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19

EL MUNDO.

DICIEMBRE,

1895.

PRENSA MEXICANA

UNIVERSAL
To•u•,11-·'IJ&lt;&gt; IEPOO.&amp;,-Nll'I ~ó\t

!ll~~H'O DOMl~GO 10 ffF l\O\IE'111RE DI-: JlJ93.

, .. &lt;1••··· . .••100•1,•••1-••····

Páginas extrMrdiwzrifl.~.

DO~,II.\'GO 8 DE DICIEMBRE DE 1895.

l!IIDfc!'OR Ell IIFB: &amp; PBRBZ iOfilO.
•dmfnbtrador Antonio Enr, ..11n,
Ul¡S.f'ONO 1,818'

PRfWIO: 3 ().ENl'.t.l'OH

r... "'. ;~.r.,.:.,.,:~.•-,:~-::I_i..-,~ ~ ...,..:~"""""" ,·,
l.._1"".

'"
"º
•"",

...

&amp;oncepc¡;112
!l;intura famooa de fJ76uáLLo.
(De fot, de los Hnos. Torres, (~ de Plateros núm. 2. ) tomada. dtl original eu d Lnnn&lt;•, di· r:ir::-&gt;.

�8 DrcIEMllRE, L!l\15.

EL MUNDO.

178

Páginas l!.Heraria~.

Q::u1t1t.et1r 1uu1 bir.qnilht.

ILKA.

de una vida 1 inutilizó tr.es años &lt;le una existencia, consa-

grados á un ideal

(*)

'"ª próximo :t realizan::e'?

Este, aquel, el otro ...... que i1nporta? Su nombre ee: des~
tino, fatalidad!
.
.
,
Ahí qned61 rota en diez pedazos.' la ~oqmlla, deeangrundose con glutinosos co,ígulos do mcoturn.negra, y, co~1 los
ojos clavados en ~l campo del del"astre, él, Prut.lenc1~, el
empleado con treinta p~eos &lt;le sueldu, con madre y cinco
hermanitos!
Empezar de nuevo? Imposible ...... el desaliento, lapobre~n1 lo impedían!. .....
Y, no vendría para otrn posesión ot:o desastre?
Sí! oh vida mi::.erable, \'ida mezquma, porque tu no
bastas ni para culotear una boqnUla!
A~lADO NERVO.

NOVEL.A /Nl!DITA DE ALEJANDRO DUMAS (HIJO).

Tradncida expresamente para El lf!t1ulo por Alberto Lcduc.

1

visto muchas corns y conocido :t muchas gen~
es· primt'rO por tempemmento y de~pués por
ni 'profesióu. He visto i~u_cho y analizado WU·
cho; ademús, mi memorm 1mplaca_bl~ pone con
tinuamente frente ú mi vist;i los menores mc~dent~s de
mi vida
de estos saco alguna~ \·ece::i para 1~11s fntui1os,
•. .'
&lt;~ ()
relatos Q.Je dicen inten:sark~. Uun frecuencia me &lt;ltce1~
que escriba mis memoruts. Nú lú hago,. porqu_e
Pl~
ADA uno tiene sus
den escribirse las memoria:-; propias, ~m escribir füi e
manías, y Pruden•
los demás, 6 sin ocultar de la proniu. vida. lo que el lector
cío, empleado en
cierta olicina con
más deseara conocer.
,
Aquellos y aquellas de quienes yo podna hablar, pre:
LOS TRES BESOS.
treinta pesos de
fienm que me calle y no siento de~eos de hahlar de m1
sueldo, de los cuapersona. Los lau;el~s de Juan _Jacobo y de ~asay10va1
les vivían, misera•
no me quitan el sueño, at contrar10. Lo que s1 etita. pe~·
blemente, eso sí,
mitido es sacar de los recuerJo;, personales algunos epi·
su madre, dos hermanitos y tres her•
angel &lt;1e faz risuei1n, dulce mirada y alas blan- sodio·' con los que el tiem¡.,o poco ú poco haya formado
un todo, á los que nos~ aumente nad_;1 que pueda d:1· t~n
as v nítidas, conYocó ú. concn~o .'i. !os beEos.
manitas 1 no constitnfa por cierto una excepción de la
Ei-a In. Purc&gt;za que iba. tí premiar con un cora• dato mtí.s, respecto .í. bis ex~ra \:1gan?rns de la natu1 ,tleza
regla.
'&lt;l d
human:, y que no hag~~ dano a nadie.
.
_
Ni esü1ba :L ~n alcance, ni deseaba un buen Yest1 o e zón de oro al beso m,ís pnro v sincero.
Hace treintaaiios v1viayo eul_a c~!le de Boulogne, ha
Llegó la hora del concms·0, y se presentó el primer
rheviotte m•gro ó gris par.1. c&lt;,n aiiadidnra ele ~meso basbitaba. un·\ casa. perteneciente :i mi buen colega ~lel_estón r gua11tc·s obscuroe:, lu&lt;'irlo en Plateros o i::n b~ Ala- beso.
meda los domingos ~, demás fie~tas dl• gnarcktr. ~ estía. ' Con ceremoniosn. parsimonia, la cabeza leYantada Y ba· ville Yel ii~quilino anteriot· iL mí había sido:Grassot, quien
cada. tres meses oh-idaba rc::gu_larmcnte pag~ir la r~1:ta.
bumildf', muv hmnilclemente y Jamás laco!nparac1ó11 de ja la vista, so acercó :í la Pureza.
Melesville después de d1ec1ocho :neBes l~ dos ,mm; de
su modest íRiino pergeño con d ele los -pisa ,·erde_s del
-Habla-le dijo ésta.
boul.erurd. nctanwnte p:lrif'.iem:e, le arr_ancó ~rn ~u~p1ro.
-Aspiro al premio que ofrecéis-exclamó haciendo una. tanta. reaula;idaU, se decidi6 {probab~eme1~te con m11cha
pena, pt~es~ra muy 1:&gt;ueno) á. dllr su hcenc1a absolut;L al
Tampoco pennba purqne ~n pennna le 1mpi?-1ese to- exagerada. re\·erencia.
célebre ealtnnbanqu1.
.
mar, &lt;'11 Iturbidl', uu r~fresquito 6 unn copa, a la horn
-¿Cu,Ues son tus méritos?
Grussot contestó e:::e día con uua. fr_ase q~e ~1ercce, c1-La humildad ante el soberano, el respeto á sns leyes
chisicH.
"bl
Temperamento tranquilo, organismo poco snsceptt e y la adhesión tí sn persona. )le postro :í. sus pies. Y me tar::;e. Después de _l_mber eido &lt;lesped1do1 tué a nr &lt;l SU
de conmocione:,,,, era cn~i feliz en sn estado y en él se man- poso respetnosa.111ente en sn mano. Soy puro y sm~ero propiet:ll'io y le d1JO: .
.
-¿Por qué me_ desp1~e usted?
tenía sin diri"'ir la Yist.:i al campo, vedado par:'\ él, donde porque me inspiran el respeto, el cariño y la abnegación.
-¿Por
qué,
m1
quendo
Gras::ot?
Porque no paga usted
florece l;i o¡,t'llencin. y bri\ la. la elegancia..
.
-También eres f'l miedo, la adulación y la hipocresh~,
Perv he dicho ca..~i feli1. y debo explicar m1 ad,,erbu?:
nunca
-Aumente usted la renta, conte,;tó GrnsR0t.
.
Prudencia deEeaba :ilgo qne hasta la fecha no hab(a p~d1- y entonces te insp,ftn. el &lt;'gofsmo. Otras \'€Ces eres la traiLa frase vaHa por laS rentas adeudadas; pero l\Ielesnlle
do conseguir. ¿Qué dt'se,iba? Simplemente un:i boquilla ción, y entonces te inspira Judas.
No mereces el premio. Yéte.
estaba ya comprometido co~migo.
de a111h,ir v espuma......
.
_
Hérne pues, instalado. S1 la::i paredes habbran, co!Ilo
Ern. fu1ui.1dor decidid() y ainaba con pas16n las e~tra_nas
dice el ;ulgo, cuántas cosas contarían las de esa. casita,
coloraciontR de la cspmna, producidas por la nicotma,
Cintilando sus ojos, dibuja.ndo sus labios una sonrisa Y eu donde vivieron después q11e ro, Sarcey, About-, Paul
merced ,í. laboriosa con:-tancia.; coloraciones que tienden,
de Cassagnac y Roger Ballu. Un_ s:1lo1~cito, un co111eclor,
sucediéndose sin cesar con gradación il:rnprecia~le p~r.a todo emocionado, se presentó el segundo beso.
una cocinita y un jardín eu el piso baJo; en el eegundo,
ojos p 1co acostumbrado~,. :t un negro bn_llant_e, ltmp1s1-Habla.
una rec:tmarn, nna pieza de estudio, un cuarto de bai1o
-Aspiro al premio que ofrecéis.
mo. unico ...... meta cod1cmd,1, por el propietario de la bo·
-¿Cu¡Hes son tus méritos?
quilla, con anhelo igual ú m,_i; grande q;1e _el_que el en~y &lt;los par,\ criados.
·
Nada de portero, la llave en mi bolsi[lo. ,
.
morado-ali('nta por Ir posrswn de _su Virgim~, el ambi-Mi cariño mi desinterés y mi lealtad. Me postro anComiendo allí un dfacaluroso de Julio, íue cuando m1
cioso por la cnnsecución &lt;le un capital y el i;rt1s,t3; -por el te una mujer ~ohnáncloln. de caricias y atenciones; satis•
feliz remate de nn monumento que patentizara•~ los fu. fago sus caprichos y me con~tituyo ~n escla,:o. suyo. La padre me dijo:
-Abre la puerta de tu comedor para que entre el aire
turos su jn:,:piración é ingenio.
.
.
doy mi corazón y por ella pierdo m1 tranqmhdad y aun
Señol'es fumadore!', que de seguro m~ lee1s 90n interés expongo mi vida. Vivo s6i? por ella y pam ella, Y al _~n al jardín
. _
,
..
Allí durante seis ano.;, ftu tan completame!1te feliz, c~creciente; vosotros sabei:, biPn lo 9.ne d1~c&gt;, '· osotros me uno st1 suerte á la mía. Prnuero me poso en el ~um!no
entendei!', sf, vosot,ro,1 que habe1s ~orndo sm descans_o de sus manos, lnego me oculto en la sombra de sns OJOS, mopnede serlo un hombre; tu Ye s._alud, traba.Jo. b1;1en éxl·
tra~ ese ideal que se llamn. lrl, boquilla culoleadct, tan di· y después, cual m:.uiposa, libo en la. flot de ~ran~do de to y libertad. No tengo la pr~t~nstón de haber _!;itdo de~fícil, ay! de alcanzar.
.
sus labios. Soy sincero y puro, porque me m_sp1ran la grach1do después; pero la feilcufad es _lo contrar10 del VI·
Los que no fumais, dad vuelta ,í. la hoJ_a;EUfun~o tr~e,
no, siempre la primera copa t8 la meJor.
.
sinceridad de uu afecto y la pure1.a de nna pasión.
En esa époc,1 trabajaba yo mucho, desde h1s seis &lt;le la
para vosotros, matetfa~ _suaest_i "ª~- DeJad est-a historia
-TaUlbién eres desleal é interesado, é i!1jnrias á 1~ muporque no comprenderrn1s _á mi héroe ... ...
jer á quien gne-rías. y de l:'sclavo te conviertes en tirano mañana hasta las cuatro 6 cincq de la tarde. D7 cuando
Señores fumadores, prosigo:
y b martirizas. Destrozas su corazón: roba~ su tran- en cuando la inspiración no 'l'enÍ/t; me asor~1aba, a la venPrndencio deseaba, hP dicho, una boquqla de ambar Y quilidad y amargas su exi~teucia. Encadenas PJ'ime_ro sus tana :í ,·er pa:;ar á las gentes. _füida me d1st1:~m t_an~o (y
e/Jpuinn. pero una boquilla.de pndres conoc1d~l'=, &lt;lernar_ca manos, hwgn cierras sus OJOS y despn~s marclutas unpu• algunas veces hasta me servia) como ese n y ,en1r de
desconocidos que no se creían ob~e1 vados. Ilablo ele los
a.ceptaila¡ no hi boquilla ce:pnri.1 1 no la bc?qmlla apócnfa nemente la flor de gi·:rnado de sus labios.
que con impudor alarga rn cuello d~scolol'ld~ en el nt~ud
Entonces no eres sincero porque eres impuro, y eres hombres, porqu~ las muj_eres habiendo siJo hechas. para
de madera vil y enero deco!oresch1llones; s1, la boqmlla impuro porque te inspira la concupiscencia..
ser vist.'l.S, ven euempre si _se les Ye, sobre tod1¡ en ese baque se recuesta yolnptuos:lmente en afelpado estuche nerrio que no las deja ver srno cn,mdo ellas qmeren.
No mereces el premio. Véte.
gro. que ostenta. en [et.ras doradas el nombre deGoetsch.
¡Óuánta:i. novelas hice y me con~ :i mí _niiim10 d?itmte
Y esos boquillas yalen mucho, r;obre todo pa_ra. el emesas largas horas de descanso. segun las J1,·ers;ts siluetas
pleado con treinta pesos de sueldo, madre y CLnCO herCon \a tranquilidad de espír_itu que ~a la con~iencia que se perfilaban en el ll;l~ro de en frente! ¡Cuan~os ho~·
del bien obrar, sereno y maJestuoso ~l!'. afectación, se bres y mujeres, ahora v~eJos 6 nLUertos ya,. me p1oporc10manitos......
d
·
Un día, sin embargo, el fer\'ie!1te deseo de ~ru ~ncio- present6el tercer beso :í. la pureza, dmg1éndole dulce~ na.ron, sin saberlo, una 1dea, umi observación, un detalle
debfa reali1.arse ...... Estab:i escnto qne se reahzar1a ...... miradas.
con su actitud 6 sn füonomía! .
.
Un quinto de billete t~e la Nacion_al, ,í gue correspon•
-Habla.
pe¡ccl,'!.árant ~.s colaboradore::i anón11n11s tuve sm que lo sos_•
den cinco peso~de prem10 ..... . u~ qmnto bienhechor, una
-Aspiro al premio qu.t! ofrecéis.
.. 11
fracción misericordiosa, longámma y después ... ... la bo-¿,Cuáles son tus ménto:-? .
. .
Los que leen bien, a.prenden mucho; pero los que m1quilla, gallarda, de mnbar nebuloso y espuma blanca co-E:I cariñoso respeto, b asidua sohc1tud y_el amor sa- ran bien 1 aprenden 1mts.
,
.
mo el ampo de la nieve, y estuche elegante con letras do- grado {Luna umjer .í. qnien adoro con tod,o nu corazón, y
Un día de abril, un hermoso d1a de abnl 1 qu? yo des•
radas que dicen triunfalm~nte: Goetscb.
.
cnya existencia es más que mía, porquC es de. los dos. de mi ventana miraba dentro Y fuera de m1 1msmo, ( 11 0
No quiero hablar de los transportes de Prudenc10 ..... .
Gozo con sus alegrJas y sufro con _sus pesa.res, los. q_ue e::i esta la historia que voy á contar; pero E:S una anecdo•
concíbalos el lector ...... Aquella vida tuvo 'le~de enton- procuro á toda costa desvanecer. l\hs m11s puras car1~ias ta muy original que me viene á la:_ me1~rnna) ví un~ a~ces un objeto: habfa ya una misión que cumphr ....
son para ella. Obedezco y sigo _sus subli~es co1;seJ?S, ciana enlutada, que con su devoc1onano Y. una h~1mo:,a
Para colmo de venturas, un casquillo de metal dorado qne me inspiran la virtud, y purifican&lt;lo m1 conc~encrn, niña caminaba por la calle Bla1~che. La m~a no ib_,i ~ncubría el canto de la espuma, como una coraza benéfica labran mi felicidad, que me compluz&lt;?o en compartll" con lutada1 eino vestida con un traJe muy senc1llo Y d1stmque impediría que la brasa del cigarro hiciese daño :í. la ella. Soy su sostén, porque ella "s nn an$'~l de la guarda. guido. Parecía ser de quince años, tenía los cabellos
linda no\'ia. del mofü·sto empleado
. Me ~acrifico por ella, porque ~lla se sacr1tica, por mí. La don1do-rojos: en aquella época las ca el!eras de ese color
y principió la e\'olnción, si bien con ella se d_obló casi amo, porque ella es _la esenc13: del amor mas puro. La eran raras y casi constituian hasta. una vergüenza.
el presupuesto para cigarros de La Mttscota (advierto que quiero porque nacl1e n1c qu1ere como ella. La ad&lt;;&gt;ro,
Todavía se burlaban de ese color en el pelo, como de
no es réclame. )
.
.
. .
porqu~ me dignific:i y rne enol'gL~llC'ce su adoración. los jorobados. Hoy todas las mu)eres tienen 6 quisieran
Primero, vino un leve amar1llo en las_ rnmediac10i;ies
y en fin la idolatro, porque esa muJer, que es el amor, tener de ese tono la cabellera; sm embargo de que no to·
de la boca enm1squillada; luego se extendió, se acentuo y la \'irtud y la abnegación, es mi madre.
dos los hombres son ni quieren ser jorobados; pe~o ya no
ahí donde había surgido, fné obscureciéndose hasta lleLas fibras de un cora1.ón tili.11 med,in vida, y circunda- se burlan tanto de de los que lo son. Al qontrano, ere~
gar al tinte del chocolate, cediendo suavemente al esca• do de la aureola qu~ :í. vos misma os circunda, me poso que estos son quienes se burlan de los que no lo son,. &lt;L
lar la pared superior; después,_ aquel tono encant~dor,
con cariño y respeto en sn frente.
juzgar por las miradas de sus ojillos y la burlona sonnsa.
uniform6se v durante mucho tiempo, se mant1:v~ mva•
i
' ·
de sus labios delgados..
.
Soy el beso Jlll ::l puro)' mas sincero.
La joven, hija 6 nieta ~e la dama á cuyo, lado carnl·
riable: habíá'concluid0 la primera etapa de la d1fíc1l pro¿11erezco el premio que ofrecéis'?
naba en silencio, estaba pernaba como las vll'genes, con
greRi6n .
, .
-Espera-le dijo la Pnre;m, y preguntó si se presentaba los cabellos abiertos en dos gajos sobre la frente, como
Oh! negro brillante, limpísi1_:no, un~co 1 3:un n~ asomabas, pero se te presentío; babrns enviado :.1 ~n p1ecur~or 1 otro beso ni concurso.
cortinajes !Ümétrico!'=.
.
.
Cuando le dijeron que nó se dirigio de nueyo al tercer
Algunas veces, los gatos tienen entre los OJOS las_ ore•
como unn. noche americana envía su _extr?no y_glor10so
crepfü:culo! Y asomn~t~ al fin, y fwste mvadiendo el beso v le dijo:
jas, dos manchas de ese color que les dan la a.l-'anencta de
campo, suavemente, dmmulanclo tu adorable faz de nu-Éntonces mereces el premio. Tuyo es el cora1.ón de mujer metamorfoseada. en ga.to.
.
bio tras el velo de colo1· café, café ob~curo, como el del oro, porque eres el beso mtls puro y más r incero que se
Con sus mejillas color de leche, sus labws -rosados Y sus,
.
l
ha presentado al concurso.
ojos cuyo matiz no ~adía':/º di:;t)nguir pero que sí ve~a
gram, recien tostac o.•····
.
Por fin venías ...... oh gran deseado 1....... y PmdenCJ? te
-Pues gué¿pudo presentar,;e otr&lt;;'_be~o que ganara en
brillará tan larga distancia; la JOYen per:;omt,a p:irec1a
saludab~ con entusiasmo y esperando tu _completo re1!1a• purez:\ y sincericfad al beJO de _\~11 hiJo a su madre?
gata metamorfo8 eada en mujer.
do, quedábase frecuentemente en é_xtas1s, en la esqmna
-Sí el de una madre a sn h1Jo.
Dos largas trenzas caían á lo ln.rgo de ~1;1 espnl?a,_ 1~1 ás
ele dos calles en 1(1. puerta. de la oficrna, frente á la mesa
Ese ~sel beso m:ís puro y sincero el(} todos.
ab:tjo de la cintura, y entre los hombre8 Jovenes o v1eJOS,
número t,anths de su sección.
R.AMÓ~ Ku1.CÍ.-\ Y GARCÍA.

_ny

b

r

···Q~i~~- ·r~é -~¡ ·i-~f~;l~~·di~t;aia.~ ·¡¡~~ ·~~~ -~-~- ~oa.~~~ ·a~;~¡:

b6 una ventura, mató una. dicha, hizo el vacío en rededor

1\-Iexico, 1895.

~To:narla de la eolección de nm·eluslnéditas que se ,t&lt;;oal;a de publicar en Par\:-.

8

DICIEMBRE,

~ - - -~ ~

1895.
~ ~~-

-=======

qnc iban tras ella, cleb:a haber pocos que no sintiesen deseos U.e ngarrarla brnscnm.:nte pül' esus l.1rgas guedl'jas y
Jcj:m,e nrrnstrar á donde fnes(•,
N•guí con h~ mirada ti tau preciosa niiia.
E.ia 110,dLijaba do yer fronte ú sí misma; m:Ls moclest,a
que Ualatca, parecía no hacer n,1d,l parn qne la \"ie~~n,
cu.\ndo rcpentinamentl·, ni tcrndnar la cl\l!e, YOlteó la
cant y Bl! n,,nrió conmigo como una pérsoirn couocid:i y
como dic:iJnclome:
-Ifa::itn. lta,go.
Yo no la hal&gt;i:L visto nunca, y era ele nqnellas ele quienes sti acuerda uno sit•mpre, aun cuando sólo una \'cz las
ve,1. A i:;u mo\·imienii, i111pt·c\·bto, ¡,L•ro categórico, yo
contesté mecúnicamente, por decirlo :isí, porque uo ha•
bfa tiempo que pt-rder ( la uilla llt•gaba ya {L la csquiua)
contt'Sté digo, con una incli11aciún de cabeza., que cualquin:l pen-ona do su sexo, clot:1&lt;la de la 111tmor expericn•
cia ó dt&gt;J menor instinto, hnbit•rn traducido así:
~~~i Jebernos voh·ernos ú \'l-'r, quo St'a lo 111..ís prnnto
po-;ible, pues todo~ S•Jmos 111ortalt&gt;s.
Ella comprendió eYiclentemente, pu&lt;'S dejó,¡ b anciana
que no pareció apercibirSiJ de la\ 1110Yi11:icnto, y que se
ernpor.J por la calle Blanclie, como si nada hubiera pa•
snd 1,
L:l jo\·en ~e dirigió ú mi C'as:,¡ yo cerré mi ventana y
fuí {i. abrir.
-¿.-\. quién busca usted, sellorita? pregunté con intranquihdnd.
-A u:-ted.
-Entonce~ ¿no hay cqnírnco?
-~o.

-¿l\le conoce ui-tt-'d?
-E\·identemeute. Paso por esta calle con fre.;ucncia.
-;, Y !n anciana'?
-¿Qué anciann?
-J~a-qne iba eon usted.
-:."o la con•Jzcn.
-Parecfa que iba uste&lt;l con ella.
-A propúsito.
-¿Cómo?
-Cuando ~algo, tnn pronto co1no \"&lt;'O algu11a dama r?spetable que sigue d rni:-:mo C;unino que yo, me voy junto
á ell,1, y i:;igo con los ojo.s b.ijo.:=. Siempre tengo buen éxi·
to. Usted, que no Ns un tomo, cayó.
Yo había colocado ya á mi i,1µ,,rwa en b posición social qne creí. Pel"tenccía :.í hifamilict 1)erdf', no me quedaba duda . Y Yalín !:i pena de ser t·studiada. Tenfa los ojos
verde::, sombreados por brgas pe:itniias m:ís of'.cur,l~ que
sus caUellos.
Cuando os cncontreis con una mujer joren, con cabellos color ele oro, ojo!'= color de ajenjo y labio."! color de
fresa, :um1ue llO esté yo aUi para pre,·eniros, desconfiad,
sin ernbflrgo.
Aqudla era fina, sonriente y candorosa. Ni un grano de
poi vo de arroz. Con la le11gua se mojab.~ lo.:i labios á cada im;tante ¡ así como los gatos cuando beben leche.
En pocm1 palabras, el \"icio cspo11t,ínco, luminoi:o y vir·
gina!. El primer 8entimil'nto c¡nc se cxperime11t:iba en
presencia de aquel ser, tan luego como se tenía noción &lt;le
las co ... a:;, er;i cogerle por el talle, besarle por todas partes,
y n.rrojarle por la. \'éntanll 1 pa.ra ,·el'le caer sobre ~LIS patitus, y huir riéndose. Lo que sí es cierto, es que yo no
lo arrojé por la ventan:i.
-Hacía mucho timnpo, me dijo, que quería yo entrar
aquí. Tenía curio.sidad de vei todo lo que tiene usted en
su ca!'=a.
-:-¿Por qué no entraba?
-:No n:ie atrevía.
-Sin embargo ...... no es usted tan tímida.
-Oh! no.
-¿Qué edad tiene?
-Adivine.
-Quince años.
-Yaya! usted es como todo!'=, ninguno quiere creer que
tengo ,·cinte, aunque aparento 1ener quince. Hay días,
en que parece que tengo doce; cu:rndo me pongo vel!Lido
cortó.
-¿Usted se pone vestido corto?
-En las Tullerías, en el Luxemburgo y en el PalaisRoyal.
-¿Por qué?
-En el yerano, cuando hace buen tiempo me visto de
colegiala, coí1 un ,·estido blanco, a1.ul ó rosado, que me
llega basta el tobillo, y un cinturón con su lazo flotante.
Dest.renzo mis cabellos y me pe!no á la inglesa, me pongo un gran sombrero de paja en la cabe1.a1 un collar de
cornl en el cuello y mitenes blancos en las manos. Le
digo á. mi criada que me acompane .v que lleve su !abar,
vo tomo mi aro y nos vainas á. las Tullerías, al Luxemburgo, ó al Pálais Royal. Entonces es cuando no aparento tener mú.s que onceó doce años. Mi criada, se sienta
en un'banco, y prosigue su labor; mientr11s que yo echo
tí correr como uua loca, y cuando apercibo algún señor
anciano que se pasea ó lee su periódico, le arrojo mi aro
entre las pierna!:3, !e digo que 111e dispense, y casi siempre
se entabla la conYersacióu. Prosigo diciéndole algunas
inocentadas, se ríe, me mira, me diC'e que sov bonita y
me pregunta por mis paUres. Le contesto qué no tengo
m,ís que madre, que 1&lt;iernpre está enferma, y que como
no puede :::alir, ella misma se ocupa de mi educ.ición. Si•
go diciéndole que me fa.st,idio, porque mi madre es muy
severav qnu ,ni únicn distracción es venir á jugar al aro á
!ns 'l'nllería8; pero que y,i con1iem:o. ti ser grande para ese
juego de chicueloi::; que adeui.ís pronto vamos ií. irnos á
vivir al campo. El viejo !lle cree¡ los jó\·enes no creen
nada y los viejos !iÍ, debiendo ser lo contrario, pues los
yiejos saben m_.is que los jJvenee;. Entonces yo exclamo:
-¡Ah Dio!'! mio! ¿€'H dónde est,:L n1i criada'"! quizá me
busque; seílor ¡.:i 110 encontramos ú. Ernestina.¿me condu•
cirií usted ú ca~a de mamá'!
El viejo y yo nosech:1.mos {l bu!'caní. Ernestina, ,í.quien
encontramos y que me regaiia. Yo sigo jugando con mi
aro el viejo se queda charlando con Ernestina, le hace
pre~untas relativas á mi familiar ,í mí, le dice que cuán~
do Z.olveremos, la corrompe poco á poco y acaba después

EL MUNDO.

17\:J

= = = = = == ~

de muchos días por decidirme{¡ venir tÍ hurtadillas ,L al•
morzar con él en el campo ó en su ca:;:l. Durante todo ese
tiempo, yo atrapo todo lo que una muchacha puede ocultará los ojos de la madre m,is vigilante, cuando tiene una
c:unarem por c,Jmplicl'. E~ inmensa mi colecció11 de sor•
tijas, alfill!res, rl'ioje:;, cadl.!nas y n1et.lallones. Nn11c,i se
atre\·en ,t ofrecerme dinercJ¡ pero se lo dan ,í. Ernestina,
y mucho, sobrt:e tod,, cu,rntlo lt!." dice que mamá est.t muy
enferma y no me dej:.1 salir. Se entiende que nnnca estoy libre por In noche, y mis quince anos no resueltos
dejan siempre el Gódigo abierto entre nosotros. El último es un gran colecci,rnador que tiene m.:i.ravil!as en su
casa. Ernestin:i. 10 l!ama el prilllo Pons; pero ~·o finjo no
com,?render. No quiero haber leido nunca. á Balzac, qne
entre paréntesis llO me di derte mucho. Se toma mucho
traba.jo para('xplicar las cosas; ellas \'an por sí solas m:.'Ls
violentas de lo qtrn se cree. Mi ,·iejo Pons está locamente
enamorado, y e8pera con impaciencia que tenga yo dieciséis años para rubarme. El no me lo dice .1. mí¡ pero se lo
dice á Ernestina, quien responde que no consenLil'il, si
Pons no le da Yeinte mil francos para. ella y cien mil P.ªra. mf, porque después de eso no hay que pensar en \'Ol•
ver ,t verá. mam,L No vaya usted á. poner en un libro 6
ea una comedia lo que le estoy contando. En espera del
rapto mi primo Pons me hace jnrar sobre un hel'lnoso
Cristo que tiene, de or0 maci7.0 con corona de espinas y
clavos de piedras preciosas, y que alg(m dfa. sed mío, me
hace jurar que no r.liga yo nunc:i nacla suceda lo que suceda.
Yo juro todo lo que el quh.•re, y lo qne le encant,a más
son mis inoCl-'ntada::; él me desmoraliza cunnto puede, pe•
ro yo finjo nr&gt; comprcnderlP, abro tamaños nj1Js 1 le pregunto lo que quiere dl·cir, y él se ríe. El es lit causa de
que yo camine junto,¡ las damas respetables parn el Ci"\SO
de que me encnentre en otra pnrtc qne no sea en las Tu•
llerías.
Si este negocio no tiene buen éxito, usted me propor•
cionani el ingreso 111 teatro, por eso me he empeñado
tanto en conocerle, etc., etc.
El negocio no ttwo ÜLH'n éxito; el primo Pons so escapó {L lo mejor por medio de nn n.taque de apoplegía.
Tuve que hacer i ngn•s:tr u1 teatro :t a_que·lla chica. de cabellos d&lt;! oro y fné hasta cinto punfüfüediana; pernse e•
namoró de un actoi"¡ y murió e~tando e11 cinta, quiz.í. de
horror por hi maternidad; no qnería n•prodncirse, y te•
nía razón.
Pero repito que no quería yo contaros la historia de
este hermoso rno&lt;=trno. Yino {¡ desli1.ar,;e entre mis re·
cuerdos de aquell:l época y lo dejé entrar en mi relllción
porque no carece de originalidad.
·
Otro día, ví pnsar por la calle de Clichy, el entierro de
un hombre que hab(a desempeñado un gran papel en la
revolución de 18.tS, y que ahora llevaban á l\lontmartre.
Abrióse una ventana cercana &lt;i la mía, y un:\ joven se
asomó á ver como yo, el entierro que hacía gran estrnendo, con su banda de música y eus tambores. La mujer
aquella, estaba. vestida con 1m pienador de 11)\lselina
blanca puesto muy &lt;le prisa. El cuello de~abrochado del
peinador, dejaba ver otro cuello un poco corto pero blanco v redondo como columna de m:í.rmo!. Los cabellos
abÜndantes, recogidos y anudados de prisa también, pa•
recfan un nido boca abajo acribillado por el sol, y dejando ver todos los matices naturales del rqbio, del rojo, del
castaño y del oro.
Si lo que me faltaba Yer, correspondia ú lo que estaba
vo mirando, la muerte del gran personaje no ero inútil.
Esperé con impaciencia que voltease la cara, cosa que no
tardó mucho en hacer, pues ¿cuál es la mujer, que al mirar un entierro por la derecha, no Yoltea ,í. ver si viene
una boda por la izquierda?
Sin embargo, antes de llevar t'i. cabo semejante movimiento, facil de prever, fijó sus miradas en la casa de
enfrente ocupada por un pintor célebre.
El pintor miraba también el desfile del cortejo, y para
ello había sacado la cabe1.a, sólo la '"abeza, por entre una
cortina de su estudio.
Inmóvil, con su barba de abanico, sus grandes mostachos y su gorra café, esa cabeza recordaba. aquellas
de piedra que los escultores medioevales, esculpían en
el rincón del monumento termina.do, y que eran sus propias efigies 1 en actitud de escuchar sin ser vistos, lo que
se decía de en obra.
La dama volteada hacia el pintor encóntr,í.base completamente de perfil respecto á mL Un burgués, poseído
de admiración habría exclamado: ((Es un verdadero perfil
de camafeo), y por esa ver, siquiera la vulgar compara•
ción hubiera sido exacta. Era imposible en efecto encontrar un perfil m,ts regular, más noble y más distinguido, que el de aqudla mnjer, cuya línea firme y precisa
se desprendía y dibujába, por decirlo a.sí, su huella Fobre
las cai:!as, sobre el movimiento y sobre el ruido de la
mnltitnd.
Nunca había experimentndo como entonces la sensa•
e;ión tan impre\'i~t:L y tan precisa. de la belleza antigua
en la vida real. Hnbiérase dicho que repentinamente se
habfa trasportado en medio de nuestras parisienses á una
de aquellas hermosas griegas blancas de quienes los poetas paganoR hicieron las amadas de los dioses, y de las
que San Pablo hizo después á las misioneras y {L las m:irtires de Cristo. Las pestañas era11 rectas, abundantes y
color de tabaco turco, las mejillas duras y blancas, como
si en pleno dfa estuviesen iluminadas por la luz de la luna¡ los labios arqneados, color de rosa y entreabiertos,
dejaban ver una doble hilera de perlas ( otra comparación
vulgal') y sns grandes ojos obscuros, de miradas errantes
y dulces, parecfanse :í las que Hornero presta á. Minerva;
ojos de ternera, cuyo blanco a1.uloso, tenía brillanteces
de nácar, en su círculo ligero y \'aporoSo.
La belle1.a incontestable, aun cuando era. yo joven, só~
lo me ha inspirado sentimientos, en los que no entran el
deseo ni el amor. Ante todo, sentía yo respeto para e11a
brillante manifestación del poder y del libre albedrío de
la naturaleza, que no tiene en cuenta nuestras comnociones ni nuestras jerarquías, y que crea·lo Bello en don•
de mejor le place, Después sentía yo tristeza, al pensar

que toda nquella lwrmosurJ. se deformaría y destruiría
y ¡,or último, experimentab;t el JeH'O de poseer, no la
persona perecedera, y con frt&gt;cueuchl fastidiosa y molesta, sino su imagen imperecedt&gt;r.t, tijada parn wfi;olo, sobre la tela ó sobre el iuánnol, poi· algún gran artbta siu•
cero y fiel. ~i hubiese yo dvitlo eu los tieuqms U.e 1\lme.
Recamier, seguramente no 111~ hubiei:e en~t111orado de
ella; hay gentes que nacen n.1d,t nd8 pa1·a e~,1~ cosas; pe•
ro no habría yo parado liast:L qm• Ger:.trd, me hnbie8e dado aunque hubiera siclo un dibujo de hi. cabPza y el pecho
dt&gt;I admirable retrato que hizo U.e tan rn:n:wil!osa criatura.
Despnés de eso, la. Rec,uuie1· podía hnbcr enloq1ucido
á. todo.:; los Benja111ín Constant y á tod,)s !os Chateaubl'iand
de ia tiena, ser 6 no ser virgen, quedar.:!e ciega, armgar•
se y morir, todo eso me hubicr,i importado tanto como al
gran turco, y ni siquier,1. la hubiera yo n1elto á mir.ir.
Ella me había ya dado· en este mundo todo h.1 qu" yo
podl'fa pedirle, 11abría sido bella, y yo tendría su imiígen
siempre jove11, habl'ía yo realizado lo impo::cible y eter•
nizado una. i-e11saci6n.
El gran triunfo ch! la bel!ez,i sobre todos lo.i! demás dones de la casu:i.lidad, e:- que t•xi:ite por sí sola, sin auxilio
ni ayuda de nadie ni de nada. No necesita para brillar
ante los ojos de todos, ui esfuerws ni trabajo, ni talento,
ni nobleza, ni fortuna, ni siquiera ingenio¡ sólo necesita
mostrarse, y todos los hombre:! 1,i admiran y todas las
mujeres la enYidian. ¡Cu,in sencillo e::i esLo! Asi es que
fué hecha pfi.ra todos _r no p:irn uno solo .. Qllerer ser amado exclusimmente, de unn helleza (•xcepcinnal querer si•
quiern qne ame, es pedir b lnn,1, .í. menos que espere uno
que la bella criatura tenga treint:t y :-ietc ó ueint.:i y ocho
años. Pero en amor, CLll\ndo no Sl! alca1rna el tren de las
doce, vale m..í.s no toma.r el de la tarde, pues las unches
son frias.
Pero volvamos á mi hermosa n~cina que se quedó mirando la cabeza del pintor, y e¡:::peranclo ,í que éste la \'ie•
se, cosa que él hizo, llO por casualidad, sino ,·oluntaria•
ment-e, como hombre acostmnbrnclo á nr en aquella dirección.
Al verla, me vió, y como cramo,; conocidos, díjome
bu1•nO!l días é inclinó la cabeza. Ella \"Olteó entonces
hacia mí r pude rnrhi de frente. Era un Apólo femeninn.
La salnllé, y !=e sonrió cunmigo, co:;:o hubiern sonreido
Mlle. Georges cnanclo salía de l.i casa del einper,ulor. Cerró sn Yentana é hice al pintor una seña quequería decir:
-'.\Ii.-; parabi~nes.
E! conte~tó con un moYimiento ele cabeza como queriendo decir:
-Usted se eugaña, y me in\"itó con la mano á ir .í. su
casa.
En seguida fuí á su estudio, cuya descripción me guardaré de hac-er, pues se encuentra en muchos libros pu•
blicados hace veinte año". Púsome al corriente de sus relaciones con mi vecina, la cual era~e11cilla.n1enteunamo•
delo á quien sólo él ocupaba y que le costaba quinientos
fra.ncosnl me~.
·
Tenfn die1. y nueve años apena,-;, y la había encontrado
en la calle, ó mejor dicho, !a lmbía apercibido una maña•
na de Junio á las ocho, en una iechería, con la cabeza envuelta en un gran encaje blanco, y haciendose servir leche en 1111 trasto de S~nes. El pintor habíase impresionado ante aquella regia belleza, y ella. ni sospechaba el
examen de que era objeto. Llevaba una gran bata de franela azul pálido, sin entallar, pero que modelaba bien las
formas de su persona¡ l:evaba también guantes de piel de
Suecia, largos y nuevos y los pies desnudos calzados con
babuchas de cuero de Rusia, bordadas de oro y de tacones altos. No cha.rlaba con la lechera, ni se permitía nin~
guna familiaridad: Catalina II comprando dos centavos
de lec"P:.
Pago, snludó; salió y desapareció por el patio de la casa ,í. la que pertenecía la lechería. La tienda de junto era
una carbonería: hubiérase dicho el blanco doble y el seis
doble del dominó. Al trasponer el dintel 1 levantó su ves•
tido y dejó ver un talón sonrosado y un tobillo finísimo.
L'l.S lecheras y las porteras son mn.v indiscretab. Aquella.
linda mujer, ocupaba una habitación de seiEcientos francos en el entresuelo, una habitacioncita que caía al otro
patio 1 y en la que ella ponía tantas flores como podía.
Todas las mañanas bajaba. ~comprar eu leche, no tenía
criada, ella misma cocinaba y comía muy poco, pues casi se alimentaba sólo con manteduilla, pan y té. Ten fa un
piano alquila.do y tocaba mucho; sabían que te.. ía un
amante que iba li verla todas las noches, y con quien sa•
lía algunas veces; pero el amante venía ya poco.
Era alto, delgado, seco y pálido, tenía la barba muy
negra, parecía muy vigoroso y debía sel' extranjero. Con
excepción de él, no recibfa á. nadie.
S6lo usaba batas, aquella azul de por la mañana y una
de seda que cubría con un largo manto cuando salía.
Nunca se ponía corsé. Casi ntmca salía, si no era para
tomar un baño, tres veces por semaua, en un establecimiento muy cercano. La bañera decía que nunca había
visto nna mujertan hermosa; era una verdaderaestátua. Le
llamab:i..n la. sefior,t Ilka, y hasta le liabfa.n hecho escribir
su nombre, cuando alquiló la casa, pues nunca ee había
oído tal nombre.
El interior de su casa era muy sencillo, pero muy
limpio, Ella hacía su cama, barrfa y arreglaba; pero
siempre con guantes. La portera limpiaba la cocina y la
chimen~a, y encendía el fuego. No rebosaba riquezas,
pero á nadie le debla nada.
ProYisto de todo.'! estos informes, el pintor escribió lÍ.
la selloni. Ilka, y firmó con su nombre célebt'e, una carta
muy respetuosa, en la que la pedía el favor de hacer y
ofrecerle sn retrato.
El artista. recibió por única re!;puesta estas palabras:
1rMuy agradecida. Imposible por aho1·a.-lll,KA.
No se ocupó m(l-.S de la aparición; pero tres ó cuatro me•
ses después, Ilkn se presentó l'll Hl c¡¡sa, llc\'ando en la
cabeza una toquit-a de tel'Ciopelo ne~ro con un broche de
plata y una pluma de gallo; iba cubierta con un largo so-

( Sigue en la página 182.)

�EL JlUNDO.

Dll JJ::IUJJtE, 8 1895.

8 Drcn:1IJ;m:, l 8tlii.

EL .MUNDO.

2..

181

.

LA CAltIPA~A

En la Isla de Cuba.
LA Ge ERRA EX CL'BA.-1. Th.efile de las tropas movilizadas frente al teatro Payret, en la Habana.-2. liisa de campaña en CáUiz, oida por las tropas

clestinaJas :í Cuba..-B. Yapor uColón,11 destinado al transporte de tropas.--!. Un bohío en l\fanzanillo.-5. Un encuentro cerca de )fanzanillo.
6. Grupo de so!Jndos espaflQles.-7. Atabaleros y clarineros del Ayuntamiento.-8. Ruinas de una ranchería incendiada por los iusurn.:ctos.-9. Vna guerrilla montada.

l. Cabo indfgena de un regimiento.-:?. Salida á operaciones de una secci6n provisional de artillería de campáfla en Santiago de Cuba.

3. Lineri destruida por los insunectos.-4. Puente proYieional para el paso de tropas.
.5. rn:.1secci6n de explorndores.-6. El fuerte Jarnyó en Santiago de Cuba.

�EL )lUNDO.

182

8

DICIEMBRE,, i~U.'J,

t'&gt; DICIEMBIU:, 18\.lii.

EL.MUNDU.

~=~================ == = = = = = = = = = = = == = ==

ahí, pn.'8&amp; de un ,éxtn■ia impirado en los recuerdos tle la. .
coe¡ pero hny que vivir después. Por t'flO me acordé de
ustt-d. Me dije que siendo herm~, podfn yo sacar part.i• Vlsl',"ra,
El pi11tor hnbía mbit.lo dar ú esa curne divina, tocbs
bret.odo que no dejaba ver maeque la orlo. de sn ,·estido; do de mi hermoenra, exteriormente se entiende, y Eeguir las solideces V los relie\"615 del miirmol luchando ~u Ulu11lle,·ab.i 1.. manoe en loe bolsilloe, el cnello desnudo y loe perteneciéndomt-.
cun con las ·nubes blancu, que forman por la noche d
cabell&lt;ll aprli!Jonadoo en una•. J'lldecllla del mismo color
El fondo de mi seres lo que necesito eonsen·ar. Miguel almohadón de la hija de Júpiter y Latona.
teufa en m( una confianza ciegn. Nunca me preguntó lo . Mi vecino me explicaba au pensamiento todavfu, cuanque 1m pelo.
_
-\'•11110 4 ~r ú usted 1•• graeia81'etlor, dijo al pintor, quo laaeía yo, ni In que dejaba de hacer.
do entró la vecina. Nos e11contr6 fll'nte i1 11\ tela quu l:i
por la galaulwla que ha lenido de o(ffeerano mi retrato;
Otro se cn.•erín con derecho ai interrogarme, puesto que repreaentaba desnuda, y dtJ la que aólo·e@Uban termina.babríit. querl® hacer'o más prontl&gt;; pero no he podido.
meduría dinero; v vo no 8Ó qué Daría.
el &amp;orso y la cabeza.
Todo etto, p1'0$Íglli4: el ·pintor, lo decí11. Ilkn. con vos dos
-¿ Y oho,._9"'!pta usted?
En 81!gUÍd11 comprendió que X ...... me acababa Ue con-Sí y no. JI.º liay rssón ninguna para que me haga 1111- pn!Cb'a y firme un ~o lenta; pero armoniosa. &amp;a mu• tar l1l hiatoria, y que ú. ella me mOFtraba bajo la figura
ted un JePlit ~• tkl
wlOho uaenOM po.ra que yo lo Jer me iute~1\i.'i: ya demasiado, pero me mortificaba aún
acepte; ~ ay nn
o de coociliarlo todo ¿me en- mát. lluy ete:ante ensu traje y en su porte, rMiiante de de Diana¡ pero no dejó ver ni orgullo ni rubor. La saludó
d•l• trabajar.
ju,-entnd y de belleza, parceíame non pn dama que vi- y los
cuentra uatfi berm.oeaT
Pero deede e■e día me encontré con frecuencia con 11sitaba mi efftudio, y uueetm com·ersación t.en{a fatal• ka. A ella le debí la J&gt;rimeru ·noción bien exacta y cht~
-Muyh~.
-¿Ctt,inw ~prodoclr at mee una belleza como la mente que terminar con estas fatídicas palabr&amp;.i dicUaa
raque m,·e de la entidad femenina. Había en rll11, en
mla?
\
por mí:
todo su 1)00.er, eae elemento incorrupt.iblecualquiera que
-A,,ors deonúdese usted.
DIO qne,e hlpde ella.
el calor y CUl\lquiera el ~cti,•1, á que ae l!Ometa, y
No había que au~ner ni nn momento que oquello fue- aea
-Coino Adelo
que se llama et fo111ini.inno, el eteruoad,·ersario del hom~.De
6 de oonjnnto?
ra la""" ¿Con 'qué objeto? Era evidente que no bu80&amp;ba
aventura y eólo au cabeza valía loe quince francoe diarioa bre.
~~
a uelod do conjunto?
-Un obeerntdor poco: experto hubiera reconocido quo
que iba ú coet.arme. Ya entreveía la ■erie de cuadros que perdía su tiempo y '5UB fuerza■ en intentar modificar el
= . e o ~ t e deanoclaT
iba ú pintar. Al mismo tiempo me decía yo: «Sería mu;, fondo de eee animal •dmirable, creado para el encanto
decoroso verle nada máa el rostro,• pero tod.118 lu eurioe1•
-1:lí.
loe ojoe 1 p11ra loa dl"Oeeperscion... pasionales. Em de
dadee del artista en bnaea de lo bello, pelpiaban en mi. de
-Con~.
aquello• de &lt;pieoea los ignor-,1nlce y 106 imbéciles dicen:
fr&amp;POQI por 111i,·•·
Seguramente bajo aquel uaje largo, hallábaae la realiza-F.ata muJer no tieue coruón, sencillamente porque
- ¿ ~ '"'8oienluoo lianCk'I al mee?
ci6n de un auefto, el cu~ ,·h·o de Antiope ó de una Da- ella claee de aérea, hechos aólo par• brilltr, pérmane-81 vl~•__.i toooe loe dl11, y al ......
naide. Ella comprendió 81D dnda mi ""'°rva ó mis deoeos cen tan h11en1ibtea como el 101 a todoi loe argulilenfiOII
, ¿Y11 . . . .
y se npreauró á aumentar mi admiración.
y á todoe loe teatimonios del umor, inclll!ive la !:ltiua
-1: al• 11--1 mny bella.
-Neceeho desnudarme, ¿,·erdad? ,-ale más acabar cuan- y la muerte. En ol foJJdo era uru1. ei::oeh!lllte criat11m,
--8o1 w111.i.tla.
to-sr.
antes, n,e dijo siempre que no ~ awaae au autonomta y au liber-Entonw ~ ltlled tena, mú trabajo: en mi , -·
Estando cadiente au pieza en el invierno 1111{ oomo
ele X. •.,., • la ele
s., pu.o en pie y con mucha tranqniliJad, se deeaboto- tad.
-Oh
j!6lcl eervllll de mocll,lo con uno y nunca de- n6 el 10bretodó ú cuyaorillaeelabacoeidoun·I•~ oL1n do fresca en el venwo; qne pudie■e de cuando en cuando
floree, bel&gt;P.r I&amp; y comer 1uu-anjas¡ usar ropa iu·
tute de un • ~ id ele no col• Qnlero una ouma eeda ~simularen la calle la orla de un verdllderu ves- ~irar
tertor fina y grundet1 81Cllrwenadorea de carey . ¡,11111 t&gt;ei•
lija,
rio::,;¡oqne inqoielllrme por nada. tido. &amp;h6 el traje oque! sobre una ■lila y quedó envuel- nar su opulonta cabellera; pooeer grandes vasijas ¡,ara
UI en una camisa de seda escarlata: cunelcuello volado
U I - P hi,l]j¡ COWO 111~, y me
aiffl,
daÑ gáln~ lraacOII al mee; P!'IO y mangoe !arpo como camisa de hombn,, ~ de coreé, •IOI ablucioneei, repet.idaa tred ú cuatro V$el al día¡ man·
una ....
cbnven1a, ol lé or-n mú en otra par- ni de ~naguae, nt una sola cinta _que impidiese 108 movi- iener los pies deenudos el mayor tiempo poeible, y !iem•
te, DO h a d e ~ neled.
mien'°9. En un instante ae quedó a6lo con la camisa con pre helados, pues pretendía no conocer voluptuoeidad
comparable , la se111&amp;Ci6n oontiuna del lrlo en lo piel,
111 toquit.a, ,ua botines doradoe y ■118 calcetines eacoceees,
que el fu"°'s61o debla teuene en loo ojoo¡ en
pnee no ll•~ba medias. Nada puede da roo idea del 1inf6- al,gaado
nico eec,lridalo ,lli,todu aquellai! ma11cb88 deelu1nbrado- ftn, con tal di? que no le pidi.e!en a,uor ui que se dr¡arn
bllld. donde .tempn,?
raa; de :,qnella loc,i,. de la camisa, de loo calcetines, de amar, Illta aaecuraba que todo era b11tmo en el mund~.,y
-lll',
- y en el bolel. lle vendido cnanto lu botitaa y de aguella _carae, todo re~ntinamente col~ no diacut(a na&lt;!&amp; de la vida. No experimemaba nunca
neoeaidad. de hablar, 110 p.,rque fuese t.onto, 1ino porqutt
.
a.do sobre el fondo de un cortinaje antig?.o.
•
-lNo _le._. •I 1¡arrlo?
Eaa criutura tiene el ,entido innato del ,-nlor y del le era indiferente su propio deat,ino to mialnoque iodu el
ei:terior
-1l• unp,J111 pooo,
genio de In belleza. Impcoible que al mirar las Un- de 1Dundo
Te6lllo Gautier era su poeta favorito. Belela conlinun..,.¿Quiere "'11' en fn,nte?
111 carne &lt;lnru y blanca COJDO el mármol, no se ~ruiue
raente
la
a,,.,dia de la muert,, de la que tenla un magnl...SI.
en la Diana de Gabiea. Adell!Q, aqn( tiene uated el bol-AII podd llliml,rla caaado la n«9ite y no Uene mú quejo que hice en el momento~ y que e11 de lo mejer que llco elemplar encuadernado por Nldrée. Alguna.
qoealta-111\l&amp;II•- IAooulllll'édoe 6 - bon11 diaria• be becho¡ al trabajar en él, me decta yo interiormente: cuando no tenía eeaiól) con el pintor, me tocaba el muro,
yo alla por la v•n•na, y me p.-,,gumaba si podfa visitar
y habni ~'!@
comp1élamente libre.
-¡Cuando pienso qne ,-oy 4 verle el ctm"pOI
-Allí
i!lempn,, pnee nunca oatg,,.
Porqdi&gt; no hab(a 9Periclo verla al instante, eino que in! jardln. Allí ee esteba toda la iarde 1COll&amp;ada 11&gt;bre uu
que le uteudlan sobre el cé■ped.
-&amp;lo qne - de enfrente ea -pt'Ch-.
graduaba mis eeriíilié1onee. Mient.rM yn trabalaba. ella tapete
Miguel le -rlbla una ó duo veces por semana largns
-Mejor.
contemplaba los objetos de mi ee1ndio. No sabía colocar- cartas
que nnnoa lela basta el fin. Le decla qn, mu lue-Desde ele$ hora DO podr4 mtei recibir ,·isilae.
se como laa modeloa de profesión, ~ ¡que ~ia! y go oomo
se caaara, le enviaría cien mil franco,.
-No n,cJbp í,lnguna.
¡qné hermoeura! Al termmar pii eetudio ae lo ei11efté.
-Yo no quiero eee dinero, decía, no f! de ~I, 11 de ,u
-¿AIIM1klf"'
Lo miró placenlel'll y dijo:
mujer y no tiene derecho pll1'&amp; disponer de él. Qu• se lo
-Anadla,
-Muy bien.
~ éDlll(up, cnando
inform.. cleuated, me diEutoncea la coloqué en un riDOOo, poae ur;,a tela nueva dé á 111 ~ ; pero li. m( no. A una mujer nunca ee le da
dinero de o1ro.
jeron,.•••.•
en mi cabal Me, y 1110 h10liné, bacl,énilo un gesto que eil!- el 86l0
esa ves la ví agitada; las mejillas ae le enoendionificaba:
·
,
ron de ira.
-Cuando usted gusle.
Al{ traD1Corrieron seis weaes. Una maftana muy tetn•
Lo comprendió, ae deaabrcch6 la, mangas y el cuello
díu,
de camlB&amp;, y haciendo UD lUO\"ÍUliento ñipido, que hu- prano quiso hablaran~.
'uat.ecl pena?
-lle sucede una cosa muy curiooa, díjome tranquila·
biéraae dicho l1acía p r la centésima v6, lanzó al aire la
=-~~conumbre.
·
·
·
camisa roja, que se elevó como llamarada y cay6 ain rni• mente.
-~; ~ muy gnapo. Crol amarlo. ¡Era yo lan do sobre el 1uelo, extendida como inmanaa mancha de
-¿Qué?
joven, cñaPdo le conooJI 11oe fugamos jnntoo. Antes, eangre. Entonces tuve la n;velaci6n pelpeble de la ealé-.MeCIIBO,
no ae oabe lo qae es el amor, cleepóéll eo cnando se com- tica religiooa de loe Griego,,, que declaraban á Frinea, de
-¿Con quién?
prende qaHlempre es la misma coaa, qne la mujer se de- esencia divina, por que lea deJaba Yer la perfección de la
-Con Miguel.
inda y q1111,1 bómbre es ridículo. Eo preciso DO pasar forma.
-Cómo?
-Tenía nn tío materno i nmensamenM, rico, á quieu no
ele GDO.
Ilka ae quit.6 la toca ain despeinarae, quid p_ara que
veía bacía mucho 1,iemt&gt;(!, )· que acaba de morir intee1ado.
-Entq- ¿ln,I el primero?
laa eapelda.¡ el cuello y la nuca, conservasen toaa la po-. Miguel
ea su único hered~ro y queda dueft.Q de todoit l01
-Y elújco.
·
.
reza de sos íneu, y se quedó seria. muy seria, como ■l
-Ton hllrm- como es mted. podrla eer millonaria.
se sintiera penetrada de toda la nobleza de eu poder. Ni millonea del tfo. Ha rJto el 1Dl11'rimonio proyec$1do, y
-111,,!!16 ban ofrecido mncbo _diñero, pero moda be que- pudor, ni impudor. Era una criatur, qne ae aen\ía he- viene por mi-; me dice que no puede vivir aia mí. ¿Qo6
rido. ai ~ • ea a,riiomble llODr&amp;AlO,
cha para e.tar desnuda y ser viata, y gne P.e encontraba curioso es 81:!0, no'! ¡No poder ,•ivir sin alguno!
-Y eu psdre ¿qué dice?
-Y ¡iiñhe ha hecho?
en
su doble elemento: la luz y la admiración.
....SO i,óW, doopneo de la clenola cle K01111th en 11148,
-¿Qué quiere usted &lt;juediga? Ahora el hilo~ el ricq.
Por óltimo &amp;e quitó l '. redecilla que le aprisionaba loe
Pero llka no se inmutó con tal noticia. Miguel llegó
,Amaba laliberlad; yo "'Y como él
cabelloe, y a.pareció enM&gt;ncea inundada con ellOII, imiabrunoe dlu después. Lo Diana no esteba concluida, é
-¿Y la n,adre?
·
tando la actitud de la Venus Anadiomena.
-A114 ee qoed6.
Deede el siguiente día1 p~rque aquel, no pude trabajar Ilb declaró que no paniría hasta que el pintor tem1iua-trlePll m4• bljoo?
sino con mucha inferioridad á la verdad, deede e1 día ■i• ae au ooadro, pue&amp; así lo había ofrecido. Míenel encontrú
-Jito.
guiente comenzaron laa sesiones. Hace de esto trea me- aquello nat.ura.l y juito. Asi8ii6 con mucho 1nterff ú. Jn-t
-Vnalva Ull&lt;ld, 11D lado.
■ea, y desde entonces no be dejat.lo de trabajar un aolo última■ ll'8Íonea. ti'uando se terminó el cuadro, di6 por él
día. No me extratla que no la haya usted conocido an- cincuenta mil francoa y ae lo lle\"Ó á Hungría con el mose neceait,ó este entierro ~ que ■alieae á la venta- delo.
es Igual; pero - • t e dallo le caosé con mi fuga: tes:
. De eoto hace mú de treinta aftoe. Nuoca volví d \·er,
na; aólo sale para venir aquí y _algunas veces que va en
no
aer maa criminal oon volver.
la noche á puear un poco por Montmartre. :M~ toca una llka ni he tenido desooe de \'erla, pero si quisien¡yo eer
pobre?
.
muy original y me canta cancionea de au pata. dnefto .del cnadro.
e una rena qne le de para vivir. lli padre tenla música
Mi■ cartones e■t.án llenos de estudioe que me han dado la
ble.- qne le comlsuon.
idea de emprender una Diana de taroatlo natural y que
-Y el qne ee fué ¿era peisano?
sería mi mejor ob.._.
-81.
En ese c1111dro Dians ha 11,gado ,1 ser Febea. Bien ase-¿PoNlné ... fneT
gurada con la última luz rojiza que ae extingue en el ho-&amp; loe á caaar.
rizonte, que su hermano Febo acat.ade abandonar, ae exHuérfano de \'erdor y de al,gr(a,
-¿Ya no la amaba á nated?
,
se desnuda aobre 1aa inmenan■ nnbes argentndae,
De yerta nieYe envuelta en el sudario,
-M• adoraba, me adpra; pero como 1n padre está arroi- tiende,
tru de las cuales se oculta para 101 hombrea, en las no-El campo que ftorido sonreía,
udo lo oblltl6 á cuane con una pariente rica. Eo el úni- ches
máe hermoau.. Sua ojoa no tienen va la mirada fe•
Hoy se ,·e ~ilencioeo y l'Olitario.
co medio qne Uene de ,-,lll&amp;lmir., lorkma pMrlmonial. roz 9.ue
cutigó la temeridad de Acteóu: •loo la dulce lan•
La human. viEta por doquier nd\'ierte
F,oje ll"ntes DO ll&amp;ben vivir pobres.
guidez con que va ,t recompennr In constancia de Endi•
Muda deaoJaciún y d~nl!iQelo,
-u
eocrlbe á 11111,edT
Cual si reinara eFpí1illl de muerte
-Oui t&lt;,dos loo dlu, Si yo hubiera lnaiatido en que ee mia.
Se ve colocado el brazo izquierdo bojo au caber.a lige:Bajo la inmen88 redond~• del cielo.
qnedera y ee ...... conmigo, lo habrla hecho. Eot4 loco n.ntente
inclinadll, y su boca entreabierta y tembloroea,
Atribulado lo conte111pln el hombre,
por mi; pero preferi qne ee fnms. hoy hablamna upira como invi.Bibles besoe, las primeras brisna noctur•
Puea parece ú eu mente conturbada
vivido con lo que le quedaba de la hereaicia. materna; unoa nas. Su mano derecha deja escaP,R;r de entre ■us dedos el
Símbolo \"&amp;gO de dolo1· sin nombre
wfnte mil francos. Deel&gt;U6i pedimoe preetado, pero no arco y las flt&gt;ehaa, que tan temible la hacen durante el
Y existench, de encantos despojada.
ee bo.eno debel". Vale mis comer ~ aeco¡ ~ro no deber.
Mas la esperauzn surge, y placentera
en loe \&gt;09'lu...
8" padre in,istfa en '1)1• vol viese á Huwrría 4 casarse y le dla,
No f'8 ya la virgen de Efeso, cuya implacable virgini•
Murmura con amor el alma herida:
eaoribfa m11ltitud de mfamias respecto l mi condncta. A dad pide la muerte de los viajeros arrojados 1\ la ori•
•¡Tras el invierno e■t.á In prima,·e1a;
10! no me guata luchar¡ ledeYolvíBU~bra. Yo me con- Ha por Neptuno irritado.
Morir ea renacer oi e ~erna vida!•
formo con estar en la miseria, ~ e6la; la miaeria de
:Ee la diOl!a á quien Eros ,·enci6 e&lt;'Crctamente, que ae
A:sTO:SIO ARXAO,
doa e111 horrrible y máe con un hombre, eeo ea sucio y ne- ■abe amada, espera al que la ama y ■neña ya que está
cio. Ycnd( todo lo que poee(a. 86l0 me quedan mll lrsn( Sigue de la pág. 179. )

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·

EL TIO MILON.

El tío M~~6n dió muestras de altera rae.

1-!8 necesidad de hablar largo tiempo

~~l

I

CE uu mea que
inunda los cnmpos con
u ardorosa lbmo.. 1.4 vida estalla bajo una
tempestad de fuego. Cúbrese la tierra de verdor
l1&amp;t-\,U perdene de vi&amp;ta, confundiendo su color
con el azul ~el cielo, allú en ID! límites del horizouté.
Las granJ~ normuu~, eapu~-cidas por la UanlH1l, parece~ á lo leJ08 botiqu1..-clll01 suJetos pur uu cinturón de
erguidas hayus. !Je cerca, ul llbrir In carcomida CU:ncilla
cn,eríamoa hallaruoe t:n un jurdin gigantesco; todo■ 1~
manzanos, 1~!1esudo.i como tiU~ duei\os, se encuentran en
plena tloruc1'!n. Aquellos tronco ➔ negmzcos, retorcidos,
pqeet.oa en hilera, oetentan al EOl tiUS brillantes _copos roea y bbmca, conlundiendo el ama.ve aroma de au florea
con el penei~te olor de 108 establos cercanos y con loe
vaporet1 d61 eaitlércol eu formentllción, cubierto de galli·

.....

.

Son las doce. Le. familia come á la sombra del peral
que crece dt&gt;lant.e de lo. puerta de In grnuja· el padre la
madre, cuatr_o hijoe, d~ critu;laa y tres m~zoe de Ja' labn111Z&amp;. N11.dte hubla•. Concluida la. sopa, sirven un guiDdv de carne cu11 tocmo.
.
De cuando tm cuaudo, una de )na crilldas ae lt&gt;vanta y
TA ú h~ bodega, vol~i~ndo con 1111 jarro lleno e.le sidra.
El Jefe de lu humha, hombre de caurent,a anOl:!I contemplu una parrn que ext.it"nde 1tn1 vústngoa á lo la;.go de
la pared de la cnaa, curriemlo bejo las ,·entama.a y torcida comu una culebr.1.
-;-La:perradopoore-dijo nqucl-brota pronto este afio.
Qu,z,la ae
Aquella PB':-' f'Htaba plauttadu jul:!Utrnente eu el sitio
donde fué luallado el tío Milón.

u,....

•

Sucedió el!'J durante la g~a:rra de 1870. Los prusianos
ocupabiln toó1lo la comal'Cll; frente 1L eUOII estaba el general 1'Aidherbe, con el ejército del Norte.
El Estado may?T prnaiano. ~- nl~jó en, In Granja. Su
doeflo. Pedro M.dón, le ll'C1b10 é matalo cuanto mejor
¡,údo.
·
Hacia ya 'pt mee que la vanguardia alemana ee hallaba
en obeervación. Loe (ranCt"lt'8 permant:efan inmóviles
diez leguus mila aHá, yain ewbargo, iOdas las noches
a ~ u algunos hu1anoe.
. . l,'uando loe eoldadOd que hac!an In d ...cubierta ó los que
formaban laa rondaal \'ulautes, HWíun eu udmero de do■ ó
srea 1t0lamentit', no n-greNLban nunca.
Por la tnallallll las n,cogla wuerioa en el campo j,jnto

ct.

, una cerca 6 eía uua zauja.

·
·
,
Los caba.lloa que montnban, yacian también á lo largo

ele los cannnoe, dcgolladoe de una cnchilladn.
Todne estu muenea parecúm hechai:a por Wla misma
pet'SOD&amp;,

El pole ee alerroriz6. .
&amp;titaba una simple denuncia pum que loe prusianos
l111ilasen bomb- prendi...n muje.... y qufa1-,n ob&amp;&amp;ner, por uuedc,, revelaclonet!' de loe nifl:01.
Nuua se descubrió.
Pero hé aquí que una nuUlana vieron al tío Milón tendido en lu cuadnl, lleno de sangre y con una corWldura
en U\ caru.
•
l&gt;Ult hulano■. aet:einados mordían el poh·o ú. tres kilome\1vs lle lu. üranJn. Al 1-ecogerlee ~e notó quu uno de
ellU1S elDlJUilaba aun rl lllble enaangrentado lo coal probaba quo se había delen&lt;lidb.
'
. Co1?&amp;t.iiuido inmedint.a.n~eu~ el Coulft"jo du guerra, al
aire l~bre, dehmto Je la ün1.nJa, maulló comp¡U'l."Otr al
tlo lhl6n.
'fe.11ía éste ~nta y ~ho ailOt!. 1-;m tle poca estatura,
delgado, algo ,ibosu. 8us cubell~ JaciCH! 1 ralos y ftnoa
COUJo el plumou dt, uu pato, d~Jabun al descubierto b}
■ueerticit, del era.neo. la pid del cuello 1uonma y arrugaclB, pretK!lltu.bu gruesa15 nmas que so hundían bajo laa
111a.11c.líbubw pam ~parecer tin hus aients
En Ja cum~rca le t.eníun por hombre M·aro y exigente
en los 11egoc1oa.
Le pW!ieron ~e pie entre cuatro soldados, delante de la
mna de lo. cocma, que 1:1e l:lllCÓ fuera. Cinco oficialet y el
coronel ee sentaron frente á él.
El coronel tomó la palabra en francés:
--;Tío Milón, des.d e que ~t.am.OHaquí no hemos escasea·
do u. uated loa elogios¡ ha b1do usted complocien'-8 y aun
at.eutQ con nosotros. Pero una acusación terrible ~
hoy sobre asted, y ea necesario hacer luz. ¿Cómo recibió
usted la herida que le cruza la cara?
El viejo no contestó.
El coroael repuso:
·
·
-Su silencio le condena, tío Mitón. Pero quiero que
me responda UBled. ¿Lo oye? ¿Sabe UBted quién mat6 loe
dos.hulanos cuyos cadáveres se encontraron cerca del Cal,
vario'!
El tío .Mil6n articuló clarsmenle:
-Fuí yo.
El coronel, sorprendido, calló un momento mirando
fijamente al prisionero.
'
Este permaneció impasible, con su facha de aldeano
embrntecido y sos ojos tljoe en el suelo como ai hablara
con el cum del J&gt;Ueblo. t!MSlo un detall~ podía revelar su
tnrbeción intenor: el viejo tragaba saliva á cada i08tante, con visible esfuerzo, como si le hubiesen apretado la
garguuta.
Lá familia del tío Mitón, su hijo Juan, RU nuera y dos
nifl9l:l presenciaban consternados la escena.
'
El coronel ,·01 \'iÓ á preguntar:
-¿&amp;.be usted asimismo quién ha · asesinado los exploradore~ de nuestro ejército, que faltan hace un mee?
El viejo ref-pondió con la misma impasibilidad de bruto:
-Fu! yo.
-¿Lott mat,ó uf!ted á todos?
-Sí, 1l tocios; fuí yo.
- l '¡,;tcd solo.
-Yo1&lt;o lo.
-Uíg:uue usted cómo lo ejecutaba.

le molestt1b..'\ de

un modo visible.
'
-.Eato 86 queda P.l:nl mí-balbuceó.-Lo hn.cfa según ■e
presentaba la OC&amp;Hión.
-Ad,ierto á l.sted-dijo el coronel-que es preciso
con(es~rlo todo. Decídnae usted inrnedia.tamenW. ¿C.:,mo
emJ)t'zo usted?
E~ 1,tom~re Uirigió Jtna mirnda inquieta :i an familia.
Vacil~ un msW.nt,t, 1\nn, y de pront-o 111e decidió:
- \ ol\'ía yo á In GranJa una noche, 1í et:o de las die1.
al díu. siguiente de Ilegal' ustedes aquí. - Usted y sus nge~~
t.ee n!o habíun quitado por valor de cincuenta eacud011 de
forniJ~ una nea y doscameroe. Yome dije: tantnacuanta1:1 \'1.'0t.·1:1 me arrebaten el V11,lor de veinte ~ndoe otrus
tuntua me lOll pagarán con crece&amp;. Y ademús te~ ia yo
otras cocm~ ~ui tm el corn.zón, que sabrá usted también.
En e.ato dn·180 un hulano que fumaba la pipa tnlllquila_ment.e, ,entado á. espaldas de la ümnja. Entré en casa,
decolg~é la ~o.z y fuí ú colocarm~ detrás del soldado, con
tanto 111lenc101 que no debió oír absolutamen'8 nad.l. Le·
vanté l~ hoz y le co~ In ca~z.n de un. tajo, de uno sólo
como 11 íuera una ee¡nga: 111 tiempo ,u,·o de decir 1·nv\
bwique nsted_el cada\"er en el fondo del estanque, ' y nflf
le encontrar¡\ dentro de un 88CO, en componía de una piedra de la ecrcn.
Este fu~tll 1,rincipio de In renliznción de mi idea. Quité al pru~mno todos 1ma ,·PStid08, . deede las bota.et hasta
la gorru, y loa oculté l'll el horno de yeso del tfo Martín
al otro Indo del patio.
'
Call\Re t'I ,·ieju. .
Los oficialett 1ft; miraron sobrecogido!.
Reanu&lt;had.o el mt.errogatorio, aupU!ro11. lo que ,iguc.

•••

Una vez c~metido el llSeHinato, el tío llilón tnvo un
■ólo pemauuentu: ¡mutar J?rusian~!
~ obor~.íu con un ~10 diiti111uhu.lo y feroz, como
pa1sa110 codrcuiso y IJU\nota al milimo tiempo. Tenfa en
ldt•a: como _él 6ecí11 . .l::zlperó_algunOA dín@.
• Loa prnfWIIOti le dt-J~ban en libertad de ir y ,·t&gt;nii', sahr Y_euinir ctmndo quería, permito t4~iW concedido,\ an
humi ldad co~ los veuced~1·ea, para qtiiijHeB ·ae mostraba
en "liotllll!I OClk!ionescomplirienie y aumiso.
TodnK 1118 tardea presenciaba el viejo la part.ida lle loa
correos de campaOa¡ él salió también nna noche, lul'gO
que 1upo el nombre del pueblit donde ae dirigían y cuan- ojoe.
'do hubo apre~didn algi.11~-p&amp;labras en alemain.' tas que
jUZl&lt;6 necenno oaber. aah6 del palio de la Granja BO
dealizó en el bo!que, llegó al horno de yeso, y penet~. do en el fondo ~e la gttlería ■e puso el uniforme del muerto, que encontro en el suelo.
Lt~l'Iº merodeó por la campiftn, siguiendo ·e ncorvado
la ?rilfl;" de !os t.aJudes l&gt;ara no Ber vino/lltento al menor
nlldo, lllQWt&gt;to como un ladrón.
Cuando creyó Jleodoel momento oportuno se acercó
carretera oculiilndo■e en Un matorn1I. Eei,erú aún.
~wa la media noche J'e80n6 en la tierra: dura del canuno el galope &lt;L, un csballo. El viejo aplicó el o Ido contra el euelo para aaegurane de la proximidad del jinete
y hecho esto, ae preparó.
'
El hulano se acercaba al trote largo. Ei'á portador de
deaP!"'hOB u~tes, y marchaba co~ el ,o(do asisado -¡
deejneria la v,■.t,a. Cuando llegó á diez I""""! del tlo .M1.
Ión,. éate ae arrutró por la carretera gnta.ndo con ncento
luumero:
'
-¡Hilfe! ;Hü[,! ¡Socorro! ¡Socorro!
Se detuvo el Ji~Pte; reconoció en el viejo un prusiano
desm_ontado, hendo tal ,·ez; echó pie á tierra, se aproximó am la, menor B&lt;Mpech~, y cu~n.do se inclinaba pam
socorrer" aquel desconocido, rec1b1ó en meJio del vientre la encor_voda y ancha hoja de un sable. El hulano se
desplomó un agonfo , sacudido únicamente por las 1.Utimas ~up~mas convulsiones de la muerte.
Se 1rgu1ó ~l normando radiante de alegría, y con feroz
com_placenc1a cortó el cuello del cadaver; lo empujó con
el rue y cayó rebotando á la cuneta de la carretera
cnbo.11(!, tranquilo, esperaba á eu amo. Montó el tío
)lllon y l!ahó galopando llanura adelante.
. Al cabo de una ho!'8 divisó.~~ hulanos qn~ regresaban
J~ntOll al. acuartelamiento. Dmg16se á ellos gritando tamb,én: ¡H11f~! ¡Hilfe! Los prl..ll-ianos reconocieron el nni•
forme y deJnron u~~,ximnrse el jinete, sin desconfianza
alguna. Llegó el vteJo, y pasando entre ellos como una
bala, mató al uno de uu sablazo y al otro de un tiro de
revólver. _Después degolló loe caballos.
Tranqmlamente regrea6 al horno de yeso ocnltando el
caballo en In oscura galería.
'
. _Dejó allf el.uniforme, y vistiéndOffe sus harapos de pordiosero, vol v16 á In cama, durmiendo haata bien entrada
lamafiana.
Durante c~tro díu _no salió de casa, esperando el reaul~do de la rnforma~16n abiert.a con motivo de aquellos
asesmntoa; pero al qutl}to día hizo una etaeapada y mató
otros doe soldadoa, valiéndose de la misma estratagema
Desde entonces ya no se contuvo.
·
Todas lu noches erraba por el campo matando pn1aianoa, tnn pronto aqnl como alla, rodando á In v~ntura
galopando á Ja luz de la luna por veredas desiertas com¿
un hulano cazador de hombres.
'
9oncluida su terrible faena, que dejaba tras él una tan•
gnent_a 81a de cadáyeres _sembradoa por loe camino■, el
tío M1lón ocultaba mvanablemente el uniforme y el ca•
bailo en la galería del horno de yeso.
A e~la ae encaminaba al medio día, llevando al caballo
la mc1~m ~e avena y aguo, abundante hasta la profusión,
pues si c~udaba con esmero al animal, ta111bién le exigía
on trabaJo duro y continuado.
La víspera, uno de los hulanos atacados ee dctendió y
de ~n S::Lblazo cortó In caro del viejo que á pesar de'la
he rida lo mató.
,
fero cuando fué ~ ocult.ar el caballo y 4 vertirae loe
guu1np~ que constituían sn traje habitual, le acometió
tal deb1hdii.d, que no pudiendo Jlegar á la Granja, (uese
arrastmndo hai;ta la cuadra, y allí le encontraron eneang-rentado, sobre un montón de paja ........ ..

'la

~!

•

Cuando terminó ef!l.e relato~ el tío Milón levantó de
pron~ la cabeza, mirando COJ? altanería á loe oficialee
prUBl&amp;Doe,
El coronel le preguntó:
-¿liada mú tiene usted que decir?
-Nada múa. &amp;,t,i la cuenta jOBte· he muerto dieciseis
hnlanoa; ni uno más ui uno menoeÍ
-¿Sabe usted que va á morir?
-.llo be pedido perdón.
-¿Ha sido UBted soldado?
-1!(. . .Me ~¡ en campalla hace ya tiempo. Vcectros
matáale•• á m, padre, qne loé soldado de Napoleón I· matásteia á mi hijo menor, Francisco, el mea pasado, )noto
, Evteux .. 0a la deb_ía y be pagado. &amp;ta1¡1os en paz.
Loa oficialee se nuraban.
El viejo continuó:
-Ocho por mi pedro y ocho por mf hijo. F.olamos en
~- Yo no 01 he buecaijo qperella. No oe conocía, ni ai•
qu1e1a aé de dónd~ venia. Aquf estáis en mi casa y_mandáis en ella como !l oa hallúa11 en la vúcetra. ;M.e he
vertPdo en loe otros y no me arrepienM&gt;.
Y enderezando el e11erpo, encorvado por la anquiloeis
crnzó el tío. Milón bt brazos, Jl(iopMmdo una postura d~
herce humilde,
~ prusianos d~utieron en voz baJa largo t.iemp..,. Un
C!'P•tán, que también hab(a perdido BU hijo el mea ante-n~r, defendía con cn;_lor la condu~ de aquel viejo. Termmada la conferencia, ee levantó el coronel y aeerc4n•
doee al tlo Mii6n, lo dijo muy q~edo:
'
-Faro.che usted; hay acao un medio de salvar sn vi..
da, yes.........
.
Poro el \'iejo no qniso oú; lija la vlsla en el oficial vencedor, mientru el viento agitaba loe cuatro desgretl1ldoa
pelos de an cabeza, hizo un gesto eepanl080 que crispó
aquella en&amp;quecida cara, cortada por el eablaio ·y enarcando el pecho, eacupl6 con toda sn fuerza en pleno roelro del pruaiano.
Loco
. ~ rla 1'fre~ta, levantó el coronel 1~ mano .........
y e1 v1eJo 1e e1Cup16 1a cara por segunda ves.
, Todos los ol!cialee ee levantaron y daban 6rdenea 4 un
l1empo.
.
En menos ~ un minnW el Uo Milón, impuible 1iem•
pre, fué empllJado oontra la pared v fusilado. no ■in en
v~ sonri1111.1 al eu hijo Juan, IL so nÜera y á 1~ doa niet.ec1toe, que contemplaban aquella "eaCUDa con extraviadoa
GDY

u: HAUPIJIIAll'l'.

LA CONCIENCIA..
Airade.lelllpeatad ee deealaba
Cuando de toscas pieles re\'l,stido
C,dn con au familia caminaba
Huyendo á la julticia de Jehová.
La noche illa caer. Lena la marcha
Al pie de una montana demrieron,
Y aquel homl&gt;re lat(dico, dijeron
SUB tristes bi}oe:-deecanaemoe )'L
Duermen todoo, excepto el fritlclda,
Que alza11do aua miradas hacia el anonte
Vió en el fondo del fúnebre borúonte •
Un ojo fijo en él.
Se eatremeció a..in y deapertando
A su famitiadel dc,rmir reacio,
Cual ainieatraa fantaamas del Odpaoio
Rert.ornaron A huir, ¡aoerte cruel!
Corrieron treiata JK&gt;Ohea y Blll días
Y p.Hido, e11.Uado, eln rep090,
'
'Sin mirar hacia atnle, y pavoroso
Tierra de Asanr pisú '
-Reposemos aqul...... Dénos 111110
&amp;ta.región OBpléndida del sueloy ni sentarse, la frente elevó al cielo
Y allí el ojooncontrú.
'
Entonces d. Jnbel, padre de aquelloe
Que en el desierto nabitan,-has, le dijo1
Qnesenrmeaqnfunati81lda-yel bneu b ijo
Armó tienda común.
-¿Todavfll lo veia?-preguntó Taita
L:.a uifta de la blooda cabellera,
'
La de faz como el alma plancentera.
Y C..!n reepondi6:-lo veo aún.
J ubal entoncee dijo:-una barrera ·
De bronce construire: tras ese muro
Padre, estará&amp; de la -viaión seguro· '
Ten confianza en mí'
Una muralla 88 €!levó altanera
Y el ojo eelaba alU.
Tubalcaín á fabricar ae pUBO,
Una ciudad gigante de la tierm,
Y, en tanto sus hermaoOB daban guerra
A la tribu de Seth y á la Eoós;
·
Poblando de tinieblas la campifla
1A sombra de la torre se extendía,
Y en la puerta gn1.b6 su altanería:
"¡ Prohibo entrar ti Dio&amp;!"
Un cast.illo de piedra, cuyo m"uro
A la altitud de una montana R!ciende
De la ciudad en medio ,e de1prende ,
Y ali( Cafu entr,J.
'
Tsila 11,ga !m5ta él, y, palpitante,
-Padre, le dice, ¿aun uo lVI, desparecido?
Y el anciano aterrado, conmovido,
:
Le responde:-no! no!
De hoy más qntero habitar bojo Ja tittrnt
Como en su tumbn el 1nuert-0-y presurosa
So fumilia cav6le una ancha fosa
Y ,1 ello descendió al fin.
Ha.a debajo esa bóveda sombría,
Debajo esa tt1mba inl1abitnble
El ojo estaba fiero, ine xorable'
Y miraba á C..!n. '
Yit.:T01:

Huoo.

�8

D1c11:.,11:1:1:,

1~:J.j,

Páginas extraordinariu8.

DOMIJ\GO 15 DE DICIE:\IBRE DE 1895.

~os cautivos

ae !@abilonia.

CUAUltO Ul!': JO.\Qt.;ÍX RAMlREZ,

(Fotografía proporcio11ada por el Ingeniero Fernando Ferrari Perez.)

~elleza inglesa, cu.a,dr~ por
(Grabado en los talleres de El Jlundo.)

N. ~lina.

Tomo IJ.-Nú:mero 29.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>L!BRERIA DE

C.

''E·L MUNDO''

BoURET

U Cinco tle llayo. - ~lhico.

·,

Ahnanaque Bouret.

el año de 1896.
Fom!Al)O BA.J(J L ..\ lJIJtBt:CIÜX !J~ CARLOS RO U lL-H; XA(.L

E.~te útil y ameno almanaque contiene:
J:,os CALE.SJJ.rn1_os C1n1, YRm,1oroso.-FrESTAs )IOYIBLES,
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y FRA).CF.s.-TAHl,A:S DE REDUCCIÓN.-LmwuAJE- DE Lc\S
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Directorio de la Ciudad de México.
Dondti,;~ encuentrau todos los informes uotici11.&lt;a.

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1mectan nec·e;;ftar el hombre de negocios 6 el viajero.

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dar

TOMOII •

DOMINGO 8 DE DICIEMBRE DE 1895.

no-vedad á nuestro semanario en el año de 18'96.

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Con anticipación hemos de anunciar dichas reformas v no-

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j11fogra.fíaJ1 de edificios p1íblieos 1¡
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ro11 m.uftifud dt vii'í.etas 1ntercaladastn·d ft&gt;.rto.
J_~...,k• .-\l_111anaque l'OHtínuar."l puhlicándost~ l'.:t.da anv
." formara una Yerd:ulera cncid0pe,liil útil para ·tu•
dos.

EL E.TEMPLAR VALE S0.50.

sin1patiza11 seguramente con nuestra publicación, puesto que

PEDRO Z. PERNIA.

la fayorecen, co1nuniquen á los qüe no lo son nuestros esfuer-

VERA CRUZ.

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zos para hacer de E1 )lc-NDO una publicación bien aceptable.
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1,:¡uieran, al Admhfütrador de la Oompaíila.

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d nl\m. 2.-E.'ltn ffil-'&lt;ilC'im1. i,e recomlenda A los el ruja•
llOS operarlorei; - E..'i~ maru. \'illOHO remedio está de
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Gradas cltko, que seas feliz.
lilll'HESO

m:

LAS OFHcl:\"AS DE •EL )ll!SD'),J,

SEGUNDA DE LAS DAMAS

4',

NUMER022

�4

ELMUNDU.

8

DICIEMBRE,

1895.

8

Drcrn,IBRE,

1895.

N·n.estro~ grabados.

La guerra~en Cuba.

\:!os insurrectos atacanao un fuerfQ español, cerca ae i;)ueltas.

La guerra en Cuba.
Los cubanos insurrectos acaban derecibil' un golpeque
consideramos nosotros muy rudo, con las frncei; contenidas en el mensaje del Presidente Cleveland al Congreso
de los Estádos L'nidos leído hace tres días; y a.unque algunos Senadores hat;i propuesto di \'ersos provect.otl y han
pt·esentado iniciati\'!\S Yarias, en que se coilSulta el reconocimiento de la beligerancia de los separatistas, creemos
que so;;nÍ ya difícil conseguirlo si no es en nn plazo bastante largo. Así, pues, á la vez que España ha recibido nuevos
alientos con la opinión expresada por }Ir. Cleveland,
los insurgentes de la isla deben haberse desanimado algo.
La campaña entre tanto ha seguido más encarnizada
que nunca; y ya. que nosotros hemos estado ocupándonos
en referir suscintamente los hechos ocurridos v en dar ti
conocer algunas vistas de la Isla y de incideñtes de la
guerra, hoy publicamos una serie de cuadros que representan las diversas fases que ha tomado la lucha, los diversos lugares que han recorrido las tropas, y algunos
otros detalles que nos han parecido curiosos.
Podría decirse_ que son enteramente inútiles cuantas
explicaciones hagamos acerca de dicho~ grabados_¡ pues
·lo~ a:3Untos que representan se cómprenden dt::Sde luego.
Figura en primer término un desfile de tropas movilizadas frente al teatro Payret en la Habana: ya sea. por
adhesión, 6 por temor, por justo deseo de contemplar
á }os defensores de la Xación E~paiiola y sostenedores
de su dominio en la Gran A.ntilla, ó ya por simple curiosidad ó por animadversión, el caso es que siempre que
se efectúa. un desembarco de tropas españolas en el puerto, ó se organiza un cuerpo en la Ciudad y salen aquel ó
este .i campaña, la gente, la. innumerable población habanera, se agrupa en rna,m. en el trayecto que deben recorrer las fuerza! qne parten y estallan estrepito!-ios los
aplaus~ de los que simpatizan.
La. segunda vista representa una misa de campaña celebrada en Cádiz al salir un batal!ón expedicionario para
Cuba; aquellos que estaban ya en la edad de la razón, en
tiempo del llamado Imperio en México, habrán presenciado ceremonias como estas y las recordar,ln sin duda.
El pueblo espafiol tan entusiasta patriota, como de\'Oto
ferviente, acompaña :i sus queridos soldados en ese acto conµiovedor; cuando el ¡:::acerdote levanta In. mano para bendecirá los fieles, pam. dar quizá la última bendición que reciben todos esos militares, muchos de ellos,
noveles que por primera Yez se ponen el uniforme, no sabríamos decir quiénes son loa que sienten emoción más
profunda: si los que se Yan para no volver quiz,t jam(LS
dejando en la tierra ibérica su familia, sus amigos y todos los lugares gratísirnos de su infancia, los sitios f"n que
ha transcurrido sn vida; 6 los que se quedan regando con
lágrimas el suelo, al pensar que sus hermanos, sus padres 6 sus hijos van ii regar con sa11gre un territorio en
que hoy flamea con reflejos de escarlata y oro la gloriosa
enseña de Carlos V. Ocasiones se h¡m dado en que el Obispo ó altísimo prelado que presiden, por lo regular, esta
ceremonia, hayan dejado caer en la copa que contiene la
sangre de Cristo, una lágrima de dolor; el llanto ha sido
la plegaria que más se ha rezado en España durante lee
últimos meses.
Dado el último adios ú. la Patria, se embarcaron las
fuerzas en los grandes vapores trasatlánticos, \'erdaderas
ciudades que se pierden en la inmensidad del oceano,
perdiéndose con ellas las esperanzas de los que quedan
atrás en tierra firme. Uno de esos enormes buques es el
Colón, de 5,000 toneladas, que ha podido transportar, además de su numerosa tripulación y de fuertes cantidades de material de guerra 1 :t cerca de dos mil doscientos
hombres armados.
Reproducimos también una fotografía de un bohío en
Manzanillo, para dar á conocer esa clase de habitaciones
del campo en la isla de Cuba: no son· ni muy espaciosas
y cómodas ni muy duraderas; sirven de refugio ií. los escasos habitantes de las maniguas y á los labradores de
los ingenios; solamente por la forma y algunos de sus detalles se diferencian de esas chozas que dan albergue á
los desgraciados peones de nuestras haciendas.
El cuadrito marcado con el número 51 (pág. 180) da
idea de wia refriega entre insurrectos y españoles; de una
do esas escaramuzas que á granel y diariamente se efectúan en la trasegada isla.. Sabido es que·Ja contienda que
actualmente se debata con tanta energía, cop tanto derramamiento de sangre, no ha llegado á ofrecer el espectáculo de una batalla en forma y sí frecuentementeel -;ne.
nos sangriento, pero más dramático de una sorpresa, de
un combate cuerpo á cuerpo, de una lucha entre cinco
hombres encaramados en la copa de un árbol y veinte 6
treinta que.atraviee:an un desfiladero; 6 del tiroteo entre
dos partidas enemigas que se encuentran frente á frente en las contrarias márgenes de un rio 6 de un pantano,
ó á la salida de un bosque 6 en las bocas de una garganta
montafiosa.
Con motivo de la revista militar efectuada en Victoria,
Espai'i.a y la presencia dela Familia Real en aquel!a ciudad, se exhibieron con sus trajes de gala, los atabaleros
y clarineros del ayuntamiento local. Por ser &lt;lee.conocidos en México esta clase de empleados 6 guardias municipales, los damos ,í. conocer á, título de curiosidad.
La campaña en Cuba ha sido, como hemos dicho, implacable y dma; acorraladofl. y perseguidos los insurrectos frecuentemente, han llegado á cometer multitud de
atropellos que no seremos nosotros quienes juzguemos
acerca de su justicia ó de la necesidad que lmva habido
de ejecutnrlos. En la guerra, precisa muchas Veces des-:
truir no solamente al enemigo, síno sacrificar elementos
que sin pertenecerle, puedan ayudarle de cualquier manera¡ así es que los insurrectos, quizá oblis-ados por esta
consideración, han recurrido á la deetrucc16n de pueblos
á. la inm('llaci6n de víctimas inocentes, á la demolición
de edificios y devastación de sembrados y de tales actos
perfectamente lamt:intables, dan idea los dibujos que ve-

ELl\IUNDO.

5

rán nuestros lectores, y que representnn una ranchería
incendi:11la y una línea de ferrocarril interrumpida en
diferentes tramos, por haber desclav,'Ldo los rieles y aun
desencajado los durmiente~ h. cubanos sublevados.
La topogmíía de la Isla1 semejantente hasta cierto punto COI) la de Mindanao, en donde también ha tenido que
vert{:1· su sangre la generosa. Espalia, ha obligado á. sus
soldados á ejecutar allá en Filipina~ 1 como ac,í en la Amé~
rica, obras de arte sorprendentes por su resistencia y la
rapidez con que han sido lle,·adas ,í. cabo. Buena· muestra de esaR obras es el puente pi·ovisional construido dUrante la noche sobre ancha y caudalosa corriente, para
que atravesaran las tropas.
La escena re!)resentada en el cnadrito número 5, página 181, se reproduce á diario en aquella lucha de continuas sorpresas; las coJumnas que de uno á. otro sitio de
la Isla se dirigen, bien para guarnecer puntos abandona.dos, bien para reforzar peque.nos destacamentos, ó apro&gt;'"3ionar unos y otros de municiones y víveres, llevan
adem,ts de las avanzadas v descubiertas formadas por los
mejores tiradores, seccioi1es de exploradores que flanquean el camino con objeto de descubrir si se les prepara algumi. emboscada, pues muchas veces separatistas, y
espaO.oles, acuden al ardid para obtener el triunfo
La necesidad de situar destacamentos en puntos desguarnecidos á la entrada ae algunas carreter:is, en lo alto
de una colina, como en el centro de un valle, en las lindes de un bosque 1 como en las riberas de un río y en muchos lugares lejanos de los centros de población han exigido la construcción de fortalezas pequeñas, provistas de
todo lo necesario para poder resistir un ataque, así como
para emprenderlo si fuese necesario. Uno de estos pequeños fuertes aielados 1 es el de Jarayó, establecido sobre
el camino real de la Isla ú. la entrada de Santiago de Cuba. Fué edificado en la pasada guerra y guarda la cabeza
del puente que p:1s.1 sobre el río de que ha tomado nombre.
Entre los di versos grabados que hemos explicado con
la breYedad que nos impone la claridad del a,.&lt;,unto que
representan y la falt,i de datos exten~os, inserta,mos también.algunos tipos de soldados y grupqs de las diversas
armas del ejército español. Como en la guerrilla montada figuran infante~ de marina ú. caballo; •-diremos para
explicarlo, que todos los cu~rpos de infantería que operan en aquella isla. tienen alguna fuerza montada, la cual
se emplea en la extrema vanguardia, 8ervicio de exploración etc. son lo qne J?Odrinm.os llamar dragones; y para
este caso han sido utihzndos con muy bue.n resultado,
algunos de lo!'! tripulantes, oficiales especialmente, de
los buques de guerra.
Los clem6s cuadros, en nuestro entender, no necesitan
deecripción¡ tratamos con eilos simplemente de dar áconocer trojes y equipos 1 y para este objeto basta poner las
figuras. X uestro grabado do la página -:1:.~ representa el
ataque de los insurgentes contra un.o de esos fuertes.

"CONCEPCION."
CUADRO

DE

MUR/LLO· EN

EL

LOUVRE

DE

PARIS.

(Primera página, pliegó fino;,,

Reproducimos hoy una fotogr;ifía de la. magnífica pintura de Murillo, Concepción, que existe en el Louvre, de
París, y cuyo precio se calcula en medio millón de pesos.
aun cuando el Museo no la vendería ni por el doble.
La C'onceMi6n, dice un crítico de arte1 es el mejor testimonio que tenemos de la buena pr1í.ctica de l\:furillo, de
su delicado gusto é inteligencia en la contraposición dé
las luces y en el efecto del todo; por tanto ad'aso sea en
esta parte el mejor cuadro de su mano, y al que tal vez
llegarán muy pocos de la escuela lombarda.u
Hablando de los pintores espafioles decía un escritor
insigne: Yelázquez pinta; Murillo sueña. Nadie pintó la
tierra. como Yel1í.zquez; nadie pintó el cielo como lforillo. El pincel del artista sevillano ha producido un nú1~ero incalculable de maravillas, pues Sll habilidad y rapidez eran pasmosas. Cuenta la tradición que al estar
pintando una mafiana en el convento de Capuchinas entró un lego de la. Comunidad que le llevaba el almu'erzo
en una cesta. :Murillo terminaba un detalle, mientras el
lego lo miraba absort?, Al fin no. pudo menos de expres~r su asombi::o y decir, como quien formula una aspiración del propio deseo: ciCuán grande dicha sería para
mí, adornar mi celda con una imágen del pincel de Murillo.n El maestro, al oírle, sacó la servilleta de la sesta,
la desplegó, la clavó en la pared, ú vista y presencia del
l~go embobado, y sin levantar mano pintó en ella una
virgen, que hoy ostenta orgulloso el Museo Provincial de
Seviila y que todo el mundo conoce con el nombre de
e&lt;La Yirgen de la servilleta.u
. Por el cuadro (!El Religioso,&gt; y po~ su célebre (!Concepción,,, la más célebre de cuantas existen, apenas recibió
$125 y poco más le valieron sus obros maestras. Así fué
que vh·ió y muria pobre. Hoy, ya. lo hemos dicho no
daría el Louvre su 11Concepciónn por'un millón de pésos.

Belleza inglesa.
CUADRO POR R. Sl.lND.

(Página 184 tul pliego fi11.o.)

~n las damas inglesas toma el capricho nombre de
pasión: entre ellas no se encuentran con frecuencia las
suicidas por amor; los éxtasis, raptos y espasmos de deseo, los arrebatos. de celos y postraci~nes de angustia; los
ra.8g(;&gt;S de abneg:1c1ón é ímpetus de odio¡ pero en ca.mbio
domrn~ la tenac14ad que llamaremos constancia y el cariño
tranqmlo, preíenble muchas Yeces á esas perturbaciones
de otras razas, que por su misma intensidad desaparecen
con tanta rapidez.

Cuanto al cuerpo, sin tener la exuberancia de for
mas de la mukr meridional, no presenta. las líneas casi
rectas de hi. norteamedcana.
No obstante lo dicho ni principio, si el antojo de un
rnon;1ento 1 llega ¡Í. enraizar 1,;n i;;u alma, se convc.:rtir.i en
objeto principal &lt;le i;n vida: cuidado como ~e le ocurra
desear un jov1fü de ojos negros y c,ibel_lo rubio, porque
revoh:enl el mundo par:1. encontrarlo. ~uiz:í en él piense, qmza lo este vit!ndo con L·~a mimda profunda y fija
el tipo hennosísirno que publicamos.

M.

DLCLAUX.-Sncesor de Pasteur.

El sucesor de Pasteur.
El Conf'f&gt;jo. de Administración del Instituto Pasteur,
entrecuyosin1embros se encuentran J11li0Sim6n, Magnin,
el Dr.. Roux y el barón de Rothscbild. St~ reunió últünamente, y p~r unanimidad noni bró á ~L Dllclaux, Director del Instituto y para reemplar.arfo como subdirector
al Dr. Roux.
Nos pa1:ece opo;tuna la ocasi6n para dar á. conocer en
compe1~d10 el régimen de aquel famoso establecimiento.
El Instituto Pasteur está. inEtalado como negocio particular, admi1,1istra~o por l.a sociedad 9ue lo fundó y que lo
explota, pero habiendo sido reconocido como de utilidad
pública, está sujeto ú. la Yigiluncia del Gobierno v anexo
al Ministerio del Interior. La Sociedad funcioná como
asamblea ordinaria de accionistas: nombra el Consejo
de Administración; aprueba fas cuentas, et~.
. El_p;es~1puesto de ingresos está compuesto de las part1~as s1gme11~s: Interese~ del resto de la suscrici6n pú~l1~a, que asciende aproximadamente :i2-!0 mil pesos oro.
Su importe total fué de cerca de tres millones de ftancos
($600,000) pero tlosterceras partesseemplearonenlacompradeter:r:enoyconstrnccióndeedificios 20 á.30 OOOfrancos
a.signados por el Ministerio de Agricult.nra. Aubvencíón
del Ministerio de Instrucción Pública. l roductos de la vacuna carbunclosa y pensiones que pagru1 los alum11os del
Instituto.
El servicio antidiftérico del Dr. Roux, se hace en un
anexo del Instituto Pasteur; perodisponede recursos independi~ntes. El suero es distribuido gratuitamente.
Duclaux, el nuevo Director, era el más antiguo discípulo de Pasteur: fué su preparador y colaborador en los
trabajos relativos á la enfermeda{l de los gusanos de seda. Sus trabajos son innumerables y solamente citaremos
los que se refieren tí la capilaridad, °fermentaciones de la
leche y su aplicación á la industria, etc. Es un escritor
científico de J?rimer orden,_ cuyas opiniones hacen ley.

"El Boletín de la Fraternal."
_De la:-1 ilustraciones que hemos dedicado ú.la prensa mexicana, consagramos la de hoy á. El Bolttin de la Fraternal
que es el órgano de la Compañía de Seguros de Vida y
Accidentes que lleva ese nomdre.
La fund~Ci6n de lauFraternaludata ~el año de 189ly en
tan corto tiempo como lleva de establecida, ha lo.,.rado con
ve~t~ja cimentarse bajo base sólida, debido á la honradez,
actn-,dad y buena fe, con que siempre ha. nonnado sus

actos.

Hace dos años vi6 la lnz el pl'imcr n(unero de El Boletin
á. que nos referimos, habiéndose tirado tan sólo 500ejemplares. En la actualidad la demanda ba aumentado Ru tir? de un modo co_nsiderable, puesto que alcanza ii 5,000
eJemplnres, que circulan con muy buen éxito por toda 1a
Repl1 blica.
Este periódico, con su estilo sencillo á la yez que científico, se ha consagrado al estudio del uSeguro)) en todas
sus múltiples y variadas combinacionee1 procurando divulgarlo entre todas las clases Sociales con el fin de que se
conozca y ramifique en nuestro país uno. institución tan
humanitaria.
A.l Director general de la expresada compaiHa1 Sr. D.
Enrique Arag6n, cuyo retrato figura al lnrlo del Roleün
ee debe en gran parte el apogeo de ((La Fraternal&gt;) y 1á
existe~cia de un pe1:i6dico qne_ se distin.gue por su mesura
y sencillez y por la importancia de las ideas que encierra.

�EL :'.IIU~DO.

6

8 Drcm)rnRE, 1895.

8

DICIEMBRE,

1895.

EL MUNDO.
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EL CICLISMO Y LA MODA.

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tad de sus movimientos,; tal era el sueño de las Bloomer§I
(*) hace treinta añoi=:.
No vacilaron ante loe ei=:crúpulos de sus contempor,íHemos considerado conYeniente y oportuno, así como neas extranjeras, y tomando el pretexto del velocípedo
interesante y útil, hacer conocer algunas de las costum- se lanzaron resueltamente en la vía dti una completa rebres 1í que ha dado lugar el ciclismo en casi todos los paí- forma en sus trajes.
En brern i::e Yi6 :t las selloras '" sefi.oritas más di~tinses del globo.
Aparece de¡,de luego á la cabeza de todas las naciones guidat:i, ostentar las faldas corta~ in:ís provocativas y con
por el desarrollo que ha tomado ese ejercicio, por el mi- el pretexto del ciclismo bienhechor IleYar primerame'nte
mf'l'o de mil.quinas que se ·construyen y por la _variedad al campo y luego á las grandes ciudades, las moda~ antes
de us6s que por su empleo han resultado, la gran Repú- sólo desti1;adas á las e15taciones balnearias, y lucir graciosas extremidades, visibles ames únicamente en la
blica de Xorte América.
Dentro de veinte afias, cuando los moralistas y los eco- playa.
El ejemplo, será. ~in duda. imitado, puesto que viene de
nolllistas estudien las causas qne han modificado las costumbres, los trajes .v la vida de esta generación, asigna- las altas esferas. En los baños ele Springfield, un emprendedor negociante, acab:t de hacer construir uno de
Tán al fin del siglo diecinueve In evolución del vigésimo,
y el ciclismo aparecerá. como una las princípales 1 si no es esos hoteles monstmos que encantan á los norteamericanos, y al cual dotó con un gran rn!odromo que le costó
que la principal de la~ cau¡.,as.
Data de 1865 la introducción del biciclo en los Estados fuerte suma.
La inauguración se efectuó con un boato inusitado y
Unidos; íue inyentado por un francés residente en Co necticut, en los momentos en que decracfa la :fiebre por los se ha publicado una largu lista de damas ricas i:nuy conocidas 1 que desfilaron en Yelocípedo sobre la pista, y á
skating rinks; pero la máquina aquella era muy tosca,
tan tosca que llegó á merecer'el nombre de 11quebranta quienes aclamaba y aplaudía la multitud de caballeros
huesos.,, Sin embargo, poco después comenzó á servir de la l:litc arrafdos ·por e:-:;a cabalgata d.e nuevo género y
para recorrer algunas calles¡ principalmente las de \Vas- especialmente por la. Yariednd de originales ti·ajes, conshington, largai::, derechas, de piso de asfalto y que se pres- truidos con el mayor secreto y algunos de los cuales obtan mejor que ningunas á esta clase de locomoción. El tuvieron tan buen éxitQ, y tal admiración, que fueron
n uevo ejercicio ocupó entonces los salones de patinar, q11e adoptados como vestidos para paseo, excursiones y sport.
Antes de poco se l~s volverá 11 ver ~n el Parque 9entral,
h abían dejado casi desiertos los sportsmen.
Una revista norte-americana lnzo últimamente un c,H- realizando el snei'io de las liloomero1tas y los des1deratum,
culo basado en los informes de las Ubricas, en datos ofi- formulados en vano por el Congrt!SO iemenista de Chiciales y en presunciones muy fundadas : estima ese pe- cago.
Pero las mujeres im;ach:.bles, no se contentarnn con esr iódico en un rnillon el número de bicicletiet.as que hay
act uahnente en los E~tados Unidos, y añade que la moda
(•) Bloomers se llama.en Estado~ Unido" á la~ I?-J.Ujeres qt}e aboge.n
se p ropaga con tal rapidez, que se puede desde luego porque
las mujert!.« tengan iguales clere&lt;"hos r,ohoco~ ~ ...... mdumeucreer que dentro de tres afias habr.1 tres millones y me- tarios de los hombres.
dio y que dentro de una década ascenderá á la enorme
cifra de quince mil~ones el ejército de velocipedistas.
Los norte americanos son buenos jueces en esta clase
tle asuntos y sus aprecin.eiones valen la pena de ser tomadas en cuenta. Por lo demás, en lo que concierne al
ciclismo en los Estados Unido9, las mujeres no se quedan
atrás; la!! miís ricas, aquellas mismas que dan el tono y
la moda, han tomado la iniciativa en el movimiento y
ellas arrastran á las otras.
Esto no se logró sin dificultades: metodistas y presbiterianos, puritanos y mora: istas austeros, han intentado
detener la manía femenina que un obispo anglicano denunció como «inconvenienten y por lo tanto uinmoral¡¡1
los americanos contestaron que una mujer inconveniente
lo sería sobre W1 biciclo, en la calle, en el teatro ó en cualquiera p arte; que el velocípedo no tenía nada que ver
con asuntos del orden moral; y en fin, que el reverendo no entendía de nada absolutamente. Ellas continuaron JJedaleando-verbo que si no está inventado, hay
ya necesidad de inventar-y las fábricas siguieron fabricando y vendiendo hasta cien máquinas, poco más 6 menos, por día. Determinado este punto, quedaba una dificultad que fué nronto salvada: la de la higiene.
El cuerpo médico oficial respondió por medio del órgano de los J?rincipales ginecólogos de New York y otras
grand es cm1ades, que el uso moderado del velocípedo
debía recomend..1.rse á las mujeres, y que se habían registrado m:ís curaciones en el activo del ciclismoi que enfermedades provocadas por el abuso. Algunos médicos
citaron casos notables á. este respecto, y los periódicos
ayudaron á que las mujeres m1mplieran su santa voluntad;
pero no se necesitaban tantas y tan buenas razones ni
tan activa propaganda, en que por cierto intervino de gran
manera el dinero de los fabricantes, para atraer á los refractarios y convertirá los rncilantes.
Quedaba finalmente, una cuestión secundaria y á la
cual se le dió gran importancia: la del traje; las mujeres
americanas, según el mismo.New York Heraldafirma, son
á este respecto más intrépidas que los hombres, menos
rutineras y se apresuraron á aprovechar 1a ocasión para
mod.iñcar de una manera 6 de otra su apariencia exter ior. Libertarse de sus largas faldas y recobrar la liberUNA ALDEANA ALEMANA, BICICLE!IST.A.

'1

SUP LICIO PROPUESTO PARA LOS BICICLETISTAS DE$CUIDADOS .

•

LA PR1XC~A ~JAUD.

:Kieta de la Reina de Jnglaterra.
to, é üicitan á los hombres,¡ :,eguir st1 ejemplo, lo cual
hncen de buen grado. La moUa U.e los t&gt;antalont:!s cortos,
tímidamente iniciada hace ocho .ifi.us por la juventud dorada de Nuern York en los bailes J.e la, i;eñont Asto!', gana cada día mJs ternmo. Adoptada luego para los ejercicios de sport: pelota, regatas, vulo, raqueta, caza y pc::;ca,
el velocipedismo ha. dado á esta moda tal impulso, que
se han iustala&lt;lo fü.bricae en Xue\·a York, altmtadas por
él magnífico rt!sultado que turn la Asociación de i::a~tres,
fundada con un capital de $300,000 orn; y las cuales se
dedican exclusivamente :í la cn11strncción de las medias
largas de lana escocesa y 10::1 pamalone~ conos con Lebilla.s en la rodilla, que han inrndidu las playas; que se encuentran por doquiera l:'H los cawiaos de E::;tudos Unidos,
Suiza y el Tiro!, ¡' que han peueLrado ya en las ciudades
del Yiejo y el :N nevo Contin~nte. El ciclismo acabará
por divulgar una innovación n:se1·rnd11 basta ahora á los
turistas y á los sportsmen y que, tan prács;ica como higiénica, inaugura una revoluciún en el Lraj~ masculino mo ·
derno.
Con objeto de facilitar e.::ta evolución los fabricantes de
velocípedos y de ropa se han puesto de acuerdo para
proveer á las personas de la clase J}ledia, á q uit::ue.s un
fuerte desembolso espautaría, máquinas y unifortné que
desde luego se les entregan para pagar en iargos plazos.
Hace poco un elaborador de tabaco~ ofreció como prium
una bonita gorra de bicicleti.sta ii to&lt;lo aquel que le proporcionara la venta do 5,000 puros) y tn 11ocas 1:cnrn11as
distribuyó 500.
La pasión por el pedal se acentúa progresivam~nte, y
el traje adtcuado ef:! reconocido corno wús pl'áctico y más
económico que cualquiera 01,ro. E~La última c011sideración ha acabado dij precipitar el movimiento. 1'ada lo
demuestra mejor qne la bru:-,ca y reciente modificación
en el ánimo de los clericales, quienes nó solamente han
autorizado á los bicicldist~ p..1ra presentarse en el templo en traje de camino, ·siuo que se ha dado el caso de
que una cougn.·gación ( la de Harlern) haya resul!lto po·
ner un coberLizo parn guardar gmtnitamente los aparatos, dw-ante los oficios . .En Inglaterra y en Francia, como eu Estados Uuidos, ta1ito el aparato como el traje
han sido adoptados con euwsiasmo. Especialmente, en
el primer país, las damai; de la urbt.ocracia se hau entregado con fervor al cjereicio: la princesa Muud, hija de lps
l'ríucipes de Gales; lu prfocei-;a \'ictoria, la duquesa de
Fife, y 13.1:! más nobles y rica.s ~efioras y sefioritfü:i U.e la
sociedad británica.
A tal grado ha llegado el desarrollo de esta pm;ión, y
son tan uumerbeos los viajeros, que en las tabernas, fondaf:! y hoteles del Reino Unido, se ha establecido una
tarifa especial para los miembros de determinados Clubs
Atléticos. A propósito de estas excursiones, reproducimos un grabado que repre~enta á dos bicicletistas
colocados en uno de 1011 antiguos cepos usados en Inglaterra para castigará ciena clase de delincuentt&gt;s, y los
cuales han sido proprestos por un periódico como pena
para los yelocipedistas que atropellen ú algún tran~eunte.
Pero ¿quién se atrtirerfa i imponer tal correctirn ú. las
hermosas damas que surca.u cotidiamunente los parques
de Londres, en tan enca,utador enjambre como el que
presenta nuestro grabado del jardín de Battersee, en que
se pueden ,,er los nuevos Yes1.ido!:i?
Diremos algo acerca lle Francia, pues sabido ea (lue
aquella sociedad, afecta á todo lo nuevo y todo lo raro,
comenzó por tomará broma el velocípedo y hoy lo preconiza en todos los tonos: d('sde el príncipe hasta el pobre dependieute dP. comercio; desdt:: la prince.3a.1 hasta la
más humilde obrera, sab!:'n montar en bicicleta¡ unas la
usan para recorrer los bosques de Boulogae y Yi.ncennes,
otras piensan en adquirirla; pero ni 1í las francesos ni á
las inglesas se les ha ocu1Ti&lt;lu usar el traje moderno . norteamericano tan suge:-tirn! La Srita Ana. \Yhite, se hizo
célebre en París por habcl'l"O constituido apó.5tol de los
calzones, como los llaman los ingh:ses sin adoptarlos.

�8

.

.

ELl\fUNDO.

Cfu.olud11nr,. ¡.htt:huncnlttritt,.
El balance que nrroja e! actual período parktmentario
ha roto la at.onfa reinante en el cuerpo legislati\'o y merece mayor atención que la que gEmerahnente se consagra
en esta época del afio ,t la clammra de las Ciimaras. La
nueYa luz qLie parecP esclarecer los lejanos hori;,;ontes políticos aparenta. tene1· !.U foco en este debilitado organismo, cripta de muchos cuerpos sin ~\lma, y que en la ac·
tualidad ha re0ejado en el blauco lienzo de ,iu inmaculada virginidad política, tos cuadros más palpitantes 1 los
problemns más trascendentales para el pon·enir de la. República. Los repre:--antantes del pueblo-entendiéndose
por tales los qul! un poder eficaz, útil é inteligente ,\ los
altos finei:1 d'-\ la nación, estima como los más idóneos para
lle\'ar la responsabjlida.d de los inte?·eses que hoy comienzan á. agit.ar:-=c en el I?aís~lo!i repre,;entantes del pueblo,
decimos, plu:&lt;len rt!tirarse do la temporada legislati\'a plenamente s.itüdechos, ya que no de sus esfuerzos propios
en la tarea general, si de su intervención en los resultados satisfactorios de él:ita tarea.
Un rú.pido golpe de dstit basta para poner de relie,·e la.
trascendencia de las materia8 contenidas en ~I programa
legislativo que va ;i cerrarse. A. gr;.L.ides rasgos mencionaremos los hecho&lt;: de mayor relie\·e que el país habnt de
recoger en las p:iginns de su historia conternporá.nea.
·&gt;

•*

Figura en primer término la cuesti6n económica, y dentro de ésta y en la vanguardia, la nivelación de los presupuestos, en los momentos en que apenas podrü-1. creerse salvada la perturbadora crisis que comenzó á pesar sobre el país desde las medianías del año de 1893. Las Cámaras de h Unión pueden manifestarse orgullo:-;a.s por .. aber prestado su atención á un hecho jamás realizado en
México, desde los tiempos de la Independencia basta
nuestros dias. La terrible tormenta financiera, la ll'umlm
que se descargaba i;obre nuestro presupuesto-según frase de un distinguido economista-ha sido sorteada con
admirable habilidad, y para ello ha bastado una gestión
moralizadora y enérgica, que al introducir f'Ccmomfas de
consideración en un presupuesto demasiado elevado para
las condiciones económica&amp; del país, ha, al pl'Opio• tiempo,
aumentado los recursos del erario público. En la actualidad el horizonte está. limpio denubl:!s y nos es grato consignar en et-tas columnas-campo ajeno al mundo de la
política militante, que no solamente el equilibrio entre
las rentas y los gastos lmsido ya constituido, sino que según todo c.ilcul.o y si circunstancias anormales no se presentan, al cerrar el próximo afio fiecal, la Secretaría de
Haeiend...1, podrá. consignar un 1mperabil de algo así como
tres millonei, de pesos.

•*•

El decreto aboliendo el vetusto impuesto de la alcabala es 0LTO de 108 asuntos en que han intervenido las Cámaras y aunque este paso pudo por un momento preocuparnos hondamente, por las dificultades de pasar de un
sistema :.í. ot!'O de tributación cuando la crisis apenas había
sido sofocada, el procedimiento que la Secretaría. de Hacienda ha adoptado, nos parece el m·ás favorable á esta
transformación. En materia de impuestos, es bueno ser
un poco conservadores, y no se cambijn la índole de un
pueblo, sus hábitos, en un solo día. Todos los prnyectos
que para abolir la alcabala se habían hasta ahora presentado, estaban heridos de este vicio capital: la brUEca. transición del sistema indirecto al directo. La 8ecretarfa de
Hacienda se propone, á juzgar por los hechos, realizar
esta reforma de un modo lento y paulatino, sustituyendo
la ·vieja contribución por una serie de impuestos de repartición, que podr,ín servir de em;ayo para fijar el definitivo gravamen. En los .Estados la abolición de las alcabalas derribad repugnantes mnrallas feudales elevadas
entre comarca y comarca de un mismo país.

tantea. El General Díaz ha querido colocar su poder en
una entid?,d m:b sólida y más permanente que la de uu fu.
turo caudillo_ que no po::iea ili la afuplitud de mira!-t, ni la
serenidad, m las altas cualidades de estadista que á él lo
distinguen. Ha querido n1atar las revoluciones, no sólo
en tanto que vjn1., sino después de muerto. 8i nuestroca.d.cter, si nue:-;trotemperamento inquirto y re\'oitoso, hacen que no aproYechemos la solución que él nos ofrece, no
s:er.í. culpa suya, sed culpa de la. nación y ya las censuras
de la historia cnmbiar,tn de d.U'ección y b]n,nco.

•

* * en que la República veía.
L1íf-tima que en lo!-; momentos
elevarse por encima de personalidade8 y de miserias,¡
la Ct'Lmarade Diputados, un sefior representante haya hecho caer la gota &lt;le plomo de un envenenado brevaje y
complacídoee en dejar Yer el extremo de una. bota fuerte!. ..... L1, C,imar.l-seamosjustos-escuchó con marcada
repugnancia las palabras de este señor diputado cuya larga historia política, nof:l da derecho á pregu~tar A los
que detrás ,·enimot'.I, ,í la joven generación que pide ejemplos ú los viejos demócrata¡;:, ,í los campeones de !a libertad1 :.l aquellos cuya lt.,yem.la rpica teje una co'rona inmortal desde los llanos de Calpulltlpam al Cerro de las Campanas: ¡Cómo! ¿E!:ie t'8 e! l~gado que noH dej:.iis? ¿So hay
en nu:stro arsenal dt&gt; dctoriol"OS replíblicos algo más
grande y m:is eleyado que sirya de faro tt nuestros caminos futuros'! Y al escuchar al Rr. Cha vero nos explicábamos aquella. frase de un revolucionario francés: los grandes nos pl.l.recen granecb porque no~otros estamos de rodillas!
**•

En verdad qne :l. veces el lieneral Díaz ha. de sentirse
entrist~cido al ,·ei· el empleo que hacen de las libertades
conced1~a.s (tlgunos de nuestros hombres públicos!
Terminaremos est.r1. i;inópsis de loi:i: trabajos parlamentarios citando la amnist,fa t'i la::1 duelistas, materia ql1e ya
ha ocupado nu.estm atención. La amnistía era la única
solución posible á un U.."'Lmto dolorosísimo en el cual los
que intervenieron, han pagado con creces las responsabilidades que les eran imputadas. Esto hemoe sostenido
siempre, aún at1tcs de que el provecto de lev pasara. ,t
la sanción de las C:tn1aras.
·
·
¡Tal es el balance del actual periodo parlamentario!
Sea esta primera etapa precursora de actos que redunden
en honra, prestigio y bienestar de la Patria.

l,111lítirn ®tncral.
RESU31EX.-Nuevo fr:1-caso de Lor1l Salisbury en la cuestión
de Oriente.-St resueh·e á intervenir 11or la fuerza.-El
presidente Clerelantl y la polítien. internacional ameri-

cana.

A pesar de las justas pero platónicas relaciones de las
grandes potencias europeas, la situación de los infelices
armenios :i:. , mejora un á.pice, sino antes bien, se ensombrece más cada dfa, y amenaza con extraordinarios sacudimientos dent,ro y fuera del otomano im].&gt;erio.
En vano el Gobierno del Sultá.n comumca :i diario noticias optimistas, hablando de sumisiones en el campo de
los rebeldes, y da seguridades sobre la extinción de los
desórdenes qu~ l~an eni;;angrenta~o los campos, sembrado el externumo y la desolac,ón en las ciudades: las.
crueldades continúan, los asesinatos á sangre fría no cesan; el incendio, el robo y :a violencia signen adelante
y la hambre y la miseria, séquito espantoso de la guerra'
extienden SUB manos descarnadas para aniquilar á. los po~
cos que han podido escapar á la barbarie del kurdo ó al
fanatismo del musulm:.i.n.
El débil y asustado Abdul-Hamid, pudo en un momento de espasmódica energía dictar personalmente órdenes
/'*
severas ú. los Gobernadores civiles y militares de las proPor último, y para terminar nuestro breve exámen de vincias revueltas, intim:tndoles bajo su más estrecha reslos hechos de caracter económico, citaremos la dismi- ponsabilidad, hicieran cesar el estado de anarquía en los
nución al descuento que estaban sufriendo los empleados territorios sujetos ú. su jurisdicción, que amena..:aba de
públicos. La medida es digna de toda loa. El empleado muerte la autonomía del imperio; pero ni halló dinero
público es el único que en México no ha seguido la curta bastante en las exh:.1.usta.s cajas del tesoro públiCo para
de bienestar que se anota para. las diwrsas clases socia.lee,
atenderá. los gastos de la campaña, ni encontró un banco
y cuando hemos visLo mejorar los salarios del jornalero, que le con~a.ra un zequí ni hubo eco que respondiera á
acrecenta,-ae las utilidades de la industria, y lJegar á sus resoluc10nes del mmnento sugeridas por la violencia
má.s alto nivel los precios que el progreso impone al
y aconsejadas por el miedo.
hombre civilizado, el empleado público ha continuado
En tanto sus astutos cortesanos y sus taimados miniscon lo~ mismos emolumentos que hace veinte 6 más tros, pérfidos y crueles, intentan arrojar .sobre los armeafios, siendo la verdadera víctima, la única unidad esca- nios perseguidos la responsabilidad toda. de la situación·
pad.a de la prosperidad general. La disminución al deshru.;en ci!cula; protestas de adhesi~~ arrancarido firma~
cuento es de suma justicia y esperamos que en plazo no por medios v10lentos ont1e las fam1ltas de los martirizalejano pueda realizarse aquel deseo expresado por Don dos; pretenden que los periódicos afectos ú las reformas
Matías Romero en su reveladora Memoria: l\féxico ne- tantas veces prometidas, declaren -itrbi et orbe, que sólo
cesita menos empleados y mejor pagados.
la ceguedad de unos cuantos descontentos, que sólo la
obsesión de algunos impacientes, han podido despertar
•*
En el terreno ~e 1~ política, la~ Cámaras han aprobado al pueblo musulmán, q■ e ha resistido con valor y se ha
la ley sobre sust1tuc16n del Presidente de la Reptl.blica,
defendido no más de injustas agresiones, contestando golreforma de la que hemos hablado extensamente en nú- pe á golpe lo~ asestados por l?s en.emig~s de la Media Luna
meros anteriores. Esta ley la reclamaba con urgencia el Embustes misera.bles, mentiras maud1tas que nadie cree
país, era un deseo que latía en todos los corazones v pal- y que lejos de favorecerá. la. moribunda. Turquía no ha~
pitaba e1:1 todos los labios. No hemos, pues, de·enca'recer cen más que aumentar la excitación en el seno de las po•
su necesidad, porque ella esta en la conciencin. del públi- ten~ias y en:~jenar ha.eta el a.soml). de conm_iseración que
co. Sí hemos.d~ aplaudir la forma que so Ju adoptado co- pudiera sentirse ~ar un pueblo ,rum ): envilecido, arrasmo :más propicia ú. con~ener to~o fermento agitador en las trado á las obscundades de lri disolución por los manejos
págrnas futuras de la v1da nac10nal. En un comienzo en de una corte corrompida.
efecto, habíase hablado de una insaculación de tres ~an¿Qué pensará de todo est,o Lord Salisblll'y, que no ha
didatos :i la presidencia de la República; este sistema de- mucho aconsejaba en nombre de la Europa dar una trejaba en pie terrible problema, creando de hecho t.rea am• gua á las exigencias de Jos embajadores y permitir al
biciona legales, que, en un conflicto, creería.ose con igual
Sultán que se tomara el tiempo necesario para restablederecho ú. atentará la paz de la República. La rl!'forma cer el orden y llevar á cabo las reformas prometidas?
como ha sido propuesta hace desaparecer este peligro. La ¿Qué sentirá ahora que ha sufrido un nuevo descalabro
intervención del poder legislativo, en los casos marcados en sus incomprensibles manejos diplomáticos no obtede au~titución de Presidente, ha elevado á. las Cá.maraa niendo el permiso reclamado de la Sublime Puerta, de
sobre la pesada atmósfera en que se han venido debatien- tener un buque de guerra más en las aguas del Bósforo?
do, y preciso e.&lt;:i pensar en que algún día el Parlamento ¿Qué dirá. cuando vea que no obstante el cacareado acuer~
habrá. menester entrar en vida másactiva1 ya que la crea- do de las potencias, ni la secundan ésta.a en la s&lt;.,licitud
ción de intereses reclama la int.ervención de sus represen- del permiso, ni protestan por hi burla hecha al ministro

•

8

DICIEMBRE,

[895.

británico, que se ha visto precisado á..dar orden de retirarse al cañonero uDryad,&gt;J que ya se rnsmuaba en el canal de los Dardanelos 1 en virtud de a.utorrnac1ón Yerbal
recibida del gobierno turco .... .? ¿tier,í ciertu que, obedeciendo,¡ nuevas determinaciones emanadas de Landre.-.,
el representante de la Gran Bretaña, ante el gabinete ll~
Constantinopla, le h:.i seiia}ado ,i é!:ile b1·cve plazo ¡1~ra.
que dé el solicitado permiso, y caso de ot.r:1. ne~auva
procedei· de manera violenta :.í. for..:ar la entrada del 136~·
foro?
Ya es tiempo de obr:ar con energía~ ya. bai•tn. .de, ?ººtemporizaciones estériles y ele apbzu1111t'11tas. mutiles.
Creer que Abdul-Hamid abandouar&lt;i su perfidia, y l:illS
ministros arteros dejarán sti. política torcida, sólo por el
com·encimiento y á. favor de notas diplom,tticas almibaradns, e&amp; creer en lo imposible. Y,~ que la concertada.demostraci\Jn na\'al ha fracasado, quizá por las nebulosidades de la política ingl~sa, 6 por desa.cuerdo entre las p)tencias que no han resuelto el fin d.e la Turqufri, hay que
entrar en actividad manifiesta, hacer á un l:tdo las considemciones que no merecen los turcos, Y. mo;&lt;itrar ante
el mundo civilizado que no en vano los rnfe\Jces armenio;:; han invocado el nombre de Cristo, ,í su hido est:t de
hoy en rn1is un gobierno fuerte para p1:oteg~rlos.
Bien se comprende que este paso nole_nt.o puede ~er
la. señal de la temida lucha; que :tquella tierra volcámca
guarda inmt•nso!i cornbustiblee que una sóla. chi,::,pa puede incenchar. No impat·ta, pensar 1. Inghttcrra: ,¡ la luz
del incendio se ra::;gar.ín todos los velos, y se potlr,i ver
la a.ctit,uL.!. asnmida por cada uno de los que se empellan
en la cuestión de Oriente.

•

**

Con coa.uta. ansiedad eta esperado el mensaje que el
Presidente C!ew~land debía leer ante hts C,tmaras de la
Unión Americn.na al reanudar .;ns tareas il•gislatiYa~! Con
qué inLerés se anunciaban los asuntos que debfa tratar en
ese importante documento, y se comentaba anticipadamente por la prensa el efecto qne había de causar en la
política del país y en toda América!
Dos punto~ son los más culminantes en ese discurso y
ú. los que nos referiremos por relacionarse directamente
con la política general. El primero se ocupa en la debatida. cuestión de límites entre Yeuezuela y la Guayana
Inglesa, y 1.í eee res\)ecto, declam el Presidente que está.
resuelto ú. sostener a doctrina Monroe en toda su pureza, exigiendo de Inglaterra que sometan (t arbitraje la
cuestión del territorio discutido. :\fas como la Gran Bretaña ha declaraclo también por medio de sus órganos caracterümdos en la prensa, que ellu {L su vez simpatiza con
la doctrina americana, y es su más firme sostén en el antiguo mundo¡ como parece hasta ahora que si cede á. las
exigencias de la Casa Blanca, es soinetiendo á juicio de
árbitros la. propiedad de todo lo que esté en territorio \'0•
nezola.no n:i..ís allá. de la línea arbitraria marcada por el
holandés 8chonberg, resulta de ahí, ó que la débil Yenezuela es sacrifica.da por los fuertes que la han tomado tí
su cargo y se titulan sus defensores, ó el supuesto acuerdo de Inglaterra y Estados Unidos para interpretar la doctrina }lonroe termina en abierta. e~emistad y llegan .í
las manos los dos colosos que representan la civilización
anglo-sajona.
No lo creemos: seria una crueldad inaudita, comprometer tí una nación por halagad.oras prome~as á dejarse
conduci1· al sacrificio. Y sería extraño por modo extraordinario verá dos potencias que encarnan todos los intereses de uua raza, verse comprometidas en sangrienta.contienda. por moti vos que pueden desvanecerse con un foco de buena voluntad, cordial inteligencia, y sereno desapasionamiento. Esperemos, pues, que en fa\'Or de la
república hermana, y en beneficio del derecho internacional .imericanv se llegue á. un completo acuerdo en la
cuestión de Venezuela.
•
El otro punto á que aludimos, es el que se refiere 1t la.
insurrección de Cuba.. Dice Mr. Cleveland, que á pesar
de la manifiesta simpatía del pueblo americano ,'i farnr
de los insurrectos, el gobierno está decidido {L conservar
la más perfecta neutralidad, considerando qae no es llegado el caso de reconocer ningunos derechos de beligerancia á los que luchan por su. independencia.
Como la política internacional es las m,is veces una serie de compensaciones y represalias, puede con buen derecho fundar In suya :Mr. Cleveland en este caso, en el
hecho de que Espafia nunca reconoció como beligerantes
ú los rebeldes del Sur en la guerra de Secesi6n, y eso que
habían alcanzad() una fuerza colo~al áque nnuca llegar:.ín
las huestes aguerridas de Máximo Gómez y Antonio ~laceo.
Pero no reina la misma favorable disposición hacia España en los escaños de ambas Cámaras. Si est,lll enterame!lte de acuerdo senadores y diputados con el poder ej-ecut1vo en todo lo que se refiere á la cuestión ancrlo-venezo~ana y á las declaraciones del gobierno, no :ucede lo
mismo en lo que atafie á la revolución de Cub,1.
Apenas se han abierto las sesiones, y uno después de
otroll1;even proyect.os á este respecto; ya sedíscntecon acaloramiento la cuestión de la beligerancia de los insurrectos¡ ya!!~ ~reparan discursos elocuentes que lle\'en el
convenc1m1ento al seno Qe la representación nacional y
se abre una campaña no menos fructífera para los quesneña a con la Estrella. solitaria, que la que tiene lugar en los
catUpos de batalla. Han logrado los agitadores cubanosponer de su pnrte á oradores de nota, y si hoy por hoy España cuenta con el apoyo oficial, los insurrectos disponen
de la general simpatía y de la voz autorizad:\ Ue algunoscampeones de la tribuna.
Pron~o ~e sabrá el resultado de esta campafia. parlamentaria, que seguiremos con tanto más interés cuanto
q~~ esta~la en los momentos en que se hacen visiblC-'S las
d1s1denc1as oculta.a en los miembros del Gabinete de )Iadrid, y hasta se anuncia la separación del general Martfnez de Campos de! alto puesto que ocupa, para ir ,'i tomar
parte en la formación de un nuevo ministerio.
X. X. X.
5 de Diciembre de 1895.

8

DICIEMBRE,

1895.

OTELO.(*l
Por)Iannel Gutít'rrez Xi'ljera.

•

Por e1:1tre la tiniebla, descogida brutannente, ú.brese paso una figura enorme·. Es la de Otelo. A Yanza lentamente y con la cabeza baja, como el hipopótamo. Quiere dejar su huella honda. en donde pisa, :tcfü~O wmo signo de
dominio. Si encuentra mm maraña de juncos cerrándole
el camino, no ef:grime el hacha ni ele un tajo desbarata.
el obstácLllo: va derPcho ,í, él, entra en la malla y se quiebran los juncos, cual si fuesen de vidrio1 ó se inclinan d6ciles como ele r,eda,
En los palacios, en las ciudades, falta aire :tese hombre. El C's del bosque. La bó\·eda fol'mada por las encinas gigantescas es sn bóvecb. El cedro es su tenebrario.
Se cornplrrce en hallarse cara. á cara y (L solas con un leon
y \'erle fijamente. Le gusta qu~ la montafia le conteste
cuando él grita.
A.ntla con la cabeza haja 1 paso á. paso; pero cuando alza el cuello, cuando yergue la frente, sentís re!-pet,o réligioso, y el silencio en oscuras ondas, va extend.iéndOf:e 21
rededor de él. Sin embargo, esa íuer1.n no es diabólica.
No hace mal t'i nadie. Es la fuerza noble, señora dP sí
misma. Xo teme nadn. tie mira, ufana de su arrogancia,
retratada en el torrente.
...... Un día esa sombra. sabe que tiene estrellas, sabe
que a1na. Ha pasado un angel por la oscuridad. Otelo
desde entonces ya no es el mismo que era antes. El indómito cae de rodillas al peso de una caricia. Sus ojos
brillau 1 pero no ya como los de la fiera cuando acecha,
sino wmo las liimparas que arden sobre el altar de la diosa. Oidle cuando habla en Chipre con Desdémona; ese es
el único dúo de a.mor que hay en el drama. En torno de
ellos todo resplandece, todo cant..1.. Hinchan el aire gritos de alegría, músicas dulces, pétalos de rosa. La jsla
toda parece con~agrada al culto de De.sdémona. Y Otelo,
con la lengua. ardiente de los gazeles árabes, murmura
como en éxtasis: {(¡Oh, mi hermosa guerrera! ¡oh, alegría
de mi alma! Si tra!':! las recias tempestades han de ,·enir
calmas como éstas, quieran mugir y mugir los roncos
\'ientos hasta. que logren despertar :'i b muerte.u
Después de esa escena nupcial, el amor no rnelve :'i sonreír en la tragedia. ¡Oh noche de los trópicos! Arrast!',í.ndose entre la vegetación lujuriosa, ha llegado la víbora
hasta el talón de Otelo y lo ha mordido. Lle\'a ya la ponzoña envenenándole la. sangre; siente ya los celos.
¡Y cuán maravillosamente explica.dos por el poeta! Otelo rn ya baj:rndo la pendiente de la vida. Está, en la edad
en que no se obtiene el amor corilo un dcrecho 1 sino como una gracia: gracia precaria, dón muy frágil. Los últimol'I amores están llenos de delicias.
¿"So queda )o méjor del vino en el fondo de la copa?
¿El noveno ctelo no es el más hermoso? Pero también
están llenos de angustias, por lo inisrno que siendo ya los
únicos, son á la ve..: irreparables. L1, zozobra les muPrde
el corazón, cual gusano escondido en una fruta del Otofio. Su lecho es una tienda. de campaña, cercada.. de peligros y de alarmas. No duerme el hombre entre los brazos.de la. mujer a.mada, sino inquieto, con el oido alerta
pereeguido en el sueño por fantasmas. ¿Quién le asegu:
raque mafütna al despertar encontrad en el lecho á la
que arna?
D.e aquí el ardor profundo, la suspicacia vibrante, la
ansiedad de avaro ocultador de su tesoro, que caracterizan el amor de Otdo.-t&lt;Preferirfa-dice al sentir las primeras sospechas-ser un sapo ó vi,·ü· en la sombra de los
calabozos, á creer que disfruta otro la. m:'is mínima cosa
de la que yo amo.» l\Iás adelante expresa con energía
desgarradora el vacío mortal que dejó en él su amor arraucado:-,,¡Ser despedido del santuario en donde deposité
mi corazón ...... del santuario en donde me es fuerza. viviró renunciar ,t la existencia! ¡De la fuente en que corre mi corriente, porque se secaría en otros canales! ¡Ser
arrojado de ella y no poder guardarla sino como se posee'
una cisterna en cuyo fondo hediondos sapos ayúntanse
y pululan! ¡Oh Paciencia, jo\'en querubin de labios sonrosados, muda de color al oír esto, y sea. tu rostro siniestro como el infierno!&gt;,
Los celos va.n creciendo y enredá.ndose en el alma de
Otelo, como lianas en un tronco de .írbol, como víboras
en el cuerpo de Laooconte. Ya lo cub1·en. va lo envuelven de pies á. cabeza. Ya él es todo celos. Lo ahogan esas
liahne; lo sofocan esas víboras. Solo le dejan libres los
ojos para. que vea fantasmas que no existen; los oidos para que oiga palabras espnntosas que ninguno otro oye,
porque suenan dentro de Otelo.
El templo se derrumba sobr~ el gigante. Ya no hay
esperanza para él. ..... yn no hay Desdémona. Las pupilas se le inyectan de sangre; \'é todo rojo y piensa estar
en el infierno. Su sombr,~ llena el Universo y el Universo todo es sombrn para él. En un instante todos ~os astros cayer_on al abismo. Durante un segundo, junto al
mar &lt;lomudo. en la pla.ya de Chipre, qué dichoso. Y ese
segundo huyó raudo 1 como Psíquis, con su htmpara de
oro en la mano. Ahora ya no es amado. Luzbel 1 cuando
cayó del ]Jaraíso, abrió las alas é hi,m la uoche para. el
mundo. El amor en Otelo 1 al caer de espaldas herido
por el puna! dl' la perfidia, hizo la muerte.
'
¡ldos 1 horai:•, idos, como esclavas uubiae, cargadas de
tesoros, de arcas con las joyas que roba.. teis á vuestro
amo! Idos con sus eeperanzas, con sus amores, con sns
triunfos, con &amp;11s besoe, con sus delicias, con su alma! El
en la noche va. en busca de la muert~. Ya á matar, porque es fiera; y luego ,·a ú morir, porc1ue ama nmcho. Ahora camina miis lentamente y con la. vista clavada en el

(*: Remo.~ cretdo de oportunidad. por tener la Compañia (le Sien!
en !!U cartel la. hermo,a lwcrn. de Vcrdl, In publicación del artículo
que el "Duque Job" escribió acerca de Tnmagno, cuando el gran tenor Interpretó la sublime tra~edia. Eu nuestro sentir ese arttculo es
el mejor que en su género se hn escrito en español.
A la vez que florón riquísimo de la corono. de Verdi, '.\• galardón de
la l!te-ratura e~pniioltl, es con:-iderada por muchos coiuo clll.sica en
prosa de Gutlerrez N~jera.

ELl\fUNDO.
suelo. ¡Oh, si la tierra se abriera., y si la noche le tragara! ...... Pero es preciso que Desdémona sucumba. La sangre de_ !ns palomas es grata al Destino. Fuerza es que
muera ......... v que Ot.elo duerma el eterno snefi.o en la
almohada de.Desdémona.

•••

Deténgome al llegur aquí y me pregunto:-¿He hablade de Otelo 6 he hablado de Tamagno'? El personaje y
el intérprete se funden para mí en d caso presente, formando una sola individualidad. Otelo es Ta.macrno. Desde la primera escena de l:l ópera, desde que~el artista
aparece como en triunfo, sentimos que aquel hombre posee la fuerza suprema, irresistible, que es capaz de ahogarnos como :.í. Deedé-mona., y hasta de hacemos polvo
entre sus manos. Sentfmos la garra en la nuca y el calosfrío en el cuerpo todo.
La primera palnbr:1. que fulmina, e~tremece al concnr_so. ¡Bien rugiLlo, leon! ¡He ahí al potente sobc.lmno! :Ko
tendní ya que hacer esfuerzo algnno para nomina.mas.
Un fruncimiento de cejas le ha bastado, como 1i Júpiter,
para que sin replicar, le obede..:camos. ¡Hl'nos en su poder! La \'OZ atlética. de ese hombre nos coge por la cintura, nos columpia en el aire, nos balancea sobre el abismo, nos lanza al cielo, nos arrastra á c.a.rrera tendida en
el caballo siri rendaje de Mazzeppa. Sale toda de un salto
y t-0da armada de los pies á la cabeza. ~o tiene una juntura su coraza. E::i ercúlea, pero como Hércnles, sabe
arrodillarse. Se apodera de nosotros por fuerza; pero una
,·ez en su poder, nos sentimos orgullosos de nuestra esclhvitud. Nos cautiva esa vo'z como Otelo cauth·a á Desdémona.
Pero no solo es fa voz lo que nos.Jnara villa en el artista
insigne. No: esa rnz es la espa.da.-Espacla de héroe medioeyal1 ei:,pada que solo Orlando levantaría. Admin1.mos
el brazo que la esgrime, el genio drarn:itico que la emplf'-a.
Tamagno no da tajos y reveses con la ~oz.' No fü•sm1da
el acero por lucirlo. Lo pone á ser\'icio de la pasión como el terrible moro puso st:r alfanje al seni·úo de Yenecia. De aquí lo bien qne interpreta ó traduce el-pensamiento del autor. Voz y palabra uo dh}~pan ni una línea. Esta es el cuerpo; aquella, la. armá.11.\lra fnlgur:rnte.
Colosal, sin disputa, es este artista. Su fi~nra uos llena
la mirada, su voz no¡.: llena los oídos, nos hmchn los pulmones, nos levanta el alma. Es como un soplo de bosque
ó de mar que se nos entra. Alht adentro tenemos-algunos ele nosotros cuando menos-banderas de combate
plegadas y escondidas un obscuro rincón; frondas inmó-riles que cobijan el sueño de los p,í.jaros enfermos; capillas gótic'.1-s cuyas campanas es_t.ín mudas y cuya flecha de
oro seme1a da.rdo que les penetra en la cabeza; mares que
van ,i tierras desconocidas; ángeles que no llegaron al cielo porque w1a pena suplicante les detuvo.
E ignoramos que hay esos misterios, esas dormidas armonías en nuestro espíritu. M,ís, que cante Tamagno y
las banderas flotan, los clarines resuenan, piafan los corceles, la fronda se descoje, brota l.'I epitalamio, irradía el
templo, vuélrnnae las campa.nas ,t los cielos, recojen cantos y los vuelcan después sobre la tierra¡ llénase el mar de
embarcaciones empabesadas, y del fondo del mar emergen como cism:s los piadosos ángeles,· trayendo hígrini_as
-¡oh buenas ... ...eantas lágrímas!. ..... á nuestroa ojos :ividos de ellas.
¡TodaYía· amamos! ...... ¡Todavía sentimos! ...... Tod~vía.
!ie nos nublan los ojos y hay algo que nos dilata ll.l. garganta, y que luego ::,e ya como entre húmeda. niebla, dejándonos consolados y mejores ...... ¿Volverá hallar las
l1ígrimas, no es casi la dicha'? y las hallamos ¡oh grande
egregio artist,a! Cuando te despides de tus banderas, de
tus glorias, de tus ejércitos, de tus noblés ambiciones v
más que todo, y principalmente de·tu amor. Te vemos Ü.J
través de nuestras liigrimas ¡oh vencido de la vidn! pasar
sólo, á carrera abierta, por el campo que abandonó tu
ejército en derrota! Ha.liamos nuestras lágrimas cuando
te inclinas sobre el lecho de Desdémona y la ves pálida,
dormida, muda y bella.
Vuelven t'i nosotros lo~ ímpetus, los arrebatosjnYenill:'s,
la generosa. ambición, el deseo inmeuso. Tü los de!!piertas con tu- Yoz, con tu clarín, artista poderosa.
········•··············•····••····················Perdonad que toda mi crónica sea para Tamagrio y pa- ra Otelo ...... es decir, para Ta.magno, Cuando se acaba de
oirá ese colosal tenor, sólo de é! se puede hablar.

'1'EATROS.
Il8LLIXI-:\foy¡~RHJ..:1&lt;::11-:\IAltCHl!:TTJ.

Hemos oído mucho :i Xorma y, oh Bellini, pobre poeta
de la gamn, hemos pe1m1do en tí. Xo nos sacia tu música, porque tu música es sobra.do tierna, pero te amamo3
porque sentiste mucho ~· porque, como ios predilectos
de los dios.es, moriste jo\'en. Es tu melodía ta novia casta, llena de ternezas, que llega á nuestro lecho, cuando
dormimos y nos besa en la frente y se \'a, es la. doliente
ó la alegre vil'gen, pletúrica de eentimiento. Pero iguora l:1s exquisiteces, l,ts elegancias, los matices;cantaporque sí, porque sabe cantar, y cantando llora, llora mucho. Esa múeica tnya, oh joven maestro, hubiera corregido acaso sus tendencias viciadas, y de harmonista defectuoso te habrías trocado en delicado artista. Pero
huiste de la tierra antes de que despuntase el Otofio, dejándonos tu Bealrice di Tenda, tu ,)'onámlmla, tu .Nornir1,
mas como precunior::is que como frutos y la historia del
arte te llamó umalogrado.»
Esa incisiva, esa penet.rante sensibilidad de tus melodías, es la sola que te abona y ahora la opaca el entusiasmo que ha entronizado tantos colosales dioses nue\'os.
Fuiste empero admirado, y lo que es más, fuiste amado y el cariño es el mejor ele los triunfos posibles.
Decía el duque Job: Pffjirro á ser wlmiraclo, ser querido
y tenía razón.

.A.mphion, con sus divinas melodías se hacía obedece
de la materia inerte. Francisco de Asis, se hácía amar
de las aves y las fieras.
Prefiero :11 !'!egundo.
La admiración sabrevive al cariño, pasa como un le¡rado á los futl'lros, pero el grande espíritu admirado seci'erne ya en tan excelsos espacios, que no llega hasta: (,1 el
ruido del aplauso. En cam bici lm1 amores que perfumaron
su vida acaso le siguen en su uitraterrestre yuelo.
Que le importa. á Gruthe el eco del pasr_no ele las actuales generaciones'? Mas gr:1.tos le son sin dúda los recuerdos de las mujeres que le amaron. EtJa.9 1 abnegada:: y
sumis:.lS, no discutieron al Dios: ~e limitaron á adorarle
y como 2\fagdalena enamprada de Cristo, se acurrucaron
á sus pies y le !!amaron ~In.estro.
~\.caso la envidia ó la injusticia de los suyo!, 1 hiri/1 su
gran espírit11 1 pero la de\'oción d.e sus enamoradas, iue
bálsamo: fué nardo y cinamomo y mirra y sua.\·e humo
de pebeteros ........ .
Sí, vale m.:ís que ser admirado, ser querido: Razón tenía el cluqne JoO.'

.•,-

~Ieyerbeer era israelita y hacen notar :i e!'ite respecto
los autores, las delicadas facu!tadc~ de 0s.1. raza extrniia,
de esa raza perennemente vagabt1}1Ua., para. el di vino arte.
En electo, el pueblo judío que no fué ni arquitecto ni
pintor, fué poeta y m(rsico y sigue siendo lo segundo.
Los poetas han muerto: han muerto con Dayid, el monarca bardo, el que creó los cantares mtis ~ublimes que
la humanidad haya oído; el que elevó al Setlor el supremo grito clel ~1fi11erere; han muerto con Daniel, el gran ddente cuyo espíritu como ,iguila caudal escalaba los cielos; hnn muerto con Salomón· el di\'ino mago que desira.naba por donde quiera. la maravillosa pedredade su imaginación oriental; han muerto con Jeremías, el gran desolado, el inmensamente triste ......
Hoy el poet,1. de Israel se ha transformado en rey ele la
banca.; hoy se llama. Rostchild ..... .
P'ero aun rincle culto á la armonía y ::\!Pyerbeer es de
ello brillantísimo testigo.
,
:\Ieyerbee~r escribió mucho; pero habiendo perdido :i
un hijo bien amado, calló por mucho tiempo tambien.
El dolor'qné hizo poeta á. Milton y gran proslsta:l.Cerva.ntes, hundió en el silencio al maestro israelita, que en
largos a,ños produjo sólo el SlafJat M"alN, un Jfi.'lrtcre v nn
71 ikm,1: &lt;los cantos de angustia y un canto de triunfo!
Después rino Roberto el diablo, juzga.do como partitura.
admirable, punto de partida. de una nueva escuela y concepción ein precedente.
!(Podfa decirse-leo en una. biografía,-que la ciencia.
harmónlca n..lemana, había dicho su última palabra con
las sil)fonías de Bethoven; pero no, no estaba apropiad:i
á In ficción dram:'itica y fué :\Icyerbeer quien llevó :i cabo
este progreso.1,
~Lís tarde el maestro produjo los Htt[llnWle.~, glorioso
alarde romántico paladeado aún por ln.s almas ena.momdas de lo bello.
1

*** que escribió la pa.rtitum
Quisiera hnblar de Marchetti
del R«y Bla..'1, con gran senti1riento de Yfctor llugo ......
pero lo dejaré en el tintero. Prefiero á Yfct.or Hugo sin
música ......... y sin arreglo!

•••

Tambien quería. hablar de Otello, pero E'l bnen ~foro no
apareció por ahí, con gran desconsuelo del público. A
este señor Sieni le suceden unas cosas ......
Quería hablar también de Aida. Pero ~!ida, pue~t,i :l.
beneficio del joven barítono Augelini l;,ornari, no benefició al aut"1r. La repre~entación salió regular1 pero d éxito pecnniário fué mny mediano.
De 11-ugrmoles hablé ya y han hablado todos los periódicos, Amamos mucho esa obra y amamos en ella 1i
Libia Drog.
S( ha.bla.ré de Manon, Ele esa linda muchacha, tan linda cuanto vers,itil. Rolo que aun no he visto (L .lfonoii y
por hoy me contento con presentirla.

•••

Pocas obras se han discutido tanto en :\léxico como M
Dolores del Maestro Breton.
Dice un cronista: Breton deja correr la Rangre de hl \'i•
da. en sus creaciones reales, palpitantes, dando el p:t~o
definitiYo que Gaztambide y Arrieta no dieron, adunando la. alpgría del pasacalle de J ua.rranz á la. frase penrnda.
y sentida de Pedrell.
Dicf' otro cronista, refiriéndose al drama:
L&lt;.~ Dofores l'.S una producción dramá.tica hecha con peregrmo 1ngem0.
De Alejnn~ro Dumas_desciende laheroina. Shakespeare no la lmlnera. desdenado para una de sus tragedi:ts
inm-ortales. Es frágil, hermosa y bnena.
Otro croniRta, dice qne el maestro Breton re,-eia en toda la ópera, @rr un profundo conocedor de la harmonía y
el contrapunto.
:Muy tarde llego p:ira juzgar la obra. Dolores lllC gnsta.
por lo es¡mtiola :· ú fuer de galante con la&lt;s muchachasc1ue
amo, le tiendo mi capa, para que le sir\'a de alfombra.
Que pase!
'fAXHAt:SSBJ:.

Ahnanaqu.e Mexicano
!JJ•: .\RT.E \" U:TJL\l'\ P.\l:A

18\\.i.

PUBLICADO POR 1IANUEL CABALLERO.
Aparecerá el 15 de Diciembre.
XUTRIIJO,

l.FJo.-.o,

l;,iT/füESAXTr,: •.\JtT!;')1'1CO.

... s l. ,:,o

Precio en !a Capital.
Fuera de J[éxico ....

...... l.

(il)

Pnra l-:ien·il'lo:-; po~· t•stricto órden dl! psocC'ckr.:da,
hágan!se ya los pedidos ú la casa

Viuda de Oh. Bou.ret.
A \.EXID,\

5 D};

MAYO,-MEXICO

�10

8

EL 111 C ~ ])ü.

DICIEMBRE,

1895.

8 DICIEMBRE, 1895.

EL ll: UNJJO.

11

==

y ahí, sobre una .mesa, quedaron las crisantemas em

II'ri°'~oli&lt;lacles.
Ante:. de que el iiwierno tienda en EuJ'Opa su tapiz albeante¡ antes de que el cjelo se emboce en nubes grises
y pesada:-;; antes de que lo:-; cierzos barran las carrujadas
y amarillent,1s hojtts, con el último adios del solemne y
·poético otoiio, fúnd~.se el saludo delicado y triste de las
crisantema~.
El invierno, ucomo si quii:;iese hacerse perdonar sus futuros rigores,u envía. esa flor extraña, misteriosa, aristocriitica. Entonces empiezan las exposiciones, en las que
los floricultores hacen alarde de la habilidad de su cultivo,
y pasma y embelesa la mirada la variedad infinita de los

espléndidos ej~mplares que :--e ofrecen á la consideración
de los inteligent.es. De eftas exposiciones algunas son
gratuitas; se ostentan en pleno aire en los aromados parterre,; y las crisantemas reinas, bautízanse con nombres
de elegantes damas: ésta, p,ílida1 que deja caer lánguidamente sus pétalos, es la marquesa de Clennont Tonerre;
aquella, roja, ca.si sangrienta, que atrae cien miradas, es
Gloria de Leon; ésta, amarilla, de delicadísimos alveolos,
se llama Mrue. Récamier; la otra, blanquísima y graciosa,
lleva el nombre de Mme. Perier. Y todas, como nunca
yistas reinas orientales, cautiYan, seducen .v encantan.
La crisantema yino de Oriente; nació donde nace el sol
y el Jap6n y el ('ele.~te lmpaio, declaráronlasu flor heráldica y prodigáronla en sus escudos y en sus trajes, sobre las
mucetas de grnesa seda de sus damas, en los lacios y
brillantes cabellos de sus hermosas.
La divina flor constituía. y constituye el principál adorno en sus palacios y los grandes días las ampJias escaleras se bordan con tiestos de multicolores ejemplares.
Sin embargo de su belleza exquisita, la fama de esta
flor no traspasaba las asiáticas fronteras, y desconocida
para Europa, continuaba siendo el símbolo más hermoso
para quienes la h_abían visto imcer.
Hace dos siglos, no obstante, extendió su imperio al
Viejo Continente; llegó á Holanda, pero murió á poco
por falta de inteligente cultivo. Y mucho tiempo, casi
un siglo, duró su desaparición hasta que un negociante
de Marsella la llevó de nuevo, de regreso de uno de sus
viajee, y entonces sí el reinado de la flor fué completo.
Alemania, Francia, Inglaterra, se la disputaron para sus
jardines. Y principió la lucha entre los horticultores; el
esmero de estos tomaba todas las formas, se valía de todos los recursos y fué premiado con tan variado número
de ejemplares, que aun no han podido clasificarse. La
reina, en efecto1 se presenta con los más bellos y distintos trajes y muchas veces una misma flor ostenta dos diversos colores. El anverso de sus pétalos es rojo y el reverso amarillo y entonces vista por encima parece un copo de llamas; vista por debajo, maravillosa cabellera de
oro; el ¿anverso es blanco y el renrso rosa? entonces parece por encima divina flor de nieve y por debajo aporcelanado pabellón teñido de aurora;? es el anverso amarillo y el reverso rojo? parece entonces por encima valioso
rosetón de oro con pedrería de rocio y de través los dos
colores se funden en triunfal anaranjado!
Además, la forma varía¡ ya semeja la crisantema opulenta corona real, ya nido delicado, ya rizada cabellera..... .
Claro es que con tan grandes embelesos, la gallarda
flor debía adquirir un imperio más: el de la moda, y lo

VINCE\'ZO

BBLLlX.El.-.A.utor de Norma.

(Jt,,t. de la propiedad de Luis Echeag&amp;ray y ÁragOD- \

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:-: '-..'•:;

:-~,'t '

CH1:SAXTE)IA 1 LA }'LOR HE il!ODA.

adquirió. TuYo que vencer para ello á la camelia, nívea ó rosada, á. la camelia dora&amp;l y pálida y fa venció¡ y
un día, el corpiño de una gran dama la ostentó y después la cabellera-:de.otra dama lucióla como diadema.
Hoy la crisantema es la flor de moda en Europa y pronto extenderá á México su imperio.
No s9lo es la predilecta de los grandes¡ es también la
predilecta de los_poetas.
No es sólo la flor heráldica es también la flor .. .... de los
espíritus. De los espíritus, sí, no os a$ombréis 6 asombraos cuando bayais terminado la siguiente historia en
la que protesto decir verdad, refiriendo un hecho del todo auténtico:
Un poeta francés muy conocido, buscaba como todos
los poetas, la realización de un ideal imposible: quería á
la mujer única, á la mujer toda bellez,\, toda ternura y
todo amor, y esperándola transcurría su vida, y deseándola corrían los allos sin hallarla.
Un día, sin embargo, el destino se compadeció del lo•
co y éste en una asamblea espfrita vió surgir ante él una
mujer de divina hermosura, etérea, diáfana, como hecha
de luz de estrella, de perfume y de sueño ...... Acercóse
al poeta y le dijo:
-Yo te amo; te conocí en otra existencia y te quisei
no te he olvidado y acudo á tu evocación; soy tuya y son•
riendo dulcemente, ofreció á. su amado como prenda de
su carifio inmortal. ..... un haz de crisantemas doradas ..... .
Momentos después, la sublime aparición, se esfumó en la
media luz de la estancia, prometiendo volver ..

papadas en misterioso rocío.
El poeta y sus amigos, presas las almas de encanta~oras emociones, buscaron un nombre para aquella muJer
ideal y la llamaron: La rirgtn ele las crisante~nas ..... .
Os referiré alÍn otra historia: no es maravlilosa 1 pero es
típica si Yale la frase:
"Gna trágica francesa, muy admirada y muy querida,
debía interpreta,r en uno de los primeros teatros de París, un drama, en el cual, cierta crisantema dorada desempeñaba un gran papel.
La artista se proveyó á tiempo de sL1 flor, la única que
pudo ha11a.rse aquel día en la gran capital, pern al prendérsela á. su pecho, desprendióse esta y cayó, con tan
mala suerte que un caballero que á la sazón decía á h
trágica, su mejor galantería, la destrozó con el pié.
Imagínese el lector el aira.do gesto de la artista y la
confusión del caballero.
Aquella. dijo: Xo trabajo, prefiero esto :t alterar la p1·0piedud de Ja obra.
Media hora después, el mortificado galán ponía en las
manos de la actriz una flor idéntica.
¿Cómo se las arregló?
Sépalo el amor que hace prodigios.
Lo dudáis? os aseguro que es cierto! Y ahora bellas
lectoras, decidme, amáis la crisantema?
La ostentaréis en yuestros senos velados por delicadas
blondas ó en yuestras cabelle:·as de ébano ó de oro?
Pienso que sí.
RmrAN.

''EL MUNDO~'
SEM.ANARTO ILUS'fflADO.

TELi:FONO 434.

-2~

1le

lns Damas

núm. 4.-AI'ARTADO 87 B.

Mi:XICO.

Toda la corrc!'pondencia relativa á est.c periódico, debo dirigirse
al Gcrent.e de este ¡iériódico.
Esto periódico ge publlcanl. todos los domJngrn1 y se reparte á domicilio en cnalqulera población donde tenga Agt=ute; y por correo, franco de port.e, ó donde no lo haya.
Las suscriciones fonl.neas se liquidal'áD por trimestres ordinarios
aunque comiencen en cualquiera. quincena: pues si no son altas en
la primera del trimestre, se CObrará pe&gt;r lo que falta, ó se aumentará
el cobro del próximo. PRECIOS:
SN TODA LA REPUBLICA Y E."1 EL EXTRANJERO (UNION
POSTAL UNIVERSAL).......................
S
?,UMEROS SUELTOS DEL DU. O ATRASA.DOS EN LA CAPJ·
TAL Y EN LOS ESTA.DOS.........
u

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O 30

A.VISOS.
Treinta. -pesos plana. por cada publicación. Para avisos por largo
tiempo precios con \'enc1onales.
Todo pago debe ser precisamente adelantado. A lossuserit.ores que
no puedan remitir dinero anticipado se les giran\ en el primer mes
del trimestre por F..xpress ó Correo; y si no ha.y oficinas, se remitirá
el periódico después de haber recibido el valor de la suscr1clón.

LA MUTUA.
Ta.mpico, 22 de Nodembre de 1895.
Sr. D. Carlos Sommer, Director General de '·La Mútua."-México.
Muy señor m!o:
Por la presente expreso á usted y á la COmpañta que tan digna.
mente representa, mi agradecimiento por la. eficacia. con que me fué
entregada la cantidad de tres mil pesos, valor de la póliza d&lt;?ta1 ntl·
mero 512,301, bajo la que estuvo asegurado mi finado hijo Federico.
Igualment.e estoy muy reconocido á su banquero en ésta, Sr. D. Fe•
derico Suhutz por el empei\o que tomó en la tramitación de este {}ago.
Soy de usted, con la mayor consideración, atento y S.
G. CLA.US.EN

l'ElLIPPO MARC.'H1~TT1.-Autor

de Ruy Blas.

(Fot. de la. propiedad de Luis Ecbeagnray y Arngon.)

GIAC0.\10 MEYERBEER.-Autor

de Hugonotes.

(Fot. de la propiedad de Luís Echeagaray y Arngou.)

ALEJANDRO DUMAS hijo. )
Hace pocos días falleció el ilustre literato y dramaturgo. Entre los autores franceses que han entretenido· los
ocios de la última y la actual generación, difícilmente
habrá uno que haya disfrutado de mayor popularidad que
Alejandro Dumas hijo, en el mun.do entero y entre gentes de todas las clase~ y de iodas la.~ edades.
Dedicado Dumas, hijo, en sus primeros años á cicorÍtraer
deudas,,, según expresión suya, llegaron éstas una vez á 50
mil francos, 11suma enorme en aquella época, sobre todo
para un jO\'en que no tenía patrimonio &lt;iue heredar, ni
carrera que seguil';&gt;i este iru-iclente decidió de su vocación, uy como no sabía hacer nada, hizo literatura.,1
Lo primero que pnblicó fué una colección de poe~as
intituladas u Pecados de la juventud,), las cuales foeron
cousideradas como pecados contra las bellas letras. Luego estrenó una pieza dramática llamada uLa joya de In
Reina,ll y la novela ,1Aventuras de cuatro mujeres y una
cotorra,), en que procuró imitar el estilo de su padre, Pero el mediano éxito que obtuvo, le convenció de que había errado el camino y poco tiempo después lanzó su fa.
masa novela ccLa Dama de las Camclias,n que fué su
primera obra formal y es la que más renombre le ha
dado. La arregló para el teatro y le proporcionó un
triunfo extraordinario que lo puso en el escalafón literario, casi al nivel de su padre, quien, con tal motivo, decía regocijado &lt;(que su hijo era su mejor 01:&gt;ra.,1 De entonces data la reputación de Dumas, hijo.
Son innumerables sus escJ"itos que comprenden todos
los ramos de la literatura: dramas; novelas; viajes; disertaciones morales ó filosóficas; cartas políticas, revelando
unas veces admirables cualidades de obsenación y en
otras cierto misticismo que le fué muy criticado; pero
siempre un tono de sinceridad, de sencillez, que refleja
su carácter y dií aspecto de realidad á sus personajes.
Esta exactitud en sus pinturas, que provocó la creencia de.que Margarita Gautier, la protagoni,sta de uDama
de las Camelias,n era Alfonsina Duplessis, hace decaer
algo las escenas en sus libros, pero les da en otras ocasiones cierto realce de animación, de fidelidad, de vida,
una expresión de ingenua franqueza que halaga el oído
y el alma.
Sus cartas, prefacios, novelas pequeñas y todos sus e.scritos cortos, son modelo de sobriedad de estilo y desarrollo interesantísimo de sus argumentos, por lo regular poco complicados. Acerca de este último punto Te6filo Gautier dijo
lo siguiente refiriéndose al drama &lt;(La Dama de
las Camelias:n
«La situación es siempre la misma desde el
comienzo hasta el fin; nada más sencillo que esta pieza; pero en toda ella circula un soplo amoroso y joven, una pasión ardiente y verdadera
que dá á cada detalle un atractivo simpático. A
este mérito se une el de una observación exacta y delicada...... El diálogo está sembrado de
rasgos vivos que aparecen súbitamente, de
ataques y respuestas que brillan y suenan como
el choque de las espadas ........ Honra grandemente al poeta la 1..:arencia de la menor intriga,
la menor sorpresa, b más ligera complicación
en estos cinco actos, de un interés tan vivo,
sin ero ba!'go. Cuanto á la idea es vieja como el
amor y como él eternamente joven.1,
Su prefacio á uEl Padre Pródigo1 n que es realmente una Poética llena de preceptos ntilíeimos
se resume en las siguientes palabras:
uLo real en el fondo; lo posible en el hecho,
lo ingenioso en el medio: he aquí lo que se puede exigir de nosotros. u
Su fecundidad inagotable, su confianza en sí
propio le engalló algunas veces; pero en cambio
de algunos éxitos medianos obtuvo triunfos espléndidos como en Jfonsieur A{fonso y en L&lt;i
B:rtranjera, en cuanto á dramas, y como con su
Affaire Clemenceau, su obra cMsica desde el
punto de vista. del arte, según dice un biógrafo.
Procuráronle también acerbas censuras sus
famosas palabras: ul\Htala,)) refiriéndose á la
adúltera; 11n1átale,))hablando del amante de la
hija de un protagonista, en una de sus novelas.
La sencillez de sus obras y su vida quiso conservarla basta en su muerte: sus funerales, conforme á su última voluntad se efectuaron sin
pompa, pero {L ellos concurrieron los hombres
más prominentes de las clases ilustradas de París.
A. propósito de los Dumas nos ha dado el conocido poeta D. Juan de Dios Peza, el bonito
artículo que en seguida insertamds:

DDlAS

(pa.,h·ci) con urm demim,onclaine.

LOS DOS DUMAS.
)fe tocó la gloria Lle conocerá Yictor Rugo y no alean·
cé la dicha de encontrar vivo á Alejandro Dumas, padre.
¡Ah! cmtri grato me habría sido estrechar su mano,
pues le debí en mis días de niño y en mi primera juventud, horas de inolvidable solaz y de encantos positivos.
Ha corrido el tiempo: han pa."!ado muchos años; delan·
te de mis ojos han desfilado multitud de libros recreativos, y no he encontrado un narrador, un fantasism que
se le asemeje.
Hoy, lo sabemos todos, no se escribe una novela ni un
drama que no tenga por objeto la resolución de algún intrincado problema social, y la verdad es que ninguno de
esos médicos de la hnmanidrul da buenos remedios, por
más que se atraiga la disensión y el aplauso con sus recetas.
·"El adulterio, el eterno adulterio, sirve para elaborar
escenas que Sarah Ilernardt interpreta admirablemente y

.... u:r.t'&gt;ono nu~us (hijo.) lluerto t1ltimamente.

( De fot. de

!03

Hnos. Torrc.'l', 2~ Plateros 2.)

que el público aplaude con frenesí; pero la incógnita del
problema nadie la resuelve y la sociedad sigue enferma.
Alejandro Dumas, padre, no se metió nunca en tan intrincado laberinto; vulgarizó la historia de Francia, engendró personajes que no se han muerto aún y que los
conocemos, y diré más, los estimamos como si fueran de
carne y hueso y nos hubieran estrechado la mano y vivi·
do con nosotros.
Considero que todo chiquillo que lee u Los tres ~Iosqueteros,n se torna en caballero de aventuras, y todo
hombre que lee (1El Conde &lt;l.e )fontecristo,, aplaude y admira la imaginación de Dumas.
Y ¿todavía habla usted de esos libros aiiejos? me preguntant cualquiera de los que hoy cultivan la novelri. pornográfica é indecente, &amp; que escriben versos con metros
desconocidos é intolerables y usando palabras rebuscadm;¡
en el mús obscuro rincón del Diccionario.
Sí, señor erudito, todavía hablo de esos libros, y no se
espante ?sted; cuando me encierro enfermo y necesita
m1 espíritu refrescarse con algo que le di vierta y le trans·
p_orte á mejo1·es épocas, busco los libros de Dumas y me
s1_ento, á leerlos :rse me van sin sentir las horas y me olvido ae todo lo real, amargo \' prosaico de la vida.
Y no me pasa lo mismo co,i muchos folletos de ,t fran~
co que llenan las bibliotecas de actualidad.
En Francia se ha agotado la bellísima edición ilustrada de los 1üiosqueteros;n frente á la estatua de Dumas el
pueblo ee detiene saludando al incómparable novelista, y
el recuerdo de su vida no se ha extinguido, pues cada día
se refie~n anécdotas preciosos que forman la delicia. Ue
los par1s1ensee.
. Dumas, padre, era generoso y caritativo hasta el clesp11farro. Sus m~mos estaban siempre abiertas para los pobres, para los mños huérfanos, para los artistas sin fortuna..
Un dffl; :::e pr~s~ntó en su casa un pobre hombre lleno
de fam1ha, solicitando que te socorriera.
-Hoy he amanecido sin un céntimo, le dijo Alejandro,
pero en fin, ¿usted, qué profesión tiene?
-Soy fotógrafo, pero mi taller está vacío.
-T}ene_ust-ed todo lo necesario para hacer un retrato?
-S1_, senor, á la hora que usted quiera; lo que me falta
eon clientes.
-Iré hoy á buena hora á retratarme; espéreme usted
y tenga listas las placas.
El hombre aquel salió desconsolado porque no suponía
lo que el J?ran aovelista iba á. hacer en su provecho.
Al med10 día, Dumas se presentó en el raquítico taller
que estaba e!'lcondido como vergonzante en una estrecha
callejuela de barrio.
No iba solo el popular escritor, sino que lo acompañaba una de esas alegres mujerzuelas que se buscan la vida
con el libre amor de los bulevares.
-Yamoa, caballero, dijo Dumas, esta chicuela se retratará conmigo y como me quiere
mucho, formad nos un grupo en que se vea como
me acaricia.
Y en pocos minutos se hizo :a fotografía que
ahora publicamos en Et, MUNDO.
-Bien-agregó Dumás-cuando le mostró el
fotógrafo la placa, exponga usted ese grupo en
sus escaparates y soporte las consecuencias.
Dos días después el artista exhibió su obra;
Dumas lo acusó ante un Juez por sacar 11 relucir
escenas de su vida privada y fué tal el escándalo,
que no hubo parisiense que no comprara una de
esas fotografías, dejando como producto al ignorarlo fotógrafo más de cuarenta mil francos.
Y no cobró comisión nii1guna ni se hizo pag:ar de ningún modo su largueza el inolvida'qle
literato.
Su hijo, que acaba de morir, alcanzó gran re·
nombre; su ccDama de las Camelias,n bastaría
para inmortalizarlo, pues de tal suerte hizo
amará su heroína que todavía los ama!ltes ponen flores frescas sobre fa poética tumba de
)Iargarita Gautier en el cementerio de Montmartre.
~I:ís financiero y menos pródigo que su padre,
hizo una-gran fortuna. con sus libros y viYió y
murió orgullo.so de su nombre.
El retrato suyo que a.hora publicamos, lo tomó directanlente un notable fotógrafo mexicano, )fanuel Torres y en opinión de peritos es
sin dnda el mejor de los que hicieron á Dnma!ó!, hijo.
El teatro y la novela fra.ncesa están de luto.
Dnmás, hijo, era pensador y filósofo, y aunqt1e
se reconocía superior á su progenitor, decía muy
á menudo:
-Ah! si yo tuviera la maravillosa imaginación creadora de mi pobre viejo! Guardaba. todas las obras de este y cua11do Id reeordaba, se
le ahogaba la Yoz llenánclosele de lágrimas los
ojos.
-Xo he visto, elijo un día, trémulo de ternura, un corazón tan grande, tan generoso, tan
abierto ,i lo noble, como el de mi padre; biísteme decir á ustedes, que cierta ocasión lo encontré llorando sobre una-S cuartillas escritas.
-¿Qué te pasa? ¿qué tienes?
-Ah! hijo mio, acabo de matar{~ Porthos y
lo quería yo tanto!.. ....
Tanto así se encariña cada autor con sus personajes y para Dumas padre, vivian los que él
creaba1 como siguen viviendo para todos los que
desde hace años los hemos tratado con la dulce intimidad de la admiración y de lajuvcntnd
perdida.
Ju Ax DE Dros PEZA.

�12
EL MUNDO.
~ - = == ================
RESUMEN
DE

Los acontecimientos de la semana.
El Jkri,~an Hemld publicó hace días el retrato y un artículo dedicado al Lic. Rafael Reyes Spíndola, á quien
colma de halagadores conceptos como periodista tanto
más valiosos cuanto que proceden de un diario que dirige
tan hábil editor y escritor, como el Sr Gu0rnsey:
En nombre de Sr. Spíndola damos las mús expresivas
gacias al colega norteamericano.
Yerificados los experimentos del nuevo m9delo del fusil :.'IIondragón, los r(&gt;suitados fueron Sl1mamente satisfactorios. Tales prue_bas fueron de penetración y se hicie1·on sobrn un bloque de madera de metro y medio de espesor. ,'i la c;listancia de 200 metros. Las balas penetra1·on 93 centímetros.
Hasta hoy, este resultado no había sido alcanzado por
proyectil alguno.
El domingo último, en el Panteón de Dolores, en la Rotonda de los Hombres Ilustres, se inauguró cI monumento dti ud.rmol blanco, lemntado por el Gobierno de Yucatún á. b memori:i del Sr. D. Eligio Ancona, hijo distinguido de aquel Estado,
Tal día fué el 5H'! aniversario del nacimiento del preclaro yucateco.
Hablaron en el ~olemne acto, los Sres. Dr. D. Teodosio
Pérez Penicbe, Lics. D. José Peón del Yalle y D. Lázaro
Pavía.

8

DJC.IBMBRE,

1895.

Las regntas del Lakeside Club, verificadas el domingo
último, según oportunamente anunciamos, estuvieron
muy animadas y dejaron agradable impresión en el público.

Se dice que pronto se normalizani. él trkfico en In. línea
de Tehuantepec; pues se han zanjado todas las dificultades que se presentaban y la vía vá á ser dotada de todo
lo que le hace falta.

Como de costumbre1 el jueves y el domingo último,
hubo carreras en el Hipódromo de la Indianilla.
En las del domingo, tomaron part6 .i.llomes, Corean,
Porlu[!lU'88t 1 F'rm1k K!(le y otros.
En las del jueves Holluday 1 Barthol, Principal, Chimes,
BaJJett y otros.
Las carreras de los jueves son hoy las de moda y se dice que si el e!3pectáculo continúa siendo favorecido, al
finaliz~'l.r la. temporada de invierno se convocará para el
año entrante á todos los corredores de caballos del mundo, ofreciéndose 23,000 pesos oro, al dueño del caballo
venceder y una copa de oro al jockey que lo monte.

El domingo último, en el patio principal del Colegio
:?l'lilitar, hermosamente adornodo, se verificó ladistribucíón de premios á los alumnos que se distinguieron en
sus estudios.
Presidió la solemnidad el señor Presidente de la Repú·
blica, acompafiado de algunos de sus ministros.
El programa fué variado, siendo nota.ble el informe
amplio y detallado que leyó el director.
Habló en verso el sellar Diputa?o D. .Juan de Dios
Peza.
Los premios consistieron en diplomas y libros, r para
los"a1umnos que salieron ya para el ejército, por haber
concluido su carrera, en su despacho y una espada, recibiendo ademas uno de los alumnos el premio de honor,
reservado desde bacía cinco años para el que mejor saliera.en todas sus calificaciones.

El tifo, con la llegada dd invierno, empie:-:a á extenderse en la parte Oriente ile l.:. ci ,idad.
Según dicen los periódicos 1 un tirador de sable, llamado Duncau C. Ross, acaba de llegar á la capital, procedente de Estados Unidos, con 81 exclusivo objeto de lanzar un reto ,í. todos los profesores de ef!grima, para un
asalto á sable.

A los mngnfficos almacenes de la uCiudad de l\léxico,n
el mejol' cajón de ropa que existe en Puebla, acaba de
El mismo dia, en la mañana, en el antig\10 Colegio de llegar un precioso surtido de efectos de bonetería, arlas Yizcainas, se efectuó la repartición de premios á las tículos para invierno, géneros para muebles y alfombras.
alumnas .que lo merecieron, por sus trabajos en el año . Puede competir esa casa. por la niriedad de su existencia
y el precio de sus mercancías, con cualquiera de l\féxico.
escolar.
Después hubo una agradable y animada fiesta.
La Exposición de Puebla se inauguró oficialmente el
El domingo último tuvo lugar en la plaza de toros im- domingo últim0, teniendo lugar con motivo tal, una veproYisada en la Yilla de Guadalupe, una corrida con Ji. lada literaria y musical, con ameno programa.
diadoi-.ss «aficionados.n Se hizo notable tal corrida por un
Los objetos exhibidos en el Certámen, si no numerosos
percance; el dueño del terreno levantó cerca de la plaza sí son notables por la calidrul.
una plataforma pequeña con capacidad para unas SO perHoy tendrá efecto, con el fin de animar la Exposición,
sonas, pero á la cual subieron tñás de 200, resultando otra yelada que organizó la. Colonia Alemana.
que el tablado Eie vino abajo, lastimándose algunos indiEl .Ayuntamiento de Puebla ha prestado todo su apoviduos, triturándose uno ambos pies y fracturándose otro yo á. los expositores.
la pierna derecha.

El Sr. Ramon Alcázar, rico comerciante de Guanajuato, obsequió últimamente al Sr. GenP.ral I\Iena, con un
banquete en los salones del Jockey Club.
Se ha dado á. lo que se dice, la órden para. que se desempastelen los tipos de la imprenta recogida á D. Lino
Nava y se han pedido á la Alcaidía de Belén los informes
sobre los procesados y las fotografías que deben agregarse á la causa.
Los varios incidentes civiles á que dió origen el embrollo de documentos de la Adm~nistraci6n Local de Correos, se seguirán separadamente.

El General D. -t"mente Yill::..da, Gobernador del Estado
de l\léxico que viaja por Europa, se embarcará el 28 del
mes en curso en el Havre, con rumbo á los Estados Unidos, de donde vendrá. á esta República.

Son 1 á lo que se afirma, tres los proyectos de monumento que s'e han presentado ú. la Secretaría de Guerra,
para la tumba del General D. Juan N. Mendez y á lo que
se añ~de, el más notable es uno que presenta en su cúspide la figura de un indio zacapoaxtla, armado de un

Según el contrato celebrado con el Gobierno, el muelle y las oficinas adu.anales que construirá en Tampico las
compañía del Ferrocarril Central tendrán una longitud
mínima de 350 metros, por 1.5 de ancho, sost~nida por
pilotes de madera creosotada, ó preparada con carbolineum, en sentido longitudinal, á la márgen del Rio Pánuco, y en condiciones en que puedan atracar á él buques de un calado de 24 pies.

Sospecha la policía metropolitana que hay en la capital una Ertt1.ula de Rateros, de la cual los alwn,ws, como
pueden atestiguarlo numerosos bolsillos, salen muy ejercitados.
La policía trata de descubrir ese establecimiento de educaci6n, y acaso lo logre.

En San Lus Potosí, una señ.orita muy apreciad.a de
aquella sociedad, al ser abrazada por un hermano suyo,
con quien había tenido ligero disgusto, recibió una herida de navaja en la espalda.
La herida,debido á lo pequeño de la hoja, no es de gravedad. No obstante, el hecho ha causado la consiguiente
indignación en aquella sociedad.
El Sr. D. Juan A. Mateas, ha sido obsequiado por varios diputados amigos suyos, con un reloj de oro con monograma é inscripción, en prueba de admiración por su
discurso relativo á las colonias agrícolas.
Ha ordenado la superioridad respectiva, que no sean
transladados, sin causa que lo justifique, de una Demarcación á otra, los inspectores de policía, con el fin de que
conozcan mejor á los vecinos de su jurisdicción.
El biciclista an;iericano J. C. Hill, fué atropellado el
domingo tl.ltimo por un coche y, á consecuencia de los
golpes recibidos; murió.
Según informa un periódico, después de haber sido es_tudiado con esmero por la comisión encargada de ello, el
proyecto general de atarjeas del Sr. Gayol, se va á construir por vía de ensayo un colector general, con el objeto
de confirmar práct.icamente aquellos estudios teóricos.
Este colector será el último del lado Sur de la ciudad.
En el último Consistorio, celebrado en Roma el día 30
del pa.E'ado, fné preconizado por fin obispo de Constancia
in partibus, el padre Plancarte, y su sobrino el Sr. Pbro.
Francisco del mismo apellido, obispo de Campeche.
Se sigue Ir blando de la próxima edificación del Ho!pital General, en la cual toma mucho empeiio el señor Ministro de Gobernación.

En una corrida de toros, efectuada últimamente en
Dúrango, el dintro Si-lverio Chico fué cogido, enganchándole el toro por el muslo derechoJ que le pasó de parte á
parte.
En breve estará. en 1\Iéxico la Compañía Maggi, inaugurando su temporada en el Nacional, con gran rebaja de
precios.
Se cree que la primera función, se efectuará el 28 del
mes en curso.

•

Luis 1\fazzantini, llegará pronto á México y se dice
que toreará. en la plaza de Tacnbaya, con otros clU'Rt1·ot
que trae consigo.

Dícese que el Jefe Político de Guadalupe ha descubierto el paradero de la bandera que sirvió á Hidalgo cuando
el famoso grito de Dolores y que á. la fecha, tal insignia
debe estar ya en poder de la autoridad.

cual es el preferido.

•

El último sábado se desprendió otro fragmento de estuco de los que ornan el Teatro principal, dnrn.nte la representación de La: Dol0res.

Se dice que el negro Clark, no conforme con su derrota ha dirigido á Carral y á su contrincante Smith, un car•
te! de desafío el cual no ha sido aceptado por los desafiados, en atención según se afirma á qlte Clark e·xcede á
Smith en peso; lo cual, según las reglas del pugilato Je
impide dirigir el reto.

fui,il.
Tales proyectos están en estudio y en breve se sabrá

Es probable que el H . Ayuntamiento venza las dificultades que se le presentan para la expropiación de los
portales de Agustinos y de Mercaderes y que éetos sean
derribados, para conjurar el peligro de un derrumbamiento.
El martes en la tarde fué discutido y aprobado en la
Cámara de Diputados, el proyecto de amnistía para los
duelistas. Falta únicamente la promulgación correspon·
diente para que surta los efectos de ley.

.. o

~

'1.i:
.g]

Refiere un periódico que en el centro de los terrenos
de la Exposición Nacional, se va á levantar una colina,
debajo de la cual se formará una gruta., para poner en
esta un restaurant, que de día y de noche estará alumbrado con centenares de focos de luz eléctrica.
Sobre la. colina se construirá. un Kiosko, destinado á
las músicas que vengan á la Exposición.
Se ha sabido en esta G:apital que en Zacatecas tuvo lugar una catástrofe espantosa en una de las laborea de la
Negociación Minera de &amp;m Rafael.
A lo que se dice, trabajaban en ella veinticuatro paradas de barreteros, cuando repentinamente se vino sobre
ellos un inmenso parédóu, sepultá;ndolos entre los escombros.
Debido á algunos valientes operarios, que penetraron
al lugar del percance, pudo sacarse á. algunas de las víctimas1 heridas ó muertas.

El Sr. Juez 1? de lo Civil D. Francisco J. Osorno, se
encuentra aliviado de la enfermedad que le aquejaba, lo
cual celebramos.
El Sr. Lic. D. Felipe !barra, ha sido nombrado Juez
de Distrito de San Luis Potosí. El Sr. !barra fué Secretario particular del Corotiel Garza Galán, cuando este sefior fué Gobernador de Coa.huila y D.a desempeñado otros
importantes.puestos.

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Han muerto en estos últimos días las siguientes personas:
El joven escritor D. Enrique Sort de Sanz, á consecuencia de una afección cardiaca.
La estimable dama Doña Natalia. Jáuregui, perteneciente á. muy recomendable familia.
En la Villa de Guadalupe, el Sr. D. Agnstin Candás,
antiguo comerciante de esta capital y en México la sellara Dofla Soledad Terrazas de Amador, hermana del Sr.
D. Joaquin Terrazas.
El l? del corriente1 á las 10 y 23 a. m., murió en esta
Capital el Sr. D. l\fanuel Aragóu y Dfaz Peón.
Ha fallecido así mismo en esta ciudad, el Sr. D. Francisco l\fonnet, miembro de estimable familia francesa.

~

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PERSONAL.
La Junta Patriótica de la 4~ Demarcación ha rendido
cuenta. de 108' ingresos que tuvo con motivo de las fiestas
habidas en Septiembre último.
El total de ingresos, fué $9,219.35 cs. que se distribuyeron entre varias sociedades de beneficencia, entre numerosas familias pobres y entre algunos presos de Belen.

13

EL .\'.UNDO.·

8 Drcrn)rnlrn, 1895.

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Cl1eviotte pnr:t l.rnn, ancho 100 centí111e1 rof'.. .. . .. ..
Re acabad(' rrciL.ir un nucyo a11rtido do b0ngalinfl¡:;¡ ~Prll, e"l&lt;'li11:1-:

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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24 N OVIBMBRE, 1895.

EL ~IUNlJO.

erca. En vano era que ella recordase á su ma1·ido el solemne juramento de no dejarlo atavesar el dintel de su alcoba. Mientras mayor era la resistencia de una,
mayor el apasionamiento del otro. Lo m.ís que podía esperar aquella imprudente
mujer1 era un plazo que permitiera al otro galán eYadirse.
-Escuche usted, Félix, dijo ella ca.i:i con ternura; déjeme ustéd reflexiona.r y consultar. Me ha conmovido usted, le ruego que se vaya., ....
Un beso otorgado de buena volmltad, lé valió ganar el pleito: Félix entró en su habitación.
Inmediatamente la joYen corrió el cerrojo y dirigiéndose al diván, levantó la cubierta, ansiosa por saber si Robrochón respiraba aún~
Sí, todavía respiraba, pero presentaba una cara más fea!
-Ah, señora, exc)amó, saliendo penosamente de su estrecho encierro; ¡tiene usted
UDa saugre fría!
-¡Chist! replicó Angela. Ya hablaremos otra vez, ubermano mío,n pues siempre
existirá ula unión de laa ahnas,n (&lt;Un mundo mejor,u y «ese amor puro quen ...... ¿eh?
-Todo lo que usted guste 1 respondió Hugo, impaciente por marcharse. Pero por
ahora, le confieso á usted que he perdido algo la cabeza. '
-¡Chist! repitió la joven, escuchando con atención cierto ruido que se oía por la
escalera.
Reconoció en breve la voz de Catalina que rent-gaba contra los perros ú. quienes
trataba de sujetar. Ni manera de salir por allí¡ pero una vez sujetos los perros, Robra•
chón, que había escalado el balcón, podría irse por el mismo camino.
Haciendo de trip!l.S corazón, se dirigía ya él hacia la ventana., cuando ¡Santo cielo!
una cuerda con nudos cayó á través de ella de arriba para abajo.
Félix, obstinándose en el deseo de una reconciliación completa é inmediata, sal•
tando el cerrojo, se había encaramado ai piso superior y ur.ilizandlJ los andamios y
utensilios que habían dejado por allí los albañiles, se propuso sorprender á su mujer
cuando estuviese ya dormida. El también se transformabu en Romeo, á riesgo de romperse la cabeza. Esto era halagadvr y debía agradecerlo Angela, sin duda; pero ese
exceso de galantería complicaba espantosamente la situación. El bueno de Rugo, no
lo desconocía, y lívido, tembloroso, como perro mojado, ofrecía un aspecto que inspiraba piedad.
·
No había modo de escapar.
-Entre usted en mi alcoba, dijo vivamente A.ngelu, empuj;í.ndolo de las espaldas.

¡Era tiempo! Félbc ten fa ya medio cuerpo adentro, y un momeHto dl;!spué8, cafa de
rodillas á los piés de su mujer.

-Qué quieres, le dijo: los remordimientos me agobiaban. Es preciso que me perdones ...... formalmente.
'Ella pensaba: Caso más original. A. mi galanteador voy á deberle que me devueÍva á µii marido.
Sin embargo, como Félix la devoraba-á besos, queriendo llevá.rsela á su cuarto, se
vió precisada á decirle:
-No, amigo 1nío, no¡ he jurado que no entraría.a en mi alcoba. Pero, agregó sonriendo graciosamente: no he jurado no atravesar el dintel de tu cámara, de la tuya ..... .
}'(lyi,.,,,,_

extraordinari1,.q.

Jl01'111'G0 l~DE DICIEMBRE DE 1895.

Entretanto, Cati que, no logrando sujetar á. los perros, los había, al fin, dejado en
paz, subía á su habitación renegando en grande, Llegada al primer priso distinguió
un rayo de luz que salía bajo la puerta del saloncito. Creyó que sería una lámpara olvidada y cuando entraba para apagarla, tropezó con el amigo Robrochón, que se disponía ;t bajar.
Por la actitud de Hugo, Cati compr~ndió todo.
-¡Ah! exclamó haciendo una mueca significativa. Esto es indecoroso. Pero no
salga usted, porque los perros van á destrozarlo.
-¿Qué hago? Preguntó él con desesperación.
Lo contempló un instante la recamarera. Después alzando los hombros.-Vamos,
dijo; le tengo compasión. AqllÍ está la llave de mi cuarto; escóndase usted allí hasta
el amanecer., .... Es el tercero á. la izquierda.
Muy desconcertado, Robrochón tor•6 la llave que le ofrecía aquella joven, y se re.
tiró preguntándose vagamente si no tendría ella la intención de reunírsele.
-¡Oh! reflexionó profundamente humillado ...... ¡la doncella!

*
••
Largo rato permaueció Cati pensati

"ª· No era ella fea; al contrario, de muy buenas

formas y de modales distinguidos .
¡Tengo mis diplomas! se dijo. ¿Sería él. ..... agradecido?
Después decidiéndose ¡Ay, no! murmuró. ¡Sería indecoroso!
Y se extendió sobre e1 canapi, á fin de dormir un poco.
'I'raducci6n del francés por J uuo Pouu.T.

!la cuna t,acía.
CGADRO POR 'll'ANGEL OCAHA.XZA.

(Fot. rropo1cionada por el Ing. Fernando Ferrari Perez.)

/

Tomo T1.-~W,mero f!l

�1? Drcmm1RE, LS\l'i.

EL MUNDO.

170

19 Drn1mrn1rn, 18\J5.
-Pog..índole, por qué no ..... .

Fáginas i!.Heraria~.
COINCIDENCIAS.
(RIGUJlOSAMliN7~ H/STORICO,)

I

S que lean esto que YO.Y ,í contarles, me sumndr:í.n vulgar ú loco, f..•111bustero ú Yisionari~,
}Cl'O juro por mi .ínirna. qne es cierto y que viven n1nchostestigos honorables que pueden re-

-¿Qué va usted it hacer, Vicenie?-preguntó el güero

Un :újimrnc11 11~rnl.

Medhrn?

-Nada! que c:=e Salmerón, al mirar agotada la. leña del
qnemaden&gt;, ee ofreci6 ,t lle,·ar toda la que tení:.i en su
casa para. que tosturan con tila,¡ hi pobre sentenciada.
-E~tá bueno.
-¿'\ole parece tt usted que da golpe?
- Y:\ lo cn•o.
-Escrib,i u~t('d-agn·gú Riva Pc1l:1cio-...... tan fan:itico y tan malo, que notando qne ~e había consl1tniUo gran
parte de la leila tlc ];l hoguer.l. y que la qne aún quedaba
no alcanzaría para el castigo, OÍl't:!ci6 llevar la leña. que
guardaba en su c:1:-:;a, oferta que fué aceptada con placer

por los vertl11g1J!I.
petirlo.
Se acabó el capítulo; se llevaron el original á la im
El hecho e~ sobrenatural y raro; pero tantos hay as( en
el mundo, &lt;1ue nos conforma.1110.:l con llamarlos casua- prenta; se publicó en el día señalado la. entrega de la
lidades, coincidenci.~ ú fenú111e11os mi::iteriosos, sin in- 110vela y corrieron los nños.
Un dia, el mumorable D. Joaquln Cardoso, que fué Di·
quirir las causas, porque no nus importan, ni referírsdos
rector
de la Biblioteca Nacional; em•ió al General Riva
á nadie para que no se uos rían en las barbas.
Y vamos al caso, que bien merece contarse sin preám- Palacio dos cajones cerr'Jdos y sellados por el Santo Oficio,
conteniendo ign01ados documentos 1t fin de que los revi•
bulos.
A raíz del triunfo de la Rep:lblica en 18G7, lo.:, poeta, ease el General, á quien tanto gustan, entretienen é in·
y los escritores que habian combatido por la causa de teresari esos papeles.
Riva Palacio por sus mlÍltiples negocios dejó abandonaJuárer., dejaron en paz las armas y sacudienJo sus liras
6 &amp;us pefiola8, que por citm epítetos inl1til.::s no hemos dos por algunos meses aquellos nntiguos cajones, pero
de qm·dar11os atnís de nudie, con gran entusia.c-mo can- llegó el día en que se resolvió ú. abrirlos, y algunos de
taron, como las a,·es i:i hl aurora, el renacimiento de la sus amigos le ncompañaron en la tarea.
Registró uno por uno los documentos y se encontró al
libertad y Ud progreso de su patria.
El General .H.iw.~ Pal:\cio, que no bien entr0 triunfante fin con algo que lo sorprendió agradablemente: la causa
el Ejérci1,o Republicano, pilliú, como Aureliano Rivera, de una de las Carnbajales; la müuna de que se había ocuCosía P,mtune::! y Rosalío Flores, su licencia absolnta, pado en la novela.
Aquí fué 'l roya, dijo el General, vamos á. comparar lo
pues ya no les qued,1ba, co1uo soldado~, ninguna misión
pent.liente, dando así pruebas de desinteresado patriotis- real con lo imaginario y á reir de buena gana.
Leyó algtrnas páginas, y al llegar á la acta de In ejecumo, se puso{~ e!:cribir esa serie de novela:; q11e por su floción, se encontró con esto que nos hizo leer sorprendido:
rido estilo1 lue hechos que eu ellas se de:::criben y las épo
uE aconteció que llegando al Quemadero é habiéndose
cas antiguas en que acontecen, son tod1wfa la delicia de
consomido la leña, acercóse un home llamado Baltasar
muchos lectores.
Juan A. l\Iateos, con esa volc,ínica imaginación que Rodríguez de Salmeron, ofreciendo traer m(IB lefia de la
Dios le ha dado, por m1is que se la atribuyan al diablo que guardaba en su aposento ......... ,1
cuantos se espantan de en energía liberal y de sus avanY no puedo describir la sorpresa de todos, que no puzadas convicciones, escribió tt la vez novelas históricas dimos, ó más bien dicho, que no quisimos explicar el ca•
que corrían &lt;le mano en mano, como que en sus páginas so y le llamamos una casual coincidencia.
El General, riéndose con la naturalidad de un niño,
hervía el interés de los mtis recientes sucesos.
Los dos escritores historiaron lo que más gustaba al nos decía: Pues de estas ocurrencias tan chistosas, ya me
pueblo. Hi va Palacio en ul\fonja y Casada,,1 Martín Gara- han pasado varias en la vida.
-Los espiritistas lo explican facilmente, exclamó uno
tuza,,, y uLas dos emparedadas,,, retrató ti b Inqusición
con todos los más ignorados pormenores, y en (1Calvario de los amigm~ del General.
La tarde estaba húmeda, e0menzaba á obscurecer y oíy Taborn pintó con mano maestra los sufrimieJJtos1 las
luchas y las esperanzas de los guerrillero!:! liberales en la mos todos un ruido extraño por un ángulo de la biblio·
épica guerra de la intervención francesa. En uDon Gui- teca del actual Ministro de México en España.
Allf, en un caballete de madt!ra1 estaba la silla vaquera
llem de Larnpartu (Memorias de un Impostor) enarró el
loco ensueño de un visionario que quiso ser rey de Méxi- que el príncipe Maximiliano usó en Querétaro.
co hace algunos siglo::1, y en ((La Vuelta de los Muertos"
-Sí, agregó el General, los espiritistas todo lo explidescribió la expedición de Cortés á las Hibueras.
can así; aquel fuste se est,t contrayendo por la humedad
El pueblo esperaba ansioso cada entrega de esas nove• de la atmósíera, y ellos dirían que lo está gineteando el
las y las devoraba con gusto.
espíritu de Maximiliano.
Una carcajada unánime respondió Ji esa frase, y ya naEn todas partes uEl C,erro Je la.e Campanas,n de Mateas,
obligaba á. conversar sobre secretos amores del infortu- die vol v,ió :t tratar de encontrarle explicacion á tan raras
nMo l\.1aximiliano; uEl Sol de l\.layo" popularizaba la glo- casualidades.
JUAN DE Dios PxzA.
riosa jornada que inmortalizó á. Zaragoza, y uSacerdote y
Caudillo era el libro en que se aprendía ú. amar ú. Hidalgo y á sus gloriosos compafieros los insurgentes.
CICLON.
Pero vamos al caso y no divaguemos. Riva Palacio ha
Rasga el rayo la sombrn!. ..... un sólo instante
tenido siempre la costumbre de dictar sus creaciones, y
De la noche ilumina. el vacuo seno,
el seis de Enero de 186 ...... rodeado de varios amigos en su
Y en los desiertos ámbitos el trueno
biblioteca, dictaba á. un amanuense el capítulo pendienSuelta su voz horrísona y vibrante.
te que esperaban con impaciencia en la imprenta para
De la siniestra b6vedt1. gigante,
que saliera en la entrega que se debía ú los suscritores.
Del oscuro infinito, antes sereno,
No recuerdo de que novela se trataba1 pero en ella se
Salta la lluvia y se convierte en cieno
describía por inventiva, pue.a no existían constancias
Todo!. ..... hasta el río undoso y palpitante.
ciertas, el auto de fe de una de las Carabajales, que seBate el ala Aquilón, la selva umbría
gún es sabido de todos fueron quemadas por herejes en
Doblégase Ji su impulso, cii-n ciudades
el primero 6 segundo siglo de la dominación española.
Vacilan sobreel polvo de la tierra:
-Quiero un nombre para este personaje-dijo Riva
Tempestad! ...... eres ciega, eres sombría ..... .
Palacio.
Mas con todas tus lúgubres maldades,
-Pues hoves día de los Reyes-le respondió alguno,
No eres más espantosa que la guerra!
y se le puede poner Melchor, Gaspar 6 Baltaear, los tres
JULIO FLORES.
son armoniosos.
-Baltasar le pondremos; pero hay que darle apellido.

-Póngale usted, General, el de aquel gigante cuyo retrato tie conseva en el Museo y que salía en las procesiones llamando la atención de todos por su elevadísima
estatura.
-Salmerón!
-Eso es, Salmerón; fué muy conocido del General
Guerrero.
-Como que era del Sur. M:e gusta el apellido, pero hay
cacofo11ía en esto de Baltasar Salmerón; el sar, sal, disuena mucho.
-Inmortalice usted el apellido de este flaco Rodrlguez, é intercúleselo para mayor prosapia.
-Ponga usted-dijo el general á. su amanuense-que
al llegar la hereje al quemadero se presentó un hombre
llamado Baltasar Rodríguez ue Salmerón, tan fanático
y tan malo .. ... .

LA GOTA DE SANGRE.

Sentados en la gótica ventana.
Estábamos tú y yo, mi antigua amante:
Tú, de hermosura y de placer radiante
Yo, absorto en tu belleza soberana.
Al ver tu fresca juventud lozana.
Una abeja lasciva y susurrante
Clavó su oculto dardo penetrante
En tu seno gentil de nieve y grana.
Viva gota de sangre transparente
Sobre tu piel rosada y hechicera
Brilló como un rubí resplandeciente.
Mi ansioso labio en la pequeña herida
Estampé con afán .. .... ¡Nunca lo hiciera,
Que aquella gota envenenó mi vida!
MANUEL REINA.

I
!ESTO, lluvit1, nieve, bruma, días muy cortos,
un cieln plomizo y triste, el campo desnudo, el
río l'ngro:--1ado, rodando sus aguns tembloro:-:as,
el mc-sde los dolores: ¡Diciemb,·e!
En los árboles negros, ramns nrgra~, donde ondula,
tiembla, se agita, \llHL hoj;l postrera; campo:i húmedos,
con granfü,~ ch1rcnR r¡nietn&lt;i. e-\ c:1.inino lodo,;io; en t&gt;I horizoutc mo.;,ancolíJ., en el t:'-'razón, uiebla.
Solo, cerca de mi fnego solitario, mesientom,is ai:.larlo
que nuncn. La voz del viento, el ruido monótono de la
lluvia que golpea mi vidriera, el crnjimiento le\'e de la.
madera dilatada por la humedad, el parpadeo de las Ju.
ces ......... todo me impresiona. Fijo inconscientemente
los ojos en las bra~as, como buscando un refugio ~1.1 mi
soledad! Y, sueño, fanta.sfa, espejismo, visión de mi imaginación loca, un extraño himeneo surgió ante mi ,•istu,
del fino encaje de las cenizas grises que la llama aniontonaba al rededor de los c:,rbones enrojecidos!. ..... ....... .... .

·································································•·"············
En una ciudnd desconocida, una ciltdndpequeña, lejos
de aquí, demasiado lejos, :t la distancia 11ecesari:l, un~ jo•
ven, una niña aún, que toca apenas la eµad del Hll.Ül"IIUOnio quince años acaso, acaso meno2.
Tiene la eterna historia. de los niños desventurado3. Su
madre ha muerto; su padre se ca,;ó de nuevo, su maJr:tS·
trae~ dura p;.\ra con ella. Desde la mafíana hasta la t~rde, la niña snfre; por la noche, después de sn plegarm,
llom antes de dormirse durante largas hora!&gt;, ocultando
su pequeña cab.ecit.a rubia, inocente, c:indida, en hl tibia
alruoliada.
-Cómo la he visto? No lo sé.
Mas no he podido verla sin compadecerla, y compade·
cerla sin amarla.
Tomo informes.
-¡Oh, sí, es verdad señor; ,mfre .mucho-me dicen lo~
vecinos¡ siempre mortific:Lda, humillada., acard:nalaJa a.
golpes y sobrecargada de quehacer. Todo qmeren que
lo haga ella. Apenas la alimentan. Ah! llora mucho Y
á. fe que tiene razón para llorar.
..,....Pero, acabarán por matarla?
-Eso es justamente lo que quieren; su madrastra haría todo lo posible por desembarazarse de ella¡ hay gen·
tes que no temen al buen Dios.
Yo no pregunto m,~s .
En el aqut::l momento la joven pasa delante de mf. Es
pálida y sus ojos están cercados de azul; ha l.lorado segu•
ramente. Eleva la mirada y viendo la mía fiJa en su ros~
tro se ruboriza un poco. Y yo pienso:
lié aquí, un pobre ser, que es tan desgracia~o cuanto
puede serse¡ que morirú. tal \·ez de Dena.. Y, sm embargo, es una de las más deliciosas criaturas q~e pueden verse, la imagen más verdadera de la belleza inocente y delicada ·1 la mujer hecha más que todas para ser adorada.. •
Ah! si yo pudiese hacerla pasar de ese extremo sufrimiento á la extrema felicidad!. .. ... Y pienso aún:
Para qué? ... ...... per?, sí, sí. .... :Xo estoy solo ~n el mundo y mi soledad es tr1zte? Soy r1co ..... .... supon1endo que
.........Por lo demás, ha enrojecido al verme. Y ironrío ante la hermosa idea1 loca, romancesca, q~e atraviesa mi
espíritu ......

III

En casa del padre y de la madrastra de Berta,-este es
el nombre de la infortunada niña rubia,-un hombre, cu~
ya edad no podría precisarse, cuyo aspecto no podría '1.e:finirse pero que parece má.a bien viejo que joven, con
una e;presión más bien inquietante que tranqui!izadora,
está de pie cerca de la chimenea.
Habla largamente, y lo que dice parece ser en extremo
interesante, porque el sefior y la señora de la casa, se~tados frente á él, abre!!, escuchándole, los grandes 010s,
redondos y se miran el uno al otro á. cada instante, con
aire de profunda sorpresa:
-Pero-dice por fin el marido-ella no tiene aún bedad.
-La tendrá. dentro de un mes.
-Pero usted ......
-Yo? qué debo hacer yo? se opone acaso la ley?
-De ninguna manera.
-Qué nos falta entonces? Mi última palabra e:; estu:
10,000 pesos para usted si ella consiente.
-Consentirá.
-Y usted no la verá. mú.s. Ella seguirá para usteJ, como si hubiese muerto.
-Absolutamente.
-Bien!--dijo el desconocido.
Y la compra-porque aquello em una compra-se redondeó con estas palabras:
-El juez civil es pariente de usted, ¿podemos contar
con é!?

-Se le pagará.
-Entonces, quedamos entendidos, yo respondo de todo; la cusa, se hará. á. gusto de usted.
El hombre habla aún largamente, y el amo y el ama
de la casa, parecen más y más asombrados de lo que dice;
nbrl..'n, siempre más grandes y más redondos, los ojos, en
qm• brilla una llama de avaricia.
- _Qniere usted que la haga venir aqul?
-Sí-dice el hombre.
-B~rta!-llama la madrastra.
-Berta,-le dice su padre-héaquí un señor que te pide en matrimonio¡ te casarás dentro de un mes.
L:1 ni1ia tiembla, mira al hombre que quieren darle por
marido. Ante la expresión dura de lá mirada que se cruza entonces con la suya, palidece, retrocede, oculta su cabl'cita. entre sus manos y sC echa tt llorar.
-Bestiecilla! estllpida!-grulle su madrastra, acercándm,c ll ella y aplic;.índoleun cachete; eres aún muy tonta,
110 lo mereces. Largo de aquí!
Y la empuja bacia la puerta, y la niña vuelye á su pieza y llora mucho tiempo sobre su labor, ni recuerdo de
aquella cara roja, barbuda, de gruesas cejas erizadas, de
boca torcida, de expresión maligna qne le aterrorizó.
¿No \'aldría m{ts morir que ser la esposa de un hombre
tal? Muerta! oh! qué dichosa sería así! Dormiría allá abajo, en calma, junto á su madre, bajo las dnlces flores del
.cementerio!
Pero no, es muy débil, muy tímida para darse la muerte. Se casaní. con aquel desconocido, cuya expresión era
-0ad:i yez más inquietante. La ye11ta se ha terminado.
Aquel viejo será. el espose, de aquella niila: aquella aurora tímida, será. sacrificada .'Leste crepúsculo siniestro.
La rn bita ino~cnte, será torturada, martirizada, hasta
que ha.rn dicho Si.
E-s un matrimonio extrailo el qne se celebra mrs y medio clespués. El esposo no tiene cerca de sí ni un pariente ni un amigo. Hay súlo dos testigos al lado de la des·
posada. El juez lee á los iutnros cónyuges el artícnlo de
la ley, llem á cab0 las formalidades de estilo. Habla de
pris;i como si quisiera acabar, y no ha podido oírse la
edad del marido.
FLJeron cuarenta y cinco, cincuenta y cinco, sesenta y
cinco ó m1l8? no se supo; nadie se cuidó de saberlo.
En todo caso, es \ iejo decididamente y lo siniestro d~
su nspl'cto se acentúa m,ís y más.
8o11rfo con sonrisita cxtralla el Yiejo espoSo, porq11e todo se l1a realizado; el viejo esposo de la pequeña rubia!
Y en la misma nochc,-extraño! oh! cada vez más extraño!-parte. Su suegro le acompaña á la estación:
-Ella tomará el tren á las ocho, dice él; llegarJ. 11 eso
de las diez de la noche; la esperará.a; que haga el trayecto sola; me ha comprendido usted?
-Pcrfectame11te.
Y el recién casado, á pesar de su edad, sube con ligereza al wagón, sin añadir una palabra.
1

IV
Los campos que el tren recorre :t todo ,•apor1 esMn cubiertos de nieve. En un departamento, sola, una joYencita rubia, una niOa de quince años apenas, delicada y
pálida, llora silenciosamente, y nadie supone que es una
nueva esposa que va á reunirse á su viejo marido, marido á quien por lo demás ella no ha visto sino dos veces,
al cual no ha oido decir otra cosa que el sísolemneé inexorable que ha ligado para siempre sus dos existencias.
El día triste y gris ha corrido con el tren; la noche ha
llrgado después, cuando el tren se detiene en la estación
donde la niña debe quedarae. Iba la pobrecilla dormida;
había dejado ya de llorar! Eran las diez de la noche y
la locomotora se detuvo.
La pequeña rubia deecendi6.
En la puerta de la estaci6n 1 un hombre vestido con amplia blusa esperaba.
-L'\ sefiora A ...... ?-dijo.
No añadió más; le designó con un gesto un coche rústico en que ella montó y los dos emprendieron el camino
por una senda llena de quebraduras en que el carruaje
saltaba á cada paso.
Después de más de dos horas de penosa marcha, el
hombre detuvo su caballo, deecendió, ayudó á la joven
Ji bajar y le indicó una luz que se veía al extremo de un
patio.
-Ahí es, dijo, buenas noches!
Azotó su caballo, y la pequeña rubia quedó sola, asustada, en medio del camino lleno de nieve.
Que frío! que miedo! Los árboles del campo permanecían inmóviles y escuetos¡ parecían soldados gigantescos;
los leyes ruidos furtivos, corrían por la llanura y la luz,
cuyos rayos llegaban hasta la nii.1a, parecía decirle:
-Aqul hay calor y no habitan los temores. Ven,
llega!
.
Pero, ¿no estaba ahí acaso el hombre de aspecto maligno del cual era ella la esposa? Y vacilaba entre dos temores.
.
El frío la entumecía. Avanzó co~ !&gt;aso debil hacia la
habitación, levantó el llamador é hu16 la puerta con un
golpecito, dulce, muy dulcelllente.

EL ~lU~lJü.
Bastó, sin embargo, efe levísimo golp~ para que la
puerta se abriese de par en par.
V

Com0! tiene.usted frío, pobre pequeñita! exclamó una
Yoz Yiril, pero llena de bondad. Y dos brazos condujeron
á h pequefla rubia :1 un reducido salón donde había una
gran estufa en la qne llameaba un tronco, y una mesita
donde humeaba el té y se veían algunas viandas.
Abrumada por el frío, por la fatiga y el terror, la pequeña rubia cerró los ojos y se abandonó á los cuidados
del hombre que la había llevado·ahi y que la acercó pro~
gresi va mente al fuego, le quitó sus za patitos hórnedos,
calentó con sus manos los le,·es pies helados, le hizo to·
mar un brevaje caliente á. pequefíos tragos y le habló con
una voz enérgica, pero con tal ternura, que lia despecho
de tod,1s las lágrimas vertidas, la. pequeña rubia ee echó
á llorar.
Por fin se tranquilizó, osó mirar al hombre que fa había recibido. Era aun muy feo: su color rojo, sus cejas
erizadas, su boca torcida, pero ya no tenía aquella expresión maligna que tanto la. había asustado. En sus ojos
había una mirada dulce, muy dulce, infinitamente triste
y melancólica; y en tanto que de pie ni lado de ella, le
prodjgaba sus cuidados, pll!mse :í. hablar con acento conmovido é inseguro, que la turbó y htconmo\'16 también.
El le pedía perdón, casi en voz b'lja, de haber unido su
infancia á su vejez. La. vió tan de~graciada que quizo sacarla del infierno en que se se encontraba.
No esperaba hacerse amar ...... em muy feo ...... siempre solitario, pero sí quería un poco de carifio¡ y siguió
hablando, y su voz t·ra cada vez m{Ls dulce, más
tierna:
Ella quedaría li\.Jre después de s11 muerte,. ..... y rica-él
sería para ella un pa&lt;lre ...... nada más que un 1mdre..... .
Y decía esto con tanta resignación y á la vez con tanta
pena! con una inflexión tan dolorosamente melancólica,
que la pequeña rubia sentía el corazón oprimido!
Y e;¡ tanto que hablaba, parecíale á ella menos feo. La
boca no era tan repugnante; el color, menos rojo que al
principio; los ojos,. bajo sns cejas espesas y erizadas, tenían una expresión tan dulce, tan llena de bondnd ......
No tenía el aspecto de un viejo, más bien el dé un infortunado.
Explicóle él lo que había hecho por obtenerla y lo que
haría por hacerla feliz.
Y advirtió ella tal bo .. dad, tal trist('za en su rniradahabfa. sufrido tanto la pobrecilla; se le proporcionaba algún arrimo-que se ;:rodujo un mi lag:- : Ya no era viejo
á. sus ojos¡
Colocó su pequeña mano de reina sobre la espalda del
hombre y bajito, bajito, le dijo:
-Oh! JO os pido que no estéis tl'iste; si lo dc-f&lt;.mis .... ..
yo ...... yo ...... os amaré!
El la. miró; permaueció un momento inmóvil y e&gt;lla le
contempló con estupor: La barba cayó así'como las espesas
cejas¡ ~nía él en la mano upa peluca gris, que arrojó lejos
de sí; su color se esclareció, y su boca, perfecta y son•
riente, dejaba ver dientes blanquísimos. Sus cabellos eran
negros; ¡era joven!
-Perdonadme, queriJa Berta1 os he engañado, dijo.
¿Me qnerriais lo mismo si fuese menos feo y :;:enos
viejo de lo que habéis creido?
-,-Os amé tal cual erais, por gratitud, dijo ella ruborizándose. Os amaré ahora también ......
-Por amor!-concluy6 él sonriendo y recibiéndola en
sus brazos:-pequefiita mía: idolatrada! Princesfü• de mi
alma! .. ... .

···········································"•···································

Pero qué es esto'? Mis ojos se abren y me encuentro de
nuevo solo, cerca de la chimenea, en que las cenizas ya
frias, lanzan de vez en cuando extrafias chispas que la
sombra engulle una á una, como la realidad triste, una á.
una también, las ilusiones de mi ensueño! Dormía! ..... .
(AMADO NERVO, TRADUJO.)

EL ESPEJO.

171
á sus colibríes, ha encendido su sol amarillo, y se ha vestido de verano para recibirlos ......... La criolla se engaña:
ha creído que aquel calor brutal y pesado del Norte hade
ser un calor duradero, y tomando aquel eterno wrdor obscuro por el Yerdor de la prima vera, ha colgado su hamaca en el fondo del parque, entre dos abetos, y se pasa
todo el día abanicándase y meciéndose.
-¡Pues hace mucho calor en el Norte!.;_excbma entre
risas.
Sin embargo, una cosa la inquieta, ¿Por qué las cllsas
no tiene!1 azotear,; en este extraño país? ¿Parn qné esos
gruesos muros, esas alfombras, esas pesadas colo-aduras?
¿De qué eerviritn esos grandes hornillos de loza, e;íls enormes pilas de leña que amontonan en los patios, esa~ pie·
les de zorro azul, esas mantellinas con forros dobles, esos
abrigos de peletería que duermen en el fonUo ele los armarios? ......... ¡Pobre adolescente, pronto lo sabr:í!
Una mañana, al despertarse, se siente la criolla presa
de un gran calosfrío. Ha desaparecido el sol, y &lt;lel cielo
obscuro y cubierto, que parece haberse acercado t'L la. tie•
rra entre tinieblas, caen unos copos ele felpilla blanca y
silenciosa, como la de los algodoneros. i El irl\'ierno, aquí
esttt el inYierno! El vlento silba, zumban las estufas.
Dentro de sn jaulón de doradas celosías ya. no gorjean
los colibríes. Permanecen inmóviles sus alitas azule~, rosadas1 de rubí, Yerdemat\ y da pena Yerlos arri111nrse unos
á otros, aletargados por el frío, con sus ngudos picos y sus
ojuelos como cabezas de nlfi!er. Allá abajo, en el fondo
del parque, la hamaca llena de escarcha, y las·1·nmas de
los pinabetes son de cristal hilado ...... La criolla siente
frio y no quiere salir.
Hecha un ovillo delante del fuego como uno de sus p.Í.·
jaros, pasad tiempo m;rando la ila.ma, y evoca al su! con
sus recuerdos. Dentro de la gran chimenea lu111inrii-::a y
ardiente, vueh•e :í. ver todo su país: !os anchos 1nnelles
bañado~ por el sol, con la parda melaza que rei-::nma y
fluye de las caña¡:: de azúcar, y los granos do maíz flotantes entre un polvo dorado; luego, las siestas d1.:l mediodía, las claras cortinas, las esteras de paja; d~~pnés, las
noches estrelladas, las brillantes luciérnagus y nii!loues
de al itas que zumban entre las flores y en las rnalh1s" de
tul de los mosquiteros.
Y mientras que suefla así ante fo. lumbre, sucédense los
días de invierno, cada vez mlls cortos, cada vez más ob3·
euros. Todas las mañanas hay que saca.r de la jaula un
colibrí muerto1 y ya no quedan más que ~os: un TIªr de
vedijas de plumas verdes, qlle se erizan una junta á otra
en un rincón.
Aquella maiiana no ha podido le,·antarse la criolla. El
frío la agarrota 1 la paraliza. como á una bala11dr;1 111aho•
nesa encerrada entre los helados témpnnos del X111te. El
día ~t;Í. obscuro; fa estancia triste. Laescarcli-.:i. ha extendido sobre lus vidrieras una gruesa corLinade ~c&lt;la mate.
La ciudad parece muert:L. y por las silellcio!-ns calles silba con lamentos el barr~nieves del vapor ...... Dentro de
su lecho la criolla hace relucir las lentejuelas de su abanico para distraerse, y pasa el tiemvo mirándose enespej9s de su tierra, guarnecidos con grandes plnmns indias.
Sucédeuse los días de invierno cada vez nd~ cortos
cada vez más ohscuros. La criol;a languidece desolad~
entre sus colgaduras deencajee. Lo que la e11tristece, so·
bre todo, es que desde su lecho no puede ver la lumbre.
Parécele que ha dejado su patria por segunda vez ..... . De
cuando en cuando pregu.ntn: u¿Hny !uego eu la habita•
ción?-Sí, lo hay: la chimenea está.echando llamas. ¿Oyes
chisporrotear la leña y estallar las pifias?-¡Oh, yearnoe,
veamosh1 Pero por más que se inclina, la llaurn est:i demasiado lejos: no puede verla y esto la desespera.
Pues bien. Una noche que esta-pensativa y pálida, con
la cabeza al borde de In almo bada y los ojos yueltos constantemente hacia aquella hermosa llama invisible, aproxímase á ella su amado y coge uno de los espt·jos que están sobre la cama. ({¿Quieres ,·er el fuego, mouina? ....... ..
¡Bueno! Espera ......... n Y, arrodillándose dt:lante &lt;le la
chimenea, trata de en,·iarla con su espejo un reflejo dé
la mágica luz: i(¿Lo , es'?-¡Ko!No veonada-¿A.hora'! ......
-¡No! Tampoco ..... ,n .Luego, al recibir de pronto en pleno
rostro un rayo de luz que lo rodea con un uimbo, u¡Oh! ¡Ya
lo veo!u exclama gozosa la criolla.
Y muere sonriéndose, con dos llamitas en el fondo Ue
los ojos.
ALFONSO DAUDEr.
1

~\

l~

L Norte, á las m1frgenes del Niemen, llPga una
tierna criolla de quince años1 blanca y sonro.sa, . ~ da :::omo la flor del almendro. Yiene del país de
los colibríes, la conduce el viento del nrnor ......... Los de
su isla" la decían: uNo te vayas ...... Hace frío e11 el continente ...... El invierno te matará ..... .,, Pero la criolla no
creía en la existencia del invierno y no conocfa el frío
más que por haber tomado sorbete:s; ademt1s estaba enamorada y no temía la nmerte ......... Héte aquí que desembarca ahora allá, entre las nieblas del Niemcn, con sus
abanicos, su hamaca, sus mosquiteros y una jauln de doradas celosías llena de pájaros de su país.
Cuando el viejo Norte ha visto llegar aquella flor de las
islas et1Yiada por el l\fediodía en un rayo sol, su corazón
se h~ conmovido de lástima, y pensando con acierto que
el frío i,p hnhrÍfl. de trng::ir de 11n hnc:1.rln :i h r1 n11í'"l 1itn r

EN LA AUSENCIA.
Cuaudo niño á mi padre le decía:
Dime, ¿por qué vuestro cabello es blancu?
Y el anciano muy triste resrondfa:
.Es la. nieve que engendra e desengafi.o.
Ahora le digo triste y pensatiYo,
En medio de suspiros y de llanto:
Tú que sabes mis penas, padre mfo,
¿Por qué no tengo los ca.bellos blancos?
G" smEr, Düz GUERRA.

�EL ~JUNJHJ.

172

J~ Drcrn11uRE. 1/i!J,5.

19 DICIEMBRE, 1895.

EL MUNDO.

"'7
LJOraJ·d a, ,,

cuadro d~ h)enjamín @:onstant.
(Gmbll.dr, e11 los talleres de J:.1 .lhw,u,.)

1/ie+'el.
/
del ba1•ie , cL1adro por l.:',
R'onrado
ua cron1ca
·1
"f\
I'

1

(Grabado en los talleres de El .llu11do. )

,

173

�19

EL :\IUNDO.

174

}e)áginas ~,i{eraria5.

Woemas del sislo.
IYPLAC.-\.BLE . . ,

I
Quién te trajo? Qué im_pulso mist~rioso
Te acercó á. mi camino? Qué potencia.
Infernal, te mostró mi, irnmilde yida
y te dijo: iiAhí está; tomala y hté~ela?
¿Qué destino invencib)e, q_ué de,st~no
Encadenó ú la tuya ~m ex1steJ1C\ª·
Yo fuí cual arbol Joven, en m1s ramas
Cantaban los zenzontles sus endechas
y formaban su nido las ah~ndras
Y sus ricos panales las abeJas.
El eol me acariciaba con _sus rayos,

La luna con sus luces macilentas,
Plateab~ mis frondas r°:m?rosas,
El viento balanceaba mi cimera.
.
¡Yprendiste:i. mis piés 1 gérmen maldito!
¡Y creciste :i. rn1 ~ombra, mfam1: yedra.!

Y enredaste á nH tronco tus ~eJucos,
Y colgaste festones por doqmera...... ... .
Yo dije: uEs una hermana, que se acoJa
A mí. que se difunda, que florezca.n
...... Y después, con tus tallo~ trepadores:
Tentáculos floridos de faméhco. 1
¡Agotaste la savia de mi vi~a!
Exprimiste la sangre de mis venas!
II
¡Maldita! Y lo peor es que t~ am~ba!.
Que aunque la fi rme YOZ de m1 conciencia:
-Arrójala de tí!-me repetíaArrójala por Dios, que te envene)1a!,
No la quise atender; est.a.~a solo
y tu me acompañaste; m1 ~!!na era
Ignorante y sencilla, y le d1J1ste
Como el numen al bardo: (~()anta .Y .crea.n
¿Porqué te había de n.tToJar? V1mste
Con sonrisns y mimos y tern.í'zas,
Y con sonrisas y ternura y munos,
Alcanzaste mi íe, ruda y sincera.
Despue~ era imposible abandonarte;
Me suby;gaba tt,1 pasión d~ histérica,
Me atraían tus OJOS, esos OJOS
Dilatados, cual mares sin riberas,
Esos ojos tan negros y tan grandes,
Con pestañas tan grandes _Y tan neg~s!
Porqué te había de arroJar? ¡Tan Joven!
Tan pálida! tan debi~! ta!1 enfei:ma!:······ ··
y hablaban mi conc1en~ia y ~i ca_riño,
Diciendo mi cariño y m1 conc1encrn:
La ses:unda: «Te mata si la sigues!i1
E l primero: uLa matas si la dejas!&gt;,
Y te seguí; mi corazón vencía:
.
Siempre ha yencido en mí! Vana es la idea
Cuando al alma que va buscando otra alma,
El destino le dice: uMira! es ella!n
Te segu! por ve~eles y desier.tcis,
En busca de un retiro que nos diera,
Un poquito de sombras en. e~ día,
Un poquito de luz en las trnieblas.

IlI.
Mas ¡qué pronto creciste! Tú, la débil,
¡Cuán'presto te rnlviste corpulm;rtal
Yo, que por sierva te ami,aré P.r1mero1
Tuve después que confesarte rema!
Una tarde, Uegastes ú mi lado;
Yo roírab:i. los montes y las selv~,
y con voz armoniosa y melancóhca,
Preguntaste:--;-.Qué miras, en qué pie!)sas?
-Pienso, te d1Je, en la bondad del Cielo,
Que la vida creó tan dulce y bella!
-La vida-replicaste-es un engaño;
La muerte es un ensueOo y una tregua;
Para morir se 11acc, y en la tumba,
Se duerme un solo instante, y se despierta.
-Se despierta! y porqué!
-Porque nos llaman
Otra vez las angustias, la contienda,
Y es preciso acudir.
-En buena hora¡
Mas, después?
-Otra muerte nos espera
Y otra vid.a más tarde .... .. .. .
- Y cuando acaba,
Respóndeme por Dios, esa cadena?
-Su postrer eslabón está muy lejos!
-Pero, ¿donde se halla?.
-Es tan rnmen~a
La escala del progreso, '.J.quella esc1_1la
Que el patriarca Jacob en su~üos nera!
-Ten pieda&lt;l de mi duda! dilo pl'onto:
Esa grada postrer ¿á donde llega?
-El espíritu humano 1 a\·rmza, ayanza ... .. .
-Y al fin?
. . E
.
-Se funde á. la D1vma senc1a.
-Seremos Dioses pues .... . .
-Seremos Dioses.
-Y porqué recorrer tan dura senda
De torturas y anhelos y pesares,
Para llegar allá?

--Calla y espera,
Que un día lo sabrás.
...... Sentí al oirte,
La fatiga del bólido. que brega .
En medio del espae10 y hueca lhmte
Que delenga i::u giro y no lo encuentra¡
La fatiga que sienten, de seguro,
En su ronda febril, Paolo y Franceses.;
La fatiga. de tautos esl.abone.s,
La fatiga de tantas existencias!
Y se hizo en mi espíritu la noche,
U na noche infinita, sin estrellas,
Semejante Atus ojos, esos ojos
Dilatados cual mares sin riberas,
Esos ojos tan negros y tan grandes,
Con pestañas tan grandes y tan negras!
IY
Pasaron muchas horas, y un dia
En que el campo teñido por el alba 1
Era. rico joyero, que mis ojos
Con sus nítidas perlas cautirnba,
De nuevo te acercaste misteriosa,
Y dijiste:-Qué piensas! qué mirabas?
-1\liro-te respondí-la hermosa \ ega
Y pienso en las tristezas de mi alma.
-Tu alma! y si tn alma fuera un mito?
-Impósib1f': no Yes que piensa y ama 1
Que t.iene idea de su !!er?
-Y aca~o
No la tienen las bestias y las plantas?
Lo que tu llamas alma, es una fuerza,
Por la Fuerza suprema, desLi nada
A 1111 fin, el cual cumplido 1 se disuelve,
Y tu Cllerpo, que fuera sn mora~la,
Es perfume y es luz, color y n11do,
Gas en el cter y en el tallo savia!
1

Y.
Aun no 1::aciabas tu ~rueldad impía!
Otra vez.me dijist&amp;--¿Qué deseas?
¿Porqué c~tudiasJ porqué trabajas tanto?
Pensador \' filósofo y poeta,
¿De qué t..e" st•rvir:ín esos afanes
Si eres polvo y bien f:S que al polrn. vuelvas?
-Trabajo por cumplir con 1m destmo.
Tu dijiste que mi alma es 11na fuerza,
Y concurn: al progreso de los otrns,
Por w•r si haciendo l'l bien, ella progresa!
-Y qué te irnporta que adeh1.nt.e el ~undo
Si sieoopre lia de penar! 011! de1a, deJa
Que reine la ignora~lCia, que :t lo menos
El que ignor::i. es feliz, porqne ~o anhela!
Saber, es padecer! ¿I?e qn~ te si.rve
Suprimir la ignorancia.? S1_ pudieras
Supri111ir los d?lo_res ....... ~1 alcauzaras
A eYilar una lagrima s1qmera .... . .
-Entonce á qué vivir! :t qué la lucha!
A qué el at'norl á qué l.1. in~eligencia!
.
A qué sembrar el cam.po! a qué la máquma
Mover sobre los mares y la tierra.!
Lanzaste una estridente carcajada,
Y con voz cavernosa me contestas:
-A nada! La creación, es del fastidio
De un Dios, la hechura inútil é inconexa.
.. .... y'hundiste tus miradas en las mías
Y la noche tornó callada y fiera ... .. .
Tus ojos la traía~! esos ~jos.
Dilatados 1 cual mares sm riberas,
Esos ojos tan negros y tan grandes,
Con pestañas tau grandes y tan negras!

VI
Y me dijiste aún:-Tn Dios no existe!
Es un fantasma que forj? el proscrito ..... .
Dios es el orbe, ~a materia, el co~mos.
La impalpable molécula, en su giro
A través del espacio y de los ti~rn.pos,
Desenvolvió su sér: fué gas lumínico,
Fué sístema 1 fué mundo, y en Sl! seno
Surgió el invertebrado¡ el organismo
Perfeccionóse al fin, y yino el l!0mbre,
Microcosmos hermoso, y los abismos
No pueden responder á. su pregunta)
Su pregunta se pierde en el Yacío ... .. .
······ ·········•·························· ··············· ······· ·· ········ ····
Ya no más inquirir! Chupa. mi sangre
Si en mis venas, ya lívidas, aun queda!
Oprímanme tus brazos y ah6game
Contra tu seno con furor de histérica.
Y Uesénme tus'labios incoloros,
Y hiéleme tu cutis de culebra!
Chupa chupa la savia de mi vi&lt;la,
Si es que'puedes c~n~parla, ~i es que re3ta!
¡Oh frebre de anáhs1s maldita!
Enfermedad terrible de mi época,
Amada de los hombres de mi siglo,
Neurosis ton·a, excítaciún perYerrm]
Haz la noche en redor con esos OJOS
Dilatados, cual mares sin riberas)
Esos ojos tan negros y tan grandes,
Con pest.aílas tan grandes y tan negras!. .....
Vll
Espíritu sublin~e! he,rm~sa imaien
Del Eterno Principio, a qme1~ la tierra
Detiene preso, desolado y triste, .
A quien rinde el dolor, la áuda lnela
Y el hambre de saber lo incognoscible
Devora. sin clemencia:
¿Para qué inYestigar si natln alcanzas?
Para qué analizar sí .nada encuentras?
Si después de una \'Ida ele preguntas,
La muert-é sólo te darit respuesta?
Trabaja y cr&lt;-e; si la labor es dura,

DICIEMBRE,

1895.

¡?

Si el dolor te persigue por doquierai
Si, filósofo y sabio, e~M pr~sc.r1to.
Que camines en n~edio de t1meblas,
Cierra los ojos fatigados; busca. .
.
A Uios, Eterno Bien, en tu conciencrn,
Alúrgale tu mano temblorosa
.
y marcha1 con 9} alma siempre abierta
rara todo dolor que busque amparo_, 1
Difundiendo tu amor por donde qt~iera.
Así la triste la implacable Novia,
De tu'camino ~partará su huelh1 1
Y la novia dirin~: la Esperanza,
Te dar1t con sus ojos luz y fuerza.:
Unos ojos muy bellos y muy grandes, 1
Con pestañas muy grandes y muy bellas.
A1fAD0 NER\'0.
Noviembre de 1895.

];)ICIEMBRE,
EN

EL

1895.

Al.BUM DE LA SE~ORA

(!ánaida rooaelo

ae

Zaragoza.

. Ya que- has vi!'to estn tierra en que se entrana
De tu patria el amor, h~ fe y la. gloria,
Lleva de ella recuerdos Atu Espaiia
Como el que tú le dejas por memoria.
Bella, gentil, graciosa, inteligente
Has sido aquí admirada. y aplaudida
Y hasta el sol indio expléndido y ardiente
Ve'rtió más luz para alumbrar tu vida
Pronto vas á. partir! Dí en tierra hispana
Que entre mis l.11.0~ y Rilve:-itrr.;;, fhrPS
G·tarila :u11u 11,· la i·•1't'a H1\·Aie.,1u
L.i. ¡;lu11.~ y el liuuu1· &lt;lu sus mayores.

---~---

JUAN DE

Dros PEZA .

Noviembre de 1895.
Mucho silencio bajo los pinos;
La luz apl!nas ~e atreYe ll emrar
En í'S:\ c;1!1e de Yerdes tull~s,
Donde i:;e enreda hobscuridad.
·()n·í.ntos •uni,,.os en los sepulcros
D~ bl;nco' 11·1:hn~ol ú piedra g1 is! .
¡Cuántas alfombras de ((110 we olv1desu
Hay oh,idadas en el jardín!
Abajo, sicmbnu-=, 1,~cl10s y torres;
El p,wonuna de la crndaJ; . , .
El ancho h,go, que dut&gt;rmé mmov1l,
Lfl cara,·amt qtw lenla ni.
.
Y en este cerro, lli's1mdo y triste,
El alta reja 1 la íérrNt crnz,
Y un jardinero que indiferente
Mira el cortvjo y el ataúd.
Hemo~ llegado: ya abre )a fosa;
Suenan los golpl'S tle_l a~aU.ün,
Y t-1 sacerdote, brenal'io en mano,
Rí'za las prCCl'S ú media. voz.
Los cin.nmstantes, formando grupos,
Mny pensativos I:\ tierra yen,
Y ~e prerrnntan
dentro del alma:
0
¿Cuándo en su rnno repo~aré'?
OLro!I- recorren las aye111clas,
Los epitafios leyendo van,
.
Hablan de aquellos que ya no existen,
De la que l\eyan ,i sepultar.
.
¡Cu:1ntos semblantes que nada dicen!
¡Cu.í.ntos dolientes de mal h.mnor,
Porque se tarda la ceremoma,
Corren las horas y quema el sol!
Unos se burlan de lo3 Fepulcros,
Otros contemplan con ansiedad
La tierra obscnra, la blanca tumba
Donde sus padres durmiendo están!
Sobre la fosa. recién abierta
J)escani:a inrn6,·il el ataúd ... ..... .
¡ Y en esa _caja negra y angos~a
Ya para sieuipre descansas tu!
l\IAKUEL GUTlÉRREZ NÁJERA .

La muñeca de la abuela.
{C.\:il MO:-:ÓLOUO.)

l

Siempre en el arte han sido .
temibles las rarezas ele los gcmos,
porque sm'.ge del caos una nube
de aficionados ú. imitar defectos.
Las licencias poéticas que ;i veces
se permiten los vates de altn vuelo
han hecho mucho daño :i la. R1pública1
sirviendó de disculpa :i los copleros;
porque hay mucho melón que no distingue
lo blanco de lo negro
y cita defendiendo sus dislates,
á CaldRrón, a Lópu y 1i. Mon~to.
Por si A lo dicho h~ faltaran pruebas,
ayer, sin ir má~ lejos,
.
ha llegado á mis ~numos una especie
de poema pequeno
que se titula El Anibre, en que el poeta
se queja de la falta ele alimentos
con tal sinceridad, que se conoce
que le sale de dentro.
No tiene novedad, porque es achaque
de los que sientan plaza de bohemios
conmover al lector con el relato
de la. miseria que consume el cuerpo.
Lo gracioso del caso, lo que llama
la atención por lo nuevo,
es que al pie del poema hay unas lineas
que dicen sobre poco más ó menos:
e.No dejo de saber quC..\ 1 de seguro,
les chocará {l. los necios
que escriba AMBRE sin hache. P11e~ ... .lo escribo
porque me d11. la gana y por..¡ue qmer.o.
¿No pone HALMA con hache Don Benito
Pérez Galdós? Pues juro que me. siento
con corazón para :Sl'guir las huellas
ele aquel f0cundo y poderoso ingenio.
Y hasta, si bien·se mira,
tenl.Y'O vo más razón,, fundamento
par~ b urlarme así dél Diccionario 1
que ya ha dicho Valbuena qlie no es buen?·
¿Qué es lo que canto :rn? ¿No es la carencia
de carne sana y panecillos tiernos?
¡Pues estoy en caracter si del titulo
me como guapa.mente lo que puedo!
S1NESJO DElLOADO ,

:o puede menos de ser así, pues mi buena sefio-

ra dofia Trinidad TúYares, viuda &lt;le Fuentes Mazarredo e:3 mujer que, ni úe cortc~Í:l, cede el uso
de la palabra ¡t los que la vii;itan, que son muchos; porque su esposu, progre:::;ista y conspirador terribll•, vivió en )Iadrid 1:rny bien rclacionndo, y en la e~gración que precedió á la Gloriosa aún acrecentó sus amistades de importancia.

•••

-Usted siempre tan amable. Interes,in&lt;lo!'e en la salud
de tas buenas amigas comq yo, y visit:í.n&lt;lolas ...... ¡A.h pícaro, no con la frecuencia que merecernos por ac,í. Sí, sefior. Como que el tmto lH) es de ayer. ¡Pues ,1:;i levantara
la c.~beza mi Uiiun~o! ¡Ay! entonces sí que estal'iamos
visitadas y agasajadas. No lo digo por usted; pero si Fuentes hubiera vivido estab,~ yo cansaúa de Sl!l' miubtra á
estas fechas; y, claro, no faltarían en cat!a enLra.nte.s y preteu&lt;lientes. En 611 1 Dios lo Ji~puso Ue otru modo. No es
por vanidad si me qut_&gt;jo¡ soy modesta, y uoson la~ pompas y adulaciones las que echo de menos, sino el amparo
y la sombra de aquel bendito, que gloria haya, que cuantos más años pasan de su muerte 111ás lo lloro.
(Saca del holsillo el pañuelo que llet a á loa ojos, y con.fiando yo en la pausa indicada, inlento decir alguna vulgaridad,
pero la viuda me ataja en seguida.)
-Sé Jo que me va usted á &lt;lecir ...... No, 8i los ochavos
me importan poco tambien. ¿Que e11Lonces me pudo dejar
Fuentes una pensión más crecida? Pues crea usted que
ni pienso en ello. La que cubru ló!S curta¡ pero usted sabe
que en Extremadura tenemm, una dehesa y varios terruños. Poca cosa, aunque lo bastaJJte para vivir si no con
Jujo con holgura¡ se entiem.l.e habiendo economía. Esto
sobre todo. Ni li1s minas Jel P1Jtos( b.1st,U1 cuando en la
corte Sl:l vive sin an·l:lglu. Y yo tengl\ qul:l mirar al día de
mañana. Y:1. u:;tel compreml.er.i que me refiero ú Lolita.
A mí todo me ha &lt;le ~ulm.\r, pern mi nieta 110 e~ lo mismo. Ha. cumplido dieciéetc años¡ 110 me dirá usted que
r-in provecho. ¡Qué anchurn de hombros, qué salud y vigor, y luego qué boca&lt;leclavt:ll;!s y qué ujillo.:1 aquellos tan
encandilados y traviei:loS! Pue1:1 hijo, ya usted debe de saber cómo est.tn ahora lrn; hombres. ¡Cómo se dan á valer! Antes con poco garabato que tu vier;.\ una muchacha
les llevaba como á corJ.erito.:i ca1ui110 de b \'icarfa. Ahb ra ...... sí, sí.
( Quiero protestar en favor de mi sexo, pero adivinando doña
Trinidad mi intención, me deja petrificado tras del furioso
golpe que me descarga en el muslo con su abanico, que está á
pique de romperse. )
-Tendría gracia que los quisiera usted defender. A mi
con esas, que el domingo antes del Corpus cumplo los seseuta y cinco. Vivir para ver. ¡Ay! ojalá no hubiera yo
visto tanto. Y en esto de la picardía de los hombres ¿qué
me dejó por enseñar aquel endiablado de mi yerno? ¡Jesós! ¡Jesús! ¡Dios me tenga de su mano y no permita que
se me desn.te la lengua! P~ro ¿qué le tengo que dedr, usted, que amigo antiguo de ver.u:! 1 de memoria 1:abe las
desventuras de mi pobre Anita? ¡Qué mártir de mujer!
Cierto que empltmdu le estuvo por de8obl!diente, que ni á
su padre ui 1t mí nos engañó el galancete con las estrellas
de capitán y su carita rubia tla hipócrita redomado. No
llevaba un aiio de matrimonio cuando Re j11gó los fondos
de la caja. De aquella vergüenza. murió mi pobre Fuente:,;, y sobrevino ii. Anita la enfermeJ.ad que !a. lle\'Ú al sepulcro. l'ue:-:, ¿y hiúlti111ac:d:n-&lt;&gt;radadel maldito? Suble-VUl'i:ilj en .ll.1J;1józ p;.Lra !.!migrar ,t Francia, y no volverse
:í. acorJar tl~l pilllpollo de su hija, que no ser por esta pobre abuela1 andaría pidiendo por medio del arroyo, 6 la
lmUrfan encerrado en San Bernardino.
( .1.Yuevas lagrimitas de dolía 1'rínidad y nuevo intento por
m.i parte de interrumpirla para consolarla. )
1

EL EJEMPLO.

0

'

175

EL l\IUNDO.
-¡Lola de mi alma! no la h,\ lle faltar en lo que yo viva quien se mire en ella, y si mucN, y,i !t.1 qucJ.:1r.i un
modesto pasar, así no se c,IBe; que 1:erfa lo mejor de hacerlo con la mala suerte de Anita. Y no ser.í, que para
eso tiene en ~u abuela alma y sentidos, y anda siempre
ojo avizor. Digo si estoy escarmentada para que otra vez
me la peguen. ¡Nada de Ursulinas! ¿Usted enbe? estas
muchachas son unos diablejos cuando se juntan unas
con otras. Ahí estuvo mi error; gastar muy buenos duros para que mi hijt1. se de!ó!pavilara en picardigüelas mucho más que en labore~. Yino á casa con loa ojo:: bajos
que parecía una monjita, y á los pocos días tuve que
echará la doncella por'-!ue tomaba cartas al tenientillo.
¿Cree usted que la correspondencia tf'rn1in6? Pues los
billetes iban y venían peg.ulos con oblca.::1 á la cuba del
aguador. Cuando sorprendí el depósito en el forro del
corsé de Arrita, ya era tarde, porqnl! el perdulario ya la
había depositado judicialmente la vlspern. Con mi nieta
he ensayado otro cantar, en buena hora lo diga. Profesores viejos y en casa; nada de colegios ni &lt;le amiguitas¡
eiempre á. mi lado, hasta en la alcoba; así la vigilo con
cien ojos. Como que nunca se acuesta sin qnc disimuladamente palpe las ropas, reg istre sns bolsillos. Es inocentona como una corderilla, pero crea usted q11e tod1\ precaución no est:t demá..s. Dos veces al día regi~tro el costurero y deshago lod carretes. He quitado de la i-;ala los
jarrones, y me privu de tener macetma, qne en todos e.c,..
tos sitios se suelen ocultar papeles. En fin, con dL•cirle á
usted que ni de nifüt la he consentido muilecas tle cartón
sino de porcela11a ó de madera maciza ..... .
-¡Un juguete t;m sencillo!
-Tan peligroso debiera usted decir. ¿Xo \,e sobre la
consola debajo de aquel fanal? Pues es la. ún ica muñeca
de trapo y cartón que ha habido en casa, y Lolita nunca la ha tocado. Es tosca y ordinaria como las que se
vendían en las Covachuelas siendo yo niíla. ¿No vemted
las cocas abultadas y las sortijillas? El peinado que hacía
furor cuando la rí'gencia de Espartero. A sus piés están
las charreteras que 11s6 mi marido en la milicia nacional
de 54. ¡Qué recuerdos! ¡Ay, qué recuerdo,z! Y no vaya
usted á figurarse que los del juguete difieren tanto de los
de las insignias. Y1\ yerá cuando le cuente, como pudo
esa muñeca. sal ,·ai· 1t mj marido de l:1. deportación en tiempo de Narváez, y por qué desde entóncef', con tenerles
tanto que agradecer, desconfío de esos jnruetes ahuecados, y por nada en el mundo entregnrfa uno de ellos á
Lolita. Pues el ca8o fué, y no era. 1mevo, como usted sabe, que mi marirlu co11spiraba y teníamos en casa nn rollo
de papeles, que á. encontrarlos Don Francisco Et Chico,
el terrible policiaco, el pobre Fuent.es no par:1 ha¡;t.a Filipinas. Llaman una noche á. deshora, entran 1L registrar,
yo cojo mi muñeca, lo abro con la.stijera8 por cierto sitio,
la. desocupo el cerrfn y en el hueco introtlnzco los papeles. Todo lo husmean, todo lo revuelven, hasta las s,tbanas y almohadas de la cama de mi hija, pero la \'en dormiditb, abrazando á In muñeca, y al lin se van persuadidos de que fué inmotivada la denuncia. Dígame ahora
si el juguete tiene menos historia políLica que la charretera. Además comprende_rú. por qué no he querido comprará Lola mnñecas como esa. Para un:i pollita 110 puede haber estafeta. mejor disimulada. ¡ )1ire u-,ted, mire
usted!
(Se ltL'anla do1la Trinidad, quita el fanal, coJe la mu,i-eca,
y, acercándose (Í mt, m:: la pone en la., manos.)
-Por lo que advierto, señora, tambien ha tenido la
curiosidad de conservar aqní, los compro111etedores documentos.
-¡Pero qué dice mted! ¡Ave María Purísima! Si hace
mú.s de cuarenta años que de ellos no dejé ni las ceniza:..
Sin embargo, tiene usted razón, aquí suenan papele........ .
y este bulto ......
( Extrae del iriterior de la mulieca un jCJ,jo de cartas. )
-¡Dirigidas ú. miLola! ¡Dios rnf,1 qué Cli esto! ¿l:'ero
cómo están aquí; y ese Arturo, quién es?
( Toca precipitadamente el timbre y aparece la doncella.)
-A la señorita que se presente en seguida. ¡Jesús! hay
para volverse loca. Mayo del 93 .. .... Un año hace que se
escriben, y yo ...... ¡Ah! ¡'la corderilla inocente!..., ..Pero
¿qué hace que no viene? ¡Dios me tenga de su mano, y
usted me dispense; creo que la voy á dtsollar..... .
( Reaparece la doncella.. )
-¿Que no estú? ¿Que ne se la encuentra en ninguna
habitación de la cusa'! ¡lrse! ...... Pcro ¿cómo y adónde?
¡Ah! Si ese Arturito ... .. .
(La angw¡liada abuela que se convence del rapto, leyendo
una carla fechada la vfapera, agota el repertorio de las inl-erjecciones de dolor, y se considera en el caso de dejarse caer
desvanecida. )

•*• mas para buscarlo trasEl monólogo está terminado¡
cendencia, antes de retirarme en definitiva, asomo la cabeza entre las cortinas del foro, y explico al público la
moraleja; pro1:edimiento directo que recomiendo ú. los
autores de obras con tesis, para e,·itar equiYoc.ida.'l interpretacio11es.
Y he aquí la tesis dt·l casi monólogo:
uContra. las tretns é intrigas de chicuelas con amoríos
de nada vale la. experiencia y la vigilancia &lt;le la madre
más avisada ni aún de la. más ducha abuela.
( Telón rápido.)
R. BLA:-.CO AsENJO.

$1 amor bajo los tejados.

1

gentes mal humoracfo;::, :1qnellas ,t quienes enjece y molei-ta nnest11:~ juventud, aseguran ques rosas de sn tienpo eettin ajadas y que ~ólo nosquectan lae espin¡\S.
Van por ahí diciendo á la. nueva gener:tci(m con alegría mala: 11La griseta urnere, ia griseta ha lllUt"l't0.u
Y yo les afirmo,¡ u-stedea qno mienten, que el a.mor y
el trabajo no pueden morir, que los alegres p;ij.iros de la,.
buhardilla no han podiJ.o echar á voln1·.
Conozco á uno de esos p.1jaros. Marta. tiene rni nte a.nos~
Un día 1:e encvntrJ soln en la vida. Er.i hija de la gran
ciudad que ofrcct: ,t sus hijas nn dedal b joyaJ. Escogió el
dedal, y se hizo gri~eta.
El oficio es se11cilJ.J. s:110 requiere un c,irnz\Jn y una
aguja. Consiste en a111:1r mucho y en no tr:tbajar poco.
Aquí el tmb;ijo salm.al amor, los dt'dOR aseguran la independencia del corazón.
Marta, en la mañan:i &lt;le la vida., f!e cogi\J l:1. frente entre sus manecitas y se huudiü resuelt:unent~ cu las má.e
graves reflexiones.
-Soy juveu, soy bonita y sólo de 111í lh•pende el llevar
vestidos &lt;le seda, encajes y joy,1s. Vi\·iría anchamente
comiendo m:u1jare~ delicado~, 110 saliendo ~mu en coche,
ociosa y eeritad,i tvdo el santo &lt;lfa. Pcru había de llegar
uno en que, Jespué::1 de haber verd&lt;lo tod:t~ las l.igrimas
de mi cuerpo y dominado tudm, mis repnguanciali, me
despertaría en el cieno y oiría 10::1 quej1dv~ tle nii corazón.
Prefiero obedecerlo cles&lt;le hoy mismo; quie1\J que sen mi
ónico guía par.i poder escuch.u·lo en paz; llev,u·J \·cst.idos
ae indiana, le consultaré en voz- baja duran le mis largas
horas de costura. Quiero ser libre de a.mar á quien ame
mi corazón.
Y hihermosa niñ:i se constituyü ciuJndnn:i Uc la república de las muchacha.d trab,~jacluras y carifü),,ias.
:Qesde aquel tlia, .Jlart;~ lmbiLa bajv los tt•j,1dvt1 un cuar•
tito lleno d~ sol.
Ya conocen ustedes ese nido descrito por los poetae.
El único lujo de la casa es una limpieza exquisita y una
alegría inagotable. Allí, ha.sta los mueblc::1 1mís viejos
caman la canciün do 10::1 ,•einte años.
La cama. es pequeiia, toda blanca como la de uua colegiala; únicamente en la extremidad de b lh.,--cha sobre
que descansa la cortina, se balancea un amor Je yeso dorado, con las alas y los brazos abiertos. En la cnbecera
del lecho sonríe un busto de Beranger. el poeta de los
desvanes; contra las Paredes hay pegadas litografías, loros amarillos y azules, grabados copiados del viaje de
Dumont D1 Urvil1e; sobre una estantería osténtase todo
un mundo de porcelanas y de objetos de vidrio ganados
en las ferias.
Luego hay una cómoda 1 un aparador, una mesa y cuatro sillas. El cuartito está demasiado a.mueblado. El nido está. triste cuando no está. allí el pájaro. En cuanto
Marta entra, todo el desvú.n le sonrfe. Es ella el alma de
aquel Unirerso, y 1:5egún rie 6 llora entra el eol 6 se queda fuera.
Est1i sentada delante de una mesita. Cose cantando, y
los gorriones del tejado contestan á. sus gorjeos. Tiene
prisa por acabar su tarea: sabe que le eRperan, pues al día
siguiente ha &lt;le subir á las alturas umbrosos de Verriéres.
Sn corazón ha hablado, si hemos de decirlo todo, y
ella hi\ oído muy bien lo que le decía. Hace dos meses
que le ha obedecido. Ya no está. eola en el mundo. Como
es bneña niñn., se ha dejado amar, y también ha·amado.
Vefolaen la calle, con su lahor en la mano. Salta ligeramente los charquitos cogiendo sus enaguas, descubriendo pies delicados. Tiene á. la vez el andar atrevido
y asustado, el descaro y el miedo de los gorriones del
Luxemburgo.
E,,i pllja1•\1 dvaracho del suelo parisiense; aquél es su
terreno, su patria. En ninguna otra parte se encuentra
esa sonri!'.!a tierna, ese paso decidido, ~ elegancia innata. La niña, senci1l,1. y alegre, tiene el plumaje modesto
y la alegría ruidosa de la alondra.
Al día siguiente, ¡qué felicidad en los bosques de Verriéres! Hay allí fresas y flores, grandes alfombras de
hierba y u1ubrías profundas.
Marta hace acopio de alegría para toda la semana. Se
embriaga. de aire y de liberiad, conmovida hasta laa lágrimas por el azul claro de los cielos y el verde oscuro
de las hojas.
Después, por la noche, vuélvese lentamente, con un
ra.mo Lle lila en la mano y m,ís ánimo en el corazón.
Así es cJ11HJ se ha arreglado u11a vida de trabajo y de
ternura. Ifa ~abido ganar su pan y conservarse para quien
bien le parece.
¿Quién se aLrevería á reílir á esa niña? D:1. rnús que recibe. Su vi&lt;fa tiene la dignidad de la pasión verdadera,
tod,\ h\ moralidad d {Ji trabajo incesante.
¡Cánta1 he1·mosa alondrn de nuestros veinte afias, canta
para nosotros, así como has cantado para nuestro.:! padres
como cantar.ía para. nuestros hijos! Eres eterna, pues ere11
la juventud y el amor.
E1,nuo Zod.,

�176

19

EL MUNDO.

DICIEMBRE,

1895.

PRENSA MEXICANA

UNIVERSAL
To•u•,11-·'IJ&lt;&gt; IEPOO.&amp;,-Nll'I ~ó\t

!ll~~H'O DOMl~GO 10 ffF l\O\IE'111RE DI-: JlJ93.

, .. &lt;1••··· . .••100•1,•••1-••····

Páginas extrMrdiwzrifl.~.

DO~,II.\'GO 8 DE DICIEMBRE DE 1895.

l!IIDfc!'OR Ell IIFB: &amp; PBRBZ iOfilO.
•dmfnbtrador Antonio Enr, ..11n,
Ul¡S.f'ONO 1,818'

PRfWIO: 3 ().ENl'.t.l'OH

r... "'. ;~.r.,.:.,.,:~.•-,:~-::I_i..-,~ ~ ...,..:~"""""" ,·,
l.._1"".

'"
"º
•"",

...

&amp;oncepc¡;112
!l;intura famooa de fJ76uáLLo.
(De fot, de los Hnos. Torres, (~ de Plateros núm. 2. ) tomada. dtl original eu d Lnnn&lt;•, di· r:ir::-&gt;.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Páginas extraordinarias, 1895, Tomo 2, No 21, Diciembre 1</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>14

24

EL l\IUNDO.

NOVIEMBRE,

[895.

TOMOII

=

Dü~lJ.\GO 19 DE DIC'IE.\113RE DE 1895.

=

.

NUMERO 21

===-•==

=

•

__J

,'

•

r

CAPA Y SOlrBRERO PARISIEXSES.

(Veáse la pág. 7.) ·

TRAJE DE BODA DE LA SES°OICT,\ \'A:,.'l)Jl:HIHI.T

( \' e:ÍSt'

la p:íg.

(noy
7, )

Dl'Q.UESA DE MARLBOROUGR)

CARNET IZAGUIRRE.

Dere&lt;-hito y sin 1emblat
La l1tff11mos de ln mano
e Y 1:, c-011t~m¡,la el pais~no
Y la ndula. el mi!ltu~·)

8Jn temor; ¡una! idos! ¡tres!
l ella (de 1:-:s mt\s lloJJitas)
AJlrietu la~ munecltas
Y doja oonm· los ples

Y uno de aquello.~ gu:i.!&gt;Ones
Que la dulce escenu ha vistv
Exclruuu: ¡está como Cristo
)lmicudo e1. tr~ do.s ladrones!

&lt;Y entiéndase bien la expresión
Loi;queaC'~lade.o;deñan)

Estos dos nuentrns la enseñtm
Le roban el corazóu!

"

�19

EL MUNDO.

4

DICIEMBRE,

19 DICIEMBRE, Ui\/b.

1895.

EL !IJIJ.\l!ll

=

5

...
\

Una en1pre:sa h.u.manita1·ia.

•

Apenar; tÜ uos
11.,,xico
u11 le¡·ano eeo d e todos ¡os neg,)c1u.,
·
. , lil'gn. .i ~
,.
y (•mpn•s:1s que
se acomeLcn
. Cull ·0 ll~ll l:'XlLO.
·
~· "", t •· endhL1ro¡,u. .v }~$tndos l,'nidos
. •,. q,,e logran sostene¡ .:se
Com~-1.;11.efa
ciYgurus ,·.emos, por eJemplu, que se llega á ast-gurar la púliza ds: ot.ra.
. P· , 1 ~ c~. ~ .º f_aYnrito; _lvs muf::bles d~ una casa abauúull.llhi durante algún
tie~1 1~o) expu?ht.t,.d wbo; a!gun.nl'gocio ar.rendo; una apue:sLa; la füli..:liUad du u11a
1
• CL~to ~egti el auiplto cnt~l'io anglo¡;~1j(m, pueda Yaluar-.e eu ddcrniiuada cau1 a Y cf\ • en pe 1gru de d1,;:apareccr por iucendio 6 inw1d·i"Íón ruUo 0' cu,0·1,·go .
muerte 6 tuga.
· ., ,
·
,

'.ª\ª . b

tJJJ_

Si estudiamos otra clase de
negociacione!:i, las destinadas
á proporciorntr todas las cornodidades nece:-;:uias para la vida encontramos empresas que
wnden terrenos con 100 años
de plazo pani el pago; ca:::aas
coUJpletat! por l;ilO de abono

memma!; wobiliario de un ni.lar de 500 ii. UOO pesos, incluyendo hasta clavos y tornillos
por 5 ó O pe1-;os al rnes; etc.; y
Conip:uiías que in!:italan estufaH parn. calefocciún de las habitacione:s y i,:1m las cocinas;
que llevan ,í duniicilio el gat:1
y t:!1 rnpor, la comida y las ro-·
pa~, el médico v las medicina:,;, fas re¡)rotluCciones fonogr.ificas de a piez:1 estrenada
la nuche nnteriur y capá.ces
bOll ha:::ta de Ilevm· las bailariC.\H \ DE )L\TER~ID.AD DE l'ARIS.-L.\. CAXASTILU IX(.TB.\DOH.\ nas. Adem.ls de la~ casas ~lll~.
. .
.
· dadas con tale::: obJetos, ulumamente se han mstalodo en vana::; poblac10nes europeas sociedades cuvo fin priucipal e~ ~ocurrer ;n su ü~gar ií los i~1~nesteru~os que carecen h:u,ta. du lumbre; así como
e_l &lt;1~e1a.l~- 1 de~neva. ~ork organizo hace tiempo una subscripción pública para repartir h10!v i1 los pobr~s que t.anto padecen por el calor.
. Pero tr!do _lo ~et_ern.lo f:S tona:s y pan pintailo ante el nuevo servicio inaugurado en
L.1verpool prmc1p1os de est; mes por el uComité de auxilios .i doniicilio.)) Consiste
dicho ~ernciu nada 1~1en?S que eu un aparato que ha rnen:icido todos e:stos 111:&gt;mbrci:. de
la seu,:1b!e pi·en!'S.&lt;: br1tárnca: umadre artifi.cialn, uregnzo maternon uincubador infantih&gt;
((calent.,1dor d1;) n.mos,1, etc., etc. )fas no se crea, sin embargo, qu~ :í. lo.s ingle.se!! se de:
be el de::;cnbrumento y que éste es absolutamente miern.
~a ide:1 de .~plicar t:I sistema !u ventado para 1a incubación de hueros de ga.llina, á
1~ cria11z11. de nu~os nacidos .antes de tiempo, elata ya de algunos años atnís y fué sugcnd:i ni Dr: _T:\~nter al exammar los ~paratos _para empollar que había en el jardín &lt;le
ach!n~~ac1un. 20 rn.e~cs después tie hizo el pnmer esfuerzo sedo para experimentar la
L'.\!-.A DE llA'fERNID.\0 DE P.\JU:,,.-1,0S XI.Sos IXCUB,\DOS.
pos1b1hdad de rea~1zar aqu~ generoso pensaiuienw y se construyó ti tal efect.o un incubador cou detenmnadas refurmas y fué llevado ,l. la Cai:la de )Iaternidad, para las prueb as.
. ~stá dividida en do/s mitadt:s: en la inferior hny un depósito que contiene como
1.J~1(revist,:i d~ medicina c'ontemp~ráneadescribe así el aparato:
seis htros de agu~ y esta comunicado con uua caldera de patente colocada fuera y ca1
1 Es una caJa lisa ?e madera ~e :Z p1és 8 pulgadas de largo por 2 piés J pulgadas diJ
lentada por medio de una lámpara de aceite. Se podr1¡ emplear auua caliente en el dee
ancho y de altura. Tiene dos cubiertas y el espacio vacío entre ellas, se llena con se~ pósito, para no recurri r á la lámpara.
rríu para conservar el calur.
La pal'tesuperior forma una cámara caliente 6 e:,tufa donde se encuentra una canastita ó &lt;;-una de capac!dad suficiente para dos nill.os. P¿r una abt'rt-nm. haci,1 un lado
ruede ret1rar~e la canaRtita, que tiene doble:. cubierta~ de cristal 1 á fin de quL~ lv8 ni110s y el tennumetro colocado Junto á. ellos, pueda ser observado á c11da mon1e11t.u.
Si el agua usada por primera vez est.í muy fría, ta1·dartí. algo para alcanzav la des~ada temperatma; pero lograda ésta, no S;! necesitad vol\-er á. eucender Ja. láuipara
smo d is ó tres veces durante el día.
_ Es con\·eniente calentar el aparato rnientz·as se limpia 6 se da de comer :í lo"S uino~. La tempenitura dentro de la cuna debe ser manteuidageneralment.e ,í 86º Fahrenhe1t, y au:iqne es rudo el contraste con la temperatura exterior que será. aproximadamente de 30º Fahr., los catarros no son tan frecuemes tmtre los p1írrnlos incubados 1
corno entre !os criadoe de manera ordinaria.
Desde el primer experimento, el retmlt.ado foe tan satisfactorio como se ha,bía previsto, tanto qne f'e :1cordó distribuir con prodigalidad esos aparatos ent-re los hospitales
francf'::;e:-:. Desde entonces, el
mecani:,:mn ha sido nota1,1e~
mente mcjot·ado, con especialidad respL"Cto :t su v,:mtilación
que era de nn sistema muy
primitirn; cnn¡:.:.truido ahora,
con pare&lt;lt'8 de cristal, presenta una apariencia menos fúnebre qne en un principio.
LaSni. Henry Directora de la
Oasa de !\fatt&gt;rnidad, de París
afirmó en una entn~vieta que
por tnt:'clio de la aplicación de
los inr11baclores. H' logra salvar 1í ~ó ú :~o por cie11to de los
.
niños que si1i esPtratamiento
habrían sncnmbido t,odos.
'
Alguno:,; facultativos asegu·-:,.:.,.=&gt;'
raron en un tiempn que los
, .. ,,
p:írvulos rriados a1·t,ificialmente no llegadan nuncu. ,t desa:'.'.'•' "
-\
'\&gt;:- '- .-· 1_, y¡
rrollarse de una manera perfecta ni á cobrai· fller7,as; pero
t[!., ,,,
1~ Sr~. Hem}'., con su experiencia ele Yanas años afirma
lo contrario.
'
Cuando !k·gan al período de
la lacLancia, :-:e ll'~ traLa c0n
mucbos cuidados. Sólo se les
,, '
deja salir ií. los cnn·edorés cubierto::. del ho!C:pital conducidos en cochecito¡,¡. '
En alguuo:s hospitales de
. . C,\¡.;A DE .\L\'fER~rnAD DE 1•An1.-;.
Ingla~t·rrn. H!é han adoptado LOS.Xl~O-\l~lTBAUúS EN" PREP.I..RACIÓS l'ARA A~lA\L\XTARLOS.
también eM,os aparatos. l\Iuclrns familias t,a.mbién los han adquirido sin grandes dific1 ul~;ldei,b, l~t''l'l su costo es _de 25 6 30 pesos oro v nun se b;1 lle"ado c.l aceptar para niños
.~
os mcu auores parn perntoij ó gatos, cuyo precio es de 3 6 ..J" peJ-:0.5.

:t

$ scánaalo ael füa.--$1 canibalismo en Glfrka

Costumbres salvajes.-EI tatuaje.-Tráfico de esclavos y el
canibalismo en Africa.
El tatuaje entre la aristot;racia británica y el proceso
del capitán Lotario por 11crimen judicialn son dos asuntos
que en estos momentos conmueven á Europa ca.~i tanto
como los sucesos políticos de Armenia y Cuba. Encaminado este artículo, ,t tratar asuntos curiosos y no políticos pues que á éstos se dedica la crónica que uEl Mundo,,
publica semanariamente, nos Jimitareroos á hablar de
los puntos que dejamos señalados al principio.

••*

Ya en otro número hablamos del tatuaje, tan de boga
hoy entre algunas clases de Inglaterra y Estados Unidos.
Creemos de oportunidad dar ahora los siguientes datos,
muy curiosos, por cierto, acerca de este asunto.
No está mal el tatuado 6 tatuaje, dadas ciertas ideas.
La cosa es vieja y muy usada entre determinado nómero
de gentes; pero, al fin y al cabo, sin .ofender á nadie, no
se podrá negar que constituye todo un atavismo salvaje.
Se tatúan en todo lo que lucen desnudo los Pieles Rojas
del Norte, las tribus del centro del Brasil y los Papúa de
la Nueva Guinea. Ningún creyente se tatuaba desde que
Moisés y Mahoma y los Concilios cristianos lo prohibieron, como costumbre indigna. Ahora parece que vuelve
la moda, aceptada en Inglaterra. No está ayeri~uado si,
como dicen, se tatúan algunas gentes aristocráticas, pero
lo que sí puede verse á diario es que no hay atleta, boxeador ru titiritero de feria, que no lleve su correspondiente mamarracho incindido ó punteado en la piel. También se usa el grabado en vivo entre los obreros de algunas ~rupaciones anarquistas, y entre los militares románticos enamorados, que, en vez de grabar en el acero
el nombre de su am,¡da y el corazón ensartado en la corteza de algún fresno ó de alguna haya, como los antiguos
caballeros andantes, los graban en lo más abultado del
brazo 6 de la pierna. La obra de·la aguja que ha picado
la piel dura generalmente mucho más que el amor; pero
en materia de cifras y jeroglíficos, una A, en vez de inicial de un nombre propio, es el del amor mismo, y un
corazón bien puede representar el de todos y el de todas,
El arte del tatuado se viene conservando al través de los
tiempos en las cárceles y presidios, donde tiene !!!u verdadera cá.tedra, donde los maestros se suceden, 1 de donde generalmente salen es06 grabadores del pelleJo, ambulantes, que en el extranjero andan por los pueblos con su
álbum dé modelos y sus chl!mes de pinchar y teñir, en
la mano. En Italia, la afición al arte y la superstieión,
allí tan prraigada en el campo, mantienen viva la bárbara afición al tatuado. Ningún peregrino va á. Loteto que
no regrese con su sello pinchado en el brazo, en señal de

r la e-¡ipeakión }!otario.

íe, y-por la módica. c&amp;..ntidaá. de setenta y cinco céntimos.
En los Estados Unidos el arte e::: 1mí.s caro, y hay tatuador que sabe ganar veinticinco pesos diarios.
Se ha demostrado que es imposible destruir el dibujo 6 grabado de la piel, hechos con la aguja y la tinta
de China, que forman el adorno simbólico de quien haya
querido tatuarse. Ni pomada, ni tópicos, ni lejías irri~
tan tes sirven para ello, porque la mancha sólo desaparece con la tajada. Algunas \·eces se ha insistido con todo
empello, por algún tatuado, plebeyo antes y aristócrata
y titulado después, de borrar la infamante mnrca que ile•
va en sus antebrazos 1 y aunque se empleó para ello el
hierro candente, que destruyera el contorno del dibujo,
no se p'udo conseguir1 pues volvió á aparecer sobre la
piel cicatrizada, roja y dura, que se formó después de la
quemadura. La antracosis dérmica, que constituye la inyección de los granos 6 polvo de tinta de China alrededor
de los vasos sanguíneos de la piel, debajo de la epidermis y entre las fibras elásticas del dermis, no se puede
corregir más que extirpando el músculo, como se separa
con el cuchillo la porción podrida de una fruta.

El Centro del .Africa ha provocado demasiadas ambiciones, nacionales 6 privadas, para que los conflictos en-.
tre paises ó particulares no estallen sin una extraordinaria violencia.
Los ecos de los dramas que se desarrollan en el seno
misterioso d~ lo lejano y de lo desconocido, no llegan al
mundo civilizado, sino tras de un largo intervalo, pero
quizá por ésto, repercuten más ruidosamente y los rncidentes africanos tienen el don de apasionar en todos los
Estados europeos directa 6 indirectament,e interesados 1
á la prensa y la opinión.
Los hombres que se internan en el Continente negro,
por su cuenta ó por la de su gobierno, son por lo regular
gente instruida y poco vulgar; pero en las riberas del Kilo, del Niger ó del Congo, cuelgan voluntariamente los
hábitos incómodos de la civilización y sería sorprender.•
te que, cuando por cualquiera casualidad se encuentran
uno frente á otro, se trataran con todos los cumplimientos y conforrpe á las costumbres de nuestras sociedades,
convencionalmente corteses.
Especialmente los agentes y exploradores ingleses parecen abrigar profundo desprecio á. toda clase de tradiciones1 leyes y tratados; no hay atentado contra el dere~
cho común en aquellas regiones que no ee les pueda reprochar.
.
Y sin embargo, Inglaterra y Bélgica, tutora del Congo
independiente se conmueven actual mente por un hecho
sangriento, en que un súbdito de S. l\-1. Victoria fuéla víctima.
La ejecución del traficante y ex.misionero Stokes se remonta hasta el ló de Enero de e:::te afio y no llegó á saberse en Europa hasta hace muy poco tiempo, un mes
aproximadamente.

l\L Stükes, irlandés prote,itante del Ulster, fué enviado
á Uganda por una Sociedad de misioneros. Este apóstol,

al decir de SLlS acusadores, cuya veracidad no garantizamos, se convirtió bien pronto en negociante más hábil
que escrupuloso y para conseguir marfil en la región habitada por los árabes cazadores ele esclavos, Stokes1&gt;roporcionó á éstm1 armas y rr:mn iciones contra la prevención del tratado de Berlín y las orrlenanzas del gobierno
del Congo.

*••
Cuando el Capitán Lot,ario1 capturó á. K.ibongé asesino
del famoso explorador Emfn BaJit, descubrió ó creyó descubrir el infame comercio del viajero irlandés y lo ahorcó, en co01paílía de Ki bongé.
·
Entablada reclamación ante el Foreign O.ffice el gobierno del Reino Unido acaba de obtener del bel~ una indemnización del 250,000 pesos, oro, y el enjmciamiento
del capitán Lotario en Bruselas.
Interpelado el famoso explorador Stanley, acerca de
este asunto, dfjo: uStokes era un notable comerciante,
pero, según mis informes, proveía de fus iles á los cazadores de esclavos y ningún hombre que haya viajado á.
través de los bosques y haya presenciado las atrocidades
de los árabes, podría, 1:1i tiene autoridad para castigar,
compadecerse del europeo que entre en complicidad con
aquellos. Stokes tenía en su favor circunstancias atenuantes; cualqlliera medida h!}bría sido mejor que la de
ahorcarlo; pero Lotario no podía enviarlo para qne fuera
juzgado, á. 700 millas de distancia, bajo la custodia de una
escolta que le hacía falta, ni soltarlo por haberlo sorprendido infraganti.
Acrece la importancia del crimen de Skates, si se atiend~ á que las armas que proporcio•iara pueden haber servido á los caníbales para capturar á sus víctimas.
Y no puede haber duda de que existen los antropófag?s. La m!sma prensa iuglesa llena sus páginas con relacion~s y vistas que lo demuestran, tales como la que hoy
publicamos.
uAl lle~ar á la desembocadura del ríoBolumbo, Mr. Peters, oficial de la expedición Lotario descubrió varias canoas de negros que bufan precipitamente. Logró, sin.emba~~ ~ercarse, y e:uán repugnante y terrible sorpresa no
rec1bma al descubnr en medio de las canoas graneles vasijas que trataban e llos de ocultar y de las c~ales sobresalían fragmentos humano~!. ........ piernas, brazos, manos, etc., unos cociéndose todavía en el inmnndo caldo·
otros asados y se.::os. Como insignia ó bandera al frenté
de una de las piragu~ veíase sujeta en una ra'ma de árbol, la mandíbula de uno de los infelices sacrifioodos ... ,.. u
Después de tales horrores, sería más horrible aún la.
con~E:nación de Lotario 1 por el justo castigo impuesto al
auxihar de los traficantes y devoradores de carne humann.

•

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CASA DE ll.\TER~JUAD DE PARlb,-LA8 (jl'AUJ&gt;.A.'i DE l.OS INCUL\DOUFJS.

***

¿Habrn m:u.lre que no acuda 1í la Rocit&gt;dad de- ~ocorroi:: de Liverpool en dema, _
da 9-t\j,parato qtu1 :ha de suplirla, 1m:iporciomhldole calor y yida al hi¡·o de sus e 1~-

t ra.nas.

•

�6

19 DICIEMllRB, 18\15.

EL MUNDO.

1° DJCIEMBRE, 1895.

ilota, t~it11ri11lr,.

¡Q;l ®rncrnl Din¡ 1;c ua 11 Q;urnµa!
¡El General Díaz se ni. :'t Enropa!-E~ta frase se repite
en corrillos y rennionee, no sólo en )léxico, sino fuera
de la Capital. L' nicamente la prensa ha permanecido
muda, temerosa de consignar un rumor propalado por el
público. La noticia no t'i&lt;, sin embargo, de aquellas que
comprometan la. tra11qnilidad fü•l periodista ni lo hagan
acreedor 1i la indignación &lt;le los amigos demasiado celosos.

Fúndase esta asewl'ación en el proyecto de ley sobre
sustitución del l're:-üJente de l:l República en las faltas
temporales de éste. La reforma del artículo 79 de la Carta previene, en efeéto, que en las faltas temporales, el
Presidente designará. al ciudadano qne deba snstituirlo,
con la aprobación de la C,imarnde Diputados. De aquí se
parte para asentar qn~ el Geueral Dfaz trata de hacer una
experi~ncia,. pidiendo una licencia para colocar en el poder EJ~cutn·o á la persona que tenga por con\'eniente.
La hcencia-añúdese-solo se pedirá á la Cámara después_ de las elecc!ones del aiio entrante, y f'I Yiaje del
Presidente se reahzar,t en el otoiio de 1896. He aquí toda
la combinación que anda de boca en bl"ICa y que E,, MusDo ha qnt:riqo consignar en sus columna&lt; ya que la costumbre Ya siendo que los lectores informen á su periódico~• no éstt: el que informe á sus lectores.
El \'iaje del General Díaz ~ería, pues, un ensavo que
serviría para darnos á conocer el \'erdadero estaClo del
país y las condiciones de prospPridad y crédito que la nación, independientemente dr 1-us gobernantes, po~ee. La
verdad es que en mat~ria de crédito el nombre del Gene~\ Díaz es el que se h:.t impuesto en los mercadus extranJeros.
Ante. el doloroso evento de una catii.r:.trofe, la· República sufriría ll!l golpe que podría servir ~e pretexto al primer revoluc1onar10 audaz que prometiera al paífi lo que
se promete generalmente en estos casos. La licencia concedida ~l ~residente podría ser uu preparativo para los
acontecimientos futuros, y el hecho demostraría por {&gt;arte del Ge~eral Dfaz una. pre\'isión saludable, por encima
de esa resistente fuerza de inercia peculiar á todos los gobernantes que han ! legado á obtener una gran suma de
poder.
Como es. natural, no sólo 8'e habla del viaje del Gener~I Díaz, smo que también se pregunta quién será. el sustituto. Aquí falla el cálculo de probabilidades. Con un
programa en que lo inesperado es lo que se realiza, lo natural .P~rece suponer que ninguna de los candidatos que
la opimón señala para suceder temporalmente al Presidente, obtendrá la designación del Ejecnti \'O.
La solución se sabrá e.1 día en que se rasguen los velos
del s.antuario. Dur~nte este tiempo, habrá muchas decepc10nes y gran numero de esperanzas que se abrirán
para du_:ar lo que la flor del poeta francés: el espacio de
una manana.

(!;l .Srnn~o

fmtlr tí frcnfr
DEL

.Señor .Secrrtario ~t 2Jmilicia.
Oportunamente anunciamos que la amnistía habría
de ser aceptada: lo está ya en el Senado y en el dictamen de la Comisión de Justicia del SenadO sobre amnistía á los duelistas, encontramos estas significativas
líneas:
uAsí subvertido el orden, vimos publicarse un Código
nacional del duelo, conjunto de reglas que deben observ~rse para cometer el delito correctamente, que suscrib!eron personas muy honorables de nuestra sociedad; Cod1go que ensefia en qué casos y de qué manera debedesac~ta.rse la ley emanada del poder público, qué personas
t1enen derecho de vulnerarla, y hasta en qué casos hay
obligación de desobedecerla. La prensa, durante muchos
años ha publicado sin embargo, los retos, las actas de duelo, la noticia de cada lance con detalles y nombres alentando la vanidad de los uuos 1 y forzando la timidez' de los
otros,_y conve;tida en no pocas ocasiones, en vehículo de
agra,•1os y de msultos, llegó á ser el mejor auxiliar del
delito.
Y en tanto, la.'1 autoridades judiciales y administrativa.,,
encargada~ de ~·elar por la seguridad social y el cumplimiento
de~ ley,.mactwas y hasta re.~peluosa..~ con eJJtajorma rle •l:iolaci6n, dieron al duelo la única justificación posible expresada por Bentham, y repelida por l\Iartínez de C~tro:
la de ser el complemento de lainsuficitmcia dé la ley; por
que cua!1d~ é~ta n~ es bastante para garantizar al indi viduo, el individuo tiene que procurarse su propia garantía.
Sólo que para nosotros el precepto se modifica pue.s no ha
venido á }:uffli.fi~ar el duelo. la ~nst{ticiencia de la l;,J qúe no ae
ha cumplido, mio la deficiencia de las autoridad.ea que no han
querido cumplirla.n

•

Admirados hemos quedado* ante la rudeza de este ataque dirigido por un cuerpo legislador á uno de los Secretarios de Estado.
La_censura es acre y punzante, porque claro es que al
referrrse los miembros de la comisión senatorial á la dejicienc½1, de las _autori(lades j'lf,d~ciales que no han retado por la
seguridad social y_ el cumplimiento de la ley, se lastima al jefe de estas autoridades que no ha suspendido ti los funcionarios que han faltado á sus deberes.
¿Por qué ~i la culpa ha s!d~ de todos los agregados del
aparato ~ocial y el con~ent1011ento y la tolerancia han sido unámmes, esta ñlíp1ca á la Secretaría de Justicia?En el ca.so actual-y por circunstancias excepcionales ha
habido necesidad de tender un velo sobre el pasa.do, ~ortar cu~, y el ~aldo, bueno 6 malo, pasarlo á la nueva
.contabilidad abierta al duelo por el Código Penal. Los

mismos signatario~ del dictamen reconocen la imposibilidad de arrojar atr.í~ la mirada. por que de !ler asf-no
solamente las amuridades judiciales y administrativas
ealdrían mal pamelas, ~ino que también altas personalidades políticas y acaso, aca~o miembros del mismo Senado que hoy censuran la falta de cumplimiento de la ley
y á ~lguno de los cuales hemos oido hacer el nuí.s caluroso elogio pl.Í.blifo.del duelo.
¿Debemos entender que el Senado, al aprobar el proyecto de ley sobre amnistía 1.l los duelistas con la parte
expositiva que acompai'ia :í dicho proyecto, se coloca frente ,t frente de la ~eeretarfa. de Justicia'?
En nuestro país, en donde los ministros son nombrados directamente por el poder Ejecutivo, sin aprobación
de las Cámaras, una escisión entre alguno de los dos
cuerpos legisladores y un Secretario de Esta.do, no implica la dimisión del ~~inist.ro, supuesto que los actos de éste no están sujetos-sino en los casos que seiiala la constitución-'-:Í la reYi.8ión de las C.tmaras. Un desacuerdo,
pues, entre el Senado y la Secretaría de Justicia, no tiene ctr:i trascendencia sino la de una reyerta intestina,
de la que siempre para los curiosos de la polftica.-entre
cuyo grupo nos contamos nosotros-es bueno tomar nota.

Q;l mntrl¡ rn pnr,¡urn 1¡ In nurnistín tÍ lt1s ~urli5la5.
En los momentos en que la Comisión de Justicia del
Senado presentaba sn dictmnen sobre amnistía 1í.'los duelistas, incitando ti las autoridades judiciales y administrativas, cm·w·r¡adat de rdrrr pot la seguridad sol"ird y el cumplimiento de fa fry, 1.í. no faltar en lo sucesi ,·o :í sus deberes,
se \'erificaba en la ciudad de Pachuca 1 con a:-:istencia de
alguno~ miles de espectadores, el dudo entre los pugilistas
Clarke y Smitb, en medio ele ios aplausos de la multitud.
Profunda turbación ha de haber causado este hecho en
la conciencia de las personas interesadas en obtener la
amnistfa y que Yalientemente han luchado contra un gran
número de obstáculos que para llega1 á. este resultado se
oponían.
¿Qué debemos suponer que hubiese ocurrido si en el
duelo de Pachnca uno de los dos adversarios resulta muerto? ¿Sería en tal snpuesto necesario presentar otrn proyecto de amnistía 6 indulto en Pachuca para los adversarios,
juez de campo, y loda8 la.~ pe-r.~on11s que inter1•i11frrori en este
duelotef
Se nos dirá que un pugilato no es un duelo. ¿Por qué?
¿Porgue en la lucha no se hace uso de la pistola 6 de la
espada, únicas armas que el C6digo del duelo acepta, sin

duda porque en la confección de este conjunto de reglas
sólo intervienen personas que sólo manejan la pistola 6
la espada? Esto es absurdo. Tan duelo debemos considerar uno como otro y tan sujetos á la acción del Códig() Penal cuando se hace uso de la pistola como del machete,
del cañón Bange como del puño, cuando el machete, el
cañón, la pistola y el pufio pueden producir resultados
análogos.
¿O es que la metafísica de la ley es tal que un delito sólo se persigue cuando se emplean para su comisión determinados procedimientos? Y que no se nos diga que un
pugilato no ofrece los mismos peligros que un duelo, porque tan riesgoso es el golpe ciclópeo deun gladiador ejercitado en estas luchas, como el de un hábil espadachín
con un florete en la mano.
Si de la tolerancia de las autoridades judiciales y administrativas en el duelo de Pachuca, se deduce que estos
lances no son considerados como delitos, por el hecho de
presentarse como e8pecláculos ¡níblicos, queda un heroico
recurso á los partidarios del duelo: .a@""Anwwiar 8!.UJ encuentros con gran.des cartelone.s, ponn á la venia la~ entradas
y colocar los arllCul08 del C6digo Penai frente á los precio8 de
las localid&lt;tdes.
Así se habrán salvado de las responsabilidades que la
ley les exije y podrán seguir ejerciendo sua batalladora¡¡
costumbres.
Los espectadores que asistieron al duelo de Pachuca,
han amnistiado, antes que el Senado, á los duelistas.

Plllítifa ®rnrral.
RESUMEN.-Nnevas exigencias de Rusia en la cuestión de
Oriente.-El peligro se aplaza.-Uesórdenes en Lima.Los parlamentos y los gobiernos fuertes.
Recibidas ya por los represententes del Mikado las primeras exbi_b1ciones de la cuantiosa suma que como pago
de indemnización de guerra ~xigiera_ 4e1 gobierno de Pekín, aumentada con la cantidad ad1c10nal que señaló el
Czar por las enmiendas y reformas impuestas por su augusta soberana voluntad al tratado de paz 1 ya se ba :fijado el día para que las guarniciones japonesas evacaen la
península de Liao--Tong, donde en tanta abundancia corrió la sangre de los hijos del Cielo, y con tanto denuedo
y bizarría se portaron los subordinados del almirante Ito
y del príncipe de Yamagata. También se ha anunciado
con cierta cautela, pero repetido con insistencia, que á.
favor de las omnipotentes gestiones rusas se eyacuará el
reino de Corea, abandonándolo á. ~u propia suerte, ó_entregándolo arruinado y anárquico en manos de los moscovitas. Corre muy válido el rumor de que el Czar, en inaudita exigencia, alentado con las condescendencias del Japón1 ha puesto al gobierno del Mikado esta tremenda disyuntiva: restablecer inmediatamente en el trono al príncipe e'oreano, desposeído por las arteras intrigas de la soberana que perdió con la corona la vida en la sangrienta
conspiración de Tai-Wai-Tung, y con energía fundar un
gobierno firme y respetado, que haga cesar en breve plazo el estado de· desorden permanente que trae á mal traer
á todo el reino, después de los motines últimos de Seoul\
ó apartarse de los asuntos todos de Corea, para que él, e
emperador de todas las Rusias, lo tome bajo su amparo
y protección.

Imposible parece que :~ tal extren:io haya_ llega_d.Ó la i~ ·
:fluencia rusa-en los destmos del leJano Oriente, imposible creer que la astucia que acech:\ )'.' la cautel~ q1~e e~pía
se sobrepongan de t.nl modo á. los ~a.lculo'3 1'?ªª bien tundadoa y á. las más acertadas prev1s1oneP. ~ ué el Japón
preparando lent..·unei:it~ ou a~~i6!1 so~re Core~; _se mezc!6
con maña en su adm1mstrJc10n rnter10r; tomo rngerencm
directa en sus asuntos financieros; inuudó las pla~as con
sus mercancías y entregó la dirección del comercio :í. sus
activos negociantes; y cuando ya se bab~a c_reado ~uantiosos intereses 1-'n la comarcn. y se habia improv1~ado
dueño extraoficial de los asuntos coreano~, eeguro de su
fuerza, y con la co1)cie(1cia de su su_perioridad por h~. organización de su e¡érc1to y lo form1dn.ble de sn 1i:iarma,
desafió el poclel' de 9hina, p¡_ir,1. ar_rebatarle para s1e.11~p~e
todo dominio en el mtenemdo remo de Corea. Casi ~nutiles han resulta.do los tn\bajos de zapa con tanta paciencia y con tan admirable éxito lle\"ados á cabo por los estadistas de Tokío, :í fin de herir de muerte al Emperador
de China, y arrebatarle t'n provecho del.Japón su preponderancia en los asuntos del extremo Oriente.
.
La inopinada intervención de Rusia los ha detemdo en
su triunfal carrera; primero se ven obligados á abando1~ar
la península de Liao-Tong, base firme de SUB 0~~1ac10nes ulteriores contra el carcomido poder de los h13os del
Cielo, y ahora se les compele por modo violento á soltar
E.U presa rrnts codiciada, el protectorado de Corea, so pena
de entrar en lucha abierta con el ~oloso de San Petersburgo. Cierto que han cobrado y seguirá~ cobrando bu.enos millones por la paz que implorara Li-~ung-Chang;;
cierto que poseen en la isla de Formos,1. un.g1rón del territorio chino;ciertoque las humillantes en!111euda.~del _tratado deShimonoseki les han valido nuevas 111demmzac10nes,
pero ni todo ésto es compe~sación b~~tante á. sus fatig&lt;?sas
tareas de luengos afias, m la soluc10n dad~ al contli_cto
coreano los pone ;i]a rnbr:ide otras y m:.ís senas ~omphc~ciones. Palmo :t palmo i;e diéputad todavía la rnflut'ncia
extranjern en el golfo de Petchillí; ya se ha dicho que
todo el dinero chino se empleará en aumentar las escua·
dras japonesas, y si acaso por ahora el Mikado se son_rnte
á. las exigencias del Czar, y pasa por las horcas cauchnas
que á su orgullo se imponen, la cuestión no está resuelta, sólo se ha. aplazado el conflicto, y es de tem~r que )os
intereses del Japón puestos en tan grave peligro, si se
decide 11 abandonar Corea, lo han ele obligar tarde 6 temprano á volver por su diO'nidad ofendida ysu honor mancillado, cuando cuente Con una alianza e.derior que lo
ayude, ó se sienta con la fuerza suficiente para desafiar el
poder absorbente de las :íguilas del Neva.

í1n; fjamlrr.c, lid tifa.

'

En_ \ºs ren~eltos y diarios acontecimientosqueconmueveu a a contrnua el mundo, hay peremrnjes que marcan
co:1 el sello de su originalidad la uota dominante ue la
semdan
de• modo
extraordimnio
,. J•.. J1.ncen aparecer
' q con
. • •
•
,
, • •
mat!Cl:S v~nos, ) a claros y delicados para la admiración
}; e/ Jntusia:nJ01, ya somb~íos y fa.t.ítl.icos para la censura
e esprecio. Son celebridades de un día individuos
notables ?el momento, empujados al azar' pcr las cirC';I~l~tancrns á ñgu~ar irn pui1t.o, y que si no se hacen
dlz.uos de la. no~oriedad fortuita que Joi- pone de relieve
ca,en :t PC?CO olvidado¡; á lu. ob::'curidacl de su escaso ónin~
gdun m_en.to, .Y son !le\o:ados en confuso tropel al abismo
e su rnsigm 6cancia.
Carl~s I de B!·a~ai1za, rey de Portugal y de los Al arbes,s son:1ndose
Jete
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•de una pote
· 11 c,·•,~ ele pnmer
orden,
pen-:,an o que. os rntereses de su pueblo lo llaman á
destu~?s superiores, 9ue la importancia colonial del reino lu~_itano, lo lleva a grandes empresas, se pone á visitar
la E~1opa) á recorrer las cortes rrnis importantes del
cont11~ente, lara estar_ en contacto cou los personajes más
conspicuos e la política. y tomar nota de lo que se disct!te en tod?s ,1.os concejo~, y se prepara en t-0dos los ga~metes. H&lt;t a_1sto qne el mcansable K,í.iser alemán 110 6 e
a un p~nto e r~poso, y entra y sale de sus dominios
en contrnno Y agitado movimiento; Ye que en el nervo-

*

**
Esta nuestra razú. latino-americana,
tan curiosa de estudiar, está dando en estos momentos en la república del
Perú un espectáculo de provechosa enseíianza para todas
las de su especie. El PreAidente Piérola.1 elevado al poder por el eterno pronunciamiento, sancbnado de~pués
del triunfo por los pacientes comicios electorales, ha. mangurado en su administración, ya legalizad~con las fórmulas constitucionales, una era de reformas encaminadas todas al progreso del país y á la consolidación de un gobierno fuerte y respetado. Ultimamente para aliviar la
carga de impuestos.que pesa sobre los ciudadanos, inició
ante e! Congreso federal una ley aboliendo la contribución personal. Y ¡extraño fenómeno! l0s obstruccionistas que no faltan en esas asambleas, los descontentos
que se deslizan en todas partPs, y los desleales, que á. to·
do se atreven, han rechazado en ruidosa oposición el proyecto del Presidente, y para ocultar su -irracional proceder tras de triquiñuelos parlamentarios, ªl?rueban un voto de censura contra el Presidente y su Mmisterio por el
delito enorme de trabajar en bien de la patria. El pueblo
de Lima, que como el de toio el país está á fa\·or de Piérola, se ha leYantado en manifestación hostil contra el
Congreso, y se ha necesitado de la fuerza armada paradieolver los grupos numerosos de 1uanifcstante~, para evitar que el desorden tomara las proporciones de un motín.
¡Qué lección tan instructiva para los que sueñan dar
omnímodo poder ,í cámaras soberanas que no saben hacer uso de su soberanía! qué enseñanza tan luminosa,
qué experiencia tan fructffera·para los qne confían el
cargo de representantes del pueblo y ia ardua ta.rea de legislar, á. individuos torpes, apasionados 6 ignorantes, que
en un momento dado pueden hacer del santuario augusto
de las leyes desaguadero de rencores ó albañal inmundo
de miseria.a y ruindades!
Si los encargados de la cos.'.I. pública tienen en sus manos fuerza y poder bastante para escoger á sus cooperadores, elíjanlos siempre con la mayor pmdencia, busquen
en ellos ciencia, honradez y patriotismo, y no se verán
envueltos en las dificultades que ahora llenan de zozobra
y de inquietud al Presidente de la República Peruana.

7

Nadie ci:ee en_ los proy~tos que acaricia el rey de Port~igal, _nadie_da unportancia á su peregrinación de imperio en 1mper10 que resulta una gira de recre&lt;&gt; muy costosa
Y al re~~rdar los es_crúpulos que lo asaltaron cuando in ten~
taba \'!Bitar la c~p1tal de Italia, al pensar que una solapa13:bra de Su 8ant1dad León XIII bastó para alejarlo indefimdamento del Palacio Quirinal, no puede uno menos de
exciamar como el Rey Humberto, cuando supo que fsu
p:.iriente au~usto por cau~a tal aplazaba su visita: ,,¡Cuando tendrá libertad de acción el soberano de Lusitanial&gt;i

*
••
Por modo diferente llama la atención en la actualidad
el sultfo .Abdul-Hamí?, Califa de los creyentes y la Somb_ra de Dios sobre la tierra. No es su rnrdadera indolen~m musulmana, n~ su ejército de cocineros, ni sus reban~s de_esclaYoa, m su gr~y de kadinas y odaliscas, ni los
Il'!lster1os _de su harem, lll los secretos de su corte corrompida Y rum, lo que ha hecho de él una triste celebridad
d~l. día: _es. la triste ~0!1dició11 de su imperio, corroído por
v1c1?s aneJos .Y trad1c1onales1 lo que ha hecho que en él
se fiJen I~s m11~da~ todas de la Europa., y se concentren
en él las 1nrnst1gacrnnes de los hombres pensadores.
Ha h3:bla_clo una ye~ y á su torrifica voz se ha comnovid? el ed1:fic10 em'eJecido de su caduca sociedad· ba extendido la 1m~no y ~mn cafdo :t millares los súbdit'.os cristianos de su 1mpe_no, heridos de muerte por hordas amotinada~ de fa~ático~ creyente~; ha fruncido el ceño, y el incendio, la v10lencrn, el asesmato, v los actos todos de la
más refinada crueldad, han respondido 1.í. sus enojos. Ko
había de permanecer muda é impasible la Europa civili'Zada ante esos esc11nclalos, y ha reclamado una y otra vez
y amenazado con mtenenir ~e m~nera Yiolenta para hacer c~sar esos actos de barbane, dignos de la antigua Bízanc10.
. l\Ias uo por esto se ha intimidado el sult:ln; con perfidia calculada y con af:tuta maña, ha podido entretener
por 1~eses e~te1os á l_os correctos diplomáticos; ba suspendido !a mtervenc1ón amenazante1 "frío, artero v so·
lapado, s1 pr?tesrnba des~ inocencia ¡:Íor un lado, y Juraba Y prometm sobre los hierros del Cori'in, restablecer el
orden y suspender los escfodalos, por el otro premiaba
con largueza y recompensaba con munificencia :i los autores de los atentados.
No debe dnrar mucho ese estado anómalo sin que se
agite .el o_tomano imperio; pronto debe cesar un estado
trans1to;10 por su :mtura!eza. _O las pot?ncias europeas,
hartas )a de enganos y perfidias, se deciden ,t intervenir
en los asuntos turcos auu mmndo de la fuerza 1 ó la insurrección Y la abierta rebeldía que vase ammc ian en diferentes proYincias, del imperio, y ~han estallado en otras
con ¡mJante osadm, danht al traste con la triste celebrid&lt;'l;d del Sultán, y derribarán esa Snmln·a fantástica de
Dws, q1~e ~anta proyecta en el horizonte político de la Europa cnstrnna.

EXqMO. SR. D. ARS!,;;'.10 ~IARTJ'.'iEZ DE C.-1.l(POS

Gobernador y Capitiin General de la Isla de Cuba.
También en el campo de los insunectos b_ay :,¡Jguien
que se hace célebre y se mece por el momento €n las ondas de la notoriedad.-, Es .Antonio_ ::\laceo, jefe aguerrido
de la pasada \ernluc,on que no qmso someterse á los tratados del Zan1ón, y pr~firió 1_nejor ,..-¡viren extranjera tierra .que acatar la antomlad impuesta por el gobierno colomal. En la plen~tud de la edad viril, pues ahora cuenta
cuarenta y ocho anos, ee híl. revelado ya como un carácter; su energía de ayer lo elevó bajo el gobierno provisiunal emanado del i(Grito de Yara,n desde soldado obscuro
de las masas anónimas hasta el grado de l\fayor General
en la pasada guerra.
Hoy con Carlos Rol off y M,himo G6mez único superior
gerárgico que reconoce, ha desplegado lo; rec111rsos de nn
genio emprendedo1· que :.í todo 1:1e atreve, y todo le parece bueno _con tal que lo condur.ca :i realizar los ideales que persigue.

***

CARLOS I. DE BRAGAXZA.

Rey de Portugal.
sismo de su actfridad vuela á las orillas del Neva1 corre
á Su}'cia 1 ~cude á Co¡~enhage~ y se presenta en Roma;
aqm preside nna rev1st1. alh descubre un monumento
acá c~lebra un aniversario, in.ís all.t asiste á una cacería:
Y ~n in~esai;te cambio y en perenne Yiaje, ni da tregua á
su 1mag1nación de romántico ni descan~o ,í sus músculos
d_e ~cero¡ y desperhíndose t:n el pecho del monarca mend1011al una tardía emulación, de~pués ele algunos ailos
de pacíficC? reinado con barrun~os de b~ncarrota 1 hoy quiere co_mpet1r con su augusto pruno el Emperador de Alemania.

X.X.X.
27 de noviembre de 95.

LA MUTUA.
Tlaxiaco, Noviembre 14 de 1893.

Sr. D. CarlosSommcr, Director General de '·La M\'itua."-:Yéx.!co.
Muy señor mio:
Disfruto la satisfacción de dirigirle :1. usted la presente, para manifestarle que hoy he recibido del banquero en esta ciudad, Sr. D. Eva.risto R. Dlai, por cuenta r orden de "La Mútua," Compañia de 8eguros sobre la vida, de Nueva York, y en presencia del Notario Pt\·
bli:Co Sr. Francisco Javier 11ejla, la cantidad de $3.000 (tres mil pesos,) por los que yo, y mi finada esposa Clara Diaz de M. Flores,
ei,tuvimos asegurados bajo el plan de vida en conjunto, y conforme
á. la p611za. nl.1mcro 518,450.
con frecuencia se ven publicados los pÍl.gosque la. Compañia citada
ha hecho en este :r»l,is, y hoy me toca la vez de confirmar su exactitud en el cumplimiento de los deberes que se impone y sabe atender
fielmente.
Doy á usted y á la Compañia la.&lt;i debidas gracias l)Or su eficacia en
el pago mencionado y me ofrezco á sus gratas órdenes afmo. atto.
8. $. -

EL ~!UNJJU.

También de este lado del Atlántico tenemos nuestros
ho1n_bres del .día. La i_,~surrccción cubana que tan cara
ha. sido á la lndalga nacwn española 1 produce sus celebridades del momento.
El ilustre general D. Arsenio .Jiartinez de Campos jefe de los ejércitos peninsulares en la re,·uelta Antill~ es
por ahora la personalidad más dfscutida en tierra americ¡_i1~a y sus pasos se siguen con ansiedad en el mundo civliizado. Restaurador de la monarquía. tradicional en los
campos de Sagunto, cuando la heróica España se desang:ab,1. en lucha f!atricid3:; presidente del Consejo de Mirnstros en l0s rrnneros tiempos de la Restauración; pacifica~or de J\lelilla y vengador_cle las víctimas de la feroz
monsm~ en los campos del R1ff; sostenedor de la integridad nacional y vencedor de los caudillos insurrectos del
Yara, á quienes oblig? (i firmar los tratados del Zanjón,
no neces1tab~ haber s1~0 nombrado para la campaña contra h_i actu~~ msu,rre(:cmn. de Cnb:1., para ser acreedor á la
cons1derac10n y u. la gratitud de sus conciudadanos. Pero
los rebeldes en esta Yez han tornado tales vudos de tal
modo se interes~ la opinión pú_blica en !os epis~dios t.od?3 de la can~pana, y tanto se discute, se habla de Cuba
Libre, especialmente en el norte de América v está
España tan pendiente de la suerte de su ingrat~ cÜlonia
que cada palabra, cada acto, _cada determinación del pre:
ciar? campeón de las glorias españolas, se comenta
se di~cute y se glosa no ~?lo con t:l frío raciocinio sin¿
también c~m Ia_preocupac1oí! y. el apasionamiento que :í.
cada cual msp1ran sus propias 111clinaciones.
. Empefiad?s España Y sus valientes hijos en sofocar toda
idea separatista eu la Pérla.de las Antillas· resueltos como estan los homb1:es 9.ue di!·ijen la marcba del pl.l.ís :.í
hacér todos ~os sacnfic1vs posibles, antes que dejarse arreb3:tar _lo que.Juzgan con sobrada razon un pedazo del te~r1t?rio namonal, no es du~o.so seiialar e~ fecha próxima
o leJana el fin de la campaua, qttehade ornar con nuevos
lauros \a frent~ del bizarro general y la de sus heróico~
subordmado~, ~ n~enos que el G_obierno espafiol, se decida, como }o msrn_!-1.tn ya haco t1€:mpo varios periódicos
de, la Penu~sula, a dar&lt;! la Ooloma su perfecta autonomi:i, ahorrt1.n~os€: así dtas d~ lucha, horas de prueba y
dolorosos sacr.1fic1os . . P~ro s1 por desgracia la lucha se
prolon~a y la msurrecctó~ se hace fuerte, y recibe de
fu~r.i etem~ntos que la aticen y condescendencias que la
alienten; s1
Estados Unsdos lle~an á r~conocer Jo que
es do temer::¡e 1 _los derechos de beligerancia á los iu::iurrectc:i~, y los signen en ~ste c_am_ino h1s demás potencias
ame:1cam1s, .v se consol!da, ,s1qmera. para la. desesperada
cont1l•nda, la flamante Republica de Cuba: entonces á
pe~ar de las canas que como aureola venerable rodean'la
cabe7.;L del veteran? general -:\Iartínez Campos, á pesar
de su:-; l~u_ros tan d1g~amen~e conquistados, no ob3tante
su pr~st1g10 y su gloria. tan JUSt11.mt.:nte adquiridos tend~:i que contestará los ca:g?s. que le hag:a la mad;e patria;_ y como él en sevem ~mc10 ha exigido !aresponsabilid:\d al sargento y al oficial acusados ante su autoridad
así comparecerá á resp?nder de sus actos ante la nació~
que le ha confiado sus rntereses más caros.

.!ºª

:MANUEL M. TORRES.
ABDUL ILUifl)

Sultán d~ Tnrquín.

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9
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ANTOXlO MACEO

Cabecilla del ejército cubano.
Juzgarl? en _esto~ mom~ntos es prematuro y aYenhll'ado. La Historia misma tiene sus abeeaciones, y Jo mismo que los hombres se a:rodilla ante el dío!ó:-éxito. Todavía se execra la memoria de Catilina y :Masaniello por•
3:ue no fuer,on halag~dos p~r _la voluble _·fortuua; degradaos¡; con excomumón rehgmsa v social perecieron en
~atí ulo afrentoso Hidalgo y ::\Ior.elos, y hoy 11, su memona se IE::vantan monumentos y se erigen estatuas. Alzaos
con un 1deal 1 levantaos CO!l una bandería, y si sucumbís
en la deman_d~, 1:=&gt; esperéis desde luego ni los aplauso:-;
d~l bu_eno ?I s1qmera los galardones de la posteridad. La
historia misma qu~ ~e.amasa con 11uPstras preocupaciones
y recog~ nuestros ~u1c~os y se do~lega 1í nuestras pasiones
y entus1asmos 1_ ta1dara mucho, s1 alguna ,·ez lo hace pa•
ra dar el fallo Justo de vuestro.:1 actos.
'
Hoy Antopio 1\~ace? es cabecilla; mañana, si triunfa,
se le llan;mra c1ud1llo mmaculado. Hoy se le sefiala como bandido y se le echan en cara sus crímenes salvajes
Y sus_ atroces atentado;&lt;;;_ m~i)ana, cuando Cuba sea independiente, el fin habrn Justificado los medio~, y ascenderá á_la altura. del héroe, rodeado con lo!'! nimbos de la
gloria.
Si perece, ni °:na co:-recció!1 siguiera, en los calificatirns
dur&lt;?s qu~ lo est1gmat1zan; s1 ,1.lguna vez triunfa su cu.usa
r~cti~cac16n completa en el juicio d~ los hombres, y sau~
c1ón mapelab!e en los fa.stos de la historia.
Asf¡ se descnbe,
así se hace, así se for,11a esa augusta
l
ma.es ra. e a verdad, esa fuente inagotable de enseñanzas para el humano linaje.

X.X. X,

�EL .\IUXDO.

8

aire; las tablas del tendido cayerori por enflalmo; :i. los
soldados les dieron de palos y nJ Inspector Genernl de Po•
licia le arrojaron piedras.
Los concurrentes, enfurecidos, can~aron algnno!ól des·
trozos en la casa de Ponciano Diaz que, dc-generando1 se
ha convertido de Dios de lns turbas, en ídolo C:tído.
¡(ltlién sabe .1,j eeta corrida anuncie el derrumb:uniento
de nuestra. dirersión farnrita y la exaltación ni trono de
la ndmiración popular al boxamericano!
No era, de verdad, posible, que en un solo país, '"e reunic•
ran todos los (•ntretenimient.os del Orbe. So llC&gt;ga ,t tal
grado nuestra cidli1.nción Rpúrtim y perdóncscme el neo•
logismo.

lsos salv"ajismos de la semar¡a.
En otMs páginas hablamos·de las graneles a~ociaciones
mercantiles y caritatirns ele Estados rniclos y de Europa;
pero en ésta nos corre!~ponde el deber tristísimo de hacer
la descrii-,ción de nnestros vicios. En tant0 CJ.ne tram~curren afios, lustros, y estamoslpor decir que -siglos, para
que adoptemos la estufa en la cocina, la luz eléctrica en
la sala, la higiene moderna en los departamentos de la.
casa; cuando se trata de diversión, acudimos, a11siosos
á. las P-xhibiciones pornográficas de Lilly Clay ó á, la imbéci! lucha del sér que piensa contra el irracional, 6 ele
dos entidades human:-is en el redondel. Clamamos contra la ley Lynch aplicada á los negros, después de sumario proceso; gritamos contra los duelos á serpiente ó pufial en pieza obscura que se efectúan en la lndia inglesa;
nos horrorizamos ante las costumbres que llamamos salvajes de algunas tribus errantes, cuyos individuos desgarran sus espaldas en días de regocijo 6 de duelo; nos enternecemos ante lJ idea de aplicar azotes á los rateros, y
sin embargo, aplaudimos ~mando por darnos gustQ un toro desgarra las entrañas de un hombre; y un macho de
nuestra especie estrella el cráneo á otro de nuestros prójimos en el coso de una plaza.
Se habla. ahora de decadencia en la literatura; de lo
que hay que hablar es de la decadencia en nuestras cos·
tumbres. Presentadnos á los que escribimos un pueblo
enérgico y viril que proteja á la debilidad 1 que ayude al
trabajo útil, que sienta el amor tranquilo y puro; que frecuente el campo, la ópera, el concierto, y veréis como las
crónicas, hoy frívolas y aduladoras de los periódicos,
no hablarán de asuntos escandalosos, sino de fuerzas pal•
pitantes, de entusiasmos para la lucha por la vida, de com·
bates con los elementos de la Naturaleza y no contra her•
manos¡ de competencias industriales ó mercantiles v no
de competencias por la mujer que vaga ~de la Ceca ·á. la
Meca, en busca de comprador; de sabios que obtienen pre.mio y no de genios que van á la prisión; de damas que
dan hijos á la patria y no de desvergonzadas que la des•
honran; de inventos científicos y no de robos; de actos heroicos y no de asesinatos viles; de aplausos á. la inteligencia y no de ovaciones á. la fuerza biuta.
Y si se revisan los periódicos
de la semana, sólo se encuentra
en ellos la apoteosis de la. fuerza.
bruta, porqu~ nunca nos resol ve•
remos á considerar las corridas
de toros, s.ino como una lucha sal•
vaje y los combates pugilfsticos
mas salvajes alln. No cabe entre
ellos más diferencia. que la que
pueda haber entre los juegos de
azar y los llamados permitidos.
Teníamos ya las peleas de gallos, la.s·corridas de toros, el due•
lo, muchas cosas típicas de noso·
tros1 de nuestra raza; el base hall,
las carreras de caballos, ,y algu•
nos otros ejercicios, de la raza sa•
jona; pero nos faltaba el pugihto
y nuestros ttportsuwn suspiraban
por él.
Lo tuvimos al fin, pero ¡co!:ttn•
batan caro! que muchos se re•
sol vieron á ir mejor ,1 los toros ...
¡Y qué toros! Resultaron para
los aficionados á ellos, como para
los jugadores, unas barajas falsas
Acabó la partida á gritos y e-.Om•
brerazos; volaron las sillas por el

1~ DrcnmBRE, 1805.

19 LH'IEMHlrn,

18! 1,-,_

[L .\J UN IJ&lt; ,.

·==

9

•
••

Al escribir las anteriores líue:u,, ya sn.bía el resultado
de la lucha en Pachuca entre un negro y un blanco, es decir entre un blanco y un negro: que anteponer al prime·
ro ~l segundo, es cometer. crímen de lesa ciYilización ..... .
rankee.
~ Llenos de ent.iisiasmo bC&gt;lico1 los cronistas refiriero11 to•
dos los incidentes ele la rifia.
¡Qué hermoso espect:icnlr,!
Si el sacrificio de los mártires y los combates de eEcla•
vos para lO!'I antiguos; ni los torneo:. en la edml m~dia,
ni los duelos, ni nada, puede ser comparable ,1 e~tadwersiún, en ctmcepto do los jlffenes ch•g,mtes del día.

r

o

Los santos morían por sn religi6n; los Horacios y Ct1riáceos por su patria; los c3:balleroe feudales por su honor¡ los dnefo,t.as, por amor propio, las más de las \·eccs·
pero los pugilistas combaten por dos 6 tres mil pesos, cu'.
yo cuño en la moderna liturgia, substituye á los fdolos y
los santos, ,t la familia, b religión y el honor.
No es, pues, de extrañar que :í pesar del alto precio
($0) los trenes fueran llenos y lo~ adversarios colmados
de más atenciones que 1:i fueran rnlvadores de la patria.
En los wagones se disputaban los pasajero&amp; la compafiía de los campeonee, el honoi· de estrecharles la mano
por lo menos; en la arena el de ayudará la pelea.
¡Y qué riña! :Nos hablan los reporter,&lt;f de leyes y reglamentos; padrinos y guantes ele combate para amortiguar
los golpes; de jueces, etc. ; y á contimrnción tratan de los
torsos desnudos, de las soberbias puñadas; de las acti•
tndes académicas de los adversarios; de los rosetones ro•
jos que dejaban como huella las manos de uno en el rostro del otro; de la sangre que brotaba it borbotones de la·
nariz herida; del pecho robusto que detiene la respiración jadeante y angustioso al choque de una masa de carne que cae sobre él con mayor fuer.1..1. que una de hierro;
de brazos musculosos que se debaten en ágiles movimiento¡;: ó se encogen en dolorosas contracciones; de estatuas de bronce heridas por mnrtillo de bronce humano·
de labios que arrojan espuma y ojos que destilan snngre;
de sudor que corre :í mares, regando tierra infecunda; de
hombres, en fin, que riñen á brazo partido hasta caer uno
de ellos rendido, como si hubiese abierto surcos durante
el día en un kilómetro cuadrado de terreno¡ pero eso sí
en una postura de gladiador moribundo, como dice un
diario.
Señalados quedan nuestros progresoi:,; esta. última se•
mana ha sido fecunda en ellos; teníamos toreros, prez de
la raza latina y nos €:norgullecfamos con ellos: cuando se
nos tildaba por la ferocidad que demuestra el afecto :.í. las
corridas; oponíamos :i los censores anglosajones la fero·
cidad no menos brutal de las contiendas á box; y cuando
encomiábamos nuestro espectáculo farnrito ellos los
ciudadanos del Norte, nos echaban en cara qt~e no s~bfa.
mos lo que eran combates á pugilato. Ahora ya contamoi:;
con toreadores y reñidores de profesión; amplios circos
hay en la capital para que unos y otros se den gusto.

l

•••

Porqué la espoF=a se Hamn mitad?
Por que uno es siempre dueño 'de
la otra mitad.
'

,

•••

L

' I¡

El matrimonio por inclinación,
aumenta la inclinación por el ma•
trimonio.

•••

Corr dor de bolsa significa encarecimiento de precio.
0

•••

La razó11 es el bi!o co1lductor de
la fnerza. eléctrica que se llama el
instinto.

•*•

El orgullo nunca quiere deber, y
el amor propio nunca quiere pagar.

•••

La alegría, es la vida á través de
un rayo de luz.

* *"'

Mas facilment~s·e sopotta ser des•
conocido1 que ser mal conocido.
G. TounNADE.

* *prueba que un
La más grande
hombre puede dar de su pequeñéz,
es no creer en los grandes bom•
bres.
To.MÁS ÜA.Rl.YLE.

•
••

Es más fácil sostener sabiamente
una tesis que se creé falsa, que expreear con verdad un sentimiento •
que no se experimenta.

Las palabras producen frecuentemente más afecto que las cosas,
y las fórmulas más afecto que los
principios.
G. ::ll. ,~ALTORm.
Yiene Coquelin y no hay concurrencia 1 ¡qué importa!
Se va la Compafiía dram1itica italiana por falta de públi•
co ...... ¡no la necesitamos! Sieni contempla desolado el
teatro vacío, al representarse la mejor obra de su repertorio. ¿Y qué? .J.f. Pradel diserta sobre preciosos temas
literarios y científicos ...... ¡Quién ha de hacerle caso! La
Compafiía de Concursos de Coyoacán organiza exposicio•
nes interesantísimas de flores y peces, de ganado, de i11dL1stria. ;Est:'~ muy lejos!
En la comedía, en la música, en la
ciencia., en el tmbajo, no se encuen•
tran las sensaciones de la {,poca: beber mucho, gritar m:is y con los ojos
inyectados por la embriaguez, y la
sensación violenta, presenciar la agonía de un hombre entre los cuernos de
un toro 6 bajo las rodillas de otro sér
racional como él: un poco menos sal.
vaje que el público que aplaude su
triunfo.

J. P.

•
••

El mejoramiento ni puede obtenerse en el orden admi·
nistrativo 6 en el órden político, s;ino por el esfuerzo continuo; lento, obstinado.
Eot'.1RD0 LocKROY,

Los pueblos tienen necesidad de levenclas como la tie·
nen los niños de cuentos, para dormi;se.

J.

CLARETIE.

(:

.

-----~- -'-"--'--'--'-'--"'

�19 DICIE)IllltE, 18\1,i.

10
=-=

=

NUESTROS GRABADOS.

LA MODA.

\la cuna tiacía.

'I'HAJES DE INVIERNO.

CUADRO DE MANUCL OCARANZA.

TlL\,JE DE LAXA CO~ PIEi, Y AZABACHE.

(Página 1~ pliego fino.)

Confecciónase este vestido para joven dama 1 con pafios
dalia roja, piel castallo obscuro y tiras de galones de azabache. Lleva un corpiño redondo, ajustado de lo~ hombros abajo y plegado cerca de la cintura. Unas tiras de
galón de azabache forman primeramente un cuadro como
escote sobre el pecho; caen luego como tirantes hasta los
muelos, cruz,índolas adelante el cint.urón y otra tira abajo que rodea el delantero de la falda; atnis solamente el
cinturón. En la orilla inferior de la falda, en el extremo
de los pmlos y en el cuello van tiras de piel. C~ell~ de
tercfopelo con lazo atrás. Es esta una toilette senc1llúmna.

No hacíil a·J.u dos días qne el chiqnillo enderezab:t la.
cabecita rnbLl entre las isábanas de linón y la almohadita de encaj", para sonreír :.i sn madre, que abismada en
cariñosa contemplación lo miraba. Reflexionaba ell.a en
Jo que sería. de ese pobre nifi.o. ¿General, abogado, mgelliero 6 simplemente un perdido? ¡Oh, no, mejor qne
muri~ni! Y como si Dios lHJbiese escuchado aquella exclamación de madre amorosa, mandó la muerte al primoroso infante.
Allí t:SLí la cuna yacía: toda da en el blando coJm dl~
encajes y en el c~_lcho~1C.ito de plumas se distin~ue l:\ huella del ClH.·rpo. 1'1 el t1b1oolorde las cames; m la sua\'e
atracción de las pupilas animadas por inocente gozo; ni
la o.gradablc cont.racci6n de los labios frescos de una ~oca peque-fiita· ni ¡,jquierael agudo lamento, ó el bahdo
quejumbroso 'ani!na.n aquella estancia en que un elfo. an•
tes todo era mo vinuento y ('Speranzas.
La cuna. está Yacía: el nifio repo~a _ya el sueño etcmo:
mientra¡;;¡ fl canta su magníficat, anti el trono de X ucstra
Sefiora, la fobre mujer, al comp:1s de sus lágrimas, reza
desolada t' más angustioso miserere. Esa cuna e8 l.t tumba de sus ilusiones 1 de su corazón.

1~ D1c1 Du:1:E, L895.

EL ~IUNDO.

grafía, le adjuntamos R Yd. el dis~,urso que con motivo de
la muerte del Dr. Topf, pronunc10 .el Dr. Agustín García
Figueroa. En e~e discurso está delu~ea~a á grandes rasgos la imponcnt,~ ~gum de ~1uest1;0 ms1g~e nm~st~o que
tan valiosos i:;ernc1os 11re¡.:to :i la rnstrucc16n publica Tdel
país.-Jfir,11el D. Cal,(u/11.~,.Recrrt.ario de lap E~ct1ela Normal.-Luis Jfurillo.-A[J"Rfín
Blr111C&lt;1R. o.0 _año.---:A?1t?nio e. .Al/'(/rrulo, 4? ai'lo.-Jf. ;.\r¡roa M., 0 a.no.-lj.,lpu!to
1'ejarla, 4? afio.-Luifl J. Jimmfz.-A11t1,1110 ][. Gra;ales.Jorge Ruiz, :~er año.

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EL MUNlJU.

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TRAJE DE LANA COX ASTRA('Á:,;' Y PIEL.

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'Usase pafio acordonado ó gros ,·erde para e~t-e vestido,
compuesto de corpiño con tablón enfrente y grandes hombren1s de raeo negro con adomos y ribete de astracán. La
falda ancha lleYa grandes aplicaCiones de pasamanería
que descienden desde las rodillas en onda para voh•.er á.
los lados y todo el espacio que dejan abajo está cubierto
de astracán.
La capita que se usa con este vestido es del mismo paño con ondas de galón de astrac.ín 1:obre ancho ribete de
piel.

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THAJE HERCL"LES.

La crónica del baile.
CUADRO

DE CONRADO KIEFEL.

( Pág. 172 del pl.ü:'{IO fino.)

No deeabrochaba aún la veste de raso blanco, menos
terso, nwnos suave, aterciopelado y nítido que su~ l!?n~bros semi d&amp;mndo~, cuando llegó á sus manos el per10d1co en qne se m1rraba el baile. Con impacie11ciaal desdoblarlo con curiosidad al leer las primeras líneas de la
reseñ~ ausiosamente luego v con JJrofunda cólera después ll~ó á la~ postreras frasfs. ¡~i una ~e ell_as, dedicada ,t su tmjc, ií su hermosur~! ¡E~to ern. rncre1b:e, necio, estúpido! Pero al fin nó su nombr~ seguido. de
muchos adjeti,·o¡:: 1 d0 calurosos y superlatwos elogio;:;:
ella era la reina de la c,Jegancia y de la gracia: ella la que
había enamorado al gaHn cronista: eu sus cabellos centelleaban los rayos Jel sol; en sus ojos los fulgore::i de los
astros; su boca P!'a fr~sa madura qua á tal calor se entreabría v la cuenca de sn garganta Ct)pa di! porcelana en
que s6lo un Dios pudiera beber el deleitoso néctar.
Ya no le interesó m:ís la crónica.
Siguió leyénclola con indi_ferencia, únicame11te por B[!,ber si despué~ de ella, á qmen se le había dado &lt;&gt;l últ1•
mo lua-ar como el primero, se hablab::i de alguua otra
mujer~X~da. Continuaba hablando t:l cr011istadel JuJ(ft!

Es muy bonito este vestido. Lleva la falda acuchillada á los ·lados formando enfrente como dela11tal 1 á las
orillaS del cual como de todo el vestido ll1::-va. ancha tira
de ga16n acordonado. El corpifio tiene forma de casaca
sobre camisa de raso rayado co11 grandes botones; una sola solapa hombreras de rnso "011 galón de lana que recorre toda la orilla, menos las pnntas de adelante.
Manguito de piel v !',Ombrero de fielt.ro levantado atr~
con plumas de awsi'ru:z caídas hacia adelante y aigretle
con azabache.
JAQL.ETTE SE~CILLA ])}; TERCIOPELO.

Falda de lana ó seda hmirM con dos pliegues atrás, á. los
ladOs; jaquette ~encillísima de terciopelo negro con una
tira de piel obscura que forma escote cuadrado atnís, angular adelante.

PERSONAL.
CORONEL FRANCISCO LEON.
Hoy debe tomar posesión del Gobierno de Chiapas el
Sr. Coronel Frnncisco León, electo para el período de
1895 á 1890. Adjunto ,testa nota damos ,t conocer su retrato, diciendo lo que conocemos de su vida:
Es oaxaqneño, nació en Juchit.ín, y se le oyó nombrar
cua11do iué Jefe Político de su Distrito.

«ZORAIDA."
CUADRO

DE

BFNdANIN

CONSTANT,

(Página, li3 pl!cgo lino.)

Los cabellos negros 1wendidos con ricos alfileres de pP.drería y extra ,·a gantes joyas que imitan escarabajos, caen
lacios sobre la tersa frente; los ojos abiertos, sombríos y
vaa-orosos,
parecen bu!-Car en el horizonte lejano algo que
0
no existe, indefinible ó infinito, que no puede alcanzar
el sér humano; retrátase en esa mirada el hastío profnndo; la desesperación de5deñosa; la carencia de recuerdos
que alegran: de afectos que enternecen; de esperanzas que
alientan.
Y sin embargo, esa alma atrofiada quizá haya sentido
amor, que es la redención; qáizá, en medio de su intenso
tedio, piensa en el hombre que entrevió á través de las
estepas, el que se le aparece en i;us ensuefio!'I, el que Cl'ee
muchas veces e5t reoliar entre :-us brazo5. Por ef'o tal Yez,
como en obscuro estuche de ébano y ópalo, rutila el diamante esplendoro~o. de una liígrima en !-ns p&lt;irpados. Por
eso tal vez se contrae su nariz como sedit'nt.a de un hálito de :pasión¡ por eso también, quizá, cae con negligencia,
su labio voluptuoso, con ansiedad de besos, y palpita febrilmente su pecho con anhelo de caricias nunca sentidas.
Esta pintura hermosísima de Constant, es la expresión
del dolor espontáneo, por d~cirlo así, de ese dolor tanto
más hondo y perdurable, cuanto que em·enenando el al•
ma sin motivo determinado, no encuentra más remedio
que la muerte, desabrida, impalpable, silenciosa ..... .

Gustosos accedem0!', iL la. solicitud de los agradecidos
discípulos del sabio Jiugo Topf; solicitud que ~on~ mucho á. los futuros macstrO!-, y que dee;de luego md1ca que
sabrán inculcar la gratitud en d cutazón &lt;le sus alumnos.
Del discur~o pro1iunciafü) por el 8r. Agu~tín Figneroa
en la yelada. fúnebre orgauizada en houor del Sr. Topf,
tomamos los siguiente:- conceptos:
Oid los modestos" sentidos conceptos con que un periódico del Estado ánunció el primero la catástrofe:
nEl Dr. D. 11 itgo 1'onf.-E1 i:rabio maestro de este nombre el educador lncansable tie la juventud, el amigo sincerh el cumpHdo espo~o v padre amantísimo ha muerto.
N~ci6 el Sr. Topf en G1;1efenthal (Alemania) y desde
niño se distinguió por su claro talento y dedicacióu. Muy
joven recibió la boda de Doctor en Filosofía en la Universidad de Goettingen, y .!n su tierra uat;1l, como en la
nuestra, adqmri6 justísimo renombre como escritor concienzudo.
Yino {l nuestro país en pos de la gloria que proporciona al hombre el arte difícil del rnagbterio 1 encontrando
la muerte cuando apenas conü. ba 3+ ufios de existencia.
En tan seucillas frases, ~efiores, t!SLá interpretado el
dolor que entonces nos emb11rgab,1, en ellas se esbozaron
los puntos de partida de la órbita inmensa que recorrió
nuestro bienYenido nmestro. Aquel periódico hizo en
unas cuantas pu.lab,i:as el fl11u:::bre baiallce de nuestra pérdida, y os las recuerdo porque ellas forman parte integrante de aquel episodio inolridable.
Topf hizo de nne:;::tni tierra su patria adopth,a, se desposó con ella d.espnés &lt;le sofiar en sui,; seculares bosques,
&lt;le meditar al bon.le de sus abismo::; \' de observar desde
la cúspide de sus rnSs erguidas 1w,niañas, ios esplendores tropicales de uue~tro tenitoriu. Ascendió impasible
hasta !ns cimas del Popocat~petl y el lxtaxihuatl, acompañado de dos sabios aleman~:;::, y de1-cendió con su cartera conrn1tida en un tesoro de oh;~n-aciones. Recorrió
el Estado de Yeracruz, explomudo y11cimient.os minerales1 clasificando zonas y plautaf', y túlll:t:-:&lt;lo los elatos que
debían Hl!l'\'irle pant una obra iPmonal que pensaba elabora1· e11 su vejez como un resumen grandioso de su existencia. I:::u1ulo de Humboldt, a.o,pii-aba ú l!ll gloria, y no
lo du&lt;l.éis ::.eiiort!s, habrfa 1-ido tan gmn&lt;le coli.Jo aquel, si
los yoJcanes que se hun1illaron ante !-US plantas le hubiese11 presLaJo su niern para coronarse con la diadema
de la a11cianiJ:Hl.i1

SE:11,\X.\HJO 11.liSTHAllO.

pr.en,n ;í1lrrirnnn.

Salió de allí para Chiapaa, hace cuatro ó cinco años, y
en aquel Estado le nombraron Inspector de Jefaturas, y
constructor de caminos. Parece que desempeñó sus encargos ,t satisfacciún del Gobernador.
Dcspnés fué designado candidato para el Gobierno, salió electo, y repetimos que hoy debe tomar posesión del
gobierno.

HEL L•~i,·ERSAL.»

RUGO TOPF.

Hoy completamos la colección de facsímiles de diarios
de México, que nos propusimos publicar. Dejamos á 11E1,
Ur.rVERSAL11 para cerrar dicha coleccion, porque 11inguno
de nuestros colegas tomara. á desaire se,: el tiltimo. El
único qne no podía interprelarlo así era Ei. UNIY:ERSAL,
pues nadie pondrá en tela de juicio el gran cariño que tenemos para ese diario. E~e mirnw cariño, que puede volvernos parciales, nos excusa de dar opinión sobre la
marcha que sigue el periódic'). Todavía no es tiempo.

Hemos recibido la siguiente carta:
Jalapa (1Emiqul'z,n XoY. de 1805.-Seíi.or Director de
J;l Mundo.-~léxico.-~Iuy seíi.or nuestro:
Los alumnos de la Escuela.:N'ormal del Estado de Veracruz que suRcribimos, discípulos clel sabio y ma~ogrado
Dr. Hugo Topf, sentimos vrofondapena el ver que nuestro maestro eminente, al desaparecer, no deja huella alguna de sus releYantes méritos, excepto en el corazón de
los que admiramos su esclarecido entendimiento.
Por tales moti ,·os hemos .resuelto dirigirnos á vd. e11
solicitud de la publicaci,'.m de su retrato y en vez de bio-

TELi:FONO 434. -2.l

de las Damal'J

UÚIII. 4.-Al'AUTAHO

87

B.

MkXll'O.

Toda la. corre:spondencla relativa á eisteperiódico, debe dirigirse
al Gereute de e~te ptriódico.
Esw periódico se pu!Jlkará todo~ los aowingrm y se reparte á. domicilio eu cualquiera po!Jl:\c!Un donde. teJJga, Agt.:ute; y por correo, fran.
co de porte, 6 donde uo lo haya.
Las 1,uscricioues foráneas su liquldaráa J)Or trimestres ordinarios
aunque comleucen eu cunlquiem quiHC(.'lltl: ¡,ues si 110 son a.Itas en
la primera del trimc.stn:, !.é colJZ"a1·(1 por lo que falta., 6 se aumentará
el coLru del próximo.
u; TODA LA REl'l!BLICA y J.;:-: EL EXT!tANJEr:o (UNION
POSTAL UNI\'ERSAL)
$
NUllEROS SUJ::LTOS DEL DIA O ATRA.}-;ADOS EN LA CAJ&gt;l•
TAL Y J.;!-, LOS &amp;lAOu:l
u

1 00
O 00

A"Vl.bO~.
Treiuta pesos plana por &lt;·ada puLlkac!Ou. I-'0.1-a a.visos por largo
fü:mpo preclos co11\·enc1011ule!'&lt;.
Todo pago debe ser prt..&gt;ebamente nrlelantado. A lossuscritores que
no puedan remitir dinero untlc!¡:,ado se les girará en el primer mes
del trimestre. por Expres.s ú Contio: y si no hav oficinas se remitirá.
el periódico despu0s de hal.:tcr recibido lll valor {fo In susénción.

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�19 DICIEMBRE,

EL l\IUKDO.

12
Et Ge1·e11te de «El Jiufülo11 ha datlo p:ida amJJlio

y general para /iruuu· cloc11,1nento.~ relatiros d (•!:ite
JJeriódico al nuevo Administrador Sefíor D . .Anto-

Con motho de haber sido el viernes último el aniYer~ario primero de la muert4? del ~•:· General ~. !uan N.
Mendez, algnnos de SW! amigos lucrnro11 una v1s1ta á. sus
restos inhumados en la. rotonda de los Hombres Ilustres.

nio Cuyús.

DE

Los acontecimientos de la semana.
Las carreras del domingo pasado en el hipódromo de
la Indinuilla, estuvieron muy conCllrl'idas.
Comó de CO!':tumbre, fueron cinco. La prim(.!ra, duró
38 segundos 1 llegn.ndo primero á la meta el caballo .lfo1rtl','i,
pag:tndose los boldos qne en su f:1,·or !"e emitieron, á
$(;.\JO.
La segnnda carrera dur~) 1. minuto S !'legnndos, \'enciendo Elliol, cuyos boletos fueron pug!.l.J.os &lt;Í. $10.00.
En la tercera, la cuarta y la quint,1 cart·ern8, llegaron
primero á la meta, rci-pectinunentc, F1w:t:, Pagcw y
p,.¡Jll'I!.

En la Yilla de Guadalupe han comenzado lo~ trab~jos
de conetrucción de una plaza de torqs proúúonn.l¡ para
la temporada de la foria.
En la misma Yilln, el domingo llltimo, empezaron fl
efectuarse las fie:::tas religiosas de los indios.
La función en la Colegiata, fué sencilla, eencillo también &lt;!l adorno y no muy numerosa la. concurrencia de
naturales.

H(!y, á las diez y media de la maiiana 1 tc-ndr.in n~rifi·
cativo en el Colegio de Chapultepec la dlst.ribllción de
premios á los alumno~, hecha por el sefior P1·esiclente de
1a l{ep .~ blica.
Hablará en prosa el Rr. D. Felipe Angeles, y en Yerso
el Sr. D. Juan de Dios Pez a.
A la fecha, el Sr. ~1inbtro de Justicia, D. Jonquin Baran'la, debe hn.llarse en camino pant Cmnpc:che, do!1de
vhe su familia.
El Sr. Baranda antes de su viaje, Yi~itó las escuelas de
la ViJ;a informándose detalladamente de sus elementos y
necesidades.
En uno de los trenes del lnteroceíinico, fué herid{, accidentalmente en estos últimos días, el Sr. Santos ..:\..naya,
agente del Express lnternacional 1 por los proyectiles de
una escopeta que Jleyarnn dos individuos.
Las heridas las recibió el Sr. Anaya en la cara y por
fortuna no son de gravedad.
El 20 de Enero próximo, llegará á esta Capital la excursión "\Vabash, de San Luis Missouri, compuesta de más
de ochenta personas.
También se anuncia la próxima llegada de nn tren especial de excursionistas, de Toledo, Ohio, guiados- por el
Sr. C. H. Galea.
La Junta Patriótica de la 8~ Demarcación ha publicado
la nota de los fondos que colectó y de los que inYirtió en
socorrer ú los pobres.
El ree-umen de tal lista, es el siguiente:
Fondos colect.ados .................. ...... $ 52n.'.:fü
Fondos in\·ertidos......................... . 53-1.93
Deficiente ...
5.68
Adicional remitido por una persona.
H.00
Existencia ................................... .
0.34
El jueves último debió celebrarse en el templo de ~anta Brígida, el matrimonio religioso de la Srita. :María
Ha.y, con el Sr. Lic. D. )fannel Ortega y Espinosa, per•
tenccientes ambos á. conocidas familias.
Libia Drog volvió al seno de la Compañía de Opera del
Nacional, zanjando sus diferencias con Sieni; cantó Ji\
los Hugonotes y cantará el Otello.
Se rumora q·.:e la guapa artista se casar,\ en breYe.
El miércoles en la tarde, se puso á. discusión en la Cámara de Diputados, el Dictámen de las Comisiones unidas
P de Puntos Constitucionales y e de Gobernación, eobre la reforma á los artículos 79, SO y 82, de la Constitución, iniciada por el Ejecutfro.
Habló en contra el S1·. )fat;eoe, y contestó el Sr. Chavero.
Después, se declaró el dict:imen suficientemente discutid11 y fué aprob:ido por unanimidad.
Se dice que en el Senado i-e propondrá. una modificación á lo aprobado por los diputados, relativa al quu,·1w1.

E11 me1rtoria dd Gennal Mh1dez.-lluitzílan, D. de Te-•
tela de O.:::ampo, E. de Pnebla1 15 de Noviembre de 1893.
-Señor Director del d1-1undo.n-11éxico.-Estimado Sefior:-.El día 2\) del presente mes tendrú. lngar, en la cabecera de e¡;;te Distrito, una ,•elada fúnebre, que los patriotas hijos del mismo, dedican á la. memoria del General
Don .Jnm1 ~ - ~Iéndez.
¡ Libcml Ilustre¡• patriota denodado, qne prestó eminenh's !'en•icios ,i a causa de la Reforma y á lí\ de la IuterYelH:iú11!
Corno un homenrije de mi gratitud, ú usted suplico tenga ú bien reproducir en las columnas del ilustrado serrranarin qn~ dirigt', la siguiente carta; que copio del número :1Kti del tuUJo Yll de 11EI Combate,1, publicado en esa
Capital el 22 &lt;le Julio de l&amp;:14-; para recordai· un hecho
m:i:, &lt;le las ideas de reforma, del progresista General J.
X. )lénde;.:.-:-;. ~. ¡,_,'milio OdJlldo.
Dice la carla:
u:.\Iéxico, Julio 18 &lt;le 18fl5.-Sr. Diputado D. Benito
Ju:ht'z.-Preseute.-il-li muy distinguido y bien queri~o
a1uigo:-Estoy en el úlLimo período de mi ,·ida y noqtHe•
ro morir sin dejar un te::;timonio de admiración y profundo respeto h,ícia el Ilustre Ciudadano que, inquebrantable y enérgico, 1-;upo domar la hidn\ &lt;le! fanatism~ r~ligioso y cimentar la. augusta soberanía de la Repubhca
sobre las ruinas eni:¡angrenta&lt;las de un Imperio.
Pero :í la vez quecumpliasemejantede~eo, q11ierotambién qne e~te testimonio sea justamente apreciado y por
eso lo deposito en manos de usted, que es el que m,í.s derecho f.ieue .i recogerlo.
Benito Jn.írez, fulminando en Yeracruz las leyes de
Reforma, es grandioso; .Juárl:'Z 1 cuando A tran~s del desierto llera Robre sns hombros de titán el arca de la Patria, es sublime¡ pero arrojando :t las playas europea.(¡ el
cadáYt·r ensa11grentado de un pdncipe, es admirable.
Por er:o ,·enero s11 mcn1oria y considero como penwnificación de la Reptlblicaa y de la Democracia ii Benito
.Juárez, cusa, Hguni gigante~ca !.e &lt;lt'staca lumillosa é imponente en el grnn horizonte de la Historia. Universal.
rsied que tiene la envidiable fortuna. de lle\·arel nombr~ del Gn\n Patricio, consene e.:-tos conc{'ptos qlle su
memoria me inspira comodebil manife::;taciun del cariño
que á usted guardo.-J. N. J[(·ndez.

Acaba de inangnrarse en Papant,!a, Yeracruz, un 11C\ub
de Boleadores Espiirta.,u del que es presidente el rico y
entusiasta. conierci.mte Adolfo de la Sierrn. Los jóYenes
de la mejor i:;ociedad fig:uran en dichoClubyfuncionaco•
mo YicP-pn~sidente el Dr. Agustín de la Fuente y como
Secretnrio Don Ignacio A. Torres.
Congregándose también las sefioritas acaban de establécer bajo Ja dirección de la entendida Profesora Sra. Caro
Galici11 de Calderón, una simpática orque~ta típica ((~Iaría,1 formada por treinta. de las jÓ\'enes aristocráticas. La
próxima inauguración promete estar animadísima y se
hará con una velada literario-musical.
Refieren los periódicos, que el miércoles último en la
tatde, personajes ferrocarrileros, representantes del Interocefoico, Central, Nacional y :Mexicano, reuniéronse
con el objeto de llegar á. un acuerdo respecto á la rebaja
que deben hacer en fletes y pasajes, con motivo de la Exposición l\Iexicana.
Tras una discusión acalorada,qneno originó resolución
alguna, determinaron suspen"der la junta para continuarla ayer.
A la última reunión debían asistir los representa.ntee
de algunas Compafifas de vapores~' de otras lineas de fe.
rrocarril.
En uno de los últimos cabildos ee autorizó el gasto de
$1,000 para la compra de útiles necesarios, que van á emplearse eu el saneamiento de la ciudad.
La cansa qu-e se instruyó contra la Sri ta. María Zubie•
ta y el subteniente Barrón, por haber aparecido como
presuntos responsables del robo de algunas alhajas por
valor de mil y tantos pesos, _quedó según informa un periódico, terminada la mafiana del martes, por haber fallado el 8r. Juez 1? Correccional Lic. Arévalo. que la señorita Zubieta extinguiera dos años de ,risión y pagara
la correspondiente multa.
El Fr. Barrón fué puesto en libertad.
El sefior ~linistro de Relaciones, se encuentra en Puebla1 á donde ha ido por motivos de salud.
En el .A.rben, el viernes último, se efectuó una función
mixta, poniéndose en escena la Dolorrs, por la Compañía. y n1.rios números de concierto por el Sexteto Luttemari y las Sritas. Olli Forbett y Frida de Fersmeden.

Hoy, en el canal de Chalco, se verificarán unas regatas organizadas por el Lakesid.e Club, presidiéndolas el
señor General Escobedo.
El programa es variado y ha.lagador.

Hállase de rt&gt;greso en ésta capital, la. Señora Doña Elisa Ly11ch, &lt;:'Sposa dd Sr. D. Sebastián Ca.macho.

E11 el Arbeu se verificad próximamente una función á
beneficio de Alfonso Rodríguez, autor de la ( 'ouj11raci6n

El mart,es, en la capilla particnlar del Colegio de la
Concepción. se unieron en matrimonio, ante disLinguida
concurrencia., la Srita. J'anny Rc\'illa y el Sr. D. :Manuel
1Jrquiaga.

de .Jfé.rico.

Al de,·olver en un. expendio el importe de los boletos
de la con·ida del domingo último, resultó que ol número
de boletos vendidos era menor que el dinero devuelto.
Así, pues, debe haber ffrnchos boletos falsos. •

Han sido autorizadas para expedir y pagar órdenes
postales que no excedan de treinta pe$;08, las siguientes
administraciones de correos: Batopila.&lt;1, Fl,an Juan de los
Lago~, Tequila, Cedral, Ciudad del :\Iai1., l\lagdalena,
Apizaco y Huatusco.

El domingo último, en el Archi\ 0 de la Secretaría de
Gobernación, se iba ,í. producir un incendio debido ii la
imprudencia de unos muchachos que arrojaron cerillos
encendidos por la ventana.

Con el objC'tO de facilitar el viaje á la exposición de
.AtlaHta, la Compafifa del Central ha reducido los precios
de pasaje.

7

1895,

El Jefe Político de ThHpam, logró ya encontrar y aprehender al individuo aquel que, como recordarán nue!:MOS
lectores asesinó vilmente en aquella localidad á. un americano, 4uedando el cuerpo de éste, horriblemente mutilado.
Tal crimen habfa quedado en el mi.::1terio.

19

D!CIBMBRE,

1895.

EL MUNDO.

Carnbi&lt;;&gt; inaceptable.

El jueves último fue el dfa. señalado por el Presiden~e
de los Est.'l.dos Unidos, para dar gracias á Dios por los beneficios recibidos durante el afio.
Los establecimientos americanos, fueron cerrados ese
día.
Al tra:;portan,e en Irn.puato, de un tren dél Ferrocarril
Central unos valores, se extraviaron mil pesos en billetes
de banco.
Uay sospPchas de que Kellr, jefe del patio en Ja est~ciún y el cmtl ha desaparecido, i;t::l el aut.or &lt;lcl robo.

El Sr. J'ernández LeaJ. )Iiflistro de Fomento, recibió
principios de la semana 1 un t.eJp~rama en que se le
participaba que, al pul.Jhcar;;e la 11:-ta &lt;l~ p_rem10s de la
Exposición de ALlanta, ~e vino en conoc11ni.ento. de que
México había obtenido mJ::; de Cit!u pren11oa, siendo el
país que snperú ,i todos.

á,

Dicen los periódicos qne habiéudosE' remitido por el
}:xpreRo \Y-ells FMgo á una fllertt' ca,;,t bancilria. de esta
capital $20,000, esta cantidad no ha llt,gado á su de:--tiuo
sin que se sepa como ocm-ri6 el e:xtra\'w.
El Expreso Wells Fargo, al tener noticia del extravío,
se apm:rnró ,í entregar la cantidad e:xpre~ada. á la casa
que dl.-'bía recibirla y emprendió las ay~riguaciones conducentes á esclarecer e! hecho.

Las mamás encargan mucho cuidado con sus hijos.

Escriben del Saltillo diciendo que última.mente se suicidó en su ca.&lt;;.a, el Ingeniero Civil D. ?.fanuel Lobo 1 ignorándose los moti ros qae ,i tal trancu lo orillaron, aun•
que alguien supone que fué por asuntos de familia.
El ~r. Lobo fue gobernador interino de Coahuila.
Se recordaní que el picador Jnan Yargas, rarg11itn.~, hirió no ha mncho :1 un me.-,ero del Café Co:,;mopolita .
~\hora bien, \'argas fu{' ya senH&gt;ntiado por el ,Tut&gt;z 2'!
de lo Correccional :.i sufrir dos n1e:-es de pri:,ión, la cual
se le ha conmutado por la mult.a de 4,j pesos.
Para el 15 del actual aparecer1i el :3'? Almanaque de Artes y Letrru¿, editado p9r D. )lannel Caballero. Será una
obra lujosa y llena de interés J?Ol' ~u material. Han con•
tribuido para él nuestros mCJores artistas y literatos y
aun cuaudosuperamuchísimoal del año anterior, su precio será igual: $1. 50 cs. el ejemplar.
Be refiere que un panadero llamado Fernando Yazqliez,
foé últimamente sorprendido v capturado por la policíu
en el momento en que colocabá. una piedra sobre la yfa
herrada de la calle del Hospital Real.
Como la suspensión de garantías no pide m:í.s que juicios sumarísimos, es de temer que el pobre panadero sufra severo castigo.

Pero las nodrizas cuidan más de los oficiales que las asedian.

Se dice que pr6.ximamente sedn remitidos á Temóchic
los rateros aprehendidos en esLa ciudad y que allá se les
dedicará á las tareas agrícolai-:.
El negro Billy Clark dice qoe ~u contienda con su ad•
versario no fué legal y alega sus rar.ones ..
Billy Clark se encuentra en esta capital.
El juéves en la tarde se efectuaron en el hipódromo de
la Indianilla las segunfülS carreras ele la semana.
Se Da efoctuado en la::?~ Sala del Tribuna.! Superior, la
vista para fundar la apelación interpuesta por el f;r. Ferre! contra el auto de prisión dictado en su contra por el
juez 1? de lo correccional, Lic. A.ré\•a.lo.
Intentó fundar el recurso interpuesto el Sr. Y íctor Moya, pero pedida pm· él :a revocación del auto, el Agente
del Ministerio Público, Lic. Gonzalo Espinosa, ·p idió lo
contrario, dándose con esto por terminada la sesión~

Se dice qne en J11\apa la Sra. Dofi.a 'Emiliana iit&gt;ndoza.,
cuya madre, Doña Adela ::\lendez murió hace Y(Ünte aüo;;,
tuvo últimamente un sueño en el que esta Señora le
dijo que ella y una hijita suya habían sidoueesi.nada.s una
noche por el marido de la primen1, porque la éSposa le
reconvino á causa. de que llegó tarde ,i su casa, y enterró
los cad.íveres en la misma. pieza, teatro de la escena.
Lo raro del caso es que habiendo la Rra. Mendoza comunicado lo que le pasaba á las autoridades 1 éélas no hnllaron el acta de defunción de la Sra. ñlende1., en el año
correspondiente.
Hiciéronse cxcayaciones en el lugar indicado y se en•
contró un esqueleto ele nrnjel' y ,í mayor hondura otro sin
cabeza ......

rn chaparrón las peirturba en sus coloquioe.

El rnventor del fusil u)lond1agónu ha presentado un
nuevo mot.lelo de ese fusil, rcchicido á. cinco milímetros.
Han sido nombrndos en comisión parn. estudiar el nueYO modelo, los sefiores general Rascón, teniente,-,. coroneles tiibc1to Luna y ,fosé Legont&gt;ta y teniente Pedro Meneses y pronto rendiní.n su dictamen.
E~criben de Yeracrnz á un periódico, diciéndole que el
22 del mes en CUl'SO, entre doce v una del día ven la extremidad norte del dique, ::e YOÍteó una grúa "que111ando
y lastim11ntlo grayemcnte al maquinista, al fogonero y 1~
un ayudante; los tres r;;e eucut-ntran eu gr.1,·e estado ií
const:!cuencia del percance.
En el asunto Amor Escand6n la sucesión Amor, como
saben nuestros lectores, ha interpu~sto el recurso de casación.
Aun no se sabe el resultado ele este trámite.

Y prodace un cambio inaceptable de chiquillos.

13

�L!BRERIA DE

C.

''E·L MUNDO''

BoURET

U Cinco tle llayo. - ~lhico.

·,

Ahnanaque Bouret.

el año de 1896.
Fom!Al)O BA.J(J L ..\ lJIJtBt:CIÜX !J~ CARLOS RO U lL-H; XA(.L

E.~te útil y ameno almanaque contiene:
J:,os CALE.SJJ.rn1_os C1n1, YRm,1oroso.-FrESTAs )IOYIBLES,
CALC_;'LOS A~'Tl!O:'\U.IJICOS, TABLA TD!PORARIA, ETC.-:SoT.~S
liL':11'0RrCA:S, b E(J(;JtÁFICAS Y BIOGRÁ i."JC.-\~.-NucroxJ...."I DE
GR•.\:IIÁTI~.\ C.\!-iTEl,1,AXA.-YocABUl.ARIO EsPA~OJ., L'7GLt,&lt;;
y FRA).CF.s.-TAHl,A:S DE REDUCCIÓN.-LmwuAJE- DE Lc\S
FLORE.;,-ÜONU("f.\IIENTOS t'Til,E&lt;S.-Rru..·mAH DE CocIXA.~
LnER.-\1.'CR.\,-:; u,\xnus Y PEX.SA)IJE:\'.Trns, ETC., y trx

Directorio de la Ciudad de México.
Dondti,;~ encuentrau todos los informes uotici11.&lt;a.

dircecioncs. itinenirios, leyes, tarifas postales r t;légráf\('a~. etc., que
1mectan nec·e;;ftar el hombre de negocios 6 el viajero.

Participamos á nuestros abonados que tend1nos Ya nos proyectos en estudio, y otros aceptados ya, para reforn1ar

dar

TOMOII •

DOMINGO 8 DE DICIEMBRE DE 1895.

no-vedad á nuestro semanario en el año de 18'96.

!lA!i!l!O!!~ l~~mllDD!mD!i~

Con anticipación hemos de anunciar dichas reformas v no-

LA obrr1 edfÍ .adrmwda ademó.~ con rdr«tos Je prr.~onaje.~
j11fogra.fíaJ1 de edificios p1íblieos 1¡
'
ro11 m.uftifud dt vii'í.etas 1ntercaladastn·d ft&gt;.rto.
J_~...,k• .-\l_111anaque l'OHtínuar."l puhlicándost~ l'.:t.da anv
." formara una Yerd:ulera cncid0pe,liil útil para ·tu•
dos.

EL E.TEMPLAR VALE S0.50.

sin1patiza11 seguramente con nuestra publicación, puesto que

PEDRO Z. PERNIA.

la fayorecen, co1nuniquen á los qüe no lo son nuestros esfuer-

VERA CRUZ.

3lignel Lerdo 17.-Portal 110 ~1lores.-Apart:ulo Postal i)..i.
Administrador de la Lotería del Instituto Yeracruzano
Agente de Loterías ÍOri'ineas y de Publicaciones. Cuent~
c_on expendedores y repartidores activos é intelige11tes.
Re enc~rga del re¡.i.rto de toda clase de anuncios esquelas1 tarJet.as, etc.
'
Se 1·eciben 6rdrncs para imp'.esio!les, an1Lucio~ Y
s1túscripcio1ies {t periódicos.

(DEL NATURAL.)

Yedades, con el principal objeto de que los suscritores, que

zos para hacer de E1 )lc-NDO una publicación bien aceptable.
~¡Para sostenerse como debe este periódico necesita
cuando menos 8,000 abonados; apenas tenen1os 61 000!~

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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EL MUNDO.

17 N OVIBllBRE, 18f!5.

PR EN S.~ MEXICANA
Páginas extraordinariw1.
Tomo V!-Año V

DO:\IL\ Go ·14
- DE NOVIEMBRE DE 1895.

2,vmo IL-Número 20

•

l!.a aesesperación ae Suaas.
l'AHTOX DE D. C.OXZALO CARRASCO,

(.Fot. proporcionada por el ..:r.
~ I ng. Fernando Ferra1. i Pérez. )

�Z4 L' OVIEMBRE, 1895.
EL ~,u~uu.========= ===~=====

162

24

NOVIEMBRE,

1895.

EL.!IIUNDO.

163

(
1

~-

arcilla para boqúillas; según yo entiendo1 sus propiedades de coloración por el h~ mo.
¡Homenaje)ardío, pero unánime!

-.:~·.-··
. . ·.

•
**

'

.oip"

.

Arpesar de la actividad de los empleados, el embellecimiento de la estación se lle•
,iaba á cabo düícilrnente y amenazaba con no estar concluido para cuando arribase el
1\finistro.
-

r

~n· el _mom~nto en que llegaba el cortejo oficial, encargado de recibirá aquel alto
fun~1onarw, e] Jefe de estación que permanecía impasible, recibió un telegrama que
abrió tranquilamente y leyó: (iDetenga usted todos los trenes de subida. Yía obstruida.
Choc~ron dos trenes de c.:.rga. No hubo desgracias personales. Envíe socorros. Urgente.n
S~n conmoverse en lo m·ás mínimo, el empleado dió sus órdenes y dejando á. las
autoridades políticas y militares que tascaran el freno, subió á sus habitaciones y se
puso á comer con toda calma.

~J.tw

•*•

barón Félix de Floxens, después de andar de Ceca en ~leca, encontró
portunamente á una joven y bella heredera, muy bien educada, á fe mía, que
de la manera m,ts graciosa consintió en casarse con él, llevando cuarenta mil
· francos de renta, sin contar con las esperanzas. Entre tanto que éstas se realizaban, él vivía muy á gusto, en compañía de Angela, su joven esposa, á quien engañaba lo menos posible.
-Qué importa, decía él, puesto que ella nada sabe ......
. Bueno; pero un dfa .A.ngela supo algo, lo cual ya era mucho.

¿Cómo fué informada? Del modo más estúpido, como es ordinario: por una carta,
caída de la bolsa de su marido, sin que él lo notara. Un simple recado de tres líneas,
pero muy claro. ¡Demasiado! No había lugar á. dudas.
La pobre mujercita, convencida de no haber merecido todavía el engallo, comenzó
derramando ardientes lágrimas, pero esto le enrojecía é hinchaba las pupilas. Luego
observó que el llanto le causab;l también jaqueca.1 y decidi6 1 al fin, ir á consultar con
su anciana madre.
Esta le abrazó, tiernamente aflgida1 lloró algo con ella, la obligó á tomar algunos
bocados de galletas con mantequilla, sumergidos previamente en una taza de sabroso
chocolate1 y en seguida
Le dijo poco más 6 menos lo sigttienk:

-No te inquietes por esto, hija mía; todos los maridos son iguales.
-Debía UBted ha.Mrmelo dicho antes de ca.-1arme con Félix.
-No había peligro ...... entonces.
-¿Hay, pues, algunas excepciones?
-En realidad, así lo he oído asegurar. Pero si te dijera que los he encontrado .. ... .
¡mentiría!
-¿Es decir que ... ... papá?
La madre de Angela pareció reflex.ionar1 y luego, como resumiendo: ((P,1z á sus res·
tos,n exclamó compungida:
-Por lo menos, agregó1 si lo viera yo entrar en el Paraíso ......... ¡me extrañaría
mucho! ...... .. .
-Pero qué hacer entonces1 la interrog0 Angela, sorprendida por las insinuaciones
de la valiente señora.

........-A.y! hija mía, he allí precisamente el quid. Cuántas mujeres, antes que tú,:se
han propuesto la misma cuestión, sin resol verla. Y cuántas, incapaces de resistirá los
escrúpulos del amor propio cometen la colosal tontera de ceder al impulso ciego de la
primera impresión! En cuanto á mí, puedo asegurar que las peores son las que, después
de hacer toda clase de consideraciones, se resuelven á comenzar por el fin.
-¿Es decir? .... ..
-Es decir que son como-las cabras, de quien se dice que ramonean las hojas~ del
tronco á que están atadas.
-¡Estúpidm, mujeres! exclamó la joven con la m\rada centelleante y los pufios
crispados.
-Conformes, replicó la mam1í, sin apasionarse en lo más mínimo. Pero /es posible
también que sea.n personas amantes de su tranquilidad, lo cual no significa estupidez.
Y partiendo de este punto desarrolló la señora h,íbiles argumentos. .A.ngela la dejaba disertar, por deferencia filial, pero ¿darse por convencida? ¡Todo lo contrario!
Así fué que al entrar en su casa y encontrarse con el traidor éle su marido en el salón del castillo, se detuvo violentamente. En seguida 1 mostrá.ndole con ademán enérgico la entrada de la alcoba que ellaocupabJ, le dijo con voz apagada:
-¡M_ire usted esta puerta, caballero; m(rela. bien! Ante ella hago el juramento solemne de no permitir jamás, de hoy en adelante ...... ¿lo entiende bien? ¡jamás! ...... que
itraviese usted el dintel ... .. .
-¿Hem? ...... ¿y por qué? preguntó Félix admirado. ¿Qué significa esto?
-¿Por qué? ¡Lea usted!
Y le metió en los ojos el billete que el muy animal había dejado escapar de su bolsa.
-¡Demontre! foé todo lo que él pudo deci r.

***
Sucedió que algunos meses después los habitantes de Riancout-en-Vexin, se ingeniaron para componer sus casas con banderas y gallardetes tricolores, imitando al
Ayuntamiento que hizo erigir frente al P.t.lacio l\'lunicipal, tribuua.s decoradas con pro•
fusión, y adornó la sala de actos conveniente!Xlente para dar un banquete, al cual seguiría magnífico baile dedicado á la ((alta sociedadi, de la población·y de sus alrededo•
res. Debíase todo esto ú. que al dla siguiente se inauguraría la estatua de un hijo ilustre
de la ciudad: el célebre Gamberier, que como es bien sabido, fué el que descubrió 1a

En resumen, no había sido gran cosa lo del accidente: la consecuencia de mayor
importancia, sería simplemente que el ministro llegara con dos horas de retardo.
¡Bah! Esto no le impediria pronunciar su discuTSo el día siguiente. Xo Je impediría
tampoco abrir el bailE\ con una hermosa y amable dama de la circunscripción.
¡Y bien! mírese la coincidencia; esta dama debía ser precisamente la señora An·
gela!de Floxens, que pertenecía á la familia más distinguida de la comarca.
En !:{dote de Angela entraba una especie de castillo, ubicado en un sitio agradable,
á tres kiló~etros de Rianc.ourt. En los primeros meses de su matrimonio, los jóvenes
esposos cae:1 no habfan hecho caso de aquella posesión 1pero después del~enojo, Angela
ee había propuesto .firmemente llernr una vida de recogimiento y se habían transladado
~lla Y su marido á Doublemont, en espera de tiempos mejores. Penitencia impuesta al
rnconstante de Félix. ¡Bien hecho!
¡Y por cierto que no sé portaba éste mal!
Aquella residencia (recientemente compuesta y reformada, como lo atestiguaban
los~andamios y útiles de albañilería que obstruían aún una parte de los pisos superiores), aquella habitación, corno decíamos, presentaba alegre apariencia por su gran parque cerca~o Y atravesado por un arroynlo y sombreado] por filas y grupos de sauces,
en que amdaban cantores pajarillos.
No faltaban relaciones amistosas, pues la ruptura entre los esposos no había tras-cendido fuera. El joven Hugo Robrochón era apenas el único que sabía á qué atenerse
á •ese respecto, gracias á las confidencias de Félix, quien por haberlo conocido tiempo
atrás, lo había hecho amigo suyo primeramente y luego cómplice. ¡Qué quieren ustedes! la penitencia que le había infligido Angela no le había corregido completamente
de su tendencia á la infideli~ad. Creía'necesario, sin embargo, tomar algunas precauciones, Y el amigo Robrochón lo ayudaba de la mejor manera posible á urdir el pretexto para sus cortas ausencias, y vigilaba de cerca á la esposa traicionada mientras
Félix se entregaba á lns dulzuras de la vida de París.
· '
En apariencia, el papel que llenaba allí el joven no era muy honroso. Pero no hay
que c~iticar con tanto apresuramiento. El amor discÜ!pa todo: esta máxima es muy
c?no~1da. Y_ como Robrechón amaba con gran pasión á la mujer de su amigo, su conciencia lo deJaba tranquilo. Hay que atender á la intención, ¿no es verdad? Pues su in•
tención era consolar á aqueUa interesante jovencita. Era de muy buen cpraz6n ese muchach~ : he aquí todo. ¿Y esto es un crimen?...... Angela no lo creía así; pero hubiera
preferido menos simpatía por parte d8 aquel forzoso compaíiero· menos asiduidad en
la~casa sobre todo. El pobre de Hugo sufría visiblemente. J~más ;perso11a alguna
había lanzado tantos suspiros. A solas con ella, balbuceaba. algunas frases que hubieran aprovechado con buen éxito notables autores cómicos. Y como la joven tenía igualmente un buen corazón, ella también experimentaba algunos escrúpulos por causarle
tal melancolía. Idea original, en verdad la de Félix, llamando tan á menudo á Robra•
chón durante sus ausencias. Se hizo notable.

"=**

E~contrábanse en tal estado las crn~as, la víspera del famoso domingo en que los compatriotas de Gamberier iban á honrar su memoria. Los Sres. Floxens habían invitado
~ ra una comida á varios vecinos. Sería aquel un simple almuerzo en familia, que termm ara t_em?rano1 á fin de que los convidados pudieran soportar con valor las fatigas
~el día siguiente. Hugo asistiría, sin duda. El había aceptado de buen grado, antes de
Ir á París, adonde se encontraba hacía dos días.
Mas sucedió que transcurrida la hora :fijada, sin que él pareciera, tomaron asiento
los presentes, con gran diEgusto de Félix, '.diegusto secreto que se esforzaba para di·
s imular.
...
Cuando ya se retiraban al salón los~oncurrentes, llegó el retrasado. Todo se explicó
en un momento: Hugo:se encontraba en el tren del Ministro, y en virtud del accidente

« urrido abandonó el wagon y saltando en tierra, tuvo que emprenderá pie la marcha
hasta el castillo, atravesando los sembrados y matorrales.
Entretanto que se le servía un plato de consomé con un ala de pollo, Félix1 que había ido al comedor para acompañarle1 lo agobiaba á preguntas.
-Tranquiljzate; decía Robrochón; será siempre mañana en el t.eatro X, cuando
haga su début la mozuela. Ya mandé construir los ramilletes que hay que arrOjarle, y
.aquí está el brazalf&gt;tf&gt; qre e¡,:co;·.

'

~~
-Lo esconderemos, excalrr:.ó
con acento medroso Félix, guardando la alhaja en el bolsillo .
¿Cuánto?
-Cuatro mil cinco francos. Es
caro; pero muy elegante: ya verás .
-Eres un verdadero amigo,
mi buen Ilugo. ¿Y la cena?
-En el Café Inglés. También
carita¡ pero opípara: ya verás.
Dieciocho cubiertos, tres repor•
ters y una entrevista. lle leído
Jos artículos en pruebafl. La ama•
ble muchacha está. ya lanzada
en la carrera, ahora ...... ¡Demontre! todo esto cuesta carito ......
pero ya verás. La pobrecita, sal·
taba, cantaba, me abrazaba1 estaba loca de contento!
Por un instante se enterneció
Félix.
-Oh! sí, sí1 murmuraba es•
trechando las manos de Rugo;
eres un Yerdadedero amigo. Pero ¿cómo marchar esta tarde,
con qué pretexto, si el telegrama con venido no llega?
-Ya llegará1 replicó Robro•
chón, animándose súbitamente.
El telégrafo ha sido monopoli zado para el servicio del ferrocarri 1, á causa del accidente de
hoy. De aqu( el retardo; esto
no puede ser sino un retardo.
Pero supongamos que se prolonga, ¡tanto peor! te ,·as de todas
manera". Debes hacerlo; por mí ¡qué demonio! Es cuestión de d ¡de todas las molestias que me has ocasionado......
e icadeza, y después
El bueno de Félix se sentía verdaderamente conm 'd d 1
inetigaba á irá. 11arreglar la fiesta.,,
ovi O 8 calor con que Rugo le
Cuando estaban tomando el té Catalina la doncell 1J ó
vaba el telegrama tan impaciente~ente esp;rado Pe
aparte á Féli....::. Le lleal presentar el papel1 tomó un aspecto severo Y dro ro a •bn~ era tonta. Así fué que,
.
,
J
en
voz
aJa·
-¿LN,o intentará. usted nunca engañar á la pobre sello
d.ad
y
.
d'
ra, ver
?
como su amo se 1Spusiera á. replicarlei ella lo confundió .
.
.
rada, y agregó: u¡Itdecoroso!n palabra que usaba free
te
con una terrible m1•
Fél ·
•
uen mente
. 1x le deslizó un luis en la mano, y la honrada doméstic ·
.
. .
preCJo de mi complicidad nmurmuró (i'Aht
t d'
a pareció afhg1rse: ((El
'
• l
....... es e IUero me que
I d d
era una exageración esto, sin duda pues con gra
.
h
ma os e os.), No
.y
. .
'
n pnsa ec 6 la moneda en su bol s1·u o.
- ¡ o ...... yo ...... pros,gmó, verme reducida
situación. Vea usted, señor yo no había nacido por Ios re_veses de la fortuna, á esta vil
fesora. Y sin la muerte de :.Ois padre,r &lt;
. para seírvi r. Tengo mi diploma de pro-.... ... "'~ 11 x conoc a 1a c n ·
trándose dispuesto á escucharla hasta el fin la i te
.
ª cionci·11 a, Y no encon.1
.
'
n rrumpi 6 por medio d
d
lms que se reunió al primero, rio sin que OJ.talina m 'f
e un segun o
rada repugnancia de antes!......
am estara otra vez la misma bon•

ªe :m

T;"&gt;,(

***
¡Cómo! exclamaron los huéspedes del joven matrimonio
. .
lo que decfa el mensaje; ¿faltará. UBted á la fiesta de G b : al tener conocmuento de
•A r • é h
·
am er1er?
- ¡ Y. ¿qu
acer? Es un caso de fuerza mayor Pre .
tren! ...... Nuestro amigo Robrochóu tendrá la bond~d ~cisa que parta yo por el último
á mi mujer.
reemplazariµe acompafiando
-¡Lo que son los maridos! murmuró Angela pe
d •
.
cierta malicia y rehusó enérgicamente consentir en'
nsban. 0 !nvoluntarmmente con
1a su st1tuc1ón.
. . .
El to no d e su voz mt1m1dó
un poco á Félix que
.,. .
del viaje.
'
por un momento mtentó desistir
;((Tal vez fuera mejor quedarme&gt;, insinuó á Hugo.
ste se puso verde de cólera. \{Como quieras!) res
d'ó
príncipe que no desea más que arreglar por su cu~nta pon i · La anda rondando un
café inglés.n
Y en su provecho la reunión del
-Pues decididamente parto, exclamó el marido d A
E
.
e 11gea.
1
- n este caso, apresur~se usted, respondieron los invi d
fiaremos una parte del cammo.
r
ta os. Nosotros le acompa( Sigue en la página 166. )

�164

:!.Je :-' OV rEMllltE, 1895.

EL ~lUXDO.

$n la luna
-~it•mprl! yo cerca de tí.
-¡Qué ..-nddiablc es nne!'tro lazo!
-Pero ...... ucerca. inús tu brnr.o,
1\1,ís jnntito::i ...... a~í.. .... así. .... .
-11.lb!ame ...... míramf" ...... cal1113
La ee&lt;l que me est.í al&gt;r:.11-;ando,

24

NOVIEMBRE,

1895.

EL.l\IUNDO.

165

ac miol.
Y:11nos jnntitos, junt:rndo
Alma y cunpo, cnerpo y alma.
-l'no ni otro !'iC'111prc fü·l,
T'ldn es amor y cnnsnelo ..... .
(~• kibla n~f cnamlo en el ciclo
Br;ll;t \~ luna de miel.)

-Antes pegndito, ¿y hov?
-Pero mujel', ¿qnien-s i'1i.ís?
-Quit?res irte, ¿ndónde rns'!
-;,Qué te impol'ta adonde YO)'?
-Ya te faEticli:is del lazo.
-Es que ya rnueE-tras tlls mniir.i&gt; ..... .

-Claro, nur.ca me .-icon·p:iñr.s
Y ni me ofreces tu br::!zo.
Un esporn ........ .

Ya te canso.

-Es nn esposo.
-No es probable,

-E~tiís hoy intolerable.
-Y tú ( sltís nrny fo:-tidioso.
1

-Ayer, ¡mi ::imor! ¡nngel mío!
llny 1 nnd:i ...... ya EOy .. .... ninguna.
( A uc1oi:i loi- hnii:t ta luna
.Amarilla &lt;lt'I l1nHfo.)

,1

�24 JI, OVJF.MBRE, 1895.
24

NOVIEMBRE,

•

166

•
•••

( Sigue de la página 168. )

Al quedar ■ola Angela, permaneció reftux.iva largo tiempo, en el saloncito que ae
encontraba entre la recdmara de ella y la de 10 marido. Pe~ba en Robroch6n. ¿Por
qué no habría aido con él con quien se casara? El sí la comprendía; él hubiera perma·
necido fiel. ••...... probablemente.
Entre tantQ que la criada cerraba las puertas, la joven co_n la mirada ~~ida entre
1u eombru de la noche, apenas se fijaba en las rutilantes estrellas que se dtv18&amp;ban por
]a ventana entreabierta, y mmergfa, por decirlo uí, su imaginación, en una especie de

La prop011ici6n deeconcertó de una manera terrible al joven.. Claramente se veía

que ella lo había anonadado.
-¿Morir?...... balbuceó conlusQ. ¿r,ómo? ¿En seguida?
Se volvió a1 oír la voz de Félix:
-Angela, no busques la llave. Me equivocaba. Y~ la encontré entre el forro de la

mundo ideal.
·
.
Divagó mucho, 11.n dmda, puea volvien~o en aí violentamente bajo la impres1?n de
un miedo súbito-miedo no por él, eif!O por eUa míama, 88 levantó resuelta á ~mr del
peligro. y abriendo un pequello .,,,,.-, eocribló una caria á su mamá, anunciándole

bol~En aquellos cortos instantes, aeoper6 violenta revolución en las ideas de la baro-nesa y el rómá.ntico Robroch6n, perdió iOdo su prestigio. p..,ro no ten(a tiempo ella de
lament.arse. Ya se ola á ~'élix abrir 11 puerta del ve&amp;i!bulo.
-Mientras sube, salte usted por la ventana.
Atontado, rid(culo casi medroso, se 1am6 i1 al bolc6n. Mas DO llegó á saltar el
barandal. Doe pet"l'OII bravos, que ya conocía, doa mol0108 decará.cter receloso y feroz,
ladzaban dmaloradamente, anslOBOB ds la presa que se les ofrecía.

que iría 4 vivir con ella algo.nas eemanaa.
Cuando iba á a,abar, un ruido que ·.. oyó en el ex•

""º11, ~ ·

-¿Ullled?

-¡J....,,.11Ded por esto, del er-1111,mlentode mi
pui6n, p'Jello que he -,iodo UD pape) ehomlna,.
ble, -,lamealepuapodet-4 ullledl
En _,. clise de uomos, las mujenll aon alempre
aJao cüclidu .\ates que .ADgela 811- - d e ...~

a

- l a ladlpidad'de B_, peuabalnooentemenle:
-¡06mo me ama! ...•.. IY o6mo debe llllfrlrl
Paco clelpá¡ las doM de la noobe. Ella
se lo hlao DOiar y le rogó qll618 remara. ...•. provi•

olone!-

Con tollo ldgulire, Bogo se lnclln6 y dando un
J.IIIIO blcia la venlllDa, nclam6: oAdl6s; voy , llbnzul
de ml, voy 4 eárellarmo al OIÚ80 tinndome dmde

-balo6n.•
-DNgnlolldol prorrumpi6

.An¡ela, poseída del '
-yor ~ No 1e le -i,t,ba, aln dada, la a-ponei6D dél pQbce Jofflll pero al IÚI g,ave inconveniente de la J • 2 lntei6n con la -1 la1menanba,
no se le...-palla lampooo• ¿Qa,1 se dlrla cuando el cacK- fuea hallodo?
T1m'cl1_,,..,.1o1a-,bó,que Nllexl.- en lo que
Iba'~·
-El!' bien, selloro, conléll6 eono;.a frialdld.
11,1, mi , aaltárme la '"I"' de los-.

J&amp;IÚI-•

¡Tablean!
Quedaron Inmóviles, pevlficadoa.
-¡Allgelal volvió ágrilar Floxena. Todo enácerra4o y mi llave la dsjé en el cha·

leco amarillo.

.

Maquinalmente la joven oe dirigió al balcón y sin atreverBB II enseflar la can, ' pe11111' de laobacwidad de la noobe, reepondi6: uEspere usted un m01ntinto; voy á bt18C&amp;l'la.•
Dmpuál, volviéndose 4 Bogo ¿Y ahora? .•..•..••¿Qué hacemw?, insiiolió, mirandoque
Bogo no se movía.
-¡Demonlol !utl lodo lo que el pretendiente pudo decir.
-¡Ah! Pero, replicó ella con energía, no ee trata ahora tle demonios. Me ha colooado 111ted en una posición terrible. :Es forzoso salir. Busque Ul'IWd algún expediente;
muhaae uaied .•.•...•. ¡Eat.A umed m'8 pQido ¡Vaya, no inventa. uet~ nada?••.•..•.• ¡Sea;
eatamoa perdidos¡ moriremoe! ....... ..

Creyó ella aturdirlo; pero muy sorprendida, advirtió que Félix sonreía. No le daba
crédito.
- Sf, sf¡ quiere usted malquistarme con Hugo, &lt;lijo él desdenosamente.
-~forecc que lo enjaulen, pensó Angela.
Y ya excitada en el juego, se propuso, como punto de honor confundirá aquel
idiota, cualquiera que fuese el resultado.
'
-¡Acusará Hugol decía F~Ux; é.l que........... .
-Que ha preparado la escapatoria de uated¡ que ha compr.ldo una alhaja que de.
bía ustt&gt;d llevar á sn amante.
¿Quién se lo ha dicho ,i usted?
-Él mismo.
Fé lix, ofendido de pronto, meneó luegQ la cabeza, .con un movimiento en que ha
b!a un tanto de indignación y un poco de duda. ¡No! E:!lto habría aido terrible. No? De
bía eer Catalina l.1. indi&amp;Creta: habría escuchado algo, tnu las puertas. ¡Y bien! Al día
siguiente en la mafl.ana se le arreglada su cuenta. Sin emb:ugo, un rayo de luz no era"
tnficiente.-Qué ridiculo sería maltratará un inocente. La mujer de Putilar, podía al
menOt:1, exhibir la capa de José como pieza de convicc(óo.
-¿Pruebas? preguntó con violencia Angela, irritada por la coutradicci6n; ¿quiere
UBtecl prt¡ebas? ...•........
Llevada á tal extremo la cuestión, Félix se turb6. Quien sabe que hubiera dado entonces por retirat" 1ms úlLhnaa palabras. Ya no quería saber nada. Puo ¡cómo retrooedsrl Resolvió salin,e por la tangente.
.
-V'eamoe, dijo, esto ee uoa locura. E1tando abaj~ todo cerrado, c61no podría haber
· entrado Robroch6n?
-:-Por la ventana. Y se aprovechó t.an bien del ruido que produj.o, y mi sorpresa,
que BID la oportuna llegada de uated, por Dios que....•.
-¡Seiiora.! exelamó el desgraciado, preaa de un eatremecimiento de:c6Iera.
-¡Qué le imporla á usted! Al fin no me cree.
·
-Una vez más, pido, exijo 11 prueba de lo que u8led dice. ¿También por elbal·
eón escapó, á pesar de loo perros?
-¿Pero quién dice que se haya ido?.........
•
De improviso, F~lix ya creyó todo y fuera de sí, gril6:
-¡Ah, aqul esl.l .....• Bugol ¡Sal! Ha&amp; favor de preseot.arte. ¡Hugol ¡Hogol
-¡ Eh! No grite nsled laolO, le interrumpió Aogela. Si lo escucha á w,ted muy
bien.
-¡F.a ftrdad! ¿Adonde ..U?
-Eotá uated seJllado encima.
-¿Bajo el canapét
Félix dió un sallO é lnclluándoBB iba ya á levanlar el cojln, cuando una 10001&amp; car.
cajada ds BU mujer, hiriéndole BU amor propio lo detuvo.
-Ja, ja, exclamaba ella con espasmoo de risa perfectamente imitados ¿con que 'lo
·
ha creído el pobreoillo? Ja, ja, oreo que;haala;...
va hacer dallo l&amp;DIO reir. Ja, ja, voy 4enfermar.
El la contemplaba consternado, balbuciendo:
,¿No es verdad?,,
-SI, por cierto. Ah, mire UBted. Busque, bnsque, puea. Ea verdad; es verdad.; Oh, no a&lt;dlvierte uno muchu veces en la vida tanto como
hoy me he divertido...... ja, ja .•..••

Angela triunfaba por completo. Nada mú
. que triunfaba dsmasiado, pu• no vela que F6lix, arrepintiéndose, enamonlbue ds nuevo y
trslaba de hacerBB perdonar en esa miama noche.
De rodillas imploraba 111 aboolución ante~ An•
gela, á quien, no olo dl11cultad, hilo sentar en
el ~ bajo el cual Don Juan Robroch6n, debla
expenmentar muy poco gusto por lenerla~l&amp;D

-¡Buao, IIIDip mio, por plédadl
. . , , - que 1l8led DO me ama!
-¡Que DO lo amo á UROCl1, repllc6 ella eon la np
eapeiansadellbruadeél. ¡Qaéaabe Ulled? ¿Qa6e6
70 miama? ~o puedo, por lo m - amarlo como m,a

lo cna1 IOle!aba ella para Mabar IÚI pronlalDenle.
-Ya se apercib{a Angel&amp; 4 abrirle la paerla, onando, bajo el balcón, BODÓ la vos de
ftllxque grilaba: oAngela, Anpla. ........ todavfaeslá interrumpida la vía.Y no -1drút

-¡Psh! contestó Angela, nada de dU!cursos. Fé:ix siempre va armado cuando anda fuera en la noche.
-No hay más que un peligro, refle xionó ella, cuando estuvo oculto el 11&lt;merpo de
delito:n que 8e vaya á ahogar. Habrá. que darle gracias á Dios.
E~ aquel instante, no entraba en los proyectos de la joven, la menor intención
vengativa: nos palabras de cortesía, cambiadas entre su marido y ella y luego: «BueDBB n~hes. ¡¡ Ca?a uno 86 marchar[~ á su habitación. En cuanto Félix entrara en la
IDYB, tría ella it libertar al ubuen amigo de la casa- y en seguida se entregaría al desaanao _q ue consideraba haber ge.nado bien!
Pero, ¡miren qué ocurrencia! :S-o era bastante osado el marido arehi-infiel para
.1)1'888Dtarse con el entrecejo fruncido, lldmirándose de que ella hubiera tardado en resJN&gt;nder ásus ll,\111:imien~! ¡Bah! ¿t.endría el valor de concebir una sospecha sobre la
eondncia del ángel á qmen había sacrificado?
F.ato le pareció que p18aba de la raya. Una oleada de cólera le subió al cerebro·
pero calmándose en breve la acometió una infernal idea de broma, que debía hacer.,;_
bi&amp;r 4 esos dos uindividuoa.11
Así fué~ que,
virtud de un plan formal, súbitamente improvisado, en vez de
JDODtar en !ra, ~ng16 perfectamente la turbaci6n ,medrosa de una mujer sorprendida en
lalta. La mqmetud haeta entonces afectada, de Félix, ae acentuó. ErigiéndOBe en
justiciero la abrumaba á preguntas.
4~_1a, paradieculparse, no hab~ía necesitado más que moetrarle la carta que esta1» eecr1b1e~do á su mamá.; ~ro se cutd6 bien de hacer esto, y, al contrario, simulan•
ilc) el desahento de una vencida, prorrumpió ocultando la cara con las manos:
-1Ayl jamás podré disimular. Y bien, si; hay algo; pero es por culpa ds usted:
-1Con que. bay algo! ¿Qué~? ¿Qué? insistió Félix, binchándo,,e como gato irritado. ¡Demomol engallará au mnJer, era un pecadillo cualquiera. ¡Pero ser engaflado
por ella!......
·
-¡Félix, Félix, yo no soy culpable! repitió Angela, desempel!ando su papel con
tal naturalidad que il ella misma le admiraba. Ni un detalle le faltó.
.·
DiverUaae el~ interiormente, obeervandoen su marido el dee · rrollo de laa d ~
plldables re8exiones que hablan seguido á su primer Impulso ds rabill oq¡ullosa. ti
amblén ~ba lis consecuencias de un escándalo, de un pleilO, de una liquidación,
~ divorc10, en fin. Angel a adivinaba sus ideu, como adivinaba el «estado de ánimoj!al otro desg~ado que se hallaba tendido; sin la menor gracia, bajo el canapé.
Su prop6s110 de IOmar la replesalia arrastró 4 Angela al último ex\remo. Como FéJb; lnaiati6 con violencia en 11S&amp;ber lo sucedido,• ella lo enteró de todo.
-:He abandona ~t.ed para correr aventura.e y alguien ee aprovecha de IUS"auaenpara cortejarme.
.
-¿Quién?
-¡Bahl Su mejor amigo. Esto es tradicional.

e?

'8rior, la biso temblar. Abandonó sa asiento yaldlrlgiraealbalc6n, lai,ngre se heló en SUB
rancio á un hombre que escalaba el baranclal. Qolao
gmar, mu DO pudo, pualiada por el terror, y llogo
Bobrochón apareció ante ella. ..•.•
Lo que 88 clijero11, se adl,-iaa: contarlo serla inútil
Bogo inm6 en el dolor que experimenlllba ,él, •·
blendo que ella era clfflll'l"llda. Solamente - dolor
debla explicar su apan,nte nicl6n · respeck&gt; , Félix.
No puede haber amlllad llin enlmación. ¿Podía él
""'1mar ' llD IIDÚIO que enpllaba ' UD&amp; penoDII tan
digna de aprecio r. Gdelidad como Allgela?•...•.•••
-¡Amigo mio, dljooon lndlgnaci6n;amlgomfo, un
hombn&gt; que en - IDOIMDM&gt; ... , nunlrse - ..,
amante 1 ' e n ~ un&amp; alhaja que yo .,.bo de es·
........ pua él en la Joyería de la c,a1le de la Pul ........ .

hermlna'I
Bogo trll&amp;Ó el anauelo. D6oil, a,11Cl1Jo ' BU - • 118
conformó 6 pareció conforme de pronlO con el eterno •
empilo de I• "llllilled 7 pura.• No faltaron,
-nlmenle las famOBla , _ de -laso de dos almu- .
que se quieren, ..in mallcw y que""° dejanD de 1811·
Dlne en un mundo mejor.•
No exlaUa bueaa fe por nb,..,na de las dos panes.
Ella se cleofa: -Be ul. -qullemenle .••••• y yo ma111Da .-ré en-de mamL·
-F.a uunlO de algunos dlu, plDll&amp;ba él Ya• mta.
EnlretanlO la abrlaba.--podfa, llam"1dola con carillo: "111 berlnlnll&gt;,

EL MUNOO.

L895.

-Félix eolt6 looperroe; mnnmuó, -iall-ndo los dlenlel. SI me eslrangulan,
se compromelerhlled.
1
-··.
-¡Llora el pobreollOI pena6 la Sra. Floxem.
Babia perdido BU 88DCillea. Aquel Bomeo, cuado en 111 propio lazo, se le aparecía, finalmente, 811- toda 111 alnieotra ,_ulnclad. En~ las mordsdaras de los perros
y un ,Jaace,, con .Félix pn,ferfa jugar el albur de esta tllllma eoluci6o. Loa explicado""" eon animalaa ed-do,r para lanzane eobre los visil&amp;Dtes nocturnos, no le eran mu7
llgT&amp;Clablea. Floxens nÍclamarfa de mejor manera. ..•.• y después de todo ¡quién sabe!
En todo cuo un duelo no tenla lliempre resultado tnlgico y por Mra parte, Bogo
liraba muylrien y llllla aun: ¿Félix afroolarfa el eecándalode buen grado? Olvidar 4
que, en C110 de divon,lo, Angela recobrarla fnlelr&amp; BU dote, lo cual le reduclnL á ~
escasa renía? Medianlei laq¡as explicaciones, ¿nd podría arreglarBB lodo? Al fin Y al cabo, el crimen DO babia llegado á CODffllflo.r8&lt;•!
•
Era esto preoiaamente lo que meditaba Bogo. Angela, con admirable intuición lo
babia adivinado y aó preguntaba: ,Boeno•••••. y yo?• Qué parte me concede hom•
bre, en IWI cobarda .preocopaeionea? Oh, mujeres, somos unas tontas!.. ...; .
Con entera calma, ante el inminente peligro, la Sra. de Floxene, 1mhgnada, H
uansform6 de improviao y tindole únicamente en su natural ingenio, para garantizar
su .;.pridad, mienlras su marido subía la escalera, ,alla levantó el cojln del sofá.
-¡Vamos, mélaae usded ali!! ordenó, Bobrochóo.
-¡F.acondermel gimió éate lastimosamente.

�168

24 N OVIBMBRE, 1895.

EL ~IUNlJO.

erca. En vano era que ella recordase á su ma1·ido el solemne juramento de no dejarlo atavesar el dintel de su alcoba. Mientras mayor era la resistencia de una,
mayor el apasionamiento del otro. Lo m.ís que podía esperar aquella imprudente
mujer1 era un plazo que permitiera al otro galán eYadirse.
-Escuche usted, Félix, dijo ella ca.i:i con ternura; déjeme ustéd reflexiona.r y consultar. Me ha conmovido usted, le ruego que se vaya., ....
Un beso otorgado de buena volmltad, lé valió ganar el pleito: Félix entró en su habitación.
Inmediatamente la joYen corrió el cerrojo y dirigiéndose al diván, levantó la cubierta, ansiosa por saber si Robrochón respiraba aún~
Sí, todavía respiraba, pero presentaba una cara más fea!
-Ah, señora, exc)amó, saliendo penosamente de su estrecho encierro; ¡tiene usted
UDa saugre fría!
-¡Chist! replicó Angela. Ya hablaremos otra vez, ubermano mío,n pues siempre
existirá ula unión de laa ahnas,n (&lt;Un mundo mejor,u y «ese amor puro quen ...... ¿eh?
-Todo lo que usted guste 1 respondió Hugo, impaciente por marcharse. Pero por
ahora, le confieso á usted que he perdido algo la cabeza. '
-¡Chist! repitió la joven, escuchando con atención cierto ruido que se oía por la
escalera.
Reconoció en breve la voz de Catalina que rent-gaba contra los perros ú. quienes
trataba de sujetar. Ni manera de salir por allí¡ pero una vez sujetos los perros, Robra•
chón, que había escalado el balcón, podría irse por el mismo camino.
Haciendo de trip!l.S corazón, se dirigía ya él hacia la ventana., cuando ¡Santo cielo!
una cuerda con nudos cayó á través de ella de arriba para abajo.
Félix, obstinándose en el deseo de una reconciliación completa é inmediata, sal•
tando el cerrojo, se había encaramado ai piso superior y ur.ilizandlJ los andamios y
utensilios que habían dejado por allí los albañiles, se propuso sorprender á su mujer
cuando estuviese ya dormida. El también se transformabu en Romeo, á riesgo de romperse la cabeza. Esto era halagadvr y debía agradecerlo Angela, sin duda; pero ese
exceso de galantería complicaba espantosamente la situación. El bueno de Rugo, no
lo desconocía, y lívido, tembloroso, como perro mojado, ofrecía un aspecto que inspiraba piedad.
·
No había modo de escapar.
-Entre usted en mi alcoba, dijo vivamente A.ngelu, empuj;í.ndolo de las espaldas.

¡Era tiempo! Félbc ten fa ya medio cuerpo adentro, y un momeHto dl;!spué8, cafa de
rodillas á los piés de su mujer.

-Qué quieres, le dijo: los remordimientos me agobiaban. Es preciso que me perdones ...... formalmente.
'Ella pensaba: Caso más original. A. mi galanteador voy á deberle que me devueÍva á µii marido.
Sin embargo, como Félix la devoraba-á besos, queriendo llevá.rsela á su cuarto, se
vió precisada á decirle:
-No, amigo 1nío, no¡ he jurado que no entraría.a en mi alcoba. Pero, agregó sonriendo graciosamente: no he jurado no atravesar el dintel de tu cámara, de la tuya ..... .
}'(lyi,.,,,,_

extraordinari1,.q.

Jl01'111'G0 l~DE DICIEMBRE DE 1895.

Entretanto, Cati que, no logrando sujetar á. los perros, los había, al fin, dejado en
paz, subía á su habitación renegando en grande, Llegada al primer priso distinguió
un rayo de luz que salía bajo la puerta del saloncito. Creyó que sería una lámpara olvidada y cuando entraba para apagarla, tropezó con el amigo Robrochón, que se disponía ;t bajar.
Por la actitud de Hugo, Cati compr~ndió todo.
-¡Ah! exclamó haciendo una mueca significativa. Esto es indecoroso. Pero no
salga usted, porque los perros van á destrozarlo.
-¿Qué hago? Preguntó él con desesperación.
Lo contempló un instante la recamarera. Después alzando los hombros.-Vamos,
dijo; le tengo compasión. AqllÍ está la llave de mi cuarto; escóndase usted allí hasta
el amanecer., .... Es el tercero á. la izquierda.
Muy desconcertado, Robrochón tor•6 la llave que le ofrecía aquella joven, y se re.
tiró preguntándose vagamente si no tendría ella la intención de reunírsele.
-¡Oh! reflexionó profundamente humillado ...... ¡la doncella!

*
••
Largo rato permaueció Cati pensati

"ª· No era ella fea; al contrario, de muy buenas

formas y de modales distinguidos .
¡Tengo mis diplomas! se dijo. ¿Sería él. ..... agradecido?
Después decidiéndose ¡Ay, no! murmuró. ¡Sería indecoroso!
Y se extendió sobre e1 canapi, á fin de dormir un poco.
'I'raducci6n del francés por J uuo Pouu.T.

!la cuna t,acía.
CGADRO POR 'll'ANGEL OCAHA.XZA.

(Fot. rropo1cionada por el Ing. Fernando Ferrari Perez.)

/

Tomo T1.-~W,mero f!l

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>Siglo XIX</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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•

17

EL MUNDO.

INFORMACIONES.
LOS GIGA~'"TES DE HIELO.

Las catástrofes que frecuentemente suceden á los atrevidos exploradores americanos que intentan arrebatar sus
secretos al polo :N"orte, llaman frecuentemente la atención del público sobre aquellas regiones tan poco conocidas que lian sido tumba de intrépidos marinos.
No son sin embargo solamente los exploradores que se
aventuran por 11arajes ocupados perpetuamente por· el
hielo, como único soberano, los que deben temer los accidentes causados por aquel.
Los -iceberg¡¡1 en su descenso hacia los mares más cálidos,
causan grave daño á los navegantes.
Los icebergs, que de tiempo en tiempo· hacen su aparición en el Oceano Atlántico, y que causan tan vivas impresiones á. los marinos, son todos 6 casi todos originarios
de Groenlandia. Groenlandia es una inmensa región insular cuya extremidad norte dista apenas 600 kilómetros del
Polo, lo cual explica que las cinco sextas partes de su superficie, est,én recubiertas por una costra de hielo perpetua. So1amen1.e en las costas de esta isla inmensa, se encuentta una estrecha banda de terren&lt;J pr.;piamente dicho, así como rocas abruptas.
Puede considerarse de cualquier manera el interior de
Groenlandia1 como un colosal glacier 6 más bien como un
verdadero Il!ªr de hielo. Su superfiecie total equivale á
tres vecee la superficie de Francia. De aquí se deducirtí.
que los glaciera de Suiza, so.Íl poca cosa comparados con
aquellas inmensas regiones glaciales.
L-Os glaciers de Groenlandia1 verifican su descenso hacia
el mar con una rapidez muy variable. En tanto que algunos no se desplazan más que algunos centímetros por
día, otros recorren en el mismo tiempo distancias de 2ó
metros y de más. Muchos sabios distinguidos 1 singularmente Helland, han hecho á este propósito cálculos
muy exactos.
Pór regla general puede establecerse que los glaciers
más grandes, están animados así mismo de mayor celé·bridad. Puede establecerse tambien que los glaciers tienen un movimiento más acelerado hacía su centro que
bacin. sus bordes, lo cual se explica por la fricción notable que sufren al llegar á las rocas que forman su lecho.
Por la misma razón sucede q_ue su movimiento es también más rápido en la superf;icie que en las capas inferiores.
A primera vista, los inmensos blocs helados que .ruedan lós g1n.ciers, parecen rígidos como la roca. En realidad, cuando verifica,n su descenso, se vuelven plásticos,
se encajan por estrechos cana.les, por entre las rocas, vencen los obstáculos y se precipitan poco más ó 1.0enos como
los torrentes de agua.
.
·

~

~

Todos los v.ia.jeros que han estudiado estos grandiosos
amontonamientos de hielo, eatan unánimes en asegurar
lo que venimos refiriendo .
• Cuando se aproxima uno á los parajes en que los glaciers caen al mar, se oyen continuamente formidables explosiones causadas por 1a separación violenta de los blocs
de hielo que al caer al agua levantan lnmensas nubes de
blanca espuma.
Nada puede dar idea de los formidables ruidos que se
suceden casi sin interrupción y que producen un efecto
verdaderamente terrorífico.
La cantidad de hielo producida de esta suerte por los
glaciers en su rápido descenso, es verdaderamente extraordinaria. El sabio Helland, cuyos trabajos hemos
mencionado arriba1 estima en unos 200 millones de metros
cúbicos el volumen de los hielos producidos diariamente
por solo el glacier de Jacobshaun Groenlandia. Y este no
ea mas que uno de los inumerables glaciers que estrí:in
aquella región desolada y no por cierto el más importante de ellos.
Los icelrergs, libres, que se aventuran en la inmensidad
del Oceano, presentan aspectos bien diversos, -según las
circunstancias que preceden á su formación.
Constantemente, debido á los furiosos asaltos del agua
y del aire, &lt;Jfrecen las formas más peregrinas y los tintes
más diversos.
Si es en el Estío cuando· han comenzado su viaje hacia
el Sur1 sus costados azules bien pronto adquieren una
blancura de nieve, gracias al aire que se insimía en los
.poros de su superficie. Cuando el calor au.menta, fórmanse verdaderos lagos en su parte superior y vense enormes
cascadas precipitaTse desde su cima. Estas cascadas hendiendo los costados del glacier, · contribuyen á darle formas extraordinarias y variadas basta el infinito.
Desde el instante de su desgajamiento, el glacier no hace mas que disminuir de importancia.
De ordinario, nO \arda en encontrai· el Gulf-8hteam 1
que le envía rápidamente á las regiones heladas del oceano A.rtico.
De cuando en cuando, sin embargo, sucede que los ice-bergs llegan á ganar laalta mar y entonces es cuando constituyen un p~ligro inminente para los navegantes que
van de América á Europa 6 vienen de Europa á América.

Semana de Ias Frane Ias.

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DOJ\IJNGO 21 DE ~OV1E~IBRE DE 1895.

EL YATRIMONIO EN LAS INDIAS.

El Mabaradjab de Mysore, acaba de hacer saber
que su gobierno aplicará de hoy en adelante la ordenanza relativa á los impedimentos del matrimonio
entre niños, en el territorio de l\Iysore.
La ordenanza ha entrado -en vigor desde el día de
su promulgación y fija el minimo de . edad requerida·
para el matrimonio, para los hombres, en quince
años, para las mujeres en ocho. Todo el que ayude
á la efectuación de un matrimonio entre niños de
edad inferior á la indicada, será condenado, sea á
prisión durante seis meses, sea á una multa ó bien á
las dos penas.
Un matrimonio de adulto de más de diez y ocho
años de edacl con una jóven de ocho años, será castigado con las mismas penas.
Un hombre de cincuenta años de edad, no tiene el
derecho de casarse con una jóven de catorce años sopena de. prisión que podrá llegar hasta dos años.
Todo el que haya favorecido una unión de este géne•
ro, sera castigado con seis meses de prisión. Francamente no se comprenden mllcho que digamos, esas
sabias medidas.

$~cursion ae Gmericanistas á las Nuinas ae lh'2itla.

::!rle~=ll:~u~~~~~r~~:~~
1

A $· SO.--

0

VEROS; CasadeJ.BalmeyCompeJlia.

por cada uno de los timbres de co- Encar~•• en 1léxico.--Grandes y pequefio,, IAcl·
!
•
•
•
les 6 dificil es yde t.oda naturaleza, los desempella
:rreo
que en 1867 . enna oon
actividad 1 eficacia,, precios módicos, 1.a AGBN·
. . proVISOl'lOS
'
ClA DE ENCARGO!! del suscrito, que funciona hace tres
1tieron los Estados de ChmpBB, .no,. Compra.s, ventas, precio, de ., ..., catálogns
.
nacionales y extranjeros, informes, pesquizas, con•
Caro.peche y Jalisco.
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~ultas, planos, presupuestos, suscriclones, anuncios,
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posÍción particular de muestras agrtcola.s, mineras é
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1uJeran, al Administrador de la Compa.f'.Ua.

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VIOttes, Diagona1es, Cors-Crowii, Etamma, Pansmna laua, bordado
'
1
sed a; Flamme pura ana, etc~

Gran Departamento de. Sa.strería.

TOMOII

1

0.87

EN LA. PRESENTE SEMANA PONEMOS EN VENTA:

Un meteorologista americano, M. Fariley, en el curso de una ascensión á la cima del Pike' S Peak, fue
testigo de un fenómeno muy curioso.
Envuelto en una tormenta. de nieve, M. Fariley advirtió que los primeros copos voluminosos, aunque
no compaetos 1 producían una chispa al tocar la piel
de la mula que conducta el equipaje.
El fenómeno se acentuaba más y más y al llegar al
máximun de la tormenta1 cada copo producía un relámpago de dos á tres centímetros de longitud, acom•
pañado de un 1·uido esti:idente. Bien pronto, un verdadero torrente de fuego escapó de los cabellos, del
bigote, de la narit del ascencionista y de las orejas
las narices y la piel de la mula.
Debemos añadir que este fenómeno, aunque se ba
verificado varias veces1 es de los más 1·aros.

YPAGA

I,

1895,

~IEVE ELECTRICA.

COMPRA AL CONTADO

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NOVIEMBRE,

[nfcrmcdade• de Señor••,-Especlflco infalible.
~No hay que dejarse reconocer ,ii operar. Rectl.:crase antes al especifico •LA BALVAWRAll con la. aegu-

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irldaddeencontrarlasalud.-Para.lasalecclonesaen•
cillas 6 simples se pide el nlUll. 1 y ¡:ara las maUgn.as

',1 nom. 2.-Esta medicina se recomlenda álos clruja·
¡nos operadores.-:Este maravilloso remedio est:Ade
venta en, .. Fa,m,wl.. y Droterl.. y en el Depósito
loentcal, Pwuela de Juan ea, nero m!m. 7. .

SEGUNDA DE LAS DAMAS

4.

$1 árbol más granae en la República.
:S,\:,;TA M,IRÍA DEL TUL.1!: ( ÜAX .\1,;A. )

\

NUMER020

�:24

NOVIEMBRE,

1895.

24 Sovm111u1u:,

1;-1:1,j

EL MUNDO.

5

XI CONGRESO

EXCURSION

á Oaxaca

de ofa.mericanistas

Y J,AS RUIN.AS

ENMEXICO.

DEMITLA.

S.ECCION EXTERIOR DE LOS PALACJOS.

AV~JllA. DEL !'ASEO DE XET'.lAHOAIÁ'OYOTr,.

1'-TERlfHl nm, 'fEMPl.0 DE SAXTO no:mNGO.

(.FQts. proporcionadas por el Sr. Ing. Fernando Ft'rrflri P1~n•1..)

VISTA GE)IERAL DE UNO DE LOS PALACIOS.

GRAN PIRÁMIDE.

EXCURSION DEAMERICANISTAS.-cAsCADA

PÉ.RIÓDICA FORMADA E...'l' ET, ACCF.nt·CTo (1FIALLOll AL N.

(Fot. M. R&lt;&gt;mero Ibafiez.)

o.

DE LA

SALÓN DE LAS OOLUllNAS.

cnm..\u DEO."-XACA.
INTERIOR DE UNO DE LOS SALONES .

Fl!,\(H,JENTO 1-NFJmIOn DEL SABINO DEL TULE

[Fot.a. de Ramón Ramos, proporclonad1Upor el Iug. Fernando l•'crrari Perez.J

�24 NOVIEMBRE, 1895.

F:LMUNDO.

6

Mota, &lt;!filittrrialt,.
La llegada del General )lena, es por el momento el tema de todas las conversaciones. Después de quince años
de ausencia 1 el antiguo agente financiero ~e :\Iéxico en
Lo1Ldres considerábase como una personalidad perfectnmeote ajena al mundo de la política.
Re sabía. que el General i\Iena rebu86 tomar parte en la
contratación del primer empréstito mexicano y ei:;te acto de rebeldía. en un programa de subordinación y disciplina, hacía peusar que su c~rrera polit.ica l~abía encontrado U,rmino en el apurtainu;nto de un destierro!
Añarlíase que en di versas ocasiones ee ofrecieron puestos públicos al General :Mena, pero que éste los había rehusado con marcada insistencia. 8u llamamiento cansó
pues la mayor sorpresa, y acerca de su llegada, ee hicieron Jircular los m{osextraños rumores.
Es indudable que la Yenida del señor Mena ha de haber motivado una alarma profunda entre algunos políticoa, qne, encerrados en una actitud sumisa y expectativ;~,
han girado pagarés ~ara. lo fnturo. Pam éstos, la reapar~ción del General emigrado, es la ¡&gt;romesa de una r1vahdad poRible entre t,1das las posibilidades que se echan á.
volar v que suelen no realizarse nunca,
De todos modos la presencia del General ~lena significa un cambio de o'rientación política, cambio que se hace
palpablt! aun cuando la voluntad del Jefe del Estado,
sea. opuesta (L esta tt!ndencia.
. .
La exaltación del General á un alto puesto admm1stmtivo ¿no trae aparejada, en efec!.o, una terrible censura á
loFi ac:tos financieros del Sr. Dubhí.n, acerca de los cuales
ha hecho, por otra parte, Don )latías Romero, tan fraucas v tan expresiYas revelaciones? ¿Ha llegado, pues, la
hol'a de hablar alto v claro al país?
Del Sr. Mena nos ha lleg11do la tradición de una inquebrantable honradez y de una gran .firmeza de carácter.
La primera es una virtud que lo hace inestimable; la segunda pudiera ser un obsbknl&lt;, á la gestión política.
En contra soya tiene su desconocimiento de los hombres que han surgido á la vida pública durante el largo
esY,acio de tiempo que ha permanecido fuera de la Republica.
Su estancia en Enropa le ha permitido penetrarse de
las necesidades del progreso y de las nuevas fórmulas en
que éste se desarrolla. Pero este mismo conocimiento podrá entorpecer su acción en un estado social en el que
sólo una redncid,i minoría de espíritus 8e ha alzado sobre
el nivel común todavía raquítico y deprimido.
El tiempo se encargará de despejar la nueva incógnita
de esta ecuación. El tieml¡)O es un admirable propagador
de verdades. A él es prec1s~ remitirnos.

:Cn snbstihtdón hfl prri,ihentc he la Ncµúblirn.
Vamos á. presenciar un espect:iculo curioso con motivo
de la iniciativa sobre nombramiento de un sustituto del
Presidente de la República. Al presentarse en la C,ünara
de Diputad•ls un proyecto relativo á la inamovilidad de
los miembros dE::l poder judicial, se pro,·ocó una formidable tempestad eu un grupo de miembros del Parlamento, quienes aseguraron con entonacionestdgicasque
la reforma propuesta constilufa un formidable ataque á.
la d€mocracia, que reclama que todo poder emane del
pueblo. A.hora veremos como los que antañ.o se mostraban celosísimos guardadores del ideal principio de la soberanía popular se apresuran ,í depositar su voto favorable á la reforma propuesta por el gobierno.
Por fortun~ el General Díaz ha i;ido en este caso, como
en otros muchos, m,í.s partidario de las necesid,1des del
país que de las apariencias democráticas, y la iniciativa
subre la suetituci6n del Presidente prueba que ha entrado de lleno en la. política posith'a. Dejan! nombramiento· del sustituto en poder del pueblo, hubiera sido perpetuar la guerra civil, dejar en pie el mismo aterrador
problema que en di versas ocasiones se ha señalado, El
sustituto sení, pue~, en las faltas temporales del Ejecutivo
Federal·1 un poder que emane del pueblo poi· elección indirecta de cuarto gmdo y con la sanción de las C:tmaras.
Los partidarios de la democracia pura, de la democracia
ioterdnit,•ndo en todos los actos de la vida pública, tendrán moti\·O para indignarse. ~osotros no; nosotros hemos manifeijt&lt;ldo ya, en di \·ersas ocasiones, nuestra tibieza por esa tan decantada soberanía y antes de rendir parias ll una ficción que ha servido de admirable preparativo par.t la fatigoRa serie de p1·01wncfomie11tox democráticos
que registra la historia. nacional, preferimos esta forma
franca y leal de crear una :::ituaci6n sólida y permanente.
Para pasar del estado de caudillaje al de los grandes
intereses que luchan f'n los comicios, preciso es crear
una etapa transitoria, un lazo de unión que enlace el pasado con el porvenir. Esta función está encomendada, en
primer lugar, al hombre que ha servido de porta estandarte de la..&lt;1 necesidades del país, dirigiendo y encauzando las corrientes de nuestro progreso, y después al poder
legislativo, que habnt de establecerse, no lo dndamus, sobre ba~es müs firmes y más amplias miras d~ las que en
épocas anteriores han caracterb:ado ,l la representación
nacional.
·
Es evidente q ne el Parlamento es un mal, si por parlamentariF&lt;mo entendemos los combates obstruccionistas
de tiempoM pasados. Pero esta gra,·e dolencia de que se
encuentran aLacados muchos cuerpos legisladores de países extranjeros, es f.1:cil de remediar haciendo que en la
formación de las Cámaras, intervengan personas dotadas
de ilustración suficiente, representantes de los grandes
intereses de la naci6n, hombrea de energía y valor civil
al par que patriotas y depurados, que se hagan cargo de
las altas funciones que están llamados á desempeñar.
Hemos visto los serios conflictos que los Parlamentos

han pruporciornulo en Europa á gúbierno!:! co~-rcc.tos Y
hon1trablei:=, por la fa!lt~ d~ unidad en. las asp1rac101!es,
por la. carencia de d1Fc1phnn, por hls d1ferencms ra~hcales que 8Pparm1 :.í. los paitidus políticos. En Francia es
en donde ei;:te hecho se hace más notable.
La Cámara francesa se recluta entre indiYiduos que no
reprei::entnn la mayol'ía de los interesf's del pueblo francés; el socia.liFmo ha engro1-ado sus filas y m1 golpe de audacia de f'sta intranquila hueEte bru:ta para hacer rodará.
un Presidente tan notable como Casimiro Périer. Y po1·
si esto no fnera suficiente, ahí está la historia de las condecoraciones que nos demuestra !o f{lcil que es _que W1
cuerpo legislatirn se deje corromper cuando los miembros
que lo componen no est,ln dotados de la honradez, del
pntriotismo, d~ la elev;1ción de criterio que son l_a garantía de las asnmbleas lrgisladoras pnra con la nac16n.
Para completar su programa 1 el General Díaz de~ elejir diputados que secunden s.u patriótico pe_n~am!ento,
desdeñando á los represen tantee; de castas pnnlegmdas,
,i los póliticastros, t.l los pu8ilfoimes y-sobre todo- á los
inútiles. Una cámara compuesta de inllti\es-y muchos
hay en e~ actual p~rlamento-uo ~aría el res!11tad_o apetecible y eólo een·1rfa para complicar más la s1tuaC1ón venidera.
.
:Ni el prejuicio _de claHe, u~ la versatil_idad ~el exc.ept1cismo político, m la mer.qumdad de mHas, m la miopía
intelectual, deben entrar corno componentes de h~s .futuras ciimal'llS 1 ni mucho menos la ausencia de convicciones
liberales el solapado disfraz de un mal encubierto clericalismo, 'elementos aciagos para la tarea quP. va á ser confiada á la reprernntación federal.
De lo contrario la iniciativa sólo serviría para provocar
nuevos conflictos, crisis más paYoronis que las qne en anteriores periodos de la vida nacional ha atravesado la República.

.

"6

La época está bien escogida para realizar esta cvo_lu.c1_ n
y el General Díaz completuní. la obra.que acaba de m1crnr
y que lo ha elevado tt gran altura en el concepto de sus
conciudadanos salvándolo al mismo tiempo de las severas críticas qué la historia le hubiese dirigido de haber
adoptado el programa del monarca francés:· El Estado
soy yo.

,.2Lstnthr, trtnntjtriHr

crear esta situación, ayer nada mús, e°; ocasión s~lemne,
declaraba ante los eznbajatlores extran1eros, reumdos en
el banqnr•te del Lord Corregidor de Londres, que los dfas
del ~eiuado de Abdul Hami~ estaban contados, Y n!·g-!a.
á las potencias para que, mudas en poderosa y form1~.1ble manifestación de fuerza, hicieran cesar el estado anaruico porque atraviesa la Turquía 1 con eF_cúncla_lo_ del mundo civilizado. Hoy, merced á un mensaJc recibido por el
ministro inglés directamente de.l Sultán, que pone.al l!"perio turco maniatado á los pies d_e la Gra!1 Bietana,
Lord 8-alisbury aconseja la pr~1de11cia1 y en discurso oficial pronunciado ante las sociedades c011gregadas de la
Unlón Conser\'adora, pide treguas á fayor del cor_rofdo
im erio, cree prudente aplazar PªY"?- mas tarde la ~~ter•
,,e~ción armada, y pretende repart1; la responsab~hdad
entre todas las potencias q0:e je algun modo han mter•
venido en los asuntos de Oriente.
.
.
¿A. qué obedece este cambio de política, que no explican
las· quejas más compungidas del Snltfo? qué ~n gu.ía ~l
diplom,ltico i11glés en sus nuevos rumbos? Sem que m&lt;l1rectamente se confirma la noticia"de 9-ue el Czar, en carta
autógrafa remitida al Emperador ~tullerm~, dec_!ara qneno ha de permitir la. desmemh_ra016n del unpe110 t~u?o
que pretende Inglaterra, y ~xc1ta y co~promete al l'-a1sser fara que las rnisrna..'l nac1o~es que dieron fin y remate a conflicto chino-japonfs. rntervenga~ lªra re~olver
de manera pacífica la cuestión de Arm~ma. Pero s1 tales
intenciones abrlga el autócrata moscovita {,á qué amonto;
nar cuantiosos elementos de guerra ~n la trontera turca~
á qué reforzar la escuadra del ~!ar :Negro? i'i. qué armar a
su pariente y a.liado el Príncipe ~e .11ontenegr?? á. q_ué
alentar los levantamientos macedon1co_s,Y los d1stm b10s
búlgaros? á qué todo ésto que ha ventr o prepadndo!.e
cauta y sigilosamente y á la par que los asesmatos crueles
de Trebizonda?......
¡ ,
No hay que dudarlo: la cuestión turca es un vo can que
amenaza envolver en sus candent.es lava_s el suelo todo de
Europa, y cuyos resplandores de mcend10al~rnbrarán los
escombros de un pueblo, pero p~eden tamb1~n eer causa
y motivo de uni\'ersal co11flagrac1ón. Así lo Juzga Y con
razón el Príncipe de Bismarck, que apart~do d~ la PO.lítica militante ve con más calma y con mirada. 1~parcml
la marcha de 'ios ncontecimientor-1 , y _las tend~ncms que
guír.n á las potencias occid~nta\es, al mtervemr de modo
activo en los asuntos de Onente.

.•.

.

Los que amamos esta bendita tierra amer1~na qu~ nos
vió nacer, y deseamos que li):_&gt;re de extrañasmfluencias Y
por el esfuerzo sólo ~e sus h1Jos. se desa~rolle y ~ngrandesca próspera y fél1z como la tierra_ clásica de la l1bertnd,
no podemos ver con indiferencia m permanecer mudos
RESUME~.-Los misterios de la diplomacia inglesa en la cuando siquiera de modo remotoven:io.s amenazada nuescuestión de Oriente.-Lortl Salisbury y Abdnl-Hamitl.- tra cara. independencia. Por eso qms1érarn_os que uo se
Más sombras.-EI Brasil r el Prí11ci11e Enrique de Prusia. confirmara esta noticia que ha circulado últunamente: se
dice que el partido monárqui,co brasil~ro, que no se ha.
Cada día que pasa, se ve m,is obscttro y sombrío ~l ho- dado por yencido, á pesar de ha~er sido derrota?o en el
rizonte político del imperio otomano. A los Ul'-lesrnatos parlamento, en la prensa, en la tnbuna, en la cat~dra Y
oficiales en A.rmeuia y 1'L los disturbios eecandalosos en en los campos de batalla, sueña con nna .restauración, Y
Constantinopla, se suceden las resistencias armad~ en pretende iluso óerlgafi.ado, volverá los t1emr,os. quepaZeitóun y los levantamientos de Siria y de Arabia; al saron pa;a nunca rnús volver. Si se tratara sol~ment~ de
descont~nto general de los muslimes, se juntan las pre- instalar en el trono de sus abuelos al Conde d En, meto
dicaciones de los fanáticos que proclaman como una gue- del inolvidable D. Pedro II de Braganza, el emperador
rra .:;anta contra los perros cristianos, y las imposibles más democrático qne haya ceñido corona, no haríamos
a!:!piracion1:s libemles de losj6re-ne~ t1m:ox, que prete11de!1 mas que señalar y comentar el .hecho1 q_ue ~endería ácr~llr_
una. constitución moderna que regenere y salve el mon- nuevas dificultades á la novíe1ma Repnbllca¡ pero se mbundo imp~~io. Y allí, so?re ese suelo que ~e estremece si11úa y se afirma que 13: reacción m~nárquica c~er.ta~o~l
con sacudimientos subterraneos, sobre esa tierra quf: se- las simpatías del imperio de A..lemama y del Remo t n1meja volcán próximo á. estallar en formidable e.rup~16n; do de la Gran Bretafia é Irlanda, y se presenta com? c~nen ese campo, donde ss rev1;1elcan todas las m1senas y didato al trono del Brasil, nada menos que nl pnn~1pe
tiene r-u asiento toda corrupción y podredumbre, se han Enriqne de Prusia, hermano del eJ?pe~ador g~rmámco,
dado cita todas las potenciaaeuropeas, tremolando la ban•
y no podemos hablar de tales combrnac1ones, sin protesdera de la Cruz, y pronunci~ndo en alta voz .el n9mbre~le tar con nuestra insignificancia en nombre de la libertad
Crii:;t.o para.ocultar sus aviesos fines y torcidas mtenmo- de América.
.
nes c~n el manto escarlata de la civilización.
~o, no podern~s creer qu_e un pueblo que se eFt!ma, q1~e
.Hanibrienta jauda lanzada sobre acorralada y mori- un partido qirn piensa sernr la cansa de su patna, va) a
bunda res la asaltan, la siguen, la pro,·ocan, la dejan ó á prosternarse á los pie~ de lo~ monarc~s enropeos, co1~1_o
parecen d~jarla un momento da. respiro, para t&lt;?rnar d_es- en otro tiempo f ué la d1putac16n de Mnamar, para peo1r
pués con ira miís enconada y m,1s deeatada Ílma, y dlla- un segundón díc! n~al e_stirpe y secular grandeza, que ~~a•
tando las sangrientas fauces, caer sobre ella y destrozar- ga nn rebafi.o de subditos de los que hoy son una. reun10n
la, dü1putando lne~o, en ;ucha e1~camizada, los míseros· de ciudadanos lib1·es; no podemos creer, y no creemos
y codiciados despoJOS. As1 las ~aClones enropeas sobre el que se repitan. en el Brasil las esct!nas que _f"e representaherido imperio de .Abdul-Ham1d. Ya se congregan para ron en México hace más de nn cuarto de siglo; no ha de
exigir de modo violento reformas y concesiones en el go- haber tanta obstino.ción ni obscecación tantp, en los mo:
bierno de los súbditos cril:ltianos del Bulbín; ya, desde- narquistas brasilero!l, para que- se atreyan, msensatos, a
ñando su imperial poder, le reclaman, nombre mrn com~- ensangrentar su patria y sumirla e~ l~s horr?res de una
sión extranjera. que i_nte;rven~a .eficazmente .en la admi- guerra extranjera. Porque, la Repubhca, es mdudablese
nistración de las provrncias cnstmnas; ya se Jtmtan para defendería, y no faltarían ho\nbrt's capaces de sostener
hacer una manifestación naval que intimide ú. la Rublime inmaculada la bandera de la Cruz Austral.
.
Puerta· ya se anartan para dejarla en libertad, y no esYa otra vez se habló de extranjera. intervención en tu~torbar ~u accioii en la ardua tarea. de sofocar los 111llltiples rra brasilera, pero no se daba _la causa que_ ahora; nada
desórdenes v los escándalos inauditos; m1as veces se con- vino ,í. confirmar la noticia de entonces. S1 deegra~ia~aviene echarle en cara su pertidia, por el aplazamiento in- mente, para la América en general y para la r~pnbhca
definido ele las reformas tan formahnente prometidas, co- hermana E-11 ])articular, fnera cierto lo que se dice, qne
mo diferidas sin apariencias de razón; otras se estipula un IIoheozol ern ha de ocupar el palacio 1iacional ele Río
hacer cesar las exigencia!'!, para no crear nue,·as dificul- Janeiro, que los patriotas repnb.lica.nos se acuerden de
tades al m:enderead0Snltán 1 y permitirle que proceda en Juárez¡ que los impíos monarqmstas recuerden la suercalma ;i apuntalar los muros cuarteados y las columnas te de 1Iaximi!iano y no olviden el tremendo drama del
vacilantes de su imperio; y con tan variado modo de pro- Cerro de las Campanas.
ceder 1 en medio de esa marea de conrniseración y de enX. X. X.
cono el infeliz Abdul-Hamid, falto de tino y de energía,
20 de }l'"oviembrede 1895.
pareCe perder la razón, y se deja llevar de las inspiraciones apasionadas ae sns taimados cortesanos.
¿Y qué !:!e ve en el fondo de esta enmai-añada cuestión?
LA MUTUA.
qué se puede vislumbrar en la obscuridad que proyectan
tan encontrados pareceres, en las torcidas senclas de la
~antiago, So,·!embrc 5 de 189."i.
siempre astuta y solapada diplomacia? ena nación cadusr. D. Co.rlosSommer, Director General de "La Mutua.~M~x:ico,
ca y e11fermiza, her~da de n_rnerte por. la miseria y _la coMuy Seftor mto:
rrupción; un orgamsrno soma! carcomido por la pohlla de
Por la pre,;ente maniflcsto t\ u"ted mi awad&lt;"cimiento ~r la a tenlos afi.os; disolución arriba, podredumbre abajo, disgredónde
qut' he sido objeto con motivo.del pago de las pólizas nt1megación y desintegración por todas parte8 de los elemen- ros 402,7f&gt;Hf12,
876 y 503,910 por la cantidad de $9,000-00 de mi ~nado
tos constitutirns d~ la socit&gt;dad, y por encima de todo, la esposo Prü;ci!iano vmanueva, de cnva. póliza fui bt'nefidarla, } quecodicia. y la ambición cirniéndose fatídicas y mostrando riendo hacer p1\bllca la manife.~taci6n de! ~go, no tengo im•on,een hacer preRente que h_oy, ·en la di!':_tll!guida casa del Sr. Ensus cortantes ~arras para despedazar al imperio agoni- nlente
rique Behnken, y ante el :;r. Lic. Ramón Es¡::,mosa, me fué entregazante, v repartir los despojos en opíparo festín.
da la expresa.da ('antidad Importe del SCA"Uro.
,;¡
Ayer vnada m1ís el Marqués de Salisbur.y, el representanMe es grato como siempre, ofrecerme á sus 6rdene!s alma. y atta S. '"'·
I)oROTEA T. V. DX VILLA:Nli"EVA.
te del poder britúnico, que fué el primero en contribuir á

1l)olítim Qiíenrral.

24

N OVIBMBRE,

1895.

EL :\fUX!Jü.

7

NUESTROS GRABADOS.

P.\LAUIO DE GOUlllm :\O.

Habl:.'1.remo.'l &lt;le los eclificios nota.bles
&lt;fo 1:\ pobl:ici6n que aparecen reproU.ucidos por el fotograbadu en el pr€senten1Ím1;&gt;ro.
El Palacio de loa Poderes del Estad.o,
es un su1ituoso edificio de mampostería,
que limita hacia el Snr la Plaza principal
6 Jardín Juárez. Est.tsitua&lt;lo en el lugar
que ocupaban las Casas Consistoriales de
la. época virreinal, y se comenzó á construir después de la [ndependencia, destinánd?sele .i Pa.lacio ~Iuuicipal. Pero el
Gobierno del Estado to1n6 posesión de
él 1 indemnizando al Ayuntamiento; lo
ensanchó en el departamento oriental,
que es 1a parte máti sólida y mJs recientemente construida, repuso y decoró la
parte occidental, y reuuiú allí las ofici-

LA DESESPERACION DE JUDAS.
( Pl\glna r,rlmera, Pliego fino.)

Gonzalo Carrasco, autor del cu,tdro cuya copia publicamo~ en fotogmbado, es sin duda de los más aventajados.d1scípul_os de la :.\cademia, y. podemos decir1 sin lisonJa, que tiene gemo como artista.
Ilay muy buenos cuadi-os suyos.
Se mclinó á la carrera eclesiiistica desde muy joven, y
al .fin se orden[&gt;: ha pintado mucho en el Colegio de Jesuitas del Salt1llo y en la Colegiata de Guadalupe.
En el cartón 11La desesperación de J udas,1 hay verdad
movimiento y vida.
'
Carrasco es muy modesLo y muy joven, y mucho pue•
de esperarse de él todavía.

LA MODA,

&lt;El lrnjr ~r boh,1 ~e 1n $rñ11rita l.J,m~crbill.
Considerado por los periódicos norteamericanos 1 el
traje quei!evabaal ca~arse la8rita. Consudo Yanderbilt,
como el má.:1 rico hasta hoy visto allí cu ceremonias semeja11tes1 se pnede asegurar que ha sido el más suntnORO
usado en toda Amél"ica r 1)()r consiguiente hemos creido
oportuno y tal ,•ez útil &lt;la.do á conocer. Fué mtls costoso
que los que generalmente mmn las j6venes novias, pero
et.ta señorita, aunque de dieciocho afios de edad apenas,
tenía que prcsemar:-;e ya al altar, como Duquesa de .:\Iar~borough.
Era c&gt;sa elegante /1Jil1ffr de r,1so blanco marfil y· el dibujv fné enviado pm h;ibil 1:;astre de París, que con:struvó
tambiJn pal'te del nmplio curpillo.
~
El frente estaba. enternmente cubierto de olanes de blonda des&lt;l.e el cuello hasta el pie y atr,ts llevaba, una cauda
de f"'orte, ele cuatro yardas de largo. El corpiño atrás
plano, tenía solamente un alto cil1tur6n de raso del cual
se desprendía la cauda.
'
Al lado izquierdo del pecho sobre el cuello sobrepuesto de blonda que cae ca:-.,i hasta In cintura se veía una
guirnalda de :.mthares; igual adorno llevaba la falda á
la derceha y ab.tjo como ribete.
La cauda fué bordada en París y llevaba á la orilla una
tira de encaje con menuilas prrlas y lentejuelas y cuentas de plata. Sibre la cabeza caía. amplio velo de tul de
una corona de az:.1h:1rc8, ¡m·feridos en e!.ta ocasión / Ja:;
joyas, por ser la únic:i vez eu que puede ostentado-!:i la
mujer.
La guarnición de encajes fut&gt; hecha e:-ipecial mente en
Brnsela.s; .es unaco~binación de punto d.e Inghnerra y
punto antiguo, el primero como un cumpluniento al novio, ·y el segundo para imitar de una manera perfecta e!
qne usaron la abuela y la madre de la llíH·ia en su matrimonio y que era insuficiente p,im la Srit,a. Con811elo.
Los ocho pajes ó efebos llevaban ¡m.'CÍOSi)S tr,1je:; de
raso blanco y a:r.ul claro, con sc1111bl'eros Hhistóricos,u de
terciopelo azulado con plumas de aY&lt;:;Struz color celeste.

C!:11pa

IJ SOlllUH'rO

p11,isil'llr.c~1.

Tienen una ventaja los abrigos como el que publicamos,
tomado de un modelo de la. famo~a C;i.sa de Modas de
Worth: que pueden ser usados de día con trajes pal'a carreras de ~aba.llos, para matrimonios religio::;os y para
paseo8 baJo techo, es decir, Museos, Salón de patinar,
etc. :\'"uestro grabado representa el frente de una de esas
cap itas, que consiste en una jaqur1te de pafio café l!luro ó
amarillento, con aplicaciones de lana1 borrosas. Lleva
grandes solapas de_turciopelo obscuro que llegan hasta los
hombros y está.o ribeteadas con i.lmrnnchas tiras del mismo pafio.
Se verá bien sobre un corpill.o arrugado, ner:rro con alto cinturón, corselete de iaso negro que sub~\ hasta el
busto. El vestido podría ser de brocadq 11egro.
El sombrero es d0 fieltro acordonado y list6n sombreado a:r.ul. El gran moño es de listón de faya azulado. Al
frente van grandes racimos de miosotis y lazos de listón
faya atrás, inclinados hacia atrás sobre el cabello. El borde del ala está. ribeteado con terciopelo del cual es también el forro inferior.

:Ca!i ~r,tii; be rariha~ en S1111 :Cni,; Potosí.
Como ofrecirnosennuestro número pasado, publicamos
hoy algunos otros de los principales cocheciLm1 que obtuvieron premio y de vario~ niños que se distino-uieron
por
0
la elegancia de sus trajes.
El carruaje de las nifias Barrenechea y los Heros formaba. una enorme mariposa blanca que cobijaba ú. esas
:preciosas criaturas entre sus alas platearlas. Estaba cuaJado de gardenias en forma de guirnaldas y de vistosos
ramilletes de flore!:! finas y era guiado por lil.S guapas_ niñas de los Heros, vestidas con lujo y con muy buen
gu.;to.
La carr&lt;?za de la niña. Meade y Trá.paga era un bo1iqllet
de gardentas, entre las que descollaba la cabecita angelical de aquella criatura.
}!aria.nito Alcocer vestido de clow 1 estaba admirable lo
mismo que Pepito Perogordo con su traje de jockey. '
En una hermo~a con~ha formada de tela de plata iba
una de las pequeuas h1Ja.5 del Dr. Otero. Las demií.s tirabai:i del carruajito. La cómi~a seriedad de las primeras y
la. rngenua y candorosa sonnsa de la pequeña reina del
mar, orgullosa de ver que las flores se nabfan i:J.echo para _que sus dedi_toa desmenuzasen sus coro]~, hizo que
el Jurado le designara, en galardón 1 otro primer premio
en el concurso.

Hemos procurado hasta. la fecha dará
conocer en nuestro r1Re!"umen de los acontecimie11tos dela sen1ana,n los detalles más
importantes relati,·os al Congrei:;o de A.mericanfatas reunido hace poco en esta Capital. Como no ha. habido hasta a.hora
oportunidad depnblicarmús ilustracicnes
4ue las que hau aparecido, aprovechamos .hoy la. ocasión de la Yisita á. las ruinas, de ~Iitla, para lllSertar algunos vistas de estos grandiosos monumentos de nuestros
ante pasa.dos así como algún os de 0,1xaca.
liaremos notar que aunqne el viaje fllé org:lni:imdo en
honor de los miembros del Congreso, concurrieron sola.mente unos cuantos americanistas, y el resto de la expedición componíaae en su mayor parte de 080.:; individuos de esta Ca.pita\ que concurren sin que nadie se explique porq"ué, á esta clase de expedicionei:i en qurl i-;e
pueden dar buena vida, general tn&lt;-'ntP- á expen,:as rlel
gobierno !ederal, del er¡uio de alglín Estado 6 dti esta ó
de aquella Empresa. FLteron también algunlls pt&gt;riodis~:l'l.
No hablaremos largamente del \'hljt&gt;, porque no tuvo
n:ida de particular: En San Ant,onio Xanahuatipac. primera estación del Estado de Oaxaca1 fueron recibidos
los via.jE&gt;ros con música, cohetes, etc.; ..ilmor:r.aron en
CuicatlJ.n, y en Etla fueron acogidos entosiúl:iticarnente.
Al llegar al Marquesado, una comisión nombrada por
el gobierno de Oaxaca, se encargó de recibir ;i los huéspedes é instalarlos en los alojamientos que les h,ibían
sido destinados.
EX OAXACA.

El día!) lo dedica.ron á visitar el Mm1eo, que contiene
intere.«antes copias de geroglíficos; fósiles y reliquias
históricas. En uno de los patios existe cicrt:.a piedi-;i curios,t, considPrada. por algunos Hqlrnólogos como calendario. Dis~utióse acerca de ella entre algunos sabios mexicanos que estaban por a.llf, y el debate no aclaró "ninguna duda.
En la Academia de Señoritas, la. DirecLora preparó una
bonita fiesta G)'.!Colar.
En la recepción oficial hablaron el Dr. León y el General ::\Iartfn Gonzú.lez.
La ciudad de Oax:aca de Juárez, capital del Estado de
su nombre, es ta Antequera de los cQnqui:;tadores l--~pañoles, Huaxyacac de los méxica, y Lltlá.a. de los zapott,cas aborígenes. Está situada en un fértil y hermo8o vi.1.lle,
qne forman las primeras
estribaciones de la Sierra Madre, cuyo nllcleo
central es el Zempoltepe.c, que eleva su cima
corona.da de nieves en
PI invierno, á. más de
3,400 metros sobre el nivel del mar. Está ceñida
la ciudad por el río de
Atoyac y el arroyo de
Jalatlaco, que la rodean
al 'Norte, Oriente y Sur
Sus calles amplias y ti
radas á cordel, descien•
den en suave pendientr
de Xorte lt Sur y van :i
terminar en las fértiles
vegns del Atoyac.
El último censo le da
una población de más de
32,000 habitantes ; perq
dada!:! las circunstancias
en que se efectúan las operaciones del censo entre
nosotros, creemos que est-a cifra es sólo aproximativa, por más que tenga
todos los carnctéres de un
dato oficial.

na::; tod,h; de la administración pública, el Co,tgn•so, su
~ccn•t.:nía y la. Contadurfa mayor deG-losu y Liquidación,
y l,i Corte de.Justicia con sus dependencias.
Yí:,;.to el Palacio des&lt;le el Jardín Juárez, prescnt-a un

aspecto severo y elcg1Lnte, 0011 su maciza arquería, y el
cimborrio central que lo corona, dom.le uudea orgullosa
la ensefia nacional.
E! palacio tieue también un dt:partamento, el piso superiur tlel ahi de la izquierda 6 lado de Oriente, destinado,¡ habitaciones del Gobernador del Estado, que foeron
::;encilla, pero deceutemente decan1das, durante la admi11istrnció11 del (i-eneral :\Ieijueiro, por cuenta del tesoro
pllblico. Lns administraciones subsecuentes han ido agre~ando :1lgo ,i. estt! respecto, y hoy puede decir.se que el
Jefe del Poder Ejecutivo, tiene en palacio una habitación
cómoda. y elegante, aunque nada lujosa, cual conviene ú.
la. sencilléz republicana.
P,H~AC'IO FBDEHAL.

En el antiguo obispado, en la calle de su nombre, hoy
7·~ de la Avenida Independencia, está. construido lo que se

llama Palacio Federal, donde reciaen las oficinas todas de
la Federación. La antigua construcci6u de un ::;ólo piso,
era más vasta que la actual, pues de ella se cercenaron varios lotes para casas particulares.
Por muchos a.fío~ sirvió para algunos esü1blecimieutos
ú oficinas del Estado, sirviendo sucesivamente par.1 ladcl
Registro Civil, Imprenta, Escuehi de adultos, ú otras.
Por los afias de 1889, v_olvió :í poder de la .Federación,
para destinarlo al objeto que ahora tiene .
El edificio de un solo piso. quería representar groseramente en sus muros exterioreF.algo de la arquitectura de
los P,ilacio.:; de Mitla. Siendo Jefe de Hacienda. el Dr. Ramón Bolafios se comenzó á hacer las reparaciones necesarias en el piso inferior, y se levantó el piso superior,
dando á la fachada un delineamiento sobrio y elegante.
Hoy es uno de los edificios que enbellecen el centro de la
ciudad, y haeervido vara que el Gobierno General econo-

,.

-

-

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,
i.s_.

'"·•~~t '
-,;

OAX.A.CA..-INSTITUTO

J'&gt;

DE

-

CIENCIAS.

�24

EL MUNDO.

8

~;{cursión

de

NOVIEMBRE,

~rriericanistas.

1895.

24 NOVIEMmm, 1805.

EL .:1:u:;.;1,u.

9

Excursión de Arnericanistas.
•

.ÁNGULO SUR.

OAXACA.-PALACIO PEDERAL.

OAXACA.-PALACIO DE GOBJERNO.

OAXACA.-CATEDRAL,

OAXACA.-TEMPLO DE SANTO DOMINGO,

INTERIOR DEL SALÓN.

OAXACA.-SANTUARI0 DE LA SOLEDAD,

OAXACA.-JARDIN JUÁREZ (ZÓCALO,)

(Fo~. de M. Romero Ibaiiez.)

ENTRADA AL SUBT.l!:RRANEO,

(Fots. de Ramón Ra:c0s, '[)roporcfonadas

por e1 Ing, Fernando Fcrrari Perez.

SECCIÓ~ E];TERI0R

�24

EL l\INUDO.

10

( Continúa de la pág. 7.)
mise buenas sumas, empleadas antes en. alq_uilar casas
aisladas por di:1tintos rumbos, donde se d1semmaban sus
oficinas.

EL AltBOL DEL TULE.

INSTITUTO DE OIEXClAS .

un

LA CATfü&gt;HAL.

La Catedral &lt;l.e O.1xac,\, Yasto. y m•;cir.u e~ifici~ de mampostería, no Qfrece en su extenor m en el 1~tenor de sus
mtves c•c;pJ.cioda~ ese c,trácter Jicrmoso y p11~to_resco que
imprimieron los e:;pJ.llo_le.s á. los templos cn~t1ano.:1 que
erigieron en el ::-;-uern :\fondo. 8ns. tones an cha'd y de escasa ele\'ación, le,ad~rn un aspecto swg~1_lar. I 1 robJ.b_lemente e,;te defecto de const.rucc1ón obl!Uecw 1.í. la nece81tl:1U de
no elevar mw.:ho los muros en un. t~rreno que cu!t fre·
cuencia es s:1.caJi&lt;h por e,;tre1:1.::c11111e11to.3 subterra.neos,
debido {L ht constitución geol&lt;Jg1-::a. del suelo.
_
Otlxaca fué urigida Pn stJde ep1,scop.il .,.desde el ano de
1531, por cé&lt;lula del Empcrado.r Uarlo:s \, q11e. antes había creado el 1\farqucsadu del \ ali~, P'.lrJ. prem!at· los servicios hechos ú b coruua por el gcmo conqu1st¡\dor de
Ilernán (\,rtés.
SA:-;TO UOUXUO.

Lo que sí forma un verJadero mon_umento del arte?ristiano en la ~ ucva Esp,ilrn, lo que. Si &lt;l:ebe .Eer eetndiado
con interés y admirado por el tounsla rn~ehgente, lo que
de:uueotra la riquezil. y poderío gue babw.n_ alcanza_&lt;l.o l~s
comunkhJ.e;:; rnligio:ias en. hi antigua f:O.!oma, es la 1gles1a
y convento de Santo Dummgo de la vieJa .Antequera ..
En ese convento-fortaleza, de al.tos muros y macizos
mechinales, se ha decidido más de una vez In. suerte °:_e
la Rep.íblic~ y cunst:l.!1temente 1~ mar?ha .del Estado. ~El
Jefe &lt;l.e Gob1erno 1 corifeo de motrn! 6 rnstlga~or de 3:~0nad:1 que era dueño de S.rnto D0mmgo,, posern la c,ip1t~l
y -podía impernr en todo el Estado. A.!IL en sus muros c1cl6peo:; que guardan las huellas de la m?tralla., pn~d.e
leerse la historia inagotable de nue:-1tras dlscor?-rns c1v1les,.tantas vece,3 representadas por los descendientes de
los 1n(lumables z,ipoteca.s.
Hoy el decorado de !:is alt~ bJveda.s del templo, es
apenas la. .sombra de lo qu~ fue. Aq ue\lt\ b.1ndada de fieros Jacobinos que se desato contra el templo y el altar en
la ~uerra de Tres Aii.0:-1, mutiló las esculturas, destr~zó los
pnmorosos bajos relieves, ras~~ el o:o de los c.ip\teles,
quebrnntó loi) rosetones, ensucll)_la.s p1_11tura:.1 y analfabeta
y rulla como los b.í.rb.iros de Atila y Gen:se!·1co, no respet6 ni la.obra de arte q:1e merecía am¡&gt;Jro, n1 el monumento qLw exigfa protecc!ón. .
. .
.
.
El arte en sus ma.míestac1ones rel!g1osa~, ya sea rnsp1rndo por lo-3 Yedas, por la. Biblia, ~or el h.orán ó por el
Enu1gelio, debe merecer el acat.1m1ento de toJas ]a-3 generaciones.
,
Toi.lada se pnede ver en a.lto relie,·e el árbol genealogico de la Orden de Predicadores, donde ~e osteuta.n como
en d 11 1icada filigrana los retratos esculpido;, ~e t~do3 l~s
santos ,·arones y l)relados que han engrnndec~do a lo,; h~jos de Domingo de Gu~m,in. Elyapa esclarec1~0, .el terrible inquisidor, el hu1n1lde predicador de lo.s 111d10s., allí
toman su asiento. Dudamos ir1.11cho que en el trabi\J_ú de
restauración que ha emprendido.el .sr. Arzobispo ~dlow
pueda hacer.se algo digno de sust1tu1r á lo que el tiempo
destruyó con mano impía.
. .
La ca.pilla del Rosario, adjunta al templo princtpal, era
también un precioso relicario, en cuy?1'8 bovedas h;.1.bfo.
representado el at'tista toda la «Let,~ma Lanretapa,&gt;, en
ricas y acabadas figuras en alto rehev.e. También por
allí pasó la r,iqueta demoiedora y el v1~nto de tempestad, y hoy solo a.uedau vestigios del antiguo esplendo1·.
1

1895.

llano Y ue un concejal cursi bautizó con el pomposo
be ~ei&lt;Parque Netzahualcóyotl. 11
no"Tu.r~ mostrar la justicia del calific.ativo que dió ,t Oaxaca el sabio alemán, publicamos la vista de la I11Cf~caq~,•
recioso :.un.je, agreste Y encantador, d~nde 11s ami ms
p rinci al~s de la ciudad se snele_n dnr cita .para alegres
liestatcampestres, saboreando ;1cos Y sabrosos tamales
en las tardes hermosas de la primavera.

QErmrnhín ~e ;{merirnni!;tfüi.

El Instituto de Ciencias del_ Est:ido, ~onti~uo al anterior edificio, es el antig-uo ~ernmano Tr~dentmo, ~e Antequera. Aunque la inst.Ituc16n data de! ano de 182b, en que
fué decretn.da su fundación por el primer CJ?n~rei:.o cor.istitucional del Estado1 no había poseído edt~c10 J?fO'{:?to,
hasta que fueron ejecutadas las leyes d~ nac1onahzac16n
de bienes eclesiásticos. Entonces fuéced1do al Estado por
el GobieTno general.
. . .
Por mucho tiempo las clases, que en un prrnc1p1o_eran
desempeñadas gratuitamente por los profesores, se dieron
en un d,epartamento del convento de Sa1~ Pa.blo, que con
este objeto fué cedido _p&lt;;n el Reyer~ndís1mo Dr. Y, l\~tro.
D. Fr. Jl"'rancisco Apar1CJO, provincial de los. Dorn1mcos,
y primer dirt.&gt;ctor del plantel. Cuandp la piqueta de 1a
Reforma denib6 el convento, el Instituto, se transladó
por P?CO tiemp? á .ca.sa.9. p1rticulares, hasta que entró en
poses1ón del ed1fic10 que ahora oc.upa.
E'.-l un rn~to ca:-:erón con amplios departam~nto~ para
las clases, lo~ gabinetes de .fbica, química é ll1stor~a ~atura! rnu" medianamente dotado;:;. Enla planta b:1Ja:t1ene•U1~a a1~1plia biblioteca pública, con cer~.ª ~e q~mce
mil \·olúmenel-1, donde hay algun~s lll?-nt1sc11to~ cu110~os
y obraB ntnts de literaturJ. y de luí.tona. Como la ina~or
j)arte de 1~uest_ras bi,bliotccas, é:sta fL~é _formada con las
de las cxtrngu1dt1:- urdPne;:; rnonást1c.1s, de ahí es q~e
la Sé'CCión 1n.l:;: numerosa y la que c~ent~ con 1113:"º1: numero de obr,,s es hi de Teología y c1enc1as e~le~1ástlcas,
donde se pueden ver curiosos eJen:plat'Cs de b1bhas, Y catecismos cristianos en lenguas 1 ndLgenas.
,
.
l'oseo también un bonito Museo de arqueologia Y ciencias natur~1!es, clondi..: en con[11so tropel se Yen los prodLlCto, &lt;le la flor,\ y l,1. faun:i &lt;lt.&gt; la comarc'.l., mezclados it los
cacharrv:; y anii~st,éticos íJ.ulos de 103 aborígenes. Junto
ll, un preci0.,;o m:&gt;siico tl.o la~ nu111ero.,,as m.tden\s _de constrncc1ón que se proJncen en el Estado, se w hi. p1~toln d.e
propiedJd ll\11.l lSl\ de·
in~urgentp, la. muestra. de un neo rninentl, hl inrng~n en negro porfiru de Q11ez:d~oatl ó
de )1 ti, ó b deHplunrnd,t figura de una lWe mult1c'?lora
de aqnelloH b¡):-;que~. U_n poco &lt;l.e orden en aque) rccrnto,
haría. r&lt;J:mlt.:1.r cun grac1.1 las bdleza-:; de los obJetos que
allí se guardan.

NOVIEMBRE,

También damos á la estampa el colosal &lt;CArbo~ de~ T11le n situado en el atrio d1;; la iglesia de ese puebh~o,P1ntore~co á dos leguas al oriente ele la capitn;I. Se~v11:,i para
enseciar la exhubernncia d~ l.a veg~tac16n lt1J.ur.1osa de
aquellos climas, ~onde los v1eJOS sa.bmos adqu1eien tan
grandes proporcwnes.
. d d ,
Los neblos vecinos que rodean la cm a., SI sory verdade~ls ramilletes adonde con escaso cultivo Y sm los
cuidados del arte, ~e ostentan las galas de una flo:a ~tizada con numerosas especies, muchas de ellas 111d1genas de la comarca.
LAS R.UlNAti DE }flTT,A.

OAXAC.\.. -Kf&lt;XTIÓX
DE

DE LA l!ÓYEJ.U

HA:STO

DBL T .E llPLO

DOlll!S"GO ,

"' Si como al;~nien nsegur:\, en ht constrncción ~el ten~plo
y convento de S.rnto D..nuiugo se empl~.i~~n ~tez millones de pe.i0S, ¿cu.í.nto nece:útar.i la arqutll_1~~es1:; el"' O.1xaca p..1r1\ h:wer decornsamente la restauractun que ha emprendido'?
LA i:;OLEOAD.

Otro templo c:\t(i\ico de la ciudad q11e d.:be conocerse,
es el s,wtua1·io de 1\farfa, S.1ntísim:1 de la. Soledad, p;itrona
principal del ArzobispaJ.o. Tiene ~u leyenda, como todas
las im.igenes qLw reciben extnwnlin:.uio culLO. _,\,, .ht en·
trada del templo, y al pie de la. pilJ._ dd ttgu:1 bJnd1ta, se
enseíia al pi:.1do;:;o cr1\yenle un pen:1:'t.:O duro en que se
cuenta.fu..:: co1wertiJa, pur ob~a do uuLi.grn,. la mula que
conducía li. sagrnda inrngen, sm que ap:uyc1ern despL!és
su primiti\'O dueño. Lo que hoy t.;:. un luJoso santuano,
fué humilde ermita primero, y 108 dones &lt;le los romeros
y las ofrendas de l:.1, picd;.\d h:111 ser\'ido pant lev..l.nta: el
templo donde rucibe culto la )faduna de l~s oaxaq~enos.
El que lo e:, de pur sallg, dicen los catóhc~s. fc.rv1entes
de Antequera, podrá dudar h~ta de lo.s m1sterws de la
religión, pero n~nca de la Y1rgf'n de la Soledad, santa
patrona de los paisanos de J mí.rez.
.
El esttu.liaute apurado, la dama llo~osa, el proletario
humilde el dl~sahuciatl\) enfermo, d rico banquero, Y en
otro 1,ien;po li:tsta el jefe ~0 ~uerriHJ., to~o;:; acuden allí .á
implorar consuelo {L su afücc1ón y re1.11.ed10 ;.Í. ous necesidades.
El templo es hermoso y decentemente decorado, y
guarda en sus criptas lo,; tesoros acumulados por las.cuantiosas ofrendas de los creyentes. El convento adJu_nto,
que es también un edificio. sobe~b_io, ~stA. en la actualidad
dedicado á escuela corrccc1onal e 1udustnal de artes Y oficios.
LOS '1'~80ROS DE LA sou;DAD,

Cuando los excursionistas fueron :í visitar :i Monseñor Gilow éste les mostró los tesoros que guarda en el
ArzobispaJ.o, y que un cronista describe en las línea5!
siguientes:
..
Tras de la presentación hizo p.1,s;.1.r. 4 _lo;; \'i&lt;l,J~ru~ .,í. su
despa.cho donde turn lugar una exlub1c1ón 1,1·ec1ocu,11na.
Abrió est~ un ídolo mixe de m.ttlera fuerte, hueco y que
era adorado en un pueblo de la Hierra, de donde /ué mandado al Arzobispo. En seguida la corona de la\ 1r~er:i de
la Soledad,. de oro con m1s de cien e.-imerald~ 1~ dtstrnto
tamañ.o; la ve:stidura. cuajada de perlas 1;1otab1hs11nru; ror
ser todas iguales, y en número que lubrn, que renunciar
á contarlas. Luego siguió el sfngulo, notable por estar
igualmente lleno de perlas y o.stentJ.r una esmeralda en
el centro 1 del tam&lt;1.fio de nn huevo de µaloma. La b,rnda
que data de hi guerra de IndPl_)cndencia, eu que lo.:, eApañoles hicieron gener&lt;1.la á. la Virgen, (le razo &lt;;zul bordada
de brillantes, perlas y esmeral&lt;:1-as. E!. espadm, de empufiadura, y cubierta de oro .Y hoJa finís_1m,1 de acero. Los
clavos con his cab¿zas c11b1ertas de brdla.ntes, la llave del
camarín también cubierta de brillantes y mt1~titud ~e
alhajas, rns.irios, anillos, m~d,iUones, qne sena l_)~OhJo
enunciar \lan1ctndo la atención sobre toJo, un c.drn de
oro, obra.' d?- arte ita!iani\, c;m -pi~Jrn::1 p~·,:cio~as ci:~i\rzadas. y que fné regalo que .hizo al Ar.zob1spJ el senor su
padre cuando cantó su primera misa.
L03 PARQL'E:i DE OAXACA.

Aunqneel Barón de Humboldt 11.amóú. Ü&lt;1.~aca \a(&lt;Ciudad de lo,;, Jardines,,, pocos son de unportanc1a en la localidad.
Como una muestra, d.imos la vista del jardín central 6
del Zócalo, al que oficialrnente se llama uJuá.rez,» por la
estatua dd gran Re[orma.Jor, del Plebeyo de Guelatao,
que en medio se levanta.
Ofrecemos también una vista tomada del paseo de Guadalupe, al que los oaxaqueños llaman con sencillez el

{*)

• Queden para los sabios ameyi~anistas y aun Pª!"ª los
eruditos chirles discL1tir la ant1guedad de. los P1.1.lacios de
Mitla. Averigüen ellos, cuanto puedan, s1 son.monumentos de los toltecas, de los mayas ó de lo~ an~1gt10s zapotecas. No entraremos nosotro.'3 en esas chscuc101;0:s, muy
interesantes,en verdad, vero de P?CO fonU.o_posit1,·o.
Nos bast.'\ {~ nuestro obJeto publicar .las v1st?-s _que hubimos á la mano del pueblo y lns !·tunas. OJaly. Ys~ tu,·iera mi.í.s cuidado con ellos para ent~1· que la rncnrm Y
la io-norancia no concluyan tan de prisa la obra destruc·
tor: de los siglos, qne tienden á l~acer que cle:mparezcan
esas reliquias sagradas-de los antiguos pobladores. , .
Tenemos un conservador de monumentos a.rqueolog1cos· pues qne indique la manera adecuad,i para conserva/los de Uitla, y no tengamos después q°:e avergonzarnos ante el tourista ó el investigadpr extranJero porque !1º
encnentre m,1.s que ruinas de rumas, fragment?s de piedras donde debía encontrar altos muros, y gigantescos
pala~ios.
No hay que confiar en los n:ifaeros moradores de. Il;Q.~el
pueblo infeliz; si son descendie~1tes de los que en t1tamca
empresa construyeron los palacios, nada les queda de sus
anteceeores; tienen en su frente el sello de una rm:a degenerada y proscripta, y nada podrán ha~er ~?r con~ervar una herencia que no alcanzan á apreciar . _81 se quiere
consen·ar e::;as, reliquias nómbrese un guc1;rd1an d~ ~uern,
qlie por retribución competente, se resigne á. v1v1r en
un destierro.
.
Que el Gobierno ele] E~tado. ó ~l de Ja Federación to·
men á su cargo éi:lte nombra1men1~nto¡ ~ero que sea pronto¡ así lo cxije nuestra.cultura, as1 .lo pide la neces1~ad .
.Al regre:s:tr de 1:1.S rumas flleron rny1tados los turista.i
para un gra.n banquete que se efectuó en el salón. d.e ac•
tos de h Academia de nifia-1 y que tU: vo gran lnc1m1e_nf:O.
Al día siguiente, 13 del netual volneron los exped1~10narios á Puebla,. el 1-1 se encontraban en esta Capital
per[ectamente sii.tisfecho:s de su daje.

*

**

.

No concluiremos sin dar las gracias á los Sres. Ing.
Fé'°rnando Ferrari Pérez y :M. Romero Ibáñ~z 9"e Oaxaca,
por las fotografías que bondadosam_cnte se.s1rv1ero11 prestarnos para este artículo. Cada. dia .adm1rai_:nos m.áa. l:1
preciosa colección del Rr. Ferran, quien no solo se limita
:i hacer por sí mismo tan buenas fo.tograffas como las de
la Expo:sición de ganad~ que pubhc~mos la semana. p3sada sino que se ha dedicado á reumr las de los. meJor0a
artistas de la República, tales como las de las rumas, bechas por el Sr. Ramón Ramos.

X.
(•) El nombre de \lltla, \·iem.\ del niéllá.n nahoa 6 lugarde los muertos. según a_,;ojgura ·•ll~xico á trav&amp;i de 19-~S_iJ;:-tos;'' p;:ro los tza.potcca

le llamaban en :;u lengua LyobM, que sigmtica el ce1Uro del de3camio.
Dice Uuuguia que tomó ese nombre, de s.::runa gra11oqu~ad de ~lerraó utvel m.ls bajo queel suelo que la rod&lt;!a, y que por eso ta.mbién
fué {k"litndo el lugar para ~pulcro de lo:,; reyes tzap.::t...-ca, Y mansión del Sumo &amp;i.cerdote.
.
.
Puede deeirf;t;I, que la.&lt;1 rnlna11 se r~uce_n ácua.tropalaC'ws v do.'lpl•
rámides. Ifoblaurio del gmn pa.lrtcro, die.e Burgoo. que vló fos edrÍ!-

cien, hace m,1,- de do" siglos. cuando tod.J na uo est:,.'1.ban tan destrwdos, como hoy; que formaba un cuadro .. sa o¡mlenta CO.'&gt;a ó panteón.,
con alto.~ y snbtcrn'i.neo"; &amp;:to." en u.quel huec_o de que ya liablam1?5,
igualaniJ.0 con mai\a lll.i cuad'.'ll.~ eu proporción que cerraban, deJ&amp;biLn un p¡i.ti 1 muy e..,pacto,;o.

La construcción de c'&gt;te p.l.lacio m!1-nifl1sta. la iuva&lt;;lón tolteca. Los
muro'&gt; snn de tierra mJzclada con pi!W.ra;;, y M B,mdeller, que hace
algunos añ.os vhdt0 la~ ruinas, afirm_a. que son part!ilC.i de Joao. Bnrgoo. die&lt;! que el centro de é.~ta.~, e.; da una argamaza tau fuerte, que
no so subé con qu¿ la amai.arou.
Mejor que cualqul_era de.~cripclón, darán idea m1~stros grabados,
por Jo cua.1, nos lhmt.i.rom::&gt;~ á. dar alguno~ pormenore.s y ex.plicacioues curiosas.
L,1._ &gt;lalii,; del fü.llflclo principal, eran r~tro a.ltas y cuatro bajas_
&lt;liviúida~ l\,tu.-;: el salón de enfrente, servia desantuarlo Jlil.ra los1dolos que e.,;tl,l.han S()i)re una piedra !.(randisi1;11;r1,. que servia de altar, Y
en Jas grandes !lOlcmn!dade.,, que con ,,;acnfic1os se celebntban, 6 en
el entierro de algún reyú señor. el ~mn i-a~rdote_orden~ba Asus ministro~. inft!riore,-que disptaierunel_templf?,.los z~u.umer10s r la..'I vestidura"- v b11jaba á ,:,¡ co11 numero...a com1t1va, sm que los h?mbres
del pt1.:i'b10 ~ atreyle~en á ,·ede el ro~tro por e::;tar persuadidos de
que h:1bian de C'aer muertos si á. Umto osaban.
Ya en el s¡¡,ntwi.rio. le vestian una ropa b!anca. de algodón, larga.
hru.ta. debajo de la~ roñllla~, y ,;obre e,la. otra A ma!iera de dalmá.tica Ju.brrul.a eon ti¡ntr'&lt;&gt;-'l 1,;imbólir;a"\; le ponían una. tmtra. en la cabeza
le cafaa.ban lo.~ piés con sandalias tejkliLF de oro do colorns. Ahi
ha.biaba. con Jo,; d[osc.: y ('Omunicaba. !&gt;US órúe.Ll~~ ú. los creyentes, 6
hacia los terrible~ sacritic!o'-, tendieudo á la victima &lt;;Obre una loza
al efect-0 preparada; rasgánrlole el pecho y u.rranc.:\ndole el corazón
para oírel'erlo 11 sus deida.de8.
El segundo M.lón sen•ia. de cAmara sepulcral de los grnndeg sacerdot.e-&lt;i ve~ wrcero de panWón de los roye:;. .-\derl.!1.a.ba.n los cadáveres de Sw monarcall, d.! las m~jores rop11s, pluma:;, joya.➔ y collares
de oro y piedras, armtmrtolo, con uu e..cmlo en la maoo Izquierda. Y
en la derecha uu venablo de lo'l que en su:; guerras w,;al)a.n .. Se han
descubierto en uu sepulcro de Tehua.ntepec, de un rey ó ca.ctque del
Itsmo varirni de es:&gt;s objetos de oro, cuyo metal sola.mente, se calcnLt.
en dos mll P~f:OS.
.
Ahora~ encuentran tapia.dos los snbte~rá.neo.~ del palacio de Mltla, sin que iC ha.ya hecho en ellos la d.eb1da explora.clón, lo que ha.
tenido tal vez por origen la, prt."O&lt;'upac10nes del pueblo.
Hay eu &lt;-ste. la creencia de que los subterráneos a.bren paso é. un
ea.mino cubierto que va. á. una fortaleza que sobre un peñón se rovant.a y eu la cllal no h&amp;y .. gua.; esta circunstancia. lo hace invelosimil.

24

1895.

EL MUNDO.

TEATROS.

PERSONAL,

~ieni nos obsequió con un estreno: Norma, es decir, el
primer acto de esa ópera más dulce que el melado.
Nos obsequió también con Edmea, á.la cual prefiero sin
vacilar La Paloma, que en concepto de 1\faximilinno, era
1a danza más linda del mundo.
.Francamente, yo no tenía el honor de conocer á Oatalani y ni falta me hacía. Lo que es á él, val autor de la
partitura de HRuy Bias,)) no pretendo trm3.rlos. Que San
Pedro se las bendiga, aunque Dios no se las &lt;lió. Por mí,
que no siga uelucubrando,1 el buen @eíior Catalani, aún
cuando ha.va sido maestro de composición en el Conservatorio de )!ilán, según asegura D. Pepe Castellanos; pero
malas lengua~ dicen que Edmm, es obra del Sr. Sieni,
una de las obras de su ju\·entud, Ahora me explico por
qué el Sr. Sieni se metió 11. empresario.
Hay, así mismo, quien califique la rnusica de Edmea
de música pa:-a bailes, y, aunque un cronfota la titula
Wagneriana, 8in que se lo trague la tierra, me atengo al
juicio del otro, porque no sé que tí. la música wagneriana, por amor al incógnito, le guste andar de trapillo,
tan de trapillo que se exponga á que uno la confunda con
cualquier malaventurada.
Despul'&gt;s de J!Jdmea y del primer acto de ..Ym·ma, vino
Fatt.~to. Ya hablé mucho de él, y ahora no quiero confundirlo con la música wagneriana.que anda de trapillo.
Bal,Jini est:1. malito; Libia Drog se defieude de Sieni lo
mejor que puede, y la Capellaro halla que el teatro es
más difícil de lo que parece. .Angelini se entusiasma de
vez en cuando, y Ottaviani no se amedrenta.
Y de aquellito (Lolwngrin, las TValkiries etc. ) nada¡
Siene les ha dado un poquito de tente allá..
Paciencia y . .... .Edmea!
El nuevo abono en el Teatro Nacional tuvo poco éxito
y es muy posible que fracase por completo devolviéndose las entradas, ,i consecuencia de la separación de Libia
Drog que se nos anmwia á última hora.
Seremos justos: en Fausto meredó sinseros aplausos fa
Srita. Capellaro, que fué algo censurada en ((Los Payasos.,,

D. BERNARDINO DEL RASO.

NOVIEMBRE,

.

*

* * donde hoy por hoy no só.Arcará.z Ee fué á. la Haba11a,
lo h ay guena de independencia: hay también una especialidad que Re llama Concha Martínez, y que se luce en
una pieza que se intitulada Et Caramelo.
Arcaráz {Don Pedro L regresará de su ,·iaje con Concha.
Martínez y ~on otros artistai:;, y quizá antes de que vuelva se habrá puesto en eecena muchas veces, en el Principal La Dolu,w~, obra de Don Tomás Breto11, que estaba
en ensayo al escribir yo estas notas, y que promete durar
mucho en el cartel. La obra es difícil y ha sido preciso
ensayarla con tesón.
En el Arbeu entendieron***mejor la cosa y pusieron La

Dolorril en eflcena ......... sin mú1&gt;ica. La obm g111--tó muchísimo aún así y no podía ser de otro. modo. 1'.s La Doloi·es
un drama bellísimo, admirablemente ¡wneado, que se desarrolla entre individuos del pueblo madrileño. Su versificaci6n fluida y elegante, e01bdesa 1 y los recursos escénicos de que el autor se vale, ni son vulgares 11i inverosfmi]es.
M:'is todavía, la compafifa del A.rbeu, contra su costumbre, interpretó bien la obra.

.
**

.

Puede asegurarse que no existe en México un comerciante, un cajero ó empleado de caea mercantil, que
maneje fondos, que no conozca y 110 haya estudfado ó consultado, por Jo menos, los libros escritos por
Don Bernardino del Raso para la ensefianza práctica
de contabilidad.
Esas obras, dfclaradas. de texto en
nuestras ese u e 1as
nacionales, elogiadas por los profesores peritos y premiadas en el extranjero, han sido
el orígen de muchas
fortunas, debidas á
la sencilla, exacta y
constante contabilidad, base de toda
buena organización¡
han procurado también una profesión
á mnchos jovenes¡
han producido, en
fin, gran suma de
bienes al comercio
en general, á muchas nf'gociaciones
y á numerosos individuos.
Era, pues, de jut,ticia, dar á conocer á nuestros lectores,al Sr. del Raso, .como uno de los hombres útiles y disti nguidoE de nuei::tra Eociedad. ¡:::n última obra, c,Tratado
de los docume11tos mercantil(s más usualeF así como de
l~ 1egalización 1 u es Ull verdadero tesoro pa;a los comerciantes.
El Sr. y la Sra. John L. Dyer nos anuncian el matrimonio de la Srita. Jean Vivian Fordtran y el Sr. 1Villiam
Brenstedt, residentes en \Vaco 1 Texas, y á quienes deseamos felicidades.
-El Ingeniero Fnnnndo Ferrari Pérez ha obtenido
permi1:o de las C,tmaras JpgiFlatiras para deEempellar el
cargo de CónPul general del erugnay en :México.
-Ila fallecido en San Jerónimo, Tehuantepec, el joven
Erneeto de GvYél".
-DeFde haCe algunos días @e encuentra en México el
Sr. Fernando Llaguno, c011ocido fotógrafo de Guaymas.
Efite dif'tinguido arfo,ta, uno de los mejores de la República, \'iene f'n bmcn de aliYio que. sincernmente le deseamos. Los lfctores del 1&lt;1\ltmdo,,i ya han visto buenas
móeetras de sus magníficos trabajos.

RESTJMEN
DE

Los acontecimientos de la semana.

Ahora han menudeado los conciertos: J.fanjón abrió un
abono en el Consenatorío, y D. Gustavo Thalberg dió
Háblase de que se va ti. acti\·ar la campana del Yaqui
con ou compañía de artistas, una audición en el Casino pues se intenta cortar de raíz la rebelión perpetua de eso~
Alemán, en la cual hubo muchos aplausos.
indios indomableF! que tantos perjuicios ban causado en
Este :.\fanjón enibele1m. Qué mundo de armonías debe
nuestras comarcas del .Norte y que son un peligro consde haber en su espíritu! qué mundo tan hermoso! La ar- tante para la tranquilidad del país.
monía es la sol;t compafier.a. del pobre ci(&gt;go. Cuando al
H:kense con tal fin algunos preparativos en las fábrinacer éste, hi dicha le dijo: yo no seré tuya, y le Jlizo un C/ls de guerra; lm salido ya una batería de artillería y
mohín y se alejll; la armonía compasiva se acercó, le hi- pronto cornenzani. el nuern período de esta fatigo.sa camzo cariños y le dijo: no llol'es, yo me quedo contigo.
paña.
-No veo-clamó el pobre desheredado.
-Y qué meimporta!-responclió la.buena muchachaComo annncinmos, el domingo último se efectuaron
no penes por eso: yo te conduciré ¡Í regionrs donde se ve en el nuevo Ilipúdromo de la lndianilla, las carreras inausin ver: donde !'le siente.
gurales, con el siguiente resultado:
Oh! buena madre Naturaleza, .tú tienes piedad de to~
Primera carrera.-premio-Fagnn.
dos tus hijos, y les devuelves con creces lo que han perSegunda-premio-Oxford.
dido.
Tercera-pren1io-Fusse.
Hay espíritu:- que ven mucho, y que, como ciertos p:1.Cuarta-premio-Jimi Rags.
jaros ú los cuales la cmelclad de un niílo arranca. los ojos,
Qt1i nta-pren1 io- Prince.
en el seno de la sombra cantan mcjor!
La concurrE&gt;ncüi que asistió á la inauguración, fné disTu sabes de eso )lilton! Padre Homero, tú sabes de tin~uida y numerosa.
eso !
El hipódromo es nmplio y bonito.
Beethoven ful&gt; llHÍS infortunado acaso qne eEos pobres
El martes hubo en el rnismo hipódromo otras carreras¡
espíritus rodeadmi de ~ombra. El, el músico C"xqnisito,
pero estuvieron tan desa1liniadas que se ha decidido que
perdió el ofdo! Y, sin embargo, siguió soi1undo anm,nfas en adelante sólo se ,•erificanín los domingos en la tarde.
y encadenándolas al pentágrama.
Cierta noche, dice mm historia, Beetho,•en, que, ya
sordo viaj11ba con un amigo, 111:"gÓ á una casita donde soLa junta direcLiva del Asilo Colón se ha constituido solicitó 'momentáneo a.brigo.
lemnemente ..
Los habitantes, gentes sencillas, que amaban con paEs de rsperarse que el nue,·o establecimiento de be1iesion la música, pu!:iéronse 1í ejecutarcondiversos instru- ficeneia1 patrocinado como est:t por damas qne disponen
mentos un trozo delicado:
de recurso5l y caballeros de nlta posición social, produciBethoven, á quien no conocían, advirtió que lloraban rá resultados muy laudableE.
y preguntó:
-¿Qué pieza es esa que tant.o os conmueve?
En la Sucursal del Banco 1'.,.acional, en Mérida, se ha
-Ea, le respondieron, El claro di&gt; l11nr1 del maestro Beedescubierto un desfalco acerca del cual corren varias verthoven.
siones.
Y el maestro se echó ii llorar!
Como el presunto responsable está en la actualidad enCuando agonizaba, más tarde, acompaiíado sólo de un
fermo é imposibilitado de hablar, no se puede aun deamigo, volvióse ,í. éste y le preguntó con voz trémula y
terminar nada preciso.
opaca.:
Sí se sabe que el desfalco asciende á. la suma de 160,000
-¿i.""[o es verdad qne yo tenía trilento?
-pesos, de los que se han recogido 50,000.
T&lt;iles fueron sus últimas palabras, semejantes :í. las de
El cajero, Sr. \Villcown, esttL imposibilitado según deAndrés Cbenier, que momentos antes de perecer, mur- cimos de hablar amplia111ente, porque sufrió un ataque al
muró tocándose la frente: HAquí había algo.n
cerebro á consecuencia. de haber tomado sustancias me*
dicinales, no se sabe si con el fin de curarse de alguna en**
En Orrin 11a anidado La paloma azul, que es un fénix fermedad ó con el de suicidarse.
.de mala ley. Yo por muerta la tenía; pero ya de nada
Se le atiende ef¡cazmente y l)0r lo pronto ha confesado
puede uno fiarse, Eobre todo en trntándose de compañías ser él el solo culpable, diciendo qne el desfalco había sidramáticas de cierto género.
do originado por operaclones desgraciadas con henequén.

11
A fines de la .. emana última, se verificó en el primer
salón de jurados, la. vista de la causa de Clemente Ramírez1 asesino de su amante Josefina Gama, y reo de otros
varios crímenes.
El acusador oficial fué el Sr. Lic. Nieto y los defensores los Lics. Saavedra y Peón del Valle, quienes apelaron de la sentencia de pena capital á que Ramfrez fué
condenado.
Se está pavimentando de nuevo la calle del Espíritu
Santo, sustituyéndose su adoquinado de madera, con piedra de recinto.
Hase inaugurado en el patio del Caeioo Nacional, una
exposición de pinturas, arreglada por el Sr. D. Jesús F.
Contreras.
Los excursionistas á las ruinas de 1\lilta, han dirigido
al señor Presidente de la R1?pública, un ocurso, pidiéndole que dicte un acuerdo encaminado á la conser\'ación
de tan importantes monumentos.
El Gobernador del Estado de Guenero, dirigió el martes en la maliana, un telegrmna al Ministro de Hncienda,
participándole que los tres individuos que trataron de
asesin,u al Cenera] Antonio Ezeta 1 en el puerto de .i:\capulco, son ecuatorianos y que se ha logrado su aprehensión, y se encuentran á dispo::ición de la autoridad en el
indicado puerto.·

Acaba de efectuarse en Córdoba uria bonita fiei:ta, de
la cual tenemos completos detalles; pero que nos yeremos
o_bligados ~i resellar en pocas líneas, por la falta de e1:pac10.
Tratábase de inaugurar el Teatro Circo Krauss, y para.
el e!ecto de organizar la ceremonia, fué d1?signado el 8r.
Albmo A. Leal, como pusona de buen gusto, de acti,•idad y de influencia entre las familias de aquella pobla~ió1~. Aquel estimable caballero, procedió desde luego á
mvitar á ochenta y ocho de las más diHinguidns señoritas de la localidad, para que asistieran con el carácter de
madrinas, y aceptaron toda!:', de buen grado, con excepción de tres impí'sibilitadas para a:=:istir, por motivos de
salud. Fueron esas elegantes y bellas dammil, colocadas
en semicírculo en el foro que, de tal manera ocupado,
ofreció precioso e.spectáculo al dei-correrse el telón, mientras una múi;;ica ele 40 instrumentofol, bajo la dirección del
maestro Paniagua, tocaba repetidas dianafol.
Las eimpáticns é inteligentes sefioritasAllcin E. Leal y
Alic!a Garnaro, recitaron con buenaentonnei6n y mayor
gracia, dos poesías que lamentamos no poder insertar.
En Ef'guida le fué entregado al propietnrio del teatro,
D. Eduardo Kranss,-laborioso y progreeiEta anci.tno, que
á costa de gran&lt;lt-s esfuerzos, ha logrado ver terminada
su obra al cabo de algunos mios de inici.1da-nn tarjetón
en que con¡.tan los n{im bres de todas las nrndrinas, al calce de un voto de gracias en noi11 bre de la sociedad cordobe~a.
El acto estuvo muy animado, y tu\'o gran lucimiento.
En la noche, ee estrenó el teat!'o, poniénclo en escena
la compafiía de Luiea Martínez Casado, el drama de Ehegaray: 111\fancha que Limpia,n con tan buen éxito, que
hubo necesidad de aumentar asientos en los pasillos,· y
que muchas personas vendieron en cinco pesos los 1:.illetes de entrada que por $1.50 habían adquirido.
No terminaremos sin em·iar nuestras felicitaciones al
Sr. Leal, poi• su empello y tacto para organizar la bonita
fiesta de inauguración que acabamos de restñar bre\'eroente.
El Fstado de Yucatán va i1. levantar: en honor del distinguido Yucateco D. Eligio Ancona, en la Rotonda de
los Hombres Ilustres, donde descansan sus restos un
monu11Jento de urnrmol que co~tará nno8 cinco mil' pesos.
Ya se colocó la base.
H,íllaee en e~ta ciudad· D. Juan Tornton, director de
un ferrocanil que se construye en Guatemala 1 y que es
uno de los náufragos del vapor (iColima.,i
Esttt terminada ya la estatua ecuestre del General González Ortega, mandada hacer á la Fundición Artística

Mexicana por el Gobierno de ZaCatecas:

La corbeta-escuelai,Zaragozn,n se encuentra en Acapnl·
co de regreso de San Franch;co, y espera t'ecibir la dotación de arnmmento portatil y municiones que se le vai1
á dar, para emprender un duje al Japón y ú. las costas
de Africa.
En bre\'e estarán concluidas del todo las obras del Teatro Degollado de Guadalajara.
No hace muchos días fué inaugurado en la ];xposici6n
d~ Atlanta el departame1~to ele l\Il'&gt;xico, habil mente orgamzado aquí por el lngen~ero D.'Fernando Ferrari Pérez.
Ocupa este departamento .un eepacio de 4,000 pies cuadrados.
En el acto de la inauguración tomó la palabra nuestro
comisionado el Sr. Gregario González, contestando las
carii'iosas frases dirigidas á l\féxico por el Presidente y el
Alcalde; aquél, al d~clarnr abierto el depart;amento, expresóse, en efecto, en términos muy favo:-ables para el
país.
La Banda de Artilleros, que fuéexpresamente de esta
capital á la Exposición, tocó el himno nacional mexicano, que fué recibido con vi,•as á :México.
Pasada la inauguración, se sirvió un banquete.

La 0:6nica Mexicana ha abierto un concurso para poetas festivos .
El vencedor será premiado con un bronce que rPpreaenta it D. Quijote.

�~4 ~ OVU::MJUU:, Hl\J5.

EL .\!l'NUO.

12

NOVIEMBRE,

189,5.

-=-

EL MUNDO.

EL CE:-ITENARIO DE LA LITOGRAFIA.

Dice «The .l\lexican Herald:)l
ttGrandes alabanzas nos merece «EL MUND01n el gran semanario ilustrado de México.
11Todo inglés ó americano residente en la capital, debería comprarlo para remitirlo á sus amigos del exterior,
como una muestra de lo que México es capaz de hacer para produ:ir un periódico ilustrado de primera clase, don-

Hace pocos dim=- 1 con motívo de las fiestas y certámenes á que dió Jugar el centenario de la litografía en Pads,
el Presidente de la República, visitó la Exposición abierta en el Campo de '.Marte, acompañado del Sr. Pa.ul Dupont, presidente del comité de la Exposición. M. Faure
recorrió !as diferentes galerías del Palacio de Bellas Artes.
El Presidente, en medio de la numerosa conc11rrencia
que allí se encontraba, permaneció mús de una hora en
la galería Rapp, donde están expuestas las producciones •
científicas 6 artísticas de la industria francesa.
Durante la visita presidencial, según cuenta el Journal
des Debats, el Sr. Lorilleux, gerente de la más importante
íábrica de tintas para imprenta, presentó al Sr. FélixFaure algunas persouas de su casa, entre otras :i 10s sefiores
Ilussenot, Guaseo, director de la casa desde hace 2ó
aií.os; Plumereau, cajero de la misma, puesto que desempeña desde hace 40 años, y al cual, la medalla de honor
que obtuvo en el concu~o, le valió las felicitaciones del
Presidente. El Sr. Félix Faure, habló con el señor L-Orilleux sobre los importantes negocios de esta casa, que provee de tintas de imprenta al mundo entero, y cuenta. con
innumerables sucursales ó depósitos en el extranjero, entre ellos el establecido en México, casa de los sefl.ores
Lewis &amp; Block, Agencia de F1í.bricas Extranjeras, Calle
de San FelipeNeri número 2.

de nada puede faltar al gusto más exigente en sus compactas páginas, y donde no se hallará. um\ s·o la línea indigna de ser leída por la pt\dica vil'gen 6 la respetable matrona..n

•••

R~ciba nuestro colega los más sinceros testimonios de
nuestra gratitud por sus galantes frases.
El miércoles en la tarde se leyó en la Gimara de Senadores, el Dictámen de In. Com is16n de J nsticia1 formado
por los Sres. 8enadores Don Genaro Raigosa, Don Rafael
Dondé y Don Emilio Rabasa. el cual propone la [aprobación &lt;le la amnistía para. los duelistas.
H,~ dispuesto el Regidor de Instrucción Pl1blica, que
los padres de familia matriculen á. los niños que han de
concurrirá. las E:3cuelas ::\Iunici ales en el aií.o próximo,
á partir del 15 del entr~i.nte en e Pabellón Morisco.
El objeto de tal detL•rruinación, es que las personas encargadas de la matrícula, distribuyan el n(nnerode alumnos que han de concnrrir á cada escuela.

1

Se ha ampliado hasta el 31 de Diciembre de 1896, "'el
plazo para la terminación de los edificios que se est,ín
construyendo 6 se constrnyan á una y otra márgen de la
Calzada de la Reforma, con el fin de que sus dueños tengan &lt;lerecho á la exención del impuesto predial 1 concedido por el decreto de 24 de Junio de 1889, y modificado
por el de 22 de_Ju11io de 1803, que seguir.-t observándose
en lo que no se inno,·a por el presente.

El General José Perez ha recibido ya á lo que se dice
instrucciones del Gobierno, para regresar al país, pues ha
terminado ya las comisiones que se le dieron y que motivaron su viaje á. Europa; ·comisiones relativas á las transformacion de cañones Bange de tiro rápido, el estudio de
la artillería de á caballo y la construcción de materiales
de artillería.

Un periódico refiere que el Congreso de la Uniún de•
cretó últimamente una pensión mensl:'al de $100 á. una
señ.ora que Pe decfadescendiente de Hidalgo y que ésta
se disponía ya ,í. recibir el dinero, cuando se presentó la
Sra. D~ Guadalupe Hidalgo y Costilla, descendiente legítima del Cura de Dolores, al Senado, haciendo ver que la
señora en cuestión no descendía del héroe.

Pronto estarán en México los pelotaris contratados para la inauguración del Frontón Mexicano uEder Jay.n
Nueve son esos pelotaris, y su jefe, Rogelio Zabirb, se
encuentra ya en esta capital.
Se dice que el 15 del próximo Diciembrre, se inaugurará la Penitenciaría de esta ciudad.

Se dice que una casa am~ricana de ;esta Capital, organizará. '.en breve una Compañía de Seguros para robos y
accidentes en bicicleta.

Hablan los periódicos de que en el Gobierno del' Distrito:Se:estálformando el Presupuesto general de lo que im_portan los sueldos de la planta de empleados y de todos
los gastos de eeaoficina, para presentarlo al Miqisterio de
Hacienda por el conducto respectivo, pues con motivo de
la supresión de las~alc,\ba.bs, en el ramo de trigos, hari•
nas, aal vados y centeno, el Ayuntamiento dejará de per•
cibir el 20 por ciento de las entradas por ese impuesto y
hay el proyecto de ayL1darlo en sus gastos, puesto que se
l(quita. una entrada de importancia.
Se espera por lo mismo que haya en ese sentido algunas reformas y supresión de empleados.

2·1
=----

NIÑA UNNA.~{Fot.

Lobato.)

Según nuestra costumbre, comunicaremos á los lect&lt;?res las notas últimas referentes á la Exposición Mexicana.
Se ha ex pedido una con vocatNia para que todas las personas que deseen contratar terrenos situados en el rancho de Anzures, procedan á hacerlo, sujetándose á condiciones que se han determinado.
Se trabc.1j;1, en dh•idir los terrenos del Rancho de Anzures, en lotes, señalado!! con estacado.
El señor Ministro de Fomento ha recibido ya para su
aprobación, el reglamento á que se sujetarán los trabajos de la compnñía comisiono.ria. de la Exposición.
Los Sres. E. Banliau, A. Justín y E. Narcisse, de E. U .
se encuentran en la capital, adonde han venido con el
fin de encargarse de la construcción de edificios para el
Certamen.
Las solicitudes siguen aumentando.

Combate de flores en el Teatro de la Pai.
FIESTAS DE CARIDAP F.N SAK LUIS POTOSI.- ·ocru:

DE LAS NIÑAS

OTERO.-(Fot. de Mendez Hnos.)

l.-~iilos Prrogcrdo ~" :Sifa Ueade v Trá
M
4, N:üln.s fiarrene.:!he 1~ y
~¡'()S H~ros Seg·undoPªpfffi . . enc.(l~~n honortfica.-3, Nifio Alcacer.
·
rem10.- .rotogru.f1as oe l!:milio G. Lobato.)

ct~

13

�14

24

EL l\IUNDO.

NOVIEMBRE,

[895.

TOMOII

=

Dü~lJ.\GO 19 DE DIC'IE.\113RE DE 1895.

=

.

NUMERO 21

===-•==

=

•

__J

,'

•

r

CAPA Y SOlrBRERO PARISIEXSES.

(Veáse la pág. 7.) ·

TRAJE DE BODA DE LA SES°OICT,\ \'A:,.'l)Jl:HIHI.T

( \' e:ÍSt'

la p:íg.

(noy
7, )

Dl'Q.UESA DE MARLBOROUGR)

CARNET IZAGUIRRE.

Dere&lt;-hito y sin 1emblat
La l1tff11mos de ln mano
e Y 1:, c-011t~m¡,la el pais~no
Y la ndula. el mi!ltu~·)

8Jn temor; ¡una! idos! ¡tres!
l ella (de 1:-:s mt\s lloJJitas)
AJlrietu la~ munecltas
Y doja oonm· los ples

Y uno de aquello.~ gu:i.!&gt;Ones
Que la dulce escenu ha vistv
Exclruuu: ¡está como Cristo
)lmicudo e1. tr~ do.s ladrones!

&lt;Y entiéndase bien la expresión
Loi;queaC'~lade.o;deñan)

Estos dos nuentrns la enseñtm
Le roban el corazóu!

"

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>EL MUNDO.

152

10 NOVIEMBRE, 1895.

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- . '41

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P6girw.s e:i.:trarrrdinarias.

DOMINGO 17 DE NOVIElllBRE DE 1895.

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S:os primeros pasos.

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CARTO~ DE

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n.

JOSE: JAR.\, PRE11IADO EX L,\ ACJ.l&gt;.IDfiA DE BEL!;.\,'•) ARTES DE 1rkx1co.

.,.

( Fot. proporciouada por el Sr, Ing. Fernando Ferrari Pérez.)

i

'

�154

17

EL MUNDO.

Páginas í!Heraria5.

lH1sroR1co.J

•rN'

los días de la flo.ridaju\·entud, nos congre•
gábamos algunos estudiant('S para luchar uní,
dos buscando un porvenir grato.
. Quién miraba en la poesía el paraíso de sus ensueños ,. se pasaba las horas le.vendo A los clllsicor,; lati""

nos Yespañoles: quién con su libro de texto en las
manos dábase al estudio con tesón tan árduo, que lo
enfennaban las Vigilias;· quién soñando en pl'óximas
revoluciones, ai1helaba Ralir á campaña para conquistarse una banda dC general, y quit'•n, por último, entregarlo A la dulce nonrhalance de los primeros años,
veta en su derredor transcurril' y perderse las horas,
como se perdian en el ambiente ln.s azules ci:ipirales
del humo de su cignrro.
Es hermoso cuando se ha vivido recordar esta especie de fermento de la juventucl que aún no dflfine
su situación social ni su manera de ser propia y
clara.
Eramos una legión de dusheredados. Unos tenian
sus bogues á. muchas leguas de la Metrópoli, otros
estábamos peor que ellos, pues nuestras familias hablan caldo en la desgracia, y poco ó nada nos hubieran dado si no con tasemos con esa providencia que
entre nosotros se llama una beca y 4ue no es otra cosa que d pan y la instrucción otorgadas gratuitamente por el Gobierno.
En aquel grupo, los que soñábamos en ser poetaH
éramos los menos aplicados, pues en cuanto se escribe el primer vel'so, se olvida la cátedra, estorban los
libros de texto, se desconoce á los maestros y se vive
pensa~do en Homero, en Dante, en Shake,speare, en
Cervantes, en el último romance publicado por algún
literato d~ renombre, en el soneto de fulano, en la
improvisación d8 mengano, en fin, en todo, nienos
en los exAmenes.
y recitando sonoras estrofas, escribiendo á la novia. sentidas espinelas, consagrando á la patria rimbombantes serventesios, llega el mes de Octubre, amarillea.n v ca.en marchita.-. las hojas de los Arboles,
se escucb¡ en la noche el monótono grito de los vendedores de castaña asada y se fijan en los muros del
colegio las listas de los que han de sustentar exámen
con tiempo sencillo ó doble, según la exacta ó ninguna puntualidad con que se ha~·a concurrido á las cátedras.
Era esta la época de nuestros gr1',ves apuros, porquequeriamos andar en pocas horas un camino quo
exigla nueve meses de fatigas.
Hay que confesar qu('; muchos, pa.wíbamoR cornil
dict~n los estudian~es, es decir, saliamos aprobados
con vergonzantes calificaciones que solo nos servian
para trasladarnos á otro curso, pero no para ir acreditando nuestro nombre en la carrera que comenzábamos.
Nuestra fiebre liter&amp;ria era como la tisis y como las
ermitas, no tenia cura, y los estudiosos, los que con
toda serenidad pensaban en ser algún dfa médicos,
ingenieros, abogados, es decir ciudadanos útiles, nos
velan como á leprosos, cerno i. apestados y solo nos
toleraban en las horas de ocio, para que los distrajéramos con cualquier chascarrillo, con algun cuento
de color subido ó con alguna poesía entusiasta '/
conmovedora.
Nos llamaban de vez en cuando asi como se llama
al cilindro callejero que toca el aria de Lucia, ó el
brindis de Traviata en cada esquina y &amp; la hora seria, en los dias de exámen, nos miraban con desden
y con lá.stima, porque mientras ellos sacaban primeras y honr0t1as calificaciones, nosotros si bien saliamos: apenas alcanzábamos una humillante mayoria.
Y esto de sacar mayoria es salir reprobado por un
voto por más vueltas que se le dé á la cosa para endulza.ria ante la conciencia.
Pues bifm y para no alargar con reflexiones filosóficas inútiles este cuento, diré, que un grupo de esos
soñarlores en verso, preparaba allá al terminar el año
de gracia d('; 187 ...su exámen de anatomla descriptiva.
Era preci~o estudiar más que el libro de 'papP.l, el
libro de carne, es decir, el cadáver. Y poco habituados estaban á manejar el bisturí y á manosear las he-

ladas visceras do un muerto los que solo se habían
ocupado en cantar la sonrisa de Lesbia ó los amargos
desdenes de Laura.
Entre asCos y pudores resolviéronse aquellos p~etas en agraz a subir una noche al anfiteatro de la :E.scuela, pues estaba tendido en la plancha, con los brazos cruzados en ángulo !:!Obre el torax el enorme ~adáver de uno de esos deHconocidos que lanzan el ultimo suspiro en la c11.ma de un hospital y ~a~an á ser
primero pasto de los practicantes de med1c10a Y lu~go de los gusanos en In fosa común de un cementerio
municipal.
COntando los poetas con que ra tenian materia ~ara sus experimentos, proveyéronse de una mala buJla
colocada en ancha palmatol'hl du latón y al toque de
ánimas, salieron al anfiteatro para velar estudiando
con provecho.
Llegaron, ó porqué no he de decirlo con frnnqu&lt;'z~
llegamos con ese recelo que la sombra de, la noc~e. .,
de la muerte iñspirn á los neuróticos y á los nsionarios.
Alli estaba rlgido, mudo,enorme, clcarlávcrqueibn.
á servirnos rle libro.
No habla otra mesa que la plancha y antojos.e á uno
de los compañeros colocar la bujia sobre la ma.no ~e
nieve que tenia estenclirla sobre el vientre el mfchz
que iba á ser clt•stripado.
Todos aprobaron aqm~lla medida porque en efecto,
desde ese sitio, la llama derramaba mAs luz sobre
aqu~I cuerpo inanimado.
-Estudiaremos la articulación escapulo-humeral,
dijo alguno, y esto queria decir: estudiaremos el hombro en su ligamento ron el brazo.
-SI, si, interrumpió otro, yo estoy muy bt 1ta en esa
articulación.
-Quien toma el bisturí?
-Pulano.
-No mengano.
_ Yo' lo tomaré, dij u el que era tenido entre nosotros
por el más adelantado é inteligente.
.
Con un arrojo digno de Nclatón, despues de ha~er·
se remangado el pui'\o de la camisa, metió el cuch11lo
en el Jugar que le convino, cortó con garbo y en un
decir Jesús, vimos movel'se y caer A un lado el brazo
del muerto, y como en la. mano tenia puesta la. p11lmatoria mandar ésta al suelo, apagándose la vela.
-Qué bárbaro! gritó álguien, este hombre está
vivo.
011' esto ,. echar á correr todos bu11cando la puerta,
fuC obra dC un segundo, y aún me acu.,,rdo con cuánto pavor nos atropellamos en la escal?ra, .hasta.mirarnos en el corredor y respirar alll el atre hbre sm que
se nos curara el susto.
.
¿Qué les pasa? nos dijo un comp~ñero muy estudioso y que se reia de los poetas en cierne~:
-Que el muerto del anfiteatro esta vivo.
-¡Imposible!
-Vamos contigo A verle.
Temblando, y pako á paso, entramos de nuev~ al
anfiteatro, buscando con un cerillo la vela consabida.
En cuanto nuestro compañero dispuso de luz suficiente v examinó con detención el caso, soltó una estrident~ carcajada, y nos dijo:
--Hermanos, no se examinen porque los reprueban.
-Pusieron la palmatoria sobre este brazo que estaba
en una posición forzada, en la cual lo conservó la rigidéz cadavérica, pero en el momento en que han cor·
tado el músculo que le sujetaba, cayó á plomo y con
él la bujta; esto es todo.
-¿No está. vivo este hombre?-preguntótemblando
un compañero.
-No,-repuso el otro-ustedes son los que están
muv bota.., v vo les aconsejo que mejor se vayan á sus
cu;rtos á. ~;c;ibir versoi,, que venir a cetmetcr barbaridades que no tienen ejemplo.
.
y eariacontencidos y avergonzados, nos fuimos ca·
da mochuelo á su olivo, comprendiendo que D.ios no
llamaba á todos los de aquel grupo por el cammo de
las recetas y de los cáusticos, pues si entonces creiamos á los mlll•rtos vivos, á cuántos vivos habríamos
después matado impunemente.
JUA....'i DE DIOS PEZA.

De un jorobado eé que sufre mucho
del hígado y del pecho.
El dice que se encuentra muy malucho,
todos le eucontramoj muy mal hecho.

El

NOVIEMBRE,

1895.

abanico bienhechor.

'
.
L'1CO
meees bacía que nos habíamos casad o y cmco días que duraba nuestro enojo: no 1og~~an
desn1necer éste ni los ruegos de nuestl"llP fanul!ae
ni las conveniencias socialesque nol-l obligaban ú~parentar
recta harmonía y que tan :t menudo contribuyen .'
~:r las almal:'i por la transición i"'·oluntaria de lo fin?1d ú lo sincero· ni el amor que nos profrsábamos tan mre°nso como el dra de la boda, quid un poco más; nad.a
· '6 a·LS,·par el deopecho de ella y quebrantar
cons1gU1
·
d. la altl•
vez mía. y en el transcurso de aquellos crnco 1as precisamente, había yo perdido mi empleo.
.
.Acercábase el día último del mes r comenzó mt agonía:
recordaba aquellas horas felices en que, despu~s. de ent ar 1t Luisa algún obsequio y el producto de m1 trabaj~oe dedicábamos ú di8tribuír. el dinero que llevaba,
no sin consignar en primer término los gastos ~ra el teatro 6 el paseo. Después de discutir mucho, olvidábamos
las cuentas de dinero pam cont_nrnos nuetit~os amores.
y hoy ...... no habría dinero, m cuentas,. ni besoil, y lo
que miis me mortificaba, em qne no hubiese besos: emn
tan sabrosos corno castos; dulces y ardienteR, no los sé definir.
En otras circunstancias lo que menos me preocu~,
habría sido el dinero: como en anteriores épocas ac1~
de mi vida de soltero, habría recurrido al~mpeíl.o, sumt•
dero sin fondo de los ahorros del pobre, 1mpla~ble ~rovidencia del necesit.ado; pero ¿cómo extraer algun obJeto
de la casa sin que Luisa lo notara?
Sumido en tales cavilaciones, me detuve en el umb~I
de Ja puerta: sentía una emooilln más profunda que el dia
en que lleno de amor fu! á pedir la mano de In que hoy
es mi esposa. Presa de una incertidumb.re qu~ me ator•
mentaba cruelmente, dediquéme á anah~ar m1 conducta
, reflexionar en los motivos de nuestro disgusto, Y á .reprocharme la deslealtad con que había. faltado Y la ~~·
prudencia mía de llevar la prueba.de m1 falta al dom1c1-.
lio conyugal.
. .
Por fin, temblando comonn cobardeó un.crnm;~l en
medio del peligro, me introduje en la estancia ~a rimonial. Esperaba hallar ii Luisa en actitud severa. 1mpl~ble, con el entrecejo fruncido, la boca desdef\osa: Y la mirada altiva; la encontré durmiendo y sof\ando sm duda,
pues sonreía.
Al contemplarla en In plenitnd de esa belleza que tanto ambicion1\ que ya era mía y que se me quería escapar,
experimenté el impulso de arrodillarme i, su lado. Y b&amp;sarlacon la tierna ef11oión con que la bese por pm,nera
vez algún tiempo atrlis; pero al inclinarme, obser\'e entre sus manos un papel doblado, lustroso y elega~te.
Sentí que me hería unn punta acerada, y fr~néttco arrebaté la esquela· al abrirla advertí con sensación dolorosa
que era aquell~ maldita car~ de otra mujer dirigida ti
mf y causa del disgusto de Lmsa. Aun cuando perfectamente sabía su contenido, quise leerla de nuevo, como
lee el condenad'&gt; su sentencia1 ·buscando en ella con febril anhelo, algún pretexto para la disculpa a~te Joe
hombres, algún motivo para la excusa ante la propL&amp;conciencia.
.
í
Esa cart.a cuerpo del delito que ante Lmsa aparee a
probablem~nte como crimen monstruoso,. me quemaba
las manos: pensé entonces, con repugnancia1 en las mentiras que había dicho para disminuir mi culpa, y record~
con angustia la cólera y aflicción de mi esposa y sus lágrimas, que difícilmente contenidas po~ un momento/ brotaron al fin 1 en cristalino raudal¡ t~Je á la 1~emoria sus
violentos reproches, mis contestaciones agresivas y la actitud despectiva que tomé hacia ella desde aquel d~a.
Como si un cincel de fnego las grabara, luí en m1 cerebro, abiertas sobre fondo.níveo, con ancho s~rco negro,
aquellas palabras que me dijo, excitada por mis burlas, Y
que me provocaron á dar una respues~ ¡brutal: .
-Fuera yo tan feliz en Ja casa de ml8 padres, s1 no te
hubiera conocido, que deseo con toda el alma, volver ti
ella y no verte más.
.
~ ..
•
-Puedes marcharte, rephqué. No diJo ella nada, y temblorosa, retiróseá. su habitación., .. ····························;···
¡Y ahora con la carta maldita en sus manos, sonreía.¿Qué sofiará? pensaba yo.
Involuntariamente dirigía la vista hacia Luisa, que se-fa sonriendo y recorría yo ansioso la alcoba, como bus~ndo algo que hubiese perdido. Al pie de la cama duna
lumita blanca y la reconocí al momento: pertenecí~ á un
!banico que hacía pocos días le había regalado á m.i mn. era el t'iltimo obsequio que le había hecho en d1as de
Jer;
~;'~r natural correlación de ideas, me asaltó el doloroso recuerdo de aquella hora en que, rebosante de gozo
y ternura, me acerqué de puntillas á. Luisa, por detrás,

17

NOVIEMBRE,

1895.

EL.MUNDO.

1,55

y toe.índole el cuello desnudo con las plumas del abani•
El frío sin contacto alguno, le paraliza. Sus manos ee
co, la hice estremecer como garza que sacude las alas. Al
De cuando en cuando, aunque ú nadie esperaba, tendía
'"_oltear y cncontral'fle conmigo, ~e arrojó en mis brazos, crispan y se cierran, y cogen al cerrarse, la nada. Yien• maquinalmente mis \'agorosas miradrui á fo largo de las
riendo como loca.
tos, nube¡¡, torbellinos, e"'trellas, ¡todo es inútill ¿qué ha- calles de la Monterma.
-¿Qué harfa,-pensé Juego-si .;on cata pluma le toca• cer? El desesperado se abandona; el que está cansado
En una de tam.as veces atrnjo miR mimdas una silueta
ra ese hombro de alab:uitro que estl pidiendo un beso?
toma el partido de morir, se entrega ú la suerte y rueda que ritpidamente se acercaba con movimientos de goleta
hacia el lugar donde vo estaba apostado.
Me cuntu\'o un instante t.•I orgullo; pero la tentación para siNnpre en las llígubres profundidades del sepulcro.
Era la silueta de mía mujer.
\'e11ci6, y tr6mulo me acerqué al lecho: todavía dudé en¡Oh dt-stinu implacable de las sociedades humanas,
Cuaudo estuvo más cerca de mí, pude ver, gracias á la
tre tocarla con mis labios ó ~implemente con la pluma¡ que perdéis á los hombres y 1t las almas en vuestro ca- intermitente luz de un foco eléctrico, qu~ era chaparrita,
mino!
gruesa, más que morena, de ojos pequljnos v chii-1peantes,
me dl'ciclí por lo último y con e1 ademán picaresco de
.iücéano en q11e cae todo lo que deja caer la ley! Si- nariz gruesa y le,·antada y boca grande, de-labios abultaun nifio que ejecuta una travesura, pasé la pluma auM·e-niestrn de1-1esperación de todo auxilio! ¡Muerte moral!
do~, en IOH que Et' dibujaba una sonrii;a burlona y provomente por la garganta desnuda, fresca y sonrosada á la
La mar e¡, la inexorable noche social en que las pena- cativa.
que, si l'l:!luviern. en el campo bajarau á libar las maripo- li~ade~ arrojan ú sus condenadoi,;. La mar es el gran
Se dice que toc:!at, la.s mujereci, por feas que sean, tienen
misterio.
sas y los colibríes.
algún atractivo, pero, ¿~~r.í. l·,:,..., Ja excepción de la regla?
pensé.
El alma naufragando en ef!t-e abismo puede convertir•
T~mbló Luisa, entreabrió los ojos y mir.indome confunen un cad,tver.
Al pasar junto á mí, sonrió á alguien que debía estar á
dido, an~rgonzado, con la risa en los h1bios y la pasión en ee¿Quién
mi espalda.
lo resucita?
Ja mirada, tendió sus brazois y rodeó mi cuello con ellos;
Y entonces pude observar que aquella mujer no. era la
Yícroa Ht·oo.
al IJcsirme, dejó Q:aer en mi boca dos liígrimas que ::tpuexcepción de esa n•gla, pues al sonreír dejó ver &lt;los blanré con &lt;ll·licia: lul.'go prorrumpiú sin det-asirse llt.• mf en
quísimas hilel'88 de pequei\o~ dientes, que cualquier poe·
ta hubiera comparado, sin exagerar, con perla~ de Ofir.
eoJlozo~ que en mis oídos isonaron r,omo canto de triunfo,
Quedé encantado de aquella dentadura, y haRta de su
como inc-foble himno de amor......
poseedora, tanto que, lo que en esUl acababa de juzgar
-¿Y ti abanico? 11n•gunté ni a111igo que me contab:t es1mperft-cciones (que por serlo en realidad hacían resaltar
ta hi~toria.
(PUU rx DE\'OTO DEL PEXlUUOR)
más la belleza de sn dentadura), ]ns juzgab.'\ ahora pcr•
-::\fir:.i lo que es la ingratitud humana: ri-e mismo día
fecciones.
fuf :t dar al empcfio el famoso abanico. Así completó su
. Tanto me impresionó y me cautivó el ánimo aquella
obra benffica.
Yiéronse Roque y Luz por vez primera
Joya encerrada en tan feo estuche, que me sentí con
Y nrnbos á un tiempo mismo se adoraron ......
aliento de conqnistador, y entusiasmado seguí ,i aquella
Juuo PoUJ,AT.
mujer.
¡Que historia tan nilgar! did cualquiera,
Octubre de 1895.
Pero empieza cual todas empezaron.
Pero con seguirla. no adelantaba nada, porque nb podía
Y Roque dijo 1i Luz: nunca he flentido
extasiarme en la contemplación &lt;le tan maravillos!L den·
rna pasiún qulj abra..i,;e de tal modo;
tadura, en cuya contemplac:ún cifraba entonces mi di)?
cha.
Jloy Jo comprendo; para tf he nacido;
Por hacerte feliz dPjaré todo!
Y me adelanté y me coloqué 1t su izquierda, muy junto
de ella.
~li amor-repuso Luz-durará eterno
-Denta.duro de ángel-la dije, sin saber lo que decía.
Contigo cuanto existe; sin ti. ..... nada!
-)luchas gracias, caballero,-me dijo sonriendo.
Miró
:t
Roque
y
las
llamas
del
infierno
hombre al mar! !Qué importa! El buque no
-Es una dentlldttra de sirena.
Brillaron un instante en su mirada.
se c;letiene por eso. El ,·iento 8opla; el sombrío
-Es usted muy amable; pero retírese usted.
Hoque temblando y en sm; gracias preso
buque tiene una senda trazada que debe cerra.r
-Retirnrme &lt;."8 dejar de contemplar esa dentadura de
Bes6 sus labios sin temor ni duda.~
hada.
nece1.•.ari11mente. Y pa~a.
Y al chasqui&lt;lo incitante de aquel beso
-Pero, ¿en qué quedamos?-exclamó riéndose burloCruzó el espectro lúgubre de Judas.
El hombre desaparece y vueh·e á aparecer; i-e Aumerge
namente.
y vueh·e 1t la superficie: tiende los brazos, pero no es oíDt•epués ...... los auei'ios del amor ardiente;
-En que daría por elJa mi vida.
PromesM, jurJ.mentos y cantares
do; el buque estremeciéndose al impulim del huracún,
-;,De veras?
Y lut&gt;go un velo níveo y tr-J.m~parente
-Y mi alma,
continüa sus maniobras; los marineros y 108 paxajeros 110
Y un aire saturado de azahares.
-Es mucho.
ven al hombre s111nergido¡ su miserable cabeza no es m:ís
N()ble el doncel, hermosa la doncella,
-Y mi cornzún.
que un punto en la inmensidad de las olai;.
El curi~o glacial, el cura hnrafio
-P~ro, ¿dónde m usted :l parar?
Sus gritos desesperados rci-uenan en las profundidades.
Y la boda muy triste porque en ella
-En un manicomio ......
.Xo oficiaba el amor 1-i110 t.•I engaíl.o.
-Lo creo.
Obserrn aquel espectro de una vela que se aleja. La mira,
-Y todo por su dentadura de nsted.
Mas tarde, un i-;erafin todo purt&gt;za
Ja mira desesperadamente&gt;. Pero h\ velo He aleja, se achi-Tanto le guf-!ta?
Arrullado entr~ blondas y entre flores
cu, de:-:aparece. Allí eRtaba él hacía un momento; formaQue Luz abandonó sin gran triló'tf'za
-Ya he dicho quedaría por ella mi alma, mi vida y
ba parte de la tripulación, iba y venía por la cubierta comi
cornzún.
Poi ir en pos de lúbricos amores.
molos &lt;lemás; tenfasu parte de aire y desol¡estabavl\'o.
-Pt'rO es imposible el cambio, y además, eu corazón,
Ella, orgullosa como toda necia
Pero ¿qué ha sucedido'? Resbaló, cayó. Todo ha termisu alma y su vida \•aldrán mucho, pero á mi no me sirMostrando su impudor en cada esquina
nado.
ven para nada, y _perdóneme usted la franqueza.
C.On el glacial cini:-mo de Lucrecia
----~ burla usted?
Y la lumbre infernal de mesalina.
. Se encuentra sumergido en el monstruo de las aguas.
-Xo me burlo, PS que me hace usted reír con sus loEl sernffn creciendo é ignorando
:&amp;jo BllS pies no hay más que olas que huyen 1 olas que
curas.
De su deshecho hogar la triste suerte;
se abren, que de!:'laparecen. Estas olns, rotas y rasgadas
-Bueno, ríase usted; pero ¿querría usted todo mi capiY
Roque i.:onrieudo y ocultando
por d viento, le ro&lt;lean espantosamente; lo.s vaivenes del
tal por esas dos sartas de perlas·?-la dije fuera de mf.
En el herido corazón in muerte.
-Eso puede que sí, porque ,·ale menos que lo otro1 y
abis1110 le arrastran; la espuma del ngua l::le agita al redeLa multitud curiosa é insensible
no me remordería tanto la conciencia.
dor de su cabeza; una montniia de olas escupe !:!Obre él(
Inquiriendo su ¡1istoria al ofendido
-¿De \'eras'!
confu~as cn,·ernas amenazan de\·orarle¡ cada Vl'Z que so
Y él, como esfinge, tétrico y terrible
-¡De veras!
En el abismo del eilencio hundido.
sumerge descubre principios llenos de o~curidad; una ve-Tan trastornado estaba, que sacando mi cartera ex·
)fas fué tal el escándalo y la mofa
getación desconocida le sujeta, Je enredn los pies, le atrae;
traje de ella un billete de banco de á. cincuenta pesos que
Y 1t Roque tanto hirieron los mundanos
hacía tiempo dormitaba en su fondo, y ¡&gt;&lt;&gt;niéndose1o en
siente que se va á conaturnliz:tr con el abismo, que forQue ni fin leA resprmdió con esta estrofa
la mano, en'tanto que ella sonreía maltc1osamente al ex•
ma ya parte de la espuma, que las olas ,-;e echan de una
Que no !é quién me puso entre las manos:
tenderlo, exclamé:
enotnt; debe toda su amargura; el océano se encarniza
t4Qbre la senda que al abismo guía,
-Tenga usted cincuenta pesos, que es todo mi capital.
con él para ahogarle, la inmensidad juega con su agonía.
Hoy llama. del escándalo :t la puerta;
Dejadla; no me importa¡ ya no es mía;
Parece que el agua se ha convertido en odio.
Ella entonces dobló el billete, se lo guardó en el seno,
No me habléis para nada de la muerta.
y haciendo un mo,·imiento casi imperceptible por lo ráPt!rO lucha todavía. Trata de defenderse, de sostenerse;
pido, me dijo con entonación dramática:
---. ..
hace e~fuerzos, nada.. ¡Pobre fuerza agotada yá, que com-Pues tenga usted la dentadura.
bate con lo inagotable! ¿Donde está el buque? Allá ú lo
Y depositándola, en efecto en mis convulsas manos,
lejos. Apcnns es ya visible en las pálidas tinieblas del
prorrumpió en una estrepitosa carcajada y desapareció de
horizonte.
mi vista, dejándome estupefacto largo tiempo y sin saber
qué hacer con aquella dentadura.
Sopla el viento1 y la esprma le cubre.
-Opté por llevármela á casa, y allí, al contemplarla de
Alza 1a vi~ta¡ ya no divisa mús que la lividez de las
ERIDO lector: no es artículo de fe lo que voy nuevo, exclamé:
nubes. En su agonía asiste á la inmensa demencia del
ontarte, de modo que puedes ó no creerlo, se-Verdadera.mente vale más de los cincuenta pesos que
mar. La locura de las olas es su suplicio¡ y oye mil ruibe dado J?Or elln.
n mejor te parezca.
da&amp; inauditos que parecen salir de más alhi de la tierra,
Y brotó de mis Inbios una carcajada más estrepitosa
Se trata de una aventura que me ocurrió no ha
de un sitio desconocido y horrible.
todavfu que la que brotó de los labios de mi desconomucho, aventurn tan extravagante como \'erídica, de la cida.
Hay p,íjaros en las nubes lo mismo que hay úngelea so- que suelo acordarme 11 menudo y aun suelo referirsela á
Por supuesto que, como recnerdo de tan extrava~nte
bre lns mi.serias humanas; pero ¿qué pueden hacer por él? mis amigos, quienes,__ d1:_masiado inc~dulos, no parecen
aventura, aun coni,en·o en el fondo de uno de los caJone11
Ellos \'Uelan, cantan y se ciernen en los aires, y él agoni- dispensarle todo tl crédito que ee merece.
de mi escritorio Ja dentadura.
eso que siempre ni referirlo garantizo su veracidad
&amp;a; ae vé ya sepultado entre dos in.finitos: el cielo y el conY mi
En cuanto á e!Ja, mi desconocida, supongo que tam.
palabro de houor.
oeéanc; f!ijte su tumba, aquél su mortaja..
bién, como recnel'do conEen•ará todavía mi billete de
Hé aquí el relato dl• mi famosa a\·entura:
Llt·ga la uoche; hace algunas horas que está nadando,
Era esa hora bulliciosa en la que el incesante ir y ve- banco de á cincuenta pesos.
Sí, debe conservarlo todaYía ...... ¡porque era falso!
11.1s fuerzas se agotan yá; aquel b11que1 aquel casco ·lejano nJr de la g&lt;:nt(• q1w abandona su cotidiana tarea, hacen
entrar
en
ebnllición
las
arterias
de
esta
melancólica
ciuRA~IÓN GARCÍA y GAllCIA,
donde hay hombres, ha desaparecido; se sumerge, se esdad de los palacios.
México, Noviembre de 1895.
tiro, se &lt;·nro1tea; ve debajo de sí los indefinibles monsEl sol al P.One~e coloreaba tenuemente el horizonte de
tnioe del sufrimiento¡ grita.
un color roJizo encendido por occidente, en tanto 4.ue la
Ya no lo oyen los hombres. ¿Dónde está Dios? Llama: noohe dejnba \'er los rizos de su negra cabellera por
LAS MORENAS.
J~ocurro, socorro! llama sin cesar; pero nada en el hori- oriente.
Obscurecía.
lOnte, nada en el cielo.
¿Que no me gustan las morenas? Yaya
Apostado en la esquina del Portal de la DiP.utación y
Implora al espacio, á la ola, á las algas, ni escollo: to8i me gustan las chicas de ojos negros,
la
calle
de
1a
:\fonterilla,
fumaba
un
cigarrillo
y
arrodo está.·sor&lt;lo. Suplica á la tempestad, el tumulto temDe corazón volc,ínico, y de labios
jaba distrai~anwnte bocana~~s de humo, cuy~ espirales
pestuoso y ciego; el ma,·imiento indefinido de las terri- apenas
Donde parecen palpitnr los besos.
podia ver crecer y d1s1parse en el P,spac101 sin deblt.'8 olas¡ dentro de ~f el horror y la fatiga; deOOjo de sí jar la más le,·e huella de su paso, lcomparándolas incons¿Que no me gustan las morenas? Mucho,
el abisiuo sin un punto de apoyo. A su imaginación se cientemente con las ilusiones más balagüet1as, que nacen
Las admiro, las canto y las requiebro;
presentan lns R\'entums tenebrosas del cadáver en medio crecen, y también se disipan, aunque dejando á. v ~
Pero ¿amarlas? ¡Jamás! Tú bien lo sabea;
huellas profundas y dolorosas en el corazón, cuyas vibradela sombra ilimitada.
¡Perro no come perro!
ciones les dil'rou vida.
ls:UAEL ENRIQl'E ARCINIAGAS.

í!a Ola

la Sombra.

__

�EL MUNDO.

156

17

NOVIEMBRE,

JE95.

17 . NOVIEMBRE, 1895.

157

EL MUNDO.

Srita. roariana Diaz.
DE c;1: 0 \ nL\K

(Fotog-rafia Lln~uno.)

S:rila. Soioaaa \laustau.
DE \"EltACillíZ.

, Fotogrnfia de N. \Yi11!h 1T.)

..

-·

i

Sri!a. roorcoaos $spriú.

$n manos

ae Dios, cuaaro ae K. Naupp.

DE GUAYMA::!.

(:Fotografía Berual.)

Srita. GuaaaJu¡:o Glrrillaga.
UE .m\:x1co.
{ l&lt;'oto&lt;e-'Tttfla de X. Wfntller.)

�ló8

Páginas literaria5.
CUENTO DE OTO:S°O.
__

·,

·

peneirable booqne donde deecanaaban loe aigloo, oe .,..
tremeció como nn nillo asnatado. Doblábanoe las copas
de loo árboleo, cruglan las fortlaimaa ñunu, lodo adop1aba alll actitudeo de angustia, todos loe ruidooeran gri•
toe de espanto......
• Margarit.a ocult.aba aterrada au rostro en mi pecho, ex•

.

clamando anai01a1Dente:

á cont.arle 11110 de loe epiaodloo mú triatea de
mi vida. Siento llenar de trlalesa tn corazón jn•

venil, donde todavia laa eeperanaas y laa ilnaionea eoMD como rama de ft0l9 recién cortadu en bócaro
colmado de 81111, que adn ..,_ la frialdad nativa de la
faenle; pero como inl el tiemao n¡an,bllimdo nnas trae
omu, eoas l'!)808 de la iJ11116n de la eoperansa, permite7
me qne me adelante, ya qne el
eo ...,...,, é inicie
con mla palabra■ la obra oeiap de loa a11oa.
FAiia vma, amip mla, no ,. mú qne UD plaoo Inclina•
do desde el naclmiant\) basta la muerte; todo reobala por
él; reabala el ambloi-, aujetando coronas , 111 frente;
reobala el amante, murmunndo en 111 caída daleee palabraa; reobala el trlate con sna msditaciones y el alegre
con IUI ri.s: dicen qne 1011amoe mientras vlvlmoa; 110
lo.,_, encede algo peor, caemoa: el anello no .., mú
qne 1111 accidente; lo senelal es la calda. Oaemoe.aollan•
do; eso .., lodo, y ee mny tr1ate; pero asl es la verdad y •

r1....,

asl acaece.
.
. ,
¿Dioe1 qne por qué han invadido mi imaginación tan
negru ideu? 1Qné se yo! Ealea wdeo de otollo ejeroen
aoble mí ana lnftnencia utnlla, me parece qne eoas aveo
que -nielan
""-u mejoreo climas, paean por

•11--

mi corazón eotremeciéndolo con 111• alas; creo qne las
nnbeo que cruan el cielo anuncian loe lnviernoo--el de
la tierra y el de mi alma: aecreto 6 invencible miedo 88
apodera de lódo mi aer, y el crnjldo de cada boja qnerepercute
mi aepfrim como el ldl6e de nna deape-

en

dlda.
Tu carillo me 11lvarla de tan grandl!e lriatezll si yo
crey- en la elemilkd de to carillo. N o ~ . ami•
p mía, cada """ qne en la üerra dice nna boca hnmano:
&lt;le querré siempre,,, ae oonrlen molioioeamenle hls leglo-

-

17 NOVIEMllRE, 181.J,°&gt;.

EL MUNDO.

de qélea en el cielo.

•••
8al{piQif,_y ~ 4A ®"Dio, to,jp las lardeo :Muprit.a y
yo á pueor por el campo. Famoool pMOOII eran loe que
te digo; mi braao rodeando 111 elntnra; el 101 riéndooe al
-.ioo deode arriba; el viento colánd- entre nuestras
por si cogía algo de la convenaci6n, á semejan&amp;,&lt;
de loa ninoo, qne aiempre qnieren aaber lo que dicen loo
,nayoreo, y loo p4jaroo cantando con mayor brío al mi•
rarnoe, lo mlamo qué laa personas 41acret.aa qne, meten
bnlla cnando no qnieren e n - de 'algo qne ya esl"1
enterlMju.
Pues nna larde de UD calor aofocante, hnyendo de laa
Injuria del BOi, D08 meilmoe aalmooamente en un eope10 y medroefsimo boeqne.
Enlre 1111 canteaarioo árboles percibl'amoe 1111 vaho de
hnmedtd, pero no de hnmedad de llnvia ,eclén calda, .
einc de hnmedld de largOI y 1argoa a11o1 guardada; 111bes, 818 lo milmo qne olorcillo 4 pemlJ!l&amp;do moho
qne tockll hemoa ~ abriendo de cbieneloo revoltoeoo
el y veMndo arcón de la abnela; en aqnel boe4118 t,inla la Inmortal Natnraleu 1111 aroa de coeas anti•
guas con 111111 hierbal no holladas, aaa arbustoe aalvajes y
carr1doa, ..,. árboles con 1&amp;11 ralees hlllldldas en loa si•

gloe.
•
Y olla uiny bien lodo - . l!'argarill estaba encanlada
y me dacia#, Cldti instante:
-Deaaarla qne ,-,,,01 tan viejoe como este boeqne
para ·habernol qn.orido lodo ese tiempo.
Yo - - '1 ella cenlinnaba:
-Y a-,l&amp;qne nuenro cerillo vivl- aobre la tiem
todo el tiempo qne adn han de vivir estoe árboles.
Domlnadoo por ~1 aentiml\,nto, por el reopeto hacia la
antigüedad, hacia la y fortaleza de todo lo que
velamoe, penoábamoe qne era mny lriate nneotra concli·
cl611 Y deollno, ya que no101roa, con lodo nneouo amor
d,ape Marlamoe de la "8rray aqnelloa árbole111eg11U-W:
inconmcviblaa y fnerlel, aliando 11111 ramas nndoeas al
clelo.

.....Jlira.-'me dijo lúqplrila ccn voa IIC'lecoe ante eeárboles qne tanto han viyldo y que tanto vivirán adn
le jnrc qne yo le qneml mientras vi'IL•
'
Y llplDU ccncluyó de decirlo, una rUap de viento
doblegó laa altleinu Co¡lll8 y laa ramas mú reolatenta se
eet,emecleron.
Sdblla claridad met!6ae como llama de incendio entn,
loa árbolea 1 UD trueno espantoeo llenó de miedo el bolqne y n11811ras almas.
toe

•
••

Las primeras ¡ot.aa de la lluvia cayeron anchas y peresoeas, como~ de eudor qne caen de una pano canaada. krreció de nuevo el viento hnracanado y laa alloaas
IIUDl8 118 entrecbocaron con mido de pelea. HJsoee coplooa y vlolenla la lluvia y golpeó loa árbolel como eneml¡o ....ioec de vengama. Ellallaron, en ftn, todoa loa
horro,_ de la lempeotad, y el bolqne, el inmenao é im-

UNA BODA.
81. querfls arruinaros, cacon una mujer rica.

MOi

MICHSLBT.

I

1

ANDO conocimoa á Gervuio, era un mozo baa--•El viento derribar.l loe árboles; vamoo ' morir ein
remedio.•
tante agradable, muy BOCial, y de un regular taento, tenía modestia y no ee consideraba nf!!CE!M·
Fn6 para mi 1111 inetante de aneiedad 111prema. Deopwle
rio
porque
11bía perlect.amente que la vida de la criltura
la lempeolld loé paeando.
Cmaron loo crojidoo de laa ,amas, Y eólo ol'amoe el ¡o- nunca pesa un dracma en loa deetin01 universales.
Desde que aprendió la Ubnla del elefante y la hormi·
lelr pootrero de la lluvia, qne parecía gotear de _,e
ga, arraigó en 10 mente la convicción de que nadia ea BU·
en recia batalla.
Tranqniioo ya, Y alnmbradoo de nuevo por la alegria perior á nadie; no pretendió lmponeroe á loa demú, ni
del eol, camino de nneotra caa, me dijo Mugarila:
. por la !nena, ni por la intoligencia, ni por el valor; aoe-«Ya veo qne- eopantoaa tempeolad no ha podido teniendo con muy moderadas razones, que un oolOBO puede tropezar con un gigante, un eabio con otro que lo sea
' _ , de mil miedoo, con el boeqne; pues lampoco m'8 y un valel'OBO con un temerario, 1111 poaitiviamo aur·
tempeatad mú Inerte podnl con nnestro carillo.•
Y ahora, amlga mía, preciso ee qne le cnenle qne , loa gt'a de una lógica, tan elemental, como eevera. encontrandoa alloa de ésto, ein tempeolad ninguna, Ma,garlta y yo do siempre el principio de lo relaUvo vinculando laa nula
opueatao divergencias de las COIIM.
noa eepañbamoe para siempre. •
.
No admiraba nada,, fuerza de juzgarlo admirable to·
Nnestro amor ""'baló por el plano inclinado de la vida
y cayó "?mo cae todo lo nu..tro, al puo qne caemoe no- do; anonodábanle tanto las grandeasa cóomicaa com9 laa
inaigni8canciaa terreDU; ante el inOnito, no.; jDZgaba
IIOU'08 ID18ID08.
Pero lo que ""8 anguotia y mertirisa mi colUÓD, eo superior á un áto"mo, era algo altniiata; e61o por bondad,
qne bace p0COI ellas intenté recorrer el boeqne, ~ o sin beatit.ud, practicaba el bien ocultamente, procnmndo·
de n - promeoas y nneslroa lerronl8 aqnella larde, y · no alcanzar fama de hombre bneno; respellba todoo loo
el boeqnetampoco exlate. El J,..,i,,,:t,&amp;derribado nno VU dogmas religiOIOI, porque en 811 credo habla nn poco de
~ loe centenarloo troncoa de loe árboleo y el arcón mis- cada üno.; creía, que morir ea tan natural, como nacer;
terío10 Y • - de la Natnralna, donde lanlu antigual boacar la muerte sin obedecer 4 un grandiOIO impulio,
Y reopetableo coeas se gnardaban, es germen y monótona paree/ale rldlcnlo; eap'erarla, ooberbio.
Siendo enteramente inofensivo, le querfan bien lu muplanicie.
Dime, pwle, si contemplando cómo el amor mú 4rme jeres, qnuá porqne su atrevimiento en laa lideo del coraae conclnye, y loe ,rbolee mú fuerlel y noiateni.. - ; zón, siempre eot.aba en completa armonía con el peao de
si viendo qne rápidos d-pan,cen loocarillooen el alma 11111 bolallloa, pooeyendo oro1 arrleogilbase A las peligrosas
y loo boequeo en la tierra, nose m~ ha de llenar el espí• empzau, Blllllba con impai,lbilidad heroica, fortal ....
111 de negras ideas, en éelall melancóllcao lardeo de - o lnffpngnableo, y, vencia, tl'llando #, laa viejas como ni•
durante lu cnales p&amp;rece qne todo hnye, loo ~ ,
llu, y A laa nillas como viejas.
bandadas por el aire, lao nubes á monlouel por el cielo y
Onando esiaba pobre, dt'IC8lldla ñpidamente el 1&lt;1rm6nOIOtroB en mua por la vida.
mevó de att euiWliumo, y, como1U idealidadee eran B08·
J011 ... 1louD.
ceptibles de maravill083 elasticidad, oontenl4base con
tr1unfoo f.lcilea, porque ero de eooa feroceo rllOn&amp;®""'
qne prefteren algo á nada, y nna victoril sin lanros , un
EN DIAS DE LUCHA.
deoaslre con elioe.
El dinero, operaba en 8118 costnmbreo m.ls met.amórioSeflor, Seflor, 1011 marea de la idea
lÍII qoe lu de Orid.io¡ cúando frotaba en ma maa.oe un..
Tienen también 1111 reciu tempeol1des .....
bu.en montón de metal acuftado, aoicaU,baae euidadOl!IIL:Mi esp!litn en la sombra titubea
ment.e, •-yaba pooluru groteecal en el espejo, y corría
Oomo Pedro en el mar !le Tiberildee.
por laa calleo diciendo alegremente:
-Hoy puedo gutar lo mlamo qne nn potenledo, en ton•
Hierven laa 8111J:1 en qne yo navego;
cea soy rico por veinticuatro bo1'88, aprovecbémoalu.
Mi poble eaqnile á perecer avansa. .....
Y aqncl deodicbado qne vivía de nn empleo de oegunda
Td qne la 111s le devolviole al ciego,
claae, almorzabl en la fonda mila cara, bebía champogne,
Devuélvela á mi fe y , mi .,....,...
jngaba, y aparecía eu un palco de la ópera con la me¡...
~ el qne ye amé cnando pequello,
11d de UD -retario de embajada.
No el Jebov4 de loe blblicoa OA&lt;&gt;loo,
En aquellas crisis. no em extrafto que el Gervuio que
Acude, que mi alma tiene euefto
viateil ayer, repantigado en el ulandeart,• sonriendo con
Y lentamente cerrad los ojoe.
opulenta eatupides, al lado de una gran belleu, fuera el
Aparece en la l!qnida llannra
mlamo qne en la noche lrepaba la empinada escalera qne
Para que en tí deac&amp;neen mis miracJaa
cond1108 á laa galerlu del teatro; por horas acompaftaudo
Y pas1 con 111 blanca v..Udnra
á la ommlla pizpireta, como el mú inal¡oiflcante horSerenando lao olaa encreopada&amp;
tera.
En sociedad era muy cliatinguido.
MA&gt;IUIIL GUTIBJ!DZ NÁDBA.
Tenla novias eotópidas, amigce deeleolea y dendas im-

ANGEL CAIDO.
Atesada la tez, antes de nieve,
Porqne el aol ya á mirarla no se alreve,
Las alaa mlllliaa, rol.al, deoplumadas,
Los ojoa como bra88e encendidas
Bi,volv~ en pérftdas miradas;
Del corazón laa 'fibras caroomldas
Por soberbia mollllruooa, .
En 1 - de cobellos escorpiones
.Agusando el horror de 811 ftereza
Qne jamú da maldadeo .. repoaa;
El labio proftriendo impreclclones
Con qne 111 robia impenitente exp,-.
En Báratro prolnndo
'
Donde inetani.. de suello nnnca goza,
Mocho m.ls bajo qne animal inmnndo,
Sin potencia de amer pues 111 egolsmo
Le 1bri6 en el ccruón,.. ouo abismo•
Aef yaoe el qne fuero el angel bello
'
El preferido acuo,
'
Que de réprobo lleva en sn alma el ■ello
Y alzane no podnl de eterno ocaeo......
Mas al, el lo podría,
.
Con B6lo aborrecer el gran pecado......
Uno lágrima sola basllrla. .....
¿Pero dónde ha de bailarla el desdichado?
RAr.&amp;lll, Nula.

_i\i:1:;.
el lado laleo de
vida.
.
Nunca ae manifeet6 refractario ni entDBiuta, la coyun-111

da matrimonial, y, cnando algdn compinche de las primera calaveradas le anunciaba au mauimooio, conten14baoe con deoearle, ccn la mejor buena fe, paz oct.ayiana y m-.lina ■ncesi6n.
Eao noobllant.e, el dllen qneaedespidióde la ,goma,•
anu.nciiandn "ª preoioeas eequelaa au enlace con la aellori111 1'au11na, loa viejoe colegas .. escandalizaron.
-¿Porqné?
-Simplemente porque Gervaaio era pobre, y su futnra
oompaftera la hija dnica de 1111 millonario.
Abnndaron laa bromu nltrajanlel, hubo eplgralllllll lBD·
grientoe &amp;gnllldoe por la envidia, la dignidad del manoe·
bo qnedó como no digan dnellas, y en cnanto á la que le
aceptó, era una eotllplda 11ue ni el manicomio merecía.
¿l'anlina .,,._ba á Gervasio?
Probablemente, pu..to qne le dió IU linda mano y IU
lort.nna; pen, e1 preciso conleoar que le qneria, , ou modo, lodo lo cine podría amar una beldad como ella.
El joven, pooela algunas virtudes, ero coballeroao y
leal; pero..,. prendas qne hubiesen con■tituido el ideal
de una mujer de $aleoto, no fueron, ni con mucho, el ta- .
llsmán que sedujo á la heredera; agra¡l.óle, porque había
DOiado qne Gefvasio al.aba el mollo de 111 corblta con gracia incomparaQle, porque obdervó en su manera de vestir
nna originolidad cliatinguida, y aabla de buenas fuentes
qne Coblentz le proveía de guante11, y en loe t.allerea de
Chavea.o, confecciona~ 808 lueDl.89 levitu.

17 NOVlElIBRE, 189ó

EL MUNDO.

F.eo ea simple y ri~ículo si queréis; pero, ¿á qui6n echar
la culpa '.18 qne las m,ls reftidas bat.allas de amor lu ganen un ~1gol9t un BUtre y un peluquero?
Refer1~oa una ~nécd.ota vulgar: Paulina merece muy
grandes 111dulgencaas porque 00 es Luc-,·a . Co 1. ·
.
.
ru
amo una muJer del día, que pérmite á la moda ensayar
-en eu escnltóreo cue-rpo, lu mayores extravagancias. tiene abono en los hipódromoa y teatros, caballos iogiesea
en la cuadra, cameliaa en el invernadero adoradores e
el estrado Y nna gran dosis de fastidio en 'el alma, el ~
~fo e~rvante, engendrador
la clorosis y loe noviazgoe
1nsíp,dos,
torcedor d~ las seflor,·•·•
'6 el eterno
.
- neas,
cuya
ocupe.c1 n consiste en no hacer nada.
Al obocurecer de un mágico día del otono. 'Paulina, re-~~do ouo ebúmeoa brazos en la boironda del balcón
em1m1sml1base en ~rofundae meditaciones.
'
No veía el aatro diumo fundiendo sus poatrerae lumbres
e!1 un cres~n de nubt&gt;s que coloreándoae en todas las
tmW, s_e d11olvían en sua,•ísimaa esfumaciones sobre el
fondo vto)áceo del espacio, ni laa hojas del jardín doradas
por la última luz, estremeciéndose en las romorosu ramu, ni el espejo ensnngrentado de la fuente, ó loe pája•
l'OB::,¿ue r,:rloteand'? St, ac~trrucaban en los nidos.
nea que la vida aristocrática es chocante; algunae
veces, e ~ n . 1~ placeres: no hay saraos, ni campestres
~vanas, m s1qmera nea hecatombe ferrocarrilera que
s1rva deprétexto á una fiesta de caridad, en la que4 nombre de loe pobres, se pueda reír un poco exhibiendo el
dltimo vestido.
~ el diario ?oticiero esperando un momento de dieV&amp;CC16!1',. ¡ ~ ! m una croniquilla escandalosa velando
en lu m1cialee nombres conocidos; ni un ~nce de honor
entre hombres que no lo tienen, ni una rina en la Maieon
Dore8, _¡ni un niflo de tres meees que asesine á sus papás! ,
Pau.hna ae exaspera, cierra los puftoe, y como el Lirano
~ba qne Roma tuviese uno cabeza paro ccrt.arla, ella
quisiera ~u• el mundo fnero el romillet.e prendido á 1111
88IIO palp1tant.e, Iahl antonceo le deomoronarla en 8118 de·
doo de msrftl, "!'mo eiu pobres roaas deshojadas!
Entró Gervas10, y después de hablar del buen tiempo
dijo d. su amiga que la encontrab:L encanta.dom; eonriÓ
ella,_ asalt.ada por súbito coprieho, dirigió la plúticacon
hab1hdad femenina, á un terreno que acabó por co'ocar
al Jóven á aue piés jurando amor como un majadero.·
Y, ah{ te?éis el origen de la proyectada oniOn.
El caaa.unento, e&amp;tuvo futu010; celebr6se en un templo
elegante Y fné nn derrochamienlo de lujo, un certamen
de ~OIUl'IU! '1 loCldoo; terminada la ceremonia, loa
nonoe,. ~eapu~ de ofrecer una flo:- de azahar ,4 8DI amiaoa, 811D1eron d1ch0101 al carrn1je qne esperaba, condójo.Jloo el _vehlculo á la estación del ferrocarril, transportllrnn•
se al 1nallnte al Pnllmon Car, silbó un pilazo, y el caba·
Do de hierro echó á correr.
O:n tren qne ae va, parece 1111 P'jaro que roela, hnye
nlpido como oaet.a qne lanzó el arco de h'bil tirador deja: en el aire l1D&amp; estela de humo, la vista sigue su ma~ha
mientras empequeflece paulatinamente hasta queda.r redneldo 4 nn punto negro y déaaparecer en laa iomen881
lojanlas de loo perdidoo horizontes.

=~

pe

r

11

C ~ regresaron loo e8Jl0808 nadie loe conocía.
Paudma osa~ un 1ujo de princesa rusa, su hermQf!lora
eollba enno~lec1da con rara majestad, tenla algo de la

&amp;.. qne baJ6 del pedestal, por el placer de pertnrbar al
,inundo.
Todoo admiroban la ventnra de Gervaaio duefto de nna
lBlljcr ll?nita. de nna fortnna labnlooa, y ;,.dre legitimo
ele un runo .e omo un querubín: ¡decididamente era hombre afortunado!
Y ■in embargo, padecía ocultamente: su felicidad era
una comedia de apariencias; estaba triste y arrei,entido
de aquella !ocura. que en un instante de irreflexión, enea-~ ■u e.x~nc1a á. una voluntad ajena, robustecida con
... derecboe 1DBOlente11 del q_ue paga.
Loa • - eacond.{an bajo el velo de laa ruú alambicadas cere01oniaa, u_n odio mutuo, enconado y cruel;
comprendían 4\!e al Juntarse, habían cometido una eqniTOCBC16n. Pauh~ aborrecía 4 Gervaaio porque inec.intiftmella ente &amp;.cubnó la gran superioridad moral 9.ue sobre
tenía; él, por su partt,, la encontraba demasiado rica•
:""1nmnoclalaciq,ne, al casa.rae, hizo la mú cobarde y sangrien~
º· 6n de 811 liberlad; que la dote qne ella aportó
sociedad conyugal, era un título de superioridad que
=~ll;rla para i'!'J/Onerle ous antojos, obhgándole por la
c~. á lronsqpr con hábitoe que él deteat.aba.
¡Pobre me.auto! al cambiar de vida softó con lu dulnras del hoe,u-. Josamorescaatoodelaespo,a; y ten/aun
~~ que.su mujer no amamantaba, que enfermaba y monna e~ brazoa de ~ nifl.eras, mientras la madre pensaba
• fnlil""'!", Y. apastonada del boato, derrochaba á manoo
abrteni!o una brecha al capital: enlences el desgraA , L - ae .estremecía, y vel_a llegar la desgracia con la in•
U&amp;WR1nC~ de loe que no tienen esperenzaa.
Aparec16 la pob_reza y tnls de ella la miseria de laa gron·
4eelragi~BB: G8J!V8s10 sonreía indeOniblemente ante el nano de una riqueza que habla codiciado, r, lloraba con
~~ ~ndo en f!U honra escarnecida su verdadt?ra ruma: la de loe sentimientos v la dignidad que es
triate y mucho m1is dolorosa que la ele! dinero.

')a

lt'i':,8

Cmo B. CEBALLOI.

México, Noviembre 1895.

De cómo nació el

~!jote.

I
Era una prisión oscura
En bóveda terminada,
Bajo tierra aoca,-ada,
A guisa de sepultura:
Lógnbre cual la amat¡ura,
Tan htlmeda como el llanto
Triste como el desencanto, '
Como la barbarie fuerte
Silenciosa cual la muerte
Y horrible ccmo el espanlc.

II
Luz tt,nue que vacilaba
Con 8118 trémulos fulgores,
Aquella mansión de horrores
Levemente iluminaba.
Un hombre alll dormillba
Sobre deeundo tibiado
Teniendo una mesa al lado,
Y en el_la pluma. tintero,
FJ monbnndo mechero
Y 1111 papel emborronado.

III
A impul■o de hondo peaar,
El hombre á voceo gemía;
Y el lecho entonces cnigla,
Gimiendo del hombre al l""'
Para su duelo aume.otar,
1A hnmedad se condenaaba
En el techo, y ¡oteaba:
Paree/a qne al exceso
De la deodicha del preao
Hasll la roca lloraba.

IV
A veces interrumpía
, Aquel cone&amp;ante clamar,
El mido atronador
De alegre y cercana orgía.
¡Solo nn mnro dividía
1A ~ y la mala B11erle;
Pero muy fuerte, tan fuerte;
Como la loa que avar&amp;,
En el sepnlcro eepara
A la vida de la muerte!
V

Creciendo en agitación,
El infeliz balbuciaba,
Y vib1'1Jldo se apagabl
Lento el eco en la prisión.
A t.al llegó su pnsión,
Su delirio y deaconcierto,
Qne entre dormido y deapierto,
De repente lrguióoe altivo
Oon la voluntad de un vivo
Y la rigidez de un muerto.
YI

ló9
El peaar de mi alma herida·
La "fortuna maldecida,
,
Negándome 8118 favores,
Eolabonó con doloreo
1A cadena de mi vida!

IX
•A ser humilde criado
Ar~tróme la pobreza,
Teniendo yo mú grandeza
Que.el másgrandepotentado:
A bojar vime obligado
1A altiva, orgullooa frente
De el genio palpill ardiente,
Para comer con aUn
El trozo amargo de pan
Que ee le arroja d. un sirviente.

X
«Soldado, luch~ con safta
Y un brazo perdí en Lepanto:
Más t.arde dermmé el llanto
Del cautivo en tierra extraft.a:
Libre seguí de mi Eopalla
El victorioso pendón,
Y en tan glorioaa ocaaión
Escribl La Ga«tt,a,
Dando más fnego A la ide1
Con el luego del callón.

XI
•Deapuéo......deopnél eacrihla
Para el •~atento ganar,
Teniéndome qne igualar.
Al vulgo que me lela. ·
Nunca en mia obras podla
Libre el ingenio lucir.
·
¿Lo que pnedo yo decir,
Lo pnede el mnndo cnlander?
i Escribir para comer
Ea no comer, ni eecribir!• .

XII
Dijo: lágrima candente
Por su mejilla rodó,
Y en lo. mano reclinó
La sudosa. y ancha frente.
Todo en silencio imponeñte
Qnedlise; aólo se ola
El tablado que crujía,
El techo qne golelba,
Y del hombre que lloraba
El corae6n qne latía.

Y sn■ labios se agit.aban
En convulsivo temblor:
Lívido era su color
Y respiraba con pena;
Azulada y gru- vena
Dilatábue en BU cuello,
Y erizaba ou cobello
Oomo el leon la melena.

Oon e:r.trafta entonación,
Su nombre dice aquel hombre,
Y 4 los ecos de au nombre
Se estremece la prisión.
1..6 sonora vibración,
Que por lo gigante arredra,
Rebola en la toeca piedra,
Y con eco ronco- y duro
Repiten bóveda y muro:
•¡MiouBL CBRv.a.NTJm SAAVEDRA.!it

VIII
•Aque8te riómbre-prosigueEe emblema del dolor;
No hay desventura mayor
Que la que á. mí me persigue!
No hay bálsamo que mitigue

XVII
Algún tiempo era puado,
La 88CUa luz f!e extinguía
Y •~n aquel hombre escribía
Por su genio iluminado.
Da en tlenn al ftn deoplomedo
Cual muro que se derrumba
Apenas el eco zumba
......
1A luz muere, y la p;ilión.
ll4t!a qne del hombre maneión
Parece una horrible tumba. '

Jw VELABDIL

DOS CRUCES.
CO'-'TBASTE.

En aolit.ario camino
Y por la fe cclocada, '
ví una cruz, aigno divino
que de nieve un torbellin'o
tenla medio enterrada.
Yo la nieve aeparé
que al pie de la crus habla.
deacnblert.a la_dejé,
'
y con IOrpN!Oa n9té
que no ae encontraba fría.

Ot.ro d.la, que mirat.

........

blanco enello de armiño,
vf otra cruz, qne en él eat.aba,
Y medio ocnlll quedaba
por Bll elegante corpilto.
Con deeeo aanto y bneno
se la pedí, por mi mal:
ella la sac6 del oeno
la cogf de gozo llen¿
iY estaba frío el met~l!
80

.

Nu~-~~-~i~·;;i;~~~······
debe á nadie conmover
porque B1en1pre., sin amor
da la nieve m4s ca!or
'
que el pecho de una mujer.

.

Joú GARCÍA PLAU.

XIII
Y prosiguió: •Ya que el mundo

Me desprecia y martiriza,
Le obligaré A enlror en liza
Con mi talento fecundo.
Que su ira y rencor profundo
LIJ sociedad en mí agote;
Un libro ser,I el uote ·
De esa ciego1 10Ciedad,
1Yo derribaré uno edad
Con un poema, El Quijot,!

XIV

Su actitud causaba horror;

Sos ojoe centelleoban

Eocribió rápidamente
Con letra corrida y ancha:
•En un lugar (U la mancha
De cuy~ ~mhre no quiero••'•••• •
Y proe1gui6 t.an ligero
Como rueda fo avalancha.

Yo la hundiré. Qué no puede
Fundado en el bien el genio?
Sale del mundo al proscenio
Y lodo á BU pa80 cede.
Luz á la sombra sucede,
La maldad en vano ruge,
El hondo cimiento cruje
Del error, y viene á tierra
Cual se derrumba la sierra
Del terremoto al empuje.
11

DOS HIJAS.
OOJITRASTB.

Una nitla y una anciana
cogidas del brazo van·
aquella, pura y Ioznn~éota, conlent.a y ufana,'
la contempla con afán.
en la joven se comprende
que es dechado de candor
la vieja, que así lo entiende
de que la miren se ofende, '
porque es au hija, su amor.
De pronto, sobresaltada,
ve aparecer un carruaje,
en el cual va recoatad&amp;
otra mujer descocada
que luce un soberbio traje.
Hija de aquéUa llmblén
. 01.·un reproche'
no recibe
Y la vieja y BU soHtén
'
pronto manchada.e 88 ven
con el barro de aquel coche.

XV
• Y pues canea al hombre espanto
1A verdad .... y concisa
Se la ensenaré con risa
Aunque la escriba con llanto.
Daré del chlate el encanto
A la pena que me abroma;
Al! el ool dol'a la broma, .
Y el mer oculta el tormento·
Con que le castiga el viento,
Alzando risuei'la espurria.»

XVI
-Dijo-marchó de repente
Hacia la mesa, llorando,
Y pluma y papel hallando,
Después de azotar su frente,

Unaa en coche y con galaa,
otras andando y con penas
prueban que en callee y sal~
con el cieno de las ma)aa,
'
ee manchan también Ju buenas.

Joot GÁRCIA PLAZA.

•••
¡Qué talle tiene mi novia!
Por una equivocación
se puso ayer la pulsera
en lugar del cinturón.

•••

No aalgaa con tu madre de paséo,
que e6Jo tiene un traje, y es muy feo.
FELIPE A. DE LA CA.JUBA.

�160

EL MUNDO.

17 N OVIBllBRE, 18f!5.

PR EN S.~ MEXICANA
Páginas extraordinariw1.
Tomo V!-Año V

DO:\IL\ Go ·14
- DE NOVIEMBRE DE 1895.

2,vmo IL-Número 20

•

l!.a aesesperación ae Suaas.
l'AHTOX DE D. C.OXZALO CARRASCO,

(.Fot. proporcionada por el ..:r.
~ I ng. Fernando Ferra1. i Pérez. )

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>10 NOVIEMBRE, 1895.

EL MUNDO.

14

INFORMACIONES.
LAS INDUSTRIAS DEl LA TOILETTE l&lt;'E:'&gt;tENlNA.

Han presentado en este fin d1' siglo un desarrollo que
o~ríamos calificar de exagerado, y del cual, la pequefla
estadística siguiente podrá dar una justa idea: En 1850,
en París, el número de costureras que había en el principal establecimiento de aquella capital, elevábase á 158;
había, además, 67 casas de modas y confecciones, pero
no existían establecimientos que vendiesen exclusivamente, como ahora, enaguas blancas. En la actualidad1
el principal establecimiento de confecciones de París, tiene 1,636 costureras, y hay además, otras 296 casas de modas, sin contar las numerosas fábricas de enaguas.
Según un interesante estudio de M. G. Worth 1 miembro de la comision permanente de valores de aduanas1 se
puede estimar, por lo!il rendimientos del ramo de costura
y confec~i6n, de trajes de nrnjeres1 en 65,000 el número
de costureras que trabajan en París.
En Francia entera, según M. Georges Michel, la industria de los trajes y toilettes, cuenta con 81,406 modistos
143,648 modistas, 6 sea 225,054: jefes de establecimientos,
los cuales ocupan 185,997 hombres y 564,824 mujeres, 6
sea un conjunto de 700,801 personas. Adicionando esas
diversas cifras, se vé que 925,855 personas, viven de la
profesión de vestir á los demás y de la toilette, sin contar con las obreras y obreros que trabajan en los conventos, los cuarteles y los establecimiento8 penitenciarios.
Segúu estas cifras, se puede estimar, cuando, menos en
400,000 el número de las obreras ocupadas en los toilettes
femeninas. En 200 días de trabajo, por año, y con un
salario mínimo de dos francos por día, resulta un salario
total, por año, de 1.600,000 francos; y ei se admite con
M. Worth que el salario de los obreros1 representa por
término medio 13. 75 p 8, del precio de la venta, esto corresponde á una cifra de operaciones de 1,163.630,0(X)
francos.
PRESENCIA DE ANIMO.

En Inglaterra se comenta mucho, como prueba de singular energía, lo siguiente:
Hace algunos días que una conocida aereonauta1 Miss.
Beumont1 ejecutaba una ascensión en Westbury, en el
Condado de ,vms, en una montgolfiera. Sabido es1 que

CRfSTJNA NILSSON,
estos pe1igrosos aparatos se elevan siempre con tanta raEsta prima-donna, en otro tiempo tan festejada en topidéz, que sucede frecuentemente que los ~pectadores
son arrastrados cuando toman parte en la maniobra. Es- das las escenas europeas, vive en la. actualidad muy retirada en una pequeña población de Suecia: Wederslof,
to fué lo que aconteció á un joven ahí presente.
Inmediatamente que Miss Beumont, se apercibió de · cerca de exio.
Ahí nació en 1843, y se estrenó como cantante ambuque tenía un compafiero, procuró ayudarle á que tomara
lante, en las calles, acompañada de un hermano más
sitio al lado suyo en el trapecio. Así lo hizo el joven, y
jóven que acompañaba sus cantos con un violín.
debido á su gran presencia de ánimo se salvó de una
Cristina Nilsson, tiene la misma edad que Adelina
terrible muerte.
Patti¡ mas, en tanto, que ésta no piensa aún en abandonar el teatro; aquella ha terminado su carrera artística
LA \'ELOCIOAD DE LOS BXPREl~Oi'i EN EUROPA,
desde hace ocho afias.
uEl estío es más largo enel Mediodía, que en el Norte.,,
En una memoria presentada al Congreso Internacional
de Caminos de Fítrro, por M. Ast, director de una Com- exclama á este propósito un periodista alemán1 que ha
pañía austriaca, encontramos un interesante cuadro que visto últimamente á la cantatriz sueca.
Al terminar el galante rep6rtier, declara que Cristina
muestra que, bajo el punto de vista de la ,•elocidad media, las lineas francesas ocupan un distinguido lugar en~ Nilsson tiene el aspecto más juvenil que hace diez afios!
tre las di versas líneas europeas. En efecto, según el in- Mucha amabilidad es esta!
dicado autor las líneas más rápidas tienen:

,v

Kil.

LA TELEFONÍA EN EL JAPÓN.

Los japoneses no se quedan decididamente atrás con
respecto á ninguna de las aplicaciones de la ciencia moderna, y el teléfono, que ha sido introducido entre
ellos y utilizado para las necesidades públicas, desde
1890, está. en vía de una rá.pida extensión.
A fines del año último, había.en el Japón 24 estaciones,
de las cuales, dos en Y okohama, tres en Osaka, dos en
Kobe, seis en Tokin, etc. 1 las que senrían en conjunto á
2,672 abonados, y los ingresos, durante los cuatro afios
de explotación, siguieron la progresión siguiente: 23,000,
169,000, 25,000 y 4.86,000 francos. Durante el último ejercicio, los gastos de explotación1 no han p:sac;lo se 27,000
francos.
La longitud de las líneas actualmente en uso, en el Japón, llega á 709 kilómetros.

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que en 1867 emi- E"'"m•d•dudeSeño,...-EspecUicoinlallble.
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NUMER019.

El Consejo del Imperio ruso, acaba de decidir la creación de un instituto médico para mujeres, en San Petersburgo.
El movimiento femenino se acentúa en Rusia y hace
prosélitos. La rusa, como la americana quieren ensan~
char el campo de su actividad, impeliendo al hombre á
que á su vez lo ensanche en órbitas diversas, si quiere vencer en la lucha por la vid.a.
• No más tenedores de libros, no más amanuenses, telegrafistas1 etc., etc. !

En Austria, una velocidad me70
diade. ............... .... .............. 67.2
72
En Italia una velocidad media de 68
En Holanda una velocidad me81.5
dia de .................................. 72.5
En Bélgica, una velocidad me79.5
diade ..... ........... ..... ............ 72.5
En Francia, una velocidad me83.4
din de .................................. 81.9
En Alemania, una velocidad me84
dia de ........................ ......... 82.5
En Irnrlaterra, una velocidad me-84.4
dia ile ........ ......................... 83.3
En Francia la línea rápida que ha servido de tipD para
ese cuadro es la línea de París á Amiens, en que la velocidad máxima permitida es de 120 kilómetros. En Inglaterra es la línea de Londres á Grantham; en Bélgica,
la de Bruselas á Ostende; en Alemania, la de Berlín á.
Wittemberg, con un máximum permitido de 90 kilómetros. En los Países Bajos, la línea de Amsterdam á la
Haya; en Italia, la linea de ~iacenza á Modena, y en
Austria la línea de Viena á Lindemburgo.

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uLa Senegaleea,11 tela doble ancho y de dos vistas para cortinajes .......... .
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$9, $8, $7, $61 $4.50 y ............ ~ ........................................... . .... .. . ...... '.
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Budeado mohair, sobre fondo liso1 todos colores .. ... ................. .... ......... .
Raso uRichelieu,n de seda negra, género para la Estación ............. _......... .

DOMINGO lí DE NOVIEMBRE DE 1895.

LM; MU JE RES.

Deducción hecha por afio-Según
ja.miento de
el bora.rlo. velocidad.

Kü.

==

TOMOII

CARNET IZAGUIRRE.

Que no~ :tn.11.·an. no ineja.lc.
¿Qu.icn se enoja•J'- IMl pati.•on?
- Yquelelm.portn.áesevale? Habl
1
¿á que hora~ sale?-Ya lo sab~; ¡á la :r~:::n?

rJ.•

�17

EL MUNDO.

4

NovrnlllllRE,

L8\l5.
17

ío.!í surt.!ío, ~t .2trmrnia.

•

La rensa diaria de todas las naciones, ~up6se. á. ~u tie01po de los clis::turbios ocuT - - del-dos extran¡·eroe residentes en M11sch, fot-ron maltrat.a.uvi,
"'e..
·· ·
l - ·.1 • el
dos )OI la policía turca: los gendarmes pent-_traron no 1~ntamente l?º a res1uenc1a ~
a n~los y trataron de poner preso á un criad.o de los mts~'nos,- _h~b1endo co::tac~o-~r~~ais trabajos rt!chazar la brutal agresión de ~quellos func1onar10s 9.ue, a.rn parados pot
la inmunidad deque les permite gozar el gobiemo turco, se propon1an cometer toda. clase de excesos.
ti · ·
·t
J
Estos lamentables acontecimientos estabRn des~e l~aee e_mpQ pre\'1S os por os q,u~
conocían el proceder de los turcos- en aquella pro,,;~ncra, que rne1!ltaba:n y _maltrataban n
mansalva á los servidores de los delegados extratlJeros aun tos rnc.l;gE:n~ qne con
ellos estaban en relaciones. Tanto es nsí1 qu~ u? corresponsal de u~ ~enod1co mgles es~
cribía con anterioridad á estos sucesos, la s1gmente correspo11denc1.n •
,
. .
((Desde la matanza de Sasún, la condición de los m:memos ei; la rur~u1~ 0~1enta1..1_1a
empeorado cada vez más. El turco no se muestr;\ &lt;:J.1s1;uesto ~~ escnc)rn.r ,\J., ertencrns
aumenta sus persecuciones, sobre todo en las provmcias de, an y Bitlis, Y ,l ello se
aebeque hoy la mayor pttrte de los armenios que hay en estos punto", se hallen .1i. las
uertas de la miseria, tanto que muchos han muerto Yª. d~ hn111bre., L?s fo~dos mglefes no bastan para satisfacer las necesidades de los 1:l'f~g1ados de Sasnn; m1enti:s que
otros miles de personas se hallan en el estado mi'is aflictl\:n ..Acosados hasta la de .. es3.eraci6n or el acto del gobernador Bahri Bajá, los armemos de _Yan e~tán prepara _os
para in~urreccionarse á riesgo de todo, á fiu de llamar la atención de la. Gran Bretana,
más forzosamente sobre el estado en que se hallan. Declaran que: es me~ 11 r perecer b~tiéndose que morir par el hambre y la persecución, .sobre_ todo ~i, sacrificando sus. vidas ueden proporcionar algún ali do 11. sus compatr~otae .. Esto es com? cortar h\ pierna :l ~n paciente con •la probabilidad de ~alvar ~11. existencia. _Tres. medir!~ les qnE:dan
ho día álos armenios de Van: pueden rnsnrrecCL01iarse:, hmr hacia Pe11!-ta,Y Rusia., ó
mlrir donde están. Si huyen, probablemente eeriin. víctunas de los kurdos, u perec~11.í.n
de hambre en el camino; esto último les sucederá s1 permanecen donde se hallan, los
qlle caigan quedarán insepult~~ en las c~as y en las calles, y sobre\·endr.í. una peste
que pondrá. término á lacuestion armenia.
.
. .
~
De todas maneras el hambre es segura para los armemos en las provincias de ~ an
v Bitlis ámenos de' que llegue un pronto auxilio y en a.bt1n&lt;~ancia. M~nos de la mitad
de la co~echa ee ha recogido este año, y una gran parte h~ sido d~strutdfl, .pues los kurdos nevan sus búfalos y demás ganado á. pastar sobre el ~r11$0 nac1entr. )liles de po~r~s
campesinos ee. alimentan de raíces, hierbas y un~ espec1~ ae pan hecho ~01;1 estas ,ultimas simiente de trébol y de lino._ De una población de ciento cuan•nt..: y Cinco m1~ armen'ios lo menos cien mil no tienen hoy qt1e comer, y pasan de &lt;l()s 11111 lo~ m~nd1gos
ue en Van piden una limosna de casa en casa á personas q~e están poco m_eJo: que
~llos. Los campesinos abandonan sns hogares y huyen á las cmda~t'S; En el distrito de
Shadokh, pro'vmcia de Van, el vicecónsul inglés encontró tan. sólo ult1mamente una tercera arte de la población; el resto habfn huído para no moi:1r de hambre .. ,
,
Bafo las actuales circunstancias no será. extraño qne se reciban. peores ~ot1cias aun de
Jrc. Turquía Oriental dentro de pocas eemanas. Podemos añadir á. lo dicho por e_l cor'responsal que, según el pr11íesor Vambery, uel sultán está convenci~o ~e la nece_s1dad
de hacer reformas, no tan sólo en Armenia, sino en las demás provincias del Asia, en
EUiopa, en las if1las, en todas partes.»
hí •
A consecuencia del atropello que al princ1p10 coneignam?s y de las mu~ ~1mas
crueldades que los fanáticos mahometanos cometen en Armem~ contra los C~IStianoj,
los obiernos de Rusia, Inglaterra y Francia han hecho enérgicas ~eclamac1ones á.. a
SLtb,ime Puerta, (L las cuales contestó é~ta ~~n una nota.en la qu~, sm h!3cer especial
mención de Armenia, se reéonoce en pnnc1p10 l~ nec~eidad de mt~oduc1r refor~~ ~
de nombrar un comisario eupremo en cuya des1gnac1ón las potencias no tendr,ln m
tervención alguna.
•d
· ·
·
Como la referida nota adolecia de alguna Yaguedad, los emba.Ja ?res ex1g1~ron vanas
aclaraciones concretas, esJ?ecialmente _de c~ertos puntos que la m1Sina Sublime Puerta
deseaba que fuesen minu01osamense d1ecut1dos.
. .
En vll!ta de est.-0, el gobierno turco redactó otra. nota defim~n•a referl?f!te á..las reformas que han de introducirse en Armenia, concebida en térmmos conc1ltatm JOS, en la
cual proponía el nombramiento de ase~ores cristianos cerca del g~bernador general Y
de los gobernadores de provincias, y que los ~icegobernadores y Jefes de cantón fue--

a

EL MUNDO.

ACCIDENTE FERROCARRILERO E:,." LA miTACIÜ:-. MONTPARNASSE, DE PARÍS,

1

u:

la ~tptíblirn.

l,110-lítirn ®tntral.

sen ele idos indistinta y proporci@nalmente entre mahometanos Ji cristianos. L~ g~n
darmerf.~ l..\ policía habrían de ser reclutadas entre los natu_ra,es de las prornc1as
·
1' ~ande restar sus servicios, y se compondríln de cr1:3t}anos y musu manes
:~ ~~;\?ción atnúmero de adeptos ,¡ cada upa de. estas rt;hgione~ que en ,~~Has
e.!:istiera.n. Se mejorarían las c:irce_les, que. Sé~ian obJ.et? d~ . mspeccioues peri icas,
y se adoptarían las medidas necei;:anas para evitar las mJust1cms y crueldades que ahora son allí moneda corriente.
d
te
t
diera
La Puerta se comprometía, adem,ís, formalm~nte ~ h~cer e su par. cuan o pu
.
para obligar ú. los kurdos ú. que ,·irntl" con res1denc1a fiJa en detE:rmmadas comab~s,
para Jo cual les cedería los territ0rios y pastos que fuesen precisos para su su s1s-

1~

5

Díaz no ha menester coronarse, como tampoco ha me- eomJ;&gt;renden las rivalidades latentes de los enemigos de la
ne~ter dar. un golpe de Estado y suprimir el poder legis- Jfedia-Luna, lejos de someterse á. sus exigencias parece
lativo. . Tiene fe en el p~rvenir de los pueblos regidos como que des~ffan el poder d~ la Europa, y siguen to-,
:Ca subslituritht bd :¡:Jrrsibl'll!t bt lo Ht¡¡úblira. por gob10rnos representativos, preparados por el desarro- !erando, perrmt1endo 6 aconseJando los desmanes inaudillo de los intereses materiales y la educación popular. tos y escandalosos atentados del turco fanático ó del salSe ha presentado á la Cámara de Diputados un proyecto Por eso ha ayudado poderosamente á la evolución eco¡ió- vaje kurdo.
de le;r·creando un .Vice--Presidente de la Re_pública. Co- mica y ha abierto escuelas.
¿Qué vale la amenaza anónima lanzada á Abdul-Hamid
mo di.cha l.ey ha sido presentada por el gobierno, no haEstadista antes que soñador contemplativo de una de- al amparo mismo de su imperial palacio de asesinarlo e~
brá dJscus16n.
1
mocraci.a lírica, ha. sabid? en momentos supremos, pasar cobarde emboscada si no abdica en JJlazo
perentorio? A
El rumor público, que se extiende en nuestro país des- por encima de la ley escrita, pero siempre ha tenido en qué fin las escuadras extranjeras se pierden en los mares
de la Plaza de Guardiola á la esquina de Plateros y el Zó- c~enta aq!-fella definición de la política: el arte de lo po- de levante, y temen y recelan la entrada de los Dardane,.
calo1 corno f!,ll~~o decía ~m i,,ublicista, nos había dicho sible en ,·1sta de lo probable. Un dictador vulgar, uno de
ya que la pnmi~1va combmac16n de una trinidad de insa- tantos .héroes q1:1e abundan.en la hlstoria de las repúbli- las Y. las azules ond~ del 1?ósforo que. reclam~n su presencia? ¿Con qué obJeto el Jefe del gobierno británico en
culados no persistía.Los señores Gobernadores'jue estabon cas latmo-americanas, hnbiese procedido de otra suerté.
en el secrd.o, han llevado un solemne chasco y· es presen- Jamás hubiese preparado al país para esta saludable reac- ocasión solemne declara en oficial discurso la unidad de acción de las potencias en el revuelto imperio turco si patamos nuestro ~ás profundo J?ésarne.
ción que ya se opera en los espíritus.
sa un día y otro día, y el número de víctimas cri~tianas
En l~gar del sistema ternar101 el nombramiento de YiEl ~iranuelo latino. americano háse amparado tras la asciende á decenas de millar, sin que se sienta la eficaz
,;e-Pres1dente será función de la Cámara de Diputados. conocida fórmula: m1 derecho termina en donde acaba intervención_ de los encargados de libertar al oprimido
En este caso1 ~reeruos que el gobierno está obligado ú ha- mi fuerza. No se podría decir esto del General Díaz.
armenio del yugo musulrnlln?
cer una selección en su cuerpo legislativo.
No hay sino asistirá las antesalas de Palacio las tardes
Hay que convenir en que si se quiere poner un dique á.
AU.í hay muchos .fermentos de enfermedades naciona- de audiencia. Todos los que al Jefe de la Nación acuden
la desenfrenada osadía y bárbaras crueldades de los turl~s b~en caracte:fs~icas, poca disciplina y--¿por qué no de- en solicitud de la resolución de determinado asunto lo cos,
de modo desinteresado y sólo en nombre de la civicu·lo.-desconocimiento de las necesidades que el país ex- hacen esperanzados en la justificación del Presidente I en
lizac~ón y en defensa de los cristianos tan duramente perperi~enta. En alguna ocasión hemos de hablar de la for- su imparcialidad y en su elevado criterio.
'
segmdos, se deben olvidar al1ejas rencillas y odiosas rimación de las Cámaras.
Hemos recogido una frase que pinta los procedimientos validades que ahora existen entre las naciones occidenta~l pr_oyecto de )a Vice:Presidencia es de trascendenbdel ~ene.ral Dífi7:, su car~cter y su política. Un coronel les, y no permitir que se trans¡,arente siquiera el menor
lís_ima importancia polític!3. Así lo ha entendido el pú- del eJérc1to mexicano, bizarro y de em:puje pero cuyo
entre ~Uas; es preCiso obrar con energía y vioblico que no. eesa de referirse al asunto en corrillos y pe- ~r~cter_inquieto hacía indispensable eJerc~r la mayor desacuerdo
lencia en breve plazo; no más confiaru:a en la palabra
queñas reuniones, con ese misterio y esas medias pala..- v1~1lanCJ.a acer~ de su persona1 j.uz&lt;Tándose en desgracia
maho1;0etana, 9-ue hace dig~a de elogios 1a fe púnica, la
bras que pacen aparecer á los mexicanos como un grupo dei Presidente, rnauguró una sene ~e ataques al General perfidia
cartagmesa.; no m,1.S blandura y caballerosidad
de cons,,r.U'adore~.
.
Díaz, lanzados á los cuatro viento.s de la publicidad en con la ruindad y la doblez personificadas en la vacilante
¿~ \ ice Presidencia será una panacea pa.ra curar la do- tem~tades de gritos y relampagueos de cólera. En 'una y enfermiza Turquía. Unanse en formidable manifestalencia f1_1tura que se trata de precaver? A riesgo de que se entrevista celebrada entre el Presidente y el jefe· á que
las naciones interesadas en salvar del martirio á los
nos eqmpare al famoso Pero Grullo, diremos que: como aludimos 1 y como·éste, suponiéndose siempre víctima de ción
infelices armenios, aplast-en con inmensa pesadumbre las
puede que sí, puede que no.
la mala volunt~d de~ General Dfaz, pretendiera encon- osadías del Sultín, é impongan por la fuerza todas las reNa~a es bueno n~ malo d_e l!er se, sino por el resultado trar en ¡;:us vociferaciones una relación de efecto á ca,u¡9a
formas que reclaman los fueros de la civilización ultrajaobtem~~- Un cuchillo es utll en manos de una cocinera el Presidente le contestó:
' da por los hijos de 1\-Iahoma.
y permcioso en el brazo de un asesino.
-No, V ...... ; no estamos saldados. l~sted me ha hecho
Pero eso no será, no puede ser así, porque falta el desPor eso decimos que es preciso seleccionar la Cámara.
todo el mal que ha podido y h3. &lt;p11'rido. ¿Cree usted que interés y la abnegación necesarias á salvar del o¡&gt;robio el
Por lo pronto, los primitivos tres Gobernadores (3=27)
yo he hecho todo lo que he podido y he querido para cau- Puen nombre cristiano. Lord Salisbury, en el discurso á
deben encontrarse fuertemente despechados y dispuestos sarle daño?
que antes nos referíamos, ha dicho nque desde hace ciná llegará una entente cordiale ante el Fnemigo común.
En alguna ocasión hemos hablado 'de la distribución cuenta años, por mutuo consentimiento las potencias han
Pe:o ¿quien es este enemigo común? ......... 1'/uu is the correcta de la enorme cantidad de poder que la nación convenido eri conservar la integridad del imperio turco
questwn.
ha depositado en el General Dfaz. Con una tercera parte
Insert8?1-os á continuación el proyecto de ley á que he- de la que el actual Jefe del Estado dispone otros Presi- como una gar~utía de la paz _general di? ~u.ropa¡ que n¿
sabe que ~lgmen hay.a cambiado de opm1ón, y lejos de
mos aludido.
dentes habrían precipitado al país en la mi¡eria y el des- eso, la m11dad de acción que se nota para sofocar los dishonor.
turbios de Armenia, puede ser una oportunidad para haPodría .acusarse al General Díaz de dejar implantado cer cesar la ¡&gt;az armada que con tanta pesadumbre gravie~ la nación un procedimiento que si en manos suyas ha ta sobre las llldustrias inglesas.n Tales declaraciones del
bt
sido de provechosos rei:iultados, en un sucesor desprovis- jefe del gabinete inglés, demuestran ó que el leader conto de sus cualidades, será fuente de desgracias futuras . .A. servador se engaña, por no considerar en toda su magniEn la sesión de la Cámara de Diputados del jueves últi- esto contestaremos que jamáJJ el paJs voll'erá á depositar en
tud lo grave de la situación, ó que trata de engaftar á tomo (14 del actual) la Secretaría de Gobernación temitió otro hombre la 8'Uma de poder que en el General Dí.az.
dos, ocultando t.US secretos planes y ocultas intenciones.
un pr&lt;;iyec.t_o de reformas á los artículos 79, 80 y 82 de la
Uno de los grandes méritos del General Diaz es no ha¿Quién no sorprende el volcán que allí ruge cuando miConst1tumon, Fobre la manera de sustituir al Presidente ber hecho el mal que hubierapodido hacer con aceptación
ra que Alemania, Austria é Italia, en apretada unión J;&gt;rOde la República en sus faltas temporales y absolutas.
y hasta con aplauso del país .
testan por su lado, mientras Inglaterra se une y adhiere
. El pr?yecto está precedido de una breve¡arte exposiá las reclamaciones que formulan ante el Sultán Rusia y
tiva, lógica y razonada y el texto se reduce lo siguiente:
Francia, estrechamente enlazadas? ¿qt1ién no sospecha
En 1!15 !altas a~~lutas del Pres_idente de la República,
de la parcialidad moscovita, que amoptona elementos de
lo sustitmrá el Mrn1stro de RelaCiones Exteriores y en su
guerra en las fronteras turcas, y en. un momento dado
defecto el de Gobernación; al día siguiente, se reunirá el
puede armar al búlgaro, excitar al armenio, desencadeCongreso en sesión extraprdinaria y Diputados y. SenaRESUllEX.-La agonía del imperio otomano y el desacuer- nar al macedonio1 al cretense y al montenegrino, en hodo~s elegir~ Presidente por may'oría absoluta de votos.
do de las potencias.-Un discurso de Lord Salisbory.- rrible tempestad de insurrección? ¿Quién no recuerda los
S1 no hubiere mayoría absoluta, se elegirá entre los dos
preliminares de San Stéfano, impuestos por la Rusia ven~lartínez Campos pide la autonomía de CuDa.
que. o~tuvi~ren más votos; y en caso de empate, la suerte
cedora, des¡més de las Sangrientas jornadas de Pleuwna y
decidirá 9-uien deba ser el Presidente.
Andrinópolis, sólo modificados por el tratado de Berlín,
En las tal tas temporales y con licencia el Presidente
Al concluír w10 de nuestros anteriores artículos y refi- en que cada cual arrebató un }ledazo del territorio del
de la Repóblica designará con aprobación de las Cámaras riéndonos
á los disturbios y asesinatos en el Ímperio vencido musulmá.n?
quien ha de sustituirlo.
otomano, 9-u~ están .escandalizando al mundo, decíamos:
Desengáñese el Marqués de &amp;lisbury y los que con él
. En la_s fal~as sin licencia, el Congreso procederá á ele- Y así contmua la misma escena: los fanáticos turcos magir un mtermo y durará hasta el 30 de Noviembre del ~do é incendiando, los dipl_o~áticos formulando esté- creen en la pretendida unión europea para los asunt-Os de
afio en que haya elecciones de Diputados y Senadores en riles protestas y el Sultán mmtiendo promesas y apla.: ,"lriente, y á diario lo proclaman en la prensa, deshacién1
dose en elogios y aplaudiendo ruidosamente la actitud
la &lt;mal época se elegirá Presidente.
'
zando indefinidamente sus planes de reformas. Han
Para ser Presidente interino ó sustituto, son necesarios pasado dos semanas y la situación no cambia eu lo esen- asumida por el ministro británico; desengáilense, repetimos: lo que mantiene en el trono á Abdul-Hamid y prol&lt;;&gt;s r~uisitos marcados por el artículo 77 de la Constitu- cial.
longa la agonía de su moribundo imperio1 no es el deseo
ción vigente.
Los cristianos armenios, rotos y destrozados en Trebi- de conservar esa mancha en el mapa de Europa, sino el
zonda y Erzeróune, acuchillados en masa y mutilados desacuerdo que todavía reina y reinará por muchos días
cr~elmente en Diabekir, han resistido con valentía en para hacer la última y tal vez definitiva desmembración
Ze1t6un, hartos ya de verse tratados como bestias feroces de la corrompida y cliegregada herencia de los califas. El
:PºT las chusmas muslímicas, que han podido sembrar desorden y la disolución social han llegado á su período
impunemente la desolación y la ruina en aquellas fértiles agudo en Turquía, y pronto habremos de presenciar la
Dos atículo~ de gran alcance político han aparecido comarcas; han resistido con denuedo á las -hordas maho- tremenda crísis que ha de ensangrentar 'los campos y
durante la última semana en la prensa militante diaria y
metanas, emulando con sus proezas las hazañas legenda- conmover profundamente el artificioso andamiaje del
por la trascendencia de las ideas que los informan mererias de los zuliotas de otros días, cuando o.eonían los ge- equilibrio europeo.
cen a1;0bas producciones algo más que una simple re- nerosos pechos al yatagán de los sanguinar10s albaneses
ferencia.
El Sult~n no sólo miente y engafla á los embajadore~
El primero de estos escritos es obra del Tiempo y en él con la miel hfblea de sus promesas de reformas una vez
si alguna vez vacilamos y J.&gt;0nsamos que no estuviérase acons~ja al General ~faz. que dé un golpe de estado1 y otra aplazadas, ~in? que con inaudito descard, honra y
mos en lo justo, al juzgar la msurrección cubana, creyensuspendiendo la Const1tuc1611 Federal de la República
eleva á las altas d.igmdades del Imperio á los que más se do que lo más patriótico era concederá la revuelta Antiy~ que esta es impracticable y jamás ha sido puesta e~ han distinguido por su feroz crueldad en la persecución lla la deseada autonomía, P.ªra hacer cesar esa espantosa
V1gor e~ el país. El Ti.empo se nos antoja á aquel famoso ~e 1&lt;?9 cristianos; co_ndecora á los jefes de chusma y á los lucha que desangra y debilita inútilmente á la bid.alga
facultativo que recomewfaba 1a decapitación como único rnspiradores de las nas populares, por sus iniportante ser- España, y convierte e11 yermos é infecundos los antes fér•
8
medio de curar los dolores de cabeza.
tii.cios prestados á la santa causa de la religión y de la pa- tiles campos de Cuba, la lectura de un mensaje que puNo, nu°:ca el Presidente !1,e la República realizará. un tria_; forma un nuevo g~b~ne~, no con hombres que de blica The Mexican Herald, y que le fué comunicado por
acto semeJante; es un político demasiado sagaz y un hom- algun modo se hayan distmgwdo en la administración la Associa.ted Pre..'lB, ha venido á quitarnos todo escrópulo
bre de estado suficientemente sólido para prestar oídos pública, sino con elementos manifiestamente hostiles á y á confirmarnos con cierta satisfacción en nuestras priá .un tan :pérfido consejo.-Si la Constitución contie:--ie
toda intervención extranjera en la política de Ja Sublime mitivas ideas. Ese mensaje, que se dice copil auténtica
precept-Os madaptables al organismo social 1 Jo lógico es Puerta, y dóciles instrumentos de sus abiesos fines· y con de otro dirigido al Ministro de Ultramar por el Capitlin
que se der~uen esos preceptos, que se reforme el texto, tales errore~, co~ desaciertos tales, el infeli~ y ta'nático General Martínez de Campos 1 insinúa ante el gobierno
que se modi:fi9,ue la lt:Y, pero de esto á suspender la Carta .Abdul-Ham1d, digno representante de una civilización espaiiol la idea de dar la auionomía ii Cuba, y declara que
hay notable diferencia. Tanto equivaldría á autorizar el caduca, triste campeón y mísero adalid de un poder que será ese el medio más adecuado para hacer cesar la lucha v
roPD en vista de q1_1e los artículos del Código Penal son ~ derrumba, no s~Io se. enagena las. simJ?atías escasas restablecer el orden en no remoto plazo. Tal noticia, qué
meficaces para ataJar los ataques á la propiedad.
sino hasta la conm1serac1ón que pudiera mspirar á las hasta hoy no ha sido desmentida y que se cree fundada
Por otra parte-y ya entramos al segundo de los artí- potencias occidentales.
en documento oficial, halaga el ánimo de los que vemos
culos á que hemos aludido, publicado_por el Jfe.xican Hecon pena que se desgarre en estéril contienda el seno de
Los embajadC?res, en tanto, ya se retmen para formurald-el General Díaz es un hombre ed111.cado en la demolar notas colectivas, ya se apartan, para dirigir particu- la madre España1 y quisiéramos que recibiera plena concracia y sus hábitos, sus costumbres hasta su mismo lares protestas; unas veces usan el lenguaje templado de firmación práctica, para ver cambiar la política de extermodo de vivir, lo presentan como un ~iudadano austero
Ja W;plomacia, otras emplean el enérgico y rudo que minio y de violencia que ha presidido los actos de los jenunca dispuesto á hacer uso del poder depositado en su~ les dictan las burlas verdaderas á que se ven sujetos. Pe- fes en ambas partes contendientes. No más dinamita salmanos en una forma autoritativa y arbitraria.
ro como ii cada paso hablan del concierto y unión de las vaje ni incen'lic., cruel de parte de los insurrectos; no más
~a necesitado, es verdad, ejercitar este poder y tros- potencias para tomar una determinación violenta y se sacrificios de parte de España, para aplastar bajo el peso
mitirlo por todas las arterias del organismo político, pe- refieren á compromisos solemnes de comón acuerdd con- de innómeros ejércitos á los que luchan por ideales imro al hacer uso de su fuerza no ha trasl¡)asado los límites traídos para intervenir por medio de la fuerza en caso ne- posibles.
de una estricta corrección, que se refleJa en todos los ac- ce~a:fo, el taimado Vicario del Prnfe~a y r ;.is solapados
XXX.
tos de su vida. El Mexican Herald dice bien: el General mm1stros que no ven la decantada umón, eino antes bien
13 de Noviembre de 95.

!tt Prt.!íibtnda

teL~~ota del gobierno turco contenía además algunas ma_nife.stacione~ .acerca de las
observaciones hechas por las potencias respec~o de la o~n1zac1ó_n. mun1c1pal 1 de la recaudación de contribuciones y de otras materias, .Y ~rmrnaba diciendo que{h cb,aná~
á ciertas pretensiones, la dificultad de las C(lmun1~ac1ones por un la~o Y e f ec o d
ser contrarias á los usos y costumbres de los habitantes por otro hacian que ueran e
impo!'l-ible realización.
.
•
¡
f f hos
Los· embajadores de Inglaterra. Rusia y Francia en Constantrnop a, no sa is ec
con éstas explicaciones, redactara~ u11a nota colectiva, en la que exponían cómo aquellas tencias entemHan las concesiones hasta ehtónces poco concretas de la Puerta Y
cómrcreíanqne debían tales concesiones realizarse. Enum.erú.banse, además, en e!l~
las reformas cuya ac~p~ciÓ!l por par~e de la Puerta era estunada por aquellas nac10
nes como punto de capital unportancia.
ta
El objeto de ésta nota er~ obtener Jel gobierno turco una respuesta clara Y concre
y despejar de una vez la sit~ación a.mbígua en que Turquía se h~ col~a~o. Que es:
actitud enérgica era. necesaria demostróse muy. pronto, pues segun not1c~ que al P reo tiempo de haberse entregado la nota se recib1eron de Varesa, contrnuaba 1~ P~
secución de-los cristianos en Armenia .. A pesar ~e 1~ situa~ión desesperada del dIStrito
de Sassún, se cobran allí las contribuciones con i.nu~itado rigor: los recaudadores, aco~
pañados de los gendarmes que se mofan de los cristianos, cometen toda suer~. de e
torsiones contra los pobres labradores, que materialmente no pueden pagar los 11npuestos· los kurdos siguen atropellándolo todo, robando los rebaños de !os p~tores aru:enio~ é incendiando sus propiedades cui\ndo E:ncuentran la menor resistencia á. sus des•
manes 1 con lo cual se originan ,~ veces sangrientas luchas.
.
A la ú\tirna nota ha contesta.do la S!J-blime Puert~l recha:'a.ndo rotundamente}~ pr 1
cipal de Jas exigencias en ella coi:iten1das, la
la ms~cc.1ón europea,_ por e_tima 1
incompatible con la independencia de Turqu1¡1, y_la digmdad del .Sultán.
.
En atención á. que la última respuesta del Gobierno otomano cierra el cammo pre.re.
ulteriores negociaciones 1 las citadas potencia.S han acordado que en 1;1-ombre de todas
las naciones signatarias del tratado de Berlín y conforme con el espíritu .del p,frrafo \.61·
de éste se notifique á la Sublime Pu~rta ,Jas refo;~as quE: de él~a se exigen para 1 r
menia y muy especialmente la relat1 va a b\ cof1?1s1ón d.e inspección. e_uropea.
.
Mientras se siguen ll\S neg.ociac.io11es necesar1~: paru, ello, las n&lt;;&gt;ticia.s q11~ de Arndeo
nia se reciben revelan una s1tuacLón cada v~r. m l'3 gr,we, pu"83. leJos .de lu.b~r c~sa
los n.tropellos ha habido que lamentar recientemente nuevos 111cendl0a de 1glesrn_s Y
conventos, nJevas devastaciones de propiedad.e:, y otros muchos excesos cometidos
por los kurdos.
.
do
Pero esta vez parece que las potei:icia'3 europe.:lS, en especial Inglaterra, han tom~ ael asunto á. pechos, siendo por lo mlsmo de esp mr qne pronto se verá Turquía obhg
da á ceder en su actitud inJustificable.-X.

ASE.':ilNATO DE LA REIX.1.. DE CORE.\.

1895.

itata, &lt;léhitarialt,.

, - en;•
rr1'dospE:ll n...im
""·

y

NOVIEMBRE,

&lt;!H &lt;!ótutrttl :1Jíttl 1J ltt Dltmarrttdtt.

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17

EL MUNDO.

NovrnMnRE,

1895.

17

NOVIEMBRE,

1895.

= ==E=L=-:\lUXD~U~.= = = = = = = = = = == ======7=

tturstras ®rabtt~t1s.
LA CRISIS EN TURQUIA.

Ulllt

fas primeras pasas.
CARTÓN DEL SR. JOSÉ JARA.

(Pag. Ja. del11lÚ'gofino.)

Nadie comprende tanto el cuadro de José Jara, como
los padres de familia.-El primer hijo es una epopeya de
sustos y de alegrías para quienes le han dado 1a vida, y
cuando ya suelta los andadores y sostiene solo1 sobre
sus dimmutos pies, el cuerpecillo endeble y se yergue y avanza sm tambalear y camina un poco, lamadre grita entusiasmada: ¡ya es un hombre! ¡ya sabe
andar! y lo mira con una tristeza dulcísima porque
el rubio serafín se ha iudependido de sus brazos.-Yasabe andar! exclama el padre mirándolo con orgullo, pero
pensando en su interior ¿adonde lo llevarán sus pies mañana? ¿al heroismo? ¿al vicio? ¿los arrastrará trémulo
cuando sea viejo y pobre demandando una limosna, 6 la
multitud vitoreándolo lo cargará en hombros en señal
de amor y de respeto?
Y la abuela, la pobre abuela, mirando al chiquitín caminar sin ayuda de nadie, exclama con los ojos arrasado!;! por las lágrimas: .¡ Hace cuarenta aflos1 así veía á tu
padre y ahora míra:o con cuanto regocijo te contempla,
picaruelo.
Es un cuadro hermoso el de Jara por real y por sentido.

En las manos de Dios.
11LA PERLA DEL BAJIO.ll

LA POLICIA APRESANDO). 1,0$ AR?.ID'l:08 EN STAUBOGI,,

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CUADRO DE K. RAUPP.

Carro alegórico construido en León.

(Pag. J[;(J clel pliego/i1w.)

La reina era tan hábil en política, que se llegó á decir
de ella que era el mejor e&lt;hombre,&gt; de Estado en su país.
El monarca al contrario, es un sér débil, extenuado, cuya mayor importancia consistía en ser marido de tal
mujer.
El origen de la rebelión fué el descontento de las tropas coreanas organizadas á. la europea. Temiendo ser devueltos á su; hogares y perder así el empleo, los sol~ados se adhirieron al partido del padre del rey, enemigo
declarado de la soberana, que era más afecta ~ las refi;&gt;rmas que su suegro, y profesaba profundo odio á. los Japoneses.
A propósito de los súbditos del Mikado, se refiere que
varios sol!hió políticos fanáticos del Japón, tornaron parte en los acontecimientos de Corea 1 á pesar de los esfuerzos que su gobierno hizo para imped~rselo.
El rey pidió, sin embargo, el auxilio de las tr?pas del
Mikado que :permanecen allí para con~ervar la mde~ndencia de la 1sla1 amenazada por multitud de enemigos
y pbr los chinos.

El buque dejó, balanceándose gallardamente, laría. Un
viento fresco hinchaba levemente las hondas dormidas,
con las que coqueteaba el sol, fileteándolas de fuego y
tifiendo de oro pálido las espumas.
Los pasajeros contemplaban los celajes del Ocaso y
enviaban un beso á. los queridos seres lejanos, á los_ que
en la casita perdida entre los árboles ó en el palac10 de
la gran ciudad, pensaban á su vez en ellos.
Todos dejaban un pedazo del corazón al abandonar las
natales riberas, salvo la hermana de la caridad cutos
deudos son loa humanos, cuyo hogar es e; mundo, cuya
esperanza, es Dios.
Enviá.banla en pos de lágrimas que enjugar, de dolencias que curar de almas enfermas de desconsuelo á las
cuales mostra: con la mano abierta siempre, el camino
de la Patria eterna.
Iba sin pesar y sin goce á la playa lejana, porque donde quiera está Cristo, y á.Cristo buscaba ella por e! amor.
No lejos de la hermana, pegados á la borda, dos Jóvenes
perdían sus miradas en el ÜCl6o y se oprimían las manos.
Ella acababa de dejar la corona de azahares y el calor
de los ~aternales besos y se pegaba á el que, en medio .de
los mares era su amor y su ampai:_o. Y sonreían, presmtiendo laa delicias del viaje de bodas.
......Y vino la tormenta; sopló aquilón enfurecido y las
ondas, las coquetas, las veteadas de oro, las de espumas
suavemente doradas, encrespáronse al rededor del navío,
no para acariciarlo sino para herirlo.
Tremenda confusión de olas que braman y rachas desenfrenadas que silban en los cordajes y noche negra que
cubre con su manto las desoladoras escenas. Di, ¿sabes
qué lancha amiga recogió al esposo fuerte y feliz?
Ay! tampoco lo ¡;upo ella¡ cogiéron1a como un fardo y
la arrojaron á. un bote, donde la hermana, aquella hermana que iba en pos de almas desconsoladas y enfermas
la recogió en sus brazos.
La debil embarcación salta sobre las olas; como aves
siniestras, los pájaros marinos, enamorados de la tormenta rozan las frentes pálidas de los náufragos con sus
obscuras alas ...... y el· oleaje crece y el viejo remero se
desconcierta y la muerte señala á las víctimas con su dedo fria, y 1a hermana sosteniendo con su diestra á. la esposa infortunada, interroga a1 infinito.
Ya solo un reíugio resta. La esperanza se abandona
en los brazos de Dios ..... ,.

fas matan¡as rn .lrmrnia.

.ATAQUE DE ,msUL~f,\:t,;ES COXTRA AR\íEXIOS OERCA DE SANTA SOFIA.

Hace algunos dfrui ocurrió en la estación Montparnasse
de París, un accidente verdaderamente extraordinario,
que, por maravillosas casualidades, no fué espantosa catástrofe. ·
Ln tren procedente de Granville, arribó por la vía alta
de la estación con una velocidad de 40 á 60 kilómetros, y
como no fuera posible detenerlo, saltó de los rieles, derribó los batientes, rompió el muro y cayó la máquina á
la plaza de Rennes, arrastrando consigo el téndP-r. En
aquel instante1 gracias sin duda al funcionamiento, algo
tardío, del freno de aire comprimido, manejado por el
conductor de la máquina de atr,is, se detuvo el resto del
tren, compuesto de varios furgont-s, el carro de correos
y los wagones de pasajeros. A ese oportuno moyimiento
debieron su salvación los ciento veintitrés viajeros que
llevaba el convoy y que solo experimentaron el susto
consiguiente y algunas ligeras conhisioues. El maquinista y el fogonero saltaron á tiempo ó fueron lanzados fuera de la locomotora en el momento del choque y no padecieron ningún daiio. Solament.e una ,·endedora de periódicos que s~ encont~ba en la plaza, fué muerta por
una gran piedra que se desprendió de la pared derrumbada.
Atribúyese el accidente á defectos en el freno 1Vestinghouse, aun cuando está. prohibido hacer uso de estos en
la,; estaciones Htt'l'minalesn provistas de topes en sus ex•
tremidades. A tal efecto, se ha ordenado que los trenes
entren con velocidad moderada, para no hacer uso sino
de los frenos de mano.
Por la rareza del caso v las discusiones á que ha dado
lugar respecto al empl~ de frenos de aire comprimido,
el nsuuto ha causado sensación en Europa.

,.iicsta.s be rariho~ eu $au :1!'.ni.s :Poto,!.
Por habernos llegado ya muy tarde, no pudimos publicar la fotografía del coche de los niños U1111a al mismo
tiempo que los otros dos que aparecieron en nuestro último número, pero hov remediamos esa involuntaria
omisión, dando á.conoce'r aquel precioso carruajito que
fué el que obtuvo, como es sabido, el gran premio.
Era una elegantísima carroza est,Ho Luis X V, que llevaba en su interior 1t la primorosa niñaLeonorcita Unna,
y á su· estribo como lujosos lacayos á los niños Jorge
Unna y Antonio Gedovius.
La nifia, según nos dice un cronista potosino, es de una
belleza singular; rosada· la tez, 11egros, muy negros los
ojos y la cabellera como un rayo de sol. El carruaje no
puede ser más airoso ni m:1s apegado al estilo. Llevaba
gruesas y hermosas guirnaldas de flores y cientos de gardenias en forma de estrellas en el rodaje. Los pequefios
y graciosos lacayos, portaban trajecitos verde azufre,
sombreros tricornios, peluca empolvada, gran chorrera
de encajes, espadín y chi11elas de charol á grandes hebi-

llas.

En otra página y en la crónica de asuntos extranjeros
encontrarán nuestros lectores, pormenores completos
acerca de los disturbios de Armenia que han amenazado
con turbar la paz europea. Nuestros grabados darán idea
de lo que han sido esos horribles asesinatos en masa, ejecutados por soldados y criminales puestos en liber~ad Y
vestidos de soítas para llevará cabo la tarea sangrienta.
Los desgraciados armenios tuvieron que bb.scar refu~io
en los templos custodiados por guardias de las embaJadf4.S extranjeras, y aeí lograron salvarse más _de 2,00?
personas it quienes protegieron los empleados diplomáticos hasta conseguir volverlos á sus casas.

&lt;El ttsrsinttta br ltt tiirina ~r &lt;!i'.orra.
Hace algunos días, los mensajes telegráficos anunciaron que había estallado en Corea una revolución. Poco
des¡:més se supo que un día en la mañana el Palacio Real
fué mvadido por un grupo de soldados coreanos y otro de
japoneses, con trajes de paisano..
El coronel que mandaba la guardia del palacio, quiso
oponerse á la entrada de los amotinados, y fué muerto,
lo mismo que los soldados que acudieron en su auxilio.
Los sublevados penetraron en seguida en lás habitaciones de la Reina y la asesinaron, así como á tres de sus
damas que la acompai'iaban. El Ministro del Interior corrió igual suerte. Los cuerpos de las víctimas desaparecieron.
Las tropas japonesas, acuarteladas en el interior del
palacio, no tomaron parte en el asesinato.
Creese que la reina viuda fué también asesinada en la
noche. Varios partidarios de la soberana muerta han sido encarcelados, y otros, advertidos oportunamente, tuvieron que huir. El rey tendrá que abdicar, si no quiere
perder también la vida.
Tales fueron las noticias que el telégrafo lacónicamente nos comunicó. Llegaron luego otros detalles que extractaremos:

larnmotJJrtt rn las ttirrs.

Hemos recibido á última hora algunas otras fotografías que tuvo la bondad de remitirnos el conocido artista
Sr. Lobato, y las cuales pubUcamos en nuestro próximo
número.

CARROS ALEGORIOOS.
Anúncianse ya las próximas fiestas de Xavidad en Querétaro, que tanta fama han logrado alcanzar en el país .
Lúcense en ellas principalmente, hermosos carros alegóricos y con tal moti"º• se nos ocurre hacer notar el buen
gus~ y el sentimiento artístico que algunas poblaciones
del interior de la República, demuestran para el arreglo
de tal clase de carruajes. Buena prueba dtl ello dan las
carrozas presentadas en los combates florales de Puebla
y San Luis Potosí, pero hoy nos complacemos en poder
presentará nuestros lectores algunas muestras de lo que
en cuanto á carros alegóricos, se hace en algunas ciudades como León y Querétaro1 que se han distinguido de
una manera notable ,t este respecto.

1Jrc11stt ílilrrirnna.
"EL CORREO ESPAÑOL."

C I r:no .-\ l.EG '¡ :JCO A ":.REGJ, ADO E~ Ql:ERtT.\RO.

Bajo diferentes nombres y bajo diferentes directores,
El Correo Español ha logrado subsistir muchos años, hasta llegar á ser para los súbditos de Alfonso XIII lo que
es el Jfonito·r RepubliooltO para nosotros¡ es decir, un campeón tenaz de determinados principios 1 un periódico de
combate, un periódico serio, pero nunca un diario de información. En su primera época llegó á alcanzar gran
auge, cuando Elices Montes presidía su redacción; lue•
go tuvo su período luctuoso, al mismo tiempo que 1a
prensa mexicana, y fué ese también período álgido; hoy
vibrante de patriotismo, ha conseguido mantenerse en
pos.ición correcta, pero no ha sabido explotar á. la vez
las circunstancias. Su ingerencia en la política de México ha sido débil: sus aspiraciones se han referido siempre
á España. Corno _periódico dedicado á defender los intereses de una Colonia extranjera, es bu;enocomo negocio,
no pasa de mediano.

�8

EL MUNDO.

17 Novrn:IIBRE, 1895.

17 Novrn:11BRE, 1895.

EL h:UNDO.

QH &lt;!fítnrr.al !r.ands.ca ]. ~ten.a.

Conc~rso de ganadería en Coyoacán.

Parece que el país está de plácemes
Para cubl'ir la cartera de Gobernación se designó al
Gral. GonzálP:'. Cosio y para llenar en seguida. la de

Comunicaciones se llamó deEuropa al Gral.Francisco
Z. Mena.
El Gral. l\Iena entró siendo muy j0veu al servicio
de las armas¡ cayó prisionero en Puebla en en 1863
Y fué depo1-tado á Francia.~Desde allí volvió a luchar por la causa de la República y entró á Puebla, victo1:ioso, como ayudante del Gral. Porfirio Diaz
y con el grado de Comandante el 2 de .Abril de 1867·
Amigo leal del actual Presidente, le acompañó sin tregua en todos los combates por su
causa; compartió los desastres de la Naria y lns
alegrias de Tecoac; fué el primero en las adversidades y el mas modesto en el triunfo; obtuvo un puesto en la Representación nacional y más tarde fué electo Gobernado~· de
Guanajuato, su Estado nativo.
Su historia en ese periodo la hizo sin querer un periódico oposicionista, diciendo cuando le vió abandonar el puesto:
«El General )lena, subió al poaer como
Adán salió del Paraíso, cubierto con una hoja de higuera y ha salido llevándose por único capital una yegua alazana y tres pipas de
ámbar y espuma regaladas por sus amigos.»
Y en efecto, no sacó más de aquel Gobierno.
Hay que revelar algo de su vida privada
~ara medir su honradez puritana. El día en
que dejó el gobierno del Estado, encargó á
un amigo suyo que le rifara una alhaja y dividió por partes iguales el producto, dejando
una á su anciana madre y regresando con la
otra á la capital de la República.
Como Gobernador, dió pruebas de energía-muy grrndes y de republicanismo sin
tacha.
Cuentan que un Jefe Politico le telegrafi{l
en los momentos de las elecciones de Diputados diciéndolequesi no mandaba dinero para
comprar los votos era seguro que~l Gobierno
perdía su candidato en aquella localidad.Mena contestó d_esde luego lo siguiente:
-«No me asigna el Presupuesto partida
para comprar electores y si por eso ha de
perderse, que se pierda.»
Esto revela que es un carácter definido
y :entero y que el Gral. Diaz que ha deSterrado de su politica todo lo que signifique aspira~iones personales, se sigue rodeando de
esos caracteres.
Así nos explicamos que haya llamado á su
antiguo subalterno y correligionario para
u tilizar sus aptitudes en provecho del pais.
El Gral. Mena, nació en León Estado de
Guanajuato; ha cumplido cincuenta y cinco
añ.os y ha pasado quince en Europa, tratando muy de CP.rca á los más notables banqueros Y hombres públicos de Berlín, Londres y
Paris.
El jueves 14 del actual á l?ts doce del día
prestó en el Salón d_e ~mbajadores, la pro~
testa de ley como 1II1rusoro de Comunicaciones y está ya en plena posesión de esa cartera que es una de las más importantes para
los adelantos materiales país.
El retrato que publicamos en este número
es el último que se ha hecho del Gral. Mena
en uno de los mejores talleres fotográficos
de París.

Pero hay algo que agregar aún á el'=ta serie de advertenc~as que esperamos no sean recibida.; con desagrado,
en virtud de.la bueTu'l. voluntad que las inspira: In. escasez de atractivos; no hay teatros, ni ejercicios ó juegos
de fuerza etic. Las familias, por lo tanto1 no encuentran
di,~ersión.
¿Sehaguerido hacer de ef:ta clase de concur~os un ne~o~io, ó se ha tratado simplemente de realizar nna obra
util para el país?
Tal es el problema y resulta que nino-una de In..'- dos
proposiciones que ofrece ha sirlo r!:'snelt~ eu la gr:.m ~c,1la que es posible y que fnl:lra &lt;le dei;ear.
En ese Certamen, l'ieglln se ¡]ice en el informe del Jurado c~lificador, sos~uderon !}Oble Y,ntliente lncha pam
conqmstarel merec1do.prem10, lo mismo Iris dignos represen!-antes de la hermosa r1za 8cbwytz, que los del:\
nolstern y los de los cruzamientos de una y otra con

l. Primer premio. 11Victoria,11 vaca de cuatro años, cruzada Durham, 66 cuartillos.-Establo de la Trinidad. San .Andrés Chalchicomula, Puebla, propiedad Eduardo Beltrán.
--3. Facñada del edificio de la Exposieión.-6. Mención honorifica. Gallinas raza brahma gris y blanca; propietarios Zayas Enríquez y Comp.S. Prjtnf'T :iremio. uBonita.&gt;,Ternera de 22 mesesi nacida en México, raza pura, suiza. Propiedad de Eduardo Beltrán.

La distribución estuvo muy lucida: concurrieron el Pree:idente de la República v algunos de sns ministros, el

(lobernador del Distrito, e) Presidente del Ayuntamiento
y otros funcionarios. El Secretario de la
Sociedad leyó el informe del ,Jurado calificador, y t!l Dr. Porfirio Parra pronunció
un magnífico discurso.

DE

Los acontecimientos de la semana.
El espectáculo de. pugilato que debía
Yerifi~arse el domingo pasado en Pachuca, siendo campeones Clark Y Smith se
suspendió y tendrá efecto el"día 24 'del
mes en curso, si fuerza mayor no lo impide.
.
Se sabe que nuestra música de Artillería
que está dando audiciones en .A.tlanta ha
obtenido éxitos tan brillantes cuanto 'merecidos.

Los festejos que según costumbre se celebrarán en la dudad de León en Enero
prometen estar muy lucidos. '
'
Se habla de que para vigilar nuestras
costas, el Gobierno comprará algunos cañoneros.
Se hizo ya la primera prul:lba del ferro~
carril áereo sobre el río l\Iexcala en el Estado de Guerrero.

El nuevo Ministro de Comunicaciones
G~~eral M~na, ha dicho á un reporter: '
Lós clencales son para el país la mayor
calamidad y la principal rémora para su
progreso; el clero es el único que pone
obstá~ulos para la desaparición de nues~ras _discordias, y su influencia es la que
1mp1de que todos nos unamos como en
un solo núcleo social.',
--El viernes en la mañana debió abrirse
en la casa número 5l de Gante un centro
de enseñanza, intitulado: uGra~ Sociedad
Olúnpica Mexicana.11 En tal centro será.
P!ofeso! de puiilato el Sr. Clark, 'y de
gimnasia y eecgr1ma respectivamente los
Sres. Lobato y Quintero.
'
El &lt;;lía 21 del próxi~o Enero y en tren
espe~1al saldr_á de Chicago á :México la excn1:-161:1 americana organizada por el Club
((Illmo1s.n
Se sabe que hay ya inscritas 200 persona.,.

General G}:rancisco
OOiniSfro

Z. ib}ena.

ae &lt;romunicadones.

nuestras razas bovinas indígenas; y si tan &lt;iignos de admirarse fueron por su arr?ganciaygallardfa, la corrección
de sus formas, lo harmomoso de su organismo y sus relevantes cualidades loa animales nacidos al abrigo del
Pocos negocios habrá en México tan dignos de elog ·0 chalet, de los Alpes suizos 6 del establo de las praderas-de
como el que ha emprendido la «Sociedad de concurso~n la Hol~nda, no merecieron menos elegios los obtenidos de
de Coyoa?án, por las grandes ventajas que proporciona esos mismos reproductores en nuestro país, en el Rancho
al país: mnguno t?-mpoco que revele mejor nuestro · ro- de Miraflores, en la Hacienda de la Lechería en el establo
y que necesite tanto de él para su prosperidad
del Molino de Valdés y en los de San Salvador el Seco y
o~ esto es que nos apresuramos á enviar nuestras felici: de la Trinidad.
tac1ones á. la Empres~ _por la tarea que ha acometido, eLa exhibición, estuvo, en general muy bonita y muy
ro á la.vez nos permitimos hacerle algunas observacioEes
la distribución de premios efectuada el doen~amm~das á que las tareas de la Compañía tengan el concurrida
mingo último, en Coyoacán.
.
meJor éxito, en provecho de ella y de todos.
Obten_idos los primeros por individuos selectos de las
Creem~ que e~ local para las exhibiciones se encuentra demasiado leJano de la capital; que los precios de razas smza y holandesa, er&amp;. todavía necesario que entre
transporte y de entrada sol! ~uy elevados; y que faltan sí disputasen los toros, las vacas y las crías, y sometióse
agen~~ y propaganda. Estud1ense la distancia y demás á nuevo examen conforme las escalas de puntos el gran
condiciones de los certá.menee efectuados en el extran ·e- premio vencedor 6 su·eJfJ)Rtake que solamente co~quistan
ro Y se yerá que reunido el importe de la traslación v Je1 en los solemnes concursos los príncipes de la raza los inacceso u. ellos, resulta una cantidad mucho menor. Esto dividuos que en sí reunen el mayor conjunto de ~ualidapor lo _que respecta al punto pecuniario, que en cuanto al dea y que pueden presentarse como tipos casi perfectos
admdasmcio 6 propaga~d~, puede decirse que son cosas olvi- de las nobles familias á que pertenecen.
a
por la negoc1ac16n.
En esta lucha, obtuvieron el premio swap.ffake loa si~

fc!8º

guientes animales, ganándolo varios de el1os por un pun
to más á sus competidores.
u,Sa.rasate.,)-Toro de raza suiza.-Nacido en México.Propiedad del Sr. .T. H. Robertson.
11Xegrito.))-Becerro de la misma ra.za.-Nacido enlléxico.-Propiedad del Sr. D. Eduardo Beltrán.
uGarna.,,-,~aca.-Original'in. del Cantón de Schwytz.Importada recientemente por los Rres . .Manuel Sainz y
Compafiía.
,fü1nita))-Ternera suiza.-Nacida en )Iéxico.-Propiedel :-:r. D. Eduardo Beltrán.
"E:-pafiola. n-Ternera. -Raza Holstein. -Propiedad del
Rr. D . .Juan ~Iartínez del Cerro.

RESL'"MEN

••

l..ra 8J&lt;posición de 9anado en (?oyoacán.

9

Han sido nombrados: Director general
de la Exposi~ión ~acional de 1800, el diputado Ignacio BeJarano1 ,y Director del
Departamento extranjero, el Vizconde de
Cornely. Queda vacante el puesto de Director del Departamento Mexicano, para
el que ~o e~contramos persona más apta
que el rngemero Fernando Ferrari Pérez
por la prá~tica adquirida en cuatro certá~
menes Ulllvel":'a.1es, su inteligencia y su
honradez li prueba.
El martes último falleció el joven Francisco Laborde
Monnet, muy estimado de la Colonia francesa de esta Capital.
Se había estadolhablando de un proyecto de amnistía
para los duelistas, que en breve se discutiría en el Senado.
Tal pr~yecto ha sido al fin p~esentado, suscrito por los
señores Senadores D. Carlos Rivas, m. Gumesindo Enríquez, D. Manuel Carrascosa y un Representante del Estado-de Guerrero.
Dicho-proyecto está concebido así:
uArtfoulo 1? Se der~n los artículos 611 612 613 y
61~ d~l Código Penal vigente en el Distrito Feder8I y Terr1tor1os.
uA.rtículo 2? Conforme á lo establecido en el artículo
256 del Código citado, se concede amnistía á los reos respon~abl~a de loa delitos de ~ue~o cometidos hasta hoy en
el Distrito Federal y Territorios, con excepción de los
comprendidos en la fracción 4! del artículo 000 del mismo Código, y 9.uedando viva conforme á su artículo 257
la responsabilidad civil.
(Sigue el resumen en la~ ágina 12.)

�EL MUNDO.

10
TEATROS.
Ya presentía yo que el Señor Sieni reservaba lo mejor
del boHopara lo último, y ahora anuncia para el segundo abono á. Otello, á Manon y á Fausto.
Los abonados, que dan fin á la ardua tarea de oír lo que
el Señor Sieni ha querido darles, van comprendiendo que
se llevaron un chasco muy superior y que si quieren
piezas de su gusto, deberán aflojar de nuevo los cordones de su bolsa.
Con mala suerte han andado, pero sír\'ales de consuelo la correcta interpretación de los Payasos y la no menos correcta de la Camllería. Constituyen esas dos piezas la única nota teatral halagadora de la semana, ti!l oasis en medio del deSierto de piezas momificadas y de
malas interpretaciones porque hemos pasado, en pos de
una tierra prometida donde se ve albear el peplo de Mar•
garita, se oye el rumor de su huso y se aepira el aroma
de las flores frescas del ramillete de Siebel.. ....
CamUería Rasti&lt;'rtna y Lo-~ Payasos se parecen, aun cuan•
do no sean idénti~os los procedimientos artísticos de
Leoncavallo y de Mascagni, cuyos retratos ilustran hoy
mis Notas.
Ambos han sabido empero arrancar sus mejores secretos á la música dramática, haciéndola hablar el desesperado lenguaje de los celos, celos meridionales1 celos
dignos de esa Italia nacida para todo lo grande: amor y
odio, libertad y sacrificio ......... .
Carallerta Rusticana y Los Payasos, son hermanos, Y
Sieni anduvo feliz al reunirlos, que en ambas obras deja
oír su doliente ó feroz grito la pasión más potente y dramática, la pasión que crispa la mano de Otello, y el público gusta siempre de oir esa voz ... .. .
Dije que Pau~to constituía la tierra prometida para
nuestro expectante dilettantismo y es cierto, pues si bien
hay entre nosotros muchos adeptos de ese Dios extraño
que se llama Wagner, todos, "todos, aman sin embargo l~
obra maestra de Gounod.
También su ret!'Sto sirve de ornamento á mi Revista y
debo advertir que ese retrato se remonta tt la época en
que el ilustre maestro escribió el Fm18to.
Gounod dió una vida especial al gran poema de Gcethe.
Vivía. este poema1 vi\'e y vivirá como símbolo que hace
sublime escarnio de la ciencia. Mas era tarea imposible
casi trasladar á la música ese símbolo, sohrado sutil y
retirando de él la tendenciosa parte metafísica, Gounod
y sus colaboradores los libretistas dejaron solo moverse
en el mundo reducido del proscenio á lt,s sublimes sentimientos que en la obra palpitan.
Así el gran poema, desnudo de sus excelsas especulaciones, ha adquirido del todo una vida poética y divinamente sentimental, infundida por el músico que mejor ha
conocido acaso los numerosos procedimientos del arte.
Gounod ha llegado con su l·i'austo á una popularidad difícil, porque excluye la vulgarización: sus deliciosos números, como la cavatina Salve dinora casta é pura, la balada Había un rey, el aria de las Joyas, el brindis, el dúo Oh
noche de amo1· .....• y otros, han sido emblemas de amor é
interpretando delicados sentimientos, han vagado por todos los teclados y cantado en todas las gargantas, y causan

NOVIBMIJRE,

1895.

ELl\IUNDO.

11

=======================================

"'**

En el Principal han alternado con :JfillH Helyett el Salto
del Pasiego. Et,,tri. obra había pasado ya á. la categoría de
recuerdci. Habfanla relegado á las reservas 1 las bulliciosas zaxzuelas espaílolas últimamente import~1.das y causó
sorprc~a. su retorno á. la escena.
Eso de exhumar obrae, tiene, sin embargo, sus inconvenientes, sobre todo para los seilores Arcaraz. Mfas
lfelydt, rehabilitada según he dicho, absorbió por c01npleio los esfoerzos de los zarzueleros y poco 6 nada dejaron para la obra resucitada.
Cuanto mejor fuera que cada uno de esos llamados estrenos de la compañía, no saliese á luz sino previo el concienzudo estudio!
El público perdonaría á. la Empresa que los estrenos
no fueran tan frecuentes y la Empresa no se agitaría tanto para salirnos con piezas en embrión.
Con el Salto del P&lt;tsiigo, la Empresa del Principal hizo un derroche: estrenó una decoración bonita cuyos autores son los Sres. l\fendoza y Montero, quienes en la
primera representación de la zarzuela, fueron llamados
á. la escena.
:M:e prometo hablar en mis próximas notas, de otro estreno. Se trata del beneficio del Sr. Don Ramón de la

FELIX CARLOS GOUNOD
Cuando compuso 1,Fausto,n

***anda penando el
En Orrin también
drama, pero hasta hoy, no he sabido
que se atrevan con La Honra ó algo
semejante.
Luisa ]\fart.inez Casado, está estudiando la gran obra del dramaturgo
Aleman y acaso al tornar á México,
la traiga ya en su repertorio.
Si es que torna ... ..... .
El resultado de su última temporada fué tan poco halagador.
Cierto es que ella trabaja por el arte, pero aun así, no se concibe el entusiasmo ante un teatro vacío. La ausen*cia de espectadores, hiela el entu.siasmo más ardiente.
El mismísimo Castel se desanimaría.
•**

Portilla, libretista acérrimo, en conni\'encia ahora con
Virginia Fábregas y Ricardo López Ochoa.

**•

En Arbeu ha vuelto á la escena ul\larianaJJ esa Mariana
de Echegaray, tan hermosa y tan discutida.
Por supuesto que, en Arbeu, yo no 1a discuto. Doy media vuelta. á la derecha y me marcho.
No puedo olvidarme de Juana Rosado, que ahora con
el invierno ha de estar mas fría, ni de Castel, que no es
creible que ha.va cambiado de \'oz.
Ya pasó del~~ pubertad.

*

J,I;/da

(Fot. de la. coleeción del Sr. Luis Echegaray Aragón.)

17

no obstante aún, y causarán 1:üempre la impresión deliciosa
de todo lo bello y de todo lo nuevo ..... .
Oh Fausto ven, ven con tu Mefisto sombrío¡ cabalgad
en vuestros caballos negros como el abismo y llegad pronto, que el Deseo, como Margarita en la prisión, languidece
y clava en yoeotros sus ojos desconsolados ..... .

PIETRO MASCAGNI
Autor de uCavallería Rusticana.n

RUGGERJO LEONCAYALLO
Autor de t&lt;LoS Payasos.n

17 N ov .r EM llRE, L895.

Tampoco discutiré la
de Sudermann, esa diYina
Magda en que ví hacer prodigios á Clara della Guardia
y que pasad, si Dios no tiene piedad de ella, p')r la escena del Tt&gt;atro llidalgo, uno de estos días, acaso hoy.
No me siento con valor para ir á Yerla y me contento
con encomendarla á todos los santos.
Santa Rita de Casia la ha de sacar con bien.

Sé que Maggi ha obtenido un hermoso triunfo en Mérida. Representa•
ba el Ot.ello y los espect-adores se entu•
siasmaron hasta un grado tal, que hubo quienes 1 en plena representación,
invadieran el escenario para abrazar
al actor.
Las señoras agitaban sus pañuelos y
algunas lloraban.
Eso me cuentan y def:eo con el alma
que sea cierto, por que supone una re.
compensa legítima á. un artista que ha
sabido elevarse tanto.
Hay en esas unánimes manifestaciones de una multitud electrizada, algo de augusto y consolador.
Cuan pocas veces el arte en la vi_da,
se muestra con toda su pompa y eJerce su completo imperio.
Preciso es que nada de lo. que constituye el marco que le rodea, opaque
su brillo.
Preciso es que lo veamos sin sombras puro 1 inmaculado ...... .
P~ro entonces!. ..... Cómo subyuga,
como embelesa, cómo domina y anebata!
.
Yo recuerdo con íntima complacencia, la actitud del
público mexicano en una de las escenas culminantes de
Otello canta.do por Tamagno.
El ;Hencio era absoluto en el salón¡ la inmovilidad de
los espectadores, completa.
l\Iil pupilas dilatadas fijábanse en la escena y el horror
sublime de la tremenda trajedia flotaba sobre todos los
animos.
Y cólllo hiere después el contraste: el grito escapado de
todos los pechos, cuando la admiración ha henchido de
suerte tal el espíritu que ya no cabe, que se desborda Y
es lúgrima, aclamación, sollozo!. ....... .
Son esos inmortales momentos, dignos de remembranza eterna, el testimonio más brillante de la excelencia del
ingenio y de la grandeza de Dios.
TANllAliSSEE.

•

j
'

¡."

¡~
TRAJE Y TOCA PARA CALLE.
Empléanse para e;-:te bonito traje un paño liso gris sonrosado y :primorosos galones acordonados, que han vuelto á revivir en Parí~, no sülo para adornos de vestidos de
paíio, sino también para los de seda ó terciopelo. Lleva
la favorita jaquett&lt;' de faldones, y abajo, como delantero,
no va sino una camiseta de seda6 lana: puede usarse también un justillo de terciopelo suave ó de seda de Persia.
Un vestido semejante1 fabricado por el mismo sastre,

es de paño azulado sobre justillo ceñido de terciopelo
amarillo con dibujos persas impresos ó bordados, de mu~
chos colores.
Si se desea un traje m,ís sencillo, puOO.en omitirse las
aplicaciones, y sub1,tituir~ con delgadadas tü:as de pasamanería negra.
Las solapas colgantes, casi cuadradas, que son una inno\'ación en los nuevos vestido,1 franceses, están bien señaladas en nuestro grabado. La espalda, apropiada, se
abre en abanico, con pliegues desde el corpiño 1t abajo.
Las mangas muy infladas y caídas ó recogidas porpun-

tos á distancias irregulares. Cuello alto que se dobla li
geramente hacia los hombros.
La falda cae en pliegues naturales y en cada gajo lateral, aplicaciones triangulares de galón acordonado.
La toca C's de felpilla RCK&gt;rdonada con listón de terciopelo color de acero, más parecida en color al vestido la
felpilla que el listón, dominando el gris 6 castaño. Se
adorna con amapolas tojo-amoratadas y blancas y con
una alta 11igl'l&gt;/lf negra., cerca de una-pluma negra deavestrnr. enhiesta completamente hai:.ta caer en onda natural
sobre la cima de la cabeza.

�17 NOVIEMBRE, 1895.

EL l\IUNDO.

12

Muy agasajados han sido
los americanistas en su viaje
á Mitla, del cual hablamos á
nuestros lectores.
En Oa.."&lt;aca atendiólos mucho el Sr. Guil1ov1,T, quien los
acompañó en sn visita á algunos edificios importantes.
En el tránsito ,í Mitla, to-dos los pueblos estaban adornados. Los americanistas
iban escoltados por lujosá
cabalgata.

(Sigue df"::,la /Jágina 9.)

1&lt;:1 Círculo' Patriótico Religioso de artesanos 1 celebró el
domingo último una :fiesta religiosa en la Yilla de Guadalupe1 á la cual asistieron los
gremios•de impresores, sombrereros, tejetlores, zapateros, albañiles1 carpinteros,
bordadores, relojeros, peluqueros, ~astres y encuadernadores.
Cada gremio llevaba su estandarte.
El lunes, celebró también
en la Colegiata una fiesta religiosa, la poblaci6n de Tlalpan, yend0 en peregrinación
varias agrupaciones.
Por último, el martes efectuó una fw1ción solemne la
Mitra de San Luis Potosí.

El martes en la mañana,
los Sres. Barroni Rincón Gallardo, Alvarez Rul y otras
personas conocidas, hicieron
en la cárcel de Belén, una
repart ción de 326 frazadas,
éntre los hombres, mujeres y
niños más necesitados.

"''

Don Pitnfi.lo e 1 pintor se dispone á acostarse ensando que el arte es la miseria y el suefi0 la riquéfa.

Se encuentra en la ciudad
el Sr. D. Romualdo Pacbeco,
que ha ocupado importantes
puestos en \Vashington. Ha
sido Ministro dé Estados Unidos en algunos países. La influencia de este señor, mexicano de origen, es poderosa
en los ministerios de Relaciones de Estados Unidos y
de México.

Se ha hecho notar 1 que
habiendo producido al Erario Nacional las aduanas de
la República, durante Octubre, dos millones de pesos,
situado el bimestre para el
pago de la Deuda, ha quedado en la Tesorería de la Nación, un sobrante de un millón y seiscientos mil pesos;
caso que no se había dado en
el país hasta hoy.

El martes falleció en esta
capital el súbdito español D.
MarcosDiaz, rico propietario.
El miércoles murió tambien el Sr. D. Antonio Falero, hermano del Sr. D. Jua_n
de igual apellido.

En uno de los cabildos celebrados últimamente, se pre
sentó un oficio de la Secretaría de Comunicaciones, en
que solicita se le diga: en
cuánto puede ceder unos terrenos que sefiala en el Bosque de Chapultepec, los cuales destinará á un paseo de
aspecto grandioso, y dar amplitud á la calzada para la
circulación cómoda de los carruaje:s.
El Sr. Presidente de la República, nombró ya una comisión esrecial, áfin de que,
resuelto e punto que se consulta, presente el proyecto
para embellecer el paseo.

13

'·

Ha muerto en esta capital,
el joven D. Rafael 1\fartínez
de la Torre, hijo del notable
jurisconsulto D. Ra!ael Martínez de la Torre.

Porque un pintor, al salir
de la casa del Sr. Arturo López, dijo algunas frases ofensivas para éste, el hijo del
portero de la casa mencionada, lo persiguió y le infirió
varias heridas con un cuchillo. A.l ser aprehendido, dijo:
que había obrado asf, porque
no toleraba que se hablase
mal del amo de su padre.

Entre las noticias importantes, relativas á. la Exposición Nacional, escogemos las
siguientes para conocimiento de nuestros lectores:
Muy en breve se celebrará.
una junta entre los gerentes
generales de los Ferrocarriles
Central, Nacional é Interoceánico, y el Sr. Vizconde
Cornely, con el.fin de ver las
ventajas que esas líneas pueden ofrecer para el transporte d~ mercancías y pasajeros,
con motivo del Certamen.
Hay el -proyecto de cons•
truir una lmea de cable para
ascender al Popocatepelt.
Circuló en la prensa americana, la noticia de que la Expeaición se había diferido para 1898, y el Sr. de Cornely
ha rectificado, diciendo que
se verificará el afio entrante.

EL MUNDO.

17 Nov1mrnRE, 1895.

Y soñó ..... .

·"

Que Dios se compadecía de él y que un dncndecillo
le traía una bolsa repleta de dinero.

'•·

Se levanta, pasmado por hi grata sorpresa.

Y resistiéndose á creer en la fortuna que tnn inesperada.mente se le ofrecía, palpa las onzas y las Q,rroJa en tierra, deleitándose con su scfnido.

Lleno de gozo, baila delirante [pisot&lt;'ando hl.S mon~d~s .
,

Por amparo concedido por
el juez respectivo, se suspen•
dió la ejecución del reo Francisco Yazquez, artillero del
primer batallón, condenado
en Consejo de Guerra á. ser
pasado por las armas.
En breve se empezará á reparar, de una manera radical, la fachada del Palacio
Nacional, según el proyecto
de D. Domingo Dondé.

A lo que se dice, en la municipalidad de Ajuchitán, Estado de Uuerrero, se ha hecho un hallazgo de dos piezas de artillería de montaña,
dentro de un pozo azolvado
de una casa que fué propiedad del coronel D. Juan Vélez. Las piezas cuestionadas
son de cobre dulce y segun saben las personas más caracterizad.as de la villa, esos cañones dieron mucho que ha
cer á. los defensores del plan
de Ayutla en 1854 y fueron
clavadas y enterradas por el
jefe reaccionario que defendía la plaza de Ajuchitán
cuando los independientes la
tomaron.
•

ciarroza

ae los niños ~nna 1? Geao1'ius, que ob{u1'o el Gran ~remio.

El Ferrocarril de Tehuantepec, atendiendo á las exi•
gencias del tráfico, reforzará en breve su material rodante con numerosas locomotoras y carros.
Hoy domingo, se~ efectuarán en el Hipódromo de la
Piedad, las carreras de reglamento, conforme al programa siguiente:
Primera carrera: ulnaugurafo para caballos de tres años
6 más edad.
Segunda carrera: Para. caballos de tres años ó más edad.
Tercera carrera: Para poneys mexicanos, que montarán
caballeros (catch wrigths).
Cuarta. carrera: Para caballos de dos afias.
Quinta carrera: «Mex:ican Jockey Club Cursen para caballos de tres años 6 más edad,
r."'"Ha sido celebrado un contrato entre la Compañía del
Ferrocarril Mexicano y el Gobierno, para la construcción
de un nuevo puente de fierro, sobre el gran canal en San
Cristóbal. Costará dicho puente $30,000

(Fot. Emilio G. Lobato.)
Se sabe que D. Antonio Ezeta sigue en .A.capulco, desesperado por la detención de sus pertrechos de guerra.
La enemistad entre él y su hermano D. Carlos, toma
cada día mayores proporciones y obedece á lo que se afirma, á la renuencia de este último para seguir facilitá.ndole
fondos.
Por otra parte, van resultando infµndados los rumores
acerca de la pretendida persecución á D. Antonio en Aca•
pulco . .A. lo que parece nadie lo molesta en el mencionado
puerto mexicano.

Próximamente se efectuará el estreno del nuevo y magnífico teatro de Guanajuato que, como saben nuestros lectores, llevará el nombre de ((Juar~z.)i
La compafHa de ópera Sieni está en tratos para dar ahí
algunas funciones.
El domingo último en la tarar,. al principiar en el teatro Principal la función, de"· ndióse otro trozo de la
moldura que sirve de orn?:~~ciJmción y cayó sobre las personas •ue ocupaban las lunetas colocad.as debajo, lesionanf ú. una de aquellas en la cabeza.

En el último certamen de
fotogralfas de las Repúblicas
Hispano Americanasi verificado en los Estados Unidos,
obtuvieron premio once fotógrafos mexicanos.

Se dirige á una sastrería donde se transforma en
eleígdan te ?aballero. .A.hora sí no reirán más por su
ra o 1raJe.

Comió hasta reventar, y le &lt;lió una indigestión.

. ya lut"go al mejor rest.aurant, en donde lo sirven,
diligentes los mozos, y solícito el patrón

Los zapatos eran muy estrechos y se Je inflamó
un callo.

Encuentra en breve amigos que Yan con él á ~eber
y llegan otros muchos que lo saludan con entusiasmo.

Acudieron presurosos los mejores médicos quienes
comr, él ~ra neo, .dcclara:on el caso de suma gravedad'.
e d1e;on mil brebaJes Y le pusieron mil vendas
h asta deJarlo como vé el lector
'

PERSONAL.
D. Angel de Caso y la Sra. Guadalupe Cacho de Caso,
participan haber cambiado su domicilio á. la casa núm. 18
de la calle de Donceles.

LA MUTUA.
Colotlá.n, Noviembre 6 de 1895.
Sr. D. CárlosSommer, DirectorGenaralde uLaMutua.n
México.
Muy señor mio:
Como albacea de la testamentería del Sr. Don Ramón
Mora Castillo 1 tengo la satisfacción de participar á. usted
que la póliza número 585J568 por valor de mil pesos, en
que estaba asegurado el nnado Sr. Moral me fué pagada
con toda puntualidad.
Si usted cree que pueda ser de alguna utilidad para el
público, darle publicidad á la presente, le agradeceré se
sirva hacerlo cuando lo estime conveniente.
Doy á. usted las gracias y me repito su atento.-JuAN
ZULUETA .

I;

. En tal si~uación, lo acometieron unos bandidos que
iban á. asesinarle ..... .

Cuando desp~rt6 se encontró bueno y sano acostado en su mal ¡ergón.
'

Pero al levantai-se, tropezó con el casero que iba .,
cbobr~rle y el que pareció más pavororo que lo;
and1dos.
·
Y E&lt;sto si no era sueño.

•

�14

•

17

EL MUNDO.

INFORMACIONES.
LOS GIGA~'"TES DE HIELO.

Las catástrofes que frecuentemente suceden á los atrevidos exploradores americanos que intentan arrebatar sus
secretos al polo :N"orte, llaman frecuentemente la atención del público sobre aquellas regiones tan poco conocidas que lian sido tumba de intrépidos marinos.
No son sin embargo solamente los exploradores que se
aventuran por 11arajes ocupados perpetuamente por· el
hielo, como único soberano, los que deben temer los accidentes causados por aquel.
Los -iceberg¡¡1 en su descenso hacia los mares más cálidos,
causan grave daño á los navegantes.
Los icebergs, que de tiempo en tiempo· hacen su aparición en el Oceano Atlántico, y que causan tan vivas impresiones á. los marinos, son todos 6 casi todos originarios
de Groenlandia. Groenlandia es una inmensa región insular cuya extremidad norte dista apenas 600 kilómetros del
Polo, lo cual explica que las cinco sextas partes de su superficie, est,én recubiertas por una costra de hielo perpetua. So1amen1.e en las costas de esta isla inmensa, se encuentta una estrecha banda de terren&lt;J pr.;piamente dicho, así como rocas abruptas.
Puede considerarse de cualquier manera el interior de
Groenlandia1 como un colosal glacier 6 más bien como un
verdadero Il!ªr de hielo. Su superfiecie total equivale á
tres vecee la superficie de Francia. De aquí se deducirtí.
que los glaciera de Suiza, so.Íl poca cosa comparados con
aquellas inmensas regiones glaciales.
L-Os glaciers de Groenlandia1 verifican su descenso hacia
el mar con una rapidez muy variable. En tanto que algunos no se desplazan más que algunos centímetros por
día, otros recorren en el mismo tiempo distancias de 2ó
metros y de más. Muchos sabios distinguidos 1 singularmente Helland, han hecho á este propósito cálculos
muy exactos.
Pór regla general puede establecerse que los glaciers
más grandes, están animados así mismo de mayor celé·bridad. Puede establecerse tambien que los glaciers tienen un movimiento más acelerado hacía su centro que
bacin. sus bordes, lo cual se explica por la fricción notable que sufren al llegar á las rocas que forman su lecho.
Por la misma razón sucede q_ue su movimiento es también más rápido en la superf;icie que en las capas inferiores.
A primera vista, los inmensos blocs helados que .ruedan lós g1n.ciers, parecen rígidos como la roca. En realidad, cuando verifica,n su descenso, se vuelven plásticos,
se encajan por estrechos cana.les, por entre las rocas, vencen los obstáculos y se precipitan poco más ó 1.0enos como
los torrentes de agua.
.
·

~

~

Todos los v.ia.jeros que han estudiado estos grandiosos
amontonamientos de hielo, eatan unánimes en asegurar
lo que venimos refiriendo .
• Cuando se aproxima uno á los parajes en que los glaciers caen al mar, se oyen continuamente formidables explosiones causadas por 1a separación violenta de los blocs
de hielo que al caer al agua levantan lnmensas nubes de
blanca espuma.
Nada puede dar idea de los formidables ruidos que se
suceden casi sin interrupción y que producen un efecto
verdaderamente terrorífico.
La cantidad de hielo producida de esta suerte por los
glaciers en su rápido descenso, es verdaderamente extraordinaria. El sabio Helland, cuyos trabajos hemos
mencionado arriba1 estima en unos 200 millones de metros
cúbicos el volumen de los hielos producidos diariamente
por solo el glacier de Jacobshaun Groenlandia. Y este no
ea mas que uno de los inumerables glaciers que estrí:in
aquella región desolada y no por cierto el más importante de ellos.
Los icelrergs, libres, que se aventuran en la inmensidad
del Oceano, presentan aspectos bien diversos, -según las
circunstancias que preceden á su formación.
Constantemente, debido á los furiosos asaltos del agua
y del aire, &lt;Jfrecen las formas más peregrinas y los tintes
más diversos.
Si es en el Estío cuando· han comenzado su viaje hacia
el Sur1 sus costados azules bien pronto adquieren una
blancura de nieve, gracias al aire que se insimía en los
.poros de su superficie. Cuando el calor au.menta, fórmanse verdaderos lagos en su parte superior y vense enormes
cascadas precipitaTse desde su cima. Estas cascadas hendiendo los costados del glacier, · contribuyen á darle formas extraordinarias y variadas basta el infinito.
Desde el instante de su desgajamiento, el glacier no hace mas que disminuir de importancia.
De ordinario, nO \arda en encontrai· el Gulf-8hteam 1
que le envía rápidamente á las regiones heladas del oceano A.rtico.
De cuando en cuando, sin embargo, sucede que los ice-bergs llegan á ganar laalta mar y entonces es cuando constituyen un p~ligro inminente para los navegantes que
van de América á Europa 6 vienen de Europa á América.

Semana de Ias Frane Ias.

Franelas Lousiana, valiendo 32 cs., á.. .............. $
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Afelpadas, dos vistas, á..........
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DOJ\IJNGO 21 DE ~OV1E~IBRE DE 1895.

EL YATRIMONIO EN LAS INDIAS.

El Mabaradjab de Mysore, acaba de hacer saber
que su gobierno aplicará de hoy en adelante la ordenanza relativa á los impedimentos del matrimonio
entre niños, en el territorio de l\Iysore.
La ordenanza ha entrado -en vigor desde el día de
su promulgación y fija el minimo de . edad requerida·
para el matrimonio, para los hombres, en quince
años, para las mujeres en ocho. Todo el que ayude
á la efectuación de un matrimonio entre niños de
edad inferior á la indicada, será condenado, sea á
prisión durante seis meses, sea á una multa ó bien á
las dos penas.
Un matrimonio de adulto de más de diez y ocho
años de edacl con una jóven de ocho años, será castigado con las mismas penas.
Un hombre de cincuenta años de edad, no tiene el
derecho de casarse con una jóven de catorce años sopena de. prisión que podrá llegar hasta dos años.
Todo el que haya favorecido una unión de este géne•
ro, sera castigado con seis meses de prisión. Francamente no se comprenden mllcho que digamos, esas
sabias medidas.

$~cursion ae Gmericanistas á las Nuinas ae lh'2itla.

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1

A $· SO.--

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VEROS; CasadeJ.BalmeyCompeJlia.

por cada uno de los timbres de co- Encar~•• en 1léxico.--Grandes y pequefio,, IAcl·
!
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les 6 dificil es yde t.oda naturaleza, los desempella
:rreo
que en 1867 . enna oon
actividad 1 eficacia,, precios módicos, 1.a AGBN·
. . proVISOl'lOS
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ClA DE ENCARGO!! del suscrito, que funciona hace tres
1tieron los Estados de ChmpBB, .no,. Compra.s, ventas, precio, de ., ..., catálogns
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nacionales y extranjeros, informes, pesquizas, con•
Caro.peche y Jalisco.
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~ultas, planos, presupuestos, suscriclones, anuncios,
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1uJeran, al Administrador de la Compa.f'.Ua.

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pdblico en sus oficina, y en,. calle, po, hono""'"'
muy m6dicos. P1danseprospectoaycuantosdatosaa

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se env1an centavos

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en estampillas de Correo en cuento. de honorarios, didgiéndose.IJ&amp;vid Cam,who, eo,reo..n,alde perlór:l.icos nacfonale~ extra.n¡eros, México. (D. F.) Calle
~uevasó.A.pa.r
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VIOttes, Diagona1es, Cors-Crowii, Etamma, Pansmna laua, bordado
'
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sed a; Flamme pura ana, etc~

Gran Departamento de. Sa.strería.

TOMOII

1

0.87

EN LA. PRESENTE SEMANA PONEMOS EN VENTA:

Un meteorologista americano, M. Fariley, en el curso de una ascensión á la cima del Pike' S Peak, fue
testigo de un fenómeno muy curioso.
Envuelto en una tormenta. de nieve, M. Fariley advirtió que los primeros copos voluminosos, aunque
no compaetos 1 producían una chispa al tocar la piel
de la mula que conducta el equipaje.
El fenómeno se acentuaba más y más y al llegar al
máximun de la tormenta1 cada copo producía un relámpago de dos á tres centímetros de longitud, acom•
pañado de un 1·uido esti:idente. Bien pronto, un verdadero torrente de fuego escapó de los cabellos, del
bigote, de la narit del ascencionista y de las orejas
las narices y la piel de la mula.
Debemos añadir que este fenómeno, aunque se ba
verificado varias veces1 es de los más 1·aros.

YPAGA

I,

1895,

~IEVE ELECTRICA.

COMPRA AL CONTADO

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NOVIEMBRE,

[nfcrmcdade• de Señor••,-Especlflco infalible.
~No hay que dejarse reconocer ,ii operar. Rectl.:crase antes al especifico •LA BALVAWRAll con la. aegu-

tj

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irldaddeencontrarlasalud.-Para.lasalecclonesaen•
cillas 6 simples se pide el nlUll. 1 y ¡:ara las maUgn.as

',1 nom. 2.-Esta medicina se recomlenda álos clruja·
¡nos operadores.-:Este maravilloso remedio est:Ade
venta en, .. Fa,m,wl.. y Droterl.. y en el Depósito
loentcal, Pwuela de Juan ea, nero m!m. 7. .

SEGUNDA DE LAS DAMAS

4.

$1 árbol más granae en la República.
:S,\:,;TA M,IRÍA DEL TUL.1!: ( ÜAX .\1,;A. )

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NUMER020

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo : Semanario Ilustrado, 1895, Tomo 2, No 19, Noviembre 17</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                    <text>3 NoVIEM:BRE, 1895.

EL MUNDO.

144

PRENSA MEXICANA

l
I'

'J:'

Jll

N'um..

TEROElR.ll RPOOJJi.

DO
Págónas extraordinarias.

DOMINGO 10 DE NOVIEMBRE DE 1805.

~o es l/iva ....

cu
lIBRE

RO COJIBA'l'E
Y OTRA
CTORIA.

LEA USTED
número de. mañana.
(Zuai!ro del l!ic.'. l!uis ¡'l)Jonrov.•• l"remiai!o en la (lcai!emia ae t;lellas (lrtes iie ¡'l)lé¡dco.

•
(FQt. proporcionada por el Sr. Ing. Fernando Ferrari Pérez. )
I'

f

-

Tomo IL-Número 18.

�·'·
I
,r~

Páginas enerarias.
UNA MEXICANA EN PARIS.

L oscur~er de unn. tarde de Mayo, volvía yo con

~

un amigo, sentados en el imperial de un omní•
·
bus1 del cementerio del Pt:re-La~haise al cen,.
tro de París.
Comenzaban á encenderse las linternas que decoraban
las calles del barrio, y !:!O recuerdo si al salir de la Villette, mi amigo, contemplando una calleja en cuyas pu~rtas vendían algo de comer, me dijo con entusiasmo:

-)lirr, cómo s~ parece aquella calle 1t las de ~an Juan
de México.
Et amor á la patria obliga en tierra extraña á encon-

•

10 NOVIEMBRE, 18\Xi.

EL MUNDO.

146

trar eu todo alguna semejanza con algo de la ciudad en
que se ha nacido, y acaso yo peqné imagin:indome algu•
nn vez que la rue Royal le daba cierto aire ,t la calle de
P lateros y que los árboles de los Campos Elíseos se parecían á los de la Alameda.
En efecto-le respondí-algo hay de aquellas calles en
que se venden muchos antojo&lt;:? ,testas horas.
El cochero del ómnibus ,·old6 la cara hac ia nosot:-os;
una cara en que descollaba redonda y tosca la nariz enrojecida por el ajenjo; nos miró con fijez:1. y agregó brusca·
mente:
-Esa calle se parece mús ,i la del Hospital Real, donde est,i la imprenta del Siglo XIX.
Mi amigo y yo nos cambiamos una mirada de alegría,
como diciéndonos: este conoce nuestra tierra.
Le interrogamos, y nos cont-6 que había estado en l\Ié·
xicoen tiempo de la invasión francesa; que perteneció al
cuerpo de Cazadores de Vincennes; que cumplió sus años
de servicio; que le gustaron mucho nuestras costumbres;
que había sanado de una antigua dispepsia con el uso de!
pulque, y terminó diciéndonos:
-Yo me traje de vuestra tierra dos cosas muy buenas
que todavía vi,·en conmigo: una mujer y un loro verde
dec.'tbeza amarilla.
-Ah! estú. usted casado con mexicana?
-Sí señores; con una india de cerca de Cuautitlán, que
ya se vtilte 11. la francesa, que tiene tres niños rubios que
so'n mi encanto y que me obligan ,í. pasarme las horas sobre este pescante para mantenerlos. Si ustedes no se desdeñaran en visitar algún día á la pobre mexicana, mujer
de un cochero, su cas:1 está en tal parte, y la honrarían y
alegrarían c.on su visita.
-Gracias! anuúnciele usted que iremos á verla mafia.na.
Y cumplimos nuestra palabra al pie de la letra. Mi
amigo y yo subimos muchas escaleras, y en un sexto piso encontramos á liad.ame Berny, antes Camila Linas,
oriunda del Estado de México v madre de tres chiquillos
rollizos y mofletudos.
Con qué sat!sfacción tan grande nos recibió en su pe•
queña y limpia vivienda.
Me acuerdo de ella como si la estuviera mirando.
Cabellos y ojos muy negros; la tez trigueña; boca que
deslumbraba por lo blanco y oarejo de la dentadura; manos y pies diminutos, vestida con un traje de obrera parisiense; hablando bien el francés y mal el espaf'íol, porque usaba todos los modismos y todos los disparates del
pueblo bajo, que á nosotros nos sonaban allí como un
himno nacional, y queríamos aplaud.írselos.
Nos enseñó al loro que había ido á Europa en el hombro del antiguo cazador de Vincennes: nos mostró entre
los útiles de su batería. de eocina, un metate, un molcajete,
un comal y un tejolote.
Nos hizo comer tamales que había preparado desde la
víspera, y nos patentizó la fusión franco-mexicana, cuando uno de sus chicuelos le grito: mamá: venez-icí¡ y ella
le respondió con la mayor naturalidad del mando:
-Espérame tantito.
Cómo le brillaban de alegría los ojos, al recordar sus
magueyes, sus tlacbiqueros, la cocina de humo, el árbol
de capulínque da sombra al corral de su casa nativa, y
cómo expresó en su semblante el dolor más intenso y la
tristeza más profunda, cuando mi amigo le preguntó:
-Camila, tiene usted ganas de volverá. México ....... ..?
-Sí, respondió suspirando; pero eso no será nunca.
Mis hijos son de aquí, y aquí nos mo!'irtmos todos.
-8e acuerda usted mucho -:!e nuestra tierra?
-Mucho, mucho. Mis hijitos saben querer á México.
Ahora verán ustedes. Pierre ...... Pierre. Ven acá pronto.
Se presentó un chiquitín como de nueve ailos, enguJlendo un gran trozo de pan con mantequilla.
-Dí :i los se.flores á quién le rezas de: noche para que
te baga bueno. ·
·
-A la Virgen de Guadalupe.
-Bueno, ¿y cómo se llaman esas rueditns blancas que
hago en el metate?
-Tortillas.
-¿Y qué te doy de desayunar cuanrlt) te portas bien?

-.A.tole de leche.
-¿Ven ustedes c6m1J conoce mucho de allú.?
Nosotros teníamos las lágrimas en los ojos, y cuando
nos despedimos, mi am1go1 inspirado por una idea 1 le dijo a! chico:
-Te voy ú hacer un regalo que va á. encantar tí. tu ma·
má; toma.........
.
Y sacó de la bolsa una cajita de música. No hizo el
chico mús que darle dos vueltas al pequeño manubrio, y
Camilase püSO :t llorar tílngrima viva, y nosotros lo.mismo al contemplarla.
Y habfa razón; era. una cajita que mi amigo-mandó ha·
cer en Ginebra y que no tenía mií.s qne una pieza: el him•
no nacional mexicano.
Al salir de la casa C1.1.miln. nos vió con gratitud y con
dolor, pues le parecía qnecon nosotros se iba pa1·a siem•
pre la personificación y la voz ele una patria ñ la que no
vokerfa. nunca.
JUA)l' u&amp; D10s PEzA.

UNA P~~SION.
NDO Yital-no_ltenía otro no~1bre-hubo
bandonado el molino del padre Garaud, don,
e estaba emplerrdo desde hacía tantos afios en
~
calidad de pequeño criado al principio, después de mozo
molinero, ganó maquinalmente el camino real, indeciso
respecto de lo que debía hacer en adelante.
Estaba profundamente triste, porque :t medida que caminaba, venía\e-{~ la memoria su vida, desde el dfa en
que pudo tener conciencia de los acontecimientos que
formaban la trama.
Sin paclre ni madre conocidos, había sido recogido por
la Aeistencia pública. A la edad de doce años1 laadminis~
tración le colocó en casa de Garaud, propietario y moli·
nero.
Había aecido, se había con vertido en un muchacho
fuerte y en la actualidad contaba Yeinte años. Durante
largo tiempo vivió feliz, partiendo s.us horas de trabajo
entre la granja. y el molino; después, un día, dó entrar en
la existencia de su patrón, á una Joven y su corazón quedó inquieto para siempreja.mús.
Era una locµra contra la cual, sinceramente, enérgicamente había luchado. En ,,ano se dijo que el padre Garaud, siendo su benefactor, tenía derecho ú todos sus res•
petos;.que, aun cuando á los sesenta años se habíá.casado
con una joven, había sabido hacerse amar demasiado pa•
ra protegerla contra los sentimientos de infidelidad; que,
por último, a.quella situación no podía llevar sino :t la
confueión.
El amor1 dice un proYerbio bíblico, es más fuerte que
la muerte: solicitados por él su alma, sus eentidos, su jU•
ventud, había acabado por sucumbir y se había precipi:.
tado en una desventura irreparable.
Ah! qué noche de desencanto sucedió al día de esperanza radioea que para el transcurriera! Volvía !Os ojos á su
alma y repasaba las circunstancias de su caída. Los acon•
tecimientos fortuitos, contienen ú veces irresistibles ten•
taciones.
Cuando, ayer, el padre Garaud que emprendía un viaje
de muchos días, abrazaba á su mujer y estrechaba lamano de su dependiente,· nada le autorizaba para concebir
temores. No era aquella la primera vez que se ausentaba
y á su regreso de cada _uno de sus viajes, había encontrado siempre que el orden reinaba en sn molino. ¿Qué qui•
meras hubiera podido forjarse? Entre un muchacho leal
y una mujer fiel, el mal no hubiera encontrado campo para deslizarse. Ert1. ésta una opinión muy razonable que el
pasado justificaba. Vital no podia querer traicionarle: tenía miedo á todas las infamias y hasta entonces se había
contentado con amaren silencio. Aquel día, sin embargo,
en la soledad de su corazón, una voz se hacia oír insidiosa: ii¿Y qué su turpo de ser amado no llegará jamás?n
Amado, no lo había sido en el cm:so de su existencia
precaria: no conoció jamás, como los otros niños, el encanto del beso maternal; fuéaba:q.donado á. la orilla de un
campo como un paquete estorboso. ¿Por qué? ..... . Día
radiante! La joven iba y venía en el patio de la granja,
ocupada en sus quehaceres: su juventud feliz, sin inquietudes, casi sin deseos, prestaba algo como una aureola á
su frente. Era más rubia, más luminosa que una aurora.
Su voz cantaba, a:un en sus palabras. Si llamaba ú. sus gaM
llinas, surgía en su rededor un rumor de alas 1 un impulso
de ascensos.
El la contemplaba desde lo alto de la ventana del molino donde vigilaba la molienda: Sf.lilaba en amarla y ser
amado castamente; soñaba en confiarle su sueno y aquel
día era el destinado para tal confidencia.

•
••

El y ella acababan de comer. El sol se había puesto:
unos instantes de crepú!culo aún y la noche sería éom•
pleta.
Como la atmósfera· estaba fresca después de un día ca-

10
luroso la seflora de Garaud se había sentaao en un banco depÍedra fijado ú. la puerta de entrada1y reflexionaba un
poco ansiosa.
Pensaba:
-Vital parecía preocupado esta tarde. ¿Qué le int¡ uietaba?
Y su pensamiento indeciso flotaba entre mil hipótesis,
que asediaban confusamente su espíritu. Era incapaz de
precisar nada. Como si su marido estuviese presente había conversado acerca de los negocios, del molino, de la
granja: l'eníale sin embargo un presentimiento: por el alma del muchacho molinero, pasaba ;tlgo obscuro, que se
le escapaba, pero que no dejaba de inquietarla.
.
Entre tanto, Vital, habiendo concluido su trabaJ01 volvía del molino y se adelantaba hacia el banco que servía
de asiento ú. la señora Garaud.
La noche era completa; e! cielo estaba constelado, pero
la luz difosa que descendía, npenas permitía entrever la
silueta de las cosas ..... .
Tu,·o ella de pronto la. idea de mcter:::e ú. su habitación.
Sin embargo, como aquella aprensión que advirtió en sí
misma tlo tenia explicación, le parec~ó pueril Y permaneció en su sitio. Por otra parte, Vital estaba. cerca de ella
y había. tolllado ú su vez asiento en el banco, como solfa
hacerlo dee.puésde s11 trabajo, porque el molinero lo consideraba como miembro de la familia.
¿Por qué había ella. de espantarse'.'
Tratando de sobreponerse á su angmtia, escuchaba al
joven que le hablaba en \"OZ b.1ja. Lo que le decín nada tenía poi· cierto de criminal.
Record,lbalc un pasado bien hermoso: el día en que
ella entró :i la. granja, después de su bocln; el recuerdo se
remontaba ya :l muchos años. jO:,mo fné [estejada por
todos! Yita1 tuvo la idea de leYankt.r, en honor suyo, un
arco de triunfo hecho de foll:ije y regó flores en el camino que ella. debía recorrer.
Conmo, ida por tanta solicitud, en un arranque de
emoción sincera, presentó sus mejillas al muchacho molinero para que las besase. Aquello estaba ya rnny lejos,
sin duda el rt'cuerdo por tanto era delicioso. Pero por qué
Vital lo evocaba. aqnelhi noche?
Conversando, se había aproximado él á ella, y su pálabra tR.m biaba mús y m:.ís en sus lábios.
Sí, ella le había dado espontanea.mente un.beso: el primero1 el último. Hablaba con cierta exaltación y la señora de Garaud comprendió que la prolongación de un
tal t,¿te ,l t2te encer raba un peligro; quiso levantarse para
sustraerse á él, pero de pronto dos brazos la encadenaron
y un beso sofocó en su boca el grito que iba á estallar.
Aquello había sido rápido como un rehímpago. Con un
gesto Yiole.nto, rechazó ella al joven, se irguió roja de
vergüenza y de cólera, y con una voz en que vibraba la
indignación, exclamó:
-¡Partid! ¡No quiero veros más; os arrojo!
1

,i.*,;,.

Inmóvil y como inconsciente, habíala él dejado entrar
en sus habitacionee, sin hacer tentati ,a alguna para retenerla. ¡Cómo le enloquecía la idea de haber roto así su
ventura! Porque, en suma, él era. foliz, si nó por ser ama•
do, cuando menos por poder amar, por poder permanecer donde ella estaba, mezclar su propia vida á una parte
de la de ella. Ay! todo había acabado.
En tanto que la señora de Garaud, encerrada ;i doble
vuelta de llave en su pieza, velaba por temor de ser sorprendida por Vital, él también velaba, t_orturado por el
dolor y las penalidades. Aquella noche habfa pasado, semejante á una noche de muerte.
Las horas lentas caían una á. una sobre su corazón y so•
naban el toque de agonía de su amor perdido. Al.día siguiente, desde el alba, había recogido sus vestidos y su
ropa blanca, leve paquete que cargó sobre sus espaldas, y
para siempre habfa dejado el molino del padre Gara.ud.

•
••

Triste vida la suya! Caminaba evocando el paeado y
sufría. Pen~aba: 1dré lejos, tan lejos, que perderé su recuerdo!n Cuando hubo recorrido algunos kilómetros, le
pareció que est.aba fatiga.do y que sus piernas rehusaban
sostenerlo. Apoyóse en el flanco de una escarpa y reflexio-nó. Reflexionó que no ver jamás ú la señora de Garaud era
algo superior á sus fuerzas; que su corazón, ú. pesar de
todo, estaba encadenado á aquel molino y á aquella granja y que era imposible romper el lazo sin morir.
A alguna distancia del sitio en que se encontraba, o.fase un tic tac de molino. Conocía al propietario y enbia
que podía presentarse con seguridad de ser acogido. Más
de una vez, el molinero, el señor Gaucher, ¿no había ensayado conquistárselo para su servicio? Se levantó y se
dirigió allá.
1
Auguró bien: el seflor Gaucher, inmediatamente lo to•
mó á su servicio. Esta solución le saUs:fizo,
Una distancia de &lt;loe leguas, poco más ó menos, sepa~
raba los dos molinos¡ un salto apenas para unas piernwi
de veinte afíos.
Durante toda la semana, rumió en su espíritu el pro-yecto de volver á ver ,t la señora de Garaud, de vol ver

..

NOVIEMBRE,

18l/5.

\·er desde lejos, sin hablarle1 oculto en un bosquecillo
que confinaba con el jardín de la Granja.
N~da ei_-a más fácil. Desde el domi11go puso su proyecto
en t'JCCUCIÓn.
AqueJJo fué verdaderamente dulce, dulce como un bMsnmo que hubiera empapado su alma dolorida.
Oculto entre las :iltas yerbas, acechaba, con ef corazón
y los ojos despiertos1 estremeciéndose al menor ruido
al1.ándose sobrt:l los puflos para ver, cuando le parecí~
oír pasos. Un~ ~ez ó dos, en el curso de aquella siesta,
l:1 liabfa apercibido así y todo su ser habfa que:-ido volar
hacia ella.
Ah! cómo hubiera querido gritar:
«Miradme1 estoy aquí, yo qne os amo y que sufro por

EL MUNDO.

147

Es verdad que no reinan siempre la primavera y el estío
que hay días sombríos y noches glaciales en otoffo: pero
¡bah! ¿que importan estas pcmtlidades á. los que aman?
Además, nunca falta un rincón, un escondrijo cualquiera donde refugiarse.
Un dfa que vagaban por las cercanías del castillo derrui•
JO cJ_ mundo sabf: que un tesoro se hallabn esdo donde se encontraba la misterio!'a sala, el cielo ae íué
condHlo en aquella sala, la única que aún conencapotando y estalló de pronto la tormenta.
servabn. sus muros en pié y cuyo techo no se
Los true:-ios y relámpagos sncedíanse sin interrupción
había derrumbado todada entre las ruinas del antia-no
Y una. lluvia torrencial comenzó ú. caer sobre la tierra.
castillo; un tesoro inestimable de perlas y pedrería ;ue
Los dos jóvenes trataron de refugiarse entre laei ruinas
debía encontrarse debajo de algunas de las Josas del suecuando distinguieron allí al lado di: ellos una larga abe/
loó quizá. detrás de alguna columna.
El afortunado que lo poseyese no solamente sería. más tura donde podían guarecerse y penetraron en la sala de
\'OS.ll
la sombra eterna.
ri.co
que todos los reyes y emperadores, sino que también
. ¡Ay! sólo sus miradas podían hartarse de aquella exquiDesde luego quedaron sorprendidos do la obscuridad
s1t.a y sobrJ.da r.ípida visión, de la cual se llevab:1 la ima- disfrutaría de todas l:ls alegri-as y glorias de la tierra por- que reinaba en torno suyo porque ellos solos desconocían
que
cada.
una
de
aquellas
perlna
y
piedras
preciosas
eran
gen parn nutrir su alma durante los largos días sigui~.
la existencia deJ tesoro oculto en aquellas tinieblas.
tes... ....
- ott·os tantos talismanes de un poder irresistible.
No tenían miedo porque se encontraban jnntos, cogiD~ ~sta sue:~ vivió muchas semanas. Cada domingo
Con estü!J antecedentes, comprenderás que no faltarían
s? ?mgía al s1t10 de costumbre, donde esperaba Ja apa- · personas siempre dispuestas á apoderarse de semejante dos de la mano. Sentáronse sobre las baldosas muy juntos el uno del otro y cstrecháronse amorosamente.
n c1ón de aqnella que era su alegría. Si esto no constituía tesoro.
-Yo te amo! contestó él, y raro fenómeno: Apenas
el paraíso soñado, si era cuando menos una porcioncita
Los ha.bitantes de la aldea inmediata así como los de
de él: la habfa visto, había respirado el mismo aire que los pueblos circunvecinos tenían abandonados todos sus pronunciadas estas palabras y cual si se tratase de una
ella y se volvía contento á su molino
asuntos y negocios pensando en su constante pesadilla: la. ~Yoc~ci6n mágica. la sala misteriosa se vió de repente
Un día en que acechaba, oy6 dos v~ces que venían ha• de hacerse dueilos del tesoro.
1lummada de una grande claridad.
cia él: la voz de la seiiora de Garaud y la de su marido.
II1
De todas. las comarca.e de la tierra acudían unos á pié,
Bien p ronto vió ú. ambos marchando, uno al lado del otros en luJosas carrozas, pobres y ricos, nobles y plebeA
sus
gritos
de
extrafl.eza,
acudieron los hombres y
otro, por el bordo del río. Llevaba él una red á la espal- yos¡ pero todos guiados por la ambición de encontrar tan
mujeres que siempre vigilaban las ruinas en esperanza
da y respondía á su mujer que le manifestaba sus temo• incomparable hallazgo.
res:
de que cualquiera casualidad viniera á hacerlos dueños
Sin embargo, ninguno de ellos conseguía vencer en su del tesoro.
- Estit tranquila, uno ó dos golpes de red bastarán paempresa. Acaso la sala poseedora del tesoro hallá.base
~ p roporcionarnos fa fritura con que quiero obsequiarte,
Se comprende cual sería el tumulto que se produjese
res~uardada por puerta tan pesadn. y maciza que era imcuando toda aqm•lla multitud vió en un hueco de la musm contar con que puede dejarse coger una hermosa pie- posible forzarla 6 echarla abajó? ........ .
za, lo cual no nos disgustnrfa .i,or cierto, verdad?
ralla brillar los montones de piedras preciosas.
Nada de eso. No existía puerta alguna; la entrada era
-Sin duda, replicaba. ella, mas piensa que el molino
Con los ojos extraviados y trémulos los brazos, todo el
amplía como un ves~íbulo de palacio. ¿Quizá veíanse allí
está andando.
mundo se arrojó en busca de una parte de aquel valioso
tarascas
y
dragonea
vomitando
fuego
como
nos
pintan
las
- Bah! la lancha está s61iclamente amarrada.
'tesoro que había de hacerlos ricos y felices.
El padre Garaud no dijo más: Con piés ágiles no obs- leyendas? Tampoco.
Sólo loe dos j6Yenes que al murmurar las palabras Yo
Lo que impedía acercarse al tesoro era que la sala en
tante su edad, saltó á una embarcación atada á un árbol
te amo, habían dispersado las invencibles tinieblas, pertoda
su
extensión
se
hallaba
llena
de
una
obscuridad
tan
de la ribera; después, una vez verificada !a solidez del
manecían indiferentes sin pedir parte en el tesoro, poinudo d~ la amarra, con un impulso, ganó la medianía de negra y espesa qne era imposible distinguir en ella.
que ellos contaban con otro mús dulce y más fefíz pa~
La
comprensión
hum~na
no
basta
para
darse
una
idea
la corriente.
ra ellos:
El primer golpe de red había sido fructuoso. La red ex- de la sombra que reinaba allí. Las más compactas tinieEl amor que albergaban sus tiernos corazones.
blas
comparadas
con
ellas
hubieran
parecido
transparen•
tendida, había capturado entre sus finas mayas un buen
lote de pecesillos. Acaso bastaban para la fritura; pero el cias de la aurora.. Los rayos del sol al dar en la entrada
CATULO MENDES.
de la sala, eran rechazadoll como si se tratase de una
padr;e Garaud no se contentó con eso.
. H izo una nueva ~ntativa: esta vez el golpe fué desgra• puerta de diamante negro, impalpable1 iHvisible.
Algunos que se habían atrevido á. penetrará tientas en
ciado¡ la lancha osc1l6; en la sncudida, la clavija d~ ma•
CAPR ICHO.
dera que retenía la amarra, se rompió, y la embarcación, aquellas tinieblas, refnían que á los pocos pasos habían
creído tener sobre sus pupilas una masa semeja.u te á pez ó
arrastrada por la vio lencia de la corriente, se desvió.
Flotan, como barquillas, en el aire
En vano el molinero gritó á su mujer que le arrojase la betún que les imposibilitaba ~vru:1zar. Otros uo habían
zumbadores insectos,
cue.rda; desfallecida. de espanto, torcía ella· con desespe- vuelto ti salir, muertos sin duda antes de conseguir voldeslumbrados borrachos por las luces
ración las manos y permanecía en el ribazo, incapaz de verá encontrar la entrada.
que de la virgen sombra resurgieron.
Innecesario es decir que se hnbfa tratado por todos los
obrar.
La romántica alondra,
De pronto, Vital surgi{&gt; 1Í. sn lado, Vital, cuyos ojos inun· medios imaginables de hacer desaparecer esas tinieblae,
dejando el surco por la reja abierto,
dados de una alegria cruel, parecían decirle: '' El destino es petó todo había siclo en vano. Antorchas embreadas lámdice, mientras que sube por la escala
mio. ¿Por qué pedir un socorro imposible? Es ya tarde. paras preparadas al efecto1 troncos resinas.os iodo se
que termina en el cielo,
extingufa
á
la
entrada
de
la
sala.
'
Ved, la corriente parece redoblar su viole11cia. Unos1nicon tonos de las églogas antiguas,
Se había tratado también de arrojar bombas y cartu•
nutos más, unos _segundo::i, y el obstáculo que nos sepkra,
un dhUogo tierno,
habrá .deEaparemdo; hombre y embarcaciún serán u)oli- chas explosivos. Unas y otras e1;tallaban con estruendo
que
aprendió
pudorosa, una manana,
pero sin dar una sola ráfaga de luz.
.
'
dos baJo la rueda del molino."
de Julieta y Romeo .. , ...
Ella gritó:
Los emperadores y príncipes ú.,,idos de poseer lai, riEl ruiseñor se asoma á los nogales
- ¡Salvadle!
quezas y talimanes sepultados en la aombra1 habían dide la alberca del huerto
El volvió á otra parte la cabeza.
cho
á
los
l'.!ábics:
((Una
parte
del
tesoro
será
vuestra,
s
i- E lla replicó:
y preludia en la lira de los campos
conseguís llevar la luz.n Hiciéronse mil combinaciones
-¡Lo qmero!
un poema sinfónico, soberbio,
químicas, pero todas con el mismo resultado ante aqeeY cbmprendiendo el sacrificio que exigía añadió:
donde hay rencores de Marsillas1 tristes
- Os amaré.
'
lla invencible oscuridad.
por sus cariflos muertos.
¡Amado, él seria amado! ¿Había oído bien? ¡Oh subliII
La paloma á su macho
me locura! ¡Oh arrobamiento divino! Sería amado.
espera,
para darlt! mijo y besos,
En aquel tiempo existía una pnreja de pobres mendiSe apoderó de la amarra, saltó al río. En unas cuantas
en las sombras que tiran al arroyo
brazadas llegó ú la lancha y alargó la cuerda al padre Ga- gos: ella de quince años y él de dieciséis, que iban por los
unos álamos secos .... . .
raud¡ pero ú. causa del movimiento quu este último hizo caminos medios desnudos implorando la caridad cuando
Se
impacienta
febri1 1 y con suspiros
para asirla., In embarcación se desvió1 y Vital, impulsado algún transeunte paeabo, y recügiendo las mil florecillas
que le hinchan el pecho
del
campo
cuando
se
veían
solos.
por ella hacia la medianía del agua, intentó en vano coger
repit~ en el idioma de los árabes
Si hubiesei1 preguntado ú. las golondrinas que habit.ande nuevo la borda. A i;u vez era llevado por la corriente.
un trozo romanceeco.
el
reborde
de
los
teja.dos,
dónde
se
encontraba
la
casa
de
De pié, en su embarca:ión, el padre Garaud, sin poder
Y
la
tórtola, viuda, solitaria
socorrerlo, presenciaba la lucha que su antiguo dependien- los jóvenes n1gabnndos 1 no os lo hubieran podido decir
como monja en el templo,
seguramente,
puesto
que
jamús
les
habían
visto
entrar
te sostenía con la muerte. El le miraba, evidentemente
en el tri:,te retiro de laa breí'ia.s
perdido, sin remedio, girar sobre sí mismo, desaparecer ni salir bajo techado.
enloquece de miedo1
Carecían de hogar y de familia; pero en cambio las go•
e~1 los remolinos, volver á. 1:\ superficie; pero siempre,
reza.ndo
siempre de los tiempos bíblicos
londrinas recordaban cuantas veces por la mañana, en la
siempre, corno una aspiración inrencible, el molino Jo
los jcremiacos trenos .........
·
siesta
y
al
caer
de
la
tarde,
les
habían
rozado
con
sus
alas
atraía á su abismo.
ANTONIO F. DE l\.foLINA DONOSO.
La Sra. de Garaud, srguía también con la mirada el h&lt;r en la pradera á orillas del arroyo ó al pie de la \·erdeante
rrible drama. Una angustia de :1g11nía opdmíale el pecho. espesura de los bosqneFt.
Los dos vagabundos se regocijaban de serlo; jamás haEra por ella JlOI° quie11 aquel hombre iba á morir· ella era
•
bían conocido otra vida, y su placer mayor era rngar enquien lo IHatnba!
'
En pleno idilio:
De pronto, 1a. joren lanzó un grito terrible; el cuerpo tre las soledades floridas del bosqlle.
-Pero, ¿qué has hecho, Juan mío para que yo te quieToda su preocllpnción conshstía en encontrar un trozo ra tanto?
acababa U.e pasar bajo hi ruega del molino.
Así pereció Yital, y su muerte hizo lo que su ternura de pan en cualquier altlea, el cual iban á comerse juntos
-Pues hija .. ... -. la m:1r de deudas.
no había podido hacer. Fué como un rocío fecundo que allá lejoe del camino, mordiendo los dos el mismo boca•
•••
se.extendió en el corazón de la Sra. Garaud: el amorger- do ¡y sabe tan bien una comida cuando tiene de postre
Gedeon elogia la voz de un tenor de opereta y dice:
mi~ó Y~e engrandeció hasta la desesperación, y abrió una un beso!
....:Después de la de Tamngno no he oido voz como la
Cuanto ú. un techo que les cobijase para dormir, escasa de ese hombre.
herida mcl1rablc por la que el alma de aquella mujer se
-Y tú viste fi Ta.magno?
derramó gota á gota; herida que, m{lS tarde, debía mat.ar- era también su inquietud-¿Qué palucio, qué morada por
la también.
espléndida que sea, puede compararse con un cielo de
-Sí, en la Concordia.
follaje tachonado de estrellas brillando como otros tantos
En. MARTÍN VmEAU.
-¡Cómo en la Concordia!
(A. Nervo, tradujo.)
clavos de oro?
-Sí, una noche le oí pedii- un lielado.

f

•

••

•

�148

EL MUNDO.

10 N oVIE1dJIRE, 1895.

10

NOVIEMBRE,

1895.

EL l\HJNDO.

149

3,

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)(~ .·,

•

,. ~,l'

11,

,~,¿¡~·-•;_;
' «·t..

Grusta, cuaaro ae &lt;ronraao Kiesel.
(Grabado en los talleres de El, Jfunao.)

1· Srita, Dolores Cárdenas.-2. Srita, :Francisca G11Uérrez, dl{Cbihuahua, Fot . B Vclarde " Srita R r • ,
.
•
.--.,.
· e ug10 .u!nrt!n Pérez ae· ~ J
5. Srita. AmadafCasti.ll::_ deYéxico.--6. 8rita. Maria TereEa Porrilio. ;:. /~~

~1~:;,~~:t

Manuel J. Oro~.-l. Srita.~E•a Vargas, do Mé%1oo,

�10 Novn:M1JRE, 18\Jó.

Páginas literarias.

EL BUENLADRON.
Traducido párn "El irund.o."

MEFISTOFELES.
Es un diab lo gentil; no causa miedo;
Conoce el corazón de las mujeres,
Y el oro corruptor y lo!:! placeres
Maneja con el chisme y el enredo.
Por la huma1rn virtud no expone un bledo;

Tiene, en cada cuestión, dos pareceres,
Y son ante su lógica los seres
Del vicio imagen, del honor remedo.
Es un Don Junn escéptico y galante;

Dan relieve á su exótica figura
Rasgos de espadachín y de estudiante;
El sofisma encubierto es su armadura:
Mefisto es la mentira deslumbrante,
La mala fo, la paradoja obscura.
LEO POLDO DíAz.

A

Gráfira.

Redondas perlas que ciñen
tu hermoso y cándido cuello
diamantes ·que nos deslumbran
más que tus ojos serenos;
encajes, plumas y flores
que coronan tu cabello,
lazo que estrecha tu talle1
ropas que velan tu cuerpo.
guante de tu blanca mano,
chapín de tu pie ligero
limpia y venturosa holanda
que oculta besa tu seno;
ambiente que te circunda,
luz que te baña, silencio
que en torno tuyo difunden
la admiración y el afecto;
leve fragancia de_lirios
con que embalsamas el viento,
música de tus palabras
con que enamoras los ecos,
miradas con que fulminas
los corazones de acero,
y mentirosa sonrisa
conque me auguras el cielo:
todo parece que guarda,
allá en su escondido centro,
una promesa, un conjuro,
un espíritu, un misterio.
Se diria que tu alma
tiende invisible su vuelo
y penetra y vivifica
los materiales objetos;
mas tu alma huyó sin duda
de tu desolado pecho,
porque de allí la poesía
y los amores huyeron.
JUAN VALERA.

Las dos loterías.
Un rey con ci~n millones de vasallos
sintiéndose morir,
realizó la experiencia ruás extraña
que de reyes y césares yo ví.
-Antes de un mes, decía en un decreto,
bajaré al panteón,
y pues muero sin hijos, que la suerte
por azar n;i.e designe el sucesor.
El monarca pensó: La. noche antes
ninguno dormirá,
en la vaga esperanza todos ellos
de ceñir á la sién corona real.
Pero el rey se engañó, siendo él el solo
que no pudo dormi.~,
.
pues cada cual se d1Jo:-¡S1endo tantos,
es imposible qae me toque á. mí!
Dió luego otro decreto en que ofrecía.
decapitar cruel
.
á aquel á quien la suerte des1gna1:3
de entre todos sus súbditos también.
Ent6nces sí acertó; la noche antes
del sorteo fatal,
en vigilia angustiosa, ni uno solo
dejó de discurrir:-¿.Me tocará?
y es que el hombre, whiendo que los maks
son ciertos, y el biin no;
.
al anuncio de un biffl se enco;e de homlrros

y de un ma/1 se le encoje el coraz6n.
ENmQUE SEGOVIA ROCABERTI

I

TUVOSE el hombre frente á la puerta cerrada;
miró hacia todos lados, en medio de la noche: la
alle estaba en aquel momento desiert~; sona~on
1aa once. No tenía otra cosa qué hacer,
b • smo estirar
d
el cordón para que aquella puerta se. a riese, merce
al resorte; después, rápidamente se encaramaría al tercer
1·so forzaría la puerta &lt;le la derecha, cogería papeles,
Pvalores,
,
sortijas y saldría tranq m·1 ame~ te • , .
Aquello era sencillo, un golpe demasiado f~cil para u,n
· · · te Sí· pero el caso es que tenía nuedo. Sena
~ -eso de andar
,
.
estúpido
con rncilaciones á la 110ra precisa,
cuando había tenido días enteros para preparar el negocio y para reflexionar bien.
Abandonó la puerta, que tocaba con man? temb.l~ro1;a,
Y anduvo algunos pasos con traspiés de ebrio, repitiendo

Pª~J!~

es sencillo, eso es muy sencillo; las ~entes de la
casa volverán del teatro á media noche, de nrnguna manera antes; los otros habitantes están acostado.a, la por~~ra duerme ...... ~ Se puede entrar ahí, con la misum fac1hdad que á un molino.
.
Volvió á. encontrarse frente á la p.uerta: Sus die,ntee
castañeteaban. Si segufa vacilando, iba, sm duda, a hacerse notar. Justamente, allá léjos, alguien venía por la
acera opuesta.
El reloj cercano sonó: las once y cuarto!
-Vamos, pues, perezoso!. ..... Su mano tiró del cord~n,
oyó el repique de la campanilla; pero la pnerta no se ab~ó.
¿Era esta una advertencia de la suerte? 110 quería dec1:,
ac.aso: uvete, puedes hacerlo aún, 110 cometas eee cn-

m~h

EL MUNDO.

10 NovrnMlJRE, 18\J5.

EL MUNDO.

150

d

,

-Vamos ya,-dijo de nuevo-basta de tar anzas.
Tiró otra vez, con fuerza, del cord~n.
Su corazón, sus sienes, latían horriblemente. ~ puerta se abrió. Eutró: el pasillo estaba obscuro. Sm cerrar
completamente la puerta, imitó el rui~o de ésta sobre el
batiente. La vieja portera podfa dormitar, y era necesa•
rio engaílarla con ruidos, á los cuales, s_u oído estaba acostumbrado· no omitiendo, sobre todo, el nombre, com.o lo
hacían los' que llegaban tarde. Dijo un nombre elegido,
al acaso· nada se movió.
Anda~do sobre la punta de los piés, subió has~ el tercer piso · oíanse bien sus pasos; pero esto, era meJor; asf,
nada te~ía que temer. Todos dormían. en aq~ella 0!'8ª,
con el estómago lleno, en recámar:l.S bien calientes, rodeados de bienestar. Era justo que él. fuese ú ~om~r una
parte de aquella dicha, él, el obrero sm tra~Jo, sm ho•
gar, sin pan; tomaría esa parte por la astucia, como el
zorro; la tomaría, en caso ofrecido por la fuerza. Y sus
dedos se crisparon sobre el supuesto poseedor; le rompería la cabeza como se rompe una cáscara de huevo.
«Escuchó ~l silencio.11 Su :fiebre le hacía oír ruido de
pasos cercanos. Como obrero hábil que, era, fo:z? la puerta, que se abrió sin cantar. Nada cayo. ~ v1v1~nda estaba á sus órdenes: aquí el comedor, ah1 la. cocmai sacó
de su bolea una linterna. Pero, Dios mío, qué fac1l era

rot~:~6·á·~~ narices un suave perfume. Entró ú la recámara y vió el armario de cristales. Un golpe de _mano
bastó; abrióse el armario brindándole sus tesoros: di~ero,
alhajas. Cogió un puñado de piezas de oro, otro ~unado
de alhajas. ¿Eso era todo? Había que b~scar los b1~letes,
los billetes azules, verdes y rojos; los billetes que Jamás
había acariciado. Buscó, rozando géneros de ~eda que
suspiraban confrufr-us perfumados. No había billetes.
Pero ......... ¿escuchó un rumor? Sí1 un rumor, leve, un
eoplo ...... ¡Dios santo! lo descubrirían? .
Levantó la linterna, recorrió la estancia, esperó presto
á golpear, á herir.
Un soplo, aún, á su lado. Da un paso, con la caut.e!a
del jaguar que acecha á su víctima, y ve .......... u.n i_imo
caído de la cuna1 como un pájaro, caído del mdo. Tt~ne
frío, no grita; pero gruesas lágrimas ruedan de sus OJOS,
-Ah, pobre angelito! exclama el b?_:n ladrón, Y dejando en el suelo sus útiles, toma al nmo .en sus brazos,
lo acomoda en la baja camita, lo arropa bien Y se queda
mirándolo.
·
Algo extrafio se remueve en su alma. Acuérdase de su
madre.
.
·La pobre vieja! Si ella lo viese así, convertido en la1
•
•
drón, ;.Í punto acaso de trocarse en asesmo .. : ... ¡que verguenza! Representósela su imaginac16n, moviendo la ca:
beza, y murmurando: ues imposible. que yo .haya dado t~
luz un ma.lvado.n Si ahora estaba s111 trabaJo ......... pueE
lo hallaría más tarde. Un obrero hábil como él, no permanecería mucho tiempo en la miseria ......
Oh! cuántas veces le dijo la anciana: u¿No es verdad,
hijo mío, que serás siempre un hombre honrado?
Ay! aquell.i voz reeonaba en su rededor: clara, llena de
ternuras.

Sacudió la cabeza, enjugó con la diestra su frente sudo
rosa y, rápidamente, vació sus bolsillos.
Sus dedos, crispados, febriles, colocaron aquel oro y
aquellas alhajas sobre la cuna del pequefiuelo. Su conciencia. aligerada, respiró.
.
.
Pero había que salir pronto, un mmuto más sm em~argo, un minuto más para deja: á la ma?re de aquel mño
un voto sentimental. Arranco una hoJa de su mamótreto y escribió:
nSeñ.ora:
No falta nada. Enseñad--le á quereros mucho.u
Después de haber depositado el papel sob~e el p~ho
del nifio dormido, salió, á laa calles heladas, sm abrigo Y
con hambre; pero con la frente levantada, sonando en
trabajo futuro.
M.B.

Qfl

tramontar ~e la luna.
(De Leopardl.)

Cual en tranquil.A noche solitaria,
por entre campos y arroyuelos, donde
cefirillo aletea
y mil visajes ríen
.
de formas engañosas, peregrinas,
que entre sombras lejana.&lt;¡, ~ la idea
fingen ramos v techos y colmas;
del puro cielo en las regiones vanas,
detrás del Alpe altivo ó del Tirreno
hacia el profundo seno
baja la luna y palidece el mundo;
caen las sombras y alta
oscuridad el valle y monte envuelve;
reina la noche umbría1
y cantando con triste melodía,
saluda en su camino el carretero,
la esca.Pa luz del rayo postrimero,
que ha poco le era guía;
tal por fin desparece, y tal cayendo
la edad mortal en su ruina, deja
la juventud. Huyendo
van laa som brae y engafios
fugaces del placer; y en nuevos años
mueren las esperanzas
en que se apoya la mortal natura.
Ab~ndonada, obscura
queda la vida. La mirada en ella,
busca indeciso viajador en vano
de aquel camino que afanoso huella,
marca 6 noticia¡ y halla qrie en el mundo
él tan sólo parece un hecho arcano,
un misterio profundo.
Harto alegre y dichooa
nuestra mísera suerte,
si el venturoso e::1tado
de la risueña juventud:querida,
do se alcanza en tributo
uno entre mil amargos, dulce fruto,
dud;r pudiese el tiempo de la vida.
Ley blanda y bendecida,
la que á todo animal sentencia á muerte,
si en mitad del camino
su implacable dl!stino
no le asaltase máe terrible y fuerte.
De eterna concepción no i u digna hechura,
cautivo en tantos males,
hallan los inmortales
la arrugada vejez donde se advierte
vivo el deseo y In potencia fría,
secas las fuentes del amor, las ansias
mayores cada día,
y negada por siempre al bien la vía.
Voz, colinas, riberas,
perdiao el esplendor que al Occidente
enargeutaba de la noche el velo.
huérfana..... largo espacio
no quedaréis¡ que t!ll breYe :t la otra parte
ya miraréis a; cielo
emblanquecer ante la luz del alba:
y atrás siguiendo el sol con rayo ardiente,
plácido fulgurando
sobre mares y montes,
inundara los vastos horizontes.
Mas la vid:i. mortal, cuando su frente
dobla la juventud, nose colora
de otras luces jam,ls ni de otra aurora.
Enlútase hasta el fin; y allá en el limbo,
de otra edad mús obscura
van los dioses á abrir la sepultura..
E. Rrrboó.

151

&lt;Tarea misferiosa.

Hasta parece que este crimen final es su principal ocu.A.DELANTE.
pación, porque muchas veces, cuando cae la victima, se
oye á. alguno que grita:
No es mi poeta el de meloso canto
-¡Eso no es así!
Que recorta la estrofa pulcra y fina,
Y en efecto, parece que todos están conformes en que
Sino el coloso que infundiendo ei:;panto..
doce. Es la hora en que el sol de invierno,
no ha matado bien 6 en que el muerto no lo ha hecho á
~n raro, se digna mostrar un poco su radiante
Se alza henchido de fósforo y fibrina!
conciencia. Y entonces puede Yerse al asesino cómo se
~ f~z .. Es la hora del día en que mejor se siente encarniza nuevamente sobre su víctima, la que vuelrn á
Mi poeta es el del alma vigorosa,
f~vivir.
tomar nuevai:s fuerzas para retorcerse mejor entre sus suQue como el hierro p·r ofundiza el rastro,
A esta hora se despiertan los ricos y voluptuosos, se es- frimientos. Entonces todos se ponen contentos.
Y que en vez del perfume de la rosa
tiran en su perfumado lecho y piden un ligero desayuno.
¿Quiénes son, pues, estos monstruos'? ¿Qué abominable
Guarda en sus versos el calor del astro ....
A esta hora, los burgueses, los comerciantes, los em- sacrificio acaban de consumar en est,e subterráneo?
pleados, ponen tregua á sus pesadas tareas y descansan
Mi poeta e,i;: el rudo combatiente
¡ Ah! terrible cosa debe ser el fanatismo, para haber pocon los codos sobre la mesa ante los humeantes platos y dido turbar hasta tal punto los cerebros &lt;le estos infortt1que destroza las alas del vestiglo,
vasos llenos.
Poeta con un sol bajo la frente, ·
nados! ...... ¡Para haber borrado en ellos todo sentimienA esta hora los obreros, sentados también ante las tos- to humano!. .....
Poeta-humanidad, poeta-sig·lo! l
cas mesas de los bodegones y tabernas, hacen los hoPorque ellos no tienen ningún interés en el crimen que
Y no es el canto de lloroso acento
nores á una caliente sopa y á un frugal cocido.
cometen. ·No es para rohar ni para vengarse. Es por puEl canto que me eleva y me ll.rre1Jata 1
Es el medio día. Es la hora de comer, mirando al son- ra devoción ú su dios, es por virtud por lo que llegan á
Sino el canto ciclópeo y opulento
riente sol de invierno. Es la hora del reposo y la alegría. cometer estas escenas dignas de fakires insensatos.
con empuje y hervor ele catarata!.
Ni siquiera tienen aspecto de ser malas gentes, cuando
¿Quiénes son, pues, los desgraciados, los parias para
En este siglo de gigantes luces
quienes, por el contrario, esta hora es el tiérmino del re- se les considera fuera del momento_en que el furor del éxDemás está el señor de horca y cuchillo:
poso y del comienzo del trabajo? ¿A dónde van tan febri- tasis los desfigura. Lejos de ello, parecen más bien dulces y hasta cariñosos.
les? ¿A qué misteriosa tarea?
Hoy los guerreros no se ponen cruces,
Las mujeres son amables y hasta complacientes, y apeHoy los bardos no corren al castillo 1
Hélos ahí, deslizándose rápidamente á lo Jargo de los
muros, con sus descoloridos rostros -Y sus ojos medio ce- nas ha.y una cuyos ojos no reflejen la lláma del amor.
El uso medioeval no se desprecia,
Los hombres son alegres compafieros, bromistas y de
rrados, como si temiesen á la luz. Van de prisa. Se cono- cidores.
Pero dándole impulso giganteo,
ce que andan retrasados. Algunos corren.
¡ Hoy en cada taller hay una iglesia
Sin duda deben ser una especie de sacerdotes en cuyos
. Allí, en aquella negra é imponente morada, se abre aíe!tados rostros no puede leerse la hipocresía.
Y en cada exposición hay un torneo! l.
una puerta semejante á una madriguera de conejos. Allí
¡En sus afeitados rostros!.. ..... Ya lo habeis ndivinado,
Hoy la doctrina bíblica se mue.ve
van entrando uno á uno los desgraciados. Entran con pa- ¿verdad?
Con
un impulso que jamas se ha visto;
so seguro, como acostumbrados á andar en la obscuridad,
Pues bueno, sí: esas gentes que se encierran misterioY asi son el Riglo diez y nueve,
y asífdebe ser, porque entran en un local más obscuro que samente :l la hora en que las demás van 1i tomar el aire;
boca de lobo.
La ciudad un calvado1 el pueblo un Cristo I l . . ..
esas gentes qne pasan la tarde en las tí nieblas, entre meSiguen Jargos y tortuosos corredores, suben·y bajan es- cheros de gas, gritando, riendo, llorando, insultándose,
Hoy con sus armaduras de guerrero,
caleras húmedas de paredes viscosas. Caminan por un destrozándosej esas gentes que por la noche, paradescanSerena ante Paria que al taller corre,
subterráneo.
Con sus tres cuerpos de inflexible acero,
sar1 empezar1fo á gritar, á, reír, ií. llorar, á insultarse á
¿Es una cueva, una caverna 6 un templo de trogloditas destrozarse de nuevo, y esta vez en pl~na luz, bajo una
Tres veces colo::ial se alza la torre!! ....
el sitio en que se encuentzan? ¿Quién lo sabe? Una enor- luz que ciega y ahoga: esas gentes que llevan esa vida de
Y el trovador que apenas se leva.tite
me bóveda deja en toda su obscuridad aquella sala in- presidiarios, esas gentes son los- pobrns de quienes se
Quiera buscar atrás cautos soberbios,
mensa, desierta, silenciosa, polvorienta, que hace pensar dice:
Ha de volver el rostro hacia adelante,
en una cripta perdida en las catacumbas.
~¡Oh, los cómicos! Llevan una \'ida ........ .
Por ley mortal y por tensión de nervios l ! ... .
Allf llegan todos, siempre furtivos y cada vez más páApen:is se levantan, almuerzan de pie, corren á ensayar
lidos bajo la débil claridad de algunas lámparas que ilu- de doce y media ú.cinco, comen de pié, trabajan de ocho
Y el vate debe en sus canciones fieras
minan ·siniestramente aquel sitio de desolación.
á. doce de la noche, comen un bocado, Ee acuestan con la
Encerrar ya sin ver tiempos remotos,
¿Por qu6 vienen aquí? Adiviuadlo si podéis. Pero al fiebre de una batalla cuotidiana, se despiertan para haEstrépito de mares, luz de hogueras,
verlos, al oírlos, parece sencillamente que se trata de cer el mismo trn.bajo durante el día y correr al teatro de
Choque de astros y hervor de terremotos!!. ...
una reuni6n de locos y locas en pleno acceso de demen- prfaa, á toda prisa.
-¡Vamos, sefiores: :í escena!
cia.
J08E 8. ÜUOCANO.
Pobres gentes ......... ¡yo las adoro!
Van y vienen á. grandes pasos, gritan, lloran; después
J1ux RH..:IIEPIN.
estallan repentinamente en carcajadas, lqego se amenazan, se perdonan. Y siempre, siempre termina esto con
Cuando un verdadero genio aparece sobre la. tierra,
algún erímen. ¡Una pobre mujer asesinada, un miserable
puede conocérsele·en una señal sola:
Los
agiotistas
son
como
las
mujeres
alegres:
muchos
que se mata á pufialadas!
Todos los necios se ligan contra él.
los desprecian, pero los buscan.
SwnrT.

~

~

•*•

•••

CANTA RES.
En el fondo del pecho
tengo yo escrito
todo favor que me hac s
grande ó chiquito.
Mas los enojos
no te los tomo en cuenta,
luz de mis ojo~.

Tu amor hace conmigo
Lo que la yedra,
que al olmo á. que se enrosca
pronto desmedra;
cortarla quiero,
mas si la yedra mato
también yo muero.
No seas en el mundo
cual mariposa
que e!!coge de las flores
la más hermosa;
copia ií. In. abeja,
que de flor sin perfume
pronto se aleja.
Tu corazón, hermosa,
es de diamante,
nnda. en él hace mella,
siempre brillante,
y su contacto
los dem,ís corazones
raya en e~ acto.
Con una miradita
que tú me echaste,

amor brotó en mi pecho
firme y durable;
¡ay, quién dijera
que tan poca s~milla
tal froto diera!
MELCHOK HE

tal es sin muchos a.mbajee
el lorito de Loreto.

PALAU.

EL LOR ITO DE LORETO.
No se case usted lector.
Lector no se cru:;e usted
¡Un tiro ...... el canal.. .... no sé
cualquiera cosa es mejor!
Todas se vuelven el diablo,
todas dan el ei-tallido,
cuando se les ha leído
la epístola de San Pablo.
Pero el mayor de los males
que á usted puede snceder,
es que salga su mujer
afecta á los animales.
Y no son palabrns \'anas,
no sefior, no tiene ig·ual.
¿Figúrese usied rival
de cualquier perro de la.nas?

Esto á mí me tiene frito,
me humilla, me descuartiza
¡li~i huma.nielad rfraliza!
¡Ay! lector ;con un loritol
Un lorito muy discreto
que á mí me llena de ultrajes,

Ella en todo lo prefiere,
no hay quien su pasión le quite
y ,í. mí u1e deja que grite,
que rabie y me desespere.

Periquito, la muy boba
dice al loro por apodo,
yo soy .Pedro y de ese modo
hasta mi nombre me roba.
He perdido el apetito,
el sueño ...... la fe ...... ¡la mar!
¡Ah lector! Me Ya ú. matar
LoreV) con su lorito.
Sin cuidar &lt;le su decoro
Loreto ¡la esposa mía!
se pasa completo el día
frente ú. la jaula del loro.
Almuerza primero él.. ....
cuando cómo, esta en la mesa
¡Ay señores! ¡Ya rne pesa
hacer tan triste papel!
Casi Lorcto ha creído,
en su afición sin igual,
que yo soy el animal
y el animal su marido.
Y como es f.ícil creer
que yo le aumento el catálogo¡
siempre así comienzil. el diálogo
entre el loro y mi mujer.

-Periquito: mi tesoro ... ...
¡Esto delante de mí!
¿respondan uetedes sí
no es él, el nmo y yo el loro?
-Ven aquí ...... Te he de besar
porque en ello dichas hallo ... .. .
Y e1:1talla un beso y yo estallo
sin poderlo remediar.

Y me quedo sin comer
y rabio y me voy de allí
y sin cuidarse de mí
con él queda mi mujer.
Son mi martirio completo,
son mi castigo infinito,
Loreto con su lorito
y lorito &lt;le Loreto.
Soy un ente, un infeliz
con ese rival tirano
que lo tengo, como un grano
encima de la nariz.

Y si no mato al rival
cou &lt;.-'l que 1mefio y deliro
me voy :.t pegar un tiro
ó me :1;rrojo en el canal.
Ustedes quo Yen wis males
antes deben perecer
que casarse ron mujer
afecta á los animales.
Mé.xico, Kov. Ue 1895.

EDUARDO NoRnxu.

�EL MUNDO.

152

10 NOVIEMBRE, 1895.

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P6girw.s e:i.:trarrrdinarias.

DOMINGO 17 DE NOVIElllBRE DE 1895.

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S:os primeros pasos.

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CARTO~ DE

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n.

JOSE: JAR.\, PRE11IADO EX L,\ ACJ.l&gt;.IDfiA DE BEL!;.\,'•) ARTES DE 1rkx1co.

.,.

( Fot. proporciouada por el Sr, Ing. Fernando Ferrari Pérez.)

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Capricho</name>
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                    <text>3 1'ÍOVIEMBRE, ] 895.

14

EL MUNDO.

mielas de otoño. Los tejidos escoceces de combinaciones muy originales los p~intillé8, el terciopelo dca· · Ifs1mo,
·
1as lanas de color grio. ó. de arenap6á .gran es
zador los tejidos género borra de un F"e 11 o or1grna
cuadr~s color sobre color vienen indicadospara trajes de montar ó de expedición, á pro sito para
resistir 'los efectos de la i~temperie.
.
ranclísima habilidad
En medio de esta orgía de colores y de telas fantasía, se hace preciso poseer g
d
· · guato para 1mpr1m1r
·
· · ai1 vesti'do el ,ello de dist,·oci6n que ha de procurar para 1os suyos 1a ay super10r
ma elegante.
-d
1 á afamada casa de
Hablaremos de nuestros grabados. El traje que copiamos fué constrm ú en a m ~ .
_
.
t
oro
binados
modas de París con géneros de seda de dos colores, art!s t 1camen e c
· Yest1dos. semeJantes se
pueden hacer c~n accesorios de terciopelo liso 6 labrado. El dibujo es excelente para traJe : raso ;eg;o
con raso floreado Se hace dicho modelo ~on ta.ffeta 6 raso ciruela colorada, ahora tan de m \ : ar s,
11 evan
y tela de seda pe~ de muchos colores para las mangas, vueltas, etc. Las costuras en la espa

•

TOMOII

DOMINGO 10 DE NOVIEMBRE DE 1895.

fi\estas de @:aridad en

Luis ~otosí.

TRA.JE DE TERCIOPEW Y AZABACHE PARA CALLE.

ea roona.
La moda está por las restauraciones, y nunca la.afición por lore•
•trospectivo se ha extendido tanto como en este fin de siglo. En un
último im'Íerno, nuestros vestidos pertenecieron al género Watteau, que tuvo grandísima boga. Vestidos, túnicas, batas, aparecieron con los largos pliegues á. la espalda, que el gran maestro de
las .fiestas galantes inmortalizó en s.u «Embarque para Citérea. 11
¿Serán Deboucort, Pater 6 Lancret los que en la venidera temporada inspirarán á los artistas del vestido? ¿Acaso, remontando
más en el pasado, asistiremos á la resurrección de los sunsuosos
atavíos de la reina de Austria?
Mientras aguardamos á que los leaders de la moda dicten fallo
definitivo, veamos qué tejidos estarán en predicamento. Los recibimos por legiones 1 suaves al tacto, finos, tentadores, ligeramente
excéntricos en sus múltiples líneas, y en los colores opuestos, que
se harmonizan con todo de un modo admirable.
Héahí las lanas Arkangel, las Mongolinas de entonaciones suaves, malva, verde de agua, ar.ul celeste, rayadas de blanco; terciopelos:de:Iana, listados Ofelia, ú oro sobre fondo azul; terciopelos
moscovitas fondo marfil; mosqueados de oro, ó fondo azul, sal pi·
cadas de grisó rosa, que servjrán para las elegantes toilettes de los
salones y para los vestidos sin pretensiones de las últimas co-

TRAJE DE C.&gt;\LLE.

SOMBRERO DE INVIERNO.

corctonc1tos torrados, 6~delgados dobleces de la misma tela. Adelante lleva unas grandes solapas ó puntas
onduladas sobre un chaleco de color malva plegado en acordeón, y un plastrón de encaje blanco super·
puesto. Va sujeta estaja.quette en la cintura adelante por dos tiras abrochadas con botones de acero cortados.
Cuello alto de encaje con un gran lazo atrás. Mangas infladas y drapeadas graciosamente.
Ancha falda de raso liso con plieguE'&lt;s de seda labrada á los lados.
Traje precioso es el que representa uno de nuestros grabados. · Se fabrica con terciopelo verde ajenjo, y
el dP.lantero está casi cubierto por aplicaciones de azabache sobre fondo de seda luciente, que se ven también en las mangas y recórricndo la falda en doble tira. Creemos que no necesita descripción este grabado que marca perfectamente la forma de dichas aplicaciones, parte principal del vestido.
El sombrero que publicamos se hace con una forma de terciopelo negro redonda, con las alas muy
encorvadas á los lados y atrás; entre las curvas se coloca una rosa de ancho listón negro entre los
cuales se levanta una aigrette blanca y negra. Caen de atrás hacia adelante sobre una placa larga de azabache, y unos moños de raso negro, dos grandes plumas negras de aves,truz con las extremidades blancas.
Abajo de las alas y en las curvas de los lados se colocan moñas de terciopelo blanco. Todo el derredor del
ala es guarnecida con una tira angosta de plumas.

(!ombate floral en el 'Teatro

ae la F&gt;az .• ,Niña roeaae,rque obtuvo el primer Premio.
(Fotogiafh(de Mendez Herma.nos.)

NUMER018.

�10 NOVIEMBRE, 1895.

EL MUNDO.

4

10 NOVIEMBRE, 1895

EL MUNDO.

5

LA GUERRA EN MADAGASCAR.

(Zonsuelo ~anaerbil!.

&lt;fl acont.edmi.ento 5oda1 ~e la 5.emtttta.
:On~a "intcrnatinnnl."

'l.a Ca.lle de A.tn.n.anai.•ivo.
aolo del Enviado francés.

lo della Reina.

"Q.anavalona:III.1

\!a loma

ae Gllananarii,o.

.La noticia sensacional del efectuado matrimonio de la
Srita. Consuelo Vanderbilt con el Duque inglés de Marlborough, á quien lleva una dote de 10 millones de pesos,
sin contar con los castillos, buques, alhajas, etc., ha provocado como provoca siempre el anuncio d"¼ enlaces semejantes, una explosión de quejas y recriminaciones de
la prensa de Estados Unidos contra las ricas herederas
norteamericanas que entregan su fortuna á cambio de un
título más 6 menos ilustre, y algún periódico de Nueva
York ha llegado á. publicar la estadística de los capitales
extraídos de la Unión para .pagar sus pergaminos á los
nobles euroyeos, arruinados en su q:iayor parte.
Los americanos son gente muy práctica. Así como sobresalen en habilidad para acumular millones, desconfían de verlos pasará manos de ot.ro, sobre todo,.cuando
este otro, es un extranjero.
La corriente del propio dinero hacia extraño país. no
es de su agrado, aun 6uando si no ellos, so11 l:$US hijas, quienes, mirándose ricas y sabiéndose bonitas, parecen aspirará la anexión de Europa con la gian República, cambiando sus enormes dotes, sus esperanzas y su
vida por los nombres aristocráticos y los títulos históricos. de los nobles transatlánticos. Algunas, quizá crean
hacer con esto, una obra patriótica¡ otras la mayoría,
compran simplemente con buen dinero al cóntado, lo que
América no tiene y que posee aún el Viejo Continente.
Desde 1893, los 1~.gisladores más timoratos se conmovieron ante esa exportación de nuevo género, no prevista en el bill Me. Kinley. Cierto es que el alejamiento de
las mujeres más ricas en el Este y el Oeste deja el campo
libre á sus rivales menos acaudaladas, pero la historia de
esos millones extraidos vuelve sofladores, á los hombres,
que encuentran insuficiente la compensación señalada.
Entonces les ocurrió la idea de imponer un límite á
esa exportación, 11ero el asunto era más grave de lo que
creyeron: las muJeres no quisieron escuchar las razones
de orden económico que en favor de tal medida se alegaban y su oposici6n desbarató prontamente los planes de
aquellos que pretendían atentar contra sus derechos.
Desde esa época, la situación ha venido empeorándose1
según decir de los estadistas. Xo hay nada como el ejemplo, y en esta vez, el ejemplo viene de lo alto, caso en el
cual, es irn::sistible, según ellas indican. Las jovenes más
ricas inician el moYimiento, y se aproxima el día en que
las más famosas coronas de prúieipes, duques y condes
europeos, ceñirán las juveniles cabezas, morem1s ó rubias, de la mús vieja democracria del nuevo mundo. Las
teorías más puras de proteccionismo nada conseguirán.
((Si lo quiero, lo he de hacer,u ha sido y será siempre la
divisa de las jóvenes norteamericanas, bastante seductoras, hasta cierto punto, para considerarse casadas por
amor, cuando acaso el mando piensa cien Yeces más tiempo en el dinero de ellas que en su persona.
Como á todo movimiento de la Ol)ini6n pública en
Estados Unidos, corresponde una pubhcidad especial, no
ba faltado editor que imprima, en forma de cuaderno, un
((libro de oro,, de los americanos ligados por matrimonio
con miembros de la aristocracia europea. La lista es larga ycompleta 1 pero al parecer tan difícil de llevar al co-

Duque ae ib}alboroug}¡.

rriente, como los catálogos. de una biblioteca. Refüién•
d&lt;?se ~ este asu_ntoi un c_romsta francé~, narraba hace algun tiempo, como, ha~1éndose encont1'3do en la anteciimara de la Emperatriz de Alemania, seis da1uas de la
más alta _nobleza rusa, austriaca é itrlliana, al entablar
con_versación unas con otras, resultaron todas de Estados
Umdos ó el Canadá.
.suc~de en la Gran Bretaña que multitud de nombres
b1st6ncos, son !1oy llev.1dos por mujeres americanas.
Uno de los máR ilustres, el de Lord 1fando!ph Churchill
deecen~iente del Duq'!.e de Marlborough, lo usa la pri:
mogémta de las tres hi1as de Leot~ardo Jérórne, á quienes
la gran fortuna de su padre y su smgular belleza les dieron, de~de su flfi:Sentación en la sociedad de Nue{•a york
una supremacia mcontestada.
'
Leonardo Jéróme, que comenzó su fortnna de labra•
dor, abandonó en breve el campo y se radicó en la ciudad adonde acumuló en pocos afias un capital conside•
rabie.
En 1873, Lord Churchill visitó Nueva Ym·k y pre•
sentad? á Miss Jennie J~róme, que estaba ent~nces en
la plemtud de su hermosura, enamor6se de ella y pidió
su mano.
Por su nombre y su posición, Lord Churchill era en
aqu~llos dí~ el homb~e más en boga en Nueva York. Su
noviazgo hizo gran ru1~0 y su matrimonio más.
El ec9 no se ha perdido y repercutió durante el viaje
de la vmda de Ra~dolph que puso en movimiento las
plumas ~e los cromstas_,D?undanos: esas plumas que hoy
SE: apere1ben para descr101r los esplendores del matrimomo del Duque de ~farlborough con la Srita. Yanderbilt,
usa~do tonos tan vivos, detalles tan minuciosoR y mordacidad tan ~egante, como en las brillantes reséi'ias del
enlace de Miss Ana Gould, la hija del rev del oro con
el C,onde ~e Castellano, y de los de Miss Matthews
Porter Y Mis Ethel Ba:bey; com9 al contarnos las origi•
nales escenas ~e los mrneros enriquecidos del Noroeste
q,ue hacen subir, el día de la boda á su hija, en un 1a:
t1l10 de la balanza y pone en el otro un peso igual de "lingotes de oro.
En medio de. tantas pro~igalidades y derroches cursis
de loa a.d.ve1;1edIZos, marav1llarfa el presti$"io que los títu~c,s nob1li'!-r10s y los !1ombres históricos eJercen sobre Jas
Jóvenes, SI no se tuv1er3: en cuenta por una parte que to
q~e no se compra, duplica de precio para los qu~ no teméndolo, .poseen todo lo demá_s, Y.adem,1s que, por muy
d.emocrát1ca que se~ ~n apanenem 1 la organización soc1.al de los.Estad~ Um&lt;i:os, esta organización tiene también su anstocracia.. ~:',-:1stocracia que no aesea sino tender un puente, frag1hsimo ~uchas veces entre un pasado dudoso y nn presente brillante. Este sin embargo
debía ser u!1 título de ~loria suficiente p;rn ellos, pue~
que esos m1Uories conqmstados en ruda lucha, represen•
tan e.l poder~so esfuerz? del fundador de una dinastía financiera nacida ~n baJo y llegada á tan alto.
. Pero eseº!º ~cumulado dá por resultado poner de relieve. la mediocr!dacl de su. origen y para velar éMe, para
desviar la atención del origen muy á menudo discutible
de esas colosales fortu_n~ y del punto de partida, frecuentemente muy humilde, de quienes las han labrado·
~e les_ buscan ó se forjan unos antepasados y se hace~
maudit~s .esfuerzos 1?..0r liga_rlos más ó menos bien ó mal
con fam1l1as en }ID tiempo ilustres. Apoyados en su caudal, su_s pretensiones enc.u~ntran p~cos contradictores, y
sostemdos por un exclua1v1smo altivo, logran imponerse,

al fin. En un libro titulado &lt;&lt;.~mericano:::; de origen real,))
M. Ch. Browni11g cita ¡1 una~ n·inte familias, entre cu-

yos antepasados, hace figurará Eduardo I, Enrique IV
y Eduardo IH de Inglaterra, ií. J.icobo I de Escocia y Fe-

lipe III de Francia.
Por lo demiis, no son los americanos ni los primeros
ní los únicos eu obrar así. Sus caprichoi;; y sus procedimientos pertenecen á todos los tiem poF= y á_ todas las razas y después de todo, ¿qué tiene d~ inYt·rosfmil que entre aquella multitud de emigrantes de un siglo y de un
país, Henos de disturbiús 1 1:-ntl'e esos horubres que abandonaban su patria para cousi:nar su fe religiosa 1 se hayan encontrado algunos deEcendit'otes de ilustres familias foglesas? Precisamente en esta. consideración ha de
haber Iundúdose la idea propagada y sostenida con tanto calor en estos dias1 de resucitar, de crenr nuevamente,
por decirlo aef, los títulos nobiliarios en Estados Unidos.
Con motivo de esa clase de bodas, es hoy de moda, en
Estados "Cnidoe, desplegar extraordinario lujo en recepciones y trajes, en suntuosos regi\los y en alhajas ranis de
orfebrer(a y de diamantes, accesibles solamente . para la
más rica aristocracia del mu11do.
l'or ejemplo, impotentes los periódicos americanos pa- ·
ra enumernr y describir los presentes o!recidos_á la sefiorita Ana Gould, al casarse con el conde de CastelJano,
tuvieron que recurrirá la fotografía para llenar l&amp;. tarea
que ellos eran incapaces de ejecutar.
la unión de la Srita. Sloane, nieta de Guillermo H.
Yanderbilt, con Mr. Burden, íué celebrada con una de
esas fiestas feéricas de (&lt;Las mil y una noches,n en que se
dió libre curso á la prodigalidad, sin cuidado alguno por
lo que costara: utrousseaun de$40,000; $ZOO,OOO dedicados
exclusivamente á las fiestas nupciales; trenes especiales
para los in \'Ítados; opíparos almuerzos de 300 cubiertos
y comidas con número aún mayor de asistentes; alquiler
de un gran hotel, durante dichas :fiestas, para alojará los
huéspedes que no cabían ya en el amplio castillo de la
Sra. Douglass Sloane¡ arrendamiento del castillo de Bacon por Cornelio Vanderbilt y del de Eddy por la Sra.
Burden para recibirá sus respectivos amigos; deslum~
brantes aderezos regalados por las .dos familias á la joven nada,; y finalmente, una rii:iere de diamantes, cuyo
valor r esplendor, exceden, según personas competentes,
,í 1a legendaria ririCre que posee la familia de Juan Jacobo
Astor, valuada en má.:; de un millón U.e pesos.
Sé ve, pues, qne la~ ~nzas americanas no solamente se
dedican á dorar los vieJos blasones europeos, dado que la
Srita. Sloane entra, sin duda, en la categoría de las ricas
herederas. Su madre, posee en propiedad, veinte millones de pesos; doe de sus tíos, ochenta millones cada uno;
y otros cinco, veinte millones por cabeza, ó sea un total
de 280 millones de pesos por parte de la desposada¡ que
en cuanto al marido, también es un Creso, como Taylor.
novio entonces de otra descendiente de las Vanderbilt, y
poseedor de una fortuna de -l-0 millones.
Se comprenderá que estas cifras maravillosas exciten
la codicia del extranjero y se e-xplica uno desde luego,
la noticia 9-ne hace pocos meses circuló, de que el prínci~
pe del Japon, heredero del trono, se disponía á venir á
América., con la e.sl?eranza de en~ontrar una mujer, suficientemente amb1c1oea para aspirará una corona y bastante rica 1&gt;ara. pagarla. La depreciación ele las coronas
eleva el aprecio á loa millones.
En otros países no podemos suponer siquiera todo lo
que una dama elegante americana necesita para su toca_

�1-0 ,NoVIEll;IBE, 189,'i.

.ELMUN..0O.
.
.
,·~· .

6

.,

&lt;lor: El Nt•n· York Herald nos proporciona tt este respecto
interesantes poi menore~_y desde el principio asienta .q~e .
el mll1i111uB para uequi¡,arn· convenientewente á una Jo-·
ven del gran 1nundu, durante el e::;tío, es de U,OOJ. Pll.ra
no excederse de t,111 mndc.~t11 asignación, se necesitan mucho ordtiu y habilidad por parte de la dama.
No e.iitamos ya, agrega melanc6lica1!'ent.e ese periódico,
en aquellos tiempos en qne una señorita rica. se ?Ontentab.a co1i frese~ toi!etffs p~ra ~laya}: c&lt;?quetos vestidos para
baño. Las 111ñas de t8UiJ quieren m11taral hombre; ellas,
como nosotros n1.n ú cazar á pescar~ reman, nadan, montan ;J. caballo ~onduceu po'r sí mismas sus coches, jut&gt;gan
al polo v-á l!l. peluta, u~an _b}cicleta :y pasean e~t yate.
Para caci.;1 uno de ci;tos cJt!rc1c10s nccei:;1tau nn traJe espc•
)ecial, Ein contar con los dt; playa, de com_i~¡l-_ y de tertu•
ia: ¡calcúle,:;e lü que gast.aran! Pero !JJS penodicos les han
contado que la Sra. Vandcrbilt t.iene asig11adus $50,000
anuales para su modista, ú la cu:.1l suma ha.y que agregar
el valor enorme de las telt1s1 los adorno::,etc., ele., Y esto
excita su enviJia.
El hecho es que ellas no ~e preocupan con l:.1.~~onomí~.
LacorrienW las arrastra y por una leuta filtrac1un el Ju.Jo
se extiemle; pero si se comprenden las quejas cld cro111s•
ta no es mu v úe creer que esté en la verdad cuando afia•
d~: 1&lt;La jornn &lt;l.él gran mundo no tieuc 1;ino una idea fija,
en este mes de laa rosas: exhibirse en la. playa con toda
s11 etérea belleza y hacer gala de sus costosas toilettes. ¡.,ara
al raer al p{1jaro azul de sus sueños: el noble extranJero.u
Puede ser que-lo c11cnenlre, pt·ro 111uclias n•ces se cunfor·
111:i con otrn. clase de hombres; desdtl nil1a sabe contar
muy bien y eutre un extranjero l}Or noble que sea, y u
cumerchntu en Cl..!rcfos, el ui.ís rico es Ít menuU.o
el qut• obtiene E:I corazón y los millones de la
doncella.
En t·sta oc:1siún 1 por feliz casualidad, ],fo.:s Yan•
clerbilt logró cncoutrar reunidas en un hombre
las dos cualit.la_des apetecidas: dinero y nobleza,
aun cuando del prilllero no nece8ita gran co.::.a y
bien al contrario, llcY:1 al fondo lllatrimonial mia
fortuna innH.msa, cuya prob.tbltl extracción ha
suscitado 11uev:u11ente la iudig1w.ción de algunos
ll'gisladores americanos que. como hemos dicho,
pri.!tenden Ya resucitar lus títulos nobiliarios ol•
vidados 6 pénlidu,; clcsde,su abtJliciún en Estados
ruidos, por eltntnscurso del tiempo1 l:l extinción
de las gent'raciones, y, sobre to•lo, la dt-saparici6n
de los cust.i!los y las herencias. Sin t•mb:1rgo 1 si
esto se lh•ga á-n:ali.zar, yn veremos inscriptos en
el libro de oro á algunos descouc.licntes d_el rey .....
que mbiú.

l

(Zombafe

7

'

ae flores infantil

EN SAN LUIS POTOSI.

Socilidadcs que se divierten y organizar fiestas co•
mo la q uc ,·amos á rese,lar bre,·em1.mte, demuestran
un alto gra.Llo de cultura y u1rn. próspera situa,ción.
El dia t~H que toe.la::; la.s capitales de Estado imiten h.
San Lui,.; Poto.si, organizando Clnhs Atléticos, Comba·
ti..!s de Flores, cte., el comercio lle la República crece·
1·."i l°01uo por 1•nca.nto, y al engrandecimiento me1·cautil :wguir/l l'I ni.pido desarrollo general del pais. i Oja·
Li t1l1e. si., nos pri.,senten muchas ocasiones de repetir
t!:..tu que ~·a he1.1u,s dic~o en otras ocasiones!
Trataba.se últimamljnte de efectuar una fiesta enfaYOr de unos pobrecillos doblemente acreedores á la.
n1ri,la.d: por ser niños r por ser ciegos. El Director
&lt;ltd l1oi;:¡pital infantil deseaba instalar en ese Instituto
1111 '1lcpartamento para e::.os desgraciados chicuelos, y
recurrió á la sociedad potosina en d\..manda de auxi•
lio.
La caridad moderna se ejerce colecti\·amente, en
rn1\Jio dn fie.:;ta,; ,v si hemos de fijarnos en sus resulta•
,lu,;, n.',rcmos que éstos son superiores á los que pu•
dim·a protlucir la caridad individual 1 secreta, austera 1
p1H' decirlo as!, como lo mauda el catecismo. Hay
riuc preferir el procedüniento más provechol:io para
l.1;,; pol¡¡•01; y t::sto es lo que se h,l~e. El metlio ci:;cogi·

ble cuanto que rcunianse en ella muci;tras de Já..s dj•
versas cla,se:; do vegetación que se pro_ducen en el
país, tram;la.da.&lt;las hasta a.}li á gran p1·ec10: desde. lo~
pléltanos y las palmeras de la costa. hasta los Pu:1º"'
de la montaña 1 deSde las plantas de la zona cáhd.:i.
hasta las dere giones frias: agréguese la habilidad.para i;u colocación y ya no q11-e~ar.á más .qu_e ad~1rar
el conjunto y felicitar á. los artistas 4.ue lo d1.spusie~·on.
Desde que se presentaban algunos ele lo:; carritos,
tronaban los aplausos y cala menu&lt;la lluvia deconfe·
ttis, flores y serpentinas.. .
.
El gran premio fué adJud1ca_do á la ~splénd1da ~a•
rroeita estilo Luis XV en que 1ba la rní'ta Leouorc1ta
Uuua 11evando en el ~stribu como lacayos, a lo:; sím·
pii.tic~s uiños Jorge Unna y Autuuio. Ged?vius, con
trajecitus vc-rde azufre, sombreros .tnc0ru1os, peluca
empolvada, grnn chorrera de em.:.a.1~s, e~p~U.in, etc.
Un croni~ta los compara con esas dehcadaii figuras de
porcelana de SCvres que con tanto ei:;m_ero_ se couser·
van en los salones ele lo.s reyes. La cluqmlla, que es
muv o-raciosa v bella, lucia tra.je elegantísimo.
Otr~ pl·imcr "premio fué otorg·ado á la primorosahi•
jita de D. E,lllardo Meade .Y de la Sra_. ~farla Teresa
Portillo de l\1cade, la potosma hermvs1:mua cuyo retrato hemos '"ª publica.do. El cochecito había sido
transfurmado"t•.11 fresco nido de flore:s; i:;alpicado de
palomas .r euce!'fando én su ceut:ro.~l guapo bebé.
Otros cu.rrua.jes como el de las mn.as Otero, Ba:rre·
nechea1 ele los Heros y :i\Ieade y el trineó de los uiños
Diez Gutiérrez estaban también a1·tistica. y
l ujo~amente adornados. Butre los bicicletbtas,
fué a.,lmirado por su gu.rbo el niño Jesús Gar•

El domingo últim~o los .empleados .cl~l MÍ~isterio &lt;le GobernncJón, asi c-omn nlgnnos de·
~egados del Estad? de.Mtehoa~:i.yi,. h_icieron un;i visita al sepulcro del Sr. Lit. Uon ~fauel Romero Rub10. Todos $C d111gieron al Panteón Fr:mcés C'U treu"s "SP""J."ic"· 1 enca,
. .-. ..-. ~~ •~ "
b ezando la e·omi·riva e l S r. L'IC. D on '[
1t anuel l\frrc:ulo. E~te seiior clcpósitó en su nombre
una he~m~sa co~o~a d~ florf's, y d;spués, en nombre del Er-tatlo ilo Michoacún y dc·ioJ
emp 1ea os rlel Mm1ster10 otras vanas con lazos bla11cos é inscripciones.
J El
4 del pnsentC' 1 el srpulcro del Señor Romero Rubio, fue'• Visita.do tnmbil•n por la
un_ta 1• enor ~el Cole-&amp;°10 d~ _Abogados y la de Gobierno de la Aca(!ernia Mexicana. ele
J ur1sp1udenc1a y Leg1slac1ón.
En tal v~sitr, tomar?_n la palabra los _S res. Lics. Don Emilio Par&lt;lo (.ir) y Don Ferna,ndo
Vega, en 1epresentac1oncle la Academia cl_c Jnrisprnd&lt;'11cia é!itt' v drl ÓolC'o-io de Abow
¡,1acto s, aquel y terminados los discursos el Sr. Presi&lt;lE&gt;nte el~ la fCackmfa. Lle Don Luis
1•encez.
1
~ '
''
·
El mausoleo, del cual d3:mos una vista, fué artísticamentcarlornntla por fl. Per1ro T. Nieto.

dl~

Manifestación en memoria del General Pacheco.
Tuvo el Genera! Pacheco.entre sus mucbascooHdades buenas, la. de hnber sido un Jefe
rnd~~l~s? y un amigo leal: siempre que le ~ra posible hada un bien y tuvo runchos protegiw
isfi 8 • ué que su franqueza de S?ldado, smcera aunque algo brui::ca; su corazón g(•Hnoso y
s dehdad, le captaron muchas s1mpa~ías y !Ducha gratitud que no dc•snvarecieron ·:ir morir
él, como lo yrueban las mamfestacwnes que anualmente se E'fectüan ante rn tnmba
-.;,,~
el 4 de Noviembre, dfa de su santo. Este año concmrieron f'I Gobernndor d1· l\foreu,,11:Jll
19s, Don Manuel Alar_cón y algunos otros cabnlleros de Cuernan1ca ,. Cnnntla
cmdades que tanto elebie,ron al General Pncheco; .E'l l\finif:tro ele FomentO y nume~
rosos empleados de aque,la Secretaría que no olvidan ásn antiguo JE'fe v otras muchas ~rsonas de todos las cla~es soci~les que rec!bieron del mutilado d~I 2 de Abril
ex:gres1vas muestras de aprecio y vahosos servic10s.
'
El sepulcro estaba adorn~do con \'Bria~ ~oronas de las que pendían lazos ele Jlstón
y en los cuatro ángulos ardtan gruesos cmos, ornados con lazos tricoloref&gt;. El In .
D. Ma1;mel Fern~ndez Leal1 _el Coronel Manuel Alarcón, el eenador Carlos Quaglfa
el Instituto Médico y D. Lms G. Rubín ~alocaron coronas de flores y D. JoEé Casarín ~n nombre de~ Estado de Morelos, hizo con frases eentidas 1 el elogio fúnebre
del ilustre finado.
La ceremonia fué corta: después de ella quedó la familia del Sr. Pacheco oran•
do en el Panteón.

cf ;t.

Fué, en fin esta fiesta 1 digna de la. e~1tu..sias•
ta .:sociedad de San Luis 1 y sus org·aniza.tlores
merecen nuestros más siuceros plácemes.

'.fo, matan¡a, bf armt1fro, ti! í!nrqnía.
Como perros.de una jauría acechando la liebre
que palpita entre los setos, vigilan las naciones europe_.a.s con atención é inquiet.ud1 los movimientos de la Turquía que.. SI:! debate en sangrientas luchas. Caen á centenares los casi in•
defensas cristianos, é impotente el Sultán de•
ja que 'á una serie de ast::siuatos siga otra, y que
,el ext.errninio, al asolar km c~mpos1 mine su trono. Quién sabe- s_i el momento ~e aproxime de la
repartición de los despojos del famo~o iwperio
musulm,í.n, entre las poLencias europeas cvmo se
repurten 1 it regaña dientes, las fiera.1:, la pieza
sorprendida y sacrificada por ellas.
Los telegramas de la semana anuncian nuevas
matanzas, couio han venido anu11ciJ.n&lt;lolas casi
diariamente desde hace algún tiempo.
l\lujeres y sacerdott:s, nacionales y extranjeros
caen bajo el hacha y Ju¡, olas de s~ugre, empapando los cimientos areniscos del trono otornauo, lo
hacen temblat. Los armeuios, confiados en el
.apoyo de por la Europa, que obt:dece más que á
sus sentimientos humanirnrios 1 á su codicia, se
entregan sin pelear y los secuaces del Monarca, obedeciendo á su deb1::r1 rompen el fuego
sin consideraciones de niJJgu11a especie: es aquella una.guerra civil sin tregua ni w1Scricordia: son
dos fieras que ~e despedazan en el .womeu LO en
&lt;J.ue los cazadores van ú herirlas. Así que se des.
truyan, ijua pieles servil-in para que cu.lient.en JSUS
piés el Czar de Rusia, Guillermo de Alemania y
algunos otros Jefes de Esta&lt;lo eu Europa.
· La última noticia tlice: que el núrnt'rO de victimas asciende á 10,l OO. Europ,~ hu permanecido
en acLitud indiferent-e. Quiz,t se alegre. La desw
trucciún de ese país la complac~; el !Jotfo se dis•
tribuirá más prontame11te.

••*

El juew•s 1i me&lt;lio día, se efectuó en 1a iglesia
d~ Santo Tom,í~, de .Nueva York, co11 la pompa
que es de imaginar, el matriuionio del Duque de
;\Iarlborough v ln 8rita. Yandcrbilt.
El hecho de hab{•r tigurado como testigo en la
ceremonia el Embajfülur inglés, y la participación
de las altas clasl'S socialt's de Londres y I\uern
York, ha dado lugar .'l que· (::Sta.boda haya sido
llamad!\ _t1Boda iukrnacional.u

lluc.!itro!i 'Qlirah1t~trn.
LA ARTIS':L'A
(CUADRO DE; CONRADO KIEFEL.)

(P&lt;t.Q. 148 del pliego jh10.)

Hay en c.slO lienzo algo q H8 recuerda la ins•
Jiiraci(in de Van Dyck: el pincd parece ape·
1:as roz.1.r la tela como las a.litnii diáfanas de uu
eolibri la corula tic un lirio. Tran:-parencias de
;lire sutil se deselLhreu á trnst!s del color de
(·arne fresca y souro:-a•ln¡ quietud plácida.
ilumina fa miratla soll,ulor&lt;t. &lt;le la joven artista. Fra.··Angt!lii:o pintaba su.-; üwig·enes de
rodilla.-;; en las p,iginas de Buffou hay, díctise,
huellas Je los encajes de sus mangas; Kh:'.f..,l
lia empapado su pin~el t•n la delicadeza frágil
de un gu.-;to retinado. Su Arti.&lt;da, .serenamente
ll~rmosa, tiene la suavidad d&lt;'- esas bellas pu&lt;::stas de sol pdmav0raleii, en las que la luz se va
des,,aneciendo cu tono.:;, apagillldo, diluYéndo:,;1~ en tlll dcsma_,·o de diosa qtw ,·a á des'cansar
su fnmte en el .scuo e.le lit naturaleza.

En honor del Señor Romero Rubio.

'

~.--,

•·

.......• 1
'

.

,

-· - -

..

LA CARIDAD ROMANA.
(CUADRO O.E: LUIS MONROY. )

No tengo uada para. alimentarle. ¡Ah! 8i fuera
y lmbicm fecm1d,ldo mi seno, vodrí:.i beber con su hijo en la fuente de la vida!
Así exclamaba Cduta al \'er á ~u awaU.01 sucumbiendo
por la inanición
Y así exclama la mujer americana cuan-lo ama: la vida
que se desbordara de su seno, la diera gustosa por el que
le dá otra vida más vigorosa y llena de más sensaciones,
la vida espiritual. En esa pintura de .Monroy. c11 que domina la franqueza de colorido, imposible desgraciadamente de transladar ul fotograbado, !:!Urge algo más que
la amada, que la madre, que la que e!:itima el amor filial,
por el amol' q_-1e ella siente á su hijrJ, pam dar la vida. al
padre. No sé si el pintor pensó en este profundo simbo•
lismo, pero se adivina: e:::a. pinum.t debiera llamarse HNaturaleza.11 ¿Ko es en el seno de la naturaleza doud..: se
efectúan la.&lt;; sucesivas transformacioue15 y rei11tt'gritcio·
nes? la hoja seca y caída da vida ú. la planta. 11ueni, como la gota cvapo1 ada y condensada luego, da vida á
las corrientes. La hija. al entregar su sano repleto del licor d~ vida :ü patlre1 le reiutegrn p,1rte pcquefüsima de
la \'ida que ese padre le &lt;lió. Tal eti la pl'imera idea que
ocurre el ver al cuadro, mas cuando por su título se adivina. que se trata de la caridad seucíUa y buena de una
mujer. que penetra.en una cárcel, eucueutrti. á un ha.m•
briento y le ofrece su sangre para reanimar sus venas, no
puede uno menos que exclamar cowo San Pablo: «¡L.i.
caridad es el a_:mor!n

Xl'.\() ,l&amp;'SLS (;.\Jtt°lA Qt1': Ull'H,' \'O El. l'lilM Elt l'RE;&gt;.JJO COMO YELOC{PEDISTA.

!a gutrrn tn .1,lilabaga.!irnr.
Llegó ásu fin la costosa campalla emprendid:.t por Fran·
cia contra los horn1:1. El telegrama lleg'.ado de París, anun•
ci.1.ndo hi ocupacióu de Ata11aua.rivo y la conclusión de la
p:iz, hizo desvanecer los temores que i,níundiera. un men•
saje p\1blicado tres días an~s por 1a prensa i!Jglesa, qne
participaba la fuga de la Rerna, lo cual hubiera. significa•
do la continuaci6u de la lucha. Afortunadamente la sow
benurn prefirió permanecer en la capital y celebrar un
tratado de paz.
lfauarnlu Manj;tka III, fué proclamada á los 37 años
do edad 1 en 18S!l. Antcrinrmente vivía casi en la miseria.
Es 1aj,\ de.cuerpo, y bU fü;unomfa por lo regular dulce y
tímida, aparece cai;i 11rnjestumm en las grandes ceremonias, p1.1ra .Jas cuale:, ciñe i,11 ~•-an diadema y vist.e ricos
mantos rO]OS qu~ k: lle\'a.n de 'París. El último ql e recibió, es de i,etla con ra1uaje bordado de oro, ti1:me forro de
armiPú y prei,ent.a sobred ,pecho lits iniciales R M. bor•
bac~as con l~i!o ele oro y pedreríu. Los domingos. usa, para
salir, una s1l:a de 1na11os que.regaló Napoleón III y la
rcsguar~an _del sol, grandes sowl)rilla.s rojas que Üevan
!tlS servidores.
}-,as reinas de ;\Ja.dagascar son. desde 1869, protesOO;nt~
y Je~es de la religión en sú ·pa1s, com{da reina: dé i:n·gfa.'
t,e~ra en el suyo.

{Fot. Mendcz Hermanos.)

do en esta.vez no pudo ser mas acertado, pue.s con:;is·
tió en una de esas primoro:;as firn,tas, que han dado
fama á San Luis y que repercuten en toda la Re~
pública.
Re iuició la idea de celehrnr un combate de flores
sui .qenerb; pues debía efectuar.se en el t,eatro de la
IJaz, y i;olamentt, nifi.o.s debía.u tomar parte en él.
Estaba lll rnag-uifico teatro soberbiamente adornado: lucia el vetitl bulo muelle alfombra roja r parecían
surg-ir las columnas dl~ g-racio_sos gTupos de plantas
y flon~s sembradas en el musgo amontonado sobre
liJs pedestales.
El salón ofrecia deslumbraclor aspecto: se habü,m
retirado las butacas~• teñido el ¡,iso con una tinta
opaca; los palcos delicadamente ornados con follaje
y flores artificiales y naturales eran cada uno esttL·
che 4Ú.e encerraba las más hermo:sas joyas de la so·
ciec.laU., lci:s lindas potosinas de ojo.s centelleant~ y
labio.s rojos¡ daban claridad sola¡· los iuumerables fo.
COI$ elétricos,
En el céntro se veia una gran fuente cubierta de
• follaje .Y ffores, cuya titza en la. que cae el agua de
,, u~. bon.ita_ ~ur~i'dor, ~~taba rodea U.a_ de maguey es de
di versos matices.
·
L.a decoración fué preciosis~ma y .tanto m~s J\Ota.·
~

JU rni ~spuso,

$1 mausoleo aeJ $r. lb,lanuel Romero Rubio en el Panle6n i:i:rancés.

�EL MUNDO.

8

"EL 1':lUNDO"
j';E)I.\NARIO IJ.USTRADO.

T.e:Li:ro::..o 43-1. -2: 1le las D::nn&amp;s nllnt. 4.-APARTADO Si B.
~rtx1co.
Toda la corre!ipondenC':n relath·a á este pcri6dlco, debe dlrlglNc
~al Ont.&gt;nte de e"te ¡,c.riódko.
Este periódico~ pullllcanl todos los doming~ y se reparte é. domi•
cilio en cua.lqul~n:i. poblucl(m donde tenga Ag1:1.1te; y por coneo, rrnn•
e.o de porte, 6 donde no lo haya.
Las suscrlclonea ior(incn~ S!c' liquidarán por trimestres nrdlnarlos
aunque comlcnl'ell eu clml•tulern quincena: pues !ll no ~n altas en
la primera. del trirue,-ll'l'. 11e cobrará por lo que falta, O i&lt;e aumentará
el cobro del próxl mo.

Pll..l~C IO~:
1.N TODA LA nEl'IJBJ,Jt.\ \' E!'i El, E:tTflANJEJ\0 (UNION

POSTAL C!'il\'Eil..o;AL ) .•••••.•••••.•••••••• , ............ , •..•••••...• $
NtfMEROS IUF.LTOS Ot:L DUO ATR.U!Al&gt;OS E.~ LA CAPI·
TAL y U 1.0:ó E.-.TJ.DO~ .••••.. , ............................ - •.••••• ~,

1 00
0 :j0

AVH..,OS.
plana. por rnU.n. publlcaclón. Para. avisos por largo

Treinta peSM
ttempo preclO! con,·encloimle'l.
Todo pngo debe :--er preclMmente :\dclantado. A lo.-.snscrltQrc!{ que
no puedan remitir dincnl anticipado ~ lt..-s gir&amp;rú. on el primer mes
del trimestre por Expres.~ ó Correo: y sl no bar otlcill!IS, se remitirá
el periódico deipués de ha!Jcr recibido el valor de ln suscriclón.

Q3il ihrrinlc,.
Ítt tlllllli!,tüt pllrll lo, i)udi!iltlli
Como un 111:'cho positirn, ha circulado tm estos días el
rumor de que ~u bre,·e sed aprobado en el Senado un
proyecto de :unnistía para las personas que han int.en:enido en duelo:-!. Esta ~olución uos parece Jn. más aceptable porque yn, como lu.:mos dicho en otros númcroa, los
adYersarios de los lances de honor, han conseguido su
objeto y los culpables han ~ido bast.ante casti1tados.
Los duelos s~ hnbí.ln desarrollado en demasía constituyendo una enfermedad social: había necesidad de optar entre la lev y la costumbre. ¿Cual era la mala? ¿La
costumbreó h\ ·1ey·? Aquí las opiniones s~ dividen, pero
en todo caso, nosotros pensamos que mientras una ley
se encuentre entrando a formur parte de un Código1 es
una teoría peligrosa la de barrenarla oponiendo en su
contra la costumbre.
Nos agrada la amnistía, porque los actores del desafío
Romero-Verástegui eran los primeros que sufrieron el peso de la ley, y principalmente: ya que algún caso habría
de ser el primero, por tratarse de personas honor:.tbles,
de posición social bien conquistada y buenos antecedentes. La amnistía s~nifica, pues, que éste será el 1iltimo
ca.11o rn que !11, ley drJt d1· cumplirse y que en lo sucesi\•o el
Código Penal no ser,t un nombre vauo.
Los adversarios del duelo han logrado su propósito,
estorbando los lances de honor, porque cuando hemos
visto qu~ person~li.dades_ dísting~tidas en el m~mdo ~e la
palítica, de pre~t1g1os é mfluencrn.s, han sufrido lesiones
im¡x,rtantes en sus intereses y personas, los que en lo sucesivo pretenUan inter\·enir en hechos semejantes!. habrán de soportar consecuencias ru{ta graves. Las dincultades para concertar un duelo, impedirán la realización
de los subsecuentes.
Ojalá que en los Estados se tenga en cuenta el último
proceso, porq ne en el los es en donde el duelo produce
más estragos y más b"irbaramente se llevan á efecto estos
lances.
La última p,Lgina de esta tragedia, encierra una provechosa ensefhmza. Los que la den al olvido, ser,in las primeras víctimas.

(El ledo &lt;Constitncionnl 1i tn pc1rn ~e mnrrtc.
La legislatura del Estado de Nuevo León acaba de a pro-bar una iniciatiYa proRoniendo la reforma del artículo
28 de la Constitución becleral en el sentido del restablecimiento de la pena de muerte, medida de alta trruicendencia que marca u.na etapa de esa política posifü'fl áque en
algunas ocasiones se ha referido l!,'l Mundo en su sección
de editoriales. Ln iniciativa de la Legislatura de Nuevo
León habrá. podido a.lar111ar á más de una conciencia idílica.mente ti mora ta que sueña toda vía con la regeneración
del delincuente y l?ªra quien el Estado es una suerte de
personalidad ex.qmsita. ,í. la que le está prohibido atentar
c1al derecho de vida., vulnerado por los señores criminales. Por fortuna ya ha pasado la épor.a de romanticismo
penn.l' y en la actualidad ya no hay penas ni castigus: hay
defensas sociales, necesidad imprescindible de conservación tratamientos destinados á ~ombatir enfermedades
inf~ciosas¡ la colectividad antes que el ciudadano, la especie por encima del individuo. La moral social ha triunfado de la moral individual;. el sentimentalismo en pro del
delincuente es un acto nocivo y el deber de todos los
hombres honrados est:í. en rechazar esta falsa filantropía
que nos entrega atados de piés y manos á la dispo!:iic16n
de los muy apreciable caballeros criminales.
El texto constitucional pugna de tal modo con las necesidades de la sociedad, qua el Legislador se ha vist0
obligado á nnlificarlo mediante la aprobación de decretos
suspendiendo las garantías, y esto con tanta. regularidad
q_ue no parece sino que el artículo de la Constitución ha
sido en el país letra muerta y que su permanencia en el
Código Político de 1~ Repl,Íblica es una me~tim conve~cional un:1 de esas idolatrías á los que se rrnde culto sm
creer ~n el fondo en la virtud saludable del dogma.
El Mundo es antes que nada un sostenedor de la i-erdad pOlUica y por du11\ que ella sea1 nos parece más honrado darla á conocer antes que e1wolverla en las blanduras de un tapiz de te. rciopelo para ocultar hipócritamente
nuestras enfermedade!I vergonzo~as.
La iniciativa á que nos contraemos pone de relie,·e un
hecho importt\nte: á través de nuei:tro evidente progreso
por encima de las grandes corrientes de civilización qué

1

nos invaden, en el tibio ambiente de paz que respiramos,
la criminalidad aumenta sus cifras, la estadística del delito sigue unn par1íbola siniestra que ee ,,á alejando cada ,·ez más del punto de partida. Y en contra de estos
aterradore$ guarismos, la pena de muerte ya disminuyendo 1,&gt;rogre~ivamente coq gran alegría de los espíritus
huma111t11.rios que miden el altruismo, no J,&gt;Ol" el desarrollo de la criminalidad, sino por el decrec1mient0 de la
acción repre:-:ora del Estado.
Pero l:i estadística ha hecho má!'! toda\'fa: la estadística ha demostrado con su elocuencia fría y reposada1 con
terribles concl11sioneR emanadas de premisas fundadas en
ta11Jo3 por cirnto, qne la anhelada conversión de los criminales es una p,ígina de Los Jf~erabl~ de Yictor Hugo y
que por cadn Jnan Valjean, existen 110\·enta y nueve reincidentes, bien alimentados y vestidos en la!! penitenciarías
11011!.enidaR µor d E~mlo, como por un error general se dice,
pues lo cierto es que ..sos establecimientos están sostenidos
por los contribuyentes, sirviendo el dinero de los hombres honrados para alojar y nut,rir ,í. estos redimidos en
agraz. El fiasco de las penitenciarías en ciertos cantones
de Suiza y algunos E:-tados de la República vecina, comprob.'\do con el aumento de la criminalidad, demuf'Stra
que la redención de los delincuentes no pmm de ser una
estrofa sm-gi&lt;l:.1 de Ja.9 liras de los poetas y que es necesario que la legislatura se apoye en hecho~ positivos y no
en vngos ide:,lismos.
La moral de la sociedad consist.e en devoh-er bim por
him y mal por mal, jamas mal pnr bien y l,ie,1 por mal. Es
una ley suprema que ha menester eer acatada si se desea
la.. conservnci6n de los grupos huma.nos. Arrebatar una
moneda del trabajo honrado, una porción del miserable
salario del jornalero, hacer m:f.s sombría la miseria de
una familia, para alentar y favorecer una existencia fétida, es un a.eta de injusticia tal como·si se extrajera sangre fresca de un organismo sano y fuerte para transmitirla á otr'o corrompido y débil.
Todadn, recordamos que no hace mucho un periódico
nos ammcinba que existen en la c.írcel de Belén m:ls de
ochenta individuo~ condenados :l. muerte, que e8peran
allí et momento clJsicó de la regenernción. ¡Y cuántos
esfuerzos cuesta el sostenimiento de esos ochenta distinguidos sefiores delincuentes!
(.,a iniciativa de la Legislatura de ~nevo León merece
nue8tra aprobación y ojahi que la reforllla propuesta. Yenga á dejar eHablecicla una verdad que los hechos e-;tán
ahí para. sostener. Cuando una ley es tal que se hace indispem:able euspenclt,rla reiterndamPnte, el remedio está
en eliminar e~ta ley. Seamos francos y le,1lPs¡ no continuemos entregudos :.1 e-se culto del cocó&lt;lrilo de que habla
Tnine en eus c,Orígenei:; de la Franciacontempor,í.nea.n

.Sc111b1trn1a, µarlttmcnittrias.
(De The Merioo11 llerald.)

························,························ ... ·····························

Y aquel sujeto pequefiito que casi inYariablemente se
sienta en la plataforma1 con la mano izquierda metida en
la bolsa del pantalón, y la derecha atuzando nerviosamente su escaso bigote, aquel individuo d~ sembla11tepálido y ojos penetrantes, quién es? Uno de los hombres
del porvenir, un gran político, un hombre en cuya diminuta c~beza, hay quizá más cerebro que en otros miembros de la C,\mara. Es el jefe reconocido del .elemento
más joven y !e llama Rosendo Pineda.
Annque no tiene todavía. cuarenta aílos, es leader entre
los leadera¡ su nombre se ha pronunciado frecuente.mente
á propósito de alguna Secretaría de Estado, v t-0dos reconocen en él, habilidad suñciente para desempeiiar una
cartera.
Pineda, no sólo es un gran político, sino también un
brillante orador; es sarcástico al discutir'" cáustico en sus
discursos; pero de tal manera se desborda en oleadas su
elocuencia, que aun sus declarados enemigos admiran su
talento.
Un gran poryenir se abre ante su paso, si no se desvanece ante la adulación de sus adeptos.

~~aa:~;

c~~·a~·

···&lt;i~·
f~~~~~I· ·~~· F·~~~¡·~~~ ·B~~i~~~.· ··
·h~~
bla en el Congreso1 esM seguro de tener las galerías henchidns. Su poderosa voi, su manera de diecutir, los contundentes argumentos q•,e emplea, todo contribuye á. hacer de él un gran orador; pero ante todo, Ruines es un luchador parlamentario.
Hallar antagonistas en un debate es su delicia; en éso
encuentra su mejor lauro. Con miradas relampagueantes
con ademanes clramáticos1 con nervio~a Yiolencia, lleva:
da ú eu último límite, cae sobre su contrincante, pero con
tal fuerza, con energfa tanta, que cualquiera que sea la
causa que defienda, casi siempre sale victorioso.
Bulnes, entrando á una controversia parlamentaria de
importancia, no es un hombre, es un genio.
.

···Aq~¡-a~¡;;;l;;~~·¡~t~;.~~¡~;·;tJ~;~~;·x:·ir~~~;.···&amp;~~~·a:¿
los más conspicuos rriiembros de la Cámara v el ídolo del
pueblo mexicano. Lleno de talento, sus disc·ursos electrizan 1t las multitudes, aunque son duramente censurados
por la gente culta.
Sin embargo, nadie como él tiene auditorio tan numeroso cuando habla en el Congreso.
Mateos gusta de mezclar muchas cosas disímbolas en
sus discursos, y en uml. misma frase, en el mismo período
trae revueltos y barajados al Papa Y ni General Ofaz Iá
Reina Yictoria y la cuestión africana, ht fiebre amarilla y
la muerte de Paste.nr, los motines de la América Central y
ln insurrección de Cuba. ::\[ateos es una matraca. Tocadlo
nada más, excitadlo, y os pronunciard. un discurso; pero
á pesar de todo, cuando habla es escuchado con atención
y obtiene ruidosos y frecuentes aplauso,:. Es terrible an~
ti-católico, y sieml?re estalla contra. la Iglesia católica romana y sus altos dignatarios.

...................................................................., ...........

,

10

NOVIEMBRE,
•

1895.

10

~olítictt &lt;!lítntrttl.

189.'i.

EL.llIUNDO.

CASA!IIENTO DE LA REIXA

RESUME~.-0tra vez la euestíón &lt;le llriente.-Preponderan·
eiu de Rusia y aislamiento de lnglaterra.-:--Los tttolus de
nobleza J el positivi1m10 de los tstados l'111dos.
A la zozobra y fundados temores 9-~e pro~ujo: en ~os
círculos políticos de If&gt;ndres. lo. ll(!t1cia. de mt-ehgenc_1as
manifiesl-as entre Rm!la" el imperio chmo, ha sucedido
otro aénero de sobresaltos, que viene á. aumentar _las inquiet~des que agitan á la Gn:n Bretaña por la s?luc1ón posible en la en111araíladacuest16ndel extremo Oriente. Aunque no se han llegndo á desmentir oficial!nente. las. noti•
cias comunicadas por sus corresponsale:J u. los bien mformados periódicos el 1'i,ne.'/ y el &lt;~luhe, que afirmaban con
insistencia marcada la celebración de nn tratado r.usochino favorable tin alto grado Íl los intereses moscovitas,
como 'para moderar la mala impresiún causada .por tales
noticias, ahora se habla1 se murmura pnr lo .baJo, se susurra al oído otra. eRpec1e no menos susceptible de ocasionar nuevas inquietudes: se dice que el Japón acaba. de
celebrar un con,·enio con los representantes del gobierno de San Petersburgo, para dar fin y re~uate á la cuesti6o pendiente en la apartada. ~landchurm, donde tantos
y tan encontrados in~t:~es estllll en jue~?·
No carece de vermnm1htud tal afirmac1on 1 por más que
hasta estru; momentos no haya recibido ni cont-radicción
manifiesta ni franca confirmación; pero· sea como fuere,
el hecho s6lo de haber sido lanzado á los cuatro vientos
de la publicidad, prueba cqn evidencia clara dos cosas: el
aislamiento en qne \'a quedando Inglater.ra y la preponderancia indudable que \·a tomando Rusia ~n todas las
cuestiones que de algún modo afectan hL política eur~pea.
Xo bastaba al Czar haber hecho oír su voz autorizada
en los consejos del lejano Or.iente1 ar.r~straud~ en su manifestación de poderío :t !as- 1rreconc1hable:-; r~vales Francia y .Alemania; era preciso que después de imponer su
voluntad omnipotente á China y Japón, qne se de~garraban en formidable guerra, entrara en arreglos annstosos
con ambas potencin.-; beligerantes para obtener la:'l mayo•
res ventajfü~ posibles, tanto de los orgullosos ,·encedores,
que se juzgaban ya los árbitros abs~luto~ de aquellas C?·
marcas como de los humildes vencidos que se creían amquiladds en medio del triste ~e:-!ampiuo de la derrot:3.
l:'or eso lo vemos prime~o domrnar los ímpetus. co~qmstadores del l\Iikado y después lernntar e~ aba~1do m~perio celeste 1 saliendo garante de l~ cuantiosa rndemmzación de guerra á que hubo de suJetarse. ¿No es esto b~·
tan te para creer en inteligencias secretas .ent~ los gabinetes &lt;le Ptitersburgo, de Pekín y de T(!kio? No se ve clara una intervención extraña y fuerte, 11npuesta á unos y
solicitada por otros? Pero tal intervención, sifav~rece y
acrecienta el podi--:r moscovita, es una amenaza casi tangible al brit:tnico imperio, que sólo y abandonado, debe sentir en peligro sus grandes p~ioncs de In India, ~ue .por
el occidente· no cuidan ya m el Shah de Pers1a m el
Emir de Afganistán, más afectos al coloso del Neva, y
por el norte y el oriente, merced á las últimas maniobras,
quedan abiertas sus puertas á los dueilos del Tonkín y á.
las avanzadas de Yladivostock.

•••

Es tan eminentemente práctico el J,&gt;lleblo americano,
tiene a...o;;entadas .las b.'lses de su política en fundamentos tan positivos, y se deja guiar en todos sns actos
p&lt;&gt;r tan i,ólidos razonamientos que ya no en la vida pública de la nación, aun en los casos que sólo afectan particulares intereses, se deja sentir el criterio que preside
las decisiones qe sus hombres de Estado.
Hartos de comodidades y bienestar los hombres del
comercio y de la banca; rodé~os por toc'!as partes d~l lujo y esplendor que les proporruonan sus 1~mensas riquezas han dado ó. sus herederas cuanto pudieran apetecer
las'cultns hijas de viejos republicanos, cuanto pudieran
desear para ellas los representantes de laa austeras tradiciones y virtudes democráticas de ,vashington y Franklin. Pero no ha bastado todo esto á. sati8facer las exigencias de las miues, y han buscado en otra parte lo que les
faltaba en casa: títulos nobiliarios y ~rgaminos veneran•
dos, que completaran con su falso br1llo &lt;le oropel los resplandores verdaderoe de su oro y BUS diamantes. Y as( ha111do lns rica.e; herederas de los reyes sin corona del trigo ó
del tocino, del algod{m6 del ferrocarril, á buscar á la vieja
Europa esposos flamantes, preciosos bibelols de. fJi1truit 6
deterra-cotta, pero que tuvieran tratamiento de alteza ó
señoría, y ostenta.ran ó pudieran ostenror en sus escudos
á~uilas y leopardos en campos deg11lesaunque no tuvieran
nmguno en sus exhaustas arcas. Esa proceisi6n de guapas
chicas y cuantiosos millones con que los ingentes republican')s ¡:,ngan á la Europa monárquica1 en oneroso 't ributo, la satisfacción debida al ~fr•otauro de su vanidad, no
pudo convenir á. los que todo lo sujetan al criterio de la
econpmía política, y por eso ya se trata.de que el 8oJerano Congreso de Norte América, el que por más de un siglo ha representado los legítimos intereses rle un pueblo
por temperamento y por educación republicano, restablezca los antiguos títulos de nobleza, y autorice al Ejecutivo para expedir otros nuevos. ¡Oh sentido práctico!
¡Oh positivismo crnel del yankee! ¿qué importan 'viejos
ideales y tradicionales costumbres? Quieren los que lo pueden todo, los proletarios de ayer y millonarios de hoy,
comprar e.seudos y pergamino~? Pues cómprenloa en hora buena; pero no vayan á .solicitarlos de rnfanzonés sin
blanca y segundones arruinados: aquí los tenéis frescos
y fl:\mantes, que no por ir autorizados por una carlcillerfa republicana, pór no estar tocados á lo~ originales ex pe·
didos en los tiempos de Doi'\a Urraca y de San Luhi, dejaran de satisfacer (l los qne sacrifican SUR millones en los
¡:i.ltares de la hermo~a Juno, cuyo símbolo es el pavo torna!'lol de verdes alas; tengan sus pompo!&lt;os pergaminos á
cambio de su~ cuartejos, y cese ya el tributo de las cien
doncellas y m(IS millones qne las hijas de comerc@:ntes
deChic~o y Nueva-York, de industriales de San ;l.i'ra¡¡ci!óico y Filadelfia. pngan á. los duques y marquesitós alrniba.rado::1 de Fiancia y de la Yieja Inglaterra.

X.X.X.

7 de Novi~mbre de 1895.

NOVIEMBRE,

DE

LA MODA

EN MEXICO.

A.lgmia vez habíamos de estnr de phtcemes¡ detró.s de
larga lu?ha empeílada por vencer las preocupaciones de
una eoCJedad de suyo modesta y poco acoetumbrada á un
periodismo que se igualara, en lo posible, al de las ciudades de Europa y 1&lt;~::itados Unidos, vamos Yenciendo al
fln 1 y después U.e un ano de publicar constantemente retratos de In~ principales belle;ms de nuestro país, nos satisface sobremanera consignar que no hemos tenido un
solo disgusto por tal atrevimiento y sí muchas felicitacioneE de personas que han comprendido que la publicación de dichos retratos entraña. en el fondo una galantería de E,, )luNDO pa.ra la sociedad á. quien siempre ha
tratado de agradar.
Desde me~es anteriores estamos haciendo lo posible, y
creo que lo conseguiremos, por introducir la plausible
cos~umbre que tien.en periódicos de mucha importancia,
de ilustrar las crómcaa de matrimonios más notables del
día, ya sea por la clase aristócrata á. que pertenezcan los
novios, por las riquezas que se unen, ó por cualquiera
otra circunstancia notable que revistan. Hoy publicamos,
por tercera Yez, una dichosa pareja que acaóa tle unirse
en matrimonio, matrimonio notable por tratarse de una
de las más distinguidas damas de esta Capital, y de un
caballero sobresaliente también pOr su inteligencia para
los negocios y por su fina educación. Procuraremos seguir introduciendo esta costumbre que, en nuestro concepto1 significa siempre un primoroso recuerdo, no sólo
para las familias de los que se casan, sino para toda la
sociedad en que viven, que conserya en la colección de
un periódico retratos de jóvenes en el moment-o de fundar una familia que muchas veces será una notabilísima
familia en lo por\'enir.
Al saber uno de los mejores escritores de :\léxico, que
en este número habíamos de publicar los .retratos de los
sefiores Hann, gustoso se ofreció á escribirnos lns signientes poéticas líneas que preferentemente insertamos:
Un poeta diría que la señorita Paz Barroso es una azucena con alma.
Y en efecto, tiene In g&amp;llardfa, la fragancia y la blancura. de esa. flor creada, no para el ramillete sino para el altar eucarístico.
Paz, era sin duda de las m,ts elegantes y airosas reinas
de nuestros salones. Sus trajes llenos de sencillez, atraían
todas las miradas y se llevab.'l.n como cauda natural
todoe loe aplausos. Que manera de vestir la suya y que
naturalidad majestuosa para lle\'ar ca.da traje. Las blon~ del corpií'ío, los encajes de las mangas, el adorno in~is1ble del cuello; el guante por capricho desabotonado; el
abanico detenirlo entre dos dedos aristocraticamente modelados; el sombrero de donde p:.1recía saltar al espacio
un colibrie alimentado con mirtos; todo, en ella, cobra
vida, se mueve, surje y cautiva ,1 quien la. contempla.
Paz, la hermosa azucena c1.&gt;n alma; la p,Uida belleza de
ojos azules como hojas de miosothis y de perfil y continente de reina, se sintió un día herida por el dardo del
dios niño¡ amó y fué amada y tuvo que ir al altar con su
corona de azares y su velo ni veo y transparente. ¡Como
se veían en su frente esa corona y ese velo! ¡Como descollaba en su cuerpo gentil eae enYidiado traje de alba seda

qbe solo dura un día pero que );e prende
sobre el alma p:.m\ tocfa b vida!
La suprema eleganci:1 e~ Miempre sencilin
loa que esperalx\n encontmr recargada d~
adornos la veste de t~n gentil novfa He chas··
q~earon¡ ella Jo ~levó, como la . bhmca:pnloma sus alas; como el copo de- nie\·e sus cambiantes, como la azncena sus pt!talo!-.
Envol,·ía su bellíFiimo rostro esa nurMla
d.e pureza, de ventura, de tranquila satisfncc1ón que los poetai- orientales cantan en las
doncellas de Sion, cuanU.o los ardientes soplos que caldean las palmas de Siria encienden sus mejilfas y entran á. la alcoba perfu•
mada con nardo:'! del Galaar, al rítmico 8On
del cant:1r de los cantares. Paz, 80 desposó
por amor; la \·oluntad expresad:\ por sus labios se la dictó ;su alma en voz muy baja el
día en que conoció á. su elegido,. á su único
dueño.
Subió a.l altar con paso firme, como la que
va á. llamar :í. la puerta tlel templo de la dicha Y lleg6 tan airosa, tan arrogante, tan bella, que nos recordaba Jos dei;:posorjos de
aquella inocente niña y hermosísima reina
que se llamó )!ercedes de Orleans y que ocupó breve tiempo el trono de E$paña.
. Al mirarla 110 solo aplaudhunos ~us gracias
~mo ese encanto e~pecial de la mujer mexicana que no va al tú.lamo por bhscar un título ni.por adquirir un rango en afl.eja no.
b.leza sm~ porque la impuhmn su fe, sus ilusiones, su ternura y su amor m:í.s acendrado.
Paz ha dejado el trono de la clrgancia que
suenan las núbiles y hoy esttt yat mageHtUO"'
s~mente sentada en otro trono que custodian el respet,o y la. veneración y en el cual
~e llama. sencillamente la Sra. de Hann.
Hoy ofrecemos su retrato, miradla...... descorre la cortina que le abre pru;o á una Yida
nueva.
Que solo halle.á. tms pies rosas y que en su
cielo brillE?n lns estrellas de la ventura tanto
como ha brillado ella en nuestra s~iedad
Sra.
distinguida.
Parece que la azucena con aJma, al levantar la blanca
cortina de una alcoba misteriosa está. diciendo: la dicha
mora conmigo aquí.
Sí, allí sérá ella dichosa y nosotros celebrando su tentura la aplaudimos y In admiramos.

TEATROS.

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}'az ~arroso ao J{ann.

(Fot. \"alleto.)

••*

~~- periQdicos dicen qne en Diciembre nos visitará. de-

fi111t1vame~1te1 la Compailfa de Opera Inglesa de Marie
T:n·a~y. Es~ Compañía, de que he hablado ya, cuenta
con cien artistas. Muchos sou ¡ pero terno que no sean tod,J.S los l!Ue est,tn.
. Alguno~, ·~omo la p,-ima donna 1\Iarie Tav~ry, han cant,1do e1J la ürande O~r:i.de París y obterudo aplausos.
Por tortuna, este publico que recibió ú. laPatti con frialdad, no ap~au~iéndola hasta que juzgó que merecía aplaus9s1 este publico, que no e-3 nada lerdo en materia demúJl!ca, no se deja i1111?01~er criteri~ por más que sean parisie_nses, como se deJa 1mpoi:ier costumbres, y acaso no se
deJe arrastrar por los elogios que se hacen á. la Compa-

. Mala Pa:-:cua le dé Dios al Sr. Sieni 1 que no ha tenido
piedad de nuei:;tros oídos, ni de nuestros deseos. Me temía
que en el Nacional, no veríamos en &lt;'Sta temporada mus
ílía.
que á M~nrique'. en la amable compai'Ha de todas aquellas
Ella vendrá y los cronistns dirán.
vegestorias gloriosas que ya nuestros pndres se sabían de
•*•
memoria. Por fortuna vino Don Juan, que, aunque viejo,
, LJIÍSa ~Iartínez Casado, J~vantú su tienda y se marchó
es nuevo para nosotros, y si después tornó el. inevitable
a Córdoba, despné-s de rendir f!U tributo á Zorrílla, el día
d~ ~L.1ertc,s.
Trcn:ador, lo re&lt;:ibimos con paciencia.
Contando con la Compañía de Luisa, cuatro fueron las
En .Don Ju,m, ~~ghetto y Serbolini hicieron el gasto
que en la tarde)' en la noche del día de ánimas sacaron
y debido á eso, lució la embelesadora partitura de l\Iozart
,í. lucir al libernno de Sevilla.
'
sencilla, elegante, llena de colorido y de viveza. No e~
Cua,t,ro! podía haber sido más; pero en honor de la verese don Juan, el caballereeco burlador de Sevilla; es un
dad, ya.era mucho. Otra reprei;entación y el público ex•
clama sm duda:
t~uhan de marca mayor, más traviero que libertino, más
Don Juan, Don Juan yo lo imploro
picarón que n1alévolo. Rimpatizamos con él 1 le perdonaDe tu hidalga compnsión:
mos sus diabluras y las reímos de buena gana.
Xo más representación,
En gracia de ~Iozart, disculpamos á Sieni por ese Trova¡Por Dofia. Inés v el decoro
De la civ'ilizaci6'n!
dor del domi11g_o último, que fué un Trovador imposible
un frac~o, una calamidad. El público, por poco lo silba:
Y qué bien hubiera hecho en sil bario!
En el ;F:inc_ipal, no .tienen ustedes m1is novedad, que
la reh:,b1htac1~~ de M1~s Helyett, es decir, :\lis Helyett;
C~1·allería Ru~ticana, !ué otra compe,ns:ición, aunque
con l~ traducc1on legítima que de su libreto hicieron en
mecha.na¡ pues s1 la orquesaa llenó admirablemente sucoMadrid.
metido, no pasó Jo "u1i13mo con los artistas, si exceptua..
~o~ue á. esta buena Miiis la habían asesinado en el
moa á C"g!Jt-tto y Serbolini.
Prrncipal con un arreglo.
Con la Cumllería, n9s dieron la Danza de !&lt;U HoraR, en
La Jli.~s. Hel11ett de hoy, ef!tá dividida en tres actos con
la que la batuta del director de orquesta hizo prodigio,;:i
escenas bien mo.vidas. En el principio del acto pri~uo
Y t:I tercer acto de 1/ernani, en el que e-ghetto se llevó!~
hay unas cuadrillas francesas, llenas dt! anirnaciún y vi~
palma.
veza, qu': contrastan con. el reposo de la prolagonista. Al. Ughet~ es el alf!la ~e la Compañía; su voz, en los regunos numer&lt;&gt;R están bien pensados ,. su interpretación
gistros baJo y me~10, Juega con admirable delicadeza, en
fué buena, distinguiéndose el dtío ent?'e los dos barítonos
el agudo, ha ~rd1.do mucho;pero la habilidad del artii;ta
y el que cantan el barítono y la soprano.
salva la~ deficiencias de la naturaleza.
En general, Ja obra está bien montada y ensayada regularmente.
Tnmb1é~ ha J&gt;l;lr~ido, en el regü:tro agudo, la voz de
la ~uap_fsima Libia Dr~, que nos. cautivó tanto hace
I11 no~he del estreno gustó mucho1 y fueron repetidos
algun tiempo. En camb1-0, la garganta de la sefior:ta
varios numeras.
Capellar&lt;? e~ un.a c.aja de múEicn; también lo sería la de.la
Es de esperarse que quede en cartel por algún tiempo.
sefiora qrnha,m, s1i:i ~s11s agudas notas que á veces tienen
a)as y pico. Serbohm es n11 l'irtvORo como l'ghetto v un
•••
El dfa primero abr~óse al público el Salón de Patinar de
1·trliwso a,:í Q1ismo Golisciani; ellos tres salrnn á 1~ Compafiía, ellos son BU ornamento.
la Alameda, y el dommgo nbundab.1. la concurrencia, encontrá~do!óie entre las pa.tinadoras algunas m.uy guapas.
Los PayMoR de Leoncavallo, interrumpieron ta,hbién
Marea aquella.hermosa ronda al compas de la música·
Un poco la feroz m1notonía del abono.
se c_omplace la vista en el cadei:ici-&gt;so movimiento de la~
Y Edmea, la obra del maestro Catalani, qne se pondrá
patrnadora_s elegantes, y se aspiran con gusto aromas deen bre,:e eri escena, aca,;:io, acaso, reconcilie al público con
licndos. 1 basta por hoy.
el Sr. S1em 1 annqne es dudoso.
Trot'ador tiene la culpa...... ese 1rorador!.. ... .

•••

$r. li,a,¡ar

9,

J{ann.

(Fot. Vnlleto. )

'

TAN"'" AUSSER.

�10' N'ovrntl)RE, L895!

. EL MUNDO. - -

10

R E SlJ"MEN

De los acontecimientos de la semana;
El domingo último, en el Hipódromo de Peralvillo,
efectuáronse las primeras carreras de la temporada, con
el siguiente resultado:
Primera carrera,-Premio, «Indianilla: ganado por Terrapin.
Segunda carrera.-Premío, u:Ministerio;11 ganado por
Norrw.
Tercera carrera.-Premio, ((A.yunta.miento de México;&gt;)
ganado por Rb•1'11w.
Fué vencedor t'll la última carrera. Jfy Partn.e.
Por la cnestión cubana, disgustiironse el domingo último el austriaco Kolbeck y el italiano Baldovini, y diri~iéndose á la Escuela de Tiro, ahí rifieron, matando el
italiano al am;triaco con una navaja.
La Academia de Legislaci6n y Jurisprudencia de México, correspondiente áe la Real de ~fadrid, ha nombrado socios correspondieotes en el Estado de Veracruz á. los
abogados cuyo-:- nombres se leerán en seguida:
DE ORrZABA:

Don l\faclovio López, Francisco L. Carbajal, Agustín
Aguilar, Ignacio Rioseco, Agustín Pariza y J. L. y Pasquel.
DE VERACRUZ:
Don Leandro :M. Alcolea, Anton io Beltrán, Mario Molina y J . E. Domínguez.
DE JALAPA:

Don Silvestre Moreno Cara, Francisco Ariza, Eliezer
Espinosa, M. García Méndez, Ciro Ascoytia, Joaquín G.
Aguilar, Manuel H. Nava, Manuel M. y Téllez y Juan
M. Bustamaute.
El Gobierno del Estado de liichoac1tn 1 cedió al Museo Nacional de Artillería, la bandera que perteneció á
Morelos.
E l Secretario de Guerra recibió esa reliquia histórica,
de manos del Sr. Lic. D. Eduardo Ruíz, Procurador de
J usticia de la Xación y del Sr. Diputado D. Luis G. Ca.-ballero.
El Continente Americano es el nombre de un nuevo periódico, redactado por un grupo de estudiantes mexicanos. Lleva por lema: ((América para los americanos,n y
su fin es abogar por la. causa de Cuba libre.

La notas últimas que podemos dar, con relación al
Congreso de Americanistas, son las ei~uientes: Excursión
á. San Juán Teotihuacán, hecha á. prmcipios de la semana. Los congresistas visitaron la pirámide del Sol, la Gruta y la pirámide de la Luna.
El jueves, á las siete de la mañana, los americanistas
se dirig"ieron ,t Mitla, por la línea del Interoceánico, en
dos carros especiales, que son los destinados al General
Díaz cuando viaja por esa línea.
El nómero de excursionistas llegaba á 47, contándose
entre ellos, algunas damas.
E l Sr. Dr. Seler, delegado de Prusia, permanecerá algún tiempo en Mitla, donde se dedicará á hacer un estudio especial de esos monumentos.
Comunicaremos también á nuestros lectores, las notas
últimas relativas á la Exposición Nacional, que merezcan
mencionarse:
D. Jesús J. Herrera, artistaescen6grafo, si halla el capital necesario-y es probable que se lo suministren al gunos americanos-construirá en los terrencs de la Exposición, un bon,ito teatro girator¡o.
El Gerente de la Compafifa Manufactmera de estatuas
de plata de Chicago, concurrid álaExposición exhibiendo una gran estatua de plata, que representará. á la República Mexicana.
La casa J. J. Moylan, de esta ciudad, construirá una
casa de maderas preciosas, productos de sus fincas.
Los terrenos de Anzures, llevarán en adelante el nombre de11Colonia Porfirio Díaz.))_
El miercoles, los agrimensores designados por la Jun.:..
ta Directiva, empezaron á medir los terrenos destinados
para plazuelas, edificios, etcétera.
El 8r. General Díaz, pondrli. probablemente la primera
piedra de cada uno de los edifiCios que se levanten.
El Sr. Bejarano será nombrado Director G~meral de la
Exposisión G1,:meral de México.
Es falsa la. noticia dada por varios periódicos, relativa
al asesinato del señor cura Don Florentino Ordóñez, pá•
rroco de Orizaba.
·
..
El Sr. Ordóñez se encuentra bueno y sano~

Del censo no se conocen aún más q,ue cifras relativas,
que se han enYiado de diversos distritos á. las capitales
de los Estados, y de éstos á México. Pronto se sabrá el
total número de pobladores del país y lo comunicaremos
1í nuestros lectores.
El lunes en la mañana, el señor Secretario de Gobernación, acompañado del señor Gobernador del Distrito y
del Sr. Dr. D. Vicente F. Morales, visitó el Hospital de
mujeres dementes.
Se ha hablado de un gran fraude de fondos municipales que se dice asciende á cerca de cincuenta mil pesos y
del que se hace responsable al Sr. D. Juan Gaya, antiguo
empleado de la Tesorería Municipal, que se halla preso.
Comunicaremos lo que ocurra con relación á. este
asunto.
Ha dispuesto el señor }4:inistro de Gobernación dar, á
quienes la soliciten, audiencia todoe los días de 10 á 12
de la manaoa.

Pronto comenzará la edificación de la nueva villa de1'
Esta1o de Coahuila, que-llevará el nombre de Villa Abar
aoJó; El ,p lano ~pectivo fué levantado por el Sr. lnge-niero D. Felipe Cárdenas, encargado de los trabajos.
D. ~IauriCio de Prndel, literato y conferencista francés, ha ingresado á la redacción de L' Echo du MexiquP.
El miérc,oles en la mañana, en una de las calles de San
Jnan, fué e1icontrado el cadáver de un niño desconocido,
con dos puñaladas.
La justicia. practica. la aYeriguación correspondiente.

El ,eonocido fotógrafo D. Manuel Torres, :presidente de
la Sociedad «Gratitud Nacional,,) fué comisionado por el
.Gobierno de1 Estado de México1 para depositar una gran
corona robre la tumba de los héroes de nuestra Independencia..
La corona es artificial y está formada de laurel y en~
cino.
Han copiado los periódicos el testamento de Pastenr
concebido en breves pero hermosas frases.
Dice así:
«Dejo á. mi esposa· todo lo que la ley me permite dejarle.
uQue mis hijos no se aparten jamiis de la ley del deber
y que guarden siempre para su madre la ternura que ella
se merece.-L. PASTEUR.11
El sábado de la semana pasada, hicieron una excursión al Popocatepetl, el señor y la señora Monnier, el
Dr. Paunga.;-te. y señora, la señorita su hija y los seflores
G. Leclerc, Hugo, Scherer y Sr. Galván.
Se ha presentado un proyecto al sefior Ministro de Gobernación, con el fin de establecer en esta Capital un ser•
vicio eléctrico para la policía.
Se dice que el·presupuesto para tal mejora, asciende á
treinta mil peso13.

El pailebot 11Cometa,n perteneciente á. D. Pablo Hidalgo, de Ma.zatlán, Be perdió en los Bajos de Alta.mira, pereciendo su patrón D. Simón Oñedcrra y salvándose la
tripulación.
El Sr. Dr. D. Lorenzo Chá.vez, acaba de _obtener por
mayoría, el nombramiento de eocio titular, en la Academia de Medicina.
Muy en breve se efectuará, en honor de Pastear, una
segunda. velada fúnebre, organizada por el Consejo de
Salubridad. El salón designado es el del Congreso. Presidirá. el Sr. General Díaz ·y el diecurso oficial será pronunciado por el Sr. Dr. Liceaga, habiéndose además nombrado oradores de todas las sociedades científicas.

El dfa••28 del m~ f'ri curso tendrá lugar en el Tivo.
,li del EUs.eo un. baile de caridad, organizado po r la.
Domino-a )fo,,a, corista. rlel Teatro Principal, fué

ca.usa denuna rivalirlad rntre José Gutiérrez y Máximo Ugfllde. Rivalidad fatal para .el último, que la pasarla semana murió :\. manos dc&gt;l primero.
La corista ha sido puesta en libertnrl por no haber
méritos para proceder contra ella.

La semana que rntra hablarC'.mos ,í. n:urstros lectores sobre d prnyecto de amnistia pa.ra los duelistas,
que se dccirtió presentar al Senado.

COMPRAMOS EJEMPLARE S
DJ!J

" EL MUNDO"

Si los señores suscritores que
no forman colección desean
vender ejemplares de los números 7, 8, 9 y 13, en esta administración (2~ Damas 4) se
compran á DOBLE PRECIO.

JSIS- G-oiso -oergonzoso.
A MUCHOS EMPLEADOS DEL CORREO.
Suplicámosles que cuando necesiten ó deseen algún núniero, una colección ó una subsc1·ipción de
EL MONDO, nos avúen para enviárselas gratis. El
objeto de este ofrecimiento es que dejen circular libremente nuestro periódico y que no suframos tan
repetidas pérdidas de ejé11tplares que pe'rfudican á
los abonados y á la Empre.r.;a.
Dam.os este paso vergonzoso, obligados po1· lo frecuente de tales exfrai;ios.

LJBRERIA DE

El ~1Ionifor ha dicho que, en su opinión, el monumento
que ha de encerrar los restos de los héroes de nuestra In•
dependencia, debería edificarse en un lugar céritrico de la
ciudad, en el Zócalo, por ejemplo.

Un periódico hace notar que en las ofioinas del Ayuntamiento de Tlaxcala, se encuentra el estandarte de Cort,és y que ahora que funciona una junta encargada de la
recolección de objetos históricos, debería recogerse ese
estandarte.
Cionto cincuenta señoras de Huehuetoca vm1E)ron
el jueves en peregrinación á la Villa de Guadalupe,
traycnclo·cada una. un fresco ramillete de flores.
Ofició la misa, que todas oyeron y en la cual comulgaron, el señor cura de Tequisquiac, D. Hipólito l\I!l.rquez.
Las mencionadas señoras pertenecen á la asociación de la Vela perpetua del Sagrado Corazón de
JcsUs.
Las familias residentes en Tlálpam han inicia.do
una serie ele representaciones, con el fin de distraerse
durante el invierno.
Hoy en el edificio de la Sociedad Anónhna de Concursos-de Coyoac{m, se efectuará la distribución de
premios á lo&amp; expositores de gallado, presidiendo el
acto el señor General Diaz.
Acabad.e morir, victima de una pulmonía, el joven
D. Carlos Buenabad, reputado, á pesar de su extrema.da juventud, como uno de los mejores, ó el mejor
acaso de los eiclif,tas de México. Tenia 14 años.

c.

11

FAUSTO

Colonia americana.

Es probable que el próximo día 15 de Diciembre, se
estrene un nueve centro de recreación, el Eder Jay, cons•
trnido en la calle de los Invalidos, inmediata á la calza•
da de la Reforma.
El espectáculo consiste en juego de pelota y es muy
aceptado en Europa.
La Comisión de Obras Públicas, según se ha dado cuenta en uno de los últimos cabildos, opina porque en una
calle que se designe ae haga una prueba por cuenta de
los Sree. Fowler Me. Vite y Comp., quienes solicitan pavimentar las calles por un procedimiento consistente en
adoquines de maderas impregnados de creosOta, con el
objeto de hacerlos impermeables, para no dar lugar á que
se dilate la madera y quede el piso en las mismas condiciones que el anterior. Gozarán de tres meses de plazo en
que deberán concluir la muestra que se les exige.

ELMUNDO. ..

Fausto es un poema de la Fe, una hosana mística un cántic
á tra vés de la br~mosa n_eblina panteísta que envuelve '11. est.a. ete;:~1~:~rf~:::!:v~
loco anhelo de nda, de 1uv~11tud, de horizontes iluminados, de flores recién abierta:·
deseo de deten~r la mano gigantesca que traza en e) in.finito la huella del tielll
•'
de prolongar v1e¡· 08
d
po, ausrn
,
.
goces, e reum•arlos, como en los troncos añosos se i·ennevan J
brot sl a c~da fr1n1~vera, degerminarcuando la simientect:talla bajo la tierm, de b¡fiar~:
eu a . uzd º1
cielos c_mmdo las Calllpanus vuelcan en los aires eus notas vibrantes
anunci_an o a esurrecci6n, tristeza no:stá.lgica de desvanecidas aurora 8 de rosa.da 5
puestas de sol. ..... Lu~, _aire, claridad, juventud ¿por qué huís tan prestos? O, ~é.a
Oh! _&lt;l~:pués ...... ~1 neJo doctor se a_soina al f~ndo de este misterio y rQifoce~~~u-Si'éj
pud1e1_a. cncont.r~1 la alegre, la sana msustancialidad de los pasados dhs' y 1 .;
se reali za y el t1s1ervo del Sellor,1 obedece á esta ley de posesión qu
'1 ··1 e llll lf agdro
d t d·
· ~ · ¡ d
.
.
e pa p, a en e on 0
e o a concifü,cm, ey e pers1etenc1a 1 ley de ,·ida. Y comien1.aesaper&lt;'grina.ci6n erran
te, t esa~ta\'entura ¡á través, del mundo
ideal: Fausto ha buscadoe ¡ b'1enene¡ amor en la·
.
na uta eza, en e ~rte; sula. en Dios no lo ha buscado; pero Margarita, que es la Í&lt;'e lo
cub re con s~ pur1ficado aliento y aquella alma se di:sueve en la deslumbrante cl-:i.ridad
'
d e 1os ea pamos celestes.
¡Eterna peregrinación del espíritu humano' Como luciJ.rnag•
te
d ·
·
1 bl
t d
.
t·
.. erran
eJando impa pa .,e ras
·
·d ro .. e luz en las C&lt;ili&lt;las noehes estivales , hasta que un rayo d e so¡ ¡a ¡uere
con su ua1 o hroJ1zo ·\' la hace caer deslumbrada· Am
· or, d"IC ¡lfi1 rt1·¡agas temblorosas que
cr~zan 1a no_c e Y_ se desvanecen al beso matim1l. ¿Qué queda de ellas? Lo ue hace
od10s:1. la ex1stencu: el recuerdo; lo que impulsa al vieJ·o doctor á ¡¡
qd
b b · •
b'
.
, evar 1a copa e pon1
re
¡zonoso
•
- aJc!'a sus ¡ a , 10s.. Sin la esperanza' ei recuerdo es una nve negra que d e8garra
· ¡a ¡es en 1a.s ndneras
· ·
das¡ e11
¡ bt.ranas. • ero e c,mLH:u &lt;le h Puscua quiebra sus nota&lt; s t nuu
e· al uratonu
ae•t'1ene ¡a mano de1 taciturno
•
d )' esta bocauada de nuem vida nue
·1 pa.oa
" ,
1 comarcas inexploradas: ;Cri1tlo ha resllcilado.l ¡GrilllO ·ha rrnicitado'
;~m aule ~ b:.1s
a gran pa a ra cousola&lt;lora, la que nnuncia que nada muere ni se ie d ·
.'
dulcu111e11Le eu cst.e cspíriLu, en el que la Fe ha de¡'ado sus huellas' 1 1 p r e, penetra
d d J bo ,
.
·
, :.\ como eu el vaso
on o iu ) )"ª J 10 ha.y un nro bálsamo 1 e~ conserva por largo tiempo el saludable
aroma .
rnil.igrcsa
de las almas! En la blanca alcob"... d e Margarita,
· e¡ sensuarIB ta ¡Oh
1
¡ redenciºm
•
que re ,mee a v1d,i para poder gozar , alza su plegaria 1·dea1·1s1a que resuena dentro
d e su curazun como h ,·oz de uua Yirgen dentro de un santuario.

º;

Y

"ª

Grata pemnnbl"a, que con tenue velo
~¡ templo del amor cubres sombría
mfund.e al corazón el vi\'O auhelo '
que la esperanza dd placer rocía.
3!e_ ~icha y paz p~1rísima fragancia
m¡u1 0011 rnefab!e gó;w.
~-..'.1 ~:;ta des11udl,7, ¡c11únta abundancia!
¡Cu.wta nntura CJI et::te calaboz:o!
1;1:óp11·u

I

BouRET

14 Cinco de Mayo. - México.

PRIMERA

E~TREVIST,\ DE F,',(!f-T&lt;i CO.\' )HUf..iAl!ITA.

Cuadro de Carlos Bccker.

!º:

Fau:!ºh7z~n ~í
c~e)¡entes? ¿Xo se· llama oración ei:t.a t.•~trofa? ¿Qué imp¡;1t.;.1 que
.
tabl Y e ª eJa O e camino de la Yerdad Eterna, si conserva en el fouJo esta
mago
· ? Suena
- ~ ¡ rnqmeto
·
·
_,_.
b e 1uentedeamord'
d
ivrno.
aveuturero del ideal con la belleza
e ¡ ru,1ca, uscan o en ella un altar ante el que d.epos1tar
·
· y celebra sus expon~
su oración

Aln1anaqu.e Bou.ret.
PAR.-\.

el año de 1896.

f

FORMA-DO BAJO LA DIRECCIÓN DE CARLOS Rom.1AG~AO,

.Este útil y ameno almanaqiM contiene:
Los

CALENOAlUOS CrvIL y RELIGIOSo.-FIESTAS MOV lBLml,

ASTRONÓ;mcos, TABLA TE'.\{PORARIA·, ETC.-NOTAS
HIST6rucAs, GEOGRÁFICAS Y BroGR.ÁFICAs.-NocroNF.S DE
GRAMÁTICA CASTEJ,1,ANA . -YOCABULARIO E&lt;,PA~OL, L'iGLi:s
CÁLCULOS

Y FRANCÉS,-TABLAS DE REOUCCIÓN.-LENGUAJ.E D E LAS
FLORE"i.-CoNOCIMIEXTOS UTILES.-RECETAS DE ÜOCINA.LITEllATURA.-1\L\xur,\S Y

PEXSA.'1IE~TOS,

ETC., y UN

Directori o de la Ci udad de México.
Donde se encuentran todos los informC&gt;t, noticla.q,
direccione(;, itinerarios, leyes, tarifas postales y tclégráficas, etc., que
puedan n~itar el hombr:e de negocios 6 el Yilljcro.

LA obra está adrmwda ademáR con retrato.~ de personajes,
fotografí~ de edificio~ p1íblicos y
con multitud de viñetas intercaladas en el te;,.:to.
Este Almanaque continuará. publicllndosc cada aíw
y formará una verdadera enciclopedia útil para todos.
EL E.TEl\&lt;.t:PLAR V.A.LE $0•"º•

P EDRO Z . PERNI A.
VERA CRUZ.

Miguel Lerdo 17.-Portal de Flores.-Apartado Postal &amp;I,
Administrador de la Lotería del Instituto Veracruzano.
Agente de Loterías foráneas y de Publicaciones. Cuenta .
con expendedores y repartidores activos é inteligentes.
Se encarga del reparto de toda clase de anuncios, e.sqne- .
las, tarjetas, etc.
Se reeiben órdenes para impresione8, anunci&lt;&gt;s Y
sv.bscripci,ones á periódicos.
EXPENDIO NÚM. 4 DE LA ADlllNISTRACIÓN DS L A RENTA
DEL TIMBRE.

MAIWAIUTA

8.\!,TE:-.no

DE J,A IGLESIA.

Pintura de Liezen Mayer.

PLEGARIA, DE lfARGARITA.

Cuadro de Lle-ten Ma.yer.

�10

NoVIEMBRE,

1895.

10

12
sales con Helena, In. «flor fatal,}l como la llam:~ Esquilo,
y cnnndo la sed de su alma parece haberse calmad?, el
cuadro se desvanece, la visi6n ,·uela y Fausto ve hmr In
vana apariencia de la dicha alcanzada.
Ya la hora de cumplir el pacto ha sonado. En su laboratorio :Fausto, ciego, siente venir la. muerte; después
de haber recorrido todos los caminos. el Yiejo doctor reconoce que todo es vanidad. ~Ie:fist6feles aguza el último
dardo de su acelerada ironfa, velando su preea.- 1trodo
marcha ,1 Ja nada, exclama. ~ o, le resp;:)Ilde Fausto; p:ro ¡no pueda yo vh·ir en un suelo libre con pueblos hbres! Entonces diría yo á. la hora que h_uye: ¡no te :•ay~si
permanece; eres tan hermosa! Xo: la huella ~e _mis dms
en la tierra no debe disipar.se. Ante el present1m~ento de
tal beatitud, gozo ahora del momento inefable.n-Y )largarita tiende sobre la cabeza. del moribundo sus manos
di.tía.nas, y el alma pecadora asciende á l~s cielos t:;? medio de celestes coros que entonan su cánt1co á la\ 11geril\ladre.
El emucfio se ha realiza.do, la vieión ha tomado cuerpo, el ideal há, por fin, surgido: no; no muere nada, todo
,,a al Padre, todo sedisuelveeu Él. Las campanas anuncian la. Resurrección, la nueva
existencia que se propaga en ondas por el
mar infinito. Juventud, amor, vida ...... todo está Allí, en el misterio de la muPrte; si
la vida fuese verdad, la diriamos como Fau:::to: ¡no te vayas, permanece; ¡eres tan hermosa! Pel;'úel camino :lndado" es tan largo,
el recuerdo es un dolor punzante y la errante 1t{ciérnaga ha apagado ya sus ráfagaRtemblorosas. Alborea; el beso de la primavera ha abierto rosas nuevas y hecho estallar el grano oculto bajo tierra. Pero no! no
son nuevas esas flores ni es nueva esa bocanada de juventud que puebla los espacios¡
nada muere, nada se pierde, nada marcha
1\ la nada. Y entre el alma que se escapa Y
Dios1 tiende Margarita-:-la Fe-una escala
lumi nosa por donde el Amor asciende.

1895.

EL MUNDO.

13

La noche envueh-e en su quietud la estancia
Tras de cuya ventana los fulgores .
De una lámpara asoman! La fragancia
Trasciende allí de las nocturnas flores!
Y como aquél que la mirada esquiva,
Grato misterio de un amor veda.do,
La diosa del placer bajó furtiva,
A la vivienda del poeta. amado;

-

En el cojín del canapé, aún s~ mira
De sus paganas formas la amplia h~tella;
Y en la alcoba, velada, aun se respira
El aroma embriagante de la bf&gt;lla:
,Así también la copa de alabastro
Donde el lirio gentil lució sn talle,
Guarda el aroma como etéreo rastro
Después que el lirio se arrojó á la calle:

lURGAHITA JlILAN"OO.

Cua-:iro de Liczen Mu.yer·.

Cual de una lira que estalló, acordados
Rítmicos ecos en el aire impresos,
Del amante en los: labios abrasados
Aún quedan vibraciones de sus besos;
Aún eFcucha cual yámbico sonoro
De aquella dulce voz, la melodía,
Aún le queda en las man~, polvo de oro
Del velo del pudor que la envolvía.

México, Noviembre, de 1S95.

y aún mira el cielo como el campo yermo,
Y aún mira triste 1 visionario acaso,
La nube negra, en el cerebro enfermo,
Del fondo amargo, en el fulgente vaso!

SIC SEMPER.

Horas de inmensa soledad! Tú mismo
Pareces muerto, terrenal planeta!
Oh! glacial soledad del idealismo!
Oh! profunda neurosis del poeta!

U na estatua de corcho y otra de oro
Del mar cayeron en el hondo abismo:
Se hundió la que ,•alía gran tesoro,
Y la otra·se salvó del cataclismo.

¿D6nde la almohada 6 seno, en que la frente
Feliz recl ine el pensador sombrío?
¿En qué planta, e.• qné filtro está. el nepente
Que cure los insomnios del hastío?

De la santa justicia ~on desdoro
Entre los hombres ví pasar lo mismo:
Aquel que vale se hunde en mar ignota ..... .
Pero el hombre de corcho siempre flota!
RICARDO PALMA.

NOVIEMBRE,

M.\H.GARITA Y MARTA.

La luz del numen en su faz destella,
El a.margo desdén contrae su boca,
Y su cabeza ir.radia, como aquella
Del Lord sublime, alborotada y !ocia;

cu1:1.dro de Liezen Ma.-yer.

En bojas de papel, negros renglones,
De suefios, de quimeras, de congojas,
Y se veo, como en su alma las pasiones,
Sobre su 11ies" en con fusión, las hojas;

'{::,_,·:·f-j,

:¡; ;

' ;·.,·,;;;•• ,·
":;'7-'i .. ;· "'··'.

.':l ,_

Y en ella un libro en cuya pasta verde
Hay la palabra uFausto)) en oro escrita.
Cerrado por la página tn que pierde
El amor tentador á. .Margarita.
Pensando acaso en los fogaces días
Del bien pasado, en el engaño artero,
En las hondas tristezas y en las frías
Muertas memorias del amor primero;
Viendo á la luz que su razón derrama,
En el fondo del alma en rondas mudas,
Como insectos en torno de una llama,
En torno de su fe volar las dudas,
-¡Goethe-exclam6,-tu creaci6n no acierta:.
A definir la angustia en que se agita
Como un oleaje nuestra edad incierta:
Fausto es verdacf, ¡ mentira l\largarital

•

La ciencia ciega y la razón exalta;
En la vejez la juventud se imprime;
Tenemos la pasión, pero nos falta
El ideal, la gracia que redime!
·
1\1. Prn.ENTRL ConoNEL:
Venezolano.

LA MUTUA.
Zamora, Octubre 2 de 1895.
Sefior D, CArlos Sommer Director General de "La Mutua. "-Mé::i::lco.
Estimado seilor:
. ue
Como un sentimient.o de gratitud hacia. usted y á la Compañm 4,,.
tau d4::namente rep~nt.'\ en esta Repó.blica, le dirijo Jo. p~n....,
dándole la.~ debido.s gracias por la puntualidad cou que me fué~~;
fecha la cantidad de mil {Y.:'&gt;09, importe de la póliza número.,.,..,
ba.Jo la cual estuvo asegurado mi finado esposo Tomás llzlrboSll-.
Quedo igualment.e muy agmd.e&lt;:id:~ al Sr. D. .Miguel serra~e!
Durán, .Agent.e especial de esa compañia, por cuyo conducto )
sresencla del Notario Público Sr. D. Diego Méndez recibi la expres&amp;LA VJSIÓN DE F ..\t;STO.

Pintura de L. l&lt;lllcro.

ª~°ci~d:1~:c'io~tt~f.o~~~~1;,tt~~~· conslderación y aprecio,
su afma. y s. s.-CARLOl"A ARROYO VDA.. D&amp; l3ARBOSA.

.Este es uno· de loa últimos y más elegantes abrigos salido, de la ca.,a Worlh.
.·Su estilo se ~pta. perfectamente para sefioras y sefiode cualqmera edad, y lo mismo puede servir para
a Jue para noche. Su gracioso drapeado del frente v la
espda da c_on las mangas abiertas, lo hacen apropiado~pnra ma Joven, y las seiioras de edad pueden encontrar
com 1ort en el por sn amplitud.

dftas,

Se hace con paño negro guarnecido con cuello y anchas
solapas de m~rta y forrada con raso blanco. Se puede
adornar también con piel de chinchilla.
Aun9.ue ~rrado en el frenre, e¡¡¡M plegado en la cintura hacia arriba, dando el efecto de un fi.chú 6 un chal E
el cuello se.pone un.a boa de plumas de avestruz con·
ñ_os de terciopelo á mtervalos. La parte baja se recoge hacia el talle.

mi

Las mangas muy anchas llevan en los u.
de t1::_rmopelo de color que contraste tal
nos luna tua
el roJo.
'
mo e verde 6
Puede construirse este modelo con paño v d bsc..___
mo:eno 6 granate obscuro, liso 6 con trama ~r e ~ uro
81 resulta muy costosa la marta u d
e se •
pieles como la de la zorra, el Une~; e~_en emplearse otras

cE

�10 NOVIEMBRE, 1895.

EL MUNDO.

14

INFORMACIONES.
LAS INDUSTRIAS DEl LA TOILETTE l&lt;'E:'&gt;tENlNA.

Han presentado en este fin d1' siglo un desarrollo que
o~ríamos calificar de exagerado, y del cual, la pequefla
estadística siguiente podrá dar una justa idea: En 1850,
en París, el número de costureras que había en el principal establecimiento de aquella capital, elevábase á 158;
había, además, 67 casas de modas y confecciones, pero
no existían establecimientos que vendiesen exclusivamente, como ahora, enaguas blancas. En la actualidad1
el principal establecimiento de confecciones de París, tiene 1,636 costureras, y hay además, otras 296 casas de modas, sin contar las numerosas fábricas de enaguas.
Según un interesante estudio de M. G. Worth 1 miembro de la comision permanente de valores de aduanas1 se
puede estimar, por lo!il rendimientos del ramo de costura
y confec~i6n, de trajes de nrnjeres1 en 65,000 el número
de costureras que trabajan en París.
En Francia entera, según M. Georges Michel, la industria de los trajes y toilettes, cuenta con 81,406 modistos
143,648 modistas, 6 sea 225,054: jefes de establecimientos,
los cuales ocupan 185,997 hombres y 564,824 mujeres, 6
sea un conjunto de 700,801 personas. Adicionando esas
diversas cifras, se vé que 925,855 personas, viven de la
profesión de vestir á los demás y de la toilette, sin contar con las obreras y obreros que trabajan en los conventos, los cuarteles y los establecimiento8 penitenciarios.
Segúu estas cifras, se puede estimar, cuando, menos en
400,000 el número de las obreras ocupadas en los toilettes
femeninas. En 200 días de trabajo, por año, y con un
salario mínimo de dos francos por día, resulta un salario
total, por año, de 1.600,000 francos; y ei se admite con
M. Worth que el salario de los obreros1 representa por
término medio 13. 75 p 8, del precio de la venta, esto corresponde á una cifra de operaciones de 1,163.630,0(X)
francos.
PRESENCIA DE ANIMO.

En Inglaterra se comenta mucho, como prueba de singular energía, lo siguiente:
Hace algunos días que una conocida aereonauta1 Miss.
Beumont1 ejecutaba una ascensión en Westbury, en el
Condado de ,vms, en una montgolfiera. Sabido es1 que

CRfSTJNA NILSSON,
estos pe1igrosos aparatos se elevan siempre con tanta raEsta prima-donna, en otro tiempo tan festejada en topidéz, que sucede frecuentemente que los ~pectadores
son arrastrados cuando toman parte en la maniobra. Es- das las escenas europeas, vive en la. actualidad muy retirada en una pequeña población de Suecia: Wederslof,
to fué lo que aconteció á un joven ahí presente.
Inmediatamente que Miss Beumont, se apercibió de · cerca de exio.
Ahí nació en 1843, y se estrenó como cantante ambuque tenía un compafiero, procuró ayudarle á que tomara
lante, en las calles, acompañada de un hermano más
sitio al lado suyo en el trapecio. Así lo hizo el joven, y
jóven que acompañaba sus cantos con un violín.
debido á su gran presencia de ánimo se salvó de una
Cristina Nilsson, tiene la misma edad que Adelina
terrible muerte.
Patti¡ mas, en tanto, que ésta no piensa aún en abandonar el teatro; aquella ha terminado su carrera artística
LA \'ELOCIOAD DE LOS BXPREl~Oi'i EN EUROPA,
desde hace ocho afias.
uEl estío es más largo enel Mediodía, que en el Norte.,,
En una memoria presentada al Congreso Internacional
de Caminos de Fítrro, por M. Ast, director de una Com- exclama á este propósito un periodista alemán1 que ha
pañía austriaca, encontramos un interesante cuadro que visto últimamente á la cantatriz sueca.
Al terminar el galante rep6rtier, declara que Cristina
muestra que, bajo el punto de vista de la ,•elocidad media, las lineas francesas ocupan un distinguido lugar en~ Nilsson tiene el aspecto más juvenil que hace diez afios!
tre las di versas líneas europeas. En efecto, según el in- Mucha amabilidad es esta!
dicado autor las líneas más rápidas tienen:

,v

Kil.

LA TELEFONÍA EN EL JAPÓN.

Los japoneses no se quedan decididamente atrás con
respecto á ninguna de las aplicaciones de la ciencia moderna, y el teléfono, que ha sido introducido entre
ellos y utilizado para las necesidades públicas, desde
1890, está. en vía de una rá.pida extensión.
A fines del año último, había.en el Japón 24 estaciones,
de las cuales, dos en Y okohama, tres en Osaka, dos en
Kobe, seis en Tokin, etc. 1 las que senrían en conjunto á
2,672 abonados, y los ingresos, durante los cuatro afios
de explotación, siguieron la progresión siguiente: 23,000,
169,000, 25,000 y 4.86,000 francos. Durante el último ejercicio, los gastos de explotación1 no han p:sac;lo se 27,000
francos.
La longitud de las líneas actualmente en uso, en el Japón, llega á 709 kilómetros.

AL PUERTO DE VERACRUZ.

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Pídanse muestras y listas de precios.

NUMER019.

El Consejo del Imperio ruso, acaba de decidir la creación de un instituto médico para mujeres, en San Petersburgo.
El movimiento femenino se acentúa en Rusia y hace
prosélitos. La rusa, como la americana quieren ensan~
char el campo de su actividad, impeliendo al hombre á
que á su vez lo ensanche en órbitas diversas, si quiere vencer en la lucha por la vid.a.
• No más tenedores de libros, no más amanuenses, telegrafistas1 etc., etc. !

En Austria, una velocidad me70
diade. ............... .... .............. 67.2
72
En Italia una velocidad media de 68
En Holanda una velocidad me81.5
dia de .................................. 72.5
En Bélgica, una velocidad me79.5
diade ..... ........... ..... ............ 72.5
En Francia, una velocidad me83.4
din de .................................. 81.9
En Alemania, una velocidad me84
dia de ........................ ......... 82.5
En Irnrlaterra, una velocidad me-84.4
dia ile ........ ......................... 83.3
En Francia la línea rápida que ha servido de tipD para
ese cuadro es la línea de París á Amiens, en que la velocidad máxima permitida es de 120 kilómetros. En Inglaterra es la línea de Londres á Grantham; en Bélgica,
la de Bruselas á Ostende; en Alemania, la de Berlín á.
Wittemberg, con un máximum permitido de 90 kilómetros. En los Países Bajos, la línea de Amsterdam á la
Haya; en Italia, la linea de ~iacenza á Modena, y en
Austria la línea de Viena á Lindemburgo.

Carpetas con fleco para mesa, ocasión excepcional, á.......... .................. $
uLa Senegaleea,11 tela doble ancho y de dos vistas para cortinajes .......... .
(CLlagestanas,11 tapetes y moquetas alta lana-dibujos persas 6 flores-con
fleco, $16, $12 y .............................................................................. .
Chalecos Cavour lana de Bayona forma cruzada, pechera labrada de $7,
$6, $5, $4.50 y ....................................................... .. ....................... .
Calzoncillos y camisetas lana del Dr. Jaeger, todas tallas, de $2.50 á•.......
Boleros fantasía lana merino 1~ clase para señoritas, modelo exclusivo ....
Camisolas de lana merino extra para se:fioritas-mallas finas-género flexible y caliente, todos colores Y. tamaños ........ ......................... ......... .
Corbatas 11Andrea,n de piel i,Zorr1lla de Florida,» forradas de seda, de $10
$9, $8, $7, $61 $4.50 y ............ ~ ........................................... . .... .. . ...... '.
Tartanes de lana pura, ancho 110 centímetros, gran disposición de colores, vara á... .................... .........•....... .......... .............•.........•.... .........
Budeado mohair, sobre fondo liso1 todos colores .. ... ................. .... ......... .
Raso uRichelieu,n de seda negra, género para la Estación ............. _......... .

DOMINGO lí DE NOVIEMBRE DE 1895.

LM; MU JE RES.

Deducción hecha por afio-Según
ja.miento de
el bora.rlo. velocidad.

Kü.

==

TOMOII

CARNET IZAGUIRRE.

Que no~ :tn.11.·an. no ineja.lc.
¿Qu.icn se enoja•J'- IMl pati.•on?
- Yquelelm.portn.áesevale? Habl
1
¿á que hora~ sale?-Ya lo sab~; ¡á la :r~:::n?

rJ.•

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>186

EL MUNDO.

27 ÜCTtraRE, 1895.

PRENSA MEX-1CANA:
DOMINGO a DE NOVIEMBRE DE 1895.

·21&gt;o,o

IL-'--IMIMto 11

•

(!oslumbres ael a1a ae muertos.-roé1dco.
( Dibujo de D. Leaudro Izaguine.)

�3

EL MUNDO.

138

NovIEMBRE,

1895.

I
I
otofio ostentaba todas sus gnlas; l_os matizados
pámpanos cubrían en P?-rtc fos l1\C1mos de mo~catel, 8emejantes tí. l1ígrmlfiR de oro, y más arriba en In moutaiin, á travC:s de los árboles, veía51e
uou cosecha' menos rica, pero igualm~nte benfficn, 1~castaña ese pan de 1n. Córceg:i tan aprecmdo de sus hab1tan1
t~s. nesde las gruesas ramas de los ,írboles las cáscaras
abiertas dejaban caer sobre la, hierba rojiza los frutos p~rduscos y las cúpulas vellosas. Agachado e~tre el follaJe,
Guido Arrigo Rosoli, con las mangas recogidas sobre sus
brazOS musculosos, curtidos por los rayos de un sol bené.fico acl1p.í.base en varear 10:, troncos, haciendo ca~ l~s
frutos 1 que cubrían el s11elo. De pronto se detuYo, hmp16
con el dorso de la mano su frente inundada lle sudor, Y
blandiendo otra vez su palo, ~egó las hojas de un vigoroso golpe.
Las hojas, altas rotas, cubriéronle en su caída, y como
eco de su queja, un grito doloroso detuvo su brazo, leva11•
tado para golpear de nue\'O.
A sus pies, una joven oprimía. con la man.o su mejilla
herida¡ Guido la reconoció á tra,·és del ramn)e.
-¡Ana. Dea!
.
Se de1ilizó por el tronco lacení.ndose las rod1llasi, y al
punto Re acercó á la joven; después, balbucean~o algunas
paln.bra~, separó suavemente la mano de la henda. En la
fresca tez de la mejilla en flor veíanse algunas gotas en·
carnadas. Guido se afligió y sonrióse la joven.
-No es nada, Guido1 dijo ésta; debí haber tenido más
cuidado.
Pero él se lamentaba y acusábase de torpe por haberla
herido.
Ante aquel pesar de Guido tan desproporcionado con
el mal que había hecho, Ana se entregó á. un acceso de
hilaridad. Desconcertado al principio el joven imitóla;
.
.
.
pero la mejilla estaba r?ja, y com? cerca había una fuen•
.
.
te, Guido quiso conducir allí á la Joven.
-~
Los dos penetraron bajo la espesu~, hablaron co?1o pa•
jarillos que gorjean alegremente, otvulando el obJeto d~
su excursión en la embriaguez de las soledades; maqm·
nalmente se extraviaron, y cuando más distraídos ~iban
vieron que les cerraba el paso un torrente que por la opue~·
-No es nnda.. Guido; deb1a. ha.her tenido más cuidado.
ta orilla lindaba con un pequeño estanque donde se prec1•
pitaba una graciosa cascada.
IIl
nacionales: gorro largo y puntiagudo de lana parduzca y
-¡F..spera! gritó Guido.
.
Guido
Arrigo
Rosoli
había
llegado de Quenza para
y cogiéndose á. una rama, saltó á. lacornente¡ solamen- peluda, caído sobre la espalda; chaqueta de terciopelo de
vender cerdos en Sartene; Lovinchi y Seinetro habían
te su cabeza sobresalía del ribazo¡ después abrió los bra• color castaño; faja encarnada que ceñía el calzón, ruya
trabado conocimientos con él, y condujéronle después á la
parte inferior se perdía dentro de unas polainas altas de
zoil:, y con el pecho dilatado volvió á. gritar :
ta.OOrna donde le propusieron jugar una partida. de scopa
cuero
leonado.
En
el
bolsillo
interior
de
la
chaqueta
aso-¡Salta ahora!
Vaciló la joven, confusa y vergonzosa; pero después se maba la extremidad del mango de un puf'i.al, á punto de ese juego corto en que sólo se emplean las figuras Y las
cartas bajas. Bien fuera porque ~os dos compadres se en·
ser cogido por la mano izquierda para que la derecha pn·
ag~chó para deslizarse á lo largo del declive pedregoso.
tendían, ó por mala suerte, el caso es que el dinero de
Guido dió un salto, la cogió, condújola á la orilla opuest~ diera desembninarle más pronto.
Rosoli pasó de su escarcela ú. las bolsas de los otros.
El montañés levantóse de improviso, y con brusco adey sentóla sobre la hierba, lentamente y como con senh·
Sa.rtene es unt1. ciudad singular, muy pequeña1 encl~va·
miento. Con las mejillas encendidas, Ana ocultó el rostro mán barrió la mesa.
da en una estribación de Incndine 1 ú. la cual comumcan
-¡Eh!, exclamaron los otros. ¿Qué quiere decir eso,
entre las manos. Sobre el corazón del hombre despertóse
alegre aspecto los oli\'Os que la rodean1 formando como
el suyo, y el amor naciente se desbordó en pesadas hi• Gnido ..d.rrigo Rosoli?
-Esto quiere decir, balbuceó Rosoli con los dientes un jardín.
grimas.
En su parte auperior1 las rocas de color gris parecen ~s·
apretados y los lábios temblorosos, que vais ó devolver•
-¿Lloras? preguntó Guido.
tar suspendidas 1 y los desnudos peñascos agrietados tiey se arrodilló ansioso ante la joven1 que moviendo la me mis cien pesetas.
nen un aspecto amenazador¡ á sus piés se extiende el
-¿Devolvértelas?
frente dejó ver por entre sus dedos desunidos su mirada
verde valle de Rizzanese, que se prolonga, desarrolland?
-Sf, mis cien pesetas. ¿Me oís? Y las pido porque tú,
conmovida y su sonrisa feliz, y abandonó sus manos en·
su curso sinuoso, hasta el golfo de Valinco, donde el l~·
tre las que las solicitaban 1 quedando. unidos en estrec~o Lovinchi, te entiendes con Juan Bautista Scinetro para
roo de sus ondas se pierde en el azul de aguas del Medi·
abrazo aquellos dos jóvenes cuyas miradas se confund1e- robarme mis escudes.
-¡Hola!, replicó Antonio. Reprime esa lengua; por
terráneo.
. .
ron en un rayo de amor.
La región de Sartene ha conservado en todo su pnmi•
esta vez t.e perdonamos, porque la pérdida y el vino te
-¡Te amo! exclamó Guido. ¿Quieres ser mía?
-Mi padre te aprecia, y yo quiero ser tuya. Ven con• trastornan sin duda .... .. pero no digas más ó de lo contra• tivo sal~ajismo las antiguas costumbres corsas; la pólvo·
ra habla con frecuencia, y los puf\a.les parecen salir de su
rio saldrán á relucir los puñales.
migo para que nos bendiga.
vaina por si mismos. Allí no se acata. mas que una ley:
El tabernero se interpuso; no quería escándalos en su
y la bendición del padre los desposó ... ..... .
la
ley de Lynch.
casa.
Seilalóse el día para la boda; Guido apresuró los prepaSi una pendencia termina por una muerte, el heredero
-Has perdido, Guido Arrigo, dijo al montafi.és; estos
rativos, y marohó á. Sartene á fin de evacuar algunaR di·
de-la víctima declara la 1,•endetta al homicida, y desde en•
juegan lealmente, y son antiguos conocidos míos. Vamos
liacncias y elegir el' anillo nupcial.
tonces va no hay para éste último un momento de repodales la mano sin rencor, y yo traeré una botella de mi
º
II
so. Le és preciso vivir alerta, con el ojo a.visor y at.ento
En la pesada hora del mediodía; la. sala parece tener Ta.llano rancio para que brindéis por la paz.
el oído¡ pensar que en un recodo del camino, que detrá:5
-¡Quiero
mis
escudos!,
gritó
Rosoli,
golpeando
lame•
más prolongado su rectá.ngulo1 aplanado por el techo bajo
1
de vigas ahumadas; á. través de la penumbra las mesas sa inmediata.1 con tal violencia que las botellas acumula• de una espesura de jengibres, le espía tal vez un enem •
go con su arma preparada ......Ni aun se puede creer segudesmanteladas destacan sus aristas geométricas, y sus das allí rodaron por el suelo con estrépito, rompiénro en su casa aunque todo esté cerrado¡ si un ruido insódose en mil pedazos. Por última vez1 ¿queréis ñevolvér·
pies se confunden vagamente con los travesailos confusos
lito, si el deseo de aspirar un poco de aire le inducen á
de las sillas a.lineadas. A través de los postigos cerrados
melas?
dirigirse á. la ventana ... ... 1 se oye silvar una bala Y·········
-No!
se desliza acá. y allá un rayo de sol, cuyas estrechas fajas
«Guárdate, que yo me guardo.,,
-Pues ya. nos veremos, dijo Rosoli con tono amenazaluminosas se reflejan alegremente en el enjambre zumba-IV
dor saliendo de la taberna.
dar de las moscas y en la danza de los átomos.
Los gananciosos no tardaron en seguir le, después de
Guido Arrigo Rorwli hab(a ido á. la gendarmería para
Cerca del mostrador, en el ángulo más apartado de la
dar queja contra aquellos de quienes se crefa enga~ado;
taberna, tres hombres están apoyados sobre una mesa, Y haber pagado el gasto.
-Idos, hijos míos, murmuró el tabernero mientras ba·
el individuo á quien expuso el caso le envió al ofici al, Y
en la inmediata se ven numerosas botellas vacías. Uno de
rría los restos de las botellas rotas: batíos si os place1 ma• éste le dijo que pod(a presentarse al cuart.el maestre. Des·
ellos Antonio Lovinchi, baraja con pesada mano un jue•
pués de retorcerse larga tiempo el bigote, el jefe contestó
go d~ naipes grasientos ... ... , y la partida continúa en si- táos; pero no en mi casa. Mejor estaréis en la calle ó en
como por vía de fallo, que Rosoli estaba en un error,
el
campo
raso.
lencio.
Y filosóficamente guardó en su mostrador el ingreso puesto que el juego era una contravención de las leyes Y
Uno de los jugadores perdía de continuo. Reconociase
que debía darse por contento con que no se formara con•
bajo la forma de tres buenos duros.
n él al montaflés por su traje fiel á las antiguas modas

~-

~

.s..,,~

~~

•

. 3 NOVIEMBRE, 1895.
tra él un proceso verbal; afladió que más Je hubiera valí•
do no jugar, pero que ésto le serviría de Jección 1 ense-f'iándole tí. emplear mejor su peculio. En vano protestó
Guido, pues solamete consiguió que le pusieran á la
puerta.
Una vez en la. calle, su sangre enardecida se abrazó en
la sed de venganza; dirigióse il la hostería donde había
esta.do, cogió su escopeta y examinó su gatillo¡ pero de
pronto pensó en uua joven morena, n Ana Dea1 la pro-metida ~e hoy, la deeiyos~~ de manan~, y por primera
vez la vida errante de cnmmal perseguido le atemorizó.
Hizo un esfuerzo para dominar su c6lera, y resolvió mar•
cbar al punto á Quenza.
Cruzaba por la ciudad :t largos pasos, cuando de impro•
viso vió en un estanco :t sus dos adversarios que le seña•
laban con el dedo y se reían á sus expensas. Un aceeflo
de ira enardeció su cerebro dominándole completamente;
desvi6se de su camino y entró en la tienda.
-¡Por última vez, dijo it los dos hombres, devolvedme
mi dinero!
-¡No!
E l cañón de la escopeta se inclinó1 reflejando en la pa,.
red las ondas luminosas que su arco despedía herido por
el sol 1 y oyóse resonar una doble detonación. cuyos ecos
se repitieron en los desfiladnos de la montafla. En el
suelo, entre el humo de la pólvora, yacían dos hombres:
Scinetro con el hombro destrozado1 y Antonio Lovinchi
muerto de un balazo entre los ojos.
Los transeuntes obstruían ya la puerta. Rosoli saltó so•
bre los cuerpos de sus yfctimas para buscar una salida
por la puerta posterior de la casa.
El estanquero1 &lt;letras desu mostrador, se mantenía en
la más estricta neutralidad.
Guido Arrigo cruzó por dos habitaciones; abrió una
ventana y retrocedió ...... El muro se elevaba á pico sobre
una roca :í rn,ís de ocho metros del suelo.
Entónces volvió atrás 1 y empuñando el puñal con la
mano derecha, mientras que con la otra hacía el moline•
te con su escopeta descargada á. guisa de maza, t-0mó im•
pulso y quiso atravesar entre la multitud; pero encon•
tróse cara ,t cara con José Lovincbi, her.mano del muert,o.
La impetuosidad de su carrera le hizo tropesar con este
enemigo, en adelante mortal, y cuyo primer tiro silbó
entónces á sus oídos; mas al fin salió tí. la calle y pudo
huir. Al punto resonó otra detonación ... ... Guido Arrigo
si.ntió una sacudida en el hombro y tropezó¡ pero reu•
mendo sus fuerzas franqueó la rampa del camino en íor•
roa de cornisa y ganó las montañas.
J osé le siguió, pero se detuvo en el parapeto, y arrodi•
llándose, con los codos apoyados en el reborde de granito, apuntó detenidamente al fllgitivo é hizo fuego ........ .
Otra vez estremecióse el desgraciado. Alrededor de
Lovinchi resonaron algunos aplausos.
-¡Tocado!, gritaron algunos.
- Pero aún está en pie, contestaron otros.
J osé volvió á cargar apresuradamente su arma. Lapo-.
blación, anciosa y agrupada, seguía con la vista atenta al
fugitiY01 que vacilaba perdiendo si1 sangre por dos
heridas. Aquella casa al hombre excitaba á todos, y Lo·
vinchi apuntó otra vez.
- ¡Demasiado corto!, exclamó.
La bala había rebotado en unos guijarros que se baila•
banal paso de Guido, el cual muy pronto iba á estar
fuera del alcance de los disparos, y la multitud murmuró
descontenta. Rosoli debilitábase en sus esfuerzos supremos; un pequeño muro de piedras le cerraba el camino;
al otro lado estaba la Ealvnción, y en todo caso podría
cargar allí su arma y esperará la deíemiva ú. Lovinchi 1
si se atrevfa á perseguirle. Hizo un esfuerzo para fran quear el obstáculo, volvió {t. caer, trepó de nuevo, y otro
proyectil se aplastó á su Indo.
Por último, reuniendo toda su energía, cogióse desesM
peradamente al reborde del muro y montó en el; más
cuando se hallaba á punto de escapar y c:iientras allá
arriba resonaba un grito de rabia, Guido vaciló y cayó en
tierra con los rifiones atr.wcsados de un. balazo.
Un grito de triunfo saludaba á José, cuando de improviso resonó otro:
-¡Los gendarmes!
La multitud refluyó y agolpóse para formar entre la
fu erza armada y el asesino nna compacta barrera. Lovin•
chi emprendió la carrera hacia el bosque.
Los gendarmes llegaban sin aliento, pues su cuartel
estaba situado en la otra estremidad de la población,
atravesada por una calle única. Dos it~dividuos se lanza•
ron en persecución del fugitivo; pero antes de que pu•
diesen vencer la resistencia pasiva de la multitud que
obstruía el cami1101 el hombre había deeaparecido, siu
dejar indicio de la dirección que seguía. Los soldados de
guarnición que volvían de las maniobras habían sido tes•
tigos, desde lejos, de aquel sangriento drama; corrieron
á fin de prestar auxilio y no ll~aron á tiempo más que
para levantar del suelo á Rosoli moribundo. Improvisaron rápidamente unas angarillas, y votvieron á tomar el
camino de la ciudad, escoltando el fúnebre convoy.
A su encuentro salió el padre Lovinclli, blandiendo
una pistola. La agonía del mfeliz Guido no mitigó su
sed de venganza, y vociferó:
- ¡Vas á morir¡ pero antes de que espires quiero que
lleves mis señal~s!
Y al decir esto, inclinó su pistola.
Los soldados se interpusieron.
.-¿Qué os importa puesto que ha de morir?1 gritaba el
v1ejo. ¿Qué tenéis que ver con nuestros ódios? ¡Quiero
l~var mis manos en la sangre del asesino de mi primogé•
mto, de mi Antonio!
Se desarmó al furioso fanátiCll 1 el lúgubre cortejo entró
en la villa, y el moribundo fué conducido al hospital,
donde espi ró á la noche siguiente.
Al otro día se efectuaron los dobles funerales. Toda la
población de Sarkne seguía el ataúd de Lovinchi. Las
mu~res proferían roncas exclamaciones, desesperadas
queJas, imprecaciones salvajes; mientras que loe hom•
bres caminaban mudos y sombrios.
·
Setenta parientes y amigos de Guido Arrigo Rosoli ha•

EL.MUNDO.

139

•
bían bajado de la montafia todos en armas, y escoltaban
S?, convoy con la eara~ina preparada y el dedo en el gatillo. El cadáver, que iba descubierto, se tambaleaba en
el ataúd, y el movimiento había entreabierto loa pá1ya•
dos, que dejaban ver las órbitas vidriosas1 y los labios
que dejaban asomar una siniestra sonrisa.
'
Los dos cortejos se cruzaron¡ un estremecimiento agitó
á los hombres .de ambos partidos, y una sang1ientalucha
flotó en el aire ...... . pero los gendarmes estaban allí revól•
ver en mano y la carabina al hombro mientras que detrás de ellos brillaban las bayonetas d~ la infanter(a1 y ca•
da cortejo se alejó lentamente, no ein dirigirse una mira•
da. de sangriento reto'! una promesa de inextiguible odio.
y
A la rojiza luz del sol poniente destacábanse en el ca.•
mino polvoriento las formas sombrías de los montañeses
que ya llegaban á Quenza.
Entonces salió del pueblo una mujer deseabellada1 que
~on los brazos levantados se dirigia hacia el convoy. Ba·
JO sus párpados marmóreos, los ojos negros, de mirada
profunda1 parecían más brillantes, y el color mate de
aquel rostro joven hacía más aterradora la llama de ren•
corosa desesperación que brotaba de las pupilas. Al acer•
carse la.mujer, el cortejo se detuvo.
Pasando entre los hombres, que se descubrían al verla
avanzó directnml"nte hacia el ataúd, donde yacía el cuer:
pode Guido Arrigo cubierto de polvo é hinchado por el
calor de la canícula. La mujer iba ácontemplar· al novio
que al morir se había llevado consigo su amor.
Miró los tristes despojos sin horror, secos los ojoa 1 y con
ademán resuelto cogió una mano que pendía del ataúd.
Y volviéndo~e de~pués, fijó la mirada en los hombres
y su voz resonó vibrante.
'
-¿Cuántos han pagado? preguntó.
Sigui6se un silencio profundo: los hombres retorcían
entre sus dedos febriles el gorro peludo é inclinaban sus
cabezas. Ana Dea, después de contemplarlos lentamente,
continuó:
-Os pregunto que cuántos duelos hay hoy en Sartene
que venguen el mío, ee decir, el nuestro. ¿Sois mudos'?
¿Sois hombres? ... .. .¿IIabéis quemarlo Yalerosamente vues•
tra pólvora?
Ana se erguía estremeciéndose, con la mirada fija y el
oído atento. Nadie contestaba ......
10h1 cobardes, que no habían venga.do á su novio, á su
compatriota, á su r-migo!
-¿Soís montañeses corsos, exclamó, ó viejas charlata•
nas? ¡Ah! ya pueden matar 1í los vuestros, deshonrar á
vuestras esposas, é hijas; presentáis la frente 1i la injuria
como los bueyes la cabeza al yugo .. .... , y los ciudadanos
de Quenza men..&gt;cerán hasta el desprecio de los de Luca !
Orlando Rhineti, primo de Rosoli y de Ana Dea Pon•
severo, se acercó para hablar.
-Prima, dijo1 nos juzgas mal. Los montañeses de Quenza son hombre."l, y perdonan la injuria que tu desesperación les ha inferido sin ofenderlos. Hubiéramos hecho á
Guido sangrientos funerales, dignos ele él, si entre los de

Sartene y los nuestros no hubiésemos tenido los gendar•
mes y los soldados.
-¿Qué me importa á mí eso Orlanducio?, replicó la im•
petuosa joven.
Pero la fuerza nerviosa faltó á Ana Dea1 que se arrojó
sollozando sobre el cnerpo de su prometido, cubriendo de
besos su frent.e helada y sus ojos inanimados ... .. .
-¡Oh, Guido mío!, exclamó. ¿Y no habrá quién te
vengue?
Después, como avergonzada de sus lágrimas1 irguióse,
y sobreponiéndose á su dolor, hizo un ademán para que
el corteJo continuase su marcha. Ana le siguió grave y
con expresión lúgubre.

Al día siguiente1 Guido Arrigo Rosoli yacía con sus
miembros rígidos sobre la larga mesa colocada rlelante
del umbral de su casa. La caOOza, echada hacia atrás, te-nía puesto el ~orro puntiagudo, y la tirantez del cuello
hacía sobresalir el tiroide, cuya punta tomaba por el jue•
go de la luz los tonos pulimentados por el uso en el color
amarillento de la piel 1 as! corno en una antigua estatua
de bronce una prominencia á veces des~astada deja ver
desnudo el cobre, luciente cual una herida fresca.
Al recibir noticia de la muerte de Guido Arrigo, juntá•
ronse en Quenza todos sus parientes y amigos de Sorbo-llano, de Serra di Scopamene, de Mala y de LieYe.
Los más robustos habían ido á Sartene á recoger los des•
pojos mortales; mientras los otroi; permanecían en el pue•
blo para nsh,:tir tt los funerales. Todos se agrupaban ahora
alrededor del estrado mortuorio, en plena calle, á la luz
de un sol brillante, inmóviles y silenciosos.
Abrióse la puerta de la casa; la madre y la prometida
del muerto se adelantaron con la frente inclinada bajo el
velo de luto1 y arrodilláronse junto al cada.ver, reprodu•
ciéndose los sollozos. Ana Dea, levantándose de pronto,
apartó el velo negro que ocultaba su semblante, y apoyando la diestra en la mano helada del muerto, con la
izquierda impuso silencio á. la multitud.
Todos callaron, y entonces de sus labios inspirados ex
halóse con acento gutural el canto fúnebre que se desarrir
Haba en melopea, prolongándose en acordes dolorm.os y
lamentables: la virgen improvisaba su 1:ocero.
11El relámpago ha brillado, seguido del rayoi-el altivo
montai1és vacila y cae¡--el suelo ha retemblado bajo el
peso de su cuerpo,-y el rccío de la noche ha vertido sus
lágrimna sobre el bravo que yJ no existe.
11Así él soplo abrasador de Libeccio quema. la flor y lima el alerce en su savia;-la vieja muerte guarda sus be,.
sos para 188 frentes jóvenes.
uYa no oirás el canto de los mirloa,-la voz majestuosa
de nuestros torrentes espumosos,-ni en la espesura las
esquilas cuyo sonido te guiaba hacia la que te ama y que
te espera siempre.

(Sigue en la página 1#.)

�140

EL MUNDO.

3 NovIEMllRE, 1895.

3 NOVIEMBRE, 1895.

EL MUNDO.

Plegaria, cuaaro ae Gabriel roa~.
(Grabado en los tnllcres de El Mundo.)

$cm (!osme, íb)é¡dco.

@zita. 86Lanca é/Gofald, en tzaje de 2itonÍóa::&gt;.
(Fot. de O. Mora.-2~ de San Francisco.)

141

�3

EL MUNDO.

142

3 NOVIEMBRE, 1895.

(Sigue de la pdgina 199.)

»¡Ah! Aquel que segó tu vida debió herirme 6. mf también.-¿No teme mi venganza?
-Al tocar tu corazón puso en el mío el odio inexornble.-¡Y no estás vengado!.. .... n
Orlando se adelantó; con su robusta mano estrechó las del muerto y de Ana Dea, Y
su voz varonil continuó la cantinela.
cc¡Muerto!. ..... ¡Salnd á todos!-Dt:tn raza P.igo siendo.-DemMiado joven, _no tienes
hijos para la sangrienta herencia;-máa por Cristo y la Madona, yo, tu pariente próximo te Yengaré.-Duerme contento; la sangre la,·ará tu saugre.»
ReSonaron 1us Yociferaciones mezcladas con quejas H~i;uidas; las mujeres se laceraron
con sus uñas las mejillas, y en -el colmo de la desesperacion, desga!raron sus corsés; las
manos arañaron los hombros y los senos formando estrías saugumolentas, y desp 11és
sacudieron sobre el cad,tver aquella lll'lpcrsi6n sah'aje.
Allí estaba el sacerdote· t!l cadáver fué colocado en un ataúd descubierto y el triste
cortejo encaminóse á tra{·és de los jengibres, hacia el panteón de la familia, edificado
en el campo de la muerte. Al bord; d.t! hi_fosa 1 _y ªf!tesqne .la tierra .cubriera. el cuerpo,
una descarga irregular saludó por ultima wz a Guido Arr1go Rosoh, el asesino, que esperaba en la eternida.d al que le mató á él.
VII

Han transcurrido los días las semana.3 y los meses. Ana Dea se mantiene rígida bajo
el due10 de las viudas talla' la virgen consagrada. ,·olunt.ariamente al celibato. Su aima
no conoce más que el ~dio/ y el rocío que pudiera hacer florecer de nuevo su corazón
sería tan sólo una lluvia de sangra: )(oda, casi feroz, rec?rre ~l país como un fant.asma cubierto de negro sudario. ¡Ay! Fuera desu alma, ~as1 nadie se acuerda yade Gu.:.do
Arrigo.
Orlando Rhineti, fiel á los deberes de la sangre, se había puesto al punto en campaña; á \·eces pasaban lagunas días sin que se le viera, y despt~é~ regresaba. para dar ?uenta á Ana Dea, siempre impaciente, del resultado de su exped1c1ón. Escuch.ábale fa Joyen
y sus ojos brillaban cuando algún indicio le parecía bueno para descubrir al asesino;
pero entristec!3:se á cada decepción. Poco á p'&gt;C? creyó desc.u~rir qu~ O_rlando esta~a
celoso del cultornmutableqne ella profesaba al dtfu~to; .su ~c~1Y1dad d1smmuyó; hub1~rase dicho que se cansaba de ¡,ersegmr á un enemigo mvis1ble, y aseguraba que nadie
sabía qué había eido de José Lovinchi. Tal vez había abandonado la isla, trasladándose á Cerdefia. Pero Ana Dea movía la cabeza ante esta suposición, diciendo que
presentfa que estaba allí, cerca de ella, al alcance de su venganza.
.
OrlanQ.o anunció un día 1n. muerte del padre Loviuchi, cuyos pasos espiaba1 añadiendo que con él se perdía el único hilo conductor que hubiera podido conducirle á descubrir al bandido, por lo cual renunciaba desde luego á una persecnción inútil. ,
Ana Dea le miró, segura ahora del rencor celoso que inducia á Orlando á desistir de su
venganza, comprendióle: fijó en él sus ojos y le dijo:
-Xunca se pondnl mi mano sino en aque1Ia que haya vengado la injuria. Tenlo por
entendido Orlando; ignoro si mi corazón puede amar aún; pero es segu ro que no podré
pertenecer á ningtí.n hombre mientras que GuidoArrigo pida venganza desde su tumba.
Sé que me amas; haz méritos para obtener mi mano.
-;,Serás mía si te vengo?
.
.
-1fo te prometo mi amor; pero obedeceré tu voluntad, consagrándote mi agradecimiento y mi vida. Te doy mi palabra.

VIII
Ana Dea habitaba con su anciano padre en una casa de campo. Cierto dfa1 hallándose
sola, á causa de haberse ausentado aquél por algunos días, un hombre bañado en sudor y
sin aliento se precipitó en la primera habitación de la entrada.
-¡Por la :\Iadona, exclamó con acento suplicante, e,ílveme usted!

l

j

i

y cogiendo entre sus manos la cabeza del bandido, le besó amorosamenre.

-;Quién eres?
-Ún desgraciado perseguido por los gendar1:1es.
-Estás en casa de corsos¡ nada temas; eres m1 huésped.. .
Y abriendo una l)Uerta, empujó al hombre en una habitación.
·
Apenas había vuelto al primer aposento, dos gendarmes franquearon el !,lmbral.
.
-Dispense usted, señorita, dijo el oficial, retorci~ndose el most:1,cho y ~Jando en la )Oven una mirada conquistadora. ¿No habrá usted visto á un bandido á quien damos caza
dos horas hace? Seguramente ha pasado por aquí.
-No he visto á nadie, contestó cencillamente Ana Dea..
. . .
.
-Ruego 11 usted de nuevo que me dispense1 hermosa mña, rns1st1ó el ofic1~l; mas no
puedo creerla bajo su palabra, á pei&gt;ar de la galanteríf!, francesa, que rn~ preci,? de _Prac•
ticar. Nuestro hombre no ha podido tomar otro cammo1 y me veo obligado a registrar
la casa.
-Hiigalo usted, contestó Ana con tono d~deñoso y altivo. .
.
A una señal de su jefe, el ~endarme subió ~• .gra~ero; ~1en~ras que aquM fiJa~do
su vista en la -puertecilla de la cueva.1 levantóla e 1jumm~ .el. mter101: con uu ~IZÓ): cogido
en el hogar. Nada vió sospechoso, y soltando el anillo, dmg1óse hacia la habitación donde Ana Dea había ocultado al fugitivo.
-Esa es mi alcoba, caballero, dijo la joven.
. .
.
Y pronunció estas palabras con tal acento de ~asta d1gmd,!id, gue el oficial s~ ~~tuvo,
con la mano en el pestillo de la puerta ent~ab1.erta ya. No luzo más que dmg1r una
furtiva mirada al interior, y cerró después, rnchnándose cortésmente.
El bandido estaba salvado.
Ana no pudo disimular la expresión de content? que ilm~1ll~ó s.us ojos, haciendo con
ellos renacer la desconfianza en el oficial; pero la Joven le mtumdaba· no ee atrevía á
mirarla de frente, y se valió de una estratagema.
-Dispense usted señorita, dijo, ahora nos iremos; pe~o estamos muy cansados_y nos
morimos de sed. ¿Podría usted darnos una botella de vmo fresco, pagando, se entiende,
lo que valga?
-No se paga la bebida en nuestra casa_, re¡;iuso. la joven,po;que esto no es una hostería· pero tampoco negamos un vaso de vmo a. qmen nos lo pide.
Y levantando la trampa, bajó á la cueva.
.
Apenas hubo desaparecido el oficial abrió silenciosamente la puerta de la habitación y penetró dentro. Registró un armario, donde se veían colgadas varias prendas
de vestir de la joyen, cuyo olor aspiró sensualmente, y asercándose después al lecho
se inclinó para mirar detrás de las cortinas.
-¡Caballero ...... , exclamó una Yoz indignada, que le hizo erguirse, confuso y con la
mano en la visera como un soldado á quien su jefe sorprende en falta. Desconfía usted de mí cuando' le trato como ·huésped, dijo Ana Dea con acento despreci.ativo.
El ofici~l se excusó, y siguió á la jóven, balbucia1;td.o. algunas palabra~; mientras que
Ana ponía sobre la mesa un jarro y dos vasos, y dmg1óle después vanas frases benévolas.
-¡Beban ustedes!, dijo Ana después de llenar los vasos.
-A la salud de la compañía, contestó cortésmente el oficial.
Los dos gendarmes E.aludaron con sus vasos, chocáronlos, se limpiaron los bigotes con
el dorso de la mano y salieron.
A. los pocos pasos el oficial dijo al gendarme:
-Quédate aquí emboscado, mientras yo voy á buscar refuerzos porque el hombre debe
de estar aquí.
Y se alejó apresuradamente.
.
.
. .
Desde la ventana, Ana Dea le había visto baJar. solo por la cuesta; presrnt1ó la emboscada, y fué á. prevenir al fugitivo. Encontról.e pálido y tembloroso: creyó el laque era por
el peligro que había corrido¡pero la turbación de aquel hombre provenía de una causa
que la joven no podía sospechar.
.
-Le espían á nsted, dijo; el oficial ha marchado solo, y seguramente volverá antes de
la noche para cercar la casa. Obedézcame y le salvaré.
-¿Qué he de hacer?
.
-He aquí la navaja de afeitar de mi padre; cór~ese el bigote; usted es delgado, apenas mal alto que yo, y mis vestidos le sentarán bien¡ tómelos usted, y apresúrese. Le
esperaré en la cocina ...... ¡Ah!, añadió. ¡Cuidado con que le vean por la ventana!
Un instante después el bandido reapareció transformado: estaba encantaaor,. con su
rostro moreno é imberbe, su talle bien ceñido por el corsé de Ana Deaqu~ le oprimía w1
poco. La joven corsa, impasible hacía un año, no pudo menos de sonreir.
Quiso ponerle ella misma en la cabeza la toca de paño negro, y después le &lt;lió pan,
jamón y una calabaza llena de vino ..
-Oculte usted todo eso debajo del vestido, dijo, y ahora vállase pronto.
-¿Y mi carabina?

NOVIEMBRE,

1895.

EL MUNDO.

Ana Dea se despertó, lánguida, pero casi alegre. Las
horas fueron lentas para ella
sin tener nada que hacer
incapaz de entregarse á u~
trabajo cnalquiera, vagaba
por la casa, atraída siempre
como por un encanto hacia
el echo 1 sobre el cual apoyaba su frente pensativa.
En un rincón vi6 de :pronto la carabina del fng1tivo
cogióla y la examinó comÓ
persona experta.
Después descargó los cañones, y esforzó~e para borrar
de elJos nlgunos puntos de
orín que deshonraban el arma; vol\'iÓ á cargarla con
pólvora fresca de la que tenía su padre, descubrió las
chimeneas y renovó los pistones.
El eol declinó por fin lentamente para irá el::tingnir
en la capa húmeda del Mediterráneo, y detnis de él la
noche victoriosa tendió los
crespones impalpables del
crepúsculo sobre el luto del
dfa, que había desaparecido
entre fulgores de color rojizo.
La p:Uida estrella del pastor pareció nnimnrse y udquirir mayores dimensiones á
medida que el azul del firmamento comenzaba á ser
más sombrío ... ... Con la carabina debajo del mantón y
nna cesta de provisiones en
el brazo, Ana Dea se dirigió
alpuntodelacita. Avanzaba
111
de prisa, como si la hubiesen
llamado para una diligencia
Ana cogió las manos del cadáver, levnnt6 su cabeza y palpó su coraríin.
urgente, cortando de través
la espesura de arbustos car-Mafíana por la noche la depositaré en el hueco de gados de rojas bayaa de mirtos olorosos y de verde~
BAJ.Uellu encina de la montaña que desde aquí se ve. No lentiscos.
vaya usted ú. buscarla antes de las doce, y hasta entonces
l\Iuy pronto se divisó la encina, que se agrandaba cada
oc últese en la espesura, porque estará más $eguro que aquí.
Yez ni:ís, y Ana redohló el paso.
¡V:tmos, en marcha, y que üios le guard~!
La nocl 10 había CPrrado del todo cuando la joven llegó
-¡Que la Madona bendiga los amores de usted!, contee- á la cima de la cuesta: en el risueño horizonte veíase ya
tó el bandido con emoción.
la lunaemre su cortejo de estrellas. Una sombra. se 1r.
Salió de la casa y alejóse á paso natural por el camino guió de repente delame de Ana Dea, ofreciéndole las madel pueblo¡ mas apenas hubo andado un trl:'cho, dirigióse nos, y la joven abandonó en ellas lns suyas. Sintió que se
hacia el bosque y se perdió en su espesura.
estremecían bajo la presión firme del hombre, y se tranA la hora del crepúsculo, cuando el oficial Yolvió con quilizó, como la yegua bajo la ruda caricia de su amo.
su refuerzo, el gendarme emboscado le llamó.
El bandido la hizo sentar. suayemente sobre el musgo,
- He aquí el momento oportuno, dijo; la joven ha ido y se
recostó á su lado, conservando una mano entre los
al pueblo, y podemos registrar con toda comodidad.
mientras que con un brazo sostenía su talle. Ana
El oficial mandó cercar la casa, y después entrét brusca- dedos,
Dea se abandonó, como perdida eu un sueño.
mente en ella, revólver en mano.
Los dos guardaban silencio, prolongándose así el en-¿Otra vez?, preguntó Ana Dea levantiíndose,
-¡Voto á tal!, exclamó el jefe, volviéndose hacia el gen- cnnto de su éxtasi8; -pero la sangre del joven se enardecía, y de pronto, inchmindose hacia la mujer amada dedarme, te has dejadc, engafiar como un chino.
-¡Pero si yo he visto ealir á esa joven hace una hora!, positó un beso en su frente.
La joven dejó escapar un ligero grito é irguióse con los
exclamó el subordinado, poseído de asombro.
-¡Al diablo las mujeres!, murmuró el oficial, adivinan- brazos extendidos, desviando de sí al amante embriagado
do la sustitución. Nos han burlado, y ya ¡odemos irnos, por el filtro que acababa de probar. Aturdida, sin palaporque nada más hay que hacer aquí. Nuestro hombre bra, retrocedía ante su perseguidor; pero tropezó,, y apoestli lejos, y no tenemos pruebas suficjentes para prender yóse en el tronco de la encina. Entonces, la altiva y enér11 la joven. lnbeci1, añadió, ¿no has adi\'inado que era el gica doncella tuvo un desvanecimiento, sus piernas flaotro el que bufa d isfrazado con la ropa de esa sirena? No quearon, y dejóse caer en tierra.
Pero en seguida se puso en pie, y dijo con solemne grallegarás jamás á oficial 1 concluyó, con cierto aire de supevedad:
rioridad, mirando desdefiosamente al sulbarteno confuso.
-¿Eres tú hombre capaz de atentar contra el honor de
IX
la que te ama?
E l proscrito cayó de rodillas.
Después de vagar por la man taña, el bandido encontró
-8oy tuyo, contestó; dispón de mí.
detrás de una espesura de lentiscos y de brezos arbores-Yo creía, repuso Ana Dea, exhalando un suspiro,
centes una gruta natural que escogió parasn refugio. Allí1 que mi corazón había muerto para el amor; mas ahora
des~ués de haberse despojado lentamente, y como con sen- late junto al tuyo. ¡Ay de mí! No puedo pertenecerte
timiento, del vestido de la virgen corsa, púsose su ropa,
porque ya he dispuesto de mi vida ........ .
que llevaba sujeta á la cintura. Después1 como el cuerpo
Ana le reveló entonces el compromiso que tenía con
exhaust.o reclamara sus derechos, el pan yel jamón desaparecieron muy prouto, vacióse la calabaza de vino y el Orlando; y el joven, después de escuchar atentamente,
Joven se hechó sobre unu capa de helechos, poniendo por profirió una exclamación de triunfo.
-¡Nos hemos salvado! dijo. ¿Cómo se llama tu enemialmohada la ropa de Ana Dea.
A pesar de la fatiga, el sueño huía de sus párpados ce- go? ....... .. Yo te vengaré dá.ndole la muerte; te Jo juro, y
rrados; sutiles aromas hacían temblar sus labios, y subo- entonces podrás ser mía sin faltar á tu palabra.
-¡Ah, exclamó Ana, eres todo un hombre!
ca se entreabría como ansiosa de un perfumado beso. Un
Y cogiendo entre sus manos la cabeza del bandido, le
ligero fantasma flotaba sobre el joven, que no acertaba á
e:!:plicarae si aquello era una evocación ó un suefio; pero besó amorosamente ....... .... ........ ..... .... ....... ...... .. ......... .
lo cierto eA que no dormía. Haciendo un esfuerzo, entreaCuando se separaron, después de haberse hecho mil
bió los ojos, incorporóse, salió de la gruta, y aspiró con protestas amorosas, el bandido gritó á. Ana Dea, que se
fuerza el aire tranquilo de la noche. ~n el puro cielo pa- alejaba:
recía que las estrellas hormigueaban y en la espesura oía-¡Díme cómo se llama el hombre!
se el canto de un ruiaefior.
-!Ah! exclamó Ana. ¿Quién eres ttí. para haberme heEl bandido volvió á echarse, apoyando siempre la cabe- cho olvidar mi odio? ¿Qué pasión es la tuya, que me reza en el vestido de la que le había salvado ...... ; pero de vela que yo no había amado aún? Soy ahora tan feliz,
improviso apareciósele la virgen con su belleza sombría, que perdono al hombre.
aunque Huminada con la dulce sonrisa con que le consoló
-¿Y tu juramento? ¿Y el mío?
al marchar ...... Y entonces, sintiendo que su corazón pal~
-¡Oh! murmuró Ana Deacon expresión de terror, he
pitaba ante aquella sonrisa, bendijo á Dios por haber per- faltado, y tú eres quien debe reparar el mal, para que
mitido que en él naciera un inmenso amor.
Dfos nos perdone. El matador es natural de Sartene, y
Y al lá abajo, en su lecho virginal, Ana Dea sentía vagar se llama José Lovinchi.
e_ntre las cortinas el hálito del hombre á quien había ofreAl oír este nombre, el bandido vaciló; pero reponiéncido un refugio¡ la rica sangre de su naturaleza meridio- dose en el mismo instante, repuso:
nal coloreaba eus mejillas ardientes, dilatando su gargan-Cumpliré mi palabra, Ana Dea.
ta al pensar en el hombre que había dejado su presencia
Y contempló á la joven mientras se alejaba, mirándoen loe pliegues de las cortinas; después, la turbación que la como si quisiese incrustar su imagen en sus ojos.
angustiaba su pudor se calmó¡ y vió pasar ante sus ojos
Cuando se dejó de ofr el rumor de sus pasos, el joven
deslumbrados el esbelto pedi de una hermana, con su cayó de rodillas murmurando:.
.
vestido negro. Este recuerdo la hizo sonreir por segunda
-¡Era la futura de ese Rosoh! ¡Desgraciados de nosvez ..... .
otros, le he prometido mi muerte!

143
X
-Prima mía, dijo Orlando al entrar en la casa de Ana
Dea, &lt;;tu~do .A.rrigo está. vengado, y ese asesino ha dejado
de existir.
-¿Quién le ha dado rnueite? preguntó la joven.
-¡Yo!
-Ana agitó los brazos y cayó en el suelo sin sentido
Orlando corrió hacia ella, levantóla y la condujo á au lecl.10. Mientras que 1 ayuda.do del padre Ponsevero le prodigaba sus cuidados, dijo el anciano:
-Esto sed. efecto de la alegría.
Ana.oyó estas palabras al recobrar los sentidos.
-Sí, la alegría1 dijo. Tienes mi palabrn.1 Orlando; pero
antes de darte mi mano quiero ~aberlo todo.
-Pues hélo aquí, contestó orgullosamente Rhineti.
¿Creerás tú que ese Lo\'inchi ha osado ,·enir :1 rondar
por estos alrededores? Le han visto los mismos gendarmes de Levie, que le persignieron hasta el territorio de
Quenza, conducidos por-el capit,1.n Bolbounne un francés; pero se espapó; se necesita un corso para ~oger ii un
corso. Yo estaba ayer en Levie, en el café 1 cuando un
gendarme refirió la aventura; acerquéme á él v le interrogué. Era l\Iariani, un hijo de Zicavo. Cmindo supo
que entre 1~?sotros había 1·mddt11, quiso hablarme á solas, Y. me d1Jo: c&lt;Tenemos orden de aprehenderá ese hombre vivo ó muerto. Al buen entendedor con ntedia palabra basta.11
-¿Qué más? preguntó Ana con angustia.
-Volvía yo por la montafia esta noche pasada, continuó Orlando, cuando al acercarme á. la encina grande que
se eleva en la altura, dominando el pueblo, divisé ima
eombra que al parecer trataba de ocultarse: «¡Eh, Lovinchi!,, grité al punto. El hombre se volvió bruscamente;
yo no podía dudar1 y como ya tenía el arma preparada,
disparé mis dos tiros. Lovinchi cayó entonces, soltando
su carabina, que rodó á pocos pasos; mas temiendo un
ardid, no me acerqué sin desenvainar el puñal. Lovinchi
vivía aún, y me preguntó: ((¿Quién eres? Dímelo antes de
rematarme.n
-Soy, dije, Orlando Rhineti, primo de Guido Arrigo
Rosoli. uPues dirás que he cumplido mi juramento, y que
José Lovinchi ha muerto en ... ... 11 El estertor de la muert-e le impidió concluir ........ .
Ana Dea, que acababa de levantarse con el rostro desencajado, interrumpió á su ¡_..rimo:
-¡Quiero verlo; condúceme á donde está.!
-Pues vamo!, pronto.
No tardaron en l!ega: 1.í la en 1.üna.
Tendido, con el pecho agujereado por dos balazos, los
ojos muy abiertos y fijos en el cielo azul, el amante parecía esper.tr á su adorada en el lecho nupcial con los brazos extendidoi para estrecharla por última vez.
Rígida por su dolor, Ana. cogió las manos del cada ver,
levantó su cabeza y palp6 su corazón.
-¡Oh! Esttí bien ri:rnerto, dijo Orlando.
Ana desvió la ,·ista de su fatal vengador, y como viera
el pulla! de José que asomaba por la abertura de la casaca, cogióle y le ocultó en su corsé.
-Déjame, dijo después á Orlando.
Cuando estuvo sola, Ana Dea se inclinó otra vez sobre
la cabeza del muerto, levántóla entre sus manos, la acercó á. la suya, y depositó en sus labios inertes el ú ltimo
beso de amor.
Después sacó el puñal de su corsé de~abrochado, descubrió su garganta y blandió el arma ...... ... Pero de pronto se detuvo, guardóla otra vez en su seno, y murmuró:
-¡Aún no es hora!
XI
Luciendo el blanco traje de las desposadas, Ana Dea
penetró en la habitación nupcial cogida del brazo de Orlando. Embriagado de amor el joven, quiso estrecharla
entre sus brazos; pero ella le detuvo.
Inquieto al ver la trágica expresión de su fisonomía,
Orlando dirigió la palabra á su esposa.
-¿Qué tienes, adorada mía? preguntóle. Ya estamos
solos; ha llegado por fin la hora tan esperada, la hora de
la recompensa á tu vengador.
-¡Te odio! murmuró Ana Dea.
-¡Estás loca!
-¡Sí1 te odio porque has matado á mi amante, á mi
único esposo! Sábelo ahora¡ sin conocer su nombre, he
amado á tu víctima, que me amaba á mí también. Nuestro pabellón nupcial ha sido la encina que tu mano ha
convertido en un dosel fúnebre. Te odio porque le amaba, porque le amo a.tí.u demasiado para ser tuya y lobastante para irá reunirme con él.
Al pronunciar esta:! palabra!:!, rasgó su vestido con rápido movimiento, dejando ver entre las blancuras vi vientes del seno el acero brillante de un puñal.
-Esta arma es la emya, Orlando, dijo la joven, profiriendo una carcajada estridente, ven á tornarla.
La hoja de; puñal brilló en el aire, y Ana Dea cayó en
tierra, envuelta en sus blancos velos y con la sonrisa
en lo.., labios, mientras que en su seno se veia una mancha sangrienta.
Y como fuera de sí, Orlando cayó de rodillas junto á
la joven, murmurando:
-¡Los dos hemos cumplido nueetra palabra!
JoRGEDE LYS.

�3 NoVIEM:BRE, 1895.

EL MUNDO.

144

PRENSA MEXICANA

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N'um..

TEROElR.ll RPOOJJi.

DO
Págónas extraordinarias.

DOMINGO 10 DE NOVIEMBRE DE 1805.

~o es l/iva ....

cu
lIBRE

RO COJIBA'l'E
Y OTRA
CTORIA.

LEA USTED
número de. mañana.
(Zuai!ro del l!ic.'. l!uis ¡'l)Jonrov.•• l"remiai!o en la (lcai!emia ae t;lellas (lrtes iie ¡'l)lé¡dco.

•
(FQt. proporcionada por el Sr. Ing. Fernando Ferrari Pérez. )
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Tomo IL-Número 18.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�•
EL MUNDO.

4

3 NOVIEMBRE, 1895.
3 NovmMBRl:, 1895.
•

·•

..

¡

EL ~!U.NDO.

•

5

harapos que los contempla· con mirada idiota y rodeados
d~ tres 6 cuatro. rapazuelos desnudos¡ aquellos qué nacieron por la caridad de una buena vcci na de sus madres
Y qne yacen en el terreno de h\ caridad oficial; en ese departa~ento no se vé ui una lápida; ni una Vt!la encendidi!, m nna; flor; solamente prominencias de tierra pisoteada. Y en aquella sección apartada y lúgubre es donde
se _desarrollan las escenas más extrafias para al que por
primera V"ez, en Jféxico, presencia las costumbres populares de este día:
Sobre aquellos montículos de arena en que ee ~en lae huellas sacrílegas ~e muchos piés que las han hollado, siéutense con la mwna tranquilidad que en las duras bancas
de un figón, numerosos grupos de gente baja, y se ponen
á comer cvn apetito envidiable, y á beber hasta la saciedad.
·
La sacrílega profanación continlÍa hasta las cinco de la
tarde, hora á la cual se cierran los panteones.
E~tre los usos de este día se encuentran la erección de
la pira mortuoria en las casas. Las hay de todos precios
Y de todos tamaños: Bon el encanto de los nifl.oa que las
decoran con cala'"'.eras y figuras de dulce, velitas, etc. Las
personas piadosas acostumbran oír dos misas, encender
velas de cera y mandar decir responsos por el descanso
eterno de lvs finados.

r

•

•
•

•••

HONRAS FUNEBRES DEP.ASTEUR EN NUESTRA SE~ORA (PARIS.)

DIADE DIFUNTOS.
Costun1.b1.•es po1:&gt;ulares en México
y,en el Extranjero.

•

\!a fiesta ae los espíritus en $er,:,ia.
MADAGASCAR.

•

La campaña de Franci2 l'Ontra )fatlagascar, yaba!-•
tante larga, sangrienta y costosa, ha tt:nido pol' ori-

gen como es sabido, las arbitrariedades y excesos que

•

el primer Ministro y marido de la Reina Yiene realizando desde hace mucho tiempo, contra los francesesresid•entes en la isla, y el absoluto desprecio que
dicho personaje.ha hecho de los tratados convenidos
c.on Francia, que ejercía en ella una eBpecie de protec-orado desde 1885.
El gobierno personalisimoy tiránico fü;laReinay de
su marido, no reconoce allí la. ley ni -traba alguna. El
primer ministro nombra los gobernadores ele las once
provincias en que el l'eino hO\"ª se divide, y pone al
lado de ellos otros tantos subg-obernrulores encarg·ados de espiar á sus jefes, ~• á las órdenes de éstos otros
ocho ó diez funcionarios ó dicarns 1 que tienen por oficio espiar al gobernador ó al subgobernador y espiarse entre si. No cobran otro sueldo todosE-llos que
lo que Pueden sacará los contribuyentes, ac\emlls de.
lo que les sacan pará. el tesoro de In.Reina, con el tual
no se ha pagado nunca ningún g·asto de la nación.
Alli no hay presupuestos ni cosa qne i-:e les pan,sca.
Las contribuciones é impuestos gra,·itan sobre las
aduanas, la capitación, las cosechas, los trnnSportes
y las ventas y mutaciones de propiedad. Además se
cobra sin perdón la hasina 6 donativo voluntario, del
mial no se exime a nadie que tenga algo. Viven,
pues, en grande y sin responsabilidad alguna la Reiy su consorte. 11Contra éste se ha enviado la expedición,&gt; ha dicho )Ir. Fournier de Flaix, al resumir las
causas de la guerra.
·
En Franjarairana (Antanos.r) el misionero británico
Tow y su señora, después de larga estancia, e-ólo h:1.n
podido recoger seis niños, que los sal vajcs fueron
abandonando cuando los tuvieron, porque consu 1tadas las brujas, aseguraron qu~ aquellos chiquillos
no servirían para nada. Interrogado un jefe sakalevo
acerca de esa repugnancia que muestran para con
. los de todas las religiones' respondió:
-¿Para qué vamos á hacer _caso de esos hombres
que no traen algodón, ni pólvora, ni compran, ni
venden nada? Esa es gente vagabunda é inútil.
En todo el Sur de la isla los indigeues llaman misioneros á los pesos duros. Un buey, por ejemplo,
vale cuatro ó cinco misioneros, un fusil diez, etc.
Esta aplicación burlesca de tal palabra fué cosa de
los colonos franceses que se establecieron en Fuerte
del Delfín, capital de A.ntanosy, y que al enseñar a
los indigenas los pesos duros le~ decían:
-¡No hay más misioneros que éstos!

Qtl "Qfomrento" pn.5tr11r.
.J

para perseguir aUí la fiebre intermitente; como Calmette,
que lleva una porción de tiempo buscando la vacuna contra el veneno de las serpientes; como Nicolle, que dirige
en Constantinopla.el laboratorio de higiene destinado á
cerrar al cólera el camino de Occitlente.
Como se v J, Pasteur no sólo fué grande por los asomhrosos descubrimientos, que realizó por sí mismo, sino
también por los discípulos que supo formar.
En su, puesto de director del «conventon le sucederá. el
actual subdirector, M. Duclaux,' individuo de la Academia de Ciencias y profesor de química biológica en la
Soborna. .Al puesto de subdirector ascenderá Roux 1 el
ilustre inventor del remedio contra la difteria.

:Mientras Francia se dispone á hacer al gran Pasteur
unos funerales dignos de Ja fama del hombre de ciencia
que mayores beneficios ha hecho á la humanidad desde
hace siglos, mucha gente se preocupa de la suerte quecorrerá. la continuación de su obra.
Según parece, la continuación de la obra del maestro,
la de estudios P. investigaciones nuems para descubrir el
remedio de hts enfermedades hoy tenidas por incurables,
est¡í solidamente asrgurada, gracias al singular espíritu de
solidaridad y de amor ,t la ciencia que Pasteur supo inculcar ,t sus discípulos.
MIST.
El Instituto Pasteur parece por c0mpleto un convento,
no por su aspecto arquitectónico, sinoporelgénerodevida
·que en él se hace; y convento le llaman elltre la gente de
ciencia eu París. Todos los discípulos del maestro que
En tfempo de los gentiles solíase con oca1:1ión de ciertas
allí trabajan se parecen unos á otros como se asemejan
los monjes de un monasterio. Todos gastan la barba en festiYidades colocar arbolitos 6 muñecas rellenas de papunta; todos tienen el mismo aire de renunciación á ja como im,ígenes simbólicas de los espíritus de los muer·
las cosas mundanas; todos viven modestfsimamente pa- tos uaparecidos, ,i para tomar parte en la fiesta y tales sfm •
ra poder ce~er mayor parte de su sueldo á la obra comúo 1 bolos se llamaban (('.\Iuertes;n Julio Lippert expone :'l
es decir, at instituto, 6 sea al «convt::nto;n todos trabajan prop~ito de esto lo que sigue:
((Cierta vez apareció un espíritu fa.miliar venido del im •
sin descanso en el laboratorio sin pensar en m,is que en
perio de los muertos¡ era el alma de uno de ellos 6 si se
la investigación especial que tienen acometida.
Diríase que Pasteur, había fundado, no un Instituto, quiere, este mismo y luego cundió la creencia de que las
sino una orden de religiosos, de benedictinos y de misio- • enfermedades y la muerte de los hombres procedían dineros que al entrar en él hacen renuncia de las vanidad1:s rectamente de la influencia de aquellos seres imaginario&amp;
humanas y trabajan con ahinco en el laboratorio para Y que eran los antecesores los que tras sí atraían á los sollevar luego á lejanas tierras, á los países infestados por la brevivientes hasta conseguir que éstos sacrificaran la exispeste, el cólera 6 la fiebre amarilla, el buen ejemplo y el tencia en aras de la muerte.
De este modo podía decirse que en esa fiesta figuraban
remedio al mal.
El espiritu de comunidad de los discípulos de Pasteur las im~enes consagradas á la muerte. P.asada la época,
es en verdad notable. Se ocupan más de la gloria del e~ facll creer que los espll'itus podían repatriarse por det&lt;conventou que de la notoriedad personal.· Cosa. rara en cirlo así, retornando á su primitiva morada las citadasgente de ciencia, no saben lo que so .• celos y rivalida- imágenes. En consecuencia se sepultaba 6 se echaba al
des. Practican el desprecio al dinero: de 4,000 francos que agua el objeto que simbolizaba el espíritu del muerto.n
tiene de sueldo el sub-director del Instituto, 1\f. Duclaux,
Para explicar me.,Jor el origen de esta costumbre tradidejaba 1,000 para el refectorio de los estudiantes. Rou.x, cional, tendremos presente que el ((Invierno)) reemplaza
• el inventor dél suero antidiftérico, tenía 7,000 francos de en aquellos países la idea de la 11Muerte,i desde que el clesueldo: ahor~ se lo han subido á 10,000 y él cede-los 3,000 ro católico ya no quiso tolerar las costumbres gentiles y
de aumento en favor del fondo comun del Instituto.
esos pueblos pudieron así conservar aquellos usos de sus-De la casa fundada por Pasteur, forman parte un téc- ~ntepasados, haciendo más tarde de la fiesta lúgubre é
nico imcomparable como lo es Rouxi un investigador de mvernal, otra alegre y primaveral.
geniocomoMetchinikoff,bacteri6logosexperimentadoscoEn Servia la maga 6 fiesta primaveral, es por todo ex .
moChautemasse,Nocard, y Carrín, espíritus intrépidos co- tremo popular y grata al sencillo corazón del pueblo. Fa•
mo Yersin, que acaba de regresarlde Yung-Nam, adonde brfcase una muñeca de paja y en medio de un bullicio
f lé 1Í estudiar la peste y que ahora marcha á Madagascar atronador, ésta se arroja al agua...... .

!a ~t.!ita ~e los t.!ipí.ritus eu $enria.

4

•

Tu curioso lo que en todo el mundo sncede el día dedicad~ á los muertos: cuando la razón hace suponer eJ alma de todos los hombres embargada por el doloroso recuerdo de. los qu_e se fueron y nunca volver,in 1 mir~es
con la alegrfa pmtnda en el semblante y la sonrisaó el
vaso de licor temblando en los labios.
La gente se empuja paro penetrar en los wagones y
cuando estos en larga fila emprenden la marcha sólo se
escucha en su interior la algazara más animad;. Todos
aquellos viajeros presentan el aspecto feliz del que emprende una excursión al campo, para descansar durante
unas cuanta: horas del rudo trabajo, y para respirar otra
a~mósfera mentis pesada que la de la oficina, ó la de la
cmdadi la de los te.1.tros ó la de la habitación infecta en
~asa de vecindad. Pero...... ¡capricho original ese de
Jr á_buscar salud y contento entre los sepulcrns! La muerte sirve de pretexto en ese día para gozar de la vida con
• mayor
expansión que nunca.
'
~alborozada presencia de los que son entre la&amp; que
deJa~on de ser, antójase burla descarada que hace la humamdad de la naturaleza, manifestando con su regocijo
ante esos monumentos que cubren lo perecedero, la esperanza en la eterna subsistencia del alma.
Las calzadas que conducen á los cementerios están bordadas con puestos innumerables en que se vende toda
cklse de alimentos y discurre en ¡tintoresco hormigueo
la multitud.
Cuando se llega á la Necrópolis, parece que se está á la
puerta de un tívoli en el que e!ectúa espléndida fiesta.
Los tranvías arrojaff oleadas de pasajeros; bajan de los
coches particulares y de sitid, numerosas familias y se
introduce en aplliados pelotones la gente del pueblo que
sube por los caminos en interminable procesión.
Luciente está el m,hmol de la&amp; capillas lujosas y fresca
la tierra por el riego matutino en las tumbas anónimru;:
flotan las llamas de millares de bujías diseminadas en los
sepulcros y se mezclan confunditlos el aroma de las flores y el olor humano_, acre y desagradable.
Una señora elegantemente vestida de raso negro se
acerca á rico mausoleo en que arden gruesos cirios: ordena á un lacayo que la sigue, que deposite corona gigantesca de flores de porcelana; reza un padre nuestro con
aire distraído y se retira. ¿A quién fué á ver; que fué á hacer? Por qué va pensativa? Es que teme, ella, á la muerte, quE! la reuniría con sus padres.
Una joven de tez pálida, que viste humilde traje de
percalina negra, acércase á un montón de tierra, del cual
surge una vara con una placa de zinc·en que está grabado
uu número. Escarba la tierra con mano trémula y planta una siempreviva que llevaha oculta bajo ::il tápalo raído, luego Fe arrodilla sin cuidarse de ocultar los zapatitos rotos que se entreabren dejando ver el pie desnudo.

Sube al cielo su plegaria y caen á la tierra las gotas de su
llanto: la pobre niña le s.uplica á Dios que le conceda
P:~ntamente un; lugar allí1 junto á su padre y mira codtciosamente la unica fosa vacía contig'Ua que se abre como invitándola para guardarla .
Más lejos, en la quinta ó sexta clase, én aquella donde
repQsan los que mderen en un hospital, mirando paredes
n_egras y semblantes que contrae el asco y la impaciencia¡ aquellos que expiran en el pantanoso· rincón de un
cuarto lóbrego, acomp3fiados por una mujer cubierta de

Algunos de nuestros lectores cousiderarán tal vez ociosas n~estras des~ripciones de costumbres populares, bien
conoc1da_s. ~e t~os en el país; pero no reflexionan que
~ste. per16d1co..circula mucho en el extranjero1 adonde
rnspmtn tanto mterés tales resefias, cual lo despierta sin
dudai entre nosotros, la relación de hechos y ceremdnias
vulgares en otras naciones, pero desconocidas de muchos
en México, Para satisfacer á todos los lectores de EL MuNDo, vamos ahora á hablar de la curiosa manera de conmemorará los difuntos en varios puntos del globo.
H~bleremos de Europa. Entre las más singulares ceremonias se encm;ntra. la. de arrojar el emblema del ~íritu al agua, segun se hace en Servia como descri9nos
en otra p:ígina.
'
. ~o Francia, como en México y otros mucho-:- países, se
VI:ita el, dt.a de muerto~ á lo~ que se han perdido: esta piado.. n. pruct1ca es mús bien simbólica. De nuestros muertos, en efecto1 no vemos nada: están separados de nosot:os por espesas murallas de piedra1 madera, plomo ó
tierra. Nos ,·emos reducidos á imaginarnos lo que púeden haber llegado á ser, y nos los representamos swner-

•

"

••

.
FUNERALES DE UN JEDIVE DE EGIPTO.

�•
3

EL .MUNDO.

6

NOVIEMBRE,

1895.
3

NOVIEMBRE,

1895.

•

EL MUNDO.

•

•

to. ~ntáblase enton&lt;;e'S una. lucha. de amor propio1 muy
ap!;\510nada1 por pagar el mayor núme10- de mlS38: hay
qm~m llegue á costear hasta 20. En seguiaw _se bebe en
memoria ~el !,IUe ya no puéde acompafiarlos.
Al día s~1~, el cura participa desde el púlpito el
resultado a, sus gestiones, ante la familia y loa eontribu~
yente~ que Yan á la iglesia en procesión.
AJ?~Iguamente, durante los funerales, las mujeres de la
comitiva daban golpes en la espalda á. la viuda, diciéndole, «Muere desgraciada, puesto que has perdidotodo.)1 Hoy
afortuna~mente para los pulmones de las pobres viudas,
,. se ha perdido esa costumbre.
El día de·muertos, los cementerios vascos ofreceñphltofesco aspecto con sus millares de gl'Uesos cabos de ve~
la de cera, encendidos sobre las tumbas.
Sucede á menl!do q.ue los visitantes llegados algunas
veces ~e muy leJo~, no pueden por sí mismos recitar la.a
p_leganas mortuorrns sobre todas las sepulturas· de sus parientes 6 desean dará ésta.s-ma¡;or importancia· en casos
tales, los rodean numerosos c icuelos, se les dcercan, y
les ofrecen r~zar á tan~ ~r cuarto de hora, en el lugar
que ellos designen: D1scut1do el precio, los muchachos
O:esempeñ::1;n concienzudamente su misión durante el
tiempo estipulado, Y, muchas veces, si se les paga por ello,
no tienen rnconvemente en prestar el mismo servicio
dentro de Ja iglesia. L_os fiele~ vuelven á sus hogares, después de pagar la oración, felices por haber cum:¡lido su
-deber y con la conciencia tranquila .
. Es.ta costumbre existe en México, aunque no con igual
-0casi6~: acontece muchas veces que, encontrándose uno
d~ntro de un templo, se le acerque alguna señora á pedirle que la ayude á rezar un rosario 6 un via crucis.

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$ioilia.•l?as cripta,; aol (Zonl1onlo ao (Zapud¡inas on Palormo.
de tocar y hablar-y se les habla, á lo que parece-no
siempre con respeto ...... Débese esto á que, gracias ii.-cuaJidades particulares de los subterráneos del Conven\o de
Capuchinos-situado á medio camino de la famosa iglesia normanda de Monreal,-pueden ser expuestos al aire
libre los cuerpos, algunos añes después de la muerte. Las
carnes secas, parecen próximas ii desprenderse en polvo,
no en el sentido místico, sino en la literal significación de
la pala.bra; los religiosos visten los cad,iiveres con unos
largos hábitos, les colocan en el pecho una tablita con
una inscripción, en la que se lelm los nombres, títulos y
virtudes del muerto, y finalmente, los cuelgan de clavos
fijos en los muros. Si la familia es rica, éntonces los restos son depo5!itados en los pequeflos nichos ca vados á. lo
largo de las paredes. Hay nichos' capltonados, con rejas
de fierro ó con vidrios .
La mayoría de las personas que han visitado este antro

gido~ en el más profundo suefio. Los miramos pálidos, enjutos y demacrados, durmiendo con las manos juntas en
una penumbra, donde, poco á poco, los cuerpos pierden
sus formas, se eterizan, por decirlo así, y las flores conque ornamos su tumba revisten de mayor poesía el recuerdo.
Pero no llevaremos la imaginación de nuestros lectores
á los cementerios parisienses: los haremos pasear de aqiÍ
para alht: por las costas de Bretafi.a, por .Jas ciudades y aldeas de las provincias vascongadas, por los monasterios
de Sicilia; los conduciremos hasta las soledades malgachas y los pueblos de negros en el Congo, les daremos, en
fin, una idea general de la manera como se honra á los
muertos en todos los países de la tierra, y por todas las
religiones.
En Palermo suceden las cosas de otro modo: Allí, se hace á. los difuntos una visita efectiVll. Se les vé, se les pue-

•

horrible, hablan siempre del horror que experimentaron;
pero algunas veces se siente más bien deseo de. reir burlonamente. ¡Se ven atavíos tan ridículos!
Abundan, eobre todo, los bonetes de juez ó de sacerd&lt;r
te, encajados de un modo chusco sobre la calva reluciente de algunas momias, que presentan I además, antiparras
de toda clase de formas, ctibriendo las cuencas vacías de
los ojos.
El desventurado Guy deMaupaBBant estuvo allí en 1889.
Era ya perseguido por aquel terror á la muerj¡e lflle le in&amp;piró algunas de sus páginas más brillantes, y se imaginará cualquiera fácilmente los lúgubres recuerdos que llevarfa del Convento de los Capuchinos. · Algunos detalles de su descripción de las cuevas1 son conmovedores:
1
' Las manos, semejantes á ramas de árboles tronchadas,
dice, caen entre las mangas de los hábitos negros y las
medias que cubren los huesos de las piernas parecen es-

•

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'

Dll DE MUERTOS EN MÉXICO,

~ :to:
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·i''· ' •

EN EL PA1'.'TEÓN DE DOLORES.

•

tar vacías. Algunas veces, el cadáver no tiene sino unos
zapatos, unos grandes, muy grandes zapatos. Frecuerltemente, al lado del cuerpo, se ve una fotografía que lo representa tal como era en vida, y nada ha.y tan terrorífico
como ese pavoroso contraste.' 1 ,
Desde hac~ diez años no se reciben más muertos· en los
subterrán~s del Convento de Capuchinos; así es que·la
concurrencia en este día va disminuyendo.

•
••

. Otro de nuestros grabados representa la tumba de un
Jefe negro en el Congo. Acostúmbrase allf cuando muere un ca_udillo importante, hacer en _su honor gran_des
ceremoruas ( danzas, tam-tams, libaciones, etc.) Al cabo
de ~os días, se aJmma el cadáver, operación que se repite diez meses, al cabo de los cuales el cuerpo está completamenk: se~o. Procédese en seguida al entierro: un
largo corteJo sigue al cuerpo; las mujeres lanzan alaridos
y los hom~res disparan sus fusiles.
!Afosa es cavada, generalment~, en algún llano ó entre
un ~rupo de platanares. Cada uno de los con~urrentes
arr~Ja un poco ele tierra, de manera que en breve se llena
!' a~n se levanta un pequeño túmulo, sobre el cual, los
parientes, las mujE:res y los amigos del finado depositan
una mult.itud de objetos de todas clases: bot'el!as, som~~illas, jarros1 listones, cascabeles, et.e.: todas esas baratiJas que los comerciantes europeos les cambian por marfil. Se tiene. t_ambién, cnidado de llenar con provisiones
algunos :ec1p1entes; 1~ues se cree que los muertos experimentan iguales necesidades que !os vi vos.

••

.

• **

•

2

ae Not?iembre.-Pr.ot?incias bascongaaas.

!?a colocla on la comiaa ao aifunlos.

!?as oraciones por cuarto ao }¡ora.

•

***

•.k~
.,,,

~~:

•

•••

Como complemento de estas noticias, publicamos dos
grabados que representan: uno las honras fúnebres de
1\.f. Pasteur; y el otro, los funerales deun Jedive de Egipto, para dar idea del modó de efectuar esta clase de ceren:ionias en la capital ~ás civilizada del mundo, y en una
c~udad del mundo exótico:
Las exequias del ilu~tre sabio. fueron suntuosas La
guarnición de París al mando del ·gobernador milita/ fu.
tnro gen:eralísi1_no del Ejérc;ito francés, hizo los hon~res
Y al acto eclesiástico en t&lt;N;" uestra Se llora~, concurrierOn el
Presid~nte de la Repú\)li.ca, los ministr¿s, el cuerpo diplomátwo, el·príncipe·heredero· de 0-recia ,el Gran Duque 9on,,tantin?, centenares :de sabi()S rra'.nceses y extranJeros, y casi todas la&amp; notabilidades. de Paria. Ofició
-el Cardenal .Arzobispo,y'proriunci6 un' discursó el·Ministro de Instrucción Pública.

i

•

7

En Madagascar, el fallecimiento de un hombre rico
~ lugar á fiestas que duran muchas veces largo tiempo'.
Mientras el finado est:t tendido sobre una estera en un
ángulo de la choza, las mujeres y los hombres, agazapados ante él, hacen sonar un acordéon con ritmo lento y

ñ:o_n6tono. Afuera, el jefe de la familia, distribuye provisiones entre el pueblo, y cuando se agotan· éstas se
procede á los funerales. Sobre los sepulcros Son depo;itados, no s~lo algunos alimentos para la manutención del
mue_rto, srno que también algunos lienzos para que pueda
vestirse.
Un uso original que allí. existe, es el de exhumar los
cad~veres cada tres afioJ; para cambiarles ataúd. Con tal
motivo, se efectúan fiestas gigantescas que, por lo regular, degeneran en orgías1 y terminan con danzas desordena&lt;las y embriaguez .general.

*
••

En las provincias vascongadas, debemos señalar algunas prácticas curiosas.
. ~n las ..:ceremonias fúnebres, el presbítero dice la misa.
dirigese u. los fieles terminada ésta, y señala á cada uno la
cu~ta que debe pagarj la tarifa varía, según la sit¡iación
social que ocupaba el difunto¡pero hay un mínimum expresamente indicado que 'varía entre uno y tres francos.
Depositan todos su ofrenñ~
en el platillo de la colector~
que lleva nota. exacta de lo
que da cada l-··'), y en caso
de que la conti·ibución de álguien no llegue al mínimum
fijado, se le devuelve al domingo siguiente de dna manera pública.
Estando alejadas unas de
otras, las aldeas vascongadas
acostúmbrase que la familia
del finado re~a después de
las exequias á los concurren•
tes para una Comida común
y aun que les haga algunos
regalos. Al fin de la comida
llega el cura, quien después
de hacer el panegírico del difunto Y alabar las cualidades
ge_nerosas de los presentes
los excita á mandar decir misas por el descanso del muer-

•

En cuanto á los funerales de un Jedive de Egipto reproduciremos la descripción de los efectuados en h~nor
del último soberano:
(!El féretro, cubierto con riquísima cMhemira blanca
de la India, bordada con palmas rojas, sobre la cual se
habían depositado las armas; el uniforme del finado e~
llevad~ por oficiales .de la guardia real, delante-de los
cu_al~ iba Su Alteza el Jedive, escoltado por el alto Com1Sar10 otomano y los príncipes de la familia. Entre la
comitiva, marchaban algunos individuos con hisopos que
roci3:ban á la multitud con agua bendita y perfumada:
advertíans~ también mu(!hos (1rezandero8}, y niños que
llevaban eJemplares del Corán sobre cojines de torciope-,lo bordados de Ol'o.
. uUna nota más pintorezca aún la daban los búfaJoaque
iban detrás del cortejo, destinados ~l sacrificio después
de los fanerales, y cuya carne debía ser distril&gt;uida entre
los pobres.u

••

***

Nos falta espacio para hablar de otras regiones dél país

y de otras coni:arcas del extranjero. Hemos procurado
co11.densar hasta donde era posible nuestra desc,ripción,
deseamos que éste resuinen satisfaga á nuestros:lectores 1

•

:-roHBA DE UN JEFE NEGRO EN EL CONGO •

•

•

�ELl\fUNDO.

3

¿'.-'Ínérirti para loli amerirnnoli .. ,.... hrl tlorte?

µalítim Qiírnrntl.

~ estos últimos tiempos, y e:on motivo de 1a euestión
eurg1?a entre Venezuela Y, la Gran Bretafia y también con
relac16n á la guerra cubana, se ha echado á vOlar la doctrina de l\Ionroe: América para los americanos.
Sucede con ésta, como con otras muchas frases que á
fuerza de querer abarcar mucho, ne dicen nada. ¿Qué

RESUIIE~.-Lnglaterra y Rusia en el extremo orr.nte....:m.
flcnltades flrltánicas por todas partes.-¿Cómo se resolve-ráu?-lnes¡,el':\da cris.is ministerial en Francia.-Nuevas atrocidades de los n111sulmanes.-lndefinida situación
de Armenia.

en largos af'ios de lenta y eficaz lucha, para extender sus
domimos y hacer ondear su orgulloso pabellón en toda la
redondez de la tierra. Y así, obligado por las circunstancias tendrá que dar solución pronta y füdl á tantos y tan
variados asuntos internacionales como en el momento reclaman su atención. Ni el inglés más optimista puede
pensar en q11e por todas partes saldrá triunfan~e su querida patria: algo habrá. que ceder, algo que ceJar ~n s_us
pretensiones, si no quiere verse envuelta en comvhcac10nes sangrientas, que por lo numeros~ y extendiW!-8, podrían derribar el colosal poder de la primera potencia marítima.

8

•

quiere decir América para los americano~? -~ué el continente americano debe rechazar toda int1uencia procedeutll del Jada de allá del Atlántico?
Ligados como se encuentran actualmente los pueblos
por la conservación de mutuos intereses, sería una locura elevar una muralla chinaque nos aislara del movimientq general del mundo.
.
A.sí la influencia comercial, la que se relaciona oon la
exploiaci6n de la riqueza pública, la que atañe á la inmigración, s~ría una torpesa rechazarla. América, en eRW
supuesto, no es para los americafios¡ es para todas las naciones del universo que pretendan sostener un comercio
activo en 'nuestros puertos, radicar en el continente empresas nuevas, invertir capital~s y remitir colonos.
¿Pero debe t?n~nderse la doctrina Monroe en el sentido
de rechazar toda in~rencia europea que atente á. la soberanía de las naciones del continente, que vulnere sus
derechos y que deprima sus libertades? En este caso, es
decir en el caso de la imposición brutal del fuerte contra
el débil, debemos sostener esta doctrina que serviría de
equi)ibrio en las grandes voracidades de los P,Ueblos,
pe~stentes aj.'111 en estas postrimerías del siglo XIX que
debiera ser patrocinado por la Libertad y por el Derecho.
El hecho sensible que n_o hay que perder de vista, es
el d~ que los Estados "C"mdos parecen ser los encargados
de eJecntar esta doctrina. Para México esta actitud asumida :ror 13: gran Re:i¡n1blica1 es una espada de doblé filo,
que s1 pudiera servirnos de defensa en cualquier con-·
flicto. con el viejo mundo, ·llegaría tal vez á herir nuestra
propm carne.
Es indudable que el apoyo moral prestado por nuestros
vecinos del Sorte, resultó aJtam.ente fa,·orable á los intereses nacionales durante el imperio, y el partido liberal
pecaría de i~gratitud si así no lo reconociera; pero tamb!én es prec1.so recordar la .declaración hecha por el gobierno amencano en el r~1ente conflicto entre México y
Guatemala.
El sefior Mariscal fué bastante franco para hacer saber
la resolución de los Estados Unidos en este asunto: la nación gigantes&amp; no quería la guer1·a y se encontraba dispuesta á. evitarla á todo trante. ¿Es esto América para
los americanos? ¿América es pai-a los americanos .. , ... del
Norte? Ehtonces, esta arma poderosa giraría como úna
veleta y el viento dominante se1·ía el determinante del
blanco escogido sobre el que dirigir la acerada flecha.
¡Poderosos seríamos si en nuestras roanos estuviera el
arco! ¡Ay de nosotros sist:l vol-?iera en contra nuestra!

•
•

•

•

&lt;fl Ullfül 1J d DÜcttanti511tlJ.
Acaba de darse á conocer el resulta'lo del último censo de la ciudad de México: el vecindario se eleva, según
computación de datos, á. la cifra de 344,000 habitantes,
en números redondoe. El censo de 18HO nos ofreció ...... .
326,000, y de este número quedamos muy desctmtentos,
por juzgar que la población era muy superior al total presentado. Después de cinco años hemoa intentado hacer
nuevamente el recuento, y sólo hemos obtenido 18,000
habitantes m~s. Es decir que el amento de población es
de 5.52 cada cmco años, lo que es bastante mezquino pa•
ra una ciudad en la que se llevan rápidamente á. térmmo
los últimos progresos de que dispone la civilización.
Ahora, como en 18001 pensamos qUJ,: el resultado del
censo dista bastant~ de a.cercarse á la cifra verdadera de
población. Es posible que en determinados cuarteles los
trabajos ce.usuarios se hayan ejecutado con minuciosidad
y esmero¡ pero informes que en lo particular hemos·recibido, nos hacen pensar que no en todos los barrios de. la
~pita! se ha ó~ervado el propio cuidado. Nosotros .hubiésemos preferido que estos trabajos hubieran sido pagado~, porque las ?Omisiones honoríficas, de las que ya
en numeros anteriores hemos hablado, son rara vez atendidas con la dedicación que es de desearse.
Estas economías resultan contra11roducentes1 y la may~r parte &lt;ie los ciudadanos agiacuul,os con el nombra•
rme!1to de~mpadronadores 1 son hombres que necesitan
su tiempo para atender á sus obligaciones, y sería ridículo exigirles el heroísmo de imponerse una tarea gratuita
en perjuicio de ·sus intereses.
El censo último lo juzgamos de resultados irúeriores al
de 1800 vcrque hay que tener en cuenta que los días en
que se Íuzo el:empadxonamiento, la población era invadida por las numerosas peregrinaciones que acudieron á las
fiestas de la coronación. El aumento de 18,000 es, pues,
ilusorio, y una vez más han salido defraudados los ensayos para formar una estadística correcta, indispensable
á las nec~idades del país.
Es triste observar que al lado de nuestros innegables
progresos nacionales, permanezcan sin expansión elementos que la República ha. menester desarrollar para
su prosperidad y enriquecimiento.
En materia de censo nos hemos entregado á una suerte
de dilettanti.smo de buen tono que nunca habrá de conducirnos á. la solución del anhelado problema.
Para remedip,r estos males, nos ocurre proponer que
los propietarios de fincas urbanas sean los encargados de
hacer el censo, rindiendo informes sobre los inquilinos que
habitan sus casas. Nadie mejor qqe los propietarios se
encuentran en aptitud de pr-1porcffinar estos datos, y su
intervención en el empadronamiento será de suma utilidad. Si á los informes de los propietarios se une un grupo de empadronadores, cuyos servicios fuesen remunerados en lo que valen, llegaríamos á obtener un resultado
satisfactorio.
De lo contrario eeguiremos edificando en el aire.

•

•

r 3 NOVIEMBRE, 1895.

1895.

Grande y general alarmh ha producido en la prensa. y
en lQS círculos oficiales de la üran Bretaña.1 un mensaje
en_viado de Hong-Kong al 1'imes de Londres. En él se
**
asienta que un tratado secreto concluído entre Rusia y
Apenas inauguradas nuevamente las tareas l~gislativas
China, pone al celeste imperio casi á merced del gobierno del parlamento francés, antes de que pudieran. verse las'
de t\an Petcn;burgo, asegurándole ventajas y _preeminenque reinarían en su seno, á propósito de los
cias políticas y comerciales, que no ptteden ser transmiti- ·tendencias
asuntos que preocupan en la actualidad :'i. los políticos eutidas á otras potencias aunque aleguen la cláusula común ropeos una agresión brusca é inesperada de le»:! soci_alisde Jos con veníos internacionales de 1a nación más favo- tas co~tra el ministerio lUbot, lo ha derribado al pnmer
recida.
dejando absortos á los que de cerca 6 de lejos siYa aparece claro y evidente el objeto de Rusia ál inter- empuje
Ja' marcha de la gran República Franqesa. Nada vavenir omi!!tosa y desinteresada.mente en el arreglo de la guen
lió al ministerio, compuesto de los elementos más sanos
cuest.ióu chino-japonesa; ya se palpan las 1niras que la del
país, para e\'itar su &lt;:ªí?a: ni_ la alianz~ franco-ru~a
guiaron al exigir la revísiún del tratado de _Sbimonoseki hecha
palpable en estos ultunos tie_mpos; m_ 1?- presencm
que puso fin á la humillación de los chinos y á la altivez del príno.ipe
de Lobanoff en las mamobra.s m1l1tares de los
de los japoneses; ya no pueden oculta.rae á nadie las tenquet~nto h~lagó_ el sentimiento nilcio~al ; ni l!ls
dencias moscovitas en el conflicto del ~xtremo Orient.e. Vosgos,
reciente~ glonosas victorias de Madagascar¡ m las sa.t 1st-e habla ya de otro imperio t:lnfermo y caduco al que factorias explicaciones que dió en ple..nacámara el lfjnishay que tmn::;funclii· la sangre vigorosa de las nuevas tro
de J usticia1 contestando la agresiva interpelación del
razas; i:;c insimla la idea de que los innúmeros súbditos
socialista 1\1. Romannette, todo fué inútil, y á
~del Hijo del Cielo no constituyen una nación organiznda diputado
pesar
del
prestigio
que rodeaba al gabinete de Ribot, se
y compacta, 4ue muy al contrario, la última guerra que
negó por-una gran mayoría el voto de confianza que so íné para él los perpetua y colosal derrota y los recientes dis- le
licitara en el asunto de los ferrocarriles del Sur de Friinturoios que lum estallado repetidas veces contra las mi- cia,
ha estado bajo d dominio de los tribunales comusiones cristianas, á despecho de las débiles v tolerantes nes, que
y para no mancharse con el lodo que salpica este emautoridades, han venido &lt;Í demostrar que aqÜello es una brollo
no mur limpio, ha Jll'ésentad.o su dimisión, retidnagregación disímbola, una acumulación heterogénea de dose los
mimstros, orgullosos de haber cumplido con su
pueblos y de razas, dtmde la autoridad superior tiene
tanta menos acción, cuanto más alejados estan del po- deber.
de f.ronda hása levantado con la inopinada crider central, y donde el capricho· y la ambición de los sis,Yiento
y ya se deja sentir la influencia de lo,s element_os ramandarines tienen miís alcance que los rescriptos del dicales
más avanzados con el hecho de que el Presidente
Emperador. De ahí á pensar en el desmembranuento del
ha llamado á 1\f. Bourgeois, lemler aemísocialista,
dilatado imperio Chino, no hay más que un paso, y ya Faure
que organice el nuevo ministerio. ¡Qué días de so•
se piensa e1t la dh•.isión y partición de esos dilatados do~ para
minios, para hacer la respectiva diferenciación de pue- bresalto, y acaso de luto y amargura esperan á Francia,
blos y naciones, que por tantos siglos han estado fuera si no modera sus ímpetus arrebatados, y se entrega en
de la comunión general de las potencias occidentales, re- brazos de los utopistas que quieren avanzar más de prisa
de lo que permite el orden regular de los sucesos! Qué
pi;esentañtes geuuinos de l:i civilización moderna.
Por de pronto el imperio del Czar tiene derecho de ex- sumbras tan obscuras se bosquejarán en el horizonte potender sus ferrocarriles estratégicos ,t través de la 1\fand- lítico si suben al poder los hombres de la reimicha, que
churia, uniendo su puerto ·de Yladivostock con el impor- precipiten inconsideradamente la temida lucha!
Y el camino est,'i. maleado ya: si el Presidente no disueltante Port-Arthm·, donde, para hacer flotar la bandera del
sol naciente, se necesitó toda la pericia y valor del al- ve el parlamento, y apela á los comicios.populares para
mirante It.o, -á pesar de la débil resistencia que oponían i ...tegrar la cámara con elementos más moderados y hombres de carácter menos explosivo, tendní qne aceptar el
al invasor las, indisciplinadas huestes china.e.
La ocupación de Port-Arthur por loe rusos, que pue- .gabinete qne le imponga la extrema izq1fierda'hoy en esden convertir esa plaza en formidable posición, en forta- pantoso auge, y se verá. arrastrado )I. Faure, mal de su
leza inexpugnable los avances visibles de la influencia grado, á una situación que no cuadra con sus convicciomoscovita en los destinos del lejano oriente, no pueden nes políticas ni con su temperamento de pacífico y honrado burgués. Entonces se en~enará el gobierno las volunser vistos con buenos ojos por la Gran Bretaña que receia. con justicia y se vea amenazado hasta en sns pose- tades de los antiguos legitilD.istas, apenas afiliados (rasiones de la India. Con razón todos los periódicos que lliéB) á las banderas de la República, bajo la administraalgo significan en la gran metrópoli inglesa han dado el ción sabia y prudente de Carnot, se alzarán proyocadores
grito de alarma, y han señalado como casus belli el hecho los pocos partidarios del desahuciado bonapartismo¡ alde que el Czar se despache á su gusto en la política china guien intentará reunir los dispersos residuos de las avenaín contar pa1-a nada con 1a aquiescencia de Lord Salis- tUl'as traji-cómicas de Bouhrnger, y no faltará un campeón del militarismo, que al resplandor de glorias viejas
bury.
.
Difícil r trabajosa se hace, en verdad, la situación del y de oropeles nuevos, pr4c::tenda imponer el peso de su esg~\Jinete mglés, si nuevas complicaciones y compromisos pada en el desequilibrio ¡?eneral de la anarquía.
¿Verdad que es un cuadro muy sombrío en no lejano
nuevos reclaman su intervención, hoyquesusintereses y
su dignidad están aroenazailos en toda la haz de la tierra. porvenir? Y eso que sólo nos referimos á las complicacioUna escuadra inglesa á. la entrada.delos Dardanelos es- nes que pueden ocurrir en el interior¡ que si pensamos en
las del exterior, ya nos parece ver la espada del teutón
pera la sólución que ·dé el Sultán á la embrollada cuestión
armenia, y dad~ la perfidia otomana ínuy larga en prome- pugnando por salir de su vaina, para defE}nder á. sangre y
ter reformas y muy corta en cumplir sus promesas1 puede fuego las conquistas de Bismarck y de Moltke, contra las
necesitarse algo más que una ostentación de fuerza en las utoJ?ias de los radicales y los sueflos quiméricos de los
aguas del Bósforo. Pendiente, como la espada] de Damo- socialistas.
cles, está. sobre Inglaterra la amenaza de la República fran***
cesa de hacer cesar la intervención británica en las orillas
Horrorizan y conturban de manera espantosa las notidel Nilo, y si como es de pensar el gran imperio de Nico- cias
que llegan de Constantinopla, narrando las atrocidalás II toma cartas en el asunto á favor de Francia, no será des que cometen y siguen cometiendo los feroces musuluna colisión sin importancia laque sobrevenga, sino acaso manes contra los armenios cristianos. E~ incendio, el
la guerra continental, la formidable conflagración que á pillaje, la brutal violencia, el asesinato á sangre fría son
Europa entera amenaza.
hechos ya comunes, crímenes horribles que se cometen á.
Pendiente está tambien de solución la disputa con el diario
en los pueblos indefensos situados entre Erzeróum
Brasil, por los pretendidos derechos alegadoe á la posey ·Trebizonda. No parece sino que los rebeldes súbditos
sión fe la Isla Trinidad. La cuestión apglo-venezolana de
sublime Puerta1 para corresponderá las seguridades
toma cada día más serio cariz, y por último no es difícil 9.uelaha
dado el Sultán de mejorar la situación de los crisque ocurran nuevas dificultades con el gobierno de la tianos
en Oriente, se levantan iracundos, y desmienten
U ni6n americana á propósito de un territorio disputado
las promesas oficiales con su salvaje crueldad. Y las p0por las autoridades de Alaska y sns habitantes que no tencias
occidentales que han prbtestado en nombre de la
quieren consentir que ricas ·minas de oro recientemente civilización
contra esos bárbaros delitos, pero que se pagan
descubiertas queden bajo el dominio británico á. favor
mucho de las dulces notas diplomáticas que les envía el
de un pequeño avance de la línea fronteriza, que ha mar- gobierno
miran tranquil~ degollar á sns
cado los límites de la América Ingteea y la antigua colo- hermanos,dey Stambul,
no se apresuran á. intervenir de modo más
nia rusa.
e:ficáz para hacer cesar tan inicuos :;i.ctos que· escandali¿A dónde va ú parar Iuglaterra con tan complicados
al mundo entero. .
asuntos que reclam~111 su activa intervención en Europa zan
Es que le han tomado el pulso al caduco iiilperio bizanpara mantener con dignidad la gloria de su bandera, des- tino,
y aún no se marca la agonía; es que no ha sonado
preciada por el musulmán¡ en Asia, para sostener su presl::íora del repartimiento de esa pingüe herencia, 6 que
tigio y no perder la ocasióh de adqtlirir un palmo de te- la
no se han puesto de acuerdo en las bases de la desmemrreno, una esfación carbonífera siquiera en el golfo de bración
mahometana, y cada una de las altas partes conPetchilli; en Africa ph.ra no dejarse arrebatar su influen- tratantes
exclamar en la hora del reparto el nómicia y supremacía en los destinos de Egipto· en América nor leo, elquiere
sumjortUJr de la fábula con la ronca voz de
para enseñar á las naciones neo-latinas có~o procede la
fuerza cuando quiere arrollar al derecho y en todas par- susY cañones.
así sigue la misma escena: los fa111íticos turcos ma•
tes para demostrar que no abandona su tradicional políé incendiando, los diplomáticos formulando estéri•
tica de absorción y sus miras ambiciosas? ¿Cólllo podrá. tanda
el gabinete del orgulloso tori1 atenderá lag-rita de la pren - les protesta.is, y el Sultán mmtiendo promesas y aplazan•
sus planes de reforma indefinidamente.
sa1 á las protestas de los ciudadanos y á la agresión de las do¡Qué
honra para los verdugos! ¡qué felicidad para loe
potencias, más ó menos comprometidas en herir al inglés que
alcanzan la palma del martirio! ¡Qué oprobio para loe
ó en evitar sus tiros?
De un lado se ve arrastrado el gran imperio británico flamantes apóstoles de la buena nueva en las codiciad.a-E
en tm camino que no previera en sus aventuras de con- riberas del cuerno de oro!
X. X . X.
quista, y del otro lo invitan con violencia á tomar serias determinaciones, para no perder el trabajo impendid
30 de Octubre de 1895.

ELl\fUNDO.

9

•

.

•

•

NoVIEMBRE,

•

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•

~¿(~
l.

,.

(!ostumbres ael aía ae muertos.-{b2é¡iico.
(Dibujo de D. Leandro Izaguirre.)

'

�3

3 NOVIEMBRE, 1895.

EL MUNDO.

SE.GUNOA. Sl!RlE..

EN LA TUMBA DE MI PADRE.
¡Oh mi padre! te imploro y no respo:pdes
Cuando siempre acudiste á mi ~clamo,
y en la lóbrega fosa en que te escondes
Me imagino que vives y te llamo.
Surge, escúchame, cura mi tristeza;
Con tu voz elOOuente dame brío,
Vuelve á ungir con tus besos mi cabeza
Y estréchame en tus brazos, padre mío.
Con un destino adverso siempre en guerra
Ya zozobra la barca en que navego
Y 11in f~ ni esperanzas en la tierra
Buscando amor á tu sepulcro llego.

Publicamos hoy el grabado que representa un ma~~
nifico cuadro tlel aplaudido pintor Mas, en que copio
la biblioteca de nuestro Ministro en Madrid. El cuadro
. es mao-nifico .v obedece á la moderna escuela realista
en la que se pinta lo que se ve y no lo que hay.
Los efectos de perspectiva1 los toques de luz, la verdad en el colorido y en el conjunto, llaman la atención
del menos entendido en pintura.
El General Riva Pahlcio es en la actualidad Presi·
dente del Círculo de Bellas Artes y la verdad es que
lo quieren IDucho los artistas españoles, entre los cuales descuellan hoy Carlos Hes como paisajista de nota·, Cecilia Plá en cuadros de campaña y escenas mi·
litares; Luis Saenz como retratista y Tomás Martín Y
Casimiro Saenz como intérpretes de la naturaleza.
El cuadro de Mas ha sido en los días que estuvo expuesto al público, aplaudl'do por todos los que lo han
visto.

.

Quiero tu bendición y tu consejo
Me faltan tu ternura y tu cariño
Y yo, q_ue ante los jóvenes soy viejo
Sigo para llorarte siendo niño.
Extiende v dame la sagrada mano
Que fuet'a ~i sostén, mi sola egida,
y en la cual con mis besos pagué ufano
Las :primeras caricias de la vida.
Si tras los a.ñas de orfandad no queda
Nada en la fosa que te guarda muda
¿Porque tu voz me finge la arboleda
En esta agreste soledad desnuda?

¿Por qué me engaña tanto mi deseo
Y el cielo azul con explendente brillo
Me finge tus miradas y te veo
y me c0nmue.vo y lloro y me arrodillo?

Me apartas de la senda peligrosa,
Me encaminas al bien firme y sereno
y como fué tu muerte tan hermosa
Para .que muera así me tornas bueno.
En mis noches de insomnio y de amargura,
Con invisibles alas has venido
•
Y en el ambiente de mi alcoba oscura
Te he mirado cruzar sin ser sentido.
Y he soñado feliz en esos días
De la ardorosa juventud pasada
Cu,ando el hogar completo presidías
Llenándolo de luz con tu mirada.
Hoy .. .... nada queda e~ pie ...... ya está desierto
El nido antes alegre y envidiado;
Miro en mi derredor y ya está muerto
Cuanto fué más amante y más amado.

BIBLIOTECA DEL GE~;ERAL

RrvA

PALACIO E.~ MADRID.

(Cuaoro de Mas,-Fot. de)Moni._)

VEN !.~-Para

''El :Mundo.''

Ya. que el tiempo ha corrido, ven,y espía
Lo que fuera t.u hogar; no temas nada;
No hallarás quien te grite: ¡madre mia!
'
Eres más que una muerta una ol,vidada.
En un abismo azul-de castos goc:ea
Juegan' los niños que serán mi gloria¡
Ven, mírálos de frente ¿loa conoc~? .
¿NO ha perdido sus rasgos tu memona?
Entre tú y estos ángeles no haylazos;
Temprano Dios los apartó del cieno;
Ninguno durmió nunca entre tus brazos
Ni probó la ponzoña de tu seno.

Sin mancha está la sacrosanta herencia
Que nos legaste ayer y nuestro anhelo
Es cruzar como tú por la existencia
No· viendo el bS.rro sino viendo el cielo.

Cuando en sus cunas solos han dormido
Yo he sido su guardilin y su embeleso
y nunca, ni soñ:indolo, han sentido
Sobre sus rostros tu infamante beso.

Si al polvo de la fosa que _te encierra
.Bstá mezclado el polvo de tus huesos,
Deja pegar mis labios á esta tierra
Y cubrirla de lágrimas y besos!

Por eso tienen puras sus mejillas
y eR este hogar tan triste como quieto
No aprendieron á orar en tus rodillas
Ni te deben la luz del alfabeto.

Déjame refrescar la frente herida
En este blanco marmol y llamarte
y soñar otro mundo y otra vida
En donde pueda verte y abrazarte.

Ven 1 míralos de frente;.• su ternura,
Su noble corazón, su nom ore honrado
Lo deben á mi solo, no á la impura
Que vendiera su cuei-po en el mercado.

Déjame delirar y á nadie asombre
Esta santa locura del cariño,
Son sagradas las lágrimas del hombre
Si las derrama con la. fe del niño!
JuAN DE Dios PEZA.t

Ellos ignoran tus siniestros dramas,
Tus hechos oprobiosos, tus orgías
Y son felices porque no los amas;.
¡Si los amaras tú, los mancharías!

•·

EL,MUNDO.

RESCMEN

La oración tiende sus aJas diáfanas al cielo como tina alondra que busca el nido. Hay
en las pupilas lágrimas cuajadas, y en la
fresca boca rosada, palpita la doliente estrofa como una gota de rocío en el- cáliz de
una campánula. Rezar es huir muy lej081
muy lejos, allá donde ~l;manto azul del Infinito se desata en lluvia de estrellas.
Y el espíritu cruza en un ágil vuelo de golondrina aéreos
palacios, marmóreas escalin~taa, amI?lias llanuras d:e 1~;
viaja asciende. Orar es subir: á. los cielos van las cwt4lacion;s de los astros, los tibios alientos'(]e las flores, el h1m..
no de la vida, y por invisibles ·eEcalas y por .ignorados
puentes sube hasta confundirse_ en el !deal Et~rno. Orar
ea para loa huérfanos ac_ercarse á la madre ausente¡ es emprender con ella un diálogo 13in palabras, besar su fr~te
pálida·-0i_rcuída por una aureoll\. de canas. ¡Buena oración 1
Erea el hilo misterioso que nos une á las almas lejanas, á.
los espíritus idos. ·¿Se puede vivir sin recordar? Y el recuerdo ¡¡io es·ora.ción? ·Todos oramos· hasta los que.~º
saben orar, oran. Oración es el ósculo de la madre al h1Jo,
la primera confesión ruQOro.sa de la mujer amada, la lejaM
na melodía que nos arranca lágrimas, la.estrofa del poeta, el rumor de las frondas, la vaga tristeza con Que nps
aproximamos á. un sev.ulcr~. Amar ......orar: ¡¡ioeslo m1s•
mo? Oh tú, bella. visión &lt;!e los pasados ~as, la grácil _viña de resplandeciente mirada, tu plegar~a -~ el c~1~0
que nos conduce al Bien, al eterno, al in:fimto Misterio
que flota en el universo. Pensar en tí es también rezar.
Porque te a:mamos, porque tu faz viene 11. interponerse en
nuestro sueño, eres nuestra. Sube, asciende, ora ......

Guadala.jara, Octubre 26 de 1895.
Sr. D. CarlosSommer, Director General de "La Mutua.;_Mé.xico,
Muy Señor mio:
CUDlplo un deber de gratitud á. nombre de la Sra.. Trtnidad Her•
nández, viuda de AoUña, de dar á. usted las grn.cias por el pronto pago de $5,000 cinco mil pesos de la póliza. número 312,092, bajo la cual
esaivo asegurado el Sr. D. Inocencio Acuña, de La Barca, á. favor de
sus hijos: pues hoy he recibido del Banco de Londres y México, en
esta ciudad, y en presencia del Notario Pú.bil.ico Sr. Lic. Fernando
Cs.stai'ios, el importe de 85,000 cinco mil pesos de dicha póliza, cuyo
Importe lo recibi como apoderado de la señora viuda de Acuila. Me
es· satisfactorio recomendar al público, una Compañia como "La
Mutua de Nueva York, por la suma eficacia con que procede al arre•
glo del pe.go de sus pólibs, enviando prontamente sus empleados,
tanto pa,ra el levantamiento de la.s pruebas de muerte, como para el
pago respectivo, siéndome sa.tisfactorlo decir á. usted que exactamen•
te un mes despues de muerto el Sr. D. Inocencio Acuila, de.ba esa
respetable Compañia, la orden de pago por telégrafo desde Nueva
York; sin que las tramitaciones para dicho pago, hayan tenido el menor gasto pe.ro. los interesados.
•
Recomiendo, pues, al público y en :particular A los padres de familia., á, una Compañia tan sol vente como "La Mutua," pues m1a. póliza. en dicha Compañia es sin duda ninguna una Caja de Ahorros;
mientras se vlve; y el sostén de los hijos, despu~s de muerto el buen
padre previsor.
Soy de usted afectísimo at.ento s . S.-FR.uiCISCO GONZALEZ PA·
LOMAR.

•

De los acontecimientos de la semana.
El do~ingo úl~in:io tuvo l~ar en C~yoacán la apertura del segundo Concurso de
Ganadena, presidiendo la maugurac1ón el señor Ministro de Fomento.
Muchos ganaderos concurrieron al certámen, que se cerró el jueves· y se dier on conferencias relativas á asuntos rurales.
i

. ~l Maestro D. Vicénte D'Alezzi~ esposo ele la Sra. Soledad Goyzueta, falleció
tilt1mamente en la casa de su senara, á donde se le trasladó de la Quinta de
Salu;l de Tlálpam.
•
Está. próxima, al parecer, una competencia entre las lineas del Mexicano y del
Interoceánico.
Algunos panaderos de la fábrica de la 3ª de San Juan por cuestiones relativas á aumento de jornal, 11.rmaron el domingo último un 'alboroto que fué por
fortuna sofocado por la (policía.
El nuevo hipódromo del Coronel Pate, en el barrio de la lndianilla, será alumbrado con luz eléctrica.
El sabado de la '.semana pasada, en el templo. de Santa Brigida1 preferido
por nuestra buena sociedad, se verificó el enlace de la elegante y 0o- allarda seM
ñorita Paz Bárroso con el caballero americano Alberto Hann.
E~_ la ceremo_nia ~1ubo ~~ concur!encia tan 1,11:merosa como distinguida.
D10 á los .nov10s 1, beud1c1ón nupcial, el Ilustris1mo señor Arzobispo de México.
Los padr~nos de ~!1-nos fueron el Sr. Barroso, padre de la desposada1 y la Sra.
Parly. Los de velaeion, Sr. Parly y Sra. Ba:rroso 1 madre de la novia.
~l templo estaba ador~ado con profusión de flores y cortinajes, y entre los
asistentes á. la ceremoma, hallábanse muchas familias de la Colonia americana.
Los cónyuges viven actualmente en una elegante casa de Bucareli.
Durante el acto religioso hubo á las puertas del templo un número tal de
carru ajes, como no lo habíamos visto hace mucho tiempo.
Entre los regalos de boda que recibió la novia, cuénta.nse: un aderezo de perlas
otro de esmeraldas y brillantes; un servicio de mesa, de oro y plata· una estaM
tua. de bronce, un grupo de estatua.ria en marmol blanco y muchos otfos presentes tan valiosos como estos.

•

El Presupuesto de Egresos de la Municipalidad de México para el mes actual, asciende á la suma de doscientos ochenta y tres mil ciento sesenta y cuatro pesoe.

INTERIOR DEL TEATRO U"IJABTOLOllis DE MEDINA,n LA NOCHE DEL BAILE.

El lunes último efectuóse en el Congreso de la Unión la velada en honor de
sabio francés Luis Pasteur, organizada por la Academia de Medicina.
Hablaron en prosa-los Dres. Ramos y Gaviño, y en verso el Dr. D. Porfirio Parra, cu.va composición fué muy aplaudida.
~La Señora Ochoa de Miranda cantó con mucha delicadeza el aria del c,Saricen y ccAve
maría de Ot.elo)) y lp, orquesta ejecutó la uMarcha fúnebreii de Beethovenn y la 1cl\farM
cha heróicai, de Saint Sains. El cuerpo de coros de la empresa del Sr. Sieni cantó el
Requi.em de Verdi.
El salón estaba severamente adornado, ostentando negros cortinajes, diversas banM
deras, muchas plantas y. en el fondo un gran lienzo con los colores de la medicina.
En parte visible veíase el retrato de Pasteur.
Presidió el acto el Sr. Ministro de Justicia.

La Legislatura de Tabasco ha reformado su constitución en el sentida de que el
Poder Legislativó .se depositará en una ·sola Asamblea qne se denominará Congreso
del Estado y de que para la elección de diputados, se dividirá aquel en nueve circunspecciones.
·
En el asunto de los hermanos Rowe, se han resuelto ya las apelaciones COn respec~
11. Richard; se ha declarado que se revoca el auto de formal prisión y que se pone
á Richard Rowe á. disY,Osición del Sr. Secretario de Relaciones para lo que determine
respecto á su extradición.
En cuanto á Chester ha sido confirmado el auto de prisión y el que le negó la liber•
tad bajo caución .

to

En las aguas cenagosas de una de las zanjas inmediatas á la garita de Vallejo, fué
encontrado 11. principios de la semana1 el cadáver del Presbítero Fidel Pastor &amp;nchez.
Circularon varias versiones sobre este hecho y no falta quien hzble de asesinato.
Los americanistas que aun quedan en la capital deben hallarse en la actualidad visi~
tanda las ruinas de San Juan Teotihuacán.
Mailana saldrán para Oaxaca, con el fin de visitar las de Mitla.

El Sr. M. de Pradel dió, segun anunciamos, su primera conferencia literaria en el
reatro del Conservatorio, la noche del hnres último. Debido acaso á que esa misma
noche se efectuó la velad.a en honor de Pasteur, los oyentes del Sr. Pradel fueron pocos.
Salió para los Estados Unidos el lunes en la tarde el Sr. D. ,José Jacinto Jimenez1
delega.do de México al Congreso postal que se celebrará en Washington.
Han comunicado de Monterrey que últimamente en elpunt.o llamado Iajarita, jurisdicción del puerto de Matamoros, tuvieron un encuentro dos empleadl)S del fisco
mexicano, con un a partida de contrabandistas que custodiaban un gran cargamento.
En la refriega uno de los empleados perdió su caballo y no logró la aprehensión de
los defraudadores, superiores á ellos en número.
El martes último tuvieron lugar en el teatro del Conservatorio los exámenes de la
clase de piano, sustentados por algunas señoritas conforme á un programa variado.
Hoy se inaugurarán oficialmente en la Villa tres nuevas calles, abiertas ~por orden
del Sr. Prefecto Velazquez
El mismo funcionario ha ordenado que á las mujeres rateras que empiezan á pulular
en Guadalupe, se les rape por completo para distinguirlas.

LA MUTUA.

México, Noviembre de 1895.

11

Es u:n periódico de ín~ole ente_ramente ~stinta de los demás; diario de oportunidad,
ha. sab~d_o aprovechar bien las c1rcunstanc1as y escoger con acierto el momento de su
reapar1c1ón: !lSí. es que, el resultado de la empresa le ha sido favorable. Dedicado á soste~t:r el sentumento espafiol, tan excitado en estos días, ha cumplido, sin duda1 con su·
mis,ión; y empezar de esta !Il3.nera, es1 si no asegurarse para lo porvenir, hacer buen negocio en lo presente. Pudiera ser1 sin embargo ~ue el reconocimiento y la costumbre
alargaran la v.ida de es~ publicación, si al ca~b1ar las condiciones actue..les de la Península cambiaran también las del periódico.

CUADRO PE GABRIEL MAX.
' (Pág.11,0 del pliego fino.)

Los que aun aquí para luchar seguimos
Vemos en tí el amor de los amores
y á tu sepulcro con afan venimos
A dejar nuestro llanto y nuestras flores.

Cementerio de Dolores1 2 de Noviembre de 1895.

En obsequio ~l Gobernador ·del Estado do Hi•:algo,
General D. Rafael Cravioto se celebró el 24 de Oct~bre un brillante baile en el Teatro Bartolomé de Medi·
na. de Pachuca. Del aspecto deslumbrador que el saló~ presentaba, ofrecemos hoy un &amp;'rabaclo que dará
á los subscriptores del l\fuNDO una idea de Ja suntuo•
sida.d de la fiesta.
.
.
El Teatro eleO"ante y coqueto, se encontraba cir•
cunda.do de' diademas de gal·denias blancas Y cameM
lias rojas · grandes hojas de plátano extendia.n sus
brazos Iáhguidecientes y en la techumbre de la ~al1;1una gran guirnalda. de flores frescas se despr~nd1a a
modo de abanico chinesco, de-los focos ell!~tr1cos encerrados en bombillas de color~s. La alfombra, de
peluche roja salpicada de lenteJuelas, real~aba los
trajes claros y los cuellos de náca_r de las bailadoras.
La luz saltaba á torrentes, prP-ndiéndose en los espe·
jos en los cortinones, en los bouquets, en las espal•
da~ de raso. La sociedad elegante de Pachuca y muchas familias de l\lé:Xico 1 se encontraban eµ el Teatro. A media noche se sirvió una bl!-ena c~na en ~l
escenario. Y despuéi; la fiesta t~mo matices caleidoscópicos irisaciones resplandec1en~es, los conffeti
'cayendO en policromo ro~19 sob_r~ las vestes de las dipsas, la. alegna bulhc1osa desparramándose en ondas, l~s flores desprendiéndose sobre marmoreas garganM
tas y ebúrneos brazos, h~st~ que la luz
del alba vino á llamar-¡ mdiscreta. !-en
los puertas del castillo. En esta época en
que todo se aprecia por números, en qu~
la cifra es proclamada como el valor1metro de todos los hechos, faltaríamos á
nuestra labor de dar idea del baile de Pachuca, si no agregáramos que e:l costo de
las flore&amp; procedentes de Jalapa, que fig~raron en este baile, fué de más de dos rnil
pesos. La fiesta completa es posible que
hava costado más de) ",000 pesos.
En la página siguiente publicamos una
vista de la fachada del Teatro y otra de
su interior. el día, de la fiesta.

PLEGARIA.

Es que vives en mi; nada ha borrado
Tu recuerdo en el fondo de mi mente;
Tu cuerpo huyó; tu éSpíritu ha:quedado
A mi espíritu unido eternamente.

1895.

Prrnlilt .-rriíttna.

Biblioteca del General Riva Palacio.

..

~OVIE:MBRE,

Se ha hecho notar que de los estudiantes de 4~ año de Medic'ina examinados el mes
pasado, ninguno ha sido reprobado, á pesar del considerable número que se presentó
á exámen.
Las fiestas de la Coronación han seguido su curso, habiendo sido lo único notabl ·
de la semana última de las expresadas . fiestas, la peregrinación organizada por la
Sras. Doña. María Lozano de Landa y Doña Dolores Barran de Rincón.
Compúsose la peregrinación de la ruayor parte de las distinguidas damas y señoritas
de nuestra sociedad, acampanadas de algunos caballeros .
La función estuvo soleinne1 predicando el Sr. Presbítero Don Diego A.lleriche de 1a
cong;~ación de pasionistas. La orquesta fué excelente.
.
'
A.s1Stieron los !Ilmo. Sres. Arzobispo de México y Obispos de Chiapas y Qldeburgo.
Las organizr.doras ofrecieron á la Virgen una elegante lámpara.
En el Estado de Guerrero, los días 1, 2, 3 y 4 del presente tendr! lugar una maniM
!estación, en honor del Sr. Romero Rubio.
Tomarán parte en ella los clubs liberales, las sociedades obreras, la E-scuela Industrial de Huérfanos y la Representación del Estado.

FIESTAS DE PACHUCA.
TEATRO UBARTOLOMi DE MEDIXA,n EN fil CUAL SE EFECTUÓ EL BAILE.

El Lic. D. José María Ocampo, Juez 7? Menor de esta capital y que últimamente deM
aempeiiaba el puesto de A.s~or en Oaxaca, füé aprehendido en ésta última ciudad por
~xhorto del Sr. Li~. Osorno, Juez 1? de lo Cr~minal di: esta capital. El Sr. Ocampo esM
ta acusado del dehto de falsedad, por haber rntervemdo en un contrato privado sin
conocer á los otorgantes.

�3 N OVIBMBRE, 1895.
EL MUNDO.

12
En la pasada semana comunicamos á nuestros lectores
algunas notas relativas al censo, incompletas como eran
los datos que había podido rec~er el Gobierno del Distrito. Hoy se ~abe algo más, aun· cuando todavía no se
tienen todas las cifras ré:Jativas á. los Estados.
El empadronamiento hecho en el Distrito, arroja las
siguientes cifrns:
,
CAPIT_.,L,

Presentes ........................................ . 330,698
4,442
Ausentes ......................................... .
0,237
Transeuntt-,. .. : ................................. .

Total....................................... 344,377
TAC(;IMY/1.

Presentes ........................................ .
Ausentes ......................................... ..
Transeuntes ..................................... .
Total ................. .

32,042
316

414
321772

TJ,ÁLPAM.

Presentes ................... ....................... .
Ausentes ....... .
Transeuntes ............................. ... .... .

46,368
316
679

Total ...................................... .
XOCHL\flLCO.
Presentes ......................................... .
·Ausentes................................ ......... ..
Transeuntes ..... .

47,363
48,688
961
130
49,729

Total ...... .
GUADALÜPE.

Presentes .......................... ........... ... .
Ausentes.............. . . ........................ .
Traneeuntes ...................................... .

15,821
469
581

Total .................................... .. 16,871
Así, put!s, el número de habitanteR para todo el Distrito, resulta ser: 473,ó67 presentes; 6,504 ausentes y 11,041
tramt•n11tes, ósea 491,112 en conjunto.
De los Estados se han rec¡bido las cifras siguientes:
Estado de Agu1\scalientes: 101,589 presentes, 2,413 ausentes y_ 2,207 transeumes.
Distntode Ario (Michoacan): 38,492 presentes, 37lausentea y 1212 transeuntes.
Estado deTamaulipas: •201,216 presentes, 5,666 ausentes y 2,990 transen ntes.
Morelos: 157,153 presentes, 2.378 ausentes 2,550 transeuntes.
·
Pá.nuco {Yerncruz): 9,914 presentes, 111 ausentes y 73
transeuntes.
Ixmatla.huacá.n ( del mismo Estado): 1,318 preseó.tes y
19 aust&gt;ntes.
Cocula (Jali~o);68,232 presentes 1276 ausentes, y 661
transeuntes.
Tabasco: 126,235 presentes, 831 ausentes y 728 de paso,
faltando en la cifra dos Distritos.
,
Túxpam (Veracruz): 5,4RS presentes, 239 ausentes y
130 transeunt-es.
Valle de Bravo (Estado de México): 41,978 presentes,
187 ausentes y rns tranSeuntee.
Tenango ( del mismo Estado): 64,874 presentes, 609 ausentes y 3M transeuntes.
Tlaxcala:
Presentes.......................................... 163,244
Auseotes ............................ .. ... ~····•··-5,114

El doming·o pasado, con motiYo del aniversario de la
muerte del patriota mexicano D. Pedro Moreno, hubo
manifestaciones patrióticas en Lagos y en el Fuerte del
sombrero.
El Du1uo OFICIAL ha publicado una convocatoria, manifestando que en el artículo 2? del convenio definitivo
celebrado con la República de Guatemala el día 1~ de
Abril de éste año, se consignó una declaración, en la cual
el Gobierno de Guatemala conviene en indemnizar 'á los
perjudicados por sus agentes, siempre· que u.n árbitro
nombrado de común acuerdo, fije el monte de las indemnizaciones.
•
Los reclamantes se sujetarán á un reglamento que se
ha publicado también.

El lunes último, la 1~ Sala del Tribunal Superior de
Justicia, ordenó se notificara á. las partes, el recurso de la
casación interpuesta ¡&gt;ar la defensa del Coronel Romero,
contra la sentencia dictada por el C. Juez 2? de lo Criminal y á la vez para que dicha defensa funde el recurso
conforme á. la ley.
Fundado el recurao, la Sala señalará. día para la vista.
Hase hablado de un contrato celebrado entre la
Junta Directiva de la Exposjción Nacional Mexicana
y una Compañia de ·M osaicos de Filadelfia, para que
la; última se encargue del erµbellecimiento ele los pavimentos y muros que se levantarán en los terrenos
de los Anzures.
La Compañía Campbell and Reil de B&amp;ltimore, se
obliga á proporcionar la fuerza motriz que se necesite en la Exposición.
Una casa americana ha hecho proposiciones para
abrir pozos artesianos.
Las. casas Harrison, Egam, Tharre y Raddy de
Nueva York, han solicitado espacio para exhibir su
maquinaria.
Un comerciante del Colorado se propone exhibir
productos de la Baja California.
A la fecha el Sr. Vizconde Cornely debe haber toma.do ya posesión de los terrenos de Anzures.

PERSONAL.
ING . .ANTONIO DEL CASTILLO.

Acaba de fallecer en México, el ingeniero D. Antonio del Castillo, que era uno de nuestros más distinguidos sabios.
Era un hombre
denaturaleza.de
fierro, y cerebro
deoro:asiesque
á pesa.1· de la
edad avanzada.
que alcanzó, pudo consagrar su
vidahastalosúltimos instantes,
A la investigación científica.
El finado estuvo 20 años al
frente de la EsTot.al ..................... ..... ............. i68~358
cuela de Minas,
Censo verificado en 1892....... .. ............ 156,286
y bajo Su dirección la Comisión
Aumento que resulta ....... ,......... ......... 12,072
Geológica forEstado de Qnerétaro: Presentes 230 812, siendo los de
mó las cartas
la capital 33,569, s\11 incluir la población de Hércules, que•
minera y geoes de 3,165. Comparada la población ac~ual con la que
lógica de la Rehabía e:n 87, resulta un aumento de 10,340.
pública; repreC,mtón •de Sayula ( Guadalajara.): 87,148 presentes. 1, 716
sentó al pais en los principales congresos cientíausen~s 164- transeuntes.
·
Cantón de Cuitlá.n (del mismo Estado): 66,566 presen- ficos efectuados en el Extranjero; era miembro de las
másnotablessocieclade!. científicas del mundo v babia
tes, 1,292 ausentes y 957 de paso.
Cantón de Ciudad Guzmán (de.l mismo Estado): ....... .. reeibido honrosas condecoraciones p·or sus t;abajos.
El pésame por su muerte lo damos no sólo á su fa.
130,878 presentesi 2,169 ausentes y 1,927 transeuntes.
Distrit.o de Jiqui~pa,n (Michoacá.n): 56,819 pre6entes, milia, sino que también á 1;1 Nación.
1, 13a ausentes y 357 transeuntes.
Distrito ele Zit..í.cuaro (Michoacán):-61,638 presentes,
ALFONSO RODRIGUEZ.
678 ausentes y 778 transeuntes.
,
Creemos que en la semana entrante se co1tocerá la ciEn otra partP hablamos de la tragi-comedia de
fra totalde habitantes de la República.
este jóven poeta intitulada , La conjuración de MéEl último _lúnes descarriló cerca de Peñuelas un ti'en de xico,, y puesta en escarga del Ferrocarril C-entral, que venía para MLxico, ha- cena por primera vez
ciéndose pedazos la máquina, y volcándose ocho fur- el sábado de la segones.
•
rna.na pasada, por _la
Resultaron contusos el garrotero y el pasaleña.
compañia del Teatro
El día 10 del me.s en cursoi en la plaza de toros de Pa- Arbe.i1.
clmca, se efectuará un espectáculo de- eegrima y juegos de
La obra fué muy
fuerza, organizado por Mr. Jas. Caroll,. profesor de esgriaplaudida, y el autor
ma y pugilato del Club Nacional Atlético.
En el programa figura un asalto de pugilato que sosten- llamad o numerosas
drán Mr. Clarh .y 11r. Smitb.
veces a la escena.
Hay en aquello deHasta hoy el Gobierno Federal ha ministrado $15,000
para el arreglo de los varios departamentos del Museo Na- fectos inhe1·entes á la
cional, donde se celebró el Congreso de Americanistas. juventud del autor,
Próximamente el seí'ior general Diaz visitará el Museo.
pero también bellezas
que prometen alSe ha hablado macho de un cr(men que se i'ba á perpetrar en Lampazos de Naranjo. Una familia de apellido go mejor para lo fuHoyos, muy numerosa, estuvo á punto de ser envenena.- turo, si el señor Roda con estricnina, que se mezcló por mano desconocida, driguez so nutre en
á los alimentos.
·
la lectura de los buenos maestros.
Aun nQ se aclara el misterio de este crímen.

.

3

NOVIEMBRE,

EL il!UNDO.

1895.

),.

En París, donde no hay cuestión, por frívola qú~ sea,
que no ocupe la atención siquiera sea de la agrupación á
la cual especialmente se refiere, han consngrJdo últimamente las publicaciones literarias, algunas c11lmnnas á esa
institución especial que se llama la Bohemil\.
Se trata de saber si existió primero el huevo, que produjo la gallina, 6 bien la gallina, que puso el huevo. O en
otros términos: se desea saber si fué la literatura la que
creó á. la bohemia 6 la bohemia la que e11gendsó un nuevo género literario.
(
Sin duda en todo tiempo ha habido jóvenes pobres que
se ven obligados á. recurrir á peregrinos expedientes para
resolver el problema de la existencia cotidiana¡ pero es
tambien incuestionable, que·data de Murger solamente,
ese amor propio especialísimo que consii~.te en arroparse
en su propia miseria.
Existe en París una pequeña colonia, compuesta de
dos 6 tre.scientos jóvenes, mas pobres que Job1 venidos
no se sabe como de las cuatro esquinas del horizonte, llenos· de vagas aspiraciones literarias ó artísticas, y que sueñan en sus obras futuras, en el Barrio Latino, itoyendo
crecer sus cabellos.)) Algunos de estos bohemios llegan
muy alto¡ pero hay que confesar que son pocos, pués que
todos se distinguen por su invencible pereza. Su vida es
un problema. Asisten con asiduidad á los teatros, sin pagar por supuesto, y comen y visten ...... como le bon Dieu
les dá. á entender.
En México se conoce tambien esa clase, aunque es mucho menos numerosa. Cuando encontrais alguno de sus
miembros y le preguntais: ¿que te haces? 0.:1 responde:
,·ivo de mis rentas¡ os leé en seguida algun?.:1 versos y
se va.
Hay entre esos bohemios quien vive 1fdearreglos,i (des~
arreglos, diría yó) de obras cómicas y dramáticaij. Generalmente es alg11Il jóven que sabe nn poquito de inglés,
otro poquito d"l francés y otro poquito de italiano y que
realiza la expresión de Horacio.
Pictorib11,3 al.que poeti..8, quidlibil audendi semper fuii a' qua
potestas.
En efe..:to, se atreve á todo y capá.z sería de poner en
verso castellano el propio Fausto de Gcethe.
-~ecesito un arreglo del libreto de Wagner-le dice un
empresario de zarmela. Y ei uarre-glador contesta-Lo
tendrá usted dentro de ocho días.
-Suprime usted la paja. eh? Y muchas redondillas y
décimas: el público gueta de ellas.
El bohemio pone manos á la obra y. una semana después; Wagner ha pasado por las horcas caudinas.
Hay otra especie de bohemios, arreglados á las compaiiías de zarzuela y de verso; pero dé ollos ...... me ocuparé
un día de estos.

•
••
Refiere doña Emilia Pardo Bazán, queá un célebre músiCo alemá.n, consultóle una dama sobre si había. en ella
aptitudes para el canto que pudieeen hncerla célebre.
El maestro, oíi;lo que hubo la voz de la damai iba á contestar con un no rotundo; pero acertó á. clavar sus ojos
caneados de vagar por el pentágrama, en aquellos ojos&lt;iue,
no agraviando, lectoras, lo presente, eran dos luceros, y
...... respondió que sí. Yla damafuéseconvencid.a deque
había. en ella madera para una diva consumada.
¡Oh poder de la hermosura! Y aun reprochan al Areópago, que hayá absuelto á Frinéa.
He traído á colación esta historia, porque me dicen que
en una compañía que trabajará en breve en México hay
una actriz que no lo hace muy bien que digámos;peroque
es tan guapa que dan ganas de comérsela.
El público más mal prevenido en su contra, apenas la
ve en escena, rol,llpe en aplausos¡ el empresario la mima,
y á algunos espectadores se les cae la baba de puJ1l admiración.
Con razón decía un empresario de zarzuela:
-No quiero coristas que canten bieri. Me basta con que
sean guapas.
Sabía ese empresario su negocio.
Porque el público, ayer y hoy, hoy y mañana, mañana
y siempre, ·será adorador de la plá.stica ...... y de los bailables.

•
••

El amor es las más veces el cambio de una contradanza y el contacto de un vals.

•••

La. virtud se remunera á sí misma sin esperar á Dios.

*
••
Elmatrimonio por inclinación, aumenta la inclinación
por el matrimonio.

No lejos de estas líneas ver.in ~el retrato de Ponhcien ·
su auto~.. Este sin apartarse por completo en su obrad~
las t;-id1c10nes de la escuela italiana, da un paso hacia la
música del porvenir.

***

•

TEATRO CIRCO ORRIS.
LUISA !-IJiRTIXEZ CMt\00 DE PrG.\.

He vuelto á ver con gusto á Luisa Martinez Casado
q~e obsequió ultimamente ,t los círculos literarios de l\Ié:
x1co con la represención de la tragedia Virginia de Ta•
mayo Y Baus. Esta tragedia es admirable en todos senti•
d.os, u?e á un phrn bellfsimanente desarrollado, una versificación herm?sísima, bordada de expresiones tan levantadas, tan nbrantes, de auanques tan nobles que subyuga.
Y ~uis~ se identi:6-có con el autor y dió á la heroína de
1a t~edm, combatida por todas las grandes desventmas
una nda ~derosa Y nueva. Luisa tiene detalles de con~
sumada art1Sta, ama el arte como á una porción de su al.
ma Y por él trabaja.
h El ~úblico ?º ha acudido al llamamiento de Luisa; la
1~ d~Jado casi sola; pero no pene la simpática actriz que
e ~ om?fi~rá de nue~o al 9.uerido tn011.$lruo.
'
. l..st.e pubhco es veleidoso como una mujer que uw nerl'IOfi. A~gunos lo acusan de necio, Y yo lo defiendo en es!ª sentido: ~6, no es la nw.&lt;w de eshtpidez humana, que diJo el otro: trnne b~en sentido Y poco á. poco se ilustra.
P~ro hay en él avideces de curioso y caprichos de niño
nnmado. Lo nuevo Jo deslumbra siquiera sea momenMnenmente-; mas t-0rna A amará sus antiguos predilectos.

Artista Dramática.

TEATROS.

,

Ughetto sigue imperando en la escena del
Nacional; deleita y se hace amar. Enfer·
mo y todo, ha continuado venciendo. E~
ta.n ar_tista! Del arte viene1 como dt: una pa.
trw leyana. Hay en todo artista algo de adivino que le hace penetrar los secretos del
autor, lo que la nota vela, lo que el pentágrama esconde a través de su tenue rejilla. Las
notas tienen dos idiomas. Al profano que las
hace hablar, dícenle palabras hermosas mas
para el artista reservan las divinas inti~idadcs, el lenguaje sublime que, oído en la tier~ ha hecho creerá los poetas que viene del
cielo. Y Ughetto ha sabido hacerlas hablar
así; es su amigo. La harmonía en su garganta tiene refinamientos extraños.
~ambien la Sefiorita Capellaro es buena
ami~ de la gama; ante los verdaderos diletta.nh se ha rehabilitado . .lucía, la hermosa
escocesa e~amorada de Edgardo fué su angel
tutelar. Hizola.sorprender el misterio de la
gra:° partitura de Donizetti, y la nota dúctiJ 1
luciente, nítida y casta, surgió del nido Y coqueteó y sm~pir6 y cantó ..... .
.El público se reconcilió con la dii·a· su
frialdad pri~itiva troc6se en entusía.mo'sincero y Ja Snta. Capellaro oyó muchos aplau-

sos.

13
Hubo quien esperase de la garganta de la célebre soprano, undo ultra-terrestre, fenomenal, inaudito: octavaarriM
ba. del de pecho. ~lgo así como la voz unida de los siete
truenos apocalípticos ...... et nascetur ridiculWI mus ......
No es bueno el bombo, señor barón ...... ( no me acuerdo
de ~ué) O menos gritos 6 má.~ oorpulencia, dijo eu cit!l'to
ocasión el león á la rana.
A los artistas que se presentan con modestia, el público los acoge con bondad; pero de otra suerte ...... Sé que
e~ las calles de San Francisco se venden unos silbato.~ dt•
s1rena,y que hay quien los compre.

•••

Una. buena noticia: Virginia Fábrega.,~ 1 no solo es empres~na ! no solo es bonita: ha adela11t,ado y trabaja u&amp;
conciencia.J).Esto me han dicho, por que yo no Ja he visto
Y no la he v1sto porque temo por mi imparcialidad
Si .hubiese estado en el Areópago de Atenas, ab~uelvo
á. Fr.mea con toda. el alma. Cu.m,~ de hlo.~ tfrmpu.~ y de todo.,
los !tempos.'

**
Ví el drama de Alfonso Rr,clríguez,
pnl.-'sto en escena
en A~·beu estos últimos díar-. Pasa por €'1 !a conjuración
cuchicheando prom.e~as al oído cfol hijo de un conqnis~
~ador Y de~pertando un mundo de ambicione,; en el alma
e ~na muJer¡ crece, se agiganta, pero ,:ucumbc. Visto
esta que las coronas en México son de mal agüero: 00
saben sostenerse ni sobre sianes tan hermosas como las de
C~rlota, ni sobre testas tan sof'iadoras como la de- Iturbide.
·
La Virgen de Guadalupe para llevar una ha nece~ita
do de ui:ibi!-ºfiel. Acaso le pes1ba sobre la frente b;ch~
pamdrec1 ir os pesos del celeste amado uy las ro:as fresM
cas e 1a montana,11
~
Desfi!an por la escena en el nuevo drarna pasiones vi
~?rO~\S_-Y fatales; el pl~ de la obra está regul~rrnente ~oor~
ma o, e ~~arrollo, smo muy sobrio, sí tiene una a.-.ra~
dable conc1s16n; la versificación es fluid·1 apasionad;
la ealp~can ~·ases primorosas, junto fi oi:Us descuida'cíal
F.n fin, nrnf: que por lo que es, la obra me agrada
lo ~ue promete el Joven autor, con la lectura de los on'eirnt~stréos., se foi;-ma un prudente criterio dramático
. ran e inmediata es la gloria que el tE'atro ro or~
fü ona, y vale IR; pena de busca.ria por la vía de la obsefvaci6n y e1 estudio.

p,;

nG

*

**

. La sociedad filarmónica de l\Iéxico 1 sigue dando conciertmi .muy buenos, á los que concurre nnca gent.P e
entendida1 qu.e oye con '"erdadera fruición ·los sob'erbi~~
cuadrtetos 'l tnos que ahí se ejt:::cutan. }-:s aquel un públicbo e elegidos y basta esto para animar á. loQ art,·otos de
uena ley.
~
""
Luis de Baviera oía á Wagner solo: he ahf el colmo d ¡
verdadero arte.·
'
e
. No somos n?s~tros como Luis de Baviera y si en el Nacj°nal se suprimiese la mitad del bello sexo que concurre
1
err1.sexo
rían! eo ...... y la otra mitad del sexo bello 1 n o concu-'
y el que esté srn· peead o, que me arro¡·e la primera
piedra.

..

..,,.

Un inteligente amigo, que soñ.6 oyéndola
.
s?bre todo en la incomparable atia del Deli~
rl!', me decía: uVuelque usted á los pies de la.
diva todas las perlas de la escarcela ......
~y de mí, no las tengo¡ ni tengo flores siquiera. El invierno llega y pone mustios los
rosales ..... .
TEATRO PRINCIPAL.
. La ,escarcela ha mucho que está vacía y
A)lELIA MARTIN Gnu1is. Tiple de la Compañía Arcaraz.
nrngun buen potentado de la edad media
puede darme la suya........ ..
N~ es ésta, acaso, la eola causa de que el Teatro de y¡.
f :or lo demás e~ aplauso es flor, la flor que la multitud llamll haya .estado poco concurrido; militan pr.ra ello dos
o iece á.su~ predilectos. Es efímerai pero brillante.
razone~: ~r1mera: el Circo Orrin, que en 86tíoes un horOttaviam agrada porque derrocha su t
nirot ·
it'
esoro; es un ma- no, en mv1e~no es u~a nevera y el espectador se. hiela.
o .simp, ico, un.ptódigo de buena cepa. Allá va to- Segunda; Lmsa Martrnez Casado, es mala empresaria• ·y
do el torrente melódico· allá vá inundand
das 1 á b·t
¡¡
'
o con sus o1ea- sa.ben porqué? Pues precisamente por que es buen¡ a~' os m. I os, enan'lo el teatro. :No sabe él de ardi- trIZ ......
Oh, los artistas son dignos de amor, de admiración y
des mezqmnos que reservan para las grandes escenas las
n~~t-5 de efecto i no pertenece á esa raza de tenores di~lo- de re~peto; pero yo no asociaría al mejor de ellos á una
niA~:~ ~:1:~~'dqu: hac:n d~ su garganta un reserratio. de m1s empresas, ...... si fuese capaz de tener empresas!
0 e pee 0 i smo un sí que ante oídos
Socorro ha tornado muy guapa y ya ama el teatro que
ed.
poco ucados, se le parece¡ mas, que im arta? Todas e~ un amant~ martirizador,. pero muy bello, y declama
sus notas son llenas1 robustas y sonoras P
bien y ...... .tiene unos ojos, que Dios me perdone!. .....
l te la Drog he. de hablar mucho uno d.e estos días. SueE~ señor Du~los, aunque lleva en la cabeza el polvo del
cammo de la i:ida, ha secundado bien á Luisa1 en rirgínia
~ acer una. Aula verdaderamente celeste· pero no es
t:iempre la misma.
'
sobre todo.
Siga trabajando con empeño aquella y tenga fé y haga
. y ~n general, la primera representación de la obra de
erdi,dagradó mas que la última. ¿Declinó el v¡goroso es- suyas l~ palabras del distinguido Maggi: Yo trabajo para
uerzo e todo el cuadro? Acaso.
e~ porvenir, y la breve pero elocuente exclamación amed y á propósi!o de Aida diré una palabrita al director ricana: go ahea.d!
El héroe de Longfellow, decía siempre: excelsior.
::cen~. .ííJese más éste en la indumentaria.. No todo
d I í egipcio á pesar de la abundancia de jeroglíficos Y
**•
e as grandes trompetas ......
Mala suerte han corrido los concertistas de .A.rbeu. y
0
Oio:oª:!i° mis le?tores vean estas notas, ya habrán oído á no los compadezco, por que ellos tienen la culpa. Hicie' esa primorosa Gioconda que con tanta sobrie- ron esp~rar mucho al público y le dieron poco: un plato
da d se nos ha dado.
de lenteJllB por la primogenitura!

i

e:

AmLC'ARE Po.~cIDELl,r. Autor de La Gio&lt;"onda.
(Fot. de la coleccion del Sr. Luis Echcagaray Aragón. )

�3 1'ÍOVIEMBRE, ] 895.

14

EL MUNDO.

mielas de otoño. Los tejidos escoceces de combinaciones muy originales los p~intillé8, el terciopelo dca· · Ifs1mo,
·
1as lanas de color grio. ó. de arenap6á .gran es
zador los tejidos género borra de un F"e 11 o or1grna
cuadr~s color sobre color vienen indicadospara trajes de montar ó de expedición, á pro sito para
resistir 'los efectos de la i~temperie.
.
ranclísima habilidad
En medio de esta orgía de colores y de telas fantasía, se hace preciso poseer g
d
· · guato para 1mpr1m1r
·
· · ai1 vesti'do el ,ello de dist,·oci6n que ha de procurar para 1os suyos 1a ay super10r
ma elegante.
-d
1 á afamada casa de
Hablaremos de nuestros grabados. El traje que copiamos fué constrm ú en a m ~ .
_
.
t
oro
binados
modas de París con géneros de seda de dos colores, art!s t 1camen e c
· Yest1dos. semeJantes se
pueden hacer c~n accesorios de terciopelo liso 6 labrado. El dibujo es excelente para traJe : raso ;eg;o
con raso floreado Se hace dicho modelo ~on ta.ffeta 6 raso ciruela colorada, ahora tan de m \ : ar s,
11 evan
y tela de seda pe~ de muchos colores para las mangas, vueltas, etc. Las costuras en la espa

•

TOMOII

DOMINGO 10 DE NOVIEMBRE DE 1895.

fi\estas de @:aridad en

Luis ~otosí.

TRA.JE DE TERCIOPEW Y AZABACHE PARA CALLE.

ea roona.
La moda está por las restauraciones, y nunca la.afición por lore•
•trospectivo se ha extendido tanto como en este fin de siglo. En un
último im'Íerno, nuestros vestidos pertenecieron al género Watteau, que tuvo grandísima boga. Vestidos, túnicas, batas, aparecieron con los largos pliegues á. la espalda, que el gran maestro de
las .fiestas galantes inmortalizó en s.u «Embarque para Citérea. 11
¿Serán Deboucort, Pater 6 Lancret los que en la venidera temporada inspirarán á los artistas del vestido? ¿Acaso, remontando
más en el pasado, asistiremos á la resurrección de los sunsuosos
atavíos de la reina de Austria?
Mientras aguardamos á que los leaders de la moda dicten fallo
definitivo, veamos qué tejidos estarán en predicamento. Los recibimos por legiones 1 suaves al tacto, finos, tentadores, ligeramente
excéntricos en sus múltiples líneas, y en los colores opuestos, que
se harmonizan con todo de un modo admirable.
Héahí las lanas Arkangel, las Mongolinas de entonaciones suaves, malva, verde de agua, ar.ul celeste, rayadas de blanco; terciopelos:de:Iana, listados Ofelia, ú oro sobre fondo azul; terciopelos
moscovitas fondo marfil; mosqueados de oro, ó fondo azul, sal pi·
cadas de grisó rosa, que servjrán para las elegantes toilettes de los
salones y para los vestidos sin pretensiones de las últimas co-

TRAJE DE C.&gt;\LLE.

SOMBRERO DE INVIERNO.

corctonc1tos torrados, 6~delgados dobleces de la misma tela. Adelante lleva unas grandes solapas ó puntas
onduladas sobre un chaleco de color malva plegado en acordeón, y un plastrón de encaje blanco super·
puesto. Va sujeta estaja.quette en la cintura adelante por dos tiras abrochadas con botones de acero cortados.
Cuello alto de encaje con un gran lazo atrás. Mangas infladas y drapeadas graciosamente.
Ancha falda de raso liso con plieguE'&lt;s de seda labrada á los lados.
Traje precioso es el que representa uno de nuestros grabados. · Se fabrica con terciopelo verde ajenjo, y
el dP.lantero está casi cubierto por aplicaciones de azabache sobre fondo de seda luciente, que se ven también en las mangas y recórricndo la falda en doble tira. Creemos que no necesita descripción este grabado que marca perfectamente la forma de dichas aplicaciones, parte principal del vestido.
El sombrero que publicamos se hace con una forma de terciopelo negro redonda, con las alas muy
encorvadas á los lados y atrás; entre las curvas se coloca una rosa de ancho listón negro entre los
cuales se levanta una aigrette blanca y negra. Caen de atrás hacia adelante sobre una placa larga de azabache, y unos moños de raso negro, dos grandes plumas negras de aves,truz con las extremidades blancas.
Abajo de las alas y en las curvas de los lados se colocan moñas de terciopelo blanco. Todo el derredor del
ala es guarnecida con una tira angosta de plumas.

(!ombate floral en el 'Teatro

ae la F&gt;az .• ,Niña roeaae,rque obtuvo el primer Premio.
(Fotogiafh(de Mendez Herma.nos.)

NUMER018.

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
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                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Biblioteca General Riva Palacio</name>
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20

EL l\:IUNDO.

OCTUBRE,

1895.

•

@;oronación de la ~ir~en de @uadalupe.
1/
/

~-·

$n el momento

Páginas extraordinarias.

•
•-·· ·..

.

.

..

ae la

(!oronaci6n.

(Dibujo de D. Lcnndro lzaguirre. Profesor premiado de la Academia de Bellas Art.es.)

,..

DOMINGO 27 DE OCTUBRE DE 1895.

.

Gen~ral llnanuel Gonzalez (!osío, OOinislro

ae Gobernad6n.

(Vease el artículo correepondientc en la púgina O.)

Tomo IL-Ní,mero 16

�27

EL MUNDO.

130

Páginas i!Herarias.
UNA LECOION DE FISIOLOGIA
Profesor.-Vamos á ver, niña, la lección que ho&amp;i n;:
roca versa sobre el corazón del hombre, ¿la ha estu a o

usted?

.

Discípula.-Sí, seiior; y bien.
,
.
Prof -Entonces, ¿podr:t usted contestnrmc ~ las. ~~e
guntns. que voy 1í. hacerle sobre su natnraleza, d1spos1c1 n
ta.maño objeto y funciont:s; no es verdad.7
Disc .:_Sí señor; á. todo eso puedo contestar á ~~ted. r
Prof:-venmos; pero tenga mucho c~üdad?, mno, po.
que el n..,;unto es muy Uelicado y es fácil cqmvocarse.
Dise.-Demasiado.
ón?
Pro! -Bien comencemos. ¿Qué es el coraz .
í
·
'
Disc.-Un
órgano
....... que t oca muy bonitas !antas as.
Prof.-¿CmH es su forma.?
¡.
Di.se.-Aproximadamente la de un cono ...... por eso p
ca tanto.
P 0 ¡ _ y ¿dónde está colocado?
r ·
.
1
Disc.-En
la mitad
del peel,o ...... Paraquenosematrate en sus movimientos.
Prof -¿Exactamente en la mitad?
.
.
Disc:-Exactamentenó¡ un poco hacia 1~ izquierda, pero;~:.~;:n:l;- ¿en qué circunstancias se encuentra co-

Disc -Negra· merced á las glóbulos negros que contiene lla~ados t:aición, deslealtadi celos, penas, desenga' etc.,-etc.
nos,
J?
Prof.-¿No tiene también sangre azu •
.
Dic.-No debe tenerla, porque si bien ea cierto que el
azul significa. celos, tam?ién significa nobleza, y el corazón es plebeyo y republicano.
,
Prof.___:¿Tiend cavidades el corazón?_
Disc.-Sí, se.fiar ......... como quecas1 est:i hueco.
Prof.-¿Cuúntas son?
Disc.-Cuatro.
Prof.-¿Qué objeto tienen?
Disc.-Pues ... ... el culto ,t Ct1pido.
Prof.-Explíque~e usted.
Disc.-Me explicaré. Cada envidad representa una capilla con su altar correspondiente; en cada ~1~0- de los
cuatro ee puede y ee suele decir misai sin perJmc10 de decirla también en los Otros trcfl.
h
Las misas mayores so dicen en los altares que ay en
las cavidades superiores. Es de observar que en el corazón no existe el altar del perdón.
.,
Prof.-¿Sabe usted si el corazón so contrae y _se ?ilata?
Disc.-Sí, Beñor; se contrae con el frío de la md1ferencia para cerrar la entrada, y se dilata con el calor del e~~
tusiasmo y las ilusiones. También se dilata...... .. en deci·
d~:¿f,-¿Estas contracciones y dilataciones son alternativas y rápidas?
d
Disc.-lndudablemente que sí: alternativas ... .. . cuan -o
duda 6 por gusto de variar, y rápidas p~ra aco.bar pron~.
Prof.-Según eso, el corazón está siempre en movimiento, ¿no es a.s.í?
,
Disc.-Así es, en efecto ...... porque el corazun no pue·
de estar jamás en repo:io.
Prof.-¿Tiene ruidos en su interior?
,
Disc.-Ya lo creo: el de las tempestades, que u. veces le
agitan. Además, el cor.1zú:n es bullicioso de su.~o. . .
Prof.-:Muy bien, niña, se sabe usted Ja lecc1on divma•
mente.
. d
, ¡ d
Disc.-Como que la he estudia o muy a on o.
,
Prof.-Bueno¡ pues para terminar, sírvase conte~tar a
esta pregunta: ¿Por qué al responder á. alguna &lt;le mis :interiores ha dicho usted: el coraz6n del hombre y no el de lri

locado en el pecho'!
·
dice
Disc -En vuelto en el pericardio, 6 como qmen
'
rodeado de cardos punzadores, para que no se acerquen
á. él demasiado.
Prof.-¿Cuál es su t..'\maflo?
Dics.-EI de un pufio, para poderlo llevar fácilmente
en la mano.
ó
Prof.-Diga usted algo mls sobre el coraz ~e la circuDisc.-El corazón del hombre es el agente
oda lo
1ación, por eso circula ttlnto Y da tantas vueltas y t
revuelvo.
.
d
P Of -¿Sabe usted si es un sistema?
ffr · -No señor no lo es; so¡amen te es parte. e uno,
.
mujerf
del ~~~tema' vascuial', Y adem~, contiene varios s1steDisc.-Porque la mujer no tiene corazón.
por er,o es tan sistemático á veces.
r?
Prof.-¿EaM usted segura de ello?
.
m;···¡-..:_¿Dice usted que es parte del sis~_mn vascula .
Disc.-Sl señor ....... porque mí libro no dice nada
o~ºc· -Sí señor- y lo es ... ... ·como que tiene bá:3cmla con ti.el coráz6n de la mujer; sólo dice del hombn:,
," IS •
' Prof.-Eso es porque se refiere á. la especie humana,
iaque pesa'los aíe~tos·, sólo que .no sabe
. ? peear bien.
p f -Y ·qué encierra en su rnter10r. .
.
que la. constituyen el hombre y la mujer.
~o · Fq"b•-•
D1sc.u ........ . .que estira y afloja en nsta de las Cll'·
Disc -Pues en ese caso, todo lo dicho con respecto al
constancias.
corazó~ del hombre, es en todo y por todo aplicable al
1:of.-YV ¿qué má~ los que da de beber al sedientó¡ de la mujer.
DJBC - asas......
, • d.
Prof,-Muy bien dicho, nifio, .discurre usted con mucumpliendo así con una de las obras de m1sericor m.
cho diecernimiento.
Prof.-¿Nadn más?
"d d e 11
Di.ec.-Favor de usted ...... Y ahora ya puedo contestar
Disc -También tiene válvulas....... de s~ur1 a qu
ampliamente
6, la única preguota que dejé á medio conveces ~o funcioqan 6 funcionan fuera de ticmpv.
testar.
of - Tienen algún nombre esas válvulas? .
Prof.-Pues hágalo usted.
p~ .
señor; hay unas que se llamal). senulu~mres.
Di,c. -El corazón está colocado en medio del pecho; peD1sc. e1 coraz
'
ón del hombre es algunas veces se1mlunáporqne
ro
adelantado hacia la izquierda, para tenerlo más cerca
ti.ca y lunático las más.
. ?
del hombre que galantemente nos cede E'U derecha cuanPr,of.-¿Es el corazón un órgano sene1bl~.
Di..,~.-Sí, señor¡ y mucij.o; pero ta m b ién es insensi· do nos acompaña. De este mC&gt;q.o le incitamos á que se
~podere-de él sin sufrir la humillación de ofrecérselo. .
d pende de la temperatura.
ble¡-e;o
usted antes que el corazón es el agente de
Prof.-Pero también el del hombre se adelant.'\ ha.cm
p~ .-l .'ólnº d; la sangre' en este sentido ¿qué papel re- Ja izquierda.
ta cuca ac1
Disc.-Ciertamente; pero él sabe que nosot~ no nos
presenta?
.
·
¡ te
Disc.-El de una. bomba asp1rante-unpe en .
atrevemos á apoder.\,rnos del suyo, aunque rabiemos por
hacerlo, y además, él siempre está dispuesto á. en~regárProf -Por qué?
b"
t
·
• ...... u."" mucho·
noslo. y esto, (¡ne en nosotros sería una hum1IJ,ac1ón, es
Disc.-Porque
aspira
•
' ó 1en porque a rae
d ués impele y aun viceversa.
en ellos una vanagloria.
.
.
lo que¡ e~~ qué má~ puede usted co¡npararlo?
Prof.-Bien, muy bien 1 perfectamente bien, mña. F.&amp;Pro .-¿Co nun
n filtro ...... de recuerdos Y esperanzas.
toy orgulloso de que sea u.sted mj. ciiscfpulo, y le prome~
Disc·
.
Prof.-Bien 1111·i\o.. dígame usted ahora, ¿por d6nde lle- to que obtendrá el primer premio y mi!nción honorífica
en su examen de fisiología comparada.. ..... . con el amor.
¡ angre al corazón?
gaDi.se.
ª • - p or Ias venas .... ·· que son las que á menudo le
.
RAMÓN GARCÍA G.ARCÍA.
México, 1895.
hacen estar de vena.
p f -¿Cuántos sistemas de venas hay?
.
':"' .- Dos.. Sl,perficiale.s y profundas
....... que
respect1D1sc
•
·
du
vameni.ecorresponden á. las impresiones pasaJeras y
EN EL SUEÑO

.J;í

i..

rabpleaf.
ro.-¿Qué nombre tienen las vena.e profundas?
Disc. -Satélites.
¿y sabe. usted si hay muchos?
Diec.-Sí, sefior¡ demasiados; el eorazóro tiene muc~1os
88
~!~1...:._M.uy bien. ¿Y la sangre que llega al corazón por
1 ve~as ¿por dónde sale de él?
asDisc.-Por las :i.rteri~······· porque el corazón tarde ó
temprano sale con arterias.
Prof -¿De qué color es la sa.ng_re?
.
. ·-La ue llega por el lado iiquierdoesT?Ja ... ;.; de.
. DlSC.
q lación de las ihmiones
que abriga ó a las
bido
á. la acumu
,
blicanas que arrastra.
1.d
;:,~;. la que llega por el lado derecho, ¿de qué oo·
lor es?

U11TAC10~ 1&gt;.E &lt;EGRl SOMNIA&gt; Utl DALAltT.

Por bosques tapizados de verdura
caminamos los tres: ellas delante:
una de gloria y de placer radiante,
pletórica de amor y de ternura;
otra llena de ftínebre amargura,
la palidez del nardo en el semblante,
el dolor en el alma fulgurante,
el des,aire en la blanca vestidura.
¿Qmén sois? pregunto con afiin vehemente.
-La dulce ninfa de sin par belleza
soy-dice-la E1:1peranza refulgente.InclinaR.do su pálida cabeza,
la otra responde trabajosamente
con apagada voz: Soy la tristeza.
P.EURO .UAURANT~S.

ÜCXUBRE,

1895.

E.L RITMO.

27

•

ÜCTUBRE,

1895.

A Erígone.

l.

Cuando mueras, tal nz sobre tu fosa
La humana caridad pondrá una cruz,
Que, al declinar la tarde misteriosa,
Besarú el sol ton moribunda luz.

Todo es ritmo en la vida: los que dicen
que moribunda est{1. la poesía,
y al vate menosprecian, que, cantando
al son acompasado de la lira,
huye las lobregueces de la tier_m
y en regiones incógnitas se abisma
para. beber en &lt;'l azul del cielo
llamaradas de luz Y de harmonía,
no tienen coraz{m, ó si le tie~en
con silencioso ritmo no palpitn,.
ni la sangre cir~ula en sns ar~rrns .
(si sangre tienen) con cadeneta rítmica.
F.aos son los extin.tos paro el arte, .
porque es señal de ausenci~ de _la vida
la cesación del Titmo, que sm ritmo
ni late el corazón nl se respira.

Nunca con siemprevivas ni con flores
La cruz de tu sepulcro adornarán;
Los que hoy buscan tus lúbricos amores
Sin dolerse de tí te oh•idarán.
Tu fosa cubrirá yerba marchita,

NO causarás á nadie co~pasión;
Maldita vives, n1orirás maldita
Sin merecer de na.die una oración.
La que deja á s..:.s hijos y los llena
De infamia con su obsceno proceder,

II.

Esa no es una madre, es una hiena
Inmunda en e_l dolor y en el placer.

Eres de los sociales ngregndos
1oh ritmo! Ja mayor de las delicias,
así en la edad &lt;le Moleschot.t i?1:i3era,
como allá. entre las razas pr1m1tivas.
Del Rojo mar en las salobres .ºn~as
sepultada quE'dó la hueste eg1pern.,
en medio del fragor del ronco trueno,
Y,
•·· h'rnc han ,
-allende
el mar que las tormen=
te oigo ritmo vibrar: es que la bella
hermana de .Aarón, la profetisa,
ai' son de 811 pandero baih.. r hace
mujere.q mil radiando de alegrfa (*_)
Gallardo trovador en la F,dad M~dia
dulce canción modula, Y en la oJ1va
ele castillo feudal su faz nsoma
dama tan orgullosa como lin~a.
Préndase del mancebo, que sm nombre,
arrogante presen~a por divisa
la magia de sus trovas amorosas,
el ritmo de su cántign sentida.
.
Hoy en la edad donde borrarse qmere
sentimiento, ideal y poesía,
surge nuevo cantor, q~e. con la musa
del análish\ musa positiva,
pero siempre la musa, es em~leso,
y desazón también, y pesadilla,
de la escuela fatal que niega el alm.n
el pensamiento busca en las celdillas.
~Celdilla es el amor? ¿Celdilla el art&lt;l?
¿Es materia no más 1a poesía?
·Loor n.,es al que en cantos inmortales
1
'F
'
sangre
y nervios
exalta y d"1~n1"fi~a;
sangre y nervios que van al mfi~1to
buscando ansiosos perdurable. vi~~;
sangre y nervios que, en alas mv1s1~les,
co;n Dios, el Gran Espíritu, harmomzan!

Mas ya no busques en tu orgullo, nécia,
La sociedad que ayer te respetó
Ella te ve, te Yurla y te desprecia
Compadece á tus hijos, ti tí nó.
Sal á la faz del mundo á que te admire;
Bel1a te juzga~, y risueña estás,
¡Qué corazón habrá que no suspire
Al ver cuan llena de vc-11tura vas!
¡El hombre al contemplarte absorto queda!
¡Qué Jujo!·¡qué arrogancia! ¡qué desden!
¡Qué bien llevas la clámide de seda!
¡Las llagas tras la seda no se ven!
Hoy el rumor de la brillante orquesta
AL chocar de los vasos en la orgía

Te obligará el cansancio de la fifista
A coníundir la noche con el día.
Eternos juzgarás- esos instantes
Y en sociedad de imptídicns mujeres
Como arenas el mar, tendrás amantes
Como rayos el sol, tendrás placeres.
¿Pero y mañana ...... ? acuérdate ...... mañana
Encontrarás por solo porrenir,
Del lóbregu hospital la triste sala
Y en la sala un rincón para morir.

III.

Puebla, 1895.

m¿~ii::J:t~°i~:~w:~rJm~J~~l~!~~ti .~enot en su obra-

Una historia

r

Tendrás los ojos en el muro fijos
Y allí verás de pronto aparecer,
Las sombras de tu padre y de tus hijos
Los mismos ¡ay! á que infamaste ayer.
¿Qué te dirán? ¿qué frase tenebros?
Te irán en esas horas á decir?
&lt;&lt;Hija vil, madre infame, torpe esposa
Venimos tu memoria á maldecir.11
Y llevarás tus manos sobre el pecho
Y aterrada los ojos cerrarás
Y convulsa, llorando sobre el Jecho
Maldita por tus hijos morirás.
Irá. despues la caridad cristiana
Tu cadaYer helado á recoger
Y la q ne fué sefiora y cortesana
En la, foea común se irá á perder.
Una cruz te pondrán sobre esa fosa
Que ni~guno con flores ornará,
Solo al morir la tarde silenciosa
Con su postrera luz la alumbrará.
Hoy nada te conmueve ni te at.erra;
Flores hallas no más bajo tus pies;
Goza~ y eres feliz sobre la tierra
Ya vnemos después ...... después ...... después ..... .

F.
Montevideo. (Uruguay.)

LoPEZ Y ÜASTA~EDA.

_La dieta de los alimentos nos da la salud del cuerpo; la
de los hombres1 ( esto es, el prudente apartamiento
ellos), la tranquilidad del alma .

dietada

BERNARDJNO DE SAINT PIERRE.

ae 9uego.

l.

BLÁBASE de un fullero que había sido expuleado de un Círculo de París, y cada cual conttlba una historia. Unicarnente nuestro amigo el
capitán J ...... no decía nada.
-Yvos,.¿nada teneis que conta11-Ie pregunté,-¿No
pagaréis ,,uestro escote?
-Si os empefiais ..... .
-Ya lo creo.
-E~tá blen; pero os advierto que mi historia no separece 1í las vuestras y que mi héroe es muy interesante.
-Tanto mejor.
El capitán encendió un cigarrillo y se puso en pie, apoyado contra la chimenea.
Formamos círculo y nos acercamos .l él para oírle mejor,
con esa avidez algo endosa de los hombres que, d~pnés
de todo, no son sino ninos grandes.

II.
Sigue en medio de torpes cortesanas
De festi.n en festin, ¿qué importa ya?
Cubre de lodo las honradas canas
Del padre anciano que muriendo está.

Todo es ritmo en la vida: ved la barca,
del lago azul en la extensión tranquila,
cómo al rítmico impulso de los remos
oon avance pausado se desliza.
y canta el pescador, y cuando canta,
su tierna barcarola no aprendida
es cascada de notas y de ritmos
que el alma inundan de inefable dicha.
Sobre la espalda de acerado mo~struo
que vuela y ruge, que serpea y silba,
azotndos los l'OStros por el viento,
sus domadores sin cesar trajinan.
El ritmo les sostiene: sin h marcha
uniforme del t.fen, ¡oh suerte mísera!
com~ en QrutQ corcel que c01·re y corr~,
émulos de Mazeppa, cederían
al infüÍjo del ,·értigo, rodando
al negro fondo de espantable sima.
y el maT, el mar. con su rumor etermo,
con su ir y venir de olas, en continua
periódica labor, es otra nota
del gran coro de rftmfca harmonía
que, desde el astro hasta la lrn1_nilde planta,
en la existencia universal palpita.
IV.
¡Oh rit,no! eres el ord~n, y e~ el orden
el bienestar, h\ gloria, todo e~tr1ba:
halla en él unida.del pensamiento,
Verdad la ciencia, in~piración la.lira.
ANURÉlS ORTEGA.

ELNUNDO.

131
soldado; pero, en fin, me parecía extrafi.o que eljóven no
hubiese buscado un modo indirecto de manifestarme su
gratitud.
Una noche, cuando me disponía á salir de casa para
hacer unas visitas, mi asistente me elijo que una se.flora
esperaba en la ,sala.
Era una mujer de cuarenta y cinco aliosi de semblante
dulce y alti \'O á Jn Yez y de mirada leal.
- Yo soy la señora de Mertenz-me dijo-mi hijo me
lo ha contado todo y ve11go á daros las gracia¡;, por habernos conservado intacto el honor de nuestro nombre.
-Señora ......
-Mi hijo estaba locamente cnamorndo de una mujer
que continuamente le pedfa dinero. Se ha arruinado por
ella ...... Ha jugado1 bn perdido ...... ¡Ya sabéis lo demás!
Yo estaba verdaderamente conmovido porque el dolor
de aquella noble mujer me había emocionado.
La infeliz estaba de pie delante do mí, con sus negrOB
ojos abrillantados por las híg1:imus.
-Una locura. de la juventud,-murmuré.-Yo veré á
vuestro hijo ...... Je refíiré ..... .
La madre movió gravemente la cabeza.
-No Je veréis, capitán. Ha sentado plaza y ha entrado
en la infantería de Marina. Yono he venidoá veros hasta que mi hijo ha estado ausente.

lince de esto seis años-dijo el capitán. Estaba yo
de guarnición en l\I. .. ... un aburrido pueblecillo de un departamento insignificante. ¡Ni una distracción! Una
III.
vez terminado mi trabajo diario, no sabía que hacer, y
Habíamos escuchado al capitán J ...... sin interrumpirle.
poco .í poco adquirí la costumbre de pasar la velada en
el Círculo de la Unión, el único que había en el pueblo Cuando dejó de hablar, hubo un breve silencio.
-¿Y el desenlace1 capitán? Qué ha sido de Mr. Mery que se llamaba asf, sin duda porque sus socios estaban tenz?
siempre disputando. En general, se jugaba. poco, excepto
-Ha muerto, señores. Hace algunos afias recibí una
en las tres grandes ferias del año, cada una de las cuales carta de Kelung; una carta escrita en un papel ya amaduraba tres días.
rillento y que contenía estas líneas.
Una tarde de otofio, hacia el principio de una de aque"Est-0y gravemente herido. El almirante .Courbet ha
llas ferias, Uegué al Círculo bastante temprano. Había
venido
it traerme la cruz ...... Pero voy á morir ...... Os enallí mncha gente que yo no conocía; ricos labradores que
visitaban muy raramente lil. población, 6 hidalguillos del vío mi pobre recompensa para que brille en el pecho de
mi salvador.
país, que apenas si abandonaban sus casas solariegas.
He aquí por-qué, sei'íores, en vez de colocar en mi uni-Buena partida hay hoy-me dijo un asiduo concuforme la condecoración que me ha dado la cancillería de la
rrente.-F..sto va á ser curioso.
l\fe volvf hacia la mesa de juego, y tuve que retener un Legión de Honor, llevo la cruz del sargento de infantería
de marina Mertenz, que después de haberse condenado
gesto de sorpresa.
colllo
un ladrón, ha muerto en Kelung como un héroe.
El banqul:!ro era un jóven de \'eintidos á veintitres
.",.LBERTODELl'l'r.
afi.os, ,t quien yo conocía de vista.
1\Ie interesaba aquel sujeto, :1. quien su padre, muerto
valientemente en :Magenta, había dejado una fortuna esARRIGO BOITO.
casa y un nombre respetado.
Rara vez iba al Círculo, y nunca jugaba. Así, pués,
Un rasgo ~u genio.
me sorprendió muchO' verlo tener la banca y poseedor de
·\. el 3 de Diciembre de 186...... ¡ por todas laa
una importante suma, porque los biJ/etes y los luises se
amontonaban ante él.
alles de J\Iilán se notabau infinidad de carteloes anunciando el estreno del famoso Lohengrin
-¿Cuanto admite la banca?-preguntó uno.
·
de \Vagner¡ todo el público esperaba ansioso ]a
-¡Oh!-exclamó riendo un arrendatario. -Mr. de
hora de saborear la música de la ópera sublime del genio
Mertenz está de vena y puede admitir todo lo que se alemán.
juegue.
El día estaba triste1 opaco; densas nubes cubrían tocla
El jóven estaba muy pálido, y se notaba en su mirada la ciudad 1 como presagiando algo1 como dando uvfao de
algo de extravío.
un inesperado acontecimiento.
-Banca abierta-balbuceó.
In menea muchedumbre ocupaba de continuo el veetíbulo del teatro de la Scala, ansiosa de no quédaree sin los
Aquello fué como una evocaci6n á la mala suerte.
correspondientes billeOOs para la tan anunciada función.
Diez \'eces seguidas perdió el desgraciado Mertenz.
¿Quién conocía en Milán aquella creación sajona?
En un cuarto de hora había saltado la banca.
Ninguno.
Otro jugador ocupó su puesto, y continuó la partida
Todos preguntaban á todos, y s6lo se leían las crónicas
tan animada, tan apasionada, que yo mismo llegué á. em- alemanas, en Jas que se ensalzaba el mérito; se alababa
la música y se hacfa alto encomio del verso de aquella
briagarme y me puse á jugar como todo el mundo.
ópera famosa.
No había sitio donde sen·tarse en torno de la mesa, y
Llegó la noche; el teatro de la Scala estaba ,de bote en
permanecí en pie, teniendo en la mano mi sombrero, en bote.
Todos con la mirada fija en el palco escénico.
donde nerviosamente iba echando mis ganancias que auLa obra dió principio y ...... pasó el primer acto entre
mentaban de minuto en minuto.
el
silencio. y la frialdad de los espectadores. Comenzó el
La partida estaba más empeñada que nunca, cuando segundo,
y sólo de un palco se oía un le•..-e rumor, que
una voz me gritó:
trataba de acallar la multitud espectadora.
-¡Que os roban capitán!
Al terminar, una de gritos de desaprobación, gritos
Hice un brusco movimiento é instintivamente cogí una burlescos, se dejaronoírdetodala platea; peróenmedio de
barullo, sobresalió un aplauso frenético, un w'.va,
mano, la mano de Mr. '1\Iertenz, que oprimía ya un aquel
pero un aplauso y un viva que brotan del co1U.Zón de un
billete de mil francos que acababa de quitarme.
artista.
,
El semblante del desgraciado t::staba lívido.
Pasó el tercer acto, r ..:cibido con la misma frialdad;
Cambié con él una mirada, una sola, y ví removerse mas1 al terminar1 en \'ez de una ovación, se escuchó una
algo en sus ojos, agrandados en aquel momento por el ternble rechifla, toda una silba, una baraunda de gritos
y ...... otra vez, fuerte, frenética, YOI vió á sobresalir denespanto.
tro del inmenso pllblico la misma voz, exclamando: ¡Vi-1\-lr. de Mertenz está. en su drrecho-dije con mucha va! ¡Loor á IS'agner! ¡vi,•a Lohengrin!
tranquilidad-y me sorprende que alguien se baya atre•
Toda la platea dirigió su vista hacia el lugar de donde
vida á lanzar semejante acusación contra un hombre co- salía ,,quella voz, y contempló á un espectador entusiasmado, que poseído de un entusiasmo colérico, aplaudía
mo él. Estamos asociados para jugar y ha tomado el con
frenesí.
·
dinero que necesitaba. Esto es todo.
Toda Ja concurr~ncin. le miró con desprecio1 y todos ú
Las explicaciones fueron breves. El sujeto que me una voz le dijeron á gritos: ¡Cállate! ignorante! loco! qué
dió el a vi@o había ido por primera vez al Círculo y no co- sabes tll.!. .....
nocía á l\Ir. de Mertenz; los jugadores que est.aban de
Aquel espectador:, levant,í.ndose de su asiento, llenQ de
pie hallábanse apretados los unos contra loa otros. El ira, con la mirada despidiendo rayos, contestó:
-¡Aplaudid! No conocéis todavía el mérito de lo que
recién venido lmbfa visto deslizarze una mano en mi acabáis
de silbar!
sombrero, y creyendo que me robaban habí~ gritado.
Llamadme loco; pero al que hoy silbáis, más tarde le
El buen hombre &lt;lió ·wm- satisfacción á Mr. de· Mertenz,
levantaréis estátuas.
á quien todo el mundo rodeaba, lamentando el desagraEste atrevido espectador, que dominó aquel público
con su palabra ardiente; este llevaba un nombre todavfa
dable incidente ocurrido por la torpeza del forastero.
Después prosiguió el juego, y l\!r. de l\fortenz salió de desconocido, Arrigo Boüo, el que cuatro afias después es~
cribía su Mefist6Jeles¡ la célebre y nunca bien ponderada
la habitación .
ópera que tanta gloria le ha conquistado, y por la que h.'\
Pasaron tres días sin que tuviese yo noticia del j6ven. recibido de Alemania (siendo italiano) el galardón más
Era natural que no tuviera grandes deseos qe verme. Al glorioso, que no tiene, ni ha tenido hasta hoy ningún
salvarle, babia salvado el honor póstumo de un valiente compositor del mundo.

•

�27 OCTUBRE, 1895.

EL:MUNDO.

132

27

ÜCTUBRE,

1895.

El, .MtJND6.

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133

�27

EL MUNDO.

134

Páginas í!Heraria~.
Despues bl' la boba.
A el lienzo lo que~dice un:\ preciosidad, Una
obra de gusto exquisito y una maravilla de traba
o mecánico.

De finísima holanda, mostraba en su embozo
tales bordados y tales encajes, que aquello parecía obra
de hada,s más que de femeninas manos, por diminutas,
suaves y de afilados dedos que fueran . Era un derroche
de calados, sobrepuestos, cordoncillos y qué se yo cuantas cosas más, formando hermosa guirnalda, en la cual
estaban mezcladas las flores que encantan los jardines,
con los dibujos de caprichosas vueltas; las bojas de infinitas plantas, con las grecas de todos los estilos. ·
El conjunto de todo esto, aquella guirnalda maravillosa servía de nimbo al enlace de dos letras correspondiente; á la inicial de dos noe1bres, que otro enlace, el que se
verifica al pie de los altares, iba á unir por todo el tiempo
que dura nuestra mísera existencia. La cosa podía no ser
de moda¡ pero la idea, y en aquella tela, me pareció sublime. Yeamos el enlace.
Componían éste, como he dicho, dos letras; es decir,
una sola repetida; la erre: Ro,c;a y Ricardo. ¿Quiénes eran?
Rosa era huérfana de madre. Alta, rubia, delicada, de
cutis suave y transparente, era la genuina encarnación
de la flor cuyo nombre llevaba, y reina de las flores por
excelencia.
Ricardo era el polo opuesto de Rosa. De tez morena y
ojos vivos,.alegre y decidor, parecía tener por los dos lados lo que á ella. le faltaba: salud, energía y fortaleza.
Cómo se conocieron, no importa. Se amaron, y esto es
lo esencial, con toda la diversidad de sus caracteres, siendo lo natural y verosímil, por lo mismo que no pueda ex•
plicarse.
Y vamos al asunto.

•••

Encargó Rosa su equipo de novia en una de las mejores
y más lujosas tiendas de la corte. La confección no parecía ofrecer dificultades; pero el bordado, y sobre todo
el de la sábana dEÍ boda, era otra cosa.
Había que buscar, elegir, consultar dibujos, un traba•
jo, en fin tan colosal, conio el de un monumento antiguo.
Rosa. se decidió á hacer el dibujo ella misma y llevarlo
en persona á la bqrdadora, para explicarle los detalles de
su-filfícil concepción.
Vivía la que le fué recomendada, llamada Rosario, en
una pohre bohardilla, donde si los muebles eran escasos,
la limpieza era extremada.
La inquilina no estaba. Una cuna, con sus cortinas
blancas como la nieve, que ocupaba un ángulo del cuarto
fué lo primero que llamó la atención de Rosa, y á ella se
dirigió, descubriendo un precioso niño de pocos meses.
Llegó al :fin la bordadora, y Rosa le explicó el trabajo
que deseaba hiciese. Al marcharse le preguntó si aquel
niño era suyo, y m.1.s hubiera preguntado en su afición
por aquellos, si no hubiese notado el embarazo y confu·
si6n con que la pobre mujer contestó á su pregunta, afirmativamente, y añadiendo con aire triste que· su padre
no existía.
March6se Rosa con ánimo entristecido,_ y no perdonó
ocasión de volver, ya con pretexto de modificar el dibu•
jo, ya con otro cualquiera, llevando siempre dulces y re•
galos para el nifio, y hermosas y consoladoras palabras
para la madre.

***

La boda se verificó, y sólo diré que fué como cualquie•
m de las de mayor boato.
Lo!r novios, una \rez terminada la ceremonia, rompiendo con la moda y la tradición, se dirigieron á. BU precioso
cuartito, lujosamente amueblado, en vez de tomar et fe.
rrocarril, para hacer á desconocidos lugares testigos de
su dicha.
Bue.no sería aislarse por algún tiempo del resto del mundo, pero ellos creyeron mejor j:&gt;oder siempre recordar
después en el lugar de ~u vida corriente, los dulces pri•
meros día.a del himeneo, las fugaces horas de dicha, que
el dios amor marca, teniendo por batuta su flecha de
oro ..... .

***

A la tarde siguie°:te del fausto día, Ricardo tuvo que
salir para un asunt;o urgente, según dijo¡ y Rosa quedóse
sola por primera vez, después de la más tierna despedida
que puede imaginarse.
Por instinto, 6 para mejor consolarse de la ausencia,
encaminóse Rosa al despacho de su marido, en el cual
aún no había entrado. Sentósetriste·en uno de los silla•
nes; pero pronto sus ojos comenzaron ú recorrer la habi•
tación, que la curiosidad en la mujer es capaz de dar al
traste con todo lo que coge por delante. Después de recorrer varios lugares, vieron sus ojos sobre la mesa de
despacho una carta abierta, y al parecer olvidada, puesto

que junto á ella estaba la petaca de plata, su último regalo de solter.t, y que su marido no dejaba de usb.r. Levantóse, cogió la carta con cierto temor supersticioso, y
leyó lo siguiente:
. _ .
Ricardo~ He visto en un trozo de·periódicoant1guo que
te ibas á casar y no quiero decirte lo que he sentido, porque quizá ya no te lo merezcas. Ve,n á d~irme si es verdadera la noticia; y si aún es tiempo, piensa en la desgracia que caerá sobre esta pobre mujer, cuya falta es
quererte demasiado, 'Y sobre nuestro hijo, mi falta ma~
yor, que no tiene la culpa de haber nacido.
No puedo seguir escribiendo, porque el llanto me ahoga y las lágrimas borran las palabras. Te pido por Dios
que no dejes de venir, sea lo que fuere 1 aunque nunca. podrá olvidarte tu

~
f

ÜCTUBRE,

1895.

EL MAQUINISTA.

I, amigo mío, me dijo el viejo mov!endo la cabeza he sido maquinista durante vemte anos.
Estábamos en la estación de Ancenis, y era
una de esas tardes interminables de Julio. Había perdido
el tren y no sabía como matar el tiempo (porque el expreso no pasaba hasta las cinco), cuando ví cerca de la.
lampístería un sujeto, bien conservado aun á pesar de
sus cabellos grises, fumando su pipa silenciosamente. Me
senté á su lado sobl'e unos equipajes que le servían de
Rosario.
banco, y desde la.s primeras palabras me interesó su con~
P. D.-Precisamente he estado bordando durante estos versación.
días en que no te he visto, una sábana de boda c..m nues•
Era de poca estatura, grueso, encogido Q.e hombros, los
tras iniciales, capricho de la novia, ó la tuya y la de otra ojos cansados y como azotados de mirar perpétuamente
mujer, que si fuera la que tan buena ha sido para mí y al aire entre la bruma y el humo, tosto.do por la canícu~
nuestro hijo, quizá te perdonara menos que la enga· . la y seña.lado por los latigazos del invierno. Sus manos,
q ue col0craban de sus brazos, deformes y nudosas, seme•
fiaras.u
La fecha era del día anterior.
jantes á. enormes herramientas, parecían herizada.s de
*
huesos ...... Pasaba de los sesenta años y se llamaba Es•
* fué á los pocos instantes, t-eban Arrás. Ahora vivía en Ancenis de sus rentas, con
Cuando volvió Ricar:do *que
encontró á Rosa pálida, h~ada y con un ternblo: nervio- una hija que había hecho muy buen matrimonio.
so que nada bueno presagiaba, dada su enfermiza cons•
-En veinte afias de maquinista, le dije, han debido
titución. Inmediatamente fné llamado su padre, que se ocurrirle muchas aventuras ...... ruucbos accidentes .... ¿La
instaló á la cabecera del lecho de su hija, mientms · Ri- carrera fue larga, eh? Si usted quisiera recordaT, •·· ..
cardo, loco de dolor y remordimiento, recorría la casa de•
El viejo se quitó su sombrero de paja, hundió los demente, figurándose la causa de su dee:gracia Y sin atrever• doá en sus cabellos tan profundamente, que su mano des.
se á hablar.
.
apareció por completo, y durante algunos segundos se
Yr1rias veces entr6 en el enarto de su esposa con larn• rascó la cabeza con ]as uñas como si quisiera arrancar
tención de arrojarse de rodillas junto al lecho, Y allí con• por la fuerza recuerdos lejanos: después cubriéndose, co•
ta.rle todo y pedirle perdón 1 puesto que i\ ella solamente menz6 con aire de resignación:
quería, y lo demáa había sido nn desvarío, Y otras tan•
-Ya que usted lo desea voy á. contarle una ventura.
tas quedó detenido, por la resignaOO sonrisa con que ella.
Es algo que 110 me gusta contará uadie en el .inundo,
saludaba su entrada. La pobre niña, que veía tronchada
p
.
porque
es muy tri~te, como va usted á ver. ero es 1gu~ 1
de un golpe la flor de sns_ ilusiones Y de su cariño1 que 1a lo prometido es deuda. :E;n primer lugar, ¿sabe usted si•
falta de una madre y una sensibilidad extremad¡i habían
condensado en el fondo de su hermoso corazón, sabía mo- quiera 10 que es una locomotora?
Esta maldita vestia. de hierro, gorda, ventruda, eririr con la. heroica sonrisa de los mártires en los labios,
zada.,
que avanza haciendo temblar el suelo,. parecida ,\
más~aras clel dolor y los suírimiento:1 físicos y mora1es.
.
.
*
un elefante, espanta á muchas gentes {c prunera v1st..1..
Pasó una semana.
**
Sin embargo, no es mala, y se dt:ja cond1,1cir con el dedo
-La sellara pregunta por usted-dijo la sirviente des• meñique, como una señorita al baile. Hay exepciones,
de Ja puerta del despacho de Ricardo, en donde éste se sin duda, como en.tre las mujeres, y si en su 1~ayo;r parte
retorcía las manos, llorando de dolor, bajo la iillpresión son amables y cariñosas, se encuentran también algunas
del pronóstico del doctor, que acababa de marc?arse.
indignas.........
,
Ricardo siguió á. la doncella después de enJugarse los
A pesa,r de todo, en nuestro juicio, buena ó mala, se
ojos, y entró en la habitación de su esposa1 en donde no ama á la m,iquina, como ama su barco el marÜ=!·º·
había rnidie.
Nos ligaron ,1 ella como iÍ. un hijo, y cuando se la ,·e
ATrodillóse más bien que sentóse }unto á la cabecera demasiado fatigadu 1 cuando \'iene In. decadencia y hay
del Jecho v sin atreverse á hablar casi, escuchó l~s si- que sUEtituirla, que avandonarla ¡créalo usted! parece que
guientes ;n"labras:
se nos rompe el corazón ... La nueva es más coqueta, llena
-Oye, Ricardo; no: más cerca, para que sólo tú pm•• de buena. voluntad, trata de hacerse querer pero no es la
das oirme. Mira, nadie sabe nada, y te pido que ttl. tam~ • misma; !la vieja compañera!Tiene que pasar tiempo para
poco lo descubras. Ahort1. bien; si el deseo de una mori• que intimemos. Es el comienzo de unos amores ..... .
bunda, porque sé que·voy á. morir, es sagrado, creo qne
En Ja época de mi historia dirigía yo una máquina catú harás lo que voy á decirte. Si lloras, no me podrás oir. prichosa: un poco joven, pero á laque hacía maniobrar
Escucha: quisiera que Cuando yo me haya muerto, que con facilidad. Mi línea era la de Orleans desde hace diez
no ha de t3rdar, Y esperando un par de meses á lo más, años, y prestaba el servicio de noche desde París á Nan•
te casará.a con la pobre Rosario, Y así vuestro hijo .... ·· No, tes: la friolera de cuatrocientos wíntisiete kilómetros ....
no por Dios, no digas no ...... ¡Es tan buena, m,\s que yo, Mi fogonero era un mozo rubio y fornido, recio para el
y tan deegraciada!. ..... ¿Ve rd ad que 10 harás? Mira; vi- trabajo, casado con una muchacha bonita 1 lavandera de
viréis en esta misma casa ó en otra,
. . como. quieras, con Beroy de la que estaba muy enamorado y muy ce 1oso.
los mismos muebles.····· pero quisiera pedute un favor.
Se le ~podaba Zanahoria por el color de sus cabellos.
Oye: todo?erá para ella; pero:·•··· la sábana.·:··· es~ no,·.·· ··
Una noche, tí. fines de Noviembre, el frío comenzó :.í.
Quisiera que .. _. .... me envolvieras en ella; y así, s1 es cier- ,,,. s'oplar con durc&gt;za, sentimos la cam ngrietada á. pesar de
to que el sentmnento no muere, poder. recordar aquella
ta
b f d
1a man y 1a u an a.
·ñ
Rº
d I Lo ha á
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noc h e d e cari o .. .... i icar. 0 · ¿
r s, ~o es cier · · ·····
El viento nos azotaba cruelmente el rostro, zumbaba
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t
¡·0uánto, cuánto te he querido y ...... te quiero ...... á. pesar
ff
í 1
.
·
en nuestros 01 os como rumor eI mar en re 1as rocas, y
deES~sl f~~:oi: sº~s·~iiimaa palabrae.
hablábamos lo menos posible, porque llO babfa medio de
oirse. Las casas, los árboles desa.parecfan de nuestro la.·
***
Sobre la mesa de despacho, y allí en donde estuvo la do, ba~rido todo bruscamente ...... Era un vértigo.
Con tanta rapidéz vohí.bamos sobre los rails que no se
carta denunciadora, había otra cerrada y con el sobre di•
rígido á. Rosa. Cogióla Ricardo, y conocieudo con estu• sentía avanzar. Por instantes tan sólo una tropidación
más acelerada nos hacía vacilar iuertemente; era una
pefacci6n la letra, la abrió, leyendo lo siguiente:
11Sei)orita:
sacudida de la locomotora que se hundía en su feroz ca•
Puesto que tan buena ha sido para mí, no dudo en par• rrera á. través del campo, máH negro que boca de fobo.
ticiparle que el pobre hijo de mi alma ha muerto, y yo
Acab1bamos de dejar {L Tours y nos aproximábamos :l
part,0 para otro país, en donde, según dicen, una bor• Savonnieres, cuando el fogonero dijo de prnnto: u¡Oye!
dadora puede vivir mejor con su trabajo.
¿sabes que tenemos que hablar tú y yo?u Le miré sor•
11Por esta razón me alejo de mi país, y por otras causas prendido ......... Sus ojos brillaban en la obscuridad con
que no puedo ni debo decir, y ojalá no sepa usted nunca.
fulgores amarillentos. Al pronto no comprendí.
Usted será feliz, porque se lo merece, y yo parto llevan-¿Pero, qué te pasa, Zanahoria!
do en mi corazón recuerdo eterno de sus bondadee.
-Se había plantado cerca de mí, hablándome alto, ca•
uSu humilde servidora,
ra
á cara ...... A tí te gusta Juana, mi muier!
Rosario.
Ya he dicho que el mozo era celoso, basta la imbecili·
ul? de Octubre.))
Ricardo leyó esta carta, y estrujándola entre suB con":' dad. Rompí en una carcajada.
-¡Yo! ¿Pero te estás burlando? Y le confesé la verdad:
vulsos dedos, fué lleno de dolor y de abatimiento á caer
encontraba
muy guapa ,í su mujer, pero en mi vida se
de rodillas junto á. la cama imperial que sostenía la dorada caja, y en la cual aquella cabecita de angel parecía me había ocurrido decirle una sola palabm.
-No me burlo-repuso él animándose-hace mucho
sonreir entre la nívea espuma de los encajes de la sábana
tiempo que acecL.aba la ocasión para. decírtelo frente á
de boda.
R. A:r.VAREZ MASÓ.
frente. Aborrezco á los amigos falsos.

27

ÜCTUBRE,

1895.

EL1fUNDO.

Va~os, eres un pobre de espíritu! no sabes lo que dices. Atiende á la caldera1 será. mejor.-Y le volví la espalda, cuando recibí ur1: golpe en la nuca, que me asestó
por de~rás. Dí un gran salto, se apoderó de mí la cóle~
ra......'iba :i hacer una atrocidad, pero conseguí dominarme, porque mi oficio requiere sangre fría.
-Oye, Zanahoria, lo que te digo:
Por fortuna tuya, estamos en marcho.. No te acuerdes
más _de esto, porque á fe de Arrás, te aplasto la cara y te
arroJo íl. la ,•fa ..... .
No había acabado, cuando se arrojó sobre mí aullando
entre el ruido ensordecedor del tren.
'
-jYo sí que te voy á romper el cráneo, traidor!-Y oo•
menzó la lucha.
.
La máq nin a segu fa su carrera, habiendo alcanzado y
aun_ traspasado Ja velocidad normal; el fuego ardía con
rabia .. En un fu~gor siniestro apareció una eetaci6n y desa.
parectó ...... Otra.vez nos hundimos en las tinieblas.
Me ~nía cogido por el cuerpo, y trataba de echar la
zancadilla para derribarme y arrojarme al campo. Yo me
había agarrado con una mano á. la barra de apoyo, y con
la otra trataba de desprenderme de él sin hacerle daño.
Mientras forcejeaba, le gritaba todavía:
·
-¡Suelta, estás loco, sueltn.!
El ni siquiera parecía oirme, encarni:dndose cada vez
más, atacado de no .sé qué arrebato al cerebro y presa de
un trasporte de rabia que duplicaba aua fuerzas, echando
espuma por la boca como una bestia ..... .
Hacía dos minutos que intentaba arrastrarme al rincón
de los instrumentos, sin duda para apoderane de alguno
Y hacer de él un arma. Yo me &lt;lefendía como podía., y en
la estrecha plataforma se mezclaban nuestros estertores
nuestros gemidos sofocados, abrazándonos en la calde~
á ~a ondulaci?n, resbalando nuestros zapatos sobre el
aceite. Me sentia desfallecer, porque él era más joven y
más. ~obu~to que?'~· De pronto un resplnndor rojo brilló
á m11zqmercla, visión brusca, terrible, que me dejó he•
lado hasta fa médula de los hueso51 ...... ¡El disco!
¿Comprende usted, caballero? ¡El disco que me mandaba parar! ...... La vía no estaba libre, y él me tenía ahogado en sus brazos de hierro, sin que me permitiera mover•
me! Su aliento ardiente me quemaba la cara.
En un segundo me representó el tren precipitándoBe y
Y_ saltando sob:e otro tren, los viajeros despedazados, mu•
t1lados.. Sus miembros arrojados i\ derecha é izquierda
de los T1eles, los wngones hechos astillas, la máquina. vol•
cada ...... y yo tambien destrozada la cabeza. ¡Nunca¡ An•
te todo la salvación coman. Entonces me erguí, é incli•
nándome en seguida, hundí mi cabeza en su vientre con
empuje poderoso; y arranqué sus dedos que estaban cJa.
vados en mi carne. Luego, haciendo el último esfuerzo
lo arrojé al vacío en la negrura espesa. Ni siquiera le ví
caer.
En el mismo instante me lancé sobre el regulador, ce•
rrándolo. A los pocos segundos pude apretar los frenos
y detener bruscamente los coches, que chocaron unos con
otros. Ya era hora. A diez metros de la máquina un tren
ómnibus que había descarrilado dos horas antes, obstruía
el camino. ¡Dios mío! Hace quince años que fué ...... Cuan•
do pienso en ello, todavía se inunda mi cuerpo de sudor.
Yo Je pregunté:
-¿Y el otro?
-¡Zanahoria! Hizo un gesto desesperado. ¡Qué desgracia! El pobre hombre estropeado, rota la columna.
vertiebral! Me procesaron con aquel motivo, pero me ab•
eolvieron. Esto no impide, sin embargo, que yo haya matado á un hombre ...... Y mire usted, ya siento haber des·
enterrado esta historia ta-n triste..... . ¡Lo pasado, pasado
está!
Pero, aquí estú. el tren que usted eepera ..... . ¡Buenas
tardee!

SUSPIROS Y LAGRIMAS.
1cLos suspiros son aire v van a~ aire,
Lns lágrimas son agua y ·van ni mar&gt;i
¡Cómo ha mentido Bécquer al decirlo!
Cómo miente. ¿Verdad?
Cuando se encuentra lejos la que se ama
Como de mí lo está,
El alma se resuelve en mil suspiros,
No cesa de llorar;
Pero aquellos suspiros no son aire,
Ni con el aire van¡
Son fragmentos del alma que se alejan
Hacia donde ella esti't.
Las lág'rimas que vierto no son agua,
Ni corren hacia el mar;
Es la sangre que mana. de una. herida
Que abierta siempre está.;
Porque los n~ros ojos que la abrieron
No la qmeren cerrar..... .
¡Y decir que son aire los suspiros
Y el llanto agua no másl
¡Cómo ha mentido Bécquer al decirlo!
Oómo miente. ¿Verdad?

RICARDO DoMlNGUEZ.

$a,,ntificar las fiestas.
NES, 9 de Mayo de 1802, tornó D. Cándido po-

es1ón de su curato en $anta Cruz de Lugarejo
OC!lpándose inmed,iatamente en arregl~rse 1~
casa con los pobres y viejos muebles que trajo en
°:na carreta del pueblecillo donde vivi6 ha$ta e•ntonces,
siendo consuelo de necesitndos y ejemplo de virtudes.
Durante más de cuarenta y ocho horas nadie se dió cuen•
ta de que Jllí había cura nuevo.
Algunos días después, las pocas personas qne le vieron
y hablaron esparcieron la voz de que parecía buena per~
sana. Y no se equivocaban los que tan presto formaron
de él juicio favorable, porque D. Cándido era un bendito.
Por su estatura, rostro y porte traía ,¡ la memoria el re-t:r:ato que hizo Cervantes de su hidalgo iñmortal. También D. Cándido frisaba en los cincuenta mios y era de

comple:t:i6n recia 1 seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador, y ei no amigo de la caza, como D. Quijote, in•

cansable en el ejeTcicio de buscar tristezas para aliviarlas.
Sus condiciones morales todas buenas: la. piedad sincecera, el trato afable, el lenguaje humilde, la caridad mo•
dest.1,, Y en todo tan compasivo y tolerante, que, con ser
grande el respeto que imponía, aún era mayor Ja cariñosa
confianza que inspiraba. Su llustración no debía de ser ex•
traordinaria, En un cofrecillo muy chico cabían los libros
que poseía, siendo el de más resentida encuadernación
por el continuo uso y el de bojas más manoseadae los
Santos Evangelios. Ni los Padres de la Iglesia ni los 'más
e~celsos místicos le eatisfacfan tanto romo aquellos sen•
cillas versículo~ que ofrecen, ú quien sabe leerlos, mundos &lt;le pensamientos encerrados en frases sobrias.
Todo.::1 los días, en seguida de comer, D. Cándido, apo•
yado en el alféizar de lu ventana de su cuarto releía y
meditaba un par de capítulos de San Marcos ó' San )-fa.
~o. ~uego dejaba el libro, y tomando el sol y fumando
c1garr1llos pasnb,1. el rato entretenido en observar cómo
t~nbajan unos cuantos picapedreros que, en un solar contiguo y vallado, tenían est.'lblecido al aire libre su taller.
Habíase derrumbado meses atrás un arco de la mejor
capilla de lu. iglesia; cierta sefiora piadosa legó fondos pa•
ra reconstruirlo, un arquitecto de la ciudad cercana iba
de cu~n~o en cuando ti in~peccionar la obra, y en aquel
espnc10 mmediato á las habitaciones de D. Cándido es•
taba~, resaltando por su blancura sobre la verde y felpa•
da h.1e~ba, los bloques de caliza. que poco á poco iban
conv1rt1éndose en claYes, dovelas, salmeres y trozos de
archivolta.
Allí, desde In ma11arm hasta la tarde,, exceptuada una
hora nl medio dín, se escuchaba continuamente el ruido
múltiple y monóliono formado por los mazos v las martillinas al chocar con las piezas de cantería: ei sol Jo ilu.JDinaba. todo, lanzando ª?á. y a lht las sombras rectangulares é mtensas de los trngl::tdos de estera bajo que se
resg~ardabnn .los peones, y ú ratos de entro aquel rudo
c?ncterto que forman el hierro hiriendo, la piedra partiéndose y el eco resonando, se alzaba el canto bravío y
triste de una copla medio ahogada por el zumbido del
trabajo como un suspiro entre las penas de la vida.
Durante los cuatro últimos días de la primera semana.
que pasó D. Cándido en Santa Cruz de Lugarejo no dejó
de asomarse para contemplar á los canteros, y si alguien
le observase de cerca ac~o, por la. emoción reflejada en
su rostro, pudiera sospecha1· que nquella tarea dura y
penoe11. despertaba en el alma del cura una emoción dulce y compasiva.
El domingo, primero que allí pasaba el sacerdote sa·
lió muy temprano de casa, dijo miim, dió un paseo J¡rgo
comió más tarde que de costumbre1 y poco antes de con~
cluir, cuando al levantar el mantel le trajo el ama los fós•
foros y el bote de picadura comenzó á resonar al princi•
pio aislado y débil, luego nutrido y fuerte 1 el ruido que
producían los canteros picando y labrando piedra en el
solar vecino.
(i¡Haeta en domingo!1i-murmuró triste y sorprendido
D. Cándido: y asomándose ú la ventana gritó al trabajador más próximo:
- j Eh! 1Buen amigo! Diga ueted al maestro, capataz ó
lo que sea, que baga el favor de subir aquí un instante.
Momentos d('spués estaba el maestro cantero en el comedor del cura. Obsequióle liste con queso nuevo y vino
afiejo, dióle un pitillo del grosor de un dedo y en seguida violentándose, forzando su propio naturnl 1 le reprendió con In poca y tímida. aspereza compatible con su bondad, diciéndole:
-¡Qué falta de religión ...... y qué vergüenza! ¡Trabajar
en domingo!
El obrero, difgustado por la reprimenda, pero cohibido por el agasajo, repuso humildemente:
-¿Y qué le vamos i\ hacer, sefior cnra?~ Trabajamos
cobrando al entregar las piezas terminadas1 ganando tiempo...... el jornal es corto, el pan caro ...... y cuando menos
se piensa, nace un chico. Aquel grandullón rubio-ana.

135
d.ió ace.rcándose á la. ventana y extendiendo la manotiene cmco¡ el de al lado tres; el cojo de enfrente mantiene á sus .padres ...... y así todos! Créame, usted, sefior cu•
ra, en tripa vacía y hogar sin lumbre no hay :fiestas de
guardar.
Quedóse dudoso Don Cándido, y haciendo al fin un es•
fuerzo por aparecer enojado, contestó:
-A pesar de eso. ¡En domingo no se trabaja! ¿Y cu.in•
tos sois?
-Doce.
,
-¿Cuanto gana cada uno? En junto: ¿cuánto importan
los jornales de hoy?
El c.antero s~c6 la cuenta con los dedos, y repuso:
-Ciento qumce reales.
Don Cándido se dirigió ú su alcoba; abrió un vargueüo,
sacó de un cajón un bolsillo de seda verde con anillas de
acero, tomó de su contenido aquella suma, y se la entregó al maestro con estas palabras:
-Toma: que rece cada un Padre Nue$lro, y marchá.os
á descansar. ¡No profanéis el día del Seflor.
A los cinco minutos el taller estaba desierto.

··············· ····························· .. ···············~···········"······

Al domingo siguiente, cuando Don C.tndido subió á des•
ayunarse, l~ego de decir misa, oyó asombrado el rumor
que al tra~aJar producían los picapedreros, y frunciendo
el entrece10, murmuró:-u¿Hoy también?u
La escena que siguió fué igual á la ocurrida ocho días
antes. Llamó al maestro, le reprendió más duramente,
fué á la alcoba, y dió el dinero para que el taller se des.
pejara. Los trabajadores se marcharon alegres, algunos á.
sus casas, los más á la taberna; el bolsillo verde quedó
va.cío, Y el cura asoTnado á. la ventana, pasó un roto con•
templando aqnellas piedras, que según las miraba debían
de tener para él oculto y misterioso encanto.
Durante la semana siguiente, el trabajo cundió tanto
q.ue casi quedó limpio el solar. El nuevo arco de la lgle81a estaba á punto de terminarse.
Sin embargo, el tercer domingo aún comenzó más tem•
prano el golpeteo seco y metálico de la herramienta. sobre la piedra¡ pero el ruído era mucho más débil: sin du•
da.trabajaba pocagentc.
Corrió Don Cándido:.\ la ventana y vió que sólo había
un hombre ocupado en labrar y a.finar una pieza en for~a de dovela, con tanta prisa y tal afán, que ni tomaba
mstante de reposo ni levantaba siquiera la cabeza.
Entónces bajó y acercándose al obrero Je preguntó de
mal modo:
-¿Has quedado tú para simiente de judíos? ¿far qué
trabajas?
-8eñor-respondió ~l cantero,-ayer quedó concluido
todo: mañana lunes, de madrugada, se hace ia entrega:
sólo falta esta dovela por culpa mía, porque...... he estado
entre semana dos días enfermo. Y hoy tengo que acabar•
la, an~~ de la puesta.del sol:··· ··Pªra cobrar, porque ayer
no qulSleron pagar~e ...... m me pagan hasta que acabe.
-:-Dicho lo cual, baJó la cabeza, inclinó el cuerpo y sigui6
picando.
-¿Y si no concluyes hoy?
-El trastorno es lo menos: Jo malo es que no cobro, y
en casa hace falta.
Quedóse D. Cándido pensativo. Las cuentas que echó
y los cálculos que hizo sólo él podría decirlos: debió de
recordar que el bo~sillo Yerde estaba vacío; acaso se dijo
que la verdadera hmosna .es la que no con dinero sino
con el propio esfnerzose hace ..... Tal vez vinieron á s~ pen.
aamiento memorias á él sólo reservadas .. .... Ello fué que
mirando compasivamente al cantero le dijo en voz baja,
como confiándole un secreto:
-Mi padre y mis hermanos fueron canteros ...... Cuando chico, yo también aprendí el oficio. ¡Yo te ayudaré!
Y recogiéndose las mangas cogió un puntero, empufi.6.
un mazo y empezó á picar la piedra.
J.A.,,;lNTO ÜCTAVIO PICON.

G{a usum sc}iolarum.
RÉcIPE: Quince pétalos de flor¡
estambres y pistilos, á. placer;
cinco dracmas de hechhms de mujer
y dos de incienso de exquisito olor.
De cáscaras de pomas el sabor·
gnomos, nAyades, algo del no se;;
cuatro cunTtos de suave rosicler·
de éter y brisas cuanto más mej~r;
Afi.ade trea tomines del decir ·
de cualquier sabihondo sin'gular,
cuarenta interjecciones y un za6r.
Y de ag_ua quantu.m sufficit: ¡la mar!
Ponte á mezclar,. cocer y desleir,
y canta una oración de Castelar.

Da.

FRANCISOO DE ÚSUNÁ.

�186

EL MUNDO.

27 ÜCTtraRE, 1895.

PRENSA MEX-1CANA:
DOMINGO a DE NOVIEMBRE DE 1895.

·21&gt;o,o

IL-'--IMIMto 11

•

(!oslumbres ael a1a ae muertos.-roé1dco.
( Dibujo de D. Leaudro Izaguine.)

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Abrigo boito</name>
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                    <text>'L BUM DE LA CORONACION

DE N~ESTRA SEÑORA DE GUADALUPE.
1

"pre'

uu~

Reseña del suceso máS 'notable acaecido en el Nuevo Mundo.-Noticia histórica del j'\fila.gro de la Aparición y del Santuario de Guadalupe, desde la primera
ermita hasta la dedicación' de la suntuosa Basilica, después de las Ultimas obras ejecutadas.

Guía histórico descriptiva de Guadalupe Hidalgo para uso de los peregrinos y de los viajeros.
Expléndida Edición de gran lujo, adornada y f'nriquecida con

240 FINISIMAS ILUSTRACIONES

_ , Qon la aprobación y benakión ae1 §l1mo. señor Glrzobispo ae Wé~ico. ~
Es una obra que por su conttnido, sus ilustraciones y su lujo, merece ser conocida por todos, pues las noticias históricas de que están llenas sus páginas, son de
lo más raras y curiosas 1 y han sido tomadas de obras antiguas y de documentos inéditos.
Contiene seis capítulos en este orden:
I. Historia de la Milagrosa Aparición, según el texto de un libro antiguo, y noticias curiosas de la vida de Juan Diego.
ll. Historia del pueblo, Vílla y Ciudad de Guadalupe.-Noticia de las primeras ermitas y de los templos.-Noticias de otro orden (politicas, estadisticas, etc.)Noticias curiosas hasta hoy poco conocidas.
Ill. Historia particular de la Colegiata.-Biografía de los Abades de la misma y de los Capitulares actuales.
IV. Historia del culto tributado a la Santísima Virgen de Guadalupe, desde e,l Siglo XVI hasta nuestros dias.
.
.
V. Descripción extensa y minuciosa de las nuevas obras, ejecutadas desde 1887 hasta estos últimos dias.-(Este capitulo es el capital del hbro1 pues contiene todas las noticias relativas á dichas obras.)-BioO'rafias del Ingeniero y Artistas que han trabajado en ellas.
VI. Pensamientos autógrafos de todos los Ílustl'isimos Señores Arzobispos y Obispos de la- República Mexicana acerca de la Santísima Virgen de Guadalupe.

11•
~-•
TOMOII

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DO~fl.NGO :W DB OCTUBRE DB 18~ü.

NUMER015.
==

@:oronación de la ~ir9en de @uadalupe.

APENDICE.
Guia del peregrino y del viajero.-Programa de las fiestas de la Coronación.-Conclusión.

ILUSTRACIONES.
No es posible enumerar aquí las que contiene este interesantísimo y lujoso libro. Baste decir que son 240. Hay vistas, carátulas y estampas de libros antiguos, relntivas á la Santísima Virgen de Guadalupe, retratos, planos, y especialmente-llamamos la atención sobre que en esta obra se encuentra.

l.ra única colección completa 9ue hoy e.&gt;tiste de !os retratos de todos los !lustrísirrios 0res. ~relados de la República .Me.&gt;ticana.
Es también digna de mencionarse con especialidad la l!:1irPRECIOSA Y RICA COLECCION de

AUTOGRAFOS DE TODOS LOS MISMOS ILUSTRISIMOS PRELADOS
ó sea los facsímiles de los pensamientos de los Príncipes de la Iglesia )fexicana, escritos expresamente para este Album.

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IMPRESO EN LAS OFICINAS DE «EL MUNDO,&gt;, SEGUNDA DE LAS DAMAS NUMERO

4.

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4

20 ÜCTUBBE, 18U5.

EL!üU~DO.

20

ÜCTUBRE,

1895.

ELUUNDO.

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@'.oronación de la ~ir9en de @uadalupe .
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Ilmo. y Rmo. Sr. n. Pró~ro Maria Alarc6n y Sanchez
de la Barquera, Arzobispo de Méxieo.

Ilmo. Y~Rmo. Sr. D. santiago Zubirla., Arzoiispo de Duran¡,.~.

Umo. y Rmo. Sr. D. Francisco M. Vargas, Obispo de Puebla.

Ilqao. y Rmo. Sr. D. Jnclnto Lóp'.!z, Arzobi~po d_e Li1iare.

Ilmo. Y Rmo. Sr. Dr. D. Ramón !barra, Obispo de Chilapa.

•

Panorama ae la "(:Hilo, tomoao en globo en aia ae gran ceremonia.

Ilmo. y Rmo. Sr. D. Eulogio G. Gillow, Arzobispo de Oe.u.ca.

Ilmo. y Rmo..s~. D:. D. J. Ignacio .\rciga, Arwbif;po de Michoacán.

Panorama ae la "0illo loma 1

•

➔

1e el 'Tepe11oc.

Ilmo. y Rmo. Sr. Dr. D. Pedro Loza, Arzohi!&lt;po de Ci.:adalajara,.

.
1:mo. y Rmo. Sr Dr. y Ma~,tro, D.
Ignacio Montes &lt;le Oea y Obr~gón, ObispJ de San Luis Pptosf.

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EL MUNDO.

6

OCTUBRE,

1895.

20

ÜCTUBTU:, ]8!1.'\.

12

de ®ctubre de

EL ~'.UNDO.

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1895.

~oronación de la ~irgen de ~uadalupe.

Ilmo. y Rmo. Sr. D. Eduardo f¼lndics y Cnmacho,

nmo. y Rmo. Sr. D. Jooqu1n Areadlo Pttg11Ul. Ohl"po de Veracruz.

Ohh,JlO de Ta.mauli¡•tot.

nmo.~y Rmo. ~r. Dr. D. Tonuh Barón y Moralt-s, Obispo de León.

Ilmo. y Rmo. ~r. D. l-'ortlno fl. \'Na, Ol&gt;l~po de Cuermwaca.

limo. y Rmo. !--r. Dr. D. .\Wnógent'11 Silva. :obispo dl' Colima.

Ilmo. Y Rmo. ¡..;r, D. Miguel ~fnr!nno Luqm•, O1.11'1.JO Ue Ch!Apas

•

•
Ilmo. y:Rmo. Sr. D. J. ll. Armas, Obispo de TulllDclngo.

Ilmo. y Rmo. Sr. D. JcH\s Ortlz, Obl~po de Chlhuahua.

Ilmo. y Rmo. Sr. D. J. M. CAzares y :Martinez, Obi!q&gt;O de Zllmora.

Jlmo. y füno. ~r. Dr. D. l).mado l&gt;i!l7., ow~po de Tt&gt;ple.

nmo. y Rmo. ~r. D. Pl'rfecto Am ~Zquita. Ohl!&lt;TIO d

T.1ba«co.

Ilmo. y Rmo. F!r. D. i,·r. Jos~ Maria Portu,1ml, Obispo de Sln&amp;loa.

•

limo. y Rmo. St. Dr. D. José Mora, Obh•podc Tehuantepec.

•

mo. y Rmo. ~r. D. Fr. Buena.venturo. Portl1lo,
Obli:po de

za.ca.tecas.

Dmo. y Rmo. Sr. D. SanUago Garza Zllmbrano, Obt!po cicSaltlllO.

1lmo. y Rmo. sr. n. Cn'1;&lt;'C'1wlo C'an1llo y ,\.noona,
•

Obi~JIO de Ym:ntán .

Ilmo. y RmP, Sr. D. Jlel'{'ulano L6pez, O1,:)'po flc Sonora.

Ilmo. Y Rmo. S:t. D. Rafael R Camacho, Obli&lt;po de Querétaro,

•

�,

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I

/
•

EL MUNDO.

8

I

/

20

OaruBRE,

1895.

1

1

20

ÜCTUBRE,

.
Plancarte ha querido desarraigar ~e la con
y ya se anuncia que ha sido proclamado dictador ~ re. 81 ~l Jri. d·o un tradicionalmotivodefanat1smo, con
gente del •eino. H:iy quien piense que las fuerzas. Jªpo- Cienc: t:!vés de largas generaciones, ciego y fatalistar
neeas que guarnecían el invadido palacio, y no qmsie~on r:~m~s confesar que ha conseguido el fin que ae péro~oó no supieron evitar el atentado, no han de haber sido
,
sario es reconocer que e1 en rgico
extrañas á ~e movimiento insurreccional; pero al pensar nía. Je~i se:p~ad~°a.e'i culto rendido á. los pies de la.
que las tendencias de la insurrección son m_anifiestamen- ~ce o
a da gran suma de almas que la eran proRESUlIEN.-Los disturbio• en Constantinopla y la cuestión te antijaponesas, (lQ.lllO lo es su proclamado Jefe. debemos 1m~en corona ,
creer
que,
más
que
compliciQad,
ha
habido
torpeza?
desd~ Oriente.-Triste condirióu del lm11erio otomano ......;...Sanfu~damen~~ adl~t~pública ha tenido el espectáculo de
grie.nto motín en Corea.-Nuev,~ faz e~ el embrollo ~el ~x- cuido en los japoneses qüe tan súbitame~te se d~3aron
n cam i~ re ación de obispos, tema de todas las consorprender
y
arcebatar
en
un
momento
la
mfluenc1a
que
tremo Oriente.-La toma de Tnnaoarn·e por el eJército
una g~n co g tf vo de todos los artículos lanzados en esversac1ones,
mo
bl' ·a d
ejercían
en
la
corte
-coreana.
.
francés.
ú. los vientos de la pu ic1 a .. '
Aun no se establece el orden en la revuelta capital; los tosy dfas
•
or cierto que ha llamado la atenc10n, p_ues m,uchas
¡Qué obscuro y qu6 sombrío se presenta el horizonte buques de guerra extranjeros han desembarcado tropas
rs!nas no estaban en antecedentes, el cre_c1do n~meropolítico del caduco imperio otomano! qué nubes de tem- para protejer á. sus :nacionales y dar apoyo. á sus reprealtos dí natarios con que cuenta la Igle:sm. Mexicana.
sentantes
diplomáticos¡
los
soldados
del
M1kado
se
muepestad se ciernen sobre las azules riberas del Bósforo,
En la act!alidad el número de éstos es igu~l al de Goven
nctivamente
para
dar
garantias
á
todos,
y
ya
se
esI?edonde por más de cuatro centurias ha. flotado orgullosa
bernadores de Est.a.clos, y si el ~aís es ~em.as1.a.do po_b~e
y tri.unfante la bandera verde del Profeta! Sorda y des- ra que este motín dará ocaeión al choque de los cuantiosostener la forma federativa., sera p1ec1eo dec1d1rintereses acumulados en el extrelllo Oriente por las p ara
piadada la ~u~lime Puei:,a á los ~ri~s clamoroso~ d~ sus sos
ue la I lesia cuent,a con mayoTes recursos q~e~lEstado.
súbditos cristianos, y taimru:la é md1fet'ente á las msuma- naciones europeas, que no pueden v~r con buenos oj.os q Sin ufarmente favorecida}13: sido en estos nltunos año&amp;
ciones de las potencias occidentales, no ha dado un sólo que una potencia rival se levante poderosa, que no qme- la I l~ia Mexicana por el , at1cano 1 como .1? pr_ueban los
paso adelante :para implantar las prometidas ~eformas en ren que el Japón predomine allí donde ellas han preten- noJbramientos d~ nuevos obispos. Las drnces1s aui~enla administración de Armenia, y por tan torcidas senda.9 dido ejercitar constantemente los derechos de soberana tan
es de su:poner que cada una de el.las propor~10na
ha dado Jugar .t los recientes disturbios de Constantino- protección.
el~~ntos de vida propia, cuando lee.m~s en un rec1~nt~
X.X.
X.
pla que han ensangrentado una vt&gt;z máa sus históri~as
des acho trasmit1do de Roma á los d1.ar10s de _la capital.
1G de Octubre de 1895.
calles, y han bec:lO que lo~. repr~senta~tes de las naciouil PaE_a .ha recibido v8:liosos donativos en dmero efecnes cristianas asuman una enérgica actitud y amenacen
tivo del b'p1scopado Mexicano.i•
.
. I' .
de muerte el vacilante poder de los muslimes en el terri¿Qué resultados tendrá en lo porvemr ~'ita multlp ic1torio de la civilizada Europa.
dad de fuerzas operando en ~avor. de una idea? Esto es lo
Horroriza. y causa estremecimientos de indignación el
que interesa estudiar al partido hberal.
..
pensar en las escenas de sangre y exterminio que se han
.Shmlililhlll ~t Jo,s &lt;r:0119re5M &lt;Citntí~cos.
Si la creación de nuevos obispados no deb1h~ la agrudesarrollado en las plazas de Stambu.l, ante los ojos_ atóación-y el mensaje á. que aca~arnos de .aludir es. una.
nitos del mundo antiguo, que ve en ellas las convulsiones
Nuestros hábitos sociales están inspirados en las co- ~rueba de ello-sino que antes bien la fort1Ji~a Y la mte-:postreras. de histérica agonía que agitan á un pueblo acha- rrientes extranjeras¡ vivimos de la imitación, nuestras
ra rueba es de que toma puntos estra~g1cos p_ara el
coso corrompido y enfermizo, destinado en breve plazo ideas no son nuestras, llegan á. la. República importadas en ~ash %e una futura lucha. Y que la Iglesia Catóhca no
á de~parecer del haz de las naciones libres. Porque, polas alas de las publieacioneseuropeas¡ adoptamos toda-maierde de vista su ideal, lo prue.ba la v_ehemente pro~ta.
drá el gobierno turco apelar á. los gastados n!edios de to~- nifestación de elevado progreso sorprendido en ~os Esta- "a.el Vaticano con ocasión del amve~sar10 ~e las tropas 1~pes pr&lt;,roesas y engañosas protestas de emmenda; acudi- dos más ricos y civilizados, sin estudiar antes si es ó no lianas en Roma. Si todR.S sus mamfestac1ones se reduJe·
rá. en su angustiada situación á los asombrosos y cO.ar adaptable á. nuestro medio. A \'eces resulta que estas ves- ran á. celebrar con extraordinario fausto las fiestas de la.
si quiméricos inventos del químico Turpín, para defeJl- timentas de confección lujosa se adaptan mal á nuestros coronación de una imagen 1 nada tendríamos porque preoder la 'entrada de los Dardanelos, y por arte de encanta- miembros; en otras, nos semejamos á aquella madre .de cuparnos· pero la experiencia nos demuestra que no es
miento yde manerahecbic~resca hundir l~ flotas extran- familia cuyo hijo se alejaba de su lado para ir á ti:abaJar así, y que detrás de estos hechos de orden pu~mente esjeras y las escuadras enel.'?1¡¡p1s en los abtsruos. obscur&lt;;is á unas minas y ella leponíaen su maleta un remedio con- piritual pueden ocult,ar,1e fines de otra categ~ria.
.
del Ponto· intentará. esgr1tmr las armas de la diplomacia tra las insolaciones. Hemos querido tener avestruces, ya
La m~ltiplicación de obisl?os en la ~púbhca Mexic~tomándolfls en el arsenal de añejos tratadp~ y desusados que en otras comarcas del mundo exi~ten estos. interesan- na es un fenómeno que excita algo mas que un moviconvenios internacionales: nada bastará. á hbrarla de su tes animales; hemos soiíado .en cultivar ramié com? la miento de curiosidad: vale la p~na. de tom~~ nota de una.
· mísero destino, y sólo alcanzará á prolongar su trab.ajosa Argelia; hemos pensado en• implantar todos los atribu- maniobra que, cuan.do menos, md1ca un v1.s1ble aull?-ento
vida, qne se arras~ra á. favor, !11Ú8: que de la .c&lt;;inrrnsera- tos de los -pueblos poderosos y nos eno&amp;ullecemos un
de prosperidad y de p0der en este adormecido orgamsmo.
ción de las potencias, de las nvahdades y,envidias que se poco cándidamente d~ todas estas conquistas que consuscitan entre sus enemigos, por apoderarse cada cual de trastan con nuestras inmensas lagunas éconómicas y sola. parte más codiciada del botín.
ciológicas.
.
ASUNTOS DE "EL MUNDO."
Ahora no es sólo la codiciosa. Inglaterra la que trata de
Instituciones, costumbres, ropa. blanca, todo nos viene
poner fin á las matanzas crueles de cri~tiano~, que_ han es- de afuera, todo toma e~ nuestro p~ís carta de ciu~danía,
Importantes á los suscritores.
candalizado al mundo, y ú. lae persecuciones mauditas que todo es acogido con grito de entusiasmo y explosiones de
ensangrientan los campos de Trebizonda y Erzeróun: to-. alborozo, muy _particularmente cuando se trata de halaPor falta de espacio en el número anterior, no nos hatodas las naciones que se precian de civilizadas y que han gar nuestro delirio de gr:a,1ldezas.
.
.
bíamos. ocupado en anunciar, como ~ebemos, las obras
encontrado su grandeza al flmparo de la Cruz, se aprestan
Deciplos eet;o con motivo del Congreso de Americanis- en publicación y laa que han de pubhcarse una vez te~belico~as al combat-e, y como en tiempos remotos se con- tas reunido recientemente en esta capital, cuyas venta- minadas éstas. El Nieto de Periqu.ülo, del cual ha conclmgregaban á la voz de Pedro el Ermitafio y de Godpfredo jas se nos esca-p1.n y que viene á ª!--lmentar el nÚ11?,(;ro, ya do de publicarse ya el primer tomo, constará de uno ó
de Bonillon para rescatar el sepulcro de Cristo, hoy se con- crecido, de as,cibleas docentes, sin resultado positivo. .
dos más, que han de publica:rse.desp~és de pasadas algugregan para dar el golpe de grac_ia al ~o!ibundo imperio
Ha habido en efecto, sobra de congresos en estos últi- nas semanas, con el objeto de tener tiempo para que lasde los Califas y repartirse también cristianamente la he- mos afios ud derrroche de erudición clásica1 una dilapi- ilustraciones no se bagan precipitadamente, como nos
rencia de los Solimán y Bayaceto.
dación de profundismo, que basta ahora no ha servido de sucedió en la pu blicaci6n del primer tomo en más de una
Estaba escrito, dirán con misticismo muslímico los di- nada. Todavía recordamos aquel luminoso Cor.greso Hi- ocasión: así pues, pueden estar seguros nuestros lec.to.re&amp;
rectores de la política mahometana en el palacio del Sul- gienista celebrado por una cruel ironía en una de las ciu- de que esa primorosa obra, por la cual hemos rec1b1do
tán· estaba escrito, repetirá el muezhin desde lo alto de dades m;ts anti-higiénicas del globo, y en el que después infinidad de felicitaciones, que bien merece el autor, quela r:iezquita, y será. la voz que pronuncien los creyentes de solemnes sesiones rio se dió el caso de proponer algo dará. completa y publicada en este semanario.
bajo las augustas bóvedas de Santa Sofía¡ pero antes de saludable en.favor de la Capital de la República.
-El numero de hoy es el último que dedicamos á lasque veamos cumplido ese destino, ¡qué lucha tan desespeSe nos dirá que generalmente acuden á esta&amp; asambleas .fiestas de la Coronación de la Virgen de Guadalupe. Hara.da habremos de presenciar! qué lágrimas tan amargas ilustres personalidades extranjeras, excursionistas inteli- brán notado nuestros lectores que El M«nilo tiende á reirán á mezclarse á. laS salobres ondas del Ponto Euxino! gentes y que siempre es provechoso dar á conocer el país presentar la época en que se vive, no-sólo en el período
cuánta sangre manchará. las aguas azules del Helesponto! en el exterior por medio de estos vehículos. La verdad es de años en que ha de desarrollarse, sino hasta en la 1,ey qué llamaradas de incendio alumbrarán, antes de que se. que la ma.yor parte de tales excursionistas la constituye mana en que se publique, dando en el periódico los acon·
hundan y desaparezcan, los feéricos jardines y orientales un núcleo de sabios, altamente preocupados en asuntoS' tecimientos que preocupen al público. La Cpronación fué
palacios de Pera y Scuttari !
de gabinete, que al regresará su patria, no volveráná. ocu- un acontecimiento sensacional, y por eso creemos que
parse más de México; su viaje tiene no objeto más abs- nuestros lectores estarán satisfechos de que hayamos gas***
{ tracto
vienen en busca de hechos para comprobar tal tado tres número$ enteros para tratar del mismo asunto.
No menos interesante al observador y lleno de tremendes episodioe, es el drama que se desenvuelve en el ex- ó cual'teoría-abstrusa, y sus trabajos versarán sobre lajloNo cumpliríamos con un deber ineludible que tenemos,.
tremo Oriente, donde en estos momentos están :fijas las ra ck loe países americanos, la composi.ci6n geológica de la si en este párrafo no diéramos de nuevo las más cumpligraa.
Cordillera
Andina,
y
así
sucesivamente.
miradas de la astuta_ diplomacia y solapada poJítica _d e
da.a gracias al Sr. D. Victoriano Agüeros por la deferen·
~sta.mos un poco decepcionados dé congresos que si cos- cia con que se sirvió permitirnos que usaramos de todos
las potencias occidentales. Allí la Grau Bretaña exigien~
quille~;&gt;-agra.dablemente
nuestra
eterna
vanidad,
contrido de modo violento la degradación y castigo de un alto
los Ol'iginales de él para ilustrar el asunto de la coronamandarín chino, muy poco grato á sus miras civilizado- buyen extraordinariamente á prolongar nuestro desmedi- ción: dichos originales, que son más de 300, se encuendo
orgullo
que
oculta
los
inmensos
vacíos
abiertos
en
ra.a; allí las hordas fanáticas de vegetarianos, asesinando
tran publicados en el primoroso libro que editó el Et
á. mansalva una y otra vez á pacíficos misioneros, y atra- nuestro estado social. Necesitamos estudiar mucho, traTiempo con el nombre de Album de la 'Corinaci6n; nosbajar
mucho,
no
en
la
región
de
las
nubes,
no
perdidos
en
yendo sobre el celeste imperio cómplicaciones y dificulotros apenas hemos podido publicar unos 40 ó .50; pero
altas
sublimidades
sino
al
ras
del
spelo,.
en
la
tierra,
allí
tades que pueden arrastrarlo á. nueva y desastrosa guerra
1
llamamos la atención sobre el hecho único de que hemos
con las naciones cuyos súbditos deja sacrificar con impía en donde surgen las terribles incógnitas de nuestra ecua- tenido cuidado especial en citar en cada número la procrueldad; allí la omnipotente Rusia cubriendo con manto ción nacional.
cedencia de ellos en momentos en que casi toda la prensa.
El.gobierno de México hizo bien en aceptar que en esprotector al Hijo del Cielo, y enseñándole la manera de
de México tomó sas ilustraciones de la misma obra, sin
resistir, en caso dado, á sus Jurados enemigos y poderosos ta ciudad se reuniera el actual Congreso, no podía hacer citarla una sola vez.
rivales los temidos japoneses; a11í la Francia dando ríos otra cosa, pero no verá ningún resultado práctico.
-Con positivo placer anunciamos á nuestros lectores
de oro para cubrir cuantio1ms empréstitos, y ofreciendo toque cop.stantemente estamos pensando en las reforma&amp;
davía el caudal de su inagotable riqueza para las necesique para el tomo próximo de este periódico hemos de
:Co ítllima congregación be obis¡rns.
dades crecientes de la China y las -solicitudes cons.tantes
h;ace~, para que así corresponda, sin duda, al favor que
del moscovita: todo parece anunciar que 10:3 intereses más
sm dts¡:,uta alguna, excepcionalmente está dispensando
D1,1mnte muchos días la prensa no se ha ocupado en el púbhco á El_Mundo. Somos algo conocidos ya en la.
opuestos y encontrados de Occidente, se han dado cita
en aquellas ·apartadas regiones, para venir á las manos otro asunto que en los obispos reunidos en la Capjtal í!On prensa d~ Méxrco, y por consiguiente se sabe de antemamotivo de la coronación de la Virgen de Guadalupe. Ellos no que siempre nuestros ofreC1mientos son cumplidos al
por erlraflo~ modos.
Y corno si faltara una chispa para prender el voraz in- han sido los héroes de estajornada y hasta el mismo Ayun- pie de la letra.
cendio allí inminente, en. el reino de Corea, cuya pose- tamiento según se cuenta, no ha desdefíado invitarlos al
. ~articipamos también á, los muchos suscritores que se
sión y dominio por parte del Jap6n, ha sida causa y ori- banquete'otrecido por el cuerpo municipal al Congreso de dmgen á nosotros en. demanda de pastas para los tomos,
gen así de la última guerra que terminó con la bumilla- Americanistas: recien inaugurado en la buena ciudad de que éstas no las tendremos sino hasta el ano entrante,
ciói::. y derrota del imperio chino, coi:no de las rivalidades México.
pues. actualmenté estamos en tratos con una casa de AleEl señor Abad de la Colegiata puede mostrarse satisfe- ~an~ para la fabricación de 20 6 30,000carpetas de cartu~
y envidias despertadas en las potencias- europeas por el
tratado de Shimonoseki, en el reino de Corea ha tstalla- cho· á su llamamiento ha &amp;cudido,:n()table número de al- lina, i!,DPI'e;Sas en negro, rojo y oro, á todo lujo. Saldrán
do inesperado motín de trágicas escenas, cuyas conse- tos dígnatariOs de la Iglesia Católica; y si abajo no, en las á. prec10 baJo, por lo.que las pondremos á precios de costo;
cuencias apenas se pueden l&gt;reveer. Tropas coreanas dis- regiones su periores las fiestas de la Vil la han respondido no es nuestro negocio ganar con las encuadernacionenes
ciplinadas y armadas al estilo japonés, pero amenazadas al boato que de ellas se esP.eraba. Cierto es que en las los tomos.
de licencia absoluta por manejos ocultos de la corte, han clases ínfimas reina un visible descontento; para el inAnunciamos también que no J&gt;Odémos servir ni ·un
entrado en..tumultuoso estruendo al pah¡cio real de Seoul, dio, la imagen del Tepeyac representa un símbolo purifi- sola coleccifm de los tomos anteriores, porque están ago•
y después de cometer desmanes y atropellos, han llegado cador de sus miserias y tristuras¡ al rodearla de tantos tados los !1umeros: por hov seniremos suscriciones deshasta manchar sus manos plebeyas con la sangre de la vívidos resplandores, el indio piensa que ya esa virgen no de este numero, ca~ando medio mes de Octubre, y nos
es la suya y gime dolorosamente. No poco ha contribuisoberana reinante.
anunciar cada semana el número de ejem·
Acúsase, y con razón, al padre del rey, al ancianoTay. do á este malestar de la raza indígena la exclusión ~ue proponemos
piare~ 9-ue nos queden disponibles para servir nuevasi
.Won-Kung, de haber sido el iniciador de tales crímenes, de ella se ha hecho en las festividades de la eoronacion. iUSC?lClones.

1l,unta, &lt;!Ettrattj.era,.

á

:lllolítirtt ®tntral.

re

l.lata, C!Eb itarittle,.

1895.

EL MUNDO.

1

SEMANARIO ILUSTRADO.

TELEFoNo 434. -2'~ de las Damas núm. 4,-APABTADo 87 B.

MEuco.

Toda la cory-e¡:;pondcncia relativa á este peri6dico, debe d.Irlglrse
al Director y Gerente: Lic. Ralael Reyes Spindola.
Este periódico se publfcará todos los domingos y se reparte á domJctuo en cualquiera población donde tenga Agente· y por corn!O franco de porte, 6 donde no lo ha.ya
'
'
Las suscric~oncs forá.nea:i ee liquidarán por trimestres ordinarios
aunque conuencen en cualquiera quincena: pues Si no son e.ltt\s en
la prlméra del tr!mestre, se cobran\ por lo que falta, 6 se aumentan\
el cobro del próximo.

PRECIOS:
CN TODA. LA. ltEPUBLlCA. Y EN EL EXTB.A..",JERO (UNION

POSTAL UNIVERSA.L) ...............................................

NUld:EROS

SUELTOS DEL DU.

O A.TIUfU.DOS

EN

LA CAPI-

$ 1 00

TAL YEN LOS EST~vxsos~··········"··•··"····· ,, O 30
Treinta ~ plana por cada publicación. Para avisos por largo
tiempo precios convencíonales.
Todo pago debe ser. precisamente adelantado. A los !JUSCritores que
no puedan remitir dmcro anticipado se les girará en el primer mes
del trimC:S,trei por Express ó Correo; y si no hay oficinas, se remitirá
el perlódmo aespués de haber recibido el valor de la suscridón.

&lt;!angr.e,a bt ttmericatti,itt,.
La nota mas sonora en el concierto de voces que se
h.an escuchado en el S~lón 4e Actos de la Preparatoria, en donde se i-eumó el Congreso de Americanistas, fué, sin duda, el magistral discurso de bienvenida ó ape~·t~ra, pronnn~ü~,do por el Lic. Joaquín Baranda, Mm1stro d13 Just1c1a1 y el cual publicamos en
seguida.
'
·
Dijo el señor Ministro:
SEÑOR PRESIDENTE:
SEÑORES:

Por inmerecida que sea la honra que me habéis dispensado al elegirme Presidente efectivo del Congreso, sie;mpre trae consigo el ineludible deber de corresponder á ella, deber que me esforzaré en cumplir
confiando únicamente en lo ·eficaz que suele ser la
buena voluntad.
· La ley del progreso, sorprendiendo )• dominando
las fuerzas de la naturaleza, ha ensanchado hasta lo
maravilloso, la esfera de los 'conocimientos humanos·
y obedeciendo á esa ley la ciencia ha forzado los es~
trechos linderos de la historia, penetrando, con audaz
resolución, en el mas allá misterioso que envuelve en
sul:! sombras el desconocido origen de la humanidad.
Los que en descubrirlo se afanan v consao-ran á. tan
ardua labor concienzudos estudio$, abancl~nan el explorado campo del antiguo mundo} irn fiian en el que
les ofrece el nuevt:&gt; 1 •virgen aún; proyectan asociarse
para vigorizar su acción, y nace en la Sociedad Americana de Francia el feliz pensamiento de formar un
Congreso Internacional de america11istas. El germen
se desarrolló al calor de ilustrado entusiasmo, y el
Congreso en 1874 ~brió su p_~imer periodo de sesiones
en Nancy y ha vemdo reumendose cada dos años, en
las principales ciudades europeás1 en LlLxemburgo
Bruselas, Madrid, Copenbague, Turin, BBrlin, París;
Huelva y Stokolmo. Los resultados obtenidos se registran en las actas de las sesiones publicadas en va
numerosos volúmenes; alli se encuentran marcalas
con nombres ilustres { trabajos importantes, las diversas etapas que el Congreso ha recorrido en su gloriosa peregrinación.
Al terminar la última reunión en Stokolmo, el Congreso, ajustándose á sus estatutos, tema que señalar
un lugar precisamente de Europa, para que sé verificara la próxima reunión; pero rompiendo por la primera vez, el inexplicable yrestristivo precepto que se
había impuesto, tuvo á bien acordar, mediante plausible iniciativa, que el Congreso se reuniera en México} acuerdo que el Gobierno Mexicano se apresuró a.
acoger con beneplácito y gratitud.
No es, en efecto, ex.pficable que una Asociación cuyo programa es coadyuvar al progreso de los estudios etnográficos, lingüísticos é bi~tóricos, referentes
á ambas Américas, especialmente en la época precolombina, se prohibiera á sf misma venir á esta tierra
que es objeto de sus investigaciones, y verla, y tocarla; y descubrirse ante sus adroirables monumentos, é
interrogarlos directa y enérgicamente con la voz de
la ciencia, bastante poderosa para resucitar á las generaciones del pasado y obligarlas á revelar los inexcrutables secretos de su existencia. El Congreso de
Stokolmo ha proclamado el mejor método de ense~
ñanza, el experimental, el objetivo, é inspirado y resuelto como Colón, ha abierto las puertas del Nuevo
Mundo á los Americanistas. ¡ Honor al Congreso do
1

.Stokolmo 1

·

La preferencia que Se otorgó á nuestra patria en
la capital de Suecia, tiene en su abono, la convicción
de que entre las naciones americanas es una de las
más Tieas en monumentos arqueológicos. Cual sun. tuoso museo guarda vem~randas reliquias en toda la
vasta extensión de su territorio, desde las regiones en
que sopla el Bóreas, hasta la~ que baña con sus olas
espumosas el Golfo de México. Tended la vista por
cualquier lado, y os encontraréis con las ruinas de Ca.s as Grandes erí Chihuahua¡ con restos antiguos y momias admirablemente conservadas en Sonora; con
huesos de gigantes, fragmentos de columnas y cons·

•

trucciones airuinadas en Durango· con el Cerro de
los edificios en Zacatecas, sobre el 'cual se ostentan
las ruinas de la Que.ruada; cou los iestos humanos
que forman el co~ting·ente espontáneo del lago de
Chapala¡ con las cmdades fortificadas de la 8ierra
Gorda en Querétaro; con· las ruinas de Xoehicalco,
Casa de Flores, en ~forelos; con las de Mitla en Oaxaca¡ con las _del Palenque en Chiapas; con _las de Papantla en·Veracruz; con lafl de Hoch-Ob en Campeche; con las de Uxmaly Chichén~Itzá ·e n Yucatán. En
las Cercanías de esta capital, emporio del imperio azteca, que entre sus títulos nobiliarios tuenta el de hab~r si~o la primera de América que utilizó el prodigioso rnvento de Gutemberg, tenéis, señores, al alcance de vuestra mano, el histórico castillo de Chapultepec, qne entre los secÚlares ahuehuetes de su
plácido bosque, se cierne sobre peñascosa colina contemplando el espléndido valle que limita la cordilleta de Anáhuac; tenéis el cerro de Ixtapalapa, en cuya cumbre se celebraba, al fin de cada siglo azteca,
la extraordinaria ceremonia delFuego nuevo, sacrific~ndo un ,hombre~r encendiendo sobre su cuerpo, palpitante aun, lúgubre hoguera que era1 sin embargo,
para los atemorizados y supersticiosos habitantps de
la comarca, como fa.ro de salvación que anunciaba
que ni para ellos, ni para el mundo babia sonado la
última hora; tenéis en Popotla el célebre ahuehuete
conocido con. el nombre de árbol de la ,Noche Triste, , porque.la tradición cuenta que fué mudo testigo
de las lflgl·irnas de Hernán Cortés cuando no se resignaba á apurar el cáliz de la derrota; tenéis, en fin, y
con est_o tenéis bastante, las pirámides, los túmulos
y la fortaleza de Teotihuacán, monumentos antiquísimos, que existian antes de que los toltecas, predecesores de los acolh.uas y de los mexicanos, vinieran al
Valle, no obstante haber dado estos últimos A la ciudad el nombre que lleva, que. quirre decir lugar de
los que adorai:i dioses, según asl?:!!'llra con otros etimologistas, el notable historiad~r Orozco y Berra,
quien agrega t&gt;n el particular que la etimologia
c~firma el aserto de se1· aquella ci«dad un. reverenciado santuario, condición que puede explicar stt

existencia prehistórica y SU, conservación durante
las vicúitudes subsecuentes.
Como un muestrario de todas esas grandezas, que
permanecen en el abierto templo de la naturaleza iluminadas por el sol, y sobre las cuales por desgracia,
viene ejerciendo el tiempo su acción irres;stible y destructora, tenéis también, Señores, el :\Iuseo Nacional,
con el que está identificado el grato é imperccerlero recuerdo delos \rirreyesDonAntonioBucarelli y el Conde de Revillagigedo, los primeros que pensaron en la
cro~ción de ose establecimiento, que. despueB ha merec1~0 la constante y decidida protección de todos los
Gobiernos. El ;uuseo fundado en la. Real v Pontificia
Universidad, se trauslarló al cabo. de muchos años, á
la Casa de )foneda que actualmente- ocupa; y en sus
salones presenta una p.bundante v variada colección
de antigüedltdes del pais, entre Jits que descuellan el
Calendario Azteca, que encierra, á juicio de persona
autorizada, los conocimientos científicos de los antiguos mexicanos, y el Tablero Central de la célebre
Cruz del Patenque,•que ha provocado acaloradas y
eruditas discusiones sobre la predicación del EVange!io enAmérica,antes dequeft1era descubierta y conqmstada por los valerosos hi,ios de la hidalg·a nación,
en cuyos dominios no se ponfa el ,iol. Con los utenf,iilios domésticos, armas, ídolos, amuletos y objetos del
culto qut: abundan en el Museo, llamarán especial~ente vuestra atención las pinturas originales, los códices, algunos mapas, la matricula. de los tributos que
se pagaban á los reyes mexicanos, el itinerario de
Agslún hasta la funda~ión de. Tenocbtitlán, y otros
objetos curiosos que sería prolijo enumerar.
He aquí, Señores, eJ grandioso libro abie1f:&gt; á
vuestros ojos: en sus pAginas encontraréi~ los inapreciables elementos que ofrece á la paleontología y á, la
hiJtoria, á la arqueología y á la etnografía paraia
milagrosa reeon,struccióp detlo-pasado, obra complexa de tarctia y de:dificil ejecución. En ese libro han
leido investigadores de nota, ,nacionales y extranjeros. Al recordarlo vienén á mis labios los nombres de
Las Casas, Sa.hagúnJ :\folina 1 Gante,Landa, Cogolludo,
Benavente, Sigüenza, Clavijero, Gama, Alcedo, Fernanndo Ramirez, Ignacio Ramirez, Orozco y Berra, Piment,e.l, Garcia Icazbalcct;;i.; :v ·sería infiel ó injusta mi
memoria, si no evocara también en .e ste acto solemne,
los nombres no menos ilustres de Robertson, Prescott,
Stephensy Kingsborug. Pudiera y debiera quizá citar
otros, que muchos figuran en los anales bibliográficos;
pero me abstengo de. ello, seguro dequelos·tenéis presente!i á todas, ii los .v ivos .y á,-Ios .muertos. ¿Y cómo,
aunque no lo citara, ~abriais dé ohidar, -por ejemplo
al sabio. prusiano, a.utQr df? , la «Rora Subterránea, ,
que desde las nevada!r alturas del Cbimqorazo divisó
el nuevo continente y lo anunci'ó' al Illundo, como ht
tierra prometida del progreso y ·ae la libértad? ¿Como habriais de olvidar, repito, al inmOTtal Barón. de
Humboldt, que en sentir de elocuente orado1\ (ué el
primero que tuvo
la gJor_ia dé clécir: ésta es la Amé1
rica.?
• •
·
~eg"uid, Señor~s., la estela. luminosa que ·esos astros
deJaron á. su paso, y ella os conducir.\ por buen camino al esclarecimiento de los hechos. Haréis con Clavijero la peregrinación de los mexicanos del Rio Colora.do á Tula, siguiendo el itineral'ió de las ruinas
escalonadas en el tránsito; y tendréis que volverla á
hacer con Orozco y Berra por distinto derrotbro den·

9
tro del cual no están comprendidas las ciudades arruinadas, que á juicio de este mismo historiador, baJ°o
todos sus aspectos corresponden á la época p1·ehistdr~c~, y .son manifestaciones muy marcada.,; dp, la civilización del hom. bre prehi:•dórzco en México: Investigare.is si la época de la piedra. bruta se separó ó confundio con la de la piedra pulimentada. y si el hierro
fué ó no conocido, y os acercaréis, en fin, a la solución
del problema ci.entifico de la unidad de la especie, en
el C!J,SO tle ~u~~ comprobar se llegara que las eivilizac10nes pr1u11tivas del Nuevo :\íundo son semejantes
~ las del An~iguo; que las razas que poblaron arnbo.s
t~eneu los mismos ca;acter~s antropológicos; que los
s1.gnos de nuestror; codices pueden descifrarse por la
clave de los geroglíficos egipcios, y que las pirámides
de C!10!ula, de P~pan~la y do Xochicalco, en las que
se distrng_ue"!' baJ? relrnves, de hombres, anim·ales, sirn.1)olos y dibuJos eJecutados con primor, son parecidas
:l aquellas pirámides desde la.s que cuarenta siglos
contemplaron á los soldados victoriosos de Napoleón
el Grande.
El Congreso abre hov sus sesiones que serán sin
dud;i, de notorio interés, á juzgar Por los trabajos
presentados, de que acaba de dar cuenta la Secretn.rJa .. Consagraos, señores, á la útil y noble Jabor que
aqu1 os ha congregado, y contad con que el Gobierno
)Iexicano continuará impa1·tiendoc,s fa decidida protecci_ón que jamás ha escaseado cuando están de por
medto el lustre y buen nombre de la patria.
. Es_ sensible que el Jefe supremo del Estado, apoyo
mtehgente y eficaz de toda manifestación de adelanto material é intelectual, no haya podido honrar ~on
su presenci~ esta solemnidad sin precedente en los
fastos a_m.er1canos; y es mucho más sensible que no
haya podido, por reciente y dolorosa causa que ha llenado de honda pena el hogar, el cariñoso santuario
~e la amistad y la República entera que deplora la
irreparable pérdida de uno de sus grandes ciudadanos. Empero, señores, atenúa nuestro sentimiento la
certeza de que el digno representante aquí de aquel
elev3:do funcionario, nos trae palabras de estímulo y
de.ahent?~ y promesas frcflcas de ilustrada y valiosa
cooperac1on.
Bien vc•nidos sean los apóstoles de la ciencia á la
a~ti9ua 'l:enochtitU~, que se vist~ de gala para. recibu a sus 1lut-1tres hucspedes; bien venidos sean los audaces ex'J)loradores de lo pasado. los paladines del saber, que recon~n el mundo, no en busca de quijotescas _avent.uras, smo P.n pos de gloriosas conquistas que
red11_nen a. la. hmn.amctad de sus en-ores y ele sus extraVIOHj b1e1\ vemdos sean á, esta tierra fecunda inmort~l.izada por Netzahmtlcóyotl y santificada p~r el
martirLO de Cuauthémoc 1 dos tipos aborigl.".nes que
Plutarco no se hubiérn. desdeñado &lt;'n comparar con
los héroes y semidioses de Grecia y de' Roma· bien ve!1idos. sean los propios y los extrafios que domulgan
1dent1ficados en el altar de la civilización. ¡ Que el
éxito coton~ sus esfuerzos· que hao-an la luz y que
algún dia brille e:,;pJendoro~o el sol de la vP,rd~ct, único que ha debido v debe alumbrar al hombre en todos los tiempos y 6n J:,odas las edades!

LA MUTUA.

•

Zamora, Octubre 2 de, 1895.
Señor D. Cá.rlos SommerDlrectorGeneral de "La.Mutua."-Méxioo.
Estimado sefior:
Como u.d sentimiento de gratitud hacia usted y á Ja. Compa.nia que
tan dignamenk: represento. en esta República, le dirijo le. presente,
dándole las debidas gracla.s por la puntualidad con que me fué satisfecha la cantidad de mil pesos, importe de la. póliza número 532,952
bajo la Cllftl ru:tuvo asegurado mi finado e!'poso Tomás Barbosa.
Quedo igualmente muy agradecida. al Sr. D. Miguel Serrato y
Durá.n, Agente especial de esa compaiUa, por cuyo conducto y en
presencia del Notarlo Pdblico Sr. D. Diego Mfndez recibí la expre:ia,da cantidad, con el carácter de beneficia.da.
Soy de lL.. ted, sefior Director con la mayor consideración y aprecio,
su afma. y S. 8.-CA.RLOTA ARROYO VDA. DE BA.nBOSA.

DE ADMINISTRA.CION.

Para dedicarse á otros asuntos personales, se ha separado de esta Administración el Sr. ,!urelio M. García: suplicamos á los Señores agentes de este periódico y á nuestros suscritores, que toda la correspondencia sea dirigida al Director y Gerente, Lic. Rafael
Reyes Spindola. Parte del giro del trimestre que coi-re, está firmado por el antiguo Administrador, y es
v.álido porque tiene fecha lº de Octubre.

•

fügnel Gómez, es el _único agente de· El 1lfundo, semanario ilustrado, en esta ciudad-Durango, 5~ de San Francieco número 63, litografía.
A.polonio Sáncbez Saucedo, agente de publicaciones y
Comisionista. Agente de El Mtmdo en el Mineral de La
Luz, Guanajuato.-Plaza Benito Juárez1 número 15.
Prudencio P. Rosado, (hijo)-Agente de publicaciones
librero y papelero, solicita catálogos y listas de preci~
de artículos de su comercio.-Campeche, (México.) t1Co,
mercio.» Frente al parque nlndependencia.n

•

•

�20

EL l\JUNDO.

10

ÜCTUBRE,

20

1895.

ÜCTUBRE,

1895.

. 11

EL MUNDO.

•

T~l!ltiDlm!mAIII\\ TBATIIII\I. Dli 1111~~~

1

los niños. Tornarán, Bell que alegra como la campana, cuyo nombre lle,•n, y
Pirrímplin, cuyo mote produce en el oído
la sensación de un retintln de es(luila ....
¡Cómo adoran los pequeñuelos á ese
Bell y á ese Pirrimplir:i ! Cuando ·vemos
reír ante ellos 'tantas bocas fresCM, cálicPS de clavel temprano, nos reconciliamos con la vida.
Cual mariposas de nieve las manecitas de los menudos esp~ctadores, se agitan para el aplauso, .v los adustos padres, los caldeados en el crisol -de la
\ida, sonríen.
-Le parecerá á usted extraño, me
decia no ha mucho un inteligente ami·

1

Esa música, con la del Tioi·ado1· fué, según la feliz expresión d un escritor egpañol,
la que inspiró el amor ele nues-

'1

1

1

tros padres, del cual somos

\

1

hijos ...... .
Aida ha sido un teliz éxito
µara la Compañía. Feliz en todos sentidos. El Nacional, que
cuenta entr&lt;:, sus roformas últimas, elegantes y cómodas butacas de fierro, de estilo americano, vióse henchido de público, entre el cual se encontraban numerof:ias familias
que valen y pueden, elegantes
y bellas damas que hicieron
de los palcos tronos de la hermormra y el buen gusto.
No se vi.6 1 durante la repi·esentación de Rigoletto, un lleno tan absoluto; pero no escaseó público tan selecto como el

1

1
1

\

j

MARIA CAPELLARO.

Primadonna soprano ligero.

ROSlNA BONAFOUX.

COmprimarla.

TEATROS.

LIBIA DROG

Primadonna soprano dramAtica.

Ya era mucha ltfarina, por más que esté reputada como zarzuela clásica. Ya era mucha Verbena y mu..:ho Ce1·tamen.. Esperábase á Sieni como
al Mesias 1 y cuando se susurró queno vendría, el
dilettantismo mexicano, cariacontecido·y triste, no
supo donde podria refugiarse.
Como es costumbre., la Compañia Italiana debutó con .Aida, obra en que un cuadro completo puede lucirse, y cuyas marciales hannollías tienen el
don de entusiasmarnos de cabal manera.
Ya en .Jida revélase un principio de regeneración ~usical, que Ycrdi, el rehabilitador del di\~no arte italiano, debía completar en Otelo y sublimar en Fali,taff.
Es ya su voz, como la de Rigoletto, la voz del
alma, voz que nos dice sus pasiones y nos canta
sus nobles amores.

Este, no o1estante, borró la mala impresión, mostrándonos á un astro: Tamagno, ante el cual empequeñecianse
hasta desaparecer los demás artistas, y
apP.nas si la encantadora portuguesa,
señorita d'Arneyro, subyugada por el
gran tenor, hacia por acercársele y conseguía aparecer gen ti[, á. lo cual contribuía de singular manern su encanto.
La hermosura es aún, con pe1·miso de
Diaz Mirón, razóri decisiva.

PJETRO CGRETO.

go, que yo goce tanto en el Circo y queconcurra tan S1:'guido con mis nhios;cuando usted tenga Jiijos lo hallará muy natural.
-Sin tenerlos) le concedo la razón, amigo mio. Hasta las ruinas se alegran cuando las tiñe de_rosa leve la aurora. Las golondrinas hacen reir á los aleros semi derruidos.
Tener hijos, es tornar de nuevo á los floridos cármenes de la niñez, á esa Jauja,
única que puede existir sobre la tierra. Tener hijos, es afirmarse á la vida y escuchar
de nuevo ciei-tos rumores que se creían
muertos; es sentir anhelos de ser bueno y
amar la existencia, aun cuando tenga muchas espinas .
Al árbol centenario que echa renuevos,
tornan los pájaros versátiles con su zambra gentil ..... .

LAZZARO OTTAVIANI,

Primer tenor dramático.

BENYENt;rrA l'Al.ACIO-DHOG
MARIA FllA::--;CHIXJ

•

rrtmadonna rnezzo sorruno.

•

Contralto.

***

Primer ba.rltono_.

ADELA GlUUANI.

•

***desfilando héroes de
Por Hidalgo siguen
leyenda, y por el Salón de Va1·iedades juglares y músicos, Dulci.nea y Don Quijote;
la Fe y la Esperanzri se fneron 1 también la
Primavera y el Oto,i.o. Ptro torn:trán ....
en los campos.

*

Prlmn.donna soprano dramática.

•

Primer bajo.

Ahí trabajará en breve L~isa i\Iartinez Casado 1 que
nos promete algo nuevo 1 y más tarde, cuando Diciembre blanquee todas las cimas y barra todas las hojas
se hará lugar en ese local el espectáculo amado de

ltoy figura en el cuadro un tenor que
ha gustado, y con razón, y que juzgamos se atraerá las simpatías del público, que empiezan ya á revelarse.
En resumen, tenemos un espectá.culo
digno de nuestra sociedad, y debemos
felicitarnos por ello.

de la noche anterior, como no escaseó
en Trovatore, como de fijo no escaseará durante toda la temporada.
y q_uien sin duda hasta hoy ha complacido más á ese público 1 es U ghetto, el
soberbio baritono, conocido nuestro; impecable á veces, delicado siempre, que
sabe dar á su voz tonalidades y matices
admirables.
Posee la señora Capellaro YOZ agradable, de mediano alcance, y . se ha hecho aplaudir y perdonar tal ó cual pequeña falta que de seguro corregirá, y
no desdice dd conjunto harmónico del
cuadro.
Es este muy snperior al que vimos el
año pasado, aunque con menos bonibo
se anunció y, como dijimos alguna Yez,
en él figuran artistas cuyos nombres heftios l1;&gt;ido en diversos elencos de teatros
europeos. En la última temporada no
pasó asi, y la Compañia de Opera Popular llegó á hacer sombra á la de Sieni.

ENRIQUE SERBOLINI.

En el remozado Principal, so e.fectuó el sabado antepasado un estreno: Campanero y sacristán I que tiene música del maestro Caballero, lo cual es ya una
previa recomendaciQn.
Bonita ~s la música y s:t.lpican el lib1·eto tales y cuales graceJOS agradables, p )r lo que juzgo que sin lograr una larga vida, si la obtendrá mediana.
Si Maggi viene, como el público de buena cepa lo
ansia, ocupara el Prirn;ipal:-el Nacional fL1é Jetattore para esa ex&lt;¡_elente compañia-y en tal casa,la troupe de Arcaraz irá al Circo Orrin.

lifaria Antonieta volvió á pasar por los
b.orrores de la revolución en Arbeu, con
gran contentamiento de las gentes sencillas, aficiona.das á los espectáculos fuertes.
Pena mucho esa pobre Reina en los proscenios. Directores de escena, hay que hacen caer su cabeza ante el público. El zapatero Simón mantiene asimismo el honor
de su persona ante la sensiblería popular,
y aca.io, aca&amp;o en tiempos futuros, alcance
la póstuma fama de Judas .

)fal anda. el arte en :México; mas no tanto que estemos privados du toda manifestación brillante en este sentido, y a.ún podemos enorgullecernos de algunas, musicales sohre torlo. Rcconocirlo ('~ &lt;'n efecto,
por propios y extraños, el talento y la inspiración que en el cautivador lenguaje de
la.nota han patentizado muchos de nuestros maestros y ha dado lugar á encomios
de inteligentes artistas extranjeros la facil y elegante ejecución ele- algunas de
nuestras orquestas.
De la que toca en el Nacional, hoy que
lo ha ocupado la ópera, he oido muchos
elogios de parto de los .'.lrtistas italianos.
Interpreta magistralmente laS partituras
que se le encomiendan; es inspirada y con
suma facilidad aprende.
Tales juicios hacen honor á nuestros músicos, y con suma comp}a(',encia los consigno.
Recuerdo á este propósito una anécdota que juzgo :fidedigna, y que voy á referir.
Hace algún tiemyo vino al país una compañia de ópera inglesa, la cual debia estrenarse en Guadalajara con Lohengrin
Debido ~ un obstáculo, la compañia lleo-6
á. la capital de Occidente la tarde del cÜa
en que, conforme á los anuqcios, debía darse la obra, y el director.de orquesta juzgó
imposible la representación.
No obstante, ésta so efectuó la noche indicada.
La orquesta tapatía interpretó á primera vista la escabrosa partitura wagneriana ...

*
*º*
En el Principál el personal ha variado
un poco.
Lástima grande es que los coros sean
inamovibles como los jueces, merced á la
reforma constitucional.
El lrfundo dará A conocer á sus lectores
en ~u próximo número, los retratos de algu:dos de los actores y actrices que trabajan en_diversos teatros de la Capital, completando así la galería que hoy con lo s actores de la ópera se inida.

•

•

�•
No es exacto que el Sr. Lic:R&amp;fael Reye, Splndola

haya comprado EL NoTIC1oso, como han asegurado
varios periódicos. El Sr. Splndola está por hoy dedl·

cado exclusivamente á este semanario.

RESL'"MEN.

De los aoont.ooimient.os de la semana.
U- pocoo días se efec1.uó en la Alameda la distribución de objelce á los pobres, dlstribnción que, -6n di!imoe, klcaba ~ á la Sellora Dolla Carmen llomero
'.Rubio de Dfaz, la cual, debido·al falo que ,ruarda, declinó ou mlalón en manos.de los Sres. General Rl¡&gt;éón Gallardo, Guillermo Barron, Ignacio Bejarano, y otros.
Habiendo &amp;obrado algunos loteo, se repartieron entre
varloe pob"'" qu presenciaban el aclo.
Maiiana prolesl&amp;I'&amp; como Secreario de Esiado y ·
del Despacho de Gobernación, el Seiiof General Ma-

nuel González Costo, Actual Ministro de Comunicaciones y Obras Públicas. Para esta cartera ae designan á dos personas: el Sr. Ministro de Fomento, Ing:
Manuel Fernández Leal y el oficial Mayor de Comunicaciones lng. Santiago Mt!ndez.
El lunes último en la m&amp;fl81)1L ee verificó la Junta~
vía del Congreso de Americznlatas, en el salón de actoo
de la l!ocuela Plepantoria.
Preoidió el Sr. Ministro de Jnetlcia, · quien pronunció
brlliaute diecuroo¡ _presentaron oua credenciales los Sree.
Deleodos extran¡eros j del pal8: determin6se dar en
nomÍm! del C o _ , e 1Jésule al Sr. General Dfaz por
la muerte del Sr.
Rublo, y nombrarlo Preoidente honorario del Oongreoo, y se dieolvió la reunión. Fueron oboequiadoo los miembroe presentes con medallaa
de
conmemoratiYU.
Al día siguiente, los Americani8t&amp;s vlsitzron el Museo
Nac!oul , Ju diez de la mzllana y á las aeia de la tzrde la¡
vo lupr la sesión inaugural; en seguida aquellos aeftores
fueron oboequiados con un nanquete en el Palacio Muni-

&amp;mero

p-

ci~ eeáiones han seguido veriftcándoee con regularidad
y trátznse en ellas importantes asuntos de historia anügua, :aobre los cuales oe han entzblado curiosas diecu. iionea.

8" encuentra en 811A capital el escritor francéo Don
Manricio de Pradel, quien- dice-&lt;lará unas conferenciu literarias.
·
El Domingo dltimo, el·Sr. Don Tomás Morán P"'""º"
16 al Br. Preilidente de la 1!epóblica á catorce de los prelados que, con motivo de la Coronación vinieron á ésta
capital. Con~ enve ellos el Sr. Corrigan, Arzobispo
de Nueva York, y el cnal ha visitadoalgunosdenuestroo
esiablecimienlos notsblee.
El Sr. General Dfaz rooibió con finura á ouz vÍ8Ülllltes,
y convera6 con elloe ce- de media bora.
.
Alfunos de los mitrados que asistieron á la Coronación,
empiezan ya á regresar á sua diócesia.
El mimo Sellor Moran ofreció á los preladoe extran~ una comida en su cua.
El Br. Arzobispo de Nueva York ha visitado eloOuiüllo d e = h tepec,
a
á donde fn6, en unión de otros preladoe
, con dos oomisionadoo del Sr. Presidente de la Bep bllca¡ el Panteón del Tepeyac, á donde lo
acompafiaron van.u peraonaa y por último, una es-

•

cuela.

·

. Ajlemú, el ilr. Don Manuel Escandón le ofreció

UD

banqoete en Tacubaya, el lunes último.

llilnsln, el violiniitz que nos cleleit6 en el Conservatoño, oali6 úlfünamenle para el Japón, donde piensa dar
aJcun08 conciertos.

Ha p....iado la protestz respectiva.para ocnparel pue&amp;lo de profeeor adjumo á la clai,e de Clínica de 0-tricia,
en la F&lt;!cuela Nacional de Medicina, el Sr. Dr. L6pez Herm&lt;a.
Como ee recordará, hubo, con motivo de la vacañte
una oposición anterior que di6 lugar á prolestas ruidOIBII'
hasta.que fué nuliftcada.
'

•

20 OCTUBRE, 18%. '

EL MUNDO.

Dijimos que el Sr. Preoidente de la República comisionó á loo Sree. D. José l. Limantour y D. Eduardo Gonza.lez Gutierrez,_ ~ iniciar y concldir las obl'88 de reparación y embellecimiento en el czstillo de ~S,ultepec
Ahora bien; laa indicadas penonaa han em
o á cum:
plir con su ~ p , ocupándose incontinenti de mandar
abrir canalea de cll'C1lnvalación que Dledirán cinco metros
de ancho por otros iantoa.de profundidad los cuales ten•
dnn su reapectivo talud en loe lados Pon'iente y Norte
Díceee que por el lado Oriente se llevará el frontúmici¿
hasta la primera glorietz, saliendo de Chapultepec. ile la
calzada de la Reforma.
'
Otras mejoras se llevarán á efecto y de ellas hablaremoe 11 nuestros lectores. •

la velada literaria que en honor de )a Virgen de Gua-,
dalupe debía efec1.nan,e el lunes en la antigua casa de Bazaine, hoy de los Sres. Iturbe1 czlle del Puente de Alvarado número 23, con motiVo ael fuerte aguacero que ee
d~ncadenó la noche de ese día, se transfirió para la del
vtérnes.
•
Nuestros lectores conocen ya el programa de esa velada,
álla qut: fueron invit.adoa, para presidir el Sr. Arzobispo
de México¡ para hablar en )?ros&amp; y verso conocid011 -escri•
lores y poetas y algunos zrtistas para tocar escogidos nú•
meros mua1ca1es, entre ellos el Non Jtcit taliter de Teodoro
Duboia, escrito ~ialmenle para una de las eolemnidades de la Coronación.

Puada la coronación, loo6 á las diócesis de Querétzro,
Le60: y Tulancingo, rendir ouz homenajes á la Guzdalu-

pana.
.
El domingo, día que loc6 á la mitra de Querétaro, la
afluencia de pasajeroe en Guadalup-, fué extraordinaria.
Ofició de Pontifical el Sr. Obispo Camacho y concurrieron doce prelados mexicanoe y extranjeros 1 además de
muchas peraonu que uistieron con carácter oficial.
El eermón estuvo á cargo del Illmo. Sr. !barra y el Orfeón de Querétzro cantó á cuatro voces la melodía «Pues
concebida.»
El lúnes loo6 la función á la mitra de León; ollció de
Pontifical el Dimo. Sr. Barón, y11Sistieron los Seflores Arzobispos de Cuba y 101! Seflores Obispos de Tulaneh,go,
Panam'-, Cuernavaca, Sinaloa, Chiapas, Veracruz, Querétaro y Puebla.
El Orfeón queretzno desemperló iambién la part4' musical, y el sermón loo6 al Sr. Preobltero D. Ponciano Pérez.
El martes en la tarde, llegó á la Villa la peregrinación
de Orizaba, compuesta de mú d.e.aeiaeientas ú ochooien•
tas personas. Con esta peregrinación vinieron numeroeos
sacerdotes y fzu¡ilias principales.
lnmedistzmente 4\Ue bajaron del tren los peregrinos dirijiéronse 11 la Colegiata, ofreciendo entre otros dones 11
la Virgen nada menos que veinte mil lozanas gardenias.
El Sr. Obispo de Veracruz, bendijo á 101! romeros al pié ·
mismo de la colina del Tepeyac.
Al siguiente día ee verificó con gran pomj;,a la función,
oficiando de pontifical el Illmo. Sr. Pagazz, quien dijo un
buen sermón. Numeroeíaimaa familias veracruzanas con•
currieront...ll~"!'fldO todoe loa eefloree un distintivo, y loa
hijos del -""""10 residentes en México, obsequiaron á la
Colegjata al«unos candelabros doradoe de 25 luces.
• Adl9más, i'á familia Roaete obsequió un manotero, una
toalla y dos manteles para el altzr mayor, loe cuales se
estrenaron en la función.
Correspondió la función del jueveo á la mitra de Chilapa, -,_ loo sacerdotes de aquella Di6cesia colocaron en el
pn,obiterio algunaa coronu de fioree naturaleo.
·
En la misa ofició el Illmo. Sr. Don Ramirón Ibarrz v
Gomález obisDo.de Chilapa, y predicó en la tade.
•
Hubo de nof.able en la ~lemnidad de que venimos hablando, dos n,ploo p....entzdos á la Santa Imágen por
el Illmo. Sr. 11iarra: un cetro de oro cincelado y con ~
d,er(a, o1-¡uio de una selloritz de Chila¡:,a, y una roea
de oro del tamallo natural, que se colocad en las ma¡ios
de Juan Diego.
El viernes toc6 su \urno á h. :Mitra de Cnernavaca, oficiando el Illmo. Br. Don Faustino
era, y por
111timo, ayer fué el día sell&amp;lado á la ·
· de Tebuan-

Hi=!

lepec. .

Ofició de ponilllcal el Illmo. Sr. Dr. Mora, y el sermón
loo6 al Sr. Pbro. Don José Mar!&amp; Méndez,
·
La entrada fué de invit.ación.
El Ingeniero Don Femando Ferrári Pén,s1 que fué subdelegado de nuestra 1téi&gt;ública en la Ext,ooici6n Colomh!nª, ha Bido nombraáo C6D8Ul del Urugnay en MéJJCO.

Se hz llllbldo en czpitzl que en Guatemala, no obstante loa tratadoa, comienzan loa mexicanoe 11 sufrir de~iones. Loe propletarioo de A.1utla (México) han
ildo despojadoe de sua fincas por órdeD del Jefe Pollüco
de San Mareos (Guatemala.)
De este atentzdo han Bido victimas, D. Sixto Farfán,
D..,l(árooa Farfán, D. Luis Rodríguez y D. Ensebio ~irre, quienes han pedido amparo al Gobierno de México,
para ver Bi se logra la suspensión de ates arbitrariedades.
Segun copias oficiales, la exponación por loe puertos y

fronteras de la Repúblioz, durante el periodo de 1894-96,
ascendió
'-··············································'
Ls habida
en el periodo de 93-94 fué de... 90.854,968
79.343,287

La diferencia á fzvor del último periodo ·
ha sido de. •••...•...•.••••....•.....•...•.•.•..•.•.•...•. $ 11.511,686
cifra como se ve muy notable.
El oro mexicano exportado durante el afio de 94-95,
ascendió á 4.308, 758.
Este oro, fino, tiene un valor en plata que ae puede
fijar en '8.697,516, durante el afio de 94 á 96.
A..aí, poee, •regando al valor total de nuestra exportación el premio del oro exportado, resulta:
Valor totzl de la exportación ...................$ 90.854,963
Valor del premio del oro exportado.......... 4.303,758
Valor totzl en platz de la exportación ...... $ 95.158,711
El temporal que tan tremendoe estragos causó en La
Paz, extendió sus destructores efectos á una vasta extención del norte de México.
En la bahía de Mazatlán se deeprendió un grsn fragmento del buque náufrago la Georgina y estuvo á punto
de originar al muelle serias averías. Algunas líneas tel•
~cae de Sinaloa, 11 causa del chubasco, se encuentran
mterriimpidas.
De Chihuahua dicen que en loe días l? 2 y 3 del preeente mes, se desataron por todos loa rumbos de la Sierra
Madre grand.81 y terribles tormentas, que ca.usaron con•
eiderables estragos. En algunoe lugares cayeron verdaderas trombas, una de las cuales arrasó por• completo la
Hacienda del Pabellón, llevándose al duei!o de la finca, á
su eepoea y d. sos hijos.
·
Le conducta que de Jesós 1\Iaría y otros lugares de la
Sierra se lleva, sufrió eerios percances eo u.no de los rfoe
que tiene que cruzar. SeR-ún opinión de personas de edad
mocho tiempo ha que Tas lluvias no habían stdo taii.
abundantes como en el presente ai\o.
En el camino de hierro del ferrocarril de Sonora1 los
deelavea !Jan sido frecuentes y graves los perjuicios que
han ocaauonado.
De Tehuacán escriben que las vías férreas, así la del Ferrocarril del Sur como la.,l.el "Grbano de Esperanza, han
sufrido perjuiciOB causados por corrientes impetuosas, y

20

era irregular el tráfico. El pueblo de San Juan Mihahus•
tlán ha sufrido cuatro días de inundación por haberse
o~ido uno de loe dMlgil.es.
Estos. y otros muchoe perjuiciOf! que no enumeramos
por temor de ser muy difUS08, ha OCRBionado el horrible
temp0ral de este ano. Como ee ve, la Paz, ha sur~~º loe
mayores perjuiciOB y, á. más de al~uas suscnciones
particulares abiertas así en ésta capital como fuera de
ella, para el aocorro de las víctimas, el gobierno determi•
n6 impartirles auxilio.
Con este fin, la Cámara de Diputados, por iniciativa
del Ejecutivo, aprobó un proyecto'd.e ley, concediendo
cinco mil pesoe y la extinción por det.erminado tiempo
de alaunas contribuciones á los perjudicados en la Peninsula californiana.
'

ÜCTUBRE,

1895,

~ dil Sr. Dr. D. Lui, .llendizáb&lt;,I y Zubialdta.
"""'del Sr. Pin-o. D. iNncÚIC&lt;&gt; d, P. .And,u_

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BÍgtlientes:

l! Se conllrma el fzllo del Juez 'r? de lo criminal por el
que ae condenó al coronel Franciaoo Romero, por el delito de duelo, á tres allos de prisión.
21,t Se revoca en l a ~ conducente á la indemnización
civil á que fuera sentenciado el mismo Romero, de- 4,500
~ al afio, rebajándole á 1,000 pe80I! anuales.
3'? Rev6quese también la Jll,l"te relativa del miomo la- •
llo, en la que se condenó 11 Romero al pago de 'los funerales del Sr. Verástegui.
.
la defensa del coronel Romero va á interponer nuevoe
recul'BOI contra la sentencia.

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Muchoe de nuesLroe lectores recordarán sin duda que
hace tiempo volvió al seno de la Igl.. ia Cst6licz, confesando y comulgando, el bien conooi~ S_r. José Joaquin
Terrazas. Este •enérgico periodil!tz católico ha vuelto ,
publicar en diario El Reino G1'adalupano, en el que cen•
sura duramente á too.os los prelados mexicanos, y muy
especialmente 11 Monseftor Plancarte, con motivo de las
fiestss á que ha dado Jugarla Coronación de la Virgen.
Hoy se efectuará- en toda la República el censo de babi•

tantea. &amp;e ~advertidocon-extrai\eza en esta Capital, que

desde hace días se esLlm recogiendo las boletas, lo cual
perjudicará el buen éxito de la operación.
Ayer se efectuó en la Colegiata la función de la
diócesis de Tehu11.ntepec que estuvo muy lucida, es~
pecialmente por hR.ber concurrido un grupo de jóv&amp;
nes tehuanas, vestidas con aus originales y lujosos
trajes recamados de fleco de oro fino, y llevando sus
valiosos col_lares de perlas y monedas de oro. Hubo
necesidad de escoltar con gendarmes A esas scñori•
tas, entre las cuales vienen algunas muy bellas.

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.&amp;te himno es el que obtuvo el premio en competencia con
67 que se :reunieron en el concurso á que convocó el Sellor
Obispo Planca.rte.

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12 DS ClcroBu

DB

189ó.

001"),

No, nunca te alejes,
No faltes jamás,
Bi somos tWt hijos
¡Oh Madre! Piedad.

I
Eliges, conagras
Aq oeste logar;
En él estzbleces
Tu gratz heredad:
To pecho y tus ojos,
Y tu alma nos das,
Y aquí para Biempre
Btanelves morar.
11

Bus monteo felices
No alabe Judá; ·
Que dicha ian grande
Logró el Tepeyac.
La misma vialia
Recibe otro Juan,
Y dora .treo sigloo
Y vuelve á empezar,

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.fomos

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III
De Jo alto venida,
Pretende tu afán
Lss tierras incultas
De México arar,
Y rompes las brollas
Y siembrao el pan
Y á Cristo cosechila
En tiempo noval.

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¡Efigie Divina.
Retrato inmortal
Pincel milagrooo
De nardo y albihzr!
En él tus virtudes
Copiadas están,
Tus luces, -tu celo,
Tu amor y hnrnildad.

Queriendo moatrarn08
Con gran claridad
Que &amp;&gt;lo tú pued.,;
Al mundo ilol!trar
Estrellas del cielo'
Vestido te dán
Y rayos en tomo
Del cuerpo solar.

V

.IX

»•

P. _.lmBas

Autor de la !]lÚSÍCZ.

V

.

1

VIII
No yerba maligna
Que arroja Satán,
Ni cerro escabroso
Ni el árido val, ,
Ni lluvia, ni hielo1
Ni cruel huracán
Ls siembra dichosa
. Consigue estorbar.

1

1

\"11

Del lll&amp;ndo que Lienee
El ve por sellal
En pellz y sslitre
Las rosas brotar,
Y en n\atica tilma
De humilde gaftán
Pintzrse con ellas
Tu csstz beldad.

PBBo. ft.l.Harsoo

•

-

.
1

f

1

IV

El Neóllto Diego
Que te oye bajar,
Octlltsse y corre
Con planta fugaz.
Tú misma lo boscaa
¡Oh dulce bondad!
Tú miaJna al alcance
Del Neófit,,, vas.

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Circuló en Puebla el rumor ~ eue el General Mucio
P. Martínes había muerto ah
o al atravesar un río; .
¡,ero tal notio!ia ha resultzdo, ortunadamente, del todo
mexacta. El General Martínez, ee encuentra sano y sal•
vo en Tetela y ha l)Odido se le _¡,rorrogue por un mes más
la licencia que se fe ha concedido para permanecer separado de su puesto.

Una nota relativa &amp; loe hermanos Roive:
N ueatroe lectores saben que loa americanoa Cbeeter y
Ricardo Roive, ae batlan presos en Belen, por haber re-,
sultzdo resl"'nsables del robo de 38,000 pesos oro, cometido en la ciudad de Mootezuma, Yowa, E. U.
C,omo Cheeter se nacionalizó en el país no ha sido en•
viada á laa Fatadoa Unidos, pero Ricardo conserva su
nacionalidad y se tramita su extradición.
Chester era tesorero municipal en Moctezuma, donde
perpetró el robo1 y sos fiadores, q_ue lo fueron sus padre,.
y un hermano, han quedado sumidos en la miseria.

1
ses

'

. Ls" an\igua y conocida casa lianczria de los Sres. Benecke Su981:0re&amp;, ae retita de loe negoci08, J ha nombrado
al Sr. Andrés Pfeifler para que baga la liquidación respeotiVL

Se está. orp.nizando en Ohicago una excursión 11 Méxi•
eo, por el club .Jllinoi8ll para el mea de Enero.

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1~ t.·

. 0ol;,

~

.

Desde ayer en la noche debió empezzr á trabzjzr en el
Circo Orrin la Compallia de Luiea Martines (Jasado. Ls
nueva temporada terminará el dia 3 de Noviembre.

-

1 .7

--·

~

Ls ~ Sala del Tribunal Superior de Justicia conllrmó
la sentencia que contra el coronel Romero decmt.6 el Sr.
Lic. de la Hoz. Loe ténninos de tal oonllrmación son loo

ce-

13

Himno Guadalupano.

Ls Academia Nacional de Medicina y la Sociedzd médica •Pedro Eecobedo,11 celebrarán en breve en la Cámara, una velada en honor de Pasle"!, lomando la palabra
los O..... D. Porfirio Parra, D. José liamos y D. Angel Gavillo lglesiaa.

Tenemoa que consignar varios deecarrilamientoa · ocurridos últimamente.
El martes último,·el tren mixto número 2 del ferrocarril Nacional :Mesicano, que salió , las cuatro de la tarde
de la eotzción de la Colonia, al llegar á la estación de Lechería, sufrió un ~rcance: nn trúd: se descompuso y_ levantando demasiado las ruedas traseras, hizoque·se des•
carrilara y se hundieran parte de ellas en la vi&amp;, abriendo loe rieles v rom:piendo tres durmientes
·
No hubo desgraCJas y si opio UD reiardo considerable.
El propio tren que salió del Salto el jueves último oon
la mil!mz miquina, al llegar al kilómeóro 14,
de
Teoloyúcan, volvió á descarrilar.e y oufrió también · nn
gran retardo.
•
.
EJ tren que venía el mismo jueves de La.redo, descarri16 también debido li que algunos malhechores colocaron
unas planchuelas de fierro en la unión de los rielee, en el
punto llamado la Providencia, oercz de Acámbzro, '\ºedando tres coches atravesadOB en la vía. El maquinista
murió horriblemente quemado, y el fogonista y él pasa-leila quedaron lastimosamente heridos.

EL MUNDO.

Tus manoa al pecho,
Templado mirar,
Sereno tu roetro,
Modesto ademán:
En lodo descubres
Candor y verdad,
Du!Jura predicas
Anuncias la pez.

X
Tu célica Imagen
Enfngi!aYál
Ni el tiempo COll81lllle
Ni borra el nitral·
'
Bi el lieD&amp;o cual bronce
Pudiste guardar,
¿Tu le incomiptible
Tu amor faltzrá?

XI
Piedad, que noa vemos
En riesgo fztal,
Mayor que lo fuera
Tres siglos atrlia·
Los ídolos
Cayeron, pero hzy
Esplritua fuertes
Horrendos muy, más.

vauO:

:x;u
No,Madrepia&amp;ies,
No quieras dejar
El pueblo á¡quieo diste
Favor sin igual:
Eterna la dicha
Contigo•
Y el himno glorioso
Y el dulce cantzr.

�14

.....

EL MUNDO.

,

20 OCTUBRE, 1895

CONSTRUIDO CON MADERAS Y TELAS FINAS,
En la Fábrica ds Muebles de ·Jorgs · Unna y Comp.
San Luis Potosi.

.

TOMOII

· DOMINGO 27 DE OCTUBRE DE 1895.

N'CJMBR016.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo : Semanario Ilustrado, 1895, Tomo 2, No 16, Octubre 27</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>13

EL MUNDO.

120

OCTUBRE,

1895.

Páginas extraordinarias.

DOMINGO 20 DE OCTUBRE DE 1895.

Tomo II.-Número 15

@:oronación de la ~ir~en de @;uadalupe.

Propecto

ae remate ael

~alaaquino

ae Gtgea? Pina.

{En vez de los remates:se pusienn l~s 1•sta.t11as de arcángeles que publicamos.)

•

~ac}iaaa a'e la (!olegia!a.
(Estado actual.)

5,s!a!uas ao arcángolos quo aaornan o! 1,aJaaquinc.

•

�20

EL MUNDO.

122

Páginas í!Herarias.
Hornbre feliz.
.

compañero An.tonio, erasindudaelmás in-

teligente y el más pobre de una de las c1 ases
de tercer año en la Escuela preparatoria, ha-

•

ce mucho tiempo.
·
Habla llegado de la capital de su Estado natal con
chaquetilla y pantalones de pana color de zorra; tos'cos zapatos bayos, y un sombrero de los que se ha
perdido el molde y que les llamaban de panza de

burro.

,

20

Aquel estudiante se fué civilizando en todo, en el
vestir1 en el hablar, en sus maneras 1 en sus costumbres, pero hay que confesarlo: el progreso no mató su
fe primitiva, y el dia en que concluyó los cinco años
preparatorios me dijo:
-Ya voy á pasar á la Escuela de Medicina y ya le
llevé a la Virgen, á su Santuario del Tepeyac, una
coronita dP: plata. ¡Ah! Si pudiera hacerla de oro con
brillantes el dia que llegue á médico!
Corrieron los años; colgué los hábitos 1 buscando
otra senda más corta para ganar algo prácticoi Y
cuando ya era yo un gacetillero de periódico diario,
recibí la visita de mi amigo:
-Vengo á verte, me dijo, para que anuucies que
me he recibido de Médico; mi pobre madre se pondrá
muy contenta si ve mi nombre en letras de molde. Te
traigo un ejemplar de mi tesis; guárdalo como recuerdo de nuesto antiguo cariño.
- Y tu medalla.aquella? le pregunté con curiosidad
-:\Ji.rala; aqui la traigo, se la voy á devolver á mi
madrecita envuelta en mi titulo de Médico y Cirujano
de la facultad de Méxi~o. ¡Ah I si yo pudiera le daria
á. esta Virgen una gran ·corona de oro y brillantes.
Ya le mandé hacer una chiquita para dejársela entre
los muchos milagros que tiene en su Santuario.
Se fue Antonio, á quien le puse un páuafo encomiástico y candente de cariño y no Volví á. verlo en
muchos años, aunque sabia que era uno de los médicc,s de mayor clientela en la .capital de su Estado.
Hace muy pocos dias, el 10 del actual Octubre, iba
yo distraído por la calle, cuando oi que me gritaba
por mi nombre una voz conocida.
Volví los ojos y me encontré en la acera de enfrente á un caballero, elegante, de bigote cano, llevando
del brazo á una viejecita y custodiando con ella á
una señora con tres chiquillos.
-Antonio ¿eres tU.?
-Yo soy, hermano mio.
-Que fortuna la de verte por aquí.
-Ya lo creo; estamos muy lejos el uno del otro:
dos dias y una noche de ferrocarril; te presento á mi
madre, mírala, todavía está fuerte; te presento á mi
señora y á mis hijos.
Después de los salndos y los cumplidos de orde·
nanza, Antonio agregó:
-Enséñale, madrecita, lo que traes como mejor
joya.
-La medallita que hizo médico á mi hijo, señor,
dijo la anciana1 y me ha traído para que demos las
gracias á nuestra Santísima madre de Guadalupe el
día de su coronación.
-FigU.rate, agregó Toño, que voy á ver ponerle la
corona de oro y brillantes que yo soñé en darle el
dia de mi recepción.
-Pobre Toño, tl! eres el mismo, le dije abrazándolo y mirándolo con envidia, tan feliz con su madre, y
con sus hijos.
Cuando se retiró me quedé mirándolo y diciendo
en mi int&amp;ior:
-Sin duda que éste es el mejor y más simpático de
los peregrinos.
Una fe asi, es envidiable cuando en el enfermo corazón apenas entra un rayo de esperanza.
JUAN DE DIOS PEZA.

Era vivo como un ratón y se le parecía á eseroedor
en los ojitos negros y brillantes y hasta en la particularidad de tener dos dientes que le sobresalían asomándose sobre el labio superior.
Cuand9 entró al dormitorio la primera noche, sin
imaginarse como éramos los que alli viviamos, se desnudó con recato, se arrodilló sobre el lecho y se santiguó con la unción propia de una beata octogenaria.
Esto provocó una carcajada ruidosa y el chango, el
chacuis y el coy~te lo aplaudieron cuando terminó el
rezo 1 causándole un rubor y una turbación indescriptibles.
El pobre Antonio se acostó, escou'lió la cabeza entre las sábanas y antes de diez minutos recibió luna
tunda espantosa, aquella q:1e se llamaba capote porque la daban los colegiales con las capas, los plaids
y los cobertores, hasta dejar aturdida á la victima.
Recibió sin chistar una palabra todos los golpes
hasta que alguien gritó: vamos a arrancÍl.rle el rosario.
- No hay necesidad-dijo-yo se 10s daré, pero no
me maten.
-'-Puesto que se dá, déjenlo y que lo entregue.
Se sentó el pobrecito en la cama, se sacó del cuello
un rosario de cuentas guindas, le arrancó una medalla que escondió en la mano y entregó lo demás al
primero que halló más cerea.
-No, no 1 gritaron muchos, que entregue lo que ha
escondido.
-Que lo entre.gue.
Y capotazo por aquí, capotazo por allá., yolvieron á
postrarlo á golpes sobre el lecho.
El soportó boca abajo .aquella nueva tunda y por fin
se irguió hecho un energúmeno y dijo:
-Vengo de muy lejos, de más de trescientas leguas
de distancia. y esta medalla con la Virgen de Guadalupe me la dió mi madre para que en su nombre me
cuidara en la ausencia; si ustedes tienen madre y la
quieren y la extrañan 1 déjenme esto pensando en
ella .. . .
L&lt;,s estudiantes se miraron unos á otros y el chan·
go dijo: que la guarde y el rosario también; son prendas sagradas; pero que no vuelva. á rezar en voz alta.
Aprobada aquella moción, como diria un parlamentario, Antonio se quedó quieto como cadáver y á la
mañana siguiente bajó muy curtido entre todos á to
mar el desayuno .
Le tocó sentarse junto á mi que he sido desde niño
muy amigo de los infortunados. Hablamos de los suce.sos de la noche anterior y acabó diciéndome:
-Figúrate, soy hijo único; perdí á mi padre, porque lo fusilaron por causr~s políticas; mi madre es
muy piadosa y sólo porque el Gobierno del Estado me
dió una beca para. venir á México ii hacer mi carrera
consintió en mi separación; pero ella me clió esta medalla y me dijo: gul'trdala, hijo mio, rézale, confié.- en
ella y tra~mela cu!-ndo ya seas médico .
-¿Hasta entonces? le pregunté interesado.
-Claro! Un \'laje á mi tierra cuesta muchisimo di·
nere y yo no puedo ir ni mi madre podrá venir antes.
Y esta mecht.lla-agregó enseñándomela-ungida con
los besos de mi madre y mojada con sus litgrimas, me
la querían arrebatar; primero les hubiera dejado la
vida.
Fuimos desde ese dia muy buenos amigos y yo le
llamaba To1lo &lt;'on una confianza fraternal. ¡Pobrcci·
to! Cada año al llegar los exámenes vehiba desde el
me:; de Julio y nunca empezaba sus estudios sin rezarle algo á su medallita pensando en su ausente é
idolatrada madre.·
Todos llegamos á respetarle su culto de tal manera
que si al llegar al salón donde velábamos, veíamos á
Toño cabizbajo y mudo, suprimíamos las palabras
duras y guardábamos silencio hasta que él levantaba
la cabeza como diciendo: he concluido.

12 de Octubre.

~ Amadre, la Sra. F. acongojada, poseída de intenSrita. Carmen está muy enferma Y su pobre

f~'fF- sa pena, no acierta sino á llorar y rezar.
Junto al lecho, Félix 1 arrodillado, besa las manecitas lívidas de su novia, y ésta le sonríe con inefable
ternura.
Agitábanse en aquella estancia tres profundos dolores
y manifestábanse los tres de manera distinta: en la anciana con su amargo lamento; en la enferma con su rostro
que expresaba la más triste reeignn.ción; en el hombre con
señales de la más violenta i.ra. Solamente se escuchan los
sollozos de una; la fatigosa respiración de la otra; el crujido de los dient-es del tercero: tei:-rible concierto de protestas contra la Naturaleza implacable que arrebataba ii
una inocente criatura del seno de su familia; del lado de
up. hombre que la adoraba; de la felicidad que apenas había logrado entrever; de la vida que apenas había vislumbrado.
-¡Dios mfo! ¿para qué me la diste, si has de quitármela, cuando-más la quiero? decía la madre.

1895.

ELJ\fUNDO.

123

1895.

-Maldita suerte la mía, que me arrebata á mi esposa
al pie del altar1 exclamaba el prometido.
.
-No se aflijan ustedes, balbuceó Carmen con voz débil.
Verán cómo ya mafia.na estoy mejor. Le he ófrecido á la.
Virgen ir á pie hasta su santuario y llevarle una corona
de :flores todos los días 1 durante un mes. Nuestra Sant-a
Reina, no despreciará mi pobre ofren_da, aunque ahora
van á imponerle corona de oro. La primera que le lleve
será de azahares, como la que habían comprado para
mí.. .. ..¿Teparece bien, Félix? ...... Y si muero ...... tú cumplirás mi promesa; ¿verdad, mamacita? ..... . Un acceso
de tos la interrumpi6.
Pocos instantes después, s6lo se escuchaban en la alcoba los sollozos de la sefiora y del joven: el estertor gutural1 ronco, lenlio unas veces, precipitado otras 1de la niña
que agonizaba.
Al rayar el alba, entre el humo de los cohetes y los cánticos alegres de las campanas, despr,:mdfase de la tierra
para ir al cielo, una almita inmaculada que iba cantando
salmos de gloria, mientras en la tierra entonaban la antífona del dolor una viejecita de cabellos blancos y un
adolescente, que se quedaban aquélla sin la hija de sus
entrañas y éste sin la primera y única. mujer amada en
su vida.

í!as aes coronas.

~

ÜCTUBRE,

ÜCTUBRE,

•
*.
Proeedi6se á vestir el cuerpo

de Carmen con el traje
magnífico de albo raso que debfa haber llevado ante el ara.
Ya estaba en el féretro el cadáver, rodeado de flores
blancas, y unicamente quedaba descubierta la cabecita
rubia. ~ntre las revueltas ropas diseminadas sobre los
muebles de la sala1 surgía gruesa corona de azahares. Al
verla Félix, la tomó con febril anhelo é iba á colocarla
en las sienes de la muerta, cuando se interpuso la señora.
y arrancándosela con movimiento nervioso, exclamó:
-Tengo que llevar esa corona á la Virgen de Guadalupe¡ la ofreci6 Carmen y he de cumplir su promesa en este
momento.
-8eñora: advertii que hoy se celebra allí la fiesta y
que no podréis entrar.
La colocaré al pie de la reja1 ó esperaré una hora 6 cien
hasta que pueda llegar al pie del altar.
Ni observaciones ni ruegos lograron disuadir de su propósito á la afligida madre: vestida de luto riguroso, emprendió á pie la marcha hasta la basílica. Mirándola atrav~r la calzada, sola 'y llorosa, los transeuntes la tomaban por devota peregrina.
Al llegar al templo, su aspecto severo v triste conmovi6 á los guardianes de las puertas; se Íe dejó libre el
paso y suplicando ó forcejeando consiguió encontrarse al
fin en el punto que deseaba.

•••

En aquel instante efectuábase la coronaci6n: los arzobispos trémulos sobre el tablado, acababan de suspender
la corona imperial de la Virgen; la multitud frenética 1
aplaudfa con estrépito y prorrumpía en aclamaciones y
gritos de alborozo; trepidaba el suelo y se estremecían
los muros y las bóvedas como impotentes para contener
e~ entusiasmo delirante de las masas; brotaba de las pupilas llanto de placer y los pechos se ensanchaban de
gozo; todos elevaban á. la Reina· de los Cielos un himno
de alabanza y de gracias, sin palabras, pero ferviente y
sincero.

•
••

Junto á. la escalinata del presbiterio, entre las más
distinguidas familias, se encontraba Ir.. señora F. cuyo
vestido y cuyo tápalo, sencilios y de un negro opaco, hacían contraste con los trajes de raso brillante, sembrado de azabaches y con las ricas mantillas que lucían
las damas que la rodeaban.
En el momento en que resonaban los aplausos y loe
vivas; en que repicaban con estruendo las campanas y
atronaban el espacio los cohetes, se escuch6 un alarido
l~ubre, un sollozo hondo y prolongado. Como doblegada
baJ~ la pesadumbre enorme de su d ..:sgracia, inclinóse la.
anciana enlutada hasta tocar el m,trmol frío de la escalinata con sus cabellos blancos y depositó allí la corona de
azahares, sobre cuyas flores de cera, brillaban como dia.manties, cristalinas lágrimas que, en medio de tanto re~ocijo, eran la expresi6n de un gran desconsuelo, de una
mmensa y cruel angustia.
Juuo PouLAT.

RE S PUESTA.
La inspiración 1 :i mi ver,
no se puede definir
que el que la llega á sentir
no la !lega á. comprender.
Es lo ignoto; más si hacer
cabe una definición,
para mí es la inspiración
un foco de luz divina
que el pensamiento ilumina
y que llena el corazón.
J OSE BAUIALOBRE.

r

Surata, ciudad de la India, había un café. Los
extranjeros y los desocupados, se reunían en él
para charlar.
'
Un te61ogo persa llegó cierto día á la ciudad.
Era un hombre que había consumido su vida estudiando
la esencia de la divinidad, y había escrito dos volúmenes
sobre esto.
Reflexion6 largo tiempo, y escribió tanto acerca de este
objeto1 que concluyó por perder la cabeza y la creencia
en Dios.
El rey de Persia ordenó que fuera expulsado de su
reino.
Discurriendo sobre la causa primera, el infortunado teólogo se persuadi6 de que la raz6n 1mperior que domina el
mundo había concluido por desaparecer. Poseía un esclavo negro, que le seguía á todas partes. Cuando entraba
en el calé, el negro se quedaba en la puerta, tomando el
sol y defendiéndose de las moscas.
El teólogo que reposaba allí, cerca, arreilanado en un
sofá, tornando una taza de opio, le decía al esclavo:
-Oye tú, ignorante; dime tu opinión ........ ¿Existe un
Dios 6 no?
-No hay para qué decir que existe.
Y el esclavo le mostraba un fetiche de madera que llevaba en el pecho.
-Este, decfa, me proteje desde mi nacimiento. Está
hecho del tronco del mismo arbol sagrado al que rinde el
mnndo los honores divinos en mi país.
Los que escuchaban en el café tales discursos, quedaron
asomb:Sdos. Tan extraordinaria encontraban la pregunta
del maestro1 como la contest.aci6n del esclavo.
Un bramín le dijo á este último:
-¡Eres un loco, desdichado! ¿Crees tú que Dios puede
,estar en el pecho de un hombre? No hay más Dios que
Brama, que ea más grande que todo el universo, puesto
que lo ha creado. Brama es el Dios único, aquel á quien
se han erigido templos en las riberas del Ganges; aquel á
,quien sirven los únicos sacerdotes, los bramines.
Un judío Je interrumpi6 así:
-El templo del verdadero Dios no está en la India.
Dios no proteje 'la causa de los bramines; porque el Dios
verdadero es el de Isaac y el de Jacob. El Eterno no protege más que al pueblo de Israel. El no ama á otro pueblo
más que ese.
Y diciendo así, el judío Jloraba. Quiso continuar su
-0.iscureo; pero un italiano le interrumpió bru.ecamente:
-Decís cosae contrarias á la verdad. Dios no puede
.amar á un pueblo más que á. otro. Si concedemos que
amó al pueblo de Israel, hoy no le ama. Dios no favore-ce especialmente á. ningún pueblo; pero convoca 11 todos
aquellos que quieren ser salvados por la Iglesia cat6lica
romana, fuera de la cual no hay salvación posible..... .
Un pastor protestante respondi6 al católico:
-¿Cómo pretendéis que la salvaci6n está en el catoli-cismo? ¿No sabeis que, según el Evangelio, sólo aquellos
que han servido á Cristo conforme á su ley alcanzarán la
.:Salvaci6n?
Un turco, empleado en la aduana de Surata, escuchaba,
fumando gravemente en su pipa, estas palabras.
Por fin dijo:
Vano es que proclaméis la pretendida verdad de la Igle11ia cristiana. Si alguna religión verdadera existe1 es la
mahometana. Podéis observar que este culto de la verdad
, ,se ha extendido por Europa y .Asia. Confesad que Dios
ha rechazado á los judíos. y buena prueba de ello son las
humillaciones de este pueblo. Confesad que la salvación
·eterna se halla en nueetra religión, y sólo sereis salvados
los que crean en Mahoma, único profeta de Dios .. ... ... , y
~ t.!e estos, s6lo los de Ornar; pero no los de Alí, que per'tenecen á los infieles.
El te6logo persa, que era de la secta de .A.H, quiso ha•
blar; pero le interrumpió un tremendo baruUo que se arm6 en el café. Todos los extranjeros de diferentes religiones comenzaron á discutir.
Entre ellos los había de la Abiilinia, de las Indias, secta~
rios de Soroastro y descendientes de Ismael ........ .
Las disputas versaban sobre la idea de Dios y el culto.
Todos eran creyentes, pero todos andaban en desacuerdo.
S6lo un:chino, discípulo de Confucio, permaneci6 tranquilo en un rincón del café. Bebía té y escuchaba1 pero no
discutía.
El turco, vohiéndose bácia él, le dijo:
-.Ap6yame mi amigo ..... . Guardas silencio, y algo pod ías decir en favor de mi tP.sis. Yo sé que hoy en China
tenéis diversas religiones, y que preferís la nuestra á las
otras. .Ap6yame, y recouoce que Mahoma es el único profeta ..... .. ..
- Sí, sí1 dijeron todos los concurrentes.-Dínos lo que
piensas.
El chino, discípulo de Confucio1 cerró los ojos, reflexion6 un instante y, colocando las manos sobre el pecho,
dijo en voz baja:

-Me parece1 seüores1 que el amor propio de los hombres es el mayor obstáculo para la .reconciliación de los
c~eyentes:···:···· ·· Si queréis oírme, os lo e~-plicaré ccn el
eJemplo s1gmente: He dejado mi país para venir á Surata,
en un navío que ha dado la vuelta al mundo. En el camino, hicimos escala en la costa oriental de la isla de·sumatra. Al mediodía descendimos á tierra, y nos cobijamos á
la sombra de las palmeras 1cerca de un caserío. Entre nosotros había gente de di versos países....... Se nos aproximó un ciego que había perdido la vista á fuerza de mirar
el.sol, porque quiso averiguar lo que era. el astro del día
Y estudiarlo, hasta el punto que pretentendió apoderarse
de un haz de rayos y encerrarlos en una botella. Tanto
estudió el sol, que al fin se rnlvi6 ciego, sin aprender una
pa!abra ... ..... El nos dijo: La luz del sol no ea ningún líqmdo, pues si lo fuera, pudiéramos meterla en un vaso.
La luz tampoco es fuego, porque si lo fuera1 se apagaría. •
e1: el agua ...... Tampoco es un alma, pues la luz es visible¡
m es un cuerpo, porque no podemos cogerla con la mano.
Y una vez que 1n. luz solar ni es líquido1 ni es fuego, ni
alma1 Ja luz no es nada. .......
·
Estas fueron sus conclusiones. Ei:;tudiando el s01 1perdió
la razóni y desde el momento en que se quedó ciego, negó la existencia del astro.
El esclavo que Je acompañaba le hizo sentar al lado de
l~s palmeras. Después cogió un coco1 con el cual hizo una
lmtema y la encendi6 ........ .
El ciego dijo suspirando ít su esclavo:
-¿Xo tengo yo razón al decir que el sol no existe? ¿Qué
es el sol?
-Nada sé-dijo el esclavo-ni me importa el saberlo.
Solo sé una cosa; que he construido una linterna que me
presta servicios ........ .
Y después, el esclavo, mostrando su linterna, dijo:
-¡Hé aquí un sol!
Un cojo, que presenciaba la escena, comenzó á reirse.
-Evidentemente, tú eres _ciego de nacimiento-dijo.Yo te diré lo que es el rnl: es una bola de fuego, que sale
todas las mafianas por el mar y se oculta en las montafias
de nustra isla ...... Todos lo vemos1 y si tú no fueras ciego
le verfa1;1 también.
Un pescador que se hallaba. cerca, habló así:
-Eso no es verdad. El sol n9 se oculta detrás de las
montañas, sino en la mar.
Tomó entonces la palabra un judío:
-1\Ie asombra que un hombre instruido pueda decir
semejantes tonterías..... . ¿Es posible que el sol sea unabola de fuego que se esconde en el mar? ¿Cómo se explica entonces que no se apague en el agua? El l?Ol no es fuego: es la divininad.
El propietario de un navío egipcio, dij.o:
-No; el sol no es una divinidad que se pasea en las
Indias; lo sé, porque he viajado mucho ...... El sol ilumina todos los pafses, y no solamente la Indi~ y el Japón.
El sol nace lejos, muy lejos, detrás de las islas de Inglaterra.. .. .. Lo sé, porque he viajado mucho desde niño ..... .
En ningún país se conoce la mareha del sol como en Inglaterra. Sabemos que no se levanta ni se acuesta en ninguna parte, aunque alumbra todos los días á la tierra.
Y el inglés tomó su bast6n, hizo un círculo en la arena, y trató de demostrar que el sol anda alrededor de la
tierra; hasta que, embrollándose en sus explicaciones1 se
dirigi6 al piloto de su navío1 diciendo:
-He aquí uno que lo sabe y que puede instruirnos .
El piloto1 que era un hombre prudente, escuchaba en
silencio estas conversaciones; pero al fin habló así:
-Os engañáis; estáis en un error. El sol no da' vueltas
alrededor de la tierra. Es todo lo contrario ...... La tierra
gira alrededor del sol ...... El sol no alumbra sólo á una
montaña, á una isla1 á un mar, sino á otros planetas.
-.Así-concluyó el chino-los errores de loe hombres1
sus disputas, proceden del amor propio. La humanidad
se ocupa de Dios lo mismo que del sol. Cada cual quiere
tener un Dios para sí1 6 por la menos para su país.
Todas las iglesias humanas han sido creadas después
de la Iglesia divina. En todos los templos existen capillas, altares, inscripciones, libros; pero ¿cuál de ellos posee una capilla tan grande como el Océano1y una bóveda
como el firmamento? ¿Qué inscripciones consagra.das al
Eterno pueden compararse á. los beneficios hechos por
Dios á la humanidad? ¿Dónde está el 3.ltar que pueda
compararse con el coraz6n de un hombre?
Cuanto más se eleve el b0mbre para comprender á
Dios1 mejor lo conocerá, y conociéndole mejor1 más se
aproximará á El, y más tratará de imitarle en su bondad
y en su misericordia hacia los hombres.
Por esto no debemos despreciar á aquellos que ven un
solo rayo del sol, ni tampoco á los que á fuerza de luz se
han quedado ciegos.
Esto dijo el chino, djscípulo de Confucio, y todos los
que se hallaban en el café guardaron silencio y cesaron
de discutir sobre cuál de las religiones era la mejor.
LEON TOLSTOI.

•

RECUERDOS.
Fué tan horrible el desengafio impío
Que tengo el corazón despedazado;
Pero con tanta gracia fuí burlado
Que de mi propia candidez me río.
Con la extraña inquietud que me devora
No sé qué hacer en mi delirio ciego1
Si morir de una risa abrumadora1
O deshacerme en higrimas de fuego!

•

***horas de amargura,
Recuerda que en tlls
Cuando yo supe que llorabas tanto,
A costa de una inmensa desventura
Compré el derecho de enjugar tu llanto.
Cuando ufana tu dicha sonreía
No te pedí ni bienestar ni calma:
Jamás el esplendor de su alegría
Ilumin6 las sombras de mi alma.
Yo nunca basta tu luz subí á buscarte;
lVIas cuando ú mi t.iniebla tú bajaQas,
Siempre encontraste un corazón amigo,
.Al que en premio de amarte sólo dabas
El dulce gozo de sufrir contigo.
La vieja catedral c~b;e la nieve1
Cual inmenso sudario,
Y, empero, allá en el fondo del santuario,
La fervientie oraci6n tiende su vuelo
Y las olas de rrifstica harmonía
Se remontan al cielo.
4"sí mi corazón entristecido
Ahora cubre el hielo de tu olvido;
Pero en su fondo, como en otros días,
Resuenan celestiales harmonfas
Y es un himno de amor cada latido.

•

,/*

En esas horas de éxtasis incierto
En que oye el alma santas harmonías,
Yo no sé si dormido ó despierto,
Te vuelvo á ,•er como en aquellos días.
Si en sueflos solamente·
Le puedo ver en mi amoroso empeño,
-Venga la muerte con su eterno sueño
Para poder mirarte eternamente!

*

•

* yo un poco
No lo quiero negar,* soñé
Del genio con la palma;
Y en mis momentos de entusiasmo loco,
'Tuve alas en el alma.
De mi vida, el amor hizo un gran sueño;
'Torrentes de pasión lancé anhelante¡
Luego un sér ideal forjé en mi empefío,
Y yo no sé qué mundo deslumbrante .... ... . .
. ... ... .. Hoy todo ha concluido 1
•Cuan~o Dios, que al que llora recompensa,
.Se apiade, al fin, de lo que yo he sufrido,
En E!ilencio me iré como he venido;
Quiero en la sombra entrar¡ ¡tengo una inmell!&amp;
Necesidad de olvido!
ANTONIO ZARJ.GOZA.

EL ENTIERRO.
Suena la melancólica campana
y la tarde se aleja lentamente
bajo la luz crepuscular, murientie,
,que pinta los paisajes de oro y grana.
Por la calle pacífica, cercana,
llega lívida caja entre la gente.
1El pobre!-dicen todos.-Tristemente
,sigue el cortejo entre la paz aldeana ... .. .
Se vá la luz. Alla en el camposanto,
detrás del melancólico paseo,
Ja tarde tiene misterioso encanto... .. .
Y al apagarse el triste campaneo,
loe desgraciados que sufrimos tanto
Jsentimos de morir suave deseo!.. ... .
R. SÁNCHEZ D!EZ.

CO NFITE OR.
-Me acuso de adorarla, sefior cura,
pero con tal pasión, de tal manera
que me absorbe su amor el alma entera
y es á un tiempo ;placer y desventura.
Ora tengo mi dicha por segura1
ora llego á. dudar de que me quiera,
y la esfinge ~naz me desespera
y más la qmero cuanto más me apura.
Loco tras mi ilusión, desorientado,
la es;puela de mi afán llevo conmigo..... .
¡No rmponga penitencia á un d~ciado
ni acreciente mi culpa lo que digo~
que si este amor terrible es un J?0caao1
en el mismo pec~o está el castigo!
SINE':110 DELGADO.

�20 ÜCTUBRE, 1895.

EL :\IU::'\DO.

124

20

ÜCTUBRE,

18!J5.

EL MUNDO.

125

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\la (!olegiata el aíc:t
\la "(:Hila ae Guaaalupe el 12 ae Octubre.
l. 5n ol Pocilo.•2.Gcdaonfo on la via. •io, Glmorzanao,•4, 5n la Nampa.
(Dibujo de D. Leandro Izaguirre.)

•

!. !la Procosión.•2, 5n la roja.•io, Dopar!amon!o

ae la (!oronación.
ao señoras ais!inguiaas.•4, Por fin, aaenfro.

(Dibujo de D. Leandro Iznguirre.)

�20

EL MUNDO.

126

ÜCTUBRE,

1895.
20

OCTUBRE,

1895.

@:oronación de la 1ir~en de @uadalupe.
Se puede asegurar que en el. trnnsCUl'SO de·-las .Ultimas de.ca.da~,
ca entera, como las fiestas que acaban de efectuarsei Ytlas;cuales

f

!EL BANQUETE EN LA COLEGIATA.

CALLE DEL MIRADOR y

AlJTÓGRAFO DE S. S. LEÓN XlII.

COLEGIO DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN, DE J.ACONA, FUNDADO Y SOSTE.~IDO POR EL P. D . .ANTONIO PLANCARTE
Y LABASTIDA.

•

127

nos ~inuto~ antt:sde que se aplacara aquella tempestad de entusiasmoy regocijo. Restableci?o el s1lenc10, t?do~ los ~el~s c~yeron de rodillas, rezando la siguiente oración que
p_rev1amente les babia sido distr1bmda en grandes cantidades v que próximamente será
sm duda, tan popular.en toda la Nación como el Padre Nuest~0 lo es en todo el Universo,
P1~?s no habrá peregrn~o que nü la llev~ á su tierra y á su hogar. Dice así:
'
R S!lve, Aug1!st~, Rema de los A~exicanos! !l\fadre Santisima de Guadalupe! ¡Salve!
ude_ºa por tu. Nac10n, p~ra consegmr, lo que tu, l\ladre nuestra., creas más conveniente
pe ir, Y be.nd1ce á tus h1,10s que clesde este suelo te saludan. ¡ Sah·e!!! 11
En s_egmda se cantó el Te Deum y á las 12 del día que terminó esta ceremonia retiráronse ~ la sa~~istf&lt;_L 13: ~a.vor parte ele los prelados.
,
Enton~es d10 prmmp1? la segunda misa pontifical, en qu'e ofició el Illmo. Dr.José l\L Peralta, Obispo de Panama.

no ha habido acto 6 ceremonia de tanta resonancia en la Rtpubllhan merecido perfectamente_ el titulo de 11:fiestas reales» que se les ha
aplicado
.
Las calles, desde la Plaza de Armas hasta Pera.lvlllo, Y 1~ cal~ada que conduce desde el extremo Norte de esta.ciudad al lnstónco
Santuario, presentaban desde eldia ll _un_aspecto verdaderarnent~
regocijador: ostentaban la mayor P?-rt~ de l~s cas~s, bl~ncas fcorti~
nas 1 cruzadas por ban~las;azules ~,tr~colo1es i-;emb1adas d~ flo_
res· en los balcones veiause adt&gt;mas faroles de papel Y de cnstal,
bai;deras, macetas, guirnaldas y fe~tones: de. musgo y flores; los
más su11tuosos' palacios'. de la Capital, estaban adornados á tod_o cos•
to con rasos blondas flores finas, y sobre todo,rnuchas luces: lamparas mecher'os ele' ·g~s 6 focos eléctricos; así es que la_s calles ofre·
cia:1 un golpe c1e vista comparable solamente_al queyemos .el 15 y
16 de Septiembre.
.
. . _
No arna necia aún, cuando comenzaron los cohetes.á 1lumma1.,..el es:
pacio, las campanas á repicar, y los vagones que iban á la"\ illa, a
heuchirse de gente .
.
.
Nuuca habíamos visto 1ma romeria en que remara. tanta ammación v tanto orden y en la '-lue tomaran parte toda.s ]as clases del~
soc:ieClacl. En'.Jos tranvía~ caminaban la clase media y los P~~·egr1·
nos; por la vÚt pública caminaban~ caballo, en coc~e ele s1ti~'. en
carrttas y á pie 1 numerosos grupos. de la clase pob1~1 Y, en cai:1u~ies con cocheros de librea la mayor parte de las pnnc1pales familia; las más acomodadas l;s que apenas se dignan irá la ópera
und ó dos veces en la te~1porada. Acerca '.de la aristocracia, debe·
mos hacer notar la circunstancia de que todas 1.as damas . llevaban
trajts negros lujosisimos, con la hispana mantllla prendida en 1la
cabeza: esta prenda realzaba de uLa roaneTa: notable lP- belleza de
sns rostros y les dnLa un aire .extraño por 'l? _inus~tado; pero encantadoi·. Los caballeros iban ...-estidos de frack o levita; pero todos
de negro también.
·

ELM:UNDO.

5 DE

MAYO.-E~TRADA Á LA ,ILL.i (AOIUAL) .

La Villa estaba en plena verbena: á. un lado del
jardin encontrábanse algunas barracas seniejantes
a las que se levantan frente á la Diputación en esta
capital, con motivo de las
grandes fiestas y desde allí
hasta la cumbre de los cerros, hormigueaba la muchedumbre queseaglomeraba, sobre todo, frente á
las puertas de la Colegiata, forcejeando por entrar ,
ápesar de que el templo estaba casi lleno.
&gt;
La policiatu vo buen traba.jo para impedir que la
turba se precipitara como
alud, pero afortunadamen te el orden no se interrumpió, ni hubo riñas ni accidentes, ni gritos, ni sombrerazos como sucede en
ocasiones parecidas.
Desde las siete delama:ñana, la iglesia esta ba
completamente llena y desde esa hora solamente se permitió
la entrada á alO'unas familias distinguidas, á los sacerdotes Y
á las personas de cierta representación. Hubo, sin embargo,
multitud de señoras y caballeros vestidos correctamente de
negro, que no lo graron ser admitidos, pues á las ocho de la
mañana, yano babia u_n lugar vacio. En cuanto á la clase pobre
y á los indígenas, tuvieron que zontentarse con pasear por la
Villa y los cerros durante la manana 1 pues fueron rechazados.
Asi es que el gentío hacinado en el interior, parecía un mar
de blondas y telas negras, entre las cuales bril~aban como
azabaches muchos ojos negros, y como clavos de cielo, muchos
ojos azules.
Estaba la basílica dividida en cuatro secciones: una junto
al altar, para obispos y familias prominentes; otras dos á lo_s
ladós una para damas y para caballeros la otra, con la condi;
eión de ir de traje negro y mantilla las primeras y de frac o
levita los segundos; el res~o del templo, una tercera parte
aproxima.da mente se d~stino á las pers~nas ~-e~lar°:1-ente vestidas. Allá, en un rincon, estaban de pie v_emtiocho mdigenas
de Cuaut.itlán que ostentaban sobre el pecho como escapularios una Virgen de Guadalupe impresa sobre papel rosa: eran
los únicos representantes de su raza.
. .
En el coro se encontraban el General Rmcon Gallardo Y algunos otros personajes. En las plataformas laterales d~l ~ltar
que conducen á las capillas se instalaron algunos periodistas
y varios sacerdotes
Abajo del presbiterio 1junto ii la. escaliueta llamaba la atención el grupo de prelados cuyas mitras, ca~as y bác.ulo~ de
oro y piedras preciosas ofrecían vistoso conJunto. Arriba Junto al níveo altar de mármol de Carrara se hallaban de un
lado un grupo de obispos, casi todos extranjeros, y delº?°º
Monseñor Alarcón bajo un rlosel de seda blanca con franJaS
doradas. Llevaba el Arzobispo una preciosa capa magna en
cuya espalda estaba pintada á la aguada. una bonita imagen
ele la Virgen de Guadalupe y en sus ornamentos la Gr~i:
Cruz negra. Conforme al ceremonial, Su Ilustrísima cambio
capas pluviales y solideo ó mitra varias veces.
He aqui el ceremonial que se observó:
.
La corona fué llevada a l altar sobre andas revestidas de
terciopelo, por damas distinguidas, que según se dice, pagaron por obtener tal distinción.
·

CUPUL.A DE LA BASÍLICA. DE NUESTRA SES-ORA DE GUAD .ALUPE DECORADA POR EL
sru::oR PINA y SGS DISCÍPULOS.
'

• · J? espués de rezar 13; •Nona, el llm?. Sr. Arzobispo de ~léxico Don
Prospero )fa~ia Alarcon! sentado baJo el_ dosel, recibió en presencia
de los Arzobispos ,Y Obispos, ta.nto 1;11ex1canos como extranjeros, de
manos d~l Abad Mitrado de la Colegiata, Ilmo. Sr. Antonio Plancarte
y L ab.astida que fué el enc~rgado de las obras de reparación de la
Colegiata .Y de todo lo relativo á la Coronación, la Corona de oro que
debía ser unp~esta á la Sagrada lmágen. Levantóse con este motivo
una acta leg.alizada por los Sres. Notarios Manuel .llomerrubio y p 0 •
zo y Juan Villela.
El I~mo. Arz?~iSpo a su vez e~tregó la joya al Ilustre Cabildo de la
Co,legiata, recibiendo antes el Juramento de que siempre la retendnan y conservarían sobre la augusta cabeza de la Yil·O'en
de Gua0
dalupe.
~ n seguida leyóse el instru1!1ento público_ qne se hizo ~l efecto,
asi como e.l _Breve de S. S. Leo_:1- XIII autorrnando la ceremonia de
la C?r~nacion. Después Monsenor Alarcóu bendijo solemnemente la
alh~Jª 1ncensándol~ tres veces y en seguida organizóse solemne procesion para conducir la corona tras la cual iban el Jimo. Sr. Arzobispo de México, sus asistentes .Y demás acompañamientos.
El espectáculo q:u,e _en aquellos momentos se presenció fué verdaderamente soberbio: imagínense los que no lo havan vísto 1 una larga
fila de 37 obispos revestidos cou sus mantos ele t61a de oro sembrada
de pedreria y llevando en la mano sus báculos de metal amarillo ven
la cabeza riquísimas mitras de brocado en que brillaban enor"mes
diamantes é innumerables rubíes, zafiros, esmeraldas 1 etc. Iban adelante los acólitos con sus hábitos escarlatas¡ á los lado s caminaban los
~amiliares, sacerdotes y seminaristas con sus níveas sobrepellices
o sus negras capas, Y- atrás marchaba numeroso cortejo de clérigos
Parecía cosa de teatro ó ilusión fantástica y cuando á la vuelta lle:
gando la comitiva al altar, cayeron sobre las coronas y las vestid~ras
de los prelados, los rayos de sol que penetraban por ias altas ventanas de la basilica, destellaron las piedras preciosas en xeflejos irisados
y cambiantes multicolores.
. Si el fausto ~esplega~o en est~ oc3:sión, aunque soberbio, no .era
digno de laR~madelCielo, hub1erasm duclasatisfecho á cualquier
monarca de la tierra: cuéntase que la consagración de l\Iaximiliano no
fui\ ni mucho menos tan suntuosa.
Du_rante l_a p_rocesión entonó el Arzobispo de México el himno iOh,
Glo:iosa Virginum! y al volver al presbiterio, rezó la siguiente plegaria:
1.¡ Oh Dios! que te dignaste elegir para habitar elclaustro virginal
de la Bienaventurada Maria siempre Virgen, te rogamos que nos concedas que amparados con su deffmsa asistamos con júbilo á su coronación. Que vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu
Santo, Dios por todos los -siglos de los siglos. Amen.,
Terminada la anterior oración fué colocada la corona sobre un cojín de terciopelo rojo recamado de oro y se procedió á promu!O"ar la.
indulgencia; luego, Monseñor AJarcón, asistido por canóniO'os ~antó
la misa pontifical y fue señalado el momento de la comuuiÓn don es
truendoso repique.
Llegó por fin la hora de. colocar la corona; operación peliO'rosa
hasta cierto punto por tener que subir para ello, los Señores Arzobispos Alarcón y Arciga á una tabla angosta instalada en medio del
altar á una altura de tres ó cuatro varas.
Cuando, asiéndose de los salientes del altar y sostenidos por sus familiares, aparecieron sobre la plataforma los Illmos. Prelados el
público, palpitante de emoción y presa de intimo sobresalto per~aneció inmóvil, anhelante, angustiado, mirando con terror l~s esfuerzos qu e hacian aquellos dos ancianos temblorosos para levantar la
corona y colgarla de la varilla de oro incrustada en el mármol blanco
del altar, arriba de la imagen.
P or fin quedó suspendida la corona, y resonó entonces en la basílica fo rmidable estruendo: todos los concurrentes se pusieron de pie
Yaplaudieron con frenesí, con locura; salió del coro una voz que gritó: , ¡ Viva la Virgen 1 ¡Viva la Reina de los mexicanos!, y seis mil pe- '
chos lanzaron igual exclamación; retumbaron nuevamente unánimes
palmadas y se sucedieron los vivas y los hurras; hasta los mismos
Obispos aplaudieron. Afuera ensordecían los repiques de las campanas, los estallidos de_ los cohetes_:y: ,las acla~aciones del pueblo. Al
descender los Arzob1spos se repitw la ovac10n: transcurrieron alcruc

El Arzobispo de México, el Padre Plancarte y el V. Cabildo de la Colegiata1 ofrecieron
en uno ~e los salones anexos á esta, un banquete á los prelados extranjeros que habían
concurrido ft las fiestas de la Coronación .
. además_ de los Jllmos. )Iitrados, anfitriones é invitados, asistiPron á este festejo c 11 linano, l_os senores ~~uardo Veh~zquez,Prefecto deGuadalupeHidalgo, Líe.Francisco Osorno,
Presidente M~1mc1pal de la mudad y los notarios Alfredo Volante y Domingo Barrios Gó·
mez, que habian levantado el acta de la Coronación.
~
P~onunciáronse en aquella reunión, interesantes brindis. El Obispo Silva dijo el brindis
oficial.
Monseñor Gillow, Arzo~ispo de An~equera1 pronunció en inglés y tradujo luego alcastellano) una corta 3:_locuc10n en que ]uzo presentes á los prelados extranjeros los votos
que p~r su prospendad hacia el clero mexicano y el gusto con que habían sid~ recibidos.
~l diputad?. Velázquez se presentó á la hora del café, acompañado del Lic. Osorno y
bnnclando, dIJo, entre otras cosas, lo siguiente:
({No ~ay para ql~é negar-dijo-;-q~~ el acontecimiento r eligioso que hoy vienen a celebrar
á los p1e.s de la V~rgen de e~te h1stonco pu~blo, tant?~ pr~l~dos e~tranjer os S nacionales,
es de los de .más 1rnportanc1a en el mov1miemto catolico m1ciado ultima mente por el episcopado mexicano.
«Esteac~ntecimientoma~ifiestahasta dónde han podido llegar los avances del clero; pero es también una prueba ll'refraga~le, evidentísima, de que las leyes que gobiernan este
país, son b~stante efi~a.ces para serv1r de amparo á todos los cultos, á todas las creencias
á todos los ideales rebg10sos.
'
Habló lueg~ el Padre Plaacarte, quie_n pr?puso to~ar una copa de champagne á Ja fsah!~ del Gene1al Díaz,. á cuya espos~ tributo los elogios que por su piedad merece y enVlO en nombro del episcopado mexicano sentido pésame por la muerte de su honorable
padre.
El ~.bispo de Cnba lució profundo espíritu filosófico y vastos conocimientos en su peroracrnn.
Monse~~r.9orri~an, de Nueva York, refirió que su primera misa la había cantado en
~orna é m1c10 la idea de declarar á Nuestra Señora de Guadalupe Patrona de las Américas.
Terminó esta serie de brindis, Monseño~ Alarcón, expresando sus votos por la. felicidad
de todos los presentes.
·

INTERIOR DE LA IGLESIA DE CAPUCHINAS, DONDE ESTUVO LA IMAGEN-DELA SANTÍSIMA-vmGEN
MIE'.'.'TRAS SE EJECUTARON LAS ULTWAS OBRAS DE RE:::."'TAURACIÓ~ DE LA COLEGIATA.

•

�128

20

EL l\:IUNDO.

OCTUBRE,

1895.

•

@;oronación de la ~ir~en de @uadalupe.
1/
/

~-·

$n el momento

Páginas extraordinarias.

•
•-·· ·..

.

.

..

ae la

(!oronaci6n.

(Dibujo de D. Lcnndro lzaguirre. Profesor premiado de la Academia de Bellas Art.es.)

,..

DOMINGO 27 DE OCTUBRE DE 1895.

.

Gen~ral llnanuel Gonzalez (!osío, OOinislro

ae Gobernad6n.

(Vease el artículo correepondientc en la púgina O.)

Tomo IL-Ní,mero 16

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>'L BUM DE LA CORONACION

DE N~ESTRA SEÑORA DE GUADALUPE.
1

"pre'

uu~

Reseña del suceso máS 'notable acaecido en el Nuevo Mundo.-Noticia histórica del j'\fila.gro de la Aparición y del Santuario de Guadalupe, desde la primera
ermita hasta la dedicación' de la suntuosa Basilica, después de las Ultimas obras ejecutadas.

Guía histórico descriptiva de Guadalupe Hidalgo para uso de los peregrinos y de los viajeros.
Expléndida Edición de gran lujo, adornada y f'nriquecida con

240 FINISIMAS ILUSTRACIONES

_ , Qon la aprobación y benakión ae1 §l1mo. señor Glrzobispo ae Wé~ico. ~
Es una obra que por su conttnido, sus ilustraciones y su lujo, merece ser conocida por todos, pues las noticias históricas de que están llenas sus páginas, son de
lo más raras y curiosas 1 y han sido tomadas de obras antiguas y de documentos inéditos.
Contiene seis capítulos en este orden:
I. Historia de la Milagrosa Aparición, según el texto de un libro antiguo, y noticias curiosas de la vida de Juan Diego.
ll. Historia del pueblo, Vílla y Ciudad de Guadalupe.-Noticia de las primeras ermitas y de los templos.-Noticias de otro orden (politicas, estadisticas, etc.)Noticias curiosas hasta hoy poco conocidas.
Ill. Historia particular de la Colegiata.-Biografía de los Abades de la misma y de los Capitulares actuales.
IV. Historia del culto tributado a la Santísima Virgen de Guadalupe, desde e,l Siglo XVI hasta nuestros dias.
.
.
V. Descripción extensa y minuciosa de las nuevas obras, ejecutadas desde 1887 hasta estos últimos dias.-(Este capitulo es el capital del hbro1 pues contiene todas las noticias relativas á dichas obras.)-BioO'rafias del Ingeniero y Artistas que han trabajado en ellas.
VI. Pensamientos autógrafos de todos los Ílustl'isimos Señores Arzobispos y Obispos de la- República Mexicana acerca de la Santísima Virgen de Guadalupe.

11•
~-•
TOMOII

. _~,

DO~fl.NGO :W DB OCTUBRE DB 18~ü.

NUMER015.
==

@:oronación de la ~ir9en de @uadalupe.

APENDICE.
Guia del peregrino y del viajero.-Programa de las fiestas de la Coronación.-Conclusión.

ILUSTRACIONES.
No es posible enumerar aquí las que contiene este interesantísimo y lujoso libro. Baste decir que son 240. Hay vistas, carátulas y estampas de libros antiguos, relntivas á la Santísima Virgen de Guadalupe, retratos, planos, y especialmente-llamamos la atención sobre que en esta obra se encuentra.

l.ra única colección completa 9ue hoy e.&gt;tiste de !os retratos de todos los !lustrísirrios 0res. ~relados de la República .Me.&gt;ticana.
Es también digna de mencionarse con especialidad la l!:1irPRECIOSA Y RICA COLECCION de

AUTOGRAFOS DE TODOS LOS MISMOS ILUSTRISIMOS PRELADOS
ó sea los facsímiles de los pensamientos de los Príncipes de la Iglesia )fexicana, escritos expresamente para este Album.

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4.

1

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4

20 ÜCTUBBE, 18U5.

EL!üU~DO.

20

ÜCTUBRE,

1895.

ELUUNDO.

5

@'.oronación de la ~ir9en de @uadalupe .
.. pre·
llllG

¡o más"'nw
. ;icación' d
C X

th¡ri'i~

Ilmo. y Rmo. Sr. n. Pró~ro Maria Alarc6n y Sanchez
de la Barquera, Arzobispo de Méxieo.

Ilmo. Y~Rmo. Sr. D. santiago Zubirla., Arzoiispo de Duran¡,.~.

Umo. y Rmo. Sr. D. Francisco M. Vargas, Obispo de Puebla.

Ilqao. y Rmo. Sr. D. Jnclnto Lóp'.!z, Arzobi~po d_e Li1iare.

Ilmo. Y Rmo. Sr. Dr. D. Ramón !barra, Obispo de Chilapa.

•

Panorama ae la "(:Hilo, tomoao en globo en aia ae gran ceremonia.

Ilmo. y Rmo. Sr. D. Eulogio G. Gillow, Arzobispo de Oe.u.ca.

Ilmo. y Rmo..s~. D:. D. J. Ignacio .\rciga, Arwbif;po de Michoacán.

Panorama ae la "0illo loma 1

•

➔

1e el 'Tepe11oc.

Ilmo. y Rmo. Sr. Dr. D. Pedro Loza, Arzohi!&lt;po de Ci.:adalajara,.

.
1:mo. y Rmo. Sr Dr. y Ma~,tro, D.
Ignacio Montes &lt;le Oea y Obr~gón, ObispJ de San Luis Pptosf.

�20

EL MUNDO.

6

OCTUBRE,

1895.

20

ÜCTUBTU:, ]8!1.'\.

12

de ®ctubre de

EL ~'.UNDO.

7

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=

1895.

~oronación de la ~irgen de ~uadalupe.

Ilmo. y Rmo. Sr. D. Eduardo f¼lndics y Cnmacho,

nmo. y Rmo. Sr. D. Jooqu1n Areadlo Pttg11Ul. Ohl"po de Veracruz.

Ohh,JlO de Ta.mauli¡•tot.

nmo.~y Rmo. ~r. Dr. D. Tonuh Barón y Moralt-s, Obispo de León.

Ilmo. y Rmo. ~r. D. l-'ortlno fl. \'Na, Ol&gt;l~po de Cuermwaca.

limo. y Rmo. !--r. Dr. D. .\Wnógent'11 Silva. :obispo dl' Colima.

Ilmo. Y Rmo. ¡..;r, D. Miguel ~fnr!nno Luqm•, O1.11'1.JO Ue Ch!Apas

•

•
Ilmo. y:Rmo. Sr. D. J. ll. Armas, Obispo de TulllDclngo.

Ilmo. y Rmo. Sr. D. JcH\s Ortlz, Obl~po de Chlhuahua.

Ilmo. y Rmo. Sr. D. J. M. CAzares y :Martinez, Obi!q&gt;O de Zllmora.

Jlmo. y füno. ~r. Dr. D. l).mado l&gt;i!l7., ow~po de Tt&gt;ple.

nmo. y Rmo. ~r. D. Pl'rfecto Am ~Zquita. Ohl!&lt;TIO d

T.1ba«co.

Ilmo. y Rmo. F!r. D. i,·r. Jos~ Maria Portu,1ml, Obispo de Sln&amp;loa.

•

limo. y Rmo. St. Dr. D. José Mora, Obh•podc Tehuantepec.

•

mo. y Rmo. ~r. D. Fr. Buena.venturo. Portl1lo,
Obli:po de

za.ca.tecas.

Dmo. y Rmo. Sr. D. SanUago Garza Zllmbrano, Obt!po cicSaltlllO.

1lmo. y Rmo. sr. n. Cn'1;&lt;'C'1wlo C'an1llo y ,\.noona,
•

Obi~JIO de Ym:ntán .

Ilmo. y RmP, Sr. D. Jlel'{'ulano L6pez, O1,:)'po flc Sonora.

Ilmo. Y Rmo. S:t. D. Rafael R Camacho, Obli&lt;po de Querétaro,

•

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/
I

/
•

EL MUNDO.

8

I

/

20

OaruBRE,

1895.

1

1

20

ÜCTUBRE,

.
Plancarte ha querido desarraigar ~e la con
y ya se anuncia que ha sido proclamado dictador ~ re. 81 ~l Jri. d·o un tradicionalmotivodefanat1smo, con
gente del •eino. H:iy quien piense que las fuerzas. Jªpo- Cienc: t:!vés de largas generaciones, ciego y fatalistar
neeas que guarnecían el invadido palacio, y no qmsie~on r:~m~s confesar que ha conseguido el fin que ae péro~oó no supieron evitar el atentado, no han de haber sido
,
sario es reconocer que e1 en rgico
extrañas á ~e movimiento insurreccional; pero al pensar nía. Je~i se:p~ad~°a.e'i culto rendido á. los pies de la.
que las tendencias de la insurrección son m_anifiestamen- ~ce o
a da gran suma de almas que la eran proRESUlIEN.-Los disturbio• en Constantinopla y la cuestión te antijaponesas, (lQ.lllO lo es su proclamado Jefe. debemos 1m~en corona ,
creer
que,
más
que
compliciQad,
ha
habido
torpeza?
desd~ Oriente.-Triste condirióu del lm11erio otomano ......;...Sanfu~damen~~ adl~t~pública ha tenido el espectáculo de
grie.nto motín en Corea.-Nuev,~ faz e~ el embrollo ~el ~x- cuido en los japoneses qüe tan súbitame~te se d~3aron
n cam i~ re ación de obispos, tema de todas las consorprender
y
arcebatar
en
un
momento
la
mfluenc1a
que
tremo Oriente.-La toma de Tnnaoarn·e por el eJército
una g~n co g tf vo de todos los artículos lanzados en esversac1ones,
mo
bl' ·a d
ejercían
en
la
corte
-coreana.
.
francés.
ú. los vientos de la pu ic1 a .. '
Aun no se establece el orden en la revuelta capital; los tosy dfas
•
or cierto que ha llamado la atenc10n, p_ues m,uchas
¡Qué obscuro y qu6 sombrío se presenta el horizonte buques de guerra extranjeros han desembarcado tropas
rs!nas no estaban en antecedentes, el cre_c1do n~meropolítico del caduco imperio otomano! qué nubes de tem- para protejer á. sus :nacionales y dar apoyo. á sus reprealtos dí natarios con que cuenta la Igle:sm. Mexicana.
sentantes
diplomáticos¡
los
soldados
del
M1kado
se
muepestad se ciernen sobre las azules riberas del Bósforo,
En la act!alidad el número de éstos es igu~l al de Goven
nctivamente
para
dar
garantias
á
todos,
y
ya
se
esI?edonde por más de cuatro centurias ha. flotado orgullosa
bernadores de Est.a.clos, y si el ~aís es ~em.as1.a.do po_b~e
y tri.unfante la bandera verde del Profeta! Sorda y des- ra que este motín dará ocaeión al choque de los cuantiosostener la forma federativa., sera p1ec1eo dec1d1rintereses acumulados en el extrelllo Oriente por las p ara
piadada la ~u~lime Puei:,a á los ~ri~s clamoroso~ d~ sus sos
ue la I lesia cuent,a con mayoTes recursos q~e~lEstado.
súbditos cristianos, y taimru:la é md1fet'ente á las msuma- naciones europeas, que no pueden v~r con buenos oj.os q Sin ufarmente favorecida}13: sido en estos nltunos año&amp;
ciones de las potencias occidentales, no ha dado un sólo que una potencia rival se levante poderosa, que no qme- la I l~ia Mexicana por el , at1cano 1 como .1? pr_ueban los
paso adelante :para implantar las prometidas ~eformas en ren que el Japón predomine allí donde ellas han preten- noJbramientos d~ nuevos obispos. Las drnces1s aui~enla administración de Armenia, y por tan torcidas senda.9 dido ejercitar constantemente los derechos de soberana tan
es de su:poner que cada una de el.las propor~10na
ha dado Jugar .t los recientes disturbios de Constantino- protección.
el~~ntos de vida propia, cuando lee.m~s en un rec1~nt~
X.X.
X.
pla que han ensangrentado una vt&gt;z máa sus históri~as
des acho trasmit1do de Roma á los d1.ar10s de _la capital.
1G de Octubre de 1895.
calles, y han bec:lO que lo~. repr~senta~tes de las naciouil PaE_a .ha recibido v8:liosos donativos en dmero efecnes cristianas asuman una enérgica actitud y amenacen
tivo del b'p1scopado Mexicano.i•
.
. I' .
de muerte el vacilante poder de los muslimes en el terri¿Qué resultados tendrá en lo porvemr ~'ita multlp ic1torio de la civilizada Europa.
dad de fuerzas operando en ~avor. de una idea? Esto es lo
Horroriza. y causa estremecimientos de indignación el
que interesa estudiar al partido hberal.
..
pensar en las escenas de sangre y exterminio que se han
.Shmlililhlll ~t Jo,s &lt;r:0119re5M &lt;Citntí~cos.
Si la creación de nuevos obispados no deb1h~ la agrudesarrollado en las plazas de Stambu.l, ante los ojos_ atóación-y el mensaje á. que aca~arnos de .aludir es. una.
nitos del mundo antiguo, que ve en ellas las convulsiones
Nuestros hábitos sociales están inspirados en las co- ~rueba de ello-sino que antes bien la fort1Ji~a Y la mte-:postreras. de histérica agonía que agitan á un pueblo acha- rrientes extranjeras¡ vivimos de la imitación, nuestras
ra rueba es de que toma puntos estra~g1cos p_ara el
coso corrompido y enfermizo, destinado en breve plazo ideas no son nuestras, llegan á. la. República importadas en ~ash %e una futura lucha. Y que la Iglesia Catóhca no
á de~parecer del haz de las naciones libres. Porque, polas alas de las publieacioneseuropeas¡ adoptamos toda-maierde de vista su ideal, lo prue.ba la v_ehemente pro~ta.
drá el gobierno turco apelar á. los gastados n!edios de to~- nifestación de elevado progreso sorprendido en ~os Esta- "a.el Vaticano con ocasión del amve~sar10 ~e las tropas 1~pes pr&lt;,roesas y engañosas protestas de emmenda; acudi- dos más ricos y civilizados, sin estudiar antes si es ó no lianas en Roma. Si todR.S sus mamfestac1ones se reduJe·
rá. en su angustiada situación á los asombrosos y cO.ar adaptable á. nuestro medio. A \'eces resulta que estas ves- ran á. celebrar con extraordinario fausto las fiestas de la.
si quiméricos inventos del químico Turpín, para defeJl- timentas de confección lujosa se adaptan mal á nuestros coronación de una imagen 1 nada tendríamos porque preoder la 'entrada de los Dardanelos, y por arte de encanta- miembros; en otras, nos semejamos á aquella madre .de cuparnos· pero la experiencia nos demuestra que no es
miento yde manerahecbic~resca hundir l~ flotas extran- familia cuyo hijo se alejaba de su lado para ir á ti:abaJar así, y que detrás de estos hechos de orden pu~mente esjeras y las escuadras enel.'?1¡¡p1s en los abtsruos. obscur&lt;;is á unas minas y ella leponíaen su maleta un remedio con- piritual pueden ocult,ar,1e fines de otra categ~ria.
.
del Ponto· intentará. esgr1tmr las armas de la diplomacia tra las insolaciones. Hemos querido tener avestruces, ya
La m~ltiplicación de obisl?os en la ~púbhca Mexic~tomándolfls en el arsenal de añejos tratadp~ y desusados que en otras comarcas del mundo exi~ten estos. interesan- na es un fenómeno que excita algo mas que un moviconvenios internacionales: nada bastará. á hbrarla de su tes animales; hemos soiíado .en cultivar ramié com? la miento de curiosidad: vale la p~na. de tom~~ nota de una.
· mísero destino, y sólo alcanzará á prolongar su trab.ajosa Argelia; hemos pensado en• implantar todos los atribu- maniobra que, cuan.do menos, md1ca un v1.s1ble aull?-ento
vida, qne se arras~ra á. favor, !11Ú8: que de la .c&lt;;inrrnsera- tos de los -pueblos poderosos y nos eno&amp;ullecemos un
de prosperidad y de p0der en este adormecido orgamsmo.
ción de las potencias, de las nvahdades y,envidias que se poco cándidamente d~ todas estas conquistas que consuscitan entre sus enemigos, por apoderarse cada cual de trastan con nuestras inmensas lagunas éconómicas y sola. parte más codiciada del botín.
ciológicas.
.
ASUNTOS DE "EL MUNDO."
Ahora no es sólo la codiciosa. Inglaterra la que trata de
Instituciones, costumbres, ropa. blanca, todo nos viene
poner fin á las matanzas crueles de cri~tiano~, que_ han es- de afuera, todo toma e~ nuestro p~ís carta de ciu~danía,
Importantes á los suscritores.
candalizado al mundo, y ú. lae persecuciones mauditas que todo es acogido con grito de entusiasmo y explosiones de
ensangrientan los campos de Trebizonda y Erzeróun: to-. alborozo, muy _particularmente cuando se trata de halaPor falta de espacio en el número anterior, no nos hatodas las naciones que se precian de civilizadas y que han gar nuestro delirio de gr:a,1ldezas.
.
.
bíamos. ocupado en anunciar, como ~ebemos, las obras
encontrado su grandeza al flmparo de la Cruz, se aprestan
Deciplos eet;o con motivo del Congreso de Americanis- en publicación y laa que han de pubhcarse una vez te~belico~as al combat-e, y como en tiempos remotos se con- tas reunido recientemente en esta capital, cuyas venta- minadas éstas. El Nieto de Periqu.ülo, del cual ha conclmgregaban á la voz de Pedro el Ermitafio y de Godpfredo jas se nos esca-p1.n y que viene á ª!--lmentar el nÚ11?,(;ro, ya do de publicarse ya el primer tomo, constará de uno ó
de Bonillon para rescatar el sepulcro de Cristo, hoy se con- crecido, de as,cibleas docentes, sin resultado positivo. .
dos más, que han de publica:rse.desp~és de pasadas algugregan para dar el golpe de grac_ia al ~o!ibundo imperio
Ha habido en efecto, sobra de congresos en estos últi- nas semanas, con el objeto de tener tiempo para que lasde los Califas y repartirse también cristianamente la he- mos afios ud derrroche de erudición clásica1 una dilapi- ilustraciones no se bagan precipitadamente, como nos
rencia de los Solimán y Bayaceto.
dación de profundismo, que basta ahora no ha servido de sucedió en la pu blicaci6n del primer tomo en más de una
Estaba escrito, dirán con misticismo muslímico los di- nada. Todavía recordamos aquel luminoso Cor.greso Hi- ocasión: así pues, pueden estar seguros nuestros lec.to.re&amp;
rectores de la política mahometana en el palacio del Sul- gienista celebrado por una cruel ironía en una de las ciu- de que esa primorosa obra, por la cual hemos rec1b1do
tán· estaba escrito, repetirá el muezhin desde lo alto de dades m;ts anti-higiénicas del globo, y en el que después infinidad de felicitaciones, que bien merece el autor, quela r:iezquita, y será. la voz que pronuncien los creyentes de solemnes sesiones rio se dió el caso de proponer algo dará. completa y publicada en este semanario.
bajo las augustas bóvedas de Santa Sofía¡ pero antes de saludable en.favor de la Capital de la República.
-El numero de hoy es el último que dedicamos á lasque veamos cumplido ese destino, ¡qué lucha tan desespeSe nos dirá que generalmente acuden á esta&amp; asambleas .fiestas de la Coronación de la Virgen de Guadalupe. Hara.da habremos de presenciar! qué lágrimas tan amargas ilustres personalidades extranjeras, excursionistas inteli- brán notado nuestros lectores que El M«nilo tiende á reirán á mezclarse á. laS salobres ondas del Ponto Euxino! gentes y que siempre es provechoso dar á conocer el país presentar la época en que se vive, no-sólo en el período
cuánta sangre manchará. las aguas azules del Helesponto! en el exterior por medio de estos vehículos. La verdad es de años en que ha de desarrollarse, sino hasta en la 1,ey qué llamaradas de incendio alumbrarán, antes de que se. que la ma.yor parte de tales excursionistas la constituye mana en que se publique, dando en el periódico los acon·
hundan y desaparezcan, los feéricos jardines y orientales un núcleo de sabios, altamente preocupados en asuntoS' tecimientos que preocupen al público. La Cpronación fué
palacios de Pera y Scuttari !
de gabinete, que al regresará su patria, no volveráná. ocu- un acontecimiento sensacional, y por eso creemos que
parse más de México; su viaje tiene no objeto más abs- nuestros lectores estarán satisfechos de que hayamos gas***
{ tracto
vienen en busca de hechos para comprobar tal tado tres número$ enteros para tratar del mismo asunto.
No menos interesante al observador y lleno de tremendes episodioe, es el drama que se desenvuelve en el ex- ó cual'teoría-abstrusa, y sus trabajos versarán sobre lajloNo cumpliríamos con un deber ineludible que tenemos,.
tremo Oriente, donde en estos momentos están :fijas las ra ck loe países americanos, la composi.ci6n geológica de la si en este párrafo no diéramos de nuevo las más cumpligraa.
Cordillera
Andina,
y
así
sucesivamente.
miradas de la astuta_ diplomacia y solapada poJítica _d e
da.a gracias al Sr. D. Victoriano Agüeros por la deferen·
~sta.mos un poco decepcionados dé congresos que si cos- cia con que se sirvió permitirnos que usaramos de todos
las potencias occidentales. Allí la Grau Bretaña exigien~
quille~;&gt;-agra.dablemente
nuestra
eterna
vanidad,
contrido de modo violento la degradación y castigo de un alto
los Ol'iginales de él para ilustrar el asunto de la coronamandarín chino, muy poco grato á sus miras civilizado- buyen extraordinariamente á prolongar nuestro desmedi- ción: dichos originales, que son más de 300, se encuendo
orgullo
que
oculta
los
inmensos
vacíos
abiertos
en
ra.a; allí las hordas fanáticas de vegetarianos, asesinando
tran publicados en el primoroso libro que editó el Et
á. mansalva una y otra vez á pacíficos misioneros, y atra- nuestro estado social. Necesitamos estudiar mucho, traTiempo con el nombre de Album de la 'Corinaci6n; nosbajar
mucho,
no
en
la
región
de
las
nubes,
no
perdidos
en
yendo sobre el celeste imperio cómplicaciones y dificulotros apenas hemos podido publicar unos 40 ó .50; pero
altas
sublimidades
sino
al
ras
del
spelo,.
en
la
tierra,
allí
tades que pueden arrastrarlo á. nueva y desastrosa guerra
1
llamamos la atención sobre el hecho único de que hemos
con las naciones cuyos súbditos deja sacrificar con impía en donde surgen las terribles incógnitas de nuestra ecua- tenido cuidado especial en citar en cada número la procrueldad; allí la omnipotente Rusia cubriendo con manto ción nacional.
cedencia de ellos en momentos en que casi toda la prensa.
El.gobierno de México hizo bien en aceptar que en esprotector al Hijo del Cielo, y enseñándole la manera de
de México tomó sas ilustraciones de la misma obra, sin
resistir, en caso dado, á sus Jurados enemigos y poderosos ta ciudad se reuniera el actual Congreso, no podía hacer citarla una sola vez.
rivales los temidos japoneses; a11í la Francia dando ríos otra cosa, pero no verá ningún resultado práctico.
-Con positivo placer anunciamos á nuestros lectores
de oro para cubrir cuantio1ms empréstitos, y ofreciendo toque cop.stantemente estamos pensando en las reforma&amp;
davía el caudal de su inagotable riqueza para las necesique para el tomo próximo de este periódico hemos de
:Co ítllima congregación be obis¡rns.
dades crecientes de la China y las -solicitudes cons.tantes
h;ace~, para que así corresponda, sin duda, al favor que
del moscovita: todo parece anunciar que 10:3 intereses más
sm dts¡:,uta alguna, excepcionalmente está dispensando
D1,1mnte muchos días la prensa no se ha ocupado en el púbhco á El_Mundo. Somos algo conocidos ya en la.
opuestos y encontrados de Occidente, se han dado cita
en aquellas ·apartadas regiones, para venir á las manos otro asunto que en los obispos reunidos en la Capjtal í!On prensa d~ Méxrco, y por consiguiente se sabe de antemamotivo de la coronación de la Virgen de Guadalupe. Ellos no que siempre nuestros ofreC1mientos son cumplidos al
por erlraflo~ modos.
Y corno si faltara una chispa para prender el voraz in- han sido los héroes de estajornada y hasta el mismo Ayun- pie de la letra.
cendio allí inminente, en. el reino de Corea, cuya pose- tamiento según se cuenta, no ha desdefíado invitarlos al
. ~articipamos también á, los muchos suscritores que se
sión y dominio por parte del Jap6n, ha sida causa y ori- banquete'otrecido por el cuerpo municipal al Congreso de dmgen á nosotros en. demanda de pastas para los tomos,
gen así de la última guerra que terminó con la bumilla- Americanistas: recien inaugurado en la buena ciudad de que éstas no las tendremos sino hasta el ano entrante,
ciói::. y derrota del imperio chino, coi:no de las rivalidades México.
pues. actualmenté estamos en tratos con una casa de AleEl señor Abad de la Colegiata puede mostrarse satisfe- ~an~ para la fabricación de 20 6 30,000carpetas de cartu~
y envidias despertadas en las potencias- europeas por el
tratado de Shimonoseki, en el reino de Corea ha tstalla- cho· á su llamamiento ha &amp;cudido,:n()table número de al- lina, i!,DPI'e;Sas en negro, rojo y oro, á todo lujo. Saldrán
do inesperado motín de trágicas escenas, cuyas conse- tos dígnatariOs de la Iglesia Católica; y si abajo no, en las á. prec10 baJo, por lo.que las pondremos á precios de costo;
cuencias apenas se pueden l&gt;reveer. Tropas coreanas dis- regiones su periores las fiestas de la Vil la han respondido no es nuestro negocio ganar con las encuadernacionenes
ciplinadas y armadas al estilo japonés, pero amenazadas al boato que de ellas se esP.eraba. Cierto es que en las los tomos.
de licencia absoluta por manejos ocultos de la corte, han clases ínfimas reina un visible descontento; para el inAnunciamos también que no J&gt;Odémos servir ni ·un
entrado en..tumultuoso estruendo al pah¡cio real de Seoul, dio, la imagen del Tepeyac representa un símbolo purifi- sola coleccifm de los tomos anteriores, porque están ago•
y después de cometer desmanes y atropellos, han llegado cador de sus miserias y tristuras¡ al rodearla de tantos tados los !1umeros: por hov seniremos suscriciones deshasta manchar sus manos plebeyas con la sangre de la vívidos resplandores, el indio piensa que ya esa virgen no de este numero, ca~ando medio mes de Octubre, y nos
es la suya y gime dolorosamente. No poco ha contribuisoberana reinante.
anunciar cada semana el número de ejem·
Acúsase, y con razón, al padre del rey, al ancianoTay. do á este malestar de la raza indígena la exclusión ~ue proponemos
piare~ 9-ue nos queden disponibles para servir nuevasi
.Won-Kung, de haber sido el iniciador de tales crímenes, de ella se ha hecho en las festividades de la eoronacion. iUSC?lClones.

1l,unta, &lt;!Ettrattj.era,.

á

:lllolítirtt ®tntral.

re

l.lata, C!Eb itarittle,.

1895.

EL MUNDO.

1

SEMANARIO ILUSTRADO.

TELEFoNo 434. -2'~ de las Damas núm. 4,-APABTADo 87 B.

MEuco.

Toda la cory-e¡:;pondcncia relativa á este peri6dico, debe d.Irlglrse
al Director y Gerente: Lic. Ralael Reyes Spindola.
Este periódico se publfcará todos los domingos y se reparte á domJctuo en cualquiera población donde tenga Agente· y por corn!O franco de porte, 6 donde no lo ha.ya
'
'
Las suscric~oncs forá.nea:i ee liquidarán por trimestres ordinarios
aunque conuencen en cualquiera quincena: pues Si no son e.ltt\s en
la prlméra del tr!mestre, se cobran\ por lo que falta, 6 se aumentan\
el cobro del próximo.

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NUld:EROS

SUELTOS DEL DU.

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LA CAPI-

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Todo pago debe ser. precisamente adelantado. A los !JUSCritores que
no puedan remitir dmcro anticipado se les girará en el primer mes
del trimC:S,trei por Express ó Correo; y si no hay oficinas, se remitirá
el perlódmo aespués de haber recibido el valor de la suscridón.

&lt;!angr.e,a bt ttmericatti,itt,.
La nota mas sonora en el concierto de voces que se
h.an escuchado en el S~lón 4e Actos de la Preparatoria, en donde se i-eumó el Congreso de Americanistas, fué, sin duda, el magistral discurso de bienvenida ó ape~·t~ra, pronnn~ü~,do por el Lic. Joaquín Baranda, Mm1stro d13 Just1c1a1 y el cual publicamos en
seguida.
'
·
Dijo el señor Ministro:
SEÑOR PRESIDENTE:
SEÑORES:

Por inmerecida que sea la honra que me habéis dispensado al elegirme Presidente efectivo del Congreso, sie;mpre trae consigo el ineludible deber de corresponder á ella, deber que me esforzaré en cumplir
confiando únicamente en lo ·eficaz que suele ser la
buena voluntad.
· La ley del progreso, sorprendiendo )• dominando
las fuerzas de la naturaleza, ha ensanchado hasta lo
maravilloso, la esfera de los 'conocimientos humanos·
y obedeciendo á esa ley la ciencia ha forzado los es~
trechos linderos de la historia, penetrando, con audaz
resolución, en el mas allá misterioso que envuelve en
sul:! sombras el desconocido origen de la humanidad.
Los que en descubrirlo se afanan v consao-ran á. tan
ardua labor concienzudos estudio$, abancl~nan el explorado campo del antiguo mundo} irn fiian en el que
les ofrece el nuevt:&gt; 1 •virgen aún; proyectan asociarse
para vigorizar su acción, y nace en la Sociedad Americana de Francia el feliz pensamiento de formar un
Congreso Internacional de america11istas. El germen
se desarrolló al calor de ilustrado entusiasmo, y el
Congreso en 1874 ~brió su p_~imer periodo de sesiones
en Nancy y ha vemdo reumendose cada dos años, en
las principales ciudades europeás1 en LlLxemburgo
Bruselas, Madrid, Copenbague, Turin, BBrlin, París;
Huelva y Stokolmo. Los resultados obtenidos se registran en las actas de las sesiones publicadas en va
numerosos volúmenes; alli se encuentran marcalas
con nombres ilustres { trabajos importantes, las diversas etapas que el Congreso ha recorrido en su gloriosa peregrinación.
Al terminar la última reunión en Stokolmo, el Congreso, ajustándose á sus estatutos, tema que señalar
un lugar precisamente de Europa, para que sé verificara la próxima reunión; pero rompiendo por la primera vez, el inexplicable yrestristivo precepto que se
había impuesto, tuvo á bien acordar, mediante plausible iniciativa, que el Congreso se reuniera en México} acuerdo que el Gobierno Mexicano se apresuró a.
acoger con beneplácito y gratitud.
No es, en efecto, ex.pficable que una Asociación cuyo programa es coadyuvar al progreso de los estudios etnográficos, lingüísticos é bi~tóricos, referentes
á ambas Américas, especialmente en la época precolombina, se prohibiera á sf misma venir á esta tierra
que es objeto de sus investigaciones, y verla, y tocarla; y descubrirse ante sus adroirables monumentos, é
interrogarlos directa y enérgicamente con la voz de
la ciencia, bastante poderosa para resucitar á las generaciones del pasado y obligarlas á revelar los inexcrutables secretos de su existencia. El Congreso de
Stokolmo ha proclamado el mejor método de ense~
ñanza, el experimental, el objetivo, é inspirado y resuelto como Colón, ha abierto las puertas del Nuevo
Mundo á los Americanistas. ¡ Honor al Congreso do
1

.Stokolmo 1

·

La preferencia que Se otorgó á nuestra patria en
la capital de Suecia, tiene en su abono, la convicción
de que entre las naciones americanas es una de las
más Tieas en monumentos arqueológicos. Cual sun. tuoso museo guarda vem~randas reliquias en toda la
vasta extensión de su territorio, desde las regiones en
que sopla el Bóreas, hasta la~ que baña con sus olas
espumosas el Golfo de México. Tended la vista por
cualquier lado, y os encontraréis con las ruinas de Ca.s as Grandes erí Chihuahua¡ con restos antiguos y momias admirablemente conservadas en Sonora; con
huesos de gigantes, fragmentos de columnas y cons·

•

trucciones airuinadas en Durango· con el Cerro de
los edificios en Zacatecas, sobre el 'cual se ostentan
las ruinas de la Que.ruada; cou los iestos humanos
que forman el co~ting·ente espontáneo del lago de
Chapala¡ con las cmdades fortificadas de la 8ierra
Gorda en Querétaro; con· las ruinas de Xoehicalco,
Casa de Flores, en ~forelos; con las de Mitla en Oaxaca¡ con las _del Palenque en Chiapas; con _las de Papantla en·Veracruz; con lafl de Hoch-Ob en Campeche; con las de Uxmaly Chichén~Itzá ·e n Yucatán. En
las Cercanías de esta capital, emporio del imperio azteca, que entre sus títulos nobiliarios tuenta el de hab~r si~o la primera de América que utilizó el prodigioso rnvento de Gutemberg, tenéis, señores, al alcance de vuestra mano, el histórico castillo de Chapultepec, qne entre los secÚlares ahuehuetes de su
plácido bosque, se cierne sobre peñascosa colina contemplando el espléndido valle que limita la cordilleta de Anáhuac; tenéis el cerro de Ixtapalapa, en cuya cumbre se celebraba, al fin de cada siglo azteca,
la extraordinaria ceremonia delFuego nuevo, sacrific~ndo un ,hombre~r encendiendo sobre su cuerpo, palpitante aun, lúgubre hoguera que era1 sin embargo,
para los atemorizados y supersticiosos habitantps de
la comarca, como fa.ro de salvación que anunciaba
que ni para ellos, ni para el mundo babia sonado la
última hora; tenéis en Popotla el célebre ahuehuete
conocido con. el nombre de árbol de la ,Noche Triste, , porque.la tradición cuenta que fué mudo testigo
de las lflgl·irnas de Hernán Cortés cuando no se resignaba á apurar el cáliz de la derrota; tenéis, en fin, y
con est_o tenéis bastante, las pirámides, los túmulos
y la fortaleza de Teotihuacán, monumentos antiquísimos, que existian antes de que los toltecas, predecesores de los acolh.uas y de los mexicanos, vinieran al
Valle, no obstante haber dado estos últimos A la ciudad el nombre que lleva, que. quirre decir lugar de
los que adorai:i dioses, según asl?:!!'llra con otros etimologistas, el notable historiad~r Orozco y Berra,
quien agrega t&gt;n el particular que la etimologia
c~firma el aserto de se1· aquella ci«dad un. reverenciado santuario, condición que puede explicar stt

existencia prehistórica y SU, conservación durante
las vicúitudes subsecuentes.
Como un muestrario de todas esas grandezas, que
permanecen en el abierto templo de la naturaleza iluminadas por el sol, y sobre las cuales por desgracia,
viene ejerciendo el tiempo su acción irres;stible y destructora, tenéis también, Señores, el :\Iuseo Nacional,
con el que está identificado el grato é imperccerlero recuerdo delos \rirreyesDonAntonioBucarelli y el Conde de Revillagigedo, los primeros que pensaron en la
cro~ción de ose establecimiento, que. despueB ha merec1~0 la constante y decidida protección de todos los
Gobiernos. El ;uuseo fundado en la. Real v Pontificia
Universidad, se trauslarló al cabo. de muchos años, á
la Casa de )foneda que actualmente- ocupa; y en sus
salones presenta una p.bundante v variada colección
de antigüedltdes del pais, entre Jits que descuellan el
Calendario Azteca, que encierra, á juicio de persona
autorizada, los conocimientos científicos de los antiguos mexicanos, y el Tablero Central de la célebre
Cruz del Patenque,•que ha provocado acaloradas y
eruditas discusiones sobre la predicación del EVange!io enAmérica,antes dequeft1era descubierta y conqmstada por los valerosos hi,ios de la hidalg·a nación,
en cuyos dominios no se ponfa el ,iol. Con los utenf,iilios domésticos, armas, ídolos, amuletos y objetos del
culto qut: abundan en el Museo, llamarán especial~ente vuestra atención las pinturas originales, los códices, algunos mapas, la matricula. de los tributos que
se pagaban á los reyes mexicanos, el itinerario de
Agslún hasta la funda~ión de. Tenocbtitlán, y otros
objetos curiosos que sería prolijo enumerar.
He aquí, Señores, eJ grandioso libro abie1f:&gt; á
vuestros ojos: en sus pAginas encontraréi~ los inapreciables elementos que ofrece á la paleontología y á, la
hiJtoria, á la arqueología y á la etnografía paraia
milagrosa reeon,struccióp detlo-pasado, obra complexa de tarctia y de:dificil ejecución. En ese libro han
leido investigadores de nota, ,nacionales y extranjeros. Al recordarlo vienén á mis labios los nombres de
Las Casas, Sa.hagúnJ :\folina 1 Gante,Landa, Cogolludo,
Benavente, Sigüenza, Clavijero, Gama, Alcedo, Fernanndo Ramirez, Ignacio Ramirez, Orozco y Berra, Piment,e.l, Garcia Icazbalcct;;i.; :v ·sería infiel ó injusta mi
memoria, si no evocara también en .e ste acto solemne,
los nombres no menos ilustres de Robertson, Prescott,
Stephensy Kingsborug. Pudiera y debiera quizá citar
otros, que muchos figuran en los anales bibliográficos;
pero me abstengo de. ello, seguro dequelos·tenéis presente!i á todas, ii los .v ivos .y á,-Ios .muertos. ¿Y cómo,
aunque no lo citara, ~abriais dé ohidar, -por ejemplo
al sabio. prusiano, a.utQr df? , la «Rora Subterránea, ,
que desde las nevada!r alturas del Cbimqorazo divisó
el nuevo continente y lo anunci'ó' al Illundo, como ht
tierra prometida del progreso y ·ae la libértad? ¿Como habriais de olvidar, repito, al inmOTtal Barón. de
Humboldt, que en sentir de elocuente orado1\ (ué el
primero que tuvo
la gJor_ia dé clécir: ésta es la Amé1
rica.?
• •
·
~eg"uid, Señor~s., la estela. luminosa que ·esos astros
deJaron á. su paso, y ella os conducir.\ por buen camino al esclarecimiento de los hechos. Haréis con Clavijero la peregrinación de los mexicanos del Rio Colora.do á Tula, siguiendo el itineral'ió de las ruinas
escalonadas en el tránsito; y tendréis que volverla á
hacer con Orozco y Berra por distinto derrotbro den·

9
tro del cual no están comprendidas las ciudades arruinadas, que á juicio de este mismo historiador, baJ°o
todos sus aspectos corresponden á la época p1·ehistdr~c~, y .son manifestaciones muy marcada.,; dp, la civilización del hom. bre prehi:•dórzco en México: Investigare.is si la época de la piedra. bruta se separó ó confundio con la de la piedra pulimentada. y si el hierro
fué ó no conocido, y os acercaréis, en fin, a la solución
del problema ci.entifico de la unidad de la especie, en
el C!J,SO tle ~u~~ comprobar se llegara que las eivilizac10nes pr1u11tivas del Nuevo :\íundo son semejantes
~ las del An~iguo; que las razas que poblaron arnbo.s
t~eneu los mismos ca;acter~s antropológicos; que los
s1.gnos de nuestror; codices pueden descifrarse por la
clave de los geroglíficos egipcios, y que las pirámides
de C!10!ula, de P~pan~la y do Xochicalco, en las que
se distrng_ue"!' baJ? relrnves, de hombres, anim·ales, sirn.1)olos y dibuJos eJecutados con primor, son parecidas
:l aquellas pirámides desde la.s que cuarenta siglos
contemplaron á los soldados victoriosos de Napoleón
el Grande.
El Congreso abre hov sus sesiones que serán sin
dud;i, de notorio interés, á juzgar Por los trabajos
presentados, de que acaba de dar cuenta la Secretn.rJa .. Consagraos, señores, á la útil y noble Jabor que
aqu1 os ha congregado, y contad con que el Gobierno
)Iexicano continuará impa1·tiendoc,s fa decidida protecci_ón que jamás ha escaseado cuando están de por
medto el lustre y buen nombre de la patria.
. Es_ sensible que el Jefe supremo del Estado, apoyo
mtehgente y eficaz de toda manifestación de adelanto material é intelectual, no haya podido honrar ~on
su presenci~ esta solemnidad sin precedente en los
fastos a_m.er1canos; y es mucho más sensible que no
haya podido, por reciente y dolorosa causa que ha llenado de honda pena el hogar, el cariñoso santuario
~e la amistad y la República entera que deplora la
irreparable pérdida de uno de sus grandes ciudadanos. Empero, señores, atenúa nuestro sentimiento la
certeza de que el digno representante aquí de aquel
elev3:do funcionario, nos trae palabras de estímulo y
de.ahent?~ y promesas frcflcas de ilustrada y valiosa
cooperac1on.
Bien vc•nidos sean los apóstoles de la ciencia á la
a~ti9ua 'l:enochtitU~, que se vist~ de gala para. recibu a sus 1lut-1tres hucspedes; bien venidos sean los audaces ex'J)loradores de lo pasado. los paladines del saber, que recon~n el mundo, no en busca de quijotescas _avent.uras, smo P.n pos de gloriosas conquistas que
red11_nen a. la. hmn.amctad de sus en-ores y ele sus extraVIOHj b1e1\ vemdos sean á, esta tierra fecunda inmort~l.izada por Netzahmtlcóyotl y santificada p~r el
martirLO de Cuauthémoc 1 dos tipos aborigl.".nes que
Plutarco no se hubiérn. desdeñado &lt;'n comparar con
los héroes y semidioses de Grecia y de' Roma· bien ve!1idos. sean los propios y los extrafios que domulgan
1dent1ficados en el altar de la civilización. ¡ Que el
éxito coton~ sus esfuerzos· que hao-an la luz y que
algún dia brille e:,;pJendoro~o el sol de la vP,rd~ct, único que ha debido v debe alumbrar al hombre en todos los tiempos y 6n J:,odas las edades!

LA MUTUA.

•

Zamora, Octubre 2 de, 1895.
Señor D. Cá.rlos SommerDlrectorGeneral de "La.Mutua."-Méxioo.
Estimado sefior:
Como u.d sentimiento de gratitud hacia usted y á Ja. Compa.nia que
tan dignamenk: represento. en esta República, le dirijo le. presente,
dándole las debidas gracla.s por la puntualidad con que me fué satisfecha la cantidad de mil pesos, importe de la. póliza número 532,952
bajo la Cllftl ru:tuvo asegurado mi finado e!'poso Tomás Barbosa.
Quedo igualmente muy agradecida. al Sr. D. Miguel Serrato y
Durá.n, Agente especial de esa compaiUa, por cuyo conducto y en
presencia del Notarlo Pdblico Sr. D. Diego Mfndez recibí la expre:ia,da cantidad, con el carácter de beneficia.da.
Soy de lL.. ted, sefior Director con la mayor consideración y aprecio,
su afma. y S. 8.-CA.RLOTA ARROYO VDA. DE BA.nBOSA.

DE ADMINISTRA.CION.

Para dedicarse á otros asuntos personales, se ha separado de esta Administración el Sr. ,!urelio M. García: suplicamos á los Señores agentes de este periódico y á nuestros suscritores, que toda la correspondencia sea dirigida al Director y Gerente, Lic. Rafael
Reyes Spindola. Parte del giro del trimestre que coi-re, está firmado por el antiguo Administrador, y es
v.álido porque tiene fecha lº de Octubre.

•

fügnel Gómez, es el _único agente de· El 1lfundo, semanario ilustrado, en esta ciudad-Durango, 5~ de San Francieco número 63, litografía.
A.polonio Sáncbez Saucedo, agente de publicaciones y
Comisionista. Agente de El Mtmdo en el Mineral de La
Luz, Guanajuato.-Plaza Benito Juárez1 número 15.
Prudencio P. Rosado, (hijo)-Agente de publicaciones
librero y papelero, solicita catálogos y listas de preci~
de artículos de su comercio.-Campeche, (México.) t1Co,
mercio.» Frente al parque nlndependencia.n

•

•

�20

EL l\JUNDO.

10

ÜCTUBRE,

20

1895.

ÜCTUBRE,

1895.

. 11

EL MUNDO.

•

T~l!ltiDlm!mAIII\\ TBATIIII\I. Dli 1111~~~

1

los niños. Tornarán, Bell que alegra como la campana, cuyo nombre lle,•n, y
Pirrímplin, cuyo mote produce en el oído
la sensación de un retintln de es(luila ....
¡Cómo adoran los pequeñuelos á ese
Bell y á ese Pirrimplir:i ! Cuando ·vemos
reír ante ellos 'tantas bocas fresCM, cálicPS de clavel temprano, nos reconciliamos con la vida.
Cual mariposas de nieve las manecitas de los menudos esp~ctadores, se agitan para el aplauso, .v los adustos padres, los caldeados en el crisol -de la
\ida, sonríen.
-Le parecerá á usted extraño, me
decia no ha mucho un inteligente ami·

1

Esa música, con la del Tioi·ado1· fué, según la feliz expresión d un escritor egpañol,
la que inspiró el amor ele nues-

'1

1

1

tros padres, del cual somos

\

1

hijos ...... .
Aida ha sido un teliz éxito
µara la Compañía. Feliz en todos sentidos. El Nacional, que
cuenta entr&lt;:, sus roformas últimas, elegantes y cómodas butacas de fierro, de estilo americano, vióse henchido de público, entre el cual se encontraban numerof:ias familias
que valen y pueden, elegantes
y bellas damas que hicieron
de los palcos tronos de la hermormra y el buen gusto.
No se vi.6 1 durante la repi·esentación de Rigoletto, un lleno tan absoluto; pero no escaseó público tan selecto como el

1

1
1

\

j

MARIA CAPELLARO.

Primadonna soprano ligero.

ROSlNA BONAFOUX.

COmprimarla.

TEATROS.

LIBIA DROG

Primadonna soprano dramAtica.

Ya era mucha ltfarina, por más que esté reputada como zarzuela clásica. Ya era mucha Verbena y mu..:ho Ce1·tamen.. Esperábase á Sieni como
al Mesias 1 y cuando se susurró queno vendría, el
dilettantismo mexicano, cariacontecido·y triste, no
supo donde podria refugiarse.
Como es costumbre., la Compañia Italiana debutó con .Aida, obra en que un cuadro completo puede lucirse, y cuyas marciales hannollías tienen el
don de entusiasmarnos de cabal manera.
Ya en .Jida revélase un principio de regeneración ~usical, que Ycrdi, el rehabilitador del di\~no arte italiano, debía completar en Otelo y sublimar en Fali,taff.
Es ya su voz, como la de Rigoletto, la voz del
alma, voz que nos dice sus pasiones y nos canta
sus nobles amores.

Este, no o1estante, borró la mala impresión, mostrándonos á un astro: Tamagno, ante el cual empequeñecianse
hasta desaparecer los demás artistas, y
apP.nas si la encantadora portuguesa,
señorita d'Arneyro, subyugada por el
gran tenor, hacia por acercársele y conseguía aparecer gen ti[, á. lo cual contribuía de singular manern su encanto.
La hermosura es aún, con pe1·miso de
Diaz Mirón, razóri decisiva.

PJETRO CGRETO.

go, que yo goce tanto en el Circo y queconcurra tan S1:'guido con mis nhios;cuando usted tenga Jiijos lo hallará muy natural.
-Sin tenerlos) le concedo la razón, amigo mio. Hasta las ruinas se alegran cuando las tiñe de_rosa leve la aurora. Las golondrinas hacen reir á los aleros semi derruidos.
Tener hijos, es tornar de nuevo á los floridos cármenes de la niñez, á esa Jauja,
única que puede existir sobre la tierra. Tener hijos, es afirmarse á la vida y escuchar
de nuevo ciei-tos rumores que se creían
muertos; es sentir anhelos de ser bueno y
amar la existencia, aun cuando tenga muchas espinas .
Al árbol centenario que echa renuevos,
tornan los pájaros versátiles con su zambra gentil ..... .

LAZZARO OTTAVIANI,

Primer tenor dramático.

BENYENt;rrA l'Al.ACIO-DHOG
MARIA FllA::--;CHIXJ

•

rrtmadonna rnezzo sorruno.

•

Contralto.

***

Primer ba.rltono_.

ADELA GlUUANI.

•

***desfilando héroes de
Por Hidalgo siguen
leyenda, y por el Salón de Va1·iedades juglares y músicos, Dulci.nea y Don Quijote;
la Fe y la Esperanzri se fneron 1 también la
Primavera y el Oto,i.o. Ptro torn:trán ....
en los campos.

*

Prlmn.donna soprano dramática.

•

Primer bajo.

Ahí trabajará en breve L~isa i\Iartinez Casado 1 que
nos promete algo nuevo 1 y más tarde, cuando Diciembre blanquee todas las cimas y barra todas las hojas
se hará lugar en ese local el espectáculo amado de

ltoy figura en el cuadro un tenor que
ha gustado, y con razón, y que juzgamos se atraerá las simpatías del público, que empiezan ya á revelarse.
En resumen, tenemos un espectá.culo
digno de nuestra sociedad, y debemos
felicitarnos por ello.

de la noche anterior, como no escaseó
en Trovatore, como de fijo no escaseará durante toda la temporada.
y q_uien sin duda hasta hoy ha complacido más á ese público 1 es U ghetto, el
soberbio baritono, conocido nuestro; impecable á veces, delicado siempre, que
sabe dar á su voz tonalidades y matices
admirables.
Posee la señora Capellaro YOZ agradable, de mediano alcance, y . se ha hecho aplaudir y perdonar tal ó cual pequeña falta que de seguro corregirá, y
no desdice dd conjunto harmónico del
cuadro.
Es este muy snperior al que vimos el
año pasado, aunque con menos bonibo
se anunció y, como dijimos alguna Yez,
en él figuran artistas cuyos nombres heftios l1;&gt;ido en diversos elencos de teatros
europeos. En la última temporada no
pasó asi, y la Compañia de Opera Popular llegó á hacer sombra á la de Sieni.

ENRIQUE SERBOLINI.

En el remozado Principal, so e.fectuó el sabado antepasado un estreno: Campanero y sacristán I que tiene música del maestro Caballero, lo cual es ya una
previa recomendaciQn.
Bonita ~s la música y s:t.lpican el lib1·eto tales y cuales graceJOS agradables, p )r lo que juzgo que sin lograr una larga vida, si la obtendrá mediana.
Si Maggi viene, como el público de buena cepa lo
ansia, ocupara el Prirn;ipal:-el Nacional fL1é Jetattore para esa ex&lt;¡_elente compañia-y en tal casa,la troupe de Arcaraz irá al Circo Orrin.

lifaria Antonieta volvió á pasar por los
b.orrores de la revolución en Arbeu, con
gran contentamiento de las gentes sencillas, aficiona.das á los espectáculos fuertes.
Pena mucho esa pobre Reina en los proscenios. Directores de escena, hay que hacen caer su cabeza ante el público. El zapatero Simón mantiene asimismo el honor
de su persona ante la sensiblería popular,
y aca.io, aca&amp;o en tiempos futuros, alcance
la póstuma fama de Judas .

)fal anda. el arte en :México; mas no tanto que estemos privados du toda manifestación brillante en este sentido, y a.ún podemos enorgullecernos de algunas, musicales sohre torlo. Rcconocirlo ('~ &lt;'n efecto,
por propios y extraños, el talento y la inspiración que en el cautivador lenguaje de
la.nota han patentizado muchos de nuestros maestros y ha dado lugar á encomios
de inteligentes artistas extranjeros la facil y elegante ejecución ele- algunas de
nuestras orquestas.
De la que toca en el Nacional, hoy que
lo ha ocupado la ópera, he oido muchos
elogios de parto de los .'.lrtistas italianos.
Interpreta magistralmente laS partituras
que se le encomiendan; es inspirada y con
suma facilidad aprende.
Tales juicios hacen honor á nuestros músicos, y con suma comp}a(',encia los consigno.
Recuerdo á este propósito una anécdota que juzgo :fidedigna, y que voy á referir.
Hace algún tiemyo vino al país una compañia de ópera inglesa, la cual debia estrenarse en Guadalajara con Lohengrin
Debido ~ un obstáculo, la compañia lleo-6
á. la capital de Occidente la tarde del cÜa
en que, conforme á los anuqcios, debía darse la obra, y el director.de orquesta juzgó
imposible la representación.
No obstante, ésta so efectuó la noche indicada.
La orquesta tapatía interpretó á primera vista la escabrosa partitura wagneriana ...

*
*º*
En el Principál el personal ha variado
un poco.
Lástima grande es que los coros sean
inamovibles como los jueces, merced á la
reforma constitucional.
El lrfundo dará A conocer á sus lectores
en ~u próximo número, los retratos de algu:dos de los actores y actrices que trabajan en_diversos teatros de la Capital, completando así la galería que hoy con lo s actores de la ópera se inida.

•

•

�•
No es exacto que el Sr. Lic:R&amp;fael Reye, Splndola

haya comprado EL NoTIC1oso, como han asegurado
varios periódicos. El Sr. Splndola está por hoy dedl·

cado exclusivamente á este semanario.

RESL'"MEN.

De los aoont.ooimient.os de la semana.
U- pocoo días se efec1.uó en la Alameda la distribución de objelce á los pobres, dlstribnción que, -6n di!imoe, klcaba ~ á la Sellora Dolla Carmen llomero
'.Rubio de Dfaz, la cual, debido·al falo que ,ruarda, declinó ou mlalón en manos.de los Sres. General Rl¡&gt;éón Gallardo, Guillermo Barron, Ignacio Bejarano, y otros.
Habiendo &amp;obrado algunos loteo, se repartieron entre
varloe pob"'" qu presenciaban el aclo.
Maiiana prolesl&amp;I'&amp; como Secreario de Esiado y ·
del Despacho de Gobernación, el Seiiof General Ma-

nuel González Costo, Actual Ministro de Comunicaciones y Obras Públicas. Para esta cartera ae designan á dos personas: el Sr. Ministro de Fomento, Ing:
Manuel Fernández Leal y el oficial Mayor de Comunicaciones lng. Santiago Mt!ndez.
El lunes último en la m&amp;fl81)1L ee verificó la Junta~
vía del Congreso de Americznlatas, en el salón de actoo
de la l!ocuela Plepantoria.
Preoidió el Sr. Ministro de Jnetlcia, · quien pronunció
brlliaute diecuroo¡ _presentaron oua credenciales los Sree.
Deleodos extran¡eros j del pal8: determin6se dar en
nomÍm! del C o _ , e 1Jésule al Sr. General Dfaz por
la muerte del Sr.
Rublo, y nombrarlo Preoidente honorario del Oongreoo, y se dieolvió la reunión. Fueron oboequiadoo los miembroe presentes con medallaa
de
conmemoratiYU.
Al día siguiente, los Americani8t&amp;s vlsitzron el Museo
Nac!oul , Ju diez de la mzllana y á las aeia de la tzrde la¡
vo lupr la sesión inaugural; en seguida aquellos aeftores
fueron oboequiados con un nanquete en el Palacio Muni-

&amp;mero

p-

ci~ eeáiones han seguido veriftcándoee con regularidad
y trátznse en ellas importantes asuntos de historia anügua, :aobre los cuales oe han entzblado curiosas diecu. iionea.

8" encuentra en 811A capital el escritor francéo Don
Manricio de Pradel, quien- dice-&lt;lará unas conferenciu literarias.
·
El Domingo dltimo, el·Sr. Don Tomás Morán P"'""º"
16 al Br. Preilidente de la 1!epóblica á catorce de los prelados que, con motivo de la Coronación vinieron á ésta
capital. Con~ enve ellos el Sr. Corrigan, Arzobispo
de Nueva York, y el cnal ha visitadoalgunosdenuestroo
esiablecimienlos notsblee.
El Sr. General Dfaz rooibió con finura á ouz vÍ8Ülllltes,
y convera6 con elloe ce- de media bora.
.
Alfunos de los mitrados que asistieron á la Coronación,
empiezan ya á regresar á sua diócesia.
El mimo Sellor Moran ofreció á los preladoe extran~ una comida en su cua.
El Br. Arzobispo de Nueva York ha visitado eloOuiüllo d e = h tepec,
a
á donde fn6, en unión de otros preladoe
, con dos oomisionadoo del Sr. Presidente de la Bep bllca¡ el Panteón del Tepeyac, á donde lo
acompafiaron van.u peraonaa y por último, una es-

•

cuela.

·

. Ajlemú, el ilr. Don Manuel Escandón le ofreció

UD

banqoete en Tacubaya, el lunes último.

llilnsln, el violiniitz que nos cleleit6 en el Conservatoño, oali6 úlfünamenle para el Japón, donde piensa dar
aJcun08 conciertos.

Ha p....iado la protestz respectiva.para ocnparel pue&amp;lo de profeeor adjumo á la clai,e de Clínica de 0-tricia,
en la F&lt;!cuela Nacional de Medicina, el Sr. Dr. L6pez Herm&lt;a.
Como ee recordará, hubo, con motivo de la vacañte
una oposición anterior que di6 lugar á prolestas ruidOIBII'
hasta.que fué nuliftcada.
'

•

20 OCTUBRE, 18%. '

EL MUNDO.

Dijimos que el Sr. Preoidente de la República comisionó á loo Sree. D. José l. Limantour y D. Eduardo Gonza.lez Gutierrez,_ ~ iniciar y concldir las obl'88 de reparación y embellecimiento en el czstillo de ~S,ultepec
Ahora bien; laa indicadas penonaa han em
o á cum:
plir con su ~ p , ocupándose incontinenti de mandar
abrir canalea de cll'C1lnvalación que Dledirán cinco metros
de ancho por otros iantoa.de profundidad los cuales ten•
dnn su reapectivo talud en loe lados Pon'iente y Norte
Díceee que por el lado Oriente se llevará el frontúmici¿
hasta la primera glorietz, saliendo de Chapultepec. ile la
calzada de la Reforma.
'
Otras mejoras se llevarán á efecto y de ellas hablaremoe 11 nuestros lectores. •

la velada literaria que en honor de )a Virgen de Gua-,
dalupe debía efec1.nan,e el lunes en la antigua casa de Bazaine, hoy de los Sres. Iturbe1 czlle del Puente de Alvarado número 23, con motiVo ael fuerte aguacero que ee
d~ncadenó la noche de ese día, se transfirió para la del
vtérnes.
•
Nuestros lectores conocen ya el programa de esa velada,
álla qut: fueron invit.adoa, para presidir el Sr. Arzobispo
de México¡ para hablar en )?ros&amp; y verso conocid011 -escri•
lores y poetas y algunos zrtistas para tocar escogidos nú•
meros mua1ca1es, entre ellos el Non Jtcit taliter de Teodoro
Duboia, escrito ~ialmenle para una de las eolemnidades de la Coronación.

Puada la coronación, loo6 á las diócesis de Querétzro,
Le60: y Tulancingo, rendir ouz homenajes á la Guzdalu-

pana.
.
El domingo, día que loc6 á la mitra de Querétaro, la
afluencia de pasajeroe en Guadalup-, fué extraordinaria.
Ofició de Pontifical el Sr. Obispo Camacho y concurrieron doce prelados mexicanoe y extranjeros 1 además de
muchas peraonu que uistieron con carácter oficial.
El eermón estuvo á cargo del Illmo. Sr. !barra y el Orfeón de Querétzro cantó á cuatro voces la melodía «Pues
concebida.»
El lúnes loo6 la función á la mitra de León; ollció de
Pontifical el Dimo. Sr. Barón, y11Sistieron los Seflores Arzobispos de Cuba y 101! Seflores Obispos de Tulaneh,go,
Panam'-, Cuernavaca, Sinaloa, Chiapas, Veracruz, Querétaro y Puebla.
El Orfeón queretzno desemperló iambién la part4' musical, y el sermón loo6 al Sr. Preobltero D. Ponciano Pérez.
El martes en la tarde, llegó á la Villa la peregrinación
de Orizaba, compuesta de mú d.e.aeiaeientas ú ochooien•
tas personas. Con esta peregrinación vinieron numeroeos
sacerdotes y fzu¡ilias principales.
lnmedistzmente 4\Ue bajaron del tren los peregrinos dirijiéronse 11 la Colegiata, ofreciendo entre otros dones 11
la Virgen nada menos que veinte mil lozanas gardenias.
El Sr. Obispo de Veracruz, bendijo á 101! romeros al pié ·
mismo de la colina del Tepeyac.
Al siguiente día ee verificó con gran pomj;,a la función,
oficiando de pontifical el Illmo. Sr. Pagazz, quien dijo un
buen sermón. Numeroeíaimaa familias veracruzanas con•
currieront...ll~"!'fldO todoe loa eefloree un distintivo, y loa
hijos del -""""10 residentes en México, obsequiaron á la
Colegjata al«unos candelabros doradoe de 25 luces.
• Adl9más, i'á familia Roaete obsequió un manotero, una
toalla y dos manteles para el altzr mayor, loe cuales se
estrenaron en la función.
Correspondió la función del jueveo á la mitra de Chilapa, -,_ loo sacerdotes de aquella Di6cesia colocaron en el
pn,obiterio algunaa coronu de fioree naturaleo.
·
En la misa ofició el Illmo. Sr. Don Ramirón Ibarrz v
Gomález obisDo.de Chilapa, y predicó en la tade.
•
Hubo de nof.able en la ~lemnidad de que venimos hablando, dos n,ploo p....entzdos á la Santa Imágen por
el Illmo. Sr. 11iarra: un cetro de oro cincelado y con ~
d,er(a, o1-¡uio de una selloritz de Chila¡:,a, y una roea
de oro del tamallo natural, que se colocad en las ma¡ios
de Juan Diego.
El viernes toc6 su \urno á h. :Mitra de Cnernavaca, oficiando el Illmo. Br. Don Faustino
era, y por
111timo, ayer fué el día sell&amp;lado á la ·
· de Tebuan-

Hi=!

lepec. .

Ofició de ponilllcal el Illmo. Sr. Dr. Mora, y el sermón
loo6 al Sr. Pbro. Don José Mar!&amp; Méndez,
·
La entrada fué de invit.ación.
El Ingeniero Don Femando Ferrári Pén,s1 que fué subdelegado de nuestra 1téi&gt;ública en la Ext,ooici6n Colomh!nª, ha Bido nombraáo C6D8Ul del Urugnay en MéJJCO.

Se hz llllbldo en czpitzl que en Guatemala, no obstante loa tratadoa, comienzan loa mexicanoe 11 sufrir de~iones. Loe propletarioo de A.1utla (México) han
ildo despojadoe de sua fincas por órdeD del Jefe Pollüco
de San Mareos (Guatemala.)
De este atentzdo han Bido victimas, D. Sixto Farfán,
D..,l(árooa Farfán, D. Luis Rodríguez y D. Ensebio ~irre, quienes han pedido amparo al Gobierno de México,
para ver Bi se logra la suspensión de ates arbitrariedades.
Segun copias oficiales, la exponación por loe puertos y

fronteras de la Repúblioz, durante el periodo de 1894-96,
ascendió
'-··············································'
Ls habida
en el periodo de 93-94 fué de... 90.854,968
79.343,287

La diferencia á fzvor del último periodo ·
ha sido de. •••...•...•.••••....•.....•...•.•.•..•.•.•...•. $ 11.511,686
cifra como se ve muy notable.
El oro mexicano exportado durante el afio de 94-95,
ascendió á 4.308, 758.
Este oro, fino, tiene un valor en plata que ae puede
fijar en '8.697,516, durante el afio de 94 á 96.
A..aí, poee, •regando al valor total de nuestra exportación el premio del oro exportado, resulta:
Valor totzl de la exportación ...................$ 90.854,963
Valor del premio del oro exportado.......... 4.303,758
Valor totzl en platz de la exportación ...... $ 95.158,711
El temporal que tan tremendoe estragos causó en La
Paz, extendió sus destructores efectos á una vasta extención del norte de México.
En la bahía de Mazatlán se deeprendió un grsn fragmento del buque náufrago la Georgina y estuvo á punto
de originar al muelle serias averías. Algunas líneas tel•
~cae de Sinaloa, 11 causa del chubasco, se encuentran
mterriimpidas.
De Chihuahua dicen que en loe días l? 2 y 3 del preeente mes, se desataron por todos loa rumbos de la Sierra
Madre grand.81 y terribles tormentas, que ca.usaron con•
eiderables estragos. En algunoe lugares cayeron verdaderas trombas, una de las cuales arrasó por• completo la
Hacienda del Pabellón, llevándose al duei!o de la finca, á
su eepoea y d. sos hijos.
·
Le conducta que de Jesós 1\Iaría y otros lugares de la
Sierra se lleva, sufrió eerios percances eo u.no de los rfoe
que tiene que cruzar. SeR-ún opinión de personas de edad
mocho tiempo ha que Tas lluvias no habían stdo taii.
abundantes como en el presente ai\o.
En el camino de hierro del ferrocarril de Sonora1 los
deelavea !Jan sido frecuentes y graves los perjuicios que
han ocaauonado.
De Tehuacán escriben que las vías férreas, así la del Ferrocarril del Sur como la.,l.el "Grbano de Esperanza, han
sufrido perjuiciOB causados por corrientes impetuosas, y

20

era irregular el tráfico. El pueblo de San Juan Mihahus•
tlán ha sufrido cuatro días de inundación por haberse
o~ido uno de loe dMlgil.es.
Estos. y otros muchoe perjuiciOf! que no enumeramos
por temor de ser muy difUS08, ha OCRBionado el horrible
temp0ral de este ano. Como ee ve, la Paz, ha sur~~º loe
mayores perjuiciOB y, á. más de al~uas suscnciones
particulares abiertas así en ésta capital como fuera de
ella, para el aocorro de las víctimas, el gobierno determi•
n6 impartirles auxilio.
Con este fin, la Cámara de Diputados, por iniciativa
del Ejecutivo, aprobó un proyecto'd.e ley, concediendo
cinco mil pesoe y la extinción por det.erminado tiempo
de alaunas contribuciones á los perjudicados en la Peninsula californiana.
'

ÜCTUBRE,

1895,

~ dil Sr. Dr. D. Lui, .llendizáb&lt;,I y Zubialdta.
"""'del Sr. Pin-o. D. iNncÚIC&lt;&gt; d, P. .And,u_

..
~}

'

",-..

..

BÍgtlientes:

l! Se conllrma el fzllo del Juez 'r? de lo criminal por el
que ae condenó al coronel Franciaoo Romero, por el delito de duelo, á tres allos de prisión.
21,t Se revoca en l a ~ conducente á la indemnización
civil á que fuera sentenciado el mismo Romero, de- 4,500
~ al afio, rebajándole á 1,000 pe80I! anuales.
3'? Rev6quese también la Jll,l"te relativa del miomo la- •
llo, en la que se condenó 11 Romero al pago de 'los funerales del Sr. Verástegui.
.
la defensa del coronel Romero va á interponer nuevoe
recul'BOI contra la sentencia.

c.

1-

l
,..7r4

~

•

'

Muchoe de nuesLroe lectores recordarán sin duda que
hace tiempo volvió al seno de la Igl.. ia Cst6licz, confesando y comulgando, el bien conooi~ S_r. José Joaquin
Terrazas. Este •enérgico periodil!tz católico ha vuelto ,
publicar en diario El Reino G1'adalupano, en el que cen•
sura duramente á too.os los prelados mexicanos, y muy
especialmente 11 Monseftor Plancarte, con motivo de las
fiestss á que ha dado Jugarla Coronación de la Virgen.
Hoy se efectuará- en toda la República el censo de babi•

tantea. &amp;e ~advertidocon-extrai\eza en esta Capital, que

desde hace días se esLlm recogiendo las boletas, lo cual
perjudicará el buen éxito de la operación.
Ayer se efectuó en la Colegiata la función de la
diócesis de Tehu11.ntepec que estuvo muy lucida, es~
pecialmente por hR.ber concurrido un grupo de jóv&amp;
nes tehuanas, vestidas con aus originales y lujosos
trajes recamados de fleco de oro fino, y llevando sus
valiosos col_lares de perlas y monedas de oro. Hubo
necesidad de escoltar con gendarmes A esas scñori•
tas, entre las cuales vienen algunas muy bellas.

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.&amp;te himno es el que obtuvo el premio en competencia con
67 que se :reunieron en el concurso á que convocó el Sellor
Obispo Planca.rte.

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llIMNo

cANT.a.oo, EN LA eoLElmB ÜOBOJU.CIÓH DB LA

VJBGBN DB GUADALUPE EL

12 DS ClcroBu

DB

189ó.

001"),

No, nunca te alejes,
No faltes jamás,
Bi somos tWt hijos
¡Oh Madre! Piedad.

I
Eliges, conagras
Aq oeste logar;
En él estzbleces
Tu gratz heredad:
To pecho y tus ojos,
Y tu alma nos das,
Y aquí para Biempre
Btanelves morar.
11

Bus monteo felices
No alabe Judá; ·
Que dicha ian grande
Logró el Tepeyac.
La misma vialia
Recibe otro Juan,
Y dora .treo sigloo
Y vuelve á empezar,

l

1

~ es

/a. 1f e J ' . ~ I '

no

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.

;.,,r'

, f.·
'

'(

.~

.

'
.fomos

.

l".

III
De Jo alto venida,
Pretende tu afán
Lss tierras incultas
De México arar,
Y rompes las brollas
Y siembrao el pan
Y á Cristo cosechila
En tiempo noval.

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u

el

l.jJJ'

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VI

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1•

d.-el 1

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'

/,:i°J

-

;,~

¡Efigie Divina.
Retrato inmortal
Pincel milagrooo
De nardo y albihzr!
En él tus virtudes
Copiadas están,
Tus luces, -tu celo,
Tu amor y hnrnildad.

Queriendo moatrarn08
Con gran claridad
Que &amp;&gt;lo tú pued.,;
Al mundo ilol!trar
Estrellas del cielo'
Vestido te dán
Y rayos en tomo
Del cuerpo solar.

V

.IX

»•

P. _.lmBas

Autor de la !]lÚSÍCZ.

V

.

1

VIII
No yerba maligna
Que arroja Satán,
Ni cerro escabroso
Ni el árido val, ,
Ni lluvia, ni hielo1
Ni cruel huracán
Ls siembra dichosa
. Consigue estorbar.

1

1

\"11

Del lll&amp;ndo que Lienee
El ve por sellal
En pellz y sslitre
Las rosas brotar,
Y en n\atica tilma
De humilde gaftán
Pintzrse con ellas
Tu csstz beldad.

PBBo. ft.l.Harsoo

•

-

.
1

f

1

IV

El Neóllto Diego
Que te oye bajar,
Octlltsse y corre
Con planta fugaz.
Tú misma lo boscaa
¡Oh dulce bondad!
Tú miaJna al alcance
Del Neófit,,, vas.

1

1
'
J'orosjftr¡

J!-p

mas
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IJhni_, • ..:--

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,T'',1,tli

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---

.·

~

-

Circuló en Puebla el rumor ~ eue el General Mucio
P. Martínes había muerto ah
o al atravesar un río; .
¡,ero tal notio!ia ha resultzdo, ortunadamente, del todo
mexacta. El General Martínez, ee encuentra sano y sal•
vo en Tetela y ha l)Odido se le _¡,rorrogue por un mes más
la licencia que se fe ha concedido para permanecer separado de su puesto.

Una nota relativa &amp; loe hermanos Roive:
N ueatroe lectores saben que loa americanoa Cbeeter y
Ricardo Roive, ae batlan presos en Belen, por haber re-,
sultzdo resl"'nsables del robo de 38,000 pesos oro, cometido en la ciudad de Mootezuma, Yowa, E. U.
C,omo Cheeter se nacionalizó en el país no ha sido en•
viada á laa Fatadoa Unidos, pero Ricardo conserva su
nacionalidad y se tramita su extradición.
Chester era tesorero municipal en Moctezuma, donde
perpetró el robo1 y sos fiadores, q_ue lo fueron sus padre,.
y un hermano, han quedado sumidos en la miseria.

1
ses

'

. Ls" an\igua y conocida casa lianczria de los Sres. Benecke Su981:0re&amp;, ae retita de loe negoci08, J ha nombrado
al Sr. Andrés Pfeifler para que baga la liquidación respeotiVL

Se está. orp.nizando en Ohicago una excursión 11 Méxi•
eo, por el club .Jllinoi8ll para el mea de Enero.

_r

1~ t.·

. 0ol;,

~

.

Desde ayer en la noche debió empezzr á trabzjzr en el
Circo Orrin la Compallia de Luiea Martines (Jasado. Ls
nueva temporada terminará el dia 3 de Noviembre.

-

1 .7

--·

~

Ls ~ Sala del Tribunal Superior de Justicia conllrmó
la sentencia que contra el coronel Romero decmt.6 el Sr.
Lic. de la Hoz. Loe ténninos de tal oonllrmación son loo

ce-

13

Himno Guadalupano.

Ls Academia Nacional de Medicina y la Sociedzd médica •Pedro Eecobedo,11 celebrarán en breve en la Cámara, una velada en honor de Pasle"!, lomando la palabra
los O..... D. Porfirio Parra, D. José liamos y D. Angel Gavillo lglesiaa.

Tenemoa que consignar varios deecarrilamientoa · ocurridos últimamente.
El martes último,·el tren mixto número 2 del ferrocarril Nacional :Mesicano, que salió , las cuatro de la tarde
de la eotzción de la Colonia, al llegar á la estación de Lechería, sufrió un ~rcance: nn trúd: se descompuso y_ levantando demasiado las ruedas traseras, hizoque·se des•
carrilara y se hundieran parte de ellas en la vi&amp;, abriendo loe rieles v rom:piendo tres durmientes
·
No hubo desgraCJas y si opio UD reiardo considerable.
El propio tren que salió del Salto el jueves último oon
la mil!mz miquina, al llegar al kilómeóro 14,
de
Teoloyúcan, volvió á descarrilar.e y oufrió también · nn
gran retardo.
•
.
EJ tren que venía el mismo jueves de La.redo, descarri16 también debido li que algunos malhechores colocaron
unas planchuelas de fierro en la unión de los rielee, en el
punto llamado la Providencia, oercz de Acámbzro, '\ºedando tres coches atravesadOB en la vía. El maquinista
murió horriblemente quemado, y el fogonista y él pasa-leila quedaron lastimosamente heridos.

EL MUNDO.

Tus manoa al pecho,
Templado mirar,
Sereno tu roetro,
Modesto ademán:
En lodo descubres
Candor y verdad,
Du!Jura predicas
Anuncias la pez.

X
Tu célica Imagen
Enfngi!aYál
Ni el tiempo COll81lllle
Ni borra el nitral·
'
Bi el lieD&amp;o cual bronce
Pudiste guardar,
¿Tu le incomiptible
Tu amor faltzrá?

XI
Piedad, que noa vemos
En riesgo fztal,
Mayor que lo fuera
Tres siglos atrlia·
Los ídolos
Cayeron, pero hzy
Esplritua fuertes
Horrendos muy, más.

vauO:

:x;u
No,Madrepia&amp;ies,
No quieras dejar
El pueblo á¡quieo diste
Favor sin igual:
Eterna la dicha
Contigo•
Y el himno glorioso
Y el dulce cantzr.

�14

.....

EL MUNDO.

,

20 OCTUBRE, 1895

CONSTRUIDO CON MADERAS Y TELAS FINAS,
En la Fábrica ds Muebles de ·Jorgs · Unna y Comp.
San Luis Potosi.

.

TOMOII

· DOMINGO 27 DE OCTUBRE DE 1895.

N'CJMBR016.

/

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                    <text>6

OCTUBRE,

1895.

EL MUNDO.

4

A~PECTO DE l,A CAHA MORT!JORIA POCO A~TDi DE S.\CAR EL CAl)AYBR.

(Dibujo del natural de H. 1IernA.ndc1.,)

Sólo qm&gt;:daron alli los niños de la Escuela Indus· pletnmente en un in5tante, trial que querlan ser los últimos en abandonar la posy multitud de carruajes trera morada del que fué para ellos padre cariños·o.
particularl'S y de sitio.
No terminaremos sin dará conocer algunos rasgos
lh•sde el hipódromo dela biográficos dl':l homhre ilustre cuya pérdida lamenta
Iudi:rnilla lrnsrn la puer- hoy la Nación:
ta dt.•1 panteón C'staba tenEl Sr. Romero Rubio tenia al fallecer 67 años. Se
dida. la.Did!-\iún que al man- educó en el famoso colegio de San Gregario y desdo ch•l General l~nacio Es- pués de muchos afanes r asiduo estudio, logró al fin,
cudt&gt;ro babia sicio organi- obtener e.l tJtulo de a.bogado.
zada para hacer los honoJo,en de sangre hirviente y clara inteligencia al
re!-, al cadáver.
tomar parte en los movimientos populares cón't ra
En l'l cementerio de la Santa Anna, se distinguió rápida y ventajosamente
Pi1•dacl formaban valla des- organizando clubs destinados á derrocar al dictador'.
de la puerta hasta la tumAl ser proclamado el plan de Ayutla, fué comisioba, los alumnos d(i la Es- nado para ir a Iguala, á fin de ofrecer á la revoluCUl'la JUdustrial deHuCrfa- ción los elemrntos que podia. proporcionarlr t'i Disnos1á la cual tanto protegió trito Federal y logró decidir la marcha de Ah-arez á.
el Sr. Romero Rubio.
Méxicó conquistando en pro de la ca.usa e\ aquel
Junto al mausoleo y fren- hom.bre1 cuyo auxilio era considerado como llave de
te {l la capilla del panteón, oro de la !-,ituación.
levanta.hase un suntuoso
Fué Juez en Tulancingo y Secretario de la Suprecatafalco revestido de pa- ma. Corte de Justicia, puestos que ocupó muy poco
ño negro soln-e el cual ar- tiempo. Diputado al Congreso Constitu~·ente, fué uno
dían cincurnta cirim, colo- ele los legisladores que mús contribuy('ron con su
cados en trmdelabros Y or- energía y su inteligencia á la redacción y promulg anarlns cou lazos negro~.
cién de la nueva Carta fundamental. Secretario del
En la en pilla contigua al Gobierno del Distrito cuando el golpe ele Estado de
catafalco min\bansc dos Comonfort se negó á ocupar el gobierno que le ofr egraml1.•s cortinas n&lt;'gras cía ..\kérreca y aun abandonó la Secretaria;
qul' eaían sobre la puerta;
En unión de Juárez organizó la rrsistencia y lucha
en l'l altar .sobre dos gran- contra el gobierno reaccionario, lo cual le valió su
des ('and1•l;1,.bros Hdian dos encarcelamiento durante ocho meseR, hnsta que ya lig-rm•sos tirios ~· recorrían bre por el movimiento que. encabezó Robles Pezuela,
los muros anchas bandas logró libertar también á.sus compañeros ele, cautiverio.
de crespón negro con adorAsistió, con una brigada, Ala batalla ele Calpulál pam.
De~pués de la torna de Puebla, por los franceses, y
nos blancos.
A las cinco y cuarto llegó resuelta la elefem;a de la capital, el General Garza en:í las puertas del panteón cargóse de organizarla en lo militar y Romero Rubio
la carroza fúnebre y acu- en lo qur pudiéramos llamar p11.rte civil; pero abandodió á recibir ('l cad:her el nando íi México Juárez le siguió él en calidad de jefe
capellán Pbro. José Islas, del Estado )favor y secretario de Garza.
Yohió lnegO [~ Csta capital y fué perseguido, preso
acompañado ele otros dos
saeerclotes. Después de re- y desterrado á Europai de donde regresó á. la Repúzarse tl oficio de difuntos, blica para tomar nuevamente parte en la lucha.
Derrilmdo el Imperio, fué varias veces electo dipuquE'I fué muy breYc, colocáronse los asistentes en tado; Ministro de Lerdo, asegura uno de sus biógralas sillas dispuestas al efec- fos que fuó el único que aconsejó á aquel Presidente
to y se instaló el féretro en que renunciara á seguir ocupando la silla en el segundo periodo para eTitar la revolucion que se. iniel catafalco.
ciaba r triunfante ésta acompañó algúntiempoá don
Sebastián fuera del pais.
De n~ievo en México es ya sabida su historiaj senad_or pmneramente y luego 'Ministro, se distinguió
siempre por su gran facultad de oro-anización, sus
tendencias conciliadoras y su tó.cti~a política tan
habil.
.
Fué su vida siempre útil para la patria. que hoy lo
echa de menos.

á tin de dt•poisitarlo en la carroza
que había de. tr!lnsportarlo :11 cementerio francés.
Organizada la comitiva se pu•
so en marcha á las tres \r media
de la tardl•.
~
En las calles del trayecto que
debía n•corrcr la fúnebre proce!Sión, formaban doble valla los
alumnos del Colegio }lilitar y los
cuerpos rurales y veianse mul·
tit11d de ca!:&gt;as· enlutadas, cuyos
balcones se encontraban atestados de gente.
Hé aqut e1 orden en que seorganizó la comitiva:
Grupos de asilados del Hospicio, de la. Casa de Expósitos, de
la. Casa Amiga de la Obrera, y
del Congreso Obr~ro.
Comisiones de las Sociedades
Mutualistas; alumnos de las Escuelas públicas; empleados públicos; jefes y oficiales del Ejército, Regidores y Gobernador del
Distrito.
Seguian luego el féretro y alrás
el General Diaz y los miembros
de la familia del finado; gabinete
y cuerpo diplomático¡ comisiones
de la Cámaras ~r de la Suprema
Corte de Justicia. Estado :May.or
del Presidente.
Rocorrió la. comitiva laS calles
del FactoF, Vergara, San Francisco, y San Juan de Leirán, hasta
llegar á la esquina de la 2a. de la
TRANSLACIÓX DEL FERETRO DESDE SAN ANDRÉS Á. LA OÁMAll.A
Independencia, en donde esperaDE DIPUTADOS I,A NOCHE DEL 3 DE OCTUBRE.
ban los wagones y la earroza.
(Dibujo del natural por H. HernAndez.)
Era éstalujosisima: entrn anchos
cortinajes, borlas y cordones neEn seguida el sentido y popular vate Juan de Dios
gros, desta.cábanse seis angelitos dorados que soste- Peza, pronunció, por comisión de la Cámara de Dipunian la techumbre, y fua~andel carruaje tres magnifi- tados, la hermosa poesía que en otro lugar encontracoa troncos de caballos prietos con gualdrapas neO"ras
0
rán nuestros lectores .
dirigidos por igual núnero de palafreneros.
. ~l J"&gt;bro. Islas con el ceremonial acostumbrado, benLuego se Yeian sobre dos plataformas las coronas, d1JO la fos:i cavada para recibir los restos del Sr. Roentre las cuales mencionaremos, de paso una ele pla- m~ro Rub~oi al P_il', de la capilla de la familia, no terta que remitió el Lic. Obregón Gonzál~z Go berna- mmada aun. Dicha fosa hállase á la derecha de la
dor del Estado ~e Guanajuato; una prccio;a de flores que ocupan los despojos mortales de la niiia Maria.
de porcelana 1 tr~buto del Sr. Porfirio Dlaz, hijo, v las
Entonc~s comenzó la dolorosa operación: descendique enviaron los Sres. Rosendo Pineda, EmiliO Pi- da la ca.¡a, cayeron sobre ella acompasadamente y
IJ1entel y J oaquin Casasús, las cuales llevaban sen- con eco lugubre las paletadas de tierra. Todo el mundos lazos con esta inscripción: &lt;A su jefe, protector y do'. de pie y con la cabeza descubierta, despediase inter~ormente del protector, del amigo del hombre á
amigo incomparable.&gt;
'
Después de los coches especiales destinados al Pr~ quien tanto debió la patria.
Retumbaron los cañones en el valle tocaron las
sidente, Secretario de Estado, Cuerpo Diplomático,
etc., seguían cuarenta wagones que se llenaron com- bandas y se inició tristemente la retirad~.

Pági,ruu extr(J(J1'dinarias.

DOMINGO l3 DE OCTUBRE DE 1895.

@:oronación

de la

1 -

•*•
La f~lta de tiempo y nuestro deseo de no retrasar
este numero nos impiden publicar todos los dibujos
Y fotograflas que tomamos de los funerales del Lic.
Romero Rubio, pero les daremos cabida dentro de
ocho días.
Igual observación hacernos acerca de los 0O"rabados
relativos á. la Colegiata de Guadalupe.

tin recuerao.

l!a (!orona 9mperial.
SEPULCRO DE LA -XISA lfARIA R. Rt"BlOi ADOR~ADO J&gt;OB
D. PEDRO NlETO_EN EL ANIVERSARIO DE SU MUERTE.

(De fotografitl..)

(Tomado del Alln,m de la Coronaci6n con perm,·,0 d e &lt;i El T"1empo)1)

Tomo JI.

Nú1TlfflJ 14.

�Páginas í!.Heraria!&gt;,
PENSAMIENTOS
DE ALGUNOS SEÑOHES ABZOBISPOS Y OBISPOS

COX l!OTIVO DE LA COROXACIOX.
Postrado ante el trono de tn misericordia ¡oh María
Santísima de Guadalupe! te pido lleno de conñanza alcances de tu Divino Hijo, para tus devotfsimos creyentes, los beneficios espirituales y temporales con que te
has dignado favorecerme durante mi larga peregrinación
sobre la tierra. Extiende así mismo tus gracias á cuantos
aún se niegan á conocer tu maravillosa Aparición! ellos
¡oh Madre! son también tus hijos; bend{celos, favorécelos,
como has favorecido y bendecido al último de tus hijos,
al más indigno de los obispos mejicanos, al actual Prelado de esta Metrópoli.
¡Oh María Santísima de Guadalupe! en tu solemne Coronación, te proclamamos u uestm Aug•1sta Reina. Alcánzanos de tu Divino Hijo que nuestm Patria sea tu
gozo y Corona.
México, Septiembre 12 de 1805.
t PROSPERO MARIA,
Arzobispo de Mh:ico.

¡México! Por María de Guadalupe recibiste la. vi~ en
el órden social moral y religioso: Por su med1ac1ón te
sacó Dios :N. ~fior de las tinieblas de la idolatría Y de
los horrores de los sacrificios humanos: A su poderoso
valimiento es debida la fundación de la cristiandad en
nuestra cara Patria y la rápida propagación de la religión.
Por tanto1 el principio restaurador y conservador de
tu fe 1 ¡oh México! de tu religión, de tu autonomía, de tu
vida no puede ser otro que DIOS, mediante Santa María
de Guadalupe, supuesto que la comervación de las cosas
depende de sus mismos principios generadores y de mediación1 según el orden providencial.
Palacio Episcopal de Puebla, 3 de Agost-0 de 1895.

t

el Pueblo Mexicano su existencia y su civilización por el
cristianismo, que le ha merecido figurar con honor entre
las naciones cultas. ¿Quién puede racionalmente ponerlo
-en duda? A.sí lo hemos creido siempre los católicos, y así
también lo han entendido y aun dicho públicamente no
pocos de distinta profesión religiosa. J ustísimamente, por
lo mismo esta Nación católica en su inmensa mayoría, con
piadoso y eficaz empeño acaba de reformar con gran magnificencia el venerando Santuario del Tepeyac y próximamente coronará con inusita.dasolemnidad fa.Sagrada Imagen· que de Sí misma nos dejó en prenda de ~u predilección como no lo ha hecho hasta ahora con nmguna otra
naciÓn. A la proverbial nobleza del Pueblo Mexicano correspondíai pues, mostrar ante el mundo todo, su gratitud
y reconocimiento hácia la excelsa Reina de los cielos} de
quien ha recibido tantas y tan inequívocas pruebas de
singular amor, seguro de que siendo fiel á los sentimientos de que al presente se halla animado1 siempre encontrará eficaz remedio en sus necesidades públicas y privadas elevando al cielo sus votos ante la Imagen portentosa de su amorosa Madre y Poderosísima Patrona la Virgen María de Guadalupe.
Monterrey, Septiembre 28 de 1895.

t

JACINTO,

Arzobispo d.e Linares.
La eo·ronación de la Sagrada Imágen Guadal u pana, milagrosamente pintada y conservada en la tilma de Juan
Diego es el suceso más grande y glorioso, conque se ha
podid~ honrar á la Dignísima Madre de Dios en todo este
continente1 denominado el Nuevo Mundo.

t SANTIAGO,

Árzobi.spo de Dur&lt;mgo.
¡ Quiera la Virgen, á. c~ya diadema ~leste hoy añadimos una nueva joya, al imponer á su imagen áurea oorona interceder por nosotros!

t

IGNACIO,

Obispo de S. L. Potosf.

Obispo de Puebla.

La fe de Don Pela.yo,
Por Maria sostenida,
Patria y hogar volvió á b raza goda.
Cuando de Asturias
En los riscosos moutes,
Venció á. las huestes agarenas.
De Cortés la bravura
Con su falange ibera,
Bajo el escudo de María amparada1
Domeñó de Tabasco la potente armada¡
Y, para pepetuar tan grande proeza,
El cristiano caudillo
Un Templo y una Ciudad mandó erigir
A Santa :María. de la Victoria.
Que así la Patria mía
Siempre protegida
Por la Guadalupana egida,
Incólume conserve
Su Fe, su Religión, sn Autonomía..
t PERFEC'.l'O,
Obispo de Tabasco.

Refiere la historia que el estandarte de la Virgen Guadalupana inició en Dolores la guerra de nuestra indepencia y ese mismo pendón fué enarbolado en Oaxaca por
el insigne Morelos, al dar gracias al Todopoderoso, después de los triunfos obtenidos en el Sur. Quiera Dios que
el culto de amor que el pueblo mexicano tributa !i. su
excelsa Patrona, en la coronación de su prodigio:ia imagen, afiance la paz religiosa en la Repúbli?3, y sea el vínculo más poderoso para que conserve siempre su fe y
su autonomía nacional.
Oaxaca, Agosto 2 de 1895.
t Em.ooio,
Arzobispo de Anteq1wra.

A nuestra Señora de Guadalupe después de Dios1 debe

FRANCISCO MELITO;;,

De Anáhuac la Augusta Sobemna
Victoriosa triunfó
Del infernal Dragón:
.
La torpe idolatría quedó destrmda;
La impía incredulidad,
A sus piés humillada,
Cayó rendida.
Por esto la Nación agradecida
Su reina la proclama,
Y en sus sienes coloca
La inmortal diadema.

En admirable Imagen,
¡Oh, Santa Madre nuestra!
El pueblo mexicano
Gozoso te venera1
Y tu gran patrocinio
Con gozo y gratitud experimenta.
Feliz y floreciente
Por tí así permanezca
Y mediante el auxilio
Que benigna le prestas
La fe de Jesucristo
Fija conserve con tenaz firmeza.))
t PEDRO,
Arzobi8po de Gua.dalajara.

1

13 ÜCTUBRE, 18G5.

EL MUNDO.

114

IV

!Qué depuestas las armas y unidos,
A la luz de la fe verdadera,
Tremolemos la patria bandera
Y ensalcemos, oh, Madre1., tu amor!
Y vosotros que en rá.piuo vuelo
Trasponéis vagarosos las nubes,
Nuestros votos, ardientes querubes,
Ante el trono llevad del Señor.
t JoAQUrn .ARCADIO.
Obispo de Y eracruz, •
LA 0oRONACION.
Tengo para mí, que coronar en este tiempo de republicanismo li. la .augusta P,itrona de los mexicanos Ntra.
Sra. de Guadalupe, es ponerle á la República la base más
firme; porque depositamos en el cielo la corona Imperial
y Real de México, ciñendo con ella la frente virginal de
la Inmaculada Madre de Dios, qui! en su Imagen de Guadalupe fué el estandarte de la Indepen.Llencia Nacional.

t

ÜRESCENCIO.

Obispo de Yucatán.
Las.leyes de la :filosoíía de la historia de mi p.itria
fueron escritas por la. m:i.no de Dio3 en el T0peyac..1,tl.
¡Haga el cielo que una. de las gracias obtenidas 1 como
consecuencia de la coronación Litúrgica de nuestra Madre Santísima, sea, que todos los mexicanos conozcan,
comprendan y apliquen debidamente esas leyes, fuente
de verdadera paz, de grandeza1 de prosperidad y de gloria!

t

ATENÓGENES1

Obiapo de Colima.

A NUESTRA MADRE SANTISU!U DE GUADALUPE.
La nación que elegiste, Virgen bendit,a1 lamentó má9
de un siglo no verte coronada como lo había querido el
piadoso Cabildo Vaticano. Estaba en los consejos de la
Divina Providencia, privarte de esa dicha, para concederte otra mayor. No el Cabildo de S. Pedro: León XIIT ~
había de coronm·.

t IGNACIO,

Obispo de Tepic.
Cristo estampó su Di vino Rostro en e\ lienzo de la
Verónica. Maria imprimió su imagen en la tosca tilma
de Juan Diego.Ambos cuadros tienen la firma de Dios!
autenticada por la tradición, los milagros y la Iglesia,
Uno está. en San Pedro, el otro está. en la Colegiata.
La Monarquia ful! abolida en América, para que
Maria de Gtiadalupc fuera Reina única del Mundo de
Colón.
t ANTONIO, Oms1,o DE CONSTANCIA.
.Abad ele Guadal'U,pe.

LA VIRGEN.
hay en Jas antiguas mitolo~fas creación t.an bea como la de la Virgen cristiana. \'e.nns es el
mbolo excelso de la forma. Es la mujer por
excelencia, pero es al cabo la mujer. La admiral
mos con deseo. La hemos visto1 si no en las calles y bajo
marmóreo pe1 t ¡·e moderno' i,;( en los museos, sobre
era
·te·
destal ó en las divagaciones
de la fantas ía.N o nos rn
resn. i~quirir si tiene alma ó no la tiene. L~s estatuas no
han menester mirar para ser bellrui, y la mirada es la expresión del alma. Venus procrea; pero ~o es ~adre.
El niño Eros no es su hijo, sino su delicadísima obra de
arte: su estatuita. Venus no sufre: está muy lejos de nosotros. Es una armonía de líneas, un supremo concierto
de colores una divina imposibilidad. Yenus es de mármol. Nue~tro deseo la humaniza, comoPigmaleón ani~6
á Galatea. Pero, una vez humanizada, Venus se asemeJa
á alguna de esas criaturas bellas nacidas en los paJs~s donde es más rica la cantera huma1m. Par.i que .Afrodita sea
realmente hermosa, para que mire de rodillas á los hombres necesita ser impúdica, descubrirse, entregarse á la
mir~da, como una gran promesa de placer. Será. de carne,
pero no es de espíritu.
. .
. .
A Venus se adora en la fehctdacl; m1eutras las rosas horacianas no se marchitan en nuestras sienes; cuando 13
juventud, como gallarda Hebé1 escancia ~l néct~~ en l~
copa de nuestra vida. Pero Venus no ama. a los.vieJos, m
á. los desgraciados, ni á los pobres. Necesita la Juventud,
necesita la alegría, necesita el oro. No alienta, no socorre,
no consuela. La cantan los hombresi pero no la besa~ l.os
niños. Las mujeres no pueden quererla sino con env1~a.
Es dichosa como es dichoso el egoísmo. Sus amantes tienen que ser dioses. Sus labios no dan pa.so á la palabra
que conforta, sino al beso que excita. Su hijo, para no desearla., nace ciego.
.
La Virgen María es la suprema escultura del espíritu.
Es virgen y es madre, es decir, reune en sr las dos ~ás
altas excelencias del ideal. Por la virginidad-esa cima
blanca-toca al cielo¡ por ser madre, est.í cerca de nosotros. Ser madre es haber sufrido.
Pocos antiguos comprendieron la belleza del sufrimiento. De las pupilas sin mirada de las grandes estatúas no
podfan brotar las lágrimas. Los dioses de m.írmol no ven
que padecemo~. Pero el dolor, que puede ser des terrado
de la mitología, como un leproso1 no puede serdeRt.errado
de la humanidad. El hombre necesitabn. una madre para
quejarse :L ella, y el cristia.nism'o se la. dió. La Virgen es
el seno en que se llora. La Virgen es la madre de los
huérfanos.
Siendo dichoso puede serse pagano! Leed la literatura
helénica: en casi toda ella el único que tiene derecho á.
cantar, es el placer. Es un banquete al que concurren nada má.~ que mujeres bellas y hombres sanos. Pero afuera,
en el yerto umbral de esos palacios, gime el dolor como
infeliz mendigo. No levanta la voz porque su queja serí~
inútil. No hay seres ni divinidades que le escuchen. 81
habla, si grita, le despiden 6 le azotan. El dolor en la antología es un huérfano.
Pero aparece el cristianismo y el dolor habla. Ya hay
quien le oiga: la diosa ya no es muela ni impasible,. Y co~o
ha sufrido1sabe consolar. Desde entonces la hum1dad t iene una madre.
Es hermosa porque todas las madres lo son para sus
hijos; pero no analicemos su hermosura. Si fuera fea~ nos
parecería bella. Ya no es la Venus fría que se aleJa de
nosotros cuando las rosas se marchitan, la salud se va Y
la vejez !los entumece. Ya no es la diosa áquien sólo cantan los felices· sino la Virgen que consuela á los infortu ·
nadas. Los h¡rapos no la repugnan. Va al hospital, se
sienta á l:l cabecera del agonizante; escucha nuestras
quejas y nos dice: Espera!
En las antiguas religiones no hay divinidad alguna q~e
pueda ser amada de los niíios. Todas son fuerzas 6 pas 10nes1 y ni las pasiones ni las fuerzas pueden co~q~lis~r el
cariño de la debilidad ó de la inocencia. El cr1stiamsmo
dió una religión á la niñez. Los pequeñuelos aman á ~ arfa: la infancia duerme ó juguetea en sus rodillas ba10 la
figura de Jesús.

*
**
¿Por qué arrancar este cariño· de las almas? ¿Con qué
amor podremos reemplazar en los espíritus el amor á la
Virgen? Los que tal quieren, son tan desatentados Y tan
crueles como el que busca empeñad.amente al niño huérfano p~ra decirle: tú no tienes madre! Dejad que el po~
bre pequeñito crea que la madre no ha muerto, que est
dormida que salió de viaje, pero que pronto ha de volver ó d~pertar. Ser asesino de esperanzas, es ser el peor
ele los asesinos. Pues que el dolor existe y ea eterno, pues
que la muerte nos separa despiadada de los muy I_&gt;00°s ~eres que 1103 aman, dejadnos m:is allá de esta existencia,

]3

ÜCTUllRE,

1895.

ELJ\IUNDO.

115

en los cielos azules del ideal, una figura de mujer ú quien
Llego después un guerrero, que excfam6 con voz enér-Estás cierto-gritó ella con voz angustiada-de que
podamos convertir los ojos cuando por desventura este- gica:
no queda ningún otro medio de salvación?
mos huérfanos, y decirle llorando: ¡madre, madre! No nos
-Princesa1 hoy, como en todos los tiempos, lo qus do·
-Ciertísimo.
digáis que eBtamo.s solos en la vida; no n,•s arrl;'batéis la
mina al mundo es la fuerza. Ella fonda y deRtruye nacio-Y vnmos á vivir sin rnrnos?
única madre que la muerte no puede arrebataruos.
-Sí!
Yo no conozco una expresión de abatimiento más supre- nl!s; ella hace y deshace tronos é imperios. Xo hay m,is
-Pues bien ...... ¡Muramos!
ma, que la figura del poeta dibujada por Gleyre en su poder que el de las armas; por él se arruinan los pueblos;
-Eso iba á proponerte.
cuadro La,~ ilusiones perdidas. El brazo flojo dej6 caer la de él son esclavos los reyes. Toda~ los países, desde los
ebúrnea lira: el cuerpo se resiste á. ponerse de pie porque más atrasados hasta los más progresivos, le rinden culto.
-Escucha: á lo último de ésta sen.da ......
desea estar cerca1 muy cerca de la tierra; la mirada llena Las más grandes ideas no son nada sin él, pues con el po-Hay un precipicio, ya lo eé.
de tristes despedidas, se clarn en la airosa barca tripulada der de las armas adelantan más en un minuto que en cien
-Clava tú tus espuelas un el vientre del caballo ...... yo
por todo aquelio que se va, por la gloria., por l'i amor, por afios de labor consia.nte y de cruentos sacrificios. El eje haré lo mismo ...... rodaremos juntos ..... .
la riqneza; por e] pbcer, enemigo de los pobres; _por lasa- del mundo es siempre la espada de un guerrero victorio-Sí... ya voy .... Dame un beso antes ... ¡el último!
lud aborrecedora de los viejos. Todo en la barca, empa- so. Yo pongo la mía á vuestros pies, picliendoos esa ma•
-Telo daré en la muerte ...... ¡Corre, que nos alcanzan!
vesada y rica, es bullicio, alegría. Todo en la hermosa no aro bicionada.
Uno delante del otro los caballos corrieron con rapidez
barca es juventud. Y todo en el semblante del poeta es
Luego se adelantó uno delos hombres más ricos de la vertiginosa. El del seductor se hundió en el vacío; encomo triste crepúsculo de vida. Allá se va todo lo ingra- tierra, un hombre que poseía inmensos tesoros1 y ha- tonces ella, tirando violentamente de las bridas y recuto que nos deja; y allí queda el poeta.1 muerto en vida1 bló asf:
rriendo ií. su habilidad de amazona, consiguió detener el
sobre los ,hidos peñascos de la playa.
-Princesa, el oro es el único dios en quien todos creen. suyo en el borde del precipicio. Y á la cárdena luz de un
Pero ante ese cuadro dél dolor sin esperanza, poned la Todos lo adoran; nobles, sabios1 guerreros; protestantes,
Hubfana del artista Junt. En el lienzo de Gleyre la vida judíos, católicos, mahometanos; hombres de todas las relámp.:igo, contempló indiferente cómo rebotaba de peña en peña el cadáver del hombre que habfa sacrificado
se va y con la. vida se Ya todo. Ko llega aún la muerte, partes del mundo, de todas las razas y de todos los clisu vida ein vacilaciones de ningún género.
pero ya se oyen sus pisndas. En el cuadro de Junt la mas, ante él se JJostran de hinojos ... ... Los que fingen desmuerte ha pasado, pero una vida extraterrena alumbra deñarlo lo adoran en secreto ...... Es el talisman que dá la
CATULLE MENDEZ.
Jas figuras. La anciana madre estií en el lecho mortuorio,
dicha al que lo posee ...... Con él se abren todas las puerentre fúnebres cicios amarillos; pero está menos mue1ta,
¡ASIES!
tas, ee juntan 6 se separnn los mares y se horadan las
menos fría que la figura del poeta vivo. Se adivina que montañas ...... Para él no hay imposibles. Yo os ofrezco
1
continúa existiendo en otra pnrte. Y el dolor de la huér~ á. cambio de vuestra mano, eee talismán milagroso.
Sus cabellos son rubios como eJ oro;
fana, de la pálida y rubia jovencita, no es el dolor sin essu cutis sonrosado como el nácar;
Y tras de estos fué pasando por delante de la princeperanza ni consuelo, el dolor también huérfano del rnte. sita de Linderbrunen y de su tía la reina de Holteburgo
un tentador lunar en la mejilla,
Es el dolor cristi;.11101 el dolor que llora 1 el dolor que esy angelical mirada.
larguísima fila de pretendientes, todos dignos de una prinpera. La hermosa joven ciñe con sus brazos el cadáver de cesa.
De dientes diminutos, como perlas;
la madre, corno si pretendiera defenderlo; pero sus ojos
de labios corno grana;
Cuando
ya
el
desfile
parecía
terminado,
oyóse
un
mhúmedos de 1:lgrimns, se fijan en la.iinagen de la Virgen 1
de cuerpo escultural y airoso porte;
mor de prote~ta entre cuantos al acto asistían: un calavey parecen decirla: ¡Tú me quedas!
modelo, en fi.11 1 de hechizos y de gracia.
ra, sin mérito alguno; sin título de ningún género, avan•
M. GUTIERREZ NÁJEllA.
Ya la veis: es hermosa.
zó exclamando:
-¡Yo no sé más que amar! ¡Yo no valgo m!i.s que para
Si queréis ser fe1ices 1 no adorarla.
amar! ;Yo no entiendo m,ís que de amor!. .....
¡Yo la llegué á querer, como en la vida
elección
nouio.
Los rumores que por todo el salón se elevaron impidiésólo una vez se ama,
ronle concluir su discurso.
y comprendí, ya tarde, que en su pecho
Apenas se quedaron solas la reh1a de Holteburgo y la
un corazón de pedernal guardaba!
Acababa de cumplir dieciocho años la princesita de Lin- princesita de Linderbrunen, dijo ésta á su tfa:
¿De pedernal? Mentí; que aun siendo dura
derbrunen: era huérfana, era hermosísima y ocupaba el
-¡Es el último el que prefiero!
fuego tiene esa piedra en sus entrañas.
trono, heredado de sus padres. Como podéis figuraros,
-¡Cómo! ¿Ese calavera?-replicó la tía escandalizada.
Es de duro metal, y yo tan sólo
tenía un número incalcuhl.ble de pretendientes, que que·
--Sí, nadie más que él me ha hablado de amor.
di en él con el óxido que mata.
rían hacer su felicidad.
-Vamos1 reflexiona-murmuró la reina de HolteburJ osE BA !.SALOBRE.
Eran tanto3 y d~ tan dlver.:1as clases y condiciones, que go-¿qué dirían si tecasar~on ese? Debes elegir al noble,
no sabía la joven princesa por cu11 de ellos decidirse.
al sabio, al guerrero ó al que posee inmensos tesoros.
Sus cortesanos y sus ministros la aconsejaban que hiDespués de dar á su sobrina este consejo, la tía regresó
ciese un matrimonio de Estado, un matrimonio que en- á Holteburgo y la princesita se quedó reflexionando.
Son dos palmeras que distantes moran.
grandeciera el país ó le procurase fuertes alianzas, y haPor :fin, ésta se decidió, y llamando á una de las damas
De Tántalo al suplicio condenadas,
blaban del equilibrio europeo, del imperio ruso, del im- de la corte, que gozaba de toda su confianza,. le dió el ense miran, siempre amantes, siempre amadas,
perio germánico, del Austria y de la Ilungría. Pero ella cargo de ir áanunciar á..aquel calavera, que sólo entendía
y por no tener lágrimas no lloran.
ofa con la mayor indiferencia .hablará sus ministros y á de amor1 que la princesa de Linderbrunen lo había preCuéntanse la ternura que atesoran,
sus cortesanos del Austria y de la Hungría, del imperio ferido entre todos su¡:-, pretendientes.
por medio de las brisas perfumadas,
germánico, del imperio ruso y del equilibrio europeo.
Al Jlegar la dama de la corte :í. casa del amante afortuy algo también pudieran las pintadas
La persona de la familia de los Linderbrunen que mú.s
nado y explicar el objeto de su visita1 oyó esta respuesta:
avecillas decir de si se adoran.
influencia tenía. sobre la joven princesa, era. una tía de
-¡Ay, scfiora; llegáis tarde! Ya no estl:í en LinderbruSaben las dos que con estrechos lazos
ésta, reina del vecino Estado de Holteburgo, vinda y de
nen. ¡Lo ha elegido por esposo la reina de Hclteburgo!
no han de uniree jamás; pero, constantes,
doble ed.id que ~u sobrina. Habían convenido sobrina y
ni dejan de sufrir ni de amor mudan.
ERNESTO GARCÍA LADEVESE.
tía en que ésta última fuese á Linderbrunen al llegar el
Y á cada nuevo sol tienden sus brazos
momento de la elección de novio, qLie ya no podía retracon lánguido esperezo, y anhelantes,
wuse m~, y ayudase :i la princesita con los consejos de
agitando las palmas1 se saludan.
la experiencia á. llevar á cabo una ·buena elección entre
F. RODRÍGUEZ MARÍN.
aquella multitud de adoradores.
Fijóse la feci1a del concurso de pretendientes, que debía.u ir pasando delante de la princesa, uno por uno
LA CALUMNIA.
(pues así parece que se hacen estas cosas en Linderbrunen), y el &lt;lfa señalado vióse al pie del trono á la reina
El odio ruin de un corazón podrido
~ n o c h e está obscura y tempestuosa. Por estrecho
de HoltebLugo, junto á su sobrina, examinando con la
sugirió vil pensar á una vil mente,
~ sendero1quedirige enziz-1.ag desde la falda hasmayor at('nción las condiciones de cuantos enamorados
y una boca aún más vil, arteramente,
f-~ ta la cumbre delmonte, Mmpiendornma..,y ha.
tomaban parte en el galante desfile.
sembró la negra especie en un oído.
ciendo saltar las piedras, huyen al galope de sus caballos
El primero que pasó fué un noble, quien, inclinando
Aquello arroyo íué que, sin rüido1
el seductor y la infiel esposa. A pesar de la rapidez de la
respetuosamente la cabeza dijo:
deslizóse al principio cual serpiente;
marcha, no dejan de hablar.
-Princesa, en IIiis blasones hay lustre y brillo para enaquello, á poco, en bramador torrente
-Van á alcanzarnos-dice él.
noblecer todo un reino. Cuéntanse entre mis antepasados
vi6se y en marfurioso convertido.
-¡Dios mío!-exclama ella.
cien héroes, cuyas hazafias son portentosas. Reuno
N,íufrago aquel honor, vencer quería
-Si nos mata ...... mucho mejor,
veinte apellidos, en los que se compendia la historia
¡qué insensatez! el ímpetu salvaje
-¡Oh! sí, sf. ..... ¡qne nos mate!
de nuestra patria. Mi nobleza es tan anti gua, que su oridel mar de la calumnia turbulente.
-A ti porque te adora.
gen se pierde ,í través de las edades. Soy el descendiente
Mas le agotó las fuerzas la agonía;
-Yo le odio con toda mi alma.
directo de wrn. raza elevadfsima, muy superior¡¡ cuantas
se cerró sobre el triste el oleaje ......
- Y á mí porque me aborrece...... pero no nos matará.
arman la sociedad que nos rodea. Si me otorgáis vues¡Aún sobre aquella tumba brama el viento!
-¿Porqué?
tra mano, no habrá en el mundo princesa real con tftu•
F. RonmGeEZ l\lARIX.
-Porque querrá vengarse de un modo más horrible.
los más gloriosos.
-¿Cómo?
El segundo fué un sabio, cuyo talento inspiraba admi-Separándonos para eiempre ...... Condenándonos á.
El genio, lo mismo que la montaiia1 Yistos de cerca
ración universal.
eterno
sufrimiento.
asustan. Están hechos para ser contemplados por las
-Princesa-dijo al pasar con marcada expresión de
-¡Oh desespéración!
águilas.
orgullo-es el talento el que gobierna á los hombres.
-Sabe que matándonos noa haría dichosos ..... .
Todos se inclinan ante él, todos le obedecen, todos le siY. HuGo.
-Dios mfo!. ..... Dios mío!. .....
guen, todos son instrumentos suyos. Los más.fuertes soHubo un silencio de algunos segundos, durante los cuaber~mos, los más grandes imperios, las naciones más po·
Es necesa.rio dejar el mundo antes que (•l nos deje.
pu losas necesitan de él 1 y á. el tienen que entregarse para les sólo se oyó el galopar de los caballos y el sordo rumor
M~IE DE SAVIG~É.
que los dirija. Pues bien; yo que no me postré nunca an- de Ias aguas de un torrente ...... Confundiéndose con estos
te nadie1 me postro ante vos, princesa1 pidi endoos vues- ruidos sonó de pronto otro, que llenó de espanto á los dos
Desgraciado de aquel que no tiene recuerdos.
amantes.
ra mano.
RENAN.

\!a

ae

DESDE LEJOS.

Al galope.

�116

EL MUNDO.

13

ÜCTUllRE,

1895,

13

OCTUBRE,

1R!lf,.

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@:oronación de la ~ir9en de @·uadalupe.

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.•.... POCO A:0.TES DE QUE BRILLARA LA 1,UZ DEI, ALHA, CERRÓ 1,08 OJO:,¡ Y i:¡¡,; Ol; RMIÓ l'AlU SJEMl'RE: ••.....

PERUCHO, NIETO DE PERIQUILLO.
POR UN DEVOTO DEL PENSADOR l\IEXICANO.-llustraclones de IZAGUIRRE.
(t:0::-."TINUACION)

S!a ,9ura del Patronato de la $antísima "0irgen de Guadalupe.

CAPITULO XV.

Cuadro mural por D. Felix Parra.

De como se qnedaron:Maximiliano en el trono y Perucho

en la orfandad.

Todo es efimero y vano en este mundo, y no hay
nada más engañoso que los placeres ni más fugaz que
las ilusiones.
En todas las filosofías antiguas se aconseja á los
hombres que se preocupen más de la mue.rte que de
la vida, porque ésta pasa1 'según la frase d&lt;"l profHa,
como las naves como las nubes, como las sombras.
Y ¿qué somO~ los mortales sino sombras chinescas
que desaparecemos cuando menos lo esperamos y
cuando la ilusión v vanidad nos auguran prolongad y envidiables ;enturas?

Razón tienen los decepcionados del mundo, aquellos que han vaciado 1a copa de los placeres, apurando hasta la última g·ota, para encerrarse en la soledad
y no creer ni esperar na,ta de los hombres.
¡Cuántos de los religiosos trapenses, condenados á
eterno silencio, habrltn sido en sus mejores años, paladines del amor y de la fortuna que sólo encontraron
despues de los goces el amargo sesabio, la fría convicción de la verdad terrible que engendra la necesidad del olvido.
¡Dichosos los olvidados en la tierra! No los aguijonea el orgullo, ni el afán de la gloria los inquieta
ni la adulación los corrompe.
Eu el bullicio social, en medio de ese torbellino quR

deslumbra y atrae á la juventud, ávida de sensaciones y de combates, se camina sobre abismos sin fondo que (•spantan después de haberse salvado sin peligro y cuando Hl1 contemplan desde lejos.
Nada hay má.s engañoso que la esperanza!
Recuerdo todas las alegrías que en la ciudad;y en
mi casa despertó la llega la de los príncipes.-=::
Fué aquello un sacudimiento, una convulsión, una
locura de que no se dió cuenta la más elevada clase
social de la ciudad de Méaxico hasta que fueron pasando los días.
Re hablaba en todas partes de la arrogantcifigura
ele Maximiliano. de sus ojos cu,\"o azul no tenia semejante sino con el cielo en los días diáfanos de Diciem-

�118
bre; de su barba fin;t. y color de oro; de su Plegancia
en vestir y de su gra.cio.sa m:mcni de hablar ¡__•] caste•
llano.
A todos sorprendían las rilpidas tra11sformaciones
rlel Palacio; el regio decorado de los talones y lo 1:mntuoso del mobiliario, l\faximiliano convirtió el inmen-

so y antiguo Palacio de los Virreyes en su_ mansión
imperial, con todas las oficinas y dependcnc1as de su
casa y de su Corte. No dejó am ningún ministerio a
excePción clel de Estado y su scrrctaria. particular, que
Je era preciso tenerlos muy cerca.
En rápidos momentos se transformó el edificio. y se
llenaron tle vida y de alegria los severos y extensos
patios donde antes sólo se miraban soldados, empleados y pensionistas.
El Emperador tenia guardia francesa quo lo batia
marcha cada vez quo entr&amp;.ba y salía por la puerta
do honor¡ en los corredores se destacaba por su apostura y elegancia la Guardia Palatina formada por
hombres escogidos, á fin de que fueran altos, robustos, buenos mozos y de distinguidos modales.
La Emperatriz nombró damas de honor y damas
de servício. Las unas no tenían sueldo; su cargo era
ho11orifico; acompañaban á la Pl'incesa á las grandes
solemnidades, en las audiencias y en los paseos de
los grandes días de la patria. Las otras disfrutaban
pensión y les era obligatorio residir en Palacio ) servirá la soberana en lo que les encomendara, acompañándola lo mismo en los viajes que en las excursiones dentro de la ciudad.
Flieron nombradas damas de honor las seño.ras
más distino-uidas, de más limpio linaje, de mayor riqueza, de fas más elevadas condiciones de la ~ociedad mexicana, y hay que confesarlo, la elegancia, la
hermosura y la distinción de estas señoras, no tenia
nada que envidiará los mejores centros de cultura.
Contábanse miles de anécdotas más ó menos r1s1bles1 pero eran fraguados por la pasión política y uo
por la justicia.
Quién decía que alguna dama el primer dfa -~ue estuvo de servicio, ll. la media hora de conversac10n con
la Emperatriz, sacó una petaquilla de cigarros del Estanco y le dijo:
-Emperatriz: ¿usted fuma cigarritos de á trece?
son muy suaves y muy sabrosos.
.
_
Otra, contaban que al llegar a Palacio en la manana encontró á Maximiliano que bajaba para montar
á ~aballo é irá Chapultepec, y le dijo:
-Buenos '1.ias, señor; ¿cómo está usted? ¿cómo amaneció Carlotita? ¿no la ha desconocido la tierra?
Tod·o esto eran puras invenciones, aunque si babia
alo-o de cierto en la llaneza de nuestras gentes y en su
n~ural encogimiento, asl como en la dificultad que
les p1·esentaba el tratamiento de majestad áque no estaban acostumbradas.
No era raro que dijeran á los emperadores:
-He venido á verá vuestra majestad porque sólo
usted podrá arreglar tal ó cual asunto.
Fundar tan intempestivamente una monarquía ceremoniosa y llena de exigencias en tratamientos 1 etiquetas y fórmulas, en una república como la nuestra, traia
como inevitable consecuencia toda una serie de esce·
nas q_ue no son para contadas sin provocar risa.
Maximiliano, que babia viajado por una vasta exensión del mundo 1 no conocía este clima dulce que
enerva y cautiva; este cielo azul y trasparente que
enamora 'V sorprende más que el de Italia, ni esta Naturaleza que no se desriudajamás, pues pudorosa como toda virgen, siempre cubre sus hechizos con la
esmeralda de sus árboles y de sus praderas.
El príncipe Hapsburgo estaba encantado con las
perspectivas del Ya.lle de México, y le parecía Chapultr-pec una mansión ideal y olímpica.
En l\fi.J.·amar contemplaba las ondas del Adriático
rompiéndose en blancas espumas; aquí las colinas pintorescas1 1::-.s calzadas con sus dolientes sauces, los caserios como palomares de alabastro, los risueños árboles cortando a trechos el horizont~ sobre las elevadas planicies, y detrás de todo, circundando todo, la
gran cordillera con los volcanes coronados de eterna
nie\'e, custodiando la gran ciudad, llena de esbeltas
torres cuyas cruces señalan el in.finito como para mantener viva una postrera esperanza.
Lo que se ve desde Chapultepec no puede describirse, es preciso verlo y cautivarse con tanto hechizo
incopiable.
_
_
Con razón aquel joven pl'incipe, sonador y artista,
puso gTan empeño en embellecer e~ alcázar, dotándolo de los mayores encantos en arqmtectnra y en decorado. Le parecia que ninglln sober3:no cl_e la _tierra vifa en mansión más bella, y se m.exicanizó bien pron-

EL MUNDO.
to, llegando :'t. no querer vestir en las mañanas otro
traje que el nacional dél bajo pueblo; ancho sombrero, ~baqueta de cuero con ag·ujctas y bordados Y calzonera con ríra hotou adura ele plata. Al:ii venia de su
castillo a Palacio 1 y llegó á. poner ese traje como librea
de sus lacayos, y á gtrnrnel·P1· á las mulas, todas blancas y de la misma talla 1 con alamares tricolores y cascabeles ruidoso~.
Esto, en vez de satisfacer al pueblo 1 lo enconaba1
dando lugar a burlas sangrientas, pues no falt~ _quien
al oir de lejos el ruido de esos cascabeles, le d1Jera ll.
otro:
-Mira, valedor, alli viene el pulque austriaco.
En el bosque de Chapultepec se pusieron grandes
'jaulas con animales raros 1 y alguna vez bajó á verlos
Maximiliano y encontró á runchos de ellos heridos por
saetas disparadas por los espectadores.
Df&gt;sde ese día prohibió la 1íbre entrada al pUblico,
diciendo:
uLos que me odien, que disparen sobre mi estos dardos, y no sobre unos inocentes animales."
No era, pues, de la devoción del bajo pueblo aquel
Gobierno nuevo, que con suntuosas fiestas se aturdía
creyendo que la paz y la prosperidad reinaban en todo el imperio.
Entre l\Iaxin.iiliano y losfranceses se había abierto
un cisma. El príncipe amaba la iuclrpeudevcia de sus
actos, y el general francés no le dejaba obra~ lib~·emente ni en la más humilde esfera de sus atnbuc10nes.
No llegan á las cimas los rumores del fondo, y nada
se sabia con certeza en la corte de la mala voluntad
que á la monarquía guardaba el p'ueblo en el fondo
más callado de su conciencia.
Maximiliano, que habia en otros tiempos escrito
obras instructivas y amenas, producto de su observación en dilatados viajC's, se ocupaba. ahora en escribir
con su propio mano el Reg·lamento para los servicios
de Honor y el ceremonial de su Corte. Es decir, le
preocupaban las pompas, la ostentación, lo aparatoso
de la forma, y descuidaba la esencia de su polltica.
Creía que iba á eternizarse en el t.i·ono, y trasladaba
al papel sus ensueños y sus ilusiones.
En ese Reglamento, creación fantástica de su iluso
cerebro, comenzó por definir el rango de los Príncipes de Jturbide, advirtiéndoles que cuando los Emperadores estuvieran en el trono, debían colocarse de
pie en el primer escalón del estrado, á la izquierda de
la Emperatriz.
Muchas noches trabajó el soberano nombrando y
señalando atribuciones A su personal numeroso, en
el cual se comprendian un gran m_ariscal de la Corte,
y como grandes dignidades, un ayudante de eamp.o
general, el gran maestro de ceremonias, el gran cham~
belán, el limosnero mayor, el caballerizo mayor1 el intendente general de la lista civil y el gran chambelán
de la Emperatriz.
Estableció su casa militar con ayudantes de campo
y de mar y oficiales de órdenes; la Guardia Palatina,
el Servicio de las Ceremonias, el Gran Chambelanato,
el Servicio Sanitario, el Servicio Religioso, el de las
Caballerizas, el de la intendencia y la que llamó Casa
de la Emperatriz.
Cada personaje, cada una de las damas, estaba sujeta á un reglamento especial1 y hasta para las tertulias se determinaba por cuáles escaleras habían de
subir los invitados.
Era aquella obra confusa como la que más pueda
serlo, y yo oí decir en casa á un abogado de talento,
que si bien revelaba lo minucioso del ca:::ácter del Em·
perador, no dejaba duda tampoco de que era muy
amante del fausto v de las trivialidades.
Así comenzó aq~el Gobierno 1 y cuando m;\s encantados estaban con todos sus actos en mi casa, recibí
un día á las once de la mañana un recado urgente de
mi padre para que fuera á verlo inmediatamente.
Ya teníamos coche, y bajé las escaleras corriendo,
subi al landeau flamante que me esperaba en la puerta, y en pocos momentos llegué á la presencia de mi
padre.
¡ Ah I no querría recordar ese cuatlro. Estaba solo
en su recámara, muy pálido y con el semblante descompuesto.
-¿Dónde está mamá? le pregunté.
-A la pobrecita le tocó hoy acompañará la Empe·
ratriz á visitar los hospitales, vendril. aqui á las dos
de la tarde.
-¿Estás muy enfermo? te miro muy pálido,muy ojeroso, muy descompuesto de semblante.
-i!ira-me dijo señalándome una palangana puesta sobre el lavabo.

13

OCTUBRE,

1895.

-¡Sangre! exclamé yo horrorizado, esto es sangr~!
-No, contestó mi padre, eso es la muerte, Peruch1•
to mio. Pobrecito de tí que te vas á quedar huérfano
dentro de muy pocas horas.
-¿Por qué me dices eso?
.
.
.
-Porque me siento desfallecido, 8111 fuerzas, sm voluntad para nada.. Snli á la calle, hablé con algunos
amigos, de pronto se~t[ náuseas, v_ineviolenta:~ntey
he arrojado toda esa mmensa cantidad de san 0 1e ....
-Y por qué será rsto?
.
. .
-Ah! hijo mio; he padecido del estomago much1s1mos años; los médicos me han diagnosticado úlcC',ra
redonda, cá.ncer, quién sabe cuántas cosas, pero esta
es la crisis y estoy en mi último día.
-Papá, llamarrmos á un méclico.
-A ninguno. Ellos mataron en inolvidalJhi día á tu
madre· ya lo sahes; ¿por qué he &lt;le eallarlo rn estos
mome~tos? los médicos y las medicinas son las causas de que se llenen en poco tiempo los c~mentcrios.
No llaméis á ninguno; ya mandé comprar lnelo y estoy
tomando pedacitos cada momento. No se necesita otro
tratamiento y tengo que esperará tu maml:'1. que va á
recibir un buen susto.
-¿No sabe nada?
-Absolutamente nada! me dejó bien en la mañana
y cuando me sentí grave sólo pensé ~n ti para q_ue vinieras á mi lado. Perucho, esto no tiene remedio; yo
me voy para siempre y te encargo que seas lo que he
soñado que serás: honrado, leal, bondadoso y un hijo
para esta pobre y buena mujer,que si no reemplazó á
tu madre en todo 1 pues aquella sólo tiene semejantes
en los ángeles, si supo hacernos olvidar á ti y á mi,
las amarguras de la viudez y de la orfandad. Es una
santa· respétala y quiérela en memoria mia. Yo soñé
much'o con el gobierno del Emperador; creo llcxico
será feliz y por esta parte muero tranquilo. Soñé enla
mona.:rquia, porque es un gobinno cientifico y lógico,
v mue1·0 al coronarse mis esperanzas. Me preocupan
~ucho tu, que estás en edad peligrosa, y mi mujer que
va á quedar Como loca1 pues me ama con todo su corazón.
Inclinó mi padre la cabeza, palideció mucho y me
hizo con la mano señal de que le acercara algo en
que depusiera.
Le_ obedecí con rapidez y volvió á arrojar sangre,
pero tanta y tan descompuesta, que grité al lacayo que
fuera á traer un médico, lo mas rápido que le fuera
posible.
-No 1 por médico no; que se vayan á Palacio por
tu mamá1 diciendo que estoy muy grave.
Alcanzó el tiempo para darles está última orden, y
cuando el coche partía, una antigua criada de la casa
llegó con un Doctor, á quien habla llamado sin que
nadie se lo ordenara.
Hizo á mi padre·varias preguntas1 lo reconoció, miró la sangre arrojada, movió la cabeza y me dijo: que
traigan hielo y le den muy seguido pequeños pedazos
para contener esto
- Ya lo tengo aq ui con testó mi padre.
-Ah! bueno¡'pues hay que tomarlo y Yolveré á la
noche.
Salí á acompañarlo y me dijo en el corredor: que se
disponga cristianamente porque esto va rnuy de prisa y no hallo manera ele impedir una catástrofe.
-¿Cree usted que sea tan pronto·?
-Ah! pobre chiquillo; tu padre está muy malo; es
la cirsis de un cáncer del. estómago, y haciéndomeun
cariño se retiró diciéndome: ya vengo; ya vendré esta noche; confia en Dios, hasta luego.
Mamá llegó poco tiempo después y le,yó en el Sl'mblante de mi padre todo lo que pasaba.
No tengo fuerzas para describir aquellas conmovedoras escenas que todavía, al través de:muchos años,
están frescas en-,.ni memoria.
Me bastará decir que al obscurecer1 mi padre se
agravó cayendo en tal debilirlad y postraciún 1 que su
voz era muy débil y sus pulsos casi uo se percibian
al buscárselos.
Duró así, recibiendo nuestras caricias ~- num,tras
lágrimas algunas horas. Recibió los auxilios espirituales; besó el Crucifijo que el sacerdote le acercó á
los labios, nos bendijo lleno de térnura, y poco;antes
de que brillara la luz del alba, cerró lo.s ojos y se
durmió para siempre ..
Me drjaba huérfano al comenzar mi juventud y él
abandonaba la tierra cuando la. fortuna comenzaba á
sonreirle coronando sus esperan~as.
Mamá lloraba en silencio, ru.Todilladajunto al lecho
y yo abracé al cadáver amndo, 1·ecliné mi frente sobre su pecho y con el infierno en t'l alma me puse á
sollozar con una desesperación infinita.
'FIN DEL TOMO PRIMERO.

13

OCTUBRE,

18!.J,5.

\!et levenaa ael beso.
Ven, que la tarde muere1 el sol declina,
De púrpura se tiile la Alpujarra,
Encj¿ndese la estrella vespertina,
Vuelve al alero ya la golondrina
Y calla en el barranco la. cigarra.
El vjento duerme en la arboleda obscura,
Pabellón de los plácidos senderos,
Y entre las ramas ele gigante altura,
L'\S frases que te dice mi ternura
Las trinan en sus nidos los jilgueros.
Ven, y sigamos por la senda agreste
Que aún guarda unidas nuestras propias huellas,
Que ha besado las olas ele tu veste:
¡Es un templo de amor! con hiz celeste
La iluminan temblando las estrellas.
No tardes; del encanto que te asombra,
Es hora ya: Ja trémula enramada
C'on ,·oz de arrulln sin cesar te nombra,
Y es que hay almas oculta:; en la sombra,
Que esperan impacientes tu llegada.
Entremos al Alcázar; frente al muro
Que enguirnaldri. muslímica leyenda,
Pronuncia las palabras del conjuro:
ccTe quiero con el alma, te lo juro
Y te doy ese beso como prenda.i,
Y ú. tu voz de pasión estremecidos,
Para entregarse ú. la morisca zambra,
Surgir..í.n los espíritus dormidos,
Como duermen las aves en sus nidos
Ocultos en los techos de la Alhambra.

El alegre murmullo que se acerca
Detrás de los floridos arr-J.yanes,
Del limpio estanque perfumado cerca1
Es que agitan las ondas &lt;le la alberca
De Zorayda y de Fátima los manes.
&amp;leuden al surgir Jae crenchas blondas
Aureos velos de espaldas de alabastro,
Y del estanque en las revueltas ondas
Al copiarse los cielos y las frondas 1
Es flor de luz entre el ramaje el astro.
Y brilla la marmórea columnata,
Sostén del arabesco policromo
Que oscilacdo en la alberca se retrata
Como un encaje de bruiiida plata
Que en sus cavernas fabricara el g .• omo.

Despiértanse morimes y alevescs,
Los namrita.~ salen de la Rauda1
Y en la sombra que marcan los cipreses
Se mira. el centellar de los arnesel'!
Y algún extremo de flotante can&lt;l11.
Por orden de fantásticos claveros
Las puertas del harem abre el eunuco;
Enciéndeuse eu la sala los mecheros,
Y el humo de Orientales pebeteros,
Orla cqn gases al labrado estuco.
Esmalta los gallardos alminares,
En caracteres cúficos escrita,
La historia de los reyes Alhamaresi
Y deslumbra en la torre de Comares
La gloriosa epopeya nazarita.
Tú sabes que esa rica filigrana
Que los muros decora y festonea
No es vano alarde de riqueza vana,
Que es un libro de gloria musulmana
En el que cada trazo es una idea.
Y oirás por las calaaas celosfas1
Cuando mi intento cariñosa ayudes,
Kásidas amorosas de otros días,
En que cantó .Tathib sus alegrías
Al rítmico compás de los laúdes.

Su pupila en la sombra nos acecha:
Va á cantará. la rubia pensativa,
Como de nieves y de brumas hecha,
Turgente el busto y la cintura estrecha~
Que siendo soberana, es mi cautiva.
¿Que cuál es el origen del encanto?
Larga es la historia. ¿conocerla quieres?
Es el beso de un muerto, causa espanto.
¿Para qué hablar de celos y de llanto?
Hablemos del amor: di qué me quieres.
¿Por qué tiembla tu mano ent.re la mfa?
Cuando así ú. mi reclamo te resiste!ól,

ELl'iIUNDO.

119

==--

¿Es que olvidaste el venturoso día
En que por vez primera la alegría
Se presentó en la ccSenda de Jos tristes?i1
Nadie nuestros coloquios importuna¡
¿Por qué inquieta me miras? ¿Quién te roba
La dulce calma que al placer se aduna,
Si en las arcadas fíltrase la luna
Como la luz en ln. nupcial alcoba?
¿Qué no es cierto el prodigio? Pues por eso
Déjame que lo invente y que lo cante,
De tu rubia cabeza bajo el peso,
En el poema rítmico del beso
Qwe escriba con mi labio en tu semblante.
Bésame con tus labios carmesíes,
Mientras tus ojos, como el cielo azules,
Me miran entornados ...... ~f? sonríes ......
¿Qué me importan amores de zegríes
De muzas, de gomeles y gazules?
FRANCISCO A. DE !CAZA.

PUNTOS DE VISTA.
La sombra por el cielo se extendía,

Con resplandor escaso,
Sereno y melancólico, en ocaso;
Iba muriendo el día;
Sobre el vago crepúsculo que huía,
Negra su forma recortaba el monte
Cuyas cumbres enhiestas
Dibujan con sus picos y sus crestas
L'l. línea desigual del horizonte;
Y entre la obscura sombra que caía
Y el monte que siniestro la esperaba,
Como una tumba, misteriosa y fría
La noche sobre el mundo se cerraba.
Y él entónces me dijo:-¿porqué triste
Siempre tu alma cobarde se acongoja?
¿Porqué al placer tu pecho se resiste?
Cuando el cierzo deepoja
Sañudo al árbol de sn inútil hoja,
Y cuando Abril de fl0r los campos viste?

Y yo le respondí :-Jamás en calma
Sonríe á las miserias de este mundo
Quien con tedio profundo
La duda y el dolor lle,•a en el alma.
Y él afiadió:-Contempla la belleza,
Contempla la alegría,
Con que el mundo renueva cada día
La madre universal, Naturaleza.
Y yo:-Contra la duda no hay guarida
El hombre que probó su amargo dejo,
Mientras al cuerpo el alma lleve unida
No vuelve á desplegar t:l entrecejo.
En esa sucesión no interrumpida
Que un ser en otro sin cesar convierte1
Tú escuchas los alientos de la vida
Yo escucho las congoja.e¡ de la muerte.
Y él á mí:-La. esperanza es luz del mundo:
En tocio brilla su esplendor fecundo;
:Mientras en las regiones del ocaso
Con ceño moribundo
Sepulta el sol su resplandor escaso
Que extinguiéndose va de loma en loma,
Tibio1 dulce, tranquilo, paso :i paso,
Nuevo fulgor por el oriente asoma
Sus rayos 1 extendido por la luna
Como blanco cendal en muelle cuna.

Dijo, y miré.-Rayaba por oriente
Claro nimbo esplendente;
Y, entre las sombras de In noche bruna
Subiendo silencioso el horizonte,
Sobre el valle y el monte
Su sudario de luz tendió la luna.
FEnF. .mco B... u.in.

AMOROSAS.
Con mujeres y moros siempre ha habi&lt;lo
peligro·de caer en la emboscada.
El avance resulta muy lucido:
¡lo grave suele ser la retirada!
¿Que ella te oh·ida? Quizás,
pero no tengas cuidado
de que te deje plantado
por otro que valga m,1s,
que en el mercado de amor
suele siempre la mujer
regntear1 escoger......
y cargar con lo peor.
SINESIO DELG,.\.00.

LOS JUICIOS LITERARIOS

DE NAPOLEON '.I.
Emperador amaba mucho á Talma, el gran
rágico. Conversaba frecuentemente con él
. acerca del arte dramático y le daba consejos
respecto á sus papeles.
Una mañana1 llevándolo aparte, le habló sobre la
manera con que interpretaba el papel de Nerón en
Británicus. Napoleón dijo: «Yo querría reconocer
desde luego en vuestro papel, el combate de una mala naturaleza con una buena educación. Desearía
también que hieiéseis menos gestos: esas naturalezas
no se difÚnden, son más concentradas.
«Por lo demli.s 1 nunca alabaró bastante las formas
simples y naturales á las cuales habéis ajustado la tra•
gedia; en efecto, cuando las personas constituidas en
dignidad, sea que deban su elevación al na.cimiento ó
al talento, se halhm agitadas por las pa8iones ó entregadas á pensamientos graves, hablan sin duda más
alto, pero su lenguaje no debt! s(•r ni menos verdadero1 ni menos natural.&gt;

•**

En Erfurt1despuCs de una.representación de la misma tr:1gedin 1 Británicus, Napoleón dijo á Talma:
«Mostráis demasiado al déspota en Nerón desde que
entrais á la escena. Según la intención de Racine en
el principio de la pieza, Nerón no debe aparecer cruel:
solamcmte cuando su amor ha sido contrariaclo 1 es
cuando i;c vuelve celoso y cuando su carácter violento se desenvuelve por completo. Debéis, pues, guardar para los últimos actos tQCla la fuerza de la expresión."
Talma reconoció tocla la. justicin. de ~.stn. advertencia~· corrigió su papel en tal sentido.

*•*

De::spués de una representación de la Muerte de
Pompeyo, Napoleón hizo al gran tril.gico algunas obse.rvaciones criticas: según él no interpretaba bien el
pensamiento de César.
11
Al recitar esa larga. tirada ele versos contra los
re.ve~, dijo el Emperador, César no piensa una sola
palabra de las que dice. Habla asi porque sabe que
tras él se hallan sus romanos á los cuales tiene interés en persuadir Je que siente horror al trono, pero está lejos de creer que ese trono, que anhela ya, sea des
precia.ble. Importa pues no hacerlo hablar como un
hombre convencido y eso debe indicarlo cuidadosamente el actor.&gt;
Alguien ha preguntado por qué Talma no recibió
la cruz de la Legión de honor. El Emperador dijo un
dia á este propósito:
•De acuerdo con mi sistema de mezclar todos los
géneros de mérito y de dar una sola y misma recompensa universal, he pensado ya dar la cruz á. Talma:
sin embargo, me he detenido ante el capricho de nuestras costumbres y el ridículo de fjuestros prejuicios.&gt;

•••

He abi una fase poco conocida de Napoleón: su
levantado criterio literario. Bien se dijo que Dios vació el cerebro de ese hombre y rompió en seguida el
molde.

NO HALLO REMEDIO.
"Me ha atormentado con su ruín alarde
la soberbia de algunos altaneros;
mas humillólos mi hur..ildad 1 que es fuerza
que vence siempre á aquellos.
La envidia me ha mordido cautelosa,
infiltrando en mi sangre su veneno;
pero mi caridad sanó la herida,
amando y absorbiendo.
C"&gt;n su falsía y su traición, el mundo
me burló y engañó, cobarde, artero,
mns mi verdad triunfó de sus victorias
y restauró mi imperio.
Hasta la injuria y la calumnia infames
lanzaron sobre mí su vilipendio,
y mi fe en Dios sac6me de sus garras
impóluto 6 ileso.
Sólo no hallo en esta vida triste
contra un monstruo fatídico remedio
¡Sólo la ingratitud de los que amo
me va á robar el cielo.
J. SALVADOR DE 8.\1.VADOR.
J)

�13

EL MUNDO.

120

OCTUBRE,

1895.

Páginas extraordinarias.

DOMINGO 20 DE OCTUBRE DE 1895.

Tomo II.-Número 15

@:oronación de la ~ir~en de @;uadalupe.

Propecto

ae remate ael

~alaaquino

ae Gtgea? Pina.

{En vez de los remates:se pusienn l~s 1•sta.t11as de arcángeles que publicamos.)

•

~ac}iaaa a'e la (!olegia!a.
(Estado actual.)

5,s!a!uas ao arcángolos quo aaornan o! 1,aJaaquinc.

•

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ALBUM DE LA CORONACION

.DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE.
Reseña del suceso más notable acaecido en el Nuevo Mnndo.-Notici~ histórica del Milagro &lt;le la Aparición y del Santuario de Guadalupe, desde la prime
ermita hasta la dedicación de la suntuosa Basílica 1 después de las últimas obras ejecutadas.

Guía histórico descriptiva de Guadalupe Hidalgo para uso de los peregrinos y de los viajeros.
Explérnlida Edición de gran lujo, adornada y enriquecida con

88:

Q:on la

240 FINISIMAS ILUSTRACIONES
'
aprobación ~ benaición ael Slmo. señor Grzobispo ae lhlé~ico. ~

TOMOII

Es una obra que por su contenido, sus ilustraciones y su lujo, merece ser conocida por todos 1 pues las noticias históricas de que están llenas sus páginas1 son de
lo más raras y curiosas, y han sido tomadas de obras antiguas y de documentos inéditos.
Contiene seis capítulos en este orden:
I . Historia ele la Milagrosa Aparición, según el texto de un libro antiguo, y noticias curiosas de la vida de Juan Diego.
U. Historia del pueblo, Villa y Ciudad de Guadalupe.-Noticia de las primeras ermitas y de los templos.-Noticias de otro orden (políticas, estadfsticas, etc.)N oticias curiosas hasta hoy poco conocidas.
III. Historia particular de la Colegiata.-Biografía de los Abades de la misma y de los Capitulares actuales. •
IV. Historia del culto tributado á la Santísima Virgen de Guadalupe, desde e,l Siglo XVI hasta nuestros días.
.
.
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V. Descripción extensa y minuciosa de las nuevas obras, ejecutadas desde 1887 hasta estos últimos dtas.-(Este capitulo es el capital del libro, pues contiene todas)as noticias relativas á dichas obras.)-Biografias del Ingeniero y Artistas que han trabajado en ellas.
VI. Pensamientos autógrafos de todos los Ilustrísimos Señores Arzobispos y Obispos de la República Mexicana acerca de la Santísima Virgen de Guadalupe.

APENDICE.
Guía del peregrino y del viajero.-Programa de las fiestas de la Coronaeión.-Conclusión.

ILUSTRACIONES.
No es posible enumerar aquí las que contiene este interesantísimo y lujoso libro. Baste decir que son 240. Hay vistas, carátulas y estampas de libros antiguos, relativas á la Santísima Virgen de Guadalupe, retratos, planos, y especialmente llamamos la atención ·sobre que en esta obra se encuentra.

lra única colección completa 9ue hoy eJ&lt;iste de los retratos de todos los llustrísinios 0res. f,\elados de la República .Mei1icana.
Es también digna de mencionarse con especialidad la Z.PRECIOSA Y RICA COLECCION de

AUTOGRAFOS DE TODOS LOS MISMOS ILUSTRISIMOS PRELADOS
ó)ea los facsímiles de los pensamientos de los Príncipes de la Iglesia )fexicana, escritos expresanl('.nte para este Album.

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IMPRESO EN LAll OFICINAll DE «EL MUNDO,&gt;, SEGUNDA DE LAll DAMAS NUMERO 4.

DO)ll¡-;GO 13 DE OCTUBRE DE 1895.

I

•

@:oronación de la

Sucede con la mayor parte de los
mexicanos, lo que con aquel aragonés incrédulo, ateo, que era tenido
por hereje y excomulgado entre sus
compatriotas y que una noche en
cierto café y al derredor de Ja mesa provista de copas de aguardiente, se levantó furioso y les dijo á sus
coIJtrincantes en discusión acalora·
disima:
-Amigos mios, yo les permito
hablar mal de todo el cielo, de Dios,
de los santos, de los ángeles, pero
al que me hable algo en contra de
la Virgen del Pilar, Jo ahogo entre
mis manos.
México es la capital de la República y la Villa de Guadalupe la capital de la devoción mexicana.
No hay d1;.da de que cuando los
pobres indios gemían en la abyección más profunda; cuando se acababa de decidir que eran humanos
y no irracionale,s, la necesidad de
levantar el espíritu de su raza y de
hacerlos pensar en su propia individualidad capaz de tener patria
aquí y en ultra-tumba; hizo que apareciera en la Colina del Tepeyac, la
imagen de una Virgen desconocida
hasta entónces.
Tenía la faz morena, los ojos obscuros y llenos de humildad, las ropas con aJgo de esa sencillez especial en las buenas mujeres de la raza
conquistada y en todo su aspecto las
indelebles marcas de ser india, sin
que dorasen su cabello, ni aclararan su pupila ni blanquearan su trigueña tez los refulgentes rayos de
la aureola que la circundaba.
Contaba la tradición que habló en mexicano, en la
lengua dulcisima en que cantara sus Yersos Netzahualcoyotl y expresara sus iras Guatimotzin y que
no quiso retratarse en oro, armiño ni seda, sino en el
burdo ayate de uno de los más pobres aborígenes de
este suelo.
Aparecióse-según decían-en cuerpo humano, descansando sus pies sobre la luna en creciente y sosteniéndole·el manto uno de los serafines sus siervos.
Así la retrataron por misteriosa manera, las flores que
el indio Juan Diego recogió en el cerro y así se ha
conservado en el mismo ayate hasta los días en que
alcanzamos á verla nosotros.
Símbolo del poder y de la. grandeza de una raza
conquistada y sufrida, reveló á ésta que debía levantarse puesto que le era concedido tener Patria v Libertad y Derechos, cuando la madre de Dios
su
compatriota y reinaba en los cielos.
No se pensaba en aquellos días en libertará l\Iéxico
del yugo extranjero y ya aparecian en las alas del
serafin, al pie de la imagen, como indicados los colores verde, blanco y rojo que más tarde habían de constituir la enseña de una Nación Soberana.

e;a

NUMER014.

de @:uadalupe.
cado mortal frente á los chaquetas
Y todos sus devotos eran tenidos
por insurgentes.
Pero esto aumentó la devoción en
los mexicanos y ya no solo los indios sino los criollos y los meztizos,
volvían á ella con discreción sus miradas y le elevaban en silencio sus
preces, pidiéndole la pronta libertad
ele su patria.
Llegó la hora del triunfo y los

encopetados adalides de 1821 que

Organo ac la (!olcgiata.
( Fot. de Cruces. }
Amaron primeramente los indios á la nueva Yirgen y su culto fué visto por fas clases de abolengo y
de fortuna como prnpio de la gente ordinaria, pues
nunca llegó á compararse con el que se tributaba á
la Virgen de los Remedios, traida por los conquista1lores y protectora delos nobles castellanos radicados
en América.
Fué creciendo la de,·oción por la Virgen india, de
tal suerte que ella arraigó en los corazones la. esperanza de la emancipación y llegó un dia en que al dar
el cura de Dolores el grito de Independencia, miró en
su derredor á los esforzados hijos del pueblo que lo secundaban sin miedo á la muerte; alzó los ojos á Dios
~id~é.ndole ~u ayuda para tan santa causa, y por instmti.,o movimiento arrancó de un muro el cuadro que
contenia á la imagen dc•l Tepeync y la desposó con
sn causa y con su pueblo tornándola ~ por estandarte
y por talism{m en hora tan suprema. ·
La Yirg·en miró subir al cadalso á todos los adalíde~ que la au1aban, miró vencidos, aherrojados y
odiados A cuantos en ella confiaban para triunfar de
la opresión extranjera y se quedó sola1 humilde, abandonada en su colina, pues hasta ir a rezarle era un pe-

aunque consumaron la Independencia desdeñaron al pueblo y á sus
primeros caudillos 1 no pudieron menos que reconocer lo arraigado del
culto por la morena y humilde señora que amó Hidalgo y aún al erigir en trono la silla republicana que
soñó y que podemos decir ocupó
Morelos, aconsejaron al Emperador
que fundara como fundó desde luego, la Orden de Guadalupe.
Esto sirvió para aristocratizar el
culto quitando todo escrúpulo á los
ricos y como no era posible amenguarlo en los corazones de los indios,
desde entonces acudieron todas las
clases sociales á. la Villa para implorar gracia y bendición de la Patrona de los mexicanos.
Y asi ha tenido, de.sde:que llegó al
Tepeyac, la ado1·ación del pueblo y
desde que nació la Patria el culto
de todos sin distinción de rangos.
Para el católico ferviente, es una
Reina sin mancha; para las mujeres
de nuestra tierra es la única y eterna madre; para los descreidos es una
bandera patriótica que merece veneración y respeto, para los extranje.ro.s es el simbolo de una nacionalidad independiente.
Ninguno de los que nacimos en
esta libre República hemos dejado
de venerada :· de rezarle siendo niños. Su altar ha
recojido 1mestrn.s primeras pleo-arias mezcladas con
las de nuestras madres; alli hemos ofrecido flores en
los dias más hermosos de la infancia y hemos llorado
nuestras primeras desgracias en la vida.
Por eiio, aunque la fé se amortigüe y el corazón se
enfríe con la verdad desgarradora de la experiencia
.
'
siempre encontramos frente á esta Virgen India algo
como ei aroma de amor, d{': inocencia y de santidad
que nos rodeó siendo felices cuando e1:amos niños y
no gemiamos hu~rfanos, mezclado ese aroma á Ja
grandeza, á la abnegación, al patriotismo de nuestros primeros héroes y de nuestros abnegados y eje~p!Rr('S mártires.
Cuentan que el tiempo borró del tradicional ayate
la corona de áureos resplandores v que por eso se
concibió la idea de darle ho\· una ñueva en medio de
solemnes fiestas.
~
~aga la .de~oción cua.nto quiera1 que nunca le falt
t~~·a, ;'lesa imagen la corona del respeto y de la admic1on de una raza, pues como dice el maestro Altami•
no: el día C\ue no se mire subir un peregrino por la
agreste colma del Tepeyac, habrá desaparecido del
mundo la nacionalidad mexicana.
JuAN DE Dios PEzA .

�13 ÜCTUURE, 1895.
4

13 ÜOTUBRE, 1895.

~...:=-

.
. 111
f rra los súbdito~ lle
\"engan ~n bn~na
u!
~: de t-0dos los paíH•s:
todo~ los 1mpt•r10s O os cin&lt; ª 1 · . , . · y 110 han de
amplio y libre e,;lá el can~P?Pªm Sn tia:i:i~~o los e~c11de
hallar ol,~táculos á sn act1Y1&lt;lad ; I!&lt;'ro 'l
traigan &lt;'11
· 1 d •cho de conqm..ta· que n O
•
el carcom1c o _ere
&lt;l
,1~:orl,•ntas pr.1gnutt1ca~,
611 bagaje encíchcaR gas~u as Yt~a~ pai,u;~ la ignominia,
porque entonces hallaran por ó f
~ofocante del gene•
,. ~e n'dn un vueltos en la atm s t
;al de~pre~tigio.
*

fs~

~ºf

,2ls1uttos ©rttttnjcr1ts.
,olítica ®rnrral.
B.ESUllE:S -l'na alianza tripartita contra el BraMil.-1,a~
an~tu~:i.s in,.lesas y la Doctrina Monroe.-\'eMznela.-;Colombia.-Sueva t'ase en la r~\'olucion del Ecnador.-1.n

motín antiameri1·ano en Madrid.
b
s ha causado saber. por un men~ajc
Gran_de nsom 1_ noncin l 'ablcgnífica :Mexicana, que las
comumcado .á la • g~
1 del Brasil toman 1111 nuevo
dificultades .mtenrncid~~ e~. qne •e anuncia la formación
aspecto e:a81 ame.naza_ ' . l •br· da entre Francin, lnglnde una aha!)za tr1part~t~, ~~ l~epública del ~ur pronta
tcrm é Ita!In, ~~raáex1gl1r ¡n; reclamacione~ pen,liente~
• tix a.~ '"'
·
¡ • d :\l es
Y l·ustn
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..
.¡ Cobierno que preside e l:-r. n · ora ·
de soluc10n por e :i
•
bro cnanto que sabíamo~
Y es tant'.) mayor _n:i-eSITO ru;~das ~sas dificulta&lt;les, que
por anteriores
1i11:iarcba regular y la rec~nstn1cmús {, me!los tur . ·¡
n otado v t•mpobrC'C1do por
ción pacíh(:ll _del Bra.ba' ta ir~favorablc v ~e aproximatfle~~ac:i::~f~~iún ::afisiactoria y hoñrosa para las po,
tencias que en ellas intervenían.
od
'ada
te no ha ..:ido así, Y con t ª proPero de,igraci
men .
· · ·
reten•ione,-:
b b'lidad lnglatPrra no ce¡a_ ci~ Sl!B 1111cuas ~ ,¡ ;i_•
á la i!~la de Trinidall; Francm m~1ste_ en ocnp,1; e l is~~iado territorio ele A1napa, don?e '.nás _d&lt;; m~ ·' e!x ¡18e de
nido la. sangre fm_n~P~ª.f b,,~~b·1.1
¡~~\~¿t~¡1~s ·d! qne
1 'bd' •
odo nolento sat1stacc10n &lt;1e 1
·
fueron víctimas últimamente :itgunos de sus su ito.. , en
la'i calle:-: mismas &lt;le Hío Jane1ro. 1 Gran Bretaiia ~e conCuando todo hacía e~~rarblu\fnc- en \a Trinidad, v
rormaría con una cstactun ca cgr' '1 ·{ del krreno
Francia sometería á nrbitraje !,'l pose~1tm
la insdi
·r1. é Italia e«perarfa pncientemeu e que
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scnJ6nº\1dic,ial s~iial;ra• á !&lt;IB culpables en el peqt!e•
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tnna i\I.JnrOC, } cómo Et Clid·uidad (fo todo un considad de tratados t'XJ)Tt•sos, 1a 8·º • •
tinente.

s~;

1

t~~~:1\~;J~rra

1 qb"t

@:oronación

camino de la \"illa
)li niiia ,·a,
y por ese camino
Xo volverá.

ne,de ,u mús risneiia
Temprana e,lad.
. \mó mnclio :í la \·irgen
Del Tepl•yac.
~iempre tm·o ,u im:ígen
Por tali~111:'tn;
~iemprc le pu"o ririQs
Sobre el altar.

.1 \ "' •pobrcrit:\ niiin!
• • ·Durmiendo está
E~&lt;' suefio que nrrulla
La eternidad!

Le rezaba en las noche"
Con tal piednd
Qne con sns oraciones
)le hizo llorar.

III.
¡Oh nií1a de mi \'icla!

!'ara el me~ el&lt;' lliciembre,
¡Con cu5nto afún
Cnlti\'aba la8 rosas
De su rosal!

·Porqué tt• Yás?
" q11e1la mus
, ,o1ª
::;in tí
)li soledad.

::;e las llevaba al templo
Ll&lt;-na de paz
Ungida~ con la e"eneia
]Je la bondad.

Tri~tes y obscuro~ pafios
\'plan sn faz,
y la suben en hombros
Al Tl•peyac.

·Durmiendo ere~ füchosa,
"
nu.:-rmctcen paz .........
·Ouién besnrú tu:, ojos
4 .
,\! dc~per1ar.?
1·Oh

niiin de mi!&lt; ~ueiios!
.,¡¡
dnlcl' afán!
I•
111u v honda Y muy ne(gra

•

J..._'\ eternidad!

¿Por qué 110 acu&lt;h• al kmplo
~ i en el nltar
DC'ja las [rcscas rosas
De l'U rosal?

1~;

.Mis cul¡ra~, tu purC'za
Logrú !a,·ar,
Qne tíi pan1 mis culpas
fuiste el Jordán.

. v~
• r,_

··················. ··················

fe;'

Eras para mis horas
Qne nubla el ~al,
Tierno ramo &lt;le ohva,
Xuncio ele paz.

··········•········
.................................. •;·

·Cuan quieta vá la niiia!
'
¡ !Jorm ida l'stá !
y los que la acompat1an
De negro \'Ún.

1':S un hC'cho, ú no dndur, que _\·enr1.~1e(a cst:tapoyad~~
Unidos en la, diferencia, que podr. cuei
los F~tados
por
,,
·con la Guay~na ·mg1es u' tienPBpC'll
t.i{m dt•' lfmitl•S
t ¡¡1entes
La.
11
n'1blica con el ~ob1ernn ele la Gran re a ta.
~ru-uaeci·aªbí~\odicin británica hn sillo detenida e¡,ia vez ~r
1 ~,
'
•
nP •t ~ns pretcnc:i10la intlucnci(!- norteirnwric~ma, CJ,u_e o¡d1 l· • ~ Hlauc¡ ha
la doetrma ~Ion roe. J;I gobu rno e ,\
. .
nes . . . l0 ✓, :\lr na,·ard
su embajador Y m1m~tro P1c0
comumca&lt;
•
·
'
1_e L&lt;rn d res, l 1aga •·1ber
nipotenciario,Lcerca
de ' la corte&lt;
•b. ·il
•
binete que prc~icl&lt;' Lord f::ihsbury. que e o ierno
~cricnno está resuelto,í impedir que lnglntrrra t°,f,;

Eras como la níven
Flor de azahar,
Símbolo de pur~zn,
ne ca~tillad.

)Iir.t qne trii;te dejas
El dulce hogar;
L,'lS ayes que cuidaste
So cantan m:ts
y el rosal de la Yirgen
:'.\Inrchito está.

JI.

***

············ ······· ··········· ······
¿; ~¡·~~- ··························
lle la \"illa
1

)li niña ,·ú,
y por e~e camino
Xo yol\'erá.
JlºAl( DE

mo,

l'F.ZA.

fur

i!a t1ocación
:Mé:doo. Cl&lt;'tubre 7 de 1~')5.
.
l •1e "La •'.\lutua.-l'resente.
~r. ]). Carlos :---&lt;.nnmer, Director C.,enero.

•ro~\

Muy Señor mio:
,
., 1 • u.l ~r. Don Lorenzo GoTleutc por ot,jcto la prcscutc dar A UI 1·· 1) ..,.,, ..;.,s 1&gt;0r lu.s atcncio·• . ~ucursal Jn.., t e ,H n.s " .............
roztli11,-a. ag~nl? ue e~·· n-m~u.-o del pago de In póll.m mimen&gt;
ncs de que he &gt;1do ohJeto co
, s con deYoluc!6n de premio-, dc_la
f,42,03,'í por $10,000 00 diez mll 1~"¡. d..: cuy u ¡,ólim ful bcncftct:1r10,
:Scilorn Jooqulnu. E,t.'\ñol de .\.m '; ·;11,l[ca la manlfcstac·lóndcl fC\80,
y l'{gi1lcndo la costut~re i1:ct~n~lor~s de póliZll.:l de dicha Compatanto para ,-onoclm en o
•cncml no kngo incom-enicntc CD
ñla, ,•omo ¡,ara el &lt;lr·l ptlhll~o e~
de ',,1,a ~lutua" y nntc el ~ota1
hirner presente que hoy, enl
e ta me fuen:n cntre¡:ndos diez mil
r!o l'llblico, :&lt;eiior Alberto · C08 '
, [('ntos yclntlciuco pesos
peso~ Sl0,000 OCI lm1~1rto del ;egum, m!\si. ec1S&lt;' llcha ,;cf\om &lt;, sean en
SG2:í 00, importe de los premios pagar oo ¡,or &lt;

g;

ª¡ 'Ina

f

jun::" "10,G'.l.'i OO.
. .
A orrohorar tanto b religi()l;idad de
!-:Oto hec,:; vknc_nn~l~=1tocdc sus contratos, como la magnl•
"Ln Mutua para e, C'.
~on de,·olucl6n de premios que aollccncla de su si,wma de ~ 1- 11 i:osprnetkn 1n. ~oícrlua l'ompní1la t\nl·
tualmcnté nqul cu la Rc¡m, ,u

l_n.

camento.
•
of
~le es innto. como ..,1empre,
rccc~c li sus t,rdencs afmo. nm.lgo Y
atento~. ~.--r'irmaclo.-fost Áu-~ Sorwt111.

X.X.X.

~REPETIMOS quo

tocio pago &lt;}-che ser p~eci·

• ~· uo -&lt;on t·ubu·rtn.s nue,tras
snmente :llh•lnnta o_, ~ . i _1º t.lia. tl&lt;'l nws (lo~ agen·
'b .. .
los pnnwrnH ,&gt; • b
•
•
!t
C'll
·
. 'to '&lt;'Sl c&lt;•-&lt;aremos &lt;ll' en
tes)1.mzns
ú dl'l trinw:-:tn·
l!o~, su,cr1
I
..
viar el periódico.,.ez
&amp;&gt;A'

de ~uadalupe.

Lh•rn coll,(:iclo ,ni cuello
::;u ta!I,,man:
¡La im:í~••n de la Yirgen
Del TepC'yac !

y alegre, satisiecha,
1,ibre ,Jel mal,
•Qu(• felíz regn·,aba
1
Para &lt;•l hogar:

lo

de la

5

:::ns ojos, nntes llenos
1&gt;e chiridacl,
Cl•rrado~ para Hiempre
:-,0 miran más.

Este afio pocns rosas
rnr, mi ro,al,
l'cro PI afio ,¡ne \'ieue
Te traeré más.

í:~~

EL I\:UXDO.

Como la 1•cra blanca
Tiem• la faz;
Su manos como lírios
Cruzadas ván.

y allí exclamaba: ¡oh \"ir(gen!
Poco k d1í
J,.'\ qm' llena contigo
~u ,oledad.

J~;

eesii;~i~1~~~l~isi~~;~r~tffic!c;:n~~io~det%~t;a~
~l::irbitroje' ~11 legítima propied:11! al t!'rr_1tono d1Hcyt~iº~
como son tan dudooos los derechos alegado, por n,. !!
ne la han hel'ho rcneg:ir constantemente _del Jlll:
cío~¡;¡tral, muchail veceR propuesto por_ d go_h1erno,,.'ie
Venezuela (, pa~a por !ns horcas caudma~ que 1mpo~.,t~
. . ", árbitros (, tiene que decl~rar la gu~rra a o,
t::t.!,1~~\Tnidos, qi:e con fuerza sufir1&lt;'1)tt' so,t1enen con
d" ' • !ad el derecho internacional anwncano.
mzón lo,; periódicos ingle•e: ª? ,alen de su a,om.:
bro y •e prerruntan azorado~: «¿&lt;!ne d1~bjos c,,e~ta d~tr.1
Da.ilo1;roe, c¡ue impele á_lo:;.t.sta.los l •md•&gt;s a mtenemr
ei:t asuntos que no le atanen. •
•,
\b~ortoH lo, cstadi~taf' curopt)OS en la rontemp1tl'c~on
de. !!U. trorfa ,¡,,¡ ~1ilibrio, tantn!-' vcees y por tan _ner80s medioi; rL ' , Cierran :o~ ojos y n~ ':·en, ó _no qm1:ren
10 e ue pa.•a de este !:ido del .Ulant1co.. :So consH\&lt;'·
ve~ n!e ~in que ha,·a habido p2.cto explíc1to. las _naCJO·
:s•t~&lt;b~ dd contint•ntc wn en la J{cpúo:;ca dt&gt;l ~rlc á
¡~¡ hcnnana ma\"or Y á dla acuden Pn l'lli' &lt; ,.erens\1 ~~le vecinda&lt;l y ú ella,' éon más i:azón, cuando. ,-e ven
eame11aza
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. ias Jlotcncias l'xtranJera,. La~ d1hcultaa~ P111
•
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merican·ii: internnc1onale~, casi f&lt;' resuc ,e
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ero' c;iaudo tléhile,; y achacosa,; por razone,, que
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-' &lt;'ll 'c•~ta oca~i(,n ~&lt;• ven nmenazndas &lt;ll'
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• r el poder del ,·it'jo )lunclo, vuc ,·en n yu, a n
¡uerttc. pod' Washington v Franklin, y cncuen_tynn el
~~E~or~~w ha menci-:ter su· debilidad y la protecc1011 mol · U&lt;' nC'Cesitan SU!' achaque-s.
. r
ra ~I ~ " la doctrina :\lonroe'?» pn•guntan los peri6c 1co:"~;.~le~~s: ¡inocentes! •·~ el hasta aquí mnrcaclo al &lt;l~recl~o d~ c¿nquista; e;: el »011 plus ultro á l;i J,ula &lt;ll• .\ll•J~ndro YI " sus ,uccsore,; es el dcrecho_erig1éndose au?m•t?
sob re 1a•ruen:a brtita·
• , e~• ¡,'1 ,'111tonom1a de todo
· un cont11
nente-;.ci' la -~krlaraciúu ,olcmne de «Aménca para o~
au 1L"riranos. »

(el
.
LJQ /7ll/l0

d

ae los inaios.

Cr.rnno DE D. FEUPE S. GL'TJERRF.z.-(Tomado del Album de la Cvronaci6n con permi~o de «El Tiempo»)
En nuestro número anterior indicamos á nuestros lectores las fiestas celebradas desde el primero ha~ta el seis
del mes en curso y les dimos á continnaci6n un directorio de las que hasta fin del mes debían YerificarBe, seflalando las diversas Diócesi~ y agn1paciones entre las cuales se han repartido los días.
Hablaremos hoy de las principales solemnidades habi•
das en la semana. haciendo notar que han tenido una
gran esplendidez,' traducción 8ensible y sugesti\'n de ese
nmenso amor que ú la )ladre de los mexicanos profe¡:an
todo.~ los hijos de esta tierra ubérrimn y gloriosa por su~
tradiciones y recuerdos.
El domingo pasado, :t las cinco y diez minutos de la
maflana, salió de Puebla el tren de peregrinos, compuesto de trece coches de primera y S&lt;'gnnda clase, en los cuales se instalaron unru¡ setC'CientAs perponas que, puede decirse, representaban á todas la.~ clases distinguidas; ,·iéndose entre ellas á lo más gr.mudo do la cnlta ~ocieda&lt;l angelopolitana.
Habíase dispuesto para el expre~ado trPn un \'Ísto~o
adorno consistente en bandera¡; con los colores nacionales, plantas, flores y multicolores gallardetes, y que ~eún se dice costó una regular cantidad; pero á última ho-

ra su~pendiói;c tal adorno, como una muestra de duelo
por la muerte del Sr. Lic. D. ::"lfanuel Ho1nero Rubio.
Darante el trayecto de Puebla á fa Villa, el fervor de
los peregrinos manifestóse con cánticos de nlabanza á la
Yirgen del Tepeyac y el tren llegó ú la.~ puertas de la Yilla á las l 1 de la maílan::i, debiendo haber llegado ú las O.
Obc-deció tal retardo á la poca cantidad de vapor que
traía la máquina.
Con la peregrinación, venían caracterizados sacerdotes,
contándose ente ellos el Sr. Presbítero Don Jo~ Yermo
Parres, el seiior cum de In parrroquia del Santo Angel,
Sr. Xiem y el Sr. Don Yicente Cnrdoeo.
Yenfan ::idemás, 14 seminaristas que traían manto café
y beca azul, trajes que, unidos á los estandartes de tosdiYeri;os grupos, que llegaban á más de 80, t-0dos &lt;le ricos
materiales, daban á l::i numerosa comitiva pintoresco y
alegre a.~pecto.
Al descender éstos del tren, prodújose un incidente
que Yamos á referir con brevedad.
Los di versos grupos ordenáronse en proccHión, y desplegando sus numerosos ei,tandartes empezaron á cantar alabanzas. Yisto lo cual por variO!I gendarmes, que consideraron aquella manifestación como una infracción á las Le-

yes de Reforma, recogieron los estandartes é indicaron á
sus portadores que pasaran á la Prefectura.
Dividióse entonces en dos partes la romería, pasando
unos peregrinos á la oficina indicada y dirigiéndose los
otros á la Ba!::ílica, donde ya había principiado la función
y predicaba ti la ~azón el set1or Canónigo de la Catedral de
Puebla, D. J o•é Guadalupe Torres, oficiando de pontifical
el Ilustrísimo !sr. D. Francisco )lelitón Vargas, Obispo de
la propia Diócesis.
En la Prefectura, y ya en presencia. del Sr. D. Eduardo
Yelúzquez, los peregrinos que allí se habían dirigido, recibieron desde luego, por orden del indicado funcionario,
sus estandartes, y supieron que se les imponía una multa
de cincuenta peso~, reduciéndose á esta cantidad, Sl-gún
dijo el sc11or Prl'fecto, en razón de que los peregrinos se
habían portado con corrección.
El Br. Yelázquez m:llldó indicar al seilor Abad Mitrado, n. Jo~é Antonio Plancarte, que le suplicaba influyese
para que no ~e hiciese manifestación alguna de culto ¡&gt;úblico.
Cubierta la multa, lo~ peregrinos dirigiéronse á l:l. Co.
legiata.
Tras la oolemnísima función de la maflana, en que, se-

�6

EL ~llJ.\DO.

==

gún ya dijim06, predicó
muy extensamente el sefiorcan6nigo D. José Gua-

dalupe Torres oficiando,
de ¡,ontifical y á la que
asistieron seis preladOti,
entre los que se hallnbau
el de Queretaro y el de
Yucatán; hubo en la tarde
una distribuciúu piadooa,
consistenle en el ro~ario
y un sermón &lt;lel Ilustrísimo S_r. Varga.s, que terminó li ei::o de las cinco dt~

la tarde. Desarrolló en sn

~- -==- =

13 OCTUBRE, 189

-=------

Pascual. Asegúrase que
capa, mitra y bflculo valen $45,000.
A las ocho de la ma11ana comenzó la misa,
durante la cual tocó el
Orfeón de Querétaro,
contratado para todas
las funcione¡;¡ por Monseñor Plancarte.
Siguió la procesión, y
en la tarde, después de
las vúperaA, y de rezarse el rosario, ocupó el
púlpito el Dr. ~erfecto
Amézquita, Obispo de
Tabasco, quien dijo un
buen sermón, cuyo tema
fu"é el siguiente: c:Mi memoria vivirá en la generación de los siglos.•
Concurrieron los Arzobispos de Quebec,I Canadil) de Santa Fe (Estados Unidos'1 1 de Santiago de Cuba y casi todos
los prelados mexicanos
que se encuentran aqui
actualmente.

oración esta tesis: uEn laq
fiestas que hoy se celt!bran, no se festejan la~
glorias de Ja. patria de
Dios, sino las de la patria
de \los mexicanos . .,
A las cinco y diez minutos de la tarde tornaron los peregrinos á su~
hogares, en el tren 0SJ&gt;(.'·
cial que :tesa hora saliú
de la Yilla.
Para concluir, diremos,
que los poblanos se di~tinguieron en su día por
La Colonia jaliscienla magnificencia en todo
se en esta Capital, es
desplegada; su~ donativos
fueron considerable~, pue~
muy numerosa y cuenta
el grupo de romerías traentre sus miembros fajo nada menos de $1 i,600,
milias distinguidas y rique unidos á $3,000 que
cas, y personajes promiotro grupo entregó ante•
nentes por su inteligenriormente 1 hacen la cancia y saber, como por la
iidad de $:?(),600.
posición que ocupan.
Por su parte, el CabilLaarquidióccsisdeGuc1.do r..ngelopolita.no, hizo
dalajara es una de las
un donativo de $1,000, y
más extensas y de las
el señor Cura de 8an Anque con más elementos
drés Chnlchicomula, uno
cuentan. No es, pues, de
de $2ó0.
extraifar 1 que la funA.demás, un católico de
ción del viernes 1 dediPuebla que no quiso dar
cada á Nuestra Señosu nombre, donó li la Cora de Guadalupe por
legiat.a un primoroso cáesa arquidiócesis haya
liz con pedrería.
sido una de las mejores.
Entre las familias que
La concurrencia A la
en peregrinación vinieColegiata que, desde el
ron, contá.banse las de
dia anterior había auVelasco, Serrano Huerta,
mentado de: una maneDíaz, Ceballos, Maza, Róra notable, fué en esta
sete1 Díaz Barriga, Soto
vez más numerosa aún
Rivas, Urrutia 1 Alvarez
61 ¡,rimor milagro ao la ~irgon ao Guaaalu¡,o.
y tan escogida como la
Rnl, Moreno, Carrillo,
(Cuadro de Gonzalo Carrasco, terminado por D. Leandro lzaguirre.)
vispera.
Card.oeo, Pola, Cantú,
Tocó su turno el día 8 á la Mitra de Linares, celebranEl templo estaba adornado de flores y habia mayor
Santillana, Lozano, Pont6 n, y otras muchas tan conoei·
do de pontifical el Ilustrísimo Sr. Chapell1 Obispo de ~n- número de cirios encendidos. El programa de la fundas como las citadas.
ta Fe, Nuevo México, y predicando el Sr. Díaz, Obispo '!.ión comprendía, además de las diversas ceremonias
re1igiosas 1 la ejecución de la magnifica antífona del
Tocó la función del día 7, lunes, á. la Arquidiócesis de de Tepíc.
Fué asimismo el sermón de ese joven é inteligentísimo célebre compositor francés Teodoro Dubois, Non feDurango y á la Diócesis de Chihuahua, y no dudamos en
la nota más dominante y hermosa de la función.
cit taliter acerca de cuyos méritos como música saafirmar que la brillante nota de esta solemnidad, fué preladoi
Esta y la anterior función dejarán palpitantes recuerdos
el sermón del Ilustrísimo Sr. Silva, obispo de Colima1 el en los ánimos de los fieles, por las brillantes oraciones grada, se han entablado algunos debates, sin que por
cual une á su elevado talento y notable erudición, gran- que tas consagraron, así como la de Puebla por su magni- esto se discutan los que tiene como música profana.
des dotes oratorias.
:ficencia.
Esta obra fué tocada por una buena orquesta que
Pero antes de hablar de ese magnífico sermón, diremos
agradó mucho.
algo de la peregrinación que á. la Colegiata asistió.
Ofició de pontifical el Illmo. Dr. Atenógenes Silva,
Soberbia estuvo la función dedicada a la Virgen
Fué ella la segunda que de Durango vino, y se compopor
la
mitra
de
Antequera
y
la
cual
tuvo
efecto
e¡
Obispo
de Colima.
nía de unas trescientas personas, al frente de las cuales
miércoles 9.
se hallaba el Ilustrísimo Sr. Zubiría, Arzobispo de aqueLA CORONACION.
Con mucha anticipación fueron repartidas entre los
lla Arquidiócesis¡ concurrió también la Comisión del CaNuestros lectores comprenderán perfectamente que
bildo, compuesta del Aroed iano D. Leonides Dfaz de Al- miembros de la Colonia oaxaqueña. numerosas invita•
ciones firmadas por damas distinguidas del Estado, nos es imposible dar crónica de las fiestas celebradas
varado y Canónigo D. ~il.:.:món Fierro.
Además, vinieron las comisiones y representantes que en nombre de Monseñor Gillow, Arzobispo de aquella aJer; porque en los momentos en que se efectuaban,
Arquidiócesis.
á continuación citamos:
el último pliego del presente número, se encontraba.
Rabian venido ademl\s, de 0axaca, cerca de cuatro
Del Seminario, Presbítero D. Agustín Escobar, que desya en prensa.
empefia en ese establecimiento la cátedra de latinidad, mil peregrinos, entre los cuales se encontraban las
Además, el número próximo lo ocuparemos en su
y los alumnos Edmutido Villarreal é Ignacio del Río. comisiones de 19 agrupamientos religiosos, con sus
mayor
parte, con este asunto, y sera entonces la ocaDe la Archicofradía del Santísimo Sacramento, Sr. D. Ju- respectivos estandartes, unos de raso, otros de tercio•
sión mejor para dar u.na reseña fiel y corta de la celio Bracho. De la Sociedad de Propaganda de los Médi- pelo 1 etc.
cos y de los Abogados, compuesta respectivamente de los
El templo estaba lleno, quizá por la primera vez, y remonia1 reseña que, detener que publicarla hoy, adoSres. D. Antonio deJuambelz, Dr. D. Felipe Pérez y Lics. formaban la concurrencia. personas de todas las clases leccria de los defectos anexos á cualquier obra hecha
D. Rodrigo Durán y D. Salvador Fernández. Del Colegio sociales; desde las más ricas familias, residentes en precipitada.monto.
Guadalupano 1 nifias Concepción Dfn.z, Concepción del Río esta Capital, hasta los más eobres excursionistas llePor eonsigu.ien,e, nos limitaremos ahora é. insertar
y Josefa Díaz A.lvarado.
un breve resumen del programa acordado:
gados de los pueblos más lt.1J&amp;nos del Estado.
eLa tarde del viernes1 a las 4, se cantarán en la ColeComenzó la función á. las 9 de la mafiana, d~pué~ de In.
Los Unicos adornos que tenia el templo eran unas
misa subió á. á. la sagrada cAtedra el Ilustr(simo Sr. Silva, grandes coronas y muchos ramilletes de flores colo- giata solemnes visperas pontificales por el Ilustrisi11;10
Sr. Arzobispo de México Don Próspero Maria Alarcon
quien con bellos conceptos se expresó, y con ma.c~tría y cados sobre el presbiterio.
elocuencia tales, que subyugados los oyentes por el poder
Ofició ele pontifical Monseñor Gillow, quien llevaba y Sánchez de la Barquera, concluyendo la función
de su palabra, llegaron á perder la noción del sitio en que una riquísima capa plu,;a.1 hecha en Roma.¡ mitra de vespertina con el canto de la Letanía lauretana y la
se encontraban, y exclamaban «¡bien! bienhi
tela de oro cuajada de piedras preciosas y un báculo de los santos y demás preces que prescribe el ritual
de oro con artístico remate que figura un Cordero de la coronación.

13 ÜCTUBRE, 1895.

EL A."1JNDO.

í

9nformacionos ao,11666.
111 •. 1

r Cuadro por D. José J\Jarfn }barrarán.)

cEl dia 12, á:las s;de la mañana, el mismo llustrisimo Prelado entonará la Nona, y concluida que S{•a,
se procederá;á-Ja recPpción y bendición de la. Corona,
levantándose en ese a&lt;'to el acta respectiva.
cEn solemne procesión será llevada la Corona al
altar mayor por los Ilustrísimos Arzobispos )' Obh,pos asistentes.
cA continuación seguirá la Misa Pontifical -:,· después se verificará. la coronación de la Sagrada Irna:.rcn,
concluyendo tan importante ceremonia con el 'l.'edémn
Laudamus, en a~ción de gracias al Todr&gt;poderoso.
,Cuando haya terminado de cantarse el Tedéum,
se!harA salir del templo á. la concurrencia. para que
entre otra, A fin de que asista á la segunda Misa Pontifical.
En la tarde se verificarán las segundas l'isperas y
terminará la función de dia tan memorable con el de•
pósito del Soberano Señor Sacramentado.•
Tanto en la maffana como en la tarde, la Sagrada Cátedra ha de haber sido ocupada por los mds elocuentes
predicadores.
Terminado eranterior resumen de las fiestas de la seman&amp;i tan breve c¿mo lo exigen las dimensiones de este se-

manario, vamos ahora á hacer un ligero extracto de las
obras de reparación de 1a Colegiata y una descripción del
templo en su~estado actual, tomando los datos del magnífico)ibro~publicado por el Sr. .Agüeros: el Album de la
Coronación:
Como!el nuevo altar y baldaquino deberían descansar
sobre una!.'cripta, y el peso de ambos era considerable,
se eonetruyó ésta desde los cimientos, formando una b6.
veda plana con viguetas de hierro y piedra1 quedando así
con una resistencia muy considerable.
Respecto al baldaquino y el altar, hechos y aprobados
los disenos, ee encargó de eu ejecución la CompaiHa de
Mármoles Mexicanos, la que se comprometió á terminar
en un ano la obra por el precio de ~,000.
Al proyecto primitivo se sustituyeron, en vez de los remates, cuatro estátuas de Arcángeles, y en el interior de

Ja bovedilla, Jos símbolos de las cuatro Virtudes cardina,.
IC'fll, lo cual originó un aumento de $22,000.

Todos los bronces del baldaquino fueron hechos por Ja
CompafHa de Bronce de Brusela&amp;, y la parte de mármol
es obra del célebre escnltur Cario Xicoli, de Garrara.
La antigua cripta fué sustituida por una de estilo renacimiento y con mejores condiciones que la. otra. Está diddida en 7 compartimientos, todm1 ellos con cinerarios.
En la parte anterior 6 primer compartimi~nto, hay 4 altares de mdrmol negro, y frente á su puerta de ingreso se
encuentra colocada la hermosísima estatua en mármol de
Carrara1 representando al Ilmo. Sr. Labastida1 en actitud de adoración y elevando los ojos húcia la Santísima
Virgen.
En torno á la base en quedescan~a, tiene la inscripción
8iguiente:
ÁRCHIEPISCOPO ME..\.ICANO.
PELA(;IO A~TOXIO LABASTlO.-\ J,:T DÁV.AI..OS,

Jx Jt"BILEO SUO SACE'RDOTALI.
DoMus E"(TDERO EcnA-XOVB.

)Ii:1-:,ro~v:..o:-..
Cuatro escalinatas conducen del cuerpo de la iglesia al
presbiterio, coro y capillos, y todas tienen eu pasamanos
cubierto con láminas de plata.
Todo el pavimento del presbiterio est.t re,·estido de
mármol negro y blanco italiano, formando vistosos ta•
hieros.
En este lugar está colocado el magnífico altar y baldaquino de estilo biznntino-romdnico.
El baldaquino esht formado por cuatro columnas cuyas
bai:!es Y. capiteles son de bronce y los pedestales de mármoles de varios colores, y los fustes 6 ca11as de granito de
Escooia, monolíticas, que miden 6½ metros con peso de mil
arrobas cada una; lo bórnda t-'8 de bronce dorado rematada por una cruz y cuatro acróteras con los cuatro arcángeles de que l1á poco hablamos y las cuatro virtudes cardinales¡ todas ellas estatuas en bronce, de irreprochable
ejecución artística
• El altar todo, de blanquísimo mármol estat·uirio de Carrara.i con delicadas labores, contiene el marco en bronce
dorado donde ha de colocarse la Santa Imagen, Y..en am~

boa lados, sobre pedestales, las estatuas en mármol de
Illmo. i-;:r. Dr. Fr. Juan de Zumárraga y del felicfsimo in•
dio Juan Diego, ambos adorando á.- la Santísima Vírgen.
El. c~sto de la cripta, b6vedJ. de fierro, pavimento, re,·e~trn11ento de m.ll'mol del presbiterio, decoración de la
~veda. ,1uperior corre~pondiente, altar y baldaquino, ha
Hdo de $};){),000.
Inmediatamente tras el altar de la Santísima Virgen,
se encu~nt.r,~ el coro de los Canónigos, bajo la bóveda
principal, y, por lo mismo, afecta una forma circular.
Allí se colocó la antigua sillería y el facistol.
Separa el coro de la capilla de Sen.or San José, ubicada
en el ábside, la magnífica reja del antiguo coro. En la
terminación de. las naYes lat.erales se encuentran las ca.
pillas de ~ifor San Joaquín, Señora Santa Ana y las dos
dedicadas á santos mexicanos, todas con un elegante y
sencillo altar de mtí.rmol blanco y con bellas pinturas sobre _lienzo, del notable artista romano Sih-erio Cappa.
rom.
Estas capillas están construidas ~obre las partes Iatera1e1(de la cripta y dos escalinatas permiten el ascenso á
ellas.
En la parte de la iglei,.ia antigua pocas innovaciones
pudieron llev[U'Se á cabo, y solamente se restauraron los
capiteles dóricos. No fué así en la parte nueYa, en donde
el Sr. Agea desarrolló con sobriedad y elegancia las bellezas del estilo románico.
A los lados del altar y en los muros del edificio se arreglaron dos cómodas y amplias tribunas.
El d~orado tle_ los mu ros y bóvedas ha corrido á cargo
del emrnente art~ta. Sr. Salomé Pina.
Sobre la puerta ~ur se conFerv6 la in.ecripción votiva
que la ciudad de ~léxico dedicó á. la Santísima Yirgen de
Gundalupe el afio de 1810.
Bellísima e,;¡ la decoración de las bóvedas que sustentan al coro alto, lo mismo que la de los capialzados y segmentos de las tres puertas del frontispicio. Limpio color
azul, oro mate, oro brillante, flores, jarrones y figuras
geométricas completan el decorado de esta parte.

( Siqu, m la página 10.)

�rn ÜGTUBRE, 1895.

EL MUNDO.

8

13 ÜCTUBI:E, 18tJ:,.
=- --

EL )fUX D&lt; &gt;.

El rematr l.'1,t.l formado por una esfer.i e,;111:1lt:1da, 'tllf' representa la tierra v en donde se ven las Américas, distin~uiénclose ;\J._\xico.
Dlcha esfern de~c.'\nsa sobre una moldnr,1 circnlar, f~rmad:1, do h?jn.~ cinceladas cnajad:i'l de pie&lt;lms preciosas, como zafiros, brillante~ ,. rub1e~.
El :íguila nacional est:t posada sobrn c~a esfera, y sobre f,;tn hay nna cruz
formada con brillante~.
l'nos joyero, de )[éxico han hecho nn fac.símil, en plata dor:1th. d&lt;, la
Corona Imperial, In cual servirá pam el 11$0 diario, y fué co8teada por doce
scfioritas.

mm DE LOS

PRIXCIP.\LD; PROYECTOS P.\RA k\ CX&gt;RO!U.

LA CORONA DE LA \71RGEN DE GUADALUPE.
Pesa la corona una arroba cuatro libra~. )Iide 62 centímetros de altura y un metro 30 centímetros de circunferencia.
El oro y plata con que está construida, fueron regalados por las damas signient.es:
Sra. ~lanuela CortaT.nr viuda de Cermntes, Luisa G. viuda de Yelázqnez, Guadalupe Pesado
viuda de Seguro, Leoca&lt;lia Molinos viuda de Araujo, Su,ana PC!,ado viu1a de Teresa, Loreto Casanov-a de Lmares, María Barros de E•cudero, Isabel Lozano viuda de Betti, Dolores Barron de
Rincón Gallardo, Guadalupe Gourges de Accves y Rosalía )Iartinez Xegrete de l-'crnández.del
Valle.
· ·
El dibujo del modelo para la corona lo hizo .el pintor mexicano Don Salomé Pina. La idea
simbólica de la misma foé de Don R6mnlo Escudero y Pfrez Gallardo.
El costo de la joya e:1 de treinta mil pesoi,. La contruyó un célebre joyero belga.
Se compone de cuatro partes: /,a.~e 6 dia,frma, c11erpn, cúpulrt y renllllf.
La ba-~e cst:í formada por 2'2 medallones con ramos de rosas sobre oro con esmalte de Limoges y
los nombres de los 22 obispados mexicanos que existían cuando se comenzó á hacer la joya. Ademiq veintidos ángele~ cincelados, estrellas y adornos de brillante:.
El cuerpo tiene seie escudos con las armas de los arzobispados y seis ángeles, que nacen de otras
tantas rosas: ésto~ admirablemente esmaltmlos. Los cqcudos, en e.imalte de Limoge~, rodeados de
brillantes pcquei'los.
La cúpula se compone de seis secciones, de siete estrellas &lt;le brillantes cada una, y seis fajas
de ramos de rosa.• do oro, cinceladas y realzadas. Xacen los ramos de unas flores de lis, teniendo
por centro nn a1natista, y están circundados por marcos de diamant.cs con molduras realzadas.

VIDRIERA ES EL .\LTAI: DE'-.\:-' JOSÉ.

Tomado del .ll/,um de la ('oronad611, con permiso de uEl Tiempo.,.
Adelllá~ de la coron_a magna, definith·:imente construitla, y la cual apa·
rece en otro lugar, publicamos en esta p;lg1na dos de los m,ía bonitos proyectos reci!Jidos por el Sr. Plnncarte.
No acl•rtamlo éHte :t decidirse por ninguno, marchó á París llevando un
croqui, del :-&lt;r. Pina, repre~entnci6n de la idea simbólica e~cogitada ,. encar·
g~ la fabricación como queda dicho á uno de loil principales joyeros de la capital fmucc~a.

***

--

, OTRO PROYECTO l'.\R.\ LA CORO:SC.\.

. Separfod~la ~el coro n~evo, la magn(fica reja del antiguo, se encuentra
ubicada e_n e_l absl\le, la capilla de Sei'lor !:ian_Jo~é, ornada por cuatro precioeís1mas v1clnenll;, una de la.~ cuales repro&lt;luc1moH. Son de finísimo cristal de
)Iunich y fueron'costendas, como toda la capilla, por Don Antonio de Mier
y Celis y ti\l e;;posa la Sra. I~abél Pesado de líier.

9nfarior

ae la (!olegiafa. (estaao actual.)

(Fot. de Cruces, tomadn para El .\fwulu.)

u

�13

EL :MUNDO.

10

ÜCTUBRE,

1895.

13

ÜCTUBRE,

1895.

EL MUNDO.

11

(Sigue de la página 7.)

Las bóvedas superiores, de idéntico color azul, ta:chons.das de estrella!
de oro, y con sus aristas cubiertas por bandas de vanos colorea, adornadas
con elegantes entrazados.
.
.
.
Las pechinas todas, contienen figuras de ángeles en actitudes diversas, crrettidos por rosas y follaje.
Las pechinas del cimborrio presentan ]as alegorías de los cuatro Evangelistas.
.
l
. alt
do
El cimborrio tiene pintados en su bóveda ánge es ~ pie,
.ernan
con figuras alegóricas de la Letanía, en que figura un~ imagen ~e Guadalupe en un marco bronceado con dos ángeles en adoración, del mismo metal, y superada por un serafín. Cada grupo de estos tiene un escudo, con
un versículo de la Letanía.
Estas pinturas han sido ejecutadas por los Sres. Montenegro, Unzueta Y
Ramírez discípulos aventajados del Sr. Pina.
Los s~mentos de los Iunetos tienen las mismas figuras de ángeles que las
pechinas, con rosas y follaje.
.
. .
.
Todo lo antedicho se refiere á la parte antigua del edificio: con respecto á
la parte nueva, el decorado varía, sin estar en oposición con el que _hemos
descrito. Se ha procurado que el color natural de la cantera armomce con
la pintura.
d C tll'
Continuó y concluyó el ornato de esta parte nueva, el Sr. Barón e a a,
usando oro y colores mates, y ornamentando con: más riquez~ esta parte, toda Tez que el trabajo arquitectónico es más ~s;IDerado y es_tét_1co.
.
Esta decoración, en su estilo, es del princ1p10 del Renacumento, con reminiscencias góticas y orientales.
En los lunetos de la bóveda peralt-ada del ábside, pintó los retratos de SS.
SS. Benedicto XIV y León XIII, é Ilustrísimos Sres. Labastida Y ~]arcón,
más el escudo de armas del Ilustrísímo Sr. Abad Mitrado D. Antomo Plan•
carte y Labastida.
.
.
En los segmentos de la bóveda puso serafines y all_í también_ varios escudos con pinturas de los .misterios gloriosos del Santísimo Rosario.
Las vidrieras de la Ventana de la cúpula y cuerpo del tem-?lo, son de
cristal de varios colores, grabados y montados sobre marcos de hierro.
Las vidrieras de la capilla de Sefior San José y ojo de la bóveda del áb·
side, son de cristal de )Iunicb, con figuras de santos.

•

$s!a!ua on marmol de roonsoñor !rabas!ida
Colocada frente á. la puerta de entrada•de la crip~a de la Colegiata de Guadalupe.

$sta!ua en marmol

ae 'Fr. 9uan ao Zumárraga

instalada en el altar mayor.

LOS CUADROS.

$s!a!ua en marmol de 9uan Diego
Colocada en el altar mayor.

Al penetrar en el templo llaman desde luego la atención los g~andes
cuadros murales acabados de pintar, y uno de ellos no conclmdo to·
davia. Como dijimos en nuestro último número, estos cuadros, que
costaron $30,000, y ya que hoy los publicamos, explicaremos las escenas que representan.
El primero de la nave procesional derecha, obra de D. Felipe S. Gutiérrez, simboliza la vocación de los indios, y no necesita aclaracio·
nes, pues solamente presenta el espectáculo que tan frecuentemente·
se ofrecía poco después de la aparición; el bautismo é ingreso de los
indios en el seno de la religión católica, sometiéndose á. sus reglas Y
dogmas, y recibiendo por lo tanto los sacramentos que ordena la Iglesia
El cuadro de los Sres. Carrasco é Izaguirre que representa el cprimer
milagro de la Virgen&gt; se refiere á una curiosa tradición: cuenta ésta que
al transladarse la sagrada imagen, desde esta Capital á la ermita cons·
truida en el último lugar donde se apareció Nuestra Señora, los indios
en gran número que seguían á la solemne procesión organizada con
tal motivo, iban sembrando el suelo de flores, bailando y ejecutando
multitud de ejercicios de guerra; en una de sus danzas simularon un
combate, y una de las flechas que dispararon, hirió accidentalmente á
uno de los indios y lo dejó muerto. El Illmo. Sr.Zumárraga que d.irigla
la procesión, ordenó acercar el ~adáver á la imagen, y con gran sorpre·
saJ de los naturales, su conterráneo volvió á la vida, al extraerse de
la hr.rida la saeta. Tal es el acontecimiento que esta bella pintura.
recuerda..
A fines del año de 1736 una terrible epidemia diezmaba al pueblo
mexicano de una manera espantosa. En tan aflictivas circunstancias,
volvió los ojos á Maria del Tepeyac y deter!Ilinó jurarla solemnemente
como patrona, en suntuosa función que se efectuó el 26 de Mayo de
1737. Tal es la idea del ruadro de D. Félix Parra. Apenas efectuada
la jura, se extinguió la peste, de manera tan patente que propagada la
noticia por toda la nación, varias provincias de la que se llamaba enton·
ces Nueva España, solicitaron ac·o gerse tambien al patronatode la Vir·
gen y con tal motivo partió para Roma el Padre Francisco López, de-

signado por el señor Arzobispo de México para obtener la confirmación de la Santa Sede. El notable
artista mexicano D. Salomé Pina ofrecerá en su cuadro, no terminado aún, el momento en que el comisio•
na.do del Anáhuac extiende ante el Santo Padre la
copia que llevaba de la imagen, que á pesar de ser imperfecta deja maravillados al Sumo Pontffice y á los
prelados de lo rodean.
En 1666, el canónigo Silis, del Coro Metropolitano,
pidió al Cabildo Sede-Vacante que se abriera plena
información, por medio de testigos y de toda clase ele
pruebas, que pudiera haber, á fin de comprobar la
milagrosa aparición. Hiciéronse tales averiguaciones en México y Cuautitlán, patria de Juan Diego, y
declararon con tal objeto españoles é indios, eclesiás·
ti.cos y seglares, nobles y plebeyos.
La toma de estos testimonios representa el cuadro
del Sr. D. José Maria !barrarán y Ponce.

*
••

Se nos refiere .í última hora, un bonito rasgo de
Monseñor Gillow, Arzobidpo lle Aucequt!ra: Habiendo
llegado á i:;us oídos la noticia 1h, que la pedrería que
adorna la corona de Nuestrn. Señora es menos valiosa
que._la de su mitra. riquísima, decidió ceder las piedras

NOTAS COMPLEMENTARIAS.
Durante las fiestas, el Orfeón de Querétaro ha sido
acompañado por un espléndido órgano que propor•
cionaron los Sres. Wagner y Levien, dueños de la
acreditado fábrica de pianos de la calle de Zuleta números 12, 13 y 14.
Dicho órgano está construido por la casa E. F.
Walcker de Luisburgo, Alemania, y tiene seis regis•
tros completos, lo que equivale á doce mixturas; es de
caja elegante é igual á un órgano que compró la iglesia de la Compañia en Puebla. Como todos los pianos, armónicos, etc., que vende la citada fábrica de
los Sres. Wagner y Levien, este aparato, cuyas sonoras voces habrán podido apreciar todos los concu•
rrentes á la Colegiata, es uno de los mejores que exis·
ten en la República, y ha ayudado poderosamente al
Orfeón de Querétaro.

de ésta, á fin de reemplazar algunas falsas de la corona. Consideró sin.Jluda que, en caso de ser exacta la
noticia, no será.natural que un humilde síel'VO de Dios,
encargado de predicar la modestia á. los hombres, ostentara en el templo dedicado á la Virgen, joyas más
valiosas que las que presenta la imagen d-e la Madre
de Jesucristo.
bigna de elogio es la acción del Magnate de la
Iglesia oaxaqueña.
A propósito de Monieñor Gillow: hace pocos días, como decimos en el resumen de los acontecimientos de la
semana, le fué robado un margnffico reloj de oro cuyo
valor asciende á $800. Pues bien, el jueves último coro~
pareció ante el !Ilmo. Prelado, un individuo de porte decente, quien después de pedirle mil perdones, manifestó.le que según había sabido, estaba excomulgado el ladrón
del reloj, por lo cual, iba á devolverlo.
Monsefior Gillow recibió la alhaja; regaló al portador
una gratificación de $100, y levantó la excomunión, por
que como ea de suponer, nunca fué fulminad&amp;.
No concluiremos sin dar***
las gracias al Sr. Lic. Vic•
toriano Agüeros, por habernos proporcionado con
tan buena voluntad los preciosas originales que tuvo
para su obra, y con los cuales hemos hecho nuestros
grabados.

LA TEMPESTAD EN EL PACIFICO.

9ng. 9uan Glgoa
Director de las obras de la Colegiata.

A consecuencia de haber estado el telégrafo interrumpido, no se pudieron obtenerpormenoreacompletos acerca de la catástrofe ocurrida en la Paz, Baja Californía
acerca de la cual damos una breve noticia en nuestro r~
sumen de acontecím-ientos de la semana; .nuestro corresponsal en Mazatlán nos informa que en Culiacán[ pueblos cercanos, se desbordaron los ríos y arroyos, inundaron las poblaciones y tierras de labor.
Se cree que no ha habido desgracias personales en gran
número y que las pérdidas materiales ascenderán á doscientos mil pesos.

�EL :MUNDO.
- - -=- Ur!l11l11,

--

1:3 OcnmnE. 189f&gt;.

-~---que existe hace tiempo en )Ié.
xico y que tan bonitas fie~tas
ha dado en lo~ lugos de T&lt;'XCOco y de Chateo; y el Club de re!!atns de Yeracruz qne 110 podía
habcr~e establecido t•n vnnto
más apropiado; y en nuestro deber e"tá dar 1\ conocer los trabajo~ de tan simpáticas n~ociaciones.
Por i11Yitación dd Club vemcruzano, salieron hace poco de
~léxico para nue,,tro puerto del
Golfo, Yarios miembros del d..ake~ide Club," con el objeto de
tomar parte en unu~ regaUlS que
;;e d&lt;'ctuaron con el mavor lucimiento Y en las cuales· yinieron lo~ jóvenes veracruzanos
cuyCt retrato publicumo;; y cuvos nombres ~on los siv;nientes:
Proel, Alfredo Lenz. Reruadore": J)omingo Carcía, F111ncisco
Anell. An~el Lomanaco, Enrique Sent.iP~ ~- Eduardo Prado.
Timonel, Emilio Cnrrau.
l.n di~tnncia fnt'• de 1,000 metros en linea recta, recorrida en
cuatro minutos por el Clnb de
Regatas de Y,•racruz y cuatro
minuto, cuatro ,;egun,lo~ por el
«Lakeside Club."
Reinaron la m1b amigable cordialidad " la 111:ivor :mimución
tant&lt;• e1itre lo;;· competidores,
como entre los habitantes de la
población y la multitud de excnr~ionistas que fueron do esta
Capital á presenciar la fü,stn.
Les mandamo~ nuestros más
sinceros parabienes.

rn tlcrncrn}.

At&lt;'ntos nosotro~ !'iemprcá todos los mo\·imientog de-nne!'tl'll
sociedad que~ignifiquen 1111 progre;o, nos hemos ocupado constantemente, C'll dar á r.onocer
lo8 c,;fuerzos de vario&gt;' ugrn·
pamientos en pro dl• ulg1rno,
ejercicio,; de sport que tnn ben~ficos son paro In jtwentud en 10doF lo,:; paí,;cs y qne tnnto dicen
&lt;•n fayor de las poblucione~ un
que BC' dc,,arrollan.
Ilu\· unos jnego, que solo fa.
vorccen ó divierten á los que en
t-llos toman parte y otros qne
di~tmen al p(1blico y aun pueden producir nlgt'in beneficio á
las Sociedades; tales son ta., cnrn•ms de caballos tkstinudu,; :\
mejorar la 111za de t•sos animales tan útill's ul hombn•; mies
son también Jn~ regatas de,tinndnc á m&lt;•jorn: la con~t ruc~iú1! d_e
buque~ y adiestrar :t los md1 \'I·
duos en el mnnC'J0 de !ns na Yes,
desarrollando á In ycz sus fuerza.'"-.

IInnRe visto últimamente á
iuglese, Y norte:unericanoe pal¡)itantes ·de cmociún, esprmndo
ansiosos el re,ultado de la,; re·
gatas entre el «Walkyrit&gt; Illn y
pJ "Defende111 \. H~ ha vi"to como esas compétencins interuncionales han oca;;ionado la fa.
bricación de buqm•;; henno,o, y
lig,,rfsimos como nunca se habían v h;to.
Es, _vuet, digna ~k .aplal15ú, la
orgamznción de ::,oe1~ode;; de
regatas como «Lakes1de Club,11

5!os t?(?nCQaores '2n las últimas regatas a-i °0'2racruz.

Hay algo muy curioso y es la propen~ión que tienrn los
hombres á hablar de la~ mujeres, sobre todo, á los postre,;
de una buena comida. Ya doi\a Emilin l'.;udo Hazan lo
había hecho notar. E::to debe halagar el amor propio del
bello sexo.
)la.s aún, si se reuniesen todos los libro~ que sobre la
mujer ¡;e han l',;crito, alcanzaría á forniar"e una regular
biblioteca. Aparte de los libros, en las publicaciones lite·
rarins menudean máximas y penFamientos acerca de la
mujer y á la yista tengo en estos momentos una en qut',
entre otro~ muchos, figuran Jo, siguientes pensamiento~:
La mujer es el Alfa y Omega, la primera y última
palabra, el intierno y el paraíso, el mal y el bien, la caída
y la redención.

*** que son ella, tanta;; co·
ignoran

Juzgo que mis lectoras
sa::, como han dicho los 11hombres de mundo,,, Y lo mú;;
curioso es que esos hombres de mundo, con todo su bagaje filos6fico, caen como tórtolas encandiladas ante una
mujer medianamente viva
El célebre l&gt;'Alambert, primer matemático de :Fnrncia
en el siglo XYII, muy fil6,;ofo y amigo de \'oltnire, fué
el juguete de ~llle. de Lc,;pina.0 ,e muy inferior á él en talento.
Et sic de Ca'lt'ris.
Lo que prueba que nada \·alen ni la experiencia ni el
ingenio, ni la ~abiduría ante uno~ ojos muy negros y unos
labios muy rojos.

*

" * de la naturaleza. Dfa.5
La moda es una gran enemiga
pasados leía yo que la cruel moda de lleYar ala.~ de pájaro
en los sombreros, est,í concluyendo con las aves de hermoso plumaje, que son tenazmente perseguidas.
Otro tant.o l)Odría decirse de las nutria!!.
E~os hermosos animales de piel sedosa, que son ~acriiicado8 ó. millares año por año, dkecáselos por medio de
un procedimiento que en uada altera la forma de la gentil b&lt;'stiecilla y van en sc-gnida por todo el mundo ch;lizado, enredándose á los cuello~ de las guapas dama;; que
ejercen el imperio de la elegancia.
En :México no es tan rudo el iiwierno, que obligue ó.
arrebujar,;e en amplia.Q pieles, pero la moda lo exije y ella
m~s que el tiempo determina los cambios de C.'!tación.
Cuando veo en el bov.lc,ard á los caballeros con sombreros de paja, me digo:
-Ahí está el verano, aun cuando sienta una deliciosa
frescura en el ambiente que me rodea.
Cuando veo brillar con matices de terciopelo hermosas
nutria.~ y manguitos negros, me digo:
-Llegú el im·ierno, aun cuando no sienta sus rigores.
)lejor es así. Esa de.90Jación du la naturaleza ante la
nlbeante nieve entriAtece.
En cuanto á las nutrias y los castores juzgo que deben

odiar al iin·iemo, odi•r á París que dicta su "entencia de
muerte......
Acaso se digan en la soledad de sus guarida~: rná" no;;
valiera haber naddo con púa~ como el erizo...... nuestra
hermosura \'F la causa de nue,;trn muerte.11
Cuanta~ \'ecee, en rfccto, la hermosura es hastn para
las mujere,; un dún fatal ......
¡Ay infeliz de la q11e w1re hermos,1! dijo un poeta.
.Juzgo ~in embargo que las dil'Z décima» partes de las
mujeres hermosa.0 apechugan gustosas esa infelicidad ..... .

***
noche

«Pronto encended la
todllS suH c:;trellns. Estas
lucen m{is cuando el im·ierno ll~a; se condensan, ~e encogen cual Fi t nviei:en frío," pero ~u fulgor e,; más puro.
Ahora, veladas perpetuamente por nubes importunal,, no
pueden enviarnos sus castas miradas, sn~ miradas triste~
que t111spaFan las negruras, que envuelven la tierra como
infinita." ,;aetas de plata ...... Infü1ita.Q? no por cie1io; debo
rectificar e.;;tn palabra: las eEtrellas no :;on infinita~. La
ciencia ha dicho su l!ltima palabra acerca de esto, y YOY
á repetíro~la: no os asusteb, lectoras mCns, que ni :&lt;eré
dif11~0 ni indige:;to.
8iguiendo las indicaciones del Congreso Astronómico
de JSSi, el Observatorio de París procede á la redacción
de un cat,\logo de estrellas, como si dijéramos, ú un cen·
so de esas cele:;tt&gt;s y blancas vírgenes. Esta ciencia se mete en todo lo que no le importa. Xo contenta con rasgar
el velo que oculta los misterios de nuestro mundo, cuéla·
se bonitamente por las alturas, y cualquier día, sorprendiendo á loF habitantes ultraterre,;tres, van á fotografiarlos en desal,i/le.
Pero me aparto de la cuestión. Como iba diciendo, en
París ee procede al censo de las eHtrellas, se pa.0 a revista
á ese brillante ejército y no hay planeta ó satélite, cualquiera que sen su importancia, que no tenga que parar
ante el objetivo.
·
Lo, astrónomos del planeta llamado Tierra, que á este
recuento proceden-dice una revista extranjera-han tenido ln idea de hacerlo menos vejatorio pura el cielo en
general, confiándolo á lo~ buenos oficios de un doctor en
ciencia!:. Se han obtenido ya ISO cliché:&lt; del cielo y algunos muestran apenas una decena de estrellas.»
Es que en el cielo, como en la tierra, hay Tl&gt;gion&lt;'s deHhabitadas, desiertoE celestes y otras ricas y bien pobladM,
puc~ cliché,; hay que contienen hasta 1,500; por término
medio, hay 335 estrellas por clicM.
El conjunto de las que formen el catálogo, llegariin, eeg(m se cree á tres millone,,.
Xo son muchas, ycrdad? Bélgica tiene más habitantes
que ese gran piélago aznl que se halla sobre nuestras ca·
bczn.&lt;,. Bien es que la Yía Láctea: populosíeimo barrio del
cielo, no se pre.~ta para el cen~o y que daría numeroso
quehacer á los empadronadore~; pero la \'ía Láctea es hoy
por hoy el p6J111lo de las alturns, en la.~ que impera serio,
como en nu01,tros jardines la camelia.

Porque las flores ,:on nue,.tros astro~. "l;n poeta ingl(&gt;s
la&gt;- ha llan111do Tlw Blors of t/11• carht, !ns estrell11S de la
tierm.
• )lnrianela, la dnlc&lt;' nifia á quien tan cruelmente hiere
l'l de,tino, explicando ni hermoso ciego, al cual guía por
tod:1, parte,-, los encantos de In naturaleza, le dice:
11La~ flore,: ~on las t•strellas de la tierra.11
-Y las estrellal'·?-preguntn el ciego.
-La,- l'Strellas, re,;ponde )Iarianela convicciún profunda. ~on la,; mirada,: de los que se han ido al cielo.
Hermo,-a definición, ¿verdad? Las madres amantes deben mirar como Yéspero, como Cirio, las novias muerta~ ......
En cuanto ú la, flores, ¿no es acaso el elawl un pequei\o :l\larte'? y In rosa de color vivo un aldebarrán en miniatura?
La,: 71WT!J(critas de corazón de oro, eso" dedicados oráculo~ que com,uelas, ¡oh blanca amiga mía! y las fiore9 de
¡.;an .Juan que por Octubre perfuman las frescas hondonadas, estrellas ~on de nieve.
En e;;to, como en todo, la poesía va m:t~ alhí que la
ciencia. Ant&lt;:, de que los sabios lo hubiesen dicho, los
poeta, sabían ya que el cielo azul no es más que una mentin\: .Si ts cfrlrJ, ni es azul, dijo un poeta castellaPo.
Pero, añadamos, ett una mentira tan hermosa.

*

** el Sr. Silva en la ColegiaEl )une;; último, predicando
ta, que par€ce una n8cua de oro, estuvo á punto de ser
aplaudido.
Los fieles concurrentes, decían á cada paso en \'0Z no
muy baja: •bien, muy bien,» y escuchúbanse rumores de
apro\)ación.
Alguien recordó á este ¡irop6sito, que Lacordavie, el
eminente llredicador dommico, ;teg6 á ser aplaudido en
SotreDam(.
. Era ~cordavie hombre sediento de h(!millnci6n y ~
mtt&gt;ncia, y no podía gustar de a&lt;1,uel rmdoso homenaje
rendido á ~u genio; UHÍ, pues, entr1stecíale el apluso¡ pero arrebatado por i;u amor á Cristo, enfcrvecfase de modo que sus actitudes, sus ademanes, su!! expresiones, hijas de una alma tnn grande, subyugaban hasta hacer que
el uudit.orio se olvidnHe del lugar sagrado.
. Los mejo~es actores de Francia acudían ú la ~ran bnsí·
hca y e:-tudraban ]05 ademanes de que aquel fraile inmor·
tal, sabido lo cual por él, en lo de adelante cruzó sus bra·
zo" sobre el pecho ocultando sut&lt; manos en las luengas
manga.~ de su hábito.
Y hay tan pocos predicadores que se parezcan á ese!
Grande es, formidable sin duda, el poder del verbo humano y quien esgrimir sabe e.•a espada de luz triunfa
siempre, im\&gt;one el ideal que abona.
'
~edro el I·-~nitaiio lanz~ ú Europa h~cia el sepulcro de
Cmto ...... )hrabeau cambi6 lafaz del siglo. Era feo éste·
las viruela~ dejaron su indeleble huella en su fnz. Su ca:
bcza era lumina, más cuando hablaba, transfi~rábase....
Si ~e encolerizaba en la tribuna; parecía un Dios.
,,L,1. cólera, dice Yictor Hugo, le sentaba tan bien como
la tempestad ni oceano.n
Al •oceano, sin embargo, le sienta bien a,,ímismo la
calma? ¡Qué bello es cuando coquetea con el sol cunndo
parece de oro, cuando suspira dulcemente lamiendo la
playa ....... ..
Tiene enton~es melocidades de mujer; pero como ella,
cuando ee enoJn, es fiera ....... ..
Observo ~in embargo que me entro por un terreno escabroso, y pongo punto.

EL MUNDO.

1;} OCTUBRE, 1895.
=--- --=-=- -=--"':'""--=- -=---- -

Teafros

)?

::n,ESTJ~1EN

$alones.

De los acontecimientos de la semana.

La muerte_ de.l i,elior ~Iinistro $le Gobernación, conforme._á la predicción que hacía Y&lt;?1n_ pasada semana, ha paralizado por completo el 111onm1ento social v aún los
cen!ros ~e :euni6n propios de los hombres, tules como el
Ca.~rno ;&gt;iac1~na.l y el Jockey Club, hán~e resentido de esn
falta de 111onm1ento, muy nntural, si ~e atiende á. Ja.q nu•
mero,as per~onas que ya por los lazos de la amistad ya
por loH del part•ntc.sco, est:\n unidas con la familia' del
finado.

..

**
I:;n el teatro I'.rincipal, ,recientemente reinau~urado, .)a

,
U111ca nota d_ommant~· fue una que pnd_o Uegar a t;rúgica y
que ~e quedo en cúmicu; pero que pud1&lt;'ra ser un augurio
de futuro" percance.•.
Imag(nen~e mi.", lect-0re, que el d&lt;,mingo último duran•
te la rl•p~~~entacmn del Jfi/uyro del" l"ityen, desp;endióse
una porc10n del e:;tnco que orna In galería, cayendo con
gran~c ~struendo mi!; cerca .de dos estimnblt~ dnmns,
q~e a milagro de la hrgen at:~buyrron ~in duda que el
d!choso estuco, de una ex.t~1L&lt;iun de tres vara", no las hu•
biera muerto.
Como es regular, menudmron los comentarios. ~\. mí
me parece muy natural el acontecimiento porque á lo que
só, el estuco e~tá pegado con cola, y como ha llondo
tanto ......
El decorador C:nerini dicC', según 111e cuentan, y repito
con las sah-e~adt's debidas, que.el teatro se rn ú de,;plomar con el primer temblor y los mteligente, afirman unos
que ~l estuco debe at~rmar,;c con tornillo~, y otroR q(1e de~ fl¡nrse con cola. \ o no sé por qu~ procedimil'nto decidinne; pero me par&lt;--ce que la cola, así cuando h.iee mucho calor como cuando diluvíu, no pre.;:ta muchas ,ezuri•
dades ú los que temen morir estucados.........
~"
Alguien !1fiade1¡11e e,o de fijnr con tornillos el e~tnco l'S
poo.:? ar! íst1co y no contrarío opiniún tan ih1Rtmd11¡ ~rns
panaceme que n~ percance trágico, aunque In tragedia
entra en lo artístico, e" de lamentare&lt;'..... .

•**

En _Arbeu, In compnfíía d_ramútic:i que allí :ict11a, sigue
resucitando 1~, dramas antiguos e;:pal'lole", y poniéndono;; anfr lo;: OJOS aquellas escena,- en que lo, amore,, v la
espuda d~-sempeüa,! _el papel pr\nci¡ml, y por wr las éualcs, se pn-:m las 11111a.-; rom{u1ucas, resto dt·Hn11ido do
aquellas d:1mas qe principios del siglo, que se ai-i11agraba11
por aparecer pfüdas.
¡Oh Byron, oh E;:pronceda, oh Gocthe! cuántos males
habéi~ lwcho á la humanidad!
Entónces,_cmmdo las obms de tales poetas ilorecían,
n_o había sonador que no com·er,;ase con los gt'nios invis1~le~, com~ l\Ianfrcdo, y que no desease morir como
\\ erthl'r; 111 donct•lla que no fincase sus ilusiones en un
•Don .Juan,, 6 un «g~tudiante de Salamnnca.11
Hija de otro romanticismo 1111\;; bello es la f'l'fi11, de
.Jorge &amp;md, esa pobre joven que no hall;ndo en el mund1? objet? digno d(' su amor imnenso, }m,;o su corazún en
Dios, nb1::;mo de amor infinito, y se re ngiú en d claustro
aun cuando no tt&gt;nía fe ......

***

En Arbeu nos obsequiaron el domingo con un drama
de Tam_ayo y Hans, que re,:;ncita á. Doi\a .Juana In Loca.
Admir,o ú e_rn pobre reina porque amú mucho y por
que segun dice C:1mpoamor, al Sl'r preguntada por el
parnder,~ de su esposo, re;;pondía ~eiiulnndo sn corazún:
uaquí!11

Deho ad\'ertir que en la época nctual, las viudas suelen
re~ponder :í tal pregunta indicando al rnarido ...... Fucesor
del difunto!......
·
1

*""*
numerosa

El hefior ~ieni con ~u
compaiiía de ópera
ll~gú ya ú h~ capital é inaugurar,í la_ t&lt;:mporada, cuand~
Dios y el d1n-ctor de la~ obras del ::'\acional Jo permitan

=A~

,

Espero que en ('!;ta yez la banda dP Xompeti~e~, no
dt•:;trozad1 como el aiio pusulo, la hermosa marchn
_Por cluet d nfio pu.0 ado, iba cmla trornpct,a por donde
lho;" le daon á entender, con gran a,ombro de los oído,
delicados.
.Juzgo que e:;te uno la compnnía en general, supera 1í
aquella, aunque nos faltará un sol: Tamngno!
l'uundo él cantaba, lo~ demá~ acton.•s i:le,parecían, v
el alma dl• los espectadores, rC'cogíase con mudo temor.
Em su voz, una voz titánica, que como dijo el I&gt;uqu.r
Job, nos balanceaba sobre el abi81110.

***

La hermo•a ,e:fiom Doiia Maura Alío.ro de Garrido ofrecerá maiíana en la no&lt;'he á sus conocimi€'nto~, t•n ~u ele~nte c:isa de l'opotla, un té, ni cual seguirá baile :í su
twmpl).
Diré algo sobre esa reunión que promete mucho.

•*•
. En el Salún de ,•nrit&gt;dadcs, tras la 1'·111¡,rstad, no ha ve·
n~do !~ c:~lma, ,ino la , Catarata del Xiúgara11que atrae algun pnbhco, aun cuni!•lo no l'S muy confortabll, que digamos, la contemplnción de un torn:,ntc, ahora que á torrc·nte,: ha dilm·iado, y que apenas si1 como la paloma del
An·u, hallamos donde po,ar el pie.

•**

Y Luisa ~Iartincz Ca.;:udo, que, tms larga peregrinación
torna ií la Metrópoli, abriní una temporada teatral en Yillamil.
.\.nuncin la conoeid.i actriz, qur trae muchos artbtns
nue\'0S venido,: de J-:Spafía, donde de seguro no serán
nuevos.
l'ero lo .son para no~otros, y eso ba~ta, ,¡ne pedir más,
fuem pedir gollería, ahora ,;obn• todo que ~entimo,: la
n?st~1$ín ele .Mnggi y no:: dan juegos malabure:; y prestidig1tac1un.

En 1~uee~ro número antrrior hablamoi; de la vista en
apelae16n mterpuc~tn contra la ,;E&gt;,ntcnc1a ú que fné c&lt;m·
denado el Coronel Romero, la euol yista empezó á verificurse l11s,•r1ann antepa;:ada y F&lt;' traruifiri6 para el lunes de
la que hoy fina. En dicha audiencia alegaron lo condnc;nt~ los ~res. Líes. J?, _Gon?,alo !~p\u'osa y D.•Jo~é ~laría
l_avon, Agente del )l1111slt'no Publico y defcnRor respectivamente.
El Sr. I,ic. Pnvc'm, al finalizar su ale~ato rC'cord(i algn•
na.• do lns frases pronunciadas por el Lic. de la Hoz en el
res_nmen que hizo ante el .Jurado y pidi6 por fil cliente
la 1gu11ldnd ante la IP\".
•A ,'SO de medio &lt;lía el Pn:sidente de la Sala declaró
nstos.
.El mnrte;; en la tarde, por la vía del 0:-ntral llegó ó. l\léx1co, de regre~o de los h. G. el Sr. 11. C. Waten:, director del Banco de Londres.
, l?l Sr..Jm•z 3? Correccional remitiéi ú Puebla, el martes
ultuno, 1í D. .José.!'cdraza y ~ot-0, para quealhí ~e le juzgue por sub~tracc1on de q111111entos peso, en la Sucursal
de la Compañía de t :arantfas Mutuas, de la que era agente en el mencionado Estado.
En bre\·e se inaugnrarad solemnmnente en Guadalujam d Teatro Degollado, cuyos trabajo, a\·anzan con notable rapidez.
En _l'uebln, una compañía trata de llernr ií cabo la entubación de las agnas y su di,tribucion, a;;í como construir
me1?dos y cambiar las corrientes del río, pura utilizarlas
en riegos.
, Los pugilist.'l-~ :~mericanos !lilly Smith y el negro Billy
Clarke, han sohe1tado permiso de las autoridnde" mexicana, para pelear aquí.
La. apupsta que me,liuría de permitirse la lncha, ~cría
C?11~1de_rable; pPro nue"tro gobierno ks rehns{&gt; In licencia pedida.
El d~a ~; del me;; en cur~o se inaugurará definitivamente el l 1Ip6dromo de la lndmnilla.
. Se encuentra en esta capital el ~r.•\. ,\. Robin.qon, Presidente de la Compaiífa del l!'errocarril Central )Iexicano, el ?ual vie1w :í gestionar la ratificación de algnnns
concesiones que le ha hecho (:obierno pam construir un
ramal de l'achuca á Tampico v otro' de Guadalajara ,í.
Ameca, que acaso ~e prolongue hasta el Pacífico.
)Iañan:t á las. diez de la mafiann se repartirán en la
Alamed11 lo, ob¡etos que la :::ra. Romero Rubio de Díaz
debía distrib~i~ á los nÍlios pobres; por el luto de aqueÚ~
dama, la co1111,16n nombmdu al t'fecto han\ la entr!'l!llde
los objetos, oin fiestas de ningún género.
"
:i;;~tán 1í fmnto de.realizarse en Yeracruz, dos notables
meJoras: e ~anen1~1e?t-0 del puerto y_ ~l abastecimiento
de agnn potable. 1'.I l:ir. D_. [,ms Labadui y D. Alberto Escobar, 1!ª!1 hecho proposic!on~s al Ayuntamien_to local,
en con~hc1011es favorable~. ::'e &lt;_hce que los ?0ntratista.~ han
su b~cnpto en Londres el capital nccrsario y que ~e compro11?~tcn á est~l~lecer, en poco tiempo una· n'&lt;.l de canalizncmn y desague, que so espera modifique por completo las condiciones :;anitarias de \'eracruz.
D. Lnis L. Castelazo, acusado por el Lic. D. .._\ntonio
Cermntes, de falsificaciún, ante el .Juzgado 4~ Correccional, fm1 aprehendido últimamente.
Se anuncia que el Congreso de Higienbtas en Dem·er
~e ef~11~í, co!1 el mejor ,1xito, y que '..\[(&gt;xico rf'pn-sentad~
por d1stmgu1dos Del&lt;'gallo~, hizo un buen pap&lt;&gt;I en tal
m,a111blea.
El Dr. D. Eduardo Liceaga, fué el~ido Presidente del
Congreso que He celebmrá el afio próximo en Boston.

. ~;¡ martes,111ti11.10. en In tarde, ~l Sr. )latt. "'· l{mmon,
d,IO parte al 1-r. .M1111stro de Helac10ncs y al Sr. ~linistrode
lxnatemaln, de que- su &lt;..~obierno aprobaba la de~ignaci.Sn
que ~e sn perso1_rn se !uzo para re,-oh-er en arbitraje In~
cue,tiones pend1ent&lt;'S entre los Gobierno~ de llléxico v
nuntemala. .\sí, pues, fn{, l'ntrf'gado al Sr. Ram~on el
volumin.0&gt;10 expediente, respectirn y (,te, ~egún se dice,
lo e~tud1a ya.
E\p_rin_iC'1· palC'O _i11tP;colu1nnio del primer pi~o del Teatro .1 nnr1pal, á In 11.q111er&lt;1a de los es~ctadore.-, ha sido
designado para la autoridad 11ne pre~1da.
_\ la cripta de la &lt;'ohogiata van á Her t.ran8ludaclos no
solami.'ntt',lo~ fl;:tos del ::ir. Laba,-tida, sino tamuic-n' los
de los eanomgo8 que formaron parte del 0.1bildo.
l'lti_111amcnte declar:1mn~,· en huelga los dependientes
del cu¡6n de Ropa ul.,ns Fabricas de Francia," y PI subado
~ntPpn,;~do, en In noche, fu&lt;•ron reducido~ á prisiún los
::::re,. C!a1_n•_y ~'ons. dueiio,. di.' ~•cho establecimiento, acuEudos de 111¡ur1us. Lograron _sahr l'l domingo bajo cauciún.
Reclaman lo~ ofendidos imlenmizoci611 civil.
En la Yín del Ferrocarril Central en el kilómetro
53-1 fue ascsii~::ido ú!timniJ1ente i\Ir..J. J Donovan, por el
sob,re.-tan_to \ idal \ ale_nciano, á con:;ccuencia de una rifia.
1~1 uscsmo anda ¡~r61ugo.
l'n tdcgrama recibido el vierne~, anuncia que nn huracál! d~~L...1vó !a ciudad de la Pnz, capital del territorio
de la Baja Cllliíomm.

13
---.::..:.==..-.:

. El 8!". Yizc~mdr de Cornelt=== =;,ir. Weichen:, conce
s1onano el primero de la Ex¡::
• mexicana y repre .
sentante el ~eg111.1do de los e:
::;tas americanos que
van á &lt;:xplo~r dicho negocio,\
ton 1\ )Ié:r.:::o ~a noche
del úlhmo m1ércoll•s.
Díec;;.: t¡ne aigunos dueflo,¡ •
errenos, cercanos ú In
'..\fetrópoli, han hecho proposi ,1es al Sr. Yizconde de
Cornely para que celebre en ,«¡uellos el certámen v se
cre"e que este no se efectuará tln el rancho de Anzures.
. A consrcuencia del último temporal han ocurrido Ya•
r1os p,n;cunces en alguno&gt;&lt; ferrocarriles.
qons1gna la prensa, entre otros, los siguientes:
Entre el Parmn y Santa C'atarina, de la línea del Ferroca~il Mexicano del Sur, cfcctu6se un gran deeplome.
fa1 el tramo de Torn:ón 1í Ciudad .J uurez del ferrocarril
~ntral, entre ~ac1:3nwnto y Chihuahua, e{tm·o interrmnp1da la comumcación durant-0 dos días á cau,a de un desfave de consideracióiJ, y cfo Samulayucá para el Sur, hubo
otro,¡ deslaYe~ que hizo suspender por nn d(a el tnífico.
fü_itre Tampico y Ciudad \'ictoria, vía del ( 'ent ral, des~rriló un tren de carga y se interrumpió t.1.mbién el monnuenl-0 por un día.
P&lt;?r últi~o, entre Querobabí r Carbó, lfm,a del Ferrocarnl .,de isono111, de,comptísoec la vía; duró In interrupciun tre~ días y fué preei,o el tra.,borde de pa~ajeros
para no suspender el servicio.

Como ya se dijo, ú raíz de la Gran Asamblea celebrada
por la Colonia e~pa!1oln en :;u Ca.sino, uno do lo~ miembro,: de ei;ta Coloma telegrafió al :,;r. General )fartín&lt;'z
Campos preguntándole qné era lo que má., nece:citaba para la ~:tmpaun contra los in.~urrectos, y el General res·
pondw que caballos para la tropa, y con es¡ll'cialidad,
mulas.
I~ numeros'?,; .e.•pnfioles que componen la rq&gt;etida ('.,olo~ia,. se sub,crib1eron para atenderá la~ neccs1dade, del
EJcrc1to que en la Isla fucha con los insunectos v el úr•
gano de aquellos ha abierto en sns columnas 1111'
i;:tro
para lo~ que in,;&lt;:ribi:se quieran como Yoluntario~...
Los Empre~rio~ Sre:'. Arcan'.~, por ;;u parte, ofrecen
c~er los benehc10;; de nna func1011 que se anunciurá prenanwnte, para los ga.~to,: de la gm'rn1.
Com'&gt; nota~ complementaria~ n.·lat i vas á la cue,tión de
Cuba, ~fiudircmos que según tele.,.rnmns publicado;: por
el .lf,·.nca1t Ilerald;_ ~e ha rumorado en Xueva York que
el plwblo de )ladnd ha apPdreado la Legaciún an,nicann y t&gt;I ~onsulado¡ que. en la cam_pai\n. de J..ongo, l'n C'uba., acaba de morir el JO\'en n. hanuisco de Paula Baza!ne, sargento del Batallón Expedicionarios del Reginuento de Infantería \'nlladolid; y por últi1111&gt; que Te·
;as, el dí:t 3,. representada P&lt;?: su Ll:gblat~1ra, 'adoptúa lo q!1e se_d1cc-una resol11c1on de snnputia para los re•
volncionnr10s. cubano, y para que se reconocie,en sn~ derechos de ?ehgerante,. f,u noticia rnlatiYa á la Lemición
norteamericana en ~Iadrid, no ha sido confirmada~

r&lt;'l'

Al :O:r. ~i!ow, Arzobi,:¡,o de Oaxaca, le robaron 11110
de e~to~ ultuno~ dCn, el m:ignífico rdoj de oro qne le f ,
ob,;equrndo pur la Danda del S? l{egimiento cuando ~:
hallaba en ::--uem Orleans en la Exposición. La alh·1·
e:-tá valuada en ~00 pesos.
· Jª

Se han n:?ibido, según n:ian.ifirsta (') f)ictri&lt;J f)ji,.ial. 1111•
meroso:,1 aVJ~os d1: ~n1:&gt;scnpc1ón y dt• rcpre~cntación al
Congreso de .\mc:rica!11,trui, que .•e ,·erilicurá mm· pr' ximamente en esta capllul.
•
ºEn ~eHi/m celt&gt;brada el día 7 del corrientr PI T ,80 •
de los fondo, recogi~o, en la .Jamaica que tu~·o l~g~;:?~
Santa)luría 1e la H1be_m, entregó como producto ele tal
fie,ta In .cantidad de m~i dosrientos R/'l,7tfa y tres ¡,c,olf riwrmt" !f n.11c" ~ent11ros. _I•,~ta :"l)llla, por ucuenlo de la miti•
ma .Junta,
pu~o,t•
de
1.1
J) T /.á\[d1spo81e1(m
, ,
· los '-re•
' · · I&gt;• 11·1po't·t
1 .o
el 1am1.1&lt;&gt;ll, ·.. o~,, - aria &lt;;-011~tolene y JI. \•icentD E ¡.
n o,a, con el fm de que la mnertan en mejoms mat~a1e,
. Húse anunciado que el lúnes pri',ximo, en la casa del
~r., D. .,.,
l\lanuel
en la calle de •\l \•arad o
f !turbe,
t
' b ubicada
. 1
n~m..-'_'! se e r-c uaru, ~J? a pre;;idencia del Arzob·
du ~léxico, una solemm~1111a velada en honor el. la ~
g&lt;'n de Guadalupe.
~ ' ir
Débese In organizaci~n de rsta fiesta á lo~ ~ref'. J, ••José
María Roa Búrcena, Lic. D. I,ub Gntiem·z Otero Dr D
,Tos,~ Pl'Ón ~nt,rera~, Lic. D. .Jo5(&gt; de .Je,ms Cue'.~ Lic.
D. .Agu_stín \ erdugo y D. F,dnardo Gonzalez ( :11ti~rrez·
Se uhrma.que t 1&gt;111arán parte en la so!emnidad el orfcói~
queretano) la banda de caballería ba¡o la dirección del
!-r. l'ay(&gt;n.
,:\ losyoco, dí_M de nacida, fnlkciÍJ una niiia hija c1el I ic
\ 1ctor1ano .Agueros, á quit•n rnviamos nue$tl-oFincero' ~:
~ame, esperando que :-us ,entimientos religiOFos le 1•
tundan PI con~uelo •1ne en esta oc11Sió11 tanto ha mbnPster.

1J

Dirigi(• ~¡ ~r. )linistro dC' ( 'omunicacione, al 1le ¡ Iacienda un obc10 en el que le propuso varia, bast·!'l ara In
fianza c¡ne deben dar los empleados de C-0rreos ~ Tel~grafos teclemle:-, que mamjan fondo~ solicit•inrl 1 .,1 ¡.
\'t'Z'·se prorro!?
• día último
' ' · del,\
.,urn t'1 P1n1.o que venci,'&gt; el
me, pasa~o, para el otorgamiento de dicha cauei6n.
Concediose la pró_rr_?ga ~1asta fin del mes en curso , en
la _resoluc1ón del ::'111111steno dl' Hacienda se a,h'iPrt/t .
mmantemenk que In prórroga e.~ ~ólo parn los cm ¡e~dos de tclégrnfos y correos.
Pe
11 las ocho -;;;;edia de In noche y
¡
,:faEldelmiércoles
l•'erroc~rril C,ntral~ llcgú :í esla Capital, et l~~n¿'\

Sr. )I. ~\ ..C-?rrlh'Bll, ¿\rzobi~po de Xnem York.
·
f~é rec1b1do ~n la e,tación por mri:L~ pn~onas tlbtingmd.tS, y ee nlo¡ó en la casa del Sr. Jl. Uafael ;\J d, \
1.arena.
• • e • ro-

,

�'L BUM DE LA CORONACION

DE N~ESTRA SEÑORA DE GUADALUPE.
1

"pre'

uu~

Reseña del suceso máS 'notable acaecido en el Nuevo Mundo.-Noticia histórica del j'\fila.gro de la Aparición y del Santuario de Guadalupe, desde la primera
ermita hasta la dedicación' de la suntuosa Basilica, después de las Ultimas obras ejecutadas.

Guía histórico descriptiva de Guadalupe Hidalgo para uso de los peregrinos y de los viajeros.
Expléndida Edición de gran lujo, adornada y f'nriquecida con

240 FINISIMAS ILUSTRACIONES

_ , Qon la aprobación y benakión ae1 §l1mo. señor Glrzobispo ae Wé~ico. ~
Es una obra que por su conttnido, sus ilustraciones y su lujo, merece ser conocida por todos, pues las noticias históricas de que están llenas sus páginas, son de
lo más raras y curiosas 1 y han sido tomadas de obras antiguas y de documentos inéditos.
Contiene seis capítulos en este orden:
I. Historia de la Milagrosa Aparición, según el texto de un libro antiguo, y noticias curiosas de la vida de Juan Diego.
ll. Historia del pueblo, Vílla y Ciudad de Guadalupe.-Noticia de las primeras ermitas y de los templos.-Noticias de otro orden (politicas, estadisticas, etc.)Noticias curiosas hasta hoy poco conocidas.
Ill. Historia particular de la Colegiata.-Biografía de los Abades de la misma y de los Capitulares actuales.
IV. Historia del culto tributado a la Santísima Virgen de Guadalupe, desde e,l Siglo XVI hasta nuestros dias.
.
.
V. Descripción extensa y minuciosa de las nuevas obras, ejecutadas desde 1887 hasta estos últimos dias.-(Este capitulo es el capital del hbro1 pues contiene todas las noticias relativas á dichas obras.)-BioO'rafias del Ingeniero y Artistas que han trabajado en ellas.
VI. Pensamientos autógrafos de todos los Ílustl'isimos Señores Arzobispos y Obispos de la- República Mexicana acerca de la Santísima Virgen de Guadalupe.

11•
~-•
TOMOII

. _~,

DO~fl.NGO :W DB OCTUBRE DB 18~ü.

NUMER015.
==

@:oronación de la ~ir9en de @uadalupe.

APENDICE.
Guia del peregrino y del viajero.-Programa de las fiestas de la Coronación.-Conclusión.

ILUSTRACIONES.
No es posible enumerar aquí las que contiene este interesantísimo y lujoso libro. Baste decir que son 240. Hay vistas, carátulas y estampas de libros antiguos, relntivas á la Santísima Virgen de Guadalupe, retratos, planos, y especialmente-llamamos la atención sobre que en esta obra se encuentra.

l.ra única colección completa 9ue hoy e.&gt;tiste de !os retratos de todos los !lustrísirrios 0res. ~relados de la República .Me.&gt;ticana.
Es también digna de mencionarse con especialidad la l!:1irPRECIOSA Y RICA COLECCION de

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1 75
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. ¡ d ¡ 1
~
'
tapa os e u o,, . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
1 76
En nuestro departamento de confecciones se acaba de desempacar un nuevo
·
·
tt
¡·
d Ch'w S
¡
surth1o d e capas, pel ermas, Jaque es, muse mas se a 111011 ura 1, seda para ropa
interior, corsages negros y de colores, blusas, colliers, rnuselína, gasa. v crespón
cncaJ·es para adornos ile vestidos, valencianas, pañuelos, capotas, sombi:ei·os ricos . EN
batas y matinées, confecciones batist y plumetes, pañuelos batista lino, ~ábana tela
hil.o bordadas, enaguas blancas y de colores, guantes piel d1~ Suecia v cabritilla
medias de seda bordadas y lisas, hilo de Escocia y Persia, en negro y Colores; cal
zado para señoras, de cabritilla, glacé y becerro rltSO; sombrillas y paragüas de
seda, de colores y negras, etc., etc., etc.
ORNAMENTOS Y BRONCES PARA IGLESIA

O

r. l
~

1 2o"

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                    <text>6

EL MUNDO.

112

OCTUBRE,

1895.

PRENSA MEXICANA
$uplemento al num.
,
ael 6
MéXico, Miércoles

Tomo XXI.

tI

Núm. 213

de Septiembre de 1895.

Páginaa extraordinarias.

ae Octubre.

DOMINGO 6 DE OCTGBRE DE 1895.

EL MUNICIPIO
LIBRE
DIRECTOR PROPIETARIO

IGNACIO BEJARANO.

TURNOS

q..,. d&lt;&gt;ben fnnolon11, e11 t&lt;Mlo 111 ,.,.,. d•
SapU ...mb,.., de 1SS!i.

J~,,¡; ~• 4·• ]o' uUl'inal, Li•

H,,,,i\&lt;lll. l.l!&lt;m.,..

Ju.,._,1',v&lt;re«:i•.,usl, ~ Wi•
!,g~::'n

!j";l;!1;m;, f,lb1;,
u....,:..

..,, li11- J""'ll&lt;

1111ldldJ BfJUML

J..,,,

l'

459 00 •
818' 33

600 00_

Ma11ut1 da i., n...
Jnesi'~-nl,ÜO.M&amp;•
■IWOti~Toro.

J,111) 83
'""' 00
1,8~7
49

J016Ana.1tul
lla4• parte!
frnt1 b eue 116
Humbaldt,-A 1
P'nlndl&lt;:o.Ie•
e1-r11-qn&amp; !11 cu
11 ••pi.Id&amp; d,¡ S

A~ta .W Minitt,,rio Nbli.
oo J.·L. P"™"' RtNdo.
Jues z• de lo &lt;ffllli!l&amp;l, Lio.
J~M-~nilat.
J~S~ eorrew(inQI, Líe. M&amp;•

s~"-

~•Jf~;~~

ACTAS

"'00
15,000

mercad &lt;d• •¡¡

eoiº•
Andr#.s !\ojal,
la e~ .-.¡111111

r tJU~On d
n. lo· c¡_11&amp; lnd
IWJIIHto de 1811
11011 da lilc!en

U.h
f'ottflturleia tkl O. Stbanidio a..,UM,
Ableru le t63)6a &amp; la• r, J b9 U1!m1io. dt

r

la tatdo, ""¡mw.al debate ,11 aprobli 11111 ~'
netlc, el acta de 11 nllldn celebr&amp;dll el D dall
corriente.
S11, dJó_euenta de In alrulent~ alkltes.
Oet Gobierno del Dblrl10.
Apraeba el acnudo de 23 d1l act11al, ,nlfl
ri:i;and!I e! geato de $1,369 22 quua eatre¡:1•
tAU COlllll indomnfaaclón' le se&amp;NUda dt
Gu~rr• por el valor del IMAIIG 1 COGllltll, ·
e!oou qaaH le oeupao en lt. .¡,• cene Aacb•
por eau~• da aHHU11!t11to·~Comunl(luu11.
Apt11~ba el ae11trd11 dG 23 dal eolTieate,
pon:\ q11e ae modlllca d de 16 d1\1Dlt!no mu,
dl1ponfaudo que 1ean de ouentad,l Kunlclplo
loa gaatoJ qua lmpMle lt. 1xpadl0!611 d1l t..,
1lmuoiG da lt. e.er!lura :!a ve11lt. dtl lot, &amp;6•
aero 1, da l111 que re1u:tsro11 tobn.eta 1l
abrin11 lu ellle, de Gnn.Mla, bKha &amp;11 !aTOr
del Io11tnt1ra. D, J:111!U11 Dond6.-0cmuafqu'1

-

Apruebt. el gasto de $300 eo11!ort1111 ¿ 111
aeordadt el 28 dtl_ preaent.. 411e· te empleari\11 p.,,rl compra- de mo.a'bl1111 pera la oflclna
del Flfll_ eontr111e-Com111fqune.
·Remfl'o la aotlcl1 de lu llll11w1¡ue lap111c
111. el ~ ¡ 'Y' y e el lelwl" bltnt1lrt1 del
allo, , 10$ p1drt1, tutoret ,S •~c•r1sdoa da nl
n.,. en ebd 11cQlu, por 1arr1calo11ea d1l 111'
20 411 l• lllf de fod111eefd:1 p0b1\ea obllptoi
ría d11 1891,-...frM•Crfbue h,notlei&amp; A la Ad•
mlnh~ac(do de ~ntlf Nnnlclpalu ¡a1r• •iu

efectoa.
".:Del Adm!11!1ttdor Prlnetpa.t dt ~nllt d~l

Dl•ttito federal,
Remtt~ 1i,Uola del 0&gt;1111ero ,t.. eabeau da
gaiiado y b1dtoa d" carne lntroclucldu A Ja
a.11!1&amp;! 111 la nmana del 18 el ll4 del prau11•
le. -R&lt;1clbo J. Oomu111Q.Ufll!De1 Admloi:i\udor de RentH Munlolp••

,~

1
~

P,uticip,a. quo hoy ha eutreJf•d~ al BQoo
~Nacional $20,000 por eue11t1 d,1 aerticlo de¡
Em¡u6,tito .Jhn\eip,o,l d~I b pg, en el tercer
tdme,1111 de\ ptl!'Slnte ano-Enterado.
D91 cluiladaoo Pablo Alvare;,; y Camer¡o,
TJifllCtcf do la Escu•b. 39 para nll\ll1,
l'ide H, Jlgmbn llfl A7ud1ote p1ta e1e n•
tabledmle1110-A le ccml1!6n de Jn,truccl6n
pO;blic,.
.,
Del DkeotQr de ,g~e11Avin c¡_u, el'l? d,I ac!oal dl6 poie1!4,n de
ll)l!(ti• l!lfrned de agua! la Clli&amp; 11ó.moro 8 d11
1, cene de !1 L•g;nilla ó 11[)1 avenida lb O,
y el 19, de la D!luoa c.atldid Ale et.U. •In 1161
m«Q dt la calle del Allm11 ó calle ff N.-OoiuDlquae.

"",o "'

00
10_ 00
!,108 00
tl!ll es
6,0000
2,000 00

All&lt;.INI Bo!g,
por ta, ea.u
ele San Atiton!o
ti m" da J11n\o
1!0n d• Hacltnd

Anpt. Sall6',':;:-;¡:;:;:;-¡~;";.\!T",,,-,-""".C::::C-,.-,----•\"';,
!llftotl&amp; q11t la eti,a n6mero
a la 2 ca,
ntnto, de \OI r&amp;OI, 10111 o
lle ·4, la HN"D~Ut. 11,ne po110 a~fl1!1no y
de 29 de HJ.yo 1füJm11. , • ,_,
ert6 e:iuptnada por lo mlflll11 4'!1 hnpuoato
Al mt,mc, por 111ld11 de re:trala1
de e¡11aa,-A !11, eom!si611 de ,ihc!enda.
1111 las me.u de llano, Abrll
To!IIU PAeheco, pide 111 le- olme dd pa•
y 11,yo dd · pre.fnta allo,
go d•l tmpuo,lo da a11uu per 1u ea.u n61
aeueito da 28 de Junio O:lrimero 4 del eall11ó11 de la 'l'ej,, por haber
mo .•
whcllado el-s:11a como propledlld.-A la co,
Por compo1Nta da t.u batnl••
ml1!0n de Heelend!\.
da cocina de¡,. 0,,real Muo!,

Abraham Rula; y Jertt• Villuel\or, piden
permi.a pua explotar por !'l anli5 noiu som,
bras para puesto.: amQntantu.-A 111 com!•
1!011!1de MerudoJ 'i de Polic!e.
Ju~11 Romero J Flortocio Aturado y del
111M 1tg1111:P;rloa, voc(n03 del pneblo de la
8JntUtma Atepelhe, dam.1.111:ffln y piden -•
la 1dj11dlqne 1111 t,rre110 eti•io en equel Qa•
rrlo,-AI l!l11d!co 1°.
Enrique Jlmenu pide permiso p&amp;n. eUa•
blteer IIP Kioako •u el centro del Mercado de ·
Floret, para la veeta da 11.oru.-A la coral•
&amp;1411 de llncado,,
J11.&amp;11 St.nchez, pide perml10 para lra111!-,.dar
la oriel!.a de YIIO!e• que tl~ue e1t•bleo!dt. eu..
la cau ndmero 1,927 de l• 1• can, de Tenoi:•
1Ull11,, la ca1111&gt;ilrocro i;&gt;,917 de la z&gt;- e.a Ue
: : ml1mo nombre.-A la oomi,!611 de Pcli-

clpal
A !a J1111ta de Vigllsnnla deC&amp;r,
cele, por ,a.Ido d&amp;l p-.n 1:11n111
an!do en la C!rcd ltunlelpal
,11 el moa de Julio dlt!mo .•••
Cepltale1 qoe re1:11no11111\ Ay1111tamlento,
Al Sr. Lle, Lul1 Pom~ por
cuente de au et Mito .....
A lo• Sre1, Rud CampboU y O"
l)Or cuenta de ,u ertdltQ; •·
cuudo de 31 de Ago,to de
189{ .
Al "'l'ndpm.e111 fhnk: of Ph!la•
delphle." por coent.t. de· tu
crédito, acuerdo de 1 de Ju11¡ 0 dttlmo • , , .•. ,. , .•
Cahu.loru de pollofa.

Agu1ll1&gt; Vcluquu, plde p,rml,o ti Ara abr!J
u11.e1tablo u el corral de la casa nWllero..
1,~ de le 2• calle de Mlos.-A la eomiiio\n

Sueldo del ID•pCetor de te!~fo•
nos, a.e 11 erdo de 13 de J1111!0
de 1886.
Sueldo de11n1pt1cl.ot de E1tablo,, acuerdo do 16 de Octu,
bra de 1891..

da P~liet&amp;.
Ju&amp;n de Dios Almai:an, pld,ue ¡0 permita
pq-ar e11 llbo"no• de $:.l!i moo~ualu. ol v&amp;lcr
del tern-110 que ae lo adJudieó en el ce.UeJ4n
d, !e R,iam1.-o\ la eomit!ó 11 je s&amp;Ot!nda.
8ua111a Puedes, pide e11 odjl).d!ueloln 11 n te•
rrellO por 111 C.luda de la Rtfonu•,· Junto ,
101 Bano, Otorio,-A Ja comilldn de Obra,

pll.b!!CII,
Jan~ Land11r1we de Vllle!n, ,oílclta q¡teel
impue11tt de aguu por lat ciuat ndmero to,

11 y 12 de la e•ll• de S;1.n Fe!lpa de Jeall.,, ,a
cobre 1ep1radamente por ead111ina de ellu, y
11, como ho7 ,e practica, c11n1ldeundo 1... tra,
o-•at eOl'lla ri fuera ,olo la m1111MQ 11!,-A. J;a
com!lióe.de IJt.ciend11.
adol!G Fer11a11deL. pide u lu autnr!ca pua
bacet A 1111 upenu1 lt. l11~tallcldn co n1 Ru,
lr~ d.e cllldad. da IUI IIIOlff, l11dhpen1&amp;b!a pa.

L"-------~-~---

Eicuelu Munlc!pale~ •
Fe•t111d,.'de,: puo :u,que te~•
drán lugar e11 el ¡,rOXIIIIOfflH
de S,:Jlli~mlxr, pn,. 111• qbe
&lt;:001rlh11ye el Qob1~1'no F~d~•
c~n ein&lt;:o_ 10!1 p·~•o•, ..
c~etdo d1&lt; 11 dil que rige

r,.i

3ue!do del i111peeUlr da Toatro,, aeuudoa de ·1 l de Dl•
ciembN de 1894 I 2 de Jull11
· dltimo ..• , •.
Cuidado J n1eo du 101 mln11ito1
• 1fo. .
Al sr. F- Maure\ por.doce unf•
forme~ p~u 101 Celedoru Hu,
11!elp1les, acuudo da (l del
quefige .. ,.
Co11tr!bu&lt;11dn pr&amp;dlsl.

Dan~h111 lrlouicipal111 •. ,
Derechoa de petante ..
Devolucto~et
nireccl611 da Aguu ••
,\ Ju $ru. Elcoro y Compallla

200 00

H9

oo

'"'

120,000 00
n,112 86

12.000 00
',2SO 00

Gob!arn11 del Dlttr!to
Pan 11).ed}dou 1 l'ili~, de le
1ecl:tonu médlca1 d, \u lo.n
pecdooee de- Poll\Ja; acuerd.,. de 1 de'lfarzo' de l89S J
u de uoato da
Ava.tued"oret de ea1i, de Em~.

isu ....

89 ....... ,

16,-Al&amp;com
A.lb.ario Br11n
ria Unfver1a.J, p
e&amp;ll!i. de S,mta.
la comlllOa dt

~tt~.!';~~tbli•
Jut1,_ :.:&gt; de lotrimh,al,l,ic.

• 200 00

por cuelits de ,u cr~d!111.

f Emplefdo1 jubil~dn• ...
1 Empr6,Uto Munk!p,d.

,.. 00

lo &lt;flU&lt;! adeuda

l'rt,,,( ......... 0-0.
Ju,,:t'tlOrT!&gt;&lt;ei.,...J Lic. 1,,..
g11.tlnAzhlllo,

"""' Patif«&gt;

d~ re

~~~fpti,m•
pnrhdu.

to11111&amp;rjeiu, !
lle de In mo,
bt.nq11et11r el fu

dt k&gt; uim!IW, Lic.

•

A,i_,,.' ¡,ieci'"' C&lt;mYeuci...na!H.

~

exptfümte.
De p"rtlct.il&amp;
Notberlo G&amp;u

Aifflt.6 del M'i11&gt;,t&lt;,ri,, P~bli«&gt;, U,.
R. B,jU"&amp;.•

NÚIIWN wolt..e 10 ae:D.$1&gt;Vff,

agruo• de 111

tUAI dló tnmb!é~

c.,¡..,f¡..,....,·
Ju,; 5' wn=i.,.a!, Lle- Re-

..

A.TJ•~ quo el
tom6 po•f•!&amp;n d
l,;.ncln. el duda
tnlsl6n de G,\rc,,
El ml•mo Ale
óltimo tomo po,
al ciudadano A.

.

a,.

o1J Alc.,!M d , . - - - - - - - - - . . . l . - - - - - - - - - C " - d • l ' &lt; I

lador al ciudad&amp;

J~11 ~• WI i., etimiaal, Lio.

J,ie,

l

C0NDICI0NlllS

'l'od&lt;&gt; lo reliltíTo, t. Admi11.i11.no.ci6n de ~U.e p&lt;!riMioo, 4.11od.&amp; .f.
dd
ffit.briel Rodrigu~ 7 ~ quiell drm,.rli loa Nlcib&lt;I., h
bni11Yll, eto., rttlt.titia 4 fouo;ripeiooea.
La eot""'Jl"lldenei-. M dirigui á lplllcio Boi-mnn.-Mh.ico.

&lt;:Srg&lt;,

' " 00

l,!~ oo··
'1'¡{119 99

In1ernui:..re, dt&gt; 1M 111l1J1U11.,
Ltmp!a de Ciud"'d, •. , •
C!ladrill&amp; de barrendero, .• : 1 .• ·

'S,8® liO

Obra. póbllcu. Dlreeei~.
A. la Complll\ÚI do pnlia:tnto1. \
con ,doqul11&amp;11, por cu~ota de
•11 erUlto..
.. • ., ..
A la Coropa.llle Coeslrllotón del
unn'&lt;? R••tro de Ciudad por
cuenta de ,u e&lt;111tr&amp;111 de 18

6,000 00

" 00
U,000
00

lle Ago_1tode 1893;, ••• , , . ·~
Para ,,ont111uar IM, obra• dal
RMtro de cerdo, ....... ..
, A loa Sra. Nor!ega Bermt.no,
piir euenb. dol n.lor de ad.o•
1¡n!oes da p!ed.ra de Xre11 pa·
ra I• calla dtl Punte da. Al.·
Rudo, atutrd11 de_ 26

'1,000 00

Man\\d!t!m&lt;1 ..
Por taldo _;la Ju obf&amp;I de rapa,r
r&amp;oión e11 la O!NJI llolltQf,
pal, .Olltrdo de S de Pf.t.JO ,U,
timo ..
Pordlul'Sl1 11bro.1 quo,.en•
quiere~ en el nuevo Ra.ttro
de .QIUdn.d, ecuerdo do 26 de

1.000 ,00

Jnlio'prósl111c pstAdO.

• ·~

""'"'

6,000 00

A !11 Sra N:eH,!e S. d~ Go1'i por
tnttrr,d del &lt;;Hto del a!balhli
c¡_ue,.¡e comltruyó pua. lot dt&lt;
rraiauda la eurr. ,in ndmero
en le esqnlne de las oa!let de

lal heule. Brotantn r !!'
60 00

• 21 16

de Patie, ecuerd11 de 16 dol
¡,reeente .
Pnra 11 oonnrMc!On de la aw,
Jea en, 1A ealle _del Clprál,
11cuefd11 de 13 del quo rige...

M 90

1,600 00

({Jpnduird)

•

EDITORIAL
Los carruajés de alquiler
1,000 00

1,000 00
372 00

60 00

8000

80 00

1 ,o

516

00

.f.72 00
l!,000 00
100 00
"

00

9,000 00

La pre u.a en uto,i dlH u b11 ocupado, sla1
bt.ndo por o!erto, las dl1p~folone1 dlct&amp;du
por el H. Ay11nt11mtento de le Cap!tal, con ob,
jeto de pr11venlr !ot abuac1 con1et!do1 por Jw
aulomodonte1 para coo el pQ.bl!co.
El el memento da ll11mar h1. •tenelón dein.
mllma prenu,un general, oon objeto da que
c1derepnmot11ntn de ella por 10 pute, teo11t.
la bonded de dar 4 cono(lllr al pO:bllco las
prlnclpatu d!Jpo1lalone1 del Regl•mento de
coc'fies Tlgute, A 6n dn que por ·es11 medi~,
1ean cooocldat 11rofu111.mente r \O! hab!tt.nt111
de la CJaded .ep&amp;II, qu6 atenern.
No cabo dod,o, que 101 cocheros t!e11en 1i1m•
pre lt.. l111denc!11 do 1bu1•r del pdbl!eo, ha.
citndo1e pagar -mucbH vecH A ,11 •oluotaJ
?i:!glendo r~grcao. d negan4o el curuaJe
uoa pet•oot. eu11;ndo espMa obtener de otra
me7crn1 teeullado11 pecuiiiarl1&gt;1. Este t.biuo
11 bece mb.noteble en la1 eetaalene, de f.-,
rrocarrlles, por le eonfu~!dn que ha.y ,utra Jo,
paiajuo~ qua alq,11\an oarru•Jes 4 J• Uepda
y e•llda de tren ...
Teniendo en eon1idet1dón l~ fü!aia cir,
ca11a.aacl• que 1cah1901 de dejar apuou.da
el Regla-mento (116 reíora,adll el ano" enterlo;
por la comiai~o rm,pective da! tl.yuntsm!,uto
y aprobado por el C. Gnhr11ador da! Oi1trJt~
1e PIIIO en ~lgor el I&amp; de Mrr,l'o d&amp;I propio

i.

111.o, babiéo.don!e dado ~11b\le\;h1d, P.jtlndolo

LICENCIADO MANUEL ROMERO RUBIO.
t 3 de Octubre de 1895.

Tnmo IL Número l,f/.

�6 ÜCTUBBE, 1895.

EL MUNDO.

2

6

ÜCTUllRE,

189,5.

EL MUNDO.

3

FALLECIMIENTO DEL LIC. MANUEL ROMERO RUBIO.

mero Rubio le había conferido Degollado el grado de
general, durante la g'Ul'rra de Reforma.
Durante las misnias horas hicieron guardia. al cadáver los diputados, reg-idores y empleado¡.¡ de los
'Ministerios, del Gobierno del Distrito y del Ayunta•
miento.

,.

•••

•

.t¡
·¡

(.

v
EL CADÁVER EN LA~MESA EN QUE.FUE INYECTADO.

(Dibujo del natural por el Sr. Jesús F. Contreras.)

Diez minutos antes de las nueve de la mañana del
jueves último, falleció el Lic. Manuel Romero Rubio,
y puede asegurarse que á las nueve y diez minutos
la noticia era conocida con dolorosa emoción por millares de personas. No esi pues de asombrar que álas
diez la calle de San Andrés, en la cual se encuentra
la casa que fué del finado, estuviese casi interceptada
por multitud de coches y gentío innumerable.
Al penetrar en la residencia del finado, los únicos
indicios que del funesto acontecimiento se advertían,
eran: los grupos de caballeros que diseminados en el
patio, conversaban en -voz baja, y la puerta semicevrada. Al llegar alli nadie se resolvía á creer en la
.terda.d del suceso y personas que eran amigas intimas
de la familia, hubo que lanza1·an exclamaciones de

CUERPO n¡.; LLICE~C:ADO )fAXCEI, RO:\I ERO RUBIO, l'XA UORA OESPUES DE SU MUERTE.

duda.

(Dibujo de Carlos Alcalde. )

Y es triste ver partir á los que han sido
Nuestro culto ferviente, dulce y tierno,
Y en las puertas del reino del olvido
Darles adiós eterno!

P O:ESIA LEIDA E."'i EL CEMD."TERIO FRIU\CES AL .INHl1·
HABSE EL C-ADAVER DEL SR, LICE..."'l"CIADO YA~"UEL RO-

MERO RUBIO EL 4 DE OCTUBRE EE

1895.

¡ Es un fugaz relámpago la vida 1
Surge, sorprende, alumbra, resplandece
y en la. extensión sin fondo y sin medida
Entra y desaparece!

Tú 1 señor, vivirás en la memoria
De tantos como yo, fieles testigos
De que fué tu placer, tu sola gloria.
Llamarnos tus ami5os.

¡ Todo es miseria y polvo y humo vano!
El Destino arrebata injusto y ciego
Lo mismo al rey el cetro soberano

Vivirás en el libro de diamante
Que augustos fastos de la patria aduna
Y que á' los tiempos mostrará constante
Las glorias de tu cuna.

Que el cayado al labriego.
Y nada sabe la orgullosa .ciencia

Mucho te debe el pueblo que te llora,
Lucbastes por su bien firme y sereno,
Y bendice tu nombre, hora tras hora,
Porque eras noble y bueno.

Qnemientras más en su ambición explora
Sólo halla dos verdades: la conciencia
Y Dios ¡ la eterna aurora!

Todos los que nos aÍnan; los que amamos
La tenebrosa esfinge los atrae;
Pronto nos dejan; pronto los lloramos
¡ Todo al abismo cae 1

Mientras él te consagra los laureles
Que el soplo de las tumbas no marchita
A mi me trae con tus amigos :fieles
La gratitud bendita!

Por eso en los desiertos de la-duda,
Adonde nada á descubtjr se alcanza,
El hombre halla una Cruz y la saluda
Como única esperanza !

No es el llanto fugaz 1 falso ni artero
Que rebaja á los hombres en el mundo,
Es el filial, el hondo 1 el verdadero,
El del dolor profundo.

Es que en el negro limite severo
Que nunca el justo con terror ha visto
Ella á cada mortal dice: te espero
Para acercarte á Cristo!

A tu franca amistad tanto he debido
Que hoy que me falta tu cariño santo 1
Me siento como huérfano, he sufrido
Y he vuelto á tener llanto.

La humanidad camina sobre escombros,
Sus palacios levanta entre rüinas
y todos llevan cru..ces en los hombros
Y en las frentes 1 espinas.

Tú fuistes para mi constante amparo;
Fut,rza y sostén de mi ánimo abatido;
Mira .... negra es mi noche y falta el faro.
Señor .... ¿por quB te has ido?

Y buscan como alivio á sus dolores
Lejos de un mundo de miserias lleno
Al que ofreció otra paz y:oti-os amores
Tras el azul sereno !

Y esperarán de mi cantos y flores
Los que miran tu osario sin terneza;
Yo no sé como cantan los dolores;
Mi musa es la tristeza.

¡ Oh deleznable cuerpo l ¡ oh vil materia!
Naces, luchas y lle_gas á tu ocaso
Sin que logres saber en tu miseria
Quién detendrá tu paso.
ESCALERA nE:LA CASA DEL LICE.i.'\'CLWO-ROMERO RUBIO, AL :coNDUCIR EL

Y asi se van los grandes, los pequeños;
Quien nada tiene y quien lo puede todo;
Sin fe los unos; otros con ensueños
Se ausentan de igual modo.

FERJ::TRO p .ARA LA CA)U..RA DE DIPUTADOS.

(Dibujo del natural por Carlos Alcalde.)

Y no te traigo flores al sombrío
Lecho en que dormirás mudo é inerte.
¡Nol te traigo el raudal de llanto mio
Que me arrancó tu muerte!
JUA..N DE DIOS PEZA~

sepulcro de familia que mandó construir hace poco
tiempo el Sr. Romero Ru.bio, se escuchó cada media
hora un cañonazo. Este y otros honores militi.tres fue~
ron decretados tanto porque asi lo pre-viene la antigua Ordenanza militar para el caso de fallecimiento
de u11 Secretario de Estado 1 cuanto norque al S'T-. Ro-

.

,.-

---

Esquelas repartidas por la familia unas, y otras por
el Presidente de la República, señalaban para el entierro las dos y media de la tarde del viernes. A esa
hora una inmensa muchedumbre invadia las calles
adya.centes al Palacio Legh,lativo y dnco minutos
después Ut!gaba el General Díaz, acompañado de los
Sres. Lic. Ignacio Jiariscal, Lic. Justino Fernández y
D. Jose de Teresa .
El salón convertido en capilla ardiente estaba lleno
pbr los Diputados y las comi!:,iones del Senado, la Suprema Corte de Justicia, la Suprema Corte de Justicia ".'llifüar, los J!inisterios, etc. Los palcos destinados
al Cuerpo diplomático estaban enteramente llenos
por los ~finistros y Cónsules acreditados ante nuestro
Gobierno, algunos de los cuales llevaban gran uniforme.
Con tal ocasión pronunciaron discursos los Sres:
Lic. Jgnacio .Mariscal, Ministro de Relaciones, a nombre del Ejecutivo; Lic. Félix Romero, por la Suprema Corte de justicia; Lic. Jesús Castañeda, por el
Senado y Lic. Alfredo Chavcro, por la Cámara de
Diputados.
8eria casi absurdo pretender extractar en el reducido espacio de que disponemos, esas piezas oratorias
en que se enumeraron y enaltecieron los méritos del
finado; bástenos decir que los representantes de los
altos cuerpos que tan delicada misión les confiaran,
la desempeñaron con la elocuencia y el talento que
todos nos complacemos en reconocerles.
En seguida se procedió á la extracción del cuerpo,

_

La fa.tal noticia era cierta.
..,
• El señor Ministro de Gobernación 1 á consecuencia
de un tumor que se le formó en la región temporal,
babia tenido que padecer una dolorosa operación, la
cual desgraciadamente no tuvo el éxito que se esperaba;después de nueva operación vino la hemorragia
en la tarde del día 2, y en la madrugada del 3, llamado violentamente el Dr. Lavista 1 este, después de reCOnocer al distinguido enfermo, declaró que no tenía
remedio.
El Ministro quedó al cuidado de algunas personas
de su familia, mientras el General Porfirio Díaz que
A las cuatro de la mañana habla salido de Chapultepec, permanecía al lado de la familia.
P oco antes de las nueve 1 como ya hemos dicho, sucumbió el Sr. Romero Rubio, encontrándose allí en
aquellos momentos además del Presidente de la Republica, D. Antonio Pliego Pérez y otros miembros
a e la familia, D. Rosendo Pineda1 D. Luis Lavie y D.
Ignacio Bejarano.
Circuló en un instante el triste aviso ven breve fueron llegando los miembros del Gabinete y del Cuerpo
Diplomático, las más distinguidas familias de la sociedad, y gran nllmero de personajes politicos. Una
hora después se empezaban á. recibir incontables tel~amas de condolencia de casi todos los Estados
de la República.
Los visitantes eran recibidos por D. Porfirio Díaz
y fueron de los primeros, los generales Berriozábal y
Eseobedo y D. Protasio Tagle, á quien el primer magistrado estrechó entre sus brazos.
La Suprema Corte de Justicia y las dos Cámaras LeJidslativas suspendieron sus trabajos en señal de duefo, igualmente que todas las oficinas públicas. La Cámara de Diputados nombró una comisión para pedir
permiso á la familia, á fin de transladar el cadáver á
su salón de sesiones, solicitud que fné atendida. Por
consecuencia 1 á las seis y media de la tarde se efecta.ó dicha translación, presidiendo el cortejo formado
por los más altos funcionarios políticos, el señor Presidente de la República.
La sala convertida en capilla ardiente, estaba sencillamente decorada: las barandillas de las gradas, los
antepechos de los palcos y las tribunas estaban cubiertos con paños negros¡ del techo desprendiase formando una especie de dosel, una gigantesca bandera nacional, entre cuyos anchos pliegues, en el centro
de la plataforma, fué colocado el ataúd de raso con
gruesas barras de plata, que servían de agarraderas,
y en cuya tapa abriase una puertecilla para dejar ver
iras un cristal el rostro algo desfigurado del ilustre
muerto.
Al l'ededor del féretro se aglomeraban las numero888 coronas que en calidad de homenaje de respeto ó
de recuerdo cariñoso enviaron el Presidente, los Secretarios de Estado, los Gobernadores de los Estados;
algunos cuerpos del Ejército; las oficinas públicas y
los amigos del finado.
Desde la tarde del viernes hasta la hora en que el
ataúd fué depositado bajo la tierra, en el magnifico

CAPILLA ARDIENTE EN EL SALÓ~ DE SESIONES DE LA CÁlIAHA DE DIPUTADOS.
{Dibujo del natural de · L. lzagulrre.)

�6

OCTUBRE,

1895.

EL MUNDO.

4

A~PECTO DE l,A CAHA MORT!JORIA POCO A~TDi DE S.\CAR EL CAl)AYBR.

(Dibujo del natural de H. 1IernA.ndc1.,)

Sólo qm&gt;:daron alli los niños de la Escuela Indus· pletnmente en un in5tante, trial que querlan ser los últimos en abandonar la posy multitud de carruajes trera morada del que fué para ellos padre cariños·o.
particularl'S y de sitio.
No terminaremos sin dará conocer algunos rasgos
lh•sde el hipódromo dela biográficos dl':l homhre ilustre cuya pérdida lamenta
Iudi:rnilla lrnsrn la puer- hoy la Nación:
ta dt.•1 panteón C'staba tenEl Sr. Romero Rubio tenia al fallecer 67 años. Se
dida. la.Did!-\iún que al man- educó en el famoso colegio de San Gregario y desdo ch•l General l~nacio Es- pués de muchos afanes r asiduo estudio, logró al fin,
cudt&gt;ro babia sicio organi- obtener e.l tJtulo de a.bogado.
zada para hacer los honoJo,en de sangre hirviente y clara inteligencia al
re!-, al cadáver.
tomar parte en los movimientos populares cón't ra
En l'l cementerio de la Santa Anna, se distinguió rápida y ventajosamente
Pi1•dacl formaban valla des- organizando clubs destinados á derrocar al dictador'.
de la puerta hasta la tumAl ser proclamado el plan de Ayutla, fué comisioba, los alumnos d(i la Es- nado para ir a Iguala, á fin de ofrecer á la revoluCUl'la JUdustrial deHuCrfa- ción los elemrntos que podia. proporcionarlr t'i Disnos1á la cual tanto protegió trito Federal y logró decidir la marcha de Ah-arez á.
el Sr. Romero Rubio.
Méxicó conquistando en pro de la ca.usa e\ aquel
Junto al mausoleo y fren- hom.bre1 cuyo auxilio era considerado como llave de
te {l la capilla del panteón, oro de la !-,ituación.
levanta.hase un suntuoso
Fué Juez en Tulancingo y Secretario de la Suprecatafalco revestido de pa- ma. Corte de Justicia, puestos que ocupó muy poco
ño negro soln-e el cual ar- tiempo. Diputado al Congreso Constitu~·ente, fué uno
dían cincurnta cirim, colo- ele los legisladores que mús contribuy('ron con su
cados en trmdelabros Y or- energía y su inteligencia á la redacción y promulg anarlns cou lazos negro~.
cién de la nueva Carta fundamental. Secretario del
En la en pilla contigua al Gobierno del Distrito cuando el golpe ele Estado de
catafalco min\bansc dos Comonfort se negó á ocupar el gobierno que le ofr egraml1.•s cortinas n&lt;'gras cía ..\kérreca y aun abandonó la Secretaria;
qul' eaían sobre la puerta;
En unión de Juárez organizó la rrsistencia y lucha
en l'l altar .sobre dos gran- contra el gobierno reaccionario, lo cual le valió su
des ('and1•l;1,.bros Hdian dos encarcelamiento durante ocho meseR, hnsta que ya lig-rm•sos tirios ~· recorrían bre por el movimiento que. encabezó Robles Pezuela,
los muros anchas bandas logró libertar también á.sus compañeros ele, cautiverio.
de crespón negro con adorAsistió, con una brigada, Ala batalla ele Calpulál pam.
De~pués de la torna de Puebla, por los franceses, y
nos blancos.
A las cinco y cuarto llegó resuelta la elefem;a de la capital, el General Garza en:í las puertas del panteón cargóse de organizarla en lo militar y Romero Rubio
la carroza fúnebre y acu- en lo qur pudiéramos llamar p11.rte civil; pero abandodió á recibir ('l cad:her el nando íi México Juárez le siguió él en calidad de jefe
capellán Pbro. José Islas, del Estado )favor y secretario de Garza.
Yohió lnegO [~ Csta capital y fué perseguido, preso
acompañado ele otros dos
saeerclotes. Después de re- y desterrado á Europai de donde regresó á. la Repúzarse tl oficio de difuntos, blica para tomar nuevamente parte en la lucha.
Derrilmdo el Imperio, fué varias veces electo dipuquE'I fué muy breYc, colocáronse los asistentes en tado; Ministro de Lerdo, asegura uno de sus biógralas sillas dispuestas al efec- fos que fuó el único que aconsejó á aquel Presidente
to y se instaló el féretro en que renunciara á seguir ocupando la silla en el segundo periodo para eTitar la revolucion que se. iniel catafalco.
ciaba r triunfante ésta acompañó algúntiempoá don
Sebastián fuera del pais.
De n~ievo en México es ya sabida su historiaj senad_or pmneramente y luego 'Ministro, se distinguió
siempre por su gran facultad de oro-anización, sus
tendencias conciliadoras y su tó.cti~a política tan
habil.
.
Fué su vida siempre útil para la patria. que hoy lo
echa de menos.

á tin de dt•poisitarlo en la carroza
que había de. tr!lnsportarlo :11 cementerio francés.
Organizada la comitiva se pu•
so en marcha á las tres \r media
de la tardl•.
~
En las calles del trayecto que
debía n•corrcr la fúnebre proce!Sión, formaban doble valla los
alumnos del Colegio }lilitar y los
cuerpos rurales y veianse mul·
tit11d de ca!:&gt;as· enlutadas, cuyos
balcones se encontraban atestados de gente.
Hé aqut e1 orden en que seorganizó la comitiva:
Grupos de asilados del Hospicio, de la. Casa de Expósitos, de
la. Casa Amiga de la Obrera, y
del Congreso Obr~ro.
Comisiones de las Sociedades
Mutualistas; alumnos de las Escuelas públicas; empleados públicos; jefes y oficiales del Ejército, Regidores y Gobernador del
Distrito.
Seguian luego el féretro y alrás
el General Diaz y los miembros
de la familia del finado; gabinete
y cuerpo diplomático¡ comisiones
de la Cámaras ~r de la Suprema
Corte de Justicia. Estado :May.or
del Presidente.
Rocorrió la. comitiva laS calles
del FactoF, Vergara, San Francisco, y San Juan de Leirán, hasta
llegar á la esquina de la 2a. de la
TRANSLACIÓX DEL FERETRO DESDE SAN ANDRÉS Á. LA OÁMAll.A
Independencia, en donde esperaDE DIPUTADOS I,A NOCHE DEL 3 DE OCTUBRE.
ban los wagones y la earroza.
(Dibujo del natural por H. HernAndez.)
Era éstalujosisima: entrn anchos
cortinajes, borlas y cordones neEn seguida el sentido y popular vate Juan de Dios
gros, desta.cábanse seis angelitos dorados que soste- Peza, pronunció, por comisión de la Cámara de Dipunian la techumbre, y fua~andel carruaje tres magnifi- tados, la hermosa poesía que en otro lugar encontracoa troncos de caballos prietos con gualdrapas neO"ras
0
rán nuestros lectores .
dirigidos por igual núnero de palafreneros.
. ~l J"&gt;bro. Islas con el ceremonial acostumbrado, benLuego se Yeian sobre dos plataformas las coronas, d1JO la fos:i cavada para recibir los restos del Sr. Roentre las cuales mencionaremos, de paso una ele pla- m~ro Rub~oi al P_il', de la capilla de la familia, no terta que remitió el Lic. Obregón Gonzál~z Go berna- mmada aun. Dicha fosa hállase á la derecha de la
dor del Estado ~e Guanajuato; una prccio;a de flores que ocupan los despojos mortales de la niiia Maria.
de porcelana 1 tr~buto del Sr. Porfirio Dlaz, hijo, v las
Entonc~s comenzó la dolorosa operación: descendique enviaron los Sres. Rosendo Pineda, EmiliO Pi- da la ca.¡a, cayeron sobre ella acompasadamente y
IJ1entel y J oaquin Casasús, las cuales llevaban sen- con eco lugubre las paletadas de tierra. Todo el mundos lazos con esta inscripción: &lt;A su jefe, protector y do'. de pie y con la cabeza descubierta, despediase inter~ormente del protector, del amigo del hombre á
amigo incomparable.&gt;
'
Después de los coches especiales destinados al Pr~ quien tanto debió la patria.
Retumbaron los cañones en el valle tocaron las
sidente, Secretario de Estado, Cuerpo Diplomático,
etc., seguían cuarenta wagones que se llenaron com- bandas y se inició tristemente la retirad~.

Pági,ruu extr(J(J1'dinarias.

DOMINGO l3 DE OCTUBRE DE 1895.

@:oronación

de la

1 -

•*•
La f~lta de tiempo y nuestro deseo de no retrasar
este numero nos impiden publicar todos los dibujos
Y fotograflas que tomamos de los funerales del Lic.
Romero Rubio, pero les daremos cabida dentro de
ocho días.
Igual observación hacernos acerca de los 0O"rabados
relativos á. la Colegiata de Guadalupe.

tin recuerao.

l!a (!orona 9mperial.
SEPULCRO DE LA -XISA lfARIA R. Rt"BlOi ADOR~ADO J&gt;OB
D. PEDRO NlETO_EN EL ANIVERSARIO DE SU MUERTE.

(De fotografitl..)

(Tomado del Alln,m de la Coronaci6n con perm,·,0 d e &lt;i El T"1empo)1)

Tomo JI.

Nú1TlfflJ 14.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Cámara de Diputados</name>
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. E='=1=89=5=·=

104

•

PRENSA MEXICANA.
Páginas extraordinarüu.

DOMINGO 6 DE OCTUBRE DE 1895.
~================================~:====::::::~:::::==============~71~o,:no IL-Númtrv J,J.

&lt;roronacion

ae la "0irgen ae Guaaalupe.

First Ola'3B

R. R..
.•. ,t,)111),.,. ..

tornrnerciál - Prinling
Book-Binding.
Pres&amp;

COPYING

{Fotografía directa del originnl,

9magen·ae la °0irgen.
teme.da a~, AUinn de /a e:cnnadt,n, con r&lt; 1n iFO de &lt;oEl Tiempo.n

�6 ÜCTUBRE, 1895.

EL MUNDO.

106

QEl ~ímb.oht tl11d1ntal.
Dioses I1npotcntc1:,.

LAS OPRESIONES DEI, CAPITAL Y LA IGNORANCIA.
EL AYATE Y LA TL'.:'."ICA :IIORADA.

nes, á ven~rse del amo duro, del h_acendado avaro, á. tomar desquite de los azotea y la tlap1xquera. ,,..
·Y arriba en el estandarte, la imagen de la' 1rgen Mexi~ana, capitaneando, autorizando a51nella guerr~ co ntra
los hombres injust-0s y los crnele!i munene~ extranos.1 No
había realmente en la guerra de rnsu~encia lucha de dos
credos religiosos diferentes 6 ru.1tagómcos, per~ ~r, pu~¡
entre dos catolicismos1 por decirlo así:.e.l catohmsmo 6
inquisidor que excomulgaba y el catolic1smo d~l cu:na_u0
era excomulgado, entre el catolicismo del prop1etar10, e 1
amo· y el catolicismo del 1:1iervo.
. .,
Lá Virgen de Guadalupe simboliza,b~ la rehg1&lt;!n de lo~_
naturales oprimidos; ella no fué agracw.~a éon titulos m~litares por el poder ,·irreinal 1 como la Vtrg~n ~e 1A_1 R r
medios; ella era, toda india y toda para el indio.
ve_
su imagen en la bandera flamea.nte, alzábanse las chus.
mas acrecfanc:e sospechando tal vez que aquella compa
siv~' y buena J}r~tectora estab:'L también vejada .Y. perse;
guida como ellos. Para acentuar el carácter rehg10so dn
este enérgico levanta.miento. p~puhir, cleb.e tenerse e_
cuenta así mismo que sus pr111c1pales caudillos eran
cerdotes, curas clel pueblo, en quiene:3 ve la gente sencl a
personificada la religión. Ellos se re.bslab~n C?~t.ra. s~s
prelados y superiores, porque veían de cerca l,~ 1nJUJti.c 1~~
porque sus curatos y sus templos eran 103 ast1os u¡ic
del indio. El clero alto, los primados, ~on_ el e.,;paflo j Ía1
clero bajo, los humildes cur~s., con ,el 1~d10. De ,,a~ui ._
escición que &lt;lió carácter rehg1o!'l.o a la rnsu~"gencm. est
ción que empezó á marcarse desde la conqm~t:1' con 1a u¡
cha entre el catolicismo de Cortés y el catolicismo de I0
misioneros.
. .
· t
e
Los que niegan el milagro ele la apanc16 n., as1en apqu
fué inventado por los españoles pilra ?01:1:nnar meJor _}l1
indio, Pues el milagro entonces consistió en que, t,;iu
quererlo dieron al indio un gran consuelo, con el consur
lo esper~nza, con la esperanza energía Y con la. energ a
aptitud para vencer.

Es necesario tener muy delicad1.\ plluna para escribi: la.
historia de las tradicioneEZ religiosas, para. contar la ~ida
de esas hadas consoladoras de la humanidad. Re _d~t•ene
el aliento delante de ellas como delan~~ de esas msa~as
burbujas de ugna y de jabón que los nltl·ls lanzan al ~1re.
y también aquellas como esta~, tr~n~parent_an el ciclo.
Leemos sin emociona.rnos la Il18f&lt;?rut d~ lcv Nrgen~ ~e .Jacolliot, tiene para no~otros valor ht.('rar10, valo_r h1~~ur1co,
pero no tiene )o que podría lhumtrse \'1\!or de la..m1lm.1.p1~
cambio esos libros piadosos que no~ le1nn 1.we::etros c_!1s
tia.nos Pa&lt;lres en la \'Íspera de los d1~'''. de tic.::;ta, 1~ .1 uln
de la Virgen escrit.a por el abate 0~1111, Ci.w 1lro_portt(':I) de
los 1 crame;,tos, del Visconde_ de ,valch, el uGen10 del
Cristianismo)) y varios otros libros que no podemo;; vender aun cuando estemos pobres, l?o1·quc están dobladas
eus hojas por las manos ntiís qneml.as Y quC: ya, muchos
no podemos besar, hablan{~ nue_Atra, 1ne111or1ay a nue8t,ro
corazón con exquisita elocuencia, no~ hablan de lo que
ellos hablan y de lo que nosotros oimo;,; 11H!Y aüent..i:o,
cuando todo lo que nod rodea queda en s1hmc10. La'. irgen de Guadalupe es para nosot1·os un símbolo de familia
y un símbolo nacional.
El pobre indio estaba; huérfano de ~odo, cuando e\la
apareció. Le habían qmtado sus propiedades, sus muJeres, sus hijos; habían acltebillado á su.s padres, Y. no podía creer ya en los dioses que presen.cmron 1mi?as1bles el
exterminio de su pueblo y que sufrieron, co.n un potente
resigna.ciún los ultrajes de la solda~escn .ebria de 9ortés.
No, no podía. nmar ya á aquellos d1?ses rngra~os, a aquellas dinnidades prostitutas que s~ 1ba.n ta11~b1én con los
Transcurridos años, siglos, la, fe en la Virgen de Guad,1,hombr.;,s bln,ncos. No, no eran d1ose;;. Ten1an de veras lupe persiste aun como h\ esperanza en el enfermo. ~~0 •
davía es protectora de los oprimidos p~rque la opre:. 1 n
corazones de piedra.
En los m,í.s creyentes, en lo~ más a~.megados, en los que del capital y la opresión de la ignorancmsoneternas.
se creían merecedores de cast1go y dlscul paban la ,celeste davía el amo es duro, el capataz azota ...... y se esc½1c
ira ó el egoísmo, persistía aun el amor á ~os nurn~nes
rumor de lú.tigo como si fueran estOJ! culebra:, que, atibavencidos, pero ya de otra. naturalez~- El d~os i~o ~10t~- ran en el aire! Y tod;1sfa la. Reina ~piñonacla sonr1e progía al indio, no era, el ommpotente m el temible. el mdto
metiendo remediar los males y abru· las puertas de otro
amparaba al dios guardándolo en lo m(tS secreto Y recón·
mundo en el que no hay siervos ni señores..
~ .
dito de su hogar, enterrándolo1 llevá.nd~lo en brazos por
En el culto del indio hay mucho de 1dolatr1co,. ,se
las montañas inaccesibles para el conqmstador Y por las
dice. Es verdad. Pero la oración siempre es ora.crnu
cuando se exhala de una fe, como de la rosa el per~u~e,
vastas soledades.
.
Lo amaba el indio, pero con amor compas1Yo, C&lt;?mo se ó cuando brota de un dolor como el l_lant~ brota e os
a.roa al que está en clesgr;1ci,1, al pf!-dre que cor~1et1ó nna ojos. Hay ideales superiores é ideales rnfeno~es,. pero eís
falta y que por ella sufre, ,t la débil nu~Jer, al mdefeuso
bueno par:1 conllevar el dolor todo ideal. El 10d10 veas,
niño. ¿Qué habrían de esperar de los d10ses los protecto- ama así; no Ye ni ama sino lo .qne les presentan de b•!l~.
No podemos sustra.er_lo á la mfluencu~ ance"'tral: tie n:
res de lm1 dioses?
. .
~
Pero es el caso que tampoco podí.ln amar los rn.d10s a por fuerza que rev1v1r algunos de sus r1to3. con esas d~
las divinidade8 extranjeras. Er&lt;1.n los númenes ~m1dos,
zas con que cree halagar y complacerá. la l\fadre de~1os.
implacables, vengativos que habían asolado sus tierraJ é
' Tiene que ser de su raza., como el árbol es.de la tierra
incendiado sus casas. Serían poderosos pero no podtan en que enraiza.
,l
¿Acaso el civiliza,lo puede fácilmente remont~r~e. ,~ u~
parecerles buenos.
,
Los misimieros de afable aspecto y ~landa voz procu- concepto puro y netamente inmater.ial de la D1v1md~d?
raban es cierto disculpar ,L los ?onqmst~dores Y decían ¿Tenemos ojos que vean foera del t•e.mpo Y, e~ espacio.
al ind ígena que ni Jesús, ni la. Yirge!1, JU los Santo::!, ha- La gnm fuerza del cristianismo consiste pt11~c1palmei:i-te
bían sido cómplices de aquellas atroctda~es., Pero aunquti eu que aceptó la humanidad y en q1;1e su D10s se luzo
el misionero era muy bueno, aunq'!e el rnd10 le llamaba carne, se hizo hombre para que lo viéramos..
,
padre facilmente, siempre echaba. este d~.yerque no perEn el indio esos retoños y renuevos ~e 1d~latria son
tenecía ,í. su propia raza y que el 9ruc1fiJO Y las deuJÚS imhorrables. Su raza., que no tiene ya virt.uahdad para
imágenes de aquellos foüles [ran?iscanos eran tm,~1b1én vencer en la lucha, por la exist~n?i1:, morir,í.. coi:i _ellos
de otro color y hablaban con los OJOS otra lengua. No po- más ó menos atenuados. ~obrev1v1rangrupos, rndnidua~
der creer ya en unos n.i ª1:llªr á lrn~ otros todavía, tal era lidades, reproduciéndose, mcrustados ya, en otras r3:zas,
pero Ja masa obscura v densa va hundiéndose en el tiem•
la condición del pobre m&lt;lLo.
A la Yirgen de Guadalupe si pudo amarla desde el po co~o parece que af romper el día se hunde la noJhe
primer momento. El primero con quien ell.1 habló fué
en mar.
JuanDieao como para decirle: Yo no vengo en son d~
¡Buena Vírgen h q1ie ha Rido Madre de todos esos
cOnquist;, á_ mi no me trajo ningún soldado, en la. mochi- huérfanos de todo! ¡Buena Vírgen laq~e aun ayuda amo•
la no me presento impuesta por el .Arzoblspo m por. el rosa.mente ú bien morir ;t una raza agomzante y reelegada
virrey. Sé que esta es tu casa por m~s q~e lo~ ~x:tni.1110- al hospital.
.
ros te hayan echado de ella y reducido_•~. aervtdum~re.
En el mismo incrédulo su nombre suena bien porque
Por eso á tí, que estás muy pobre, me dir1Jo par~ ~ecirte significa amparo al des\'a.lido, protesta.,contra el abu~o,
que deseo vivir con vosotro~. "Fe saludo e_n tu 1d1oma Y idea de libertad. Y si P.l incrédulo naClo.de padres crismira me parezco á aquella rndta muy bomta Y bondado- tianos ese nombre representará también para él todo
sa q~e se unió con tu padre para darte el ser,~ aquella
un orden de hermosas idea.~ que ya pasa~on Y que
que murió de pena cuando los espafioles le qmtaron su por lo mismo, juntan á. su rntrínseca p.oesia la poP-sfa
de lo ido. ¿So halla acaso perfume en un ramo de rosas
heredad!
d',
t Ca
y para. que m{LS lo creyera se es~on 10 en su ay~ e.
· marchitas que ya para l.os demás ,no exhala olor?. Ese
viloso era el indio,. suspicaz, ~emi6 que lo enganaran Y
erfume no está en el aire, pero Sl en ~•\ at,~6sfer~ del
resístióse mucho á 1r al Arzobispado. Per? fué al. fin Y ¡lma, á la Vírgen d~ Guadalupe ~e as?cia. la idea riente
¡qué regocijo para él! A él no al prelado luzo ~l milagro
de la niftez ...... esa mñez que se r1é mas 1mentras se ale•
aquella bermosa Señora! No la tení~ el frzob1spo en su jade nosotros. La madre nos enseí'i.6 á amar ,í. eea Víi:vestidura morada, la tenía él en ~ tilma.
. . .
gen afable, y por eso aun el que ya i~o crea en su. apariAquella raza arrodillada necesitaba tener una div1m· ción ni en su existencia, snprasens1ble tendr.í siempre
dad delante y la tuvo desde entonces. . .
ue quererla. En esa Imagen se reunen para todos 6 caAllá en aquel templo encuentran los md10s algo de su
para todos, muchísimas itmlg.enes Y ~ay muchos.ateos,
tria perdid..&lt;t, allií. recuerdan é imitan las danzas de sus y ya viejos ya curados del vahido poético de la Jl~venratepasados¡ allá se encuent~an COIX!? en h?gar suyo q_ue tud, que v~n todavía con cariño y terneza una arrugada
por gracia abren á los extranJeros. Si ven a u,~ espanol estampita de esa Virgen. Ella fué _la. confi.d~nte de nuesarrodillado frente á la Imagen de ~uadalupe, sienten sa- tros padres que para nosotros le p1d1eron blenes.
tisfecho su amor propio. Ellos le dlero~1 esa. protectora Y
La noche de la incredulidad respeta al$-unas. estrellas
si esta atiende las preces del español, si le otorga la mer- dejándolas que brillen á incalc11lable dIStaucia de los
ced que picle, á ellos lo d.eberá.
,
.
hombres.
Irrevocablemente ba sido y ea.un snu~olo de nacrnnaY esa del Tepeyac es una de ellas.
r1dad de independencia de patria, esta imagen. Cuando
:M. GuT1Erm.EZ N.ÜER.-\.
¡ gu~rra de insurgencia: iiü.ervenfan en la lucha, así co:o los dioses contrariados se mezcla?an en }as pugn~ de
griegos y troyanos, vírgenes antagonistas. El cura flidalTRINOS0 ne vivía cerca de los indios y que con_ocfa el curso
g ui"siguen las ocultas corrientes de sus canfi.os, tuvo una
Me aseguran que le quieres,
{&lt;lea genial: la de escoger por estandarte la Imagen Guay me demuestra ese amor.
d.alupana. La insurgencia fnépopular, levantó á las masas,
que aún proseguís las muJeres
inflamó las almas, porque la annna~an dos fuerzas podeescogiendo lo peor.
.
rosas: la fuerza de la fe y la fuerza mtensa. de una gran
¿Sabes lo que yo te d)go,
necesidad económica. Ttw?1 .pues, los caracteres d~ una
rtu.nque te enojes conmigo?
de esas grandes guerras religiosas que aun suelen mc.enQue te quiero de tal ~uerte,
diar los países del pasado, y los de una guerra económ1caJ
que no me caso contigo
de una guerra por hambre co~o la_q~e amen!lza alH.H~ ~
por no dejar de quererte.
Europa. A matar c.~pañoles.' .Ee decir a rcpartir~e sus bie-

.~r

s.

Ti¡

1

ii

MIRA-----~
(POR UN Dln'OTO DEI.., PE~SAOOR.)

Ese doncel que frente ll. tí camina
De rizada y obscura cabeller~;
De ojos negroi y te1. alab1s~rrna,
Lozano como arbusto en pnmavera.
Es aquel serafín que abandonaste
Cual si fuera un cachorro, sobre el lecho,
y que sorda á su llanto, le negaste
Tu cal~r y la sasia de tu pecho.
Es aquel pobrecito que gemía
Sin dar á Ln crueldad ningún r~proche:
El hambriento b~bé que no sabia
Tu infamia y tu impudor de aquella noche.
lloy ...... mfralo; ha ?re~ido; es ~a.si un hombre
y aunque tu crimen sm 1~ual olvida
Le da vei'O"üenz:l. pronunciar tu !1ombre
y lo enfe;ma la historia. de tu vida.
Aunque nada te debe, lE: sonroja_
Saber por gentes para el b1eu ex:t,ranas .'
Que lo arrojaste al mundo c~rnl se arroJa
Un par1ísito vil de las entranas.

Y calla con dolor este secreto .
Que publicas con cínic&lt;t ai:rogancia,
Sin darte amor, ternnr,\ m res~eto .
Porque jaro.is te conociJ en su mfancia.
Me cuentan que su padre-no te asom~r2Le ha enseñado educ,lndolo en tu ausencrn1
A. no manchar sus labios con tu nomb!e .
y á que te alce un cadalso en su conciencia.

TROPICALOh vieja selva, nido de la sombra!
cuál se sola.za el alma en tn frescura,
sobre tu muelle alfombra,
bajo tu dombo inmensn d~ vercl:ira.
En tí el génesis late; en tí s~ agita
la savia cr~a.dora;
eres arpa salvaje, vibradora.,
donde la 'vida universal palpita.
Los árboles, pilastras de tu arcada,
se retuercen leprvsos
en la inmem:!a hondonad1.1,,
y muestran Yigorosos,
cual guerreros p~ndones
de gigantes en ancho campamento,.
sus blancas barbas qn~ remece el viento.
y el río, entre los antros pavorosos
donde ruedan las aguas turbulentas,
al chocar en los altos pedregones,
salta en recios turbiones,
y ruae cual si fueran las Tormentas
cabalgando en los negros Aquilones.
En la ribera, entre silvestre ortiga,
picoteando están las ~arzas bl?,ncas,
y con el verde pasto a la. ba.rr1gct.
los toros muestran sus lucientes ancas.
Es la ciilida hora del bocborno;
el sol quema y enerrn;
y canta. la cigarra entre la yerba,
y el suelo emerge un hálito de horno.

Se ven del tigre entre el fangal las ?1-arcas;

y en la vaga. penumbra, entre las quiebras,
Junto ,í las negras charcM
yacen aletargadas las culebras.
Remolinean vírgenes efluvios;
el humo de la rosa, azul y blanco,
sube de la montaña por el flanco,
y alzan las cañas sus airones ~ubios
cual penachos de indígenas trm □ fales;
y traen ú. la vega, bulliciosos
los vientos tropicales,
el ruido de los pl:itanos hojosos
y el lejano rumor de los maizales.
Y en la playa desierta1
sobre la seca arena, perezosos,
cual negros tont?s, con la jeta abierta1
descansan los cannanes escamofó!os.

............................................ ······· ········. ·~

En la cercana loma,
en un recodo del camino, asoma
feliz pareja de labriegos ........ .

Ella.
núbil fornida y bella,
.
de ojos negros y ardientes, y de roJa
boca virgínea, y de apretado seno
que forma curva en la camisa floja ... ••····
y a, atlético y lle.no
de juventud y vida, musculoso,
con muñecas de recia contextura,
hechas, como muñecas de coloso
de alguna raza extraña,
para domar el potro en la llanura,
para tumbar el roble en la montaña.

Y la feliz pareja al fin se pierde
entre la selva enmarañada y verde.
ls.'d:AEC. EsRrQUE ARC[S'rEGAS~

6 ÜCTUBRE, 1895.

&lt;ron uein!e

EL~'.UN"DO.

reales.

habían sonado las ocho de la mañana, cuando
n par de agudos campanillazos, en mi casita. de
fadrid me anunció una visita.
¿Quién llegará ó estas horas? De seguro que no
conoce ni por el forro las costumbres de la coronada Villa. ¡,·isitar tan de mafüma! Ni los médicos serían capaces de hacerlo en la cultn capital de España.
' -Sefiorito, señorito1 dijo el criado en la pue1ta de mi
alcoba, un paisano de usted dese!\ hablarle.
-¡Me lo figuraba! paisano mío, acostumbrado á la vida
de América, á leYantarse temprano, á meterse en la cama
ii buena hora, á comer con método y no con hambre, á
visitar ií. sus íntimos cuando le pega la gana, sin consultar
el reloj ni las conyeniencias.
-Que pase y me espere en la snla, contesté bostezando
y sintiendo caer como si fueran de plomo mis párpados
enrojecidos por tantas sabrosas vigilias.
Oí sobre la estera del pasillo la marcha ceremoniosa del
recién llegado; crujió la puerta de la pequeña sala y á. poeo el criado volvió y me dijo:
-Ya le dejé esperando, señorito. Cerré los ojos y me
dormí de nuevo, arrullado por un rumor de notas de wals
y de rigodón recojidas algunos minutos antes de que el
sol dorase las frondosas arboledas del Retiro.
1\-Ie dormí profundamente y abrí los ojos cuando en la
torre vecina daban las once.
Florencio, Florencia, grité con todas las fuerzas de mis
pulmones.
-Señorito ........ .
-¿Tú me dijiste algo de una visita que llegó ,í. buscarme, ó lo he soñado?
-Sí señorito, un paisano de usted lo espera en la sala.
-Hombro y yo me dormí.
-La visita se ha dormido también; está roncando enel
sofá muy tranquilo.
-¡Ah! pues déjalo y dame mi ropa.
La toillftt fué leuta y cerca de las doce me presenté delante del desconocido, á quien tuve que despertar tocándole un hombro.
-Señor Don Juan, nw dijo, estoy tan canFado que me
dormi; lh,,gué anoche it )laclrid, u~ted no me conoce; soy
Fulano, allegado del Gei:ieral X y muy amigo de Z iiquien
vengo ,L buscar en esta crndad.
-¿De dónde viene 11sted, caballero?
-Pues de :México vine{~ Yeracruz y de Veracruz ,í. Madrid, y he hecho tocia la travesía con v~inte reales.
-¿Uon veinte rt'ales?
-8í sefior, rf:'ales mexicanos; con dos pesos y un tostón qhe aún los traigo en la bolsa, véalos usted.
...'...¿~ntonces ha lwcho gratis el viajt-'?
-Exactamente. ::\le encontré en Yeracrnz á. un catalán
muy si1t1p:í.tico, capih1n de nn ba'.?º de vela en q~te iba á
traer carga para Santander y le d1Je que en ~1adr1d tenía
yo un amigo.
-Puf'ssiquiere usted verlo yo me lo llevaré en mi buque.
-Yamos, le rm,pondí, ~• al dín. signiente m~ embarqué;
hicimos dos meses y mcd10 de tran•sía, sufriendo algunas tempestades y calmas qul• 110s d&lt;•i:espcraron, hasta
que por fin puse mi~ piés en tierra española y me despedí
de tan generoso auugo.
-Y de Santander á Madrid cómo ha venido usted?
-A pié y andando.
-Bárbaro!
-He tardado diez días y vea nstC'd SC' me acabaron los
zapatos.
-Ya lo creo, contesté mirando los pies de mi paisano,
á mí se me habría acabado hasta la manera U.e ponér•
melas.
-Pues sí, como le decía, me vine á pie y en las noches
me quedaba en pobres casuchas ó ei~ buenos h(!~les de
las ciudades más importantes, pero siempre adv1rt1éndoles que era mexicano, que viajaba á pie por suma pobreza y que demandaba hospitalidad gratuita. Y son muy
buenas gentes¡ en ninguna parte me ha faltado pan y
abrigo y en Torre la Yega me quedé á descansar dos días
y me encontré pers01rns que me habrían dado un billete
de tercera para. el ferrocarril pero no lo acepté ..... .
-Pura era buena oportunidad.
-Sí pero me propuse llegar á pié á Madrid y aquí me
tiene ~sted, con los mii::mos vrinte reales con que salí de
Veracrnz.
-Y cómo ha sabido usted mi domicilio?
-Lo pregunté por todas partes y deseo que usted me
presente con el General Corona.
. .
.
-Claro; ahora mi~mo; es usted un vmJero extraordinario· nadie ha hecho Cl•sa igual; aplaudo su extravaganci~ y admiro su tacto, su tino, su fortuna, para haber
consenado el dinero mexica110.
El hombre aquel, era joye11, de brillantes y expresh'?S
ojos, de tez pálida, algo eEcaso de cabello1 de barba rubia
y bigote largo y sedoso.
.
Su sombrrro, 8U traje, su calzado, estaban en rmnade~pués de tantas fatigas, pero sn carácter era franco y animado como si viviera en plena riqueza y cercado de venturas.
Había, sin embargo, un tint~ de rnelanc?lica tristeza
en su mirada acaso la ausencia de la Patria y el temor
de no volyer ~ veria'...... ·¡qnien lo sabe!
Lo pres.t--nté al Gt-nera1 Corona y~¡ Dr. Ilijar y Haro
que lo recibieron con sorpresa y con mterés.
Se albergó en mm carn de buésp~&lt;lls; al!f íué víctima
de una nenalgf.a cef:ílica que lo hizo sufrir fl?U~has semanas y despuée conoció algo de la Corte 1 asistió á dos
ó trrs corridas de toros vi6 de cerca al Rey Alfonso, un
sábado en que el mona;ca iba 1í Atocha; le tocó escuchar
á Castelar y {L C{tno, ns; no entendió una convnsación de
Frasc11elo y colegas 1,&gt;n el caf6 Jmpe1ial; t,)mó café con
tostada, horchata de chufas, callos, caracoles, calamares
y ...... caiíamones.
De~pués aquel bondadoso é inolvidable ~enernl Cor&lt;t
na lo envió á l\féxico por cordillera, es decir, se lo rem11

tió el nuestro cónsul en Santander para que éste i;e lo enviara á nuel"tro cónsul en la Habana v éste al comandante militar de YE'racnir. qne &lt;1 su ,·ez io remitiera á su familia.
Y así volvió á México ac¡ uel extrnvagn.nte pai8ano mío,
que en cuanto llegó al $eno U.e su hogar me es.cribió una
carta en la cnal 1110 dijo:
-Todavía tengo en l-'i boll"illo los dos pei::os y el tostón
que eneefié :L nstt:!d 011 í-11 cni;:a cuando me dormí de cansancio en la saiH ..... .
Y ahora, lo encuentro muy seguido por estas callea, lo
miro con gui::to y con a.r.:om bro y me repit,e el recuerdo
aquellas palabras que me impresionaron al conocerlo ..... .
-11Con veinte rt-'Oles.)) Y i-i u~tedes conocen otro que
haya hecho lo mismo, pre~éntcnmelo, porque de estos así
no caen dos en Iibra.
Jt:AN DE DIOS p_¡.;zA.
~

PEQUEÑO IDILIO.
I
Cómo una enorme blanca paloma
sobre la falda de agreFte loma
que se di,,ii:=a desde el lugar,
como nna e11or111e1 blanca paloma
se alza la ermita del Uetarnar.
Muy tempr;1nito, por lus mañanas,
cua.ndo aun no se oye que las campanas
lanzan al Yiento su blando son,
muy te.mpranito, por las mañanas,
para. la ermita va Concepción.La linda nil1a de faz i::erena,
cabellos de oro, tez de ar.ucena
teñida apenas en arrebol;
la linda niña de far. serena
hecha con lirios v 1nz de sol.
P,Hida y triste.llega á la ermita
donde Ja virgen pura y bendita
con su sonrisa convida á orar;
pú.lida y triste lleg,i tí. la. ermita
y allí se postra juuto al altar.
Con t1·mblorosa voz suplicante
ruega :'L !:~ virgen porque i:=u amante
que se lmlll\ arn=c:nte torne al lugar;
eón tembloro~a vor. suplicante
pide y no CL·sa de SllFpirar ...... .
II
Do luce el césped corno esmeralda
de agreste loma :;obre h\ falda
'
qne se &lt;li\·iea de~dc el lugar,
dó luce el cé¡;ped corno l'Smeralcla
se :&gt; Ir.a ht. erlllita del Retamar.
~Iuy tempranito, cierta mafiana
se oye el repique de una campana'
que ra~ga e! viento con blando son;
muy te1npr.lnit.o, cierta mañana,
par:i la ermita rn Concepción.
La rubia nifü~ n1 con su amante
con satisfecho, dulce i:=emblante
prendido el ve!u de 11i \·eo t1il; '
la rnbia nifi.1 ni con su amante
cuando la aurora tiende su ar.u!
F.mocionnd.,1, llega :L la ermita
donde la virgen ¡mrn y bP1Hlita
luce, gallarda, sobre su altar;
emocionnd:t !lega ._¡ la ermita
con su corona de albo ar.aliar ........ .
Levanta el cura sn blanca mano
con el semblante sereno, nfano,
donde fulgura mística nnci6n;
leYanta el cura FIi t.ln.nca mano
y l'Cha ,'L los nodos la bendición ...
FLORE~'l'IXO ÁLCORTA.

LOS DOS OORNETAS-

J'"~s

dos cometas :e::-, la cnrga.

~ ºlmbos niños: PI uno hijo dP Borgoña¡ el otro

~ t.1.c Bretafia. Los azares de la guerra los han
f-~unido en la montaüa, al mismo batallón de cazadores.
Los batallones marchnn al combate ..... Los dos
corn~tas tocnn it la carga!
Allá abnjo, la infantería enemiga se ,·e forn1ada en
columnas sombrías y compactas. Mil~ lejos la caballe·
ría oculta detrás del cemt•-nterio de la aldea., e,J act'ro
de sus cascos y c•l brillo de :-;us sahlt&gt;.s;.
El enemigo es m,is numeroso.
Pero qué importa?
Los dos cornetas tocan A la carga!
A paso de trote los dos caza.dore:;; s,th·an la barrim&lt;.:a, franquean los matorrales. Ya se aproximan .... La.
pólvora estalla, las balas cruzan lo:; aires .... Se lucha
cuerpo á cm·rpo .... Ay! los brazos cómo se b,lten!
Como ellos corriendo i:iie-mpn•, los 1Lo;; cornetas tocan fi la carga!
Oís los relinchos ele los caballos, los piafidos de~ las
patas en la ca.rrekra? Es un escuadrón que niela ú.
socorrer al enemigo ...... Valor, soldados! En vuestras manos estíi la suerte del ejl•rcito entero. Con la
rabia en el corazün, con toda la ftwrza ele sus pulmones, los rlos cornetas tocan á la carg-a!
Qué horrible espectáculo! En todi.ls partes muertos
v moribundm; ..... .
· Dios de los combates. dinos que fruto,; nacerán en
la próxima estación en la tierra qul! se riega con sa.ng-rc humana?
Dominando el sonido de los fu.sifos, el choq ne de las
armas, los gritos de los combatientes, los dos cornetas
to~11n :i la carga 1

107
Ay! el )J1ttalllln des¡wdazado..
Ya no se oyl'll
los.
La c1lballeri1i sahlóó las manos del uno¡ 1·1
otro Ita sid11 hl'l"Íllo t·H la t'arn por una bala, Los de:;•
gTaciaclo.-; ni1)0_-; 110 1nwd(•11 tocar. Ruedan juntos li. la
fosa tlel camino.
Héroes dc:-;couucidos de la patria francesa!
Lo., 1!os ctirndas e~pcrn11 silenciosos la muerte!
l't&gt;ro 110! Ea tanto que un soplo de vida anima sus
pet·ho:-:, &lt;·l liatallón marcharit adelante con sus banderns ci&lt;•splPgarla,;; :il Yil'uto! De una sola mirada se adivinan ,v s~ comprcmh•n.
En la :;angre y en el fango se arra!:itran el uno ha•
cia el otro.
Los dos no quieren morir!
Oh! los nobles conizonl's! los gloriosos mutilado!-!
El bretón &lt;:011 la cara dt'spedazada, tüma su clarín
~' lo llC'va 1\.los labio,; moribunclos de sn camarada ...
Ento1H:es, n•unit•ndo en n11 subli1nc esfurrzo toda su
alma y todo su ,·:dor, arrojat1 al l'Hemigo e::! más atronador sonido!
Adeln.ntr, ci~z,ulrm.&gt;:s, adelante!
Y por última nz, los dos cornetas tocaron 11. la carga.

.Ji·r~rn LEGoux.

\:!a uiaa es sueño.
licenciado Lien deFoukien vivía en el siglo XV.
Acababa de examinarse con brillante éxito, y
leno de orgullo poseábase altanero por todas
parte¡;,, cuando supoclc prontoqueene1 cunvento
de Pi-Ion se albergaba temporalmente un distinguido frenólogo.
A penas conoció la noticia1 corrió en busca del famoso
doctor, para preguntarle si estaba ó no predestinado á
llegar algún dia á las grandes dignidades del Estado.
Al notar su fatuidad, díjole el sabio cosas muy lisonjeras y acabó por prometerle veinte años de pacífico y próspero ministerio.
Síitisfecho con estns predicciones, el mancebo no pudo
oc11ltar &lt;1 nadie su altivez.
Trató tle retirarse, pero como llovía á. c,1ntaros, vióse
prt::ci~ado ú. refugiarst! en una de lns habitaciones del convento.
Cemo Lien estaba muy cansado, durmióse en un á.mplio siltún que habí:.l. visto á su lado.
A los pocos instantes se le presentaron dos en,,iados del
f mperactor con objeto ele in\'ltarle {i que se dirigiera á palacio, llaniado por S. ')1., el cual deseaba consultarle acerca de una. cuesLiún política de gran importancia.
Siguió :l los mensajeros, y apenas llegados ,1 la corte, el
soberano le e-cuchú con 8ingular complacencia y le nombró presidente de su Consejo.
Despué:; de haber dado las gracia~ al emperado!, dirigióse Lien :L ¡;u domicilio, convertido en l-'Spléndtdo palacio.
Todos los funcionarios del Estado le ofrecieron riqufsimos presentes, y cuando salía á la calle no habfa quien
no se inclinara ,¡ s11 J?U.SO.
Uno de sus proteg1dc-s le envió una orquesta formada.
por diez hermosas jóvenC3, que le fueron entregadas como riquísimo presente, y de todas partes llovíau los obi:;equios de todo género y condición.
Encumbró Lien á sus parientes y amigos; pero tampocose olvidó de sus enemigos ele otros tiempos, ú los cuales redujo lL la. m:1s espantosa po?reza.
. .
En una palnbra; todos lo~capnchm1de! ~rnustro se~a.liza.bn.n en un abrir y cerntr de ojos, deshz,mdosesu existencia en un mar de delicias y de placeres.
.
Una vez quisieron asesinarle algunos de s11s adversanos,
pero turn la fortuna &lt;le 1-alir con bien de tnn terrible
trance.
No pocos cortesano;¡ le criticaban en voz baja, sin que
nadie se atrevil'SC á sensurnrle públicamente.
1\1.1s al fin, d jefe de la censur:t imperial 1 no pudiendo
soport~ tantas injusticias, se decidió ,í. denunciar al em•
perador Ju conducta arbitraria y licencicsa de su primer
ministro, pidiendo la cabeza del culpable.
El soberano sin embargo, no dió crédito á las quejas
del censor, qu~ reproducidas al poco tiernp~ por todo~ los
dignatarios de la corte, ocasionaron el destierro de L1en,
con la pérdida de todos sus bienes.
.
Al salir de la ciudad para cumplir In, sentencia, \'IO~e
asa.ltndo en el campo por una horda de foragidos 1 enviados á. su encnentn, pam asesinarle.
Una vez 111uerto, sintió que su alma era conducida P?r
dos aparecidos :'Luna ciudad lejana.y lle\'ada á m&gt;,,palae10
ante el juer. del infierno, que tenfa delante el registro U.e
los crímenes v de las buenas acciones.
-E.se es mi' crimi1ml político-elijo al Yer á Lien.-Corno infiel al soberano y opresor del pueblo, merece sc•r
introducido en nna caldera de :1ceite hirviendo.
Ejecutad:\ la horrible l::!entencia, de nada servían los espantosos gritos del condenado, á quien nadie socorría.

.. -~¡' Li~;;i ii;;~i~~·~¡;·~ó·d~- p·~~~t~. ·~·,;~-d~..1~;.. ~~;;;p;~:
fiero~ del estudiante, que en su busca había acudido ni
convento.-¡Dee-pierta, hombre, despierta. ya de esa pl•sadilla, v v,ímon.)S ,l comer!
Lien ~ibrió los ojos y vió ante él :i. su amigo, el cual _e11terado de la predicción del frenólogo 1 le dijo en tono ele
burla:
-¡Saludo al seiior presidente del Consejo de ministro1-1!
-:No hay m,ís remedio-murmuró el vanidoso jovenque ser humilde, humano y modesto, para. gozar de la
verdadera y únic:i felicidad que podemos alcan1.ar en l;.1.
tie1•r.1..
Lier. regresó :.l su casa libre de vanidades y estéríll'a
ambiciones, y al poco tiempo desapareció de Jn. ciuda&lt;l,
sin que nadie lograra 5-Veriguar su paradero
TEUEXG KF-TOXG.

�108

(l Ü()TUJJRE,

EL:MUNDO.

~======

~oronación de la ~ir9en de @uadalupe.

1895.

Ü ÜOCTUBHE,

1895.

EL MUNDO.

109

~oronación de la ~ir9en de @uadalupe.

w------------,..,..---~

~¡

Sllmo. Sr. Grzobispo Dr. Próspero [b2aría Glarcón l' Sáncltez ae la ~arquéra.
(Fot. Manuel Torres.)

Preside la Coronación.

Sllmo. Sr. Grzobispo D. Pelagio Gntonio

ae i!abasliaa l' Dátlalos.

(Fot. de Mora.)

Tomó gran parte en los primeros trabaj os para la Coronación.

�110

EL MUNDO.

6

ÜCTUBRE,

1895.

PERUCHO, NIETO DE PERIQUILLO.
POR UN DEVOTO DEL PENSADOR MEXICANO.-Ilustraoiones de IZAGUl RBE.
(00:STrNUACION)

Así expresaban su perfecta ignorancia de cuanto
El pueblo vefa con asombro aquella. pareja tic ex- !:dones. Nada hay más falso 1 más pt'rfido, más artero estaba sucriliendo.
qu~ Jn. multitud y nafüt mA~ f,-icil ffo &lt;'ngañarse que la
tranjeros hermosos, que según l(~ drdan, .''ª rran meE.11 1\l~xico hay un l!:spíritu burlón heredado acaso
vanid,ui dulcemente arrullada y eusordctida por ella.
xicanos y lo iba.u it gob~ruar ¡rnrn siempre.
de los a1Hlaluces 1 que pone en labios del más analfa¡ Cuántas reflexiones escuchl! en mi derredor 1 que
bético frases que por lo cáusticas vuelan, se propagan
Maximilíano tenía C'ntonces treinta años. Era alto,
ahora qu&lt;'rda repetir como prneb:t de la pf'nC'trnción
delgado, ele frente &lt;'~paciosa y elevada, d('. ojos azules
y
matan al que satirizan ..
politica de mucho::. prnfctas desconocidos!
¡ Cuántas salieron ese d1a de hu; ho1·as de los descay brillantes, de cabello csca~o, rllbio, partido en me-Esta o,·ación no la hace el pueblo.
misa.tos!
dio de la eah('za y vuelto en '-ios gajos hacia las ore-PC'ro es oJJra de la gente decente.
En la puerta de Palacio pegaron pasquines y en las
jas, de nariz fina 1 de boca con el labio inferior grueso,
-Nunca esa gente ha hecho las reYoluciones.
calles cantaron esa misma noche versos incendiarios.
saliente Y caído e.orno todos los Hapsburgos; de bigo-i\ada hay mejor que ella en la ésfera social.
Pero todo se hacinen medio del mayor entusiasmo, y
te sedas¿ y poblada barba, abierta sobre los hombros
-Los mejores en lo:; pu~blos son los que sostienen gritando vivas al voltear de las esquilas de todas las
v tan clara, como si fuera un nimbo de rayos de sol,
ó derriban las instituciones.
torres,, al estallido ele las Sflh'as ,. rlclos cohC'tes.
~ircunclirnrlolc el rostro. En su semblante lleno ele
-Pues el entusiasmo que á todos nos conmueve
La Piaza de Armas se iluminó h ·gio1'1W, que &lt;.:rala
irresistible acractl\·0 1 lrnbia rasgos de lealtad, de bon¿no manifiesta con evidencia que esta ovación á los
palabra de moda entonces 1 y durante los fuegos, sadad1 de nohll~za ~, de candidez infantil.
monarcas es popular y sincera?
lieron los monarcas al balcón, cautivándose con tantos
Ese día estaba vestido ele uniforme militar, con
-Imposible! las señoras han trabajado para dar lu- farolitos de colores, con tanto ruido, con tanto cxplensombrero montado de Grneral mexicano, llevaba al cimiento espléndido á la recepción, pero la mujer
pecho la banda ~ las insignias de Gran Maestre de la siente, no razona; aplaude con la bondad no con la dor1 que encubría el engaño mús grande, la alevosía
más negra que puede imaginarse.
Orden de Guadalupe.
justicia. A toda mu]&lt;'r le de!'ilurnbra el aparato de las
¡ Infortunada pan•ja ! 'fodavla la recuerdo y me suMaria Carlota Arnalia, iba lt cumplir ,,eintitres
monarquías.
be
la vergüenza al rostro!
años. Alta1 blanca y sonrosada; de profusa cabellera,
La Emperatriz, su nombre, su aspecto 1 sus trajes 1
Dicen que cuando miraron desdo el balcón de su
de color castallo,oscuro, &lt;le ojos pardos, de mirada sus joyas, sus damas; el trono en que preside las sofranca y penetrante; no so parecía á ninguno ele sus lemnictarl&lt;'s; la marcha con que la salndan al entrar Y residencia la alegria de la, ciudad 1 exclamaron:
-¡ Qné: hermoso es f'l cielo de ?.Iexico !
retl·atos. Vebtia en esn. ocasión un traje de seda azul al salir de Palacio; el asombro con que se la mira pa- i Que tranquilo esta nuestro imperio!
y blanco, mant~leta azul ~· capota sin otro adorno sar por las calles 11tariciando con la sonrisa á cuantos
Y no muy lejos 1 entre los pefionE's del Ajusco, entre
que unas fion·s.
la saludan, tocio ('Sto encantai cautiva á las mujeres y
Daba con su sencillez uua lección contra el lujo natural es que las nuN1tras s&lt;' enruentr&lt;•n poseidas de las arholedHs del Monte ele las Cruces 1 l'Staban los
guerrilleros tle la Repúblíca, soñando en el iu):;tante
exajerado de lus que la redbían y hacía resaltar las
una emoción nueva. Asisten á una comedia que les
de la reiYindicación de los sagrados derechos del
gracias n;iturales de que estaba adornada.
era solo revelada por las crónica::. de Europa ó por
Maximiliano, de pie frecuentemente en la carroza, las non:'las :'' ~e c1~cen . transportadas á. los antiguos pueblo.
l\Ii padre tenia un amigo, liberal eminente, que le
saludaba. lL todos lado!. conmovido y sonriente. Car- palacios del viejo mundo dond~ se tutean con Duquelota inclinaba con dulzura la cabeza 1 cubierto su sas ,, con Jlarque:H:'S que cuentan con más perg·aminos dijo delante de mi con calma estóica:
-Pedro, abre bien los ojos y mira con toda imparcuerpo d.: flores, sedas, agasajos y Yersos, arrojado::. que~doblones. Aquí ha;,r ahora mucho:. nobles austriacialidad lo qu&lt;' pasa. En estas gTandcs o\'aciones no
profusamente de las alturas.
cos, franceses é italianos. No escasean los paisanos
DespuCs del Te-Deum, se fueron á Palacio; entraron que han limpiado los escudos de sus abuelos y tratan resaltan sino las sumas inmensas que han gastado los
Ayuntami('ntos; esto no es popular; es obra de las au·
á las habitaciones interiores, cuya puerta estaba guarde que se les renueven sus polvorientos títulos, pero
dada por alabarderos perfectamente vestidos y ar- son pocos y se ponen en ridículo con semejantPS pre- toridade:-; y no ele los ciudadanos.
~P&lt;'ro c&gt;l pueblo que acude en masa y grita y se
mados1 y lt pocos instantes l:ialieron y ocuparon el
tensiones.
enloqucte do alegria.
trono quedando en las gradaS y á los lados los per·
-¿Es tlecir que no tenemos noble .., en Jlexito?
-Siempre hace y hará lo mismo. lle recorrido los
sonajes que custodiaban la carroza.
-Los tenemos ven buen número 1 como que la anti·
El maestro de ceremonias comenzó á llamar con gua aristocracia ·de Castilla, emparentó con indios de barrios lejanos, los que son ajenos á tantos regocijos
del cC'ntro .v no hay en C'llos un farol, ni una cortina,
arreglo á la etiqueta á las autoridades y corporaciosangTclimpia, pero están ya tan mezclados y tan conni
una bandera.
nes que aguardaban para felicitar al Emperador y
fundidos que francamente nadie los toma en serio ni
-¿No has notado que el príncipe les ha caldo muy
hubo entónces un detalle que no debe echarse en olen España los reconocen porque no pagan desde havido.
ce muchos años ninguno de los derechos que ~xige bien por su figura á todos los de la plebe?
-El príncipe es mu;~ simpático, pero ya lo ves, es
El Generál Tomás l\lejia, indio muy valiente, poco la Corona.
muy débil; en los convenios de Mira.mar aceptó dos
acostumbrado a vestir el uniforme de gala y menos
-El pueblo ha saludado loco ele alegria á los Emcondiciones humillantes: la tutela de Napoleón ID y
á hablar en público, estaba comisionado para repre- peradores.
su ejército y el subalternar los jefes mexicanos de tosentar al Ejército y llevar en f'J besa-mano la voz de
-El pueblo lo mismo aplaude á un oso que baila
da g·raduación, á todo militar francés alln de la más
la orden de Guadalupe.
en la plazuela que á un rey que lo saluda desde su
ínfima escala. Este es un rasgo impolitico bajo todos
Le habian escrito un breve discurso que debla dorada canoza.
aspectos, porque va á empuñar las riendas del Goaprender de meruoria. Llegó su turno, se adelantó
~¿Y tanto soldado que defiende ú. los recien llegabierno bajo la dependencia del General francés.
al pie del trono y dijo:
dos?
-Sabrá dPsprenderse de esa tutela.
-Majestad .... majestad.
-Son franceses! Son soldados agenos que el dia
-Además, los conservadores que lo han traído lleComenzó á temblar, se le anudó la garganta y en que quieran se marcharán dejando comprometido al
varán un grande desengaño, pues este hombre ba mamedio de la confusión que esto producía á todos los güero.
nifestado que no le gustan rivales y que el clero en don
presentes, rompió con mano nerviosa el papel que
-Quién es el güe1·0, señor mio?
de de hecho existe una sola comunión religiosa es un
lle.vaha dispuesto 1subió una grada y dijo con reso-Asl le dicen ya los léperos al Emperador.
rival temible y para vpncerlo decretará la tolerancia
lución como el soldado que habla en campaña:
-"'El Imperio se C!stablece quieran ó no quieran los
de cultos, lo cual es dar un paso hacia la Reforma.
-Señor; no he podido aprender lo que otros escri· liberales.
-No creo tant,o.
bieron para. que yo lo recitara como un niño de es-Lo veremos.
-Abre los ojos, Pedro 1 abre los ojos y no vayas i\.
-¿Con qué soldados se cuenta para combatirlo?
cuela, pero lo que yo digo es que siento por usted
meterte en camisa de once varas. La Historia no es
-Los hay pero nunca han salido del Colegio 1\filigran simpatia y sincera adhesión 1 que lo defenderé
un mito; existe severa y tremenda y recojerá uno por
siempre con mi espada y que si algún día se trata de tar los heroes de las revoluciones sociales. Un hommorir por usted yo seré el primero que dé con gusto bre humilde salió de una notaría donde trabajaba cer- uno todos estos hechos para entregarlos al fallo de la
ca de Zacatecas, montó á caballo, acaudilló al pueblo posteridad. Además, aCJli no caben otros reyes que
toda mi sa.ngre.
Bajó l\faximiliano, cou los ojos llenos de lágrimas, y triunfó de los reaccionarios. Era &lt;lespues el Gene- los de la baraja.. No e4thrnos hechos para súbditos ~'
no tomamos en serio lo de las coronas.
los escalones del trono y dió al General Mejía un ral González Ortega.
Mi padre estaba rautivado con la finura, con los moabrazo prolongado, estrecho y cariñoso, diciendo:
Otro humilde salió de la Catedral de 1ilorelia1 orga-General, este es el mejor discurso que he oido en
nizó legiones vastisimas y luchó cien veces sin arre· dales distinguidos, con la cortesía mag1..•stuosa del
nuevo Emperador, pe1·0 la Emptratriz no le era tan
mi vida. Gracias 1 gracias.
drarle la desgracia. Era Don Santos Degollado.
Y los presentes rompieron á llorar enter:i:iecidos.
Otro abandonó la tienda en que servia despachan- simpática.
Y la razón de tal antipatía es digna de saberse
Terminadas las felicitaciones, Maximiliano con voz
do especias al público y se llamó... pero ¿para qué
serena contestó á todos, y bajó del trono con Carlota citar á tantos? Otros vendr.in que hagan algo en fa- puei aunt}uc nimia1 pinta mu)· bien nuestro caráct('r.
Un amigo suyo le había dicho que la jo,~en consor·
siendo victoreado tres veces por la concurrencia.
vor de la República echando fuera á todos estos grin
te de Maximiliano, se había fijado en los diminutos
En seguida salió al balcón principal 1 habló al pun· gos.
Asi se hablaba en lCls conillos y aun en los balco- pies de las damas que fueron a recibirla y que no era
blo y se retiró para aparecer de nuevo, recorriendo
nes
ele las casas, y se decia esto por los mismr,s que de la opinión ele Byron respecto de las gaditanas,
las calles ele la ciudad en carruaje abierto, á las ct:.aarrojaban flores y cintas de seda al carruaje de los pues a.l mirar tantos piccesitos que como dice un
tro y media de la tarde.
poeta
Lo escoltaron má8 de trescientos ginetcs; lo más monarcas.
bien podrían
Los pobrecitos pllrias, los desnudosi los deshereda•
granado del sexo fuerte -en la ciudad de México y
ocultarse
en
el caliz de una rosa,
dos,
gritaban
sin
saber
lo
que
decian;
se
les
ordenó
volvieron las señoras á a,rrojar flores, versos y cintas
de vivos coloresi de los balcones y azoteas de las por la autoridad que victorearan al Emperador y oí á dijo en alemán :\ su marido:
-Estas mexicanas tlenen los pies asqu:-rosamente
muchos lanzará los cuatro vientos este grito:
casas.
pequeños.
-¡ Yi\·a el Emperador ele la República Mexicana!
¡Ah! no puedo arrancar de mi memoria estas impre-

6 Ocru BRE, 1895.

ELl\IUNDO.

No faltó entre los jóvenes de nuestra culta sociedad
quien entendiera la frase y la divulgara con la velocidad del rayo.
Es.to. fué una decepción para mi padre que siempre
:&lt;l~1ro c~mo buen gahm de otros tiempos, los pequenls~mos pies. c~lzados con zapato de seda, bajo y sostenido con cc~llgas que cruzaban aquellas finisimas y
caladas medias llamadas de la. Patente que venian en
primorosns cajas de oloroso sándalo oriental y costaban mucho dinero.
Con esa noticia falsa ó cierta se motivó que todos
dijeran que á la princesa no le simpatizaban las mujeres de México y que estas hablaran aunque con mil
rodeos de los grandes y toscos pies de las extranjeras.
¡ Cuántas veces una insignificante palabra dicha sin
pensarse, conquista la mala voluntad de un pueblo
entero!
Entre las ovaciones hechas á los soberanos, figuraron en alta escala los fuegos artificiales 1 construidos
por los soldados franceses y que ocasionaron ml1Chas
desgracias, pues aseguraban que el cañón del cohete
en vez de ser de carrizo era de hoja de lata, y no falta·
ron victimas en el numeroso concurso que acudió por
la noche á la Plaza de Armas.
Aquella noche durmier('ln por la vez primera en
Palacio los soberanos y llamó la atención de la Em ·
peratriz un artístico y hermoso tocador de plata m aciza, labrado por Larralde y que le ofrecieron las señoras principales de la ciudad.
Cuentan que l\Iaximiliano al cerrar las puertas de
madera de los balcones, halló lo que sucede frecuentemente en México por la humedad del clima 1
que no ajustaban como las de Europa y dijo á la Emperatriz.
-En este país no hay puertas.
-1\Ialisimoi le contestó Carlota, pues por donde
hallaremos salida en un conflicto?
Nada se ha borrado en mi memoria de cuanto oí
referir entonces y no echaré en olvido este detalle:
Rabian regalado al Emperador, una edición lujosa de
la Historia de )féx.ico y encargó que la pusieran en
i;u alcoba, pues antes de dormirse a.costumbraba
leer algo. Uno de los más audaces de la servidumbre
buscó el volumen que más le convino; señaló con una
cinta de seda determinada página y lo dejó en la mesa de noche al alcance de la mano del Príncipe.
Cuando éste lo tomó, abrió instintivamente el lucrar
señalado y sus ojos tropezaron con el siguiente c;pítulo: Prisión y fusilamiento de Iturbide.-Sus últimos
momentos.-Extinción de la idea monárquica entre
los partidos dominantes.
¿Que sentirla al leer esto aquel joven y hermoso
soñador de treinta ailos, que babia renunciado á su
patria verdadera1 á los privilegios de su familia y á
los derechos al trono de un gran Imperio para entre•
garse á las peligrosos abismos de lo clesconocldo?
Acaso má.s que las impresiones del viaje, más que
el rumor de las multitudes ad¡liadoras, más que el
deslumbramiento de tantas galas como encontró derramadas por todas partes, le turbó el sueño aquella
noche una visión terrible: el cadalso de Padilla, donde
rodó la cabeza coronada de un hombre que tuvo una
gloria no alcanzada por otro: la de mirar á sus pies
llorando enternecido al pueblo de su patria, el día en
que se con!-umó la independencia.
Y pensaría Maximiliano: si al que creó la bandera
tricolor que por todas partes he visto flamear orgullosa, le dieron muerte por sentarse en un trono ¿qué
harán conmigo el día en que me desconozcan estas
mismas multitudes que todavia me victorean abajo de
mi Palacio?
Aquella funesta pesadilla debió amargarle todas
las glorias del viaje, cerrando con negro broche los
esplendores de aquel gran dia descrito tan pobremente por mi pluma.
( OONTINU A.RÁ j
Asegurada la propiedad literaria, conforme á la ley.

ESTA EN PRENSA Y !IUY ADELANTADO
-EL-

Segtmdo Almanaque Mexicano
DE ARTES Y LETRAS
PARA 1896

Publicado por MANUEL CABALLERO.
Muy superior al precedente por lo interesante del ma1e:rial y lo artístico y lujoso de la edición.
Diríjanse todos los pedidos á

Viuda de Oh. Bouret.
.lVENIDA

5 DE

!IIAYO.-MÍXICO

lll

LA MODISTILLA.

~

~ Aalta, delgada, nerviosa, de

d&lt;'. mi cue11to era una mujt&gt;r antes baja que
cabellos negros,
.lt..~ tez morena y unas pestafia8 de ébano, en torf~~ _no de las cuales flotaba algo siniestro.
TrabaJaba cm un taller de modü•ta.
A las siet~ ya sn habla levantado y h(':cho al espejo
el más gracioso rodete que pudo soñar mujer andaluza. Despedtase entonc(•s de su madre 1único ser que
le quedaba en.el mundo 1 ;,· atravesando calles v plazas llegaba al taller, donde, si no era siempre i'a primera en entrar, rara vez era 111. segunda. Al revés de
fius demás compañeras, casi nunca tomaba parte en
las bromas de las oficialas. Era de suvo retraída, v
nunca lo fué tanto que destacnra. su fi;,.ura de aque"I
cuadro alegre y expansivo; bien se ;ataba que su
centro verdadPro era el aislamiento ,, su cualidad más
predominante la honestidad, (1·ara llvü en el gremio
de modistas.)
Entre aquella insoportable baraunda de ruido de
máquinas, risas loc;is y voces joviales del talll~r veía·
se siempre á Ter,~:.;a con los ojos fijos en el pes[)unte
atenta solo á su trabajo, dejando brillar en tomo el~
si a ~anera de uni:i aureola de respeto, que nadie se
atrevm á romper. Cuando las oficialas velaban á can•
s~ ele excesivas tarea~, ¡ era de verá la joven' embeb1da en su c~stura, con el semblante envuelto l'll aquella sombra sm fin de sus pestafias, heridas verticalmente por la luz!
Pero, con estos ~tracti_vos, ¿carrlcía Teresa de persona qu~ 1~ anuu:a.? Un J?ven de esos que, buscando
entretemmic~to a sus oc10s, se dignan descender al
ramo de mod1-;ta.s, la perseO"uía continuamente vmás
ele una Vf'-Z le había dirigirl~, al pasar aJ1rún
1:Cquie·
0
br&lt;,, que ella jamás .o:vó si bien aceler:{ba. el paso, temerosa de ser segmda por su amante. Pero el Tenorio no cejaba tan fácilmente en sus propósitos. Un dia
y otro la aguardaba. á !&amp; salida. cfo la tienda, y acercándose á. su lado, trataba ele hablarle. Ella como
siempre, npresurnba el paso, sin prestar oído á sus
palabras 1 entrr la-; cuales liabia creido escuchar en
mis de una ocasión alguna propllesta relativa á bie·
nes de fortuna, pero no muy favorable al decoro.
Fn-nando 1 este era el nombre del amante, no era
un jove~ qu~ .mereciese el desprecio ele Terexa, en
cua.nto ;\ lo f1s1co. Era alto delgado, la faz morena y
barba 3:fil~da., maneras elegantes y una p11lcritud en
el vestir 1n-eprochable, círcunsta.ucias todas ellas
poco favorao!es, en la. presente ocasió1;, al petrime~
tre, porque bien vela. Teresa que sus muestras de sim·
patía no irlan encaminadas al mas honroso fin. Por
lo demás, dicho Sl'a ~n v.e~·dad, el jonn no disgustaba.
á. Teresa, que por rntu1c1ón amaba lo distin&lt;ruido ,r

=~

o

iban en ?es~~·den, y lo extraviado de sus ojos indica~a_la ag1tac10n de su alma. Lle{1'ó
á la tienda. La noO
ttc~a primera que recibió fué la de que no había tra.•
ha.Jo.
La ola de lo desconocido rodó sobre el organi:sml)
de Teresa. En aquel momento quedó sin acción, mir:3--ndo de un lado vara otro, como quien busca un sl·
!to donde apoyarse. Su amante la esperaba. Salió la
Joven, y el ~enorio se. puso á su lado. Por la primera.
vez en su vida, volv10 la cara Teresa hacía aqul.'l
hombre.
~l diálo90 fue rápido y expresivo. El joven acompanaria a reresa á su casa ....
Marchabait. El río de gentes los envol via en sus
pliegues á medida que avanzaban, deteniéndolos (.•n
este sitio, parándolos en aquel escollo, clividiéndolf'f'l
por medio de una isla ele personas v uniéndolos nuc·
vamente, yenrlo á semejanz.i de rtoS hojas que 513 l'llc_uentr:m en un río, y aunque hijas ele dos ramas db·
tintas, hacen juntas su ,iaje hacia el mnr.
Un océano era &lt;'l que lle,·aba Teresa en su pP.cho,
cuyas olas establecian rompientes en su cerebro.
~legaron. La anciana estaba en la. aO"onia. Una.
agitada respiración movia su pecho. Su ,~da se ª"'ºtab~. Al. ver llegar {t su hija qui~o hablar: sin pod&lt;•r
consegmrlo. Teresa se acercó ,i. su madre lleua ti..:
espanto, y busco su alma ít través de la materia, para.
retenerla en aquel cuerpo casi exánime. El seno de
'Teresa que había quedado medio descuhierto, temblaba en ~gita.rión soberbia, como si un oleaje ronc•C&gt;
rodara baJo su carne. Estaba espantosamente hum:ina y hermosa..
Femando no se movía. Su primera impresión ful\
de espanto! de~p~1és sobrecngióle honda piedad A-ntti
aquel nauh-agw imponente. Diri()'ió la Yista iL la, ha.bitación. Ni un mueble de niugÓn la.clo. ¿Que caHa.
era ar¡uella? Y él ¿qué intentaba~ No se di O nspnesta. El .~stertor ele la andana le. sacó ele aquel estado,
y_corr10 cerca del lecl10. Teresa seguía. con los ojos
fiJOS en el semblante de su madre.
.Este tomó e.1 tono amarillc nto ele la cera¡ fué apng~ndose poco a poco, y cuando restaba un sólo hilo de
vida á la e.nferma, fijó los ojo!-! r.n su hija y le dijo con
voz pareetda al nüdo de una hoja seca sobre una.
tumba:
-Adiós, adiós!
Teresa clavó entonces en Fernando una miraila inmóvil1 q~e tenía algo como de petrificada; púsose en
fiera actitud delante del cadáver ele su madrei cual si
defe11;díese algo, y con voz completamC'nte firme exclamo:
-¡ Ya no es necesario! Puede usted marcharse!.
1

•*•en el taller. Ahorn inclina
Teresa cose nuevamente'
más la cahe:1,a sobre la costura, v el dolor ha puci:sto
dos lirios en sus ojos.
·

•

El ~orna! que esta teni~ en el tallet·, ern escaso.Ape·
nas s1 de una manera mcomprcnsible podían salir
adelante &lt;'lla y su madr'J, sometiéndose á toda clase
d~ p~ivac!ones. Ad~más de esto, llegó un ella en que
dtsmmuyo el traba.Je en la tienda, v :í. Ten~::.a le foé
rebajado el sueldo.
·
¡Qué día de disgusto para ella! Al principio trató
de ocultar la v~nlac~ fL su madrf'., prro luego tuvo qtrn
declararle su s1tuacwn, sopena de que hubiera creido
que gastaba su escaso jornal en cosas fútiles, olvidando sns debcrc ....
La noticia fué recibida por la madre en medio del
mayor silencio. Dentro de su corazón retorciéronse
las fibr~s más in.timas: ~ero nada dijo á su hija, por
no entnstecer mas su amrno. La ruina era cierta.
¿Qué hacer? En tal situación, TC'res&amp;. se acordó involuutariamente, .' por una ley fatal de la naturaleza
de aqu~lla propuestai no bien oida, de su amante, en
la cual iba envuelta algo favorable á su posición.
Empezaron sus pensamirntos fL moverse en ronda
siniestrn clen_tro cie: :-;u cerebro. Como tropel de mariP.º~asi todaY1a radiantes, quP.rían escapar volando á
s1t1os no del to?,-o puros; pero al intentar salir de aquella cabeza excitada, chocaban unos tras otros contra
el pudor, bien como el pájaro contra el cristal.
LlJ. madre de Teresa tenía un padecimiento. Era del
corazón. Cuando algún lanC'.e de la vida le maltrataba, poniase á la muerte 1 y sólo á fuerza de cuidados
conseguía un re.lativo bienestar. .
Esta vez cayó en el lecbo con más violencia que
nunca. La situación de Teresa tomaba aspecto terrible.
En otros talleres, donde In. joven trató de buscar
trabajo 1 no lo encontró. Insistió; nada. Era una época mallsima!
¿Qué ha~&lt;'r? ~u m~cli-e agrav1íbase por momentos,
y en tan triste s1tuac1ón, nada tenía de que echar mano para contrarrestar el peligro.
Sus esca~os muebles hablan sido cmpefi:1.Llos; sus
ropas, lo mismo; solo quPdaban en su casa una enferma que se m_oría1 _ una silla donde la jriven se senta.ba
para ver e:&lt;-tm~mrsr, poco á poco, la vida de sumadre, y un Jergon sin sáb~nas, en un ángi1lo 1 donde
Teresa, en la flor de su vida, soñaba con la miseria
en vez de soñar con cielos de oro y horizontes espll'n~
didos.
·
Un ella por la. .maña.na, su madre se moría. Ln. joven yeia el ol~a¡e de la muerte llegar hasta sus pies
y deJarlos banados en espuma de sano-re. Sintió la
fuerza del vértigo en la cabeza. Eran las siete ele la
mañana y dísponiase il. ir al taller. Salió. Sus cabrllos

SALVADOR Rt:EDA.

lb2ás allá .....
Sordo ruido que ameniza el viento
corre por el canal de la quebrada
y flota entre la límpida cascada '
la nave de mi triste pensamiento.
Navega hacia el hoga1, do el sufrimiento.
el alma roe de mi madre amada1
inocente al adiós de mi mirada
cuando á la. lucha me lancé contento.
En vano s:rito, porque el eco acalla
entre las grietas de un dormido mont'e 1
que altivo yergue sn imponente valla;
En vano pido luz á mis pupilas,
porque acuitan la paz del horizonte
las montañas nubladas y tranquilas ........... .
:FEDERICO LARRAÑAGA.

LIEDER.
Cuando miro tu rostro de sirena 1
cuando miro tu cuerpo de sultana
yo sueño con el cielo de Provenza,'
con las esbeltas ,v orgullosas palmas,
con el clavel sanguíneo
y la espina dorada.!
Cuando siento lo helado de tu pecho
y cuando siento tu frialdad de estatua 1
yo suefio con las Jüeves &lt;lel invierno
y con el cielo gl'is ele la Alemania;
con los árboles mustios
que1 al beso de la escarcha.,
me parecen g-ígantes
que troncha la nostalgia!
;.Por qué ser;i. que el inclemente hastío
quiere im·adirme con su cruel nevada
cuando veo en tí las nieves del invierno
y miro el cielo gris de la Alemania?
¿Y por qué cuando miro la Provenza
en tus ojitos de hada
siento otra vez el sol dentro del pecho
y siento la pasión dentro del alma? ..
AJDfANDO GODOY.

�6

EL MUNDO.

112

OCTUBRE,

1895.

PRENSA MEXICANA
$uplemento al num.
,
ael 6
MéXico, Miércoles

Tomo XXI.

tI

Núm. 213

de Septiembre de 1895.

Páginaa extraordinarias.

ae Octubre.

DOMINGO 6 DE OCTGBRE DE 1895.

EL MUNICIPIO
LIBRE
DIRECTOR PROPIETARIO

IGNACIO BEJARANO.

TURNOS

q..,. d&lt;&gt;ben fnnolon11, e11 t&lt;Mlo 111 ,.,.,. d•
SapU ...mb,.., de 1SS!i.

J~,,¡; ~• 4·• ]o' uUl'inal, Li•

H,,,,i\&lt;lll. l.l!&lt;m.,..

Ju.,._,1',v&lt;re«:i•.,usl, ~ Wi•
!,g~::'n

!j";l;!1;m;, f,lb1;,
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459 00 •
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A~ta .W Minitt,,rio Nbli.
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Jues z• de lo &lt;ffllli!l&amp;l, Lio.
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la tatdo, ""¡mw.al debate ,11 aprobli 11111 ~'
netlc, el acta de 11 nllldn celebr&amp;dll el D dall
corriente.
S11, dJó_euenta de In alrulent~ alkltes.
Oet Gobierno del Dblrl10.
Apraeba el acnudo de 23 d1l act11al, ,nlfl
ri:i;and!I e! geato de $1,369 22 quua eatre¡:1•
tAU COlllll indomnfaaclón' le se&amp;NUda dt
Gu~rr• por el valor del IMAIIG 1 COGllltll, ·
e!oou qaaH le oeupao en lt. .¡,• cene Aacb•
por eau~• da aHHU11!t11to·~Comunl(luu11.
Apt11~ba el ae11trd11 dG 23 dal eolTieate,
pon:\ q11e ae modlllca d de 16 d1\1Dlt!no mu,
dl1ponfaudo que 1ean de ouentad,l Kunlclplo
loa gaatoJ qua lmpMle lt. 1xpadl0!611 d1l t..,
1lmuoiG da lt. e.er!lura :!a ve11lt. dtl lot, &amp;6•
aero 1, da l111 que re1u:tsro11 tobn.eta 1l
abrin11 lu ellle, de Gnn.Mla, bKha &amp;11 !aTOr
del Io11tnt1ra. D, J:111!U11 Dond6.-0cmuafqu'1

-

Apruebt. el gasto de $300 eo11!ort1111 ¿ 111
aeordadt el 28 dtl_ preaent.. 411e· te empleari\11 p.,,rl compra- de mo.a'bl1111 pera la oflclna
del Flfll_ eontr111e-Com111fqune.
·Remfl'o la aotlcl1 de lu llll11w1¡ue lap111c
111. el ~ ¡ 'Y' y e el lelwl" bltnt1lrt1 del
allo, , 10$ p1drt1, tutoret ,S •~c•r1sdoa da nl
n.,. en ebd 11cQlu, por 1arr1calo11ea d1l 111'
20 411 l• lllf de fod111eefd:1 p0b1\ea obllptoi
ría d11 1891,-...frM•Crfbue h,notlei&amp; A la Ad•
mlnh~ac(do de ~ntlf Nnnlclpalu ¡a1r• •iu

efectoa.
".:Del Adm!11!1ttdor Prlnetpa.t dt ~nllt d~l

Dl•ttito federal,
Remtt~ 1i,Uola del 0&gt;1111ero ,t.. eabeau da
gaiiado y b1dtoa d" carne lntroclucldu A Ja
a.11!1&amp;! 111 la nmana del 18 el ll4 del prau11•
le. -R&lt;1clbo J. Oomu111Q.Ufll!De1 Admloi:i\udor de RentH Munlolp••

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1
~

P,uticip,a. quo hoy ha eutreJf•d~ al BQoo
~Nacional $20,000 por eue11t1 d,1 aerticlo de¡
Em¡u6,tito .Jhn\eip,o,l d~I b pg, en el tercer
tdme,1111 de\ ptl!'Slnte ano-Enterado.
D91 cluiladaoo Pablo Alvare;,; y Camer¡o,
TJifllCtcf do la Escu•b. 39 para nll\ll1,
l'ide H, Jlgmbn llfl A7ud1ote p1ta e1e n•
tabledmle1110-A le ccml1!6n de Jn,truccl6n
pO;blic,.
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Del DkeotQr de ,g~e11Avin c¡_u, el'l? d,I ac!oal dl6 poie1!4,n de
ll)l!(ti• l!lfrned de agua! la Clli&amp; 11ó.moro 8 d11
1, cene de !1 L•g;nilla ó 11[)1 avenida lb O,
y el 19, de la D!luoa c.atldid Ale et.U. •In 1161
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Anpt. Sall6',':;:-;¡:;:;:;-¡~;";.\!T",,,-,-""".C::::C-,.-,----•\"';,
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a la 2 ca,
ntnto, de \OI r&amp;OI, 10111 o
lle ·4, la HN"D~Ut. 11,ne po110 a~fl1!1no y
de 29 de HJ.yo 1füJm11. , • ,_,
ert6 e:iuptnada por lo mlflll11 4'!1 hnpuoato
Al mt,mc, por 111ld11 de re:trala1
de e¡11aa,-A !11, eom!si611 de ,ihc!enda.
1111 las me.u de llano, Abrll
To!IIU PAeheco, pide 111 le- olme dd pa•
y 11,yo dd · pre.fnta allo,
go d•l tmpuo,lo da a11uu per 1u ea.u n61
aeueito da 28 de Junio O:lrimero 4 del eall11ó11 de la 'l'ej,, por haber
mo .•
whcllado el-s:11a como propledlld.-A la co,
Por compo1Nta da t.u batnl••
ml1!0n de Heelend!\.
da cocina de¡,. 0,,real Muo!,

Abraham Rula; y Jertt• Villuel\or, piden
permi.a pua explotar por !'l anli5 noiu som,
bras para puesto.: amQntantu.-A 111 com!•
1!011!1de MerudoJ 'i de Polic!e.
Ju~11 Romero J Flortocio Aturado y del
111M 1tg1111:P;rloa, voc(n03 del pneblo de la
8JntUtma Atepelhe, dam.1.111:ffln y piden -•
la 1dj11dlqne 1111 t,rre110 eti•io en equel Qa•
rrlo,-AI l!l11d!co 1°.
Enrique Jlmenu pide permiso p&amp;n. eUa•
blteer IIP Kioako •u el centro del Mercado de ·
Floret, para la veeta da 11.oru.-A la coral•
&amp;1411 de llncado,,
J11.&amp;11 St.nchez, pide perml10 para lra111!-,.dar
la oriel!.a de YIIO!e• que tl~ue e1t•bleo!dt. eu..
la cau ndmero 1,927 de l• 1• can, de Tenoi:•
1Ull11,, la ca1111&gt;ilrocro i;&gt;,917 de la z&gt;- e.a Ue
: : ml1mo nombre.-A la oomi,!611 de Pcli-

clpal
A !a J1111ta de Vigllsnnla deC&amp;r,
cele, por ,a.Ido d&amp;l p-.n 1:11n111
an!do en la C!rcd ltunlelpal
,11 el moa de Julio dlt!mo .•••
Cepltale1 qoe re1:11no11111\ Ay1111tamlento,
Al Sr. Lle, Lul1 Pom~ por
cuente de au et Mito .....
A lo• Sre1, Rud CampboU y O"
l)Or cuenta de ,u ertdltQ; •·
cuudo de 31 de Ago,to de
189{ .
Al "'l'ndpm.e111 fhnk: of Ph!la•
delphle." por coent.t. de· tu
crédito, acuerdo de 1 de Ju11¡ 0 dttlmo • , , .•. ,. , .•
Cahu.loru de pollofa.

Agu1ll1&gt; Vcluquu, plde p,rml,o ti Ara abr!J
u11.e1tablo u el corral de la casa nWllero..
1,~ de le 2• calle de Mlos.-A la eomiiio\n

Sueldo del ID•pCetor de te!~fo•
nos, a.e 11 erdo de 13 de J1111!0
de 1886.
Sueldo de11n1pt1cl.ot de E1tablo,, acuerdo do 16 de Octu,
bra de 1891..

da P~liet&amp;.
Ju&amp;n de Dios Almai:an, pld,ue ¡0 permita
pq-ar e11 llbo"no• de $:.l!i moo~ualu. ol v&amp;lcr
del tern-110 que ae lo adJudieó en el ce.UeJ4n
d, !e R,iam1.-o\ la eomit!ó 11 je s&amp;Ot!nda.
8ua111a Puedes, pide e11 odjl).d!ueloln 11 n te•
rrellO por 111 C.luda de la Rtfonu•,· Junto ,
101 Bano, Otorio,-A Ja comilldn de Obra,

pll.b!!CII,
Jan~ Land11r1we de Vllle!n, ,oílclta q¡teel
impue11tt de aguu por lat ciuat ndmero to,

11 y 12 de la e•ll• de S;1.n Fe!lpa de Jeall.,, ,a
cobre 1ep1radamente por ead111ina de ellu, y
11, como ho7 ,e practica, c11n1ldeundo 1... tra,
o-•at eOl'lla ri fuera ,olo la m1111MQ 11!,-A. J;a
com!lióe.de IJt.ciend11.
adol!G Fer11a11deL. pide u lu autnr!ca pua
bacet A 1111 upenu1 lt. l11~tallcldn co n1 Ru,
lr~ d.e cllldad. da IUI IIIOlff, l11dhpen1&amp;b!a pa.

L"-------~-~---

Eicuelu Munlc!pale~ •
Fe•t111d,.'de,: puo :u,que te~•
drán lugar e11 el ¡,rOXIIIIOfflH
de S,:Jlli~mlxr, pn,. 111• qbe
&lt;:001rlh11ye el Qob1~1'no F~d~•
c~n ein&lt;:o_ 10!1 p·~•o•, ..
c~etdo d1&lt; 11 dil que rige

r,.i

3ue!do del i111peeUlr da Toatro,, aeuudoa de ·1 l de Dl•
ciembN de 1894 I 2 de Jull11
· dltimo ..• , •.
Cuidado J n1eo du 101 mln11ito1
• 1fo. .
Al sr. F- Maure\ por.doce unf•
forme~ p~u 101 Celedoru Hu,
11!elp1les, acuudo da (l del
quefige .. ,.
Co11tr!bu&lt;11dn pr&amp;dlsl.

Dan~h111 lrlouicipal111 •. ,
Derechoa de petante ..
Devolucto~et
nireccl611 da Aguu ••
,\ Ju $ru. Elcoro y Compallla

200 00

H9

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'"'

120,000 00
n,112 86

12.000 00
',2SO 00

Gob!arn11 del Dlttr!to
Pan 11).ed}dou 1 l'ili~, de le
1ecl:tonu médlca1 d, \u lo.n
pecdooee de- Poll\Ja; acuerd.,. de 1 de'lfarzo' de l89S J
u de uoato da
Ava.tued"oret de ea1i, de Em~.

isu ....

89 ....... ,

16,-Al&amp;com
A.lb.ario Br11n
ria Unfver1a.J, p
e&amp;ll!i. de S,mta.
la comlllOa dt

~tt~.!';~~tbli•
Jut1,_ :.:&gt; de lotrimh,al,l,ic.

• 200 00

por cuelits de ,u cr~d!111.

f Emplefdo1 jubil~dn• ...
1 Empr6,Uto Munk!p,d.

,.. 00

lo &lt;flU&lt;! adeuda

l'rt,,,( ......... 0-0.
Ju,,:t'tlOrT!&gt;&lt;ei.,...J Lic. 1,,..
g11.tlnAzhlllo,

"""' Patif«&gt;

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~~~fpti,m•
pnrhdu.

to11111&amp;rjeiu, !
lle de In mo,
bt.nq11et11r el fu

dt k&gt; uim!IW, Lic.

•

A,i_,,.' ¡,ieci'"' C&lt;mYeuci...na!H.

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exptfümte.
De p"rtlct.il&amp;
Notberlo G&amp;u

Aifflt.6 del M'i11&gt;,t&lt;,ri,, P~bli«&gt;, U,.
R. B,jU"&amp;.•

NÚIIWN wolt..e 10 ae:D.$1&gt;Vff,

agruo• de 111

tUAI dló tnmb!é~

c.,¡..,f¡..,....,·
Ju,; 5' wn=i.,.a!, Lle- Re-

..

A.TJ•~ quo el
tom6 po•f•!&amp;n d
l,;.ncln. el duda
tnlsl6n de G,\rc,,
El ml•mo Ale
óltimo tomo po,
al ciudadano A.

.

a,.

o1J Alc.,!M d , . - - - - - - - - - . . . l . - - - - - - - - - C " - d • l ' &lt; I

lador al ciudad&amp;

J~11 ~• WI i., etimiaal, Lio.

J,ie,

l

C0NDICI0NlllS

'l'od&lt;&gt; lo reliltíTo, t. Admi11.i11.no.ci6n de ~U.e p&lt;!riMioo, 4.11od.&amp; .f.
dd
ffit.briel Rodrigu~ 7 ~ quiell drm,.rli loa Nlcib&lt;I., h
bni11Yll, eto., rttlt.titia 4 fouo;ripeiooea.
La eot""'Jl"lldenei-. M dirigui á lplllcio Boi-mnn.-Mh.ico.

&lt;:Srg&lt;,

' " 00

l,!~ oo··
'1'¡{119 99

In1ernui:..re, dt&gt; 1M 111l1J1U11.,
Ltmp!a de Ciud"'d, •. , •
C!ladrill&amp; de barrendero, .• : 1 .• ·

'S,8® liO

Obra. póbllcu. Dlreeei~.
A. la Complll\ÚI do pnlia:tnto1. \
con ,doqul11&amp;11, por cu~ota de
•11 erUlto..
.. • ., ..
A la Coropa.llle Coeslrllotón del
unn'&lt;? R••tro de Ciudad por
cuenta de ,u e&lt;111tr&amp;111 de 18

6,000 00

" 00
U,000
00

lle Ago_1tode 1893;, ••• , , . ·~
Para ,,ont111uar IM, obra• dal
RMtro de cerdo, ....... ..
, A loa Sra. Nor!ega Bermt.no,
piir euenb. dol n.lor de ad.o•
1¡n!oes da p!ed.ra de Xre11 pa·
ra I• calla dtl Punte da. Al.·
Rudo, atutrd11 de_ 26

'1,000 00

Man\\d!t!m&lt;1 ..
Por taldo _;la Ju obf&amp;I de rapa,r
r&amp;oión e11 la O!NJI llolltQf,
pal, .Olltrdo de S de Pf.t.JO ,U,
timo ..
Pordlul'Sl1 11bro.1 quo,.en•
quiere~ en el nuevo Ra.ttro
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• ·~

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por la comiai~o rm,pective da! tl.yuntsm!,uto
y aprobado por el C. Gnhr11ador da! Oi1trJt~
1e PIIIO en ~lgor el I&amp; de Mrr,l'o d&amp;I propio

i.

111.o, babiéo.don!e dado ~11b\le\;h1d, P.jtlndolo

LICENCIADO MANUEL ROMERO RUBIO.
t 3 de Octubre de 1895.

Tnmo IL Número l,f/.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Páginas extraordinarias, 1895, Tomo 2, No 13, Octubre 6</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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