<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/browse?collection=137&amp;output=omeka-xml&amp;page=6" accessDate="2026-06-12T07:25:56-05:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>6</pageNumber>
      <perPage>20</perPage>
      <totalResults>104</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="1755" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="633">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/137/1755/Ilustracion_artistica_La._1891._Vol._10._No._474._Enero._0002011636.ocr.pdf</src>
        <authentication>fd4196e102dd1c74053f7f40c9ca7535</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="73926">
                    <text>itrtélC100

Ftí~ttetx.
ARO X

- - - - - - - - - -~

NÚM. 474

BARCELONA 26 DE ENERO DE 1891

Con el presente n úmero 474 se reparte el tomo II de la HISTORIA DE LOS GRIEGOS, que será el tercero
de la nueva serie de la Biblioteca Universal. El suscriptor á cuyas manos no llegase deberá reclamarlo al respectivo corresponsal ó r epartidor

SUMARIO

MURMURACIONES EUROPEAS

Texto. - Murmuraciones europeas, por Emilio Castel ar. SECCl&lt;Í:,, AMERICANA: Wáshi11gton en 111Mmt- Vernon des·
pués de la guerra, por Clarence Winthrop. Traducción de
M. A. -La ornamentación en las Artes clásicas. J. Artegn·ego. II. Arte etnuco. fil Arte greco-romano. IV. Arte roma·
no, por José Ramón Mélida. -Los Padamentos de Europa.
l'afm Bajos, por X. - Nuestros grabados. - ¡Imposible! No·
vela original de Florcl!cio Moreno Godino, ilustrada por
Cabrinety. - SECCIÓN CIENTÍFIC.\: La pesca batliypelágica,
ó sea con red fina en alta mar á todas las profundidades, pero
siempre á distancia del fondo y de la superficie. -La memoria, por el prestidigitador Alber. -Advertencias,

Grabados.-E/ descanso en la marcha, cuadro de D. José
Ber.lliure y Gil. - forge Wáshington, copia de un retrato hecho por Gilbert Stuart y conservado en el Ateneo. - Lámpa•
ra de Wáshington, existente en el Museo Nacional. - MountVernon, residencia de Wáshington, - Juego de te de Martha
Custin, esposa de Wáshington. - Flauta de Wáshington y
piano de su sobrina Nelly Custin en Mount-Vernon. - Tinte·
ro, candelero y despabiladeras de Wásbington.-Tipos de
Bakte, mar Caspio. Un carro persa de Baku Persa llevando
1m pellejo de vino. Un ag-r,ador de Bak:,, dibujos de F. Pe·
graru. - Los Parlamentos de E1,ropa. Patio del Binnenhof,
en La Haya, en donde celebran sus sesiones los Estados ge•
nerales de los Países Bajos. - Nuestra Sellora del Carmen,
cuadro de D. Manuel Domioguez, existente en la capilla de
Carlos III, en la iglesia de San Francisco el Grande de Ma·
drid. Grabado de Baude. - Figuras I y 2 . Aparato de pesca
bathypelágica. - Fig. 1. Las tres posiciones en las puertas de
~-- Hermann Foll, á vista de pájaro. - Fig. 2. Las tres po·
s1c1ones de la red bathypelágica á báscula del mismo autor.
-:-Fig. 3. La red de dos puntas en el momento del descenso,
vista de perfil. - Fig. 4. La red á báscula, vista de perfil,
desmontada. - Fig. 5. Modo de usar el aparato de pesca
bathypelágica de M. Hermann. - fosé Va/ero, eminente actcr
dramático, fallecido el 12 del actual (de fotografla de D. J.
M. Martl).

xperinuenosos

1

,rtin,

'-

--

POR DON EMILIO

CASTELAR

I
N os helamos. Al silencio que reina en los espacios
infinitos, precisa hoy añadir un frío que. mata. Cuéntannos c6mo, allá en puerto de Vascoma, se ha congelado una botella de líquido éter. Cualquiera creería en la congelaci6n del éter universal. El sol se
apaga como en los versículos de nuestro Apocalipsis.
La inmensa rotonda de hielos eternos que ciñe al
polo avanza, como sigilosísimo alud, á los climas
templados. ¡Cuánto amarillea en las riberas de mármoles que abrazan al mar celestial el olivo de Minerva! Nuestros torrentes van á perder las Dafnes
coronadas de rojas flores que Apolo besara con amor.
Donde antes llovían hojas de azahar, llueven ahora
copos de nieve. Las palmas un día resonantes con
jtí.bilo, hoy se duelen y se quejan, creyéndose trasplantadas por algún mago desde las orillas del Turia,
del Segura, del Guadalquivir, á las orillas del Sena,
del T ámesis, del Rhin. Hojas secas, arrastradas por
el frío cierzo, azotarán el rostro nuestro, como en
cualquier estepa moscovita. Enmudecimiento profundo reemplazará el arpa de nuestros pinos quitasoles,
el acorde unísono de nuestras abejas y nuestras cigarras músicas, el coro de nuestros ruiseñores enamorados, el himno helénico de las armonías meridionales que dictaron los versos anacre6nticos y los idilios
sicilianos y los sirventesios provenzales y las serenatas andaluzas. Tendrán las estatuas de mármol pentélico, doradas por luz ateniense, que irse á cualquier

oasis de Africa, donde no se hallen expuestas al resquebrajamiento infligido por la helada. El Cefiso
cambiará su corona de lentisco y de verbena por los
líquenes y los helechos boreales. La nieve de Londres envolverá en sudarios fúnebres al Partenón de
Fidias. Y un catarro perdurable y una tos crónica
mellarán las voces que nos han encantado cantando
ó las notas que nos han encantado componiendo la
Caneréntola y la Sonámbula. Vida el calor; la muerte frío. Así hemos perdido, á tales helores, un desmedido genio romántico en la escena y un mesurado
verbo clásico en la tribuna. Nuestra nación, después
de haber aquistado el derecho natural para cada uno
de sus hijos, iníciase ahora en el gobierno de sí misma con grande lentitud en el camino, pero con suma
seguridad en la llegada. Y conoce ya y aprecia cómo
contribuyen á su bien propio en zonas diversas desde
los industriales que liman un hierro hasta los es·critores que liman un pensamiento, desde quien ocupa
la tribuna en los Congresos hasta quien ocupa el escenario en los Teatros. ¿C6mo desconocer que la tradición oral nos conserva la gloria de Roscio, de Talma, de Romea, de cuantos han sabido conmover los
ánimos y despertar, bien el interés dramático, bien
el reir cómico, 'bien la tristeza trágica? Valero, con
pecho de fragua, con voz de trueno, con brazos de
Hércules, con ojos-de águila, con labios de torrente,
con gestos de poseído, con nariz de ídolo, con entrecejo de genio, con mirada de relampagueo, con fuerzas de atleta, pertenece á lo desmedido, á lo gigante,
á lo colosal del teatro romántico, tan enorme como
aquella revolución fragorosísima, sin la cual nunca

~-

,o nm,r»

~!11~\aUI

1~, ....,.
,.un.,

lel Iodo

implean

llae, la
mento,
1olore1,

ecesarlo
volverla
) ya para
irlóc!lco.

en Parls,

irte, 40

alterado
rrltante.
cldad de

nca1•d,

eactiva,

eliqucta

Jni 6n de

i

la falsi-

ACIAS
~

e, etr.. ),

110

n la eficacia

i"ero). Para
lU, Paria.

EL DESCANSO EN LA MARCHA, cuadro de D. José Benlliure y Gil

�so
hubiera llegado nuestro siglo, ya casi terminado, á su
gloriosa é incontestada grandeza. Necesitábase de
todo ese vuelo por las cumbres del arte; necesitábase
de toda esa fuerza en el humano combate; necesitábase de todo ese ciclón en las pasiones desencade-·
nadas para hundir tantos ídolos seculares como representaban la superstición, para derribar tantas aras
ciclópeas como chorreaban sangre humana de viejos
sacrificios, para extinguir las hogueras del antiguo
fanatismo y quebrantar las cadenas del esclavo eterno. ¡Ah! Nunca se alcanzaran tales resultados sin
aquellos ímpetus de la falange romántica, tan admirablemente representados por el excelso actor que ha
nacido y ha muerto con el arte desmesurado que debía representar en las tablas. El forcejeo de Marsilla
en las ligaduras que lo atan al siniestro árbol de la
dolorosa vía suya; los soliloquios de D. Alvaro, tan
parecidos á los soliloquios del titán Prometeo; el
horóscopo de D. Pedro tan épico; el asalto de los
monasterios por Manrique; los diálogos de D. Juan
Tenorio con las tumbas y con las ánimas; las blasfemias del rey Monje dentro de su confesonario; todas
aquellas sublevaciones de la idea y de la pasión, todos aquellos remolinos del espíritu nuevo, todo aquel
fragor de las revoluciones contemporáneas necesitaron y tuvieron en Valero su inextinguible voz.

LA

NúMERO

ILUSTRACIÓN ARTISTICA

mucho del discurso por la corona, de la tercer arenga del gran Cicerón contra Antonio, del sermón de
Bossuet en loor á la reina Enriqueta, del trabajo colosa! empleado por Mirabeau en la revolución, del
apóstrofe á los americanos del elocuentísimo Chatam, de las fulguraciones y centelleos de su tonante
pasión en O'Connell, de las ideas dichas con tan extraordinaria felicidad por Donoso, de todos los monumentos colosales, sobre los que resplandecen las
irradiaciones del verbo. Y cuantos deseen hoy mismo
cerciorarse por sí de la cerrada lógica y de la dialéctica seria, así como de la clara lengua y del sobrio
estilo, que constituyen los méritos intrínsecos de la
oratoria, en Alonso Martínez personal y propia, no
tienen que hacer sino abrir el Diario de Sesiones y
por sí mismos enterarse, pues algo permanente y duradero habrán de hallar en lo circunstancial y accidentalísimo de nuestros debates parlamentarios. Hemos, pues, perdido un hombre de verdadero mérito,
y no abundan tanto que debamos dejarlo pasará la
eternidad ante nuestros ojos sin arrojar sobre su
ataúd la flor de una verdadera siempreviva, que seguramente confirmará la historia.

474

IV

Hablemos de otros menos tristes asuntos A la
verdad, tras prolongado injustificable olvido, las naciones comienzan á sentir y á comprender cómo viven por sus hijos ilustres, que les ciñen á las sienes
inmarcesible corona de gloria con sus almas de luz.
Bajo tal pensamiento, por todas partes se celebran
los aniversarios honrosos para el género humano, á
quien tantos trabajos le cuestan sus medidos progre·
sos, y se alzan los monumentos re.cordatorios de
aquellos seres privilegiados que han lucido en los
horizontes del tiempo como las luminarias celestes
en los horizontes del espacio. Dante, Rubens, Mi·
guel Angel, Calderón han debido al entusiasmo de las
generaciones modernas apoteosis tardas, pero justísimas. Dentro de dos años conmemorarán todas las
naciones el centenario de la invención del Nuevo
Mundo, como hace ahora dos años conmemoraron
el aniversario de la revolución universal. Así, en todas partes rebusca de nombres célebres para fijarlos
como vivas esplendentes ideas en la memoria popular por el plausible medio de simulacros y efigies.
Florencia, tan rica en grandes ilustraciones, piensa
III
elevará Savonarola un monumento, como el ofrecido
Dejemos en paz á los muertos y volvamos á los en sus bellas colinas al titán Miguel Angel. Con esvivos. Muchos de éstos hoy se nos presentan como te motivo se discuten mucho los méritos del ilustre
II
verdaderos aparecidos, ó como tristes ánimas en pena monje, quien removió los espíritus en el RenaciLa elocuencia parlamentaria llora hoy la muerte vueltas desde las profundidades del purgatorio á la miento con la tempestad fragorosa de su palabra. y
de un ilustre orador, Alonso Martínez. Pocos perso- tierra, ó como aquel perro de la germánica leyenda fundó con los esfuerzos gigantescos de su idea la Renajes habrá que puedan calificarse con un solo voca- trocado en demonio. Y digo todo esto por los nihilis- pública de Cristo. Y hay quien le niega todo título á
blo, cual este repúblico: mesura, mesura, siempre tas rusos, verdadera colección de sombras siniestras, la inmortalidad. ¡Cuánta injusticia! Pocos hombres,
mesura. Hijo de Burgos, el habla suya tuvo aquel conocidas tan sólo por el rastro humeante de las rui- quizás ninguno, aparecen á los ojos nuestros en las
dejo de terrón castellano, por el cual nos perdemos nas que á su paso amontonan. Los misterios, por ejem- largas y monótonas páginas de los humanos anales
cuantos cultivamos nuestra dificil sintaxis. Cada cas- plo, del palacio de María Teresa en el siglo anterior dirigiendo una sociedad entera y atravesándola por
tellano viejo trae consigo al nacer una gramática. han pasado desde las historias mayores á los más vul- el fuego de una revolución radical, sin más arma
Imposible á los nacidos en otras regiones poseer la gares coloquios. Aquellas barrenderas invisibles de las que el arma poderosa de su palabra y sin más fuerza
parte gramatical denominada universalmente analo- regias escalas, que tanto resollaban y sudaban en las que la fuerza moral de su virtud. Y este repúblico
gía como la poseen los nacidos en tierras de Casti- altas horas del nocturno sueño, y aquellas damas, apa- excepcional, que regía las muchedumbres, que trazalla. Desde la cuna gozó Gaspar N úñez de Arce pri- recidas con el blanco sudario por todo vestido y con la ba las constituciones, que disponía y organizaba los
vilegio de clásico y puro, atendiendo á las sílabas es- cabellera suelta por todo manto, semejándose á esta- grandes cuerpos del Estado, que sabía buscar en el
parcidas por sus paisanos en el ambiente. Yo sé de- tuas funerarias, que por doquier ambulasen, todavía fondo de las sociedades exhaustas los recursos y los
cir de mí mismo que, oyendo á Gamazo, tan maestro hoy nos devuelven á una con sus recuerdos los esca- tributos como un economista moderno, luego, como
en lengua nacional, se me olvida lo que dice por la lofríos que sentimos en la niñez al relato de sus arri- un asceta, como un místico, como un penitente solimanera como lo dice. Así debió hablar Fray Luis de bos por este nuestro mundo real. Pues brujos así pa- tario, en el éxtasis, en el arrobo, en la enajenación
León en Salamanca por el gran siglo de la palabra y recen los nihilistas eslavos. No ahora, en tiempo de de sí, veía visiones extrañas, esmaltadas por los celade la forma, por el siglo xv1. Alonso Martínez goza- mayor vigilancia, los diarios escritos por los conspira- jes infinitos de las divinas ideas. Después de haber
ba el privilegio de todos los suyos. Hablaba y escri- dores eternos penetraban en los palacios del czar, dirigido á la multitud elocuentes y sabias arengas,
bía con suma propiedad, sin la que es imposible como pudieran luz y aire al impulso de fuerzas na- después de haber puesto en tortura todas sus faculgranjearse aquella transparencia de estilo conocida turales. Paseaba Nicolás por sus jardines de invierno, tades para dar una ley al pueblo, encerrábase como
con el nombre de nitidez. Los estudios latinos habían y las palmeras, á tanta costa mantenidas en aquellos cenobita en lo más recatado de su pobre celda, cogía
chapado más á la usanza clásica los períodos tersfsi- climas glaciales, llovíanle proclamas revolucionarias los libros más profundos de Santo Tomás, con los
mos. Un poco de vieja escolástica y un mucho de ju- sobre la cabeza. Dentro de la servilleta puesta sobre versículos más sublimes del Apocalipsis, y devorándorisprudencia secular diéronle cierta natural agudeza su áureo plato imperial, por los cielos del solio, bajo los en la voracidad insaciable de su espíritu, al sepade vocero, muy propia para todas las controversias las almohadas del lecho, entre los pliegues de las sá- rar la iluminada retina de sus luminosas letras, veía
y especialmente para las controversias políticas. Nin- banas, discurrían los papeles aquellos como si fue- dibujarse, allá en los aires, el coro de los ángeles, el
guno de nuestros repúblicos veía con su vista certera ran miasmas de fatales epidemias. Nicolás perseguía trono de las potestades, el triángulo de la Divina Trila parte jurídica y legal de todos los problemas. Yo, estas apariciones; pero solían burlarse de su persecu- nidad, la esencia y la substancia misma eternal, comuen mi larga vida, he discutido con él, siendo mi pa- ción sistemática, cual desdentadas brujas de inútiles nicando á todas las criaturas en la inmensidad de
labra el verbo de los derechos humanos, la suya el exorcismos. El cual se acrecentó en los dos sucesi- los espacios el soplo vivificante de su Criador. ¡Cuánverbo de los derechos escritos. Así, á mis apotegmas vos reinados. Ni al segundo Alejandro le valió su tas veces el grande hombre se apartaba por complefrancos, á mis dogmas absolutos, á mis fórmulas cien- abierto espíritu, ni al tercero su espíritu cerrado. to del mundo; y sin beber, sin dormir, sin comer,
tíficas, oponía él, en serie lógica y con lucidez caste- Daba el primero una comida imperial, y veía saltar cual si tuviera sobrenatural virtud que lo sostuviese
llana, otra serie de argumentos, capaces por su agu- en fragmentos, como á una erupción volcánica, el y alimentase, dominándole todas las fatalidades múldeza y su corte de hacer desatinar á un muerto. comedor; volvía de paseo á su palacio por las amplias tiples del organismo, separaba su espíritu del cuerpo,
Cierto día entréme yo por su campo. Habían desglo- calles, y lo destrozaba, como no se destrozan entre sí como pueden separarse de los lagos el vapor, de las
sado y desasido por completo del debate sobre la las fieras por los bosques, la dinamita de sus vasallos. flores el aroma, de los astros el éter! Y exfáticos
Constitución vigente hoy títulos importantísimos; y Respecto del tercer Alejandro no hay sino recordar penetraban sus ojos interiores donde no pueden pepropúseme yo, contra mi costumbre antigua y contra el descarrilamiento último. Los horrores crecen, cuan- netrar nuestros ojos de carne, y veían en luminosos
mi complexión propia, demostrar por un modo es- do se piensa que llegan hasta inmolar, puñal en ma- relieves de plásticas formas los misterios del mundo
cueto lo absurdo é ilógico de tal resolución en régi- no, á ministros en su despacho y á jueces en su tri- absoluto y eterno. Macerándose á diario sin piedad,
men de libertad y democracia como el nuestro. bunal jovencillas, tiernas y hermosas, apenas capa- hablaba con las ideas sin voz; y tras este coloquio esAlonso Martínez no me aguardaba por tal costado, ces de manejar las agujas del costurero, y que, por la piritual, ascendía por las gradas de su púlpito, y una
en que se creía él invencible con su dialéctica un pasión arrastradas, arremeten y matan como furias. vez bajo las blancas alas del Espíritu Santo, lanzaba
tanto casuística, é hizo esfuerzos maravillosos de ta- Tales antecedentes inolvidables hay en el curioso de sus nervios torrentes eléctricos, de sus ojos radiolento para contrastarme allí donde yo le había sor- drama, que atrae la curiosidad general europea, cuyo slsimo calor, de su palabra poderosa elocuencia; conprendido. A pesar de que así la cátedra como el foro protagonista se llama Padlewsky. Con las relaciones moviendo á los oyentes hasta el extremo de conseguir
sugieren mucho palabreo inútil y los diputados con existentes hoy entre Francia y Rusia, por la grande enajenarlos y llevárselos consigo por lo visible y por
los catedráticos propenden á las amplificaciones ex- arteria de París, en los ventrículos casi del corazón lo invisible al reclamo y requerimiento de su voz. Así
cesivas, Alonso Martínez brillaba mucho por la so- de la capital, un pobre nihilista penetra, como fantas- los dos polos de la vida se juntaban en él, tanto lo
briedad y por la concisión. Bien es cierto que debe ma invisible, por posada donde reside alto jefe de la real como lo ideal, tanto lo abstracto como lo positiañadirse á lo ya dicho sobre su naturaleza castellana policía rusa, y lo mata de un tiro, como pudiera ex- vo, tanto las efusiones de -una inspiración continua
la devoción casi religiosa de suyo á los autores clási- tinguir tenue luz de un soplo; yéndose desde allí á como los cálculos de una concreta política. Muchos
cos y á las humanas letras. Uno de sus deudos, ape- los barrios más excéntricos; de los barrios más excén- italianos le desaman porque atacó las Bellas Artes
gadísimo al gran latín de los áureos siglos, tradujo tricos á los puertos europeos más apartados; de los en pleno Renacimiento. Mas eso mismo demuesen versos castellanos, de bastante frialdad, pero de puertos europeos más apartados, bien á una repúbli- tra sus previsiones muy certeras y sus presentimiensuma corrección, poetas cuya trascendencia natural ca del nuevo mundo, bien á un convento de la nue- tos muy geniales. El mundo germánico se apercibía
á nuestra lengua lo amaestraba en el buen decir, que va Bulgaria, sin que la policía universal haya dado entonces á un combate mortal con el mundo latino.
toda la vida ejercitó el orador eximio con maestría con su persona, como si este buen nihilista se aseme- Este invocaba la estética, y la moral aquél. Así la cainnegable. A un orador no puede sucederle nunca lo jase ahora, en este siglo prosaico, á los dioses homé- tegoría del Bien venció á la Hermosura. Y Savonaque suele á los actores, cuya fama se conserva por ricos, revistiendo las formas y apariencias que le pla- rola quiso despedir esta Helena, cuyos ojos abrasatradición oral, y pasa de oído en oído, sin que nadie cen. Así no debe maravillarnos haya salido por Ca- ron y consumieron á su patria. Respetemos los mislogre reanimar el intrínseco mérito con evocación de taluña ese mismo nihilista en busca de esbirros que terios de la conciencia universal. Pero digamos que
ningún género. Un di~curso en la corriente lectura, y lo aprisionen y verdugos que lo cuelguen. Dados bru- fueron el genio y el espíritu de Savonarola dos eslejos del auditorio, aparece tan desanimado como un jos así, todo es posible, hasta multiplicar los tipos, es- pléndidos luceros de la Historia.
EMILIO CASTELI\R
drama lejos del escenario. Pero siempre quedará tando á un tiempo mismo en Cataluña y en Bulgaria.

N úMERO

474

LA

I LUSTRACIÓN ARTISTICA

51

cual se ocupaba en los intere- llamado Vulcano, fué atrapado en el momento en que
ses locales de Virginia, proyec- robaba un jamón sacándolo del horno, su reinado
taba la gran navegación interior duró poco.
del Este al Oeste, fundaba esOtra de las causas de que fuera perdiéndose la
cuelas, trazaba planos y mapas, costumbre de cazar fué el reducido número de buemantenía asidua corresponden- nos jinetes que el tiempo y la guerra habían dejado.
cia con sus amigos, y se com- Ya no contaba el general con sus bravos compañeros
placía acogiendo en su casa y de otra época; ya no contaba con sus leales Jairfax,
sentando á su mesa á los más Bryan y Jorge, y esto le entristecía. Tales circunstanleales.
cias, unidas á las fatigas pasadas en la prolongada y
Su posición de Mount-Ver- ardua lucha que acababa de sostener, fueron causa
non, situada en una pequeña de que en lugar de los violentos y agitados ejercicios
eminencia á orillas del .Poto- corporales de otros tiempos, se consagrara en cuerpo
mac, era deliciosa. Su dueño te- y alma á los tranquilos goces del hogar doméstico y
nía la costumbre de dar todos al mejoramiento de su hacienda. Y así como en el
los días un paseo á caballo al- ejército fué el primero en dar ejemplo de pericia,
rededor de ella, y admiraba prudencia y entendida dirección, así también en sus
compladdo la escena que á sus nuevas y más pacíficas tareas lo dió también de ser
ojos se ofrecía. Teníale tanto un administrador inteljgente.
cariño, que aun en sus más arM. Brissot, el viajero y escritor que después figuró
duas empresas jamás olvidaba tanto en la revolución francesa afiliado al partido de
aquellos acres de terreno que la Gironda, visitó en el otoño de 1788 la residencia
para él eran un verdadero paraí- de Mount-Vernont y confiesa que le llamó la atención
so. Lo mismo cuando estaba el estado próspero de aquella hacienda, el excelente
..' acampado, que en los más temi- cultivo de sus tierras y los adelantos agrícolas que
·,
bles trances de la guerra, tenía había introducido en ellas la solícita vigilancia y el
su pensamiento fijo en Mount- asiduo cuidado de su propietario. Todo estaba regla..
Vernon, y ninguno de los más mentado con tal minuciosidad y orden, que el más
grandiosos puntos de vista de exigente no hubiera tenido nada que censurar.
las soledades del Occidente
Wáshington no sólo atendía á sus cosechas, sino
americano, nada de cuanto tuvo también á la cría del ganado. En sus establos, modeocasión de presenciar mientras lo de aseo, tenía unas magníficas mulas y asnos, reestuvo al frente del ejército, galo del rey de España, y aún existe una carta del
fueron bastante á distraer su general dando las gracias por este obsequio «al priimaginación, vuelta constante- mer ministro de S. M. Católica,» fechada en 1785.
mente hacia aquella finca, á la El gobernador Morris, conocedor de sus aficiones, le
que comparaba con una reina envió también una pareja de cerdos de la China y
JORGE WÁSHINGl'ON
sentada en un trono de espeso otros animay mullido césped bañando sus les exóticos
Copia de un retrato hecho por Gilbert Stuart y conservado en el Ateneo
pies en las aguas del hermoso que Jorge rePotomac.
cibió con parSECCIÓN AMERICANA
Cada roca, cada árbol le hablaba, cuando volvió ticular agrade la guerra, de sus pas2das cacerías con antiguos decimiento y
WÁSHINGTON EN MOUNT-VERNON
amigos, á los cuales no veía ya á su lado. Estos agra- de cuya mulDESPUliS DE LA GUERRA
dables ejercicios no se habían renovado en el conda- tiplicación
Terminada la guerra con la Gran Bretaña, y reco- do con el entusiasmo y animación con que se practi- cuidó con esnocida por la metrópoli la independencia absoluta caban antes de la guerra; ejercicios que el mismo mero.
La gloria
de los Estados Unidos, Jorge Wáshington presentó al Wáshington recordó en la sangrienta batalla de PrinCongreso americano su dimisión de general en jefe ceton, cuando al ver al enemigo huyendo en desor- alcanzada
del ejército vencedor, y cubierto de gloria se retiró den perseguido por sus soldados, espoleó su caballo por sus proezas y por la
del modo que más apetecía, esto es, igual en repre- exclamando: «¡Es toda una caza de zorras!»
Wáshington era un jinete consumado, y de él dijo libertad que
sentación al más humilde de sus conciudadanos.
Al día siguiente llegó á su modesto y ansiado reti- Lafayette algún tiempo después de su fallecimiento: en gran maro de Mount-Vernon, del cual había estado ausente «Nuestro querido jefe, montado en un magnífico nera había
corcel, recorrió las filas en Montmont entre las acla- contribuido á
nueve años.
~ocos días después decía á algunos de sus buenos maciones de los soldados, y puedo asegurar que ja- dar á su paLámpara de Wáshington,
más vi un jinete tan arrogante.)) Jefferson, refirién- tria y la preeamigos:
existente en el Museo Nacional
«La acción marcha.por último á su término ... La dose también á él en una carta dirigida al Dr. Wal- minente povíspera de Navidad traspuso los umbrales de esta ter Jones, dice que era «el mejor jinete de su edad, sición alcanzada no modificaron en nada su sencillez ni su mocas_a un hombre n_ueve años más viejo que cuando y la figura más airosa que pueda verse á caballo »
E11 el buen tiempo de las susodichas cacerías te- desto género de vida. Si amplió y renovó su finca de
sahó de ella. Empiezo á sentirme bien y libre de cuidados. Procuro perder la costumbre de meditar al nía Wáshington una hermosa jauría que le había en- Mount-Vernon y la alhajó con trofeos y recuerdos
despertarme cada día sobre las atenciones y cuidados viado Lafayette á Mont-Vernon en 1785. Compuesta de su hazañosa campaña; si en su casa se ostentltban
del siguiente, y después de pensar en muchas cosas de perros enormes, monstruosos y semisalvajes, la regalos de los admiradores del general, corno exquidescubro, no sin sorpresa agradable, que ya no pes~ esposa del general no estaba tranquila mientras los sitos mármoles de Italia, porcelanas de la Ii:idia y
sobre mí ningún espinoso cargo, que ya no tengo tenía cerca de la casa, y después que uno de ellos, otras preciosidades, el género de vida que se obsernada que ver con la cosa pública. Espero pasar el
resto de mis días cultivando la amistad y trato de los
hombres honrados y practicando las virtudes domésticas. La vida del labrador es la más grata de todas;
es ho~rosa, alegre y, portándose con prudencia, hasta
lucrativa. No sólo he dejado los cargos públicos, sino
que me reconcentro en mí mismo. Puedo en la soled~d mi:ar en torno mío, y cruzar los senderos de la
v1_da pnvada con la conciencia tranquila. No envidiando á nadie, estoy dispuesto á llevarme bien con
todos, y en tal disposición bajaré suavemente el río
d~ la existencia hasta que me duerma en el seno de
mis padres.»
En estas levantadas frases, que retratan al verdade~o y patriótico héroe, modesto y desinteresado,
Washmgton no expresaba sólo una impresión momentánea, la alegría del bien ganado reposo después
de largos años de cansancio y agitación, de la libertad_ después de una sujeción pesada. La existencia
activa y tranquila del rico propietario, los quehaceres
do~ésticos más productivos y exentos de cuidados,
la nmguna responsabilidad en la dirección de su casa
Y familia, la buena armonía entre el hombre inteligente la naturaleza fecunda, la hospitalidad hidalga
Y sencilla, las nobles satisfacciones de la beneficencia
sin vanidad ni ostentación prodigada; todo esto era
el anhelo constante de su alma.
,Siempre grave y siempre activo, dedicóse desde el
pn~er día de su regreso á mejorar el cultivo de su
hacienda, á hermose~r su casa, sin perjuicio de lo
Mount-Vernon, residencia de Wáshington

r

�52

LA

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

cuales sostenía constante
trato, no ya sobre asuntos
religiosos, sino más en especial sobre cuestiones
agrícolas, en las cuales
eran ambos muy competentes. Pero poco á poco
fueron acudiendo á aquella morada, atraídos por
el renombre de su dueño,
personajes de muy distinto carácter, hombres que
por sus aficiones y posición se apartaban sobre
manera de la la ruda sencillez de los primeros, estad is tas y diplomáticos
~-- ,:-;;:::._:....-:::::.-~_;-:_:_:~~..~ ..:..:.-~~-~~. . --que, si se reían del descuidado porte de los habitanTuego de te de Martha Custin, esposa de \\'á,hington
tes de Virginia, causaban
á su vez la risa de éstos
vaba en el interior de su hogar doméstico apenas va- al verlos tan elegantemente vestidos, perfumados y
rió, siendo las costumbres de Wáshington y de su afeminados.
familia el prototipo de la llaneza y de la sencillez.
Entre estas visitas fué muy de notar la de una ceLo propio que su ilustre esposo, Mistress Martha lebrada -escritora, Mrs. Catalina Macaulay Graham,
Wáshington atendía á los quehaceres domésticos con la cual cruzó el Atlántico con el único objeto de copla asiduidad de una excelente ama de casa. El tiem- nocer personalmente á Wáshington y admirar de visu
do que le dejaban libre lo consagraba á la práctica su carácter y condiciones.
de sus deberes religiosos con una devoción exenta
La pacífica y retirada residencia de Mount-Vernon
de gazmoñería. Sumamente aficionada á las flores, estaba por esta causa más animada de lo que tal vez
cultivaba el jardín de Mount-Vernon como pudiera desearan sus dueños y sobre todo Wáshington, áquien
hacerlo el mejor floricultor flamenco. Como su espo- se privaba del tiempo necesario para dedicarse con
so, tenía perfectamente distribuídas sus horas; ma- sosiego á sus asuntos domésticos y á Jo que de él redrugaba mucho, organizaba diariamente el trabajo de las criadas, de
las cuales una, Flavia, estaba encargada de cortar las telas de algodón para hacer la ropa de la familia y servidumbre, Silvia de coserla y Mirtilla de hilar dicho textil;
y cuando lo tenía todo en orden,
abría su casa para recibir las visitas de sus vecinos, con los cuales
sólo trataba de asuntos domésticos, huyendo de toda murmuración.
Wáshington tenía en su casa
dos sobrinos, Jorge, excelente muchacho, que asistía á la cercana
escuela de M. Hanson en Alejandría, y Nelly, de cuya educación
cuidaba Mrs. Martha, y por cierto
"' @.lt:y._• H_;.f;¡thord '
que no era cosa fácil y hacedera,
f'' f· V~t nol'\ ~
pues la traviesa niña prefería correr y juguetear por la campiña á
pasar cinco horas diarias sentada
al clavicordio que le había comprado su tío para que aprendiera
Flauta de Wáshington y piano de su sobrina Nelly Custin en Mount-Vernon
mtísica, á la que era muy aficionado. Con el tiempo el carácter de
.
Nelly cambió, como era de esperar, dados los eJem- quería aún la patria; pues no por su alejamiento de
plos que en aquella honrada casa recibía y por ·efe~- los negocios dejaba de seguir con interés la marcha
to también de los años, que fueron moderando la vi- de los sucesos políticos, como lo prueba la corresponvacidad natural de su niñez, y contrajo enlace con dencia que acerca de ellos sostenía con varios de sus
su primo Lorenzo, hijo de Mrs. Fielding Lewis Wásh- amigos, y en la cual daba consejos ó emitía opinioington, hermana del general, y tan parecida á él en nes que probaban su rectitud y su reflexiva cordura.
sus condiciones físicas y morales, que se le solía dar
No por ello descuidaba otros trabajos, entre ellos
los literarios, á los que también se entregaba de vez
también el calificativo de «general.»
En los primeros meses que siguieron al regreso en cuando, como lo atestigua Dickey Lee.
A las virtudes del héroe americano se unía otra
del general á Mount-Vernon frecuentaban su casa
principalmente sus vecinos, algunos habitantes de que jamás falta en las almas bien nacidas: la caridad.
Alejandría, y sobre todo el Rev. Lee Massey de la Si era metódico y económico en sus gastos personaiglesia de Pohick y el y Rev. Mason Weems, con los les, en cambio jamás cerraba su puerta á ningún pobre del condado, cuyo número no
era escaso por cierto. Para ellos
estableció en su casa un granero
que en verano llenaba de trigo y
un bote en una de sus mejores pesquerías. El gobernador J ohnson
cita un ejemplo de su bondad, diciendo que el panadero del pueblo
tenía orden de distribuir diariamente cierta cantidad de pan á
determinado número de montañe\
\,,
ses pobres de las cercanías, sin revelar el nombre del donante, añadiendo que por una casualidad se
averiguó que éste era Wáshington.
La fundación y sostenimiento
de una escuela de niños en Alejandría, ordenada en su testamento, fué otro de los rasgos de su
munificencia muy agradecido por
sus conciudadanos.
No terminaremos este ligero
Tintero, candelero y despabiladeras de Wáshington
bosquejo de la vida privada de

-~--~-

NúMERO

474

Wáshington sin hacer mención de sus criados. El
principal de ellos era Bishojo, soldado inglés que
servía de ordenanza á Braddock cuando la derrota
de Monongahela, y á quien éste, al morir, se lo recomendó al general. Bishojo había encanecido á su
servicio, casóse en Mount-Vernon, en donde continuó hasta su muerte, ocurrida á los ochenta y tantos años.
Billy ó Will Lee era un mulato consagrado en
cuerpo y alma al servicio de su amo. Con él había
hecho toda la campaña, y se batió gloriosamente en
Monmouth al frente de un escuadrón de voluntarios,
mereciendo por su valerosa conducta los elogios de
su general en el mismo campo de batalla. Sobrevivió
á su amo muchos años, y aunque éste le dejó una
manda en su testamento para que viviera con algún
desahogo, no quiso abandonar á Mount-Vernon y
allí murió.
Daddy Jack, el pescador, era un negro hijo de un
rey africano, como también Davis el cazador, cuya
respectiva misión consistía en suministrar caza y pesca para la mesa de su amo. Negro también era Black
Cary, á quien Wáshington concedió la libertad en su
testamento, y que, según se asegura, murió á la edad
de ciento catorce años en la capital de la República.
Estos y otros servidores consideraban á su amo,
no como un señor feudal, como á la sazón eran los
plantadores de Virginia, sino como un verdadero
padre, y á la familia como la suya propia. Las muchas pruebas de adhesión que en vida le dieron no
terminaron con la muerte del grande hombre, sino
que muchos de ellos continuaron sirviendo lealmente
á sus sucesores, pagando así el tributo de gratitud
que á su señor debían.
«En el mundo moral, dice Tuckerman refiriéndose
á Wáshington, las cualidades ocultas son las más vitales; si el general hubiera sido un hombre frío é impasible, como muchos aseguraban, no habría ejercido
seguramente esa influencia personal que ningún hombre ha llegado á obtener. No se respetaba en él al
hombre heroico, sólo apreciable por su rectitud y
leales intenciones, sino á uno cuya alma era tan noble y sensible como agudo su ingenio y enérgica su
voluntad; cuya reserva era una costumbre inspirada
por una prudencia sublime; á un hombre, en fin, que
escuchando sólo el grito de su conciencia, reconocíase responsable de sus actos ante Dios, ante los
hombres, ante su país y su raza, y por esto sin duda
más bien parecía su frente coronada con la aureola
del profeta que con los laureles de la victoria. El que
se arrodilló llorando junto al lecho de muerte de su
hijastra, el que se retorcía los brazos desesperado al
ver el inútil sacrificio de sus tropas, el que arrojaba
su sombrero al suelo en un momento de mal reprimida cólera al presenciar la cobarde retirada de sus
soldados, aquel cuyo rostro se cubrió de rubor cuando trató de contestar á un voto de gracias, aquel cuyos labios temblaban al despedirse de sus compañeros de armas, y que abrazaba en fin á un jefe ó á un
oficial después de obtenida la victoria, sólo podía haber conservado su serenidad en medio de los peligros, merced al inmenso dominio que tenía sobre sí
mismo.
,
«Después de retirarse Wáshington á la vida privada, su carácter no varió en nada, pues siempre predominaban en él los sentimientos humanitarios, la
modestia y el heroísmo. Los que iban á visitarle á
Mount-Vernon decían que su carácter tenía tantos
puntos de contacto con el del cortesano de Versalles
como con el del labrador de Nueva Inglaterra; pero
es de notar que todos estaban contestes en reconocerle las mismas excelentes cualidades, haciendo el
mismo retrato de su persona.»

Un carro persa de Baku

I

«:::..
-~
~
-.-; ::-:'?~ d &lt;::.

--.- .....==-~--.

Persa llevando
un pellejo de vino

M. A.
LA ORNAMENTACIÓN
E N LAS ARTES CLÁSICAS

La voz clásico no necesita definirse. Decir clásico,
tratándose de las Artes ó de l:'I, Literatura vale tanto
como decir correcto, y en su acepción más restringida, la frase arte clásico quiere decir arte griego. Este
prestó elementos al arte etrusco y al romano, y por
esto, bajo la denominación de Artes clásicas se designa á las de aquellos tres pueblos de la antigüedad,
cuya poderosa influencia, especialmente en materias
artísticas, se deja sentir todavía. Repasemos brevemente lo que fué el ornato en aquellas artes.

Un aguador de Baku

I
ARTE GRIEGO

Está hoy fuera de toda duda que el arte griego no
fué autóctono, sino que le prestaron sus elementos

TIPOS DE BAKU, mar Caspio, dibujos de F. Pegram

�54

LA lLUSTl&lt;.AClÓN ARTÍSTICA

NúMERO

474

deros caracteres del ornato, aunque pueden consideconstitutivos el Egipto y el Oriente por mediación conjuntos puede juzgarse de los detalles, y por ellos
rarse como semejantes á los del ornato fenicioj es dese
ve
que
los
motivos
del
ornato
mural
no
varían
en
de los fenicios. Ppr eso dice Owen J ones que el arte
cir, como una amalgama de elementos egipcios y asigriego fué el desenvolvimiento de una idea antigua nada de los ornatos cerámicos.
rios. Las obras de este período son de marcado carácLa
cerámica
griega,
aún
hoy
denominada
por
por una dirección nueva. Esto se explica consideter decorativo por lo que tienen de convencional y en
error
etrusca,
ofrece,
en
las
numerosísimas
colecciorando que en Grecia el arte no estaba restringido ni
cierto modo de hierático.
aprisionado dentro de fórmulas prefijadas por pre- nes que de ella se conservan, una serie completísiEl período griego, por el contrario, rico en producma
de
la
ornamentación
pintada.
Los
típicos
moticeptos religiosos, como aconteció en Egipto y en
tos industriales ofrece numerosos ejemplos del adorvos
de
ésta
son
esencialmente
dos:
la
palmeta
y
el
Asiria: el arte en Grecia era libre, y entregado á mano helénico en Italia. La pintura tiene mucha imnos de una raza dotada de las más altas cualidades meandro. La palmeta trae indudablemente su origen
portancia en las artes etruscas y co_nstante aplicación
de
la
planta,
y
en
la
interpretación
convencional
que
estéticas de que ha dado muestra la humanidad, proá la arquitectura. Conviene decir antes de pasar adede
ésta
se
hizo
en
el
ornato
aparecen
los
pétalos
radujo obras tan completas y acabadas, que por la purelante, que á pesar de la influencia griega, que se acenza de la forma y la perfección técnica dejaron estable- diados, y á partir de uno recto que forma el eje los
túa en el siglo vm antes de J. C., la influencia de
demás
se
inclinan
ó
encorvan
graciosamente
hacia
cidos para siempre unos principios de ornamentación
Oriente no se perdió, bien que en dicha época el
los
lados,
formando
un
todo
que
se
puede
inscribir
que han servido de elementos constitutivos á todos
mismo arte griego participaba también de ella. En
los estilos posteriores. El ornato griego no tiene el dentro de un semicírculo peraltado ó prolongado y
las pinturas que decoran los muros de las cámaque
termina
no
pocas
veces
en
dos
volutas
á
los
lados
carácter simbólico y casi jeroglífico con que le hemos
ras sepulcrales se observa alguna semejanza con
del
punto
de
irradiación.
También
hay
palmetas
cuvisto en Egipto; es menos espiritualista, pero sin ser
tampoco la copia servil de la naturaleza; es ingenioso, yas hojas no están encorvadas, sino que todas con- las pinturas egipcias, en cuanto á la disposición y
modo de ornamentar, al paso que los demás caracelevado, puro y noble en sus trazos, gracioso y at~e- servan su eje. Son frecuentes las palmetas contrateres demuestran el origen helénico. El carácter decovido en la composición y respira siempre un buen puestas y también unos capullos.con grandes hojas
gusto y una libertad verdaderamente admirables El contrapuestos á las palmetas. Sería prolijidad inne- rativo de los templos etruscos recuerda el de los temcitado Owen Jones parece como que echa de menos cesaria enumerar y describir la variedad de combi- plos de la Grecia, y sin embargo presentan detalles
el simbolismo en el ornato griego, del cual dice que naciones en que aparecen empleadas las palmetas. típicos dignos de estudio. El templo etrusco se construyó con madera revistiéndola de bajos relieves en
carece de significación,siendo puramente decorativo y La palmeta de los vasos corintios y de estilo oriental
barro, generalmente pintados, en los cuales las paldel
periodo
pre-arcaico
es
más
redonda
que
la
de
los
nunca representativo, sin que pueda llamársele adorno
de construcción; pues los diferentes miembros de un períodos posteriores, época en que aparece más alar- metas, los meandros, los roleos y figuras ornamentamonumento griego representan simplemente super- gada. El meandro ó greca es otro motivo predilecto, les ocupan los frisos y componen las acroteras, las
antefixas y otros elementos de la construcción. Como
ficies preparadas y aptas para recibir los adornos, formado, como es bien sabido, por las vueltas reguque se aplicaron primeramente por medio de la pin- lares y angulosas de una ó más líneas sobre una su- acontece en Grecia, donde hay que buscar los tipos
tura y más tarde del relieve. El ornato no formaba perficie longitudinal. La greca va formando sucesiva- más característicos del ornato etrusco es en la ceráparte de la construcción, como en Egipto. Por otra mente espacios cuadrados ó rectangulares, si la supo- mica, industria que tuvo extraordinaria importancia
en la Tarquinia y cuyos productos corresponden
parte, si se tiene en cuenta que el desenvolvimiento nemos formada por una serie de líneas paralelas que
esencialmente á la plástica. Los sarcófagos de barro
forman
ángulos
iguales
y
simétricos;
aunque
lo
más
del arte griego se manifiesta principalmente en la
Arquitectura y en la Escultura, siendo en ésta donde general es que los ingulos sean rectos, hay casos ex- cocido, pintados, con figuras yacentes ó recostadas
más brilló el genio helénico, se comprende que la cepcionales en que las líneas en vez de perpendicu- de hombre y de mujer llevan adornos de carácter
ornamentación griega, que por lo común es pictórica lares están oblicuas, formando por consiguiente con griego en los lechos, pudiendo servir de tipo en el
y polícroma, fuese un arte secundario. Los escultores las horizontales ángulos agudos y obtusos, que pro- género el famoso sarcófago procedente de Cere que
griegos buscaban y reproducían la naturaleza hermo- ducen variedad de combinaciones. Con los meandros se conserva en el Louvre. En cuanto á los vasos de
seándola, y el ornato, aunque traiga sus orígenes de hay que clasificar el motivo griego denominado on- búcaro negro, cuya semejanza con los vasos mexicala naturaleza, siempre que ésta no esté interpretada das, formado por una serie de volutas que se repiten nos y peruan·os es patente, están adornados con rede una manera convencional, geométrica y regular, regularmente y en la misma dirección enlazándose lieves formando zonas ornamentales sencillas y figuno tiene verdaderas condiciones decorativas. El or- sobre una base común. En cuanto á los colores de ras, cabezas y sencillos accesorios, de bulto entero,
nato griego es convencional, sin que por esto resulte estos ornatos, en los vasos de estilo corintio y orien- que sirven de remate á las tapaderas.
La ornamentación etrusca se manifestó también
antitético con la escultura; porque la ornamentación tal son rojo, negro y blanco sobre el fondo amarillo
en
los productos de orfebrería y joyería, entre los
del
vaso,
y
en
los
estilos
arcaico
y
bello
son
las
conoes un arte que por lo que tiene de geométrico y regucuales
sobresalen los collares formados por cuentas ó
lar tiene más de la Arquitectura que de la Escultura: cidas combinaciones de negro y rojo.
canutillos
de piedras finas ó de pasta vítrea que lleLa
ornamentación
arquitectónica
de
relieve,
que
á
Los ornatos griegos hay que buscarlos en dos clases
de monumentos: en los arquitectónicos, aunque res- diferencia de la ornamentación hasta ahora descrita van pendientes, á manera de bullas, unas cabezas
pecto de éstos apenas pueden apreciarse por otro puede denominarse escultórica, se manifestó en las repujadas, cuando son de mujer, con diademas y comedio que por las restauraciones de los mismos he- cornisas de los órdenes jónico y corintio por rosarios llares finamente labrados, y otras v_eces palmetas y
chas por los pensionados y por los arqueólogos, y en de perlas y astrágalos, huevos y otros adornos menu- conos en cuya base hay una cabecita. Las joyas
los vasos pintados, que son la fuente más positiva dos. En cuanto á las hojas de acanto características etruscas presentan una novedad respecto del trabajo
para conocerlos. En nada difieren los adornos arqui- del capitel corintio aparecen alternadas y en dos antiguo, que es el trabajo de filigrana formando metectónicos de los cerámicos á no ser en los colores, series superpuestas, graciosamente arqueadas, sir- nudas y primorosas labores de volutas y roleos. Además en todas estas joyas las cadenitas, á veces muy
que en los primeros son más variados y más vivos. viendo de coronación las volutas.
artísticas, las perillas á modo de campanillitas, las
La
indumentaria
griega
era
tan
sencilla
como
eleJuzgando los templos griegos desde el punto de vista
decorativo, hay que admitir que la escultura viene á gante, sin que en ella se observase la cargazón osten- piedras finas y grabadas, las medallas y los escarabaser un elemento ornamental. Lo mismo la composi- tosa de bordados y joyas usual en el Asia. Las túni- jos semejantes á los egipcios, son otros tantos eleción estatuaria del frontón que los relieves de las meto- cas y los mantos que visten las figuras representadas mentos decorativos que aparecen hábilmente combipas en los templos dóricos destacaban sobre fondo ro- en los vasos pintados, suelen llevar franjas ornamen- nados.
jo obscuro, color de que también estaban pintados los tadas, cuyos motivos son meandros, ondas, palmetas,
III
muros exteriores de la cella para dar valor á la colum- picos y fajas lisas; por excepción se ve algún paño
nata. En el arquitrave y las cornisas predominaba el salpicado de estrellitas ó de otro motivo semejante.
ARTE GRECO-ROMANO
ocre como fondo y había algunos adornos trazados con Los tocados y peinados femeniles también ofrecen
rojo, negro y blanco; amarillos eran también los fustes combinaciones artísticas de muy buen gusto.
El arte griego (ya lo hemos indicado) fué borrando
de las columnas, verde el equino del capitel, azules los
insensiblemente
en Italia las tradiciones orientales,
II
triglifos que alternaban en el friso con las metopas,
hasta formar un arte que puede considerarse como
amarillas las estrías de los mismos y verdes las gotas.
una nueva fórmula del griego. Los gérmenes de éste,
ARTE ETRUSCO
Tal era la policromía característica del orden dórico.
sembrados
en otro suelo y en otro medio, perdieron
En cuanto al jónico exigió por su mismo carácter
Los mismos orígenes y primitivas influencias que su elevación y su pureza, y sus frutos constituyeron un
esbelto y gracioso otra ornamentación más delicada,
en la que se empleó el oro para las volutas de los hemos señalado al arte griego hay que señalar al arte exuberante y pomposo, que parecía querer ganar
en apariencia y en gracia lo que perdía en solidez Y
capiteles y los florones de los casetones de la cornisa, etrusco.
Por los mismos tiempos en que los helenos ocu- en severidad.
predominando mucho en los fondos y en los detalles
Los romanos, al heredar de los etruscos las tradi•
del cimacio los colores azul y rojo. La policromía de paron la Grecia, poblaron la Italia unas gentes, cuyo
los templos griegos, que no ha sido admitida por los origen no hace al caso investigar, que bien pronto cienes artísticas griegas, aun las depuraron de todo
arqueólogos hasta tiempos recientes, da por resul- entablaron relaciones mercantiles con los fenicios, á orientalismo é hicieron un arte que unas veces cotado en el conjunto una decoración sencilla, que sólo la sazón dueños del Mediterráneo. A los fenicios de- piaba servilmente á la Grecia y otras muchas trat~ba
consiste en la acertada combinación de los colores, bieron las etruscos los elementos que informaron la de imitarla con escasa inspiración; y no se olvide
puesto que éstos aparecen en tintas uniformes revis- primera fase de s-q cultura. Más tarde los griegos, que muchas veces fueron artistas griegos los autores
tiendo cada uno de los miembros de la construcción. émulos de los fenicios, entablaron también un co- de muchas obras descubiertas en Italia. De aquí la
Los colores prestan realce á los miembros arquitec- mercio con los etruscos y llevaron á éstos su influen- necesidad de deno.minar greco-romano al período
tónicos y los armonizan. Solamente desde el punto cia. He aquí por qué se distinguen dos períodos en del arte de Italia á que nos referimos, y que alguien
de vista de las armonías puede hablarse de la poli- el arte etrusco, uno de carácter oriental y otro de ca- llama pompeyano. El estilo de la ornamentación
pompeyana es sumamente caprichoso, ora seve~o,
cromía de los templos griegos, respecto de la deco- rácter griego.
ora
banal; por esto Owen Jones, en su afán de suieLos
arqueólogos
italianos
han
descubierto
en
su
ración, porque los ornatos propiamente dichos, aplitar
á
leyes el proceso de la ornamentación, declara
país
curiosos
vestigios
de
civilizaciones
anteriores
á
cados á la arquitectura, ocupan un lugar secundario,
como puede apreciarse, por ejemplo, en el trozo de ci- la etrusca, entre los cuales son de citar los objetos de que es imposible someter el arte pompeyano á ~na
macio, con su gárgola, formado por una cabeza de león la civilización llamada de Villanova, que presentan crítica estrecha, y hasta dice que traspasa los lí1mtes
en relieve y con adornos pintados de varios colores, todos los caracteres típicos de los productos de las de un verdadero arte, aunque reconoce que no es un
procedente de Selinonte, que se conserva en el Gabi- artes rudimentarias. Sólo conviene citar entre ellos estilo vulgar. El arte pompeyano,como producto que
nete de Antigüedades y Medallas de la Biblioteca las urnas cinerarias de barro negro, adornadas con es de artistas que inventaban dibujando, lo cual
Nacional de París. Por lo demás, los restos de frisos meandros y ziszás, que guardan semejanza con los quiere decir que eran decoradores y lo hacían todo
ornamentales del interior de los templos griegos dan vasos ornamentados de la América precolombiana. de memoria y á capricho, es un arte simpático, que
escasa idea de lo que debió ser la decoración en sus Respecto del período etrusco oriental la escasez de cautiva los sentidos, de ejecución ligera, de aspecto
más importantes manifestaciones. Mejor que de los monumentos y objetos no permite apreciar los verda- fantástico y en el cual predomina una libertad extra·

NúMERO

474

SS

LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA

modillones de las corniEaS y los capiteles corintios. En
éstos, especialmente, las hojas aparecen en series superpuestas. También acomodaron dicho ornato á los
roleos, en solución de continuidad, que decoran los
frisos y hojas de encuadramiento, poniendo en el centro de estos roleos un florón.
Suele formar parte de estas composiciones decorativas la figura humana, de cuerpo entero ó de medio
cuerpo, llevando en vez de extremidades inferiores
una serie de hojas, de las cuales parten roleos y hojarascas. Toda esta ornamentación vegetal y naturalista
es robusta, accidentada de forma, y produce bastante
claro-obscuro, que es como los romanos acostumbraban á producir efecto plástico. H ay en este modo de
ornamentar, por lo mismo que la imitación de la naturaleza es menos convencional, más libertad que en
los estilos anteriores, pues el hieratismo geométrico
- valga la frase - de Egipto y del Oriente aparece
ahora sustituído por la tendencia contraria de representar !la naturaleza con todos sus caracteres, pero
embellecida, ó mejor dicho, en toda su belle.za.
JOSÉ RA MÓN M ÉLIDA

LOS PARLAMENTOS DE EUROPA

VII
PAÍSES BAJOS
LOS PARLAMENTOS DE EUROPA. -

Patio del Binnenhof, en La Haya, en donde celebran sus sesiones

Por la muerte de Guillermo III se ha vuelto á
fijar la tención en los Países Bajos. Habíase discutido largo tiempo, é imíltimente, sobre las consecuencias que podría tener la extinción de la descendenordinaria. Todo lo dicho se refiere á las pinturas para estas obras de decorado interior eran sobre fondo
cia masculina de Guillermo el Taciturno; y los homurales de las casas de Pompeya y de Herculano. negro, el verde, rojo y azul como principales, y el rojo
landeses, hombres de sentido muy práctico, habían
y
amarillo
como
secundarios;
sobre
fondo
azul
el
Las composiciones á manera de cuadros tienen un
adoptado ya de antemano sus precauciones, permicarácter esencialmente pictórico que las pone fuera blanco para las líneas finas y el amarillo para las matiendo todo creer que la menor edad de la reina
de los límites del presente escritoj pero las compo- sas; sobre fondo rojo, el verde, blanco y azul. En las
niña Guillermina terminará sin ningún incidente.
ornamentaciones
arquitectónicas
la
cornisa
suele
ser
siciones puramente decorativas y ornamentales, en
Los Países Bajos aman su libertad, y sabrán impedir
las que hay figuras y variados adornos, son dignas de negra, las pilastras y frisos rojos, y los recuadros del
seguramente
toda intervención extranjera en sus
fondo ocre, azul ó blanco. La gran novedad que ofremención y de examen detenido.
asuntos. No les importa menos su unidad, que data
cen
estos
adornos
es
la
de
estar
modelados,
en
vez
Es frecuente que para decorar un muro ó recuade la conquista francesa y de la proclamación de la
dro simulara el artista una arquitectura convencional de aparecer trazados con una tinta igual sobre el fonRepública bátava ( 16 mayo 1795).
do,
como
hemos
visto
en
Egipto,
en
Oriente
y
en
puramente decorativa. La invención de estas comDespués de dos ó tres ensayos desgraciados, la
Grecia.
posiciones se atribula tradicionalmente al pintor Liprimera
Constitución, redactada según el modelo de
El afán de modelar el adorno les llevó á reprodudius, del tiempo de Augusto. En ellas se mezclaban
la francesa del año m, fué adoptada en virtud del
cir
en
los
mosaicos
el
meandro
como
una
cinta
puesá veces escenas marítimas, paisajes ó figuras diversas.
voto popular en 23 de abril de 1798. Esta ConstituEsta arquitectura tiene generalmente por fundamento ta de canto, produciendo las proyecciones consición
establecía un directorio, compuesto de cinco
los pórticos griegos y las columnas á modo de so- guientes.
personas, y dos Consejos, uno de sesenta individuos
En
los
mosaicos
es
ornato
muy
común
la
trenza,
portes de candelabro que parecen balaustres y llevan
y el otro de treinta, y la República se dividía en
adornos diversos y caprichosos entrelazados ó adi- aparte de otros ornatos caprichosos y menudos. Alguocho
departamentos. El 18 brumario y la Constitucionados, presentando toda la construcción un as- na vez decoraron los romanos agrupando de un modo
ción del año vm tuvieron por consecuencia en los
artístico,
aunque
sin
sujeción
á
exigencias
geométripecto aéreo y ligero. Del mismo modo que las coPaíses Bajos que se adoptara una nueva Constitución
lumnas están fantaseados los entablamentos, fronto- cas, productos naturales. En Pompeya abundan estos
en 16 de octubre de 1801; y proclamado el imperio
motivos
en
sobrepuertas
y
recuadros
de
frisos,
siennes, áticos y frisos; y á todo esto cada I?ºldura
francés, se votó una tercera ( 15 marzo 1805). A consimulada cada hueco cada recuadro da mohvo para do frecuentes entre ellos las guirnaldas de frutos y flo'
'
,
secuencia del tratado de 24 de mayo de 1806, el rey
repetir menudos y graciosos adornos y para las mas res, como la que figura en el célebre mosaico de la
Luis otorgó en 7 de agosto del mismo año una nuevivas policromías. La perspectiva, aunque algo con- casa del edil Pansa, que á cada costado lleva una cava Constitución; y después de la pasajera anexión de
reta
trágica.
vencional, está bien trazada y dispuesta; el recuadro
H olanda al imperio francés (1810-1813), el regreso
central de cada pórtico suele ir adornado con una
del príncipe Guillermo Federico, como príncipe soIV
figura pintada sobre fondo obscuro ó negro; no hay
berano, &lt;lió origen á otra (28 marzo de 1814). El 2
proyecciones y sólo ligeras indicaciones de los co~de mayo siguiente se abrieron los Estados generales.
ARTE
ROMANO
trastes de luz resultando todo el efecto de la oposiEl tratado de París del 30 de mayo de 1814
ción de tono; diversos y de la combinación de cóloAparte de la ornamentación de carácter griego ó anexionó la Bélgica á la Holanda para formar el reires vivos y enteros, á veces un poco abigarrada.
no de los Países Bajos, y el 16 de marzo de 1815 el
Los ornatos propiamente dichos que aparecen en pompeyano, emplearon los romanos en su arquitectupríncipe Guillermo Federico tomó el título de rey.
ra
un
sistema
ornamental
que,
aunque
derivado
de
los frisos y fajas que recuadran los muros y separan
Entoncés fué necesario introducir modificaciones en
los compartimientos en las pinturas murales, en los Grecia, presenta en su disposición y en su aplicación
la Constitución de 1814, y el 24 de agosto de 1815
mosaicos parietales y de piso y en los techos_,son tan caracteres que dan á las construcciones romanas una
se promulgó otra nueva.
fisonomía
diferente
de
la
que
ofrecen
los
monumenvariados como graciosos U nas vece~ consisten en
Después de la separación de Belgica, nueva Cons· el meandro griego tratado con severidad y pureza, tos griegos. Así como éstos, es decir, los templos, obetitución (4 septiembre 1840), que se modificó amdecían
á
un
sistema
de
ornamentación
polícroma,
los
otras en la palmeta repetida y en algún otro adorno
pliamente por las leyes de 1848. Por esta última se
de origen helénico como las ondas. Pero el adorno monumentos romanos obedecían á una ornamentarige actualmente el pueblo holandés, y de ella vación
escultórica.
Pero
los
romanos,
gente
de
menos
puramente pompeyano consiste en roleo~ formados
mos á ocuparnos en el presente estudio sobre el parpor tallos vegetales y hojarascas complicadas, par- gusto artístico que los griegos, al perder las proportiendo unos roleos de otros, como sucede en los or- ciones generales de la estructura arquitectónica, per- lamento de Holanda.
La forma de gobierno es una monarquía con Esnatos corintios. Estos roleos suelen entrelazarse con dieron también aquella pureza y sencillez de contortados generales ( Staten-generaal), compuestos de
nos
de
las
molduras,
por
la
exuberancia
de
ornatos
una figura de animal, perro, toro, ~ quimera, como
dos cámaras, una elegida por los Estados ó Conseel caballo marino, el delfín, etc., ó bien alguna flor ó modelados de que las recargaron. Esto marca un nuejos provinciales y otra directamente por los electovo
camino
en
el
modo
de
ornamentar,
que
es
menesfruto y están pintados á claro-obscuro y de colores
res contribuyentes. El soberano tiene el derecho de
natu;ales ó fantaseados sobre un fondo liso, negro ó ter tener muy en cuenta, pues á partir de la época romana la ornamentación en todos los estilos se mani- veto absoluto.
rojo. Este motivo se e~pleaba pa_ra frisos, Y algu~a
La primera cámara se compone de cincuenta indifestó en la arquitectura como cosa aparte, y aplicada
vez para fajas verticales. Otro motivo muy c~racte~1sviduos, elegidos por nueve años, que se relevan en
como
independiente
del
efecto
general
del
conjunto
tico del ornato pompeyano es el candelabro, también
una tercera parte cada tres. Perciben una indemnizasobre fondo liso y compuesto de un balaustre con de la construcción.
ción de 75 céntimos (1,50 pesetas) por hora de distanBien
es
verdad
que
la
ornamentación
en
las
consdiversas arandelas, y á un lado y ?tro volutas y roleos
trucciones de casi todas las épocas es un detalle, he- cia, cuando no tienen su domicilio en La Haya, y 8
dorados, figuritas de bichos ó gnfos Y figuras ~umaflorines (16'75 pesetas) por día para gastos de residen·
nas. También en Pompeya aparece como simple cho como para satisfacer á la persona que después de
cia, mientras se celebran las sesiones.
haber
examinado
la
obra
arquitectónica
en
conjunto
adorno la fioura humana de medio cuerpo, que se reEl soberano nombra cada año un presidente de
se aproxima á verla de cerca; en este sentido puede
suelve en graciosas hojarascas, cuyos extremos fordecirse que la arquitectura, considerada en sus gran- entre los individuos de la cámara, y ésta se distribuman roleos y se unen á otros adornos. Todos estos
ye por suertes en cuatro secciones, las cuales nomdes masas, y el ornato, son antitéticos.
motivos pompeyanos son los que _después, en la époEl ornato por que mostraron preferencia los roma- bran á su vez presidente, vicepresidente y secretario;
ca del Renacimiento, imitó el mmortal Rafael en
Las Logias del Vaticano. Los colores empleados nos fué la hoja de acanto, con la cual decoraban los una sección central, compuesta del presidente de la
los Estados generales de los Países Bajos

�NUESTRA SE~ORA DEL CARMEN,

CUADRO DE DO.N MANUEL DOMÍNGUEZ

EXISTENTE EN LA CAPILLA DE CARLOS lll DE LA IGLESIA DE SAN FRANCISCO EL GRANDE, DE ·MADRID. - GRABADO DE BAlJDE

�58

LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA

NúMERO

474
NúMERO

cámara y del secretario, debe señalar la orden del
día.
La segunda cámara se compone de cien indivi•
viduos, nombrados por cuatro años, y que se renuevan por mitad cada dos; reciben una indemnización
anual de 2 ooo florines (4,233 pesetas).
El rey nombra presidente, según una lista de tres
candidatos presentados por la segunda cámara, y
este presidente, ayudado de una comisión de dos individuos, ejerce la vigilancia. El secretario, elegido
fuera de la cámara, es nombrado por ella, y tiene á
su cargo la dirección de la biblioteca y de los serviadministrativos.
Cada dos meses, la segunda cámara se distribuye
por suertes en cinco secciones, que nombran su presidente, vicepresidente y secretario. Estos cinco presidentes, el de la cámara y el secretario constituyen
una seccion central que formula la orden del día.
Los proyectos de ley se examinan primero en las
secciones y después por una comisión de cinco individuos, elegidos en las secciones del presidente de
la Cámara y del secretario.
La segunda cámara tiene derecho de investigación
en todos los asuntos, y comparte el de ipiciativa con
el soberano, pudiendo enmendar los proyectos presentados por el Gobierno. Los de ley .relativos al presupuesto se deben presentar todos los años á la segunda cámara inmediatamente después de inaugurarse las sesiones ordinarias y antes de comenzar el
año á que el presupuesto se refiere. La segunda cámara presenta al soberano los candidatos para el Tribunal de Cuentas, y por último, tiene el derecho exclusivo de encausar á los ministros, citándolos ante
el Tribunal supremo.
La primera cámara no tiene la iniciativa de las
leyes, y solamente delibera sobre los proyectos votados ya por la segunda, no pudiendo hacer más que
aprobarlos ó rechazarlos en su totalidad: en caso de
ser adoptados, los proyectos se someten al soberano,
cuya sanción es necesaria.
Como atribución especial, tiene derecho á presentar una lista de cinco candidatos, cuando hay una
plaza vacante en el Tribunal supremo, y el soberano
debe nombrar uno de los presentados.
Los Estados generales se reunen por lo menos
una vez al año. !La legislatura ordinaria se abre el
tercer lunes del mes de septiembre, y dura por lo
menos veinte días; por lo regular no está cerrada
más que la víspera de la apertura; de modo que se
prolonga durante un año, poco más ó menos; pero
en este intervalo las cámaras tienen vacaciones con
frecuencia.
El soberano puede disolver simultánea ó separadamente las dos cámaras; en este caso, las Cortes se
cierran; y las nuevas se han de reunir en el término
de dos meses. El soberano tiene facultad para convocar las extraordinarias si fuese necesario
Las dos cámaras se juntan en una sola asamblea
para el acto de la apertura y cuando se trata de la
deliberación de algunos asuntos graves. Las sesiones
de aquéllas, reunidas ó no, son públicas, pero pueden ser secretas á petición del presidente ó de una
décima parte de los diputados que asisten.
Son electores á la segunda cámara los holandeses
de 23 años de edad que estén en el pleno goce de
sus derechos civiles y políticos y satisfagan por contribuciones directas una cuota que varía, según las
localidades, de 20 á 160 florines (42 á 338 pesetas).
El censo electoral se redacta por el burgomaestre y
los concejales; los recursos se forman ante el Consejo comunal, con apelación ante el Tribunal supremo.
Son elegibles para la segunda cámara los electores·
de 30 años de edad.
Las elecciones para la primera cámara se hacen
por los Estados (Consejos provinciales).
·
Son elegibles para la primera cámara los holandeses electores de 30 años de edad ó más, á razón
de uno por cada tres mil habitantes. Al efecto se forma un censo en cada provincia.
Las condiciones para el electorado á los Consejos
provinciales son las mismas que para la segunda cámara de los Estados generales, y además ,es necesario tener su residencia en la provincia.
Es elegible como consejero provinciom¡l todo holandés que haya habitado en la provincia durante un
año, que esté en posesión de sus derechos de elector
y haya cumplido veinticinco años.
Gracias al aumento del número de electores en
estos últimos años, la mayoría de la segunda cátnara
ha sufrido una alteración. Liberal durante treinta
años, ahora es clerical, y se compone de una coalición de católicos y protestantes ortodoxos ó antirrevolucionarios, que no cuenta menos de cincuenta y
cinco individuos. Los conservadores propiamente dichos no existen ya; el último murió el año pasado.

474

LA ILUSTRACI ÓN ARTÍSTICA

Los liberales que constituyen la minoría están natu- f se hace _cargo de sus n_iercancías el ferrocarril transcaspiano,
ralmente divididos entre sí.
que recientemente ha sido prolongado desde Meru á Bokhara
La gran cuestión por la cual se han hecho las úl· Y Samarconc:mda, distante unas goo millas de la costa oriental
timas elecciones fué la de las escuelas: tratábase de
la lucha entre la escuela libre ó religiosa y la escuela
neutral ó del Estado. Esta cuestión se ha resuelto
or un convenio, otorgando una ley que conserva la
P
escuela privada junto á la escuela pública, mediante
una subvención del Gobierno. La segunda cámara
es la que ha votado esta ley, gracias al apoyo que
diez y siete liberales moderados prestaron á la mayoría antiliberal. La primera cámara la ratificó y el difunto rey la sancionó.
Otras dos cuestiones graves se someterán muy
pronto á la segunda cámara; la defensa del país y la
cuestión social. Con motivo de esta última, M. Domela Nieuwenhuis, ex pastor protestante y en la actualidad jefe de los socialistas, dará probablemente mucho que hablar.
H asta ahora, M. Domela se ha visto bastante aislado, y el mismo M. H eldt, representante de los obreros, le vuelve la espalda.
El periodismo, que en muchos países, sobre todo
en Francia, puede ser un medio de encumbrarse, cierra por el contrario en Holanda muchas puertas á
los que á él se dedican. En las elecciones legislativas no se encuentra jamás la candidatura de un periodista de ningún partido, lo cual puede explicarse
por el carácter mismo del pueblo holandés. Los holandeses se distinguen por lo reservados; todo cuanto hacen lo ejecutan en su casa á puerta cerrada, con
las cortinas corridas, y aborrecen la publicidad. Por
eso no pueden querer al periodista, cuyo oficio es
sacarlo todo á luz. Además de esto, rara vez se ocu·
pan de política los holandeses, y cuéntanse miles de
hombres que ni siquiera saben cómo se llaman sus
ministros. Una prueba de la indiferencia política de
ese pueblo es el hecho de que las tribunas públicas
de la camara están casi siempre desiertas.

***

del Caspio.
La poblaci6n de Baku es una mezcla de distintos elementos,
entre los que predominan los circasianos, rusos, armenios y
turcomanos, que se ganan la vida trabajando en las obras y en
los muelles y ejerciendo distintas industrias en las calles de la
ciudad.
Nuestro grabado reproduce algunos tipos de esa poblaci6n y
los dibujos de Pegram están tomados de apuntes del natural
sacados por Mr. G. B. Froom.

Nuestra Señora del Carmen, cuadro de don
Manuel Domínguez, ex:stente en la capilla de Ca'rlos 111
de la iglesia de San Francisco el Grande, de Madrid. - Entre
las varias y preciosas pinturas con que Domínguez embelleci6
este magnifico templo cuando se procedi6 á su reciente restauraci6n, figura en primer término la que con el maravilloso
acierto á que nos tiene acostumbrados ha reproducido Baude,
y nosotros publicamos.
. Hablando de este cuadro, el Sr. Mesonero Romanos, hijo,
dice en s:i notable monografía de esa iglesia:
&lt;El reputado artista Sr. Domínguez ha pintado la última composici6n de esta capilla. Representa la ConcesiJn del escapulan·o
del Carmelo por la Virgen de di'cka advocación al general de la
Orden Simón Stok, acompaflado de otros santos de la Orden,
&gt;Al pie del trono de mármol, sobre el cual aparece sentada
la Virgen con el Niño Jesús en su regazo, se ve al Santo inglés,
primitivo reformador carD"elita en el siglo xm, cuya figura, de
rodillas, es admirable de verdad, sobre todo la mano, que parece salirse del muro Detrás de aquél, arrodillada también, está
la mística doctora Santa Catalina de Sena, 6 más bien Catalina
de Pazzi, puesto que aquélla fué dominica.
:&gt;Ocupa el primer término del lado opuesto el obispo San Andrés Corsino, revestido de riqu!simos ornamentos de admirable
factura, y detrás, revestido de coraza sobre la cual lleva blanco
sayal, otio santo, que ha de ser el carmelita Franco de Sena.
&gt;La figura de la Virgen, que es una verdadera creaci6n, se
destaca sobre rojizo tapiz 6 dosel, cuya saliente nota rompe una
nube, prodigio de luz y transparencia, envolviendo á dos ángeles que llevan el emblema del Carmelo Prueba esta composici6n las excepcionales condiciones del autor, que pinta como
pocos y dibuja como lo hacen menos Los tonos algo vivos, lo
mismo que la disposici6n de las figuras, casi en el mismo plano,
demuestran el estudio de la indole decorativa de la pintura, que
ofrece más todavía su verdadero aspecto mural por no tener
marco&gt;
Después de esta descripci6n tan exacta y de la justa critica
que encierra, nada podríamos añadir respecto de la obra.
En cuanto al concepto de que en el mundo artístico goza el
autor, hable por nosotros el reputado cuanto exigente critico y
distinguido colaborador de la I LUSTRACIÓN ARTISTICA, don
R Balsa de la Vega, quien en una de sus bellísimas Siluetas
de artistas dice, hablando del Sr. Domínguez:
&lt;Tan sólida como su figura, tan reposada como su carácter
es la pintura de Dominguez Pinta sin exaltaciones desorbitadas;
concibe con gran claridad; es noble su casta de color; y una vez
puesto delante del lienzo, no vacila; y si no es el cabalb árabe
que recorre el camino con rápida carrera, su labor, en cambio,
ejecutada con calma, tiene la misma solidez y perfecci6n al comienzo que al final: así, echando mano de un símil que un escritor español aplic6 á Zola para describir lo más gráficamente
posible el tesón y la laboriosidad del gran novelista francés,
diré también que la de Dominguez como la de aquél, resulta lo que la labor del buey, tranquila, y como tranquila, constante é
igual; de ahí que tengan siempre verdadero valor plástico las
pinturas de Manuel Domíng11ez, no viéndose en ellas desfallecimientos y deficiencias que tan á menudo dan al traste con las
reputaciones de la gente nueva. 1&gt;

Los dos palacios en que las dos cámaras se reunen
hállanse situados en el antiguo Binnenhof, barrio de
los Stadlhanders, y un espacio bastante.ancho separa los dos edificios. Exteriormente, la segunda cámara no presenta nada de particular, y hasta el aspecto
es por demás insignificante.
El aspecto de la primera cámara es más austero.
El salón de sesiones de la segunda cámara presenta una disposición muy sencilla; alrededor corren galerías para las señoras de los diputados, la prensa y
el público; y frente al trono, bajo un dosel de terciopelo rojo, se ve el asiento del presidente, á cuyo
lado se colocan los secretarios. Varios bancos, escalonados en anfiteatro, se destinan á los representantes del país; no hay tribuna, y cada orador toma la
palabra desde su asiento.
El salón de sesiones de la primera cámara orrece
José Valero, fallecido el 12 del actual (de fotografía de
más interés desde el punto de vista artístico, pues b. J. Martíl. - El teatro español está de luto. Paulatinatiene hermosas esculturas y cuadros notables.
mente van desapareciendo, sin dejar sucesores ni discípulos,

X
NUESTROS GRABADOS

El descanso en la marcha, cuadro de D. José

Benlliure y Gil. - Pocos artistas habrá en España y aun
en el extranjero con quienes la fortuna se haya mostrado tan
propicia como con el autor del cuadro que reproducimos; pero
bueno es consignar que toda la suerte que ha tenido, bien la ha
merecido nuestro joven é ilustre compatriota. A los doce años
de edad obtenía un premio en la Exposici6n pública de Valencia y era nombrado socio de mérito de la Protectora de Bellas
Artes de Sevilla. Cuatro años más tarde El descamo en la mar·
cha obtenía un tercer premio en la Exposici6n Nacional de
Madrid, y era adquirido por el Gobierno. A poco conseguía la
protecci6n de Don Amadeo I y encontraba un norte-americano, entusiasta por las Bellas Artes, que le encargaba cuadros
por valor de treinta mil duros Benlliure march6 á Roma y co·
rrespondi6 con creces á la confianza que en su genio habia depositado su Mecenas.
lloy la de Benlliure es una de las firmas más codiciadas entre los inteligentes y aficionados á la pintura: dotado de una
vasta y s6lida educaci6n artística y de condiciones que la naturaleza le concedi6 y él supo acrecentar con el nunca interrumpido estudio, puede sin miedo atreverse, y téngase en cuenta
que aún no ha cumplido treinta y dos años, con los más opuestos géneros y las más grandiosas concepciones, algunas de las
cuales han podido admirar los suscriptores de la I LUSTRACIÓN
ARTÍSTICA.
Tipos de Baku, en el mar Caspio, dibujos de
Federico Pegram. - El notable desarrollo que ha adquirido el comercio de petr6leo y el provecho qrte á Rusia proporciona la abundancia con que este líquido existe en Baku han
ª!raído, desde ~ac~ algunos años, la atenci6n pública sobre la
cmdad y el terntono de su nombre. La ciudad de Baku, está
emplazada en la península de Apcher6n, en la costa occidental
del mar Caspio, y está enlazada por vlas férreas con Tiflis, capital de la provincia rusa de Georgia, y con Poti y Batum, importantes puertos rusos del mar Negro Es plaza fuerte de primera clase, y en ella hay establecidas cinco 6 seis compañias
&lt;le vapores y otras de buques de vela, que generalmente hacen
el servicio entre Baku y el puerto de Oozodoon Ada, en donde

59

---· ---====-================

los eminentes actores que han sido gloria de la escena española. D. José Valero falleci6el 12 del actual, dejando en nuestro
teatro un vado dificil de llenar, puesto que este ilustre actor, aun
en la ruina de su grandeza y de su ancianidad conservaba fuerzas é inteligencia para interpretar con su proverbial maestrla
los personajes de las obras, arrancando del público muestras de
entusiasmo y respetuosa consideraci6n.
Dedicado al teatro desde temprana edad, logr6 en aquella
época de reservas y preocupaciones, gracias á su ingenio y vasta
ilustraci6n, reivindicar para los actores t:1 perdido concepto y que
se olvidase por la sociedad en que vivía hasta el despreciativo
epíteto de comediante. Observador y estudioso, procur6 seguir
la escuela de Latorre, aquel verdadero gigante de la escena,
y las finuras y delicadeza; de otros actores no menos eminentes,
como Arjona y Romea. Tan provechosas enseñanzas se amoldaron en el dúctil ingenio de Valero, transformando al discreto actor en distinguido maestro. Los personajes por él representados agrandábanse de tal manera que se convertían en ovaciones, puesto que los movimientos, las inflexiones de su voz, los
pormenores escénicos, todo, en fin, resultaba grande y adecuado,
fiel expresi6n de lo justo y verdadero. Bastaba ver en la escena
á Valero una sola vez para no olvidarle; tal era la influencia
que ejerda en el p(1blico, del que lograba entusiastas aplausos
s6lo con una frase 6 una palabra. Las querellas del rey sabio,
La aldea de San Loremo, El Patriarca del T11ria, Guzmdn el
Bueno, Et Alcalde de Zalamea, Luis XI, La Carca¡ada, Ea/tasar y otras obras más, cuyos nombres seria prqlijo enumerar, significan otros tantos titulos de gloria para D. José Valero,
quien no pudo sustraerse sin embargo ni evitar los amargos contrastes que ofrece la existencia, sufriendo dolorosas vicisitudes
y cruentos sinsabores. Como consecuencia de ellos vi6se obligado á abandonar el patrio suelo para buscar en nuestras hermanas de América, siempre generosas, consuelo y justa compensaci6n á sus afanes. Montevideo y Buenos Aires prestaron aliento al artista, al eximio actor, que pudo regresar á Espaí'ía con
nuevo~ laureles y con la tranquilidad de espíritu que podía darle
el haber logrado asegurar, si bien modestamente, los días de su
vejez.
Dotado de robusto organismo, resistíase á abandonar la escena,
luchando denodadamente con el peso de los años, de tal manera
que el público barcelonés pudo tributarle sus últimos aplausos
hace algunos meses en el teatro Principal.
A los ochenta y tres años ha dejado de existir, quedando grato
é indeleble recuerdo de su paso por la escena española. ¡Descanse
en paz el que fué uno de nuestros actores más ilustres!

II:MFOSIELEI
NOVELA ORIGINAL DE DON FLORENCIO MORENO GOD!NO, ILUSTRADA POR CABRINETY

PARTE PRIMERA

I
Una mañana el sol, penetrando por los entreabiertos balcones del gabinete, despertó á la princesa Elena Lodiski.
Abrió los ojos, se pasó la mano por la frente como
para disipar las últimas nubes del sueño, y comenzó
á cantar.
Todo el que canta inmediatamente después de
despertarse es joven y feliz.
Atraída sin duda ¡,or el ruido de aquella voz sonora, asomó por entre la blanca colgadura que separaba el dormitorio del gabinete una perrita microscópica, de raza inglesa, y saltó al lecho de la princesa.
Pero ésta le dejó en . aquel mismo instante, sin
duda por contrariar al animal, y metiendo sus diminutos pies en unas chinelas, salió medio desnuda á
la pieza inmediata, y juguetona como casi niña que
era, comenzó á dar vueltas huyendo de la perrita,
que la ¡.,erseguía ladrando.
·
No hay nada más atractivo que la mujer-capullo,
que así debe calificarse á la niña que se ha~ mujer

tior medio de una divina explosión de castos misterios.
Una joven en esta nueva y rápida faz de su existencia, se asemeja á un nuevo astro que aparece en el
cielo y atrae la mirada y el pensamiento del que le
contempla.
La princesa Elena se hallaba en los primeros momentos de esta adorable evolución de la naturaleza;
pues aunque tenía. cerca de diecisiete años, en el
país de su nacimiento el desarrollo no es tan precoz
como en los climas meridionales.
Así es que las facciones de la princesa conservaban todavía los rasgos de la infancia, el blanco seno
apenas se diseñaba bajo la cerrada batista de la bata,
y á no ser por su estatura, alta en comparación de la
de las jóvenes españolas, hubiérasela creído niña
aún. Tenía la encarnación fresca y sonrosa'da del
Norte, ojos azules y magníficos cabellos castaños.
Cansóse de jugar con la perrita, tomó un sombrero
que la tarde anterior habíala traído la. modista, y
medio desnuda como estaba, se le probó coqueteando delante de un espejo, y luego volviendo á dejarle
sobre un diván, sé aproximó á los cristales de un
balcón, envolviéndose pudorosamente en su blanca
bata.
Mediaba el mes de marzo; eran las ocho de la mañana, y el sol resplandecía en el magnífico cielo de
Madrid.
La princesa quedó deslumbrada.
Nacida en San Petersburgo, había dejado la corte
de Rusia para trasladarse á la de España. Durante
su rápido viaje, en el cual su padre no quiso detenerse ni aun en París, como deseaba la joven princesa, alegando la razón de que tan grande ciudad no
puede verse en poco tiempo, reinó un constante temporal de agua; de suerte que la viajera no pudo acost~mbrarse gradualmente á la claridad del cielo meridional, y quedóse, como hemos dicho, deslumbrada,
cuando al tercer día de su estancia en Madrid admiró por primera vez el brillante sol, la espléndida
atmósfera y la intensa primavera de la villa coronada.

II
¿Por qué causa se hallaba en Madrid la princesa
rusa Elena Lodiski?
Vamos á explicarla en breves palabras. Durante la
antepemíltima guerra civil la mayor parte de las po•

Eran dos mujeres: una de ellas joven, bonita y eletencias del Norte se declararon en favor de don
Carlos de Borbón, suspendiendo sus relaciones di- gantemente vestida; la otra, anciana, de cabellos blanplomáticas con la corte de España, hasta que pos- cos, de aspecto fino y bondadoso.
La primera era la doncella de la princesa· la seteriormente, reconociendo los hechos consumados, fuegunda su aya Eduvigis Kaula, que la habí¡ visto
ron saliendo de su retraimiento.
Rusia fué la más rehacía en reconocer al gobierno nacer.
- Eduvigis, dijo la princesa mientras se entreespañol, ya definitivamente constituído; pero por último siguió el ejemplo de todas las demás naciones. No gaba á los primeros cuidados de la doncella ¿has
'
obstante, antes de llegar á este resultado, mediaron visto qué mañana tan hermosa?
- Efectivamente, hija mía; por fin aparece este
trabajos diplomáticos. El gobierno de España envió
á San Petersburgo url agente encargado de una mi- famoso sol de España
sión secreta, y á consecuencia el czar de Rusia se
- Yo quiero pasear y correr para desquitarme de
valió con el mismo objeto y con igual carácter priva- estos días de reclusión.
- Si quieres, iremos al Retiro.
do del príncipe Lodiski, padre de la linda joven á
quien ya conoce el lector.
En su calidad de casi madre, el aya tuteaba á la
Pertenecía el príncipe á una gran famila, era in- princesa.
mensamente rico y gozaba de gran favor en la corte
- ¿Y qué es el Retiro?, preguntó ésta.
de Rusia. Viudo y sin más hijos que Elena, ado- Según Juan, el criado español que hemos reciraba en ella. Su misión diplomática podía ser breve bido, es una posesión real dentro de Madrid: esó no, y en esta duda determinó acceder á los deseos pecie de jardín público muy vasto y ameno.
de su hija y á los de su corazón, trayéndola consigo
- Iremos, pues, al Retiro, de lo que Bibí se aleá España, para después hacerla conocer las princi- grará no poco.
pales cortes de Europa.
Bibí era la perrita microscópica de la princesa.
A su llegada á Madrid los ilustres viajeros se insIII
talaron en una hermosa casa situada al fin de la·calle
de Hortaleza, de antemano preparada para recibirDesde aquel día, ésta no faltó ni una sola mañana
los, y sólo habían meal Retiro, que agradóla sobre manera.
diado tres días desde su
Ciertamente, el Retiro es un sitio enarribo á la capital de
cantador, quizá por causa de su desaliEspaña hasta el momenño y de sus contrastes. En su recinto
to en que hemos hecho
hay de todo: conatos de parque real y
conocimiento con la
de bosque, un parterre atildado como
princesa.
la prosa de un académico, trozos de
Ocupada ésta con los
huerto, terrenos plantados de olivos
cu~dados de la instalacomo en los alrededores de Jerusalén,
ción en su nueva morada y retraída en ella á
causa del temporal de
aguas, en aquella época
general en Europa, sus
primeras impresiones en
Madrid no fueron agradables. Viendo desde sus
balcones un cielo constantemente nublado, no
halló diferencia entre
éste y el de su ciudad
natal, y al dilatar sus
miradas por el árido
Campo de Guardias,
que desde su casa veía
en parte, recordó su
frondoso jardín de San
Petersburgo y los azules
lagos del regio palacio
de Anitchkoff.
Pero cuando la mañana á que nos referimos se encontró con tanta claridad en el cielo y con tan brillantes tonos en el ambiente, experimentó una doble sensación de sorpresa
y de alegría.
En Madrid la primavera suele aparecer repentinamente y se adorna con todas sus galas: soplan los
cálidos vientos del meridiano, desaparecen las nubes
intensas, la escarcha se seca en las calles, las hojas
brotan en las ramas casi de súbito, y por la eterna
ley de las compensaciones, á falta de los grandes
monumentos y de la rica vegetación de otras ciudades, la corte de España ostenta las magnificencias y sitios en donde la brisa es fresca y perfumada,
de su cielo y de su sol.
mientras que en otros sopla el viento harmatán de la
La princesa tocó un timbre, y momentos después, Cafrería.
con intervalo de algunos minutos, se presentaron dos
La princesa era extremadamente aficionada al
personas en el gabinete.
campo. Aún quedaban en.ella rernbios de niña, y gus-

�60

,.

N úMERO
LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA

NúMERO

474

tábala aspirar el aire puro y dar expansión á su neva ahí delante?, preguntó la princesa al caballero
V
cesidad de movimiento:
que cabalgaba á su portezuela.
El Retiro, hoy ya Parque de Madrid, tenía además
Transcurrieron algunos días en que no sucedió naEl diplomático miró á la persona designada.
otro atractivo para ella: el de la soledad. Exceptuan- da de particular.
- No, contestó después de un ligero examen. No
do los días festivos, por la mañana pasean contadas
El joven, siempre en el mismo sitio, se entregaba creo haberle visto nunca.
personas por la vasta posesión, y la linda juguetona á la lectura; pero sus distracciones eran cada día más
- Monta bien.
podía corretear con su perrita sin exponerse á mira- frecuentes. Hubiera podido observarse que cuando
- Efectivamente no cae mal; pero el caballo pronto
das indiscretas.
leía tardaba mucho tiempo en volver las hojas del debe retirarse á los inválidos.
Por lo regular, primeramente daba grandes paseos libro, y cuando dejaba de leer miraba más largo rato
Durante el resto de la tarde, la princesa no volvió
por la parte alta, hacia el sitio llamado vulgarmente · hacia el lado en donde solía estar la princesa.
á ver al joven ...
Baño de la elefanta, hasta que el calor y el cansancio
Por parte de ésta también comenzaba á haber
A la mañana siguiente fué, como siempre, al Rela obligaban á buscar un lugar más sombrío.
blandura: no hay hielo que resista á la fuerza del sol tiro, y halló al desconocido ocupando el mismo banco
Descubrió uno muy á propósito. Es una larga ca- primaveral. El sitio influye mucho en las sensacio- que de costumbre.
lle de árboles paralela al Parterre, hacia el lado de nes: Laura, desdeñosa en Aviñón, se rindió en ValTranscurrieron dos días.
Atocha y casi siempre solitaria. Hay allí algunos clusa. La transmisión del efluvio simpático de las coAl tercero después del encuentro en la Fuente
asientos de piedra, situados en hilera y bastante dis- rrientes magnéticas es más rápida en unos lugares Castellana, la princesa y el joven lector ocupaban
tantes unos de otros La princesa se sentaba en uno que en otros, y en medio de la naturaleza la savia pe- en la calle de árboles sus posiciones respectivas.
de ellos y leía á Alfonso Kar, su autor predilecto, netra en el corazón tanto como en la tierra.
Pero aquella mañana Bibí, la perrita inglesa, esinterrumpiendo á veces su lectura para dar alguna
La princesa leía menos que antes; pero en cambio taba muy juguetona y obligaba á su ama á dar alguna
carrera á lo largo de la calle en compañía de Bibí. admiraba más la infinita variedad de la creación en que otra carrera. Había llovido al amanecer, el suelo
Entretanto la anciana aya, calados !.os anteojos, se mil pequeños incidentes. Seguía el vuelo de las go- estaba algo húmedo y la arena en algunos sitios reocupaba tranquilamente en alguna labor de mano. londrinas que casi rasaban la tierra, el culpable azo- movida.
ramiento de los gorriones picoteando en la corteza
En una ocasión, la perrita, perseguida por la prinIV
de los árboles, la abundancia de luz que se derra- cesa, quiso atravesar por un claro abierto de un va~
maba en reflejos, en rayos y en reverberaciones sor- liado de boj que crece entre la hilera de árboles más
Una mañana aquel sitio no estaba completamente prendentes, y veía pasar las mariposas blancas de la próximos al Parterre.
desierto: había en él un joven que, sentado en uno primavera que pronto debían ser reemplazadas por
Esta se inclinó para coger al animal antes de que
de los bancos, leía.
las mariposas de colores del verano.
pudiese conseguir su intento, y como en aquel sitio
Representaba de veinte á veinticinco años de
Porque, ¡cosa rara!, la princesa, aunque tan joven el terreno forma el declive de un arroyo, sin agua á
edad. Era esbelto, de mediana estatura, de rostro era contempladora como un poeta; y digo ¡cosa rara!, la sazón, pero resbaladizo, se la fué un pie y cayó al
trigueño, agraciado é inteligente. Sus grandes ojos pues la juventud, aunque la sienta sin darse cuenta suelo dando un grito de dolor.
negros, muy separados entre sí, le daban un aspecto de ello. se impresiona poco ante el espectáculo de la
Al oir este grito, al que siguieron ahogados lamennoble y bondadoso, y su negra y fina patilla, así naturaleza: hay en el corazón joven más savia, más tos, el joven desconocido corrió inmediatamente al
como también sus ricos cabellos, contrastaban con la resplandores, más maravillas que en el panorama lado de la princesa y momentos después el aya de
imberbe juventud de su bigote.
más esplendoroso, y la irradiación interior hace apa- ésta.
Tenía el empaque de una persona que ha vemao á recer pálidos todos los objetos exteriores.
Pusiéronla en pie, y viendo que no podía andar
menos. Su traje conservaba restos de elegancia, pero
La contemplación del co.l'mos es la triste compen- tomóla aquél en brazos y la trasladó al banco más
su sombrero comenzaba á arruinarse y sobre el cuello sación de la vida que va declinando; y el hombre se cercano.
de su cazadora hubiéranse podido hallar las huellas enamora de la tierra cuando sabe que pronto ha de
del álcali volátil. Llevaba una camisa de irreprocha- abandonarla: es como el viajero que se aleja de la
ble blancura y las manos esmeradamente cuidadas. patria adonde nunca ha de volver.
Como es natural, la princesa al llegar á su sitio
Alguna vez, no obstante sus contemplaciones, la
predilecto reparó en el joven, y éste no pudo menos princesa lanzaba miradas furtivas hacia el banco en
de mirar con alguna frecuencia á la princesa, aunque donde estaba sentado el joven desconocido.
con la discreción conveniente.
Este miraba más francamente á aquélla; sin emPasado este primero y rápido movimiento de cu- bargo, en ciertos momentos, se entregaba con encarriosidad, uno y otro se entregaron á la lectura.
nizamiento á la lectura.
En los días siguientes se repitió esta escena. CuanHabía en ambos jóvene's movimientos y acciodo la princesa llegaba á la calle de árboles, ya es- nes que parecían ser resultado de idénticos pensataba allí el joven, sentado siempre en el mismo ban- mientos.
co y al parecer siempre leyendo. Alguna vez, sin
Un día la princesa prolongó más tiempo que de
embargo, interrumpía su lectura y parecía distraerse ordinario su paseo hacia el Baño de la elefanta.
con las carreras de la perrita de la princesa. Esta
Otra mañana, cuando aquélla llegó á la calle de
también cerraba el libro de cuando en cuando y mi- árboles, el joven no estaba allí como de costumbre y
raba hacia todas partes como admirando la natura- tardó largo rato en presentarse.
leza.
Probablemente ambos pensaban estos ó parecidos
Y ciertamente en aquellos días el Retiro estaba monólogos.
admirable.
EL. - ¡Qué linda es! En mi vida he visto criatura
Reinaba el crepúsculo de la primavera y del verano: más preciosa; pero pensar en ella es una locura, la
era la época de la venida de las aves de paso más fortuna y la posición social nos separan. Además es
retrasadas, y presintiéndose ya los ardores del estío, extranjera, y el mejor día volverá á su país; debo,
aún se aspiraban los perfumes de la estación de las pues, desechar un sueño irrealizable.
flores. La savia había concluído su obra, de suerte
ELLA. - Ciertamente es guapo, simpático; pero desque la mayor parte de las plantas se hallaban en ple- graciadamente parece pobre y obscuro. ¿Qué adelanto
na virilidad.
con alentar su esperanza?
Las margaritas iban acabándose: la princesa, que
era muy aficionada á ellas, difícilmente encontraba
La princesa se quejaba cada vez más: el aya esVI
alguna entre las hierbas del inculto terreno próximo
taba azorada y el joven aturdido.
á la calle de árboles. El reinado de esta flor se limita
Llevóse aquélla la mano al pie izquierdo, que íbase
Una tarde, la princesa, acompañada de su padre,
á la primavera: debía ser la flor del poeta.
hinchando por momentos.
paseaba en carretela por la Fuente Castellana.
Un día, sin embargo, al sentarse en el banco de
El aya la descalzó, exclamando:
Al lado de su carruaje, un joven agregado á la
piedra se encontró en él unas cuantas, olvidadas sin Embajada de Francia cabalgaba en una magnífica
- ¡Pronto un médico, el coche! ¡Que venga el coduda por alguna persona aficionada también á estas yegua inglesa de i/ustrt genealogía.
che, ha quedado en la plaza!...
humildes hijas de los campos.
·
La pobre mujer no sabía darse cuenta de lo que
La princesa, que hablaba con el jinete y sonreía,
La princesa, como hemos dicho, miraba hacia to- enmudeció de repente, se puso seria y aun puede bacía ni decía.
das partes; pero (en honor de la verdad) las menos asegurarse que palideció un tanto.
Afortunadamente el aya hablaba en trancés y el
veces hacia el sitio en donde se hallaba el joven
No obstante, nada al parecer motivaba esta trans- joven pudo entenderla.
lector.
- ¡Un médico!, dijo éste. ¿Dónde encontrarle?
formación: los carruajes seguían marchando en hileNo obstante, un observador malicioso hubiera no- ra, y los jinetes se cruzaban en opuestas direcciones.
- Vaya usted por el coche, repuso el aya.
tado algunas ligeras variaciones en el carácter y cos- ¡Pero si no permiten entrar aquí carruajes! (1 ).
Uno de éstos alcanzó á la carretela de la princesa,
tumbres de la princesa.
la miró al pasar y siguió adelante al paso de su ca- Se perdería mucho tiempo en ... ¡.Ah! Lo mejor sería
A ésta, quizá por causa de su altivez aristocrática ballo.
esto.
y además con objeto de entregarse á sus correterías,
Y tomando en brazos á la princesa, casi desmaAl verá aquel caballero que la miraba, la princesa
gustábala la soledad, y sin embargo, no parecía con- quedóse sorprendida, porque en él reconoció al joven yada de dolor, comenzó á correr en dirección á la
trariada por la presencia del joven desconocido, y del Retiro, á quien no esperaba encontrar en aquel puerta que entonces había en el Retiro.
eso que por causa de éste tenía que limitar sus ca- sitio, y sobre todo á caballo.
El aya recogió maquinalmente la labor en que
rreras y cuidar de la falda de su vestido, arritada á
había estado ocupada, la sombrilla y un libro de la
Repuesta
ya
de
su
sorpresa,
escudrit1ó
al
jinete
.
"
veces por el viento.
con esa mirada rápidamente analítica peculiar á la princesa y otro que el joven había dejado caer en mePor otra parte, sus paseos hacia el Baño de la ele- mujer. El traje del lector del Retiro no había cam- dio de la calle de árboles, y les siguió con todo el
fanta eran cada mañana más breves aunque esto es- biado: el mismo sombrero en decadencia, la misma apresuramiento que su edad la permitía
taba justificado por el calor, que cad~ día comenzaba cazadora dudosa, el mismo aspecto de caballero pobre
Desde el sitio en que sucedió este incidente hasta
á molestar más temprano.
de siempre. En cuanto al caballo que montaba tenía la entrada del Retiro media un buen trecho; de suerLa princesa, que antes siempre hablaba en su idio- buena estampa; pero de tordo obscuro debía haber te que cuando el joven llegó con su para él preciosa
m~ patri~, dió e_n usar el francés, exponiéndose á que pasado á tordo claro, síntoma infalible de edad pro- carga á la plaza, hoy derruida, en donde estaba la
el Joven mcógmto se enterase de sus conversaciones vecta.
con el aya.
- ¿Conoce usted á ese joven del caballo tordo que
(1) Así era en la época á que se refiere este relato.

474

61

LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

berlina de la princesa, apenas le quedaron fuerzas
para colocar á ésta en el carruaje, ayudado del cochero.
El aya llegó momentos después, el coche partió
con rapidez; y el joven, rendido de cansancio, se dejó
caer en la escalinata de la antigua parroquia del
Buen Retiro, hoy derribada también.
VII

La princesa tenía dislocado el tobillo. La cura fué
lenta y la linda paciente tuvo que permanecer muchos días en su aposento.
Durante este tiempo ella y el aya hablaron algunas
veces del joven del Retiro. La anciana le recordaba
con gratitud.
- ¡Pobre joven!, decía. ¡Qué bueno parece! A
no ser por él hubieras sufrido mucho más. ¡Cómo te
llevaba en brazos y qué cansado debía estar cuando
te dejó en el coche!
La princesa oía al aya y se quedaba pensativa.
Un día ésta recordó un incidente.
- Sabes, dijo, que creo que me he traído un
libro de ese joven, que recogí del suelo.
La princesa se hizo traer los pocos libros que últi•
mamente había leído.
Entre ellos encontró uno desconocido, pero que
creyó haber visto en manos del joven del Retiro.
- Efectivamente, dijo á su aya, este libro no es
mío: debe ser el que tú recogiste.
Y miró el título.
El título decía: I promessi sposz.
La princesa se turbó
VIII

Dos días después, á la caída de la tarde, el joven
del Retiro pasaba muy despacio por frente á la casa
del príncip~ofüski, que como ya sabemos estaba
situada al fin de la calle de Hortaleza.
Al verle aproxima¡S
a persona que detrás de
los cristales de
bale miraba hacia la calle, se
retiró al interior, y antes de que llegara aquél á pasar
por junto á la puerta de la verja que rodeaba al edificio, hallábase en el umbral una joven elegantemente vestida y con un libro en la mano.
Esta, al acercarse el joven, le salió al encuentro en
la acera y le dijo en francés:
- Caballero, la señorita princesa Lodiski da á usted
las más expresivas gracias por la amabilidad é interés
con que acudió en su auxilio, y le devuelve este libro
que se dejó olvidado en el Retiro.
Dichas estas palabras, la doncella de la princesa
esperó un instante; mas viendo que el joven se limitaba á tomar el libro en silencio, le saludó y volvió á
entrar lentamente en la casa. La verdad es que éste
no acertaba á darse cuenta de lo que le sucedía, primero por lo inesperado del suceso, y luego porque
detrás de los cristales de un balcón veía diseñarse,
entre las sombras del crepúsculo nocturno, un objeto que absorbía poderosamente su atención.
El joven se detuvo un momento, y después continuó andando calle arriba, hasta salir al campo.
A juzgar por la viva emoción que revelaba su
semblante, necesitaba aire que respirar. Oprimía casi
convulsivamente entre sus dedos el libro que llevaba
en la mano.
Llegó á uno de los bancos de la Ronda, y se
sentó.
Al abrir maquinalmente el libro sin saber para
qué, puesto que ya no se distinguía á leer, reparó en
un objeto que había entre dos páginas y que estuvo
á punto de caer al suelo.
Era una hoja de malva-rosa, fresca todavía.
Esto, que sencillamente podía ser una señal olvidada, aumentó la emoción del joven, pues por lo
menos, atendido al estado de frescura de la hoja,
indicaba que alguna persona había leído recientemente en el libro.
¿Quién? That is question.
Si un grande hombre político, ó eminente diplomático, ó famoso general, de esos que derriban dinastías y cambian la faz de las naciones, hubiese visto
á nuestro joven contemplando absorto la hoja que
tenía en la mano, sonreiría con desdén diciendo:
¡frivolidad!; ¡como si mediase una gran diferencia entre una flor que se besa apasionadamente y luego se
coloca en el ojal de la levita, y una placa brillante
q?e se ostenta en el pecho!; ¡como si las manifestaciones del orgullo fuesen más nobles que las del corazón!
La noche avanzaba y el joven del Retiro permanecía aún sentado en el banco, ajeno á todo cuanto
pasaba en derredor suyo.
¿En_qué pensaba? ¿De qué causa provenía la melancólica expresión de su semblante?

Cualquiera que hubiese acertado á verle meditabundo y cabizbajo, diría: ¡qué triste está ese /oven, debe ser muy desgraciado!
Y sin embargo, aquel joven iba á comenzará vivir
la única, la verdadera vida del alma, en ese paréntesis admirable que Dios ha puesto en el tráfago del
mundo. Para aquel joven acababa de abrirse la flor
de la creación, que es el amor; aquel joven sentía el
placer-presentimiento de las ilusiones no realizadas,
pero que se esperan con la fe del corazón, y esa melancolía que hace sufrir dulcemente, como sufre una
madre que por primera vez siente el fruto de su amor
agitarse en sus entrañas; tristezas suaves y embriagadoras, más dulces que la alegría, porque están sostenidas por la esperanza y no han pasado aún por las
terribles pruebas del .desengaño.
IX

¿Quién era el joven del Retiro?
En 1823 un capitán del ejército español emigró á
Francia, á consecuencia de los sucesos acaecidos en
España, y se estableció en la ciudad de Orleans, en
donde desde hacía años residía un primo suyo. Pertenecía el capitán expatriado á la nobilísima familia
madrileña de los Bernáldez de Toledo, famosa en el
siglo xv1 por su opulencia y emparentada posteriormente con los duques del Infantado. De modo que
en cuanto á nacimiento nada había que pedirle, mas
no así respecto á bienes de fortuna; pues por una
serie de vicisitudes, á que más que ningunas otras
están expuestas las familias noble~, el capitán don
Luis Bernáldez de Toledo, perdido el sueldo inherente á su grado en el ejército á consecuencia de la
emigración, no poseía más bienes que su espada,
condenada á inacción forzosa.
·
No obstante esta pobreza notoria, su nobleza,
agradable figura, distinguidos modales y su cualidad
de expatriado, le proporcionaron buena acogida en
la alta sociedad de Orleans. Enamoróse de buena fe
de la hija única de un anciano banquero de esta
ciudad, y digo de buena fe, porque seguramente el
joven capitán no se prendó del dote, sino de las
prendas de su amada. La hija del banquero era lo
que se llama una niña mimada; de suerte que fácilmente obtuvo el consentimiento de su padre para
efectuar su enlace con el noble emigrado español.
El banquero estaba muy achacoso y los jóvenes
esposos se establecieron en su compañía, cuidándole
en los últimos años de su vida, que duró hasta cinco
después de verificado este matrimonio, heredando á
su muerte un considerable caudal. Las cosas, pues,
habían seguido un orden natural, y en el transcurso
de tiempo que medió desde la boda de ambos jóvenes hasta el fallecimiento del banquero, nada acaeció
digno de mención y ninguna nube eclipsó la prolongada luna de miel de los cónyuges.
Desde el momento en que éstos se vieron dueños
de una respetable fortuna, su historia íntima es desconocida, y únicamente atendiendo á los hechos
puédense deducir conjeturas, que tal vez más adelante se aclaren hasta el punto de hacernos conocer
la verdadera causa de los sucesos que se siguieron.
Un año después de la muerte del banquero de
Orleans, D. Luis Bernáldez de Toledo y su linda y
todavía joven esposa hallábanse establecidos en París en un petit palais de la calle de Viviene, y veíaseles en todos :os sitios frecuentados por el gran mundo, alternando dignamente con la sociedad más escogida y aristocrática. Tenía lujosos trenes, notables caballos y frecuentemente su hotel, resplandeciente de
luz, se animaba con el ruido de las fiestas.
X
Desde esta época hasta quince años después, los
perdemos de vista para volverlos á hallar en España,
viviendo en una especie de alquería, situada á media
legua de Valladolid.
¿Qué causas habían motivado este cambio de localidad y de fortuna?
Y digo de fortuna, porque en su ménage se echaba
de ver una medianía rayando casi en la pobreza. Su
servidumbre se reducía á un criado viejo y á una
criada casi niña; D. Luis Bernáldez, de Toledo, gran
aficionado á caballos, sólo conservaba uno, en el que
daba largos paseos por el campo; y en cuanto á su
esposa, nadie recordaría en aquella señora, modestamente vestida, á la elegante dama de Long Champs
y de las carreras británicas del Derby.
Sin duda París, ese monstruo que se alimenta de
tantas fortunas, se había tragado la del banquero de
Orleans, puesta en manos de sus herederos. Jóvenes
éstos, y deslumbrados por los placeres de la gran capital, no habían podido resistir á la seducción y se
arruinaron. Esta versión es la más verosímil. Pero

¿por qué vivían en los alrededores de Valladolid y
de que vivían?
Esto sí se sabe.
Viéndolos reducidos á una pobreza que ya comenzaba á ser humillante en París, y negándose la hija
del banquero á establecerse en Orleans, en donde
había sido rica y feliz, un tío de ésta, bastante bien
acomodado, y el primo de D. Luis, de que ya hemos
hecho mención, les propusieron el único partido
aceptable y compatible con el orgulloso retraimiento
deseado por aquel matrimonio que había venido tan
ámenos. La amnistía de 1831 abría á D. Luis las
puertas.de España. Su primo puso á su disposición
una alquería que poseía cerca de Valladolid, y el tío
de su mujer señaló á ésta una pensión vitalicia de
mil quinientos francos anuales.
D. Luis aceptó esta proposición, que era una especie de limosna. Su espíritu estaba abatido; los disgustos, y tal vez los remordimientos, habían anticipado en él la vejez. Perdida la fuerza moral, le halagó la idea de la vida solitaria en que iba á aislarse
del mundo, y en la cual podría entregarse de lleno á
la única dicha que le quedaba.
Consistía éstá en vivir al lado de su hijo, habido
en el segundo año de su matrimonio, educado en un
colegio de París y que á la sazón contaba catorce
años de edad. Su pariente y el de su mujer propusieron á D. Luis costear la educación del adolescente; pero él, con irreflexivo y paternal egoísmo, no
consintió. Harto comprendía que obraba mal, mas
no tuvo la abnegación suficiente para privarse del
único consuelo y de la postrera felicidad de su existencia, en la monótona, triste y retraída que iba á
comenzar para él. Se asió á su hijo como el náufrago
á la tabla de salvación, y esta conducta merece tal
vez alguna disculpa, porque ... porque el pobre caballero, no sólo había perdido una fortuna, sino
también su felicidad conyugal.
Marcial, el hijo de D. Luis, era un niño hermoso,
inteligente, perfectamente educado y de carácter algo
melancólico; las desgracias de su familia pesaban sobre él, y el interior de su casa no era el más á propósito para inspirarle ideas halagüeñas. Entre su padre
y su madre mediaba cierta frialdad, cierto retraimiento notorio: en aquel hogar, silencioso como una
tumba, no se encendía jamás el fuego del cariño. Su
madre leía ó hacía labor, su padre paseaba por el
campo. El joven sorprendía á ambos cónyuges en
ese estado de agitación en que termina una reyerta,
y oía frases aisladas, cuyo sentido comprendía vagamente.
En estos hogares tristes nacen generalmente los
caracteres apasionados; Werter nunca vió sonreirá
su padre.
En el corazón de Marcial sucedió lo que en casi
todos los que viven en medio de otros corazones que
están íntimamente ligados al suyo. Puesto el peso de
su cariño entre su madre y su padre, se inclinó hacia
el lado de éste, y como siempre que se da igual e.aso,
con justicia. El adolescente comprendió que había á
su lado un corazón más noble, más expresivo, más
herido y más merecedor de consuelo.
XI

Nueve años después, á fin de octubre de 184·... ,
Marcial, que estaba ya en la fuerza de la juventud, y
que hacía dos años que había perdido á su madre,
acompañaba al humilde cortejo fúnebre que conducía
los restos mortales de su padre al cementerio del
pueblo de .Huertas, situado á corta distancia de su
alquería.
Acompañábale un viejo criado que le había visto
nacer, y ambos confundieron sus lágrimas junto á la
pobre huesa en que fué sepultado D. Luis Bernáldez
de Toledo.
Algunos días después de la muerte de su padre,
Marcial, montado en el caballo que había sido de
aquél, caminaba hacia Madrid en compañía de Bernardo, el viejo criado que cabalgada en una mula de
paso, llevando en la grupa una abultada makta, que
sin duda encerraba todo el equipaje de amo y servidor.
·
Marcial llegó á Madrid con algunos miles de reales, producto de la venta de los enseres de su casa.
Hallábase huérfano, ignorante del mundo, sin apoyo
de ninguna clase, pues el primo de su padre había
muerto dos meses antes, y aunque sabía que estaba
entroncado con varias familias ilustres su altivo carácter le retrajo de hacer g~stiones para ponerse en
contacto con ellas.
El ejemplo de su padre, la vida del campo y su
melancólica niñez hiciéronle adquirir hábitos de orgulloso retraimiento: Marcial tenía mucho de caballero y algo de poeta.
( Co11tim1ar:ii)

JIT

�LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA

lo del extremo del cable sea bastante pesado Cuando
se considera suficiente la pesca se envía á lo largo
del cable un correo de unos 2 kilogramos, provisto
LA PESCA BATHYPELÁGICA
de un sistema de cerradura tan sencillo como los aniBajo esta denominación se entiende la pesc·a con llos, que al chocar contra la palanca L' (fig. 3) suelred fina en alta mar á todas las profundidades, pero ta el cerrojo v', cerrándose así la puerta p' y pudiendo remontarse la red con el cable.
siempre á distancia del fondo y de la superficie.
»Las dos puertas abiertas durante la pesca (fig. 1, b)
La idea de investigar cuáles son las formas de animales minúsculas y delicadas que en tales situacio- forman un embudo que ensancha la entrada: cerradas, entran en una trasmalla del cuadro que hace absoluto el cierre. El aparato no puede funcionar mal
sin que lo indique la posición de las puertas al recogerlo. La longitud de los triángulos de hierro mantiene la red de gasa de seda á bastante distancia del
(l.
cable metálico para evitar toda rotura por rozamiento
1
ll,
con éste.
» El aparato funciona con gran regularidad con tal
que los hierros y los pasadores sean bastante fuertes
para impedir las flexiones y torsiones En este punto
he luchado al principio con grandes dificultades y
he tenido que reforzar todos los ángulos por medio
de escuadras en cantoneras. Ha sido también preciso dar á los muelles que cierran las puertas una fuerza suficiente para vencer con facilidad la resistencia
del agua. Por último, la soltura de los cerrojos no
!
queda perfectamente asegurada más que si el apai
1
rato está vertical, y para asegurar esta verticalidad
l,
se ha tenido que añadir un brazo de palanca con un
plomo cp, que forma contrapeso al cuadro de hierro.
» Tómese una ú otra de estas redes, pues ambas son
recomendables por varios conceptos, siempre resul-&lt; - tará el inconveniente de no poder pescar más que á
una profundidad determinada en cada operación.
Figs. I y 2. Aparato de pesca bathypelágica. - Fig r. Las tres Ahora bien: las capas profundas son pobres; los aniposiciones de las puertas en la red de dos puertas de l\L IIer- males pueden encontrarse solamente á determinados
mann Foil, á vista de pájaro - Fig. 2. Las tres posiciones niveles, y hay gran interés en poder explorar primero
de la red bathypelágica á báscula del mismo autor.
por medio de un enlace de pequeñas redes una serie
de niveles diferentes para saber á qué profundidad
nes viven data de reciente fecha, y entre los varios se deberá enviar la red grande con más probabilidaaparatos que para llevarla á la práctica se han inven- des de éxito.
tado, merecen ocupar el primer lugar los de M. Her»Después de muchos ensayos he adoptado el dispomann Fo!, que su autor describe en la revista de sitivo que indica la fig. 4, que á primera vista pare·
ciencias La Nature en los siguientes términos:
cerá extraño; pero ruego al lector que no lo condene
«He aquí la descripción de mi red con postigos antes de haberlo probado, porque llena su objeto: en
(figs. 1 y 3): un cuadro rectangular de hierro de 80 esto estriba su mérito y en esto difiere de los mejopor 50 centímetros sirve de sustentáculo á una red C, res proyectos. Se compone de cuatro cuadros de made gasa de Zurich; la abertura del cuadro puede ce- der¡t: dos cuadrados, de 30 centímetros de lado, y
rrarse por una de las dos puertas p y p' fijadas por goz- otros dos largos, de 30 por 59 centímetros, y todos
nes á los lados largos del cuadro y que, como éste, están unidos entre sí por medio de charnelas, como
miden 80 por 50 centímetros. El cuadro va unido por se ve en la fig. 4. Los cuadros pequeños permanecen
triángulos de hierro á los anillos B por los que pa- abiertos; los grandes llevan una tela tendida y van
sa el cable de alambre de acero. Estos triángulos es- provistos de cuadrados suplementarios v y v', montán dispuestos de modo que no dificulten el juego de tados en marcos largos, en posición invariable y á
las puertas, y sirven de sostenes á las palancas de los un ángulo de 14°, y provistos también de tela: el pacerrojos, que retienen las puertas en su posición de pel que desempeñan es el de postigos para cerrar la
partida. Fuertes muelles tienden á abrir la puerta p red. Uno de los pequeños cuadros cuadrados se fija
(fig. 1, a, R), y á cerrar la p' (fig 1, a, R'); el cerro- en el cable y lleva á este efecto unas pinzas p p injo v (fig. 1, a) mantiene cerrada la puerta p, y el ce- ventadas ad lzoc: el otro lleva un cono truncado de
rrojo v' abierta la p'. Los anillos (fig. 1, B) están for- gasa E y unos anillos destinados á retener un tercer
mados por dos garfios, puestos en sentido inverso, cuadro del mismo tamaño que sostiene la red c. Se
que se deslizan con roce duro uno sobre otro y están envía un peso de 30 á 50 kilogramos al extremo de
mantenidos en su posición cerrada por una pequeña un pequeño cable de alambre de acero y mientras
muesca. El aparato desciende hasta encontrar el obs- éste desciende, y sin detenerlo se van fijando en él
las redes sucesivamente de distancia en distancia. La resistencia del agua obrando sobre
la tela tendida en los marcos largos obliga á
3
los aparatos á tomar en el descenso la disposición indicada en la figura 5, a, en la que
la entrada de la red se encuentra cerrada por
uno de los postigos v. Cuando se ha soltado
la cantidad de cable que se desea se hace máquina avante á razón de medio nudo y los
aparatos toman la posición indicada en la figura 5, b, no en virtud de mecanismos complicados y expuestos á estropearse, sino espontáneamente por el simple hecho de la
traslación horizontal.
»Terminada la pesca, se retira el cable,
4
siendo muy importante que el ascenso se haga regularmente y sin pararse; por esta razón
todo está dispuesto para desprender los aparatos del cable en un instante. Para mayor
seguridad, se procurará mantener el barco inmóvil y verticalmente sobre el cable, cosa á
menudo difícil de conseguir. Ocioso es decir
que la pesca pelágica debe hacerse con buen
Ejio;¡rr,:,
tiempo, pero un poco de marejada no le perjudica.
Figs. 3 y 4- Aparato ele pesca bathypelágica. - Fig. 3. La red de dos
puntas en el momento del descenso, vista de perfil. - Fig. 4. La
»En el momento de la inmersión debe cuired á báscula vista de perfil, desmontada.
darse de mantener el aparato por el fondo de
la red en la primera posición (fig. 5, a); pues
táculo del extremo del cable; el choque obra sobre la sin esto, un poco de agua de la superficie podría pepalanca L (figs. 1 y 3) y suelta el cerrojo v. La puer- netrar directamente en la red antes de que ésta se
ta p se abre, y andando la embarcación á razón de incline hacia arriba.
medio nudo el aparato pesca sin que el cable se apar»Asimismo á la salida puede el aparato entreabrirse
te sensiblemente de la vertical, con tal que el obstácu- , un instante si no se ha tenido la precaución de levanSECCIÓN CIENTÍFICA

NúMERO

474

tar la tela en el borde posterior de los marcos largos
(figs. 4 y 5), de manera que se produzca un escape
rápido del agua comprendida entre esta tela y la del
postigo. He aquí por qué la tela de los marcos grandes aparece levantada en un extremo por cantoneras
de madera (fig. 4, /).
»A los que quieran construir redes de báscula más
grandes que las mías, he de recomendarles que busquen, no sólo por medio de cálculos, sino principalmente por la experiencia directa, cuál sea el peso necesario para que, andando el buque á razón de medio
nudo, la línea no se aparte de la vertical en más
de 15°: en estas condiciones es como una gasa fina
tamiza mejor el agua, y el coseno de este ángulo es
tan pequeño que no produce error apreciable en
cuanto á la medida de la profundidad del aparato.
Por lo demás, nada más fácil que medir el ángulo,
pues un cable de acero con lastre suficiente permanece sensiblemente recto cuando el barco anda des-

~j

N ú MER0

474

L A I LUSTRACIÓN A RTISTICA

á Federico un inglés dotado de una memoria extraor- donde se encuentran principalmente ejemplos de que lo habían sido, y los nombres de todos los compradores, y que el embajador C ineas, recibido en el
dinaria, y habiendo aquel mismo día Voltaire llevado memorias asombrosas.
Senado.
saludó al día siguiente por sus nombres á
Recordemos, en prueba de ello, los de Adrian~,
al rey una composición en verso, el monarca hizo

' Lo s

QUE TENGAN

todos los senadores á quienes sólo una vez había
visto.
Todos estos ejemplos se explican fácilmente, sobre
todo por lo que á la antigüedad se refiere: en efecto,
antes de que la escritura se vulgarizara, el desarrollo
de la memoria era indispensable. En nuestros días
se cultiva menos esta facultad, á lo menos por lo que

sucesor de Trajano, Mitrídates, :remístocles, J:sc'.pión Ciro y de tantos otros á quienes se ha atnbmdo ei don de retener en su memoria los nombres de
todos sus soldados· recordemos también que del orador Hortensio se ha dicho que habiendo asistido á
una venta pública, que duró todo un día, record6
luego todos los objetos vendidos por el orden con

ocultar al inglés y ordenó al poeta que leyese su
obra. Terminada la lectura, Federico exclamó: «Pero
estos versos no son vuestros, puesto que ya me los
han recitado esta mañana,» y haciendo salir al inglés,
éste con gran sorpresa de Voltaire, los recitó sin
equivocarse una sola vez.
En los hechos legendarios de la antigüedad es en

Tos

TENER LA

ACREDITADOS

h rm

rt

f

a, ,

~a sea catarral 6 de constipado, seca , nerviosa, ronca, fatigosa, etc., etc.,
S a, Da,'
8
OS
U8
8
bronquial 6 pulmonar, por fuerte y crónica que sea, hallarán el alivio
inmediato tomando la PASTA PECTORAL INFALIBLE del
y no padecer dolores de muelas, usen el ELI XIR GUTLE
Dr. ANDREU de Barcelona.
ó MENTHOLINA que prepara el Dr. ANDREU de Barcelona.
Son tan rápidos y seguros los e fectos de estas pastillas, que casi !
Su olor y sabor son tan ~xquisitos y agrada~les, que además d_e u
siempre desaparece la tos por completo al terminar la primera caja.
poderoso remedio, es articulo de recreo é h1g1ene, porque deJa l
,_..._ ___,,.,__ ___,. boca fresca y perfumada por mucho tiempo.
Los que tengan también ASMA 6 SOFOCACU)N
P OA NS E
LA MENTHOLINA en polvo aumenta la blancura
usen los cigarrillos balsámicos y los papeles azoados
EN LAs
y belleza de los dientes.
del mismo
autor, que. la calman
.
.
.
. instantáneamente

.

u

ENFER~~DADES

1

Jarabe Laroze

ESTOMAGO
PASTILLAS y POLVOS

Soberano remedio para rápida cura•
cion de las Afecciones del pecho,

DE CORTEZAS DE NARANJAS AMARGAS

Catarros,Mal de garganta, Bronquitis , Resfriados, Romadizos,
de los Reumatismos, Dolores,
Lumbagos, etc., 30 años del mejor

Desde hace mas de 40 años, el Jarabe Laroze se prescribe con éxito por
todos los médicos para la curacion de las i,astrit is, gast raljias, dolores
y retortijones de estómago, estreñimientos rebeldes, para facilitar
la digestion y para regularizar todas las funciones del estómago y de
los intestinos.

PA·T
ERSON
BISMUTBO 1 MAGNESIA
C011

lleco1D11ndado1 contra lu Ateoolon ea del Eat6•
mago, Falta de Apetito, Dlgeetl.onea labori01188, Aoediaa, VOmitos, Eructos, y COllooa;
regularlu.n lae Funoionea del EatOmago y
de loa ~ atl.n oa.

éxito atestiguan la eficacia de este
poderoso derivativo recomendado por
los primeros médicos de Paris.

JA.R.A.BE

a1Bron1uro de Potasio

E1lt lr 111el rotu/o 1

Depósito en todas tas Farmacias

DE CORTEZAS DE NARANJAS AMARGAS

Es P.l remedio mas eficaz para combatir las ecfermedades del corazon,
la epilepsia, histéria, migraña, baile de S••Vito, insomnios, con•
vulsiones y tos de los niños durante la denticion; en una palabra, todas
las afecciones nerviosas.

Fábrica, Espediciones : J.-P. LAROZE

VINO

LA SAGRADA BIBLlA
EDICIÓN ILUSTRADA

á iO cént imos de peseta la
entrega de 16 páginas

GOTA
Y REUMATISMOS
• por el
y las
del

PILDORAS
:e&gt;• :L..a.v1l.l.
nrac1on II LICO&amp;LICOR
se emplea en el estado agudo; lu P:O.l&gt;OR.45,en e/ estado cróni

Se envían prospectos :l quien los solicite
dirigiéndose :l los Sres. Montaner y Simón, editores

Por layor : F. CO MAR, 28, me SaiDt-Claude, PARIS

GRANODE LINOTARINF~i~ltcl~s
ESTREfii lMIENTOS, CÓLICOS. - La caja: lfr. 30.

==
JARABE Y PASTA ~i~:~:t:
de H. AUBERGIER

GARGANTA
VOZ y BOCA

PASTILLAS

con :r.A.0'l'"0'0Alm1K (Jugo lechoso de Lechuga)

de M, Hermano Foil

(E:tlracto del Formulario MUico del S" Bouchardat cateilrdtico de la Facultad tk Medicina (!6' edici611J.

PROFESORES y CANTORES para facililar la
emtoion d e la v oz.-Pncio: 12 R1u.a1.

PARIS

DEPÓSITO EN LAS PRINCIPALES BOTICAS

(De La Nat11re)

LA MEMORIA
La historia nos ofrece gran número de ejemplos
de memorias prodigiosas.
El italiano Scaliger aprendi6 en veinte días la llíada, que contiene 15. 210 versos, y la Odisea, que cuenta también un número considerable de ellos; Lipse,
profesor de la universidad de Leyda, S':! comprometía á recitar toda la historia de Tácito delante de
una persona armada de un puñal, y con permiso
para herirle á la primera falta que cometiese; LuisXIII
podía, un año después de haber visto una comarca,
dibujar de memoria el plano de la misma con sus
menores detalles; el actor Lassaussiclere leía durante
una hora todos los carteles anunciadores que se le
presentaban y luego los repetía textualmente; lo que,
dicho sea de paso, debía ser enormemente fastidioso.
Cuéntase también que en Postdam le fué presentado

DETHAN

ªª'ª"º

e Una completa !nnocu!dad, una encacla perfectamente comprobada en el
eptatmtco, las Bronqu{fü. Catarros, .Reumas, Tos, asma é lrrltacton de la garganta, han
grangeado al J ARA'IIE y PASTA do AUBE RGIER una Inmensa fama. »

venta por mayor : COMAR Y e•, :!a, Calle de s t-Claude,

pacio, y las personas versadas en la pesc.1 con cables
de acero, convendrán conmigo en que esta causa de
errores es de todo punto insignificante.»

DE

Recomendadu contra los Males de la Garganta,
Extin ciones de la Voz, Inllamaolonea de la
B oca, Efeotoe perniciosos del Mercurio, lrt•
taclon que produce el Tabaco, y apecialmente

Ap , &lt; ba.do s por l a Academia d e Med i cma. de Paria é i nsertados en la Coi ecc16Z1
Oficial de F 6rm ulas Lega.les por decreto ministerial de 10 de Marzo d e 1854.

5. Modo de usar el aparato de pt:sca bathypelágica

···--· · -· · ·

· ·==

á los Sñrs P REDI CADORES, ABOGADOS,

Ba:tu,r en ei rotulo a ttrma

Adh. DETHAN, F annaceutioo en P ARIB

CARNE, HIERRO y QUINA

En el tratamiento de /as Enfermedades del Pecho, recomiendan los
MJdicos especialmente el empleo del

JARABE y de la PASTA de
PIERRE LAMOUROUX
Para evitar /as falsificacion es,
debera exigi r el Publico la
Firma y S eñas del I nventor:

PIERRE LAMOUROUX, Farmc0
4 5, .Rue Vauvilliers, PARIS

CHASSAING

P rescrito desde 25 años

! , roedes Lions-SI-Paul, aParis.

ta 11 todu Iu hmtlu 7 Drtg1ul11.-leaitiu grati1 u folleto explieati

DE

BI•DIOESTIVO

Deposito en todas la.s principales Boticas y Drogueriaa

Fig

frma de J. FAYARD.

.&amp;4h. DE'l'BAN, Fannaoeutloo en PABJ8

El Alimento mas ío.rtilicallte wúdo a los '1'6Dicos mu reparadores.

VINO FERRUGINOSO ARDUO

T COK TODOS LOS PllINCIPIOS NUTIUTlVOS DB U CARNE
Diez años de ento continua.do y las a11rmac1one11 de
todas las eminencias mé&lt;Ucas preullan que esta asociacion de la Clarne, el Hie rro y la
•ai- constituye el reparador mas en~rinco que se conoce para curar : la Owróm, la
.lfltml'a, las Jltn&amp;truacwne, ao1orosiu, el Jlmpollrectmtento y la ..tlteracwn ae 1a. Sangre
el Raqultúma, las ..tfecctoffU ucro{Ulol/U YUCQt'&amp;utfCIU, etc. El Wiae Ferral,lnHe dé
.&amp;l'aad es, en efecto, el único que reune todo lo que entona y fortalece los organos
regulariza coordena y aumenta considerablemente las tuerzas 6 tn!unde a la
empobrecida y descolorida : el vwor, la Coloracwn y la Bnergl'a " ""'·
POf'N,V0r,en Paril, en casa de J. FERRÉ, Farmaceutico, 10!, rue Ricbelieu, Sucesor de AROUD.

c,aan, mm• Y. •l!IPl,U

aanve

SB VKNDI I N TODAS LAS PIUNQIP.&amp;.LBS BOTI&lt;WI

EXIJASE

e1~º= ARDUO
1

Contra las AFFECCIONES de las Vlas Digestivas
PARIS, 6, Arenue Victorla,6, PAR/S
Y 11:lf TODU U.S PJUliOlPJ.UB UllllJ.OIJ.8

�NúMERO

LA ILUSTRACION ARTÍSTICA

oca á las necesidades ordinarias, porque gracias á las apuntaciones puede prescindirse
casi de ella. Sin embargo, hay una memoria
que todo el mundo tiene y que muchas personas ignoran, y es la memoria de los ojos,
la memoria de las cosas vistas, la del artista,
la del dibujante: esta facultad les permite,
por ejemplo, reproducir un adorno que sólo
una vez hayan visto. Y esta memoria todos la
tenemos, más ó menos desarrollada, pues
todos vemos y todos clasificamos más 6 menos en nuestro cerebro las cosas vistas y lo
hacemos sin darnos de ello cuenta.
Pues bien: esta memoria de los ojos constituye un excelente medio mnemotécnico.
He aquí de ello algunos ejemplos.
Muchos soldados, para recordar algún artículo de las Ordenanzas procuran figurarse
la página y luego el lugar que en ésta ocupa
el articulo de que quieren hacer memoria.
Algunos prestidigitadores emplean el mismo medio para indicar en un libro la página
y la línea en donde está escrita la cita que se
les hace. Otros se hacen indicar cuarenta
nombres comunes cualesquiera seguidos, que
ellos repiten luego por el mismo orden en
que se han pronunciado, ó al revés ó al azar,
dando á cada uno el mímero de orden con
que ha sido enunciado.
Un autor del siglo xv1 llamado Muret cuenta que vió un día un corso á quien dictó dos
mil palabras latinas, griegas y bárbaras que
ninguna conexión guardaban entre sf, y que
el corso se las repitió por el mismo orden
J OSÉ VALERO, EMINENTE ACTOR ESPAÑOL
con que las había oído. Esto nos parece un
tanto dudoso, porque este mismo ejercicio
fallecido el 12 del actual (ce fotografia de D. J. Martí)
practicado con solas cuarenta palabras exige
ya una memoria muy bien adiestrada.
Sin embargo, gracias á la memoria de los ojos
Veamos cómo debe procederse.
puede llegarse bastante de prisa á este mismo resulSupongamos que el primer nombre enunciado sea
tado, no para cuarenta, pero sí para una veintena de ratón: no tratéis de recordar la palabra, sino procurad
nombres, porque la dificultad aumenta proporcional- que vuestra memoria sea una placa fotográfica impremente al número de palabras que á esa cifra se añaden. sionable, haced, en una palabra, el clisé del objeto,

474

contemplad delante de vuestros ojos el animal mismo y colgadle mentalmente del cuello un cartelón con un número 1. Tomemos un segundo nombre, por ejemplo, sombrero: representaos un objeto de éstos con el
número 2, fijado en la copa. Supongamos que
el número 3 sea silla: imaginaos una con el
número correspondiente clavado en ella, como si fuese el precio marcado por el vendedor, etc , etc. De este modo recordaréis con
facilidad la sucesión de los objeto5 y su número de orden y podréis nombrarlos de todas las maneras que se quiera. Repetid después este mismo ejercicio extendiéndolo á
d iez objetos, al día siguiente hasta doce y as!
sucesivamente aumentando poco á poco.
Después de algunos ensayos, el que los
haga quedará sorprendido de la facilidad con
que llegará á retener en su memoria veinte
nombres ó más, perfectamenté clasificados en
su mente y con su número de orden; de tal
modo, que al indicarle el número, el nombre
del objeto se le ocurrirá inmediatamente y
viceversa.
EL l'REST!DIGITADOR ALBER
(De La Nature)
ADVERTENCIAS
Siendo en gran número los trabajos literarios que
recibimos para LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA y en la
imposibilidad de contestar á todos los que con ellos
nos favorecen, debernos advertir que sólo contestaremos á los autores de los articulos que aceptemos para
insertarlos en este periódico.
No se devuelven los originales.
Suplicamos á nuestros correspon~ales y suscriptores especialmente á los de Aménca, nos remitan
cudntas fotografías de_ monumentos, ob!as art!sticas,
etc., consideren propias para ser publicadas en LA
ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA, acompañándolas de los datos explicativos necesarios. En caso rle que sean admitidas, tendremos el gusto de consignar, al publicarlas, el nombre de la persona que nos haya honrado con el envío de las
mi. ma.
Asimismo agradeceremos la remisión de todas las noticias
que tengan verdadero interés artfstico ó literario.

tas oasas extranjeras que deseen anunciarse en LA ILUSTRACIÓN ART1STICA diríjanse para informes á los Sres A. Lorette, Rus Caumartin,
núm. 61, Pa.rís.-Las casas españolas pueden hacerlo en la librería de D. Arturo Simón, Rambla de Canaletas, núm. 5, Barcelona

CARNE y QUINA

El Alimento mas reparador, unido al Tónico mas enet¡ico.

7.AoEl Cu

VINO ARDUO CON QUINA

-

LAlT ANTÉP HELIQUE

T CON TODOS LOS PllmCJl'IOS NUTlllTIVOS SOLUBLBS DB U CARNE
ClAR'.WE y QIJIIUI son los elementos que entran en la coml)()stclon de este potente
reparador de las fuerzas vitales, de este for&amp;illeaa&amp;e por eaee le a eia. De un gusto sumamente agradable, es tlOberano contra la ,tnemta y el Á1)-0Camtento, en las Calenturas
y Con11a1tcenctas1 contra las Diarreas y las ,tfeef:tQnu del Bstomaqo y los ,ntattno,.
Cuando se tm a de despertar el apeUto, asegurar las digestiones, reparar las .fuerzas,
enriquecer la sangre, entonar el organismo y precaver la anemia y las epidemias proTocadas por los calores, no se conoce nada superior al Yiao de guia• de .t.roud.
,P(YJ' ma11or. en Paria, en casa deJ. FERRt, Farmaceutico, 10!, rue Richelieu, Sucesor deAllOUD,

LECHE ANTEFÉLI
PURA

6 MEZCLADA CON AGUA, DISIPA

ECA.S, LENTEJAS, TEZ ASOLEAD
SARPULI.IDOS,TEZ B ARROSA
A RR UGAS P RECOCES
EFFLORESCENCIAS
ROJECES

serva el cO.tls 1\

SK VBNDB BN TODAS LAS Pl\INCIPALBS BoTICA&amp;

EXIJASE '\!º&amp;~ 1 ARDUO
it1\DlDESdeIE8To4t

\t1~

~,o • ::;_gg O C

--¾t-

36, Rue

Viv/enne

SIROPDootrfORGEJRHf:S•
Crlse~ :e~!ies
da

TOUI,

Pepsina Boudault

Las

Aprobada por la AC!DEIIA DE IEDICllfA

PREMIO DEL INSTITUTO AL O' CORVISART, EH 1856
Medalla• en tu Expo1lclonn l nter naclonalH de
~

PARIS · LYOR • VIERA • PIIUDELPBll • P!RIS
11167

!!In

18'l3

H SULU

1876

1878

CON I L M4TO&amp; i l.lTO IN L.t&amp;

DISPEPSIAS
OASTRITIS - OASTRALOIAS
DIQESTION LENTAS Y PENOSAS
FALTA DE APETITO
T 01'&amp;01 D!IORDlffl l DI U. DIOIITI01f

BAJO LA FORII.\

DE

ELIXIR• · de PEPSINA BOUDAULT
VINO · · de PEPSINA BOUDAULT
POLVOS, de PEPSINA BOUDAULT
P!RIS, Pharmacie COLLAS, 8, rue Dauphlne
11 .,. la1 p ri•cípale, fa,.,.1cía1,

Participando de las propiedades del Iodo
y del Hierro, est.as Plldoras se emplean
especialmente contra las E scrofulas , la

Personas que conocen las

Querido enfermo. -ffese Vd, á mi farta experlenola,
y hata uso de nuestros ORA NOS de SA LUO, puea elfos
le ourarán de su constrpaclon, le darán apetito y le
derofrerán el sueño y fa alegria. - Asr rrrirá · Vd.

PILDORASt!DEHAUT
DE PARIS

"

no ti_tuhean en pur garse, cuando lo
n ecesitan. No temen el asco ni el causancio, porque, contr a lo que sucede con
l?s demas purgantes, este no obr a bien
smo cuando se toma con buenos alimentos
y bebidasfor tificantes, cual el vino, el caté,
el té. Cada cual escoge, para purgar se, la
hora y la comida que mas le convienen,
segun sus ocupaciones. Como el causan
cio que la purga ocasiona queda completamenleanuladopor el efecto del a
buena alimentacion empleada,uno
se decide fácil mente á volver
"á empezar cuantas veces
sea necesario. •

muohos años, drsfrutando srempre de una buena salud.

PAlEEPILITOIRE DUSSER

Tisis y la D ebilida d de t emperamento,
as! como en todos los casos(P áUdos c olores,
AJne norr ea, • •&gt;, en los cuales es necesario

obrar ·sobre la sangre, ya sea para devolverla
su riqueza y abundancia normales, ó ya para
provocar ó regularizar su curso perlóc!lco.

.~
~

/'/1/?J)s

Farmacennco, en Parl&amp;,
Rue Bonaparte, 40

El ioduro de hierro impuro ó alterado
, , es un medicamento Infiel é Irritan te.
Como prueba de p11reza y de autenticidad de
las verdaderas PUdoras de :llanc1-u•1I ,
o:dglr nuestro sello de plata reactiva,
nuestra firma puesta al pié de una ellqnet.a
ve rde y el Sello &lt;le garantla de la Un ión do
los Fa bricantes para la represión de la falsineaclón.

NB

'SE HALLAN EN TODAS LAS FARMACIAS

destrnye hasta las RAI CES el VELLO del rostro de las damas (Barba, Bigote, elt.). sin
ningun peligro ~ara el cutis. SO A.ños de Éxito , y millam de teslimonibs garanlizan la eficacia
de esta preparaaon. (Se vende en oaJas, para la barba, y en 1/2 oaJae para el bigote ligero). Para
los brazos, empléese el l!lLl JIO H,JJ;~ DUSSER, 1, rue J .•J,•RDUBBeau, Paria.

Quccl:in reservados los nerechos de propiedad arlfslica y literaria
IMP. Dlt MONTANltR Y

SIMÓN

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="137">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3066">
                  <text>La Ilustración Artística</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479260">
                  <text>Semanario de literatura, artes y ciencias publicado en Barcelona, España por Montaner y Simón. Redactado por Alarcón, Alás, Barbieri, Barrera, Benot, Brú, Castelar, Echegaray y otros. Contiene ilustraciones, grabados y dibujos.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46241">
              <text>La Ilustración Artística</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46243">
              <text>1891</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46244">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46245">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46246">
              <text>474</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46247">
              <text> Enero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46248">
              <text>26</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46264">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1753927&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46242">
                <text>La Ilustración Artística, 1891, Año 10, Tomo 10, No 474, Enero 26</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46249">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46250">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46251">
                <text>Arte</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46252">
                <text>Ciencias</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46253">
                <text>Barcelona (España)</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46254">
                <text>España</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46255">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46256">
                <text>Semanario de literatura, artes y ciencias publicado en Barcelona, España por Montaner y Simón. Redactado por Alarcón, Alás, Barbieri, Barrera, Benot, Brú, Castelar, Echegaray y otros. Contiene ilustraciones, grabados y dibujos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46257">
                <text>Montaner y Simon, Editores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46258">
                <text>1891-01-26</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46259">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46260">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46261">
                <text>2011636</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46262">
                <text>Fondo Pérez Maldonado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46263">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46265">
                <text>Barcelona, España</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46266">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46267">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="7317">
        <name>Artes clásicas</name>
      </tag>
      <tag tagId="7306">
        <name>Emilio Castelar</name>
      </tag>
      <tag tagId="7318">
        <name>Florencio Moreno Godino</name>
      </tag>
      <tag tagId="199">
        <name>Grabados</name>
      </tag>
      <tag tagId="7319">
        <name>La pesca bathypelágica</name>
      </tag>
      <tag tagId="7316">
        <name>Washington en Mount-Vernon</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="1754" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="632">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/137/1754/Ilustracion_artistica_La._1891._Vol._10._No._473._Enero._0002011635.ocr.pdf</src>
        <authentication>661d04e99ae65540508924451bbe89fa</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="73925">
                    <text>12

--

aitrtélC10f)

por lo
obteentre
adura
va un
altos
:ar toclase,
buena
la ar-

11tí~t1e21

nos
ar la
tricis:rnatioseen
:s desde la
ergía
en al
!S ines pe1de á
más:
esta'ours,
y en
el PaCerca?Orta,
medíoduco los
1 ello
sino
eléc-

A&amp;o X

=

- - - -- - - -~

B ARCELONA 19 DE ENERO DE 1891

NÚM. 473

REGALO Á LOS SEÑORES SUSCRITORES DE LA BIBLIOTECA UNIVERSAL ILUSTRADA

, ,:..

rtin,

Iodo
1plean

la
ento,
ore•,

111,

~sano

lverla
apara
~c!lco.

Parls,.
e, 40
erado

.ante.

ad de
at•tl,

ctiva,
que La
ó n de

falsl-

'..), 810

ificacia
). Para

•aria.

CONFESIÓN AMOROSA, cuadro de Luis J iménez. Exposici6n Internacional de Municb de 189G

�34

LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

NúMERO

473

ella llegue á la verdad: la hipótesis libre, el desarro- sentimiento puro y desinteresado que con ningún otro
SUMARIO
llo lógico, el término verdadero. He aquí el canon, el placer ni con dolor alguno se confunde y que es pro•
Texto.- Las hipótesis en el arle, por J. Echegaray. -S&amp;c- único canon de la crítica matemática: todo lo demás pio del arte en general? Pues el autor cumplió como
cróN AMERICANA: jorge /Vás!tington, por Clarence Winthrop
no le podéis pedir más.
Bowen. -Los Parlamentos de Europa. Espafla, por X. - son refinamientos; pero nadie negará, por exigente y bueno;
La crítica será impertinente y soberanamente inLeón Fo11tova, por M. M. A. -El vino (conclusión 1. Efoc· refinado que sea, la verdad de la consecuencia, como
justa si pretende penetrar en terreno que no es suyo:
tos generales que causa la embriaguez y otros particulares la demostración haya sido buena.
que produce el vino. Trabajo literario de Edmundo de AmiPues en el arte en general, y en la literatura muy si rechaza una obra sólo porque es idealista y el
cis, con ilustraciones de Ferragutti, Ximenes y Nardi. idealismo está pasado de moda, ó si la rechaza porNtiestros grabados. -SECCIÓN CIENTÍFICA: Nivel de agua de particularmente, también hay sus h;pótesis como punprecisión, del capitán Leneveu, por L. Knab. - La síntesis to de partida, también hay su desarrollo artístico, y que es realista y no contiene refinamientos idealistas,
del rubt. Experimentos de MM. E. fremy y A. Verneuil. como término de toda la evolución también ha de ó si la hunde en el desprecio porque en ella palpita
Grabados. - Confesión amorosa, cuadro de Luis Jiménez. llegar el literato ó el poeta á algo, que no se llama el simbolismo. El crítico será injusto, impertinente y
- Exposición Internacional de Munich de 1890. - Jorge
soberanamente ridículo si dejándose llevar de sus preWáshington_ prestando juramento como presidente de los verdad, pero que se llama belleza, ó en general causa dilecciones especiales, condena a priori lo que á él
de
la
emoción
estética.
Estados Umdos.-Mesa escritorio de Washington.-Bufete usado por Wáshington en el palacio Federal. - Casa de
Sí: toda obra de arte arranca de ciertas hipótesis no le interesa, suponiendo que no pueda interesar á
Wáshington en Franklin Square. - Facsimile de un recibo determinadas: el autor escoge un mundo entre los nadie; lo que él no comprende, suponiendo que na·
de alquiler de la casa ocupada por Wáshington en 1789-90
die puede comprenderlo.
en Franklin Square. - Preparativos para recibir á Wáshing- mundos infinitos que pueblan el espacio de la reali- · ¿Quién es la crítica ni qui~n es él para imponer la
ton e~ Gray's Ferry, 20 abril 1789. -Banco de Wáshington dad ó las regiones de la fantasía. Será el mundo de
en la iglesia de San Pablo, tal como está hoy. - Recibimien- las realidades sensibles, el de los seres maci'zos, el de tiranía de sus gustos, de sus caprichos y de sus inclito de \Váshington en Trenton, Nueva Jersey. 21 abril 1789.- los hombres de carne y hueso, el de las pasiones gro- naciones á las energías creadoras de toda una época,
Coche usado por Wáshington. -Arca que perteneció á Wásh- seras, el que se extiende cerca del lodo ó sacude los ó á la creadora energía de uno solo?
ington. - Espada de \Váshington. - Sello de \Váshington. ¡Bueno fuera que un matemático obligase á todos
Et Palacio del Congreso de los diputados en Aladrid. - La nervi::is ó inflama la sangre: creará una obra realista;
venganza de 1111 1·ival, cuadre, ele O. Erdmann. - León Fonto- más aún, podrá crear una obra sólidamente materia- los demás á no tratar más que de círculos, ó á no reva, eminente actor del Teatro Catalán, fallecido en 28 di- lista: está en su derecho; escoge la esfera en que ha solver más que problemas de Algebra, ó á ejercitarse
ciembre de 1890. - Siete grabados correspondientes al traba- de desarrollarse su creación como más le place, y aun- siempre en cuestiones de cálculo integral, dándole esjo literario titulado El vino. - Proyecto del nuevo templo de
pacio, personajes y relaciones, y en suma, matando su
los francmasones de Chicago. - Colocación de la primera pie- qué no lo dice, formula una liipótesis.
O será por el contrario el mundo del idealismo el espontaneidad y su facultad creadora!
dra del templo de los francmasones de Clzicago. - Nivel de
Estos exclusivismos de escuela, tiranías de cada
agu_a de precisión, del capitán Leneveu. - Fig. 1. Crisoles que elija: el de seres vaporosos como no existen, el
tapizados de rubíes artificiales. - Fig. 2. Joyas montadas con de caballeros andantes, enanos, dragones, ninfas, época, influencias quizá de la moda, son absurdos y
rubies artificiales. - Mr. Carlos Pamell, ex presidente y
funestos. El arte lo abarca todo en su propia esfera,
~fr. /11 ,tm lJfac-Cartlzy, presidente del partido nacionalista dioses paganos y disparatados genios, pobladores de
como en la suya propia lo abarca todo la ciencia. Ni
bosques
encantados
y
mágicos
castillos,
creando
para
irlandés d.: la cámara de los Comunes de Londres.
~ . , , . . _ , ~ """"""'~
tales seres pasiones y sentimientos de no sé qué hu- la verdad tiene límites, ni tiene límites la creación armanidad convencional. Y todavía estará en su derecho tística. La verdad y la belleza son infinitas: no venga
LAS HIPÓTESIS EN EL ARTE
el poeta al establecer /1ipótesis estéticas, como lo está torpe y ridículamente la crítica á estrechar el campo,
Yo, c_reo, y J?ios me perdone si me equivoco, que el geómetra al suponer espacios de cuatro, cinco y convirtiendo el anchuroso horizonte en mezquino pila Cnhca, la dt0sa más formidable del más formida- ene dimensiones, ó el algebrista al calcular sobre can- cadero, en que el genio dé vueltas mientras chasca
su látigo el domador.
.
ble de los templos, y los criticos, sus grandes y pe- tidades imaginarias.
En la ciencia, el punto de partida es libre y en él
queños sacerdotes y á veces sus sacristanes, debieran
Y sin límite ni prohibición alguna, en el arte como
al ~ict~r sus f~llos ceñirse á unas cuantas reglas de en la ciencia, el poeta como el matemático, pueden establece sus Jiipótesis el matemático, por ejemplo: el
apl1cac1ón umversal y hasta de sentido común.
recorrer todas las esferas ó forjar otras nuevas, fabri- camino ó demostración aún es libre, con tal que se
Parece natural que hicieran por lo menos lo que cando espacios en que agitar las pasiones ó en que respete la lógica; pero el término ha de ser la verdad.
En el arte, del mismo modo es libre el punto de
h~cen los matemáticos en sus teoremas y demostra- desarrollar la lógica de la cantidad ó la lógica del
ct0nes; y cuenta que se trata de la más severa de las dinamismo espiritual: la historia remota ó la vida partida y en él formula sus hipótesis el poeta: el caciencias y de aquella de las regiones humanas en que contemporánea, la antigüeda¡l clásica ó el romanti- mino es cualquiera con tal que se respete la ley del
ha domi~ado desde su origen la más rígida disciplina. cismo de la Edad media, una vida pastoril que no ha desarrollo artístico: el término ha de ser la belleza, ó
Yo luen sé que hablar de ciencias, y sobre todo existido ó ciclos caballerescos que han sido puros mejor dicho la emoción estética.
El poeta, el autor dramático, el literato en general,
de ciencias matemáticas, tratándose del arte ha de ideales de la época del feudalismo, infiernos dantessonar á herejía en muchos oídos; pero buen~ es que cos en forma de embudos por escalones ó explotacio- volvemos á repetirlo, puede escoger el mundo y los
todos los tímpanos se vayan acostumbrando á todos nes mineras á lo Germinal, el pórtico de la tragedia personajes, en el que y sobre los que ha de ejercitar su
los estrépitos de la vida moderna; que no todo ha de clásica ó el antro grasiento del monipodio picaresco, acción, y puede escogerlos en el seno de la realidad,
ser l:i. dulce é inofensiva vibración del clásico cara- lo que es ó lo que ha sido, lo que ni ha sido, ni es, ó puede cnar mundos y personajes á su capricho,
dándoles esellcia y leyes, como verdadero Dios que es,
mi_llo, ó el s_ereno aunque poderoso eco de la trompa ni será.
ép1c~. La llb_ertad del arte trajo consigo las extravaTodo esto es lícito en el arte: es la hipótesis que el en el caos informe de su fantasía.
¿Cómo no se ha de hacer esto en el arte, la esfera
ganc1_as admuables del romanticismo de principios autor pone como punto de partida, el campo que esdel siglo, como ha traído á última hora las vigorosas coge, el dato de que arranca con su proceso estético. más libre que existe, cuando se hace en la ciencia
y profundas desvergüenzas del naturalismo. La liberY como el geómetra fija en el espacio que escogió matemática, gobierno absoluto que es de la lógica y
tad de la crítica romperá los viejos moldes, fundando sus entes geométricos, que son sus personajes, el li- de la fatalidad cuantitativa?
¿Qué otra cosa son las imaginarias, los cuaternios
al fin y al cabo una amplísima legalidad, dentro de la terato fija también los personajes de su drama ó de
de Hamilton y todo el cálculo simbólico, sino verdacual quepan todas las doctrinas y todas las tenden- su poema.
cias, ni más ni menos que en el orden político se
Sean en un plano dos círculos, ó una elipse, ó tres deras creaciones de mundos que no existen en la reapugna por ensanchar el palenque á fin de que en él hipérbolas, ó sea en el espacio un poliedro, dice el lidad, aunque por admirables armonías de la razón y
quepan todos los partidos.
geómetra, y en este verbo ser está la hipótesis, ó una del resto del cosmos, á la realidad se apliquen con
Y vuelvo á mi tema: ¿por qué en materias de críti- parte de la hipótesis Sea la familia de los atridas en potencia tan enérgica como fecunda?
Todo por la verdad, dice la ciencia: todo por la beca artística ó literaria no se ha de hacer lo que se el mundo helénico, dice el poeta, ó sea Hámlet en la
hace al juzgar un teorema de Algebra ó de Geo- Dinamarca de la Edad media; sean un adulterio, un lleza y la emoción artística, dice el arte.
Y sin embargo, asalta una duda sobre esta amplísimetría?
parricidio perpetrado en el esposo y un hijo vengaEl matem~tico comienza por establecer hipótesis; dor, Orestes ó Hámlet: ya están los datos, ya están ma libertad que para las liipótesis reclaman la ciencia
después_ partiendo de las hipótesis, como de un pri- las liipólesis, ya están en el espacio trágico los perso- y el arte: y entiéndase bien por lo demás, que al hamer amllo, desarrolla la cadena lóuica de la demos- najes trágicos también: su posición respectiva, sus blar de hipótesis, entendemos por esta palabra el contración, y por último formula las conse~uencias que vie- relaciones de odios, crímenes, amores ó venganzas. junto de condiciones con que se plantea el problema
nen á ser el enunciado del teorema, teorema que pudo Sea un padre con sus ternuras y sus debilidades, sean matemático ó estético; el modo de establecer los datos,
formularse desde el principio, ó que pudo reservarse unos hijos ingratos con sus egoísmos y sus despegos; 6 si se quiere, el estado imcial del sistema lógico 6 del
para el fin: esto es indiferente.
y se llamará el padre el rey Lear vagando en la no- sistema artístico, al comenzar el proceso evolutivo
Die~, por ejemplo, el geómetra: dadas dos circun- che tempestuosa de castillo á castillo, ó se llamará cuy@ término ha de ser la verdad ó ha de ser la beferencias, de las cuales una tenga doble radio que la el padre Goriot en el París de principios del siglo, ó lleza.
¿Esta libertad, repetimos, no tiene ni una sola liotra, se verifica que el área de la primera es cuatro será el aldeano de Zola en la Terre: otro problema
v7ces mayor que el área de la segunda. Y nadie le estético, con su espacio shakspiriano, ó con el espa- mitación?
¿Podría, por ejemplo, el matemático decir lo sidisputa la legitimidad de la hipótesis: supuso que un cio burgués que maravillosamente forjó Balzac, ó
radio _era dQble del otro, porque pudo suponerlo, por- con el fermentado estercolero en que le revolcó el guiente? Dados dos círculos cuyos radios están en la
q_ue giraba en el campo de su libertad, porque ejer- gran artista del realismo: siempre datos, hipótesis, ele- relación de uno ádos y cuyas circunferencias están en
citaba un derecho, porque entre los infinitos casos mentos del drama colocados en determinada esfera la relacion de uno á tres, hallar la relación de las áreas.
No podría, porque en los términos de la hipótesis
qu 7 el mundo real presenta ó que la imaginaci.ón de acción y sujetos á relaciones psico-fisicas, á fatainicial hay contradicción: si los radios son como UllO
forp, éste era uno de ellos, porque aun sin ser posi- lismos materiales ó á fuerzas del espíritu.
Y en el poema, en el drama, en la novela, una vez á dos, las circunferencias no pueden ser como uno á
ble pudo afirmarlo hipotéticamente para venir á pa·
rar á tal ó cual demostración por el absurdo.
establecidas las hipótesis, empieza el desarrollo de tres; se ha creado un estado antinómico: un pequeño
Nadíe le pone pleito por haber partido de esta rela- energías y pasiones; como en el teorema de matemá- mundo, que no es lógico consigo mismo, cuyas leJíes
ción numérica, ni por establecer círculos en vez de ticas, establecidas las hipótesis analíticas ó geométri- luchan unas con otras: la hipótesis puede, segun esto,
serlo todo, falsa, fantástica, materialmente imposible;
establecer elipses, ni por tratar de Geometría en vez cas, empieza el desarrollo lógico.
Hasta llegar á este punto, la crítica no tiene, ni todo, menos contradictoria: puede intentarlo todo
de tratar de problemas de Algebra, ni por combinar figuras en un plano, reduciendo las tres dimensiones puede tener acceso: al llegar á este punto la acción de menos su propia anulación bajo pena de muerte to·
tal. Esto en la región de la lógica y del fatalismo madel espacio á dos dimensiones no más. Fijó los datos la crítica es lógica, natural y legítima.
que le plugo _fijar, estableció las hipótesis que le agraEl matemático critica la demostración y dice si se temático Pero ¿cómo se interpretarían estos resulta·
dos en la región libre del arte? Materia es esta que
daron, escogió el campo, los personajes, las relacio- ha llegado ó no se ha llegado á la verdad.
El literato critica el desarrollo de la obra artística exige más tiempo y más espacio de los que podemos
nes que más de su capricho fueron, y de todo esto
y afirma ó niega su legitimidad final: ¿Se consiguió la disponer. Basta por hoy de hipótesis.
partió libremente con sus demostraciones.
¿Qué le exige el juzgador más severo? Que respete emoción estética? ¿Se creó belleza? ¿Se provocó ese
J. ECHEGARAY
la lógica, que la demostración sea exacta, que por dolor, ese placer, esa admiración, ese singularísimo

NúMERO

473

LA

SECCIÓN AMERICANA

ILUSTRACIÓN ARTISTICA

35

siguiente, que había empezado para ellos una nueva Congreso, fué el designado por el Senado para notifiera. Estos once Estados eran: Delaware Pensilvania cará Wáshington su elección, encaminándose al efecto
JORGE WÁSHINGTON
Nueva Jersey, Georgia, Connecticut Massachusetts' á Mount-Vernon, donde éste se hallaba descansando
POR CLARENCE IVINTIIR0P BO\l'EN
~a~yland, Carolina del Sur, Nuevo Hampshire, Vir'. de las _fatigas de la guerra sostenida contra los inglegima y Nueva York.
ses. Silvano Bourne, también por designación del
Al ocup~rnos en este artículo del famoso héroe
E~ 4 ?e marzo _sólo se hallaban en Nueva York, al Senado, pasó á Branitree en el Massachusetts á
norte-am~nca?o, no vamos á trazar su biografía, har- med10d1a, hora fijada para la reunión, ocho senadoto conocida sm duda de la mayoría de nuestros lec- res y trece representantes; el mal estado de los cami- llevar á Adams la noticia oficial de su elección de
vicepresidente.
nos,poruna . Mie~t~as ambos mensajeros desempeñaban su miparte, y una sión, h1c~éronse e~ Nueva York preparativos para la
in tenciona- solemne maugurac_1~n d_el nuevo gobierno, y principalda falta de mente para la habihtac1ón del edificio llamado Fepu n t uali- ~eral Hall, e!1 el que se reunía el Congreso. Algunos
d ad, por neos comerciantes de Nueva \'ork adelantaron treinotra, fueron ta y dos mil dollars para la renovación de dicho edi•
causa de fici~, de cuya operación se encargó un oficial de inque trans- geme~os fr_ancés, Pedro Carlos L'Enfant, arquitecto
curriese un de la 1gles1a de San Pablo y de otros edificios públimes antes cos de Wáshington.
de que las
Carlos Thomson invirtió una semana, aun viajansesiones pu- do con celeridad, en ir desde Nueva York á Mountdieran dar Vernon, cerca ?e B~ltimore. Tan luego como hubo
comienzo. llegado á la res1denc1a de Wáshington expuso á éste
P or fin, e) objeto de su visita, entregándole el dcta de su elece 1 1.º de c1ón; á lo cual el nuevo presidente se expresó en
a b r i 1 s e estos términos:
constituyó
«Me com_nue~e hasta tal extremo esta nueva pruela Cámara ba d~ la, est1mac1ón y_de la confianza de mi país, que
de re pre- de mngun modo meJOr puedo expresar mi gratitud
sentantes é que con el silencio. Conozco todo lo arduo de la tainmedia ta- rea que se me impone, así como mi poca aptitud
mente pro- ~ara desempeñarla; por esto mismo me esforzaré á
cedieronés- ti_n de no dar motivo ni pretexto para que mis contos á ocu- ciudadanos se arrepientan de su elección; pero todo
parseen los lo_ que pue?o p~ometer por ahora es: que cifraré
asuntos pa- m1 celo ~ m1 solicitud en llevarla á cabo dignamente.
ra que ha- . »_C_ons1derando el largo tiempo que algunos de los
bían sido md1v1duos de ambas Cámaras llevan de residencia
congrega- en Nceva York, el af~n con que deben ya desear
dos, siendo ~ed1carse á los negoc1~s _Y lo prorundamente impreel más im- st0nada que estará la opm1ón púbhca por la necesidad
portante de de que se despachen cuanto antes los más urgentes,
todos lavo- c~mpr~ndo que no me hallo en libertad de aplazar
tación para m1 v~aJe.. Así, pues, ~aldré de aquí pasado mañana, y
presiden te me hsonJeo con la idea de que me acompañaréis:
Y vicepresi- por lo _que á vos ~ace1 • permitid me que os diga que
dente de he tem_do ~na sat1sfacc1ón especial en recibir esta
los Estados comumcac1ón por vuestro conducto.»
Unidos. El
Wás~ington salió de. su casa el jueves 16 de abril,
número to- á _Ias die~ de la maña_na, después de haber pasado el
tal de votos d!a anterior á ~redencksbourg con objeto de despeascendía á d1r~e de su an~iana ,madr7 y de pedir prestadas á un
sesenta Y arrugo de AleJandna qumientas libras para pagar
nueve, Yto- toda_s ~us deudas y otras ciento para los gastos de
dos ·ellos su v1aJe á Nueva York.
fueron pa«Me despedí de Mount-Vernon dice en su diario
r a Jorge de la vida pri~ad_a y de la felicidad doméstica, y co~
Wáshing- el corazón opnm1do por dolorosas sensaciones que
ton de Vir- no puedo expresar con palabras, marché á Nueva
Jorge Wáshington prestando jufame11to como presidente de los Estados Unidos
gin i a sin York, aco~pañado de Thomson y del coronel Humu na s o 1a phreys, amma~o. de la? mejores disposiciones para
tores, sino á narrar con algunos deta1tes vados de lo ¡ J h Ad
b
excepción. prest~r un servicio á m1 país obedeciendo á su lla·
efiso~ios en que menos se han fijado los biógrafos~
;,ásh~ms o tuvo tr~inta y c~atro, y como después mam1ento, pero con pocas esperanzas de responder
h1stonadores, y que no por ser de secu d . .
e
!~gton er~ quien reuma mayor número de á lo que de mí esperaba.»
tancia en la vida de aquel varón ilustre ~a ant imdor- vo~\ehgiósel~ vicepresidente.
P...penas salí? de, su casa, cuando sus vecinos y
t~ en importantísimas acciones dejan
:ea un an- b ~-e advertuse que dichos votos sólo representa- amigos de AleJandna le acompañaron hasta esta ciu•
nosos y á propósito para dar conocer· sur :uy ~u- tan ;ez Estados, porque los de la Carolina del Nor- dad y al~í le ofrecie_ron una_ comida, en la que se
caracter así como el estado social del pueblo :v~éo Ce y _e ~hode Island aún no habían aceptado la pronuncia o
t
di
emancipado de la Gran Bretan-a
ec1 n onstituc1ón, y_el de Nueva York, por presión de su
. r n en_usiastas scursos y brindis. Igual
U
.
gobe d
id
recepción se le hizo en Georgetown, donde no sólo
~o de esos episodios es el solemne acto de u
rna or ~nt1e eralista Chiston, no se había cui- le escoltaron los hombres sino también los ·- .
el;c~1ón como primer presidente de la naciente R:- d_ad~ de designar represent~ntes; así fué que ni san- «comp_añía que honra má~ (según se le decía ~~n~~
publica y de la ceremonia en que prestó el juram
c10nd con sus votos la elección de presidente, ni sus n_iensaJe) que todos los triunfos hab1'dos en Roma·
mento como tal.
en- sena ores ocufaron su puesto en el momento de la
d l
Habiendo adoptado la Cons..;tuc1ºón
toma de posesión del elegido. Verdad es que dicho sien o a p~rsona por tal manera honrada más ilustr;
d
é d
u
'
que cualquier monarca del globo.}) Aquellos vec1·no•
espu s e acaloradas discusiones, el nú.,
mero de EStados requerido, éstos designaron representantes para que reunidos
en Co~greso, dictaran las disposiciones
convementes para cumplir lo dispuesto
en aquélla. _Lo primero que se imponía
era la ele~ción de presidente, á cuyo fin
se resolvió que el primer miércoles de
erero de 1780 se nombrarían electores
ª. efecto en cada Estado que éstos eligieran presidente el prim~r miércoles de
febrero de dicho año, y que las dos Cámaras ~e reunieran en Nueva York el primer miércoles de marzo siguiente.
Al ponerse el sol el día 3 de marzo
. .
una salva de t · t
.
'
Mesa escntono de Wáshington
da en el f
r~Bm a _canonazos, dispara(Consérvase en el Palacio del Gobierno, en Nueva York)
uerte owhng Green de Nue~a y ~~k, anunció la disolución de la anterior Confe- Estado había nombrado en enero senado1erae1 n, y otra salva de once cañonazos en honor de
res al general Schuyler y á Roberto Yates
c~~nonce Es~ad?s que habían adoptado la Constitu- pero la Asamblea no los admitió.
'
' anunció a los americanos, al amanecer del día
Carlos Thomson, secretario del último

a°

á

de

�LA

!LUSTRACIÓN ARTIS1'ICA

NúMERO

473
-

da de la calle del Mercado, echá• por una comisión del Congreso, que le dispensó toda
ronse á vuelo las campanas de clase de atenciones, y el 23 de abril embarcóse en
la iglesia de Jesús. \V áshington una elegante balandra de trece remos, tripulada i:,or
fué conducido á la histórica Ga- otros tantos pilotos que vestían uniformes blancos y
vern City, donde se le obsequió gorras negras.
La bahía de Nueva York, en el momento de llegar
con un banquete, en el que toWáshington,
estaba totalmente cubierta de buques,
maron parte muchos vecinos y
lanchas
y
botes
empavesados que rebosaban de esforasteros, as{ como todo el clepectadores,
ansiosos
de demostrar su respeto y cariro. Entre los brindis allí pronunño
al
grande
hombre.
Entre dichos buques había uno
ciados se dirigieron algunos «A
S. M. Cristianísima, nuestro gran- de guerra español, el Galveslon, que á una señal izó
de y buen aliado.» «A S. M. Ca- veintisiete ó veintiocho banderas diferentes, con los
tólica» y «A las provincias unidas colores de todas las naciones, é hizo un saludo de
trece cañonazos. Al desembarcar el presidente fué
de los Países Bajos »
Wáshington salió de Filadelfia recibido por el gobernador y por muchos de sus aná las diez de la mañana siguiente: tiguos compañeros de armas: las calles estaban ateslas tropas de la ciudad quisieron tadas de gente, entre la que apenas podía abrirse
escoltarle; pero como estaba llo- paso la comitiva, y las ventanas de la casa, todas ellas
viendo, aquél insistió en rehusar iluminadas, se veían llenas de señoras, que con su betal honor por no parecerle conve- lleza y alegría daban nuevo encanto á aquella triunfal
niente ir á cubierto en su carrua- entrada. La comitiva, á cuya cabeza iba el coronel
je mientras los demás se moja- Morgan Lewis, se componía de una banda de músiban. Al llegará Trenton, habién- ca, un escuadrón de caballería, oficiales de artillería
francos &lt;le servicio, granaderos designados para dar
Casa de Wá~hington en Broadway. (Copia de un grabado del Valmtine's Mam1al.) dose despejado el cielo, le esta- guardia de honor al presidente, el gobernador y los
ban esperando gran número de
ciudadanos distinguidos, un es- funcionarios del Estado, el mayor y la corporación
municipal, el clero, la comisión del Congreso, los
~e acompañaron por las orilla~ d~l Potomac hasta de- cuadrón de jinetes_ y una compañía de i~fantería, y embajadores de Francia y de España y gran número
Jarlo en compañia de los de Balttmore.
entró en la población saludado por repetidas salvas de ciudadanos. Cerca de una hora tardó esta comitiEstos habían salido á recibirle á caballo y á los 1 de artillería y por las aclamaciones de sus habitan- va en recorrer la distancia de media milla que había
ecos del cañón á algunas millas de la ciudad, y lo tes. En el puente construido sobre el rlo Assunpink desde el muelle de Murray hasta Franklin House,
condujeron por entre compactos grupos de entusias- se había levantado un arco de triunfo de veinte casa designada para residencia de Wáshington.
tas admiradores á ia fonda de Grant. A las seis de la pies de luz, sostenido por trece columnas y adornaEsta casa era propiedad de Samuel Osgood, uno
tarde se le entregó un mensaje de bienvenida y se do de flores y follaje y en el cual campeaba en de lo/ comisionados del Tesoro, y ha subsistido hascelebró en su honor una recepción pública. Siendo grandes caracteres esta inscripción: «El defensor de ta 1856, en que se derribó, en la confluencia de las
imposible organizar un banquete, dado el poco tiem- las madres será también el protector de las hijas.» calles Cherry y Peare con la plaza de Franklin. Hapo de que se disponía, se le obsequió con una cena. Sobre esta inscripción, y en un cuadro rodeado de bía ya habitado en ella el presidente del antiguo
A las cinco y media de la mañana siguiente salió de guirnaldas, leíanse estas fechas históricas: «Diciem- Congreso) y el nuevo mandó alquilarla para WáshinBaltimore como habla entrado, esto es, á los estam- bre 26, J7 76. - Enero 2, 17 77 » En el lado norte
ton. Este se trasladó en 1790 á otra casa
pidos de la artíllería y acompañado por
situada en Broadway, cerca de Bowling
una escolta de jinetes, á los que hubo de
Green, la cual habla estado anteriormenrogar que regresaran á sus casas, después
te ocupada por la embajada francesa.
de haber andado siete millas.
El regocijo fué aquel día general, y por
Llegó á oril}as del Delaware, y allí le
la noche se iluminó toda la población
esperaba ya la población de \Vilmington,
brillantemente. Pero aquellas muestras
donde, en lugar de iluminar las casas,
del favor popular, si conmovían, entusiascomo algunos deseaban, se figuró un hermaban tan poco á Wáshington, que al
moso barco en la ribera del Delaware
anotar en su Diario los sucesos del día,
opuesta á la calle del Mercado. Antes de
escribía estas frases:
salir de dicha ciudad, el consejo y los
«Al contemplar tanto bote como nos
vecinos le entregaron un afectuoso menesperaba y se reunía con nosotros, y á
saje y le acompañaron hasta la raya de
bordo de los cuales resonaban alegres coPensilvania.
ros ó músicas, los adornos de los barcos,
Filadelfia le había preparado un recilos estampidos del cañón y las nutridas
bimiento regio. Las autoridades del Esaclamaciones del pueblo que atronaban
tado votaron un millar de duros para suel espacio, experimenté la más dolorosa
fragar los gastos de una escolta militar.
sensación, considerando de qué distinto
El presidente de la Comisión ejecutiva
modo se me trataría si después de. mis
del Estado y el de la Legislatura, puesafanes y desvelos no consiguiera satisfatos á la cabeza de la caballería de la ciucer las esperanzas del país »
Casa &lt;le Wáshington en Franklin Square, Nuevn York
dad, salieron á recibirle á la frontera del
El mismo día de la llegada de Wáshing(Copia
de
un
cuadro
pintado
en
1856)
Delaware, seguidos de otras tropas. El
ton á Nueva York habíase suscitado una
lunes por la mañana llegó Wáshington,
discusión en el Senado sobre el modo
siendo recibido con el mayor agasajo y
cómo se debería recibir al presidente. John Adams
acompañado á Chéster, donde almorzó y descansó del arco estaban alineadas trece niñas vestidas de
dos horas. Al salir de esta población no quiso subir blanco, con la frente ornada de ºpreciosas guirnal- preguntó qué título se daría al primer magistradc del
á su carruaje, sino que montó en un hermoso caballo das y ostentando en sus brazos cestitas llenas de lo- Estado, «Señor Wáshington, Señor Presidente, Señor
blanco. Carlos Thomson y el coronel Humphreys, zanas flores; detrás de ellas veíanse las jóvenes y ma- simplemente, ó Su Excelencia. » Nombróse una cocabalgando también, iban á su lado. Conforme avan- tronas de la población, y en el momento de pasar misión para que tratase de este asunto con la cámara
zaba la comitiva se le reunta más gente, as{ como una Wáshington bajo el arco todas se pusieron á cantar de representantes, así como del &lt;1eremonial de la
comisión de ciudadanos de Filadelfia, presidida por una oda dedicada al «Padre de la patria.» Al terminar toma de posesión, y quedó decidido que se usara
el general Saint Clair, gobernador del Territorio del el canto, las niñas esparcieron las flores por el sitio sencillamente el título de «Presidente de los Estados
Nordeste.
por donde debla pasar Wáshington, quiu1 no pudo Unidos.» El Senado lo desaprobó, y nombró una
En Gray's Ferry, junto al río Schuylkill, el espec- menos de conmoverse ante aquella escena sublime nueva comisión, la cual optó por el título de «Su
táculo fué imponente. Hablanse hecho grandes pre- y de manifestar su profunda gratitud por tantas Alteza el Presidente de los Estados Unidos y Protector de sus libertades.» El Senado aprobó este dictaparativos, y los arcos de triunfo adornados con Jau- muestras de cariño.
rel y otros follajes, las once banderas que ondeaban
De Trenen una orilla con los nombres de los once Estados ton pasó á
que habian adoptado la Constitución, además de otras Princeton
varias con inscripciones alusivas; los numerosos bar- y de aquí
cos elegantemente empavesados que surcaban el río, á Nuevo
y las aclamaciones en que prorrumpieron millares de Brunswick,
personas cuando el ilustre viajero llegó al mediodía al donde se le
pie de la colina que estaba á la entrada del puente, 1 reunió Witodo ello formaba una escena memorable. Cuando el lli a m Lipresidente pasó por debajo de uno de los arcos, una vingston,
linda joven, Angélica Peale, dejó caer sobre su cabe· gobernador
za una corona de laurel. A lo largo del camino de d e N u cGray's Ferry á Filadelfia habla más de veinte mil va Jersey,
personas, que aclamaban á Wáshington, dándole en- quien 1e
tre otros dictados el de «Padre del pueblo.»
acompañó
La comitiva iba engrosando á medida que se acer- hasta Elizacaba á la ciudad. Al entrar en ella resonaron tres bethtown
salvas de trece cañonazos, secundadas por los dispa- Point. Al
ros que se hadan en el buque A 1/iance, hermosa- llegará este
mente decorado, y en otro barco mercante español punto fué
Fac5fmile de un recibo de alquiler de In casa ocupada por Wásbington en 1789-90 en Franklin Square
anclado en el río. Cuando el cortejo llegó á la entra· re e i bid o

NúMER0
-==

473

LA

ILUSTRACIÓN ARTISTICA

37

==-== =;=:!:======--==================== - - := === =---- ------

vingston; los
embajadores
de Francia y
España, señores conde
de Moustier
y D. Diego
deGardoquf,
otras personas notables
y multitud de
ciudadanos.
Cuando las
tropas. que
ascendían á
500 hombres
llegaron á cosa de doscien tas yardas del palacio Federal,
á la una de
• la tarde, se
formaron en
l'reparntiYos para recibirá Wáshington en Grny'i; Ferry, 20 abril 1789. (Copia de un grnbado
dos
filas, y
del Columóian /Jf&lt;Wa;i110, Mnyo 1789)
Wáshington,
seguido de
roen, pero el Congreso lo rechazó, originándose una las personas invitadas á la ceremonia, pasaron entre
polémica que duró algunos días.
ellas, dirigiéndose al Senado. El salón de sesiones de
Mientras tanto llevábanse á cabo con rapidez los esta Cámara estaba completamente lleno desde las
preparativos para la toma de posesión. En el dicta- diez, y poco después habíase suscitado en él una acamenCongreso,
preliminarpresentado
de la comisión
del
el sábado
de abril, se decía r;¡ue el r
25
presidente
sería oficialmente reci~
bido por ambas cámaras en el
edificio
Senadoenel eljueves
y que sedel
reunirían
salón 30,
de
sesiones,
donde en
\\'áshington
taría juramento
manos delprescanciller del Estado de Nueva York.
Dos días después se resolvió que
esta ceremonia tendrla lugar en
la «galerla exterior unida al Senado,» y que luego el presidente,
el vicepresidente y las dos Cámaras pasarían á la iglesia de San
Pablo para asistirá los oficios divinos.
Llegó por fin el tan esperado
día
de abril, en que el primer
30
presidente
de los Estados Unidos
debía prestar el juramento de
fidelidad á la nueva Constitución La afluencia de gente en
Nueva York era extraordinaria:
las posadas y hosterías rebosaban
de ella, y todas las casas de la
ciudad estaban llenas de forasteros, pues hasta de los puntos
más lejanos de la Unión habían
acudido, ganosos de presenciar
una ceremonia tan solemne como
nueva para ellos. Muchas personas hubo que, no encontrando

su derecha estaban el Senado con su vicepresidente y á su izquierda el Congreso con su presidente.
Entonces el primero, dirigiéndose á Wáshington, le
dijo que «el Senado y la Cámara de representantes
de los Estados Unidos le aguardaban para que prestase el juramento exigido por la Constitución, acto
que debería efectuar en manos del canciller del Estado de Nueva-York » Habiendo contestado el presidente que estaba dispuesto, fué conducido inmediatamente á la galería ó balcón que daba á la calle
Ancha ( Broad Street).
Miss Eliza Quincy describe la escena que siguió
en estos términos:
«Yo estaba en la azotea de la primera casa de la
calle Ancha, y tan cerca de Wáshington, que podía
oir con claridad casi todo lo que decía. Las ventanas
y azoteas de las casas estaban atestadas de gente, y
en la~ calles la muchedumbre era tan compacta, que
parec1a una muralla de cabezas humanas. La concurrencia podía ver perfectamente el balcón del palacio. En el centro de éste se había colocado una
mesa con un rico tapete de terciopelo encarnado, y
sobre éste, en un cajón de terciopelo carmesí, una
abultada y elegante Biblia: eran los accesorios de la
solemne escena. Todas las miradas estaban fijas en el
balcón, cuando á la hora prefijada salió á él Wáshington, acompañado del canciller del Estado de Nueva
York. de John Adams, vicepresidente, del gobernador Clinton y de otras personas notables. La mayoría del pueblo no había considerado hasta entonces
á su nuevo presidente sino como un héroe militar,·
pero el primero en la guerra, se
presentaba entonces á sus ojos
como el primero en la paz. A su
aparición
en la unánime
galería de
resonó
una aclamación
alegría
y entusiasmo.
Acercándose
entonces
á la baranda
del bal-

eón, llevóse Wáshington la mano
al corazón y se inclinó saludando
muchas veces. El pueblo pareció
comprender lo solemne de aque!los momentos, puesto que en
seguida guardó un profundo silencio Wáshington se acercó entonces á la mesa; el canciller Livingston leyó el juramento en la
'l
forma prescrita por la Constitución, y el presidente lo repitió
con 1.a mano apoyada en la mesa.
M. Otis, secretario de Estado,
cogió la Biblia y la acercó á los
labios de Wáshington, quien reverenció y besó el sagrado libro.
En aquel momento ondeó una
bandera en la cúpula del edificio,
que era la señal para que las baterías hicieran las salvas. Todas
las campanas de la ciudad se
echaron á vuelo y la muchedumbre prorrumpió en vivas y aclamaciones. El presidente saludó á
su vez al pueblo y se retiró como
pudiera el monarca
1 ))más agasaja llaneo de Wáshington en la iglesia de San Pablo, tal como esta' hoy
do por sus súbdºtos
alojamiento, tuvieron que pasar
·
la noche en tiendas de campaña.
Wáshington vestía un traje de
U
1 d
.
.
paño obscuro fabricado en Hartna sa va e artillería disparada al salir el sol en l~rada d1scus1ón sobre _el !11?do cómo deberían r~ci- , ford, con botones de metal, en los cuales había grael fuerte George, cerca de Bowling Green, anunció b!r los senadores á los ind1VJduos d~l Co~greso, s1 de b~da un águila, «ceñía una espada con puño de bruque daban principio las ceremonias de aquel día. A pie ó s~ntados. Aun duraba esta d1scus1ón, cuando ñido acero» llevaba medias de seda blanca y zapalas nueve se echaron á vuelo las campanas de todas el presidente
'
.
las iglesias, que siguieron tocando alegremente de de la Cámara
media en media hora, y el clero de todos los templos baja llegó á
celebró divinos oficios, «implorando las bendiciones la puerta del
del Alt~simo para el nuevo Gobierno, su favor y su Senado, y enprotección para el presidente y el mayor acierto en tre gran consu administración.» Por su parte, la guarnición se fusión, lamaformaba en gran parada, y á las doce desfilaba por yoría de los
delante de la casa del presidente. Organizóse ade- senadores se
m~s una procesión cívica. parte de la cual se enea- levantaron de
minó al palacio Federal. yendo á su cabeza el gene- sus asientos.
ral Samuel Blatchley Webb y formando parte de ella Casi simultámuchos personajes distinguidos en carruaje y ciuda- neamente se
danos á pie. La otra parte de la procesión, que era anunció la
la más numerosa, salió de la casa presidencial á las llegada de
doce y media y se encaminó también al palacio Fe- Wáshington,
deral. _Componíase de algunas fuerzas de caballería, á quien salió
)a artillería. dos compañías de granaderos, una de á recibir una
mfantería ligera, un batallón de fusileros, una com- comisión de
pañía de highlandcrs escoceses vestidos de gala, con ambas cáma~u música nacional de gaitas; el sherif Roberto Boyd ras, la cual lo
a caballo; la comisión del Senado, el presidente en introdujo en
un coche del Estado, tirado por cuatro caballos y el salón.John
a~ompañado por el coronel H umphreys y su secreta- Adams lo
no particular Tobías Lear; la comisión del Congre- acompañó á
Recibimie~to de " ásbington en Trenton, Kueva Jersey, 21 Abril 1789
so; Mr. Jay, el general Knox y el canciller Li- la tribuna: á
(Copia de un grabado del Col11111bian Maga:ine, mayo 1789)

�L A I LUSTRACIÓN ARTÍSTICA

quemaron tuegos artificiales,
costeados por
ptíblica suscripción, y se iluminaron brillantemente la mayo'r
parte de las casas. El barco Carolina, anclado
en la rada, presentó una bonita pirámide de
estrellas. Donde
se aglomeró con
preferencia la
muchedumbre
fué en la parte
baja de Broadway, donde estaban situadas
. ~...,._~
las casas del sen ad o r Izard,
del canciller Livin gs ton y de
-- .... ~-&lt;..,.
-.,·: •
los embajadores
Coche usado por \Váshington
de España y
Francia.
El coronel
tos con hebillas de plata, los cabellos peinados y em- John May describe las iluminaciones del modo sipolvados á la moda del tiempo y metidos en una re- guiente:
decilla.
«En la iluminación de la embajada española estaComo más de una vez sucede en casos tales, casi ban figuradas la Prudencia, la Justicia, la Fortaleza,
en el momento de tomar el juramento á Wáshington el Sol, la Luna, las estrellas y el escudo de armas de
se echó de ver que no había ninguna Biblia en el España. La embajada francesa, así coino el palacio
palacio Federal; pero Luckily Livingston, gran maestre de los francmasones,
sabía que había una en la logia de San
Juan, cerca de allí, y envió á buscar
aquel libro, que es hoy propiedad de
dicha logia, una de las tres más antiguas
de los Estados Unidos.
M. Otis, secretario del Senado, la
puso abierta sobre el cojín, y entonces
Livingston preguntó á Wáshington:
«¿Juráis solemnemente desempeñar con
la mayor fidelidad el cargo de presidente de los Estados Unidos, empleando toda vuestra inteligencia y vuestros
esfuerzos para preservar, proteger y defender la Constitución de los Estados
U nidos? - Lo juro solemnemente,» contestó Wáshington, bajando la cabeza y
besando el libro sagrado, y con acento
más grave añadió: «¡Así Dios me salve!»
Entonces el canciller, vol viéndose al
pueblo, gritó: «¡Viva J orge Wáshington,
presidente de los Estados Unidos!» En
aquel instante resonó una salva de trece cañonazos, y el pueblo prorrumpió
en aclamaciones diciendo: «¡Dios proteja á nuestro Wáshington! ¡Viva nuesArca que perteneció á Wáshington. (Copia de una fotogratía.)
tro querido presidente!»
Wáshington saludó á la muchedum.
bre y en seguida entró en el salón de sesiones del Ft!deral, estaban también protusamente iluminados.
Senado, donde tomó asiento, imitándole los senado- El retrato de nuestro héroe aparecía en muchas venres y representantes. Acto continuo leyó su discurso tanas, y la mejor alegoría que observé fué una de los
inaugural, que fué escuchado con profunda atención. Estados Unidos, en cuyo centro se veía la figura de
El senador Maclay escribe acerca de este acto lo Wáshington, á su derecha la Justicia, sobre su cabesiguiente:
za la Fortaleza, á la izquierda la Prudencia, y coro«Aquel grande hombre estaba agitado y más in- nándolo todo dos figuras de mujer con trajes de vistranquilo que cuando arriesgaba su vida delante del tosos colores, sosteniendo en sus brazos el águila
enemigo. Temblaba, y más de una vez hubo de inte- americana. Los fuegos artificiales fueron magníficos
rrumpir la lectura.»
y merecieron prolongados aplausos.»
Después de entregar su discurso, el presidente,
Wáshington, que había estado presenciándolos
acompañado por los individuos de ambas Cámaras y desde la casa del canciller Livingston, tuvo que volpor cuantos asistieron á la ceremonia anterior, se en- verá su casa á pie, porque lo compacto de la muchedumbre impedía que pasara
el carruaje.
~
n
.,.... A la mañana siguiente el pre,
.
sidente recibió á las principales
.- '
~ .
- ;} '
autoridades, á los embajadores
~
,·:~
.
.
e:::::::::~
~ español y francés y á gran número de personas distinguidas.
Habíase proyectado dar un baile
Espacia de Wáshington
en su honor el día de la inauguración, pero se aplazó hasta que
caminó á pie á la iglesia de San Pablo. Después de los llegara su esposa, á la cual esperaba de un momento
oficios divinos, presididos, según el rito protestante, á otro. Sin embargo, habiéndose recibido la noticia
por el obispo Prevost, que acababa de ser nombrado de que ésta no llegaría á Nueva York hasta fines de
capellán del Congreso, y de cantarse el TeDeum, mayo, se celebró aquél en la noche del jueves 5 de
Wáshington subió á su coche y fué escoltado á su dicho mes. Asistieron á él más de trescientas persocasa.
nas de lo más selecto de la población, y como dice
Con la función religiosa concluyeron las ceremo- un .cronista de aquel tiempo, la alegría, la satisfacnias de la inauguración, pero el pueblo prolongó la ción y la animación, expresadas en todos los semfiesta h:tsta muy entrada la noche, durante la cual se blantes y en todos los pormenores de la fiesta, de-

---~;-Z~~~
-~l~
.~~~~~.

I

'

NúMERO

473

mostraban que realzaba todo placer la presencia de
un Wáshington.
Como detalle curioso, especialmente para los que
conozcan la ciudad de Nueva York, añadiremos que
este baile se celebró en el Salón de la Asamblea de
la ciudad, espacioso edificio de madera situado en
el n.° u5 de Broadway, donde actualmente está la
casa Boreel.
Por su parte, ;el embajador de Francia, conde de
Moustier, &lt;lió otra fiesta análoga á la siguiente, en la
casa de Mr. Comb donde habitaba, en honor del
nuevo presidente.
. La correspondencia de éste, tan luego como se
hizo cargo de la presidencia, prueba cuán poderosa
era su convicción del deber y cuán grandes las dificultades que le rodeaban. Pero la modestia la lealtad y el patriotismo son· virtudes demasiad~ enérgicas para nó vencer las resistencias. La rfobleza de su
carácter supo allanar todos los obstáculos.
. \XLos cuidados y los afanes del presidente, dice
F1sher Ames, eran incesantes; sus exhortaciones su
ejemplo y su autoridad excitaban el celo y la actividad de todos en pro del servicio público; nombró
muchos empleados, teniendo en cuenta solamente
s~s r1;éritos, y por cierto que en su mayoría se distmgmeron notablemente por su aptitud para el despacho de los asuntos públicos. En una palabra, se
gobernaba con tal integridad y tan sin misterio y los
negocios se resolvían tan acertadamente, que no parecía sino que todos se dedicaban á actos de beneficencia. ~unque por esto mismo hizo algunos descontentos, Jamás pudo decirse de Wáshiogton que fuese
un hombre despreciable por su rigor ó su injusticia.»
Para terminar este artículo, diremos que aún se
conserva la Biblia sobre la cual juró Wáshington, y
que está elegantemente encuadernada
en marroquí ó tafilete encarnado, con
delicados adornos en los bordes y abrazaderas de plata, teniendo once pulgadas de alto, nueve de ancho y tres y
media de grueso. En una y otra tapa
lleva inscripciones, en una de las cuales
se consigna que la logia de San Juan,
propietaria del libro, se constituyó el
año 5757 del mundo, y se reconstruyó
y abrió el 28 de noviembre de 5770,
siendo los presidentes J onathan Hampton, William Butler é Isaac Heron.
Esta Biblia se imprimió en Londres en
1767, y contiene un retrato de Jorge II,
además de gran número de grabados,
hechos con cuidadoso esmero que representan escenas bíblicas. La página
sobre la que Wáshington puso la mano
para prestar su juramento y que además besó, conserva doblada una de sus
puntas desde aquella ceremonia y corresponde al texto del capítulo XLIX
del Génesis. En una hoja añadida al
libro se lee lo siguiente: «En el día 30
dt&gt; abril de Año del Mundo 5789, en
la ciudad de Nueva York, prestó juramento sobre este sagrado volumen
Jorge Wáshington, primer presidente
de los E U. de América. Esta importante ceremonia
fué presidida por el Gran Maestre de los masones
del Estado de Nueva York, el honorable Roberto
R. Livingston, canciller del Estado »
( Cmtinuará.)

.

.

.

Sello de Wáshinglon

N úMERO

473

LA I LUSTRACIÓN ARTÍSTICA

39
más próximas de la misma clase para constituir colegio electoral.
Para figurar como elector en estas corporaciones
se requiere estar inscrito en el censo general, y acreditar haberse dado de baja en éste para figurar en el
de aquéllas; además se exige un título facultativo ó
profesional y residir en el distrito universitario si se
trata de una universidad literaria, y si se trata de una
sociedad económica ó de una cámara de comercio,
industrial ó agrícola, ser socio ó miembro numerario
ó correspondiente de ella con arreglo á las disposiciones generales de carácter oficial por que se rija su
organización y á sus estatutos.
La ley de sufragio universal no se ha hecho aún
extensiva á las islas de Cuba y Puerto Rico, en donde para ser elector se exige, además de las condiciones indicadas, el pago de I 2 5 pesetas anuales en concepto de contribución territorial ó de subsidio industrial, ó estar en posesión de ciertos títulos ó empleos. De aquí resulta que así como en la península
hay un elector por cada cuatro varones mayores de
edad, en Cuba hay un elector por cada 51 varones y
en Puerto Rico uno por cada 212.
Las islas Filipinas no tienen representación en las
Cortes españolas.

EL PALACIO DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS EN J\JADRID

LOS PARLAMENTOS DE EUROPA
VI
ESPAÑA

Muchas constituciones ha ensayado España antes
de establecer la que tiene actualmente.
Cuando el rey Alfonso XII subió al trono, las
Cortes reunidas el 15 de febrero de 1876 se ocuparon
al punto del proyecto de Constitución, cuya elaboración confió el soberano á una comisión especial,
compuesta de notabilidades del partido monárquico.
Este proyecto, presentado por el señor Cánovas del
Castillo, presidente del Consejo de ministros, fué
votado casi sin modificaciones el 30 de junio de 1876.
La forma de gobierno es una monarquía con dos
cámaras, el Senado y el Congreso de los diputados.
En materia electoral, por lo que se refiere á elecciones de diputados á Cortes, rige la ley sancionada
en 26 de junio de 1890, que ha venido á restablecer
en España el sufragio universal.
Para ser elegido diputado se requiere ser español,
de estado seglar, mayor de veinticinco años y gozar
de todos los derechos civiles. Entre las varias causas
de incapacidad hay la que comprende á los que
desempeñen ó hayan desempeñado un año antes en
el distrito ó circunscripcíón en que la elección se verifique cualquier empleo, cargo ó comisión de nombramiento del Gobierno, ó ejercido autoridad de
elección popular, en cuyo concepto se comprenden
los presidentes de las Diputaciones y los diputados
que durante el año anterior hubiesen desempeñado
el cargo de individuos de las comisiones provinciales.
Se exceptúan de esta regla los ministros de la corona
y los fu ncionarios de la Administración central.
El cargo de diputado á Cortes es grat uito y voluntario, y se puede renunciar antes ó después de haberlo jurado.
Son electores para diputados á Cortes todos los españoles varones, mayores de veinticinco años, que se
hallen en el pleno goce de sus derechos civiles y
sean vecinos de un municipio en el que cuenten dos
años al menos de residencia.
Las clases é individuos de tropa que sirvan en los
ejércitos de mar y tierra no pueden emitir su voto
mientras se hallen en las filas; igual suspensión rige
para los que se encuentren en condiciones semejantes dentro de otros cuerpos 6 institutos armados dependientes del Estado, la provincia ó el municipio.
E sto último ha sido causa de varios conflictos que
en las últimas elecciones de diputados provinciales
han resuelto los Tribunales de justicia con distinto
criterio; de suerte que mientras unos han declarado
que los empleados del resguardo de consumos, por
ejemplo, no debían ser considerados como instituto
armado y por consiguiente podían votar, otros han
resuelto declararlos tales, y en su consecuencia les
han negado el derecho de sufragio.

No pueden ser electores los cortdenados á las penas de inhabilitación perpetua, aunque sean indultados si no obtienen rehabilitación por medio de una
ley, ó á pena aflictiva si no han logrado rehabilitación dos años por lo menos antes de su inscripción
en el censo; los que no hayan cumplido las penas á
que hubiesen sido condenados, los concursados ó
quebrados no rehabilitados, los deudores á fondos
públicos como segundos contribuyentes, los asilados
y los que tienen autorización para implorar la caridad pública.
Para ejercer el qerecho de elegir diputado á Cortes
es indispensable estar inscr~to en el censo electoral,
que es el registro en donde constan el nombre y los
apellidos de los electores, y que sólo puede modificarse por virtud de la revisión anual que la vigente
ley de sufragio establece.
La formación, revisión, custodia é inspección del
censo está á cargo de una junta central, residente en.
Madrid; de juntas provinciales, residentes en las capitales de provincias, y de juntas municipales, residentes en los municipios.
Los diputados á Cortes son elegidos directamente
por los electores de los distritos y de los colegios especiales; pero después de nombrados y admitidos en
el Congreso representan individual y colectivamente
á la nación: se elige un diputado por cada 50.000
habitantes.
Madrid elige ocho diputados, Barcelona cinco,
Sevilla cuatro, Palma de Mallorca con Inca y Manacor cinco, y tres cada uno de los distritos de Cádiz, Cartagena, J erez de la Frontera, Valencia, Málaga, Murcia, isla de Tenerife, Zaragoza, Granada,
Pamplona, Oviedo, Tarragona, Valladolid, Burgos,
Santander, Coruña, Lugo, Córdoba, Jaén, Alicante,
Almería y Badajoz.
Todos los demás distritos nombran un solo diputado cada uno.
En los distritos en que debe elegirse un diputado,
cada elector no puede dar válidamente su voto más
que á una persona; cuando se elijan más de uno hasta cuatro tendrá derecho á votar á uno menos del
número de los que hayan de elegirse, á dos menos
si se eligieren más de cuatro, y á tres menos si se
eligieren más de ocho.
De esta suerte casi siempre tienen las minorías
asegurada su representación, cuando menos en las
grandes capitales. Para los efectos de las votaciones,
los distritos se dividen en secciones de 500 electores
cada una.
La vigente ley de sufragio ha introducido la novedad de los colegios especiales. Constituyen colegios
especiales, y tienen derecho á elegir un diputado á
Cortes por cada 5.000 electores de que se compongan, las universidades literarias, las sociedades económicas de Amigos del País y las cámaras de comercio, industriales y agrícolas, organizadas oficialmente. Las corporaciones expresadas que no lleguen al
número de 5.000 electores pueden asociarse á las

La víspera de abrirse las Cortes, los diputados van
á reunirse al mediodía en el palacio del Congreso, y
celebran sesión á puerta cerrada. El primer diputado
inscrito en la lista, es decir, el primero que presenta
en la secretaría su acta de elección, es el que ocupa
el sillón de la presidencia y lee la convocatoria á
Cortes, así como la lista de diputados y los artículos
del reglamento.
Después ocupa el sillón de la presidencia el mayor
de edad, y nómbranse secretarios á los cuatro diputados más jóvenes, quedando así constituída la primera mesa provisional. Al día siguiente, á las doce de la
mañana, efectúase la apertura de las Cortes, procediéndose desde luego á la formación de una nueva
mesa, también con carácter de ¡.rovisional, compuesta
de un presidente, cuatro vicepresidentes y cuatro secretarios. Esta mesa funciona hasta que el Congreso
queda definitivamente constitufdo, lo cual no se efectúa hasta que hay suficiente número de diputados
válidos. Solamente se ocupa del examen de las actas
y comunicaciones del Gobierno ó del otro cuerpo
legislativo, á menos de sobrevenir algún acontecimiento extraordinario; pero no discute nunca los proyectos de ley. Cuando el número de diputados es suficiente para discutir ó votar las leyes fórmase la mesa definitiva.
Una vez nombrados los individuos de ella, el presidente interino hace prestar juramento al que se
elige nuevamente, y éste comienza al punto á desempeñar sus funciones y recibe el juramento de todos
los diputados, comenzando por el vicepresidente y
concluyendo por los secretarios. Durante la ceremonia de prestar juramento todos los diputados permanecen de pie, así como el público en las tribunas y
galerías; después el presidente declara que el Con·
greso queda constituído, y se da conocimiento de
ello al Gobierno y al Senado.
Los diputados presentes se dividen entonces en
siete secciones iguales, cada una de ellas nombra
todos los meses presidente, vicepresidente, secretario
y subsecretario. Estas secciones nombran las comisiones encargadas de dictaminar sobre las proposiciones, proyectos de ley, etc.
Los ministros que son diputados tienen derecho
de votar en la sección á que pertenecen, y también
de asistir, así como los áutores de los proyectos de
ley, á las sesiones de una sección cualquiera, pero no
pueden votar.
La cámara se compone de 431 diputados, elegidos
por cinco años.

El Senado consta de 360 individuos, á saber: 180
senadores por derecho propio y vitalicios, nombrados por el rey, y 180 elegidos por el clero, las sociedades científicas y económicas, las universidades,
los consejos provinciales, etc.
Son senadores por dereclzo propio los hijos del rey
y del inmediato sucesor á la corona cuando llegan á
su mayor edad; los grandes de España que no son
súbditos de una potencia extranjera y disfrutan de
una renta anual de 60.000 pesetas, procedente de
bienes inmuebles ó de derechos que gocen la misma
consideración legal; los capitanes generales de ejército y el almirante de la escuadra; el patriarca de las
Indias y los arzobispos, y los presidentes del Consejo de Estado, del Tribunal de Cuentas, del Consejo

�t'4
11:-

&lt;
t,:j
zQ
11:-

zN
11:-

t,
t,:j

C1

z
~

~

&lt;
~~
o

l

~
pi

..,o.

o
o.
(P

9
..,t,:j

o.

Elpi

t:S
t:S

LEON FONTOVA, eminente actor dPI Teatro Catalan

t

en 28 ele Diciembre de 1890

Según fotografías del Sr. Nobas, facilitadas por el Sr, Areñas

�LA

42

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

supremo d e la Guerra
.. y el de la Armada después de lla el Sr. Sagasta, aun aquellos que más había combatido en todos tiempos, como el Jurado y el Sufradot~:~~:aed~~::c~~~~Íicios s_on nombr~ddo_s por el reti~ gio universal; y segunda, porque e~ lo_ t?cante á personas figuran en el ministerio dos, mdmd~º?• el dupec1ales que m ican 1os
en virtud de dec~etos es
raci~ Se eligen entre los que de Tetuán y el gener~l Beranger, mm1stros de
tulos del fav~reci~o sá ~~~e~ ó ~ilitares, el alto ele- Estado y de Marina respectivamente, procedentes del
grandes fr~::;~o cada cual disfrutar una _renta partido fusionista, que al aceptar de~ Sr. Cánovas las
ro, etc., e
rocedente de bienes prop10s, ó carteras que desempeñan no entend1er~n, según ellos
de 7.500 pese~s, p . reídas También pueden ser mismos en varias ocasiones _han mamfe?tado, des·
sueldo por funci~ne\e~~talicio·s los que desde hace prenderse de la significación liberal que siempre hanomb:ados senan ~~a renta anual de 20.000 pesetas bían tenido.
.
dos anos posea
de contribuciones directas,
Recientemente ha fallecido el último presidente
ó p~guen al Tesor? 4.o~om re súbditos del reino y del Congreso, el Excmo. Sr,
Manuel Al?~so Mardeb1en~o h_aber sido s ~e pdi utados á Cortes, con- tinez figura de primera magmtud en la pohtica espahaber eJerci~o ~\car~o alcald~s en las capitales de ñola' orador elocuente y afamado jurisconsulto. Su
sejer_os provmclia es_ dades de más de 20.000 almas. mue~te es una gran pérdida para el país y para el parcm
.
d
.
Provmc1a ó en as
tido del señor Sagasta.
.
.
h , elegir sena ores.
d
Tienen erec b\a os obispos y capítulos de cada
Disueltas las cámaras por virtud de reciente decreI. • Los arz? i. ps 'ue forman los arzobispados de to dentro de pocos días se procederá á nuevas elec1
;:~e~~1 ªJe~lf:,U~:n~a, Santiag~. Zaragoza, Tarra- ci~nes, para las que se aprestan c~n. verdade_:o empeño los distintos partidos de la pohtica espanola., por
l · B gos y Valladolid.
gona, Va enciad, ~r Española de Historia, de Be- lo cual es de esperar que aun cuando el Gobierno
,
1 d
2 • Las aca emias
•
d C'
·as exactas físicas y natura es, e obtenga una gran mayoría (pues no se ha dado en
ll~s A:tes, e lienc1políticas y' de Medicina de Ma- España el caso de que un ministeri?, sea del c?lor
Cienc1as mora es Y
d
que fuere, no haya ganado las elecc10nes) las mino.
b
da cual un sena or.
dnd nom ran. ca .
'dades nombran cada una rías tendrán en el Congreso sobre todo, numerosa é
3 _. Las diez umvers1
importante ;epresentación; siendo_ muy probable que
otro~ Las sociedades económicas de Amigos del logre algunos puestos, por vez pn_mera desde la res.
f·
n cinco regiones, cuyos ce~tros son tauración, el partido obrero soc1ahsta.
pa1s, ~grupada~ e
León Sevilla y Valencia, nomDifícil tarea sería enumerar todos los partidos que
Madnd, Barce ona,
' dor por mediación de sus se mueven dentro de la política española. El afán ~or
bran (cada regi?n) u~ ~:~~n de uno por cincuenta adquirir una notoriedad las más de las ~eces artifidelegados, eleg~dos de cada una de las sociedades cial, la manía de los progra~as tan pród1g?s en P:O·
asociad?s, en el seno.ó ó sea un total de cinco se- mesas como escasos en realidades, el espíritu de ineconómicas de a regi n,
disciplina tan propio de nuestra raza y de nuestras
nad~resLas Diputaciones provincial~s y los compro- costumbres y otra porción de con~a~s.as de men~r
_5. .
mbran los Ayuntamientos y mayores cuantía hacen que el número de d1v1siones y subdimisarios que no
eblos votan por provincia y visione~ se extienda indefinidamente.
contribuyentes de los pu d una de ellas excepto
En los partidos monárquicos hay: _el conserva~or,
eligen tres senadores _en esa ~a Guipúzcoa,' Vizcaya, el liberal, el reformista, el democrático y el carlista
.
1 d Al a Segovia on ,
as. e
av -' H elv~ Palencia, GuadalaJara, Al- (partidario de la monarquía absolut~ de D. Carlos
Av1la, Logrono, uC 'ca Canarias Teruel, Valla- de Borbón), acaudillados por los senores Cánovas,
bacete, Santander, p· uen d~l Río P~erto Príncipe, Sagasta, Romero Robledo, Martos y marqués. de
dolid, Matan~s, f ma~e Cuba que sólo eligen dos. Cerralbo, y aun dentro de algu_n?s de éstos hay cierSanta Clara Y an iago d
¡ tor de sena ores 'es necesario ser es- tas fracciones, un si es no es d1s1dentes, amén de los
~ara ser e e~ dad cabeza de familia, hallarse ave- diferentes matices que en todos se echan d~ ~~r.
p~nol, mayor e e abierta en un pueblo de la moEntre los republicanos cuéntanse: el posibihsta, el
cmdado y con e~:ª todos los derechos civiles y polí- centralista, el democrático-pr?gresista y _el federal
~arqu~ y !1~~~bles para senadores los españoles de 35 (que á su vez se divide en pacnsta y orgámco), á cuti~os. don d d designados en el artículo 22 de la yo frente figuran los señores Castelar, Salmerón,
anos e e a
.
ientes á las catego- Ruiz Zorrilla y Pi y Margall.
.
.
Constitución, 0t:~~~J;r~:~e~orporaciones del EsComo partidos sueltos pueden también c1tar~e el
rías en que e s
t 'bu entes pueden elegir sena- de los íntegros (rama separada del tronco carhs_ta)
tado y mayores c~n ~aricada legislatura de entre los cuyo jefe es el Sr. Nocedal, y e~ º?rero, con las difed~res. El re~dnomes er~presidente y vicepresidentes del rentes gradaciones desde el soc1ahsmo templado á la
mismos seno. or
.
anarquía más absoluta.
.
_
Senado y éste elige sus secretarios.
En materia de oradores parlamentanos, Esp~na
puede ofrecer un conjunto que ningun~ ot_ra nación
***
Cada una de las cámaras tiene, con el rey, la ini- del mundo posee. Hacer un examen, s1qmera fuese
ciativa de las leyes; pero las q~e se refieren á las brevísimo, de las cualidades en_ que cada un? de
contribuciones y al crédito pú?hco se presentan des- ellos sobresale exigiría un espacio de que no disponemos. Además, los nombres de _Castelar, Cánode lue o á la cámara de los diputados:
.
Ninguna de las cámaras puede reunirse sm ~a ot:a, vas, Sagasta, Salmerón, Martos, Pida!, Moret, Azg
aso en que el Senado ejerza las atnbuc10- cárate, Pi y Margall, Carvajal y d~ tantos ~tros, son
excep to e 1 e
d
d l'b
. dic1a
. les·. las dos Asambleas
nes JU
. no pue en e i e- bastante conocidos para que sea mnecesar_10 enaltecer una vez más su incomparable elocuencia.
ar ni en común ni en presencia del rey.
r Las sesiones son públicas, pero las cámaras pue*
den constituirse para celebrarlas en_secr~to. . .
**
El palacio de las Cortes está emplazado en el sitio
Cada cámara hace su reglamento mtenor, eJerc~endo soberanamente los poderes de que está revesti?ª· que antes ocupó el convento del Espíritu, Santo Y
Si una de las cámaras rechaza un proyecto, ó s1 el quedó terminado en 1850: forma. un octago~o de
.
á sanci·
rey se mega
. onarle: no podrá ser presentado 3.561 metros cuadrados. Una escalm~ta da subida al
pórtico, que consiste en ~n. cuerpo s~hente, compuesde nuevo en la misma sesión.
.
.
Las Cortes tienen derecho de ·mtervem_r en los to de seis columnas conntias y estnadas,. Los leones
astos del Estado, votan el presupuesto Y.~Jan todos que se ven á ambos lados de la e~cahnata fueron
fos años á propuesta del rey las fuerzas militares per- construídos con el bronce de los cano~es que se tomaron á los moros en la guerra de ~fri~a.
manentes de mar Y tierra.
El Senado tiene su asiento en edificio aparte, en
Además del poder legislativo, que las_ c~maras
ejercen con el rey, las Cortes tienen _los si9mentes: el que fué antes colegio de Doñ~ María de Aragón, y
á la estuvo destinado á casa de Agustmos calzados, que se
1.•, rec1'b'ir del monarca , del sucesor mmed1ato
.
corona ó á la regencia, ó del regente. el J~ramen- instalaron en él en 1590.
X.
to de respetar la Constitución y las leyes; 2 . ' nombrar regente del reino, y el tutor del rey i:nen.or de
LEON FONTOVA
edad, en los casos previstos por la Cons~~ción; y

p.

t

((... Hace tiempo que esperaba un .é~ito extraordinario en
3 • determinar la responsabilidad de los mm1st:os, á
una de mis obras dramáticas para ded1cartela, y de ,esta sue~te
q~ienes el Congreso de diputados y el Senado Juzga. cum !ir cual me corresponde, con el actor que mas que m~-

Aunque presidido por el Sr. Cánovas del Castillo,

el actual gabinete no puede calificarse de conservador puro tal como hasta hace poco se entendía esta
denomin~ción en la política español~. ~º: dos raz~nes: primera, porque en punto á prmcip10s el partido gobernante ha aceptado los que d~rante su esta~cia en el poder hizo sancionar el pa~tido que acaud1-

gún ~tr¿ hasta el presente ha contribuido á que podam?s decir
ue nll'estra querida Cataluña tiene ya un teatro propio y caI
qraeteris
t'co
Al fin ha llegado el dfa. •Este drama ¡ esd de
1 •
d' todos
á t'
lo· mios el que más éxito ha obtenido, y yo te o e 1co 1
;ra de este modo dar cumplimiento á lo que me pr?puse:»
p Así dice, dirigiéndose á León Fontova ,en la ded1catona de
Ja bellfsima obra Las euras del mas, el mas fecundo de los ~utores dramáticos contemporáneos, el ve_rdac)ero c_reador y pnncipal sustentador del teatro catalán, el msp1radfs1mo poeta don
Federico Soler.
.
·
· d
En esas·1:iudatorias frases I?~d!íamos 7ons1derar sm_tellza ~s
los mejores elogios que cabe dmgir al gema! Fontova, s1 no esll·

NúMERO

473

máramos que el juicio transcrito, aunque exac~o, resulta inco~pleto: en efecto, Fon tova, además de ser_el meior actor ca,talan,
fué el más grande de los actores espan?les contemporane?s;
siendo preciso para llegar á encontrar quien pueda figurar dignamente á su lado remontarnos á aquella edad de oro en que
en la escena de n~estro teatro nacional brillaron los Latorre,
los Romea y los Valero.
Fontova fué un genio: muchos llegan á ser actore_s á fuerza
de estudios, él lo fué por naturaleza. El talento artlst_1c~, el_ esp!ritu analítico y de observación, 1~ facultad de as11mlac1ón,
esas cualidades que en primer térmmo ?ebe poseer el _actor,
fueron en él innatas, instintivas, por deculo as!. La afición le
llevó á las &lt;abias sin que ni por soñació~ p~n~ara qu~ aquel que
consideraba más grato que útil entretemm1ento, hu~1ese de ser
punto de partida de una bril!ante carrera que le abnera ele par
en par las puertas de la glona.
.
. . .
El público supo adivinar en él al cómico pnv1leg1ado, y C?n
sus entusiastas aplausos hubo de con,vencerle d~ l? que, él nusmo no se atrev[a á imaginar, moviendole por ult1m~ a consa·
arse exclusivamente al arte escénico, cu~ndo Feden~o _Soler,
riás conocido á la sazón bajo el seudóm1co de Seraf1 Pitarra,
comenzaba á ofrecer al público sus gatadas, esas humora~as,
únicas en su género, que fueron la base sobre que se asen~o el
verdadero y genuino teatro catalán. D esde entonces, la historia de éste va fntimamente unida á la de León Fon.tova, Y el
n(tmero de éxitos del uno puede contarse por el _de tnunfos del
otro con ]a ventaja en pro del actor de que tnunfos, Y no de
los ~enos ruidosos, fueron para él muchos que para el teatro
resultaron fracasos.
d
Se calcula y no creemos que el cálculo peque de exagera o,
que Fontova'babrá representado más de doscienta~ obras; pue~
bien: ni una sola vez supo lo que era, no ya el siseo, pero m
siquiera la indiferencia del p(1blico: _siempre las ~1ás francas Y
ale res carcajadas acogiendo los fh1stes qu~ nadie como él sa·
bfag&lt;lecir· siempre los más espontaneos y ruidosos aplausos saludando 'un gesto, una actitud que nadie como él conseguía
componer.
¿Cuál era la especialidad de Fontova? El pu' bl'1c,o es taba acos·
tumbrado á verlo hacer reir; y sin emba!go, ¿qmén no recuerda haber llorado al oirle decir en Las ¡oyas ~e la Roser aquellos sentidos versos del primer acto, que empiezan:
- ¡Molt be, Mateu !
Com ja per res puch serví .
me veus vell y m fas agravi; .
·Qué n'hem de fer del pobr avi.1
1
"
¡Si
'ns fa nosa, lluny d ' aqu,.
Pero aun concretando la cuestión, aun aceptando que el fuerte
de Fontova era el género cómico, no seria menor nuestra _perplejidad si se nos obligara á señalarle un p~esto t;ntre las diversas clases de graciosos que en el arte dramático ex1s~en. Repase!l
en su memoria, los que tuvieron la dicha d~ admirarle,. los diversos tipos que personificó en la escena, y digan luego s~el q~ e
creó el Llucli de La rosa blanca y el Boy de Lo fe"e~ e ta 1,
el Bmet de Lo rector de Va/lfogo11a y el Sr. lgnaJt dedL?
egoístas, el Rocli de La dida y el Sr. faume de L' Angel e ~
guarda el Llátzer de Las euras del 111as y el Sr. Cosme de L
apoteca~i d' Olot, el Be11et de Lo collaret de perlas y el Sr. _lg·
nasi de Cttra de 111oro, y tantos y tanto~ otros no menos diferentes entre si, puede ser fácilmente clasificado en una especialidad determinada
é
No· Fontova interpretaba á maravilla todos los g neros Y
dentr~ de cada género todos los caracteres, Su figura se adaptaba á todas las edades y temperamentos; su fisonomia se amoldada' á todos los afectos; su voz se ajustaba á todos los tonos, Y
sus ademanes con todas las situaciones guardaban asombr~sa
armonía. Era joven, y en Las joyas de la Rose~ su_ cuerpo se obiaba al peso de ciento siete años; era rostro JOV1al, Y ªI?areda
feroz en Los segadors; tenla una voz robusta, y apenas s1 se 1
7
ola cuando en Lo birolet de San Gtli1~i habla ~e representar.ª
un anciano poco menos rque decrépito; era vivo en sus m?v1mientos, y con pasmosa naturalidad mantenfalos entorpecidos
en Cura de 111oro.
A haber visto á Fontova, quizás hubiérase ~ostrado men.~s
absoluto en sus afirmaciones el famoso Coquelm, cuando d1JO
en su A ,·te del actor: cEI ideal consistiría en q~e eldo~, ese pobre cuerpo fuese una pasta sencilla, blanda é md1fimdament_e
dúctil que tomara, según el papel, to~a.s las figuras;_ que ~e hiciera para Romeo un galán joven dehc1oso, para Ricardo III
un infernal jorobado, seductor á fuerza de talento; para Ffgaro
un criado socarrón, impertinente, audaz, seguro de todo, e~c.
Entonces el actor ser[a universal y, por poco ~~lento que tuv1era, apto para todos los tipos: harfa lo que q_ms1ese.. , ¡ay.1 seria
muy dichoso· pero la naturaleza no lo permite.»
,
Nosotros, 'respectando tan sabio parec~r, nos atrev~m~s a
decir que Fontova, si no fué ese actor. umv~r$al que el 1lu,tre
maestro del Teatro Francés considera 1mpos1ble, se le acercó
mucho.
.
c1· b
Fontova, á pesar de s~1 portentos.o gema, estu 1a a como pocos los personajes cuya mterpretac1ón le confiaban los actores.
Cuando se apoderaba de un tipo, no s6Io lo ab~rcab.'\ en su
con· unto y se identificaba con su modo de ser físico Y moral,
sin¿ que descendía á los menores detalles y no se ten!~ P?r ~atisfecho si no lograba hacerse dueño aun de los má~ ms1gmficantes, Dominando la escena y _dominápdose á si mismo como
nadie no conoció el amaneranuento, a 9ue tan propensos se
muestran los actores mimados por el p(1l;&gt;l)co; actor escrupuloso hasta la exageración, jamás se perm1t1ó enmendar l:t plana
al autor introduciendo en su papel una_ d~ esas 111orctllas en
ue el logro de un aplauso resulta casi s1em pre á costa d¡!l
6uen sentido· enemigo del efectismo, nunca marc6 una fras_e
para hacer re;altar el chiste, ni extremó el gesto para producu
una gracia, ni apeló á la menor chocarrería para provocar una
risotada,
¡ ·
· ¡
Fué, en suma, un actor modelo, una g or_1a nac1ona •
1Cómo no hemos de llorarle los que tuvimos la suerte de seguirle paso á paso en su triunfal carrera! ¡Cómo no hemos d_e
sentirnos hondamenre apenados los que, amantes de nuestra literatura catalana, veíamos en Fontova la más firme columna de
nuestro teatro regional!
. .
Dice Coquelin que el actor dará pruebas de su supenondad
cuando al leer una obra ó al verla representar por otro actor,
el espectador le recuerda, diciéndoie: «en este papel no hay
otro como fulano.&gt;
.
·
h b
•Cuántas veces al verrepresentar el repertono antiguo a rem~s .de exclamar: «¡Como Fontova ninguno! ;Y cuántas ve~es
al asistir á la representación de una obra nueva se nos ocumrá
pensar «i Si esto lo hiciera Fontova!&gt;

M.M.A.

NúMERO

473

EL VINO

LA

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

43

Emilio Zola insuperablemente. El vino entra poco á
poco en su vida con todo linaje de pretextos; ayer
bebían para resistir el trabajo, hoy beben para hacer
CON ILUSTRACIONES DE FERRAGUTTI, XIMENES y NARDI
más
grato el descanso; primero para alejar la melan( Co11cl11sión)
colía, luego para mantener viva la alegría; un tiempo
Hay quien bebe para procurarse un placer físico,
para invocar el olvido, ahora para excitar la memoria;
cuasi animalesco, sin buscar la alteración de la menen un principio para conciliar el sueño, después para
te, y quien bebe para_ disfrazar el ~edio de su vida.
sostener la vigilia. El enemigo se infiltra y crece gota
Algunos recurren al vmo para reanimar un org, nismo
á gota, sorbo á sorbo, ,copa á copa, un poco todos
consumido por rudas privaciones, otros para curarse
los días, lenta y sordamente, como el agua del mar
ó preservarse de daños imaginarios, otros para conpor la sutil vía de una nave. Cuando el hombre adsolarse de traiciones de amor ó reveses de fortuna.
vierte el peligro es casi siempre tarde; la medida
Existe quien se tornó bebedor en fuerza de una tenestá colmada. Cada día hace el propósito de no pasar
dencia hereditaria, fruto de enfermedades, y quien ha
del primer vaso; pero vaciado el primero, siente en su
caído en el vicio, sin advertirlo, desde su primera
interior una energía, un vigor de voluntad, que le
edad, contagiado por el ejemplo. Algunos beben para
infunde tanta seguridad de efectuar su propósito
hacer ostentación de calaveras; otros por despecho;
cuando se le antoje, en cualquier instante, que difieotros, de índole afectuosa, para llenar la existencia
re su actuación para el siguiente día, llegado el cual
vacía de afectos. Se dan hombres de organismo popor igual motivo se concede á sí propio la misma ditente que se exceden en la bebida, como en todo,
lación; y así va siguiendo por muchos años, animado
gría que está allí aprisionada. Se complacen en aquepor cierta brutalidad de necesidades gigantescas, que
siempre para el abuso, primero á causa de seguridad
lla variedad de formas de botella, esbeltas, aplastalos constriñe á reparar enormes pérdidas con adquisifirmísima, luego de una vaga esperanza de que llegadas, majestuosas, como si viesen _otros trantos perficiones enormes, á echar el vino á oleadas en su cuerrá un día en que cederá irremisiblemente. E locuente
les incompletos de hermosas mu¡eres: gustan sabor
po como se echa el agua á cubos en un cañón de
prueba de aquella gran verdad: «es mucho más fácil
distinto de placer á la vista del turbante verde ó del
chimenea inflamado. Muchos beben por efecto de
negarlo
todo á los sentidos, que no rehusarles alguna
casquete de plata; gozan palpando la rotundez elecierto decaimiento que les asalta á la edad madura,
cosa» Pero la lucha no es tan fácil como parece. Es
gante de las copas; en el sonido de la botella sacuviendo delusorias las ambiciones de la juventud; para
dida por el sacacorchos, encuentran una nota de un drama muy intrincado, lleno de terrores y sufriamodorrar el disgusto de no haber logrado encontrar
Adelina Patti. Antes de levantar el vaso permanecen mientos, de resurrecciones y recaídas, tanto más larun camino, una forma de exteriorización para su ingo, variado y doloroso cuanto más fuerte es el carácalgunos momentos llenos ~e admiración ant~ aquegenio¡ para atenuar el dolor de una enfermedad esllos bellos ru bíes ú oro disuelto; luego aspuan su ter y más elevada la inteligencia del luchador. Es
pecial del espíritu, que se podría llamar «de la retenprodigioso hasta qué límite se llega, con qué obstinafragancia, y todas sus glánd?las salival~s segre~an y
ción de potencia.»
rezuman su jugo. Por fin aplican sus labios al cristal, ción de la voluntad, con qué sutil y fatigoso artificio
pero casi con pesar, como Panurge de Rabelais, por de razones é ilusorios esfnerzos, de batallas verdadeno tener el cuello largo tres cúbitos para poder gus- ras y simuladas, de cabriolas de la conciencia. El
bebedor procura reconquistar el imperio sobre sí
tar mejor aquel néctar; desp ués beb~n con los ojos
mismo
y libertarse de remordimientos. A la recaída
cerrados dividiendo en dos operac10nes completade
todos
los días añade cada día nueva justificación,
mente dÍstintas el catamiento y la deglución: sienten
el primer sabor, el segundo sabor, el tercer sabor; re- algunas veces inge~iosísima y buscada durante muvuelven el vino con la lengua, lo dejan escurrir á lo cho tiempo, como el reo busca una disculpa para
largo de los carrillos, lo arrojan hacia las fosas nasa- aducir ante el juez. Busca con avidez, para satisfacer
les para percibir mejor el aroma, y no se deciden, sin su pasión todas aquellas ocasiones en las cuales dedificultad, á dejar que se cuele en la garganta, hecho jarse dominar por el vicio puede parecerle, y á los delo cual todavía quedan recogidos un momento para más también, un exceso consentido por las circunssaborear la fruición del último efluvio. Inunda todas tancias. Consigue en realidad vencerse por algún
tiempo, con un grande esfuerzo, animado, sin darse
cuenta, no del deseo sincero de curarse, sino por el
placer, que pregusta, de poder luego, tras de aquella
Algunos se encuentran, principalmente entre los
abstinencia, recaer sin remordimientos en el vicio
artistas, naturalezas elegidas, dotadas de gran intelipor otro lapso de tiempo. Vuelve á cobrar ánimo
gencia y de corazón delicadísimo. pero de escaso
para beber á cada leve prueba que se da á sí mismo
temple, los cuales beben para contener la violencia
de que sus facultades intelectuales no están deteriode los propios sentimientos, para adormecer la fanradas; bebe por ira cuando el ánimo cansado se retasía inquieta que los atormenta, para frenar la excevuelve al fin contra la tiranía de la voluntad que le
siva actividad de su cerebro, que los fatiga y los gasta
tortura; torna á beber al menor ejemplo que se le
aun en sus horas de reposo. Beben, como los fumaofrezca de otros más hundidos que él en el camino
dores de que nos habla Balzac, porque tienen enerdel vicio y sin embargo sanos aún en apariencia y en
gías que domar. Este es el principal motivo de la inel apogeo de sus fuerzas; confía asimismo en una
temperancia famosa de tantos poetas: no es cierto
enfermedad posible, en un primer aviso de la natuque bebieran, como suele creerse, para producirse
raleza, después del cual, la idea del peligro corrido
artificial excitación, con el fin de escribir; bebían
le dará en definitiva fuerzas para vencerse á sí mispara aquietar su excitación natural, después que hamo; llega al extremo de fabricarse una filosofía esbían escrito Lo dijo en nombre de todos el tantas
pecial, contraria en suma á su índole y á toda su
veces citado Alfredo Musset, quien á un fulano que
existencia, para poder encuadrar su vicio en aquella
le preguntaba por qué buscaba la poesía en el vino,
filosofía como en un marco que lo embellezca y lo
contestó despechado: « No busco en él la poesía, bushaga agradable á sus ojos. Luego le asaltan decaico la paz))
sus venas y todas sus fibras, transparentándose en mientos profundos al notar de improviso que sus fa.
Todos estos bebedores hacen juntos el camino
su rostro una corriente tal de dulzuras y delicias que, cultades mentales han sufrido menoscabo; y de aquí
hasta cierto límite, pasado el cual se separan. Unos
contemplándolos, se permanece incierto entre dos una vigilancia desconfiada y dolorosa en su inteligense detienen y se convierten en golosos, los otros van
sentimientos: no sabemos si debemos indignarnos de cia, y resoluciones impetuosas que duran una hora,
siguiendo adelante y se truecan en glotones del
que el hombre, capaz de tantas elevadas satisfaccio- en las cuales agota toda su energía, y largos desfallevino.
nes de la mente y del corazón, ponga en el goce de cimientos intensos que acaban en el vino, del cual
En los primeros la pasión se injerta de capricho,
semejantes placeres toda su alma, ó bien admirar la renace vislumbre de esperanza, seguido al día postecuasi un sentimiento de la poesía del vicio, que lo
prodigiosa delicadeza de la máquina humana, que rior de inconsolable desengaño. Y en tanto el eneretiene, unido á un refinamiento del gusto que lo
migo lo corroe todo: cuerpo, mente y corazón.
consiente tan distintos y opueshermosea; y entre éstos, los que tienen bolsa al nivel tos placeres.
de su golosina, llegan á ser una especie de biblióEstos bebedores se detienen,
manos de la botella, - coleccionistas y catadores, antes
pues, en la pendiente del vicio;
que bebedores, - doctos en su materia, que ponen en
los otros proceden y pasan de
la cantina el amor el estudio, la emulación que un
la clase de los bebedores á la
estudioso pone en la biblioteca, y tienen también
de los beodos Estos, en vez del
sus clásicos polvorientos, las ediciones de remota fe.
cuello de Panurge quisieran techa, las celebridades extranjeras, los prosistas algo
ner el estómago del emperador
pesan tes, pero sustanciosos, del Norte, la literatura
Maximino, el cual no se daba
apetitosa y ligera que alegra, sin sentir la poesía toda
punto de reposo hasta la d écifuego del Mediodía que inflama ·y exalta; que hacen
macuarta botella. El modo codel vino un continuo sujeto de investigaciones y pomo se sumergen grado á grado
lémicas, un arte á la vez y una ciencia con la cual
y se ahogan en el vino, los diproveen al propio tiempo á las necesidades de
versos períodos por que pasa la
su estómago y de su inteligencia Estos son los
gran lucha de la voluntad, que
que disfrutan de verdad con el vino. Un psicóloopone resistencia al hábito que
go artista podría hacer á este propósito un placenarrastra, constituyen una histotero estudio Para ellos la bebida es una multiplicaria larga y triste, que muchos
ción continua de las exquisitas delicias de la imagiinsignes fisiólogos, especialmennación y al par de los sentidos. Sienten en su interior te los novelistas ingleses, trazaá la sola vista del recipiénte toda la fuerza y la ale- ron de un modo admirable y
POR EDMUNDO DE AMICIS

�NúMERO

LA
El famoso 1u1c10 de Rousseau, según el cual los
bebedores son buenas, fieles, excelentes y honradas
personas, no se puede admitir, en verdad, á no ser
que se considere á los bebedores bajo el efecto inmediato del vino. Lo cierto es que cuando salen de
aquel mundo fácil y risueño al cual los transportó la
embriaguez, se encuentran molestos en presencia del
descolorido aspecto del mundo real y se irritan con
más facilidad que los otros con las asperezas de la
vida que habían ya olvidado Acostumbrados á aquella vena rica de benevolencia y generosidad que abre
en ellos la embriaguez, no se reconocen cuando deben manar aquellos mismos sentimientos del corazón
tranquilo Tras de la viva excitación de cada noche,
su sensibilidad tiene como necesidad de reposo, y se
niega á la fatiga de las emociones en estado de vigilia. En medio de la tertulia en la cual bulle aquella
alegría espontánea que deriva toda de la disposición
natural del ánimo, se sienten fuera de lugar, experimentando cuasi una secreta envidia que les mueve
á despecho y tristeza; están hl!millados, descontentos de sí, como gente decrépita; desean alguna vez
con impaciencia acre y colérica que llegue aquella
hora, aquel sitio donde podrán, en un medio más
expeditivo, ser de nuevo lúcidos, generosos y elocuentes. Sólo que este rejuvenecimiento, esta especie de resurrección que se verifica todos los días,
cada vez y gradualmente resulta más incompleta.
Pasado algún tiempo, no experimentan ya aquella embriaguez, que podríamos llamar rica, llena de sentimientos y de ideas, en la cual el corazón y la mente
tienden continuamente á expandirse y á abrazar al
universo entero. El primer indicio de esta decadencia es la atenuación de la manía de la polémica á
través de todos los conocimientos humanos; sumente perezosa empieza á recorrer las pendientes de curva suave, evitando el ánimo á la discusión que le forzaría á trabajar; el giro de sus pensamientos se va limitando cada vez más; todo lo que tiende á desviarlo de su curso ordinario de ideas y de discursos le
produce malestar; la exaltación, de continua se hace
~ntermitente, á raptos sucesivos, separados por largos
intervalos, desoués de cada uno de los cuales se siente la necesidad del reposo, y la alegría degenera poco
á poco en un sentimiento de grosera satisfacción, en
el cual se acomoda y se columpia como en una mecedora, mientras su pensamiento mariposea sobre
mil objetos, sin detenerse en ninguno, ó si se fija en
uno, permanece en su superficie impedido é inerte.
Y entonces vienen las largas veladas monótonas, en
las cuales el bebedor empolla su embriaguez en el
silencio, en un estado intermedio entre la somnolencia
y el estupor, y todo el mundo brillante que antes
veía en su borrachera se encuentra reducido dentro
de los cuatro lados de la mesa, en la cual comienza
por apoyar los codos, al año siguiente la barba y
por último la frente. Es verdad que muchos de éstos
conservan aquel buen natural que deriva, más que de
otra cosa, de la pereza del corazón. La marea creciente_ del vino ha sumergido rencores, odios, soberbias,
tristezas. naturalmente, sin mérito propio. Sienten
aún los afectos de la familia y alguna antigua amistad; pero no aquel afecto vivo, lleno de providencia
y de sacrificios que piensa y goza en sí mismo y vibra todo á cada palabra en que se expresa ó ante
cada manifestación que le corresponda. Hasta tal
punto es cierto que es muy raro que contraigan nuevos afectos. Llegado á ese estado, el bebedor es únicamente un espectador indiferente del mundo; va

ILUSTRACIÓN ARTISTTCA

no venimos á parar en sus efectos sociales, ciñéndonos siempre al campo psicológico, quedamos maravillados, asustados casi, no tanto de lo que vemos,
cuanto de lo que tenemos motivos para sospechar.
Nace esto de que el vino es principalmente una potencia oculta. Su mayor importancia no estriba en
los efectos y accesos visibles, á los que pocos se abandonan; radica en la difusión grandísima de una destemplanza correcta, de una embriaguez disimulada,
constante, regular que gira continuamente á nuestro
alrededor y que encontramos siempre cara á cara, sin
reconocerla. Tenemos que habérnoslas con gran número de personas, que bajo el continuo influjo latente del vino parecen lo que no son, envueltas por un
disfraz que nos engaña. Nos encontramos con la generosidad, con la elocuencia, con la bondad, con caracteres amenos, que son ficticios, que existen tan
sólo á ratos, pero que siendo por algunas horas todos
los días, producen en quien los trata una ilusión permanente. Si lográsemos descubrir todos los hábitos
íntimos, ¡qué extraños hallazgos realizaríamos! ¡Cuántas bellas acciones descubriéramos que fueron hechas
sin venir en corazón, forzadamente, para mantener
una promesa escapada en la exaltación del vino!
¡Cuántos triunfos oratorios se deben á la embriaguez,
así como muestras de inesperado valor en desafíos y
arranques conmovedores de artistas dramáticos! Encontraríamos quizás, derivadas del vino, ruidosas reconciliaciones de hombres políticos que tuvieron
consecuencias memorables, tal vez resoluciones temerarias de generales que consiguieron un nombre
glorioso, quizás también muertes heroicas que todos
hemos admirado y admiramos aún. Después de algunos años volvemos á encontrar caracteres antes dulces, ahora extrañamente asperos, sin razón aparente;
encontramos de nuevo otros, un tiempo fogosos é
intratables, conciliadores, negligentes, en un estado
de optimismo crónico que no logramos explicarnos,
que permite trabar con ellos una amistad que fué
primero imposible; otros que han cambiado de hábitos, y desde el gran mundo donde brillaron se han reducido á una vida solitaria, obscura, sin que logremos adivinar la causa. Vemos hombres de ingenio
llegar rápidamente, en la flor de la juventud, á las
elevadas cimas de la sociedad y del arte, para detenerse de improviso, y como si se hubiesen extraviado
sus personas, presentarse á las gentes como inexplicable ejemplo de impotencia y de inercia. Buscamos la
razón de todos estos cambiamientos; creemos á veces haberla encontrado en sucesos, en secretos domésticos, en misteriosas crisis de la mente y del corazón. Y nada tiene que ver con todo esto El solo
motivo es el vino. Natural es que no se descubra,
puesto que el hombre confiesa francamente la orgía
tirando, con los ojos medio cerrados; no camina, se de una noche, pero oculta con suspicaz cuidado entambalea en la vía de la existencia hasta que viene tre las paredes de su casa el abuso de todos los días,
la muerte á quebrarle el vaso en el puño.
para el que no encuentra justificante ni excusa. A la
Si del examen de los efectos individuales del vi- vista es un efecto que escapa á la observación, pero

NúMERO

que es enorme sin duda el que produce
en la vida social ese torrente purpúreo
que pasa cada día ~ través de la_p?blación de una gran ciudad en las ultimas
horas de la tarde y á la noche. Por fuerza debe ejercer gran acción en la marcha general de las cosas esta vasta alteración diaria de sentimientos, de pensamientos, de discursos. Sin duda notaríamos el efecto contrario si de un golpe, al improviso, dejasen de existir el
vino y las bebidas excitantes. Veríamos
índoles hasta aquel momento disfrazadas mostrarse en su verdadero aspecto,
gente expansiva ensimismarse, gen te
alegre entristecerse, inteligencias oíuscadas adquirir claridad. ingenios que disimulaban su decaimiento en la exaltación artificial de todas las noches revelarse exhaustos, disminuir la facilidad en
las amistades nuevas, apartarse al influjo
del hastío de la sociedad de personas
que no tenían más ligamen que el vino;
volverá Venus muchos que la habían
olvidado por culpa de Baco, una recrudescencia de malhumor al principio, un
acrecentamiento de laboriosidad más
tarde, una general diminución en los
despropósitos hechos, dichos ó impresos; una merma en los altercados; pero
más rareza al par en las reconciliaciones. mayor prudencia, menor sinceridad,
más fuerza., menos entusiasmo: un compuesto de bienes y de males.
¿Mayor número de bienes ó de males?
No me toca á mí responder, y por
otra parte no quisiera cerrar esta serie
de conferencias sobre el vino con una
palabra amarga contra nuestra argumentac!ó~. ~ero
hay modo de salir del paso con una d1stmc1ón:
para ello lo mejor es poner en contacto dos de los
más grandes pintores de aquella admirable escuela
holandesa, que debe al vino la mayor parte de su
inspiración. En los cuadros de Steen está representada la orgía innoble que sustituye á la quieta
alegría de la familia el rebajamiento de la taberna;
rostros embrutecidos, actitudes obscenas, brazos caídos que al día siguiente no trabajarán y casas en de~orden que revelan un desprecio habitual de toda dignidad y de toda gentileza. En los cuadr.os de Van
der Helst están representados banquetes joviales,
donde ciudadanos de todas las clases del Estado
brindan y conversan fraternalmente; y son bellas fi.
guras honradas é ingenuas, en cuyos rostros se ~ee
la seguridad dP. la conciencia y la nobleza de la vida
consagrada á la patria; excitados, pero no descompuestos, con sonrisas en los ojos, que dejan adivinar
hs a.nécdotas amenas y divertidas y las palahras corteses, inspirando al mismo tiempo la alegría y el
respeto.
H e aquí las dos potencias opuestas del vino, ó por
mejor decir. los dos vinos. Hay el vin9 de Steen y
el vino de Van der Helst. Uno es el veneno que
arrastra al ocio, á la éstupidez, á la prisión, á_la tumba; huyamos de este vino, combatámoslo, v1tuperémoslo. El otro es el vino que hace levantar al mismo
tiempo la copa, la frente y el pensamiento; el vino
c.¡ue pone la fuerza en el brazo del obrero y el canto
en sus labios; la alegría de nuestra mesa de cada día,
el festejador de las reconciliaciones y de los regresos,
el licor benéfico que acalora las venas de nuestros

viejos, que rrvigoriza la suspirada convalecencia de
nuestras criaturas, que añade una sonrisa á la amistad
y una llama al amor; la segunda sangre de la raza
humana. Honremos á este vino y festejémoslo, bendiciendo á las dos fuerzas benéficas á las cuales Jo
debemos: la fecundidad de la tierra y el trabajo det
hombre.
TRADUCIDO POR

D.

473

47 3

FEDERICO RAH0 1..,A

NUESTROS GRABADOS
Confesión de amor, cuadro de
don Luis Jiménez. Exposición Internacional de Munich de 1890 - Este
cuadro, como todos los del ilustre autor
de la visua en la sala de un hospital, que
reprodujimos en el n(1mero 427 de esta
ILUSTRACIÓN, es una hermosa página
arrancada del libro de la vida real y tras•
ladada al lienzo con escrupulosa fidelidad
sin extemporáneas galas, pero también sin
esos pu¡os de exagerado realismo á que
suelen ceder muchos de los que forman parte de la escuela á que Jiménez pertenece.
Este, á fuer de verda&lt;lero artista, sabe contenerse dentro de los justos límites, y de
ello es buena prueba la Confesión de amor:
en esta obra ha querido pintar tipos campesinos, y labradores de buena ley resultan
ser los dos personajes que en ella figuran;
pero comprendiendo que el arte se ha hecho para algo más elevado que la simple
reproducción de formas, ha buscado una
situación que permita ofrecer al espectador
la nota del sentimiento y la ha encontrado
en la declaración amorosa, y no sólo ha
dado .:on ella, sino que ha sabido expresarla de la manera magistral á que nos tiene
acostumbrados.
En esto estriba, á nuestro modo de ver,
el naturalismo de buena ley: no en tomar
de la naturaleza cualquier cosa queriendo
hacerla pasar por buena por el mero hecho
de ser exactamente reproducida, sino en
escoger dentro de lo natural lo bello y en
presentarlo de modo que al par que recree
la vista haga vibrar con más 6 menos fuerza ese algo que todos sentimos en nuestro
interior, y cuyas sensaciones son, á no dudarlo, el guía más seguro de la critica y la
prueba más patente del mejor 6 peor
acierto del pintor.
La prensa alemana ha tributado grandes
elogios al cuadro de Luis Jiménez, que ha
atraido con preferencia :as miradas de los
visitantes de la última Exposición Internacional de Munich.

LA

ILUSTRACIÓN ARTISTICA

45
Mr. Justin Mac-Carthy, presidente de la mayoría del partido nacionalista irlandés en la.
cámara de los Comunes de
Londres.-A rafa de la terminación del
ruidos-&gt; proceso incoado contra Mr Parn.ell por ad~lterio, la mayoría parlamentana del parudo nacionalista irlandés compr7ndienclo que no podia tener por 'jefe á
qme_n por esca~d?loso~ h~chos hahla estigmau~ado la opm1ón pubhca, procedió á la
elección d7 nuevo presidente, concediendo
sus sufragios á Mr. Justin Mac-Carthy
cuyo retrato publicamos.
'
El nuev;i leader de los irlandeses nació
en Cork, en 1830, y allí recihi6 su primera educación, hasta que en 1853 fué á Liverpool como redactor de un periódico.
En 18?0 pasó á Londres, encargándose de
la se~c16n parlamentari_a del Moming Star,
y mas tarde de la sección extranjera hasta
que en 1864 fué nombrado redactor en jefe
de este diario, cargo que abandonó en
1868.
. Col~bor6, además, en revistas y periódicos ilustrados y escribió algunas novelas,
entre las cuales figuran en primera linea
Tite Waterdale Neighbours, Afy EnemJ"s
Dau..rrhter y Lady /udith.

Trasladóse luego á los Estados Unidos,
en donde estuvo tres años escribiendo en
algunos p7ri_6dicos. A su regreso á Inglaterra, escnb16 notables artículos politicos
par~ el Daily N ews, y di6 á la estampa
vanas novelas que obtuvieron excelente
éxito, tales coi:no: _A Fair Sa.xon (1873),
Dear Lady Dzsdatn (1875) y A1iss Alisantlirope (1877), :í las que añadió más tarde
Donna Qttixote y A Maid of At/1ms. Es
autor de una Histon·a co11tempord11ea en
cuatro tomos, de una Histo,ia de los cuatro Jorges, de una obra de critica literaria
titulada Con amore, etc., etc.
'
. Mr. ~ac-Carthy comenzó su vida polih~a acl!va en 1879, en que fué elegido
miembro del Parlamento por el condado
de Longford, que representó hasta 1886;
en esta fech~ optó por la representación
que le confinó Londonderry. Siempre estuvo afiliado al partido que acaudillaba
Mr. .Parnel(, y ha sido vicepresidente de
+
+ ..
la Liga regional y de la Liga nacional irlandesas. Es orador brillante y cuenta con
La venganza de un rival, cuagrandes ~impatias en la cámara y entre sus
dro de O. Erdm.ann. - Cuenta la
compatnotas. Por todas estas condiciones
marquesa de Crequi en sus Memorias que
de talento, energfa y honradez resulta inel marqués de Letorieres, el hombre más
duelablemente digno del hon;oso puesto
h~rmoso de su tiempo, y á cuyos halagos
que sus compatriotas del Parlamento le
mnguna mujer pudo resistir, hubo de ena·
han confiado, y es seguro que sabrá defen~orarse penlidameme, en una visita que
der cual se merecen los intereses de la agohizo á la corte de la duquesa de Solia de
biada población de Irlanda.
Hannover c&lt;,n él emparentada, de una j6Esto _no obstante, una parte no escasa
ven noble llamada Julia de Rohán que esdel parl!do nacionalista irlandés sigue apot~ba al servicio de aquélla y era 1~ promeyando enérgicamente:: á Mr. Parnell.
tida de un señor de Tattenbach.
La visita recientemente hecha por éste
El apuesto doncel, acostumbrado á con•
á algunas ciudades irlandesas ha dado luPROYECTO DEL NUEVO TEMPLO DE LOS FRANCMASONES DE CHICAGO
tar por victorias el número de sus amoro•
gar á graves desórdenes y aun á colisiones
sas emprtsas, c~nfe.só su amor á la joven,
sangrientas.
que le ,r~chaz6 10d1gnada, manifestándole
Los partidarios de uno y otro bando deque prox1mamente se verificaría en Paris su heda con el antes
Mr. Carlos Parnell, ex presidente del grupo li~nden con desesperad_a energía á sus respectivos /eaders ; hac11ado caballero.
nacionalista irlandés de la cámara de los Co- . b1endo llegado 1~ c_ont1enda ~I terreno de las personalidades,
Goz_aba Letorieres de gran favor en la corte de Luis XV de munes de Londres. - Nacido en 1846 en Avondale, confecundo en mc1dentes ruidosos como pobre en beneficios
Francia, merced á lo cual fácil le fué obtener una orden de dado de Vircklow, Mr. Parnell hizo sus estudios en Cambridge tan
para el triunfo de las ideas.
arresto co~tra el señor de Tattenbach; provisto de ella, presen• y entró en la vida publica como sherif de su condado natal.
~1ucho se ha hecho también en la esfera ele las negociaciones
tóse en la 1gles1a de San Germán de l' Auxerrois en el momen- En 1875 fué enviado al Parlamento por el distrito de South an.1stosas,
para lo cual los célebres agitadores Dillon y O'Brien
~o en c¡ue empezaba la ceremonia y puso preso al novio, que fué M eath, constituyendo allí con algunos amigos un núcleo de se han avistado
últimamente con Mr. Parnell, y aunque no se
mmed1atamente conducido á la Bastilla.
oposición irreconciliable, encarnizada, que practicaba la políti- h~ llegado á una solución concreta, parece que tienden á suaAl dia siguiente quiso de nuevo tentar fortuna cerca de la ca de obstrucción y retardaba con feroz energía la votación de vizarse
las asperezas y á ceder las intransigencias.
d~sventurada J ul!a; pero viéndose otra vez rechazado y despre- todas las meclidas contrarias á los intereses de los desdichado,
De todas suertes, es dificil prever cómo y cuándo terminará
ciado por ésta, hizo poner en libertad al detenido, y habiéndole irlandeses.
?e la que Irlanda ha de salir más perdielosa que beprovocado en de;afio al salir de la cárcel fué mortalmente heEsta conducta y su elocuencia demagógica le hicieron pron· esta,_ luchasm
em bar~o, cree!11?s. que al fi~ y al cabo el e~piritu
rid_o por él, yendo á caer delante del pórtico del convento de las to ser en su patria el más popular de los representantes de Ir- nefic1~da;
práctico que en las islas Bntamcas domma y el interés que á
H1Jas del Sagrado Corazón, adonde habíase refugiado Julia, al landa. En 1879 púsose al
lado de su tí~, q~e era abadesa de aquel monasterio.
frente de la Landleague que
De este ep1sod10, al parecer histórico, ha tomado el asunto de se propuso la reforma raelical
su cuadro el no!ablt: pintor alemán Erdmann, quien ha sabido de la propiedad inmueble, y
sacar gran parl!do del lugar de la escena y de los personajes, en enero de 1890fué á Amépara_presentarnos una composición que interesa desde el punto rica para obtener de sus com·
de vista del.efecto dramático y cautiva bajo el concepto pura- patriotas alll residentes apo·
mente estético.
yo para su causa. En 17 de
mayo ele! propio año fué elegido jefe del grupo parlamentario irlandés, que á la razón
se componía de 68 miembros.
El nuevo templo de los francmasones de Chi- En 1881 el gobierno le puso
~ago. - El día 6 de noviembre último colocóse la primera pie- preso, pero ai año siguiente le
ra de este grandioso edificio, emplazado en un terreno que ha di6 la libertad; en las eleccoStado 5 _m,l ones de pesetas; la construcción del mismo debe ciones de 1885 el número de
eSlar termmada en 1. • de mayo de 1892, es decir, un año antes sus aeleptos en la cámara de
~e .maugurarse_la Exposición Colombina, á fin de que el Gran los Comunes se elevó á 85.
d nente ~e Chic_:ago ~ueda recibir dignamente en 1. • de mayo Contribuyó poderosamente
e l893 a las diputaciones de todos los Orientes ele! mundo.
á la caitla de Gladstone, el
El tem~lo propiamente dicho ocupará los cuatro últimos pi- cual en 1886 hubo de incluir
sos d~l ed1fic10: los diez y seis restantes estarán ocupados diez en su programa los más im~ r llendas y almacenes de objetos útiles á la vida material y portantes puntos consigna~~f ~or _
escritorios comerciales 6 industriales. La altura total dos en el de los homenelers.
e ificio será de ochenta metros.
Mucho debe Irlanda á
tomarán las debidas precauciones para que en un solo día Parnell, y á buen seguro que
1osSeascen~ores
puedan transportar 40.000 personas á los jardi- el partido irlandés no hubie·
nes s~tuados en el terrado, en donde habrá también un obser• ra pensado en buscar otro
Colocación de la primera piedra del nuevo templo de los francmasone~de Chicago
;~to~;o, _desde el cual los astrónomos podrán estudiar la armonía jefe, si el proceso por adulte·
A ª _ecida en las evoluciones de las celestes esferas por el Gran terio contra él seguido por
rqmtecto del Universo.
el marido de mi;tress O'Shea y la conducta por él observada
t' A la ceremonia de la colocación de la primera priedra asis- con ocasión del mismo, no consintiendo ni siquiera en retirarse todos los irlandeses une se sobrepondrán á esas contiendas pery áe sos móvile~, mezquinos si se les compara con la
i_eron 5-~ francmasones, que representaban las diferentes lo- temporalmente de la política, no hubiesen hecho necesario su sonales
magnitud de las aspiraciones que á los liomeru/e,s animan, y
gi~.dei nto Escocés Antiguo Aceptado, establecidos en el Ca- reemplazo en tan importante puesto para evitar que los adver- que
éstos no tardarán en formar nuevamente el apretado haz
na a Y en los Estados Unidos y que cuentan 625. 755 her- sarios de la causa irlandesa se aprovecharan en detrimento de al que
tantas y tan valiosas conquistas deben y que á la corta 6
man1os; Y cuantos la presenciaron dicen que hará época en los ésta de los puntos vulnerables que su leader ofrecla.
á la larga acabará por imponer el triunfo de la justa causa.
, amencana,
·
·
'6n en F'1¡ana
d es de la masonena
como ¡a maugurac1
Los irlandeses tendrán en cuenta que de sus divisiones s6lo
a e fia de la primera logi~ construida en el nuevo continente.
se han de regocij11r sus enemigos, los conservadores ingleses;.
***

�LA

ILUSTRACIÓN ARTISTICA

fección posible, M. Leneveu ha adoptado para él
formas y disposiciones que le hacen de muy fácil
empleo y aumentan considerablemente el campo de
NIVEL DE AGUA DE PRECISIÓN, DEL CAPITÁN LENEVEU
sus aplicaciones. El instrumento que reproduce nuesNada más frecuente en la construcción, en la in- tro grabado se compone esencialmente de dos apa•
dustria, etc., que tener que colocar diferentes objetos ratos iguales y simétricos unidos por un tubo flexible
en un mismo plano horizontal ó en niveles que difie- cuyo objeto es permitir la comunicación de los líquiran entre sí en cantidades determinadas.
dos en ellos contenidos y establecerse en equilibrio
La imperfección del montaje de las máquinas y según el principio de los vasos comunicantes, comunicación que puede interrumpirse cerrando las dos llaves para inmovilizar
el líquido durante los transportes del
instrumento ó los preparativos para hacerlo funcionar. Cada uno de los dos
aparatos consta principalmente: de un
recipiente graduado con dos ventanas, de un tubo transparente, de una
tija indicadora graduada y terminada
en punta, de una vaina que guía la
tiJa, de un curwr, de un nivel esférico
á burbuja de aire y de un apoyo articulado regulable.
La tija indicadora graduada y terminada en punta es la parte original del
aparato y también la más importante:
compónese de una barrita cilíndrica de
metal inoxidable que en su parte superior termina en un botón de maniobra y en la inferior en una punta de
materia impermeable. Está graduada
por milímetros y de tal manera que
l!:..'.~_:!!_:..::.:!!_ _~~----==--=--=~~!::!..!.-----..:'!:!::.J•:i
el origen de esta graduación coincide
exactamente con el nivel del nonio
fijado en la vainaguía, cuando el extremo de la punta se encuentra rigutransmisiones de una fábrica es una de las causas rosamente en el plano horizontal que pasa por el
más ciertas y más frecuentes de un gasto exagerado cero de las graduaciones trazadas á lo largo de las
de fuerza motriz y, por ende, de cuanto contribuye ventanas. Y como, por otra parte, los ceros de estas
á producir esta fuerza: consumo de agua, de carbón, graduaciones están á la misma distancia de la base
de aceite, desgaste de los cojinetes y de las articula- en los ?ºs aparatos que constituyen el instrumento,
ciones, recalentamiento por rozadura de los árboles de aqm que estando éstos colocados en un mismo
con los consiguientes paros ruinosos, todo depende plano horizonta~ los cuatro ceros resultan dos á dos
del montaje, Hay, pues, que proceder con cuidado igualmente distanciados de éste.
sumo en esta operación.
La tija indicadora se desliza por rozamiento suave
La determinación de los planos verticales se ob- po~ 1~ vaina-guía atornillada á la parte superior del
tiene con bastante facilidad por medio de hilos ten• rec1p1ente y puede ser fácilmente levantada ó bajada
didos entre hitos; pero no sucede lo mismo con los con la mano: en el lado opuesto á la graduación llehorizontales, que son precisamente los más expuestos va una nervura que al paso que le impide hacer cualá variaciones, tanto por el peso de los órganos como quier movimiento de rotación durante la operación
por los asientos que en el suelo producen las mismas asegura. las posiciones relativas de su graduación y
obras.
del nomo, y por ende la posibilidad de las lecturas.
Por esta razón se ve que los montadores concien- Esta nervura penetra en una ranura practicada ad
.zudas se ingenian buscando todos los medios posi- hoc en la vaina guía.
bles de asegurarse de la exactitud de sus operaciones . El cursor puede deslizarse á lo largo de los recipor lo que hace relación al plano horizontal. Las re- p_ientes y lleva dos índices que, merced á la graduaglas de madera ó de metal perfectamente construí- ción trazada en el recipiente, permiten calcular rápidas, los niveles con burbuja de aire, los anteojos, damente y de una manera suficientemente aproximaetc, no permiten obtener nunca un resultado com- da, en la mayoría de las operaciones preliminares de
pletamente satisfactorio.
u?a nivelación precisa, la altura del agua en los reciInspirándose en todas estas consideraciones, el pientes. El nivel esférico á burbuja de a'ire fijado en
capitán de artillería francés M. Leneveu ha inven- el pie del recipiente está dispuesto de tal modo que
tado un nivel de agua de precisión que permite re- la burbuja se halle en el centro del nivel cuando la basolver de un modo eminentemente práctico y con se del recipiente está en posición perfectamente horitoda la exactitud apetecible el problema consistente
en determinar exactamente la diferencia de nivel entre dos puntos ó en colocar dos puntos rigurosamente en el mismo plano horizontal.
Nada más sencillo que el instrumento en cuestión.
Dos frascos están unidos por un tubo y dos puntas
que tocan al líquido indican por el mayor ó menor
recorrido de su tija para ponerlas en contacto con
éste la distancia del plano superior del líquido á una
señal conocida, y por consiguiente la distancia de
esta señal al plano horizontal determinado por el nivel del líquido en los dos frascos . .
Para manejar el instrumento basta, una vez colocados los niveles en los puntos cuya comprobación
ha de hacerse, poner las puntas en contacto con el
líquido y leer en las tijas la cantidad en que han tenido que ser hundidas para obtener este resultado,
operación que no ofrece la menor dificultad. En
cuanto á la precisión del aparato, puede formarse idea
de ella sabiendo que es suficiente para lograr con facilidad suma, sea la horizontal, sea la diferencia de
nivel entre dos puntos, á menos de una vigésima parte de un milímetro, y esto sin necesidad de ninguna
operación minuciosa.
Como se ve, este instrumento no es más que el
nivel de agua común con la adición de dos puntas
que permiten tocar el nivel del líquido que, por
Fig, I Crisoles tapizados de rubíes artificiales
varias razones sobrado conocidas, no puede distinguir bien el operador, y sustituir con una medida
material perfectamente fija la medida visual, esen- zontal. Los apoyos articulados en la base de los recialmente fugaz, única posible con el antiguo sis- cipientes tienen, con relación al eje de éstos, una potema.
sición que puede regularse por medio de tornillos.
Con el objeto de dar al instrumento toda la per- Estos apéndices sirven junto con los niveles á burSECCIÓN CIENTiFICA

NúMERO

473

buja, para determinar y asegurar la horizontalidad
de la base del recipiente cuando éste baya de aplicarse contra un objeto virtual ó poco menos. La cara
de los apoyos que mira á los recipientes forma reflector y facilita considerablemente el manejo del
instrumento, reflejando la ley de que se sirven los
operadores en los subterráneos ó durante la noche.
Los resultados obtenidos en gran número de operaciones de toda clase, y en especial en las regula
ciones de transmisiones de gran longitud, permiten
afirmar que el aparato nada deja que desear ni en
punto á precisión ni en punto á facitidad en su manejo.
L. K NAB

N úMERO

tos coloraciones azules: igual fenómeno hemos repr~ducido en nuestros experimentos sintéticos. A
menudo en medio de nuestros cristales rosas de ru'
bfes hallamos
cristales morados o. azulados, y presentamos, en prueba de ello, á la Academia planchas de
cristales rosas por un lado y azules por otro. Este hecho parece resolver las dificultades suscitadas sobre
las causas de la coloración del zafiro y de la del rubí.
Cuando vemos que un mismo crisol produce á la vez
cristales rosas y azules, se hace difícil no creer que

Algunos años hace que los señores Fremy y Verneuil, sabios químicos de París, vienen trabajando
en la producción de rubíes artificiales, y después de
algunos felices ensayos han llegado á producir por
síntesis rubíes cristalizados bastante voluminosos.
M. Fremy presentó á la Academia de Ciencias de
París, en la sesión de 10 de noviembre último, una
luminosa memoria acerca de su descubrimiento, de
la que copiaremos algunos párrafos.
«La memoria que hoy presento dice, con la colaboración de M. Verneuil, tiene por objeto dará conocer las modificaciones que hemos introducido en
la producción sintética de los rubíes romboédricos.
Los cristales que hemos obtenido indican los progresos de nuestras investigaciones. Nuestro propósito
era aumentar el tamaño de nuestros cristales de rubíes por vía seca, como se producen otros cri~talcs
por via luímeda. Este problema creemos haberlo resuelto.»
Explica luego el nuevo procedimiento seguido
por los inventores: en vez de la alúmina pura emplean ahora la alúmina alcalinizada por el carbonato
de potasa, que sin alterar la pureza de los cristales,
les comunica hermoso color; en vez de mezclar las
substancias, separan la alúmina cromada y potasada
del fluoruro alcalino-terroso, con lo cual las reacciones se verifican entre los vapores y los gases, condición necesaria para formar los rubíes duros y romboédricos; en vez de veinticuatro horas, las calcinaciones duran una semana, con lo que gana el tamaño
de los cristales; en vez del horno del carbón de coke
emplean el de gas, que produce una temperátura muy
elevada y constante, y merced al cual los crisoles no
son atacados por la ceniza del combustible, y en vez
de pequeños crisoles de laboratorio, que sólo producían algunos gramos de rubíes, usan crisoles grandes, de algunos litros de capacidad, que á menudo
producen tres kilogramos de rubíes en cada operación
Ampliados de esta suerte los procedimientos, el
laboratorio fué insuficiente y los señores Fremy y
Verneuil prosiguieron sus operaciones en la fábrica
de cristal de los señores Appert, en donde obtuvie-

las coloraciones del rubí y del zafiro proceden del
mismo metal, quizás del cromo diferentemente oxidado.
»Quedábanos aún una cuestión importante por resolver para completar la síntesis de los rubíes, Los
cristales de rubíes producidos por nosotros, que presentan los mismos caracteres que los rubíes naturales, ¿pueden servir en las aplicaciones industriales
para los mismos u5os que éstos? ¿Tienen la dureza
de las piedras finas? ¿Pueden ser utilizados en las

joyas y en los relojes? Sólo la práctica podía cantes
tar á estas preguntas. Un gran industrial muy competente ha tenido la bondad de hacer tallar en rosas
nuestros pequeños rubíes y de someter á varios lapidarios nuestros rubíes no tallados tal como salen de
nuestros crisoles y que pueden ser empleados como
pivotes en la fabricación de relojes: su dureza ha
sido comparable á la de los rubíes naturales.»
Nuestros grabados representan: la fig 1, un gran
crisol de unos 25 centímetros de diámetro, tapizado

PARA TENER LA BoCA

J~~ITADOS

LA SÍNTESIS DEL RUBÍ

47

ARTÍSTICA

-Lo sQUE TENGAN Tos ~!

***
Experimentos de MM. E . Fremy y A. Verneuil

LA I LUSTRACIÓN

473

DE CORTEZAS DE NARANJAS AMARGAS
Desde hace mas de 40 años, el Jarabe Laroze se prescribe con éxito pol'
todos los médicos para la curacion de las i,astrit is, gastraljias, dolores
y retortijones de est óma go, estreñimient os r ebeldes , para facilitar
la cµges~ion y para regularizar todas las funciones del estómago y de
los lilLesLIIlOS.
JA.R.A.BE

a1

Bro:muro de Potasio
DE CORTEZAS DE NARANJAS AMARGAS

Soberano remedio para rápida curacion de las Afecciones del pecho,
Catarros,Mal de garganta,Bronquitis, Resfriados, Romadizos,
de los Reumatismos , Dolores,
Lumbagos, etc., 30 años del mejor
éxito atestiguan la eficacia de este
poderoso derivativo recomendado por
los primeros médicos de Paris.

!, ruedes Lions-St-Paul, a Paris.

ESPECIAL

para com~alir
con ,xito

I t1rm1 d1 J. FAYARD.
Adh. DETHAN , Farmaoeutloo en PA!WI

\1
\1: \\s~
C\1~1\\t\\'GO\)~

I
•- •

·

mDA!lilO del
\1 (\ ~~O,\) 0\)\,J Oe Gusto
S
agradable, que
1, \)
~~OE,\.ElOfruco contiene
se administra fac1/mente
unaa 20 D61!1

l

E:rijar,e /a,
caja, de hoja de lata

, •

Una cucharada
,
por la manana
ESTRENIMIENTOS
y otra por la tarde
COLICOS
'
'l#'# enla cuarta parte
IRR ITACIONES
~ -- •••
de un vaao
ENFERMEDAOES En todal
DEL HIGAOO
/u
Y DE LA VEJIGA farmacia,

r,.

Y

PASTA

de agua 6 de l eche

LA CAJA : 1FR. 30

GARGANTA
. VOZ y BOCA

de H. AUBERGIER

PASTILLAS DE DETHAN

con I.AO'l'VCAmtJK (Jugo lechoso de Leohuga)

Recomendadas eoolra loa Malea de la Garganta,
Extlnolonee de la Vos, Inllamaotonea de la
Boca, Efeotoe p erntotoaoa del llleroarto, Irl•
taclon que p roduce el Tab aoo, y specialmeole
i los Siírs P REDICA.DORES, ABOGADOS,
P ROFESORES y CANTORES para facílilar la

« Una completa lnnoculdad, una encacla perfectamente comprobada en el catarro
eptáémtco, las Bronqut"3. Catarro,, .Reuma$, Tos, asma é ,rr1eacton de la garganta han

grangeado al JARA.'BE y PASTA. de AUBERGIER una Inmensa fama. »
'
(E:i:tracto dtl Formulario MUico del S" BoucAardat cattardtico de la Facultad d, Medicina (!6, tdicl6ft).

emiolon de la v oz.-PftlCIO. 12 RIAL&amp;I,

Venta por mayor : COMAR Y e•, !8, Calle de Sl-Clautle, PARIS

JJ:r:tgtr en el rotulo a /1,rma

DEPÓSITO EN LAS PRINCIPAUS BOTICAS

Adh. DETRAN, F armaoeutloo eu PARIS

CARNE, HIERRO y QUINA

En el tratamiento de las Enfermedades del Pecho, recomiendan los
Médicos especialmente el empleo del

JARABE yde la PASTA de
PIERRE LAMOUROUX
Para evitar las falsificaciones,
debera exigir el Publico la
Firma y Señas del Inventor:

PIERRE LAMOUROUX, Farmc0
4 5 , Rae V a u v i lliers, PA.RIS

El .Alimento mas forülicante unido a los Tózucos mu reparadores.

VINO FERRUGINOSO AROUD

T COK TODOS LOS PlIHClPIOS N1JTJUTIVOS DB U. CARNE
ClUID, BIEaao y_ •llll'IA I Diez años de ento continuado y las annnactone11 de
todas las eminencias médicas preuban que esta ISOCllCion de la Carne , el Hierro y 11
oonsUluye el reparador mas entirgtco que se conoce para curar : la Cll&gt;rósü la
..lntmta, las JlenstrwacúmU ao~a,, el Jlmpo/Jrectmtfflto y la .Alteracton ae la sangre,
el Jlaquttumo, las ..4.feuwtia escro(lllol/U Y u cor/Jut1cal, etc. &amp; l'ia• ll'erructno■o de

••ia•

es, en erecto, el único que reune todo lo que entona y !orta.tece los organos
re¡¡Ularlza coordena y aumenta considerablemente las tuerzas ó Infunde a 1a san¡re
empobredda y descolorida : el Vtqor, la Cowracwn y la Bnerqta 01tal.
.l'Of'tlltJf 0r ,e11 Paril, en casa de J. FEW, Farmaceulico, 10!, rue Richeliea, Sucesor de ARO UD.
.a.roucl

SS VKNDB BN TODAS U.S PaINCIPil.BS BOTICAS

EXIJASE e1: =: 1 ARDUO
0

ron aquéllas sus mayores cristales y estudiaron las
relaciones que existen entre el rubí y el zafiro.
«En la naturaleza se encuentran rubíes que tienen
cierto aspecto de zafiros y presentan, en algunos pun-

regularlu.n laa Funciones dal Eatomago y
de loa IDl.eaUnoa.
E1ltlr en el rotulo

GRANO DE LINO TARIN

, .Ap,·obad o11 por la A cademia d e M edicizJa d e París é i nsertado• en la Col ección
Of icial de Fórmula e Legales por decreto m iniererial de 1 O de Marso de 185-f.

Joyas montadas con rubies artificiales

CG1

CUR A CION

PREPARACION

JARABE

o

118comeodado1 eo11lra lu Afooolonea d el Est6·
mago, Falta d e Apetito, Dlgeatlonea l abo•
rto,,u, Aoedlas, VOmlt.os, Eruotoa, y 0611001;

Farmacéutico, place des Petits-Péres, 9, PARIS

. · flr!!{t dalla
· dt i,ro.

o

PATERSON
BISMUTBO J MAGNESIA

ESTREÑIJM:I ENTO
11 .-t/f'(•f'iUJICI
~
que aon 10 consecuencia
\ \' i

Deposito en toda.a las princiva.Jes Boticas y Drogueriaa

' SOCIEDAO
• de Fomento

fj

U

ESTOMAGO
PASTILLAS y POLVOS

Depósito en todas las Farmacias

Es el remedio mas eficaz para combatir las enfermedades del corazon,
la epilepsia, hist ér ia, migraña, baile de S•-Vito, insomnios, convulsiones y tos de los niilos durante la denticion; en una palabra, todas
lu afecoiones nerviosas.

Fábrica, Espediciones: J.-P. LAROZE

ij

ENFERMEDADES

Jarabe Laroze

d• 2000

2

fa r t

h rm

ya sea catarral ó de constipado, seca, nerviosa, ronca, fatigosa, etc., etc.,
S a, Da,'
8
OS a,'
8
8
bronquial 6 pulmonar, por fuerte y crónica que sea!..hallarán el alivio !
inmediato tomando la PASTA PECTORAL l11FALIBLE del • y no padecer dolores de muelas, usen el ELI XIR GUTLER
Dr. ANDREU de Barcelona.
.
. • 6 MENTHOLINA que prepara el Dr. ANDREU de Barcelona.
Son tan rápidos y seguros los efectos de estas pastillas, que casi !
Su olor y sabor son tan exquisitos y agradables, que además de un
siempre desaparece la tos por completo al terminar la primera caja.
poderoso remedio, es arliculo de recreo é higiene, porque deja la
.---.-------- -----. boca fresca y perfumada por mucho tiempo.
Los que tengan también ASMA 6 SOFOCACIÓN
p DAN SE
usen los cigarrillos balsámicos Y los papeles azoados
LA MENTHOLINA en polvo aumenta la blancura
del mismo autor, que la calman instantáneamente
EN LAS
Y belleza de los dientes.
y permiten al asmático dormir durante la n oche.
Farmacias
Véase el curioso opúsculo que se da gratis.

, PREMIO

Fig.

~W~¡

f

\.•

l'ARIS, 6, A~"'"' V1ctorla. V Farmanas.

�LA

NúMERO

ILUSTRACIÓN A RTISTICA

47 3

¡ •

MR. CARLOS PARNELL, ex presidente del grupo nacionalista irlandés
de la cámara de los Comunes de Londres

de cristales de rubíes y un fragmento de crisol lleno
de cristales separados de sus matrices; y la fig. 2 1 tres
joyas de rubíes artificiales mezclados con diamantes.
En la media luna los rubíes montados conservan su
forma cristalina y en los otros dos imperdibles; las

M R. J USTIN

~{AC·CARTHY, presidente de la mayorla del partido nacionalista irlandés
de la cámara de los Comunes de Londres

piedras artificiales han sido talladas por el lapidario.
Estas joyas reproducidas fotográficamente en su verdadero tamaño permiten conocer el aspecto y la dimensión exacta de las piedras artificiales.
Los rubíes de los señores Fremy y Verneuil no

son todavía de gran tamaño, pero los sabios experimentadores no se detendrán hasta que consigan nue·
vos progresos en lo que concierne á tan hermosos
experimentos.
(De La Nature)

Las casas extr anjeras que deseen a nunciarse en LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA diríjanse para informes á los Sres A. Lorette, Rue Caumartin,
n\Ím. 61, París.-Las casa.a española.e pueden hacerlo en la librería. de D. Arturo Simón, Rambla de Canaletas, núm. 5 , Barcelona

CARNE y QUINA

El Alimento mu reparador, unido al Tónico mas ener¡ico.

-

A DEL

VINO· ARDUO CON QUINA

cu

LAlT ANTÉPHtLIQUE

T CON TODOS LOS PlUNCJPIOS NUTlllTlVOS SOLUBLBS DB LA CARNE
Cl.lR~E y Q IJl !W-'l son los elementos que entran en la com1&gt;0s1cton de este l)Otente
reparador de las fuerzas vitales, de este ror&amp;illea■ce por eae ele■eia, De un gusto sumamente agradalile, es 8oberano contra la .4nemta y el .4pocamtmto, en las Calentura,
y Convallcencías1 contra las Diarreas y las .4feccúJnu del Bstomauo y los 1ntestt11-01.

Cuando se trata de despertar el apetito, asegurar las digestiones, reparar las fuerzas,
enriquecer la sangre, entonar el organismo y precaver la anemia y las epidemias provocadas wr los calores, no se conoce nada superior al l'in• de 9ui■a de Aroud.
.P&lt;Yf mapor. en Paria, en casa deJ. FERRt, Farmaceutico, 10!, rue Richelieu. Sucesor de.AROUD.

L;ECHE ANTEFÉLI
l'URA

8 MEZCLADA CON AGU A,

DIS IPA

PECAS, LENTEJAS 1 T.EZ A SOLEADA
SARPULLIDOS, T&amp;Z BARi-OSA
~
ARRUGAS PRECOCi:S
~-,o .
0'1
EFFLORESCENCIAS
~
6
&lt;,
J&gt; e
ROJECES
\O1
~o

~

•./º

~~- ~&amp;........
º&gt;i"erva
el_
cutis
\ \1Jl_
'I&gt; "". '&lt;t•
__
__

S B VBNn&amp; &amp;N TODAS L AS PRINCIPALKS BOTl04&amp;

EXIJASE el ~ofir~ 7 ARDUO
· ilf.t.\\lDESde1E8TO.tt
· ::C:30t
\t~i
-+~llo

36, Rue

Vivlenne

SIROPDoetrfORGETRBUI
IES
,
• INS0M!llES,
da

TOUX,

Crlsesllem um

Pepsina Boudault

Las

Aprobada por la ACADEI I! DE I EDICl!U

PREMIO DEL INSTITUTO AL D' CORVISART, EN 1856

PILDORASt~DEHAUT

Medalla, en laa E1po1lclon01 Internacionales de

PARIS - LYOH - VIENA • PBILADELPBl.i - PARIS
1867

lffi

1873

¡g¡s

DE PA R I S

18i8

■• IKPL&amp;.l CON 1!:L MATO. fllTO IN' LA■

DISPEPSIAS
OASTRITIS - OASTRALOIAS
DIOESTION LENTAS Y PENOSAS
FALTA DE APETITO
T OT&amp;OI DBIOllOEKH DI LA DIOIITIO!f

BAIO LA FORII.,\ DE

ELIXIR- · de PEPSINA BOUDAULT
VINO · · de PEPSINA BOUDAULT
POLVOS. de PEPSINA BOUDAULT
P!RIS, Pharmaoie COLLAS , 8, rae Dauph!ne
'// m ta, prl•cloal., f a..,.,,cla,.

Participando de las propiedades del. Iodo
y del Hierro, estas Plldoras se emplean
especialmente contra las E11crofula11, la

Penouas que conocen las

Querido enfermo. - Ffese Vd. A m, larga experiencia,
y haga uso de nuestros GRANOS de SALUO,puea ellos
le ourarán de su constrpaolon, le darán apetito y fe
derolrerán el sueño y la alegrra. - As, r,rrré Vd.
muchos años, disfrutando siempre de una buena salud.

no t~tubean en purgar se, cuando lo
necesitan. No temen el asco ni el causancio, porque, contra lo que sucede con
l f!s demas purgantes, este no obra bien
sino cuando se toma con buenosalimentos
Ybebidas fortificantes, cual el vino, el café,
el té. Cada cual escoge, para purgarse, l a
hora y la comida que mas le convienen,
seffun sus ocupaci ones. Como el causan
c10 que la purga ocasiona queda completamenleanuladopor el efecto de la
buena alimentacion empleada,uno
se decide fácilmente á volver
á empezar cuantas veces
sea necesario.

PATE EPILATOIRE USSER
•

1

'

Tish y la Deb,l~dad de temperament o,
as1 como en todos los casos(Pálldo11 colores,
Amenorrea , • •&gt;, en los cuales es necesario

ol)rar sobre la sangre, ya sea para devolverla
su riqueza y abundancia normales, 6 ya para
provoc.ir 6 regularizar su curso periódico.

.~ /"/7/?JJ5

rarmacenuco, en Parls,

~ R u e Bonaparte, 40
El loduro de hierro Impuro 6 alterado
, , es un' mefücamento infiel é Irritan te.
Co mo prueba de pnreza y de autenticidad de
la$ verdaderas Pildoras de Dlancanl ,
exlglr nuestro sello de plata r eactiva,
o®s.lra firma. puesta al pié de una ellqueta
verde y el Sello de gai-antla de la Unión de
los Fabr icantes para la represión de la falsillcaclón.
'SE HALLAN EN TODAS LAS FARMACIAS

NB

d~struye hasta las RAI C ES el V EL LO del rostro de las damas &lt;Barba, Bigote, etr..), SJD
moguo peligro para et cutis. SO Años de Ésito ,ymillam de teslimoniosgaranllzan la eficacia
·de esta p¡e¡~ra~oo. 1Se veode eo oajaa, para la barba, y ·en 1/2 oaJas para el bigote ll~ero). Para
101 brazos, empléese el J;'.I.L.I. f' U M.JJJ, DUSSER , 1, rue J .. J ,•RouBBeau, P arla.

Qucdnn reservados los derechos de propiedad artíslica y lilcr~ria
JMP, Dlt MONT.ANJtR Y SIMÓN

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="137">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3066">
                  <text>La Ilustración Artística</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479260">
                  <text>Semanario de literatura, artes y ciencias publicado en Barcelona, España por Montaner y Simón. Redactado por Alarcón, Alás, Barbieri, Barrera, Benot, Brú, Castelar, Echegaray y otros. Contiene ilustraciones, grabados y dibujos.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46214">
              <text>La Ilustración Artística</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46216">
              <text>1891</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46217">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46218">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46219">
              <text>473</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46220">
              <text> Enero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46221">
              <text>19</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46237">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1753927&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46215">
                <text>La Ilustración Artística, 1891, Año 10, Tomo 10, No 473, Enero 19</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46222">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46223">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46224">
                <text>Arte</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46225">
                <text>Ciencias</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46226">
                <text>Barcelona (España)</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46227">
                <text>España</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46228">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46229">
                <text>Semanario de literatura, artes y ciencias publicado en Barcelona, España por Montaner y Simón. Redactado por Alarcón, Alás, Barbieri, Barrera, Benot, Brú, Castelar, Echegaray y otros. Contiene ilustraciones, grabados y dibujos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46230">
                <text>Montaner y Simon, Editores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46231">
                <text>1891-01-19</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46232">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46233">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46234">
                <text>2011635</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46235">
                <text>Fondo Pérez Maldonado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46236">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46238">
                <text>Barcelona, España</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46239">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46240">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="749">
        <name>España</name>
      </tag>
      <tag tagId="7313">
        <name>George Washington</name>
      </tag>
      <tag tagId="199">
        <name>Grabados</name>
      </tag>
      <tag tagId="7312">
        <name>Hipótesis en el arte</name>
      </tag>
      <tag tagId="7314">
        <name>Lleó Fontova</name>
      </tag>
      <tag tagId="7315">
        <name>Nivel de agua de precisión</name>
      </tag>
      <tag tagId="7309">
        <name>Vino</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="1753" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="631">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/137/1753/Ilustracion_artistica_La._1891._Vol._10._No._472._Enero._0002011634.ocr.pdf</src>
        <authentication>2cd9ca1ae16144f2033153749143e896</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="73924">
                    <text>U~1rt&amp;C10t)

1 ,_,Ftí~t1ea
A NO X

-------~

BARCELONA 12 DE ENERO DE r891

NÚM. 472

REGALO Á LOS SEÑORES SUSCRITORES DE LA BIBLIOTECA UNIVERSAL ILUSTRADA

t-

t

1
odo

.ean.
, la

1to, ·

res,
arlo

·erla
r.ara
.ICO,

?ar\S,
, 40
rado

mle.

1dde
1,rtl,

,t1~a,

JUet.a
,n de
falSi·

AS

: .), SID

!ficacla
). Para
•aria.

VIRGEN EN ADORACIÓN, cuadro de Carlos Oignani

�18

NúMERO

LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

SUMARIO

Texto. -Af11mmracio11es europeas, por Emilio Castelar. Exposición de pasteles y acuarelas en el Cirmlo de Bellas
Arles de Madrid, por R. Balsa de la Vega. - SECCIÓN AME·
RICANA: Miguel Crau ( Perfiles per11a11os), por Eva Canel.
f A la cabeza de este artículo necro16gcio publicamos el retra ·
to del ilustre contraalmirante ptruano Miguel Grau. l - Los
Par/amen/os de Europa. Alemania, por X -Nuestros graba·
dos. - El vi110 (continuación). Efectos generales que causa la
embriaguez y otros particulares que produce el vino, según
el temperamento, carácter, edad y disposición de ánimo en
que se encuentra· el bebedor. Trabajo literario original de
Edmundo de Amicis, con ilustraciones de A Ferragutti, E.
Ximenes y E. Nardi. - SECCIÓN crn:-n{FICA: La ciencia en
el teatro. Imitación de los fenomenos de hipnotismo en la sala
Roberto !Ioudín, en Parls, por W. de Fonvielle. -Los peli•
gros de la electricidad, por J. Lafargue.
Grabados.- Virgen m adoració11, cuadro de Carlos Cigna•
ni. - Caler/a [/mber/o I, recienle111ente ina11g11rada e,, Ná•
poles, obra del arquitecto Ernesto di Mauro - Miguel Crau,
ilustre contraalmirante peruano. - Afujeres del mercado de
Sierra Leo11a Camino del mercado. Vendedora regañona.
Contando sus ganancias. Carga diticil de llevar Un altercado.
En la plaza del mercado. Regreso del mercado. - [/11 en/te·
rro en las calles de Sierra Leona, dibujo ele C. Haldane Me·
Fall - El Palacio del Reichslag m Berlín. - El martirio de
Sa11/a E11/alia, relieve de Enrique Barrón. - El 11/timo saludo, cuadro de J. Andreotti. -Doce grabaBos de Ferragutti,
Xi menes y ~ardí, que ilustran el trabajo literario titulado E,
·vino, original de Edmundo de Amicis. - La ciencia en e/lea·
/ro. Figuras I y 2. Rigidez cataléptica. - Fig. 3. Un brazo
atravesado por una aguja metálica. Experimento de los
aissaúas - Fig. 4. 'i:l brazo perforado - Los peligros de la
electricidad. Un caballo muerto por la electricidad delante
de la puerta de Stanislas, en .Nancy, el día 23 de noviembre
de 1890.
r.. ..,._,.,_,.. ~ ~~

dad, la electricidad magnetismo, el magnetismo vida,
la vida pasión, la pasión amor, el amor fatal, porque
sin sus afinidades y aproximaciones y correspondencias y armonías las especies habrían en el mundo
fisiológico y orgánico de acabarse y extinguirse para
siempre. Así los unos cuerpos influyen sobre los otros
cuerpos, los unos seres sobre los otros seres. Acercad
vuestros dedos á la humilde planta que llamamos
sensitiva, y veréis cómo se pliegan sus hojas al tacto.
Presentad á esas nerviosas mujeres, denominadas por
un naturalista inmortal sensitivas con alma, cualquier
cristal electrizado, y las veréis moverse como los
átomos atraídos por los ámbares. El éxtasis de los
místicos, el agoreo de la sibila, el clamor de los oráculos, el milagro de los sacerdotes en las aras litúrgicas, el baile religioso de las bayaderas indias alrededor de sus divinidades, la dominación ejercida
sobre las serpientes por el fascinador egipcio resuélvense á una en fluidos magnéticos que despiden los
ojos como el éter moléculas de luz y como los nervios
chispas de verdadera electricidad. Atracciones y repulsiones rigen la mecánica celeste, acciones y reacciones las fuerzas químicas, aspiración y espiración
los pulmones, sístole y diástole el corazón, sangre
venosa y arterial el cuerpo, electricidad positiva y
electricidad negativa el magnetismo universal, simpatías y antipatías el magnetismo humano. Así es
inútil negar que las leyes de las moléculas y de las
moles, el conjunto de fuerzas mecánicas y de fuerzas
físicas impulsoras del movimiento y generadoras de
la vida imperan sobre nosotros con positivo y absoluto imperio.

II

-

MURMURACIONES EUROPEAS
POR no::,; F.\IILIO rASTELAR

I
Terminó el año con una cuestión metafísica y de
moral, que pasa desde las escuelas á los tribunales,
desde los tribunales á los periódicos, desde los pe•
riódicos á las conversaciones públicas y privadas: la
cuestión del humano albedrío. Suintr[nseca substancia y su inmensa trascendencia se comprenden á una
con sólo considerar que las palabras libre y siervo
arbitrio dividieron la Europa culta en dos bandos,
los cuales, desde las guerras de Religión hasta la paz
de Westfalia, incendiaron por espacio de doscientos años nuestros hogares, pasaron á cuchillo varias
generaciones cual si nacieran sin derecho á la vida, y
yermaron las campiñas centrales del continente, parecidas por los estragos del hierro y del fuego á páramos cubiertos de pavesas y de cenizas. Si nuestras
acciones nos atañen ó no; si dependen ó no de nuestra voluntad; si las dirige ó no nuestra conciencia;
si traen ó no aparejadas las responsabilidades morales y sociales consiguientes á todo acto personal,
pavorosos problemas, como que de darles opuestas y contradictorias soluciones, en término postrero se cambian todos los códigos reguladores de
nuestra vida y se alteran todos los primeros principios del derecho humano. ¡Ah! No puede negarse, no; seres materiales, nos bailamos, en cuanto
á la materia que nos compone, sujetos á las afinidades químicas de las moléculas y á las atracciones
mecánicas de las moles. No puede negarse: á la fatalidad química y á la fatalidad mecánica se une la fatalidad fisiológica. Imposible impedir que nuestra
vida sea una combustión, y nuestros pulmones una
fragua, y nuestro corazón una bomba, y nuestro hígado un segregador, así de hiel como de azúcar, y
nuestra sangre un compuesto idéntico al que circula
por las venas del buey ó del carnero. De aquí la devoción literaria y científica despertada en todos los
siglos por los héroes víctimas del destino y de la fatalidad. El Prometeo encadenado á las puertas de
Asia, el Job semita sobre su estercolero, el Edipo ciego por las encrucijadas de Tebas y por los valles de
Colonna, el Hámlet circuido de un perpetuo misterio, el iluso y engañadísimo Segismundo, el criminal inocente D. Alvaro nos interesan en el poema y
en el teatro, porque á nuestra vista evocan y á nuestra memoria recuerdan el montón de cadenas, cuyo
peso nos abruma y cuyos eslabones llegan desde las
plantas del pie hasta los astros del abismo. El cometa lejano, de órbita incalculable, casi fugado á la
gravitación universal, influye sobre nuestros órganos.
Aviva el astro de las noches nuestras mareas, como
nuestros deseos los ojos de la mujer amada. Miran
las agujas imanadas al polo y las vírgenes amantes
al prometido. Los matices de la luz fracta en el prisma se corresponden con las notas arrancadas por el
músico á su lira. La luz es calor, el calor electrici-

Mas sin desconocer que nuestras fuerzas de la
fuerza universal descienden, que nuestra vida en el
calor solar nace, que del oxígeno encendido por la
combustión cósmica brota todo aquel necesitado por
nuestro pecho para su respiración, hemos de convenir en que somos también un universo espiritual,
quien posee una razón ó éter, una conciencia ó sol,
una voluntad ó motor completamente nuestros; y por
nuestros, humanos; y por humanos, libres; cuya virtud al mismo tiempo que hace del hombre una entidad, un ser en sí, lo sujeta fuertemente á tremendas
responsabilidades morales y sociales. Responderán
los músculos al impulso de la mecánica celeste; pero
también al impulso de la humana voluntad. Los nervios vibrarán al choque tremendo con el rayo de los
cielos; pero también al áureo plectro de nuestra interna sensibilidad, Los instintos brutales y los efectos fisiológicos se podrán enseñorear de nuestros humores; pero levantaráse sobre sus caracteres materiales el disco invisible de la conciencia y dominará sus
más inconscientes impulsos la enérgica propia voluntad. No conozco emoción sobre la cual deje de
tener imperio un mandato verdadero de nuestro ser
interior. En una gran . parte causamos nosotros mismos nuestra vida. En la mayor parte de los casos escoge nuestra voluntad entre el mal y el bien por sí
misma, según determinaciones originadas en motivos
espirituales é internos. El que una parte de nuestros
movimientos resulten fatales por provenir de los factores físicos y fisiológicos inaccesibles á la jurisdicción y soberanía del esprritu, no quiere decir que dejen de levantarse á una sobre todos estos muchísimos verdaderamente morales, iluminados por el rayo
de nuestra conciencia y cumplidos al soberano impulso de nuestra voluntad. No podéis conseguir crea
yo aquello que no quiero creer, piense aquello que
no quiero pensar, ame aquello que no quiero amar,
haga en lo dependiente de mi albedrío aquello que
no quiero hacer; por todo lo cual me siento libre, y como libre respondo de todo aquello que
resulte obra mía consciente, deliberada, voluntaria,
como entidad moral que Dios me ha creado, entidad perdurable allende nuestra vida mortal y terrena. Un dominio t:m grande poseo sobre mí propio,
que mientras los demás animales no suelen matarse
ó se matan con raras excepciones muy buscadas por
los deterministas, pero muy poco persuasivas y faltas
de la universalidad indispensable á constituir una
ley, el hombre se despoja de la vida en el pleno goce
de sus facultades psíquicas, con toda su libertad y
toda su conciencia. ¿Queréis otra demostración superior al suicidio de que os poseéis á vosotros mismos y de vosotros mismos también os enseñoreáis
hasta destruiros, como pudierais destruir cualquier
objeto que os perteneciera en plena propiedad? Así
como dicen los fisiólogos que nuestros nervios ópticos enderezan unos los objetos invertidos en otros,
podemos decir que si nuestros bajos instintos nos
tientan presentándonos como bueno, por agradable
y seductor, lo malo, se levanta la conciencia sobre
tan mentadas y engañosas sugestiones de nuestra par-

47:2

NúMERO

472

LA

ILUSTRACIÓN ARTISTICA

te animal, y brillando como una grande antorcha
ilumina con su éter y mueve con su calor la voluntad hasta dirigirla por completo al bien y á su
pleno cumplimiento en la vida.

III
Diserto así porque me hallo· frente á una escuela
que, no queriendo reconocer cuanto hay de libre y
moral en el género humano, borra sin escrúpulo á
un mismo tiempo el crimen y la virtud, tomándolos,
ó bien por un resultado indefectible de cada complexión, ó bien por ineluctables sugestiones de algún
extraño agente. Y si esta escuela se detuviera en las
cátedras ó en los libros, vaya en gracia; la combatiríamos como un sofisma; pero subiendo á los tribunales y penetrando en los códigos, hay que desarraigarla como el mal. U no de los crímeñes más vulgares
que pueden perpetrarse por el hombre, se perpetró
un día en París. Cierta muchacha perdida, la Bompard, sedujo á un desdichado notario, Gouffee; y
para robarlo, de acuerdo con su amante verdadero y
oficial, Eyraud, ahorcó al amante de un día con cordeles, y luego metió su cuerpo inerte dentro de una
maleta y lo expidió á Lyón. Pues bien: esta cruel
asesina, de conciencia opaca y de voluntad perversa,
porque tiene así en su breve cuerpo y en sus múltiples nervios como aspecto de avecilla ligera, se ha
defendido pretextando una sugestión de su amante
oficial, y ha conseguido, no sólo que la defensa llegase al caso de aducir tal patraña, sino que abriese
una especie de información jurídica y otra especie de
certamen científico el tribunal de derecho, y que los
jueces de hecho, los jurados, tuvieran tanta lenidad
que la castigaran á sólo veinte años de galera, cuando
merecía por todos sus actos consecutivos y consuetudinarios tal furia la última pena. Imposible decir con
qué cruel insistencia una escuela jurídica llamada de
Nancy ha peleado contra la conciencia, contra lavoluntad, contra el interno albedrío, contra todo aquello que nos eleva por su grandeza indudable á la sublime categoría de hombres y hace á nuestro espíritu
como el mediador necesario entre la tierra y el cielo.
¡Eyraud, condenado á muerte porque diz hipnotizó
y sugestionó á Gabriela; mientras la más criminal, viva y dentro de poco libre por creerla instrumento
de ajena voluntad! Tal precedente conduce á muy
profundos abismos. Dentro de poco veránse sueltos
los asesinos, mientras ahorcados los inocentes, si
aquéllos aducen haber procedido por cualquier ajena
sugestión y pueden cohonestarla con más ó menos
fundado pretexto neurótico. Esto sí que parecen
aquellas estampas, con cuyas figurillas polícromas
jugábamos de niño, que tituladas «El mundo al revés» nos ofrecían los peces tirando de los coches por
los empedrados y las mulas discurriendo berradas y
todo por los mares. Entre los puntos de añalogía que
hay del cesarismo alemán moderno con el cesarismo
romano antiguo, encuéntrase la boga que alcanzó
ayer en el uno y alcanza hoy en el otro la teoría materialista. Y entre lo mucho malo que ha hecho la
Italia contemporánea en sus imitaciones germánicas,
nada tanto como este traslado y transporte del materialismo filosófico al derecho y á la responsabilidad
penales. Nuestra razón pura no podrá demostrar con
argumentos matemáticos de una evidencia irrefragable la libertad moral; pero como sin ella el género
humano se destruiría y la sociedad también y la moral y el derecho, no hay sino admitirla y proclamarla
como una verdad evidente.
IV

¡Y que acostumbran los innovadores á pararse alguna vez en escrúpulos de monja! Un cierzo de la
estepa cruza por las tierras de Occidente. Y así como
el glacial soplo suyo hiela el individualismo, destruye
su consecuencia más inmediata, la propiedad. Todos los colectivistas y todos los anarquistas, ululan tes
hoy por los clubs, provienen de Rusia. Mal regalo,
peor que un re~ma ó cualquier otro achaque proveniente de la humedad ó del frío, mal regalo ese retroceso barbarísimo á las tribus primitivas, que forman hoy un haz de Imperio allí con sus mujicbs y
sus popes y sus espías merced al despotismo. Pero
si calamitosa resulta en la economía social esta plaga
egipcia del colectivismo, aun resulta peor la filosofía
pesimista puesta por Toistoi en romance ó novela.
No puedo negar, ni quiero, la extravagante grandeza
del original escritor. Pero en mis adentros, créolo
rematadamente loco. Baste recordar cómo, siendo
noble y potentado, se ha metido á zapatero, para recluirlo en cualquier manicomio. Baste añadir que
predica el suicidio y aniquilamiento de la humanidad
como la cosa más natural del mundo, para corroboración del anterior aserto. Aun comprendo en Filo-

GALERfA UMBERTO I, RECIF.NTEl!RNTE lNAUGURAOA EN NÁPOLES
I
, 0 &gt;ra

sofía ese nirvana connatural con cierto análisis que

¡et

el 1
.
•
e arqwtecto Ernesto d1 ,Mauro

·

á fuerza de ir escalpelando á la humanidad, conclu ~ do:nament~ los ~spíntus ~~s puros y más enamora-

de que_ iban tirando blancas palomas, é imprimía en
por convertirla en misérrimo esqueleto al cual no ~e b /e /ªsh ideahd~des d!Vlnas. y he creído ver so- sus labios y en su frente besos creadores parecidos
conviene vivir Pero la nirvana en el a'rte allá en las • re os
os de_ p~mpanos amontonados en el oto.
cumbres olfmpicas de los dioses, en los diontes Par- ~~ por as vend1m)as, con c~pas de hidro-miel en á los que llevaban las estatuas de Fidias, las tragedias
na_s~s de las Musas, en el cielo que sólo ins ira in- sol manos, c~nve:gidas las m1~adas á los rayos del de Sófocles, las arengas de Pericles, las conversar.iotmc1ones y sólo admite arquetipos y prototi ~s ete y las conciencias á los efluvios del alma. los su- ne~ de Plat?n. Así las abejas de los lentiscos del
nos, está como los demonios de todos los fnfiern;s ~os sacerdote~ de aquella Pascua espiritual del si- Attc~ depositaron la~ mieles helenas en sus labios y
en cazos de agua bendita. Una sociedad tro ical f¡~ xv, sac~drendo las cenizas de todo lo con- las ~1garras de los olivares de Minerva las ideas placomo la India, puede producir en sus exces! d~ . gente, b~Jo cuyos átomos no pueden volar las tónicas en su_s conciencias. Por tal razón alzaron el
vida, tan cercanos á la muerte y al aniquilamiento idea~, y subiendo á los cielos por las escalas del pen- mundo y el c~elo de todas las artes con tal esplendor,
esa religión de la nirvana especie de hatcbis desti' sam1~nto en pos de aquella contemplación del Eter- qu~, á u? tiempo, en aquella Pascua resucitaba
nado á procurarnos un e~erno sueño gozoso Per~
e aquellos eternales arquetipos, en que se mo- Cnst? ba30 la bóveda de las catedrales, resucitaba
echar tal bomba la mano de Schopenhauer a;a ue e an. ~orno en su plan y en su ideal todos los mun- Grecia sobre las rui_nas de R(?ma, resucitaba la India
la recoja en su aislada escuela y doctrina la ~anoqde 1~s. ~s1 _entendían que la hermosura no está ni en en lo~ mares de Onente casi olvidada por los siglos
Tolstoi, metiéndola por todos los hogares á ries o \ pai_saJe del, m~r ó del campo, ni en cual obra del re~ucitab_a en los mares de Occidente América· Y co~
de que salten, paréceme una temeridad sól~ ex li!a. :;me~_smo en s1 misma, C?mo una esencia misteriosí- ~a mvención de nuestro hemisferio austral se h~nchía
ble por la demencia. El bello é interesante libfo de
'{ ~ue no _está el bien tampoco en tal acción ó ~ a_stros nuevos el espacio, y con el segundo adveeste último, La Sonata á Kreulzer trata el amor de end ta virtud, smo en sí fundamentalmente, y que nn~uento d~ Platón llenábase de nuevas ideas el esabominable y lo pone por bajo de ia di estión de ~o o cuanto e~ sí ó por. sí es, por propia virtud, al píritu, surgiendo á un tiempo la estatua ungida por
to~as las funciones fisiológicas á la dig!stión c~nsi- U:-b~ es~ ~ Dios y ~e Dios toma su verdadera subs- ~nto~ recuerdos en los es~ombros para completar l:t
histona de lo p~sado, y el mdio lleno de vida por l:ts
gmentes. Así, cometiendo una especie de calaverada
~et\ ~ as estas ideas. en vez de conducirnos al
co_stas
para decirnos cómo surgía un continente apabrutal _á_ lo Orígenes, truena contra el matrimonio y :a~:d~~am;ento del alma, nos conducen á su inmorrepdo
y apercibido á implantar en su seno la sociela fam1l_1.a, fundado, según sus textos, en que los cree mi
. uesto q~~ tenemos dentro de nosotros dad regenerada
de lo porvenir.
por Cristo á la continua conspuidos é inapelablesmo_~ un ser espmtual capaz. de concebir la idea
~ente condenados. Mas como á sus propios ce ados y uuna t ea capaz ?e abrazar lo infinito, no temamos
VI
OJOS en seguida salté la observación de que hatría el q . e la no~a dormida en el arpa de nuestros sentimun?o ~ntero _de acabarse así, encógese de bom bros r~entos, ~1 la llama guardada en. el barro de nuestros
con md1ferenc1a, Yexclama implacable con gravedad· . e~os. m el aroma consubstancial á nuestra vida se ta ~ero volvien_do ,á nuestra crónica, no la compleriamos de mngun modo si omitiéramos y olvidá«Pues que se acabe.)) ¿Hay cosa tan detestable com~ pier ~n comb fugaz nube; al contrario, volverán á su
ramos
el drama último de nuestro eximio Eche ara
e~te planeta nuestro en el universo? Miren qué pre- esenct y su stancia, co~o l_os rayos luminosos que
c10s0 don la humana vida. Como se co en tantas por e crepúsculo matutmo ~enen del sol, vuelven al Verdaderamente asombra la suma de facultade: e~
flores del nacer al morir hay para detene~e a uí e 1 sol ~n el crepúsculo vespertmo, por ser divina ema- que Natur~leza dotara, en hora de prodigalidad, á
edén semejante y llama~ á otros anegándolos, ~o e~ ~af1~n de _aq~el su fulgur~nt~ disco. Si á un platónico ~i~e su htJO _pr~dilecto. Necesitase ascender á los
este_ valle de lágrimas, en este océano de lodo. Los bf e~~cimiento le hubierais. asegurado que no ha- . ~pos de Vm~1 pa~a encontrar una serie tal de múlgobiernos han tomado tal miedo á semejante libro
. a espmtu en el cuerpo y Dios en el espacio, vol- ttp es f extr~ordrnanas aptitudes. Matemático, hacenque, se~ún el editor francés dice á la cabeza des~ ;~rao~ la~ espaldas_ con desdén; y si le hubierais pe- d1s~a, ingeniero, poeta, orador, Echegaray no tiene
traducc1ón, hasta los Estados Unidos lo prohiben ~ o ª1 e¡ostración de sus dogmas, probáraos su i~ual. Con Goetbe puede comparársele por haber
Declaro que sin tal reclamo, puesto en la portada y~ e
ta es ogma~ no_ se demuestran, cual en mate- esc~to éste, no sólo poemas Y tragedias y dramas
nunca lo hubiera leído.
'
m ttcas, en esas ciencias de la exactitud, no pueden Y o as y romances y viajes, tratados muy sabios
demostrarse aquellos apotegmas que constituyen su h~st_a con verdaderas innovaciones, de Física mat!fund~mento,
'los postulados primeros del inmortal m tica y de Historia natural. En poesía dramática
V
Euclides. y esta idealidad compadecfase por com- putde tsegura~se que reina Ecbegaray enteramente
~n verdad que debemos preferir á todos estos his- pleto en ellos co? el c~lto y devoción á la Natura- so o so _re su tiempo; y no veo quien lo emule y con
terismos de las letras contemporáneas la salud y ro- leza, con _la realidad viviente. Diríase que habían e¡ compita e~ extrañas tierras. A pesar de todo esto,
UStez.de_ alma Y cuerpo contenidas en las obras del todos nacido en aquellos islotes perfumados por los e dr~rna último, con un acto primero de mérito ex~enacimien~o. análog~s, por lo externo, á las heléni- arom~s del cedro, á cuya sombra creciera Homero ce~cr?nal, no _ha encontrado en el público aquella
as, Y en lo interno animadas por el espíritu de Cris- en e_l mgreso d~ las grutas, marinas y campestres á unamm: acog!da que otros dramas suyos. A la verto Y de Platón. Así me regocija y arroba el volumen un ~empo, ha~1tadas por Calipso. Sus almas, según dad, y sm pas16n, de~pués de haber mucho reflexio~ltimo ~e Muntz que la casa editorial de Hachette lo tte~nas, debieron asistir á la más hermosa edad nado i5°bre tal materia, yo inflijo la responsabilidad
ª publicado en estas Navidades bajo el título es- helénica, en que los dioses alegremente surgían de comp eta de lo que pasó á flaqueza del desem eño
fJendoroso d~ Rt11acimie11to Lo declaro: cuando be las o~das; y según lo sublimes. á la época en ue Tenemos dramas excelentes. Nación de aventu~as l~
0 á Fl?ren_cia he puesto empeño en pasear por los los titanes )uchaban con el Olimpo, estremecie~do ~uer~a, buscamos en el teatro recreo consonante con
s Jardme~.de Academo,_ t?da vía flori?os como desde el Ehseo hasta el Averno y arrojando rocas ~ n. ole natural española y con los ministerios
m J a R~púbhca de los Méd1c1s, y en ceñir mental- al mar,. cuyas aguas escupían á los cielos. Hablaban históricos n~estros. La poesía, la elocuencia, la pinente_ ba3o la_s hayas ungidas por tantos recuerdos los ~emos del Renacimiento cual en Grecia cuando :uridno mon:án en ~spaña. Desde que las tablas de
platómcos gmrnaldas de laureles sobre los bustos )os ióvenes,. enardecidos por los hexámetros de Tirteo ª 1ad m~dia se animan en los monasterios hasta
a técnica del arte consigue los perfeccionamieniue aún relucen, de quien escribió diálogos como eÍ ih~n. á monr con la sonrisa en los labios y la tran'. que
tos contemporáneos
.
.
.
• nuestros anales rnscrrbet\
con
anquete Y el .R!dón, en cuyas ideas comulgaran qmlidad_ en el pecho por su libertad y por su patria á
ure~
cincel
en
los
templos
de
la
gloria
desde
un
Así la d10sa del amor los visitaba en su áureo carro·
1
apellido como el de Berruguete hasta un apellido

r

~º/

tº

h~:f

�20

LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

NúMERO

47i

cuadritos E11 el campo y En la dehesa demuestra más
como el de Fortuny. Lo mismo nos pasa en el teatro, to las loggie, la Sixti11a, y á los que florecieron des- brío que sus compañeras.
lo mismo. Tienen los extraños que traducir desde pués el más severo ascetismo, como á Zurbarán y
No cierro este articulillo sin mencionar á Querol.
uuestro Cid hasta nuestro Don Alvaro. La dinastía, Lesseuer, las gallardías de una época eminentemen- La estatuita que exhibe, Ve11u ia vigilante, única obra
presidida por Lope, acaso no llegue á extinguirse te pagana y artista á Rubens y Ticiano, y las glorias escultórica que en esta Exposición existe, es digna
jamás en la tierra clásica del drama romántico. Pero nacionales á Velázquez, se empleó el fresco ó el óleo; del cincel del autor de La Tradición. De gallarda
¡ay! que nos van faltando actores. Y esta falta de ac- aquellos artistas, como sus contemporáneos, pensa- apostura, muy bien plegados los paños, de línea
tores destruye poco á poco el cultivo de la mejor pa- ban, no para ellos, pensaban para los siglos que ha- bastante correcta, tiene sin embargo cierta altivez
gada entre todas nuestras artes literarias, el cultivo bían de suceder al suyo, y sus ideas debían ser plás- aquella cabeza que no encaja muy bien en una aguade la poesía dramática. Tenemos á la cabeza de to- ticamente durables, como durable es la Historia; los dora, siquiera sea veneciana.
das nuestras actrices María Tubau; pero ella misma artistas de hoy, sobre todo los españoles, italianos y
R. BALSA DE LA VEGA
y las que puedan seguirle, así en mérito propio como franceses, - hablo de la generalidad, - gracias si en
en público favor, andan solas por teatros completa- fuerza de acosar al modelo para que se ponga este
mente faltos de verdaderas colectivas compañías. Lo trapo de moda, ó pamela, ó el jitchú de encaje, lomismo sucede con los actores: Vico solo y errante, gran hacer el tipo insubstancial de la señorita del día
Ricardo Calvo solo, Mario solo ¿qué pueden hacer? en el tocador, en el baile, en el teatro; gracias si pinMuy apasionado yo en política, nunca jamás hablé tan con toda clase de artimañas y retoques la coco/le
ó la chula, y cuando se enternecen y se echan por
con Sartorius; pero detestando su gobierno, admiré
una obra imperecedera suya, el Teatro Español, don- los trigos del lirismo, de lo bucólico y también de lo
de reunió con Matilde y Teodora y Bárbara, Valero sentimental, es cosa de ver las mismas coco/les por
y Romea y Arjona. Yo soy tan viejo, tres años me tipos del campo, ó por el contrario, naturalismos
faltan para sesentón, que á Guzmán y á Latorre oí. tanto más repugnantes cuanto con menos arte están
Eran todos los mentados maravillas en su género. vistos. Y como todo esto es obra sin idea, como todo
Mas había entonces mayor unidad en los actores esto es insubstancial, como todo esto no tiende más
que ahora; todos cuantos se parecían se acercaban, que á despertar el erotismo en unos, á halagar la vaniimportándoles sobre sus intereses y sus renombres dad y el lujo de otros y á proporcionar el placer del
propios el interés y el renombre de los dramas que sentido de la vista en los más espirituales, por donhadan. Yo comprendo por qué Tamayo, nacido en de infiero que á tal arte, que está condenado á molas antiguas compañías y maestro desde su nacer en rir, viénele á pedir de boca la acuarela y el pastel,
la composición del drama y en la ciencia del tratro, como procedimiento que según el organdi y la muse ha retirado y abstraído en su sillón de la Espa- selina duran lo que el capricho de la moda, no queñola y ante sus armarios de la Biblioteca. No se pue- dando ni rastro de ella al cabo de breve tiempo.
Y es fuerza seguir la corriente que nos viene de
de hacer nada con estas compañías que ahora se forallá,
de los Pirineos. Allí artistas serios, como L'Erman entre nosotros, cabezas verdaderas sin pies, ó
mitte,
pintan al pastel, que exige un dibujo admirapies verdaderos sin cabezas. Así, como la virtud culble
si
lo
que de ese modo se pinte ha de resultar una
minante de nuestro Echegaray sea la bondad, estoy
obra
de
arte. Si el pastel no fuese tan deleznable,
seguro de que imputará él á sí mismo la desgracia de
su drama último y no á quien lo desbarató y des- conociendo bien su sencillo mecanismo y siendo el
compuso Cosa verdaderamente demostrada: la dra- que lo conozca un buen colorista, pueden hacerse
mática española perece como no se modifiquen los maravillas; se llega hasta conseguir la jugosidad y el
corrales de nuestras comedias. ¡Oh! Si yo tuviera el vigor del óleo; ¡ay! pero el óleo dura muchos siglos y
llO"i ~m:t:EI. &lt;:RAl' , ilustre contraalmirante peruano
ingenio ático de un Clarín, la maestría soberana de el pastel... Sin embargo, en esta corte existe una copia
de
los
Borraclws
de
Velázquez,
que
tiene
cerca
de
un Balart, la competencia indudable de un Picón, la
SECCIÓN AMERICANA
gracia salpimentada de un Indolente, la historia de dos siglos de vida, y á pesar de tan larga fecha se
conserva
admirablemente:
¿conocerían
los
artistas
de
un Cañete, cogería mi látigo y metería todos los acentonces el medio de fijar el lápiz de color? Si lo coMIGUEL GRAU
tores de primer orden dentro de un solo teatro.
nocían, hoy no se conoce; y del pastel, tengo para mí
(PERFILES PERUANOS)
EMILIO CASTELAR
que su reinado será bien corto por muchas causas, y
una de las más importantes esa.
Ante el nombre glorioso que encabeza estas líneas,
Pero mientras está en boga estudiémosle, que los marinos de todo el mundo se descubren y AméEXPOSICION DE PASTELES Y ACUARELAS como auxiliar para la obra seria es digno de tenerse rica entera se postra de rodillas. He dicho que los
muy en cuenta procedimiento tan sencillo y de resul- marinos de todo el mundo, exagerando un tanto;
EN EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES DE MADRID
tado tan inmediato.
contados serán los españoles que lo conozcan: cuanEn esta Exposición del Círculo se han presen- do Miguel Grau conquistó un puesto resplandeciente
No sé qué pensar viendo el derrotero que las Bellas Artes siguen en las naciones latinas. Así me pa- tado sesenta y tres pasteles. Casi todos los titulan al lado de los héroes, cuando después de su gloriosa
rece que los artistas van por buen camino marchan- Estudios sus autores, y realmente no tienen otro va- campaña voló á los Campos Elfseos, en donde Chudo de acuerdo con las novísimas corrientes del posi- lor, pero hay dos que merecen especial mención; uno rruca debió esperarle con los brazos abiertos, España
tivismo que caracteriza la sociedad actual, como creo de ellos es debido á Sorolla el otro á Peña. El de no tenía representación naval en el Pacífico, como
que se equivocan de un modo lamentable, dedicán- Sorolla, hecho con el deseo de producir en la retina la tenían, y !ucidísima, Francia, Inglaterra, Alemania,
dose á estampar en el lienzo, en papel ó en el már- del espectador la ilusión de la realidad misma y Italia y los Estados Unidos.
mol lo que ese positivismo nos muestra de color de como tal manejadas las barrillas como pudiera los
¿Qué extraño debe, pues, parecernos que sólo un
oro, - pues el color de rosa ya no es de este mundo; pinceles del óleo, es una obra llena de luz y de ver- reducidísimo número de nuestros marinos sepa quién
- lo que ese positivismo viste con brillantes y tercio- dad; titúlase El Calafateo; el de Peña, está pintado fué Miguel Grau ni las hazañas sorprendentes por él
pelos; lo que ese positivismo disfraza con el Cham- á luz templada, y carnes, telas, fondo, todo tiene una realizadas?
pagne, con el Jerez, con el Falerno, con el 111drosse, entonación suave finísima; representa'una media figuY, sin embargo, un marino español ilustre, don
con la veloutzne; los grandes dolores, las grandes ra de mujer elegante quitándose el abrigo, y su autor Juan Bautista Topete, con quien me cupo la honra
ideas, la virtud, el vicio, que pierden sus naturales la dice Después del baile. También debo mencionar de hablar en Santander al día siguiente de mi regreso
fisonomías haciéndose igualmente aceptables porque un gran pastel que representa una aldeana tumbada de América, me decía conmovido: «Hubiera dado la
se hacen igualmente indiferentes al caer dentro de la sobre la hierba, y casi de tamaño natural la figura; vida por presenciar esa guerra de titanes,» aludiendo
esfera especulativa, que es el crisol adonde van á original de Pando y muy bien entendido el procedi- á la chileno-peruana.
parar hoy sentimientos, pasiones, ideas; el mundo, miento y el color. Ruiz Luna, el autor de la marina
- ¡Grau!, decía Topete, Grau es la figura más
Trafalgar, premiada con medalla de oro en esta grande y más simpática que América puede presenen fin, del espíritu.
Cuando veo esa enorme cantidad de tablas, lien- última Esposición nacional, también exhibe doce es- tarnos después de su independencia. Yo hice la camzos, acuarelas y dibujos que figuran en exposiciones tudios al pastel; los que representan unos vapores en paña del 66, señora...
y escaparates, en gabinetes y en las páginas de las marcha son buenos. Siguen Plá, Bilbao, Mascó, Ma- Y con honra, le contesté.
lluslracio11es, representando una Joven jugando con rín y otros varios artistas con obras más ó menos
- Con honra la hizo la marina española; pero yo
un galo, Esperando, Estudio, En la playa, En las afortunadas. El maestro Sala mandó de París un pas- peleaba contra mis amigos del Perú, sin acordarme
carreras, pienso que tales motivos están perfectamen- tel, una mancha buena; quien está mal en el suyo es que eran extranjeros; me parecía aquella una de nueste acordes con esta frivolidad . escéptica que aparen- el eximio artista José Jiménez Aranda. A cambio tras contiendas civiles. ¡Qué valientes! ¡Qué valienta el positivismo, para no mostrar al exterior, á los nos exhibe unos guaches, - que no es lo mismo que tes! ¡Y cuánto he queddo yo á Monterito!
espíritus elevados que contrapesan tal doctrina, el aguadas, como asegura mi buen amigo el distinguido
Aludía el bravo Topete al contraalmirante peruano
gesto salvaje de su egoísmo, tan brutal como el ca- literato y crítico Jacinto Octavio Picón, - admirable- D. Lisardo Montero.
ñón arrasando la ciudad y el bosque, puesto que á mente dibujadas y construidas, aun cuando se reuestro viejo marino me preguntó por cada uno
su conveniencia sacrifica arte, ciencia, industria, todo sientan de la tonalidad gris que da á sus pinturas el de los jefes de la escuadra peruana; quiso enterarse
en fin, amoldándolos á sus especulaciones, dándose- autor. Marcelino de Unceta exhibe otra guache que de todo minuciosamente; condolióse de que España
le un ardite de que el nivel filosófico, psíquico, se representa Un !zúsar de 1834; el caballo muy bueno, no hubiera tenido representación naval en el Pacífico
rebaje, rebajando hasta la moda y la adulación lo el hombre no tan bueno. Entre las acuarelas mencio- cuando estos acontecimientos, y honrando la memoque no es de la moda ni del hombre vulgar. Y pien- nables está en primer término La Santera de Soro- ria de Topete puedo asegurar que se conmovió oyenso también que, como cuanto el arte produce suges- lla; Un mal encuentro, de Bilbao; Mientras pasa la do el relato de las heroicidades llevadas á cabo por
tionado por ese ambiente que nos rodea es así frí- tormmta,de Pulido; y como maravilla, Una cabeza,del los jóvenes que él había conocido en los comienzos
volo, no durable, como no son durables tampoco los malogrado Plasencia. ¡¡Es desesperante ver cómo esta de su carrera.
caprichos insulsos del hastío, encuádrale á mil mara- cabecita vive, alienta; cómo está llena de color, de
Pues bien: Topete, que amaba á los que en un
villas la novedad de los procedimientos puestos en sangre, y sin embargo, no representa una hora de tiempo fueran sus adversarios, no sus enemigos, haboga. Cuando había que dar forma á las creaciones labor!!
Tres señoritas asisten con trabajos á la guaclze, á bía seguido paso á paso la estela brillante que el Huasde los grandes genios místicos, se pintaba grande, al
car, al mando de Grau, iba dejando en sus atrevidas
encausto; cuando más tarde la historia, la filosofía, el la acuarela y al pastel, á este certamen. Las tres excursiones de Norte á Sur y de Sur á Norte; pero
simbolismo inspiraron á los artistas del Renacimien- están muy discretas; pero la señorita Poncela en los

r

r

�LA

ILUSTRACIÓN ARTISTICA

NúMERO 472

LA

NúMERO 472

I LUSTRACIÓN ARTÍSTICA

apenas si algún otro de los que tan alto pusieron el pabellón de la m1rina española en aguas del C¡illao habrá mostrado curiosidad por saber
qué fin tuvieron aquellos valientes.
.
.
Si con mis apuntes biográficos reparo en parte _la 1gnoranc1~ que hay
por acá respecto á un héroe que l_le_vaba un apellido ta~ espanol com?
el que más creeré prestar un serv1c10 ,á nuestr~ dorada JUV~ntu? manna haciéndole presente que las magnificas págmas de su historia se repr~ducen allí donde hay sangre y nombres iberos.

Nació Miguel Grau el año 1834 en Pinra, ciudad situada al Norte
del Perú coronada por cielo sin nubes, eternamente azul, y por un sol
cuyos ardientes rayos producen ~e~etac_ión espl~~dida y naturalezas tropicales. Hijo de padres_ ricos y d1stmgu1dos, qu1s1e:on é~to~ darle carrera conforme á sus aficiones, y comenzó los estudios naut1cos ~n l_a escuela de Paita, puerto de excelente arribaje en la misma pro~mc1a de
Pinra y adonde las comisiones científicas europeas fueron oficialmente
en b~ques de guerra de sus respectivas naciones á observar el_ paso de
Venus, allá por los años 1879 ó 1880, que no recuerdo precisamente
la fecha.
.
Comprendiendo el padre de Grau q~e navega~?º lejos de la patna
podían acentuarse más y más las afic10_nes d~l mno, embarcólo en un
buque merca~te europeo, y al cabo de ~1e~e anos regr_esó, apena~ hombre, á su patria con un caudal de con_o_c1m1entos, náuticos y don:iinando
varios idiomas. El inglés le era familiar como a todos los mannos del
Pacífico.
En mayo del 54 era guardia marina; en marzo d~l _56, alférez d~ fragata; en septiembre del 63, teniente segundo: en d1c1embre del mi_s~o
año, teniente primero; en marzo del 65, _capitán de cor~e!a; en JUl~o
del mismo año capitán de fragata; en 1uho del 68, cap1tan de nav10
graduado, y en' abril del 73, capitán de navío efectiv~.
En 1 868 protestó enérgicamente de no qu~r~r servir al mando de un
almirante extranjero, y fué separado del serv1c10; por (º ~ual y entrando en los vapores mercante$ de la compañía inglesa, sirvió_ á ~sta cerc~
de un año soportando sin quejarse las amarguras del patnot1smo hendo por la ~rdenanza; pero muy pronto volvió á ocupar un pu_esto en la
armada, embarcándose en el monitor Huascar, panteón glonoso de su
rápida y brillante carrera.
En 1876 la provincia de Paita le nombró su representante en cortes,
y al terminar las labores parlamentarias de aquella cámara le sorprendió la guerra, cuando de nuevo tomaba_ el mando de s~ buque.
.
Aquí dan principio para el hombre ilustre las hazanas que han inmortalizado su nombre. Después de la funesta fecha del 2 ~ de mayo
de 1879, en que vió Grau sepultarse en los mares á s~ comr~ñer~ la
fragata blindada Independencia, se multiplicó emprend1end~ 1~finitas
campañas, en cada una de las cuales conquistó para su patria timbres
de limpísima honra que con orgullo puede presentar ante las más po·
derosas flotas del mundo. El Huascar rompía bloqueos para llevar
auxilios órdenes y alientos á los bloqueados; custodiaba trans~ortes de
tropas, de víveres y de municiones, desafiando hasta la temendad á la
poderosa escuadra enemiga que cuando menos lo esperaba encontrábase con una nueva y heroica correría del monitor peruano.
.
El Huascar era un fantasma y Grau su espíritu gigante, su alma indomable.
En una de sus improvisadas excursiones apar~cese frente al puerto
de Antofogasta, región boliviana ocupada y artillada por los chilenos,
y presenta combate á las baterías y buq~es surtos e~ la rada; apres~ en
buena ley barcos y lanchas de los enemigos; per? siempre _n?ble, siempre generoso, siempre magnánimo, trata al vencido y al pns1onero con
el amor y la consideración de un patriarca hebreo.
Rompe por segunda vez el bloqueo de !quique, ap~esa el hermoso
transporte Rimac con el regimiento montado de carabineros de Yungay, y pudiendo destruir el Matías Cousifio para coro_nar s~ obra, se
resiste á echarlo á pique antes de poner en salvo, á la tnp~}ac1ón.
«Comandante, grita Grau en inglés al del A(al1as Cousmo, ~mbarque
su gente que lo voy á echar á pique;» generosidad qu~ le vahó perder
momentos que eran preciosos, pues no tardaron e~ ~v1starse los acorazados chilenos que á toda máquina corrían en aux1l~o de los s~~o~. El
Huascar huyó con la presa del Rimac, y prefirió de1ar el Cousmo integro antes que inmolar enemigos indefensos.
Este era Miguel Grau.
.
.
América entera prorrumpió en gritos de entusiasmo; los conce)OS de
la Reptíblica le decretan honores y ~edallas; la~ señoras de L1:"a le
envían una guarnecida de gruesos bnllantes; la Juventud argentina le
regala un álbum magnífico; de otras partes le man~an tarjetas de oro
con inscripciones y riquísisimos estandartes, y las senoras de Sucre, capital de la república de Bolivia, le mandan una medalla con ocho grandes brillantes.
.
La mujer americana, entusiasta cual ninguna, patriota_ hasta el delirio y valiente hasta el sacrificio, fué la primera en glonficar al héroe
que más parecía de leyenda que real, verd~d~ro y tangible.
El soberano congreso decrétale por unamm1dad el grado de contraalmirante, y Grau continúa, sin enva?ecerse, sin da_rse cuenta del porqué
de su glorificación, vistiendo el umfor_me de ~ap1tán de navío, manteniendo enhiesta la bandera de la patna y haciendo grande el n?mbre
del Pení con la oficialidad del monitor, digna en un todo de su inmortal jefe
¡Pero estaba escrito!
La escuadra enemiga sorprendió al Huascar en la mañana del 8 de
octubre de 1879. frente á la punta de Angamos, que desde aquella fecha puede llamarse el Trafalgar a1:1ericano. La lu_c~a. no podía s~r más
desigual; la defensa era una temendad, era un smc1d10 cruel, y sin embargo, nadie vacilaba.
La escuadra chilena con sus dos poderosos acorazados ( Blanco En-.
calada y Lord Cocl1ran) al frente avanza en son de combate; el Huas-

LOS PARLAMENTOS DE E UROPA. -EL !'ALACIO DEL REICll!iTAG, E!\ l!ERI. ÍX

car, que dispuesto á la pelea cuando arrojaba las muras tenía el aspecto de un zapato grandísimo, no puede sostener la lucha ni con remotas probabilidades
de éxito. Su terrible arma es el ariete; pero ¿cómo
embestir á los colosos sin que ,antes éstos lo destruyan?
Tenía el que fué buque peruano y hoy forma parte
de la armada chilena un torreón de forma cilíndrica,
resguardado por un blindaje de cinco y media pulgadas. Estaba el torreón colocado delante del departamento de la máquina, y provisto de declives y rodados para dos cañones de doce y media toneladas,
con balas de trescientas libras del sistema Cowper.
Su aparejo era de bergantín con el trinquete en
forma de trípode para facilitar el manejo y movimiento de los cañones giratorios del torreón.
La máquina era de trescientos caballos, las calderas estaban reforzadas y tenían magníficas válvulas de
seguridad.
Contaba de registro mil cien toneladas, y un andar
de doce millas y cuarto por hora, con un calado de
diez y seis pies ingleses; sus dimensiones doscientos
pies de eslora, treinta y cinco de manga y veinte de
puntal, y el blindaje del casco de cuatro pulgadas y
media, una menos que el torreón Con esta pequeña
arma de guerra se aprestó Grau á morir con honra.
Pocos momentos antes de entrar en combate, el
ayuda de cámara del contraalmirante, un joven llamado Alcibar, condujo á la torre la espada de su amo.
Vestía éste pantalón azul sin galones, levita inglesa
de castor también azul con tres botones en la bocamanga y las presillas de capitán de navío, y llevaba
calada la gorra El contraalmirante no llegó á usar á
bordo el uniforme de su alta clase ni enarboló jamás
la insignia correspondiente.
Grau era el soldado de la patria, tan modesto
como grande.
Empeñado el combate, dos bombas enemigas atravesaron la torre del comandante en dirección de la
mura de babor á la aleta de estribor, y un cuerpo
cayó sobre la cubierta. - «i Ha muerto el comandante!,» gritaron, y la tripulación, sin perder su sangre
frí_a ni su valor heroico, recogió aquel cuerpo, que sin
mirar, tales eran los fragores del horroroso combate,
condujo á la cámara de popa
Uno á uno fueron sucumbiendo aquellos valientes,
Y uno por uno ascendiendo al mando del buque por
orden de categorías.
Quedaron con vida dos tenientes segundos, Cansec~ y '-antillana; un alférez, Herrera, y el valiente
oficial Pedro Gárenzon.
Después de aquella catástrofe, y cuando los pocos
U?~-' vivientes se disponían á sepultar el líuascar, fué

éste tomado al abordaje, al mando del teniente Simpson, de la marina chilena.
Se pensó lo primero en recoger el cadáver del contraalmirante, que se suponía en la cámara de popa;
pero cuál no sería la sorpresa de los oficiales peruanos al ver que aquellos restos, si muy queridos y respetados, no eran los del ídolo; eran los de otro valiente, Diego Ferré, ayudante de Grau, su compañero de glorias y su hermano en la muerte, pues que la
misma bala les arrebató la existencia.
Pedro Gárenzon pidió y obtuvo permiso del oficial
vencedor para permanecer en el Huascar, hasta encontrar los restos venerandos de su jefe; inútilmente:
entre el montón de cadáveres y de miembros esparcidos por todas partes no había señales de ninguno
que hubiese pertenecido á Miguel Grau.
Los cadáveres del segundo comandante Elías
Aguirre y de los tenientes primeros Rodríguez y Ferré, así como el cuerpo moribundo de otro valiente,
de Enrique Palacios, fueron cuida.dosamente recogidos; pero Gárenzon no podía darse por satisfecho no
encontrando la menor señal que le descubriese al comandante.
Por fin, entre las astillas y hierros que habían convertido la torre en montón informe, descubrió un pie
desnudo, apenas aprisionado en botín de cuero, cuyo
chanclo había desaparecido; al pie estaba unido un
trozo de pierna, hasta la mitad de la pantorrilla. Gárenzon reconoció el miembro mutilado del contraalmirante; no le cabía duda, era parte de su pierna derecha.
Cuidadosamente fué envuelta la sagrada reliquia
en un pabellón de bote peruano, y al día siguiente
encerrada con gran esmero en una caja para ser depositada en el cementerio de Mejillones de Bolivia
junto con los otros valientes de la jornada.
El contador del Huascar, D. Juan Alfaro, fué el
encargado por Gárenzon para acompañar los queridos restos y marcarlos convenientemente. Los cuerpos de Aguirre, Ferré y Rodríguez quedaron, pues,
en tierra extranjera, acompañando aquel fragmento
venerando del contraalmirante, y el hoy obispo de
Santiago de Chile. ilustrísii:no señor Fontecilla, fué
el primero que celebró una misa en sufragio del alma
del héroe peruano.
Señaláronse las sepulturas con inscripciones y cruces, y la que marcaba el sitio en donde quedaban los
restos de Grau, fué asimismo distinguida con una
banderita peruana que en ella clavó la mano piadosa
de un oficial chileno, el señor Goñi, comandante hoy
del acorazado Blanco Encalada.
Algún tiempo después el contraalmirante Vill, de
la marina chilena, pidió al gobierno de Chile autori-

zación para trasladar al mausoleo de su familia en
Santiago la modesta caja que encerraba una parte
de aquel cuerpo viril, envoltura de un alma tan grande, y Miguel Grau fué trasladado á la capital de Chile, en donde provisionalmente descansó al lado del
general Vil!, veterano de la independencia.
El 22 de junio último fueron entregados los restos
del grande hombre al ministro del Perú D. Carlos
Elías. para ser trasladados á su patria idolatrada, más
rica por haber dado vida á Grau y á sus compañeros,
que por sus bosques de maderas preciosas, sus minas
inagotables y su territorio vastísimo y hermoso.
Los enemigos de ayer despidieron hoy conmovidos lo que del inmortal marino conservaban, y las
damas chilenas saludaron, llorando enternecidas, el
fúnebre cortejo con que de Chile salió el adversario
generoso y magnánimo, cuyo nombre 1Jertenece en
la tierra á todo el continente americano, como en el
empíreo pertenece al Creador, que tan á su imagen
y semejanza lo modelara.
La historia reserva á Grau páginas brillantísimas:
la tradición popular le consagrará culto idólatra.
Honor eterno á los hombres que han sucumbido
haciendo reverdecer los laureles de Lepanto y de
Trafalgar.
EvA C.•uu:r.
~..,...,,..,_,....... . . . . . , ~ ........

~

.....,..._,_~.....,...,,

LOS PARLAMENTOS DE EUROPA
V
ALEMANIA

Mientras el príncipe de Bismark dirigió los asuntos del imperio de Alemania, acostumbrábase á decir: «El parlamento alemán no existe sino cuando el
canciller habla.» Ahora bien: el canciller ha desaparecido de la política activa, y el parlamento alemán
existe más que nunca; está muy vivo. y lejos de perjudicarle la desaparición del gran hombre á quien
Alemania debe su política actual, le ha sido provechosa; pues no pocos de los que enmudecían antes
hablan ahora mucho, y más de una cuestión que apenas se osaba tocar, por temor al maestro, trátase
hoy á fondo.
Conocida es la organización política de Alemania:
el Imperio es una confederación de diversos Estados
alemanes, que en virtud de la Constitución de 16 de
abril de 1871 han conservado su parlamento especial. su gobierno y su legislación. Tal vez interese
conocer esos Estados, cuyo número es de 26, pues
apenas se sospecha la existencia de algunos. Son los

�EL ULTIMO SALUDO, cuadro de J. Andreotti

�NúMERO

LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA

26

472

NúMERO

472

LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA

I comenzaron en mayo de 1887, y en S de n~~iembre del n:iismo

chan de esta disposición legislativa, y ~sí se cuentan año verific6se la ceremonia de l t colocac10n de la pnmera
siguientes: 1.°, Alsacia-Lor~na (que es tie~ra de !mped
.
rio y se encuentra e n una _s1tuac1~n especial)i 2. , An- en el Reichstag más de 150 prefectos, ¡ueces y. otros pieclra.
El proyecto y la dirección de esta obra son ~1 arqu_itect_o
halt· 3.° Baden· 4. Bav1era; 5. , Brema; 6 , Bruns- funcionarios. Se puede ser al mismo tiempo diputa- Ernesto di Mauro, á quien han ayudado una porción de mtehdo de la cámara de uno de los países de la confede, 7.º,
' Hamburgo;
'
' 8.°, Hesse; _9·,
º L"b
wick;
u eck; 10,
genles artistas encargados de los detalles del decorado.
Lippe; u, Mecklemburgo-Schwenn; 1_2, Mecklem- ración y del Reichstag, por la misma circunscripci_ón
6 por dos diferentes; y á menudo sucede t~mb1én Mujeres de Sierra Leona. en el mercad9. - yn
burgo-Strelitz; 131 Oldenburg?; 1_4, Prusia; 15, ~eu~sentie rro en las calles de Sierra Leona, ~b'9-10!3
Ai.ne. 16, Reuss-Gera; 17, SaJonia-Real; 18, Sa¡on~a- que las dos cámaras á que pertenece un diputado de C . Haldane McFall.- \&gt;lucho porlríamos decir si qui•
celebran
sus
sesiones
á
la
vez,
de
lo
cual
resultan
siéramos extendernos en con,irleracione, geográficas, etn?graAltenburgo; 19 Sa)onia-Coburgo-Gotha; 20, SaJoniaficas y políticas sobre la pen!nsula de Sierra Leona\ coniunto
Meningen; 21, Sajonia-Weimar; 22, Schaumburgo- numerosas abstenciones
Esta cámara, así reclutada, funciona también de de posesiones que l~s i~gleses tienen en la _costa occidental d~
Lippe; 23, Schwarzburgo-Rudolstadt; 24,, Schwarz·
Africa entre el terntono francé; de los nos del Sur Y l_a re
burgo-Sonderhausen; 25, Waldeck; 26, Wurtemberg una man~ra especial, y aquí convendrá tal vez entrar pública negra de Liberia cuyo mortífero clima le ha vahdo el
en
algunos
detalles
que
fué
inútil
dar
en
las
monotri-te sobrenombre de White man's Cravt (tumba de l~s blanEstos diversos estados, aunque conservando una
independencia relativa, se han unido en confed~ra- grafías parlamentarias anteriores á la p~esente. Todo cos , y cuya capital, F'reetown, población de 30 000 habitantes,
compone en su mayor parte de_ negr~s ª:rebataclos por lo~
ción dando el título de emperador de Alemania á lo que se podría llamar aparato e~tenor del parla- se
cruceros ingleses de los buques dedicados a la mfame trata '.~r
mentarismo
de
Alemania
se
asemeJa
al
de
los
demás
los ;eyes de Prusia. Por eso mismo, y aunque la
nuestro propó,ito no es el de exponer datos y nollcias
países: el Reichstag nombra su mesa, se divide en co- como
que en buen n{1mero de lihros encontrarán nueslros lectores,
Constitución no diga nada sobre es~e punto, han reconocido su supremacía de hecho. s1 no de derecho. misiones, discute y vota; pero todo este aparato es nos limitaremos á clccir cuatro palabras acerca de lo que reprenuestros grabados.
.
Nombran delegados diplomáticos que forman el con- inútil, y todos esos votos no sirven para nada, por- sentan
En el mercado de Sierra Leona hay poca competencia, Y
sejo federal, el cual se reune en Berlín, y q~e prepa- que se entiende en absoluto, entre el pueb_lo Ys~s entre los dos sexos no existe la menor rivalidad en pu~to al
ran las leyes del imperio votadas por el Reuhstag, 6 representantes por una parte y el gobierno 1mpenal trabajo: los homl,res, dando muestras de gran gener~stdad,
parlamento alemán, cuya ejecución se confía al can- por la otra, que todo voto ~ostil del R e1:c/1stag sobre permiten que sus mJjeres desempeñen t?das las faen_as, incluso
una cuestión de importancia lleva consigo el pleno la de discutir, reservándose para ellos {m1ca_mente la importante
ciller del imperio nombrado por. el ~mperador. :B:n
función de pensar. Eso sí, piensan y meditan profundamente,
virtud de lo prevenido en la Const1tuc16n, el Impeno derecho de disolución.
sentados alrededor de la plaza, y cuando á fuerza de pensar se
Los
partidos
que
figuran
en
el
parlamento
ale~1á~
debe resolver sobre los asuntos extranjeros, las leyes
sienten rendidos de fatiga se retiran á dormir, plenamente conde aduanas los impuestos aplicables á las necesida- son: los conservadores puros, que se reclutan p_nnc1- \'encidos de haber realizado su misión en este mundo.
en Sierra Leona una hermosa pbza mercado adonde
des del país, las monedas, los ~aminos de hi';rro y pa\mente en la antigua Prusia; el p_artido d~I impe- lasI lay
mujeres llevan las mercancías, recorriendo á ve.ces para ello
canales, correos y telégrafos (excepto en .BaV1era Y rio, que tiene á su cabeza al anciano mariscal ?e muchas millas de dis1ancia, que hacen parte á pie Y pa~te en
Wurtemberg), las leyes militares, los reglamentos de Moltke, siendo el partido gubernament_al, y lo~ ~ac10- botes, sufriendo wolestias sin cuento. A todas éstas se ~vienen
policía respecto á la higiene, las leyes sobre la pren- nales liberales, que eran los adeptos mcond1c10nal- gustosas las tales mujeres con tal de lle~ar al fin de la !º:nada
de poder participar de las murmuraciones y del bulhcio del
sa y el derecho de reunión. Vemos, pu1;s, que _las men te á M. Bismark, pero que forzosament~ apoyan ymercado
que tanto las atraen· y tan es así, que prefieren andar
todas
las
proposiciones
imperiales,
cualesqmera
que
atribuciones del parlamento alemán son o m~s b!en
t.&gt;do el camino que vender en'él sus mercancías. Algunas veces,
sean.
Estos
grupos
forman
el
partido
gubern~rr.ental
serían muy extensas si los resortes de la_Co?~t1tuc16n
sin embargo, el cansancio puede más que la voluntad: una se
En la oposición hallamos el Centro, el pa~ndo más para á descan&lt;ar en algún rincón cómodo y agradable; otra llega
no se hubieran falseado desde un pnnc1p10; pues
M. Bismark, después de dar una Constitución parla- numeroso del ReidtStag, compuesto ~x~lus1vamente hasta ella y junto á ella se detiene para poder charlar, Yu~a ter•
cera y otras más se les agregan para oir lo que las dos primeras
mentaria, se apresuró en la práctica á concentrar de católicos, los progresistas y los socialistas.
hablan· luego se enserian mutuamente lo que para vender
Junto
á
estos
grandes
partidos
h~llansc
además
los
toda la autoridad en el canciller y el emperador.
traen y. de esta suerte en pocos minutos se organiza un pequeño
El Reichstag alemán se compone de 397 indivi- anti-semitas, los güelfos (algunos d1putad?s de Han- mercarlo independiente.
.
Dondequiera que ·se reunan unns cuantas muieres, _parece
duos nombrados por sufragio universal. (Notaré de nover que se han mantenido fieles al antiguo orden
de cosas), los polacos, los daneses, y en fin, los alsa- aquello un manicomio suelto, tal es la baraunrla pr?ducida por
paso que de los 397 diputad?s, ~rusia cuenta _236.)
charlas, voces, gritos, risas y disputas _La dispula es el
. .los llam~n sus
La Constitución de 1871 hab1a fipdo en tres anos la cianos-loreneses, 6 los franceses, como
rasgo característico de todos los grupos: los pohzontes, a~ostum:
allí,
que
fieles
á
la
protesta
de
las
p_rovmc1as
anexiobrados al espectáculo, presencian la contier.da des~e le¡os, Y si
duración del poder legislativo; pero el Reichstag ~legido en 1887 cambió en este punto el acta constitu- nadas no hablan casi nunca. También hay en el par- se acercan al corro de es¡,ectadores c~riosos ~s mas bien i:mra
presidirla en cierlo modo, que para mtervemr en ella; la idea
yente, acordando que en adelante se eje~ciera dicho lame~to algunos diputados que no for_man p~rte de que
de su 'deber tienen formada parece limitarse á conservar un
poder por espacio de cinco años. Los d1p_utados no grupo alguno y á quienes llaman salva¡es ( Wzlde)., porte digno, y cuando han visto terminar una q_uer_elln en u~
Réstanos
sólo
añadir
que
el
parlamento
alem~n
grupo, se dirigen con majestuoso paso al grupo s1gu1ente exh_1·
perciben indemnización alguna; tan sólo d1sfr~tan de
una ventaja, que se reduce á utilizarse gratu1tam~n- está provisionalmente instalad~ en un modesto_ edifi- hiendo por el camino su bastón, probablemente en la cree_ncia
que el poderoso hombre blanco ha encadenado á ese signo
te de las líneas férreas alemanas mientras haya sesio- cio de la Leipziger-Strasse, mientras se ter~ma el de
de autoridad á alg{m poder pacificador oculto que hace s1~per•
palacio
que
se
está
construyendo
y
que
será
mmennes. El Reichslag alemán tiene nominalmente todas
íluo todo ulterior esfuerzo de su parte para acabar con las riñas.
las atribuciones1 todas las inmunidades de los demás su y estará dotado de las mayores comodidades.
La excesiva mortalidad que reina en Sierra Leona es causa
de que sean alli muy frecuentes los entie~ros cnmo e\ que nuesparlamentos de Europa: no~1bra su ~esa, recibe peX.
tro grab,'ldn reproduce El ataúd que encierra el c~daver es ll~ticiones y tiene derecho de mterpelac16n; pero en la
vaclo en hombros 6 colocado en un carro, del que ttran los ~mtpráctica estas atribuciones son ilusorias, pues todo
, ...,..,..
gos del clifunto La presidencia del duelo C?rrespond~ a los
se ha d~ someter á la aprobación del emperador y
varones en pos de los cuales marchan las muieres veslldas de
negro 6 de blanco y ne~o, co~ traje_s á la europea _las de la~
del consejo federal. Sin este último, ninguna propoNUESTROS GRABADOS
primeras filas y más africanos a medida que el c~rteJO avanza,
sición votada por el Reichslaf? puede tener fuerza de
de suerte que delante va la clase media, que gasta botas, Y deley, y el emperador ejerce el derecho d_e v~to sobre Virgen en adoración, cuadro de Carlos _Cigna· trás formando la retaguardia, el populacho descalzo.
las leyes relativas á los impuestos, al eJérc1_to y á la ni-Floreció este famoso pintor italiano á fines del siglo ~\ 11
Úay en la comitiva gentes que llor~n y otra~ que fin¡:_en llorar~
marina. Además de esto, durante todo el remado de y ~.)mienzos del xv111 y fué uno ~le _los discípulos Y amig~s unas que asisten al entierro para lucir sus traJes,. y casi todas e
M. Bismarck, era costumbre que el canciller no predilectos del gran Albano. Los ptmc1pes y los m~gnates soh· una disposición de ánimo ~al, que su fran~a y rJ1elosa alegria no
cilaron con empeño sus obras y le er,comendaron tmportantes
relación con la senedad del acto a que concurr~:·. d
contestase á las interpelaciones. No se sabe aún si trabajos siendo el principal de éstos la cúpula de la Maclona guar&lt;la
Los grabados que publicamos están sacados de d1 UJOS e
M. de Caprivi seguirá la línea de conducta de su della F~oco, de Forli, fresco inmenso _en qu,: representó_ la C. Haldane McFall, de \Várringnton (Lancáster, Inglaterra).
ilustre y desagradable predecesor; pero en todo caso, Asimción de la Ví1gm y que le cos16 vemte anos de trabaJo,
El martirio de Santa Eulalia, relieve de Enriel derecho de interpelación, tal como se comprende al que siguen en \'alor artístico sus Entrada; ~e Pablo I II en que Barrón.-En la cripta de nuestra hermosa catedral v_eBolonia, Francisco J wra11do á los leprosos y l oder del ,:!mor,
en el parlamento alemán, no puede ser de ninguna alegorla que sirve de lambrequín al magnífico techo pintado néranse los restos de Santa Eulalia, patrona ele Barcelona. Virutilidad; toda demanda de interpelación debe firmar- por Agustín Carracho en el salón del palacio ducal de P~nna gen piadosísima y dotada ele grandes virtud~s, la fama d~ su
acendra.la fe hizo que muy pront~ compa~ec1era ante_ el t~~buse por treinta diputados al menos y no puede d~r
Aunque menos grandioso, no es menos bello qu~ los cttaclos
nal romano, que la sometió a un riguroso mterrogatono. r,;, las
lugar á ninguna votación. En una palabra, Alemania el cuadro Virgen m ador~C1Ó11 que rep~oducimos, unpregnado promesas ni las amenazas lograron hacer me)la en ac!ue)la ~lma
de sentimiento y correctisuno en su dehcada factura.
tiene parlamento, pero sin pa~lamentarismo.
.
fervorosa que al ser instada para que ofreciese _sacnfic1os a los
Cigr.ani supo arupar con exquisito gus_to _las _figu~:is para
Con igual razón podría decirse que en Alema?1a dar grandiosidad a sus composiciones; su dtbu¡o, 1~sp1ra~o en dioses paganos contestó sencillam~nte: Cr~~o m 111~111n Dewn
(Creo en un solo Dios) Entre horribles martmos _m~n6 la s~nta,
no hay sufragio universal más qu~ de_ nombr~. C1e_r- el Corre,.gio era noble y gracioso, y su ce,lor, s6hdo, vivo, vigoro- que
supo resistirlos con ánimo esforzado y cns1iana res1gnato que el artículo 20 de la Const1tuc16n del 1mpeno so. Reh~s6 ~uantos honores le ofrecie_ron el Papa, el duqu~ d~
ci6n.
, .
B , h
Parma y otros poderosos señores, y quiso s61o se! un gran arus~a.
dice que los diputados al Reidzstag son ~l~gidos por nombrado
El reputado escultor español Ennque ..ª~ron a represendirector de la Academia Clementina de Bolonia,
sufragio universal y directo y por escrutm10 secreto; sostuvo con todo su esfuerzo el arte á la altura á que dentro ele tado en su precioso relieve la e~cena del_Jm~10 en el moi_nento
en que Santa Eulalia contesta a la~ ex~1taciones ele sus Jueces
pero la manera como el artículo se aplica (6 mejor ella habían sabido eltvarlo los _Car~achos.
.
,
Sus cenizas reposan en Forh, baJ? aquella misma cupula er. con 1,,s referidas sublimes palabras: 1nsp1ra~o ha est~do el aut~:
dicho, quizás, se aplicaba), le hace completam~nte
en su composición, y al darle forma ha sabido dar a sus figura
ilusorio. En ningún país se aplicó jamás la candida- que su pincel derramó tantas maravillas.
todo el carácter de la época y hacerles expresar con verdad
suma los sentimientos que la situación engendra. C_orrecto_ en
tura oficial como se hace en Alemania; y no es raro
Galería Umberto I recientemente inaugurad~
ver en las salas de votación de los pueblos un aviso en Nápoles, obra del_ arq~itecto Ern~s.to d1 sus líneas, exacto en sus detalles, ace~tad~ ~n su d1s1nbuc16n
y agrupación, bien entendido en la d1spos1c16n ~e sus planos,
firmado por el alcalde, indicando el candidato en Mauro.-La capital del anllguo remo d_e las dos, Stcilias no el relieve de Barrón resulta granclioso en su con1unto, Y tanto
ha querido ser menos que la que en otro tiempo fue centro del
cuyo favor se ha de votar.
Milancsado: Nápoles tiene hoy _su G_alería U mberto I, qu~ puede por estas condiciones como por las dificultades que esa especialidad del arte escultórico entraña, si con ella ha de lograrbe
Todo ciudadano alemán de veinte años de edad es competir dignamente con la V1ttono Emanuele, ele M1lan.
elector: los motivos para retirar el electorado son los
La galería Umberto I, solemnemente inaugurada el ~ía 9 de el apetecido efecto, bien podemos afirmar que_!ª obra de n~es•
mismos que en los demás países. La inscripción ~n -noviembre último, consta de dos par\es e_xa1;tamente iguales, tro compatriota es de las que hacen la reputac1on de un arllsta.
una subterránea y otra al nivel ele la vta pubh&lt;;a, Deun cen~ro
El último saludo, cuadro de J. Andre_9tti.-:
las listas se hace más liberalmente que en Francia, octogonal
arrancan cuatro brazo~ que t~rimnnn, en las vms
ay en la figura de la hermosa dama belleza el~ expresion Y de
puesto que basta un mes de domicilio para ser ~n- T oledo, Municipio, San Carlos y Santa Bngirla y a cuyo_s lados H
forma· aquellos ojos mirantlo con amorosa tnsteza un punto
cluído en las electorales del distrito; pero en camb10, se abren tiendas y almacenes: sobre los del cru,cero alzanse lejano' del bosque por donde su amante desapare~e,. aquella
las personas que reciben auxilios no tienen derecho magníficas casas de tres pisos, cuyas fachadas estan_ adornadas mano puesta sobre el pecho cual si quisiera disminuir con la
profusa y elegantemente con mármoles, dorados y rmturas. En opresión las amarguras que lo invaden, aquel pañu~lo llevac(o
de votar Se elige un diputado por cada 100 ooo ha- la
planta baja y en el cruce de las galerías hay una vasta sala
bitantes; mas como el gobierno es dueñ~ absol~to que corresponde con el octógono superior Y,á la q~ese hadado á los labios para contener un sol1010 y ~ue n~ tardara en ser~ir
para enjugar una lágrima, todo revela la mtens1dad de una ~ast6n
en cuanto concierne á fa división de las c1rcunscnp- el nom hre de Sala Afar,¡;arita: en ella se daran c?nctertos y otros apenada por la reciente despedi_rla. Y en otro orden de tcleas'.
espectáculos,
á
cual
efecto
la
c\rcundan
dos
se~1~s
de
palcos.
ciones y al aumento del número de diputados, toma
la corrección y elegancia de la s:lueta que destaca sobre el fon
En el centro de la galería ekva;e una esbel11s1ma cu pula, por clo obscuro de la arboleda, la morbidez ele la_s ~arnes, el nr!íslos que quiere. Así, por ejemplo, Berlín, _que cuen- entre
cuyos cristales penetra á raudales la luz, que presta á la
ta 1.500 ooo habitantes, continúa no temendo más construcci6n un tinte alegre de que en gran parte carece su n val tico plegaclo de los ropajes y la poesía del paisaie q,ue tan bter,°1
armoniza con la escena pintada, son elementos mas c¡ue su •
que seis diputados, como en 1869.
.
milanesa. La altura ele los edificios ele la galería es de 25'72 cientes para demostrar que Andreotti, si no una cosa nuern, ha
Todo alemán elector es elegible, sino que haya 111- metros· la cld techo de los cuatro brazos ele 34'70
hecho por lo menos una cosa esencialmente bella.
Las ;lemoliciones para la edificación de la Galería Umberto
compctencia. Los funcionarios públicos se aprove0

1

EL VINO
POR Em!UNDO DE A~IICIS
CO:S ILUSTRACIONES DE l'ERRAGUl'TI, XIMENES Y NAIWI

( Co11ti1111ación)

Existe otro tipo curioso de ebrio, para citar uno
más, que tan sólo se encuentra en el bajo pueblo; un
bebedor, en el cual el vino suscita principalmente el
sentimiento de la admiración y de la devoción por
todo aquello que está en lo más alto de la escala
social. Son generalmente de bonísimo natural, po·
seen vivo y prof~ndo el sentimiento del orden, de
obediencia á sus superiores,
de respeto á la ley, acrecentado más si cabe por cierta
timidez y á causa del fantástico concepto que forman de
cuanto ocupa lugar superior
á su nivel. Son esos borrachos que se contemplan alguna vez por la calle, buscando, sombrero en mano, la
manera de entablar discusiones académicas con los agentes de la fuerza pública; recitar en alta voz soliloquios
haciendo el panegírico de su
patrono, de algún grande
hombre desconocido, que
los ha beneficiado y por el cual se muestran dispuestos á sacrificar la vida; hacer mil protestas ante
el primer llegado, golpeándose el pecho, de su devoción al rey, de su obediencia á las autoridades
constituídas y de ser buenos ciudadanos; desolarse
por el temor de no ser creídos; jurar, de vez en cuando, con la voz anudada por los sollozos y con el rostro humedecido de llanto, que nunca faltará su sostén
á las instituciones nacionales y que la dinastía reinante puede contar con su incondicional apoyo.
Todos esos pertenecen á la categoría de aquellos
que tienen, como dicen los franceses, le vin bon enfant.
al contrario del llamado «mal vino »del cual son pocos, sin duda, los que no han verificado la experiencia El refrán «tiene el vino triste quien tiene triste
el corazón» no es exacto. El vino produce embriagueces fúnebres aun en los más alegres caracteres.
Quien haya acudido al vino para encontrar consuelo
ú olvido, mortificado por las contrariedades 6 atormentado por algún sentimiento de odio 6 de rencor,
recordará el singular efecto que ha experimentado
completamente opuesto á sus deseos: la mente se ha
excitado, pero sin conseguir librarse de los pensamientos que la aprisionaban; sus ideas se han coloreado, pero solamente aquellas ideas, como si agrupadas, constreñidas á la puerta de la mente, absorbieren
tan sólo ellas los
vapores inebriantes, impidiéndoles penetrar más
adentro, hasta el
reducido mundo
de ideas y de imágenes risueñas
que otras veces
bulleron á su
contacto. La marea de la embriaguez se ha concentrado toda en
el sentimiento
que encontró predominante en el
momento de ascender, y ha tomado la naturaleza y la corriente de aquel sentimiento. Y es por
lo tanto inútil todo esfuerzo que tienda á encauzarla por el álveo de la alegría. Los pensamientos y
los recuerdos tristes é irritantes se llaman, se encadenan, se acrecen con la misma rapidez y con igual
progresión que siguen en la embriaguez alegre los
pensamientos y recuerdos de adversa naturaleza. Sinsabores añejos, ofensas recibidas en otros tiempos,
sospechas que se habían ya disipado, presentimientos
de daños que se habían desvanecido, odiosos rostros
de enemigos, malévolas intenciones adivinadas 6 supuestas; todo vuelve á la mente, se ilumina, por decirlo así, adquiriendo extraordinaria evidencia: poquito á poco se nos antoja que el mundo entero se ha
vuelto en contra nuestra, vislumbramos significado
hostil en cada fr~se, y sordo sentimiento de ir~ y de
revuelta se posesiona de nuestro corazón. Y es imposible disimularlo: los labios se contraen, pero no sonríen; el chiste sale helado, 1a mirada es falsa y la voz
entrecortada y punzante. Es inútil intentar librarse

de aquel estado enturbiando la mente; los vasos suceden á los vasos y la mente conserva obstinada y
siniestra lucidez El vino contribuye á acrecentar la
irritación, y esta misma irritación aumenta las fuerzas
para resistir el vino Es singular ver cómo se conserva la conciencia clara del propio estado durante esta
especie de embriaguez lívida, que exalta únicamente
la peor parte de nuestro ser: ver cómo se advierten
todos los contrastes de la lucha de los buenos sentimientos que quieren reconquistar su imperio, con los
sentimientos tristes que los han arrojado fuera Algunos desgraciados, embrutecidos por esta embriaguez,
entre sus parientes y amigos. contristados y temerosos. se acusan de ser villanos, indignos de llamarse
hombres y se pegan con sus propias manos, sin conseguir dominarse. Algunas veces, en medio de una
discusión tumultuosa, se les ve tranquilizarse de improviso, mostrarse como dispuestos á soltar una
buena palabra que lo conciliaría todo, tenerla al
borde de los labios, hacer un esfuerzo para pronunciarla ... y vomitar en su lugar una blasfemia 6 un
insulto como si un demonio, al cual hubiesen ven·
dido el alma, se los arrancase de la garganta A estos cuadra de verdad el nombre que dan los indios
á los ebrios: ramyan, que significa rabioso No hay
tormento comparable al de esta perversidad, de la
cual se siente el hombre dominado, que no es suya, que agarrota su voluntad, desnaturaliza su corazón y envenena su sangre: en ningún estado más
oportuno puede penetrar el psicólogo para darse
cuenta de ciertos actos de insensata maldad, que nos
parecen inexplicables, para comprender, en una palabra, cómo se forman aquellas conjunciones monstruosas de sospechas infundadas, de las cuales nacen
las certidumbres tremendas, que inmolan á la venganza víctimas inocentes; qué es lo que son aquellas
satánicas torturas de la ira y del odio, para librarse
de las cuales parece poco cometer un delito y sacrificar la libertad de toda la vida; cómo nacen y prorrumpen esas furias salvajes, de las cuales el hombre
es á un mismo tiempo reo, víctima y ludibrio, y en
cuyo estudio nuestra mente cuando pretende indagar la medida de la culpabilidad, se confunde y se
perturba. El mejor hombre del mundo que haya sufrido alguna vez el influjo de esta borrachera, recordará haber tenido momentos en los cuales se sintió
capaz de las más inicuas acciones; y quien haya experimentado una sola vez este efecto, después del
primer grito de indignación que le arrancarán ciertos
delitos, conservará siempre un rincón del alma abierto á la piedad.
El vino produce además efectos muy distintos, no
sólo según la transitoria disposición del ánimo del
bebedor. sino también según la edad. En la primera
juventud los efectos llegan á su grado máximo.
Goethe ha definido la juventud «una embriaguez sin
vino » Añadiéndole el vino, la borrachera se convierte en lo que llamó Séneca una locura voluntaria. Las
esperam.as y las ilusiones propias de la edad. ya tan
vivas en el estado habitual, requieren ligerísima excitación para adquirir el color y la potencia de objetos reales El embrión de grande hombre, que todos
sentimos dentro de nosotros á los veinte años, se exterioriza y se revela con toda la altivez y toda la audacia que infunde la conciencia de la propia grandeza. El desmesurado sentimiento de nuestras fuerzas
nos empuja á la rebelión contra todas las leyes y contra toda disciplina, y quisiéramos abrirnos camino á
tajos y á mandobles entre los obstáculos; no pudiendo hacer otra cosa destrozamos cuanto cae en nuestras manos; nos sentimos aquejados de lo que define
muy bien un fisiólogo el tacto loco de la descompostura, un furor de destrucción y de desorden, que tiende particularmente á la infracción de los reglamentos
de policía urbana con el afán de tener la ciudad entera por espectadora. A los cuarenta años. á su vez
el edificio de nuestras ideas y de nuestros sentimien~
tos razonables, más sólidamente construído resiste
mejor la sacudida de la embriaguez; sufri~os una
embriaguez más recogida; de entre las bellas ilusiones que nos ofrece, tan sólo nos dejamos engañar por
las más modestas; nos place todavía el alboroto1 pero
á condición que no se oiga desde la calle; nos gusta
todavía la conversación libre, pero entre amigos íntimos; no se llega ya á la alegría y sí sólo á un contentamiento, especie de sentimiento consolante de las ventajas de la edad y del estado propios; á una cierta
disposición afectuosa, que se revela en acentos voca•
les de padre cariñoso, amante de la paz y de la honesta alegría, y á cada momento, después de un sorbo de vino, sentimos la pesada mano de la prudencia
que nos toca la espalda. En los viejos, que tienen la
vivacidad de los sentidos casi toda refugiada en el
gusto, la embriaguez no es, puede decirse otra cosa
más que un placer físico.
'

Por otra parte, la embriaguez no puede embellecerles el porvenir; no embellece más que su pasado; es
como una borrachera de la memoria, una visión ro-

sada de la juventud y de la edad madura. acompañada de cierta serena aquiescencia dr las duras leyes
de la naturaleza, contra las cuales suelen rebelarse: un estado de ánimo, tan bien representado en
aquellos viejos embriagos de Teniers y de Van d' Ostade, sentados á una mesa, con la copa entre las manos, un poco encorvados. con los ojos medio cerrados. en los cuales resplandece una chispa de malicia y
relampaguean mil recuerdos amenos de calaveradas
juveniles, con una sonrisa marchita en los labios que
expresa una sensación de voluptuosa tibieza, con su
barba colorada y saliente, una bazzetti11a llena de
filosofía que parece que diga: Bien pocos disfrutes
nos quedan: ¿qué le vamos á
hacer?... Procuremos gozar
estos pocos.
Pero los efectos más poderosos y más extraños del vino
no podemos verlos entre nosotros, porque en nosotros resultan atenuados por el hábito y aun refrenados en sus
manifestaciones por el sentimiento de la dignidad y de
las conveniencias sociales.
Para estudiarlos en toda su
....-potencia debiéramos ir á bus,_.,.-·,,carios entre aquellos salvajes, todavía no corrompidos,
descendientes de generaciones vírgenes· de alcohol, á los cuales ofrecen el primer vaso los viajeros
de Europa. Casi todos los exploradores del Africa
tuvieron ocasión de hacer alguna de estas experiencias. Nosotros no podemos formar cabal concepto de
aquellos monstruosos accesos de hilaridad: de aquella furia indomable, que los impulsa á afrontar por
juego mortales peligros; de aquellos ímpetus de alegría, en los cuales se retuercen en el suelo como frenéticos; de aquellas carcajadas, conforme refiere
Stanley, que semejan alaridos 6 rugimientos de fieras. A éstos puede aplicarse perfectamente el dicho
de Montaigne. según el cual el vino, no sólo altera,
sino que vuelca la razón. Y la borrachera se produce
con increíble rapidez. Recordaré siempre el caso que
vi en una ciudad africana de un pobre joven árabe,
venido allí por primera vez desde los confines del
Sabara, grave
y pensativo
como un anaco reta. Eramos en un jardín, el joven
estaba sentado
en la hierba;
colocamos á
sus pies un
gran vaso lleno de vino de
Jerez.
. No tenía del vino más que el maravilloso y misterioso concepto que se deriva de las maldiciones de
los sacerdotes islamitas; concepto que le había en-

�LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA

gendrado un deseo ardiente, lleno de curiosidad y
de temor. En el jardín no había -musulmanes, podía
beber sin ser visto: la tentación era grande. Dió con
la mirada vuelta á su alrededor y luego fijó sus ojos
dilatados en el vaso. Permaneció así inmóvil por espacio de algunos minutos; estaba agitado; se le veían
pasar por el rostro, relampagueando, mil pensamientos. Tenía por fin.al alcance de su mano aquel licor
fabuloso, del cual basta beber una gota, como dice
el Alcorán, para echarse encima las maldiciones de
todos los ángeles del cielo y de la tierra. Parecía que
ya bailaba en su interior todo el mundo fantástico,
al cual lo transportaría aquel vino; ensueños de poder y de riqueza, sonoras risas de hermosas mujeres,
promesas de voluptuosidad, esplendentes iris, visiones
celestes. Y absorbía el vaso con los ojos, pero no se
atrevía á tomarlo. Entre su persona y el vaso existía
formidable barrera: su Dios. Alargaba el brazo y volvía á retirarlo, nos miraba, arrancaba las menudas
hierbas del suelo; se veía que estaba sufriendo. Por
fin agarró el vaso, lo aproximó á la boca. permaneció
un segundo incierto; .. . luego venció el diablo y vació
el vaso de un solo trago. Súbitamente se cubrió el
rostro con las manos y quedó así por algún tiempo
como quien espera. Después apartó las manos y nos
miró. No existen frases para pintar la transmutación
de aquella cara, parecía la cara· de otro hombre; se
pintaba en ella tal confusión de gozo, de maravilla,
de terror, una conmoción tan profunda del cuerpo y
del alma, que casi nos arrepentimos de nuestro acto
como si le hubiésemos propinado uno de aquellos fil.
tros maléficos de las Mil y una noches, que roban la
paz para siempre.

La calda

Pero prosigamos estudiando los efectos de la embriaguez en la inteligencia, comenzando en ei punto
en que lo dejamos. Pasado de sobras el grado máximo de la exaltación intelectual, todas las facultades
conservan sí, vivísima actividad, pero no marchan
sin tropiezos más que por el camino recto: como el
ebrio, al andar, se delata al doblar la esquina, así el
cerebro se rebela cada vez que debe efectuar una
operación imprevista. Y es por demás singular el hecho de que, llegados á ese estado, se conserva casi
siempre una percepción lúcida 6, por mejor decir, previdente de ciertas dificultades del discurso; de modo
que, hablando, las sorteamos de lejos, como los que
padecen un defecto de pronunciación evitan las palabras en las cuales se encierra la consonante premiosa. Curioso en extremo es el íntimo esfuerzo que realiza el borracho para esconder á los demás la debilidad de su raciocinio. Prepara en secreto las lucubraciones del pensamiento, convencido de que no será
apto para realizarlas en el calor del discurso; finge
despreciar ó burlarse de un argumento de su adversario cuando no consigue comprenderlo; evita con
largos circunloquios pedantescos cualquiera frase que
exija intrincados giros de sintaxis; vuelve de improviso grupas, descompuesto, delante un obstáculo impensado que surja en el razonamiento, afectando
bizarro capricho de variar la discusión; discurre buen
número de sutiles astucias y de leves hipocresías, en
virtud de las cuales aparenta que ha adquirido mayor
lucidez de pensamiento en lugar de haberla perdido.
Y tanto más aumenta su ineptitud, cuanto resulta activo y afanoso su cuidado para encubrirla. Experimenta viva satisfacción cada vez que logra formular
una idea sin incertidumbres; para mostrar que habla
con facilidad, se sirve de períodos hechos, tomados
del fondo del almacén, de esos grupos de ideas familiares que todos hemos cien veces manifestado, para
las cuales no es preciso buscar las palabras; prorrum-

pe precipitadamente en frases que le aguijonean, por
miedo que retardándose un momento se le escapen,
y esconde el verdadero porqué de aquel impetu, fingiendo arranques de pasión que está muy lejos de
sentir. Pero sucede que, cesando un solo instante
aquel esfuerzo, en seguida un descortés cambio de palabras, un vocablo usualísimo que no recuerda, una
repetición puerilmente superflua. revelan que sus fa.
cultades mentales están entorpecidas. Es muy singular esto, que se pudiera llamar el suplicio del bebedor, que en medio de tantos olvidos, el último que
sufre es el de la dignidad de la propia razón, de tal
manera que nada le ofende tan amargamente como
oir que le dicen que no está en sí; y para prevenir
esta ofensa, muchas veces se condena á ruda lucha
con el propio pensamiento, lucha que lo postra de
fatiga é inunda su frente de sudor. Llega un momento en que la lucha es superior á sus fuerzas, y entonces comienza á perder terreno. ¡Qué humillado
quedaría, á mi ver, el bebedor que pudiese seguir al
día siguiente de la orgía, paso á paso, en sus discursos taquigrafiados, su progresivo estupor de la pasada noche!
Sus períodos, de una amplitud ciceroniana al principio, llenos de incisos y de adiciones, se van poco á
poco deshojando y deshaciendo hasta que se reducen al estilo cortado de los oradores asmáticos. El
sentimiento del decoro que les obligaba al menos á poner en el discurso apariencias de enlace entre asunto
y asunto, se va desvaneciendo lentamente; arrojan en
la conversación brutalmente lo primero que asoma á
sus labios, sin preocuparse de si viene 6 no á propósito. Luego gradualmente la anécdota se hace larga
y pesada, la
broma adquiere la forma de
estribillo, el
pensamiento
no sale más que
en sentencias
majestuosas y
vacías, en proposiciones simples, compuestas de sujeto,
verbo y atributo, colocados
uno tras del
otro con gran
mesura, previo
un acto de reflexión, como
se colocan los
objetos frágiles;
y por fin no se
notan más que
algunas ideas
incompletas en
dispersión, que aparecen en la superficie por azar, y se
apagan apenas brillan, como las luciérnagas; pensamientos que sólo llegan á medio camino de la frase,
burbujas y fuegos fatuos de la mente, que se disuelven
en el aire sin encontrar la palabra que debiera contenerlos. Y entonces, si el bebedor está orgulloso y
engreído de su razón, una leve sonrisa que pille al
vuelo en los labios de un comensal, una rozadura de
codo que sorprenda entre dos vecinos, los siente
como una puñalaba en el corazón.
De aquí no hay más que un paso para entrar en
el último período, en el cual si el beodo pudiese tener conciencia de lo que pasa en su cerebro se llenara de espanto. Llega un momento en que se despiertan de improviso sus facultades, lo cual le hace creer
que dista mucho aún del último grado de la embriaguez; pero es un desvelo tan desordenado y tumultuoso como de poca duración. Las ideas danzan en
su entendímiento como las sombras en una estancia
iluminada por una lucecilla agitada por el viento, ó
giran en su interior con rapidez vertiginosa, como
bolas agitadas en una esfera hueca, sin que nunca
pueda alcanzarlas. Y cuando logra conseguir alguna,
se aferra á ella con todas las fuerzas que todavía le
quedan, como á un hilo salvador en un laberinto,
comprendiendo que, si se escapa de sus manos, volverá á andar á tientas en las tinieblas. De ahí la insistencia interminable en un mismo razonamiento
sencillísimo, las frases cien veces repetidas, machacadas con obstinación implacable en la cabeza de quien
escucha. Luego se suceden espectáculos, sucesos,
discursos que surgen recortados de su memoria, dejando un hueco obscuro y profundo, en el cual se
cansará inútilmente al siguiente día si desea inquirir el vislumbre de una reminiscencia. Luego recobra
todavía su lucidez á breves intervalos, durante los
cuales parece que se encienda en su cabeza una postrer llamecita, no para otra cosa sino para revelarle

Núm:1w 472
el mísero desorden de su mente; instantes en que
hace un último esfuerzo para recuperar su razón,
y sintiéndose oprimido de ¡.,c:sar al echarla de menos,
se dirige confusamente amargos reproches, jurando
no volver á caer nunca en aquel innoble estado.

Luego tinieblas que le envuelven de la cabeza á los
pies, á las que siguen caprichos insensatos de regresar á los lugares donde se ha bebido, en medio de la
gente, de las luces y del estrépito, como si confiase
encontr~r e~ aquel sitio la razón que abandonó; y de
aquí funas improvisas por no tener la fuerza en correspondencia con la voluntad, al sentirse de tal modo impotente, como un niño ó un decrépito, á discreción de cualquiera; furia calmada de repente por
la imagen de una persona querida 6 de una desventura doméstica que le colma el corazón de tristeza y
levanta una ola de llanto; de allí recae al poco rato
en una risa sin motivo, estúpida é inextinguible, que
se le anuda en la garganta. Y por fin la insensatez;
extraviado del todo el sentimiento del tiempo; turbada, como en los ensueños, la idea del espacio; lo invade estupor profundo por encontrarse en sitios á
los cuales no recuerda haber querido venir, al sor·
prenderse hablando con gente cuya compañía no
sabe cómo ni de qué manera explicarse; á esto se sigue el soliloquio en alta voz, el apóstrofe dirigido al
ausente, un torbellino vertiginoso de pensamientos
obscuros y de palabras truncadas que se buscan y se
embisten sin poder juntarse, la vista doble el camin? bailoteando, el universo tumbado, una f;tiga infimta de la mente y del cuerpo, semejante á un presentimiento de la muerte, y por fin, el último oprobio
la caída; el espectáculo más miserable que pued¡
dar el hombre de sí, después del delito, pero que
hace pensar en algo todavía más triste: en la pobre
familia que espera desolada. (Véase el grababo.)
Merece observación también el estado de ánimo
y de mente en que yace el bebedor cuando se ha
disipado ya la embriaguez. Esas profundas y tristes
ideas sobre la caducidad de las cosas humanas no
adquieren nunca tanta intensidad como á la mañana
que sigue á una orgía, á través de la ligera niebla
que sucede á los densos vapores del vino, cuando se
abre de par en par la ventana, y se nota, con sentimiento de asombro, que el mundo marcha con el
mismo paso, que nada hay cambiado, que cuanto
hemos visto, sentido 'y esperado en la vis pera no fué
más que un sueño. Los escasos fantasmas de la embriaguez que retenemos aún, se dispersan al primer
soplo del aire matinal como máscaras al despuntar

la aurora del miércoles de ceniza. Nos avergonza·
mos entonces de haber dado fe, como niño, á todas
las falaces promesas del vino. Repasamos con inquietud los sucesos de la noche anterior, nos acordamos
de las palabras imprudentes, de las pueriles expansiones del corazón, de mil tonterías y otras tantas inconveniencias, quedando humillados y llenos de
enojo.

NúMERC

472

LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA

El hecho de haber descubierto debilidades ajenas casi siempre grave disgusto. ¡Que impresión tan sin·
no nos compensa de la torpeza de haber puesto al guiar! Creíamos haber elaborado un tejido compacto,
descubierto las propias. Quisiéramos ocultarnos por y lo que hicimos fué una tela agujereada. Observaalgún tiempo á los ojos del mundo. Nos sentimos mos que cada una de las ideas hermosas permanece
disgustados de todas las cosas, ineptos para el traba- solitaria entre las demás; la cadena de ideas intermejo, con la cabeza y el corazón vacíos, sin más senti- dias, por medio de las cuales, en el acto del trabajo,
miento que el de un odio y una aversión inexplica- nos parecían enlazadas las ideas principales, se ha
bles por las personas y lugares donde cometimos los desengarzado; algunas ideas se han descolorido por
desórdenes. Y ese estado produce casi siempre un completo; otras no las reconocemos como nuestras,
saludable efecto: una reacción de sobriedad, un enar- restando sorprendidos al verlas tan desconocidas,
decimiento pasajero del afecto al hogar, como una como si fuesen cosa ajena; descubrimos mil insigninecesidad de rehacerse, con el trabajo y el recogi- fican tes errores de buen gusto, de oportunidad, de
miento, de aquella dispersión desidiosa que hicimos medida; aquellos defectos de justedad que Goethe
de nosotros mismos. No puede ser más verdadera encontraba en los últimos escritos de Shiller, cuanaquella sentencia de un moralista: «que un hombre do Shiller buscaba en el alcohol manera de reconhonrado nunca es tan sincera y resueltamente moral quistar su vigorosidad; reconocemos, por último, que
como después de una orgía.»
se movieron con extraordinaria fuerza las grandes
Luego, sofisticando, nos consolamos muy bien de ruedas, pemítaseme la expresión, de la máquina del
nuestras imprudencias; pensamos que fué justicia el pensamiento, pero que todas las sutilísimas ruedecihabernos revelado por lo que valemos; que ciertas llas profundas y secretas que realizan el trabajo más
debilidades han merecido su justo castigo poniéndo- delicado permanecieron quietas. No cabe duda. El
se espontáneamente en berlina, y que, en fin, sin prosista tal vez logre, al influjo del vino, difundir su
estos desórdenes, los hombres se conocieran entre sí pensamiento en amplias oleadas de prosa fácil y soimpulsar?e á h_acer la última estrofa, y de este modo
mucho menos, reducidos como quedaran á las con- nora, pero no engendrará ni uno solo de aquellos pe· arrea el mgemo, á fuerza de pinchazos y pellizcos,
versaciones ordinarias, que constituyen un continuo ríodos potentes, de construcción ingeniosa, admira- como un asno remolón.
juego de artimañas, con el cual procura cada uno bles por el sutil artificio con que están colocadas las
Cierto que la imaginación es la última, entre todas
penetrar cuanto puede en la intención de los demás, palabras, cada una de las cuales posee su eficacia
las facultade~ de la mente, á resentir los nocivos efecdisimulando la propia. La embriaguez, nos decimos, máxima; que son como un collar enlazado por un
tos; por lo m1s~no que sus funciones son análogas, se
constituye para los hombres, en la sociedad irreligioconfunden casi con los efectos mismos del vino· esta
sa, una especie de confesión civil, de la cual, calmaes la razón por la cual tantos poetas y artistas 'mardos los efectos del vino, el orgullo tal vez resulte
c_haron desatentadamente por el camino del vicio
ofendido, - y esta es la penitencia, - pero la conciensm ~otar, P?r mucho t_iempo ?iminución en su po~
cia al fin y al cabo se siente aligerada, lo cual equitenc1a artistica.. Su? primeras ideas fueron siempre
vale á la absolución.
grandes Ylas pnnc1pales líneas de las obras que con• Algo puede decirse aún sobre los efectos del vino
cib!eron ?ellísima~, porque eran el resultado de opeen la labor intelectual, entendiéndose por ello los
rac1?nes mstantáneas y cuasi involuntarias de su in·
trabajos de imaginación, porque en realidad es cosa
gemo:
Lo que mer~aba en ellos era la memoria, la
muy discutible lo de precisar si la embriaguez faciliatenc_1ón Y la reflexión, la fuerza de resistencia para
ta ó entorpece la realización de las obras imaginati1~ fa~1ga del entendimiento. Pero proveían á la debivas. El vino fué llamado el caballo del poeta. Y no
litación de ~stas facultades, que dificultaba cada vez
se puede negar, ciertamente, que á las grupas de este
la encarnac~ón de los propios conceptos, consagrancaballo, el poeta si no va sano va fontano. La vez prido mayor h~mpo á la obra, sin notarlo, haciendo
mera que se escribe en estado de leve embriaguez
C?n una se:1-e de esfuerzos sucesivos lo que antes hullega uno á entusiasmarse. Al impulso de las oleadas
b1~ran reah~do de una sola vez; y se engañan á sí
de ardiente sangre que afluyen al cerebro, no se promismos,. at_nbuyendo la lentitud, derivada en realidad
duce ya la llamada danza de las células, sino un bai·
de la d1mmuc1ón de la potencia intelectual á una
le en corro; el soplo se convierte en huracán de la
inspiración. La exclamación íntima de asombro y cordón de oro, cuyos hilos son pensamientos cada may~r profundidad de pensamiento, á crecie~te exi~lacer que acompaña, como dice muy bien De-Sanc- uno; pe:íodos que hacen exclamar cuando se leen: gen~1a en el contentamiento de la obra propia. y dec~ec1endo cada vez más esta potencia, quedan redu~1s, á_ cada destello de verdadera inspiración, resuena He aqm un maestro.
c~dos al e?tado de aquellos-artistas borrachines, cuya
mtenormente con frecuencia consoladora. PrecisaE l p~eta tal vez encuentre en la embriaguez los vida consiste en u?a sucesión de grandes diseños y
mente uno de los caracter~s más distintivos del tra- ~ensam1entos y los versos más espléndidos de su libajo que efectuamos bajo la influencia del vino con- ~ca, pero no llegará ciertamente á la düícil ordina- de grandes p ropósitos, tanto más desproporcionados
. en esta gran satisfacción de nosotros mismos
'
cuanto me~os fuerza se tiene para efectuarlos; de
s1ste
c~ón de la estrofa; pudiéndose afirmar que nunca del a9uellos ar~1st~s que mueren no dejando otra herenque se. manifiesta de trecho en trecho por verdaderas vmo brotó alguna de esas admirables joyas de soneexplosiones de alegría 6 en gritos de aplauso, ora tos Y de octa~as, de perfección desesperadora, en las cia que IDigaJas de fragmentos, vastos cuadros disporque nuestra mente sobrexcitada, rebelde al frío cuales hace siglos se posa la admiración de los hom- persos en esbozos, novelas desperdiciadas en escelabor del análisis, acepte cuanto se le ofrezca sin re- bres., ~sta exalt~ción artificial de la fantasía es de n~s, planes y títulos pomposos de obras de grande
paro, ora porque el ánimo se encuentra en un estado brev1sm~a duración, sucediéndole un estado de afa- a~1ento, de los cuales se habla largos años sin escrid~ movili~ad, vigor y calor tal, que basta para sacu- nosa f~t1ga, ?urante el cual la mente insiste todavía bir una sola línea. Como ejemplo puede citarse aquel
d irlo la mas borrosa expresión de una idea ó de un con v10lencJ.a en la labor, sin obtener resultado de poeta hola_ndés, b~be?~r incorregible, el cual habiensentimiento rayano con lo vulgar. Por esto resulta su _esfue~zo. Nunca la satisfacción que produce el tra- d~ concebido y pnnc1p1ado á escribir á los cuarenta
agradabilísimo el trabajo. No se experimenta en el baJo fácil y t~multuoso de la embriaguez equivale á ano~ un gra~ poema sobre la conquista de la India,
acto de la creaci6n, aquel tormento tan bell;mente la que experimenta la mente que se abarca á sí mis- munó á los cm~uenta, no dejando más que una chapintado por Musset cuando decía que á duras penas ma, cuando en el instante de la producción critica y r~d~ s~bre el mismo asunto, que fué publicada en un
d1ano ilustrado de Leyden.
defiende su propia obra, se sale de ella, vuelve á penetrarla,. t_1enta y retienta las dificultades en cien . Examin_ados los efectos psicológicos pasajeros del
partes d1stmtas, y se fortifica en sus esfuerzos y se es- ':-no, anal1z~mos sus efectos lentos y durables: ta actúdia en su? f~tigas. De otra parte, puede afirmarse ción que eJerce en el carácter y en la vida del beque el sent1m1ento de la dignidad humana nos hace bedor.
des_ear que no s~ puedan ~scribir grandes cosas bajo . Y en primer lugar, detengámonos un ~ omento
';l mfluJo del vmo. Adm1Iaríamos menos, sin duda, Junto á la que se suele llamar la «gran familia de los
a l~s grandes poetas que solicitan á menudo la inspi- bebedores,» verdaderamente innumerable variadísiración á la embriaguez si, leyendo sus obras, pudié- ma, en la cual se enc~e?tran los caracteres ~ás opuessemos reconocer una á una, como pretendía un fisió- tos, la gen~e de cond_1c16n más desemejante, el homlog~ español con mira al poeta Espronceda, todas bre de gema y el maJadero, la opulencia y la miseria,
las 1de~s que despuntaron en su cerebro en el acto
~u'; deJaron el ~aso vacío sobre la mesa. Se nos antoJana que tales ideas habían sido tomadas, en cierto
modo, fuera de su ser, con indecoroso artificio· que
las h_abí~n cogido con trampa, ó que al menos, de la
adm_1rac16n que_ nos causan, buena parte se debe al
f~b~1cante del vmo que bebieron para inspirarse. Senpued~n contenerse gritos convulsivos en el instante trrmento que expresa muy bien un poeta italiano el
de d~sgregarse una idea. En la embriaguez se da á cual, despué_s de mencionar á los antiguos poetas
luz sm dolor. No surgen grupos, sino fugas de ideas que enar~ec1dos por la inspiración cantaban al air;
en qu_e las últimas se desvanecen mientras vertemo~ libre, rad~ante el rostro, desceñidas las vestiduras,
las pnmeras _en el papel; la pluma no puede seguir prorrumpiendo espontánea y á torrentes la poesía
el desbocamiento de la mente: abrevia, indica sola- de su alma conmovida, los pone en parangón con
~ ente, recurre á los signos algebraicos, anota una el poeta moderno, el cual encerrado en su gabineidea co_n un garrapato, serpentea en el papel algunas t~ se rasca la cabeza, escribiendo según las prescripvec,es sm trazar nada; y cuando el trabajo está con- c10_nes de la higiene, toma un sorbo de café cuando
cluido, se lanza un grito de triunfo, convencidos de la idea se hace esperar demasiado, bebe un trago de
la bondad más afectuosa con la maldad más inicua·
haber realizado una obra maestra.
Made:a cua~do no encuentra el consonante, se pone
Pero es un trabajo incompleto. Al día siguiente, un pano moJado en la frente para que no se evaporen Y en el mism? ~cio una infinita variedad de origen:
releyendo á sangre fría lo escrito, se experimenta los ardores de la fantasía, enciende un cigarrillo para de desenvolV1m1ento y de objeto.
( Co11tinuard. )

�LA
SECCIÓN CIENTÍFICA
LA CIENCIA EN EL TEATRO

Todas las noches se representa actualmente en la
elegante sala del Boulevard de- los Italianos de París
una escena de magnetismo simulado. Este entreteni-

1.

Rigidez cataléptica

"

miento, que obtiene un éxito extraordinario, ha sido
ideado por M. Meliés, director del establecimiento
fundado hace años por el célebre prestidigitador cuyo
nombre, todavía popular, lleva. Este espectáculo no
deja de ser instructivo, pues demuestra cuán fácilmente pueden ser simulados los fenómenos más sorprendentes del estado patológico.
A este objeto se fingen cada noche una porción de
experimentos.
.
M. Harmington, discípulo convencido de Mesmer, solicita un sujeto; un joven artista, llamado
M. Marius, se ofrece al operador, quien le hace ejecutar toda suerte de extravagancias, acompañadas de
un fuego graneado de gestos que el estado de sueño
fingido hace más extraños. En el momento en que
M. Marius termina sus más extraordinarios ejercicios,
un gendarme invade bruscamente la escena para hacer cumplir las disposiciones recientemente decre~adas relativas al hipnotismo; pero subyugado á su vez
por M. Harmington, cae al suelo vencido por las vibraciones de que es centro el encéfalo de ese terrible
magnetizador, y cuando cae el telón el representante
de la autoridad lucha en vano contra la catalepsia
que le invade
Todos los fenómenos de sueño provocado son simulados con mucha naturalidad por M, Julio David,
que representa el papel de Marius en esa entretenida pieza.
En un momento dado y después de algunos pases
hábilmente simulados por el magnetizador, M David se vuelve de repente rígido como un pedazo de
madera y se deja caer al suelo girando sobre sus talones (fig. 2): si M. Harmington no se apresurara á
ir en su ayuda, se estrellaría indudablemente el cráneo contra las tablas del escenario; pero el magnetizador se encuentra precisamente detrás de su sujeto
para recibirle oportunamente en sus brazos. Entonces lo levanta y coloca entre dos sillas convenientemente separadas, ni más ni menos que colocaría una
tabla, haciendo descansar en el asiento de la una el
occipucio y en el de la otra los talones del durmiente. David permanece en una inmovilidad completa;
ni uno de sus músculos se contrae, ningún movimiento descubre en él la persistencia de la vida. La simulación es completa.
.
Para que la admiración del público llegue á su
colmo, M. Harmington se sienta triunfalmente sobre
el vientre de M. David y levanta lentamente los pies,
que tiene suspendidos para demostrar que el paciente solo le sostiene sin necesidad de otro punto de
apoyo que las dos sillas (fig 1 ).
Generalmente no faltan algunas personas bastante
cándidas para creer que M. David está realmente
dormido con un sueño cataléptico, uno de cuyos caracteres es la rigidez cadavérica.
M. David lleva el cuello completamente desnudo,
con lo que no es posible suponer que el simulador
de la catalepsia lleve :un corsé de hierro oculto debajo de sus vestidos: lo único que ha hecho ha sido
ejecutar un acto de vigor y de habilidad facilitado
por el ejercicio á que ha sometido á los músculos

ocupan los canales de su columna vertebral.
Esta parte del sistema musr:ular está muy desarrollada aun en las personas más débiles: en efecto, para
que el hombre pueda conservar la posición vertical y
ejecutar una multitud infinita de movimientos en los
cuales se compromete la estabilidad, la naturaleza ha
debido darle un número considerable de órganos diferentes. Los músculos de la espalda están dispuestos en varias capas superpuestas; la columna vertebral ha sido doblemente encorvada para que posea más solidez, y finalmente,
de cada vértebra salen nervios raquidianos que regulan, según las necesidades del equilibrio, la contracción de
cada haz muscular Este juego es tan
sencillo que muchos jóvenes afiliados á
la Liga de educación física imitáronlo
en seguida y con sólo haberlo visto una
vez á M. David.
A los que quieran ejecutarlo, les diremos que M. David tiene cuidado de
encorvar su cuerpo en forma de arco
de puente de modo que la convexidad
mire al techo. Y como M. Harmington
se coloca siempre en el centro de la línea que va de los talones al occipucio
de aquél, su peso se encuentra dividido
en dos, es decir, que sobre cada punto
de apoyo gravitan 40 kilogramos, de lo
que resulta que el esfuerzo nece,;ario es
mucho menor que el del cargador que
lleva sobre sus espaldas un saco de trigo, 6 el del atleta que sostiene una pirámide humana. La fuerza de contracción de la fibra muscular puesta en
juego por este experimento es mucho mayor de lo
que generalmente se cree: M. Milne-Edwards cita
en su curso de fisiología varios hechos que prueban
que puede pasar de 40 kilogramos por centímetro
cuadrado de sección .
Al experimento de la rigidez cadavérica sigue el

NúMERO 472

1 que

Imitación ele los fenómenos de hipnotismo en la sala
Roberto Iloudín, en París

Fig.

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

NúMERO

472

LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTlCA

El accidente, como se ve, es grave, y por lo mismo se con cuidado sumo en las ramificaciones y deriva- I se después á los cables aislados por medio del cauconviene examinar las causas que hayan podido de- ciones. En algunos casos, además, para evitar induc- cho; pero de todos modos, una parte del antiguo caterminarlo, tanto más, cuanto que las aplicaciones de ciones funestas sobre las líneas telefónicas y telegrá- I ble subsiste, constituyendo una mala canalizacióndistribución eléctrica por este sistema se van genera- ficas, se impone el empleo de cables concéntricos, es Tenemos, pues, una línea en mal estado de aislamien.
]izando.
decir, con dos conductores, uno central y otro peri- 1 to, y este hecho no es una simple suposición, sino
La distribución de energía eléctrica por corrientes férico separado por aisladores. El cable de Nancy es que ha sido comprobado por muchos electricistas ~
alternativas permite el empleo de grandes diferencias precisamente de este último sistema: ha sido en par- quienes se llamó para ejecutar algunos trabajos en
de potencial, de altas tensiones que son en extremo te fabricado hace algunos años y contiene yute para la red.
peligrosas La canalización en este sistema es difíc_il, 1separar los dos circuitos .. ~ste aisla?or,.aunque poH~y que potar, además! que el ca?le está colocapues no sólo es preciso disponer de cables de un a1s- see algunas buenas cond1c1ones, deJa, sm embargo, do directamente sobre la tierra, de?ªlº de las. cal(es,
!amiento perfecto, sino que también ha de proceder- mucho que desear, razón por la cual hubo de apelar- en lo que, al parecer, no cabe meior comumcact6n

l.

QUE TENGAN

Fig. 3 Un brazo aira ve, aclo•por una aguja metálica
Experimento de los aissaúas

res de las enfermedades Desde hace algunos años la
medicina europea se vale también de él, aunque con
un fin más serio, cual es el de aportar al interior del
organismo corrientes eléctricas, para lo cual el perímetro de la aguja se aisla por medio de una vaina de
caucho. distribuyéndose la electricidad por la punta
de aquélla
.
.
Estas operaciones me las he hecho aplicar vanas
veces en mí mismo, lo cual me permite afirmar del
modo más absoluto la verdad de los hechos que relato y que utilizan en .'\.frica los aissaúas, quienes se
atraviesan no sólo el brazo sino también los muslos,
las mejill;s, la nariz y la lengua con el propósito de
explotar la credulidad de los árabes en provecho del
Mahdí.
W. DF. F o NVIELLE

TENER LA
s a, Da,' hermosa,' fu e r t, e

ya sea catarral ó de constipado, seca, nerviosa, ronca, fatigosa, etc., etc.,
bronquial ó pulmonar, por fuerte y crónica que sea, hallarán el alivio :
inmediato tomando la PASTA PECTORAL INFALIBLE del I y no padecer dolores de muelas, usen el ELIXIR G U T LE
1
Dr. ANDREU de Barcelona.
ó MENTHOLINA que prepara el Dr. ANDREU de Barcelona.
Son tan rápidos y seguros los efectos de estas pastillas, que casi !
Su olor y sabor son tan exquisitos y agradables, que además de u
siempre desaparece la tos por com pleto al terminar la primera caja.
poderoso remedio, es artículo de recreo é higiene, porque deja I·
Los que tengan también ASMA ó SOFOCACIÓN ~ p
~0-A..._
N_S_E~ boca fresca y perfumada por mucho tiempo.
usen los cigarrillos balsámicos y los papeles azoados
LA MENTHOLINA en polvo aumenta la blancura
,; del mismo autor, que la calman instantáneamente
E:-1 1.As
Y belleza de los dientes.
iten al asmático dormir durante la noche.
Farmacias ~ Véase el curioso opúsculo que
·

ENFERMEDADES

Jarabe Laroze

Soberano remedio para rápida curacion de las Afecciones del pecho,
Catarros,Mal de garganta, Bron, quitis , Resfriados, Romadizos,
de los Reumatismos , Dolores ,
Lumbagos, etc., 30 años del mejor
éxito atestiguan la eficacia de este
poderoso derivativo recomendado por
los primeros médicos tle Paris.

DE CORTEZAS DE NARANJAS AMARGAS
Desde hace mas de 40 años, el Jarabe Laroze se prescribe con éxito por
todos los médicos para la curacion de las ~astritis, gastraljias, dolorea
y retortijQnes de estómago, estreñiuuentos rebeldes, para facilitar
la tµges~on y para regularizar todas las funciones del estómago y de
los mtestmos.

1.OS PE LIGROS D E LA E LECTRICIDAD

La ciudad de Nancy cuenta desde hace muchos
años con una distribución de energía eléctrica por
corrientes alternativas sistema Ferranti. Sabido es
que este sistema, que permite efectuar la distribución
á distancias muy considerables, puede ofrecer g:aves
peligros si no se han tomado todas las precauc10nes
relativas al aislamiento de los aparatos y sobre todo
de la canalización. Prueba de ello es el accidente
ocurrido hace dos años en dicha ciudad á un obrero
afecto á los trabajos de las instalaciones interiores
que en el hotel Dombasle fué muerto instantáneamente por la corriente eléctrica.
Recientemente ha ocurrido allí una nueva desgracia: el día 23 de noviembre de 1890, á las dos de la
tarde, M. Gomien, cuartel-maestre .del regimiento de
dragones acuartelado de Nancy, regresaba de dar un
paseo ácaballo, acompañado de un soldado, ordenania de su padre, montado también y llevando otro
caballo de la brida.
M. Gomien bajaba por la calle del arrabal SaintFig. 2. Rigidez cataléptica
J ean cuando al llegar á la puerta de Stanislas el caballd que llevaba de la mano el ordenanza hizo al
de la insensilidad: M. David, si,n pestañear, se deja pasar sobre la plancha de canalización un brusco
hundir un puñal en el brazo previamente insensibili- movimiento y cayó en tierra muerto: el del ordetado por M. Harmington (fig. 4). Este juego de ma- nanza, que sólo había puesto un pie encima de la
nos se ejecuta por medio de una hoja
dividida en dos partes reunidas por un
arco de círculo, procedimiento muy
conocido de los prestidigitadores. Pero
también puede ejecutarse á lo vivo.
En efecto, reemplazando el puñal
por una de esas agujas de oro que emplean los médicos para la acupuntura,
podría prescindirse de la prestidigitación. En esas condiciones puede atravesarse el brazo de un individuo: el
dolor que se siente es tolerable, pues
consiste en la sensación de un pinchazo al traspasar la piel, puesto que la
carne muscular es por sí misma insensible. Tomando las debidas precauciones antisépticas, la aguja puede impunemente atravesar las venas y las arterias, con tal que no se la deje permanecer el tiempo suficiente para que se
forme un coágulo de sangre (fig 3).
Debemos añadir, sin embargo, que
es preciso hacer ejecutar el experimento por una persona versada en tales
Fig. 4. El brazo perfo rado
operaciones, si se quiere comprobar
un hecho fisiológico sumamente curioso y conocido desde la más remota ~n.tigi.ied~d, plancha, &lt;lió simplemente un bote, desmontando ::í su
que utiliza hace millares de años la med1cma chma jinete. Tal es la escena que reproduce nuestro grapara abrir un camino á los malos espíritus generado- bado.

ACREDITADOS

J.A.R.A.BE

a1Brom.uro de Potasio

ESTOMAGO
, PASTILLAS y POLVOS
lleeomendado, CODlra lu AJeoolODH dtl Eat6·
maoo, Falta de Apetito , Dloe1tlonea labo•
rt01111.11, Aoed.iae, VOmlt.01, Eruotoe, y COlJ001;
relJlllarlzan la, Funolonee del Eat6mago 1
de 101 1Dt.eatin01,
- E1lt lr en ti rotulo • firma d1 J. FA
Adh, DETBAN, Farmaoeatloo ID P.UUS

Es P.l remedio mas eficaz para combatir las enfermedades del corazon,
la epilepsia, histéria, migraña, baile de S•-Vit o, insomnios, convulsiones y tos de los uiños durante la denticion; en una palabra, todas

ESTREÑilV.UENTO
11 A f P&lt;'l'i unes
~
1100 sn consecuencia
\

!, ruedes Lioos-Sl-Paul, aParis.

GOTA
Y REUMATISMOS
' Il por el
y las
del :o•

ESPECIAL

I

para combalir
con 6 dio

.•

-- -.

,

E:rijnrse las

·

cajas de ho;a de lata

Una cucharada
por la manaoa
C
•
# y otra por la tarde
OLICOS
\,
,,~ en la cuarta parte
IRRITACIONES
"" ,••
de un vaso
ENFERMEDADES En todas de agua 6 delecbe

LICOR
PILDORAS
Lavi11
aCIO II X.ICOR :e emplea en o/ estado agudo¡ lu :PU.DO&amp;AS,en e/ estado crón/
Por! ayor: F, COMAR, 28, me Saint-Claude, PARIS
la II todu lu hraaciu y Drogmlas,-Rlaittse grall111 follito 6Ipliull

ESTRENIMIENT0S

DEL HIGADO
LA VEJIGA

Y DE

'

.

las
J•rmacias

LA CAJA: 1FR. 30

~

GARGANTA

JARABE Y PASTA ~!~~~

"';¡,a¡ª¡t:;t.

de H. AUBERGIER

VOZ y BOCA

d,

con :C.AO'l''C'OAlU'tJli1: (Jugo lechoso de Lechuga)

PASTILLAS DE DETHAN

,Honor.

A p_, ~bados por l a A cademia d e Medicin a de Pari s é insertado■ en la co1eccJ6n
Oficia l de Fórmula■ Legales por d ecreto m i n isteria l de 1 O de Marzo de 185 4.

Recomendadu contra los Males de la Garganta,
E:rr:tlnolonee de la Voz, Inllamaolones de la
Booa, Efeotoe pernlcloaoa del Mercurio, Irl•
taclon que produoe el Tabaco, y specialmeote
i 101 Sffrs PREDICADORES, ABOGADOS,
PROFESORES y CANTORES para facilitar la
emioion de la vos.- Pu010 . 1:a RuL■1,

.« lJna completa lnnoculdad, una eficacia perfectamente comprobada en el catarro 1
ep1aem1co, las Bronquttfs. Catarros, Reumas, Tos, asma é trr1tucton de la garganta han ,

grangeallo al J ARA~E y PAS TA lle AUBERGIER una Inmensa fama.»
(Extracto del Formulario Médico del S" Bouchardat cateardtico

COMAR Y e•, %8, Calle de St-Claucte,
DEPOSITO EN LAS PHJNClPALES BOTICAS

Venia por mayo~:

,

u la Facultad de Medicina (26, edicum).
PARlS

B~tr en el rotulo a /1Nn4
Adh, DETHAN, Farmacentloo en PAIUS

CARNE, HIERRO y QUINA

En el tratamiento de las Enfermedades del Pecho, recomiendan los
Médicos especialmente el empleo del

JARABE yde la PASTA de
PIERRE LAMOUROUX
Para evitar las fals ificaciones,
debera exig ir el Publico la
Firma y Señas del Inventor;

PIERRE LAMOUROUX, Farmc0
4 5, .Rue Vauvilliers, P A R IS

El Alimento mas fo1tificante unido a los 'l'ólllcos mas reparadores.

VINO FERRUGINOSO ARDUO

Y COK TODOS LOS PlUNCIPIOS N'OTllJTIVOS DB LA CARNE
c,.1an, BJIF.aao y WllDA 1 Diez años de e:tlto 09nt1nuado y las afirmae1one11 de
todas las em1nenmas médfcas preUIJall que esta asociacion de la Carne, el Hierro y la
eua- cou11t.1Luye el reparador mas en~_rllico que se conoce para curar : la Clordm, la
Antmla, las Jlen,t~ &lt;SalMoso,, el 'J1mpo/Jreelmtfflto y la .Alteracton ae la sangre,
el Raqu,túmo, Id .Af ~ ~ cro{Uloso, Y escorllut1ciu, etc. El l'ino l'erruclno■o de
Aroud es, en erecto, el lilllco que reune todo lo que entona y tortalece los organos
re¡¡ularlzal coordena y aumenta considerablemente las fuerzas 6 tntunde a Ja aan¡re
empobrec da y descolorida : el Ytgor, la ColMacwn y la Bnergw ottal.
Por NVOr, en Paria, encasa de 1. FERRE, Farmar.eulico, tot, rue Richelieu, Sucesor c2e AROUD,
SB VBNDB BN TODAS LAS PI\INCIP.1.LBS BOT!C.AJI

EXIJASE e1~

0
1
::

ARO UD

.

VERDADIRO d~
el \C\1~'\.\%\%'GO\)~
\~~ oU"-\ De Gusto

Farmacéutico, place des Pelits-Peres, 9, PARIS
PREPARACION

\1' \\J\\,

CU R ACION

GRANO DE LINO TARIN

Deposito en todas las principales Boticas y Drogueriaa

Or

~\1,

que

las afecciones nerviosas,

(

rARo.

DeptJstto en todas tas Farmacias

DE CORTEZAS DE NARANJAS AMARGAS

Fábrica, Espediciones : J.-P. LAROZE

PATERSON
CGD BISMUTHO J MAGNESIA

1~~~

5
agradable y que
se administra rac1lmente

'I' \.,•

¡.\. O

O El frasco conUene unas 20 D6a!a
PAR/.~, 6. Aver1ue v ,ctoria.. y 1-armactas.

�LA

NúMERO

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

472

plausible. Sabido es, por lo
entre la tierra y la armadudemás,
que pueden obtera exterior del cable.
nerse fuertes chispas entre
Pasemos ahora á estula tierra y una armadura
diar las tomas de los ramametálica que envuelva un
les y de las derivaciones
cable atravesado por altos
sobre los cables principapotenciales. Para evitar toles. Se trata en aquéllos de
do accidente de esta clase,
unir á éstos otros dos cabasta colocar una buena
bles destinados al servicio
capa
de tierra sobre la arde los abonados, y este camadura exterior.
so se presenta frecuenteEl accidente que nos
mente en los ángulos de
ocupa
merece llamar la
las calles. Para esa instalaatención de los electricisción se comienza por desy de las autoridades.
nudar los cables, es decir,
Las corrientes alternatipor quitarles todos sus aisvas de alta tensión poseen
ladores, y luego se sueldan
excelentes condiciones desen ellos los otros cables,
de el punto de vista de la
sea por medio de ajustes ó
distribución de energía
por medio de pinzas espeeléctrica,
pero ofrecen al
ciales.
propio tiempo graves inLuego se encierra todo
convenientes y grandes peen una caja de hierro funligros. Su empleo tiende á
dido, llamada caja de unión,
generalizarse cáda día más:
en la que se pone brea. Esta
en Francia hay varias estacaja de unión comunica
ciones centrales en Tours,
con el piso de la calle por
Troyes, Nancy, etc., y en
una trapa que puede abri_rParís existen dos, en el Pase fácilmente.
lais Royal y en los MercaExplicado esto, clarados central es. Importa,
mente se comprende el acpues, adoptar serias mediLOS PELIGROS DE LA ELECTRICIDAD
cidente antes referido. Por
das para evitar la reproducuna razón ú otra, uno de
Un caballo muerto por la electricidad delante de la puerta de Stanislas, en Nancy, el día 23 de noviembre de 1890
ción de hechos como los
los cables h a estado en
de N ancy. Hay en ello
contacto con el metal de
la caja, y ésta, aunque parecía en comunicación di- del atabe, en mala comunicación con la tierra, se un interés, no sólo para la pública seguridad, sino
recta con la tierra, ha alcanzado un gran potencial; puso en contacto con la armadura exterior del cable también para el porvenir de las apliGaciones elécde modo que el caballo, al pasar por encima de la y que la trapa se cargó como un condensador;.en tricas.
J. LAFARGUE
plancha, recibió los 2.400 volts y cayó como herido este caso el caballo debió recibir una descarga elec(De la Nat11re)
por el rayo. También puede admitirse que el metal trostática. Esta última explicación es también muy

Lns casas extranjeras que deseen anuncia.rae en LA ILUSTRACIÓN A RTÍSTICA dirijanse para informes á los Sres A. Lorette, Rue Cauma.rtin,
núm. 61, París.- Las casas española.e pueden hacerlo en la librería de D. Arturo Simón, Rambla de Canaletas, núm. 5, Barcelona

CARNE y QUINA

El Alimento mas reparador, unido al Tónico mas ener¡ico.

7.A DEL

-

VINO ARDUO CON QUINA

.LAIT ANTÉPBELIQOE

T CON TODOS LOS PRINCIPIOS NUTRITIVOS SOLUBLBS DB U CARNE
ClA&amp;.'WE y Qlll l' U I son los elementos qu~ entran en la c.omposlclon de este potente
rep&amp;rador de las fuerzas vtt.ales, de este rort1llean1e p or e■eelenei a. De un gusto sumamente agradable, e.~ tK&gt;berano c.ontra la .A nemla y el .Apocamtento, en las Calentura,
y Conua~cencias, c.ontra las marreas y las .AfecctoMs del Bltomaoo y los tntutttw1
cuando se trata de despertar el apetito, asegurar las digestiones, reparar las tuérzas,
enriquecer la sangre, entonar el organismo y precaver la anemia y las epidemias proTocadas por los calores, no se c.onoce nada superior al l'in• de Qui■a de .t.roucl,
,P()r ma11or. en Paria, en casa de J. FERRt , F~rmaceulico, 1W, rue Richelieu. Sucesor ddl\OUD
8B VBNDB BN TODAS LA.S PIUNCI.PA.LKS BoTICA.S.

LECHE ANTEFÉLI
PURA

a

MUCLADA CON AOUA, D!IIPA

P ECAS, LENTEJAS, TEZ ASOLEADA
SARPULLUlOS, TEZ BARROSA
ARRUGAS PRECOCES
,J&gt; ,
'li)l O~
EPFLORESCENClAS
~
'&lt;i e J&gt; e
ROJECES
\O &lt;f ~ e,
0llserva
~~, ~6__
..._ _
el _
cO.tla
_\\11'1&gt;
_.....~ . 'P"

(¿0

._ef-

•

EXIJASE el :ºi1: ARDUO
7

it1t\lADESde1Esro,i
--it~flo

\.._,~

36, Rue

Viv/enne

SIROPDoc1rfORGEJBBOJIIS,
Crlm llemusea
da

TOUX,
IISOHIES,

Pepsina Boudault

Las
Peraooas qae coooceo las

!probada por la AC!DEII&amp; DE IEDICIIU

PREMIO OEL INSTITUTO AL D' CORYISART, EN 1856

PILDORAS~DEHAUT

Medallu en l11 Expo1iclon11 lnternaclonalu de

P&amp;BJS - LYOH • VIEIU • PHIL!DELPBU. • PARIS
181!7

187i

1873

1876

,

18i8

coi. IL ...., oa. tlt'ro IM LAI
DISPEPSIAS
OASTRITIS - OASTRALOIAS
DIOESTION LENTAS Y PENOSAS
FALTA DE APETITO
. . &amp;MPLU.

T OTROI l&gt;EIOl.l&gt;INII DI L4 t&gt;IGIITIOW

BAJO LA FORII.\ DE .

ELIXIR, · dePEPSINA BOUDAULT
VINO · · de PEPSINA BOUDAULT
POLVOS. dePEPSINABOUDAULT
PlllS, Pharmaoie COLLAS, 8, rue Dauphioe
Y m la, pri•cípak1 fa,.,,.,,cia1.

lCC C.::

Querido enfermo. -F/ese Vd. á mi larga experiencia,
y haga uao de nuestros GRANOS de SALUD, puea ellos
11 curarán Tle su conat1paclon, le darán apetito y le
derolrerán el aueño y- la aletrta. - As, mirá Vd.
muchos años, d1sfrut1ndo siempre de una buena salud.

DE P A RI S

•

no ti_tubean en purgarse, cuando lo
nec~sitan. No temen el asco ni el causanc10, porque, contr a l o que s ucede con
I (!S demas pur gantes, este no obra bien
smo c_uando se toma con buenos alimentos
Ybebidas fortifi cantes, cual e¡ vino, el café,
~ t6. Cada cual escoge, par a pur garse, la
ora y l a comida gue mas le convienen,
sef1Ull sus ocupaciones. Como el causan
c10 que la purga ocasiona queda completamenteanuladoporel efecto dela
buena alimentacion empleada,uno
se decide fácilmente á volver
á empezar cuan tas veces
sea necesario.

PATE EPILATOIRE DUSSER

Part\cl~ndo de las propiedades del Iodo
y del Hiérro, estas Plldoras se emplean
espcclalmente contra las E scrofn.lu, la
TÍsis y la Deb ilidad de t emperame nt o,
as! como en Lodos los easos(Páltdos c olores,
.Amenorrea, &amp;.•), en los cuales es necesario
obrar sobre la sangre, ya sea para devolverla
su riqueza y abundancia normales, ó ya para
pro.voCdr t&gt; l'egn]urlzar su curso periódico.

~f'./1--?JJ5 rarmacmruco, en Parls, ·
~ Rue Bonaparte, 40
El loduro de hierro Impuro ó alterado
N
• B• es un medicamento Infiel é Irritan te.
Como prueba de pureza y de autenticidad de

las verdaderas Pilctoras ele :nanca,rrl,
exigir nuestro sello de plata reactiva,
nullSLra fi rm a pue!lta'al pié de una etiqueta
verde y el Sello de garanlla de la Uni6n de
los Fa bricantes para la represión de la falsificación.
'SE 8;ALLAN ,EN TODA.S LAS FARMACIAS

d~struye hasta las RAl~ES el YELL,;&gt; del rostro de las damas (Barba. Bigote, etc.), 11n
ninguo pehgro__f!ira el cutis. SO.Años de Extt o ,ymillarts de testimonioigarantlzao la eficacia
de ebsta preparaooo. (Se vende en oajas, para la barba, y en 1/2 oaj aa para el bigote ligero). Para
los razos, empléese el PlL l J'Ull.lJ:; DUSSER, 1, rue J ..J.-Rousseau, Parla.

~--,-------'--------;-----------.......,___.-'--';.;___
Quedan reservndos los derechos de p~piedad artfstica y literari:i
l Mr. DE l\fONTAXER V SIMÓN

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="137">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3066">
                  <text>La Ilustración Artística</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479260">
                  <text>Semanario de literatura, artes y ciencias publicado en Barcelona, España por Montaner y Simón. Redactado por Alarcón, Alás, Barbieri, Barrera, Benot, Brú, Castelar, Echegaray y otros. Contiene ilustraciones, grabados y dibujos.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46187">
              <text>La Ilustración Artística</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46189">
              <text>1891</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46190">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46191">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46192">
              <text>472</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46193">
              <text> Enero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46194">
              <text>12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46210">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1753927&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46188">
                <text>La Ilustración Artística, 1891, Año 10, Tomo 10, No 472, Enero 12</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46195">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46196">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46197">
                <text>Arte</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46198">
                <text>Ciencias</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46199">
                <text>Barcelona (España)</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46200">
                <text>España</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46201">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46202">
                <text>Semanario de literatura, artes y ciencias publicado en Barcelona, España por Montaner y Simón. Redactado por Alarcón, Alás, Barbieri, Barrera, Benot, Brú, Castelar, Echegaray y otros. Contiene ilustraciones, grabados y dibujos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46203">
                <text>Montaner y Simon, Editores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46204">
                <text>1891-01-12</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46205">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46206">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46207">
                <text>2011634</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46208">
                <text>Fondo Pérez Maldonado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46209">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46211">
                <text>Barcelona, España</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46212">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46213">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="57">
        <name>Alemania</name>
      </tag>
      <tag tagId="7308">
        <name>Bellas Artes de Madrid</name>
      </tag>
      <tag tagId="7311">
        <name>Ciencia en el teatro</name>
      </tag>
      <tag tagId="7306">
        <name>Emilio Castelar</name>
      </tag>
      <tag tagId="7307">
        <name>Pasteles y Acuarelas</name>
      </tag>
      <tag tagId="7310">
        <name>peruanos</name>
      </tag>
      <tag tagId="7309">
        <name>Vino</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="1752" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="630">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/137/1752/Ilustracion_artistica_La._1891._Vol._10._No._471._Enero._0002011633.ocr.pdf</src>
        <authentication>7076b2f17965d881012f8227cbe050c7</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="73923">
                    <text>LA
1

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA
PERIÓDICO SEl\IANAL DE LITERATURA, ARTES Y CIENCIAS

•

REDACTADO POR LOS MÁS NOTABLES ESCRITORES NACIONALES

PROFUSAMEXTE ADORNADO CON UNA

MAG NÍFICA COLECCIÓN DE GRABADOS

•

FONDO
P~M4LOONADO
DEBI DOS

A

L OS P R IMEROS A R T ISTAS NACIO N ALES

Y

EXTRANJ EROS

•:

. :'•y
:·✓··

•

TOMO X.- AÑO 1891

BARCE LO 'A

MO

1'A N E R Y SIM O N, ED I TORES
CALLE DE ARAGÓN, NÚMEROS 309 Y 311
-1 89 -1

�ÍNDIC E
DE LOS ARTÍCULOS CONTENIDOS EN EL T0:\10 X DE

La Exposición general de Bellas Artes, por \'izcomlesa (c~llli,111aci611), 4:í9.
Sccc/611 ciml(lim. - Concnr,o de conta,lores
J. lxart, ;l0ü.
e!t-ctricos, por E. Hospitalier, 462.
La romerí,1 de San hi,lro, por F. )foreno C:oUna maquina cl,·etrica gratis. El puerto chino
1lino, 306.
de Wei -hai-m·i, 4ü3.
Currt•ga. Xotns de viaje, por Eduardo 'I'oil11,
l\lnrmuraciones europeas, por EmilioCastelar,
310.
4ü;i.
Tto,ali111la (ronr/11~io,1), 2!l4.
Concurso de perro~ dP Injo, por A., li0.
El marido tic Jacobita (c1J11clu~í611}, 315.
s., 14ü.
H., 4.
Algo sobre el sueiio, por el doctor .\l. Dyn,n· El lihro de M. (;uyan, por .Jo,é Echegaray, Scaió,1 ,·it,11;fic1t. - F.I ¡:ran ecuatorial ncot!i- Yiena, por Juan Fnat,·nrath, li l.
Jlado del ohscrvatorio Je Pans, por A. frnis- Vizcomlesa(!'o11/i111111ció11), 4íf1.
147.
fmth, 7.
Stcciti,1 ci,·11/í/im. - Tran,mi ,iún de fuerza eléc•
S,-,·,·ió11 m,uric,11111. - La tamalera, por Eva Ca· 1 ~inet. :ns.
El vino, por Edmunilo de Amicis, 11.
trien por medio do corrientes alte1uatil'asde
El sepulcro de Ar istúteles, 31 !l.
ne!, 14~.
Sección rir,1/Íjica. - El porteclt•ctt ico. La cil•ncia
3.000 \'olt,, por F. Laffargur, 4i8.
en el teatro. Ilu,iun obtenida por medio Je Grc·goria (epi,otlio ejemplar', por )l11tía, )[én• ~lurmuraciones europeas, por Emilio Castelar,
Los ferrocarriles y tranv1as el,dricos. Aguas
3•&gt;·)
dcz \' elilla, 1;;o.
la:s tela, mrtali&lt;'as, 11.
minernle, jnpouc,as, 4iU.
Mmmurnciones ~uropcns, por Emilio Castclar, Rl arte cspaf1ol, por A. Gan•ia Ll1111,ú, 151. 1 La Expo,iri,ín genero! Je Bellas Artes, por
Josl: Cu,arhs y In pintura militar en E,pafia,
J. Ixan, :1~1.
El anillo de .\111.his, 110,·cla por Lonl Lytton,
1 .
por A. Gnrcía Ll:tusu, 4,2.
Roscmlo Xoha,, por A. f:arcin Llansú, 326.
Expo,iciun tic pasteles y acuarelas en el C1r&lt;'lllo
1:i.i.
La ca,lt'na in,bíhle, por Ernbto c:arcia Lade !kilo~ Arks de )laJrid, por H. Bal,:1 Je S,,'Ci¡¡¡¡ cirnlíjicn. -Qmmica recreatirn. El hi· &lt;:rnorn, por ~:.lt1:1r,lo To,Ia, :l:!6.
deve,t•, 4~2.
lteeuerdo, deUrana,Ia. La íucntccld Avellano,
drúgeno, por F. FaitlPan, J;,~.
la \'c¡:n, 21\.
Los ~nomos ,Ir la Alhnmbrn, por )lnnuel
por An!(USto .Jerez l'¡,rchet. :1:10.
Sccdó11 &lt;wi,, ic1rna. - ;\I i¡:ucl (: rau ( perfiles pe• ~I nr11111raciones europeas, poi Emilio Ca,tl'lar,
:\laniiqur ,le !.ara, 4~6.
Cuento de amor, por l'ablo .\lari:11,rite, ~31.
ruano,), por Ern Canl'i, 20.
lti:!.
Sw·iu11 a111rrfra1111. - El n:ant,,n tic la co111le,a,
Los parlaml·nto, de Euro¡,a. \', Alemania, por 1 La co111cdiat!e Echc¡::aray «Un crítiro inripicn· Sccció11 cir11li/ir11. - Ferrocarril mn1 ino, 33:1.
por Era Canel, 490.
La Expo•ic¡'1111 gt'neral Je Bella, .irte~, pw
tr,) por dMia Emilia !'ardo Bazan, 161.
11. ,:23.
\'iZt'omlesa ( co11tilwació11), 491.
J. lxart, 3:l .
~[cissonicr, por 11 ., JGti.
El vino ( co11ti1waríón), 2i.
El arte y lo~ neomíslicos, por R. Balsa Je 111 Secrió,1 ci,·11tí1/c,1. - Los mi,•rohios de la tierra,
Sccció,1 cirntí¡ica. - La ciencia rn el teatro. l mi Grcgoria (conli,111ació11), li0.
por A. Jleb, rt. lnU11enc1a ile la luz ,-11 los
\' rga, 340.
bciun ,le ios frnu111cno, ,le hipnotismo en la El anillo de Amasis (· ,1/i ,wrrión), 1il.
f1•111í111eno, tic la ,·c¡;:!'taciun, por Alberto
sala Rohcrto Ilomhn, en París, por W. ,le ::;, n'ÍM ch11tUir11. - (}111mi1·" recreaurn, por Al1•¡:ría, por Carlos Luis de Cuenca, 3-10.
L.trbalétrier, 4!11.
El rnncuterio Je Gcnova, por E,Inardo Toda,
F. Fo idean tres a1 tí,·nlos,, 1i 1.
Forll'icllc. Los pelig1 os de la elcctriciJad,
El 1·11atlro de la S1111la l&lt;11hrl ,le ~h11 illo, 406.
31:l.
La lampara cle,nica del fotú¡.:raío, 1i5.
porJ. Lafar¡:ue, 30.
Uo ·ctos manlimo,. Las defrn•n, ,le nn huque
Las hip6te,is en el artr, por .T Echegaray, 34. Je,ús en ,Jcru,al,·n, por Emilio Ca,tclar, li i. Cuento de amor ( c,mti,wacití,r ), 31 i.
,le guerra, por F,· lelico ~ln11taido. 498.
Sec,·,u,i cir11l1Jic1c - La rnsea,111 del Xi~gara y
Staiú,i 111,tr,ir,11111. - ,Jor;.:c W.ishington, por Semana :,anta, por F. :\lon·no Gotlino, 1itt.
la elcetrici,lad. )lcdalla de In Asociación La caclena in\'!sihlc• (rn,1c/11~iú,1), 4~qUlarcncc \\'inthrop Bowen, 35.
Uregoria ( co,1ti,111ació11 ), IR2.
frnnee,a para el fomento de !ns ciencia,, :J:i0. La nntopsia, ¡,or F .\Jortno Oouino, 50~.
Los parlamentos Je Emopa. \'I, E,pafia, por El anillo ,le Amo,is {co,lli,wn i611}, 1 j
Seccw,1 cu,1/1,li&lt;",1. - Qu1mira rccrcatirn. El 1·ar- ~I 1t1 muraciones euro¡w is, por Emilio Ca,tclar, Scc ·iu,1 amuit&lt;111a. - Slntiago de Chile. por
H., 39.
A, ;,03.
3;,4.
ho110, por F. Faidean, 1!10.
León Fonto,·a, por M. )l. A., 42.
El ,·ino (conr/11,ió11), 42.
Aplicaciun de lafuerzacl•ntnfuga :ilosanali,is \ La Expo,icion general de IM!as Artes, por Uocetos. La chispa eléctrica, por ,Juan O·Xei·
lle, :,06.
J. lxart, :l56.
•
químicos indu,,triale~, 19ll.
Sccdó,1 cir11!Uiw. - Kivcl de agun 1lc prcrisiún,
del capit,in Lrneveu, por L. Knah. La ,111
La orrrnmrnlaci,ín en la~ n1tcs mahometanas, De,honor por d ,honor, por Ricardo Revenga, Yizrnn,l,·•:1 {ro11/1 11mn'ó11), 50i.
Scc,•1u,1 ,.,,,,, ,Ji-·11. - ~:I c1 iu,;eno d~ )[. Cailletet,
por ,Jo,l: Ramun fü;Iitla, l!l 1.
35S.
te,is del rub1. Expl'!'11uentos de )l. E. Fre•
por(;, T. La nncrn pila de oxido tic robre
my y A. \' ernenil, ltJ.
Ricardo Ucllvcr y kam, n, por ~l.~[. A., 195. Scr,·uJ,1 lllll(ricmia. - Hopa apolilla,ln, por Ri•
do )l. ele Lala111le, por J. Laffargue, 510.
canlo l'nlma, 362.
Murmuraciones enro¡wa~, por Emilio Ca,telar, Steció,i amo·ic,111(1. - Eli,a llra\'O (leyenda tne•
Pre,enari,,n de los cahles met.ilicos, !il 1.
C'm•nto ,lt• amor ( conc/11.1ió11), :J63.
jicana), por ~:,•11 Caul'l, lOi
49.
1
s,,·d6,i a111,ric,1 .,a. - Wa,hini:ton en :llount· Los ¡,.ulnmentosJc Europa. IX, Suiza, por 11., Bordos. I.Jna diablur,1, por Juan O-Xeillc, ~nrmmacioucs europeas, por EmilioCa,tclar,
51 J.
\' ernon despuc:! de la !(Uerra, por 11. A., 51.
3til.
Hl!I. (,·o,du,ió,1), 20:!.
1 Scrció11 cic11tífit'a. - La, hormigas, por L. Sta· La autopsia ( co11clusió11), :,l!i.
La ornarncn tnción en las artes cla,icas, ¡,or J o,é Gn•goria
1 Smió11 amrric1111a. - El va lle de las Tres Cohy, ;!65.
Ramón "elida, 52.
El anillo de Amas1s ( ca,1d11.,ió11), :!03.
l111a,, por X. llawthome. 51~.
Lo~ r,arlr.mento, de Europa. YII, l'aíse~ Bajos, &amp;c ·ió11 rír,rtíJica. - Químic·1 recreatirn. El áci• La Exposición general de Bcllu Artes, por
:1111 •l'º m1111icipnl de repro,Iucciones arti,tira.,
por 11., :i5.
do carbónico, por F. F.iidean, 206.
1 J. I xart, ::c!l
,Je Il:lrcclona, por A. García Llanso, 51~.
• í•~"'-p&lt;&gt;si'..,lc', por Florencio ~lorcno Godino, .Kaenrnn•rer, celobmdo pintor francé,, por Jorge La Expo,iciun tic! Círculo de Relln~ Artes ele
\'izconde~a ( co11ti,u111ción), ;,~3.
59.
Madrid, por R. Balsa de la Yega, 3i0.
l'aín, 209.
¡Ya vienen! ¡ya ,·icncn', por Luis ~[aria de s,.-,.;,;,1 cfrrrtí/ica - l'roduceiúu industrial del
Sució.ick !111/iea - La p•·sra hnthypcl:igica, 62. J nan Duro, por Ricar,Jo Rt·renga, :!11.
hidrug,·no ·y Je! oxigeno por la electroli,i,
La memorr,, por el prc,tilligitatlor Alhert, 62. Se,·illa. ¡ Pro~e,illnes y toro,\ por .\l. 1larl1aez
Larra, 3il.
del ngua, 5:W.
Fra~cbco Fl~r, en¡:, por Jorgf Caín, 66.
Banio11nc1·0, :!11.
1 Exrelente comico, por Jo,,: )l. :\latheu, 3i-l.
Las catacumbas rómanas, por Eduardo Toda,
Secc1ó11;a·11rru·n1ta. - La Virg,•n d,• Copacahana Lonl Lytton, por el ,·izco111lc R. Du Pontavice El padre Daniel, por E,lunnlo Ro,I, 3ifl.
;¡30,
S,crió,i cifll/1/i,·,1. - Estufa tc•rmo-l·ltctri,·a del
(viaJCS Pº'. ".cl.mt:.-icn \, por Ern Canel, 6 .
de Il em, cy, 215.
doctor Giraml. El aualisis de los Yinos, por El collar de ámbar, por Luis ,1arianodc Larra,
El arte :~ I regionalismo, por R. Balsa de la El anillo tle .Ama,i, (cm1/i1waciu,1), 210.
Scccfo,1 ci,·nlíf/,•11. -.Frrrocarril uf e,trihos es•
A. Hel..-rt, !l'-2.
5!l2.
Vega,, .
1
Noticia~ ,•arhs, i4.
calona,los. °La demi,latl de la pobla~iun y la Murmuracionc., europea~, por Emilio Castelar, \'im111dc,a ( co111i1111acio11), 533.
)1 unnurnciones europeas, por J::milio Castelar,
¡ lmposikile! ( contimu,ción ), 75.
lluvia, 222.
3 6.
Sección hmtí/i•·a. - La, tromha~, expPrimentos El Arte y la Inclustria mo,lerna, por José La Expo•ición general de Bellas Artes, por
516.
El collar tic ámhar ( c,.11d11$ió11), !i li.
,J. lxart, 3~8.
le hc¡.:a rn y, 2:l6.
Y obsirmciones por el doctor )1 artrncz An•
cira ll,jico). l':oyN·to extroonlinario. Ap.a• 1 Bh.marck en caricatura, por ClnuJio Phillips, París. Do, 8.1loncsdc B,•Ila, .\rtcs, por Ernesto En el Ia;.:o tle Jlam111,·rícst, por .\ugusto Je1n
Carera La,leve,c, 3!!0.
J'erchct, 549.
rato ara las calllas de 300 metros, por Arrs•
~26.
tides Bc1#s, , .
La itl,·a de la muerte, por Jbfncl ~!aria Liern, El espíritu 1lel imún, por Antonio ,le\'al buena, Scc, 'ó1111,it, ria11111. - El pre,i,lio ,le l1 Habana,
El carfV\,•al ,le )ladri,l, por Floro, 2.
221.
por Ern Cnnrl, 5;;0.
390.
Yi1l·ondl',a (co11tiirn11r,6,1), ~.;¡;¡_
Doiía 1:milm J'anlo llazan ( apunte, biogr:ifi- El palacio de lo, reyt•~ de Aragón en \'illa- El padre D,rnicl ( co11cltc,ió11 ), 3~5.
cos', ~l.
frnnca del PanMlé,, por C. V. de Y., 230.
Sección cirnt,Jica. - El anali,is de los \'inos, Srr,·i611 w·11tí]ir11. - Los auton,atas, por ei pre,
ti,lii.:ita,lor Alkrt. Fabrirn,·i,ín ,le las lámpa
!.! , i.~r T'..Jctoral, por Emilia Pardo Bazan, Gn intérprete alc111,in de los dramas de Echeror A. llclwr t. El hnrometro metalico tic
rn, ,¡,. incande,cencia de los E,,ado, L' nidu,.
gaiay, por Juan fa,tenrnth, 231.
)l. )lignot. La fotografía de lo, colort,, por
85.
:,,;,.
El anillo tic A111a,i, (co,1litt1111ció1i), 235.
C:. Tb,andicr, :l9i.
-.¡◄ El 11am, nrn europeo, por el dortor llrehm. 6.
Le», parlamento~ de Europa. \'11 1, Sucda, por Secció,1 l'i1·,1fíJica. - L,11nrdición cléetdcaiud11s- Química recrrntirn. La difusión 1!1· los ¡;ases, P,·n~iunes y holsas ue riaje (r·1pít11lo ,¡,, uu li
tri.1l lmlicadorcs do corriente, 238.
por F. Faiilean. Aparato para 1111 ,lir la dis•
\Jru), por Juan O-:Neillc, r.t.::&gt;.
JI.. 7.
Lo, po\\'o,. por el doctor E. Ciasen, de Ham- La orna1111·titaciun en las Artes del extremo
tar.cia rcroni,111 por un \Jarro, :J!l~.
:Nr_u!osi.i, por Fernando .\lartíncz l'c,lro-a .
;,ti,l.
Ori,-ntc y de h Am,:rica prccolombiana, por El trabajo tic una Hmana en Birmiogham,
hnrgo, !10.
¡I111posil,l1·' (ra,1/i,wa,·i611). !H.
Jo,é Jta1nún )leiit!a, 212.
El abanico. Artículo de Yernno, ¡,or A. Uarl'Í,1
3r!l.
Llan,ú, :,6 l.
S,·cción ci, 11tíjic11. - La, prud,asdcl poligvno tic El m:·1lico en los dt'safíos, por Federico J\lon- La simetría, por ,José Echegaray, 402.
Ann:ipoli,. Coche 1111n·i1lo por el rnpor, do
taldo. 213.
El ¡:r :in poo ta, pnr Enrique Fnn,·•, 403.
Ilicn n11;.:as mal, pc,r Alejan1lro Jhrha, ií6~
\' iz,·oruh·•·• ( ro,rl i,11111,·i6;1), :iil.
)l. St:rpolltt, por G. Ti"arulier, 93.
Los pantalones, por F. :\lorcno Godino, 214. La ll•tra de camlo:o, por Jaco\Jo Salt·,, 406.
La, proíun,li,h,les del mar Xl•gro. Una nue\'a Scc,·i,ú1 ll 111rrim ,111. - Leoncio Prado, por E,·a Sfc,·w11 a11uriri11111. - Lima, por A., lili.
,Srr,·iú11 cir11tíjica. - El herrero ,n 1i91, ;ii l.
Canel, 2H.
teoría a,·n°a ,!el roc10, !l 1.
Bocetos. Las olas, por .Juan O-Xeillr, 410.
)h:r_murnciones europeas, por Emilio Castclar.
Murmuraciones cnro¡,ca,, por Emilio Castelar, El anillo lle Amasis (co11clusió11), 2,íl.
\' izconde,a, por Leon llarracallll, 111.
~ 1' ~ .
Sccció,i círntífica. - El buque Jivisihle en dos .~c,·,·i6n cir11/í/ic11. - (2111mica recre11tirn. La di• Xa1 rnrionr,. \' elo y sudario, por Juan B. En
9 .
El canal de Kioto Fu, en el Japón, 100.
par te,. Un nuevo buque eléctrico, 2:il.
fusión tic los !(ases, por F. Faidl•au, 4J l.
scíiat, 5SO.
El rey Lui~ 1 de Bai·icra. Estatua inaugurada ..\lurmuracioncs europeas, por Emilio Ca,tclar, Al:.:o sobre el oro. El cofcrdan de amianto, La oportnnidatl, por Agustm González Ruano .
2&amp;8.
en la Walhalla, por .Juan Fastenrath, 102.
•114y415.
5 2.
Secció,1 111nrrfra11a. - Ori¡::cn lle! negro, el rojo Narraciones, por Jnrn B. Enseiíat, 2~~La ,rxnali1la1l en el lenguaje, por Fernando Bocetos. El A,·e del l'araí,o, por .luan O-x, ·
&amp;tudio. ,le alguno, célebres pintores ( co¡¡du•
y el blanco, por W,t-hington In-in!?. 102.
Araujo, 41 .
lle, ;:;, :J.
Stón), 262.
Zamacueca y \'Otos (recuerdos do Chile), por
U na boda j mi ía en \' alcncia á metl indos del Yizcond1•sa (co11cl11si,í,1 ), 58i.
El marido de Jacobita, por An,lrés Tha111iet,
siglo x 1,, por A. IJnn,·ila ,Jal,lcro, 4~0.
El'a Cancl, 103.
Secc,611 círnlí}icrt. - La fotografía instantánea ,
26i.
La letra de can,hio ( cu,1c/11.,iu11), H:l.
¡lmposihl,·! ( co11lim1ació11), 107.
por Alberto Londe, ;,\l0.
Sccció,i ci.c11/f¡ica. - Qnímica recreativa Los cua• Secci(111cir11tíjica. - C11ncierto~tclefúnicos:i ¡¡ran Vi1.condc,a (co11li111wci611), -12i.
Las mi,iones de la Alta California, por Juan
tro elemento~. por F. FaiJcan, 110.
dbtancia. El acumulador eléctrico Atlas, Rebi•lión antier i,tiaua en China, por Eduardo
T. Doylc, 591.
2i0.
La red metropolitana de París, 112.
Toda, 4~0.
Pasionaria, por Alejandro Lannbirra, 59i.
.Mosaico, rc.r Jllsé 1laría Sbarbi, 114.
La Exposición general de Bellas Artes, por J . Noticias ,·arias, 432.
Comnnicacion en los planetas, por Amadco
Ixa1 t, 2i 4.
La ornamentación en las artes cristianas, por
Mnrmmaciones europea•, por Emilio Castelár,
Guillemín, 60~.
La algara,Ia de cPequeiiccest, por doua Emilio
José Ramón 1Iélida, 116.
431.
L'n drama en el mar, por W. Clnrk Russell,
Scc.:ió11 auurí,ana. - Historia de la Araucana,
Pn rdo l:lazán, 2i 6.
La ~exnalidaJ en el lenguaje ( co11tinuadón ),
60:3.
Rosalinda, por ,José Torres Reina, 2i 8.
por Eva Cancl, 118.
438.
El poem11 geológico, por Pedro ele i\Iadrazo,
Sccci611 a1nericn11a. - La vi,la es sueilo, por Los parlamentos Je Europa. X, Grecia, por X,
Una exploración en Siberia, 122.
610.
N. Hawtborne, 2i8.
¡Imposible! ( co11tin11nció11), 123.
438.
Una broma, por Luis de Llano~, 611.
Sección citlilífico. - Química recreativa. Los re• El marido de Jacobita (co11ti,mari61i), 2. 3.
Yizcol!llesa ( rmtli1mació11 ), 443.
Stcrión a111rrica1111. - Tipos y costumhres de
acti,os colorados, por F. Faideau, 125.
Sección científica. - Purifieaciun de las aguas, Secciún ciuilíjica. - llu1mica recreativa. La tli•
l'nerto Rico. La fiscaln, por )1:muel Fcrn:ÍU·
por P. Lnnriol, 286.
Utilización de la fuerza del viento, por J. La•
fusi ón de 108 !(a.se,, por F. 1-'aideau. Artifidcz Juncos, 612.
Murmuraciones europeas, por Emilio Ca~lelar,
cios del teatro. &amp;rnmoteo de una mujer. Las .\lunich, por Juan Fastenrath, 618.
forgue, 126.
Detcrn1inacio11 de la cantidad do alcohol con- , 2!l0.
telas luminosas, 445.
Trniciún de amor, por Antonio Albalat, 619.
La Exposición general de Bellas Artes, por Enril]Ue, em1, por Fc,lerico Rahola, 4~0.
tcuiJa en los vinos, 127.
1 i:iccción cir,11(/ira. - La última erupción del Ve•
J. lxart, 292.
:llnrmuraciones europeas, por Emi Iio Castel ar,
La Expo,iciun 1lc•I Círculo de Bellas Art.es do
subio, por ll. ,T. Johustín Lavis, 612.
Rosalimla ( co11ti1111ación), 29 1.
Jllatlrnl, por R. Balsa de la Ve¡:a, 451.
130.
La crítica en el arte del actor, por Enri,p1c
El marido tle Jacobita, 29~.
E,tudios do algunos célebres pintores, l 32.
La sexualidad en el lenguaje ( co11clusí6n), 1 Funes, 6:!6.
S•cd611 a,wrica,ia. - Santiago do Chile, por Sección cicntíjica - l'urificacion de las aguas
41\2.
Sección mwricana. - La camlombcra, por El'a
(c1mcl11sió11), 302.
El llanto de perlas, por Floro, 4j(í,
E,·a Cancl, l 84.
Canel, ti:28.
La víspern de Rcy1•s, por F. ;\I orcno C:od i no, l.
Boceto.~ mnrítimos. La ¡\O(•hcbucna a bonlo,
por Federico .\lontahlo, 3.
La ornamc•ntación de las arte, de la anti¡:111•,la,l
prchisturin egipcia y oricntnl, por Jo,,, Ha•
món ~[élida, 4.
Los parlaml•ntos de Europa. l\' , ltalin, por

•

Lt\ ILUSTR.\C IÓN ARTÍSTIC.\

K olidas 1·nrias, 138.
¡ l111p1J,il,le'. ( r,,,,c/11,i,í,1 ). l!l!l.
.'frcriú,1 cir,1lí/ic11 t}u11nit .1 recreativa. El ·ixi·
g,•no, por F. Fai,lt•au, H l.
Atlivinaciun y trn11,11,i,ion del pensamiento,
J.1\!.
,Jorg,· Zah y el monumento de Aratl, por T.

I

�INDICE
2

lNDICE

Exposición Universal ele Chicago, por X, 631.
Las ejecuciones por medio de la electricidad en
los Estados Unidos, por Z, 634.
La última cita, por W. H. Clifforcl, 635.
~Iurmuraciones europeas, por Emilio Castelar,
G42.
¡Ca!"i&lt;lacl!, por F. Moreno Godino, 644.
Sec.:ión americana. - Guatemala y Quezaltenango, por A., 645.
La cuerda, por Julio Clarettie, 651.
Secció11 cient!fica. - Electriciclacl práctica. Surticlor atmosférico do salón, 654.
Murmuraciones europeas, por Emilio Castelar,
658.
El caldo gordo, por Fernando Martínez Pedrosa, 660.
Barcelona artística, por A. García Llansó, 662.
Los parlamentos de Europa. XI, Dinamarca,
por X., 663.
La cuerda (continuación}, 667.
Sección cient!.fica. - El laboratorio de biolog;a
vegetal de Fontaiucbleau. Turbina de pe•
queña potencia, 670.
Bocetos marítimos. Un buque ele guerra, por
Federico .Montahlo, 674.
¡Por ,¡ué no!, por A. Sánchez Pércz, 674.
Crónica de arte, por R. Balsa de la Vega, 676.
Sección americana. - El beaterio de Ruanuco,
por Ern Canel, 679.
La cuerda (continuación), 683.

Sección científica. - Experimentos de ?,f. Testa
sobre las corrientes alternativas de gran frocuencia, 686.
?,l urmuraciones europeas, por Emilio Castelar,
690.
Na naciones. Aleluya, por Juan E. Enseiíat,
692.
Sección americana. - El beaterio ele Huanuco
(conclusión}, 694.
La cuerda ( co11cltt.~ión}, 699.
Exposiciones ele Bellas Artes (capítulo de un
libro), por Juan O-Neillc, 706.
La vida parisiense. La llegada &lt;le! invierno y
la caridad , por Ernesto García Lado vese,
707.
La lotería, por F. Moreno Godino, 708.
Gardineta, por Antonio Albalat, 715.
Sección científica. - El auditorium de Cbicago,
717.
El dramógrafo de M. de la Ronlle, 718.
El dios Éxito, por José Echega_ray, 722.
La Vírgen de la Leche, por A. Danl"ilaJaldero,
722.
Sección americana. - El rcy.111idas, porN. Hawthornc, 725.
Abnegación por amor, por A. Hunt, 731.
Secció11 cú11tlfica. - Fisira sin aparatos. Expcrimen tos de fuerza centrífuga. Nuevo aparato
para volar, de Gustavo Trnuvé, 734.

¡

Murmuraciones europeas, por Emilio Castel ar,
738.
Navegación aérea, por Hiram S. Maxim, 740.
Colonia, la del Rhin, por Juau Fastenrath,
742.
La idea fija, por Pablo Bonnetain, 747.
Sección científica. - Física sin aparatos. La dilatación de los cuerpos malos conductores
del calor. Los autómatas. La obra de Roberto
Houdín, por el prestidigitador Alber, 750.
Chile. Causas y desarrollo ele la revolución que
estalló el 7 de enero de 1891, 754.
Crónica ele arte, por R. Balsa de la \'ega, 762.
Bocetos. La calavera, por Juan O Neille, 762.
Nurmahal. Cuento del Oriente, por Luis Gallet,
763.
Sección cicntlfica. - Coche movido por el petróleo, por G. Tissandier. Nuevas aplicaciones
del papel, 766.
Murmaracioncs europeas, por D. Emilio Castrlar, 770.
El Papa en el Vaticano, por Eduardo Toda,
772.
Bonn, por Juan Fastcnrath, 774.
La hermosa Natalia, por Carlos lriarte, 779.
Secció1l cümtífica. - Soplete ele esencia mineral
y termo-cauterio. Transporte de paquetes á
domicilio por medio de la electricidad. Física
recreativa, 782.

La belleza del cuerpo humano en el porvenir,
por José Echcgaray, 786.
Milagros (crón ica contemporánea), por Alejamlro Larru hiera, 7ó6.
El fantasma, por F. J\loreno Godino, 790.
Llamamiento á los artistas catalanes, por Juan
Fastenrath, 794.
La hermosa Natalia (conclusión), 795.
Román Ribera, por J. l xart, 802.
El fantasma (conclusión}, 803.
La duda fatal, ~egundapartc de la cadena invisible, por Ernesto t:arcía Ladevesc, 806.
Cróuica de arte, por R. Balsa de la Vega, oll.
La tela del padre. Artículo de ra1 as costumbres,
por Agustín González Ruano, 815.
Noticias varias, 816.
Murmuraciones europeas, por Emilio Castelar,
818.
No tanto pensarlo, por Autonio ele Valbuena,
820.
Sección ame1·icana. - El gallero, por l\Ianuel
Fernán,lez Juncos, 822.
Boceto. Las pompas de jabón, por Juan O-Ntille, 826.
lllarcela, por PeJro Yalclagnc, 827.
I Sección cient/jica. - Couservación de ejemplares de Historia Natural, por Ju les Riseon,
1
829.
Física recreativa. Naipes mecánicos. La fotografía ele los colores, por G. T., 830.

ÍNDICE
DE LOS GRABADOS CONTENIDOS EN EL TOMO X DE LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

Antes del desafío, cuadro de A. Cassioli, l .
Melilla. lllercado exterior conocido por las
«Barracas,&gt; 2.
:\Iclilla. Puerta de entrada. Vista de Melilla
desde el fuerte de San Lorenzo y del fuerte
Victoria Grande, 3.
Melilla. La Alcazaba, 3.
Al asalto, dibujo de Stanley Berkele, 5.
Palacio del Parlamento italiano en Roma, "l.
Rembrandt anciano, cuadro de Rembrandt,
existente en la cNational Gallery&gt; de Londres, grabado por Baude, 8.
El vino, diecisiete grabados, 11, 12 y 13.
SoJCCió1l cient/jica, tres grabados, 14.
Estatua de Lamartine en Macón. Casa en donde nació Lamartine, 16.
Virgen en adoración, cuadro de Carlos Cignani,
17.
Galería Umberto I, recientemente inaugurada
en N ápoles, obra del arquitecto Ernesto di
Mauro, 19.
Don Miguel Grau, ilustre contraalmirante peruano, 20.
Mujeres del mercado de Sierra Leona, 21.
Un entierro en las calles de Sierra Leona, 22.
Los Parlamentos ele Europa. El palacio del
Reichtag, en Berlín, 23.
El martirio de Santa Eulalia, relieve de Enrique Barrón, 24.
El último saludo, cuadro de J. Andreotti, 25.
El vino, doce grabados, 27, 28 y 29.
Sección cient!.fica, cuatro grabados, 30.
Los peligros ele la electricidad. Un caballo
muerto por la electricidad delante de la
puerta de Estanislas, en Nancy, el 23 de
noviembre de 1890, 32.
Confesión amorosa, cuadro de Luis Jiménez,
33.
Jorge Wáshington prestando juramento como
presidente de los Estados Unidos, 35.
Mesa escritorio de W¡\shington (consérvase en
el palacio del Gobierno, en Nneva York), 35.
Bufete usado por Wáshington como presidente
de los Estados U nidos ( consérvase en el
palacio del Gobierno en Nueva York), 35.
Cas&amp; de Wá.shington en Broaway, 36.
Casa de \Yáshington en Franklin Square,
Nueva York, 36.
Facsímile de un recibo de alquiler de la casa
ocupada por Wáshington en 1789 y 1790 en
Franklin Square, 86.
Prcparath•os para recibir á Wáshir.gton en
Gray's Ferry, 20 abril de 1789, 37.
Banco de W,ishington en la iglesia de San
Pablo, tal como está hoy, 37.
Recibimiento de W:\shington en Tren ton, Nueva Jersey, 21 abril de 1789, 37.
Coche usado por Wáshington, 38.
Arca que perteneció á Waskington, 38.
Espada de Wáshington, 38.
Sello de Wáshington, 88.
El palacio tlel Congreso de los diputados en
Madrid, 39.
La venganza de un rival, cuadro de O. Erclmann, 40.
León Fontova, eminente actor del teatro catalán fallecido en 28 de diciembre de 1890,
41.
E! vino, siete grabados, 43 y 44.
Proyecto del nuevo templo de los francmasones
en Chicago, 45.
Colocación de la primera piedra del nuevo tcm•
plo de los fra1\cmasones en Chicago, 45.

Secció11 cíentlfica, tres grabados, 46.
llr. Carlos Parnell, ex presidente del grupo
nacionalista irlandés de la cámara de los
Comunes de Londres, 48.
Mr. J ustín 11ac-Carthy, presidente de la mayoría del partido nacionalista irlandés de la
cámara de los Comnnrs en Londres, 48.
El descanso en la marcha, cuadro de D. José
Bcnlliure y Gil, 49.
Jorge Wáshington, copia de un retrato hecho
por Gilbert Stuart y conservado en el Ateneo, 51.
Lámpara de Wáshington existente en el Museo Nacional, 51.
Mount-Vernon, residencia de Wáshington, 51.
Juego de te de Martha Custía, esposa de W áshington, 52.
Flauta de Wáshington y piano de sn sobrina
Nelli Cnstín en .111ount-Vernón, 52.
Tipos de Baku, war Ca;pio, dibujos de F. Pegram, 53.
Los Parlamentos de Enropa. Patio del Binnenbof, en La Haya, en donde celebran sus
sesiones los Estados generales de los Países
Bajos, 5~.
Nuestra Señora del Carmen, cuadro de dou
.Manuel Dominguez. Existente en la capilla
de Carlos 111, en la iglesia de San Frnncisco
el Grande, de llladrid, 56.
¡ Imposible!, tres grabados, 59 y 60.
Sección científica, tres grabados, 62.
José Valero, eminente actor español, fallecido
el 12 del actual, 64.
En el piano, cuadro de Francisco Flamcng,
65.
Estudio pam el dcccrado de la Sorbona, por
Francisco Flamcng, 66.
En la playa, estudio por Francisco Flameng,
66.
Agradable rlescanso, cuadro de Francisco Flamcng, 67.
En Venecia, cuadro de Francisco Flameng,
67.
Grnllier visitando la imprenta de Alele .111anuce, en Venecia, pintura decorativa para nna
chimenea del Grollier Club en Nueva York,
por Francisco Flameng, 68.
Delante del facistol, cuadro de Francisco Flameng, 68.
En la corte do Enrique II, cuadro de Francisco
Flarneng, 68.
Palabras de amor, cuadro de Francisco Flameng, 69.
La carta, cuadro de G. la llfonica, 71.
En las playas del Havrc, cuadro de A. Stevens, grabado por Baude, 72.
Salve Regina, cuadro &lt;le Luque Roselló, graba,lo por Sadurni, 73.
¡ lmposihle!, dus grabados, 75 y 76.
Sección científica, cuatrn grabados, 78.
Un proyecto extraordinario, dos grabados, 80.
Doña Emilia Pardo Bazán, eminente escritora
espailola contemporánea, 81.
El maestro Pedro l\1asca¡¡ni, autor de la ópera
Cai:al/r,ria Rusticana, 83.
La tiple Sra. Pantaleoni (Rantuzza) y el trnor
Sr. Valero (Turicldu) en la escena VII de
Cavalleria Rusticana , representada en el
Teatro do la Scala de Milán, 83.
El tenor Sr. Valero en el papel de Tnriddu en
la Cavnlleria Ru.~ticana, 84.
La tiple Sra. Pantaleoni en el papel de San·
tuzza de la Cavalleria Rusticana, 84.

El Sr. Doctoral, dos grabndos, 8~ y 86.
Los Parlamentos de Emopa. Palacio ele la
Dieta Sueca en Estockolmo, 87.
Después del oficio de pontifical, cuadro de don
Ramón Tusquets, 88.
Mtísico callejero, dibujo al lápiz de D. Antonio
Fabrés, 89.
1Imposible!, dos graba:los, 91.
Sección científica, seis grabados, 93 y 94.
Málaga. Puerta del Sagrario: Catedral, 96.
Aldeana eslovaca, cuadro de Stuhlik, 97.
El toque de oración, cuadro del Sr. Ferrer
Pallejá, 99.
El canal de Kioto-Fú en el Japón, tres grabados, 1OO.
Vistas del Cairo, 101.
La Zamacueca, 10:l.
Pequeños pescadores, dibujo de A. M. Rossi,
lit
El bautizo, cuadro de D. Salvador Viniegra,
105.
1Im posible!, tres grabados, 107 y 109.
Sección cient/jica, dos grabados, 110.
La estatua de Luis I de Baviera en la Walhalla, 112.
Colombina, estatua de D. José Campeny, 113.
Mar de fondo, cuadro de D. Eliseo Meifrén,
115.
Alegoría del Renacimiento Italiano, pintora
decorativa deMunkaczy, destinada al Museo
de Historia de las Arte~ de Viena, 117.
Historia de la Araucania.. El Parlamento óe
Hipinco, el mns notable de la República,
celebraclo por el coronel SaanJra en 24 de
noviembre de 1869. Copia de un cuadro de
D. José lll. Olascoaga, coronel argentino,
119.
Reposo, cuadro ele Duffaud, grabado por Baude, 120.
111ensaje do amor, cuadro &lt;le Víctor Corcos,
grabado por l\Iancastropa, 121.
¡Imposible!, un grabado, 123.
Sección cúntffica, cinco grabados, 125 y 126.
Medallas de la Exposición Rural I nternacional
de Al(ricultnra y Ganadería, de Buenos Aires, 1890, l 28.
La recompensa del trabajo, escultora ele don
Antonio Farera, 129.
Un men,ligo, cuaclrn del Sr. Díaz l\lolina, de
Almeria, 131. ·
Caricias maternales, cuadro de Krug, grabado
por Baudc, 131.
L1lbranJo el campo, dibujo de D. Laureano
Barran, 133.
Santiago ele Chile. Cerro de Santa Lucía, 135.
La muerto del primer Orangc, cuadro de W.
Lindenschmidt, 136.
La muerte de Cleopatra, cuadro de Juan Colli~r, expuesto en laRoyalAcademy de Londres, 137.
¡lmposihle!, tres grabados, 139 y 140.
S,cción cicntf.fica, ocho grnbados, 141 y 142.
Estudio del pintor Francisco de Lenbacb, 144.
Guerrero moribun,lo, obra del escultor Jorge
Zala, grnpo alegórico del monumento erigido
en Arad a la memoria de los trece mártires
ele la Liberta,!, 145.
Retrato del escultor Jorge Zala, autor del monumento de Arad, 146.
Vista general del monumento de Arad, obra de
Jorge Zala, 146.
Monumento de Arad. La estatua de Hungría,
147.

Monumento :le•Aracl. El despertar de la Libertad, 148.
Monumento de Arad. La Lucha, 149.
María y Magdalena, grupo cscultóiico de Jorge
Zala, 149.
Monumento de Arad. La Abnegación, 149.
El banquete, cuadro de James D. Linton, 151.
La confesión, dibujo do Bubert1, Herkomcr,
152.
La lancha perdida, cuadro ele Souza Pinto,
153.
. El anillo de Amasis, tres grabados, l ¡;r., é. 157.
Sección científica, tres grabado~, HiR
Estudio del pintor Geza l'cske, -vO.
El grabador al agua fuerte, co {'la ele un cuadro
de Meissonier, 161.
Juan Luis Ernr,to MEis mie1; ilustre pintor
francés fallecido el 31 de en ,ro de 1891,
lR
El filósofo, cuadro de ;iloissonicr, 1~4.
Jugadores de holo., cuadro de ll1cis,011ier, 164.
Polichinela, cuadro de Meissonier, 164,
El ventorrillo, cuadro de MeissoLier, J65.
Una lectma en casa de Diderot, c•1atlro de
Meissonier, 16r
La casa de Mei~soni~1 en ~l boulernrd Malesherbes, 166.
Recuerdo al general no1 te amt icano Terumseh
Sherman, fallecitlo en Xuc, Yorl- el 4 de
I febrero. El general Shern1au .• " ~\!.••:'&gt;
Mayor en las trincheras lcvanta,1as delanto
ele At~lanta, 167.
La disputa, cuadro de Meissonier, 168.
1814, cuadro de Meissonier, 168.
¡A vuestra salud!, dibujo de J. de Wodzinski,
169.
El anillo de Amasis, un grabado, 173.
Sección cient!.fica, dos i;(rabados, 174.
Estudio ele la señora Hcrmione ele Preuschen,
176.
Las santas mujeres en el Sepulcro, cuadro de
Arpad Feszty, 177.
Eloí, Eloí. .. , eEcultura ele Tomás Cardona, 179.
c¡Crucifícale!,&gt; cuadro de Carlos Verlat, 180.
Santa Mana 111agdale:ia, cuadro de Guido Rcni,
existente en la galería del príncipe de Lichsten;,tein, en Viena, 181.
En el templo, cuadro de Ernesto Zimmerman,
163.
cChristns consolator,» cuadro de C. Zimmermann, 184.
Huyendo de la invasión de los hunos, cuadro
de A. Delng, 185.
El anillo de Amasis, un grabado, 189.
Sección cient(fica, tres gr,1.bados, 100.
Estndioclel pintor Carlos Guill&lt;•nno &lt;l&lt; Diefcnbach, 192
Estatua de Juan Sebastián Elcauo, oLra de
Ricardo Bellvcr, existente en el ministerio
de Ultramar, en Madrid, 193.
Don Ricardo Bellver, celebrado escultor espaiíol, 195.
Monumento sepulcral del cardenal La Lastra
y Cuesta, existente en la catedral de Sevilla,
obra de Ricarrlo Bellvcr, 195.
Angel de la capilla sepulcral que en el cernentcrio de San Isidro de 111adrid posee la excelentísima señora marquesa ele la Gándara,
obra de Ricartlo Bellvcr, 196.
David teniendo en la mano la cabeza del gigante Goliat, estatua de Ricardo Bollver,
196.
San Andrés, estatua colosal exister' ~n la

f

¡

.,...._

__

3

Reposo, cuadro ele D. Arcadio llf{1s y Fontdeviigl~sia ele San Francisco el Grande (l\iadricl), Luneta, pintada por A. Hynais, autor del di- Un accidente, dibujo de Gunning King, 389.
la, 465.
ploma de la sección austro-húngara ae la ¡Un ángel más!, aguaza de D. José Bermudo,
obra de Ricardo Bcllver, 197.
U na máscara, cuadro de D. José M. ª Tamburi391.
Exposición Universal de París de 18119, 291.
El ángel caído, e$tatua existente en el Parque
ni, 467.
ll[úsicas japonesas, cuadro ele Homphrey Moo- Recuerdo do Olot, cuadro de D. José Armet, Mahón.
de Madrid, obra de Ricardo Bcllvcr, 197.
Recuerdos de la fortaleza de Isa bel 11
392.
re, grabado por Baude, 293.
.
Estudio ele la portada do la catctlral de Sevilla,
(La l\lola), apuntes de D. A. Rodríguez TePatio
de
los
convalecientes
en
las
Escaldas,
¡Furra
penas!,
cuadro
de
Joaqum
Agra¡;sot,
dibujo al li1piz de Ricardo Bel! ver, 198.
jera, 469.
cuadro ele D. Santiago Rusii,ol, 392.
295.
Estudio para el bajo relieve «El entierro ele
Concmso de perros de lujo. Exposición canina
La
bóveda
de
acero
(17
ele
julio
ele
1789),
cuaSegadora
asturiana,
pintura
al
pastel
de
Cccilio
San ta Inés, 71 dibujo al lápiz de Ri~ardo Bellde 1891. Seis grabados, 470 y 471.
dro de D. Juan Pablo Laurens, 393.
Pla, 295.
ver, 198.
Un
discípulo de Homero, cuadro de S. GlucEl
Cid
pre~eutando
á
su
padre
la
cabeza
del
Los Parlamentos ele Europa. El palacio federal ¡Será mal do amor?, cuadro do Juan Looschcn,
klich, 472.
conde Lozano, cuadro de D. Evaristo Barrio,
296.
de Berna, 199.
Trovador impro1·isado, cuadro ele Enrique We393.
San Bartolomé, estatua colosal existente en la Las dos hermanas, cuadro de Luis Jiménez,
ber, 473.
grabado por Bando, 297.
. El padre Daniel, clos grabados, 395 y 396.
igle.,ia ele San Francisco el Grande ele 111a·
Vizcondesa, cinco grabados, 475 á 477.
clrid, obra del escultor Ricardo Bellver, 200. El maddo de Jacobita, cuatro grabados, 299 a Src,·ión científica, seis grabados, 39i y 398.
Baco, escultura ele D. Venancio \'allmitjana, Secció11 científica, tres grabados, 478.
301.
Asunción y coronación de la Virgen, alto reLa hormiga, estatua de D. José Campeny,
400.
Sección
cimtífica,
tres
grabados,
302.
lieve del frontón de la puerta de la catedral
480.
¡Fné
un
artista!,
cuadro
ele
D.
José
García
E•tudio
del
pintor
Carlos
Jianpp,
304.
de Sevilla, obra de Ricardo Bel !ver, 201.
Ayudante de campo, ouadro de D. José CuRamos, 401.
Recuerdo del baile artístico celebrado en el Poderoso magr.ate, cuadro de D. José Jiménez
sachs, 481.
La venta del sevillano, cuadro de D. José
Aranda, 305.
Salón de la Lon ja en la noche del 8 de fe.
D. José Cusachs, pintor de asuntos militares,
Moreno Carbonero, 403.
brero íiltimo, dibujo ele D. Nicanor Váz- Pastoreo, tuad ro ele D. Laurenno Barráu, 307.
483.
Los huérfanos, cuadro ele D. Fernando CabrePesca, cuadro de D. Dionisio Baixeras, 30i.
quez, 205.
Estudio del pintor militar D. José Cusacbs,
ra, 403.
Vendimia, cuadro de D. José M.• Tamburini,
Sección cicnt/jica, dos grabados, 206.
483.
Exposición ele plantas y flores que se celebra
307.
El entierro de Santa Inés, bajo relieve de
Apunte al lápiz de D. José Cusachs, 484.
actualmenle
en
los
jardines
del
Parque
de
Acudiendo
á
la
cita,
escultura
de
Van
der
Ricardo Bcllver, 208.
Bar~elona, bajo los auspicios de la Sociedad Apunto al lápiz de D. José Cusachs, 484.
Stractcn, 308.
.
Los ¡mritanoR ee N neva Inglaterra, cuadro de
Catalana
de Horticultura. Dibujo y compo- Una página del álbum de D. JoséCusachs, 485.
Exposición
de
Bellas
Artes
&lt;le
Barcelona.
VisMr. G. H. Bonghton, existente en la Royctl
Caballería ligera, cuadro de D. José Cusachs,
sición
de
D. Nicauor Vázquez, 405.
tas
de
la
fachada
del
111
useo
y
del
gran
Salón
Acadcmy de Lollllres, 209.
487.
e1,ntral en tloncle está instala,la la sección de Lima. La Catedral, 407.
Nueve dibujos de Haemmerer, 210 á 212.
escultura, composición y dibujo de D. Ni- Dou José Payán, gerente del Banco del Callao Avanzadas de caballería, cuadro de D. José CuEl príncipe Jerónimo Napoleón, fallecido en
sachs, 487.
en lin:a, 407.
canor Vázquez, 309.
Roma el di11 17 de marzo último, 213.
Maniobras de división, cuadro de D. José Cu•
En oración, cuadro de Carlos Ulrich, 408.
La última obra de Aristóteles, fragmento de Montañas tle Córcega, 310.
sachs, 488.
Córcega. El bandolerismo. La familia Bella- Un viejo monje, cua,lrode Velázquez, graba.do
1111 rollo ele papiro existente en el Musco
Abrevando el ganado, cuadro de D. José Cupor
Margarita
J
acob,
409.
cochu,
311.
Brit:\nico, 214.
sachs, 480.
SS. 1DI. el rey D. Alfonso XII y la reina Historia amorosa, copia del celebrado cuadro Vizcondesa, cuatro grabados, 411 y 413.
Vizcondesa, cuatro grabados, 491 á 493.
Sección
científica,
dos
grabados,
414.
de
Lamen
ti,
312.
regente Doña l\laría Cristina, 215.
Busto en mármol ele S. M. la Reina Regente, En la playa, cuadro da F. 111irallcs, grabado Sección citnlífica, dos l(rabados, 494.
Sucesos de Chile, 216.
Doradoras, cuadro de D. Manuel Cusí, 494.
por Sadurní, 416.
esculpido por D. Agustíu Querol, 313.
.
La decapitación del apóstol San Pablo, euadro
El marido do Jacobita, cuatro grabados, 315 a Pierreta incroyable, cuadro al pastel de la se- Otro beso, cuadro de Italo N unes-Vais, 497.
celebrado ele Enriq uc Simonet, 217.
Dibujo de Guillermo Kuhne1t, cuatro grabañorita Ethel Wright, 417.
317.
Lord Lytton, autor de la interesante novola
dos, 499.
¡Devoción!, cuadro de D. lllanuel Cusi, 419.
Sección cúntífica, tres grabados, 318.
El Anillo de Amasis, 219.
La vuelta al hato, cuadro de D. Gonzalo Bil- Una ejecución de piratas en China, 501.
Estudio del pinto1· Walter Firle, 320.
Sección cientf.fica, dos grabados, 222.
Una ejecución de piratas en China. Después
bao, 4l9.
Rosendo Nobas, célebre escultor fallecido en
Miss Elliott, la mujer barbuda, 224.
del suplicio, 501.
Barcelona el 5 de febrero de 1891, y algunas Tribulct, busto en bronce de Joseph Willems,
Beso maternal, cuadro de W. Gamba, grabado
Santiago do Chile. Palacio del Congreso, 503.
420.
de
sus
obras
má~
notables,
321.
por Mancastroppa, 225.
de Chile, 504.
Bismarck en curicatura, nueve grabados, 226á Tímpano de la portada en la iglesia de Caste- Altivez, busto en bronc9 de D. José Rcynés, Santiago
fuudido en los talleres de los Sres. Masrie- Adoradores de Baco, cuadro de D. Luis Graner,
llar, obra de D. Rosendo N obas, 323.
228.
505.
ra y Compañia, 421.
Una ca11e de Ginebra, dibujo ele D. José Mada Estatua ele D. Juan Güell y Ferrer. l\1onumento
erigido á su memoria en Barcelona, obra de La cruz ele mi madre, estatua en yeso de don El ruarto estado, cuadro de D. Luis Graner,
:Marqués, 229.
505.
José Berga y Boada, 423.
D. Roscmlo Nobas, 325.
\'illafranca del PanaJl~. Antigua casa palacio
Vista de la ciudad y puerto de Génova, 327. ¡Dónde está el ratón!, cuadro de Luis Gaspa- Vizcondesa, seis grabados, 507 á 509.
ele los reyes de Aragón, 231.
Sección científica, dos gl'Obados, 510.
rini, 423.
Villafranca del Panadés. Torre de la estación Cuadriga de la Aurora en la cascada monumental del Parque de Barcelona, obra de Recuerdo de Galicia. La vuelta del campo, Maja, cuadro de Manuel Cusi, 512.
meteorológica en la casa de los reyes de
cuadro de D. Baldomero Galofre, existente En la playa, cuadro de D. F. l\1iralles, 513.
D. Rosendo Nobas, 328.
Aragón, 231.
Un chapuzón, busto en bano cocido de don
en el círculo de Reus, 424.
Busto
de
Cervantes,
obra
ele
D.
Rosen
do
N
obas,
¡A la salud del bufón!, cuadro de Eduardo
Eusebio Arnáu, 515.
El
heredero,
cuadro
de
J
orgo
Van
Der
Vos,
329.
Gelii, grabado por Mancastroppa, 232.
Nieves, busto en barro cocido de D. Eusebio
425.
Cuento de amor, cuatro grabados, 331 y 332.
e El anillo de Amasis, &gt; un grabado, 237.
Arniiu, 515.
Vizcondesa, seis gmbados, 427 y 429.
Sección cientlfica, ocho grabados, 333 y 334.
Sccció11 científica, tres grnba,los, 238.
Vista de Vuhu, donde han estallado reciente- Ave-María, escultura de D. Eusebio Arna.u,
Taller de D. Roscnclo Nobas, 336.
Estudio del pinto.· Luis Braun, 240.
515.
mente los desórdenes entre los cristianos en
Don Jaime el Conqnistador, busto en barro Después del baile, pintura al pastel de l\1aximiMuseo municipal de reproducciones artísticas
China, 430.
no Peña, 337.
cocido de Rafael Atché, 241.
en Barcelona, 517.
¡Huérfana!, cuadro de D. Ricardo Brugacla, Sueños ele niño, cuadro de D. JoséM.•Tam- ¡Sin pájaro! ¡ Pobrecillo!, estatua en bronce de Meditación,
cuadro de D. Emilio Sala, 519.
D. Torcuato Tasso, fundida en los talleres de
bmini, 339.
243.
Héroes anónimos, cuadro de D. Juan Luna,
los Sres. Masriera y Compañía, 432.
Futuros lobos marinos, cuadro d~ D. José Fe- Húsar de la princesa, pintura al pastel ele don
519.
La hamaca, cuadro de Van Der Vos, 433.
Marcelino de U nceta, 339.
rrer y Pallejá, 243.
Joven argelina, cuadro de D. Ramóu Busquets, La noche,cuaclro de Renard,grabado por Bau- Estatua yacente del frontispicio oriental del Cicerón contra Catilina, fresco ele César :\lacari, 520.
templo de Júpiter en Olimpia, 435.
de, 841.
,
245.
La cstatm1 ele Marat, obra del escultor Bafficr, Vista de una galería del cementerio de Génova, Cabeza de Mercurio descubierta en las ruinas c¡Y sin embargo se mueve!,&gt; cuadro del profesor Barabino, 521.
de Olim pia, 435.
recientemente retirada del Parque de Mont343.
La Semana Santa en el monasterio de Montse- Ruinas rlel templo de Juno en Olimpia. Vista Vizcondesa, tres grabados, 523 á 625.
sourís (París), 247.
Sección científica, tres grabados, 526.
tomada desde el Oeste, 435.
Plá,ica de coma1res, cuadro de F. du Puigaurrat, 344.
Doi1a María Pacheco, viuda de Padilla. Ani- Lección de crochet, cuadro de D. Gastón Pujo], Muerte de Medea, escultura en yeso de don
dcau, grabado por Baucle, 248.
Rafael Atché, 528.
436.
versario de la )!,iltalla de Villalar, cuadro de
Entre llores, cuadro de E. Tondouzc, grabado
Catedral de León. Estatua de Nuestra Señora
Visita, cuadro de D. Joaquín Agrassot, 436.
G. Clairin, grabado por Baude, 345.
por BauJe, 249.
·
la Blanca de la portada principal, 529.
Gran Kermesse ce)ebrada en los jardines del
Cuento de amor, siete grabados, 347 á 349.
Sección cimtífica, dos g•abados, 254.
Parqu~ de Barcelona el día 23 ele junio, Monumento elevado en Avignón, conmemoraEstmlio del pintor Edmundo Barburger, 256. Sección científica, tres grabados, 350.
tivo de la anexión del condado de Venaissin
dibujo y composición de D. Nicanor Váz¡Valiente brebage!, cuadro ele D. Antonio Fa- Estudio del pintor Fernando Wagncr, 352.
á Francia en 1691, obra del escultor monquez, 437.
Descanso, copia de una pintura de Fortuny-,
brés (Salón Parés), 257.
sieur Charpenticr, 531.
Los Parlamentos de Europa. Palacio del ParEn la pradera, cuadro de A. l\lontemezzo,
353.
D. Gaspar Melchor de J?vellanos, estat~~ en
lamento de Atenas, 439.
En el puerto, cuadro de Elíseo llfeifrén (Salón
259.
bronce recientemente 111a11g11rada en G1Jón,
¡Buena pipa!, dibujo do D. Antonio Fabrés,
Gran Canaria. Valle de San Roque en el camiParés), 355.
obra de D. Manuel Fuxá, fundida en los
440.
En el campo, cuadro de Eliseo 111eifrén (Salón
no de Ta tira, 259.
talleres de los Sres. Masriera y Compañía, de
Una taza de te, pintura al pastel de Clemente
Pares), 355.
Cabeza de estudio, cuadro de A. Seifert, 261.
Barcelona, 533.
de Paussin¡¡er, 441.
Camino de la fuente, cuadro al pastel de Héctor La santera, acuarela ele D. Joaquín Sorolla,
De mi pueblo, escultura ele D. ;ilignel Blay,
Vizcondesa, cinco grabados, 443 á 445.
de María, grabado por Mancastroppa, 263.
356.
534.
.Acusación, cuadro de Tihamer Margitay, 264. La vuelta de la pesca, estatua en yeso de don Secció11 científica, tres grabados, 446.
¡Desamparados!, escultura de D. José Montse- Taller de tapices, cuadro al óleo Je D. José
Dionisio Pastor Valsero, 357.
El ensayo de nn minué, cuadro de G. Pagliei,
Miralles Dannanin, 535.
rrat, 448.
La estudiantina española de Val paraíso, 359.
265.
El marido de Jacobita, tres grabados, 267 á La juventud de Sansón, cuadro de Bonnat. D. Enrique Serra, retrato copia del medallón Santa Isabel, reina de Hungría, curando á los
leprosos, cna&lt;lro de Murillo, 536.
en bronce, escnl pido por el profesor Hopf,
Salón de París, 1891, 360.
269.
La muerte de la monja, tlibujo á la pluma de
dibujad,&gt; por Julio Morclli, 449.
Dos manolas, cuadro de Guzmán, 361.
Sección científica, tres grabados, 270.
D. Antonio Fabrés, 537.
Estudio, dibujo al lápiz de D. Enrique Serra,
Cuento de amor, tres grabados, 363 y 364.
Estudio del pintor Jorge Papperitz, 272.
Vizcondbsa, siete grabados, 539 á 542.
4f&gt;O.
Un rabino, dibujo á la pluma de D. José María Sección cimtífica, siete grabados, 365 y 366.
San Ignacio de Loyola, cuadro de D. Enrique Catedral de León. Nuestra Sei\ora del Foro y
Estudio del pintor Eduardo Ungcr, 368.
I\Iarqués, 273.
Oferta de Regla, en el claustro, 544.
Serra, 451.
·
Atenas. Nuevo palacio para Exposiciones (Zap- Un mártir, escultura de D. Agustín Qnerol,
Estudio ele mujer sentada, dibujo al lápiz de Estudio cuadro de D. Daniel Hernán&lt;lez, 545.
peión), 275.
369.
¡Soy yoÍ, estatua en bronce, el~ D. Félix P. de
D. l!:nrique Sorra, 452.
Atenas. La universidad, obra del arquitecto Barrendero (París), cuadro de D. Ignacio ZuTavera, 547.
Estu,lio de mujer de Palestina., dibujo al lápiz
dinamarqués Hausen, 275.
loaga, 371.
Ocaso, cuadro de D. Modesto Urgell, 548.
de D. Enriq uc Serra, 452.
La LiRctto de El Lrgatario Universal (comerlia En la fuente, cuadro ele D. Ernesto Creci, 371.
de Reynard, 1655- 1709). Pintura destinada ti escultor argentino Francisco Cafferata y En la iglesia, cuadro de D. Enrique Serra, El traje nuevo, cuadro ele D. Luis J1mé11e1.
Aran,la, 549.
adquirido por S. A. R. la princesa de .111ealgunas de sus principales obras, entre ellas
al vestíbulo del teatro del Otleón (París),
Una tarde tic otoño en el boulevard Saintklenburgo, 453.
por Gustavo Courtois, grabado por Baude,
la e$tatua para el monumento que la nnmi·
lllichel, cuadrn ,le Leroy Saiut-Hubert, 551.
cipalidad de Bnen~s Aires ha de levantaren La Vía Appi~, cuadro de D. Enrique Serra,
277.
El presidio de la Habana, 552.
453.
Puente sobre el Bíobío (Chile), el má~ largo
honor del negro Falucho. 373.
ele América, terminado en 1890. Acto de la Mascarilla del general i\1 ol tke, obtenida por el Cabeza ele niño, dibujo al lápiz de D. Enrique Lectura, cuadro de D. Juan Llimona, 553.
Pastor del Pirineo, cuadro de don Diouisio
Serra, 454.
prueba oticial, 279.
profesor O. Lessing, 375.
.Baixeras, 553.
Camino de las trías (Olot), cuadro de D. José l\later dolorosa, cuadro de D. Enrique Serra,
Puente sobre el Bíobío visto por debajo, 279.
~ecuerdo de Llavaneras, cuadro de D. José
454.
Jestís y los niños, cuadro de Enrique Scrra,
Armet, 375.
lll as riera, 553.
280.
Las cortes del amor, cuadro ele D. Francisco Cabeza ele niiía, estudio; dibojo al lápiz de ilon
Vizcondesa, cuatro grabados, 555 á 557.
Enrique Serra, 454.
Pra,lilla, 376.
El marido de Jacobita, tres grabados, 283 á
Sección cientfjica, dos grabados, 558.
Exvoto, dibujo ,le D. Enrique Serra, 455.
285.
El padre Daniel, dos grabados, 379 á 381.
El auillo de desposada, cuadro de D. Enrique Barcelona. Plaza de Antonio Lópcz, cuadro al
Sección científica, tr~s grabados, 286.
Sección cient(/ica, cuatro grabados, 382.
óleo &lt;le D. Modesto Texitlor, 560.
Serra, 456.
Estudio del pintor Rodolfo Wimmcr, 288.
U na baca na!, bajo relieve de D. Venancio
Lagunas poutinas, cuadro de D. Enrique Serra, El mom1111tnto de La Fontaine. Iuauguraclo
El tocado ele la favorita, cuadro de José Ta piró,
Vallmitjana, 384.
en Auteuil el día 26 de julio de 1891: obra
457.
239.
Pintor de historia, cuadro ele C. Rochegrosse,
ele Dumilatre, estatuario; Ducrost, escultor
Vizron,lesa, tres grabados, 459 á 461.
Estudios para el diploma de la sección austro385.
decorador, y Frantz Jourdain, a1·quitecto,
húngara de la Exposición Universal de París Estudio, dibujo á la pluma de D. Manuel Felíu, Sección cient!.fica, tres grabados, 462.
El conde de Urge! en podertle la gente ele don
561.
de 1889, que figura en la actual Exposición
387.
Fernando de Antequera, cuadro de D. José Recuerdo de Marruecos, cuadro de D. Gonzalo
general de Bellas Artes de Barcelona, obra L'ascó del barri (El escaño del barrio), cuadro
Bi Ibao, 6G3.
111. ª Tambnrini, 464.
do A. Hynais, 291.
de D. Manuel Felíu, 387.

�I NDICE

4

El acaparador de periódicos, dibujo de F. Co•
en los Estados Unidos, tres grabados, 634. Exposición Universal lle Chicago. Palacio de
radam, 775.
Camrcsfnn. (le la Umbría., cuadro de J. Sorolla,
Gn1po escnltól'ico en el ¡mente de Anichkoí, La Ultima cita, dos grabados, 635 á 637.
,
nulquinae, 711.
775.
San Petersbur~o, obra ( el barón Klodt, 564, Choque de ttenes ocurrido cerco. de Burgos en Exposición U ni versal de Chicago. Pabellón de
Salamanca. Portada de la iglesia Ue San ~¡ ar•
la noche del 23' de septiembre ültimo, dos
la.sección de min&amp;B, 711.
Monum&lt;'nto do Nicolás 1, en la plaza ele Isaac,
grabados, 638.
Despues del baile, cuadro de Conrado Kiesel,
tín, 776.
San Petersbmgo, 564.
Un nido de miseria, cuadro de D. Leopoldo
Uonumento á Oatalina 11 que se alza enfrenté Monumento erigido en honor de Lord Nnpier
712.
de Magdala en la plaza de Watcrloo, Lon• Trabajos en el Tibcr, cuadro de Enrique Se·
Bomaña.ch, 777.
del teatro Aleja11dro, San Pctersbmgo, 565.
Dr. D. Andrés Lamas. Ilustre histodógrafo,
Grupo escultóri&lt;·o en el puente de Anichkof,
dres, 640.
.
rra, 718.
lit-e1·ato y político americano; nació eu Mon•
Don Juan Tenorio, obra escultórica de don Gal'&lt;lineta, dos grabados, 715 :í. 717.
obra del barón KloJ.t, 565.
tevideo en 30 de. noviembre de 1817, falleció
A~ustír. Querol, 641.
Sección t:ie11tUica 1 cuatro grabados, 718,
¡Ultima hora!, estatua en bronce de D. José
en lluonos A.il'cS en 30 tle septicmb1·c de
Campeny, fundida en los talleres de los Los 1guanodontesfósilesdel:MuseodeHistol'ia Eljapon~s Marimoto, céfcbre por sus extra.or·
1891, 778.
Natural en Bruselas, 643.
dinarias muecas, 720.
Sres. Masriera y Compaida, 566.
Estatua de D. Eusebio da Guarda, erigida en
Prácticas ~e los alumnos do la Academia mili· Proyecto aceptado por el gobierno inglés para Los jugadores, cuadro de Fortnny, 721.
la Coruiio., obra del escultor D. Elias Marla construcción del nue,·o edificio del Museo Enauci\o, escultura de Mad. ElisaBloch, 723.
tar de Toledo (mayo, 1891), dibujos del natín, fu11dida en los talleres de los soi1orcs
South Kensington, en Londres. Obra del A.rquilla de oro y plata, eonstruída por los se·
tural de D. None!sio Laganle, profesor de la
1
arquitecto Mr. Astón Weeb, 643.
!'lores :Masriera hermanos, de Ba1celona
Masriera y C.•, 7i8.
Academia, 567.
La hermosa Natalia, tres grabados, 779 á
Vaqueros, cuadro de D. Baldomero Galofre, Descanso del modelo, escultura de D. AnicetQ
723.
Marinas, 645.
La Poreiúncula, pintura de Ferrant y Domin.·
781.
568.
guez, en la capilla de San Francisco el Gran·- Secti.6n científica, tres grabacloS, 782.
Recuerdos, cuadro de D. Dionisio Baixeras, Las inundaciones de Consuegra, 646.
Caza
de patos, cuadro de D. José M. ª Mar•
Guatemaia y Qnelzatcnango, 647.
dt de Madrid, 724.
568.
La Porciúncula, pintura de Dominguez, en la
qué,, 784.
Antes de las regllas, dibujo de Percy Tarrant, Ciudad vieja y Guatemala antigua, 648.
Los huérfanos, copia del notable cuadro de
capilla mayor de San Francisco el Grande J acobo Meyerbeer, copia de un retrato pintado
569.
en 1857 por E. Dosmnisons, 785.
A.. Ecbtler, 649.
de Madrid, 725.
Vizconde!!-&amp;, ein~o grabados, 671 ó. 573.
La cuerda, tres grabados, 651 ii 653.
La Familia Real de España, bajo relieve en Plaza de las frutas en Triesto, cuadro de Er·
Sudón cie1dfjiM, cuatro grabados, 57 4.
mñrmol, de D. Mariano Benlliure, 727.
ne'lto Croci, 787.
Barcelona. Plaza de la Paz, l!nadro de D. Juan Sección citntfjfra, cuatro grabados, 654.
Febrero, cuadro de D. Emilio S:íncbez Perrier; Las hilanderas, cuadro de D. Maximino Peña, En buenas manos estÁ. el pandero, cuadro de
RoigJ Soler, 676.
D. Enrique Luque RoseHó, 787.
Rosa nnstica, cuadro de D. José M. ª Tamburi•
propiedad del Estado, 656.
,
727.
Ensueño, busto &lt;'n bronce de D. José Llimona, La feria, cuadro de D. Joaquín Agrassot, 728. Maniobras de artillería, cuadro del pintor mini, 577.
657.
Pasatiempos de Oriente, cuadro de Ch. Daux,
litar D. Romiin Navarro, i8S.
Zaragoza. El dios de las aguas, cuadro de don
Mausoleo qne ha de erigirse en la Habana en
Tipo de un radjputa, 659.
gr~bado por Baude, 729.
J oaquin Pallarés, 579.
honor de las veintiocho víctimas del incen•
Cuarteto de hambrientos, cuadro de Julio Abnegación por amor, dos grabados, 731 a783.
Recuerdos de Ripoll, 581.
din ocurrido en aquella ciudad el 27 de mayo
A.dam, 659.
Stuión eitnlí.fica, tres grabados, 784.
'fitiritero árabe, cuadro de D. Francisco •En·
de 1890. Obra de los Sres. D. Agustín Que•
La gitana, la chula y la aristócrata, dibujos de La giganta Rosita. Jo,·en vienesa que actualsenhut, 583.
Llovua, 661.
mente se e.xhibe en uno de los teatros de
rol, escultor1 y D. Julio Zapata, arquitecto,
Lavanderas en el río Guatlaira, cuadro tle don
que obtuvo el primer premio en el rei\hio
Los Parlamentos de Europa. Palacio de Ricp•
Berlín, 736.
Juan García Ramos, 584.
concurso verificado en dicha capital, 7S9.
dag, en Copcnhague, 663.
Cabeza de estudio, cuadro de D. Manuel Feliu,
A.l aire libre, cuadro de Ramón Casas, 584.
Retro.to por Alma Tadema, 790.
Beldades londonenses, 585. .
En el arriate, cuadro de G.. Simoni, 664.
737.
La antesala de un ministro, cuadro de D. Luis Las Bellas Artes, techo pintado por D. Auto• Safo, estudio nl óleo de Carlos Geher~, 791.
Vizcondesa, cuatro grabados, 587 Á. 589.
Lavadero en Alcalá de Guadaira, cnadro de
Jiménez Aranda, 665.
nio Coll y Pi, 739.
Seuión cU11tí.fica, dos grabados, 590.
D. Juan García Ramos, 791.
Navegación aérea, seis grabados, 740 y i41.
Campo de amapolas, cuadro de D. Antonio La cuerda, dos grabados, 667 á 669.
St~n ,;ientífii:a, tres grabados, 670.
Abandonada, escultura de D. Rafael Atché, Descanso durante la fuga ti Egipto, cuadro de
Fabrés, 592.
Mnrillo, 792.
El sn{'ño de un ángel, cuadro de Viane1li, 593. La nii'ia de la silla, escultura de D. Venancio
74.2.
Vallmitjana, 672.
Suel'los de amor, cuadro de D. José M. Tam· La hermosa Natalia. tres grabados, 795 ó.
Las misiones de la alta California, veinte gr&amp;·
797.
Un secreto, dibujo de Grivaz, 673.
burini, 743.
bados, 596 ó. 598.
D. Evariato Arnús, estatua en bronce, obra de
Sección amtricana. - Puente de Ohiantla, Mé• Fuenterrabía, apunte á la plun1a de D. Vicen· La primaJonna, cuadro de H. Temple, 743.
te Cuta.nda, 675.
El Czar eligirndo esposa, copia del celebrado
D. Pedro Carbonell, fundida eu los talleres
jico, 699.
de los seftores Cabot 1 de Barcelona, 800.
Entre prt:uderos, cuadro de D. José Benlliure, El anfiteatro de Roma, apunte á la pluma de
cuadro de Makowski, 744.
Epílogo, cuadro de D. Román Ribera, 801.
D. Vicente Cutanda, 675.
La idea. fija, dos grabados, 747 a 749.
600.
D. Romim Ribera, S02.
Un drama en el mar, cinco grabsdos, 603 á Apunte á la pluma do D. Vicente Cutanda, Sución cientijiea, cuatro grabados, 750.
675.
1 Idilio de amor, cuadro de Modesto Faustini,
Tambor flamenco, cuadro de D. Román Ribe•
006.
Victor Duru)· 1 miembro del Instituto de Fran• Una consulta, cuadro de D. José M.ª Marqués,
ra, 803.
677.
La.752.
guerra civil en Chile. La junta del Gobierno Descanso del modelo, cuadro de D. Román
cia, exministro de Instrucción pública, autor
de la Huwria, de los G1"itgos, publicada en Granadero de la guardia espafiola (1824), diRibera, 803.
constitucional, 758.
bujo de D. Romtl.n Navarro, 678.
Croquis del des~mbarco y operaciones del ejér· Hojas del álbum de D. Román Ribera, cuatro
nuestra Bibliotwl Un.itersal, 608.
cito constitucional basta la ocupación de
Homero, busto en ml\rmol existente en el Mu• ,1 deg_canso, acuarela de D. Román Navarro,
~rabados, 804.
Musica. clásica, copia del cuadro de D. Romlin
dibujo dal mismo, 678.
Valparaíso, 754.
seo Británico, 609.
Ribera, sos·.
Consuelo, florista, cuadro de D. Ricardo Ma· Fra~mento del cuadro Carga del regimiento de Campo de batalla de Colmo. Vista tomada
busares de la PrincEsa en la batalla de Cas•
desde las posiciones de las tropas congresis· La víspera de la fiesta, cuadro de D. Román
drazo, 611.
Ribera, grabado por Sadurní, 806.
tillejos, de D. Román :Navarro, dibujo del
tas á. orillas del río Aconcagua, 754.
Un episodio de la batalla de Wo~th (1870),
mismo, 679.
Artillería del Gobierno dominaudo la llanura Una partida comprometida, cuadro de D. Ro·
cuaJro de Jorge Blisbtren, 613.
món Ribera, 807.
Un relato interesante, cuadró de D. Antonio Coracero de }a guardia real espauola (1824), j de Placilla por donde avanzaban las tropas
Coop d'ooil, cuadro de. D. Román Ribera, 808.
dibujo de D. Román -Navarro, 679.
congresistas, 755.
Fabrés, 613.
El primer cign.rro, cuadro de C. Hartmann, ¡Sei'lores, buenas noches! (Episodio del reinado Oabaíia destruida por una bomba de la Ernu· Percances del Carnaval 1 cuadro de D. Román
de Federico el Grande), cuadro de Arturo
ralda durante el bombardeo del fuerte de
Ribera, 809.
614.
La visita, cuadro de D. Román Ribera, 810.
Arabo clesciframlo una inscripción, cuadro de
Kll-ulpí, 680.
Vifia del Mar, 755.
Carlos Parnell, 682.
Panorama del campo de Placilla. Posiciones Hojas del álbum de D. Román Ribera, tres
K Glockuer, 616.
defendidas por el ejército dictatorial, 756.
A.1 amor dt la lumbre, cuadro de U. Luis La cuerda, tres grabados, 683 á 685.
grabados, SIL
Demanda de l1ospitalidad, cuadro de D. Ro·
Sución eienttjica, cuatro grabados, 686.
Campo de batalla de Placilla, 756.
Jiménez, 616.
mtl.n Ribera, 812.
·
La castiJa.d, escultura existente en el Musco Buenos Aires. Teatro Martín, incendiado en la Despu~ de la ba.ttllla de Placilla, 757.
noche del 2 de septiembre último, 688.
El regimiento de Ptsagua (3.º de línea de las Salida de nn baile, cuadro de D. Román Ribe•
del Vaticano, 016.
fuerzas congresistas) en la plaza de Vina del
El poeta griego Menandro, escultura existente Catedral de León. Pinturas murales del ábsi·
ra, 813.
de, 689.
:Mar, después de la batalla de Colmo y de Me,..litncióñ, apunte al lápiz por D. Román
en el Unseo del Vaticano, 617.
Traición de amor, cuatro grabados1 619 á 621. Mi 1uodelo, cuadro de Andrés Petroni, 691.
Ribera, 816.
Placilla, 757.
Retrato de Juan Monfort, obra de Van Dyck, Los horrores de la guerra ci\•il en Chile. Muer· La ninfa herida, grupo en mármol de Gustavo
Sttción científica, ouatro graliaUos, 623.
693.
tos en las trincheras después de la batalla de
Una metop L del friao del Partenón, 624.
Eberlein, 817.
Ultimos rayos, cuadro de D. Dionisio Baixeras,
El célt'bre pintor Jnan Van Beers, 625.
En el corral, cuadro de D. José Arpa, 695.
Placilla, 759.
Exposición Universal de Cbicago. Edificio para Interior de mi estmtio, cuadro de .D. José Ar- La guerra civil en Chile. Galería de Santiago
819.
pe., 695.
de Chile, en donde se celebró el gran ban· El compromiso de Caspe, cuadro de A. Parladé,
la sección de transporte, 627.
Catedral
de
León.
Sillería
del
Coro,
696.
quete
de
!f.000
cubiertos
ofrecido
por
la
SO·
Exp&lt;18ición Universal de Chicago. Vista. por
819.
La noche, escultura de .Miguel Angelt 697.
ciedad do Santia~o á la Junta de Gobierno Un voto, cuadro de D. José M. ª Tamburini,
el Sur, 627.
.
constitucional y a la oficialidad de loa cuer•
Exposición Universal de Ohicago. Pabellón de La cuet·da, seis grabados, 699 á 702.
820.
En el harén, copia de 1&amp; notable acuarela de
El ,:,1itarri~ta, abanico pintado por Fortuny,
pos del ejército triunfante, 760.
la Administración, 628.
,
,
704.
La
guerra
civil
en
Chile.
Los
héroes
de
la
causa
Exposición Universal de Cbicago. Fachada Sur
G. Simoni, 821.
Cristóbal Colón, busto en brence de D. Féli:t
del edificio destinado á. la sección de alee• El brindis, copia de una fotografía de D. Ra·
constitucional, 761.
fael Areñas, 705.
Nurmahal, cua.tro grabados, 763 á 765.
P. de Tavera, 823.
tricidad, 628.
La carretilla, gntpo escnltórico de D. t~élix
Mme. de.Bounemain, copia de una fotograría Sección citnltfica, tres grabdos, 766.
Exposicion Universal de Chicago, 629.
encontrada sobre el cadáve1·del general Bou· La atleta Miss Victorina, que actualmente se
P. de Tavera, 823.
Llaves d~l siglo xvm, 630.
langcr, 707.
exhite en el teatro de Variedades del Pilla- Grupo de cigarreras en la fabrica de tabacos ele
('erradura del siglo xv, 630.
Se\·illa, cuadro de Th. von der Beck, 824.
La tumba de Mme. Bonneruain donde se suici·
cío de Cristal de Lcipzig, 768.
Aldaba del castillo de Foix, 630.
d6 el general Boulanger, 707.
Estatua ecuestre del general Gattamelata en ¡Horrible hallazgo!, cuadl'O do Adolfo Heriug,
l{eja de la abadía de Ourscamp (siglo xm),
Lo~ primeros fríos, dibujo de David.son Kuom·
Padn&amp;, obra de Donatello, ,69.
825.
630.
les, 709.
La sobrina y ol ama de D. Quijote de la Man• Marcela, ti·es grabados, 827 y S29.
Expor;ición de Praga. El. edificio central, 631.
Fisica recreativa, dos grabados, 830.
El pa.&lt;1eo del rasiuo de Baden-Baden, cuadro Exposición Universal de Chicago . Rotonda \ cha,. cuadro de D. Juan Gilbert, 771.
Entrada de una huerta en Se\'illa, cnnJro de
central del Pabellón de Horticultura, 710.
¡Chist!, e.stJ\tna de D. Juan Vaucell, 7i2.
de Stahl, 632.
D. Manuel García Rodriguez, 832.
¡Yaestlln aquí 1, cnadro de A. Jourdón, grabado E:l"posición Univen1al de Chicago. Pabellón de \ Las primeras lecciones, cuadro de C. Von
la sección dt1 pesqnerías, 710.
Streetteu, grabado por llande, í73.
por Bande-, 633.
Las ejecnciones por medio de la electricidad

itrt~C10t)

11tí~t1etl

1

¡

ARO X

BARCELONA 5 DE ENERO DE

NÚM. 471

1 8gr

DE LA BIBLIOTECA UNIVERSAL ILUSTRADA
•·= = =R=E=G=A=L=-O_A--=·=L,,;;O;;S~S~E;;:Ñ~O~R~E~S~S~U~S~CR~IT~O~R~E~S~~~~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ = = =

nida por m~dio de las telas nutdlicar, - Libros enviados á

SUMARIO

esta Redacc16n por autores ó editores.

LA VÍSPERA DE REYES

I
Texto.
-La m
vlsp,ra
Anles del desafio cuadro de A C . ¡· M,
-Bocetos
rlt. de Rey
L es, por FI orencio Moreno Godino. G~bad.os./tila Ale ad
'
• ass10 1. eunos• a Nodulmena d bor,¡{,0
F
.
re o exterior ,o,,ocido por las (Barracas • tDe
Montaldo - La o,
.
, por
ederico
Sabido es que excepto 1 ¡
...
fotiafia.) - Aftlilla. Pu~rlo de entrada. (De una Íotogra~:;
prchis/Jn~a t . _11amm_l4t10n m las Artes de la antigüedad
las vísperas vale~ más queª~ov dras;1c1hanas, todas
/~ du~_de llfelilla desde e/fuerte de Sa,, Loremw y delfiu;.
Arte e :,vi rttay onmtal: _I. R11di111mtl's del Arlt. JI.
as. or eso yo hago
lid (:f1Br.H0• / , Las Artes onmtales, por José Ramón Me•
Ca'"a~ uton·a Grande. tDe unafotografia )-Ale/ti/a. La,AI• caso omiso del de Reyes en
En
tal
día
bay
capilla
tlbli
que
pasa_ poco ó nada.
1eplgrafe general L
n.
ªJº
e
fkrk:j (D~una ~otografía.) -¡Al asalto!, dibujo de Stanley
el Sr. Mélida la br '6
a orna~mztación continuará

ª

e!

t:~

1

1

cuales el primerop:s e
te~i:~~:~ese::n~~o:at~0ulqos, de ~os
serta en el pre t ,
ue se in·
Italia por X ~nAel numbero,) -Los Parlammlos de Europa.
'
·
iosoreelsutllo por el D M 0
furth. -Nuestros ah do
. '
r. • yren•
causa 1
b . gr, a s. -El vino. Efectos generales que
, a em naguei y otros particulares que produce el vino
segun el temperamento, carácter y disposición de ánim '
que se encuentra el bebedor. Traba¡·o lit
.
. ·. o en
Edmund Amº ·
erario ongmal de
,
o
1c1s, con ilustraciones de A. Ferr~,rntt" E
y E • .Nard·1• - S ECCI ó N CIENTÍFICA: El,:oi,
•
Ximenes
.
portee/le•
lnco. Nuevo s,ste111a de transporte para la corres""' . J
,
los ptqueflos paq I
L
. .
-r~'"'enc,a y
ue es. - a acnua en ti Ita/ro. Jlusió11 oÓle•

e. - alacio del Parla111mlo italiaw en Roma

Rem

cuadro d R b
.
·•
e em randt exJStente en la NatioSalón d:''tar! e dLo~a:..._es. grabado de Baude, expuesto en el
M . h Cos e_I uy,, y actualmente en la Exposición' de
r:~: . lección de_ diez y siete grabados que ilustran In
fe lé t ª. pardte del traba10 literario titulado Elvi110. - El por•
ene elcnco
teat ey-Boston en los. Et
s ª dos Um"d os. - La ciencia
por delanrt:·
I. Decora~16n de tela metálica iluminada
detr'- h . - ig. 2. La misma decoración iluminada por
.u el
se ace
da en
ba transparente y deJª ver 1ª escena representara dt anciano
Ó
na/11Gall
d '

mago, sino el de E p ) ca en Palacio, y el rey (no
d!as
.
spana estrena un tra¡e que en los
sucesivos envía con gran cerero . l d
;~ª~•eq~~~~:Jo c~nde de Ribadeo
:ste"J~~fe~

t~;~:

pienso yo en el sinn~:~~edi":r,~:f: d:e~ejate día
el susodicho Grande de España tendrá ~ can or que
para conservar incólumes de polill t q e con_sumu
j:
r~yes. La tropa se viste de gal . a antos tra¡es
c1as, que de esto no esto b" a. creo que en provmnes gener.iles reciben corie ~e~u~~terado, los capitaen do1tde ~~~,}Lº· - Erlsl'!"'-"ª de Lamarli1tt e,, Afacón, -Casa
.... o ama z11t,
partes los ó las que se llam~n Gasp~ºM1~ib~:

•

' .

ANTES DEL DESAFÍO, cuadro de A. Cassioli

?e

J°t.~

�NúMERO 471

NúMERO 471

LA

l LUSTRAC IÓN

ARTÍSTI CA

LA !LUSTRACIÓN A RTISTICA

chapín sin ninguna dificultad. Las damas restantes
éstos pertenecen á los galanes. Las damas tienen tam- no quisieron disputarla el triunfo, y por consiguiente
tasar recibi rán regalos de sus amigos pudientes y sa- bién las suyas para contestar al dicharacho que se las recayó en la susodicha marquesa la elección presiespeta. Además hay otras tarjetas en blanco para lle- dencial.
blazos de sus amigos pobres.
Ahora bien : ¿habrá alguna afinidad entre esta
narlas de nombres masculinos 6 femeninos. Las faPare usted de contar.
Si se me permite diré que el gran día de Reyes es milias reunen á sus parientes y amigos, y comprados anécdota galante y la costumbre de ,d,ar los ,strela víspera por la noche. Desde el anochecer se notan los motes se escriben los nombres de los concurren- chos1
Yo veo alguna, aunque traída por un cabello.
los síntomas. Los puestos de Santa Cruz se han re- tes en las tarjetas en blanco, uno en cada una, por
puesto de figu r¡s de barro, entre las que descuellan, supuesto; se echan las de las damas en un recept:icu111
como es natural, los tres reyes viajeros, nuevecitos y lo (que suele ser un sombrero) y en otro las de los
galanes,
y
se
revuelven
como
las
bolas
de
la
lotería.
restaurados, sin ninguna efusión de sangre. En la plaComo la víspera de Reyes no es tan estrepitosa
za ~fayor sucede una cosa parecida: los cajones están Hecho esto, cualquiera, el que tiene mejor voz, saca
como
la Nochebuena, los chisperos y granujas de
llenos y los puestos atestados. Parece como que ha una tarjeta femenina, y lee el nombre de la dama á
los
barrios
bajos han tratado de animarla con las
quien
pertenece;
otro
cómplice
en
el
juego
hace
lo
habido competencia entre la verdadera tía Javiera y
la auténtica tia Rompechanclas, de Fuenlabrada, y propio con el mote de un galán, y hete aquí consti- carreras de perros. A quince 6 veinte de éstos, escolas rosquillas de Villarejo, que tienen la propiedad tuída la pareja. Falta saber lo que ambos se dicen, gidos entre los más vigorosos, les atan á la cola, por
de estar más tiernas cada día que pasa; pues lo cierto para lo cual se leen dos tarjetas ó motes correspon- medio de una cuerda que arrastra, grandes pedazos
es que estos tres artefactos son más superfinos que dientes á él ó á ella. Esto da lugar á contrasentidos de hoja de lata, y sabido es el efecto que esta gracia
•
que excitan la chacota general; por ejemplo, un galán produce en dichos animales. Los perros, que son muy
los de Nochebuena.
Hay gentio y apreturas, pero con moderación, pues ha caído de año 6 de estrecho con una dama sexagena- nerviosos, al oir tan de cerca el ruido que produce
el desbarajuste y los excesos son privilegio exclusivo ria que no tiene en la cabeza ni un pelo para un re- el metal arrastrando, y que parece que los persigue,
de la Natividad. Además, á la gente la pilla mohína medio, por lo cual usa peluca, y su galán ó estrecho salen corriendo espantados, con
y achicada, porque ha consumido ya en su mayor par- la dice:
La jindama de un chusquel
te las pagas y aguinaldos. Así es que todo marcha al
cuando le atan en el rabo
Salí tu estncho y quisiem.,
un chocolatero viejo
~impática compañera,
pelo.
los gua.sane é los muchachos,
Además, en la noche de Reyes se come y no se
como merced señalada,
cena, y hasta bien entrada no se notan los efectos de
una trenz.'l perfumada
como ha dicho Sanz Pérez en una pieza andaluza; y
de tu herniosa cabellera.
la gula y del alcohol. En otro tiempo la trapatiesta
tras de ellos una turba de capitalistas, dignos émulos
empezaba más temprano; pero los adelantos de la cide los que lucen sus habilidades taurinas en las fies¡Figúrense ustedes!
vilización, que por fin ha llegado á los concejales, han
tas de novillos. Generalmente la agresión parte del
Yo
no
sé
á
ciencia
cierta
el
origen
de
esta
diverprivado á esta noche de su parte más pintoresca. Aun
confin bajo de la calle del Mesón de Paredes, admisión
doméstica,
ni
sé
que
nadie
lo
sepa.
Registrando
quedan vestigios, pero escasos, de aquellas indescriptibles comparsas que iban ¡á esperar á los Reyes! Por- anales de la casa real austriaca, me encontré con la
que ahora, en los tiempos de la libertad, cada com· siguiente anécdota, que pueparsa necesita para exhibirse una licencia que cuesta de que tenga relación con la
creo diez pesetas, y bueno era ir á esperar á los reyes costumbre de echar los tslrtgastándoselas en vino, pero no meterlas en las arcas dws; el príncipe de Gales vino á la corte de Felipe IY
municipales.
¡Qué comparsas! Un hombre 6 mujer con una es- por Pascua de Natividad, y
calera al hombro, rodeado de una turba con hachones como es natural, el rey de
de resina encendidos; sucios á cual más, y vestidos España trató de agasajar á su
de riguroso guiñapo, trotando por las calles á son de augusto huésped. Hubo rua
cencerro. El de la escalera va engañado 6 lo pare- en la tela del puente de Se•
ce. Dícesele para hacerle aceptar aquella carga que govia, y rua en la calle Malos reyes que vienen reparten á los que salen á reci- yor, que presenció el príncipe
birlos una moneda de cinco duros por barba y tres desde los balcones de la casa
al que pone el mayor trabajo. Si es mujer joven se la del conde de Oñate; y como
hace creer que será azafata de la esposa de uno de complemento de estos y otros
los reyes, y que por sólo calzar á la reina tendrá un festejos organizó el rey una
salario de treinta duros mensuales y manos puercas justa con corridas de sortija,
(como si pudieran estarlo más que las que ella tiene); que debía celebrarse en la
si es muchacha se le adjudica el cargo de ama de plaza del Buen Retiro, que
llaves del cuartel de la escolta real, con lo que ella han conocido todos los ma,·e un porvenir de sisas y de chicoleas; y si está crian- drileños vivientes machudo, se la promete la plaza de nodriza del heredero del chos. Tropezóse con una direy negro á ver si le blanquea á fuerza de leche. Estas ficultad: esta clase de fiestas
son las bases del engaño, que tienen variantes como siempre las presidía una dahijas de imaginaciones alcoholizadas . Pero hay que ma, que solía ser la reina 6 )IEI.I LLA, - ....c, no EXTERI O• CONOCIDO POR LA&lt; cBÁRRA(AS,) (De una lotografia,1
llegar antes que las otras cuadrillas para que sean alguna infanta; pero á la samayores las albricias, y el de la escalera corre, aunque zón la reina se bailaba en
rablemente elegida, por ser una de las más estrechas
tambaleándose, bajo el peso y sudando la gota gorda. cama á consecuencia de hay pasajeras de Madrid. Los perros suben por ella,
ber
dado
á
luz
al
príncipe
de
Asturias
don
Carlos,
Llegan á una esquina, el capataz de la cuadrilla manda hacer alto, el cirineo arrima la escalera á la pared, y la infanta Margarita ausente. El de Gales sólo de- ciegos, locos, frenéticos, en linea recta como el jabalí
éste la sostiene, aquél sube, mira hacia cualquiera bía permanecer contados dias en Madrid, y por esta cuando es perseguido en la caza; más asustados aún
parte colocando las manos á guisa de pantalla y grita: razón no podía aplazarse el festejo. Tratóse, pues, de por los gritos y chacota de la turba que va detrás y
e¡ Por la Puerta de Bilbao!) y la acémila humana vuel- elegir entre las de la corte dama que le presidiese, por los ladridos de otros perros que se les agregan
ve á cargar con la escalera, y todos á trotar hasta que y el rey estaba perplejo, por no desairar á ninguna. como si quisieran jalearlos. Arremeten inconscienteen otra esquina de otro barrio distante se repite la Así las cosas, ceiebróse un sarao intimo en el pala- mtnte con todo, y todo lo atropellan; dan al traste
escena, con sólo la variante de puerta por donde han cio del Buen Retiro, con asistencia del príncipe in- con las cestas que los vendedores ambulantes tienen
de entrar los Reyes, que es la de Atocha, Recoletos glés, y antes de que comenzara el baile emplazóse el en el suelo; en las ondulaciones de su desalada carreú otra cualquiera de las que ya no existen. Por su- rey en el comedio del salón, teniendo en la mano ra hacen chocar el metal que llevan arrastrando con
puesto, hay sus correspondientes paradas y libaciones un par de primorosos chapines de raso azul borda· el de las hornillas de freir chuletas que hay á la puerta de las tabernas; derriban viejos, niños y mujeres;
en los templos de Baco, en las que al de la escalera dos de oro, y dijo, dirigiéndose á las damas:
«Señoras: estos chapines, caídos del cielo, han su• rompen las muestras de telas que flotan en el dintel
le toca la menor parte. A veces éste, impaciente y derrengado, pregunta refiriéndose á los reyes: «,Peru gerido al marqués de Bedmar una idea que someto á de los comercios, y se las llevan enredadas en la
cuandu vienen?» porque suele ser gallego 6 asturia- vuestra aprobación. Necesitamos una dama que pre- maga; se meten por entre las piernas de los agentes
no. A lo que se le contesta: cYa no deben tardar: se sida el próximo festejo, y dejamos á la naturaleza la de orden público, que suelen estar parados y distraíelección. Será reina de la fiesta la que se calce con dos; deshacen las cuadrillas que van á esperará los
habrán detenido en Móstoles ó en Bocigos.)
¡Y pensar que una diversión tan culta é inocente más holgura estos chapines. ¿Estáis conformes?, Reyes; dan en tierra con las mesitas donde se ven- ·
Ninguna de las damas contestó, pero todas fijaron den los estreclws, esparciendo los motes de damas y
va á caer en desuso por culpa de la avaricia del
sus ojos en los chapines, que por su pequeñez recor- galanes; espantan los caballos de los coches, y aplasAyuntamiento!
tan los tenderetes de cristal y loza que en tal noche
daban el zapatito de la Puerca Cenicienta.
( Pues manos á la obra,&gt; prosiguió el rey, ha- es permitido colocar en el suelo.
11
A veces los agentes, tambaleados y furiosos, sacan
ciendo venir á una az.-úata para que descalzase y callos sables y persiguen á los perros, que es lo mismo
Las vísperas de Año nuevo y de Reyes se echa11 zase á las señoras; tarea que de buen grado hubieran que seguir á alma que lleva el diablo; y entonces
los años 6 los estrechos respectivamente; y voy á de- querido desempeñar la mayor parte de los caballeros ¡qué dicha para la manada de capitalistas viendo en
cir lo .que es esto á los que nunca 6 en estas épocas allí presentes, incluso el monarca. Muchas damas, ridículo é impotente á la autoridad!. Aquello no son
no han estado en Madrid. Desde anothecido se si- como españolas y linajudas, tenían confianza en su voces ni silbidos, sino aullidos que sobresaltan á los
túan en muchas esquinas de las calles hombres 6 mu• pie: algunas se declararon de antemano en derrota. que están quizá echa11do los estrechos y que se asojeres (éstaS son las más) que sentados en una silla al La azafata fué haciendo su servicio por el orden en man despavoridos á los balcones. Pues ¡y si los pelado de una mesita pregonan :
que aquéllas estaban sentadas y con las debidas pre- rros, atravesando la plaza del Progreso, se meten par
«¡Motes nuevos y divertidos para damas y gala- cauciones de honestidad. Esforzábase e'n calzar el la calle de Barrio Nuevo, que es todavía más estrecha
nes !»
chapín, y encontrando absoluta imposibilidad, decía:
y pasajera que la del Mesón de Paredes! ¡Y si llegan
Los motes consisten en pliegos de papel de coto- cEstrecho,) ypasabaáhacerlaprueba en otra dama; á la plaza Mayor 6 á la de Santa Cruz' ;Oh! Enton·
res, divididos en tarjetas, en cada una de las que hay y así pasó cinco ó seis, hasta que llegó á la marquesa
un trozo de poesía poco inspirada, expresando un de Cogolludo, nuera del duque de Medinaceli y ori- ces es la epopeya del escándalo.
concepto, pregunta, requiebro, petición 6 coso así: \ ginaria de la casa de Alburquerque,á la cual calzó el

1

•

• •

siquiera;
una de dos·. 6 á di vert,rse,
.
ra, por loy menos
de dientes afuemarote, con cualq,fe;" ~~ei:ecer ridículo, 6 al caner demasiado la situa2ó
' para no descampo·
La
1 o.
verdad es que en en 1 1
experimenta en Nochebue g
a alegria que se
y extravagante; unos or na iene ~~cho de ficticio
parecer; pero se tocapá es~~~~~ ~e l¡v1ertenrndos,_al
nes personales recogidas en esa n rtatar 1~pres10algunas andan por ahí n t b'li . oc e, y caSI todas,
molde, son tristes 6 está ~ a l simas y en letras de
nos, de cierto dej'mo am;r im_p~egn~das, cuando mepoeta, y en buena hora lo
o. mISmo, q~e no soy
á la vista está obs
ga, m gran escntor, como
'
ervo que este t' 1
.
bastante sentimental e
ar ,cu o va saliendo
que no puedo remediarfa: s9ue "!,e carga mucho y
mis impresiones como o· in em argo; yo traduzco
procurando siem re ser u1os me da á entender, pero
fidelidad;si el artí~ulo sale~ pe~o. en lo tocante á la
que trato no debe se
nst n es porque el asunto
entre paréntesis qu: e7uí alegre. Yo creo, y lo diré
interviene en 1a' formac·óe
emdenlto más _poderoso que
•
1 n e a alegna q
menta el público po N h b
. ue expenconsiste en la espera:za oc e u;na, es mstintivo, y
s( de que el año 6 . que ca a cual abriga para
será, no podrá ser p; x1mo,I que se viene encima, no
la sazóa ... y esto ;e ªr:
o como el ~ue agoniza á
partes. Pero dejémonof d: ti,dos filos anos y en todas
bordo.
oso ,as Y volvámonos á

•

tª'

■

11

3f' )

:ª

MF.1.11.1.A. - rt 1 ERTA DE KXTR
.
ADA.

¿Cómo la autoridad no
h'be
¡Oh! La autoridad pue~~\~cer:~les_expansiones?
rectamente, im·entando Jic n .
' directa ó md1seres casi racionales e e
cuando se trata de
las escaleras· pero . '. orno os e las cuadrillas de
,
,va)a usted á entenderse con un

tªsd

IDe un:i fotogmíía,)

bles, considerados como ré
.
cualquiera en su casa
~oras para encerrar á
móviles para sacar á 'l·ua~ impotentes son como
Pocas fecb h ,. ána ,e e sus caSillas.
as aur en efecto tal
·
cuya celebración ruidosa co·mc1
. 'd anveztantas
nmguna,
en
gentes

¡Cuántas y cuántas Noch b
sin que nadie se ac d
e uenas habrán pasado
algunos buques• ·Qoré ara ~e celebrarlas á bordo de
bajos en ellos,· Si \ z~:o ras. en cambio, qué trasombra en esta' boc)
. P;OpuSiera abusar de la
talles más de un naetfo, c_1tana ahora mismo con de.
u rag,o ocurrido
1
c.on cucunstancias horroro .
en ta. noche y
de estas no se muestra sas. para proporcionar citas
n avaros nunca, d
•d
mente, los anales ma rt,1.irnos· pero
.esgrac1a apara evitar la tentación habÍaré s600
aspiro
á eso,
y
lo de
lo que
suele

\"ISTA DE MELltLA DE'-OE EL FUERTE DE SA~ LORESZO V DEL 1-T ERTE VICTORIA GRA :-.;. oE. (De

perro con maza! En estos tiem
que no se pueden allanar
po_s _d_e cultura en los
juez, ¿cómo imped'
' los dom1c1hos sin auto del
la inviolabilidad ~:1q:~ :;os cuantos chuscos, en
mente á un perro y le gl ' preparen conveniente•
Los de 6
. sue ten á la calle?
m cratas dicen q ¡ R
lá sigan viniendo todos I ue. os eyes se van. ¡Ojaben tan edificantes esce os tnos, para que no se acanas.
F. MORENO G0DINO

BOCETOS MARÍTIMOS
NOCHEB UENA Á BORDO
Yo no puedo r
á bordo, sin expe~f~~~~:~a Noch~buena que se pasa
da pena; aquella anim . al propio tiempo una honacompañan me h
ac!ón, aquel bullicio que la
gidos; esfuerzos :;cfui~ec,do Siempre violentos y fin1
r:scogimi~~;~ ;~ f;;~T~a
bajo una triple ca::ecISo d1s1mularlo y esconderlo
pasado, de indiferen i compuesta de olvido para lo
n~ción ante el prese\ª -~ara lo porvenir y de resigp10s para rovoc n e.. res sentimientos muy ro
repeso absiluto e:r q:~~•~e:os ~utomáticos. -~ eÍ
paces de conducirá nadie al rrunente, pero meaen us1asmo; tan admiraLA

;t,c~;;~d~~~

una fotografía.)

~orno ocurre con la víspera d N .
/
mgleses, taciturnos es lé . e av,dad; basta los suceder en
mean de lo lindo, y ~on ~ll~~cos de ordinario, christDisminuí~: buqu~ de guerra fondeado en puerto
t1vos países, los alemanes t ' aunque en sus respec- las licencias ya su otac16n ordinaria por efecto de
~orte; entre nosotro/1o~d';;:~~~fte~át1cos bijas I cuantos han ¡:li;;s~uas,. aprove~hadas por todos
I~n o esa fiesta, y lo~do sea
ona es, va per- che porque los marin ISmmuye aun más en esa no~~os por ello, sus caracteres
eros, soldados y clases natura-

~~l

e s1cos de escándalo pctblico·
pero las alegres llamas de 1 '
hogares domésticos brillan ~~
ese día_ con mayor intensidad,
envolviendo en unos mismos
.
resp 1andares I as can as d l
abuelo y los pelillos rubios de 1
metezuelo, que lo abraza se~en el regazo de la madre
. Pues este cuadro, que todos hemos presenciado más ó
á :mpleto, no' puede

~i~

:~º:

t~~p~:~ !~

c:ne sobr~t}';;~!~~~!~
:eeuerdo, produciendo )os
ecos qu~ he referido antes,
~º',iue alh no hay bohemios,
, espreocupados á la violere (li:¡,::isprits /~rts), ó no dehiere no ;s. dy( SI alguno hud . en r a más remedio
, que e¡ar de serlo por un clfa

'.lolELILLA• - LA Al.r Az

'º"· 1De una fotografía.)

�NúMERO 471

LA

!LUSTRACIÓN ARTÍSTICA

jeros en declarar que por primitivo que sea el estado
decorativo. Estos dos vocablos, sinónimos en su acep- de cultura en que se encuentre un pueblo, la orna·
les de la localidad en la que se halla el buque reciben ción lata, tienen distinto valor en su acepción restrin- mentación se presenta como producto de un instinto.
permiso para pasarla en compañía de sus parientes, y gida. U na estatua, un fresco, pueden ser decorativos Por esa ambición innata en el hombre de producir algo
excusado es decir que lo utilizan hasta los cuñados por el carácter que se les dé para que formen parte bello, el salvaje se pintaba y se pinta el rostro y aun
en octavo grado, sin que pase por primo el coman- de un conjunto, y un vaso, una joya, deben ser decora- todo su cuerpo, con el doble fin de realzar ó desfigudante, pues ese día se hace con mucho gusto la tivos y ornamentales; de donde se infiere que la con- rar su expresión é infundir terror á sus enemigos.
vista gorda; mientras quede á bordo la gente indis- dición decorativa en los monumentos artísticos es re- Semejante costumbre, que aparece asimismo en el
pensable para cubrir las guardías, las dotaciones de lativa y la ornamental marca un carácter especialisimo Japón, llevó á los habitantes de Nueva Zelanda á pin·
los botes y los demás servicios imprescindibles, toda en los monumentos arquitectónicos y en los produc- tar también los cadáveres; estas labores incisas, pracla restante puede tomar el portalón, de lo cual se tos artístico-industriales, cuyas formas se derivan de ticadas no hace ahora al caso por qué procedimiento,
infiere que á bordo no quedan más que los «últimos la Arquitectura. Lo dicho parece dar á entender que consisten en volutas, círculos, líneas onduladas y otras
monos&gt;, digámoslo así, por tocarles la bola negra de en el Arte hay dos clases de productos: decorativos y combinaciones geométricas de variados colores. Las
quedarse de guardia aquel dia, por estar alejados de no decorativos. No [alta quien crea que el arte deco- telas indumentarias, tejidas con filamentos vegetales
sus familias, por hallarse aislados en el mundo enton- rativo ú ornamental ocupa un puesto inferior en la procedentes de las islas de Los Amigos, presentan
ces y por andar escasos de dinero para emprender escala de las Bellas Artes, sin tener en cuenta que labores sencillas cuyos motivos son recuadrbs, festoun viaje; escasez que, por mar y por tierra, constitu- aquellas denominaciones se aplican á todos los pro- nes, lineas paralelas, estrellitas y ajedrezados, trazados
ye una de las más graves calamidades que pueden ductos de las Artes del Dibujo siempre que hayan con colores blanco, negro y rojo. Los dibujos de estos
sido concebidos y ejecutados con un fin decorativo. adornos están hechos por mujeres, que al efecto se vaafligir á un hombre.
Con esto está justificado hasta los topes lo que Y esta condición, no sólo la llevan los productos ce- len de punzones para estampar, de forma triangular y
dije al principio: que la animación y el bullicio que rámicos, los metalúrgicos, las tallas, los mosaicos, romboidal, con los cuales hacen toda suerte de com·
reinan á bordo semejante día me han parecido siem· los tapices, etc , sino los monumentos arquitectóni- binaciones. Estos ornatos evidentemente proceden de
pre violentos y fingidos. Los hay, á pesar de todo; y cos, y en muchos casos los escultóricos y pictóricos. una observación instintiva de las formas de la natura·
á quien los estudia para tomar apuntes, como me ha La Arquitectura, como arte madre, es la fuente, leza. El estampado fué el primer paso de la ornamenocurrido á mí más de una vez, le causarían extrañeza por decirlo as!, del ornato y la base de toda com- tación de telas, y el segundo el tejido que producía
si no estuviera ya, como yo estaba, al cabo de la posición decorativa En cuanto á la escultura y la combinaciones con filamentos ó hilos de distintos
calle; aquellos bravos muchachos realizan con un pintura, toda obra destinada á figurar aislada, sea colores.
El adorno de la madera ó tallado es otra manifesta·
valor heroico, digno de todo encomio, el adagio espa- cuadro, dibujo ó escultura, que reproduzca la natu·
ñol, marítimo principalmente, que recomienda poner raleza tal cual se nos ofrece 6 tal como creemos verla, ción primitiva del arte ornamental, y ofrece puntos de
no es ni puede ser decorativo. La condición decora- analogía entre los diversos pueblos salvajes. Las armas,
al mal tiempo buena cara.
Y ellos cantan á proa que se las pelan, aprove- tiva ú ornamental consiste en la expresión de la be- tales como mazas y mangos de hacha, están todas
chando el rato más largo de asueto que suele dárse- lleza por medio de elementos geométricos, naturales cubiertas de ornamentación menuda hecha con gran
les; y sale una guitarra, ó una gaita, ó las dos, y se y fantásticos; pero elementos naturales, interpretados primor y trabajadas al rehundido, hallándose en ellas
presenta alguien que sabe tocarla y otro que canta y de un modo ornamental, traducidos en ornato ó por motivos de adorno calado. Los ejemplares conocidos
muchos que hacen coro, constituyendo un orfeón lo menos interpretados con carácter decorativo. La proceden de Nueva Zelanda, de las islas Sand~1ch,
anormal, y con algún extraordinario en los artículos figura humana y las de animales y plantas, las crea- y de las del mar del Sur. Los entalles están hechos
de comer, beber y arder, pastas, vinos y tabacos, ya ciones imaginativas y los trazados y combinaciones con cuchillo, y el sistema general de ornamentación
está armada la Nochebuena con todos sus obligados geométticos son los tres modos de expresión decora- es el de alternar dos ó más motivos, cuando no son
tiva; ó de otro modo, la Geometría, la Naturaleza y todos distintos, en fajas regulares y paralelas. Algunas
adminículos.
Se empieza, por lo general, con villancicos más ó la Fantasía son las tres fuentes del arte ornamental veces aparece la figura humana, aunque representada
de un modo muy rudimentario, infantil, empleada
menos candorosos, y aderezados sucesivamente con y decorativo.
como elemento decorativo, alternando con fajas de
las músicas que á ellos aplican en las distintas regiolineas curvas ó medias lunas caladas, ziszás y otros
I
nes de España que tienen representantes en el grupo;
pero como que en realidad y de manera inconsciente
adornos geométricos. Los ejemplares más curiosos
RUDIMENTOS DEL ARTE
de este género proceden de las islas de Los Amigos.
para todos, lo que allí se festeja y se recuerda por
Las canoas de Nueva Guinea y de Nueva Zelanda
cada uno, aunque otra cosa crean quizá ellos mismos,
El instinto decorativo en el hombre prehistórico demuestran á qué grado de perfección llegó en tales
no es el nacimiento del Divino Niño que vino al mundo expresamente para redimirnos y casi lo consiguió, debió manifestarse primeramente en el adorno perso- países la talla ornamental. Sus proas y sus costados
sino la familia ausente, la patria distante, los años nal. Los yacimientos cuaternarios han suministrado ofrecen mascarones, trazados geométricos y composipasados en tierra firme, sin disciplina rígida, ni ser- pruebas de este aserto en las cuentas de collar y obje- ciones caprichosas hábilmente dispuestas. En una
vicio penoso, pronto el villancico monótono se trueca tos dé suspensión formados por huesos de animales, proa de Nueva Guinea se ve un motivo, la trenza,
en algo que es personal y que revela dónde está el conchas agujereadas y otros productos de la natura- harto frecuente en obras romanas, especialmente en
pensamiento del que canta, que no es en Belén segu• leza, cuyo uso indumentario salta á la vista.
mosaicos.
ramente; se trueca en vibrantes malagueñas, polos,
Por otra parte, se comprende sin esfuerzo que el
soleares y javeras, en boca de los andaluces; en ca• primer tablero de que se sirviera el hombre para tradenciosas sardanas, por los catalanes y baleares; en zar sus primeros y caprichosos dibujos geométricos,
melancólicas muñeiras, por los gallegos y asturianos; cuya repetición le daría la idea de la simetría, debió
ARTE EGIPCIO
en animadas jotas, por los aragoneses y valencianos; ser la fina arena de las áridas llanuras ó de las costas
en graves zortzicos, por los vascongados, y en alegres mojadas de continuo por la acción de las aguas; y el
Un ilustre escritor, Owen Janes, después de conseguidillas por los demás, formándose, á poca gente día que el hombre prehistórico sacara partido de signar que en el arte egipdo no se hallan señales de
que haya, una verdadera gresca, en la que figuran y aquel entretenimiento, copiando sus infantiles compcr infancia ni de influencia extranjera, toda vez que no
se mezclan, aunque cada uno se entiende, todas las siciones geométricas en el arma ó bastón que le sir· se le conoce anterior en el proceso de las civilizavivaces frases de que consta la original y riqu!sima viera de distintivo jerárquico y en las pitzas cerámi- ciones históricas, acaba por afirmar que los egipcios
música popular española; y allí se baila y se declama; cas que depositara en las tumbas, quedó inventado el tomaban sus inspiraciones directamente de las fuentes
y all! se ríe y allí hay también quien llora, pero sólo arte ornamental. Con efecto, algunos vasos y algunos de la naturaleza, como lo confirma el examen del
por dentro en aquel instante, aunque bien corren las fragmentos de utensilios de hueso tallados, descu- ornato egipcio cuyos tipos, poco numerosos, son todos
lágrimas y bien mojan los rostros curtidos después, biertos en cavernas y dólmenes, ofrecen curiosos ejem- naturales y su interpretación no se aparta del original
cuando el honradísimo marinero acude á quien le plares de aquellos esbozos ornamentales.
más que muy ligeramente. Observa el mismo autor
escribe las cartas para su casa, y le dice el hombre,
Creemos, por consiguiente, que el adorno fué an- que á medida que se desciende en la escala del Arte,
casi haciendo pucheros, cuando llega á tocar tan de- terior á la gruta, á la cabaña y al dolmen, por cuanto éste se manifiesta más alejado de los tipos originales,
licado punto: tdel día de Nochebuena, ponga Vd. que el hombre prehistórico tuvo por primera vivienda la hasta el punto de que en las exornaciones árabes es
lo pasé muy bien; no dejé de pensar en aquellos po- caverna en que desde luego le ofreció abrigo la natu- dificil descubrir el tipo original de donde la fantasía
bres viejos!)) ... Lo mismo harían éstos: pensar en aquel raleza. Desnudas de ornato y aun faltas de labra apa• ha traducido el ornato . En verdad que el arte egipcio
recen las piedras de los dólmenes. Por consiguiente, es un arte joven, original y sencillo, y su caracteríshijo que tenían tan lejos ...
Hasta que habla la ordenanza por conducto de un la arquitectura no se amparó del ornato hasta los tica, aquel espiritualismo simbólico y casi jeroglUico,
coro.eta, y se disuelve la reunión para tomar las ca- tiempos históricos; pudiéndose dar como caracterís- se encuentra más que en ninguna de sus manifestamas los que la constituían; rezan la oración como tica de todo estado rudimentario de la cultura la apli· ciones en los adornos que embellecen y cubren con
todos los días, formados en cubierta, y bajan al so- cación del adorno exclusivamente al traje y á los ob- profusión los monumentos y las creaciones plásticas
llado, donde cuelgan sus cois, se acuestan, duermen, jetos de uso.
industriales y suntuarias. La mayor parte de los eley algunos sueñan, hasta que los despierta al amaneFijándonos en los ornatos cerámicos, á que se mentos decorativos de Egipto son símbolos, y aunque
cer la misma ordenanr.a, con sus trompetazos corres- ha hecho referencia, conviene decir que están traza· están tomados de la naíurale,a, en su expresión art!spondientes, para que se pongan á trabajar. Y ya no dos con algún punzón de hueso ó de madera sobre tica ó plástica tienen algo de convencional; los conhay más noches buenas hasta el año siguiente que la arcilla aún fresca del vaso, y que consisten en ziszás, tornos son muy sobrios y la coloración consiste en
en líneas onduladas, que muy luego se disponen en tintas uniformes, sin sombras, empleadas de un modo
trae UNA.
De manera que, como se ve, la única noche buena zonas, primero horizontales y después verticales, como tan arbitrario como la forma. Justamente en el em·
de que se disfruta á bordo, no es muy buena, muy sucede en los vasos de la Escandinavia, apareciendo pleo de tintas uniformes,. en la buena combinación
también en estos cna imagen sumamente sencilla de de diversos colores y en esa sobriedad y firmeza de
buena, que digamos.
FEDERICO MoNTALDO
la palma alternada con fajas rectilíneas. Esta clase dibujo estriban los caracteres eminentemente decorade adornos se perfeccionaron en la época de los me• tivos de aquel arte. Otra part'icularidad distintiva es
tales, en la que algunos productos cerámicos llevan el empleo de la escritura jeroglífica como elemento.
LA ORNAMENTACIÓN
decorativo, de un modo semejante al modo como los
ya adornos de colores.
EN LAS ARTES DE LA ANTIGÜEDAD PREHlSTÓRICA
Cuando se trata de la infancia del arte ornamental mahometanos emplearon los caracteres cúficos y aun
se echa de ver en seguida la similitud que existe entre los africanos, siendo el arte egipcio, el de la América
EGJpCIA Y ORIENTAL
las obras de los pueblos prehistóricos de Occidente precolombiana y el árabe los únicos en que se da este
Aunque no vamos á tratar del Arte desde el punto y las de las tribus salvajes de Africa, de América y de caso. El tradicionalismo religioso que en Egipto oblide vista de la teoría, sino de la Historia, creemos ne- Oceanía, que aún se encuentran en un estado de cul- gó á las artes á repetir tipos consagrados, es un dato
cesario, antes de comenzar la exposición de hechos, tura semejante al de aquéllos. Están unánimes los viadefinir el concepto que tenemos del arte ornamental ó

4

iAL ASALTO!, dibujo de Stanley Berkele

�,.
6
4
==1

les de
permi1
excus,
en oc~
dante,
vista 1
pensat
los bol
la rest

;~

ces/¡
un via
ye un¡
afligir
Coi
dije a
reinar
pre vi
á qui(
ocurrl
si no
calle;
valor
ñol, n
alma,

Y1
cham
les; y
prese
mud
anor¡
de ce
está
admi
Se
roen,
las n
nes 1
pero
para
cad~
noel
do~
sino
pas'\
vicij
en j
pen,
ram,
sole,
den
mel.
en¡
en {
seg1
que
ser
viva

mú¡

ya
po11
lágl
cu~
ese;
cas
lica
lo 1
bre
hij,
l
cor

roa
toe
lla&lt;

Ya
ce1
po
ha·
tn

de
bu

E

de
ce
de

LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA

NúMERO

47 r

que tampoco hay que perder de vista para juzgar la llevan leyendas jeroglíficas; sobre ellos corre un ba- paso en la historia de la ornamentación. Como elequetón ó moldura semicircular, vistosamente colo- ment'os decorativos pueden señalarse en Asiria los
ornamentación egipcia.
Los adornos egipcios se pueden clasificar en tres reada, y sobre esta se alza la cornisa formando esco· círculos radiados, las estrellas, los ajedrezados, las
agrupaciones: el elemento ornamental, que forma cia donde campea él disco solar ó el buitre real ala- almenas escalonadas, el rosetón y las fajas formadas
parte del monumento mismo; el ornato representativo, dos. Las techumbres tienen por motivo obligado el por una sucesión de círculos. En cuanto á la ornacielo azul con las estrellas doradas de cinco puntas y mentación vegetal, es en Oriente menos frecuente que
y el adorno puramente decorativo.
Por lo que hace á la arquitectura, Owen J ones cree á veces aves voladoras. La arquitectura egipcia es per- en Egipto; pero se manifiesta en composiciones de
que en tiempos remotos los egipcios debieron tener fectamente policrómata: todos sus miembros y sus or- tallos enlazados y flores cuyos pétalos abiertos·forman
por costumbre el decorar con flores del país los pila- natos están cubiertos con colores, siendo verdadera- la palmeta,- adorno que después aparece en Grecia.
res de madera de sus templos; y cuando el arte tomó mente admirable el buen gusto con que éstos están A veces estas palmetas ofrecen por la disposición de
un carácter más permanente, esta costumbre se con· combinados sin que el conjunto aparezca chillón, colores aspecto de abanicos de plumas. Los motivos
solidó, por decirlo así, en sus monumentos de _piedra. siendo así que no empleaban nunca medias tintas, de flores de loto, bien en serie• bien en la agrupaLos soportes son los miembros arquitectónicos que ni sombras ni degradaciones, sino tintas lisas. Los ción de cuatro, partiendo de un florón dentro de un
más se prestaron desde luego á la decoración, y los colores usados por los egipcios eran rojo, azul, ama- cuadrado, aparecen con colores más severos que en
egipcios imitaron en la columna la planta del papiro, rillo, verde, negro, blanco pardo y oro; los más do- Egipto Los colores empleados por los asirios fueron
que es de grandes dimensiones, bien que ésta en las minantes son los cuatro primeros. Según Owen Jo- azul, rojo, tierra roja ó color castaño. blanco y negro
columnas variase desde algunos pies hasta cuarenta nes, todos los periodos arcaicos del arte se distinguen para los ornatos pintados; azul, rojo y oro para los
ó sesenta que miden las de Luksor y Karnak. La base por el empleo de los colores primarios azul, rojo y ornatos esculpidos, y verde anaranjado, ocre. blanco
de la columna repre5enta la raíz, del papiro, el fuste amarillo; pero la simple observación de los monu- y negro para los azulejos. El color dominante, sobre
el tallo y el capitel la flor abierta. A veces la columna mentos y objetos egipcios convence de la simpatía todo en los fondos, es el azul. Los trajes asirios, á juzgar por los relieves figurativos. eran muy lujosos y en
está formada por un haz de troncos de papiro. No es por el color verde que existía en aquel pueblo.
Cuantos ornatos quedan descritos están coloreados; ellos se empleaban telas historiadas con flecos y borsólo el papiro. sino también el Joto la flor elegida
para la ornamentación de las columnas, especialmente las flores del loto, de los capiteles y de los frisos apa- lones de primorosa labor.
Todo lo dicho respecto de Asiria es aplicable á la
en los capiteles. En algunos de éstos, como en los de recen pintadas de azul y de verde, aunque este tono
las columnas mayores del templo de Luksor, se en- parece que es más característico de los lotos del pe- Persia, de cuyos escasos monumentos se ha hecho
cuentran alternadas.las flores del papiro y de loto; en ríodo ptolemaico. En los capullos de los frisos hay mención. Las recientes excavaciones practicadas en
este caso las de una y otra planta aparecen en series pétalos amarillos y rojos, que aunque desfiguren la Susania han puesto de manifiesto hermosos paramentos de azulejos con figuras de relieve y esmaltadas de
superpuestas, revistiendo al capitel. La palmera sólo verdad producen un precioso efecto decorativo.
arqueros,
de leones, etc., que obedecen al mismo sisEstas
bellas
combinaciones
de
ornatos
y
de
coloaparece representada por excepción en los capiteles
tema
de
decoración
polícroma.
res
se
ven
en
los
trajes
y
en
todos
sus
accesorios,
del pórtico de Edfú.
Del arte fenicio apenas puede formarse idea por
Los entablamentos de las construcciones egipcias, como las esclavinas oskh los tocados de tela ó c/afts,
así como los dinteles de las puertas, llevan por motivo el 111andt'L real, etc. En cuanto á las joyas, especial- las ruinas arquitectónicas, pues éstas son escasas; hay
ornamental constante el disco solar ó el buitre, ambos mente las esmaltadas por el sistema de encasetonado. que juzgarle por los productos industriales Su caraccon las alas extendidas y rectas, estando el resto ador- aparecen los colores separados por líneas doradas que terística es la amalgama de elementos egipcios y asinado con símbolos y jeroglíficos. En los monumentos acusan todos los contornos y dintornos de las figuras rios, interpretados á la ligera. El ornato fenicio prodel antiguo Imperio menfita, en las tumbas denomi- de ave, de serpiente, de grifo, de loto, etc., prestando piamente dicho hay que buscarle en las piezas ceránadas mastavas, se usó mucho de un sistema de de- á la composición decorativa rico y vistoso efecto Las micas y en especial en los vasos de Chipre. Esta
coración exterior, consic:tente en una imitación de las vestiduras á modo de malla que aun conservan algu- ornamentación cerámica, trazada con tintas rojiza y
construcciones ensambladas ó de madera de los tiem- nas momias y hasta la disposición de vendas, pecto- parda sobre la arcilla seca, después de la cocción, conrales, amuletos, etc.. que las mismas ofrecen, revelan siste en trazados geométricos muy sencillos, ajedrezapos primitivos.
dos, círculos y rosetones, losanjes y cuadrados diviCon respecto á la decoración representativa, los mu- el instinto decorativo del pueblo egipcio.
didos por diagonales; todos estos motivos repartidos
ros de los templos y de las tumbas ofrecen en bajos reen distintas zonas, que cubren el cuello y parte de h
III
lieves y pinturas curiosas composiciones que nos dan á
panza de los vasos Algunos de estos motivos recuerconocer diversos actos de la vida religiosa. doméstica,
dan los que se ven en la cerámica americana. Las
LAS ARTES ORIENTALES
agrícola y aun militar del pueblo egipcio. Todos los dedenominadas copas asirias, escudillas metálicas cuyo
talle, están reproducidos de un modo convencional,
origen fenicio está demostrado presentan zonas alterEl
arte
oriental
acusa
en
todos
sus
detalles,
incluaunque se advierte que aquellos artistas tuvieron como
un prurito de reproducir con toda sinceridad y con to- so en los ornamentales el origen egipcio de no pocos nadas adornadas con flores de loto y con figuras de
dos sus detalles la naturaleza. En dichas composiciones de sus elementos. Sin embargo. las formas suaves y carácter egipcio ó a-irio.
La indumentaria de las esculturas de Chipre prehay cierta simetría decorativa, y hasta los mismos con- redondas de la escultura egipcia fueron reemplazadas
vencionalismos, constantes en las artes figu~ativas del en Asiria por otras más vigorosas y acentuadas, que senta adornos minuciosos y delicados, como esclaviEgipto, tales como el representar los hombros de la revelan un paso más decisivo en la imitación del na- nas semejantes á las egipcias, collares, brazaletes, peifigura humana de frente y la cabeza y las extremida- tural. Esta indicación viene al caso para hacer cons- nados y tocados de sumo interés y cuyos caracteres
des de perfil, parecen obedecer á cierto instinto de- tar la diferencia que existe entre las artes de los dos artísticos pueden comprenderse por lo ya dicho.
corativo. Aquel hieratismo, aquel carácter inmutable pueblos á que nos referimos. El arte asirio tiene un
JosÉ R AMÓN MÉLIDA
y tradicional que hay en la simbología egipcia, y que carácter eminentemente escultórico, al paso que el
se traduce por una seguridad de líneas y una severi- egipcio le tiene pictóricoj lo cual explica el hecho de
dad de formas verdaderamente admirables, contribu- que la ornamentación arquitectónica asiria sea sobria
LOS PARLAMENTOS DE EUROPA
ye poderosamente á dar á los tipos plásticos y simbó- de detalles y más monumental que esencialmente
decorativa. No quiere esto decir que en Asiria no se
licos una fisonomía ornamentrtl muy marcada.
IV
Las composiciones geométricas, en que lo original hiciera uso de la decoración polícroma de que son
ITALIA
y sencillo del trazado es tan admirable como la bella excelente muestra los azulejos de revestimiento descombinación de colores, se encuentran en los muros, cubiertos en Korsabad. y las pinturas de Ninrud.
El reino de Italia está sometido al régimen constifrisos y techumbres del interior de las tumbas y de- Tampoco se crea por lo dicho más arriba que el exmás monumentos y con gran profusión en los pro- terior de los monumentos asirios, á juzgar por las tucional, y su Constitución es el Statuto, prometido
ductos industriales. Entre éstos, los atat1des de las reconstrucciones que de sus ruinas han podido hacer por Carlos Alberto, rey de Cerdeña, á sus súbditos,
momias son modelos acabados de ornamentación de- los arqueólogos, estaba desprovisto de ornatos y en 8 de febrero de 1848, y el cual se promulgó el 4
licada y bien repartida Los pintores reproducían con policromias; pues los bajo-relieves monumentales es- de marzo siguiente. Se compone de ochenta y cuatro
mucha frecuencia los productos de la industria textil, taban completamente pintados ó dorados y argenta- artículos, y el primero dice: La religión cató/ita, aposque comenzó por tejidos de esparto para formar pren- dos, los pórticos y peristilos cubiertos con láminas tólica, romana, es la religión del Estado.
Se dispone que el poder legislativo se ejerza codas de vestir y esterillas que empleaban en las ca- de plata y de oro, las hojas de las puertas revestidas
lectivamente
por el rey y las dos cámaras. Solamente
pon
placas
de
bronce
repujado,
y
los
arcos
de
insas, bien para sentarse ó tenderse encima, bien para
resguardarse en las azoteas de los rayos del sol. La greso, cuyos soportes eran los toros alados, tenían el monarca tiene el poder ejecutivoj manda el ejérciidea de teñir el esparto y combinar en el tejido los guarnecidas sus archivoltas con azulejos de preciosos to y la armada, declara la guerra, hace tratados de
colores de una manera armónica y regular debió dar colores; todo lo cual debía ofrecer un bellísimo con- paz, de alianza, de comercio, etc., y lo pone en conocimiento de las cámaras en cuanto lo permiten el
la primera nota del ornato y de la composición geo- junto decorativo y vistoso.
interés
y la seguridad del Estado.
La influencia egipcia en la ornamentación oriental
métrica. En cuanto á las telas que aparecen reproduLas dos cámaras tienen dérechos igual'es¡ pero
cidas en los muros á modo de tapicerías sujetas con es patente en monumentos como los de Persépolis,
cordones, tienen por motivos principales los círculos posteriores á la conquista del Egipto por Cambises; toda ley para imponer contribuciones ó que exija la
tangentes, que producen un sistema de ornamenta- pero esta influencia, más que en el ornato propiamen- aceptación de los presupuestos debe ser presentada
ción continuo, igual al que más tarde aparece en el te dicho, está en los símbolos, tales como el globo ó primeramente á la cámara de diputados. Estos últiarte bizantino, y las volutas enlazadas y combinadas disco solar alado y la flor del loto; por lo demás, la mos y los senadores son los únicos jueces para la vede modo que dejan espacios triangulares ocupados semejanza con el Egipto en la manera de ornamen- rificación de los poderes de sus colegas respectivos.
Los senadores, cuyo número es ilimitado, que el
por el capullo del loto, el bucrdneo del toro Apis ú otra tar es producto, más que de una imitación, de una
rey nombra, y cuyo cargo es perpetuo, deben tener
figura semejante. Otro motivo de carácter griego, manera análoga de concebir en el arte.
A pesar de que, como queqa dicho, los asirios se cuarenta años cumplidos y pertenecer á cualquiera
aunque no traiga su origen de la Grecia, cual es el
meandro ó greca, aparece también en los frisos egip- acercaron más que los egipcios al naturalismo, no por de las veintiuna categorías especificadas en un arcios, habiendo ejemplares de las dos clases de mean- eso sus ornatos dejan de responder á un convencio- tículo del Statuto: obispos. diputados después de tres
dros: el originado por el cuadrado y el engendrado nalismo en cierto modo hierdtiro. Y hasta aquel mis- legislaturas, ministros, embajadores y plenipotenciapor la voluta. generalmente llamado onda. También mo vigor y exuberancia de formas con que acentua- rios después de tres años de ejercer cargo, la alta
son frecuentes las imbricaciones En los frisos infe- ron el natural en las obras escultóricas, tiene mucho magistratura, generales y almirantes á los cinco de acriores de las habitaciones sirven de ornato casi cons- de decorativo, no sólo en los relieves monumentales. tividad, lo mismo que los consejeros de Estado. y los
tante los tallos y flores de loto ó los de loto y papiro sino en las composiciones de azulejos cuyos motivos individuos de la academia y del consejo superior de
alternados, plantas acuáticas, que suelen surgir de son leones y quimeras esmaltados de amarillo sobre instrucción pública á los siete años de grados Tamonduladas aguas, y entre las cuales aparecen alguna fondo azul. Este modo de expresar decorando es muy bién se concede el derecho á los que por servicios Íi
vez animales característicos. Los frisos superiores de tenerse en cuenta, porque representa un segundo méritos e1• ntes hayan ilustrado la patria, y á los

NúMERO

47 r

7

LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

l'ALACJO UEJ, l'ARL.\)IE\TO ITALIA\O ¡;;:,¡ RO)IA

s_úbditos que durante tres años hayan pagado 3 ooo · lización por carta real, prestando juramento de fideh~as de impuestos directos, propietarios ó indus- lidad al rey. A jortiori son electores los que tienen
tnales.
títulos de las escuelas superiores, los individuos con, Los prí?cipes de la casa real entran en el senado decorados, los empleados en activo servicio ó que
a los vemt1ún años y votan á los veinticinco.
disfruten de retiro y los soldados que por su ins. ~I ~enado s~ puede constituir en alto tribunal de trucción quedan exentos de la escuela del regimiento
1ust1c1a para Juzgar los crímenes de alta traición, á después de dos años de servicio, También son eleclo~ ~ue atenta? á la seguridad del Estado y á los tores los que, sabiendo leer y escribir, no pagan memm1stros á quienes la cámara de los diputados acu- nos de 1.980 liras de contribuciones directas, los
se. Excepto el caso de flagrante delito, ningún sena- arrendadores cuyo contrato no baja de 300, los colodor puede ser detenido sin orden especial del cuerpo nos en participación si su tierra no paga menos de
á que pertenece, único juez de los individuos que le 80, los que, administrando sus bienes, satisfacen el
componen.
mismo impuesto y los que pagan más de 130 á 400 de
El rey nombra el presidente y los vicepresidentes alquileres, según los distritos donde habitan, tenien~el senado. El presupuesto de éste es de 500.000 do en cuenta la población de 2 . 500 á 1 50.000 habihras anuales.
tantes.
Para poder optar al cargo de diputado es preciso
Las listas electorales quedan abiertas todo el año
ser súbdito del rey, tener treinta años cumplidos y en cada distrito. Desde el 15 al 30 de enero el alcalgozar de todos los derechos civiles y políticos. Los de llama á la población para que se corrijan las insdiputados se eligen para cinco años y nombran el cripciones si fuere necesario; y terminado este períopres~d~nte y vicepresidentes de la cámara. Sin con- do, la junta de distrito hace, durante el mes de febresent1m1ento de ésta ninguno puede ser detenido.
ro, los cambios que se indicaren. El consejo comuLa ley actual fija el número.de diputados en 508, nal, ante el cual se puede reclamar si hay lugar á
y en 135 el de colegios electorales, distribuidos en ello, aprueba las listas, y después se publican, prel~s 69 provinci~s del rein_o. Se vota por escrutinio de sentándolas á la diputación provincial y al prefecto,
lista. Los colegios de 5 diputados no pueden ser me- que las aprueba definitivamente.
nos de 33 ni más de 38, y en los puntos donde se
En los ocho días que preceden á la elección, cada
deben nombrar 5, cada elector no puede inscribir en elector recibe una papeleta, con la cual va á votar.
su papeleta más de cuatro nombres, pues debe dejarLos eclesiásticos no pueden ser elegidos en los
se lugar para las minorías.
distritos donde tienen su jurisdicción.
Cada colegio se divide en secciones de manera
Evalúase en 2.420.5 27 el número de electores insque los electores no excedan de 400 ni bajen de critos con derecho á·votar, pues se exceptúan los sol100. Cuando se hizo esta ley contábanse en Italia dados en activo servicio.
28.953.480 habitantes, mientras que ahora hay cerca
Las personas sensatas creen en general que el réde 30 millones.
gimen presente no puede durar mucho en Italia,
El presupuesto de la Cámara de los diputados es porque no es completo. En todo régimen constitude unas 850.000 liras anuales.
cional, en efecto, es preciso oponer al menos fran. Los senadores y diputados no reciben retribución quicias locales á la omnipotencia parlamentaria.
m se les indemniza en modo alguno; el Estado paga
El gabinete italiano se compone de diez ministros,
solamente sus viajes por las vías férreas ó los buques entre los cuales figura el presidente del Consejo· cada
subvencionados por el_ tesoro público. Estos viajes uno de ellos, excepto el último, tienen un subse~retacuestan unas 800.000 hras anuales.
rio de Estado que puede sustituirle ante las cámaras.
• El rey convoca los colegios ~lectorales. En la ma- En el Gabinete actual, cuyo presidente es M. Crispi,
nana del día que se ha de votar, mstálase en cada uno hay trece ministros y subsecretarios de Estado dipud~ aquéllos por un funcionario de la autoridad judi- tados y tres senadores.
.
cr~J una oficina provisional, y los veinte electores que
Muy difícil es distinguir los partidos políticos en
pn~ero llegan son los que forman la mesa. La ope- el parlamento italiano, pues no están disciplinados
ración dura un día, desde las nueve á las cuatro: toda ni obedecen á jefes, y por otra parte, no hay hombres
papeleta debe llenarse y firmarse por el elector, des- capaces de dirigir. Solamente quedan restos de los
pués de anotarse que participa en la votación. La antiguos partidos, y así es que los últimos que llegan,
urna debe ser de cristal.
no sabiendo dónde ir, flu~t1ían entre la política ofi• Para ser elector cumplido es preciso tener veintiún cial y la personal.
anos cumplidos y disfrutar de los derechos civiles,
En el parlamento no hay verdaderos hombres de
s~a por nacimiento ó por origen. Todo individuo que Estado, aunque sí diputados inteligentes muy instruísm pertenecer al reino sea italiano tendrá los mis- dos en materia de derecho, de hacienda, de economos derechos, con tal que haya ,1 '-\)tenido la natura- mía política y de obras p11blicas, pero incapaces de

llevar á bien los grandes asuntos. Exceptuando Cavour, Visconti Venosta y últimamente Manstni, la
cámara no ha dado todavía un ministro de Estado;
siempre se tomaron del cuerpo diplomático, y esto se
concibe muy bien, pues el hombre de Estado necesitá hacer aprendizaje, y no puede en un país que
con el Statuto únicamente tiene el ideal de vivir tranquilamente.
En la cámara italiana todos los diputados quieren
ser capitanes, y ni uno solo consiente en figurar como
soldado.
En la cámara actual, además de los trece diputados que, como ya hemos dicho, son ministros ó subcretarios de Estado, cuéntanse treinta y tres que ya
han tomado parte, con los mismos títulos, en la dirección del país, y entre ellos figuran hombres de
gran porvenir.
En cuanto al senado, es más bien un cementerio
que un campo de batalla. Los hombres que le componen han prestado importantes servicios al país,
pero viven aislados y fuera de las luchas políticas.
Difícil seria elegir entre los senadores un presidente
de Consejo que fuese aprobado por la cámara.
El número de senadores no pasa de 35oj pero los
más viven en su país, y es raro que excedan de 100
los que asisten á las sesiones senatoriales.
El parlamento italiano celebra las suyas en un
grandioso monumento que se halla en la plaza del
Puente Citorio. Es el antiguo palacio Ludovisi, edificado hacia 1650 por el Bernin. Bajo el pontificado
de Inocencio XII convirtióse én Palacio de Justicia.
Cuando los italianos entraron en Roma en 1870,
como no encontrasen un local que pudiera servir de
cámara para los representantes del país, mandaron
cubrir con un tejado el patio de dicho palacio, formándose más ó menos bien una sala provisional que
se inauguró el 27 de noviembre de 1871, y en la cual
celebran aún sus sesiones los diputados italianos.

X.
~~......,...._,..,..,_,

~

....

ALGO SOBRE EL SUE:ÑO
Esa suspensión que en su actividad experimentan
todos los días durante algunas horas el alma, los órganos de los sentidos y los músculos, y á la que se
da el nombre de sueño, constituye uno de los más
misteriosos enigmas de la existencia humana.
¿A qué causa obedece, cómo se verifica esa extinción periódica de la conciencia? ¿Por qué esa necesidad de reposo figura entre las más imprescindibles
de la humana naturaleza, y por qué se venga cuando
no se da satisfacción á sus apremiantes exigencias,
produciendo graves perturbaciones en nuestro hienestar y en nuestra salud?

�REMBRANDT ANCIANO.

CUADRO DE REMBRANDT EXISTENTE EN LA «NATIONAL GALLERY)) DE LONDRES, GRABADO DE BAUDE

Expuesto en el Salón de Parls de 18go y actualmente en la Exposición de Munich

�LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA
10

NúMERO

471

NUESTROS GRABADOS
comienza á reaparecer el amigo de nuestras noches.
¡No lo sabemos! Tal es la contestación que aun El cual amigo, .sin embargo, tiene sus caprichos
Antes del desafío, cuadro de A. Cassioli.los más sabios dan á estas preguntas Uno de los fe- mostrándose compañero indócil y extravagante; así,
trata de un joven que ha de batirse dentro de pocas hora~ y
nómenos más comunes y más regulares de nuestra por ejemplo, hay quien apenas apoya su cabeza en la Se
que no muy familiarizado con el arma para el lance escog1_da
vida permanece hoy día envuelto en la misma obs· almohada se queda profundamente dormido, y en adiéstrase en el manejo de la misma, ayudado por los conse¡os
cambio muchos son los que se atormentan horas y del que ha ele servirle de padrino.
curidad que hace miles de años.
.
En la obra de Cassioli sobresalen en primer térmmo dos
Es indudable que el paso de la vigilia al sueño horas sin poder encontrar el apetecido descanso.
El demonio del insomnio reina actualmente en las cualidades en alto grado estimables: sobriedad en la compositiene por fundamento algunas modificaciones en las
ción y vigor en la expresión de las dos figuras, que llenas de
llamadas
clases privilegiadas, á las que parece estar vida destacan sobre las blanqueadas y desnudas paredes de la
fibras del cerebro, de ese foco central de nuestra
existencia espiritual; pero ¿de qué especie son estas vedado ese bien precioso de que disfruta especial• pob1e estancia. El interés dramático que la escena e~cierra
modificaciones? Tiénese por seguro que con el sueño mente la población trabajadora. El proletario que resulta perfectamente atendido sin exageraciones que siempre
disminuye el aflujo de la sangre al cerebro. Este, casi carece de lo más indispensable para la existen· redundan en detrimento de la verdad, aunque á veces produz·
can un falso efecto. El sentimiento que en los ojos de los dos
cuanto más trabaja tanto mayor aflujo nece¡;ita y re- cia, el hombre de la naturaleza que con el sudor de personajes se revela está en completa armonfo. con la situación
cibe, y de aquí se deduce que cuando el órgano cen· su rostro gana el pedazo de pan seco apenas necesa· en que el pintor nos los presenta, y en sus actitudes no se descutral permanece inactivo, es decir, cuando duerme, rio para su sustento, pueden por lo menos tener la bre In menor nota forzada ni el más ligero vestigio de conven-•
seguridad de que la noche les traerá la tranquilidad ciooalismo, cosa tanto más digna de ser ~preci~da cuanto ,que
requiere menos cantidad de sangre.
asl la época como el asunto se prestaban a dar bbre curso a las
El médico inglés Durham abrió en el cráneo de bienhechora y el consolador olvido: rendidos por la
concepciones más ó menos reales de la fantasía.
algunos animales, por medio de la trepanación, agu· fatiga se duermen y despiertan con nuevos alientos
Melilla.-Mercado exterior. - Puerta de entrajeros en los que pegó unos trozos de cristal, y al tra- y fuerzas para el trabajo. El hombre de ciencia que
-Vista de Malilla. -La Alcazaba.- La ciudad de
vés de estas ventanas pudo ver cómo durante el sue• se pasa el día sobre sus libros, el funcionario que da
Melilla, situada en la costa septentrional de Africa que baña el
ño de aquéllos perdía su color la masa encefálica de consume sus horas entre documentos y expedientes, Mediterráneo, ocupa una reducida península que comunica coa
el comerciante que se engolfa en sus números y en el continente africano por medio de una linea de rocas, sobre la
los mismos.
Jastrowitz, en Berlín, vi6 en dos trepanaciones y sus cálculos, cuando llega la noche á duras penas lo· que se ha construido una calzada protegida por los fuegos de la
plaza. La vista general de la misma, la de la Puerta de entrada
mientras los operados dormían el profundo sueño gran conciliar un semisueño, interrumpido por eno· de la ciudad, la de la Alcazaba y la del Mercado exterior, adon•
producido por el cloroformo, que el cerebro se enco• josas pesadillas, y por la mañar,a abandonan el lecho de van los moros á vender sus productos, permitirán á nuestros
gía de tal suerte, que parecía que entre la superficie fatigados y extenuados. El trabajo corporal produce lectores formarse idea exacta de los lugares en donue hace poco
de éste y la bóveda interior del cráneo podla pasar el cansancio y engendra el sueño; el trabajo intelec• se han desarrollado intere, antes acontecimientos.
Importante en todc.s tiempos por su proximidad á la~ kábilas
tual aniquila y lo ahuyenta.
cómodamente la mano.
riffeñas, Melilla atrae hoy especialmente la atención de los espa·
Pero sea que predomine en el sueño la falta ó el
El insomnio persistente es un estado horrible que ñoles por los tristes sucesos de que recientemente ha sido tea•
exceso de sangre en el cerebro, ¿queda por ventura con el tiempo acaba por destruir el cuerpo, y aquellos tro. La agresión de que fueron objeto nuestros soldados durante
con esto resuelto si uno de estos dos estados es cau- que para combatirlo han de recurrir á medios artifi- el verano último y las continuas fechorías de los moros q~e no
sa 6, por el contrario, efecto del sueño? La presen• ciales, son ciertamente dignos de lástima. De estos respetan vidas ni haciendas cuando los temporales arro¡an .í
sus playas algunas de las embarcaciones que hacen el comercio
cia 6 ausencia de cierta cantidad de sangre en el ce- medios artificiales el más peligroso es la morfina. La entre España y nuestras posesiones de aquella costa, han des•
rebro ¿son bastantes á explicar el maravilloso meca· dosis, en un principio tan benéfica y restauradora, pertado nuevamente la atención de nuestros gobiernos y han
resulta, al cabo de un plazo demasiado corto, insu- puesto una vez más sobrt: el tapete la cuestión de Marruecos y
nismo del sueño?
A nuestro modo de ver, hay que buscar otra expli- ficiente, y entonces, si se quiere producir el sueño, ele la misión de España en Africa ¡Dios quiern que todas las
pendientes tengan solución pacifica! Pero si á las
hay que apelará dosis más fuertes, hasta que al fin diferencias
buenas no se consigue hacer respetar nuestro pabellón, no ya
cación.
Gracias á los estudios de Liebig y de otros obser- sobreviene el morfinismo.
con pueriles satisfacciones que nada cuestan á los africanos y
No es mejor que la morfina el hidrato de cloral; que ningún remedio aportan al conflicto, sino con garantías segu·
vadores, sabemos hace tiempo que en los músculos,
mientras están en actividad, se juntan dos substan· cierto que durante su uso se consigue, con seguridad ras y duraderas; si por desgracia algún día ha de confiarse á las
armas la vindicación de las ofensas sufridas y ia defensa ele
cias: el ácido paraláctico y la creatina. Juan Ranke, en y prontitud, un sueño tranquilo que se prolonga du• derechos adquiridos legítimamente, no se eche en sac~ roto ln
Municb, ha demostrado que estas substancias, en los rante muchas horas; pero el que lo utiliza porque los experiencia de nuestra última campaña en aquel contm~nte, Y
músculos muy cansados, alcanzan una proporción dolores le quitan el reposo, encuéntrase, cuando se ya que se haga el sacrificio procúrese obtener las venta¡as que
mayor de su substancia seca; que inyectadas en un despierta con los mismos dolores, amén de que el entonces se desperdiciaron y con no menos gloria alcanzar ma·
músculo no fatigado hacen que éste se can,e y sea in• cloral produce sopor, excitación y otras perturbado• yor provecho qur en aquella ocasión.
capaz de trabajar, y que. en cambio, un músculo can- nes en el organismo.
¡Al asalto! dibujo de Stanley Berkele. - La pie•
sado recobra su perdido vigor en cuanto se expulsa
Más convenientes, por lo menos cuando el insom· za objeto del as~dio es verdaderamente apetitosa y muy á prode él á las referidas substancias, haciendo pasar por nio es de carácter nervioso, son el sulfonal por su se• p6sit~ para excitar, si no el hambre, por lo menos la gula de los
asaltantes, que impulsados por el ansia de apoderar~e ele ella
sus vasos sanguíneos una corriente de una solución guridad é inocuidad, y el bromuro de potasa, que en aguzan su ingenio y se entregan á una gimnasia inve~osi~i_l. ,\
1
de sal común al 0 60 por 100. Iguales fenómenos se los casos de intranquilidad nerviosa y en dosis de r juzgar por las trazas, llevan buen rato en tan penoso e¡erc1c10, y
producen en el centro principal de la vida nerviosa: á 2 gramos calma y promueve el sueño. Pero por no es fácil que cejen en su empeño hasta que hinquen el dien·
cuanto más intensas son la excitación del espíritu y desgracia este último medicamento perjudica al es• te en la codiciada presa, á menos que el dueño de ésta, adver·
de lo que ocurre por los ladridos de los ~isrnos canes 6
el simultáneo aflujo de sangre al cerebro, tanto más t6mago, y usado con exceso produce cierta pesadez tido
por la delación del faldero que detrás de los cristales contem·
se acumulan en éste los productos de los cambios de y entontecimiento y hasta exantemas en el cuerpo. pla la escena, acuda con una tranca y ahuyente ni ejército si·
Por todas estas razones, lo mejor es evitar en cuan• tiador ó ponga á buen recaudo la desplumada ave, dejando,
materiales. Mientras en el estado de reposo 6 de escasa actividad del órgano central espiritual las subs· to sea. posible la farmacopea. y buscar remedio para como vulgarmente se dice, con un palmo ele narices á los que
quisieron apropiarse tan ,;;ibroso bocado.
tancias producto de la disgregación (entre las cuales el sueño entre los medios naturales.
La costumbre es una segunda naturaleza: acostúm·
desempeña un papel importante el fosfato de potasá)
Rembrandt anciano, cuadro de Rembrandt,
son arrastradas por las ondulaciones alcalinas de la brese uno á irse á la cama á una hora determinada y grabado por Baude. - Rembrandt ha sido uno de los ar·
sangre cuando el cerebro realiza un trabajo ímprobo, á dormir un número fijo de horas; para los hombres tistas que mayor afición han mostrado á retratarse á si n,iso,os.
Los lectores de la ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA han podido admiaquéllas se acumulan en éste y producen, según sanos y vigorosos bastan siete, los débiles y anémicos rar algunos de sus magníficos retratos, á propósito de los cua·
Preyer, un cansancio del mismo, del que es conse• pueden permanecer en el lecho una 6 dos horas más. les y ele otras varias obras del ilustre pintor holandés hemos
Las costumbres modernas han alterado por com• consignado en distintas ocasiones algunos datos relativos á la
cuencia el sueño.
Según Preyer, pues, el sueño nace del hecho de pleto las horas del día, haciendo que sean las más vicia del artista y emitido algunos cQnceptos sobre sus maravicreaciones.
que durante el estado de vigilia el cerebro, la medu• bulliciosas las de la media noche que la naturaleza llosas
Unos y otros nos relevan de emitir nuevos juicios, que no
la y la totalidad de los músculos activos producen ha destinado al sueño más profundo y más reparador. podrían ser sino repetición ele los antes expuestos, por lo que
una porción de substancias que en el estado de re- Gracias á ello, la aurora nos sorprende rendidos to- nos limitamos á llamar la atención de nuestros suscriptores so~
poso no existen 6 á lo sumo aparecen en ligeras hue- davía de cansancio en la cama, que hace rato debié• bre las imponderables bellezas que el Remóranal anciano atey sobre la magistral reproducción del mismo, hecha por
llas, y cuya gradual acumulación ocasiona un can• ramos haber abandonado para entregarnos á nuestras sora
Baude, cuyo trabajo ha sido admirado en el último Salón de
sancio: si estas substancias por la fatiga engendradas cotidianas tareas ..
Parls y en la actual Exposición de Munich.
se juntan con el oxígeno acumulado en el cerebro
El que por sus ocupaciones se vea obligado du•
La estatua de Lamartine en Macón. - Casa en
durante la vigilia que es indispensable para el ejer• rante todo el d(a á permanecer en casa 6 á estar so·
donde nació Lamartine. - La ciudad de Macón celebró
cicio de las funciones intelectuales, slguese el desean• bre la mesa de escritorio, hará bien en andar por la hace poco con grandes festejos el centenario del nacimiento
so cerebral, es decir, el sueño. que cesa en cuanto noche algunos kilómetros al aire libre.
del poeta ilustre, del hombre de Estado que después ele haber
aquellas substancias son consumidas por una oxidaLos más perjudicados por el insomnio son los en• tenido en su mano los destinos de su patria descendió del po·
ción completa, y el oxigeno, en el entretanto nueva- fermos: intranquilos, acosados por penosas pesadi- der pobre y hubo de recurrir á su pluma, que no fué bastante á
reponer su perdida hacienda, y de aceptar para acabar tranqui•
mente acumulado deja sentir su acción en las molé.• llas, rebúllense agitados en el lecho. El insomnio en lamente sus dlas una recompensa nacional votada por la Cá·
las enfermedades es un síntoma grave que demuestra
culas del cerebro.
mara de diputados.
Que los órganos activos segregan ciertas ·substan- que la curación está lejana todavía; pero este mal
Su ciudad natal elevó para honrar su memoria el monumen·
cias que ocasionan en definitiva el cansancio, es in· por defecto de sueño puede serlo aun peor por exce- to que reproducimos y que fué inaugurado 1:n 18 de agosto
1878; álzase en el paseo del muelle del Sur, delante de las
dudable: pero ¿queda con esto explicado el proceso so, así la profunda somnolencia en un enfermo pue- de
Casas Comistoriales, y su altura total esde9'10 metros, de lo;
propio del sueño? Al presente conocemos quizás al· de ser indicio de un ataque al cerebro. Y si este es- cuales 31 20 corresponden á la estatua, que sintetiza por su acgunas de las condiciones previas del mismo; pero tado de somnolencia se hace pertinaz será necesario titud y por su expresión á la vez al poeta y al orador. En la
hoy, lo mismo que antes, nos falta la clave para resol· despertar al paciente. hablarle, preguntarle si le due- cara del pedestal que mira al Norte se lee esta sencilla inscrip·
ción: A Lama,·tine 1878, y en las otras están representadas por
le algo, darle á menudo de beber, mantenerle la ca- medio de figuras alegóricas la poesla, la elocuencia y la histo•
ver tan prodigioso misterio.
La primera condición indispensable para un sueño beza alta, menudearle las medicinas prescritas, alum- ria. Este monumento, obra de l\i. Fa1guiere, escultor, y M. Sce·
tranquilo y reparador consiste en la ausencia de to- brarle el cuarto y abrir las ventanas del mismo, ha- Jlier, arquitecto, costó 500.000 pesetas, producto ele una sus·
dos los estímulos é impresiones perturbadores, así cerle aspirar vinagre 6 gotas de Hoffmann y darle cripción pública.
La casa en donde nació el inmortal autor de la Historia de
externos como internos, siendo estos últimos los de friegas de esplritu de mostaza en la espalda, en la
los Giro11 /iuos es de modesto y sencillo aspecto, como puede
peor especie. Cuando experimentamos dolores en el región epigástrica y en las pantorrillas.
verse en el grabado; ocupa el número 18 ele !acalle de las Ursucuerpo 6 en el alma, cuando la fiebre se apodera de
Una enfermera atenta y práctica adivinará los de- linas, en Macón, y data, á juzgar por algunos detalles arquitec·
nuestra cabeza, 6 ct:ando la inquietud hace surgir en seos y las necesidades de un enfermo por los más li- tónicos, del siglo xtv. A consecuencia de sus continuos revenuestro espíritu esa mezcla de temores y esperanzas geros indicios ó gestos del mismo aun en el estado ses de fortuna, Lamartine hubo de venderla en 4.000 pesetas.
En 1870 colocóse en su fachada una lápida de mármol neque pone en tensión todas las fuerzas de nuestra de semisomnolencia.
gro, sobre la que hay grabada la signiente inscripción: Aquí
alma, el sueño huye de nosotros, y sólo cuando la
nació Al(o11so l',farfa Luis La111arti11e en 21 de octubre de 17&lt;)0.
D R. M. ))\'RENl'UR'l'll
enfermedad cede 6 la esperanza se realiza 6 el dolor
se trueca, por la acción del tiempo, en resignación,

471
-.=;:::;;~;;;;;;;;;::;:;====~:::
L~A:l:LU:S:T:R:A=C=IÓ:N~A~R~T~I!ST~I~C~A===~d::::~======~~~=~l~I~
NúMERO

Veamos de seguirlo paso á paso, sentándonos á la :os g1~namente en ello. Una voz íntima nos susurra
mesa del banquete.
'
n u ce acento: &lt;(T~do es ilusión.» Nosotros resCada cual conserva en la mente las preocu .
ponde~os: « Es realtda?. » Il usión fué el cuadro
nes
· tencia;
· dificultades no resueltas pac10. . de la exis
res
r~o n;u~no que antes vislumbrábamos, teniendo el
ttmi~ntos de dificultades futuras, recuerdos d~ ~eci:~: n~1fo at1goso y contristado con la lucha por la vida:
tes smsabores, alguna bella esperanza que brilla se
o que ahora contemplamos casi lejos del mundo
ob5curece según_ lo~ momentos, temores, cierto ha{tío en una región m~s elevada y más serena. Ahora ha~
aquel leve sentimiento de fatiga moral que sucede
ce~os el prop6s1t~ de recomenzar el trabajo al si¡a acelerada labor de la mente· cada uno se
gmente d(a, con mas resolución y con mayor ánimo
en aq el t d d á .
'
encuentra
.
u es a o e mmo, en el cual estamos casi Y. nos repr~se~tamos ya en la mente una nueva vid¡
siempre todos, de expectación pensativa é inquieta vigorosa, sm mtervalos de inercia llena de e
.
nes fec d
d
•
moc10!)e un g~lpe _surge en nuestro cerebro una idea 6 un¡ dient
un as y e osados proyectos, concitada y arimagen nsuena. Todos, en ocasión parecida h b'é y co e como ~a alegr(a que bulle á nuestro alrededor·
ramos podid_o aprisionar al vuelo esta prime;a ~a~i: tro enm~:;or f de\tcor predilecto reforzamos nues'.
posa ~ensaJera de la embriaguez que aparece de copa sobr/1!
amos co_n un ~eco golpe de la
improVI~o en la mente, y nos hace exclamar, des ués tarde .
Pero de improviso, más ó menos
de la ~n~era copa: «Por esta noche, echemos fuera
siempre ll~ga, el efecto del vino parece cesar
e una
vez. dEl cnstal rosad o, á cuyo través veiamos
,
~~ fast1d10 y las preocupaciones » Apuntada aquella d
los
objetos
i ea, ~ntramos en el primer período, en el cual debe- br r
, esaparece; todas las cosas vuelven á como~ siempre detenernos. La mente está en ple
a . por un momento su aspecto real, todos los enses16n de sí misma, pero con nueva energía d:ªffe~: s~m1entos molestos regresan á b d d
p
timos casi abatidos
an a as, y nos sencura,
como
tras
de
un
reposo:
las
cosas
se
le
ta t d ,
presen- tal instant
b
por el descorazonamiento. En
n o av1a C?n sus proporciones y con sus colores mento alee ~e. o serva al comensal, hasta aquel mo·
reales, pero circundadas de una sutilísima orla lumi- .
gnsim?, doblar la cabeza y tener fiJ·os los
nosa. En el campo
. OJOS por algún tiem
. que recorre con más frecuenc1a
entre sus dedos. Pe-po en 1ª copa, que hace girar
nuestro pensamiento, que es el del presente dí
1
del ?ía futuro el obstáculo que poco antes nosa ~r:. ro son breves mocía msuperable, ahora nos parece que, de una /otra mentos. La nube domanera. Jo podren_ios salvar; nace una lejana es e- rada que nos enranza de resolver dificultades ~~trincadas; se entr~vé vuelve, _rasgada apevaga~ente la manera _de conc1har ciertas graves dis- nas, se Junta de nueEL VINO
cordias entre la reflexión y el sentimi'ento; cob ramos vo; volverá á rasgarPOR Em1UNDO DE AMICIS
mayor confi~nza en la suerte y en nosotros mismos· se aún alguna vez,
. ;,T RACIONES DE A, FERRAGUTTI, E. XDIE1'ES
CON fil
~e ~?s antoJa que volvemos á comenzar la vida me'. pero la rotura será
V E, NARDI
J~r . ispuestos y má_s fuertes, después de aquel espar• siempre más sutil y
STUDIADO el vino en la cepa, consi- cimiento del espíntu, del cual comprendemos en con facilidad volverá
derado en la leyenda, en la poesía aqu~l momento que teníamos verdadera necesidad á cerrarse. En tanto
y en las costumbres, sabidb cómo ¿EX1ste algo en realidad más honestamente lícito
la embriaguez crece
se compone y cómo con él se trafi- más saludable que este pequeño desahogo
Y Y se extiende. Leve
• . l'd d
, mod era•
c~, de qué manera obra en el orga- d o, d e JOvta I a y aturdimiento entre los
.
punta de pensamiend
é d
h dí
anngos,
msm~ y por qué medios conduce espu s e mue os as de labor y de cuidados? Si to lúgubre asoma
al dehto, á la locura y á la muerte
algún decai- acá y acullá, pero no
re~ta 1:2~ sólo tratar de sus efecto~
miento hemos tarda en sumergirse.
ps1col6gicos; explicar, esto es cómo
experimentado Las facultades inteopera_ en la inteligencia, en Ía imaen aquel mis- lectuales que han llegmac16n y en el sentimiento. mienmo día, si he- gado á su máxima
tras se. permanece
mos desconfia. potencia, radican to·
.
, bebiendo, á mueha d istancia de aquel limite funesdo, por un davía en el puño de
momento, de la voluntad. La lac1 I
to, salvado el cual cae el bebedor
i as manos del profesor Lambroso
nuestras facul- bor de la mente se
tcerca de los efectos generales y ordinarios del .
tades intelec- efectúa ~on ~nta rapidez que no tenemos casi de
tuales 6 de ello conc1enc1a, quedando maravillados nosotros mispodri decir que la mayor parte de mis lect~;~
nuestras fuer- ros. En pocos. segundos damos vueltas á las cien
A ca~ya o servado 6 no esté en actitud de expresar.
a uno, por lo menos una vez en la vida des
zas físicas, aho- acetas de u~a idea para encontrar - y lo encontrar a todo nos ~~s :-- e~ úmco_ punto que se presta al ridículo. La
éiu~f 11n banquete placentero de amigos, du'rant~
. se haya con sobrada frecuencia asomado
sonríe. ¡Nues- e mita el amigo nos ha tocado apenas ue ·a la
como dice un poet_a, al redondo ventanillo de la e;
tra percepción :puesta ha dado en el blanco. El pensa~i¿nto} prop_a, ~e habrá ocurrido de reseguir en sus adentros al
se hace tan lú- ¡ b~e de la mente en fórmulas precisas y brillantes·
~1gmente día, los diversos períodos de alteración ' or
cida, nuestra as ien . halladas argucias empalman, la anécdot¡
os cuales pasó su mente, su corazón y su len i·e·
palabra tan fá. c~rre fácil y s~elt~, llena de digresiones imprevistas
~acfr un es~uerzo para da~se cuenta de la pro:esi~~
cil, nuestra voz y -~ comentarios inesperados; todo, acompañado sefi\ ~ embnaguez; estudiar curiosamente aquel yo
tan llena! ¡Sen- gu, f/~esto en música, si así puede decirse , por
_e icio que fué por espacio de algunas horas como
timos una tras- a,ue nttmo buen humor juvenil y profundo q~e se
~1 se tratase de exa~inar el talante de un des~onoci·
piración tan ne de sí y de los otros, siendo por sí mismo una fuero. y el asunto es digno de estudio, en realidad al
agrada ble el
.
'
menos tanto como cualquiera de las llamadas enferconJunto de
medades !nentales. puesto que si bien la embria uez
.
nuestras fu eres1dolencia de pocas horas y de segura curaci6ng re zas tan
· d u1cemente fundido' ta vida tan p od erosa á
su ta de extrema importancia por la razón que á ~ad¡ u~ tiempo y tan ligera! y la conversación mana ad
momento. nos toca vivir y tratar con ella, refrenarla m1rablemente. Los argumentos se suceden
d·
uno· e t
¡ ú ·
, pero ca a
y pers~adirla, verla, fingiendo que no la recon .
r. s a yor a g n tiempo sobre el tapete, discutid
mos, :1rcundarla de miramientos para no exasper~~fa c?n vivacidad, ~er~ con orden. y ningún tema do
~~eiVJ.rSe de ella en algunas ocasiones. y dejando á discurso
más · resulta
á rnd1ferente. .Aun
. en aquel! os asuntose
ci ado sus con~e~uencias, aquella alteración creaJenos . nuestra cogmc16n y á nuestros intere~nte de lo_s sentimientos ·Y de las ideas. aquella con- sesb, nos sent~mos como forzados á entremeternos y
.
.•
ua suce~i6n de diversos estados en la conciencia so
6 re cua
¡ 1qmer cosa se consigue decir algomgemoso
r:r _cu ya virtud ~e llega de la serenidad tranquila qu~
p~r o menos ~~nsato .Y aceptable Las adversas
. sigue á los primeros sorbos, á la exaltación ardien• opm~ones se concihan fácilmente; quien no está er
suad1do fi~ge ~starlo; á cada uno se le consientf al:
gún pequeno tnunfo de amor propio· y así cad
está satisfecho de sí y de los demás' y e t
~ ~no
ció s t d
.
,
s a sat1s1acn e ra uce en mi1 menudos servicios y del'
das cortesías insólitas, y comenzamos por
icaen realidad, la compañía no podía combp~nsar que, za c6n_lica de primer orden, Nadie puede atajar aquel
· .
hab
marse meJOr, qu~ no . (a modo de juntar caracteres más ~urso impet~oso de ideas y de palabras. El horizonte
el pen~am1e~to se dilata rápidamente y de todos
co~gem~les m más armónicos. y en esta cree·
satls~ac:i6n de todos, cada vez que uno se re \~;te sus ámbitos VIene~ nubes de ideas y de imágenes; de
en si mismo, ve todas sus cosas lentamente orde ga todos los escondnJos de la mente surgen reéuerdos
se, esclarecerse, adquirir á más y me·
1 n1arsuc~sos, rostros de personas, frases, versos, fechas
que cuadra á
d
JOr e co or imp~esion~s. de lecturas, radicales olvidadas de ex~
al f d d' l sus eseos; las esperanzas que estaban
o~ o e ~uadro avanzan poco á poco al rimer tranJero,s id10mas, grupos de lejanas reminiscencias
cr~iamos muertas, relámpagos que iluminan vas~e/ tumult~o~a de los últimos brindis. es por sí solo térmmo, los smsabores retroceden hacia I p b
cuanto se nos presenta tnste
.
som ra,
6 difícil en laa send
r~g1ones de lo pasado En pocos minutos de sicun~contecim1ento ~sicológico tan extraño y tan feo para el estudio de la naturaleza humana c¡ue ofrece com~ de escorzo; todo gira, se atenúa su~v~: e~~~~e forma una !cpresa en la mente, que se des•
p
ego por el pnmer portillo abierto en cascada
'e1lunct~ será bastante meditado por el filósofo ~i por me~te, se dispone de modo que forma un a radab
conJunto como en los espectáculos teatrales~Y ere~: rumorosa de períodos que ensordecen al auditorio.
ar 1sta.

á

:e!!

~~:

~f

?e

(ue

ts

�LA

Núl\lERO 471
ILUSTRACIÓN ARTISTICA

12

peramentos y los caractere~, sino tamb~~~ e~;:;r~~
sarlas otra vez como para _hdacérn~~~~a:~~~:~!~
nuevo para echarnos una pie ra m
1
mos e~ los amigos lejanos, que t~t-ªfº~ ~: ::;ne¡
ir es .
,
to Olvido• y nos proponemosí escn
·
siguiente una carta afectuos sima,
cuy0 pnmer dpeno·
do nos suena ya en la mente. Nos acordamos ~ 1ª.s

disposliciófn'pl~t~~lf~ú~~ ~~~;e:ásq~ftar todas. aquemos a su nr ·
d la embnaguez
llas clasificaciones generales que . e
Q . do
. .
. ólo os y los escntores. uenen
hicieron _los psic g . d d de los efectos del vino,
d una idea de la vane a
l .
ar . e limitarse á delinear algunos retratos, e egi~::~tre aquellos cuyos ori~nales se encuentran
más á menudo en nuestro camrno.
.
l
El tipo más frecuent~ es el que ha dado ongen a
dicho latino in vino verztas.
.
á
nifestación,
casi
involuntana,
de
los
_
m
sdesma
La
. ¡ · fl · del vtno ec?ndidos _Pe~sami~:~~0 _ba~~ !o ~~;~~o en perfect~

ersonas con las cuales nos hemos p~l~ado, y eciPd.
. á su encuentro para reconc1harnos el día
1mos ir
.
•
ombra
róximo. No queremos que subsista m una s .
~n el hermoso cielo color de rosa de nuestra/~ª·
La imaginación nos ofrece el mundo tal como e ie:
ra ser, todo tolerancia, armonía y bondad No es as1
ciertamente: la razón nos lo
dice aún. Pero existen virtu;~~:cfJ~ ~~su~:~~~ciones·c¿n los objetos exterts, m
des santas existencias ignolas ideas con las sensaciones, se desvapl~ce ª1 p~u' n 0 bles entusiasmos,
.
radas
dencia :~;:~ee1!~tt~:~e7!p~fs~:~: h:~f:r,ª~i~
ejemplos sublimes de gene~es, \sión redominante de momento. Casi todos,
rosidad y grandeza. No nos
a la p l p b ·aguez deJ·an escapar algún secreto.
es posible ver todo esto. Pero
durante a em n
,
1 os
sentimos el corazón de sobra
Pero es inc~eíble e~ extremo¡ á qu~. lle!ª~e ~fs1~on~
suficiente para contener made índole vtva y abierta, en a pen ien
yor número ?e afectos, u?
fesiones.
·
'd d s·entesoro centuplicado de admiA ue·ados de verdadero furor de srncen a ' i
ración y de entusia~mo. Y
ten insla irresistible de publicar todas sus culpas y
nos hostiga la necesidad de
todas sus debilidaexpandir nuestra benevolendes. Doctos, se acucia por encima de los que tesan de ignorancia
nemos alrededor, lejos, hasta
vergonzosa; h?m•
la humanidad desconocida,
bres de negocios,
de igual modo que se experi,
. confiesan actos desmenta el deseo de llenar con los sonidos de la propia honrosos, intenciovoz un valle ancho y sonoro. y al )legar á este pu?to, nes culpadas, ruines
la mente sobrexcitada su':!lta_la cb1~pa de la cre~ción. pensamientos q u~
El poeta dramático ve relucir las lmeas compleJas de tuvieron en determ1·
un drama potente, el banq~ero la idea c~nfusa d~ nadas ocasiones, riuna idea temeraria, el arquitecto los ~ndiosos con dículos defectos, ditornos de una mole que vencerá á los siglos. Mas la sentimiéntos domésconversación clamorosa rompe el curso de las gran- ticos, secretos con·
des ideas solitarias. Los temas usuales no bastan ya.
La mente no sabe ya lo que ofrece ni lo que r~d- Se eleva el discurso á los grandes hombres, á los ma· yugales y hasta acbe. Nos sentimos transportados de un soplo de ins- avillosos espectáculos de la naturaleza, á los graves ciones reprobadas
piración. Nos llega á parecer q~e no hablamos nos- ~roblemas sociales, á la fraternidad de los pueblos, á que están en vías de
cometer, insistiendo
otros y que simplemente repetimos las palabras de
y acalor~ndose_ para
otra persona más perspicaz, m~s docta, .m.ás fecunda
persuadir á los rncréque nosotros, la cual nos sugiere precipitadamente
dulos, provocando .Y
al oído cuanto debemos decir. La embnaguez crece
aceptando mereciá oleadas. A la oleada de las frases y de las anéc?o•
dos reproches, vo~tas sucede la de las discusiones, un ve:dad_ero pugilaviendo sobre lo d1·
,
to de oraciones, una manía de polémica infatigable;
ho ara agregar pormenores que lo hacen mas grave,
argumentaciones interminables sob~e la ?u?osa edad
~oliindose con toda el alma cuando n~tanquee~a~~~
de una actriz ilustre ó acerca la sino!11m1a de dos
bro de los presentes no correspond~ a la grave a se
palabras; controversias filosó~c":s .sutiles, vueltas á
sus revelaciones; y cuando lo han dic~o !e\~~i~J satomar diez veces desde el pnnc1pio con una conshan mostrado al revés como un guan e,
tancia de hierro, en las cuales cada uno de los ~onti fechos como si hubiesen pagado una deu~a, c~mo
troversistas preferiría morir antes que ceder el pnmec~ntento's de haber retirado aquella part~ d~ esti~a
ro· disputas sobre asuntos diversos, que se cruzan de
e les guardaba la gente, casi lavados de to a cu pa
u~ lado á otro de la mesa y que se prolongan aun
qu
' '6
después de su coniesi n, Y
cuando no sea posible ya entenderse con palabras,
Puri é disposti á salire alle stelle.
por afirmaciones 6 negaciones obstinadas de ~ mano
y de la cabeza; luego, de improviso, una comente de
.
'dad
del
espacio
á
la
inmortalidad
del
esCon éstos forman contraste otros, en su mayor Pfra mmensi
'
.
·1
h bl
hilaridad que lo arrastra todo, sofoca los despechos 1píritu.
se mide el universo á vista de ágm ~• se a a te de índole retraída y circuns~ec~, en ~os ~ua -~~
nacientes y se produce general acuerdo.
con r:ases de proclama, con gesto imperativo y a~~que tiene el vino por prmcipal .º?Jeto ort1
y entonces sube y avanza lentamente la gran to de tribuno, no encontrando palabras de ~en i o parece
l sentimiento de la dignidad indmdual. Estos
oleada del amor al prójimo. Quien está alegre, es bastante amplio ni epítetos s~ficie~te~ente h1per~ói car e
udor del vino. Se truecan en desconfiasiempre benévolo. Nos hemos e~riquecido en pocas licos para responder á las exigencias impetuosas ~ ~~~eJ::íe~smos. Pesan todas las palabras y hablan
horas· por lo mismo somos pródigos. La bondad que
. . t que nos absorbe· y aquel círculo de ami·
'
nos llega con los vapo- sentimien o
gos,
entre cuatro paredes, nos reres del vino, se acresulta
mezquino y sofocante.
cienta aún más con el
Quisiéramos
abalanzarnos á una
reflejo de la que vemos
brillar en las caras de baranda y soltar un torrente de_ palos circunstantes. De labras ardorosas sobre una multitud
los presentes no recor- atónita 6 electrizar una platea desdamos más que las de el p'alco escénico con un monóbuenas cualidades y logo sublime. y enton~es cada cual
se desahoga á la medida de ?u guslas demostraciones de to: recitando una estrofa vibra~te
1 ;;:·
amistad y simpatía de
_,,.,.-,-,,.,,.,-/¡
e- , ~.
que nos hicieron ob- de un gran poeta, imitando el gnto
,,,,-_
~¡/., __:
· jeto. De los ausentes de un artista famoso, poco me~os
no se nos aparecen que suicidándose con la tentativa
/
·
·,
· '!&gt;
'---v
·
más que las figuras de un do de pecho. Todo ha cam·/"¡
simpáticas. En nuestro biado dentro y fuera de nosotro~:
111,,
\]/,
corazón se acumulan nos vemos delante de_ un por,ve~u
tesoros de indulgen- sin confines, nos sentimos aun
cia.· La cortesía ad- venes para el amor, para la glona
y para la riqueza, y cuando chocan
quiere gradualmente las proporciones del elogio. Co- todas las copas en aquella mezcomenzamos por hacer la apología ?e algún ausente, ~n lanza de vivas y de saludo~, todo
la cual todos consentimos, aun sin conocerlo. Insis- revuelto en una niebla ardiente y
tiendo más todavía el afecto, vencemos el pudor y luminosa, donde no se contemplan
ensalzamos á los presentes en moderada forma, pero más que ojos brillantes y bocas que . . . .
de
menos pOSI'ble . Su embriaguez
. es una especie
. t
s·
con calor, por débito de justici~, y nos s~lfuramos
,
no parece sino que pnncip1e una era lo
sonnen,
- ·aht
1 •rumia
taciturna
de
sus
propios
pensa~men
os.
t
i
contra la modestia que nos mantiene encogido~. . nueva para el género humano.
abren
la
boca,
es
para
decir
algo
t~n
ngudroso,
a~
Pero todo esto no basta. Recorremos la. ~istona
.
ue el más caviloso e sus en_
de nuestras amistades, exageramos los servic10s que
sólidamente sensato, q,
bl En éstos e¡
**
*
ticos no encontraría silaba censura e.
.
nos han prestado é inventamos algunos para pode_r
Estos son los efectos generales. Pero e,l vino pro- efecto del vino tan sólo se vislumbra en los OJOS lus
expresar nuestra gratitud; exhumanos nuestras anti· duce una embriaguez distinta, no sólo segun los tem·
guas faltas, perdonadas tiempo ha, tanto para confe-

•¡·

,. /1 .~, ~ ~

J?-

. NúMERO 471

LA

ILUSTRACIÓN ARTISTICA

13

sienten la necesidad de pasear su beatitud por para- tivo, revelan de pronto conocimientos de que nadie
jes solitarios, á la luz de la luna, y allí meditan sus les creía en posesión, hablan fluidamente la lengua que
asuntos y filosofan serenamente sobre la vida huma- balbuceaban apenas, se enredan en discusiones en que
na, deteniéndose á contemplar bellezas del paisaje antes no osaron despegar los labios y confunden á adque antes no notaron, errando á la ventura, expan- versarios superiores á ellos con inesperados destellos
diendo el alma, en su mudo reconocimiento frente de ingenio. A continuación se entusiasman con su
á la inmensidad de la naturaleza.
triunfo, y así suman embriaguez á embriaguez. Y enA estos se les pudiera llamar los «Arcades de la tonces se ponen colorados, resultan bellos, adoptan
embriaguez.» Parece que el vino se transforme en aristocráticas aptitudes y movimientos y dejan un elehorchata en sus venas, endulzando su índole, ya de vado concepto de sus personas en quien los ha visto
sí afable y tranquila. Se les reconoce á simple vista. por vez primera. Y á la mañana siguiente, todo está
Se les encuentra á menudo por los rondas exteriores desvanecido. El que los conoció en la víspera no ·1os
de la ciudad á las altas horas de la noche. Suave reconoce ya. De nuevo son incultos, torpes, atontados
tarareo anuncia su proximidad; luego se ve asomará y huraños. Son ni más ni menos que el negro esquela luz su rostro plácido, nos dirigen benigna mirada leto de un fuego artificial quemado.
y desaparecen. Vanse á reposar con el corazón conOtros de fibra delicada y excitable, de carácter
tento y se duermen con una sonrisa en los labios.
alegre y habitualmente sobrios, sufren una embriaEsta especie de embriaguez reposada tiene su per- guez casi instantánea, que se manifiesta en extrañísima
fecto reverso en aquella á la cual rinden tributo forma. Tomadas las primeras copas, quedan vencidos;
ciertos individuos de temperamento ardiente é in- todas sus ideas se mezclan en desorden como si fuequieto, de esos que exageran en todo. Una vez presa sen atacados de delirio. H ombres de ingenio dejan
de la embriaguez, gustando el goce febril de la vida,
escapar de sus labios
se aferran á ella con avidez violenta, no llegan á
las más estrambótisaciarse, quisieran que durase eternamente. La idea
cas tonterías y los
de que la velada tendrá término, de que la compañía
más firmes desprotrosos y en el difícil movimiento de los labios. A me- se dispersará y de que, en la soledad que les espera,
pósitos, ríen como
dida que beben, su gesto se hace más correcto, su se disolverá el tesoro de pasajera ventura que les ha
niños, hablan con
mirada más recogida y su palabra cada vez más dog- proporcionado el vino, los contrista y afana. Cuando
voz de falsete, bramática. Llegan á asumir la expresión de la suprema ya parece todo acabado, llenan de nuevo las copas,
cean, gesticulando
gravedad que se apodera del rostro de un hombre entretienen la marcha de sus amigos con sus ruegos,
como descompuesto
preocupado por un pensamiento solemne. Y se le ve hacen volver atrás á quien se va, se lamentan y se
Pulcinella y se hace
andar por la calle con rigidez automática, con pasos enfadan. Por fin, como el lzombre de las multitudes de
con ellos lo que al
lentos y mesurados, á lo tirano de drama antiguo, Edgardo Poe, que sufre el terror de la soledad, desprimero se le antoja:
llevando la propia dignidad con el cuidado que pon- aparecida la compañía primera buscan otra nueva,
se prestan á las más
drían en llevar una taza llena de esencia milagrosa, corren de un sitio á otro hasta muy tarde, yendo á
toscas farsas, crédutemerosos de verter una sola gota; si bien que, de dondequiera resta lumbre de vida, soplando en ella
los, manejables, nitrecho en trecho, u~a ligerísima oscilación de superafanosamente ños grandullones sin pizca de entendimiento, llenos
sona, 6 un largo y majestuoso giro de cuatro de fonpara que brote de caprichos desatentados, se les debe acompañar á
do que efectúan alrededor de un pequeñísimo obsla llama, y su casa de bracete para evitar que bagan alguna tortáculo, revela que la esencia milagrosa es simplecuando al fin peza propia de chiquillos.
te vino Barolo.
quedan solos,
Otra variedad muy frecuente de la embriaguez es
El vino excita en otros el sentimiento caballeresco.
evaporada sú- la de la melancolía. A muchos excita el vino solaRazonables y contenidos en todo lo demás, no mabita mente la mente el sentimiento de las cosas tristes, 6 por mejor
nifiestan la borrachera más que por insólito ardor
embriaguez, decir, la poesía de las cosas tristes, puesto que en las
belicoso que les incitaría, como á don Quijote, á
regresan al ho- manifestaciones que hacen de su propia tristeza, hay
afrontar un ejército entero. Adquieren una delicadeza
gar irritados cierta compl~cencia que excluye la verdadera tristeza.
de amor propio en alto grado susceptible. Saltan por
consigo y con Su embriaguez consiste en una jovialidad vestida de
nada, y en cualquiera cuestión que se ofrezca no ven
los demás, negro. En tanto el concurso de amigos, después del
otra solución que un duelo. Como Macbeth el manmaldiciendo banquete, llena la sala de risas y de alegría, permago del puñal, en todas partes distinguen el pomo de
del mundo hi- necen ellos en un ánguuna espada ó la culata de una pistola. Se entremeten
pócrita y estú- lo, donde han secuestraen todas las cuestiones para tomar el partido del más
pido que se do á un amigo condesdébil; asumen la defensa de un ausente, por el cual
conjura contra cendiente, refiriendo
sienten indiferencia completa, con frases provocatisus placeres. con muchos detalles
vas; se paran súbitamente en mitad de la calle para
Otros, y son tristes la historia de la
clavar la vista en el desconocido que miró vagamente
tal vez los me- enfermedad de un paal pasar...
nos d i verti- riente, una desgracia
¿Quién no les ha visto, no una, sino cien veces, en
dos, sufren el acaecida á. un amigo,
una butaca ó en un palco, volver con soberbia el vino amoroso. Para estos se reduce la embriaguez una visita al cementerostro á la multitud que le impuso silencio, buscando á una visión del Paraíso de Mahoma. Cien veces se rio; pero sin sombra de
con guerreros ojos un espectador que asuma la res- les obliga á cambiar de razonamiento y otras tantas jactancia, con sincero
ponsabilidad de la grande y anónima injuria de la vuelven sobre el mismo dulce tema. Recuerdos de acento, con frase conplatea? Quien no los conozca, imagina que se trata aventuras juveniles, fragmentos de poesías eróticas, movedora, con voz dulapodos de antiguas amantes, reliquias ya carboniza- cemente monótona, con
das de antiguas pasioncillas de contrabando, todo se exquisita delicadeza de
revive en su interior y remonta á la cima, por efecto sentimiento y de exprede unas cuantas copas de vino. Y no sube nada más. sión, que nunca mostraEn sus breves intervalos de silencio no imaginan ron en ayunas y que los
más que osados proyectos de declaraciones de amor hace aparentar más sensibles y poéticos de lo que
y de sorpresas nocturnas. En la calle, al roce de un realmente son. Y amargan algunas veces el vino que
vestido, se vuelven con ímpetu como enamorados á beben con una rociada de lágrimas silenciosas, que
la llegada de la amante. Sus ojos se inundan de dul- producen singular efecto en sus facciones purpureazura, su boca adopta los melindrosos gestos de las das por el Barbera.
mujeres de oleografía, y su lenguaje se reduce á lán(Continuará.)
guidas entonaciones, vanidosas
reticencias y breves frases de
doble sentido, de las cuales sonríen guiñando los ojos con profunda complacencia. No existe
nada más cómico que ver cómo
surge poco á poco, por efecto
del vino, algunas veces bajo la
apariencia de un hombre habide corazones altivos é impertérritos, dispuestos á todo, tualmente austero, esta leve imasaturados de sublime desprecio por la vida. Nada de gen recóndita de un don Juan
esto. Son pobres diablos que han vaciado un par de arrodillado, que estábamos muy
botellas, duelistas de pensamiento, d'Artagnan de lejos de sospechar.
una noche, que á la mañana siguiente se maravillan
Algunos hay á quienes el vino
grandemente de sus audacias nocturnas.
excita particularmente las faculOtra forma curiosa de la embriaguez es la que se • tades intelectuales. Es un efecto
observa principalmente en ciertas naturalezas sobrias común, pero en éstos alcanza un
y discretas, de esas que nunca rebasan la justa me- grado maravilloso. Pasa de exaldida de las cosas y que son poco accesibles á las tación, es una verdadera transpasiones turbulentas. Estos, llegados á cierto grado formación. Personas incultas, de
de embriaguez, no se encuentran á gusto en compa- mediana inteligencia, de palabra
ñía, se alejan de los amigos, huyen de la algazara, 1torpe, desprovistas de todo _atrae•

�14

LA ILUSTRACIÓN ARTISTICA

NúMERO

471

to número de puertas laterales para efectuar la carga. 1 sadero Mathis, ~l protagonista de la c?media que no
La estación central que se ve en nuestro grabado hemos de refenr .detalladamente, re,c1taba un corto
SECCIÓN CIENTÍFICA
y que está atravesada por la línea de experiencias con- 1 monólogo y se retiraba á descansar a la alcoba que
tiene una máquina de 20 caballos que hace funcio- se ve á la izquierda del grabado, donde se dormía
EL PORTEELÉCTRICO
nar una dinamo.
después de murmurar algunas palabras. Ent~nces el
Nuevo sistema de transporte para la correspondencia
El
transportador invierte un minuto y medio en fondo del escenario, ~n el que todos los objetos !ey los pequeños paquetes
recorrer los 900 metros que constituyen el circuito presentad~s estaban pn~tados. sobre la tela metáh_ca
Este sistema del porteeléctrico ha sido expuesto total, lo que corresponde á una velocidad de 10 me- desaparec1a gradual é mse~s1blemente, p~a de1ar
aparecer poco á poco el sueno del personaJe, es deen 1888 en Boston, donde hoy se le ensaya en una tros por segundo.
cir, el tribunal representado en la fig. 2.
línea de cerca de un kilómetro de longitud.
El efecto de esta decoración, pintada por Robecchi, era asombroso, y los espectadores no sa~lan qué
pensar de este sueño presentado como :eal1dad. La
escena aparecía como al través de una hgera bruma
en el mismo sitio en donde un momento antes se
veían los muebles y una decoracióh que habla de~aparecido sin cambio aparente El sueño, qu~ se_ hacia
tangible, emocionaba profundamente al publico: _el
actor Tallien, que desempeñaba el papel de Math1s,
contribuía á esta ilusión convirtiéndose también en
un personaje de sueño y representando la escena de
un modo maravilloso. Este episodio del tribunal terminaba, como en una pesadilla, por el despertar brusco del que dormía. El presidente del tribunal le condenaba á ser ahorcado, y al pronunciarse esta palabra
todo desaparecía, ofreciéndose de nuevo á la vista del
espectador la habitación del primer cuadro. E_ste e'.ecto se producía suprimiendo bruscame?te 1~ ilu~mación del fondo detrás de la tela metálica é 1lununando simultáneamente las candilejas del proscenio.
Este sistema es susceptible de numerosas aplicaciones. entre ellas la que vamos á describir y que ~ué
presentada en el invierno de 1889 á 1890 en vanos
salones de París. El operador aJ:iarecia llevando un
cuadro en el que había pintada una jaula dorada sobre fondo negro can pájaros dentro, lo colgaba en
un biombo é inmediatamente la jaula parecía ahuecarse, tomar su forma natural, y los pájaros empezaban á volar y á cantar. He aquí cómo se lograba este prodigio. El biombo en donde se colgaba el cuadro tenia una abertura invisible que se abría por
deslizamiento y era del mismo tamaño que la jaula
El porteeléctrico de Boston en los Estados U nidos
pintada, detrás de la cual había una jaula verdadera igual á la de la pintura con pájaros vivos y coloSus inventores Mrs. A. E. Dolbear y J. T. WiLA CltNCIA ta:N tt TEATRO
cada sobre un fondo negro. El cuadro colgado tapalliams han ideado determinar el movimiento del transILUSIÓN OBTENIDA POR MEDIO DE LAS TELAS ~IETÁLJCAS
bala abertura que funcionaba en seguida, y gracias á
portador por medio de una corriente eléctrica produ•
un sistema de iluminación que no describimos porcida é interrumpida á intervalos de tiempo muy cor·
El uso de decoraciones pintadas sobre telas metá- que puede hacerse de distintos modos, la luz que
tos en unos carretes anulares análogos á solenoides licas, que son unas veces transparentes y otras opa- alumbraba el cuadro por delante se extinguía insenque debe el transportador atravesar sucesivamente.
cas, según que estén iluminadas por delante ó por siblemente, mientras otra situada detrás de aquél
La línea de experimentos ha sido dispuesta en cir- · detrás con relación al espectador, ha dado lugar á alumbraba poco á poco la jaula verdadera, que entoncuito cerrado de forma oval, en algunos de cuyos notables aplicaciones por las cuales se logra un efec- ces se distinguía al través de la tela metálica que se
puntos se han acumulado las dificultades; por ejem- to de gran ilusión.
había hecho invisible. Los pájaros sorprendidos por
plo, en los dos extremos del óvalo se han combinaEste ingenioso procedimiento empleado reciente- l esta luz que el público no veía, pero que á ellos les
do curvas y pendientes, dos de las cuales llegan una mente en el Hipódromo de París, lo habla sido ya deslumbraba, se ponían á volar y á cantar, aumentanal 8 y otra al 11 por 100. Para facilitar los ensayos en otros teatros para ciertas escenas de apariciones, do de esta suerte la ilusión.
la vía está asentada sobre traviesas de madera soste- de que podríamos citar .varios ejemplos. Sin olvidar
La precisión es en este experimento de suma irnnidas por pilares de 1'25 metros de altura, colocados la aparición clásica del Comendador en el Don Juan portancia, y la regulación de la luz, que debe hace~se
á una distancia de 1'80 metros unos de otros.
y la visión de Fausto, podemos recordar también, con minuciosidad suma, es un elemento esencial,
Sobre cada pilar hay un carrete ó solenoide, cuyo entre otras, la de San Corentino en Le Roí d' Is, la pues todo el éxito de la ilusión depende de la manediámetro interior es de 0'27 5 metros: estos carretes de santa Alice en Zampa y finalmente el sueño de ra como la iluminación pasa casi insensiblemente de
llevan 9 kilogramos de alambre número 14. De suer- Mathis en Le Juif Polonnais, comedia de Erckmann- la cara anterior á la posterior de la tela metálica.
te que cada sección de la línea comprende dos semi· Chatrian representada en el teatro de Cluny en 1869
A pesar de su gran analogía es preciso no conf~nintervalos entre los carretes, y tiene, por consiguiente, y en 1879 y más tarde en la Gaité de París.
dir los efectos debidos á la transparencia y á la 1luuna longitud de 1 180 metros. Las armaduras sobre
Este sueño se representaba por medio de una tela minación de una tela metálica con las proyecciones
las que se arrollan los alambres están atravesadas por
dos rieles planos colocados
de canto sobre los cuales
ruedan dos tejos fijados en
el transportador. El riel
inferior está en conexión
con una de las bornas de
la dinamo y el otro va unido á un hilo de plomo paralelo al mismo riel, que
algunos auxiliares puestos
perpendicularmente en el·
carrete enlazan con el riel
superior. El paso del transportador, que tiene una
longitud de 3'60 metros y
abarca por ende siempre
parte de dos secciones á la
vez, cierra el circuito entre los rieles, al través del
carrete colocado delante
Fig. 2. La misma decoraci6n iluminada por detrás se hace transparente
de él; pero cuando llega á
Fig. 1. Decoraci6n de tela metálica iluminada por delante
y deja ver la escena representada en el grabado
la mitad de su curso, la
corriente se interrumpe y
disolventes 6 con los efectos diorárnicos de Daguepasa al carrete siguiente.
metálica pintada que por un simple cambio de iluDe este modo se obtiene un movimiento con- minación, fuese delante ó detrás de la misma, pro- rre, pues éstas son pinturas sobre tela que se modifican y no objetos reales que aparecen de repente.
tinuo.
ducía el efecto siguiente. Al levantarse el telón, el
El transportador, como lo indican las figuras del teatro representaba una habitación (fig. 1) en la que
(De La Nat11re)
grabado que reproducimos, tiene la forma de un ci- se desarrollaba la primera parte de la escena; el polindro terminado por partes cónicas, y presenta cier-

N úMERO

471

15

L A ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

ZARAGOZA ARTÍSTICA, MONllMENTAL t; HISTÓRICA po1•
Se suscribe e~ las principales librerías, y en Barcelona en la
A. :JI
Cascó!i de Color. - Hemos recibido los cuadern~s 2 . · de D. Arturo S1m6n, Rambla de Canaletas, 5.
al 6. de esta importante publicaci6n que confirman el concepto por todo extre~10 favorable que á la vista del ¡ . • formamos. . ALGO DE_ AGRICULTURA, por D. Antonio /lfagriflá. - Libro
Ade1!1ás d_e lo~ pliegos_correspo~dientes á la brillante Intro- mter~sant[s1mo, en 9ue se exponen importantes observaciones

P

LIBROS ENVIADOS A ESTA REDACCION
POR AUTORES 6 EDITORES
LAS MANIOBRAS MILITARES EN CALAF, - ME~
UN PRIMER TENIENTE, por Kal-Afl. _ Estudio de ;~RIAS ~F.
bras íiltimameate verificadas en Cataluña ese •t s manT
f~cil, castizo y elegante, con gran conoci~i~nt;1d~ ~on eSll ~
nas, lugares y sucesos de que trata y en formad ~s ma.~
narraci6n abundante en curiosos episodios
e en retem a
Es un libro de muy agradable lectura ·ue s
principales librerías al precio de pesetai
e ve nde en las
2
.

ducci6n hist6nca, conuenen preciosas fototipias.
t ~í autores de ~st_a obra, además de haber sustituido las foas por fotohpias, se proponen introducir en ella otras
re or;nad coméo la de aumentar hasta ocho páginas el texto interca an o en ste
algunos grabados.
La obra conStará de 6o cuadernos, con cada uno de los cuales se reparten dos fototipias, Y el precio de cada cuaderno
es una peseta.

l

pr~ct!cas y se estudian con gran acierto y con criterio justo los
prmc1pales problemas agrícolas.
Se vende en las principales librerlas, al precio de 3 pesetas.

ºr

DOLORAS, por D. Ramón Campoamor. - La &lt;Biblioteca se1ecta» 9~e edita en yalencia D. Pascual Aguilar ha publicado

una ed1c16n econ6m1ca de estas inspiradisimas poesías en dos
elegantes tomos que se venden al precio de 2 reales uno.

~-~-

s

QUE TENGAN

a sea ?atarral 6 de constipado, seca, nerviosa, ronca, fatigosa, etc., etc.
ronq~1al 6 pu\monar, por fuerte y crónica que sea, hallarán el alivio
nmedtato tomando la PASTA PECTORAL INFALIBLE del
r. ANDREU de Barcelona
. Sqn tan rápidos Y seguros lo; efectos de estas pastillas que casi
,empre desaparece la tos por completo al terminar la prim~ra ca¡·a.

p

Los que_ ten~an también ASMA 6 SOFOCACIÓN
usen l~s c1gamllos balsámicos y los papeles azoados .
del m1s_mo autor, que la calman instantáneamente
Y permiten al asmátic
.

TENER LA
s a, Da,' hermosa,' fu e r t, e

~CREDITAÓOS

♦

.

•
• Y no padecer dolores de muelas, usen el ELIXIR GU
; 6 MENTHOLINA que prepara el pr. ANDREU d B
~ LE
• poderoso
Su olor yremedio,
sabor son
exquisitos
ona.
es tan
articulo
de re~r!r~d~ib lrs, eque arce
además
d_e u
boca fresca y perfumada por mucho tie~;~~' porque deJa 1
DAN
S
E
LA MENTHO
EN LAS
b 11
~INA en polvo aumenta la blancura
, •
y e eza de los dientes.

. -~?.c:➔,f!':'~d

Jarabe Laroze

ENFERMEDADES

,,.

DE CORTEZAS DE NARANJAS AMARGAS

-1~

Desde hace mas de 40 años 1 J ah
todos los médicos para la cW'icio~de ~a~aro;e
prescribe con éxito por
5
y retortijones de estóma O
- • !1ª n is, gastraljias, dolorea
la ~gestion y para reguIJ izaret~::1i:enfto~ rebedldles, para facilitar
los mt.estinos.
unciones e es(ómago y de
JARABE

aiBrom.uro de Potasio
DE CORTEZAS DE NARANJAS AMARGAS

. Soberano remedio para rápida curacion de las Afecciones del pecho
Ca~~rros,Mal de garganta, Bron~
qutt1s,
Resfriados, Romadizos,
)
de los Reumatismos, Dolores,
L~mbago~, etc., 30 años del mejor
éx1Lo alesliguan la eficacia de este
poder~so derivativo recomendado por
los primeros médicos de Paris.

ESTOMAGO
PASTILLAS y POLVOS
Reeomeodado1 coolra lu Ateoolonea del Elt6•
:a11o, Falta de Apetito, Dl; e1tlonea labo•
. Aoedla■, V6mlto1, Eructo,, y C6Uo01;
re;ularIzan lu Fullolonea del E■t6ma;o ..
d e 1OI IDCeetinOI,
"
E1t11, ■n el rotulo a frma dt J. FAYA RO
Adh. DETIU.N, Farmaoeutloo 9ll PAÍUa

Depdslto en toiásias Farmacias

!, ruedes Lions-St-Paol aParis

Deposito en todas las principales Boticas y Drogu;riaa •

11

Á f f'('("ÍQHeB

que son su conaecuencta

CURACION

GRANO DE LI NO TARINFARMACIAS
en todas las

~\%ii1Jo\l~
\
,,
\\
\~
t~1,)'
~

50\)~

T

oE-'- O

\.•

EDICIÓN ILUSTRADA.

Se envian prospectos ,1 quien los solic:ite
dirigiéndose ,1 Jos Sru. Montaner y Sim6n, editores

JARABE.
v
PAsfA=
GARGANTA
d
H
AUBER
. e •
QIER
VOZ y BOCA
f-!~:~::. · PASTILLAS DETHAN
PU.IS l 8ii5
"°"ºua186t

con I..AC'l"C'OAmnt (Jugo lechoso de Lechuga)

DE

Recomendadas contra 101 Males de la Gar;anta
Enlnolonea de la Voz, Inflamaciones de la
Booa, Efeotoe pernlol0101 del Merollrio Irl•
taolon gue produoe el Tabaco, y 1peciali~enle
á 1os 8nrs PREDICADORES, ABOGADOS,
PROFESORES y CANTORES ~ra facilitar la
emlolon de la voz.-Puruo: 12 R1il11,

~¿ a'"g

• _ •

• DEPOSITO EN LAS P~INCIPAUS BOTICAS U

e, PARIS

BrtJ1Qlr

en ei

rotulo a ¡trma

Adh. DETBAN, Farmaoeutloo en PARIS

CARNE, HIERRO y QUINA
En el tratamiento de las Enfermedades del Pecho, recomiendan los
Médicos especialmente el empleo del

JARABE y de la PASTA de
PIERRE LAMOUROUX
Para evitar las falsificaciones,
debera exigir el Publico la
Firma y Señas del Inventor:

PIERRE LAMOUROUX, Farmc0
45, Rue Vauvilliers, PARIS

VINP:~!iij~!iiQ}iUD
:e~t

~,~~e~:~d~:~J:

exito continuado y las afirmaciones de

º!'!conat!Luye el reparador maa en~ratco q~':nºocede la Carne, el Hlerpo y la
l,..,mla, las M1111t~ doloro,a, el Hn 1w, 111 10
para curar : la Clordlú ¡1
el R~um,mo, las 4(ecc10t&amp;a ~ero~ 1":f:o,.:;1 "" 1 la ÁlttractMJ di la Sangre
.Ueud ea, en erecto, el únloo que reune todo lo leal, eté. El Wlao FerrustaHo d~

ra~aiiJaJ:l~~

=~d~~1~1~r1~~~,,~~s¡:i~=~
l~~aºr:::O
Por110yor.e11 Pana, en casa de 1. FERim, Farmar.eutieo tO! rue Ricbelie s
SB VBNDB BN TODAS u.s PaINCIP.u.És BOTica.a u, ueesor ele AROUD.

EXIJASE 11,

0
~

1

De Guato
agradable y que

ae administra fac1/mente

El Irasco conUene unas 20 Dbala
PA RI~. 6. A i:enue Victoria. JI fcu•mana,.

á 10 céntimos de peseta l a
entrega de 16 páginas

, .Ap, e,bados por la Academia de Medioin'a de Pari
Oficial de F órmulas Legalee por decreto minisce:i!1':t~~~~~•~n la Coiección
« Una completa lnnoculdéld, una eficacia
,~ 1
arzode 1854.
tpíaemico, las Bronquttfs. catarros, Reumas, 1%,eca:::i~,.,.'¡O,mprobada en el Catarro
grangeacto al JARA13E y PASTA ..ic .a.UBERGIER
ucion de la garganta han
(Extracto del Formulario MUico del S" Bouchardat cateari?,! irrei~aJama. » . .
'
,
Venta por mayo~ : COIIIIAR y C', !8, Calle de "s1 1
de Med1cn1a (!6- edicidn).

~

,,,,

VERDADtRO del

ESTRERIMIENTOS, CÓLICOS. _ La caja: lfr. 30.

LA SAGRADA BIBLlA

'-

t\\iI\\

ESTREÑXl\11:J:ENTO

la E:~rle;~:~~~:;i:~~:a1a~º~~~r J!s :~=~Tl~dades del corazon,
vuls1ones y tos de los uiños durante la denti . . • insomnios, conlas afecciones nerviosas.
cion • en una palabra, todas

Fábrica, Espediciones: J.-P. LAROZE r

PATERSON
ean BISMUTUO J MAGNESIA

ARDUO

- ·· ---

�LA

16

NúMERO 471

ILUSTRACIÓN ARTISTICA

TRATADO DE QUÍMICA BIOLÓGICA, por A. Wurlz;
versión espallola co11 adiciones IÍ4 D. Vicente Peset
Cen;era. - El editor de Valencia D. Pascual Aguilar
nos ha remitido el primer cuaderno de e$ta importante obra, de cuya bondad es garantía el nombre de su
autor, el ilustre decano honorario de la Facultad de
Medicina de Paris: la traducción de la misma y las
adiciones están hechas por el señor Peset Cervera,
doctor en Ciencias fisico-quimicas y en Medicina y
Cirugia y ex director del Laboratorio judicial de
Madrid.
La obra, que va profusamente ilustrada, constará
de 14 ó 16 cuadernos de 64 páginas, al precio de una
peseta cada uno.
Se admiten suscripciones en la librería del editor,
calle de Caballeros, número l, Valenc:a.
CANTARES, por Dofla E11genia R. Estopa. - Colección de sentidos cantares y seguidillas gitanas con un
bien escrito prólogo de Doña Carolina de Soto y
Corro.
Este libro, editado en Gibraltar, se vende al precio
de una peseta,
AcUARELAs,por D. E. Sándiezcú F~nlesyPeláez.
- Colección de artículos interesantes y primorosamente escritos, que justifican el renombre literario conquistado par el joven y distinguido escritor america·
no, cuya firma honra c;on frecuencia las columnas de
los más importantes periódicos de la Isla de Cuba.
Acuarelas ha sido publicado en la Habana y se ven·
de al precio de pesos 3.
NovfsrnA LEGISLACIÓN HIPOTECARIA ANOTADA
CONCORDADA CON EL CÓDIGO Y CON LA LEY DE
ENJUICIAMIENTO CIVIL, pqr D. Cnstóbal JJordlu,
Registrador de la propiedad. - Contiene esta impor·
tante obra los textos de la Ley y del Reglamento reformados, precedidos por la Exposición de la Comisión de Códigos sobre los motivos y fundamentos de
la ley Hipotecaria de 8 de febrero de 1861 y seguida
de varios modelos y apéndices con todas las disposiciones complementarias vigentes publicadas dede 1. •
de enero de 1863 hasta septiembre de 189&lt;&gt;.
El carácter eminentemente práctico que tiene esta
obra publicada por la acreditadisima REVISTA DE LOS
TRIBUNALES, la reconoeida competencia del señor
Bordlu, á cuyo cargo han corrido la compilación as!
como las notas y comentarios, y la importancia de la
materia, hacen de ésta.una obra, no sólo útil, sino indispensable
para todos cuantos directa ó indirectamente intervienen en la
práctica del derecho y en la administración de la justicia, puesto que con ella á la vista fácilmente se resuelven todas las cuestiones importantísimas que con la legislación hipotecaria se relacionan,
Se vende en las principales librerías al precio de 8 pesetas
en Madrid y 9 en provincias.
V

ESTATUA DE LAMARTINE EN MACÓN

RECAREDO V LA UNIDAD CATÓLICA, por D. l,{odeJIO Hernández Villaescusa. - E sta obra histórico-critica fué presentada
en el certamen nacional que el Circulo Tradicionalista de Madrid organizó para conmemorar el xm centenario de la conversión de Recaredo. Está escrita dentro de las ideas de la más
pura ortodoxia y en ella se estudian los principales hechos de
nuestra historia, haciendo resaltar la influencia que en los mis·
mos han tenido el Cristianismo y el Catolicismo.

Las

\

CASA EN DONDE NACIÓ LAMARTINE

DBLJRJUM TREMENS, por .D. Pedro .Ba"a11les. Colección
de poesías grandiosas unas, impregnadas de sentimier.to otras,
inspiradas y bien versificadas todas. Son muchas las bellezas
que el libro contiene, tanto en lo que se refiere á la forma como
por lo que hace al fondo, revelándose en sus composiciones el
señor Barrantes como poeta originalisimo y dotado de una imaginación brillante.
El libro va dedicado al 1!:xcmo. Sr. D. Joaquln Escrivá de
Romanl, marqués de Aguilar, y se vende en las principales li•
brerias al precio de 2 pesetas.

08888 extra.Djeraa

que deeeen anunofarae en LA ILUSTRAOióN ARTIBTIOA dirfjanse para informes á. los Sres. A. Lorette, Rue Ohauma.rtín,
núm. 16, Paría.-Laa oaaaa espafiolaa pueden,haoerlo en la librería de D. Arturo Simón, Rambla de OanaJetae, núm. 6, Barcelona

CARNE y QUINA

v1NOlwRou·o;;-ou1N1

-

1.AoEt.
LA1T .&amp;NTI:PHÉLIQUE

T CON TODOS 'LOS ftINCIPIOS fflJTBlTIVOS 8OLtJBLBS DB U CAlUfE

4'.la.Ul y QIJlll.11 son los elementos que entran en la comDOlllcton de este potente
reparador de las 1\Ierzas vitales, de eate feriiJle_.. per eaeefe■el-. De un gusto sumamente agradable, es soberano contra la .Anemia y el Ápoc,amtento, en las Calffltln'tll
Y Cont1alect11ct/ULOODtra las 1"4rreiu Ylas .., ~ del ll1tomaqo y los ffltU1'1WI
Cuando se tma de despertar el apetito, asegurar las digeattones reparar las ruérzu,
enriquecer la sangre, entonar el org&amp;I$mo y precaver la anemia y íü eptdemiaa provoCldu por los calores, no se oonoce nada 11Upei1or al Yl■e de •lli■a de ....,.11._

.Par fMJ/01'. en Paria_, en casa da J. FEW, Farmauutico, 10!, me Bicketiea, &amp;e.ar deABOUD
C!B VBNDB BN TODAS LAS Pllll(OIP.ALU ~

EXIJASE e1:=: ARDUO

ECHE ANTEFÉLI
~URA

3 MIZCLADA CON AGUA,

Dlll~A

PECAS, LENTE.JA81 TEZ ASOLEADA
SAJU't1LLIDOS, TEZ BARRO!U

~~~•~~
O~

AII.ROG.t.S PRECOCES
, EPFLORESCE!fCI.t.S

►0

0

ROJECES

\O1

,e,º,~•

._0 91'

~0

nserva el ctltla u111-t&gt; ~• ~ -

'

1

\. _,~

~,o

it1l.DlDES dtJ EBro.,
~

as,
Rue
Vivlenne

SIROPDow
da fORfiEJRBlJJIES,,oux,
DSOll!IES,
er1111111ma111 lCS Z:::::·

Pepsina Boudault

Lu

Aprobada por la AC!DEIIA DE IEDICIU

PtrSODn q-11 conocen las

PREMIO DEL INSTITUTO AL O'CORVISART, EN 1856

PILDORAS~DEHAUT

Meda.llu en 11.1 Expo1lclone1 laternaclona.lea de

P!BIS - LYOI - VIEIU - PlllUDELPII! - PillS
1887

l87i

l8l3

1876

,

1178

11 &amp;IOL&amp;A COR IL · •10&amp; iUTO D f.M

DISP!PSIAS
OASTRITIS - 0ASTRALOIA8
DIOESTION LENTAS Y PEN08A8
FALTA DE APETITO
'I araoa DIIO&amp;.Dllfll Da L4 1&gt;10IIT101l

BUO LA FORII.\ DE

ELIXIR, · de PEPSINA BOUDAULT
VINO · · de PEPSINA BOUDAULT
POLVOS. de PEPSINA BOUDAULT
PABIS; Pharmaaie COLLAS, 8, rue DaaphiDe
l' m la1 pri•dpal,1 far,mcfa1,

Querido enfermo. -Fiase Vd. Ami /arta experiencia,
hafa uso de nuestros GRANOS de SALUO, pue, ellos
/e ourarAn de su con1t1pac/on, /e darAn a/)ftito y le
derolrerAn e/ aueño y la a/agria. - A11 r1rirA Vd.
muchos año,, disfrutando siempre de una buena salud.
y

DE PARIS

•

no ti_tubean en purgtll'Se, cuando lo
aeceSJtan, No temen el asco ni el causancio, porque, con era lo que sucede con
If!s demas purgantes, este no obra bien
sino cuando se toma con buenos alimentos
Ybebidasfortificantes, cual el vino, el café,
el té. Cada cual escoge, para purgarse, la
hora y la comida !lU' mas le convienen,
BB(/Un sus ocupaciones. Como el causan
cio que la purga ocasiona queda completamente anuladoporel electo de la
buena alimentacion empleada, uno
se decide fácilmente á volver
• 'á empeaar cuantas veces
sea necesario, .-

Participando de las propiedades del Iodo
y del Hierro, estas Pfldoras se empleal'.l
especialmente contra las EacrofUlaa, la
Tulis y la Debilidad de temperamento,
asl como en todos los casos(Pálidoa colores,
Amenorrea, ••&gt;, é n los cuales es necesario
obrar sobre la sangre, ya sea para devolverla
su riqueza y abundancia normales, ó Y!l para
provocar ó regulartzar su curso perlóélco.

~/"/1--?J);

Farmar.euuco, en Parlx,

~Rue Bonaparte, 40

El toduro de hierro Impuro 6 alterado
, B• es un medicamento IIffiel é Irritan te.
N
Como prueba de pureza y de autenticidad de

las verdaderas Plldoras de Blancard,
exigir nuestro sello de plata reaotlva,
nuestra firma puesta al pié de una etiqueta
verde y el seuo de garantla de la Unión de
los Fa brlcantes para la represión de la falsiOcaclón.
' SE HALLAN EN TODAS LAS FARMACIAS

PAJE EPILATOIRE DUSSER

d!?'tnlJe hasta las RAl~ES el JELLO del rostro de las damas (Barba, Bigote, ele.), s,o
n1ogun peligro para el cul11. SO Añoa de :á:ltlto,ymillares de 1e1timoni01garaotlzan la eficacia
de esta preparacioo. (Se vende eo cajas, para la barba, y en 1/2 oaJu para el bigote ligero). Para
~-""---=-~~="--"'~~-~~-----~-------=-_;::;...._-==---==--=:::::.::=-=::.....;.lo.:..:s.:..:b.:..:ru:::os:::•:..:em=p=lét=se:.:el:...::
P:.:::l.:::L:::l~. J'OllE.i DUSSER., t , rue J ..J.•Rou■seau, P arla.

Quedan reservados los derechos de propiedad arlfstica y literaria
IMP. DE MONTANER Y SIMÓN

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="137">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3066">
                  <text>La Ilustración Artística</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479260">
                  <text>Semanario de literatura, artes y ciencias publicado en Barcelona, España por Montaner y Simón. Redactado por Alarcón, Alás, Barbieri, Barrera, Benot, Brú, Castelar, Echegaray y otros. Contiene ilustraciones, grabados y dibujos.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46160">
              <text>La Ilustración Artística</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46162">
              <text>1891</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46163">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46164">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46165">
              <text>471</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46166">
              <text> Enero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46167">
              <text>5</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="46183">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1753927&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46161">
                <text>La Ilustración Artística, 1891, Año 10, Tomo 10, No 471, Enero 5</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46168">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46169">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46170">
                <text>Arte</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46171">
                <text>Ciencias</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46172">
                <text>Barcelona (España)</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46173">
                <text>España</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="46174">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46175">
                <text>Semanario de literatura, artes y ciencias publicado en Barcelona, España por Montaner y Simón. Redactado por Alarcón, Alás, Barbieri, Barrera, Benot, Brú, Castelar, Echegaray y otros. Contiene ilustraciones, grabados y dibujos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46176">
                <text>Montaner y Simon, Editores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46177">
                <text>1891-01-05</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46178">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46179">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46180">
                <text>2011633</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46181">
                <text>Fondo Pérez Maldonado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46182">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46184">
                <text>Barcelona, España</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46185">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="46186">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="7303">
        <name>Arte Egipcio</name>
      </tag>
      <tag tagId="7304">
        <name>Arte Oriental</name>
      </tag>
      <tag tagId="7302">
        <name>Bocetos marítimos</name>
      </tag>
      <tag tagId="199">
        <name>Grabados</name>
      </tag>
      <tag tagId="4819">
        <name>Italia</name>
      </tag>
      <tag tagId="7305">
        <name>Porte eléctrico</name>
      </tag>
      <tag tagId="7301">
        <name>Reyes</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
