar pálidos destellos de cir10s.
Los gorriones revolotean P?r los
azules ventanales de la media naranja y las campanas tocan el «Angelus&gt; ..... .
C. R. HüBNER,
Lima, 1903.

�,

..

l!lL · MUNOO ILURTJM no

Domingo 27 -de Diciembre de 1903

a..

CLAUDINA

!WNDO lbtJ'8TBADO

Por fin se deshicieron los hielos•
el gran bloque nevado del sur emt
pf'zó á &lt;lerreti1·se á los rayos del
1;0). como lámina de plata. q ue se
fu!ide, y ya más alto el astro, vino
á iuuncla.r por las mañanas, de pleno, el dormitorio de Claudina. Era
la est11_ción propicia; los caminos
e~taban or...ados del todo, y ya picaba el sol con fuerza. Claudina
quería. partirá la mayor brevedad
posible; se irritaba, me exigía la
diera gu~to y se deshacía en lágrimas. Desµués me abrazaba, y ya
sosegada., con las mejillas levemente ~onro~a.da.s, envolvíase en el
ch alón y tomaba aires de víctima.••
Yo no pude resistirme. Además
Basilio m.. había señalado esa épo:
ca para la partida. Así, pues, di
orden de alistar los equipajes y en
ge.ochar la berlina grande con los
dos caballos más suaves; quelatapizaran de nuevo y agregasen dos
muelles más para amortiguar las
sacudidas. El 14 de octubre, víspera de su santo, todo estaba listo.
La había prometido que partiría•
mos el 15, y sólo así pude dominar
su impaciencia. El 15 por la malla.na, Rosellón vino á despertarme,
exclamando:
-Señor, todo está listo.
Fuera se oía el ruido de los cascabelea al sacudir los caballos las
l:iridas. Pablo hacía chasquear la
fusta, probando una guía nueva, y
toda la casa parecía regocijada con
la partida de Claudina, á quien
tanto amaban. &lt;Die&gt;, mi perro, me

Había entrado la primavera.
Claudina, enferma durante el in•
vierno, estaba ya convaleciente.
Un claro sol entraba por la ventana, en el jardín piaban los p4jaros
y bajo el follaje alto de los cedros
arrullaban las tórtolas. Florecían
las enredaderas y un hálito de vida
nueva, una alegre y poderosa eflorescencia parecía animar las cosas
é inundaba el alma de Claudina de
anhelos inefa.bles, de alegrías de
chiquilla revoltosa, que la conva1.,ancia y su naturalezltromántica
avivaban en deseos pueriles, hasta.
el punto de llorar cuando no se la
daba gusto en lo menor. Basilio, el
médico, se manifestaba satisfecho,
y restregándose las manos con aire
de hombre que triunfa, exclamaba.
viendo fuera y señalando las altas
cumbres nevadas de los cerros:
-Don Alfredo, cuando eso desaparezca., podrá usted llevar á
Claudica allá; eso le hará bien y
acabará por reponerla.. El aire puro de las monta.ñas le hará gran
provecho.
Luego, tornando á Claudina, contemplábala con paternal solicitud
y añadía, cruzando las puntas de su
cha.Ión á cuadros:
-No hay que desabrigarse; una
imprudencia podría comprometer el
éxito de la curación y está usted
muy débil, hija mía . ...

··- -.~-.-\........

jugaba con Beatriz, la 111uchacha1
en el cuarto de los baúles.
Ante Juanito, Alfredo cesó dellorar. Después, idiotizado, me contempló como si fuera la. primera
vez que me veía; luego me tomó las
manos y añadió:
-Carlos, tú sabes lo que son estos trances; tú has perdido como yo
á tu mujer, y comprenderás mi dolor: Tú sabes lo que es la desaparición de ese ser querido .... (volvía á llorar). Pero no la has visto
como yo, ahogada. en su sangre,
pálida, convulsa como una. paloma
á la cual se le ha clavado una fle•
cha en el corazón .. . . ¡La postema
la ahogó! bañó su chal, inundó
vestidos, ¡me tii'l.ó las manos en su
sangre! Me trastornó el cerebro.
Estábamos en mitad del camino, y
mientras Rosellón, desenganchando uno de los caballos, voló al pue•
blo y trajo un médico, todo había
concluido. Claudina había muerto
en mis b1·azos: amoratada, verdosa
casi, axlixiaua por la sangre; asida
á. mí para no marcharse. Con los
ojos desmesuradamente abiertos,
sólo pudo proferir el nombre deJuanito en una suprema arcada ...•
Después se desplomó en el asiento,
entre un río de sangre . .... .
Y o había conocido á Claudica, y
al verla tan pálida, anhelando vivir,
pero respfrando con cierta dolorosa dificultad, quise impedir á ambos la partida; pero el médico dijo
«que no había cuidado&gt;, y los doctores tienen sus caprichos. Y a vesa.i'l.adió Carlos-lo que vale la ciencia. Contra el destino no hay cosa
que se oponga. En algunos la muerte anida en ese pérfido tumor; ríen,
parecen estar bien . . . . y después su
propia sangre les ahoga.

sw-

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••'\ &gt;

Domingo 27 de Diciembre de 1908

•

JORGE MIOTA.

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1
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~

6.-Vestidos de paseo y reunión y sombreros de invierno.

miraba con ojos inteligentes, y sacudiendo la cola, parecía decirme:
cqué bien lo vamos á pasar allá,
¿verdad?&gt; Le di una. rosca; me calcé las botas y salí á dar mis últimas órdenes para la partida. Claudina ya estaba en pie y me esperaba
completamente vestida con su traje
de viaje, puesto el velo y chicotillo
en mano.
-Lo llevo-me dijo-para. castigará este canalla, que se ha bebido
la leche ••••
&lt;Die&gt; movió la cola.
Listos, entramos entonces en la
berlina; Claudina dió un abrazo á
Rita y partimos, después de recomendar, por última vez, no olvidar
decir al doctor fuese allá tan pronto como volviese. ¡Ah amigol- se
interrumpió Alfredo,-¡si yo lo hubiese previsto! Pero qué quiere usted, el espíritu huma.no no lleva su
previsión hasta 4:1se extremo .... Es
cierto que Claudrna estaba dehcada, pero podía soportar el ca.mino.
Además eran unas cuantas horas
las que deberíamos caminai: en carruaje; después el fe_rrocarril se en:'
cargaría de conducirnos hasta m1
propiedad'. Allí. .....
Alfredo no pudo continuar; le
ahogaron las lágrimas. El recuerdo doloroso de la reciente. pérdida
de Claudina, lo había ~~mido e!l- un
estado continuo de crisis lacrimosa. Partía el corazón ver córn? &amp;9"u~l
muchachón tan fuerte, ,de vei!lt1séis
ai'l.os, que siempre habia temd_o un
pecho de roca contra la adversidad,
se abatía hasta tal p~nt? que los
ojos se le habían enro¡ecido como
dos ascuas y amenazaba perder la
vista.
Yo guardaba silencio; Rita, con
los brazos cruzados sobre el pecho,
lloraba también.Y el doctor movía
la cabeza impac1eotado, exc.lamando:
.
-Querido, se vo1verá usted ciego . . .. Haga el favor ... : domínese,
no Se restregue así los o¡os ... . Hágalo por Jua.nito.
.
Juanito ignoraba lo a.contec1do Y

•

?.-Vestidos "reforma" y "renacimiento" para reunión Y e

alle

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lllliMUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Dicie111br,1 de 1903

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La maoo al primero da
Que en el camino se eocueotra;
El joven perdido está.

.... ...
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f!

E~ta es una antigua. historia.
Siempre nueva, e.o conclusión;
Y a l q ne le pasa., por cierto,
Se le parte el corazón.

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En mis suei'!os me a.pareces
Todas las noches, mi bien,
Y vertiendo a.margo llanto,
Postrado quedo á tus pies.

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Mirándome con tristeza,
Sacudes la. blanca. sien,
Y de tus azules ojos
Las perlas veo caer.

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Me ha.bias con voz misteriosa,
De coronas de ciprés.
Despierto, y no hallo la. rama.,
Y la palabra olvidé.
México, D. F., septiembre 5.
Tengo la satisfacción de manifestar-escribé el Dr. Guillermo Senissoo -que sigo usando en mi
práctica diaria la Emulsión deScott
de aceite de hígado de bacalao con
hipofosfitos que preparan Scott &amp;
Bowoe, obteniendo de su uso los
mejores resultados, que han a.firmado cada día. la. convicción que
tengo de que es un medicamento
irreprochable.

;

,,' &lt;··
.

CURACIÓN DE ALMORRANAS GARANTIZADA.
En todas aus formas. Si no se curan no se eaga
Los droguistas están autorizados por los fabrican•
tes del cUNGUENTO PAZO• diaradevolver el imf!rte, ai falla. Cura casos or inarios en 6 días, y
os más desesperados en 14. La primera cura trae
la tranquilidad. Quita la comez6o instantane.amen•
te. Es un nuevo descubrimiento y el único que ga•
rantiza una curación completa y que devuelve su
importe si no cura. Si no lo encuentra en las Dro•
guerías, pídalo adjuntando estampillas por valor 50
cts. oro á la Paris h-ledicine Co., St. Louis, :Mo.,
U. S. A., fabricantes de las famosas pastillas Laxan•
tes de Bromo-Quinina para curar un resfriado.

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•

f'ARA CURAR UN RESFRIADO EN UN D11.
Tome la• paatilla• Luu• de 8ro~
boticario le de•olnr6 • dl.Dero • ao 11 - . _
Araa&amp;. W, GIONNballa•_. - -

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EL TEST AMENTO

I

Del 11.110. sr. Jlrzobispo i «ba1.

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t

Los blenet fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslatla en dos pólizas de '25,000
cada una, tomadas en "La Mutu•"~
Compañia de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Haco pocv- ... ,u que se practlc6 Is
apertu ra del testamento del Ilnstr111.
mo Sr Arzobispo D. Patricio .L ....._
en la cluda4 de Cblcaro, llllllOII,
La fortana del distinguido prelado .._
cendl6 A. cerca de $125,000 oro • rlcano · y eegdn el Inventarlo que 11 11a
publlc¡do, loe blebet que ce,o toeraa
como signe:
Dos pl\llzas de "La Mutus,' • Compallla de Begur011 sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,ÓOO
oro cada una, O sean . . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las p6llzas 9,829 oro.
Otra p6llza de seguro. . . H ,000 oro.
Acciones en efectivo y en
a7,000 oro.
Bancos.
Entre las ttlsposlclones del aellor Arzoblspo, en su testamento, se blcleroa

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Señora., sei'!ora
Que no bien la. ca.mpii'!a clarea.,
Ya estás levantada.
Recorriendo la casa. risueña,
Guiando á las criadas,
En las diarias labores caseras:

Un joven ama á una. nii'!a
Que á su vez á otro eligió;
Pero éste amaba á otra niña
Y con ella se casó.
La otra. niña, de despecho,

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8. -T raje de visita, con tela á cuadros .

C ANTARES

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CLEMENTE PALMA.

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Bella adolescente,
Gallarda doncella
Que, bajo cortinas,
En el lecho de sándalo sueñas
Con extrai'!as visiones, que encieo(den
Tus mejillas tersas:
é,Quisieras decirme
Si en la ca.lle, en el teatro 6 en la
(iglesia,
O en tus sueños azules y rosas
O en tu pensamiento
Has hallado al Amor:-Ah ! al Amor?
Sí le he visto: es un lindo mancebo.

\

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Viejita, viejita,
Abuela, abuela
Que sentada estás
En tu ai'!ejo sillón de vaqueta,
Releyendo unas vidas de santos,
La antiparra. puesta,
)Iientra.s tanto en la mesa de pino
La. tisana humea,
Y tres chicos retozan en torno
Al sillón de vaqueta:
é,Quisieras decirme,
Abuelita, abuela,
Si Amor ha pasado
De tu vista cerca?
Ya sabrás .... el Amor es un oii'!o
Con alas, muy bello,
Con venda en los ojos
Y que.... -¡Tootol El Amor son mis
(nietos!

"----....

\...

ADenver, Kansas City, St. Louls, Cbicago, Bew York,
San Francisco y Los Angeles

Gentil princesita
Que vas á la escuela
Con tus libros deba.jo del brazo
Y la faz risueña:
¿Quisieras decirme
Si á ese nii'!o cieguito que lleva.
Un arco en la.s manos
Y un carcaj á la espalda., con fle(chas,
Has hallado al seguir tu camino,
Camino al Colegio?
-Sí, seí'lor, sí le he visto: es un chi(co
Con bombones, con aro y muñecos.

I

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\

su hermana, eellorlta Kate Feebu,
que estuvo siempre con él basta R
muerte, $40,000 oro en bonos Y $25,000
oro en nna de las p6llzas de sega.ro;
, la sel\ora Ana A. Feeban, •Inda 4tl
sellor doctor Eduardo L. Feeban, her,
mano del sellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las p6llzas, Y $5,000 oro •
efectivo; A. la Academia de San Patrlclo de Cblcago, de la que es preceptora
8U hermana, Madre
Mar!&amp; Catalllll,
$10 000 oro de la Qltlma pl\llza; &amp; la
esc~ela • 'Santa Maria' ' de eneellaua
prA.ctlca para varones, 4le Feeban•llle,
Tlllnnls, que et'B la lnstltncll\n por 11
que mA.s se Interesaba el sellor AJ'll&gt;o
blapo, ee entrega.ron loa $4,000 reltU.·
tea dP l a ft ltlm• ró llu

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i "SANn FE," LA MEJOR RUTA
)Iientras duermen tu esposo y tus
(hijos
Y el té se calienta
,:_Quisieras decirme
Si el Amor, ese estrai'!o sujeto
Se encuentra en tus lares?
-¿No le veis que le estoy dando el
(pecho?

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Se ,.,..,,van cama, en Cano Pullman pa,a todos los punW•
Unidos. Los Restaurants y Carros Com'.ldores de
\Ra,vey en la Lfoea de Santa Fe,son ,enombrados en el mundo
entero. Para precioR, itinerarios y otros informes, dirigirse iÍ.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Domingo 20 de Diciembre de 1903

filL MUNDO ILUSTRADO

Y abrieron sus áureos broches

t~d.as, todas las estrellas,
diciéndonos: ¡buenas noches!
V

Mientras la noche caía,
á tu cara. los sonrojos
le daban toq11es tan rojos
que creí que amanecía.!
Mi a.morosa. letanía.
escuchaste sin sonrojos,
Y sentí,a.l verme en tus ojos
que eras toda., toda mía! '
Después, tímida., partiste;

1lir. MUNDO ILUSTRADO

y temiendo la. asechanza.,
¡no me olvides! me dijiste.
Y en mi 11.lma, loco ó cuerdo,
miré el sol de la. esperanza
y la. luna. del recuerdo.

Domingo 27 de Diciembre de 1&amp;03

Y hoy que aún amo tu belleza
en tus aras estas flores
'
deshojo, Santa. Tristeza.!
EDUAROO

J. ÜORREA,

VI
Cambió la decoración:
vino el rencor importuno,
y su eclipse tuvo el uno
y la. otra su conjunción.
Voluble tu corazón,
de firmeza el mío ayuno,
entre los dos, de consuno
matamos á la ilusión.
'
El orgullo impulsó al austro!
que mató nuestros amores·
yo me fuí al sueíio, tú al ciaustro,

Sor Tristeza
I
Bajo la paz religiosa.
de este crepúsculo de oro,
se abrirá como una. rosa
mi pasión en un ¡te a.doro!
Haré que la rima., unciosa,
con lento rimo de coro,
parezca. una mariposa.
en el soneto incoloro.
¡Oh tú que eres toda casta!
Me encantan las palideces
de tu inefable belleza.;
y te a.doro tanto, que hasta.
una. virgen me pareces:
la Virgen Santa Tristeza.!

II
Tu voz se oye en los pensiles
si suspira. el arpa. eólica.,
y hallo en tus regios perfiles
una gracia. melancólica.

México, D. F., octubre 6.
He usado multitud de veces8.-Traje de baile y faldas de corte moderno.

••••••••••••••••••••••••••••••••••

"SANTA FE," LA MEJOR RUTA
ADea,er, lusas City, St. Louis, Cblcago, lew York.
San Francisco y Los Angeles

Al

N cva,

EL TEST AMENTO

Dtl 11.mo. sr. Jlrzobtspo Jttban.
Los blenee fueron valuado•
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstla en dos p611zas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua"
Compañia de Seguros sobre la'
vida, de Nueva York.

¡oh tristez11, pensativa,
arra.nea.da. de la ojiva.
de una. vieja catedral!

III
Hora. santa.. Dios oficia;
y con el tenue violeta
de su mágica paleta
á los cielos a.caricia..
¡Oh mi pálida novicia!
Mira. con ansia secreta
en tus ojos el poeta
una leja.na ca.ricia..
Todo calla, el a.mor vela;
y á la tarde que huye, miro
como á un pájaro que vuela...
Es instante de pasión,
y en el a.la de un suspiro

puedes darme el corazón.

IV

Sentí en mi alma. extraños vuelos,
invasión de cosas bellas,
y se rasga.ron los cielos

~

Tomo lu pa1tilla1 Luullel de Bro!llO'Qalala,

¡Te amo! te dice en secreto
mi romántico soneto,
porque llenas mi ideal,

Inclinaste la cabeza,
como las santas del coro;
y oí trémulo un ¡te adoro!
de tus labios de frambuesa..

PARA CURAR UN RESFRIADO !N UN
boticario le dffolnri
diDero II ao
f! maaB.
W,GrvwNballa•----

Tienes los rasgos gentiles
de una me.dona. católica.,
y esparcen tus quince abriles
una. fragancia. bucólica..

¡Qué gentil Santa Tristeza.!
En el soneto incoloro
radiará, cual chispa de oro,
tu romántica. belleza.

asegura el Dr. Leopoldo Castro-la preparaci6n denominada Emulci6n de Scott de aceite de hígado
de bacalao con hipofosfitos de cal
y de sosa, con buenos resultados
en casos de escrofulosis1 anemia
tuberculosis, etc. Están felizmen:
te asociados los hipofosfitos con
el aceite, y el sabor es agradable.

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entero. Para precios, 1tmerar1os y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH.-Agente General.
'•• San F,-ano/aoo, #íím. 8, M1hc/oo,

a. F.

································~

Haco pocu. u1as que se practlc6 la
apertura del testamento del lloatrflllmo Sr Arzobispo D. Patricio A. l!'eeha
en la ciudad de Chlca¡o, llllnoll.
La fortuna del dlatlngoldo prelado ucendl6 l cerca de $125,000 oro americano ; y segdn el Inventarlo que se ha
publicado, los bienes que &lt;1ej6 toeron
como sl~e:
Dos p6llzas de "La Mutua,' ' Compa!lta de SegorOB sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, 6 sean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acomolados sobre ooa de las p6llzas
9,829 oro.
Otra p6llza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre las trlsposlclones del se!lor Arzobispo, en so testamento, se hicieron
éstas:
A so hermana, se!lorlta Kate Feehan,
que estovo siempre con él hasta so
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000
oro en una de las pólizas de seguro;
l la se!lora Alla A. Feehan, viuda del
se!lor doctor Eduardo L. Feehan, hermano del ee!lor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las p(!llzas, y $5,000 oro en
efectivo ; l la Academia de San Patricio de Chlcago, de la que es preceptora
su hermana, Madre María Catalina,
$10,000 oro de la dltlma p6llza; t la
escuela ' 'Santa Marta' • de ense!lanza
practica para varones, •e Feehanvllle,
llllnols, que era la lnstltocl6n por la
qoe mla se Interesaba el ae!lor Arsoblapo, 1e entregaron loa U,000 re8t&amp;D·
tea de la dltlma ¡:6llaa.

Las Estrellas
(Na.rraoión de un Pastor Provenzal)

Cuando yo guardaba reba.ñ.os en
el Luberón, permanecía. semanas
enteras sin ver alma viviente, solo
en los montes con mi perro La.bri
y mis ovejas. De vez en cuando pasaba. por allí el ermitaño de Montde-l 'U1•e en busca. de hierbas medicinales, ó bien topaba con la negra
cara de algún carbonero de Pi a.monte. Pero eran gentes cándidas, silenciosas por la costumbre de la. soledad, sin gusto por hablar, y sin
saber cosa ninguna de las que se
cuchicheaban en los pueblos y ciudades. Por eso, cua.udQ ca.da. quin
ce días oía yo por el ca.mino que
sube, las campanillas de la mula de
nuestro cortijo, trayéndome Ias provisiones de la quincena., y cuando
veía aparecer poco á poco sobre la
ladera la. vivaracha. cara del mozo
de laboró la roja cofia. de la vieja
tía. Norade, de veras que me sentía
muy contento. Hacía.me contar las
noticias de nuestros paisanos de
allá aba.jo, los bautizos ó las bodas; pero lo que sobre todo me interesaba. saber es qué era. de la bi·
ja. de mis amos, nuestra señorita.
Estefanía, la más guapa mucba.cha.
en diez leguas á la redonda. Sin
aparentar tomarme demasiado interés, me informaba acerca. de si iba
mucbo á las fiestas, á las veladas,
si acudían siempre á ella nuevos
galanes; y á los que me pregunta.sen qué me podían importar esas
cosas á roí, pobre pastor del moote,
les contestaría que teoía yo veinte
años y aquella Estefaoíaera lo más
hermoso que en mi vida he visto.
Pues bien ;eo un domingo: que esperaba. los víveres de la quinc~na, su
cedió que no llega.roo hasta muy
tarde. Por la. maña.na decía para
mi: «Eso depende de la. misa. mayor&gt;. Luego, hacia mediodía, 01.:u·
rrió una gran tormenta. y pensé que
la mula no habría podido pvnerse
en marcha por el mal esta.do de los
ca.minos. Al fin, á las tres de la ta.r·
ae, con el cielo despeja.do y la.montaña reluciente de a.gua y sol, oí

1.-Traje de invierno y sombrero de la estación.

entre el gotear de las bojas y eldesbordamiento de los hinchados a.rro.vos, las campanillas de la mula,
tan alegres y rápidas como un ¡rra.n
campaneo en día de Pascua.. Mas
no la conducían el mozo de labor
ni la vieja Nora.de. Era. .... ¿a.divináis quién? ... . ¡nuestra. seí!orita.!,
hijos míos; nuestra señorita.en persona., sentada. entre las banastas de
mimbre, hecha una. rosa con el aire
de las manta.ñas y la. frescura de la
tempestad.
El muchacho estaba enfermo, y la.
tía Norade de vacaciones en casa.
de sus hijos. La hermosa Estefa.nía
me hizo saber todo esto al bajarse
de la. mula, y también que llegaba.
tarde porque se había perdido en
el camino. Pero al verla tan dominguera, con su cinta.de flores, su brillante basquiña. y sus puntillas,
más bien tenía aspecto de haberse
retrasa.do en algún baile que de haber buscado el ca.mino por entre los
chaparros. ¡Oh, qué preciosa. criatura! Mis ojos no podían hartarse
de mirarla. Verdad es que nunca. la.
había visto tan de cerca. Algunas
veces, por el invierno, cuando los
raba.nos bahian bajado á la. llanura. y volvía yo de noche á la. granja. ,&gt;ara cenar, a.travesaba ella por
la se.la á escape, casi sin hablará
los criados,siempre peripuesta y un
poco altiva... . Y á l&amp;. sazón, tenia.la allí ante mí, nada más que para.
mí solo; ¿no era cosa de perder la.
cabeza?
Cuando hubo sacado del cesto las
provisiones. Estefanía. se puso á
mirar curiosamente en torno suyo.
Alzándose un poco la hermosa falda de los domingos, que hubiera
podido en~uciarse, entró en la cabaña. y quiso ver el rincón donde
yo me acostaba, el pesebre de paja
con la pelleja de cai·nero, mi gran
capa colgada en la pared, mi caya.·
do, mi fusil de chispa. Todo aquello la divertía.
.
-¿Conque es aquí donde vives,
mi pobre pastor? ¡Cómo debes de
aburrirte de estar siempre solo!
¿Qué haces'? ¡.En qué piensas?....
Ganas me dieron de contestarla.:
«En usted, ama&gt;, y no hubiese men-

�..
Domingo 27 de Diciembre de 1903

~

MUNDO IIJtJ8'mUDO

tido; pPrO era. tan grande mi turbación, que no
pude chistar una. sola. palabra.. ·creo que ella. lo
compt·endió, y que la. pícara. tenía gusto en aumentar mi a.puro con sus preaunta.s.
-Pasto•·, ¿,y sube á verte algunas veces tu novia.? .... A huPn seguro que será la. cabra de oro,
ó aquella. ha.da. E~térelle que no corre sino por los
picos de los montes ....
Y ella. misma. tenía el aspecto de la. ha.da. Estérelle a 1 hablarme, co n la. linda. sonrisa. de su cabeza echad&amp; atrás y su µrisa. por irse, lo queconverda PD una aparición su visita..
• Adiós, pastor.
-Salud, ama..
Y salió dispara.da., llevándose va.cías la.s cestas.
Cuando desapareció por el sendero en cuesta.,
parecía.me que a.l rodar los guijarros bajo los ca.seos dela mula., iban ca.yéndome uno por uno en
el corazón. Los oí mucho, muchísimo tiempo, y
hasta. terminar el día permanecí como adormecido'

EL MUNDO ILUSTRADO
Sin embargo, había. cerra.do del
todo la. noche. Ya. no quedaba. en
la.s cues~a.s de los montes más que
un polvillo de sol, un vapor de luz
por la parte de Poniente. Quise que
nuestra. seílorita. entra.se á desca.nS!!-r en la. caba.íla.. Habiendo extendido_ sobre paja. fresca. una. hermosa. piel entera.mente nueva. la. dilas
buenas noches é iba. á sent~rme fue1ra, delante de la puerta . . .. Pongo
é Dios por testigo de que, á pesar
del fuego del a.mor que me abrasaba.
la sangre, no me vino ningún mal
pensamiento; sólo sentí un gran orgullo de pensar que en un rincón de
a cho za, cuca del curioso reba.ílo 1
que la contemplaba. en su sueílo
dormía confiada. á mi custodia. 1~
hija de mis amos, como una. oveja.
más preciosa. y más blanca que todas l~s demás. Nunca me habían
parecido tan profundo el cielo, tan
refulgentes las estrellas. De pronto
abrióse el postigo de la choza. y
apareció la. hermosa. Estefanía.. No
podía. dormirse.
El ganado ha.cía. crujir la. paja.
al removerse, ó balaba. entre sueílos. Prefería. a.cercarse al fuego.
Al ver eso, la. eché sobre los hombros mi capa. de piel de chivo avivé la llama. y permanecimos ~entados uno junto al otro, sin hablar
Si habéis pasa.do alguna. vez la. no:
che al sereno, sabréis que á las horas en que dormimos se despierta
entre la. soledad y el silencio no
mundo misterioso.
Canta.o entonces más claro las
fuentes, y enciéndanse lucecillas en
las cha.reas. Todos los espíritus de
1as monta.iias va.o y vienen con libertad; ha.y en el aire voces ruidos
imperceptibles, como si s~ oyese
avanzar las ramas y crecer la. hierba.. Por el día es la vida. de los seres; por la. noche, es la. vida. de las
cosas. Cuando no se tiene costumbre de ello, ¡da. ua medio todoeso!
.... Así es que nuestra seflorita. estaba. temblando, y se estrechaba.
contra. mí al más pequeiio rumor.
Una. vez, un grito largo y melancólico, pr~cedente de la. cha.rea. que
más &amp;b&amp;JO relucía., subió hacia. nosotros ondulando. En el mismo instante, una. hermosa estrella. fugaz
deslizóse sobre nuestras cabezas en

Domingo 27 de Dicteml:re de 1903

la ~isma dir-eccion, cual si aquella.

que3a que acabábamos de escuchar

llevara consigo una luz.
-¿Q~é es eso?-me preguntó en
voz b&amp;J&amp; Estafa.nía..
-Un alma que entra. en el paraíso, ama..
E hice la. señal de I a. cruz
También ella. se santiguó y quedóse muy absorta. un momento con
l!!-_cabeza. levanta.da. Despué~ me
d130:
-¿Pero es verdad, pastor que
vosotros sois hechiceros?
'
-De ni~g:ún modo, seiiorita.. Pero aquí vivimos más cerca. de las
estrell9:s, y sabemos lo que pasa
allí me3or que l a.s gentes de la. llanura..
Continuaba. ella mirando arriba
con la cabeza. apoya.da en la. mano'
envuelta. en la. piel de carnero 00~
mo una divina. pastora..
-¡Cuántas ha.y! rQué cosa. más
bonita.! Jamás he visto tantas
¿Y sabes tú sus nombres, pa.st~~?
-Va.ya.que sí, mi ama . ... ¡Mire
ustedl precisa.mente encimita. de
nosotros, ahí está el CAMINO DE
SANTIAGO (la. Vía láctea.). Va. dereC?ito desde ~r~ncia á Espafla. Santiago de Ga.hc1a. fué quien lo trazó
para indicarle la rutaa.l bravo Car•
lo-Magno cuando ha.cía la guerra.
á los moros. Más lejos tiene usted
el CARRO DE LAS ÁNIMAS (la, Osa

·::~f

~

~.-Vestidos de casa y paseo y elegan ~e abrigo de pieles.

sin ánimos para moverme&gt;, por temor de hacer que se disipara mi
ensueiio. Al anochecer, cuando comenzaba á ponerse azul el fondo
de los valles y las ovejas se apre&gt;taban unas contra otras balando
para entrar en el aprisco, oí que me lla.ma.ba.n por la. ladera, y vi

,.

mayor), con sus cuatro resplandecientes cubos de los ejes. Las tres estrellas que
v:an delante son la.s TRES BESTIAS, y aquella chiquitita. que va junto á la. úl·
tima. es el CARRETERO. ¿No ve usted todo alrededor esa. lluvia. de estrellas que
ca.en? P~es son las ániina.s que Dios bendito no qui~re tener consigo . : .• Un poco
más a.b~Jo, vea el RASTRILLO ó los TRES REYES (Orión). Eso es lo que nos sirve
de relo3 á nosotros. Sin más que mirarlos, sé que a.hora son la.s doce dadas. Un
pO&lt;'O más abajo, siempre ha.cía. el Mediodía., brilla JUAN DE MILÁN, la antorcha de
los astros (Sirio). He aquí lo que los pastores cuentan acerca de es&amp; estrella.:
Parece ser que una. noche JUAN DE MILÁN, con los TRES REYES y la. POLLERA (la
Pléyade.), fueron invita.dos á la boda. de una estrella amiga. suya.. Dícese que la
POLLERA, más presurosa, partió la primera. y tomó el camino alto. Mírela. usted,
allá a.rribita. en el fondo del cielo. Los TRES REYES a.taja.ron por más a.bajo y la
alcanza.ron. Pero ese perezoso de JUAN DE MILÁN, que se había dormido hasta.
muy tarde, se quedó á la. cola. de todos, y enfurecido,les tiró el palo para detener·
los. Por eso los TRES REYES también se llaman el BASTÓN DE JUAN DE MILÁN .. ..
Pero el más hermoso de todos los luceros, mi ama, es el nuestro, la. ESTRELLA DEL
PAS'.l.'OR, que nos alumbra. a.l alba. cua.nao sacamos el rebaño, y por la. tarde también cuando lo recogemos. También la llama.m,os la. hermosa. MAGUELON'A, que
corre tras PEDRO DE PROVENZA ( S'aturno), y se casa. con él ca.da. siete años.
·
-¿Cómo es eso pastor? ¿Conque también hay bodas de
estrellas?
¡ Y tanto que sí, mi ama.!
Y como tratara. yo de explicarla lo que eran esas bodas,
sentí una cosa. fresca. y fina. pesar lentamente sobre mi hombro. Era su cabeza, abruma.da. por el sueño, que se apoya.•
ba contra mí con un lindo roce de cintas, encajes y cabellos ondulados. Permaneció sin moverse hasta. el momento
en que palidecieron los astros del cielo, disipados por la
aurora que asomaba. La. miré dormir, un poco transtorna.do en el fondo de mi ser, pero santamente protegido por
aquella. clara noche,que nunca me inspiró sino buenos pensamientos.
En torno nuesto, las estrellas continuaban su silencioso
cu1·so dóciles como un gran rebaño, y por momentos figu•
rába~e que una. de esas estrellas, la más fina. la más brillante, extraviándose en su camino, había. venido á a.poyarse en mi hombro para. dormir .... -ALFONSO DAUDET.

a.pi.recer á nuestra. señorita., no yª
risueña cual poco antes, sino tem·
blando de frío y de miedo, toda. mo·
jada.
Parece que al pie de la. cuesta. había. topa.do con el barra.neo de Sorgue,crecido con la. lluvia. de tempestad, y queriendo vadearlo á viva.
fuerza, estuvo en un tris que no se
ahogó. Lo t3rribleera. que á esas horas de la. noche no había. que pensar en volverse al cortijo, pues
nuestra señorita. no hubiera sabido
dar por sí sola. con el a.ta.jo, y yo no
podía. abandonar el rebaño. La idea.
de pasar la noche en el monte la
a.tormentaba. mucho, sobre todo á
ca.usa. de la. inquietud de los suyos.
Yo la tranquilizaba. lo mejor que
podía..
- Ama., en julio son cortas las
noches..... No es más que un mal
rato. ·
Y á esca.pe encendí una. gran hoguera. para que se secaran sus pies
y su basquiña., toda empapada. en
a.gua. del Sorgue. En seguida puse
delante de ella. leche y requesones;
pero la pobrecita no pensaba. en calentarse ni en comer; y de ver las
gruesas lágl'ima.s que salían de sus
oios, ganas me daban también á mi
de llorar.
3.-Elegantes trajes de reunión y baile.

�Sor Matilde

que fulguren los insectos,
y la beldad con los ojos
nos mire de amores l lenos,
si de ese sol á I a I umbre,
de ls.s aves al concierto,
al susurro de los bosques
y del amor á los celos,
la mentira y la falacia
han levantado su imperio
y el espíritu del hombre, '
de la verdad corre h.iyendo,
tropezando á cada paso
de su nada en el misterio?
Por eso la luz rehuyo,
oh blanda noche, y, por eso,
p1tes todo es vano en la tiert·a,
pues todo pasa, á lo menos
señalan, ay! el camino
de la eternidad abierto.
tus fugitivos celajes
·
tus bendecidos I uce:os.

A la Noche
I
Cómo brillaQ,, cómo brillan,
Oh blanda noche, á. lo lejos,
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.
Cuántas veces solitario
en angustioso desvelo,
al evocar de mi vida
los recónditos recueroos,
mis lágrimas y sollozos
has recogido en tu seno!
Tú sólo, noche, comprendes
la amargura de mi pecho,
que herido de los pesares,
herido de afán eterno,
ni busca dicha. en el mundo,
ni espera á su mal remedio.
Oh noche, noche.serena,
de mi antiguo amor reflejo,
cubra tu umbroso sudario
mi corazón sin consuelo,
deja que prorrumpa en lloro
y que contemple en silencio
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.
II
¿Qué son para. mí los cantos
y los gentiles torneos
que ofrece el mundo á la. gloria.
-con halagos lisonjeros?
Y,, las humanas venturas,
¿qué son para mí que llevo
la soledad en el alma,
el desencanto en el pecho,
y la. amargura en los labios,
y en la m,.nte los recuerdos?
Por eso cuando se oculta
pálido el sol en el cielo,
y el ave vuela á su nido,
y su canto el marinero
sobre las aguas entona
á los compases del remo,
como el amante á su amada.,
oh blanda noche, te espero;
y me consu~lo mirand?,
mirando le¡os, muy le¡os,
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.

IV
Ay! si es mentira lll, gloria
que da al corazón aliento
si es mentira la esperanza'
y mentiras son los sueños:
¿Por qué en el alma, Dios mío
como en un edén secreto
hay inmortal .. s memori¿s
hay inmortales deseos? '
¿Por qué á tu nomb,·e renacen
en los corazones buenos,
las ilu.siones marchitas,
las venturas ¡ ay I que fueron;
.Y en el fondo la. couciencia
á tu resplandor eterno,
'
~eñala que en otra. vida
hay un castigo y un premio?
Oh noche, noche se ..ena,
si en la. tierra nada. espero
tampoco anida. en mi alma'
de la. duda. el ángel negro,
y en el altar de tus sombras
y so~o en. tu augusto templo,
con rnfinita esperanza.
al Dios de mis padres ruego.
Mas cuando muc1a. mi lira.
yazga. en profundo silencio,
y en el sauce de mi tumba
suspire quejas el viento,
P?es no habrá quien por mí llore
01 me consagre un recuerdo,
brillen sobre mi sepulcro
con mis olvidados versos
tus fugitivos celajes,
'
tus bendecidos luce ros.

,.

;' &gt;-,. ~
;.:-~

~

·ri"l;i:~

¡--_l~ -

III
¿De qué nos va.le que alumbre
el sol radiante y sereno,
y entre el follaje del _bosque
den las aves sus gor¡eos;
que la flor vierta su aroma,

4.-Colección de trajes infantiles y vestidos de paseo.

Domingo 27 de Diciembre de 1903

El'.; MUNDO ILUSTRADO

EI:; MUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Diciembre de 1~03

FELIPE TEJERA,

~

La. penumbra envuelve el
templo inundándolo de borrosos tintes; una. banda.da de
gorriones aletea sobre los
azules venta.na.les de la media
naranja; las campanas tocan
el &lt;Angelus&gt;.....
Arrodilla.da en el coro, con
la frente inclinada, una. monja, ca.si una. niña, hace pasar
bajo sus dedos largos, delgados y de sonrosa.das uñas, el
nacarado rosario. Es de una.
belleza. mística: ojos negros,
hundidos, apasionados, penetrantes y acaricia.dores; labios grana; tez pálida., transparente; en su rostro se adivina. una vida de martirio, un
pesar profundo, mudo, una
resignación heroica.
El templo está casi va.cío.
En el fondo, frente al altar
mayor, una. lamparilla de
aceite parpadea rápidamente,
permitiendo ver á intervalos
la macilenta faz de un crucifica.do; el reloj coloca.do junto
á. li. puerta de la sacristía. deja e!.capar seis compasados
golpes, cuyos ecos se pierden
en la. tranquila inmensidad
del santuario; luego, todo
q ueo.a. en silencio; Sor Me.tilde continúa. de rodillas; apo·
y a.da. la mano en la diestra,
medita; de pronto un recuerdo
surgiendo de lo íntimo de su
ser hace que asomen á sus
ojo's dos lágrimas que nespués de temblar en las pe'!taña.s ruedan por el marfilino
rostro y se pierden entre los
amplios pliegues del sayal.

..

'i#''""..:.4.:.---. ...

..

1

I

***

Sor Ma.tilde tuvo un a.mor
infeliz y no han sido suficientes dos años de noviciado y
uno de profesa, para . que se
cicatrice la honda herida. que
en su corazón abriera el desengaño.
Cuando se ha toca.do &lt;reposo&gt; y toda la comunidad
duerme, ella., sola, envuelta
en las tinieblas de su estrecha
celda piensa en su pasado,
ese p~sado que fué gloria Y
martirio y que no se apa1:ta
un instante de su mente¡ q Ulere borrar de su imaginación
el recuerdo del ingrato; presa
de sin&lt;1ero arrepentimiento,
cae á. los pies del Cristo, pidiendo perdón y olvido, Y
allí prosternada sobre el hela.db pavimento, muchas veces se queda dormida., ~on los
ojos lacrimosos y los pies descalzos.
En sus veintitrés años se compendia una vida de dolor; la. orfandad primero, la. pobreza. luego,
y más tarde el desamor, el engaño.
Abruma.da por la dE&gt;sgra.cia_, puso
entre el mundo y ella. ll;\s r~1a.s del
claustro, sin pensar pnfehz! qu~
para el corazón no hay mordaza, Dl
muerte para el recuerdo.
Al principio del novicia.do. esperanza.da. en su gran fuerza de voluntad, sólo a.nsia.ba. prnfe~ar cuánto antes· así-pensaba,-s1endo ya
perpetu¡s las ligaduras que la ~ujetasen á. la clausura., su espíritu
podría entregarse libremente al
cumplimiento de sus V?t'!s· Mas no
fué así; una vez que v1st1ó los hábitos de profesa, cuando ~u pus? no
encontrar en su alma 01 s1qmera

•
de c~•
m po y de "skating."
5.-T raJes
~

vestigios de las pasadas luchas ni
de los antiguos pensamientos, ha!ló
que éstos renacían con mayor mtensida.d, siendo imposible ahogarlos.
•:
d'
Entonces sucumbió. Nada. p_u. ieron las disciplinas ni la~ v1g1has;
las oraciones ni los cilicios, nada.
La imagen del que en el mundo le
robó su cariño, se grabó en el cerebro de la Sor con clarísimos detalles y en las horas solitarias, su
medte febricitante devoraba los recuerdos y analizaba las frases de
otro tiempo, como un. enfermo que
aspira el aroma que ignoradas flo·
res deja.ron en los bordes de un búcaro roto ..... .
Cuando el buen capellán que, desde hacía muchos años, servía de
padre espiritual á las novicias, oyó

á la desdicha.da. la. relación de sus

penas cuando penetró ~n el fondo
de es~ conciencia purísima, qu~d.ó
absorto contemplando las e~qu1s1·
teces del alma. de Sor !'la.tilde, y
pidiéndole ésta un conse10. Y un '.emedio para su mal, el hábil anc1a·
no que en otras ocasiones encentra·
ra 'siempre una respuesta oportuna,
una palabra. da consuelo, no tuvo
que decir, y verdade'.amente conmovido, sólo repuso:
-¡Orad, hija. mía!

** *

Por eso cuando todo calla Y el
sol está próximo á ocultarse, Sor
Matilde se enea.mio a al cor&lt;;&gt;, Yar~odillad a sobre el tosen re_chnatorIO,
llora. su culpa imaginaria; mas, al
elevar los ojos al cielo, el recuerdo

que sin cesar la persigue, hace cambiar su plegaria, y entonces, d_e~eando implorar por su tranqu1hda.d,
ruega por la dicha de &lt;él&gt;.
La. lamparilla colocada fr~n~ al
Cristo va á apagarse, sus ult1mos
f1•lgores iluminan c&lt;;&gt;n. relampagueos incesantes el di vrno rostro,
y después d~ lúgubre chisporroteo,
la luz se extrngue.
.
En el templo no hay nadie, está
obscuro. Aquí y allá comien~3:n á.
brillar pálidos destellos de cir10s.
Los gorriones revolotean P?r los
azules ventanales de la media naranja y las campanas tocan el «Angelus&gt; ..... .
C. R. HüBNER,
Lima, 1903.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                    <text>. . - .00000000

'

~

1

'THEODORA'

Del Dr. B. Huchard,-

Perfume Exquisito
para ti pañutlo.
La fragancia de millares
de flores
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El más popular dt los cfltbm txtractos dt 1a
PARFUMERIE

EL

oras Digestivas y Au 1sé1»t1ra

MUNDO ILUSTRADO
mtxico. Dldtmbrt 17 dt 1901.

Sobscrlp(i6n measaal for,aea SI.SO
ldem,
ldem. ea t. capital SI, U

tierente: U JI&amp; Rfl'ftt t;PINDOLA

91rCcter: uc. RAFAfL Rtl'l:t; &amp;PINDOLA,

Dm,du, i,ara los casos con lllarrta.

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l...

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CALDO, SOPA, SALSAS, LEGUMBRES, ASADOS. ETC.

.

.

Es econ6mico, porque se emplea gota á gota. No se altera el frasco, aunque quede abierto.

"

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,OOOOOC,OOC)OOOOO(&gt;OO&lt;&gt;OO&lt;&gt;OOOOOC&gt;OO&lt;&gt;OO&lt;-

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mej or utilización de los alimentos. Restituye al organizmo la fuerza perdida por influencia de estudios y trabaj os excesivos.

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DIL DR. TORBEL DE PAII,.
De n nta en todas la.s Droguerílll

La visita del Sr. Presidente de la Repúbli(a á Querátaro.
E l Sr, Qr:i-1 , Dí:i-z y su comitiva.,,., la Fá.brica. &lt;le liércules,-D,sfll, &lt;le n,ar,lfe~ta.r,t,s por la.s ca.11,s &lt;1, la. ciucla.&lt;I,
el Ca.rro &lt;le la. P'a.z,

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Diciembre de 1903

LA ALCANCIA
Hay instrumentos, utensilios, ap11ratos, útiles, implementos que diría un ya.nk&lt;'f', que á
sus ventajas prácticas y á sus aplica.cienes
usuales, adunan una alta significaci6n moral
y socia.!, y acaban por llegar á ser símbolos,
representaciones y trasuntos de profundos fe.
nómenos psíquicos y de altos leyes sociológi•
ca~.
No me refiero aquí á ese atrezzo ni á t&gt;se gabinete de accesorioi de la oratoria, de la poesía y de la literatuui en general, con cuyo material arreglamos el derorado y la «mise en
scéne,&gt;, cada vez C]Ue la inspiración nos sobrecoge y sentimoft la n, cesidad dP dar en 1&gt;spt&gt;ctÍlculo nuestro penftnmiento. En ei&gt;te tímirlo
ensayo, no figuran ni In Psp11dn, Aímbolo de la
Ley; ni la bala1m1, t&gt;mblema rle 111 Justicia; ni
In toga, en que se "drn J&gt;Pni&gt; la J uriAprnrlencia;
ni el gorro frigio, con qut&gt; Fle cubre la Liberta.o;
ni el velo, en que se em·ueh·e el Pudor- ni el
lirio, rn que anida la Pureza; ni lR. rl\'ma de
oliva, que la Paz lleva en susmanoi,; ni el 11\urel, que sirve de coron11 á la Victori11 · ni el
ancla, con que arraiga la Esner11nza; ni l~ guadafia, con que amenaza la Muerte.
Hay otros trebejos más humildes, más modestos, menos conocidos v menos estucli11dos
qne, cuando en elloA se fi·ja la atención escu:
drifiadora y cuando llegan á ~Pr sujetos de ln
meditación y del análisis, en su compo11ición,
en la clistribución de sus diversa.A p11rtes, en
el fin para que fueron creados, en All mecanismo y en su efttructura, revelan hondo!" mi11terios del espíritu, &lt;lilat:vloA horizontPs &lt;le! alma y plantean profnndos y escabrosos problemas morales y socialf'A.
Tal pa11a con la mnltitu&lt;ldeohjetosqueocup11rán E&gt;n otros momentos nuE&gt;stm atención y
tal pasa, primera y principal mente, con la ~icancía..
Nada más vulgar ni más hanal que la alcancía. Varia eh su forma: diversa en su estructura; vistosa, l\. las vece8, eh RU apariencia;
severa, otras, en su aspecto, rt,medando animales, frutas, artículos de mueblaje; una al.::ancía eR, en el fon&lt;lo y por definici6n, una
arca en la que es fácil depositar moneua.s y de
donde es muy difícil extraerlas.
La alcancía primitiva, prehistórica, la que
muy bien puede haber imperado en la edad
de piedra 6. reinado en la época del rengífero,
está concebida de tal suerte, c¡ne Rólo rom riéndola, destruyéndola, pulverizándola puede sacarse de ella el dinero que en ella ee ha depositado.
Así mirada, la alcancía parece un11. farsa y
remeda una mistificación. En efecto, fabricar
6 adquirir una arquilla para guardar algo supone, ó no existe el libre albedrío, la lib~rtad
moral y fí_sica de disponer de lo guardado, y
no debe m puede ser el continente el que se
nos atraviese al paso y nos impida la libre
dispoRición del contenido. Sólo la tumha debe abrirse para recibir y jamás para devolver.
Generalizando, se puede reducir al absurdo
la concepci6n, más ó menos genial, que rlió
origen IÍ la alcancía. Si esa concepción hubiera guiado á la industria; si nuestra casa ofreciera todo género rle facili&lt;lades á la entrada,
y todo género de dificultarles á 111. salida· si
hubiéramos ele desvencij11r el guardarropa
ra sacar el pafiuelo, y si la caja fuerte fuera
sólo susceptible de recibir los fondos y rehusara tenaz1?ente devolverlos, todo el confort,
todo el btene~tar, todo el progreso y toda la
graudeza humana, hubieran sido imposibles.
La alcancía, considerada como almacén de
dep6~ito, es, pues, un absurdo, y hay que buscar, en otros principioR, las razones de su vigencia y de su general aceptación.
Digámoslo de una vez. La alcancía ei:, no un
estímulo para la acumulación, sino un freno
contra la dilapidación, Su origen es recóndito, su germen incuba en las profundidades del
alma humana. Es una forma de esa lucha
épica que el hombre, al despertar á la luz de
la razón, entabla contra sí mismo, contra sus
propias tendencias, contra sus ambiciones,

pa-

contra sus vicios. Cuando la razón sugiere la
previi:iión, la acumulación de elementos y de
recursos contra la enfermedad imprevh,ta, contra la falta de trabajo, contra la calamidad
inesperada, lo primero que discurre es guardar, economizar, ahorrar. Si se siente fuerte
y capaz de resistir á la tentación de dei;pilfarrar; si carece de vicios qut: lo instiguen á la
prodigalidad y de tendencias que lo orillen á ln
imprevit;ión, no necesita de alcancía y puede
llevar su fortuna en su cartera. Si, por el contrario, la acumulación misma de recurs'ls le
sugiere y lo incita á nuevos gastos, si se siente dfbil y desarmado ante la tentación, si se
reconoce poco capaz de perseverar en el abo
rro, entonces busca un freno contra su fogosidad, levanta un dique contru sus propios desbordamientos, se crea obstáculos que le e1:,torbe11 el paso y no omite medio para obligarse
á 1:.&lt;Í mismo á conservar lo acumulado y ponerlo á cubierto de sus propias &lt;lepredacioneP.
La alcancía es trasunto de e:1e estarlo de
á11imo, de esa lucha á brazo partido del hombrn contra F&lt;Í mismo; es manifestación mate•
riul y t:mgible de ePe principio de triunfo de la
razón contra la pasión, de la virtud contra el
vicio, de la previsión sobre la incuria y &lt;lel
cálculo contra la ceguedad.
El hombre que lucha y vence tan ¡:ólo á la
Naturaleza, 01:! todavía un simple animal; el
hombre, propiamente dicho, digno de tan no•
ble dictado, es el que emprende la campaña
contra sí mismo y el que logra, sobre si mil:!•
mo, alcanzar la victoria.
La alcancía, ¡quié,1 lo dijera!, simboliza esa
lucha; es una de las primeras armas que en
ella se esgtimen, y alborada de una victorin
lejana, tal vez; pero segura. A la vez es síntoma manifiesto de debilidad moral, como de
impotencia. Si los países de caridad irreflexiva son países de mendicidad sistemática, los
pueblos de alcancía obligatoria son pueblos de
&lt;le!'pilfarro habitual.
La alcancía es, pues, un signo extraño y
contradictorio, que á la vez revela la gravedatl
del mal y el principio de su curación. La desaparición de la alcancía será la desaparici6n
del despilfarro, como la de!'aparición del cañón será la desaparición de la guerra, y la
desaparici6n del cerrojo, el aseguramiento de
la propiedad.
Todas estas verdades y todas estas paradojas, están contenidas en los ccguajilotes• de barro
hueco, ó en las grana.ditas sonrosadas y rubias
que fabrican los alfareros tapatíos. Lo que sucede es que, para sacarlas á la luz, hay que
romper la alcancía 6 su prestigio, al menos.

..

Dr. EM. Flores.

La Pajarita, la Perla y la Rosa
Dijo la pajaritá:
-Yo no tengo perfumes.
A lo que respondió la perla:
-¡Ah! Yo no canto.
-Es mucho más cruel-interrumpió la rosa:-no tengo la dulce y melodiosa voz del pajarillo ni el brillo del Oriente que posee la
perla.
Acertaba yo á pasar por aquel sitio y no
pude menos de compartir la inmensa melancolía que embargaba á la pajarita, la perla y
la rosa.
-Es imposible reunirlo todo, queridaslas dije para consolarlas¡-á ti, pajarilla, pueden envidiarte por la hermosura y colores de
tu plumaje; tú, perla, tienes todo el brillo y
la limpidez de una lágrima desprendida dt:
los plateados rayos de la Luna; y en cambio,
de tus pétalos, ro~a del alma, pueden aspi•
rarse todos los deliciosos perfumes que se exhalan de los carmíneos labios de una virgen
pudorosa.
H11blando á un tiempo, me respondieron la
pajarita, la perla y la rosa:
-Ayer hubiéramos pensado como tú· cualquiera de las cualidades que nos has atribuído bastaban para satisfacer nuestro &lt;&gt;rgullo;

EL MUNDO ILUSTRADO

pero hoy, hoy es muy diferente y si no
1
cucha esta. extrnña a.ventura: '
c,H~ pasado junto á noflotrasunajoven
mosístma, y fü ella sola hemos visto reu
d11s todas los gracias y perfume,- que 0090
poseemos Repnradamcnte. Fil,!úratti si
amargo nuestro dolor ante la nrngnitud
desastre».
Medité un poco, y re~pondí conmo,•ido•
-·Marión, oh! la hennosísima .Muri6~
tenido el capr;cho de pasar por este sitio•
ro alE'jad vuef'tra tristeza, que yo alean~
ella, t&lt;ien&lt;lo su 11migo, que jamÍls vuelvaá
millaros &lt;'011 su pre¡;encia, puesto que ee la
ca de todm1 las criaturns,.nacidas que poee.
la vez perfumf&gt;S en Ru ror.;tro, canto de á
en su voz, y luz purísima en sus pu¡rilae.

El Señor Presidente de la República

Domingo 27 de Diciembre de 1903

sea á grandes rasgos, las notas más salientes
del programa á que estuvieron sujetas.

denanza, mientras el Primer Magistrado se
despedía, descubriéndose,de las innumerables
perwnas que llenaban el andén.

"El Imparcial" y «El Mundo" han dado ya
cuenta pormenoriza.da de las suntuosas fiestus
con que la histórica ciudad &lt;le Querftaro celebró la visita que le hidera en lo.:i primeros

La eialida del Sr. Presidente y de ::;u digna
espoRa, la 8ra. Dofia Carmen Romero Rubio
de Díaz, se efectuó el domingo por la mañana, tom:indo nsiento á bordo del tren presi&lt;lencial, además, los Sres. Secretario de Hacienda,

El ,·iajt: hasta Querétaro se hizo sin ningún contratiempo, llegando i1 convoy á las
orillas de la población minutos después de
las tres de la tarde. En la estación se veía un
gran arco de triunfo formado con implemt'n•

&lt;líaR &lt;le la (1 ltima semana el Sr. Presidente ,le
la Itepública, con motivo ele la inauguración
!le la nue,·a vfa del Ferrocarril Xacional de
México.
.
Las fiestas á que nos referimos fueron tan
significativas y revistieron tal lucimiento, que
bien merecen les consagremos algunas líneaei,
si no .para ha 1,Jar de ellas con la extensión
que deseáramos, sí para consignar, aunque

Lic. ,José I. Limantour, y su esposa, la Sra.
l\laría Cañas de Limantour; Ministro &lt;le Gobernnción, Don Ramón Corral; Gobernador del
Distrito, D. Guillermo de Landa y Escandón;
Secretario de Comunicaciones, Ingeniero D.
Leandro Fernández; el Mayor D. Pablo Esrn.ndón y los Ayudantes del Sr. PrE&gt;flidente.
Al partir el tren de la Estación de la Colonia,
una sección de artille,ía hizo la ealva de or-

tos mecánicos y en cuya parte superior se
leía: "Bien venido, el Héroe de la Paz,&gt;. Una.
• de Lts fotografías que publicamos, representa
el momento en que el tren presidencial pasaba bajo eilte arco.
El Sr. General Díaz fué recibido, al abandonar el carro que ocupaba, por el Sr. Goberuador del Estado de Querftaro, Ingeniero D.
}francisco G. de Cosfo, y por los de los Estados

EN QUERETARO

x**

Suntuosa&amp; Fiestas

...
"El Munoo llu~trado"
C.-1..Tl'LLE

~IExnía.

EN1904

Alentados por el éxito que ha v
do logrando este peri6dico desde q1
tanto sus ilustraciones como su infi
mación, se han hecho principalm
nacionales y de actualidad, hemos
suelto mejo.rarlo y seguir el ca •
que pareee más del ngrndo de nu
lectores.
Ellos son los que mandan y n
nos empeñamos en ¡.;en-irlos,
guien&lt;lo siempre·Ja ¡.;atisfaeei6n de
placerlos. .A este fin, EL l\l uxoo
TRADO aparecerá, á partir del 10
enero próximo, en una forma que
apartarse por completo de la que
ta ahora ha tenido, lo haga á la
. que más elegante, más á prop6sito
ra contener asuntos diYersos y m
útiles que, de otro modo, sería im
sible tratar en sus columnas.
Además, publicaremos mensual
te, en yo} úmenes perfectamente
presos y encuadernados á la r
NOYF.LAS DE LOS Al'TORES ~1.-\S N

BLES, para repartirlas eomo PRI
entre los subsC'riptores. Estas nov
cuyo precio en las librerías es cu
menos de $1.50 el ejemplar, serán .
gidas entre las mejor('s, á ti n de~
&lt;:er ampliamente el buen gus_t? ~1
rio de los abonados á~este per10d1co.

*
En lo referente á la sección de
cios, nos proponemos adoptar un ·
ma enteramente distinto del queh
aquí hemos seguido. Los anuncios·
distribuidos de manera que resalte
primera Yista su importancia, Y
rán ilustrados eon FOTOGRAFÍAS 6 FI
RAS ARTÍSTICAS que los em~lle
atraigan la ateneión del púhheo. !AS
merciantes tendrán t-n lo :,;uces1vo,
EL l\IuNDO lLusTRADO, C'l órgano
á propósito para anuneiar :--us me
cías, pues C'ontamos al efecto con la
variada colección de modelos de
sos tanto á una tinta como á eolo.
Esperamos que el púlJlico reci
con gusto las mejoms que ,·alll
implantar.

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&lt;.,)Ul~ltE'l'.\llO

-An,:m'IO l)f~L .JARDÍN ZE'IIJ&lt;:,\ \

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�mr; llUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Diciembre de 1903

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EL MUNDO ILUSTRADO
!ilL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Diciembre de 1S03

***
Para concluir, agregaremos que tanto e\ Sr.
Gobernador de Querétaro como loe vecmos
de ]a población, hicieron todo cuanto estuvo
de su parte para que las fiestas reeultaran
dignas de su ilustre h~ésped 1 demostra!!do de

esta mnnera su adhes1011 y simpatía al hom-

bre que ha coneagrado al servicio del país los
mejorns años de su vida.

00
DEMOORE
En el silencio de la medianoche,
Cuando los astros lloran eu los cielos,
Al valle voy, al solitario valle
Que tanto amamos en felices tiempoF,

Cuando en los ojos tuyos
Irradiaba la vida, y allí pienso
Que si volver pudieran de lo alto
A la tierra las almas que se fueron,

Si pudieran volver a los Jugar_es
Donde soñaron amorosos suenos,

A mi lado vendrías,
Vendrías á decirme tu secreto:
Que nuestro amor recuerdas,

Ql'ERETARO-sALÓN DEL PALACIO DE G0BIER:&lt;O DO~DE SE smnó EL BA:&lt;QrETE.

QUERETARO -ARCOS LEVA:STAOOS POR LA MUNICIPALIDAD DE Tl!'.QUISQUIAPAM y POR LA FÁBRICA DE HÉRCULES -(FOT. DEJ. Mu~oz !&lt;'LORES.)

de Hidalgo San Luis Potosí y Guanajuato.
En esos m~mentos, la multitud reunida en
la Estaci6rl aclamó cou el mayor entusiasmo
al Supremo Mandatario y se echaron á vuelo
las campanas de las iglesias. Entre las personas que acudieron á saludar á los distinguidos visitantes, se contaban las damas y caballeros de la mejor sociedad queretana. A nombre dela población,el Sr. Presidente del Ayuntamiento pronunci&amp; un breve discurso para
dar la bienvenida al Sr. General Diaz, quien
contestó á las expresivas frases de aquel funcionario con palabras de agradecimiento y de
encomio para el pueblo de Querétaro.
El Primer Magistrado, en compañía de su
señora esposa y seguido de su comitiva, se dirigió al centro de la población, encaminándose
momentos después de su llegada al Hospital
Civil, que declaró inaugurad_o en aquella fecha
y que se encuentra establecido en el exconvento de Santa Rosa. De allí, se dirigió al
Hospicio de Pobres-casa de beneficencia que
sostiene con sus donativos una honorable dama,-para inaugurar algunas mejoras; y una

vez que recorrió los distintos departamentos
y talleres de la institución, se encaminó finalmente al Palacio de Gobierno, para asistir

poco más tarde á una gran serenata que se
efectuaba en el jardín Zenea.

*"*

A las nueve de la noche se sirvió en el
mi•mo Palacio un banquete de doscientos
veinte y cinco cubiertos y al cual concurrie-

ron, además del Sr. General D!az y sus ,Iinistro~, los Sres. Gobernadores de los Estados y
numerosas damas y caballeros, tanto de México como de la buena sociedad de Querétaro.
Los brindis cambiados entre el Sr. General
Díaz y el Sr. González de Cosía, que dió á conocer en extracto «El Imparciab, produjeron
entre la concurrencia la más grata impresión.
Las últimas palabras del Sr. Presidente fueron saludadas con una salva de aplausos ruidosísimos.

El lunes por la mafiaoa, el Sr. Presidenti
visitó, entre otros edificios notables que e:mten en Queréraro, el convento de ,La Crus, 1
el panteón donde se encuentran los restos de
la heroína doña Josefa Ortiz de Domíngues¡
la Academia de Bellas Artes y el Colegio &lt;lvil. El Sr. Director de este establecimiento
supli~ó al Sr. Presidente que pusiera su firma
en el libro de matrículas del plantel, para que
,al inscribir•e en lo futuro los alumnos, n,,
cordaran que el hijo más valiente de la patria
ponía allí su nombre, y para que esto les airviera de estímulo en sus estudios». El Sr. General Díaz puso en aquel libro su firma, cootestando al jefe del plantel con estas ó ·pU'II
cidas palahras: ,El patriotismo está en la
verdadera ilustración; usted estú sembrando
patriotismo».

La animación que se observaba en las ca-

lles de la ciudad, era muy grande, pues en
todas ellas se veían numerosísimos grupos de
personas de todas las clases sociales que no
cesaban de aclamar al Héroe de la Paz.
Terminado el banquete, el Sr. Gral. Díaz
en unión de su señora esposa., volvió al jardín
Zenea, donde, como dijimos antes, se efectua-

ba. una gran serenata.

***

.

Que no lo olvidas ni en el mismo mela.

charros, agricultores, empleados del comercio y de la banca y obreros. Los peones vestían blusas azules y rojas, llevando al hombro sus instrumentos de trabajo.
Una de las cosas que más llamó la atención
durante el desfile, fué el carro de la Paz, que
aparece en uno de nuestros grabados y en el
cual se v6ía un buen retrato del Sr. Presidente. Además, hubo otros carros alegóricos, notables por el buen gusto con que estaban adornados.
En esta manifestación tomaron parte todos los establecimiento• mdustriales y comerciales más importantes; las negociaciones
agrícolas, el Cole~io Civil y alg~noe planteles
y oficinas dependiantes del Gobierno.

***
La serie de brillantes festejos organizados en
honor del Sr. Presidente de la República, se
cerró el día veintiuno con una lucida Ker•
messe efectuada por la noche en el Teatro
Iturbide. El decorado del local fué de muy
buen gusto, y los «puestos• estuvieron á cargo
de las más destinguidas familias. El Sr. General Díaz y su sefiora esposa, que honraron el
festival con su presencia, se retiraron de allí
paeada media noche, mostrándose muy satisfechos de las atenciones de que habían sido QUERETARÜ.-ASPECTO DE LA ENTRADA
objeto.

Á LA

Después de visitar el mismo día por la mañana la gran fábrica «Hércules», donde f~
objeto de una entusiasta demostración. el Pri•
mer Magistrado presenció desde los bakon•
de Palacio el desfile de una columna com-puesta de cerca de nueve mil personas en\19

]"ÁBRJCA DE HÉRCULES AL LLEGAR ELSR. PRESIDENTE.
Y canto entonces la canci6n sencilla
Qt•.e cantábamos ambos otro tiempo,
Cuando formaban nuestras voces una
De la noche callada en el misterio.
Mi triste canto rueda por el valle,
Y al devolverlo el eco,
Me finjo que es tu voz, tu voz amada,

Que responde á mi voz, desde los cielos.
ISMAEL ENRIQUE ARCINIEGAS

00
Postales
Con las radiantes facetas
de tu edad primaveral;
das color á las paletas,
estrofas á los poetas
y esplendor al ideal!

***
;i .1

Feliz el poeta fuera,
si al bogar con frágil leiio,
la góndola del ensuefio
naufragara en tu ribera.

J

"-l :ERI,. TARO.- EL SR. GRAL. DÍAZ PRE:&amp;NCIANDO
QUER.ETARO.-EL TR:EN' :PRESIDENCIAL PASANDO DAJO EL ARCO LEVANTADO POR LA EMPRESA DEL N AOlON AL.

LA

loUNIFESTACI6N POPULAR.

R. BENAVIDEI PoNcE.

�Domingo 27 de Diciembre 1.e 1905

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

-Billy, la mujer está muerta! El Sheriff
•ali6 con los ojos grandemente dilatados; con
]a expresi6n del terror en su semblante.

***

La Naviaaa 06 un BanaolBro
Por el desierto enorme y enlizo, lenta y trabajosamente, dos hombres
en.minaban Uevnnc.lo á SU!i cabalgaduraR al pa~o. Los dos vei::tfon In
típica indumentaria de los rancheros del úeste Tejano: amplios eombreros de color grir-i, con faldas caídas sohre los ojos y hncia la nuca;
pantalones de cuerv de gamuza, cerrados á lo largo de lns piernns
por mPdio de cadenillfls metálirns; e~puelas formidables, 1ncrustn&lt;laR
ele platn; cinturones ele cuero reshitente. con pii::tolerns á nrnhos ladoi::,
y blusas de telas de algodón, atadas á In cintura por medio de un nudo, y al cuello por un broche de plata.
Uno de ellos llevaba las manos nmarrndas de tal modo, que solamente podfo retener las riendas entre los dedos. El otro, m/is viejo,
menos pohremente \'estido, llevaba dos pistolRlóJ enormee, mientras
que las dos pistoleras del primero iban vacías.
Había caído la noche por completo. Primero el sol disminuyó sus
fulgores-, lnnznndo larguísimos rayos, paralelos casi á la extern,ión
inmensa del desierto; después 1~ sombra, una sombra especial, violácea, pegajoi::a, fué recorriendo, 6, partir del oriente, la llanura hastn
que el horizonte entero se perdió en la lejanía, y las estrellas surgieron, nitida@, clnra1t, tremuladoras, llenas de un fuego dorado, es!',ecinl
de los sitios donde la atmóslera, caldeada por el Sol, se dilata y enrarece. Los dos hombres deberían saber {1. conciencia su camino
pues no titubeaban en medio de la innumerable cantidad de pe'.
queñas veredas, apenas señaladas en el suelo alcalino y blanquísimo.
El silencio era profundo, absoluto, como lo es en los lugares muy
dietantes de las congregaciones humanas, donde ningún rumor, por
pequeño que se considere, llega á turbar la ,oledad y el misterio.
Caminaban silencioeos. Súbitamente un ruido llegó lejanísimo
atenuado, vago, indeciso. Parecía un lamento infantil, un grito abo~
gado, un sollozo.
-¿Quién puede estar en el desierto en esta noche y á estas horas?pregunt6 el mayor de los dos hombres.-Me parece el llanto de una
criatura 6 de una mujer.
-No, contestó el otro, -no creo lo mismo, Sheriff; más me inclino
á suponer que sean coyotes. Los coyotes, en esta estaci6n se encuentra:i desprovistos de alimentos y recorren la pradera en 'todas direcciones, lanzan~o, especia~mente por las noches, sus abogados gritos ...
Nada contesto el Sheriff. Pero cuando á lo sumo habían recorrido
cien pasos, volvió á percibirse, esta vez con toda claridad, e! llanto de
una criatura.
Entonces el Sheriff se levantó sobre los estribos para percibir á distancin mayor. Se colocó la mano eh forma de visera y lanz6 una mirada interrogadora á todos los rumbos del horizonte. A lo lejos en una
altiplanicie insignificante que se levantaba apenas uno cuan'tos pies
sobre el nivel del desierto, se percibían algunas formas vagas, y una
peqnefia luz parpadeante parecía pr6xima II extinguirse.
Hacia allá fueron los dos hombres. Un carro viejo y polvoso sin
animales de tiro, había quedado hundido en uno de los mucho; baches que por dondequiera surcaban el desierto; una pequeña estufa de
campo quedaba aún encendida junto,Y bajo del carro, dos pequefios
se apretaban, llorando contra una mujer, al parecer dormida.
La llegada de los dos hombres á caballo hizo salir de la sombra in-

tensa que proyectaba el carro /t un pequeño de no más de diez años de
edad que lloraba con entrecortados sollozos.
El Sheriff se dirigió á él, después de haber desmontado. Le interrogó Merca de la rozón de su llanto.
-Veníamos-constestó el pequeño-padre, madre y no,otros en el
carro. Las dos mulas han muerto , madre está muy enferma y padre
ha ido i\ la más cercana ranchería en busca de un poco de agua. ¡Tenemos tanta sed! El Sheriff descolgó de la •illa un botijo, en el que
apenas habría medio litro de agua. Lo tendió al chicuelo, que bebió
ávidamente, conteniendo su llanto para beber . .\! mismo tiempo salió
de la sombra uno pequeñuela de tres á cuatro años de edad.
--También yo tengo mucha sed-dijo en su media lengua;-dame
ngua .....
El hermano desprenclió de sus labios la botija, que tendió á la pequeña. Mientras, el Sheriff había ido á buscar debajo del carro; ha;
bi'a encendido un f6E!foro,- con el que prendió fuego á una rarr:'.L rE'lli•
nos.11. Recorri6 Pn todos sentidos el improvif=ado campamento. Repentinamente salió un grito ahogado, de bajo la sombra del carro.

No pudieron el Sheriff y Billy saber los~•talles del drama que acababan de descubrir.
Seguramente la pequefm caravana había ~ali&lt;lo de una rand1clÍa; habfa l'atninn&lt;lo por el
enc.·rndecic.lo desierto¡ los animales, faltos &lt;le
agu1t, hnbfa.n perec~do, y la _mujer, en!nma
ya, hnbía muerto srn as1slencrn. en medio dt-l
infinito desierto, al lado de los pequeño•, que
no E-e daban cuenta de su inmene.a. detrgracin.
Billy tenia buen corazún. Hal.,ía matndo,
era cierto, {i varios de lo~ pohcfaH &lt;le Jo¡.¡ pueblos que lindan con el de8ierto¡ pero lo hnbfa
hecho en un momento de borrnchem. Cuando
el t:,heriff, de!--pués de varios dias el~ cH1.n 1 le
dió alcance en una qutih1a la del de.1.:;1e1to, i::e
rindió sin hacer furgo Robre aquel hombre, :\
pesar de que sabín que tal coPa era Pntregari::e
con los bmzos cruzados 1\ la muerte.
Al recoger ,, los dos pequeño•, el Sheriff
desató las manos de Billy, después de que le
hubo hecho prometer que no escaparía. Cada
uno de ellos tom6 Íl una Je las criaturnei, después de ahandonar el pobre cam;,amen~o y
habiendo enterrado á la muertn, y volvieron
á emprender el camino cuando ya en el Oriente despuntaban los primeros fulgores de la
aurora, p{11ida, amarillenta, signi6cando un
día de calor espantoso.

brero, sin cuidarse de que en sus espaldas caía
como lluvia de plomo el calor. La peque!ia
sollozó todavía algún tiempo, para seguir durmiendo plácidamente bajo la somhra protectora del som bréro del bandiuo.
El Sheriff comprendiendo lo que aquel incidente ,ig~ificaba, procedi6 desde luego á
verter entre los bellos del caballo extenuado
algunos gotaM ele ngtrn. Todavía tuvo la noble
bestia fuerznfl suficientes pAra levantnrse. Pnrech Agrndecer con sus miradas el favor que
se le hacía. Pero el agua del botijo quedó re,lucida á una~ cunntns gotaE-. La flituación Ee
hncía rada ,·ez más defesperada.

***

Domingo 27 de Diciembre de 1903

mañana quedará salvo. El S~eriff debe volverá su pueblo. Yo soy el úmco que aquí está de sobra.
Casi maquinalmente, sin darse cuent~ exacta de ello el f;heriff dejó que el bandido cogiera el a~ma. Después. Billy_ se dirigió á los
pequeflos, que á corta d1otancia dormían placidamente.
El niño despertó. Billy estaba ante él. Besó el bandolero á la chiquilln, que repetía e~
sueños el nombre de la madre muerta; tomo
nl pequeflo en sus brazos diciéndole:
-¿Te acuerdas de las noches de Navidad?
Hoy ~s una de ellas. Hoy en los pueblos ce-

Poco, mu.Y poco
habfan awmzndolos "'
cahnlloscuando mu
rió el Fol y sopló sohrn el desinto el
primer viento refrescante de la noche. Los caballos
parecieron re a nimarse al sentir el
fresco, muy relativo, de aquella ráfaga de aire.
El ceno del Sheriff estaba arrugado.
Se comprt-ndía qut:
el rudo hombre,
avezado á los trabajoR, nunca file hahfa
encontrndu en preAl medio día, los hombres habían avanzado
eenria de aquella
basta la. región mli.s {lrida del desierto, con los
situaci6n desesperayos del sol en las espaldae. El calor había
rante.
aumentado formidablemente, y loe caballos se
Las estrellas volresentian ya de una marcha en tales condiciovieron á et1cendernes sin agua. y de varios día.Q,
se. Pareció á los
Billy llevaba con sumo cuidado sobre la
doR homhres qne
silla á la pequeño, que, después de lla!"ar
deberían dar algún
varias ocasiones á In. DJa&lt;lre, había ternunadescanso á los cnhndo por dormirse. Billy •• transfi~uraba por
llos, ya que el agua
el carifio. Parecía un padre d~ famtl1a amoestnbn. consumida
roso que cuidaba de todm1 las pequeñas comopor completo. Pero
didades que, en estas circunslAncias, era daquisieron avanznr
ble ofrecer á la chiquiHn. Nadie, nl verlo, hulo m/,s qne en la
biera supuesto que era el bandolero formidanorhe les fuera poMe que había aterrorizado, por eepacio de vai:::ihle, única esperios mesetS, la regi6n entera..
ranza que aún quePor cadayar&lt;la que trabajoi::nmente avanznda ha de poder lleban los caballos la fatiga en ellus y en lus homgar R la nrnñana t:ti•
bres crecía de n:anera palpable. El Sheriff, reguiP11ll' á laP. primecordando que Billy no bebía de•Je por la nora~ rnncherfos.
Lo• &lt;los pequeche le tendió el botijo:
~Billy no has bebido desde hace veinte
iloP. t&gt;Blnbsm demahoras. Debes estar abrasado por la sed. Toma
siado canflados para ello. Así lo comun trago.
-Mejor para los pequeños. Al despertar, seprendían el Sheriff
guramente llorará de hambre la chica y habrá
y Billy, mientras
.
lebran el nacimiento del Niño Dios. Di: •que
;li!l:cutían lo que debfan hacer en tales apr1~que darle algo ..... .
Dios bendiga el alma de Billy•.
.
..
to•. La pobre bestia que había logrado r~amY no fué posible hacerle beber, í, pesar de
-Que Dios bendiga el alma de!Billy-d1¡0
rnar.--e un momento anteriormente, cM·n &lt;le
que se marcaban en su ro~tro extenuado los
la crinturn.
nuevo; pero en esta ocaFi6n, muerta.
signos de la sed que lo de_voraha.
.
- Bueno; ahora vas (l. decir lo mi¡;:mo: «que
La última eRperanza desn parecía ai::í. ~~º"
-Si logramos hat:er la JOri1a&lt;la dt:htdamenDios bendiga el alma de Billy,, hnsta que
dos hombres durmieron á los pequefioR, dante-dijo el Sheriff, -al amanecer hnbremPS
vuf"lvaR á dormirte .....
doieR por rama los Arneses mii::mos rl~l pohrP
llegado al Jugar ml\R Feguro. l'odremosencon•
Y se retir6 rápidamente. El pe1uefio. que
caballo. Después se retiraron á deliberará
trar agua para las bei;tins y pnra nosotros. l'oaún no despntaba bien, brincó al ei::ruchnr la
rlremos descansn.r en la sombra, por algu1ws
cinta distancin.
&lt;lt-tonl:lri6n cncsmn de un pistolet:lzo.
Con un i::olo rnhnllo, era. n.hsolutamente im-¿Qué pai::n?-interrogó a.nsioi::nnH•nte 1 inhoras quizá.
-La Noche Buena no será precisamente tal
po~ible que fli~uieran el viaje. Sola.mente hutentando incorporarse.
pMa no~otros-contest6 Billy.-Para mí será
biera podido Fegnir uno de ello¡,;¡, Pero el que
El Sheriff estahl\ /i su lado, lioronrlo. Y
quedara dt-hín. sncrificarsf&gt;, pues su muerte era
aquel llanto en el ro-tro cetrino riel_ robusto
quizá l:1 últinrn.
.
-Nn; yo iré al jurado y d1ré lo que h~
ranchero, na de una infinitn. nngn~trn; nn la.
sejturn al &lt;lfa siguiente.
vl,to y lo que has h,cho. De no ser é•ta m1
exprPFi6n de unn. inmPns-a dei,.vf"nhirn, en
f.o" doq niñoR y el que con ell~R mnrch_a.~a,
C:itril'l,a obligación, ni llegará 111. pr11nera ran•
aquella noche sin límites ..... .
¡.:olnn1enle po&lt;lrían n.lcanzar los primeros s1~1os
cht&gt;ría te daha lihertad ab~olutq,
poh\111l0~ despues de nn dfa d~ marcha, si el
Arrag!o d11 Inglés para "El Mundo Ilustrado."
NaJ'a contestó Billy. La pe411eñn parecía
cahallo podía resistir t•nta fatiga.
de~pertarse; el calor era eApantmsu. Ni un átoLa. noche culminaba _va. Billy reco:ctó por
mo tle aire se movía en la ntm6sfera, y la
Ff&gt;l,!Unda vez que era aquélla ]anochf' m1i::maen
ldunca. arpna reflPjabA. los intenso8 rayos de
que los cristiano:-1, repArtidos en el mundo e~un ¡,:ol impl1Lcable. El cielo, de un azul prote10, recner&lt;lan ron grandes fiestas e\ nnmfundo, no ofrecía ni }a más p~qut-fia ~Hperanmiento del Niño Dio~, en los pesebres ~~ B~za &lt;le una nube.
lem. Por algunos momentoR permanec10 R1La chiquilla de•pertó llorando, al tiempo
lenci0Ro, con la vista clava~a en uno de l?R
que el caballo de Billy •e desplomaba súbitaaccidentes del terreno. Súbitamente pareció
mente. El ágil ranchero supo caer de pie con
rennimarRe. Puso ]a mano en e] hombro del
la nifia en los brazos.
Sheriff y le dijo:
Con sumo cuidado la coloc6 en el suelo, cu-Dadme la pistola. Los pequeños podrán
briéndole el sol con las alM de sn amplio som-

***

�Domingo 27 de Diciembre de 1903
Domingo 27 do Diciembre de l!l0:3

a, MUNDO ILUSTBIADO

EL MUNDO ILUSTRADO

La necesidad de vatiaci6n, tan natural al
hombre, no produce indispen.sablemente el
progreso: también puede considerarse como
variación el retroceso. -V.\LTOl'R.

*

Los revolucionarios de profesión, son ver•
daderos parricidas y fratricidas.-EYANGILE.

*

Es muy difícil hallar esposa que nos hag_a.
felices; pero mÍls difícil ª.~n ~s hallar ur. «amigo•. en la. rigurot&lt;a acepc10n de esta palabra.
-EYA~GII.E.

U ~~l~

.

S.\:,;' CHISTOB.\L

~~,-.¡.F\Q

(TOLUCi:\)

El'ATEPEC.- I.A

quia!, donde yacen las cenizas del ciiu&lt;lillo,
st: subscribieron gustosos para coi:;tear la construcción de la barda &lt;le piedra que limita el
mismo atrio, agregándole dos elegantes portadas.

o

Los Tres Lutos

d8: en la capilla, fueron descubiertos por el
mortales del
m1Rmo sefior Acosta, en presencia ele las innu•
insigne Cura de Carácuaro D.
r~bles personas que concurrieron á l:i patri6.José María Morelos y Pavón.
tica manifestación.
Grande entre los grandes y
~rraM~RIAP\.lt~~ '( ~o~~l~UE.~
L?s representantes de las agrupaciones mu(TOl-W CP. 1
máximo entre los mayores.tualistas depositaron al pie del monumento
Diciembre22 de 1815.-A. N.
hermosas coronas de flores naturales.
A.-F. E. y amigos.-Diciembre 22 de 1903•.
En el muro oeste de la capilla, se encuentra una placa, también de mármol que dice·
«1903.-Siendo Gobernador del Estado ei
Como un detalle curioso, diremos que entre
Liberal
y Patriota General Don José Vicente
los invitados á la fiesta se encontraba el sei'ior
La ceremonia que año por año organizan
Yillada, se erigió este humilde monumento á la
~on José María Morelos, sobrino del hér0talgunas sociedades mutualistas para conmememoria del hérot: más grande de nuestra Inmsurgente. Además, haremos constar que tomorar el fusilamiento del ilustre caudillo· ele
dependencia, Don José María Morelos y Pados los vecinos de Ecatepec, deseosos de que
la Independencia Don José :María Morelos
vón.-A. N. A.-F. E.»
para el día de la ceremonia estuviera repararevisti6, en esta ocasión, un lucimiento muy
Tanto el monumento como la placa colocado completamente el atrio del templo parropoco común; pues aparte d_e que el número de
personas que asistieron al acto fué mucho mayor que en otras ocasiones, la circunstancia de
haberse descubierto ese día el monumento erigido á la memoria del héroe, por iniciati va
del señor Cura de Ecatepec, Don Francisco
Escartín, hizo que la manifestación resultara
verdaderamente solemne y conmovedora.
El tren destinado á conducirá los invitados
partió de la estación de Peralvillc, á las och~
de la mañana, hora en que los distintos carros de que se componía, eran ya insuficientes
para contener mayor número de personas de
las que los ocupaban. Entre éstas, vimos á
multitud de obreros pertenecientes á las agru.
paciones mutualistas, algunas familias y
varios particulares.
El acto oficial fué presidido por el sei'ior
Don Alfredo N. Acosta, Jefe Político de Tlalnepantla, y consisti6, principalmente, en la recitación. &lt;le P?,esías al ush•as á l_a ceremonia, y
en la eJecuc10n de algunas piezas musicales
por la banda de Zapadores.
Concluído este acto, la brigada que envió á
Ecatepec la Secretaría de Guerra con el objeto
de que tomara parte en la manifestación desfiló en columna de honor hasta situarse' frente á la capilla donde se levanta el monumento
á que antes nos referimos. Este es muy sencillo y ostenta sobre una lápida de mármol la
siguiente inscripción:""
EN HONOR DE MORELOS• -DESl•'lLE DE SOLOADOS },'RENTE AL LUGAR OO~'DE l&lt;'UÉ FUSILADO I,;L ,HÉROE
«En este luga(se dió:sepu1tura eclesiástica

.

tn Honor de Morelo~

á los despojos

Cuando el mancebo partió á la guerra
de él despidiéronse lacrimosas,
su ~riste madre, su pobre hermana,
y su doliente pálida novia.

En su caballo de blancas crines
á la carrera parti6 el mancebo;

las tres mujeres, inconsolables,
¡ay! lo esperaron por mucho tiempo.
Sin el jinete que fué á la guerra
volvió el caballo de blancas crines,

.

P.\RUU1g'l.\.

y por su dueiio le pregu!1t..·u&lt;?n
á un mismo tiempo las mfehccs.

-l;na certera, traidora bida
le abrió en el pecho sangriento sur-:o.
Corre-él me dijo-dile á mi madrP,
hermana y novfo, que estén &lt;le luto.

El de la novia duró tres megef'¡
c·l de la hermana dur6 tres aiios;
el de la madre......... duró hast:. el día
que al cementerio se la llevaron!
R. Brn~¡.;_

o

El sentimiento de la dignidad no excluye la
jovialidad: un poco M sal no &lt;laña á la razón.
-J,01,1tE.

*

¡Cuánto nos place la aristocracia cuando tenemos alguna probabilidad de figurar entre
ella.-\1.\LTOl'H.

El, ,lEl·'E l'OLlTll'O l&gt;J&lt;; Tl ..\l,:n;¡•,\:STl,A 1

l&gt;E~Cl'BRH::Sll&lt;&gt;

***

NUESTRO PAIS.-ACCEDl:CTO DEI PAPAYO (E. DE MORELOS).

El, MO~UME:•,'fll EHIGlflO Á l\lO·
RELOS E'.'i J•:L'.\TEl'~:t•.

�Domlngo 27 de Diciembre de 1903

Domingo 27 de Diclembra de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

voces de agonía 6 de pena má .
que el derrumbamiento de' unaª im:,tonentea
¡,leno día... . . .. .
mon afia •n
Duermen los seres y cosas lI
1 .
en al11s del viento pasa revol· ., na m¡a seca
d 1
a11uo por un J
ro e una. Las luciérnaaas
Yen.l
e a0
mo almas......
es urnn co. -T,iste es la \"ida- dice el
11
tidor.
' o a l t: ~ur-

ª""

'l_'r!ste es recordar el antaño luminoi:- 01
can01a materna, la umada d f
· . l,
carmesíe8 Tod 0
od e rei-tco1:1 lalnos
·
·
pasa, t o ~e acaha. ... 61 0
vive ,el _recuerdo para torturnrno:-i
.. i;
~fnst~ es la vida-dice el vit11tu .
trana C]UeJmnbre.
ton cx1t!rgJ?rª,. el. amor, to&lt;lm1 l:t!-1 fnnnn¡.¡ del
) a Ilus16n, pa1,1nn fug:acri-t com
perf ºd!e de J_as rosa E!. se exting:u,m como :nel
r~e o ia gemidora. La juvtntwl e" 1111
ª
&lt;l1e11te música que va liadl:11&lt;.lo--e ·mon;t urfºm~ UJHL vit&gt;ja c:1.11ciú11 rt-petida. ¡¡ la
a taide. Pronto ene la nit-ve 1-oUrn J . ,
llos y el I1flR tí O so bre I fi8 tlllOCÍOnn: · Oi-;
v JlÍc·:u,e,.
n.a UeJIE&gt;za tnrena eR cnpnz &lt;le Jitmn \·
ngurIE&lt;A sobre el ei=:piritu moribundo.
u1a t-011y el, nI_ma de la muliaHoclw rE&gt;pite fOD
:as: mult1ples ruido!:!, pnvoro~u1:1 y dorut-n-

P

r:1id~''d:

1

-Triste• es la vidn, y amargo d
d
del risueño paEado.
rect1n o
Todo desaparece bajo la tierra Na·'
dura D
d
'. • 'ua per. . esceñ amos ni abismo de la melor1col_ía ! de la muerte y aneguemos los vi,jos en~fe1:os en la amargura de nuestros (11limas
~•·1mn1:1 ..... .
Porque todo muere tristemente y lns bellas
fosas de la tierra pasan como el perfume &lt;le
b~~ ro;~, c_omo 1a1:1 nubeR, como }as quejum8. e. viento, corno las sunves voces del
•~drhddor, que nos hablan de olvid~ y· de eter111 a .

Froilán Turdos.

00

NOTAS EXTRANJERAS
_l! nn, ele las notas mÍts agradnhles que de 1a
~-'~Ja E u rora, 11~1:1 llegan, l:ie refitre á la reeé ;.
tion que en an~ se ha diRpemsado á los mie~1hro• de la Cttmara de los Pares y de los Comu11ei;1, e!1 Londref.l, que han ido á la capital de
Francrn h pag~r. /\ sus colegas, los diput11do•
franceses, la ns1ta que previamente les hnbían
hecho éotos en Londres.
. E:.. tc cambio de cortesías parlamentari11~ l1n
:iJu h~ nn~i,iral Y_ lógica consecuencia d~ 1:~
jqJroxmiac10~1 anmsto~~ que ha habido f-'ntre
~s 'drlos gob1~r110~ Je Francia y dt:l Reino
l 111 o.
Rey EJuardo VII. entendiendo bien
cual es _la n~ces,dad política del actual mor¡iento histórico, y apenas ai;1ccndiclo al trono
e ~~~ nrnyo_re:1? ~1a iJo á va.rins de lnli cortes
e . . uropa a \"Jf,;Jtar á lrn~ Hobenmof.l y hfl eM·
tado en Pnrís, donde el UuUierno y 'el puPhlo
f r:tnCt'!;eH le han
1·ec•·1
•
1 n"d o (1e 11111L 1111rnera 1an
cortéij como e:rncernmente fr11ti:innl.

!

LA SESIÓN .OEL PARLAMENTO FRANCÉS EN HONOR
'
•
DE LOS VISITANTES BRITÁNICOS.

M~Dlf\NOGN~

voz de nuestro pasado
terio.
' que so11 oza en el mis.

. Ninguna melodía humana dice al es ;
ntu tau hondas palabras como los rofunf'r~1m~res de la me&lt;lianocbe. Quienp]os haº!
mdo intensamente, conoce la voz del
·t y
la voz de la eombrn y de la muerte. ___ n_i_

mfi

º¡~

~n e8a h?ra solemne la!ó! formas d
ter1a se revisten
. de un
. ins6l1"to va Ior.e la maTod o yace rnm6v1l todo II b .
constelado. Sólo se ' 0 en ~
•¡o el cielo
que el ofdo recoge ¡¡ ~e
agos murmullos
formiclabl!!s estrue~dos· qc::~ como ~i fueran
.
Jns, suspnos ecos

ª

'

'

r:I

:i

na, al 6leo, para que
figure en las galerias
del Gobierno.

***

La inundación de
San Petersburgo hasido tan súbita como
natural. La capital rusa se encuentra preci•
samente eobre el lecho del rio Neva, y á
la latitud, demasiado
elevada, á que se la
edificó, el agua se congela con la llegada de
los primeros vientos
del invierno.
Es la congelación de
las aguas de invierno
la que ha provocado
eh esta ocasión }q, repentina. inundaci6n de
la Ciudad de Pedro el
Grande. Los perjuicios
que tal inundación ha
causado, son muchos
y de mucho valor, y
el Gobierno moscovita
se ha visto precisado
á hacer por su cuenta
la. reparaci6n de muchos de los desperfectos causados por el elemento.
Se afirma,ahorn que
se ha visto ya de lo
que eR capaz el Neva
cuando el invierno Re
arlelanta algo, que el
Gobierno ruso vu. á po·
ner en planta, un viejo
plan que le ha eiJo sugerido, para. librar á
L.\ E.'{PKD[CIÓ~ oi,; SOM.\LIC,.-\ NDI \.
la ciuda&lt;l en lo sucesivo e.le pm,ibles cot,tingencias cle~agrndables.
A l"l\nF=n 1le ei=:te acto, el Itry E&lt;lunr&lt;lo proDamos unos gro.hados, tomados de fotograpuso1 y el Gobierno de Francia ncept6, que Re
fía, que clemoi-trnr:ín íi nuestros lectores cuán
íot-mH.ra un tratado de arbitra.mento entre lo!&lt;-1
gr:1 nde ha ~ido el &lt;lesaF-tre e11 h\ capita.\ moscodos pnfae~, que fué &lt;lebi&lt;lamente ratificado
vi ln..
por lo~ do~ PiLrlamentof.l.
·
Con motiYo de eJte f.lUCE'i:to, Jigno seguramente de fausta celebrnción, los miembros
To&lt;laví:L !-e np;ilf\ en la~ cancillerías m(lsim•
fmnCP!-E&gt;~ de la Comisi6n 1'a.rl11.mentaria que
port.n.nleH &lt;le J~uropa ln. debatida cuesti6n de
n.prohó Pl proyecto de trn.tndo, fueron {t Lon·
~[andchuria. Parece que en esta. ocasi6n los
tln'"~, donde los recihi6 gnlanternente la C?mirusos .v lns jnponeses encuentra,1 demasiado
Kión brit,ínica que formó el proyecto mismo
duro ceder en sus demandas, y que el embroy que ratiticb el documento arbitral, unn vez
llo tiene fases en la, cuales no se babia penqnP e~tuvo listo parn. ello.
sado en un principio.
·
Ahora i:ton lo~ miembros del Parlamento inColoc.~dos Rusia y el Jap6n en situaciones
~lés los que vi~itnn h. sus colegas &lt;le Frnr,cia.
clisímboln~. pero con intereses muy semejan•
F:xcusndo !'erú decir que las fiefltns que se han
tes en la mii:-ma regi6n, la cuestión de Extre·
mo Oriente ha sido el natural y forzoso resultado. De tiempo atrás se acudia á ciertos paliativos que, lejos de evitar el choque, lo posponían Folamente; pero hasta hoy, parece que
la diplomacia ha fracasado, cuando menos en
parte de las negociaciones.
Es de esperarse, sin embargo, en beneficio
de la paz univereal, que ni el Imperio del Sol
NA.ciente ni la vieja Patria de los Czares se
entreguen á la aventura de una guerra, cuyas
consecuencias inmediatas quizíL alguien baya
previsto, pero que de cierto nadie puede aventurarRe á. profetizar cu!\les serían las consecuencias lejanas.

***

celebrado con e~te motivo en la capital más
cortés y más galante del mundo, han estado
espléndida.•.
De entre elln• la qae más ha llamado la
n.tenci6n, ha Rido lR. recepci6n ofrecida en el
Palacio del füiseo ,, los distinguidos ,gentlemen• y en la que todo lo qae de notable en•
cierr~ ia capital francefla, se di6 cita. Se not6
especialmente que la colecci6n de trajes de
corte y de brillantes uniformes de los concurrentes, presentaban un aspectoemine~temen
te hermoso y decorativo. Tanto ha sido así,
que se ha ordenado que uno de los artistas
más famosos haga la reproducci6n de la esce4

LAI CREClEN'lE DEL NEVA,-LAS CALLES INUNDADAS.

00

•

CULTO PERDURi-XBLE
En vano con estólida ironía
Tu voz escucha el Siglo decadente:
Siempre ante ti me postro reverente,
1Oh augusta, sacrosanta poesial
Al declinar del enojoso dfo,
Pon, tú también, un 6sculo en mi frente;
Adormece mi espfritu doliente!
Embriágame en tu mágica ambrosía!
Jamás me apartaré de tüs senderos
Por el oro, el deleite 6 los honores,
Como mis inconstantes compafieros.
De tu Ideal Enseña, desertores ..... .
¡':Mis amoreA, De'idad, fuiste primeroEt,
Y tú serás mis últimos amores!
XU)I.-\ P. LLO~.\.

00
Poemitas en Prosa
I
CuA..""i'UO amor viene ú. mi jardín-El camina con ese paso leve y redondo de los talont•s
rosa&lt;los-Las lilas desmayan y las altivas ro
Fas inclinan sus corolas-Las hiervas yergm-n
sus tallos y las campánulas se mecen ,·oluptuoeas-Los mirtos j6vene~ con sus hojas rf'·
verbernntes suApiran, suspiran .... ... Cuan&lt;l,,
amor pasa junto á mí. .....

IL
Cuando amor dej" mi jardín, triste-Lo•
pétalos mórbidos palidecen y caen-Los jn zmines mueren en AU último efluvio de perfume-Y los orquideas,como montón de ninfas,
se desmayan sobre el muro ......

nr
Duke amor, permanece en mi jnrdín-Det=1-·
canFa en las sombras de las rosas-Duerm•·
en el fondo de las campánulas-Lns violeta"
i:-er{Ln tus damns v los 1\ardos tns doncelesCanta los rondeles de la Dkba Eterna, vivien•
do en un eterno plenilunio-Haz de cada estación una primavera-Y haz-oh Dulce An·
siado-de cada mes un permanente y floren\
mayo ..... .

00
El único secreto seguro es el que no se confía ab:,olutamente á nadie.-ERF.Ü-JRl'.XG.

*

1Cu/in singularmente grato es ÍL mi alma el
carillo de un inocente!: cuando un pequefiue·
lo me sonríe y me fi.caricia, creo ver en él un
serafín que me dice en nombre del Señor: to
doy mi bendici6n para que seas muy venturoso.-AI\'ER.

***

1•:T, 1•'. C, 'l'RANSllfüRIANO RN CHA1 K.UAN.

LA INUNDACIÓN DE SAN PETERSBURGO,

ble de que han de hacer uso durante la marcha. En estas condiciones se explica fácilmente la causa del anterior fracaso y el porqué de la insolente actitud que ha asumido el
Joco Mullah.

En Africa siguen preparando los ingleses la
futura expedición que ha de aplastar la ya
larga soberania del loco Mullab. Para ello
han pensado en hacer la expedici6n dotándola de todos aquellos elementos que laltáron en
la estación pasada. El fracaso que sufrieron
las fuerzas de Su Majestad brit/inica, que carecían de medios de transporte y de agua en
aquellas abrasadoras r?giones, seguramente
que ha de haber servido para que hoy se muestren mús cautos ]os jefes militares.
A grado tal llega la sequedad y aridez de la
zona, que se ha dispuesto que los expedicionarios lleven á lomo de camello el agua pota~

EMPLEADOS CHINOS DEL P. C. DE SlBERlA .

�Domingo 27 de Diciembre de 1903
Domingo 27 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

como vuelan del cállz de las flores 1
al soplo de las brisas,
mil enjambres de insectos zumba.dores.
El oro de los astros nunca. tiene
mlÍs esplendor que sus divinos ojos,
ni el agua de la fuente de Hipocrene,
resonante, feliz, gloriosa y pura. 1
m,t-i que sus labios rojos
frag-aocia virginal y alma. frescurn.
;.Qué bucles como aquello.;
rlel i,edoso raudal de sus r.a.bc"lln~:i
;,Qué risa. más sonora y regalada
que aquella de su boca inmaculada:&gt;
r:Qué nieve refulgente,
ni espuma. de la onda cristalina,
má;;¡ cándida y divina
que la. put"eza. intacta. de 11:ou frent.P?
¡Oh Les.bia. 1 oh Lesbia hermo,u. cual ningun"
oh rústica q,zucena
'
dorada ¡,orlos rayos de la luna
y de fragancias virginales llenu.!
En la. sin par blancura.
de su mejilla. tersa y delicada,
ostentaba el matiz con que la rosa
•~trae á lo. pinu.da. mariposa.
:í. que libe su miPI tamp1·a.na y pura
llebajo de la. eg-lóg-ica enra.m1tdn :
y al eco de su cba.rla. peregrinn. 1
más fresca y más sonora
que la explosión de trinos de la 1uu·oi-a,
suspirabat, lo. sílfide y la. ondina,
abrían los rosales
con intenso placer sus flores rojn.s,
y á músicas y á fiesta
se entregu.ba.n al són de los raudales
ti aura tibia, las brillaotes bojus
y et arado cantor de la llorestt~.
Mas cuando al sol con venturoso n.lnrtle
sus divinos encantos descogía,
alba como la estrella. de la tarde,
a.legre como el día.,
más dulce que las uvas moscateks,
más bella que las rosas,
canta.da. por le. sacra. Poesía
y ensalza.da por flautas y rabeles
en aquellas comarcas numerosas,
sin vida., sin o.liento 1 inanimnda.
&lt;•ayó en lo hondo del sepulcro frío,
como la flor de esencia delicacl u.
tí. los ardientes soplos del est.ío.
Por eso cua.ndo el aura vaga.t"osa,
en sus revueltos giros,
circula. entl"e las tumbas solitarias,
se oyen sonar en torno de la fosu.
de.aquella niña. hermosa,
la voz de los suspiros
y el solemne rumor de las plegarias.

UN Ci\NTAR DE NOCHE BUENA.

fn la Muerte de Lesbia
Era Lesbia. lo. nii1a. mí~s hermosa
en aquella comarca deliciosa.,
perenne amor de mirlos y tul'pia.les,
entre flores y cánticos reía;
más tierna que la ttébil armonía
que al són de los torrentes y rauda.Je,;¡
ni viento da la rústica. zampoi'in.:
más pura. que del árDol que retoña
y de opulentos ramos se engalana,
f'l aroma inebria.ate y exquisito
que á. la primera lur. de la maílann.
sube como el incienso á lo infinito.
En el país de Ita.Ha,
f'D la tierra inmortal de Foruilrina,
ó 1\llá donde Castelia
fué inspiración y música divina,
flUt&gt;

bien pudo Lesbia, envidia de las rosas,
de los blancos jazmines y los nardos,
en estrofas galantes y armoniosas
oír el dulce a.plauso de los bardos,
Rasgados y risueños,
derra.1Daba.n sus ojos bri1la&lt;lores
relámpagos de ensueños,
reg0cijos de cándidos amores,
dulcísimas miradas
y destellos de alegres alboradas,
Era su voz la ardiente melodía
con que saluda el ave en la ribera
de las olas la ronca sinfoníu.
y el eterno esplendor de primavern;
vibrante voz de oro,
amable como un cántico sonoro;
serena voz del cielo,
que daba al corazón almo consuelo;
y suspiros, y aromas y sonrisas
volabt\.D de sus labios seductores,

GONZALO PICON-FEURF.S.

*
•

Ln primera mitad de la vida la pasamos
dese,mdo que llegue la segunda; y la segunda,
echando de menos In primera..

F, Torres,

Estudio Fotográfico.
Ni.J~{[IJ,)P.\[3. - '....\ CWJ\DO~

.J),

(\

V H'\

DESDE LA PLAZA PRINCIPAL,

�munyon's
Remedio para los Resfriados

EL JdUNDO ILUSTRADO

Domingo 12 de Jullo de 1903.

.,

1¡ ~¡.,
"

tff '

~

~

rJ

ti&lt;

Yo 86 que mi remedio para loa Rea•
triados alivarú. la cabeza, .nariz, gar.
ganta y pulmones casi inmediata.meo.
te--que curará. restriados nuevos re,.
fria.dos viejos y crónicos. n ace' dee-aparecer en pocas horas cualquier c)a.
~

de restriado, evita.ndo Pulmonta.

Bronquitis, Grlppe y otras entenne-d1des de la garganta y pulmone.,;. t'é..

Expllcadón llt

rtt las de3eargag muco~ y quemanie 9

nuestros graballos.

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los estornudos, evita la tnnamactón

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............

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~

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................

-----

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'

D6 Ff\RIS

11 u menta el apetito, levanta las fuerzas, hace engordará los enfermos, determinando mejor utilización de los alimentos.
RPstituve al organismo la fuerza perdida por influencia~e estudios y trabajos excesivos.

dil6oras ~igestivas 9 Jlnlisépticas
Del Dr.RUORABD de Pa.rís.

1
•

DE VENTA EN TODAS LAS DRO GUERIAS y

BOTIC AS.

Número l. Colección de trajecitos y abrigos infantiles de último
corte y agradable perspectiva. Se
usa.o actua.lmente los abrigos liger os doblemente abotonados¡ llevan todos anchos cuelloshombre •
r as, se les adorna con algunas ce•
nefas de cinta maravillosa y se procura. que sean dichos abrigos un
poco más cortos que el trajecito, de
manera. que éste sobrese.lga en la
pa.rte inferior.
Número 2. Traje de desposada..
La. tela es piel de seda. granulea.da.,
lo que constituye el buen tono europeo. Cuatro grandes pliegue!J que
a.b arca.o toda. l a longitud de la enagua, aparecen en ésta; á corta. dist ancia de la parte inferior terminan
estos pliegues mediante cuatro ramos de azahares La. cola del traje
debe ser dema.sia.do la.rga. 1 pues este vistoso adminículo es un importante factor de elegancia.. El talle
se tablea con pliegues muy a.ngos•
tos, de manera á. llenarlo y cúbrase la mita.d con fino cuellobombrera de punto de Inglaterra. En el
centro de este cuello se hará aparecer unbermoso ramo de azah&amp;.res. El
escote se cubre con fina. gasa de seda De la. parte superior del toca.do: que ha de ser lo más sencillo y
artístico posible, se prende el velo de desposa.da,confeceionado con
fino tul de seda y gasa.. El velo no se
lleva actualmente dema.sia.do largo
pues llega. sólo hasta el a.rrra.nque
de la cola.
Número 3. Traje de paseo,propio
para. seiloritas, confeccionado con
tela. ligera. y cuyo entalle se logr a
mediante un forro resistente. La
confección es sencilla y vistosa. En
la blusa se lleva. un cuellohombre·
r a. y el escote se cubre media.nte una.
tel'e. de seda de color obscuro. Dos
p asamanerías de esta tela, cruzadas se colocan á. lo largo del ta.lle
y e~ la partesuperior ·é inferior de
ésta.. La. ena.gua es completa.mente
lisa. y sólo lleva en su parte _inferior una ancha cenefa. de la misma.
tela ribetea.da. con cintilla maravillos~. Las mangas son campa.nula.das y se hacen terminar por angostos pufl:os de la misma. tela. Todos
los bordes del traje se pespuntean
con cintilla.
Número 4. Vestido moderno para
seffora&amp; jóvenes, confeccionado con
tela. de cuerpo y adorna.do con sen·
cillez y buen gusto. El ta.lle, suelto
anterior y posteriormente, lleva. un
pequei'lo cuello dobla.do y a.dorna.do con sobreforro. Los bolsillos,
de pequeila cartera, se encuentran
abotonados con broche metálico.
El talle se ajusta. mediante cuatro
botones. La falda. es Usa y sólo
lleva haciendo cpenda.nt&gt; con la
blus~, adornos de cinta colocada
longitudinalmente. Las manga.s
ta.mbién son lisas, y los puflos, de
cortas dimensiones, imitan un doblez de la parte inferior de la manga. Como se ve por el grabado,. este traje de paseo es de muy sencilla.
confección y vistoso aspecto.
Número 5. Traje de re.unión,para
seílorita.s. El estilo es de lo más
moderno y está en boga. en los salones europeos, especialmente en
los berlineses. Deben hacerse cargo nuestras lectora.s de las modifia. ciones interesantes que está su-

friendo en este tiempo el vestuario
femenino, pues al reca.rgode adornos
que ai'ios antes priva.ha, hoy reina
una verdadera parsimonia, pues todo a.quel adorno que resulta exagerado, peca. sin duda alguna contra
las reglas del buen gusto. Nuestro
grabado represent&amp; un elegante vestido. Sobrio en el adorno, presenta.
no obstante, un simpático con¡·unto. Con cintas de pasamaner a y
un pequei'io listón de seda.,se forma
el atavío del traje. La tela es de
medio tono y las mangas de forma
Campanular, que son la.s que en la
&amp;etualidad se llevan más.

EL ALMA DE ISAACS.
Fué una noche invernal, bien me
acuerdo! cuando leí por primera.
vez la historia del más triste a.mor,
los tiernos episodios de un idilio
desarrolla.do en medio de la más
ftoreclda. vegetación, al pie de una.
montai'ia. america.na donde a.bren
las rosas del alma y las campa.ni·
Ua.s de la inocencia.
María! .... .. . Ya. venía escuchan·
do desde niño el nombre de la inmortal creación de Jorge Isa.aes,
con. un presentimiento de lo que la
lectura de la obra. iba á producir
en mi corazón; como el nombre de
un poema deleitable y doloroso,

cuyas notas, como aves, nido ten~
drán siempre en mi alma.; y cuya
tristeza. que de noche insinúa el ra·
yo de mi pupila ha.cía el leja.no
camposanto de mi pueblo.
Embelesada la. fante.sía., ebrio el
pensamiento va siempre al través
de las páginas esas, hermosas páginas sa.lpica.das de diamantinas lágrimas de mujer, hacia aquel torrentoso Amaime, a.l que se finge
arrastrando en su desbordada corriente las casi potentes fuerzas de
un noble bruto, y las desfallecidas
esperanzas de un corazón enamora.do : va hacia. aquel balcón á. cuyo
frente las noches se entristecían, y
en donde, como siniestra. sombra,
cayó sol;)re la frente de María el

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>!Qnl'llgo 20 de Dl&lt;llembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
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INVERNAL
No sé por qué el invierno trae á
mi a.lma. una. sensación dolorosa. de
tristeza. y hastío. Ese cielo eterna.mente gris y eterna.mente mop6tono,
ese ambiente penetrante y frío como
el hielo de las tumbas, parece que
vinieron á cubrir mi corazón con
una. mortaja y á arrebatar traidora.mente mis ilusiones y el vigor poderoso de la. vida., sostenido hora
tras hora por el impulso secreto del
que quiere endulzar la lucha por la
existencia. Los recuerdos tristes
acuden en tropel á mi mente, y des•
ordenados y confusos, brillan y desaparecen para perderse en las tinieblas de mi alma. AlH, en mi última
contemplación, y como un calidoscopio, v:eo pas:i.r á la sociedad con
su oompa y sus miserias, sus placeres y sus lágrimas.
Contemplo esa sociedad elegante
y culta, que arrastra lujosa librea
y cubre su cuerpo con tupidas pieles, siempre feliz y siempre sonl'iente, aunque muchas veces la punzadora de la conciencia. ó el fantasma
de la de,sgracia hayan querido oponer una valla insalvable á las legítimas ó ilegítimas ambiciones hu·
manas.
Salid de vuestra casa. y la veréis
pordoq uiera,en los regios alcázares
con escalinatas de mármol, en los
templos, en los paseos, en los teatros, en los clubs. Allí, la alegría.
tiene su imperio, y si no, un cambio
de luz natural por la luz artificial;
el oro, que todo lo puede, les presenta á. la Naturaleza muerta, con
nuevos atractivos de vida, con n uevos encantos que alimentan su fantasía. soñadora.
Pero dentro de esa entidad social
á donde no ha llegado la voluptuosa sensación que da la fortuna ....
.donde todo es tétrico y frío, donde

..

no se siente la risa. franca y retozona del que n-:&gt; tiene qué pensar en el
mañana, para ésos .... el invierno
es un sudario que cubre temporalmente sus cuerpos exhaustos y fatigados por el traba.jo y por el hambre,
La lucha por la existencia se le
ha.ce al pobre más difícil y costosa.
Parece que la Natura.laza llora con
ellos las miserias del mundo; parece que quisiera confundir las lágri
mas del cielo con I as de los desgracia.dos que tan trabajosamente suben la cuesta de la vida.
¿Queréis conocerlos? ¿queréis aliviar su existencia? ¿queréis demostrarles que el oro no envilece las
conciencias y no apaga los generosos sentimientos del corazón? Id y
buscadles p1·esurosos, que los hall aréis por todas partes ; llevad veneros amente vuestro óbolo, que la.

recompensa va siempre acompañada con la nob'eza de la acción.
A URELIO MURILLO.

o
SERtNf\Tf\
Graciosa niña, deja tu lecho,
Ven al balcón;
Que emocionado llega á cantarte
Mi corazón.
Si es que tú duermes,
¿Duermes acaso
Pensando en mí,
Cuando en tu sueño
Por otros mundos
Vagas feliz?
ra.1 vez ingrato tu pensamiento

Lejos esté,

Mientras el mío volando cerca
Besa tu sien.
Graciosa niña,
Deja tu lecho,
Despierta ya:
Porque tus ojos
Le dan á mi alma
Consuelo y paz.
Cuando mis noches
Tienen por cielo
Negro capuz,
Las sombras huyen si compasiva
Me miras tú.
DANIEL UREJ-1A,

~ijp
Para lograr que te olvide
no sé lo que hará tu madre;
pues la muerte, con ser muerte,
no tiene poder baf&gt;tante.

..

s.-&lt;:olección de vestidos para visita Y reunión,
4.-Trajes de luto y de medio luto.

Doml'llgo 20 de Diciembre d8 1903

�Domi'Dgo 20 oe Diciembre oe 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

LA URRACA

sonrisa;pero después quedóseserio
y acariciando la rubia cabeza dei
aprendiz, le contestó:
-Mira, chiquillo; yo sé lo que te
pasa, y de seguro, sin equivocarme.
Tu corazón es mucho más viejo que
tu cabeza, y hay que decirte la verdad. Esas quimeras que te forjas
son muy perjudiciales. Trabajando
no llegarás á ser rico; serás siempre un esclavo. No tienes capital
no tienes padrino, el mundo te obli:
gará á ser pobre ó á envilecerte. Y
e~ más: no debes trabajar para ser
rico. Esa sería una mira demasiado pequeña.

Tenía ella nueve a.iios, y él más
de doce.
¿Cómo se habían visto? Por las
tardes se abría la verja del jardín,
situada en un extremo del pueblo,
y la niña salía á ver cómo regresaban del campo los rebaños. Fué
cuestión de un momento.
-¿Cómo te llamas?
-Juan. ¿Y tú?
-Aurora.
Y en seguida pusiéronse á jugar
como si se conocieran de toda la
vida. Ella le azotaba con la comba,
le pegaba con el pañuelo, le hacía
traer del taller trocitos de madera
para hacer palacios. Todo su afán
era hacer palacios.

ElL MUNDO ILUSTRiADO

cabeza. al ver á Juanillo estacionado en la carretera. En el otro iba
el aya con tres criados.
Al pasar arrojó el carpintero por
la ventanilla un objeto dentro del
coche; una. colosal cabeza. de urra•
ca con anteojos y cofia que había
tallado la noche anterior, y en cuy a frente había escrito esta solapalabra: EQUILIBRIO.
Era su venganza.
Después, cuando á la vaga luz del
crepúsculo vió desaparecer á lo le•
jos los carruajes, el niño rasgó su
blusa, quebró sus herramientas y,
antes de decidirse á dejar para siempre el edén de su infancia, para probar fortuna, lloró toda la noche
sobre aquel césped que la marquesita no volvería á pisar.
ANTONIO ZOZAYA,

El la dejaba hacer y la miraba.
embobado. Era muy hermosa aquella niña, con su cara de arcángel
circundada de bucles casta.ños, sus
ojos serenos y grandes y su tocado
de hadas que la envolvía en encajes
y perfumes.
-Ven-le dijo una tarde.
Y le entró en el jardín yor la
puerta reserva.da al guarda. ¡Qué
jardín tan hermoso! ¡Qué alamedas
tan frescas y sombría.si ¡Qué .filas
de rosales, de clemátidas y de dondiegos! Y después, á: lo lejos, el
&lt;hotel&gt;, como decía Aurora: un palacio soberbio, con balcones, balaustradas y escaleras de mármol.
Era hermoso.

.
..,: ~·

de entonces al niño siempre que
procuró tallar ó dibujar una cabeza de urraca.
· Aquella vez no anduvo listo y la
inglesa le vió. La niña asustóse
también y se miró aterrorizada, como lady Macbeth, las manos cubiertas lastimosamente de agua y de
barro. La inglesa fué derecha al
carpinterillo.
-¿Qué haces aquí?
Y al ver que no le contestaba, le

señaló abierta una puerta de las
estufas, gritándole con voz nasal:
--¡Fuera de aquí, granuja!
¡Granuja él! ¡Qué vergüenza!
Se miró, y por primera vez se dió
exacta cuenta de su pobreza.
Sí. Era un intruso, un vago, un
pordiosero; su blusa, su gorra, todo su ajuar era un harapo que desentonaba en aquel cuadro de faustos y de grandeza.
¿Que hacía él, el hijo de la roen-

di11:a, junto á aquellas verjas doradas, aquellas estatuas y aquellos
ramilletes de flores?
No; no eran para él para quien
se enarenaban aquellos magníficos
paseos y se encendían aquellas artísticas farolas.
Bajó la cabeza y salió, mientras
la niña se encamina.ha al palacio,
oyendo silenciosa y turbada la reprensión de &lt;miss&gt;, dictada en voz
agria, desentonada y chillona.
Ya no volvió á salir Aurora. Algunas tardes llegaba cautelosamente el aprendiz hasta la verja, pero
na.da escuchaba.
Una tarde, por tin, la cara sonrosada de la niña apareció por entre las barras de hierro y las enredaderas. Se puso de pronto muy
encarnada, separó de él la vista y
desapareció.
-¡Se a.vergüenza de mí!-pensó
el muchacho.
Y se marchó al taller. Entró decidido, resuelto, y preguntó por el
maestro.
-¿Qué te ocurre, Jua.nillo?-le
dijo.
-Me ocurre-le contestó el chiquillo entre suspiros y sollozos, me ocurre que quiero ser hombre y
trabajar y hacerme rico y poderoso como los forasteros del jardín
grande. Que quiero trabajar de día
y de ;;,oche, y aprender, aprender
sin descanso para conseguir una
fortuna.
El maestro le miró sorprendido y
pareció dibujar en sus labios una

Miró entonces el aprendiz al ebanista con los ojos muy abiertos.
-¿Crees tú que no sé-conteste&gt;
éste-que estás enamorado de la.
chiquilla del marqués? Pues lo sé,
porque el aya ha venido á decirme
que le estás estorbando { que ha tenido que echarte de all para que
no distrajeras á la niña. Y ahora
quieres de pronto ser rico para volver con un hermoso traje y arrojará la cara. de la vieja el oro á puiiados. ¿No es eso? Vamos, contesta.
El niño púsose rojo como una ce-reza y calló.

-Pues déjate de ilusiones tontas
-prosiguió el obrero.-Entre los
ricos y nosotros hay un abismo muy
grande, que no se llena a.sí como
así. Somos de otra raza y tenemos
muchas cuentas que ajustar. No;hay

'·'-' ·" . ......

En cuanto Juan se salía del taller,
ya se sabia: se limpiaba la blusa,
se alisaiba. el cabello, ceñía á su
garganta iln pañolito blanco de su
madre, y derecho al jardín.
¡Qué dichoso estaba! Los macizos
de flores deslumbraban con vívidos
matices; los pájaros volaba.o disputándose los últimos r eflejos del
sol.
Y allí estaba la niña.
-¡Cuánto has tardadol-le decía,
amorosa. y tierna.
Pero él teníaquetrabajar;sumadre era una desdichada y pobrísima
viuda, y ha.bíaqueganarun jornal
para mantenerla.
El maestro habíale dicho á Juan
que llegaría á ser un artista: ya sabía tallar en madera, y muchas veces llei;aba con flores ó con pájaros
esculpidos por él, que la niña guardaba asombrada y gozosa .
Una vez se les hizo ya. de noche
cogiendo frambuesas y persiguiendo mariposas, y el aya salió del
hotel á buscar á la niña.
Era una inglesa, avellanada y
seca, cuyo retrato se apareció des-

6.-Modelos de bordados y tejidos y espalderos de trajes
para invierno.

un millón ganado honradamente, y
la mayor parte de esas hijas de ricachones llevan en las venas la sangre de muchas criaturas despojadas. Tú no puedes encana.liarte ni
sabrías; renuncia, pues, á la ambición. Y, sobre todo, trabaja, no
para subir, sino para nivelar. Así
es como trabaja la Naturaleza.
Y cogiendo al mucha.cho de la
mano, le condujo á la. huerta.
-Mira-le dijo.-AQuí todo pa•
rece inerte é inmóvil. ¿No es cierto?
Pues en cada planta, en cada. gota
de agua., en cada grano de arena,
late la vida, y esa vida no es sino
una lucha. eterna por el equilibrio,
por el ni ve!.
Uniendo luego entre sí dos surcos
separados, el agua del más alto
precipitóse al punto de la abertura.
Arrojó una piedra. en la pequefia.
balsa que él formó, y aparecieron
grandes círculos que fueron ensanchándose. Levantó luego la mano
y mostró al niño sorprendido el humo de la fábrica que se disipaba en
el ancho azul.

anguilas saben mejor cuando se
echan vivas en la cazuela: esto no
es sino un métJdo bárbaro, y las
personas que lo defienden diciendo
que no hay manera de matar una
anguila, demuestran una crasa ignorancia.
Ciertas contracciones musculares
tienen lugar después de haber dado
muerte al an ima.l, pero desde el momento en que se le separa la cabeza
del tronco, no experimenta sufrimiento alguno.
Igualmente cruel es la costumbre
de echar langostas ó cangrejos vivos en el agua hirviendo. Estos
crustáceos se matan con facilidad,
y ning11na cocinera debe ignorar el
modo de hacerlo. Un espetón afilado, metido á través de la cabeza y
cuerpo de un cangrejo, le mata instantáneamente.
Si se trata de una langosta, se
clava un cuchillo en la tercera articulación de la cola y el animal muere al momento.
Una de las cosas más raras en
materia. culinaria, es encontrar un
bistec bien hecho. Todo consiste en
llL creencia de que la. carne debe
freírse, siendo así que el verdadero
bistec se hace á la parrilla. La
manteca ó el aceite empleados para
freír, endurecen la carne y la hacen
indigesta.
Cuando no se tiene á mano una
parrilla, puede emplearse una sartén, pero calentándola casi al rojo
antes de poner la carne en ella, y
sin usar grasa ni aceite de ninguna.
clase,

Ingrata y fría beldad
que yo no alcanzo tampoco,
tú eres la felicidad
que desd" mi tierna edad
voy buscando como un loco.
Siempre corriendo anhelante
tr&amp;.s esa belleza esquiva,
siempre viéndola radiante,
pero siempre fugitiva

o

LA FELICIDAD

secretos de Cocina
La carne pierde toda su substancia si se cuece demasiado. Según el
gran químico Liebig, 789 centígrados es la mejor temperatura para
hervirla.
La carne debe ponerse en la cacerola cuando el agua esté hirviendo;
se deja así durante tres ó cuatro
minutos y luego se retira. un poco
del fuego, de modo que se encuentre
á una temperatura 259 más baja que
la que antes tenía.
P.or este método se forma un a especie de costra. que impide que los
jugos de la carne se pierdan en el
agua..
La misma ley debe seguirse para
asar. El calor, muy grande al principio, debe ir decreciendo poco á
poco. Tl,ngase presente que la car•
ne asada sobre la hornilla es siempre más gustosa. y más tierna que
la que se asa. al horno.
Por otra parte, el asado es el procedimiento más caro para guisar,

-¿Lo ves?-dijo al niño silencioso y suspenso.-Tran~forma por el
calor esus aguas, enc1érralas c~nvertidas en vapor en tubos de hierro y tendrás la locomotora. Po~q ue la vida no es más que un eqm·
librio de fuerzas, y el mundo un
equilibrio de átomos y la luz un
equilibrio de vibraciones, Y esas flores, esas plantas, esos seres que
ahora contemplas, no son srno productos de corrientes, ~e energías
que ¡¡e precipitan, Jo mismo que el
agua de las regueras, á b~scar un
nivel, que, una vez c~:,nseguido, produce la armonía universal.
-Ahora. vete-le dijo-y ~r~baja.
Pero no pienses más en imitar á
aquellos que, queriendo burlar las
leyes de la vida y perpetuar la desigualdad, no hacen más que preparar, sin saberlo, la~ grai:ides transformaciones de la h1stor1a..
El niño retiróse turbado. Jamás
había oído hablar así á su maestro.
Pero de todo aquello una sola. c~sa
quedósele grabada. en la memoria:
la marquesita jamá!- sería SU)'.~·
Llegó al fin el verano y se d1Jo en
el pueblo que los «señores&gt; se marchaban.
. á J
.
·Por qué sobrecogió
u_am11 0
aq\ena noticia? Para él la niña no
existía. Pero esta vez perdía la última esperanza., porque Aurori.. se
marchaba para siempre: se había
vendido el jardín Y el hotel.
A la tarde siguiente, dos carruajes se alejaban del pueblo. E~ uno
de ellos iba. Aurora, que volvió la

Domi:ngo 20 de Diciembre de 1903

por la sencilla razón de que la carne pierde cuando se asa _más de un
30 por 100 de su peso, mientras que
cuando se cuece, apena3 pierde un 20
por 100.
Muchas cocineras crAen que las

Sentada está una doncella.
en el picacho de un monte;
su faz sonrosada y bella
•¡ .• ·1·•.·.····

•·.

y:cada vez más distante.
Cansado y a de correr
cual errante peregrino,
estoy próximo á caer ....
¡Felicidad .... ! ¡Desatino .•.. !
¡Tienes nombre de mujer!
L. J.

semeja una blanca estrella
desde el lejano horizonte.
Alas cual de mariposa.
bate en el espacio azul,
y con dejadez airosa,
como un hada. va.porosa,
envuelta. está. en fino tul.
Por la difícil pendiente
camina sin pesadumbre
joven robusto y valiente,
contemplando sonrYente
á I a ninfa de la cumbre.
Esfuérza.se por llegar
al picacho en que sentada
ella parece esperar,
mas cuando la cree alcanzada,
se lanza raudlL á volar.
El, incansable, prosigue
el empinado camino,
mas cuando cree que consigue
asirla por el tul fino,
1a ninfa volando sigue.
Hasta que así, contemplando
siempre á la bella delante,
el rendido caminante
rueda por fin, resbalando
al abismo en un instante.

7.-Colección de tejidos y bordados.

GARctA.

La espina de los dolores
me conoce tanto y tanto,
que cuando tiene que herirme,
me hace ya muy poco dall.o.

�Domingo 20 de Diciembre de 1903

filL MUNDO ILUSTRADO

Y abrieron sus áureos broches

t~d.as, todas las estrellas,
diciéndonos: ¡buenas noches!
V

Mientras la noche caía,
á tu cara. los sonrojos
le daban toq11es tan rojos
que creí que amanecía.!
Mi a.morosa. letanía.
escuchaste sin sonrojos,
Y sentí,a.l verme en tus ojos
que eras toda., toda mía! '
Después, tímida., partiste;

1lir. MUNDO ILUSTRADO

y temiendo la. asechanza.,
¡no me olvides! me dijiste.
Y en mi 11.lma, loco ó cuerdo,
miré el sol de la. esperanza
y la. luna. del recuerdo.

Domingo 27 de Diciembre de 1&amp;03

Y hoy que aún amo tu belleza
en tus aras estas flores
'
deshojo, Santa. Tristeza.!
EDUAROO

J. ÜORREA,

VI
Cambió la decoración:
vino el rencor importuno,
y su eclipse tuvo el uno
y la. otra su conjunción.
Voluble tu corazón,
de firmeza el mío ayuno,
entre los dos, de consuno
matamos á la ilusión.
'
El orgullo impulsó al austro!
que mató nuestros amores·
yo me fuí al sueíio, tú al ciaustro,

Sor Tristeza
I
Bajo la paz religiosa.
de este crepúsculo de oro,
se abrirá como una. rosa
mi pasión en un ¡te a.doro!
Haré que la rima., unciosa,
con lento rimo de coro,
parezca. una mariposa.
en el soneto incoloro.
¡Oh tú que eres toda casta!
Me encantan las palideces
de tu inefable belleza.;
y te a.doro tanto, que hasta.
una. virgen me pareces:
la Virgen Santa Tristeza.!

II
Tu voz se oye en los pensiles
si suspira. el arpa. eólica.,
y hallo en tus regios perfiles
una gracia. melancólica.

México, D. F., octubre 6.
He usado multitud de veces8.-Traje de baile y faldas de corte moderno.

••••••••••••••••••••••••••••••••••

"SANTA FE," LA MEJOR RUTA
ADea,er, lusas City, St. Louis, Cblcago, lew York.
San Francisco y Los Angeles

Al

N cva,

EL TEST AMENTO

Dtl 11.mo. sr. Jlrzobtspo Jttban.
Los blenee fueron valuado•
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstla en dos p611zas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua"
Compañia de Seguros sobre la'
vida, de Nueva York.

¡oh tristez11, pensativa,
arra.nea.da. de la ojiva.
de una. vieja catedral!

III
Hora. santa.. Dios oficia;
y con el tenue violeta
de su mágica paleta
á los cielos a.caricia..
¡Oh mi pálida novicia!
Mira. con ansia secreta
en tus ojos el poeta
una leja.na ca.ricia..
Todo calla, el a.mor vela;
y á la tarde que huye, miro
como á un pájaro que vuela...
Es instante de pasión,
y en el a.la de un suspiro

puedes darme el corazón.

IV

Sentí en mi alma. extraños vuelos,
invasión de cosas bellas,
y se rasga.ron los cielos

~

Tomo lu pa1tilla1 Luullel de Bro!llO'Qalala,

¡Te amo! te dice en secreto
mi romántico soneto,
porque llenas mi ideal,

Inclinaste la cabeza,
como las santas del coro;
y oí trémulo un ¡te adoro!
de tus labios de frambuesa..

PARA CURAR UN RESFRIADO !N UN
boticario le dffolnri
diDero II ao
f! maaB.
W,GrvwNballa•----

Tienes los rasgos gentiles
de una me.dona. católica.,
y esparcen tus quince abriles
una. fragancia. bucólica..

¡Qué gentil Santa Tristeza.!
En el soneto incoloro
radiará, cual chispa de oro,
tu romántica. belleza.

asegura el Dr. Leopoldo Castro-la preparaci6n denominada Emulci6n de Scott de aceite de hígado
de bacalao con hipofosfitos de cal
y de sosa, con buenos resultados
en casos de escrofulosis1 anemia
tuberculosis, etc. Están felizmen:
te asociados los hipofosfitos con
el aceite, y el sabor es agradable.

Se reservan c~mas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Umdos. Los Restaurants y Carros Comi:idores de
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entero. Para precios, 1tmerar1os y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH.-Agente General.
'•• San F,-ano/aoo, #íím. 8, M1hc/oo,

a. F.

································~

Haco pocu. u1as que se practlc6 la
apertura del testamento del lloatrflllmo Sr Arzobispo D. Patricio A. l!'eeha
en la ciudad de Chlca¡o, llllnoll.
La fortuna del dlatlngoldo prelado ucendl6 l cerca de $125,000 oro americano ; y segdn el Inventarlo que se ha
publicado, los bienes que &lt;1ej6 toeron
como sl~e:
Dos p6llzas de "La Mutua,' ' Compa!lta de SegorOB sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, 6 sean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acomolados sobre ooa de las p6llzas
9,829 oro.
Otra p6llza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre las trlsposlclones del se!lor Arzobispo, en so testamento, se hicieron
éstas:
A so hermana, se!lorlta Kate Feehan,
que estovo siempre con él hasta so
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000
oro en una de las pólizas de seguro;
l la se!lora Alla A. Feehan, viuda del
se!lor doctor Eduardo L. Feehan, hermano del ee!lor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las p(!llzas, y $5,000 oro en
efectivo ; l la Academia de San Patricio de Chlcago, de la que es preceptora
su hermana, Madre María Catalina,
$10,000 oro de la dltlma p6llza; t la
escuela ' 'Santa Marta' • de ense!lanza
practica para varones, •e Feehanvllle,
llllnols, que era la lnstltocl6n por la
qoe mla se Interesaba el ae!lor Arsoblapo, 1e entregaron loa U,000 re8t&amp;D·
tea de la dltlma ¡:6llaa.

Las Estrellas
(Na.rraoión de un Pastor Provenzal)

Cuando yo guardaba reba.ñ.os en
el Luberón, permanecía. semanas
enteras sin ver alma viviente, solo
en los montes con mi perro La.bri
y mis ovejas. De vez en cuando pasaba. por allí el ermitaño de Montde-l 'U1•e en busca. de hierbas medicinales, ó bien topaba con la negra
cara de algún carbonero de Pi a.monte. Pero eran gentes cándidas, silenciosas por la costumbre de la. soledad, sin gusto por hablar, y sin
saber cosa ninguna de las que se
cuchicheaban en los pueblos y ciudades. Por eso, cua.udQ ca.da. quin
ce días oía yo por el ca.mino que
sube, las campanillas de la mula de
nuestro cortijo, trayéndome Ias provisiones de la quincena., y cuando
veía aparecer poco á poco sobre la
ladera la. vivaracha. cara del mozo
de laboró la roja cofia. de la vieja
tía. Norade, de veras que me sentía
muy contento. Hacía.me contar las
noticias de nuestros paisanos de
allá aba.jo, los bautizos ó las bodas; pero lo que sobre todo me interesaba. saber es qué era. de la bi·
ja. de mis amos, nuestra señorita.
Estefanía, la más guapa mucba.cha.
en diez leguas á la redonda. Sin
aparentar tomarme demasiado interés, me informaba acerca. de si iba
mucbo á las fiestas, á las veladas,
si acudían siempre á ella nuevos
galanes; y á los que me pregunta.sen qué me podían importar esas
cosas á roí, pobre pastor del moote,
les contestaría que teoía yo veinte
años y aquella Estefaoíaera lo más
hermoso que en mi vida he visto.
Pues bien ;eo un domingo: que esperaba. los víveres de la quinc~na, su
cedió que no llega.roo hasta muy
tarde. Por la. maña.na decía para
mi: «Eso depende de la. misa. mayor&gt;. Luego, hacia mediodía, 01.:u·
rrió una gran tormenta. y pensé que
la mula no habría podido pvnerse
en marcha por el mal esta.do de los
ca.minos. Al fin, á las tres de la ta.r·
ae, con el cielo despeja.do y la.montaña reluciente de a.gua y sol, oí

1.-Traje de invierno y sombrero de la estación.

entre el gotear de las bojas y eldesbordamiento de los hinchados a.rro.vos, las campanillas de la mula,
tan alegres y rápidas como un ¡rra.n
campaneo en día de Pascua.. Mas
no la conducían el mozo de labor
ni la vieja Nora.de. Era. .... ¿a.divináis quién? ... . ¡nuestra. seí!orita.!,
hijos míos; nuestra señorita.en persona., sentada. entre las banastas de
mimbre, hecha una. rosa con el aire
de las manta.ñas y la. frescura de la
tempestad.
El muchacho estaba enfermo, y la.
tía Norade de vacaciones en casa.
de sus hijos. La hermosa Estefa.nía
me hizo saber todo esto al bajarse
de la. mula, y también que llegaba.
tarde porque se había perdido en
el camino. Pero al verla tan dominguera, con su cinta.de flores, su brillante basquiña. y sus puntillas,
más bien tenía aspecto de haberse
retrasa.do en algún baile que de haber buscado el ca.mino por entre los
chaparros. ¡Oh, qué preciosa. criatura! Mis ojos no podían hartarse
de mirarla. Verdad es que nunca. la.
había visto tan de cerca. Algunas
veces, por el invierno, cuando los
raba.nos bahian bajado á la. llanura. y volvía yo de noche á la. granja. ,&gt;ara cenar, a.travesaba ella por
la se.la á escape, casi sin hablará
los criados,siempre peripuesta y un
poco altiva... . Y á l&amp;. sazón, tenia.la allí ante mí, nada más que para.
mí solo; ¿no era cosa de perder la.
cabeza?
Cuando hubo sacado del cesto las
provisiones. Estefanía. se puso á
mirar curiosamente en torno suyo.
Alzándose un poco la hermosa falda de los domingos, que hubiera
podido en~uciarse, entró en la cabaña. y quiso ver el rincón donde
yo me acostaba, el pesebre de paja
con la pelleja de cai·nero, mi gran
capa colgada en la pared, mi caya.·
do, mi fusil de chispa. Todo aquello la divertía.
.
-¿Conque es aquí donde vives,
mi pobre pastor? ¡Cómo debes de
aburrirte de estar siempre solo!
¿Qué haces'? ¡.En qué piensas?....
Ganas me dieron de contestarla.:
«En usted, ama&gt;, y no hubiese men-

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Domingo 13 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

Convaleciente
¿Sería ilusión? ¿Sería vaporosa
imagen creada por mi febril estado?
No lo sé, pero lo cierto es que no
vivo en mí, sino en su ser, y sólo
siento la felicidad cuando en la belleza de su rostro me recreo. Al
contrario, el hastío y el dolot: apodéranse de mí al no encontrar el
original (si existe) que me infundió
el inmenso amor que corroe mi débil existeilcia, pero procuraré con·
tarte todo lo que me sucedió en
aquel extraordinario caso.
Estaba enfermo. Acostumbrado
á aquella artificial atmósfera de la
alcoba, érame imposible soportar
los aromas de las siel'ras,demasiado fuertes para mí. No podía respirarlos sin sentirme vacilante y con
la cabeza desvanecida.
Mi débil cuerpo sentía mucho
bien cuando llegaban hasta mí los
aires puros de la pródiga naturaleza.
Una mañana en que el sol obsequiaba á las plantas con todo su
esplendor, vi un delicioso. ra~o de
luz que penetró enla estancia, mundándola de una envidiada aureola
de felicidad.
Por la venta.na penetraban la a.le·
gría y los perfumes en que na.tura se ahogaba. Reclina.do sobre
ella, contemplé los árboles yel jar·
dincillo qua a.nte la puert~ de ent~ada. había. Hubiera querido baJa.r
al bosque para dar un paseo por
entre aquellos mares de desbordante salud; pero no tuve más remedio
que dejarlo para más adelante, an·
te el temor de no poder resistirlo.
Bien entra.da la primavera y con
todo mi ser lleno de ese vigor, de
esa energía que ostentan en esta
estación los campos y montanas,
pero con la razón un poco desequilibrada á causa de la fiebre producida por esa misma pujanza. bajé
á pasear por la selva.
El día estaba hermoso. Lucía el
sol en medio de aquel salvaje crecimiento de hojas, como si fuera. una
gasa de oro tendida sobre los ver•
des prados; sus rayos quedaban
pendientes de los 4rboles Y la naturaleza presentábase libremente
sin embozo ni careta alguna, tal
cual era, mostrando sus alegr~as y
asperezas, sus flores y sus espmas.
En el jardincillo crecían los rosales á capricho. Algunos espa.rcía.n sus ramas por el suelo, alfombrándolo de verdemusgo; las rosas
parecían en ellos como bellos dia.·
mantas que lucieran sus irisa.dos
colores ante los rayos del sol.
Otros, ena.mora.doa de las alturas,
dirigían sus trepadoras ramas _ha·
cia arriba.,y con el entrecru11_am1ento de sus tallos formaban vistosos
arcos, salpica.dos de sonrisas a.legres y retozonas.
Entre ellos mismos había rivalidades. Utilizaban.. sus ramajes co·
mo prensoras armas de com.Jate.
Los vencedores eran siempre los
que ascendían; aba.jo quedaban
los anémicos, los faltos de robustez y vida, que sin energía para
continuar luchando, dábanse por
vencidos á los pies de los otros.
Presuroso y aspirando los fuertes perfumes que las rosas desprendían, pasé por debajo ~e los arcos.
Reconocidos á los m1mos que en
otros tiempos Je¡¡ prodigar~, inclinába.nse á mi paso y sus hoJa.s desprendidas alfombraban el suelo
que había de pisar.
Entre aquellas dulces ca.ricias llegué á le selva. Los ar:~oyuelos estremecía.nse de regoc1JO ,Y murmuraban á mis oídos los ruidos de los
ardientes besoc; del sol.
No sé si soña.ba,ó estaba despier·
to ó padecía un ata.que de fiebre; lo
cierto es que aquel delicioso momento no hubiese querido termina·
ra nunca.
Fatiga.do por el cansancio, dejéme caer en el suelo cubierto de musgoCreí distinguir á lo lejos la silue•
ta de encantadora joven que amorosa acercábase hacia mí. Llegó á
donde yo estaba, y dirigiéndome
una de sus más cariñosas sonrisas,
sentóse á mi lado. Pronto su flexi•
ble talle vióse a.caricia.do por fe·
bril mano; sus ca.bellos caían en
desorden sobre sus espaldas; ¡qué
melena tan hermosa! me infundía

EL MUNDO ILUSTRADO

tasiarme en aquel mar de felicidad
que la casua.lidad me depa.1·aba
Al mi1·ar á mi alrededor, me 'hallé completamente solo al abandonarme la. ilusión.
En mi corazón quedó grabada la.
impresión de aquel prodigio de belleza. No la he podido olvidar y
desde entonces base apoderado de
mi al_ma una melancólica nostálgica tristeza, que de seguro vivirá en
mí hasta la muerte.
Todo lo que te he contado, pasó
como un sueño rápido, fugaz, pero
de los qu·e dejan huella de su paso.
Yo creo que la naturaleza. tieneno poca culpa en mi mal, en mi
desgracia..
La voy buscanélo y no la encuentro; al fin de mis desenga.iios resul•
tará que ha sido una ilusión hija
de mi febril estado, en medio deaquellos mares de dicha y felicidad
por las impresiones, en mi imagi,
nación, de sus abigarrados colorines.
J. P. DEL H. MONTEAGUDO,
México, D. F., Septiembre 8.

Ullllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllti
8.-Espaldar de capota-abrigo.

el deseo de comérmela. á besos, pero me resistía ante el temor de deshacer sus bucles, sus rizos, al contacto de mis labios.
Ante mi pueril temor, lanzó una
sonora carcajada. ¡Qué risa más
inocente la suya! parecía. los gor·
jeos y trinos en oue se arrullan los
pajarillos, entre los verdes ramajes de los árboles.

Era su hermosura. una hermosura retozona. que salía por todo su
ser, por lo a.gracia.do de su rostro,
por las finas y delicadas líneas de
sus formas, en donde anidaban el
placer y la alegría, y por nosé qué
que emanaba de toda ella.
Fué tal la atracción y el poder de
su belleza, que no pude menos de
estrecharla. entre mis manos y ex·

..
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA

,• ••••••• ••• •••••••••• ••••• •••••
ADenver, laasas City, St. Louis, Chlcago, llew York,
San Francisco y Los Angeles

'IIP'"J:.'l~~~n.

Siempre he hecho y E'igo haciendo muy buena apreciaci6n
de la Emulsión de Scott de aceite de hígado de bacalao, prescribiéndola constantemente á mi
clientela, por el buen resultado
que siempre he obtenido con su
administración, desde hace quince años que ejerzo mi profesi6n
de médico y cirujano.
Las anteriores palabras fueron
escritas y firmadas por el Dr.
Manuel S. Izaguirre.
CURACIÓN DE ALMORRANAS GARANTIZADA.

Bn todu 1a1 formas. Si no u earan no se ¡,ap,
Los droguistas estin autorizados por loa f-br1cu•
tea del cUNGUENTO PAZO• paradevolnr el im•
porte, oi falla. Cara caso• ordinarios eu 6 dlu, J
los mú desesperados en 14. La primera cura tru
la tranquilidad, Quita la come16n instantaneamente. Ea un nuevo descubrimiento y el único que p•
rantiu una curación completa y que devuelve •
importe ai no cura. Si no lo encuentra en lu Droguerlu, pídalo adjuntando estampillas por valor So
cu. oro á la París Medicine Co., St. Louis, Mo.,
U. S. A., fabricantes de las famosas pastilw Lanates de Bromo-Quinina para curar un resfriado.

PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN ~

Tome las putillaa Luantea de ~

aada...,

al botica&amp;rlo le de•ol•er6 n cllDero II ao • &amp;. firma L W. Gron • balla ea

EL TESTAMENTO

Dtl

n.■o.

sr. Jlrzobtspo 'f«li1.

Los bienes fueron valuadOI
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstia en dos p6llza11 de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañia de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comodores de
Harvey en la Línea de Santa Ft,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSW0RTH.-Agente General.

••• San F,-anol•oo, #ilm. 8, IIIIIJxloo,

a. F.

·······························•··

Hace pocu~ u1as que se practicó la
apertura del testamento del I l u ~
mo Sr Arzobispo D. Patricio A. l'MIII&amp;
en la ciudad de Chlca¡o, Illlnoll.
La fortuna del distinguido prelado UcendlO a. cerca de $125,000 oro am•
rlcano ; y segdn el Inventarlo que N 11&amp;
publicado, los bienes que cejO tueroa
como sigue:
Dos pOllzas de "La Mutua,' • Companra de Seguroe sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, O sean. . $ 50,000 oro,
Dividendos acumulados sobre una de laa pOllzas 9,329 oro.
Otra pOllza de seguro . . • H,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre las f!sposlclones del eellor Az·
zoblspo, en su testamento, se hicieron
éltal:
A so hermana, senorlta Ka.te FeehU.
que estuvo siempre con él hasta. 1111
muerte $40,000 oro en bonos , $25,000
oro ei{ una de las pOllzas de seguro;
a. la senora Ana A. Feehan, .-luda del
sellor doctor Eduardo L. Feehan, hermano del eellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de laa pOllzas, y $5,000 oro 1111
efectivo ; a. la Academia de San Patrl·
clo de Chlcqo, de la que es preceptora
su hermana Madre Maria Catalina,
$10,000 oro' de la dltlma pOIII&amp;; l la
escuela • 'Santa Marta' ' de enaellaDD
practica para varones, ie Feeha11,'ille.
llllnola, que era la tnstltuclOn por la
qne mf.s se Interesaba el aellor Anoblepo, ae entreproo loa St,000 rwtaD·
tea de la 1lltlma ¡:6llaa.

~mingo 20 de Diciembre de 1903

Carta de una Parisiense
Flores y jarrones
La mujer que no ama. las flores, no
es verdadera mujer, y el salón desprovisto de flores parecería sin encanto y sin vida.
Así, pues, ucupémonos de las flores de salón, porque este culto necesita ser sostenido entre nosotras.
&amp;Llenar de flnres la habitación,
colocar en jarrones, en canastillas,
los haces olorosos que ha ido á buscar una por sí misma, por la maña.na, ó que la vendedora de flores ha.
enviado, ó lo que es aún más agradable, que se recogen en su propio
jardín, es una de las ocupaciones
más delicadas á que puede dedicarse una mujer.
Hay todo un arte en disponer las
lores en ramos como para obtener,
del conjunto de bUS matices, de la
combinación de sus perfumes, una.
variedad infinita de sensaciones,
como las que excitan en nosotras la
música y la poesía.
Los japoneses han complica.do este arte de la comoosición de los ramos, hasta .ninuciosidades impracticables para personas tan presurosas de vivir como nosotras.
Hay en el Japón una gran diversidad de tipos y hasta de escuelas,
en este arte de arreglar grupos de
flores.
Todos esos estilos y escuelas tienen, sin embargo, algunos princi•
píos comunes.
Consienten en dar á las composiciones cierta impresión y expresión adaptarse á la naturaleza particular de la vegetación, de las
plantas usadas, conocer la estación
en que conviene emplear tal ó cual
flor, saber lo que convendrá hacer
de lo botones de flor, de las flores
abiertas, de las flores ajadas, etc.
Se debe, ante todo, en una combinación floral, sea cual fuere, prestar gran atención á la dirección que
deberá imprimirse á los tallos y á
las ramas.
Desde el punto de vista técnico,
la superficie del agua de donde se
levantan las flores es como el verdadero suelo en que han crecido.
No es indispensable mantener los
tallos ve1·ticales; pero si están inclinados es preciso que lo sean fuerte y n~tamente: se deben evitar las
curvas y ángulos poco marcados.
Para ser conservadas, las flores,
antes de ser arregladas en los ja·
rrones deben ponerse en un sitio
fresco en agua: de este modo los
ta.llos se empapan de agua y quedan en un buen estado basta el momento en que se reúnen_ en ramo.
Ct\9 ndo transcurre cierto tiempo
entre la recolección y la colocación
en agua- ó bien c~ando se trata_ de
flores que han viaJa.do-es prec1s_o
tener cuidado de cortar la extremidad de los tallos, cerca de un centímetro.
Los vasos conductores del agua,
están compuestos de una substancia muy permeable, cuando el tallo
está en la planta ó en el a.gua, pero
que pierde su porosida? al s~r cortada la flor y quedar c10rto tiempo
sin ser puesta en el agua, P?rq;1e la
· evaporación .1a deseca, prmcipalmente P,Ct ca del corte.

y

1.-Trajes de baile, de gasa y seda.

Una rama cuyo extremo se dese·
ca así, sumergida en _el agu_a, queda tan ajada como si se _de1ara al
aire libre, pues la desecación, y por
consiguiente, la contracción de los
vasos por el corte, son un obstáculo á la aspiración del :i,g:ua.
.
Y si las flores han v1a1ado en m-

vierno, después de haber cortad? el
extremo de sus tallos, es preciso
sumergirlos antes en el agua algo
tibia.
Por eso la lila blanca que vive
en invernáculos en invierno, ómás
bien en los sótanos, si está algo
ajada, vuelve á adquirir su vida y

á erguirse, si se sumerge la. rama.
por la cabeza en un jarrón lleno de

a.gua caliente.

***
Otro consejo: no recoger nunca
las flores en pleno calor se a.jan

�..
EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 20 de Diciembre de 1903

, •

Domingo 20 de Dí&lt;:íembre lle 1903

EL MUNDO ILUSTRADO
hojas herrumbra.das por el cierzo,
se pueden agregar semillas de muérdago, de acebo, etc.
Con gusto, una señora puede embellecer su hogar con muy poca
cosa..

mucho más pronto; y no ponerlas
nunca en un jarrón cuya agua fuera muy fría.
Lo mismo que para. regar las
plantas de salón, el agua. que se emplea debe tener la. temperatura. de la
pieza. donde se ponen.
Cuando las flores están reunidas
en ramo en los jarrones, se observa
con frecuencia que se a.jan, mientras que una. de esas flores puesta.
a.parte, en un jarrón ó en un vaso,
queda. en buen estado.
Lo que pasa. es fácilmente comprensible: estando las flores puestas en un jarrón, no hay sino una.
corta cantidad de agua para todas
ellas, esa agua se agota rápidamente en parte y el resto se corrompe
no menos rápida.mente.
Además, las materias fermentadas obstruyen los va.sos é impiden
la. ascensión del agua.
Para colocar las flores corta.das
en buenas condiciones de conservación, se debe todos los días, ó al
menos ca.da dos días, sacarlas del
jarrón, renovar el a.gua y refrescar
el extremo de los tallos cortándolos.
Huelga decir, que, mientras tanto, el jarrón se llena de agua á medida que se evapora.
Es lo que hacen las vendedoras
de flores, que cada noche las sacan
de los jarrones, las ponen en grandes baldes llenos de agua, y al día
siguiente cortan el extremo de los
tallos antes de arreglarlas en los
jarrones cuya agua seha renovado,
y á esto se deben atribuir los resultados que obtienen en el aumento de la duración de 1as flores cortad as.
Con el objeto de aumentar la facilidad de penetración del a.gua.,mucha.s de ellas sa.ca.n tiras de corteza
sobre la parte de la rama que está
en el a.gua, especialmente pa.ra. las
rosas de tallo muy largo.
Se aconseja. también introducir
un trozo de carbón de leña en el
fondo de los jarrones que contienen
las flores, para conservar más tiempo la frescura.
La.s plantas verdes, en plena tierra, en vasijas, no deben ser regadas; se debe sumergir el jarrón y
tenerlo en el a.gua hasta que no se
eleve ya ninguna. burbuja en la superficie del a.gua en que está sumergido.
Los cultivadores de viila.s conservan igualmente las u.vas corta.das
en cuartos obscuros, el tallo sumergido en botellas. de agua en que se
ha introducido un pedazo de carbón
de leí'Ia.

¿Por qué he de estar tan triste
y tan cal~a.do
Yo mismo, nift&amp;, d1?
¿Por qué me abandonaste,
dueño ama.do,
Y me dejaste así?

BARONESA LIVET.

Lágrimas vertí en mi suei\o:
Que habías rnuerto soñe;
Me desperté1 pero el llanto
Aún no ceso de correr.

·i:

Lágrimas vertí en mi sueí'Io:
Que me dejabas soiíé;
Me desperté, y aún lloraba
Mucho más que la otra. vez.
Lágrimas vertí en mi sueño:
Que me querías soñé;
Me despert.í, y todavía.
Corre mi llanto cruel.
Í2

~·

1'
..~

~

~"-

Zafiros son tus ojos,
Más bellos no los ha.y,
Y el hombre á quien auguren
Amor, feliz será.

I' !

,,,ji

Tu pecho es u_n diamante
Que arroja claridad,
Y el hombre por quien arda
De a.mor, felizserá.
Rubíes son tus labios,
Más rojos oo los ha.y, Y el hombre á quien suspiren
De a.mor, feliz será

CANTARES

A solas con ese hombre
Yo me quisiera. ha.llar:
¡Qué pronto fin da.ría.
A su felicidad!

(DE REINE)

Te quise, mi pecho aún te ama,
Y aun cuando el mundo se hundiera.,
Viva de mi a.mor la llama,
De sus escombros saliera..

Viajamos los dos en posta.
Solos una noche entera,
Y en mi seno aquella. noche
Reposaste placentera..
Y al sa.Jír el sol radiante,
¡Cuál nos admiramos luego,
Viendo entre los dos sentado
A un rapaz a.la.do y ciego!

Mi canto está emponzoí'Ia.do,
Por fuerza. ¿No lo ha. de estar,
Si en el cáliz de mi vida.
Veneno arrojas no más?

Me dije desespera.do,
Agua.nta.;lo no podré;
Y con todo, lo he aguanta.do . . ••
¡Con qué angustia, no os diré!

Mi canto está emponzoña.do,
Por fuerza. ¿No lo ha. de estar,
Si en mi corazón se anidan
Víboras, y tú además?

Soñaba profundamente,
y su rostro contemplaba.,
y mi sueño lentamente
Vida. y expresión le daba..

Si fuera. golondrina..
Volara á donde estás,
Para. colgar mi nido
Do tus venta.nas dan.

Para arreglar flores en jarrones,
no ha.y reglas propia.mente dichas;
sólo el gusto innato en todas las
mujeres necesita. ser desarrolla.do.
Sin embargo, sé que existen en
París escuelas de este género,y hasta en cada exposición floral se organizan concursos de ja.rrones,con
distribución de medallas para las
que han crea.do los más lindos ramos.
*
**

He aquí en dos palabras la.mane·
ra. más elemental para adornar jarrones.
.
Ante todo, escoged jarrones en
forma de tulipán, es decir, estre·
chos a.ba¡o y que se ensanchen en
forma de cáliz.

Después, colocad ante todo vues·
t ro folla.je y meted las flores al
a.zar, teniendo cuida.do de no a.cerca. rla.s demasiado unas á otras, á
fin de que no se rompan las hojas.
Es preciso,pa.ra. que un ramo sea
lindo, que sea muy va.poroso y no
tenga el aspecto de haber sido prepara.do.
Cnando vuestro jarrón os parezca. suficientemente a.dorna.do, para.
darle aún más ligereza., reunid todas las flores en vuestras manos,
por arriba., saca.dlas del jarrón,
pero no por completo, y dejadlas
caer de nuevo, con naturalidad.
Si poseéis una bella flor, con su
tallo largo, sus botones y sus ho·

j as, ponedla a.parte, sola., en unja·
rroncito estrecho, de cuello largo:
a.sí se destacará mejor su belleza..
El gran mérito consiste en a.dor ·
na.r muchos jarrones con pocas flo·
res. Se necesita. mucho folla.je para
conseguir este resulta.do.
En invierno, en el campo, como
donde no ha.y flores, se pone folla·
je en todas partes; á esas hermosas

' , ~Y:
, ;,._~¡

¿,Por qué tan mnstia.s cuelgan en la mata.
Las rosas, di? ¿Por qué
No vierte la violeta. eseneia. grata,
La. flor que ta.oto amé?
Dime, mi bien, ¿por qué la. alondra. trina
Con notas de dolor?
Por qué la fresca. hierba no germina.
Ni exhala. grato olor?
r:Por qué ilumina. el sol con rayo enfermo
Del campo la ancha faz?
;,Por qué aparece como vasto yermo
La. tierra. tan feraz?

3.-Trajes de reunión, sombrero de
inVl:-erno y vestidos infantiles.

2.-Trajes de casa y -paseo, esclavinas y sombr-e.roa.

Asomó á, sus labios rojos
Encantadora. sonrisa.,
y de sus azules ojos
El llanto corría a.prisa.

�!Qnl'llgo 20 de Dl&lt;llembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
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INVERNAL
No sé por qué el invierno trae á
mi a.lma. una. sensación dolorosa. de
tristeza. y hastío. Ese cielo eterna.mente gris y eterna.mente mop6tono,
ese ambiente penetrante y frío como
el hielo de las tumbas, parece que
vinieron á cubrir mi corazón con
una. mortaja y á arrebatar traidora.mente mis ilusiones y el vigor poderoso de la. vida., sostenido hora
tras hora por el impulso secreto del
que quiere endulzar la lucha por la
existencia. Los recuerdos tristes
acuden en tropel á mi mente, y des•
ordenados y confusos, brillan y desaparecen para perderse en las tinieblas de mi alma. AlH, en mi última
contemplación, y como un calidoscopio, v:eo pas:i.r á la sociedad con
su oompa y sus miserias, sus placeres y sus lágrimas.
Contemplo esa sociedad elegante
y culta, que arrastra lujosa librea
y cubre su cuerpo con tupidas pieles, siempre feliz y siempre sonl'iente, aunque muchas veces la punzadora de la conciencia. ó el fantasma
de la de,sgracia hayan querido oponer una valla insalvable á las legítimas ó ilegítimas ambiciones hu·
manas.
Salid de vuestra casa. y la veréis
pordoq uiera,en los regios alcázares
con escalinatas de mármol, en los
templos, en los paseos, en los teatros, en los clubs. Allí, la alegría.
tiene su imperio, y si no, un cambio
de luz natural por la luz artificial;
el oro, que todo lo puede, les presenta á. la Naturaleza muerta, con
nuevos atractivos de vida, con n uevos encantos que alimentan su fantasía. soñadora.
Pero dentro de esa entidad social
á donde no ha llegado la voluptuosa sensación que da la fortuna ....
.donde todo es tétrico y frío, donde

..

no se siente la risa. franca y retozona del que n-:&gt; tiene qué pensar en el
mañana, para ésos .... el invierno
es un sudario que cubre temporalmente sus cuerpos exhaustos y fatigados por el traba.jo y por el hambre,
La lucha por la existencia se le
ha.ce al pobre más difícil y costosa.
Parece que la Natura.laza llora con
ellos las miserias del mundo; parece que quisiera confundir las lágri
mas del cielo con I as de los desgracia.dos que tan trabajosamente suben la cuesta de la vida.
¿Queréis conocerlos? ¿queréis aliviar su existencia? ¿queréis demostrarles que el oro no envilece las
conciencias y no apaga los generosos sentimientos del corazón? Id y
buscadles p1·esurosos, que los hall aréis por todas partes ; llevad veneros amente vuestro óbolo, que la.

recompensa va siempre acompañada con la nob'eza de la acción.
A URELIO MURILLO.

o
SERtNf\Tf\
Graciosa niña, deja tu lecho,
Ven al balcón;
Que emocionado llega á cantarte
Mi corazón.
Si es que tú duermes,
¿Duermes acaso
Pensando en mí,
Cuando en tu sueño
Por otros mundos
Vagas feliz?
ra.1 vez ingrato tu pensamiento

Lejos esté,

Mientras el mío volando cerca
Besa tu sien.
Graciosa niña,
Deja tu lecho,
Despierta ya:
Porque tus ojos
Le dan á mi alma
Consuelo y paz.
Cuando mis noches
Tienen por cielo
Negro capuz,
Las sombras huyen si compasiva
Me miras tú.
DANIEL UREJ-1A,

~ijp
Para lograr que te olvide
no sé lo que hará tu madre;
pues la muerte, con ser muerte,
no tiene poder baf&gt;tante.

..

s.-&lt;:olección de vestidos para visita Y reunión,
4.-Trajes de luto y de medio luto.

Doml'llgo 20 de Diciembre d8 1903

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, De las Damas, 1903, Año 10, Tomo 2, No 25, Diciembre 20</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Baronesa Livet</name>
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        <name>Invernal</name>
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        <name>Serenata</name>
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                    <text>lrQ!P.saºB•~alsla~

~l
la me nopausta ósea el reto rno de la e dad: he mo rrarrius con en
vahfdos, o~ogos, palpitac iones, gas tra lgias, desórden~s di::•:1°
nerv10s05, es treñimie11to, etc. Escribir á : Pharmacie ~
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1:i~

o de lo~ Intestinos, debe iomar el famoso

ELIXIR

mtxlco, Dldtmbrt lO dt 1903.

HIio X-tomo 11-núm.1s

ESTOMACAL

DE SAIZ DE CARLOS

tL MUNDO ILUSTRADO
S.lllscrl,cill• ■ euaal f1d•ea sue
Idea,
Idea. u la capital Sl.ll

Cierente: LUI&amp; Rtn&amp; &amp;PINDOLA

91rcctor: LIC. .... r,UL Rl:Tt&amp; &amp;PINDOU.

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ma agradable.

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evita la calvi?ie prematura, que tanto afea y comunica al hom•
bre el repulsivo aspecto de un joven viejo y gastado.

HERBERT SPENCER, Ilustre Filósofo Inglés
t EL 8 DEL CORRIENTE.

�Doml:ngo 20 de Diciembre de 1903

1!L MUNDO ILUBTRiADO
Domingo 20 de Diciembre de 1903

Herbert Spe11cer
El mundo científico está de duelo. Herbert
Spencer acaba. de morir dejando en la filosofía un vacío inmenso que acaso no pueda. llenarse en muchos siglos.
Y a. es, en efecto, extraño, que un solo siglo el siglo XIX, haya visto nacer, crecer y
madurar, tres grandes genios filosóficos: Au-.
gusto Comte, J. Stuart Mill y Herbert Spencer. Ese siglo tan fecundo en descubrimientos y en portentosas creaciones en el orde~ de
las ciencias experimentales y de sus aplicaciones industriales que han regenerado, ó por
lo menos, transformado el mundo; ese siglo,
único en la. Historia, que ha visto nacer la
locomotora. y el «steamer», el telégrafo, las vacunas preventivas, los rayos Roentgen, los
grandes explosirns, el fonógrafo y el teléfono;
que ha visto de las alturas d(scender una hada fecunda.nte y ben6fica, que es á la vez, luz
como el astro, calor como el volcán, empuje
como el terremoto, y que, nuevo sol, está llamada á trans[undir y á acrecentar la vida y la
felicidad, ahí á donde llegan sus destellos, tenía que ver florecer los genios filosóficos capa.ce,, de pronunciar el «fialt en el caos inextricable de los hechos concretos, de las verdades disperims, aisladas é innumerables que á
diario vierte ese cuerno de la abundancia inagotable que se llama la ciencia txperimental.
Los hechos aislados y las verdades dispersas son pedrería, rica y valiosa sin duda, inestimable á veces, pero necesitada de coordinación. Quien posee perlas, necesita hilos áureos y broches cincelados para construir collares, y quien tiene á la mano diamantes,
rubíes y zafiros, necesita engastes para formar
brazaletes, collares y diademas.
Comte, Stuart :\lill y Spencer, han sido los
maravillosos joyeros, los portentosos «orfe•
bres» que han sabido engastar en joyeles incomparables, la incontable y valiosa pedrería
que les suministra.roo tantos y tan notables
lapidarios.
Tres pensadores y tres sistemas; tres genios
v tres filoso[ías, tal es el balance del siglo diez
y nueve en punto á ciencia gener.11 y tendencia á la unidad dentro de la inagotable variedad de las verdades científicas.
Como es natural, cada uno de esos pensadores y de esos genios, tiene su abolengo y su
tendencia favorita y predominante.
Por la finalidad de sus doctrinas, más que
por la índole rle su método, Augusto Comte
procede de los Santo~ Padres y aspira á la
unidad del pensamiento y de la actividad humanas dentro de una teología, novisima y
extraña por su origen, pero casi enteramente
calcada en el dogma, y sobre todo, en la disciplina de la Iglesia Católica. Toda su portentosa síntesis filosófica, única en su género,
grandiosa, suntuosa y armoniosa como un
monumento, sólida como pirámide, simétrica
como figura de geometría, inconmovible como
cordillera, vasta y constelada como t.l firmamento, lo conduce á un sistema religioso,
uno, perfecto y compacto, con sus misterios,
sus dioses y su culto; con sus dogmas, artificiales, pero necesarios; su santoral y su martirologio; sus plegarias y sus ritos. Todo cuanto de más genial y de más grandioso contiene
la filosofía, se resuelve en jerarquías, en constituciones de cleros, en adoraciones del «Gran
Fetiche», en «resurrecciones de los muertos
amados», en ,calendarios y catecismos positivistas.»
Y á pesar de que la esterilidad del fin y de
los medios prácticos no corresponden á la inmensidad y á la grandiosidad de la labor filosófica, Augusto Comte pasará á la historia como uno de los más excelsos pensadores de la
humanidad, y la admiración y la gratitud de
la posteridad le están aseguradas, y justa y
brillantemente adquiriias.
· Stuart Mill procede más directamente del
Canciller Bacon, cuya obra filosófiCll., estupenda sin duda, pero frustránea y deforme,
perfeccionó y aquilató elevándola á la categoría de una biblia, de uua Santa Escritura de
la Ciencia Experimental, de un código de las

EL MUNDO ILUSTRADO

leyes y de los métodos de investigación de la
verdad.
En apariencia se propuso un fin más modesto que Comte y que Spencer; pero en realidad llegó, y sobre todo llegará, á resultados
mejores y más grandes.
Mill no se propuso como Comte y como
Spencer, formar, crear diríamos, un Co!-lmos á
la manern del que en manos de Humboldt,
degeneró en una pura y simple enciclopedia¡
no a!1piró á resumir en una magna concepción
sintética, todos los conocimieutos humanos
unificados dentro de un principio único y director.
Stuart Mill se preocupó de encontrar y de
codificar los procedimientos y los métodos fundamentales de la investigación experimental,
y de fundir en uno solo, plenamente sancionado y bien probado, la deducción de Aristóteles con la inducción del Canciller Bacon. Y
lo logró. Y asi como Aristóteles había codi ficado toda la dialéctica y Bacon todo el empirismo, Mill con sus Cánones de la Inducción,
perfeccionó y .racionalizó», digámoslo así, las
intuiciones del Canciller, y con sus principios
del Método Deductivo, soldó y consolidó en
ullo solo, admirable y portentoso, el viejo método silogístico del estagiri la con el método
informe y empírico del Canciller inglés. En
su calidad de codificador de la Inducción y de
amalgamador de los dos grandes métodos de
in vestigadón, Stuart Mill resulta más grande
que Aristóteles y que Bacon, y el verdadero,
aunque remoto, fundador de la filosofía del
porvenir.
Herbet Spencer abarca más que Stuart )Iill,
explora más que él y demuestra tanta congruencia y tanta unidad de criterio cuanta ostentó Comte. Como filósofo, grande, inconmensurable como e!-l, se nos antoja inferior á
sus dos gloriosos rivales.
Así como Comte nos parece, por los resultados de sus principios, proceder de los Santos Padres, y Stuart Mill, por las tendencias
de su criterio, descender de Bacon, Herbert
~pencer proviene á nuestro juicio de Laplace
y de Darwin. El lo ha negado, en lo que se
refiere á Darnin, afirmando que la doctrina
de la Evolución la profesaba antes que el eminente naturalista. Pero, en suma, no ha podido probar, ni era posible, que no se haya
inspirado en La.place.
Spencer, sea como fuere, es un coloso. Explorador audaz, secundado por una longevidad poco común, ha escrito una maravillosa
biblioteca de obras en las que no se sabe qué
admirar más, si la unidad inexorable del método, ó la abundancia y variedad de la doctrina.
.
Su testamento científico es una caverna de
Alí Babíi atestada de tesoros; el «Sésamo» es
la ley de la evolución. Cuando se trata de uh
explorador de esa talla, que ha visitado lo
mismo los polos que el ecuador, los amantes
de la ciencia no tienen otra actitud posible,
que la del respeto profundo, la de la veneración sincera y la de la. admiración entusiasta.
El tiempo dirá si ese Colón, descubridor de
tantos «Nuevos :Mundos», llevaba agujas locas
en sus bitácoras, y si sus triunfales carabelas
hacían agua por alguna parte.
A nosotros no nos toc:i. en el momento presente, más que doblar la rodilla y cubrir de
flores esa tumba ilustre.
Dr. éM. Flores.

..

Cuento Aureo
Psiquis, mujer al cabo, era imprudente y
curiosa. Mil desventuras le costó su primera
curiosidad, cuando quiso ver el rostro del
amante dormido, y una gota de aceite escapada de la funesta lámpara, ahuyentó al hijo de
Venus. Desde entonces, y por mucho tiempo
la vida fué para Psiquis una serie de malan:
danzas. Errante de país en país y de templo
en templo, saboreó todas las amarguras; padeció dolores y martirios extra.terrenos; de sus
ojos, convertidos en manantiales profundos,

contiuualll:~nte desboi:dados, corrían, cru
do sus meJ1llas, dos nos de lágrimas; y
nó tanto, tanto, y por tales veredas ue
saug_re v~rias veces tÍl}Ó de púrpura 1~ ~
doH J11zm10es de sus pies, y los jazmines lu
como rosas.
La miseria de Psiquis turbó al fin la i°'
sibilitlad augusta de los dioses· y la m'
cólera de Venus pasó como los incendios
crepúsculo. Fidelidad y constancia dieron
triunfo á Psiquis, y PRiquis, dichosa.yen
reinó sobre la tierra. Su trono, el más alto•
corte, la más ilustre; en ésta no había '
grandes artistas, poetas de corazones pu
filós~fos de }abios d!sertos. ~-os aduladoree
la ~em_a ~man por mcensarios liras, y
úmco mmenso el Verbo, hecho m(¡sica en
cuerdas, flor de luz en los labios. Pero á
no tan excelso y cortesanos tan ilustresdebf
según dijeron mm,hos, corresponder en riq
za y esplendor el cetro, la corona y los ata
reales. Y no más dijeron así, cuando a ·
de gusto exigente partieron á buscar po
das las comarcas del reino, las predioai
más raras, dignas de rrsplandecer en la
el cuello y las manos de Psiquis· revolvi
tesoros, ahondaron minas, rai:ga!on las en
iíus de la tierra y del mar; y la tierra di6
_oro y sus gemas: topacios, amatistas, esm
das, rubíes de sangre milagrosa zafiros de U
ta ideal, diamantes de aguas p;ras mien
el mar, profundo y rico, si bien pdbre de
dras preciosas, di 6, en corales y perlas l&lt;i
jor que tenía de besos muy rojos y e~au
muy castos.
De vuelta á la corte, los grandes a
echaron sobre los hombros de la reina el
to de_ armifio y púrpura; luego se dieron
trabaJar el oro, día y noche puliéndolo
puliéndolo, cincelándolo, pa;a después e~
tiren el oro bien trabajado muchas pi
fúlgidas y acabar la corona y el cetro· por
timo, engarzaron perlas y corales y ~n rio
co~ales y perlas corrió por la garganta de
qms.
El cetro y la corona, fulgurantes como
deslumbraron á la multitud puesta de h'
á los pies de la reina.
Pasaron días, años, generaciones de
b_re!:', y P~iquis, dic)10sa y en paz, oyendo
s1ca de hras y música de labios disertos,
naba sobre el mundo.
Pero una mañana, en el silencio de su
ba real, sola con sus riquezas, que brilla
en la penumbra con fulgores mortecinoe,
sorprendió reflexionando en lo inútil
corona y del cetro, en la mezquindad f
de su_m'.1nto, en la vana luz desusjoyaa,1
arrepmtió de haber aceptado como tributo
presente de las gemas. En eus reflexionee
gó á sentir uno como vago impulso de pi
acompaiiado de un movimiento de rebel
Se despojó de la corona y el manto, dep
cetro, y se vió de pies á cabeza, blanca y
nuda, como en remotos días pasados. Ne
gica de su ser antiguo, se avergonzó de ·
disfra1,ada como una mujerzuela vanidOIIL
sus atavíos regios vió una injuria á so
incomparable, porque la belleza de sus fo
era superior á la belleza de las piedras p
sa.s m{is raras; su cabello mús rico y lum'
que todas las coronas; su desnudez mú
que el armiño.
No contenta con despojarse del manto,
cetro y la corona, Psiquis resolvió destruir
ri_quezas, á fin de no recaer en pecado de
01dad. Pero sus manos, deliciosamente b
das, no sabían destruir como destruye la
no brutal de los hombres. Ella no er¡L
de reducirá polvo inerte su fortuna ydea'f
tar luego el polvo: su piedad infinita,
caba los seres y las cosas, y s~ piedad era·
nita por ser grande su ciencia. Estaba· ·
da en todos los misterios de la vida, y •
no tan prodigioso como el misterio de sa
pia sangre. Nunca se derramó en va
sangre de sus venas: en donde ésta ca.fa,
pertaba el germen de un ser de belleza
graciosa y con alas, como la belleza de P81
y á favor de tan inefable virtud, la so
pensó desembarazarse de sus gemas, con
tiéndolas en frágiles seres primorosos.
Sin echar siquiera una ojeada sobre la

nesta lámpara que debía d_e recordarle ~u imrudencia de antaño, se dispueo á realizar su
p usa.miento en la faja de luz que_ desd~ una
renta.na entreabierta. llegaba. á monr baJO BUS
pies. Con un largo estilo, áureo y tenue como
ra O de sol, hincaba sus dedos, y después c?n
el ~stilo, húmedo de sang~e, t?caba !as liedras preciosas hasta ~o deJar m una sm e, extrat\o bautismo sangnento.
Al contacto de la sangre hubo en todas las
iedras un estremecimiento de vida, y !as ge~as dejaron de ser piedras para convertirse en
larvas. Muy pronto desperezos de alas estallaron en las orugas de color; .Y corales y rubíes
fueron mariposas de alas roJas; las esmeraldas,
mariposas verdes; los diamantes Y. las perlas,
mariposas blancas; el zafiro, mariposa azul;
en tanto que de las piedras policromas volaron
policromas libélula!:!.
Psiquis como todos los cieadores, halló ser
buena su' obra, y se regocijó muc_ho al ver s:u
t,esoro convertido en bandada de_msectos. Libélulas y mariposas, antes de huir, se posaron
en la frente el seno, la espalda. y, sobre todo,
en el cabell~ destrenzado de Psiquh1, y en el
cabello destrenzado mariposas y libélulas fingieron un torrente de pedrería; luego revolotearon llenando la. estancia real de música de
alas y'palpitaciones de élitros, para es&lt;:8parse
al fin al través de la ventana entreabierta Y
perderse á lo lejos, como Psiquis las vió perderee entre las flores, entre los árboles, en ~l
cielo azul, amándose al aire y al sol, muy libre y sanamente.
.
,
La reina., con refinada lentitud, saboreo s:u
acto piadoso y, satisfecha de habertie .c~n~uc1do según el amor y la verdad, no auivmo las
consecuencias fatales de su obra. ¡Ah! no ha.y
como la piedad para co_me~er grandes e~rures,
y el acto piadoso de Psiquis fué el último .Y
el mayor de sus errores. Cuando se apareció
de nuevo ante los hombres, cuando su belleza
en lo alto del trono surgió blanca y de~nuda
como un lirio los hombres la desconocieron:
miopes estult¿s, de no ver sino el esple~dor de
las joyas, habían olvidado la belleza 10comparable de Psiquis. Y no_ solamente _la de~conocieron: entre la multitud hubo 1mbéc1!es
que gritaron al verla: ¡inmoralidadl ¡infamia.!
¡usurpación!
A tales gritos, la muchedumbr~, puesta en
pie, desconcertada y loca, ~eme_Jante á una
ebria de mil cabezas, empezo á girar, á reD;1~linar á titubear sin saber hacia dónde dm•
girse: falta de a~o, sin saber ant~ qué ídolo
postrar sus rodillas de sierva habituada á la
genuflexión y así estuvo, dese:;perando y vacilando ha~ta caer á los pies de un grotesco
mamar:acho de oro, que tení~ forma de asno,
con aire grave de pensador taciturno, S?bre lomos y anca un trapo carmesí, y por OJOS dos
inmensas crisolitas.
. .
.
Aun en lo alto del trono, Psiquis experimentó la sensación desesperante que ha Il;lª·
tado después á muchos hon:ibre~, la sensac1~n
angustiosa de una ooledad mfimta en medio
de la muchedumbre. Viéndose perdida para
siempre, bajó del trono y, como en su antigua
romería expiatoria, se fué por el mundo, de

Y como Psiquis no sabía de ingratitu?es,
no desamparó esa alma. de poeta; antes bien,
la llevó consigo, al irse en busca de u!1 mun•
do nuevo, no manchado de humam~ad; Y
siempre eu compafiía de esa alma, v?lo hasta
posar los cáudidos jazmines de su pies en la
Vía Láctea luminosa y &lt;lasa.parecer por la gran
ruta del cielo, blanca y azul, empedrada de za.
firos y diamantes.
)L\NUEL DíAz RooRÍGt'EZ.

o
En el Conservatorio

Concurso de Piano

SEl-lORI'i'A MARÍA SOT..ORZANO, ALUMNA
DEL CONSERVATORIO.

templo en templo, de país en país, caminando, porque sus alas entorpecidas por la inacción no recordaban el ímpetu glorioso del vuelo. Recorrió todas las comarcas de las cuales
había sido reina y sefiora, y en ninguna parte la reconocieron los súbditos, despojada como iba de suntuosas insignias reales.
Por fin, después de muchos de~e?gafi_os, decidió alejarse de los hombres y V1vir, mientras
las alas débiles cobraban nuevos bríos, en
cumbres deshabitadas. Y asi, alejándose de
los hombres, vengóse de éstos, ¡,ues á medida
que ella se alejaba, los hombres padecfan 1;11ás
y más de una extraña ceguera que les obligaba. á ver las cosas como al través de un velo
áureo.
Pero los dioses reservaban á Psiquis, con la
suprema aleg1ía del vuelo, la alegría de hallar en una de las cumbres á las cuales trepó,
en la cumbre más alta, al único de sus vasallos que supo reconocerla, porqu~ la nube color de oro no empañ.aba sus pupilas. Era un
pobre diablo moribundo en la flor de los a_fios,
mitad mendigo, mitad trovero. Bohemio le
llamaban desdefiosamente los hombres, y lo
creían estúpido porque despreció la riqueza,
el poder y los abrazos infames.
No tenía sino un manto agujereado por las
lluvias del cielo y las piedras del cami~o; pero
él no se hubiera trocado por el más rico poseedor de tesoros. Durante su vida vagabunda recogió claros de luna., puestas de sol, gorjeos de pájaros, fragancias y músicas del bosque, y con todo eso construyó suefios, muc~os
sueños hasta haber en su alma tantos suenos
como hay celdas en el panal y flores por primavera. en las acacias.
.. ,,,.... ""..,,... !f'

El pasado lunes se efectuó en el Tea~ro del
Conservatorio de Música y Declamación, el
concurso de piano abierto entre los alumnos
de ese establecimiento, con el laudable :propósito de estimularlos en su carrera artística.
El Jurado Calificador, después de tomar
minuciosamente en cuenta, tanto las facultades de los alumnos como los conocimientos
que demostraron poseer. acordó otorgar el primer premio á la Srita. María_ Solórza~o, Y, el
segundo al niño Rafael )lontiel. La Snta. Solórzano es muy joven aún y lleva sólo cuatro
años de seguir el estudio del piano. El nitio
Montiel cuenta trece años de edad, y hace
tres que comenzó su aprendizaje, habiendo tomado ya parte en algunos conciertos.

EL NI~0 RAFAEL M0NTIEL, ALUMNO
DEL CONSERVATORIO.

Los adelantoe de que en el significativo torneo dieron pruepas muy claras los dos alumnos, y sus excepcionales disposicione~ ~.la
música, hacen que ee les tenga, y con Justicia,
como una bella esparanza del arte.
El Jural:lo Calificador estuvo compuesto de
los Sres. José Rivas, Presid1,nte; Gustavo E.
Campa, Secretario; Carlos J. Meneses, Al_berto Villaseñor y Rafael Tello, Vocales propietarios, y Julio ltuarte y Luis Moctezuma, suplentes.

o

ti P•ID de Gobleroo en Too.•

TOLUCA.-EL PALACIO DE GOBIERNO, SEGéN EL NUEVO PROYECTO.

Por iniciativa del Sr. Gral. D. Jo&amp;é Vicente
Villa.da Gobernador del Estado de México,
pronto ~ornenzarán laa obras de construcción
de un tercer piso en el Palacio que en Toluca
ocupan actualmente las Ofici!las del Poder
Ejecutivo.
El proyecto, de cuya hermosura. podrán
juzgar nuestros lector.es por el grab9:~o que publicamos, se debe a.l Jefe de la aeccion de Ingenieros de dicho Estado, Sr. Guzmán, quien
ha fijado el costo de la.a obras en $25.000.00
aproximadamente.
No cabe duda que con la ejecución del proyecto, mucho ganará en belleza el edificio mencionado.

�bo~lngo 20 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

D'&gt;m}ngo

EL MUNDO ILUSTRADO

. de DkiemlJre de

20

1903

BALADA ALEMANA
L.a Rlaueza de los PrínGioes
De sobremesa en la gran sala del ca~tillo de
Worms los príncipes alemanes ensalzan á porfía el n&lt;imero de sus vasallos y la riqueza de
su país.
-Magníficos.ªº? mis dominios--;-dice el
Príncipe de SaJoma-y grande es m1 poder.
En las minas profundas de mis montafias, la
plata se encuentra en abundancia.
-Admirad la fecundidad portentosa de mi
reino-exclama el Príncipe electo del Rin.-¡Qué hermosas cosechas en los valles! ¡Qué
delicioso vino en las montafias!
-Grandes villa&amp;, ricas abadías-interrumpe
Luis de Ba.viera,-he ahí lo que distingue mi
territorio; ¿ valen lo que éstas vuestros tesoros?
l p, .
Eberhard, el de 1a larga barba, e nnc1pe
tan caro al \rurtenberg, habla á su ,·ez:
-Mi país sólo tiene pequefias aldeas; en sus
montafias no se encierra el oro ni la plata. Pero hay en él algo que tengo en más que la plata y el oro: yo, su príncipe, puedo sin tem~r
reclinar la cabeza en el pecho de todos mis
súbditos.
El Príncipe de Sajonia, el de Baviera y el
del Rin exclaman á una voz al oírlo:
- Co~de de larga barba, vos sois el más rico de todos nosotros; vuestro país tiene lo que,
para un príncipe, vale más que todos los tesoros.

&lt;X&gt;

En el Cernenterio

LA 1'.:XCURSIÓN DEL COLEGIO MILITARÁ S . MART1N TEX..\lELUCAN-f;L CA!IIrO DEL SIMULACRO.

L.\ EXCURSIOl DEL COLEGIO MILITUt .
Siguiendo la costumbre establecida de algunos afios á esta parte, en la segunda. quincena del mes de noviembre se efectuó la excursión que, para poner término á los trabajos escolares del afio, debían emprender los
alumnos del Colegio Militar, bajo las órdenes
del jefe del plantel, señor General D. Juan
Villegas.
La excursión se ll!lvó á cabo con resultados
muy satisfactorios, según se nos informa;
pues durante ella, los cadetes tuvieron oportunidad de ejercitarse en la construcción de
algunas obras militares, tan importantes como
las de puentes provisionales, y en el servicio de
campafia.
Antes de su regreso á la capital, los alumno!I tomaron parte en un simulacro de guerra
que se efectuó en las cercanías de S. Martín

Texmelucan, bajo un plan perfectamente concertado.
En esta función de armas, que presenciaron numerosas personas, entre las cuales se
encontraban algunos jefes del ejército, el Colegio demostr6 su buena instrucción y disciplina, haciéndose acreedor á los más entusiastas elogios.
En cuanto á los puentes en cuya construcci6n trabajaron los cadetes, fueron dos: uno
de alambres, colgante, que se tendi6 para
unir las dos oriJlas opuestas de una barranca,
y otro, sobre balsas, en el río Atoyac. Los
puentes fueron sometidos á las correspondientes pruebas de resistencia, haciendo que desfilara por ellos la tropa.

..

¿No consiste el postrero placer en atizar el
pasado, á fin de hacer brotar de él toda vía una
que otra chispa?-BEAUREOARD

Flor de Tumba
Ibamos por el campo de la muerte
hablándonos de amor con la mirada·
te veía en mi brazo reclinada
'
cual yedra débil en el roble fuerte.
De pronto, de un arbusto que la suerte
plant6 en la tumba de tu madre amada,
cortaste, toda trGmula y turbada,
esa flor ayer viva y hoy inerte.

Fué cuando allá abajo
se perdió el cortejo;
fué cuando quedamos él y yo bien solos
en el cementerio.
Fué cuando el sol daba
Su último destello,
dorando las copas de los verdes sanees
y las blancas cúspides de los mausoleos.
Habló el pobre joven,
yo le oí en silencio,
y eran sus pa!abras dolor?_sas como
si fueran gemidos. Y me d110:

LA E..'íCURSIÓ:-l DEL COLOOIO MILITA R.-PlJI•:;o.Tl•: !--OBRE BALS.\S l•'LOTA:N'TES.

-¡Siento
que mi alma se biela
cuando lo recuerdo!, ...

··········· ...... ·· ·· ··· ····· ·· ....... ···········

Gna blanca sábana cubría el cadáver
de mi hermano muerto.
La tela esbozaba,
como en un bosquejo,
la. cabeza rígida
y las manos puestas en cruz sohre el pecho.
¡Cuando cierro los ojos, parécerne
que estuviera viéndolo!
Por bajo la tela de la blanca sábana
los pies asomaban de mi hermano muerto.,
los negros zapatos
.
sur¡dan por bajo de aquel blanco henzo.
Los negros zapatos
-tan negros, tan negroscuya planta ya no volvería
Á. pisar el suelo ...
¡Cuando cierro los ojos, paréceme

que estuviera viéndolo!
Los zapatos que llevan los vi vos,
tienen vida. ,\quellos
que asomaban alzando la"sáhann,
estaban bien muertos ..

················· ............ ....... .

, Se me hiela el alma
¡,uando lo recuerdo!&gt;
Fué cuando I a noche,
como un negro océano,
inundó la &lt;&gt;iudad misteriosa
&lt;1ue habitan los muertos.
Fuó á la triste hora de las 01·aciones,
cuando en el silencio
suenan lentamente las viejas campanas,
y allá en los aleros
de los campanarios, los trág-icos bubos
mascullan sus rezos ....

Me la entregaste y la prendí gozoso
al noble coraz6n que martirizas
con infantil carácter caprichoso.
En él yace con otras emociones:
¿Qué fué ayer?-Una flor sobre cenizas.
¿Y que es hoy?-Una flor sobre ilusionee.

':Juan '13. CJJelgado.

..

México, á 6 de diciembre de 1903.

SONETO
Déjame contemplar con embeleso
La límpid11. mirada de tus ojos,
Y el vívido carmín de tm1 sonrojos
Donde se encuentra tu pudor impreso.
Deja que de mi amor en el exceso,
Sin provocar, bien mío, tus enojos,
Beba anhelante de tus labios rojos
El néctar puro qui:\ secreta el beso.
Y escuchar de tu voz el dulce acento
Re~onando harmonioso en mis oídos,
Embriagándome ¡oh virgen! con tu aliento;
Y en uno nuestros pechos confundid&lt;&gt;",
Del éxtasis sentir en el momentc&gt;,
La sensación que embarga los sentidoe.
IIermosillo, diciembre H de 1903.
PUENTE COLGANTE SOBRE UNA BARRANCA CONSTRUIDO POR LOS ALUMNOS DEL COLJ-XHO MILITAR.

Facundo Berna{, h.

NUESTRO PAIS.-ACUEDUCT0 DE ,\MATZI;o.AC (CUER:N'AVACA.)

M. :\IAGALLA:-IES M0URE.

�1903
D'&gt;mingo 20 de Diciembre de

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUS!l'RADO

Domi'ogo 20 de Diciembre de 1903

•Que no hay Dios? ¡Qué blaslemial
Dios ..... .
( En aquel casto y puro
primer beso de amor,
cuando de nuestras almas
las nupcias consagró.)

yg he contemplado á
Alos Agente, l Subirriptore, de

"El Mundo Ilustrado"
U\S NUEVIIS PRIMI\S
Entre agentes y subscriptores de este
nario, ha surgido la duda de si d
aumentarse. el precio de subscripci6n por
valor especial del número extraordinario
3 de enero pr6ximo, y desde luego h
constar: que cuantas mejoras se hagan en
edición, serán á heneficio &lt;le todos los a
dos, naturalmente, sin aumento de gaatoe
ra ellos.
Todas las personas que nuevamente ,e
criban,. á contar del mes citado, recibil'ÚI
el precio normal de subscripción tanto
ejemplar,que aisladamente valdrá 'cN
como las novelas que repartirá este peri
ya encuadernadas á la rústica y cuyo im
no baja de S 1.50 en las librerias.
Deben, puee, apresurar todos sus
para que se puedan atender en su o
dad, pues de lo contrario,pueden quedane
el número extraordinario, que ha tenido
una demanda inusitada.

w.-.......-.....v.....................
la Colegiata, hubo loterías, rilas de oh"
juegos permitidos por la ley, siendo i
bles los vendedores de golosinas que, ·
dos al aire liore, anunciaban á. grito
las frutas de la estación ó los •platilloe,
ritos de los «romeroi=:».
Las ceremonias religiosas fueron sol
ma•. Por la mafiana hubo misa cantada,
ciando en ella el Sr. Arzobispo, y por la
de, un «ejercicio•, que se vió muy conc ·
En cuanto á los escándalos que en
• tiempo fueron de rigor en la Villa porla
afluencia de forasteros y de gente del p
bajo de la Capital, parece que van, poco i
co, desapareciendo; la policía tornó en
vez las medidas indispeneables para evitar
Uesórc.lcnes que puditrnn ocurrir, y no ha
por fortuna, más que riñas insign ificaotel.

..

RIMA

LA VERBENA DE GUADALUPE -ENTRANDO AL SANTUARIO.

Ld Verbend de GUdddlupe
Las fiestas que nño por afio se celebran en
la Villa de Guadalupe el 12 de diciembre, tuvieron en esta ocasi6n un lucimiento extrnordinario. Multitud de ,peregrino•• de los Estados limítrofes y de los pueblecillos del Valle,
acudieron ese día al Santuario del Tepeyac,
insuficiente parn dar cabida 1\ la muchedumbre qu see ngolpaba II sus puertas, ansiosa de

concurrir {l In. gran función que se efectuaba
con asistencia del Sr. Arzobispo A!arcón, del
Cabildo iletropolitano y de innumerables familias y corporaciones piadosas.
El aspecto que presentaba la Villa, ordinariamente triste, era de llnmar la atenci6n: las
plazas y las calles se veían concurridísimas,
notándose en todas ellas el desbordamiento de
entuRiasmo á que dan siempre ocasi6n, entre
nosotros, laR graneles verbenas populares. Bajo las «tiendas» improvisadas en las afueras de

¿Que no hay alma? ¡Insensatos!
Yo la be visto: es de luz ......
(Se asoma á tus pupilas
cuando me mira• tú. )
¿Que no hay cielo? ¡Mentira!
¿Queréis verle? ¡Aquí está!
(Muestra, nifia gentil,
ese rostro sin par,
y que de oro lo bañe
el aol primaveral.)

J,.A VERBENA pEQUADA1'CPE.-ASPEC'IO DEL\ PLAZA l&gt;E HIDALGO ,

¿Que no hay infierno? ¡Sí hay ...... !
(Cállate, corn.z6n,
que esto, bien, por desgracia,
Jo sabemos tú y yo.)

Rubén Daréo.

o
EN EL "C0TILL0N CLUB"
Hace algún tiempo que un grupo de seíío·
ritns y caballeros muy estimables fundó en
México un centro recreativo con el nombre ele
,Cotillon Club», 11 fin de organizar, periódicamente bailes y reuniones de caracter íntimo.
Estas 'reunioñes se ven siempre con?urridas
por numerosas damas de nuestra sociedad y
de l~s colonias extranjeras y se efectúan en los
elegantes salones que la Sra. Tennent tiene
establecidos en esta ciudad.
l!ltimamente y con el objeto de celebrar la
reelección de la presidenta y de la vicepresidenta de la. agrupación, el «Cotillon» organizó un baile de «cabezasi&gt; que, tanto por su
originalidad com~ ~r lo s~lecto de la concurrencia que ;í él as1s1Ió, ha sido uno de los más
notables que se han efectuado en aquellos saloues. Las damas vestfan lujosos_ trajes, de
seda en su mayoría, y llevaban pemados caprichosos.
En otro Jugar ofrecemos fotografías de al~unas de las principales 8eñor1tas concurrentes al baile.

o

POSTALES
Tu cabellera, que llueve
sobre tu rostro arreboles,
es una explosión de soles
sobre una rosa de nieve.
Y ese lunar que fulgura
en tu rostro, es una estrella
sobre una ideal blancura ... .. .
Es una cosa muy bella
sobre una cosa muy pu'ra.

•
••
Tu oscura cabellera
Cae sobre tus hombros de alabastro
Lo mismo que un follaje en primavera;
Brilla en tus ojos el fulgor de un astro,
Y en tus labios, botones encendidos,
Aletean los besos,
Como si fuesen pájaros traviesos
Que pugnan por volar hacia otros nidos.
VÍCTOR RACAMONDE.

LA VERBENA DE GUADALUPE. -EN LA S

¡Cuán corto le p~rece siempre el tiempo á
quien ama el traba¡o!-OTro.

*
Prop6nte dar:e gusto al mundo, . y no tendrás un solo momento de tranqmhdad. -ER·

AFU ERAS DEL SANTUARIO,

La misericordia es parte integrante de la
justicia. -X.

*

Los niños de los hombres malvados, son los
más dignos de protección y carifio. -A1YER.

*

y_.\..HltUNG.

*
Hazle caso á la gente incivil cuando se bu~le de ti, y el resultado será que se mull!phquen sus burlas.-EYANGILE.

LA VE;&amp;l}ENA~DE

Por lo regular, las naciones poderosas h_a•
cen una vasta siembra de male-s para sí mismas al abusar de RU fuerza en contra de los
pueblos débiles. -XIEl!A~D.

QAUOA~U~E.-ASPECTO DE UNl\.

CALLE,

�Domingo 20 de Diciembre de 1903

IIIL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTIUDO

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"Baile de Cabezas" en el CotiUon Club.-Damas eoneurrentes.

"Baile de Cabezas" en el CotiUon Club.-Damas eoueurrentes

Domingo 20 de Diciembre de 1903

�D:&gt;mingo 20 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTR.ADO

Eb MUNDO ILUSTIUDO
e..z=

Por el Estado de Guerrero

I lI

El manto azul que la ola había colgado en
los hombres de Edda, lucía como los olandos
tintes de un cielo tropical, y en los encajes
ron que la eflpunm había urna&lt;lo los bordes
del vestido, reflejnban los camhinntes colores
del lucero matutino, que pestafieaba ya rnhre
c•l Jpjano horizonl&lt;'. l'nn diadema d(' ·blancas
perlas ceiiía la fre11tc de la niiia, ~· caprichosos
corales se enredaban al rededor &lt;le los brazos
v del cuello, que robaron el suave tornai-ol al
'finísimo y fre~co nácar. A nidndos en las vueltas de la riza1la cabellera de oro y ei:rondidoR
entre los pliegues del ropaje, asomaban i;u~
picarescaR cabecillas los recuerdos, esos meni,ajeros del amor, que atraviesan veloces }os
tiempos y laR distancias y que, ya introduciéndose en el oído con música agradable 6
en los ojo11 con un rayo de luz, yn, en fin, ilega1vlo al cerebro envueltos en desvanecidos
perfumei;, oFan eacudir las fibras de un alma
adormida, para llevar á ella Ir. vidá, la ilui-ión
y la esperanza.
Edda recorrió con paso ligero unas tras otrns
las habitaciones del castillo hast.'l. que halló ni
Clan i;1entado en el extremo de su alcoba feudal. El insomnio manti&gt;nía abiertoi- los púrpados enrojecidos del seductor, y al detener:-c
Edda delante de él, volaron los recuerdos que
1&lt;e habían escondido en su vestidura de cristal

Viaje del Sr. Gobernador

Con el objeto de cerciorarRe de la situación
en que Re encuentran lo!:1 diYersos Distritos de
la Entidad que ~obierna, el Sr. D. Agm,tín
~lora, Uobernador de Guerrero, emprendió
hace poco un largo viaje á trav&lt;:s de aquel I~stado.
Acompañaron al Sr. ~lora durante su excursión sus ayudantes y un grupo de sus amigos, quienes partieron de Chilpancingo, juntamente con aquel funcionario, rumbo á l\1exquititlán y Apihualco. En las fincas azucareras que posee en Guerrero el Sr. Gral. Frisbie, el Sr. Gobernador y su comitiva fueron
obsequiados con un almuerzo. De allí continuaron su marcha, al día siguiente, con dirección á Sila, Cacha.pe, Chapa, Teloapan,
Almoloyan y Aguacate, terminando la joma.da en Cusamalá. De Cusamalá, el Sr. Mora y
sus acompanantes paf'aron á Coyuca de Cata•
lán, uno de los pueblos más florecientes en
la industria minera. Por último, el Sr. Gober•
nador visitó Otoletlán, Guerrero del Oro, y
Xanzintla, atrave~an&lt;lo l&amp; Sierra Madre, para
regresará Chilpancingo. Durante su excur11ión, el Sr. Mora recibió de sus gobernados
inequívocas muestras de adhesión y respeto.
En este número publicamos algunas fotografías de lugares pintorescos é históricos, tomadas para nuestro semanario por uno de los
caballeros que acompañaron en su viaje al Sr.
Gobernador.
•

00

El Ciar, d~ Staffa
I

1 •

Sobre la costa erizada de arrecifes se levanta el peñasco gigantesco contra el cual rompen con furor las olas embravecidas del mar
de Caledonia. Los árboles seculares tuercen
sus brazos flexibles, y saltan las hojas amontonadas en el estrecho sendero, girando en
remolino al compás de la música con que gime el viento helado del Polo al subir los picachos que se yerguen sobre la tierra, medio
cubierta ya de nieve. La mansión solitaria
del Clan refleja su faz de piedra en los charcos que á su paso deja el torrente y contempla con sus abiertas ojivas el espantoso abismo en cuyos bordes reposa los duros pies.
La luz que sale por las ventanas se dilata
en l~s ~ieblas que ~a envuelven como ligero
conbnaJe, y el clann del heraldo anuncia. la
llegada del huésped que viene de lejanas tie-

Domingo 20 de Diciembre de 1903

G U EnnErtO. - PL,\Z,\ PRINCil'AL DE COYUCA,

G U ERHERO. - U~ RINCÓN DEL\ CASA QUE OCUPÓ EN CHICHIHUAL CO EL GR\L, D, NICOL.\S BRAVO

mis á tomar parte en las fiestas del svberbio
señor.
Uua sombra se desliza impelida por aterra ·
dor fantasma junto á los callados muros del
casti~lo, y baja luego jadeante por encima de
los nscos,llevando en sus brazos una criatura
recién nacida que llora entumecida por el frío
buscando con la boca entreabierta el nécta~
de la vida que vierte el fértil pezón. Pero al
ll~gar al borde del peiiasco, la sombra y la
mña. desaparecen al empuje de la enorme mano que las condujo al precipicio: se oye caer
un cuerpo en el a~ua, la ola pasa, y d &lt;!spués
de tragar dos vfot1maP, escupe rabiosa e!!puma sobre la frente de piedra del majestuoso
pefi6n.

...... .................. ................................. .
~

A la ma.fiana siguiente, la humilde cabaña

de Edda, la perla de Staffa, estaba desierta,
y contaban las sencillas gentes del lugar que
un año antes había entrado en ella la seducci6n bajo la figura de un joven Clan· que el
remordimiento había cerrado la pue:ta de la
choza, basta. que la noche anterior el negro
fantasma de la desesperación había arrebatado á la muchacha y al fruto de su falta en sus
robustos brazos, para precipitarla en el mar
desde la roca de Sta.fin.

y espumas y fueron á posarse sobre la frente
abrasada del desdeñoso amante.
Este se levantó, y as6mando~e á una de las
ventanas, vió á lo lejos la silenciosa cabaña,
que envuelta en las dudosas sombra:;, parecía.
desierta.
-¡Pobre Eddal -exclamó el joven, y ansioso de ensanchar sus pulmones con el aire fresco que bafió su rostro, salió á respirarle fuera
con más libertad.
Dirigió inconi-ciente sus paflOS hacia la cabaña,ante la cual se detuvo sorprendido.
-¡La puerta abierta, desierto el hogn.r!exclam6; y amontonados los recuerdos sobre
su frente, extrajeron una lágrima que vino á
refrescar SU!'I ojos. A través de aquel cristal
las formas de Edda Ele hicieron entonces visi~
bles, y arrojándose el Clan en su seguimiento
salió tras ella de la cabafia.
'
El fantasma del remordimiento, sentado
junto al revuelto lecho de la niña, babia pueRto á aquel hombre su mano &lt;le fuego sobre el
altar de la conciencia. y moi;trádole Ja¡;¡ huellas del crimen consumado por Ali ca.usa.
-¡Edda, Edda.!-clamaba el Clan pen;i11:uiendo la vaporosa sombra que se ~lejaba
hasta que al llegar ú la roca, le envuelve en:
tre sus brazo,-, desprende lo,-. pies del suelo, se
mece un punto sobre las olas embravecidas y
se sepulta con su amante en el fondo del abismo.

II
En el fo~do d~ las profundas agua11 del mar
de Calecloma, baJO las peñas y arrecifeRdel11
costas escocesas, tiene la Reina de las hadu
del mar uno de sus más 11untuosos palacioe.
Apenas flota sobre Jai;; ola!I el cuerpo de un
n~ufrago, cuando un enjambre de gallard11
mnfas le arrebata, y haciéndole girar de mano en mano,le arrastra. en confuso remolinoi
la manf!i6n de la Poberana.
. Allí fué conducida. Edda, que abrazada al
1~ocente fruto de su amor, contemplaba con
OJOS asombrados las vastas galerías de coralee
y de ~erla~ que se extienden á lo lejl)R en todas direcciones, hasta que en medio del l'I•
pléndido sn_lón del trono, iluminado por la
fo~foresce~c1a qu_e, semejante á una lluvia de
m1crosc6p1cas chispas, derrarnahan lascorrien•
tes subt~rr{meas por todas parte~, se hall6 en
presencia de la bella y absoluta Reina de aquellas regiones.
La. pobre nifia no osaba levantar los ojoe,
deslumbra.da por tanta luz y hermosura· pero
el hada del mar, haciéndola. sentar sobr~ mullido diván cubierto de algas de limpios y bri•
llantas colores, le tomó las manos con carifio,
y besándole la frente, le dijo:
-:No.temas, preciosa joven, haber veni~o
á m1 remo á aumentar el número ya infindo
de mis v~sallos. Una vez traspasados IOII Jími•
tes de m1 vasto imperio y abiertas las puerlll
de la muerte, se ha entrado en el reino de la
igualdad y de la justicia.. Allá en el mundo
~n que viviste, has sido víctima de las dee1g~aldades y de la pasión; yo habré, si tu
quieres, de hallar para ti la reparaci6n que
mereces.
-Entonces---dijo Edda - devolvedme el
carifio del Clan de Staffa. '
-Oye!-contest6 la Reina de las hadas.Mira. al tra~é;i de esas aguafl. Mi reino y mí
poder son mmen.,oe; pero i-us límites se detienen allí donde la tierra le levanta una ha·
rrera y dl)ncle Iuchnn mil olas encret-padas con
las huesteR que ¡:obre ella~ de~ata el viento,
Pero si quieres subir otra ,·ez á ei:,e mundo de
donde has venido, yo hnré que la DiOf&amp; de
las nieblas te leva11te en RUS brozo?, y nRf, en·
vuelta en manto ele transparente e11puma, podrá~ conducirá mi pal&amp;cio nl Clan eng11ru1dor
que la soberbia. arrebat6 /\ tu cnriño !'iempre
qué sepns despertar en su coraz6n ~l recuer•
do de su amor.
Y á la hora misma en quP abandonando 1'1111
choza8, cuchicheabnn los p~sradores mientni•
que tendían flUS redei;1, la 11iebla mb.tinal, al·
zando en sus brazos á la joven E&lt;lda, la bacf•
entrar por las ventanas del viejo torreón,

··············································· ············

Al retornar los pe¡;cadorei::, ya alto el "ºl en
el cielo, hallaron tres cadáveres tendidos en
un recodo que forma. el mar en la orilla.
Hoy repoi-an juntos los tres bajo las bóvedas del casti)lo de S~affa, mientras es fama que
tres almas viven felices y para "iempre unidas en la gruta donde tienen su morada las
hndas del mar de Caledonia.
&lt;:. S&lt;·nwKn:n LA)L\H

00
Mi Sueño Familiar
DE YERLAINE
T f•n,:o A mct.nH~n n n 1-11e1io, qnC' ('lío mt II!.l yc r enennto
c•o n m i cic:!--l'(•l &lt;~ 11ln q tlt• ,o 0 1110, 11 1 t • ll' t• ,,/t,-nt ·
•

c¡ue por eompl.-.to no t :,i, In m l:-11111 nnt~ ,p u~a h ur;,
1,t pu r compl oto~ otrn ¡ ,· me f"OIUJ•f'l'r ric taanto! •

¡~,\lo t.•lla me c-omprenrlp! }" hicn ('(llJOl"'C t un uto
fc,rma t•l problema ~ny! trh,tc dt• mi ,1 dn h old oru'
Ji&lt;1.., fm~o., q\lC atornwtlhlll mi fN·nto nht 1&lt; NHl11ra·
l'lh1 sl,to los .ah(&gt; refrew,ir con su llanto
·
---:-i.E~ 10ort•rn1 ti(•~ rnhiA.,- -&lt;·limo t·~ c•lln. lo IJ.: tlflro
-¿."'--u nnmhre'T Yo recuerdt, q ue es dul&lt;"c y es w nÜro
t·omo CS(.1:- ch• ln."I noliu~ pc ntidas ¡,ronhuut•nh•.'"'
•
l&gt;c IM e,!Jltua., tiene aquel ml111l'lnclcrto

,, t'.n "'\l V f)Z ele otro mundo, h luncln y t,ent.vc.' 1'(0 sit•nt~•
1a tnllexlón de la.~ ,·occ,¡ amada.• que ,o han muerto! ·
)IA~t'EL S. l'ICHARDO.

GUERRERO.-VISTA DE TELOAPAN,
ESTUDIO FOTOGRÁFICO,

(Col1ccló1 Pellandlnl).

�Domingo 20 de Diciembre de 1903

Dommgo 20 de Diciembre de 1903

mL MUNIDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

•

Notas Extranjeras
Parca se manifiesta por ahora la crónica del
mundo exterior. Los acontecimientos políti&lt;'OS se parecen, en ,esto, á los suicidios; cuando alguno de los miles de desequilibrados que
sobre la tierra alientan, se cama ó se juzga
cansado y atenta contra su existencia, muchos
son los que le siguen. No parece sino que esperaban la voz de marcha, dispuestos á emprender ya el &lt;(Viaje largo». Y lo mismo acontece en el muudo de la política; cuando algún
soberano, por ejemplo, se presenta á hacer
una visita de cortesía á otro de los monarcas
europeos, las visitas se suceden rápidamente
y los acontecimientos con ellas relacionados
varían y pasan con la rapidez misma con que
en los cinematógrafos se sucede una vez y mil
la misma vista, con la diferencia insignificante que produce, sin embargo, la ilusión del
movimiento y de la vida.

en los terrenos planos su mochila, su arma y
sus municiones en el cuadro de acero de la
máquina. En cambio, tiene que llevar en hombros la máquina entera y la dotación reglamentaria en cuanto el terreno se vuelve escabroso. En las anteriores maniobras del ejército francés, por cada día que pudieron marchar
los ciclistas en sus máquinas, solamente se
calcula que una hora hayan debido cargar en
hombros sus aparatos.
Se ve que los esfuerzos bien dirigidos del
Capitán Girard han alcanzado una victoria.
Hace años que se creyó que la bicicleta venía
á resolver el serio problema de la infantería
ligerísima que las tácticas modernas exigen.
Vino después, como pasa siempre, la reacción,
tan desproporcionada como había sido la acción misma en favor de la máquina, y entonces se dudó hasta de que fuera posible hacer
maniobras con soldados ciclistas. A desmentir la especie vienen los trabajos de la Compañía Girard, que han sido comentados con elogio por el mismo Estado Mayor, que toro&amp;
parte en las últimas maniobras.

***

***

Thiers, el Presidente francés, uno de los
presidentes que mayor derecho tendrían al
mármol y al bronce, acaba de ser inmortalizado en una estatua hermosa, obra del escultor
Guillaume. La estatua ha sido ya inaugurada
en la rotonda cercana á la Sala de Audiencias
del Parlamento de París, donde el orador obtuvo tan brillantes éxitos.

Se acerca el invierno, por mejor decir ha
llegado ya s. los puntos situados más al Norte
de nuestro país. Los clima&amp; siemp1e iguales
de nuestras altas mesetas, la &lt;(eterna primavera» que los poetas cantan, no deja de tener sus
graves inconvenientes, y, entre ellos, no es el
menor el de que á una eterna primavera es
indispensable que corresponda una eterna apa-

¡

las reheliones habían sido insignificantes. Pero ahora la guerra anglob6era ha pasado y
los hotentotes han vuelto á sus montañas armados con lo:! fusiles que los ingieses y b6eros les pusieron en las manos durante la campaña.
Ya que los hotentotes han batido á los destacamentos teutones, los bóeros se ofrecen á
su vez á combatir á los negros. Se han presentado muchos voluntarios bóeros á las autoridades militares de Warmbad, solicitando de
ellos que se les admita en las filas del ejército
colonial, en defensa de la colonia misma.
Nuestro grabado representa el acto del juramento, por el cual los bóeros se comprometen á pelear con lealtad en el ejército alemán.

***

ESTATUA ERIGIDA ÁTHCERS EN PARÍS.

riencia de la naturaleza y un eterno aburrimiento.
En los países septentrionales, el frío llega
agitando sus mil cascabeles de hielo. Se aprestan los patinadores; se sacan de las cocheras
los trineos. La sangre bulle, y los sports de
invierno adquieren toda la animación que les
presta la presencia de esos dos grandes misterios y de esas dos grandes blancuras deliciosas:·
la mujer y la nieve.
Holanda, por su situación topográfica especial, es la primera de las naciones de Europa
en las cuales el sport de invierno se practica.
No solamente se patina en los sitios en lod
cuales se encue11tra suficiente espesor de hielo, sino que se adoptan los trineos para todo
servicio durante los meses fríos, porque es
bastante la cantidad de nieve que cae en las
cal les para roantene1 siempre una cubierta helada.

***
La rebelión de los hotentotes en las colonias
alemanas de Afriea, es una de las notas de sensación, no solamente por el hecho de que obligue al ejército del Kaiser á combatir en las
lejanas regiones malsanas y calurosas sobre
toda ponderación, sino porque ha sido la causa de que varios colonos perezcan en W arrobad.
Desde que los alemanes se establecieron en
el Africa occidental alemana, hasta la fecha,
FRANCJA.-LA:cc:MPAJ;1fA DE CICLI&amp;'TAS DEL C'APl'TÁN GlRARD.

Rodean la estatua los bustos, en bronce, de
los que más le ayudaron en los momentos de
peligro y de lucha. La estatua misma es de
mármol pentélico admirablemente tratada, según la unánime opinión de los peritos.
La base del monumento es una obra de arte de por sí. Es de mármol de color, una de
esas escasas obras de mérito, en la cual se ha
hecho una harmoniosa combinación de colores, escogiendo entre los mármoles extranjeros los que mejor se prestan para ello.

***
La Compañía ciclista del Capitán Girard,
está llamando la atención pública en Francia,
por el éxito que regularmente obtiene en las
misiones que se le confían, aun en competencia con los servicios especialeR de Estado Mayor, que son de caballería. La máquina que
montan loa ciclistas del Capitán Girard, ha sido diseñada por éste, con el objeto de corregir
los defectos que en los modelos presentados
por corredores y excursionistas se habían encontrado.
Así modificado el &lt;(caballo de acero», ha demostrado que es capaz de hacer una seria competencia á los jinetes. El ciclista militar lleva
LOS MIEMBROS DE LA CONFERENCIA SANITARIA INTERNAClON;\l, RJ!:U~IPA Ji:N BRUSEl,;\S,

El Congreso Internacional de Medicina que
acaba de reunirse en Bruselas, ha sido un buen
triunfo para la ciencia universal y para los
médicos que en el concurso tomaron parte.
Entre ellos-que de todos los ámbitos del orbe se desprendieron para concurrir á la cita,
-los mexicanos figuran envidiablemente.
Nuestro Gobierno tuvo la satisfacción de
presentar en ese Congreso los documentos que
prueban, por una parte, la buena fe con que
procedió cuando la peste bub6nica invadió
nuestro territorio, y por otra, el hecho consolador de que, aun en esas circunstancias, tuvieron entereza y ciencia para combatir el terrible azote asiático. Damos una fotografía en la
que figuran los congresistas todos.

..

5or,etos italiar,os
Cittá eroica. e voluttuosa.
che portó e sfoc6 nelle sua.
bra.cia. di ma.rmo il piú ricco sogno dell'a.nima.latina..
GABRIELE D' A.NNUNZlO.

Ommayio a Vcmezia.

I
Suspensa en los espacios, á lo lejos
La ciudad del enst•.efio se dilata
Misteriosa y aérea, en mar de plata,
De la tarde á los últimos reflejos......
Las olas, al pesar mármoles viejos,
Arrullan el letargo que la mata,
Y la rein!i. vencida se retrata
De la glauca laguna en los espejos.

EL SPORT DE INVIERNO DE HOLANOA.-UN TRINEO.

II
¡A soñar! Recogidos ya los velos,
Las patricias entonan sus cantares
A Desdémona y Porcia en sus pesares,
A Byron y á Musset en sus anhelos.
¡A la fiesta! Y el chipre nuestros duelos
Haga olvidar; de amor en los altares
Haced propiciación 1 ¡Luego en los mares
La vida hundamos que a"piró á los cielos!

Mas ya sobre San Marcos aparece
La triste luna, y á su luz escasa
El palacio de sueños se derrumba,
Y la ciudad lejana me parece
Un cadáver fantástico que pasa
En su góndola negra hacia la tumba.
CARLOS ARTURO TORRES.

&lt;&gt;

del bien perdido, las ruinas de su querida
quinta, y cuál no sería su estupefacción al
contemplar que el «chalet» estaba allí, respetado, como propiedad inviolable.
Temeroso, vacilante, lleg6 á las puertas y
las abrió, convencido de que el estrago habría
consumido lo que en el edificio se contenía.
Nuevo motivo de extraordinaria sorpresa: to:lo se encontraba en el mismo sitio y en las
condiciones en que Thomas lo dejara. Sólo
que en una de las mesas halló una tarjeta que
decía:
«El Oficial alemán N., sobrino de Beethoven».
Aquel militar que llevaba la sangre de una
eminencia musical, había protegido, por amor
á la memoria de su tío, la casa de Ambrosio
Thomas. Beethoven, ya en la tumba, hacía
respetar las propiedades de su compa:ñero en
arte y gloria.
Rasgo admirable el del oficial prusiano.

Rasgo Admirable

Cuando los prusianos, en la guerra de 1870,
sitiaron á la ciudad de París, Von Moltke resolvió el formidable bombardeo, contra el cual
Muere la tarde pálida de octubre,
en vano reclamaron ante Bismark el patriotisY el Adnático viene entre la bruma
mo y la diplomacia de Julio Favre.
A gemir en los túmulos del Lido ..... .
En esa época, sometido á la suerte de los
parisienses, vivía encerrado en los muros. de
Y cuando el manto de la noche cubre
la capital del mundo _el célebre com_Posltor
· La vacía extensión, todo se esfuma
Ambrosio Thomas, gloria del arte musical. El
En la Sombra, el oilencio y el 01vido.
autor de ccMignon" poseía en los alrededores
•
de París un delicioso
«chalet&gt;, y estaba convencido de que el cañón prusiano ó la saña de los enemigos de
su patria, destruiría
aquel albergue de su
genio, donde tantas
veces le había visitado
la inFpiración, para
que legara á la humanidad las admirables
composiciones que inmortalizan su nombre.
*
Pasado el duelo y
la humillación de la
entrada de los alemanes á la antigua Lutecia. Ambrosio Thomas
se encaminó á las cercanías de la ciudad,
para ver, con el dolor
LOS BOEROS EN EL EJÉRCITO ALEMÁN,-UN GRUPO DE VOLUN'l'ARIOS,

00
Hay en nosotros dos seres: el actor y el espectador. -SIENKJEWICZ.

*

Una maldición es como una bala disparada
al acaso: nunca se tiene la seguridad de que
no mate.-TINSEAU.

*

La moral es la aritmética de la felicidad.
VINET.

&lt;&gt;&lt;&gt;
EN EL COLISEO
Por fin, augusta ruina, puedo verte
Y mi huella profana en tu sagrodo
Poi vo estampar, por siglos amasado
Con sangre, en holocausto al pueblo fuerte;
Su dolor vence y su marasmo inerte
El espíritu aquí. Miro aterrado
Las trágicas visiones del Pasado,
El imperio del Tiempo y de la Muerte ......
Bárbaro errante, solo en mi tristeza,
Vago de noche por tu inmenso escombro
Que el vigor de otraR razas atestigua.
Y en muda comunión con tu grandeza,
Arde mi mente, trémula de asombro,
Al soplo evocador del alma antigua!
CARLOS ARTURO TORRES.

Roma.-1899.

�Dommgo 20 de Diciembre de 1903

mL MUNDO ILUSTRADO

El f\sceoso

ít este 6 á aquel general; que el combate era aeblo se supo que tal cosa sucedía, muchos pa·
En la pacífica villa de.último orden en la
guro; que el gobierno de \\'áshington habla
dres
dirigieron
á
sus
hijos
mayores
largos
que Ma.rcelo habitaba, seguramente que nadie
dado orden de combatir contra los que sostediscursos acerca de la patria, de los derechos
crey6 posible que esta persona fuera algún
nían éste ó aquel credo político.
del
hombre
y
de
algunas
pamplinas
que
ni
día un soldado de la Unión Americana.
Después de varias horas de espera, el con,.
ent,mdían ni practicaban; pero en el enganEra joven; pero parecía un niño por lo desnel dirigió una alocución á sus hombres. Se
che
veían
la
oportunidad
de
salir
del
gasto
criado, enteco y enfermizo, y á. éstas condicioemprendié, la marcha y se embarcaron todoe
que los hijos les causaban, primero, y ele connes debía el mote que en la escuela se había
en una estaci6n cercana, á bordo de un tren
seguir,
además,
algunos
dineros.
La
avaricia
ganado. Le decían los camaradas «el conejon,
del ferrocarril.
tradicional
de
los
labriegos
se
exacerb6
notay fio era precisamente porque corriera coh
Viajaron algunas horas. Y cuando se lea
blemente.
más prisa ni m11.yor espacio que los demás;
sino porque en las peleas, que nunca faltan
en las escuelas primarias, había demostrado
ser más amigo de !a paz que de la guerra.
Las padres de Marcelo eran pobres. Cuan- do ya sabía leer en «letra de molde», le sacaron del colegio vecinal, porque «era más útil.11,
en el sentir de la madre, en su propia casa,
donde podría desempeñar ciertos oficios para
los cuales no era necesario ser ni un hércules ni un león, que en la escuela, «donde
solamente malas mañas le enseñaban».
En su casa fué el pobre «Conejo• la víctima
obligada. El padre, ebrio, tenía siempre provisión inagotable de puntapiés para Marcelo; la
madre jamás dejaba de estar urgida. de algo
que era preci~o ir á. buscar á las últimas casuchas de la población, especialmente cuando
Y sucedió que desde los primeros días sA
la noche había cerrado y cuando llovía ó nepresent6, entre otros mozos, Pedro, más anivaba copiosamente.
mado por el padre que sediento de gloria,
Y el &lt;,Conejo» segnía acarreando el agua y
como declaraba en público. Dijo que «era la
la cesta de la compra á su domicilio, esquicarrera militar la mejor que se podría escoger
vando las cuchufletas de sus compafieros y
y que él, personalmente, se sentía dispuesto
recibiendo á veces bofetadas que en silencio
á los mayores sacrificios, por ser su alma gransoportaba, cual s1 quisiera arreditar debidade y eu coraz6n bien •:mesto».
mente el mote que pesaba sobre él.
Asombró algo el hec'ho; pero cuando el asombro de los campiranos y de las comadres no
***
tuvo limites, fué cuando se supo que Marcelo
el «Conejo» había ido á presentarse y había
En el pueblo mismo de Marcelo, y casi de
sido admitido por el sargento.
la misma edad que él, había un cierto Pedro
que parecía tener en un puño, en la escuela,
Muchos Stl negaron á creer la Pspecie. Pero
á los que con él concurrían y que, ya fuera de
no había duda. En pocos días más se vi6 que
la rudimentaria cátedra, se mostr6, frecuenel «Conejo» lucía los uniformes mismos que
temente, brusco y atrabancado. Los compalos demás mozos portaban ya, los mismos enfieros le huían, no tanto por la fuerza de sus
torchados y las insignias mismas. Era un solpufios, cuanto por la virul_encia de_ su lengua,
dado, en la extensi6n de la palabra.
siempre dispuesta á. ensuciar á quien tocaba.
Cierto que, por indicaciones de Pedro el
Era Pedro más alto seguramente que muchos
sargento dió al «Conejo» el peor de los ~nide los de su edad; pero la energía y robustez
formes que lltlvaba, y que limit6 el dinero del
de su organismo le servían lastimosamente.
enganche á lo estrictamente indispensable;
Abusaba de sus fuerzas, inconsciente quizá.
pero era ya l\farcelo un soldado y así lo deEra bastante aborrecido; pero se imponía en
mostraba el uniforme.
'
lus juegos y paseos, porque se temía á los frecuentisimos accesos de rabia canina que le
***
convertían en un animal.
Vino, después, la vida de cuartel, en la leDesde la escuela, como siempre pasa, era el
jana población. Pronto en el regimiento ente«Conejo» la obligada víctima de Pedro. Apero se supo que Marcelo era «el Conejo» y el
nas si algún día pasaba. sin que los escasos
porqué de tal apodo, con las ilustraciones que
centavos de que disponía l\farcelo no pasaran
eran
necesarias. Pedro, si en la. escuela haá la bol!'-a de Pedro. Cuando la propiciatoria
bía aprendido muy poco, en el cuartel se ilusvíctima se negaba, torpemente, por falta de
volvi6 á extender en correcta formaci6n,
tr6 debidamente y pocos meses des¿ués era el
costumbre, recibía en premio algunos tromun campo de algodoneros, escucharon á lo
clown
más
apreciado
entre
los
imbéciles
y
el
pones, con los cuales quedaba convencido de
jos algo que parecía el lejano retumbar
azote
de
los
que
no
tenían
ni
su
desvergüenla inutilidad de su rPbeldía y de la eficacia
trueno. Era la artillería, que disparaba.
za
ni
sus
puiíos.
Se
le
puso
por
mote
«Traga.de los procedimientos animales, en las luchas
Pedro, sin quererlo, dej6 escapar el f
balas» y no pareci6 conmoverse por ello.
de la humanidad.
cuando los oficiales dijeron que en unaecQ&amp;Ot
Marcelo seguía la aburrida existencia del
tas horas más habría que combatir. •'l'rlP!
cuartel ~011 la. m_isma pasividad con que habalas• estaba pálido, sin aliento, absol!ltait
***
bía seguido sus diferentes etapas en la vida.
mente conmovido, según dijo, «por la d1
Se
le
había
dicho
que
un
tiro
en
la
cabeza
es
Cierto día pasó por el pueblo un hombre
que le espemba al tener que luchar por
seguramente mortal, y se limitaba á pedirá
lleno de entorchados. Los que habían ido
patria,&gt;. Marcelo, «el Conejo11, por lo con •
Dios
que
le
librara
de
éste
género
de
muerte.
frecuentemente á la ciudad,decían que era un
había permanecido tranquilo; solamente
Los
dia.s
y
los
meses
co:itinuaban.
En
ciersargento y que venía á buscar voluntarios,
día. á su Dios •que no le hirieran en el
tas
ocasiones
los
sargentos,
en
la
madrugada
porque la guerra se aproximaba.
neo.»
levantaban rápidamente á sus pelotones. Sa~
Se discutía mucho, en todas partes, la cues
lían,
antes
deque
alumbrara
el
sol,
á
la
}lq,.
ti6n de la esclavitud. Se alega.ha en pro 6 en
***
nura, se embarcaban en incómodos trene11,
contra de ella con los argumentos acalorados
avanzaban
algunas
millas,
para
volver
al
Pocas
horas
después,
como los oficialee
que en el Pa~lamento mismo utilizaban los
cuartel
á
11eguir
la
misma
serie
de
sucesos
anomos
lo
habían
dicho
se
acercó notablem
que tenían grandes propiedades que perder y
dinos
en
la
existencia
insípida
del
soldado.
el
tiroteo.
Y
a
en
ton'ces
se
escuchaba ciaro
los directamente interesados en el asunto. En
Hasta que cierto día fué el mismo coronel
fuego de fusilería. Un oficial á caballo
el pueblo los argumentos degeneraba.i freel que levantó con voces de mando y grande
á galope tendido, conferenci6 por algunOI
cuentemente en riñas.
algarabía á sus tropas. Se formaron en el frenmentos con e1 coronel y volvi6 á partir al
El eargento de los muchos entorchados
te
de
la
plazuela
anterior
al
cuartel
y
espelope.
El coronel consult6 su reloj con
abrió en la plaza única del pueblo una oficina
raron pacientemente.
'
cuencia, hasta que, llegado cierto momento,
de alistamiento, en la que se pagaba á buen
Se decía en las filas que el ene1Digo se acerdirigió á los soldados, les habl6 de la .
precio á los que se enganchaban haciendo el
cab:i.; que había que sahr á cortarle la. retirada
en peligro, les hizo notar que «era de viali
sacrificio de su libertad. Desde que en el pue-

IIIL MUNiDO ILUSTRA.DO

Doml11go 20 de Diciembre de 1903

tes sostener la posición en que se encontra-

ban• y les comunicó la orden recibida. Había
que sostener el punto, que en pocos minutos
rob sería atacado; debería el regimiento desalojar de la cercana aldea al enemigo, que violentamente se acercaba.
Y lleg6 el fuego á ser tan cercano, que los
árboles recibían, en las inmediaciones del sitio en que el batallón se encontraba formado,
las balas, y los disparos se percibían claramente, entre el follaje de un bosque cercano; «el
ConPjo» seguía impávido, asombrado consigo
mismo y esperando que le dieran 6rdenes los
oficiales. Después de algunos breves mandatos, los oficiales subalternos ordenaron «fuego
á discreci6n», y «el Conejo» dispar6 su arma.,
sin comprender qué se ganaba con hacer tal
COPO., desde luego que los enemigos estaban
muy distantes, escondidos en el bosque y fuera del alcance de los fusiles. El sargento que
más cercano tenía le dió varias veces la orden
de hacer fuego. «Tragabalas11 se acerc6 á pedirlecartuchos, «porque había disparado todos
los suyos y El enemigo se echaba encima de
elloE•.
Un leve golpe en el pecho hizo salir de su
éxtasis al ,Conejo». Se llev6 la mano al sitio
doloroso y vi6 que estaba sangrando.¿ Pero un
tiro en el pecho podría matar? El sólo habfa
oído decir algo acerca de los balazos en el cráneo. ¿Sería ya él mismo un hombre muerto?
Estaban todos pecho á tierra. l\larcelo sinti6 un invencible sueño; el dolor casi había
desaparecido. Se durmi6 tranquilo.

***
Le despertó una feroz algara.hía. El fuego
era tan cercano, que los disparos cegaban á la
tropa. Marcelo se incorporó, llevándose las
manos á la cabeza, único punto vulnerable en
su concepto. Vi6 que no había sido herido y
entonces dirigi6 una mirada al bosque.
En el lindero se destacaban muchos soldados; pero estaban vestidos de color gris, mientras ellos estaban vestidos de azul. Era la única diferencia, pues los sargentos eran iguales,
iguales los oficiales, y los fusiles, y los clarines
y todo. Después vió á su lado. «Traga.balas»
se encontraba seguramente muerto. Yacía en
. un foso, detrás de un tronco de árbol, inm6vil. Aunque víctima eterna de Pedro, l\larcelo no le quería mal, y se acerc6 á ver de prestarle algún auxilio.
Su Horpresa fué bien grande. Pedro estaba
sano, salvo, perfectamente bueno. Ni siquieta tenía herido el pecho, como lo tenía él mismo...... Pedro, sin incorporarse, explicó á
Marcelo ,que estaba en espeTa de la oportunidad para dar una carga el enemigo». Añadi6
«que habría que hacerse el muerto, no para
pasar inadvertido, sino para 1:.1orprender á los
grises que aparecían en el lindero del bosque11.
l\larcelo comprendi6 mal probablemente;
pero sí se di6 cuenta de que los enemigos
avanzaban y de que sus propios compafieros
estaban ya á cierta distancia. Sin decir una
palabra, tomó una bandera que encontró cerca de un cadáver, la tramol6 al aire, repitiendo después las frases que había eecuchado
previamente, y cuando vi6 que un grupo de
soldados le rodeaban, avanz6 á paso veloz hacia el bosque enemigo.
Cuando se encontró entre los árboles mil!lmos en los cuales anteriormente se parapetaron los otros, sinti6 haber hecho aquello, porque carecía de 6rdenes; pero grande fué su
1;orpresa cuando vi6 que se acercaban al galope varios oficiales, que se dirigieron á él y
que hablando en términos encomiásticos, le
abrazaron y le colgaron al cuello una condecoración y unas cintas de oro en las mangas.

***
Día despufs, en el cuartel mismo dedon:le
habían salido, «'fraga.balas" refería á sus camaradas cómo, permaneciendo siempre al lado ele l\larcelo «el Conejo11, le había él personalmente, P.,dro, obligado á ir al bosque en
persecución del enemigo. A él le debía ser
ahora sargento.

«Ni un solo momento me separé de Marcelo decía. Siempre estuve á su lado, dirigiénd~le y alentándolell. Pero jamás volvieron á
llamar á Marcelo el »Conejo». Otro era el que
merecía el mote.
Arreglo dll laglés para "El liudo !lastrado."

00
LO 7\DOl~i\BLE

Pensamientos
Las cualidades vienen de la nat¿raleza; pero la.s virtudes son el fruto tle nuestra educaci6n.

*

Todos los fi.16sofos consideran la educación
come una segunda existencia dada al hombre.

*
La educaci6n es el aprendizaje de la virtud;
la instrucción, e1 aprendizaje de la ciencia.

*

No son sus labios frescos y encendidos
que siempre me sonríen halagiiefios,
ni sus rizos obscuros y sedeiíos
sobre sn espalda m6rbida caídos;

El hombre que se eleva por sus propios esfuerzos, tiene un mérito tanto mayor cuanto
más humilde fué su cuna. -NIE)L\:-D.

No son sus ojos tristes y adormidos
propicios al amor y á los ensueños,
los de mi coraz6n únicos dueflos,
tanto más dulces cuanto más queridos!

No hay accidente de~gracia&lt;lo que la gente hábil no sepa aprovechar en favor suyo.

Lo que amo en ella con ardiente anhelo,
lo que mi altiva admiraci6n asombra,
es su alma inmensa como el mar y el cielo!

Si se reformase la educación de la ju,·en-_
tud, se conseguiría reformer el linaje humano.

Su alma, que encierra en lides tormentosa!!,
odio y amor, irradiaci6n y sombra,
negras simas y cumbres fulgurosas!
JEn6xmo J. RErnA.

*

*

*

Cuando alguno os alaLa, sed vosotros mis
mos los jueces.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>•
EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 13 de Diciembre de 1903

•

EL MUNDO ILUSTR.ADO

Domingo 13 de Diciembre de 1903

A una Niña
Quisiera, bella niña,
Que en tu alma pura
No entraran los pesares
Con su amargura.
Que fuera tu camino
Senda de flores,
Y que arrullen tu sueños
Los ruiseíiores.
Quisiera que tu vida
Feliz corriera.
Como manso arroyuelo
Por la pradera.
Que ni una nube vele
tus lindos ojos,
Ni una queja exhalen
Tus labios rojos.
Si fuera un Dios potente,
Yo re daría,
No sólo lo que digo,
Más todavía;
Porque habría de darte
Todo el poder
Que el Dios más poderoso
Pueda tener.
Mas como nada tengo,
Sólo te envío
Estos pobres cantares
-¡Lo único míoly en ellos te aconsejo
Se1· siempre pura,
Que en ello se substeota
Toda ventura.

{~

&gt;.

.;,.t-&gt;.·:";·..

-~ir~

V. MENÉNDEZ

o

La Niña Muerta

VII
De nuestros mayores,
¿qué fué .... ¿Dónde se hallan
el padre amoroso,
la madre adorada? ..... .
¿Qué fué de los seres
queridos que faltan
de nuestros bogares'? ....
Su ausencia llorada
durará eternamente .... lo dicen
las tristes campanas! ... .

MIS HIJAS
¿Que cómo son? Para mí,
que estoy mirándome en ellas,
son hermosas como estrellas,
valen más que un Potosí;
porque ellas son mi embeleso;
porque sabeo co~ exceso
mi acendrado amor pagar
cuando me dan á gustar
toda la gloria de un beso.

I
¡Qué preciosa está la niña
en su cunita durmiendo!
¡con sus bracítos desnudos
parece un ángel del cielo!
En sus labios inocentes,
que dibujan placenteros
una sonrisa divina,
imprime su madre uo beso,
beso que es todo un poema
de ternura y sentimiento,
beso que del amor puro
es un sublime compendio .... !
¡Bendito sea mil veces
-exclama la. madre-el cielo
que me ha dejado mis hijos
para tener un consuelo
que mitigue mis tristezas
de que está lleno mi pecho!
¡Oh! ¡Si te viera tu padre,
aogel mío, así durmiendo,
solamente por besarte
descendería del cielo ...... !

las flores que van mezcladas
con lágrimas y C()n besos
de una madre cariñosa,
toda amor y sentimiento.... .
Ya no sonríe la.niña,
está allá .... en el cementerio,
bajo una tumba cubierta
de nardos y pensamientos
que expresan cuán hermosa. era
y el indeleble recuerdo
que ha deja.do por el mundo
su paso breve y risueño ...
Ya no sonríe la oiíia;
pero mira desde el cielo
á su madre que llorando
está desde que elJa ha muerto,
y desde allí cariñosa
la envía Un amante beso
lleno de dulce ternura
¡para que lo imprima luego
en la carita de rosa
de su hermanito pequeño!

. II

VIII

1'

'· '
.

.,

·e
~ ·

~

'.
.~

...
~

\

SANTIAGO A. NARRO.

Ya no sonríe la niña,
¡la pobrecita se ha mu_erto!
La han colocado en la caja
y de flores la han cub1erto,
que par,a su cara hermosa
son ~l adorno más bello

¡Volvió el polvo al polvo!. ..
¡La nada á la nada!. .....
A ser esto vienen
la torpe arrogancia,
la gloria mentida,
lá. soberbia humanas,
al fid encontrando,
de nuestra jornada,
la justicia de un Dios inmutable
que á todos alcanza! ....
J. H. y HERNÁNDEZ.

De la inocencia al calor
duermen en paz todavía
y ntesoran más poesía
que el pá.jar·o y que la flor.
Almas llenas de candor
por quienes yo,me desvelo,
pára ellas ferviente anhelo
todo cuan~o bien se encierra,
no solamente eo la tieri-a,
sino también en el cielo.
Sus penas me hacen sufrir,
su alegría es mi placer,
y corno las vi nacer,
no quiero verlas morir.
Pensar que pueda ocurrir,
me causa intensa aflicción.
¡Hijas de mi corazón,
cuyas gracias me cautivan!. ...
¡Que siempre, Seíior, me vivan,
porque mi vida ellas son!
T. TOLOSA H'ERNÁNDEZ.

~

-·: .-:;.~ ~ -7~~ ~~:?~

... ~;:e:-~ ~-;: ,. -":~4.-Elcgantcs ab•igos de la eEti:cion y trajecitos infantiles.
5.-Trajes de

•,nv·,erno, abrigos para damas y niñas y pelerina de medio vuelo

�Domln¡;J 13 de Diciembre de 1903

EL MTUNOO ILUSTRADO

¡¡ol)lingo 13 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRIAOO

Y otros nuevos ¿para qué?
Ninguno ha de ensellarle un pla•
cer no gozado, ni un desengallo no
sufrido.
Y continúa su boca. arqueándose
con la. negligente distensión del
bostezo.

hiel de las lágrimas que se es~nde
detrás de la miel de tinas palabras
que prometen paraísos sollados
No hace ca.so de nada..
·
Los primeros piropos, no obstan.
te, la causan vaga turbación. su

*

* *la. adora. con una.
Su marido, que
adoración que, en el transcurso de
diez allos, no se ha entibiado ni un
solo momento; adoración que, si se
ha transformado con el tiempo, que
todo lo muda, ha. sido como se
transforma la planta en flor y la
flor en fruto; adoración, primero
delirante, después tierna; última•
mente celestial; su marido pasa casi entero el día en sus negocios y
en la Bolsa.
La duella de la casa no tiene hi•
jos.
Está sola y bosteza.
Es rica, hermosa á idolatrada.
Pero se aburre. Su vida ha sido
un bostezo prolongado. ¿Es dichosa? ¿Es desgraciada.? Es lo uno y
lo otro. Sólo bostezan los felices;
pero sólo se bosteza cuando lo que
se posee no satisface.
Aquella sellora podría llamarse
da gran bostezante&gt;.
Su nombre es indiferente. Puede
ser Eloísa, Beatriz, Laura, Margarita, Manón, Dulcinea.
Lo importante es su persona.
Bajo la clasificación de su carácter podrían inscribirse muchas mujeres, quizás las más femeninas.
¿Qué hacer?
Dejar lo que desagrada.

,

Amaba. la existencia; la amaba.
cc,n pasión tranquila, pero firme.
Sus mayores penas no había.n
traspasado los límites de ligeras
desazones. Su tristeza era, para
ella, una tristeza en cierto modo
agradable, un dolorcillo de buen
tono, un rasgo que delineaba la su•
perioridad de su carácter.
Pero, aun en medio del bullicio de
las calles, continuaba abrumándola el fastidio.
Los escaparates de las tiendas la
distraía.o algo. He ahí una. afición
que no se extinguía. en ella. Cada
vez que tornaba á su casa., traía.se
alguna novedad.
Pasaba largas horas en los bazares, en los establecimientos más de
moda, y allí, delante de los primo·
rosos objetos que crea de continuo
la industria, su imaginación se explayaba., tralada.ba con la fantasía
á. su hogar lo que más le agra.daba: trabábanse en su pensamiento
verdaderas batallas de selección;
a.poderába.nse de su voluntad simpatías y desdenes, y concluía por
desocupar su portamonedas en roa•
nos del comerciante.
Ella llamaba á esto &lt;hacer su ni•
do&gt;.
Su nido era su hogar.
Esta era su pasión definitiva, su
única pasión.
No ofreciéndole ningún aliciente
el mundo, deseaba vivir como la.

perla: encerrada en su concha.. Y
anhelaba que su &lt;concha&gt;fueraca•
da día. más linda, más refracta.ria
al ha3tío, que de vez en cuando
enervaba su&amp; energías. Se proponía
que su casa fuese un estuche. ¿No
había de guardarla á ella'? ¿Y no
era ella. una joya'?
Pero, ¡extrallo caso! aquel día,
mientras contemplaba los escapa•
rates de las tiendas, bostezaba.
No dejó de advertirlo y se alar•
mó muchísimo. ¿Se había acaba.do
en ella la facultad de amar? ¿Esta•
ría gravemente enferma? ¿Se le ha•
bría. muerto algo, dentro, sin sa·
berlo"t
Tomó un coche y partió á la. ca.•
rrera hacia su casa.
Apenas había recorrido varias
calles, cuando se oyó un grito des•
garrador, un grite, de nillo, y se
detuvo el carruaje.
Aglomeróse en torno la gente.
¿Qué ocurrí!\'? Una nilla, una po~re
nilla de cuatro allos, había sido
atropellada por el coche. Apeóse
pres:irosamentela sellora, y acudió
á prestarla auxilio.
No había sufrido lesión la tierna
criaturita. Todo ello se reducía á
un susto.
Pero la niña lloraba sin consuelo.
La sellora la levantó del suelo,
la acarició, besó y abrazó y la subió á su coche.

La chiquilla era monísima; y al
verse agasajada por aquella tan
lujosa y tan buena señora, sondó
al fin dulcemente.
Y respondiendo á las preguntas
de la dama, refirió que era huérfana del todo, sin p·adre ni madre.
Había vi vid o hasta. aquel día con
una tía suya, una viejecita que, en
la, noche anterior, había muerto.
Y la niña, despedida de la buhardilla en que ha.bitaba, se había. lanzado al mundo por esas calles á
pedir limosna y á ver si encontraba alguna mujer que quisiera ser
su madre.
-¡Yo lo seré!-exclamó la sello•
ra, enternecidísima.
Y ahora no bostezaba. ¡Lloraba!
Aquella tarde, cuando volvió su
marido de la casa de Banca, ella,
la esposa, eternamente aburrida,
solitaria en su hogar dorado, pues
el cielo no la había concedido hijos,
dijo á s.i esposo:
-Ya. no tenía. qué traerá nuestro
nido, y he traído esto.
Y echó entre los brazos del bol•
sista á la nilla huérfana y desam·
parada, recogida de en medio del
arroyo.
Y el marido, sin poder respirar
de emoción, replicó:
-Así estará completo nuestro nido.
JOSÉ DE SILES.

Pinceladas
I

Quiero imitar á la abeja
que saca miel de la. flor,
para lo cual, nilla, deja
que yo goce con tu amor.
II

ti Nido Humano
La señora de la casa. bosteza..
Sentada indolentemente en aérea
y muelle mecedora, mueve con ne•
gligente mano el abanico.
Un soplo suave hace estremecer
los ricillos de su frente.
La piel satinada de su rostro, ligeramente sudorosa, recibe con
fruición aquella caricia delicada.
Pero hay momentos en que el
abanico se cierra con estrépito, en
que el cuerpo de la hermosa mujer
se agita entre las flexibles rejillas
de bejuco de la mecedora; y entonces adoptan sus ojos negros, entor·
na.dos, una expresión de fastidio, y
sus labios rosáseos, entreabiertos,
un mohin de aburrimiento.
Y en la can de la deidad se dibu·
ja. una, vez y otra la fea. mueca del
bostezo.
Pasea la vista por la habitación.
Es un aposento donde a.penas ca.be ya un mueble, una silla., un cua•
dro.
En las elegantes rin0oneras, de
dos y tres gradas, los juguetillos y
las chucherías, las figurilta.s de por•
cela.na, blancas, rojas, azules; los
cestitos de oro, rebosando de flores; los cachivaches de cristal, obra

del capricho, transparentes como la.
luz y finos como el aire, forman un
museo microscópico, encanto de la
mirada..
En las paredes, tablas, lienzos y
cobres, reproducen paisajes, gru·
pos, personas, marinas y escenas
diversalil, cantando, con sus gamas
de matices, un hio¡no á la alegría.
Pende del techo brillante a.ralla
de vidrios tornasolados.

L!!. sellora de la casa se viste y
sale á la calle.
Su gallardía. y su elegancia han
arrancado por todas partes excla·
maciones de admiración, requie•
bros almiba.rados,fugaces declara.•
ciones amorosas.
Pero ¡está tan acostumbra.da á
este falaz incienso, á esos pérfidos
ha.lagos!
Ya conoce ella. á qué sabe la

corazón late más de prisa. Un co•
lorcillo de rosa matiza. súbita.roen•
te sus mejillas. Sus vjos se incll·
na.n hacia el suelo más. Dominadas
estas impresiones, á las que siem•
pre ha. respondido inconscientemen•
te su naturaleza, las frases galan•
tes que escucha la producen dis•
gusto. No ignora el egoísmo del
hombre: ha observado que se arrodilla ante la mujer, á quien hace después su víctima. Y ella no
puede soportar tiranía.a.
En su casa es reina y dichosa.
¿Para qué buscar fuera esclavi•
tud y vileza?
La sellora, aun en la calle, bosteza. Su descontento, sin embargo, no llega basta el tedio de la
vida.
Jamás pasó por su preciosa cabeza. la monstruosa idea del sulci•
dio.
Ni siquiera pensaba que la muerte pudiera destruir un día. iiU her•
mosísimu cuerpo.

¿Que pretendo yo engallarte
al repetirte que te amo?
No lo creas, porque entonces
Soy el primer engañado.
III

Con afán be de estudiar
por ver si logro aprender
lo que debo de ignorar
y lo que debo saber.
ANGEL MACÍAS.

Unos leen su destino
en las estrellas del cielo,
y á mí me bastan tus ojos
para saber lo q.ie quiero.

'..

1 .Rodean la habitación asientos

aterciopelados y mullidos, en· que
se ha previsto, con la variedad de
las formas, todas las exigencias de
la comodidad. Sin embargo, la be·
lla. mora.dora. bosteza.
También, hay allí, en un rincón,
instala.da. en una lujosa estantería,
al alcance de la. mano, abundante
colección de libros. •
Son, en su mayor parte, obras de
recreo.
Son páginas que. la. fantasía tra•
zó para solaz de los corazones en•
tusiastas, para. alivio de los pechos
lacerados.
Prosa y verso, novelas y poemas,
hablan de amor, esa pasión única.
de la mujer, y ese paraíso, y aun á
veces infierno, del hombre.
Pero la. duella. de la casa ha leído
ya todos aquellos libros.

..

7.-Trajes de baile, "salida

6.-"Port.ier" bordado y modelos de pintura y tejidos.

,, d teatro y sombrero de invierno.
e

�Domingo 13 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

Convaleciente
¿Sería ilusión? ¿Sería vaporosa
imagen creada por mi febril estado?
No lo sé, pero lo cierto es que no
vivo en mí, sino en su ser, y sólo
siento la felicidad cuando en la belleza de su rostro me recreo. Al
contrario, el hastío y el dolot: apodéranse de mí al no encontrar el
original (si existe) que me infundió
el inmenso amor que corroe mi débil existeilcia, pero procuraré con·
tarte todo lo que me sucedió en
aquel extraordinario caso.
Estaba enfermo. Acostumbrado
á aquella artificial atmósfera de la
alcoba, érame imposible soportar
los aromas de las siel'ras,demasiado fuertes para mí. No podía respirarlos sin sentirme vacilante y con
la cabeza desvanecida.
Mi débil cuerpo sentía mucho
bien cuando llegaban hasta mí los
aires puros de la pródiga naturaleza.
Una mañana en que el sol obsequiaba á las plantas con todo su
esplendor, vi un delicioso. ra~o de
luz que penetró enla estancia, mundándola de una envidiada aureola
de felicidad.
Por la venta.na penetraban la a.le·
gría y los perfumes en que na.tura se ahogaba. Reclina.do sobre
ella, contemplé los árboles yel jar·
dincillo qua a.nte la puert~ de ent~ada. había. Hubiera querido baJa.r
al bosque para dar un paseo por
entre aquellos mares de desbordante salud; pero no tuve más remedio
que dejarlo para más adelante, an·
te el temor de no poder resistirlo.
Bien entra.da la primavera y con
todo mi ser lleno de ese vigor, de
esa energía que ostentan en esta
estación los campos y montanas,
pero con la razón un poco desequilibrada á causa de la fiebre producida por esa misma pujanza. bajé
á pasear por la selva.
El día estaba hermoso. Lucía el
sol en medio de aquel salvaje crecimiento de hojas, como si fuera. una
gasa de oro tendida sobre los ver•
des prados; sus rayos quedaban
pendientes de los 4rboles Y la naturaleza presentábase libremente
sin embozo ni careta alguna, tal
cual era, mostrando sus alegr~as y
asperezas, sus flores y sus espmas.
En el jardincillo crecían los rosales á capricho. Algunos espa.rcía.n sus ramas por el suelo, alfombrándolo de verdemusgo; las rosas
parecían en ellos como bellos dia.·
mantas que lucieran sus irisa.dos
colores ante los rayos del sol.
Otros, ena.mora.doa de las alturas,
dirigían sus trepadoras ramas _ha·
cia arriba.,y con el entrecru11_am1ento de sus tallos formaban vistosos
arcos, salpica.dos de sonrisas a.legres y retozonas.
Entre ellos mismos había rivalidades. Utilizaban.. sus ramajes co·
mo prensoras armas de com.Jate.
Los vencedores eran siempre los
que ascendían; aba.jo quedaban
los anémicos, los faltos de robustez y vida, que sin energía para
continuar luchando, dábanse por
vencidos á los pies de los otros.
Presuroso y aspirando los fuertes perfumes que las rosas desprendían, pasé por debajo ~e los arcos.
Reconocidos á los m1mos que en
otros tiempos Je¡¡ prodigar~, inclinába.nse á mi paso y sus hoJa.s desprendidas alfombraban el suelo
que había de pisar.
Entre aquellas dulces ca.ricias llegué á le selva. Los ar:~oyuelos estremecía.nse de regoc1JO ,Y murmuraban á mis oídos los ruidos de los
ardientes besoc; del sol.
No sé si soña.ba,ó estaba despier·
to ó padecía un ata.que de fiebre; lo
cierto es que aquel delicioso momento no hubiese querido termina·
ra nunca.
Fatiga.do por el cansancio, dejéme caer en el suelo cubierto de musgoCreí distinguir á lo lejos la silue•
ta de encantadora joven que amorosa acercábase hacia mí. Llegó á
donde yo estaba, y dirigiéndome
una de sus más cariñosas sonrisas,
sentóse á mi lado. Pronto su flexi•
ble talle vióse a.caricia.do por fe·
bril mano; sus ca.bellos caían en
desorden sobre sus espaldas; ¡qué
melena tan hermosa! me infundía

EL MUNDO ILUSTRADO

tasiarme en aquel mar de felicidad
que la casua.lidad me depa.1·aba
Al mi1·ar á mi alrededor, me 'hallé completamente solo al abandonarme la. ilusión.
En mi corazón quedó grabada la.
impresión de aquel prodigio de belleza. No la he podido olvidar y
desde entonces base apoderado de
mi al_ma una melancólica nostálgica tristeza, que de seguro vivirá en
mí hasta la muerte.
Todo lo que te he contado, pasó
como un sueño rápido, fugaz, pero
de los qu·e dejan huella de su paso.
Yo creo que la naturaleza. tieneno poca culpa en mi mal, en mi
desgracia..
La voy buscanélo y no la encuentro; al fin de mis desenga.iios resul•
tará que ha sido una ilusión hija
de mi febril estado, en medio deaquellos mares de dicha y felicidad
por las impresiones, en mi imagi,
nación, de sus abigarrados colorines.
J. P. DEL H. MONTEAGUDO,
México, D. F., Septiembre 8.

Ullllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllti
8.-Espaldar de capota-abrigo.

el deseo de comérmela. á besos, pero me resistía ante el temor de deshacer sus bucles, sus rizos, al contacto de mis labios.
Ante mi pueril temor, lanzó una
sonora carcajada. ¡Qué risa más
inocente la suya! parecía. los gor·
jeos y trinos en oue se arrullan los
pajarillos, entre los verdes ramajes de los árboles.

Era su hermosura. una hermosura retozona. que salía por todo su
ser, por lo a.gracia.do de su rostro,
por las finas y delicadas líneas de
sus formas, en donde anidaban el
placer y la alegría, y por nosé qué
que emanaba de toda ella.
Fué tal la atracción y el poder de
su belleza, que no pude menos de
estrecharla. entre mis manos y ex·

..
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA

,• ••••••• ••• •••••••••• ••••• •••••
ADenver, laasas City, St. Louis, Chlcago, llew York,
San Francisco y Los Angeles

'IIP'"J:.'l~~~n.

Siempre he hecho y E'igo haciendo muy buena apreciaci6n
de la Emulsión de Scott de aceite de hígado de bacalao, prescribiéndola constantemente á mi
clientela, por el buen resultado
que siempre he obtenido con su
administración, desde hace quince años que ejerzo mi profesi6n
de médico y cirujano.
Las anteriores palabras fueron
escritas y firmadas por el Dr.
Manuel S. Izaguirre.
CURACIÓN DE ALMORRANAS GARANTIZADA.

Bn todu 1a1 formas. Si no u earan no se ¡,ap,
Los droguistas estin autorizados por loa f-br1cu•
tea del cUNGUENTO PAZO• paradevolnr el im•
porte, oi falla. Cara caso• ordinarios eu 6 dlu, J
los mú desesperados en 14. La primera cura tru
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rantiu una curación completa y que devuelve •
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aada...,

al botica&amp;rlo le de•ol•er6 n cllDero II ao • &amp;. firma L W. Gron • balla ea

EL TESTAMENTO

Dtl

n.■o.

sr. Jlrzobtspo 'f«li1.

Los bienes fueron valuadOI
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstia en dos p6llza11 de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañia de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comodores de
Harvey en la Línea de Santa Ft,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSW0RTH.-Agente General.

••• San F,-anol•oo, #ilm. 8, IIIIIJxloo,

a. F.

·······························•··

Hace pocu~ u1as que se practicó la
apertura del testamento del I l u ~
mo Sr Arzobispo D. Patricio A. l'MIII&amp;
en la ciudad de Chlca¡o, Illlnoll.
La fortuna del distinguido prelado UcendlO a. cerca de $125,000 oro am•
rlcano ; y segdn el Inventarlo que N 11&amp;
publicado, los bienes que cejO tueroa
como sigue:
Dos pOllzas de "La Mutua,' • Companra de Seguroe sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, O sean. . $ 50,000 oro,
Dividendos acumulados sobre una de laa pOllzas 9,329 oro.
Otra pOllza de seguro . . • H,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre las f!sposlclones del eellor Az·
zoblspo, en su testamento, se hicieron
éltal:
A so hermana, senorlta Ka.te FeehU.
que estuvo siempre con él hasta. 1111
muerte $40,000 oro en bonos , $25,000
oro ei{ una de las pOllzas de seguro;
a. la senora Ana A. Feehan, .-luda del
sellor doctor Eduardo L. Feehan, hermano del eellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de laa pOllzas, y $5,000 oro 1111
efectivo ; a. la Academia de San Patrl·
clo de Chlcqo, de la que es preceptora
su hermana Madre Maria Catalina,
$10,000 oro' de la dltlma pOIII&amp;; l la
escuela • 'Santa Marta' ' de enaellaDD
practica para varones, ie Feeha11,'ille.
llllnola, que era la tnstltuclOn por la
qne mf.s se Interesaba el aellor Anoblepo, ae entreproo loa St,000 rwtaD·
tea de la 1lltlma ¡:6llaa.

~mingo 20 de Diciembre de 1903

Carta de una Parisiense
Flores y jarrones
La mujer que no ama. las flores, no
es verdadera mujer, y el salón desprovisto de flores parecería sin encanto y sin vida.
Así, pues, ucupémonos de las flores de salón, porque este culto necesita ser sostenido entre nosotras.
&amp;Llenar de flnres la habitación,
colocar en jarrones, en canastillas,
los haces olorosos que ha ido á buscar una por sí misma, por la maña.na, ó que la vendedora de flores ha.
enviado, ó lo que es aún más agradable, que se recogen en su propio
jardín, es una de las ocupaciones
más delicadas á que puede dedicarse una mujer.
Hay todo un arte en disponer las
lores en ramos como para obtener,
del conjunto de bUS matices, de la
combinación de sus perfumes, una.
variedad infinita de sensaciones,
como las que excitan en nosotras la
música y la poesía.
Los japoneses han complica.do este arte de la comoosición de los ramos, hasta .ninuciosidades impracticables para personas tan presurosas de vivir como nosotras.
Hay en el Japón una gran diversidad de tipos y hasta de escuelas,
en este arte de arreglar grupos de
flores.
Todos esos estilos y escuelas tienen, sin embargo, algunos princi•
píos comunes.
Consienten en dar á las composiciones cierta impresión y expresión adaptarse á la naturaleza particular de la vegetación, de las
plantas usadas, conocer la estación
en que conviene emplear tal ó cual
flor, saber lo que convendrá hacer
de lo botones de flor, de las flores
abiertas, de las flores ajadas, etc.
Se debe, ante todo, en una combinación floral, sea cual fuere, prestar gran atención á la dirección que
deberá imprimirse á los tallos y á
las ramas.
Desde el punto de vista técnico,
la superficie del agua de donde se
levantan las flores es como el verdadero suelo en que han crecido.
No es indispensable mantener los
tallos ve1·ticales; pero si están inclinados es preciso que lo sean fuerte y n~tamente: se deben evitar las
curvas y ángulos poco marcados.
Para ser conservadas, las flores,
antes de ser arregladas en los ja·
rrones deben ponerse en un sitio
fresco en agua: de este modo los
ta.llos se empapan de agua y quedan en un buen estado basta el momento en que se reúnen_ en ramo.
Ct\9 ndo transcurre cierto tiempo
entre la recolección y la colocación
en agua- ó bien c~ando se trata_ de
flores que han viaJa.do-es prec1s_o
tener cuidado de cortar la extremidad de los tallos, cerca de un centímetro.
Los vasos conductores del agua,
están compuestos de una substancia muy permeable, cuando el tallo
está en la planta ó en el a.gua, pero
que pierde su porosida? al s~r cortada la flor y quedar c10rto tiempo
sin ser puesta en el agua, P?rq;1e la
· evaporación .1a deseca, prmcipalmente P,Ct ca del corte.

y

1.-Trajes de baile, de gasa y seda.

Una rama cuyo extremo se dese·
ca así, sumergida en _el agu_a, queda tan ajada como si se _de1ara al
aire libre, pues la desecación, y por
consiguiente, la contracción de los
vasos por el corte, son un obstáculo á la aspiración del :i,g:ua.
.
Y si las flores han v1a1ado en m-

vierno, después de haber cortad? el
extremo de sus tallos, es preciso
sumergirlos antes en el agua algo
tibia.
Por eso la lila blanca que vive
en invernáculos en invierno, ómás
bien en los sótanos, si está algo
ajada, vuelve á adquirir su vida y

á erguirse, si se sumerge la. rama.
por la cabeza en un jarrón lleno de

a.gua caliente.

***
Otro consejo: no recoger nunca
las flores en pleno calor se a.jan

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 24, Diciembre 13</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Domingo 6 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUS'l'RAIDO
EL MUNDO ILUSTRADO

FRUTAS CONSERVADAS
CIRUELAS
Tómese una cantidad cualquiera
de ciruelas, cogidas antes de su
madurez, córteselas la extremidad
de la cola, píquense basta el hueso por tres ócuatropartes, y luego
pónganse en agua fría.
Aparte, prepárese agua para el
blanqueo de las frutas; con este
objeto, háganse bervfr por espacio
de una hora, en una vasija de cobre
sin estañar, quince ó veinte litros
de agua, medio puriado de sal común y todas las ciruelas que se hayan desechado por muy maduras
ó demasiado pequeñas, las cuales
deben picarse anticipadamente; esta operación reporta la utilidad de
extraer una gran parte de la acidez
de que están provistas algunas frutas, y aderciás tiene la gran propiedad de que, disuelta dicha acidez
en el agua, reverdece á las ciruel11,s.
Así preparada el agua para el
blanqueo, sáquense con la.espumadera. todos los residuos de las fru·
tas que han servido para preparar·
lo, luego caliéntese esta agua casi
hasta la. ebullición, échense las ciruelas puestas anteriormente en
agua fría, con cuidado de que ninguna se superponga sobre otra, y
a.si que se eleven basta la superficie del agua, váyallile sacando con
la. espumadera y pónganse en agua
muy fría ó helada, la cual ha de renovarse varias veces, para que las
frutas se enfríen más pronto.
Estando ya las frutas blanqueadas, reverdecidas y enfriadas del
modo que acaba de decirse, sáquense del agua con cuidado, con auxilio de una espumadera,para ponerlas á degotar en un tamiz; pónganse en vasijas de vidrio, de tierra 6
de madera y cúbranse con aguar·
diente 6 alcohol de 58 grados.
Después de seis semanas de maceración, azucárense á razón de 225
á 250 gramos de azúcar por litro
de aguardiente empleado, 6 según
la cantidad de conserva que se
quiera obtener.
OBSERVACIÓN. Aunque el modo
de preparación que acabamos de
describir, es el generalmente em·
pleado por los licoristas al por me·
nor que desean ofrecer al público
ciruelas bien preparadas-; hay otro
que es wás convemente, aunque más
ca.ro.
Consiste en pasar las ciruelas
una 6 varias veces por el azúcar, á
fin de que éste, impregnándose en
ellas, las haga. más delicadas y más
finas.
Para disponer las ciruelas en
azúcar, deposítense con mucho cuidado en el lebrillo, así que estén
blanqueadas ó reverdecidas como
se ha dicho antel'iormente. Echese
encima. un jarabe de azúcar birvien·
do de modo que marque 12 grados
en el pesa.jarabes, y cúbrase; al
cabo de veinte y cuatro horas, decántese el mismo jarabe en una vasija colocada al fuego, hágasele
coser basta 16 grados y échese de
nuevo sobre frutas ,Y por fin, pasadas veinte y cuatro horas, vuélvase
á. recocer por última vez el jarabe
aun de 4 grados, es decir,que llegue
á los 20, y échese sobre las frutas.
Después de frío, pónganse las ci•
ruelab en tarros, c ú b r a n s e con
aguardiente de 55 á. 58 grados, conteniendo 200 gramos de azúcar por
litro, y tápense herméticamente.
ALBARICOQUES
Escójanse albaricoques, de un color amarillo claro, bien sanos y co•
gidos un poco antes de la completa
madurez; enjúguense 6 cepíllense
para sacarles el polvo y la pelusi·
Ua, píquense hasta el hueso por
varias partes y blanquéense echandolos en agua tibia, al fondo de la
cual se precipitarán en seguida, para sobrenadar luego; sáquense uno
á uno por medio de la espumadera
y sumérjanse en agua mezclada con
alumbre 6 alcali:.lada, esto según
el color t,_ue se desee obtener, á sa·
ber: agua muy fría conteniendo 10
gramos de alumbre por cada 20 liwos de agua, si se desea que los
albaricoques conserven el color
blanco que les comunica el agua
caliente; y en una primera agua,
igualmente muy fría, conteniendo 5
gramos de bicarbonato de potasa.
por ca.da. 20 litros, si se quiere co-

cada litro que del mismo se baya
empleado para cubrir la fruta .
Mas c:u,ando los albaricoques estén destmados al consumo doméstico 6 s~a para obte1;erlos de primera !lahda.d, es preciso pasarlos por
azucar; para; esto hágase lo mismo
que hemos dicho para las ciruelas
es decir, que se han de pasar tre~
veces por el mismo jarabe, alcanzando 12 grados de ebullición Ja
primera vez, 16 grados la segunda
y 20 la tercera; déjese un intervalo
de 24 horas de una á otra opera•
ción. Una. vez azucarados los albaricoques de este modo, pónganse á
~acerar _en aguardiente, por espacio de seis semanas, y entonces so•
lamente se azucararán como se ha
dicho ya para li,,s ciruelas. Haciendo la operación de este mod0 el jugo adquiere mayor pPrfume,' y la
carne más color y fortaleza.
MELOCOTONES
Escójanse !os melocotones de la
clase que más gusten, enjúguense
ligeramente para quitarles el polvo, agujeréense por una parte solamente, basta el hueso, y continúense las operaciones subsiguientes, conforme acabamos de indicar
para los albaricoques.
MEMBRILLO

Despójense los membrillos de su
piel, córtense en cuatro trozos para quitarles el·corazón, pónganse
en agua con vinagre 6 alumbre
del modo que dejamos dicho par~
las peras; pásense en seguida tres
veces 6 más por azúcar,como se ha
dicho para las ciruelas, y termínese
la operación del mismo modo.

8.-Sombr,ero de la estacián.

municar á los albaricoques un hermoso color amarillo. Colóquense
después de haberse enfriado, con el
objeto de fijar su coloracióu, en una
segunda agua, que contenga 10
gramos de alumbre por cada 20 li·
tros.
Después de haber verificado,esto
por uno ú otro procedimiento, y ya
se destine la fruta para la venta, ó

ya. se conserve para. prepararse de
un modo más azucarado, póngase
á degota.r en un tamiz, colóq u11se en
una vasija cualquiera., cúbrase con
alcohol de 55 á 58 grados, y al ca•
bo de seis semanas de maceración,
ariádanse de 150 á 200 gramos de
azúcar y dos gotas de esencia de
noyó, disuelto en muy poca cantidad de alcohol y en proporción, á

1••·······························
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA
ADenver, lansas Cíty, St. Loais, Cbicago, llew York,
San Francisco J Los Angeles
_ _ ........,,,........,.,4...
. -)

Tacubaya, D. F., Septiembre 9.
Me es altamer..te satisfactorioescribe el Dr. Alberto Cerrnntes-manifestar que considero laEmulsi6n de Scott como el mejor reconstituyente que se puede emplear en todos los casos en que la
nutrici6n languidece por cualquer
motivo, haciendo incompleta la
asimilaci6n. Por este motivo nunca vacilo en prescribirla en estas
circunstancias, obteniendo siempre el exito más lisongero que
puede esperarse.
PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN OO.
Tomo las pastillas Luan1ea do Bromo-QulDla.

&amp;l botiCl&amp;rio le dovolver6 an dinero al ao M c113
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ta. San Franolaoo, #ám. 8, Wl4xloo,

a. #.

···························•-•·······•-

EL TESTAMENTO

Dtl 11.mo. Sr. Jlrzot,lspo i«baa.
Los bienes fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstia en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañía de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Ilace pocu. uias que se practlcO la
apertura del testamento del Jlostrl1lmo Sr Arzobispo D. Patricio A. Feebu
en la ciudad de Chlcago, llllnol■ .
La fortuna del distinguido prelado ascendlO ll cerca de $125,000 oro americano; y segtln el Inventarlo que se ha
publlcado, los bienes que ceJO toeroa
como sigue:
Dos pOllzas de "La Mutua,' • Compal!!a de Seguros sobre la. Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, o aean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las pólizas 9,329 oro.
Otra póliza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre la.a d'lsposlclones del sel!or Arzobispo, en su testamento, se hicieron
l!Btas:
A so hermana, sel!orlta Ka.te Feeban,
que estuvo siempre con él basta so
muerte, $40,000 oro en bonos y ,2:1,000
oro en una de las pólizas de seguro:
11 la. seftora Ana A. Feehan, viuda del
seilor doct or Eduardo L. Feehan, her•
mano del sellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las póllzas, y $5,000 oro en
efectivo; &amp;. la Academia de San Patricio de Chlcago, de la. que es preceptora
su hermana, Madre Maria Catalina,
$10,000 oro de la t\ltlma. póliza; &amp; la
escuela ''Santa. Marla' • de ense!iansa
p~ctlca. para varones, de Feehanvllle,
Illlnols, que era la Institución por la
que má.e se Interesaba el se!ior Arsoblspo, se en trep.ron 109 ,4,000 re,t&amp;ll·
tee de I&amp; 1lltlma r;6llu.

Domingo 13 de Diciembre de 1903

Carta de una Parisiense
El té de las chito en casa de una señora
de posición sendlla.
Los sombreros.-E1:pe1nado.

Se usa tanto servir un té en el día
seíiala.do para recepción, que todas
las seíioras, basta las que no disfrutan de gran renta y que se ven
obligadas á cuidar mucho el gasto,
consiaeran imprescindible ofrecer
algunos refrescos á sus visitas.
Falta saber cómo arreglarse para
que este ligero lujo no sea ni dema.siado costoso ni molesto en exceso.
He aquí á este respecto algunos
consejos que mi experiencia me permite daros:
Admitamos que no tengáis sino
una. doméstica. para todo servicio.
Es preciso entonces arreglar lascosas de antemano.
La víspera. del día enquerecibáis,
se desocupará el salón; la víspera
también, cuidaréis de tener un plato bastante fuerte, que os permita.
reservar los restos para el almuerzo. Rodeando este fiambre de huevos y legumbres calientes, el mari•
do no puede quejarse, y dais así á
vuestra sirvienta mayor tiempo para preparar past.eles en ca.so necesario.
Tan pronto como ha. servido el
almuerzo y ella misma ha almorzado, la sirvienta lava la poca vajilla
del almuerzo, mientras la señora en
persona ayuda al trabajo poniendo
el comedor en orden; se viste la sir·
vienta para estar dispuesta de ante·
mano con el fin de abrir la puerta,
aun antes de que la seilora. baya.
concluído de arreglarse.
Podéis, pues, excusaros por hacer
esperar algunos instantes á. la pri·
mera visita que llegue; pero la ca.sa
debe estar prepara.da é irreprochable lo mismo que la sirvienta. Es,
pu~s, prudente estar bajo las armas
desde temprano.
El traje de la sirvienta tie_ne su
importancia. Sienta muy brnn á
una joven esbelta el delantal blan•
co con pechera y hombrera.; pero
para una mujer grues~ y de cierta.
edad conviene el sencillo delantal
de p~rcal fino, muy blanco, re&lt;?ientemente planchado, con volad1tos,
sin guipur ni festón.
La falda negra será lo mejor, con
la blusa en armonía, y algo blanco
y muy limpio en el Cl~ello.; na~a de
joyas falsas extraord10ar1as m cor·
bata de color.
Ese día como apenas debe salir
de la anU:sala, no ?ebéis darle mu•
cho traba.jo de coc.ma. ~o encarguéis pa.ra. la comida. smo platos
hechos á última hora y, sobre todo,
que no desoidan mal olor en la ha.•
bitaci6n.
El puchero, por ejemplo, es una
de las cosas que huelen pe?r· El
pollo asado se escogería me¡or.
Avisad de antemano á la sirvien·
ta que encienda las lámpa1·as cuan·
do llegue la. noche.
Cerna del marco de la puerta que
da al comedor, si quei:éis, com~ pa·
ra poder moveros fácilmente s1 no
tenéis á na.die para ayudaros, colocáis la. mesa de té; á menos que
os sea más cómodo organizar el té
sobre la misma mesa ctel comedor,
á. cuyo alrededor se agruparán las
a.migas.
.
¿Qué debe ofrecerse en cuest16 n

1.-Trajes de paseo, última moda.

de golosinas que no sea ó costoso
6 mísero? Cosas muy sencillas, pero muy frescas y en gran cantidad.
Un «pluncake&gt;, por e¡tmplo, he•
cho la víspera, galletitas, pa.s~litos secos, que se conservan var10s
días.
Con una. gran torta cortada e.n
rebanadas, un plato de esas masitas secas, podéis disponer también
«tartines&gt; de pan de centeno, con
manteca, que prepararéis de antemano; les gustan á muchas pers~nas, son poco costosos y podéis

servirlos en abundancia., porque, si
quedan, servirán para el almuerzo
ctel día siguiente, sea por la mañana., con el chocolate, sea. á medio
día. con jamón ahumado.
No se necesita que el té sea de 6
francos libra, si lo hacéis con cuidado y, sobre todo, si os cuidáis de
darlo muy caliente, y para que esté
así mucho tiempo, es indispensable
tener siempre agua verdaderamente
hirviendo al alcance y aseguraros
de ella en persona, porque, á. menos
de ser chino, el sirviente más refi-

nado no entiende na.da; no se bebe
té realmente caliente sino en las ca·
sas donde la seíiora lo vigila ella
misma.
Si no empleáis la tetera de que
usáis diariamente, tened cuidado de
que no quede té viejo ni se note nin·
gún 0!01· de humedad. La mayoría.
de las teteras vistosas que adornan
las mesas de té, tienen desi;racia•
da.mente ese gusto. Podéis agregar
en la mesa toda clase de golosinas
imprevistas si llega la ocasión:
dulce de ca;a, mandarinas, dátiles,

�EL MUNDO

Domingo 13 de Diciembre de 1903

n:,usrrruoo
EL MUNDO ILUSTRADO

higos recibidos de los países donde
maduran.
Hay a.hora afición á. to~ar nna
porción de cosas que unp1den comer; por eso la última golosina en
moda, y que se encuentra en todas
las mesas de té, son almendras tostadas, que se toman durante la conversación.
.
Todo esto es pretexto para serv1lletitas, platitos y todas esas monadas fútiles y encantadoras que
ca.usan placer á las selioritas .... Y
á las selioras de edad.
No olvidéis prepara.ros un lindo
dosy&gt;, es decir, una boliita. acolchada con que se cubre la tetera para mantener caliente el té.
De este modo el té no necesita.ser
raca.lentado con la adición de a.gua.
hirviendo, cuando se echa. en la.
taza.
La provisión de flores para. adornar el salón, es también bastante
difícil, poL·que, en invierno sobre
todo, son raras y costosas.
Pero no ha.y necesidad de esparcirlas en pl•ofusión, y además, se
pueden también dejar las más caras.
Entre nosotros, las violetas son
bastante baratas: con uno ó dos
ramos de esas flores olorosas que
se suelten, dos ó tres claveles y u_na
rosa, tenéis con qué llenar un J&amp;rroncito, sobre la mesa, y esta sencilla. nota de flores frescas es suficiente.
El tocado de la señora que recibe
puede ser tan sencillo como se quiera con tal que no sea el que le sirve1para hacer visitas.
Adorna.os lo mejor posible, pero
siempre sencillamente. Si tenéis u_na
posición sencilla, ¿á qué arroJar
pólvora á los ojos?
Todas vuestras amigas saben á
qué a.tenerse más ó menos respecto
á vuestra fortuna, y no engañaréis
á nadie poniéndoos un traje dema•
sía.do elegante.
Vestid traje claro si queréis, pero
que esté en armonía con lo que os

El género flojo y flexible es siempre el más admitido para el peina.do. A pesar del perjuicio efectivo
que causa la ondulación á los cabellos, todas las señoras quieren
usarlo.
Las peinetas de todas clases,
adornadas con perlas, brillantes,
sirven para detener los &lt;baodeaux. &gt;
Para estar bien de moda, conviene
no aparentar estar peinada.
Se recogen los cabellos por detrás; se los levanta y están sujetos
sencillamente por las peinetas: eso
es todo.
Pues bien: á pesar de esa sencillez, que parece desprvvista de todo artificio, se ha llegado á hacer
postizos tao perfectos, que las señoras que tienen pocos cabellos parecen tener muchos.
No hay que mirar al precio, porque los cabellos deben ser finos y
flexibles como cabellos «\·ivos,&gt; y
esto cuesta bastante caro.

sentidas plegarias ..... •
¡orad por los muertos! ....
parece que clama.o,
trayendo á la mente
ledas remembranzas
í
de los seres amados que iroP a.
venciera la parca.

IV
Como arista leve
que el turbión arrastra,
locas ilusiones,
dulces esperanzas
quedaron deshechas.
Doblan las campanas,
y á impulsos van rápidas
del cruel desengaño,
mostrándose amarga
d
la verdad de la vida.. las bon as
miserias humanas!
V

¿Qué fué de l&amp; hermosa
que dichas soñaba,.
cuando, entre los giros
de la bris.a plácida,
hasta el casto lecho
las notas llegaban
de tiernas canciones,
de músicas gratas
.
que en concierto armoo10so
y sublime
?
de amores le hablaban.

BARONESA LIVET.

o
,,..-

Noche de Animas.

_.;.N•

I
Allá .... por oriente
ligeras avanzan,
gigantes, las sombras
de noche callada;
de noche que trae
recuerdos al alma
de seres que fueron,
de dichas pasadas,
evocadas al son misterioso
de tristes campanas.

~~~-~

II

Sin luz en los cielos,
ni a.roma en las auras,

rodea, sin I demasiad as fruslerías.
exageradas en una posición en que
antes de ser elegante, de-béis ser
práctica. Por lo demás, lo uno no
excluye lo otro.
Sin ruborizaros, podéis confesar
que no tenéis sino una. sola sirvienta, declarar que habéis heC?,O los
dulces con vuestras manos, s1, conservando la. desenvoltura usual, se
aceptan franca.mente esas naturales
consecuencias de una posición de
fortuna de que no ha.y por qué ex-.
cusarse.
Y aun cuando vengan millonarias á vuestra casa, en esas circunstancias, veréis que ni ellas ni vosotras conoceréis diferencia, siendo
vuestra educacióo la. misma. que la
suya, si con sencillez y amabilidad
les dais á comprender vuestro género de vida tal como es, sin excusas de que ellas estarían cohibidas, sin supercherías mezquinas...
y completamente inútiles.

***

2.-Trajes, abrigos y capotas de irtvie rno.

Domingo 13 de Diciembre de 1903

¿Queréis un resumen de algo muy
importante en materia de sombreros para la próxima primavera?
Os daré ideas que podréis ensa.•
yar en fieltro 6 en terciopelo. Pero
la forma, en todo caso, puede quedar la misma.
A primera vista, los sombreros
no difieren muebo de los del año
pasado. Pero si después de guardado en la caja un sombrero de la
primavera última, os proponéis
usarlo tal como está y sin más sobre la cabeza, preparaos á un desengaño, porque habrá pasado de
moda.
Y por muy poca cosa: Un detalle
de forma, de guarnición, que el año
pasado indicaba solamente una tendencia naciente, se ha afirmado después amplificándose.
. O bien, es al contrario: el éxito
lo ha vulgariza.do y hecho insoportable.
El mismo peinado, los c¡¡.bellos,
son los que insensiblemente han

sufrido alguna transformación: el
rodete algo más bajo ó más alto,
¿qué seyo?
Así, pues, por muy adornado que
esté el sombrero y se haya usado
poco, es indispensable ponerlo en
la corriente del día, y esto podéis
hacerlo vosotras mismas.
□ Pero no sé si en vuestro país hay
la manía, como en el nuestro, de
hacerse sombreros por sí mismas.
Nunca se ha visto tantas señoras hacerse sus sombreros. Hasta
se han organizado lecciones de he•
churas de sombreros,que dan lugar
á reuniones encanta.doras de señoras jóvenes y sei'ioritas que aprenden de una modista á confeccionar
esas capotas y ca.pelioa.s que se
compran tan ca.ras en las casas de
fama.
Os decía, pues, que los s9mbreros
de este ai\o no tienen nada de
nuevo, según parece: la forma
ó más bien la silueta de las for·
mas parece casi la.misma, cor., algo
plano que no tenían las antiguas.
Las capelina.s son muy elegantes
con su ala muy ancha,que avanza,
a.poyándose detrás sobre el rodete.
Su guarnición está hecha con un
sencillo arrolla.do de esa gasa bor•
dada y, sobre todo, de guirnaldas
de rosas puestas con regularidad
unas al lado de otras, ampliamente
abiertas y tan planas que sus pétalos no parecen formar relieves.
He aquí un primoroso sombrero:
La capelina. toda de crin negra fi.
na.mente trenzada; una guirnalda
formada de ramitos de botones de
rosas musgosas, se mezcla alrede•
dor del abullonado de raso azul
turquí. Nada más juvenil y fresco
que ese sombrero.
Para. los sombreros corrientes,
grandes tocas planas adornadas
sencillamente con «choux de cintas
y plumas costosas, ó lo que se ha
puesto en moda por Réjame, con
una paloma blanca recosta.da en el
borde del sombrero.
La forma más nueva es el som-

VI

sin flores el valle,
brumosa la playa ..... .
cubierta de nieve
la agreste montaña .. . .. .
¡Con cuánto misterio,
qué lóbrega avanza,

de los muertos la noche fatídica.
la noche de lágrima.si ....
III
En tétrlcos sones
pidiendo al creyente

brerito género tricornio, pero sin
tener más que dos cuernos de tamaño irregular.
Estos sombreros se harán el
próximo año de fieltro y de tercio•
pelo trenzado.
Las plumas rizadas, las «aigrettes&gt; guarnecen siempre los sombreros de vestir.
Los pensamientos de terciopelo,
los miosotis, las rosas té, son las
floL·es de moda. Es muy nuevo tambié·n prender en el corpiño ó en la
chaqueta un ramo de flores seme·
jantes á las que se llevan en el sombrero.

*

Una nueva mod: de peinado parece ser universal mente adoptada:
es un doble cilindro de cabellos
bastante estrecho, que se pone muy
adelante de la frente, á la que forma marco por completo, dejando
escapar una coL·ta franja de cabellos ligeros, que cae recta, basta
las cejas.
Es un lindo marco del rostro,
que toma una expresión de juven·
tud muy graciosa.
Los cabellos por detrás se reúnen
en un rodete bajo, formando un
abultado «touffe&gt; muy musgoso.
Sobre todo, con cabellos rubios
y ligeros, esta disposición es encantadora y sienta admirablemen·
te bien con la forma toca de los
sombreros.
,

,//~)

'

/
.. 3.-Cole&lt;:ción de trajes de baile y reunión y sombreros de invierno.

¿Qué fué del gallardo
doncel que entonaba
al pie de la reja
bellísimas cántigas,
cuando en los balcones
del Oriente, el alba
radiante y espléodida
su faz asomaba,
í
y en el valle extendía el roe 0
su chal de escarlata?

�•
EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 13 de Diciembre de 1903

•

EL MUNDO ILUSTR.ADO

Domingo 13 de Diciembre de 1903

A una Niña
Quisiera, bella niña,
Que en tu alma pura
No entraran los pesares
Con su amargura.
Que fuera tu camino
Senda de flores,
Y que arrullen tu sueños
Los ruiseíiores.
Quisiera que tu vida
Feliz corriera.
Como manso arroyuelo
Por la pradera.
Que ni una nube vele
tus lindos ojos,
Ni una queja exhalen
Tus labios rojos.
Si fuera un Dios potente,
Yo re daría,
No sólo lo que digo,
Más todavía;
Porque habría de darte
Todo el poder
Que el Dios más poderoso
Pueda tener.
Mas como nada tengo,
Sólo te envío
Estos pobres cantares
-¡Lo único míoly en ellos te aconsejo
Se1· siempre pura,
Que en ello se substeota
Toda ventura.

{~

&gt;.

.;,.t-&gt;.·:";·..

-~ir~

V. MENÉNDEZ

o

La Niña Muerta

VII
De nuestros mayores,
¿qué fué .... ¿Dónde se hallan
el padre amoroso,
la madre adorada? ..... .
¿Qué fué de los seres
queridos que faltan
de nuestros bogares'? ....
Su ausencia llorada
durará eternamente .... lo dicen
las tristes campanas! ... .

MIS HIJAS
¿Que cómo son? Para mí,
que estoy mirándome en ellas,
son hermosas como estrellas,
valen más que un Potosí;
porque ellas son mi embeleso;
porque sabeo co~ exceso
mi acendrado amor pagar
cuando me dan á gustar
toda la gloria de un beso.

I
¡Qué preciosa está la niña
en su cunita durmiendo!
¡con sus bracítos desnudos
parece un ángel del cielo!
En sus labios inocentes,
que dibujan placenteros
una sonrisa divina,
imprime su madre uo beso,
beso que es todo un poema
de ternura y sentimiento,
beso que del amor puro
es un sublime compendio .... !
¡Bendito sea mil veces
-exclama la. madre-el cielo
que me ha dejado mis hijos
para tener un consuelo
que mitigue mis tristezas
de que está lleno mi pecho!
¡Oh! ¡Si te viera tu padre,
aogel mío, así durmiendo,
solamente por besarte
descendería del cielo ...... !

las flores que van mezcladas
con lágrimas y C()n besos
de una madre cariñosa,
toda amor y sentimiento.... .
Ya no sonríe la.niña,
está allá .... en el cementerio,
bajo una tumba cubierta
de nardos y pensamientos
que expresan cuán hermosa. era
y el indeleble recuerdo
que ha deja.do por el mundo
su paso breve y risueño ...
Ya no sonríe la oiíia;
pero mira desde el cielo
á su madre que llorando
está desde que elJa ha muerto,
y desde allí cariñosa
la envía Un amante beso
lleno de dulce ternura
¡para que lo imprima luego
en la carita de rosa
de su hermanito pequeño!

. II

VIII

1'

'· '
.

.,

·e
~ ·

~

'.
.~

...
~

\

SANTIAGO A. NARRO.

Ya no sonríe la niña,
¡la pobrecita se ha mu_erto!
La han colocado en la caja
y de flores la han cub1erto,
que par,a su cara hermosa
son ~l adorno más bello

¡Volvió el polvo al polvo!. ..
¡La nada á la nada!. .....
A ser esto vienen
la torpe arrogancia,
la gloria mentida,
lá. soberbia humanas,
al fid encontrando,
de nuestra jornada,
la justicia de un Dios inmutable
que á todos alcanza! ....
J. H. y HERNÁNDEZ.

De la inocencia al calor
duermen en paz todavía
y ntesoran más poesía
que el pá.jar·o y que la flor.
Almas llenas de candor
por quienes yo,me desvelo,
pára ellas ferviente anhelo
todo cuan~o bien se encierra,
no solamente eo la tieri-a,
sino también en el cielo.
Sus penas me hacen sufrir,
su alegría es mi placer,
y corno las vi nacer,
no quiero verlas morir.
Pensar que pueda ocurrir,
me causa intensa aflicción.
¡Hijas de mi corazón,
cuyas gracias me cautivan!. ...
¡Que siempre, Seíior, me vivan,
porque mi vida ellas son!
T. TOLOSA H'ERNÁNDEZ.

~

-·: .-:;.~ ~ -7~~ ~~:?~

... ~;:e:-~ ~-;: ,. -":~4.-Elcgantcs ab•igos de la eEti:cion y trajecitos infantiles.
5.-Trajes de

•,nv·,erno, abrigos para damas y niñas y pelerina de medio vuelo

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>A una niña</name>
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                    <text>R los enfermos del

~L MUNDO ILUSTRADO

ESTOMAGO
E

:CNTESTJ:NOS

¿ Sufre Vd. del estómago, no tiene apetito, digiere
con dificultad, tieue Vd. gastritis, dispepsia, gastralgia., disenteria., úlcera. del estómago, dilatación del
estómago, neurastenia gástrica, anemia. ~n dispepsia,
una enfermedad de los intestinos?
¿ Por la mafiana, al levantarse, tiene la lengua. súcia,
111&amp;1 olor de a.liento, está bilioso, tiene aguas de boca?
¿ Después de las comida.a, tiene Vd. eructo, agrios,
g'd.808, pirosis, vahídos, pesadez de cabeza., ruidos en
los oídos, sofocaci6n, opresión, palpitaciones al cora.zón P
•

istreñimiento, diarreas ?
Se altera. Vd con fa.cuidad. e@tá febril. se irrita
por la menor cosa, está triste, abatido, evita el tra'social, teniendo por la noche eusuefios. sueño agita.do
respiración difícil ?
i Desea. evitar el ma.reo del mar a.l tener que es
barca.rse?
¿ Ningím remedio, uingím régimen ha podido cunu
Vd.
No se desespere, tome pronto

Gerente: LUI!; Rtl'l!; !;PINDOL4

• rector: LIC. RAl'AlL Rn'l!; !;PINDOLA.

&lt;I Tiene Vd. dolores al v1eotre. á la espalda., vómitos

S.bscrlpci&lt;I• measaal fo,jaea $1.5'
ldem.
ldtm. ta la capital SI, H

mtxico, Didtmbrt u dt 1903.

Jlfto X-tomo 11-núm.14

La Fosfatina Fa.11ba

el...,

el a.J.imento máe ~
ble 1
recomenda.do para loe nifioa JJeecle la
eda,d de aels A. alete meeea aobre todt
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&amp;1 periodo del creclmlent&lt;.&gt;. "FacWta
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Los Premios á los Alumnos del Colegio Militar.
La cercmonla.- ~I Sr. Gral. Díaz Y el Sr. Ministro de la Guerra. en la terraza del Gologlo.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 13 de Diciembre de 1908

La Música del Cosmos
Y~ ere? firmemente que la más grande, la
D?ás mspira&lt;la y la más bella composición musical, !1º ha sido fijada aún sobre el pentagrama, m lo será en tanto no surja á la vida, para perpetuar esa excelsa obra en no escuchadas m~l?&lt;lí~s, un gen~o que reúna por supremo pnv1leg10 conce&lt;l1do á un alma superior
al nivel común &lt;le los humanos un corazón
de incomparable grandeza y u~ sentimiento
artístico i_nfinito. No e1:1cuchada, presentida
por orgamsmos de una gran delicadeza existe una música ignota y extraña, tal vez' aquella de la cual decía Becquer
•QUC nnuncla

en la noche clel alma una aurom.•

Palpita y vibra en el concierto universal de
lo creado, unas veces en el retumbo del trueno y en el rugido del huracán que sacude el
océano; otras veces con el susurro de la brisa
en el rumor apacible de la mar serena en el
gemir de los sauces 6 en el llanto de uda mujer. Desde el e¡,truendo de un campo de combate y el fragor de una tormenta hasta el débil vagido de un nifio 6 el leve r~mor de unos
labios que se besan trÍ&gt;mulos de emoci6n hay
un sinfin &lt;le escalai\ un muhdo de ~otas
errantes que v~gan. co~,º inq!lietas mariposas
en torno de la 111sp1rac10n del artista rebeldes
á la cadena de tonos y &lt;le ritmos q~e pretende esclavizarlas.
Los átomos e~ el espacio, los soles en el firmame_nto, la luz, el calor, el aire, la tierra
que pisamos, los gérmenes que son estímulo
secreto de las frente:. de la vida tienen su música. especial, su harmonía propia, desconocida para_ Jag almas groseras, pero perceptible 6
present1ble, aunque indefinida para.el espíritu
que logra, aun cuando s61o sea por instantes,
sorprender los secretos de la existencia universal y mojr,r la punta &lt;le sus alas inmortales en ese mar obscuro de lo desconocido á
que nos arrastra en vuelo temerario pero altivo, un impulso secreto que no ~s de e1:te
mundo.
El lenguaje y la mfü,ica de lo inanimado
llegan frecuentemente á nuestros oídos tal
v~z tan sólo á nuestra alma, en singular' concierto.
Sa~terio :le infinitas harmonías, Riempre es
el mismo; pero nunca es igual. En la soledad
y en las sombras, no habla ni hablará nunca
á nuestra. alma la música de los árboles de
~n cementerio como la de un bosque; el oleaJe del mar al anochecer canta distinto que á
la aurora. . Profundizando aún más, si no en
el alma umversal, en nuestra propia alma, no
men_os gran~e que _el cosmos, percibimos el
matiz espec11;ll de ciertos rumores que debieran confundme. El golpe del martillo que
clava un ataúd, tiene un eco diferente de todos los golpes de martillo. Yo he visto levantar un patíbulo, y aquellos martillazos en el
silen~~o de la noche n? los confundiré jamás
con nmg(m otro martillazo. Pudiera añadir
que la carreta conductora de aquellos siniestros maderos, no rodaba como las demás carretas.
La lluvia menudita que cae en un día nublado, esa lluvia pertinaz que no tiene descanso, produce sobre las hojas y las techumbres un ruido diferente á la lluvia de una nube pasa.jera. Esta es a.legre, aquélla triste. Las
plantas la reciben ú una y otra con diferente
semblante. Del mismo modo parecen entenderlo las aves, que se burlan con sus trinos de
un chubasco y enmudecen y se esconden en
preHencia ele un nublado. La música universal no est6., por de contado, al alcance de todos. Hay muchos que en el nombre «ruido»
encierran lo mismo el quejumbroso batir&lt;le la
resaca en los arrecifes que el trepidar de un
tren lejano en marcha ó el tableteo del trueno.
Y no obstante, para el artista ¡cuán distihtas
son esas notas! Confundidas todas las que
lanza la creaci6n en una masa heterogénea el
alma educada sabe distinguirlas y clasificarl~s
como el músico percibe por separado el tim~
bre de cada instrumento en una. banda 6 en
U?ª orque'!ta.

EL MUNDO ILUSTRADO

harmonía.s nos cubre y nos rodea· de tod08
ámbitos de la creaci6n se alza '

• Había un loco que acostumbraba. sentarse
al lado de una. fuente, con la. cual sostenía.
larga ~ a.J?,imada plática Bilenciosa., de gestos
y sonnsas. Ha.blábale, según él, al caer el
agua, de mil cosas interosnntPs y dulces que
entretenían su atenci6n y consolaban aquel
espíritu azotado por la demencia. Algunas veces se me ocurre pensar que tal vez aquel infeliz se equivocara menos de lo que creían los
cuerdos que lo rodeaba.ti. Una. ola inmensa de

un himno gigante¡- extraflo.

¡Dich?so ~quel para quien sea percepti
esa mú_s1ca 1~nota_ y mngnifica que el 80
roo artista difund16 como señal de su
en la pluralidad de los mundos!
ALYARO m: LA Iou:.•IJA.

r··············.......••••

1
1

Domingo 13 ,de Diciembre de 1903

Camilo Blondel; Ministro de Es pafia, )farqués de Pra.t; Subsecretario de Hela.ciones,
Don José Algara, y General Don Agustín Pradillo. El ataúd fué conducido en hombros
desde la ca.pilla ardiente hasta la carroza por
loe señores Don Julio M. Limantour, Don
Joaquín D. Cnsasús, Don Nicolái! y Don Alonso Mariscal, Don Luis Velnsco Rus, Don l'a.scua.l Luna Parra Y Don Federico Mariscal.
Detrás de la cai-roza. y después de los numerosísimos acompaiíantes, iban cinco landós
de la Presidencia, enlutados. Al llegnr al costado oriente del Z6calo, la comitiva ocupó los
trenes eiipeciales dispuestos de antemano, instalándose en el primero los stilores General
Día.z y Licenciado Don Ignacio Mariscal, que
presidían el duelo, y los seilores Secretarios
de Estado y algunos miembros del Cuerpo Diplomático; en los demás tomaron nsie1,to los
Secretarios de Legaci6n y los agregados III i Iitaree, In familia Mariscal y otros concurren-

tes.

El cortejo snli6 por las calles del Refugio,
para dar vuelta por la de Dolores y seguir ¡,or
la Avenida Juárez y Bucareli, hasta el l',rnte6n Francés.
Efectuado el sepelio, que el seflor Licenciado Mariscal presenci6 profundamente comnovido, se colocaron eobre la fosa recién cenada
las coronas que el día anterior habían bitlo
depositadas ante los restos de la. distinguida

ii

!..OS FUXERALES VE LA SRA. VE MARISCAL.-CONDUCCIÓN DE LA CAJA MORTUORIA Á LA CARROZA.

dama.

***
La. !lefiora Smith de )lariscal naci6 el año
de 184:{ en los Estados Unidos, era hija del
señor James Smith Y de la seiiora Eulin 8aYmaker, originarios de Annápolb ()Iaryland],
y se uni6 en matrimonio en lSlií 111 señor 1\11nistro de Relacioneii. La boda se efectu6 en
Wáshington, siendo el seflor Mariscal Primer
Secretario de la Legación de México en In vecina República. Fué madrina de los recién
casados la e!'lposa de Don Matíns Romero, en-tonces )linistro Plenipotenciario, y damas de
honor dos de las sefloritas hijas de Don Benito Juárez. Al casar1:1e la Reilora de )fariscal,
adoptó la religi[,n católica.

:i

***
EL MtxDO Ix.usTRADO envía al seflor ~fariscal, por la dolorosísima pérdida que acaba de
sufrir, i,u más sentido pésame.

i

Sra. Laura Smitb, de Mariseal.

...

lt el s del corrlenr,

4

Fot, Mora.

o••••••••••••••••....••••..·~~~
l'ltGROLOGIA

La Señora Doña Laura Smit~ de ~lariscal
La cr6nica de la semana registra una nota
dolorosa: la muerte de la sefiora Dofia Laura.
Smith de Mariscal, ocurrida en la madrugada
del martes último.
. Fut:ro~ tantas las simpatías que aquella est1mabiHs1m~ dama supo captarse en los altos
ci_rc~los ~ociales, y tantas las virtudes que la
distinguieron co_mo esposa y como madre, que
a~ m~erte constituye una doble pérdida.: pérdida ur~para?le para el hogar, ahora desolado,
que enr1qu~c16 con el tesoro de su carifio y de
su bondad rnagotables, y pérdida muy grande para la. buena. sociedad mexicana que veía
en ella á una de sus mejores galas. '
La pena que embarga el corazón de sus deudos y aflige á sus amigos es pues tan Jºtista
·' '
'
com_o merec1ºdas son las umumerables
demos-'
t~acic,nes de con~olencia que el sefior Licenc!ado_ Don Ignacio Mariscal, esposo de la. distmg1_11da dama, y su familia, han recibido en
ocasión de tan triste suceso.

***
La cava mo_rtuoria, sita en la cerrada de la
Moneda,_ s_e v16 desde las primeras horas del
martes v1s1~da por multitud de personas de
reprt:sentac16n. El sefior Presidente de In República, estuvo ese día por la mafia.na.

'

en )a residencia del señor Ministro de
lacione11, á quien acompañ6 algunos mo
tos, presentándose después, con el o
de dar su_ pésame á la familia, la sefiora
fi~- Agustrna Castelló de Romero Rubio y
h1Jas las selioras Carmen Romero Rubio
~iaz y Sofía_ ;8omero Rubio de Elízaga.
vieron tambrnn en la casa mortuoria el •
!..icenciado Don José !ves Limantour yen
11ora esposa, los señores Licenciadoe
Roberto Núfiez, Don Joaquín D.
D~n José Al~ara y Don Jenaro Raigoea,
senor Don Miguel !turbe y su señora, yo
damas y caballeros distinguidos entre loe
les ~guraban los miembros del 'cuerpo Di
máti~o .Y sus.!amilias, altos empleadoe •
Adm1mstrac10n Pública y numerosos pa
la.res.
·
. Las coronas depositadas en la capilla
d1en~e donde quedó expuesto el cadáver,
ron incontables: el lecho donde descansaltá
ataúd, desaparecía casi bajo las nume
piezas florales colocadas en torno.

***
Los funerales de la señora de Mariscal
ron muy suntuosos. El cortejo fúnebre
á las nueve de la mañana de la. cerrada
Moneda, llevando los cordones que peo
de la caja mortuoria los señores Senador
Alonso Mariscal; )finistro de Gobe
Don Ram6n Corral; Ministro de Francia,

Búsquese
1nwstro n{unero espeeinl · ch•
Aiío ~ueYo, qtw apnrN·&lt;•rá t·l
:i de Enero de 1!)0--1.

Más de 250 fotografías
&lt;li:.;tribuídas en el tt•xto.-Dihujos )' reprodueciones clt&gt; gralmdos de mucha importancin.

Cróni(a Nacional
Crónica Extranjer,1; ( 'ncntos, Poesías y .\rtkulos litl'nu:ios y &lt;l&lt;• tÍctualidad, !'k.
Y

Página Musical:
'J',m Str71s pan\ E1.
por Luis ( ;_ .Jonlá.

~ll'XPO,

Calendario Histórico.
EFJ•:.\ I Í•;Rl DES I Ll':--TIL\ 1&gt;.\ S.

El pr&lt;'ÓO de &lt;·a&lt;la &lt;:jetnplnr
de e:--tc gran n tí 11wro :-&lt;'ri'I dt•

--UN PtS0-8uscri.pci&lt;m al Jll'¡,"DO lr,n,TH.\no: en
la Capital,$ l.~ií; en los E:-t.Hlos, $ 1..íO.

t:L SR. GRAL. DfAZ Y i,:L SR. LIC. MARISCAL PRESENCIANDO LA L"1HUMACIÓN.

�EL MUNDO ILUSTR.ADO

Domingo 13 de Diciembre de 1903

El, MUNDO ILUSTRADO

En este afio, la fiei::ta revisti6 mfü,3soletn •
dad que en los anteriores. Troleos y panop ·
de armas, grandes coronas y guirnaldas
m m:go y rosas, decoraban el s~vero hemici
donde se efectuó la ceremonia oficial.
Una brigada y los alumnos del Colegio f
maban valla para hacer los honores de ~
nanza al sefior General Díaz. Un brill
coucurao ocupaba las gratlas y la sil leria1
sioso de presenciar el acto.
A ]ns diez y media el sefior Presidente 11
á la Rotonda, ,iendo saludtulo por el
popular, que se desbord6 en aplausos,. en
macione~. Nuestro Himno Xacionil se d
oír bajo los viejos sabinos, que parerfan
vueltos en un ambiente de epopeya y de
ria.
El señor General Don J uau Yillegas Di
tor del Colegio Militar, {, cuyos esluer::.Os d
el plantel muchos é indudables adelan tos,
yó el informe anual, reseíi.ando en estilo fá
¡· correcto, los trabajos llevados á cabo du
te el año e~colnr que Re cerraba. Gran •a
ción prestó el auditorio !i la discreta pieza
cial en la que el ameritado militarcump](a
deber de dar cuenta con los adelantos y
mejorns realizadas bajo su dirección.
Hnb16 despufs el sefior fog 0 niero Don A
tín Arsg6n, y fué muy aplaudido.
Después, el seíior Licenciado Jesús r ru
orador prestigiadísimo que ha logrado gran

Mas tú ¡oh Corso de cabellos lacios!
apareciste al fin¡
y al verlo tan altivo y tan valiente,
empufiaRte sn crin;
y, centauro Animoso, más oi-ado
todavía que él,
sobre el dorso Rnltni,.te de nquel libre
é indómito corcel.
Como amaba la ~lorin, los rombate~,
lns arma~, el rugido del cailón,
por campos &lt;le carrera tú le ,liste
del mundo la extensión .

can

LLEX}ADA DEL SR. PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA Á CHAPULTEPEC.

ENEL Cü LEGIOMILITAR

,,

Notas bélicas, alegre concierto de bandas
militares, sordo estampi&lt;lo de cailones, turbaron el domingo último la calma augusta del
viejo parque de Chapultepec. Bajo las grandes arboleda!ó!, silenciosas siemprP, y siempre
llenas de encantador misterio, &lt;lesfil6 una
multitud elegante que •e congregaba en la
Gran Rotonda construí da bajo los ahuehuetes,
al pie mismo del castillo.
Los trajes claros de las damas, las risas de
los nifios, el trotar de los caballos de los jefes,
el brillo de las armas, todo prestaba al bosque
una singular animaci6n. Se trataba de ]a gran
fiesta que afio por afio se elect úa en el Colegio
Militar: la di•tribuci6n de premios que, á los
alumnos distinguidos por su aplicación y buen
comportamiento, hace el sefior Presidente de
la República. Tras los rigores de la disciplina
y las vigilias del estudio, el día de premios es
para los cadetes del Colegio una suspirada lecha, el dfa clásico en que las cátedras se cierran y á la imaginación estudiantil se presenta la perezosa y ambicionada época de vacaciones.

Quince nños se le vió, baña&lt;lo en sangre,
su carrera demente continuar,
y con su 1luro cat-co 1 de loa pueblos
las frentes triturar.
Quince años por doquier, Í\ toda. brida,
cual metéoro terrífico pnsó;
y como el polvo el hurac{\n levn11ta,
á. todo el univerao removió!. .....

Mas, al fin, agota.&lt;lo, sin alit&gt;nlo,
no pudiendo su marcha ya seguir,
UESPl'ÉS D~ I~OH PHEM10S . -EL SR GRAL. DfAZ Y SUS SRCRETARJOS DE ESTAOO DIRlGlÉNDOSE
AL COLEUIO MILITAR.

Dislribatión de 11:ttomJtn~ij á las Soldados
Dos días despué51, y en el mismo local donde se efectuó la simpática fiesta IÍ. que antes
nos rf'ferimos, el Reñor Secretario de Guerra~·
Marina, General Don Francisco z. ltlena, puso en manos de loa individuos de la clase de
tropa que mús se han distinguido por su aplicación y aprovechamiento en los planteles de
ensellanzn anexo9 á los cuarteles, ias rec.:ompensas que el Gobierno acordó conferirles para premiar sus adelantos y su buena conducta. Estas recompemms coni:.istieron en artísticos di plomas y en cantidades de veinte, diez
y cinco pesos, que correspondfnn, respectivamente, á los premios 1°. 2? y 3°
E l vroarama. á que se njustó la ceremonia,
fu é muy ;electo. Las bandas de Artillería y
Zapadores ejecutaron escogidas piezas, y los
señores Ezequiel A. Chávez y Luis G. Urbina
cubrieron la parte literaria, pronunciando el

~·}4..

primeru un h!"illantc discurso y recitando el
s&lt;'gundo un bellísima. composición poética.

fü~[P)~!L!E~N
(Trtducclóft de Domingo Estrada.)

Cuán hermosa era Fmncin, ah, Corso pálido,
bajo el brillante sol de Mesidor!. .. ..... .
Era un corcel indó1nito y rebelde,
sin freno y sin señor.
Humeando con la sangre de los reyes,
urna siempre audaz y á su destino fiel,
con sus cascos heria el suelo antiguo,
liberL1do por él.
Au11 no h!\bi'a una mano dirigido
sus impetua y ardor,
ni llevado sus flancos poderosos
la silla y el arnés del vencedor.
Con su cola magnífica azotaba
sus piernas impacientes sin cesar,
y cuando relincha.ha, el viejo mundo
poníase á temblar!. .....

DEL COLI&lt;X1IO MlLl'l'AR,-LA CONCURRENCIA.

UN SOLDADO PREMIAOO.

gracia imploró de su jinete corso ..... .
pero su voz tú no quisiste oír.

LOS PREMIOS DEL COLIOOIO MIJ..ITAH.-UN DE'l'ALLR DE LA TRIBUNA MONUMEN"rA r,.

triunlos en la tribuna, pronunció una brillaate pieza oratoria, quizá una de ]as mejores
se le hayan escuchado, arrancando e,tre~
sos aplausos al fin de cada período, y siende
objeto, por último, de una ovación que se p!Olongó varios minutos.
El reparto de premios constituyó un acto
muy simp/\tico. Los alumnos subían á lapl..
talorma de honor, presentaban el arma Y recibían del señor Presidente el galardón jusllmente ganado en los estudios milita res. i.d
premiados más distinguidos fueron saludadOI
con aplausos por el público.
.
Terminado el acto oficial, el seíior Pres1dlllte, sus Secretarios de Estado y generales
alta. graduaci6n, se dirigieron al Colegio, •
cuyo comedor, espléndidamente decorado, 1t
sirvió un banquete de trescientos cubier~- •A la hora. del champagne, el seftor Ge.Villegas dió las gracias al seíior Gener41 Dflll
por su bondadosa presencia eu el Colegio, blcienclo protestas muy cariñosias del ro AyQr rel"
peto por sí y en nombre de los profesores 1
alumnos Terminó deseando larga vida al •
flor Presidente, para que todos tuviera~ 11!'
heroico y alto ejemplo que imitar. El bnndil
del señor Director lué muy aplaudido..
La hermosa respuesta del señor Pre81denlt
lué publicada por EL IMPARCIAL y en ella ,eLOS PREMIOS

Desde entonces, ni el Rueño ni el repo~o
en su labor terriUle conoció¡
y cual 1--i arena fuese, día ñ día,
1:mlire cuerpos humo.nos galopó.

rían nuestros lecton.::s los elevndos conceptos
q ue sobre la. morn.lización del Ejército en geheml y del Colegio Militar en particular,
verti ó en su brindis el Primer 1\fogi!::trndo, {t
quien vitorearon y aplaudieron los comensales con el mayor entusiasmo.

1:1, IIEl' IRTO DI: PIIEBIOS

Domingo 13 de Diciembre de .1903

Diez veces más tu eRpuela ensangrentada
en s11s flancos se hundió;
diez veces más tu látigo implacable
su temblorosa gruptt castigó;
y sofocar queriendo ¡cruel verdugo!
sus gritos de dolor,
el freno removistP. entre su boca,
rompiéndole los dientes con furor!. ... ..
Pero por fin, un día de batalla,
moribundo, el corcel se desplom6
sobre un ardiente lecho ele ,netrnlln,
y t·on su peso enorme te aplastó!

Augusto 'Barbíer.

Cuando se rían de tus delectos, corrígelos,
en lugar de encoleri1.n.rt~. Si 110 son de los que
se pueden corregir, sé tú el primero en reírte
de ellos.-JJ;vA"G1LE.

*

Sin el Amor, no habria ni dolores ni alegrias.-C. MR:&lt;DÉS.

*

l::L SR. MINISTRO DE LA GUERRA U.EPARTIE~OO LOS 1HhM.10S A LOS SOLDAOOS.

La Ralud del cue,po tiene grande influencia
sobre la del alma.-ÜTTO.

�Domln_go 13 de Diciembre de 1903

Domin~o 13 de Diclem!Jre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

I

JOYAS ARTISTICAS,-RETABL0 DORADO, i::POCJA LUIS XIV, Y CHIMEN~~A DE ~iADERA TALLADA, ÉPOCA COLONIAL
(PROPIEDAD DEL SR. LUlS GALV.~N).

LA BARRITA DE ORO
Cuentan las crónicas, para probar que el
Arzobispo Loayza tenía su ribete de masón,
que había en Lima clérigo extremadamente
avaro, que usaba sotana, manteo, alzacuello y
sombrero tan roídos, que bacía años que pedían á grito herido, inmediato reemplazo. En
arca de avariento, el diablo está de asiento,
como reza el refrán.
Su Ilustrísima, que porfiaba de verá su clero vestido con decencia, llamólo un día y le
dijo:
-Padre Godoy, tengo un~ 1~ecesidad y querría que me prestase una barrita de plata.
El clérigo, que aspiraba á canongía, contestó sin vacilar:
-Eso y mucho más que su Ilustrísima necesite, est{i. á su disposición.
-Gracias. Por a.hora me basta con la barrita., y Rivera, mi mayordomo, irá por ella
esta tarde.
Despidióse el a Ya.ro contentü,imo, por haber
prestado un servicio al señor Loayza., y viendo en el porvenir, por la vía de réditos, la canongía magistral cuando menos.
Ocho días después volvía Rivera Íl. cai:a del
padre Godoy. llevando un envoltorio bajo el
brazo y le dijo:
-De parte de su Ilustrísima traigo estas
prendas.
El envoltorio contenía una sotana de cbamalote de seda, un manteo de pafio de Segovia, un par de zapatos con hebilla dmada, un
alzacuello de cría y un sombrero de piel de
vicuña.
El padre Godoy brincó de gusto, visti6se las
flamantes prendllil, y encamin6se al palacio
arzobispal, á dar las gracias á quien con tanta liberalidad lo aviaba, pues presumía que
aquello era un agasajo 6 angulema del prelado, agradecido del préstamo.
-Nada tiene que agradecerme, padre Godoy-le dijQ el .Arzobispo maliciosamente.-

Véase con mi mayordomo para que le devuelva lo que haya sobrado de la barrita¡ pues
como usted no cuida su traje, sin duda porque
no tiene tiempo para pensar en esa frivolidad,
~-o me he encargado de comprárselo con su
propio dinero. Vaya con Dios y con mi bendici6n.
Retiróse mohíno el padre, fuése donde Rivera, ajustó con él cuentas y halló que el charnalotc r el paño importaban un dineral. El
mayordomo había pagado sin regatear.
Al otro día, y después de echar cuentas y
cuentas, para convencerse de que en el traje
habrían podido economizarse veinte ó treinta
duros, volvi6 Godoy á donde estaba el Arzobispo y le dijo:
-Vengo á pedirá su Ilustrísima una gracia.
- Hable, padre, y será servido á pedir de
boca.
-Pues bien, ilustrísimo señor. Ruégole que
no vuelva á tomarse el trabajo de vestirme.

...

RICARDO PAL,[A.

DE HEINE
Apoya en mis rodillas tu cabecita rubia.,
Y escucha-sin mirarme- lo que te voy á hablar.
En tanto que mis manos se oprimen con las tuyas,
La historia de mi vida. te quiet·o r elatar.
Si mi relato es triste, de lágrimas a.rdientes
C'aer en tus cabellos las gotas sentirás:
Si acaso has comprendido... no llores... no te in.
(quietes.
Estrécbame en silencio la. mano, y ... nada más!
EDUARDO ECHEVERRÍA

Siempre la esposa debe merecer al m
el respeto y veneración á que tiene
derecho, cuando no por otras causas, por
la madre de sus hijos. El que maltrata á
mujer, reniega de su propia madre.-B

teles de enseñanza, en donde, á la desaparición de las rutinas
obscuras de ayer, ha penetrado el arte, el arte infinitamente bello,
origen de las mns altas emociones. .
Las fiestas escolares, que tantos recuerdos dejan á los nmos,
que tantas satisfacciones ocasionan á los padres, que son un. testimonio del redentor trabajo de los maestros, quedarán para siempre entre nosotros ejerciendo su bienhechora influencia.

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*

El imperio de la rutina es tanto más
roso cuanto mayor es la ignorancia y
dad de entendimiento del rutinero.KLIN.

o
Ecos de las Fiestas Escolare
Información gráfiu

Publicamos en esta página varias fo
fías de las señoritas y niñas que toma!Oll
te en la brillante fiesta escolar celebrada
Tllatro Arbeu.
Nuestras ilustraciones vienen á dem
una vez más, el éxito alcanzado en esa
infantil llena de graciosa y delicada he
ra. Ella constituy6 una fecha inolvidable
ra esos pequeños seres de cuyo progr~
ral y científico dependen el porvenlr de:
patria y el adelanto de la humanidad.
El cuadro científico literario con que
nó la fiesta, y que ya hemos diseñad~ in
tros lectores, respira vida, calor; encierra
bias enseñanzas morales Y es una fuente
cunda de observaci6n. ·
La señorita. Dolores Sotomayor, au~
«La Revista», supo aprovechar la oport
para hacer que la ciencia r,c preseutara
atractiva al amor de los niños.
La representación de las naciones de 11
rra por alumnas elegida.~ cuerdamente,
das con los trajes tí picos y arengan~o al
bajo•, que las interroga sobre las nqu
su suelo, el po:ler de la industria, la .
de su arte, sus luchas por el progreso
sal, fueron medios muy sugestivos por~
ma. sencillez, para sem brar en la~ al~88
tiles las más perdurables impresiones.lar
Los números todos de la fiesta t-SCO
mostrado el cambio radical habido en loe
0

fol. 11, TQITII,

�l!lL MUNDO

F.L MUNDO ILUSTIMDO

Domlngo 13 de Diciembre de 1903

IBIL IrI6§1filW~IL IB§~~IL~~ IBN ~~1EIBITJ

cLA GLORIA&gt;-(AMALlA AGUILLON, )

«ÁFHl CA&gt;- (ELJ-~NA TICÓ.)

IBIL IrI6§1filW:AiIL IB§~~IL:Ai~ IBN ~~1EIBITJ

«AMÉRICA-(ELENA DONAT.)

c~UROPA&gt;-(REFUGlO BARQTIJ::T)

«LA CIENClA&gt;- (LUZ MORALE!:;.)

Foll, M, Totrll,

&lt;lTALIA&gt;-{ROSALfA BAT.lS'rA.)

Personajes de la Revista "La Oienoia, la Humanidad y la Naturalem,"

Domingo 13 de Diciembre de 1903

ILUSTRADO

«JARDISERA TURCA&gt;-(CONCEPCIÓN CARRILLO.)

«EL JAPÓN&gt;-{OOLORl:S !.10RALES,)

Personajes del&amp; Revista "La Oienoia, la Humanidad y la Naturaleza,"

Foh. M. Torra.

�Domingo 13 de Diciembre d-e 1903

Los Sagrados Restos de Kamehameha
Kaipukú se sent6 en el suelo, sobre una
de las esteras que «decoraban» su cabaña.
El marrano, Puaní, se acerc6, rezongando
con acritud, como si dirigiera reproches á su
dueño.
-Bueno, bueno. Tienes hambre. Ya lo sé;
pero es absolutamente necesario que primero
trabajes, para que en seguida comas.
El marrano no pareci6 entender el razonamiento, ni darse cuenta de la fuerza de raciocinio que le sugería. El pobre marrano estaba
en un triste estado de miseria, y no podía
comp1ender por qué, en ciertas épocas, se le.
regalaba hasta la hartura, mientras, por el
contrario, en otros casos se le privaba de alimentos, dejándole perecer de necesidad. Bien
que el puerco, por más que fuera para el vul¡1;0 «el maravilloso marranito negro del brujo
Kaipukún, no tenía inteligencia mayor que los
demás de sus compañeros.
El marrano se convenci6 de que no ablandaban el corazón á Kaipukú suFJ quejas y se retir6 á alguno de los sucios rincones de la cabaña del ccdoctor hrujo», para buscar algún
alimento. La cabaña estaba en una media obscuridad, debido á que solamente tenía una.
entrada, y ésta se encontraba cubierta por una
estera de palma bastante gruesa.
En el suelo, por únicos muebles, había dos
esteras, de palma también, de las que tan comunes y baratas son en Hawai. En ella. alternativamente se ponían los alimentos, los
cojines en los cuales se sentaba la gente que
iba á consultar al brujo y, en las noches, que
dedicaba el charlatan á sus conjuros ( en opini6n de la gente sencilla), la estera se encontraba, siempre, cubierta por el personaje mismo, que roncaba á pierna. tendida.
Era un pobre hombre Kaipukú, á pesar de
que, en concepto de sus vecinos, era rico. La
consulta era bastante barata, pues con frecuencia sólo las gracias eran las qu~ recibía
como retribuci6n por sus servicios. Pero en
pocos días más, á lo que parecía, la fortuna
habría de variar, porque alguno de los hechos
de Kaipukú habían llegado á la. monarquía,
al pie del mismo trono, y el rey, aunque muy
cristiano, había tenido ciertas dudas. La sangre es siempre la sangre y las supersticiones,
eh una gente de color, son siempre más fuertes que la razón, á pesar de los esfuerzos que
hayan hecho los misioneros en favor de la fe
y en bien de la paz eterna de los neófitos.
Después de haber reposado Kaipukú algún rato, mientras Puaní se desataba en lamentos mayores, decepcionado al ver que en
los rincones de la cabaña nada había que hubiera podido calmar su hambre; después de
haber pensado, por largo rato, los últimos detalles del plan que tenía pendiente, Kaipukú
se levantó de la estera, saliendo á la puerta
única de su habitación miserable. Aún doraba el Sol, á lo lejos, la costa de palmas y de
anchos platanares.
-Es aún muy temprano-dijo el brujo-y debemos salir cuando la gente ya haya pasado v se encuentre descansando.
El marrano parecía no comprender; pero se
acercó á su amo, poseído de la última esperanza.
-No, hermano, no. Debes estar hambrief1to, para hacer tu papel como es debido. Desconfío mucho de tus aptitudes, po1 más que hasta el Rey parece estar convencido de que espíritus superiores te poseen. Estás predestinado
á una gran faena. Tú eres el único capaz de
encontrar los huesos del gran guerrero, de
Kamehameha, tú eres el que recibirás el premio por tanto trabajo, y entonces h hartura
substituirá á la miseria, entonces comerás hasta cansarte, entonces me habrás hecho ganar
buenas sumas de dinero ..... .
Cuando así hablaba Kaipukú, una sombra
se perfil6 en la entrada de :m mísera choza.
Antes de que el brujo se diera cuenta de quién
era la inoportuna visita, una mujer, joven aún,
apareci6 en el dintel.
-Kahuna iki (no eres brujo), le dijo.-Mi
enemigo prospera de un modo que no puedo
soportar.

EL MUNDO ll.,USTRADO

-La muerte te seguirá si no te retiras inmediatamente.
-No creo en ti: me has engafiado. Cuando
yo te pagué por tus servicios, me aseguraAte
que mi enemigo moriría en tres lunas. Nada
se ha cumplido. Ahora acaba de heredar una
granja y dos bueyes. Y yo ca.da día me encuentro más escasa de recursos y de salud.
Kahuna iki, kahuna iki...
Y la mujer, maldiciendo, se retiró rápidamente por la senda que desembocaba. precisamente en la puerta del corral que servía de
antesala á la habitación del brujo. Este era
ya viejo; sus piernas no le sostenían y comprendió que era inútil salir en persecuci6n de
la rencorosa hembra, por lo que volvi6 tranquilamente al interior, tomó una cuerda y
ató á Puaní, reciamente. Después tom6 un
candelero, una lámpara abollada y Yieja, que
colocó en su cintura, y sali6. cuidando de
atrancar su puerta y de ocultar un paquete
que en el suelo yacía, cerca de la entrada.

Caminaron por algún tiempo el viejo y su
ayudante, atravesando á los últimos rayos del
sol los senderos que comunicaban con el camino vecinal. Después se internaron por una
vereda ascendente. El
marrano, presintiendo
sin duda que la hora
de la comida se acercaba, hacía esfuerzos
desesperados para desprenderse del brujo.
Tales esfuerzos, en
cierto momento, dieron el apetecido resultado. Puaní qued6 libre y, como flecha,
desapareció entre un
matorral, saliendo después, siempre en línea
recta, hacia un grupo
de datileros.
Kaipukú le seguía,
todo doblado para evitar que los matorrales
le lastimaran. Parecían, el marrano y el
hombre, conocer bien
el camino.
Por fin, el brujo se
encontró ante la entrada muy estrecha de
una cueva por la que
apenas un perro podría pasar. Pero Kaipukú era muy hábil á
pesar de su edad; se
dobl6 á la entrada y
así camin6 por algunos metros. En el interior solamente se escuchaban los feroces
golpes de Puaní, que
atacaba la tierra endurecida.
Kaipukú llegó á un
punto en el que le era
imposible enderezarse, y entonces pudo desprender de su cinto la linterna, que encendió,
alumbrando una pequeña gruta de no más de
tres metros cuadrados. El marrano en esos
momentos devoraba un fragmento de carne
que había desenterrado de uno de los rincones, donde aún se veían lo&lt;: restos de una vieja estera en los que parecía haber estado el
alimento del puerco, enterrado.
Kaipukú se sent6 tranquilamente en el suelo junto á la lámpara encendida, dirigiendo
sus miradas afectuosas á Puaní, que devoraba
el bodrio ávidamente.
-No será suficien'..e para tu hambre, lo
comprendo; pero tu hambre de hoy será tu
hartura de mafiana. Hay que trabajar, amiguito, hay que trabajar, porque de otra manera «Kahuna iki, ka.huna iki&gt;1.
El pobre brujo se acordaba de la maldici6n
rencorosa de la hembra que le había visitado
recientemente.

EL MUNDO ILUSTRADO

***
Ent!e lo~ J?~imitivos habitantes de las islas
IIawa1, ex1st10 la costumbre de hacer muy solemnes honras fúnebres á los guerreros que
anteriormente habían contribuído á que laa
islas fueran la unidad monárquica que por a}.
gunos siglos fueron. Los guerreros que fallecían eran llevados en procesi6n á una pira en
la que eran cremados; después, los huesos env~eltos en una manta finísima, con las i¿sig.
mas de la nobleza1 eran sepultados en determinado sitio, sólo conocido de algunas personas que hacían juramento de no decir su secreto á nadie.
Con la muerte de éstos, los huesos sacrosan.
tos de los guerreros y de los reyes de Hawai
quedaban en sitio seguro. Quizá la costumbre,
como un signo de barbarie, venía del hecho
de que los vencedores, no contentos con laa
matanzas que hacían, sacaban los restos de loe
que en anteriores épocas les hubieran combatido, para ultrajarlos.
Pero cuando la monarquía se ciment6 cuando hubo comercio y los misioneros ar:iericanos evangelizaron las islas, los soberanos y
especialmente el que reinaba en la época' de
nuestra narración, quisieron tributar honorea
merecidos á los que anteriormente habían comhatido por Hawai. Se construy6 un panteón

da en el suelo. Así no podía el animalillo ni
siquiera buscar en los rincones un alimento
que dema11daba á gritos.
Kaipukú se encontraba de muy buen humor. La noche anterior, sin tropiezo alguno
-aparentemente cuando menos,-había sacado un esqueleto casi completo, que en su
cabaña tenía oculto. Lo bahía envuelto en un
fragmento de tela viejísima, y después de atarlo fuerte, había emprendido el mismo camino
que en la tarde, pero en esta ocasión sin que
Puaní le acompañara. Al llegará la gruta, había enterrado el paquete. Y esperaba con tr'lnquilidad la llegada del rey, que había ofrecido ir á buscarle para poner en dur&amp; prueba
sus facultades de brujo y las facultades adivinatorias de su marrano.
El rey fué puntual. Le acompañaban los
miembros de su casa militar, todos ellos vestidos á la europea. Con Su Majestad iban los
príncipes de la sangre, interesados tanto como
él mismo e:1 que los restos del gran Kamehameha fueran debidamente encontrados, honrados y enterrados en el sitio que les esperaba
en el pante6n de Honolulú.
Kaipukú se sent6, después de una serie de
genuflexiones y de epítetos prodigados á Su
Majestad y á los que le acompañaban; se sentó en el suelo y encendi6 un braserillo, en el
que arrojó algunos perfumes y yerbas, amén
de pelos y demás objetos netamente adivinatorios y brujeriles.
El Rey, atento, seguía la maniobra. Puaní,
poco interesado en aquello, que de seguro no
era la confección de algún alimento, gruñía,
denotando que su hambre esta.oa, precisamente, en el punto que demandaba la experiencia en la que papel tan importante habría de
jugar.
Después de algunas innovaciones, Kaipukú
se leyant6 seguido del Rey y de los demás nobles de su acompañamiento, y salió al patiecillo que precedía directamente á la entrada.
Ahí soltó á Puaní, que comprendi6 bien lo
que le interesaba, esto es, que debía irá buscar el escondido alimento. El marrano salió
disparado.....

***

nacional en el que deberían descansar las reliquias de todos los que en algo hubieran tra·
bajado por el bien de la monarquía, y enton·
ces fué que la costumbre rPferida causó n&amp;
pocos disgustos á los reyes. Cuando había que
buscar las cenizas de alguno de los que habían
conquistado fama imperecedera, se trope~~
con la dificultad de que nadie conocía el sdiO
donde sus huesos reposaban.
Y por esto había sido consultado Kaipukú,
teniendo en cuenta que el marrano en sus ú·
tasia, había de hacer el descubrimiento ~
pocos minutos, si, como se afirmaba, los dioses buenos lo poseían en estas crisis.

***
A la mafiana siguiente de la escena que deecribimos, el pobre de Puaní se encontraba m6t
muerto que vivo. Apenas si un balde de~
reposaba enfrente de él. Y se le había atado
corto, manteniéndole fijo á una estaca cla,._

Y detrás de él salieron el brujo, el Rey y
los miembros de la nobleza que form&amp;ban la
cómitiva real. El brujo seguía ávidamente la
mHcha del marrano, que parecía percatarse
poco de la atención supersticiosa del Rey y de
los suyos, y de la mirada llena de promesi,.s
de su amo.
Saltos por encima de matorrales espinosos,
profundos descensos en seguimiento del animalillo, alguna caída; todo lo soportó sin quejarse el Rey. La admiraci6n que le invadía
era tan grande como su temor.
Por fin, después de un buen cuarto de hora, jadeantes, sudorosos, en el traje europeo
que se interponía entre sus piernas y la tierra,
cansados, los de la real comitiva se detuvieron
ante la entrada de una gruta, en cuyo interior
había desaparecido Puaní.
-¡Una gruta!-dijo el brujo, poseído de admiración casi sincera,-unagruta. Pero recordad la maldición: «Quien entre primero á, la
cámara mortuoria de un jefe hawaiano, ha de
perecer».
El Rey y los suyos se detuvieron. Pero el
brujo continu6:
-Yo entraré. Tengo los medios de evitar la
maldici6n que caería aobre los que no dispusieran de mis virtudes.
La verdad era que por un momento le había pasado por la mente la visión trágica de
Puaní rompiendo los huesos del envoltorio.
Y penetró á la gruta, seguido de Su Majestad
el Rey.
En el fondo de ella el puerco desenterraba
un paquete bien sellado. Era cosa clarísima
que la tela era antigua, que los huesos deberían ser los del gran Kamehameha, y que el
cerdo había tenido la atingencia adivinatoria
de ir, precisamente y sin guía, al punto donde nadie sabía que tales restos se encontraban
enterrados.
El Rey, con la veneraci6n que es de suponerse, se apresur6 á tomar el paquete_,de ma-

nos dil Kaipukú, mientras éste luchaba á brazo partido con el marrano. La desilusión de
Puaní era tan grande, que sus gruñidos de c6lera deberían escucharse á larga distancia.
Mientras en un carricoche que les había seguido desde la vivienda del brujo colocaban
los restos sagrados del guerrero hawaiano, el
pobre cerdo lanzaba á los cuatro vientos sus
quejas amargas. No podía comprender por
qué, en aquella ocasión, en lugar de su acostumbrado alimento, había encontrado en la
gruta un paquete imposible de comer, solamente. Y lanzaba sus quejas en voz estentórea, mientras, como se llevan reliquias, eran
conducidos los sagrados restos.
Al llegará la puerta de la vivienda de Kaipukú, el Rey se dirigió á uno de los que le
acompañaban, diciéndole:
-Este hombre ha cumplido su promesa.
::\Iediante sus virtudes secretas y debido á su
animal mágico, hemos encontrado el tesoro de
los huesos de nuestros mayores, más preciados para nosotros que lo puede ser el oro. Hay
que darle su recompensa.
Kaipukú permanecía con el rostro en tierra,
en la doliente actitud de reglamento, paralos
que permitía el monarca se le acercasen. Pero·
no por ello dej6 de seguir con los ojos ávidos
al chambelán, que fué al cochecillo, sac6 una
talega que debía pesar mucho y la entregó al
brujo, al propio tiempo que el Rey le felicitaba por su éxito.
Después, la caravana se perdi6 en lontananza, entre el polvo del camino.

***
Kaipukú palpó repetidas veces la bolsa que
acababa de ganarse. Debería estar bien repleta y valer mucho. Después tom6 de una calabaza vacía que colgaba del techo una buena
raci6n de maíz cocido que puso delante de
Puaní, que, asombrado en un principio, no se
atrevía á tocar el alimento, hasta que se acordó de las rarezas de su vida y de las súbitas
temporadas de hartazgo, en medio de los tiempos de miseria y de hambre.
El brujo volvi6 á su estera, sentóse y bebió
de una botella un largo trago, palpando á, la
vez, codiciosamente, la bolsa ganada. Pero la
alegría que brillaba en sus ojos viejos, se turbó profundamente cuando en la puerta apareci6 una mujer, que le dijo:
-Kahuna iki. Te he seguido y sé lo que
has hecho. ¿Así es c6mo sahes adivinar? No
eres brujo y no te temo, Has robado el esqueleto en el pante6n y yo te v;. esa noche. l\Iatas de hambre al pobre marrano para que dt&gt;s-

Domingo 13 de Diciembre &lt;le 1903

pués encuentre los huesos del gran Kamehameha. ¿Así son tus artes y así es tu virtud?
Voy corriendo á alcanzar al Rey y le diré que
yo te he visto enterrar esos huesos; te he visto robarlos; te he visto matar de hambre á
Puaní para que sepa encontrar las cosas ente•
rradas ......
Y desapareció velozmente con el mismo
rumbo que había seguido momentos antes la
comitiva real.
Kaipukú no intentó siquiera seguirá labrava mujer. Rus piernas eran demasiado viejas
y no hubieran podido darle alcance.

***

¿Qué pas6 después? Difícil es saberlo. Cuando al día siguiente el chamhelán mismo del
Rey se present6 en la cabaña del brujo, éste
había desaparecido y nadie pudo dar noticia
del sitio en que se había ocultado.
Un año después, en otro pueblecillo de Hawai, la mujer rencorosa se casó con el brujo.
¿Sería que la talega del Rey era e,uficiente para despertar su codicia? ¿O pretendía por el
contrario haberse convertido á las artes mágicas de Kaipukú? ¿O la conciencia le remordía
por el denuncio que había hecho del asunto
de Kamehameha?
¿O quiso, por último, vengarse del pobre
brujo?
Arnglo del Ingles para "El IIUldO Ilustrado."

00
Página de album.
Si fuera un sacerdote genial de los pinceles
que sublimizan todos los lienzos triunfadores,
yo te elevara á. un solio del Arte en los colores,
bajo un florecimiento de olímpicos laureles.

Y si tuviera el mago poder de los cinceles
que en Grecia desplegaban su plumazón de albo•
[res,
á. un rico mármol diera, copiando tus primores,
la resonante gloria que alumbra á Praxiteles.
Pero yo soy de aquellos errantes del olvido,
y ante esta felpa antigua de espléndido tejido
que bordan fabulosos joyeles imperiales,
quiere olvidar mi ensueño su Atlántida perdida,
para que quede toda mi admiración dormida
como una mariposa de luz en tus rosales.
JOSÉ LóPEZ DE l\lATURANA.

o

Nadie nace malvado: los más perversos han
tenido el dulce candor de la infancia, y disfrutado el goce puro y angélico de aquella
edad.-SrE.

�,
Domingo 13 de Diciembre da 1903

l!lL MUNDO ILUSTIMl&gt;O

EL MUNDO ILUSTRADO

Lo que el «loco
Mullah• ha de haber creído un triunfo definitivo-porq ue f ué precisamente al iniciarse las
aguas cunndo el
caudillo indígena
logró derrotará una
guarnición inglesa,
-se ha de convertir
en poco tiempo en
una derrota sin límites. Porque el
ejército ingl{s ha
ido acumulundo los
elementos de que
carecía al ser sorprendido por la ine!-lperada rebelión,
para castigar debidamente al revoltoso Mullab.

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t&gt;omingo 13 de Diciembre

ce 1903

ROND~L
Por vencer las morbosas melancolías,
valses y tarantP:]as toca en el piano,
y truécanse arrancadas por su hábil mnno 1
en ósculos y halagos las armonías.
Cual huven del invierno las nieblas frías,
al brillar ét candente sol del verano,
se disipan cuando hace vibrar el piano
de su alma las acerbas melancolias.
¡Que jam{ls en sus noches, como en sus días,
se truequen sus venturas en sueiio vano!
¡Ojalá siempre alcancen sus alegrías,
a~í como las notas que exhala el piano,
salvarla de las hondas melancolías\
JUAN DtZAN.

En los puertos se
nota ya la actividad
en que&lt;lebeentrar ahora. la campafia. FrecuentemE&gt;nte se encuentran fondeados grandes buques transportes de guerra que, en ocasiones,
llevan un cargamento curioso de camellos, q~e
son indispensables para asPgurar la.s comumcnciones en la reg:i6n.
En nue.i.tro grabado se puede ver cómo los
camellos son 11izados» á bordo, para ser trans•
port..'\doR A larga (li.-.tanria, en donde han de
p ·estar sus servicios.

T,A CAMPA~A DE SOMALlLANDIA.-EMDA.RQUE DE CAMELLOS.

Damos una vi1..ta del vnpor real, tomada
precisnmentr en los momE&gt;11tos en qu~ se ~cer;
rahn ú. Londre!=I, con los reyes de Itaha a
bordo.

***

IIn sido muy bien recibido f'n lm1 círculo~
r.at61ico!=I, el nombramiento de Momieñor ~[erry
del Val para el alto puesto de Secretnr,o de
Estado papal. El puesto había quedado vacante por la renuncia que de él hizo el Cardenal

UNA &amp;XPt&lt;;RIENClA CON EL cLEUAUlJY &gt;

***

LOS Rt-:YES DE IXGLATERRA D,\N LA DlESVENIDA ,\ LOS REYES DE ITALIA.

P10 X IMPONE EL CAPELO C,\HDENALICIO Á MONS. MERRY DEL VAL.

probable signifkaci6n política 11P. este cambio
de corteslas, y,, sobre los resul~sdos que se alcanzarán por ella en el comercio y en la industria de los países interesados. Porque el
La ,isila de los reyts de llaia • Londres. Ut1 nat,t yale
malestar que ha ido invadiendo á los manupara Eduardo VII.-EI secretario
de Eslado de Pie X.-La campala de Somalilandil.
factureros de Europa., lenta, pero BPgnramenEl JIObo "lebaudy."
te, hace ver esperanzas de éxito y de mejoría
La vi,ita del Rey de Italin y de su hermosa
en cualquier circunstancia, mientras que la
consorte la Reina Elena á Londres, para pagar
desesperación no llega á ~egar á los interesaal Rey Eduardo y á la Reina Alejandra J.,que
do•.
hicieron estoj;\ sol&gt;cr$\nos á Roma, ha si&lt;lo cauEn Inglaterra, especialmente, y como una
sa de muy varia&lt;los comentarios, ya sobre la
consecuencia directa de la campafia fiscal que
ha seguido el ¡exministro Chamberlain,
los intereses agrícolas,
industriales y especialmentecomerciales,
predominan, y los temores existente~ de
antemano, han llegado á un período de
acuidad que los hace
ver, en cuanto acontecimiento de cualquier índole ocurre en
la capital inglesa, un
indicio, ya sea en bien
de sus intereses, ó bien
en perjuicio de ellos.
Pero ei los intereses
11itados no encuentran
en la visita del Rey
f
Víctor Manuel suficiente mérito pnra de~
ducir alguna mejoría ó
cambio de rumbo de
los negocios de la Gran
Bretafía, los políticos,
en ca.mbio, casi están
seguros de que existe
algún pacto secreto
que los soberanos mismos han ratificado con
su presencia en la capi tal del Reino de Italia primero, y recientemente con la visita
de los reyes italianos
á Londres.
¿Cuál pudiera ser el
ELYATE VlCTORIA ANO ALBERT,
pacto firmado entre

Notas Extrar,Jera5

Los hermnnos Lebaudy, ncompaitados del
intrépido .Julliot, parece que están asegurando la victoria er~ Jo referente (L la dirección de
loR globos cfln su maravilloso aeros~~o. El
público de P,1rís se ha hecho ya. fam1har con
los hechos de estos atre,•idos y afortunados
ll.eronautas de cuyos triunfos hemos dado
'
.
cuenta á nuestros
lectores.
S6lo nos resta presentar á los dos hermanos i!lventores y al
co11structor' cu .,·os retratos damos hov
. á la estnmpa.

ambos soberanos en Rl)ma, como algunos
nfirnrnn, 6 P:ll LondreR, como otros suponen?
La verdad, es cosa difícil de averiguar::ie por
ahora, pues faltan detalles fundados para ello;
pero sí parece que el Re)· Eduardo, procedien•
do de acuerdo con el c,1lificativo que ya Je han
dado sus súbditos, de «El Pacificador•, lmencontrndo la manera de conciliar los intere8E'8
de su país con los de las demás potencias eu•
rope.10. Sus frecuentes visitas á los principales
sobernnos de Europa, en este n ño, han teniJo
por objeto, se dice, el arreglo de asuntos muy
importantes.
La anterior circunstancia, unida al hecho de
que se rumora con i11sistencia que la Triple
Alianza ha muerto, hace bUponer que Italia1
ni quedar libre, ha escogido á sus aliados, O
cuando menos á sus amigos, y en este acto ha
consultado ó elegido ni mismo Rey de logia•
terra.
De cualquier modo que sea, el solo resultado
que hasta ho)' se ha alcanzado .r qu_e "': refiere
á la formnción de un tratado de arb1traJe entre
Italia y la Gran Bretafin, es ya un hecho digno de mención y de aln bauza. El trntndo ha
sido ya expedido y ratificado por los_ dos paf·
ses in t.eresados en él, y entrará á regir dentro
de poco,

***
En Londres se discute actualmente la crea·
ción de algunos nuevos buques de guerra de
los tipos cuya eficacia ha quedarlo plenamen•
te comprobada en las últimas rnaniouras..
Se ha dispuesto, también, la. construcc16n
de Gn yate, muy elegante, que reem~J~ce
al que hasta ahora ha prestado sus serv1ci01
como buque especial para que el Re):" Eduar·
do haga sus viajes. El yate real «V1ctory &amp;
Albert•, et:1 muy hermoso; pero se cree que es
pequeño ya, y &lt;lurante el viltje quo acaban de
hacer el Rey y la Reina de Italia en e,te vapor, se notaron en él, según pnrece, algnnRI
deficiencias.
Es por esto que el «Victory &amp; Aluert• deja•
rá de servir para lo que hasta hoy ha ••!"do
destinado, lí. pesar de que cuenta en su Justo·
ria jiras muy hermosas y ha sido alo¡am1ento,
temporal cuaudo menos, de altísimos personajes de la corte inglesa y de sus abad•• Y

amigas.

HOJA
Cuando yo era más joven y tenfa
juventud tn td alma,
sentía muchas cosas y en lenguaje
sencillo las cantaba.
Entonces era el corazón lo mif-mo
&lt;1ue una violet.a que su aroma exhala;
y el sentimiento se llevaba el canto
comv el aroma el céfiro que pasa.
¡ Ay! á través &lt;le mi camino incierto,
Jodo encontró lo que era fuente clara,
y ya la turbia onda de mi vida
lns flores y los cielos no retrata!
.ÍSAÍAS GAMBOA,
~C'olombiuno.

00

M PAUL LEBAUDY.

J\am polla que por muchos años lo habla desem pcfiad~ por encargo del Papa Le6n XIIL
Monseñ~r Merry del Val es descendiente de
espalloles, pero ha nacido en lt..'lli a Y, se_ ha
1
distinguido mucho en la carrera ec,es1ástirn.
Se espera. que en la misi6n de confianza que
el Papa Pío X le ha encomendado, sea capaz
de muy altos merecimietltoEi, dados sus antecedentes y su reconocida honorabiiidad. En
nuestro grabado podrán ver nuestros lectores
fo ceremonia, muy hermosa por el golpe de
vista que presenta el local y los brillantes uniformes de los que en ella to-nnn parte, en la
que es impuesto el capelo de Cardenal :t l~s
11uevamente creados para el desempefio de esta misión.
El Cardenal Merry del \'al fué el primero
de cinco cnrdenales que recibieron, en el primer consistorio que ha celebra&lt;lo el 1'11pa Pío
X, el capelo rojo. La ceremonia corre~ponde
ú la confirmación del empleo, pues previamente y por medio de un 11breve», la Sede Apo~tólica comunica el nombrnmientomismoálos
agracindoi:i.

***
La campalin de Somalilandia, unn vez pasada la estaci6n de lluvias, ha seguido su marcha, detenida solamente por la inundación cl_e
los caminos y la dificultad extrema.de apro~1sionamiento ·que en ]os meses pluvwsos existe e11 la regi6n rebelde.

Es una caridad muy mal entendida y grandemente perjudicial, la que consiste en dar
dinero á los vagabundos que, estimulados por
los clmdidos, renuncian á toda labor honrada.
-NIE)fAND.

*

Nota todos los defectos; corrige los tuyos y
calla los ajenos. -BuxAR.
M. P[ERRE T..F.BAUDY.

QUIMERA
Con mi jardín de sueiios en el alma,
que da celestes flores,
¡Cuúntns veces dichoso me he sentido,
en mis dolientes noches!
La Quimera en sus brazos me ha llevado
hacia mundos mejornl1
Al cielo del nmor, que sólo habitan
amantes corazonefl.
)fas bic•n pronto el encanto quedn roto,
y las celestes ílores .
.
Se cambian en 1.arzal de mtermmableR,
nPgras desolaciones.

V. Aco~TA ..

M. JULLIOT, CONSTRUCTOR Dt";L cLEBAUDY.&gt;

�Domingo 13 de Diciembre de 1903

A SOLA5
-¿Quieres que hablemos?... Está bien ... EmpieHabla á mi corazón como otros días...
( za;
¡Pero no!. .. ¿qué dirías? ..... .
¿Qué podrías decir á mi tristeza?
... No quieras disculparte: ¡todo es vano!
Ya murieron las rosas en el huerto¡

El campo verde lo sec6 el verano,
¡ Y mi fe en ti, como mi amor, ha muerto! ....
Amor arrepentido,
Ave que quieres regresar al nido
Al través de la escarcha y las neblinas;
Amor que vienes aterido y yerto,
¡Donde fuiste feliz, ya todo ha muerto!
¡No vuelvas!. .. ¡Todo lo hallarás en ruinas!
¿A qué has venido? /.Para qué volviste?
¿Qué buscas? ... Nadie habrá de responderte.
Está sola mi alma, .r estoy triste,
Inmensamente triste hasta la muerte.
Todas las ilusiones que te amaron,
Las que quisieron compartir tu suerte,
Mucho tiempo en la sombra te esperaron,
Y se fueron ... canaadas de no verte.
Cuando por vez primera
En mi camino te encontré, reía

En los campos la alegre primavera:
Todo era luz, aromas y armonía.

¡lloy todo cuán distinto!. .. Paso á paso
Y solo voy por la desierta vía
-Nave sin rumbo entre revueltas olas,Pensando en las tristezas del oca&gt;o
Y en las tristezas de las almas solas.
En torno )a mirada no columbra
Sino aspereza y páramos sombríos.
Los nidos en la nieve están vacíos.
Y la estrella que amamos, ya no alumbra
El azul de tus suefios )' los míos ...

EL MUNDO ILUSTRIADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Partiste para ignota lontananza
Cuando empezaba á descender la sombra,
... Recuerdas? Te llamaba mi esperanza,
¡Pero ya mi esperanza no te nombra!

Si eres enemigo de perder el tiempo, rehoye, como uno de los mayores estorbos la coinpafiía de quien tenga la insoportable mania
de hablar siempre en tono de broma,-AIVER.

¡No ha de nombrarte!. ... ¿Para qué? ... Vacía
Está el ara, y la historia yace truoca.
¡Ya para qué esperar que irradie el día;
Ya para qué decirnos: «Todavía»,
Si una voz grita en nuestra alma: «Nunca»!

Quienes cons•gran todos sus afanes ádilundir la instrucción, son beneméritos de lapatria, y aun de la humanidad, aun cnando
ningún decreto les confiera tan eminente tf.
tnlo. -An·ER.

Dices que eres la misma; que en tu pecho
La dulce llama de otros tiempos arde;
Que el nido del amor no está deshecho;
Que para amarnos otra vez, no es tarde ..._

¡Te engafiasl ¡No lo creas!. .. Ya la duda
Ech6 •n mi corazón fuertes raíces.
Ya la fe de otros años no me escud9 ;

Qued6 de sueños mi ilusión desnuda,
Y no puedo creer lo que me dices.
¡No lo puedo creer! ... Mi fe burlada,
Mi fe en tu amor perdida,
Es ancla de una nave destrozada,
Ancla en el fondo de la mar caída.
Anhelos de un amor, castos, risueiios,

¡Ya !\unca volveréis!. .. Se van ... Se esconden.
¿Los llamas? ... ¡Es inútil!. .. No responden ...
¡ Ya los cubre el sudario de mis sueñoal. ..
Hace tiempo se fué la primavera,
¡Llegó el invierno, fúnebre y sombrío!
Ave futS nuestro amor, ave viajera ...
¡Y las aves se van cuando hace frío!
ISMAEL ENRIQUE ARCINIEGAS.

Son tales los portentos del ingenio humano, que no parece idea de locQ ni delirio de febricitante el concepto de que llegará nn día
( de aquí á miles de años tal vez J en que podrá el hombre viajar de planeta en planeta.Al\0ER.

*

*
La libertad, como la ciencia y como la riqueza, no constituye un bien sino cuando

88

emplea en provecho del individuo, de la patria y de la humanidad.-X.

*

..

Si los pícaros llegaran á penetrarse de las
venlajns de la honradez, convertiríanse a)
punto en hombres ho1.&gt;rados.-FRANKLIN,

Formidable Choque de Trenes
El pasado lunes ocurri6 en el trayecto de
Mixcoac á San Angel, uno de esos accideotee
ferroviarios que pudo haber llevado el luto á
muchas familias y la desolación á muchoe
hogares.
Como la prensa diaria se ocup6 exteneamente de tocios los pormenores de esta catútrole, nos limitamos á publicar las dos fotografias que aparecen en esta plana y que fo&amp;ron tomadas el día del suceso por nuestros einpleados.
Indica la primera el aspecto que presentaba después del suceso el motor 114 de la linea de San Angel, cuya plataforma anterior
resultó totalmente destruida, y la segunda,
los destrozos causados por el choque en el interior del vehículo.
Afortunadamente, y dadas las proporciones del siniestro, el número de heridos fué
relativamente corto, no registrándose ninguna muerte.

EC. CHOQUE DE TRENES EN SAN ANGEL. -EL CAllRO!NúM:ERO 114 DESPUÉS DEL SINIESTRO,

Ri1JCOIJ~5 d~ /1\éxico

Domingo 13 de Diciembre de 1903

�lrQ!P.saºB•~alsla~

~l
la me nopausta ósea el reto rno de la e dad: he mo rrarrius con en
vahfdos, o~ogos, palpitac iones, gas tra lgias, desórden~s di::•:1°
nerv10s05, es treñimie11to, etc. Escribir á : Pharmacie ~
~ , íl. 1.1e ~ e la Tacherie, P ar is , para el envio gratuito del
expllcat1vo. - Venta en todas las Droguerías y Farmaeiaa.

Cllando h1111 1racasado todos los medicamentos ,el ~,rermo del

ESTOMACO

1:i~

o de lo~ Intestinos, debe iomar el famoso

ELIXIR

mtxlco, Dldtmbrt lO dt 1903.

HIio X-tomo 11-núm.1s

ESTOMACAL

DE SAIZ DE CARLOS

tL MUNDO ILUSTRADO
S.lllscrl,cill• ■ euaal f1d•ea sue
Idea,
Idea. u la capital Sl.ll

Cierente: LUI&amp; Rtn&amp; &amp;PINDOLA

91rcctor: LIC. .... r,UL Rl:Tt&amp; &amp;PINDOU.

(STOMALIX)

rel· ob rartl la salud
C'ura e-1 dol1» dt- estomag o. lns 11.cedlas , ~uas dA bm:.a , vómi•

CV

los 111 111d 1gt'St1 ón . l a.:,; rh speps1as. estre ñimi ento , di,-rreas y di sen -

teri a , d1J11.u,ei o n dt" I es tó m11.g o . ulc e ra d e l estomt1~ 0. ne urn.ruen11t.
~ ft SH ICJl . h1perc lori d ria, nn e mHL V d orOSIS 1!011 dispe pSlll ó con
¡.p1'-t r 31@ 1a las ~11r11. por r¡ue 1wrn en ta el 11.pet1to. auxilia la n ec1ó 11

iligt'"' li v¡,. el enfe:rmo o:.o me mas. di g ie re meJor) hay m11yo r as 1m1•
lati o u y uu tri dó u l.'0111pl t'tn Cura el mart,0 de l ma r y h1. perez11
~o 1Af1 d1 g es110nec; tl n:1 ~om1da 11.bundaute se di~1e r~ sin difi e ul tad
l'On una e ueharndn rt e Elixir de Salz. de Carlos, de agra•
dRlllt' sabor e 111o fe11 s1vo Es d e éxi to seguro en los o:.au..rros iutes•
1111all•S de los utiios No -.ó lo c:ur.1t., :lino qu~ ob ra eomo preventivo,
11np1d1endo cou s u uso l&amp;S enfPrmedad es d el 1ubo dl!l6Stiv o
Venta Farmacias y Orogue rla.s .

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11,._ ~---.~ -

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il ":F'QSFATINA FALIIRB:Sff

es el alimento mlia grande Y el mlia recomendado para loa olno•
desde la edad de seis á siete meses y particularmente en 1 QI
mento del destete y durante el periodo del crecimiento. Facilita mucho la dentición'• ase ura la buena !ar e 1
de los huesos; previene y neutraliza los detecto&amp; que suelen presentarse al crecer, é lmptde lagdianea qu
,;:act ón
eue"te en los nll!oa.-PARIS, 6 AV.ENUE VICTORIA, y EN TODAS LAS FARMACIAS.
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de la nariz, en In trE&gt;nte, en los carrill os,
causa.das por el Demodex, pe.rhlto conta. 1
gloso que marl'O. y agujera 1&amp;. piel y desflgurn n ; hnce G.esnpnrecer las arr ugas del
rostro. dn bllln('Ut'tl a la tez, suaviza y
fortalece el cutis.

'TOMEN

PILilORAS

Jo:! f rasco, 4 rrancoR.

l'arfs.-Secretan. :w Avenue de Wagram
l&lt;:xtranJero.-Eu las Boticas Droguerfas·

Perf11 merf11s.

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PETROL___,,,,..
DEL DR. TORREL, DE PARIS
U nica prepa!ación que evita la caída prematura del pelo, lo
aumenta, suaviza y hermosea, á la vez que le comunica un
ma agradable.

EL USO DKL PETROL DKL DR. TORRKL, DK PARIS.
evita la calvi?ie prematura, que tanto afea y comunica al hom•
bre el repulsivo aspecto de un joven viejo y gastado.

HERBERT SPENCER, Ilustre Filósofo Inglés
t EL 8 DEL CORRIENTE.

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Domingo 6 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

¡Los copos se desatan
con furia loca
sobre el ángel dormido,
que no se mueve,
y la madre, besando
la fría boca,
con sus besos deshace
la blanca nieve!

tados de amor que ~elevan el-alma
á regiones ideales. Si la gloria
existe en el mundo, es en uao de
esos momentos.
Pensó Jaime, contemplando escena tan opuesta á la que él representaba, en la dicha que le había arre•
batado vil y alevosamente la mujer
á quien quiso con locura; recordó
plácidos transportes de amor íntimo con su adorada; promesas y
juramentos tan rep.,tidos como fa.
laces; traiciones y celos que habían
oscurecido su felicidad y envenena•
do su sangre; ilusiones y desenga·
í'los amargos; burlas que dejaba
impunes, ansias que no lograba y
tormentos que no merecía .... Tan
feliz como sus compaí'leros de viaje
debía ser él, y amando más que
ellos, mucho más, se veía sumido
en la trist.eza, olvidado en la sole•
dad y en brazos de la desesperación ......
Una ola de sangre le subió á la
cabeza. Se precipitó sobre la portezuela, convulso y furioso, abrióla
con violencia, y gritando:
-¡Yo la mato! ¡La mato!-desapareció, dejando á los circunstantes estupefa,ctos.
Poco después el Juzgado levanta·
ba el cadáver de Jaime.
El sumario atribuía ácdi;sgracia&gt;
su muerte. Pero si bien esto era
cierto, la autora real había sido
una mujer infame; los cómplices,
aquellos enamorados del coche; el
arma... la casualidad.
En el camino de la vida hay que
temer á esos tres factores: al amor,
al contrast.e y á la fatalidad.
¡Una lágrima por el muerto!

Cuando logra entre nubes
romper el día,
al calor de la madre
aún vive el nií'lo ....
¡Toda una eterna noche
de nieve fría
no amortiguó la hoguera
de su carií'lol

U\ MEJOR DIE.TI\

Ya descienden los copos
desde la altura,
como mariposillas
que el viento mueve,
y al tocarlos, me digo
con amargura:
¿ por qué será tan fría
la blanca nieve'?
¿Cómo, si es hermosa,
la muerte encierra,
y nos hiela en el alma
las ilusiones?
¡También con sus desdenes,
sobre la tierra,
hay hermosas que matan
los corazones!

Como la muerte es negra,
no les da espanto
la espléndida blancura
falsa y aleve,
y se mueren cte frío
bajo aquel manto
que en los sembrados surcos
tendió la nieve.

LA MAQUINA

o

~~p

El mudo pajarillo
que á helarse empieza,
por la desnuda rama
ni á andar se atreve:
siendo el símbolo hermoso
de la pureza,
&lt;¿por qué será tan fría
la blanca nieve?&lt;

Por eso no seducen
sus resplandores
y causa su blancura
melancolía,
y por eso las aves
y los pastores
temen del crudo invierno
la nieve fría.

Aunque el sol baña triste
el horizonte,
en las dormidas chozas
nadie se mueve.
¡No pueden los pastores
subir al monte!
¡Les cerró la salida
la blanca nieve!

Una madre harapienta,
triste y llorosa,
con un niño en los brazos
camina errante ....
¡La sorprende la noche
fría y medrosa,
y oprime contra el pecho
al hijo amante!

En vanoldel arroyo
la linfa ¡,ura
busca el ave sedienta
al nuevo día.
¡El arroyo no baja
desde la altura,
porque lo heló en el1montie
la meve fría!

Es general la creencia de que la
dieta es el mejor remedio para cura1· ciertas enfermedades; pero el
hambre es la voz de la naturaleza.
que nos avisa que el estómago ne•
cesita al!IDento; y ·como este tcque
de atención debe ser atendido muchas personas, ó casi todas, c~men
mucho y muy ámenudo;masnoca.•
be duda de que la dieta absoluta.es
un remedio heroico. Cuando un estómago está enfermo, no hay cosa
m~jor que dejarle sin
ah mento; pero existe
un medio de no quedarse sin comer: el de ingerir frutas solamente,
porque el jugo de éstas
obra como desinfectan•
te y mata los gérmenes
que el estómago contie•
ne.
Por lo general, con
seguir solamente dos
días el trata.miento de
la dieta de fruta, se consigue exterminar todos
los gérmenes daí'linos
que contiene el estómago.
También puede co•
merse un poco de pan
esterilizado, que no im·
pide que la dieta haga
sus efectos.

o

CANTARES
Es tan gracioso tu cuerpo
y tan bonita tu cara,
que sé que te tiene envidia
basta el ángel de tu Guarda.
Como eres tan bondadosa,
yo te comparo á las nubes
que toman agua de mar
y van lloviendo agua dulce.
Me aconsejan que suspire
para que tenga descanso;
pero el suspiro es muy corto
y el mal que tengo muy largo.
MELCHOR DE PALAU.

4.-Vestidos para calle y trajecitos infantiles.

Domingo 6 de Diciembre de 1903

1

J. JACKSÓN VEYÁN,

LA BLANCA NIEVE

Por la sábana inmensa
de la llanura
revuelan de perdices
bandos enteros,
y eLcuentran en la nieve
su sepultura
cuando bajan del monte
los ventisqueros.

l

Y al ver caer los copos
desde la altura
como rizadas plumas
que el viento mueve,
suspiraba la madre
con amargura:
c¿9or qué será tan fría
la blanca nieve?&gt;

F. IlOIG BATALLER.

EL MUNDO ILUS'l'RIAOO

.

La babitación ,estaba convertida
en un taller dirigido pvr la actividad femenil de una cabeza bien organizada.
Media docena de sillones de yute
bastante usados, dos maniquíes de
mimbre, una mesita de labores en
el centro, y cerca de la ventana una
máquina de coser que parecía demandar el movimiento continuo de
unas manos hábiles y de un pie diestro y chiquito. Por las ventanas entraba mucho sol, un sol de abril,
cuyos purísimos rayos alegraban
las almas despertando las flores,
saludadas por los primeros gorjeos de los pájaros,que de ese modo
comienzan á entonar un himno
grandioso y dulce á la Naturaleza,
como imprescindible prólogo á sus
primeros amores.
Madre é bija, una anciana de
semblante de nácar y de pelo de
nieve, y una muchacha de cabecita
rubia, de negros ojos y de facciones
puras y delicadísimas, hablaban
animadamente cerca de la ventana
del sotabanco, que parecía dorada
á fuego por los rayos del astro del
día. Era aquél un coloquio de ánge•
les; la antigüedad respetable y respeta.da del pasado hablando con el
incipiente porvenir. El sol que nace y el sol que muere del gran
Echegaray.
-Estoy contentísima, mamá, decía Julia; estoy tan satisfecha, que
apenas quepo en el pellejo...... .
¿Sabes lo que ha pasado? Hoy .he
visto á Ernesto, y siguiendo tus
instrucciones, le hablé con formali·
dad, seria, muy seria .... ¡Mira! No
estoy segura de si he llorado; lo
que sé es que he sentido en los ojos
primero mucho fuego y después mucha frialdad .... ¡Vamos .... que ....
lágrimas se llama esa figura!
-¡Qué tontuna! murmuró la anciana haciendo un puchero entre risas.
-Yo comencé así mi discurso:
mire usted- le dije,-es probable
que hoy sea la última vez que nos
veamos . . .. No se asombre, soy sin·
cera y no finjo, verá usted . . .. Dicen los médicos que la constante

costura de lamáquinaperjudicami
salud, que me debilita mucho, que
me martiriza demasiado, que si no
estoy enferma, puedo enfermar,
y que ¡Dios sabe lo que será de mí!
Me quedan, pues, tres caminos que
elegir:uno, casarme con un hombre
que me quiera y á quien yo ame;
otro, marcharme con mi pobre ma•
dre á la Mancha, á casa de mis
tíos; el último, morir al lado de mi
máquina entre cintas, sedas, encajes, flores y terciopelos ... La muerte sería, á no dudar, dulce, alegre,
elegantísima; pero es que yo no me

quiero mot·ir tan joven.
Veo en medio de mis a•
marguras una perspectiva tan alegre, tan dulce, tan consoladora! ....
Son tres los ca.minos,
¡tres! ¿Cuál sigo,_Ernesto?
-¿Cuál?-me contestó.-El primero.
-¿Y el hombre?
-¿Quién puede serlo
más que yo, constituyendo usted la felicidad de toda mi
vida, el ideal más santo y la aspiración más grande?
-Yo sentí, mamá, que me ponía
colorada. Experimenté una ver•
güenza tan grande y una alegría.
tan dulce, que sólo pude preguntarle, haciendo por sonreír:
-Y el camino, ¿será muy largo?
-Dentro de media hora lo sabre·
mos-me contestó.-Yo iré ádecír·
selo á su madre, que quiero que
muy pronto sea la mía. Ahora bien;
después de la concesión formulada.,
no recabo más que otra.con verdadero empeño: destruir, Julia, la
máquina de su martirio; acabar, ó
anular por lo menos, ese instru·
mento de trabajo que á poco agosta. la vida apenas indicada de la
mujer de mis sueños. ¿Acepta us•
ted?
-Dije que no con la cabeza; pe·
ro no estoy segura de si afirmé lo
contrario con los ojos, que son los
Judas que ponen de relieve h hipo·
cresía; lo que sé, madre, es que va
á venir y que desearía mucho que
tuviéramos que defender de sus iras
la.máquina.
En el rostro, bañado en lágrimas
y abierto de pa.1 en par á la ~icba,
besó la bija á la madre, poniendo
término al más elocuente discurso

5.-Trajes de casa, cuello de encaje y
esclavina con volantes.

�EL MUNDO ILUSrrRAJDO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 6 de Diciembre de 1903

Inclináronse tres cabezas para
que tres bocas besaran la parte superior de la máquina., y el murmullo que produjo el contacto de los
labios con el hierro,semejó un coro

,k· ·.
~!"

,,

.

.• ......~-~.p-

l

Unos pasan, amigo,
Estas noches de enero
Junto al balcón de Cloris
Con lluvia, nieve y hielo·'
Otros la pica al hombro '
Sobre mu!'allas puestos'
Hambrientos y desnudo;
Pero de gloria llenos; '
Otros al campo raso,
Las distancias midiendo
Que hay de Venus á Marte
Que hay de Mercurio á Ven~s·
Otros en el recinto
'
Del lúgubre aposento,
De Newton ó Descart.es
Los libros revolviendo;
Otros contando ansiosos
Sus mal habidos pesos,
Atando y desatando

Domingo 6 de Diciembre de 1903

Recetas útiles

GRANDES Y PE:QUE:ílOS

C[RUJO OLICOR DE NARANJAS AGRIAS

( Fábula India)

Sepárense con cuidado las pieles
ó 13: parte ~uperior de varias naran¡as agrias, de manera que se
opten¡¡-a.n 12_5 gramos. Pásense por
espacio de o, ó 10 minutos lo más
po_r agua hfrviendo; déjense escu~
rr~r ;( pónganse á macerar durante
seis u ocho horas en 2 iitros de alcohol, con

I
Llueve tanto, llueve tanto,
Que en mar se transforma el suelo,
Y empujados por el agua,
Caen los robles corpulentos,
Y sobre las olas turbias,
Como fatídico cuervo,
Flota el ángel de la muerte
Siempre triste y siempre negro.

Qu~ _la digo mil veces:
&lt;Fihs, vuelve á olvidarme
Con tal que á pocos días '
Vuelvas á hacer las paces&gt;.

E,pigramas
Una vez Jove intentó
Una conquista. imposible
El oro la hizo factible· '
Mil Joves conozco yo."

Los antiguos talegos.
Pero acá lo pasamos
Junto al rincón del fuego,
Asando unas castañas 1
Ardiendo un tronco entero
Hablando de las viñas,
'
Contando alegres cuentos
Bebiendo grandes copas '
Comiendo buenos quesos'·
Y á fe que de est.e modo '
No nos importa un bledo
Cuanto enloquece á muchos
Que serían muy cuerdos
'
Si hicieran en la corte
Lo que en la aldea hacemos.

que puede sentir un alma y expre•
sar la boca de un ángel.

II
-Con este destornillador, seño•
ra-decía. Ernesto horas después voy á atornillar mi dicha, si usted
me permite que con él anule esa
máquina para siempre. Dentro de
un mes la llamaré á usted madre
con permiso de lamía, y áJuliaesposa con autorización de usted; pero permítame que destruya ese mue•
ble, símbolo de la. honradez y del
trabajo, que ha esta.do á punto de
herir morta.lmente a.l ideal de mi
vida.
-Julia. es 1.. dueña de ese mueble-:- dijo sonriendo la venerable
anciana.
-¡Rómpale usted, Ernesto! ¡rómp_ale usted!- gritó Julia entre sonrisas francas y lágrimas rebeldes.
-Ahora mismo.
~l joven &amp;J?artó lanas, sedas, enea.Je.; y terciopelos, y acometió al
primer tornillo.
-}:'ero bendigamos antes, señor
-ob¡etó la venerable anciana -esa
máquina inolvidable que h~ conservado á mi hija honrada. y pura.
para usted.

d_e ángeles, la música sublime del
cielo que celebraba el triunfo de l&amp;.
honradez por la virtud del trabajo.
R . MESA DE LA PERA.

Por no sé qué capricho
Filis juró olvidarme;
'
Pasados pocos días
Hizo otra vez las p~ces;
Pero fué tan gustoso
Aquel feliz instante,

Sólo murió de constante
La que está bajo esta los a·
Acércate, caminante
'
Pues no murió tal a.~a.nte
De enfermedad contagiosa..
El que está aquí sepulta.do,
Porque no logró casarse
Murió, de pena acabado·
Otros mueren de acordar'se
De que ya los han casado.

-"'~,.__:_____.......----~···~----•----'··,.""~--~-.- ~

Una vieja ha fallecido
De ª':llºr, y aquí se enterró;
Considere el ad vertidn
Si enamorada. murió, '
Qué tal habría vivido.
Este difunto era esposo
Y los celos le mataron ·
De ejemplar tan horro;oso
Los demás escarmentaron
Pues va ninguno es celos~.

o
Anaaeónti(as
Si el cielo está sin luces
El campo está sin flores '
Los pájaros no cantan '
Los arroyos no corren'
No saltan los corderos'
No bailan los pastore;,
Los troncos no dan frutos
Los ecos no responden . .. '
Es que enfermó mi Filis
Y está suspenso el orbe.

JOSÉ CADALSO.

Ant.e las revueltas olas
Un elefante va huyendo,
Buscando en las a ' tas cumbres
S11 salvación y aposento.
Al ver pasar al coloso,
Subida en un magnoliero,
-¡Socorro!-gritó una ardilla¡Sálvame! yo te lo ruego.Siempre generoso y noble,
El gigante paquidermo
Tendió su trompa á la ardill a,
Dióle en sus lomos asiento,
Y marchando sobre el agua
Y arribando al monte enhiesto,
Compasivo y desdeñoso
Dijo:-¡Pobre animalejo!
Sin los grandes de mi raza,
Qué fuera de los pequeños?

.... -

~ t'~.J!:.·2:!!21

II
Cuando la tarde lluviosa
Fué declinando y muriendo,
Los náufragos, en el monte,
Un hambre horrible sintieron.
-¡Pereceremos de hambre!Mugió el coloso soberbio.
-No temas-habló la ardilla,Cerca he visto el cocoter o,
Que con sus frutos sabrosos
Nos brinda dulce alimento.
-No es posible-el elefante
Rugió de cólera ciego; •El cocotero resiste
Mis más gallardos esfuerzos,
Cede, pero no se troncha ....
Hay que morir, ¡moriremos!
-Aguarda-clamó la ardilla
Saltando al árbol esbelto,
-¡Aguarda!-y royendo un tallo,
Cortó un coco suculento,
Y tan diestra como astuta,
Lanzó más cocos al suelo.

Canela hecha pedacitos.. 2 gramos.
Azafrán ... . . ....... . . . . . .1 gramo.
Decántese y añádase:
Azúcar ......... 1 kilogramo 500 gr.
Agua para disolver el azúcar. 2 lltros.
Mézclese y fíltrese:
Para que el curazao, hecho así,

III
Cuando el forzudo elefante
Despachó el sabroso almuerzo,
Alegre movió la trompa
Sintiéndose satisfecho
Y mugió con eco ronco:
-¡Gracias, pobre anima.lejo!Humilde la astuta ardilla,
Miró al noble paquidermo
Y murmuró por respuesta:
-De tu gratitud no hablemos;
Mas .... di, ¿qué hicierais los grandes
Sin nosotros los pequeños?

¿Quién es a.que! que baja
Por aquella colina,
La botella en la mano
En el rostro la risa, '
De pámpanos y hiedra
La cabeza ceñida,
Cercado de zagales,
Rodeado de ninfas
Que al són de los panderos
Dan voces de alegría,
Celebran sus hazañas
Aplauden su venida?'
Sin duda será Baco,
El padre de las vii'las.
Pues no, que es el poeta
Autor de esta letrilla..

tenga la facnltad de colorearse de rosa,
cuando se Je mezcla con el agua, se Je tiñe
ligeramente con una infusión de palo de la
India y luego se clarifica.

LICOR DE LUION
Limones, según su tamaño. .. .... . . 8 ó 10.
Alcohol de 58 grados. .... . . . .... ... .4 litros.
Azúcar. .............. . . .. ... . ...... 2 kgs.
Agua para disolver el azúcar ...... 1 litro.

7.- Modelos de colgadu ras, mant elería y corbat a.

6.-Vestiditos infantiles.

Sepárese toda la parte amarilla de la
corteza de un limón, póngase á macer ar con
el alcohol 24 ó más horas, según que la
corteza. esté más ó men os cargada de parenquina (la parte blanca), decántese, añádase el azúcar disuelto, mézclese y déjese clarificar, ó fíltrese.
"

�Domingo 6 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUS'l'RAIDO
EL MUNDO ILUSTRADO

FRUTAS CONSERVADAS
CIRUELAS
Tómese una cantidad cualquiera
de ciruelas, cogidas antes de su
madurez, córteselas la extremidad
de la cola, píquense basta el hueso por tres ócuatropartes, y luego
pónganse en agua fría.
Aparte, prepárese agua para el
blanqueo de las frutas; con este
objeto, háganse bervfr por espacio
de una hora, en una vasija de cobre
sin estañar, quince ó veinte litros
de agua, medio puriado de sal común y todas las ciruelas que se hayan desechado por muy maduras
ó demasiado pequeñas, las cuales
deben picarse anticipadamente; esta operación reporta la utilidad de
extraer una gran parte de la acidez
de que están provistas algunas frutas, y aderciás tiene la gran propiedad de que, disuelta dicha acidez
en el agua, reverdece á las ciruel11,s.
Así preparada el agua para el
blanqueo, sáquense con la.espumadera. todos los residuos de las fru·
tas que han servido para preparar·
lo, luego caliéntese esta agua casi
hasta la. ebullición, échense las ciruelas puestas anteriormente en
agua fría, con cuidado de que ninguna se superponga sobre otra, y
a.si que se eleven basta la superficie del agua, váyallile sacando con
la. espumadera y pónganse en agua
muy fría ó helada, la cual ha de renovarse varias veces, para que las
frutas se enfríen más pronto.
Estando ya las frutas blanqueadas, reverdecidas y enfriadas del
modo que acaba de decirse, sáquense del agua con cuidado, con auxilio de una espumadera,para ponerlas á degotar en un tamiz; pónganse en vasijas de vidrio, de tierra 6
de madera y cúbranse con aguar·
diente 6 alcohol de 58 grados.
Después de seis semanas de maceración, azucárense á razón de 225
á 250 gramos de azúcar por litro
de aguardiente empleado, 6 según
la cantidad de conserva que se
quiera obtener.
OBSERVACIÓN. Aunque el modo
de preparación que acabamos de
describir, es el generalmente em·
pleado por los licoristas al por me·
nor que desean ofrecer al público
ciruelas bien preparadas-; hay otro
que es wás convemente, aunque más
ca.ro.
Consiste en pasar las ciruelas
una 6 varias veces por el azúcar, á
fin de que éste, impregnándose en
ellas, las haga. más delicadas y más
finas.
Para disponer las ciruelas en
azúcar, deposítense con mucho cuidado en el lebrillo, así que estén
blanqueadas ó reverdecidas como
se ha dicho antel'iormente. Echese
encima. un jarabe de azúcar birvien·
do de modo que marque 12 grados
en el pesa.jarabes, y cúbrase; al
cabo de veinte y cuatro horas, decántese el mismo jarabe en una vasija colocada al fuego, hágasele
coser basta 16 grados y échese de
nuevo sobre frutas ,Y por fin, pasadas veinte y cuatro horas, vuélvase
á. recocer por última vez el jarabe
aun de 4 grados, es decir,que llegue
á los 20, y échese sobre las frutas.
Después de frío, pónganse las ci•
ruelab en tarros, c ú b r a n s e con
aguardiente de 55 á. 58 grados, conteniendo 200 gramos de azúcar por
litro, y tápense herméticamente.
ALBARICOQUES
Escójanse albaricoques, de un color amarillo claro, bien sanos y co•
gidos un poco antes de la completa
madurez; enjúguense 6 cepíllense
para sacarles el polvo y la pelusi·
Ua, píquense hasta el hueso por
varias partes y blanquéense echandolos en agua tibia, al fondo de la
cual se precipitarán en seguida, para sobrenadar luego; sáquense uno
á uno por medio de la espumadera
y sumérjanse en agua mezclada con
alumbre 6 alcali:.lada, esto según
el color t,_ue se desee obtener, á sa·
ber: agua muy fría conteniendo 10
gramos de alumbre por cada 20 liwos de agua, si se desea que los
albaricoques conserven el color
blanco que les comunica el agua
caliente; y en una primera agua,
igualmente muy fría, conteniendo 5
gramos de bicarbonato de potasa.
por ca.da. 20 litros, si se quiere co-

cada litro que del mismo se baya
empleado para cubrir la fruta .
Mas c:u,ando los albaricoques estén destmados al consumo doméstico 6 s~a para obte1;erlos de primera !lahda.d, es preciso pasarlos por
azucar; para; esto hágase lo mismo
que hemos dicho para las ciruelas
es decir, que se han de pasar tre~
veces por el mismo jarabe, alcanzando 12 grados de ebullición Ja
primera vez, 16 grados la segunda
y 20 la tercera; déjese un intervalo
de 24 horas de una á otra opera•
ción. Una. vez azucarados los albaricoques de este modo, pónganse á
~acerar _en aguardiente, por espacio de seis semanas, y entonces so•
lamente se azucararán como se ha
dicho ya para li,,s ciruelas. Haciendo la operación de este mod0 el jugo adquiere mayor pPrfume,' y la
carne más color y fortaleza.
MELOCOTONES
Escójanse !os melocotones de la
clase que más gusten, enjúguense
ligeramente para quitarles el polvo, agujeréense por una parte solamente, basta el hueso, y continúense las operaciones subsiguientes, conforme acabamos de indicar
para los albaricoques.
MEMBRILLO

Despójense los membrillos de su
piel, córtense en cuatro trozos para quitarles el·corazón, pónganse
en agua con vinagre 6 alumbre
del modo que dejamos dicho par~
las peras; pásense en seguida tres
veces 6 más por azúcar,como se ha
dicho para las ciruelas, y termínese
la operación del mismo modo.

8.-Sombr,ero de la estacián.

municar á los albaricoques un hermoso color amarillo. Colóquense
después de haberse enfriado, con el
objeto de fijar su coloracióu, en una
segunda agua, que contenga 10
gramos de alumbre por cada 20 li·
tros.
Después de haber verificado,esto
por uno ú otro procedimiento, y ya
se destine la fruta para la venta, ó

ya. se conserve para. prepararse de
un modo más azucarado, póngase
á degota.r en un tamiz, colóq u11se en
una vasija cualquiera., cúbrase con
alcohol de 55 á 58 grados, y al ca•
bo de seis semanas de maceración,
ariádanse de 150 á 200 gramos de
azúcar y dos gotas de esencia de
noyó, disuelto en muy poca cantidad de alcohol y en proporción, á

1••·······························
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA
ADenver, lansas Cíty, St. Loais, Cbicago, llew York,
San Francisco J Los Angeles
_ _ ........,,,........,.,4...
. -)

Tacubaya, D. F., Septiembre 9.
Me es altamer..te satisfactorioescribe el Dr. Alberto Cerrnntes-manifestar que considero laEmulsi6n de Scott como el mejor reconstituyente que se puede emplear en todos los casos en que la
nutrici6n languidece por cualquer
motivo, haciendo incompleta la
asimilaci6n. Por este motivo nunca vacilo en prescribirla en estas
circunstancias, obteniendo siempre el exito más lisongero que
puede esperarse.
PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN OO.
Tomo las pastillas Luan1ea do Bromo-QulDla.

&amp;l botiCl&amp;rio le dovolver6 an dinero al ao M c113
&amp;. lirma B. W, Gron ae halla en cada~

•

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Línea de Santa Fe,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSW0RTH.-Agente General.

ta. San Franolaoo, #ám. 8, Wl4xloo,

a. #.

···························•-•·······•-

EL TESTAMENTO

Dtl 11.mo. Sr. Jlrzot,lspo i«baa.
Los bienes fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstia en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañía de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Ilace pocu. uias que se practlcO la
apertura del testamento del Jlostrl1lmo Sr Arzobispo D. Patricio A. Feebu
en la ciudad de Chlcago, llllnol■ .
La fortuna del distinguido prelado ascendlO ll cerca de $125,000 oro americano; y segtln el Inventarlo que se ha
publlcado, los bienes que ceJO toeroa
como sigue:
Dos pOllzas de "La Mutua,' • Compal!!a de Seguros sobre la. Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, o aean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las pólizas 9,329 oro.
Otra póliza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre la.a d'lsposlclones del sel!or Arzobispo, en su testamento, se hicieron
l!Btas:
A so hermana, sel!orlta Ka.te Feeban,
que estuvo siempre con él basta so
muerte, $40,000 oro en bonos y ,2:1,000
oro en una de las pólizas de seguro:
11 la. seftora Ana A. Feehan, viuda del
seilor doct or Eduardo L. Feehan, her•
mano del sellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las póllzas, y $5,000 oro en
efectivo; &amp;. la Academia de San Patricio de Chlcago, de la. que es preceptora
su hermana, Madre Maria Catalina,
$10,000 oro de la t\ltlma. póliza; &amp; la
escuela ''Santa. Marla' • de ense!iansa
p~ctlca. para varones, de Feehanvllle,
Illlnols, que era la Institución por la
que má.e se Interesaba el se!ior Arsoblspo, se en trep.ron 109 ,4,000 re,t&amp;ll·
tee de I&amp; 1lltlma r;6llu.

Domingo 13 de Diciembre de 1903

Carta de una Parisiense
El té de las chito en casa de una señora
de posición sendlla.
Los sombreros.-E1:pe1nado.

Se usa tanto servir un té en el día
seíiala.do para recepción, que todas
las seíioras, basta las que no disfrutan de gran renta y que se ven
obligadas á cuidar mucho el gasto,
consiaeran imprescindible ofrecer
algunos refrescos á sus visitas.
Falta saber cómo arreglarse para
que este ligero lujo no sea ni dema.siado costoso ni molesto en exceso.
He aquí á este respecto algunos
consejos que mi experiencia me permite daros:
Admitamos que no tengáis sino
una. doméstica. para todo servicio.
Es preciso entonces arreglar lascosas de antemano.
La víspera. del día enquerecibáis,
se desocupará el salón; la víspera
también, cuidaréis de tener un plato bastante fuerte, que os permita.
reservar los restos para el almuerzo. Rodeando este fiambre de huevos y legumbres calientes, el mari•
do no puede quejarse, y dais así á
vuestra sirvienta mayor tiempo para preparar past.eles en ca.so necesario.
Tan pronto como ha. servido el
almuerzo y ella misma ha almorzado, la sirvienta lava la poca vajilla
del almuerzo, mientras la señora en
persona ayuda al trabajo poniendo
el comedor en orden; se viste la sir·
vienta para estar dispuesta de ante·
mano con el fin de abrir la puerta,
aun antes de que la seilora. baya.
concluído de arreglarse.
Podéis, pues, excusaros por hacer
esperar algunos instantes á. la pri·
mera visita que llegue; pero la ca.sa
debe estar prepara.da é irreprochable lo mismo que la sirvienta. Es,
pu~s, prudente estar bajo las armas
desde temprano.
El traje de la sirvienta tie_ne su
importancia. Sienta muy brnn á
una joven esbelta el delantal blan•
co con pechera y hombrera.; pero
para una mujer grues~ y de cierta.
edad conviene el sencillo delantal
de p~rcal fino, muy blanco, re&lt;?ientemente planchado, con volad1tos,
sin guipur ni festón.
La falda negra será lo mejor, con
la blusa en armonía, y algo blanco
y muy limpio en el Cl~ello.; na~a de
joyas falsas extraord10ar1as m cor·
bata de color.
Ese día como apenas debe salir
de la anU:sala, no ?ebéis darle mu•
cho traba.jo de coc.ma. ~o encarguéis pa.ra. la comida. smo platos
hechos á última hora y, sobre todo,
que no desoidan mal olor en la ha.•
bitaci6n.
El puchero, por ejemplo, es una
de las cosas que huelen pe?r· El
pollo asado se escogería me¡or.
Avisad de antemano á la sirvien·
ta que encienda las lámpa1·as cuan·
do llegue la. noche.
Cerna del marco de la puerta que
da al comedor, si quei:éis, com~ pa·
ra poder moveros fácilmente s1 no
tenéis á na.die para ayudaros, colocáis la. mesa de té; á menos que
os sea más cómodo organizar el té
sobre la misma mesa ctel comedor,
á. cuyo alrededor se agruparán las
a.migas.
.
¿Qué debe ofrecerse en cuest16 n

1.-Trajes de paseo, última moda.

de golosinas que no sea ó costoso
6 mísero? Cosas muy sencillas, pero muy frescas y en gran cantidad.
Un «pluncake&gt;, por e¡tmplo, he•
cho la víspera, galletitas, pa.s~litos secos, que se conservan var10s
días.
Con una. gran torta cortada e.n
rebanadas, un plato de esas masitas secas, podéis disponer también
«tartines&gt; de pan de centeno, con
manteca, que prepararéis de antemano; les gustan á muchas pers~nas, son poco costosos y podéis

servirlos en abundancia., porque, si
quedan, servirán para el almuerzo
ctel día siguiente, sea por la mañana., con el chocolate, sea. á medio
día. con jamón ahumado.
No se necesita que el té sea de 6
francos libra, si lo hacéis con cuidado y, sobre todo, si os cuidáis de
darlo muy caliente, y para que esté
así mucho tiempo, es indispensable
tener siempre agua verdaderamente
hirviendo al alcance y aseguraros
de ella en persona, porque, á. menos
de ser chino, el sirviente más refi-

nado no entiende na.da; no se bebe
té realmente caliente sino en las ca·
sas donde la seíiora lo vigila ella
misma.
Si no empleáis la tetera de que
usáis diariamente, tened cuidado de
que no quede té viejo ni se note nin·
gún 0!01· de humedad. La mayoría.
de las teteras vistosas que adornan
las mesas de té, tienen desi;racia•
da.mente ese gusto. Podéis agregar
en la mesa toda clase de golosinas
imprevistas si llega la ocasión:
dulce de ca;a, mandarinas, dátiles,

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Domingo 29 de Noviembre de 1903.

Eb MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

GILDA!
No ha. mucho que la. ví; se sonreía ,
triunfadora. y radiante de belleza,
cuando le dijeyoqueel sol prendía
en su griega y artística. cabeza . .. .
Flor de gracia., de encanto y galanura,
impregnada, de tenue y g rato aroma,
su cuerpo semejaba una escultura,
y su cuello era un cuello de paloma.
Blanca, de una blancura irresistible
que hasta la. nieve le causara enojos,
brillaban con sn luz inextinguible
dos ¡j,Stros, en el cielo de sus ojos.

i

Una noche en que triste ó delirante,
me abismaba en el mar de mis ensuelios,
la vi pasar, como visión errante,
por el divino alcázar de los sueños .. . .

8.-Nuevos modelos de tejidos y bordados

Vestida. de blanco estaba.,
la mano de reina. inerte,
y en su faz se dibujaba.
la palidez de la. muerte.
¡Trece abriles! ¡Oh delirio!
El beso de la enlutada.
heló su frente de lirio
envidia. de la alborada..

en la cruz el aire mece
campánulas de colores,
y una. plegaria. parece
que murmura. entre las flores ..
Por la tumba.,en rondas suaves
húmeda y recién movida.,
pasan cantando las a.ves
una. endecha. no aprendida..

¡la niiia. de ojos azules
y dora.da. cabellera. . .. . l
JOSÉ M. CARBONEL.

o
Se ofendió porque la dije:
tú no tienes corazón,
porque si no, paga.rías
la. inmensidad de mi a.mor.

en la. dulce prima.vera.
de la. maña.na radiosa.,
cayó triste en la. pradera.
como un pétalo de rosa..

México, D. F. septiembre 5.
Me es grato manifestar-escribe el Dr. Francisco de P. Leal-=que me es muy conocida la preparaci6n llamada Emulsi6n de
Scott, y que la recomiendo con
bastante empefio á todos aquellos
de mis clientes que se encuentren demasiado linfáticos, lo mismo que en los escrofulosos, pues
son muy satisfactorios los brillantes resultados que siempre he obtenido con dicha preparaci6n, la
cual posee también la cualidad
de no ser desagradable ni á los
nifios, que son los que hacen
mayor consumo.

Sintió nostalgias del cielo
la. preciosa. niiia.- ángel,
y protegida. en su vuelo
por el ala. de un arcángel,
subió á la. región leja.na
que negruzca. sombra envuelve,
donde la. materia. hnmana.
en átomos se disuelve ....
De un ciprés verde y añoso
la niña. duerme á la sombra:
sobre su lecho, a.moroso
extiende el musgo su alfombra.;

La niña de ojos 11.zules
y dora.da. cabellera.,
envuelta. en ligeros tules
duerme la noche postrera.:

,.................................

..SANTA FE," LA MEJOR RUTA
Las fúlgidas estrellas. ..... sorprendidas
al verla, se inclinaban reverentes,
como ante las imágenes queridas
los misteriosos pálidos creyentes.

PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN ~

ADenver, lansas Cíty, St. Loais, Cbicago, lew York,
San Francisco J Los Angeles
.........

-·--~-

Tome laa paatlllaa Luantea da Bromo-QalalM,
&amp;l boticario le devolveri au dinero II ao • La firma B. W, Gr°" H halla a cada a.11&amp;

EL TESTAMENTO

Las a.ves entonaban dulces cantos,
a.l mirarla. cruzar mórbida y leda.,
l a aurora le prestaba sus encantos,
sus murmullos la idílica. arboleda .. ..

Dtl 11.110. sr. Jlrzobls,o f«ba
Los bienes fueron valuadoe
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstla en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañia de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Hace pocu~ ulas que se practicó Is
apertura del testamento del Ilulltrfllmo Sr. Arzobispo D. Patricio A. l'eebU
en la ciudad de Ch Icaco, Illlnoll.
La fort1111a del distinguido prelado ucendl6 A cerca de $1215,000 oro am•
rlcano ; y segQn el Inventarlo que ae ha
publicado, los bienes que &lt;1eJ6 taeroo
como sigue :

ii{i~ió·~~~~-{i~~ ºii~~-~~t~i~~~ii~ .. ... .
que dobla su corola al venda.val,
y fué su dulce vida.
pura. esencia. cuaja.da. en el cristal.
En el fa.stoso ataúd
reposaba. entre las flores,
dormida. como el laúd
de los viejos trovadores.

......
1na••K•M••

Dos p6llzas de "La Mutua,' • Compallta de Seguroe sobre la Vida, de
Nueva York, por $21í,OOO
oro cada una, 6 aean. . $ 150,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de Jaa p6llzas 9,329 oro.
Otra póliza de seguro. . • H,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.

u:::::::::•
11,ttu"•"'""•••
~:::::~:t:::

:::;:::::::
?::::~::"

llftM •fUl.ftll.• 1

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Rarvey en la Línea de Santa Fti,soií renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros inlormes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH.-Agente General.

.. .

..

-·

.,,':":'!"~-..........
"
... ~:' '!.:'!'..! ..
! '!"'!"'.• · ........... ................ !'" ' .. ...... ! ....... .

'j

ta. San Franolaoo, #ilm. 8 11 ltlllixloo,

a. F.

Entre las ltlsposlclones del eellor /J·
zoblspo, en su testamento, se hicieron
éstas:
A su hermana, eellorlta Kate FeehBD,
que estuvo siempre con él hasta so
muerte, $40,000 oro en bonos y ,215,000
oro en una de las pólizas de seguro;
A la sellora Ana A. Feehan, viuda del
sellor doctor Eduardo L. Feehan, her•
mano del sellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las p6Uzas, y $15,000 oro 111
efectivo ; 4 la Academia de San Patricio de Chlcago, de la que es preceptora
su hermana, Madre María Catalina,
$10,000 oro de la 1mlma póliza; l la
escuela ' 'San ta María' ' de enseliansa
prtctlca para varones, de Feehllllvllle,
Illlnols, que era la lnatltucl6n por la
qne mAs se lnreresaba el 1ellor Arsoblspo, se entregaron loe
restan·
tea ds I&amp; 1lltlma ¡;6llsa.

··································-

,,,ooo

&lt;X&gt;

rel!ni6n.

Domingo 6 de D1ciembre de 1903

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 6 de Diciembre de 1903

EL MUNDO IL:JSTRADO

á Un_a. sacudida. brusca del tren, despabiló
Jaime Y al padre de l a. niña:
:-&gt;t:7
-Qué, ¿hemos cbocado?-preguntó éste
a ] a.rmado.
-¡Ojalá!- dijo entre dientes Jaime, asom á adose á la. ventanilla.
-¡Qué animal!-dijo el novio á Ja muchacha, respondiendo á la exclamación de Jaime, que permaneció un rato asomado sin
preocuparse de nadie.
- Ese infeli~ debe de estar loco--añadió
e~a.-Pues ¡&lt;!1go! no sería poco triste morir
ora qua somos tan dichosos, y cuando
d!~amo~ ~amino de serlo mucho más, ¿ ver' Luis . .. ..
- ~o pienses en eso, bien mío. La. Providencia vela por los enamorados. Nada temas. No ha de cometer la. crueldad de robarnos con la vida un bien legítimo, una dicha que merecemos,
una ventura que nos
pertenece. Piensa sólo en que te adoro y
que me adoras; felicidad tanta sólo está
reservada á quienes
como nosotros, se
aman locamente. Y o
de mí sé decirte que
vivo por ti. ...
Otra sacudida brusca. que dió la máquina, indicó que se ponía en movimiento el
tren.
Volvió Jaime fastidiado y mohíno á
ocupar su sitio, á encogerse, á cerrar los

ll

,.

2.-Vistosos traJ·es de bai·le, t ea t ro y v:sita.

Una Lágrima por el Muerto
Un disgustillo ligero que tuvo en cas
una ofensa grave de la mujer en quien~~
bía pue~to su alma, soliviantaron de tal m~do á Jaime, que de la noche á la mañana .
esperar á consejos de nadie po~;~~
tampoco los solicitó, ni reflexionar
el.caso con la frialdad que reco~11inda la experiencia, desapareció
e hogar paterno, en el que era el
ser m~s ~on~iderado, y dirigióse á
Madrid sm dmero ni ilusiones como
el c~dáver yerto se deja lleva;. en el
ataud á la última morada En 1
volu~tad. del joven no qued~ban d:_
termmac10nes·
tad
•' en su mente, d eb·1·
1 1. ª po_r e1 msomnio,
todo eran
ideas tristes Y planes siniestros....

en su. corazón morían, por falta de calor,
afec~10nes y ternuras con la suavidad progre3iva con que se borran las últimas tintas
de la tarde al morir el día.
_Clavado en el asiento del coche, con los
OJOS cerrados, las piernas encogidas y las
manos entrelazadas, iba. en el tren ensimis·
mado gozando con el traqueteo del vagón,
recordando sucesos penosos recientes y aje·
no á cuanto ocurría á su alrededor donde
una prec~osa joven de diez y ocho abriles y un
apuesto Joven de veintitrés, hija. ella de un
seí?-or sexagenario que dormitaba. en el
asiento de enfrente, habla.han tierna. y dul·
cemente, entre 'lonrisa.s insinua.ntes y miradas ardorosas.
La casua.lidad había cc,locado en el mismo departamento, frente por fre nte al amor
desventurado y al dichoso á la de~gracia Y
á la felicidad, al corazón' que llora en la
desesperación y a.l que goza en la. gloria.

3.-Abrigo de la estación y traje de baile.

Domingo 6 de Diciembre de 1903

ojos y á enfadarse en aquellas lúgubres
cavilaciones .... Pero apenas hizo esto, notó muy cerca. arrullos tiernos, cariñosas
palabras que Je recordaban horas de inefa.ble encanto, e!Ilbelesos que había sentido y
ensuefios que disipó el desengaño .... Calló
y escuchó atentamente. El infernal ruido del
tren en marcha, apagaba los murmullos,
cortaba las palabras y ahogaba los ,.uspiros con que 10s amantes envolvían muchas
de sus frases.
El viento fresco que se colaba por la ventanilla Je iba enfriando; aquel fuego de los
enamorados Je quemaba las entrañas.
Se apoderó de él una especie de fiebre tan
intensa, que en un rato de locura, estuvo á
punto de dirigirse al novio y decirle:
--¡No sea. usted necio! Usted vale más que
esa mujer. Sepa usted conservar su dignidad. Está perdiendo el tiempo en cosas inútiles y malsana.s. Las mujeres son nuestra.
perdición. No se enamore usted, porque es·
tá perdido para siempre... No I as crea usted,
porque son fa.Isas. ¡Malditas todas!. ...
Pero limitóse á abrir los ojos y mirarles
con curiosidad primero, con lástima después, y, finaJ!Ilente, con envidia.
Entonces e!Ilpezó á meditar la manera de
trabar conversación con ellos. Sentía misteriosa simpatía por ambos; todo espíritu
noble, aun en la desgracia, se interesa por
la felicidad de lo&amp; demás.
Jaime creía que en aquella ventura llevaba parte ....
En vano buscó ocasión. Los novios no se
preocupaban !Ilás que de ellos mismos. En
voz baja cuchicheaban, y por la risueña expresión de sus a.nimados rostros, se colegía..
que estabanen uno de esos períodos arreba-

�Domingo 6 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

¡Los copos se desatan
con furia loca
sobre el ángel dormido,
que no se mueve,
y la madre, besando
la fría boca,
con sus besos deshace
la blanca nieve!

tados de amor que ~elevan el-alma
á regiones ideales. Si la gloria
existe en el mundo, es en uao de
esos momentos.
Pensó Jaime, contemplando escena tan opuesta á la que él representaba, en la dicha que le había arre•
batado vil y alevosamente la mujer
á quien quiso con locura; recordó
plácidos transportes de amor íntimo con su adorada; promesas y
juramentos tan rep.,tidos como fa.
laces; traiciones y celos que habían
oscurecido su felicidad y envenena•
do su sangre; ilusiones y desenga·
í'los amargos; burlas que dejaba
impunes, ansias que no lograba y
tormentos que no merecía .... Tan
feliz como sus compaí'leros de viaje
debía ser él, y amando más que
ellos, mucho más, se veía sumido
en la trist.eza, olvidado en la sole•
dad y en brazos de la desesperación ......
Una ola de sangre le subió á la
cabeza. Se precipitó sobre la portezuela, convulso y furioso, abrióla
con violencia, y gritando:
-¡Yo la mato! ¡La mato!-desapareció, dejando á los circunstantes estupefa,ctos.
Poco después el Juzgado levanta·
ba el cadáver de Jaime.
El sumario atribuía ácdi;sgracia&gt;
su muerte. Pero si bien esto era
cierto, la autora real había sido
una mujer infame; los cómplices,
aquellos enamorados del coche; el
arma... la casualidad.
En el camino de la vida hay que
temer á esos tres factores: al amor,
al contrast.e y á la fatalidad.
¡Una lágrima por el muerto!

Cuando logra entre nubes
romper el día,
al calor de la madre
aún vive el nií'lo ....
¡Toda una eterna noche
de nieve fría
no amortiguó la hoguera
de su carií'lol

U\ MEJOR DIE.TI\

Ya descienden los copos
desde la altura,
como mariposillas
que el viento mueve,
y al tocarlos, me digo
con amargura:
¿ por qué será tan fría
la blanca nieve'?
¿Cómo, si es hermosa,
la muerte encierra,
y nos hiela en el alma
las ilusiones?
¡También con sus desdenes,
sobre la tierra,
hay hermosas que matan
los corazones!

Como la muerte es negra,
no les da espanto
la espléndida blancura
falsa y aleve,
y se mueren cte frío
bajo aquel manto
que en los sembrados surcos
tendió la nieve.

LA MAQUINA

o

~~p

El mudo pajarillo
que á helarse empieza,
por la desnuda rama
ni á andar se atreve:
siendo el símbolo hermoso
de la pureza,
&lt;¿por qué será tan fría
la blanca nieve?&lt;

Por eso no seducen
sus resplandores
y causa su blancura
melancolía,
y por eso las aves
y los pastores
temen del crudo invierno
la nieve fría.

Aunque el sol baña triste
el horizonte,
en las dormidas chozas
nadie se mueve.
¡No pueden los pastores
subir al monte!
¡Les cerró la salida
la blanca nieve!

Una madre harapienta,
triste y llorosa,
con un niño en los brazos
camina errante ....
¡La sorprende la noche
fría y medrosa,
y oprime contra el pecho
al hijo amante!

En vanoldel arroyo
la linfa ¡,ura
busca el ave sedienta
al nuevo día.
¡El arroyo no baja
desde la altura,
porque lo heló en el1montie
la meve fría!

Es general la creencia de que la
dieta es el mejor remedio para cura1· ciertas enfermedades; pero el
hambre es la voz de la naturaleza.
que nos avisa que el estómago ne•
cesita al!IDento; y ·como este tcque
de atención debe ser atendido muchas personas, ó casi todas, c~men
mucho y muy ámenudo;masnoca.•
be duda de que la dieta absoluta.es
un remedio heroico. Cuando un estómago está enfermo, no hay cosa
m~jor que dejarle sin
ah mento; pero existe
un medio de no quedarse sin comer: el de ingerir frutas solamente,
porque el jugo de éstas
obra como desinfectan•
te y mata los gérmenes
que el estómago contie•
ne.
Por lo general, con
seguir solamente dos
días el trata.miento de
la dieta de fruta, se consigue exterminar todos
los gérmenes daí'linos
que contiene el estómago.
También puede co•
merse un poco de pan
esterilizado, que no im·
pide que la dieta haga
sus efectos.

o

CANTARES
Es tan gracioso tu cuerpo
y tan bonita tu cara,
que sé que te tiene envidia
basta el ángel de tu Guarda.
Como eres tan bondadosa,
yo te comparo á las nubes
que toman agua de mar
y van lloviendo agua dulce.
Me aconsejan que suspire
para que tenga descanso;
pero el suspiro es muy corto
y el mal que tengo muy largo.
MELCHOR DE PALAU.

4.-Vestidos para calle y trajecitos infantiles.

Domingo 6 de Diciembre de 1903

1

J. JACKSÓN VEYÁN,

LA BLANCA NIEVE

Por la sábana inmensa
de la llanura
revuelan de perdices
bandos enteros,
y eLcuentran en la nieve
su sepultura
cuando bajan del monte
los ventisqueros.

l

Y al ver caer los copos
desde la altura
como rizadas plumas
que el viento mueve,
suspiraba la madre
con amargura:
c¿9or qué será tan fría
la blanca nieve?&gt;

F. IlOIG BATALLER.

EL MUNDO ILUS'l'RIAOO

.

La babitación ,estaba convertida
en un taller dirigido pvr la actividad femenil de una cabeza bien organizada.
Media docena de sillones de yute
bastante usados, dos maniquíes de
mimbre, una mesita de labores en
el centro, y cerca de la ventana una
máquina de coser que parecía demandar el movimiento continuo de
unas manos hábiles y de un pie diestro y chiquito. Por las ventanas entraba mucho sol, un sol de abril,
cuyos purísimos rayos alegraban
las almas despertando las flores,
saludadas por los primeros gorjeos de los pájaros,que de ese modo
comienzan á entonar un himno
grandioso y dulce á la Naturaleza,
como imprescindible prólogo á sus
primeros amores.
Madre é bija, una anciana de
semblante de nácar y de pelo de
nieve, y una muchacha de cabecita
rubia, de negros ojos y de facciones
puras y delicadísimas, hablaban
animadamente cerca de la ventana
del sotabanco, que parecía dorada
á fuego por los rayos del astro del
día. Era aquél un coloquio de ánge•
les; la antigüedad respetable y respeta.da del pasado hablando con el
incipiente porvenir. El sol que nace y el sol que muere del gran
Echegaray.
-Estoy contentísima, mamá, decía Julia; estoy tan satisfecha, que
apenas quepo en el pellejo...... .
¿Sabes lo que ha pasado? Hoy .he
visto á Ernesto, y siguiendo tus
instrucciones, le hablé con formali·
dad, seria, muy seria .... ¡Mira! No
estoy segura de si he llorado; lo
que sé es que he sentido en los ojos
primero mucho fuego y después mucha frialdad .... ¡Vamos .... que ....
lágrimas se llama esa figura!
-¡Qué tontuna! murmuró la anciana haciendo un puchero entre risas.
-Yo comencé así mi discurso:
mire usted- le dije,-es probable
que hoy sea la última vez que nos
veamos . . .. No se asombre, soy sin·
cera y no finjo, verá usted . . .. Dicen los médicos que la constante

costura de lamáquinaperjudicami
salud, que me debilita mucho, que
me martiriza demasiado, que si no
estoy enferma, puedo enfermar,
y que ¡Dios sabe lo que será de mí!
Me quedan, pues, tres caminos que
elegir:uno, casarme con un hombre
que me quiera y á quien yo ame;
otro, marcharme con mi pobre ma•
dre á la Mancha, á casa de mis
tíos; el último, morir al lado de mi
máquina entre cintas, sedas, encajes, flores y terciopelos ... La muerte sería, á no dudar, dulce, alegre,
elegantísima; pero es que yo no me

quiero mot·ir tan joven.
Veo en medio de mis a•
marguras una perspectiva tan alegre, tan dulce, tan consoladora! ....
Son tres los ca.minos,
¡tres! ¿Cuál sigo,_Ernesto?
-¿Cuál?-me contestó.-El primero.
-¿Y el hombre?
-¿Quién puede serlo
más que yo, constituyendo usted la felicidad de toda mi
vida, el ideal más santo y la aspiración más grande?
-Yo sentí, mamá, que me ponía
colorada. Experimenté una ver•
güenza tan grande y una alegría.
tan dulce, que sólo pude preguntarle, haciendo por sonreír:
-Y el camino, ¿será muy largo?
-Dentro de media hora lo sabre·
mos-me contestó.-Yo iré ádecír·
selo á su madre, que quiero que
muy pronto sea la mía. Ahora bien;
después de la concesión formulada.,
no recabo más que otra.con verdadero empeño: destruir, Julia, la
máquina de su martirio; acabar, ó
anular por lo menos, ese instru·
mento de trabajo que á poco agosta. la vida apenas indicada de la
mujer de mis sueños. ¿Acepta us•
ted?
-Dije que no con la cabeza; pe·
ro no estoy segura de si afirmé lo
contrario con los ojos, que son los
Judas que ponen de relieve h hipo·
cresía; lo que sé, madre, es que va
á venir y que desearía mucho que
tuviéramos que defender de sus iras
la.máquina.
En el rostro, bañado en lágrimas
y abierto de pa.1 en par á la ~icba,
besó la bija á la madre, poniendo
término al más elocuente discurso

5.-Trajes de casa, cuello de encaje y
esclavina con volantes.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, De las Damas, 1903, Año 10, Tomo 2, No 23, Diciembre 6</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Abrigo de estación</name>
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        <name>Una lágrima por el muerto</name>
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                    <text>ELIXIR

ESTOMACAL
SAIZ

DE

CARLOS

PETROL

EL

DEL DR.TORREL,DEPARÍS.

Unica preparación que evita la caída prematura del pelo, lo aumenta, suaviza y hermosea, á la vez que le comunica un aroma agradable.

Jlfto X-tomo n-núm. u

l"\UNDO ILUSTRADO
m'txtco, Dtdtmbrt 6 4t 1903.

Cierente1 LIJI&amp; Rtl't&amp; &amp;PINDOLA

Director: LIC. RAf'AtL RrYf&amp; &amp;PINDOLA,

==

EL USO DEL PETROL
DEL

Dr. Torrel, de París
evita la calvicie prematura, que tanto afea y
comunica al hombre el repulsivo aspecto de
un joven viejo y ganado.
f

r

4il6oras 'lDÍ/Jestivas g Jtnlisépticas

1

Del Dr.BUC!HABD de París.
DE VENTA EN TODAS LAS DROGUERIAS Y BOTICAS.

Ira Jeyerú J lelejerta
l•llilatwMll9l.f.

,

~

·PltOS. . . rf~

Enrique 6. Schafer.
$

,
&amp;rncm.oe

........

.

•Aft IIOYU9'"

.........

Mau.ctA DaL ft&amp;LOJ OllaaA
~

~

.,,

C5PINILLl\5,
~

LA ''lfOSFATINA }fALIIBB:Su

es el alimento mú grande y el más recomendado para los nli'io~
desde la edad de seis ti siete meses, y particularmente en el mo
mento del destete y dur,mte el período del crecimiento. Faclllta mucho la dentición; asegura la buena formación
de los huesos; previene y neutrallza los defectns que suelen presentarse al crecer, é impide la diarrea, que .es tan frecueate en los n11Ios. -PABIS, 6 AV .ENUE VICTORIA, Y EN TODAS LAS FARMACIAS..

Agua Pastor, cuNcl6n segura, lnofellll·
va de las espinillas situadas en las &amp;111
de la nariz, en la frente, en 108 carrlllCII.
causadas por el Demodex, pe.ráslto coatagloso que marra y agujera la piel Y deaftguran ; hace oesaparecer las arroga■ cJel
rostro, da blan cure. 11. la tez, suavlsa r
[orta Ieee e I cu tls.
El frasco, 4 francos.
Parts.-Secretlin, 20 Aveoue de wa,ra-.
Extranjero.-En las Boticas Droguerflf,
Perfumer!as.

Kolar-1.eurol Oranier
DE, Pf\RIS
A u m enta el apetito, levan t a las fu er zas. h ace engordará los en fermos, determinando mejor utilización de los alimento&amp;

ltt•stit u~·e a l organiRmo la fuerza pt!rd ida por inAueneia de estudios y trabaj os excesivos.

Arte Clásico

DIA.GGI pa,ra, sazonar CALDO, SOPA, Y SALSA.

SabKrlpdcill meaw11 ren■ea su•
Idea.
ldta. e■ la callliUI $1.JS

�Domingo 6 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILtlSTRADO

Domingo 6 de Diciembre de 1903

l!JL MUNDO ILUSTRADO

• misma fe rígida é intransigente con que nos lanzamos á. la política ó á los negocios.
Gozábamos tal vez menos; pero creíamos acaso más. Aquello no tenía réplica, y puesto que
i!. la sensación habíamos substituido el razonaDebo á Luisa Tetra.zzini una de las emociones
miento, y á la ilusión el cálculo, nuestro arte de
de arte más intensas, más puras y más dulces
hombres hechos tenía. que ser silogístico, mateque me sea da.do resentir; emoción juvenil y primático. Nuestras aspiraciones de progreso hamaveral, de que no me creía ya ca.paz, á l!i- vez
bían dado muerte á nuestros anhelos de placer;
luminosa. como el alba, fresca como la brisa y
«aquello había matado á esto&gt; y :i.pla.udía.mos
perfuma.da. como el prado.
.
.
&lt;Los Payasos&gt; y «La Tosca&gt; con la misma fe con
Cuando se ha tenido, no sé s1 debo decir la
que un matemático aplaude &lt;el cuadra.do de la
dicha ó la desgracia de vivir medio siglo,
hipotenusa.&gt;.
cuando se ha amado hasta el fanatismo una forDe tiemoo en tiempo nos asaltaba. una duda:
ma del arte y cuando se ha asistido hasta su
el canto se había reducido á un mínimum y el
completa transfiguración; cuando, en una palaacompaí'lamiento había alcanza.do un máximum.
bra. se tiene un pie en el pasa.do y el otro en el
Cambiados los papeles, las voces servían de
por~enir; cuando en la juventud se ha visto floacompaí'l.amiento á la orquesta.. Los cantantes
recer jardines, se ha oído cantar alondras y se
cantaban c11.da día menos y cobraban ca.da día
han presenciado alboradas, y en la madurez se
más. Se cantaba. de brazos, como debe torearse,
ha asistido á erupciones volcánicas, se ha escuy se toreaba de pies, como debe bailarse. Se dicha.do r~gido de fieras Y. _se han visto llamear
bujaba en el horizonte del arte lírico una. Isla de
incen&lt;lios; cuando del idilio se ha pasado á la
San Balandrán; los contrabajos, la gran tuba,
tragedia y de la. pastoral á la epopeya., el es~ílos timbales, llevaban la voz cantante, y los vioritu vil.cila y el criterio se ofusca, la preferencia
lines concertinos el bajo fundamental. El fagot
oscila como una brújula loca entre los rumbos
cantaba y el clarinete callaba; las trompas de
opuestos del arte y se llega á dudar del porvemano predominaban sobre los oboes y las flaunir tanto c0mo del pasado.
tas, y entre el bombo y &lt;los ruidos&gt;, se distri¿Qué es mejor? ¿qué es preferible? ¿qué c~sa
buía lo principal del traba.jo lírico.
procura placeres más dulces y puros¡ emoc10Salíamos silogística.mente transportados de La
nes má.$ tiernas y conmoved~ras? ¿_qu_ ~s, en suNavarraise y apeteciendo en el fondo de nuestro
ma más estético y más artístico, Virgiho ó Shacorazón una melodía redonda y una cfioritura&gt;
kes'peare, Fray Luis ó C_alderón, lbs!3n ó Lope,
bien rematada.. Hartos de trufas, de roa.stbeef con
Rossini ó Wagner'? ¿Quién canta. me¡or, Angela.
«asafactida&gt;, de gangas «manidas&gt; y de quesos
Peralta ó Rosa. Ca.ron, quien es más escultor,
putrefactos, soñábamos con un jamoocillo ó un
Fidias ó Miguel Angel, quién es mejor litera.to
buen batidillo de coco.
y mayor poeta, Lamartine ó Víctor Hugo?
Hubiéramos da.do nuestro reino por un ca.ra.melo ó por un confite. Pero nobleza obliga: priEste eterno problema. estético, se yergue ante
mero mártires que confesores, y sufríamos y ca.el «amateur&gt; y el crítico é impide el disfrute simliábamos sin atrevernos á. pedir la música dulce
ple espontáneo, sincero de la obra de arte.
Los que hemos asistido al espléndido crepúscuy el canto gorjeado de que tanto habíamos menester, siquiera. para &lt;desengrasar&gt;, como dicen
lo del arte viejo y á la radiante alborada del ar~
los gastrónomos.
nuevo sufrimos, á pesar nuestro, esa &amp;ngustia
Imposible: con el &lt;bel canto&gt; habían desapade escpger entre dos perfecciones, de o~rgar el
lauro á dos triunfadores, y nuevos Par1s, con la
recido sus sumos pontífices y sus grandes sacerdotisas. Muertas la Malibran, la Sontag, las
manzana de oro en la mano, vacilamos entre
hermanas Marquigio, la Miola.n Ca.rvalho y basacordarla. á. Juno ó concederla á Minerva., busta Adelina Patti, hoy caduca; muertos el divino
cando en vano la Venus Victrix, la incomparaGarcía, Duprez, Tamberlick y Gassier, toda tenble Afrodita., que decida sin réplica. de nuestra
tativa de resurrección de la música gorjea.da era
elecci9n.
. .
.
En (ni adolescencia. y en mi ¡uventud, la músiabsurda y resultaba. caricaturesca..
Una de dos: ó el cantante, queriendo gorjea.r,
ca. y el arte de cantar eran todo melodía. y todo
balaba, se comía las notas y nos daba tan sólo
«bel tanto&gt;. El escenario era una enrama.da.
cuaja a de ruiseí'l.ores, de zenzontles, de clarines
el esqueleto descarnado y el contorno escueto de
de la elva. que dispersa.b~n trin?s Y desparrala. melodía, ó hábil en el mecanismo, no sabía inmaban gorjeos en un ambiente diáfano y en una
filtrar pasión, ni expr.esión ni sentimiento en las
variaciones de &lt;bravura&gt; de su organillo autoatmósfera. tranquila, apenas murmurante de sumático. De Tancredo, de Semíramis, de Puritasurro~ (le hojas_y de rum~res ?e ai:roy~elos. Canos, íbamos á oír una. vertiginosa sucesión de
racteres situac10nes, peripecias, rntriga.s, desenlaces 'cómicos y soluciones trágicas, todo se
notas emitida.s en frío y congeladas en la. región
de las nieves perpetuas, algo así como una gratra.duefa en arrullos de tórtolas, en gorjeos de
nizada sobre un tragaluz, ó bien, si el artista.
a.ves en parloteos en los nidos y en zumbidos en
las coltnenas. Todo era. tierno y suave; na.da haquería expresar algo y hacer sentir alguna cosa,
bía maq.uinado ni artificial. La música y el canabreviaba, suprimía, aligeraba., simplificaba y
to imitaban al pájaro como el lago reflejaba. el
desfiguraba la partición con la sonriente y resigfirma.mento, con la misma transparencia y la
nada complicidad del director de orquesta.
misma simplieida.d.
Una y otra evep.tua.lidad eran funestas á la reA la vez que esta forma infantil y simple del
surrección, á la ge 1vaniza.ción, siquiera, de aq uearte se ostentaba en la escena, en la. vida surgían
llo que fué arte completo y perfecto en su género.
las ilusiOD.es deliciosas, las esperanzas balagüeApenas si Angel a Peralta y. El vira Repetto soila.s las emociones inocentes. Amábamos como
brevivieron á la decadencia de aquel género de
cantaban Edgardo ó Alma.viva: odiábamos con
músic11, nos retrotrajeron á aquellas impresiolos rencores garapiñados de A;ston ó del Otello
nes dulces y tiernas de que ya no nos creíamos
de Rossini. Vivíamos á horca¡a.das en el balcón
capaces, y nos recordaron y nos hicieron medide Ju}ieta. y llorábamos nuestros desenga.í'l.oscon
tar en que cada transformación del arte no es el
las lágrimas de almíbar de la Norma de Bellini ó
aniquilamiento de algo antiguo, sino la creación
la de Sa.fo de Paccim. El vino y &lt;La Sonámbula&gt;
de algo nuevo, y que un nuevo astro en una consencarnaban nuestras des bordan tes pasiones, y el
telación, no supone necesariamente la extinción
rondQ final de la reconciliación ó el aria suspide los otros.
rosa del suicidio, satisfacían nuestros anhelos,
Después de Angela y de la Repetto enmudeció
llenaban nuestras aspiraciones estéticas.
en México el &lt;bel canto&gt; y se eclipsó por com.
Formó se así por asociación de ideas en nuestro
pleto la lírica. vieja, y llegamos á creer firmemenespíritu una a.malgama, un lazo indisoluble ente que había muerto el viejo dogma, porque no
tre el trino y la ternura; la escala cromática. y el
había grandes sacerdotes para el culto, y llega.entusiasmo: el grupeto y la. ilusión; y el &lt;bel
mos también á aceptar seriamente que la muda
canto&gt; y la juventud &lt;hicieron bala&gt;, formaron
gimnasia de salón de Víctor Ca.poul era li. for«block&gt; y se confundieron estrecha, ínti91a, in•
ma suprema y definitiva del arte del canto, como
disolublemente.
··
hemos llegado á. creer que la contrapuntística.
La música dramática., el drama lírico, el canto
metafísica de César Frank es la eflorescencia sudeclamado, lucha.roµ por disociar esa a.malgaprema de la música sinf9nica.
ma. por divorciar ese contubernio y por fundir
Nos afiliamos, pues, resuelta y francamente en
nu~vas ligas en nuevos crisoles. Al trino se subsla nueva secta, nos hicimos iconoclastas de los
tituyó el lamento; al gorjeo, la declamación; al
viejos ídolos, formulamos nuestro flamante y
grupeto, la frase. Los &lt;diseurs&gt; reemplazaron á
ardiente credo, nos dormimos sobre los laureles
los cantantes, los artistas dramáticos á los arde nuestra. definitiva emancipación lírica y sotistas I'íricos, las trompas á I as flautas y la. gran
í'l.a.mos la terrible pesadilla de Tristano é !solda
tuba ,a. la &lt;viola d'amore&gt;.
aJ son estridente de las trompetas de &lt;Los TroEl arte nuevo hablaba á la razón más que a.l
ya.nos&gt; de Berlioz y &lt;Los Argonautas&gt; de Ausentitniento; disertaba en vez de conmover y
gusfll''Urlmés.
demqstraba en lugar de a.gradar. Llegaba. á
De esta sublime, á la par que angustiosa y sutiempo.;para mí y para. los de mi generación. Lledorosa. pesadilla, vino á. despertarnos una hada:
gaba~ el momento preciso en que se va la juLuisa Tetrazzini. Vestida de nubes, coronada. de
ventúd y sobreviene la madurez; en que razonaestrellas y de lirios, blanca, pura y fresca, nos
mos la emoción, disecamos el sentimiento; encautocó con la varita. mágica de su genio, cantó á
zamos eJ ímpetu y canalizamos el desbordanuestt-o oído las canciones ya olvidadas de los
miento. '.
ángeles y de los ruise!Iores; con su luz alumbró
El primer silogismo y el primer copo son conlas tinieblas, con su a.liento disipó los nubarro•
temporáneos. La razón comienza á cristalizar y
nes, abaniqueó con plumas de cisne nuestro acaá revestir forma geométrica cuando la pasión
lorado y jadeante sentimiento estético, ahuyentó
empieza á enfriarse y la ebullición del entusiascon su soplo las quimeras, llamó con su acento
mo á calmarse.
á las tórtolas. Ahí donde antes rugía.o las fieEra el caso para nuestra generación. Comenras, comenzaron á cantar las alondras¡ ahí donzamos á. razonar la lírica. al mismo tiempo queá
de bramaba rudo el aquilón, comenzó a susurrar
calcular y razonar la vida., y fuimos á las nuela brisa, y su mágico conjuro transformó la cavas formas de la música y del canto con la misverna. en prado, la noche tempestuosa en límpida

LUISA TETRAZZINI

aJborada y la pesadi_lla. cruel en tierno y du
simo ensueí'lo pastoril.
¡Qué artista.! Ante la inimitable dulzura de
voz, ante la fácil y elegante agilidad de su
g~nta, ante 1~ desp!Lrpajada maestría de au
mea, ante la mtens1dact de su pasión queim
na su canto, ante la sutil y magistral inte!cl
de todo lo que ?ice,. a.n~ tanto talento, tanto
razón y tanta ciencia lírica, rendiruos las a
de nuestra. pedantería., eotona.mos un &lt;mea
pa&gt;, por haber, por un momento, renegado0
arte P':1r? y sano 9.ue arrulló nuestra niiiez
cuyo tibio calor mcuba.ron las ilusiones ~
esperanzas de nuestra juventud; reconocimJ.~
her negado, como Pedro á Cristo, el arte que
enseí'l.ó á amar y á suspirar, y tributamos ho
na.je á q_uien nos ha devuelto momentáneam
n uestr'!' Juventud y 1:1 uestra. felicidad, que creí
para siempre perdidas.
Hagamos confesión general. El art~ su
intérpre~s adecuados. La Ilíada supone rll
das y gr1?gos; e_l romance, troveras y paladinea
la ~raged1a clás1ca., cortesanos y medios moo
q_mcos; Shakespea.re, público observador y
si?nal; Rafael,. resurrecciones de pa.ganlsm
Miguel Angel, rnfiernos del Dante.
La vieja lírica. supone simplicidad de Id
oídos finos, gargantas privilegiadas y senti
tos idílicos, puros, inocentes.
¿Lui~a. Tetrazzini. es una reminiscencia 6
presagio? ¿Es el último canto del cisne ó el p
roer suspiro de una resurrección? ¿Viene á
s~mar una decadencia ó á iniciar una res\&amp;
ción?
Imposible saberlo. Pero si ha venido á dar
finiti va sepultura al viejo arte, ha sabido cu
lo con las flores má_s f:escas y las gotas de
cío más puras. Y si viene á resucitarlo 0
con voz más dulce, sentida. y pura ha 'pod
p~onunciar1 ante ese Lázaro ya putrefacto, el
gico: «Levanta.te
y anda&gt;.
◊RFEO,

00
LA MARIPOSA
Todo de cera parecía el angelito. Su n
de alas inm6viles, era firme y transparente
una moldura de cartílago endurecido. Sua
pilas apenas asomaban en la abertura oo
treñida de los párpados, parecidos á gran
pétalos amarillos. Todo el 6valo de la
era rígido y pálido como el de los mod
esculturales. Y era la suya una rigidez fria
desagradable que producía la erecci6n
vello.
Respiraba, penosamente,
telarafia.s .:in el t6rax.
Estaba muy enferma.
Las manecitus delgaduchas,
so parecía tener una difusi6n casi cireal,
movían lentamente entre la suavidad de
encajes con que la solicitud materna ado
toda la cuna.
De pronto, los ojitos se abrieron mu
brillaron, se movieron vivamente, y una
risa. se dila.t6, como una claridad, por todo
rostro pálido. Se acentu6 la movilidad del
deditos. Y todos los músculos hicieron un
fuerzo como para la incor1&gt;oraci6n.
Una mariposa de grandes alas fugaces
loteaba cerca de la cuna. El insecto parecía
recto triángulo policromo suspendido en
aire y que, al agitarse,fundía sus colores en
matiz completamente violáceo.
La visi6n levant6, en el enfermo, un tro
de deseos que enardecieron su espíritu y
pertaron su fuerza.
Levant6 el cuerpecito, violentamente;
los brazos débiles y pálidos; crisp6 los d
y estruj6 á la hipsipila.
Después, cay6 sobre las almohadas mú
vido; abri6 la mano; vi6 un poco de polvo
color, un polen, y un feo cadáver magull
Se velaron sus ojos, como si un vapor aflu
ra á ellos; sinti6 fríos horribles; tembl6
vulsivamente, y empez6 á llorar en el
lencio.
Tanto llor6, que se fué agravando. 't
una, dos y tres veces, cada vez con m
fuerza, y qued6 muertecito el pobre, como
hubiéra.se agotado la humedad de sus OUD
Y el polvo del insecto, como un embl
doloroso, qued6 entre los encajes con que
solicitud materna había rodeado al angeli
JOSÉ MARÍA QUEVEDO,

Nuestro Número de Año Nuevo
LOS ASUYTOS QUE CONTENDRA
Nuestra idea de publicar una edici6n de
Afio Nuevo, que se aparte por ,,ompleto de
las edicionPS ordinarias de E1. MuNDO ILUflTRADO, tanto por lo que ve á sus dimensiones,
como por lo que se refiere á su material literario, ha. sido-y esto nos compbce,- favorablemente acogida por el público.
Numerosísimos son ya los pedidos de ejemplares que la Administración tiene en su poder para atenderlos oportunamente, y muchas
son las casas comerciales que se han apresurado á tomar planas enteras para la publicaci6n de anuncios.
· Esta prueba de la a.Ita estimación que los
•lectores y los comerciantes tienen por este semanario, nos ha obligado, naturalmente, á ha,cer todo lo que está ele nuestra parte para lograr que la edici6n resulte lo más bella é interesante que nos sea posible.
El sumario de los asuntos que contendrá,
es como sigue:
C&amp;6XICA N°ACIONAL Y CR6xrcA ExTRAXJERA
de 1903, ilustradas con magníficos grabados.
CUENTOS Y POESÍAS, de las mejores firmas,
escritos especialmente para. EL .Muxoo ILo:-TRADO.
ARTÍCULOS DIVERSOS sobre asuntos de actualidad.
LA CrnNCIA EN 1903. -Una ojeada. á las teorías, inventos y descubrimientos más notables.
PoR Los E:;TADOS. - Retratos de todos los señores Gobernadores, con expresi6n de los que
han sido electos en este afio.
GALERÍA DE ARZOBISPOS Y ÜBISPOS ~EXICAXOS.-Fotografías de todos los prelados, con
una breve noticia del movimiento habido en
el afio en las altas esferas eclesiásticas.
DAMAS )lEXICANAs. - U na hermosa serie de
fotografías de sefioras y señoritas distinguidas
de la República.

CALEXDARIO HrsT6Rico. - Este calendario
constituye una verdadera novedad. Cada mes
lleva dos dibujos que representan acontecimientos muy notables de la Historia. de México, y un santoral. Los dibujos están distribuidos de la. manera siguiente:
ENimo: Derrota de Hidalgo en Calderón y
entrada del Ejército Constitucionalista en México. -FEBRERO: Desembarco de Hernán Cortés en Cozumel; el Primer Auto de Fe celebrado por la. Inquisici6n en la Nueva. Espafia; retratos de los miembros más prominentes del
Congreso Constituyente de 1857. -MARZO:
)Ioctezuma. rinde vasallaje á Hernán Cortés;
pronunciamiento de Landa en Guadalajara.ABRIL: Aceptaci6n de la corona de México
por Ma.ximiliano; toma de Puebla por el Sr.
General Don Porfirio Díaz.-MAYO: Fin del
sitio de Cuautla; batalla ganada en Puebla. á
los franceses. - J UJSIO: El último día de la Inquisici6n; entrada triunfal de Maximiliano en
México; fusila.miento del mismo Ma.ximiliano y de Miramón y Mejía.-Juuo: Entrada
triunfal de Juárez en México.-AGosTo: El último día del Imperio Azteca; defensa de Churubusco en 1847 .--SEPTIEMBRE: El Grito de
Dolores; monumento á los héroes de Chapultepec.-OcTUBRE: Batallas de la Carbonera y
Mia.huatlán.-NovnmBRE: Rendici6n de los
independientes en Mexcala; el Primer Congreso Nacional.-DwIE)IBRE: Nuestra primera guerra con Francia; reconocimiento de la.
Independencia de México por Espaiia.

***

En nuestro número de Año NueYO publicaremos, además, un magnífico retrato del
Sr. Presidente de la República. y fotografías
de los señores Secretarios de Estado y de los
miembros del Cuerpo Diplomático.
Las «cubiertas» de esta edici6n, que constará de más de OCHENTA PÁGINAS, serán de magnífico papel 1&lt;Couche» y ei,tarán impresas al
1&lt;Cromo.»

***

Próximamente nos ocuparemofl de las grandes mejoras que nos proponemos introducir
en EL ~kxoo ILusTRADO para 1904.

LADUDA
Yo conozco una extraña. religi6n-pesada
y simb6lica, hondamente enigmática,-la religión de la duda. Su templo, su enorme templo es el coraz6n humano, y sus silenciosas
oraciones son previvencias de ultratumba que
penetran en el alma fríamente, gravemente,
como dardos emponzotiados en la claridad de
lo real.. ....
Yo &lt;:onozco una ñlosofía extrafia, impregnada de pasmosa vacuidad, una filosofía de
ex6tica rareza que suspende sobre las grandes
concepciones - en los bastidores cartesianosel cortinaje del eterno "devenir».
Y o conozco una poesía extrafia que harmoniza en los mágicos toques de su paleta las
rientes quejas de la música y las sollozantes
carcajadas del dolor, una. poesía sutil que
vibra trémula en deliciosos pestañeos y abarca en la. copa de sus versos las fisonomías de
la. sombra y de la luz, en el férvido beso penumbra!.. ....
Yo conozco un fantasma sigiloso, un fantasma aterrador, que se mueve con un ritmo
espeluznante, con un ritmo que da miedo,
miedo torvo, miedo fosco, con un ritmo que
resuena sordamente en los templos del carifio,
en las selvas corpulentas del amor, en las
frondas perfumadas de los puros sentimientos. ¡Yo conozco ese fantasmal
Yo conozco un magno poema que en mi alma llevo escrito, cual en lienzo de tristezas
un poema. giga.ntezco, que describe ma.jestuo:
so tres columnas y una torre; tres columnas
que sostienen una extra.tia religi6n, una. filosofía. extraña. y una extrana poesía; y una torre de pavor, hosca, imponente, negra, en la
que vive moviéndose, con un ritmo que infunde miedo, «el fantasma de la. Duda!» ¡Ay,
yo conozco ese fantasmal
ANTONIO BERMUDEZ M.

"'

El dolor de haber perdido ~la felicidad por
un crimen, es el primer paso del arrepentimiento.-St:E.

NUESTRO PAIS.-CAMINO DE LA VALENCIANA (GUANAJUATO).

�Domingo 6 de Diciembre de 1903

La Expedición de Nordenskjold

,,

I'

11

.A.caba de noticiamos el cable transatlántico
que los valientes marineros de la barca argentina ,Uruguay,, después de largos m~es de
trabajo, han logrado salva~ la expecl1ción antártica que había emprendido el Doctor Nordenskjold, bajo la inmediata protección del
Rey de Suecia y Noruega.
La expedición antártica del Doctor Nordenskjold ha sido una de las empresas científicas que más han llamado la atención en
todos el mundo.
Los medios de que la expedición dispuso,
no fueron, en realidad, de los mayores. El buque se mandó construir lo mejor posible, siempre partiendo de l_os datos q':1e han sido_ ya
utilizados en antenores excurs10nes, especialmente por la del Doctor Nansen, en la que
quedaron demostradas las buenas cualidades
de resistencia de un barco que fué construido
conforme /,. esos datos. El casco se hizo de madera reforzado de hierro, dándole la forma
espe~ial que obliga á levantarse á la ~mbarcación toda cuando la presión de la meve es
considerabl~, en lugar de ceder bajo el empuje de la misma presión, como pasó en el caso
de la fatal expedición de la «Jeanuette,, que
el director de un periódico americano fletó para que fuera á los mares del Norte en buse,a
del Paso del Nordeste.
Una vez que la expedición estuvo lista, que
se había seleccionado debidamente el personal y que se contaba en los almacenes con los
alimentos precisos para una larga permanen-

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUS'l'R.ADO

cabo de Hornos en la América, Re encuentra
muy lejos. La ¡ona de nieves es más extensa,
más frecuentes las tormentas, más rudas las
nevaclas, y los animales, de la faunn.. característica de estas regiones, escasean, se van haciendo más v más raros cada dia, hasta desaparecer por completo á distancia muy grande aún del Circulo Polar.
Los expedicionarios de la comisión_ de_Nordenskjold debieron permanecer un rnv1erno
en las zo~as del Océano Atlántico del Sur.
Debieron ir á bordo hasta la extrema distancia que pudieran recorrer con las m~quinas;
dejar alió. el buque, descargar los alimentos,
loa trineos, los perro3 1 los útiles, y avanzar, á
pie, hasta que les fuera imposibl? hacerlo por
m6.s tiempo. Entonces debieron mvernar, esperar en las cabañas de nieve que vol viera lo
que se llama el «buen tiempo» en tales regiones, para regresar á la costa en donde les esperara su buque.
.
El invierno pasado, cuando ya habían sido
abandonados en las costas de la inclemente
nieve del Sur, se perdieron las huellas de los
valientes exploradores. Se supo solamente la
historia de la expedición, por las narraciones
de los tripulantes que volvieron á climas rnás
tem piados en espera de que llegara el momento de ~olver á recogerlos en la misma costa helada en la que un afio antes los habían
abandonado.
Pero cuando esto se hizo, sea porque Nordenskjold hubiera perdido sus instrumentos
de cálculo astronómico, sea porque la nieve y
las tormentas hubieran roído la costa, el caso
es que los tripulantes vieron con angustia que
pasaban los días y los meses, y que los expedicionarios no volvían.
Eutonces fué cuando
por el mundo entero circul6 la nueva tristísima,
haciendo que se estremecieran los corazones bien
puestos, co11 el temor de
que fuese la expedición
N orden•kjold la víctima
obligada de las conquistas de la ciencia en aquellas inhospitalarias regiones.

***

En la capital de Buenos Aires ha bian estado,
de recalada, los audaces
expedicionarios que se
LA EXPEDICIÓN EXPLORANDO LAS ISLAS.
temía hubieran perecido,
y se recordaba aún la despedida que el pueblo les había hecho.
cia, se emprendió la marcha. Hay que adverEntonces hubo algunos valientes marineros
tir que son los mares de la región polar del
de la escuadra que pensaron en arriesgar sus
Sur, peores, en concepto de todos los que los
existencias en beneficio de los atrevidos sueconocen, infinitamente peores que los similacos. Recibieron per1J1iso del Gobierno, se les
res del Norte.
dotó debidamente, se equip6 para el largo viaEn la zona Polar ártica se encuentran refuje al «Uruguay» y la expedición salió seguida
gios hasta una latitud avanzada; tierras en las
de la buena voluntad de todos los que sabían
cuales se puede invernar; pues existen animacuán noble era el fin que se iba persiguiendo.
les, aunque escasos, que _propor,cionan á los
Por fortuna la.expedición ha tenido éxito comhombres alimentos en los períod.os de noche
pleto, pues en los mensajes que han circulado
eterna y glacial. Lo contrario pasa en los mapor todo el mundo, se afirma que solamente
res del Sur. La. tierra más cercana, que es el

uno de los
que murió
ú!'ico que
meve .
El Rey

expedicionarios no ha vuelto
en la demanda. Su cadáver ' 11
ha guardado la eterna capa
Osear ha enviado una carta al

El FestiYal de las Escuelas
txito Brillante
El martes último, como estaba anunciado,
se efectu6 en el Teatro A rbeu la gran fiesta escolar organizada por la Direcci6n de Instrucción Primaria y en la cual tomaron parte los
principa!es establecimientos de easeflanzsi que
dependen de aquella oficina.
No cabe duda que esta clase de fiestas Bon,
en la época que atravesamos, de grandísima
importancia, pues al par que constituyen un
estimulo para la juventud estu -liosa, demues
tran muy á las claras los esfuerzos que la Administraci6n Pública hace sin deRcanso, para
mantener á la altura que le corresponde el
prestigio de las escuelas oficiales.
La sociedad mexico.na, que nplaude y con
justicia esos esfuerzos, lo ha comprendido así,
pues no se ex plicaria de otra manera el éxito
que en este año, como en Pl pasado, han te•
nido las fiestas de la nif\ez.
A grandes rasgos, porque sólo disponemos
en nuestras columnas de un espacio muy corto, vamos á dar en seguida la crónica del festival del martes, que tan gratos recuerdos ha
dejado entre nosotros.

EL FESTIVAL DE LAS ESCUELAS.-FIN DEL BAILE DE "LIBÉLULAS."

•
••
UNA CEREMONIA SIGNil'lCATIVA,-LA BA
NACIONAL IZADA POR LOS EXPLORADORES.

sidente Roca, dándole las gracias á nombre
pueblo de Suecia y de Noruega.
Pronto se tendrán detalles acerca de los
bajos de la expedición Nordenskjold.

00
A UNA ASOETA
Oye, oh virgen! ¿tú no sabes
lo que causa mis enojos?
Es que tus labios tan rojos
provocan besos muy suaves!.. ....
Y que siempre entre las naves
de algún templo estás de hino¡os,
al cielo vueltos los ojos
como en reflexiones graves!. .....
Porque esa boca bermeja,
que sobre tu faz de nieve
flor de púrpura semeja,
de la plegaria al exceso
ha de amortiguarse en breve
como al conjuro de un beso!

S. M.

~!EDISA.

o

Quisiera yo vivir indefinidamente, no
que para gozar y enorgullecerme con los
gresos de la humanidad.-AIVEll.

f

'
PREPARATIVOS PARA lNVERNAR.-TRANSPORTE DE MATERIALES.

Domingo 6 de Diciembre de 1903

ENTRE LOS HIELOS.-LA CABANA Y LOS EXPLORADORES,

El adorno del teatro fué severo, pero de
muy buen gusto: en el vestíbulo se colocaron
numerosas plantas de ornato, agrupadas á loP
basamentos de las columnas, cubriéndose los
entrepafios de las paredes con hermosas piezae florales. Eu las pil&amp;stras se veían enredados gruesos festones de m m=go y rosas, que
realzaban notablemente la belleza del conjunto y á la entrada de los palcos y del ¡,atio, habí~grandes«pann:iux• en la composición de los
cuales entraban las violetas, las margaritas y
los crisfintemos, principalmente. Las balaustradas de los pasillos de los palcos, lucían
también un vistoso adorno floral. En cuanto
al salón, que ahora está muy bien decorado,
no tenía compostura alguna.

•
••
El señor Presidente de la República, que
tan entusiasta se ha mostrado por los triunfos
de la niñez, en todas ocasiones, se presentó á
las puertas del coliseo á las cuatro de la ta_rde,
acompañ.ado únicamente de_los señor~s Mm~stro de Justicia é Instrucc16n Púbhra, Lic.
Don Justino Fernández, y Subsecretario de
Iustrucción Don Justo Sierra. Una guardia
del 109-Ba~llón, e.Ofl-"bandera-y m(,¡¡ica, hizo
los honores al P,imer lllagis\rado.
Al presentarse en l_a sala el señor ~eneral
Díaz, la concurrencia se puso en pie para
aplaudirlo, mientras los niiios, poseí~os de un
entusiasmo desbordante, lanzaban ¡vivas! y lo
aplaudían también.

11

MÉKJOO y EL TRABAJO EN CAMINO Á LA GLORIA.

•
••
El programa á que estuvo sujeto el festi".a!,
fué escogidísimo y llam6 mucho la atenc16n
riel público.
El primer número se cubri6 con una obertura de Beethoven y el segundo con el coro
«Canto á la Escuel~", en cuya ejecuci6nse distinguieron notablemente las nifias de ]as escuelas superiores números 2, ·4, 6, 8, 10 Y
«Miguel Lerdo•, y los niños de las números~,
3, 5, 7 y 9. Las nifias, formadas en cuatro filas, ocupaban el lado derecho. del foro, y los
niños el lado izquierdo, llevando, tanto las
unas como los otros, ricos estandartes de seda
que indicaban el establecimiento á que pertenecían. En el fondo se veían los estandartes
generales de las escuelas de nifios y niñas, Yi
en el lugar de honor, el &lt;¡ue re~rese1,1ta á todos
los planteles de Instrucción Pnmana: éste es
de seda blanca y tiene en el centro una hermosa alegoría pintada al óleo.
Terminada esta parte dél•, programa, que
agrad6 mucho á la concurrencia,. se hicieron
en el escenario, por un grupo de mfia.s que vestían blusa amarilla, falda oorta negra y cho-

•

"MÉXICO OORONAOO POR LA GLORIA.'•

11

�Domingo 6 de Diciembre de 1903

lllb MUNDO ILUSTR,AOO

EL MUNDO ILUSTRAbO'

tales, .Y decepcionado por el m~l éxito de 11111
experiencias, clama contra la Ciencia. Esta 118
le aparece, lo alienta para emprender sin,.,
cilaciones, el estudio de _Ia ~a.turale.,;, donde
puede encontrar algo mas ut1I y valioso que
el oro, y lo conduce, primeramente á tra,'8
del reino vegetal.
'
~ ,Ciencia» y el «Alquimista» recorren en
segmda el vastís1mo remo; se detienen ante
las ,plantas» principales de que está poblado,
y aquélla interroga al «Henequén» y al ,Tri,.
go• sobre sus propiedades y su empleo en la
industria. El «Henequén» (G uadalupeMeyer)
y el «Trigo» ( CarI?'en Corona), explican entonces los benefic10s por ellos hechos á la hu
manidad, y todas las ,plantas» [120 niftu)
entonan un bellísimo orfeón á cuatro vocee.
El cAlqnimista» es conducido luego por la

~!

«Ciencia»
•reino ani~al», repre8entado poi
oc~enta ~mas que,_ vestidas correctamente con
traJes de msectos, mvaden el escenario. Det-

pués de un interrogatorio semejante al del pasaje anterior, los •insectos» cantan en coro y

un grupo de ,libélulas• bailan un vals.
Par último, el ,Alquimista», conducido
siempre por la •Ciencia», recorre los distin..

EL FESTIVAL ESCOLAR,-QRUPO DE LIBÉLULAS,

tos países de Europa, Asia, Afriea y América,
que aparecen repr~sentad?s en el cuadro po11
un grupo de graciosas mtias. Las nacionea
hablan al «Alquimista» de su estado social de
sus progresos y de su porvenir, y éste,

que

clo de charol, algunos ejercicios gimnásticos,
en los cuales se distiuguieron sobremanera por

sus correctas actitudes, las alumnas Elena
Donat, Elena Ticó, Josefina Mota y Juana
Velarde, de la Escuela número 4.
Otro de los números del programa que más
llamaron la atención, fué indudablemente la
«melopea• intitulada «Los Niños Mártires de
Chapultepee&gt;, letra del poeta Amado Nervo y
música del maestro Jordá. Las voces que entran en el recital son tres: alta. media y baja,
y corresponden á igual número de coros. La
combinación es de un efecto bellfaimo.

,,

Los demás números del programa se cubrieron con algunos ejercicios militares hechos
por los nifios, y la «Revista Científica Escolar»
titulada: cLa Ciencia., la Naturaleza y la Humanidad», escrita por la sefiorita Profesora

Dolores So toma yor, y representada por algunas nifias.

En cuanto á los ejercicios, los nit1os, que
formaban dos pelotones, se distinguieron notablemente por la desenvoltura y precisión con
que ejecutaron distintas evoluciones y por su
destreza en la esgrima de la bayoneta.
«La Revista Científica E;colar» merece que
le consagremos unas líneas aparte.
Un anciano, consumido por el estudio, bm;•
ca la manera de convertir en oro todos los me•

PERSONAJES PRINCIPALES DE LA REVISTA «LA CIENCIA, LA HUMANIDAD Y LA NATURALEZA.&gt;

a[)hela convertirse en el •Traba jo», se une pa-

ra siempre á .México, mientras que la ,Glori»
sonríe á la 'f'atria ofreciéndole desde lo alto de
su escala luminosa

una corona de laurel.

México asciende por aquella escala, y todoe
los nifios de las escuelas entonan el Himno
Nacional. Láa decoraciones empleadas en ea• 1

U: cuadro eran muy

hermosas y ]a combin..

c1ón. de Iu ces fué magnífica. El conjunto ofrecia un golpe de vísta soberbio.
., En cuanto al des~mpeño de los papeles prin:
c1_pales de , La Revista Científica», diremos que
las niñas Julia Moll [«Alquimista], Luz Morales [,Ciencia,], Elena Dpnat [,América&gt;l.'
Gu1tdalu~e López [«México•] y AmaliaAgui·
llón [,Gloria,], los caracterizaro11 con toda
corrf&gt;cci6n, haci ~ndo.3e acreedoras á los aplau•

sos del _público.
);Jerca ae las siete de la noche terminó ello·
cidísimo festival, que hubo de repetirse al dí_a
siguiente CQn el objeto de que pudieran asistir
á él las numerosísimas familias que no concu•
rrie_ron el martes, así como los padres de loe
niilos qu~ tomaron parte en la ejecución del
programa.
La concurrencia
rosa..

*
**
-"Para. terminar, diremos
.q ue al éxito. de-:llrr
PERSONAJES DE LA REVIS'l'A~CLA CIENCIA, LA HUMANIDAD Y LA NATURALEZA,&gt;

fiesta, que se debe en gran parte á los afallel

Domltigo 6 de Diciembre de 1903"' ~

del sefior Director de Instrucción Pública, Ingeniero Don Miguel F. Martínez, contribuyeron muy eficazmente los directores de las ee-cuelas, tanto de nifiae como de nifios, quienes

trabajaron en la organización de aquélla con
positivo em peflo, á fin &lt;le que tu viera el mayor lucimiento posible.

o
UNA RESURRECClON IMPOSIBLE
Me contaron, el otro día, que el Amor había. muerto: me sentí repentinamente acometido de una desoladora tristeza.
,¡Ah! dije, comprendo ya por qué los árboles muéstram~e tan lentos en reverdecer esta
primavera y poi' qué las eglantinas tardan en
abrirse, en los extremos de las ramas, aún negruzcas y secas! Es que, unos y otras, tienen
la conciencia de que, reverdecidos y abiertas,
no tendrían que llenar su misión habitual:
aquéllos, de tender su sombra en redor de las
parejas enlazadas en los musgos; éstas, de ser
cogidas por las manos juntas de los amantes
y ser mordidas por bocas unidas.
¡Injustos dioses! ¡qué fatalidad acaba de
:lescender sobre la tierra!
Puesto que el Amor ha muerto, no habrá
ya ni dolores ni alegrías; las mujeres cesarán
de aparecer hermosas, los poetas no cantarán
más y el silencio nocturno no recordará ya la
voz del ruisefiorl En el infinito azul reinará
también la obscuridad, la melancolla, porque
los astros, á través de las desiertas inmensidades, no cambiarán ya hesos radiantes, y los
sofiadores, enamorados de los conciertos divinos, en vano prestarán oído á las celestes alturas, en donde se unen las músicas de las esferas.»
Mi consternación era tan grande cuanto era
posible. Sin embargo, una esperanza se elevó, poco á poco, en mi espíritu:
,¡El Amor ha muerto, sea! Lo creo, puesto
que se asegura. Pero se le puede resucitar.
c¿Acaso los poetas, semejantes á los hijos
de los inmortales, no conocen las palabras
que hacen surgir á los muertos de sus lugares
de reposo? ¿Acaso los lázaros no salen de sus
féretros cuando se les sabe llamar, según los
ritos y las palabras usuales?
,Iré, buscaré, encontraré el lugar detestable y augusto en que descansa el divino cadáver; y estremeciéndose á mi evocación, revivirá, se alzará, se precipitará de nuevo entre
los hombres y las mujeres, llamarada siempre devoradora y vagabunda, aunque lo hubiesen arrojado en una fosa de hielo bajo la
mole del monte Pelión.
•Lleno de generoso valor, correré por los caminos en busca de tu sepulcro, ¡oh Amorl Y,
sí, triunfaré de tu sueño, merc,,d á las estrofas y á las antiestrofas de alguna oda mlígica,
y los arbustos reverdecerán, y habrá rosas en
los rosales y el silencio no llenará las profundas florestas ni los celestes espacios.•
Pero he aquí que á la vuelta del camino,
un anciano ciego y que por placer tocaba la
flauta-siempre babia sospechado yo que fuese un poco hechicero, --me dijo, moviendo la
cabeza:
-¡Bueno! ¡Bueno! Tu diligencia no servirá de nada, porque, sábelo, el An,or ha sido
enterrado en una tumba que desafía todas las
evocaciones.
-¡Oh! ¿En qué tumba?-le pregunté yo.
-En el corazón de tu amada-me respondi6 él.
Entonces me estremecí y lloré, compadecido la humanidad, para siempre desheredada
de dolores y alegrías.
Porque ¡ay! yo lo sabía: el corazón de mi
amada es tan frío y tan cerrado, que nada lo
oodría en él despertar á la vida, ni hacer sa·
lir de allí nunca,

Catule &amp;!enáés

00
La maternidad es la mejor escolta de honor
de una mujer.-MARC MoMNER.

*

La mujer se casa para entrar en el mundo;
el hombre, para salir d~ él.-TAINE.

FESTIVAL ESCOLAá.-GIMNASIA ESTÉTICA.

�Domingo 6 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTR.A.00

Rusia en la risuefia poblaci6n de Weisbaden.
En la estaci6n del ferrocarril esperaba el Kaiser
á su cufiado. Cuando la
locomotora anunci6 su
presencia, la banda de
granaderos rompi6 en
un canto guerrero. El
Kaiser llevaba el uniforme del Regimiento de
Dragones rusos, del cual
es Jefe honorario, y el
Soberanomoscovitaportaba el casco y el air6n
de los Grana&lt;leros prusianos, cuyo Regimiento manda, honorariamente también.
Al encontrarse los dos
monarcas, se dieron el
beso de paz. Es la escena culminante que representa nuestro grabado.
, La paz es una de las
aspiraciones más nobles del Czar de Rusia.
El ha sido el que propuso la Conferencia Internacional que ha ido lentamente dando frutos de
tranquilidad y da honor,
y que ha tomado forma
en las cortes de arbi-

EL MUNDO ILUSTRADO

traje que se reúnen, peri6dicamente en la
capital del pequefío reino que gobien:an Jaa
manos blancas de Guillermina. La paz será la
única forma posible de civilización, cuando el
hombre, dominando~ la ~a.turaleza, haya•
cado de la nada los mistenosos medios de deatrucci6n que harán la guerra imposible.
Por desgr~cia, el Czar ha tenido que permanecer más tiempo del que en un principio creyera, en territorio alemán, por la súbita enfermedad de su imperial consorte, la Czarina,
que ha sufrido agudos dolores por la inflamación de un oído. Según los cablegramas mu
recientes, la augusta enferma se encuentra en
vías de restablecimiento. Ilay que celebrarlo,
porque en los actos del Czar Nicolás, seguramente la influencia de la dulce compafiera ha
sido decisiva en muchos casos.

E:,.:·

:~· .

·.-, i,;_J;½ .. 1·::;. ·:.• •

.

***

La ci vilizaci6n moderna, con la lentitud que
requieren las cosas para ser i;Olidas, avanaa
por el Continente Negro, substraído hasta ahora á los beneficios de la moderna existencia.
Lentamente van penetrando por las quebradas y desiertos que pueblan los representantes de la raza etiópica, los rieles en los cualee
irá la triunfal locomotora, llevando la animaci6n y la vida á los más remotos páramos.
La conquista de estos territorios, exten-,
16bregos, selvosos y dilatados, ha sido una
de las más difíciles conquistas de la humanidad y ha sido una de las aventuras más temerarias de nuestra época.
Porque si se sonsidera audaz la tentativa de

Domingo 6 de Dlciembr~ de 1903

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LA VISITA DEL CZAR AL EMPERADOR DE ALEMANIA -EL BESO DE PAZ.

Notas Extranjeras
El beso de paz, entre los soberanos, es uua
ceremonia de arcaico origen. Aun en la Biblia
se hallan descripciones en las cuales se cita el
beso de paz el ósculo que, entre los que 1,e
encontraban, era el símbolo de la hospitalidud
franca, inviolable.
Ahora han caído en desuso, lo mismo el
beso de paz que la hospitalidad á la manera
de hace siglos. Dudamos demasiado los hombree los unos de los otros para que, al encontrarnos. no tengamos cierta sospecha, cierta
adversi6n, que hace nuestras entrevistas frías,
sin objeto, de simple f6rmula social, vacía y
tonta.

Pero entre los sobe- .,. ,
ranos, entre los que
cifien las coronas de
hierro de las modernas monarquías, la
costumbre arcaica y
E-incern prernlece; son
los rt&gt;presentantes de
razas, á las veces enemigas; aliadas alguna
ocasión, y para ellos el
ósculo significa la consen·ación de las relaciones amistosas entre
los grupos . humanos
que gobiernan.
Recientemente se encontraron los monarcas de Alemania y de

,;;;:;:: INCENDIO EN LA BIBLIOTECAIDEL \"ATICAXO.

los i-úbditos españoles que en los siglos XV 1
XVI avanzaron por los territorios que el americano defendía con sus flechas agudas y certeras, mayor audacia hay que concederá 111
empresas del siglo XIX, que van contra~
hostilidad de los reyezuelos negroe, de las tn•
bus antrop6fagas, de la temperatura, de la
fauna, de la flora misma africanaR, adelantan•
do en los valles profundos y entre las selvll
misteriosas, para llevar la bandera de la pa·
tria, que tiembla en sus manos, hasta el cora•
z6n mismo del continente misterioso.
La civilizaci6n moderna exige imperi&lt;&gt;Mmente que no se dejen amplios territorios fuera de la conquista humana; que no per~anescan millares de kil6metros cuadrados improductivos y eriales, mientras el hombre en 111
grandes ciudades busca anheloso nn peda~.~e
suelo en que reposar de sus fatigas. La cJVJb•
zaci6n moderna exige imperiosamente que 118
asimile la humanidad entera el resultado ~e
las investigaciones científicas haAta ahora li·
mitadas al grupo superior de la raza bu•
mana.
Los ingleses, que han Aido reoonocid_os Ypro,
clamados como los más hábiles colohlzad0
acaban de asegurar la posesión de la Costa
Oro, no por medio de una numerosa Y a~errida guarnición; no por medio de tr~tad;~
con las potencias que limitan ese terntono,
sino por un medio más efectivo: la constr_UOci6n de un ferrocarril que une la costa, ílll"
productiva, malsana, cálida, con los terrenOI

7;

LA INAUGURAOIÓN DE UN FERROCARRIL EN AFRICA.

EL REY CRISTIÁN DE Dl:-.A:MARCA,

interiores, sanO!\ adecuados á la agricultura,
valiosos, bien poblados.
La ceremonia de la inauguraci6n ha sido
celebrada con cierto supersticioso estupor por
los negros, con gritos de júbilo por los blan•
cos, y con claras muestras de alegría por todos
los colonos.

***

Uno de los soberanos de Europa que más
méritos positivos ostenta para acreditar el
aprecio y la reverencia del pueblo, es el ~ey
Cristián.. Es .el padte de.toda una generaci6n
imperial.
•

De la Casa Real de Dinamarca han ealido
blancas princesas, divinas y codiciadas, que
después son reinas por la corona y por las virtudes, y que extienden sus manos protectoras
por encima de todos los pueblos, de todas las
razas de Europa. El Rey Cristián es el decano de los monarcas europeos y uno de los más
queridos, no ya por su pueblo, que es pequefio, sino por el mundo todo. Las alabanzas
que se pronuncian al escuchar el nombre del
Rey Cristián, se pronuncian en miles de lenguas á través de todos los pueblos de Europa.
~Con motivo del jubileo del Rey Cristián, se

'

reunirún en la. capital danesa todas las princesas que, en no lejunas época!.', hau salido
del Palacio de Copenhague luciendo los atavíos inmaculados de la de1,poE1a.da. Y es de
notarse que, cuando los parientes numerosísimos del Rey Cristián se encuentran reunidos en Copenhague, cuando la fiesta de algún
domingo engalana las calles, se ve que los
príncipes y las prince,-as salen en grupo. Cada uno de ellos va á la iglesia de su culto·
cuando los ejercicios religiosos terminan lo~
descendientes del Rey danés se reúnen d¡ nuevo en el Palacio y la más cordial unidad de

�***

Hace pocos días que la gloriosa biblioteca,
llena de obras de arte, del Palacio Vaticano
se incendi6, sin que de cierto haya a)guna causa á la que atribuir el accidente. Por fortuna
el luego se hmitó á cierta zona y los trabajos
de los bomberos de la ciudad de Roma, pu
dieron dominar el elemento. Solamente al pensar lo que hubiera podido significar este inc•mdio, de propagarse, se siente horror.
El Vaticano guarda en sus paredes objetos
que h" consagrado el óleo de una tradición de
varios siglos. La biblioteca vaticana, los mu-

Para cerrar esta nota, mencionaremos otro
enlace, el del señor Lic. Pedro Villar con la
señorita Fernanda Arcaraz y Moriones. La ceremonia se efectuó en la capil!a particular del
señor Arzobispo Alarcón, que se encontraba
adornada con hermosas piezas florales. Durante la misa, una buena orquesta tocó escogidos
trozos musicales.

humanidad, perte,1Pcen por derecho propio á
la ciencia y al arte humanos. Son tesoros únicos, que no deben descuidarse jamás. Así lo
ha reconocido el mismo Papa Pío X, recientemente, á propósito del incendio mismo á que
nos referimos.

Cuatro verdaderos acontecimientos sociales
registra la crónica del pasado mes de noviembre.
En el templo de Santa Brígida, consagrado

1
,1

da entre la buena sociedad mexicana.

Suntuosa y elegante fué la fiesta religiosa,
congregándose en el tero plo las nn,nerosas y
distinguidas amistades de los novios.
No menos selecta fué la concurrencia que

invadió la capilla privada del sefior Arzobis-

-¡ Qué fea-decía aquél, -parece un ataúd!
-¡Quiero entrar! ¡Quiero entrar en ella, re-

para cómo se mece!

-¡Yo no! ¡No quiero .entrar! ¡Es muy estrecha! ¡Y está inmóvill
-¡ Me da alegría!
(
-¡Me da miedol
Pero al fin entraron y empezaron á cruzar
el rio.

Li.nea misteriosa entre dos orillas, de las
que una es luz y otra sombra, sin que se pue-

...

j

l

La5 Dos Orillas del Río

Nupcial

ronse el joven y acaudalado banquero Don
Alonso de Regil, yucateco de origen, con la
hermosa señorita Cristina Méndez, sobrina del
señor Lic. Don Luis Méndez, y muy aprecia-

-¡Qué bonita-decía éste,-parece una

cuna!

◊

00

SRA. ' CRISTINA MÉNDEZ DE REXUL.

po de México, para asistir al enlace de la señorita Sara Cha vero con el sefior Roberto Portilla. Los carruajes más elegantes detuviéronse frente al palacio de la calle de Santo Domingo conduciendo á las numerosas amistaC:es de la familia Chavero, que tan conocida
y estimada es en México.
Los obsequios que recibió la desposada fueron innumerables y valiosísimos.

El río no era muy ahcho, pero era muy profundo; tan profundo, que hay quien dice quo
no tiene fondo.
El río era muy largo, muy largo. Ni se conoce la luentecilla •n que nace ni el mar en
que desagua.
Su curso es muy lento:tardamás una rama
que en él se arroje en perderse de vista, que
la felicidad que se codicia tarda en llegar á
quien la espera.
Ni tiene oleaje ni tiene espumas. A trechos
refleja tintas rosadas, como las neblinas de la
aurora; á trechos es totalmente negro, como
noche sin luna y sin estrellas y envuelta en
nubes. Cuando brilla, parece plata líquida;
cuando se obscurece, boca de lobo.
Tiene dos nombres, aunque nadie sabe cuál
es el verdadero.
Unos le llaman EL RÍO DE LA lll:ERTE, otros
EL UÍO DE LA VIDA.

SRA . SARA CHA VERO DE PORTILLA.

Una pequeña barca flota en él; pero la barca no tiene remeros.

O la corriente por si ó una fuerza misteriosa, la lleva alternativamente de una á otra
orilla.
En cierta ocasión, y en hora que no Ee sabe
si era la del amanecer ó la de la calda de la
tarde, porque la luz del cielo era pálida, y asi
podía ser la del alba como la del último crepúsculo y aunque el sol rozaba el horizonte,
en él p¡recía enclavado, fingiendo lo mismo
un sol naciente que un sol que llegó á su ocaso; en aquella ocasión, repetimos, y e~ aque-

lla hora indecisa, llegó á una de las orillas un
anciano anhelante y fatigoso, como si viniera
de un largo viaje, y sobre una ancha piedra
se sentó, que no podla más y deseaba descanso.
Sí. Venía sin duda de un largo viaje y estaba á punto de llegar al fin. . .
Diríase que el fin de su peregrrnac1ón y fin
desconocido, estaba en la otra orilla, según

era la expresión de ansia, de duda y de espanto con que fijaba en ella sus enturbiados
ojos.
Y esper6 á que la barca ee acercase.
Así pasaron algunos momentos.
De pronto llegó corriendo,. alegr~ y j1;1guetón, un niño de cabellos rub10s y o¡os brillantes.
Según el ímpetu de la carrera, de muy cerca. venía, que si vi_niera de lejos como _el ahciano más despacio llegara y más rendido.
Al ~nciano se acerc6 y pronto se hiciero!l
amigos. Y á la voz cascada de aquél se mezcló la voz argentina de éste; las manos rugosas y exangües estrecharon las manitas sua-

ves y r,,sadas; los labios áridos se posaron sobre la fresca tez; los hilos de plata se enredaron á los hilos de oro. Sí, se habían hecho
amigos.
Extrafios amigos, porque en nada estaban
conformes.
Si el niño decía : «¡qué mañana tan alegre!•
Murmuraba el viejo: «¡qué tarde tan triste!»
Si aquél exclamaba palmoteando: •¡mira
cómo su be el soll»
Este se le oponía, replicando: rno sube, no;
que se hunde.»
Las que eran nubes de grana para el uno,
eran densos nubarrones para el otro.

Y cuando el pequeño se mostraba impaciente por pasar el río, el abuelo le sujetaba
col'.! angustia y le aconsejaba en voz baja que
tuviera paciencia; «ya lo pasaremos, ya; no

tengas prisa: quién sabe lo que hay en la otra
orilla.•
Y en esto la barca se acercó.
Y ni aun respecto á la forma del barquiSRA, W ALDA VEZ DE LOZANO.

fot,, 1,1111,,

SRA. JOSEFINA ALVEAR DE COUTO.

Dos Cantares Aztecas

nifio.

***

seos vaticanos, los tesoros vaticanos son de la

1

chuelo, estuvieron de acuerdo el viejo y el

En la parroquia de Tacubaya, ante escogida y selecta concurrencia, electuóse también
el matrimonio del sefior Manuel M. Lozano
con la hermosa señorita Walda Vez, miembroe
los dos de la mejor sociedad tacubayense. El
templo en que se efectuó la ceremonia fué
primorosamente adornado y los novios fderon
objeto de las más cordiales felicitaciones.
Finalmente, en uno de los más aristocráticos templos, recibieron la bendici6n nupcial
el sefior Don Manuel Couto y la sefiorita Josefina Alvear, miembros los dos de familias
muy estimadas. La ceremonia, que fué muy
suntuosa, se vi6 concurridísima.

criterio predomina, á pesar de la diversidad
de credos religiosos.
Bien merece el anciano danés las pruebas
de amistad y simpatía qne de todas partes se
le prodigan.
Ha merecido bien de la humanidad entera
y la humanidad lo qniere y lo conoce como su
benefactor.

de antafio á ceremonias aristocráticas, unié-

Domingo 6 &lt;le Diciembre de 1903

l!D'... MUNDO ILUSTRIADO

l!D'... MUNDO ILUSmAl&gt;O

Domingo 6 de Diciembre de 1903

da comprender cuál es sombra y cuál es luz.
Lindero móvil vago y fluido, entre el ser
y la nada, que s~ ignora si marca un fin 6 un
principio .
Río de vida ó río de muerte, que corre
aguas abajo, ó sube aguas arriba.
Luces y sombras, penumbras y destello•,
todo está confundido; la barca con su imagen
en las agua•, ataúd que parece el reflejo de
una cuna; el cabello blanco &lt;lel anciano y el
cabe1lo rubio del nii10, oro que es plata ó plata que es oro· una sonrisa que no se adivina
en qué labio; está, y lágrimas que pasan de,
unas á otras mejillas como insectos cristalinos
que saltan; y si se asoman al borde de la bar-

Me reconcentro á meditar profundamente
dónde podré recoger alguna• bel_las lragan!,es
flores. ¿A quién preguntar? Imagmaos que mterrogo al brillante pájaro Zumbadcr, trémula
esmeralda; imaginaos que interrogo á la amarilla mariposa; ellos me dirán que ,aben dónde se producen las bellas y fragantes flores,
si quiero recogerlas aqui en los bosques de
laurel, donde habita el Tzinizcan, ó si quiero
tomarlas en la verde selva donde mora el
«Tlauquechol.» Allí pueden ser cortadas, brillantes de rocío; allí llegan á su perfecto desarrollo. Tal vez podré vedas si han aparecido
ya, ponerlas en mi «cuexantli~ y saludar con
ellas á lvs nifios y alegrar á los nobles.

Al pasear oigo como si verdaderamente las
rocas respondieran á los dulces cantos de las
flores; responden las lucientes y murmuradoras aguas; la fuente azulada cant.., se estrella
y vuelve á cantar; el «cenzontle» contesta, el

•coyoltotoU. suele acompañarle y muchos pájaros canoros esparcen en derredor sus gorjeos
como una música. Ellos bendicen á la tierra

haciendo escuchar sus dulces voces.

ca á mirarse en el cristal, el anciano se. ve ni:fio y el nifio se ve anciano.

◊

Región extraña, región confusa, región en
que todo se transforma.
,Y llegaron á la otra orilla, y oaltaron á tie-

Las mujeres son más murmurn.cloras; los
hombres más indiscretos. -WEI88.

rra, cogidos de las manos como buenos amigos.
Pero tampoco en esta orilla estuvieron conformes en nada.
Sólo que habían cambiado de gustos ó de
impresiones, y todo lo velan al revés.
-¡Oh, qué mañana tan hermosa!-decía
el viejo.-¡Sí, si, tenías razón! El día empieza, el sol sube, la luz me inunda; ahora, ahora es cuando empiezo á vivir. Ven conmigo,
ven, pequeñuelo.

-No, déjame-decía el niño.-Quien tenía razón eras tú. ¡Qué tarde tan triste! ¿Ves?
¡Ya casi no hay sol! ¡La noche, la noche que
llega! Yo no quiero estar aquí, quiero volverme á la otra orilla.
-No es posible. hijo, no es posible. Hay

*

La moda, sin tener microbios, es ]a más
activa de las enfermedades contagioeas. VALTIER.

*
Todo es historia, hasta las novelas.-JORGE
ISAAC.

*

Es una felicidad para los criminales, así
sean los más empedernidos, el poder oponer
á la época de sus crímenes y desafueros, algunos afios de paz y de inocencia. -SuE.

que caminar; hacia a-

tris no puedes volver.
Y le cogió de la ma no y siguieron hacia

adelante. E l viejo, animoso y esperanza-

do. El chiquitín, de
mala gana y llorando:
á la fuerza casi.
-¿Cómo ,e llamaese
río que hemos pasado?-preguntó el pequeño.
-No sé-le contestó el viejo.-Unos le
llaman
VIDA¡

EL Rfo DE LA

otros le llama.u

EL RÍO DE LA MUERTE.

-De la muerte debe ser-dijo el niño,
haciendo pucheritos,

-que me parece que
me he muerto.

-De la vida dijera
yo -replicó el anciano, - que me siento revivir.

Y se alejaron de la
orilla: el viejo mirañdo hacia adelante y tirando del niño• el niño resistiendo y mi-

rando hacia atrás.
Y el río allá se quedó esperando más viejos y más niños.

&lt;José Ecliegara)I.

fol 1111110.

�Domingo 6 &lt;le Diciembre de 1903

Eb MUNDO ILUSTRADO

mL MUNOO ILUSTRADO

dudo, me hará usted el favor de dramatizar para que en ella aparezca ante el público,
por primera vez, su amiga.-Juanita.»

***

,·
;'111/I

'\ 1:

'Q '
1

Martín era un hombre feliz. Hacía diez
días que se ccnsideraba desgraciado, hasta
donde es posible que
un hombre lo sea; pero una vez que hubo
terminado su obra, su
magna obra uCoronas
de Laurel» y la había
presentado á su editor
y el editor la había
aceptado con agrado,
prometiéndose ganane i as considerables,
Martín sintió el abrazo de la fortuna, se
crey6 salvado por su
obra, glorioEo, celebrado, grande en su renombre y en su fama.
Precisamente recorría las cartas que habían
llegado en su correo de la mañana. La ocupación habitualmente era agradable, porque de
cada diez epístolas, tres, cuando menos, hablaban de su obra, de «Coronas de Laurel», de la
obra más querida; de la que habría de darle
provecho y fama, á la par, en pocos afios.
Pero aquella mañana su correo era bien exiguo; solamente tres cartas se ericontrabatí en
su escritorio, tres cartas netamente diferentes,
de procedencia claramente disímbola. La una
era una hermosa vitela violeta claramente femenina. Se desprendía de ella un ligero perfume señorial, que Martín reconoció desde
luego. Era Ja otra una carta de negocios, carta cuadrada, de escritura en máquina, y la
tercera era muy semejante en su aspecto á la
segunda.
Martin era muy bum chico. De ordinario,
desde que habían aparecido sus novelas, su
correo estaba formado por simples peticiones
de aut6grafos, que hacían miles de personas
ignoradas por completo para el autor y que
olvidaban frecuentemente enviar sus estampillas para pagar el porte de vuelta de la carta. Mart!'.n, con toda calma, y admirándose de
que le pidieran los rasgos de su fiima, escribía unas cuantas líneas, tomaba un timbre de
correo y franqueaba la carta del anónimo pedigüeño.
Pero en esta ocasi6n era algo más lo que detenía la mano de Martín. Sin haberlo confesado jamás, estaba enamorado. Enamorado
hasta el fondo del alma, de una muchacha
hermosa, de distinguida familia; pero que te•
nía la locura de las tablas y estaba decidida á
hacer su debut en la primera temporada que
se abriera. J uanita, que así se llamaba, era Ja
ilusiórt más acariciada de Martín. La muchacha quizá de na.da se había percatado, pues su
eterna afición, la. locura del teatro, le cegaba
en lo absoluto; pero no por eso Martín se desalentaba; no por eso creía factible el debut de
J uanita, ni soñaba. en más que en casarse con
ella.
- -

''Coronas de laurel", se los concediera». A:üadía la carta que «era Stone un sujeto con el
que se podía siempre tratar negocios de esta
índole; que estaba encantado de la obra de
Martín; que había pensado que en su futura
temporada fuera esta obra la que predominara, y que pagaría por los derechos una suma
que sería suficiente para que Martín no volviera á tener apuros.
La carta contenía además algunos consejos.
Martín quedó encantado, y por algún tiempo
dejó que vagara su fantnsía en amplios horizontes color de rosa. Era evidente que la fama, que hasta entonces había sido tan esquiva, se había vuelto enamorada de sus obras.
La segunda de las cartas era muy lac6nica.
Apenas si tenfa dos líneas y era, precisamente, de Winfild Stone, el empresario célebre,
que le decía: «quiero los derechos literarios y
dramáticos de ''Coronas de Laurel''», sin más
ceremonias y sin más embages.
Martín casi no titube6; concedería los dere-

***

Cuando más abstraído se encontraba, como
una ráfaga de frescura y de juventud penetró
al cuarto, charlando, Juanita misma. Iba sofocada.. Se comprendía. que estaba de mal humor, por el mohín delicioso de su boca. Hablaba precipitadamente, ante la admiración
amorosa de Martín.
-He venido porque mi carta ha sido tal
vez poco explícita. No ha recibido contestaci6n, á pesar de que hace ya un día que la debería tener Ud. en su poder. Quiero que me
conceda desde luego los derechos de su obra,
que la dramatice, para mí, para que yo haga
mi debut, y que no haga caso de lo que le pida ese imbécil de Stone........ .
Martín la. ei;;cuchaba embelesado, con el
ahinco inconsciente de quien escucha al ser
amado. J uanita. se percató de la atención rle
Martín y en silencio sonri6 enigmáticamente.
Después sigui6:
-Estoy sofocada. He venido casi corriendo, porque quería que no me llevara la delantera Stone.
Antes de que hubiera reflexionado, Martín
se había levantado.
-Iré por un «ice-cream soda» á la esquina,
le dijo ...... y salió á la carrera, como si de su
violencia dependiera la salvaci6n de la existencia de la muchacha. Juanita se había sentado enfrente del escritorio que, al saludarla,
abandon6 Martín.

***

***
Precisamente la carta de vitela violeta debería ser de J uanita. Martín lo conocía. en el
olor suave que la joven despedía siempre. Algunas vueltas di6 Martín á la vitela sin atreverse á abrirla. ¿Qué le diría J uanita? ¿Qué
nueva fantasía de la muchacha encerraria su
carta?
Abrió mejor la carta comercial que primero
vino á sus manos. Era de un amigo, casi de
un protector suyo. Le recomendaba encarecidamente que «en caso de que el empresario
Stone le pidiera los derechos de propiedad de

Pero la tercer~ carta apareci6 en aquelloe
momentos, y libre ya de preocupaciones,
Martín la abri6, con mano ligeramente convulsa. Era de Juanita, en efecto. Pero lejos de
ser u,1a nueva locura de la deliciosa muchacha, era un verdadero conflicto para el pobre
Martín. Decía. la carta: «He estado P.n la catta
del empresario Stone para pedirle que me
"lanzara" en su teatro en la temporada siguiente. Stone ee un hombre incivil, grotesco
y, además, bastante imbécil. Cuando hubo
escuchado mi solicitud, cuando yo esperaba
que me contestara aceptando mi proposici6n
ma ha. dicho: &lt;&lt;Lo siento mucho;'pero me ~
im rosible presentar á usted en el teatro» ..... .
No quise oírmás;meseparérápidamente, abrí
la punta del despacho de tan estúpido empresario y llegué á mi casa con jaqueca. Quiero que me reserve los derechos de "Coronu
de Laurel" porque estoy segura que el tipo
de Rut me viene de molde; quiero precisamente hacer mi debut en esa obra, que, no lo

Martín quedó anonadado, por algunos segundos, á la lectura de esta carta. Amaba sinceramente á Juanita, aunque nunca se había
atrevido á declarárselo, y creía firmemente
que la muchacha nada sabía, ni se había jamás fijado en las galanterías asiduas de Martín. Evidentemente que había de darle los
derechos de propiedad de «Coronas de Laurel»;
pero á la vez, Martín se detenía ante la consideraci6n de que, en el fondo de su alma, no
deseaba que J uanita saliera á las tablas. ¿,Qué
hacer en este caso?

chos de propiedad de su obra álStone; dramatizaría la narración novelesca, que había aparecido solamente en esta forma. Y el teatro
vería sus triunfos, como los había visto ya la
biblioteca. No era de dudarse; había que concederá Stone los derechos que de tan lacónica
manera. solicitaba..

Mientras Martín iba á la dulcería, en busca
del helado, la. muchacha pasaba. distraídamento los ojos por los distintos papeles que
haeían quedado en el escritorio. Vió la carta
que había escrito Stone; la que le recomendaba á Martín aceptar la oferta del propietario.
Y también la suya, que había quedado encima de las demás. Y en la base vi6 la palabra
«amiga» que se destacaba de la vitela.
Permaneci6 pensativa por algunos minutos,
con la pluma en la mano. En voz muy baja
monologaba ... El pobre de Martín me ama. Y
me ama hace ya mucho tiempo, creyendo probablemente que yo no he comprendido lo que
pasa. Me dará seguramente la preferencia sobre el empresario; pero en ello va. su fortuna,
va su porvenir, aquí se lo anticipan».
Después su pensamiento siguió otro giro.
Pensó en la manera atenta y cordial de Martín, en su reserva, en lo mucho que había trabajado, quizá solamente por agradarle. Tom6
la pluma nuevamente, y con un grueso tacho
borr6 la palabra «amiga» en la base de su propia carta. En su lugar escribi6, con letra menudita: «Tuya siempre» ...... .
Martín llegaba en esos momentos con el vaso del helado en la mano. Se escucha1on los
pasos en el corredor, y luego, abriendo la puerta, apareció en el dintel. Sonreía con benevolencia.
J uanita, sorprendida, había quedado con la
carta en la mano. Se sinti6 molesta ante la
mirada de Martín, balbuceó algunas palabras
de cumplido, para responder tan s6lo á las que
Martín le decfa, ofreciéndole el helado, y se
levantó para irse, diciéndole: «que ya no deseaba los derechos de «Coronas de Laurel,,,
porque estaba decidida á no aparecer jamás en
el teatro».
Martín, estupefacto al principio, crey6 que
eu acci6n había molestado á Juanita, y !le sin-

ti6 morir. 3e acercó á
ella, tembloroso de
miedo, de pasi6n, de
temor de perderla.
Juanita misma, como
un niño á quien se sorprende en la despensa,
presentaba un aspecto
de mortificaci6n que
desgarrab,i el alma á
Martín.
-¿Por qué tan rápida visita?-le decía el
pobre autor -¿acaso
algo de mi conducta
ha disgustado á usted?
Quiero saberlo, porque
me apena sobremanera
verla en tal actitud.
Los vecinos pueden
creer que ha salido de
mal humor. Se pueden
sospechar mucho ..... .
Ju11.nita se iba retirando hacia la puerta, confusa y sin sa •
ber de cierto qué contestar. Martín, en cierto momento, vió la
carta en sus manos, y
se fij6 en la palabra
rRyada y en la que había substituí&lt;lo. Los
ojos de ambos se unieron, interrogando los
de él, afirmando los de
ella.
-¿Será posible? l\fe
he engaíiad'l entonces
al suponer que le era
indiferente por completo...... ¡Oh! Quiero
que me lo diga, quiero oírlo de sus labios.
-Pues bien, sí. Sí; mil veces sí. Pero déjeme inne ahora, 6 borraré lo escrito, dejando
lo que había borrado ..... .
Martín, ante la amenaza, retiró su mano.
J uanita huy6 precipitadamente.

***

Tan precipitadamente, que en la escalera,
atontada como iba, con el cerebro lleno de encontradas ideas y el corazón rebosando, tropezó con una persona q110 subía en esos momentos. Apenas se dió cuenta del choque, pero
escu~h6 de pronto una voz conocida que le decía:
.
-¡Hola! Tan violenta como siempre. No
contenta con dejarme con la palabra entre los
labios, en mi oficina, me tropi43za ahora y ni
me saluda.
-Sefior Stone. ¿Qmén creyera encontrarle?
-Voy á visitar á Martín, á decirle que se
deben contestar las cartas lo más rápidamente
posible ...... Voy á pedirle los derechos de su
obra para usted. Si me hubiera escuchado con
calma, me hubiera entendido. Le decía solamente que me era imposible «lanzarla» en mi
próxima temporada, ámenos que consiguiera
previamente los derechos de propiedad de
«Coropas de Laurel», porque estoy conv~ncido de que el tipo de Rut sería en ustea un
éxito enorme..... .
Juanita le escuchaba casi sin darse cuenta.
Ante sus ojos pas6 la escena en la que acababa de ser protagonista Y contest6 á Stone:
-Es inútil; no debe subirá ver á Martín.
Ni yo me presento al teatro, ni él e~tará contento con otra cosa que no sea concederá usted los derechos que le ha pedido por escrito.
· --Pero, ¿conoce usted á Martín? ¿Le ha hablado algo?
-¿Que si le conozco? Es mi novio. Nos casaremos en cuanto esto eea posible. Ya verá
usted si lo conozco.
Como viera que Stone dilataba ampliamente los ojos, admirado, Juanita subi6 rápida•
mente los escalones que había descendido.
Abri6 la puerta del escritorio de Martín. Este
permanecía aún abstraído, en contemplaci6n

Domingo 6 &lt;le Diciembre de 1908

ante la carta tachada por la mano de J uanita.
El vaso de helado quedaba en la mesa.
Y cuando Stone llegó al dintel, Juanita, pasándole los brazos por el cuello amorosamente á Martín, le decía:
-Explícale, querido mío, al seíior Stonelo
que pensamos. Creo que tu helad&amp; servirá
siempre. Pero no para quien lo habías comprado.

..

Arreglo del Ingles para "El Mundo Ilustrado."

PORTADA
Es la poesía que la frente sella
de un elegido, la deidad proscrita
que una vez más preséntase á la cita
eternamente enamorada y bella.
Todo, desde el gusano hasta la. estrella,
hacia ese centro de atracci6n gravita;
todo sube hasta Dios en la infinita
evoluci6n universal, por ella.
Saludadla en cada astro que aparece,
en cada esfuerzo juvenil, aurora
de un porvenir que espléndido amanece;
en la generaci6n que, triunfadora,
del mar del arte en que la sombra crece,
las soledades vírgenes explora.
Emilio Ferrari.

..

Pensamientos de Aiver
¡Muy bien venido seas, Afio Nuevo con tal
que, por lo menos, no me traigas enf~rmedades; gozando de cabal salud, me sobrará entereza para arrostrar las demás penalidades de
la vida!
·

*

Los corazones bien nacidos sienten por los
beneficios recibidos un agradecimiento tanto
mayor cuanto más larga es la distancia á que
los contemplan.

*

Asombro causa encontrar mujeres casadas
que se ofenden si se les da el muy honorífico
título de sE~ORAs, pues quieren se las siga llamando SEÑORITAS.

�Domingo 6 de Diciembre de 1903

GRACI~ DE DIOS
-Mía aquella zagala que ya. pide novio,
Y allá en el molino
Tuícas las mai'ianas, en tanto que almuerza,
Trisca con los mozos, que están derretíos ...
Hoy, cuando juü.ba, el pan de las manos
En la gresca caérse1e he visto;
_
Se ha apaga.o su risa.: se ha q~e.da~ suspensa,
Como si su padre, que es un vieJectco,
Fuera el que en el inten
Se hubiera caído ....
Luego, forma.lle&amp;,
Su pan hacogío,
Besándolo á un tiempo .... los mozos en esto
La han deja.o tranquila, y á la vez han dicho:
c¡Ay, quién por su suerte,
An hubiera. sío!&gt;
-Ya. vez, al remate,

Lo que yo te digo:
El pan no se tira,
Porque mata el Seílor, hijo mío¡
Lo tienes de sobra, y otros pasan hambre...
Déjalo en la leja pa algún pobrecico,
¡El pan no se tira,
Porque está bendito!
Se coge y se besa ....
Al besarlo 1 dices c¡amén!&gt;, hijo mío;
Pal ca.so, hastecuenta.que, eo Dios puesta.el alma
Rezas a.bonico:
cEl pan nuestro de cada día, dánosla hoy,
¡ Y perdónanos, Seilor!&gt;

n,

EL MUNDO llJUS'NUOO

y el lento hervor de la calderilla. Arroja
pequefias ramas y luego sopla, de suerte que
los rojos resplandores se reflejan mágicamente en su rostro virginal, y sobre eus medio desnudos hombros que, blancos y deliciosos, asoman por entre su tosca camisa, y sobre la diminuta mano que sujeta el zagalejo
que cierra su cintura.
Mas de improviso la puerta se ab1e, y el
nocturno extranjero entra en la cabafia¡ lanzH.
una mirada dulce y penetrante sobre la hermosa y blanca niña, que temblorosa se mantiene en au presencia, semejante á un lirio
asustado. El caballero echa á tierra su capa,
sonríe y dice:
-Ya lo ves, hija mía, que sé cumplir mi
palabra, pues he regresado, y conmi~o vuelven también los antiguos tiempos en que los
dioses del cielo se acercaban á las hijas de los
hombres, y con ellas engendmron aquellas
razas de reyes que llevan cetro, y equellos héroes del mundo maravilla.-Así, pues, mi
querida, no te asuste mi divinidad, y hazme
preparar, te lo ruego, un té bien caliente con
delicioso ron, porque fuerte sopla el cierzo en
la playa, y. en noches como ésta, también nosotros, con ser dioses, sentimos frío, y podemos
coger un divino reumatismo y una tos inmortal.
ROBEnTO E~PrnOHA

GIRIO
Rasgando neblinas la lluvia. caía.
Las brisas de invierno con el ala. y;rta.
Lleva.bao al alma. de sombra cubierta
Ráfagas de suenos y melancolía.
Las nubes espesas borraban el día
La nave del templo callada y desiert~
Y en un tenebrario, rasgando la inci;rLa
Penumbra, la llama de un cirio que ardía.
Al ver ese foco de luz colocado
Cual .~ud~ plega.ri~, por alguien que ha muerto
Me d1Je mirando m1 templo arruinado:

Semeja un recuerdo leja.no y querido
Sobre el ar&amp; 1 ot&amp; de un templo desierto'
La luz amarilla de un cirio encendido.

Drroo Uame.

00
Son lo• hipócritas, los fanáticos y los viciosos quienes menos perdonan los descarríos de
sus semejantes.-BossUET

***

La desconfisnza es madre de
-NIEMANO.

***

El dominio sobre sí mismo es una de laa
mayores virtudes humanas,__:.BRAEME.

·······"········ ............................ .

El pan está santo:
Oye esto, hijo mío,
El padre, en el campo trabajando, riega
Con sudor el trigo ....
Hace el pan la madre,
Y hace en él una cruz al heflirlo ....
Por San Marcos espiga la siembra,
Y bendicen los campos floríos ....
El pan en sus manos
El Señor bendijo ... .
El pan es la vida . .. .
¡Es la gracia. de Dios, hijo mío!

··············· ........................................... .

¿Qué no quiés pan solo.... ?
¡Pan que no nos falte yo al Seiior le pido!
Páece que suspira.o al decir los padres:
c¡El pan de mis hijos!&gt;
Pe. dárselo á un pobre, se besa .... lo bes&amp;
El pobre al tomarlo, tan agradecío. ..
Cuando al suelo se cae, lo cogen
Y lo besan tuícos,
Como cosa saeta que tiene misterio
En que algo se encierra d~ humano y divino ....
¡ Se coge y se bese.
· : ¿ Como un plazo vivo
Del alma. y la carne
Que el golpe 1 al.caerse, lo hubiera sentío!

··········

······••"""''"'''"'"'"'

...................... .

El pan no se tira ... sl no tienes gana,
Se pone en la leja pa algún pobretico.
No lo tires nunca,
!Que 81 pan es la gracia de Dios, hijo mío!

...

VlCENTE MEDINA .

En el Mar ..del Norte
[DE H. HEINE]

La Noche en 14 Playa
Está fría la noche y sin estrellas; el mar inquieto y sobre el mar el sordo viento del norte al :Uodo que lo hiciera un viejo regafi6n,
h~bla con voz gemebunda y misteriosa, y
cuenta locas historias, cuentos de gigantes,
antiguas leyendas llenas de combates heroicos, y, por intervalos, como que ríe y aulla
á la vez, y todo aquello con tanta alegría feroz con tanta burlona rabia, que los blancos
hij~s del mar saltan al aire y lanzan gritos de
contento,
En la playa, entretanto, sobre laarena donde la marea ha dejado su humedad, se adelanta un extranjero cuyo corazón e,tá aún
más agitado que el vient_o y que las olas. Por
donde quiera que camina hace con los pies
saltar chispas del choque de las conchas; va
cubierto de un manto gris, y camina con paso rápido, en medio ~e la noche y del viellt'!,
guiado por una lucecilla que tenuemente brilla en la cabafia solitaria del pescador.
Padre y hermano están en el mar, y sola
del todo ha quedado en la cabafia la hija del
pescador, con su hermosura que enagena dulcemente. Sentada está junto al hogar, escuchando el sordo chisporroteo de la.s rama.s y

NUESTRO PAIS. -ACUEDUCTO DEL

GUAYAVO (CUERNA VACA).

M'UNDO n.,uSTRIAOO

Domlngo 6 de Diciembre de 1903

�R los enfermos del

~L MUNDO ILUSTRADO

ESTOMAGO
E

:CNTESTJ:NOS

¿ Sufre Vd. del estómago, no tiene apetito, digiere
con dificultad, tieue Vd. gastritis, dispepsia, gastralgia., disenteria., úlcera. del estómago, dilatación del
estómago, neurastenia gástrica, anemia. ~n dispepsia,
una enfermedad de los intestinos?
¿ Por la mafiana, al levantarse, tiene la lengua. súcia,
111&amp;1 olor de a.liento, está bilioso, tiene aguas de boca?
¿ Después de las comida.a, tiene Vd. eructo, agrios,
g'd.808, pirosis, vahídos, pesadez de cabeza., ruidos en
los oídos, sofocaci6n, opresión, palpitaciones al cora.zón P
•

istreñimiento, diarreas ?
Se altera. Vd con fa.cuidad. e@tá febril. se irrita
por la menor cosa, está triste, abatido, evita el tra'social, teniendo por la noche eusuefios. sueño agita.do
respiración difícil ?
i Desea. evitar el ma.reo del mar a.l tener que es
barca.rse?
¿ Ningím remedio, uingím régimen ha podido cunu
Vd.
No se desespere, tome pronto

Gerente: LUI!; Rtl'l!; !;PINDOL4

• rector: LIC. RAl'AlL Rn'l!; !;PINDOLA.

&lt;I Tiene Vd. dolores al v1eotre. á la espalda., vómitos

S.bscrlpci&lt;I• measaal fo,jaea $1.5'
ldem.
ldtm. ta la capital SI, H

mtxico, Didtmbrt u dt 1903.

Jlfto X-tomo 11-núm.14

La Fosfatina Fa.11ba

el...,

el a.J.imento máe ~
ble 1
recomenda.do para loe nifioa JJeecle la
eda,d de aels A. alete meeea aobre todt
en el momento del destete 1 d'lll'aDW
&amp;1 periodo del creclmlent&lt;.&gt;. "FacWta
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011

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ELIXIR ESTOMACAL de SAIZ DE CARLOS
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Los Premios á los Alumnos del Colegio Militar.
La cercmonla.- ~I Sr. Gral. Díaz Y el Sr. Ministro de la Guerra. en la terraza del Gologlo.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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