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                    <text>LA

ESCUELA DE MEDICINA
.·-·.

PERIODICO
DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS.

DIRECTOR

- ~r,

DR. ADRIAN DE GARA Y .
• +.

-

. -'_l10MO
.
'

XXIII.

_;.,·\
.

IMPRENTA DEL GOBIERNO FEDERAL.
(4~ DE REVII,t:_9IGEDO NÚM. 47)

MEXICO
l.908

�TOMO

xxm.

MÉXICO, ENERO

15

DE

1908.

NÚM.1.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS UIENOIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1879_
OONDIOION'ES.

OONDIOION'ES.
:SEDACTOBES:

Este periódico se publica los dias 15 y
último de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y en buen pa,.
pe!, siendo el precio de subscripción ruansual adelantado, el de 50 cs. en México.
Pa~a los Estados¡ las SJ!hscripcione~ se Ores
entienden por toao el ano, cualesqwera
'
que_sea la fecha 01.1 que se tome1!. Sepa,.
garan por cuatr1me~l:res precisamente
adelaintados, á r~1,ll '" $2.50 ouetrimestre. Para el extranjero $3.00 oro ¡ior año.

Se publican intercaladas en el texto,
las ilnstmciones que sean necesarias.
. Se recil&gt;11n subscripciones en la Redao,
Dr. Adnan de Garay,
c1ón, calle de león núm. 4.
Los pedidoR di, Ji! Capital y de los EsAngel Gaviño' Porfirio Parra' f. Zárr~11a
tados debe_n dirigirse al Administrador
"'ó 1 ~eneralSenorEduardoJoublancApartaS. Quevedo y Zubiet&amp;
o 778, ó á la misma Redacción.
, 1
Rafael Caraza YOaVJd Cerna.
Números sueltos, cuarenta ceota,01.

DIRECTOR,
..

....·..............................·........................

Administrador general Sr. };duardo Joubl..nc, calle de León núm. 4, ó Apartado 778.

la rráctica ae la ase¡)sia y ae la antisersi~ se imrone como un .._.,lier,
moral y socialrnent~ consiaeraao rara los Gooiernos, los rné~icos yel rúolici, en genAral.

~-

POR EL DR. A. DE GARAY.

/.
(

o

/

La antisepsia y la asepsia han conquistado en la l.nedicina el lugar que les corresponde. Nadie puede, pues, dudar de ellas, y quien lo haga, es por ignorancia ó
mala fe. Su descubrimiento AS uno de los más importantes del siglo pasado, y los
nombres de Pasteur y de Lister no perecerán jamás. Todos los progresos fundamentales de la cirugía: y no pocos de la medicina, se deben á la antisepsia, y, sin
ella, la Higiene ,1uedaría muy mal parada. Hoy se abre el vientre, el tórax y el cráneo· con el simple hP,chu de hacer una exploración, y cuando esto se hace como es
debido, puede decirse que por regla genera.l nadie se muere. Antes, á los que practicaban una laparotomía se les llamaba asesinos: hoy, con la mejor suerte, se extirpan útero, ovarios, riñones, vejiga, bazo, varios metros de intestino y enormes
tumores con la mayor felicidad. ~U tórax casi no se atrevían á tocarlo los cirujanos antiguos, y Dupuytren, atacado de una pleurecia supurada, prefirió morir de
la mano de Dios y no de la de los hombres. Actualmente la pleurotomía es un juguete y se hace en un minuto y con un poco de cocaína. Podemos resecar medio
tórax, pedazos de pulmones y atacar qnirúrgicamente las cavernas pulmonares.
Vaciamos los derrames del pericardio, suturamos las heridas del corazón y podemos extraer de él los proyectiles, teniendo, en realidad, como vulgarmente se dice,
el corazón en la mano.
_El trépano hacía antes temblar á los cirujanos de antaño, y hoy quitamos medio hemisferio craneano, con los instrumentos de Doyen, en unos cnantos m:autos
y volvemos á colocarlo como la tapa de una caja, y abrimos abscesos de la mas;i.
encefálica, extirpamos tumores del cerebro, arrancamos al trigémino de su inserción protuberancia! y resecamos gran parte Jel simpático. Por un dolor pertinaz
de cabeza, Von Bergmann iba á practicarle el trépano al Czar Nicolás II.
En medicina la antisepsia se abre cada día nuevos horizontes, y su acción va
siendo cada vez más sorprendente. Para gran número de enfermedades desinfectamos la cavidad bucal, el recto, la vagina, el estómago, el aparato respiratorio,
la piel, y para ello empleamos soluciones de protargol, cianuro de mercurio, per.UR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y ele Higiene en la Escuela Nol'mal de Profe.
soras, Médico del Hospital "Juárez ," etc.
Bl!fPB(lIALl"'TA

EN

( l lHUGIA

Y

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Mesa y aparatos especiales para embalsamamientos. - Hspecialidad para embalsamamientos por un proced miento particular y excelente. - A cualquiem hora se tiene listo todo lo necesario para practicar un embalsamamiento. -Cura las estrecheces de la uretra, recto, es6fago y útero por medio de la electrolisis, sin pe,ligro, ni cloroformo, rápidamente y sin dolor.-Tiene su Oasa d11 Salud en la Calle &lt;le León núm. 4
1

�,,
2

LA EsouELA DE MEDICINA.

manganato de potasa, agua oxigenada, cloruro de zinc, la creosota, el guayacol, el
yodoformo, el azufre, el aniodol, diversas esendas y otros muchos prodúctos farmacéuticos. Con el salicilato de sosa hacemos el tratamiento antiséptico del reumatismo, con el mercurio el de la sífilis, y con el atoxil el de la enfermedad del sueño.
La Higiene es tributaria en grado inmenso de la asepcia y de la antisepsia: .
todo lo que en este sentido hacemos en cirugía y obstetricia, ptirtenece á la Higiene, puesto que con ello nuestro objeto es prever las infecciones. Con la asepsia y
la antisepsia hacemos toda clase de desinfecciones, esterilizamos el agua y los alimentos é impedimos la transmisión de las enfermedades infecciosas.
O
Está, pues, perfectamente probado que la asepsia y la antisepsia, deben de ser
aceptadas Y. practicadas sin reserva alguna, y de una ma_nera absoluta por los m~dicos, dentistas y parteros. Dauzet, de Hamburgo, ha dicho que el que no pract1que el método antiséptico no es un hombre honrado. Nosotros agregamos más: es
un criminal. El cirujano sucio mata á sus enfermos por infecciones, del mismo
modo que si les diera un tiro con un revólver, y bien sabemos que esto sucede no tan
sólo con las grandes operaciones: una simple incisión para abrir un divieso ó para
extraer una aguja enterrada, un simple piquete con una aguja sucia para poner
una inyección subcutánea son bastantes para ocasionar una erisipela, una septicemia, un tétanos y la muerte. Un dentista que no practica la antisepsia, puede co,:municar una sífilis al extraer una muela. Un médico que no tenga sus sondas bien
,. ._j; e~terilizadas, distribuirá más blenorragias entre sus clientes, que las que se puedan
ptopagar Pºl'l un burdel descuidado.
~ .¿
. Lo~ mé~i~os, pr?piamente dichos, aquel~os que no ~ace1; operaciones, son también pehgrosis1mos Sl no son aseados y practican la antisepsia. Con los dedos y ropas sucias pueden transmitir la sífilis, la difteria, la eriúpela, la disentería, las fie.
bres eruptivas, multitud de enfermedades de la pi(¡]. y todas las infeciones en general. Más provechos obtiene el público con un médico poco instruido, pero rigurosamente aséptico, que con un sabio que use las uñas negras y le tenga horror al
~
cepillo y al agua.
La antisepsia no solamente salva la vida de los enfermos previniendo las infecciones, sino que permite que se hag~n opereciones de inmensa importancia, y
que sin ella ni siquiera se hubiera pensado. Además, las curaciones son mucho más
rápidas, los sufrimientos más raros, y los enfermos quedan expeditos más pronto
para el trabajo, y sabemos que el trabajo significa dinero y bienflstar para las familias y las naciones. Con la antisepsia impedimos también muchas veces que los
hombres queden lisiados, y les conservamos sus miembros, los órganos de los sentidos y les restauramos los movimientos perdidos, suturando nervios, músculos y
tendones, y los salvamos de horribles deformaciones y cicatrices. Un gran cirujano decía que habría que levantarle un monumento de oro al que desterrai,e de los
hospitales la podredumbre y la infección purulenta. Este monumento, si se hiciera, le pertenecería á Lister y á Pasteur. Y esto se decía en tiempos de Dupuytren,
cuando á todo un lado de su sala, llamada Santa Marta, se le llamaba la hi"lera negra, porque á todos los que se acostaban en esas camas, no se levantaban más.
Por medio de estadísticas minuciosas, y que están fuera de todo reproche, se
ha probado la inmensa diminución en la mortalidad, cuando se practica la antisepsia, en todas las operaciones en general. Así vemos á Doyen presentar centenares de histerectomías, sin una muerte; á Championniére más de mil curaciones radicales de hernia sin un fracaso y á Lawson Tait, mil ovariotomías, con una mortalidad casi insignificante.
Sabemos, pues, cómo se salva la vida de los operados, y los médicos, los gobiernos tenemos la obligación estricta de hacer lo que la ciencia nos aconseja; de
otro modo equivale que á un individuo que está en peligro de ahogarse, en vez de
darle un salvavida, le sujetamos una piedra á los pies.
Pero para que la antisepsia sea verdaderamente útil, y pueda sacarse de ella
todo el provecho que es de desear, se necesita que sea completa: un deta1le que se

(rzv

'\?

LA ESCUELA DE . MEDIOINA.

3

omita, u'l' ddscuido, la intervención de una persona séptica ó el utilizar material
o,. son bastant?s para producir una infección y la muerte. En materia e ant1sep~ia. no s~ admiten las demi-vierges.
l ,
ld practic~, pr1 vad~, el médico ordena y dispone todo: él mismo desinfecta
os 1 es edcurac1on,, los .mstrumentos, la ropa del paciente, el local y dispone
que os ayu ante.s esten dispuestos convenientemente.
'
En l?s ho~p1tales la cosa es un poco más difícil de llevarse á cabo· es reciso
la antise~sla ~e.ludpla en l?~ médicos, practicantes, enfermeros, en °el lo~al ;n
gua ) en os uti es e cu:ac10n. Muchas personas y muchos factores inter~ee asunto Y se necesita que todo, absolutamente todo, converja al mis-

D:º dsten 1.za

•

~t

1

~r:

~e:fi:.

. .. No se crea por esto que somos partidarios de hacer una ciru ía emb
· .
eug¡6n1o locales _ideales, hospitales semej::i.ntes á los de Nueva y o~k ~ de Lradosa,
hr::
le lper¡~1o~es en las cuales no se permita ni el paso al aire libre de
pestañas ªy
ytq~e los ºter~dores tengan que entrar rasurados hasta las

d!

10~!1:::

~i: b~tt'

~uíªa .Yahogar,
á ~os md\c~ibi~s~ p¿rª f~~ti!~e~:i:ª~!e;,u~d:qh:c:: k: ~:~n!:~:r~ fl!~
.econom1ca; e una manera mucho má~ sencilla y económica·
las antiguas curaciones y sistemas ~re-antisépticos, como probare~o~ude:;~:.con

( Concluirá).

Sección cesárea y extirpación de la matriz por estrecnez pél~ca.
POR EL DR. FERNANDO ZARRAGA.

El día 20 de Agosto de 1907, fuí llamado por los Sres. Dres. M. Valdés y G
Malda, ~ara ver á una joven que estab~
e~ trabaJo de parto y á quien ellos no hab.1an podido aplicar el forceps á consecuencrn, ~e una estrechez pélvica.
V1 á esta enferma y pude comprobar como ellos que era. una estrecha, con pelvis
en ocho y con d1ámetro antero-posterior
'
todo lo más de 7 centímetros.
El e~ barazo. estaba á término; la cabe·za. del mño
b l arnba del estrecho sup, nmo
viv? Y ~ sa rota Y aguas escurridas desde
hacia vanas horas. Como dato muy importan~e no era este el primer parto habí
temdo tres anteriores, siendo el último ge~
n:elos. De un modo espontáneo había hab.1do partos prematuros y los niños habían
sido muy pequeños aunque viables. El em~arazo actu:tl era de nueve meses y el nino e~t~ba bie_n desarrollado y la cabeza se
per?~Lia admuabl~mente haciendo la, palpac10n de ella enc1ma del pubis
No había que pensar en el .forceps ni
aun e;i la versión, pues el grado de estrechamie.nto ~os ponía fuera de cuenta.
La smfis1otomía (dejando á un lado que

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Nuevo surtido de alcaloides y sus sales.-Escrupuloso cuidado en la preparaeión de rece~ nacionales y extranjeraa.

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Propietario, A. Enciso.-Ca.lle de León n~ 9. (Frente á la Casa de Salud del Dr. A. de Gara.y.)

Profe¡;;:n, 4. - México - A

t d

�4

LA ESCUELA DE MEDICINA.

. .
. ] l ~ arra,tluras maternas de que he sido testigo},
soy poco pai:tidar10 de ella, por as
g
. · tomarla en el estrecho supe0
tampoco cabía, pues para pasar la ca :-za era:1:c~~ra y en el occipital, pres~ deextraer al producto. La sinfis10.t,arior con forceps cuyas cucha;·as es~uv1era.:
testable, y con la que se co!r1a el nlsgo dre randes al niño en 1rna extracc1on
.
mía hacía correr gra?des. nesgos á a ma dabag ues desechada.
peligroRa, larga y qmzás rnfructuosa. Q1t ·- p la vía abdomimal pract10ando
No hubo otro camino que extraer ª rn1?'? por]
nte teníamos probabilida.
h · d esta operac1on so ame ,
la sección cesarea; pero aeien o .
t b bierta desde hacía muchas horas, pordes de poco éxito, porque la n:atnz es a
habido intentos de aplicaciones de
ada de mis compañeros, había. sido
que el niño perdía su .mec?mo, porqu: la
gé de la extracción del niño extirpa.forceps, porque la ~ntiseps1~, _antes d d
defectuosa· en tal virtud decidimos q?~ espu s
' l hicimos
'
·
ríamos la matnz y anexos, y isH o . t 1Mu elos donde previamente se había P.r,eTransladada la enferma a ospi ª . º\
V arela procedí á la operac1on
parado la operació~ por el jove~ é mtlehgr;° e vr'ia, s y Malda que habían tenido
con la ayuda de mis dos companeros os res. a e .
.

e\

!o

hb'

ªn:ª

D

la bondad de ll~mar?;e.
._ .
tuvo incidentes particulares, salvo la d1La operación dio un .mno vivo ) no.
1 a reblandecida no se pressección de la porción cervical de la matriz. que por ª:!ñ~é también en una obserta á. ser extirpada fácilmente,. circunstancias 9ue ya
la Gaceta Médica. Aun.
f
da y que corre impresa en
.
vac1ón ~e una en erma p~redi
los lí uidos intrauterinos no contar~nnaran
O
que pusimos el mayor cmda en que
q t' no seguro deJ' amos canahzado el
'd d
't
1
de esto nunca es a u
,
.
d
la cavi a peri onea ' como
. d la operación fueron senc111as, na a
vientre por el Donglas, Las conse~uen~ias., e aun ue un oco tardía la secrevino á perturbar la marcha ~,e la c1catr1~ª:a~~' ~za d;. cabal s~lud y puede criar á
g fotograbado que publicamos.
ción de la leche, se establec10 Y hoy¿ª
1
su hijo robusto, ambas cosls s\pul h\::rob:e!v~do una antisepsia rigurosa y no
El éxito, salvo natura me~ e e . ª, .
debió á la extirpación inmediata
haber cometido errores d~ té~~ic:i, qu~rurgica, s~ ,
de la matriz y á, lai canahzac1bn rnfe:!ºrp~lif::;!º:t:: en el próximo núme:o, q_ue
En para~gon ,con ~sta o servacion r no haber podido extirpar la matriz, solo
b' á la madre.
demostrará aun mas mi as:rto, pues pdo
el uiño vivió habiendo temdo la pena e ver sucum ir
1

o

se ignora el lugar preciso de su n_acimiento .. SuR padres fueron el ascleprnde Heráclides y la partera Fenarete.
Preparada para "LUJcu~:
0·;iroetJ~·l:i;1~ El primer maestro del futuro faculta%6:fv~r:i-:cf1e Tex~~' Galveston.
tivo fué su propio padre. Muerto éste,
Hipócrates pasó á AtenaR, en don~e reEL PERÍODO DE Hl:1'ÓCRATES.
cibió instrucción del sofista Go1·gias, Y
n· 6 te
de Heródico, de Leontini, .probab~emente
ip era s.
no del gimnasiarca Heród1co ~ qme~ tan.
l Éf
t
·r Hipócratf'S en el hbro \Í I de
A pes~r de Sora~o~ el Jfoven e eso~
por su ilóf1'ico tratamiento de
d Smdas el lex1cogra o, que se ocu
:r
,
d f b~l
Y e
'· d · d d
J, ' conocer la las enfermeda es e r1 es.
p~ron con ~s1 ut a Cen a_r a tradición
El filósofo de Cos viajó después extenvida del filosofo de os, m por b'
ente de pueblo en pueblo, durante un
siquiera conocemos la v~~dadera 10gra- s:~odo de doce años, siendo conocido con
fía a.el/adre del
le llamaban ial motivo, como el médico ambulante m.ás
H1pocrates, e r~n e
, l
_ célebre de aquellos tiempos. Esta cuhasta sus contemp~raneos)b, seguln º~t~e- cunstancia favoreció sin duda, la facul.
d t
ue existen so re e pa1 icu
. ,
d
f d b
JOres . a os q.
el - de 460 an- tad que le caracterizaba e pro un o o .
lar, v1óJla pri?1era luzl I alnaode Cos 'pero servador, y á la vez le hizo apreciar detes de esucr1sto, en a s
,

Historia de la Medicina.

~.~:J!':t

e

;11')~1:~1:s

t Megic(:;í

,.

5

LA ERCUELA DE MEDICINA.

bidamente la poderosa influencia que, en cia, toda vez que en su obra Epidemias
el desarrollo de toda enfermedad, ejer- menciona las poblaciones &lt;le Abdera, Docen el clima y la localidad, así como la ri~co, Eno, Cardia y Dat.o, idtuadas toconstitución fü·ica y mental del indivi- das en,aq:uella !'egión, ó en la Isla de Taduo.
sos. Corrobora esto el incidente de que
Como muy bien ha ohservado von Ho- ya hemos hablado, relativo al tratamienhenheim, el médico debe estudiar las le.- to por Hipócrates del filósofo Demócrito,
yes que rigen así á la materia como al de Abdera, á quien sns compatriotas
espíritu, por decirlo así; penatrarse con- creían loco.
cienzudamente de las enseñanzas escritas
Puede creArse igualmenle que Hipócon caracteres indeleblef'I en el gran libro crates haya viajado por la Escitia, así
de la Naturaleza, á fin de que, teniendo como por el reino del Ponto y por el Paen cuenta siempre los indiscutibles po- lus Meotis, pues en s~1s escritos describ~
deres de ésta, pueda el facultativo, con la vida y las costumbres de los escitafll
mayor acierto, utilizarlos á la cabecera
Tanto Sora.no como Galeno afirman
del enfermo.
que Hipócrates salvó á Atenas, á .A bdeAl hacer observación tan acertada., von ra y á Iliria &lt;lA una plaga que amenazaba
Hohenheim tenía presente, sin duda, á destruír aquellas comarcas. El primer
Hipócrates, pues en lo general á la tera- historiador asegura que por tan estimapéutica del gran médico de Co~, se pue- ble servicio, los atenienses agradecidos
de aplicar el nombre de fisiotría, ó sea el iniciaron al célebre facultativ.o en los
arte de curar baRado principalmente en misterios &lt;le Ceres; le confirieron el títulos poderes de la Naturaleza.
lo de ciudl'ldano, con todos los derechos
Créese que Hipócrates haya permane- y pr.errogati vas peculiares á dicho .título,
cido por algún tiempo en Egipto (parece y acordaron que tanto él como sus desque algunos de sus escritos tienen un cendientes fueran festejados en ..1 Pritóorigen egipcio bien marcado). Como quie- neo, en donde ta'l só.lo eran alojados los
ra que sea, el gran maPstro, después de ciudadanos que habían prestado eminensus viajes, radicóse en la Isla dfl ,Ta sos, tes servicios á la repúblic&amp;,.
.
11obre la costa del Mar Negro, en el Asia
Galeno, al referirse al mismo asunto,
Menor; pero la mayor parte de su vida s.ostiene que Hipócrates logró destruír la
profesional la pasó en la antigua Larisa epidemia aludida mandan o quemar 3ro.{en la rresalia), residencia que fué igu:.tl- máticos, y hacer grandes lumbres en las
mente de Filipo., de Macedonia, padre de partes más infestadas de la ciudad.
Alejandro el Grande.
Cabe decir aquí que no es esta.la terrible
No es de dudarse que Hipócrates ejer- epidemia .descrita por Túcides, y qUt, asociera su profesión en Macedonia duran_tf\ ló á Atenas durante la Guerra &lt;le! Peloel reinado de los Pérdicas. Pérdicas II poneso; porque el célebrn historiador no
ascendió al trono deMacedonil:t en el cuar- menciona á Hipócrates, y, al ,contrario,
to año de la 87~ Olimpiacla, período en afirma que para combatir á aquella enque el filóRofo de Cos gozaba de mayor fermedad fueron inútiles lo.s conocimiencelebridad. Sorano asegura que allá cu- tos médicos de la época.
.
ró Hipócrates á un prín.ripe de la Corte,
Que Hip6crates ejerció la mediciná,en
víctima de una consunción ocasionada Atena~, no cabe duda, á juzgar por. Jo
por un desgraciado amor que abrigaba que asienta Galeno referente á un enfer ,
hacia su propia suegra.
mo que resi&lt;lía ~n el Mer~ado de C~croDe todos modos, es casi seguro. que el Pf', de aquella ciudad, y á quien el maesgran maestro residió por algún tiempo tro había prestado su,, i:;ervicios profesioen la Uorte de los Pérdicas, pues en sus n~~.
.
obras se refie.re á las enfermedades que
Hipócrates pasó los últimos días de su
había obse1·vado en Acanto, Olinto y Pe- vida en la Tesalia, especialmente en La11~, ciudades ubicadas todas en Macedo- risa, aunque también residió en Cratón
nia.
.
y otras ciudades circunvecinas, de cuyas
Otro tanto puede decirse de sn larga enfermedadeR cla cuenta en sus obra~:
permanencia entre los edonitas, en la TraEl Padre de la Medicina murió en La-

o

�6

LA EsouELA DE MEDIOINA

LA ESCUELA DE MEDICINA.

. nes establecidas por los autores, es ne9
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n 377 antes de esucr1s o. u
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1
1 d d es de mayoría:
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tumba ubicada en os a re e or
El catarro agudo e o1 o ~e , d'
1·a inflamación aguda del 01do !?e 10,
a uell¡ ciudad, permanecía intac~a ~asta
q. · · del si"glo II de la era cr1st1ana
d · d tambien por
prm.c1pios
otitis media simple, ~b\)igdna t~ ,~anitis agu( Continuará)
algunos con el nom re e imr

:búreT~':: ~:i!;¡;,:¡:, qdi:ti~~:J:

37ü~i, !;;~!J

da simple; Y
d ' timLa otitis media purulenta agu a o .
vanitis aguda puruknta.
. ..

TRATAMIENTO

, d'1re' de las· subdw1siones que
P rescm
se leen en algunos libros y en 1as_ que_ se

DE LA

INuLAMA~WN AGUDA D[L ílIDíl MEDW
r Por el Dr. D. Federico ~zold, Cate~tICo.

::í!i:~;::;:~ü!!~:;f::

incluyeªn 1ª otitt~s
aguda escama iv '
etc.
'
de~ Unive~e1ªi~f¡!!~f!ao~I~1~amblea
Todos los autores unámmemendte r~~
Re~!, am¡,hadod~a Sociedad Otológica
ue tan to de~de el punto e VlS a
alemana celebrada en Tréver1s,
nocen q
d d 1 átomo -pato.
l'
.
orno
es e e an
('l'radncción del Dr. D. José Semmelbaner, de ~ugsb~g~). e~l~ 0g1c?] C se puede hacer una separaRaras veces he desarrollado mi act1v1- 1?91c?, so o ieta de las mencionadas forda.d literari~ en el ~erreno eiclusia·im~: ::~ i;ri~ci~ales; ¡rnes cada una puúde
te terapéutico. M1 natura; . pre i ec1.
nvertirse en otra, por no ser todas e as
Por los datos estadísticos pos1t1_vos se av1~- co,
e diferentes etapas del proceso de
ue es necesn.r10 mas qu
.t d
1
t
ne con la en J u con q
.
a sola enfermedad.
proceder en este asu~to, tra~aJando con unPara la séparación del proce~o catarral
d 1
iamente llamados mflamatolos medios más sencillos .posibles.
Necesita uno mucho tiempo para con- .e os pro~ede servir la naturaleza de la
vencer~e p~r propias ?~sr:tctnedi~:1!~ :~:8:e~i~~ ~roducida en_ el oído medio; p~es
convemenc1a y segun&lt; a
e os
t
.entras que en el primero se encuen ra
al
entrar
en
est
.
a
mh
1
ó moco transparente, en los
tos' tratamientos
que,
· ·
éd'
encuPn ra um or .ºeroso
.
rama de la ciencia m ica,
l
d , lt' mos la secreción es seroso-puruaceptados por la mayoría. de sus co egas. 1º\ u ~o~o-pnrulenta ó sencillamente
Pero en cuanto por P!&lt;lPd lbrgad e:?a~ Pe:r:lenta. La diferencia, pues, entre .e~riencia se ~a persuad1 o e.ª, .ºn ª·'arlo tos dos últimos, es decir, entre la otitis
un tratamiento, es muy d1fic1l deJ
. le y la nurulenta, es solamente grade ot ros ó por mo- s1mp
t'
• d b
.
Por recomendamones
1 1
or tanto
no puede servir
e ase
, ·
lO ombaten
(Ua , Y P
·
. ·
· n- ara trabajos estadísticos.
. .
tivos teori~os que c
En el mismo caso que yo, se ~ncuj p p ra eilos he preferido en mis d1ctámea s'tadístÍCOS una división de la que
tran aquPJlOS otólo~OS que predCOillzan
excelencias de tratamiento¡;:, e cuya t&gt; - nes. e
'l.o un¡ minoría de compañeros.
por expe- se s1 rve !lo
·
·d
ci:icia no me. he convenc1 o yo
Un cuadro preciso ofrecen, en pr~mer
riencia propia.
l
O lu ar los síntomas de enfermedad e:n el
Por eso acepto de buen gra?o a pbr . 'dg ' d' o debidos en su totalidad á una
. . , d H..
ue conmigo tra a- o1 o me i '
]
No im
posrnton e. orner, qb l t 't. media srncilla obturación de a trompa. .el
:
ja en el Dictamen so re a o i i~ . ,
ta el modo como se ha produc1 o, m
~guda por lo cual cada uno descr1b1ra su p_or
da ó crónica cuando se presenta
,
. l
ntain&lt;lo un cua- s1 es agu
.
.
'l á nuestra observa~1ón.
·
método particu ar, prese
En cuanto á los síntomas que presendro de los resultad?s ob~emdos ,c~n e :
No os faltarán consideraciones 1eor1cas ta la enfermedad de¡;;ignada con el no~hechos prácticos que hablen ~ ocuen\~ b .. de catarro de la trompa de Eustaquio,
mente en contra de los tratamien~oi~
mu caracterfoticos, ya por el cuadro
ó meno~ usa.dos y recomendados en os s atognJmónico del tímpano, ya por rec~libros didá~trnos .. , , 1
, lt'1 1 d' fe. ~erarse el sentido del oído despue~ de q~iEn cons1derac1on a as mu P ¡88
t . l obstáculo que lo mantema cerrarencias que se observan en las c as1 ca- ar e

1

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1

l ~:

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7

do. La secreción antes meramente serosa, que en tromboflebitis predominan estreptosolamente después de algún tiempo vis- cocos mientras los pneumococos, por lo
cosa, conservánd,.ise, no obstante, trans- meno~ solamente como excepción, condulucida, puede considerarse como una tras- cen á sinustrombosis. ~ose ha podido comprobar una relación segura entre la gravesudación ex vacuo.
He distinguido siempre esta forma de dad del proceso, especialmente si se preenfermedad de las restantes afecciones senta la forma simple ó purulenta de la
inflamatorias valiéndome exclusivamen- inflamación del oído medio, y el organiste del cuadr~ clínico y de su comporta- roo que determina la supura~ión.
miento funcional, antes de que se comPodemos demostr~r, por eJemplo, que
probara bacteriológicamente que no tiene el estreptococo, considerado por algunos
nada que ver con las otras enfermedades autores como deletéreo, se encuentra también, en las formas más leves de la otitis
infecciosas del oído medio.
Aunque según las investigaciones de media tras el sarampión y la escarlatina,
Zaufal Hasslauer y otros, la caja del en todas las disecciones del hueso temtímpa~o en estado normal no. está li~re poral de niños fallecidos consec~er:cia
de organismos patógenos. Sche1be, áqmen de estas enfermedades, sm .que clmrnapor tratarse de una importante cuestión mente, como es natural, ~ud1ésemos darde principios, invité á examinar bacte- nos cuenta de su presencia.
riológicamente el trassudado de los cataLas enfermedades generales en el currros de la trompa, en dos series de casos so de las cuales acostumbran á presenlo encontró enteramente estéril. Al mis- tarse- otitis, prescindiendo de la tubercumo resultado llegó Brieger por observa- losis, no nos sirven para formar un criciones propias; Kanthak ha obtenido en terio seguro que nos permita distinguir
cambio resultados contradictorios. Esto. las dos formas. Hasta en la escarlatina
aparte de unas y otras investigaciones; encontramos, ya graves ya leves, enferse desprende que en casos netos no se en- medades del oído, las cuales, si clínicacuentran regularmente organismos pató- mente son reconocibles, como otitis simgenos.
ple deben registrarse.
Se comprende fácilmente que, en los
A pesar de esto, todos los autores, yo
casos de acopio de suero limpio en el oí- inclusive, han .sentido la necesidad de
do medio, debe llegarse á resultados to- deslindar las dos formas que, por lo medavía más elocuentes que los obtenidos nos en los extremos que se refieren al
tratándose de la caja del tímpano vacía; tiempo transcurrido hasta llegará la cupues no sólo el epitelio de la mucosa con ración, á la gravedad de los síntomas de
sus vibraciones, sino también y princi- inflamación y á la frecuencia con que se
palmente el suero obrará como bacteri- presentan complicaciones, difieren notacida.
blemente.
La naturaleza de la secreción, tampoEste proceso se distingue muy bien de
las otras enfermedades mflamatorias del co puede servirnos para distinguirlas;
oído medio, tanto clínica como etiológica pues en las dos formas es, al principio,
y anátomo-patológicamente, por no pre- seroso-purulenta; en inflamaciones más
sentarse en él bacterias patógenas. Más pronunciadas, sanguinolenta; más tarde
adelante, al estudiar el tratamiento tera- viscoso-purulenta ó sencillamente purupéutico, verá el lector la razón de por qué lenta. Los mismos diversos organismos
insisto en esta cuestión.
patógenos qm, se pueden desarrollar en
Tanto en la otitis media aguda simple el oído medio, se encuentran tanto en las
como en la purulenta, no faltan orgariis- leves como en las más graves formas inmos piógenos, según las· experiencias de flamatorias que entran en juego.
Tampoco constituye un dato decisivo
todos los investigadores.
Los ensayos que al principio se hicie- la mayor ó menor propagación del proceron para clasificar las inflamaciones del so de supuración por las di versas cavidaoído medio, según las diferentes especies des del oído medio. La suposición de que
de organismos encontrados, se han aban- un proceso agudo de inflamación puede
donado, quedando sólo un hecho positivo: circunscribirse á la caja ó en puntos co-

~

,.

�8

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

.
trata de una forma más grave. Lo mismo el llamado ático,e~temo, expe:iea~ ~o en el caso de rotu;a e~pontánel. t Por la libre comumcacion con e
e
éia anátomo-patolog1ca ha emos ral
ue era errónea, puesto que ~a~ta ~n os . se nos manifiesta el proceso c !mco
q . ma's leves en los que m :siqmera se rd10r
d1'st1'nta Por la existencia de
casos
,
l' ·
e manf'ra
·
d'fi
han reseotado síntomas c micos, com 0 ,
a erforación no sólo se roo .1 ca nues!atamiento' terapé1_1tico, srno lu~ :~
por ~emplo, en el transdcm;;o ielri::i;~
ión se encuentra pns, es e e p . .
sentll un nuevo pehgr~ q~e an e.
~e enfermedad, DO solo en 1\ CaJa, si- p:istfa· me refiero á la posib1hdad de Ua·ª
no también en el antro y P?d o
:n~va infección desde el conducto au len arte de las células mastoi eas.
. .
.
tarJa mucho en encontrar exud~~d.o fibri- t1vEstas diversas consideracwnes me
So Sobre la mucosa de los espacios más d . rd a' distinguir para la elaboracion
no
ecun
o de· mi materrn,
' . l el'm1c?,
· la fordiferentes del oído me d'10, . .
.
tadística
l
En c·mbio podemos d1strngmr ~uy es o erjorativa y la perforativa en . ª·
bien los "'casos leves de los gra~esá estos 1?ifla:a!6n aguda del oído medio; es d_ecir:
so caracteriza:1 podrJa abáu'ddanz~~e et¿;:; ::a otitis media aguda simple. y ~~s~e~
el cual, por mva it r pi .ªm
.
rforativa. Solamente en cica r1c •
las cavidades del oído ,medio, Eo tari:h: ::es ó en puntos atrofiados, pu~de la se~
salir por una parte u otÍaf ;1 m o di- cí·eción causar una rotura pasaJera y u casos podemos obse!var e enbme~ del- derrame poco durader?· E~os casos e:-_
rectamente en la m;sma mero rana d - ce cionales sUf,lo considerarlos como o i
ada del tímpano; o el pus entra en e . p . les Puede no presentarse una rotiscen:cias en al~unas cayidddel· h:pe~fis~: !:~r:a!1 ;impano .hasta en prohcesd~
ó en la superficie exterior e a
rados raves s1 hay, como e ic ,
mastoidea, ó en. la inferiofir;, ó, dfütl~!~~ ~~hiscen!Ía de huesos en ~lgúEn punt de
té en la inter10r super c1e e a 1 l avidades del oído medio. n es e cam~dre debajo de las p~rtes b~~nd;s, á
;s :1 curso ulterior nos informadoyort.u. ' ente acerca de la gravedad e prova.nta la dura madre o se eX: ien e
1 r o de los músculos que S? mserta.n en nam . 'ndonos obligados mucha~ veces
1: ~arte ínfer~or de.~a apófisis l~sto~~i:~ ~ed~~:~rir y comprobar operator1amenEn caso de d1st0rl1s1on anrmd; lo; hue- te la rotura.
,
•
brarse vacíos en as pare es
uede dejar de perforarse el timpa**
.
~:~, ~o es raro, ~or .ejem_plo, en la rotuAhora ue he fijado i:n,i punto de vista
ra de la superficie . mferior de la par~: ara la di~isión, permitid me que me cleblandR. y consecutivo descenso del pl
ga por breves momentos en algunai
hacia el cuello. En cas,m, tales, aunque ::ticularidades que se presen~an en. e
falte la perforación del t1mpan~, _tenemos p rso de la enfermedad y que t1~nen imuna berie de datos clínicos pos1t1v~s. qd: c~rtancia, tanto para el trat~miento
nos nermite11 asegurar que se trata l plas supuraciones agudas del o1do medio,
. , supura.da grave en os como para sus resu1tados.
"
una inflamac1on
espacios cerrados.
En su forma más neta se nos presen~a
Algunas veces, natur~lmente, nos ve- . . do á una enfermedad de la nariz
mos obligados á determmar la .ªb~r~ura ~1~~1i: faringe en individuos que -p~r lo
del tímpano si obse.r,vamos enr0Je~1m1el~ demás están sanos. La ~nfiuenza-otitis no
to vivo impregnac1on de las
~b
diferencía substancialmente de ella.
membr~naabovedada; pero deci en aso - se Una serie de anomalías ofrece e;i camservaciones que hagamos. sobre la ª?u~- bio el curso de las otitis concomitantes
dancia de la secreción. 81 deste el d1a s1- con enfermedades generales y graves; ~oguiente el' oído está secó, ?-ºs emos conti o de las cuales poclemo1:; menc10vencido vor la paracentesis de .que la s~: :;
otitis media esc~rlatinosa por una.
creción es escasa y el proceso m:fla~aátl
te y la otitis media tuberculosa por
..
d ado Sigue por el contrar10 a par '
rio, mo er ·
d
días v otra.
.
Si prescindimos de las formas que esparacentesis un derrame que dra
semanas; no hay que dudar e que se

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tán bajo la influencia de una intoxica- mente una prominencia amarilla, llana,
ción y de un defecto de nutrición del or- semejante á una pústula de la viruela,
ganismo entero, que por lo mismo se pre- que si cesa la formación · de pus, puede
sentan muy cambiadas, el cuadro que desaparecer en los días siguientes sin de.
ofrece la otitis media aguda después de la jar huella alguna.
perforación 'del tímpano es muchas veces
Persiste largo tiempo una supuración
el mismo.
profusa, pronto aparecen alteracion~s seLa abertura, cuando es espontánea, es cundarias en el lugar de la perforación;
siempre mínima; y aun si nosotros la de- la prominencia piramidal llana forma coterminamos artificialmente algo mayor, mo una eflorescencia que va creciendo
no tardará en reducirse; sólo excepcio- para dejar salir probablemente una vegenalmente es perceptible por la vista co- tación poliposa en su cima.
mo una pequeña abertura obscura. ReComo que no he observado nunca esas
gularmente se la reconoce por las altera- formaciones cuando subsiste una enferciones de, la inflamación d€1 su alrededor medad general grave, especialmente la
9ue la presentan como una prominencia tuberculosis, las tengo por consecuencias
llana, piramidal, y por la aparición de de la reacción normal del tejido en el oruna gota de pus.
ganismo sano. Si no se presenta, estaBajo ningún concepto es indiferente remos en disposición de hacer un buen
para un buen tratamiento terapéutico la pronóstico y de escoger un buen trataexacta determinación del sitio en que se miento. En el mismo concepto, es toda-·
encuentra la perforación. A este propó- vía más característico el engrandecimiensito se exponen muchas ideas erróneas en to de la abertura.
los libros didácticos modernos. Se dice
El curso regular de todas las supura.
en ellos que la rotura tiene lugar frecuen- ciones agudas genuinas del oído medio
temente en la parte anterior del cuadran- 110 complicadas, aunque en circunstante inferior. Según mis experiencias, se cías desfavorables dura á veces un año,
encuentra más á menudo en el cuadrante termina siempre en organismos que por
póstero-inferior ó en el p6stero-superior; lo demás están sanos, volviéndose á ceen las formas genuinas no está situada rrar la abertura, exceptuados los casos
nunca en el mismo limbo, sino en la zo- raros en los que se produce una perforana intermediaria más delgada ó junto al ción mayor en una cicatriz delgada.
limbo. Jamás he visto una rotura aguda
Aunque el proceso haya durado tanto,
en la membrana flácida de Shrapnelli, á al mismo tiempo que el tímpanó, la funpesar de afirmarse así en diferentes par- ción auditiva vuelve á su normalidad en
tes.
caso de no presentarse complicaciones,
Si observamos una perforación grande cual sería, por ejemplo, una rotura en el
en el limbo, varias perforaciones, con una laberinto durante el período de supuramayor formada rápidamente en el cua- ción.
drante ántero-inferior, podemos aseguAsí, pues, lo atípico de la supuración
rar que una enfermedad general, frecuen- aguda del oído medio está en la duración
temente la tuberculosis, es causa de la extraordinariamente variable de la enfersupuración del oído. Sólo cuando hay medad, la que oscila entre algunos días y
una cicatriz delgada se puede presentar hasta un año.
una perforación más grande en otiti.s aguPara juzgar, pues, respecto al proceso
das genuinas.
de la enfermedad y principalmente en lo
Sólo en supuraciones crónicas del oído que se refiere á nuestra intervención temedio, que cuentan muchos años de exis- rapéutica, es de capital importancia el
tencia, he visto ocupar á una abertura el darnos cuenta de la causa de la duración
ilimitada de un proceso que por lo regulugar de la membrana Sharapnelli.
Es generalmente conocida la gran ten- lar queda terminado en pocos días 6 todo
dencia de las perforaciones producidas en lo más en pocas semanas.
La poderosa influencia de la bacterioestado agudo á cerral'se de nuevo asi que
disminuye la supuración del oío medio. logía en todas las especulaciones clínicas
A menudo vemos en su lugar, primera- de actualidad, como que se demostró de

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Pr•ofesa 4. - México. - Apartado 313.
En esta easa se encuentran siempre todos los medicamentos y medicinas de patente modernos
2

�10

LA EsoUELA DE MEDICINA.

LA EsouELA DE MEDICINA,

ducción de pus extra-mastoideos ó desmodo oue no deja lugar á duda que la
composición fétida del líquido segregado
duración no depende de la especie del miá causa de un tratamiento inoportuno,
cro-organismo que provoca la enfermedad, ha hecho pensar en una particular etc.
Es curioso el caso de que mi teoría de
virulencia del mismo; los experimentos
la infiue:bcia de las grandes células sobre
que se han hecho en animales, no han
la duración de la supuración del oído mecomprobado esta suposición.
dio, aunque la razoné punto por punto
Tanto mis observaciones en empiemas
hace diez años, haya quedado casi enteoperados de la apófisis mastoidea, como
ramente inadvertida sin provocar una disun buen número de resultados dados por
diferentes disecciones, me determinaron cusión seria.
Se puede ciertamente objetar que las
hace diez años á señalar en el manual de
grandes cavidades em¡,iemáticas frecuenSchwartze un hecho anatómico á propótes no corresponden del tod0 á las célusito para explicarnos la diversidad de dulas grandes, pudiendo provenir de la -furación del curso de las supuraciones agusión del hueso. Indudablemente tiene ludas del oído medio. Este hecho consiste
gar un engrandecimiento de las células
en la extraordinaria difetencia de tamallenas de pus por la absorción de sales de
ño y extensión de las células pneumátilos huesos, por ,sus paredes. Las extencas, de las que me había proporcionado
sas faltas en la pared ósea del seno, si el
hacía tiempo un cuadro completo para el
foco de pus está próximo, y la multitud
cultivo de la Anatomía de corrosión.
de pequeños hoyl)s en la superficie exteDesde el primer momento me llamó la
rior é inferior de la pared ósea, indican
atención el hecho de que en casos que
si la cavidad de la célula está en la sudespués de muchas semanas y meses debían ser sometidos á la operación, y en perficie ó en el fondo.
Pero se puede siempre concluír, por la
aquellos cuyas complicaciones determiforma redondeada aunque á menudo ovanaron la muerte, se reducía con frecuenlada dt, las cavidades, que se trata de'un
cia el empiema á células pneumáticas,
alargamiento excéntrico Je una ó pocas
cuyo volumen excedía más ó menos el
término medio normal. Bastantes veces células grandes preformadas. Esto se evidencía por la curación bastante rápida- en
pude comprobarlo en los que no había halos empiemas de más diverso tamaño, con
bido perforación, y aun en aquellos en los
tál que todo el espacio haya sido descucuales el proceso de supuración en la caja y también en el antro habían termina- bierto operativamente por fuera de manera perfecta. Por este motivo no puede
do más ó menos completamente.
Desde entonces, el solo hecho de du- tratarse de un proceso carioso.
Prescindiendo de la abertura de las carar más de dos meses una supuración
vidades, y con esto termino mis consideaguda del oído medio, me vale como una
indicación para la abertura de la apófisis raciones preliminares, si no hay complicaciones por parte del label'into, de los
mastoidea, aun cuando no hayan entrado en juego otras complicaciones. Du- senos, de las meninges, del cerebro ó abscesos por congestión diseminados por los
rante los últimos diez años he puesto al
alrededores
exteriores de la oreja, el :misdescubierto en mis operaciones, largas camo
curso
conduce
á la completa restituvidades llenas de pus y granulaciones, frecióu del oído á la normalidad, en tres ó
cuentemente en espacios bastante apartados del antro, con tal regularidad, que cinco semanas. El hecho de que la simno me cabe la menor duda de la estrecha ple abertura de esas cavidades baste parelación en que están el tamaño desme- ra dominar el curso de curación, puede
surado de las células preformadas y la considerarse como la prueba más fehaduración excesiva de la supuración agu- ciente de que las cavidades puestas al
da del oído medio. En los pocos casos en descubierto constituyen la causa de la
que dicha relación no se comprobaba, ha- persistencia del proceso de supuración.
bía otra explicación satisfactoria; células
•*la• discusión de la teAntes
de
pasar
á
más pequeñas llenas de pus directamenmente en la pared del seno, focos de pro- rapéutica especial de la inflamación agu~~~~~~~~~~~~~~~

Sanatorio Quirúrgico del Dr. H. Gutiérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono núm. 1,33ó.
Cirugía general, (.,'frugía de señoras, Cirugía de niños, curación de heridas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sana.torio, tienen todo dispuesto para. la hora que citen.
Recámaras de primera ola.se $5.00 diarios y de segunda. $3.00.

11

da del oído medio, tengo que dedicar alP
guna~ ,palabras al tratamiento de la ohor una parte, eso constituye una prueturac10n del tubo con la acumulación de ba más de que el líquido encontrado en el
s~ero en las cavidades del oído medio ó oído m;~~o al cierre de la trompa, debe
deri9str1!di pues de no ,ser así, los bordes
sm ella, por motivos que se verán
adelante.
s e a er1 a l?resentar1an una que otra
Cuando no hay suero ó se ha
. vez una reacción; por otra parte, vemos
poco, después de alejar las c
reumdo que la trompa en su estado normal está
espacio naso-faríngeo y la n:~.sas ben t el asegr~df co1;Jra el transporte de gérmecomo es sabido, la sencilla du;h~ deas. ~, nes ?rn ecc10n.
con el· catéter Ó valiéndonos del
ªa~e bAsi, luego que S? ha practicado una
miento de P olitzer tratándose pro~~ 1- ª. ert~ra en el espacio en forma de iutespara. restituírle á l~ función de mnos, tna° ciego presentado por el oído medio'
Si de$pués del em leo re. et' d
ca a vez que se suena, no tiene sólo lu~
ducha de aire no logfo uitap 1 0 d~ la g~r una co1;densación del aire como en
mente el suero ó deterlina/1 mecárca- ~1rcu_nstanc1as normales, sino que se deción, suelo hacer la paracent:sr:ª sori .ermá.ni u~a fuerte corriente hasta el agucuafüante póstero-inferior del tím e~n~ Jero e t1~pano.
como se acostumbra. Hay que re/rd ' d l!\no 1?Jªr pasar la trompa gérmenes
aq-qí que al).tes de la paracentesil'l ºdet fe I~ ecc1on ~unque el .tímpano esté perprocederse á la limpieza mecáni~a d
ora o, nos s1rye t~mb1é~ de base para
cond~cto y á la inyección fuert d
e unaa1uena ant!~eps1a, aun en los procesolumón de_ácidQ fénico al 5 e lOeOuna sos e supurac1on.
D
, d h b
por
.
h espues e a er quitado el suero que
•
se . a d~rramado durante la paracentesis
11
••
.
cop. boh~as de algodón, se dirige el re t' . fl ega~~o ahora a~ tratamiento de la
por .~edw d~ la ducha, no al condu s o m ª1?'ac10n ~guda simple.y perforativa
audip1vo desde la nariz, sino orla duc~~ del ~ido med10, .n?s encontramos con dide aire ext~rno desde el concfucto auditi- ve.rstid dd o~im?nes; se pueden r~suvo al espacio naso-faríngeo; esto se. ha- mila e ~o o siguiente:
ce ~orque podemos desinfectar bien el bl .1 AleJard lo más completamente posiconaucto auditivo pero nunca d
e os pro uctos de la enfermedad· si
··
·
f
'·
e
una
esto
i
manera satis actor1a la nariz 1
. . , no es pos'bl
i e procurar su reabsornaso-f.aríngeo· así no nos y e espac10 c1on á la. mayor brevedad;
2ª Evit t d
· f ·
l
. ,. .
exponemos á
que a corriente de aire en circunst .
:
ar o a nueva m ecc1ón de las
desfa.vorables arroje alguna partí::1~ª: c~~dades enfermas; pero al mismo tiem1~ CaJa, ,-I~or los conocimientos que oseo p
p
.
.
de .mecamca, creo que esto sólo p d . . rocurar reumr las meJores condiocurrir en el c~so de que la partíc!J~e s: ¡i~~es/ara la salida del líquido que cone¡ic~entre precisamente en la . unta del
ue ormán_dose.
e~pudo q\le f&lt;?rma el espacio ~steo-fa , Al deterr~:nnar. la manera como se po-,
rmg~al de la trompa ó en el de
. - dian cumplir meJor esas condiciones se
se con mayor f uerza 'en el eje del arroJaruna discus10n
· ' t an viva,
·
t bO d empeñó
'
que' alla,Juz.
u
e gun autor llegó á calificar de perjudicia,Queda, terminada la paracentesis cu- l~s y amen~zadores de ~uerte, según las
bnendo la abertura con ácido b, .
circunstancias, los medios propuestos por .
polvo.
· onco en otro.
Puedo aseguraros (fijaos bien en .
En _la época en que yo empecé á ejera~rmación, qu.e es de capital importa~~ fler m: carrera., era general la fe en la inc!a, para formar juicio sobre la terapé - ue:cia bra¡iva de los llamados astrintica.de procesos supurados) ue . u gen es so re as mucosas. Hoy, á mimo~
sola-~·ez, empleando los pro!aii:{e:t~:
de ver, .con r~zón se ha relegado 'esta
e~~ntos en mis largos años de prt.ct'
1 a al olvido; s1 se usan algunas veces
de ~bservado la más mínima reacción:ca, os aceta.tod plúmbi~o y alumínico, es por
ec1r, no apareció una supuraci '
, es susppropie ades antisépticas.
on.
ara lograr el primero ~e los tres fi-

U:á

1

3ª

f

fae

�12

nes que, como he dicho, debemos propo- la trompa oponiéndose á la entrada de elenernos, sirve, por una parte, la ducha de mentos corpm,culares por la forma de su
aire, y la paracentesis del tímpano, por lumen y por estar revestido de epitelio
otra.
vibrátil.
Cuanto más pronto empleemos el ca- Tantas cuantas veces el tímpano no
téter, tanto más pronto estaremos en dis- está perforado, no dudo en aplicar la duposición de reducir el peligro infl.amato- cha de aire, sin que hasta ahora me hario. Aunque al penetrar el aire en el oí- ya causado el menor perjuicio.
do del enfermo aumentan sus dolores, se
En grados de inflamación más elevasiente en caro bio aliviado del peso de la dos, y estando la caja del tímpano llena
cabeza muy poco tiempo después, si no de pus (lo que se ve por la forma aboveinmediatamente. Desde este momento, dada del tímpano), no se me ha presenel paciente mejora. Es curioso el h,,cho tado ocasión de comprobar su eficacia en
de que inmediatamente después de la in- casos imperforados, por ser procedentes
snflación, disminuye la sensibilidad de la en estos casos la paracentesis.
Algunos colegas tampoco quieren hacontinuación de la apófisis mastoidea que
un momento antes no podía resistir la cer la paracentesis con la frecuencia que
más mínima presión.
antes se practicaba. Yo no puedo mosAsí defiende Troltsch 1 sin ninguna sal- trarme conforme con ellos después de las
vedad, el empleo de la ducha de aire con- experiencias favorables que he hecho en
tra Rau, quien había dicho también en las condiciones precisas que acabo de
su Manual, el año de 1856, que en cata- mencionar; no me cabe la menor &lt;luda
rros agudos no debía aplicarse la ducha de que la abertura oportuna del tímpamientras el enfermo percibiese una sen- no no sólo, como vemos diariamente, prosación dolorosa al hacer el ensayo de Val- duce una mejora subjetiva, sino que tamsalva y mientras el tímpano conserve una bién acorta y alivia la continuación del
coloración rojiza.
.
proceso. Pero no quiero extenderme más
Debe tenerse en cuenta que Troltsch sobre esto por haberme indicado Korescribió en la época preantiséptica y que ner su propósito de tratar á fondo la pafué un autor muy experimentado, cuya racentesis.
También después de ella, llevándola á
segura mirada en el porvenir de la etiologia debemos apreciarla cc,mo garantía de cabo con todas las precauciones antisépla fuerza y valor de sus observaciones. ticas, conserva sus derechos la ducha de
Desde que las teorías bacteriológicas aire en nuestro tratamiento, puesto que
acompañan el pensamiento otológico, ve- la abertura practicada cumpliría por sí
mos continuamente restringirse la apli- sola imperfectamente su objeto, si no la
cación de la ducha de aire, en cualquier secundáramos sacando artificialmente la
forma que sea, mientras la inflamación secreción. Sin embargo, prefiero en pridel oído medio se encuentre en el perío- roer lugar la ducha de aire desde el condo agudo. Cuando ést6 ha transcurridp, dueto auditivo, que se introduce con la
algunos auto!'es contemporáneos dicen ayuda delacto de tragar. Particularmente
en las otitis que se presentan en el transque puecle permitirse su empleo.
Tambiényo he probado como Troltsch, curso de difer1,ntes enfermedades infecen una serie de años y en un número bas- ciosas (también en la ocena), es la aplitante considerable de enfermos. la gran cación de la ducha de aire, desde el coneficacia del catéter y (en la infancia) del dueto auditivo, más aconsejable que desprocedimiento de Politzer en las inflama- de la nariz; puesto que la sencillez de la
ciones,del oído medio. Por eso hasta.aho- forma del conducto auditivo permite que
ra, por más divulgadas que estén tales se deje secar después de una desinfección
consideraciones teóricas, no me he asus- casi completa; en cambio la nariz y el espacio naso-faríngeo no nos ofrecen esta
tado ante su general aplicación.
No tengo por falsas las teorías bacte- seguridad. En el curso ulterior, si la
riológicas, sino la desconfianza en la. fon- nariz y el espacio nasa-faríngeo han queción protectora que cumple el canal de dado desembarazados, nada tenemos que
1 En su Manual, 5~ edici6n, 1873, pág. 257.
recelar del procedimiento de Politzer, el

13

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA,

cua! entra
t d á forma.r parte integrante del usar este tratamiento han considerado
.onJ1,1n o e operaciones practicadas para exageradas las consideraciones de
1mp1ar el oído medio.
Schwartze.
~n el año de 1879, poco tiempo desE 1 1.
pue~ de . haber probado Lister la virtud
.n os ú timos veinte años se han~conoctdo y apreciado meJ'or que antes los
t é t d 1 'd
18
an P ica e áci o bórico en la cirugía
' lt' l
1·
medicamento que llegó á sus
' dmud 1P ~sdpe igr?s de la supuración agu, manos co- a e1 o1 o med10
~o un secreto sueco, pude hacer yo roaPor ]
· ·
·
mfestaciones, comprobando la influencia i d'
o que re~pecta 'á ello~, tengo que
de este antiséptico e;n las su urac'
icar, como eJemplo, las mteresa.ntes
agudas y crónicas del oído
d' lOEs
ras de la est~dística presentad-a por
aquel tiempo no se conocía toda~t~l or: d uc7j
el últim~ Congreso de Longen bacteriológico de esos rocesos co ~es e a~ impur~c10nes ag}ldas y crómo lo prueba la designación ~eperal~en:
del,º{ªº medi? ,que debieron ser sote usada entonces, de catarro rul.ento
as a ~ ?perac1_?n, Por E11la~ vemos
apudo y crónico. Sólo para las ot:eas fé- J:re] en los ~lt1mos a.nos se ha debido opetidas se empleaban antisépticos
l . a apófisis mastmdea con más ftecuenácido fénico, que era mal so ~;t;dmo e cia en casos agudos que en crónicoR, mienla mucosa del oído medio y sopluc1'0 o pdor tr,as que en los anterioreR pasaba al re.
,
nes e ves.
permanganato potásico.
.
E
, .
· - . ·.
Entonces pude comprobar la favo Ll
n iiuestra chmca ocurre lo mismo Yr
influencia del tratamiento por el ára.de ptor lolque m~ consta, también sueéde en
b' ·
¡ f
ci o o ras o prop10
~r~co en as ormas crónicas sencillas de
p á
·h
. ,.
otitis media purulenta con una b t
oco poco. emos aprendido a Juzgar
más grande, señalando al mism: tr ura aºn1 más segu~1dad los múltiples peligros
el di~tinto comportamiento de lat:fi~ e/ sdp~ración ~guda del oído medio,
crónicas con perforación de la me b ien () ~nt~rvemr por tanto:más oporna flácida de Shrapnelli las cualeR ~ ra una y ~nerg1ca_mente.
la supuración del oído 'medio en l~s oro l E~fo~s trabaJ_os sobre Enfermedacles de
b.erculosos, se habían mostrado poc; dú~: a
Ris ~astoidea y -en los publicados
til~~ al tratamiento antiséptico.
tº~ ah evista_ del estado a~tual de la; OtoLa curación de la inflamación a uda '9 a, e (,'XPI~cado detemdamente cómo
SUpU_r¡Clon puede hncer8e indepensupurada del oído medio no nos Rir!e d
mu~ho para juzgar la influencia .del tra~ ienJe jn ª~l~andes c.élulas pneumátitamiento antiséptico puesto que cuid
cas , e a apo s1s mastoidea, y cómo, prodo sólo del manteni~íento de la}' .an- pagandose. por·los alrededortiR, puede poP?r medio de la jeringa y de la d~~[~e&lt;l: neH~n peligro la vida.
aire, suele tomar un curso favorable E
] Y, c~mo cuando Schwa.rtze hizo· su
cam~io creo que la brevedad del tér~in~
¡~CTenbia! teng~ la con~icción de. que
med10 de la duración de la cura la obt
d o ór1co mocente en esos ame nemos ,1;11ediante la antisepsia."
e- na ores re~u .tados-.
.
. sta convic~1ón se funda en mil! relaPode1s ver, por esas palabras ue
cribí entonces,.que no hacía conce~ir me~: ::nesd e~tadís~1cas que comprenden 28
chas esperanzas á mis. colegas
os, mante .os c.uales he·llevado cuen~
Este tratamiento 'llegó á se~ no b Ita deElas comphcac1ones letales y no leta0
s- 1es. , lt'n breve. se ana
- dir
· Aot ra re lamón
· de
ta. n t ~, e1 m ás d'ivulgado durante' los años
s1.gu1ent~¡S.hasta que Schwartze hizo ma- os, u. irnos cm~o .ªñ?s de mi ,actividad
mfestac10nes en contra de la apl' . , pr~ctica, ~u.e m1 d1sc1pulo el Dr; Dolger
del ácido bórico en polvo en ab~~:~10n primer medico ~e mi Clínica, publicai:-á'
estrechas y s.ituadas en u~ punto ele~:~ ¡n¡;;s cual e~ ·se verán. número.s análogo~
d~! por el ,Pel~gro que representa la reten- díst' oontemdos _en m1s antariores estaCl?n del liquido segregado. Si bien ran
numero de compañeros han repetidogmu. , do adelante, '"ºY á daros ·cuenta
cha~ veces esas ideas, buena par.t e .de los concisamente de la que hago dei-pués de
antiguos que se habían acostumbrado á Y
f. Ohrenheilkunde, tomo (7, p~ginas 216'

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2.i/rc~1.

�14

LA ESCUELA DE MEDICINA,

Ja ..paracentesis, ó en casos ya perfora- ta 1 ó H centímetros cúbicos de ácido
dos,
bórico y se insufla el polvo.
Sigue á la paracentesis, como queda. Sólo renuncio á la insuflación en los
indicado, primeramente ]a ducha de aire individnos cuya idiosincracia opone redesde el conducto auditivo y luego una sistencia al polvo bórico. Eso ocurre muy
insuflación de ácido bórico levigado, por raraR veces, como puedo atestiguar desmedio de una pipeta cuya punta se man- pués de una larga experiencia y por lo
tíen.e siempre aséptica por la incandes- que parece sólo en individuos propensos
cern~ia-en .que se la debe. poner antes y al eczema.
después de su uso.
Las ventajas principales de este métoMientras la apófisis mastoidea es sen- do son las dos siguientes:
si-ble á la presión en alguna parte, se apli1~ Que el líquido segregado no .Jlega á
ca durante horas enteras la vejiga de hie- ser nunca fétido, lo que ocurre generallo. No habiéndose heeho ésta insoporta- mente sólo por excepción en supuracioble, nunca me vi obligado á substituírla nes agudas y por lo regular después de
un tratamiento inadecuado; por ejemplo,
por ·cata.plasmas.
Hace -muchos años que he renunciado cataplasmas.
á las 'sanguijuela.&lt;:, porque con la linfan2~ Que el conducto se mantiene pergitis que ocasion11n, pueden cubrir los fectamente libre de inflamaciones y tusíntomas externos que son de capital im- mefacciones durante todo el :período de
portancia para ·nuestras resoluciones.
curación. Al empezar el tratamiento en
En cada supuración, por profusa que casos perforados, la epidermis macerada..
sea~ no se da más que una inyección dia- y gruesa se alisa y las escoriaciones se.cu.,
ria baAtante fuerte de solución bórica al ran también en pocos días; desde enton4 .pór, 100, Entonces .sigue directamente ces no se irrita el conducto auditivo. Por
la ducha de aire, si el .espacio ll&amp;'&lt;o-fa- eso nos encontramos en situación, no,sóríngeo ha quedado li.bre de los proJuctos lo .de abarcar con una sola mirada el
de la.inflamación po·r me~io del pr.ocedi- tímpano, sino también de reconocer desmiento de Politzer.
de un principio, con toda segurida~, la
En supnraciones aguJas genuina&amp;, ra- ominosa tumefacción de la parte pósteroras veces entra en gran cantidad el líqui- superior de la pared ósea del conducto
do d~ la jeringa,. aunque se aplique con auditivo que demuestra una participación
fuerza.poda estrecha abertura, en el in- más fuerte de laR células mastoideas.
terior; en cambio entra bien por abertuDurante el curso de la supuración; me
rai;; may0res como las que, suelen formar- veo obligado muchas veces á intervenir
se en el curso de enfermedades infeccio- en el tímpano.
.
sas; por tanto, en Bstas habrá que andar- · Si la abertura está situada en .el cuase contmás cuidado.
.
drante póstero-superior, lo qne no ocu-.
Considero · de gran importancia una rre raramente, debe alargarse hacia :tbacuidadosa sequedad del oic:0 por medio jo con el bisturí. . (Encuentro peligrosa
de.ligeros toques, para los·cualf's nos va- la aplicación de la hocecita, -por la posible
leinos de, estiletes lisos y rodeados de al- lesión del golfo de la vena yugular interna
godón, á los.que &lt;lamos la forma del eje en el fondo de la caja).
· .
En el &lt;&gt;aso de mostrarse la perforación
del conducto auditivo, á fi.:q de que lleguen completA.mente al extremo ántero- impenetrable por la duoha de aire¡.. y ·en
inferior delconduGto.
• .
· el de aparecer ·abovedado el tím,pano por
1Paral chtlpar en lo posible el líquido la acumulación ,de pus, , que algunas ,V~r'··
segregttdo.d.e la· ca,ja, .se hace. r-epetir al; ~es se ve al trasluz, es necesario repetir.
enfamno.varias veces. en cortos int~r"'a- la. paracentesis en el antiguo lugar, en
los1el ensayo de· Valsalva, recogif'ndo e~·. al~unon casos hasta cuatro ó más. veces.
da gota que sale con la sonda de algodón
Las. g.ranulaciones en forma de eflores-.
débilmente apretada y examinada al ~s- cencia en el sitio de. la perforación, :inerepejo;..esto no me canso de repetirlo hasta .can.nuestra especial atención. Tan pron-,
q1re _n~ se pres~nta una sola got~, En ton- fo como impiden fa. entrada del .aire de.la
ceH por absorción se llena la pipeta has- ducha, se debe hacer una hendidura con

LA ESCUELA DE MEDICINA.

15

el bisturí alargando la ab6rtura hacia vosot
r
a.bajo, sis~ encuentran el cuadrante pós- preci:i!e~~:if/;3 por el hecho de que
!ír;;;:~~~~i:fe~i~;acticar otra nueva en ~!~cadas fe las sup~~:r~n!:a:rordoc~~:
Cuando la hipertrofia ha alcanzado un rio, son as 9~0 se env1~n .al Ambulatot~ma~o que permita pinzarla, la uito or- listI' tla Ohm?ª· -;A-1 m~drno no especiadmaria:nente con e] lazo d W'ldq
s·
' a comphcacwnes ,se .le ·,presentan
, e 1 e. 1 se naturalmente e
·
h a desatado precisamente en la base s
. n un~ proporc1on mucho
presenta la eflorescencia desprendida '1· e d'eior. En mis propias relaéiones estarrenada siempre. por el centro. El c~n:l ~:~cas se encuen~rain tan~o más rarade la perforación se habrá, pues, acorta- ch~ :~antb?ue ~ás antigua es la fedo en la altura que tenía la eflorescencia Se com P:enrae10~.
. .. .
Y.por tanto, habremos creado circunstan- del núm p
e~ ~n par~e, el aumento
Cias más favorables para el desa'gu"0 p
·.
ero de mis: operac10.nes en .supu.
ar- raciones aguda d 1 'd
d' d
. s ~ 01 o me 10 · urante
. t1cu1armen te en influenza-otitis h b l , lt'
servado una marcada tendencia lae o - u· !mo qu:?q~en~o, P?T la amplificaoión
ducción &lt;le ~uevas eflorescencias, tenl:~: e
pos1.cio·~· md1cafa':ª· . . . . .
dolasqueqmtarcuatroómásveces
.
. apa1tana de _los. limites.de m1 tesegm- mas~ me ~ntre.~uviera en el modus o~edas con el lazo.
randi de la
'
t 'd
· · '.!:;'
p,orc1on mas o1 ea del terp.P,oN o he empleado ·nunca el cauterio . . 1 .
1 ,1
á .
m ra .
.
0 • ga vano-e ,ustico para su destrucción
S l
I'
.
porq.~B no considero indiferente la for- . o a~ente pa~a. la com~rens1ón d.e las
mac1on ~e una costra y una reacción in- ~~:or?10ne-s ·arr1ba menc1onada.s, ·v.oy á
flamator1a en e] sitiQ de la perforació
. u_~rn~r m?do como he aphcad 0 mi
. 9u~ndo con todas las precauciones a~~ ~::~i~n m icativa para la abertura opefaseptica~ se pone el lazo y se hace la aSi .
., .
, , .
!acentes1s, no sigue nunca una reaccfón di. /na suxurac10~. agu.da del.oído' mebnfltamatorfia, y, según mis experiencias, haºtraI;:::doe elnt!;~~m1dntod.ade~1;1ádo,
.as anper ectamenteparamantener rae- ten
.
ID? e 9S m,e&amp;es,
ticable la abertura hasta que em i' p á
~óo por s~guro que existe una oomplip eza cac1 n que 1m ed ' á 1
·,
a~q.tarse la supuración en la caja timpá- t '
Al . b~ Ir a curac1on esponmca.
anea.
a . nr se encuentra· general, Si e] .oído ~uelve á. percibir los sonidos :~fi~isuna cav_erna grande . de pus·en la
dmasto1dea,. un ab~c~~o extradua una d1stanc1a .que se aproxime á la nor- ril
m~l (cuatro ó cmco metros para una v~z etc'
;scenso de pus: hacia el qu'ello,
b~Ja), tenemos el mejor dato para deter- un~ s or ~n~?, me basta .el h~cho de ·que
mm~r la época en que debemos dejar que á(jido b~u!ac1dn trat,ada rectamente con
se cierre la abertura.
·
oric? ure m~s de dos meses para
. Después de la oclusión, arece conve- Jue no vacile en abm la apófisis mastoimente continuar la ducha aire co ..
ea, a~nque no se presenten síntomas lo~rvalos mayores, en los adul~os, porn~::
:1geneáa:1s, frecuentem_en te heque&lt;ho .del catéter y por el procedimiento de exte . orpen I o al de~cubm graves y
Pohtzer, en los niños hasta, que el e
, t nsos proce~os, en casos en ·qué los
, fermo no perciba min;ún ruido al son.a1r1- sm omaslexter1óres habían faltado ·c~si
.
,
e.
- por comp eto
, · ·
se y 1a d1stanc1a auditiva hava alcanzado , T .
. , .
la normalidad.
·
.ampoco dudo en practicar .la abertuCon el procedimiento descrito duran- íª s1 se presen~a una hinchazó~~ par.ti~ute los _últimos cinco años vi terminar sin aar~e~te debaJ o de la continuación de la
otra mtervención mía, tres cnart;s . JJº s!s masto:?ea, aunque sea poco senJ°atro ~uintas partes de los casos.· -E~ :a:l:: pÍes1ot En estos casos; alejo,
os demas, es decir, en un quinto en un
t' .s ~, a cu ~erta del antro, toda la
cuarto 1e l~s :;iupuraciones aguda[del oí- sitio i;ric1on ie la ~pófisis mastoidea. El
do medio, Juzgué indispensable la aberrte e a
ora~10n en el foIJ,do,,'de ,la
tura del antro y de las células. Este nú- p!ofund~sto1 ea&gt; es muchas VE)c~s t¡¡.n
mero tal vez parecerá alto á alguno d
odqule para poner al ,descubierto
e a union e absceso con las partes blan·

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�16

LA EsouELA

LA

DE MEDICINA.

•••

das, tengo &lt;J.Ue ir_hasta el ¡colfo de la vena yugular mterna.

El Medical Record de Septiembre 24 de
1907 trae un bien ~scrito artículo del Dr.
( Concluirá).
Fisk, en que se ocupa de la apomorE.
fina.
"- . , .
No cabe duda qi1e los efectos ns101ogicos
Revista de la Prensa Médica Extranjera. produci,1os por el hidrocloruro de ~po.mor(Preparada para "La. Esc.uela
fina introducido por la boca, 80n d1stmtos
de :Medicina, por el Dr. D1mcl Cerna).
de l~s que la misma droga causa cuando. se
Resumen: 1. La irregularidad del palso en la difte- administra por la vía subcutánea. Ingerida
1
ria.-2. Los efectos fisiológicos del hi?rocloruro hipodérmicamente en dosis de t/ 20 á /4 de
de apomortina -3. Patología del boc10.-4 La grano (0.003 á O.Ol6 gramos), la apo.~orfi,na
glándula tiroides y la urticaria crónica.-5. Indi- es un exc...lente emético, por su acc1on cence opsónico en la erisipela.
d
trica, acción rápida y segura, aun en caso e
No cree el Dr. O. H. Peters (Lrincet, Sep· envenenamientos narcóticos en que no se ha
t.iembre 14 de 1907), que en los niños se~ un iniciado el coma.
factor de vital importancia la irregularidad
La dosis inicial de apomorfiua, para los
, . adultos, por término medio, es de 1/20 de gradel pulso en la difteria..
Por lo regular, los mños de ?uatro a cm- no (0.003 gramos). Recomiéndase .su ~1so en
co años de edad presentan el smt?~ª de r~ todos aquellcs casos en que están 1~d1cados
ferencia en cualquiera perturbamon febril, los hipnóticos ó los anti-espasm~tl~c?s, .en
y muchas vece,.; a.un en el mejor estado ~e dosis quizá más pequeñas que la imc1al msalud. Esta irregularidad del pulso en la d1f- dicada, por ejemp}o: 1¡40_ de grano (0.0015
teria es asaz fr··cuente, según el autor, pues gramos) ó poco roa,;, temendo en cuenta la
la ha encontrado en el 80 por 100 de lo~ ca- tolerancia individual.
Al administrarse la d1·oga, por la vías~~sos observados por él, Y ha. notado el mismo
fenómeno, en iguales proporciones, en la es- cutánea, á los niños ó á los adultos deb1hcarlatina.
. ta,1os no deben pasarse por alto sus efectos
Di versas autoridades médicas han atr1- dt'pr~santes, y en tale~ casos se deben dar
buído la irregularid~d' de que.se hace ;11éri- simultáneamente cantidades adecuadas de
to más bien á un origen nervioso queª per- estricnina para contrarrestar aquellos.
tu~baciones esencialmente cardíacas. ED: las
Administrada por la boca.. la apomorfina,
enfermedades mencionadas, Y muy particu- es insegura como emético, y de poco ó ninlarmente en la difteria, sobreviene, al pare- gún valor como hipnótico; su acción, en tacer, una susceptibilidad excesiva del ne~ les casos, es casi exclusivamente expectomogástrico, y créese, por tanto, .que l~ est1- rante. No aumenta los efectos de otro~ nar;
mulación rítmica del centro resp1rator10 pro- cóticos tales como la morfina, la codema o
duce un efecto igualmente rítmico eu el cen- la h~roina, que se pueden dar simultán~amente en aquellos casos en que se neces1t.a
tro del vago en la médula oblongada.
· El Dr. Pet ...rs admite la explicación que disminuír la excitabilidad del centro resp1da el Dr. Barr, relativa al efecto mecámco ratorio sin impedir la secreción.
Como se puede observar con el empleo
que sobre la circulación produce ~l ª:to r.~spiratorio. Y no cabe duda que la drnnnucio? de otros expectorantes dP, igual clase, la .apode la presión arteria! en l~s estado~ patolo- morfina, usada en tiempo indebido, co~o,
gicos, es la causa .primordial de la 1rregula- por ejemplo, cuando existe una s~crecio~
rida_d que se. e~t~d1a..
.
. ..
abundante, puede inundar, por decirlo as1,
81 en la d1fter1a existe la. m1ocard1ti:-, un los tubos bronquiales con un exceso de mapulso irregular es de la 11;ayor gravedad. terial mucoso, haciendo qu~, el enfermo se
Pero, por .lo_regular, ~l fenomeno de que.~e ahogue en su propia secrecion, y muy espetrata continua observ~ndose, e~ la mayoria cialmente si se carece de la fuE¿rza muscude los casos de ~iftena,, dura.nt~ la con va- lar bastante para la expectoración. Estos
lescencia, y, en vista. de el, se ms1ste en que resultados desastrosos, sin embargo1 se puelos niños permanezcan en su~ lechos serna- den evitar administrando la droga tan sólo
M tras seman~, cu~ndo_ deb1e:an, duran~e en tiempo oportuno.
.
En el empleo del hidrocloruro de apomorese tiempo, sahr al aire hbre, c1rc~nstancia
que favorecería á su ~stado aném1~0. ~ay fina debe preferirse la forma cristalina, por
que tener en cuenta, sm t'm~~rgo, s1 la 1!re- ser ésta la que menos se presta á la adultegularidad ~el pu]so ,en cuest1on, es ~enc11la- ración.
mente resp1rator1a o r1.cusa otro caracter; y
*•
nada puede ayudar á la aclaraci?n ,de este
En
un
excelente
trabajo
publicado por el
punto importante que la presencia o ausenJournal
of
the
American
Medical
Associatión,
cia de signos cardíacos.

1'.

•

17

ESCUELA DE MEDICINA.

de Octubre 5 de 1907, el Dr. W. G. Mac
*
Callum considera la patología del bocio.
• •
De un examen concienzudo de las condiEl Dr. M. L. Ravitch (ilfedical Record, Occiones anatómicas que se encontraron en (60) t~bre 5 de 1907) afirma que la urticaria eró- •
sesenta casos de la enfermedad en cuestión mea debe clasificarse entre las enfermedano todos estos de la misma gravedad, lo~ des curables y, al hablar sobre la materia
cambios ob~ervados en las tiroides eran los su~ere un ~studio más completo acerca d~
mismos, y !-iQlo variaban en grado ó exten- la tiroterap1a.
sión según la ~everidad del ataque.
Cree el expresado escritor que en muchos
Estos c.amb10s, asegura el autor, consis- c.as?s de urticaria crónica el extracto de la
ten esencialmente en una gran proliferación t1r01des obra como específico; sostiene, adede las celdillas epiteliales, por medio de la m~s, que .pe~turbaciones patogénicas de la
mitosis, semejantes á los que, anatómica- glandula t1ro1des son la causa de multitud
mente hablando, se observan en la hiper- de con?i~iones toxémicas, y que el extracto
trofia compensada que sobreviene cuando se d~ la tiroides es una autotox.ina. Por tanto
'
extirpa una porción de la glándula normal dicho extracto es útil en las toxemias
en cuyo caso no ha! exceso, de tejido nor' tr~ l.aa cuales se debe éolocar la urti~a!~
mal m se produce smtoma a,guno.
cromca.
No pu~d~ haber, pues, analogía entre am.
La enfermedad de referencia es más frebas co~d1c10nes Y,. por ta~to, de?e existir cuente en la. mujer qUf-1 en el hombre; asimisalgo mas qu~, la ~~ple hipertrofia, ya sea mo en la primera son más frecuentes las
en la secrec10n tiro1d~a .. ó en algún otro perturbaciones funcionales del cuerpo tiroifactor absolutamente d1stníto y desconocido des, que en el segundo. Sobre este hecho
hasta hoy.
i-ingular se ha basado el Dr. Ravitch para
. A prsar, d.e todo, parece no haber cam- cree: que las perturbaciones de la tiroides
b10s patolo~icos constantes en otras partes aludidas son la causa principal de fa urtic _
como, por ~Jemplo, en lo.s cuerpos paratiroi-. ria cróuica; y lamenta, á la vez, que se hayªa
des! en el s1s~ema ganghonar del gran sim- descuidado el empleo de la tiroterapia en el
~átwo, en el ~~stema nervioso rent~al ú otros tratamiento de las enfermedades de la iel
organos y teJ1dos; ,Y ?omo el, qocio mejora llamando la atención acerca del hecho !om~
por medio . d~ la ~1~01dectom1a, y empeora probado de que los mismos remedios que
co? la admrn1stracion del extracto de la ti- han dado buenos resultados en la urt' ·
ro1des, ere~ el Dr. Mac Ca~I~~ que ~a ca1;sa crónica, han producido iguales benefi:i~:
del mal reside en ~na actmaad fis10lóg1ca en las perturbaciones funcionales de la tiroides.
exagerada de la glandula.
Sin em?~~go, no ~e conoce, hoy por hoy, .Sostiene el autor, en fin, que las toxeotr~ ?ond1c1on de h1pertro6~ espontánea y m1as .de or~g~n tiroideo presentan un cuaacti v1~ad ex!l~e:ada de un organo, que re· dro smtomat1co semejante al de la urticaria
s~lte en pe~Jmc10 del resto del organismo, crónica.
circunstancia E&gt;n que se apoya el autor citado para creer que es posible la intervención
de una influencia extraña imperceptible 1 coEn un artículo sumamente interesante
mo, por ejemplo, la gripa, enfermedad que que el Dr. Schorer publica en el American
puede llegar hasta la tiroides por medio de Journal of the Medical Sciences, de Noviemla faringe, iniciando una inflamación no su- br.e .1907, se el&gt;tudia el índice opsónico en la
purada que termina en la hipertrofia y en er1s1pela, en sus relaciones con el tratamienuna a.ctividad pervertida de la glándula.
l? de la enfermedad por medio de inocula'!J1s mteresante, entre tanto, la relación que ciones con .eskeptococos sacrificados.
existe entre el yodo y el bocio, pues según
El traba.Jo es un resumen del tratamiento
el Dr. Brown, la acción del primero en vez de e~fermos de erisipela, verificado en el
de meJorar,
.
'
agrava 1os smtomas
del' segun- Hospital Bellevue, de Nueva York, de Enedo.. Por otra parte, puede ser igualmente ro
,al 15 de F.e,brero de 1907. El índice .
posible que sea un factor la ausencia de una opsomc? ~e estudio en 36 pacientes de 37
acción va~o-constrictora del gran simpático que recibieron un.a ó más inyecciones de
sobre la tiroides. La explicación pues de estreptococos sacnficados. Los organismos
la patología verdadera del bocio ~ su t;ata- ~u~ se emplearon pa~a la determinación del
m~ento .racional.. dependerán de' mayores y md1ce, fueron una mistura de cuatro cultiD:ªs serios estud10s acerca de las perturba- vos de estreptococos, aislados de otros tanc~ones operadas en la glánduda de referen- tos enfermos de erisipela.
·
cia.
Encont~óse, sin embargo, que no se pued~ deter~m.nar de una manera segura el fo.
dice opsomco. El método que se emplea co-

•••

;?

JOHANNSEN, FELIX 'Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profe.s~ ~· - México. - Apartado 313.
?iMA:Wpovdaoé:!!!t::SueBrraguo
antidifténFile_o,t antiestreptoeóquieo. -Aparatos eléctricos para curaoiones -Je
·-e·--·eros.ros para agua.
·
3

�.,
18

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA EscuELA DE MEDICINA.

munmente, y que está recomendado por reditaria tardía." Dice el Dr. González UrueWrigbt, no es bastante exacto. La gran va- ña que entre 7,272 enfermos de la p~el reriedad del poder fagocítico que se observa, gistrados en la Sección correspondiente del
cuando se hace uso del suero normal, in- Consultorio Central de Beneficencia Públidica que es de poco valor la determinación ca de esta ciudad, desde el 7 de Febrero de
1905 hasta el 2ü de Noviembre de 1907, hudel índice opsónico de un solo suero.
Para evitar la variación individual, y siem- bo 1,408 con manifestaciones sifilíticas, lo
pre que se pudo verificar el procedimiento, que demuestra que el 173 por 1000 de paciense emplearon misturas de varios sueros nor- tes cutáneos sufren dicha diatesis. Entre
males y se hicieron registros de casos com- estos enfermos hubo unos con sífilis por heparables. Se observó entonces que en aque- rencia, otros con sífilis hereditaria precoz y
llos enfermos que no recibieron inyecciones otros con sífilis hereditaria tardía. Se llade estreptococos, se alcanzó el mayor índice ma sífilis hereditaria tardía á la que se proal tercer día, después del cual volvía á des- duce en una edad más avanzada de la que
por lo común se observan los accidentes herecender.
Inyecciones de 25 millones de estrepto- ditarios de la diatesis. Entró después el Doccocos sacrificados· produjeron un aumento tor González Urueña en detalles pormenoen el índice, al día siguiente, pero mayores rizados de esta enfermedad y su desarrollo
dosis producían dicho aumento más tarde en la infancia. Presentó un cuadro estadís
todavía, y algunas veces causaban, desde tico en el que se ve que la sífilis es más frecuente de la edad de tres meses á un año,
luego, un descenso del índice.
En casos individuales no se observó un que desde el nacimiento hasta los tres mecambio constante del índice, que correspon- ses. La sífilis hereditaria tardía alcanza su
diera á las recrudescencias, á los movimien· mayor frecuencia á la edad de doce años.
tos migratorios, á la descamación, ó al res Después de enumerar todas la~ lesiones que
tablecimiento del enfermo. Y respecto de la desarrolla la sífilis tardía, los órganos printemperatura y del delirio, las inyecciones de cipales que invade, las afecciones oculares
estreptoco&lt;:os de erisipelan&lt;? proporcionaron que produce, etc., etc., concluye el Sr. Gonz~lez Urueña, diciendo que todas las luchas
un dato seguro.
Se puede decir, á juzgar por lo expuesto en co·n tra de las plagas que afligen á la huen el artículo del Dr. Schorer, que la vacu- manidad, han enco"ntrado un eco poderoso
nación no evita la recrudescencia de la eri- entre los verdaderos filántropos nacionales,
sipela, pero que la duración de ésta en los pide para la sífilis que también se abra una
enfermos que recibieron inyecciones de es- lucha como se ha hecho para la tul,erculosis
treptococos sacrificados, es de 6-8 días, con- y al alcoholismo. La lucha, la verdadera lutra la de 9-4 días que se observó en los en- cha desinteresada y altruista en contra de
fermos que, en una serie semejante de ca- las enfermedades venéreas y de la sífilis en
sos, se habían tratado, en 1905, con los re- particular, se impone entre nosot1•os, conmedios de costumbre. Esto parece indicar cluye pidiendo á la Academia N. de Medique las inyecciones vacunales pueden ser cina se sirva nombrar de su seno una Comide alguna utilidad en el tratamiento de la sión encargada de estudiar la mejor manera de organizar en México la profilaxis sani·
erisipela.
taria y moral en contra de las enfermedades
venéreas y de la sífilis en particular.
Puesto á discusión el trabajo, usó de la
palabra el Sr. Dr. Hurtado, manifestando
ACADEMIA N. DE MEDICINA.
que la proposición del Dr. González Urueña, es muy loable, pero que todavía no se
f!lesi6n del dfa 11 de Diciembre de l90r.
acaba con la lucha antituberculosa y admitir esta otra lucha, sería recargar ~ucho las
Presidencia del Sr. Dr. D. José Terrés.
labores de la Secretaría.
El Dr. Saloma preguntó al Dr: González
A las siete y media de la noche se abrió
la sesión, se ley6 el acta de la anterior y fué Urueña de qué manera hace el diagnóstico
diferencial entre la sífilis hereditaria tardía
aprobada.
El Señor Presidente, puesto de pie, pre- y la adquirida por inoculación.
El Dr. González Urueña dijo al Sr. Docsentó á los Sres. Dres. Aristeo Calderón y
Rafael Carrillo como nuevos socios titula- tor Saloma que está perfectamente explicado en todos los tratados de sifilografía, y
res de la Academia N. de Medicina.
Estos Señores dieron las gracias á la Aca- descuella entre todos la monumental obra
de Fournier, á donde remite al Dr. Saloma
demia por haberlos admitido en su seno.
El Sr. Dr. D. Jesús González Urueña, le- especialmente al artículo de sífilis hereditayó su trabajo de turno titulado: ''Sífilis he- ria tardía, en donde puede ilustrarse amplia

"! detall~!1amente s?bre el particular. Le diJ? tamb10n 9ue el diagnóstico no es un en1'g-

19

h
·
ca a t..emdo hijos, ni abortos. es decir, jamaco
, '11
n:i~s se h~ hech? en:ibarazada. Su menstruad
mo qmza e. o supone sino que es verda- c1011 ha sido mas bien regular; pero siempre
1 eramente sencillo, la etiología que me dice escasa y dolorosa. Existía un ligero fluJ·o de
á t
'
a manera con que vino la enfermPdad en
ca?a .c~so, la existencia clara del . accidente car ~ er mucoso. La vagina y uretra sanas,
pr1m1tivo y cuando se presensó en la sífilis lo m1.smo,que los anexos y el cuerpo de la
1?oculada, por. otra parte los períodos de matriz. El_ cuPllo del útero, de proporciones
t rnmpo bien fiJos y conocido, . los cuales normales, ligeramente hinchado Y la entrada
tran~curre~ entre el chancro inicial y las del canal se ve puntiforme y por él sale una
mamlfestamones secundarias v terciarias son gota de moco. El histerómetro no puede
f d
.
'
entrar y sí un estilete delgado, ligeramenlos e eme t
te encorvado, el qu_ e d.a unasensaci'o'ndesalto
,El D nHos que un an el diagnóstico.
r. , urtado manifestó que sería bue- l f
no que el Sr. Dr. González Urueña diera á a .r~nquear el or1fic10 superior. Esta exploch&lt;inocet~ ~finl,Pt_rograma para emprender la lu- rac10t. es dolorosa y hace sangrar ligeramente, demostrando una endometritis cervical.
c a an 1s1 1 ica.
El Dr. U~ises Valdés dijo que el Sr. Gon- L~ ~nferma desea curarse para evitarse suzález Oruen~ asegura que hay entre nos- fr1m10ntos y molestias constantes Y porque
o.tros un vac10 completo de lucha antisifilí- como es ~at.ural desea ser madre. .La enfert~ca, lo cual_ no es exaoto, pues de años atrás m~ es anem1c~, padece extreñimientos y no
tiene el Gob1e
t bl "d
qmere operación sangrante ni cloroformo
d S 'd
rno es a ec1 a una Inspección H~ consultado con 4 ó 5 de los espec1ºal1ºstas.
e .am. ad! un Hospítal "Morelos." En es· f
tas mstituc10nes ¡:e trata de evitar . t mas a a~ado~, los cuales han procurado ha~
m,ente l?fislp~ligros de las enfermedad!~sv:~ cer la d1latac1ón mecánica, empleando alguno hast.a un tallo de laminaría. La paciente
nereo-s1 it1cas.
. El Dr. Núñez manifestó que hay grandes ~a sufrido mucho y después de prolongado
dificultades p~ra llevar á la prártica la idea ~i:fa~.de todas estas tentativas les ha aban~el Dr. Gonzalez Urueña, puPs no ha
a
E I
n o~ ca~ales estrechos, en general no
r1edad ent.re las conferencias que se d y p .
pecto á la tuberculosis las ue
~e¡,- soy partidar10 del método sangrante ~onen la lucha antisifilítica\or lit m!!er:r1d~ ve:1c1~ 0 de que ~oda sección de tejidos, adetratar este asunto en público.
mas. e s~r _peligrosa, trae consigo una ciEl Dr. González.Urueña contestó al Doc catr1z, ca~1 siempre fibrosa y dura, que est?r Ulises Valdés, diciéndole que es mu dº . trec¡a.mas los canales y los pone en peores
tmto el curar los sifilíticos que el pre~e~i; cºnt 1c10nesdpara operaci?nes posteriores.
el desarrollo de la enfermedad á los .
or o ~u~n o no puedo dilatar, cuando la
ros, es á lo que tienden las inst't . prime- electrohs1s no está indicada y cuando no tencon tant? aciert? favorece nu:sr;;;ºü~b1;:.~ go;trº1 recurso con qu~ sustituirla.
no y su idea es Justamente prevenir el des , 't n i8 cd.~¡so q~~ es~ud1amos, usada ya sin
ex1 o ~, i atac10n simple y no deseándose
arrollo de las sífilis.
CJomo ninguna otra persona hiciera uso operfc10nl san]gran~e,. no me quedaba más que
de a palabra con relación á est
t
emp ear a e ectrohs1s.
.
., ,
.
e asun o se
Hay q e t
~
b",
Sornet 10 ~ votación económica la pr
. '. 6
,
u ener uam ien mucho cuidado de
del Dr. González Orueña quedai~loos1ci n como se corta un cuello uterino estrecho
hada por mayoría de voto~.
apro- pues la~ co~tadas mal hechas ecasiomtn á.
D Después se concedió la palabra al Doctor vecii8 c1catr1ce~, defo.rmidades, que no sólo
. Lorenzo Chávez para la lectura d
con ucen á la imposible fecundación sino
trabajo titulado ·'Tumor intraocular" e un 9u_e an _lugar á congestiones de la ~atriz
.C~n lo que terminó la sesión h . bº d a rn ecc10ne~ secundarias y á dolores qu~
as1st~do los Sres. Dres Bulman Ca ien o am~r~an la vida de las enfermas. Como ro~arr1llo, posío, Chávez, Gayón: G~!:¡f~~ ~tflDiezto cortante, he usado con éxit~ el
abela, González Urueña H t d L
e r. árraga.
Manuel!, Monjarás N6ñe~r Pri¿to ºse- d En _la~, estrecheces del cuello del útero soy
' a- ]' e. ºfrn10ln que no debe de usarse la electroorna, Terrés, Troconis Valdés
1s1s mea ; lo largo del trayecto estrecho
.
hay que recorrer y la consideración de iue
la estrechez es circular hacen en . ue
cepto
d b d
'
'
m1 conBrochazos clinicos.
1
, que ª. a e preferirse la electrolisis
Estrechez del cuello del útero tratada con éxit0
~~~f· Inten.ci.ona~mente he querido no depor la electrolisis.
cu elect.rohs1s ohvar'' como la llama Newdan, porque no son las olivas las que deben
L~ enferma, asunto del presente brochazo, t10ne 29 años, hace 10 es casada y nun- e usarse en estos. casos. sino los electrolizadores de extremidad cilíndrica.

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f

jª·

y

�20

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA,

Hay que tener presente también que para lidad. sin que se note que el calibre del calas estrecheces uterinas, lo mismo que para nal tienda á estrecharse. La inflamación cer
las del recto y del esófago, es preciso y de· vicalhacedi&lt;lo,lamenstruaciónesmásabu~'
bido hacer vaTias secciones de electrolisis dante y no es dolorosa y todo hace presum~r
combinándolas con la dilatación Se necesita una próxima fecundación. En total se h1trabajar de$.pacio y ampliar el túnel poco cieron 6 sesiones de electrolisis con interva
á poco y la experiencia clínica·indica cuán- los de 4 á Gdías.--A. de Garay.
do debe uno de avanzar y cuándo debe de
detenerse
Colocada la mujer en posición tocológica
y hecha la limpieza y desinfección &lt;lürresLos médicos y el jurado popular.
pondiente, coloco una valva simple de Sims
(que es la que prefiero) pudiendo usarse una En la actualidad, que se ha reformado la
curva de Simon ú otra semejante cualquie- ley, en lo que se refiere álas causas que han
ra, tomo el cuello del útero por su labio an de llevarse á jurado, creemos que !le reglaterior con una pinza erina, lo estiro ligera- mentará también lo relativo á las condiciomente hacia afuera y con una jeringa de nes quA se necesitan para ser jurado, y soBrawn colocada la cánula á la entrada del bre la forma y manera de cómo se ha de
canalinyectounos tres á4gramos de solución desempeñar este cargo, y si por casualidad
de cocaina ó de stovaina al 1 por 100 y es- nos hacen caso, lo que mucho dudamos, da- .
pero 5 minutos. Después con el histeróme- do que en asuntos de política y de !!'obierno
tro ó un estilete apropiado exploro el canal andamos de capa caíaa los médicos creepara darme cuenta de su dirección y condi- mo, oportuno deci1· algunas palabras sobre
ciones y_ darle al electrizador la curva co el particular, siquiera sea en justa defensa
rrespondiente y saber en qué sentido debo de la clase á que pertenecemos.
El "Imparcial" ha estado eQcribiendo arde impulsarlo.
Según la clase, de estrechez at-Í escnjo el tículos sobre lo honroso que es ser jurado y
número del electrizador, llegando á usar has critica severamente á los ciudadanoR que se
ta los más peqneños. Para introducirlos con resi,ten á cumplir con este cargo tan patrióla mano izquierda sostengo el útero por tico y tan en consonancia con los prpreptoR
medio de la pinza erina y con la derecha republicanos. Nosotros en principio aceptamanejo el electrizador. Dn ayudante con su mos la institución del jurado y la obligamano derecha sostiene la valva y con la ción que tienen los ciudadanofi para cumplir
izquierda maneja la máquina eléctrica, te- con. esta ley; pero no estamo-.: de acuerdo en
fa forma como se obligaádesempeñar el cargo,
nien&lt;lo cuidado del amperómetro.
Voy introduciendo el electrizador suave- y creemos que lo;; médicos deben de ser de
ment.,, siempre sie:uiendo la dirección del las personas exceptuadas de sAme.iante co
canal y cuando se det.iene lo conservo en ese misión. Los jurados están en funciones dulugar haciendo una ligera presión hasta du- rante tr.,i:: meses del año; pero en este tiemrante l Ominutos, int... rrumpiendo la corrien- po trabajan de una manera continua Cl1Si
te cada 3 minutos, un minuto, lo que prodn- diariamente. y hay jurados que duran dos,
ce descanso. Por regla general empleo cuan- tre,; dias y hasta una semana. Dur.ante este
do ro á s 10 mili amperes y no excedo de tiempo tienen los individuo, que abíludonar
10 minutos por sesión. Se siente perfecta sus intereses, sus nego'cios, y ronchas veces
mente cómo el electrizador avanza y cómo pierden sus empleos y quiebran ó cierran
llega hasta la cavidad de la matriz Después su, pequeñ&amp;s casas de comncio. Sólo los rien proporción con los electrizadores intro cos. los influyentes, los vagos, salen bien li
ducidos, uso los dilatadores de Regar y en brados del asunto. Todas las personas tra
las sesic,nes siguientes sigo usando electri- bajadoras á qnienes durante tre" me".es se
zadores y dilatador..-s más gme~o:- hasta lle- les obliga á abandonar sus negocios. tienen
quP. sufrir serios perjuicios. y por esto, sen:
gar al calibre que sea conveniente.
La operación es muy poco dolorosa, no es cillame~te, la ley se hace odiosa, injusta é insangrante y las enfermas por su pie salen tolerable, y los señores jurados van á cumplir
del consultorio, sin tener que hacer cama, con ,sus debere¡:, con la misma buena volunConcluida la sesión doy un toque d ..ntro del tad que si fueran á presidio. Si se exigiera
canal con una solución de aniodol y coloco el asistir, por ejemplo, á cincuenta jurados
en la vagina un algodón impregnado de gli en el año, cuando más uno por semana, la
cosa sería más aceptable y no tan perjudicolt,imolin ó de glicerolado de ictiol.
En la enferma de que nos ocupamos, se cial.
principiaron las sesiones con el electrizador En t.ratándose de los médicos la cosa es
núm. 4 y se ha llegado al 22 y el dilatador mucho más grave; abandonar durante tres
de Regar núm. Hl entra con la mayor faci- meses la clientela, es un verdadero desastre

CRONICA.

que .~oloca en general á los médicos en situ~cwn pen?sa. Es~o bien sabemos que no
l~ importa ~1 al Gobierno ni al público¡ pero
s1 debe d~ impr;rtarles el que por la naturaleza del eJerc1c10 &lt;le la profe~ión, los enfermos son los verdaderos perjudicados· se les
a.bandon3:. forzosamente. no se les o'pera á
tiempo m se llenan indicaciones urgentes
due no pocas veces pueden costarles la via y los deberes de humanidad son antes
que los deberes sociales y legales.
El exceptuar á los médicos del cargo de

21

jurados, no traería perjuicios. á nadie toda
vez que, sobra públ.ico pllra substitnírios, y
~esultamm bene,fi~1ados los enfermos, que
son los xeres deb1les que merecen mayor
amparo y protecrióu.
En la lista de jurados del presente año
~~uran como ~iPnto cincuenta médicos. Cal~
c?lese la cantidad de clientes que estos méd~c, ,s repr~s~~tan y dedúzcase en cou~ecuen-.
cialos perJmcio~.q~esufrirá la Sociedad con
que la ley le e~IJa a los médicos el que formen parte del Jurado popular.

EL MONUMENTO AL DR. ~. ltlANUEL CA.RMONA y VA.LLE,

.
tribuír Y muchos médicos y profesores a .
del finado, y queremos no privarles
a onra de tomar participio en un
:an páatlriótico y tan noble, y que tant~s:::i
ece a clase médica. No nos re
1
falta material de ese dinero pu~s incugrpa a
'
upo

fº1i

.El proyecto~ que publicamos anter10rmente
ha sufrido á.lgunas mó~
dificaciones en lo q·ue se
refiere á la estatua pues'
el precioso pedestal i::e
coni::erva el mismo Hoy
p,ublicamos un fotograbado que representa á la
e~tatua tal como quedara en bronce y consideramos á este segnndo
pr?yecto más artístico y
mas exacto que ·el primero. Y de mayor tamaño. Hay que advertir
que. como la fotografía
se. h11,o en el interior rlel
taller. la estatua se ve
algo alargada y no consnva las proporciones
a,lecuadai::. Calculamos
que el monumento se
inaugurllrá en el próximo ~nes de Marzo, y por,
lo mismo la suh,1cripción
se cerrará muy en breve.
Nos faltan quinientos
pesos para cubrir nuestro pre~upuesto. ASerá
posi1?le que tan pequ~ña
cantidad no sea cubier-'
ta por los médicos de la
R.epública. ó por lois
clwntes, amigos ó discípulos dPl finado?.. .. Faltan en nuestra lista ald
gunos Estados por con¡erlonas estamos dispuestos á darlo Bea o e. c~o; pero nuestro objeto es q~e la
qsubscr1p;~ob'n tenga un carácter general y
"!le con. l uya el mayor número de ersonas poslib!ed, lo que le dará más imporiancia
Y popu ar1 ad.

d~ /

�22

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Varias noticias.
-Ha fallecido el Dr. J. Oñate, decano de
RESUMEN.
los médicos mexicanos.
-El Sr. Dr. Manuel Pavía Espinosa ha
Profesores de la Escuela N. de Medicina ..... . ........ . .. · .. 425 00 obtenido el títnlo de cirujano. dAntista. En
su tesis se ocupa de las afecmones del seno
Alumnos de la Escuela N. de Medicina...... . .
. ..... - .. · 68 25 maxilar.
,
D'
Del ERtado de Morelos . . ....... .
41 00 -El Sr. Dr. D. Fernando Lopez, i~ecDel Estado de Coahuila. . . . .. · 365 00 tor del Hospital General, orga~iz?, dedicaDel Estado de Tabasco. . . . . . · · 170 00 da á las enfermeras del Establecimiento, .un~
Del Estado de Chihuahua ...... · 445 00 bonita fiesta de navidad, la c11al se v:erifico
Del Estado a~ Guerrero ....... . 16 00 en ,rno de los pabellones del mencionado
Del Estado de Querétaro .... ... . 47 00 Hospital.
.
.
Del Estado de Nu~vo León - .. - .. 349 00
-"Uonsideraciones sobre cien raquianesDel Estado de Oaxaca . . . . . . . - ·
87 00 tecias con la estovaina." Este inter~sante
Del Estado de Durango . . . ... - 40 00 artículo que publicamos en nuestro nu~ero
Del Estado de Sinaloa. . . . . . . ·
50 00 anterior, lo tomamos de nn~s~ro apreci~ble
De Tampico. . . . - ..
20 00 colega la ''RAvista de Medicma y de &lt; iruDel Estado de San Luis Potosí.
70 00 gía de la Hahana." .
,
56 00 -En el Hospital Juárez se ha conchudo .la
Del Estado de Veracruz.
Li4a general.
..... .
1,908 10 corn:trucción del departamento de operacioDel Estado de Michoacfo..
26 50 nes y de dos grandes salas co~ sus anexos
lJel Estado de Zacatecas
125 00 para enfermos. y pront? serán maugur~dos.
- - - - También se procede á mst~la~ un gabmete
Suma.. . . .. $ 4,258 85 elt:'ctroterápico completo prmc1palment~ pa·
- - - - ra el servi,·io de la, clínicai-. Estas meJo~as
son de granile importancia y prueban el mContinúa ~bierta la subscripC'ión.
El Sr. Dr. Daniel \ élez. Tesorero .Je! Co- tflrés que t.oma. por los a~untos d~ la Benemité. tiene depositados los fondoR e" el Ban ficencia Pública el inteligente Dir~ctor dRl
ramo Ingeniero Alberto Robles Gil. .
co Hipotecario.
. El J tr. Francisco Vázquez G6mez, miemLos estudiantes de mediti1111 y los Hospitalr~. bro del C'onsejo de T&lt;~di~cación, .acaba d~publicar un i.nteresante folleto titulado: La
Se"ún una di,poRir:ón terminante del Se Emieñanza Secundaria en el Distrito_ Fedeñor P"reside11te de la Repúbli,·a. los estudian- ral. Estudio crítico." En este trabaJo, que
tes y los médicos nacionales ó Pxtranjeros, merece i:;er ], ído 1•on atención, se refuta dnpueden concurrir á los hoRpit,1lles con el fin ramente al plan de estndios vigente en la
de estudiar prácticamente los enfe~m"s: ~~e- E~cuelaN Preparatoria considerándol~ muy
sendar operacion, s, ..te. En esta dispo~1c~on malo, desde el punto de vista instructivo y
está comprendido 11aturalmente el Hospital ednclltivo.
·
Gen•·ral, pues uno de los fines priu~ip~le-El 4º Congreso Médico Nacional. Separa que fu~ (·reado, fué el de.1ue s1rVJ,-ra gún parece. se, t~ata de que este Congreso
para la enseñanza, y mtil servma para estt\ se re11na en Mexwo dentro de cuatro meses.
objeto poniéndose obstáculos para qu~ eRtu- El plazo noR parece muy corto, tant1, para.
dien los alumnos. Estos quedan obligados organizar el Congre~o, como '? ,ra que se
á su vez á manejarse con correceión y á cum preparen trabajos dP. )mportanc1a. En 11ueR·
plir con los reglam,·ntos de estoll estableci- tro concepto sería 1neJor el preparar un gra!1
mientos.
Congreso Médico Nacional, ~l cual SA ver1.l nne.stroslecto1·es.
ficara en 1910, época de las ties~as del Cl'l~Les suplicamos se sirvan leer la carta c·ir· tenario de nnestra Independenc1a.-iY Ch1cul~r que va adjunta con e· te número y que huahua quP opina de todo estof
Bnggy.
puede interesarles.
Hemos girado e1~ contra &lt;l~ nuestros su~sAmericano. de cuatro ruedas, trPs muecriptores por el primer cuatrimestre del ano 11(:H, tres asiPntos, llantas de hule, lan.z~ y
y les suplicamos atentamente acepten nueR- varas reforzado, ca,i nuPVO y guarmc1ón
tro gi,·o en la intelicencia de que atendere- americana para varas. Coche muy ~r?p.io
mos con gusto las justas r.eclamaciones q?e para médiC'o, se \'ende muy harat~. J?mg1rse sir,·an hacernos. Los giros se cobran. m· se á la administración de e,-te periódico.
variab~emente adelantado~. y no i-:e adnu~en
La vacuna en 111 ,\ cademiil N. de Medicina.
subscriptores por menor tiempo de u_n ª~,o,
~
., . d
t C
_
que es el que corres¡,onde á la pubhcac1on ¡· ~~ ha estado ~Jl'c~ti~n o en .es a orpo
rac1on las ventaJaS e mconvementes de 1a
deI t omo.
El monumento al Dr, M. Carmona y Valle.

1

I¡

23

LA ESCUELA DE MEDICINA.

vacuna humana y de la vacuna animal y se
Cómo debe ser un verdadero médico.
nombró una comisión en la que figuran los
El médico -dice Campagne-debe conoDres. Licéaga y Ramos para que estudien cer las Matemáticas, la F ilosofía, la Químiel asunto y formulen dictamen. La misma ca, la Mineralogía, la Geología, la Botánica,
cuestión se está discutiendo desde hace un la Zoología, la Anatomía, la Higiene la
siglo y no se llega á una conclusión absolu- Patolo~a tanto interna como externa,' en
ta y definitiva. Todos los médicos y princi- su conJunto y en sus detalles¡ la Anatopalmente los higienistas, conocen el pro y el mía patológica, el arte de operar, las clínicontra de los dos sistemas de vacuna y en cas ta_nto .las que se refi~ren al conjunto
los libros se encuentra publicado todo lo que de la ciencia, como las partwulares, es decir,
hay sobre el particular. En México, en don- las adaptadas á la edad de los individuos á
de se practica casi exclusivamente la vacu- su sexo, á la especie particular de sus enf;rna humana, se ha escrito mucho, muchísi- medades.
mo sobre el asunto, y en las Sociedades y
Debe, además, conoc ...r medianamente la
en la misma Academia de Medicina; ~e han Historia, la Geografía. casi todas las Ciensostenido acaloradas discusiones. Nada ade cias, el Dibujo, la Música, haber viajado
lantará, pues, la mencionada comisión, ni estar dotado de un gran espíritu de obse/
presentará nada nuevo de su cosecha. Los vación, ser prudflnte, no aplicar remedios
datos científicos como decíamos ya existen sino después de haber arlquirido un conociy allí están las estadísticas para comprobar- miento perfecto de la enfermedad de los
l?s. Si en México quisiese estudiarse prá(,. hábitos ó costumbres del enfermo de sn
ticamente la vacuna animal, sería cuestión temperamento.
larga, difícil costosa é inútil, puesto quepoDebe ser discreto y resF&gt;rvado. para no
demos aprovechar la experiencia que en es- comprometer nunca la reputación de los
to tienen otros países.
enfermos, abstenerse· de predicciones acerEn resumen, todo el mundo conoce las ca del porvenir de éstos; llevar apuntes exacventajas é inconvenientes de las dos vacu- tos del curso de la enfermedad y del efecto
nas, y la Academia de Medicina no puede de los medicamentos; tener una conversaresolver nada nuevo. El Consejo S. de Sa- ción agradable y amena, y una buena conslubridad es el que tiene todos los elementos tituci~n. fí~ica, t~nto,como para poderle ser
n.ecesarios para juzgar del asunto, y si per cosa facil a los gmecologos transportará sus
s1ste en la vacuna humana, poderosas razo- clientes, á veces honorables matronas de 200
nes debe de tener. La comisión ha hecho, libras de peso.
pués, muy bien en no señalar un plazo deDebe tener un juicio, un discernimiento
terminado para presentar su diotamen, lo que exquisito, un carácter mezclado de dulzura
equivale á presentar cortesmente la renun- y de firmeza." (Hipócrates).
cia de su cargo.
Debe ser honrado, probo, culto caritativo; recetarle g.ratuitamente al pob~e, y aun
RIFA.
pagar los medicamentos.
Conforme lo habíamos anunciado el día
Debe informarse de la moralidad de la
31 del mes próximo pasado, se hizo entre los paciencia y habilidad de los enfermo~.
subscriptores que estaban al corriente de sus
Debe i,aber el valor y prticio corriente de
pagos la rifa de la obra de Anatomía Topo- l~s pr~paraciones farmacéuticas, y conocer
gráfica de Testut y Jacob, habiendo sido el b.ien la honradez y probidad de los boticaagraciado el Sr. Dr. Eurique Montero, de Mé- rios.
xico, quien ya recibió los libros y otorgó el
La medicina es una ciencia y demanda
recibo correspondiente.
muchos talentos y conocimientos.
El médico debe tener sanos y perfectos
Un monstruo vendido por una p1trtera•
todos sus sent~dos, ::nucha inteligencia, muy
El Tribunal del Distrito de Dortmund,
buena memoria, una gran destreza en las
acaba de citará juicio á una partera que ha·
operaciom·s quh·úrgicas. Si es muy sensible
bía vendido á un forastero, por 120 malcos
é impresionable, las operaciones no le saiel cadáver de un niño recién nacido, muer'.
drán bien; y si carece de sensibilidad será
to poco después de su nacimiento, y que pre poco caritativo, y antipático.
'
sentaba la particularidad de tener dos cabeNo
debe
temer
los
viaJ'es
ó
visitas
aunzas y cuatro brazos.
,
l e sean penosas por razón 'de la
que estas
El Tribunal de Dortmund, ha quitado á la
frecuencia. ó. distancia. ~ u vida es un perpartera que ejercía desde hacía :W años, la
petuo moVImiento que le libra de la obesidad
autorización de practicar, porque ya no tede la cual no siempre puede defenderse el
nía "la rigidez moral y la absoluta homadez
abogado. No debe prometerse ni una hora
que son indispensables al ejercicio de su pro- de descanso.
·
fesión."
Debe amar más la gloria que las recom-

y

•

�,,
24

LA ESCUELA DE MEDICINÁ.

Premio de á cien pesos.
pensas pecuniariás, porque rara v-ez una
Concurso
entre Médicos Milital'es.
brillante fortuna p• drá ser la recompensa
de sus fatigas.
·
Se convoca :'t todos los médicos militares
No se logra ser buen médico, sino á fuer
rn
servicio activo que quieran optar al preza de estudios1 de observaciones y de desmio
anual de cien pesos, establecido por el
interés.
acuerdo de esta Secretaría de fecha 13 · de
Casa de Salnd.
Septiembre de 1905, para que presenten sus
Llamamos la atención de los señores mé- tr11 bajos al Departamento del Servicio Sadicos sobre la Casa de Salud del Dr. Garay, nitario; en la inteligénda de que se concesituada en la callt&gt; de León núm. 4 En dicha derá para ef:te objeto un plazo de tres meca-.;a se proporciona á los enfermos nna asi:-:- ses, contarlos desde.la fecha de e,:ta Convo·
tencia ideal. Hay exci&gt;lente ~ala de opera- catoria, y de que el punto sobre el cual decione,; con todo lo n"cesario, haciéndose nna be escribirse, es fil siguiente:
"Cartilla de primeros auxilios en casos de
verdadera especialidad dela an1isepsia; magníficas recflmaras, salones, biblioteca, baños, emergencia, del orden médico y quirúrgico,
luz eléctrica, teléfono, gabinete electroterá- para uso de los médicos militares y de los
pico, sala pi:.1·a reconocimienros y curacio- alumnos de medicina, al servicio del Ejérnes, practicantes y enfermeros inteligentes cito."
é instruídos.
Dicha Cartilla deberá constar de una reLos señores médicos si gustan, pueden lación por orden alfabético, de los padecioperar allí á sus enfermo , y seguirlos aten- mientos médic1os y quirúrgicos, que por su
diendo, cobrando directamente sus honora- naturaleza exijan un tratamiento de urgenrios.
cia para combatirlos, con una descripción
Puede operarse de día ó de noche.
sucinta de los mejores medios para reconoSiemµre hay todo lo necesario para prac- cerlos y lo más á propósito para combatirlos
ticar á cualquier momento un embalsama- de un modo definitivo, ó provisional, entre
miento de primer orden. .
tanto se pueden poner en práctica otros que
tengan el primer·carácter, ya ~ea por la falDiagnóstico y tratamiento de lns enfermedades ta de elementos adecuados en ese instante
de fas vías urinarias!
ó porque requieran una opinión más autori"Leccion ...s eh·mentales pór Alberto Suá zada que la de un practicante de medicina
rez de Mendoza, Profesor de enfermedades en servicio de hospital. por ejemplo.
Constituirá un trabajo en extracto, de rede las vías urinarias en la Facultad de Mecopilación, de lo que sobre esta materia se
dicina de Madrid."
La conocida &lt;'asa edit0rial de Perlado ha publicado de un modo difuso, en manuaPaez y Comp., acaba de publicar en esme- le,; de la misma índole, sobre estos primerada edición esta interesante obra, dedica- ros auxilios de un modo independiente, en
da especialmente para los estudiantes y que casos médicos y quirúrgicos.
Será lo m'ás concisa posible, versará tan
será muy' útil al médico práctico, que en poco volumen quiera encontrar lo que desea sólo sobre los accidentes que se presenconforme á los progrt&gt;sos más modernos de tan con más frecuencia al médico militar
ó al practicante de guardia en un hospila especialidad.
Este libro se puede considerar como un tal, y se procurará que no comprenda mubuen resumen de las enseñanzas de la Es- chas digresiones anatómicas, fisiológicas y
cuela de N echer, fundada por el eminente patológica!', por bien conocidas de las personas para quienes se destina, sino 'únicaGuyón .
.
La obra se vende al reducido precio de mente las absolutamente indispenflables paquince pesetas, y pueden dirigirse los pedi- ra explicar los casos y para refrescar la me·
dos á la casa editorial, Arenal 21 y QuL.ita- moria sobre puntos interes.antes que con
ellos se relacionan.
na 32, Madrid.
México, Enero 4 de 1908. -Por orden del
Se'.!retario, el Oficial Mayor.-I. Salarnanca.
Contra el sudor fétido de los pies,
(Dr. .A.. de Garf!Y-)

Lavarse los pies mañana y noche con agua tibia y
jabón de aniodol ó de ictiol. Espolvorear después en
los pies y en el calzado un poco de polvo de la signente fórmula:
Polvo ue aniodol. ... _.... -_ ..••.. 2 gr. 00
Polvo de talco boratado...... . . . . 2 gr. l)O
Polvo de alumbre ..... -----·--·· 2gr. 00
Cambiarse diariamente calcetines y dos veces al
día ca.Izado.

•••
Caminaba un médico á caballo entre abruptas montañas y llega por fin á una humilde choza, esc.ondida
entre la maleza. Examina con cuidado al enfermo, y
la esposa de éste, angustiada y afligida, le pregunta
el diagnóstico. Desgraciadamente, contesta ~l doctor, su esposo tiene cavernas pulmona1·es Ya me lo
esperaba yo, dijo ella, ¡si toda su vida fué un. bandido!- Di·. .A. de G-.

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                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>To.,ro

MÉXICO, ENBRO

XXIY.

31

DE

Nú11r. 2

190~.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS Ml\JDICAS
FUNDADO EN 18790011DIOI011E8.

0011DIOI0111E8.

Jo:stc periódico se publica los dlas 15 y
Se publican Intercaladas en el texto,
61timo de cada mes en cuadernos de 24
DIBECTO.R,
las ilustrac!ouea que sean necesarias.
111ígl11ns, con forro de color y en buen pa·
.•
Se reciben sobaorlpolonea en 111 Redao·
poi, siendo el precio desobsoripoi6n anual
Dr· Adr1an de Garay,
oi6n, oalle de León nfun. 4.
el de 8eie pesos en México y siete oin·
•
,
Los ped.fdos .d!I \a Capital y ~e los EsC)lCntn cn los Estad~s qne se pagarán pro- DreS. Angel GaVlñO Porfirio Parra F. Zárraga tadoadeben dm,gll'SO iil Adnunlstrador
cu&lt;anwntoporcnntrimcstresildelantadoR.
'
'
'genera!Sr.Dr EdoardoJoublanc, Apar
S. Quevedo y Zobiela,
ledo 778, 6 lL la misma Redaooión.
. No soatlllliteu subsoriptorespormenorl
r,ompo de un afio que es lo que corres·
.
IIOIU!C á U!l tomo. Para el extrnnjero $3.00
R&amp;ítel Cama y Dutd Cerna.
Númerouaeltos, cuareataeentRTOI,
,,_~¡ior,...o""
no_,.--.,..,,,------,~------~,--...~=C""C'.C~=-~===""........,,,..,._.--,,-,-,c,:~==__.,...,,,..,,...,-..-.._,...

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León ndm. 4, 6 Apartado '1'18.

Los recursos auto-protectores del organismo.
Nueva base para la Terapéutica científica.
PoR

EL

DR.

ÜHARLES

.

•

E. DE M. 8.A.rous.

Conferencia dada ante la Sociedad Terapéutica Americana, (American Therapeutic Societv,)
y la Sucursal en Filadelfia de la
Asociación F:mmcéutica Americana, (American Pharmaceutical .4ssoci;11ion) .
Tr:idudda y arreglada por el DR. DAVID CERNA

( 1)

para LA ESCUELA DE MEDICINA.

Seiior P,res;dente : Seño11es :

Ha c.reLdo la Comisión invitadora
que la nueva, teoría relati,va, á la far.-\1 acepitair el honor que vuestra So- maco-dinámica, que voy á presentar,
,cieda:d me ha conferido. invitándome ¡mdiera ser &lt;le ailgíin interés no sólo
paira que U-eve ,la ,palabra esta noche, para las miembros de la SociedaJCI de
ciebo pedir iperdón ,por las alusiones Terraipéu:toca, sino también ,para los ,de
qne me vea ,precisaJdo ,hacer á mis pro- la profesión fa!'macéutica, á quienes
pia·s invesitigiacio11es sobre la materia , claimos la más ,corclia,I bienvenida en
que deseo presentaros. Lo nue moti- estos momenlros.
El profe5or John H. Miusser, en
va este a.pa.rente egolsmo c1e mi ·parte,
un articulo purhlic,ado hace trec; años
~e e~plica por si mismo.
(1) En el núm. 20 de LA ESCUELA
D~ MEDICINA, correspondiente al 31 de
Octubre de 1907, publicamos una Revista
de nuestro compañero de redacción el Dr.
David Cerna, relativa á la obra del Doctor
Charlee E. de M. Sajous, intitulada "Las
Secreciones Internas y loe Principios de la
Medicina." La Conferencia del Dr. Sajous
que hoy damos á luz, y cuya traducción se

debe al Dr. Cerna también, trae un breve
resumen general del contenido de la obra
referida. Recomendamos muy especialmente á nuestros lectores un examen detenido de esta Conferencia, pues en ella
descuellan los más salientes y delicados
toques que hasta hoy se han dado al magnífico cuadro que representa la Terapéu·
tica Moderna.-LA REDACCION.

DR. ADRIAN DE GARAY,
Profesor de Anatomía:Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene y Me·
dicina Doméstica, en la Escuela Normal de Profesoras, Médico del Hospital Juárez, etc.
Especialista en Ciru¡¡ia y vías urinarias,
Mer:a y aparatos especiales para embalsamamientos.-Especialidad para embalsa·
mamientos por un procedimiento particular y excelente.-A cualquiera hora se tiene lis·
to todo lo necesario para practicar un embalsamamiento.-Cura las estrecheces de la
uretra, recto, esófago y útero por medio de la electrolisis, sin peligro, ni cloroformo,
rápidamente y sin dolor.-'I'iene su Casa de Salud en la calle de León núm. 4.

�LA EsmrnLA

1n~

LA

nilEmmN.\,

en el ".Aimerkan Journal of Pha,r,ma- Sel·,,a1r tan sólo la lu1oha ·enltre estas Y
cy," se expresó en los siguientes tér- i la i\ at.nr.aleza.
m~nos:
E)1 Dr. Arbra1haim Jrucobi, quien,, d:e
"Com¡pairaido el ,presente 0011, el pa- aouerdo con lla 1mayorJa.,de los 1pr~~~1saido de uinos vieiinte años ,aitrias, oh- cos consí·dera la sim¡ple es.p:ec~aicton
ser.vamos que ,caida día s,e ha,ce menos ,co~o sinóninno de pérdida &lt;l.e itlempo
necesario el u.so de }as drogas."
y •de oportunidia:1, ,c.aract,enza ·esta
.M asentair, en vfr.tu:d de la de~uc- .doctrina nihilislra como u;n ·COf1;1pne~to
ción señail.aida q,t~e ein runos ve1111te .I &lt;le ic;noranrcia é i1111dorencia; mas aun,'
años más ueg'.aria á su ",mlnimum" el com~ ªun 1pecado de omisión ique (ª
empleo de las ,drogas, citó l.a brnnoo- m:enu,do se eleva: á la ·d-ignMad de cn,neumonía y la lbuberculosi:S, como .men."
ejemplos de lo ,que. valen ~l, reposo, el
Insistiendo además, en fa verdad
aire puro y una ah111entac10n adecua- .conrt:enid.a ,en':iia idocrt:ri111a de Dixon, i1e
da.
F d ·
que la tenden1cia d1e todo imall e~ .hacia
,:Más recientemente, Sir
re ene la muerte afirma el iDr. Jaicabi (y lo
Treves ha. exipresa.do una 01pi~1 i~n s,e- ,sos.tiene ~011 casos p.ráctiicos) q.ue la
mejamt-e. Al ad1mitir 1que el hab1!0 d,e ,ta,rdanz,a en l.a aiplka1ción de 1un tratatomar .medidnais ·está muy airraig~do mienrt:o a;diecuado. e.s la causa de que
en1tre las masas, c.ree este fai?ultattv.o se ¡pierda un gra1n .número ~le vidas.
que e1' uso ·de la~ drogas. s1era siubSlttA la v·erdaid, .irnau1l¡pa.mos, y ~ueistro~
tu~do ·por tma ·vida morigerada, una t.ri,bitm.ales algunas voc,es castigan, a
ali,menitaioión nutr.itiiva, Y 1.1na a,bun- los .teraipeu,tas 111üs.ticos, .á l,oc; charl~tane.s, á los ipa.rti:clariO!s de la "cie1~cia
clancia ,d,e raiyos soilaires Y aire p,ur?.
Con frec-uen•cia, i:111dividuos de bien i cristiana," etc., 1_)or rnzon"'" &lt;;d11e¡a111sen.tada reiputación &lt;;ientífwa, P~1b:liican tes; ,pero ·l,a cu,lv,a:bi:lidad. ~e. éstos me.pareceres ·de iguail l111dole. Y 5111 em- r,eGe .p01nerse en tela cl,e ¡utc10, .Y ha.Sita
bargo, se ¿1pt1ed:e aibandona.r el ,uso de podiria e:x;himirs1eles .de oua1qtuer.a fallos me1kamentos?
.
.ta que se les im,puta!se, .al co~&amp;1?erar
Nül1JgÚ111 ip!1áoti-co d,e experiencia., s:e .la a,atilt,uid ele ,n1t1e.Sitr·OS pes"misit·a·S,
atreverá á negaJr ,qiu.e fas nu,eve d.eci- quienes n:aicla ha·cen, naida .'?ft,ece~ -~n
mas pairt-e.s de l()S bwenos serv1&lt;cios .casos difkiies, ,con excepc110n, quiZJá.!S,
iprnfosionales que 1presit,a,mos, depen- 1 de 1111 correctameil11·e cscrüto certi.ficaden ·dir,ectaimernte del 1;'111!pllieo. de los do de defunción si el enfermo :s.t11ct11tnre111:edio.s far.maioéultiic.os. N,u.~slfros en- h
'
...
e.
fenmos no sólo b.us,ca1n, ain.smsos, eI
aittxilio1 si1110 tai111Jbi,én el .pronto crHvio I
Obra cirnmstarncia 1q1uc debe laimencle sus ma!les en un m01menlto 'nado. El .1tarse acerca :del ejercicio •Je la mediméJ.i:co saibe ,i1gual1me111te po.r .experien- ieiina en esltos último1s tiempos, es la
ci.a 1p11á1ctk,a, ,que fas 1elroga9 consiti1t_u- ,creciente ,pérdi1da ide conframza .que s.e
ye,n 9u,s legLtima,s, y, con firecuen.cia, 1 .nata: .ein el ánimo p{11bli1co, con re15¡pecP&gt;us más efica,ces a.r:ma,s die oombart:e, el ,to ,á ,nuesttira ·haibilildad' ¡profesio111a:l. Sin
máls fonnüdable escudo ,c1u,e .puede in- tener en menta las fonmas dive1~sas de
te11poner enitre su,s erufonmos y la im- llJUe&amp;tr.as ,tarea,s diairiias, los irncal:oulapla,cable parca.
bles ,beneficios ·que _;;obre el género huA semejanza die los apóstoles del ma,no .ha ,derramado una l,e-gión con1siaire pu,ro, la alimen1:aición y el a·gua, derablie de .heroicos apóstoles de la
pululan po•r alli :lo.s nihilistas en ve- ciencia ·médka, muohrus ,peir.sonas haiy,
raipéutica, q.u.ie.nes, á igual .del profesor que, en nos 1momentos c1e ipeli.gro, imOsle.r, cree.n en lia ,do.ctrin,a pasiva, &lt;li- ,ploran, .sin v.aálaición a!,guna, nuestra
·oiámaslo as1, ,de qu1e :la,s ·erufermedaiJ.es ia.)'iuda; y sin emiba:ngo, ellas son las
,~e man\trenen ,denJtro de sus propios. lí- primer,ais •q1ue, al ¡prese¡rntarsie la ocamites; y a1q,uellos se contentan c6n ob- sión. nos a,pedrean. Esto :sicede en to-

I

1

1

1

..

ESCUELA DE MEDICINA.

das pat1teis, a·un en los 1grnnldes centros ¡ con eXiceipc10n del menourio ,en la sífide ,enseñainza de 1a vetusta Europa.
.'lis, y &lt;le la qui1níJm en el palu,d,i1simo,
.Así, pues, el Prof,esor Dieulafoy, ele carecen de valor -co11110 agerntes cura:tiParí1s, &lt;ledairó, hax:e poco:s .meses, que 1 vos. Todo vestigio de nuestra gloria
á los méJiicos .se les ,cems.uraiba por to- científica ,deibe ,haibeir ·clesa,o.a:reddo en
dos laidos: ,en 1público, en :los salones, 1907, en que el Presidente de un,a So...
en fos b.ain1quetes, en el teatro, en la cieidad briitánica, e:l Dir. A. B. Bromipprensa, 1e.t1c., y que ihaisrt:ai librns se es- ton, ooó :ase.nita.r, .como pre·liu-dio á sus
criblan exipre.sament,e con el fin de za- eX!presiiones inidivi1duales &lt;l,e o,posiicioherir á La prnfesión médi·ca ! Como se nista, lo siguiente:
·
wm1pre11Jderá, :os resu:Jtados i'llme-d:a"La aitmós.fera esitá cargada ,Je e~
tos de esta call'llpaña son: ·que á mu- cerplticis.1110. Aun en esta. Sociediafd, si
chos, mu,ohos inocentes, .s,e ob)i.g a a ail,gún miembro 1de ernia se rha a:tr.evido
ca,er en .ma1ws de los .charlaitane.s; que á in1t-roduci1r ést,e ó aiq1uel aisu.n.to relalos sis.temas curaltivos, hasaidos en el tivo á traita1mienlto1S meidiici.nales, 'lo ha
mis.ti.cismo y en la fa1seda!d, aJquie- heoho temeroso de 1110 conseguir su
r,en caida dila mayor .p.restiigio, y quie obj,eto, tenie,ndo ,e,n ouenrt:a, ,que si sius
los come11Ciantes en medkimas de pa- a.r.gumenitoo ~1e refirier.an á la. eficacia
tenite a1cu1mu:liain riq1Ueza!S i111con,tables á ele lais ,dwgias 1en el lt.raltamie:nto de fas
co~,ta, '&lt;:le los incautos.
e.111fe,nmeid'aideis, tt:aile'S argt11mentos se¿ Cufál es la causa determinante de rían sometidos á la censma. y recibitodo 1C1Sto? En ,pri1mer l,ugair, debemos dos ,por los inorrédulos ,con sonrisas
ha.cer .un a1111áili1sis i&lt;le las oaus1a.s que desideñooais."
motiivain J.a def.e,ociónó en nues•tras fi¿ No estareimoo 1,u.chmdo má:s bi,en
la5. A la ver.daid, y según lo afirmó con la ig.nora.rucia, 1q-tl'e con los juiJcios
Llewellys F. Barker, en 1900), á la er.ró.rneos, de los enemi1g01s gnatuitos1de
conlClusión ele t1J1 si,g1lo en .qt11e !todas , los meiclí.aamentos? Por otra parte,
lais ciein:ci,atS, con exceivción de la meidi- no es cierto ·que ,e111tire los individuos
,cina, ha,bíanse ldes1a,rro1la:do die tVna más iliutSJtrados .de lai {llrofesiión médica,
ma:nera notable, •paira mu.dhos !,a far- 1 es donde enc.onltra1mos• el 1!11Jáis pron.unma1co-.teraipia, en térmi:nos g;éneralas, ciaido ni1hili.sm.o co.n r.espedto á la efise enconrt:naiba .morilbunda casi.
caici a die 1as 1el rog:a s ?
1A. pesar ele tocio, y :s.i,g1u ie,n--1o Jo
En mi conce,pto, e&amp;be ni1hili,s.1110 teasein1ta1do ,por eil D.r. Jacoby y otros r,a1péu1tico ·debe aitrihuürse á u,na ca,usa
médiicos .di~tinguidos, ¿debemos atri- , en1teira1men,t,e :diE,tinta, 1ca,usa que ca,cl.a
buiit· á una.. i.g,1101rain'cia .suJpina el es,cep- ella :se ha.ce ,máis notabJ.e.
tírcisimc, d:e allg·t11no1s prácti cos con resBioh'at lo .ha diaho, y idie éEtl:o ha pape.c,to á la 1bonda!d. lde los meelicamen- sado un siglo, 1que la. liarmaicología, •en
tas? ¿ Qué 1profesíonistta se altreye11á á sn éépo·ca, .no era u1na ciencia &lt;le que
1rngar la: eficaci,a ,(11el mercurio en la se 1poidían. acu¡par 1as inteli,gei11cí.ais mesífilis, de la quinina e,n la malaria, d•e'l tóclica,s. Y á ,pesarr •J.e los .numerosos
hier,ro ·en la &gt;aneun:i.a siuu.ple, &lt;leil arsé- tra\bajos ,que 1se ,ha.n llerv,a¡rlo á .cabo .paniíco en la anemia ,perniciosa, del ex- ra Msol!Ver ,p,wblema,s, que la farmatraoto ,tiroid1eo en e.1 e11e1ti-11 i~,111 o y 011 cología presenta 1á ,clií.a1rio, la abservala mix;e&lt;le.ma, :de ;Ja a.ntitoxina en la ción, de Bi1oha1t es a¡p:lka1ble, ,a{m en
difterí'a, de La idi'g.ita1l en deiterminaelas 111tteis1tros tiem!pos, á j.u.21ga1r 1por las opiaifec&lt;:iones ,c,adfa.cas, &lt;lei salicilato ,die nio.nies 1q1ue •hoy se la1nzan , s01sten.iendo
sodio en el reumatismo m.us.ctrlar, de que la ,tieraipéuti,ca: no se ha colocado
la es,trilcni.na e111 la ad in,a!l11i•a. v d,e I soihre el nhneJ del eimipiri~no.
dhrO'.S med i1c1a1t11 enito;; q u e pu di cr a ;1 ciTodOIS .s.aJbennos, ,por ejP.mplo, que el
t.a,i,s,e?
me,rc11rio es ,1111 ageinite curativo en 1a
Y sin ,emba1rgo. el Dr. Fra,nk Bi- 1sifüis; ¿,pero se ,comoce ,su modo d•e
llings elijo. en 1903, que l,as drogas. obrar en este caso? Manquat, en la
1

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.
.' 1

\

ANTIGUA DROGUER.LA DE LA PALMA
Profesa 4. -

J

27

México ........ A partad0 313.

'~e!lemos un gran surtido de aparatos, enseres é instrumentos: todo lo que necesita
el medico; todo lo necesario p¡Lra el cuidado de los enfermos.

�LA EscrrELA

28

' 1c1e su "'f eraipeu
' t'ica, "
úlrt:ima e!clicio.n
asi,e.n'ta lt·ennünamit e1menrt:e ,quie no; q,ue
es im¡posilble eXipli.can· los efectos •de
esa drag,a en la afoación ,de reifereincia.
Otro ,d,e l~s 1medicamen.tos asáz eficax.:es en gria,n ,número de enfermeda&lt;1,es es el yodo, lo m,is,mo que sus sates. El Dr. Hare adimma qu,e, como alterainte, -se igmora en lo a,b,olu,to ba
naituraleza ,de la a«ión fisiológica del
yodo.
La e,s,tirella de ,ma:yor magmituJ en
el firmam·ento ide los agent'es medici·rnaile's mo·dernos es la "a.n(ütoxi,na,"
' suerte en cuanto a'
que corre la misma
la expli.cadón ,de cómo sunte sus 'efec.tos. A:l hablaw de ella el Dr. JI. C.
W ooo, ,de~pu,és de t.raer á colaición la1s
máis conor;rl,.s teorías relativas á la
acción ele ,dicha Jroga, sin dejar rle ten·er en ceenta j·¡ c'e Rhrliich. dice:
"Debe.rnO!s cc-nf e\-ar .q ne no te:1 e,mos
uin a j,d ea exaiC't,a aee.re a el e eó m u oh ra
este mecliica1111en,to en, lcl)s enfermedades i.nf eociooas."
El extracto tiroildeo es otro agente
,medfüci.nal 'Ver&lt;la,:\e,ranrente maravilíom, .co'!l pa,rüculari1da1d en el trart:aimiento de la ,mixedema y del creiti.nismo.
Res,pecto de su acci6n fisio11ógica nos
&lt;liiée Laulanié que, hoy p.or hoy, no se
en,a1.1en,tira ·un 1solo rayo· rl,e l,uz 'que no:s
g-uíe ha1cia la solm:iiÓin del problema.
En ,cuanto á fa, ·di~·ital. los Doctores
H . C Wood, padre é J1ijo 1 asientan Jo
siguiente:
"En 1111es,t.ros exiperi.mcn.tos' sobre
el coraizón, al des.cubierto, de los mamíforc,s hemos vis,to en los úl-timos
' digita1li110, por decirlo así.
del &lt;l,raima
escenas ,tan cn11iosas que no podemos
iproponer una teoria su,ficientement•
sa,tisfaictoria ,para explicar la a·cción
fü1iológica de esta idroga."
,E sta ,g:eneral obsauridad de a,cdón
es más ó menos a¡plkable á todos los
imedkame·ntos ,qiue se a1ministran al
initerior.
'
En olo general, la farmacolo.gia. c¡u~,
según la e:xipresió,n despectiva d~ ~1.chat, se enconrt:raba en una condi1c1011
deplo-raible al principio del siglo pasa,
1

1

!

1

1

LA

DE MlmIOINA.

do guárdaiba á la tenmina,ción del
mi s~o. igual ~s,tado de atraso, á pesar
d·e un sinnúmero ele importantes t:abajo~ c·ient!ficos lle1Yados á cabo . por
infinidad' die invesitiigadores e,rndito~.
Así lo exipresó alguna vez .e:l gran cllnico sir Andrew Clark.
Bfe.ctivrumenrt:e, nadi·e ,p,uede negar
que la farmacologla no ha al_canzado
hasta hoy los 1prog,resos ob.temdos por
otras ramas de la m:ediciina, co,mo por
ej eim¡plo, el dia_,gnósiti~o, fa qu Ímica fisiológica, la histologla, etc., r~mas
1q ue han adqni-rido un Luga~ pr~mme1~te en el caitc1.logo de las ·ciencias n;eclicas. Y no obs,tanlte que .Ja teta,peutica es la 1111ás i111¡po,rtan te ra1111a de tocias ellas, pues ba,sado en los . resultados de su aiplkadón, el público. en
O'e.neral e,l mundo entero, en. fin, JU!Z~-a el ~a.rlácter de nuestra habilidad
profesional, la tera¡péutica, repetimos,
11 0 ha salido nunca ele la caitegoría de
arte. s.cncilla y ,lla,namente haiblandc,.
.\ún en n,uesltrns tiem1pos, se adminisfra un remed'io ,por razón de que se
ha ob~ervado ,q,ue pwcluce más ó menos bu.eno~, efecotos en ésta ó a.quélla
enfenmt.?dad. á juzga.r ¡por la ex,p~rie,ncia personal de ,tal ó oual práct,í,w.
Las secciones de los :libros ele texto,
titularlas "natamienrt:o" é "t.eraipéutica " son tan sólo relaciones de las droga1s que, según se aifirma. son "ú1tiles 1muy :par,ticularmeiúe, asa•z e-ficaces, de aHo ,·a·lú," ó que s.e "emplean
1comu111i'mente," etc., en ésta ó aiquella
con·dición pait:ol,ógica, ,pero sin d,a.r la
menor idea ó exiplica,ción a·cerca de
"cómo" obran al ,combatir lo~ prooesos rno·r.bosos. Esto no solo ori-giina
errores á ca,da paso, itoda vez (¡.ue, com.o sucede ,con frecuencia, una: d'roga
útil en un período dado de. m~a enfermedad, ¡puede esta·r contram'd~,ca,da e?
ctro periodo distit:lto de lf :misma, sino ,que tanntbién cle¡a a,! med,1co ~,e ,con··
cienicia con el teimo,r de ,que ~mzas. el
remetdfo :J)'l',escrito res1ulte mas ¡pequclicia(l 1qu.e bernbfi·~O. De ~u1 el
cuerute, ,casi diario, cam1b10 ele ;rn~d1came11tos, ·efec tuado por el ?rache?,
como lo com;prneiban el creci,do ll'tt' mero· ele cliYersas cla~.es de pildoras,
1

1

1

fr:··

~~RcnELA DE

_A,bororn.A.

2H

mix.tmas y otros ,compuestos. que á a1b~ol,u ta en u na sola pero sign,iifiti \'a
veces se enn1e1111tra á la cabecera del frase: "las de:ficiencias de la fisio.Joenfermo ó ea alguna alacena próx; n,a gía."
á su alcoba; tordo lo cual contribuye
Paora ex:P1Jica.r inteligentemenrt:e la
al ·cle~1prestigiti en que ha caldo 'd Ír:· a.cción -de los alltera,n_tes y de los tóniraipéu,tica.
'
cos, ,t1ónii1co.s y al,t eran,tes q1ue á diario
¿ Debe, pues, ca,usa,nnos aclmira,ción
em¡plean los ¡prácticos, se necesita tela circunstancia de .que profesionistas ner un conocimiemto exac,t,o acerca
de reconoc1da habi1lidacl. profesíonis- del metaibolismo en general, base -ele
t:as que se han cfülting·u,j,,Jo en el diag-- la nutri,ción. Aihora bien, Je. que se saibe
nóstico, en !a histología y en la qulmi- SOlbi e el panticular, según si,r Michael
ca patológicas, hayan perdido la fe en Fos,ter, ya, di1fo.111fo, "se compone de
la farmaccterapia? ¿ Estamos justifica- bTeohas y conjeturas."
dos .para atribu,ir á ignorancia crasa
La acción de los estimufanites ,car·
esita desco111fian,za en •un sistema ele te- día1Cos ,p resenta como p,riniriual fenóraipéutka q.ue es tan ir.ra:cional y an·
meno la le111tilt'ud en los m01Vimientos
tiouaido, como ::1011 precisos y .moder- del! rnraz6n ¡por medio de! mecanisimo
nos los demlis ramos de .Ja medkina? , inhil..itorio. Pero los fisiól01g01s, se.gún
A lai verclaid, y "iprecisamenite p.orque
Lanley, "están alm 11rn1,y lejos de sal:a farmaco,tera;pia no ha mar,chaelo con ber con precisión cuáles son los prola velocidad, de las otra.s -mimas de la cesos fiisialóg~cos en que está •basado
ciencia médica, gran número de profe
el fenómeno ele la inhibición."
sionistas," al decir del pwfesor LleLos diaforéticos y los siailagogos aicwellys F. Barker, "la con,sideran casi tivar,. respectiivamente, las glándulas
moribunda."
'
sudorifiicas y las salivaíleis, debiidOI á la
Exaiminemo8· aihora la causa de es- dilatación prodmi·da en 1los va,sos de
ta deploraible ·condición de la !teraipéu· , con el aserto de 1Cha1pnnan, que dke:
tica. ¿,Debemos· •a,trib,uir-la al creci1do e~tos ór:ga.nos. Mas nO's enicontraimos
número :.le irnvestigadores Pn el terre- "aunque va,rialS e:x¡pHcaciones ise han
no de la farma.co-.dinrámica {, que he propue.stto, .relatiivas á la manera ,de
aludido? Aun su¡ponien,do que los c,bra.1 de los nelíVios. v.a:somotores, ninerrores eX1pe.rimenitales á que ya ten· gu n.1 de ellas es satisfac.toria."
dré ocasión de referirme, hayan dila-·
E estuidio de 1los hipnóticos y de los
itaclo su ,progre·so, abrigo J,a fir-me ane ,tésicos presupone un conocimiet,creencia de que, si no fue.ra por lo~ toto exa,0to acer,ca de los iproce~ois ficasi insiltperables 0ibstácu1Jos ,q.ue se sio:0gicos que producen el sueño. 1Pehan encontrado por otro rumbo, la ro según Bradbury, "el fenómemo del
teraipéutica, se tendri 1. ho,y como una sueño está aún envue,lto en el m:~te,el.e 1as ramas más aivanzadas de la me·
rio.'
dicina, ,gra,oias á los traba9os eJGperiT.c,s analgé~:icos, los sedaitivos y :os
merit'ales ele los investigadores. Uno esti!11oulantes de1ben su acción1'--' á la·s
de eS1tos últimos, 'el Dr. Horatio C. mo i:,fiJcacione.s e.n el carác,tier de los
Wood, padre, e11 nnás célelb.re aipóstol impnl1sos que se desµiertan en los fide la tera1péu1hc·a ex¡perimenlta~ entre larmen,tos nerviososr; y, sin embargo,
nosotros, y aivrios otros tan afamasegún Stewart. "no saibemos, á punto
dos como él, en diverso.s palses ex· fijo: ·en ,qué ieon·sisrt:en esOls i1mpulsos.''
:tra!lijeros, nos ha1brla.n da&lt;lo, mucho 1f.ás aún; ei~te factor •tiene relaciones
tiem¡po ,ha, una hase se-gura pa.ra el íntimas. ,con la oxid,ación mus-c-ufa.r,
empleo inteJ.i,gente d.e la~, drogas, si tra,t~nclose de la aicción fisiológic.a de
Sius razonamienlt:o.s no htllbieran sido los anties:pasm.ódicoo y los excita,nltes.
interrumpidos iá cada instanite por una Pern asien,ta LauUan1é qu,e "permane ..
lamenta1ble circun.stand'&lt;l., á la cuall 1lamé la aitención desde el a,ño pa:sado, cernos en una igno.rancfa abso1luta con
retspecto al mecan~smo de la, oxidación
circunsotancia compre1dida ele manera org"ánica."

�30

LA EscuELA

DE

LA

1\fgmcrN A.

Los purgantes p,roducen s11s ef~ctos fisiolóu:Os nos .proporcionen los datos
al través de loo fila:men:tos nerviosos que n:cesi•tamos ,p ara .colocar,~ 1,a farmotores ó secretores, ya sea qtte di- ma•cología soibre 1una base solda, bacho., e,f eie.tos sean debidos á una es,ti- se que tanta ansiedad des·eamos? En
mula da· ,a'C'tividad secretoria ó :peris- todo es,piritu de sinceriitlacl -cr~o. que,
táltica. Langley, sin embargo, :'°stie~ á juzgar por las ,actuales con.cltc1011es,
ne que la,s refaciones entre el s1ste111a es ,remota toda es1peranza.
nervioso de los· ,intestinos y el cereEn primer lu,gar, un examen _su,perhra1 "son, hoy IJ)Oil' hoy, nar.1'.'. más qu·e ficial ·de la litera1tura de la, fiswlogLa
supu·estas."
. I nos revela el 1hecho ·Je que hay muy
Los eméticos sugieren un conoci- pocos que se .dedican a,l estudio de los
miento amplio aicerca del fenómeno pro1ble1111as íisi.oló,giicos á ,guie he heoho
fi.s,io.ogico, ·,por ,medio ,iel cu_al se :pro- referencia. En segurudo h:;¡;:::.r, se .ha
duce el vómito; .pero, ail decir de Fos- &lt;lescuidaido la aiplicadón del ptincipaJ!
ter, "es ,oompliicado y _en muchos ca- método 1p,or medio ·del cuail la ,labor
ws obscuro el imecan1s1110 ner;yioso del fisiólogo fueria más fructl&amp;erai;
que procLuce. el vómito:''.
.
métodlO sugerido por los asertoS' de
;Para explwtr la accion de los dm- un gran maestro .ruso, el profeS10r
riétic0,s debia cometerse á fon&lt;lo. el me.. Pawlow, á ,efe,cto de q,ue en muchos
ca-nismo ,fisiológico por med10 de!l ca.sos el ,mlédiico pronuncia un ve,recuail se prod1Uce e.! vómito,! :pero, al I .clicto miás correcto (trat'ándose de los
decir de Foster, "es comq)hcado "! en fen!ómenos fisiolbgicos), ,que el fisiómuchos casois obscuro ,el meca.rnsmo logo ,mismo, y ·de que la o:bser,v·a:ción
'
.t "
nervioso que produce e.',1 vomu
o.
.
dínica continuará siendo siem1pre una
Pa,r a ex.pli.K:ar la accion ·die los &lt;lmmina rica en hechos fisiológicos.
réticos debla: conocerse á fondo el meEn tercer lu1gar, Los fisiólogos, y lo
caniismo fisiológico ipo1r medio c].~l c.ua'l
se efectúa la s.e.creción de la or111a; Y digo -con ,b&lt;astanite pena, se alejan de
á este re'Spec-toi Landoi'S aS:rnna q:ue nosotros caida dia más y .más. No ha"hasta hoy tan ,sólo s·e conoce 'la i11- ce mu,ahos aiños que un .fisiólogo, el
fluein'Cia que los nervios ,vais01t:notores Dr. Meltz,er, dijC&gt;:
ejercen sobre los. yasos .rena1l~s para
¡¡La fisiologia tiiene un linaje mépnoduicir la fi.l:tr_acion le 13: onna, lo dico, fué .creada por los médicos, y ésque quier·e idec1,r .q:ue se ugno:a par ·to,s le praporcionan aún asistencia y
compileto cómo. obran lo'5 nervios se- alojiamient,o. Sin- etmba·rgo, la fisicolocretorio,s.
.gfa lia11za. sus frecuentes ,gri•tos de inEn una ,paléllbra, pues, toda subdi- ,
1diepenr.:lencia ·directamente contra la
visión 1.1mipont an t e &lt;l e la terapéutiaa 1111edkina. Esta es .una cien,cia prácticarece ipor ·decirlo as.i, de los más ca, 1pero demasiiaido inexsac~~; y_ la fi'
· · tos •por medio
conOICLmten
esenciales
siolo1gla pre.tenide se,r una c1enc1a pu..d,e los ouales .se 1pu1diera dar un~ ex- ra, exaicta. Por esta rnziÓn orocura aleipli.cación radona,l con resipe.ct? a la j a,rse de la medicirna, manifestando
a·cción fi.s.iológkia de !.os med,1camf,n: dese.c,s de asociarse .á la flsica y á la
tos. y ésto 110 es aiplicaible tan s-ólo a. 1 química, ó, mejor idiaho, de .re.ducirse
la terapéutica:: la._ 1pa.itolog1a sufre Y ha á estos do·s ramos de la cienda."
sufrido por la misma irnusG., to1a v·ez
El tie11111po 1ha venido á confirmair la
que, en úHimo aruáli_sis, lc:1 eJe.ctos
morbosos de las 1tox111a·s ba:ctencas. ve1~dad ele los •an teriores conceptos, y
de la·s endotoxinas, -de los venenos, ú ha.cer mlás pr.oif.tmda mi ,convicción
ebc., se manifiesita.n en la eco1w~1~a: de qu·e la meidicina, y ,muy particular·
de la misma ma,nerta. que las dosi_s mente la farmcrcolo.gía, seiguir.á 1mantóxicas de los medicamentos aKl'im- tenién.do,se en st1 aictuail •d,e¡ploraible
co1rdición mientras e,spere obtener de
nistrados con insistencia.
¿Hay alguna es,peranza ·J·e que los los fisiólogos una explicación satis1

ltl'!ClTELA ll.B

l\1Jwrc•1x.L

81

1'fac.taria, inequi,voca, acerca de las e.x;pucs.to á la exiperi-menitación. ·úa
funciones orgamcas.
· .creencia .,que se aibriga en -estos casos,
·Esrto no ,quiere decir que no se del)e a1pa·rece aun más aibsurda cuando á
censittra·r á los farrmacólogos también; I los números ,menlCionaid.os aigregamos
r·ero ,sus deficiencias, á l•a verdad, no el ,heoho de ,que la .droga 51ufre una
s·e pueden atribui·r á falta de esfrermodifocación quimica en la san:gre,
zos !Pan jiluci,dar nmltitu1d ·c1e pro- , (ya sea ,que se •dé por la .boca, por
blemas que á aquellos, ,según 1se cree, ' el recto ó lhipodiérmicamene), mucho
toca resolver. Esas defi.ci·encia·s se de- an1tesi ,que llegue ,á ¡ponerse en corntacben, en mi concepto, .á errores de ·p r·o- to con la 'fi.bra muscui'ar, y que una
cedimientos ó inter¡pretación en el , gran ,parte de la sangre está pasanrnr,so ele sus traiba1os ex.peri1menta- do constantemente al sisteima linrfátiles.
co, lleviánclose consigo di.cho liqui1do
Entre dichos errore.s se encuentra una ,porción consicl'erable de la ,droga.
la .creencia de que las -drogas aidmi- ~or otra ¡parte, si la di;giit.al obra &lt;linistraidas por la boca, por el recto ó reictam ente s.o1bre el cora,zón, ¿ipor qué
hi1p~dérmicamente, pasan á los tejjjos es (fne su influencia es nnás e:fectiw
y e1ercen su alc-ción sabre éstos. En soibre el laido dernaho de este órgano
los libros ·de texto, 1:)0r ejemplo, se iq,ue sobre el izquierdo? Si .la ·sang,re
afinma que la digital aifecta directa- lleva la 1digi:tal ·al corazón, todas la.is
mente la fibra mt.t,S!Cttlar ·del corazón, fubrns musculares de,bian ser ,a¡fectay q,ue el a.Jza ·de la presión arterial y das de igual manera bájo la acción die
el aumento en el volumen del pulso, aquel me,dicamento, y no·· unas ms
se deben p-rincipaJJ,mente á la fuerza qn~ otras. ~xist~ otro hecho signifiim.pu.lsiva ,que la ,d,roga impart-e a1l ór- cativo: ,prevra sec.ción d'e la médula
gano cardíaco. Esto se basa en los e~ipina:l evita los eifectos de la• droo·a
.,
....!
b
resulita,clos,· ·:le aquellos exioerimentos, en cuest10n, oua•t11UO se administra al
1
en que el ,co,raron, al des·cu·bierto ó interior. E,s de toda evidenicia que la
aislado co,mpletaimente del resto del 01pe,ra,ción a.ludida no evimria la alCorganirsmo, rect1ipera su a.c.ción ritmi- dón 1de la digi,tal, si ésta c:!:::-ara dibajo la irnfluenóa de una solución recitaimente sobre la fibra mus,cular
cai 1
.ele digital. ,Pero este ,procedimiento . cardiaca. ¿Debe, pues, c-ausarn.os soreXiperimental e,s engaños.o, y lo· prue- presa el .hecho d'e ·que los ,joctores H.
b.an los he1ahos 1qu1e pa,so á eX1presar. 1 C. :W:iod, p~~e é hijo, aiS1eigmen, en
La ,miás; ,dlélbil soiu.ción que obra so- ,,la ultima edicion ,de su "Terarnéutica
r
,"
bre el órgano .cardla:co, a1plirn;Ja direic¡que en el presenite oo se pue-de pro•tamente, ,paira producir el efecto alu- .,poner un.a teoría que e.x:pl'ique ele una
dido, es de r sobre .50,000. Ahora manera sttrfi.cientemente clara la a,cbien; urna .grande ·dosi•s terapéutica de ción de la drO'ga ?"
"digita,Jina," ¡por boca, es 1de r l4 de
Se ha desmostrado cllni'ca y e)Qperigrano (o. r.5 .gram.), la inm.t, ,.:Jisuelrt:a menta:lmenite qu,e las ·Jrogas, en su
en el líquido san1gulneo, ,pnoduciría maiyor ¡parte, Olbr.a.n, en lo general, souna ,solt1.ción cüatro veces más débil
b!'e, los centros nerviosos, y ,que lOls
es decir, sería de r sobre 200,000. Hi~ fenomen.osi ·q'll'e se observan en consepodérmica.mente, I 1¡4 ·de grano cuen~ia :1; ello, ó son producidos por
(0.004 grnm.) de di,gitalina prnd,uce la ag1tac1011 (le estos centros, ó son el
e1e-ct.os fisiológ~cos bien marca.dos, y, r_e~t11ltado de una diminución ó pariá· s111 em¡ha·rgo, esta •cantda1d equi1vaile
lllsis ciom,ple1t'ai de su activird'ad funcioe~; J.a corriente san:g-ulnea, á una solu~ na'L
c1011. de r sabre 800,000, solución diez
El doctor Carlos Richet de P,aris
Y seis veces más dié.bil de la que rerul- ha d'icho que Los tóxkos '(.con rara~
I
mente se necesita :para i111fl.uir en la exceipcioneS1) casi no son venenosos
contracción 1mnscnlar de un corazón á no se.r que obren directamente so~
1

�32

La

bre la "celdilla. nei:viosa. Y agrega el consiguienle vaciamiento de los órganos cono·estiona•dl()s, por los resultados
b
'
•
di1s1tinguido fisiólogo, ·q.ue en el org~de l,ats experiencias mas recientemennismo, la cel&lt;liUa nerviosa, con detnmento de otr.as celdillas (las, muscula- te practicadas, se ha creL:lo que la
droga en cuestión, en realidad, conres las glandulares, las epiteliales),
tra1e las a11terias. Un aniálisis. sin emes '1a más sensible :á la acción tóxica.
bargo, &lt;le estas eXiperiencias, demuesSiendo esto alSÍ, las celdillas nerviosas
más sensiibles, es decir, las d·e l,os cen- tra que la teoria es la verdadera, y que
la con'stricción de J.Qls vastClS observa•cla
tros netviosos, s'On las primerais en
por aJo·unos. investigad'Ores, no era desentir la in,fluen-cia ·de lalS dósis ·tóxibicl,a, la d,roga. La enorme cantidad
cas mínimas que re¡presentan nuestros
ele ésta, empleada en Ja.s experiencias
medicamentos; y he aiqui lai razón 1por aludidas, habla •producido ltna .Jilataciué cantidades tan ip~queñias de ac~- ción vascular tan intensa, que á connitina, como, por eiemplo, 1\400 ~e secuencia de ella haibia wbrevenido
grano (0.00016 gram.) pueden de:pn- 1
•1u1a in1hibkión en el catabolismo de
mir 1toda la ciirculación, y ,causar tor- los product01s excrettorio:s en los capipeza muscular y cUeibilidaid ex~;ema, lares periféricos; y estos ,productos,
asi como, ·quizás, una senisacion de
siendo, como s,on, :podero"v" cvnstrkhormirrueo en lais extremidades.
tores vaisculares, se:g-ún la más recienUn ~egundo error experimenta•l que te teorl.a emitida sobre la nrnteria, esno~, lleva á la confusión en la mayoría tos productos, repetimos, yenclan la
de~ los casos, es el uso de los aniésté- acción vaso-dilata ~lora del veratmm
sicos en los animales empleados para viride, dando
P'ºr reisulta1do la con·sest:udi,ar J,os efectosi de una droga dc3:da.
tricción vascul.ar.
Por ejemplo, 1se había considerado el
El error que deibemos considerar en
cuernecillo &lt;le centeno ·001110 vasoconstrictor, según los extensos estu- seguida, error que ,también ha, extradios ele reputadios investiigadiores, hasta viaiJo el criterio de los investigadores,
que otros, basa,clos en gran. número de es el ·uso ex,perimental ~le cantidades
ex¡perimen'tos, ,han venido á declarar enormes para determinar la a•cción
que el agente .Je referencia no produce I fisiológica de un agente terapéutico.
conce.1~tración yascular. Exammaida la·\ En ,un estudio recien te relativo á la
cuest10n clete111damente, se ha encon- acción terapéutica del yoduro de ¡potatrado que el éter, que se administra sio, por ejemplo. el experimentadof
para producir la aneste~ia ~n el animal adminiisüó á sus animales dosis que
experimentado, es en sl misml() u11 p,o- en el hombre represent2:ban 346 graderoso va1so-constrictor. Y rcómo po- nos (23 gramos). Los ekctoS' produdía asegu.rarse, por tanto, que el cuer- cidos por semejantes cantidades nó
neci.Jlo de ,centeno caitrsaiba una con- I sólo no dejan ele ·darnos una idea miás
1tracción en va·sos ya contr,a:idos á un ó menos exacta acerc.ai de la a,cción
' teraipéutica del me-Jicamentio que se
rrrado nota1ble ·por efecto ·del éter?
:,.,
Otro error, qüe es •un obstáculo pa- eistudia, sino ,que ~e 1¡:nreden considerar
ra el progreso ele nues,tros conocimien- como los ~le 1111 yerdadero envenenatos, relativ{:s á la acción ele la1s d.roga·s miernto. Dice muy bien Hale \Vhite:
que a:fectan 1parti'cul,armente el siste- cuan1do una droga, en dosis moderama carclio-vas,cular, es qne no se tie- ·.:1,a,s, estimula una función. en grandes
nen en cuenta los ,productos excretto- cantidades. la paraliza- con frecuencia,
ri·os ,como factores en dicho proceso. Esto se puede a1plicar á una gran ·parP.or ejempJ.o, aunque el "veratrum vi- te ele los ex1perimen•tios que se nos han
ride" se ha con·sicleraclo como un po- dado á conocer. y al hecho a1puntado
dero1so ·dilatador de los v,aisos, capaz
se debe atrihuir nueistra actual ignoele caiusar la acumulación de la sangre
en los ,prooundos grnndes ttl'bos, y el rancia con respecto á la acción frsio-

i

•

1

1

BOTICA. DE LEON, ESTABLECIDA EN 1855
ENcrso, Farmacéutko graduado.
Facultad de Ohio, E. U.
Especial atención en el despacho de recetas.

Responsable:

AMBROSIO

CALLE DE LEON NUM. 9. (Frente á la Oasa de Salud del Dr. Adrián de Garay).

~SCUEU DI&lt;;

lógica de muchos de nuestros medicamentos.
La q,uinta cau&amp;a de nuestra información en la materia, es la creencia de
que ¡p10rque ciertas drogas, la atropina, por ejemplo, paralizan las terminaciones periiféricais · de los nervios
.
'
por medio de una acción directa cuando ·se les a.plica loca1lmenJ!:e, elÍas deben producir el mismo efecto cuando
se les adiministr,a 1por la ,boca ó por la
via :hipod:érmic~. Si la dosis má:s, pequena de atropma que pueda pro::lit1cir
un efecto fisiológico, a:dministrada á
un animal, se u1sa par.a hacer una solución con. toclia la sanigre y la linfa ( en
que ,ha circula1do la droga) de otro animal, 1e i~ool peso, empleado para una
experiencia de comparación, e::~ encontrará ,que dioha do··is resulta inerte: P:imeramente poq:.ie la solnción
obtemda de la manera des.crita e·; débil, y, en segundo lugar, poquc la
dr:oga ha suifri:do una .!.'!Le;ación qu!D:t·~a. por la acción de los cue11pos a:nJ!:1.00.xicOIS de la sangre. En el animal
viviente, y con ,particularidad en los
ca;nívor.os, este último proceso es
mas activo que en la sangre extraldai ·
á grado tal, á lia yerdad, que el lliqui~
·do s.a.nguíneo derivado de ;un animal
que ha Ssufrido los efecto·s fi,siológkos
de la droga ailu :!.ida, resulta aibsolutam~nt~ inerte. Del error 1Señaladc son
¡prm.ctpailmenite victimas los fi,siólogos, error que se ,puede aplicar á los
efectos _de ~a pilocarpina, la muscarina, la 111c01tma, y otros akaloi,j~s, em¡pleaidos por ellos en sus experiencia!l;
P?eis muahas de las conclusiones te·
mellas por aquellos invc$tigadores como justificada·s, son realmente :l.efectuosas y faI,s.as en s,u aplkación.
La sexta Y última causa de nuestros
errores en la m'at'eria, á que deseo llamar vuestra Mención, ec; fa que ind~t ·
~ablemente ha costado mu·chas vHas
ª ~her: Lai presunción &lt;le que cierto~
feniomenos pro.ducid:Os por la1s drog:is
son mia,nifestaiciones de una función
n?r;mal. Se dice, por ejemplo, : le la
d1,~11tal ha:ce menos lentos los movimientos del 1corazón .por excitación

l\bmCIN.A.

33

de) neumag1ástrico. Sin embargo, no
existe t erreno firme en a ne basar esta
cr~enda. En primer lugar, y oomo
asienta Porter, "no se conoce la natu~leza del aparato periférico por medio del cual el neumogástrico retarda
lo~ movimientos cardiacos." En segundo. lugar, la.is coronarias y otras arte~i,as del corazión, ·á 1pesar de que los
fis10logos enseñan lo contrario están
provi·stas de nervios vaso-moto~es co'
mo es,tia., ·dem10s&gt;traiJo con las micro~
fotograíia,s que se encuentran publicaJd3.'s en mi obra intitulada "Las
Secrecione~ ! nt;',rnas y los Pri~cipios
de la ,Medicma. Ahora bien, se pu.ede probar que todos los medicamentos
que retardan la a cición del órgano &lt;le
r~ferencia, P1:&gt;ducen este efecto precisaimente deb1-do á la constricción que
ca·u~an en estais arterias cardiacas; es
decir, reducien!do el volumen &lt;le la
s'angr; ,que abasitec-e las paredes &lt;le!
oora7on. Por tainto, no estamos en presencia de un fenómeno normal cuando, bajo la in.fluerncia de ,dosi; grandes _tle aigentes cardiacos. observamos
Ie,nttt~d en los movimientos, dd cor,.zon: ~mo en la de un efect o mo11boso:
deb,ihdad :Jel músculo cardiaco, .á cuyo factor de1be aJgregarse la aumentada .resistencia q:uie todo el sistema arterial ,presenta á 1'a1S corutradiccion ºS
del ·Corazón, lo cual se tendrá co~~
otr~ :~usa,que ipor fin contribuya á Ja
par:ahsi·s. de este órgano.
1

1

. Podrlan traierse ,á colaición otros
e1emplos 1de los errores en que están
basados nuestws conocimiento·s gen~ra,le,s respecto de la acción fi.si,oló·
gica, de las d~ogas. Pero los pocos enumerado.s, Y sm .perder de vista las imper.fec~iones 1señaladas ·de la fisiologla
has~ai,~n 1para demostrar por qué la it:1e~
raipeuttcai ·no se ha mantenido en sus
pmgres?s á la, altura de otros. ramos
d~ la cte?cia, médi·ca; por gu,é ha tent?o razon el prüiesor Sollmann
miembr~ d~J Con~ejo de Farmada d~
la: AsocLaicion Medica Americana, al
e~pr~sairse, ,poco ha, en los siguientes
termmos:
·

"H ace una genera1Ción en· que la te-

�LA.

LA Et:WUEL.A DE }bDICIN.á,

rapéutica se tenla como arte, :próxima
á convertirse en ciencia. Hoy no se
puede clasificar ni como arte ni como
cien-cía; se le puede considerar ltan
sólo como una confusión."
As1, pues, me ,creo oon derecho para
insistir en qu·e neceisitamos imperiosamente dedicarnos al &lt;lesarrollo de
nuevos y más productivos trabajos intelectuales, si ,d:eseamos ensanchar
los horiz,o,ntes de niues&lt;tra .profesión,
fomentar sus fines humanitarios y
perpetuar su existencia misma.
Abrigo la creencia de que, como
farmacólogos, ¡podemos ,concienzucLamen1te remediar el a:etu al estado de
cosas y col,ocar iá la tera-péutí,ca en ·el
digno 'Puesto que una dencia debe
ocupar. En ninguna época de la historia .Jel mun•do, como en la presente,
se ha encontrado la medicina más rica en heohos clínicos y e.xiperimentales, hec•hos ·que 1precisamen,te se necesitan· para llegar iá. La meta de nue·stras
ambi,ci,ones . .Consta:ntemente esouichamos ex.pres.iones adversas relativas á
nue&amp;tra •profesión, ·s'Obre la cual, como
arte, se hai coloca:do la marca .deS'pectiva del empirismo; pero, como ha
diaho Huxleiy:
"Toda verd,a•dera cien'Cia princ1p1a
p,or el empiri•simo, y precisa,mente toJa ci'encia verda d·era es as:1 en los esfuerzos mismos que ihaice p,ara salir del
es,tad•o ,emplrko."
,Con los elementos de ,que ,podemos
disponer, nec'esitamos -tan 1sólo ha-cer
wn esfuerzo su:premo para remover de
nuestro escudo, de una vez ipor todas,
el moho del empirismo. Multitud ,je
obreros, esos, á quienes se refiere Oliver W endell Holmes cuan•do esc!'ibió:
"Bendito aquel que no conoce contienda más despreciaible que la larg.a luoha del Arte -conitra los enemigos de
la vidia ;" ( 1) mu1tituid ,je obreros, re.petimos, ·han d'eidicado su ·existencia á
la humanidatd doliente. No nos habrán
legado 'l.l'll edifaio teraipéutico, ni si1

1

1

( r) ''Blest is he wiho know no meaner striife
Than Art'~ lon1g stmgigle wi-t:'h the
foes oí life."

quiera, ·qmzas, sus cmuentos; pero
nos han propor·cionado los ,toscos materiales -con que constmirse pueja, A
nosotros toca l'evantar la obra. En la
actualidad ;podremos hablar •de conf,usión; pero la confusión también existe
antes de que cada. piedra, cada columna, de cualquier edificio ·gra:ndioso,
!haya sido colocaida en su verdad:ero
lugar por la inteligencia constructora
&lt;lel a11quitecto. "La terapéulüca necesita, hoy por hoy, más bien que ex·perimentadores, ar.quitectos y constructores; y cuando este hee1ho sea comprendido oomo se debe, haibrá comenzado una nueva é.poca para 1a medicina en -general, época que uhimadamente nos llevará tá la cú:spide ·del
más alto de los triunfos humanos: la
conquista de las enfermedade~ en todas sus forma·s.
1Paso, :pues, á daros en c,ompendio,
el resultado de mis .propios esfuerzos
en este particular, esfuierzos que em1pren&lt;li hace veinrt:e años. Puede la teraipéuüca no existir como ciencia, pero un examen escl'lupuloso de t,odos los
ramos del sa1ber relacionados con la
me'.licina, me convencieron de qut una
vez subsanados los errores fisiológicos y farmac,ológicos que ihe señalado,
la acumulación de datos cientificos
inoonirO'Vertibles •de que pod·emos ·disponer nos proporcionaría los elententos necesari,os para 11egar á un iconccimiento exaidto con respecto á la acción de las drogas. Me fué nreciso tscudriñar la fisiolo.gia, la citología, la
embriolagia y aqiue-llos ramos más
comprensivos de que forman parte,
la zvolog1a, lai ibotánica y la qu1mic,1
fisiológica, amen de otras materias,
para cerciorarme de los datos que todais ellas pudi·eran proporcionar. Cws.áronme una impresión profunja l'Os
tesoros que guardla1ban estos &gt;departamentos auxiliaTes de la ciencia. SOibre
todo, observé que la medicina clínica
sostenfa la opinión del profesor Pawlow, apipión ,cita•da al ,rincipio de es1te trab'a,jo, siendo como es aauel~:i rama de nuestra profesión. "una mi11a
rica en hechos fisiológiC'O$."
(,Continuará.)
1

EsouEL.A DE MEDIOIN A.

35

BREUES JIPUDCES DE CERJf PEUCTfJI
POK EL

DR. MANUEL DOMINGUEZ, PROFESOR DE TER.\PEUTICA.

·---··----

PURGANTES GERMICIDAS.

mie~itos que registra la .historia proCompren-des este articulo los medi- dwc1dos ·por el ,heleoho.
«:amentos P?1-: cuyo efe-cto son expulsa. El helecho h~ITilbra y diversas es,pedos lo~ par~s1tos a,nima,les que habitan c1es de polypodmm ,que viven en el
.en .el mtestrno. En lu¡g ar distinto nos Valle de Méxko, no son wsiada·s ni se
. l
prestan á substiituir al aS1pidium filixocupamos de los epizoarios
t
j .
.
y ep1p 1y- mas.
os, eisi ,, ec.1r, de los parásitos animaI a·
. n ica.ciones.---,El heleoho macho
1es y ·vegetales ,que suelen encontrarse
en la .S?'per.ficie ó iá corta ¡profundidad ti.e~~ bien demostrada su aioción parade la piel.
sit~cida sobre el botriocéfalo y el an. Los helmintos ó gusanos 'del intes- qudostomo duodenal, pero fracaisa si
t1110 for~an dos ,grupos ,princi.pales:
se le usa ·contra el tenia anmado.
l~s teno1des (,pamsitos en forma de
Modo de ministración y dósis.--1 PoLvo: de 8 á 12 e-raimos,
·tomado en
cmta) ,y los 11 em t 'd ,
· .
·
· .a 01 es o ,gusanos ci~
11 ndncos. Dos deben ser ·pues los aiyuna,s en IOO ·Ó, 200 ,graimos de agua,
gru'.!:os medi,cam_en'tosos, s egún qde su y 2 .horas despu,es se prescribe un
acci;o~ •sea ef ~dtwa sobre unos ú otros ,purgante de escamonea, ó de calomel.
patía~1tos, y á esos .gru,pos ,danles tera. El .-extracJto etéreo se ¡prescribe orpeutistas lo
b
dinanamente en l':ímsulas o' en form-a
"
. , s n,?1n1En
res e.~te
el{: "tenlfu:gos"
"'""Y
y ·vermlfu.gos.
orjen nos .de e1ectuario, en dosi,s
hasta •de 8 graocu¡paremos de las srnbstarucias que les mes, y de~pués un !purgante que no
pertenecen.
r s~a ·Je a·ce1te de rkino, 1porque esite
i disuelve el ácido ifilicilico. Las cip,sula~ del doctor Henba, ide las que aiconTENIFUGOS.
I se1aimos .seis en a'Y una.s ( dos ,ca,da -cuarI to de ,hora) nos han da-Jo !buen res,ulHelecho macho.
tado, ern¡pleando dos ,hora,s después UJ1
r '-''
purgante de calomel y jalaipa.
(Dryopteris, ais.pidium ó nephrodfom

¡

KOUSO O CUSO.

filix-mas.)
1Se us·an las cepas de esta criptógama ique son ulbér,culos oblongos de
-corteza cor.ea.cea, ,de olor r~pugnaute y
de saibor amargo.
Contiene .eS/te heleaho: aceites fijos
Y voLátiles, una resina áicido fi.lidco
un glu.oósido Jla,mado fiÍ T
'
divens•as sulbstancias d~x\~nfeªrY at_ras
..i.
•
.
tOr imJ).On·ancia. Se atribuyen los efectos
~el helecho al ácido filic,iHco ; pero debemo.s suponer sean también fa t .
&lt;le al'gún valer los aceites fijo y v:~~~i5
El ácido filicilvco es :tóxico de·b··, dt .
sé a el
b bl
'
ien
' pro a! emente, los envena-

°-

(Brayera anthelminltlhica).

¡ i asL ~osiaceas
fl,ores de esta ¡planta, de la f. je
dan el ,Cuso roj.o, si l'lon

J

las ,herbras, .Y ;el Cuso am1arillas las
m~scu mas, sie_ndo más a1atirva,s lais
primeras. ·Contienen: •tanino un aceite es.encial y otro ,graso, ~na resina
acre y ama
b
.
1
. rga,, una sw stancta amorfa,
a;~r~isoto1ma, a )a. que su deis'Cuhrklor
u:ye as .Pr?P.1edadies del cu.so, y
1
j~ .c,usm~, ·prmct¡p~o cristalizaple que
. tfslputa ,a l_a anterior los efoctos de la
m oresen{:ta.
El cuso es .msolt11bl.e, pero. en el agua

�86

LA EsouELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

El cocimiento de la corteza freis,ca
hirvienlte de51Prende ,con facilida-d sus
principios, dando á la bebida sabor li- produce con frecuencia nauseas y en
o-era,mente acre, á la vez que causa en oca.siones vómitos y diarrea acompao 1boca una 1sensac1,on
. ' ·parec1ºda a' 1a 1 ñada de cólioos.
la
1La peletierina en josis de 0.40 obra
qu1e causaría el .serrín de ma-Jera posobre el sistema ner.vi-0so, produciendrida suSipendido en aigua.
La ,poción de ·cu.so preparada con do cefalalgiia, vértigos, perturbaciones
unos 15 gramos que se d:eibe tomar sin visuale.s y aibatiimiento de 1-as fuerzas
filtrarla, es 111auseosa, iprodu,ce evacua- fískas. Se le •s·emeóa al Curara en su
ci,ones alvinas y eni al!g,.mos casos vó- acción ipara1izante sobr.e los aparatos
miltos, ,pertu111baicio111e1s .psíquicas y aiba- perifér,i.co.s de la locomoción; y en
timient-0 de las fuerzas fl.si,cas. Está cuanto á los músculos lisos los excita
reputado efica,z corntra el tenia medio- fogazimente para abolir por último su
canellata, el solium y el botriocéfalo; contractilida,d. 1La circulación v la respero su eimipleo ha ido deca'Yendo pro- piraioión pasan ,por las dos fases de
gresivaimente ¡por ·sus frecuentes fr.a- exitadón y deipresión, aicelerán1dos:e
ca,s.os, debidos, en nuestro concepto. á primeramente para ,paralizarse al fin.
Modo de emplearlo y dosis.-EI c-0que las flores no fueron ,consechaidas
en tiem¡po propicio, á ,s1u vejez (se al- cimien~w se prnpa.ra 1hacienido hervir
tera con el rt:iem¡po) ó á las falsiifica- 6o gramos de la ·co rte·za en 750 d e
ci.one.s de los cosecheros. Cuando el a:gua haista su reducción á 500, se fil·cuso es bueno, su acción es rápida; tra y S·e toma el remedio ·por tercias ·
al cabo ·de una hora, sobre poco más pantes cada media hora, ministrando
ó menos, se mueve el vienltre y en al- dos ,horas después Je la última toma
gu111a ·je 1-as primeras etva:cuaciones 30 ó 40 gramos de aceiite de ri,cino.
La peletierina ,puede ser ministrada
producidiais se encuentra el parásito
por alguno de los métodos si,guiente·s:
fragmentado ó entero.
Modo de ~dministt1ación y dosis.- el de Dujardin Beau1metz (sulfato ·je
Es de buena práctica recomendar al peletierina .é isopeletierina, 0,30 en
paciente se albstenga ó 'disminuya solución que contenga 0,30 en 150 gracuanto má•s le sea .pos~ble sus alimen- mos de ,poción .gomosa, dividida en
tos haibituales la ,víspera del día fijado dos tomas, 1haciéndola seguir de una
para tomar el tenifu.go, beber éste e11 infusión d:e 10 .gramos -Je Sen). El
ayunas (8, 10 ó 15 ,gramos en 200 de primero pre.scribe un ¡purgante la vísagua ti1bia) y, pasada media hora ú ,pera y al siguiente día la ipeletierina
hora y media, u.n pur.ganlte ( aceite &lt;le en ayunas, y media hora después, 30
ri.cino ó sulfato de magnesia) si la po- gramos de aguardiente alemán. Se
combaten los vértigos posLbles, aicosción no bastó á mover el intesitino.
tando al enfermo y r,ecomendándole
permanezca quieto y co~, los ojos ceGRANADO.
rrados.
(Puni,ea granatum.)
No se Jebe dar la 1peletierina á los
Esta mirtácea da ,á !,a medicina la niños.
corteza de su rafz que contiene: ácido
glálico, manita, un principio acre al
CALABAZA.
que su 'descuibridor dió el nombre ,je
"punicina/' y un akaloide liquido y
( Cu1curbita pepo.)
vol áitil des·cuibierto por Taret, quien
le llamó peletierina y considera uni·Ja
Son muoha.s las variedades de esita
á otros tres, la seudopelieterina, la Cucu11bitácea, de cuyas semillas se
mefüpeletierina y la isopeletierina, de a1prove,e:ha !a teraipéutiica para la extodos los cuales dos son los únicos ac- pulsión del botriocéfalo. La ,calaibaz·a
tivos.
que nuestro 1pue1blo !lama de "tierra
1

1

1

1

1

1

1

37

calien,te," tiene fama de eficaz contra tro arsenal tera¡péutico, quizá p,or la
el mencionado 1pariásito.
Kueistro 111áuosea y vómitos&lt; que ocasiona, ó por
maestro el .doctor R. Lncio, de vene- harberla encorntrado ineficaz im.uichas
raJa memoria, sancionó la efi1cacia de veces.
la pepita prescriibiénd-0la en los casos
de su indicación; puede, pues, ocu,par
OTROS TENIFUGOS.
el lugar que le con~edemos entre los
arfühelmlnticos, •pero tiene el in,conveLa corteza, die "Moussena" (Albizzia
niente de la alta do~i.s en que se mi- antihelmintihi:ca) de la f. de las Legunistra (6o graimos, en emulsión) y minosas; la "Soaria," fruto del "Moe5?n poca·s Ia,s, '})ersona1s que, con la re- ssa Ianceolata," áe las :.\IJ:irslneas; y
SL5nación die los már:tires, apuren has- el "Tatzé" (Myrsine africa,na) no han
ta las .heces la insípida horchata.
, adquirido en México la precisa repu¿1Cuál es ·el elemenJt-0 activo de es- tación.
tas semillas? A.un no lo saJbemos je
fijo; probalble es encontrarlo en ,el
VERMIFUGOS.
a,ceite iprqpio de la sñmiente, ó en alguna resina eXJistente en ie1 peri1siper:Mudhas son las su,bstancia,s capama; pero en contra de ·egte último su- c.e·s de expulsar los gusanos intestinapuesto, milita la reicomend'aCÍ'ón de les ipor aicción indirecta; y ya se comfórmuJ.~s como e,sta: 50 á 60 gra,mos pren je que aJqul no debemos d:tr cabide semillas descortezadas reducidas á da .sino á los dotados· ·de propieda-::les
pasta y mezcladas con miel; en tanto prop,iamente ,vermí.fogas, es diecir, las
que otros recomienjan la membrana que se caradterizan ¡por este clcfecto
I
aruhista del peri51perma.
y son a,plkadas únicamente con tai
I fin. Son las si·g ui,entes:
KA MALA.
SANTONICO.
(Rotlera, tinctoria.)
(Se,men-comtra.)
Da.se el nombre de kamala á las pe.,, .,t·. 1
queña,s1·~esículas llamadas "gl,ándulas"
Se da este nombre á los bot0.11e1~
qure existen en la su,per-ficie de los fru- flora·les ó catpitulos no abiertos &lt;le ·:lit?s de la "Rottl,era," planta pertene- versas especies de artemisa1s, de !a f.
ciente á la f. de las .Enfonbiá,ceas.
clle las compuestas.
Se presenta en forma die polvo ·-:le
. De entre las indicadas especie&lt;; escolor rojo-ladriHo, a/teroiopelado inot!,nla
la Tera·péutrca: -el s-anJtónico de
doro é insípido, que sobrenada 'en el
Aleipo
ó de Alejandría, el de Rusia y
éligua y ard·e como el licqpodio si se le
&lt;fe
Benber!a,
obteniJos de la "Arteel
proyecta sobre urua flama.
1Debe sus propiedades la ka,mala á mi,sa-c,ina" el primero, de la "A. pauciflora" el segundo y de la "A. ramouna: resina in sol,ub 1e ( rottl erina) y sa·
" el tercero.
a,caso tam1bién á un, aceite esencial
,Contiene el ,santónico: un principio
contenido en.Jas ve,s1:culas.
amargo, un aceite esencial y "santo. Se pu·e~·e ministrar el polvo en dó- nina" en la, ¡propornión de I v mdio
s1s de 6 a 12 ,gra,mos; la tintura 4 á á 2 ,p. 100, á la -&lt;1t1e debe sus oroí'ie~ graJmos; en poción, suspendiendo la dades.
· '
indicada dósis en a.gua de hierbalbue- 1
La santonin,a se presenta en forma
na.
de •pris.ma.s ó laminillas nacaraida,s que
iAun éuando los ingleses recomien- aimarillean por inrfluenci-a dte la lu,z ·
dan la kamala coom u111 .tenMugo com- 1
es inodora, li,geramen:te ama·rga, sol'.
paraible al cuso, en México es poco en alcohol, en el éter y el ~loroformo,
us-ada y tiende á desaparecer de nuesmu1y ,poco en el agna. Con la cal y la

INTERESANTE A LOS MEDICOS
•

Ooun·iendo á la Oalz(tcla de San Anton,io Abad 3,232, 'fiallará usted una ve1·dadent yctnga de coupés pam Doct01·es, en mwy buen estado
rle uso y d im pr·ecio surnamente ocl/l'ato.

�38

LA

Ese-GEL.\ DE

L..:\

lIEmcr~ A.

bien conitra, los ascárides lomibricodes.
sosa forma sarnt.onatos, sienjo muy
Se les ha a:consejado también contra
sol. el segun1do.
Siendo la san.tonina el 1principio aic- los oxiuros vermiculares, ministra-do
el medicamento ipor lavaüva, pero no
tivo del santórnico, lo que de ella se
diga, comprende á los capltulos, me- es de re,comendar tal práctica.
Dósis.--1Po.lvo del santónico: r á
nos en lo relativo á la energla de su
6 gramos, se:gún la edaj, en miel ó .en
acción.
leche, en ayuna,s; Sarntonina: en los
La: santonina ,se a,bsorve en el tubo
niños 2 á 5 ,cenügramos; en los aduldigestivo 1proba1blemente en forma de
0,15 en; miel, leohe ó 'Pastillas.
tos
santonato y se elimina por la vla renal, transfonmándose P.Or oxdación
TANACETO, O ATANASIA.
en :itanbhoipsina. Es tóxica; produce
náusea.s, vómitos, con,vutlsiones epi(Tanacetum vul·ga:re.)
leip!tifor.mes, dila.ta.oi,ón de las pupilas,
tin1te i,ctéri&gt;CO, altbumin.uria y hemogloEsta planta de la f. de las Sinantébi_n,uria, terminando el cuadro por .pareas, llama,da vuLgarmente "hi.enba
1iálisis de la res¡pirarción.
No es posible fijar la línea dh·is.oria Je las lombrises," contiene: u111 aceite
esencial, una resina ama,rga y aic. ta,entre las dósi.s tióxka.s y las medicamentosas, 1por s-er su absorción varia- nacético.
En dósis .pequeña ,Oibra como los aroble, pero eru .general puede decirse que niáticos amargos, excitando el apeitito
pasando ·de 0,50 en el adulto, la vida
y revelando efectos tónicos; ·pero su
se compromete. Binz refiere haber
esencia en alta d,ósis es un verd,a,dero
visto en un niño d:e 5 meses de edad,
acódentes muy serio,s con una d&amp;sis tóxico ,que llega á producir la muerte
en11111edio de conivuls.iones clónicas, esde 0,026.
1
Ministrada en dósis pequeña se la pasmos faringo-la.ringeos y otros feswpone caipaz ·d.e aumentar· el apeti:to; rnómenos semejarntes á los d.e la ra1bia.
Usos.-'La.is flores en .:lósis de 5 á
pero, a.umenta.ndo ,ó sosteniendo la
10
gramos en inifusión y ·á la d,e 2 á _4
caintid•ad, causa se.quedaid1 en la boca,
en
polvo, fuieron usada., como vermlvómitos y -diarrea.
Bajo la ,iníluencia de la santonina I fogas.
en dósis que va.r1a según la suceipti- ·.
MUSGO DE CORCEGA.
biliida~l de la persona, esta experimenta. una: ,discromatopsia particular, ve
En el comerrio s.e da este nombre á
todos los .objetos de ,color amarillo, aluna
mezcla confusa. de halgas del grugunas veces verde ó azul. Ex·plicase
lais Florideas, entre las qrne dopo
de
e~1to, según un.os autor.es, ipor el tinte
mina
la
"1A,lsidiu.m iheil,minthoc,orton."
que la santonina: oxida1da imprime á
los medios del ojo; a,triibuyiéndolo Este musgo tiene .ur11 color desaigraotr.os á una 1parálisis ·de las fibrais sen- .:la1ble y ,sabor safado, debido a,quel á
la pequeña canltid1a·d ,d,e iodo qu,e con,s,iibles al color wioleta.
iA. mas del curioso fenómeno aJpun- tiene lai cri¡ptó5 ama, y su saJbor á las
ta1do quie puede llegará constituir por , saJles de sodio y de cail qu.e, 1.tnid'as á
alguna:s .horas una ceguera nara todos cierta caintidad Je fierro y de gelatina,
los .colores, las dosis altas producen complementan los elementos d!e la
anorexiai y toJo el cuadro ya esboza- planta. Si .á estos se atiend•e, no se
·do, con iperceiptible laxitud ·genera,!, explica su a:cción anti1helmlntica que.
reis,pira,ción dificil y descenso die la sin embargo, es efectiva, aun que potemperatura. La orina ,toma un color co aiproive1ahaida dlesd,e la atpari'Ción de
ama·rillo cuando es .ácida, y rojo-ama- la santonina.
Dósis.--iSe miniis'tra eoJ JPOlvo á los
ranto, · si al,calina.
niños
en drós.is de . r hasta 5 grairoos. ·
El santónico y la ,santonina obran

39

EscuELA DJ~ MEDICINA.

ESPIGELIA ANTIHELMINTICA.

Polvo: o,30 á o,6o á los niños de
tres á cuatro años; &lt;le r á 2 , 00 á los
adultos.
·Cocimiento: (8 ·á 500 ,en poción de
6o á 120 ,gramos.
'

Dos .son las especies más im¡portantes de esta planta perteneciente á
la f · de. las lovanáceas: la "Spigelia
an~h~lmia" "! la "Sp. marylandica,''
pro,pia la primera del Brasil y la Guayana, Y l~ segunda del norte de nuesTREMENTINA.
tro ·contmente, desde Pensylvania
hasta la Florida
El aceite esencial de trementina: tieLas raíces de .la es,pigeliis contienen !1e a,c~ión erficaz contra los gusanos
entre otros princiipios, la ";eSipiigeiin/ rnte~!1~ales, a-un el ténia, ministrado
que es tóxica.
en ~os1s ai»ta,s; pero, tanto ¡por la flegUsos.--Se le reconoce ,eficacia ,con- mas~a qtte :pueJe causar en el tu,bo &lt;lit:a )os as·c.á.riJes lomhricoides, á las gest1yo, cuanto .porque tenemos anti.s1gu1entes dósis recomenda-dais por helmlntiws mlás poderosos, no se le
Gubler:
usa.

REUTSCJI o·E[JI PREnSJI mEDlfJI €XCRJID6ERJI
Preparada para LA ESCUELA DE MEDICINA por el Dr. David Cerna
.
~

RE:SUMEN: 1.-La Malaria Perniciosa. 2 , - El Sulfato de Magnesio
en.. ,I~ E ns1pe
.. 1a. - La queratitis
Sifiyttca. 4.-EI Suero Antim:eningo~occico. 5.-Utilidad de la Tuberculma e~ el Diagnóstico de la Tube~cu1os1s PUJlmonar; 6.-Tuberculos1s de la Laringe. 7.-Las Funcion:es Fisiológkas del Timo. .
En un trabajo que ,publica el "Journ.al ?;f the Amerikan Medica! Association, &lt;le Junio 6 de 1908, el doctor C.
Neer nos da su experien,cia relativa
ª l~s fo~a~ más frecuienJtes ·Je la malaria ,per111c10sa en ,que el slntoma más
n~taible y ¡peligroso es el ,coma, y descnibe tres caso,s obser.vaidos en .el Est~do de M~ssouri. El doctor N eer ins~ste ,en la importancia de un diagnóc::t1co temiprano, toda vez que ,sol~ a,~¡
~e podrá aplicar un tratamiento más
o menos atdecuaido y evitar un •Jesenlace fatal.
,La malaria iperniciosa, en la ma or~a ,de ~os casos, es debida a,l piásvto esttvo-aut-umnaJ. El desarroUo
del estado coma.toso en los enfermos

?·

.

depencl~ ~lel número y toxiciJad •de
los iparasttos y de su loca,lizadón e11
la masa cerebraJ. En los climas tem,plados el ma·l ,de reif erencia es más
fi:ecueante en- el verano. en los t ;~
' cualquiera
ro
ep1,cos: ,pue,de observa,rse en
.stac1011, ~tac.a1:do pri1rnipalmente á
aq~t~llos rndtVl'duos que han estado
sutnen.jo sus efectos sin recibir un
tratamiento adecuado.
·Por. lo .general, la .part:ologla de la
,malan~ perniciosa es igual á la de
otros hpos graive.s· ,de la enifermedad ·
,~)er.o su. ,lesión más característica e~
la mvas1on de los Cíllp,ilares del encéf~lo ,por ~r~mbos compuestos ~e ipar.ás!t.os pa'.l;1d1cos, ique interrumpen la
culacwn. Esta 1esión viene acompana~~ de ipequeñ~s hemorra,gias se.cun~11ª1 ia.s, Y ~e pigmentación. Respecto
e otros srntomas, obsérvase en pri1mer lugar,. relajación ó f!oje.dad de
las extr~m1da,ies; sobrevienen, luego,
contracc1011es
musculares , ex·"a1gera·, d
c1011
e lo~ reflejos profundos, Y ha,sI a convuts1onies.
·
Por medio de la ,historia que nos
p.resente un casó dado, ó 1)0r los sín-

:JI

�LA

41

EsouEL.A. .DE MEDIOIN.A..

40
tomas que se observe en el _mon~en_to. , cada ,dos ho,ras con la misma solución.
se pueide á veces lhac~~ un .d1a.gno~t1co Esta curación húmeda deibe remover,con más ó menos fac1ltda1; pero s1 no se tan sólo u•na vez en las I2 horas,
se ,puede obtener una historia clara, con el objeto de inspeccionar la part~
enferma, .y esta última no se lavara
¡precisa, y el en,fetímo se enc~en~ra en
un eistado comatoso, se ha,ce 11:dtsipe~- durante el tratamiento.
saMe entonces el examen m1crosco***
1pico de la sangre.
. .
!El ¡pronóstico de la l?er11101osa es
,Sostiene el doctor A. E. D~vis
siempre grave. El tratam1entto del mal .("J ournal 0,f tihe .Almerícan Med1cal
.consiste en la administración de ~a ~,\ss,ociaition," de Julio 25 .de. 1_90~) que
,quinina ¡por la vía hipodérmica, á do- ¡puede ,S'Olbrevenir la querat~tis mterssis macizas. Según Craig, pueden dar- •ticial di.fusa á consecuencia de una
se, de una vez, 8 grarL?s. (
g~ª?1·) sí.fiLis contra.Ida. Por lo g:eneral esta
del "clorhidrnto de ,qumma, repitien- condición a¡parece como signo secundo esta cantiidad hasta que se hayan dario tard1o, ó durante las exacerbarudministra'Cio 24 granos ( r.5o gra~.) ; ciones 1del tercer ~eríodo de la enfe,rpero pueden emplearse ma.yores dosis, ,medad inrfe.cciosa aludida.
S~g;m
si la infe'Cción, p.o r su graivedad, asl Ste,phenson, la queratitis_ int~rst1c1al
lo requi,ere. Si los .sfotomas s~n del'I!a- se desarrolla ,h asta los chez an.~s ~e:sia.do 'graves, débese apelar a las in- 1puiés ,de la a,parición de la les1on 1111yecciones intravenosa,s. F~era 1e. la ciaJ. Ellert: la ha o,bservado. á los 25
quinina, el tratamienlto es :smtoma~ico, años, mientras ,que Loewmson da
,debiéndose ,hacer uso de los estimu- CU'enta ide un .ca,so en que la queralantes, con ¡parti·cuilari.da'd el de la es- titis sobrevino á las tres seman~~ de~·tricnina.
,puiés ide que apareció la irufecc1on s1,filftica
pnimaria.
,;: :;: *
.Por lo regular, la queratitis aifecta
En ·-el Hostpital General de ~ila~e!- un ojo tan sólo, .aunque ya se ha obfia .háse efil\pleado, con e_l me1or ex1- serva·do la invasión de la,s rdos corn:ª~·
.to el s.ulfato rde magnesio en el tra- -La queratitis intersticial rde la s1hhs
conitraMa, es más benigna que la que
'
· · 1 .en 1 cara
ta.miento
de 1'a ens1,pe
se
sufre en los ca:sos ,de la enferme::laJ
,Este remedio produjo buenos r~sultainfecciosa
hereditairia, Y rara vez a,fec•dos aun en 19 .de los casos ma;s seta
la1
s
funciones
del ór.gano ocular, no
rios ,que se O'bserva.ron. En 35 casos,
.obstante
que
Gr~ffith
ha observado en
exen~os de conniplicaoiones, ~odos los
un
'caso
la
pérdida
.completa de la
enfermos sanar.on en un perlodo ,Je 2
vista.
~{1 7 dlas, observánrdose en caida uno
No es fácil :h3JCer el &lt;lía.gnóstico cH,de ellos una mejorla notabl~ e~ 'P 0 .cas ihora:s· des.ptJiéS &lt;le las a¡phcac10nes n,ico entre las ·queratitis siifilltica y la
idel medicamento. NQ se hizo uso de ,tuberculosa, rui es tampoco. c-oncJuy~nte el .d,iagnóSltico ,patológico d1_f~ren·o tro tra.itamiento aLguno.
-cial.
El pronóstico ..:le la ,queratitis es
,De ,esto n,os da: cuenta. el doctor 6;;
favoraible,
en términos generales; ,peTucker en la "T,herapeutic Gazette,
ro
no
se
debe
olvidar que en esta ende Junio 15 de 1908. Según este 'P;~cfermedad
suele
so:brevenir la ceguera
tico, sobre la región .enfe:ma, cub,nenidola más allá de s,u·s U¡rutes, colocase a!bsoluta.
una compresa ó máscara, compuesta
,de un esipesor de 15 ó 20 lienzos de
***
gasa ordinaria, empapada en una soHemos J,eldo un interesantísimo. ar,lución saturada •de .sulfato de magnetículo
en el ''J ournal OIÍ the Amencan
sio, compresa que debe hu1m'edecerse

!I

º;75

ª

' l

ª

·

Medkal Association," de 25 de Julio timo d1as del maJ, recobraron su sa·de 1908, prepara.ido :por los doctores Jud 78, ó s·ea. el 78 por dento; y de
SiJmón Flexner y J. W. Jobling, el
i.O'J trata.dos después del séptimo dta
mero, ,distinguddo bacteriólogo y uno ~e la infección, ,sanaron 68, (dando cod'e los dJrootores del Instituto Rock- imo promedio el 63.6 ,por ciento.
Por los resultados generales que se
feller de Nueva York. El trabajo sei
refiere á lais proipieda:des tera¡péuticas ' dejan apuntados, queda ,establecida la
die! suero antimeningocóccico.
utilidad d'e las inyecciones apMoodas
Los médicos Id.e ,que ,se hace mérito con oportuni:datd; pero los a'Ultores
,dan cuenta ,de 357 casos •de meningi- albrigan la creencia de que aun el uso
tis ,cerebro-espinal epidémica, tratados tarJ1o del suero .es satisfactorio. En
.con el suero anti:meningocó'coico y en 270 1caisos, la historia de cada uno de
,los cuales se tomó razóru minuciosa ellos fué sufidentemente 'clara. para
de todas la,s fases asl &lt;le la enferme- poder asentar ,que 201 terminaron por
da.d como &lt;le los resulta.dos obtenido-s lisis, y los 6g restantes por ccisis. En
,con las ·inyeccio111es de la ¡preparación 1220 casos obser,vaidos ,con todo .cuidareferilda. Los datos clinioos que se do, la :duración medda de los sintomas
tuvieron en cuenta y el examen bac- 1más notables, fué de II dJas m:á:S' ó
terioLógico respectivo iprobaron hasta ¡!llenos.
,la erviden-cia -que se trataiba de una
,El traibatjo de los doctor.es F1'exner y
;verda'dera meniingitis cerebro-es,pfoa,l Jobling, viene á confir.mar los resultaieipidémka.
·
·
~ &lt;los de obserrvaciones ,anteriores sobre
Se hizo exclusión de 4J casos fulmi- la materia, á efecto de ,que sobrevie·nantes en .que los morihunidos ,sobre~ ne una diminiución t1áipiicla :de los &lt;liviv-ieron (menos de 24 horas) á la plococos bajo lai influencia de las inpirimera iruyección 'del suero. En los yecoiones en cuestión, notándose, á la
niños &lt;le menos de I año lde edad, se vez, .ma'.}'or icl.arijad ·en el exudado
res'taibleció el 50 por dento, mejoran:. .meningeo, y una ·d'i,sminuida leU'cocid'o este promedio á .mejida que au- tosis en los ca.sos favoriaibles. Taimbién
mentaba la eidad de los enfermos; asl demuestran ,estas últimas olbservadoes que, entre 5 y ro a,ños de edád, sanó nes de los 1doctores Flexner y Jobling
el 92 por ciento. Sobre los ro años, :qu:e, en la mcityor1a de 1os casos de mevolvió á descender el promedio, pues ninguitis cerebro-,esipinal e¡pidémica,
ien los mayores 1Je 20 años, el por es ·com!Pleta la curación deS!pués del
- ciiento d:e los restaib}.ecimienltos fué tan trata;mienito ,por el suero. En la serie
siólo el 'de 67,9, que debe atrilhuirse, en de casos de ·que 'dan cuenlta los autopar'te cuando menos, al heoho &lt;l'e qu1e res refeni'dos, hu1bo pocas complicaun número consMeraibJ.e de esta da- ciones, sÍ'endo la más n-Otcitbl,e d'e el'las,
se de e·nferrrnos estu'vo ba.jo el cuida,do ~ eso en un corto nifunero de enf erde 'div'ersos médicos que tenian poca mos, una sondera persistente, sordera
experi·encia 'en' la, ,apli.cación 'del suero. ' 1que icon mayor frecU'enicia iS'e obs'erv.a,Para demostrar de una mainera .ba antes de 1que 1prinieipiara• el trataa¡proximadamente correcta el periodo miento de ,que se ha..ce mérito.
,de la enferm'ooad ·en ¡que 'se ,comenzaron iá poner lais in:yecciones, se tuvo en
***
cuenta la: ,hi,storfa iprecisia de la mariaha del ttnal ·en 328 casos. En 121 •de
En los "Archives Ol:f Infernal Me'ellos, en qu.e s·e aldministró el medi- ,dicine," s·egún lo aisegura el "J ournal
camento enltre el primero y tercer ,af the American 1Medicail Associad1as de la enfermedad, sanaron 103, ,tion," ·de Julio 25 de 1908, el doctor
fo que da uni ¡promedio '.de 88.1 por ,Hamman ,ha :discutido fa utilida:d de
dento; ·en 100 enfermos, en q,ue se .la tuberculina en ·el dia:gnóstico de la
,puso el suero entre el cuarto y sép- tuberculosis pulmonar. Las conclu-

pri- 1

1

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.
ANTIGUA DROGUER_[A DE LA PALMA
Profesa 4. - México . ...,.. Apartad@ 313.

En esta casa se encuentran siempre todos ]os medicamentos y medicinas de patente modernos .

•

�LA EsoUEL.A.

DE MEDICINA.

~iones tl·el practico 'Citado, s,e pueden
.condensar ·,ie },a manera siguiente:
No obstante ,que la tuberculina constituye una ayu:d.a eficaz en el -dia.gnóstiico de la tulYerculosis ipulm10nar,
tal agente de;be usairse CO!ll c.uiidado,
inte:npretat11do, de manera cauitelos·a,
los resultados que se obtengan. La,
reacción de la, tu:bercuHna es, con to·da pro.baibilidaid, esipoc1fica,; pero no
hay que ruv"dar que la más instgn~ficante lesión ¡puede 1prod,ucir la h1p-ersensiibiHd'cld
tU!berculinosa.
La
exi•men'Cia 'd·e .tal·es lesiones debe 'tenerse siempre en ·cuenta. Se considera
como terminante .una reacción negativa; otro tanto puede ·decirse de la
re.acción focaJ. En la ausenicia ·je esta
\ll'ti:hla, se 1debe considerar la hipers.ensi,bilidad tu1berculinosa como u-na
fase del cuadro d1ni·co, aunq,ue su
presencia no •de:be tenerse ¡por ba,se
par.a formar un juicio exaicto. Para los
tprocedimientos ,clínicos no s.e puecLe
aconsejar es't.a ó !31queUa rutina, pues
,el método que se em,plee en la admiwistra'Ción ·de la tub,ercu.Iina debe a.daiptarse á las condi,ciones ,que se presenten. Para los adultos se puede -sugerir la escala sig¡uiente: 2 décimos, 5
!décimos ·de miltgrama., I miUgrama y
milli&lt;grimas; para los niñ~: I déci'm.o, 2 décimos, décimos de miUgra,ma,, y I miligra,ma.
La reacción cutánea es 'demasiado
de1icada, y sólo es útil en el diagnóstico cuan•do son negaitivos ·sus resulta-dos, lo ,qu,e no .se obsetiv·a en los
aidultos. La rea·coión -o,ftálmica da resultados :qu-e vienen á sostener ilais obser'vaici-on.es tclínicas, ip·ero no es aibsoluitamenrt:e segur.a. No cr.ee el -doctor
Hamman, que pueda suplantar al método subcutáneo. Debe, ,pwes, hacerse
uso de .}os dos reaJOCion.es .por algún
ti-empo, ipeiro no de manera s.imulit:ánea. A 1ais inoculaciones .oculares se
seguirlá, ldespués ,de adgunos dias, el
métodlo hi,pddérmico.

~s

s

***
Son ·C-Omunes la·s comiplkacionets cf.e
la. J.arinige en la tuiberou\losis pulmo·

L.A. EsouELA

nar. El principio 'de la tuibercufosis
lairlrugea 'puede consistir tan .s&lt;'.&gt;lo en
un cata¡rro .simple, Tan luego, sm embat"go, coino la mucosa ~ debiUta 6
sufre aaguna alteración en su estructura arnaitómica, se hace inevita:ble la
in!fección tulberculosa ide lai laringe.
Si es.ta ,con:'.lición 1se lde-s·cttibre en su
período inicial, es posible conseguir
evi1tar que la enfermeJa,d se extienda
El trataimi,ento asi prerventivo co1mo cu1rati'vo de la tuibe!'Culosis d~ la
f]arinige, consiste: primero, en el reposo 'd e este órga·no; y segundo, ea el
emip,leo :d e inhalaciones. Los buenos
.nesul:tados fdel re¡poso se han oh'ser:vaido en .aquellos casos en que se ha
¡pracücaklo la, :traiqueotomia. No es de
~'Probarse la aplicación de medidas
iqU1irímgicas, ·éllUn!QUe la raspadura ,produce algunrais veces resultados satisfactor·ios. Los esta,dos ·edematosos s,e
pueden comJbatir ,por medio .de la incisión ó la punción. No ,es de aconsejarse .ta,mipoco la remoción de tejido
alguno. Son úfiles lais aplicaciones de
a:cido liáctico, o:rtofo.rmo, morfina, y
yodoformo. Para 1as inha!laciones se
puede em•p lear una, máscara &lt;l·e lámina
de zirnc, en cuyo inte:rior se coloca
una es:ponja saturada eru una solutión de partes iguales de cr.eosota, alcohol y cloroformo. Este ,a1parato sencill'o debe usarlo el enfermo constantemente, &lt;:on ,excepción del ti,eimpo
que se emplee en la administración
de los alimentos. El •tratamiento aludido disminuye la tos, ailivia el d-olor., y mitiiga, de manera notaible, el
estado general miás desesper.ante 'd e
los ,enifermos.
Los anteriores conce¡ptos se encuentran consignados en un artkulo
que sobre el mal de referencia, publica el doctor B. Robinron en el
"Amerkan Journa·l o&amp; Me1ical Sciences," de .A!gosto de 1908.

el timo como unai ,g lándula linfátka;
pero á juzgar ¡por los oficios qu~ parece desempeñar en la economla, se le
debe tener por ailgo más. El timo
¡.,ertenece á un •grupo de glándulas
que, ·deibido á sus secreciones· ·internas, regularizan las diversas funciones .fisiológicas del organismo. La
glándula en cuestión es, r.ealmente,
un -cuer.po accesorio cu,y.a,s funciones
pueden ser s·urbstituidais por otros de
semejan.te 1ndole. No debe o1v1darse
qu.e la exti1ipa.ción simulitánea del
bazo y el timo, ¡produce ·invariaiblemenh: la muerte; lo que parece demostrar que el bazo, además ·de sus
diver.sos odidos, ¡puede desempeñar el
que está a:signa.do temporalmente a'l
timo. rLa excisión de este ó11gano no
da con10 resultado la ,hipertrofia del
tejido glandular en otria: parte a:lguna
del o:rganismo. 1Lais funciones del timo s.on temporales, porque á medid.a
que se desarrolla el organismo anima.J
sobreviene la atrofia ·.:le ,esa glánd'U'la'.
a:uruqu,e en .el homibre no desia&gt;parece
ésta por completo, ,sino hasta: después
d·e I.a puibertad. Se ,h a dado cuenta de
casos, sin embargo, en que no ha
exiistido el 11:imo.
El timo ry la, tiroides ,están intitmamente relacionadas entre si, •desde el
punto de vista de su 'd esarrollo asl
'
como anaitómica, fisiol9gicaJ y patológicamente consider.adas. En dos extinpaciones de la g1á:n.dula de referenc-ia, la encontró ·el ·doctor MaaLennan ·como una continuación del lóbulo izquierdo de ·Lai tiroides.
Los resultados .generales obtenidos
en las experiencias 1practicaid.as sOibre
el ipa:ticular, 1parecen demostrar que
el obJeto :del timo no es esencial en
la: -economfa cuando se remueve La tiroi·des; y ,cuando se extinpa el timo
se hace menos necesario el oficio de
la it-iroides. Es obivia la importancia
de esta asocia'ción funciorui.l de Ia,s
glándulas en cuestión, en derta,s enfermedades. Por ejemplo, ·e xiste un

***
Según el doctor A. MacLennan
("Gla.s.gow
Medical J ournal," de
Agosto de 1go8), ipuede considerarse

•

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.
ANTIGUA DROGUEJRIA DE LA F.ALMA
Profesa 4.-México.-Apartado 313.

Pus vacuno. -Suero antidiftérico, antiestreptoc6quico. -Aparatos eléctricos para
curaciones. -Jeringas hipodérmicas. -Bragueros. -Filtros para agua.

•

DE MEDIOINA.

48

tipo -del ,bocio ,en que la. e.xtirtpaieión
de la tiroides produce la muierte repentina, y en la auto¡psfa se observa
una ihiipertrofia d.el timo. La causai d'e
la muerte en el "estado linfático"
así llamado, se d~be en muihos ca~s
precisamente á fa lhiipertrofia del timo,
y .desipués 'de la extinp.a.ción d!e la tiroides dicha hipertrofia. motiva tas
mismais condiciones que !producen lo
qu,e suele llamarse "La mu,erte por el
timo."
/ 1Por lo expu'esto, en los casos ailudi·
dos del bocio, en ·ique se iba cre1do ne·
c~saria la tiroi.decfom1a, el práctico
citado r.ecomí,eruJa, en primer lugar
el examen del timo, el .cual, si se en~
cuentra· hipertrofiado, d-eioe removerse
como medi,da preliminar, es decir, antes de ¡practicar la ,tiroideotomta.
.En ·ciertas otras enfermedades el
"laryngys·1;1us stridulus" ( espas~os
de ·l~ glotis), por ejemplo, la timosectomha ha dado ;buenios resultados. Y
no ,es sim!plemenite mecánko el efecto
P.roducido ,p or la. exti:npación del timo,
smo que es defodo á la remoción d'e
la secreción interna de la glándula.
En ,este mal, como en los niños que
padecen tos espaJsmódioa: de forma
grave, semejante á la ¡pertusis, se
puede obtener la cu•ración ·c ompleta
por medio de la timosectomla. Por fin
s!lgiere el .doctor Madl.;ennan la prác~
tica de esta 0iperaición en el cretinis·
mo, ipues con ella se hacen menos
necesarios los ef ecfos de 1ai secreción
tir:&gt;idea ( r ) , y r.ecomienda usa·r C'on
cuidado la, anestesia en los nifios que1
al toser ó ·durante el acto ,e:xipiratorio
presentan aibulta:miento sobre lia
quilai del esternón.

¡

or:

(1) Q~ien esto escribe, recomienda á
los prácticos y á los lectores en general
el examen concienzudo de la obra del doc~
~?r Charles ~· de '!vf• Sajoúe, intitulada
~as Secreciones mternas y -los Principios de la Mecidina" 6 cuando menos lo
qu~ sobre el particular ha publicado y eew
gu1rá publicando La Escuela de Medicina.

�Li. EsouEL.A. DE MEmonu.

ACADEMIA N. DE MEDICINA
Sesión del dia 13 di! Bnet&lt;o de 1909

Presidencia del Sr. Dr. D. José Ramon loaza
A las 7 y 15 p. m. se abrió la sesión, se
dió lectura al acta de la sesión anterior la
que fué aprobada sin discusión.
Se dió cuenta con una comunicación de
la Secretaría ele Instrucción Pública y Bellas Artes en la que se dice que el Supremo Gobierno no puede conceder ninguna
recompensa á los sefiores Doctores Otero
y Prieto, autores de las Memorias de Concurso eobre el tifo, por no haber resuelto
el punto dichos sefiores y ordena el mismo
Gobierno se abra nueva convocatoria.
Se concedió la palabra al Sr. Dr. Chá·
vez, quien hizo su comunicación y presen·
tó una enferma con cisticerco en el ojo derecho; manifestó dicho señor que en otra
oportunidad ha tenido ocasión de hacer
notas que la proporción en que se presenta en México el cisticerco en los ojos, es
de 1 por 4,000, lo que hacía· que ocupáramos el segundo lugar, dándole el primero
á Berlín, donde se observa en una propor•
ción mayor. En Alemania ha desaparecido cisticerco, debido á la rigurosa inspección á que se somete la carne de cerdo.
En México no dejan las autoridades sanitarias de practicar una inspección cuidadosa; pero á ella escapa, naturalmente,
la carne procedente de la matanza clandestina, y esto es la causa de que se sostenga entre nosotros la proporción que he
citado.
La enferma fué examinada por Sr. Dr.
D. José Ramos y por varios miembros
académicos.
El Sr. Ramos hizo uso de la palabra y
dijo que el caso es de los más claros.
Existe efectivamente un cisticerco en la
la parte ínfero externa del ojo derecho
bian caracterizado por los signos patognómicos á que ha hecho alusión el señor
Chávez y que permiten afirmar con toda
certidumbre la exactitud del diagnóstico.
Dijo el Sr. Ramos que hace veinte a.ríos

vió y presentó á la Academia el primer
caso de cisticereo ocular observado en México, en el siro, y el cual le sirvió de base
para escribir una monografía.
Refirió que el Dr. Montes de Oca había
encontrado antes un cisticerco del ojo en
una auptosia; y que el Dr. D. Ricardo
Vértiz había visto otro en un ojo enucleado.
También el Dr. D. Agustín Chacón hace años que presentó á esta Academia un
enfermo con un cisticerco en un ojo, situado en la cámara anterior, de suerte que
para verle bien no requería más artificio
que el empleo del alambrado oblícuo; sus
movientos de expansión eran de tal modo
aparentes que unidos á la figura piriforme del parásito, le daban el aspecto de un
mongolfiero: por último, los casos de cisticerco se han hecho tan frecuentes, que
ya no se les anota.
Tiene pues, razón el Sr. Chávez, en hacer resaltar esa frecuencia que se observa
no sólo en México, sino en toda la:Repú·
_blica, y en atribuirle como causa la matanza clandestina.
Con lo que terminó la sesión, habiendo
asistido los Sres. Dres. Bulman, Cícero,
Cosío, Chávez, González Fabela, González
Urueña, Icaza, La.valle Carbajal, Loaeza,
Mannuell, Noriega, Núñez, Ramos, Saloma, Soriano, Troconis. Ulrich.

Sesión del día 20 de Bnet&lt;o de 1909

Presidencia del s. Dr. D. José Ramón lcaza
A las 7 y 20 minutos se abrió la sesión,
se leyó el acta de la anterior, la cual fué
aprobada.
El Sr. Dr. lea.za uso de la palabra para
comunicar algunas modificaciones útiles
que se han introducido en el "Hospital
Béistegui" en el tratamiento de los abcesos del hígado.
La primera consiste en puncionar con
agujas capilares largas, para asegurarse
de la existencia del pus y del sitio en que

LA

ESCUELA. DE MEDIOINA..

que se encuentra, en lugar de los trócares
que ha sido costumbre usar.
La segunda se refiere al modo de suturar la pleura, empleando para ello un surgete, en lugar de practicar puntos separados. De este modo se consigue un fron·
tamiento perfecto de las dos hojas de la
pleura. La tercera es el empleo del termo
cauterio para sajar el tejido hepático,
cuando se trata de abcesos profundos, lo
que evita las hemorragiag,
La cuarta, por último, consiste en hacer, con ó sin previo lavado de la cavidad
del abceso, un taponamiento de gasa yodoformada ó simplemente esterilizada.
El Dr. Mannuell dijo que se ven desde
luego las ventajas de las modificaciones
señaladas por el Dr. lea.za; pero el empleo
de las agujas capilares puede tener el inconveniente de no permitir el paso del pus
por ellas, cuando este sea muy espeso.
Respecto al taponamiento con gasa yodoformada, y el Dr. Vértiz trató este asun •
to en un trabajo que presentó á la Academia, haciéndolo notar el Dr. Mannuell que
desde hacío mucho tiempo se seguía la
misma práctica en el Hospital Militar.
El Dr. Ulises Valdés, manifestó que exceptuando lo del termo cauterio, los procedimientos recomendados por el Dr. !caza, son los mismos que se siguen en el
Hospital "Morelos" 1 donde los aprendió
él de su maestro el Dr. Macfas.
El Sr. Dr. Icaza contestó que celebra
que los resultados obtenidos por el Dr.
Valdés estén de conformidad con lo que él
ha dicho.
Respecto á lo que dijo el Dr. Mannuell,
le dirá, que una aguja capilar larga, basta
para asegurarse de la existencia del pus y
de su profundidad.
El Dr. Godoy Alvarez leyó su trabajo
de turno, titulado "Tratamiento de las retroversiones uterinas."
El Sr. Dr. Mejía dijo que tS muy interesante el trabajo leído por el Dr. Godoy
Alvarez y solo se permite poner un punto
de interrogación á la intervención durante
el embarazo; pues es de regla que las re·
trodesviaciones se corrijan entonces oportunamente, por los solos progresos del

I

desarrollo uterino, siendo frecuente además, que durante la subivolución que si·
gue al parto recobre la matriz su posición
normal.
El Dr. Ulises Valdés manifestó que es·
tá en un todo de acuerdo con lo expresado
por el Dr. Mejía, tratándose de las matrices embarazadas. Refirio el caso de una
mujer que ingresó al Hospital "Morelos"
embarazada deJcuatro meses y con su retrodesviación, á quien más antes se le habían hecho tentativas inútiles para hacer
la reducción de la matriz; cuando un día
al pasar la visita, se quejó la enferma de
haberle aparecido bruscamente un tumor
en el vientre. Era la matriz que había recobrado su posición normal.
El Dr. Godoy Alvarez expuso que él no
había recomendado en su lectura ninguna
operación para matriz retropuesta durante
el embarazo.
Con lo que terminó la sesión, habiendo
asistido los Sres. Dres. Bulman, Calderón, Cicero, Chacón, Chávez, Godoy Al·
varez, González Urueña, Icaza, Lava.lle
Carbajal, Mannuell, Mejía, Prieto, Soriano, Ulrich y Valdés.

Sesion del día 27 de Bnet&lt;o de l909

Presidencia del Sr. Dr. D. José Ramón Ioaza
A las 7 y media de la noche se abrió la
sesión, se leyó el acta de la anterior y fué
aprobada.
El Dr. González Uruefia leyó su trabajo de reglamento, titulado "Jiricua. Pru·
rigo. Sarna."
El Dr. La.valle Carbajal hizo notar que
la sarna es bastante frecuente en las pros·
titutas de clase ínfima, al grado que cuando se las mandaba de la Inspección de
Sanidad al Hospital, llegaron a. ser las remisiones tan numerosas, que se dispuso
ya no·aceptar sarnosas 'en dicho Hospital
porque iban á ocupar un gran número d~
amas, con perjuicio de otras enfermas,
para quienes estarían mejor empleadas. Y

�L.A. EsouELA.

46

DE

agregó que dichas mujeres son un gran 1
elemento de la propagación de la sarna.
hil Dr. Ulises Valdés expresó su conforformidad con la opinión del Dr. Lavalle
Carbajal y manifestó que todavía ab~n·
dan esa clase de enfermas en el Hospital
"Morelos."
Se dió lectura al dictamen que presentó
la Comisión para juzgar la M:morla presentada al Concurso Anual sobre los ac·
cidentes causados por el uso del tabaco·
Dicho dictamen quedó de primera lectura.
Se levantó la seción, á la cual concu·
rríeron los Sres. Dres. Bulman, Cícero,
Chávez, Díaz Lombardo, García, González Fabela, González Urueña, Hurtado,
Icaza, Lavalle Carbajal, Mannu~ll, Loaeza, Mejía, Noriega, Núñez, Prieto, Ramos, Soriano, Ulrich, Valdés.

FORMULARIO

1\hmornA..

CRONICA

30 á 60 gramos.
90 á 120

Drssesartz,
Agua de tilo

El Sr. Dr. Luis E. Ruiz.
M
Para tomar una cuchara d a gran de cada dos horas, día y noche, mientsas du~e
la indicación. Si no hay fiebre, se supn·
me el acónito.

Ha tenido la pena de perder á su muy
recomendable esposa. Reciba el estimado
amigo nuestra sincera condolencia, lo mismo que nuestro apreciable compañero de
redacción, el Dr. Angel Gaviño, hermano
de la finada.

Erecciones dolorosas (Contra las)
(Baratier)

"El Problema de la Enseñanza Secundaria ante los inter,ieses vitales de la Nación."

Baratier prescribe los baños y el agua
de Vichv á altas .dosis.
y después se dan unturas sobre el pe·
ne co:1
1 gramo.
Salicilato de metilo,
Va5elina líquida,
lO
El miembro así embadurnado se en•
vuelve en una capa de algodón, que se
sujeta con una venda de tafetán gomado.

Tal es el título de un folleto que hemos
recibido, escrito por el Sr. Lic. Juan Palacios, á propósito de la polémica suscitada entre los Dres. Porfirio Parra y Francisco Vázquez Gómez.
De dicho folleto copiamos el siguiente
capítulo, por considerarlo de justicia para
nuestro distinguido compañero de redac·
ción, el Sr. Dr. Parra.

Escarlatina (Embrocaciones atempe·
rantes en la)

"DEL AMOR PROPIO Y OTRAS MENUDEN•

25,5 gramos.

Edema de la glotis en los niños.
(Comby) .

Pulverizaciones frecuentes con:
Alumbre,
} aa.
Tanino,
Extracto de ratania,
Agua,

5 gramos.

10
500

M.
Cinco ó seis veces al día.

Enema alimenticio.
Huevos frescos
uno á tres.
Peptonas líquidas JO á 50 gramos.
Solución de glucocosa al 20 pg,
100
2
Sal marina,
50 centigramos
Pepsina,
3 gotas.
Láudano,
c. s.
Caldo fresco,
para 250 c. c.

Enteritis flemosa semidisentérica
(Contra la)
Alcohoiaturo de raí10 á ~O gotas.
ces de acónito
Jarabe de ipecacuana compuesto, de

Ictiol,
Glicerina
} aa.
25,0
Agua hervida
Para cuatro rmbrocaciones, á. fa v.or de
las cuales afirma Lavrose que d1si:nmuye
la gravedad de la angina, pr~v1ene la
nefritis y apresura la descamación,

Espasmos d;e la glotis (Tratamiento
general de los)
Bromuro potásico,

25 á 50 centigr.

ó bkn:

Oxido de zinc,
5 á 25 centigr.
tres veces al día en un vehículo cual·
quiera:
1 centigr.
Almizcle en polvo,
cada una ó dos hora:,,
En los accesos frecuentes:
.
1 cent1gr.
Clorhidrato de morfina,
Jarabe de malvavisco,
1~ gramos.
f\.O'Ua
destilada,
3::&gt;
h
~: dos á cuatíO cuc11aradas de las de
café al día, Además, todos los. ~ías se
hará tomar al enfermo un baño t1b10, con
.J.0 ó 50 gramos de poh•o de raíz de valeriana.

•

CIAS .... -Juego de palabras y craso sofisma del Sr. Vázqez Gómez es afirmar
que puesto que el Sr. Dr. Parra dice que
para que el hombre sea moral, ha de dis·
cernir lo que haya de bueno ó de malo en
las acciones, esto significa que supone que
la accion y el disernimiento son la misma
cosa. Proposición descabellada que nunca
se infiere de las palabros del Dr. Parra, y
sobre la cual, sin embargo, hace jugar su
adversario una larga tirada de su argumentación sobre la moral. Dejando ya ésta, prescindiremos también de los juegos
en que se entretiene el señor Doctor á propósito de la educación física, ai;unto en el
cual bastaba con haber formulado la conclusión 7 ~ . de su resumen :
"La educación física se obtendrá con
" ayuda de los juegos libres y de los ejer·
" clcips militares. Es necesario y conve" niente establecer algunos talleres en
" nuestras escuelas secundarias, con asis" tencia obligatoria para todos los alum" nos, quienes además de complementar
" en ellos su educación física, puedan po" ner en ejercicio activo sus facultades
,' morales é intelectuales."

Tal es la conclusión formulada por el
Dr. Vázquez Gómez, y habríamos de ser
muy injustos si la pusiéramos una sola
tilde. Nada más racional y más sensato.
Ya hemos dicho que en todo aquello en
que marche de acuerdo con la verdad, hemos de ser los primeros en reconocer la
justicia de las observaciones del adversario de la Preparatoria. Pero, no pensará
él, seguramente, que en ese plantel se vaya en contra de lo que él asienta. ¿Quién
ha de oponerse á los juegos libree? ¿Quién·
los ha de prohibir?
En la Preparatoria, téngalo entendido el
señor Doctor, se practican tanto como los
alumnos lo desean, y si no se practican en
vasta escala, es porque los patios del edificio no son más grandes. Mas suponemos
que este defecto de los patios, no será otro
nfievo monopolio de la secta positivista
empeñada en imponer sus dogmas! ¿Qué
dice usted?
Mtentras se termina el gimnasio ahora
en construcción, y se instalan los talleres
cuya organización existe de tiempo atrás
en la mente de los directores de la instruccción pública, que seguramente no se
opondrá á la ejecución de e&amp;ta idea magñffica del señor Doctor, preciso es suspender el debate sobre estos puntos, reconociéndole al Sr. Vázquez Gómez la gran
verdad por él enunciada de que las senta.
dillas no ponen en juego la iniciativa indi·
vidual de los alumnos. ¡ Principio incon·
trovertible, á fe mfa !
Pasemos por alto, en seguida, el llamado "Capítulo de injusticias" y otras menudencias que el Sr. Vázquez Gómez no
desaprovecha incluir en un libro inspirado
en los solos principios de las necesidades
de la juventud y el bien de la patria; en
nn libro por el que no atraviesa "el amO'I·
propio y sus nubes, que envuelven en espesa calígire el espíritu de los hombres."
Y ya que al finalizar su trabajo, pide el
Sr. Vázquez Gómez la justicia y el honor
que le corresponden, no se los escatimemos en manera alguna, antes cooperemos
á rendírselos á manos llenas, con la vara y
la medida que le pertenece. Y al efecto,

�48

L.A.

EsouELA. DE MEDICINA.

apresurémonos á declararle: es verdad se·
nor Dr. Vazquez Gómez que el nombre da
usted es respetado en nuestro pequeño
mundo intelectual y que se ha hecho
acreedor á las consideraciones de los hom •
bree de ciencia. Pero tamhién es cierto
que lo es mucho más, no sólo en el redu·
cido nírculo de la Capital, sino en todo el
país, y aun fuera de él, el nombre cientí·
fico del Sr. Dr. Parra, y que no tuvo usted
razón ni derecho para zaherirlo en su mé·
rito científico. como lo hace usted acre y
enconadamente en el último capítulo de
su folleto; ni tiene usted personalidad pa·
ra volverle la oración oor pasiva al refe·
rirse á los cargos que él, su maestro, le
dirigiera al replicarle. Y decimos que no
es usted quien pueda volverle la oración
por pasiva, porque, pese á sus méritos,
que ampliamente reconocemos y que de·
claramos inmensamente superiores á los
nuestros, ellos no bastaban para medirse
con los del Sr. Dr. Parra, que está reputa·
do como una de nuestras glorias cientffi·
cas.
Pregunta usted al Doctor qué le deben
las matemáticas, y se contesta usted mis·
roo que una oda. Esto no es correcto; por·
que una obra buena nunca debe mencio·
narse para hacer mofa de ella, y debe us·
,ed saber que la oda á que hace referencia
y algunas otras del mismo autor, están
consideradas como magistr ~les, figuran en
las mismas antologías, son modelos de la
lengua y andan por todas partes en manos
de la juventud. Debe usted saber que el
Doctor no ha dicho en ninguna parte que
las matemáticas le debieran algún descu·
brimiento; pero en cambio otros han dicho
por él, y en tono muy aito, que la filosofía
sf se lo debe, y que después de la porten·
tosa obra de Stuart Mill, era preciso po·
seer una inteligensia de grandes quilates
para producir otra que añadiese algo al in·
estimable monumento legado por aquel
genio.
Y la filosofía, como la especulación su·
prema del intelecto humano, como la es·
peculación suprema que abraza á todas
las otras especulaciones, y presupone to-

dos los otros conocimientos, atesta en
quienes la cultiva:i, capacidad altísima é
inteligencia organizadora, á la que, sean
cuales fueren sus principios y sus doctri·
nas, no es debido tratar con arrogancia,
mucho menos de parte de un discípulo á
un maestro.
Preguntarle á un hombre como el doctor
Parra, que es académico de las ciencias y
de las letras, y que ha sido capaz de producir una Lógica, qué le deben la Física,
la Astronomía, la Biología, no es lo mismo
que preguntarle al Sr. Vázquez Gómez,
por qué él no es un Virchow. El primero
puede dejar que los demás contescen por
él, pero el segundo, ¿qué contestaría?"

La estatua del Sr. Dr. Manuel Car·
mona y Valle.
Está ya fundida en bronce y muy pronto se colocará en el pedestal &lt;le marmol
que se ha construido en el Jardín del atrio
de la Igleeia de Santo Domingo. Con este
motivo sabemos que la Dirección de Obras
Públi9as hará algunas reformas al roen·
cionado jardín.
Queda aun abierta por algunos días la
subscripción para los gastos del mencio·
nado monumento, pues no hemos reunido
aun el total de lo que importa la obra.

Razón que convence.
EL PADRE (riñendo á más y mejor.)¿No te da vergli.enza llevar dos años sin
pasar de ahí?
EL HIJO (evasivamente).-¿Y qué? ¿No
lleva el profesor treinta y ocho afios repi·
tiendo lo mismo? .... ¿Entonces? ....
A nuest.rqs subscriptores.
Les hemos girado por el importe del
primer cuatrimestre del valor de sus subs·
cripcion y les suplicamos acepten nues·
tros giros, en la inteligencia de que atenderemos con gusto cualquiera recwción justa que se nos haga, pues la• d'évolución de dic1.,.os giros nos ocasionan
gastos y trastornos que suplicamos á
nuestros amables subscriptores nos eviten.

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                    <text>MÉXICO, FEBRERO

TOMO XXIII.

15

DE

1908.

NÚM.

3.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS

FUNDADO EN 1878.
OOJJDIOIOl\TES.

Este periódico se publica los diaa 15 y
áltimo de cada mes1 en cuadernos de 24
oáltin88, con forro ae color y en buen pape~siendo el precio desubsoripciónanual
el ae seis pesos en México y siete oin·
ouentaen los Estndos que se pagarán pre- Dr••
oisaruenteporcuatrimestresadelantados ""'
. No se admite; subscriptores pormenor
tiempo de un ano, que es lo que corres¡,onde á UD tomo. Para el ernanjero $3.00
oro raño.

001\TDIOIONES.

Se publican intercaladaa en el texto,
las ilusti11ciones que sean necesarias.
..
Se reciben subscripciones en la Redao
Dr. Adnan de Garay,
oión, calle de León n&lt;un. 4.
Los pedidos de la Capital 'J de los EsAngel Gav,·-no' Porfin'o Par·r1·~ F· Za'rraga'generalSeñorEduardoJoublnncAparta'tados deben dirigir&amp;!) al Administrador
s. Quevedo y Miela
do 778, ó á la misma Redacción.
'
Rafael Caraza y Darid Cerna.
Números suelto8, cuare11ta centa,os,
DIREC'fOR,

Administrador general Sr. Eduardo Joublanc, calle de León núm. 4, ó Apartado 778.

Cartas del Doctor Don Manuel Domínguez.
San Juan del Río, Enero 24 de 1908.
Sr. Dr. D. Adrián de Garay.
Estimable compañero y buen amigo mío :
Colocado por mi avanzada edad en la línea que separa el yermo campo sobre
el que vegetan los hombres inútiles ó inutilizados, del fecundo terreno en que trabajan los benefactores de la humanidad, me he preguntado si antes de pasar definitivamQnte la funesta línea, me sería posible un último esfuerzo para de nuevo
uncirme al carro del progreso del que tiran contentos cuantos anhelan el bien de
la humanidad y la honra de la patria.
Ardua. y dificil solución tiene para mí el problema.
Ocuparme de algún asunto médico que, por bien sabido, puede llamarse vulgar, equivaldría á zurcir retazos de tela gastada sobre tela vieja, sin utilidad para
ésta, y más bien en su perjuicio. Tocar puntos de palpitante interés, enigmáticos
aún, pero de cuyo esclarecimiento esperan los investigadores deducciones de alta
importancia, es trabajo en que ni soñar me es dable, supuesto que ha largos años
deserté de la vida militante médica para entregarme al silencio de mi humilde hogar, á la contemplación de la heroica lucha sostenida por otros contra las dolencias
de nuestra especie, y para aplaudirlos si triuufan, ó para dolerme con ellos cuando
el esfuerzo resulta estéril.
Pero hay algo en el dilatado territorio de las especulaciones nuestras; algo,
aunque no de importancia práctica en el ejercicio de la profesión, sí de interés para. el hombre que quiera y sepa oír las rudas pero elocuentes voces de lo pasado,
como enseñanza para el prese1tte y advertencias para el porvenir. Ese algo es la
historia. de las vicisitudes sufridas por la ciencia en su marcha inquisitiva de la verdad; la atenta contemplación de las sombras formadas por los prejuicios y preocupaciones ae la inteligencia humana que en todos tiempos han venido nublando el
Sol que alumbra con luz celeste la espiga nutritiva del trabajo intelectual, y que
van desapareciEmdo lentamente sin que se hayan retirado del todo; y el saber cuáles han sido esas sombras y cuáles las causas de su desaparición ó alejamiento, cauDR. ADRlAN DE GARAY,
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de .Medicina y de Higiene en la Escuela Normal de Profe·
aoraa, Médico del Hospital "Juárez," etc.
BÍ!IPB(JIALl15TA

EN OIRVGIA I'

VIAl5 VBINABIA!!t,

. Mesa Y aparatos especiales para embalsamamientos. - Especialidad para embalsamamientos por nu proced m!ento particular y excelente. -A cualquiera hora se tiene listo todo lo necesario para practicar un embalsamamiento. - Cura las estrecheces de la uretr~, recto, esófago y ó.tero por medio de la electrolisis, sin paligro, ni cloroformo, rápidamente y sin dolor.-Tiene su Casa de Salud en la Calle de León núm. 4
7

�50

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE _MEDICINA,

. . 1 espíritu de quien dedica sus horas á tan ameno cuanto inter0j:lante est iva.n e
.
, · 1 •
tudio.
. .
on articular complacencia de volver mis
Yo quizá por sar tan vieJo, gust? c pd
vuelto entre las nublasones par,
d h . 1 ue atras que a en
.
h
1d
ojos y mis recuer os.. acia. o q , ello oue en no pocas ocasioneR me a reve a o
das ó negras del fugitivo tiempo,
dalándome con lo que en lenguagrandes y consoladoras ver~ad~s, alave~i acau
je común se lla~a l~ experiencia de eir:e~ de prólogo al objeto que me propong.o
Basta de digres10;1es que apen:~: el título ue lleva ésta, por'Mr á u~ted d~desarrol1ar en una serie del c.ardt~s bd J erie si ust~d no se cansa de leerlas, o la viLarga puede ser a m ica as
rig1 as.
d
- la tarea
·'
da no me falta pa~a esempenar
d .. ·lo emprender un camino retrospectivo
Es mi propósito, pa~a de una vez e:::ro~ antepasados, es decir, por la raza
hacia el arte de curar ob~ervado yar n:eguirla al través de las edades y aun desar á los presentes tiempos.
.'
oriunda de nues.tro america,n\sue
pués de su perdida soberhmh bi:l~ e!scrito en variantes cro?3átic~s sobre un m1sPero como ta1;1_to se a a
y b , enes sn i norancia supma en lo q~e á
mo tema, el salvaJismo de nuestr?s a or~!uoso~ pro!edimientos en el arte ·ca.ritaciencias atañe y sus rle1;tgtntel º1t:n;erdida creo indispensable emprende~ pretivo de devolver lasa u a que a º.1,
el v'i'eJ'o Continente, á :fin de averiguar
, · d · · de exploracion por
·
f
viamente un rapi o vi~Je
l .d
procedimientos terapéuticos ueron ensi. el indicad~ ofuscamiblto en ª11aa.:ªso; el conquistador ibero, ó defec_tos fuer?n
gendro especial del pue o avasa t
p res ectivo papel aquellas naciones y es:
del tiempo aquel en que represen aron su. pedi'os de comunicación recíproca. 81
'l t
· enROS mares Y sm m
tas separadas por l os mm ·
. ·
r la dificultosa vía fueron vaci an es,
por allá, como -por acá~ l~l p~s~s prilaeb~s~Z continua de armas contra. las enfertorpes y hasta mve1:osimi es, s1, en h t á remover lo inmundo, lo repugnante
medades, los invest1.g~dres llegib~~to ia superstición y el fanatismo, deplorapor asqueroso y l_o ris1b e _comd º1
dades muertas sin golpear sobre un solo pueún ignorancia e as e
'
1
. el
tra ilustración actual.
.
remos a coro
á la pálida luz de sig-los anteriores, muy espeblo con la pesada ma~a e nues
Veamos el Cont~nente europe,~ batos de or ullo por su cultura actua.l, se ha
cialmente á la Francia que, en arrd
el cerefro del mundo. &amp;Qué encontramos
cons:derado y paladinamelnte voc~~ o semra'ni'ca puJ' ante hoy por su ilustración y
, l· ong omeracion
e1er
,
Q , t t d
en ella' &amp;Que en a c
l
bº
de todos los mares 1 &amp; ue en re o os
.
Q ,
I l terra a so erana
d 1 . 1
comercio, á ue en ng t'
· · 'n "'"On los esplendores e a tr1p e
nuestra admuac10
]
aquellos pueb os que ca1;11v~n ] . d stria r el comercioi iQué encuentran nuesdeidad formada p_or la ciencida;d a m ull lu1 proyectada al campo de las especulatras miradas, repito á merce e aque a
-

h ,·a.a°

. ·a

ºi/

d~

ª

'

ciones médicas Y- · · ·
l ,
h' stóricas. abriendo el libro de efemérides
Sin remontarnos á. as epocas phe
le su' paso por el amplio terreno de la
históricas por don~e deJaron como ie ;~ ilustres veremos á estos entre la tu~de brujas de poseídas, de adlv1ciencia de Esculap10 varones para su .10~t
ba de magos, de hhc~icergs, d!eú~(r~:;i~d:d!s risibles s:inete en _que la estul~~z
nadoras, etc., que aCian e aq d escenas los fulleros sacaban, sm honra, ut1h,
d
yas mengua as
·
·
f d'
se complama y e cu
.
charlatán de compostura caricaturesca con un iandad y provecho. ~ entre tanto . ados or c,eneroso aliento buscaban afanosos,
nar!aría~os hoy abnegado altruismo, recurse l_os hombres senos,, los ~e
1
desmteresados Y poseidos e q fi. nuestra vista en éstos, nos sorprenderá do;
sos contra el dolor y lÍ muerte~ ~~ni~se solícitos en asquerosas, en inmundas clo~lorosamente encontrar os sume ~b· 1
os curativos como de entre el fango pest1, .,
•
cas de las que esperaban extraer a samd
.
,
gránulos e oro pur1simo.
lente de ciertos r1os se sacan
o idos de libros que merecen fe.
.
y en la sucesión de sus días hasta ~l SlAduzcamos alg~nos hea\ºs.rlc0
Allá en los comienzos ed_sit~
.d s describían con elogios ditirámbicos las
guiente siglo, hombres muy is mgm o

ll·

:m:

!vr

ANTIGUA BOTICA DE LEON.

.

.
~
-Escrupuloso
al
cuidado en la. preparación de recetas na.c10Nuevo surtido de alcaloides y sus s es.
nales y extranjeras. .
d L
0
9 (Frente ¡ la Casa de Salud del Dr. A. de Garay.)

Propietario, A. Enc110.-0a.11e e e6n n. .

B,..TA.NCOtrRT,
PROFESOll REl!IPONto!A.BLE, A, .,.

5l

virtudes medicinales del humo de los cabellos humanos, del polvo de nuestras uñas,
de, la saliva, de la cerilla (cerumen aurium) y de otras excreciones de que luego pa~aré á om,warme.
De estos que llamaré sencillamente inocentes aberraciones del espíritu investiga,dor, no 01- ilógico suponer que la sug-estión representaba el principal papel, y
que, tant9 por esto cuanto no ser del todo repugnante la medicación, el público la
aceptara en beneficio de su salud. Pero pasemos á recordar otras drogas que por
vergüenza del arte quisiéramos callar ó arrojarlas al fuego de la pública indigna¡ción,
.
Mencionemos sin extendernos mucho en ello, porque el asco nos lo impide,
algu_nos, hechos consignados en las Faramacopeas de entonces: "La saliva de un
hombre sano, tomada en ayunas-escribía Lemery-es buena contra la mordedura de las serpientes y de los perros rabiosos." La misma saliva, siempre de un hom~~e sano, mezclada con migajón de pan y sal, era un poderoso febrífugo, ministrad~ en píldoras en cantidad suficiente para sobreponerse á la fiebre. Por último, algunos autores aseguraban que "si una mujer que tuviese sus reglas mascase un
pedazo de pan para impregnarlo en saliva y lo diese á otra en quien el :flujo periódico se.hubiese suprimido, la amenorrea desaparecía como por encanto." (sic)
. .En el siglo XVII se usó mucho en Europa de la orina como aperitiva, resolutiva,. antiséptica, etc., y era recomendada contra toda especie de tumores, la gangrena, las mordidas de las víboras y los piquetes de los alacranes; en la hidropesía,
las obstrusiones del hígado y del bazo, la icteria, la amenorrea, el artritismo y hasta l~ ti~is. (Lástima grande que nuestras vejigas se nieguen ya á preparar tan maravillosa panacea). Se dice que Madama Sevigné tenía en alto aprecio lo que se
Uamaba ''esencia de orina." La empleaba, según decía en sus cartas, contra sus
habituales vapores, en mayor ó menor número de gotas, según el caso, y así la recomendaba con entusiasmo á su hija y á sus amigas. Es de suponer que la afama·
da seño~a adolecía en las ideas y en los juicios el extravío común entre las histéricas.
No era mdiferente la elección de la orina: en unos casos creíase preciso fuese la de
un muchacho de doce años de edad; y en los que una mujer en trabajo de parto sufrí¡1 por distocia, se le recomendaba bebiese caliente la orina de su esposo., .. y el
parto se verificaba natural y felizmente!!
. En el "Diccionario de drogas" de aquel tiempo se lee que dos ó tres vasos de
orma en ayunas calman los dolores de la gota. Si la orina era la propia ( que así
se recomendaba espacialmente), debemos confesar que el remedio era barato, siendo el paciente preparador y consumidor de la sucia droga.
. Hay más aún, y para eso más ruego á usted, mi estimable comprofesor, se tape la
nar¡z y se propine un antiemético eficaz, á fin de evitarse la náusea que al escribir
estoy ~intiendo. No es ya la orina, ni la saliva, ni otra cualquiera de las citadas
~xcrec10nes humanas la que figurará en los siguientes renglones; es la excreción
n;i~E;stinal, el residuo, las heces de nuestras digestiones, lo que reclama ¡quién lo
crey.~ra! un lugar distinguido en la conmemoración de aquella terapéutica absurda,.rnnoble, sucia..... No encuentro adjetivo degradante que mejor le convenga.
P9r instintiva vergüen7,a del insulto hecho á la ciencia que en tiempos hip~crátlcos se presentaba más honesta y decentemente ataviada, impusieron los médicos de la época que reseñamos nombres extrafalarios para ocultar hipócritan¡.ente el verdadero nombre de la substancia empleada. Se le llamó "carbón h,u.P1~I19,'1 y Clauber propuso y fué admitido también el de "sulfuro occidental," por
contener los excrementos azufre mineral entre sus componentes.
1 • C.on la repugnante substancia se preparaban emplastos ó cataplasmas madurativas sobre los antrax, bubones y carbones pestilenciales, dando al tópico el sonoros.o nombre de "emplastrum aureum," qui11á por el color de la materia prima. Se
)e empleaba también contra los dolores reumatismales, la catarata, el cáncer, y como. antídoto usual en el envenenamiento por el acónito.
En la "Farmacopea Real," M. Charas describe minuciosamente los métodos

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesn 4.-México. - Apartado 313.
Tenemos un gran surtido de a.para.tos, enseres é instrumentos: todo lo que necesita el médico; todo
lo necesario para. el cuidado de los enfermos.

�r.152

53

LA ESOUELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDICINA.

seguidos en la preparación de los diversos productos que se obtenían con las materias estercolares, medicamentos que tuvieron sus fanáticos y sus historiadores. Un
manual de 1716 ensalza tales medicamentos, y entre otras lindezas asegura que ún
trozo del tamaño de una avellana del cwrb6n humano, tomado en ayunas, es eficaz,
tanto para curar, como para preservar de ]a peste; y un médico de Angers habla
de una agua y de un aceite estercolar, que gozaron de no escasa boga ministrado
intus et extra en el cáncer, en diversas afecciones cutáneas, en las afecciones calculosas, la peste, la hidropesía, etc.
&amp;A qué insistir sobre tan sucia materia 1 &amp;Con qué fin recordar los medicamentos obtenidos con el producto de ]a destilación de las placentas (secundinas),
especialmente las pertenecientes á niños, contra la epilepsia, como eutócico y para calmar los llamado~ "entuertos"1 Pasemos pues, por alto, esas y otras extravagancias como los polvos obtenidos triturando cráneos humanos, buenos contra el
marasmo, la consunción y los reumatismos; y los polvos de momias que iban á desenterrar del suelo de los Faraones y llegó á ser considerado, a1lá por el siglo XII,
como remedio universal, sin otro inconveniente que el de su alto precio, no al alcance de todas las fortunas.
Los breves apuntamientos, trazados cuasi al correr de la pluma, como de ordinario se dice, bastan en mi concepto á persuadir de que el Sol de la ciencia ha
tenido sus manchas, como las tiene el que reglamenta el curso de nuestro planeta
por el espacio; de que el obscurantismo de la ignorancia inclina al hombre á todo
lo abyecto, á todo lo sucio, á todo lo que envilece y degrada; y nos persuade, por
último, de que si nuestros aborígenes comieron lagartijas y encontraron virtudes
medicinales en las lombrices y la carne de las víboras, no fué culpa de la raza, sino del tenebroso tiempo que les cupo en suerte pisar el suelo en que hemos nacido
y amamos tanto.
·
En mi siguiente carta comenzaré á ocuparme de nuestra terapéutica propia,
tomándola desde los tiempos precolombinos.

Informe uel Sr. Dr. Fernanao Zárraga, relativo álos traoajos ae su clinica ~uirúrgica en el año
~róxirno ~asauo, J airigioo al Sr. Director ae la Escuela N. ae Meoicina.
Señor Director de la Escuela Nacional de Medicina.
Presente.
Tengo el honor de manifestará usted que en el último semestre que estuvo á
mi cargo, la cátedra supernumeraria de Clínica Quirúrgica en el Hospital "Juárez," hubo los trabajos siguientes:
Se estudiaron 53 enfermos, siendo la mayor parte de ellos de verdadero interés quirúrgico, habiéndose podido estudiar 32 enfermos no traumatizados y 21 con
traumatismos de tal manera importantes, que salían de lo vulgar que los alumnos
habían visto durante su aprendizaje en el primer curso de Clínica Quirúrgica.
Se practicaron 37 operaciones importantes, siendo varias de ellas practicadas
por los alumnos; se colocaron 4 aparatos diversos, se lavó el estómago 30 veces y
se practicó el cateterismo uretral 102 ocasiones, y se hicieron una multitud de curaciones, trabajos todos éstos hechos por ]os alumnos bajo la vigilancia del Profesor
y del Jefe de Clínica.
Se dieron 18 lecciones orales sobre asuntos interesá.ntes que surgieron de los
enfermos estudiados.
Para ejecutar estos trabajos con el mejor orden posible, se dedicaron los lunes y miércoles de cada semana al estudio de los enfermos, los martes á hacer una
visita minuciosa de todos los operados ó enfermos en trntamiento, á fin de que los
alumµos se hicieran cargo del curso de las distintas afecciones y del efecto del tra-

tam~ento. Los jueves se dedicaron á la práctica de operaciones y los viernes á las
lecc1ones orales.
'
Me he tomado la. libertad de rendir á usted este informe por si encuentra uste~ que puede ser de rn~erés el elevarlo á la superioridad, por ser este semestre el
primero en que ha funcionado esta cátedra.
Acom~año á usted el pormenor en que fueron ejecutados estos trabajos, así
como una hsta de los enfermos., de las operayÍones y de las lecciones orales.
Protesto á usted las seguridades de mi más distinguida consideración.
LECCIONES ORALES

18.

1ª. -L eccifn
., dNpro~ama. ¡Qué es nna 9línica QuirúrgicaY
'
iQué se va á estudiar
en e aY

eces1dad de un buen diagnóstico. Práctica de la Cirugía en el

VlVO.

2~-D
S?bre ,un. caso de fra?tura del cráneo con parálisis del óculo-motor común.
1agnost1co y tratamiento.
3~-Trata~iento de las estrecheces de la uretra, comparación entre la electrolisiR
y e1metodo sangrante.
4!- Infec~iones. los ane~os uterinos,. síntomas, diagnóstico y tratamiento.
5.- (C.ontmuaci~n). Estudio comparativo de las intervenciones por las vías abdommal y vagmal.
~:- (Conti!luación). Histerectomía, indicaciones y técnica.
I ~- Lu~ac1ones es~ap~lo- ~umerales, variedades, síntomas y trntamiento.
8~- Perrneorrafia, md1.cac1onés, técnica y procedimiento d~l suscrito.
9.~Cáncer del~ ~atriz, síntomas y tratamiento.
.
10~-0steo- artr~t~s tuberculosas, síntomas y diagnóstico.
.
l l. - Osteo-artr1tis tuberculosas tratamiento
12~-Dia~nóstico diferencial ent~e la tubercuiosis y los neoplasmas del miembro
S!1J)er1or.
13~- Traumatismos de la man.o é:interv~nciones parciales (demostraciones de éxia tos ?ºn moldes de yeso, d1buJos y pmturas).
1\ - Qmstes del hueco popl~teo, diagnóstico y tratamiento.
1\ - ProlapRo del recto, -yaried~des, síntomas y tratamiento.
16~- Prolapso de la matr!z, var1edades y síntomas.
17. -Prolapso de la matriz, tratamiento.
18~- Luxaciones radio-carpianas y fracturas del puño (dibujos y pinturas).

?e

TERCER CURSO DE CLÍNICA EXTERNA.

Cincuenta y tres enfermos &lt;le:

¡

Hemorroides..
·
1
Prolapso del r;ct~: : :::::::: · · · · · · · · · · · · · · 1
Fístula del ano
· · · · · · · ·· · · · ·
.
(Prolapso &lt;l¿
Salpingitis supurada . .. ___. . .... _. . : : 1
Desgar~aduras del perineo, del cuello de la
1
Afecciones ginecológicas. Cá::e~ ia- ~¡t~·i;,::: ~::: : : : . : . : : : :
Afecciones del recto.

i; -~~t;i;:::::: ::~ ~ :::::.. i

I

~

l

d~-

~

~

~~ ~~ -~~~ri~ ~: :::i

f~!i!:~~.fJt~~~~e_n_t~Flemón pélv1co puerperal .... . _. _. _.. . .
Estrech~z uretral. ... .. .. _. . . . . . . . . . . . . .
.
,
I Infi~trac1ón urinaria . .. . . . ..... . ·. ... _. . .
Afecmone~ de lo.s or f5ª· ~ Henda de la vejiga con replesión de ella por
coágulos . . . . ..... . ... _.
nos gémto-urmar10R.

r

l

:f

!:1::1:r~t;;~p¡ri~;~l~~: : : ~:

1

2
1
1

~ ~ ~ ~ ~ ~: : : : ~

�. .·- - . . ...

LA ESCUELA DE MEDlCINA.

54

i¡ · ·..• 3\'"~

(Fracturas de cráneo . - - - · · · · ~ · · · · · · · · · · · ·; ·
1 '
Heridas por arma de fuego interesando. la medu a : · .. • ·
Heridas por .a11ma de fuego penetrantes· de .pecho con 12, ! , •
,J
• 1
herida pulmo'lar ... · · · ' · · '· ' · · · · · · · · · · -.· · · · ·
Herida punzocortante penetrante d~ pecho oon . _e_
r
1
motórax ..... - - · · · · · · · · · ··· · · · · · · · ·. · ' • · :
Herida punzoc9rtantel?en.etrante de pe~ho, interesan- 1 ., ·.
do la arteria mamar1a mterna. - · - · · · · ·:· · ·' · · · ·
Herida punzoco.r tante}enetr~~te de pecho, mteresan- 1
do el pericardio y el corazon . - - · · · ; · · · · · ·. · · ·.· ·
de •vientre,·. mtere.1
H er1'da punzocortante r&gt;enetrante
r
· •
•1
Traumatismos.\ · sando el estómag?·· · · · · · · · · · - · · · · · · · · · · · · · · · _1
Fractura de la pelvis. · - · · · · · · · ·: · · ·: - · · · • · · · · · · _-,,,
Machaeamiento de los miembtos mfer1ores con ~an-.r
2
grena gaseosa .. · - · - · · · · · · ·: · · · · · · · · ·, · · · ~ · · · 1 . '·
.;
1 o!I
Fractura couminuta del fémur, rnfectada · · : - i · · · ·.
Fractura del fémur · · · · · · · · - · · · · · · • · · · : · · · · · · · .·• .1
Callo-v1cioso del fémur .. · · · · · · - · i · · · · · ·· · · · · · · · ·. 1
., Heridas por ar~a de fuego def muslo.· · · · : : : : .: :.:· ::
1
Fractura del humfl~O. · · · · · · · · · - · · · · · · · . .
1 ·!i
Luxación coxofemoral, · · · : · · · · · · · · · · · : · · · ·. · · · ·.
1 .. _
Luxación escápulo.:...humeraL · · · - · ·: · · · · ·, · · .· · : · .· :1
LEntorsis del µuño - - · · · · · · · · · · · · ~ · · · · : · · · · · · · · · 1 ,
(Hernia muscula_r de la pared torámca.; :·. · :. · - : ) - ·
Abscesos hepáticos.. -; ~.· · · · · · · · · · ~: · · · ·.: : 2
11
Supuesto absceso hepat1co .. · · ·.; · · · · · · · .: · ;
.. ·,
Cáncer del ·píloro.. - · · · · · · · ·. · · · · · · · · · · ~ • • 1
Oclusión intestinal. · · · · · · · · · · · · · · • · · · · · · .' , 1
'l' 1
. ' . . ' -;, :
Hern~a ~m b'. 1ca .. - - • ·· · · · · · · · · · ~ · · · .~· · · · ·
1
•
1 Herma mgumal. - - ·: · · · ·. · · · · · · · · · · · · · · . : ll
Afecciones d1 vnsas. ~. Hernia abdominal traumátrca ... · : ·: · · · ·; · · ., ,
' ,
I
d 1
.
. .1 ' ~
An~ioma suhcntáneo e a ~~ca.·.·· ·.· · · · · .: ~ ~ · l
Quiste ~ebáceo del muslo. -.· ~ · · · · · · · · · · · , . ,
Quiste seroso del hue~o · PºP.l-!teo. · · · · · · · - · · : . 1
Tuberculos~s de la arhculac1on coxofemor_a~ ::
Tuberculosis de la ~ano.·· - · - · · · · · · · ·
l Epitelioma de un dedo de la ·mano· · · · · · · · · · 1
fl

I
I

: ,

,

h'"':

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I

~

~1

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•

11

1

I

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I

q.

Operacianes practicadas.

~

l

1

Reducción de prolapso del recto. - . - - · · - · · · · : .· ~ · · · · • · · · · · · · · · · • •
1
·Operación de fistula del ano. · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·: : : : : : : : : : 1
Traquelorrafia.. - - - · · · · · · - · · · · · · · · · :·· · - · · · · · · · · · · · · . . . . . . . . 1
!Amputación total. del cuello de la matriz.:. - - - -· - · · · - ·. · · · _... _ __ _
1
Am uta:ción parcial del cuello de la matriz.· · · · · · · · · · · · · •
Peri~eorrafias .. . · · · · · · · · - · · · · · · · · · · · · · · ·. · · · · · · · · ·. - · · · · · . · } i3
·Laparotomía con extirpación. de anexos. · t · · · · · · • · · ······a.······
!Laparotomía eon histerectom.ía y extirpació~ de un fragmento ~ ~n~~~
que poseía la enferma. · · · · ·.· · · · .. · • · ~ ·; · · · · · · • · · · · · · · ·
11
1
.Laparotomía y sutura del est~mago · · ... ·' · • ·.: : • • • • • • • • · : : ~ ~: : : :
·Debridación de absce.so hepático·· · · · -· · ·: · · · · · · · · · · · · · · ·
12
;Enteroclisis líquida y gaseos_a .. - · · · · · · .. · · '. ! · · • · · · · · · · • · · · · · ; . l
Cura radicaPde!hei;nia inguinal. · · : · · · · -· l - · · · ~ - · · · · · ... : · · ... , _.. · ·
m ,
•
......... .. ................... ~ - . .
&lt;&gt; ......... . .. 2
1.1.repano... .. · - · · · · · · · ··· · - · · · ·
,
...... . 2
1
1Desarticulación coxofemoral . - - - - · · · · ' · • · · '· · · · · · · · · · · · · ·
iAmpntación de muslo . . .. - ... - -- - · - - · · - · · · · · · · · · · · · · · .. · · • · · · ·

~

l. -

... , . . .

•{

.

55

LA .filSOUELA DE MEDICINA.

Desarticulación carpometacarpiana . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . • . . . . 1
Extirpación de un angioma de la nuca .. _. •. . ... _........ . . . . . . . 1
Extirpación' de un ganglio de la región infraclavicular... . . . . . . . . . . 1
Extirpación de los ganglios de la axila. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 '' ;
Extirpación de un quiste sebaceo ..... . _.. . .. : ....· ... .. .. .. _.... 1 ' '
Extirpación de un quiste seroso ...... ..... .. ...........·. : . . . . . . 1 1 '
Extirpación de un epitelioma de un dedo .......... ·...... .- ....... · I .
.. m
. 't erna. . . . . . . . . .·. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . "1 ' ' ·..·
L.igadura de 1a mamaria
l T oracentests
. .. ..... - .. . . . . ..... . ........... - . . - .. - .........
ti
-•... l '. :
Extracción de proyectiles . _..... _............... :·. ·... ~ . . . . . . . . 3
Elt-1ctrolis uretral .. .. ..... ....... . __. . : . .' .... _.....' . '. .. .... .' 2
:i · ! Talla suprapúbica ..................... .. .....•. _. ~ ~.:: ·. ...... 2 · ·
Extirpación de fístulas uretro-perineales ........... ·.. . ..' .. . _. :'. ·. 1 ' ·
· Apárátos ·de fracturas ............ . .............. ~ .. _. ....' : . ; : 3 .i
Grand.e aparato ~nresado ·de Calót ... ....... : : . _ :·.... _. '. ....... · 1 '
Lavado de estóµiago. ..... .. .. . . . ............1. • ••••. : • • • • • 30 1 11
Cateterismo ·urttral.. ; .. _• _...................... . ... , . . . . .. 102 .
1

•

,

1
• '- i f

f

•

JUNIO•

... I

4

Lección oral.-Programa.
.
.
1
Enf~rm~. : -:-Hemorroides (Exploración con iluminación eléctrjpa, estudio y µia;.
.
nejo de ;los aparatos é instrument.o).
Ehfermo. · -Parálisis del óculo-motor común pi;ovocada por fractura del piso
,
anterior de la base del cráneo.
Lección Ó~al....:...Sobre el caso anterior ilustrada con láminas y esquemas.
Enferrp.a.
-Cop d.ivisión de la médula (tipo cervical superiQr de Chipauit).
-Con .estrechez uretral y fístulas de ~rigen genital.
.
Enfermo.
Oppración. , -Del enfermo anterior por la electrolisis.
.,
. . ·
Lección oral.'~-Sobre el tratamiento de las estrecheces, comparando la electrolisis
con el método sangrante.
·
Enfermo.
-Gangrena del pie y pierna.
Operación.' 7""Amputación del muslo en el enfermo anterior, practicada por uno
.
de los alumnos.
Enferma.
-Salpingitis supurada.
JULIO.

.

Operación. -Salpingitis supurada bilateral (laparotomía).
;
Enfermo.
-Angioma subcutáneo de la nuca. ·
,
Opera~ión:, -Del ~nfermo anterior (extirpación).
Enfermo.
-Oclusión. intestinal.
Operación. -Enterocltsis líquida y gaseosa en el enfermo anterior.
'
,
Lección oral.-Sobre infección de los anexos.
·
Enfermo.
-Fractura cuello anatómiéo del húmero.
i •
' ~
Operación. ...:...:c6lo'cación d~l aparato de H enequin.
Enferma.
-Cáncer de la matriz.
Enfermo.
-Hemotórax.
.¡ '
. •• ' I
~nfe_rmo,, , .-rístulas UrillOSaS del perineo,
Lección oral'.-Sobre el estudio comparativo de las intervenciones por las víás abdominal y vaginal.
Autopsia. -De la enferma de la división de la médula con ?omprobación del
diagnóstico.
Enferma.
-Presentada como absceso hepático (negación del diagnóstico). · 1
Enfermo.
- Hidrocele.
· ·
'
·
' •' '
Enfermo.
-Herida del pericardio y corazón.
'
Lección oral.-Sobre la histerectomía.
;'
,··

1

..'.

�56

LA ESCUELA DE MEDICINA.

AGOSTO.

Enferma. -Desgarradura del perineo y del cuello de la matriz.
Operación. -De la enferma anterior.
Enferma. -Luxación escápulo-humeral.
Operación. -Redu~ción intentada en la enferma anterior.
Lección oral.-Sobre luxaciones escápu]o-humerales.
Enferma. -Tuberculosis de la articulación de la cadera.
Lección oral.-Perineorragia, sus incidentes, su técnica, procedimiento del Profesor.
Enferma. ...:._Cáncer de la matriz.
Lección oral.-Diagnóstico y tratamiento del cáncer de la matriz de la coxalgía.
Operación. -Aparato enyesado en la enferma;
Lección oral -Sobre osteoartritis tuberculosas (sintomatología y diagnóstico).
Enfermo. -Herida por arma de fuego en el muslo derecho.
-Lectura de dos historias de enfermos, hechas por los alumnos.
Historia.
Operación. -Amputación del cuello de la matriz de una enferma.
Enferma. -Hernia inguinal.
Operación. -Extirpación de los puntos de sutura en la enferma de permeorrafia.
Lección oral.-Tratamiento de las osteoartritis tuberculosas.
Enfermo. -Herida por arma de fuego (-m.uniciones) en la región subclavicular,
atravesando el tórax y depositándose en la región supra-espinosa y subescapular.
Operación. -Intervención, extracción de proyectiles y taco, en el enfermo anterior ..
-Herida
·penetrante de pecho, interesando la mamaria interna.
Enfermo.
-Liga&lt;lura
de la- mamaria interna en el enfermo anterior.
Operación.
-Desganadura
de la pared superior del conducto auditivo, exploEnfermo.
ración con aparato, iluminacióu eléctrica.
SEPTIEMBRE,

..

Enferma. -Tuberculosis de la mano y ganglios axilares correspondientes.
Operación. -De la enferma anterior (dejándole pinza á la mano y extirpación
de los ganglios axilares).
Lección oral.-Sobre tuberculosis y neoplasmas del ll}.iembro inferior ( diagnóstico
diferencial).
Enfermo. -Quiste seroso poplíteo.
Operación. -Del enfermo anterior.
Lección oral.-Diagnóstico y tratamiento de los quistes del hueco poplíteo.
Operación. -Talla supra-púbica en un urinario (estrecho).
Enfermo. -Uallo vicioso del fémur.
Enfermo. -Gangrena gaseosa.
Operación. -Desarticulación de la cadera en el enfermo anterior.
Enfermo. -Luxación coxofemoral.
Operación. -Reducción de la luxación anterior.
Enfermo. -Hernia umbilical.
Lección oral.-Traumatismos mano (moldes de yeso, dibujos, pinturas de operados
por el Profesor, con gran éxito).

LA ESCUELA DE MEDICINA.

57

Operación. -Del f
.
-Abs:~oeh:poá~?ter10r (laparotomía y sutura. de la herida).
Enfermo.

o

.,

D

l CO.

Epracwn. - el enfermo anterior.
.
n er~~· -Cáncer del píloro.
Operamon. -Lavado del estó
Enferma. -Prolapso de l mat~? cuot1 iano en la enferma anterior.
L .,
l
a ma nz.
ecmoi: 'ora .-Sobre prolapso de la n,atriz.
Operac1on. -De la enf
t . (C
Enferma. -Quiste seberma adnlenorl olpo-perineorrafia).
.,
aceo e mus O
Operac1on. -De la enf
. (· .
F' t 1 d elrma anterior extirpación del quiste)
Enfermo
.
. , . - is u a e ano.
Opferac10n. -Del enfermo anterior.
E n erma. -Retrofl · ' dh
ex10n a erente de la matriz
E f
·
n e.r,ma. -Fractura del fémur.
L ecc1on oral -Sob
l·
l
.
E f
·
re pro apso &lt;1e a matnz.
nfermo. -Fractura de la pelvis
E
.
.
E nf ermo. -Her111'.,"' t rn.uma, t'ica a b.dommal
.,
n ermo. -Con anuria datando de ui . d' d
los ganglios lumba!s.nce ias, egeneracion carsinomatosa de
Autopsia. -Del enfermo anterior.
Enfermo. -Con her~da del pulmón.
Enfermo. -Con henda de la vejiga.
Operación.
-~el e.nfermo anterior (Talla suprapúbica)
Enfermo.
-Derma musc?-~ai· de la pared torácica.
.
Enferma. - e endometrit1s.
Enferma.
=Con _flemón pélvico ~e origen puerperal.
Ope1:ación.
Enferma. -~e\ª en~~rmda lante~ior (debridación y canalización).
xp orac10n e estomago por la iluminación.

·a·

NOVIEMBRE.

Enff ermo. - L uxac10n
·, rad'10-carpiana.
E
n er~~··
-Absceso hepático.
Operacion. -De la enferma anterior.
Enfer~?· -Absceso cerebral.
~p¡rac1on. -!Del enf~i:mo ª ?terior (trepanación).
n er~?· - nfiltrac1on urmosa.
~peracwn. -Del enfermo anterior.
Onfer~?· -Estrechez uretral.
Epracion. -EDe! en_fermo anterior (electrolisis)
n er~~· - p1tehoma del dedo de la mano .
Operac10n. -De la enfe
t . ( . .
Lecc1''
l S b
rma ~n erior extirpación).
on ora,- o re las lu
d'
·
turas. xac1ones ra io- carp1anas, ilustradas con dibujos y pinEnferrr o
-F t
.
Operació~. -D:::r~i:ufZ~::uta dfe] fémur, infectada.
Ope · ,
L
oxo- emora1
rac1011. - aparotomfa. con histerecto~ ía en la enf
adherente.
erma de la retro:llexión

OCTUBRE.

Enfermo
-Prolapso del recto.
Operación. -Del enfermo anterior (reducción}.
Lección oral.-Sobre reducción del prolapso del recto.
Enfermo. -E:erida de estómago.

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8

·
d

mo ernos.

�58

LA EsouELA DE MEDIOINA.

ENSEÑANZA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

.

Sencillo ensayo dedicado
al Señor f'residente de la República Mex Icana.

UN OPUSCULO DEL DR. VAZQUEZ GOMEZ.

( Continúa).

IV.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

. "d'~El primer artículo del "Plan de Estudios de la Escuela N. Preparatoria,
ce así:
L
la Escuela N Preparatoria será uniforme, gratm" Art 1? a ensenan za en
.
·
objeto su educación fítendrá
por
medio
la
instrucción
de l,os alumnos y por
. ·"
.
.
1
ta y .aica,
l·
d' tribuirá en cinc•.\ años del modo que sigue.
.
sica, intelectual J{ ~ora' se't .1s 'lO á la parte subrayada del artículo; y mam~e~ta
El autor dmge su cri ica so
" ero or lo que toca al medio msu entero ~cuerdo ~on lo q:o~ª!!nifer:::;i:¿era~ent~ (dice}, que la juzgamos un
xtremo perniciosos para la enseñanza secundadicado, la instruc1ci6nd, dehbe 'd
s resu ta os an si o en e
1 .,
,
"
ma
.
error, cuyo
1 d (s á al autor) á esta conc us10n erronea: con
ria, puesto que nos ha. ~ eva o er d cación ',, cuando es precisamente lo contra33). Sí será lo contrario (en el senyor inst~·ucción,se obJt26m2§°30
r~o; (págmla ~\ hlea~ :fi·r:ia) ,sie~pr~ qu~ se tmte de educación inte~ctu~i, pues t;atido que e adu or ?/ fír' . , ( más si es exclusiva) jamás se reahzara esto, smo
r.ándose de e ucam n szca y
:
. es nunca u~ Milón de Crotona llegó á ser
que tenderá á Afectuars.e]lo co~tr1.:i~;t~ desarrollo físico, y la historia refiere que
un Aristóteles, á_Pesar ne su m

31 32;

era un ignorant~ mmoraL
- o aza o continuemos el análisis.
Pero colecciona.do estde pequend g,_ P ' i art 1º del plan ni con el crítico. En
N0
tamos e acuer o m con e
· ·
,
. .
d

efecto,

:1_:~:,:lo'hubiera qu;;:~:
::í·:::~:~~~;t:: ~: ~:b~~a:~1~~:;ª;,:~!~
fo

lo que depmo~ ~u~rayÍdo,
que se le añadió impropiamente un conc~pto pedagoO
nante, el mane
a
ega'
Ytá
t'bl
que no es en su 1ugar,.. No es verdad que todo el ob3eto de la engico iscu i e y .
1 educación (física intelectual y moral), y tampoco es .
señanza prep~rator1~ sea a 1 medio ara alc~nzar la triple educación. El ve~·dadecierto que la instru~ció] sp e a atorfa (y el fin de toda enseñanza secundaria), es
ro objeto á que aspira. a r~p r d toda; las facultades y al mismo tiempo la adel desarrollo y perfedccl10dnamient.o . e tos adecu¡dos. y la ,instrucción sólo es el to.. ·, d n cau a e conocimien
.
.
,1 d
. 1 d
. , n intelectual parcial medio para a1canza1 a e uquisic10n e u
tal medio de conseg1;1ir ,ª e ucac!ºve para eddcarfisicamentej luego el medio sería
cación moral y en. nmgun caso sir
.

. a·

totalmente insu~ciente.. . , d 69 tuvo como guía la lógica, y allí se ve, con
_La inm?r.t;i orgamza~11: d: endencia y la separación de-los asuntOSj ~esde el
sencilla prec1S1h1, el ellac , t p dagógico desde instituír la enseñanza larna hasma_nd~to legal aste pr~c:;1~ ~:ma de e~teros. Mas en el plan que es objeto de
ta m?~car el ~hto bi::sla necesaria separación, y allí se m~zclaron asuntos}e orla critica
noescolar
s
. d"icae1ones
.
metodológicas·
.
, y esto hizo qne el art. 1. que. ación
con m
gamz
l
f l ta parcial
dase defectuosohy enváue va .udna ª1as opinio~es del crítico. Hay tal falta de lógica
s a ora cons1 erar
•
1h
P
asemo
h
á
ésta)
en
la
manera
de
exponer
sus
conceptos
a
r el asco que ace
.
l d
· acer
t
(
s difícil ara nosotros seguir la secue a ~ sus razonam10n os,
acaso p~ .
it~s a cuando arguye por sn propia cuenta y sobre toeste anáhs1s, ~ue e l
yda cuanto hgbl:ea: p:ic~logí/ ciencia cuyo conocimiento es fund~ment~itn el
o cuanque
o sead'iscut e, y respecto de lo cual nos ha sido totalmente imposi e coasunto
.
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59

nocer sus opm10nes, lo que deseábamos, porque estimamos esto de mucho valor,
siquiera sea para uniformar y adaptar la terminología.
Dice el autor: "De esto se infiere que es dob'le el fin que se propone la enseñanza secundaria, puesto que atiende á la educación en primer término y á la instrucción en segundo lugar; pero esto no quiere decir que deba atender á ellos indistintamente; lo que significa es, que el medio, Ja instrucción, debe subordinarse
al fin: la educnción" (página 5, lín eas 27, 28, 29, 30 y 31). Hay en este párrafo
una contradicción palmaria. En efecto, no se pueden conciliar dos proposiciones
contrarias (á lo menos en nuestra lógica). O el.fin de la enseñanza es doble (educacióu é instrucción) como lo iri:fiere (sic) al principio, ó bien el fin es simple y constituído por la educación, para cuya realización se empka como medio la instrucción.

Y más adelante agrega: "Limitándonos, pues, al objeto preferente de la enseñanza secundaria, ó sea la educación de los adolescentes para. formar hombres, no
tomaremos en considerasión aquello que á la instrucción se refiere como objeto,
puesto que la misma ley de enseñanza preparatoria la considera como medio/' (página 5, líneas 40, 41, 42 y 43).
Analizábamos este párrafo con el deseo de que él disipara las dudas que nos
originó el anterior; pero lejos de conseguir tal propósito nos embro1ló más, porque
el aidor vuelve á variar de concepto, y ahora considera, á la educación, simpfomente objeto preferente de la enseñanza, en seguida indica que la instmcción tiene dos
objetos y á lo último se decide á. juzgarla como medio, poniéndose al unísono con hi.
ley preparatoria. Al fin de cuentas nos hemos quedado sin saber cuál es su opi-

ni6n.

Ningún problema será resuelt-0 con exactitud si no se principia por plantearlo
convenientemente.
·
La cuestión que en este momento debatimos, es principalmente un problema
pedagógico; y por tanto, es al arte cintífico de enseñar (pedagogía) al que debemos
pedir los elementos primordiales para tratarlo y reeolverlo.
Tres son los elementos fundamentales que deben tomarse en cuenta al constituír la preparatoria: principios generales de sociología, la estructura y las necesidades de nuestra Nación y la pedagogíaj pero una vez bien caracterizado el modo de
crear, para nosotros, la Escuela Preparatoria por su objeto y su papel, es asunto
exclusivo de la pedagogía el modo y forma de realizar la enseñanza.
Por otra parte, una vez instituída la Preparatoria como factor docente, queda
de hecho constituyendo un fenómeno social, y en tal sentido debe evolucionar con
la sociedad de que forma parte. Pero esta evolución hacia el progreso, si modifica
parcialmente algunos de sus caracteres, no le quita ni le debe quitar su propia naturaleza, de la misma manera que la función digestiva va modificándose á paso y
medida que el niño pasa á ser joven, y éste á ser adulto; pero la función es la misma y sólo se ha modificado diversificándose y adaptándose. Así, pues, la Preparatoria de 1869 (en cuanto á sus modificaciones múltiples pero ACCIDENTALES), no es, no
puede ser, no debe ser, la Preparatoria de 1907, puesto que de aque11a fecha á ésta hemos aumentado nuestra civilización, y en gran parte por el aumento y la complejidad de las relaciones sociales con los demás pueblos, porque el grupo directivo y
el intelectual de nuestra patria ha aumentado su saber y porque los preceptos pedagógicos han ido siendo más y más aplicables y en mejor forma realizados. Luego si los antecedentes efectivos de la Preparatoria (sin cambiar de naturakza) han
evolucionado tpor qué élla no había de evolucionarf Pero de la misma manera que
las causas que engendraron la Preparatoria no han variado su esencia, así esta inmortal Escuela no ha cambiado su propia naturakza. Ella, como poderosísimo
elemento educativo para la sociedad, permanece incólume y seguirá ejerciendo su
papel preponderante como elemento de progreso.
Pero si esto es ind1scutible verdad, no es menos cierto que al realizar sus necesarias é importantes modifica0iones, se debe proceder con el mayor tacto (natura

�60

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

non fecit saltum) y no por el inmoderado deseo de innovaciones se cometan graves desaciertos y torpes cambim::, que por desgracia interrumpirán (por más ó menos tiempo), el progreso de la más grande de nuestras instituciones docentes.

dos el fe_nómeno insteucti~o y Rie~1do, .ademáf:;, comprobable el hecho por el examen
más rudimental, sólo á la instrucción discernían el triunfo de la enr,;eñanza intelectual; Y en esta escuela sí creyeron alg1rnos, q?e ~ mayor instrucción corresponde
m_ayor poder menti;l. La er,;c?el~ moderna es- principalmente educativa, porque conoc_iendo l~s d?s !enomeno~ psiqmcos, su depe~1denria y su importancia relativa, da
la pr~ferenma ~ la qu~ tiene mayor valor, a la educa,:ión, subordinándole la instrucción:, No so]? al ~Jecutar lo.s ac~os mon tales es preponderante la educ:ición sobre la rnstrucci.on, smo que. históricamente es indiReutible, q ne tanto el hombrfl
como la ~umamd~d en su origen'. fueron del t?c)o ignoran tes y sólo tenían aptitu~s, ~as~andolei,. estas como medw1 para adqmnr en el transcurso del tiempo los
conocimientos t~n numerosos y variados qne poseernos.
Lnego la. instrucción debe suminiRtrar los datos adecuados y la educación utilizarlos convementemente.
f , Es~a obra trascendental, entre nosotros y dPsde rl punto de vistit pedngógico,
ue real.izado. po~ la Esc~ela N. Prepara.toria. E ste acontecimiento social constituye la mmarcesible g lona Je esta. escuela, funda su inmortalidad y hace imperecedera la obra.

v.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

Para poder continuar con éxito el análisis del opúsculo que estamos examinando, es absolutamente necesario recordar algunas verdades fundamentales relativas á este importante asunto.
De un modo general asentamos que la escuela es "una institución social destinada á la enseñanza," y de manera especial afirmamos que la Escuela Prepa.rntoria es una institución consagrada á solo la enseñanza secundaria. De aquí se rnfiere que para instituir esta enseñanza (fundar la Preparatoria) fué preciso resolver
dos cuestiones esenciales: 1~ determinar las asignaturas que debían formarla; y 2~
organización, disciplina y metodología de esta enseñanza.
Una vez realizado el doble problema, y funcionando ya la escuela, la críti~a
puede, si tiene en cuenta TODOS los elementos, proceder á ejecutar su augusta misión.
Puesto que la Preparatoria tiene por objeto enseñar, lo primero que es abso·
lutamente preciso dejar asentado, es definir y fijar, con toda precisión, el valór real
de la palabra enseñar.
· Enseñar es dar una noció~ y poner.al que la aprende en aptitud de practicarla; en consecuencia, "en todo acto de enseñanza hay dos hechos simultáneos, cuya
reunión la constituye. Por una parte se graba un conocimiento, y por otra se adquiere una aptitud. La enseñanza consta, pues, de un elemento instructivo y de un
elemento educativo. Enseñar es, pues, á la ,ez instruir y educar."
En consecuencia, si la Preparatoria se propone enseñar, y si la enseñanza realiza siempre dos hechos inseparables: educar é instruír, es claro que ambo~ forman
el verdadero objeto de esta escuela, y de ningún modo es aceptable el aditamento
que impropiamente tiene el artículo primero, tanto por a¡:entar un error cuanto por
ser impropio mezclar en un precepto asuntos heterogéneos.
La educación tiene por fin alcanzar el perfeccionamientoj(sico, intelectual y moral; y para ello formula las reglas, con cuyo ejercicio se consigue el resultado.
La instrucción tiene por fin realizar principalmente la cultura intelectual, y para ello consigna los preceptos para. inculcar conocimientos.
Según lo dicho y fijándonos por el momento en sólo la cultura intelectual, se
ve, con toda claridad, que "en toda operación intelectual hay dos hechos que, aunque simultáneos, son, sin embargo, bien diferentes. Es el primero el ejercicio de
los órganos que lo efectúan, y el segundo la acumulación de una ó varias nociones
resultantes de la operación fundamental. De estos hechos dimar.an dos co?se~uencias diferentes: del primero, el desarrollo de los órganos empleados en nrtud del
ejercicio practicado; y del segundo, la adquisición de nn conocimiento."
Esto hace ver con meridiana claridad, que la educación y la instrucción intelectuales, son dos hechos diversos, pero inseparables; si queremos educar s~lo se alcanza el propósito valiéndose de conocimientos (instrucción) que son los úmcos medios para esta gimnasia intelectual, para efectuar el ejerci~io, cuyo. resultado .es :l
perfeccionamiento; si queremos instruir, eRto sólo &amp;e co.ns1gue P.omendo en eJercicio (educación) los órganos intelectuales que son los úmcos med10s para recoger estos conocimientos.
Siendo, pues, estos dos hechos insep~rables, es ~otorio que en todos los ti~mpos y todas las escuel11s han educado y han rnstruído (mtelectualment:); P?ro la diferencia fundamental entre la escuel:i. antigua (y también la actual rutm:ma) y la escuela moderna reside en el hecho de dar á uno dé estos fenómenos la preferencia sobre el o&amp;ro. La escuela antigua era esencialmente instructiva, porque desconociendo
el fenómeno educativo y siendo, por otra parte, muy aparente y al alcance · de to-

61

Esta,blecido lo ant~rior, pasemos á juzgar los desaciértos del autor. Dice este
( pong~ ~~mero~ á los JJarrafos para que. ~ea más clara la réplica):

. 1. , Se entiendo por educación la acc10n de desarrollar las faculta&lt;les físicas" (págma 2, lmeas 36 y 38). ·
,2_? "Con e.l es~udi,o de las len~ua", vi vas ó muertas, &lt;le la historia ó de las matematicas, se eJermtaran ht memoria y la inteligencia, y por er,;te MEDIO se habrán
educado las facultades mentales" (pá(J'ina. 3 líneas 8 9 10 y 11)
30 "L .
.,
º
'
' ,
.
.
·
a 111struc~1~~ puede o~tenerse aú_n el? .un m.oélo entern.mente pasivo,
~ientras, que la educac1on supone siempre el eJerciélo activo de l:i.s facultades" (págma 3, lrneas, 27, 28 y 29) .
· d'iYi·a~o sabe perfectamente lógira, er,; fuerte en la materia .... . es
..4º· "U n 111_
,~oRltiva.me~te instrui~o en aquella ciencia y otras mucha~; pero no obst:i.nte est,a
instrucción o este med!o, carece por compl eto de educación, porque todos sus actos,
desde aquellos. que ~iran al hogar, basta los que se relacionan con la s0ciedad ca.recen del sentido lógico más elemental" (página 3 línea&lt;:: 30 31 3,¡ 33 34 '35)
5°· ''O tro rn
· d.r~1·duo es un moralista consuma&lt;lo,
' se ·sabe' á Spencer
• ...,, ' ,de memoY ·
.
dia, Y se le puede 011' hablar sobre la matl·ria; pero no obr,;tante esta instrucción na.
a. vulgar, la mayor ~arte de sus :i.ctos 1 así privados &lt;'Orno públicos, revPlan una
completa falta de cultivo de sus facultades morales" (página 3 líne·is 36 37 38

39 y 40).

'

'

,• ,

,

. 6? "Pero como creemo haber demostriirlo que la instrucción no es el medio ara2 educar las facultalles de los adolescentes y formarlos hombres" (página 3 lín~as
4 , 43 y 44).
' ,
·
. E~ c~anto al párrafo.!?, es fundamentalmente incorrecto ,les&lt;le el punto de
vista
J ·
'
· , desarrolla
1 8 f tecmco
l
' y por ,tan to rn acep t·ª bl e, que el au tor &lt;11ga
que la e&lt;lucac1on
:i.
ac~1 tades. Segun lo quo acaba de asentarr,;e, no las desarrolla sino quA las
peiecciona,, lo que es total~ie~te diferente. En efecto, desarrollar e¡ ir de me~os ~
mas, por solo el. desenvolv1m1ento natural, y en este St'ntido se dice correctamente
que. 1os perr~s tienen el olfato dt&gt;¡.:arrollado, lo m'smo que de un sargentón puede
decnse que tiene ~n vocerrón desar, ollado, pero nadie dfrá que tiene educada la voz
Educa~ es 1,erfecciotiar, adaptar, artificial y deliberadamente las facultad~~, y en es~
te sentit~ si_se califica de e~ucar:, ya el oído &lt;lel músico, ya el ojo del pintor.
. El-· parrafo, que t-n termmof: exactos pudiera calificarse de fárraO'o ó gali:atias, ~n:i?rra_errorer,; fnn~amen:,ale~. Empif•za dicit&gt;n&lt;lo "que c~n lns le~guas ......
eJe1 citaran l~; memo~ia y la !nteligencia, y por este.MEDIO se habrán educado lns
L . tac}?s me1:tales., .Aqm se advierte la total ausencia de nociones de psicoloofa
a ilte ~rncia es urnca, pero como son varias las formas de su activi ,hd á c~d~
una e e e as se nombra facultad; en tal sentido fácil es comprender qu~ l;t memo&lt;-

f!~~¡86

�62

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

ria

la inteli encía no son dos cosas distintas (como lo asienta el ;"utor), sin? qu:
la Jemoria e! parte dP- la inteligencia. Pero es más derrónelo todf r.vulttaed!~m:i:~t~:s
. . d
f
lt &lt;l
s el MEDIO para 0 ncar as acu
el ejercicw e estas acu
es e .
f l d
tales (en el sentido·
iPues qué, ~demás de la inteligencia hay otras acu ta es men

ª

meramente intelectual?) 1, . 1
e &lt;lice el párrafo 3? pues jamás la instrucción
Es craso error ps1co og1co o qu
, .
'
l
l _
e· obtiene "de un modo enteramente pasivo," smo que e1~ todos os casos es e re
!ultado del ejercicio de las aptitudesj y el más elemental eJemplo comprueba plena-

i

t · &lt;l' 'd o sabe
mente esta opinión.
· 1
El párrafo 41! contiene un burdo Rofisma, pues s.1 e supu~s o i~i::
el cológica, es cla1·0 (según lo qne ya demos~ra.m~s) que tiened al t1smo . 1p f~lta la
nacimiento y la aptitud y en ese caso sera l6gico en sn con uc a, pero s1. e
.
aptitud y sólo tiene en su memoria el conocimi~nto, en;o ced n~/~b~~óg~~a., s:,~
plemente erudito en lógica. Y el sofisma colns1ste e~ a ta fir :~;~1~~nclusión
.
d' ues tomando sólo una parte en as premisas, se a m
~i;;d;~ c:~~ si de saber que algunos peces son tiburones y que .toJas la~ c:1~pas
son p¡ces, se lle~ara á la conclusión, de que al?unas carpas son tiburones, eJ ..
Algunos peces son tiburones
todas las carpas son peces
,
.
Luego, algunas carpa~ son tJburones.
(·¡Acaso el horror con que el autor ve l~ lógica sera para nd? ·tdener º,bsttacmulboié~
. 1 l
, 0 convenga· y pe u eRpues, a
ra11,on1u como meJolr l~ p azc.a, cl.on_vten~a o n aun cua~do haya perjuicio de tersin l6gica, la escue a iore, srn 1m1 acion ... ..

1

1:

d:l

cero!kn el árrafo 5? se comete un sofisma análogo,. y además se insiste ~n el er~:or

psicológico ~e c~n~~ºt (l,7:!i~';¡'::=ut::&lt;i;.!,7'º;;1d~:i,~:~g;:'h~~'.
~hfJ.t ;;::..::.: n~v,seuinfierfque sus act°s (que btán "'°~t:i;; ;;:fv:]~~: ~~'.

sus sent~m1entos y su _vol1!n.tdad) sean mbora es, sr.n ~1~ºd·e memoria cómo se baila
á ex1 ir que un md1v1 uo que sa e muy ien .
dáh
mo una cuerda
g '
se 1e obl'1gase a, su b'1r á élla á hacer piruetas.
l Este no po rr t acer
en

l~ quEe se le pt1'Jea,lcp~t~r:Í:6l~~ºe~ºv:~!1d~:e h!;abr=:is:ra~~p:ie!~~~,~~:~ttinsn cuan o
&lt;
¡ d
,,
d, J porqne no
trucc·i6n no es el rnedio para educar las facu ta es.. . . y no el ;7e~ a , d' d edupuede clem?stra: lo inde.mostrab]?, d~s~e el dome·n'tlae:::rra
daec:ioci:iiencar la inteligencia es la rnstrucc1on, &amp;Como e uca1 a
. .
.
(' t
tos (.mst rucc1on
. , )'. &amp;·Cómo •educará el raciocinio
,
l si· no ~sum1mstra nociones ms ruc. , ) ue sirvan de premisas hP.chos o conc us10nes.
,
c1on J;os transcritos son úni~amente botones que sirven de ¿muestra, porqur6 seria
largo y cansado ci~ar todo el ramillo de sofismas y el mar e errores que orman

:r:~

la crítica que exammamos.

-Revista Científica.
Las meningitis cerebro-espinnlts, por el Doctor
A. Chauffard, de Paris.

Las inflamaciones meníngeas conocidas ya de antigno, aunque de un~ manera imperfer:ta, parece que se ha reJ.uven~cido y rnoden)iz~d? por los tra~aJOS chnicos y bactenolog1cos llevados a cabo en

(Continuará.)
estos últimos años con motivo del carácter epidémico que han tomado en Alemania y Estados U nidos causando una gran
mortalidad.
·
Las dificultades diagnósticas que ofrecían, se han salvado gracias al signo.
Kernig deserito en 1~~2 Y l~ p1;ncion
lumbar seguida de anáhs1s del hqmdo ce.
falo-raq uidiano.
El signo de Kermg que como se sabe,
consiste en no poder sostener en exten-

?e

63

sión la rodilla estando sentado el enferunos libres y otros contenidos en el inmo y si el verificarla en decúbito dorsal,
terior de los palinucleares que son diplotiene ralaciones íntimas con la con traccocos de forma alargada acoderados dos
ción de la meca y se le l1a observado en
á
dos por sus caras mayores y toman el
los brazos.
Gram. La cultura en gelosa-ascitis da
El conjunto de los fenómenos de la
pequeñas colonias redondeadas y la inomeningitis son una manifestación de la culación á ratones es negativa.
hipertonicidad muscular pre&lt;lominante
Estos caracteres corresponden al mien los músculos del plano dorsal: extencrococus intracellularia descrito en 1887
sóreo de la meca y el tronco, extensóreo
por Weichselbaüm y que hoy se le conode los brazos y flexores de las piernas,
ce por el nombre de meningococo.
sin que exista algunas veces, paralelismo
Aunque parece ser este el agente de la
entre ésta y los reflejos tendino~os.
enfermedad, sin embargo, se ha obserAunque por estos síntomas y los devado que el neumococo, estreptococo sen más conocidos descubrimos el sitio mecillo y encapsulado y el estafüococo en
níngeo de la enfermedad, no se puede
ciertas estaciones y epidemias aparecen
a,.egurar su naturaleza, pues la hemorra- como causantes.
gia tiene algunas apariencias de la infla.
Vista esta diversidad de causas, hoy se
mación. Sin embargo para el o.iagnóstidiscute al meningococo y los trabajos reco clínico tendremos en cuenta dos séries
cientes de Pinto, de Coimbra, han llamade síntomas. La primera comprende la
do la atención sobre un hecho extremacefalea, el signo de Kernig, las contracdamente curioso. El meningococo. y el
turas musculares y las parálisis, los trasgonococo tan diferPntes por sus manifrstornos reflejos, etcétera., que indican extaciones clínicas habituales, tienen sin
clusivamente la localización de las lesioembargo,
un parecido morfológico, relanes y no su naturaleza.
ciones coforantes, culturas, toxinas yacLa segunda serie son de infección ge
ción patogénica experimental iguales.
neral ó local, figurando á la cabe7a la fieDe lo cual deducen, tanto Pinto como
bre y el herpes. La hemorragia puede
Lepi1me que en el estado actual de la
provocaruna ligera elevación térmica que
ciencia, Iio se sabe distinguir un gonoconunca se prolonga como en la meningitis.
co exaltado en su virulencia de un meEl herpes tiene un gran valor sintoningococo, pudiéndose decir, que éste no
mático en esta afección adquiriendo extensión grande hasta el punto de cons- es más que un gonococo exaltado ó viceversa, éste un meningococo atenuado.
trír una máscara en la cara.
Y realmente esta conclusión no debe
El examen del líquido cefalo-raquideo
chocar si se recuerda que la blenorragia
obtenido por la punción lumbar distingue por. completo la. inflamacióu de la he no siempre es una. afección local de la
urr.tra, sino que suele pasar el gonococo
morragia.
Tiene aquél un aspecto turbio y por á la sangre provocando luego artritis,
pleuresía endocarditis, nefritis y menincentrifugación deja un poso purulento;
go-mielitis. Por otro lado el pulso está
asimismo se aprecia la formación de un
relente0ido en los blenorrágicos y sería
coágulo fibrinoso, calentado hasta la ebucurioso
examinar el líquido cefalo-raquíllición con algunas gotas de ácido triclo- deo ele e~tos
enfermos.
roacético se forman enormAs ve&lt;lijas de
albumina. en cantidad que puede lh·gar á . ,&amp;T~ndrán a~bos m_icrobios un origen
8 gramos por li tro, es decir, en propor- 1dent1&lt;.:o 'Y se diferencian luego por aclimatación e11 las regiones an:itómicas en
ciones parecidas á las que contienen las
en que ejercen su influenciaT
orinas de las grandes nefritis. En cuandónde penetra el meningococo en
to al poso centrifugado está constituído las&amp;Por
meningesf
.
exclusivamente de polinucleares en can·
iEs por la vfa sanguínea1 Este camitidad.
no
es posible para ciertas meningitis seEl examen bacterológico del líquido
á una pulmonía por neumococos
cundaria
suministra rPsultados preciso¡;,, Vistas las
según
nos
dice la clínica; pero el menin~
láminas, aparecen numerosos microbios,
gococo no da lugar á septicemias en el

�64

LA ESCUELA DE MEDICINA.

· l, J reb ra1es, bu lba r·es, medulares y 'radicucurso de la meningitis cereb ro-espma
siendo excepcional el que pase álasangre. lares.
.,
. d
l'
.
.l l
.
iLa lesion asoe1a a es una comp 1caHoy es d.e conformidad ge~~ra e cree~ ción d., la meningitis ó constituye ella el
que el mem?gococo penetra e mfecta por punto de partidaj
la na~o-farmge Y la prueba .se hallda en
NO es posible por hoy resolver esta pret
que siempre precerle un coriza a1 esa· · ·
gun a.
.
rrollo de la .me?~ng1t1s. ,
.
tCuáles son las variedades de menmLas vías hnfat1cas so~1 J?s can:irnos que gitis que se acompañan de lesiones en el
recorre atraveRando la l~mma cnmosa del neuraxisi iEl meningococo y neumococo
etmoides. ~eg.ún .est.udios de Cun?o ,Y las provocan alternativamenteT
André, la p1~mta~rn tiene. dos z?nas hnf~Este es otro punto de estudio: pero lo
ticas, una mf~nor respir~t?rrn, Y ~tra importante es el tener en cuenta que las
superior s~nsonal; los hn~aticos &lt;1 esJa puras son susceptibles de curación comson los ~mcos qui:\ comumc~n c?n os e pleta mientras que las asociadas á otras
las menmges Estas cornumca~!ones es- Je¡,;io~es está subordinado su desenlace
tán muy desarrollada~ en .el nmo Y son del sitio de su desarrollo.
muy limitada¡:,. y casi obhteraclas en el
En una tercera etapa del pronóstico,
viejo.
.
. cabe preguntar si la meningitis, á pesar
Estas considerncioneR anató~ncas_um- de curarse sin dejar lesión alguna, tca~das á fas nociones sobre el m1crob1~mo sa ó no una predisposición cerebro-esp1saprofüico de l~s fosa~ na~ales, exphcat:i nalT iQué será d~ un enfe1:mo ante una
bien 'la patogema y ~t1ologia de las. me infección de afinidad nerv10~a, como la
ningit,is ~erebro-espn_i~les por me°:mgo-. sífi.lisT iSe couve!tir~ más f~c.1lmente que
cocos, as1 como t~mbien de las debHl~s á otro en un tabetico o par~ht1co generalt
neumococos y bacilo tubercul?so, demos- 1mposi~le es el respo~der a esta pregunta.
trándose á la vez la fr~cuencia mayor .de
Respecto al tratamiento, los dos proceesas afecciones en el mño Y adolescente dimientos terapéuticos más eficaces son:
y su rareza en el viejo.
los baños calientes y la punción lumbar.
También de ellas se deduce la profiLos baños se darán, según el método
laxis severa que se debe de te~er ~on las del Dr. Anfrench, á 38 ó 39 ~rados.centigrados, cuyas acciones sedativa y dmrefosas nasales conservándolas limpias.
.
Diremos cuatro palabras sobre el pro- tiva son favorables.
nóstico. Para ello debernos exa;11i~ar
La punción lumbar aunque .mfluye
tres etapas. Desde luego el pronóstico rn- poco sobre las c?ntractu;as y el signo de
mediato: tel enfermo curar~? El estad.o Kernig es. el .úmco med10 qm,. ,cal~a !ª
general, ]a manera de fqn?10nar de} n- cefalea, d1sn:i1i:uyendo la ¡:&gt;res1on. mtrañón la presencia ó 1,,usencia d., fenome- cráneo-raqmdrnna y resta~do toxm.a~.
nos'depresivos y compli~acio?es visc~ra~clemás, tiene.~a vent~Jª. de fac1htar
les responderán a6.rmat1 va o negat1 va- l~ v1~t~ de evoluc~on anatom1ca de la memente. La aparición de gruesos herpes nmglt1s: muy r~p1damente s~ ':e á los poen los labios, es nota favorable.
)inuclea7·es sufm un~ leuco~1s1s, ~ea po~
Pero el pronóstico no debe limitarse á mfluenc1a de las to~mas m1crob1anas u
Jo dicho sino que en una segunda. etapa, ~tra c~usa desconocida: los monuclar:~ Y
debe ex;reF-arse RÍ la curación será com· l~nfoCltOS .los reemplaz~n Y. Suelen pe,1s1r
pleta ó dejará lesi?nes apreciables. U nas tir largo_ Jiempo en el hqmdo despues e
. , 1 b t'
1
veces ocurre lo primero y otras quedan la la curac10n.
ceguera sordera., monoplegia, diplegia. ó
En suma, la p~nc\t umfi ar iene a
cuádruple -yentaJa ~ co~ 1:mar,, ~recuadri Íe ia como reliquias.
Co}esfe motivo puede hacerse la mis- cisar ó !'ect1ficar el d!ag,n~stico chmco,
. t' ·'
ue en las hemorragias· así completan dolo bactenolog1camente serna d1s mc10n q
'.
'
·
·, d 1 l ·
·
como existen hemorragias meningeas gmr la evoluc.10n. e as es1ones y eJercer
pUl'as, las hay cereb.ro-:~eningeas: de} un~ terapéutica mcontestablemente fa.
mismo modo las me11rng1t1s son puras o vorable.
.
tienen como acompañamiento lesiones ceLos norteamericanos han ensayado ade-

1

LA ESCUELA DE MEDICINA.

65

más, las inyecciones precoces de suero
antidiftérico, basándose en el antagonismo, que el Doctor Wol:ff dice haber de
mostrado, entre el bacilo de Klebs-Locffler y el diplococo ó meningococo causa
de la afección.
Los resultados obtenidos abonan razones en su favor si bien se cuidará de hacerlas pronto y repetirlas diariamente
mientras persistan los trastornos graves.

padres. Hay que eliminar por otra parte la
sífilis adquirida en éstos, y aun en el individuo mismo, recordando la posibilidad de
una transmisión por la nodriza.
Es por esto que Strezmiski, el cual se ha
ocupado mucho en la investigación de estos
problemas, cree que escapan de las manifestaciones sifilíticas la inmensa mayoría de los
niüos· hijos de heredo-específicos y que en
los pocos en que se manifiestan son bitstante atenuadas y ceden más fácilmente á la
terapéutica, que aquellos de la sífilis adquiLa herencia sifllitica ocular y sus estigmas ro· rida ó de la directamente hereditaria.
dimeutarios, por el Ur. Antonio F. Alonso, de
la Facultad de .México.
Las manifestaciones heredo-sifilíticas pueden tener lugar durante la vida intra-uteriLa frecuencia de la sífilis hereditaria en na; en el nacimiento; poco tiempo después,
el órgano de la visión, es ciertamente g,·an ó bien trans&lt;,urridos varios años.
de. Todos los oculistas han tenido á menuDe aquí la división de sífilis hereditaria
do por ejemplo, que tratar la Keratitis pa- precoz y sífilis hereditaria t11.r,lía; división narenquimatosa heredo-específica. Mas si de turalmente algo esquemática y couvencioestos términos generales en la co,,cepción .nal. Las manifestaciones de la sífilis herede la frecuencia, queremos precisar los he- ditaria precoz, pueden interesar todas las
chos con exactitudes matemáticas, nos en- membrana~ oculares muy especialmente el
contramos como en todos los casos análogos, tractus uveal y la retina. Hurtchinson ha
con el escollo inmenso de la penuria de da- dado él primero en conocer la existencia de
tos absolutamente ciertos; la divergencia de la iritis heredo-sifilítica. Esta puede desarrolas opiniones; las dificultades de la obsena- liarse durante la vida intrauterin11, ó algunos
ción. ¿Puede desde luego afirmarse la exis- meses después del nacimiento. Frecuentetencia de la sífilis de segunda generación, mente monolateral y rara vez aguda, la po¡Un ser humano afectado de síHlís heredita- ca reacción qne provoca puede hacerla pa
ria puede dar origen á otro con manifesta- sar desapPrcibida. Reviste ,generalmente la
ciones heredo-específicasf Una joven de forma plástica con obstrucción pupilar y se
veinte años, por ejt'mplo, con manifestacio- acompaña algunas veces de Keratitis parennes de sífilis hereditaria, puede dar á luz un quimatosa. Alexander ha descrito en dos
niño sifilítico (Fournier).
enfermos una forma gomosa tan rara como
Hurtchinson, Galezowski, Besnier y otros grave.
autores han publicado casos de sífilis de seLas alteraciones del fondo ocular originagunda generación, aunque según Terrien no das por la heredo-sífilis, constituyen sus maparecen enteramente demostrativos.
nifestaciones más interesantes no solamenAntonelli y otros observadores, han insis- te por su alto valor semiológico, sino por hatido últimamente acerca de la cuestión, muv ber dado lugar en sus formas rudimentarias,
especialmente el primero, basando su afir- á discusiones múltiples y á divergencias abmacióu positiva en los estigmas rudimenta- solutas de criterio entre los varios observadores. Estudiaremos desde luego las formas
rios oculares.
Traecher Collins ha seguido la historiit de bien claras, admitirla-; por todos los clínicos,
algunos enfermos afectados de Keratitis pa- dejando para después el estudio de los esrenquimatosa, y ha observado en su deseen- tigmas rudimentarios de la sífilis heredita:
dencia una mortalidad acentuada. En cam- ria ocular.
bio, Huguenin ha publicado la historia de vaCuatro tipos principales describe Sidlerrios niños en las cuales había antecedentes Huguenin los cuales pueden combinarse
heredo-específicos de origen materno abso- mutuamente de diversas maneras variando
lutamente claros, y la de otros con padres así el a&amp;pecto oftalmoscópico.
heredo-sifilíticos, y ninguno de estos niños
1~ El primero se caracteriza por la presen.
pres?ntaba alteraciones oculares. El razo- cía en el fondo ocular de manchas muy penam1ento á priorístico nos autoriza á pensar queñas de color amarillento ó naranjado
que es perfectamente posible la ;;ífilis de se· arredondadai:; formando algunas veces grugunda generación; pero se necesita induda- pos y ocupando de preferencia la parte meblemente ser muy cauto en afirmaciones se- dia del globo. Juntamente con estas man~ejantes, pues hay que tener en cuenta la chas, existe una pigmentación formada por
dificultad &lt;le seguir la historia retrospectiva pequeñísimos granos que ocupan sobre todo
hasta los abuelos, cerciorándo$e de la sífilis el fondo ocular y le dan un aspecto especial.
adquirida en ellos y de la hereditaria de los Parecería que á la retina la hubiesen salpi.
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9

�66

LA.

EsoUELA DE MEDIOINA.

cado con polvo de tabaco según la comparación de Sidler Huguenin. La perifeda del
fondo ocular presenta un tinte gris plomizo;
la papila pálida y los vasos más ó menos estrechos.
Las alteraciones visibles con el oftalmoscopio parecen residir má~ ~~ la retina que ~n la
coroides, aunque es d1fi01l suponer la mtegridad de esta membrana, sobre todo en su
capa vascular. Las alteraciones pueden durar mucho tiempo sin modificación alguna,
puesto que Sidler las ha visto en un niño de
siete meses, en un joven de catorce aflos y
en un individuo de cuarenta, enteramente
análogas.
En los casos acentuados existe hemeralopía y estrechamiento del campo visual, pe·
ro el pronóstico .es mucho menos grave que
el de la retinitis pigmentaria clá~ica. La
agudez visual puede quedar igual ó superior á l
2? En el segundo tipo existen manchas
de un color amarillo naranjado más ó menos análogas á las del anterior; pero sobre
todo se caracteriza por la presencia de placas pigmentarias del fondo del tamaño de
la tercera parte ó de la mitad de la papila,
localizadas muy especialmente hacia la periferia y la parte inferior del fondo oculár.
Este tipo acompaña m.uy frecuentemente
la iritis ó la keratitis parenquimatosa. Las
alteraciones funcionales en este tipo son
más acentuadas que en el anterior pudiendo ser compatibles con una excelente agudez visual.
3? El tercer tipo se caracteriza por manchas blancas ocupando la periferia del globo de un color algo rosado al principio, blanco después por cicatricación. ~e acom~añan muchas veces de manchas pigmentarias
circulares y aun de placas de antrofia corio.retiniana. Las lesiones parecen tener su sitio entre el epitelio pigmentario de la retina
y la coroides y en una de las hermosas planchas del Atlas de Haab se ve un vaso coroideo desnudo cruzar uno de los focos en toda
su extensión. El estado de la agudez visual
es variable según las complicaciones y la fre.
cuencia del tipo mucho menor que los anteriores.
4? En el tipo cuarto las lesiones tendrían
mucha semejanza con las de la retinitis pigmentaria congénita. Las manchas pigmentarias son angulosas, arredondadas ó bien
revisten la forma de corpúsculos huesosos.
El sentido luminoso y el estrechamiento del
campo visual, son menos acentuados que en
la retinitis pigmentaria según Sidler, en caro. bio la agudez visual central se encontraría
más afectada. Por lo demás, muchos autores consideran la retinitis pigmentaria clásica, como de origen sifilítico.

No comprendidas en la clasificaoión de
Sidler las alteraciones vasculares se presentan con frecuencia como manifestaciones de
la vasculitis y perivasculitis sifilíticas que
transforman los vasos en cordones blancos
en una extensión más ó menos grande de ~u
trayecto, ó bien les hacen aparecer bordeados por dos líneas blanquecinas c11,racterísticas.
Se han atribuído á la herencia sifilítica;
una multitud de alteraciones oculares: la
Buftalmía, la Microftalmía, los Colombomas,
el Strabismo, el Nistagmus, etc. Hay sin duda hipérbole en declarar todos éstos anomalías ocasionadas por la heredo-sífilis, muy
especialmente algunas que como el stral:5ismo concomitante, sabemos las relaciones tan
estrechas que lo unen con los vicios de refracción. Mas no es lo mismo en otras como
por ejemplo, el glaucoma infantil, del cual
últimamente el Dr. Abadie ha hecho una
forma de corio-retinitis específic-a y demostrado haber obtenido en dicha terrible afección éxitos ostensibles, más con el tratamiento general antisifilítico que con la terapéutica local antiglaucomatosa.
La frecuencia de las enfermedades oculares heredo-sifilíticas en proporción con las
enfermedades oculares en general, varía según las estadísticas, de ll.8B por 100 según
Aquillés á 2.76 por 100 :,;egún Alexander.
La relación de frecuencia entre sí de las diversas manifestaciunes heredo-sifilíticas del
ojo, sería, dice Alexander, de 7.72 por 100
para las enfermedades de la retina, por 24
por 100 para las de la u vea, y 41 por 100 para las del nervio óptico. Un hecho en block
es accesible á todos los oftalmologistas. La
gran frecuencia de la Keratitis parenquimatosa como manifestación heredo-espedfica.
En 125 enfermos heredo-sifilíticos cuya historia ha seguido Sidler, 74 habían tenido la
Keratitis parenquimatosa. Es la manifestación ocular más frecuente de la heredo-sífilis. No así si se le compara con la frecuencia de los estigmas rudimentarios, discutidos, dudosos, no admitidos aún uniforme·
mente en el criterio de todos los observadores y cuyo apóstol más entusiasta en estos
últimos tiempos sea quizá el notable oftalmoscopista el Dr. Antonelli.
Entre los Stigmas rudimentarios que este
autor considera como característicos de la
heredo-sífilis ocular, y los cuales no son 6ino variaciones fisiológicas para otros observadores, como el tinte apizarrado de la región papilar, el aspecto atigrado de la periferia ocular por exageración pigmentaria,
entre los espacios intervasculares de lascoroides, etc., Antonelli atribuye un especial
valor al cuadro pigmentario al derredor de
la Papila, cuando es bien negro, no comple-

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

67

to (á diferencia del coroideo) con un borde los incisivos y los caninos, es frecuente ob-

b_ien neto del lado papilar, desquiciado, ha- servara! mismo tiempo que las lesiones de éscia fuera. La pigmentación peripapilar re tos, alteraciones especiales en la corona de los
su!taría de una hemorragia en la vaina arac- molares. En lugar de los tubérculos normano1dea del nervio óptico.
les cubiertos de esmalte, existen pequeñas
. 8enn no admite como stigmas rudimenta· extremidades de dentina, las cuales destru.r1.os que lils tres formas siguientes: La des yéndose dan al molar en su corona un aspigmentación r.-tiniana localizada al rede- pecto plano especial careándose por lo codor de la Papila, en la periferia ó un sector mún después.
del fo~~o ocular. El .aspecto rugoso de ciflr· Son tanto más importantes las lesiones
ta reg1on.. de la coroides. Los pequeños fo. dentarias estudiadas por Darier cuanto que
cos amar1llos 6 pigmentarios diseminados por sí solas bastadan para afirmar la sífilis
en la pE&gt;riferia del fondo del ojo.
hereditaria en casos en que no existan los
. _Nuestra ~ersonal opinión es que sin de- dientes descritos por Hutchinson.
J:3-rse. seduc~r P.or el atractivo de laR genera- Terminamos este estudio concluyendo:
hzac10nes s1qmna sean falsas, tomando las 1~ El diagnóstico de la ~ífilis hereditaria
variaci?nes fisiol~g~cas por f-tigmas rudi- ocular muchas veces fácil, es en otras un
mentarios de la s1fihs, no hay que desechar problema de lo más delicado; de lo más
tampoco por completo los stigmas descritos complicado y difícil. El clínico deberá expor Antonelli. Es necesario estudiarlos de. cur,;;ionar muchas veces, por terrenos extenidamento en un buen número de casos traoculares, teniendo que penetrar no pocas
ouya herencia específica esté perfectament~ en las profundidades genealógicas de dos ó
demostrada. Por nuestra parte hemos en- tres generaciones, analizando los síntomas
c?ntrado el cuadro pia-mentario de Antone· siquiera sean insignificantes; valorizando los
lh en dos niños heredo-sifilítico~ cuando des- signos siquiera sean rudimentarios, á la luz
pu~s de baber pasado su Reratitis paren- de una ciencia vasta y de una experiencia
quimatosa se habían esclarecido sus cór- profunda. Es el mismo problema eterno del
neas.
observador en el inmenso campo de la clíDel cuadro de los stigmas heredo-especí- nica general.
ficos del Prof. Fournier que comprende el 2° El papel tan importante que la sífilis
estudio de las anomalías de desarrollo del desempeña en la Patología Ocular, y la ayuc?-erpo y de los órganos; las cicatrices de la da por otra parte de la Oftalmología, esta
prnl y de las mucosa•; las malformaciones Princesa de las especialidades médicas, imdel esqueleto, mu.v especialmente del crá- parte en sus notabilísimos progresos á la
neo de la cara (la nariz) de la tibias· las al- ciencia médica general para el descubriteraciones. de los órga~os de lo~ s~dtidos y miento de la sífilis, enfermedad de una traslas alterac1one~ dentarias, etc., ms1stiremos cendencia y de una importancia social, veren unas cuantas palabras acerca del valor daderamente grandes, hacen que el oculista
semeiológico de las últimas. Sabido es que moderno, tenga que ser también el sifilócon la sordera y la Keratitis parenquimato- grado.
sa, las alteraciones dentarias constituyen la
traída clásica de Hutchinson, reveladora de
la heredo-sífilis. La pequeñez é irregulariACADEMíA N. DE MEOWINA.
dad de los dientes sobre todo de los incisivos¡ su separación anormal constituyen ya
caracteres de cierto valor. Pero sobre todo
li!lesión dt1l dfa S de Ene1•0 de (908.
cuando los incisivos, muy especialmente'
P:esentan su extremidad estrecha y despro'.
vista de esmalte, y en lugar de la forma
Presidencia del Sr. Dr. D. José Terrés.
normal un serie de tubérculos más ó menos A las siete y cuarto de la noche se abrió la
puntiagudos constituídos por la dentina des- sesión, se leyó el acta de la anterior y fué
nuda, la cual al destruírse con el uso forma aprobada sin discusión.
una despresión semilula1· en la extMmidad El 8r Dr. D. Ricardo E. Cícero leyó su
dfll diente, es entonces que se realiza la for- trabajo de reglamento titulado "L;1cha conma del diente descrito por Hutchinson co- tra la sífilis." En ese trabajo el Sr. Cícero
mo característica de la heredo-sífilis. Aun- después de entrar en considerandos sobre la
que señ.alada por ,el Pr?f ..F?urnier, el D~c- etología y pa~genia de ·la sífilis, la manera
t?r Da~1er de Par1s ha ms1shdo en estos ul- de curarla segun los modernos procedimient~~os tiempo¡; acerca del gran valor semeio- tos, dice se debe de tener muy en cuenta eslo~ico de las alteraciones sufridas por los ta enfermedad y establecer una lucha conpr1~eros roo.lares_. Como éstos siguen su evo- ·¡ tra ella, así como se hace para la tuberculoluc16n embr10lóg1ca en la misma época que sis y el alcoholismo.

�68

LA EsouELA DE MEDICINA.

El Sr. González Urueña apoyó la idea de
Dr. Cicero y pide que este mismo señor, por
sus vastos conocimientos, se agregue á la
Comisión que está encargada &lt;le este asunto
El SPñor Pre,:idente manifestó al Sr. Gon
zález Urueña que no se puede agregar un
miembro á una Comisión ya nombrada, pues
esto sería sentar un mal precedente, que el
Sr. Cicero, si quiere, puede en lo particular
unirse á la Comisión.
El Sr. Cícero dijo que de muy buena voluntad se unirá á la Comisión encargada de
estudiar la lucha contra la sífilis y les suministrará todos los datos que tiene; que de pa·
so, dijo, que eran abundantes.
El mismo Sr. Dr. Cícero relator de la Comisión nombrada para estudiar las ventajas
é inconvenienti&gt;s de las linfas vacunales humana y animal, leyó un dictamen en el cual
dicha Comisión pide un plazo indefinido pa
ra estudiar este asunto.
El Sr. Presidente manifestó que no se
podía conceder ese plazo conforme el reglamento.
El Sr. Ramos en nombre dela Comisión
sostuvo que era indispensable ese plazo porque el estudio era muy largo y tenía que
traerse al seno de la Academia. los rf'sultados de experiencia personal. Se n~cesitá establecer un Instituto a&lt;l,-hoc, apreciarión de
todos los trabajos y de los hechos observados y todo esto demanda tiempo cuyo límite
no puede fijarse , pues no se puede hacer la
experimentación de linfa animal si no se tiene Uh Instituto vacunal apropiado.
El Sr. Peón del Valle dijo que como se
trata de un estudio especial cree que no hay
inconveniente en que se conceda un plazo
amplio á esta Comisión, con cuya circunstancia no se ataca el reglamento.
El Sr. Presidente insistió en que no se
puede conceder plazo indefinido conforme
el reglamento.
El Sr. Ramos volvió á hacer uso de lapalabra, y después de dar á comprender lo difícil que es el cargo que se Je ha dado á la
Comisión, lo delicado del asunto, todos los
estudios que tienen que hacerse, las experi
mentaciónes etc., etc .. dijo que si no se concedía plazo indefinido estaba autorizado por
el Sr Dr. Licéaga y los dem~s miembros de
la Comisión para renunciar este cargo.
El Sr. Vicepresidente, Dr. Icaza, procuró
convencer al Sr. Ramos de que una Comisión tan honorable fundada por miembros
inteligent~s no debía renunciar su cometido,
sino que en la sesión próxima fijará un plazo de seis meses, un año, dos años, pero no
un plazo indefiuiclo. Después de una larga
discusión en que tomaron parte los Sres.
Dres. Cícero, Ramos, Terrés, Icaza, Peón
del Valle, Hurtado, Villarreal y González

LA ESCUELA DE MEDIOIN A.

Urueña, quedó transferida la resolución de
e~te asunto para la sesión próxima.
Se levantó la sesión á 1a que concurrieron
los Sres. Dres. Búlman, Calilerón,' Cicero,
Cosío. Chacón, González Fabela, González
Urueña .Hurtado Licéaga. Icaza, Manuell,
Monjarás. :Muñoz, Peón del Valle, Ramos,
Soriano, Terrés Troconis, Valdés, Vázquez
Goméz, Velázquez Uriarte, Villarreal.
8e8ión del dia 15 Enero de t908,

Presidencia del Sr. Dr.

ll,

,José Terrés.

A las siete y cinco minutos de la noche se
abrió la sesión, se leyó el acta de la anterior
y fné aprobada.
El Sr. Dr. Antonio A. Loeza leyó un exteso trabajo sobre dos casos de afasia con autopsia. Describe en su trabajo todos los
datos clínicos observados en los enfermos,
los síntomas que presentan durante su enfermedad. Detalla minuciosamente lo encontrado por el Sr. Ulrrich y é len las autopsias siendo lo más importante que en la
c"a vidad craneana, le encontró en la masa
encefálica al nivel dela quinta circunvolución
frontal y que en la zona de distribu&lt;'ión de
la arteria frontal interior, la superficie del
cerebro retraída, los surcos aplanados y borrados, la serosa pálida, el tegido nervioso frágil, deleznable, extendiéndose el foco de reblandecimento á toda la substancia gris, corona radiante y núcleos grises centrales.
Dijo el Sr. Loaeza que seguirá ocupándose de este asunto y traerá su contingente á
la Academia.
La Comisión nombrada para estudiar el
asunto de la vacuna humana y animal pidió
un plazo de un año. Le fué concedido
Ae levantó la sesión, asistieron los Sres.
Dres. Cicero, C'osío, González Urueña, Godoy, Hurtado, Licéaga, Manuell, Montero,
Núñez. Peóri del Valle, Ramos, Soriano, Tl3rrés, Trocouis, Ulrricb, Valdéi;:, Vázquez Gomez, V ergara Lope, Villarreal.

CRONICA.
Varias noticias.
-Ha fallecido el Sr. Gral. D. Alberto Escobar, de hemorragia cerebral. Fué Director
del Hospital Militar de Instrucción, y profe~or de Sociología en la Escuela N. Preparatoria.
-Congreso Médico. Con gusto hemos sabido que la Comisión encargada de arreglar
el Cuarto Congreso Médico Nacional, decidió, de acuerdo con nuestra opinión, el que
el Congreso se verifique en México en 1910,
fecha del Centenario de nuestra Independencia.

69

-El Sr. Dr. D. Emigdio G. Farías, estiQne la materia que cur~en no sea una de
°:1ado compañero nuestro, ha dejado de exis- las clínicas que, conforme á la ley, dehen
tir.
estudiarse de un modo sucesivo y no simul-La Sociedad de Farmacia ha dirigido táneamente; que llenPn las mismas condiuna solicitud al Señor Ministro de Gober rionPS de asistencia y aprovechamiento exnación, para que se funde una Escuela Pr·ár- hihidos por los alumnos numerarios, ann
tica de f11rmacia, la que expedirá títulos á cuando e~tas condiciones queden comprolos dependientes de Farm;icia.
badas solamente por informes &lt;le }o,: profe-El Consejo Superior de Salubridad se sores respectivos; y por último, que hayan
ha dirigido á la Superioridad expresánilole sido aprobados en toda&lt;- las asignaturas de
que-es ~~nveniente s.e pr~ceda á la experi- las años anteriores.
mentac10n de saber s1 la lrnfa para las pú~tulas vacuníferas de los niños sifilíticos se
Enft&gt;rmo muerto en un consultorio,
propaga al inocular la vacuna. Propone' diEl Sr. Antonio Bayón murió en Veracruz
cho Cuerpo al Dr. Tomás Gutiér,.ez para en el Consultorio del Dr. Teodoro Ortega,
hacer el estudio.
en los momentoi:; en que este señor le pr1rn-En honor de Río de la Loza. A iniciativa ticaba una operación, y debido á un accidendel Ministerio de Instrucción Pública y Be- te en la administración del cloroformo. El
llas Artes, se ha invitado, de una manera asunto fué consi1?nado al Jue:;: competente
oficial, á los profesores de química y físi- quien está practicando las averiguaciones
ca de las. escuelas profesionales, á fin de conducentes.
qne contnbuyan con un trabajo dedicaJo á. E-. un absurdo de los Señores Jueces, cohonrar la memoria del ilustre sabio mexi- mo ya lo hemos dicho otra vez, Pl con~igcano, Dr. Leopoldo Río de la Loza.
DRr á los médicos cuando muere un pacienHan terminado sus trabajos respectivos té por motivo del cloroformo. Esta medicilos profesores Rafael Aguilar y 8antillán. na PS un agente terapéutico, como otro cualAdolfo Olmedo y la Srita. Clara Rosas.
quiera, menos peligroso que la digital, por
ejemplo, y de seguir PSta práctica en cada
Los estudios de medicina.
caso de muerte, los jueces deberían abrir
Reglas sobre exámenes y títulos.
una averiguación para saber ~i las mediciLa Secretaría de Instrucción Pública y nas que se usaron, estaban indicadas y se
Bellas Artes, dictó dnrant" el año pri'1ximo dieron en una forman conveniente ó no.
pasado algnnas importantes resoluciones Además ,:ería preciso que asistieron testiacerca de los exámenes generales y de los gos peritos en las operacio1w~. y aun así,
títulos para los alumnos de la Escuela de tratandosi&gt; &lt;lel cloroformo, naoie puede deMedicina, que hubieran principiado 8118 es- cir si estuvo hien ó mal dado. pnes hav entudios antes del 25 de Diciembre de 190G fermos en que basta una sola inspiración de
fecha en que principió á regir el uuevo pla~ cloroformo para producirles la muerte, ó la
de e1,,tudios expedidos el 22 de Noviembre muerte coincide con la cloroformización sin
del mis::no año. 8egún esa-; disposiciones, ser ésta su cau~a Por otra parte todavía no
los alumnos cuyo" estudios terminaron des- se decide, de una manera ahsolnta. cu~l es
pués de dicha fecha, podrían obtener ,u, tí- la mejor manera de administrar rl clorofortulos en los térmiuos que marcan los artícu- mo. Siguiendo esta táctica, cuando se indil~s 17 y 18 de es~ p~an, siempre que obtu- ca que un operado murió &lt;le choque, de hevieran el promed10 a que se reliere el pri- morragia ó tle a,fixi~, dAbía de ¡,rocederse
mero de estos artículoi-:, así como cuando C?ntra el cirujano ron má,: razón, \' los méobtuvieran el mismo promedio en los e~tu- d1cos no ,:a)drían de los juzgados ni ningún
dios que hicieran con po~terioridad al refe-1 cirujano se atre , ería á hacer operaciones.
rido 25 de Diciembre de 1906.
Lo que el Estado puede exigir de los médicos, como garantía para el público y los en.••
f~rmos. es su título conforme á la ley. y preComo complemento de las disposiciones c1samente lo que se hare es permitir f'l que
dictada~ por la misma Secretaría en 29 de ejer~an todos los ch~rlatanes, &lt;·a usando más
Mayo, 29 de Noviembre y 3 de Diciembre víctimas que los Pléctrfros. y sin que las audel año próximo pasado, ~especto de la ma- toridades ni el mismo público se den cuenn~ra de comprobar en ese año el aprovecha- ta de ello.
m1f'nto d1-1 los alumnos de· Medicina, se ha
En lo que se refier~ al cloroformo, el
resuelto que dichas reglas tengan los mis- Cnerpo Médico Legista ha fallado siempre
mos efectos para los. alumnos que hayan á favo; &lt;le l?s médi&lt;·os. Asunto, ele esta cl;icursado alguna materia con el carácter de se, ser1;.¡11 &lt;l1gnos de tomarse en cuenta en el
supernumerarios, si...mpre que cumplan los próximo Congreso Médi&lt;'O Narional.
requisitos siguientes:

�70

LA ESCUELA DE MEDICINA•.

Archivos de llls enfermedades del corazón,
Este interesante trabajo termina con las
de los vasos y de la sangre.
siguientes conclusiones:
,
Hemos recibido el núm. l de esta impor1~ Además de todos los factores etiológi-

tante revista, hasta hoy úni,·a en su género,
y la cual está dirigida por el Dr. H. Vá.
guez, profesor agregado . de la Facultad de
Medicina de París, y médico del Hospital
de San Antonio. Dicho número está muy
interesante.
Cada número contiene: artículos originalef:1 una colección de hechos, notas y documentos, análisis muy documentados de todos los trábájos francesés y extranjeros, publicados lo más rápidamente posible do,:pués
de la publicación de· los trabajos originales
y un índice .bihliográfico.
La publicación está perfectamente edita
da por la acreditada casa J. B. Balliere et
Fils 19 rue Hautefeuille, París. Precio de 1~
subscripción por un año: 17 francos.
El Sr. Diego C11rbonell

cos descritos hasta hoy como próductores
de las fístulas umbilico-parietales purulentas señalamos otro como rapaz de Pngendr¡rlas: la cura radical de las hernias ingu~nales con hilos perdidos, según el procedimiento de Arthur Barker.
·
2ª Proscribimos el sif:;tema de hilos p.erdido~ 1-n la cura radi&lt;'ai de las hernias i~guinales.
.
3ª Proscribimos en absoluto la mamobra
de Barker, por corn,iderarla innecesaria, inútil y perjudicial.
•
4ª Aconsejamos el método de la cura r~dical de la hernia ingninal, por los ~roced1
mientos sin hilos perdidós, en espPcial, por
el de Duplay y f'azin.
5~ A nuef:tro juicio, la terapéutica que
reclama la afección cuya etiología hPmos
&lt;lescrito es la desinfección y &lt;lrenaje del
trayectd, permitiendo así á los hilos su fácil y espontánea ascensión; y harer de vez
en cuando ligeros ra«pados hacia el fondo
de la cavidad, con el fin de arrastrar algunos fragmentos. ayudando de este modo, la
eliminación de ellos.

Nos ha enviado el siguiente trabajo:
''El onanismo, su prehistoria, su historia,
sus causas y sus consecuencias."
Este trabajo está galanamente escrito· y
revela la erudición y el talento del autor, y
el fin moral que va peri-iguiendo.
Ya en otra ocasión publicamos un trabajo sobre Psicología del Sr. Carbonell, y nos
El alcohol y la epilepsia,
complace reconocer en él un jovP.n de grandes facultades intelectuales .v de brillánte La Sociedad de Psiquiatría alemana se
ocupó últimamente de tan interesante tema.
porvenir.
El alcohol juega un papel de generador d~
Instituto i'llédico Nal'ional,
la epilewia; tanto, que la "alcohol epilrpsia"
Hemos recibido un volumen titulado "Da es un síndrome típico. Cuando se une el efectos para la materia médica mexicana," 4~ to del elcohol á una epilepsia ya existente,
parte.
ó á una predisposición epiléptica co~unica
En este tomo !':A '3~t.udian las plantas si á la enfermedad fundamental trazos bien deguientes:
terminados.
Cóngora ó JVlazorquilla -Xícama.-l\fa. Esos si~nos clínicos de la "alcohol-epilepriola ó Falsa Damiana.-Ocoxochitl.-Pata sia," son la aparición &lt;le accesos epilépticos
de León.-Pimienta de tierra.-Hierba de típicos. unidos de un "delirium tremens" en
la Golondrina -Hierba de la Cucaracha.- los alcohólicos fuertemente intoxirados. Es-•
Tronadora. Cicutilla.-Salvia de holita y tos enfermos ofrecen desde luego lol'l signos
Tequampatli.
·
clásicos del alcoholismo crónico (temblorei::,
:En un apéndice se estudian las aguas mi- neuritis, vértigos. insomnio, diminución de
nerales de algunos Estados de la Repú las aptitudel'l intelectuales, ohtusión, locuablica.
cidad); pero más tarde. ~xisten di~erencia.s
Re!'ibimos.
que justifican la formamon de dol'l tipos: priContribución á la etiología de las fístulas umbilicales.
mero, el alcohólico · epiléptico; segundo, la
Trabajo de incorporación á la Ar&gt;ademia epilepsia habitual de los be~edores. . , .
N. de \ledicina de Car.,r.as ·por el Dr. Fran- En el primer caso, los accidentes epilephcisco H. Rivero, Ex-Profe-or de Patología cos dPsaparecen totalmente por la abstinenQuirúrgic8. en la Fa,·ultad de Medicina de cia á lo m~s tardar de qnince hora~. La hisCaracas, antiguo Vicerrector de la Univer- toria del enfermo indica también que el prisidad Central, Ingeniero Civil y D,&gt;etor ,rn mer accPso (sobrevendr:í. generalmente. en
ciencias, Sf'guido del juicio crítico rorre,- plena borrachrra) es una gran crisis clásica
pondiente, por el Dr. P. Aco~ta Ort.iz, pro á la que sucedió un estupor profundo y profesor de Clínica Quid.rgira en la Facultad loPgado. La tendencia fÍ nuevos accesos f:Ub·
de Medicina de Caracas, cirujano y Direc- siste y se desarrolla en el más pequeño extor drl Hospital Vargas, miembro de la Aca- ceso de alcohol.
demia de Medicina.
En el segundo caso loi- accesos persisten

LA ESCUELA DE MEDICINA.

71

duránte la abstinencia. Se trata de una epilepsia tardía que ha sobrevenido en razón
de un abuso prolongado de la~ bebidas fuertes. Después del ataque persi.,te una sintomatología muoho más parecida á la de la
epilepsia esencial: deliri11ción psíquica y pérdida del sentimiento.
Entre la epilepsia y el "delirium tremens''
existen relaciones muy estrechas: 33 por 100
de delirios son epilépticos.
En suma: existe aún otra relación estrecha entre el alcohol y la epilepsia por inter·
medio de la arterioesclerosis, en el sentido
de que el alcohol engendra esta enfermedad,
la cual crea á su vez la epilepsia.

Continúa abierta la subscripción.
El Sr. Dr. Daniel Vélez, Tesorero del Comité. tiene depositados los fondos en el Ban~
co Hipoterario.

El monumento al nr, M. Cimnona y Valle.

El l'égimen del szticar.-Que coma azúcal' quien

Del Estado de Durango . _. . . . . . . 40
Del Estado de Sinaloa.. . . . . . . .
50
De Tampico .
. .... .. _.. _. 20
Del E:-tado de San Luis Potosí. . . 70
Del Estado de Veracruz. .
66
Lista general.
. . .......... 1,908
Del Estado de Michoacfo ... _. . . . 26
lJel Estado de Zacatecas. . . . . . . . 171

00
00
00
00
00
10
iiO
00

Suma . . .. . $ 4,364 85

qniera sel' fuerte y robnsto.

No crean ustedes que la cosa va de broma
El Sr. Lic. D. Joaquín Obregón
. . . . . nos vamos alejando cada vez más del
González, Gobernador ele Gua. najuato . . . .
. 50 00 gusto tan pronunciado que había manifestado la humanidad por los e&gt;pecí.6.cos farmaEl Dr. Miguel Patiño, de Gutiérrez
Zamora, Veracruz
. . . . . . 10 00 céuticos que, además d(j co,tar caros, nos
echan á perder fil estómago hasta un extreDe Zacatecas.
mo tal, que. no podemos después comer
Segunda lista colectada por el Dr. G. López de Lara. nada.
No quieren muchos padres que sus niños
Antonio Urrutia, de Zacatecas...
5 00 coman bombones, dulces y otras cosas azuDon ato Moreno, de Zaratecas. . . .
5 00 caradas, bajo el pretexto de que se pierde
Federico W. Taube, de Zaeatecas.
5 00 la dentadura y se crían lombrices. Pero toIsmael Martínez, de Zacatecas. . .
5 00 dos esos temores pertenecen á la vieja esJ. Ignacio Lares, de Zacatecas.
2 00 cuela; por de pronto todos los médicos y quíLuis ]\fora del Castillo, de Zacatemic(ls están de acuerdo ya, preconizando el
cas
.
5 00 azúcar como un alimento de primer orden,
Rafael González Zamora de Zacacon la gran venfaja para los niños de que le
tecas.
.
5 00 comen fácilmente y con gusto. Muy raro seRosalío J. Torres, de Zacatecas .
1 00 rá el niño que rehuse u11a piedra de azúcar
Tomás Lorck, de Zacatecas...... .
5 00 ó un bombón. Por consiguiente que no haya.
Rosendo López, de Pinos, Zacatemiedo en darles azúcar en gran cantidad y
........... .
cas.
.
5 00 pronto se verán su~ efectos salnrlables. Los
Prof. Cristóbal Hubert, de Zaca
niños se desarrollarán fuertes y vig,·rosos;
teca.-.
.
·
2 00 y ya verán ustedes lo que tardan en mandar
Prof. José T. ~aucedo, de Zecateá pasear todos 1, s remedios y específicos,
cas.... . .... .... . .. . .. . ..... .
1 00 que agotan el estómago y
. el bolsillo.
'
Proclama Mr. Cha"eau, del Instituto, que
Suma........$
46 00 el azúcar es un alimento de primer orden,
f •
lo mismo para el hombre que para los animale~, proponiéndole como el regenerador
RESUMEN.
más potente. No debemos pues, extrañarnos de que durante los últimos, años, se hai'rofesores de la Escuela N. de Megan
por toelas partes experiencias sobre los
dicina
425 00 efectos del azúcar en la alimentación.
Alumnºos de la Escuela N. de MediLas materias azoadas, los albuminoideos
cína. ." . . .
..
68 25 :-.on alimentos para reparar los tejidos, pero
Del E4ado de Morelos ......... . 4l 00 no engendran fuerza. Un hombre do 66 kiDel Estado de Coahuila ...... . 365 00 lo~ de peso y mantenido en el régimen del
Del Estado de Tabasco. . . . . .. . 170 00 reposo, elimina cada día por la urina 6,92
Del Estado de Chihuahua . . .... . 4+5 00 gramos de ázoe. Si hace una ascensión de
Del Estado ele Guerre1·0 .. . . . . .
16 00 2,000 metro,:, encontramos en su orina 5,70
Del Estado de Querétat'O .... . .. . 47 00 de ázoe, esto e:,, menos que cuando se halla
Del Estado de Nuevo León . . . . . 349 00 en reposo. Por con¡,iguiente, no son las maDel Estado de Oaxaca . ..... .
;J7 00 terias azoadas (carne, huevos, etc.), las que

�72

LA EsouELA

DE

MEDIOIN!..

han st-rvido de alimento pat•a el trabajo del los bueyes y carneros, pero disminuyendo la
la ascensión Prueban ensayos muy repeti- dosis.
dos que, por el contrario, no ha consumido I La meliiza c11usa el mismo efecto, de dismás que grasas, hidraoo,,¡ de carbón, az(war, 1minuír la digestibilidad; pero no dura tista
acción, á menos de aumentar mucho la doparn realizar 'el trabajo ascensio11al.
Se organizaron en 1903 «la marcha de los sf ". en la alimenta~ión. ~egú~ el cita?º M~.
caminos de hierro» y ((la marcha de los trans-¡ :::le1llard, ~o de,be 1r~e, más ~lla de 5 ~ 6 kiportes.» Para cada uno de ambos Maischs, los d~ ~zucat· o de - a 3 kilos de azucar y
.
fueron preparadas dos cuadrilla,; de emplea de 4 a D de melaza.
dos de la Compañía ele! Norte; y durante los
En suma, no exagerand? las cant1dade~,
ejercicios más rudos, la una recibía azúcar, podemo~ creer 001;1 Mr. Seillard qu~ c_onst1contentándose la otra con su alimentación ye el azucar un alimento sano y energ1co de
ordinaria Conviene mucho ,l fin de awmu- P1imer orden.
lar la energía, aumentar el con~umo de azúSubterfugio.
car hasta llegar á 200 gramos por día MeEn la Licenciatura:
.
dia hora antes de principiar los ejercicios se
El presidente del tribunal, al examinando,
toina una beoi&lt;la caliente ( thé, café, etc. ), con la mayor amabilidad:
pero muy azucarada, mojando en el líquido
-Vamos á ver. Supongamos que vamos
y comiéndoselos desde 8 hasta 25 trozos de en diligencia por una carretera. De repente
azúcar. Dube seguirse comiendo azúcar v 11elca el vehículo, caemos, y uno de nuesmientras dura. el trabajo, con el fiu de que tros compañeros d~ viaje se abre la cabeza.
no ca.use malestar el día de la prueba y Je Lo examinamos y vemos que tiene una heeste modo llegar a poder tra!{a.r fácilmente rida cont,usa de regular extensión en el oclo menos 25 tl'llzos en un día. Pues hien; cipucio; observamos magullado el cuero cabe&lt;lt'spué, de este verdadero tratamiento por lludo, simulando una. incisión curva de dos
el azúcar, la. cnatfrilla. extrenada de la Com centímtros. Y allí no tenemos nada, nada
pañía. do Nord obtuvo la. victoria, vencien- absolutam"nte que poder utilizar en benefido de calle a sus rivales de las Uompañías cio de nuestro lesionado-,Qué haría u,tedt
del Este y del Oeste.
-En primer lugar lavarle bien, de maneYa recordarán que, poco después, tuvie- ra que ___ _
ron lugar varios Raidsj y lo mismo que en el -No tenemos ni agua.
caso anterior, el teniente Dermets, vencedor
-A falta de ella, le lavaría con vino.
dA Bruselas-Osteut!e, y su colega Bau:-il,
-Tampoco tenemos vino.
victorioso en el de Paris-L&gt;eauville, los dos
-Con aguardiente.
se habían preparado antes sometiéndose al
-No lo l:evamos.
régimen del azúcar. Es, por lo tanto, el azú-Con orines.
car un alimento synergético por excelencia.
-Eso es muy sucio: además que podríaC,aro es que se trata en todos esto-; casos de mos infectar la. herida.
un régimen excepcional. corre-p1,ndiendo á
El galeno en ciernes a!!ítase intranquilo
un esfuerzo sostenido, sea en marcha, bici- un momtmto. Después agrega:
ch,ta 6 á caballo.
-Entónces me conformaría con un vanPero el asunto adquiere mayor interés en daje compresivo improvisado á lo Ma.rtin
lo concerniente á los animales; razón por la Mayor con un pañuelo.
cual se hau hecho estudios muy seguidos. -Nu~stros pañuelos son. chicos para eso,
que no estará de más recopilar. Y este re- no nos sn·ven.
La intranquilidad del examinando aumensumen ha sido ya hecho por un sahio autorizado, Mr. Seillard, que sabe muy bien lo ta. Discurre en vano. No ~abe qué decir.
El catedrático procura auxiliarle cariñoque se hace.
No son iguales los resultados para todos samente.
-Fíjese bien. Carecemos de todo recurlos animales. Cuando se trata de bueyes y
de carneros, azúcar y melazas on cantidades so. Nada tenemos á mano. Vemos la carreimportantes, han disminuido siempre los coe- tera desierta, sin un meson, una posada ó
ficientes de digestibilidad de los principios á un edificio cualquiera. No podemos acudir
que iban asociados. -:ii se trata du caballos á nadie-iQue haría ustedf
Amostazado el alumno pregunta á su vez:
y de cerdos, el azúcar no produce ninguna
-¿Y
vamos juntos usted y yot
depresión en la. digestibilidad de los otros
-Es
un decir.
principios nutritivos; perc produciéndose
-Pot·que en ese caso, lo que haría., seguir
ignal efecto que sobre los rumianttis. Parece deducirse de las observacic,nes esta con- mi camino y dejarle á usted que se entenclusión: el azúcar conviene ma1·..i.villosamen- diese con él, que en buenas manos quedaba.
te para los caballos y los cerdos y aun para
(Tribuna Medica de Gliii,e.)

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, FEBRERO

29

DE

1908.

NÚM.

4.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS UIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1879_
OONDICIONES.

Este periódico se publica los días 15 y
á.ltimo de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y en buen papel, siendo el preciodesu!Jscripción anual
el de seis pesos en México y siete cinc_uentaen los Estad?Sqae se pagarán pre- D
res'
OISarucnte por cuatrimestres adelantados
. No se admite!!; subso1iptores por meno1·
tiempo de un ano, que es lo que correspondoá
11!1 tomo. Para el extranjero $3.00
oro
por ano.

OONDIOIONES.

Se publican intercaladas en el texto,
las ilustraciones que sean necesarias.
. Se reciben subscripciones en la Redac,
Dr. Adrian de Garay,
c16n, calle de León núm. 4.
Los pedidos de la Capital y de los EsAngel Gaviño1 PorfirioParra' F. Zárraga'¡·general
tados debc_n dirigirse al Administrador
Senor Eduardo J oublanc Apal'ta·
s. Quevedo yZubieta
do 778, Ó á la misma Redacción.
. '
Rafael Caraza J ·David Cerna.
Númer os sueltos, cuarenta l 'l'II\U ros.
DffiECTOR,
..

Administrador general Sr. EduaTdo Joublanc, calle de León núm. 4, ó Apartado 778.

Nota acerca de la patogenia de las parálisis diftéricas
Por el Dr. José Girard, del Instituto Bacteriológico Nacional.

Las parálisis que se observan consecutivamente á la1; anginas eran conocidas
_ desde los tiempos más remotos, pues se hace ya mención de ellas en los eRcritos de
Hipócrates,.Celso y Galeno. En 1684 Bellini in tentó ya explicarlas por la comprensión ejercida por las partes flogosadas sobre las carótidas, lo que producía un a dificultad de la nutrición y de las funcion es del cerebro. Pero cuando Bretonneau
demostró la unidad de la difteria, y la separó así de los demás padecimientos con
los cuales hasta ese momento se le había confundido, la espicificidad de las parálisis diftéricas fué sin embargo discutida. En 1869, en una memoria notable desde
el punto de vista clínico, Gubler les negó aun toda espicificidad, y las consideró como
parálisis asténicas, producidas por debilidad del organir-mo, y análogas á aquellas
que se pueden observar en el curso de otras fiebres graves. Es necesario llegara}período bacteriológico para encontrar una explicación científica definitiva de estos trastornos. En 1888 Roux y Yersin en una memoria fundamental demostraron que
los cultivos en caldo de bacilos de Klebs- Loef.fler, después de filtración por1 bugía de porcelan~ están dotados de propiedades tóxicas. Los baeilo1; secretan una
sustancia soluLle (toxina) que permite reproducir experimentalme11te los principales fenómenos de la enfermedad, tal como se observa en el homhre. Si se inyecta
una fuerte cantidad del filtrado, los animales mueren rápidamente, pero si se inyecta
una dosis más débil, viven más largo tiempo, y se puede entonces ver desarrollarse del octavo al t.rigésimo día aproximadamente, accidente¡; paralíticos, particularmente en el perro y en la paloma, más rara vez en el conejo, y todavía con más rareza. en el cuyo. La parálisis principia generalmente por el tren posterior; unas veces progresa rápidamente, invadiendo todo el cuerpo en dos ó en t.res días, y produce la muerte por detención del corazon; otras veces se extiende más despacio y
el animal puede restablecerse. Así pues, las parálisis diftéricas experimentales afectan con mas frecuen cia el tipo de la parálisis ascen dente aguda; su sintomatología
y su evolución se separan notablemente del tipo clínico observado en el hombre: en
efecto, en el hombre hay generalmente una relación notable e11tre el sitio de la inoculación diftérica primitiva y el de la parálisis consecutiva; las parálisis ya localizadas atacan generalmente la región primitivamente afectada por la enfermedad, y
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Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene en la Escuela Normal de Profesoras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
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10

�74

LA EsouELA DE MEDroINA,

las parálisis g-eneralizadas principian por lo regular por esa región . Sin embargo
por inyección subcutánea de dosis débil~s de toxina at~~u~da se pueden obt~ne~
¡,arálisis localizadas, que ~f~ctan e~clusiv~mante la reg1on moculada, TI? se gene_
ralizan y dejan de sobrevivir al ammal, siendo comparables desde todos los P1~~
tos de vista á la parálisis del ~el~ d_el paladar del hombre; se puede º?,te~er tambien
parálisis generalizadas que prrncip1an como e.n. el hombre po~ la region ,noculada Y
se generalizan despacio. La forma y la evolución ~e lo~ accidentes dependen ~or
una parte de la actividad de la toxina y de la cantidad. myectada, por otra pa1te,
de la resistencia del animal y se pueden obtener exper;mentah:~wnte todas las formas intermedias entre las más graves que ~atan al am~~l ~áp1damente, Y las más
benignas con parálisis localizadas. Babo1:nei:c, .:i.ue estud10 bien esos fe~?menos demostró además, que inyectando en el nerv10 crntico algunas g,º~ª;" de toxma atenuada se obtiene regularmente después de algunos días una parahsis .~e la pata .cora~t
po~diente (se trata de una acción espe~ífica):. en efecto ~a myeccion de toxrna. d\térica en el nervio ciático de animales rnmumzados prev1ament~ ~on suero anti. 1 ·
térieo, no produce ninguna perturbación; generalmente la,Paráhsis queda localiza~
da en esa pata pero algunas veces se extiende á otras reg10nes particularmente a
la pata del otr~ lado. Parece pues que en la .difteria COJ'.!IO en e.l ;~tano, ~ay u?a
progresión ascendente de la, toxina desde el s1stema, nervioso perif~nco hacia el s;s·
tema nervioso central, cosa demostrada. igualmente por Mya, Lmsada YPa~~h10ni. Así se explicaría la relación topográfica, ta.n.notable en ~l hombre, entre el slti?d~
la inoculación diftérica primitiva y ~e la pa~á~isis consect~tiva. Lmsada y Pacch1on1
estudiaron además laacción dela toxrnad1ftencallevad~directamenteen contacto con
}os centros nerviosos, sea vertiendo directam~nte la to~rna sobrelacortezacerebr~l de
perros trepanados, sea inyectándola en la raviclad raqm1ea,.~n con.tacto con la medula. En esas condiciones demostrar?n en el puntQ de aphcacion le~10nes J?r?fundas .de
carácter inflamatorio y degenerativo. ~n l~s p~1;ros que n,o habian recibido prev1~·
mente suero fenómenos generales de mtoxicacion aparecian además de los. fenomenos de re;cción local; en los perros inmuniz~dos las l~siones qu~dan localizadas .
y con una extensión mucho menor. La presenma de le~iones nerviosas en uno y
en otro caso demuestra, que el sistema nervioso es particula~mente vulnera:1le por
la toxina diftérica, puesto que la inmunidad genera:l conferida por l~ antitoxina
no puede preservar ese tejido cuando se lleva la toxma e1; contacto dnec.to de los
centros. La toxina puesta en contacto c~n l.a médula espmal p~netra ;ápidamente
en todo su espesor y en toda su altur~, sigmente con preforenma la v1a de 1011 ?ordones posteriores, de las columnas grises y de_l ca?,ªl centr.al. El~a,1].ega ademas á
regiones que están muy l.ejos del .runt? ,de aphcacion: nervio~ per~fencos; cerev.elo,
bulbo. Como consecuencia de la mva.s10n del ~ulbo la mue1t,e viene mas rápidamente en los animales, cuando se ~phca la tox~na sobre la medula, que cuando se
pone en cualquier otro punto del sistema nervioso.
.
Vemos pues, que la experii:1;1entació~ muestra del modo más claro la afimdad
de la toxina diftérica para el teJ1do nervioso. tPero e? los ~roductos filtrados de
cultivos de bacilos de Loeffl.er,. cuáles s?n las ,su~tancias activas desde .el punto .de
vista que nos ocupaY Esa cues~ión e~tá_l~gada mt1mamen~e á la concepción que tienen diversos autores de la toxma difterica.
.
.
.
.
. Según Ehrlich y su escuela, los prod~ctos de secreción del bacilo ?ifténco so_n
complexos. Así como en la corteza de quma se encuentran u~ gran ?umero de diversos alcaloides, así como la c?ldilla hepática s~~reta una .s ene de chasta~as, de la
misma manera la celdilla bactenana secreta ta1;1b10n una sei·ie de venenos d1fere:z:i.tes
por sus propiedades. Ehrlich demostró, que si se toma una mezcla neutra Joxmaantitoxina para transformarla en una mezcla m~rtal para el c~yo en tres o ?uatro
días es pr~ciso añadir varias d6sis mortal,es de toxina. Para explicar est~ fenomeno
par~doxal, y apoyándose sobre un estudio. muy minucio~o de las rela~10ne.s ~n.t.re
la toxina y la l'lntitoxina diftéricas, .el sabio .alemán a&lt;l.mite, que el bacilo 1iftenco
secreta al mismo tiempo que la toxma propiamente dicha, otra substancia, muy

LA

ESCUELA DE MEDIOINA.

75

cerca~a sin duda, pero sin embargo dotada de propiedades diferentes: ese veneno
especial lo llama él toxona. Las toxonas no proviP,nen de modificaciones de la toxina; son P.roductos primitivos de secreción, existen desde el principio en los caldos de cultivo más recientes, al lado de la toxina diftérica de la cual se distinguen
por su menor afinidad por la antitoxina, y por sus propiedades especiales paralizantes .. Esas propieda~es pueden pon erse en evidencia empleando cultivos filtrados de
bacilos ele Loeffler rncompletamente saturados por suero antidiftérico. Se pueden
oh.tener así mezclas en las cuales solo la toxina propiamente dicha estará saturada
~:mentr~s que las toxonas quedará~ libres. La inyección &lt;le semejantes mezclas baJO l.a p1el de los cuyos provoca accidentes especiales: no hay fenómenos de intoxicamón aguda, la reacción local es ligera pero despué'l d~ una incubación de cator·
ce á v~intiocho días, los animales presentarán signos de parálisis; en el conejo fa incubae1ón es un poco más larga, poco más ó menos veintiséis días algunas veces un
mes y más.
Pero la opinión de Ebrlich ha sido atacada enérgicamente en estos últimos
años: según Arrhenius, Madsen, Borrlet, etc., la concepción de las toxonas está apoyada: en .un ~r:·or de interpretació!1, los, efectos_atribuí~os por este ~utor á esa sus~ancia hipotetica se deben en realidad a pequenas cantidades de toxrna que quedan
libres ~n las m?zclas t?xina-antitox~na, incompletamente saturadas: no hay, como
lo admite Ehrhch, varios venenos d1forentes en los cultivos de bacilos de Loef.fler
sino solamente uno, que es la toxina clásica.
. Muy.reci.entemente ?na teoria nueva ha sido propuesta por Rist: se sabe desde
las mvestigaciones de Brieger y Boer, Aronson, etc., que en los cultivos virulentos
de Loef.flP,r, fuera de la toxina propiamente dicha soluble en los medios de cultiV? y Pª;sando al traves. de l~s filtros, se encuentran tóxicas especiales que se adhie~en. a los cuerp?s microbianos, de l?s c.ual{ls n~ pueden apa~tar~e sino por procedim10n tos especiales, y que no se deJan rn.fluenciar por la antitoxma diftérica· en
una pala~ra so~ e,n?otoxinas. Rist, ~l inyectar en el peritoneo de auimales c~erpo de ?acilos diftericos matados y privados por cuidadosos lavados de toda huella
de t?xrnii. solu~le, pudo provocar accidentes graves y mortales; á menudo la muerte
~a sido p~ecedida de fenómenos paralíticos. Según este autor, las parálisis diftéricas tarrhas observ~das en el hombre, á pe.sar del e~pleo del suero, son dt&gt;terminadas por las endoxrnas de las cuerpos bac1larel'l, toxmas lentamente difusibles y
acerca .de. las cuales el suero .antitóxico no tiene acción. Pero hay que notar, que
las dosis rn~ectadas, á los ammales en lás e.xperiencias ~e Rist son muy fnerte 8 , y
llegan á varios cent1gramos ele cu~rpos bacilares. Relac10nando esas cifras al peso
. de un hombre, se lle~a, ~ una can~idad ver~adera";Ile:z:ite colosal de cuerpos bacilares, y ~e co~prende dificilmente como podna multiplicarse tan extraordinariamt&gt;nte
el ba~ilo, si1;1 pr~vocar. antes la muerte del enfermo por medio de la toxina soluble;
ad?mas la difte~ia .es ~na enfermedad gue no se generaliza y en la cual por consig~1ente la multiphcac1ón de las bacterias no es jamás conRiderable. La teoría de
~ist ~os parece difícilmente aceptable; sin embargo es posible que los endotoxinas
diftéricas desempeñen cierto papel en los accidentes de la enfermedad. Hasta ahora ~os .sueros empleados en la práctica so~ sueros únicamente preparados contra la
toxma so)uble, y por lo ~an~o carecen ~as1 co";Ilpletame~te ó en su totalida&lt;l de pod~r aglutmante y bacter~ocida.d. , ~ero rnmumzan.d? ammales por mt&gt;dio de inyecc1ones d.e cuerpos de bac~los difte~rnos, como lo hicieron Lipstein, W assermann y
má~ recientemente Band1 y Martm, se pueden obtener sneros antibacterianos conten~endo l'lensibilizatrices y aglutininas: Inmunizando caballo,s á la vez contra la
to~ma solubl.e y coi!tra los cuerpos bacilares, se podría obtener un suero antitóxico
~ i .como antibactenano, que sería quizás preferible al suero únicamemente antitox:ico .actualmente empleado.
Cier.tos autores han ~tribuido también un papel importante á las infecciones
sec~n.d~nas en la. patogema de las. ~arálisis diftéricas. Existe un tipo especial de
paralisis caracterizada por la apanción precoz de fenómenos paralíticos del velo del

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�76

LA E HCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE M EDICINA.

paladar, seguidos pronto de disturbios circulatorios graves, gran dilatación cardíaca,
aumento algunas veces enorme de la matitez hepática, palidez extrema ele la cara,
vómitos frecuentes, y terminando generalmente por la muerte hacia el décimoquinto ó vigésimo cHa de la enfermedad. En el curso de una epidemia de difteria maligna, que fué particularmente rica en accidentes de esta clase, Marfan y Deguy
demostraron en In. sangre ele sus enfermos la presencia de diplococus que clasífican
en dos grupos: primero, diplococus hemofilus perlncidus, presentándose bajo el aspecto de diplococus aislados ó de breves ca.denas de diplococus, y mny cercano por sus
caracteres de cultivo de los estreptococus pyogenos; segundo, diplococus hemofilus
albus, licuando la gelatina contrariamente al anterior, y muy parecido la estafi.lococus blaneo, si es que no idéntico. Los accidentas ele parálisis precoz Re deberían
á la acción unida de la toxina diftérica y de esos diplococus. En nuestro concept o
se ha abusado mucho ele las infecciones asociadas en la historia ele la difteria. En
lo que se refiere á las "septisemias metacliftéricas", tal como las conciben Marfan
y Deguy, se puede objetat· que diplococus absolutamente semejantes se ha11 encontrado en las infecciones más dive1;sas, lo que concuerda mal con la espicificidacl tan
rigurosa, el carácter tan especial de los fenómenos que nos ocupan. Además, en
varios enfermos que han presentado fenómenos enteramente semejantes á l?s estudiados por Marfan y Deguy, la siembra ele la sangre no nos clió sino excepc10nalmente diplococm. Cuando más se puede admitir que qui7,ás esas infecciones m~tadiftéricas, pueden explicar ciertos casos raros, pero indiscutibles, ele trombosis
cardíaca con embolias consecutivas de los centros nerviosos; pero se trata entonces
de un tipo especial ele parálisis ( parálisis isquémicas post:--erribólicas ), completamente diferentes por sus caracteres ele las parálisis diftéricas propiamente dichas.
Creemos pues, con la mayoría ele los autores, que las parálisis diftéricas se deban á la fijación sobre el sistema nervioso de la toxina diftérica. iPero cuál es la
causa ele esa afinidad de la toxina por el .tejido nerviosof Ehrlich ha intentado explicar esa afinidad; sin entrar en detalles, debemos recorditr rápidamente los puntos
esenciales de su célebre teoría de las cadenas laterales, ocupándono'&gt; exclusivamente de lo que se refiere al mecanismo de la fijación ele las toxinas sobre los elemen·
tos Rensibles. Según el sabio alemán, esto no es sino capítulo especial de la fis~ología de la nutrición. Hace ya largo tiempo, ha emitido la hipótesis que la molécula
protoplásmica debe presentar ciertas analogías con las agrupacione:- menos complicadas de la química de los cuerpos aromáticos. Así como en esos últimos, lamolécula de protoplasma vivo tendría una agrupación especial, la agrupación central,
eseocialrnente necesaria para la vida y característica del funcionami,mto específico
de la celdilla, y cadenas laterales y receptores, de importancia más ó menos grande
con respecto á esa actividad. El complexo atónico central no interviene directamente en la asimilación, esa función es desempeñada por agrupaciones atómicas de
gerarqufa inferior, cuya misión normal consiste en suministrar constantemente al
complexo central los elementos necesarios á su funcionamiento regular. Esas cadenas laterales de la molécula protoplásmica son verdaderos r:eceptores de las diferentes subRtanciaR, que están en solución en los humores. En virtud de esas ::rfinidades químicas y específicas, atraen ciRrtas de esas substancias, las fijan y permiten así su penetración en la molécula. Tienen pues que desempeñar un papel mu y
capital en los cambios, papel genernlmente útil, fijando sobre la molécula protoplásmica snstancias alimenticias indispensables para su vida, papel algunas veces
nocivo, fijando elementos tóxicos. Por otra parte, las moléculas de toxina están
compuestaR, según Ehrlich, de dos agrnpaciones atómicas: una agrupación "haptophora" esencialmente provista de afinidades químicas específicas, con relación de
ciertos receptores celulares á los cuales se adapta "como la llave á sn chapa;" y
una agrnpación funcional, grupo "toxophoro", que podrá ejercitar su acción tóxica una vez fijada sobre la celdilla correspondiente, por el intermedio del grupo "haptophoro''. Para que el grupo toxophoro pueda obrar, es por lo tanto indispensable
que el grupo haptophoro encuentre los receptores á los cuales pueda él adaptarse;

77

a~í se expl~caría la receptihilidacl ele ciertos f&gt;lementos anatómicos ~on relación á
c1ert1ts t?xmas, y en particular 111, fijación de la toxina diftérie::t Robre los elementos del sistema nervioso de los ::inimales sensibles. En efecto, la, toxin11 invectaela
e? In. sangre de los animales s~nsibl~s rápirlamente se fija por las cel,lillas,''tan rápidamente que no b~sta hacer mn~erl1atamente la transfusión de tocla su Rangre por
la sari.gre !le otro ~mmal, para evitarle la muert,e por la accción cla ]a toxina. Esta
experienm.a es debida á D~croly. La inmunidad de ciertas especies se explica por
lo contrano,, por la ausencia ~e los receptoreR (.;Orresponclientes á las toxinas inyectadas, .as1 es como Metchmkoff ha PllReñado que la toxina.tetánica persisteclur~nte vanoR.11:f&gt;ses en la san~re de u~a tortuga, qne es un animal refractario. E n
ci ertas cond1c10.nes se ha P?d1do morl1ficar la nfinicln.cl de la toxina diftérica por los
f&gt;~e~ e?tos del .sistema nervioso. La rana es normalmente insensible á los venenos
d)ftencos, y sm embargo Courmont, Doyon y Paviot inyectanelo la toxina bajo la
P!el de ,ra.nas que se ele.Jan en una estnfa á 38 graclos, han visto aparecer al de 50
dias .P:·ox1mamen.te, fenómenos mu_v claros él.e parálisis con lesiones profundas de
nevr1t1s parenqmmatosa.
Como acabamos ele verlo, la toxina eliftérica inyectada á un animal sensible
elesaparec? muy rápidamente de la circnla:)ión parll. 'fijarRe sobre las cll.clenas late~
rales de .c)ertos eleme~tos celul~res, fi jación que si .al principio es elébil aumenta
ele ~Rtab1lidad co~ el tiempo: 81. se trata de &lt;lesprenrler las toxinas dP estas combinac10nes, !a c11n~1? ad de antitox1?as que deberá inyectarse será tanto m~s fuerte
euanto la .rnyecc1on sea más tarilia. ~n fin, llega un momento en que la fijación
ele las" toxmas sobre l.os elFmentos .cf&gt;l~lares es absolutamente dPfinitiva, y en que
las ~a~ g~·a~des ca11t1dades &lt;le ant.itoxma no podrán ya obrar. Más tarde volveremos a ms1st1r cerca. dP este punto. Cuando la toxina se ha combinado con los receptores. ele las celddhts, dos casos pueden pre.sentarse: ó bien, si la dosiR es fui&gt;rte,
las func10nes ce~ulares son trastornadas profunclamente, se producen lesiones imiP.arables; la celdilla está destinada á mori1·; ó hien, á pesar de la inutilizadón de
cierto n~r;iero de sus receptores, la celdill~ puede seguir vivi('nrlo, por Rer deficient~ la ac~10n ele] g-rupo to~op~oro d~ l.a toxma: Podrá entonces, gracias á su poder
b1oplfü,tico, repat:ar las perd1das sufridaR. E lla reproducirá los receptores inservibles Y, co~o segun una ley D:;1y general, sobre la cual insistió W rigert, en to,la
reg?nerac1on la sobreproducc1011 es la regla, por 10 tanto muy pronto la celdilla estara dot:vla. en exceso rle cadenas ele nneva formación . U na parte de i'S&lt;&gt;s recllptore8
e~ exceso se. desprenderán entonces· y pasarán á los humores. SON &lt;-ist11 s cadenas
d1sue_l!as y h?res las q?-e con::;tituyen las antitoxina,;:, y qui\ tienen al e,;:t11,lo de disolnc1on la misma afimdacl eRpecffica con rPlación á las toxinas, que tenfan antes
de ser desprendidas de la celdilla.
Puesto 9ue las paráli!-:is diftéricas se deben á la acción ele la toxina diftéric::t
la ~nerot~ra~.ia pr~co~ é intensiva será el mej'.n·.meclio para evita1: su aparición . N~
sen a n~ce&gt;1au o 111s1~tir acerca ele este P?-nto, s1 cierto~ autores, WmtPrR f&gt;ntre otros,
no hub~e.r~n sost?mdo que b frecuencia, de esds ::i cc1rlentes, y particularmente ele
las parahs1s cn:i;hil.ca:"1 han aumentado con, la. sueroter~pia, y ~&lt;
? hubieran sospechado una ac~10n nociva ele la nueva terapeut1c11: doctrma permc10&gt;1a contra la cu1tl
no so debe ~;.¡,?'.lar en protestar ~nérgicamente. Antigu11,m~nte también se pudo sosteMr la opm10n ,q.u.e el m~rcur10 ·~ra .la c~~sa de loR accidentes nervioso¡:¡ que se
observan en la s1fihR: e_l tiempo hizo Jnst1crn ~e este error; y mny pronto Pspern mos que sucf&gt;derá, lo mismo ~on el suero .. Es mnegable que las par:UisiR diftéric 11 s
se observen todav1a con rélat)va f:ecuenc1a; pero esto se explica fácilmente: muchos
de los enfermos at.acarloR. de d1fti&gt;r1a gravf&gt;, morían muy pronto antiguamente: ahora
con l~ sueroter~pia la vida de ~s~o.s enfermos se prolonga mucho más, y pueelP.n ºlleh~st¡.¡, el penoelo ~e las parahs1~. Se trata en resumen de una intoxicación ya
. enuada, Y he~os v1st~ qu? experimentalmente se pueden provocar esas parálisis
r rentan,lo elos1s de tox111a rncompletamente neutralizn,d,t. E$OS fenómenos paralt1cos, con su fisonomía tan especial, tal como se pueden ob11ervar todavía, han sido
1

~:r

�78

LA ESCUELA DE MEDICINA.

descriptos magistralmente por los médicos del período prE&gt;sueroterápico; se entiende
difí-cilmente cómo la antitoxina podría provocar fenómenós idénticos. Es cierto que
Buchner pndo sostener antignamentE&gt;, que las antitoxinas no son sino toxinas modificadas en el organismo de los animales inyectai1os. Pero esa hipótesis no resiste al análisis, y un gran número de datos experimentales permiten eliminarla d·e un
modo definitivo. En ('fecto Roux y Vaillard pudieron por medio de sa11gríás sucesiva.s, quitará animales inmunizaJos activamente nna cantidad de r&gt;angre igual á
la. masa total: sin embargo la sangre regenerada presentó siE&gt;mpre un título antitóxico· sensiblemente análogo. Los animales pro&lt;luctores de suero eliminan cada día
en· sus excreciones una cantidad notable de antitoxina, sin embargo su suero queda
siempre antitóxico. Knorr ha· demostrado que hay una gran desproporción entre
la cantidad de "antígeno" inyectada y la canti&lt;lad ile "anticuerpos" producida. y
que la inyección de una unidad de toxina provoca la formación &lt;le cien mil unidades antitóxicas aproxima,lamente. Uobbett ha visto que en la sangre de treinta pot
ciento de los caballos hav antes de toda inmunización una cíerta cantidad de :nftitoxina: sin embargo la difteria espontanea no se conoce 1&gt;n este ahimal. En fin
Salomonsen y Madsen, por medio &lt;le inyección de sustancias que excitan hl.s secreciones, como la pilocflrpina, han podido provocar un aumPnto del valor antitórico
del suero de caballos inmunizados.. Todos estos &lt;latos no se pueclen conciliar con
la idea &lt;le que las antitoxinas provienen de una. transformación &lt;le las toxinas. Al
contrario .demuestran, que la pro1lucción de "anticuPrpos" no es en resumen, sino
una secreción celular; hemos visto ya como Ehrlich explicasµ formación. Lejos de
poder provocar accidentes paraliticos, imálo¡ros á los provocados por la toxina, las antitoxinas desempoñan el papel de un VHrdadero antídoto. Fenyvessy estudió la acción :fisiológica de la toxina diftérica sobre el corazón aislado de la rana: demostró
así que la toxina es un veneno del corazón y que su i~fluencia se traduce por in·
termitencias y la debilidarl de las sístoles cardíacas, y en un grado más elevado por
rú1a parálisis completa. Mientras qne la toxina paraliza el corazón, la antitoxina
obra por el contrario como un excitante; si se deja obrar al mismo tiempo sobre el corazón de la rana esas &lt;los sustancias, la antitoxina es un verdadero antilgonista fisiológico é impi&lt;le la parálisis del miocarclio. Ranson en sus investigaciones sobre las
relaciones entre las parálisis diftéricas y la sueroterapia&lt;lemostróexpecimentalmente la eficacia del 1mero: la inyección de la dosis mortal &lt;le toxina, neutríllizada previamente por el suero, no provoca par~lisis; si se inyecta á un í\nimal una dosis paralizante y 15 á 22 horas después fuertes clósis de antitoxina, los fenómenos pAráliticos faltan ó se presentan con menor intensidad en este animal que en los testigos.
Pero no es suficiente recurrir á la sueroterapia: es preciso intervenir con toda
oportunidad y no titubear en el empleo de fuertes clo1&lt;is. Desde sus primerfls investigaciones acerca de la 1&lt;uerotera:pia en 1892, Behring había demostrado yR. que
la cantidatl qe antitoxina necesaria para la curación, crece rápidamente coT_J el tiem
po que ha pasado desde el principio &lt;le lit intoxicación. En las infecciones matando el cuyo en 3 ó 4 días, se debe paril, salvar al animal inyectar, inmediamente después de la infección, una vez y media á dos veces la cantidad que habría bastado
para la inmunización preyentiva; ocho horas clespués de ht infección, hay ql!e inyectar tres vecPs más, y bi se interviene solamente al caho de 24 á 36 horás htty
que inyectar ocho veces la dosis inmunizante. La µosibilicla&lt;l de obtener la curación con fuertes ,losis, cuando la toxina se ha fijado yH, se explica por la aúmentación' &lt;le avidez dE&gt; la toxina por las soluciones encontraclas de autitoxina, cosatJue
se puede demostrar in vitro. Por fin se llega á un límite más allá de] &lt;mal la fijación
dfl la toxina sobre los elementos sen1&lt;ibles se ha hecho tan fnerte 1 que las dosis• de
antitoxina más grandes no puedrn ya desalojarla. Doenitz h,i precisado bien cu'as:.
les s0n los límites de acción del suero: inyecta. en la vena de una l'let·ie de conejos
siete vocE&gt;s la dosis mortal de toxina, y &lt;lespués la antitoxina en &lt;livarsos fotérva~
los. Al caho de 10 minutos la cantidad &lt;le suero suficiente para saturar in vitro,la
toxina inyectada puede, todavía salvar al animal; pero después de 15 minutos esa

LA E~WUELA DE MEDIOINA,

79

cantidad no puede yit impedir la
t d
d
mortal se ha fi 'ado a S'
muer e, e mo o que en este momento una dosis
t~ débil, y la i~yec~ó~ d~n;t~:::i':f::~ttta m~mento la fijación es toda~ía bastanxma. Pero el tiempo durante el cu·d r· a Res e.suero puede ~un .&lt;lesaloJar á la tovaría mucho según la dos1's de to'. g a.nde~ cadntidEades de ant1toxma pueden obrar,
.
,,
·
xrna myecta a
n ca 0 d · t · ·, 1.
(myecc1on &lt;le una vez y media la d 0818
,
t l) ·
d ~ e m ox1cac1on 1gera
males hasta 7 ú 8 horas d
,
mor.ª se pue e todavía. salvar á los flnide acción cae á una ho1:a
cuand.o se myecta 7. veces la dosis mortal el límite
nutos v por 60 dosis a· '"'¡ • t y mLedia; por .15 dosis mortales, se reduce á 30 mi·' ·
mrnu os. os expernne t
1 C
'lh' d
también la importancia del emple d l d .
n .os ( e ruve1 1er emuestran
parado la eficacia de las ill ec:cion:s as osiR ma~1sas de suero. Además ha comr
ció~ intra-cerebral no le 1! arecido e su~r~ /eg~n la Y,Íª fmpleada. La inyecdos1s; por lo contrario h~ vi~to que 1:ur:r10~ ~' la !nyecc10n subcutá~ea .de fuertes
1
yecc10n mtravenosa permite mtervenir
eficazmente en un período en el
ant.itoxi11a quedan ineficaces Rncua todoKs los ohtrosdrnétodos de introducción de la
. . .
'
nnsomy norr an e
t d t b''
t1toxma inyectada baJ· o la piel n
b b'd
lmos ra o am ien que la an, d
,
.
o es a sor 1 a comp eta
t
l 1· f, ·
srno espues de vanas horas y qu
d
h men e ~or os m aticos,
tamen te en la vena. Parece , ues e:: pue en ganar oc o hora~ mrectando direcchoso ~nyectar directamente~] s~e;o ~ne] los casos iraves de .difteria! sería. provevenas. sa práctica ha sido empleada
con éxito por Cairns Mongour &amp; M .
?'1e?te tres muertes.' Si se cuida d/fi.lt::/e 38 ?ªsos graves tratados así, tuvo solaJerrnga no contenga burbujas de , . .
. P;evia~ente ~l suero y procurar que la
una antisepsia rigurosa son ~bsol:it, es,~s 1_ny?c1~nes nJiro-venosas hechas con
peste, P ena de Buenos Aires ha poda'md e~ e mto ensivlas. n el tratamiento de la
· · ,
.
i o myec ar en a vena 100
á d
ro ~m mngnn accidente antipestoso En la difter'
' c. c. m s, e suedos~s tan grandes: una dosis &lt;le 8 á 12 mil unidad: n(o4(t tendrnn que emplear esas
temen do 200 unidades al c e ) s á fi .
E s
á 60 c. c. ele uu suero con.
.
· · er su ciente
n lo que se ·efi
, J ·
,
nes. :11ac1sas baJo la piel, se toleran erfe t .
H
I . ere a a:s myecc10vac1on de una muJ'er embarazadº y p le amtente. demos podido seguu· la obser. &lt;l 'f , .
~ e• en e sex o mes e la pre an~ma ! terrea muy grave: recibió dPsde Jue 60
d
nez, que prese~ta umi.
baJo la piel, y en los días siguientes 20 e . go d' c. c. e suero(] 2,000 umdades)
, : c. por ia, sea un total de 160 c. c
(32,000 unidades) La f
á.
término un niño ~igoro!~ eE~ªef:c~url s1!1 complicac~ones y más tarde dió á.
dosis muy fuertes son co~pletamen~e fnye?c10neE e iuero ae. caballo hasta en
Duprat obtuvo buenos resultados in ect:nd~s::ª~·n n e trntam1.ento d~ la peste,
300 e.e. de suero antipestoso de cah 11 E
. a sola vez, baJo la p10l, 200 á
to de las viruelas por el suero de ter~1e°' n ~us Id·terB~nlt,es ensay~s de tra.tamien- .
tos hasta 1,560 c. c. rle suero sea i¡. rns vacuna as, ec ere pudo m1ectar á adulpeso del cuerpo, sea 50 c. c. ~or kil:. de!i~e:::el cuerpo, y en los mños el i/20 del
tolera g~neralmente tan bien como eÍ ~e caballoargo el suero de los bovídeos no se
. Asi pues, en presencia de una difteria r ,
d b d
.
do~1s fuerte, sin perder el tiempo esperand g te, sit d ed j8de luego rnyectar una
g~hentes es bueno repetir las inyecciones· ºo!o :~u ,ª o e examen. ~os días sidw, y proseguir así hasta que se lleg , . pbt
s o l~~os 4,000 umdades cada
la antitoxina desaparee.e rápidament:deª1Z ci::Íai~ a 810 ,comBpleto.. En efecto,
yo Y en el perro y al cabo de 24 h .
wn. egun o~stem, en el cuse pJede ~ncontrar ya smo la mitad de
la antitoxina in;ectada En 1
pués de una hora la sa~ re ee c?neJo, . raus Y, oaqu~n han demostrado que ya destitoxina inyectada lv qu! dep: crculac16~ ~ab1a per?l~O m.ucha cantidad de]&amp;, antuarios. En el ho~bre y en lo~ a:i:
e e u~a.dhmrnación rápida por los emonde suero, se puede encontrar antitoxt es m'¡Y rapi amente despué~ de la inyección
gedes, Behring y Kitashima) Ad ána en a or,m~l y en las matenas fecales (Vae ¡ t 'd .
·
em s ei, veros1m1 que una
t d l
. .
s ces rui a directamente en el org ,
, b' fi' d
par e e aant1toxma
amsmo o len Jfl a
l t ''d
. l
S, ~ e su.ero antidiftérico em lead " 1,
. ,, por º:" eJ1 ois.
parálisis tpuede el misrr.o suero d!· alg~ arga ltadnu eslel meJ?~ ~reventivo de las
nos resu a os en as paralis1s ya declaradasV

:sr~::=

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~mi/º

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�80

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

. .
l fi
t' . , or ejemplo Ferré desde la
Ciertos autores se han dec1d1do por a a rma l:Vª· as1 p ro á dosis fr:ccionada,
aparición de los pr~meros trastorno:t:;f:i~~ ;~~ecl:asd: los fenómenos paralítiy de un modo contmuo, hasta ~!id~des cada /ó 4 días). Esta práctica le ha
cos ( 10 c. c. de suero. sea 2,0P
t· . , st1'0'n de la sueroterapia como tratalt d
uy buenos. ero es a cue..
.
.. .
.l d
d 1
~&lt; o resu a _os md l
'l' . diftéricas necesita nuevas mvest1gac1ones. ?S. ?miento curativo e a~ para lSlS
. l ' nte
ara ermitir formar un JUICIO
cumentos son demasiado escasos actua me d , p x ~rimen tale~ no nos. parece
definitivo. Teóricamente y badsánldose entelo~p1_aat~ns eesop~ casos· en~'efecto, se trata
h
e ·ar e a suero ra
que haya dmulc .º que esp t11. tuídas del :-istema nervioso, sobre las cuales la ant1tox1entonces e es10nes cons
.
- .
na no puede ya obrar.-Dr. J. Girard.

Ji

O

••

,

•

•

ENSEÑANZA.
-11
nsayo dedicado
al Señor Pfe~~d~n~eede la República Mexicana.

UN OPUSCULO DEL DR. VAZQUEZ GOMEZ.

(Continúa).

VI.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

.
dos cues· t'wnes.. una de doctrina y otra
Al fundar la Preparatorill, se resolVJeron
de método.
.
d te n1'naron .las asignaturas que debían formarla, y por la
Por la pr1mer!l' se. , e n
·
segunda, su orgamzac1on y¡ mdtodo~ogia.t' 1 ) de la ley orgánica de 69, estableció
0
El capítulo_ l? (~orma(
~ 8~1s ªF~d~r~j. el art. 11 del reglamento de es~a
la enseña~za primaria e! e;e~~"~1!º Escuela
Preparatoria, es preciso un cert1lt-1y prescribe, que para
~ las nacionaks óparticulares, en que conste que.el
fi.cado de _un prof~sor, de as e.cue ritura elementos de gramática castellana,
alumno tie°:e aptitud en ~ectu;a, ese o :.afía
haber e1&lt;tado sometido práctlcamética, rud1mentos dbe h1_sdtodr1ahY. ~e ge glibuJ· ~ y Si carecía de este certifrcado, se
.
mente á la moral, ur am ª. ' 1g1ene y e

i(

r

11,

ª:it-

sujetaría al examen respectivo: rimero ué incontrovertibles razones ~e tuvie~
En este supuesto,_ veamos, P.
' q ue debía tener la Preparatoria.
ron presentes para designar l~s asign~turasnqar un fin se principió por fijar éste:
ca ~maria q~e prepar&lt;-1¡1' (por la educación
Siendo la escuela .un me io,
'
. l
1 .
1 contrnuar 1a ensenanza pn
. . osible á los alumnos, para su papel_ s.ocrn, y a mismo
que 1:1º es ot~~' a
Y la 1mtrucc1on), lo ~eJo(r P
'
t'
en) para que adquinesen una profed'
·l bien á 1os que cvn muas · ,
¡)
.
t~~mpo 1sponer
rocedió á constituír el medio (creación de la escue !' .
s1on. y en seg~1 a se p d d . ·t
e la Preparatoria se propone ensenar, esto
Es necesario no per er e vis a qu

Pª.:ª ª

-r

es, educaré instru.ir.
,.
l .da. que la observación muestra que la.s con. También es 1mportant1s1mo no d. v11 r ro resos materiales y morales; y por
quistas científicas son la causa de to os os p ~'n f1's1'ca es la base y nuestra or. a· t'bl e nuestra orgamzac10
.
más. qu~ ,sea m iscu
qu tal aran tía de su verdadera utilidad, es .Preciso segamzamon. moral la ,unl amlen _g t l t al siquiera sea por la magmtud de los
- lar altís1mo lugar a a cu tura. rn e ec u ,

f.

d

:ascen~entales servicioslqube.;~s f~:ct cultura física, intelectual y mo!·al, se tomó
As1~ plues,daunq.~e e_ teºJctual al formular el plan de la Preparatoria; y en ese
como gma a e ucac1on in
..
mismo sentido haremos el anáhs1s.

81

''Toda adquisición intelectual tiene dos valores: valor como conocimiento y valor como disciplina.'' En consecuencia, la adquisición de cualquier orden de hechos,
tiene pal'a nol&gt;otros un doble resultado, utilidad por sus aplicaciones y utilidad como ejercicio mental.
Por otra parte, como no es posible adquirir todos los conocimientos, es indispensable elegir los más útiles para el objeto de que se trata, sin olvidar que han de reunir á su aplicabilidad su empleo como gimnasia intelectual. ·
La cuestión por resolver, al elegir las asignaturas para la Preparatoria, no era
otra que la candente discusión acerca de la enseñanza clásica en comparación con
la enseñanza científica. A] meditar sobre tan arduo asunto, se desechó la enseñanza clásica y se adoptó definitivamente la enseñanza científica; y no tanto por las deficiencias de 11quélla, cuanto por las ventajas inconcusas de ésta.
Aquélla correspondía á una época en que la utilidad (en su sentido recto), se
subordinaba y aún se sacrificaba á la apariencia, época en que era más común, que
en nuestros días, llue lo útil cediese el paso al adorno. Las antiguas escuelas griegas tenían como asignaturas principales la música, la poesia, la ret6rica y una filosofía fantástica, y como estudios del todo secundarios, las nociones auxiliares de las
artes de la vida. Aun en la actualidaJ "Si alguna vez aventura una cita en latín
(el joven salido del Colegio), ó alude á la mitología griega, lo hace menos por ilustrar el asunto de que se trata, que por el buen afecto que produce. Si investi~amos cuál es el verdadero motivo que se tiene para dará la juventud una educación
clásica, hallamos que es simplemente la conformidad con la opinión pública. Los
hombres, entonces, visten el entendimiento de los niños á la manera que sus cuerpos, ó sea según la moda que prevalece.'1
t
Podríamos seguir recordando hechos relativos á este asunto, pero los señala.dos bastan, pues to&lt;los ellos nos llevan á esta conclusión: no liay proporción entrf' el trabajo que cuesta su adquisición y los beneficios que puedan proporcionarnos.
No es lo mismo tratándose de la enseñ:anza científica, pues esta sí y de un modo fundamental satisface las exigencias de la vida. Y como la enseñanza aspira á
preparar á los individuos para que satisfagan sus necesidades, es claro que será suficiente averiguar cuáles son éstas y ver en seguida si la enseñanza científica las llena cumplidamente. El análisis de e~tos hechos es el único modo racional de juzgar de un plan de enseñanza; y este camino será el que seguiremos.
Las actividades q ne constituyen la vida humana, son: "1? las que directamente favorecen la propia conservación; 2° las que proporcionando lo necesario á la
vida favorecen indirectamente la propia conservación; 3? las que tienen por objeto la crianza y educación de los hijos; 4? las que se emplean para el debido mantenimiento de las relaciones sociales y políticas; y 5? las muy variad2s que hacen del
placer y comodidades una parte de la vida, y tienen por objeto la satisfacción del
gusto y de los sentimientos."
De aquí se infiere que aunque el ideal todo de la enseñanza sea la eompleta
preparación para ejecutar bien todas estas actividades, no siendo eso prácticamente
posible para todos, ni encomendada sólo á la secundaria es indispensable que procuremos mantener entre ellas "debida proporción" y subordinarlas sogún su real
importancia; y por lo mismo, el orden racional de proceder á cumplir el programa
será: educación que prepare para la conservación directa; la que dispone para la conservación indirecta; la que prepara para las funciones paternas; la que prepara para ser ciudadano, y la que &lt;lispone para los refi1amientos de la vida.
tY cuál es la base para el buen ejercicio de las actividades que han de satis·
facer estas múltiples necesidadesi La CIENCIA, según vamos á demostrarlo.
Si exceptuamos algunas actividades sociales superiores, poco numerosas, "¿en
qué se ocupan los hombres! En la producción, preparación y distribución de cosas útiles." Y el éxito de estas múltiples maniobras depende precisamente del conocimiento de dichas cosas, del medio que nos rodea y de los métodos adaptados

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11

�82

LA EsouELA DE MEDIOINA,

(ciencia). y el conocimiento de esas cosas no es sino la adquisición de sus ropiei
dades numéricas, geométricas, físicas, químicas ó vital.e~ según los cas?s; o. cua
si nifica. que es la ciencia la inamovible base de laR act1v1dades de la ex1stenc1a.
· g Desde el rudo carpintero que hace un sencillo artefacto de madera, hasta el
notable ingeniero que dirige la construcción del más grand~ puente colg~nte, al
proceder á su labor, les sirven de base la cantidad y sus relaciones, la magnitud Y la
forma, es decir, lá ciencia.
.
1
d h
Desde el cantero que prepara las piedras, el alba~1l que levanta a Pª:e , asta el arquitecto que proyecta el edificio ó el ferroc¡¡,mlero que traza 1.a v1a, Jºª?s
(aunque en diverso grado), tienen por fundamento y guía la matemática, es ecir,
la ciencia.
· ·
l · d
·
· Es notorio que de la mecánica racional d~pende prmc1pa\mente a m ustria
moderna, pues desde la palanca hasta la máquma más co~pleJa, son los fa~tores
de la roducción. Desde la agricultura que,. con las máqmnas. remueve. la tier~~'
sierub~a la semilla y recog~ el fruto, el molmero ~ue, por e~ m1s~o medio, convnti@ el trigo en harin~ hasta el fabrican~e q~e r&lt;'ahzó la pamficac10n, todos, en sus
.
,
, l
operaéiones, han temdo como base la ciencia.
. · La física es admirable como elemento para el tra.baJo humano. A,111. estan a
áquina de valor y las plantas eléctricas como factores de fuerza en 1:1-ult1ples tra·
bajos. tY qué diremos de los lentes y la br~1jula, el telégrafo y la luz mcandescen_
te' la cocina económica ó la plancha eléctricaT
·' · ·y ué recomendación podrá hacerse de la qnímicaf Bastará senalarla como
ía ~n ~ fundición de los metales, en la tintorería, la fabricación de ja?ones, la
~:finac'ión del azúcar, la fabric~ión del vidrio y de h pólvora, de los .cerillos Y. ~e
la porcelana, y por último, la formación de los abonos y su poderosa mtervencion
al hacer los medicamentos.
.
.
.
á1
.· y el agricultor con rélación á las plantas, el mdustrrn.1 con r~specto os
má~ valiosos alimentos y el individuo teniendo muy e~ cu~nta la ª?t1v1dad de sus
órganos en cuanto á la higiene, &amp;DO tiene por base la ciencia de la v1dai
· ·c0 m 9 éstos podrían citarse miles y miles de casos, y toclos ellos .d~muestrhn,
sin la menor duda que es la C'iencia la poderosa base de toda.s las ª?tiv1da~les umanas· y ·como la ~scuela tiene por misión preparar para 1::t. vula i:;oc1al, es mdndable qu~ la ciencia debe formar la doctrina de la escu~la de que se trata.
Luego estas poderosísimas ra.zones, de fuerza incontrastable, fueron 1as que
llevaron la. ciencia á la Preparatoria. .

VII.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

Elevadísimas necesidades de naturalPza social y legítimas exigencias 1el proreso nacional fueron las poderosas causas que llevaron la ciencia á const1tuír la
g
.
Preparatoria.
d
·l
t
d
])os clases de fenómenos fonda~entales: unos 1e o~ en so~ia y o r?s, e or."
den psicológico fueron 'los que determmaron cuáles ciencias deb1_an const1t~1r á la
Preparatoria. En efecto, la sociedad indica ~u~ géne;os .de conocimientos neces:ta parn
satisfacer sus necesidades y la estruc~ura f1S1ca-ps1q~nca de los alumnos,. sen.ala los
conocimientos indispensables para cultivar, y los medios adecuados para eJercitar todas las facultades.
.
.
d'
· Si atendemos al primer punto, fácil es v.alpar que todas las transacc10.nes ia.
desde las de la cocinera que compta Jltomates, ha~ta las del estadista que
;~:liza altísimas operaciones financieras, fundan la necesidad de cono~er las propiedades numéricas de las cosas; desde el fabricador de jarr~s de Cuautit_)áo, hasta
el artista excelso tienen que conocer la forma para llenar bien su cometido, desde
equilibrar bien platos en un aparador, hasta 13: est~bilidad del puente ?e ~rooklyn,
exigen leyes de equilibrio y movimi.ento; iY quién ignora que el conoe1miento de la
Sanatorio Quirfirgico del Dr. H. Gutiérrez, 2~ Cal~e Ancha ~mn. 1,4~9. Teléfon~ núm. 1,33ó.
Cirugia general, Cirugia de señoras, Cirugía de mños, curación de heridas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora. que citen.
Recámaras de primera. ola.se $5.00 diarios y de segunda $3.00.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

83

división del tiempo, la región geográfica de nuestra habitaci6n la utilización del ca~1· Y la electrici~lad, el estamp~do .de les gén.er?s, la utilizació~ ?el simonillo (plant~)
) el podernos hbrar de la solitaria, cuyo cisticerco puede vemr en la carne de cer~ºJ son otros tantos conocimientos prácticos valiosísimos por su incesante aplicac1on f
~u.es bie.n, ~i la.s diarias necesidades nos obligan á tener las variadas clases de
conoc!mientos mchcados idónde los rnmos á buscari En la ciencia. tY cuáles serán
las d1ver$aS partes de ei:;te grandioso todo, que nos los suministrenY La M¡:i,temáti-.
ca: la ~stronomía, la Ge~grafía, la FísJca, la Quí_mica! la Historia Natural y l¡¡,
Historia, sob.re todo, patria, en lo q11e tiene de soc10lóg1co.
. L~ego $1 llamamos en nuestro auxilio á esta,s secciolles del saber, á estas ciencias, pa_ra qt~e nos proporcionen las ii_ociones fundamentales, prácticas y de in varia- ·
ble aplicabilidad, es porque &lt;lesde Aristóteles hasta nuestros díaR son ellas el rico·
· te¡,oro de poder inc~ntrastable, ~on ell~s el poderoso manantial q~e apagar~ Ja sed
d~ todos en el tránsito por la ex1stenc1a; y las llamamos y nos acogemos á ellas én
virtud de su eterna ver~ad, de su utilidad inconcusa, de su imprescindible · necesidad, y no porque nn emmente filósofo contemporáneo de altísimos·vuelos los haya
a~rupado con este ó aquel objeto; las hemos tninado, porque ellas son el patrimomo más selecto de la humanidad, son el viático del hombre sobre la tierra sea este
hombre crey~nte_ó escéptico, tolerante ó fanático, despreocupado ó supersti~ioso. El
valor de la ciencui! ~omo f,actor d~ pro~reso y por su i~cesante u.tilidad, no depen- ·
de de n_uestras opm10nes o creencias, smo de sus efectivas propiedades, de Ru eterna certidumbre. Por eso y sólo por eso son ellas el firme núcleo de la enseñanza secundaria, por eso constituyeron la inmortal Preparatoria.
fer~ la ciencia, en ,e! caso q~e estamos considerando (enseñanza ~ecundiwia),
no solo tiene los elevad1s1mos atributos que acabamos de reconocerle smo que desde el punto de vista ped~g~gico, .tiene otros aún más elevados y s~blimes. Dijimos ~ntes, que todo conocimiento tiene dos valores, uno por su aplicabilidad (instrucción), y otni por servirá la disciplina mental (educación). Con lo dicho antes
~ueda probada su utilidad, en virtu~ de sus m~ltiple~ ~plicaciones (instrucción);
,eamos~ a~o~·a, su empleo como medio para la g1mnas1a mtelectual.
. P1·rnc_1p1a,remos por_ comparar lo que hacen, en ~ste sentid?, la enseñanza clásica Y la científica; y se~alaremos co~ l~ mayor claridad, el obJeto por conseguir.
Este no es otro que, median~e el conoc~miento que pre.sentar.emos, provocar el ejercic_io
de las facultades, para que el determme su perfecc10nam10nto. Por lo tanto debe
p~oc~u:arse el ejercici.~ de todas las facultades, pues sólo así se educan, y q;e este
eJercwio esté .e,n relac1on proporcional y 4e .prioridad con las facultades y su espon~nea evolucion. Y para que esta expos1c1ón fuese clara y completa sería convev1ente empezar por el estudio y la clasificación psicológica. Mas co~o este ¡sunto sería muy largo, nos lim~tare1:1-os á definir la inteligencia, clasificar los fenóme:
nos que lo c~nsti~uyen! y eJemplic~r el orde~ en que intervienen los actos que lo
forman. La mtehgencia es la función ps;qmca en virtud de la cual acumulamos.
elaboramos y expresamos conocimientos.
'
Psicológicamente, la parte especulativa está constituída por "la concepción
Y la .exp.resión,". siend? aquell1;1. cont~mplativa (ya concreta, ya abstracta) y ésta
med1fa uva (ya mductiva, ya deductiva). La expresión es mímica, oral ó escrita.
Supongamos que s~ trata de dar á un r,iño la primer1;1, lección dé geometría.
Le mostramos el c?ntemdo de la. caja ~e sól~dos; .iqué es lo .primero que haceT Ver
los cuerpos que alh están, es dec1r, su mtebgenc1a por medio del sentido de la vist~, percibe, c.ontemp~a los objetos 9ue tien.e delante, tiene conciencia de la impres1?n que recibe su vista. En seguida persiste en contemplar los objetos, los .e·x an:i11;1a y ye con detall~s, esto es, ~one su atención deliberadaménte. Lo que ha perc1b1do bien, aquello a que atend1ó, graba en su memoria un recuerdo. Y estos recuerdos dan lugar á dos clases de hechos subjetivos: ó bien los combina de diversas maneras para formar un todo, lo que hce por la imaginación, ó bien le sirven

�84

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA EsooELA .DE MEDICINA.

para aplicarlos ó para descubrir otros, cosas que ~ace razonando; pero estos ~·azonamientos cuando tienen por base hechos compleJos, no pueden ef~ctua!·se s1 antes no ~e separan (en abstracto) algunos de los fenómenos que hab1tualrnente los
.
, .
.,
acompañan, y esto se hace por la abstracción.
Así pues las facultades desde el punto de vista practico, son: P ercepc10n,·
' '
.
.
Atención Memoria, Imaginación, Raciocinio y Abstracción.
Todds estas facultades deben cultivarse; y como la observación enseña que al
proceder metódicamente á educar á los alumnos, éstos tienen desigualmente perfeccionadas dichas facultades porque sus necesidades los han oblig~élo á ejercitar
unas más que otras, debemos tener presente este hecho, para partir de l? 9,ue es
y orientar la educación á lo que debe ser. Después de esta sucmta exposic1~n, !'-e
ve con toda claridad por qué la memoria es la más desarrollada y la abstracción la
menos.
.
Así pues la ciencia tiene la altísima función pedagógica de proporc10nar los •
' para' ejercitar todas las facultades, esto es, par.a perf ecc10nar
.
1a!l, Y. c!e
.J
elementos
aqm'
su incomparable papel Je perf·~ccionadora de la humamdad y de factor dec1s1vo del
progreso incesante y sin fin.
. .
. .
· Pero además, de que la ciencia smmmstra los datos para eJercitar las facultades tiene' por grandiosa misión hacer qne la escuela practique los MÉTO_DOS que. se
em~lean en la vida diaria. ¡Y cuáles son éstosf La.observación, la expenmentación
y la comparació11.
. .
.
Luego las dos condicionet fundamentales que debe satisfacer un plan de estudios son: que encierre todos los conocimientos para ejercitar todas las facultades y que
dichos conocimientos sean propios para practicar los métodos usados en la vida
diaria.
.
.
Téngase bien presente, que al p~mei: en ejercicio las facultade~ no es nece_sario
{como pudiera erróneamente creerse); que esto deba ·hacerse en riguros~ serie, de
la primera á la última, sino que lo indispensable es que esto se efectúe siemp.re e?
orden de dependencia y con proporcionalidad, es decir, ~ue no s~ provoque .el eJe~Clcio de una facultad, sino cuando las anterio1·es hayan rntervemdo y que dicho eJercicio esté invariablemente en relación con la fuerza de la facultad .
Después de este largo, pero necesario paréntesis, ya podemos abordar lci cues.
tión por analizar.
Para facilitar la discusión diremos: que la memoria representa á las facultades del primer grupo y el raciocinio á las del segundo, puesto que la memoria
ma el capital (adquisición de conocimientos, instrucción), en tanto que el racwcinio lo utiliza obteniendo el rédito {aplicación, educación). Por eso estas dos facul tades son las que se eligen de preferencia, par:t valornr un plan &lt;le estudi?s.
Tratándose de enseñanza clásica, se ha ch cho que una de las ventaJas tle los
idiomas (el latín en primer lugar), es el c1esarrollo de la memoria, y esto se.cree que
' es una ventaja peculiar al aprender palabras; pero la más pequeña reB?x1ón hace
ver con entera claridad, que la ciencia ofrece un campo más vasto y meJor adecuado para el ejercici? de la memoria, &amp;?ªY a1 u!rn terminalogía ?lás ~~tensa y má~ va9
riada que la ofrec1da por el lenguaJe botamco, alguna clasificac10n más 16~!ca y
variada que la zoológica, denominaciones más correctas que las ~e abstracc10nes
geométricas y más múltiples términos ,1ue los empl~ados por la fís1~af Y, ª?E-más,
hav otro elemento trascendental, que la ciencia cult1va de preferencrn la meJor clase de .memoria, puesto que en los idiomas las relaciones de ideas son en gran P.arte
accidentales, mientras que las r~laciones cjentíjicas, entre ide~s .Y.~ech?s, s?n sie~ ·
pre necesarios. Esta segunda circunstancia hace, en la adqmsic1on e1entifica, mtervenir el razonamiento, lo que da superioridad al hecho retenido.
..
El valor de.la memoria estriba en la utilidad que de los conocimientos adqmr~dos pueda sacar el raciocinio y se ve clara la cliferenc~a, pues los hechos. nemó1;11 ·
cos de palabras nos subordinan á la autoridad, en el pnmer caso, pues decide el chccionario, en tanto que en el segundo, prueba la ciencia, que es la verdad.

~01:-

85

Luego como disciplina mental es superior la enseñanz~ científica á la ens;ñan-

La

clásica.

~n resumen: la. ciencia da los conocimientos más útiles en la práctica y al mismo tiempo son éllos los que cultivan en mejor forma las facultades mentales. Todo lo cual funda y prueba la excelencia de la enseñanza científica en la E scuela
N. P reparatoria.
P ero como si esto no fuese bastante agregaremos otro hecho de supremo valor: "Ade?'iás de ser la ciencia muy ventajosa como medio de disciplina intelectual
lo es también par.a la D~SCIPLINA MORAL." Al aprender. un idioma se tiende á exa~
gerar el respeto {rnconsiderado) á la autoridad, pne,; al averiguar la significación
de una palabra se da por razón que el profesor lo dice ó el diccionario lo asienta lo
que se incu_l~~ al álumno c?mo incnest~onable; por consiguiente su aoti_tud es si:mpre de su~is10n al dogrnatis~o, es decir, aceptar sin investigar En la ciencia sucede precisamen te lo contrario, pues allí se apela á la razón individual, y se aceptan h~s verdades1 7:1~ porqu~ :7_engan de ~na autoridad, sino por su comprobar.ión y
se deJa ~ue su J.mc~o aver1gue l~ ex~ctitud. De aquí ,reirnlta, rectamente la independencia del. cnten? que .es v_ahosís1ma párte constitutiva del carácter. P or otra
parte, l~s ~aciente~, mvestigaci~nes y el_ háb~to de acep~ar las verdades á que se
llega, e~er~itan la persever~ncia y la srncer!dad," cuahdades morales de primer
orden; ¡cuantos errores y cuantas preopupac10nes son abandona&lt;las en fuerza de
las conclusiones cient~ficas á que llegaremos lógicamente; y que la convicción nos
hace a.bandonar precisamente por nuestro valor moral!
¡Nueva y brillante prueba de la inconcusa superioridad d~ la ciencia como elemento de. enseñanza secundaria; y que si la hemos adoptado (á la ciencia) es por
'
su valor intrínseco y no por nuestras opiniones ó creencias!

VIII.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

.
Demostra?o ya que la ciencia es la que apropiadamente instruye y la que meJOr ~duca: anal.icemos con pormenor este segundo punto, puesto que el primero. está bien eJ~mph~cado.. Mas al emprender.esta tarea lo haremos pnramente en su
aspecto psicológico, deJando. el punto de vista pedag6gico para considerarlo después
·
'
separadamente y como vahoso asunto especial.
. ~1:ias ciencias enumeradas tien?n todos los elementos para poder provocar el
eJ~r?1c10 dfl todas las facultades~ EV1dentemente sí. P u(}s desde los fenómenos numer_icos y los ~e. forma, el aspecto terres~re y la contemplación del cielo hasta el
conJunto mo.rfohco de una planta ó un ammal, tno están suscitando incesantemente lapercepción? tY est~percepci6n no se practica·por todos los.sentiílos, al.recoger
por el ,m~scular las pro_p1e&lt;lades gravíficas, por el tacto, las termol6gicas, por el oído
las a9u_sticas y por la vista las fotol1gicas (tocio esto proporcionado por la físic1t) y al
adqumr por el de,1 gusto y el del olfato, el sabor y el o'lor dfl las substancias químicas y de. algunos organos y prod?ctos vegetalesi Luego está asegurada la educación
de la pnmera d? las facultades mtelectuales, la Percepción, que siendo la primera es base y ~stimulo dfl to.d~ la lab~r ~ental. Y a.l ejercitar los senticlos (que son
factores y .g~1a de toda ~~tmdad ~ractica), .p~rfecc1onamos á la P erce?,ción en su
a:,.pe.cto o'bjetivo, en r~lac10n del obJeto per?ibido, y al poner en actividad la facultad mtel~ctual que Sl¿fue, la vamos á cultivar en su aspecto su'bjetivo, en relación
,
con el suJeto que percibe.
. Si. l~s co~as .Y ~enómenos r.el'cibido~ su.- ~itan int~rés por su importancia y
aph~ab1hd~d, &amp;deJaran de determmar el eJerc1c10 de la Atención? Y por otra pÚte
es b10n sab.ido que "el ~rado de la atención depende del de lapercepci6n·" y por l~
tanto el cm~ado educativo d~, esta f~cultad gar~~tiza el é.xito de aquélÍa. y como
todo lo q~e iecoge la percepc10n-y aviva la.atenc1on, queda corr¡.o sólido recuerLlo en
la memoria, resulta que f:)sta fctcultad &amp;e ensancha y se perfecciona á medida que

�86

87

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

aquéÍlos la alimentan. Y las pPrcepciones actual,es y los recue_rdo! evoca_~os i_no s.on
la materia prima para crear y par.a aplicar? Esto ~s, tpara e:;ercitar. la.in:iaginaci~n
y el raciocinio? Y cuando los elementos que ha dP aprovechar.e) rac1ocm10 son mas
ó menos complejos ¿no es indispensable separar algunos y ut1lizar los otros, es decir, eiercitar la abstracción?
. .
En consecuellcia, todas y cada facultad son ejercitadas por la ~iencia.
En cuanto á los métodos, tanto de investigación como de valu~c16n de las pruebas, sólo la ciencia puede ofrecer la adecu~da manera de _Practicarlos. Desde la,
con.templación de la parte observ~ble del u~1verso, las pr?p1edad~s gener3.les ~ especiales de .los cuerpos, hasta curiose1,,r la vida de )as abeJas,. se tiene op~r~umdad
de emplear la observación pura. Desde los más sencillos expen~entos en fis1ca y e~
química hasta las viviseccciones, tenemoR mo~elos y oportu1;1dad para l~ exper!mentaoión. Y el e:studio de los ejemplares botámcos y de los tipos y la serie ioolo.
gica ¡uo son el mejor medio de rjercitar el método de comparamónf .
Resulta de todo lo dicho que: la ciencia es la que d?ta ~e l?s meJore~ conoc~mientos, que es la qne mejor educa y es en fin la que meJor e;ercita l_os 1:3-eJoreR metodos por la vida práctica. De donde se infiere rectamente, qu~ la ciencia debe. fo;mar el núcleo ,le la enseñanza secundaria; y qne la cienciri deh1ó y debe constit:nr
á la Escuela N. Preparatoria.
.
¿Pero sólo la ciencia debe constituír la enseñanza secun~aria? Indudablemente no. Al indicar las partes constitutivas del intelecto, ma1;1ifestamo~ que nna _de
ellas es la expresión. Y si la ciencia lleva las nociqnes y re~lrna .el cnl_t1vo de la mteligencia, laR necesidades teóricas y las exigencias práctic~s. 1mper10samente demandan que la PALABRA, como incomparable destello lumm1co, grabA Y. ,detenga
en nuestro espíritu la conquista hecha y sea el m~s -hermoso lazo &lt;le rela?1?n ent~e
los humanos. Por eso el estudio de nuestra propia, lengua, con su gra~atica Y hteratura, debe formar partfl imporfantisima dfl la enseñanza s~cundaria; Y tanto
para mejorar nuestra aptitucl en este sentido, co~o para apreciar en toda su ~xtensión, el valor y el poder de las dos fuerzas que rn~uyen en nuestro. estado ~oci~l
(elemento francés y elemento sajón), debemos estudrnr dos lenguas v.1vas, el ing"lés
y el francés. Más todavía: para dar mayor ensanche á nuestra p~o.r1a le~gu~, ya
explicando algo de sus antecertentes, ya haciendo correcto el tecmc1smo cientifico,
es preciso dar lugar á raíces griegas y latinas.
.
.
Hásta aquí la simple enumeración de las asignaturas, que se asemeJan ~ pr~morosas perlas esparcirtas en jofaina de oro; pero así e.orno estas sólo formaran rico t:ollar si un fuerte hilo de seda pasa por el tr.ladro de cada una y las reune á
homotodas en estas ''ª liosas asignaturas, rtflben ser unificarta~ y formar un.
géneo enlazáudolas por el hilo, más poderoso aún; de la LOGICA y los prmc1p1os fundamentales &lt;le la MORAL.
.
. Y p0r último, si á esto agregamos el dibujo que cultiv1t la relación .~ntre la.mteligenci1:1, que concibe y la mano que ejecu~a, y ~ace1:1?s .figura.r tambien l~s ~Jercicios físicos (formando p1trte de ellos los eJe1·c1c10s militares), .ha~remos ter mm~.do· la enumeración de las asignaturas de la em::eñanza secundaria o la Preparatona
entre nosotros.
. Así, pues, las necesiclades sociales, psico~óg~cas y mo:'::t les, nos obhgan á constituír nuestra enseñanza secundaria con las sigmenteR asignatiwas:
Matemática y Cosmografía.
Geografía é Historia.
Física y Química.
Historia Natural.
Idioma patrio (su gramática y literatura).
Frapcé!-&lt; é inglés.
Raíces griegas y latinas y Dibujo.
Lógica y principios fundam~ntales ~e ~?ral. ..
Ejercicios físicos (comprendiendo eJ~rc1c10s m1hta:r:es )--\

Pero no basta designar, observando incontrovertible lógica, lo que se ha de
enseñar sino que es, obsolutamente preci~o, decir cómo se ha de enseñar.
Por admirable que una doctrina sea si se carece del método propio para realizarla y se confía la ejecución á torpes manos, es seguro que el fracaso será inevitable:

to?~

IX.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

(Parte pedagógica).
U na vez que en virtud de ingentes y supremas necesidades se formularon las

asignaturas que han de constituír la enseñanza secundaria ó preparatorja, vamos á
establecer con éllas el PLAN de estudios de la escuela de que se tr.-ita..
Este problema es exc·lusivamente pedagógico, y por t:mto sólo el arte científico de enseñar (Pedagogía), ha de suministrar los principios y los preceptos para

resolverlo.

El primer punto que ha, de establecerse es señalar, con la mayor precisión posible, cuáles son las nociones 1 que de las ciencias y ramoR indicados han de formar
el programa, porque no pudiendo cada uno de los alumnc,s adquirir todos los conocimientos (en el tiempo señalado y por razonts de utilidad práct.ica) de dichas
ciencias, es forzoso limitar la atención á loR conocimientos indispensables para el
objeto que se procura alcanzar; además, observando estrictamente este importantísimo precepto damos á cada alumno los elementos que ha menester para sn actividad práctica, lo que acarrea, al mismo tiempo, que limitando el número de conor
cimientos que ha de adquirir, le damos mayor amplitud, porque restringiendo la
extensión podemos aumentar laprofundidad.
.
Llamaremos á este precepto regla de oro, porque rectamente aplicado es un factor
preponderante de éxito, puesto que él hace 1mtrar eri el PLAN todas las asignaturas
que llevan al fin por realizar y á la vez excluyen de él todos las innecesarias, pues
fácil es comprender, en este caso, que tanto falta como sobra perjudica hondament e á los alumnos, lo primero porque ha&lt;'e imperfecta su Pnrnñanza y lo segundo
porque les hace perder el tiempo, ambos males de trascendencia doméstica y social.
Una vez ekgidos los conocimientos deben éstos jerarquizarse2 atendiendo á sus mutuas dependencias para inculcarlos por orden. Esto ahorra tiempo y trabajo, consigue la educación intelectua.l é instruye en la mejor forma.
Satisfechos los dos puntos anteriores, bosquejemos el tercero, que es el relativo al esfuerzo mental de los alumnoi;;, á su preparación psíquica como hombres
para la vida social. Para esto se ha de dar á cada grupo de nociones una forma que
realice las condiciones de amenidad, interés y aplicabilidad. 3 En efecto, lo primero facilita el aprendizaje y hace más duradero el rec'l..terdoj el segundo, hace má2 intensivo el estudio y el tercero, hace fructuoso lo aprendido Y todavía más, es indispensable que á todas las nociones, en que sea posible, se dé á la enseñanza de ellas
4
la forma de investigación, pues de esta manera haciendo el alumno el esfuerzo, hace predominar la parte educativa, subordinándole la parte instructiva, y como en muchos casos tendrá éxito, al disfrutar este placer tendrá en él, el estímulo más poderoso para las labores intelectuales.
Pues bien, los preceptos, que convencionalmente señalamos en los números 1 y
2, se consiguen redactando un plan conforme á todo lo indicado; y los 3 y 4 confiando
la ejecutación á maestros. Fácil es comprender que si uno 6 varios de estos factores de ejecución faltan ó son deficientes, el resultado tendrá que ser necesariamente contraproducente. ¡¡ Es precisamente lo que ha sucedido, por desgracia, en estos
últimos años en la Preparatoria!!
El orden en que se presentan las ciencias (ley de 69) es el de su mútua, y rigurosa dependencia. Los fenómenos de números van al principio, porque son índependientes de toda otra noción; los geométricos vienen es seguida, porque necesitan los

�88

LA

EsouELA DE

MEDrnINA.

La

numéricos para valorar; los fenómenos, mecánicos tienen que apoyarse en datos de
número y forma; la cosmografía es la gr1"1,ndiosa aplicación de la matemá.tica al sii::tema solar principalmente (cuenta los astros, mide las 6rbitas y determina el movimiento)j la física necesita elementos fundamentales de matemáticas; la química tiene necesidad de física; como ambos, sou indispensables para la correcta ac1quisición
de la historia naturalj por lo cual se ve, con toda claridad, para qui.en ana1ise este
trascedental fenómeno, con recto criterio, sin preocupación alguna y con serena frialdad, que la ordenación de estos conocimie11tos en la Preparatoria Re debió, ante todo, á las eternas verdades de la ciencia y ft los fecundos preceptos de la Pedagogía; y que si la gerarquía aceptada coinci&lt;le con la admirable y luminosa sistematización de uno de los filósofos más excelsos de la humanidad, no es por ciego servilismo de sectario, sino porque el gran :filósofo y el inmortal fundador de la Prt1 ·
paratoria, espigaron en el mismo campo (la ciencia), se valieron del mismo medio
(la inteligencia ilustrada) y aspirar011 al mismo fin: el perfeccionamiento humano.
No debe pues tacharse el orden de los conocimientos científicos en la Preparatoria, fundándose en que dicho orden coincide con el establecido por un intelectual
poco grato, deben sí. desechar$e si en su enlace contrarían la ciencia ó en su aplicación á la pedagogía. Pero como á los ojos de la lógica está probada su verdad científü:a y su bondad pedagógica, es preciso rendirse á la evidencia.
Luego la fundación de la Preparatoria entre nosotros fué un acontecimiento
social inmenso y trascendental. Y es conw·niente deci.rlo una vez por todas, que
al espigar Filosofía Positiva, tomó de allí lo incontrovertible y lo bueno, la verdad
reunida allí y la verdadera utiliLlad. No tomó de allí doctrina alguna sino la empleó
con el único carácte.r que tiene de indiscutible, con el .ú nico que se adapta á la enseñanza secundaria y con el único que coincide con los ide11.les de nuestra amada patria: COMO MÉTODO DE INVESTIGACIÓN CIENTIFICA.
· Si ha habido quien torpemente se separe de este camino, quien haga torcida
aplicación de un gran elemento, éste habrá cometido un error de hecho pero jamás
ha habido error de principio De la, misma manera que nadie tacharía de inútil, y
menos de nociva, á la energía elécti-ica 7 porque alguien en lugar de aplicarla para
iluminar la lleva solire los otros causándoles la muerte.
Pero una vez fundada la Preparatoria, por excelsa que sea, puesto que satisfizo las condiciones científicas y los req uisito1:; pedagógicos thabfa de permanecer inmutable en mt1clio del progreso nacional~ De ninguna ..nanera; puesto que era un
elemento social que venfa á desempeñar un papel (satisfacer necesidades sociales)
y fué constituída en virtud de los conocimientos y en presencia de nuestra. estructura nacional, claro es que pata llenar su objeto tiene que modificarse en relación
con el grado de las necesidades que ahora debe satisfacer y en consonancia con los
progresos teóricos y prácticos.
Al fundarse la Preparatoria su principal objeto fué la unificiencia intelectual
como poderoso factor de unidad nacional, y de ahí que la preparación fuese muy extensa y con carácter casi exclusivamente general. Pero ~orno las t\Írcunstancias sociales han cambiado es claro, que éste que era fin principal se ha convertido ahora
en secundario; y por lo mismo, la Preparatoria, sin perder su eat·ácter fondamental, debe adaptarse á las nuevas circunstancias. Así, hoy debe ser menos extensa
(en el sentido que tenia) y no sólo debe ser la preparación general, sino también es.pecial para s,ttisfacer las exigencias actuales. Hasta aquí la exposición lógica de lo
que fué y debe de ser la Preparatoria; veamos lo que es en la actualidad.

(Continuará.)

_;

EsoUELA DE MEDICINA.

Brochazos Clínicos.
L

89

rfa de hace~se un estudio comparativo en cien

h'l
.
casos por_eJemplo, y tratándose de operacioos iosmetáhcosparasutul'asyligadurasperdidas nes semeJantes, y en las cuales seempleara
del Doctor Suárez Gamboa.
' la seda, el catgut, los hilos metálicos- etc

El Dr S
G b
porque si el Sr. Suárez nos presenta tr'es ca·~
. · uarez . am oa está usando en sus
operaciones de vientl'e las liiaduras y SU· ""?"' en que no ha habiJ.o accidentes con sus
turas perdidas con hilos metálicos
h hilos, nosotro~ le presentamos miles en que
presentado á }~ Academia N. de' Jedt no los ha habido usando E&gt;l catgut. Por otra
cina una cortis1ma estadística de enfer. parte había que esperar largo tiempo para
mo~ operados en quienes ba usado ese pro- hac~r este estudio comparativo porque los
c,-.dimien.t.o. ,Con Pste motivo el mencionado acmdentes pueden venir mucho después de
Doctor d1Jo a un reporter del "País:'' ''Ver- haber emplearlo los hilos.
dad -es q~~ no hay verdadera Prensa MédiEl ide~I para el cirnjano es el usar hilos
ca que d.e importancia á los asuntos nacio reabs?rbibl?s, perfectamente asépticos, y con
~al~s de mtel'és médico." Permítanos su Se. la ~es1stencia necesaria, ~' esto puede consenoria que 1 d'
gu1rse actualmente casi á la perfección con
l
. e iga::nos que está en un nror· 1 d
puede r~~1sar,, los 22 tomos de "La Escuel~ a se a y con e catgut desinfectado al au~e Medicma, y en ellos encontrará todo lo toclave por el procedimiento de Triollet. Si
imp~rtante que. han producido los médicos en alguna vez el catgut puede ser peligroso
mexicanos,. haciéndose un juicio crítico de por reab!'&gt;orber~e ante~ de tiempo (lo que es
esto¡ s trabaJos y no aceptándolos incondicio- raro porque la industria prApara catgut ex.
na men.te _por ser mexicanos, porque esto no celen~e), puede emplearse la seda en casos
es patr10tism.o si~o patriotería, y porque en especiales; pero de todos modos esto lo juz.
asuntos de ?Ien?rn no debe haber cuestio. gamos menos peligroso que abandonar cinnes de Patria, sino el rendir culto y home- c~entaócienhilosmetálicosperdidosen lacanai;e á la verdad.
: 1 dad de~ vientre, fiá~dose en q~e se enquistaEn el asunto de que hoy se ocu a ID
rán; ¿y s1 no ,:e euqmstan ~?c1mos nosotros?
tor Suárez Gamboa . ué
, p e .. OC· entonces con la mayor fac1hdad pueden pro
la Prensa Médica a~fonafr1:1~. que hiciera ducirse. infeccio~1es, fí_stl_llas, hemorragias~
Academia N. de Medicina una ,tl::ra á,}: uleerac10nes de organos importantes como
estómago, el intestino, etc. Nosotros conunos cua~tos operados en quienes ha usado
pa~a las hga~u;~s perdidas un hilo metálico s1deramo~ una verdadera temeridad el usar
CU) a compos1mon y propiEJdades no da á CO · p~ra el v~e?tre, en las ligaduras perdidas,
nocer, Y, ?asando sus estudios en que los hi· hilos. m~tahcos,. y da horror el pensar que
los metahcos asépticos deben de enquistar- u_n c1~uJano deJe en el cuerpo del paciente
se como sucede en muchas ocasiones con cien o más cuerpos extraños no reabsorbic~erpos extraños que estén en esas ~ondi- bles. E_l catgut y la seda, con todos los inc~?nes. La Academia .nombra á una comi· conv.ementes. que se le supongan, no tienen
s!?n par,a qne estudie el asunto y la cues- el mismo peligro ,de los hilos m~tálicos, y en
t~~n. esta p~n.diente de discutirse. Los pe· lo qu_e se refiere a la buena desmfección de
r10d1cos me~icos, como el nuestro, toman los hilos: tan bien desinfectado queda el hin?ta de lo dicho y publican después la crÓ· lo metálico c,&gt;mo el catgut en el autoclave
mea de la se-&gt;ión de la Academia, haciendo
Po_r bien desinfectados que se encuentre~
el ~esumen de cuanto en ella dijo el Doctor lo~ hilos, ya se. tr~te de seda, de catgut, de
Suarez Gamboa Esto es p0r de p l'onto lo crm de flo~·enc1a o d~ meta.!, e,-tos hilos, por
que pu.ed? y debe ~acerse, y no empezar por muchas . mrcunstancias, pueden infectarse
aplaud~r a ,~n mexicano antes de discutir el en .el curso de l.a operación, y es mucho más
valer cient1tico de sus trabajos.
peligroso el deJ.ar en el vientre hilos séptiy para que vea el Sr. Dr. Suárez Gam- r,os no reab¡¡orb1bles que reabsorhibles.
bo~ q~e la Prensa Médica Nar.ional; da inRe,:pecto á la composición y naturaleza
~e1·es a los asuntos ~~~ionales, vamos ahora del metal ?e que usa el Dr. Suarez Gamboa
a ~arle p~t:-stra ?pnnon sobre su procedi- para sus. hilos, es asunto secundario para el
m1en.to o mnov~c1on de ligaduras y suturas f?ndo mismo de la cuestión, puesto que el
p~rd1das c~n hilos metálicos en las opera- hilo de ~etal, sea cual fuere su composición
debe de ir perfectamente ester·ilizado. Bie~
c10nes de vientre.
. Desde la~go ,el Dr. Snárc.,z Gamboa no sabe~o~ que de ~or sí hay metales que tiet1en.e 1:&gt;ase cientifica en qué apoyar su pro- nen, d1gamoslo as1, mayor poder bactericida,
ced1m~ento, pues no puede juzgarse, en tan como la plat~, el oro, el platino, etc., pero
poco tiemp.o y en tan reducido núm i·ro de e;:to, l(? repetimos, es secundario, toda vez
~~sos, d_e ~1 los mencionados hilos no trae· que. los hilos, antes de us11dos, rleben de ser
ran accidentes posteriores. Además, debe- ~esmfe~tados en .el autocl~~e. En lo que se
iefiere a las propiedades fis1cas del hilo meI

N

e!

·

JOHANNSEN FELIX

Y COMP

ANTIGUA DROGUERIA DE LÁ PALMA.
Profesa 4 - Méxi

A

Pus vaeuno.-Sueroantidiftéri ·
t'
CO. partado 313.
ringa.e hipodérmieas.-B,.,.aueros Fiº·ºit' an iestreptoeóquieo.-Aparatos eléetrieos para curaciones -Je
·-..
·ros par!!, agua.
·
12

�90

LA EsoUELA DE MEDIOINA,

Y lo que no quieras para tí no lo quieras
tálico, concernientes á su elasticidad, maleabilidad y resistencia, no sabemos qué n(}- para los demá¡;:.
Dr. A. de Garay.
vadades nos presente el Dr. Suárez Gamboa
con su hilo, porque no lo conocemos; pero
sí conocemos los otros hilos metálicos y desACADEMIA N. DE MEl)JCINA.
de los hilos de plata ó de platino para las
fuertes suturas, hasta los finos de oro para
!'!lesión del dla !)'l de Enero de 190S.
las suturas de la córnea, tenPmos todos los
grados que nPcesitamos con relación á las
propiedades físicas ya señaladas. El Señol'
Presidencia ele los Sres. Dres. Bandera é lcaza
Dr. Hurtado dice que el hilo del Dr. Suárez
Gamboa se rompe al hacer las suturas y liA las siete y cual'to de la noche se abrió
gaduras profundas. Lo importante es saber la sesión, se leyó el acta de la anterior y fué
si el hilo rlel Dr. Suál'ez Gamboa para usar- aprobada.
No habiendo ningún trabajo de turno, "el
lo en las ligaduras y sutUl'as perdidas llena
las condiciones siguientes: 1ª Que siempre Sr. Dl'. !caza usó de la palabra para relatar
y con seguridad ,:e enquiste y no produzca un caso de erisipela que á su juicio es de
posteriormente como cuerpo extraño acci- interé,;. Dijo que se trata de un anciano de
dentes más ó meno,; graves y aun mortales. 60 años, que sufre desde hace tiempo de un
2ª Que tenga suficiente resistencia, ela,tici- eczema y que últimamente contrajo una
dad y maleabilidari en todos los casos, aun erisipelad~ la pierna, que fué tan grave que
traLándose de arterias gl'Uesas. 3ª Que e&gt;'tos se hizo gangrenosa, que los médicos que lo
hilos por el mecanismo conocido de las liga- atendían tuvieron necesidad de hacer unas
duras produzcan la obstrucción del vaso y amplias incisione,:, y por último se recurrió
la coagulación de la sangre en su interior. al termocauterio; el mal seguía avanzando
Respecto del primer punto ya hemos dicho cuando fué llamado en consulta el Sr. Dr.
bastante y nada más insistiremos en que los Icaza y en tan alarmante condición y cuanhilos metálicos, como cuerpos extraño~, do todos los medios anteriores habían frapueden producir accidentes posteriores .mu- casado y la vida del enfermo estaba en pecho tiempo después de su entrada .al orga- ligro, propuso el empleo de las inyecciones
nismo. V aslin refiere que un soldado conser- de suero antiestreptocócico, que ya en otros
vó encajado en el ileón un proyectil del pe casos había empleado con buen éxito. La
so de 200 gramos durante 30 años. Después mejoría fué notable á tal grado que el ende este tiempo murió el enfermo de una fermo cnró. Desea oír la opinión de los :::lepsoitis supurada.
ñores Académicos sobre el empleo del refe·
1
d
t
rido suero.
En lo que se re1aciona a segun o pun o,
El Sr. Dr. Loaeza refirió un hecho semerepetimos que no conocemos el hilo del Doc- .
.,
,
,
tor Suárez Gamboa· pero en lo que se refie- Jante en el cual tamb1en fue ll~mado a C?nre á resistencia y ~lasticidad 110 le ha ~e sulta; ~e. trataba de un faculta;t1vo en quien
superar á otros metales y á la seda, y por los med1cos de cabecera hab1an emple~d.o
nuestra parte, en los casos de suturas pro- todo l? que está recomendado para. la er1~1fundas y ligaduras perdidas, preferiremos pela, el propuso el empleo de las myecc10siempre el catgut y la seda bien preparados nes de suero, y en~nces el Sr. D~. ~armona Y Valle q~e er~ uno ,de los ~ed1~os de
esterilizados al meJ· or hilo metálico.
Y
. , la Junta, mamfesto que el no tema mnguna
En lo que se refiere á la tercera c.uestwn, experiencia respecto al suero. Pero convenque tendría que resolverse e~per1me?~c1l- cido por lo que el Sr. Dr. Loaeza refirió de
mente, nos tememos que el hilo metálico los éxitos obtenidos así como otros ael Sr.
tienda más bie~ á se~cionar todas las ~úni- Dr. Cícero y del Sr. Dr. Terrés, accedió á la
cas de las ~rter1as y a caer~e antes de ti~m- aplicación de las mencionada,; inyecciones,
po P,roduc1endo hemorragias secundarias, y fueron de tan feliz resultado que el enferque, a.obi:ar como la seda.y el catgut, sobre mo sintió desde luego una gran mejoría, los
la t1;1nica mterna, fa!?rec1endo por este me- dolores comenzaron á disminuír, la temperatura fué bajando y el enfermó curó comcamsmo la coagulac10n.
Estamos seguros que ningún médico sen- pletamente,
sato y juicioso, permitiría que lo operasen
Los Sres. Dres. Cosío, Peón del Valle y
dejándole en el vientre per sécula, cien ó dos- Saloma, refirieron hechos semejantes de cucientos hilos metálicos perdidos. No tendría ración de la erisipela por el empleo del suetranquilidad nunca, porqu~ hoy, ma~ana, ó ro antiestreptocócico ...
dentro de diez años, esos hilos metálicos poEl Sr. Dr. Icaza d1Jo que se complace
drían dar señales de su existencia.ocasionan mucho al saber que esta medicina es ya bien·
do accidentes mortales.
conocida entre los Señores Académicos. Que

LA ESCUELA DE MEDICINA.

91

be1;efi?ios an,ál?gos ha obtenido ~on el sirn-1 que ha obtenido en las inyeccionas que ha
ro antmeumomro y desea saber s1 los Seño- hecho con este suero.
res Académicos tienen experiencia respecto I El Sr. Dr. Gayón refirió detalladamente
al suero antidisentérico cuyos buenos efec-¡ la manera cómo se prepara el suero en el
tos ya nos hace conocer la práct.ica extran· Instituto y dijo que se hicieron experiencias
jna.
varias, y la última fué con tres conejos de
· · Con lo que terminó la srsión, habiendo peso análogo é inyectándolos con f c. c. de
asistido los Sres. Dres. Bandera, Bulman, cultivo de neumococus y aplicando en uno
Cosfo. Carrillo, Chacón. Chávez, Tcaza, Loae- suero americano y en otro suero del Instiza, Manu»ll, Monja1•ás. Peón del Valle, Prie- tuto, dejando el tercero como testigo. Este
to, Saloma, Troconis, Ulrich, Valdés.
murió en 30 horas. Los otros no. El inyectado con suero americano bajó en cinco días
como 300 gramos de peso, y hecha su autopsia se encontraron muy infiltrados los
!lie~ión ele! dfa 29 de Enero de 1908,
tejidos. El in vectado con suero mexicano
no perdió peso y sus tejidos no estaban inPresidencia del Sr. Dr. D..fosé Terrés.
filtrado,. Entonces fué cuando el Señor Director
del Instituto juzgó apropiado que se
A las siete y cuarto de la noche se ahrió
la sesión, se leyó el acta de la anterior y fué exprrimentara en la especie humana. para
lo cual se hizo la remisión del suero á la Seaprobada.
Se dió lectura al trabajo de turno quP re- cretaría de Instrucción Pública.
El Sr. Dr. Bulman manifestó que él hamitió el socio correspondiente Dr. D. Miguel Otero, de San Luis Potosí. titulado "Va- bía recibido de la Secretaría de Instrucción
lor de la conductibilidad eléctrica de las Pública la honrosa comisión de experimentar este suero. Lo experimentó en enfermos
aguas en la higiene pública."
RJn seguida se concedió la palabra al Sr. del Hospital General y ha notado que en
Dr. Monjar ís quien manifestó quA en su los que lo ha aplicado hay abatimiento
trabajo que leyó ante la Academia N. &lt;le de la temperatura, diminución &lt;lel dolor, desMedicina, fué referente á la gimnasia sue- aparición de la dispnea y por último la cuca y á los aparatos de Sanders. Estos han ración. Sólo fracasó .su empleo en dos enllegado á México y se encuentran en el pa- fermol-l, pero debido probablemente á que se
sillo &lt;le la entrada á la Academia; su objeto aplicó el suero hasta el séptimo día, pero
era que Pl mecánico lo,; hubiera armado pa- aplicándolo oportunamente se obtiene feliz
ra que pudieran apreciarlos los Señores Aca· resultado; seguirá haciendo sus experiencias
démicos, pero en vista de lo pesado que son y y dará cuenta de ellas á esta H. Corporación.
Se levantó la sesión habiendo asistido los
que no habrá lugar en el salón de la Academia para que quedaran armados, por tal Sres. Dres. Bandera, Bulman, Calderón, Comotivo no se verificó e~to, é invita á los Se- sío, Cícero, Chacón, Chávez, Gayón, Gonzáñores Académicos para que los examinen lez Fabela, González Urueña, Hurtado, Maen el Hospital General á donde i,stán desti· núell, Mendizábal, Monjarás, Núñez, Peón
del Valle, Loaeza, Prieto, Ramos, Soriano,
naqos una vez que queden armados.
En seguida el Sr. Dr. Hurtado usó de la Terrés, Ulrich, Velázquez U riarte, Villapalabra y dijo que en la. sesión pasada el rreal.
En esta sesión quedó nombrado en León,
Sr. Dr. Iciiza planteó la cuestión del suero
antineumónico; él cree que este asunto de- lruanajuato, socio correspondiente el Dr. D.
be de estudiarse detenidamente, pues no José de J e~ús González.
cree que el suero antineumónico cure la
neumonía, porque ésta rs en primer lugar
una enfermedad cíclica que cura espontáneamente y constituye el éxito nor excelenNuestro desd~n por la ciencia espailola.
cia de la homeopatía. Además, el neumoco
cu no e,- un microbio úniro, sino que hay
muchas razas de este microbio, y estas ra- Una obra del Prof. Suárez de Mendoza, de Madrid.
zas S(}u .de vi•·ulencia absolutamente distin- Apuntes de c1·ítica bibliog1·4fica por el Di·. Ál.onso Á1tila.
tas, por lo cual un suero preparado para un
Diagnóstico y tratamiento de las enfermerlamicrobio p.o dará resultado para otro de rarles r1e las vías urinarias, por el DR. D. ALza distinta.
Interpeló al Sr. Dr Gayón y al Sr. Dr. BEH.TO SUÁREZ DE MENDOZA, Profesor de
Bulman, al primero para que dijera la ma· enfermedarles de las vías urinarias en la Facul,
n~r:,i, cómo se prepara el suero antineumo- tad de Medicina de Madrid. 1 vol. en 8vo.
rocico en el Instituto Bacteriológico y al se- ma~1or, con numerosos grabados.
Cuando hace pocos días hube de recibir y
gundo para que informara de los resultados

CRONICA.

�92

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

de leer con el mayor interés la obra que sir- pre en francés, con el más absoluto despre·
ve 'de epígrafe á hts p1·esentes líneas; cuan- cío por la hermosa lengua cas~ellana, .~º
do al recorrer sus páginas. llenas de la más consiguiendo otra cosa que una mteleccion
grata amenidad, aunada en consorcio feliz deficiente de las mafawias de enseñanza al
á la verdad científica, hube de admirar sus resultar muchas veces imperfectamente trarelevantes excelencias, no pude menos de ducidas por el alumno, quien ahíto. al cabo
pensar con tristeza en la indiferencia, cuan- de tanto traducir mal y entender peor el
do no en el desdén que al público latino- francés, tómase al fin en cultivador d·esesamericano inspiran los sazonados frutos de perante &lt;lel galicismo del cual inunda su
la ciencia Hispana¡ y es, en efecto, una amar- lenguaje con gravísima injuria del habla
ga realidad el ver cuánto priva la ciencia (\lrvantina, y basta ha. podido aco;1tecer alfrancesa entre no~otros, en lo que á la me guna vez, la peregrina ocurrencia de que
dicina se refiere, con detrimento de las de- algún profesor ignore el idioma del texto
más, ya que muy pocos poseen á la perfec- que debiera enseñar y explicar.
Para evitar tales entuertos, bastaría el no
ción las lenguas inglesa y alemana; privanignorar
que existen perfectamente asequiza por la cual, es la ciencia francesa fuente
casi exclusiva en la cual profesores y alum- bles y á poquísimo costo, excelentes traducnos abrevan á diario su laudable sed de sa- ciones de tales obras extranjeras, á las cuaber, y esto basta un grado tal, que quien les se quiere á toda costa rendir homenaje
curior-ease la biblioteca de alguno de nues· en vez de escoger entre lo mur buen~ pu;
tros profesionales en medicina, no encontra- blicado en España; obrando asi, se evitara
rá sino obras francesas y á lo sumo alguna siquiera el sacrificio del propio idioma, con
gran beneficio de la enseñanza.
traducción al español.
Pero al prejuicio debe anteponers? u?a
Ahora bien, cabe preguntar: icuál es la
causa
más sería aún, y es la ignorancia¡ igrazón de tan injustificado ostracismo1 No
es otra, prrmítaseme la dureza del juicio, ya norancia vencible, es verdad, y que ha de
que todos somos reos de igual delito que el desaparecer un día: por ella i~noramos .esas
prejuicio y la ignorancia. Por el prejuicio mil manifestaciones ostensibles de la m tejuzgamos siempre á la ciencia e~pañola en lectualidad española contemporánea, sus
estado de inconcebible atraso, suponiendo notables Universidades, sus excelentes Hosque ahí, ~i han podido cultivar ventajosa- pitales, de los que muchos, como el r ecienmente las artes, dando al mundo gloriosa temente inaugurado en Bar?elona, P.ued,en
pléyade de maestros de inmarcesible fama. lucir en todas partes, los triunfos ci~nti~quedaron, en cambio, las ciencias olvidadas cos de sus talentos, á los cuales hace Justiy relegadas apenas á gérmenes tan mengua- cia hoy día, el mundo científico; su prensa
dos y humildes que, para quienes así pien- novedosa é interesante y por último, su producción bibliográfica, que trae basta nossan, el Africa romienza en los Pirineos.
Abota bien, tan lamentable prejuicio no otros el aroma del hispano esfuerzo in teleces otra cosa que la fatal resultante de tual, sintetizado hoy día, en lo que atañe á
complejos factores: entre ellos, cabe señafar la ciencia médica. por la fama de hombres
por su importancia, pues explica satisfacto- como Rubio y Gali, Esquerdo, Tolosa, Leriamente la influencia tntorial que la cien- tamendi, Ramón y Caja!, Botey y tantos
cia francesa y la de otras naciones (menos otros.
España), ejerce sobre nosotros, el hecho de
que, lo mismo los principiantes, para iniciar
La obra del distinguido Prof. Suárez de
sus estudios, que los ya titulados para perMendoza,
y que tenemos hoy e1 honor de
feccionarlos, acuden ahí de un modo casi
exclusivo, lo mismo para e~tudiar que para presentar al público profesional, puede vasurtirse de libros é instrumentos, tornándo- ler como un felicísimo ejemplo de lo asevese muy luego en asiduos lector.es de libros y rado antes: escrita con un lenguaje reboperiódicos franceses, y ~l cabo en admira- zando en casticidad y galanura. de modo
dores intransigentes de sus sabios¡ y pasa- que su lectura, muy lejos de cansar, deleita
rá, al correr de los años, que aquellos alum- por su amenidad, se distingue por la notonos y profeso1·es, como resultado de la con- ria claridad y precisión en las descripciones
tinua comunión y comercio con la ciencia y por el método con el cual los abstrusos y
francesa, ignorarán, aislados en su desdén múltiples problemas de la urodología mobasta borrada del mapa, á la España uni- derna, son tratados de mano maestra, ya
versitaria y científica. Y qué más, si basta que su autor es maestro y muy distinquienes dirigen la instrucción médica, se guido en la primera Facultad Médica Eshacen cómplices de tan censurable pre- pañola¡ la obra refleja en todas sus partes
juicio, imponiendo en los cursos textos las enseñanzas de la escuela Necker, pasaescritos en idiomas extraños, casi siem- das por el tamiz de un criterio sólido, ilus-

trado y sensato; el autor ha adoptado para
su obra la fo rma ~~ leccionf's, en las que
mun~rosos casos chmcos esmaltan y atenúan
la aridez de los datos teóricos, constituyendo el todo, un tratado completo de enfermedades de las vías urinarias · q ne por su
volumen. mucho mayor que las obras &lt;lemasiado elementales de Pousson, Bazy y Desnos, Y menor que el extensísimo tratado del
~rof. Guro~, ~sí como por sus preqiosas cuahdades d1dacticas, harfa. sin duda, un excelent.e texto para la enseñanza, el día que
pudiese llenarse el lamentable vacío que hace en los cursos de nuestra Facultad la falta de una cátedra tan importante como la
de Vías Uri1~arias.
. .
No }le de intentar siquiera, que ello resultar1a prolon_gada tarea, el poner de relieve las exc~lenc!as de aq?ella obra, tan abund~-n~e en mteres_y claridad y e~ la que s.e
d1stmguen noto~1amen.te las leccwnes desti?adas al e~Judw del i?,terroga!orio y á la
mterpretac1on ~t3 los d1verso~ srntomas, las
q.ue se re~eren a la :ndescopia uretral, á la
c1stescopia, al estudio de las hematurias, la
de los calculos renales,. etc., ~te.
•

• (Revistn. Médica de Yucatáu1

93

res y las perturbaciones fun&lt;·ionales que ésto8 originan, t,iene una importancia mái:;
gr~n~e que nunca. Es indispemiable para el
prRctico. tanto por lo quf\ se refiere á i:;u responsabilidad, cuanto por lo que se r1-&gt;laciona
con la imparcial apreciación ile interer-es
di"tintoi::, la rnayvría de las veces antagónicoR, saber con precisión cn ~l puede ser la
acción real di,l traumatismo acusado por el
herido, qué consecuencias pueden sobrevenir, basta qué punto son imputables las lesionr8 al acci&lt;lcnte; es preciso determinar si
los desórdene,- funcionales presentes ó fu:
tu ros, son i:;inceramente mRnifestados ó volu11tariamente exagerados.
En s~ obra "'Nuevo Tratado de Cirugía,"
M. Cahier ha de,arrollodo eRpeci;ilmente el
estudio de los síntom:Ls clínicos. las indica'ciones y la técnic11. operatoria de mane,·a que
permite ~,Rcer al práctico, en un raso dado,
la selecc10n razonad11. entre los diRtintos modos de tratamiento y aplicar la técnica sin
dificultad alguna.
El prime,• capítulo está dedicado al estudio de la entorsis en general; en el segundo,
1-e hace la expo.•ición de las entorsis de cada articulación en particular; el tercer ra í·tulo se oc rrpa d e 1ai;; b er1·aas art'1cu1arrs
p '
comprendidas en ellas las de arma de fue~
go¡ la .terapé11tica áplicable á las heridas
prod ucidRs en la guerra, se f•studia aparte.
La parte cuarta &lt;·omprende las luxRcionf'S
en particular y est.í. i-ubdividicfa en doce capítulo&lt;,: maxilar. clavícula. hombro, codo,
puño, mano, metacarpo, falanges, falangetas. cadera, rodilla y pie.
·
E-t... volumen de M. Cahier. continúa dignamen te la serie de volúmeiwr- del "Nuevo
Tratado de&lt; 'irugía" publicado en far-denlos
b;;jo 111. direcció'n de los :--re-. Le Dentu ;
Delbet, del cual se han pnblic,ulo ya cinco
volúmenes en meno$ de sei, meses.

Les1ones traumáticas de las articulaciones· ,
Por M. Cahier médico prin&lt;·ipal &lt;lf' la armada, profesor a~jun!o. de Val-de-Grace.
1 vol. en 8vo. de 332 pagm;¡s y con 1:16 figur~s. 6 ~ra.ucos; con pas.ta. de cartón, 7 fr. 50.
L1breria ~e J . B. Bailhere é Hijo, 19 rue
Hautefeml~e, PRrís.
El estu.Jw de los traumatismos articulares ha_ hecho gra11des pr?greso, eRtos últimos ~nos en lo ~ne se refi~re á l-'l diagnóstico y a el tratam~ento. Antiguamente se presentaba'?- ~uy frecuentemente casos en los
que el cir·uJano se encontraba perplejo¡ hoy,
con la ayuda poderosa de los rayos X, proyecta•1do sobre la pantalla ó la placa la imagen anatomo-patológica de las lesiones bue·
El Instituto ~léclico.
sosas, articulares, resuelve problemas que
antiguamente únicamente el acto operRtoLas diversas seccione, .Je este Instituto
rio 6 la necropsia podían desarrollar.
se ocupan de reunir los datos necesarios paEsta materialización del .diagnóstico que, ra .redactar nna memoria ó monografía que
por lo ~ue ha.ce á las luxaciones, permite la com µ'rende , á los diversos amargos nacionareducc1on ha.10 el controll de la vista viene les que han sido ya estndiadoi:; en el plantel,
á ayndar, guiándolos, las tendenc,ias' inter y aquellos cuyo estudio CJUAde terininado
vencioni~tas de la cirugía moderna. en los oportunamentP. en el año actual. Esta metraumatismos artic11lare~. De esta manera moria ;;e intitul:trá "Monografía f-Obre los
h!l' progresado el t!atam1011t~ cu¡'a.'&gt; indica- eupPpticos," y de sn redacción se en car La el
cron~s. se han precisado grac.ias a los datos .~r. l&gt;r. D Jo~é A. Castanedo jefe de la
summ1strados por ~as operaciones practica :sección de c:ínica terapé rr tica. '
das. hoy tod?s los dias. Por lo que ha.ce á las
Se co,,tinúa redactando un directorio de
heridas art~culares por arma ,1e fuego, las herboristería farmacéutica trabajo q 11 ha
~uerras r~Cll'_n tes han dado también Ru con- toma.lo á su cargo el ~r D~·. Femando Altrngent&lt;', md1cando lo que se debe y 110 se tamira.no, Dire~tor del Instituto· ·este direc
· · '· ·
debe hacer.
t or10
· ·· compren d e t res part"s ¡mncipale:-.
1a
.
. 011 la 1e.y sobre los accid~iltes ,!el ~raba- El catál&lt;l~O de todas las plantas que deb~
JO, el estudio de los traumatismos articula- haber en las boticas según lo prescripto por

e

e•

�LA ESCUELA DE MEDICINA.

el Consejo Superior de Salubridad y la Far- extranjeros de los ferrocarriles, lanzando
macopea Mexicana con la sinonimia vulgar en contra de ellos acusaciones terribles, cay científica 2~ Una guía para el .herbolario si toda"' enteramente ju,-tificadas. Piden qué
en que se dan instrucciones relativas á la se nom lwen médicos mexi,·anos para esos
eolecta de las plantas medicinales. señalan pu,..stos y que el Gobierno intervenga en ~os
do los lugares en qM Pe lei;; pnede colectar. Hospitales de las Compañías ferrocarrile3ª Un álbum con las fotografías de las plan- ras.
tas señaladas en el cat ,logo que tiene por ¡Ojalá y ;cean 11,tendidos!
objeto ayudar á la identificación de las droEl "'filín Tilín" y la estatua 1Iel ])octor
gas colectadas.
Carmoun y Valle,
También se está terminando la revisión
E~te
periódico
humorí,-tico, en uno de sus
de los datos que acompañan á cada uno de
último,;
número'-,
pnblica un párrafo critilos tomos del registro botánico de las plancando la idea de que se le levante un mo-.
tas nacionalei-:.
La sección 5~ se orupa de formar cuadros numen to 111 Dr. C'armona y Valle, porque á
sin6ptit-os y varias cartas á colores pa1·a ter- su jui,·io no lo merece, á pesar de que ese faminar el material qne snvirá para redactar cultativo fué un hombre de cienci11,, honrado
111, parte expositiva de la geografía médica y distinguido.
Está ... n su derecho el periódico citado
del Estado d,· Oaxaca.
para
opinar como guste en el asunto; afor·
El departamento de química industrial,
tunadamente
no h11,n opinado corno él los
está emprendiendo un estudio espPcial acermédico,;
en
gener1tl
en 111, República, los
ca de la naturaleza del LATEX del palo ama
que
han
contribuído
esponMneamente con
1·illo ( Euphorbia elástica), y algunas otras
cerca
de
cinco
mil
pesos
para llevar á cabo
pl11,11tas caucheras.
El Señor Dir.-ctor del Instituto está ter- la obra mencionada, sin que para nada ha-.
minando la redacción de un informe que ya intervenido el elemento oficial. Hasta
debe presentar próximamente á la Secreta- hoy es el único caso en que por subscripción
ría rle Jn,-trucción Pública y Bella,; ArteR. pública se le levant.e nn monumento de esa
expresHndo los trabajos llevados á c•abo du- importancia, á un hombre de f'iencia, mexicano E,ta es la m,•jor protesta que puede
rante el año de 1!)07.
·
La solemne seRión inaugural de los tra- hacerse contra la opinión del Tilín Tilín.
Para valorizar la opinión rlel colega citas
bajoR del Jn~titnto Médico, durantA el año
do,
se ne&lt;;esita saber quién escribió el párrade 1908, se verificará. el s~hado 29 del acfo mencionado: ino es médico el autor, . ...
tual con la asistencia del Sr. Lic. D. Justo
pues entonce'- la opinión es enteramente nuSi,..n-a, y bajo el siguiPnte programa:
la,
no puene juzgarse del valer cientíI. Present.ac·ión del personal del estable· ficopues
de
un
médico ,-i no es por otro médico.
cimiento por el Señor üirctor al Señor MiAhorn hien. ¿es médico el autor del artícunistro.
Re necesita entonces saber su nombre
II. El Informe del Señor Director sobre lot
para
conocer sns antec.,dentei:,, !&gt;U Vitler
los trabajos del lnf-tituto en el curso del mes
científico. el grado de su inteligencia, y pode Dici ... mbre último
III Alocución por el Re~or Subdirector der así valorizar su juicio, porq ne si se traDr. Jo,;é Ramos. acerca de la organización ta de un médico tonto é ignorante, es incapaz de juzgar á un hombre dP la. tall11. nel
y march11, del establecimiento.
Dr. CarmonA. Por otra parte, pndiera muy
Varias noticias.
bien tratarse de alguno de tantos alumnos
-'El Dr Juan B. Gutiérrez.-Este apre- reprobados por aquel maestro y entonces la
ciable y caballeroso médico que ejercía "n opinión era ent· ramente apasionada.
Quertitaro ha dejado de exi:-:tir, lo que la- Convienl"', r-in embargo, decir algo para
justiHcar la iniciativa de ··La Escuela de :Mementamos sinceramente.
-El Dr. Gonzalo Castañeda.- Ha sido rlicina'' para erigirle 111 Dr. Carmona un mo
pensionado por el Gobierno M"xic11,no para numento .
qae haga estudios prácticos de Fisiología Los monumentos, en las Naciones. se.dedican il perpetuar la memoria de los homen el Institut.o Mart1y"
-El Dr. D. Daniel VergaraLope.--Ha si- bres ilustrAs qn,e han prer-tado servicios
do nombrado profesor.de Anatomía Arth,ti- eminente.." á la humanirlad ó á su . pafs
ca e1i la Academia N. de Bellas ArtfH en atendicnrfo al rncdio en que han evolucionado.
substitución del I lr. Gil ~ervin que falleció. Los hombres distinguidos acreedores á un
-Los 111éd cos de losferrocarriles.-La liga monumento, no pueden tener todos iguales
de los empleados de los fnrocarriles ha pre· méritos, r-ino 11,l contrario, unos tienen masentado un ,,cur·o á la Secretaría de G-ober· yored que otros. No "ignifica, pues, .el monación, en el que se quejan de los mfdicos ;rnmento, igualdad de méritos de los. hom-

LA ESCUELA DE MEDICINA.

95

bres. C?n relación á la humanidad por los le_ á la ciudad los mayores sei·vicios. Varios
i&lt;erv1c1os prestados.
anos desempeñó el cargo de Senador. Fué
Hay hombres cuya gloria es universal co- un orador elocuente, un sincero creyente y
mo Pasteur, Colón, Cervantef:, V erdi, y en un caballero correctísimo.
todas partes del mundo su estatua está bien
Car~ona ha sido de los médicos que más
colo:-ª.ºª· O.tros individuos han prestado h.a escrito,. Y. to~fls RUS trabajos han tf•nido
~~rv1?1os emmentes á su Nadón, ya en las sie!Ilpre or:gmahdad. Coleccionados sus traciencias, en las artes ó en l¡ guerra, y se les baJOS podrian hacerse varios volúmenes
ho~ra. C?n un monumento, no obstante que A ~on~i11uación indicamos los títulos. de
el md1v1rluo puede ser casi desconocido pa- los prmc1p~les trahaj~s del Dr. Carmona:
ra las..demás naciones. Donato Gunra fué
Infl~e.~cia de la medula espinal sobre la
11 ~ m!htar ~undonoroso y cumplido que sa repartH•tfln del r:alor animal.
cr1fi?o su vida soi&lt;teniendo la,; ideas de su
Anomalías de la refracción
partido y con justicia tiene su monumento . ~~or!a ~e la acomodación del ojo para la
en el P~seo de la Reforma. y sin embargo v1s10n. a nirerentes distancias.
es un pie:meo al lado de Napoleón y es un
Peri-Querato-conjuntivitis exuberante
hombre desconocido en las_demás naciones. . Infarto pulmonarfobdl, que se ha confu~1. Río de la L,oza fué un químico ilustre que d1do con la pulmonía.
C~r~osis intercelular ó periflebitis suprabien merece su estatua en México y sin
e~b~rg~ no puede comparárs~le con ~m La- hepatica.
vomie,· o un Berthelot.
Endoflebitis supra-hepática. como causa
Hasta. en un µueblo ó en una ald ... a exis- de la. atro,fia amarilla aguda del hígado.
ten sencillos monumentos para hombres que Eti~logia Y pr.ofila~iade la fiebre amarilla.
han prestad~ ~ervi:-ios en esos lugare:-, y iExist,e el Beri-ber, en México1
Alguna~ leccion~s de clínica médica.
que se•.ha_n d1s1mgmdo sobre sus conciudaTratam~ento quirúrgico de las úlcera,:.
da~os, y sm embargo esos hombres, fuera de
alh, son enteramente desconocido:-:.
Tratam~~nto de las herida,; contusas por
1
Los mo,nu~entos no Í¡.?ualan, pues. á los ~ sumers10n de los miembros en agua herhombres a qu!enes ,;e les levantan v los ho- vi?a (mueh? ~:n~es de qne se descubriera el
nores que reciben los individuos á. quienes meto do antiseptico )."
La polineuritis y su tratamiento.
se les c~nsagran son relativos. Pasteur tiene
un monumento y Carmona tendrá otro y só
•••
~o un loco po~ía decir que Carmona es'¡gual
El
"Tilín
Tilín"
cree
qne. el Dr. Carmona
a Pasteor, y sm embargo los dos merec:en el
no
merece
_el
monumento
porque Cornil, en
monumento.
~na pequena .nota de uno dcl sus libros, cri' Carmona, en el rnedio en que evolucionó tica los t~abaJO:,, del Dr. Carmona sobre ti _
~o p~do hacer más de lo qne hizo: se dis'. bre amarilla.
e
~rng~1ó so?re sus demás compañeros por su
N11i,,otros no pre~endemos que el Dr. Carmtehgenc1~ clarísima. por su gran honradez mona no haya temdo defectos ni cometido
Y ?x~raordmaria erudición. Fué uno de los 0\'rohres: es u~ absurdo pretender encontrar
med1.cos más ~creditados y respetados. foé un ombre sm la menor ta&lt;·ha· ero
~l prim~r oculista de la. República y el que tualmeilte los errores del Dr. c!m·on~u;
mtroduJ? .el Oftalmoscopio en México. Co- el ts:to de la fiebre amarilla, prueban su
mo .pro_f,es?r Y clínico fué distingurdísimo ta en y su amor al estudio. Ya hombre
Y. triunfo siempre en los concursos· fué pro entrado en aüos se dedicó al estudi" d I
·
, . .
o e a
fe,s~r d~ clínica externa, de fisiol¿gía y de Bact erio
1ogia, c1,. n&lt;:ia
que logró do mmar
.
bast
t
,
chmca i.n~erna Y Director de la Escuela N. ~n e ~ ~ue ap11co en muchos de "us estude ~eJic~na. Fué Director del Hospital de d10s C1lllJCOS.
..
J esu~, Director del Instituto Patológico y
E,-ta cita de Coruil no¡, hace sup~1~el' ~e
Preside~t~ varias vece,; de la Academia N. el a~tor del párrafo del "Tilín Tilín," es \n
de Med1cma, corporación á la que le dió médi~o que no pudo prosperar en México gran ~e;1?mbre ~ e? don?e presentó trabajos q,ue eJerce escondido entre las montañas
notabi~1s1mos. l! ue Presidente Honorario de G1:rrero; para él, esa cita que no prueb:
la .t::ioc,edad Médica "Pedro Escobedo" del na ª . en nuestro asunto, es abrumadora
Primer ?ongreso ~é1ico Nacional y d~l Se- convmdc·ente, y hoy hace referencia á ella po~
gundo (;ongreso Medico Pauamericano. Re- segun a vez.
~resen,to. varias vec~s á México en Congre- h ¿~ué m;\s quE'ría el crítico que hubiera
sos Medicos extranJeros con gran acierto y ec o el Dr. Uarmona, Descubrir la manepresentand~ en ellos siemprn. trabajos ~o- ra de llegar en automóvil á la luna? ~ncontable~. _Fue Presiderrte del Ayuntamiento tar la cuadratura del círculo y la
.·
.
me d'1crna
de Mex1co, y en este puesto procuré&gt; prestar- capaz de resucitar á los muertos!

i

�LA EsouELA DE MEDIOINÁ.

96

'No hay que pretender demasiado. Carmona bien merece el homenage que piensa
hacérsele y no es un médico el que debiera
oponer,-e a que se le levante una estatua,
porque esa estatua si honra á Carmona, honra y enaltece también á la clase médica y
siembra el estímulo para las futura-; genera·
ciones médicas.
No insistimos más sobre la cuestión porque no lo creemos necesario, y dejamos á un
lado mucha marmaja que hay en el párrafo
que contestamos y que no puede considerarse más que como guasa del periódico gua,ón
el "Tilín Tilín."
ltecibimos.

l
1

Un méctico de S~ltepec (México)..

5 00

RESUMEN.

Profesores de la Escuela N. de Me425 00
dicina
Alumnos de la Escuela N. de Medicina. . . . . .
... .. . ... .. . ...
68 25
Del E,tado de Morelos..........
41 00
365
ºr ell EEstaddo dde TCobahuila. · · · · · · 170 00
)e sta o e a asco. . ...... .
1
D l E d O d Ch'h
h
4-1-n 00
e sta
e
ua ua . · · .,. · · ·
Del Estado &lt;le Guerrero .. . .... . 16 00
D lE d d Q '
47 00
e sta o e ueretaro. . . . . . . . 349 00
DDell
37 00
e EEstaddo
sta o ddee NOuevo
axacaLeón······
.... . .... .
D el Ei 1,tado d e Durango ..... . . .
40 00
l) el Estado .de s·ma1oa....... . .
50 uo
De Tampico
. .. .. .. .. ....
20 00
Del Estado de San Luis Potosí. . . 70 00
Del Estado de Veracruz.
66 OU
Lista·general.
............ 1,913 10
De~Estado de Michoacán.. . .....
26 50
Del Estado de Zacatecas........ 171 00

'·La Escuela Nacional Preparatoria y las
' ·
d 1
D F
· V,
G.
_cr1t1cas e . r. r. ranc1sco azquez omez. Refutación del 'artículo crítico" del
.
V'
G'
D
r. F ranmsco azqu"z orne~ por e1 ocD
tor Porfirio
Parra."
Este interesante
folleto que está
.t
. t .galana.
men
que. , reve
. t.e .escr1 o y di
d 1a 1a rnt e11gcnc1a,
, .
1
e1'd'd
JUlClO y11a eru , C!OD
1 · e su
· au
t or esta l l·
v1 1 o en os cap1tu os s1gme11 es:
Preliminare.;.-I. Carácter sofístico dela
argumentación de) Sr. Vázquez G~mez 11. La Prepara~oria no es un e~perimento.
-;-Ill. La.ensenan za ~reparat?r!a es educativ~ yno simplemente mstr~ctiv~. - IV. O~
len dad con que falla el Sr. Vazquez Gomez.-V. El tlr. Vázquez Gómez y la libertad de la inteligencia.-V l. El Sr. Vázquez
Gómez vuelve á negar que el plan de la Pre
paratoria sea educativo.-Testimonios que
lo refutan.-VII. La selva obscnra.- Vlll.
La Psicología del Sr. Vázquez Gómez y la
Psicología experimental.-IX. El estudio
de las matemáticas en la Prepar~toria no es
prematuro, ni exclusivu, ni excesivo.-X. La
Aritmética del Sr. V ~zquez Gómez -XL
¡Enorme error del Sr. V~zquez Gómez!Xll. Otra vez la Aritmética fantástica del
t:$r. Vázquez Gómez.-XIIL El Sofisma amplificador Vázqnez Gómez.-XI V. La LóJ;!ica según el :-;r. Va zquez Gómez.-XV.
}jju la Preparatoria no debe estudiarse latín
111 griego.-XVL Sección de imputaciones
injuriosas é infundadas.- XVII. Injusticias
del Sr. Vázquez Gómez.-XVIII. El suput-sto fracaso de la E,;cuela Nacional Preparatoría.

s

lf

to, por ser muy largo y porque nuestros lectores deben de cono&lt;'erlo toda vez que se ha
repartirlo profn-amente y que lo ha puhlicado ' El Imparcial." Además, sobre el mismo
asunto estamos publicando un trabajo bastante largo.
El monumento al Dr. M, Carmona y Valle.

°°

Suma ..... . . $ 4,369 85
Continúa abierta la subscripción.·
El Sr. Dr. Daniel Vélez, Tesorero del Co·
mité, tiene depositados los fondos en el Ban·
co Hipotecm-io.
La peste en lit India.

Es enorme el número de víctimas causado por la peste en la India Desde 1896, fe.
cha en que la peste hizo su mortífera aparición en dicho país, amenazando invadir
l~uropa, se calcula en 5.250,000 el número
de personas fallt&gt;cidas á eonsecuencia de dicha enfermedad.
La epidemia, lejos de disminuír, parece
adquirir cada vez mayor intensidad, á. pesar
de los esfuerzos que el Gobierno británico
realiza para oponnse á sus estragos.
En UIOO, año de gran benignidad, fallecieron 92,000 personas. En 1904 el número
de víctimas ascendió á 1.100,000; en 1905,
••
Como lo hemos manifestado ya en el:!te á l.000 000, y en 1906, á 500,000.
Este año el número de fallecidos ha de
periódico, no e,,tamos de acuerdo en general
ser superior al de años anteriores, pues
con el plan de estudios que se sigue en la
en los cuatro primeros meses ha habido
Escuela N. Preparatoria; pbrO e,-.to no obs642,000 defunciones por peste, y en las pritante, comprnndemo,-: que en muchos punmeras semanas de Mayo las víctimas han
tos el Sr. Dr. Parra tiene razón y su crítica
ascendido á 77,772, 82,400 y 65,5l2, respecestá bien fundada.
No publicamos un extracto de este folle- tivamente.

•

�</text>
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                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>MÉXICO, MARZO 15 DE 1908.

TOMO XXIII.

NÚM.

5.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS

FUNDADO EN 1879.

.

=
OONDIOIONES.

1

OONDIOIONES.

--

1

BEDACTOBES:

--

lMe periódico se pnblica los dias 15 y
Se publican intercaladas en el texto,
6ltimo de cada mes en cuadernos de 24j
DIREC'fOR,
las ilustraoioues que sean necesarias.
páginas, conforroilecolory enbuenpa·
D Ad . . d G
SerecibensubscripcionesenlaRedacpel, siendo el preciodesubscripoiónaoual
r.
rian e ara y,
ción, calle de León n&lt;un. 4.
el de seis pesos en México y siete cin·1
·
Los pedidos de la Capital J de los Es·
c,uentaenlosEstnd~sque.se pagaránpre-ores. Angel Gaviño PorfirioParra F Zárraga tadosdebe_u dirigirse al Administrador
01sarucnteµorcuatr1mestresadelantados
•
1 '
, general Senor EduardoJoublanc Aparta. No se admiten subscriptores por menor¡
s. Quevedo yZnbieta1
Ido 778, ó á la misma Redacción.
tiempo de un año, que es lo que correspondeá. 11!1 tomo. Para el extranJero$3.00
Rafael C&amp;raza y David Cerna.
:'lú111eros sueltos, coarenla ceuta,os.
oro ..........
rano.
.. .-.
~

~~~~~~~~.,,_,.~~~~~-

~--"-~~~~~~~~~~

Admínistrador general Sr. Eduardo Joublanc, calle de León nilm. 4, 6 Apartado 778.

Rasgos biográficos del Dr. Charles E. de· M. Sajous
POR EL DR. DA VID CERNA.

Este distinguido facultativo, vecino de Fi·
ladelfia; Estado de Pensilvania., es de oriien
francéf¡; pero nació en alta mar, bajo el pabellón norteamericano erdía 13 de Diciembre de
1852, contando, por tanto, con 56 años de edad.
Una gran parte de su juventud la pasó en Ca.
lifornia.
Terminados sus estudios preparatorios, ingresó al Jefferson Medical College, de Filadelfia, en donde recibió su título de médico el a.ño
de 1878. Catorce años después, es decir, en
1892, le fué conferido en París, durante un período considerable que permaneció en aquella
capital europea1 el honorífico diploma de Ba-

chiller en Artes.
En 1881, desempeñó las cátedras de Anatomía y Fisiología en el W agner Institute, de
Filadf'lfia, y fué conferencista en el J f'fferson
Medica] College, su Alma Mater, durante ocho
años, esto es, de 1883 á 1891. Fué electo, en
1897, Presidente de la Facultad del :MedicoChirurgical College, de Filadelfia, en c:iya Institución dió también instrucción
práctica en varios ramos de la ciencia médica.
De 1888 á 1896, ó sea por un periodo no interrumpido de ocho años, el Doctor Sajous fué jefe de redacción del célebre Annual of the Universal Medical Sciences {Anuario de las Ciencias Médicas Universales), obra que se componía entonces
de cinco tomos, en los cuales se hacían constar, año por año, los progresos médicos del mundo civilizado I y de 1897 á 1905 redactó el periódico de medicina titulado Oyclopedia of Practical Medicine, y el cual, con el nombre actual de Monthly
Cyclopedia of Practical Medicine, continúa á su cargo en colaboración con el entendido escritor Dr. J. }Iadison Taylor.
Eu 1889, el Dr. ~ajous fué electo Oficial ele la Academia; en 1890 se le con1 El que esto escribe tuvo la alta cuanto inmerecida honra de figurar, &lt;lUl'ante alguno~ años, como
corredactor de dicha obra.
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene en la Escuela Normal de Profe·
•oras, Médico del Hospital "Juárez ," etc.
El!IPEOIALl8TA

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13

�98

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA EsouELA DE MEmomA.

decoró con la Orden de Leopoldo, de Bélgica, y en 1892, recibió el h~nroso cuanto bien merecido título de Caballero de la Legión de Honor de Franc1a.
Pertenece el Dr. Sajous, como soc-io a&lt;'tivo, á la Laryngological As~ociatio:n
(Sociedad de Laringología), de la que fué Vicepresidente en 1888; á 1a.Ph1los~ph1cal Society (Sociedad Filosófica), de Filadelfia; á la American Medica] E~1tors
Association (Sociedad Americana de Redactores Médicos), de la que fu.é Pres1c!ente en 1903; á la PhiJadelphia Academr of Na~ural Sciences. (Academ1.a ?e Ciencias Naturales, dA Filadelfia); á la Philadelphrn. Laryngolog1cal Association (Sociedad de Laringología de Filadelfia), de la que fué Presidente en 1885; y es, ade~ás, socio honorario y correspondiente de varias agrupaciones científicas extranJeras.
·
El Dr. Sajous, cuyos honore~ y reputación médico-científicas han sido ~ien
adquiridos, se ha dedicado con especialidad á las enfermedades de las vías respiratorias, á la terapéutica aplicada, y, sobre todo, á la fisiología y patología de )as secreciones internas, menos conocidas aún que la fisiología y patología del sistema
nervioso.
Nuestro biografiado ha sido y ee un inve~tigador original infatigable, un o~servaaor profundo é imparcial, y un escritor inagotable, distinguiéndose como editorialista de primera fuerza en sus trabajos periodísticos. Sus escritos todos, en
los cuales se observa un feliz amalgama de ciencia y sentido práctico y una_ lógica
contundente, han sido bien recibidos y comentados· favorablemente en todas partes. La influencia que han ejercido en el progreso efectivo ,fo la ciencia médica es
asaz, notable.
Su última obra, que consta de dos gruesos volúmenes, y cuyo contenido está
llamado á producir una verda~erá revolución en el mundo médico científico, es la
que lleva por título The Internal Secretions and the Principles of Medicine (La~ Secreciones Internas y los Principios de la Medicina), de l~ ?ual, hemos pubh.cado
una ligera Revista en el núm. 20 de "La Escuela de Medicina, ' correspond10nte
al 31 de Octubre de 1907, y en cuya obra se establece este gran principio ~e medicina científica: LA MEDICACIÓN INMUNIZANTE ES LA BASE DE LA TER.APEUTICA
RACIONAL.
Y quien examine, con todo detenimiento, con toda imparcialidad, este chefd'muvre del afamado médico de que se hace mérito, tendrá que desechar ó no desechar muchas dE; las teorías aceptadas hasta hoy como las más verosímiles en la
explicación de ciertas funcidnes fisiológicas; y, por otra parte, tendrá que aceptar
ó no aceptar las nuevas doctrinas establecidas por el Dr. Sajous, que en todo esto,
. como muy acertadamente ha dicho un crítico reciente, no hay ni puede haber término medio.
Tanto ha llamado la atención este último trabajo del Dr. Sajou~, en los más
reputados centros médico-científicos de Europa, en donde se le considera, por lo
general como el de mayor importancia de entre los de igual clase que tratan de las
funcio~es fisiológicas de la:,. glándulas desprovistas de canal excretorio, que próx~mamente va á recibir el bien merecido honor de ser traducido al francés por el eminente Prof. Launois, de París, una de las más competentes autoridades sobre la
anatomía y fisiologíá de los órganos de referencia.
El Dr. Sajous, en fin, joven aún, y con un brillantísimo porvenir,. deb.ido á
sus profundos conocimientos, á su preclaro talento, á su incansable dedwac1ón al
estudio y á la investigación concienzuda, es uno de los que, hoy por hoy, más gloria y renombre han dado á la ciencia médica :1orteamericana.
Fuera del lugar de honor que le corresponde como emi?encia méJica, al Doctor Sajous caracterizan una educación finísima, un magnetismo personal sorprendente y un trato social exquisito. Su vida privada es un modelo de v~rtudes, y nunca el aliento envenenado de la charlatanería, ni mucho menos el mmundo de la
murmuración, de lo~ celos y de la envifü:, produjo la más leve uubecilla en el cielo siempre límpido de su vida profesional ejemplar.

La "D'Arsonvalización" evita y cura la arterio-esclerosis.

1.

. , ~r~tas á ~a unión de dos ciencias, la física y la terapéutica, y á la colabora?10.n e · os sab1~s, el Prof. D'Arsonval y el Dr. l\lfoutier, la causa ordinaria si no
~nuca, dde lods acc1den,tes qu~ ª?revian ó de la decadencia orgánica que se lla~a veJez, que a e 1oy mas supr1m1da, destruída.
Aparte de los microbios, esos enemigos exteriores de nuestra salud llevamos
i.\~u~rr cuerpo una plaga.íntima, in:i-placable, contra la cual hasta 'ahora no
1ª e ensa crnrta: la arteno-escleros1s ó endurecimiento prog'resivo de las' ar'
t er1as.
lar La. inmen~a mayo!ía de lo~ seres vivos muere de arterio-esclerosis. El mal,
• ~o tiempo rna~;7ertido, no siempre e.spera la vejez para atacar el organismo.
uantos ~ombres Jove~es, de ~alud florecrnnte en apariencia, caen heridos de muerl!sfºr acr!entes ?e onge~ misterioso, hemorragias cerebrales, angina del pecho,
l on~s
cor~zon, d~l h1gado. Son éstofl los golpes repentinos de la arterio-esc eros1s. .ero SI los evitamos en nuestra. juventud, casi nunca se escapa de ellos
nuestra ~eJez.
?ec?stituíd la hi~.toria :fisiológica de todos los enfermos, de todos los viejos
d
fe t~ os 9s muert~s. Siempre presentan los mismos caracteres. Sn pulso era mu;
uer e, su sangre mrcula.~a en can~les demasiado estrechos ó demasiado duros.
. Este e~c~so ~e pres1on es la hipertensión arterial, síntoma infalible de arteno-esc1eros1s mmmente.
Figura?s un tubo de. ?aucho dando paso á un gas. Si este tubo está li eramen~; avenado, una pres1on fuerte del gas produce en· él rupturas Moder!d la
pres10ni y e1 tubo volverá al equilibrio.
·
~aleds son nuestras art~rias, siempre en peligro de lesiones bajo una presión
excesiva e 1a sangre que circula en ellas.
. tPero cómo moderar esta hipertensiónf Es preciso desde luego confirmar ue
~Éyt\lo c~al se hace con ayuda de un delic~do instrumento, el ''esfigmómet.io."
gmometrof ¿ac1~s~ una altura mercurial de quince á dieciséis centímetros~
. st ~s sanos, no cai:nb1é1s. vuestro régimen hasta nueva orden. ¿Marca una cifr~
~tenrf Es neces:1r10 excit~r ".uestra energía vital, lo cual es relativamente fácil
&amp;• a t 1ra ~ercur~al es de diecmueve, veinte ó veinticinco centrímetrosV La arte~
no-ese erosis .co~ienza á atacaros ú os ha atacado ya. Estáis en peligro.
t L~ ~xpdnenma ha. demostrado que los métodos empleados para moderar la hiper ens!on 1 rogas, ré~imen alimenticio ó higiénico, no sirven más que para atenuar1a mcierta y pasaJeramente.
ci dParecía, hasta hace poco, que no hubiese ningún recurso contra esta sentena e mu.erte que llevamos en nuestras arterias.
d . i Y bien! ~a ciencia acaba de obtener una gran victoria sobre el iuexorable
destm~. Ha ~bl~gado á l~ naturaleza á libertar eUa misma sus prisioneros á peronar 11, sus victimas designadas.
'
~e aquí ~rna .breve historia de este memorable acontecimiento.
emin ace casi qumce a~os, el ?ro~. D'Arsonval, hoy uno de los miembros más
. entes de la Academia de Ciencias de París, construyó aparatos eléctricos de
corr~ente a~terna de una potencia hasta entonces desconocida En lugar· de q 1
corriente d
· ád ·
· 'b .
·
ue a
ind t . l iese cien . osci?ntas v1 raciones por segundo, como en las máquinas
l us ria es, obtuvo ~ibrac10nes en número de tres á quinientas por segundo Es
O que se 11aman cornentes de "alta frecuencia"
·
c t ~e~1men~ singular: mi entras que las corri~ntes de débil alternancia "electro
b;e
os.crnninales de Nueva ~ork ó á nuestros obreros cuando tocan unalam:
áb , as coment~s de alta frecuencia no producen ningún trastorno y aún más
so1uta.mente nmguna sensación en los individuos que atraviesan. ' '
'

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�100

LA ESCUELA DE MEDICINA.

El célebre profesor del Colegio de Francia, siempre cuida~oso de a~rov.ecbar
para la terapéutica las incursiones que hace en el dominio indefinido de la ~iencia pura, sometió pequeños animales, tales como conejos ó cuyos, á estos terr:bl~s e~~vios. Observó que no sentían ninguna incomodidad, sino solamente una dimmuc1on
de su tensión arterial.
Dió parte de esta observación al Dr. Moutier, ya ocupado en esta clase de estudios. El doctor experimentó sobre los atacados de hipertensión los nuevos aparatos del Prof. D'Arsonval. No obtuvo ningún resultado apreciable puesto que los
hombres poseen un volumen corporal incontestablemente superior al de los cuy?s.
Mr. D' Arsonval prosiguió sus estudios y encontr~ aparato.s 9ue clan una mtensidad mayor. Entonces, los enfermos del Dr. Moutier, se aliviaron P?co. _á.poco
El tratamiento exi!rla una duración de siete á ocho semanas. Pero el prmc1p10 estaba encontrado y la curación era cierta. Al finalizar el año de 190_2, M!. D' ArMnval construyó las formidables máquinas que funcionan hoy en el gabmete del
Dr. Moutier, y que dan más de mil millones de alternancias por segundo. El doctor instaló una gran solenoiJe, en el centro del cual el enfermo, confortahle~ente
sentado, fumando un cigarrillo, es bañado por torrentes de :B.uído .que se mam6.estan en el exterior por haces de chispas de 25 centímetros de longitud.
.
Desde entonces los resultados han sido rápidos y ciertos. Arterio-esclerót1cos
cuya tensión era de veintiséis en la. primera sesión, han sido llevado~ á la presión
normal de quince, después de seis baños de :B.uído. ·Y, una ve.z obtemda! esta tensión es definitiva,. El tratamiento cesa. Todo peligro de arteno-esclorosis ~esapllrece. El enfermo ha recibido con el bautismo eléctrico su cédula de larga vida.
Las sesiones se verifican tres veces por semana; duran de c.inco á diez minu ·
tos, y no producen ninguna sensación. El aparato lo hemos experimentado nosotros
mismos cuando él estaba en plenas funciones:
.
. El :B.uído obra en el interior hasta las raíces de nuestro ser, con una potencrn.
extraordinaria. En un abrir y cerrar de ojos permite la emisión de los ~álculos renales y hepáticos, de todas las impurezas que invaden nu~stras arteria~ y todos
nuestros órganos. Con tal de que se una á este lavado. elé~trico un tratamien.t~ que
expulse de nuestro cuerpo los deshechos morbosos d1sociados por _la electncidad,
y?- no hay ninguna razón interna para envejecer, ni aún Pª!ª morir.
.
Así, pues, el principio de la perpetua salud es el estud10 de las arterias, esos
ríos que llevan la vida á todos nuestros miembros, á todos nuestros órganos, y que
un místico ha comparado á los cuatro grandes ríos del Paraíso terrenal.
Si la tensión es insuficiente, un modo diferente de aplicación de la "d'arson.
valización," empleado por el Dr. Moutier la restablece bien·pronto á la altura normal, evitando al mismo tiempo todos.los accidentes consecutivos á la falta de energía vital, neurastenia, trastornos gástricos, etc.
tLa tensión es excesiva, Algunas sesiones sobre la silla que ocupa el centro
del gran solenoide en el gabinete del Dr. M~ntier os llevan. ''de:6.nitiv~mente" á la
normal de quince centímetros. Estáis al abngo de la ~rter10-escleros1s, de la cual
es la hipertensión el signo precursor, y de todas las les10nes mortale-s que trae consigo: gangrena de los miembros inferiores artristies, aneu:ism~, etc ..
Sois un hombre nuevo, lleno de fuerza, de valor y de mtehgencia, armado para afrontar las pr_uebas de la vida.
-¡Oh muerte! ¡dónde está tu aguijón~-esclamó San Pablo.
.
La ciencia contemporánea trabaja aún por destruir las plagas accident1tles
que destruyen á la humanidad: tuberculosis, cáncer, epidemias 4e todas clases.
Los descubrimientos del Prof. D'Arsonval y del Dr. Moutier, destruyen para siempre la plaga universa], la que parecía inherente á nuestra. natu~·aleza, como la consecuencia inevitable de la duración misma de nuestra existencia: la alteración de laR arterias.
Señala una fecha inolvidable en la historia de los beneficios que la humanidad debe á la ciencia.-Jean D'Orsay.
\

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

101

ENS·E ÑANZA.
Sencillo ensayo dedicado
al Señor Presidente de la República Mexicana.

UN OPUSCULO DEL DR. VAZQUEZ GOMEZ.

( Concl,uye. )

X.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

( Crítica).
En resumen, 1a P~eparatori~ ~e 69 cumplió noblemente su altísima misión,
puesto que educó del meJor modo e instruyó de la manera más conveniente· terl'Íend.o ,cº'f;lº ?a;se la. Hi~ie~e, ejercitó l.~¡:¡ sPn_t,dos y las facult~d~s locomotrice; y practico eJermcios .gimnast1cos (educacionfísica); puso en actividad para perfeccionar
las ~ac~lt.ades .mt~lectuales . (edu?aci6n _intelectual); y con todo el régimen escolar,
la d1sciplma c1entifica y el _invariable eJemplo de sus grandes profesores, cultivó 1as
facultades mornles (educación moral); además, con la enseñanza científica las leng?as, la lógic1t y los pr~ncipios fundamentales de la moral, realizó la mejo; instrucció~. T,uvo una, ley sabia, un regl.~mento correcto, una organizaci6n intachable, el
meJor cte los metodos y una reumon de profesores Yerdaderamente selectos· Bustamante,, Contreras, Villamil y Baideras en prime1: año; F. Díaz Covarr~bias 1 .
M. F~rnandez .Leal, en, segundo; el Presbíte~o Pascua, Angel de la Peña y M¡rroqm. en tercero; L. R10. de la Loza .é Ignacio Ramírez, 6ll cuarto; José Barragán
Y Gabmo Barreda, An qumto; ¡se qmere un grupo .más ilustre y más insospechable?
01:ando Contreras, Fernández. Leal y Peña enseñaban, ~podía creerse que su ensenanza era veneno~a? ¿Es posible sospechar del virtuoso Pascua, del creyente Río
de. la Loza y .d~l piadoso ~a:ragánf Ra~írez siempre fué el correctísimo maestro
Y Jam~s predico sus conv1cc10nes nltrahberales; y Pascua nunca. se refirió' á sus
plegarias ante el ara del alt~r: asi pasó, porque los do.s eran aptos y honrados, y
enlazados en el gran pensam1ent~ ·del fun1ador, cumplieron ellos y los demás, com~ maestr?s excelsos. Barreda mismo, el mcomp1trabh.i créa&lt;lor de este Instituto,
fue ,el. adm1rable mod~Jo del gran educador, nunca abandonó el seguro srndero de
!a log1~a, :1~nca perdio ~e ~i~ta que ésta era. el verdadero método de prueba y de
rnvest~gac10n; y cuando mC1Chosamenté se qmso lleYar la invest.igacióu á las¡causas P.rimeras Yfinales, Barreda, ?ºn notable corrección y valiéndose del legitimo asc?n~iente, que p~r ~mor y en ~n:~ud de su colosal talento ejercía sobre · todos sus
discipulos, rep.hco: N nestra m1sion es de verdad y de paz, en este sitio venimos á
arr?Jªr una mirada tetros~ectiva para enlazar los conocimientos ya adquiridos y
aplicarlos en nuestro ·prop10 bien y el de los demás; no clebemos nunca tocar cuest10nes que puedan ser enoj?sas ó por lo menos molestas para algunos 6 ya' porque salgan de nuestro propio programa; el primer deb?r que tenemos, ~omo;'homb,re.s honrados, es respetar profiyidamente to&lt;la creencia sincera· de aquí se infiere
log)can:énte ~a prohibic~ón. de mencio?~r todo asunto que no s¡a el método en sus
apl.1cac1ones a !os conocim1entos adqnmdos." Este fué el gran educador y así consohd6 su obra i.nmortal. Desde el primero al quinto año, en las clases, observábamos la puntu~hd~d. de los maestro~, ~u suprema enseñanza, la correrción de: sns
maneras y l.a J,ustic1a de sus conoc1~nent?s, por. flSo al terminar quedaba en el áni11;º de los d:sc1pulos,, santo respeto a la Vll'tud, rntensa admiración por la s,tbidurrn y amor mmenso a la ~erdad,. al ~ien .Y al tr.abajo.
T.al es_ la, obr:a_grand1osa, la rnstitución colosal, que en mala hora y ligeramente, se 1magmo criticar (censurar) el autor.
La Preparat?ria es una institución escolar de tanta importancia entre nosotros
que no puede ser Juzgada con deficientes elementos.· Es absolutamente preciso apre-

�102

LA ESOUELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA,

ciar su grado jerárquico docente, y para esto conviene fijar bien la primaria Y definir con exactitud la profesion11l, pues sólo de esta manera queda ella (la Preparatoria), caracterir.ada en su naturaleza propia. Hecho esto, debe procederse a~ análisis para valorar los elementos que la componen, y terminar por la s~ntes1s &lt;lel
conjunto propiamente dicho. En vist,a del m;iadro que resulta debe cuantificarse cada componente desde el doble punto de vista educativo é instructivo, esto es, según
lo dicho aptes, cada ramo por su aplicabilidad y como medio de disciplina mental.
Sólo siguiendo este largo y complejo üamino es posible, procediendo c?rrectarnente desde el punto de vista moral é intelectual, llegar á un resulta.do, si no perfec·
to sí satisfactorio. No debe perderse de vista la estructura social de nu~stra Nación (actualmente su paz y el grado de su progreso), así como las relaciones qufl
la unen á los demás pueblos, sobre todo, á los más adelantados, Y. á aquel.los cuya
índole esté más en consonancia con· nosotros. Tampoco ha, de olvidarse ni un momento que la evolución es la ley fundamental de la exiRtenci~. En este sentido, t anto las ciencias como las artes, tanto los conocimientos del umverso, del mundo Y del
hombre, así como el poder que éste tiene ;&gt;ara modificar, P?r adaptación,. to&lt;los }os
elementos en favor propio, progresan incesantemente, van siempre de lo rndefimdo
á lo definido, de lo simple á lo complejo y nunca se detienen en su eterna ~archa.
Es clarísimo, por lo tanto, que la CIENCIA que muestra y la pedagogía, la !ógica y la
moral que guían diariamente, adelantan (es decir, se mejoran y se comphcan más) :
Y por tanto, siendo este hecho fundamental, debe tomarse como factor prepon&lt;l~rante tanto 'en el régimen docente de la escuela, como en el acto de hacer su crítica. En efecto, si para 'esto segundo se han tenido en cuenta los datos apuntados, e.s
seguro que se llegará al fin deseado y dese~bl'e, pues el escalpelo. ~oral habrá mostrado, con rigurosa exactitud, la parte buena y por lo tantó utilizable y la parte
mala ó déficiente ·y por consiguiente que debe ·coRREGIRSE.
tHa hecho esto el autor del opúsculoY Sinceramente creemos que no. ~or el
srrcinto estudi0 que llevamos hecho de dicho opásculo, resultan do~ hechos rndudables: 1? que el autor no se proveyó de todos los elementos educativos, para emprender su importitntísima tarea; y 2? que su mira principal fué señalar lo malo
que en la preparatoria encontrase. Aquella falta ó deficiencia dió por resultado (como acontece en el más e1Pmental problema de aritmética), que la soluc-í6n á que llegó, dista mucho, muchísimo ele lo que en realidad es: se separa completamente de
la verdad. Lo segundo extravió su sereno criterio; pues debía .t :ner p_resente, que
si no hay obrn. hnmana perfecta (como en efecto así es), tamb~en es cierto que no
hay obra tan mala que no tenga algo bueno, y por el contrar10, no hay obra tan
buena que no tenga algo malo. En vista de estos conocimientos, que ya son del
dominio &lt;le todos los observadores y perso~ias de sano juicio, debió primer.o seña2ar
lo bueno que tiene la Preparatoria, aplaudirlo y recomendarlo, y en segmda senalat lo maw, con la mira altamente patriótica de que al padecimiento, á la enfermedad, se aplicase el remedio adecuado, la terapéutica racional.
Y lo que acabamos de asentar no es sólo la voz del "diablo predicador/' sino
la conducta que !.i.etnos seguido al Pmpren&lt;ler este estudio analítico, qJie por el asunto ei:; de un valor incomparable. Primero, tratamos de plantear el problema, para lo
cual y con el trabajo más solícito, nos procuramos. todos .los ~le!11entos conducentes, pues si alguno se ha pasa&lt;lo, será por nuestra rnsnfic10n··1a m~electual, y nunca por fálta de recta intención al buscarlo; en segundo lugar, y guiados por la verdad y la jm:ticia, animados por el entusiasmo y movidos por el grande amor que
profosiunos á la PrPparatoria; nos propusimos defenderla y ~ostrar s~s grandes é
indestrüctibles excelencias; y por último 1 y á fuer de imparciales y smcerament~
patriotas, señalar las deficiencias que tenga.
. _
Están ya realizados los puntos primero y segundo; mas como han sahdo muy
largos y no lo será menos el tercero, dejamos para u_n escrito. e~pecial lo, que á esté
se refiere, y vamos, entretanto, á segnll' con el sncrnt.o análisis del opusculo que
estamos estudiando.

103

.~e.rí: en extremo. la.rgo se~~i1: al autor por todos los múltiples senderos · ue
recone, ) por eso preferimos dividir; desde el punto &lt;le vista en que nos coloca q
en dos partes fu_ndamentales la crítica que entraña el folleto que nos ha servid~ds,
asunt de estu&lt;l10: la enseñanza secundaria y las cuestiones accesorias yue á elle
de
ren por vía de causalidad. El primer punto está agotado ya, p~es habién~
? ~ P anteado (como prt•blema docente), en su verdadero terreno que es el eda
gogw?, allí formulamos su lógica resolución. En cuanto al segundo' (cu t' p cesonas)
, l t
·
·, d
.
es iones ac. , sera a ermmac10n e ei-te estudio y formará la fracción XI ne trata~ei~s r~aldente con suma bre-~edad y no con el detalle que el asunto Jndamena , emen o en cuenta su caracter y su papel en el debate. Mas no por est
cref
a1gu;1a de estas cuestiones que llevan el rubro de accesorias lo sean
rea i ªt , e nmguna manera, ~ues basta un sencillo ,Lnálisis para comprender claramen e que s?n asu,n~os de pmi:1er orden, tales como el relativo á la MORAL el
i:e _se refiere .~ la Logica; pero si son denominados con aquel rubro, es simpleJencomo cuesti~n de orden y en la forma de hacer y presentar el estudio actual·
'
mas ellos constituyen temas grandiosos en. toda institución de enseñanza.

(6

f

la

o::

XI.
CUESTIONES ACCESORIAS.
. : a este e!tudio ha salido demasiado largo; mas para no dejar sin referencia
nmgun ~~que~o ai,unto d~ detalle, ~n pocas palabras aludiremos á ellas.
.
l P A. se p~oclam6 el me~odo exper:mental como criterio supremo, y se ha tomado á ·
;
reparatoria para experimentar ~pá~. 1). Aquí el autor comete un burdo sofis.~ p1~¡68 de q~e se adopte,. como criterio el método experimental en determinado
or ·te~ le ednsenanz~, no se mfiere que se ha tomado á la Preparatoria como asunto
pw icu ar e experimento.
·
B
"
·
1
'd
1
.
N P. · · · · ·.entre os 1 ea es de alguno de los Señores Directores de la Escuela
~ · }epdratoria, se contaba,,el de obtener la clausura de todas las escuélas prepaatonas e 1os Estados. . . . Es tan absurda como grave esta acusación. de no
probarl~. en toda i:egla el autor, se .Podría decir gue con mala intención la~!aba esta ~spe~rn calumniosa. Al co_ntrar19, en una ser1a conferencia que se dió en la Preparator;a, se s~stU\~O ?sta tesis. Para hacer mejor y más extensa la enseñanza ue
se ~onfie la primaria a todo~ lo~ municipios de la República, ]a Preparatoria á,glas
capitales de Estados y Territorios y la profesional á la Federación
· como as1g·
at C. " ...· .las
¡ razones quel militan en contra del estudio de la lo;g1ca
n ura especia_ en.una escue a secund.aria . ... " (pág. 27, líns. 2+ y 25). Sinprueba (co11:o la mayor parte de sus aserc10nes), vota el autor en contra de la lóg' ·.
pero senala en ªPºY? de su peregrin.a conclusión, lo que opina un abogado int~t
Ren.te, Y un· pen~am1ento de su propia cosecha. El abogado dice bien, al ase urar
La escuela oficial no debe ser nunca una escuela sectaria." Esta es un g ·d
fu;1dª?1.ent~l ,tper~ l;)Or qué a~ribuye gratuitamente este cargo á la lógica;
á ia
arit?1~tica o a 1~, fis1ca1 Prec1s.amente porque olvidando por el momento lo ue es
~ lógica, comet~o ~ste desgraciado sofisma: confundir la Filosofía con la igica
on dos cosas d1stmtas, y él co.mbatiendo á una concluye contra la 0 t ..a. Dice: " s;
ve, _PUe~, ~ue,,exceptuando el sistema. FILOSÓFICO propio de Mill, el positivismo es
ant1:relrg10s? (pág. 30). Aun supomendo que así fuese aquí no se trata de ló ·
ca s11:10 de sistem~ fiws6J!,co, (cos~ d~stinta). Y .ll~ga á est: ~onclusión: ''Los div!::
sos sisterf!aS fiws~ficos, siendo mas o .~enos. rehgwsos ó decididamente irreli iosos
y no temendo ninguno una aceptac1?n umversal, se colige qHe se debe pro~cribi;
mexor~blemente de las escuelas oficiales la enseñanza de la Filosofía'J ( pá 30)
a.ºrvemdd ye esto se haga co~ la Filosofía, apero por qué con la l6gicai E/;irtud
peor e ?s so~~mas; ~?metido lamen~ablemente. La argumentación principal
e autor es esta: La log1ca que se estudia en la Escuela N . Preparatoria, consti-

·:~r

/i

J

�LA EscuELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

tuye un estudio histórico y esencialmente crítico de esta ciencia en las diferentes
edades de la humanidad, desde Aristóteles hasta nuestros días." Y más adelante ·
añade: "Decimos que es inútil porque engolfa en el terreno de las abstracciones y
hace vivir, en un mundo casi ideal, á las inteligencias juveniles.··-'" (pág. 30).
Baste\ analizar con sano criterio y entera calma los conceptos transcritos para quedar plena.mente convencido de que si el autor llegó á tan insostenible conclusión es
por un desconocimiento total del asunto que juzga. En efecto, la lógica no es ciencia
sino arte de primer orden, no tiene por misión dar conocimientos sino dirigir. De ahí
que el autor se esfuerza vanamente por atribuírle lo que ella no puede hacer. Lo que
debe hacer el autor es estudiar y practicar este arte, si no en bien de los demás sí
en provecho propio. La Lógica es para. el espíritu lo que la Higiene para el cuerpo.
Si se observan las reglas higiénicas se conserva la salud; pero si se infringe viene
la enfermedad. Y cosa ~náloga pasa con la Lógica, si se ajusta uno á sus reglas llega á la verdad, y si de ellas se aparta encuenti·a el error. Y i-:i es grave la enfermedad para el cuerpo es peor el error para el espíritu. Así, pues, la lógica ha de ser
el enlace y el coronamiento &lt;le toda enseñanzli secundaria.
Ch. Respecto de la _importantísima cueRtión de la moral, dice: "Vamos á re·
ferirnos á una de las cuestiones más importantes entre aquellas que atañen á la
enseñanza secundaria, y que desgracia&lt;lamente ha sid0 mal atendid1t y peor comprendida por nuestra.s autorida~es escolares; queremos decir, la educación moral
de los alumnos" (pág. 40, líns. 10, 11, 12 y 13); "y como quiera que la moral se
estudia en el quinto y último año, se colige neceRariamente que la Escuela N. Preparatoria no realiza el fin qne se pt·opone desde el punto de vista de la educación
moral de los alumnos" (pág. 40, líos. 3-1-, 35·, 36 y 37), "nos vienen demostrando
que nnestrns autoridades en la materia no se han formado cabal idea de lo que debe 1mtendersE:. por educación moral" (pág. 4 i"), "pero como en el c~so, se pone el
medio en último año (instrucción), resulta que no se llegará á lograr el fin que se
persigue (educación . moral)," (pág. 44, líns. 36, 37 y 38).
Hemos estudiado y analizado concienzudamente, no sólo loi:: concf'ptos transcritos, sino todo lo que el autor escribió sobre este punto; y hemos llegado á una
terrible conclusión contra el autor. El lanza el furibundo cargo de que la cuestión
moral ha sido "mal atendida y peor comprendida" por las autoridades escolares, y
como la moral "se estudia en quinto y último año, se colige necesariamente que la
Escuela. N. Preparatoria no realiza el fin .... " Lo que se colige necesariamente es
que el cargo (hecho á las autoridades escolares), se vuf'lva aplastante contra el autor, pues PS notorio, según sus propias palabras, que es él quien no se ha formado
"cabal idea de lo que es la educación moral. La moral no es una ciencia que deba
ser estudiada en determinada época escolar, es un arte cuyas reglas deben practicarse sin cesar en toda la vi&lt;la est:olar. De la lamentable confusión que hace el autor, entre ciencia y arte, resul tit el gratuit0 cargo que formula diciendo. . . . ''que
como la moral se estudia en quinto y último año ... no realiza el fin" ..... Lo
que se deja para el último año es la instrucción moral, no la EDUCACIÓN moral.
Provisoriamente diremos que la mora.! es un a1·te que dirige nuestra conducta hacia el bien; y por lo tanto, todos nuestros actos caen bajo su dominio. Si toda la
serie de actos HOn buenos, es indudable que harán contraer el hábito moral, perfeccionando los buenos sentimientos y modelando el carácter. En caso que algunos sean
actos malos, serán corregidos por las reglas 1lisciplinarias (que en todos los casos
serán inspirados por la más pura moral).
Es notorio que con levantados propósitos, el cuerpo sacerdotal, asocia la religión y la tnoral; pero también es incuestionable que estos son dos asuntos diversos. A los padres de familia incumbe exclusivamf'nte inculcar lo que se refiera al
dogma y al culto (la escuela nunea y en ningún sentido debe ser sectaria); y en lo
que coinciden el hogar, la socieda.d y la escuela, es en lo que se refiere al régimen,
lo que atañe directamente á la, conducta. Es esto lo que la escuela. cultiva y debe
cultivar; y como se trata de práctica de reglas sólo puede vigilarlas durante el tiem-

po de permanencia de los alumnos en la
l El
.
pre un admirable medio moral ara b esc~e a.
medio escolar debe ser siemcesar y del mejor 1;llº?º sobre los
alumnos; y sus reglas disciplina~ias d~b:~r
Esto y no otra cosa debe pedirse á la es l r adecuadas para reprimir los males.
debe dar.
cue a, porque esto Y no otra cosa es lo que

104

105

:;u

Después de todo lo dicho se ve con entera l .d d
mente desacertado en lo que él llama crític
c ari ª qu.e el ª!'tor estuvo totalEscuela N. Preparatoria, institución ue e: qfe es .una mmotiva?a censura á la
Para señalar lealmente los defeci
°: actor escolar de primer orden.
que sean corregidos, no se necesitan ta~: qu~ Jie1rn, c?n el le,:antado_ propósito de
m tantas mexactitude~ ni ~antos c~rgos gratuitos, era suficiente senti:~t°
practwar el culto á la verdad.
pa no ismo, tener amor á la c1encia y

r

:~ª€

X.Y Z.
INFORME LEIDO
POR KL

nos y ganaron el curso 16, distibuídos de
esta manera:

SR. DJRKOTOR

DE LA ESCUELA N, DE MEDICINA -

'

DOCTOR EDUARDO LICEAGA,

J
ou 1a uultadJde Profesores, al inaugurru:se las clases
e a2deMar2odel presenteaño.

Señores:

Se inscribieron.

Ganarou
el curao.

4
3
3
1
3

4
3
1
1
3

Ginecología ...•.. .... ..
Of~almología ... . .... . .
Psiquiatría............ .
Dermatología...... .... _
B~c~eriología . . . . . • . .. .
Chmca quirúrgica de pediatria
Clín~ca I11édic~..
tria ....... .. .... . .

-

La Secretaría de ~nstrucción Pública
Y Bellas Artes ha dispuesto que la Dirección de esta Escuela, al inaugurarse
3
3
~l nuevo año escolar, presente á los Senores Profesores, Jefes de Clínica, Pro1
1
sect?res, empleados y alumnos, la me~oria de los trabajos verificados en el
Total. ...... . 18
16
ano que acaba de pasar. l\Ie siento honrado con ese encargo, que me permitirá
H
h
dar á conocer algunas reflexiones ue ' l ay q':e ª .cer constar que todos los
sugieren los resultados obtenidos c me a u~r:? J°scfritos en las cátedras de estando con el e:6.cacísimo auxilio de] ºº." pec1a I a es ner?n médicos recibidos, y
sonal, hacer más fructuosa la labor e~e:l ;u~¡/°{ tanto, ?mgún estudiante aproaño que hoy comienza
ec O ~ ventaJa que el nuevo plan le
En el año anterior ~e inscribieron 311 dpropoDrciol naba, de cursar esas especialidaes. e os tres alumnos ·
't
·
a1umnos para cursar la carrera de ,
1
.
mscn os en psico cirujano; 7 para la de farmacé:ic~· quEtª, ~ os deJaron de concurrir.
29 para la de obstetricia de alumnas ; el cu· r.11JUnto de estos datos lo, expresa
18 para cursar las ~átedras de especi~J[- la m:rn~~·i1~e va como anexo num. 1 en
El
d
dades. En todo 36::&gt; alumnos
De este número ganaron ei curso e
. , cua ro núm. 2 establece la compapecti vo en la carrera ?e médico ciruj:n~: d:ci906.ntre el año escolar de 1907 y el
37 alumnos en el primer año 7') en el N
.
lo menciono á los alumnos de la Essegundo, 32 en el tercero 19 e' n _,el "
,.
.
,
c.uar- cue a Dental
f
l
to y 3ü en el qumto más 16 en las cáte- .
, porque,, con o;1·me á a ley,
1
dras. de especialidad~s; en suma, 211 paaron el lcurso ~ la mitad del año
ra dichas carreras. En la de farmacia 3
Í Y no o terminan todav1a.
L
alumnos, y 16 en la de obstetricia a- r ?s ~ u~rnos que co17c!uyeron la carrenaron también el curso.
' g ci~ u i on. 56 fin. ll!-e&lt;licma, 1 en farmaEn las cátedras de especialidades coen obsteti;icia; total 63.
mo antes dije, se inscribieron 18
orno a,ne; 0 num. 3, va el cu~dro que
um expresa e1 numero de alumnos mscritos

d~ -p~di~~

i

a·

. ,

d~~900

1

9
J
ai _

JOHANNSEN, FELIX y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 313
En esta easa se eneuentran siempre to-l'"'ºª 1os medi eamentos y medieinas de patente
•
modernos.
14

�LA EsouELA DE MED-IOINA.

106

.
G
1
o· total 470 Si la suma aparece maá las clínicas de los Hospitales &lt;lner~l' cer. ,
1' úm.ero de alumnos inscrit.oR .
Juárez y Militar. De las de Astos os du - yo1 ql u~ e dnepc:.nde de que lo::: mismos es.
· l h
· 'n más a e- en e ano,
"'
, d
timos hosp1ta es ago menmo
tudiantes cnrRaron á la ;e~ las ~a!e ~as
lante.
.
d 14
d 0 lan- de clínica médica, y de chmca qmrurg1ca
.
Otra serie de anexos, e ?~
,
ondientes á cada año.
8
te dará á conocer todos los ut1les, rns- co1Lre~pD ' cc1'o'n de esta Escuela pidió á
,
i.··1· .
l
on que
a ire
.
.
t i'a de Instrucción Púbhca, y
.trumentos y mou1 iar10 esco ar e 1 - l S
'd 1 E
ela en e ano a ecre ar
. .,
d
.
se ha enr1quec1 o a scu , d d .
t Departamento se s1rv10 conce er1o,
que acaba de pasar; pero no pue o ªJ~r es e de acuerdó con el art.. 13 del Plan
de señalar e~pecial~ent~ la const!ttºn ]:eEstudios que nos rige, el grado a.e
de· un ampho salon,. bien venti o ¡f .
h miento de los alumnos se cahalumbrado, que servirá para ,Jos eJerc;- fipro;e;o: medio de reconocimientos en
cios de disecciones de anatom1a topog1h; tid:s las asignatu;as, y que sólo se su. t
á examen los alumnos que no
fica y el nuevo departamento que s~
con~truído para el labolratr¡o.de fli:°lº: i:bi::an obtenido el promedio.de c.al.i~gía, en la parte alta de ~ 1 mo,
ora
.
que estableció una d1spos1c1on
.
h
· cido con nuevos camones
·
.
S
,
. l d la mencionada ecretaria.
torio que se a enrique
. d
t
especia e
h'
y dehca os apara os., 1 .
Cuando terminaron los cursos se .izo e1
El año pasado fue e pnmero en 9ue ,
de la asistencia de los alumnos
comenzó~ regir el .nuevo pJan de es~ud.10!: 11:~i!~rsas asignat.uras y el del prome~io
que contiene las mnovacdones, ¡.rmc~p de calificaciones exigidas para que pudieles siguientes: la carrer~ e
ico cnuonsiderarse que los alumnos habían
r::ado el cmso. Terminado ese cómp.ujano ?ª de hacerse. en eme~ anos, en
de seis como anter10rme_t~' sd' re.duc
fo hubo de modificarse, por nueva d1snúmero de horas de dt!a
ia:10ed:Íi~ pdsición ministerial, y el resultado d.efilos alumnos; el e~tu 10 e 1ª1s e.dp
, s nitivo es el que os presenté anter1ordades es facultativo para e os, espue

ª

ª.
ª

m:

::i

dJI.

ª!~~;:

de que han ~mrs~do el Je1tr
ld:
8
l
cursos de ébsecc1~nes e as e
anatomia descriptiva y toplogd1·áfibca,ten. a
, · b' l ' ·
a e ac er10de qmmica 10 og1ca y eh . t
d logía, el ~rado de tprovec ª¿f1jnso t~:b:~e apr~ci.ar
e ta.ª:ep~r l~s :lumnos
JOS pract1cos eJecu a, o .
rá
y en todas las demas. as1gna!uras se á
juzgado por reconocimientos o por ex menes. '
.
l
á . .
Despue~ de las ~nteriores, as m. s im
portantes rnnovamones que se han :?trr
ducidos en la Esl~e_la, sond}ª creacd~: d:
tres. clase~ ,de .c imca m 1cital Juárez
clímc~ qm!t~1:g1ca, en·~i ~olp Secretari~
por d1spos1c10n espe~1a e a
d &lt;lel
de lnstruc~ión Púdblraky ~\ ruerd: que
Señor Pres1deute ? .ª epu) ica, r en
la Escuela de Med1cma debedrá teneé .
· t ·as cursa as con x1cuenta 1as asigna urd 1 E
l Práctito or los alumnos e a scue a
e~ ~ilitar, para g.anar los cursos respec-

Pº:

me.A.~\es de pasar adelante, 1eseo expreel Consejo Superior de Edusar.quepenu'bl1'ca he sido uno d"' los mis
cac10n
b .
decididos partidarios de que se su stituyan los exámenes parciales y gener~les,
por los reconoci_mient?s, .~ voy á explwar
el motivo de m1 conv1cc1on.
C ando las lecciones se dan valiéndose d: libros de texto, los alumnos q~e
tienen buena memoria dejan transcu:ru·
los rimeros meses del año sin estudiar,
conEados en que el estudio que hagan en
loR últimos, les será suficiente para poder sustentar el examen. 1:os o~ros
alumnos estudian mayor espacio de tiemo ero de todos modos, aprenden de
~~Jori~, y los conocimientos que de ese
modo ad uieren, les bastan para cont star enqel examen aun cuando se trate
e
'
, l
, ·
de materia::: como la anatomia, a qmm1.
t
ca,J~~·a~t::::c1t:~ =ñ~s los alumos h,an

tivos.
d
tá otado el nú- considerado el examen coill:o el fin de los
En el te1·cer cua
ro
es
an 1as el'n1'
os que cursaron
1 - est,·1d1'os
• · y no como el medio
. de - conocer
l
mero de a umn .
J
el
rado
de
su
aprovechamiento.
1
g ste error ha tenido las más funestas
cas en los Hospitales Gene2r4al, uárlez .YE
'l't
o
resumen
es:
en e pr1h
d' t
M
I 1 ar, cuy
mero,
103 en el segun d o y 126 en el t er·- consecuencias , pnes mue os estu ian es,
.
G tiérrez 2~ Calle Ancha núm. 1,4:19. Teléfono núm. 1,33ó,
Sanatorio Qnirúrg100 ~el Dr, H. - n o·, , í de niños curación de heridas, traumatismos de todas
O" gi eneral Cirugía de senoras, nug a
,
ll'U. a~
'
o eraciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
.
clases, aplicación de apara~os, p
te S to ·o tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Los cirujanos que qmeran operar en es
ana ri '
. era ol••e
Recámaras de pr1m
"" $5 .00 diarios y de segunda $3.00.

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

107

creyendo que el aprendizaje de memoria, los elementos que forman nuestros tejide una materia cualquiera, aun cuando dos y más tarde las modificaciones que
sea de 1tquéllas que sólo se adquieren por en ellos produce la enfermedad; repitienla práctica. les basta pRra conocerlii, sa- do ellos mismos frecuentemente los análen de la Escuela muy mal preparados lisis químicos, que permiten averiguar
para, ejercer la me&lt;licina.
si los líquidos del cuerpo conservan su
Hace quince años que vengo señalan- composición normal ó han sido alterados
do este mal y empeñándome en que la por la enfermedad; adiestrándolos en ~l
ernieñanza &lt;le la medicina se haga de un aislamiento &lt;le las bacterias y en adquimodo objetrv-o en sn m11.yor parte, no SÓ· rir la habilidad manual y la limpie7,a eslo para amoldarsE\ á los nuevos métodos crupulosa tan necesarias en la ejecución
de enseñanza, sino para acostumbrar des- de las manipulaciones que reclama la
de el principio á los alumnos á la oLser- bacteriología; repitiendo por sí mismos
vación directa de los hechos que han de la ligadura de las arterias, la desarticuconstitufr en el curso de su carrera, y !ación de los miembros, practicando rádespués en el ejercicio de su profesión, pidamente la traqueotomía en el cadáver;
la base de los juicios que forman sobre vi!Útando bajo la dirección del profesor
las condiciones del enfermo que se sorne- las habitaciones, para saber cuáles son
te á sus cuidados.
malsanas y cuáles tienen las buenas conEste hábito se adquiere por la obser- diciones que la higiene reclama; haciendo
vación misma de la disposición de los ór- análisis de las aguas y de las substancias
ganos, en la anatomía; por el conocimien- alimenticias, para- saber si están alterato directo de las substancias qne hacen daR ó adulteradas; asistiendo siempre ba-·
el objeto de la química y de las reaccio- jo la vigilancia y dirección del profesor,
nes á que su concurrAncia da lugar; por á las autopsias jurídicas; repitiendo los
el estudio de las piezas de anatomía pa- procedimientos que permiten conocer la
tológica, teniéndolas á la vista; por el co- existencia de substancias tóxicas en el
nocimiento directo de las bacterias aisla- organismo; pasando en el hospital el maJas ó en las colonias que forman; por el yor tiempo que les sea posible, para obexamen de los indi vid nos RanoR, para co- servar el curso natural dA las enfermenocer la disposición y dimenRiones de los dades y las modificaciones que los agenórganos accesiblt:s á lluestra exploración; tes terapéuticos introducen en su marpor la ejecución de las operaciones en el cha, asi como la prodigiosa manera con
cadáver, para adiestrar la mano, y por que el organismo atiende á reparar las
último, por la observación directa del lesiones.
enfermo, espiando, por decirlo así, el curEsto quiere decir que la adquisición de
so que sigue el mal en sus diversas fases, los conocimientos se debe hacer directa.y sorpr13ndiendo las modificaciones que mente por el estudiante, y para esto, es
los agentes terapéuticos producen en el necesario que la asistencia á las clases
organismo, para cambiar un proceso mor- no se interrumpa desde el principio del
boso en el sentido que conviene para res- afio, y el único modo de asegurar esta
tablecer la salud; pero siempre bajo la asi:-:tencia diaria es el de suprimir l~s
inteligente dirección del profesor de clí- exámenes como fin del estudio, y subst1nica, que está ¡.,ronto á corregir los erro- tuírlos po·r los reconoc&amp;nientos hechos por
res de observación y de apreciación y que, el profesor.
con su experiencia personal, allana las
Estos son los motivos que me han hedificultades que el alumno pudiera encon- cho partidario de esta manera de apretrar, si estuviese solo á la cabecera del ciar el grado de aprovechamiento de los
enfermo.
alumnos, y por ellos pedí á la Secretaría
Los conocimientos deben adquirirse, de Instrucción Pública qae se ensayara
pues, haciendo que los estudiantes pasen desde el principio del año esta forma de
la mayor parte de su tiempo practican- conocer el adelanto que los estudiantes
do disecciones en el anfiteatro; ejercitán- hubieren alcanzado. Por desgracia llegó
dose en el manejo del microscopio, para tarde la autorización. Esta circunstancia
que, por medio de él, conozcan de visu y otras que no son del caso referir, han

�'
108

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA EsouELA DE MEDICINA.

-------hecho que este medio de exploración no
haya sido satisfactoriamente ensayado en
el año que acaba de pasar.
No sucederá lo mismo en el presente,
pues los exámenes se suprimirán de un
modo definitivo y los alumnos que no .alcanzaren un promedio de buenas cahficaciones en los seis ó siete primeros meses del año escolar, quizá no ganarán el
curso. En este año los profesor~s ~odrán
hacei: más eficaces los] recono?im1~ntos,
aleccionados ya por a expenencia del
año pasado, y los alumnos s.e habrán penetrado del benéfico pensau'nento que ~e
decidió á pedir nuevamente que en el an_o
actual se emplee de una .m~nera exclusiva el sistema de reconocimientos. .
Complemento indispensable de la idea
de hacer más práctica y fructuosa la ~nseñanza era pedir la supresión de los hbros
de texto, como tuvo el honor dehacerlo estaDírección,desdeelprincipiodel907.E!1
ofecto suprimiendo los textos-no los hbros a'e consulta-haciendo que los programas de cada asigna~ur~ n·~ comprendan más que las materias m~1spensa.bles
para la enseñanza de de~rmmado ra~o;
desarrollándose en el numero de lecciones que prácticamente pue~en darse en
el curso del año escolar; hac10ndo que los
alumnos no estén obligados á demostr~r
más conocimi~ntos que los que han rec1bido de sus profesores, se establece una
relación más íntima entre nnos Y otros,
procurando imitar lo 9ue pasa desde los
primeros años de 1a ~ida, cuando 1°s :1?ªdres se empeñan en mculcar á. sus h1JOS
los conocimientos que ellos m1smos han
acumulado.

·
el brnn,
Y, sobre t?do, e1 sentimiento de
la dignidn.d profesional.
Si cada uno de vosotros se 1empe:1a
en
nJunto
rlesarrollar este. pr?~rama., e co . l
de los esfuerzos mdivirluales produmrá e
de la colectividad, esto es, el de la Escuela de Merticina; y ésta no sólamente
habrá correspondido á 1.~ con.fianza que
&lt;&gt;n ella deposito. la Nacion, s~no que se
hará digna de continuar el 8Jempl? q~e
nos legaron los fundadores de esta mstltución.
.
1
En cuanto á vosot,1·os, JÓvei;es ~ umnos, podéis contribuír á la reahz;:i,c1on de
estos pensamientos, con el amor al t~abajo la dedicación completa al es~ud10,
la di~ciplina escolar y la justa cons1deración y respeto que debéis á vuestros pr~fesot·es; pero, sobre to~o, ~on. el sentimiento de vuestra propi1;t d1gmda.d Y~el
importante papel que vá1s á desempenar
en ]a socie&lt;l 11 d, la que confiará á vu~~tro
honor la castidad y pureza de. las Jovenes el pudor de las esposas, los secret~s
de ]a familia, que sólo se rev~lan al medicó; y reflexionando que vá1s á ser, al
mismo tiempo, sus confiden~es y sus co~sejeros, en l~s circunstancias más dehcadas de la vida.
.
Cuando al d13ja1· las aulas entréis en la
vida práctica, armados con v:uestros conocimientos científicos y d1spue~~os á
ejercer noblemente vmlstra profes10n, la
Patria se sentirá orgullosa de haberos
educado.
~~===========-"""!!!:

Revista Científica.
Jabón Y ngua,

Cuéntase en relación con la Junta &lt;le·

y o espero, señores prlfesob¡8' qu.e .s,e- Sanidad de una ciudad alemana, que se
guiréis desempeñando a no e m1~ion
que el Gobierno os ha confiado, aprecian· hecho h as t a ah ora, 1a
do como lo habéis
·
be
'
inmensa
responsab']'d
i 1 ad que.os mcum
de preparar á los que nos si~uen, en 1a
l l
f
práctica de una e e as pro es10nes ~uyo
ejercicio interesa más á la human.1dad;
Y que, penetrados. de la trascen,denc1a del
encargo que tenéis de educar a las generaciones futuras-á los h om bres de mañana-les comuniquéis no sólo vuestra
Propia ciencia, sino el respeto., profundo
l
para el que sufre, la ~ompa.s,1on par;¡i. e
desvalido, la dulce sat1sfacc10n de hacer

estaban haciendo pruebas par.a demostrar
d
el medio más eficaz y económ1co
d
d para hes1'nfectar la obra de ma era e unas
al
hitaciones infectadas, para 1o cua set ro,ciaba aquélla con un c.aldo que ?º11 ema
una especie de ba.cter.ia. Term.mada, la
d
t
operación, los part1dar1?s e var1os ~e 0dos desinfectantes aphcaban soluc10nes
b
ó vapores á la madera y .luego
, se
d. rasca11a
aquélla· si no aparecía mngun . esarro o
de gér~enes, considerábase desmfectada.
En estas pruebas se er:nplearon toda da.se de clesinfectantes, mcluso el formal-

...

109

debido, az_ufre, etc., calculán~ose el cos-1traliza los ácidos grasos internados y ento .re~p~ct1vo. Los gastos vana ron entre¡ durecidos en las depre~iones de la epiv?mt.1~mco cen.favos y dos duros por ha- dermis
?itac1?~, y el tiempo empleado en la des- / Pero aquí nace la difüultad, los jabomfoc_c10n era de do~ horas ó dos días. . nf's Pn alto grado alcalinos obteniblesMientras Re verificab~n estns expPn- jabón blnndo, jabón verde y hasta el jament~s, un profesor emmente retó á los bón de lavandPras- ejercen una acción
experimentadores á que embadunrnl-en cáustica del-cubriéndose fácilmen te en
en sns habita.ci.ones con Pl calilo infeccio- las manos de la mujer fregona la a.cción
so; pern pe.rm1t1éndole á él aplicar un sim- corrosiva de su uso continuo. Los jabople remedio, lo que efectuó, y al cabo de n&lt;&gt;s alcalinos ordinarios son muy pulpouna h.ora 1JStaban destrnídas todas las sos y pegajosos, aumentando su pegajobactenas.. El pro~esor habfa_ empleado siilad Pn la proporción de su alcalinidad.
un remedio excesivamente simple, 11~- Es, pues, evidente que un jabón ele esta
mando al efecto á una fregona de ofic10 naturaleza embarazaría la operación volarm.acl~ de un balde de agua ca liente y viendo hasta la piel y manteniendo el maun Jabon pardo que él le había procura- teri:il infeccioso bajo una capa viscosa.
do.
.,
.
Lo que se necesita es un jabón que sea
La leg1on de.escr1t?res que se !rnn ocu- soluble, suave y lo suficiente alcalino pap~do de la desrnfección de .la ~rnl, con- ra reblandecer, disolver y emulsionar las
vienen en un. punto, en la limpieza com- secreciones de la epidermis, sea cual fuepleta de la misma. Se ha probado de una re su naturalez:i, haciéndolas de esta mama?era concluyente, que fas, I?anos y el nera solubles y eliminables por medio del
cutis no pueden volvers_e estenles en ab- :igu11; todo lo c.ual debe llevar:&gt;e á cabo
soluto con sólo sumergirlas en algunos sin deteriorar la contextura de la piel.
de los d~sinfectantes c?nocidos. P or otra
Contando con un agente de esta clase
parte,, s1 pasamos ~·ev1st~ á cada uno de y con la inteligencia para usarlo, las malos metodos de ~esmfección, acabaremos terias químicas cáusticas destructoras de
por hallar que s1 no es al principio es al la piel pueden muy bien arrinconarse,
fin del proce.so en que se emplea el jabón puesto que bajo estas circunstancias, es
c~mo factor importante. En ~fecto, el ja- h11cedero y practicable el volver aséptibon y e! agua pueden. r:onsiderarse los cas las manos y la piel por el método más
ant~gomsta~ más for~rndal1les par~ com- sencillo y mitural que puecla concebirse,
bat1r los m1cro?rgan~smos de la pie~. Y á saber: lavándose con jabón y agua, esno hay yara gue admirarse .de ello s1 pa- to es, con la clase apropiada de jabón y
samos a considerar que un ,Jabón que sea 11gua bajo una dirección inteligente.
sumamente alcalino, es capaz de disolvPr
y eliminar con la ayuda de agua las ca- 'l'res casos de persisteucia clel himeu algunos
pas de suciedad y secreciones deposita- años después del c11s11111ienfo y de~¡Hlés de la
preñez, en la misma familia, t)Or d Dr. Marx,
das en la superficie del cntis, al igual qu&lt;&gt; médico
de Saint-Lnzare.
la sangre, el pus, etc.
. Pero se ha averigu11do por la expel'ien- . Ll11m11do en 1899 á casa de una mujer
c1a que los jabones ordinarios no destru- Joven, M. V., atacada de síntomas de piohemia con accidentes meningíticos, tuve
yen las bacterias; muchos de los llamaque practicar el tacto vaginal á fin de
d.os ~ntisépticos son inútiles y, por con siguiente, engañosos, priucipalmente las darme cuenta de si no existían lesion&lt;&gt;s
clases más finas de tocador y los neutros supuradas ,ele los anexos e!1 esta mujer.
y ~lcalinos grasosos; si Pjercen alguna Constate con estupefacción que en esacc1ón, es sobre la suciedad exterior, pe- ta joven mujer el himen estaba intacto;
era un himen anular, mu~· fuerte, muy
ro no 1~ que está embebida en laR pequecarnoso y 0011 un orificio peq neño. Pracñas cav1dades. Para consegnir la limpietiq né ol tncto rectal, como tengo costumza absoluta de la piel, debe ser el jabón
absolutamente alcalino; la presencia del bre de hacerlo en los niños y ac~olesceny constaté que los anexos e&gt;&lt;taban saálcali es necesaria para reblandecer la su- tes
nos.
~iedad, emulsiona las rapas de grasa, neuLa enferma sucumbió al cabo de al-

�110

LA ..l!}soUELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

Pero cuando me quedé en verdad esgunas horas; y no osando despertar el
t.upefacto
fué al oír de lll&gt;bios mismos de ·
dolor del esposo, ni excitar en este homla
madre
de
estas dos mujeres que ella
bre, de carácter muy sombrío y al misse
había
encontrado en su primer
misma
mo tiempo altanero, una inútil y posible
parto
en
una
situación
aún más curiosa.
cólera, me abstuve de formularle pregunEsta
dama
(
Mme.
M.
S.), atendida por
tas indiscretas
un
médico
partero,
el
Dr.
Jacquemie1·,
Dos años pasaron desde su casamienele
la
Maternidad,
hace
treinta
años más
to y, durante estos dos años, por evitar
ó
menos,
tenía
su
himen
completamente
á su mujer, muy tímida y muy nerviosa, dolores que ella buscaba de alejar, intacto en su primer parto. En la carta
tuvo que llenar sus deberes conyugales que esta pobre madre me escribió después
de la operación de su hija, me manifestó
de un modo ilusorio.
Un año después de ]a muerte de su que Jacquemier no se extrañó mayormujBr, se casó con la hermana de ésta. mente porque, dice ella, era el segundo
Un año después de este segundo ma caso de este género que encontrara destrimonio me hizo llamar para asistirá su de que ejercía. Según parece, se vió obliesposa, la que atacada de dolores abdo- gado igualmente á destruír el himen con
minales, muy violentos, perdía por la termocauterio, mejor dicho, con el ?auvulva líquid&lt;'s fétidos, espesos, parecidos terio de la época, á fin de poder termrnar
á los derrames que acompañan los fa 1sos el parto.
Lo más curioso del caso que publico
partos. Existía también al mismo tiemno
es la persistencia de un himen después
po un estado febril acentuado, dolores de
de
dos años de coito ó después de una fecabeza violentos. Me informé detenidacundación,
sino la correlación que existe
mente y supe que la joven no _tenia su
tres casos observados en una
entre
estos
menstruación desde hacía tres meses, por
misma
familia.
Debería haber en estas
lo cual quise practicar el tacto vaginal y
tres
personas
una
conformación particuen elhi, como en i,,u hermima muerta, no
lar
del
himen
con
una resistencia muy
pude efectuarlo por existir un himen
grande
de
esta
membrana
muy carnosa,
persistente, anular, carnoso, con un orimuy
espesa
en
las
tres.
ficio central un poco distendido y que
Estos tres casos familiares semeji:mtes
apenas dejaba penetrar el dedo meñique.
no
tienen relación alguna, á mi parecer,
Pero mi sorpresa fué mayor al sentir
con
la que vamos á citar en una ligera
al través de este himen un cuerpo duro
historia.
de la cuestión de los hímenes
que daba la sensación de una parte fepei:sisten
tes.
tal.
En
su
estudio ''Atentado contra las
El estado de la enferma era bastante
costumbres,"
1898, Thoinot, en sus exgrave y por esta razón cité á mis ayudancepciones
á
la
ley general, habla de mntes para medio día. Bajo anestesia clorojeres
defloradas
que conservan su himen
fórmica hube de incindir ampliamente el
intacto.
him1m con el termocauterio y pude, con
Queda establecido, dice Thoin0t, por
una pinza apropiada, desprender la vaginumerosos
ejemplos de médicos legistas
na primero de un feto de diez semanas y
y
parteros
franceses
y extranjeros:
en seguida el útero del resto que con el
l?
Que
una
mujer
puede conservar su
feto debía macerado desde algunos días
himen
intacto
después
de una sola relaatrás.
ción
accidental
violenta
ó consentida.
Siguiendo una r,onducta inversa á la
29
Que
después
de
relaciones
sexuales
que creí de mi deber adoptar la primera
regulares,
la
mujer
puede
llegar,~al
parvez, interrogué al marido después de la
to
con
su
himen
íntegro.
sanación de la paciente y comprendí,
39 Que, por fin, el himen puede ser
en medio de sus reticencias, que mis suíntegro
después del parto.
posiciones eran exactas. Este hombre haEjemplo:
A.-Caso de Chabert-ntbía fecun chdo á su mujer procediendo
ña
violada
una
vez, pare con himen incon ella como había procedido con la hertegro.
mana, esquivando el acto del coito en luB.-Himen persistente después de re·gar ele practicarlo en las reglas.

111

ª\

Jaciones regulares y parto. Caso de Cha- b 1
~ sea después de la penetración dt-il
per. Tratado de medicina legal
El Dr. Saint-Clair de Glasc~w (M d die~ hr? en el ca~al vaginal sin ruptura
Jour 1873)
bl' '1 b
. , e · e n.i 1men elástico·
·,
pu 1ca a o servac1on de
2º Q d
, a'
una mujer de cuarenta y tres años ,
. ue , espues e una preñez y aun
sada veintidós años antes ue res , ~a- más despues de. ~n parto, algunos hímeba un himen cerrado per;isiente . etn a- tnéslºr su elasticidad pueden dejarF;e disb''
, Yt am· den•1er para. vol. ver a' recuperar en seguiien Ia observación de' una mujer de
ta años, de veinte de rr.at .
. rem- a3su apariencia normal anterior·
himen intacto cerradÓ de or1m1'fio~10, tcon 1 . ~ Que la suerte del bimen po; las re, . y, resaltante
'
r c10 es re- aciones
.
c ho, elastico
.,
, sexual
, . es depenc1e d e su constituP · t-D b 1 · ·
c1on anatom1ca
. arnn
~c ate et cita casos de prosp d , fi · 1.
.
titutas con himen intacto
ue e
r!lla se que los provistos de
:
numeroses phegues h'
á l .
T ay1or re fi ere observac10nes de mu 'e h'
d
. . ' imenes co gaJos,
res prostitutas durante siete ocho J - b u~enes e onfic10~ anchos, de bordes
ce años con himen persiste~te Uy
tJos,. la~os, extens1 bles dejan pasar el
· ntª·¡ e e pene srn desgarrarse.
ellas, dice con un him"n d
uro y car i aLos de ori·fi cios
· pequeños se rompen.
gmoso.

ª

º;¡-

•

,

0

. Baud~locque ~ita el caso de una muJet que iba á pam y cuyo him f , d
garrado por la cabeza fetal en ue es-

CONCLUSIÓN.

L t
b
.
'has res o servac10nes que publico más
M . .
·
arri a entran respecto de l
·
d'h ª!,tmelh d(1872), .c~ta en los Anuales el caso de coito vestibular :i~rifuera,den
ygiene ~t e me~icme légale, el caso ción.
'
cun a- .
d e una muJer de tremta at b
L 0
jo, en la cual el feto for~~~s,3 ::n:t:n:~ tibui:r :::sf~~~:al~~~a~os de coito vesP ero no h
d'd
.
.
tros de la vulva un fondo de saco bi er{::~~ºai!s!~o~.ujer estaba casada d~sde gu!la p~blicaeci~~' i/ese~~:~·:~n:~i¡~;~
Budín (Obstétri ue
,
·
el mteres 4e esta comumcación, tres ca_
1886 rp bl' d q et g)'.necol.ogie de sos de persistencia del himen en una
11 ica O por 0 , Dom) dice
• '
dre su 11 h' · d
,
ma
en,la. clínica obstétrica observó dura;~: año; d.e iasaº~ie;:s ~spyes el.e algunos
!:esdmi:,es Y ~nttre 75 primíparas, 13 ca- dos de ellas despié~ªa: l:!~aa~i¡ara
s. e imen m acto con bordes blandos parto.
n Y
y ~m desgarraduras el que sin obstáculos
deJaba penetrar tres dedos.
El uso del bicloruro de mercurio
. Dastarac (t~sis d~ 1890), publicó 47
como desinfect1mte.
eJe~plos de himen mtacto en mujeres
Por las experiencias hech11 s por el Docen cmta.
tor ~ offman, pulverizando una solución
Stolz, de E~trasburgo, ha citado el ca- ele biclor.uro ~idrargírico al 1 por 100 soso de un11, mu~er que conservó su himen b_re .el m1cro~10 del carbón y de la fiebre
en fo:ma de diafragma laxo después de t1fo1dea, pr~v1amente dispuesto sobre una
su primer parto, pero que cedió durante pared ba~mzada, ha comprobado que por
el seg~nd~.
es~e m~d10 no se logra destruír dichos
Budm mta, en 1879, una mujer públi- microbios, _pudiéndose con ellos sacrtr aún
ca de 22 años, sifilítica, embarazada de c~1ltívos; por estas concluyentes ob,servameses Y que dura~te esta·primera pre- crn~es, &lt;l~~e preferirse para efectuar la
nez co~servaba el h1?'1en intacto. Parió desmfeccion de unahabitación, otro agená los s10te meses un feto blando mace- te que preste mayores garantías
rado, Y conservó su:himen intacto.
Baños de agua cou oXigeno. ·
D e est as observacioues resulta que- Jo
C
¡
En los casos de persistencia del hi~en. . on e . nombre de baños de Ozet, ha
des¡rné~ de la fecundación, ha podid¿ :.:todumdo bn terapéu~ica el Dr. Sareahzarse ésta de dos maneras· sea
1 ow, unos anos c~n oxigeno, los cuapenetración del líquid~ seminai' á tr/~r 300se prepardn añadiendo al agua unos
del orificio del himen en un coito ~e\·~ b . ªdmos e perborato sódico y 30 de
s 1 ora o e manganeso. Al cabo de unos

?

!ª

f

�112

LA ESCUELA DE MEDICINA.

dos minutos se produce un abundante males se curan. Otras veces, por el con
desarrollo de oxígeno, que oura unos trario, sobreviene agitacióu, hiperestesia,
quince á veinte minutos. Las numerosas temblores, convul!siones y la muerte ocuy pequeñísimas bmbujas de oxígeno se rre en medio de accidentes tetaniformes.
depositan como una cubierta muy fina Una inyección intravenosa de 0.20 censobre la piel del paciente, y por su con- tigramos practicada en un perro, produdición espumosa producen poco á poco ce convulsiones con parálisis del tren
cierta irritación sobre los extremos de los posterior, dificultan en la marcha y monervios sensitivos de la piel, y por últi- lestia respiratoria. ::Si se continúa inyecmo, y de un modo reflejo, también sobre tando la misma dosis, ·sobrevienen accila actividad cardíaca.
!dentes epileptiformes bastante violentos,
El Dr. Schmitgew ha estudiado la ac- · contracturas, accidentes tetaniformes con
ción de estos baños en catorce enfermos hipertemia de 40° á 41 °. Estos efectos
que han tomado en conjunto sesenta ha- parecen debidos á una acción que sucesiños. Todos los pacientes sienten en cuan- vamente interesan la médula, el bulbo y
to entran en el agua un picor muy vivo el cerebro.
en la piel y una sensación agradable, priSegún MM. Pouchet y Chevallier, la
mero de frío y después de calor, seguida estovaina no es como se ha pretendido,
de una gran necesidad de dormir. .uos dilatatriz. En efecto, los autores han
baños eran siempre á 33° C., y de uno á comprobado al comienzo de las inyeccioveinte minutos de duración y fueron muy nes.una baja en la presión arterial de 6
bien tolerados por todos los enfermos, á 8 centímetros, pero rápidamente vuelexcepto una mujer obesa y que padecía ve á recuperar la normal.
de poliartritis renmática aguda, de endo- . La estovaina ejercía, además, una accarditis y de insuficiencia mitral. La pre- ción toni-cardíaca marcada, que se ausión sanguínea subió en un.os casos, bajó menta por el número é intensidad de los
en otros ó bien no experimentó ninguna latidos del corazón.
Aplicada directamente sobre un nervio
modificación. El número de pulsaciones,
que al principio suele aumentar un poco, sensitivo, la estovaina produce una analdisminuye después de dieciséis á veinte. gesia completa.
Aun en casos de pul:-:o pequeño é irregu
En solución, al 20 por 100, destruye
lar, se observó que se hacía más fuerte, instantáneamente los microbios contenimás rítmico. La temperatura del cuerpo dos en una solución acuosa. En solución
no pres6nta variaciones de im¡.,ortancia. al milésimo, necesita 24 horas para maE~tos baños dan muy buen resultado,· tar los microbios de fermentación vulgar;
principalmente en las afecciones nervio- para los microbios patógenos su acción
sas, y muy en particular en las neurosis, es variable, pero se necesita un contacto
en el histerismo y en la neurastenia, y bastante prolongado.
después en las enfermedades del corazón,
La estovaina es, pues, un analgésico
local análogo á. la cocaína, un antitérmipero sobre todo, en las nerviosas.
Por desgraqia el precio de estos baños co, un tónico del corazón y un antisépties ahora bastante elevado, puesto que ca- co. Es un medicamento de gran porve- ·
da uno cuesta de 4'40 francos á 5.
nir.
_
MM. Huchardt y Mougeot han ensaLa estovaina como anestésico,
yado el empleo de la estovaina en neuEl estudio farmacodinámico de la es- ralgias diversas. En inyección subcutátovaina ha sido practicado por MM. Pou- nea á distancia, el efecto ha sido nulo en
chet y Chevallier. La dosis tóxica es de estos casos; pero haciendo la inyección
0.18 á 0.20 centigramos por kilogramo con una aguja larga y á lo li:1.rgo de un
de conejillo en inyección intraperitoneal nervio, por ejemplo, intercostal, se obtiey de 0.10 centigramos por kilogramo ele ne un efecto analgésico excelente; la inperro por inyección intravenosa. La in- yección de la estovaina deberá, por tanto,
toxicación se manifiesta por un d·escenso ser intersticial y practicada loco dolenti.
La inyección epidural ha dado un rede temperatura acompañado de analgesia
sultado
excelente en tres casos de ciátitotal sin parálisis; generalmente los ani-

La EsoUELA DE MEDICINA.

113

ca en que ni siouiera la in
·,
·d
rfal de cocaína bahía produ~id~l~l :e1nour- ::dt:~¡fiuxiliares, el Dr. Much, lo ha encone ec to La d · d d
.
n.
ectada , OSJS e os cent1gramos inEl procedimiento está basado en las od
2 O 3 veces, no ha dado acciden- rosas cualidadPs bactericidas del t., ely l
e a guno y
¡
,
al , ,
perrtt«ro
tmi
d
, por ?, contrario, ha deter- eman, o,se~ del agua oxigenada.
na o un.a .solnc10n completa.
He aqm como: Ordéñese la leche d' t
d La admm1stración por la boca parece Ínente sobt•e va~os esterilizados en 1;:eccu:~
ar buenos resultados.
es ~e ha ~epos1tado previamente una e.
quena cantidad de agua oxigenada (l r. P
El últuno llescubrimieuto de Behring.
_ h.tr o)¡ la lec~~ esterilizada ya por esfa s~º~
ci11a opMac10n puede .
n
La leche esterilizada
t'
,
conservarse larO'O
B
,
.
.
iempo y ser transportada sin temor al un"'o·
. ace mas. ~e diez años que el Dr. Beh- pero no ~s. potable, porque adquiere u! sa~
descul ,r1_0 el suero antidiftérico, aplica- bor _metehco muy desagradabl~¡ el gusto
do po,r vez primera por el Dr. Roux sal van prop1~ del agua oxigenada. Pero entonce
o as1 la vida &lt;l.e millares de criat~ras ata: s~ c_ahenta ligeramente, á cincuenta rados s
cadas de la tei:r1ble e_nfermedad.
d1eci?cho horas después de haberla ord!ñado 'Y
h Poco ~espues dedicado el ilustre grande s~ anade una gota de una substancia cat;if
f om?re a su ci:1~paña de salvación de la in- tica~ l.a cataljsis, extraída de la leche de va:
t a~Cia, rmprend1a rudo combate contra la ~a, i~med1atamente el líquido se llena de
t;· e~c~ .?~is,
principalmente contra i-u m· UJas. El ag?a oxigeua&lt;la se descompoansmis10?. n busca de una vacuna eficaz ne ~11 agua y oxigeno que se desprende en
convencido de. que entre la ti;berculosi~ el aire,.! el litro de leche queda perjectamend umanal y !a bovm~ h~! grandes y profun- r~tdteriltzado, pero conservando tadas las cuaª~1 ana ogias, cons1gmo hallar la "bovacu i a es de la leche cruda y su gustoso sa
na\?u!os resultados fueron sorprendentes hor, puesto que sólo queda en ella 1 gram~
pro. ~~ ose por numerosos experimentos l~ de agua.
~i,s1b1hddad 1e vacunar rebaño,.. entero:-: que
~e este .modo se destruyen los gérmenes
,1 que an rnmune;:.
'
no01vos, mientras que las albúminas
I
A hora el ma~stro de .M arbourg acaba de calor altera tan profundamente, per~a~~:e:
otro pa,o gigantes?º en su humanitaria rrfectas y l~ ~eche puede embotellarse en
a1eai./º m~nos maraqJloso que los anterio. rasco.s herm_eticamente cerrados y conserespues del suero antidiftérico y d ¡. varse 1~defimdameute.
ovac.una.': el D:·. Behring ha encontr=d~
~ ,1·aiz del de,,cubrimiento, el Dr. Behrin
n1e~10f ma~ positivo de suprimir la morta. el v¡,° dos fra~cos de la leche así esterilizad!
m anti], tan desastrosa en todos los a . aborator10 cen!ral del Ministerio de
pa1~e~, y sobre todo en el nuestro, la terrible Apwultura de Bel'hn, y el análisis comprom&lt;.,1 ta icla~ por las alteraciones de la leche con bo q~e la leche estaba completamente uque son alimentados los niños sin nodriza
ra mas pura que al salir del cuerpo de la vd
_ Es cierto que la mayor parte de es~ . co~f~sando el dictamen de aquellos
nos toman leche esterilizada· pero
s. m- qutd1cos que no se explicaban cómo había
mPnte en eso estriba otra c~u~· precisa- po .1 o obtenerse una esterilización tan matremencla de graves ma]e, 1' ~atn?l. me~1?s rav1llo"ª·
d l 1 h . .
:s. a e:-: et'! iz~cion
H t
, 1,l .
.
i6 a ~e e! Justificando con
toda exactitud I Das 13 tq?1, e u timo trmnfo obtenido por
e 1:· e rmg en su obra generosa que tane sentido Justo de la palabra anula las t
cuartas y~rtes de sus cualidades nutr' . ,res tas vida~ humana~ ha de s~lvar¡ pero antes
y los medicos especialistas saben
,1tn as, de termrnar esta rn~~rmamón, habremos de
men~e. que los niños alimentados foe~f{ct- ?ompletar}a: transmitiendo nna ol,servación
esterilizada quedan débiles
. el'. ec e importantis1ma hecha por el propio Doct
al raquitismo diarrea atrepz.p1et1spuestos en el cnrso de sus experimentos
or
'd
•
,
sia e c
E
.
.
s nueva Y c~r10~a: Behring ha compl'oSabI o es que el único medio . h t
ahora conocíamoR para esterilizar[ue as. a bbado que la luz (ijerce una influencia.nociva sotí~ en someterla á altísi:Uas tem :~.~it~~is- i:e la leche esterilizaélu en frío ópor el calor, soy JUSta~nente de eso dependen toaos 1 . ~s, bie todas las le&lt;·~es. en una palabra, y que
os m- e~puestai- al sol, o ~implemente á la luz del
convementes de ;,u µso ue'to
desl truhye los elementos '1f~s imp~~:a:\::ldor delta, Sf-' alterayor la rápida descomposición
e e sus mater1aR grasas.
la ec e.
rues bien¡ Behring ha buscado un 1 .
~emejant~ .~b~ervación reviste una immetodo de esterilizar la leche c··ud" s·112 l ituu,o Jd)o1tancia h1g1enwa que no hemos de pon
n· , d z
·
' ""
&lt;es ruir erar · 1D B h ·
· ·
~ngun~ .e os pnncipios esenciales de s11 Ntlor . . '.)
l r.h e rmg recomienda que se
a menticw, y ayudado por uno des . . . t~1setve ~ ~c e en la obscnridad, y mejor
us em1 aun en rec1p1entes, en frascos verdes ó ro-

dm~

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nngas h'1pod'ermioas.-Bragueros.-Filtros
·
erico antiestrepto
óquico.·
Aparatos eléctr1cos
. para curaciones.-Je
para

agu:.

15

�LA EsouELA DE MEDIOINA.

114

jos. "Es preciso no olvidar-añade-que la
Naturaleza organizó la lerhe para no ser herida por la luz, para pasar del seno á la boca.... "

ACADEMIA N. OE MEDICINA.
!ile•ióu del dfa

t·J

de Feb1·ero ele 190S,

Presidencia del Sr. Dr. D Jo~é 'ferrés.

rez Gamboa viene buscando un elemento
que ofrezca solidrz igual á la seda, ma1e11.-.
bilidad igual al catgut y facilitlarl I ara sn
asepsia igual al alambre de plata. Todo ,·sto lo ha eucontrado 011 una liga de plata que
ha encontrado ¡·on todas estas ventajas, cuyo hilo meMlico se lo fabrica un platero.
Tiene hilos de varios gruesos, los ha empleado ya en cuatro operados de vientre
en el Hospital Béistegui usándolo tanto en
·la!'\ lig-aduras como er1 las suturas, con muy
feliz éxito. Pidió el Señor Presidente nomhrare una (·omisión para que fueran á Yer
estos enfermo!-; fueron nombrados los Doctores Hurtado y N úñez.
Uon lo que terminó la sesión habiendo ~sis
tido los Sres. Dres. Bandera, Cosío. González Urueña, Hurtado, Loaeza, Manuell,Mendizábal, Monjarás, Núñez, Orvañanos, Prieto, Suárez Gamboa, Terrés, Troconis, Ulrich,
V ergara Lope.

A las siete y cuarto de la noche se abrió
la sesión, ~e leyó el acta de la anterior y fué
aprobada ,-in discusión.
El Sr. Dr Bandera, en turno para su lectura de reglamento, leyó una memol'Ía titu
lada "Peligros de los Anestésic&lt; s."
No habiendo quien hiciera uso de la palabra con motivo de este trabajo, se le concedió al Dr. Suárez Gamboa para su lectura
de reglamento. Este Señor se excusó de presentar su trabajo por no estar concluído; sus
~t·&gt;1ió11 dt'I tifa 19 de Febre1·0 de 190S.
múltiples ocupaciones le impidieron terminarlo, ofreció presentarlo como trabajo exPresidencia &lt;lel Sr. Dr. 1&gt;, José Terrés.
traordinario, y manifPstó á la Academia que
en esa memoria se ocupa de un nuevo pro- ·A las 7 y 15 p. m. se abrió la sesión, se
cedimiento que él está empleando en el Hos- leyó el acta de la anterior, y fué aprobada
pital Béist,,gui en sus operaciones de viendiscusión.
tre, para la sutura y ligadura en las que em- sinSe
dió cuenta con una comunicación de la
plea un hilo metálico aséptico; pues es bien
Comisión nombrada para estudiar el plan
sabido que las ligaduras son e'ementos de para la lucha antisifilítica. en la que maniinfección. Mencionó las tres clasei; de subs- fiesta que muy en breve presentarA su dictancias que se emplean en las ligaduras como son en el primer grupo, el catgut, el ten- tamen.
No habiendo trabajo reglamentario que
dón do rata y el de kanguro. El otro grupo
leerse, se concedió la palabra al Sr. Dr. Su~esti formado también por tejidos orgánicos rez Gamboa. y dijo que el jueves últimó tude especie vegf'tal, tales son la seda, y la vo el honor de recibir en el Hospital Béiscrin de Florencia, pues las primeras pertetegui á los Sres. Dres. Hurtado y Núñez,
necen al reino animal. La tercera categoría quienes fueron uombrados en Comisión, por
son los hilos metálic,,s que prácticamente
la Academia, para estudiar los enfermos que
se concretan á hilos de plata. Los primeros
él había operado y que por consejo de ellos
y segnndos no pueden esterilizarse perfrc
presenta las piezas anatómicas de dichos
tamente, los últimos sí, pero como el alam- enfermos para que las examinen los Señores
bre es quebradizo, no pueden formarse nu- Académicos. Que dentro de doce días. á lo
dos. de suerte que no se emplean estos himás, serán darlos de alta los refnidos enferlos para ligaduras, sino sólo para suturas.
mos, con lo cual se ve.. que han llegado á la
Habló extensamente Je los peligros de las
salud.
_
ligaduras con catgut, con seda ó con crin,
Habló en seguida el Dr. Suárez Gamboa
pues estas ligaduras con el tiempo obran &lt;,O
extensamente de las diferentes variedades
mo cuerpos extraños y dan lugar á focos de de tumores del ovario, refiriéndose á los tusupuración. No es exacto que las ligaduras
mores llamado de intusucepción, en los cuase reabsorban, y para comprobarlo refirió el
les los óvulos se fecundan. Otra divii,:ióu
caso siguiente, siendo el Sr. Suárez Gamcomprende los tumores ovulares no ftcunboa quien hizo la autopsia de un soldado que
dados. Otros en los cuales el óvulo no tirne
había luchado en nuestras antiguas guerras
bien diferenciadas sus ,eeldillas constitutien una de ella:-. perdió una pierna, la que
vas y dan origen á esos tumore~ que se lla
había sido amputada hace cuarenta años,
man teratunos, y por úbimo hizo la des&lt;:rippor curiosidad el Sr. Suárez Gamboa le abrió
ción de las piezas anatómicas que presentó.
el muñón, y cuál no sería su sorpresa que se
El Dr. Hurtado dijo que la Comisión tuencontró los hilos de seda de las ligaduras,
vo el gusto de dirigirse el ju1wes último al
enteramente reconocihles y enquistados.
Hospital Béistegui) fué recibida por el oeObservando tantas dificultades, el Sr. Suá-

LA ESCUELA DE MEDICINA.

115

ñor Dr Suárez G b
·
las enf~rmas oper::asºªp'o qt~j°n les presenli? P;ºf~sores más di-tinguidos d» Clínica Qui
una de ellas se 1
re' qu~ en tres a d~r~wa que ha tenido la Escuela N. de Me:
a11chos ar
e c_ortaron los ligamentos ic~na, ~e _ha separado de su clase por tiem
abrió el p. \ corregir una retroversión se po Hrndefi,mdo, substituyéndolo el Dr. Jua~
sus adhev1en _re para despegar la mat.ri¡ de B - ernandez.
rencras v ;;e cur,
b
;i · 1
un a sceso qtw
llevaba e
n unn ue os anexos L I d
Ed'
están cicatrizados. E~ ell· .
os, ien ~s
, t itor propietario?
Jo,·afirma el Dr S ,
Ga se emp}e?, segun
En la caratula de los "Anales de I E,
te el alamb
. uaredz aml,o·i. umcamen- la N. de Medicina" parte q . , . a scuerr para to a sutur
l' d
l'
·
mrurgiea, apareLa otra es una señorita de ta y i~a ura. Nn,es~as meas: ·'.Editor propietario Dr. Rafael
1
. ,ca orce anos de o1ma. Para avisos de esta 1bl' ., d'
edad en quien
Sr.. Suárez Ga~t : edi:r~~~r ~um?r que el ~igir\~ al agente exrl;1sivo Sr.tuil~~~:~R~~
0
1
n¡°1~e; extirpó el tumoi·~· se a::!~
t:in;erifa.i~~tr~~ t n~amo~
entendido que el
1
1
rot~:~m=~~~~ !a,ª;s,p~~~1~~rilº:i\f!~~tíficas
s1. GNbi::~i 1i h~:a
anexo completo Li 6 t . , .
y un
I.
orma para que él en lo p: d
trabajo re!Htivo .segt di~:s e hizo] tofo el es~e?uleycon e~a pu?licación y la dirij~vá s~
bre en cue,tión. Des u'
'con e a ~?1 an ~JO. ~ h~mos dicho que el Sr. Norm
haiita la fecha no h/ h:bi~e lj ope!·~c10n, 1º \iene nmg~~ carácter oficial en la Ecue~
temperatura y la enfer . o e ~vac1on de ~ N. de Med1cma, y nadie sabe por ué
reparación, en la que se~11~:/s~¡ en plena taºi y con .qué atribuciones figura a(fre!ca.ndo el vientr.-· n h
e a c~nzar to- e e .menc1onaoo periódico
ser'

°

J¿\~:-

:1

el ~ambre

La

6

d~:r

;.,;,,::,1::: !:rt po, f:N'd~eMtere el

~ºe~~~~r~~~:~1~~

Sr. Di,e,¡,;, ~.

¡,'Es:!

era a. presenta los síntoma . d
'
ma..
l e icrna que está obligado á ínter
culosis pulmonar ya ~
sd e una tuber- vemr en esto, precisara la cuestión
· , l
vanza a v muy t
E· m
·
1
·
~·1or a a operación; tenía un tu~or fiur~~I:~ sos ~ Anl7i/al0fº Eº qnel pasa con los. famooso gangrenado el cnal f ,
. d . l
:s e a scue a N. de l\fed1cina·1'
g~iendo el Dr. S~árez Gambe e~hrpa o. s1 e qu~ se refiere 'á la parte médica no ubli0

rhc,disima P"ª despre,derº:,::c~rnac'.d :

a cara rn ferior del hígado y de 1 , u?'l~I .e
os mesh·
nos. Usó segú
- d' h
el alamb1:~ Est'1 Su ic o, exclnsivamente
tan te mal h ,ªdenferma se encuentra b;isdebido á su ~~1be~ce:1~:r:r:,;e tn mal éxito
re.-pecto al us d l 1 pu monar. Con
Dr· H t d o e a ambre manifestó el
. ur a o que I O .. ,

~

T".q·"' i.,,,p.,16,as lecciones defo,c.

le r , enrst, que estam?s seguros apenas las
erasuau oralcorregirlai;;prueb
l
se ocupa de la parte quir.ú r ica as; y e que
q~e otra buena lección del DrgM ' ,salvo una
~]Ca slino las lecciones del
R~G~:n:~re~en a Escnela de Medicina h·
h .
profesores en med' .
. ,ªY mue os
1 .
1c1na y crrug1a qu d

Dr.

:~J,~::uJ•llo, ''. ;, ¡~;:;~~/:,;::,d; d".°;~:f~~!:~i:."tes digoas de se, pobli:ad~:
00

. . o servac10n"s. esperar las cons
~t1~n~1ats futuras de su empleo, enton&lt;'e~ eyn onces podemos dar
. .,
fi!Ji,iva respecto á su
opm1on de-

~éri1/ºª

Los profea~'Ii8 dd~ !ª Escuela Nucional
e ICHU\ se vm1
Es curioso y tri-te á la vez ~l ver que los

c:fI:~i'.!·l!:.':]:,~. 1B~'.~J:t~. ~~!~:~ ;:::;;~t~ii t~1i:~:. ~~¡: m~:~~t::i
tt:i~2tª:~:; U!. h.
;:ri~~
0

1

1

0

~rueña, Hurt~ cio,
-~1;zt~z sus condiciones p:::0
cr:~c~:l~~:~
Vez,Loaeza,Su~rezGamboa Terrt
otro.empleo ó comisión más lucrativo E
ergara Lope, Velázquez U~iarte. ·', rw ' ~cas1ones los profe~ores renuncian sin. qu~
engan e~pleos meJores ni grandes el
tos para vivir.
emenAntiguamente
se !'ervía á la r.,sc
.d
_.. ue1a por
el 11ono1 e ser profesor au
Vnrins 119ticias.
se pagasen los sueldos c~~o 8; c&lt;?11º no
. -El Sr. Prof. José D. Morales. -Acab;i d . ~e m_u?hos afi?s. iQué pasa en::n~~s
ser 11ombrado este apreciable y dist'
.de actu~hdad? ¿Se le.~ han disminuído 1 l a
prof:sor, Presidente de la Socied d dgFm, o dnores ~ los profesoresV. .... Las ex' os .10macia.
a e ar- e la vida son ho . t
d
igencias
e b·
q
f
) an gran es,· los sueldos
El S aDm · 10~ en la .Escuela _N. de 11-fedicina.- ~e 'b1ruta11 los médicos tan· pequeños ~
r. l. Gregor10 Mendizábal
h
misera es, que el profesor no u d
.
r~do de su clase de ( 'línica Médi¿ se la ser- ficar ;;u +iempo en la Escuela de errl d~a?r1titn.rn e~ Dr. Juan Peón del Vall~. y o su is- porfque allí no encuentra el pan paraes~~1hr
-El Sr. Dr. D. R.amón .Macías uno de los JºJii..
.
'
asunto es digno de estudiar:se por las

ORONIOA.

~:ªr

a·

�116

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

117

-- - --------ció, á la jurisdicción del que ahora lo tiene

el finado quien durante cua1•enta Y, cuatro
autoridades á quienes rorresponld;/;t\d~ años eje;·ció el profesora,lo, presento la prosegul· r a¡a.'1 muy pronto la Escue ar . e . e
: .,
e fue' aprohada y que es como
· · , ie
, s.
dl'c1ºna, tan, acreditada antes, mora1mente es. . posic1on
..
(,' qu
. . Desígnese por' la com1s1on
,ngue:
mea.
.
'
1
,
tará arruinada y muerta.
.
. ectiva una plazuela ó jardm de os mas cén Puhlicamos en seguida la hst~ de los pr:f" P. ros de J,1 ciudad, y cuyo nombre no ha~a
f res ue como tales no funmonan ~n a t:1 . , fi'ado en la nueva nomenclatm~,
E:~uelaqN. de Medicina, por estar c.01~·lDen: ~:io~i~ána~1e plazuela ó jardín Adr1w1
cia ó or otra.e:; diversas circunstancia;"· oc
ier
tores ~duardo Licéaga., ~lan~el
FoP:rec~ que el jardín de;;igncad9 .P.º,1' 1
Ramón !caza, Deme~r10 1\'lP]Ia, l i~o ~·,
CC Ra idores que forman la om1s1011_.
J uan Ignacio l'apet1llo, 1\fal).uel (~ut1rllrrez, N . e11cgl~tura nueva de lai- ralles, es el Jar.
,
, N'1 0¡, R ' ez Are ano
om , "
Ramón Mamas, .i: ~ as zª?:~r
Gregori¿ dín de la Santísima .•
p fi · Parra l\hgue1 umga,
.
Escuela Médica Mihtar.
d
Mor d~IO' b l R~que J\lacouzet y Fernando
en iza a ,
d G
h nombra o
La Secretaría e uerra . H
• •
,
Ló ez
In l~s grandes escuelas mMicas europeas¡ para la Escuela M{&gt;dica-Práct1ca l\i1~1r, a
como la de París, por ejemplo, no se da e los siguientes profesor.es: May~r&amp;s e ª1~~!
caso de que un profesor abandone su cladel Cirujanos Jesús Adahd y Castillo, par d
aun cuando se encuentre en el apogeo de la clase d~ Clínica Externa ~e Cl}!?n
dinero y de la grandeza. Salen . . .. cu~n o tercer curso; José Barrag~n, e. imlt ánla ley los elimina, cu;indo han, llegado a los terna en primer curso; _J esus Bravo Te lfe:ni;:¿
65 años y al abandonar la catedra, llevan de Clínica Interna, primer curs,o, 'f A M' d'
los ojo~' arrasados en lágrimas no obs~ante Montenegro de Clínica Prepedeutica e l·
ue si uen siendo profesores hon?rar10s y

~?mtts:~~

á su cargo.

d!

~ontin\an disfrutando sus espléndidos suel- ~:· obra de trnbajos médicos para el Ce?tenario.
dos.
T,'n nuestra Escuela, h ay que conf esarlo '
o.
P r"~que confesarlo honra dament esfprocu ·
rar ue se ponga el remedio, los pro esores
tl'enqden á salirse, buscando así el descanso,
la tranquilidad ó mayores elementos pecu. .
mÜ~s¿ ues el estudiar el asunto y ~l re-

Hab1'endo con"ultado
la Academ1~
,N.pd,e
"
I t
Med1'c1' na á la Secretaría de ns
. ?-·
1 rucc~on
bhcac10n
blica, si podrían Pnviarse para pu
rtídel libro que se pretende publicar con a ,
hechos
porbonmec~los reIa t'_1vo.8 á los
d estudios
1810 á 1910,
para
d1cos mexicanos e
d . t &lt;l s
rar el Centenario d~ la Indepen henc1~, ~bli-

buen·r1~uc:nc~derle á los profesores ~ayo~:;shon~res y consideraciones. 2~ MeJo:alr
ld de una manera muy especia'
SU!'\ sue os
,
t oría v
atendiendo á sus ser viciols, a
ef1a 3º
á las necesidades actua e~ , ~ a v' .. .
No astarles sus fuerzas mutilmente pro~

den enviarse lo~ de !os méfico,; qu~
fallecido, s~ contesto.que e pe:¡:: ; ; artíla Secretaria es reumr en un v
1'
1
se resuman con a gunos
culos :n . os f~e estudios lle;ados á efecto
comen ar1.os., . . .
ha~ta hoy, sobre
por los med1cos me:ir::i~ano~ cluídos Pn la lis-

u. 1 a ue t engan el aliciente del descanso y
~i1:oqmorirse de hambre e1~ ~a vejez, de~
p ués de haber puesto al serv1c10 de la Patria
f
todas sus uerzas.
. F . · .
Monumento al Prof. D. Adnán ounne1.

que podrán ser escr1~0~ por os mrm rofesola Academia de Me~1cma y p~~i;: de la Esres, prPparadMoreds.y.Jefess·~/que obsequian
. ela N de r ee 1cma,
1
,
cu. . .. ,
les ha hPcho la Secretaria
la mv1ta('1on qu
. l)
de Instrucción Pública.-( El Imparcrn .

.ª

solv,;id ;; i"!:.:::i; .1d;::rl~d~ª'p;o,': ~:'d~,r~:t,~:~::·;;:1:1.::..i!,"y {pue
¡u 1ª

:id~

1"bftt:•: J;, 2~36:[::'d:'~::~i!i!, \~';~:;!J!!~::t_::~.:¡' di~; •r;;:~1;¡:
Nueva avenida.

L

'embros del Comité Directivo de
os fil
O de ex-discípulos del coun ~dumeros~ g?!ancés D. Adrián Fournier,
noc1 o maes ro
d IS R gidor
, dirigió por conducto e enor e
sie D Alberto H. Olivier al H. Ayuntang. ·
1 que tamiento á fin de que aqne senor,
: é f 'é discípulo del citado profesor, proi
~sier~ al cuerpo edilicio ~ue se le. de ~"'
~ombre d&amp;l finaclo m;1estro alguno Je lo.
· d' es ó plazuelas 1le la mudad.
1 'lt'
C·1bi.ldo desJar rn
El Sr. Olivier, en e u im~ . '
't
pués de hacer patentes los mer1tos qu... uvo

~

·

1

Sesió11 i1111ugurnln1 ellnstitntoMé~icoNac10na •
Asiste el Señor Secretimo
de Instrucción Pública y Bellas Artes.

.
,1
., .
, en la tarde se celebro a ses10n rnauyled1 los trahaJ· os para el año de 1908,
gura e
· l
sisten
d I I stituto Médico Nac1ona' con a.
..e . n S Lic D. Justo Sierra, Secretar10
1
~1:1~:tr:~ción.Pública y Bellas Artes, qu~en
or rimera vez pre~idía ese ~ol~mne acto;
P P t' 0 de que el establecimiento paso
con mo 1v
l
ertene
del Ministerio de Fomf&gt;nto, a ·que P
·
A

Acompañado el Señor Director del Insti
tuto, Dr. D. Fernando Altamirano, el Seí1or
Ministro recorrió los Departamentos de Historia .Natura], Química, Fisiología. Terapéutica, Geografía y Climatología. médicas, y las
Oficinas de la Dirección, habiendo que&lt;lado
muy satisfe(\ho del orden que reina en el
plantel. Tambi{&gt;n fué presentado IÍ. los em
pleados del mismo establrcimiento.
Acto continuo, en uno de los salones del
Instituto, tuvo lugar un sencillo acto, que
••
fué presidido por el invitado de honor, SeInútil e~ que los compatriotas dE&gt;l Dr. Inñor Lic. D. Justo Sierra. El Señor Director
gegnieros agreguen las snyas á las felicitaleyó un trabajo sobre los avances del Insti- ciones del ilust re que firma la nota precetuto durante el afio próximo ra~ado, dando dente. Nuestro asiduo colaborador ha obteá conocer el re~ultado de los viiijf&gt;s que hizo
nido ya muchos triunfos en su carrera. Sin
por varias regiones de la Rf'públira, para
embai-go, no todos sus laureles tie11en la al .
acopiar datos y estudios que pudieran ser
tísima procedencia de éste, que hasta las más
útiles para el establecimiento que es á su
sólidas celebridades científicas dispútanse
cargo. Ilustró su trabajo con varias proyec
con ahinco. Es menester1 entonces, :-eñalar
ciones de plantt1s y mapas de la República.
la nueva victoria y enviar e¡:peciales pláceEn seguida, el Señor Subdirector, Doctor mes al vencedor.
D. José Ramo,:,, pronunció una alocución
(La Semana Médica ele Buenos Aires).
acerca de la organiza&lt;'ión, marcha y progreLa cuestión del piramidón.
sos del Instituto, recibienilo muchos aplauRecordarán nuestros lectores que el Se.
sos por su inteligente labor.
Para terminar, el Señor Secretario de Ins- ñor Dr. F. VAzquez Góm ez, recetó al nieto
trucción Pública y Bellas Artes, se dirigió del Señor PrAsidente de la República un /l.
á los directores y personal del plantel, con fórmula con piramidón, y por equívoco dfll
frases de aliento, patentizando los deseos boticario, según se dijo, la f6rmnla fué 'mal
que le animan, para colaborar en unión de de~pachada, y la rida del enfermo estm-o en
ellos, en fav,)r de la prosperidad del Insti- peligro. Después de minucios;is averiguatuto.
ciones, el Juez puso en libertad al boticario
por falta de méritos, es decir, porque no tuPremio de la Facultad de Medicina de París. vo culpa ninguna.
Ojalá y pudiera averiguarse quién es el
En el banquete con que sus amigos obsequiaron a l Dr. José lngegnieroi;:, cuando culpable, para que no se repit.an accidentes
nuestra Facultad de Medicina le adjudicó el tan desagradables que tanto p!:'rjudican el
premio que consagra su obra '·L a simulación crédito de los médicos.
de la locura," el mismo Dr. Ingegnieros for
Congreso lnter1111cional Jlara la represión
muló un voto que se ha cumplido: porque de los fraudes nlime111icios y farmacéutfros.
un médico argentino, muy pronto se presenEn Septiembre de 1908 se reunirá en Gétara á disputar y ganara uno de los premios
nova un Congreso Internacional para la reanuales
de la Fac·ultad de Medicio:i. de Pa,
presión de los fraudes alimenfüios farmar1s.
céuticos, primero que se celebra con el ohje.
Y, en efecto, ésta. acaba de otorgar, s~- to expresado.
gún consta por la siguiente comunicación,
Este Congreso se compondrá de los miemuna mención muy honorable al profesor de
bros donantes, que recibirán este título desla Universidad de Buenos Aires, Dr. José
pués de haber hecho Pntrega de 100 francos
lngegnieros, por su libro sobre "El le11guacomo mínimum, de miembros titulares. cuje musical y sus trastom os histéricos." El
ya cuota SR fija en 20 francos; el título &lt;le
Dr. Ingegnieros ve realizado s u augurio y miembro
til ular podrá ser concedido á una
su deseo en una forma que, alcanzando al
colectividad qn e haya pagado 20 francos
país, no podría serle pe1·sonalmente más
cu11ndo meno~; esta colectividad podr 't hagrata.
cerse representar por nno ó varios del, ga·
He aquí la nota mencionada:
dos; en este último caso. la cuota de 20 fran "El Secretario perpetuo de la Academia
cos se entenderá para r·ada delegado. Por
de Medi cina de París, tiene PI honor de inúltimo, habrá miembros asocia,lo8 cuya cuoformar al Sr. Dr. Jo~é Ingeguieros, Profeta se fija en 10 francos. Pueden ser H~ociasor de la Universidad de Buenos Afres, que
dos los individuos que formen parte de la

•

E1

°

la Academia de Medicina ha premiado su
obra "El lenguaje musical y sus trastornos
histérico~'' con una mención mu v honorable
(Prix Lorguet), en el concurso de 1907 para las obras cientíticas sobre enfnmf'dades
nerviosas y mentales.
El l Odel corriente, la A1·ademia en su sesión anual, la harlÍ. objeto &lt;le una mención
pública.
Acepte, ~eñor, con mis felicitaciones particul.nes, las ~eguridades de mi conl-ideración más distinguida.-Jacoud.

�LA EsouELA DE MEDICINA.

118

119

LA ESCUELA DE MEDICINA.

informes sobre el particular, ~e _les proporfamila de un miembro tit,Úlar (esposa, her.
mano, hermana, hijo, hija); estos miembros cionará tan luego como los solicite.
Washington, Febre~·o 3 de 1.908.-:C~im ·
asociados po,lrán asistirá las se~iones, pero les D. lValcott,Secretar10 del fo,:,t1tuto Smithno así tomar parte en las votac10ne~ m en
las discusiones; no podrán hacer m.ugu~1a soniano.
comunicación ni recibir.rn las comnmcacioNuevos peligros (lel nutomóvil,.
.
nes del Congreso. Participadn de los beneLos antómó\·iles de gasoii?a han añadido
ficios con&lt;'ediJo,., á los congresistas por las una nueva enfermedad á la hsta ya larga de
Compañías de ferrocaT-riles ú otras Empre· las que han engendrado los inventos ID:ºder
sas de transporte, y podrán tomar parte en nos; esa enfermedad, que put&gt;de abreviar' e
las excursiones en las fies tas y en las recep- diez años la vida de las personas que ~t~ct
ciones.
puede llamarse "enfermedad del automov1l,
Los idiomas oficiales del CongrE&gt;so f'erán y se ha manifestado, sobre todo, en Nueva
el alemán, el fran rés, el inglés y el italiano 'york París Londres y Berlín. El Dr. Henry B~cker, b.ir.o hoy esta revelaci~n desp_ués
El Instituto Smitltsouhrno,
de observar durante un año á val'!OS pacienEstablecido en W a,-hington, D. C., ha tes que sufrían irritaciones de la, garganta
ofrecido el premio de $1,?00 de los '·~ou.dos ~' de los pulmones, lil.s ~u~les halnan cau::de Hodg~ins/1 en conformidad con el ~1gt111-n- do congestiones y deca1m1ento, d~n~o ca .
po abierto á los microbios de la tis1~,. de
re annnc10:
pulmonía y otr~s enf~rmedades propias e
Instituto Smitbsoniano.
los órganos resp1rator10s. . .
.
H·em,io &lt;le los ''Fondos de Hodgkins."
Hac'3 cerca de un año, d1.10 el doctor. vi·
En Octubre de 1891 el Sr. Tomás Jorge no un hombre á consultarme acerca de ?na
Hoclgkin,:;, residente en Setauket Estado de enfermedad que había contra1do al. respirar
Nueva York, hizo un legado al Instituto constantemente los ga"es despedidos por
Smithsoniano, estipulando que la renta de autómóviles de gas?lina.
.,
una parte de dicho legado se consagrase al
El caso me llamo la atenc1on, y me con"aumPnto y difusión de conocimientos más vencí de que esa enfermedad no ~ra ~sual,
exactos acerca de la índole y propierlades por lo cual decidí hacer un11, P.xpenenma, de
del aire atmosférico en relación con el bien- la cual deduje que después de una sema~a
e,;tar de la humanidad.''
de haber-e mu&lt;lado el enfe.rmo ~ :1n barrio
En apoyo de los des··os del donai~te, el poco frecuentado por los automoviles, esta:
Instituto Smith.&lt;:oniano de tiempo sn tiempo ba curado. Después de ese despertaro;t m1
ha ofrecido pre:nios, adjudicado medallas, atención ott•os casos il.nálogos y entable ~o·
ha hecho concesionrs para llevar á cabo in- rrespondencia sobre el particular con varios
vestigadonos y publicado trabajos sobt·e la médicos re~identes en Europa.
Las investigaciones,que h~cimo,:; compromateria.
En relación con el próximo Congreso In- baron que no me hhbia equ)vocad_o. Debe·
ternar·ional sobre Tuberculosis, que se reu- ría buscarse algún me1lío de imp,e~n· q11e l~s
nirá en Washington desde el 21 de l::ieptiem- gases que emanan de los automoviles de g,1bre hast:1 el 1Z de Octubre de 1908, se ofre- ~oliga se esparzan por ~l aire, pue~ :ºº llll
ce un premio de $1,500 por el mejor trata- peligro probable para millares de v1di:1.S,
do que se someta al Congreso sobre "la relación que el aire atmosférico tiene con la El tel'l'eno parn el Instituto Bactel'iológico.
tuberculosis.''
Ha quedado ya firmada la escritura J?ºr
Dicho t ratado pued" escrihirse en inglés, l~ que el Sr. Lic .. Víctor ~anuel Cas.tillo
francés, alem~n, españoló italiano. Una Co- vendió en la cantidad de cmcuenta Ycio.co
misión nombrada por el SeMetario del Ins- mil pe;os, una extensión de terren? de dietituto Smithsoniano en conjunción con los ciocho :nil metros cuadrados, :1b1cada en
funcionarios del Congreso Internacional soPopotla y de~tii:ia~a á la tundación del Ins·
bre Tuberculosis. examirá los tratados que tituto BaétPr1olog1eo Nac1onal. con todos sus
se presenten y ~djudicará el pre1nio.. .
laboratorios, gabinetes, est~blos, etc., para
Se reserva e1 derecho de no adJud1car la experimentación de cultivos y de tratanino-ún premio si á juicio de la Comisión no
'd bl
se ~omete á ningún trabajo cuyo mérito mientos.
Como la exten~ión es muy cons1 era ~·
justifique dicha adjudicación.
se ha separad0 un lote aislado de tres ~nl
El Instituto Smithsoniauo se reserva el
setenta y tres metros, par~ }a c~nstr:1cc1ón
derecho de publicar el trataod al cual se ad- de una escuela de instrucc10n primaria, que
juJique el premio.
se edificará tan pronto como se aprueben los
Si las personas que se propongan tomar
parte en el concurso desearen obtener más planos.

áª

La Esciwla de ,1e1licina Tropical.
La Universidad de Liverpool comprende
como parte integrante de ~u institución, la
gran Escuela de Medicina Tropical. de que
e:; Pre~idente actual el erudito Alfred Jo
nes. En esta celibérrima, scuela se hace un
estudio especial de la enfermedad del sueño
y parere Ps cercano el hallazgo de una buena medicina curativñ; así como allí mismo
se hacen diligentes estudios de todas las enfermedades tropicales como fiebre amarilla,
malaria, etc.
El Mayor Ross descubrió primero que uua
clase especial de mosquito producía el sue·
ño y la fieb~de agua negra, y por este descubrimiento recibió el premio Nobel. A es
te invento siguió el de Reed Carroll de los
Estados Unidos, de que la fiebre amarilla
tiene también su mosquito especial.
La escuela tiene laboratorios en el Amazonas, para la fiebre amarilla y en el Africa
OccideutHl, para la malaria y la enfermedad
del sueño. Además, en la misma Universi·
dad se tienen pequeños modelos de las regiones infectadas y en ellos se figuran los
terrenos bajos, chozas, charcos de aguas co·
rrompidasydemás concavidades que después
de una recia tormenta tropical son invadi·
das por los mosquitos.
Las expediciones y estudios de la escuela
han tenido un éxito halagador, toda vez que
han reducido á un porcentaje casi increíble
los peligros y enfermedades del dima tropical.
Por la Escuela N. de Medicina.
El Sr. Dr. Lais Troconis Alcalá, entró in"
terinamente á desempeñar la c11tedra de clí·
nica qnirúrgica de P ediatria, en substitu·
ción del Dr. Roque l\facouzet que está en e
ext1·anjero co1i licencia. Como jefe de clíni
ca en la misma a,ignatura substituye a
Dr. Troconis, el Dr. Everardo Land11.
El Di·. D. Manuel Domíngnez.
Este t•eputado y di~tinguido profl"sor, ha
cambiado su domicilio y gabinete de consultas á la Colonia de San Rafael, 6ª calle &lt;le
Alfonso Herrera, núm. 86.

La substancin más sólida.
¡,Qué substancia es la más sólida de cuan
tas existen en el mundo1
Esa substancia no es el hierro. ni el plomo, ni el oro, ni absolutamentt3 ninguna de
aquella,; cosas que estamos acostumbrad&lt; s
á.considerar como sumamente sólidas y consistentes. La contestación á la pregunta, dada recientemPnte por~ un ilm;t1'0 sabio, ¡ior
sir Olive1· Lodgo, es de lo más asombroso
que puede concebirse.
La cosa más sólida del mundo es preci,-amente aquello que por generaciones y gene1

raciones hemos venido considerando como
lo má" ligero, lo má.; imperceptihle, lo más
tenue é impalpal,le: el éter. El éter se ha
supuesto que e!? lo que llena todo, lo que está en todas partes, lo que penetra en todos
los objetos, lo que se extiende en todo el
espacio. La Tierra se mueve en él y él en
la Tierra; el Sol y todos los astros ~xisten y
se mueven en el éter; el éter es el que conduce la luz, la elechicidad y toda clase de
radiacione.".
Y. sin embargo, una de ]ax mayores autoridades de nuestros tiempos asegura que
el éter es cincuenta mil millones dP veces
más denso que el platino, uno de los metales mAs sólidos que se conocen. Para el profano en cuestione~ científicas, ha de resultarimpos~blt' semejante afirmación, que nue.-;tros sentidos rel'.hazan; µero precisamente
la ciencia nos exige que para penetrar los
grandes secretos de la naturaleza empecemos por desconfiar de nuestros sentidos.
La ~tirmación de ~ir Oliver Lodge obliga
á considerar las cosas de muy distinta manera que como hasta ahora las considerába·
mos, Lo que hoy llamamos materia sólida
viene á ser simplemente un agujero abierto
en el éter, como lo son también la:; montañas, como lo son la Tierra entera, el Sol y
las Astrellas. El éter es lo único sólido y real.
Pero si el éter es lo que estos sabios piensan, hftbrá que ver en él el centro de toda
energía y de toda fuerza; y ya hay quienes
piensan que algún día, como resultado de
las actuales investigaciones, se descubrirá
e~ medio de aprcvechar este inmen~o depÓ·
sito de energ1as. Es un sueño qne nos revela al hombre dueño de fuerzas casi sobrenaturales, y elevándose sobre el ilimitado ramp~ de la energía mecánica que hoy puede do·
mmar.
Por desgracia, nadie sabe todavía cómo
podremos llegar á esto, y tales hipótesis no
merecían siquiera nuestra atenoión si no estuviesen basadas sobre afirmaciones de personas que marchan á la cabeza del progreso
científico.
El siglo XIX se enorgullece con ju!,ticia
de sus adelantos eient.íficos; pero la ciencia
del siglo XX, entrando en campo,; enteramente nuevos, llegará sin ,luda á. uua aHu
ra que el pensamiento humano no ha podido concebir hasta ahora.
El cinematógrafo y la medicina.

El Prof. Camilo ..Negro, de la Universidad
de Turín, ha podido usar el cinematógrafo
en usos clínicos. 1&gt;entro de poco se dirigirá
á París y Nueva York para prt&gt;Sentar sus
experiencias y aplicar este sistema de foto
grafía al tratamiento y demostración de enfermedades nerviosas. La declaración y las

�120

LA ESCUELA DE MEDICINÁ,

experiencias de Negro, demuestran que es
utilísimo el uso del cinematógrafo en casos
de demencia, dA tics nerviosos y de movimientos desordenados de la cara y del cuerpo, pues el cinematógt·afo reproduce todos los
movimiento, y no hay temor de que se trate de :;ugestionadore; ó falsificadores que
para dejar-e retratar en libros especiales toman post uras adecuadas.
El monumento al Dr. M. Cai·mona y Valle.

anemia y la clorosis. El valor de ninguna
otra droga se ha determinado tan bien como
ésta; y la posición de ni11gnna otra está tan
asegurada. Pertenece á los pocos específicosen la terapéutica. El mercurio en la sífilis, la quinina en la malaria, el azufre en la
sarna y el hieno en la anemia son reconocidos aun por los más confirmados inhilistas
de la terapéutic.a.
Se podría11 escribir volúmenes sobre el
valor del hierro en la anemia, pero nos limiDel Estado de México.
taremos A dos citas de libros de texto de recolectado por el Dr. Antonio Vilchis Barbabosa. conocida autoridad. El Prof. Albutt en su
M · ·1·
Al
1o 00 System of Medicine, dice: ''Casi puedo pa1 ax1m1 iano
. . .. .. .. 10 00 raf rasear l as pa1abras del p ro f . O"ler rPsDarío López varez
.
.. . .. ._.... _.
Alberto lrar&lt;luño
. _ .. _... . . . 10 00 pecto á la quinina y á la fiebre palúdica, el
Esteban Oribe ... .. __ ... . .. . _.
10 00 mé~ico qued no puede tradtar con éxito la clo1Antonio Vildüs Barbabo~a . . . . . 10 00 ros1s usan o el hierro ebe abandonar e
Leopoldo Vilchis _... _...... _
5 00 ejercicio de la medicina. . . . Solamente por
Antolín Trevilla .. _. . ... _____ . .
5 00 un gran esfuerzo de memoria, puedo recorFrancisco J. Pursell
.. ___ ...
5 00 dar algún caso de clorosis en persona de
Juan Rodríguez . .. _. _. . . _. . . . . .
5 00 sentido común y obediencia razonable, en el
Alfonso Castillo
......... _. .
5 OU cua1el hierro dejó de efectuar una curación."
4 00 'fINa~·e, en hsu System oE Therapeutics, dice:
Everardo Molina ...... . _. . .
____ ' mgún echo en todo el campo de la clíniSuma. . . . . . _.. $ 79 00 ca médica, ha ~ido más claramente demos- - - - trado que e1 del valor de las preparaciones
· ferruginosas en los estados anémicos."
Y sobre el módo de obrar el hierro si es
1:jESUMEN.
abia:orbido directamente, si estimula los órl'rofesores de la Escuela N. de Me- 425 00 ganos hematopoyéticos, si se combina con
dicina
el hidrógeno sulfurado del intestino y de esAlumnos de la Escuela N. de Medita manera da al hierro-alimento una oporcina. . . . . .
. . . . . . . . . . 68 25 tunidad de ser asimilado (Teoría de Bunge),
Del E,tado de Morelos. . . . . . . . . . 4 l 00 etc., no se ha llegado á la uniformidad de
Del Estado de Coa.huila. . . . . . . 365 00 opinión; ni es de gt'an importancia. El
Del Estado de Tabasco. . . . . . . . . 170 00 mé&lt;lico práctico se interesa más en los reDel Estado de Chihuahua . . . . . . . 4+5 00 sultados po1-,itivos que en las teorías, y tanDel Estado tle Guerrero . . . . . . . . 16 00 to la experiencia clínica como los numeroDel Estado de Querétaro. . . . . . . . 47 00 sos conteos de la sangre, han demostrado
Del Estado de Nutivo León...... 349 00 que el hierro ya no necesita más "pruebas"
Del Estado de Oaxaca . . . . . . . . . . ;n 00 ó demostraciones experimentales. El peptoDel Estado de Dnrango . . . . . . . . 40 00 mangán de Gude es de las mejores preparaDel Estado de Sinaloa. . . . . . .
. 50 UO cione,- ferruginosas.
De Tampico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20 00
Del Estado de San Luis Potosí... 70 00
Optimismo facultativo.
Del Estado de Veracruz. . . . . . . 66 00
Lista general.
............ 1,913 10 -El Guleno.-¿Cómo va, señora! ~He sien.
·
Del Estado de Michoacán ... _. . . . 26 50 te usted mejori
-La
Erifenna.-Nada
de
eso.
Tengo
la
Del Estado de Zacatecas . . . . . . . . 171 00
respiración
oprimida,
y á consecuencia de
Del Estado de México. . . . . . . . . . . 79 00
ello no puedo conciliar el sueño, no tengo
Suma ...... . $ 4,448 85 apetito, muero de sed y padezco insoportables dolores por todo el cuerpo.
- El Galeno.-Pero por lo demás, ¿se en·
Continúa abierta la subscripción.
cnimtra usted bien, vet•dad1
El Sr. Dr. Daniel Vélez, Tesorero Jel Comité, tiene depositados los fondos en el BanApreciación.
co Hipotecario.
-¿Su padra de usted murió de muerte
El lnga1· que ocupa el hierro,
natural1
(Remitido).
-No, señor; le asistieron tres médicos.
Sería. super.~uo dedicar mucho e~pacio á - ¡ ¡ Tableau! .'
(Tribuna Médica de Chile).
la cons1derac1on del valor del hierro en la

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 5. Marzo</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TQMO XXIII.

MÉXICO, MARZO

31

DE

1908.

NÚM.

6.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MtDICAS

FUNDADO EN 1879.
CONDICIONES.

Este periódico se publica los dias 15 y
óltimo de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y en buen pape], siendo el precio desubscripoiónanual
el de seis pesos en México y siete cincuentaenlos Estadosquesepagarán pre- Dres
cisaruenteporcuatrimestresadelantados · '
. No se admiten subscriptores pormenor
tiempo de un año, que es lo que corres¡,ondeá un tomo. Para el extranjero $3.00
oro oor año.
.

CONDICIONES.

5!l publi~an intercaladas en el. texto,
las ilustmciones que sean necesanas.
. Se reciben subscripciones en la Redac
Dr. Adr1an de Garay,
c1ón, calle. de León n1Íln; 4.
Los pedídos.d~ ~a. Ca.p1tal J ~e. los Es,
Angel Gaviño' Porfirio Parra
F Zárraga, general
tados debe_n dirigtrSll al Administrador
Señor ~uardoJoubl!IDo Aparta,
. ' '
s. Quevedo y Zubrnta
do 778, ó á la llllSID&amp; Redaoc1ón.
. '
Rafael Carazt YDavid Cerna.
Números sueltos, cu11renta centnvos.
DIBECTOR,
..

Administrador general ~r. Eduardo Joublanc, calle de León núm. 4, ó Apartado 778.
: : : : - - - : = - - - - - = - - - ~ ~ - - · ' 7 " ' ~ · · · · · ·· ·,.-··· ..···.-···········-.-···~...--..,............. ~~ - - - ~- - ~ -

Resumen oe la leooión inaugural oe Tercer Curso oe Clínica ijuirurgioa oel Doowr
Fernanoo Zárraga, en el año oe rn08.
(Hecho por uno de sus alumnos, para "La Escuela de Medicina)."

SEÑORES:

Hoy comienza nuevamente este curso de clínica quirúrgica, y conviene, antes de dar principio á nuestras tareas, y á fin de que éstas sean fruct uosas, precisar el objeto que perseguimos; pues de esta manera, todos nuestros esfuerzos, todas nuestras tendencias, tendrán como mira el alcanzarlo.
Venimos aquí á e~tudiar prácticamente la Cirugía. Con estas palabras está
dicho todo el objeto de esta enseñanza; pero en realidad, no hemos hecho más que
traduc~r la palabra clínica quir~rgica. Es preciso desentrañar el sentido de estas
expres10nes.
Dos partes importantes r.omprende este curso, á saber:
l~ Ejercicios del diagnóstico de las afecciones quirúrgicas.
2! Enseñanza del modo de curarlas.
La primera parte de esta tarea es difícil.
La división de las enfermedaclos es artificial; división que se ha hecho desde tiempo remoto, división que ha trazado en el campo de la patología humana,
dos porciones, la Medicina y la Cirugía, y que ha consagrado en el arte de curar
dos aptitudes: la del médico y la del cirujano. Pero he dicho, y lo repito, que esta
división es enteramente artificial Se clasificaron como enfermedades quirúrgicas
aquéllas que podían curarse por medios al alcance de.la mano y en un principio el
grupo de estas afecciones era limitado, siendo enorme por el contrario el de aquéllas en que la medicina int1:irna, e8 decir, la terapéutica farmacológica, encontraba
su aplicación. El arte operatorio foé, en un principio, desdeñado de los médicos
o~ciales; para ejercerlo se necesitaba un conjunto de cualidades raras y de conocimientos poco extendidos entre los médicos. La anatomía no se conocía debidamente; los medios de cohibir la hemorragia eran inseguros, ineficaces, y mnchas
veces la pérdida de sangre mataba al paciente; los enfermos preferían morir á
DR. ADRIAN DE GARAY,
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene eo la Escuela Normal de Profe&amp;oras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
B8PEOIALl8TA EN OIBVGIA

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16

�LA.

122

EsouELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

·,
d n enfermo soportaba el sutolerar el dolor espantoso de una op~ramon; y tua.n fo u.
. el tétanos la erisi-

~!1~i~!~i~~~~il~¿;:Í~:;::ilfifaªi:}J:i!F;!:~::,:·::ª1:t;á,tica ti~e~i~1:~ cono~imientos aD.atómicos con las escue]as ita~ianas del renaci-

~\t

:~::~ª~~~:a~:ª ::}i1::a~
miento y con Vesalio, e! cél:bre médico 1e Felip:
0
0
A~b~~sfi
~~~~f:ie~ºenn:lse:i~r;1;sconar á ciruja~os brillantes como
A l Coo er 'como Lisfranc, como Dupuytren; pero era preciso entonce~, para
se!t oelerado;. tener los nervios bien templados, para desente~~erse ?e los ritºJ'1~!
las contorsi¿nes de los ayes angustiosos, de todas las mam .ebsltac10nes l ~
·
' · para que esa t ort ura fuera 1a me"'"r
humano·
era preciso
. ~. posi e, que e h'cuuJano
.
1
fuera ra~idísimo en su labor, que fuera casi un prestidigitador para que imer~ a
ablación de un miembro, en un mmuto.
.
.
.
La cirugía hubiera quedado estancada si~1 la ~ne~tesia; gramas á es.e mi1a~o, cr
mo lo han llamado algunos escritores, gracias a S1mpson Y. al imenc~no,
udo ensanchar sus dominios, suprimiendo el dolor se le qmtó. o qu~ ema e rnpuisitoria.1- su aspecto de tortura y de t?rmento. Queda~an las mfecc10nes que ha~
~ían víct~as á millones. En este hospital que era borri~le. ?n ~u as~ec to, h~e 'don .
taban en un año por centenas los que sucumbían á las complicaciones e 1as en as,
aro utaciones fracturas expuestas se consideraban como mortales. En Europ_a,
bas~a ver los·~·elatos de la guerra Franco-prusiana, para corp~en¡er t~.d~ e!· &lt;lado
de estos enemigos. Con los descubrimientos de P~steur y ~ metho &lt;;&gt; bn 1
lCOd ~
Lister se abrió un campo inmenso al arte operatorio. Dueno el om re e. os a
tos anatómicos para marchar sobreseguro, dueño de la :::angr?, opei:ando ~m do!or
sin temor de las infecciones, no ha tenido má~ que perfecmo~ar o que ~nven ar
Ia técnica para llegar á curar multitud de afecciones que antano se consideraban
como del dominio de la medicina.
.
l
l
iQuién creyera, hace veinticinco años, que la úlcera est?maca , que as c~vernas pulmonares, que el mal de Brigth, habían de ser afecciones de tratamiento

~ª~~

;~l:

.º

Jª~ ,

rP1

quirúrgicoY
.
.
l
·
d f '
A medida que la cirugía se estableció, en virtud de as etapas menciona as, ue
ensanchando su esfera de acción, y hoy quedamos asombrados l?yendo los rela,tos
de operaciones atrevidísimas como la resección del esófago torácico ~anceroso, ? l.a
intervención por el mediastino anterior para extrae:' cuerpos extranos de la división de la traquea ó para intentar el curar los a~eun~1;r1as de la aorta.
To&lt;lo esto que he dicho podr~ ~ª!~cer una d1gresion, pero no l? ~s; porqu~ ~~~
lleva á esta condusión: á que la d1v1sion de las enfermedades en medica~ y .quuur
gicas es artificial, y que por tanto fr~cuentemente nos saldremos del limite trazado.
.
r · · bT ·
Supongamos que viene á este hospital un enfermo. con, 1~iasis 1 !ªr y c~m un
cálculo enclavado en el canal colédoco. iHacemos su d1agnostico1 E videntemente
ue procuraremos hacerlo, desde el momento que es ésta una e,nfermeda~ que reJ1ama los auxilios de la cirugía y q_ue no debemos ~e proc~der ~,operar, s1~0 cuan
do tengamos hecho el estudio y creamos conocer bien l~ Rituac10n del pa~iente.
Veamos otro caso: Un individuo es atacado 1e gr1pa; á con:::~?uenc1a de esta
infección viene una pleuresía interlobar que termma P.ºr s~purac1on y el absc?~º
se abre en los bronquios; queda _una caverna que no cicatriz~ Y. cuya su.Pnrac1~n
constante agota al enfermo. Abrir una vent~na en la pared torac1ca, canalizar, previa antisepsia de la cavidad, he ¡:¡,hí el cammo para que el enfe.r mo ~ure. Ahora
bien: tdiagnosticar posición, tamaño, etc., de una ~averna, no es mvad1r el teneno
de la medicina 1 iPuede el cirujano no hacerlo, s1 sabe que de esta manera podrá
socorrer á aquel paciente y darle la saludf
Podría multiplicar estos ejemplos porque no son rebuscados y hacer ver á us-

l

tedes que el cirujano no sólo tiene qué ocuparse del diagnóstico de las afecciones
llamadas quirúrgicas, sino de las médicas.
En el servicio tenemos en este momento tres enfermos con derrame de pecho
de origen traumático; es evidente que tenemos que diagnosticar su existencia precisando las condiciones de abundancia, naturaleza, etc.; bogaremos en plenas aguas
médicas.
Si mañana tenemos un caso de absceso de hígado, al hacer su diagnóstico, no
podemos menos que distinguirlo de las afecciones con que pueda confundirse.
· Así, pues, en muchísimos casos en ~ue el arte de operar tenga aplicación pa.ra curar afecciones viscerales nos veremos. obligados á salvar la valla artificial entre las afecciones médicas y las quirúrgicas.
Esto no quiere decir que siempre y constantemente nos ocuparemos de asuntos médicos, no; sería desconocer nuestro papel. Para facilitar la enseñanza se'di- viden las enfermedades de la manera referida,. y nosotros daremos la preferencia á
aquellos casos que concuerden más con la mira de los que hicieron el plan de estudios de la Escuela N. de Medicina; pero también es verdad, que siendo este el
último año de la práctica quirúrgica de ustedes, no podemos dejar de estudiar
aquellos casoR, si tenemos· la fortuna de que se presenten, en que podamos hacer
·
alguna intervención análoga á los mencionados.
Queda, pues, sentado que vamos á practicar el diagnóstico de las afecciones
quirúrgicas, pero que este diagnóstico algunas veces es médico porque no hay linea de separación bien marcada entre uno y otro. No vamos á seguir el viejo plan
de dejar que el alumno observe al enfermo como quiera y lo interrogue y lo examine del modo que le parezca, para hacer entonces una historia que el profesor critica, y para que éste ratifique ó rectifique lo que el alumno asentara; no; estudiaremos juntos al enfermo y cada fenómeno que vaya cayendo.bajo nuesfra observación, será valorado debidamente para que nos encamine al diagnóstico, sucediendo muchas veces que de la sola inspección del enfermo, hecha metódicamente se
llega al diagnóstico, no sirviendo el resto del examen más que para confirmarlo. Esta manera de trabajar nos educa para hacer dP.spués en la práctica profesional &lt;le un modo tácito los reconocimientos que en la cátedra se hacen en voz
alta. Esta manera de estudiar á los enfermos, permite á los alumnos el hábito de
hacer buenos interrogatorios, de no desviarse, sino procurar marchar por un sendero recto, de no ahogarse en el maremagnum de esos interrogatorios superabundantes, que después de concluídos dejan al alumno perplejo, sin poder aprovechar
los datos tan á menudo contradictorios que acaban de recoger; habitúan al alumno á ~irigir preguntas precisas á q_ue el enfermo deba contestar por un sí ó por un
no, evitando esas vagas como: loqué más siente ustedY ú otras por el estilo que dan
~argen á que el paciente despliegue su fantasía contando una infinidad de cosas
inconexas y que extravían al investigador. El examen del enfermo hecho en estas
condiciones, permite que el profesor comprenda la manera cómo el alumno lo hace; es preciso que no sólo se contente con afirmar ó negar si hay una región mate·
·
'
sino si el alumno percute debidamente.
.Así, pues, la primera parte de nuestro programa, es ejercitará ustedes en diagnosticar las afecciones quirúrgicas, la cumpliremos del modo indicado. Queda después al alumno la obligación de consignar el resultado de este estudio, tanto para
no perder la observación ae un enfermo, cuanto para que esos juicios se ¡:,uedan
comprobar por la intervención quirúrgica.
Debo adv~rtir que.yo no ~uedo enseñar á ustedes á diagnosticar, como no pued~ hacei-lo nadie: El d1agnós!i~o es un ~roducto de la observación y del raciocinio.
81 am?as operac10nes del espmtu han sido correctas, correcto será el diagnostico·
p~ro s1 la observación fué mala y raciocinamos sobre datos falsos será erróneo·
b_ien., ~i nuestro raciocinio aunque partiendo de hechos ciertos n¿ es un buen ~ac1ocm10, tampoco llegaremos á un resultado cierto. En tal virtud, cada diagnóstico es un problema en que pHra resolverlo tenemos necesidad de recoger por el in-

ó

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123

lo

Tenemos un gran surtido de ap¡u·atos, enseres é instrumentos: todo lo que necesita el médico· todo
necesario para el cuidado de los enfermos.
'

�124

LA ESCUELA DE MEDICINA.

terrogatorio y el examen, un conjunto de datos, y estos datos interpretados por
nosotros nos ·uevan á conocer la lesión. El problema no es uno matemático, es un
problema biológico, y por tanto mucho más complejo que aquél; el talento del médico y la educación de sus facultades, serán factores para llegar á un buen res?ltado. Se puede enseñar á poner un aparato do fractura de modo que resulte bien
hecho y que llene el objeto á que está destinado. Cuando las 0ondiciones en que se
debe hacer una cosa son siempre las mismas, se puede enseñará hacer esa cosa; pero cuando las condiciones son variables y en el caso lo son en exceso, no se puede
más que educar las facultades para que cuanJo llegue el caso se apliquen con acierto. Por eso la primera parte de nuestro programa se ha designado "Ejercicios de
diagnóstico de las afecciones quirúrgica"s."
.
.,
La segunda parte de la enseñanza: El modo de curarlas, exige tambien algunai,1 explicaciones.
En una clínica médica, hecho el diagnóstico de una afección, el profesor discutirá la indicación, y una vez :fijado que debe tomar un purgante ó digital, etc.,
.
no queda más que aplicar la medicina y observar su resultado
En una clínica quirúrgica no pasa ésto. Estudiado el enfermo y precisada la
indicación, hay necesidad de que el cirujano ponga por su mano el remedio. Si se
trata de una fractura de la diáfesis del fémur, y se decide que es conveniente hacer la extensión continua, debe de ponerse uno de los aparatos á propósito para que
ésta se realice. El alumno tiene que aprender á poner un aparato de esta especie.
Si un enfermo es estrecho de la uretra y se juzga necesario hacer la dilatación progresiva, el alumno, bajo la dirección del profesor ó de. su ayudante, debe colocar
la sonda. Un machacamiento d~ la pierna hace necesario amputar el muslo, el
alumno hará esta amputación. Se tendrá cuidado de que el trabajo que surja se
reparta entre todos equitativamente.
Estoy convencido de cuál es mi papel como profesor, no vengo ni á tratar de
dar lecciones brillantes que me acrediten de orador ni á ejecutar operaciones que
me acrediten ante ustedes de buen cirujano, no; mi papel es de maestro (no en el
sentido vanidoso de la palabra); enseñará ustedes lo poco que sé, darles armas para
la lucha del ejercicio profesional tan penoso y tan destructor de energías, procurar que sepan hacer los remedios quirúrgicos, porque estos remedios no se fabrican
por el farmacéutico, sino por la mano del cirujano. Tener armas de esta clase para luchar más tarde con la enfermedad, es no sólo tener éxito como médico, es no
sólo ganar el pan, sino tener una íntima satisfacción, es ser útil á sus semejantes
que es el más grande de los placeres que hay en el mundo.
Ustedes necesitan procurar aprenderá ser cimjanos; la vieja división que separaba á éstos de los médicos, no tiene razón de ser. Podrá suceder que en los grandes centros de población haya algunos que se especialicen, qm, sólo se ocupen de
enfermedades de ojos. de ginecología, de partos, de sólo hacer diagnósticos; pero
seguramente que la mayoría de ustedes van á ejercerá ciudades pequeñas, y allí,
lo sé por experiencia personal, van á tenee que entregarse á un ejercicio rudo en
que la cirugía toma amplia parte. 1.A la hora en que un sifilítico ó un tuberculoso se
asfixia por edema de la glotis lo dejan ustedes morir ó practican la traqueotomía1
¿Si un prostático tiene una retención de oeina y la uretra está infranqueable dejan
estallar la vejiga, lo que traerá la muerte, ó la puncionant iY al pleurítico que tiene un derrame de dos litros y que ya tiene lipotimias, lo dejan caee en síncope
mortal ó le practican la toracentesis ~ &amp;Y el tifoso en quien crean indicado una
infección intravenosa, y el diabético con organismo ácido que necesita que se introduzca en sus venas un líquido alcalino so pena del coma mortal, los dejan sin
esta operación salvadorat ¡Y la parturienta que al alumbrar ha tenido una desgarradura perineal hasta el recto, la dejan así, con riesgo de una infección mortal y
con la seguridad de que arrastrará una vida llena de penas~
Pero á más de que la cirugía se impone en el ejercicio profesioml, tiene su
práctica la ventaja de ser educadora del carácter del médico, lo habitúa á las de-

LA ESCUELA DE MEDICINA.

125

cisiones rápidas, á obrar pronto y enérgicamente, cosa que bien se necesita para la
aplicación de medicamentos, y cuando se adquieren estas cualidades y están templadas por nn espíritu juieioso y reflexivo, hacen al verdadero carácter médico.
.,
En la época presente podemos asegurar que la práctica profesional Rin el dominio de la cirugía, no es tal práctica profesional.
El médico no puede traer hilvanado al costado un cirujano que lo saque de
apuros constantemente, y las inyer.ciones subcutáneas, la de suero, las intravenosas, la toracentesis, la entubación laríngea, la sangría, la punción lumbar, etc.,
son operaciones todas de su práctica diaria.
Querer ejercer sin cirugía es una candidez, ó una falta de sentido moral; es
oponerse al progreso, es declararse vencido de antemano y dejarse arrollar; porque
el progreso es una avalancha que destruye lo que se opone á su paso.
Aprovechad mi con!-'ejo: aprovechad vuestro tiempo: haceos cirujanos: os h
da un hombre que ha recorrido el camino.

Discurso pronunciado por el Sr. Or. D. José Ramos,
Subdirector del Jnstituto Médico Nacional, en la sesión solemne inaugural
qne se efectnó el día 29 de Febrero de 1908, bajo la presidencia del Sr Lic. D. J us!-0 Sierra, Secretario tle Estado
y del Despacho ele I nstrucción Pública y Bell0s .A.rtes.

Seiior 8e~retario de Instrucciim Pública y Bellas Artes:
SeFí.or Director y Señores Profesores del Instituto Médico Nacional:
. . Grato á la par que honroso es para mí daros la más cordial bienvenida, Señor
Mmistro, cuando os veo por primera vez presidiendo los tra.bajos de este Instituto,
con v?estro vene~able y merecido carácter de al~o funcionario. Permitidme que
a_nuncie a!gunas i~eas acerca de esta Corporación, que ha pasado por Superior Decreto, de la ilustrada Secretaría de Fomento, á la no menos docta de hstru~ción Pública, .que es á vuestro digno cargo. Os ruego q\le me escuchéis con la
gemal benevolencia que os caraderiza y que ha estado siempre á la altura de vuestro personal valer.
Según las leyes. que rigen la evolución de los organismos sensibles los excitant~s exteriores, obr11ndo sobre los ser~s v vos, dan lugar á reacciones' variadas,
en v1rt:1d de las cuales la estructura º:gánica de aquéllos se modifira lentamente,
perf~ccion~ndose de un modo progresivo; a l'arecen entonces , ot ros órganos cuyo
func!onamiento .es des~er~ado por sus excitantes propios. Hegún esta maneea de
considerar las diferenc1ac1ones morfológic::is, es l;t función la causa determinante
de la for_mación de órganos nuevos.
Algo análogo á lo que acontece en la¡ escala de los seres sensible¡; se observa
tamb~én en los orga:nismos social~@. Un país que comienza á formarse,' tiene pocas
necesidades que satisfacer; á medida que avanza en su desarrollo nuevos excitantes estimulan su organismo hasta entonces elemental; si primero' se había 'preocnpado 11a.? a más que de la lucha por ·l a vida, hasta asegurarse nna existenci;i autónot1;~, t!ene que acfaptarse después al medio que le rodea, y tomar una forma de
eqmb brio estable en ~I necesario coMierto con las demás naciones, pues los estímulos nuevos. detenm~an otr~s neces,idades que ~s indispensable llenar.
E~ o~·gan.1smo s?c1~l, rud1ment~r~o en sus prime:os períodos, /\.penas bosquejado, casi sm d1ferenc1ac10nes morfolog1cas, se perfecc10na poco á poco en su estructura, que llega á ser más complicada.
Nuestro país ha presentado, como todos, estas diyersas fases en su evolnción .
Tra~ de lar~as y necesarias luchas, llegó á constituírse definitivamente cun existencia propia.
.
Rudimentario en sus comienzos, veía satisfechas á poca costa sus necesirlades
mtelectnales. Avanzando poco á poco en su desarrollo, necesitó después asimilar

�126

LA ESCUELA DE MEDICINA.

mayor suma de conocimientos, que le proporcionaban otros cuerpos sociales, más adelantados en su evolución. Al seguir en su marcha progresiva, tuvo que r~sponder
á nuev¡j,s reacciones; los órganos de asimilación, no bastaron ya; se necesitaba no
sólo recibir, era indispensable crear; mucho fué poder asimilar en los principios la
ciencia que ya elahorada, recibfa; má~ tarde, ha tenido que suministrar un contingente propio, no conformándose con el papel de simple receptor, sino asumiendo
el más elevado, de productor. Podemos decirlo, sin jactancia, en diversos ramos
del saber: México cont.rihuye ya, con sus trabajos, al avance de la ciencia internacional. Se puede decir que las nuevas reacciones han creado la necesidad de otros
órg1rnos, y que han surgido, w consonancia. centros intelectuales de índole variada, que desempeñan funciones productoras, indispensables·ya en la época actual de
nuestra evolución científica.
Entre estos centros de elaboración, se encuentra el Instituto Nédico Nacional,
cuyas producciones son muy dignas de tomarse en cuenta si se atiende, entre otras
causas, ·al objeto especial &lt;le sus estudios.
La munificencia de nuestro ilustrado Gobierno, que no escatima medios para
impulsar vigorosamente las cienéias y las letras, ha permitido que esta institución
camine sin tropiezo, desde el año de 1889 en que nació á la vida científica, durante la administración del inolvidable Secretario de Fomento,. Sr. Gral. D. Carlos
Pacheco, su ilustre y entusiasta fundador.
Muy sabias son, á no dudarlo, las ideas que i11spiraron l:;i, creación de este Ins·.
.
tituto.
El estuclio de la Flora y de la Fauna mexicanas, así como sus aplicaciones
útiles, las investigac1ones acnca de la Geografía módica de la RepúLlica y de la Climn,tología clel país, en sus relaciones con la medicina, son asuntos de vital interés;
desde cualquier punto de vist11 que se les considere.
Si bien es cierto que los principios científicos son universales, y que las leyes
de la naturaieza son las mismas en todo el mnn1lo, también es verdad que en cada
zona y en cacla país hay que estudiar especialmente las aplicaciones de dichas leyes, y la mflnera como se modifican las funciont&gt;s que de ellas dependen, en virtud
de las circunstancias peculiares á cada caso. Es evidente que las leyes más generales que rjgeu la materia, las leyes matemá~i.cas, como las de la gravitación universal, se verifican en todo su rigor no solo en los divernos puntos del planeta, sino en el Universo entero. Un cuerpo que cae libre de influencias ex:teriores, recorre espacios proporcionales á los cuadrados de los tiempos, y con velocidades proporcionales á esos tiempo!-; en todas las latitudes y en cualquiera altura, el seno
del ángulo de incidencia y el sen~ del ángulo de refracción, de un rayo luminoso,
que pasa por un medio diáfano á otro, se encuentran siempre en proporción constante para los mismos meclios; en todos los sistemas conocidos, los cuerpos se atraen
en razón compuesta de las masas, é inversa del cuadrado de las distancias; así como estas leyes, todas las relativas al cálculo se efectúan invariablemente·y án modificación alguna en el mundo entero. Por tal razón, nuestros conocimie11tos han
logrado una gener:dización tanto mayor, cuanto más grande ha sido la aplicación
de las matemáticas á sus especulaciones. Las ciencias natu'rales distan mucho de
encontrar una aplicación tan ahsoluta; los fenómenos de que se ocnpan, son demasiado complexos, 1&gt;nes siempre depe·nden de pluralidad de causas; los factores qne
las modifican son tan variados, que es indispensable considerar dichos fenómenos
~e.una ma1:er~ concreta, en cada caso, pues su estudio abstracto por más que sea
~t1l y a,u~ md1sp.e?sable, en el .tn~r~no puramente científico, n.o o{rt&gt;ce en la práctica la_ misma utilidad. Los prmc1p10s fnrnlamentalbs de la lnología, pueden ser
enunciados &lt;le un modo general, pero es necesario también, estudiar sus aplicaciones especiales, en los múltiples hechos que sr presentan á la observación. Las leyes que presiden á la respiración ó á lá hematosis, por ejemplo, pueden ser consideradas en globo, pero como hay tantas circunstancias que hacen variar en sus

LA ESCUELA DE MEDICINA

127

modalidades aquelfas fun~iones, es conveniente estudiar sus pormenores en cada
lugar, si se des~a obtener verdadero provecho.
En una palabra, si de los estudios verificados en ciertas circunstancias, se obtienen determinadfls conclusiones y después se pretende extender las diferencias
obtenidas á otras circunstancias diferentes, se comete un sofisma de generalización, origen de graves errores científicos y de funestos rrsultados prácticos.
Conforme á la conocida ley sobre la :,daptación á los medios, los seres organizados sufren tr.q,nsformaciones numerosas, c~ependientes de las condiciones en
que vive, ; y si el organismo sano se presenta bajo aspectos desemejantes, según
los casos, son mayorE:s aún las diferencias que ofrecfl en estado patológico, cuando
varían los medios en que se encuentra colocado.
Las diferentes razas, los diversos países, y a.un las &lt;listintas localiclades de
cada país, tienen su patología. propia, que debe ser estudiada especialmente- la misma afección morbosa, ofrece en ocasiones grandes diferencia.s, según los 'lugares
en que se se observa, lo que se clebe á condiciones múltiples. Al modificarse la sistematología, la forma clínica, la marcha y el pronóstico de las entidades nosológicas, varía también el método terapéutico, que debe emplearse, así como varían los
medios naturales que cada comarca ofrece para el tratamiento de las enfermedades. Por esto se impone la obligación ineludible d~ observar detenidamente en cada lugar, su patología propia, la distribución de las enfermedades, y los r~cursos
terapéuticos de que se dispone.
Para llenar esta necesidad, en nuestra patria, han sido creados di versos establecimientos, e!:tre ell.os el Institut? Médico Nacional; nuestro superior Gobierno, con la elevacion de ideas que le sirve de guía en todos sus actos fundó este
Instit~to cuya organización especial le ha permitido emprPnder trabajos netamen'
te nacionales y que llevan un marcado sello de originalidad.
~a ?iología en s.us diversos r~mos, es considerada, y con razón, como una de
las ciencias que despiertan mayor mterés, ora en sus especulaciones teóricas ora
en s.us frecuentes aplicaciones prácticas. Muchos sabios consagran sus desveÍos á
tan 1mporta~te ramo del saber, y han especificado cuidadosamente losmétodosapli;ables ;:i.l estud10 de la. estructura de los seres ,ivos, de su clasificación y de sus funciones; el velo que ~ncubría los fenómenos vitales al parecer misteriosos é impenetra?les, sehadesc~mdoen parte, Y_ las leye~admirablesquerigen la existencia, comienzan
a ,semos conoc1d~s; se. h.a podido reum~· en grupos naturales á los organismos, fundandose en sus d1sposic10nes morfológicas, que han llegado á ser determinadas con
precisión. ~a ?iotaxia p_reoc~pa con justicia á los hombres de saber, pues constitu7e una ciencia de clasificac1ó?,, q~e ha llegado á un alto grado de perfeccionamiento; sobre ella reposa la Histona Natural, ci1ltivada con tanto esmero en los
países má~ á?elantaclos. ~l Instituto Médico Nacional, concediendo grandísima
il!lportanc1a a ~st.a matena, le ha consagrado una parte no pequeña de sus estudios. El conocimiento de nuestra flora, es del más alto interés· en la vasta extensión de nuestro t~rr~torio, que por ~u posición geográfica y por' sus di versar altitudes cuenta con distmtos chmas_, viven y se. multiplican incontables especies vegetales, que sorprenden por ~u mmensa vanedad, y que apenas .se concibe, cómo
pueden desarrol_Jarsb en el ~1smo país. Podemos ver en _prodigioso número desde
j 'S pl~ntas ~ropicales, que viven en nuestras tierrns calientes, hasta. las propias de
10s pa1ses fnos, que crecen en las regiones elevadas· encontrándose distribuídos los
géneros y las especies, según las condiciones reque~i&lt;las para su existencia· así el
esbelto .Y elegan~e palmero, c~mo las poéticas musáceas, &lt;1e ahcho fol lage y' frutos
aromáticos; lo mismo las sacarinas cañas, dulces y flexibles, que las bellas gramíneas
de las zonas templadas, "cuyos campos formán en primavera un mar sin límites,
verde como la esperanza, y en el estío, un mar doraclo como la abundancia·" ora
las magníficas plantas gosi~inas de cándidos y p~eciaclos copos, ora las maj~stuosas y á v~ces seculares comferas, que lanzan al melo sus arrogantes y siempre verd¡is ramaJes; en una palabra, el más portentoso conjunto de innúmeros seres ve-

�128

LA ESCUELA DE MEDICINA.

getales, se ofrece en nuestro país, á la contemplación del naturalista brindando
con prodigaliéla&lt;l, sus codiciables productos: materias nutritivas ó de importante
aplicación industrial; exquisitos y abundantes frutos; valiosas substancias medicinales; bellas y fragantes flores, ricas en apreciadas esencias; sólidas y preciosas
maderas y también activísimos venenos. Este Instituto, siguiendo sus tendencias,
se ha ocupado con fruto de la clasificación de nuestra rica flora, y de i-us variadas
y útiles aplicaciones; no se ha limitado al estudio terapéutico de las plantas, ha
extendido también sus investigaciones al análisis de otras producciones vegetales,
que se aprovechan en diferentes usos. Así han salido de sus laboratorios diversos
trabajos sobro ár~oles huleros¡ fibras téxtiles, productos vegetales alimenticios, y
· sobre otras materias de interés. Para dar una idea, de lo que se ha hecho
hasta ahora, bastaría decir, que en los herLarios del establecimiento hay clasificadas hasta ahora cerca &lt;le 7,000 especiei-, habiPndo 12,000 plantas en estudio que
han sido referidas á sus reRpectivos géneros, faltando determinar sus caracteres
específicos, para tener una clasificación completa de ellas; es muy proba.ble que
muchos de los 12,000 vegetales en estudio, se. encuentren comprendidos entre fos
que han sido clasifica.dos ya con pre('.isión. Parece inútil insistir, en el grande interés científico _que ofrecen estas labores, así como en su utilidad práctica, puesto
que entre tan crecido número de especies, es probable que muchas encuentren aplicaciones de distinto género que irán t&gt;Íendo conocidas, á medida que se avance en
su estudio. Debe agregarse que se han terminado 3 volúmenes del "Registro de
plantas," con sus fotografías, Ru sinonimia y otros datos importantes para la his·
toria natural de cada especie registrada.
No menos importantes son los trab.ajos que se llevan á cabo en el labora.torio
de química; la extracción &lt;le los principios activos que contienen las plantas previamente estudiada en la sección de botánica, y el análisis de esos principios, constituyen un preliminar indispem:able para determinar la acción que ejercen en los
animales y en el hombre; en el mismo laboratorio, son sometidos á un minucioso
examen los productos orgánicos de los seres vivos que se han sujetado á la experimentación. La química es, á no dudarlo, un auxiliar indispensable de la biología. Ha dejado ya de ser la falsa ciencia oculta é imaginaria que sólo se revelaba
en las misteriosas retortas del alquimista, y que en pos de vanas quimeras, trataba de trasformar en oro otras fubstancias. La piedra filosofal no nos preocupa, en
una época en que la verdadera ciencia derrama en abundancia sus fulgores. Los
Lavoii;:sier, Póestley, Cavendisch, Berthelot, Río de la Loza y Curie, estudiando
"las reacciones moleculares de los cuerpos, las circunstancias en que se verifican
y las leyes que las rigen," han colocado á la química en el ra.ngo científico más alto. La biología, aprovechánclose de tan innegables progresos, ha sometido á un riguroso examen los admirables fenómenos que tienen por teatro, ese laboratorio
sorprendente, llamado organismo; las leyes químicas nos han aclarado muchos arcanos de los seres vivos, que habían parecido incomprensibles, y se ha podido á
veces reproducir in vitro, lo que pasa en la intimidad de los tejidos; se han sorprendido muchos secretos, relacionados con los incesantes y maravillosos cambios,
que constituyen la vida en sus múltiples manifestaciones y hay poderosos motivos
para creer que otros muchoi; puntos, aún obscuros, serán á su vez esclarecidos.
. E~ la Sección de Química de .este Instituto, ha pasado lo mismo que en la de
H1s~or1a. Natnral; no se han reducido sus. pesquisas, á los puntos relacionados exclusivamente con la terapéutica y con la biología; se ha preocupado tambíén de
otros asuntos, y ensanchando sus límites, ha estudiado numerosas muestras de
tierras de labor, de abonos y de substancias que no siendo aplicables á la medicina,
ofrecen grande interés para la industria y para la agricultura.
Muchas de estas labores se han emprendido por la iniciativa de la Secretaría
de Fomento.
. Los trabajos que se pr~ctican en. la Sección ~e Fisiología experimental, revisten por su naturaleza misma, un mtArés de primer orden. Desde que la expe-

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

129

rimentación ha tomado en las ciencias biológicas un lugar definitivo como medio
de investigación, los progresos se han reafü1ado uno tras de otro, y los descubrimientos se han sucedido de un modo prodigil.\so. Pasó ya la época en que las funciones orgánicas, eran teóricamente tratadas en las aulas y sometidas á un criterio metafísico, que conducía á las más extrañas conclusiones; el estudio de lo~ fenómenos funcionales, se confundía lastimosamente con cuestiones abstractas de
naturaleza muy diferentes, de donde resultaba un verdadero caos plagado de ideas
contradictorias. U na sana inducción ha reemplazado las vanas lucubraciones de otros
tiempos; la observación y la experimentación, juiciosamente interpretadas, han substituído á la2 interminables series silogísticas con premisas ideales ó arbitrarias.
La función es juzgada en el dominio de la lógica y ya no se ve en la acción del
medicamento, algo de sobrenatural y misterioso.
El laboratorio de fisiología, con sus aparatos, planchas y sujetos en experiencia, es un grandioso libro que nos ofrece en sus brillantes páginas, manantiales inagotables de enseñanza. Los animales sujetos al estudios, y .á los que se procura
atenuar los dolores inherentes á la experimentac1ón, son á veces víctimas sacrificadas, no ante los altares de deidad sangrienta, sino en aras del bien y de la verdad; en sus entraña.s palpitantes, en sus intrincados filamentos nerviosos, en sus
tortuosas redes vasculares, y en sus heterogéneos humores, sujetos á variados experimentos, se sorprenden en ocasiones los admirables secretos de la vida. No pocas veces, por desgracia, al experimentar sobre los aparatos y los tejidos, á fin de
esclarecer los fenómenos vitales, éstos son destruídos por los estragos de la experimentaci?n, subsistiendo la duda acerca de los hechos que se trataba de esclarec~r y realizándose enton~es el filosófico pensamiento, que encierra el conocido dístico:
"En poursuivant la vie dan les etres que nous dissequons.
"Nos le perdons a l'instant ou nous la saisissons."
Se tiene luego la fortuna de poder determinar la función de los órganos sin
que la vida del ser en experiencia se escape, por el hecho de la vivisección. Día
por dí~ se ejecutan en el laboratorio de este Instituto, experimentos fisiológicos,
encammados, principalmente; á determinar la acción de diversas substancias, en
el organismo de los animales, y no pocas veces se obtienen resultados de positivo
interés.
El sacrificio de los Sl'res que sufren ó sucumben en el anfiteatro, dista mucho
de ser estéril. No sería de recomendarse una práctica que impone los ·dolores y aun
l~ muerte á los organismos sensibles, con el único fin de satisfacer una curiosidad
cie~tífica. El objeto de estas severas investigaciones es muy noble, puestp que tiende a busc~r un consuelo para la humanidád que sufre.
Rest1tuír la salnd, prolongar la existencia, ó suavizar cuando menos los dolores~ he aquí lo que cual fin supremo propónese la medicina; para alcanzar tan altru;st~s res~1ltados, se debe recurrir al auxilio de muchas ciencias, sin cuya ayuda
seria imposible dar un solo paso por una senda que se halla sembrada de dificultades.
Cu~ndo la ;Historia .Natural ha Jado á conocer los caracteres de una e&amp;pecie, y
la quí,.mca ha aislado los principios que contiene, determinando al mismo tiempo
su. co~posic.ión, los experimentos fisiológicos señalan cuál es la acción que aquellos
p~·mc1pios eJercen sobre el organismo animal, precisando su mayor ó menor actividad•
. Ya en posesión de .todos estos datos, el clínico puede emprender sus investiga.~10~es sobre el ?rgamsmo humano, que está bajo la influencia de un estado pa.tologico. La. Sección de Terapéutica comienza entonces sus difíciles tareas. No es
r~ro que el vulgo co_nceda propiedades curativas ó tal ó cual especie vegetal, refi.
riendo algunas o~as10nes, maravillas acerca de su acción terapéutica. En muchos
casos la 1:,ubstanc1a tan eficazmente recomendada resulta inerte ó aún nociva· pero otras veces hay cierto fondo de verda.d en l~s aserciones de los profano~; el

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17

�131

LA EsouELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA,

hombre de saber no debe desprecia.r por sistem.a _las apreci~ciones populares, pues
la. experiencia enseña que las propiedades med1cma~es de d1V.erso.s productos, h~n
sido conocidas en algunos casos por personas extranas á la mencia, antes de serlo
.
. ,
.
.
por los facultativos.
~o de otro modo el gemo observador de Hipocrates, conqmst6 para laterapéutica numerosos datos de positivo mérito; examinando l~s exvoto~ que ,l~s pacientes agraciados, depositaban en los templos de .Esculap10; el sabio me~hco de
Cos, tomaba nota de los medicamentos, que ~l deci~· ~e los enfermos, h~bian determinado su curación; ensayando esos remedios, Hipocrates los e~contro,algunas
veces eficaces, y perfeccionando su empleo, él mismo los recomendo despues en sus

ranzas de que algún día llegarán á su término tan importantes trabajos, no exentos de &lt;lificultadeR.
Por la anterior reseña viénese en conocimiento de la naturaleza de las labores que ha emprendido est¡ Corporación, a~í como de sus aplicaciones prác~icas.
Son en verdad muy loables sus tendencias Y. muy ~tiles los fines que. pers1.gue.
Justo es decir, que la fe inquebrantable de su d1gno Dnector, su labor10s1dad .eJemplar y su decidido amor á la ciencia, han contribuído de poo.eroso modo al éx1.to alcanzado, como lo prueban los trece volúmenes del prriódico, órgano del Instituto,
que sintetir.an los trabajos de e~te útil centro de actividad intelectual.
También debe añadirse que han tenido activa parte en los adelantos, los esfuerzos del ~electo cuerpo de profesores y auxiliares que trabaja con el entendido
jefe del establecimiento; ese grupo escogido de obreros científicos, con una modestia que lo honra y con una perseverancia que lo enaltece, no ha cesado de laborar
activamente, para lograr el objeto anhelado.
Señor Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes: vuestra respetable
presencia en esta sesión, ~ervirá (~e noble estimulo; conocedor do vuestras avanzadas miras y de vuestro amor á los altos estudios, como á todo lo que redunda en
bien de la patria y del saber, el Instituto Médico Nacional, espera mucho de vuestra ilustrada cuanto poderosa protección y se propone seguir trabajando con ahinco, así para el progreRo de la ciencia, como para contribuír en su esfera, al prestigio de vuestrn sabia gestión administrntiva.

130

:c~

tratados.
·
lI ·
M'd'
Fundándose en estos hechos de autenticidad reconocida, e ns~ituto e
estudia no sólo los principios á los que oientífi.camente s.e ~uede ~sigr:_ar á prwri
alguna virtud terapéutica, sino.~ambié~ ~quéllos que con ms1stencia senala el vul.
,
.
go comó dotados de alguna acc1on ~ed1~m.al.
Arduo es, á no dudarlo, el estu~10 chmco ~el ~ed1camen~o; ado~as ~e los profundos conocimientos que se necesitan en la ciencrn nosológica, es md1spensable
poseerá fondo los principios de la inducci~n;, el que no s.abe observar serenamente, se expone á .cometer. serios errores; el, ~JeJO y generah~ad? sofisma J!OSt h~c ergo propter hoc, t10nde á imponerse al espmtu . del observador ~esprevemdo, siendo
lo más fácil atribuír á la acción de un remed1? lo que no e~ smo el r?sultad~ natural de la evolución de la enfermedad, ó de mesperadas cucunstancias extrrnsecas· 11onocer todas ó cada una de las condiciones complexas en que se encuentra el
org'a~isno enfe.rmo, antes Y. desp~1és de. la introducción _de un me~~camento, es s1;1mamente difícil y á veces imposible; antes de llegar á la deducmon, es nece~a~10
aplicar diversos métodos inductivos, siendo muy útil en t.ales casos el de. variaciones concomitantes. Se necesita mucho tiempo, ten~z estud10 y gran sa~ac1dao. para
llegar á conclusiones positivas, si~ndo forzoso vanar en cuanto sea posible, las con.
.
diciones en que se coloca á los suJetos observados.
Este Establecimiento, en los dieciocho años que lleva de existencia, y tras de
prolijas y concienzudas observacioneE&lt;, ha podido auII)entar el caudal de lo~ conocimientos terapéuticos con todos los datos que constan en los cuatro volumenes
. .
.,
sobre Materia Médica, que ha publicado. hasta estos días. . ,
Para completar sus labores, el Instituto se ocupa tambien de l~ ~1stnbuc10n
geográfica de las enfermedades en nuestro país. Abarcando la Repubhca una extensión considerable de terreno, que se extiende de las costas del Gol~o á las del
Pacífico· contando en su vasto territorio con lugares de distintas presiones ?arométrica~ y de diferentEis temperaturas, es fácil comprender que son muy vanadas
las afecciones que reinan endémicamente en sus diversas comarcas.
Lo mismo la fiebre amarilla que durante siglos asolara las extensas costas del
Golfo, cuanto el temido paludismo que ejerce sus estragos en las regiones dot.adas
de clima tropical; así la mortífera tuberculosis que arrebata numerosas víctimas
en los lugares bajos sobre todo, como la repugnante lepra que se ceba en algu~1os
de nuestros Estados; de igual suerte el terrible tabardillo, ensañándose especialmerite en la Mesa Central, que el repulsivo mal del pinto, común en ciertas localidades· todas estas terribles plagas que la ciencia persigue sin cuartel, en nombre
de la h~manidad, encuéntranse esparcidas en dist~ntos focos, acibarando la. v ida
de los habitantes, y acortándoles unas veces ó haciéndoles, cuando menos, triste y
achacosa la existencia.
No puede ocultarse el grande interés que reviste l~ determinación .P~·~cisa de
las zonas en donde se presentan esos flagelos; es necesario conocer la posic10n o-1xacta del enemigo, para poder combatirlo efi.car,mente y para impedir su difusión. .
Los estudios que emprende en este Instituto, la Sección de Geografía y Climatología médicas, tienen por objeto satisfacer ~sa necesidad, y puede asegurarse
que es mucho lo que se ha avanz~do ya en ese sentido, habiendo fundadas espeSanatorio Quir1irgico del Dr. H. Gutiérrez, 2~ Cnlle Ancha núm. 1,419. Teléfono núm. t ,33ó.
Cirugia general, Cirugía de señoras, Cirugía de niños, curación de heridas, tnumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Recámaras de primera clase $5.00 diarios y de segunda $3.00.

Revista Científica.
.Tratamiento de la lepra por la lepl'olina.

ción. La inyección se hace en los músculos &lt;le las nalgas ó deltoidianos, y el
contenido de la jeringa se empuja lentamente.

El tratamiento de la lepra por las inyeccion es de leprolina, tratamiento instituído por Rost, nos parece el medio más
eficaz para combatir esta enfermedad,
tan graYe, que los casos de curación citados excepcionalmente son discutirlos por
ciertos autores ó considerados como de
largas remisiones. Este tratamiento está
basado sobre la producción de antitoxina
por el organismo, infectado á conseruencia de inyeciones de filtrat de culturas
leprosas. Sus resultados son tanto más
estimulantes cuanto que se ponen al mal
éxito casi constante y á los numerosos
inconvenientes de los otros tratamientos
de la lepra. Este estudio ha sido hecho
según los trabajos de Rost y según nuestras investigaciones personales empezadas en el Extremo-Oirente, y perseguídas en. el Hospital de San Luis desde hace vanos meses.
Las contraindicaciones del tratamiento por la leprolina son los ataques febrile!l, el estado caquéctico, la albuminuria
y la asociación de tuberculosis.
Se inyrctan cada vez de diez á doce
centímetros cúbicos. El frasco 110 debe
abrirse antes del momento de la inyec-

La inyección es algunas veces dolorosa, si se hace en el brazo, el enfermo
deberá llevar un cabestrillo; y si la inyección se hace en la nalga, se aconsejará al enfermo que quede en la cama tres
días. Por lo demás y por medida general, se hará bien en retener al enfermo
en la cama durante todo el tiempo que
tenga fiebre.
La víspera de la inyección, Rost administra un purgante salino. Después de
la inyección se toma la temperatura cada tres horas y se pone al enfermo á dieta severa. Según la rapidez de la mejoría después de la inyección y según el
estado general del enfermo, se hace una
nueva inyección de siete á catorce días
después de la primera. La regla es hacer
una cada ocho ó diez días.
La reacción producida por la inyección
es muy marcada y se revela algunas horas después de la picadura. El efe3to varía según los enfermos y frecuentemente
en el mismo enfermo, y est.a variación
en la acción de la leprolina no parace debida á una diferencia de composición de
la toxina, sino al estado del enfermo en
el momento de la inyección, puesto que

�132

LA

ESCUELA DE MEDICINA.

la misma leprolina, obtenida con la mis- pueclen ser menos espaciada~; en ~dulto~
ma cultura de bacilos, produce resultados vigorosos se les hace cnda siete chas. S1
muy diferentes en el mismo enfermo en no existe reaccción, se las puede renov11,r
diferentes momentos.
á los tres ó cuatro dfas de intervalo."
Los primeros signos de reacción son la Si se siguen estas reglas, el tratamienrojez y la tumefacción de los nódulos y to es de una inocuidad absoluta; la reacmanchas anestésicas con sensación de ción general y local no tiene más que incalor local; al mismo tiempo se produce convenientes pasajeros, y el enfermo se
un movimiento febril con temperatura de siente tan mejorado que él mismo reclatreinta y ocho á treinta y nueve grados, ma nuevas inyecciones. La mejoría es
acompañado de una aceleración del pul- rápida y se prolonga á veces mucho tiemso y de la respiración. La temperatura po después de haber cesado el tratacae generalmente al tercer día. Con la miento.
L~ eficacia del tratamiento por la lt:caída de- la temperatura, el pulso y la respiración vuelven á ser normales; la turne- prolina. ha sido tanto más sensible en
facción, la rojez y la sensación de calor nuestros enfermos personales, cuanto. que
de los leprosos desaparecen; la semación habían sido cuidados durante muchotiemdeentorpecimiento y pesadez clelosmiem- po por las c;ápsulas de aceite de chaulbros, disminuye. Nos ha llamado la aten- moogra ó de ácido ginocárdico, tratación el aumento sensible en todos de la miento que no procuraba ninguna mejofuerza y de la animación, la diminución ría durable y era en general mal sopory después la desaparición de la lasitud ta.do por el estómago.
constantes de que los leprosos se quejan.
Al tratamiento por la leprolina, Rost
Los dolores desaparecen. Las úlceras que añade el tratamiento por hipercloruratenían mal aspecto y resistían hasta en- ción: cura clorurada, unciones cloruratonces á todos los tratamientos, tienden das, baños salados, régimen alimenticio
á cicatrizarse. La secreción sudoral pue- hiperclorurado y administración de sal al
de restablecerse. Frecuentemente se no interior, á la dosis de treinta gramos por
ta una mejoría considerable de las re- día.
''Rost da fricciones sobre los lepromas
tracciones musculares y tendinosas de
los dedos. Los lepromas nodulares se de- con un ungüento compuesto de partes
bilitan y las manchas rojas palidecen. iguales de sal y de vaselina. Se snspenAlgunas veces el retorno de la sensibili- den estas aplicaciones locales durante alelad tiene lugar el segundo día oespués gunos días si causan alguna irritación.
de la inyección. En el punto de la inyec- Se las puede reemplazar por baños salicíón puede quedar una 'tumefacción do- nos.
lorosa que desaparece habitualmente á los
''Una experiencia interesante ha sido
pocos días.
hecha por el teniente Hirsch, ele PortComo hemos indicado ya, se deben re- Blair. Ha observado una mejoría en el
petir las inyecciones cada ocho ó diez estado de los leprosos con el solo tratadías y hacerla cada vez de diez centím&lt;~- miento clorurado sin inyección de leprotros cúbicos; pero esta regla no es abso- lina. Pero esta mejoría no es comparaluta. Es preciso guiarse por las reaccio- ble á la producida por la leprolina."
nes · del enferm0 &lt;lespués de la última El tratamiento por ht leprolina queda
inyección. Se debe aumentar ó dismi- siendo pues, el más importante."
nuír la dosis según la intensidad de la El tratamiento clorurado está basado
reacción febril. Rost da más de cliez cen- sobre consideraciones etiológicas del matímetros cúbicos si la fiebre no pasa de yor interés. El bacilo de Hansen no cretreinta y ocho grados, encontrando con- ce eu los medios salados y no vegeta sino
v,miente esta práctica., porque ha "ob- en los medios especiales de Rost que son
servado que la mejoría depende siempre declornrados. La climinución de la sal
de la intensidad de la reacción febril.
en el organismo favorece el crecimiento
"Algunos días son siempre necesarios del bacilo de Ha.usen: el cadáver de los
para permitir al enfermo l'eponerse de la leprosos contiene, en sus diversos tejido~,
fiebre de reacción, pero las inyecciones menos sal que normalmente. Este baci-

LA

EsouELA DE MEDICINA.

133

dorsal Si la anestesia no se remonta
bastante arriba, se hace la inversión más
ó menos completa; si se remonta clemasiaclo á prisa, se inclina al sujeto en- sentido opuesto, con los pies bajos, la cabeza elevada y la anestesia se detiene
aproximadamente don&lt;le es necesario.
Otras con&lt;liciones hacen también variar el limite superior de la anestesia.
Así, cuando más líquido céfalo- raquídeo
se toma con la jeringa, más aniba se exLos métodos de Bier tal 1·01110 se emplenn ar.· tiende la anestesia; por el contrario, cuan tualmeute en las clinicns de Bonn, por el noc· to menos líqniclo se saca, mfls profon&lt;la
tor Hené I e Fort.
es la anestesia.
Según los casos la inyección se hace
Pocos métodos quirúrgicos han llamamái,
ó menos altl.l. Me ha sorprendido verdo la atención del público médico tanto
la
practicar
alguna vez en la parte supecomo los métoclos de Bier. La técnica y
de
la
columna
vertebral, pero el esrior
los resultados han sido estudiados y aprepacio
dorso-lumbar
se utiliza excepciociados en innumerables artículos, sin que
nalmente.
Todo
depende
dPl sujeto y de
se hayan establecido aún conclusiones
la
intervención
que
se
quiere
realizar.
definitivas. No tengo la intención de haba
renunciado
á
las
anestesias
totaBier
cer un estudio general &lt;le estos métodos,
vía
lumbar.
Apenas
si
se
pasa
les
por
pero sí referir brevemente cosas que he
1
del
ombligo,
y
he
visto
á
K
lapp
hacer
visto ha poco. No he encontrado en Bonn
al Prof. Bier mismo, pero sí su clínica, ::ma pilorectomía bajo la narcosis con el
sus ayudantes, sus alumnos y su suplen- éter.
te y colaborador K lapp, á cuya amabili- Es indiscutible que las anestesias son
excrlentes. En un desgraciado muchadad debo el presentar alguna~ notas.
cho de quince años, atacado de osteosar1.-LA ANESTESIA LUMBAR.
coma de la rodilb, K lapp ha practicado,
La, anestesia lumbar es todavín. muy con la anestesia lumbar, la desarticulapracticada en Bonn. Actualmente las in- ción &amp; la cadera por Pl procedimiento de
yecciones se hacen con la tropococaína. Esmarch. Apenas si hizo una mueca al
La dosis máxima es de 5 cPntigramos.
hacer la resección &lt;le! ciático. y men os
Colocada la aguja en buen sitio, en de un minuto clespués, el enfermo, un
cuanto se escapan las primeras gotas de poco pálido, se reía, hablando con un ayulíquido se adaptb. la jeringa que contie- dante. Pero como me hacían notar dM
ne el anestésico. La disolución del anes- colegas ginebrinos, testigos &lt;le la escena,
tésico se verifica así en el cuerpo de la se trataba de un alemán; nuestros comjeringa y en el líquido céfalo-raquidia- patriotas, más impresionables, más nerno mismo que es reinyectado.
viosos, no soportarían seguramente con
Este procedimiento no es nuevo, y yo, la misma indiferencia mutilaciones seen 1902, he tenido ocasión de verlo em- mejantes. Este enfermo no tn" pareció
plear en Lemberg tGalitzia), por el pro- sufrir más que un ligero shoclc. No insisfesor Rynygier, que lo tomó de uno &lt;le to sobre este método, conocido ele to&lt;lm,,
sus ayudantes Koslowicz. P or otra par- y qne comienza á ser suficiPntP.mente juzte, refiero lo que he visto sin buscar los gado hoy.
or1genes ó la ª?tigüedad de los procediíI-MÉTODO DEL CALENTAMIENTO
mientos.
ARTICULAR.
_Asi, pues, reinyectada la solución comienza la anestesia. En seguida un ayuDiré pocas paJabras sobre el método
dante explora los reflejos y la sensibili- antiguo del calentamieuto urticular, red:t,d, Inmec!iatamente de hecha la inyec- ju vrneci&lt;lo por BiN.
c10n, el snJeto es colocado en decúbito
Todos los días se presentan cierto nlÍmero de individuos en la clínica de Bonn
1 Existen otros métodos de Bier.

lo se localiza sobre to&lt;lo en la piel y en
los nervios porque, según Rost, estos tejidos están menos clorurados que las otras
partes del organismo. E l régimen hipoclorurado de ciertas razas favorece, según él, el desarrollo del bacilo inoculacto
por la piel y por lal'&gt; mucosas y llevado
por los vestidos, donde Yive en saprofito.
Gracias á este terreno especial, el bacilo
prolifera.

�134

LA ~SOUELA DE MEDICINA,

135

LA ESCUELA DE MEDICINA.

á calentar sus artritis. El aire caliente do que se reanude fa circulación. Esto es,
penetra en las cajas de madera, en don· sobre todo, necesario para las afecciones
de la parte á calentar se mantiene aisla- agudas.
Las ventosas son conocidas. Debeyre
da de los bordes de la caja por hojas de
algodón ó de fieltro. El calor es suminis- os las ha presentado en la última sesión
trado por un mechero de Bunseu coloca- y los catálogos de los fabricantes, el de
do debajo de un embudo invertido. El Mathieu en Francia, muestr~n la~ difeembudo se continúa con un tubo que pe- rentes variedades. Las ·hay que son vernetra en la caja, pero la continuidad de &lt;laderos aparatos de ocasión. Así, para
este tubo-chimenea está interrumpida en la mano, se utiliza un simple depósito-launa parte de su trayecto. Frente de la vador de vidrio. La abertura inferior,
abertura, por la que el tubo que conduce provista de un tubo de cauchú, sirve pael aire caliente, penetra en la caja una ra la aspiración; la superior, por fa. cual
chapa de madera interrumpe la corriente se introduce la mano, está provista igualy la impit1e llegar directamente á la piel. mente de cauchú, que se sujeta al anteUn termómetro colocado en la caja indi- hrazo por medio de una venda elástic:i.
ca la temperatura.
poco apretada, destinada no á proclue r
Al principio el sujeto tolera cincuen- el éxtasis, sino á impedir la entrada ele
ta y sesenta grados, pero traspasa rápi- aire en el tubo.·
La aspiración se hace por medio de
clamente estas cifras para llegará aleanzar ciento veinte ó ciento treinta grados. peras de cauchú para las ventosas peLas sesiones son de una hora.
queñas y éstas llevan consigo su pera asAlgunas modificaciones en este senci- piradora; para las ventosas grandes, pallo aparatopermitenefoalentamientodo1;- ralas que, por ejemplo, se utilizan para
sal para la escoliosis y aun la asociación la mano y el pecho, se utiliza una bomde los movimientos mecánicos y del ca- ba de aire análoga á las bombas de bicicleta ó á la del aparato de Potain.
lentamiento.
U na de las condiciones necesarias paIIL-EL ÉXTASIS.
1·a la buena aplicación del método es no
El éxtasis de Bier ( .Biers'chen staung), provocar dolor. Es preciso interrogar al
eR, indiscutiblemente, el más interesante enfermo, y si el aparato es doloroso, es
necesario modificar la aplicación. Por
de los métodos del profesor de Bonn.
El éxtasis venoso se realiza de dos ma- otra parte, debe provocarse un éxtasis
suficiente, y esto da lugar, alguna vez,
neras: con la venda y con la ventosa.
La venda de Bier es de cauchú muy sobre todo en las afecciones agudas, á
delgado. Se aplica de un modo diferente tanteos bastante prolongados. Así, por
en las afeccciones agudas y en las afec- ejemplo, la aspiración hecha con una
ventosa con motivo de un absceso de la
ciones crónicas ó tuberculosas.
debfl suspenderse en cuanto el
mama,
En las afecciones agudas debe estar
aplicada de veinte á veintidós horas al enfermo se queja; es preciso dejar endía, aunque sea al nivel del cuello, para trar un poco de aire y después apretar
las mastoiditis, por ejemplo. Para el cue- con los dedos el tubo. Asimismo una pello se utilizan pequeñas vendas estrechas queña ventosa para un absceso superfide un ce11tímetro y medio aproximada- cial, puede tener que ser aplicada cuatro
mente, de tejido de cauchú con corche- ó cinco veces antes que se encuentre el
tes. Para las afacciones crónicas ó las tu- grado preciso de vacío necesario y, á la
berculosas, la venda no se aplica sino du- vez, suficiente y no doloroso.
R especto á la venda, cuando el enferrante tres cuartos de hora al día.
La venda es siempre aplicada por el mo debe tenerla aplicada veinte ó veinmédico; los enfermos del exterior vienen tidós horas, se le obliga á permanecer algunas horas en observación en la clínica
todos los días á la díoica.
Las ventosas se aplican durante tres y no se permite vuelva á su casa hasta
cuartos de hora todos los días. Cada cin- que todo transcurre normalmente desde
co ó diez minutos se separa ht ventosa dos ó tres horas.
No sólo el Método de Bier no debe ser
durante dos, tres ó cuatrominutos, de roo-

doloroso, sino que ha de calmar los dolores. Contrariamente á lo que se podía
esperar, la venda aplicada al cuello no
causa dolor de cabeia. Yo he visto á un
joven atacado de artritis supurada de la
rodilla, cuya articulación parecía absolutamente indolora gracias á la aplicación
de la venda, veintidós horas al día, sobre
el muslo. ~a?ía por sí mismo y sin dolores, mov11mentos extensos de la rodilla.
El método de Bier es, ante todo, un
método conservador. Reduce al mínimum
la .cirugía activa. Lo&amp; abscesos más vol ummo~os, los fle~?nes, son tr~tados co!1
una simple puncion que permite la sahda del pus. Se contenta con crt'lar simples fístulas, que el método se encarga
de agotar. Las curas mismas quedan reducidas á su ma's si'mple expresi'o' n. Ulceraciones, heridas, que por todas partes
serían trat~das aséptica.mente, .son sola11 ,ente cnb!ertas con una esp.ecie de po\1ada Drffnibus, de colo: amanllo, mezcla
r e larl:olma y de vaselina. Esta pomada
se aphca con profusión. en la clí!1,ica, no
sola~e~te como cur~, srno.tambien para
perm1tir la adherencia fácil y completa
ele las ventosas. Es verdad q\le antes de
pyacticar u.n a incisión .se limpia y seca
bien la r~gión con .ben?;na.
,
Se. ~epi te la aspnac10n despues ~e. la
punc10n de los abscesos, y esto fac1hta
el paso del pus á la ventosa.
Un método no debe juzgarse sino por
los result~dos que. da; t.a l vez,. pues, no
es conve~rnn~e deJ~rs~ 1,m~res10nar por
esta apariencia antiqmrur~pca de l~s salas de cura en donde se aplica el metodo.
El bote de g:rasa, las ventosas, manchadas ~e lanolma y de pus mezc1ados, nos
despiertan nuestros recuerdos de infancia quirúrgica ~? hace unos ve~nte años.
P~rece tambien .que el entusiasmo .por
el meto~o ~~ce olvidar alguna v~z la Jnst~ aprec1ac10n de las co.sas. He visto, parti_cularmente, una espma ventosa del índice, trata~a regularmente todos los días
desde hacia oc_h? meses, y era . to~avía
de~orme. Admitiendo 1ue un éxito mes~erndo agote todas la~ fistula~, este dedo,
aunque sea curado, s?lo servirá p~ra amputar, y t~l vez hub1era sido meJor empezar por 11acerlo ocho me~e~ antes.
Esto no son más que op1mones perso-

nales. He visto también enfermos perfectamente curados, tal como un gnrnde
flemón de las vainas sinoviales de lamano, curado en tres semanas con simples
punciones. Sería preciso observar á los
enfermos durante largo tiempo para tener una opinión definitiva sobre el métoJo. Los resultado¡.: obtenidos en Bonn
~e han parecido mejores que los que he
visto hasta ahora en Francia.
En Francia, no obstante, los he visto
y obtenido personalmente excelentes y
pronto presentaré á la Sociedad de Medicina una niña tratada sucesivamente
por mi colega y amigo Gaudier y por mí,
por completo curada, con todos los movimientos, de una tuberculosis grave fistulosa del tarso.
Nódulos d.e e¡)id!dimi~is bleu.o~Tágica J(tt&gt;j~r:id~s
por las myecc1ones rntershciale~ de tiosrna1111na, por el nr. P. Delbet.

Una importante comunicación de
Frank, de Berlin, á la Asociación Francesa de Urología ha llámado nuevame:1.te la atención acerca de este producto·
al mismo tiempo, . fu~ usad~ por L ermo~
yez en las esclerosis t1mpámcas, y recientemente aconseja Rénon su uso en los
arterio- esclerósicos. Estos hechos animan á Delbet para ensayarla en las nud?s~d~d.es consig~i~ntes á las orqui-epidid_1mitis blenorrág1cas, y he aquí la histona con el resultado obtenido:
M. D. de dieeisiete años de edad contrae á primeros de Agosto de 1904 una
blenorragia intensa y dolorosa; ingresa
e;1 el hospital Ricord, y á fin de Sept~e~b~·e. se le presenta una orqui- epid~dimitis doble, la que, tratada convementemente, cura, al menos en apariencia, siendo dado de alta en los comienzos
de Octubre.
Observando el enfermo la persistencia
de induraciones, y notando dolores de tipo neurálgico, se presenta á Delbet en
Mayo de 1907, ,,n busca de remedio. El
3 de dicho mes le pone en el nódulo izquierdo una inyección intersticial de cinco gotas de solución de tiósinamina al
décimo; la inyección es poco dolorosa; el
6 de. ~fayo se ?bs~rva un poco de inflamacion del epidíd1mo, pero el dolor ha
disminuído. El día 20 hace una nueva
inyección. de di~z gotas en ·cada epidídimo¡ tres rnyecc10nes más pone con inter-

�LA ESCUELA DE MEDICINA,

136

.
,
.
. ' c-l La técnica preconizada por los autovalos de siete drns; en total, cm~o
e
de las más sencillas: el sordo toma
ciones. Los frnómenos _consecul~ivos ue- ¡resd esd' por la taro.e perfectamente, nn
.
. 1 . mero, , igero
au- 1ca a ia,
.
d d
ron srnmpre 1gua es. pn
d
b - de oído de cinco mmutos e ~r~mento de volumen; al tercer cha ecrece, ~,no
n~ solución caliente de t10siy en los días siguier,tes retroceso ~rogre- c10n,. con_ ut'pirina (el enfermo aprende
sivo de los nódulos. Las dos pnmer~s namma:-daanái echarse l~s O'Otas en el oído).
.
f
· das de desapar1- en segm
o l . · t
in yeccionrs ueron f-egm
'
d L·
a sigmen e:
· , n tiE&gt;n e · la fórmu
1
ción casi completa de ~os d0lolres ~d e t' a ~o uci~a 15 gramos· antipirina, 7,5
.
l
itad de os no u- rnsrnam '
, 00
. .
.,
dm1muc1on casi en a m . .
,
.
destilada 1 gramos.
los primitivo~; después ch::mnnuyo la ac- grno:\!:ªá la sema~a debe ir al. méd'
l f 1, 0 y aquel debe practlcarción del medicamento.
.
0
El 2 de Junio había ~esapadrec
;cd
~::aj:
;n~umático &lt;lel tímpano .. Al
1 .
completo el dolor; el nodulo e ·
l
di'a en general ya se advier' d d'
'
1 hdo derecho P qum ceavo ,
,
. .,
l
del epi í 1mo tema en e • l .
. d t
los brneficios de h med1cac10n; a
tamañó de un guisante; en e izqmer ,,, end .. , ha meJ' orado En caso de frn.t ·
1
au ic1011
· . .
' .
proximamen e 1g?a ·
. , d 1 t' .
so deben hacerse inst1 1amones por 1a
En resume.n: si la ª?c1oh e a d~fisrn:- ~:ompa de técnica más difícil, pero de
mina no ha sido heroica, a ,mo ih:~.e~ eficaci¡ más segura.

m}

1~c~l:

1

Je

ven;;j~s: ::f~~;;0e;{1;!~;fiii} supriEs condición ~se_ncialL el t rata m~ento
p~r
coad uvan ce mrcamco. as conc1us10nes
mirle el dolor.
de lo~ autores son idénticas á las de TaLa tiosiiiamina y el tratamiento de la s,mlera, pia, y, más recientemente, Baratoux.
.
'd
Por los ])res. Lermoyez Y Mahu.
De la alimentnción de la mujer 1&gt;ar1 a;
La tiosina.mina, deriva~o ~el acei~e
sn inftuencia en la lactancia.
etéreo de la mostaza, ha sido mtroduc1W alcher (de Stut~gart), h.a di vidido
da en el tratarniento de la so~dera, en ra- en su servicio las mujeres pariclas ~n doR
Zo'n de sus efect0s rebland.ec1.ent.es sobre
'd
á l d t t.
d
categorías. Ha someti o una~ a , 1~ a,·~
el tejido cicat~icial. ~us rn icac1o~e~ no esadietaqueesactn~lmenteaune~regimen
se extienden srno á ciertos y determma· más á menudo seguido y que h:1 sido pre~dos casos.
. .
· crito otras veces para impechr la apa~1En primer lugar hay que d1stmgu1r ción de la fiebre. Las otras al co;1trar10,
varias clases de sordos:
y esto desde el primer día, se ahmenta1? Los laberinticos, que compr~nden ban como de ordin1trio y tomaban leche,
la mayor parte d~ los a~ultos arter10-;-es- té, carne, legnmbres, etc. W alcher ha
clerosos, y son tnbuta.nos del tr~tamrnnd
podido apreci~r e es~a man~ra que. ~n
1
to general de la arterw-esc ero~is. .
las muJ' eres b1en nutnda.s la m voluc1on
2? Los oto-esclerosos, hered1tar10s la
l
á uterina se hacfa más rápida y que a pa. d 11 b . t ,
mayorfa, _por osteíti~, e ~ e:11~.~ º::ºda- red abdominal ::se recogía más pro~to.
los que .mngum~ acc10n teiapeu ica ,
La digestión se hace perfectamente s1 se
paz de rnfluenciadrhlos:
. tivos á tiene cuidado de hacer funcionar inme30 Los oto-a esivos, consecu
l .
.
una. otiti~ supurd·ada ól.á _catarros rtepettai- dit:mt:r~epe:a~:::std:ºias mujeres bien
d
ue pue en a iv1arse por ra .
1· . f
os, Y q
.
t ·
t ) alimentadas es por térmmo met 10 rn emiento local_ (rnasaJe, rte ,er!smo, e
de 3 de O'rado á la de las mujeres

f" : , o

qu~i!º~i!~J~::in:º~st¡s ii~li~:ºd\.ePe~~ ~~:etid;s á la1, dieta, y la mt~rsbiu)ildt a.md a:s
1
d
en O'eneral menor que en es a
.
aun hay que es~erar e este ~fiu~o aqu:su partida del hospital, al cabo de

A

¡~·:ufici:~~·;·,~: : 1~: : :~:; ;~::::.: :::~t:·,!lí~J:~.~:~;nbtz: .~:b1:~:
mmovihzado el esJr~b~~ tributarios de la te y un excelente estado ele :-:alud; las
Qut~da?, ,Pu.esa·, ~1l1oics s'o1·.10R "dhesivos otras, al contrario: estaban pálidas y apecura 10smaml('
u ~. "'
·
'
,
.
·
b I l· en los que el Rinne es negativo y el Ge- nas podian ten;-rsel en p1et.
Pero es pal't1cu armen e, so re a ,te
· ·
lée positivo."

La EsouELA DE MEDICINA.

137

tancia, que la difereneia de régimen se
hacía más notable. Las mujeres bien alimentadas amamantaban solas sus hijos en
la proporción de 79 por 100, mientras
que esta proporción no era sino de 22
por 100 para las mujeres sometidas á la
dieta.

purulento distribuítlo al través de la mayor
parte del abdomen.
El Dr. Berry opina porque en estos últimos casos se recurra, sin pérdida de tiempo, al método quirúrgico, abriendo ampliamente la cavidad abdominal para destrnír
las adherencias que se encuentren, y aplicar
una irrigación completa del peritoneo. Para
- - -ce&amp;·,ee;.
,,,__ _
los casos más serios todavía, el mismo ciruRevista de la Prensa Médica Extranjera. jano aconseja la aplicación del método de
Murphy, que consiste en aplicar una peque(]'reparada para "La Escuela
ña abertura en el abdomen, cerrar la perfode :Medicina, por el Dr. David Cerna) .
ración ó remover el apéndice, la introducResumen: l. Tratamiento de la Peritonitis. - 2. La ción en la pel vis de un gran tubo de drena·
Escarlatina y el Mal deDuke.-3. Los rayos Roentgen en el Tratamiento de los Epiteliomas y de los je, dando al paciente una postura adi·cuada,
Sarcomas.- 4. El ácido bórico en la Otitis Media. y administrándole por el reeto, cada dos horas, un cuartillo ó dos de ~olución salina
Con el objeto de aplicar un tratamiento normal. El Dr. Berry, en fin, E:is enemigo de
adecuado á la enfermedad, el Dr. J. Berry que se proceda, á tordas y á wcas, á operar
( Lancet, Septiembre 7 de 1907), divide to. en la apendicitis, afirmando que el tratamiendos los casos de peritonitis en cuatro clases, to de esta enfermedad, veinticinco años
á saber: 1ª Aquellos en que no existe la per- atrás, presentaba una mortalidad inferior á
foración de órgano alguno, y en que, por la que se observa hoy.
tanto, no hay acumulación de fluído en la
cavidad del peritoneo. La cantidad de ve••
neno en circulación, en estos casos es muy
A las tres exantemas hien conocidas, es
pequeña, y el mejor tratamiento consiste en decir, la escarlatina, la rnbeola (sarampión)·,
la aplicación de purgantes abundantes por y la rotheln (sarampión alemán), se debe
medio de los salinos y la administración de agregar, según el Dr. Cotton ( J ournal of{he
grano.es cantidades de fluídos por la boca, American Medical Association, Octubre 26 de
el recto, ó E'l tejido subcutáneo de una ve- 1907), la cuarta, ó sea el mal de Duke. Esta
na. No se debe usar el opio. 2ª Aquellos última enfermedad es, en apariencia, menos
otros casQs en que existe una perforación contagiosa que el sarampión, pero tanto coreciente de algún órgano. En taleR circuns- mo la escarlatina, con un período de transtancias está indicada una operación inme- misión de una á tres semanas. Pueden no
diata con el fin de cerrar la perforación y existir los prodromos, siendo la primera made evitar la entrada de mayores cantidades nifestación de estos casos, la erupción. Alde fluído en la cavidad peritoneal. Tanto gunas veces, antes de la erupción, suele somás satisfactorios serán los resultados cuan- brevenir una fiebre continua benigna, y de
to más temprana sea la operación. Se trata vez en cuando pueden observarse síntomas
con esto más bien de evitar que de curar la catarrales en los órganes respiratorios, seperitonitis. Mientras menos lavados se ha- mejantes á los del sarampión.
gan, mejor¡ pues para extraer el material La erupción del mal de Duke aparece, inséptico basta con el libre drenaje que se es- variablemente, primero en la cara, rara vez
tablezca. Deben evitarse los purgantes en en el cuello, y :,,e extiende con toda rapidez
estos casos, y por la boca adminístrese tan hacia abajo, invadiendo la caja del cuerpo
sólo agua. 3~ Todos los casos de apendici- y partes de las extremidades, en el curso de
tis, en su mayor parte, mejoran por sí mis- unas cuantas horas. No persigue, por decirmos y pueden operarse subsiguientemente lo así, las corvaduras, sino que generalmensiempre que no se haya verificado desde lue- te es más pronunciada sobre áreas que se
go alguna intervención quirúrgica. No de- encuentran en contacto con la ropa, ó sobre
ben administrarse ios purgantes ó las gran- partes sujetas á presión. De vez en cuando
des lavativas¡ también debe suspenderse la aparecen, al principio, puntillos inflamatorios
administración de todo alimento ó fiuído por que rápidamente se convierten en una hipela boca. Por uno ó dos días no necesita ali- remia general, siendo raras las pequeñas
mentarse el enfermo. El tórax del paciente secciont&gt;s de piel sana que se observan, y
debe guardar una postura más elevada que las cuales asumen una forma irregular. No
la pelvis, á fin de que cualquier líquido gra- sobreviene, en la enfermedad en cuestión,
vite hacia esta última región donde se pue- la notable palidez oronasal de la escarlatida manejar con mayor facilidad. 4''. Aque- na. El color de la erupción se asemeja á la
llos casos de peritonitis difusa general,acom- de esta última afección, pero desaparece despañada de distensión abdominal, y de fluído pués de dos ó trtlS días.sin dejar huella al-

•

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18

�1

¡
1

guna, como sucede en el s.~rampión. No hay
comezón. No hay i-ensacion de calor al tacto como en la escarlatina. A la desaparición
de la exantema que se estudia, viene, aunque no siempre, la descamación, ~o en _ca
chos ó pedazos como en la escarlatma, smo
con un carácter casposo.
El movimiento febril, asaz, marcaoo por
regla general. des~~ende .rápidament~ al desaparecer la erupcion. Ni la lengua m lagarganta presentan signos caracterí~ticos algunos. En la última se observa, algunas veces, una hiperemia general. No se ~ota una
aceleración marcada en el pnlso, smo que
éste sigue una marcha propordonal al roovimiento febril. Por regla general tampoco
se observa secuela alguna, pues el curso de
la enfermedad es casi siempre benigno y sin
consecuencias.
El mal de Duke se distingue de la escariatina: 1~ Por su largo período de incubación.
2º Por la ausencia de vómitos iniciales. 3°
Por la temperatura moderada y de corta dura,·ión. 4? Por la relación normal entre
el pulso y el movimiento febril. 5? Por
la ausencia de la lengua e~carlatinosa. 6?
Por la falta ne descamaci6n, y el carácter
ca~pnso de ésta si llega á presentHrse 7? Por
la falta de secuelas; y 8° Por la ausencia de
leucocitosis.
.
Si algnn caso de escarlatina benigna llega á observarse en un individuo que ya ha
padecido un ataque verdadero de esta enfermedad, dehe pensarse en el mal de Duke
y no en aquella fiebre eruptiva.

•* *

Según el Dr. E. Schiff (Lancet, Noviembre 23 de l 9U7), aunque los rayos Roentgen,
f&gt;jercen indudablemente, una acción favorable e~ ciertos casos de epitelioma, no debe considerarse su aplicación como un método espetial de tratamiento, toda vez que
no es sino uno de tantos recursos terapéuticos que se emplean en la enfermedad aludida 1•1,mo en otras.
éxito del tratamiento por los rayos X
ó de Hoent!!en, depende de las difere1l&lt;'ias
biológicas que existen en las diversas clases
de epitelioma. P~ra ayudar á l?s de los rayos pueden practicarse operac10nes pequeñas empleando el t ermocauterio según la
nat~raleza de cada caso. Si después de hacer u~o de los ra) os cuatro ó cinco veces
con~ecu1ivas, no se nota mejoría alguna, debe abandonar:;e su aplicación.
lJespué,; de una intervención quirúrgica
con-v1ene, casi siempre, pero pasado algún
tiempo, aplicar los ra vos. Por otra parte, hay
que tener en cuenta que el empleo de e~te
último tratamiento puede salvar al enfermo
de una operación, y que la aplicación de los

El

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

138

rayos X, respecto de una curación efec~uada, es superior, desde. t?d~s puntos de vista
casi á los métodos qmrurgicos.
. .
En el New YorkMedicalJournal, de D1ciembre 21 de 1907, el Dr. G. E. Pfahler publica
un artículo relativo á los rayos Roentgen.
Estos, según el autor, se han aplicado principalmente así en los casos de sarcoma :ecurren te como en los inope1·able~ ~e la m1~ma enfermedadJ y siempre con exit? adm1rable¡ es decir. ºel método se ha aplicado á
los casos desesperados. Los ray?S X pueden
emplearse en todos los casos inoperables,
pero mientras más extensa sea la enfermedad mPnos probabilidades hay de que se
efectúe una cmación. Por otra parte, en los
casos susceptibles de operación, los rayos
deben usarse antes y de)'pués de verifi&lt;lada
ésta. En ellos el éxito es mayor que con la
aplicación de eualqui!lr otro tratamiento.
Algunos de estos casos han perma~ecido libres de la enfermedad de referencia hasta
tres y cuatro años despué,; de haberse suspendido el tratamiento. No debe olv1dars?,
sin embargo, que mucho depende de la habil aplicación de los rayos.

•* •

El Dr. A. F . B. Richards (Lancet, Noviembre 30 de 1907), ha obtenido un buen
éxito en el tratamiento de la otitis media,
así aJ?uda como crónica, y en el de otras
formas de la otorrea, con una solución concentrada de ácido bórico en alcohol y glicerina conforme á la siguiente fórmula: ácido
bóri~o, cuatro gramos¡ alcohol, ocho ó doce
gramos¡ y glicerina, treinta gramos.
Esta solución, cuya gravedad específica
es de l 21O no es ni irritante ni t óxica, y
puede ~sar~e por largos períodos de ti~mpo
sin producir efecto nocivo alguno; eJerce
una acción prologada, debido á l.a gran ~ant.idad de ácido bórico que contiene, mientras que otro de sus componentes, la glicerina, hace que se filtre hasta en la más pequeña perforación.
B}l tratamiento no es doloroso ami cuando la solución se introduzca al oído medio
en grandes cantidades. En los casos crón~cos de otitis, el oído debe jeringuearse pr1m1&gt;ramente con una solución acuosa de ácido bórico. Concluída esta operación, se introduce la solución glicerinada paulatinamente. Ambas soluciones deben estar tibias al tiempo de ser usadas.

- ----

ACADEMJA N. DE MEDICINA.
Se8ió11 del clfn 'l6 ele Febl'ero de J90S,

Presidencia del Sr. Dr. D .Jo~é 'l'errés.

139

quístico ó bien de un fibroma con degeneración mixomatosa.
E l Dr. Suárez Gamboa sostuvo que lo que
operó fué un fibroma del ovario.
No habiendo otro asunto que tratar, se
levantó la sesión á la que concurrieron los
Sres. Dres. Bulman, Co~ío, Chacón, Ch~vez,
García, Gavón, Godoy, Gonz~lez F rueña,
H urtado, Manuell, Monjarás, Núñez, Prieto, Suárez Gamboa. Terrés, Ulrich, L oaeza,
Valdés, V ergara Lope.

A las siete y media de la noche se abrió
la sesión, se leyó el acta de la anterior, y
fué aprobada sin discusióu.
No habiendo trabajo de turno se concedió
la palabra al Sr. Dr. Suárez Gamboa para
una comuniración científica, y presentó A)
tumor extraído á la enferma cuva historia
!llesió11 del día 4. d e !Uarzo de 190S,
comunicó en la sesión anterior. Se trata de
una enferma de cuarenta y tres años de
Presidencia del Sr. Dr. D. José Terrés.
edad que se presentó al Hospital Béistegui
sumamente aniquilada¡ refiere que hace cin
A las siete y cuarto de la noche se abrió
co años que sintió las primera" molestias en la sesión, se leyó el acta de la anterior y fué
su vientre, ocurrió á varios médicos, hacién- aprobada oin discusión.
dose varios diagnósticos¡ unos le aconsejaEl Sr. Dr. B ulman leyó su tr11bt1jo de reban la operación y otros se la prohibían. El glamento titulado "F isioterapia."
tumor seguía creciendo y las molestias del
El Sr. Dr. Ramos manift&gt;stó que era muy
vientre aumentalian, por lo que se iiecidió á interesante el trab11jo del Sr. Bulman; en él
ir al Hospital Béistegui. Examinada que fué se 00upa principalmente d~ dos órd,.,nes de
por el Dr. Suárez Gamboa, le diagnosticó un ideas, "ea la primera. la influencia &lt;le\ alcohol
quiste malingo, la enferma estaba "Umamen- y dt:'l pulque principalm(lnte para producir
te demacrada, sudor viscoso. respiración las polineuritis juntamente con lesiones heanhelante, edemas de los miembros inferio- páticas; sea la segunda relativa á la influenres, et?., etc. , se sentía ligada en la parte cia de la electricidad para el tratamiento de
abdomrnal y demandaba con urgencia una estos y otros accidentes en los hepáticos aloperación. Después de tonificar á la enfer cohólicos.
ma con tónicos cardíacos é inyecciones de
En seguida el Sr. Dr. Ramos se extendió
suero, practicó la laparotomía con todas las bastante en hablar de las polineuritis así coprecauciones necesaria"; tan pronto como mo también de la atrofia muscular progrepenetró á la cavidad del vientre se escapó siva y de las hepatitis, y respecto á la elecun líquido sero-sanguíneo y alg~ purulento. tricidad como medio curativo dijo que muB abía adherencias viejas, una abundante cho se ha abusado en e,-tos últimos tiempos
vascularización, las venas que venían rlel tu- de este medio terapéutico aplirándolo en los
mor tenían un calibre de dos y dos y medio casos más disímbolo"; pero p11ra el caso escentímetros¡ todas las ligaduras que se hi- pecial de las atrofias musculares de nuescieron fueron con el alambre que está usan- tros alcohólicos, de estos seres extenuados
do el Sr. Dr. Suárez Gamboa. l 'na vez bien q.ue existen ?n ~u~stros hospitales, es podescubierto el tumor, se vió que se trataba :&lt;ible pensa1· a pr1or1 que puedan dar alooún
de un fibromiona del ovario. El tumor tenía resultado. P arece que en casos análogos°los
claramente algunos lugares quístioos· uno autores extranjeros esMn de acnerdo en cone~pecialmente voluminoso que fué el que lo ceder utili,lad á la acción elfotrica. tal píenhizo formular el diagnóstico de quiste. Hizo
en otros Dieulatoy. Felicitó al Sr. Dr. B11lla extirpación del tumor conservando lama- man por haber traído á la Ac11demia un
1riz y el anexo izquierdo; hizo todas sus li- asunto de etiología, de clínica y de fisioteragaduras y sutura-; con su alambre, canalizó pia que mucho interés tiene.
'
el prritoneo por el procedimiento de los
E l Sr. Dr. Cisero 11gregó unas cuantas pamiculix y terminó su intervención. L a en- labras con motivo del trabajo del Sr. Docferma hasta ahora va regular; no asegura tor B ul!11an y dijo ,que en i:u trabajo reglau_na terminación favorable, pero esto es po- mentario que leyo en esta Academia. se
sible.
ocupó d~ las conientt&gt;s de alta frecuencia y
El Dr. Hurtado felicitó al Sr. Suárez Gam- alta tensión, en las dermatitis· señaló la acboa por su operación, y dijo que respecto al ción cura~iva de ellas en los pr~ritos los cuau~? de~ alambre aún no puede dar su opi- le~ se meJoran en unas cuantas sesiones Eln
mon, smo que se la r eserva hasta que ma- la sarna se necesita uu trat;-imiento e~pe~ial
yor sea el número de ca~os que se presente. que destruya el parásito. Ultimamente ha
También agregó que á la vista del tumor le tenido ocasión de quedar convencido de la
parece más bien que se trata de un fi broma importante acción curativa de la electrici-

~ª

�140

LA ESCUELA DE MEDICINA.

dad en algún padecimiento nervioso. Las
neuralgías ceden casi constantemente á su
influencia. Ha curado perfectamente una
ciática que era rebelde á todo tratamiento.
También la electricidad tiene influencia en
el artritismo, en la arterio-esclerosis, todos
estos hechos demuestran el gran poder de este agente del cual aún podemos esperar
grandes resultados.
.
Con lo que terminó la ¡;:esión. Asistieron
los Sres. Dres. Bandera, Bulman, Calderón,
Cicero, Cosío, Godoy, González Fabela,Hurtado, Mannell, Mendizábal, Monjarás, Peón
del Valle, Loaeza, Ramos, Terrés, Vázquez
Gómez.

Reglas dictadas por la Secretaría
de Instrucción Pública y Bellas Artes,
Para estimar en 1908 el aproYechamiento
de los alumnos de !ns Escuelas
Normales, Preparatoria, de Jurisprudencia,
de Medicina, de Ingenieros
·
y de Comercio.

En el presente año de 1908 se estimará el
aprovechamiento de los alumnos en las Escuelas Normales, en la Preparatoria, er¡ la
de Jurisprudencia, en la. de Medicina, en la
de Ingenieros y en la Superior dA Comercio
que dependen de la Secretaría de Instrucción.
Pública y Bellas Artes, sirviéndose del sistema de reconocimientos conforme á las siguientes reglas:
·
1. Los reconocimientos se practicarán en
el curso de cada bimestre, serán cuando me
nos cuatro en el año escolar, y podrán comprender, siempre que lo crea conveniente el
Director de la Escuela respectiva, pruebas
distintas: escritas, orales ó prácticas.
II. Los reconocimientos se harán en fecha
que los profesores darán á conocerá los alumnos en la clase anterior al día en que deban
efectuarse. Por ningún motivo se les hará
saber con más anticipación que la indicada.
III. Ocho días después de terminadas las
clases se hará el último reconocimiento. El
plazo podrá ser mayor si así lo propone el
Director de la Escuela á la Secretaría de
Instrucción Pública y Bellas Artes, después
de .oír el parecer de los respectiv0s profesores.
IV. Los reconocimientos podrán hac,erse
á la hora destinada á las clases de la materia de que se trate, ó bien en la que señale
al efecto la Di1·ección de la Escuela, la cual
fijará también, de acuerdo con los respectivos profesores, el tiempo máximo que pueda durar cada prueba.
V. Los reconocimientos se harán por el
profesor de cada clase; pero el Director asistirá á algunos de ellos ó nombrar~, para presenciarlos, persona que lo represente.

En caso de que una clase tenga preparadores, auxilia.res ó ayudantes, todos ellos deberán estar presentPs á la hora en que se
efectúen los reconocimientos; pero su falta
de asistencia no impedirá que se lleven á
cabo.
VI. Los problemas que deban resolverse
por los alumnos en los reconocimientos, las
cuestiones que en los mismos estén obligados á responder, los ejercicios prácticos que
tengan que ejecutar y los temas que se les
pida desarrollen, se elegiri\n por el profesor
tomándolos de la parte &lt;lel programa de] curso que se haya estudiado desde el principio
del mismo hasta la fecha en que el reconocimiento se efectúe.
VII. Se procurará que el reconocimiento
final de cada asi~natura verse sobre puntos
que impliquen ideas sintéticas ó de conjunto de la mate1·ia de que se trata.
VIII. Los reconocimientos que consistan
en problemas que deban resolverse, en eues
tiones que haya que contestar, ó en temas
que sea preciso desarrollar, se efectuarán por
escrito y será uno solo el punto que ~e señale á todos·los alumnos; los que consisten
en ejercicios prácticos comprend~rán también, siempre que el Director lo crea necesario, explicar·iones orales de los mismos, así
como breves memorias escritas ó esquemas
y dibujos que los describan; los reconocimientos de trabajos qu~ hayan ido haciendo
en la cla"e respectiva los alumnos, consistirán solamente en la inspección de dichos
trabajos, por el profesor, para calificarlos.
IX. Para efectuar los reconocimientos por
medio de ejercicios prácticos, el Director
cuidari de que se proporcionen á los profesores todos los elementos materiales que necesiten.
X. Terminado cada reconocimiento el profesor anotará y firmará su clasificación al
pie de las pruebas escritas ó de las memorias,
dibujo8 y esquemas correspondientes; en su
caso fijará una cédula en que conste su clasificación autorizada con su firma, sobre el
trabajo hecho por cada examinando, hará
constar, también con su firma, en una lista,
la fecha, la indicación de la prueba ó pruebas respectivas y el resultado del reconocimiento para cada uno de los alumnos, y remitirá en el mismo día esa lista, las pruebas
v las cédulas relacionadas á la Secretaría de
Ía Escuela.
XI. Las calificaciones que puedan otorgarse serán exclusivamente las siguientes:

o, 1, 2, 3 y 4.

XII. Tendrán derecho á que se estime su
aprovechamiento por medio de reconocimientos todos los alumnos que estén presentes
cuando dichos reconocimientos se efectúen.
Los que sin justificación falten al llamado

LA ESCUELA DE MEDICINA.

141

del profesor en días de reconocimiento serán alumnos quedaron aprobados por medio de
los reconocimientos y con qué calificación,
calificados con O.
XIII. Los resultados de cada reconoci- y se dará á cada uno una boleta en que consmiento se darán á conocer &lt;lesde luego á los te el resultado de su¡;: reconocimientos, el
alumnos, publicando en la tabla de avisos las cual se anotará también por el Secretario en
calificaciones y el número de faltas que ca- el respectivo expedientfi y se comunicará á
da alumno hubiere tenido desde el principio los padres y encargados.
XVIII. El acta genaral á qne se refiere la
del año ó desdo la fecha en que se.efectuó
el anterior reconocimiento.
regla anterior se leerá en uno ó en vario~. acXIV. En caso de que un alumno no esté toi&lt; solemne¡;:, según lo considere convenienconforme con la calificación que su profesor te el Director de la. Escuela, ante los profele SPñale en cualquiera de los reconocimiPn- sores y alumnos de la misma. Una copia de
tos, lo manifestará al Director cuando más dicha acta se fijará en la tabla de avisos.
tarde trPs días deRpués de fijado el aviso co- XIX. La calificación.final que de los alumrrespondiente. La Dirección dispondrá en- nos se haga. conforme á las reglas anteriores,
tonces que se haga nuevo reconocimiento al sólo será revisable por la Secretaría de Insalumno de que se trate, por el Director ú trucción Pública y Bellas Artes, y no podrá
otra persona en su nombre, el profesor que 1•efornarse sino por causa de error en el cómhubiere calificado y otro examinador; la dfl- puto de las faltas ó en el promedio dfl las cacisión que por mayoría de votos recaiga en lificaciones. Esa revisión no procederá si no
este segundo reconocimiento será difinitiva. se pide dentro de los tres días siguientes á
El Director podrá tamhién acordar que, la publicación á que se refiere la regla anteen su presencia ó en la de la persona que rior, y se hará oyAndo el informe del Direcnombre, y en tiempo háhil, se repitan los tor de la Escuela.
reconocimientos de uno ó más alumnos.
XX. Si un alumno no hubiere alcanza&lt;lo
XV. Hecha la calificación del último re- su aprobación por el sistema de reconociconocimiento del año, el Secretario de la rrientos no podrá sustentar examen, sino que
Escuela, bajo la inspección del DirPctor y, deberá repetir el curso.
en caso de duda, acompañado por el profeXXI. Para los alumnos qne hayan sido
sor ó los profesor"s correspondientes, exa- aprobados por el sistema de reconocimienminará los resultados de los reconocimientos tos Re organizarán concursos en los que dide cada uno de los alumnos, hará el cómpu- chos alumnos podrán tomar participarión, y
to de sus faltas de asistencia y fijará el pro- las reglas á que deban sujetarse, así como
medio de sus calificaciones, dividiendo la su- los premios que puedan obtener.se en los misma de las cifras de ést11s entre el número mos, Re fijarán por la Secretaría de lnRtrnctotal de reconocimientos efectuados.
ción Pública y BellaR Artei::.
XVI. No quedará aprobado ningún alumXXII. Podrán comprobar sus conocimienno si ha faltado á más del 1O%de Ias clases tos por medio de exámenes los alumnos que
que hayan debido darse en el curso rel"pflr- hayan faltado, por causas justificada 8, á más
tivo durante el año. y si, además, no obtie- del 10 %de las clase:&lt; que hayan debido de
ne cuando menos como promedio la califi- darse en el curso respectivo; pero sólo seconca,,ión de 2; tampoco quedará aprobado si siderari\n como causa~ justificadas: I. las enen los trés últimos reconocimientos hubiere fermedades que Sfl comprueben con certifiobtenido menos de esa cifra ó si en el final cados del médico que al efecto designe la Seobtuviere O. El alnmno que no pudiese oh. cretaría de Instrucción Públi0a y B9llas Artener otro resultado de sus reconocimientos, tés; y 11, el desempeño de empleos, trabajos ·
en tres cursos consecutivos, perderá ipsofac- ú ocupaciones indispensables para la sub-isto el derecho de ser inscrito en la E-,cuela tencia. comi,robando estas circunstancia~ á
respectiva.
sati,facción del Director.
XVII. Las deciRiones á que se refieren
XXIII. En las a~ignaturas en que conforlas recias anteriores Sfl harán constar en ac· me á la ley de la Escuela N. Preparatoria, no
tas, una para cada asignatura, firmtidas por debe haber r~conocimiento,. y en el curso
el Director y el Secr ..tario d'l la Escuela, y práctico de casos selectos de la Escuela N.
en ellas se hará constar el nÚmPro de fal. de Jurisprudencia se declarará que los alumtas de cad;i alumno, las calificaciones obte· nos han terminados dichos ,·ursos siempre
nidas en los reconocimiento", el número de que no hayan faltado á más del 10 % de las
éstos y el promedio de calificacione,:. A esas clases que hayan debido darse durante el año,
actas se agregarán las listas mensuales dP y que hayan hecho á ~atisfación de su profaltas y las calificaciones de la asignatura fesor los trabajos que éste les hubiere señaoorrespondien te.
·
lado.
Además, en libro especial se levantará
XXlV. Las personas que, no siendo alum
uua acta general en que se haga constar qué nos de una escuela! deseen comprobar sus

�142

conocimi1mtos en alguna asignatura, podrán
hacerlo mediante un examen especial en los
términos que al efecto prescriba la Secretaría de Instruc&lt;'iÓn Pública y Bellas Artes.

.CRONJCA.
EL SR. D. EDUARDO JOUBLANC.
Después de luchar rudamente con
la su~rte, de vencer un sin fin de dificultades y de apurar hasta el fondo
el caliz de la amargura, llegó á la meta, triunfante, victorioso. Y a es médico cirujano conforme á la ley, au.n
cuando lo era hace varios años por
sus aptitudes, por su extensa práctica ysu buen fondo de conocimientos.
El Sr· J oublanc.ha practicado mucho, ya como practicante en los hospitales, en las casas de salud ó al servicio de los ferrocarriles, ya acompañando á algunos de sus maestros
en la brega profesional, en asuntos
á veces asáz difíciles y complicados;
ya sabe lo que es vencer y el ser vencido en la lucha con la enfermedad
y con la muerte; ya las flores &lt;le las
ilusiones las lleva un poco b1architas y deshojadas, y sus espinas, cada
día más descu hiertas, han herido sus
carnes; pero tiene aún fe, le sobran
energías, tiene juicio sereno, buena
inteligencia, corazón excelente, tra
to afable y simpático y el éxito debe de ser suyo. ¡Así se lo deseamos!
Que la gratitud de sus enfermos,
si es que algo queda de esa moneda
en el mundo, le aligere los sufrimien
tos que tiene siempre el médico militante; q11e la fama le recompense
sus estudios y vigilias y que como
premio'. á su trabajo honrado gane
holgadam8nte el pan para sus hijos.

A. de G.
¡,La locura será cural.Jiei
Elpr. Owensky, médico principal del a~ilo de alienados dll Baltimore, ~ ha hecho recientemente un descubrimiento que, de dar
resultados positivos, será sensacional. Pensando que la locura era producida en ciertos

casos por una secrec10n exagerada de la
glándula tiroides, resolvió tentar la operación de la ablación de una parte rle esta
gHndula. En varios casos la operación tuvo
nn éxito feliz. Un bvmbre llegado á cierta
'faz de la locura hereditaria fué operado y
recobró sus facultades en las 24 horas siguientes á la intervención.
·
Se han practicadn cnatro observaciones;
tres, con perfecto resultado; el cuarto constitnía nn caso extramadamente grave: el enfe1•mo no hablaba desde hacía años y estaba
obligado á alimentarse con sonda. Este enfermo no curó completamente todavía, pero
su situación mejora cada vez más.
Los trabajos del fostituto Patológico en 1908.
; La Secretaría de Instrucción Pública )'
:B ellas Artes ba aprobado los signientrs traibajos que se desarrollarán en el Instituto
Patológico Nacio'!)al durante el año de 1908.
Como programa · general en que tomen
,parte todos los departamentos, se Pstudiará:
Primero: El tifo exantemático. Segundo: La
pulmonía. 'fercero: Las enfermedades del
¡l'iñón. Cuarto: Las enfermedades que con
más frecuencia se presentan en los servicios
médico'- del Hospital General.
Como programas particulares, el departamento de anatomía patológica y el de clínica, continuarán estudiando las enfermedades del hígado; el departamento de anatomía patológica bará el estudio de los casos
que revistieren interés, ya con motivo de las
autopsias, ya del examen de los enfermos;
en el departamen to de patología experimental, se continuarán las experiencias relativas
al estudio de la" cápsulas suprarrenales.
Además de los trabfljos anteriores, en to
dos los departamentos se harán los estudios
necesarios para resolverlas consultas hechas
por el Hospital Gem,ral ó por alguna otra
institución médica.
Bibliografía.
Formulario de los medicamentos nuev_os para 1908, por H. Bocquillon Limousin, Doctor
en farmacia de la Universidad de París. Iutrodu&lt;':iión por el Dr. Huchard, miemb1·0
de la Academia de Medicina. 1 vol. 18vo.
de 332 páginas con pasta de cartón, 3 fr.
Librería d ... J. B. Bailliere é Hijo, 19 ruede
Hantefeuill", París.
Este formulario, el más conciso y claro,
viene felizmente á llenar un hueco; reune y
estudia con todas lits in&lt;lic:iciones prácticas
propias fl. cada medicamento, las adquisiciones más modernas de la terapéutica.
El ;;ño de 1907 ha sido muy pródigo en la
creAción de medicamento'- nuevos; el formulario de Bocquillon- Limonsi11 da cuenta de
las novedades á medida que se producen .

143

LA EsouELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

º\•

¡.

'

.

estas dos glándulas al mismo modo como lo
hace el Dr. Carnot en el nuevo volumen del
Nuevo Tratado de Medicina.
Las alteraciones anatómicas de las glándulas salivares son por lo general d~ orden
infeccioso ó de orden tóxico. Han sido estudiadas principalmente en las parótidas· son
pues las parotiditis las que se toman domo
tipo principal en su descripción. Las alteraciones m~s raras df• las glándulas submaxilar y sublingual, presentan los mi)&lt;mo, tipos
anatómicos y clínicos.
Las parotiditis infecciosas son debidas
unas, á una localización de los agentes in'.
fecciosos que circulan en el organismo y
llegan á la glándula por la vía sanguínea ó
linfática; otras, á una infección ascendente
que asci.ende por la vía canicular, partiendo
del medio bucal; .este segundo medio de in fección, es el más frecuente y el más importante de consider ar.
Nuestros conocimientos sobre las funcione~ y la estructura del páncreas han hecho
tales pr?gre_sos en. estos. últimos años, que es
necesario reasumir ráp1,damente los principales resultados adqumdos en la actualidad
con relación á la anatomía y fisiología de esta glándula, pues de estos conocimientos se
desprende gran número de consideraciones
patológicai:..
Después de estudiar la patología general
dP.l páncreas, las causas, las lesiones y los
síntomas comunes á los diferentes tipos morbosos que unen unos á otros el Dr. Carnot
comienza el estudio especial de estos diferentes tipos y estudia sucesivamente: 1~Las
panc1:e.atitis agudas., comprendiendo las pancreat1t1s hemorrág1cas, las pancreatitis supuradas, las p~ncre~t~tis gangrenosas. 2º
Las pancr.eatit1s. cromcas, c-omprendiendo
la e,s~leros1s, la hpomatosis, la litiasis pan•*
Enfermedades de las glfodulas salivares creatlca, etc. 3° Las lesiones específicas de
y del pámreas, por Paúl Camot, profesor la glándula (tuberculosis, sífilis quistes neo'
'
'
1
cancer,
etc.)
adjunto de la Facultad de Medicina dl3 Pa- pasmas,
rís. 1 vol. en 8vo. de 342 páginas. con 60 fiAforismos del J)r, Pero Grullo.
guras, broché, 7 fr. con pasta de cartón,
En algunos pei-iódicos médicos se ha dado
8.50 fr. Librería de J. B füálliere é Hijo, en la ,moda ~e publicar aforismos pretendien10 rue Hautefeuille, París.
do as1 los med1~os. parecerse fl Hipócrates.
Bajo el pu:o.to de ,·i~ta anáto-mofisiológiEntre otros aforismos un Dr. Velázquez de
co; las glándulas salivare:, y el páncreas son Castro S., publica el siguiente:
glándulas anexas del tubo digestivo que tie·~ria ~ieta láctea casi siem pre ocasiona exnen forma, estructura histológica y funcio- tremffi:1ento, el que, en todo caso, debe de
nes cercanas; bajo el punto de vista patoló- remed1arse con los enemas y, si esto no basgico, tienen igualme11te numerosos puntos ta, con el uso regular de los laxantes."
de contacto, pues tienen el mismo modo pa~ osokos no queremos quedarnos atrás en
togénico de infección ascendente, el mismo esta ví~ a(orística ~llá van algunos de nuesmodo de reaccionar á diferente,, agentes tros aforismos or1gmales (queda prohibida
morbosos, al bacilo de Koch, á los orejones, la reproducción).
al mercurio, etc., el mismo modo de des-"El que no come se muere de hambre''
arrollo de los quistes glandu lr,res, etc. Por
- ::E l air~ es ind.ispensable para la vida:"
lo tanto, existe algún interés en hacer el es- Los ~entes su·ven para masticar."
tudio anátomo--fisiológico y patológico de
-"El que está ciego no ve."

La edición de 1908 contiene gran número
de artículos con relación á los medicamentos introducidos recientemente en laterapéutica y que no están descritos aun en ningún formulario, aun en los más recientes.
Citemos entre otros: Albargina. arheol,
aspirina, aspiroteno, atoxil, hismutum. tanicum, bienal, bornival, borovertina, bromiasa, cloretona, &lt;·itrocolo, coloides, cistopurina, diuretina, euvodina, euquinina. euscopol, forgenina, forgerol, heroína, hidro),
iodofano. iodilina, iotbion, isarol, lactofenina, ]entina, mercurio (bibromuro de), mér·
curio (sulfuro de), ortoformo, novaspirina,
paraxina, feuilepropionico (ácido), protargol, quinina (fitinato de), quinafonina, qui
nina (ácetisalicilato básico de), alipirina, salofeno, lamisol, tallianina, lanógeno, teolactina, teoforina, vanádico (ácido), vasógeno al
mercurio, veronal, viofoemo.
Además de estas novedades, se encontrarán en dicho libro diversos art.ículos sobre
los medicamentos importantes de estos últimos años.
A propósito de estos ·medicamentos (ya
pasa el número de f;OO), el autor expone todo lo que se debe saber: la sinonimia. la descripción, la composición, la acción fisiológica, las propiedades terapéuticas, el modo de
empleo. las dosis.
El Dr. Huchard &lt;li'!e en su prefacio: M.
Henri Bocquillon tiene derecho á todas
nuestras felicitac·iones y agradecimientos.
A este librito que reasume en menos de 300
páginas la materia médica de t stos últimos
años se puede predecir nn grande y lrgítimo éxito; no es tan sólo útil, i-ino indispensable á la vez á los prácticos, investigadores y á los estudiantes

•

r

�144

••

LA EsouELA DE MEDIOINA

Medidas de Higiene.
Con el fin de reducir un poco la mortalidad tan espant0sa que hay actualmente en
la Ciudad de México, el Consejo de Gobierno ha dispuesto que el barrido y riego de
la ciudad se haga con más eficacia y qutt se
reparta agua potable en los barrios. Todo
esto nos parece muy buPno; pero á nuestro juicio es muy poco. México figura á la
cabeza de la mortalidad dEI todas las naciones del globo y debe de hacerse un estudio detenido y minucioso de las causas
de esa mortalidad para procurar ir combatiéndola de una man ...ra razonada y científi.
ca. La higiene puede mucho y la única manera de demostrar que las medidas de higiene son eficaces, es con la Pstadística de mor
talidad; si esta no disminuye ó aumenta las
merlidas son malas, insuticientes ó no se llevan á la práctica. Y si ni con todas las me
didas de higiene bien aplicadas la mortalidad
no disminuye, tendríamos que confesa·,· que
nuestra tiudad es inhabitable. Y habría que
reírse de nuestro progreso, porque nada se
progresa en un cementnio. ( Nuestra mortalidad actualmente es de 58 por mil y en
los países sanos llega· hasta el 10.)
No pretendemos en este parrafito (se1·ía
asunto para un libro) el indicar las medidas
de higiene conducentes para el caso; pero
en lo que se refiere á los polvos y basuras
nos vamos á pérmitir decir algo. Los polvos
son de nuestros mayores enemigos, esto está fuera de discusión y hay que procurar el
acabar con ellos ó el disminuirlos. Para con
seguir esto se necesita: 1~ Pavimentar las
calles, de preferencia con asfalto; pero si esto no es posible, con piedra bien aprensada
y con un poco de alquitrán ó con macadán
bien hecho (esto es urgente para las barrios
y plazuelas que tienen pisos de tierra y para las calzadas y caminos que rodean a la
ciudad y que no están bien pavimentadas).
2~ Hay que regar, bien regadas, las calles,
calzadas y caminos. En este sentido el canal
de la Viga y el de derivación pudieran sernos muy útiles, pues de allí podrían tomar
el agua grandes carros repartidores, los que
en número suficiente hicieran el regado día
y noche. 3° Hay que plantar en las calzadas
y calles la mayor cantidad posible de ár·boles, y después regar y vigilará estos árbo!es.
4'? El l11go' de Texcoco, que tiene 12 leguas
cuadradas se seca en su mayor parte todos
los años y el más ligero viento acarrea á la
ciudad los polvos de su fondo que es un
verdadero fango . Otros \agos del Valle es·
tán en condiciones semejantes como el de
San Cristóbal. Esto no puede corregirse de
uu día á otro; pero sí se puede conseguir haciendo el proyecto del Desagüe y canaliza
ción del Valle de México según el proyeicto

del Ing. D. Francisco de Garay que suprime los lagos y drena los terrenos con numerosos canales pt1ra navegación y riego.
El teneno que era de los lagos y muchos
del Valle, polvosos y salitrosos, quedarían
muy buenos para la ve~etación. 'l'odo esto
sería fuente de riqueza y de salubridad y de
belleza para el Valle.
Con relación á las basuras, recomendaríamoi::: 1~ Que nunca se barra en seco (hay en
Alemania máquinas que á la vez riegan. barren y recogen la basura). 2º Que siempre
se recoja la basura en recipientes cerrados.
3'.' Que se quemen las basuras. 4~ Que en
todo lo que sea posible se usen para barrer
los aparatos aiepiradores. El gobierno debía
de favorecer, en todos sentidos, la venta de
estos aparatos ( suprimiendo por ejemplo
sobre ellos toda clase de contribuciones y
derechos y usándolos en todos los establecimientos públicos).
Varias noticias.
-El Sr. D. Everardo Landa ha quedado
como jefe de Clínica Quirúrgica interino en
el Hospital J uárez, y el Sr. Dr. Vallarino
ha sido nombrado también interinamente,
jefe de Clínica de Pediatria,. en el Hospital
General.
·
-Por licencia concedida al Sr. Dr. Dn.
Manuel Gutiérrez ha sido nombrado profesor de Obstetricia teórica para los alumnos
el Sr. Dr. JJ. Fernando Zárraga.
-El Sr. Dr. O. Manuel Uribe y Troncoso
ha sido nombrado médico higienista Inspector de las Escuelas en el Dis1Jrito Federal.
El monumento al Dr. M. Carmoua y Valle.
Dr. Bernardino Tamariz Mellado. .
5 00
HESUMEN

Profesores de la Escuela N. de Medicina
..... . . .
425
Alumnos de la Escuela N. de Medícina.......
. . . . . . . . . . . 68
Del Estado de Morelos. . ... . ....
4l
Del Estado de Coahuila. . . . . . . 365
Del Estado de Tabasco. . . . . . . . . 170
Del Estado de Chihuahua.. . . . . . . 'l-15
Del Estado de Guerrero . . . . . . . . 16
Del Estado de Querétaro. . . . . . . . 47
Del Estado de Nu{lvo León...... 349
Del Estado de Oaxaca . . . . . . . . . .
37
Del E!Stado de Durango . . . . . . . . .
40
Del Estado de Sinaloa. . . . . . .
.
50
De Tampico . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
20
Del Estado de San Luis Potosí. .
70
Del Estado de V eracruz. .· . . . . .
66
Lista general.
............ 1,9 l8
Del Estado de Michoacán. . . . . . . .
26
Del Estado de Zacatecas . . . . . . . 171
Del Estado de México. . . . . . . . . . .
79

00
25

00
00
00
00
00
00
00
00
00
00
00
00
00
10
50
00
00

Suma .
$ 4,453 85
Continúa abierta la subscripción. - - - -

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                  <text>La Escuela de Medicina : Periódico dedicado a las ciencias médicas</text>
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                <elementText elementTextId="3355">
                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
                </elementText>
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                <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 6. Marzo</text>
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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incuye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámanes profeionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, ABRIL

15

DE

1908.

NÚM.

7.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUND.4,.DO EN 1879.

~ -- -

~

--

CONDICIONES.

1

CONDICIONES.
BEDAC'J:'OBES:

Este periódico se publica los días 15 y
t\ltimo de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y en buen pa·
pel, siendo el precio desubsori¡,oión anual
el de seis pesos en México y siete cin·
cuenta en los Esindos que se pagarán precisaruenieporcuatrimestresadelantados
. No seadmite~subscl'Íptores pormenor
tiempo do un ano, que es Jo que eonesponde á up tomo. Para el extranjero $3.00

oro

DIRECTOR,
..

Dr. Adnan de Gara y,

Se publican intercaladas en el texto,
las ilustl'BCiones que sean necesarias.
Se reciben subscripciones en la Redao
oión, calle. de León núm: 4.
Los ped1dos_d~ \a Capital y ~e. los Es·
tados deben dirigirse a.! .AdDUllll!trador
1 genera!SeñorE~uardoJoub~c.Apart&amp;
do 778, ó á la misma Redacetón.

Dres' Angel Gav1'ño, Porfirio Parra
f Zárraga
. 1 '

rano.

s. Quevedo

y

J

Zubreta
•

'

Rafael Caraza YDavid Cerna.

Númerouueltos, cu1\reuta ce11t111·os.

,c::--========-:c...::::. =
. . . . -...-. -.

Administrador general Sr. Eduardo Joublanc,calle de León núm. 4, 6 Apartado 778.

ELOGIO DE LA RISA.
POR EL DR. JOSE LN"GEGNIEROS.

Imagináos un cielo meridiano en Andalucía, un patio empavesado con la chillona locura de todas las flores, una fresca moza llena de gracia y de calor, con la
púrpura de tres claveles sobre la sien y la cadera trmblorosa de sensualidad al ritmo de una seguid:lla coreada por voces primaverales: una tela de Sorolla. Parece
reír en ella, omnímoda, la salud de la naturaleza, como si la luz del cielo, el color
del cuadro, el frescor de la moza, el desgaire de los claveles y la emoción de la ca&lt;lera se conjugaran en una apoteosis de vida y de esperanza.
Otro cuadro. U na plazoleta desierta y blanqueada por la nieve bajo un palio
de plúmbeas nubes macizas, una iglesia pobre y un muro limitando el breve hori~onte, pocos árboles cuyas ramas escasas parecen dedos de manos mendicantes abiertas sobre el cielo gris, una muda silueta arrastrando pasos inseguros ~obre la alfombra algodonosa y, más allá, el cadáver de un gorrión á medio sepultar entre los
copos fríos. Es un invierno de Sisley; todo él sugiere un triste agonizar de la naturaleza, como si el blancor de la nevada bajo el cielo opaco, la melancolía del muro en ruinas, la telaraña del ramaje sin frondas, el mutismo solitario, los pasos inciertos del anciano y el gorjeo apagado en el cadáver fuesen exponentes del agotamient" y la desventura.
Hay alegrías y tristezas en los paisajes; hay quejumbres y risas en todo lo que
vive y existe, como si en cada colina, bosque, arroyo, corola ó mariposa palpitara
una partícula del alma universal, infinita. Hay paisi:1.jes sanos y enfermos, equilibrados y neurasténicos, jóvenes y viejos; en algunos sobra la vida, en otros languidece. La salud de los paisajes tiene fisonomía especial: sonrisa y alegría; los paisajes de naturaleza moribunda parecen muecas de envidia, de angustia, de pena.
El ~orolla risueño significa para todos lo mismo; juventud y fecundidad. El
triste Sisley parece un símbolo de achacosa decrepitud.

Lo mismo que en los paisajes, en la vida humana la alegría y la tristeza corresponden á estados opuestos de salud mental y física. Bien lo presumió Stendhal:
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y ne Higiene en la Escuela No1·mal de Profe.
soras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
El!IPB(JfALISTA

EN OIBVGIA

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•niento particular y excelente. - A cualquiera hora se tiene listo todo lo necesario para practicar nn embalsama·
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19

�146

LA

EsouELA DE

MEDIUINA.

'·

una disertación sobre la risa debe escribirse en estilo anatómico más bien que académico.
Un instinto misterioso y preYisor nos da la sensación del placer cuando se pro·
duce una intensificación de la personalidad. Nos place todo lo que nos aumf'nta,
completa ó mejora; nos duele lo que amengua, dificulta ó restringe la expansión
individual. Ese placer y ese dolor, si son duraderos, se traducen por estados de alegría ó de tristeza; si son transitorios estallan en risa ó en llanto. Fácil es comprender
que la .alegría y la risa concuerdan con los fenómenos fisiológicos más propicios al
bienestar y á la evolución del individuo ó d':l la especie.
En el hombre, como en Ja tela de Sorolla, alegría es sinónimo de salud . . Los
higienistas reconocen, unánimes, que la risa es saludable y los fisiólogo1s enseñan
que es privilegio de organismos cuyas funciones están equilibradas; los psicólogos
podrían agregar, sin vacilaciones, que la facilidad suele ser patrimonio de los hombres que sabP.n reír.
Todos los encomistas de la risa, desde Rabelais hasta Anatole France, loaron sus virtudes sanitarias: ella expulsa el humor negro, elimina la bilis y desopila el bazo, présuntos autores ó cómplices de la tristeza. Algunos moralistas solem·
nes y funerarios han usado co!)siderarla incompatible con cierta estética é i, ,tolerable para cierta moral, má¡., nunca permitiéronse descorrocerla como legítima florescencia de la salud. D'Alero bert, comentando la alegría chaco tona del populacho
escribió con razón á su rey: "Yo también reiría como él, si me fuese posible digerir y dormir mejor."
Prescindimos aquí de las risas pa;tológicas, producidas por una enfermedad
orgánica ó por un desequilibrio merital; son ajenas á estas reglas y se estudian en
los libros de medicina. Para los demás casos podríamos ensanchar la fórmula, según lo quiere Dugas; y darla definitiva: la risa expresa cierto eretismo ó plenitud
vital que suele corresponder á la buena salud.
Los psicólogos llaman "euforia" al bienestar subjetivo constituído por la conciencia de ese eretismo ó plenitud vital, la euforia mantiene al hombrfl en ''estado
de alegría" y en "inminencia de risa." Nos conviene hacer y fijar esa distinción entre el fenómeno permanente y el accidental, entre el "temperamento alegre" y el
simple ''acceso de risa." Para establecer su correlación exacta, diremos que el primero corresponde al organismo habitualmente sap.o y el segundo á los momentos
de bienestar.
;;

* *
Dentro de la salud existe una gama de tonos infinitos: el Hércules Farnesio
y la Diana de Falguiéres, el Perseo de Benvenuto y la Venus Medicen, ·el Pensador de Rodin y la Tanagra ae Gérome. Hay también risas y risas, distintas todas
cl.entro de la fundamental unidad de su exprE:sión. Algunas abiertas y sonoras, como cascabelear de castañuelas; otras discretas como el elogio de un rival; penetrantes como la mirada de una amante celosa; heladas como las felicitaciones amargas
de los fracasados; cálidas y expresivas como la palabra alentador11, de un satisfe~ho.
L¡¡,s hay mudas y reveladoras, respetuosas y confidenciales, in.flexibles y tolerantes,
fugaces y definitivas, aterciopeladas y violentas. Algunas son parciales, relativas
ó convencionales; otras son irresolutas, reservadas ó incompletas. Hay también
risas enfermas: imitativas, grotescas, felinas, el rictus, la risa loca, la risa doliente, la alucinatoria, la delirante, las risas histéricas y otras que preferimos olvidar.
Pero la risa-arquetipo, la ubérrima, la que interpreta la más sintética acepción
del vocablo, es la que simultáneamente expresa la máxima intensidad y amplitud
de vida, la que resume el ejercicio del mayor número de funciones físicas y mentales elevadas á su más alto nivel. No olvidemos q,ue organismo y espíritu son dos
aspectos de una misma realidad; el alma es la representación de todas las funciones orgánica.s. Antes se la creyó el privilegio de una incorpórea entidad acoplada
á la carne triste; después se consideró á las facultades del espíritu como funciones

ANTIGUA BOTICA DE LEON.
Nuevo s~tldo de alcaloides y sus sales.-Escrupuloso cuidado en la preparación de recetas nacio·
na.les y extranJeraa.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

147

del cerebro, segregando éste ideas como bilis. e~ hígado; h?Y. se sabe .q~e la actividad psíquica es la resultante &lt;le todas las actividades orgamcas percibidas y reflejarlas por los centros nerviosos: las funciones elem~ntales del protoplasma-1.a sensibilirlad y el movimiento- contienen ya los rudimentos de las más complicadas
fnnciones del espíritu humano. Y el clásico adagio "mens sa.na in. corpore sano,"
podemos glosarlo así: "espíritu alegre en cuerpo alegre." Un orgamsmo sa~o ~s la
substructura indispensable para un espíritu jovial, laborioso, generoso, optlm;s~a;
un organismo enfermizo es el fatal incubador &lt;le la tristura, la pereza, la envid1a,
el pesir_nismo. Ante _la cien.cía, la ale~ría y la ri~a de~ien~n ?ir_nples epife~ó~enos
sub,)rdmados á contmgenc1as matenales; la ps1cologia biolog1ca ha suprimido el
problema &lt;lualista: un estado de alma es un estado de cuerpo.
Se es triste ó alegre como se es anémico ó pletórico, famélico ó inape.te;1te,
ágil ó torpe bilioso ó linfático. Una alimentación abundante ó pobre, una higiene
satisfactori¡ ó deficiente, un empleo cómodo ó fatigador, un riñón sano ó calculoRo, una piel coriácea ó permeable, hacen al hombre alegre ó triste, truecan el temperamento jovial en funerario. Así también, accidentalmente, una copa de champaña, una buena compañía, una fugaz jaqueca, una digestión fácil, un paseo prolongado, una fatiga de amor ó una hora de estu&lt;lio, son factores que obstan ó fa·
vorecen el acceso de risa, en proporción y circunstancias variables para cada individuo.

Al estudiar la expresión de las emocionAs suele definirse la risa como el conjunto de movimientos fisionómicos que exteriorizan una emoción de placer. Para
los fisiólogos consiste en breves sacudidas respiratorias que se suceden rápidamente
á través de las cuerdas vocales reunidas ó separadas, produciendo sonidos altos, claros é inarticulados, quedando flojo el velo del paladar: la boca está generalmente
abierta y contraí&lt;los de manera característica los músculos de la cara.
Los psicólogos, en cambio, han procurado establecer las condiciones de actividad mental que rleterminan la risa; no han conseguido, sin embargo, ponerse de
acuerdo sobre tan escabroso tema de meditación.
Sólo han concordado en reconocer que la risa es un fenómeno exclusivamente humano, verdad admitida mucho tiempo ha. Voltaire amplió la frase de Rabelais: "reír es lo propio del hombre," en términos muy repetidos: "los animales no
ríen de placer aunque lloran de tristeza. El ciervo puede verter un humor de sus
ojos, cuando se ve acosado; el perro también, cuando se le diseca vivo. Pero ellos .
no lloran la pérdida de sus amigos, como hacemos nosotros; ellos no estallan de risa, como nosotros, en presencia de un objeto cómico. El hombre es el único animal que sabe reír y llorar." Otros filósofos hicieron innumerables incursiones en
este campo; y á fe que el tema es tentador. Pero la ciencia ha separado toda la hojarasca filosófica, buscando en estudios objetivos y experimentales una interpreta ·
ción de la· risa, ya sea en el orden fisiológico ó en el psicológico. En ambos sentidos la mies ha sido abundante y fecunda la cosecha.
Spencer cree que no basta resumir en ingeniosas doctrinas algunas condiciones
psicológicas de la risa para explicar los movimientos mímicos que suelen acompañarla. iPor qué se contraen de cierta manera los músculos de la cara, así como los
del pecho y del abdomen, cuando sentimos un placer intenso ó cuando nos choca
un contraste inespel'adof Esa respuesta debe inquirirse en la fisiología.
La otra tendencia, puramente psicológica, considerl\ secundarios los fenómenos mímicos; lo esencial es, para ella, el engranaje mental que pone en juego esos
resortes mecánicos ele la expresión .
En suma, la fisiología nos lleva á estudiar la risa-mueca y la psicología nos induce á analizar la risa-intención. En un extremo encontramos la mímica de la
emoción de placer, y en el otro el elemento intelectual de la risa.
.Ambas concepciones, lejos de oponers~, parecen complementarse. Ello resul-

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.

�148

LA ESCUELA DE MEDICINA.

tará más evidente si consideramos los diversos elementos que pueden entrnr en ]a
composición de las risas.
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l.,

• ;;

Error de los filósofos y sabios que formulan "una" definición de la risa es el
no advertir que hay "varias" formas de risa fundamentalmen te distintas. Ba~taría, empero, comparar las. dos risas más chí.!-:icas de la pintura universal: el transparente sonreír de "Monna Lisa" y la carcajada fofa de "El Idiota," en las insuperadas creaciones de Leonardo y de V elázquez.
Aquí sonrisa á la sordina, de su boca brota como de la Castalia el agua cristalina; es indecisa en los ojos como el tornasol de una seda :fina; se dibuja en la
garganta como el eco de la intención que se adivina. Se atreve tenuemente, como
un amanecer primaveral sohre las rosas de un jardín. Es aterciopelada como la caricia de una docta hetaira. Cubre de gracia reservada y honda los labios que di ríanse tallados en púrpura antigua para disimular agradables ironías: labios esquivos
al estertor y á la jarana, dignos en su sobriedad.-Allí desbordante ronda de músculos pletóricos, hartaz_l!o de contracciones sin reflejo mental, surcos torpes en la
hebetud anodina de la mueca, satisfacción imbécil en torno de la gr:m boca abierta que parece volcar en carcajadas toda la hueca opacida:d de su inconsciencia.
Profundo espíritu en la un11., mueca superficial en el otro. Diríase que la sonrisa de la Gioconda hermosea su cara como si un Euros dulce frisara en leves ondas la superficie de un mar profundo, y que el carcajear del Idiota afeara la suya
como si un violento Boreas atorbellinara las pocas brazas de agua de un lago pantanoso. Pero más que en la cantidad ambas difieren en la calidad de intención que
las anima, en su contenido psicológico. Monna Lisa ríe cerebralmente como si su
conciencia se iluminara al recordar picarescas fábulas que pueblan su imaginación,
partenopea, resucitando en el Renacimiento la clásica creación de los escultoreR
eginetas; el Idiota muequea sin perspectivas mentales, como los ídolos deformes
de las razas primitivas, dejando fugar por los músculos indolentes los ciegos impulRos de su inferioridad.
La risa-intención y la risa-mueca son los tonos fundamentales de la gama
jocunda, cuyos términos extremos serían la ironía mental v el rictus convuJ¡;;ivo.
Fácil es comprender que todas las risas no son inteligente~ y que todo 61 placer
espiritual no se desgrana en risa mímica.
;;

;;

.

Siendo un fenómeno complejo, los factores que la componen pueden combinarse ó disociarse de varias maneras, como ya lo ha supuesto Ribot. Suelen distinguirse en la risa dos elementos: ·el gesto y la idea. El uno es exterior, objetivo, fisiológico, susceptible de una descripción exacta y minuciosa; el otro interior, subjetivo; psicológico, cuyo estudio presenta más dificultades y plantea inn-úmeras
incóg11itas.
Esa división no satisface por completo. Creemos que en la risa conviene distinguir tres elementos: el mímico, el emotivo y el intelectual. Pueden coexistir los
tres, pero pueden exteriorizarse por separado.
.ª) El elemento mímico de la risa manifiéstase por movimientos particulares
de cie:tos músculos de la fisonomía y por una sucesión de pequeñaR expiraciones nudosas que parecen depender de contracciones reflejas del diafrag-ma. En
el idiota, el niño ó el demente puede encontrarse la risa circunscripta á sus mani~es.taci.~nes, mímicas., como fe~ómeno. del au.tomatis.mo infe1·ior, determinado por
imitac10?, o.como simple refl.eJo funcional, srn que rntervenga la conciencia ni la
subconciencia. Esta risa es un fenómeno motor, sin significación psicológica.
?) El elemento emo.tivo consiste en cierto estado especial del organismo, determinante de una emoción de placer, el cual encuentra en la risa mímica uno de
sus medios p~rticulares de manifestarse. Esta risa es m1 medio de expresión de las

LA EHCUELA DE MEDICINA.·

149

emociones; en ese caráct.e r la encontramos en todos los seres humanos de regular
desenvolmiento psicológico.
e) El elemento intelectual consiste en la percepción de lo ridículo ó lo risible
contenido en el excitante de la risa; puede no estar acompañado por manifestaciones mímicas, ni por un estado emocional. Los argentinos atribuímos al verbo gozar la significación correspondiente á la forma intelectual de la risa.
En suma: .
J? En los inferiores mentales la risa es posible como fenómeno mímico, independiente de toda correlación con un estado psicológico cualquiera.
2? La generalidad de los hombres posee la risa como gesto destinado á expresar emociones de placer.
3? Los hombres capaces de procesos psicológicos superiores pueden poseer la
risa puramente intelectual, para cuya existencia no es indispensable la emoción de
pla.cer ni su expresión mímica correspondiente, limitándose á ser un acto repreRentatlvo.
Es evidente que la risa intelectual coni&lt;tituye la etapa superior de la evolución de la risa humana, su más fino y acabado florecimiento: la gala más exquisita
del espíritu.

Desde la risa-mueca en que desborda el excedente vital del organismo, como
enseña Spencer, hasta b risa intelectual en que la idea toma las riendas y procura inhibir la expresión :fisionómica, se advierte una evolución ·progresiva. La alegría es cada Yez más espiritual, la risa cada vez más inteligen te. En cambio, la
tristeza y la solemnidad tórnanse cada vez más tontas, más huecas, más necias. Esa
evolución hacia la risa intelectual se confirma observando la · evolución étnica: á
medida que aumenta la superioridad de las razas, acreciéntase su aptitud para reír.
El guaraní ríe menos que el cordobés ó el tucumano, éste menos que el porteño y
y ~ste menos, á su yez, que el parisiense. Baudelaire hace notar que la risa de los
griegos y de los latmos no es la nuestra, necesitándose retrotraer el espíritu para
sentir ó compartir su musa cómica ó jovial.
En el individuo, la euforia, que implica la conciencia subjetiva de una perfecc~ón ó superioridad, favorece la percepción de cualquier de~equilibrio ó inferioridad. Ese es el núcleo del ridícnlo: incoherencia, desproporción, at urdimiento
inadaptación, abP.urdo, distracción. Por eso mismo el ridículo es nna cualidad esen~
cialmente humana; las cosas pueden ser bellas ó feas, pero no ridículas: solamen te lo parecen cuftndo la imaginación las humaniza.
La salud, entonando el espíritu, lo dispone á desplegar su capacidad de observación y de análisis para percibir los motivos de ridículo existentes en todo lo
que cae bajo el dominio de los sentidos; es, pues, el 8ubstrátum nec..sario de la
euforia y de la propia superioridad frente al ridículo. Un psicólogo sistemático formularía estas sel'Íes de términos:
Salud: talento, optimismo, alegría-, éxito.
Enfermedad: desequilibrio, pesimismo, tristeza, fracaso.
Los tontos (débiles de espíritu), y los tristes (enfermos de espfritu) son los
n:enos. ~ptos par~ pe1·cibir el ridículo. Su incompletuil é imperfección les ~oloca en
sltuac1on de víctimas antes que de verdugos, de burlables y no de burladores. No
~ay risa in~electual sin la. con?ie?cia de la P!opia superioridad, puramente snbjet1ya y relac10nada con la mfer1,.1r~dad de lo ridículo. Ese carácter subjetivo explica por qué muchos tontos de capirote creen burlarse del prójimo en el propio momento en que se convierten en objeto de la risa ajena.
Una m.is~a acción.ó persona es. ridícula en d~stinto grado para personas diferentes; su r1di.c1~lez e~tr1ba en la aptitud para ~ercibirla y es inherente á quien la
obs~r:'ª· Los idiotas Jamás descubren el lado ridículo de las personas ó los acontec1m1entos; cuando ríen lo hacen automáticamente, sin gozar. Un deme11te ó nn

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l,

1

151

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESOUELA DE MEDIOINA.

niño de pecho no gozaría ni .comprendería el ridículo de S.ancho P anza al contar
que cabalgando un clavileño subió tan alto que vefa á la tierr~ .como u~ 9rano de
pimienta y á los hombres apenas como avellanas. Un tonto militante. remase acaso ante el absurdo de que los hombres sf&lt; vieran más grandes que la tierra, pero es
indudable que leyendo el Quijote no encontraría ridículo á Sancho Pa1;1r.a en posesión del papel de hidalgo y héroe. Mucho menos comprendería el de cierta. dama
invitada por Cassini á presenciar un eclipse ele luna, que llegó al observatorio ill~dia. hora después de ocurrido y preguntó al sabio si él no podría comeniar el fenomeno. Callemos de aquel filósofo á quien se le reprochó que usara guantes rotos
y resolvió ponérselos del revés para ocultar los agujeros.
. .
Si ridículo es todo lo contrario al ideal de perfección humana, la ridiculez debe ser varia para individuos que tengan un ideal de perfección distinto. E? .una
reunión social todos ríen diversamente, según sus aptitudes mentales. Un tilmgo
es 'incapaz de comprender el ridículo ceremonial de una tertulia; entrando en una
siala sin calefacción encuentra correcto quitarse el gabán ~unque tenga frío, t~mar
té aunque tal brebaje esté mal preparado, felicitar á la mña. cuando toca pésimamente el piano y hablar tres horas con personas que no le mteresan sobre asu.ntos absolntamente triviales. Una persona de inteligen.c ia discreta advertirá que
todo eso es ridículo, así como buena parte de los gestos y palabras vulgares que en
torno suyo :florecen, pasando inadvertidas para. los indivi~uos menos inteligentes.
Por fin, los hombre dotauos de una intelectuahdad superior pueden llevar más lejos la percepción y el análisis, descubriendo la ridiculez donde los otros no ~e atre.
verían siquiera á sospecharla.
.
· .
Cada espíritu posee su lente; ve más ó menos según é~ ~ea .. L os tonto~ y tristes son ciegos al ridículo, refractarios á su percepción; los rntehgentes y alegres lo_
descubren á distancia y con aume.nto. La risa es humana y es eterna; por eso refiere Platón que las Gracias, buscando un templo que jamás pudiera ser destrutdo, encontraron el alma de Aristófanes.

ce paradojal. Cuenta, en Sartor Resartus, que el mismo Sr. Teufelsdrock se rió
una vez, acaso la primera y última en su vida, pero con tal carcajada que bastaba
para despert~r á los Siete Durmientes; y comenta: "ningún hombre que se ha reído ~na.vez, mg.enua y plenamente, puede ser del todo malo, sin remisión. ¡Cuánto s1gmfica la risa! ~s la clave con que.se descifra á todo el hombre! Algunos gastan ~na eterna sonnsa afectada y necia; hay en la de otros un brillo frío, como
de hielo, pocos son capaces de reír con lo que puede llamarse risa; de ninguno de
ell~s.cabe esperar cosa buena. E l hombre que no puede reír no sólo es apto para
traiciones y estratagemas, sino que toda su vida es ya una traición y una estratagema."
·
~lgu~os esp~ritus refin_ados tórnanse inaccesibles á la alegría y se crean "una
especie .de i.~mumda~ á la nsa," como afirma Barrés. No negamos el hecho, pero
su expl~cac1on es ~á?1l: s°;ele tratarse. ?e intelec~uales "envenenados" por el fra .
caso y por la envidia, SUJetos deseqmhbrados é mcompletos, brillantes para morder y difamar á los q'qe triunfan; pero incapaces de triunfar ellos mismos en la vid.a. E1_1tre los g_riegos :florecieron los Agelastas, que practicaban la completa abstmencrn de la risa. Así Jo refiere Platón, mas parece que no los imitaba· P a2cal
asegura, en sus pensamientos sueltos, que "ordinariamente r,e supone á Aristóteles y Pl~tón como personajes solemnes y serios; eran, sin embargo, buenos sujetos que Jaranca?an .Y. se reían como los demás, entre sus amigos."
. U:na clara mtmción de estos hechos sugirió al más insigne alienado á Fedenco Nietzsche, aqu_ella ~ág~na dionisíaca de su Zarathustra que termi~a proclaman1o s.agrada la risa é mvltando á los hombres superiores á cultivarla con amor.
La risa mtelectual es la dádiva con que la Naturaleza ha integrado los privilegios
de los hombres superiores.

El vulgo, constituído por esas unidades gregorias que son los hombres de rebaño, suele confundir la ~ana alegría con la frivolidad y la seriedad solemne con
el carácter. A menudo oímos decir de un triste que es persona seria y de carác~er, ó
&lt;le un alegre que es informal é inconsecuente. Tal confusi.ó:1 serí~ un simple disparate si se formulara &lt;le buena fe; pero suele ser una excusa difundida y aceptacla por.
la gran masa de los tontos y los tristes, con el objeto de justificar su propia inferioridad.
No creamos en los hombres solemnes que temen comprometers~ ante quie_n
los ve reír. Son contrabandiRtas del talento, falsos monederos de la mtelectuabdad lunfardos del éxito y de la fama; sólo aspiran á que la gran masa ~e inferiores 'los consagre "hombres serios:" saben que con. ese pasaporte, y, sin bagaje ~e
ningún género, se puede llegar muy alto y muy leJOS. Los hombres solemnes y silencio~os son simuladores de baja ralea: espíritus indigentes que ocultan en ~a pe. numbra del silencio la andrajosa mi.seria de sus ideas. Es raro el hombre serio que
calla por astucia; más son los que callan cuando nada t ienen que decir: y callan
siempre. Su fisonomía amorfa no cobija la profundidad de pensamiento algun?, pues
el cerebro de los hombres solemnes suele ser una página en blanco: "el anmño de
la estupidez sin una sola mancha de inteligencia," que diría Rugo. La seriedad es
una simple incapacidad de reír.
El carácter es otra cosa. Los datos más recientes de la psicología inductiva. y
experimental han permitido á Sergi afirmar que la integridad de carácter está proporcionada al perfecto equilibrio de la inteligencia y de la salud. Se infiere que
coincide preferentemente con la alegría y no con la tristeza.
La bondad mi sma puede medirse por la risa, como por un cartabón inequívo ·
co. No queremoR quitará Oarlyle el honor de patrocinar esa afirmación que par~-

Dejando. á filósofos y moralistas el demostrar la función social de la risa
como correctivo de las costumbres colectivas é individuales señalemos su cam p~
de aplica~ión médica y práctica: la risa terapéutica.
'
L a risa y el placer son exponentes de energía vital: pero pueden, á su vez ser
agentes P:?voc~d~res ~e esa energía.. U na ley ge~eral de psicología enseña qu~ toda expres10.n mim1ca tiend? á determma.r la emoción que habitualmente le corresponde: pome~do la cara triste no es posible pensar en cosas alegres, y viceversa.
Por eso la risa provocada merece una amplia cabida en la terapéutica racional.
Las bu enas .cº~fañías y los espectácul~s risueños constituyen la parte mundana
de esta m:dicac10n; _la parte farmacológica puede estará cargo de los medicamentos eufóricos ó. exh1larantes, cuya lista es compleja desde el vino de champaña
hast~ el protóxido _de ázoe, pasando por el opio, el haschich, el kawa, y otras substancias que en dosis pequeñas merecen experimentarse como modificadoras del tonus cerebral y orgánico.
L~ risa terapéutica fué ~reconi~ada ¡:m Moreau de Tours y por Raulin en el
trata~ne?to de·cier~as neurosis:. Ia_nsa provo.cada produce efectos sorprendentes.
Gracias a las m:nc10nadas as?ciac1ones funcionales la expresión de la jocundia y
el placer, obtemda en los SUJetos aun á su pesar, llega á producir esos esta.dos.
Aunque el orden de ese proceso sea inverso al normal la eficacia de su acción no
es menor;_ así .como el placer .trae la risa, la risa trae ei'placer. "H ay,que reír antes
. de s~r fehz, dice Goethe; y si la alegría. se resiste á venir, hay que formarla." Ese
e~, .sm duda, el secreto de muchas personas que ríen siempre y á todo propósito,
viviendo contentas de sí mismas y de las demás.
E~ta a~rad_able ,~erapéutica n o ofrece peli~ro~, aunque se le han atribuído algunos imagman?s. Se ha llegado á contar, dice Voltaire, que algunas personas
han muerto de risa; me cuesta creerlo, pero seguramente hav muchas más que han
muerto de t_risteza." No cabrán, pues, vacilaciones al pres;ribir y provocar la risa_ como estur. ulante de la salud, de la inteligencia y de la felicidad: mejor receta

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LA

LA E1:WUELA DE M1m10INA.

EsauELA DE MEDICINA.

no puede otorgar un psicó~ogo aJ 'viviente cemente~io ne neuras~énico~, abutt·idos
que afean y amargan la ex1~tene1a en las ~randes cm~ades. Y, si son, 1ovenes, deben enamorarse de una muJer que sepa reir con l?s OJOS y co~ e~ espmtu, con los
labios y con el corazón, con todo su cuerpc.gracioso y salubernmo, plenarll:ente,
absolutamente, con una risa que sirva para algo más que mostrar sus h ndos
dientes.

OXIDASAS DEL DR. D. M. LUMBIER
(FERMENTOS METÁLICOS.)

Los metales al estado coloide, metales coloidales, metales fermentos ú ?xida?as artificiales, son preparaciones de fecba recient~ descubierta~ por .M. Bred1g primera-

!

1

mente y M. Trillat, en forma análoga obtenidas l?ºr medios d1fe1;ent?s aunq~e.dotadas de las mismas propiedades. Han sido estudiadas en. sus aphcaciones medicas
por los Sres. Dres. M. Al'?erto Robín, M. Bar~et, M. A.drrn.n y 0~1·os autores. ~u~1
en Europa estas preparac10nes son poco cono~idas de .Ja generalidad de l?s medicos por la sencilla razón de que aun no se habían podi~o .obtener preparacion~s es~
tables, lo que ha impedi?o la ~ene.ralización y uso ~edicrnal en la ~sc~la debida a
su importancia que por mvestigaciones de laborator10 y ensayes qu:micos. han demostrado ser de gran energía y utilidad á la vez que perfectamente inofensivas para

el organismo.

- .

.

.

Por rara coincidencia, y sin conocimiento de las. mvestigaci?nes efe~tuadas en
Europa, fueron enc?ntradas por el _Dr. D. !f· Lu;mbier preparac~ones analogas, p~ro que debido á un i~c~sante estud10 y meJ?r.am10nto_d~sde el ano de 1902, ~an s~do obtenidas en cond1c10nes de segura estabilidad, actividad mayor y pe1fecta inocu!dad para el organismo humano, aun á dosis muy superiores á las necesarias para utilizar sus sorprandentes efectos terapéuticos.
.
, .
Los fermentos metálicos, para que puedan cumplir su papel en ~erapeutica,
necesitan estar ri()'urosamente dosificados, ser insot6nicos y estables. 81 no son estables, no ejercenº ninguna acción sobre nuestro ~1:ganismo. Adem~s deben de ser
de granos finos, es decir, que el metal en la sol_ucion al estado coloide,. d~be de estar en partículas péqueñísimas, ultrami~roscópicas, y todas estas condic10r_ies, tan
solo las llena las" Oxidasas Lumbier." 81 se emplean otros fermentos metálicos que
no estén en las condiciones de las oxidasas dichas, es lo mismo que usar el agua destilada.
&amp;Qué son estos metales coloidalesf
.
.
. .
En el año de 1896 el sabio inglés M. Br?dig obtu~o soluc10nes en apan.enc1a
perfecta .de diversos metales ( plata, oro, pla~mo, palad10, ) en ~l agua -destilada,
haciendo pasar una serie de descargas elé~tr1cas en e! agua destilada, .de poca tensión, por dos electrodos del metal respect:vo, sumergidos e~ agua d~st~l~d~. A ca. da descarga se vió aparecer como una nube de metal excesivam~nte dividido, que
al disolverse, coloreó gradualmente el agua hast~ obtener soluc10nes o~scuras, ~e
color variable, en las que el metal parece estar. disuelto, aunque en .cant!d,a~ mm1ma, pues las soluciones más concentradas contienen tan solo un d10zm1les1mo de
metal.
Estas soluciones pasan íntegras por los filt ros de papel, y al microscopio no
se percibe ninguna partícula sólida y sin embargo, ha quedado demostrado que estas seudo-soluciones, son formadas únicamente por pa1·tículas tan pequeñas, que
solo por procedimientos delicados de la ópti~a se ha Pº?ido demostrar q:ne son mayores que las dimensiones de las ondas lummosas que mterceptan en c10rtas condiciones.
.
Es este estado que se ha llamado coloide ó coloidal, á semejanza del que ca-

153

racteriza á soluciones orgánicas de cuerpos llamados coloides de ulla gelatina etc.·

1,°s me.ª
t Ies adq meren
.
.
.
' que'
nuevas y cur10sas
propiedades
qüímicas, y lo 'notable es
a semeJanza d&amp; los fermentos orgánicos 6 diastasas, producen acciones químicas entre otr~s cuerpos, srn tener otro papel que de intermediario en la reacción sin aparecer mngún cambio en su composición.
'
. Así produce1;1 hidrastacione~ y especialmente oxidaciones1 al estar en presencia d~ cuerpos oxidables Y. ren.ucibles, tomando el oxígeno de los unos (reducción)
Y cechendo á los otros (oxidación). Por esta razón se denominan tamLién metales

fermentos, oxidasas ~rti.ficiales.
E stas curiosas propi~dades, las reune en alto grado y son muy fáciles de demostrar, los me~ales coloidal.es de~ Dr. D M. Lumbier, pues basta poner en contacto u n cuerp? oxidable orgámco mmeral, con el oxígeno libre del aire, ó mejor de
un cuerpo neo en oxígeno y de fácil descomposición como el agua oxigenada, á
la v~z que uno ~e los metales coloidales para obtener á frío varias verdaderas com bus~10ne¡;; org~mcas de los azúcares, alcoholes, ácidos, materias grasas, etc., y oxi ·
dac1ones ~e m.merales, :º.mo el yodo, azufre, fósforo, _pl~ta, cobre y al.uminio, etc.
En las_ ox1dac1ones orgamcas se produce un desprend1m10nto muy activo de ácido

carbónico.
Efectos Fisiol,6gi~os y Terapéuticos. L a experimentación y detenido estudio ha

de~ostrado á los sabios. ~e Europa que las preparaciones coloidales son poderosos
estimu~~ntes de }a nutr1c1ón, de las. combustiones orgánicas de la hematopQyesis y
~or~~cion ?e g!obulos bl,ancos y rOJOf\c.on ~~ aumento necesario de la urea y de
mdox1lo urman.o y la m~s completa utihzac1on de los compuestos azoados. Por esto, las Jjreparaciones coloidales son á la vez pode!·osos agentes terapéuticos en un
gra? 11umero de enfermedades á la vez, puesto que aumentan las defensas del organismo, contra l?s enemigos exteriores: venenos, microbios y sus toxinas así como
los ve.nenos de origen celular que en los mismos tejidos se forman en l~s diversas
. anem1as (por falta de oxidación).
Hay m_ás: se ha demostrado que en la sangre, en los órganos, y especialmente ~n los globulos blancos de la sangre, se encuentran diastasas de todo punto semeJante~, que son ~as en?ar~adas de destruír los microbios, toxinas y venenos en toda la serie de ~fecc10nes md1cadas y por el único y mismo mecanismo se defienden
los sereR orgamzados de sus enemigos, de organización rudimentaria que los invaden ?ºº tanta frecuencia, ~sí ?orno también lo hacen con los principios tóxicos que
prov1enen de una combustión imperfecta de los materiales de la nutrición.
. Graham, despu~s de ~studios P:olijos sobre la cuestión, ha dicho: "El estado
colo1d,e e~ el estado d.rnám1co, el coloide es el fundamento indispensable de la vida."
Se~un los estud10s de Bertrand, Jas diastasas que producen en nuestro organismo feno?1enos tan complexos y adm1r~bleR, están formadas por la asociación de
d~s ~olo1des, uno orgámco y el otro mm eral que es el que exalta su actividad. Admimstranclo nosotros los Fermentos Lumb-ier, favorecemos su asociación á las diastasas tan numerosas que hay en 1rnestro organismo y aumentamos considerablemente rn poder en lo que se refiere á los funcionamientos del organismo y á la lucha con la enfermedad .
Experim?ntalmente y en. el laboratorio se ha demostrado el poder de los formen.to~ m~tábcos que es lo mismo que las Oxidasas Lurnbier. Uu cultivo de bacilo p10c1ámco en_ contacto ?ºn las oxidasas ne plata al 1 po1· 50,000 ha quenado enteramente_ estéril (9hHrrm y Víctor H.e~ri, VinardJ Chirie ha demostrado que la
plata coloide es .~mmente~~nte bactenc~da para el neumococo; Cernivodeax ha deD?-ostrado la acc1on b~cte~1c1da de las ox1dasas sobre la bacteridia carbonosa, el bacil~ de Eberh, el cohbac1lo, el estafilococus aureus y albus, bacilo de la disentena1 etc.
Netter ha empleado con gran éxito los fermentos metálicos en la neumonía
bronco-neumon_í~, ~bre t~foidea, escarlatina, sarampión, difteria, infección puer~
peral, endocard1t1s mfecc10sa. ~alomón ha tratado con éxito un caso de tétanos.

�155

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Barth los ha empleado felizmente en la meningitis cerel~ro-espinaL _rfa,mbién ~e
han usado por el Dr. D. M. Lumbier y otros muchos méd1cos en la gnpa, lJronguitis, tos ferina, tuberculosis, en la sífilis, en. todas las ~ivers~s fo_rmas de sep~1eemia en la viruela neurasténia el surmenaJe, la anemia, el lmfat1smo, la deh1hdad
' y las afecciones
'
'
. ,
general
gonococcieas,
etc. Localmeute se ha usado como a_ntiseptico en las heridas, en las quemaduras, en las enfermedades locales de la. piel, antrax y diviesos erupciones por infección local; en los abscesos fríos y calientes; en
los abscesos del seno (pueden curar y abortar, inyecta.ndo _la:s .oxidasas en l~ masa
endurecida). Presta servicios incalculables en las conJuotlvit1s y en las ~1.versas
inflamaciones del ojo, en las afecciones de la nariz, en l~ ozena, en las. otit1s medias purulentas, en las artritis, cualq~iera que sea su o~·igen. En las h1~roceles ~e
han obte1iido muy buenos resultados myectando las ox:da~a~ en la _cavidad vaginal despué~· de haber vaciado su contenido. En la me~mgitls espi,?1almente e~ la
nieningit.is cerebro-espinal, se usan con resultado admirable las Oxid_asas Lumbier;
pero hay .que ~plicarlas en in~ecciones intra-;-ara~noideas, sacand~ primero algunos
granos de líqmdo cefalo-ráqmdeano y substituyendolo con las ox1dasas.
Se han usado también felizmente en la diabetes, raquitismo, atrepsia_ de los
niños, mal de Bright, afecciones herpéticas, arterio:-es~lerosis..
.
.
En las cistitis ohran las diastasas eficazmente, usadas en myecc10nes mtravesicales. En las pleuresías con derrame, aun cuando se trate de derrame supurad~, se
emplean las oxidasas, vaciando previamente el líquido por aspiración y substituyéndolo por 40 ó 50 gramos de dichas oxidasas. En gener~l, en todos. los estados
febriles y en todas las infecciones, ya sean generales ó pare1ales, las oKidasas obran
perfectamente.
En el tem,no experimental de los ani~ales puede demostr:irse de u~a manera clara y notoria, los buenos efectos obtenidos con las preparac10;1es. col01dale~ del
Dr. D. M. Lumbier, en los envenamientos por la morfina, estr1enma, tomamas
de la putrefacción, virus de animales ponzoñosos, como del alacrán y aun de la víbora, así como en el envenenamiento de los caballos por la yerba lo'ca.
Por recientes investigaciones ha sido posible demostrar que destruye, mod~fica y atenúa el virus de la rabia en su forma más activa, que es la que s~ practica
• en los conejos por la vía meníngea de vir~s de r~ bia, despué~ de una. sene de pasos de un animal á otro hasta obtener el virus fiJo que mate mdefect1blemente del
sexto al séptimo día el animal inoculado.
Se ha obtenido el completo cambio sistemático hasta la desaparición parcial
de las parálisis (que es la forma que reviste la rabia en los conejos) y la prolongación de la vida hasta el noveno 6 décimo día de la inoculación, pu&lt;liendo demostrarse que el bulbo y médula de los conejos rabiosos tratados por las soluciones coloidales no es virulento para otro animal á quien se inocula en emulsión en caldo, tal
como se usa para preparar el virus y las vacunas de M. Pasteur.
En todos los casos que hemos señalado anteriormente la clínica y la experimentación han demostrado que está indicado el uso de las Oxidasas Lumbier . .
Las Oxidasas Lumbier no son irritantes, las Oxidasas Lumbier no son tóx1eas,
y pueden emplearse sin temor hasta en los niños de pecho; las Oxidasas Lumbier
no se descomponen.
Las Oxidasas del Dr. Lumbier, cualesquiera que sea el metal de que estén formadas, tienen propiedades fisiológicas y terapéuticas iguales, como lo han demostrado todos los experimentadores que se han ocupado de estas cuestiones; en consecuencia, puede recetarse siempre, y cualesquiera que sean las condiciones del enfermo, }a oxidasa que se tenga á mano ó aquella por quien se tenga mayor simpatía. Sin embargo, algunos terapeutas prefieren: las de base de fierro, para las anemias, clorosis, atrepsia, raquitismo, debilidad general y afecciones análogas; las de
base de mercurio, para la sífilis, escrófula, tuberculosis, reumatismo, infecciones en
general; las de base de oro y platino, para las afecciones del sistema nervioso, el sur-

menaje, la fatiga, el alcoholismo, etc. E11 general la de base de manganeso es la más
usada.
.

154

Sanatorio Quirúrgico del Dr. H. Gutiérrez, 2\' Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono umn. I,385.
Cirugía. general, Cirugía de señoras, Cirugía de niños, euración de heridas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sana.torio, tienen todo dispuesto para. la hora que citen.
Recámaras de primera ola.se $5.00 diarios y de segunda $3.00.

.Dosis f man~ra de administrar la~ Oxidasas Lumbier. Las oxidasas pueden empleaise en 10yecc10nes snb-cutánei:is, mt.ra-musculRres ó intra-venosas en los cagraves y par~ .esto se ~sa~·á el líqu~do contenido en las ampolletas que está perectamen,te este~·ihzado. Sm rneonvemente p1rnden inyectarse hasta 30 ó 40 graLos _al dia,. pomPn&lt;lo en caRoR especiales, basta 10 gramos de líquido por inyección
as mrecc10nes no son dolorosas. Igualmente se usarán estas ampolletas que es~
t án &lt;l~sificadas á 5 cen~.i~ramos cúbicos para los casos en que deban de inyectarse
1as ox1dasas en el canal mtra-raquídeo.
Por lo general, pueden tomarse las oxidasas por la vía bucal tomando tres ó
cuatro cu~haradas ~1 día ó más si hay necesidad.
'
m1~mo liq~udo de los fra~cos,puede uRarse en todos los casos en que se quieian1 ap 1ci:i! las ox1d~sas al exter10r o por la vía rectal, en inyecciones intra-uretra es, ves1eales, vagmales, etc., etc.
. Las pomad_as se emplPR~ en fricciones en las quemaduras, irritaciones, infla~
maciones, afecc10nes de l_a prnl, granos, pecas, diviesos, antrax, etc. Las pomadas
~ue se u~an de .~referen?1a ~on_ l~s de base _de mercurio y plata.
l Para los ?mos Re. d1smmmran las dosis proporcionalmente á la edad pudienco l~~a.i· la~ ox1dasas sm el menor temor, pues no son tóxicas, aun usadas á dosis
mac1vas m producen el menor accidente.
ºrvie~,e advertir que muchas veces, al principiará usar las oxida::;as, hay alguna e eva.ci~n ~n la temperatura; pPro esto, que es una reacción del organismo
cede pronto s1gmendo usando la medicina, hasta llegará la defervescencia completa:

r~

. E:.

EL PELIGRO BLENORRAGICO.

ticas de autoridades universalmente respetadas.
E l C f
n a on erencia internacional para .
]a profil axis
· de l a sí fi lis y de las enfermedades venéreas, habida en Bruselas
en 1899, dijo Neisser: "Acaso la bleno•
l
f
d
rrngia sea a en erme ad más extendida
después del sarnmpión; para medirla imposible dar cifras, ni aun aproxim~das

_Desde el año 1879 en que Neisser publ 1co, su tra b a.1· 0 "Sobre una forma nued
· d l
va e. c?co propw e a gonorrea," en que
descrilna el gonococo, las investigaciones
de los especialistas han &lt;lemostra&lt;lo ],·:i.
d
trascen enc·a &lt;le la blenorragii:i, y esta
enfermeda~l que hace 1-1:lgunos años a.penas e~·a obJeto de atención en círculos de
1
'
t d
Id d
pues
mayor parte de los casos transe~ u iantes ! ~()
?s, preocupa hoy, no curren sin asistencia médica."
N ·
solo á los med1cos, smo á cuantos se ine1sser recurre á las estadísticas de
t eresan por e1progreso de Ia humanidad l
· ·
,
, os eJérc1tos,. porque éstas le permiten
y en pais ... s que cuentan con clases died
d
mayor exactitud en la evaluación de la
rectoras inteligentas
" y
uca as como plaga
l ál 1 b d
I d
Alemania, Austria Estados Unid~s t
el
'· que dos el cubols .~sa ?s.eln as et
1
f
'
, e c., . ar~cionféls e a po ac10n c1v1 , y da el
e c., os pro ~sores académicos y litAra- sigmente cuadro.
El
tos fundan Ligas para combat1'r los pr·otanto por mil de blenorrágicos fué:
greso~,&lt;le este az~te que ~estruye la gene 189lá92. D&lt;·l89-lá9a. De l893&amp;~.
nerac1on en su mismo origen.
No hace mucho tiempo, los muchachos En el ejército ale- mán - - - - - - · · . . 15,8 15, 7 16,6
rela.taban con orgullo sus primeras purgae1&lt;mes, que consideraban como el es- En e1 fljército belpaldarnzo de la virilidad.
ga .... . ·· ·- --· 21,1 20,6 21,l
Nada tiene, pueR, de extr:iño, que quie- En el ejército francés . . - - - - - . . . . . 27,9 27,8 28,3
nes se educaron en el desprecio de este
mal :"e entel'en con a,;ombro de su impor- En el ejército austriaco . _ __
32, 1 29,6 29,6
ta~ma y grav~dad expuestas en los trabaJos de los grnecólogos y en las estadísA la amabilidad del ilustre médico ma-

ª

ª

�156

LA EsouELA

DE MEDICINA.

LA ESCUELA

yor del Cuerpo de Sanidar1 Militar, Doc-1 El tafüo por mil _de blenorrágicos.
tor D. Angel de Larra y Cerezo, ~ebo En el ejército a~er1r;ano. (19~5) 120,97
los siguientes datos qu~ hago P?b~1cos, br1t~mco - (19 2) 70,50
al mismo tiempo que m1 agradec1m1entr,
prusiano - (1902) 12,00
á sus atenciones.
bávaro.. ;. (1:,01) 14,30
En el resumen de la estadística sanitn.anstro-hungaro.,. - - (190~) 30,10
ria del ejército español, correspondiente
al año de 1903, aparecida. en 1905, resulholandes. - (1909)
ta que para un efectivo medio anual ae
ruso -, ... -_(190"'/,
,
76,253 hombres, hn bo un ingreso en los El mayor W ood~·uff anade: . N? ~on
hospitllles·de 1,803 blenorrágicos, lo ~ual clara~}ª~ comparac10nes e!1tre los chst.mda. una cifra de 23,64 por 1,000 refinén- tos eJercitos, porque las cifras dependen
delmétodoemplea.dopararecog~rlas.Nosdola á todo el efectivo.
. Comparando este número con los que otros ª?ºtamos todo c~so ?xclmdo de una
corresponden á otras enfermeda.~es, re- cualqm?ra de sus obhga~1,on?s como ~olsulta la gonorrl'la ocup~ndo el qm~~o ~u- ~ado ~rnntras algunos eJerc1tos extrangar entre las que cast1garon al eJerc1to Jeros solo apuntan. los ca&lt;:~s bastante enespañol durante &lt;licho año de 1903· las fermos para necesitar su rngreso en los
otras fueron: Enfermedades ?~M,dear:i, hospitales, ignorando ~?&lt;los . los ~emás
50,50 por 1,000; úlcera. blanda e mfar.t~s que se enc·Je!1tran en trét.tamiento.
ganglionares venéreos 27 56· bronqmtis Esta senc11la nota de W oodru:ff deaguda, 27,18, é influe~za,' 26,37.
muestra~~ dificultad de lle~ar á cono~er
La sífilis ocurrió en un 12, 17 por 1,000 1~ exten.s}o~· de la blenor_rag1a en los d1Sdel contingente. El número de días, tér- tmtos eJermtof\ y lo eqmvocadas.que semino medio, que permaneció cada bleno- rían las c?n?lus1ones qne,se deduJeran &lt;le
rrágico en el hospital fué de 25, los que sus estad1stlcas, ya que. es!,a~ no P?eden
multiplicados por el número de blenorrá- expresar el número &lt;le rnd1vHluos rnfecgicos asistidos (1,803), da 43,075 días Je tad~s.
.,
..
asistencia hospi.talHia. No creo podrá~
S.1
la P?blamon imhtar pasamos á
tacharme mi.s lectores de exagerado, s1 la civil, las d1ficultades para o~ten_er una
supongo que á cada enfermo corres- estadística au~entan e.xtra~r&lt;lrna.na.menpondieran más de 3 pesetas de gasto en te, lo que _Pxphca la d1ve.rs1.dad &lt;le resulel nosocomio cantidad que es, segura- dos obtemdos por lof- d1stmtos autores
mente inferi~r á la real, y admitida esa y las discusiones á que dan lugar sus tracifra, una operación aritmética elemen- bajos.
.
, .
. .
El primer rntento de esta1~stica cml,'
tal nos demuestra que la blenorragia de
los soldados le costó al Estado español, referente á toda una poblac1on, lo llevo
á cabo Neisser en 1896_, en cuyo ~ño predurante el año 1903, 135,225 pesetas.
Debe saberse que los contingentes tie- gunt~ á todos los méchcos y CaJas Co?nen su mayor proporción de enfermos peratwas de _enfermo~ d_e Breslan, el nuvenéreos en las tropas coloniales; por mero de pacientes as1st1dos durante los
ejemplo: las europeas existente en colo- últimos doce .m?~es (y no cuantas veces
nias francesas ( Archives de Médic~ne et les habían as1stido). ~ó!o co_ntE'starnn el
de Pharmacie Jl,lilitaires, 1-I-06), trnnen 81,5 por 10~ de los mechcos_rnterrogado,
56,3 por 1,000 de blenorrágicos, 51,4 por y la estadística, por una _séne .de razones
1,000 de úlceras blandas y 30 por 1,000 que no es ~el caso. enunmar, dista, much.o
de sífilis.
de s~r satisfactona en cuanto_ á exact1En una Memoria escrita por el médi- tud. El número de blenorrág1cos señaco mayor del ejército norteamericano, lado en ese trabajo, es de 9 por 1,000 del
.
Charles E. Woodrnff,figuran las siguien- total de habitante_s.
tes cifras, que incluye el eminente espeEn esa estadístic~ apat·ece1; sufriendo
cialista Dr. F. C. Valentina, de Nueva gonorrea 147 estudiantes, numer? que
York, en un folleto de propaganda anti- referido al total de los entonces einst?~1venérea que tuvo la bondad de enviarme tes en Breslau, 2,1.40, &lt;la un;:i. proporc10n
hace pocas semanas:
de 87, 7 por 1,000.

ir,~~

?ª

DE MEDICINA.

]57

Lesser asegura en su trabajo " Peligros tudiante padece una eufermedar1 venérea
de las enfermedades sexuales," aparecido cada cuatro años."
en las comunicaciones de la Hociedad
Guillermo Erb (de Hei&lt;lelberg) 1 que
alemana para el combate de las mismas, tiene en los aristocráticos baños de
año 1903: "La mayoría de la población Karlsbad una clientelt1. escogida, se mamasculina sufre purgaciones en un cier- ni.fiesta como optimista decidido y en su
"Estadística sobre las purgaciones en el
to período de su existencia."
Doctor, en un cnrioso artículo titula- hom l,re y sus consecuencias para la muelo: " aEs la sífilis enfermedad más grave jerca~ada" Münchener Mediz, Woc'henschr,
que las purgacionesi" ( Zentralbl. f Gy- (27 Noviembre 1906), da cifras que sólo
niikol, 1905),. dice: "Entre los millones pueden tranquilizará los asustados por
d? individuos que componen la clase me- Blaschko y Gmber.
&lt;ha educada, es enorme la frecuencia de Son dos mil los enfermos particulares
sus purgaciunes más del 80 por 100." en quienes Erb fundamenta su estudio,
~l autor del trabajo cita un círculo de todos pertenecen á las clases más elevamt?lectuales húngaros; cada ur,o había &lt;las de la sociedad y á nacionalidades
t~mdo por lo menos unas ligeras purga- di versas, y aparecen habiendo padecido
c10nes.
blenorrngia 48,5 por 100, es decir, 971
Todos los autores que se ocupan de es- entre 2,000; casi la mitad (la sífilis en
te asunto copian la estadística de Blasch- J8,2 por 100). Me parece que fa cifra es
ko, de Berlín, p~1blicada al mis mo tiem- sencillamente espantosa, y téngase en
P.º que el _trabaJo ele Lesser, en los ya cuenta que la estadística es, según dije,
citados Mitteil d. Deu,tsch. Gesellsch. zu,r la más optimista qúe conozco (y por ello
Bekaampf d. Geschlechtskrankh, tomo I, es muy combatida hoy en Alemania), y
año 1903.
sujeta á más erl'Ores de los que le ocuBlaschko ,afirma "que en una gran ciu- rren á Erb. Dice éste, que se trata de hedad com? Berlín, _de cada 1,000 hombres chos ocurridos en el pasado individual de
e?tre vernte y trernta años, cerca de &lt;los- cada cliente, y por éste observados: que
cientos, ó lo que es igual, la quinta par- sus enfermos pertenecen á una clase que
t~, ?nferman de gonorrea (y un os 24 de concede gran importancia á las enfermes1~hs). Blaschko da, pues, la n0ta pesi- dades sexuales: quP los enfermos pueden
m1~ttt, que exag:era has~a fü•gar á la si- ignorar un padecimiento sifilítico con
~me~te conclu~ióu, felizmente _errónea: más facilidad que la blenorragia: "el jou_n.J?ven en cinco añ~s de celibato ad- ven-añade-que en sns primeras relaqu1r~ra u~a vez purgac10nes y d?s veces ciones sexuales adquiere unas pnrgacioen d1~z anos (y que en ocho ó chez años nes, no las olvidará fá&lt;·ilm ente."
la .qu~~ta ~arte &lt;le jóven~s co~traen_ l~ sí- , Algunas obj?c.i?n?s se pueden oponer
fihs); repito luego la misma idea d1c10n- a Erb. Hay 1nd1viduos que conceden
do: "de lo.s hombres que se caf.an después poca importancia á las enfermedades vede los trernta años, cada uno habrá teni- néreas, porque el público en O'eneral es
do un par de veces gonorrea y cada cua· de una ignorancia supina en\nanto se
tro ó cmco hay un sifilítico."
relaciona con este tema· asombra. el desA estas exagera.das afirmncioMs ~e conocimiento que tiene~ sobre venereoBlaschko, que cop10 porque el trabaJo logía personas instruída:;1 de er1ucación
d_el autor ?erlinés apenas discutido cons- e~merada, y la cosa no tie;1e nada de parti.tuye articulo .de fe para muchos trata- ticular porque hasta la época pl'esentr,
dista~, d~,bo umr_las de Max Gruber (La sólo á los médicos se habló rle enfermep~·ostitucwn C?~siderad~ desd~ el punto de d.ades sexuales, y fuera de sn círculo
vista de. la f'.igiene s~cial, Viena,. 1905), srnmpre reducido, sólo de modo incomqmen ,h~e: Las qn.,¡as Cooperativas pa- pleto llegaron los conceptos de infección
ra estud1antes berhnese:., enfermos, acu- venérea y su mecanismo de contagio·
san qne,anualmente padecen enferme4a- hasta ahora se ha tratado siempre d;
des :enereas el 25 poi· 100 el? los asocia- ocultar c~a.nto á la cuestión sexual se redos., Y}oncluye con más hgereza que fiare; fannhas, maestros, sacerdotes, hasl6gwa: pot· lo tanto, en Berlín todo es- ta los mismos mMicos han ptiesto la rnt}-

�158

11
1

LA ESCUELA DE MEDICINA.

yor atención para que los jóvenes corran ñ:,t), de doce centigramos de la droga alu.
.
peligros y escarmienten á costa de su pro- d1da.
pia salud. Se puede contestar tambi~n á .Para la cur~c1ón radi.cal del m.al, el
Erb que hay, aunque parezca m&amp;nt1ra, imsmo facultat1~0 .prescribe _una dracma
enfermos que ignoran sus propias purga- (3.75 gr.), &lt;le qumrna amon.1~tada Ydos
ciones (en este momento recuerdo el ca- dracmas (7.50 gr.), de soluc10n de ace!aso de un compañero mío, muy querido, to de amoníaco, cada hora por un penomédico también, que sospechaba padecía do d~ tres ó cuatro .horas. En los ata.ques
una uretritis por congestión, y tenía una fulmmantes d~ ~npa, prefier? el h1?roblenorragia con gonococos, ya en perío- brom~to de qumma en myecc10nes h1podo de declinación cuando yo le empecé á !dérmieas.
.
Según el Dr. Me. Court (JJ!,ed'tCal R~tratar). Estas uretritis simples que los
españoles llaman recalentamiento, son cord, de Febrero 23), l~ s?luc1on arsen:manantial de confusión para médicos cal al 1 sobre 800, adm1mstrada en d?sis
y enfermos, y nada tiene de particular de cinco gotas dos vec?s al día, constituque éste descuide en muchos casos una ye el I?étodo profiláctico más eficaz conenfermedad de origen microbiano, que tra la mfluenza.
Respecto del tétano, el Dr. Sutter
refiere á causas más ó menos fantásticas;
por último, otra objeción fundamental. al (Beitrade zur Klin. Ch.ir., LII, núm. 3),
trabajo de Erb radica en el p_oco crédito da cuent3: ele , t~es casos curad~s con el
qufl debe darse á las declarac10nes de los suero antitetamco, aun despues de ~aenfermos cuando tocan cuestiones sexua- berse presentado las convuls10nes. H:zo
les, hay muchos individuos q_u~ ocul_tan, uso del. s~rnr~ localme?te. sobre la herida
á sabiendas, su pasado genésico, y s1 es- y ad~m1str~lo suhs1g~ientem~nt~ por
to ocurre todos los días con personas que vía hipodérmica en cantidades charias de
acuden al especialista urólogo y al médi- cien unidades.
co de cabecera será mucho más foicuenLos Dres. Hall, Carter Y Howard
te en enfermo¡ que visitan un balneario (Bri~ish Medical Journal, de Marzo 9J,
de moda con fines diversos y que Je pa- dan igualmente _cuenta de nn caso de teso suelen tomar las aguas; pero de todos tano tratado felizmente con el suero an ·
.
..
modos, siempre quedará en la estadística ti tetánico.
más optimista, que de 2,000 enfermos
En el Journal of Expernnental ]!edicicon todas las enfermedades imac,inahles, ne, de Marzo, el Dr. Flexner pubhca un
971 habían padecido blenorragi;,
trab~jo. ~elativo á la ~rodncción de la
tPodrá dudar alguien de la realidad me111ng1~1s cere~ro-esp1~~l en el .mono,
del peligro blenorrágicot
por med10 de la rnoculac1on del diclo?o11,,- t'
co
intracelular. El mismo facultativo
Dr. A nge l Pulido m .. ar in.
l
d
d
asegura 1aber cura o un caso e esta en-+fermedad en la e"pecie de animal de que
Revista de la Prensa Médica Extranjera se hace mérito, con la inoculación de sue(Prnpara&lt;111¡,ara "La Esruelti
ro obtenido de otros monos infectados,
de Metli&lt;:ina," por el Jk David Cerna) .
afirmando qne dicho suero es un agente
Res11111.en: l. Trnta,miento da la Influenza, el Tétano así profiláctico como curativo en la eny la M.eningitis Cerebro-espiual.-2. La Coquelu- fe1·meclacl t1e referencia.
che.-3 El Atoxil y el 1lergal en el 'fratamiento
de la Sífilis. -4. La Etiología del Dengue. -5.
Bacteriología de la Meningitis.

En la literatura médica de 1907, relativa al tra.tam ien to de la influemia, el tétano- y la meningitis cerebro-espinal, encontramos que el Dr. Broadbent (Practitioner, del mes de Enero), consicler11, la
quinina como el mejor remedto en la primera de dichas enfermedades. Durante
una epidemia, aconseja, como preventivo, la administra0ión diaria (en la maña-

Es asaz interesante lo que se ha escrito recientemente con referene;ia á la coqueluche.
Así, por ejemplo, el Dr. Albrecht (Revue Mens. des Maladies de l'Enfance, de
Septiembre), al tratar de la bacteriología
del mal aludido, asienta que el bacilo cie
Eppendorf se encnentra con frecuencia
en los casos fatales de neumonía en que

LA .l!JSCUELA DE MEDICINA.

159

esta enfermedad ha sido una complicaE l Dr. Metschnikoff foé quien primeción de la coqueluche. Alega el mismo ro usó este remedio como medida profiautor que el ba~ilo de referencia no se láctica en la sífilis. En sus experiencias,
puede distinguir del de la influenza, é practicadas en monos, este infatigable
igualmente que el mismo microorganis- investigad or encontró que una inyección
mo se encuentra en el 80 por 100 de los de treinta miligramos de atoxil por kicasos fatales de sarampión observados logramo de peso del animal, evitaba la
por él.
aparición de la lesión inicial después de
En el Archives of Pediatrics, de Junio, la inoculación del virus sifilítico, cuando
aparece un artículo del Dr. Magicl en que aquella se hacía dentro de los quince días
se da cuenta ele un caso de coqueluche siguientes á la práctica de esta última opeacaecido en un niño de un año de edad, ración. E~te método fné practicado en el
con espasmo de la glotis como complica- Instituto Pasteur, de París, infinidad de
ción. ~o se observó en dicho caso sínto- ocasiones, y siempre con idéntico resulma alguno de raquitismo ó de hipertro- tado.
fia del timo. Afirma el Dr. Magid que
Al aplicar este método preventivo en
tan sólo dos casos semejantes al que él el ser humano, debiera usarse una inyecdescribe, se encuentran registrados en la ción de dos gramos de atoxil, dosis qne,
historia de la coqueluche.
sin embargo, es demasiado alta y puede
Con respecto al tratamien to de esta producir efectos venenosos.
enfermedad, el Dr. Kilmer ( Journal of the El Dr. Hallepeau ha inyectadosetecienAmerican Medical Association, de No- tos cincuenta miligramos de atoxil; dos
viembre 23), asegura haber empleado en días después ha administrado otra dosis
quinientos cincuenta casos de pertusis, de seiscientos miligramos, y á los dos
la faja elástica abdominal, beneficiándo- días siguientes una tercera de quinientos
se el 87 por 100 de ellos. Los vómitos, miligramos, sin observar el menor síncon particularidad, ceden considerable- toma de envenenamiento.
mente, según el autor, á la compresión
La experiencia del Dr. Lassar es igualde la faja de que se hace mérito.
mente favorable al uso de atoxil en las
manifestaciones primarias, secundarias
y terciarias de la sífilis, exclusión hecha
A pesar del gran número de trabajos de otra droga alguna.
bacteriológicos important.es que se han
Volviendo al tratamiento propuesto
llevado á cabo en estos últimos años, aún por Metschnikoff, que consiste en la frieno se puede asegurar que la spirochaeüi ga de una pomada de colomelano al 25 ó
pallida, descubierta en 1905 por Schau- 30 por 100, aplicada una ó dos horas desdium y Hoffman, sea el principal, por no pués de l:t inoculación dicho tratamiendecir qu.~ el único,, fa~tor etiológico en la to, en efecto, evita si¡mpre la infección
en el mono. P ero este método, sin emproducc1011 de _la s1fibs.
'?or tanto, bien podemos, hoy por hoy, bargo, no es pratticable en el ser humadeJ~r á u~ la~o esta cuestión, que aún no, y por lo mismo carece de valor, toda
esta por diluc:darse, para hablar algo de vez que, al aceptarlo como medida rutila pa~te práctica de la enfer~edad que se naria, t~ndría que aplicarse después de
menciona. Y no nos referiremos á su caJa coito lo cual no es fácil de llevará
.
'
tratamrnnto.
debido efecto.
~l Dr. ~o.wink, én su interesante tra- En el mergal se tiene un nuevo medibaJJ ~stad1st1_co que sobre dermatología camento recomendado por el Dr. Ehry s1fihR pubhca en el Interstate Medical man en el trat11miento ele la enfermedad
Journal, de Enero de este año, asienta constitucional de referencia. Este faculque el tratamiento de la sífilis no ha su- tativoafirmaqueensupráctica elmergal
fr~do cambios n?tables. Sin embargo, el ó sea el hydrargyrum 1:holicuni' oxydat,wm:
mismo facultativo nos habla del nuevo ha dado tan buenos resultados como las
agente terapéutico, at~xil, que ha "ido friega~ ó inyecciones rutinarias conociem:pleado como preventivo ~n el mal con- das; que el nuevo medicamento no protag10so de que se hace ménto.
duce alteración alguna en las mucosas del

�tubo intestinal; que no es desagradable
al paladar, y se absorbe con facilidad.

161

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

160

***

En la infancia causa la meningitis una
variedad de microorganismos, entre ~os
Loi- Dres. Ashburn y Graig (The Jour- cuales los más frecuentes son el menmnal of Infections Dis~as~s, núm. 3, vol. IV, gococo de W eichselbaum y el neumoco1907), que han estudiado el de~gue en co de Fraenkel Tal es el parecer del
las Filipinas, formulall, en ~n bien pre- Dr. Chnrchill, expresado en un trabajo
parado artículo, sus conclus10n.es !'espec- que publica el Archives of Pediatrics de
to de esta enfermedad, como sigue:
Diciembre ne 1907.
l? En ningún espécimen de s~ngre En las epidemias la causa principal
fresca ó preparada en el h.1 borator10 pa- del ml'l,l en cuestión, en la mayoría de los
ra un examen más minucioso, se pudo casos, es el meningococo; pero ann en ésencontrar, bajo el microscopio, organis- tos en el 11 al 22 por 100 de ellos, se
' ob~ervar tarob'ien
, el neumococo.
mo alguno.
puede
~? En el dengue, el recuento de los
El mf?ningococo se introduce por la naglóbulos rojos de la sangre fué siempre riz y la garganta, se disti-ibuye extensanormal.
mente en el organismo y prod?-ce UM
3? En esta enfermedad no se observa verdera .septicemia meningocócc1~a. Esron cambios morfológicos característicos te germen se encuentra ·en la nariz y e!1
ni en los glóbulos rojos ni en los lenco- la garganta de indivicluos sanos que v1citos.
ven en contacto íntimo con los casos de
4? Existe en el dengue una bien. mar- meningitis de este tipo. Ta!es indivicluos
cada leuc0penia (el recuento más bajo debeu.aislars1=1 porquecontnbuyen al desobservado rué de mil doscientos por mi- arrollo de la enfermedad.
No se puede determinar el tipo de la
límetro cúbico, y el más alto de cuatro
mil ochocientos sesenta por milimetro meningitis por el cuadro clínico de síncúbico), notándose, por lo gener~l, una tomas que presenta, sino tan sólo por
dimi.nuci.ón de los leucocitos pohmorfo- medio de la punción lumbar. Según el
nucleares y un aumento considerable de autor, el pronóstico es más grave en la
meningitis neumocóccica. Afirma el Dr.
los linfocitos pequeños.
5&lt;.&gt; En niugún cultivo se pudo obser- ChurchiU, además, que el tipo meningov~r organismo etiológir.o de importan- cóccico es contagioso, y que, por tanto,
c1a.
los casos de esta naturaleza deben aislar6&lt;? La inoculación intravenosa de san- se así como también los de carácter neugre de dengue, sin filtrar, ~n. inddi viduos m~cóccico para mayor seguridad.
sanos, produjo un ataque t1p1co e 1a enfermedad.
7? Igual resultado se obtuvo con laino- ===== ==========
culación intrftvenosa ele sangre :filtrada. Estudio c1·itico acerca del oftalmo-diagnóstico
8? La causa del dengue es, pues, con
de In tuberculosis.
. toda probabilidad, ultramicroscópica.
Acaso no estará muy distante el día
9? El dengue es transmisible por me- en que los prácticos, sacudiendo el yugo
dio de la picadura del mosquito, culex de los teóricos, devolverán á la clínica su
fatigans · y este medio de tran1&lt;misión es, legítima preponderirncia sobre e 1 Lacon tod~ seguridad, el más común.
boratorio, que con el mayor daño de los
10. El período de incuba?ión. en el de1;1- enfermos había logrado estos últimos
gue experimental, es por térmmo medio años imponerse despóticamente.
de tres días y catorce horas.
Varios síntomas harto significativos
ll. Ciertos individuos ¡;on absoluta- nos 11evan á alimentar esta esperanza. En
mente refractarios al dengue, según las efecto, el viento sopla actualmente contraexperiencias practicadas.
rio en ciertos centros académicos. Ayer mis] 2. El dengue no es una efermedad roo, la Academia de lVIedicinn, volviencontal)'iosa, pern sí infecciosa como la do á una antigua concepción, admitía de
fi.ebre°amarilla y como las fiebres palúdi- nuevo, la influencia del frío en la etiología de determinadas enfermedades. Pocas.

***

Revista Científica.

cos días antes, en esa misma Academia
habíamos tenido el gusto de oír la crítica
apretada Y juiciosa. hecha por el Sr. De~~:::s :~erca de la oftalm~-reacció~, que
1
Sr. Calm:~;e~os
posee para el corazon del
r
l
.
1
tes, ne'íºs~~c:1:e~~:c~~1;;ª~cias1ªtenuñnlorme con argumentos e_s ,a a . rt.. e.
,, prox1ma 1vos,
nada d?fimdos, ó entonces con nuevas
afir~ac1ones. ¡Qué prodigalidad de afirmac.wnes en tal concepta! Pero una afirmac1ón nunca fué una prueba, y todo cuan-

Tomando las cosas en sentido literal
podríamos dE&gt;cir todavía que más de l~
mitad del contingente estaba atacado de
t1;1berculosis, puesto que, entre 101&lt; indiv1du~s escogidos, se ha~laban 65% quienes sm sospecharlo y sm que otra cosa
bualquier. pudiera hac~~1º suponer estafan .~s1m1smo contammados por esa ineccion.
,
.,
De aqu: aun ~sta conclus10n forzada:
que la .casi totahdad &lt;le]~. populación, en
su co~Jlmto tomada, y :,,;m una selección
to el Sr. Delorme ha dicho contra la Oftal- e~pecial! se halla. atacada de tuberculo~o-reacción, lu cutti, 6 subcut-ireacción, sub- sis avenguarta ó lat~nte.
sis:e aun totalmente como por lo pasado des- ~ntes de proseguir, tenemos por conpues ~e la con~estación del Sr. Calmette. v~? 1e?te Y ºP?rtuno r~cordar aquí las
Opmamos siempre que los prácticos P1 mc1µ11les criticas del Sr. Delorme cun darían pruebas de mucha seusatAz des- trn es.te. método, q~e · prometía hacernos
confiando de estas reacciones sea en el t~n facil_, tan rápido y tan infalible el
ojo, ó bien sea en la piel. No 't~rdarán á drngnóst1co de la tuberculosis.
primeramente el Sr. Delorme la
enterarse por sí propios de esta verdad.
El Sr. Delorme ?eclara que el empleo de opm100 del Sr. Souqnes. Afirma•1steprola oftalmo-r~acc1ón en el ejército coosti- fesor que la prueba de la tuberculina 110
tuye un~ medida de ver~s inaceptab'le y ade- da resulta~os concord~ntes, según se (\ffimás pel~g~~sa, que d:ma en resultado In P}?a la cut~, la subcut1 ó la oftalmo- reacclesap~ricwn o la ru~na del contingente. c10n. A9m t~nemos ya una primera y
Lo .~1smo seria decu que las reacciones ?1-uy seria razou para desconfiar de semepos1t1 vas llegarían á ser tan numerosas 3ante prueba.
entr? en poco ~o quedarían muchaPor otro lado, un número considera,l . ,0 _n .num_¡r..? st~Clf&gt;nte para constituir ble de tuberculosos, a.firmados clínicamenZ 1~'.to. JJa&lt; 10 el Sr. D~lorme que la te por la autopsia y por inoculaciones anip ac10/ expone á .&lt;Jran copia de ~rrores, males, no dieron reacción con la tuberculi~i
ª emás no es por completo mofen- na ( oftalmo, cuti, ó subcu.ti-reacción ).
.
Este hecho resulta grave científicamenR
d ,
ecuer .ª el en segmda que Ludwig, te, como dice el Sr Delorme
con esta misma tub.e rculina empleada. por
F' ¡
·.
:
Calmette para la oftalmo-reacción b
ma mente, prosigue el m1smo Delornia 05% de inoculaciones positivas 'e~
met/10 srá/ácJl hallar ?Uaclro~ más sudados jóvenes para ese fin esco idi
l ges ivos e os errores diagnósticos, frec~ntingente d~ la Bosnia y de l~ Jler~; ;_ c entes, c?losales, á ~ue exponen las of- ·
vina. El Sr. Calmette co
, · , fR tamo, cuti, Ysubcut1-r('acc10nes, que los
·, d
, mo nmca 1e u- que nosotl'Os debe
'] S
S
~ac1on e este argumento decLua quono Mari . d V'll . '1ºsE ?s res . ._ ouques,
ig.nora los result.ados obtenidos por Lud- L t1 e d iBeJm 'S t:ene, de Nancy,
.t
w1g en la guardia prusiana
eno ~· e rest. enes de enfermos,
O
]cope\~~os de hemi~l~gia, de enfermedad
ve á negar los datos citad~; ;o/: t
Delorme.
· e,e . ar mson,, p~raht1cos, dementes, epilepti~os, ne~ra)~1cos, sat?rninos, cirrótiTenemos pues, por un lado 6 o
reacción positiva en soldados bien 5% d.e cof ~1fü~J°8'ds1fibht1cos,. ~ng1?osos enformos
dos en Bosnia Eerze · (
escogi- su rie°: 0 e r?nqmtis simple ó de otra
en la guarc11·a y, . govCrnal Delorme), cu~lqu1er mamfestnción pulmona1· de
, prns1ana ( a mette)· por
t 1 11 ' l d
.
,
otro lado la de
· ·, d l
.'
qms e ee ngac o, e carcmoma de vári,
sapar1c1011 e contmgen ces etc t b t
.
d '
teen el ejército francés (Delorme)· h
: , . , . ,., e c., . ~s a mismo e sarna dan
el resultado del empleo de I t b . eal9m re,tcc10nes pos1t1vas. Puede pues decirse
' ·,
u eren ura que no hay enfermo cuya afección entre
en oftalmo o' c t'
u 1reacc1on ·
, m
· ternaó exteren un cuac1ro d e pato1og1a

9~~a

1

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1

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. , , . .
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·
21

�162

LA

LA ESCUELA DE MEDICINA.

marna que no puede ser catalogad o Y
,
, b
¡· ,,
cado por la ' tu ercu ma •
"Pues yo pienso aún, añade el Sr. Del t d' atenlorme, que hoy como ~yer e is u/º· a no
to y profundo del enrermo, a c imc
Perderá todavía sus derechos; que ~d·us
á seguros Y ver aprocesos son 1os m s
.
rado
de ros." .
Muchís1moR hechos han ~emost , o
hash: ahora que la oculo-1Yeacc16n h~ dad
resultado negativo con enfermos que sin embargo tenían vastas le~iones s~puradas,

eavernas; negativa ha sid? ~ambwn_ en enfermos en cuyos esputos existian_ bac·tsDEn

davía presentar nuestra opinión especial;
h l
,
e a aqm.
l
· ,n
S'
· to que la ofta mo-reacc10.
it.ets c1er medio de diagnóstico pehcons 1 uye un
h
groso incierto, ilusorio (como parece 1ab h~rto robado el Sr. Delorme y. os
der a's aut~res ya citados), los prácticos
em
1t
deben abandonarlo por comp e ,o.
.
Si el Sr. Calmette demuest~a. que ~1cho método no es pel~groso, m ilu~or10,
ero absolutamente e1erto ( lo que el no
p , u r~nto de :seguro). en ese cahara m [ p ue la' oftalmo-teacción. ~firso~ p:!s t~d~ el mundo, por así decirlo,
m táq ás ó menos atacado de tuberculoet la~ente ó apaiente, resulta de aquí ~
s
leta inanidad de las medidas defensi-

este período, dicen los Sres. S1car .~ eschamps, loscasus de oftalmo-reacc1on negativa son innumerables.
comp ontra la invasión del bacilo de Koch.
La q(talmo-_reacció~ IJjirms COD orenta- vaÜna vez que todos ó casi todos, SE&gt;gún
ción su inocutdad, d1ce e,1 r.. e, or~e. la oftalmo-reacción de Calmette, teneMis objeciones no tendr1a~ ;rngunlo' a~ os ya en nosotros el bacilo .de Koch, lo
lor si el hecho fuese exacto. I ero no es. má . , t' co y seguro es cuidar cuanto
Lo~ prácticos procederán fin _sensatez m i8 Jd:c defendernos contra los que ~emanteniéndose en la descpn anza. l S an e. en el cuerpo y nunca contra la ID·
Por último, entre otr_as cosas, e r. ne11:?s ~roblemática de los que nos cer- .
Delorme concluye: Preciosa aparentemen_- vas1on t .
te
te para el diagnóstico de las tuberculosis ca1E1 ex ter10srtme'remnin~s hallándose el terre. . . l iftalmo reacn o ro
,
.
pulmonares en princ1pio, ~ ~
. t io- no casi siempre sembrado de.este m1cro•ión da comunment_e lugar a inte~pte a~ b'
o ha que temer otra siembra, y la

nes clásicas y médico-:le~ales erroners :~ ii:~hancontr~ la tuberculosis deberá ser transfrecuentes que co~trazndic.~n ~u emp eo p
ortada para este lado. Hay pues que m_eparte de los médicos del fJer~ito.
L
1: . l -terreno ponerlo en estado de resisTam bién el doctor Arlorng, .de ~on, Jt~i ar ~ eniente~ente al desan·ollo de los gérd t d ,
, d muchas mvestiga- ir conv
conc1uye d espues e
.,
es mórbidos que contiene en ro e si
cione.: que la oftalmo-reacc10n no es es- m~n
pecífi~~ y que ot~a~ toxinas (é?erthian;~ mir:~· adversarios de lo&amp; teóricos de ladittér1cae.stafilococ~ca) pne&lt;le.n.1gualNe - boratorio no han Jicho nunca otra cosa.
te determmar reacc10nes poslt1v~s. . os
Dr. Barnay.
otroshemosdadomás armba val'loSeJemplos demostrando qne al contrar10 al
·, ha si"do negativa en tuberculosos
reacc10n
,

averiguados y posiiita en toda otra especie
de enfermedad, hasta mismo en la sarna.

AVAUEMIA N. DE MEUICINA.

iQué subsiste .des:[!ués de esto,-lo preguntamos cons~1enc!os~mente,-del pretendido valor diagnostico de la oftalmoreacción!
.
,
No siendo ni infalible, m esp~c1fica, no
cabe al médico el derecho de im~onerla
á nadie. Además, en más de la m1~ad de
los casos, es muy penosa! .puede aun ser
causa de accidentes grav1S1mos. .
Podríamos limitarnos, á propóslt? .de
la oftalmo-reacción, á exponer. la critica
severa, pero v~rdaderamente _Justa del
Dr. Delorme. Sm embargo, de:,,eamos to-

Se•i•m del dhl • 1 d e lUarzo de J 901!i,

Presidencia del Sr. Dr. D. A¡¡ustm Chacón.

A las 7 y 20 minutos de la noche, se ~brió
la sesión y se le., ó ac~~ de la anterior y
fué aprobada sin d1scus1on.
,
..
Se ciió cueu ta con una carta del Sr. Pro
f•sor D. Vicente Fabián Ver~ara, pidiend~
la resolución de la Acade~ma, respecto a
cuál de los métodos de escr1tu.ra debe preferirse si el inclinado ó el vertical.
.
'El Sr. Presidente manifestó que este asui:to pasó á la Sección de Higiene, que se oli-

:1

ESCUELA DE MEDICINA.

163

ciará á ella para que rinda el dictamen rei'- El Sr. Dr. López usó de la p11labra y dijo
pectivo
que el Sr. Dr. Hurtado, con la impugnación
El Sr. Dr. Hurtado usó de la palabra y que ha hecho á su memeria, impngnación
dijo que iba á tener el honor de iniciar la llena de método ha robustecido verdaderadiscul'iión á propósito de la importante me- mente su modo de v0r. El ha insistido en
moria del Sr. Dr. López Hermosa; que él dis- que debe hacer!'e la diferenciación entt·e cacrepa enteramente del modo de pensar de. sos operables y r.asos inoperable~, cosa. que
Sr. López Hermosa, qui ...n dice que en cier- PI ~r López Hermosa sostiene con afán.
tos casos debe abstenerse el cirujano de ope- Respectos á los límites de la posibilidad de
rar, pues él crée que absteniéndose de in- éxito operatorio, el mii&lt;rno Sr. López Hertervenir en las cancerosas, es evitar todo moi,;a sostiene que no se debe intnvenir
pr,,gre~o en el tratamiento de estas enfer- cu11.ndo el cáncen.invade los fondos de samas. Discrepa tambi.én en quP no deban ope- co v~ginales, ni menos aún cuando está atararse enfermas en las cuales no exi~ta lamo- cado el tejido celular pélvico y los liufáti&lt;'os
vilidad libre del útero. estando interesado de la región. Y que para que se vea cuanto
como es de suponer. el parametrio. El Sr. está de acuerdo con el Sr. Hurtado. leyó
Hurtado afirmó que han mejorado enfermas las dc,s primeras conclusiones de su memooperadas de &lt;'ánceres avanzados y algunas ria. Adem:\s, las conclusiones qne ha forhan curado. Deben operarse aquPllas enfel'- mulado son obt... nidas de su experiencia permas que conservan aún su nutrición. en las sonal, y no desea que sean sostenidas por la
cuales no hay 11.lteraciones venales, ni diges Academia en masa¡ la rei;pom:ahilidad es
tivas ni cardiacas, y abstenerse de operar person11lmente snya, y si las ha formulado,
&amp;quellas que i,stán agotadas con gra11des es porque á ello lo autoriza el reglamento.
trastornos digestivos, etc., etc.; claro es que En cuanto á lo expuesto por el Sr. Dr.
se abstiene de operar. En cuanto á la vía Villarreal, quien dice que debe operarse y
por la cual dehen vnificarse estas interven- que él opera, hoy casos que antPs no operaciones el tir. Hurtado es partidario de la vía ba, el Sr. López Hermosa, alaba su conmixta.
ducta, si le da, según refiere buenos resulEl Sr. Villarreal usó de la palabra y dijo tados, pero por su parte continúa crey&lt;'ndo,
que hace muchos años se dedica al trata- qu.-1 ?per~r lo que no es oper·able no es de
miento de esa enfermedad. Hace ocho año!l CODCienl'Ia.
pref'entó á esta Academia el resultado de su Quedó cou el uso de la palabra para la seexperiencia operatoria á propósito del cfo . sión próxima el Sr. Dr. Velázquez Uriarte.
cer del útero, recomendando la vía vaginal.
Se levantó la sesión á la que concurrieEntonces los resultados inmediatos eran ron los Sres. Dres. Arriaga, Bandera, Bnlbueno\ pero los resultado, lejanos eran pé- man, Calderón, Cícero, Cosío, Chávez, Gosimos, porque se le'l reproducía el cáncer. &lt;loy Alvarez, González lirueña, Hurtado,
Después de un viaje que hizo á Europa, em- LoaPza, Lnpez Hermosa, Manuell, Mendizápleó aquí como lo baren allá, el procedimien- bal, Monjarás, Núñez, Peón del Val'e, Prie·
to de vía abdominal &lt;'On histeroctomía tot11l,
Saloma, Ulrich. Valdéz, Vel:\zquez Uriarlos resultados eran muy variable,:¡ unas en- to,
te y Vi lla1·real.
fermas morían en unos cuantos días, otras
sobrevivían hastante. Es de advertir que
e&lt;ito pasó en su práctica hospitalaria, adonde
llegan las enferma,, ron el cAucer sumamente avanzado; mientras que en la clientef 11. ci- La telegr11ffa cerebr11l.-Velocidad del fluido
vil, donde las enfermai&lt; se opn,m cuando el
hmn11110,-Sn r11di11ción de cerebro
mal principia, el éxito es seguro, tan lo crée
á cerebro al través del espacio •• , •• , ,
así, que se atreve á afirmar que en tales circunstancias estaría resuelto el problema de Conviene que retengamos la confP.i,.ión de
la curación del cáncer del útero. Ultima Mr. de Rochas, publicada po~ el '' Ecbo du
mente sigue el procedimiento mixto vagi- Merveilleux," en e,;tos momentos en que tanto abundan los curioso~ y 11ficionados á los
no-abdominal con larga s11pervivenci1t y me- fenómenos
llamados sobrenaturnle~.
joramiento del estado general y de los doEn
efecto;
pocas veces con más insistenlores. En cuanto á la posibili-lad de operar
cia
y
tenacidad
que ahora se habrá visto que
á las enfermas, discrepa también en lo asen
traigan
las
gentes
á los espíritus tan revueltado por el Sr. López Hermosa, pues si no
tos,
obstinándose
á
porfía en llamarlos con
se opera á una canceros11, la muerte es inelos
veladores
y
butacas
que giran y se mueludible, llena de dolor€s y sufi;imientos,
ven;
las
almas
de
los
muertos
ilustres no tiAmientras que si se opera, puede recobrar la
nen
así
un
punto
de
reposo
acudiendo
solísaludó cuando menos evadir poi· uno,; cuan&lt;·itas
á
círculos
privados
y
c:isas
particulares,
tos años tan. te1-ribles sufrimientos.
donde son acribillados de preguntas sobre lo

ORONIOA.

�1G4

LA EsouELA DE MEDICINA.

que ocurre "más allá'' de la vida, concluT~da idea, t?do Aensamiento, es ~n ~rto
yendo algunos de los curiosos por pnder el en vias de reahzac1on. es una energ1a hb~
juicio y el sentido común, á fuerza de tanto rada, y es muy natur~l que la ond.a produminvestigar.
1 da en el cerebro, partiendo 4el m1s~o, pueEste Mr. de Rochas observador tan pro- da llegar hasta otro cerebro, 1mpres1onándofnndo como concienzudo, cnyos estudios y le y tra¡:mitiéndole imág~nes.
descubrimientos sobre los estados profundos
Es un fenómeno parecido al que prese1~tl'I.
de b hipnosis y sobre la "exterio1·ización" la telegrafía sin hilos, pero de manera mhan abierto tan ancha brecha en las mi~te- completa y grosera.
.
riosas reacciones de lo desconocido había Estlls ondas magneto-eléctricas, descuuotado que sobre los ,:ujetos magnetizados biertas por Hertz, que son medio millón de
se producía cierto fenómeno. análogo al que veces más largas que las ondas .de l~. luz,
se verifica en ciertos ('asos de muerte ó de irradiándose invisibles fin tod:.s d1recc1ones,
· peligro inminente, apareciénclosele toda su recogid~s luego y tra~sformadas. ~ien en
vida entera en nn segundo al espíritu del ser igu11l apariencia de acción que e~ flmdo pa1·ágonizante.
ticular y de naturaleza desconocida, proyecDormido el individuo, despué8 de hipno- tado por uu cerebro, !rradiándoseigu11lmrnt_e
tizado, pasa con facilidad y sucesivamente, por todas partes y siendo capaz de hacer vino solamente por todas las etapas de sn exis- brar otro ú otros cerebros prepa1•ados para
tencia anterior, hasta el instante de su na- recogE&gt;rle.
cimiento, sino también por series de encar- Y podemos imaginarnoi:; ct~ál será la po·
nar·iones precedentei:;. Se le ve que cambia tencia de efluvioi:; cuya velocidad es mayor
por tal modo de personalidad, viajando en el de trescientos mil kilómetros por segundo".
pa~ado: atraviesa el tiempo y renace en otras
Nada ve nuPstro organismo en e¡;.tas reacvidas, de las cualrs da noticias y la iJusión
ciones·1 nuei:;tros sentidos son inútiles para
más completa, sin contradecirse jamás.
"Ilusión ...... repite Mr. de Rochas con ella y hai-ta perjudiciales,. porque nos han
una franqueza y probidad científic:is, que de colmado de falsas pt&gt;rcepc1ones.
En los casos de que se trata no hay necebierau inspirar á otros experimentadores.
No había en estas aparentes transmigra- sidad de ojos para ver, ni oídos para oír.
Solamente percibimos las sensaciones, al
ciones más que un juego de la imaginación;
todo era pura novela incousciente f'r11guada contrario de las experiencias de telepa~ía '!
en el cerebro por lecturas antiguas y olvida- visiones que afectan á los centros nerviosos
das, pero que continuaban grabadas y se re- de la visión y auditivo. .
Brota el efluvio formado en un cerebro
producía11 fielmente bajo la influencia de 11:1
hipnosis. De todas vueltas, el problema es como una radiación y va directamente, al
muy interesante, teniendo un "evidente pa- través del espacio, impresionando á otros
cerebros.
rentes&lt;'o" con los extáticos y profetas.
Todo esfuerzo mental. todo peni:;amiento
Noy nada más sobrenatural qnfl los fenómenos de psicometría, telepatía, vi~iones y desprende un fluído particular y hasta una
otros rstudiados recientemente en loi:; "luminosidad," que se ha vi,-to, medido, fo.
"Annales des Sciences Psichiques." Un ob- tografiado, capaz de obrar á distancia y al
jeto cerrado 011 un sobre es entregado á un través de los cuerpoi- opacos, á la manera de
i;;ujPto "seui:;ible" por una pnsona que igno- loi:; rayos X, y las emanaciones del rádium.
ra el conteniuo del sobre. E inmediatamente No hay en todo esto nada de sobrenatural
acusa el Psicómetro sensaciones, traduce ni misterioso: muchos fenómenos de causas
impresiones, que se hallan en relación abso- ocultas, prov.ocados por los medinms ( maluta con las personas que poseían antes el terializaciones) y gran número de hechos,
objeto, con el sitio donde había estado y con como apariciones de muertos, presentimienlos aconteci~ieutos ocurrido, A su lado .... tos por sueños ó en e~tado de vigilia, desdo.. es una '1 revivisc ... ncia,' completa de indi blamientos de per, onalidad . .. .. ·.. pueden
explicarse por la acción muchas veces de
dnos, de hechos y de lugares."
La:; Visionei:::, la 'felepatí.a pueden recono- mostrada, aunque no definida, del fluído, de
cer una cansa semejante más direrta y aún la fuerza p•íquica proyectada, exteriorizamás inmediata. Penetrando las ra.diaciones da, sin necesidad de hacn intervenir á los
en la Psicometría el objeto presentado, crean espíritus de los muerto~, desencarnados, tal
á su rededor como especie de clichés, visibles vez posibles pero no probados.
Sin alguna experiencia per:;onal. es muy
para ciertos 01·gani!Smos excepcionales ( m·edifícil
imaginarse la extensión d..- las ondas
cliums).
En las Visiones y la Telepatía hay nna sutiles de las radiaciones nerYiosas que
impresión actual, presente, un contacto físi- emana~ de nn cerebro: reaccionanno luego
sobre otros; y no puede ser negada sin par.
co y material, aunque invi~ible.

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

165

cialidad la potencia de esta fuerza ' ·
capaz de poner en comu¡1irac·, , dps1qmca, pertar por, más que se hizo. Ei;ta segunda
ion a os seres muerte fue definitiva.
huma
. nos.
L
.
Prueban Joi;; hechos
h
·
armand1e termina diciendo que los médimás que una
ótesis·qu:u :; e.u esto a~go c_os n.o ~e han atrevido á comunicar la expeveces afirmada tor M/ ~e R ;i~~dat var:ir s r10nc1a a la Academia, temiendo que se les
resumida con gran a~ierto opc as.l Da sito,o tome por loco~ ó por bromistas de mal géM l
or e oc r nero
. aur esley en una sesión de la•• Briti 8h M .
D ·b h
.
'
.
d1cal Asociation"
e
e o ace1 constar que Larmaud1e fné
·
gran amigo de "El Sar. Peladan " rl famoso
El secreto de la vida.
uovelist~ fantástico y que él ta;n bién tiene
reputación de humorista incorregible."
Ha resucitado un muerto.
Lo anterior lo publicamos como vía de
·
h "El periódico Messidor, de París asombra cuento.-N. ele la R.
.ºY al mundo con una noticia extraordinar1ame nt e sensac10na.
· 1 Se ha llegado á pene.
Varias noticias.
trar el secreto de la muerte. Si lo que cuen-El Dr. Domingo Orvañanos ha cambiado
ta Messidor fuese cierto, estaría á punto de ~u consul~orio á la calle de Tarnba núms.
ser cos~ resuelta la inmortalidad.
I Y 8, árnba de la Botica.
Messidor no ~abla por i:;u cuenta, sino por :-!!Jl ~"-. D. .Tosé M. Olvera ha dejado de
boca del conocido novelista M. Larmaudie existir ~1ct1ma de una enfermedad crónica.
el ,cual ha ~ontado. al periódico lo siguiente; Era ~~c10 honorario de la Academia N. de
. Tres ~ab10s, sab10s.de veras, íntimamente Medwrna y Jefe de la Sección de Estadístihg_ados al mundo oficial, han realizado en el ca en el ronsejo ~- de Saluhrirlad. D. E. P.
D?as profundo secreto una terrible experien- -El Sr. Dr. D. Alejandro Ross ha sido
ma.
nombrado por el Gobierno Mexicano para
Hace algún tiempo, los tres sabios saca- re~r~sentar al. C~erpo Médico Militar en la
ron del féretro el cadáver de una joven que prox1ma A~o:1aetón de Cirnjanos Militare,,
ll~vaba largo tiempo enterrado, y le su'mer- quesereun1raen_Atlanta, Geo1·gia, E. U. A.
e~on en un baño de agua tibia y ácido snl
~ -Del Dr. Davtd Oerna.-Hemos recibido
urico: Electrizaron int,·usamente el haño y e~ ,rnforme que e,te distinguido médico rin
s~i~etieron al cadáver á repetidos pases mag- d10 como Presidente Municipal di\ la ciudad
netwos.
de ~onclova en el año de 1907. El informe
E,ntonces ocurrió.una cosa estupenda. El esta 1lus:rado, bien impreso y en él se tratan
cadaver,de la much~cha empezó á colorear C?n cl~r1dad alg-unos punto" int"t'esantes de
s~, ,cobro ,calor de v1rla, abrió los ojos res lnst,or1a referentes á dicha ciudad· lo i·elatipiro, tomo,~~ fin, todas la., apariencias de ~o a. la Instr!1cci~n Pública, á la Hacienda,
la resurrecc1on,
a Fomento. a la Salnbridad, á Obra,; Públid Los experim~ntadorel' estaban espantados cas Y de ~rnato, .á _la policí1t y bnen gobiere su obra. Erizados los cabellos 1 temblona no, al -~eg1stro CIVll y á h administración
la voz, sentían que una angustia horrible les de J u~ticia. Por el informe de ,1ue nos ocuatenazaba la garganta.
pamos .se ve que el Dr. Cerna ha presidido
Y .e! ,c~dáver habló, como si tuviera vida con. ac1?rto el ~unicipio y que Monclova
Y refirio 1~presiones de ultratumba.
debido a estas circunstancias ha progresado
El novelista Larmandie dice que sabe to notab'em~nte, por lo que felicitamos á nne~dos los detalles porque se los ha revelado tro apreciable compañero.
un ho.mbre que puade 11amarse patriarea del
- Del_Sr. Dr. D. Alberto Oorren.-Recibiocultismo.
mos el d1sc~rso que este distinguido director
Dice l:rai·mandie q ne estaban presentes de la Ensenan za Normal pronunció en Jalacnand,o _se verificó la tremenda operació;1; pa al colo\arse la primPra piedra del monulos rned1cos Moderus .Y Con ver. Dicen rstos mento al .sr. ~rofesor Enrique Reb~amen.
que_ la ~uerta resucitó presa de una sobre- Es una pieza literaria sentida y elocuente.
exc1tac10n espantosa, profiri,,ndo amenaza
,
contra los médicos que le as' t'
s
Nue,•o de1)artame11tu tle Obstetricia
.
, 1s 1eron en su El S D
,
'
, .
r .. , . Ramon Corral, Secretario ,le
u 1tima enfermedad.
Los t~es sa~ioi; y los médicos, repuestos Gobernac10~, p1·evio los informes respectide la pr1mei:a impresión, &lt;&gt;reían volverse lo- vo~ y atendiendo á .que en }as mismas comi?ºS de ~le~l'la y de soberbia. La escena era sar1as y en .e( Hospital J 1rnrez se presentan
111descr1ptible.
con frecuen?ia caso,; de partos, muchos ilo
En vista de la excitación de la.
,,
ellos comphcad_os. dispuso acert::.damente
se decidió darle unas inyecciones d;mm r quedse estableciese en el Hospital J uárez
na. Con esto se durmió y uo volvió
un h epartalmento para esas mujeMs el cual
es- se a msta ado ya en uu buen local y pro-

hi

f

tr~t-¡

�166

LA ESOUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

visto de todo lo necesario incluso una buena
sala. de operaciones. li~..;ta nueva sala ha quedado á cargo del Sr. Dr. D. Fernando Zárraga, distinguido profesor de Obstetricia y del
Sr. Dr. D. Angel Nieto, médico del Hospital
J uárez y persona que se dedica empeñosamente á la esp.ecialidad. Con esta nueva sala los alumnos de la Escuela, N. de Medicina
tienen ya todos los elementos para poder re
cibir en el Hospital J uárez, de una manera
liberal y provechosa, nna buena enseñanza
práctica por profesores competentes.
El presnput&gt;sto para el nuevo año ftsc11l

vienen turbias, con una gran cantidad de arcillas disueltas, en su1-pensión, por lo que no
se las deja penetr.ir, en previsión de mayores m1t les, á los tanques disti-ibuídores del
Molino del Rey, desviándolas y haciendo que
permanez&lt;•an unos días en quietud, hasta
que precipitadas las arcillas, se las ~eja pasar lentamente, para que vengan, s1 no hmpiM perfectamente. sí potables ya."
Lo anterior lo dice '' El Imparcial " y en
nuestra opinión la medida es acerta,1a; es
pref9rible que el agua escasee á que se re
parta lodo entre los habitantes de México.

y lm1 profesores de la •;scnela N. lle Medicina.

El quinto congreso médico Pan-Am~ricano.

Hace ya uno ó dos años que los profesores de la Escuela N ele Jurisprudencia, tie
nen un sueldo mensual de de $118, es decir, 18 más que la generalidad de los pro·
fesores de la, Escuelas Nacionales, y St-1 dijo, cuandQ se dispuso este aumento que en
los presupue~tos sucesivos s.- igualarían los
sueldos de todos los profesores. Como en la
iniciativa del nuf·vo presupuesto no figura
el tal aumento, estamos seguros que .el Sr.
Director de la EscuAla N. de Medicina, hará
valer lo conducllnte é interpondrá su influencia p11ra que desde el año fiscal próxi
mo los profesores de medicina tengan un
sueldo igual á los ele Jurisprudencia. Esto
al menos lo reülama la justicia.

Su reunión en Guatemala.-Invitación
a nuestro Gobierno.

El cuarto Congre~o Médico Pan-Americano, se reunió en Panamá el mes de Enero
de 1905, donde se acordó que el siguiente
se efectuase en Guatemala. La Acaclemia
Nacional de Medicina v la Sociedad de Medicina Interna, recibie;on ya numerosas invitaciones de la Comisión Ejecutiva del Congreso. aludido, expr~sando en ellas sus vehementes aspiraciones por que la reunión se
vea córonada del más seguro éxito.
La Comisión Ejecutiva de dicho Congreso, está formada de íos siguientes facultati ·
vos: Presidente, Dr. Juan J. Ortega; Vicepresidente, Dr. ,Jnlián Rosal; Primer voral,
Dr. Manuel Aparicio; Segundo vocal, Dr.
Juan Padilla Matute; TPrrer vocal, Dr. Ni¡Por qué hit faltado ag1m en estos 1líns!
colás Zúñiga; Tesorero, Di·. Ricarelu Alva.rez
'' Después d~ varios días de estar care- y Secretario, Dr José Azurdia.
El Congreso efectua1·á durante los días 6,
ciendo de agua la parte Sur ele la ciudad,
7
destle ayer romenzó á. tenPrla nuevamente, 1 8 9 y 10 del próximo Agosto.
Todo médico del hemisferio Occidental
aunque no en la abundannia habitual, sino
en la cantidad suficiente para las necesida- que lo solicite. y que posea su título adquirido en cualquiera de las Universidacles ó
des más urgentes de la vida.
Como quiera que las buenas gentes de las facultades médicas del Continente, incluyencasa, de vecind1td ignoran la causa verdade- do las Antilla!'. y el Hawai, será inscrito en
ra de esa falta de agua, y se libran á supo- el Congreso. Este será inaugurado ceremor,:iciones m~s ó menos desfavorables para la niosamente por el primer magistrado gnat.eDirección de Aguas, bueno es que explique malteco, con todo su elemento oficial. Pro·
mos el por qué de esta falta. para el buen mediando el cur,o del Congreso, y á su final
habrá otras dos sesiones solemnes.
nombre de los jefes de aquella oficina.
Es común la creencia, ignalmente, que Los temas á discusión son lo, siguiente,:
desde los temblores pasados. las cañería~ De Medicina GPneral. Anamias tropicale;.:,
quedaron en mal estado, y que aún no han Estado actual de la etiología y tratamiento
sido reparados eso, desperfectos. Nada de del cáncer, De Cirugía, Prostatectonía y res
esto es cierto, sin emhargo. l~s ver,lad que tau raciones uretrales. De Higiene y Demecuando el temblot• hubo algunos desperfec graffa. Ai;,:lamiento forzoso de los leprosos.
tos en las cañerías; pero quedaron subsana· Estadística &lt;lemográfica de la tuberculosis
dos en poco tiempo; fué cuestión de horas. en América. De enfermedades nerviosas y
E,ta vez la escasez se ha debido ~ otl'as mentales. Clasincaciones de las segundas.
causas, como se verá eu seguida. El hecho Estudio de la, demencia precoz. De Medicies paradoja!. pero verclade1·0: durante el na lnterua. Enfet·medad.es tropicales de natiemp0 de aguas, México sufre la falta de turaleza aún no determinada. Anquilostomasia De Ginecología. Las metriti, y las
agua.
Débese esto á que con las lluvias, las aguas causas predisponentes d.-1 cáncer de lamade los ríos -Río Hondo principalmente- triz. Tr~tamieutq de la estática del útero

•

167

e?. los cas?S de prolapso. Sanidad Militar.

ap~recido por ejemplo; el timo y la grasa
mdados m~ediatos en campaña, cuerpo c~s1 por completo; por lo que hace á la es'.
av;inz~d?,Y. primer puesto de socorros. Es- prna de pescado, ~lgunas veces desaparece
t~do higiemc? ~el soldado. De ~'.pidemiolo- ent~ramente, pmj,jendo permanrcer intacta
gia. Abastemmieu.to ~e a~uas potables en acc1dentalmeute. En los casos patoló .
lo~ puertos) ~u distribución y manera de no solo P.uede haber difereucias por ¡f~~~
evitar su, co.ntaminación por los insectos. hace al .tiempo que ta1·da en ser eliminado
De T~rapeutrna. Fermentos metálicos. Si:li- e~ rosar10 ~yerturbaciones en la motilidad )
lografia Y Dermatología. Parálisiis ooeneral srno .ta~b1en e~ lo que se refiere á la reY. tabes dorsal sifilíticas Estudio del mal s~~c1a o ausenc1~ de las substancias alinfenpn~t~ .. De_ OftalmoJogía. Triltamiento de la t101a.s (perturbamones de las funciones d'1
~tmibs pig~~ntana. Estudio del tracoma. gestiva~).
e ,?bstetricia.. Hemorragias "post parEl_ autor ?ivid.e Jas perturbaciones de las
t~m en las lesiones valvularias del cora- fuuc~one~ d1ge~t1vas en dos grupos: l'.' Dis~on. J?e enfermedades de niño;:. Meningiti., peps1.as mtestrnales puramente ne1•v1'os
· ·i~testrnales
.
mfantil. ~:dicina legal. Atenuación ele la 2º. Dispeps1as
propiamente as,
dir?~ponsab1hdad. Derechos civiles en rela- chas. En este ultimo grupo de d'
.
·
t
·
1
1speps1as
CI?n co~ el e~tad~ mental. Laringología y m e~tma es, es en el que Taka-Diastas ( TaRmologia, Et10logia Y tratamiento del rino- kamm~) ha d&amp;mostrado ;;er de un volor real
escler~ma.. D~ Cirugía dental. Extracciones y efectivo.
d~ntar1as (md1ca~iones). Enfermedades tropwal?s. Profilaxis Ytratamiento de la fiebre El moumue11to al Dr. M. Carmoua YVnlle.
amarilla. J?e r~cliología Medidas exactas.
~e Bacter10logia, Estudios del bocio, tifus, Dr. Bernardino T1,mariz Mellado
dt-1 Acutzinco, Puebla. . . .
' 5 00
nno~~scler?m~, r lepra. 'l'ripauosomas de
DPl
Estado
de
Hidalgo
(
colect~do
Americ.a.!1lar1os1s de la América Central y
por los DrPs. Agustín Navarro y
t~ansm1s1on de enfermedades por las moscas
Le~poldo Arias, sin haber Pnviapicantes .. De materia médica. Quinas cendo lista detallada de las prrsona&amp;) G-! 50
tro-americanas, zarzaparrillas y bálsamo
negro.
Dr. Pablo Camus Mondor (de Gue~
rrero, Coahuila) .......... __ .. . 5 00
Las I?emorias deberán ser presentadas
por e~~r1to, en espa~ol, in~lés, f~·ancés ó porRESUMEN.
tgues, y contener a lo mas seiscientas pal'ro.f~sores de la Escuela N. de Meabras.
d1cma
425
Alll;mnos de la 1i~1;~1~·N. de·M~di00
Un un~''º método pam com¡,robar
las fonmones de 1 nparato digestivo.
cma.......
68 2
5
Einhorn (Therapéutic Gazette, Enero de Del E~tado de More!~~: : : . : ~ · · · ·
1908) propone un método para-investiooar el Del Estado de Coahuila . . · · · · 3 ~~
estado de las funciones del tuho intestinal Del Estado de Tabasco... : _· · · · 170 00
Hfi 00
que ?Stá basado en la administración desubs'. Del Estado de Chihuahua
tanc1as de prneha con _el alimento, observan. Del Estado de Guerrero · · · ·
16 00
do los efectos. de los Jugos digestivos sobre Del Estado de Querétai·o · · · ·
Del Estado de Nuevo Leó~ · · · · · · 3 ~~
Psas substancias.
Del
Estado de Oaxaca . .. _: : · · · ·
~l'.ácticamente la prueba se hace de la si~~
gmente mai:era: se atan con un hilo en fo1·- Del E$tado de Durango . _ . : : : :
ma. de rosar10, pedazos pequeños t!e catgnt Del Estado de Sinaloa
De Tampico
. .'::: · · ·
50 CO
~spma d~ pescado, carne,. timo, papa y gra~
~~
s~ de carnero; e~ todo se mtroduce en una Del Estado de San Luis P~t~sí.
. . . . 66 00
c~psula, de gelatrna, que se hace tragar al pa- D.el Estado de Veracruz.
cient~. Después de administrar la.cápsula se Lu;ta general. . . .... .. __ . _. l, 918 10
exam1na cada evacuación tamisando el ~x- Del Estado de Michoacfo.
96 50
· · · · 171 OO
crem.ento (iasta que aparezca el rosario; si Del Estado de Zacatecas
c~ex1ste d~arrea, no hay necesidad de recu- Del Estado de México.......... _ 79 00
rrir ~l t.am1s, pues aquel puede ser fácilmen- Dd Estado de Hidalgo ....... _. . 54 50
te_ visto en el foudo de un recipiente de
---cristal.
Suma.
$ 4,513 35
Normalmente, el rosario aparece des ,
de
' d d'
,
pues
. 'uno o os ia~. Se I~ enjuaga con agua Continúa abierta la subscripc·ión. - - - fria y se le examma. S1 la digestión es 11or.E,1 ~r. Dr. Daniel Vélez, Tesorero &lt;lel Comal, enrontramo~ ,que el catgut, la C'arne Y la mite,.bene depositados los fondos en el Ba .
11
papa (con excepc10n del perisperma) han des- co H1potecar10.

iJ

1;

1l

~i

�168

LA EsoUELA DE MEDIOINA:

do sumo, y luego apasiona de tal modo que
iEs lligiénico el tliávolo1
Las mad1·es nos hacen con frecuencia esta el vértigo ele la velocidad se apoilera de las
pregunta, y á mí, antes de contestarla, siem manos y los chicos Sfl sientan jadeantes y
sudorosos después de haber lanzado el ·'diá·
pre se me ocurre pensar, que algo debe de
haber en el sport de moda, para que insisten- volo" á los aires un ciento de veces, por lo
temente atraiga, no sólo á los chicos sino á menos.
Qui'lá la ventaja del nuevo juego estribe
más de un grande, que se oculta de las miradas del público, con objeto de dar al "diá- en que, no pudiendo realizarse en casa, sovolo" unas cuantas vueltecitas sobl'e el terso pena de comprometer sPriamente la integridad de los muebles de la misma, fuerce¡\, los
hilo del juguete.
Hace bien en decir un cronista parisién; padres y á los chicos á acudirá paseos y jarque la gran preocupación del momento, ni dines. estos por el afán de la distracción y
es el cometa que pasa, ni el aerronauta que aquellos obligados por la complacencia que
vuela, la obsesión de todos los espíritus no impone el deseo juvenil Por lo demás, y
~s otra que esa especie de trompo, de dos con toda mi fe médica, respondo á la pre·
cuerpos, que se trata de hacer girar con ra- gunta antes enunciada, que á todo padre
pidez sobre sí mismo. dándole impulso por que me consulte la elección de ejercicios fímedio de una cnerda sujeta á dns bastonci- sicos para su hijo, le aconsejaré el juego de
tos. Y los eruditos que nos echan á perder pelota cl{tsico á brazo, el paseo á las fueras,
toda novedad, restándole el valor de la con- la esgrima .... y si le miento el "di{tvolo"
quista, buscaron ya· la existen,·ia del '' diá- será par~ ev~ta1· el seguro incómodo de su
volo" allá por el si!!;lo X VIII, añadiendo que crío que considera hoy como el ideal de fefué importado de Inglaterra, que se conocía. licidad el poseer aquello que tan bi.en maneen China y que un misionero, envió varios jan sus compañeros de colegio.
Ahora si., que lo que necesita coto y dique
ejemplares dt' él, al ministro de ~stado Mr.
Bartin, no sabemos si para altern~r sus ta- es la fiebre sportiva que padecemos. Bandareas diplomáticas con unas sesiones del ju das dA·niños y niñas, algunas ya talluditas,
gu..tP, ocupación muy adelluada en un alto niñeras é institutrices, invaden paseos y &lt;:!alias, con sus do1; palitroques y al aire lanzan
hombrrl de gobierno.
el
peón una y otra vez, sin reparar en ocasión
Sea lo que quiera, la epidemia ha estalla·
ni
lugar exponiendo al pacífico transeunte
do, y no hay un chico que no padezca la
" diavolitis," última palabra de la patología á que sea su cabeza, la que recoja la rueda
moderna y que es una especie de delirio y aguante el batacazo. Estamos en plena
sportivo, con exposición de fractura de la '' locura di.abóli.ca " y á los locos, ro hime tecabeza ajena. Pero .... volvamos al princi· niendo también algo de diab1os, se les reclupío. ¿Es higiénico tal ejercicio1 Al lado de ye, ó por lo menos se les vigila. Que alguna
otro como la gimnasia reglamentada, el ve- garantía de integridad pe1·sonal habremos
locípedo, la pelota, etc., se queda muy atrás de tener los que en tal juego, no vemos más
el '· diávolo" en su concepto de elemento que una de las extravagancias que la moda
impone y el rebaño humano acepta.-Dr.
auxiliar de desarrollo físico.
En el momento de hacerlo girar sobre el José l!Jleizegui.
hilo, se inclina el cuerpo hacia adelante, enSusreptibilidad.
corva la columna vertebral, disminuye el
En casa de Bailly-BailliérG muestran c:t un
· área respiratoria y el ni.ño adopta una posición completamente viciosa y perjudicial. médico titular, ya encanecido, como obra
Funcio11an, sí, lo:; músculos del brazo, pero nu~va, la Cirugía de los Nirws, ·de Saint Gel'·
su desarrollo no es lo que principalmente mam.
nos interesa en la gimná, tica infanti 1. En
-¡Oiga usted! (·sclama airado el galeno.
el segundo tiempo del ejercicio, cuando es -¡Tt'ngo ya sesenta años de edacl; treinta
lanz~do al aire, entran t n ju,·go los múscu- y ocho de práctica.
los toráxicos, se dilata un poco el pecho y
-iY quéf
se contraen fuertemente las masas muscula-¡Que me Pxtraña mucho el queme ofrezres de las piernas y muslo; pero esa dilatación ca usted una cirugía de niños! ¡Si fuera de
toráxica es brusca, rápida, instantánea, y los chochos en la profesión! ....
clásicos nos enseñan que no son este génPro
Consultando,
de contracciones las más á.propósito para el
desarrollo muscular, con fin puramente hiEl e:.pecialista (á gritos).- La sordera que
giénico. Además sucede que es el ''diávolo" nsted padece &amp;08 ele nacimiento1
un juego que en su aprendizaje produce un
El cliente.-¡Ca, no, ~eñor! ¡Es de oído!
cierto estado de excitación nerriosa, pues
(Tribuna Mé&lt;lica de Chile).
pequeño é insignificante, y si queréis ridículo, despierta el amor propio infantil en gra-

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                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 7. Abril</text>
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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incuye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámanes profeionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, ABRIL

30

DE

1908.

NÚM.

8.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1879CONDICIONES.

CONDICIONES.
RED.ACTORES:

Este periódico se publica los días 15 y
Se publican intercaladas en el t~xto,
óltitno do cada mes eu cuadernos do 24
DIRECTOR,
las ilustraciones que sean necesarias.
páginas, con forro de color y eu buen pa·
..
Se reciben subscripciones en la Redac
pel, siendoelpreoiodesubscripciónanue.l
Dr. Adrian de Garay,
oión, calle de León mun. 4.
el de seis pesos en México y .siete cinLos pedidos de la Capital J de los Escuentaon 1os Estados que se pagarán pre- Dres Angel Gav1·-00 Porfin·o Parra F Za'rraga tados deben dirigirse a1 AdminiBtrador
oisarucnteporcuatrime11tresadelantados
·
'
' '
, generalSeñorEduardoJoublanc.A.parta
. No so admite~ subscriptores por menor
S. Quevedo y Znbieta1
do 778, ó á la misma Redacción.
tiempo de nn ano, que es lo que corres.
pondeá 11_:l tomo. Para o! extranjero $3.00
Rafael Garaza y Dmd Cerna.
Ntím oros sueltos, cuarentn ceutavos.
orooorano.

Administrador general Sr. Eduardo Joublanc, calle de León nflm. 4, 6 Apartado 778.

ESCUELA NACIONAL DE MEDICINA.

Primer curso de Clínica Médica.
(HOSPITAL JUÁREZ.)
Lección dada por el Dr. Alfonso Pruueda el 4 de Marzo de 1908, al inaugurarse el l}urso de este año.

· Ustedes saben bien cuál es el origen de
las clases de clínica establecidas en el Hospital Jnárez. Todavía hace un año no existían
estas clínicas; pero el entonces direct.&gt;r de
este establecimiento, preocupado seriamente
de los graves trastornos que sufría el servicio del Hospital, á causa de que sus practicantes tenían que abandonar muchas veces
su~ obligaciones á fin de asistir á sus clases
del Hospital Ge110ral, se empeñó seriamente
ante las Secretarías de Gobernación y de
Instrucción Pública con el fin de obtener la
implantación de los cinco cursos de clínica,
tres de interna y dos de externa, que están
funcionando en este hospital desde junio de

1907.
Esta implantación constituye indudablemente un paso de mucha importancia en
la difícil tarea de coordinar debidamente dos
intereses que, si bien coinciden desde un
punto de vista, el de los enfermos, en lo general son,·por lo menos en México, casi antagónicos: la asistencia de los enfermos como
función social y el cuidado de los mismos como medio docente. Entre nosotros,
y enúendo que en diferentes países también, ha sido bien difícil poder conciliar venDR. AURlAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene eo la Escneln No1·mal de Profesoras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
·
ESPB(JIALISTA

EN CIBIJGJA Jl

VIAi!! IJBJNAHIAl!I,

Mesa y nparatos especiales para embalsamamientos.-Rspecialidad para embalsamamientos por un procedimiento particular y excelente. - A cualquiera hora se tiene listo todo lo necesario para practicar un embalsamamiento.-Cura las estrecheces de la uretra, recto, esófago y útero por medio de la electrolisis, sin p11ligro, ni cloroformo, rápidamente y sin &lt;Jolor.-Tiene su üasa de Salud en la Calle de León núm. 4
22

�170

LA

EsouELA

DE MEDIOINA.

tajosamente estos dos intereses igualmente ~mporta~te~; el servicio p_untuaJ y _eficaz
de los practicantes de hospitales no ha podido coexistu con una asistencia igualmente puntual y eficaz á los cursos de la Escuela de Medicina,' y esto no solamente
tratándose de cursos teóricos, sino también de los prácticos. Las principales razones
para este estado anormal de cosas han sido económicas y tamb_ién motivadas por defectos de reglamentación, que afortunadamente van desapareciendo. Una gran parte
de nuestros estudiantes de medicina necesitan de recursos que les ayuden para llevar
á término más ó menos penosamente sus estudios y por eso acuden, antes que nad_a1á
los servicios de hospital que, aunque mal retribuídos, son siempre ~e algún aux1ho:
ante esta consideración apremiante los escolares sacrifican sus estud10s de la Escuela
por el cumplimiento de los compromisos que adquieren con la Benefice~cia Públ~ca. Por otra parte, no hace mucho tiempo las horas de las clases eran mc~mpatibles de hecho con las del servicio de hospital, lo que traía por consecuencia que,
· aun en los hospitales en que se daban cursos de clínica, sus practicantes faltaban
muy á menudo á éstos.
La urgente necesidad del. practicante de hospital, P?r lo menos en !1~estr.o medio en que no están todavía bien desarrolladas las funciones de los med1cos internos y las enfermeras competentes, ha hecho que no sea posible prescindir de ellos,
y, como para ser practicante es indispensable ser estudiante de medicin~, .no ha
habido otro recurso que echar mano de éstos para el desempeño de ese serV1c10. q_ue,
aunque auxiliar, es en extremo valioso para los médicos encargados de los servicios,
para los enfermos asistidos y aun para los mismos que lo llevan á ca.bo: los est~diantes. Es cierto que ha habido álguien que crea que no es necesano ser practicante de hospital para llegará ser buen médico,· afirmando que es suficiente con que
se asista con regularidad á los cursos de clínica. No es esta, sin embargo mi-opi-iión.
Seguramente que ser mal practicante, como desgraciadamente sucede con frecuencia, de nada servirá para ser en el porvenir un médico recomendable: los estudiantes
que dedican todas sus energías á la ordenata y al recetario, haciendo labor de meros escribientes; que no conocen siquiera los enfermos que se asisten en su servicio
( como he tenido ocasión de comprobar en más. de una vez, desgraciadamente),
que sigueL l:.t visita del médico, en calid'ad de amanuenses y no &lt;le observadores,
que descuidan, por consecuencia, el estudio, de ninguna manera que llegarán á sacar todo el provecho que brinda una .sala de hospital, con todas sus riquezas en casos clínicos; pero el practicante concienzudo, el que, además de ir en pos de la re
numeración pecuniaria, persigue, como objeto no menos principal, el acrecentamiento de su saber, tiene indudablAmente mayores probabilidades de obtener éste
que los que se contentan con seguir, no siempre con la necesaria atención y el indispensable empeño, las lecciones de sus profesores de clínica, que por repetidas qu¡,
sean, es imposible que comprendan todos los casos que constituyen el acervo de un
servicio hospitalario.
. Tampoco están en lo justo, por supuesto, quienes afirman que con ser practicante de hospital se obtiene la necesaria educación clínica y que por lo mismo sobran los cursos relativos de la Escuela de Medicina. Tan indispensable, en mi concepto, es pasar algún tiempo de su vida de estudiánte de medicina en un servicio
hospitalario como seguir con asiduidad los cursos de clínica: el que quisiera limitarse exclusivamente, como piensan ·algunos, á lo primero, descuidando por completo lo segundo, correría el riesgo de llegar á ser un mero empírico, desprovisto ó
muy poco provisto de conocimientos sólidos en el arte de curar; la enseñanza que
puede recogerse en los servicios de hospital no tiene la coordinación ni la profun~
didad que caracterizan á la que imparten los profesores de clínica en razón misma
de la importante función que tienen encomendada.
Una medida que, como la creadora del curso que hoy inauguramos, tiende á
brindar al estudiante mayores probabilidades de llevar á buen efecto su educación
clínica, tiene pues que ser recibida con aplauso: y me ha parecido, por eso, conveniente, llamar la atención de ustedes, ~,l principiar estas lecciones, acerca de la sig-

níficación y de la importan · d 1 t b] . .
hay, además, otro motivo ~:e ·:one:id., e~i~i:nto de clínicas en este hospital. Pero
me un momento insistir me refiero
lD eres~nte y sobre el cual voy á permitira as veS1~taJas que resultan de la existencia
de varios profe¡aores par¡ un mi's
.
mo curso. iempré que
1 ·d
una competencia noble y desintere, d
.
en a vi a encontremos
sobresalir, P:octiramos elevar nues~~o ªni~s¡8?nti¡os fuertemente estimulados para
vantar también lo más alto ue d
e mte ec,tual Y moral y tratamos de leseguramente que las nuestra; empo a_mos .el palbellon que otras manos, más peritas
El
,
punan 1gua mente
curso que me Jabe hoy la satisf ·' d · ·
·
portancia de primer orden lo h·
.' acc10_n e m,augurar tiene para mí una imrealidad, el primero de los ~ursotc~/n~~. m1 ~orazon,. altamente simpático: es en
l~ ~ecretaría de Instrucción Públi~a ' )3e1f 1.A.merec1da ho~ra. qu~ me dispensó
s1 ~ie,n es cierto que en junio del año yde 1907 m:tes, teng~ a mi cuidado; porque,
re~1bi un grupo de alumnos ue hab'
. . . encargue de .la .clase, entonces
? ª:1~ la dirección de otra per!na· en 1~:rorm;1p1hdo su aprend1za.1e ~e la ?línica .
1~1ci~r á ustedes en un estudio t~n ca it l q te a. ora. me cabe la satisfacción de
mea mterna; de manera que cua d ~
y. an interesante como es el de la clíustedes e~te recinto salgan de él: o al ermmar ~l. año escolar, al abandonar á
m~cha, sentiré el 01'.gullo de saber º~eª ~~na prov~si?n ~e conocimientos, poca ó
os con?c~m1.entos ha~ sido adquiridos á
mi .lado ~ por nuestro común estud{o
satisfacción y el orgullo de que he haQad:e:t;os~f entico y mutu? empeño. Con la
luego les protesto sinceramente
. . . , udo muy cordialmente ! desde
0
oim!tr mn~undesfuerzo para neutralizar las deficiencias de mi espíritu que
ncuen ra amma O de la máyor buena voluntad y
de no menor entusiasm¿.

~r

:s

t

e!

s: :

•

* *

d

H~~ta ahora, verdaderamente es cnand
+d
.
.
la med1C1na propiamente dicha de' e
t
va~ us.,e . e~ á abordar el estudio de
e orife¡·d~vrnlo que ti~n~ por misión,
la más grandiosa de todas las ~isio~:s
volver. la perdida salud, el retardar, lo ~ás ui:t1e i¡rr os sufrimientos, el de~gada de la muerte. Los
dos pnmeros años de estudios mérlic h P ~ e,
prepara~o á ustedes convenientemente
para los que vamos ahora á ~m ,
mis~o conocido en todos sus ad~i:bl:~ d ~nll estuchado ya la anatomía, y por lo
c~msmo que constituye la economía huma::.
la estruct~ra del maravilloso mepio, el conocimiento de esa estructura h ' n prlfidndizado, con el microscosiados, la delicada y armoniosa arqu1' •eyt an colntlempha o, .segu.ramente que exta.
• .
º c ura ce u al" an v1 t
l
gamsmo, vivir y poner en 'ue o sus
? •
s o 1gua mente ese orvilloso espectáculo del funlion~mient~orte~t?sas hct1vi.dades; han asistido al marares c~rporales, algunos de los resultado~rt
an. visto, .en los líquidos y humoestud10s han formado en su espíritu la n . , , l uncdmlmiento; y con todos estos
Pero también han comenzado á conoc rion cara ~ o que es el hombre sano.
elr als perturbaciones estáticas ó dinámicas
que sufre el or~anismo humano y
. ·~
que o a eJan más ó
d l
d
con sus estud1os que han emprendid
d l '
.menos, e ~sta o normal·
de la patología especial han princi'p1?adya áed as generalidades de patología v aú~
·
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· . '
o
arse cuenta exa t· d
ciones, e e sus prmcipales caracter·es de 1
d' .
c a e esas perturba• f:1
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as con rniones en q
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rn uenma¡:; que tienen entre sí et
t S'
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ue se esarro an, de las
no~ido hasta hoy te6ricameni; locha: c .. trn/m .~rgo, todo ?Sto último lo han cofer1r de labios de sus profesor:s: ahora ::noá v:~1~ito en los l! bros, lo D.an oído reá reconocer estas perturbaciones estas alt
.
udtldes mismos, van á aprender
medadeR; van á identificar en lo; enfe~
eí8c1~tes . e . estado normal, las enferasí, poco á poco, van á ir armándose d jºs .ªs . escripciones teóricas aprendidas y
supremo ~le sus estudios: curar. · e os meJores elementos para realizar el fin

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h!

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~~ c~erto q?e en el año anterior, a.l hacer los c
d
, .
y qmrurgica, prmcipiar"n ustedes a á t t
urs?s e propedeutica, médic:i.
m1 aspecto enteramente especial q~e ra a~ á lbo~,racientes; pero este trato tuvo
'
vamos am rnn á aprovechar en el curso ac-

ANTIGUA BOTICA DE LEON.

JOHANNSEN, FELIX y COMP

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171

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Profe:-::n 4 -Méx·

A

·

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ic?. - partado 313.
lo neees11.1io par11. el cuidado ele loA et fe~·~¿/n11er!l11 e mstmmentos: todo lo que necesita el médico; todo

�172

LA ESCUELA· DE MEDICINA.

tual, aunque solamente como un me'lio de llegar al fin principal de él: conocer el
estado patológico de los enfermos, para formular el pronóstico &lt;lel caso é instituír
el tratamiento más adecuado del mismo. En las clínicas propedéuticas el objeto
principal consistió en educar los sentidos de ustedes para hacer, en las mejores condiciones posibles, el examen de Los enfermos; en hacerles·conocer los recursos con
que contamos para hacer este examen; en ponerlos en contacto con los fenómenos
causados por las enfermedades y que por lo mismo, se utilizan para llegar ~ reconocer éstas. Así, por ejemplo, ustedes aprendieron á interrogar á los pacientes;
á explorar, por sus sentidos, solos ó auxiliados por instrumentos, los distintos aparatos de la economía; á-individuar y á denominar los distintos síntorr...as, físicos especialmente, pero también subjetivos; adquirieron la noción de los soplos cardíacos,
de los estertores, de los frota~ientos, etc., llegaron al conocimiento de las condiciones en que estos ruidos nacen; pero ahí se detuvieron ó si pasaron más adelante,
abandonaron el terreno de la propedéutica para pasar al de una rama de la medicina que sirve de lazo de unión entre aquella y la clínica propiamente dicha:
la semiótica. En propedéutica estudiaron ustedes los fonómenos aislados; por la
exploración hicieron una verdadera disección, en vivo, del enfermo; pusieron en
práctica á cada momento el análisis y nada más; sin interpretar propiamente el significado de los sin tomas observados, y, sobre todo, .sin relacionarlos unos con otros,
sin tratar de formár con ellos el concepto de enfermedad, sin poner en juego á la
síntesis.
Conocen ustedes, pues, no sólo ya al organismo normal, si.no también algo de
lo que es el organismo enfermo; por lo menos parte de lo que las patologías enseñan sobre el particular y todos ó casi todos los fenómenos por los que la enfermedad se manifiesta y los medios con que contamos parll. percibir esos fenómenos; pero
todavía no conocen propia.mente enfermos; llegar al conocimiento de éstos constituye uno de los objetos fundamentales del curso actual.
Habrán ustedes notado, seguramente, que he dicho que hasta ahora sólo conocen 6 principian á conocer la enfermedad y que desde ahora van á conocer enferrnos.
Esta distinción es capital, constituye la diferencia fundamental que separa. la patología de la clínica: la primera estudia abstracciones, estudia enfermedades, descripciones generales de complexus sintomáticos; la segunda es esencialmente concreta; observa casos aislados, concentra sus investigaciones sobre entidades individuales, en las que podrá encontrar todos los datos que le señala la patología, pero
que en la gran mayoría de casos sólo presentarán parte de las descripciones de ésta.
El capítulo de la m,umonía de uu tratado de patología por ejemplo comprende,
como ustedes lo saben, ya diferentes secciones que, con los rubros de etiología, de
anatomía patolológica, de sintomatología, de diagnóstico, de pronóstico y de tratamiento, abarcan una descripción sintética de todo lo r elativo á esa dolencia; descripción formada por generalización de lo observado en los casos en que aparece
tomando para ello los datos más constantes ó más comunes que los mismos presentan; pero, al abordar el estudio de un neumónico, es imposible que encontremos
en él todos los síntomas, todas las condiciones etiológica¡;, todos los signos diagnósticos, todos los factores de pronóstico que nos señala el capítulo citado de la
patología, y, si ta.l cosa pretendiéramos, nunca tal vez llegaríamos á la identificación de la dolencia supuesto que un caso concreto no puede tener la misma extensión ni iguales límites que la .i.bstracción -que de muchos de esos casos se origina.
Insensiblemente nos hemos ido acercando al concepto de la clínica propiamente dicha y creo que ya es tiempo de fijar nuestras ideas sobre el particular. La
clínica es la parte de la medicina que tiene por objeto el estudio de los en fermos,
con el fin de llegar al conocimiento de su estado patológico, formular el pronóstico
del caso é instituír el tratamiento más adecuado del mismo. Una ligera discusión
de esta definición nos ayud1uá mucho á llegar á comprender, lo más claramente
posible, el alcance y la importancia de la clase de estudios qne abordamos hoy.
Como decía á ustedes hace un momento, van á estudiar desde este año enfer-

LA ESQUELA DE MEDICINA.

173

mos y no solamente enfermedades e d .
'
servación de casos concretos y
sb :cir :'ªn a consagr:1r sus energías á la obd.e l~s patologías. Esta observa~i6n ªes~er:c~10d~esd clmo las que for?1an el objeto
t1tmr, pues, el obJ'eto inmediato de 'nu t s uf10 e os enfermos, tiene que conses ros a anes y á JI · d b
~0~· 1~ mayor perseverancia y con el ma or
_
e o ?.emos consagrarlos
.Y empeno. No es mi mtento, por ahom
ms1st1r con ustedes acerca del
cuado de los enfermos ni· p o que, .en ?11 con~epto, debe Qonstituír un examen acle~
or cons1gmente oe lo , · 't
d
,
para h acerlo así· esto sera' mot1'v
. l '
s reqmsi os que eben llenarse
· ·- la ate o. , especia
de
· pero desele l uego si, deseo' llamar
d
d u na de es t as con f erencias;
n cion e uste es en
t áI
d~ estar preparado con conocimientos teóric
d cudan o a neces1 ~d que existe
menteruente nuestras princi ales a t't d .os a ecua os y de poner en Juego convemen .cl.ínico en las mejores ~ondic!~e~ ~:Ibrletuales, Pª:ª roder realizar r.l exad P. ·. · ds. os conocimrnntos que ya tienen
adqumdos ustedes y los que vay
necesidad de estarlos aplica11clo. caon t~ qumen o en el curso de este año tendremo&lt;&gt;
n muamente v po , 1 ·
'
a ban d onen ustedes su- estudio. Además . d ·1' ~ .º m1smo, es urgente q~10 no
d ' sien_ o a chmca un arte basado emmentemen te en la observación y en el
?omo en otra ocasión tendré la ~;~rt:s:ididd:ud papel muy importante el juicio,
igualmente para emprender con fruto l t d' emostrar á ustedes, necesitamos
nuestra .educación intelectual e .ercita~· des ¡11 10 .de los enfermos procurar mejorar
tras tlt1tudes psíquicas.
y J
e ª meJor manera que nos sea dable nues-

á

·a

.'

.
ebemos, pues, estudiar á los enfermo e
. .
. .
c1a porque, como hemos visto nos e . d' s on bien11ª,Y con conc1enc1a; con cienconservado y aumentado sin ~eRa·. s 1U isp?nsa. e a gun caudal de conocimientos
tra parte toda nuestra buena v¿lur~tC:dn c~~d1;n¡1a, ¡orqu~ .debemos poner de nuesencontremos provistos ejercitad
Y
s os otes mtelectuales de que nos
corresponde á la al ta ~isi6n de aqs una y otraás.conve.uientemente, á conciencia, como
Má
fi
ue vamos rnvest1rnos
s que un . n, el estudio de los enfermos e
. .
.
va1emos para realizar los importantes fines u .s propiam":nte el medio de que nos
nada la clínica; llegar al conocimie t d l q e,dcomo h~n.visto ustedes, tiene asi_gmular el pronóstico del caso observ:a°o e / s t ] pato\ogico de los pacientes, forcua~as. Con frecuencia, se cree que el t id. ar ¡?s. reg .as de tratamiento más aden6stico de la enfermedad que aque. a I s. u 10 c m1co tiene por fin conocer el diagguido P:ofesor de clínica francésJ d:fiJf:11:1tl' º?serta~o y ai::;í, la?coud, el distinel estudio de los enfermos en vista d l l'
,c 1~1ca &lt; iciendo que tiene por objeto
Y. del tratamiento. 1 Con mi m¡estroe el o~ºT;1,c? de la e.n~ermedacl, del pronóstico
d10 no tenderá solamente á ide t'fi
. Ifres, admitiremos que nuestro estud
1
.
n 1 car en un en ermo d d
d l
os en as patologías y que p l
.
a o uno e os cuadros cread d
l
' or o mismo no queda,
. f h
po er ar e nombre de una enfermedad al' cu d
remos satis ec o.sal conseguir
a ro 9ue teng~mos presente; no, pro·
curarei:n,os llegar al conocimiento del esta
f . do platol6gico, es decir, del conjunto de perturbac10nes, tanto orgánicas co
'
mo unc10na es que p.
t 1.
.
de nuest ro estudio· y en ln gr·an
, d l '
resen e e rn iv1duo obíeto
't l
,
"
mayoria e os
b
d
.
.,
pi a es, nos encon traremos co
ca.sos, so re to o.en nuestros hosu.n padecimiento de los descrip~o~ue e~í'5 perturbaciones corresponde!'án á más de
tico: sólo teniendo en cuenta to. d.. ay as1 o asentare~os al formular nuestro diagnós··
·
s esas perturbac
· l
·
d el orga.msmo, podremes formular c l
, rnne~, y por. o mismo el estado
m~yo1 exactitud posible el pronóstico y
sobre todo, nos será dable instituír t
dad del caso.
lil rn amiento que tenga en cuenta la comple;i~

I

a· .

ºt :

Pero no nos detendremos al estable . l d'
, .
.
creyendo que con esto es suficiento
ce1 e iagnost1co del esfado patológico
bremos. avanzado un paso más en el ~:;i~~areced como clínico~; haciendo esto ha~
menos importantes, supue"to que mal d que abemos emprender, y no de Joi::;
hemos dad? cuenta de lo q~e tien e· d po ,remos tratar á un pa~iente si 110 no~
les necesanas para interpretar lo . ehpues dbefectuar las operacióues inte1ectuama1, encontrados el eshdo de']
qu? emos O servado, para deducir de los Rinto0rgamsmo quo se co f á
'
.
~
1 I,e~ons de Clinique l\lédicale 188"1884 Pá .
.
n
rn, ' nuestros cn11lados y es.
&lt;&gt;•
gma 9.

�174

LA ESOUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

tudio, después, en suma, de baéer nuestro diagnóstico, necesitamos prever cuál será
la terminación de la dolencia ó &lt;le las dolencias que hemos podido descubrir: esta
previsión, cuyos fundamentos estriban en el conocimiento de los hechos ante~iores
semejantes y, especialmente, en las peculiaridades del caso, es lo que constituye
el pronóstico, cuya importancia no puede pasar inadvertida para ustedes. Auh
cuando el paciente confiado á nuestra asistencia vi,iera aislado enteramente de sus
semejantes, siempre ten&lt;lríamos que darle el consuelo del alivio ó que confesar
la impotencia de nuestros recnrsos para vencer la situación: forman&lt;lo parte de
una familia, ocupando un lugar más ó menos importante en la comunidad social,
necesitaremos aún más poder anticipar, en la medida de nuestros recursos de previsión, el destino inmeJiato ó tardío del paciente; en todo caso, el conocimiento &lt;le
la marcha natural de las enfermedades, de sus peliiros, de su gravedad, de sus consecuencias inmediatas ó mediatas, próximas ó tardías, nos servirá muchísimo para
guiar nuestra conducta, ya no sólo con el enfermo mismo y con su familia sino
aun con nosotros mismos: el pronóst,ico es factor que siempre debe tenerse en cuenta, y de modo muy principal, para el tratamiento.
Este constituye, por fin, el último término de nuestros estudios; de nada nos
servirá agotar nuestros esfuerzos intelectuales en la confección de un admirable
diagnóstico ni prever la terminación; fatal ó favorable, del caso, si no llegáramos
á la terapéutica que realiza la aspiración suprema de la. medicina: curar. A ella debe
tender, pues, toda nuestra labor, y si bien, en muchos casos, tropezaremos con la
impotencia. de nuestros recursos para vencer una situación desesperada, fuera del
alcance de nuestros conocimientos y de nuestros medios de acción, siempre nos quedará el íntimo comiuelo de haber intentado cuanto la ciencia y la conciencia nos
aconsejaron para cumplir nuestra misión debidamente. La medicina, según una
frase célebre, cura algunas veces, alivia otras y consuela siempre. De manera que.
el médico que llena verdaderamente su papel encontrará siempre motivo para satisfacer debidamente sus inclinaciones altruistas: unas veces su intervención salvará indiscutiblemente la vida de un enfermo, como cuando, por ejemplo, restablezca
por medio de la traqueotomía, el acceso del aire á los pulmones; en otras ocasiones,
aun cuando el padecimiento esté por encima de sus recursos, podrá procurar algún
alivio al que sufre (la diminución del dolor en los cancerosos inoperables, por ejemplo) y, por último, habrá circunstancias en que tal vez ni esto pueda hacer y sin embargo, aun en estas situaciones trágicas, su palabra, su actitud, su conducta entera,
podrán servir de bálsamo efic11z para calmar un tanto las angustias dolorosas del
enfermo y de su atribulada familia. Todo esto constituye, en suma, la terapéutica,
coronamiento de los estudios clínicos y fin altamente noble de la carrera médica.
Hemos, hasta aquí, analizando los fines principales de la clínica, llenando los
cuales habremos cumplido fielmente, en mi concepto, con nuestras attibuciones;
pero además de estos fines que pudiéramos llamar fundamentH.les, existen otros dm1
que podemos considerar como accesorios, aunque de ninguna manera como despreciables: quiero referirme á la manera de evitar la transmisión ele las enfermedades
1
infecciosas y al establecimiénto de bases para la patología. Es ciel'to que el primero de estos fines accesorios tiene una importancia capital; pero no parece rigurosamente que debe formar parte rle las ati-ibuciones de la clínica, por lo meno~ de
la enseñanza de li:l, misma,. pudiéndose más bien incluír en las patologías (supuesto
. que en la inmensa mayoría de los casos semejantes) y sobre todo en la higi~ne; en
cuanto al segundo, parece aún menos in r1ispensable de tenerse en cuenta al hacer
labor de clínico; en la gran mayoría ele veces (y al decir esto no me refiero á los servicios de hospital ni á los cursos de clínica) las observaciones se perderá.n con el
que .la práctica., especialmente entre nosotros que tan poco afectos somos á referir
lo que observa.mos y mucho menos á conservarlo archivado; este fin de la clínica
es pudiéramos decir inconsciente: las observaciones practicadas en casos concretos,
l 'fe1·ds. Lección clínica publicada en el tomo l de los .Llnales de la Escuelu Nacional de Jfrdirimi,
Parte J\Jédica. 190l5. Página. 14.

175

van acumulándose insensil,Jem t h t
·. l
menos, hasta originar recti:ficaci~n:s ::~ ~;!bntit1r _as generali~aciones ó, por lo
· t
.
s racciones ya existentes.
Explicaré más mi e
ramos estudiar á los enf01:~:1:~aº~o: durante nuestros e~t~dios de clínica procuprever la evolución del caso y formula::i\!:t:st~do/atol~gico Y, ~n vista .de éste,
cuparnos, por el momento, de otra conside" ~ien o má:; convemente, sm preonuestro papel; aunque por el momento ta /,ac1on, /reo quel. habremos realizado
:filaxis de las· enfer~edacles (
l , m ie~, no wtemos as reglas para la procontribuír ál perfeccionamieJ~~\ ª~tmas, no siempre cabe dictar) ni tratemos de
el primero de estos dos últimos fine ra~ce de las patologías. Cuando realizemos
no es rigurosamente lo mismo que et . a1e~os s~{uramente labor de médicos, que
nos convertiremos además en colabm1cxs. cud:1 o lle~uemos á efectuar el segundo
Por supuesto' insisto ~n ello ora ore~ irect?s el avance de la ciencia.
clínica que yo me'he nermitido ll' qu~ no meg? la importancia de estos fines de la
transcedentales. Evit~r la trans:i:~~ i~t!5or10s: ~o, absolutame~te, ambos son
ratum de la medicina moderna: es más f:cijs e;1fe.rmedades, c.onstituye el desidel
evitalr que curar mdudablemente· las
reglas de profilaxis de la tuber l .
·
cu oRis sa van anua me t
, , ·
'
JOres tratamientos de esa dolencia porque im .d
n e ~as victimas que los mehaga víctimas, en una familia en ¡~ ue a . p1 &amp;n 9ne ~sta se desarrolle y que
defunción de un niño que no puede saÍvarsr:iece l~ d1fter~a, la ~ena causada por la
Roux, no se multiplica co11 el contagio de 1ofa.sa1 ~e]~~ my~cc1ones salvadoras de
!uego las reglas necesarias para evitarlo M
emas mn?s si se establecen desde
Importancia de la profilaxis de. las e f . ducdhos otros eJemplos podría citar de la
·
.
n erme a es que nu
db
d
.
eJercer
~a' . e emos 'bescmdar
al
·
, · nuestro difícil papel de me'd'1cos. R especto' á la vaho
·, d l
sisima contri uc1ón que
1a elmica nroporciona para la fo rmac10n
e a patología
·
su tr~scendencia; la ciencia médica ha nacido d 1
, ~ar~~e oc10so ocuparse de
recogiendo y clasificando infinidad de casos se
obs~1dac10t de los enfermos;
de la patología y continuamente se me. o ,
a evan a o e magnífico edificio
á los datos que la clínica proporcion}
es~e auh~nta ius pr~porciones, merced
Patología Interna de Dieulafoy encon.t ~s e es OJean a última edición de la
raran como una de
: · 1
· d
sus prmc1pa es novedad es, el srn romo pancreático-bil1'a1· co . t' d '
. d
d' ·
, nJUl1 O e srntomas q
.
d
ruma as con Ic10nes en que sufren sim lt'
ue aparecen en eterghravedad es notable casi siempre· pues\i:~e~mlnt,e el h1gado y ~l pánc_reas y cuya
a~laba de esto, y &amp;Cómo ha nacido el ca ít' oc av1~ en .ª anterior edición no se
vanos casos parecidos dotados de ca. tp ulo. relati_v? s1 no por la observación de
, .
'
•
me eres smtomaticos
t t " E
ot ros, estos ult1mos años no' la
. 'd
cons an es! ntre nos., d l
, .
:; l n permiti o comproba· d'. t
1
.
c10~ e a chmca para el desarrollo de un
,
r . uec amente a contnbunac1onal: todavía hace muy poco t'
tªP~tnlo muy Importante de la patoloofa
estaba en pañales; por no querer ó n~e:b~r :b:::'.to~a~ologí~ de nuestro tabardillo
d.e esa ~n~ermedad los síntomas descriptos
l
~len veiamos en todos los CaROS
tmado a tifo exantemático; foé necesario en os l ros europeo.sen el capítulo desvoluntad (Jiménez, Terrés, Escalona Búre observadores ~oncienzudos y de buena
t?matología de esta dolencia ara u~ ele man, etc) se.ded~c~~an á estudiar la ~,inciadamente poco estimados n~cierl un c esrs estud10~ meritis1mos aunque desgraal tifo exantemático éurope~ y qu . t'fi ua r\que es imposible de considerar igual
íe manera, la creación del capítulo
de nuestra patología nacional qu: JUSll da,
en o e a e ante debe ll11var el rubro de Tabardillo.
L

•

h.

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1

V[b

Sd

***

i

~e procurado, hasta aquí, hacer ver á ust d
,
.
es ~u importancia y aún he anticipado al o
~sen que cons~s~e la clínica y cuál
sar10s para hacer más fructuosa y , d g rde ativo á los requuntos que son nece·
h
mas a ecua a nuestra d
·,
.
. , e ucac1on correspondiente.
Qmero, a ora, ocupar por unos momentos 1
nas palabras en cuanto al program·1 que
a renc1on de ustedes, diciendo algu, , por ey, nos toca desarrollar en este curso
y en cuanto á la manera con qr ,
.
te me propongo que hagamos ese desanollo.

�176

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA,

. El plan de estudios vigente en n~estra Escuela señala tres cursos de ?líi:ica
interna: uno en el tercer año de estud10s (el nuestro) otro en el cuarto Yel ul~1mo
en el quinto. Los dos primeros cmsos abrazan, distribuida entre ellos, la totahd~d
de los enfermos cuyas dolencias c~nstituyen, des.cripta~ t n abstra,cto, ~a ~atolog1a
interna· el tercer curso es en realidad de perfecc10nam10nto y en el se msiste, además, de'un modo muy particular en la cl~ni0a ter.apéutica. Como ustedes saben .muy
bien nuestro curso comprende el estudio especial de enfermos df\l aparato d1gestivo: del respiratorio y del circulatorio y á este estudio debemos consagrar nuestros
afanes en este año.
·
Las enfermedades de estos tres aparatos se cuentan entre las gue más comunmente afligen á la humanidad y no es difí~il encontrar la explicac1ón ~e ésta predilección· lo~ tres son de los que más func10nan en todas las capas socia~es Y, por
consigui~nte, los que con más facilidad se enc~entran expuestos á la acción de l~s
cansas morbíficas. Entre n_osotros esto .es particula:mente exa~t~: durante el ano
de 1907 que acaba de termmar sucumbieron e!1 l~ crndad ~e Mexico, por enfe:me0
da&lt;les del aparato digestivo· 6,536 person~s (casi 2;).%
.del: cifra tot~l de ~ortahdad)
por enfermedades del a~arato re~pira,.tor10 4?56; (c~si 20% d.e la mlSma ~1fra) Ypor
afecciones del aparato cuculatorio 9;)7 (casi 4.%) .. Estas cifras, que solo sor. ile
mortalidad, y no de mo.rbilidad (que 4eben habar sido mucho mayo~·és) demnestr.an
claramente la frecuencia de las afecciones de que se trata y constituyen la meJor
prueba del interés que tiene P.ªra 1:osotros el estudio de las mismas.
Al emprender este estud10 qmero que tengan ustedes presente algunas recomendaciones que creo interef¡ante.s. porque tiend~n á hacer fructo_so. ~l curso que
vamos á emprender juntos. En primer lugar quiero llamar la atenc10n .d~ us~ed~s
acerca de que el programa relativo exige de los :,tlumnos 9u~ pasen la visita. diaria
de los enfermos de la clínica con el Jefe respectivo; esta v1S1ta que, en los primeros
días no podrá ser á ustedes de toda la utilidad posibl.e porque ?º se encontrarán
aún con los elementos suficientes para ello, e~ de gran importancia para el adelanto;
aun desde ahora servirá para que ustedes veai; e!plorar á los enfermos J&gt;?r el Señor
Jefe de la Clínica, lo que refrescará los conocimientos que ha:y-an ª?qumdo en propedéutica. Más tarde, permitirá que observen usted.es las modificaciones que sufren
los enfermos de un día á otro, q~? es lo que c~nstituye la ~~rch~_,de las en~e:me;
dades, cuyo conocimiento fo.rma más. de la mitad de la medicina, - y les facilitara
aprovecharse de la observación de var1ados casos.. Por otra parte no deben ustedes
limitar su estudio á las clases instituídas por la. ley: además de prowrar pa;sar la
visita &lt;liaría á los enfermos del servicio, deben tratar de observar por sí mismos,
asociándose unos á otros, para suplir con los conocimientos y con las facult.ades
de los demás, las deficiencias que todos tenemm,, y que se hacen '?ás oste"?sibles
cuando se es principiante. Sólo de eRta manera, con un~ observación contmuada
.
y perseverante, lograrán sacar del curso el prove~ho posible.
Observación cuidadosa, y pers~verante, he dicho1 y vale la pena de que meditemos un poco sobre estas tres palabras. En primer lugar, ?ebemos pro~urar dedicarnos á la observación de los enfermos, para lo cual vernmos al hosp1tal; esto
puede parecer, á prime.ra .vista un truismo, r?rque induda;~lemente que s~ concurri:mos á estos establec1m10ntos de beneficencia, que tambien nos. proporc10nan el
beneficio del aprendiz,:i.je, es porque tenemos deseos de aprovecharnos, con l~ observación, de las múltiples enseñanzas que pue~en proporc10nar. Pero, de~g:racrn.damente, no todos los que concurren á los hospitales saben sac~r de sus VIS;ta~ todo
el partido posible; algunos ni llegan á pen~trar á las salas! s7no que se ~1mltan. á
permanecer en los corredores 6, en los patios del establecimiento, pareciendo sm
embargo, muy satisfechos de que han llenado su deber, cuando aban~onan el hospital después de pasar en él una mañana entera completamente perd1da. Ot;os se
deciden á ingresar á las salas de enfermos; pero se contentan con ver de leJOS la
1

1 Boletín del Consejo Supe1·io1· &lt;le Salub1·idad. Diciembre, de 1907.
2 Tro 11sseau. Clín;¡ue ,llédirale de l' Hotel Dieu de París. 3'.' edición. 'l'omo primero. Página XX.

177

visita del encargado del servicio ó las lecciones del profesor de clínica no siendo
raro gue se les ~ea abstraídos con la lectura de algún Ebro, de medici~a ó de otra
?spec10, despreciando. la lectura del gran Jibro. de la naturaleza, cuyas páginas, tau
i1?-t?resante~ d~ estudiar, se encue1:tran disem.i~adas en las diversas camas del servicio. Por ultimo, hay o~ros que s1guen las v1sitas, que asisten á las lecciones del
curs?, pero t?t~lm~nte distraídos y faltos de atención; como autómatas caminan
detras del medico o rode~n la cama en que se da!1 explicaciones por el profesor, sin
que se l~s ocurr~ darse bien cuenta de lo que miran, pero no observan, ni mucho
menos s:n que piensen comprobar por sí mismos lo que han oído refarir. Esta clase
&lt;lé estudiantes, para los que, según la frase &lt;le Graves 1 ' ' el hospital es más bie
luga: de recreo. que un centro de instrucción" sin decir que abundan en nu:s:r~
med10, desgraciada.ment~ n? son muy raros; pero espero, estoy seguro de ello, que
en nuei,~ro curso :1,º hahra m. uno solo que pueda merecer los reproches anteriores·
todo~, sm excepc10n, se dedicarán con empeño á la observación de los enfermos
hospital que nos abre ~us puert~s generoRam~nte para ofrecernos con sus riquezas
e~ ~lementos de estudio las meJores oportumdades de realizar nuestra educaci'
chmca.
on
~o sólo debemos contentarnos, sin embargo, con observar enfermos· sino que
nos ~s .for~oso procurar que nuestra observación sea cuidadosa, bien hech¡; y á este
propos.1to mdud.ablemente que nos será más provechoso ver en el año pocos casos
per? bien estudiados, observados :midado~a y ~elmente, que muchos,. pero mal es~
tudu:dos y peor obse!·~ados. El Dr. Terres, mi Maestro en Clínica Interna, cu as
ensenanzas recordare mcesantemente,· y cuyas palabras.repetiré á ustedes frecu! _
~~mente en esta clase,. decía en la lección inaugural de uno de sus pr·imeros curso~:
.Algunos yerran lastimosamente creyendo que el clínico se forma exclusivamente
~endo muchos enfermos. No, no es pr~cisamente así: se forma viéndolos bien sa·
biendo observa~ l? que hay en ellos, sabiendo notar con precisión las mutacion:s de
~stado patolog1co, espontáneas ó provocadas, y i:ia,biendo analizar y comparar los
enomenos q~e º?serva con los q_ue se han obser-yado antes, para 10 • cual necesita
conocer también estos. U na prác.t,1ca extensa es utilísima si ha estado bien realizada·
p~r~ en la defectuosa, la extens1011 no surle los defectos, ni los minora, sino al con~
tr~no, los aumen~a, y por esto no es excepc10nal encontrar médicos que mientras más
ª~?s llevan de eJercer más malos &lt;'líni~os. son. 2 Ojalá y grabaran ustedes en su espmtu estas trascen~entale;" palabras; si siempre las tuviéramos presentes, seguramente que no llegariamos a hacernos merecedores de la censura que en ellas se hace
de los malos ?bs~rvadores; y todos nuestros afanes deben tender precisamente á no
merecer, de nmgun modo este reproche; observemos bien aunque observemos poco
, Por lo que toca, ahora, á la clase de enfermos qu~ veremvs en el año, ; han
01do usted~s antes que, según el progra:ma del curso, debemos estudiar es~ecial1;1ente paciente~ que adolPzcan de afecmones del aparato digestivo, del respiratorio
º. ~el c1rculator10; pero, ~demás, procuraremos dedicar de preferencia nuestra atenc~o~, de entre esas afeccior.es, ~ las más comunes entre nosotros. Una de las coniic10.nes que en algunos cursos tiene la enseñanza de la clínica y con la que 110 estoy
~ n:nguna m~nera de ;cuerdo, es el deseo de est~diar siempre casos raros, excepc10nales, descmdando, o por lo menos dando poca importancia á la observación de
caso~ vulga~·es. Ya uno de los mfs notables profes?res de clínica de u uestra Esc~el~, de qu~en debe.n ya h:1ber 01d? ~1:1.blar con canñoso respeto, el Dr. D. Juan
rria Ro~nguez,. c~tedrát1co de chmca de obstetricia, se quejaba de esta anomalía
e a ensenanza, dic1e~~o que los ~lumnos s~lían de la Escuela sabiendo diagnosticar
perfectamente
·
t dd
·las· rar1S1mas afecciones nerv10sas y ouando se acudi'a a' e11os en so J'ic1u ed'sus servicios
para
un
caso
común
y
corriente
una
i'ndi
'
gesti'o'
'
'
r
. 1 . .
'
11 o una ne umoma
~o po 1an e1agnosticar a situación ni mucho menos atenderla eficazmente El in~
signe Graves, muchos años atrás, decía también: " Muchos alumnos cometen una

clJ

t°

1 Le9ons de Clinica Meclicale. Pa1is 1862. Tomo I. Pá ina3.
2 Anales de la Escuela N. de .Medicina. Parte Méclica. ~'omo I. Página 10.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 313.
En esta

Clll!&amp;

se enouentran siempre todos los medicamentos y medicinas de patente modernos.

23

�k

179

LA ESCUELA DE MEDICINA,

LA ESCUELA DE MEDICINA.

falta de otro género: en lugar de estudiar las enfermedades más comunes y por eso
mismo las más importantes, tienen una predilección particular por los casos raros
y singulares, como si su fin único fuera recoger materiales para satisfacer su curiosidad médica. Dejadme poneros en guardia contra esta manera de emplear vuestro tiempo; puede ser interesante, pero es segur::i.mente'infructuosa. No os dejéis,
pues seducir por los que refieren las satisfacciones de una vana curiosidad al estudio laborioso de las .enfermedades vulgares." 1 Tampoco nosotros nos dejaremos
atrapar por las seducciones de la curiosidad; procuraremos, ante todo, consagrarnos
á la observación de los casos vulgares, de los más coruunes, de los que tendremos
que atender desde el día en que abandonemos la escuela por el ejercicio de la práctica, y si después de esto tenemos aún tiempo de dedicarnos á la teratología clínica,
permítaseme la expresión, lo haremos también, aunque, como secundarió objeto de
nuestros afanes, que en todo caso, &amp;encillo ó difícil, encontraremos ocasión de estudio y oportunidad de poner en juego nuestras aptitudes intelectuales, y por consiguiente, de mejorar nuestra educación clínica.
Cuando, desgraciadamente, los casos que hayamos estudiado terminen fatalmente, no cortaremos nuestro estudio al convencernos de que el que era enfermo
es ya cadáver; no, acompañaremos á éste hasta la plancha del anfiteatro, haremos
su necropsia y tendremos así motivos múltiples de mejorar nuestra instrucción,
comprobando ó rectificando nuestro diagnóstico clínico con el diagnóstico anató2
mico. '' Es casi inútil, dice von Leube, gran médico alemán aludir á lo que el clínico puede aprender de las autopsias ejecutadas cuidadosamente. El principal correctivo del diagnóstico, es y será siempre la necrop:áa. No vacilo en admitir que debo
gran parte de mi habilidad diagnóstica á la anatomía patológica. La comparación
del diagnóstico anatómico con el diagnóstico clínico es de un valor especial. Aquí
todos los puntos están sujetos á una crítica rígida; debería siempre tomarse en consideración cuántos errores eventuales en eldiagnósticopodríanhaberse evitado; todos
los detalles del padecimiento, el principio, la evolución y el fin, pueden ser meditados de nuevo ante el ca~o que se estudia en el anfiteatro, y esta meditación servirá
muchísimo en otros casos semejantes, como criterio para los futuros diagnósticos.
Si el diagnóstico clínico corresponde en la mayoría de los casos al anatómico y todo
m4dico debe perfeccionar su habilidad clínica, hasta alcanzar esto, entonces nos sentiremos satisfactoriamente conscientes de que en la mayoría de los casos, también,
en que no ha habido autopsia, el diagnóstico habrá sido correcto. Si tanto los casos
menos serios como los más severos son tratados con la misma suma de ~uidados en
su examen, no temo que la discreción del médico sufra algo desde este punto de
vista. Aun el diagnosticador más exP,erto, reflexionando sobre los resultados ob7
tenidos por la autopsia, continuará sintiendo que su conocimiento diagnóstico es
aquí y allí deficiente y necesita mejorarse. Por otra parte, la conciencia y el empeño que se pongan en este sentido, los perfeccionamientos más pequeños que se
adquieran en el diagnóstico darán al médico la firmeza y la calma necesarias á la
cabecera del enfermo y serán origen de satisfacciones reales é intensas."
Ven ustedes por estas palabras de uno de los internistas contemporá11eos más
distinguidos, la importancia que para la clínica tiene la práctica de las necropsias.
En unos casos, éstas comprobarán plenamente nuestro diagnóstico hecho en vida
y podremos, entonces, sentirnos justamente complacidos de haber reali.zado nuest:o papel de di.agnosticadores; en otras circunstancias la necropsia revelará alteraciones anatómicas que por su poca extensión ó por su lejanía de la esfera de acción de la exploración clínica tuvieron que pasar inadvertidas para nosotros, á pesar. de que procuramos hacer nuestro examen con el mayor cuidado posible; y, por
último, en un tercer caso, menos frecuente á medida que seamos más hábiles el
exa.men cada_verico.echará por tierra nuestras inferencias revelando palmariame~te
nuestras equivocaciones: estos últimos serán seguramente los más instructivos pa-

ra ~os~tros y nos permiti~án, con la comparación de lo que pudimos recoger durante la vida del enfermo, fiJar claramente nuestros errores y nuestras deficiencias
que procuraremos, ante el fra?aso sufrido, subsanar más y más en lo sucesivo. '
b'd Todos los datos que recoJamos de nuestros estudios los iremos anotando de.1 amente Y paso á paso, con la formación de las historias clínicas cuya importanCla para 1a educacion
. ' es ·md'1scut1· ble; y, aun cuando me proponc,o' consagrar parte
1
ne
· semanarias
· á este asunto, desde luego encarezco á usduna de est as conf erencias
t~ es que prncuren que la confección de las historias clínicas sean una de las princ1pa1es labores que desempeñen en este curs(I.

178

l Loe. tít. Páginas 4 y 5.
2 Medica/e f)iagnosis. D. Appleton y Compañía. 1904. Páginas 15 y 16.

Sanatorio Qnil'úrgico del Dr. H. Gutiérrez, 2'.' Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono núm. 1,336.
Cirugía general, Cirugía de señoras, Cirugía de niños, euración de heridas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparat-Os, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
R,ecámaras de primera ola.se $5.00 diarios y de segunda $3.00.

?'.)

bº] Para l~ r~alización del programa delineado y, por consiguiente, para dar ded!( o c~~phmiento á la tarea .honrosísima que tenemos encomendada, pongo á la
1spos1~10n de ~st~des toda m1 buena voluntad y el mayor empeño de que soy cahaz. M;is conoc1m1en tos, se?u;am~nte que n~ están á la altura de la misión que me
_a cab:d? en su~rte llevar a termino; pero mi voluntad inquebrantable y mi empeno. dec.1did~ suplirán, adunados. á I?i constante estudio, las deficiencias de mi bafªJe cientifico. Vamos á estudiar Juntos, ustedes y yo, animados de los mismos
ese?s de p1·ogreso y resueltos á cumplir de la mejor manera posible nuestro respectivo deber.
, L\unque no en clases superiores, como ésta, tengo ya alguna experiencia e~a~og1ca, !. por ella he lle~ado convencerme de que se obtienen mejores fru~os
e a ensenanza cuando, si?- deJar perder el bgar que deben ocupar el que regen tea una c~tedra Y los que siguen ésta se establece entre éstos y aquél una respetuosa, pero si1;cera, c?nfianza que, al abrir los corazones, gana las voluntades y facili~
ta más la m:A.uencia del que guía los pasos del estudiante.
~sta confianza quiero que exista enke nosotros y muy feliz me sentiré si sé
granJearme la de ustedes, que la mía desde luego está á su alcance. Oiré y contestar~ con mucho g1;1sto las prefsuntas que crean conveniente dirigirme y las observac10nhs que consideren preciso hacerm&amp; y no me sentiré disgustado si en justicia
se me acen conocer lo~ errores en que, desgraciadam~nte incida. ,lA uí com'
en, todas las demás ?cas10nes, decía.el inol vidablE&gt; clínico D~n Miguel Ji!é~ez, ja~
mas me vergon7.are de confei-ar mis errores; muy al contrario yo seré el primero
en sacar, of! á plaza, .porque tengo la convicción más íntima de que ellos sirven
acaso m~s que los amertos, para adelantar en un ramo: un buen suceso envanece u~
error obliga á ver con más cuidado, y si en ningún caso es disculpable la presdnta
mala fd qte saben ocultar aquellos, es un crimen satisfacer la propia vanidad á
r~ta ~ a buena ~nseña1?-za." 1 Si esto decía el primer clínico mexicano ¿qué 0 _
1e decu· Y~, el mas humilde &lt;le. los que procuran seguir la vía trazada por élY p
. He f~tigado. ya por la1:go .t10mpo la benévola atención de ustedes sólo deseo
pa1f t~;·mmar, clta1:l.es el s1gmente parrafo del gran clínico irlandés Ji.aves: "L~
pro os10n que abraza.is es la más n?tab]e que pueda soñar el espfritu humano cuando su~ ~eberes se cumplen á c?nc1~nc1~; pero ~us ~deptos tienen necesidad de tan::tiyid~f 2cTmo perseveran~ia, s1 quieren trmnfar de los obstáculos que llenan ·
mmo. . e~go la seguridad de que nosotros baremos nuestro deber y lo haremos á conciencia, con la convicción íntima de las graves responsabilidades
v~m?s á contraer ante la humanidad que sufre y que, para ver atenuados sus
frim1entos, se pondrá en nu~stras manos; y también confío en que, con nuestra bue;: vol~ntad y con nuestra imper.turbable constancia, reduciremos al menor númes· posible l.os obstáculos que tap1za.n la esp~nosa carrera que hemos emprendido.
1 consegmmos esto podremos sentirnos satisfechos.

~

1

!i

1:~

&lt;lica Sl DisclurEso pronuTnciado al comenzar las lecciones de clínica en.la Escuela de Medicm·a R=·1·sta ue'. • egunc a poca. orno l?, pág. 280.
w
,.w
2 Loe. cit. Pág. 39.

�180

LA ESCUELA DE MEDICINA.

CLINICA TERAPEUTICA DE LAS CA~DIOPATIAS.

El ejercicio en los Cardíacos.
SEÑORES:

Hace seis añoR, en la afortísica clínica que servía ele preludio á nuestr~ lib1:o
sobre el diagnóstico de las enfermedades del corazón, publicaba la conclusión RIguiente:
"Nada hay más difícil en la terapéutica cardíaca que el racional manejo &lt;lel
reposo y de la gimnasia, como no sea el de la hidroterapia.
,
.
Sin embargo, en caso de dnda, absteneros de una y otra; as1, al menos, ~1.muchas veces no hacéis un bien, en muchas máR dej_aréis de hacer un mal pos1ttvo."
Pero &amp;por qué no sacar el partido admirable que para los desgraciados cardiópatas puede proporcionar el agua y el ejercicio, Cierto que .e~pleando á c.iegas
estos medios se agravan los enfermos y se les .adelanta el fin s1mestro: pero cierto,
tambié~, que empleándolos con oportunidad en casos, momentos, dosis y maneras
adecuadas, les llevaremos la tranquilidad y la salud relativas que, permitiendo al
enfermo no sólo vivir, sino vivir sin sufrimientos y sin grandes sacrificios ·&amp;n su
O'énero de vida, consiguiendo para el anheloso y doliente cardíaco un modus vivendel que se muestre satisfecho y por el cual nos guarde gratitud.
Cierto que es más cómodo y sencillo abstenerse de mentar la gimnasia y la
hidroterapia en un cardíaco; pero cierto, también, que en aquellos casos en que una
ú otra podían proporcionarles un provecho positivo, les ocasionamos un daño grande al no poner en práctica aquellos ejercicios.
Y si además os digo que los enfermos que pueden beneficiarse del ejercicio y
de la hidroterapia son en mayor número de lo que podéis figurb,ros y aun de lo que
dicen la mayoría de los clínicos y cardiólogos, comprenderéis conmigo que lo científico y lo humanitario, lo honradamente clínico es aprecia1· bien los caRos, estudiar
el modo, elegir 1::. oportunidad y escogitar la dosis para que el empleo ele eRtoR
agentes físicos nos proporcinen el éxito que la higiene, la farmacología .Y la electroterapia no han podido conseguir. A este estudio es al que vamos á- dedicar la
lección de hoy.
Indicaciones y contmindicacioncs._:_DeRcle luego, no debe emplearse, bajo ningún pretexto, en las cardiopatías agudaR. Las endocarditis, pericarditis, miocarditis y aortitis agudas reclaman siempre el reposo y la quietud más absoluta.
No se entienda por esto que en todos los cardíacos crónicos se debe emplear
la kinesiterapia, ni mucho menos que puede emplearse sin peligro- alguno.
Desde luego la idea que ha presidido á la implantación de la terapéutica del
ejercicio en las cardiopatías es la de considerar el músculo cardíaco como otro ml1sculo cualquiera y bmcar en él, por el ejercicio del mismo robustecimiento que la
gimnasia produce en los pectorales ó en los bíceps.
Ahora bien, cuando uno de estos músculos está inflamado á nadie se le ocurre
provocar sus contracciones para volverle á la salud, ni tampoco cuando el músculo está degenerado es prudente consejo el requerir de su flaqueza una fuerza que
no podría dar sin agotarse; pues del mismo modo, un miocardio inflamado ó degenerado debe ser excepción para el uso del ejercicio cuyo empleo le sería grandemente perjudicial.
Claro es que si la función hace al órgano, las contracciones hacen al músculo cualquiera que éste sea, pero también es claro que si el músculo de quien se solicitan las contracciones uo tien en la nutrición asegurada y el riego sanguíneo
abundante, el músculo en vez de aumentar disminuirá en volumen y el ejercicio

di

LA ESCUELA DE MEDICINA.

181

en lugar de favorecer el desarrollo apresurará el agotamiento; de la misma manera q,ue á un caballo bien alimentado puede pedírsele con la espuela, esfuerzos que
fácilmente desarrollará adiestrándole para otros análogos, mientras á un jamelgo
·
hambriento el acicate le llevará á la impotencia por agobio.
Por eso un corazón cuyas coronarias no lleven á sus fibras muRculares, sangre en cantidad bastante á una nutrición que no acarree sangre de calidad suficiente, no debe ser sometido á la terapéutica por el ejercicio.
Pero la kinesiterapia ó cinesiterapia no remedia solamente la insuficiencia cardíaca aumentando el vigor del miocardio, sino disminuyendo los obstáculos que
aquél tiene que vencer; y para esto favorece la circulación periférica removiendo
la sangre y la linfa estancada en las tuberías linfáticas y venosas.
Teniendo en cuenta estas razones, los caRos en que los ejercicios físicos están
indicados, son aquellos en los cuales la insuficiencia del miocardio se debe á debilidad de sus fibras musculares por pereza en su función más que por deficiencia en
su nutrición, y aquellos otros en los cuales las ayudas contractiles ele las arterias
faltan, permitiendo un acúmulo de resistencias que se traduce en la hipertensión
venosa y capilar y en el éxtasis sanguíneo, es decir, en aquellas hiposistolías prematuras que surgen de la adición de una astenia miocárdica incipiente á una arterio-esclerosis antigua ó en la suma de una arterio-esclerosis que comienv, á una
astenia cardíaca de larga fecha; en los cardíacos de musculatura débil que nos hacen presumir la misma debilidad en el miocardio; en los cardíacos obesos jóvenes;
en los cardíacos de vida sedentaria y en algunas formas de asistolía acaecidas en
la menopasia.
.
Modos de aplicación ó técnica de la terapéutica cardíaca por el ejercicio.-Los procedimientos cinesoterápicos son los siguientRs:
Paseo por terreno llano, ascensiones graduales, gimnasia sueca, gimnasia fran, cesa, la mecanoterapia, el masaje, la equitación, el billar y la reeducación.
El paseo por terreno lla?W es el paseo higiénico á que ordinariamente se dedican una ó dos veces en el día los individuos sanos.
A los cardíacos se les debe aconsejar que no den el paseo hasta pasadas ~os
horas ele la comida del medio día, en el invierno, ó de la tarde, en el verano y se
les recomendará que suspendan el paseo antP;s ele cansarse, procurando cada día
que el paseo sea más largo.
Las ascensiones graduadas constituyen la parte principal del clásico proceélimiento de Ü'Ertel, que consiste en aquel ejercicio j untamente con la comicia ele carne
en gran cantidad y la ab8tención de líquidos; su autor llama á este método terraikuren ó cura del terreno é hizo célebre á multitud de establecimientoR de Alemania, Austria y Suiza donde toda.vía se ven las huellas ele aquellos caminos ascensionales, de aquellas cuestas graduadas y divididas por donde subieron multitud
de cardiópatas gruesos y jóvenes.
Lo que pudiera. llamarse la Meca de terraikuren es Meran, establecimir nto
balneoterápico &lt;le Austria Hungda, donde el pl'opio O'Ertel dirigió hasta Ru muerte las curas de ascensión por cuatro clases ele caminos.
La primera clase son caminos horizontales con pendientes de cinco grados intercalados, ó sean 9 centímetros de desnivel para 100 metros de longitud horizontal.
La segunda clase son caminos de poca pendiente que no pase de diez grados
ó sean 18 centímetros de desnivel para c~~da 100 metros.
La tercera clase son caminos de mucha pendiente que llegan hasta quince grados ó sean 26 á 27 centímetros Je desnivel para 100 metro.'l.
La cual'ta clase son verdaderas cuestas con pendientes de veinte grados ó sean
de 36 centímetros de desnivel para 100 metros.
Estos distintos grados de declive se indican por colores difereutes. En Meran
los caminos de la primera clase están señalados con rojo, loR de la segunda con azul,
los ele la tercera con lila y los de la cuarta con amarillo.

�183

LA ESCUELA DE MEDICINA.

182

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Durante estos paseos, los enfermos deben llevar ia marcha al compás de la
respiración, dando un paso á cada inspirac~ón y c?menzando por aqu.ella ó sean de
10 á 40 por minuto. Si á pesltr de tal lentitud, chcA O'Ertel, el paciente se pone
fatigoso no debe sentarse, sino permanecer de pie, apoyado en un b~stón ó en un
pilar, de los que deberán fijarse con antelación en el camino, y reahzar profundas
respiraciones hasta tranquilizarse.
.
.
Gimnasia sueca, consiste en utilizar los músculos como agentes de circulación
local partiendo del hecho :fisiológico indiscutible de que todo músculo al contraerse
solicita una corriente sanguínea mayor ó más rápida que en estitdo de reposo, es
decir que favorece la circulación del sistema muscular, constituyendo una verdadera 'gimnasia higiénica, dulce, no violenta, sin aparatos, utilizando solamente la
fuerza corporal. y consiguiendo los beneficios d~ su aplicación ~01,1 la multipli.cidad
ele las contracciones musculares y con la amphtud de los movumentos que producen una notable actividad en la circulación arterial y ven0sa, dilatando los .vasos
y tonificando el cor1J,z6n periférico, según frase de Huchard, que llama á esta gimnasia la digital de las arterias.
La técnica de aplicación de esta gimnasia ~e reduce á invitar a~ enferr~o á
que ejecute un movimiento mientras el médico se opone á esa ejecue16n, haciendo una•esistencia mayor ó menor según el estado del paciente y los efect?s que
quiera conseguir. El medio mejor de oponer esta resistencia consiste ~n ~phcar la
mano sobre la parte del miembro que más se adelante durante el mov1m1ento, pero sin apretar con fuerza, al objeto de no dificultar la circnlación de l~ sangre..
Los ejercicios deben suspenderse tan pronto como se haga más viv.o el movimiento de las alas de la nariz y se abra la 'boca para respirar, en se~mda q~e ?l
paciente note la inminencia del vahido ó inmediatamente que se perciba enroJecimiento de la cara del enfermo.
.
Los movimientos que se harán isocrónan•.ente con la respiración, se harán
despacio y con regularidad en número de 20 por minuto, repitiéndose de ~uatro á
quinee veces seguídas, variando la clase ele ejercicio y no elurando la ses1ón más
de t á 15 minutos como mínimum y máximum respectiv11,mente.
La gimnasia francesa es la gimnasia corriente, la de los sanos, la del sport, la
del atletismo y está casi siempre cor.traindicaela.
La rnecanoterapia es la aplicación del método y de los aparatos de Zander, cuya
aplicación requiere un instrumental variaelísimo y costoso, que sól? se encuenti:a
en determinados institutos de física terapéutica. La gran ventaja de este procedimiento, es la ele permitir una. graduación delicadísima para cada movimiento. Los
aparatos de Zander, no solamente permiten toda clase de movimientos con la misma libertad que sin aparatos, sino que gracia" á la ingeniosa y precisa disposición
de sus palancas, la resistencia se acomoda á la energía disponible en cada una ele
las fases de sus movimientos.
Lo mismo en el procedimiento de Zander, que en las gimnasias ele quo acabamos de hacer mención, debe empezarse por la ejecución de movimientos pasivos
que realiza una máquina (Zancler) ó un gimnasiarca (gimnasia sueca) sin que el enfermo ha.ga otra cosa qne someterse y dejar hacer; luego se continúa por los movimientos activos hechos por el paciente, y en seguida se realizan los movimientos ele
resistencia que son los que verdaderamente influyen en la cardioastenia.
La hora de las sesiones debe ser al atardecer en los cardíacos robustos que
hacen vida ordinaria, y por la mañana en los cardíacos debilitados, que no pueden hacer otra cosa que cuidarse.
Hnghe~ agrupa los ejercicios er1 los seis grados siguientes, indicando los pasivos con la inicial P., los activos con la inicial A. y los de resistencia con la inicial R.

Ejercicios de primer grado.
Flexión
de la mano ..... . ············--·R
otación del pie....... . .......... _.... .
.
Extensión de la mano
Flexión del ie . .
. . ..- ..... - . ...... .. .

p

··················•·····

Rotación de la mano
Extensión del pie... ~ : : : : : : : : : : : : : : : : : : : :
Extensión de la mano
Flexión del antebrazo. - - . - ... - .. ..... - .. .
Extensfón de la piern¡, ~ ~ : ~ ~ : : : : : : ~ : : : : : : :
Extensión del antebrazo
Rotac~ón del pie....... : : : : : : ~ ~ : : : . ~ ~ ~ ~ ~ ~
Rota.ción dH la pierna.. ... . .............. .
Flexión de la mano ..... .
Extensión del antebrazo . - . - .. - - ... - . - ..
F~exión de la pierna . . : : : .· : : ..· .- _-: : : _· : : : :
C1rcunducción de la mano
Rotación del brazo hacia ad;ia~-t~ - - ....... .
Flexi~n del muslo en posición ech~d~·.::::::
Rotación del brazo hacia dentro
... - . .. · · · · ·
Flexión del pie
· .......... .
Abducción de la pierna ... . : : : : : : : : : : : : : ·:
Extensión del antebrazo.~.
Circ1~nducción del pie .... . : : : ~ : : : ~ ~ : ~ : : : :
Flexión de la pierna . .. .... .. .. ..... .
.. -·
Extensión de la mano
Rotación del brazo. . - . - - - - - - - ... - ..... Rotación de la pier~~::::: : :·:::: : : : : : ~ : : :

á:\

Ejercicios de segundo grado.

~lexió~ ,de m~no .. - .. - . . - - - - . - . . . . . . . .
E xtens~~n e pie......... . . __ . ____ ._. __ .
~tension -~~ la man.o .... ... ...... _.... __
C!rcunducc!on del pie . ...... __ .. . . ... __ .
C1rc~~ducc1ó~ de la mano. ..... ... .. . ....
Flex1on del pie.·-·---··················.

Ejercicios de tercer grarlo.

P.-3-6-9 veces.
P.-4-8-12 ,,
P.-3-6-9
P.-3-6-9 "
P.-4-8-12 "
P.-3-6-9 "
A.-3-6-9 "
P.-2-4-6 "
P.-2-4-6 "
P. -3-6-9 "
P.-5-10-15 "
P.-3-6-9 "
"
A.-3-6-9 ,,
P.-2-4-8
P.-2-4-6 "
A.-5-10-15 "
P.-4-6-8 "
P.-2-4-6 "
P.-3-6-9 "
A.-5-10-15 "
P .-2-4-6 "
P..-3-6-9 "
A.-5-10-15 "
P.-3-6-9 "
.
"
A .-3-6-9
P.-4-6-8 "
P.-4-6-8 "

"

R.-6-9-12 veces
R.-6-12-18
·
R.- -6-9-12 "
A.-10-20-30 "
A.-10-15- 20 "
R.-6-12-18 "

"

Flexión de la mano.
Rotación del hombro- - - .. -. - .. - . - ... - - . · · R.-6-9-12 veces.
P.-3-6-9
Extensión del pie... .' ~ : : . : ~ ~ ~ ~ . - · · - · - · · · · R.-6-9-12 "
Extensión de la mano
.. - .. .. - .. · R.-6-9-12
Separación de las rodilla~ ~s-t~~d~-;c·h¡d; ... P.-4-6-8 "
Flexión del pie . .. _.. . _... . . __
· · · · R.-6-9-12 "
Extensión del antebrazo. . . _: - . . ..... - . · R.-4-6-8 "
Abducción del brazo
. -- . · ...... - ... A.-2..:._3_4 "
F lex~ón de la pierna : ~ : ~ ~ : : ~ ·. ~ : : ·. : · · · · · · · R.-4-6-8
Flexi )n del antebrazo . .. . . . .
- - - - - - . R.-4-6-8 "
Rotaci~n de la pélvis........ ~ _· : ~ ~ ~:::: · - · A.-4-8-12 "
Extensión de la pierna. __ .. .. .. .. . ... _~ :: R.-4-6-8 "

,,

"
"

Ejercicios de cuarto grado.
Circun.lucción de la mano.
A.-10-12-15 veces.
Inclinar los hombros hacia ~tr-ás·. ·.....
· · ·-·....· ·...· ·-·. R.-4-6-8

"

�184

EsooELA

LA

DE MEDICINA.

LA EsouELA Dt MEDICINA.

Circunducción del pie· · · · · · · · · · · · · · · · · · · · A.-10-12-15 veces.
Flexión del antebra.zo - - · · · · · · · · · · · · · · · · · R.-6-9-12 ,,
Rotación de la pélv1s. - . - - - · · · · · · · • · · · · · · · R.-4-6-8 ,,
Extensión de la pierníl, · · · · · · · · · · · · · · · · · · · R.-6-9-12 ,,
Extensión del antebrazo .. ················ R.-6-9-12 ,,
Elevación de los hombros. - - · · · · · · · · · · · · · R.-6-8-10 ,,
Flexión de la pierna . - · - · · · · · · · · · · · · · · · · R.-6-9-12 ,,
Rotación del antebr3:zo. - - · · · · · - · · · · · · · · · · R.-4-6-8 ,,
Elevación de la µélv1s · - - · · · · · · · · · · · · · · · · · R-4-4-4 ,,
Rotación de la pierna - · · · · · · · · · · · · · · · · · · · R.-4-6-8 ,,

Ejercicios ele quinto gmdo.
Extensión de la mano - - · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Flexión lumbar. - - · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Flexión del pie. · - · · · • · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Extensión del antebrazo - - · - · · · · · · · • · · · · · ·
Circunducción del tórax. · - - · · · · · · · · · · · · · ·
Flexión de la pierna - · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Flexión del antebrazo. - -.· · • · · · · · · · · · · · ·• · •
"inclinación del tó1:ax hacia adelante ....... .
Extensión de la pierna· · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Flexión de la mano. · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Circundu-:ción lumbar. 0 - - • • • • • • • • • • • • • • • •
Extensión del pie.· .· · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·

R.--6-9-12 veces.
R.-2-4-6 ,,
R.-6-9-12 ,,
R.-6-8-10 ,,
P.-6-6-6 ,,
R.-6-8-10 ,,
R.-6-8-10 ,,
P.-2-4-6 ,,
R.-6-8-10 ,,
R.-6-9-12 ,,
P.-6-6-6 ,,
R.-6-9-12 ,,

Ejercic1:os de sexto grado.
Flexión y extensión d~~ antebrazo . ........ .
Rotación y circunduccion l~mbares ........ .
Flexión y extens~?n de la pierna . ... ...... .
Flexión y extension de.1, brazo . ; - · · · · · · · · · ·
Rotación y circunduccion del torax. .. ..... .
Flexión y extensión del muslo - - · - - - · · · · · · ·
Flexión de los dos brazos .. - - · · · · · · · · · · · · ·
Flexión y extensión ~e la columna dorsal. . . .
Flexión sobre las rodillas. - - - -- · · · · · · · · · · ·
Elevación y descenso de los hombros ..• •••.
Flexión y extensi?n _lumbareis - . - - · · · · · · · · ·
Elevación de la pelvis.······ · · · · • • · • · · · · ·

R.-4-8-12 veces.
R.-3-6-9 ,,
R.-4-8-12 ,,
R.-4-8-12 ,,
R.-3-6-9 ,,
R.-4-8-12 ,,
R.-4-6-8 ,,
R.-6-8-10 ,, .
R.-4-6-8 ,,
R.-6-9-12 ,,
R.-6-8-10 ,,
R.-6-9-12 ,,

. d' ación recisamente en los estados hiposistóEi
masaje
que
encuentra
su
it.n
i: .. ps esta'n contraindicados,
de
.
. ,1.
d de los damas e3ercic10
- . no necesita
.
lICos, y as1st? ic~s .on .
.
~·endido en su técnica y sus aphcac10~~s.
grandes exphcac10nes para ser colmp t en las extremidades y en la reg10n preEl masaje debe hacerse en e vien re,
.
.
cordial.
En el vientre
consigue
poner en circulación grandes masas de sangre venosa,
inmobilizada ~n el sistema ?,~rta. á la circulación ascendente de la sangre venosa
En los miembros contn uye.
tens1ºo'n eleva considerablemente.
. d
á las arterias cuya
.
d'
y favorec1en º. ~u paso d' 1
' olpes Jigitales, ya con percusiones por me 10
En la reg1on pre,cor i~ '· y~ con g , icas se excita el reflejo cardíaco aumende un tubo de goma o con Hicc10ne_s energ
,. ,

1

tando la intensid~d de lM c~~ trahc~~n:in~:~~id~;;~~ medio de malaxaciones del
Abrams, Heitler y er ~n
1 bordes cubitales de ambas manos, en la
hígado y por g_olpeteo alte:·naji do ~one::e sorp;enclentes que se han traducido en
región. precodr•d1J11'1, elfectos
c~r:~i: apreciables por la radioscopia y por la perreducciones e vo umen e
'

;r

185

cusión retardo del pulso desaparición de los falsos pasos del corazón, mayor amplitud 'en la respiración, diminución en la macisez hepática y elevación de uno y
.
, .
dos grados de la tensión vascular.
La equitaci6n, moderacla en forma de paseos en días de quietud atmosf~~ica y
á horas oportunas, no debe aconsejarse más que á los cardíacos que ya eran Jmetes
antes de enfermar.
El juego de billar, inmediatamente después de comer, reporta utilidad á los cardíacos obesos.
Reeducaci6n. No es ocasión la presente d,, disertar sobre este procedi~iento
p~icoterápico. En mis lecciones del pasado cur¡;,o acerca de la Pato"!ogía ~línica de
las enfermedades de la corteza cerebral, podréis enconti:ar aquellas considerac1on~s n~cesarias para comprender la eficacia de este tratatmento y los fundamentos cientificos de su aplicación. L o que sí debo deciros es que si Ü'Ertel fué el f~ndador. de
la terapéutica por el ejercicio en las enfermedades del cor~z?n, Lag:ranJe ha sido
quién, no sólo da e~plicaciones ci~ ntíficas d~ aquel proc~dimrnnto, smo que ah~ndando en el mecamsmo de su acc1on benefic10sa, ha modificado de tal suerte la tecnica de esta terapéutica, que bien puede afirmarse ha Rido él, con ~u ~n.teresante
libro de 1903 sobre el Tratamiento de las afecciones del coraz6n por el eJercicio yelmovimiento, quien ha puesto otra vez sobre el tapete esta terapéutica tan discutida
siempre y tan desusada desde la muerte de 9'Ertel.
.
.
.
El cardíaco sin compensaci6n es un atáxico del aparato circulator10, en el cu~l
el centro no va acorde con la periferia, los vasos no se acomodan al corazón ó viceversa. Es en resumen un desequilibrado de la tensión' sanguínea, y á la reeducación corr¡sponde restablecer ese equilibrio entre la i~pulsión cardíaca, la c_ontracción de los .vasos periféricos, la vis á tergo, la expresión muscular y la aspiración torácica por medio del sistema nervioso, que es. el ~upremo regulador de sensaciones y movimientos, surgidas aquellas en la túmca rnterna de los vasos y del
corazón nacidos éstos en las fibras musculares del corazón y de los vasos. Por la
reeducación pueden satisfacerse las cuatro principales indicaciones que se presentan en los cardiópatas, ó sean: 1~ la diminu_ció~ de la e.motividad cardíaca~ 2~ el
estímulo del corazón perezoso; 3, la regularizac10n del ritmo en el centro circula. .
.
torio, y 4?- la regularización de la circulación periférica. . .
La diminución de .la emotividad que se traduce en aritmias de latidos violentos y desordenados se consigue por el masaje superficial de la región precordial, y,
sobre todo, por el e~pleo de las vibraciones rápida~ en sesiones de uno ó dos mi?utos.
Para estimular el corazón perezoso nos serviremos de las reglas de la gimnaRia sueca, comenzando por movimientos de :flexión y extensió? del pie so?r~la pierna,
de la pierna sobre el muslo, estando el enfermo acostado y fiJa?do el me~i~o, el se~mento del miembro subyacente al segmento sobre el que actna el movimient?; siguiendo luego la serie de ejercicios copiada más atrás, para llegar á las ascensiones
graduadas.
La regularización del ritmo de los latidos cardíacos se co7:1sigue por. medio de
movimientos respiratorios profun&lt;los y lentos en número de diez por mmuto que
se acompañan de movimientos de elevación y separación. de los b_raz_o~, ya por ~ edio de un aparato de Zander, bien por un ayudante, haciendo comc1dir la mspiración con el sístole y la expiración con el diástole.
.
.
. .
La regularización de la circulación periférica se consigue por la g1mnas1a respiratoria cuyos movimientos alternativos favorecen la pequeña circu]~ción; por movimientos activos de contracciones intermitentes y de muy corta duración que actúan
favoreciendo la circulación venosa¡ por los movimientos pasivos de los miembros
que producen la depleción de las venas con su estiramiento y el hinchamiento de
e~las con su compresión, excitando además la co~tractibilidad de I_as _fibras lisa~; últimamente por el amasamiento en forma de pellizcos gruesos, fricciones y vibracione¡;¡ que produciendo sucesivamente la dilatación y constricción de las arteriolas
refuerzan el sístole cardíaco, aliviando al centro circulatorio de su penosa tarea.
1

1

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
•

Profesa 4. - México. - Apartado 313.

Pus vaeuno.- Suero antidiftérico, antiestreptocóquioo.-Aparatos eléctricos para ouraoiones.-Je·
ringas hipodérmi~.-l3ra.gueros,-filtros para agua.
24

�186

LA EsouELA. DE ME'DIOINA,

Parecerá difícil escogitar, de entre estos procedimientos, aquellos más adecuados á cada caso particular.
Sin embargo, nada más sencillo.
No soy amigo de sembrar de dificultades el camino penoso de las indicaciones
terapéuticas con los múltiples distingos que los clínicos demasiado patólogos y exageradamente terapeutas, presentan á cual~uier decisión curativ~ á_ la cabecera. del
enfermo, no se hace, con esto, otra cosa smo ofuscar el entendimiento, parahzar
la voluntad, despertar la duda, exagerar la inquietud propia del que va á tomar una
determinación y por último, cruzarlo de brazos delante del que sufre.
Por lo pronto sabed que ni la naturaleza de la afección, ni el grado del proceso ni el sitio de las lesiones, ni el sexo, ni la edad del enfermo modifican la técnica' ni el medio á elegir.
Siempre que haya insuficiencia del .mio?ardio ó insu6.cie1:1&lt;:ia. de las arteri_~s,
ó de los capilares, ó de las venas, es decir, siempre que el eqmhbrio y ponderac1on
que debe existir e~tre todos los elementos que ?~nst.ituY;~n el aparato circulatori_o
se pierde P?r uno u otro. lado de aqu?llos, habra. md1cac1?n de restablecer ~l equilibrio volviendo á su primer estado a la parte c1rculator1a que se desmando y procuran'do mientras tanto, que las demás porciones sanas suplan con su función y
ayuden ~on su esfuerzo al corazón que claudiéa, 6 á las arterias que se cansan, ó á
las venas que se fatigan, ó á las capilares asténicos, sin pensar en que el enfermo,
sea mujer ú b~mbre,. joven ó !iejo,. de ~nferm~dad ~~ngé!1ita. ó adquirida, central
ó arterial por mfecc1on o por mtox1cac1ón, de msufic1encia valvular, de estrechez
de 0 ri-fici¿ ó de principio peácárdico, endocárdico miocárdico, para llevar á cabo el
tratamiento! el cual debe ponerse en práctíca sin otras limitaciones que las siguientes:
El ejercicio es nocivo á los enfermos agudos del corazón y en las agudizacio nes de los procesos crónicos.
Igualmente está contraindicado, durante las crisis disneicas, taquicárdicas, dolorosas ó sincopales, tan penosas durante la evolución de las distintas cordiopatías.
La misma contraindicación existe para aquellos enfermos á quienes el movimiento les eleva el número de pulsaciones á más de 15 sobr~ las que tenía en reposo, y para aquellos otros que no .tor~a.n al número normal de pulsaciones, cinco
minutos después de suspender el eJerc1c10.
Tampoco deben someterse á este tratamiento, los enfermos cuya disnea se traduzca por una prolongación exagerada de la inspiración.
Por último, los predispuestos á anginas de pecho y los enfermos pálidos que
experimenta~ síncopes, cosas a~bas muy frecuent~s e1~ los a~ectos de insuficiencia
aórtica constituyen una excepc1on absoluta en la cmes1terapia.
En todos los demás casos, la terapéutica por el movimiento hace verdaderos
prodigios, y la aplicación debe llevarse á c~bo siguiendo l~ escala _gr~dual de ejercicios, comenzando por el más suave y termmando por el mas fuerte, s1 es que antes
no se suspende ]a serie en algún ejercicio intern:..edio.
Es decir, que debe empezarse por el masaje sencillo, subiendo progresivamente
hasta el amasamiento más complicado, siguiendo por los movimientos pasivos de
los brazos, del tórax, de las piernas, prosiguiendo con los movimientos activos por
el mismo orden y continuando con los paseos por terreno llano y luego con las ascensiones graduales, para entrar en los ejercicios de la vida ordinaria, en la cual
deberán ser vigilados al objeto de volver de nuevo á los comienzos del tratamiento,
tan pronto como la astenia cardíaca ó vascular, rompan el equilibrio circulatorio.
En resumen, el ejercicio físico debe regularse en los cardíacos lo mismo que
el ejercicio intelectual, cuyo exceso es el origen muchas veces de la ruptura de aquel
equilibrio cardiovascular ta? necesario para la vida.
En lo que no debe contemporizarse, ni dar lugar á dirección facultativa, es
en el ejercicio espiritnal y moral. Aquí el reposo más absoluto, es el mejor ejercicio.
1

LA ESCUELÁ DE MEDICINA.

187

El cardíaco
·
·
.
desprenden
de debe
t move
11 rse cdo_n harreg1o á las mstrucc10nes
facultativas,
que se
cuan o evamos 1c o.
Ipgualmentfe puede dedicarse á trabajos intelectuales en cierta medida
ero a1 en ermo de esta ' d l á ·
1
·
·
el ejercicio intelectual d
1_n. ~ el quien se e .acon~eJa move:~e y se le ~ermite
;,.a d R
TT'Zl
e e mnat a amor con od10 y a la emoc1on con miedo R "" r o oyo r i anova.
•

b

Revista Científica. centr~ci6n
de 1a mezcla alimenticia pues
ocurriría una reacción intensa de la ~ucosa
Y en vez de Rer alimento se convertiría en
purgante. Conviene ir cambiando de azúUsada en las intolerancias gástrica~, re- car: se empieza por la glucosa y luego se
p~so. temporario por una intervención qui- usa la lactos11, la levulosa.
rn:g1ca, estenosis isofágira, etc., se acon- Para asegurar el resultado en esta suerte
SPJa hov, además; en las tuberculosis, enfer- de alimentación, se pone antes una lavativa
medade.~ feb:ile~, en que ~e tolera. mal la ali- evacuante, y conseguido el efecto, se intromentac1on ga,strwa. '
duie roco á poco el enema nutritivo á 37haRespecto a su vaha, numt1~·osos hechos 38 · srnndo necesaria esta lentitud para que
blan e,n pro d~ que no es el mtestino del- llegue a~ ?olon y hasta para que pase de la
~ado. eJ ,umc~ asiento de la digeflt,ión y de la válvula 1l,1?cecal, condiciones que favorecen
abso1c1.on¡ a~1 Bremer ha demostrado (1906) la absorc1on notablemente.
que .el mtestrno ~rue~o absorbe, pero como Respt-&gt;cto ~ la composición de estos ene- .
no tiene. poder digestivo, hay que introducir mas, he aqm una fórmula en que se tienen
sl?dtancias ,que se P.rt&gt;sten á ser absorbidas: en cuenta las circunstancias antes señaladas:
e l eal seria un quilo artificial· y como no y
se !1a ll~gado IÍ de"cubrirlo, se 'utilizan ma- P;:nas de huevo .. - .... -. Número 2
t~r1as disueltas fácilmente dializables u
Gl ptona. · · ·,-: · · - · · · · · - . 25 gramos
diendo disponer hoy de sólo dos d . llp : R ucosa pur1s1ma .. - .. - . . 25 "
~i lbumina
' · (en f orma de peptonas) é hidratos
e e ª"· T'omt ... d- .. -.-........ -- 25 "
de carbono (en forma de azúcar)¡ las grasas S nl u~~- e 0 P10 · · · · - · - · - . X gotas
no son solubles.
ª man na· -- · · · · · · - .. -. 3 gramos
La albúmina sólo puede emplearse en for- Leche c. s. pura .... - . . - . 200 cm. 3
ma de peptona. El polmo de carne ohra como La yema de huevo es alimento y emulsiocuerpo extraño no asimilable¡ la clara de hue- nante¡ la glucosa puede ser substituída por
vo no reporta provecho alguno¡ las mismas ]~~tosa ó levulosa¡ el opio modera la sensipeptonas son mal absorbidas en el intestino bihdad de. la mucosa¡ la sal es reemplazable
grueso Y producen diarrea con frecuencia· con ventaJa por rl cloruro cálcico ( un gralas pepto~as artificiales (á lo menos las 11a'. mo )¡ C?n la lrche van siete gramos de manma~as as1 en ?l comercio) son mezcla de teca, diez de lactosa. siete de caseína y uno
am1~a~ compleJas que obran como verdade- de Rales (cloruros y fosfatos) .
ros toxwos. Esta toxidadseateniíaañadiendo ~n los t?berculosos Sfl ha propuesto el
un poco ~eJodo (G. Meillore) y dice Bial aceite ~e ,h1gado de bacalao. Las fórmulas
q.~e la ad1c1on de alcohol favorece la absor de R.. v1lhod y Zoppino son éstas.
cwn de las peptonas.
l ''.-A~.,ite de hígado de bacalao 300 grams.
AYema de huevo . .. . .. _. . _ Núm. 1
Las g1:asas son absorbidas en el intestino
grueso s1 son emulsionadas con gran esme- •
g~a de cal.. .... _.. _. . . 200 grams.
r~. E~ este concepto la manteca de la leche 2.-Acf:'lte de h1gado de bacalao 500
fiJada u homogeneizada se halla en condicioAYema dA huevo ....... _.. Núm. 2
~e~ fav?rables para ser absorbida. Esta fiJacwn u homogeneización puede efectuarse para tr~~ª;;~~~~ .... - .... . . - 200 grams.
e~ cualquier otro líquido graso, el aceite de S
lngado de baca~ao por ejemplo. La glicerina se
~ comprende que se pueda unir ciertos
pre~ta muy .bien á la _absorción y por eso es medicamentos á la alimentación: creosota
ra.c~onal su 111troducc1ón en loo enemas nu- guayacol, cacodilatos, etc.; á las dosis co'
tr1tivos.
munes.
~ os hidratos de carbono (amidas y fécula») . ,Si debe usarse largo tiempo la alimentadeJan en grandPs dudas. No así los azúca- ''!ºn recta.1, hay que examinar con frecuenres qu~ de ellos derivan, que son muy \ien ma la orma. investigando sobre todo las
~bsorb1dos en la porción terminal del intes- peptonas, la albúmina y el azúcar. Y de es
tmo; pero no debe de t-er excesiva la con- te modo ~e obtendrán datos aprovechables
para mod1fi-0ar la composición de los enemas
Alimentación rectal.

1

�188

LA ESCUELA DE MEDICINA,

cluye con que la letra que. debería preferirse
en la enseñanza de la escntura en l.as escue.
. es 1a inc
· zina
· da , por
las pr1manai:i,
. eJe"utarse
- •
!'Cesión del dfa 1 ~ de ,\ bri I de l 90S.
con movimientos no forzados. smo natura1es
de los dedos de la mano y del b:azo, l?ºdr nlo
.
, á en'ferme
, dades de la vista m e a
Presidencia del Sr. Dr. D. Jose. Terres.
exponer
b ·' · ·
te
etc
A las 7 y 20 minutos de la nocb~ se a ri~ espinah \· ., do . uien hiciera uso de la palala sesión, se leyó el acta de la anterior, y fue
No a ~f11unaqcomunicación científica, el
aprobada sin discusión. Estaban de turno ~ra
fabló de dos casos de urticaria
para leer sus trabajos der~glamentol~s~r~s. /~ifi!~1~~ en do,: hermanos con bastante
Dres. Villarreal y Troc?ms; ambos Senores /
transcurrido entrP esos dos casos, y
solicitan prórroga, el ~rimero, un mes; el se- iemJeº tienen de importancia es que ambo.s
g undo una tercera prorroga de 15 d1as, se lfo q
'dos de nefritis franca· en el pr1, , '
l't
.,
ueron segm
les conce d10.
.
había
ha, ta 25%de albumma en 1 ro
1
Se dió primera lectura al dictamen de a dero.
el~egund~eramenoslacantidad.
Comisión de Higiene sobre ~as pregun~~s e omh~bi:ndo nien hiciera uso de la palaque hace el Sr. Pro~esor, Dr. V1dce~te Fal111_n br~º ara referir hechos análogos. Se levanV ergara, respecto a que letr~ e e pre enr ' p . , á la ue concurrieron los Sres.
qBu'lman Carrillo Cosío'
Para la enseñanza de la escritura en las es- to la i,eBR1ond
·
· s1· 1a !n&lt;·
· 1i na da ó la, perpen- Ch
Ore". , n González
an era, Fabela, •González 'u ruena,
cuelas primarias
di:ml ar. El Señor Pres1d~nte, ac?rdo q.u~ c~n- L a(}O 'iv! lda Manuell, Monjarás, Montaño,
forme á reglamen.li? se c1t~na a lofis l:'ldenodes p o~ezd~l ~ali~ Ruiz Soriano, Terrés.
socios para la ses1on pró.x1ma1 á n e ar ;-_;_e;;_on~===-'=:--:'-::-:=:~=====
segunda lectura al ref er1do drntamen y poOA.
nerlo á discusión y votación.
.
.
La comisión encargada de drntamrnar
.
Cambio tle nombre.
M .
acerca de la lucha antisifilíti0a, dió segund:1
lectura á su dictamen y f né apro badº..d1· La S Oc i edad Farmacéutica
l d A dex1~ana,
N
1
cambiará 8U nombre por e e ca e~1a ....
cho dictamen, concluye con as propos1010- dé Farmacia, y solicitará una subvenmon del
nes siguientes:
.
1? Que se constituya una Soc1~~ad para Supremo Gobierno.
Un nuevo Hospital,
el estudio de minorar la propagac1on de _las
enfermedades venéreas. 2° Que la referirla La empresa de los ferrocarriles eléctricos
Sociedad esté formada poi· delegados qu~ en- de esta ciudad, ha resuelto establecer. un
víen las sociedades cientí.fica~ de la C~~1tal, nuevo hospital para que en él se~u atendi~os
los hospitales, la prensa, mst~tutos, m1~1~te- los enfermos que pertenezcan a la menmorios, etc. 3? Que ~a Academia 0~ Medicma nada empresa.
Víctimas de la ciencia,
presidirá esta Somedad Y .erogara todos l~s
n la Cámara de los Comunes de Inglagastos que fuere.n.necesar1os. Fueron ,ªP.10;
badas las propos1c1on~s .. Con lo que tei~mo E
ord An uist dió cuenta de haberse
la sesión habiendo asistido los Sres. Arriaga, terra, d~d
q ! , de 120 libras al Dr
'B, 1
C ld , (" 0 Chávez conce 1 o una pens1on
,
·
. , H 11 d Ewards víctima de los rayos X.
Bandera, u man, a eron, icer '
González Urueña. Manu,ell.: Loa~za,. ~onüt Edis;on también ha estado en grave pelirás, Ramírez Are llano, Sonano, rerLes,
, d
de, la vida por los efectos del esrrich, Vázquez Gómez, Vergara ope y git ºd. eqpueer e~aba ha~iendo sobre los rayos
V' t'
u io
. d' .
er iz.
violeta, y sigue en estaf~ dehca i~1mo. ,
Los rayos X, en la chmca v~n dando alar!!le~i~n del dia S de Ab1·il de 1908.
mante estadística confirmatoria de sus graves efectos tóxicos y éstos señ~lan la nec~Presillencia llcl Sr. Dr. n..fosé Terrés.
sidad de que se tomen ]os medios preventl·
A las 7 y cuarto de la noche se. abrió l~ vos adecuados que impidan tan dei:;astrosos

ACADEMíA N. DE MEDICINA.

tª~ª,

CRON l

f:C~ reE~t:fj!~dín botá~ico d? Lo:1dres se practican. interesinte5rmv?~tii:c ; ;: Jé: ~,f:¡
rienci~s para a ap icac10n 1
f 1" de la1 luz

sesiói~~i6a 1:7nó di~:;~i1eS~dfi!:~~~la
dictamen de la Comisión de Higiene
relativa á laR prt&gt;guntas que hace el Sr. Pt'O·
f
D Vicente Fabiáu V ergara referentes
áe~~~ l~tra debe darse la preferet~cia para la
enseñanza de la escritura en las escuelas
rimarias La Comisión contestó una por
~na todas. las preguntas que hace e~ mencionado Profesor Sr. Ver~ara, y por últuno, con-

fJ:;~1

al cultivo de las plantas, en de ecto
natural de l.os rayos solares. d' : d , te
Son suficientes tres oras ia1 tas uran
la noche para qu11 se obten¡san frutos muc:o
~á~ tempt·anos y más cop10sos que en co .
dic1ones normales.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Trntamiento 11sicol6gico del balbuceo
en los tímidos. .
Por el Dr. Antonio Gota.

189

tancias presenta cierto decaimiento de lavoluntad.
El balbuciente es un tímido, porque vive
bajo la amflnaza de su emoción, que se desenvuelve á modo de una crisis interior que
le subyuga. Es un enfermo, porque pre1'enta la hiperexcitación de todo el aparato afectivo en virtu&lt;l del cual, la más ligera causa
des~rrolla una tempestad interior, y porque
además es abulico. Es irresoluto, por su incapacidad de fijar una resolución definitiva.
Y es apático, por rarecer de estímulo inicial
para la acción .
En una palabra, se puede de,·ir que las dos
principales manifestaciones p~íquicas del
balbuciente son la emotividad absoluta y la
abulia. Se puede atribuír á muchos de estos
sujetos ese particular estado de inferioridad
mental designado bajo el nombre dfl puerilismo, y en efecto, su carácter cuandr, miis
s:e analice, mejor parece que no tiene nada
de viril.
Desde hace mucho tiempo se conoce el
importante papel que juega la asociación de ·
ideas en la formación del lenguaje, cencepto que se hizo proverbial desde el insigne
Boileau cuando dice:

Tratándose de la intimidación, es nuestro
deber hacer resaltar las relaciones estrechas
existentPs entre los trastornos mentales que
resultan del estado de timidez y las pertur
baciones de la elocución de la palabn. Los
centros nerviosos en el referido estado, se
encuentran como en las fases de inhibición
de la vida del sujeto, especiales aspectos análogos á los producidos por el hipnotismo y
estableceríamos entonces, una absolntaidentidad entre la intimidación y la hipnosis. La
· primera no sería otra cosa para nosotros, q ne
una especie rle sugestión fortuita, inopinada.
Está confirmada esta opinión por el hecho
de que casi todas las personaRafectadas de
frecuente balbuceo-fuera de toda lesión
cerebral-no sólo son extremadamente sugestibles, sino muy hipnotizables. Lo cual
demuestra el papel prepondt&gt;rante que juega
la intimidación en el halbuciente, á la manera del influjo auto-sugesti ro y aun auto-hipnótico porque es sabido que no farfulla ese
cuando solo habla en un sitio donde nadie
le observe. El niño que balbucea, suele hablar distintamente cuando juega con el peCe que l'on coll(;oit bien s'enuonce
rro ó la muñeca, lo que nos pone en evidenclairement
cia que algún motivo le impide articular las
Et les mots pour le dire arrivent
palabras con entera libertad.
aissement.
Se han observado muchos casos de balbucientes que cesan de articnlar mal las palaSi las palabras no se suceden en el balbubras en cuanto hablan con otras personai:; en ciente, cuando pretende hablar, unas á otras
la oscuridad, pues de este modo escapan á von verdadera soltura, es que indudablemeula influencia de la intimidación. Por otra te dificulta un trastorno psicológico la libre
parte, es un hecho comprobado que el bal- elaboración de su pensamiento. Es esto tan
buceo se acentúa al encontrarse las balbu- cierto, q ne cuando aquel no asocia las ideas,
cientes en preRencia de personas desconoci dice con la mayor sincerida,1 que encuentra
das y sobre todo al obligarles á expresarse dificultad en !a pronunciación delas palabras.
de improviso. E,tos hechos vii=men en apoNada hay más conocido q11e oír cantará
yo de la creencia de que la intimidación es estos tímidos balbucientes cuando están souna vernadera manifestación de un ligero es- los, los cuales cumplen admirablemente el
tado de hipnosis fortuitamente provocado. acto fisiológico, así como recitar ,•ersos sin
Muchos balbucientes, nos han co11fesado que cortarse. El balbuceo es menos acentuado
experimentaban en el más alto grado la ti cuando lee el sujeto. y sobra todo, al leer en
midez- hoy considerada é~ta por la mayoría voz baja.
de los modernos psicólogos y neurólogos co- ¿Qné quiere decir ésto?
mo una de las formas de la hiperestesia afec- Que t.oda articulación de la palabra difitiva-ó eran muy propen;;os á inm utarse, por cultosa, responde en estos casos á una cauel más trivial asunto.
sa de orden p~íquico, y en efecto, si nos fi.
Compréndese por lo que llevamos expues- jamos, bien, el susodicho defec1o no es más
to, que el balbuceo responde á una causa que la exteriorización del balbuceo mental.
emocional.
Las vacilaciones, los titubeos, los tropiezos
El examen del estado mental del balbu- é irrflsolucioues en la elocución de la palaciente, revela particularidadrs de importan bra en los balbucientes, no son otra cosa, que
cia. Por lo general se duele éste, se lamen- la resultante de análogos trastornos habi&lt;los
ta de tenér un modo de ser tan especial que en la intrincada labor de su pensamiento.
quisiera modificarlo, pero no puede, él se Los que frecuentemente tropiezan al hadesespera, se plañe ó abate por su excesiva blar, suelen estar afectarlos de viciosos háemotividad, está dotado de un carácter fre- bitos, según lo han demostrado una porción
cueµtemente agitado y en muchas circuns de eminentes ~rofesores, como: el onanismo,

,

�190

LA ESCUELA DE MEDICINA.

,
1s10·
la onicofagia, la gula, la pereza é lffipu
nes dañinas.
De lo que procede, deducimos: que a~emás de la aplicación dfl los métodos rac10nales de corrección de los trastornos de la
palabra tale:: como el d~ Che!-'vi~, i?s ?albucientes deben estar baJo la Jur1sdicc1ón de
un +.ratamiento especial psicológico.
Esta terapéutica bi'en aplicada da los mejores resultados.
Se pone de varios tiempos.
1~ Debe el sujeto, nurante una porción de
,:esiones, ser llevado al sueño hipnótico. Esto es tanto más sencillo cuando los balbucintes como antes decíamos, son hipnotizables por consiguiente muy sugestibles.
2~ Durante el estado hipnótico se hacen
sugestiones encaminada,: á mo d'fj
i car la ·irre;
solución del sujeto. Se le enseña, merced a
· 1men t e I?ºr ~~variados ejercicios y especia
gestiones realizadas en la fase post-hi~n.~t1ca á ejecutar actos con verdadera dem;,10n.
S~ le acostumbra á no experimentar la menor turbación si se encuentra al despertar
con personas que no le son familiares. No
·
· t e C?n
se tarda An proporcionar
a l b a lb
. umen
l
fi
'
·
d
tales proce imientos a con anza e1;1 s1 mismo como efectivamente él suele decirlo. Debe producirse en ~u funcionalismo ment~l,

Enfermedades reales.
Las mujeres rivalizan hoy en el estudio de
la merlicina, y son muchas Y.ª las 9-ue e~ concepto de enfermeras se dedican a la as1,:tencia de los enfermos.
.
Las mismas tflstas coronadas no vamlan
en ejercer frecuPntemen~e tan hermosa
mi,:ión. La reina D~ Ameha de Portuga.l ha
aprendido la medicina para mejor prodigar
sus cuidados á los pobres. La soberana ~e
Inglaterra y la emperatriz viud~ ~e ~usia,
su hermana, hace frecuentes v1..,itas a los
hospitales de Lon~res Yde San Pe~ersbur~o.
'' Amiga de pacientes'' llaman ª la rema
Olga de GrPcía, la cual, con ayuda de }as
damas griegas más poderosas, ha con«t~·uido
nn magnífico hospital, llamado Evang~hsm?,
s1'tuado frente al mar, en un lugar muy h1giénico y hnmoso.
.
En Atenas gira frecuentes vistas
al
d
d hospita!, .recorre la~ sala~ asegur~n ose e que
la limpieza y asistencia no .deJan nada q~e
desear, y con sus ma~os ~egia,s c_ura ella misma á los enfermos, distr1buyenaole~ regalos
y socorros. Comprendiendo que la tarea de
las eufermeras es en extremo penosa,
d las
1
obliga de vez en cuando á un reposo. e a ·
~unos d1'as conduciéndolas al castillo de

por tales procedimientos, como una especie
de maduración de la que llega á darse cuenta, y le es además muy grata.
3~ Ejercicios metódicos emple~dos por
una infinidad de profesores, especialmente
por M. Chervin, alternando con las prá.cticas
hipnóticas. Su aplicación es de una rncontrastable efiracia en el tratamiento ne los
trastornos funcionales de la palabra. Luego,
el tratamiento psico -:terápico de la ~bulia,
de la emotividad mórvida, de las fobias, de
las fugas y de la timidez.
Hemos indicado antes la necesi,lad de comenzar la terapéutica por un procedimiento
hipnót.ico muy acentuado. A los que ponAn
en duda la utilidad de este medio les recomendamos que hagan la prueba y llegarán
á convencerse por sí mismos, si es que han
aprendido á hipnotizar, que es m,uY. útil este
tratamiento en el balbuceo rlel tnmdo.
Cuando nos olvidamos de sumir en la hipnosis á los sujetos de qne tratamos y nos
limitHmos á hacn sugestiones nada más en
el estado vigil, no obtenemos otra cosa que
resultados incompletos. La producciói! del
estado hipnótico ofrece la doble ventaJa de
disminuír notablemente la duración del tratamiento y de realizar en el carácter del bal
bucif'nte una transformación tan completa
como estable.

mT~~bién se distingue por atención que les
f
, M d d No
merecen los en ermos, 1a re1?a au e
ruega y la sobera11a de I talia.

y'

v

Tatol, donde son atendidas con el mayor es-

Congreso Pan-americano.
El Quinto Congreso Médi~o _Pan-americano se r eunirá én Ae:osto proximo en Guatemala, para discutir los siguientes temas:
Medicina General. -Anemias tropicales.
E;,tado actnal de la etiología y tratamiento
del cáncer.
Cirugía.-Prostatectomía y restauracio-,
nes uretrales
Higiene y Demografia,.-¡,Debe hacerse forzoso el aislamiento de los le.prosos1
.
Estadística demográfica de la tuberculosis
.
en América.

Enfermedades mentales y nerviosas.-Clas1ficación de las enfermedades mentales.
Estudio de la demencia procoz.
.
Medicinainterna.-Enfermedades tropicale,: de natu1·aleza aún no determinada.
Anquilostomiasis.
Ginecología.-1,Pueden considerarse las metritis como causas predisponentes del cáncer
de la matriz?
Tratamiento más adecuado para mantener la estática del útero en los casos de prolapso.
.
.
.
Sanidad Militar. - Cuidados rnmediatos
que deben prestarse á los heridos sobre el

LA ESCUELA DE MEDICINA.

191

campo de batalla, y organización de un cuer- requisitos que hay que llenar para poder
po avanzado ó primer puesto de socorros. ocupar las plazas citadas, siendo necesario
Equipo higiénico del soldado.
para ingresar como médico, sin haber pasaEpidemología. - Del abastecimiento de do por la Escuela Práctica Médico-Militar,
aguas potables en los puerto.~; de su distri- ser ciudadano mexicano, con título profesiobución; y de la mejor manera de evitar su nal expedido por alguna E scuela de Medicontaminación por los insectos.
cina alopática autorizada por la ley; estar
Terapéutica.-Fermentos metálico.,:.
e~ento de en~er°:edades físicas ó de incapaSifilografía y dermatología.-Paráfüiis gene- cidad que le 1mp1da el eficaz desempeño de
ral y tabes dorsal sifilíticas.
cualquiera obligación que se le puede impoEstudio del mal del pinto.
ner, y presentar un certificado de buena conOftalmología.-1,Cuál es en la actualidad t&gt;l ducta, firmado por persona de honorabilidad
mejor tratamiento dela retinitis pigmentariai conocida, á juicio de la Secretaría de Guerra.
Estudio del tracoma.
Conforme al decreto de 2 de Agosto de
Obstetricia.-Hemorragias post partum en 1906, los Médicos civiles que ingresen al
las lesiones valvulares del corazón.
Cuerpo Médico Militar tendrán el grado de
Enfermedades de niños. - Meningitis in- Capitanes primeros y obtendrán el ascenso
fantil.
á Mayores después d.., Sf'is meses de serviMedicina legal.-Causas psíquicas q ue ate- cios confoi•me al acuerdo número 667 de la
núan ó anulan la responsabilidad.
Secretaría de Guerra, dado el primero de JuDe los derechos civiles en relación con el lio de 1907.
estado mental de las personas.
El sueldo asignado á los capitanes primeLaringologfo y rinología. - Etiología y tra- ros, Médicos Cirujanos, es de 1,576 pesos 80
tamiento del rino-escleroma.
centavos anuales¡ y el de mayores Médicos
Cirugía dental.-Indicaciones de las ex- Cirujanos, es de2,018pesos45 centavos anuatracciones dentarias.
les, más el 10.% sobre su sueldo, en ambos
Enfermedades tropicales.-Profilaxia y tra- empleos de capitanes primeros y de mayores.
tamiento de la fiebre amarilla.
Cuando presten servicios en buques de
Radiología.-Medidas exactas.
guerra y en el Territorio de Quintana Roo
Bacteriología.-Estudio bacteriológico del percibirán doble sueldo, y además 40 peso~
bocio.
2 centavos al mes, como asignación de mesa
Estudio bacte1·iológico del tifus.
en el primer caso y 15 pesos mensuales en
Estudio bacteriológico delrino-escleroma. el segundo; y en la campaña de Sonora 50.%
Estudio bacteriológico de la lepra.
de aumento sobre su sueldo, sin contar en
Tripanosomas de América.
todos los casos, con las prerrogativas que las
F iliariasis de la América Central.
leyes les conceden, como el aumento de suelEstudio de las enfermedades que pueden do, cada cinco años de servicios sin intetransmitirse por las moscas picantes.
rrupción, las licE:incias por enfermedad y
Materia Médica. -Quinas centro-ameri- para asuntos particulares, ascensos retiros
canas.
.
'
pensiones,
etc.
Zarzaparrillas centro-americanas.
Estos datos los verán ampliados quienes
Estudio completo del árbol del bálsamo pasen á informarse al departamento del sernegro ( miroxilon pereirr.e ), datos botánicos, vicio sanitario de la Secretaría de Guerra.
químicos, estadísticos, eto.
Obra nueva.
Tenemos entendido que nuestro gobierno
La Radio~c?pia Ulínica de~ estómago norno acepta la invitación que el de Guatemala
mal y patolog1co, por el Dr. Oerné, Profesor
le hizo, para que Cuba figurara en dicho Conde Clínica Quirúrgica en la Escuela de Me
greso. ( Rev.demedicinaycirugíadelaHcibana).
dicina de R~uen y el Dr. Delaforge, antiguo
Dada la conducta que sigue el tirano que
J efe de Clímca de la Escuela de Medicina
desgraciadamente preside á Guatemala, es
de Rouen. I. Vol, en 16 de 90 páginas, con
de desearse que ningún país civilizado man21 figuras. Con pasta de cartón I fr. 50 (Acde representantes á ese Congreso. Nadie al
tualidades Médicas), Librería de J. B. Baipisar ese suelo tiene garantías y los delegalliere et fils. 19 rue H autefeuille, Paris.
dos extranjeros al concurrir allí, se exponen
Este volumen de las Actualidades Médiá volver á su Patria, embalsattiados.
cas, es el primer manual por lo que concierne
á la radioscopia del ,estómago.
Diez médicos cirujanos J&gt;al'a el Ejército.
Es el resultado de la colaboración íntima
La Secretaría de Guerra y Marina ha lande un C~ujano que tiene gran experiencia
zado una convocatoria á fin de llenar diez
en las opera,·iones que se practican actualplazas de médicos cirujanos del Ejército,
~e~te en el estómago, y de un médico especon el grado de capitanes primeros.
cialista en las enfermedades gastro-intestiEn dicha convocatoria, se hacen saber los nales.

�192

LA 'ESCUELA DE MEDICINÁ.

Los autores describan minuciosamente el
nwdus faciendi del nuevo método: y hacen
pasar bajo los ojos del lector todos los fenómenos que se estampan en la pantalla fino
rescente de estos hechos, muy á menu&lt;lo
originale&gt;'.
Gran número de dibujos hechos sobre un
esquema esquelético, cuidadosamente estudiado, le dan al texto una precisión que hasta.
la fecha no se había dado en ninguna obra.
Este manual es indispensable no únicamente á los radiologistas, sino también á
todos los médicos de!-,eosos de conocer los
progresos considerables obtenidos por la radioscopia y que se relacionan con la anato. mía y fisiología normales y patológicas Jel
estómago.
En la clase de Clfnica de Obstetricia
del Dr. Alberto López Hermosa.
Varios alumnos de esta clase en el JJrimer
reconocimiento qu~ a&lt;·aba de hacerse, obtuvieron muy bajas calificaciones, y no estando conformes con esto, solicitaron conforme
á la ley 'nuevo reconocimiento Al cual se verificó formando f'l jurado los Dres. Eduardo
Licéag11, José Gómez y f'l profesor del 1·amo.
Los alumnos obtuvieron muy buenas calificaciones y concluído el acto fueron calurosamente felicitados por el Dr. A. López
Hermosa.
El monumeuto al Dr•. M. Cariuona y Valle.
RESUMEN

Profesores de la Escuela N. de Medicina
.. ......
425 00
Alumnos de la Escuela N. de Medicina.......

. ...... _.. _.

68 25
00
00
00
00
00
00
00
00
00

Del Estado de Morelos . . _... __ __ . 4l
Del Estado de Coahuila. . . . __ _ 370
Del Estado de Tabasco. . .. . . _.. 170
Del Estado de Chihuahua . ..... . . 445
16
Del Estado de Guerrero ... . .. .
Del Estado de Querétaro ....... . 47
Del Estado de Nuevo León . .. . . 349
37
Del Estado de Oaxaca . _. . . . .
Del Estado de Durango . . . . .. . 40
50
Del Estado de Sinaloa... . .. .
De Tampíco
. . . . . . . . . . . 20
70
Del Estado de San Luis Potosí.
66
Del Estado de Veracruz.
.. ... l,9l8
Lista general.
26
Del Estado de Michoacán. . ·
171
Del Estado de Zacatecas .. .
Del Estado de México . . _. _.. .. . . 79
54
Del Estado de Hidalgo .. _..... _.

00

00
00
00
10

50
00
00
50

Suma . . . . $ 4,513 35
Continúa abierta la subscripción.
El Sr. Dr. Daniel Vélez, Tesorero del Comité, tiene depositados los fondos en el Banco Hipotecario.

'frata&lt;lo elemental de anatomía luuuallll,
Hemos recibido los cuadE&gt;rnos 9 y 10 de esta clásica y monumental obra, escrita en
francés por los Dres. Poirier, Charpy y Cuneo, y traducida al castellano por el reputado anatómico Federico Oloriz y Ortega. La
edición es esmeradísima y el precio del cuaderno es una peseta. Diríjanse los pedidos
y Rubscripciones á Preciados 33, bajo.s, Madrid, Administración de la Revista de :Medicina y Cirugía prácticas.
Cusa de Sahul.
Llamamos la atención d1-1 los sf•ñores médic()S sobre la Casa de Salud del Dr. Ga1·ay,
situada en la ca!h, de León núm. 4. En dicba
casa se proporciona á los enfermos una asistencia ideal. Hay excelente sala de operaciones con todo lo nt'cesario, haciéndose una
VPrdadera e~pecialidad de la antisep~ia; magníficas recámaras, salones, biblioteca, baños ,
luz eléctrica, teléfono, gabinete electroterápico, sála para reconocimientos y curaciones, practicantes y enfermero5 inteligentes
é instruídos.
Los señores médicos si gustan, pueden
operar allí á sus enfermos y seguirlos atendiendo, cobrando dire&lt;!tamente sus honorarios.
Pueden operarse de día ó de noche.
Siempre hay todo lo necesario para practicar á cualquier momento un embalsamamiento de primer orden.
La mejor forma de administrar el llieno.
Que las preparaciones inorgánicas y otras
preparaciones oficiáles del hierro, no siempre obedecen á las exigencias de la práctica actual y poseen muchas desventajas, es
punto admitido por todo práctico de experiencia. Resumiendo brevemente, las desventajas de la mayoría de las preparaciones
oficiales son: ser desagradable:- al paladar,
atacan los dientes, á menudo descomponen
el estómago, causan anorexia, estreñimiento y dolores de cabeza, y más importante
todavía, que con frecuencia no son absorbidas ni asimiladas. Frecuentemente se hace impo!!ible inducirá los niños y á las mujeres á que tomen las preparaciones oficiales del hierro.
El ingenio del qunnico por lo tanto se inclinó por muchos años á la producción de
un preparado de hierro, el cual estuviese libre de todos aquellos inconvenientes, y el
ideal de un preparado de hierro se ha alcanzado por el Pepto-Mangan del Dr. Gude.
Coche y todo.
El C)'Íado del doctor, presentándose á la
puerta del despacho:
-Señor, ahí está ya el coche.
·
El doctor (clistraíd-0).~¡Que pase!
(Tribuna Médica de Chile).

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, MAYO

15

DE

1908.

NÚM.

9.

·LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1878.

=-

CONDICIONES.

CONDICIONES.
BEDACTOBES:

Este periódico se publica los dlas 15. y
Se publican int.iroaladas en el ooxto,
í,ltimo de cada mes en cuadernos de 24
DIRECTOR,
les ilustraciones que sean neccs11rias.
páginas, con forro de color y cn buen pa..
Se reciben subscripciones en la Redao
poi, siendo el precio de subscripción anual
Dr. Adnan de Garay,
ción, callo de León núm. 4.
el d~ seis pesos en México y siete cinLos pedidos de la Capital J de los Esouentaen losEstadosquese pngaránpre-¡Dr•• Angel Ga111'·no Por~r1'0
Parra F Za'rraga tados deben d.i.tigirse al Administrador
11
oisarncntepol'(matrimestresadelantados. ""'
1
1 •
1 generalSeñorEduardoJoublanoAparta,
. No sede
admite~
porconosmenor¡
s. Quevedo yZubieta1
do 778, ó á la misma Redacción.
tiempo
un ano,subscriptores
que es lo q_ue
pondetí
UJ tomo. Para el extraojel'O $3.00
Rafael Caraza y David Cerna.
l\' úmerossuoltos, cuarenta ce11tavos.
oro
por ano.
.......-... -....-....................... _...,......·-----.............

.Administrador general Sr. Eduardo Joublanc, calle de León núm. 4, ó Apartado 778.

�194

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

195

Algunas consiaeraciones acerca ao la laoor científica, en oftalmolog(a es¡iecialmente,
ael Dr. J. Santos Fernánaez,
POR EL DOCTOR JOSE RAMOS

Profesor de Patología Médica, en la Escuela Nacion~l de Medicin.a,. Presidente de la sección
· de Oftalmología en la Academia N. de Med1cma, etc.

N O es fácil empresa la que acometemos: la de avalorar ~l trabajo de un mtdico,
que durante el período de más de tres d~c~das, no ha ~onqc1do el descanso, Y e
modo incesante ha nutrido la prensa medica de su pa1s, Cuba., del nuestro, l. e
extranjero con el fruto de su observación clínica pers&lt;:nal. No obstanJe, fae1~a~
nuestra labor, varias circunstancias: el ~er }as producciones ?e.l Dr. antos . ~1 :
nández de sabor de clínico en su mayona, o basadas en,la Ch~1ca, y el haber se
uido nosotros sus pasos, desde que algunos años despnes que ~1, empezamos nuesfros estudios oftalmológicos, en los mismos lugares por él re_comdos en Eur,,)a,
es ecialmente, en la C';línica oftalmológica de 1.a ~ue Dauphine;" allí hallamos as ue~
n!s de su tránsito, en el recuerdo, que del d1~c1pu~o lo gn3:rdaba, ~rnestro nunca
bien llorado maestro, el insigne profesor Xa:vier G~lezo~Rk1; del mismo modo que
en las Clínicas de De W erker, Panas, Abadie y el mfatigable Landolt, de 1a rue
de Saint Andres des Arts.
.
· l
·
1
Además el Dr. Santos Femández, ha sá~ido de modo especia, ~mr con azo
estrecho, la oftalmología de Cuba y la de.Mé~1co, Pº1: haber prestado aªº,ª Y. á otra
i ual interés. Así lo demostró cuando vmo a la capital de nuest~·a. Rep~bhca, e.n
r~ resentación de su paÍ!'\, al verificarse el Segundo Ü?n~reso Med1eo Pan-am~n~.
p de 1897 y ocupó un turno en la sesión intermediaria leyendo una mem?n~,
cano
.
b . 2
d'
t' os y s1rv1e
y presentó en, su sección de oftalmología, vanos
tra aJos que isc~ 1m , ' D ron para crear los vínculos que lejos de debilitarse ~e ha1: fortalecido entre e1f r.
Santos Fernández y los hombres de ciencia de México, siempre reverentes Ya .ectuosos con el laborioso cubano.
.
,
¡(, •
U.
11
Á su vuelta de México publicó dos ~enl:or1as 3 La Oftalrnologi~ en lY.1.exico Y : n
Viaje á México, y en las que mostró, el vivo rnteres que le desperto nuestra patna,,
las nuevas simpatías que le había engendrado.
.
y La Academia Nacional de Medicina, de México, de que era ya miembr~ corresponsal, cuando la visitó, le obsequió del mismo. modo que á los COTbtrstas
ne le acompañaban con una medalla conmemorativa del ~cto, y como e r. anFernández ha co~tinuado siendo un colaborador entusiasta de nuestra ~cadr
mía acojem,)s en ella con gusto sus producciones,. y el .que estas líneas escnbe, e
toe¡ á menudo la satisfacción de comentarlas, y d1~cutirlas. ~~ su seno:
La lectura de la conferencia que le encomendo la comis10.n or~amzadora del
XIV Congreso Internacional de Medicina, celebrado en Madnd en 1903, en que
trató "Las enfermedades de los ojos en un país cálido" que es como el programa
de su labor científica oftalmológica facilita .notablemente nuestra tar~a.
.d
Por último como discípulos de una misnia escuela, sus tendencias han s1 o
con frecuencia a~álogas á. las nuestras, y ya tendremos oportunidad demostra,rlo1
tan luego que entremos en el a1;1álisis, ,por gr~pos de los 400 trabaJos, poco mas o
menos, brotados de su pluma, siempre en acc1on.

dl

huy

1

is

?e

l. La fiebre amarilla es el obstáculo más grand_e que encuen~ra la civi~i7'.ación en la América Latina. Discurso
en la sección intermediaria del Segundo Congreso Médico Pan-:-am~r1cano, Mex1co, 1906.
.
. . II
2. Tratamiento del tracoma por las inyecciones subcon¡unt1~ales de permanganato de pot;isa en}I fo,rm
Con reso Médico Pan- americano de México, 1896. Revue Generale d Ophtalmologiei Pans, T. XX_XV, Pá.,. 4_43, 1 7:
g Algunas consideraciones sobre la ostio-pe,iostit is orbitaria, II Congreso Mechco Pan-amencano, MéK1co, 1896.
Crónica Médico. Quirúrgica de la Habana, '1'. XXIII, Pág. 201! 1897. .
,
3 La oftalmología en México 1 Crónica Médico· Quirúrgica, '.l'. XXIII, Pags. 83 Y 99, 1897 · ..
Viaje á México para asistir al Il Congreso Médico Pan-amel'icano. Memoria en 4~ Imprenta M1htar, calle de
la Muralla núm. 40, 18U7.

89

ANTIGUA BOTIO~ DE LEON.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.

Nuevo surtido de alcaloides y sus •-Escrupuloso cuidado en la preparación de recetas nacio·

1 dd lD A d G
y
nales y extranjeras.
Propietario, A. Enciso.-Calle de León nº 9. (Frente é. la Casa de Sa u e r. · e ara.y.
PROFE!i!OB RE!ilPON8ABLE, A, BETANVOUR'I',

.

ProfeRn 4. - México. - Apnrtado 313.

Tene!llos un gran. surtido de apru:atos, enseres é in!ltn1mentos: t,o&lt;lo lo que necesita el médico; todo
lo neceAano para el cmdado de loa enfermo~.

�197

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Aun cuando las grnnulaciones ó el tracoma, no fuese:r.. frecuentes, tiempo a~rás
en Cuba, por efecto del clima, la riqueza del suelo, la relativa escasa .Pº?lamó~,
el género de vida adoptado como exigencia de la temperatura, y por existir en el
una raza, que se ha supuesto refractaria al tracoma, se ha ocupado de estos particulares.

En uno de nuestros viajes á la Habana, á fines de Diciembre de 1906 el Dr.
Santos Fernández nos hizo vis:tar su consult~rio de ,mfermedades de los ~jo§ en
el Sanatorio '' C?vadonga," y le vimos hacPr la extracción simple de la c:itarata
con gran maastria. Al expresarle nuestra complacencia, le hablamos de nuestra
co~tumbre.de ?per~1: sentados. No me extraña, nos contestó, yo empecé operando
as1, Y contmue ?acie~dolo hasta ~891, que de vuelta de un viaje á Europa, sin darme cue:1ta .~¡:,e~fJ de pie, y he segmdo hasta ahora haciéndolo. Cuando operaba sentado, anad1?, ih las razones en que me basaba para hacerlo, en un trabajo publicado
en aquella epoca. 8
. Al volver. ~osotros á México, envió por nuestro conducto, á la Academia Nacional de Medi~ma, su trabajo :e~lamentario de correspons1,l en Cuba, y escogió
como tema de el: el operar de pie o sentado, q,ue fué nuestra conversación última. 9

196

•• *

El estudio de la catarata, le ha merecido preferente atención, como es lógico,
y tanta que su memoria, para obtener f,l título de corresponsal de la Academia de7

Ciencias de la Habana antes de establecerse en esta ciudad, versó sobre la catarata.
Empezó practica~do el procedimiento de De Graef~, en ?oga al d~jar los cen tros de Europa, para establecerse en la Habana, y señalo sus rnconvementes y sus
ventajas como observador imparcial; más al. iniciarse ?ualquier modificación en. ~1,
trataba de comprobarla. De este modo al triunfar casi por completo, la extracc10n
simple, la aceptó, no sin evolucionar, haciendo antes el método de J acobsen, con
iridectomía anticipada, porque en la práctica, no es fácil c~mbiar, ipso facto, un
método, después de habituar á él la mano algunos años, y á .ellq se &lt;lebe .q~e no
pocos operadores, hubiesen perseverado hasta Ru muerte, prá~ti~ando el abatimiento
ó la extracción combinada, por más que ésta, y. aú~ el abatmnento, tan desusado
ho)', tengan· sus indicaciones especialísimas.
Siempre ha creído que el apósito en la operación de la catarata, era muchas
veces perjudicial y que no pocas her.ni~s é inyecciones conj~n~ivales s~ debí,an á
éL En algunos operados, lo ha supr1m1do, porque no hay ;:tposito semeJante ? superior á los párpados; pero en sujetos de probada fuerza de voluntad. Ca?a d1a ha
ido aplicándolo menos tiempo, hasta sólo tenerlo de 2 á 5 días como máximo.
Las oftalmías en la Isla de Cuba. Capítulo !\' del Manual publicado por la Juota de Sanidad de la República
de Cuba. Archivos ele Oftalmología Hispanos-americanos, 11. IV, Marzo, Pág. 141, 1904.
,
Estadística del traconia en Cuba. Sociedad ele Oftalmología ele México, 1903. Anales ele Oftalmolog1a, Mé·
xico, T. VI, Pág. 305, 1903.
Cómo deben tratarse l~s granulaciones de la conjuntiva. Segundo Congreso Médico Latino - Amedcano, Buenos Aires. Anales de la Academia de Ciencias de la Hab•na. T. XI, Pág. 430. Anales ele Oftalmología. México, 'l'.
VII, Pág. 216.
.
La profilaxis del tracoma en Cuba, con relación á la inmigración, leído en la Sexta Conferencia de Beneficencia y Corrección, celebrada en Santiago Cuba. Marzo de 1904 Crónica Médico - Quirúrgica de la Habana, T, XXXIII,
Pág. 118, 1907.
Los nuevos tratamientos de la Oftalmía granulosa. Gaceta Médica Catalana. 1891.,
Tratamiento de las granulaciones. Academia Nacional de Medicina. México. 1893.
7. Sobre la operación de la catarata. Memoria dirigida á la Academia de Ciencias de la Habana, folleto de
más de 50 páginas en 4? París, 1874. Anales de la Academia de Ciencias de la Habana, T. XXI, Pá~. 555, 1874.
De la eserina en la &lt;•peración de la catarata. Crónica Médico-QuirúrgiCll de la Habana, T. I, Pág. 11.
Un accidente no común en la operación de la catarata por el método de Von Graefe: cau:,a, pronóstico y tratamiento, Crónica Médico- Quirúrgica, T. II, Pág. 613.
De la operación de la catarata en el ave. Crónica Oftalmológica, Cádiz, 1874.
Be ciertos fenómenos cerebrales después ele la operación ele la catarata. Anales de la Academia de Ciencias,
'r. XV, Pág. 58. Crónica Oftalmológica, Cádiz, 1878. Crónica :Médico-Quirúrgica, T. IV, Pág. 337.
De los antisépticos antes y después de la operación de la cat,Hata. Crónica Médico-(iuirúrgica, 'l.'. I\', 1880.
Examen de nna catarata en el fondo del ojo Mspués de clos años de operada. Crónica Méclico-Quirúrgica, T.
VI, Pág. 341, 1880.
Herida en ambos ojos por arma ele fuego, reabsorción de la catarata trnumática, Curación. Archives of Ophtalmology, New-York, 1880. Crónica Médico-Quirúrgica, T. 1 II. Anales de la Academia de Ciencias, T. XVITJ, Pág.
132.
Diminución notable de la presión intraocular en dos operados ele catarata. La Oftalmología Práctica, Madrid
1884.
Ausencia de apósitos y vendajes en las operaciones &lt;le J,,s oíos. Crónica Médico-Quirúrgica, 'r. XI, Pág. 541.
Rev. &lt;Jlínica especial de sífilis y dermatología, Madrid, 1885.
Maduración artificial ele la catarata. Crónica Médico-Quirúrgica, T. XI, Pág. 561. Anales de la Araclemia ele
Ciencias, T. XXII, Pág. 242, 287.
Operación de la catarata antes de su perfecta madurez. Crónica Médico-Quirúrgica, T. XI, Pág. 407.
Diminución inesperada de In agudeza visual perfecta, después de la operación de la catarata. Anales de la
Academia de Ciencias, 'r. XXIII, Pág. 324.
Catarata en el término de su evolución qt1e permiten la visi6n. Crónica Médico-Quirúrgica de la Habana, T.
XVII, Pág. 143.
.
Hemorragia intraocular consecutiva al paludismo rlespués de la operación ele la catarata. Repertorio de Farmacia, Habana, 1880.
Hernia voluminosit ele) iris, rle8pués de la extrncción simple 110 la catarat.'\. Crónica Médico-Quirúrgica, T·
XIX, Pág. 6, 1893.

***
En el estudio que hizo de las manifestaciones ocula1·es del paludismo, á poco
de establecerse en la Habana, reveló el Dr. Santos Fernández su carácter de observador. En aquella ép?ca, de 1875 á 187í, el fantasma del paludismo se veía en
~odas partes, porqu~ la etiología no se había ésclarecido como en la actualidad. Esto
I~~ucía á e~tar perplej? ~n el diagnóstico, y tra~ ello venía la duda, y la exagerac~on ~n el uso de la qmmna: por tanto las ambliopías y amaurosi8 debidas é intox1cac1ones por ei-tas sustancias, eran frecuentes.
Se atribuía ~ veces, el efecto de 1~ quinina al paludismo ó á otras causas, y el
Dr. Santos F ~,rnandez., en una memoria 'º presentada á la Academia de Ciencias de
la Habana, fiJo las les10nes y los síntomas de una y otra perturbación oculr1.r.
Diag_nóstico ele .la catarata. Crónica Médico-Quirúrgicá, T. XVI, Pág. 38 y 605.
De ciertos ¡,articulares, ~ntes y después de la _operación de la catarata, 'l.'. XVII, Pág. 143, J 884.
,
CoAnducta qn,e de~e ~egmrse, en las cataratas rnva,hdas de glaueoma. Crónica Médico-Quirúraica T, XYIII
Pag. 70, nnales d Ocuhstique, T. CVIII, Pág. 343.
b
'
'
XIX. Hemorragia intraocula1·, en la operación de la catarata, y en la iridectomfa. Crónica Médico-Qui rórgica, T,
Miosis clorofórmica, dificultando la extracción simple de la catarata. Crónir·a Médico-Quirúrgica T XXVII
Pág 330.
.
' ·'
•
T. xxt;l~.e;~lución en la extracción de la cata,ata. Sociedad Laney, México, 1895. Crónica Médico-Quinlrgica,
brier, ~;;,sobre el delirio después de la operación de la catarata. Societé cl'Ophtalmologie. París, Seance du 5 Fe-

1

La operación de la cat,arnta en los leprosos. Crónica Mérlico-Qnirúraica ')' XXIV P:\a a \ 1 ¡ Oft J
mología, México' 1898.
º ' ' .. , ' . .,. ,, ' , na es e e
a.

XXIV, ~~x~ ~ción simple, como tratamiento de la catarata invadida de glaucoma. Crónica Médico- Quirúrgica, T.

7

Más sobre la extracción sim~le de la catarata invadida rle glaucoma. La Clinique Ophtalmo)oaique París
] 899 . Anales de Oftalmología, México, 1899.
"
'
'
Ext_racción riel cristalino tr~nsparente. Crónica Médico - Quirí1rgicn, T. XXV, Pág. 243.
La mdecto1~ía e~ la OJ!erac1ón ele la catarata. Crónica Médico. Quirúrgica, T. X VH , Pág. 125.
'l' DIIe J,. excesiva l11poto01a en la extracción simple de la catarata. Archivos de Oftalmoloaía Hisp·,no-americ·l
nos, . , Agosto 1902, P,íg, 353.
"
· '
'
"Pág. ~~1~1~~:.cspués de las operaciones del globo ocular. Archivos de Oftalmología, Hisprino _americanos, T. UT,
61
LaA_hcmoArragia ocular, después de la operación rle la catarata. Segundo Conareso
Médico [,atino _Americano
0
8uenos 1res. nales de la Academia de Ciencias, T. II, Pág. 419.
•
Opacidades ele la cristaloide posterior, rlespués de la opernción de Ja catarata Crón'ica "é&lt;I.
Q · ., · T
XXXI, Pág. 231.
·
"' 1co · 11irurg1cn, .
. , ~entajas de la cliscisión de la cápsula con el cuchillo en la extracción de la catarata luxarla Crónica MéelicoQlllrurg1ca, T. XXVII, Pág. 21.
'
'
' '.
Dos casos ele cat.arata polar anterior de orig~n di verso. Árchivos ele Oftalmología Hispano_ nmerica nos 'l.'. VI I
Pág.•58'
'
'
. Algunos problemas acerca de la catarata. Archivos de Oftalmología Hispano -americanos, T. VII, Pág. 3191
1907
8. Sof,í portátil para las operaciones do, los ojos. Anfiteatro Anatómico Español Madrirl ¡3~4 CH · 1
enfermedades de lo.s oj~s del Dr. Santos Fcrn,í~~ez, publ icada por el Dr. Madan, Í vdlumen e~ 49'. París
7~~
Mécl' 9.Q~uúeva~ iefl'[~x1XonXeXs,Iacl;rca de la pos1c1ón del enfermo y del cirujano, en las operaciones oculares Crónica
1co - u1r rg1ca, . ,
, ág. 359.
'
Ju . 1O. Tr~stornos del aparato ele la. •!sión en l~s fiebres palódicas, y accidente á que pu orle dar )\igar, su ineC ~i~le ~r~~ionQto_por ~I sulfato de qurnma. Anales de In Academia de Ciencias de In Jiabiina 'l.' . XI\" P·\g 413
r mea e, 1co- umhg1ca ele la Habana, T. III, Pág. 433 y 493.
'
' ' ·
·

nif~

�198

199

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

Después de la observación única .de Galezowsk~, 11 de 1872, en que evidenció ~as
lesiones del fondo del ojo, producidas 1;1or el paludismo, m~rced al oftalmoscopio,
las primeras observaciones que se publicaron á este propósito fueron las del Dr.
Santos Fernández.
.
Poncet (de Cluny), en un trabajo 12 de .la misma épo.ca, después de citar!ª o~servación de Galezowski, á que hemos aludido, y de mamfestar, lo poco qu~ a cerca del par~icular se ~aLía pu~licado dice: ''Un journ~l d~Espagne, L~ Cró~~ca Of"talmológica de Cád1z, a pubhe sur se suget un memoire mteresant, ~ien qu mcom"plet du a un medecin de Cuba M. Santos Fernández, oftalmologiste dont nous
'
' 1'am bl'1op10.
. alcoo1'~que. "
"connaisons
dejá les recherches sur
Un ilustre oculista de la Habana, establec11lo alh después que el ~r. Santos
Fernández, se expresa así, á propósito de su trabajo sobre las perturbac10nes oculares palucleas.
·
"La memoria del Dr. Santos Fernández es importante, por el buen juicio de
"observación, y figura entre los primeros trabajos publ~cados s?hi:e pal~dismo ocu"lar. Como paréntesis, debo hacer presente á. lo~ que l'eg1s~ran bibhogr!-"fias, á nues"tros compatl'iotas que no cultivan ]a especiahdad, que s1 estos.trabaJOS no l.os ~en
''citados en obras clásicas, es por defecto inveterado y hasta c1erto punto JUst1fi."cable de los extranjeros que no consultan la literat,ua española, que hasta hoy
,'h a s1 o siempre pob. re en' mam'festac10nes
·
· t'fi
cien
i cas. " 1~
Posteriormente ha publicado el Dr. Santos Fu·nández otros trabajos sobre
.
• •
manifestaciones oculares en el paludismo. 14
Respecto á las perturbaciones oculares provocada~ por la qumma, no se ~onocía más observación que la publicada por De Graefe, 1'' en que el oftalmoscopio no
descubrió ninguna alteración del fondo del ojo, y esto oc.uri:e algunas veces, c,uando la cantidad tóxica ha sido moderada ó no se ha absorbido. En la mayoria de
los casos publicados entonces por el Dr. Santos Fernández, se indic~ba qu~ lapapila del nervio óptico, no ofrecía el aspecto D:acarado de la atrofia, m el rehe:7e de
la neuritis; pero sí la ausencJa de vasos P:op10s, ~ue son los q~e le da1: la ~·ubicun;
det normal sólo le faltó &lt;leen· la palabra isquem1a, que despues se uso y el adopto
en sus trab~jos subsecuentes sobre la materia. El primer tra~ajo que publicó, contribuyó indudablemente no poco en su país, á detener el uso mmoderado de las altas dosis de quinina, en las manifestaciones febriles.
Respecto al alcance que tienen las lesiones o.cul~res ó papiJares, provo~adas
por la quinina, difiere de Nuel ( de Gan&lt;l} Bergmeisteister ( de Viena) y J?emicheri, que las consideran de poca mont~. El Dr. Sa~to~ Fernández ha pubhcado o~servaciones de resultailo fatal, y atnbuye el pronostico favorable de los a1;1tore~ c1~
tados, á que no se han encontrado en condiciones de e~aminar enfermos mto~icados por la quinina en alto grado, como no volver~ é! mismo, ~ tene1: la oportumdad
de verlos, porque ha cesado la costnmbre de admm1strar dos1s tóxicas..
Otro de los temas quG el Dr. Santos Fernández trato, desde los p):imeros ca-

sos o.bserva.dos en la Isla de Cuba, con tino de observador prespicaz, fué el de las
mamfestaciones oculares provocadas por el alcohol y el tabaco.
. .. En su pri~era memoria, dirigida á la Academia de Ciencias de la Habana, 16
mi?~ su estudio, en el capítulo VI, diciendo: ''el número de ebrios de profesión,
q~uza ~ea menor que en otros países; pero son numerosos los que juzgando las beb1das.mocentes, y hasta medicinales, se desayunan con ginebra, rom, etc. No han
neces.it:i,do, añad?, grandes cantidades de bebidas alcohólicas cada vez, para que est~s hiciesen .s entir sus efectos nocivos en fa vista, les han bastado cantidades mím~as, ~?petidas hora~·, tr~s ho.ras, y días, tras ?ías." Estos principios, así como el
senal~r la atrofia de la mitad mterna de la papila" señalada después por los Dres.
E. ~opez, d~ la Habana y Dr. l\fadan, de Matanzas, como medio eficaz de formular
el diagnó~tico de la ambliopía. alcohólica, los exp~ana .en una memoria i; consagrada exclusivamente á este particular, que trata mmuciosamente con datos originales acerca de la loc.alidad. Como verbiwa"':a el haber observado á su llegada á
Cuba, durante la pnmera guerra separatista, gran número de perturbaciones oculares provocadas por el alcohol, que disminuyeron de modo notable con la paz. En
la segunda guerra vuelve á notar el aumento, para señalar de nuevo la diminución
aun más ~otable, al rest~blecerse la paz definitiva. Explica el fenómeno por el hecho conocido, de que la vida del soldado es fácil á la adoptación de todos los vicios
18
En trabajos su.cesivos, ~01;1tinuó ocupán.dose del asunto, muy especialment~
desde el punto de vista de la higiene hasta última hora.

·a ·

1

11 ..Jourmi.1 el'Ophtalmologie, publie par 1~ Dr. X. Galezowski, Pág. 5, 1872. Clinique llfedicale. &lt;,:¡ueneau
ele Mussy, 'l'. 1, Pág 138.
.
·
hf
12 De la retino-charoielite palust.re, par F. Poncet (Cluny), agre~ ue hbre de Val-de-Orace. Medecin en e e
ele I'Hopital militaire ele Philipeville (Algerie), Annales rl'Oculistique, T. LXXIX. Mai et Jnin, 1878, Pg. 201.
13. Revista de Ciencias Médicas ele la Habana, T. X, Pág. 231. Año 189!'i.
.
14. Ocular manifestations in rnab.ria, by J. Santos Fernández, Systen of lliseases of the eye By American,
British Durch French German han Spanish Authors. Editecl Hay William F. Norris A. M. M. D. an&lt;l Charles A.
Oliver A. M. M. D. Philadelphie, 1900.
.
Hemorragia intraocular consecutiva al paludismo, después de la operación de la catarata. Repertono cleFarmaeia, Habana, 1885.
.
.
.
. .
.
.. ,
,
Análisis de la memnna del Dr. E. Lopez, sobre hemorrng1a retrniana palurlea. Cron. Med. Qu11. T. X\, Pág.
44. Dos hematosoarios de Lwerán en la neuralgí,1 oftálmica, en cohi.boración con el Ur. Ma.Jan. Arnh. cl'Ophtalmologic, París, 1892.
. .
,
'l.' III
15. Amaurosis sobrevenida ,lespués del empico ele! sulfato ele qumma. Arch. fur el Ophtalmology, ·
,
Annales cl'Oculistique, T. XIII, Pág. 139.
.
. .
. .
. .
. . .
Pronóstic1 ele la atrofia de la papila consecutiva á la ambltopfa qnm1ca. Cron1ca Mecl1co-Q111rnrg1ca, T. XIV,
P,íg. 659. Aeadcm ia N. de MeJicina de México, 1888.

En su primera m~m~ri.a .dirigid~ á la Acade~ia de Ciencias, y de que acabamos de hacer referencia, m1C1a también, el estudio de las perturbaciones de la vista por el taba~o, así como de las medidas higiénicas que deben adoptarse para evitarl~s.. Del
mismo modo, que con las producidas por el alcohol no ha cesado de
19
e~cr1bir so?7e la materia y de consignar sus juicios personales, basados en su propia observac10n.
'
Ll~ma ~a atenció~ acerca del cuidado que se necesita, para el esclarecimiento
de la et1?lo~ia, es. decu, para deslindai:, la parte que pueda caberle al alcohol en
las ambhopias atnbuídas al tabaco, pnes entiende que la mayor parte de los que
abusan del alcohol, abusan también del tabaco. '
Ha podido comprobar igualmente, que en Cuba, país en que se cultiva el me.
JOr ta?;c~, ~e observan me~os, ~as pertur?a?iones ocu_Jares por intoxicación, y por
!a accion 1,mfant~ en la conJ?nt1va. Esto ultimo lo atnbuye, á que el clima permite
locales mas amplios y ventilados para los obreros, y lo primero á la manera de
lli. Co~sideraciones sobre las enfermedades ele los ~jos observadas en la Isla de Cuba durante el ·iño ¡
1875. Academia de Ci~nc\as, Sesi_ó!1 del H de Mayo do 1876. Crónica l\1édico-Quirúrgica, 'f. JÍ, Pág. 181. ' \ e
... . . 17 · De!.~ anibl.'.op1a alcoboh,~a en la Isla de Cu~a, y :le un sínto1.,1a coadyuvante, no descripto para cliagnos
ti~atla. Memo11a en 4. Imprenta L ~ Propag,rncla Literaria." Librerrn, Imprenta Papelería calle de O'R JI
uum . 54, 18?6, .Habana. Uró11ica Médico-Quirúrgica, 'l'. ll, Pág. 53.
'
'
ey y
Dr. l!.:. López, Revi_sta de Ciencias Médicas, Haba"ª· '1'. X, Pág. 231, afio 1895.
. . Dr.?· Madan, Sociedad de IMudios Clínicos, 1888, Crónica Médico-Quirúrgica 181!8. Revista de Ciencias
Medwas, Pag. 267. Habana, 1888.
'
. 18. Diag1Jó,tico diferencial, entre las ambliopías producidas por el alcohol y el tabaeú Gacet·• " éd'c
d
México, 'l.'. XXVI, Págs. 20 1 y 204.
·
~"' 1 ª e
La guerra Y el alcoholismo como causas do perturbaciones oculares Bul!etin de la Societc el'Opbtalmolog·
'
te,
París, T. Xl V, Piíg. 164.
~~ ª?1bliopí~ alcob_ól}ca. en la Isla de Cuba. llfemoria dirigida al Congreso Intemacional de Higiene Madrid
1898. C1óm~ Méchco-Qu1rnrg1ca rlc la Habana, 'l' . XXIV, Pág. 113.
'
'
. . 19. B1g1ene de la vista. Un volumen en 4\' menor de 272 páginas. Obra premiada por la Academia de
C1enc1~s ele la H~bana, en su sesión de gobierno del 9 ele Mayo de 1875.
Pertur~ac10nes oculares producidas por la fabricación del tabaco. Anale~ ele la Acadeaiia de Ciencias T XIX
}'.á,gs. 149 y 1 ~2.
' · • '
L~s efectos del tabaco eo Cuba. C1·ónica ;\lédico_.Quirúrgica, T. XXVI, Pág. 126.
El tabaco de Cuba Y las perturbacwnes ele la vista, Memoria leída en el Congreso Internacional contra el
abuso del tabaco. París, Agosto 9 ele 1900.
_Las manifestaciones oculares externas provocadas por el tabaco. Anales de Oftalmoloofa llféxico 'l' y M ·.
zo 1902, Pág. 267.
.,, ,
, · , at

�200

L A ESCUELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

fumar que excluye la pip1t y el masticado, y muy especialmente á que el t abaco de
Cuba ~ontiene menos nicotina que los otros.
El Dr. Santos Fernández ha observado en los obreros de la Habana, la estenopia que él llama, de los t~baqueros. Los j~-yenes europeos que se dedican .á la
elaboración del tabaco, comienzan con las meJ1llas sonrosa~as,,Y.Pronto la P.ahdez
que provoca el clima cálido1 se ª?ent?a más en ellos. Al prmcip10 de pr~cticar ~1
oficio, trabajan toda la semana sm. dificultad; pero algunos m~ses, despues, .el sabado les es imposible hacerlo, la vISta se les nubla desde m~cho dia, ,Pº?º tiempo
después desde P?r la mañana, más ta:de le~ ocur:e esto ?l viei::nes, y ?-lt1mamente
el jueves ó el miércoles, hasta serles 1mpos1b!e fiJar la vista. s111; s.entula nubla~a,
el mismo lunes después del descanso del dommgo. En e.stos md1v1duos, el que ~iene una ligera hipermetropía, dice, nota antes la astenop1a, y en todos sel.a ~ornge
con cristales convexos débiles, que no pueden portar, porque están prohibidos en
las fábricas. También co11 abandonar el trabajo unos meses, y someterse á una
bueha aireación, perfecta alimentación, y el descanso consiguie1;1te de la a~omodación, desaparece. la fatiga ocular; per~ así que v1;1elven á la fá~nca, experimentan
idénticas molestias, hasta que determman cam~iar de ocupac1on.
.
En el concurso de la cátedra de patología interna, de la Escuela Nac10nal de
Medicina de México para la cual escribimos en 1887,. una memoria titulada "Im,
f .
dl .
. "
portancia de al~unos fenómenos .oc~lares en _las a ecc10nes e $1Stema nerv10so,
tocamos el particular de la ambhopia prod1;1cida por el tabaco, y ~os pregunta~os:
iPor qué razón en México es raro este accidente, que en Francia es tan comun1
El Dr. Santos Fernández en su memoria ''La Oftalmología en México" de que
hemos hecho mención, copia nu·e stra apreciación, de que obedecía á que el tabaco
de México tiene menos nicotina que el francés, sólo un 8 ó 9 por 100, ó que la
presión at~osférica nuestra, que es (D. 5,089) favorezca la eliminación de los principios. En pie qued~n, la. obseryaci?:1 h~cha por el Dr. ~antos F?rná~dez y la del
que estas líneas escnbe: la exphcac1on sm reservas surguá el meJor dm.

' •**
El glaucoma, e::-ta enfermedad ocular qu.e constituye el b_Janco de constantes
investigaciones, desde múltiples puntos de vista, no po-l.ía deJar de s.er observ~da
con escrupulosidad por el Dr. Santos Fernández, cual se puede deducu de los dife20
rentes trabajos que le ha consagrado.
También en sus primet·os trabajos puede contarse, la memoria que dirigió á l.a
Academia de Ciencias de la Habana21en 1878. R enovó con .illa el estudio de un deli-22
rio particular, de qne sólo se habían ocupado hasta entonces: Sichel el primero,
20. Del glaucoma pr.. vocatlo por las sinequias anteriores, Crónica Médico-Quirúrgica de 1&gt;_1 llabana, Pág.
269, 'l'. VI, 1880.
Glaucoma de rli,wnóstico dificil, Urónica i\fo,Jicu·(iuirúrgica, 'f. XVII[, Pág. 419.
Conducta que debe seguirse en las cataratas invadidas de glaucoma, Crónica Médico-Qninírgica,
T. XVIII, Pág. 740 Aunales d'Oculistiqué, T. CVIII, Pág. 343.
Un caso de glaucoma curado por la iridectornía, con reincidencia tardía fatal. Crónica MédicoQuirüraica., T. XI X, P,\g 456, i 893.
Extracción simple corno tratamiento de las cataratas invadida1l de glaucoma, '!'. XXI V, Pág. 117,
lM&amp;
·
·
Más sobre la extracción simple ele la catarata invadida de glaucoma. La Clinique Ophtalmologi.
. , .
que, París, 1899. Anales de Oftalmología, México, 189?,
La contracción de la pnpila en el glaucoma. Crómca :Méd1co-Qmrnrg1ca, T. XXXI, Pág. 295, 1905.
Una nneva indicación de la arecolina y sn contraindicación en el glaucoma. Anales de la Academia de Ciencias, T. XII, Pág. 198, Recueil d'Ophtalmologie, Marzo, París, 1905.
L 'iridectomie comme profilaxie du glaucoma, dans les sinechies anterieures. Recueil d'Ophtal.
mologie, París, Pág. 629, Noviembre, 1907.
21. De ciertos fenómenos Cf'rebrales, después de la operación de la catarata. Anales ele la Academia ele Ciencias, T, XLI, Pág. 58. Cróuica Oftalmológica, Cadiz, Pág. 55, 1878.
22. Union Medicale, 1863, núm. l. Annales d'Oculistiquc, 'f. XXIX, Pág. 154, 1863.

201

Boreli i 3 de~pués, y más tarde el infatigable W arlomont. 24 P osteriormente á
l~s observac10nes que presentó el Dr. Santos Fernández á la A cademia de Cienet~s de su país, han _sido incon!ab~es las publicada~ por diferente~ autores, y el
m1smo Santos Fernandez ha anadido otras á las primeras en trabaJos sucesivos. 25
Sostuv~ desde el primer momento que el delirio era debido á diferentes causas: á
la '!clusi?~ de los párpados, como admite Sichel y Warlomont, puesto que retira~~ el. ~posito desaparece en muchos ?~sos, á la nostalgia nosocomial (Boreli) y él le
anad10: el efecto moral de la opera~10n, la edad del enfermo, que es generalmente
avanzadit, y su cerebro puede funcionar mal por el estado de sus vasos.
En hl.s úl~ima~ ob.servaciones .h~ añadido á l.as anteriores causas, la excepcional de la ~tropma mstila~a ~n colmos, y absorbida Pº; los p~n~os lagrimales, y
el alcoholismo. Por este ultimo, en dos casos se produJO el delmum tremens cesando, en uno ~e ~llos, con solo retirar el vendaje y administrarle rom á dosis'moderadas¡ y persistiendo en el otro, á pesar de adoptar iguales medidas. Según pudo a-yeriguar des~ués de salvado
la ?peració1: ,&lt;le catar~t~, el primer caso, había
perd1d?, el otro OJo1 .por haberlo mvad1do tamb1en el delmo, después de análoga
op.erac1011 que l.~ hicieron e~ Europa, y el segundo caso no sufrió de delirio en la
primera operac1on, q1.1e le hizo ~l Dr.. Santos Fernánde~ un año ó dos antes; pero
en la segunda lo tnvo con tal v10lenc1a, qne hubo necesidad de recurrirá la camisa de fuerza y por una Je esas resistencias á los accidentes excepcionales que se
suelen observar, no se perdió la operación.
'

?e

. ~~ ci;~u?stancia de ~star habitada la Isla de Cuba, po~ más de una raza, le
obhgo a du~gll' sus pesqmsas en este sentido, y desde 1878 dirigió á la Sociedad
Antropológica de la Habana, por él fundada en colaboración con los Dres. Pichardo
y Dehnas26 una memoria que mereció extensa discusión. "Algunas consideraciones sobre las enfermedades de los ojos en las diversas razas que habitan la Isla de
quba" 27 se~alada e_n ella, con limitada estaqística, el hecho de ser escasas las afec?1ones de vias. lagrimales en el negro, y muy numerosas en el blanco, y lo atribuía
a mayor amplitud en el canal nasal d~l negro. Pos.t~riormente en otro trabajo28
presentado al XIV Congreso Interna:nónal de Med1cma celebrado en Madrid en
1904, demost~ó con nueyas .estadísticas y la presentación de cráneos de una y otra
ra~a, la exactitud del cnterio, que solo con los elementos clínicos sostuvo desde el
pnmer momento.
. Fijóse~ ig1;1almente en la es?asez de miopes en la raza negra, y leyó con tal motivo en la Sociedad ~D:t~op~l,óg1~a del~ Haba~a una memoria titulada 2,La miopía
es el .resultado de la civ1hzac10n! ·n Su ooservac1ón le condujo á deducir que la falta
de miopes obedecía no á la disposición anatómica del ojo del negro ni á la arqui23. Giormali d'Oftalmolagia Ital iano, 1863.
24. Anuales d'Ocnlistiqne, T. LIV, Pág. 254.
, 25.. :Más so~re el ~elirio despnés de la operación de la catarata, Societe d'Ophtalmologie Seance
du 5 .I! ebner, Pans, 189;&gt;,
'
,,
D,elirio despnés de la operación del globo ocnlar. Archivos de Oftalmología Hispano- Americanos,
l. III, Hg. 611, 1903.
Un caso más de delirio &lt;lespnés de la operación de la catamta. Crónica Médico - Qninirgica T

m~~m

•·

26. Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba. Crónica Médico - Quirúrgica, T III Pá 4:25
429, 464, 477 y fi36.
.
'
g.
'
27. Algunas consideraciones sobre las enfermedades de los ojos, en la1! diversas razas que I1 b"ta
1
la Isla de Cuba. Crónica Oftalmológica de Cádiz, Pág. 212, 1879.
·
ª n
2S. De la disposición anatómica del canal nasal en el negro. Archivos de Oftalmología Hispano_
Americanos. T. III, Pág. 94, 1903.
. Las enfermedad~s ele los ojos en los negros y _mulatos en la Isla de Cnba. Trabajo presentado en
la sesión de Oftalmolog1a del XII Congreso Internacional de Medicina París 1900
29. ¿ La· miopía es el resultado de la civilir.acÍón? Crónica Médico - Ot;inlrgi~ de la Habana T
XXI, Pág. 532.
~·
' .
La hipermetropía senil. Anales de Oftalmología, México, 1898.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. -Apartado 3 13.
En esta c11&amp;1 se encuentr1,1n siempre toqos los medicamentos y medicinas de patente modernos
26

�203

LA ESCUELA DE MEDICINA,

LA ESCUELA DE MEDICINA.

tectura ó capacidad de su órbita, sino á la condición s?cial de aquel, entonces durante
la esclavitud, privado &lt;le instrucción, y del uso de la vista de ce~ca, po~· no deman~arlo
las faenas agrícolas y oficios á que se consagraba. En camb1.o la h1perm~trop1.u, l~
observó con frecuencia desde el primer momento, en las dotaciones de los mg~mos o
plantíos de caña de su país. Esto lo ha hecho concordar, con lo que se ha senala&lt;lo
después, en el examen de los ojos, en los pueblos semi-salv.ajes, ó en los que los dones
de la civilización no han penetrado y aún en muchos ammale~.
Respecto á la hipermetropía ha observado que su frecuencia en la Isla_ de 9uba
explica e\ anticipo de la presbiopía 30 muc}ia~ vece~ se pre~enta Á los 40 ,anos o ~n~
tes en suJetos, en los que por el examen a d1stan?ia con cr1,stales, se P?d1a aseg.urar
no eran hipermetropes, pero el ~.u tor }_ia reconocido despues, en trabaJoS sucesiv?s,
que si faltó el examen por la skioscopia, no pudo asegurarse con. ,certeza n? existiese la hipermetropía. Como una. prueba de que nuestra observac~on ha segm~o derroteros análogos, como hemos dicho, á los del Dr. Santos Fern~ndez, podr1~n:ios
citar la memoria que presentamos en 1890 al Con~1:ef'o Internacional de Med!cma
reunido en Berlín en 1890, antes de que nos conocieramos como en la actualidad.
" Des vices de refraction a JJ,lexiq_ue comparees avec ceux de Ewrope" y en la que señalábamos también, era rara la miopía en la raza indígena. de México. ~n otro
trabajo publicado en la Revista Quincenal de Anatomia patológica (1896) publicamos:
" La presbiopía en México comier1¡za á ima edad menos avanzada que en Europa" y en
él hicimos observación aI?,áloga á la que incluyó el Dr. Santos Fernández en su
31
" memoria al Congreso de Climatología de ChiQago.

Antes del descubrimiento de la cocaina, que dió á la anestesia local tan alto
valor, el Dr. Santos Fernández hacía uso constante de la anestesia general, por
estar persuadido, de que sin abolir el dolor en el ojo, no es posible en la mayoría
de los casos, operar con la seguridad apetecida.
Ocupóse del empleo del cloroformo 33 y del éter en la cirugía ocular, de los inconvenientes del segundo, del síncope en el primero, prevenido por el reflejo pal·
pebral, y de la operación en los ojos con el cloroformo, en iudividuos afectados del
corazón.
Ha cledicado marcada atención al estudio de la anestesia local por la cocaina, 34
la estovaína, y últimamente la alipina, reconociendo la superioridad de la primera,
para las operaciones profundas del globo ocular, sobre todo en la catarata, á la segunda. le da preferencia en las inyecciones subconjuntivales y subcutáneas, por su
propiedad vaso dilatadora, profiláctica del síncope; y á la alipina a.5 le concede gran
valor, para el uso diario, de la anestesia superficial en la Clínica, porque no provoca la tensión intraocular, ni determina midriasis, siempre molesta y hasta alarmante en las Señoras y sujetos impresionables.

202

•
* *

La oftalmía purulenta de l~s recién nacid(ís, cons~deraJa muy fr.e?u,ente ·en
la Isla de Cuba por el justament~ céleb.re Carron de Villa~ " cua:ido _visito la Isla
á mediados del siglo pasado, ha sido obJeto de constantes mvestigamones, :ror el
Dr. Santos Fernández quien señaló, como también el Dr. Chacón, de México, la
relativa benignidad de la enfermedad, siendo en ambos lugares tanto ó más común
la negligencia que en los países de Europa. Cuando el. Dr. Santos ~ernández:presentó su memoria en que exponía este concepto, un oculista de Argeha, el Dr. Billot,
allí presente, ma~ifestó haber observado }o mismo en aquella región francesa de
Africa.
.
El Dr. Santos Fernández no explica el fenómeno, por las condiciones de chma pues si Cuba y Argelia son países cálidos, la ciudad de México, por su altura
sobre el nivel del ma1·, no puede considerarse como tal.
Parece responder el hecho, al grado menor de virulencia por ausencia ~el gonococo, y así lo indica en posterioros trabajos, después de hacer con regularidad el
examen bacteriológico de la secreción conjuntival en todos los casos.
30. La presbiopía en la Isla de Cuba. Crónica Médico - Quinírgica de la Habana, T. XXIV, Pág.
129.

31. Influencia del clima de la I sla de Cuba en las enfermedades de los ojos. Crónica, Médico· Quirru:gica de la Habana, 1893,
XIX, Pág. 523.
.
.
. , .
,
32. Annales d'Oculistique, T, CI, Pág. 33. Bruzelles; Crómca Médico - Qmrurg1ca, r. XV, Pág.

:r.

229.

Consideraciones sobre las enfermedades de los ojos observadas en la I sla ele Cuba en 1875. Crónica
Médico - Quirúrgica, T. II, Pág, 58H.
·
Opacidades de la córnea en el claustro materno. Crónica Médico - Quir úrgica, T. V, 389.
Influencia del clima de la Isla de Cuba en las enfermedades de los ojos. Crónica Médico · Quin\rgica, T. XXIX, Pág. 533.
,
.
.
.
.
.
Análisis de la obra; de la oftalmia purulenta de los recién nacidos, por el Dr. Osw. Crómca Médico - Q,uirúrgica, T. XXII, Pág. 438.
Más sobre las opacidades de la córnea durante la vida intrauterina. American Medica! Asociatiou.
JiJ. u. 1890.
Infiltración total de la córnea y restablecimiento de su transparencia, T. XXIII, Pág. 5.
La oftalmía purulenta de los recién nacidos. Crónica Médico - Quinírgica, T. XXIV, Pág. 97.
L'ophtalmie purulente des nouvau - nes dans l'Ile de Cuba. Seance du 5 d'Avril, 1899. Bulletin de la
Sociéte d'Ophtalmologie, Paris, 1'. XX, Pág. 49, 1889.
La profilaxis rle la oftalmía nconatorum. 'f rabajo leído por el Comité especial de la American Medica! Asociation. Archivos de Oftalmología Hispano - Americanos, T. Vll, Pág. '2i7.

Sanatorio Quirúrgico del Dr. H, Gutiérrez, 2'.' Calle Ancha núm. 1,419. Teléfouo núm. 1,33ó,
Cirugía general, Cimgía de señoras, Cirugía. de niños, curación de he1idas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para lt\ hora que citen.
Recámaras de primera ola.se $ 5.00 diarios y de segunda $3.00.

** *
A pesar del marcado sabor clínico de las producciones del Dr. Santos Fernández, ha prestado gran atención al Laboratorio, como elemento poderoso de la Clínica: fué el introductor en Cuba de los estudios bacteriológicos á raíz d~ los desCl1brimientos de Pasteur, y antes que se creara el Instituto que lleva el nombre de
este coloso de la ciencia. El Laboratorio Histo-Químico Bacteriológico y de vacunación antirrábica, que fundó el Dr. Santos Fernández, en la Habana, en 1886, con
la ayuda de distinguidos profesores, y que aún subsiste, fué el primero que se estableció en la América. Este rasgo de amor á la ciencia, y los trabajos 36 de Oftal33. De la anestesia en la cirugía ocular. Memoria. Crónica Médico - Quinírgica ele la Habana, T.

V, Pág. 493, 54:t Crónica oftalmológica, Cádiz, Págs. 111, 129, 1880.
Síncope clorofórmico. Anales de la Academia de ·Ciencias de la .Habana, T. XX, Pág. 12. Sesión
del 22 Jnlio de 1883.
Del reflejo palpebral en la anestesia por el cloroformo. Crónica Médico - QuirlÍrgica, T. IX, Pág.
470. Anales ele la Academia de Ciencias, T. XX, Pág. :lrn.
Paralelo entre el éter y el cloroformo desde el punto de vista de las operaciones en los ojos. Crónica Médico - Quin\rgica, 1'. XXI, Pág, 47. Oftalmología Práctica, Madrid, T. III, Pág. 787.
La anestesia por el cloroformo en la cirugía oftálmica, en individuos afectados del corazón. Crónica
Médico - Quirúrgica, T. II, Pág. 519.
.'
34. Nuevo anestésico loc,i l para las operaciones en los ojos. Anales ele la Academia de Ciencias de
la Habana, T. XXI, Pág. 363.
Contraindicaciones de la cocaína en las operaciones de los ojos. Anales de la Academia de Ciencias
ele la Habana, T. XXI, Pág. 471, 502. Revista de Medicina y Cirugía Prácticas, T. VIII, Pág. 14, 1885.
1&lt;.:1 descubrimiento de la anestesia. Crlmica Mrdico - Quirúrgica, T. XX, Pág. 641 y 6·!7.
La cocaíua en cil'ugía oftálmica y su empleo en inyecciones subconjnntivales. Crónica Médico.
QLtinírgica, T. XXII, Pág. 75, 95, l ll; 1895.
L:t estovaína en nuestra práctica oftalmolúgica. Academia Nacional. México, T. V, Pág. 652.
La alipina eJ.1 oftalmología. Anales de la Academia de Ciencias, T. XIII, Pág. 87. Anales de Oftalmología, México, T. X, Pág. 169.
La estovaína favorece la operación del estropión del párpado inferior. Revue Generale d'Ophtalmologie, Paris, Pág. 14. Crónica Médico - Quiríirgica, 'I'. XXXII, Pág. 13.
35. Del empleo de la alipina en la'cousulta oftálmica. Archivos ele Oftalmología Hispano. Americanos, T. VII, Pág. 320. Crónica Médico - QuirlÍrgica, T. XXXIII, Pág. 69.
Límites de la responsabilidad do la administración del cloroformo. Crónica Médico . Quinlrgica 'l'.
XXXII, l'ág. 49.
'
Una ventaja y un inconveniente remediable de la estovaína en oftalmo)octía Cr&lt;inica Médico. Quinírgica, T. XXXII, Pág. :::Jll.
"' '
36. Glioma osificante de la retina. Archivos de la Sociedad ele Estudios Clínicos, 1884. (Sesión del
I O de Noviembre ele 1882). Crónica Médico - Quir1\rgica, T. VIII, P ág. 545.
Osificación intraocular, al derredor de un cuerpo extraiío. Crónica Médico. Quinlrgica de la Habana, T. VI, Pág. 455, 1880.

�204

LA ESCUELA DE MEDICINA.

mología publicados, acerca de histología y bacteriología, demuestran lo que acabamos de sustentar.
Uno de los trabajos histológicos más interesantes de que se ha ?cup~do el J?r.
Santos Fernández fué: el de osificación intraocu1:u. En la preparación histológrna
hecha con el Dr. Núñez Rossie, que tenía gran competencia, Re advirtió bien pronto,
que la pieza patológica presentaba las alteraciones propias de la .atrofia de.l bulbo
ocular y como se ha señalado muchas veces, observaron en medio de una mfiltración c;ónic::i, que tenía su asiento en la coroide, una producción ósea bien caracterizada.
En dos láminas de fotomicrograbado se reprocluce: en la l~ un corte de conjunto que ·muestra las membranas del ojo, y un f~·a.gmel'.!to óseo enclavacto ~n la
coroidea. La zona clara (E) representa la esclerótica, la obscura (C) la ~oro1dea;
(H) es el hueso, (I) es el interior del ojo; no i:ie distingue bien la retina parcialmente
• desprendiila. Coruo toda microfotografía, hace notar el autor, carece_ la que nos
ocupa de la claridad de los dibujos, en los cuales es dado representar sm embargo,
todos los detalles cual :-:i fueran perfectamente visibles á la luz, aunque i::e encuentren en distintos 'planos, y exijan por tanto, sucesivas variaciones de foco para ser
ohservadas. En cambio, sin que deje de haber sufi.ciente número de puntos claros,
para hacer el diagnóstico fácil, á los iniciados en ]a histología práctrna, hay tam.
bién la garantía de una irreprochable exactitud.
La figura 2~ del trabajo tiene por objeto de~ostrar u~a particularidad resp~cto
del papel que en el proceso osificante hacen l:-is células pigmentadits de la coroide.
Dando por aceptada la denominación de osteoblastas q~e, de5pués d.~ haber~as ~escripto minuciosamente, dió Gegenbauer á las células Jóvenes de teJido conJunt~:vo,
especialmente modificados en s~ aspecto y forma, que rodean los vasos del tAJ1do
en que va á tener lugar la osificación, y se transform~n después en. células óse~s,
podemos decir que las células pigmentadas de la cor01des, reproducidas por la mflamación, hacen papel de osteoblastas en la osificación intraocular.
.
S@timos no reproducir aquí, las dos láminas á que nos hemos referido porque
realza el interés del trabajo y del diagnóstico histológico realizado.
En un caso· de glioma de la retina evidenció igualmente, con el Dr. N úñez
Rossie, la existencia de la osificación, de que se hicieron preparaciones y fué el
caso ampliamente discutido, por lo original y dado á controversia, en el seno de
la Sociedad de Estudios Clínicos.
Con motivo de observar la intensidad del dolor, en algunos traumatismos suOtro caso ele osificación intraocular. Estudio histológico. Archivos de la Sociedad de Estudios Clinicos, Pág. 131. Sesión del 7 de Julio de 1881. Crónica Médico -Quirúrgica, T. ?(II, Pág: 84, 18~7.
.
Influencia de la bacteriología en el estudio de las enfermedades de los o¡os. Crómca }Iédico · Qm·
nírgica, T. XIV, Pág. 174, 228, 281.
Del intenso dolor de algunos traumatismos superficiales de la córnea. Estudio histológico, 'l'. XIV,
Pág. 323.
.
Los microbios del ojo en estado fisiológico. Crónica Médico· Quirúrgica, XVII, Pág. 136.
Conjuntivitis diftérica monocular. Crónica Médico · Quinírgica, T. XIX, Pág. 181.
Autoinfección ocular. Congreso Médico de Valencia. Crónica Médico -Quillírgica, T. XVII, Pág.

353.

Sobre la anatomía patológica é histológica del chabsión. Archivos de Oftalmología Hispano · Americanos, T. I, Pág. -136.
gJ tratamiento de la conjuntivitis diftérica por la seroterapia. Crónica Médico· Quii·úrgica, 'l'.
X:XXI, Pág. 23.
,
Algo sobre la anatomía histológica del pingnecula. Archivos de Oftalmología Hispano· Americanos, T. II, Pág. 209.
Histología del papiloma ele la conjuntiva. Archivos de Oftalmología Hispano - Americanos, 'r. ll,
Pág. 449.
El estafilococo piógeuo albo en la conjuntiva. Crónica Médico -QuinÍl'gica, T. XXIX, Pág. 337.
Anales de la Academia de Ciencias, T. LX, Pág. 153.
El diagnóstico de las inflamaciones de la conjuntiva, merced al auxilio del Laboratorio. Crónica
Médico - Qairürgica, T. XXXII, P.lg. 7 y 16:.!.
Tumor orbitario en el caballo, que demuestra la no existencia clcl lipona ¡1ost - tcnoniano. Revista
de Medicina y Cirugía de la Habana, t:!eptiernbre, 1907.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

205

per:6.ciales de la córnea y que contrastaba, con la ausencia de todo sufrimiento, en
aquellos casos en que esta membrana transparente era incindida: verhigracia cuando la uña dE1 un niño recién nacido la tocaba y se producía un dolor intenso, y en
otro caso la córnea y hasta el ojo, habían sido divididos por a.filado instrumento cortante, sin la menor pena de parte del herido.
El Dr. Santos Fernández emprendió, en unión de su compañero &lt;l.el Laboratorio Histo-Bacteriológico de la Crónica Médico Quirúrgica., el Dr. San Martín,
una serie de preparaciones para evidenciar que la terminación de los nervios sensitivos, en ti.brillas primitivas aisladas ó en forma de red Pn las membranas mucosas, explicaría satisfactoriamente el fenómeno; pero en el epitelio anterior de la
córnea el hecho es más tangible, por cuanto se hace más visibl~ la terminación
epitelial, merced á la acción del cloruro deoro, como tuvo ocasión de comprobarlo,
haciendo cortes en ojos de cerdos, carneros, gatos y bneyes, después de haberlos
•
impregnado durante varios días de dicho reactivo.
Las preparaciones realizadas dejaban ver, que los nervios de la córnea penetraban en ella por su circunferencia, dirigiéndose á su centro, subdividiéndose y
amastomosándose. De distancia en distancia, un ramo cambia &lt;le dirección dirigiéndose perpendicularmente á la superficie de la membrana. Estos ramos anteriores for?1an,. en las capas más superficiales del tegido propio de la córnea, debajo
de la lámma vltra de Bowman, un primer plexo llamado fundamental. Este plexo
se extiendA, por toda la superficie de la córnea; en las intersecciones aparentes de
las fibrillas que la forman, Re encuentran masa de protoplaRmas que se coloran fácilmente por el carmín. Este plexo fundament::i.1, piensa el Di•. Santos Fernández,
de acuerdo con su colega el Dr. San Marín, no es terminal como admiten muchos
histólogos, pues por la impregnación de oro se demuestra, en las preparaciones hechas, que de él parten cierto número de fibrillas que se dirigen hacia el epitelio
anterior: son sumamente delgadas é inmediatemente debajo de la membrana de
Bowman forman lo que se ha llamado, plexo sub-basal. De éste parten fibrillas, que
atraviesan la membrana de Bowman perpendicularmente, en ángulo recto, y se
disocian en un pincel de fibl'illas, que se anastomosan en la superficie anterior
de esta membrana, y forman el plexo sub-epitelial. Lo que más ha querido poner
en evidencia el Dr. Santos Fernández y su colaborador inteligente, no son estos
plexos profundos, sino el que representa los órganos terminales de los nervios en
el epitelio anterior de la córnea, demostrando una vez más que es un clínico que
busca la explicación de los fenómenos que observa en el enfermo, en la Histolo.
gía ó en la Bacteriología.
. Las fibrillas nacidas del plexo anteriormente descripto, evidencian que se insmúan entre las células de la capa más profunda del epitelio estratificado de la
có.rnea, y ~::tn entre célula y célul.a, ganando la capa más superficial, donde se termma en tmtbuzón ó en botones Sólo con una felicísima impregnación por el
oro, observa el Dr. Santos Fernández, y la conservación íntegra de las cn.pas más
sup~rficiales del epi~elio corneal, se logra verlas, circunstancias que raramente se
realizan en la práctica.
·
. En las preparaciones hechas, se ven de manera perfecta, el plexo inter-epitehal, y algunos ramos perforantes procedentes del sub-basal.
Esta riqueza de nervios, no sólo explica de modo satisfactorio, la causa de
los dolores intensos, observados por el Dr. Santos Fernández en numerosos traumatismos superficiales, cuyas observaciones ha publicado, sino explica la energía
del r.e~ejo oculae1 i;~ilizado para la an~stesia por el cloroformo y acerca del cual
publico un trabaJO ., pues no h11,y, entiende S:tntos Fernández, tejido alguno, en
que _los órganos nerviosos terminales, sean tan abundantes ni tan superficialmen·
te situados.
, ~l chal~sió~, este insignifica~te tumor de la conjuntiva, cnya anatomía patologica ha sido mterpretada de chversas maneras, atrajo la atención histológica
37 . .Academia de Ciencias de la Habana, 9 &lt;le Septiembre de 1883.

�206

..

LA ESCUELA DE MEDICINA.

del Dr. Santos Fernández y con su compañero· de Laboratorio Hi~to-Bacteriológico de la Crónica Médico Quirúrgica, Dr. Diago, realizó preparac1ones en tres
casos de su Clínica que, sirvieron para demostrar: que desde Desmarres. la palabra
chalasión, indica un tumor de los párpados; pero que se está muy d1Stante, de
prejuzgar la natural eza todas las veces.
De la misma manera emprendió con .el Dr. Diago, la investigación histológica de casos de pinguécula, que estuviesen en condiciones irreprochables ~ara el examen, que exige la historia moderna: en ningún caso se valió de matenal ton.1ado
del cadáver, ni de piezas conservadas en líquidos antisépticos durante t.argo tie~po. Describe el procedimiento de acuerélo con los más recientes progresos y term1na: que el pinguécula es un tumor formado de t ejido conjuntivo embrionario, es
por lo tanto, añado: un neoplasma conjuntivo, de tipo atávico ó sea un nixom~; la
presencia de fibras elásticas en abundancia, no permite clasificarlo como un m1xo• m·a puro.
Los diversos casos de papiloma de la conjuntiva sometidos á la, investi~ación
histológica, le han permitiélo después de juzgar las opiniones ajenas, deducir que
el papiloma de la conjuntiva, no difiere hif'tológicamente del que se observa en
otras mucosas, y que puede definirse: como una eminencia epitE--lial provista de un
núcleo conjuntivo vascular.
La necesidad de precisar el diagnóstico del tracoma, sobre todo incipiente, á
fin de satisfacer las exigencias de los encargados éle vigilar la inmigración é impedir la introducción del mal en el país, le estimuló á emprender investigaciones
bacteriológicas en este sentido. .
Todos sabemos, lo falaces que son los· síntomas que se basan en caracteres físicos, como la coloración, el espesor, la vascularización, etc., etc., de la mucosa
conjuntiva], nadie ignora que hay casos de tracoma, que no dejan la menor d_uda
á una simple inspección; pero existen otros, velados por mayor ó menor congestión,
en que la interpretación no es tan fáci l, y Si:l teme causar un perjuicio notable al
enfermo, de vol viéndolo al pueL·to de partida, privando al país de un elemento necesario para su desarrollo.
El Dr. Santos Fernández procuró descubrir, en la conjuntiva ó en las secreciones del tracomatoso, un gérmen, como desde 1.890 lo intentó Levar, :!8 que cual
el gon ococo, sirviese para precisar el diagnóRtico. Emprendió pues, la tarea de hacer
siembras apropiadas del líquido ó papilla, procedente de la conjuntiva afect3:da por
t racoma. Con instrumento determinado, se trata de comprimir la mucosa sm desgarrarla, obteniendo así un líquido más ó menos espeso, que es como la trasudación de la conjuntiva.
El gérmen obtenido de la siembra de este líqui&lt;l.o ó papilla, parecía dar por
resuelto el problema, pues en todos los casos, invariablemente aparecía el estafilococo pi6geno albo. En tal concepto, tuvo que reconocer en este gérmen, un huésped
habitual de las conjuntivas. Mas como el hecho le hubo ele despertar i.nterés, no
ha abandonado la investigación, que élirige en otl'O sentido y á los mismos fines .
Con lo referido· creemos haber puesto de manifieRto, qne el Dr. Santos Fernánde7, se ha basado en el Laboratorio, siempre que lo ha exigido el caso parr1 el
perfecto diagnóstico clínico, cual lo demanda el estado actual del progreso de la
medicina.
Al revisar los trabajos del Dr. Santos Fernández, se descuhre antes al méclico
clínico que al cirujano; parece haper comprendido, que la cirugía sin el perfecto diagnóstico médico, resulta un edificio de base deleznable. Se le ve, desde los primeros
11
pasos, fijarse en la indicación y contrain&lt;licación de laR substancias ~ que á diario
38. 8ociedad Oft.almológica de Heidelberg. Sesión anual 16 de Agosto 189. Rcvuc Generale cl'Oph·
talmologie, Págs. 445 y 456 1896.
39. Accidente provocado por la atropina, en el curso ele un absceso de la córnea. Recneil cl'Ophtahuologic,
Pág. 95. París, 187 3.
Del empico ele la eserina en el tratamiento de la iritis. Genio Científico, Maclrid, 1873.
Uolirios sólidos. Siglo M.édico, Madrid, 1874.

LA .ffiSCUELA DE MEDICINA.

207

emplea.1?os, d?sde la atro~ina ?e uso hien conocido, hasta la arecolina, dionina de
aph cac1?? reciente: La ~fta~mia~ría como la terapéu tica general, le han merecido
la at~!1c10n .á que tienen md1seut1ble .derecho, porque el clínico necesita una per~
cepcion dehcada, para hacer uso hálnl de la terapéutica, y sin caer en un empirismo vn_1gar, ,aprovechar.se. d~ los recursos del arte de formular, para la curación si
es posible,. o _Para el ahv10 o el consuelo,. las más de las veces.
~os hmita~emos á s?ñalar .como original el tratamiento ideado para la Hemeralop1a por me~io ele las myecc10nes subcutáneas de suero equino-fisiológico. De
una m~nera ~·áp_id!1', e~ dos, tr?s, cu~tro días y con sólo dos ó tres inyecciones de suero equmo .fis10logico a la dosis de 20 ce., desaparece la falta de vista durante la ausencia del sol. Con ~tros tratamientos, se veía obligado el trabajador, á abandonar
sus faenas por espacio de muchos días y no tenía la sec,uridad
de evitar la recaída
0
al volver á sus tareas habituales. 40
Ha o:t,s~rvado el Dr. Santos F~rn~ndez una costumbre útil aunque laboriosa, •
Y ha consistido. en transladar al penóchco ó al fo lleto, las impresiones recibiJas
sobre asuntos científicos, en l.os países que 4a visitado. Así lo hizo en 1886 41 cuan~
do estuvo en los Estados U mdos, en J896 al venir á México, según hemos dejado
expu~sto, y en ~89] cuando recorrió arís, Clemont Ferrant, Lyon, Barcelona,
Madrid, Valencia y N ew-York. Lo m1smo ha hecho cuando ha asistido á diver·
sos Congresos en Europa.
. La. atención que ha prestado igualmente el Dr. Santos Fernández á los trab~JOS aJenos, ~? :evela ?n. el número crecido de obras y folletos, analizados en los
d1ferentes per10dicos medrnos en que ha colaborado desde el .comienzo de su carrera. •
. · Se ha cir ~uns~:ipto, casi siempr?, á la oftalmología, por ser la rama de la cien1
cia de ~u pret,ilecc10n.
Con un espíntu tolerante para las opiniones de los otros
en muchos casos, después de exponerlas y juzgarlas, ha añadido sus propias obser~

f

Contraindicaciones de la cocaína, en las operaciones de los ojos. Anales de la Academia de Ciencias T XXI X
Pág. 471 y 502.
' .
'
.
Accidedntc~ á que .pue?e dar lugar el jequirity (Abrus precatorius). Indicaciones y contraindicaciones. Ana1es e1e 1a Aca enua de Ciencias, 'l.', XXII, Págs. 1ao, 1885.
La peoni~ (Abrus preeatorius). Anales de la Acaderuia tle Ciencias de la Habana. T. XXII, Pág. 179 1885
. El cantandato de potasa en las granulaciones palpebrales. Archives of Ophtalmologic. .New-York 1 XX.
' ·
'
Págs. 345 y 348.
La. infección del ojo por los colirios. Crónica Méclic:o-Quirúrgica, 'l.'. XVIII, Pi,g. :2:21.
~fas sobre el eurofen en oftalmología. Cronica Médico-Quirúrgica 'l.'. XVIII Pág 441 R
d'O J t· ¡
núm. 4, Pág. 145. Abril H:l92.
'
'
'
·
· cvuc
P 1 ,t ·
~plicaciones del jequ_irity. Crónica_Médicc,-(tuinírgica, '1'. XIX, Pág. 569, 1893.
Europben anti cantandate of soda, m oph tahnology. Archives of Opbtalmolo"y New-York "' XXI }&gt;á s 7,
Y 75, 189l!.
t, •
l i.
&gt;
g ' V

r

lntlicación del subacetato de plumo en determinadas oft:1lmías. Gaceta Médica de México 1895 'l' XXXI T
,
, ·
,
Pág. 497.
El tr.at~~iento de_ la conj.untivitis diftérica ror la serote~apia. Crónica Médico-Quirúrgica, T. XXI Pá ,. 23.
. Q{?u?ia~1t1s mtcrst1c1al curnda por las 10yecc1ones subcon¡untivalcs de bicloruro de bi drar¡,'Írio Crónic! lllé
&lt;l 1co- mrurg1ca, '1'. XXIII, Pág. 49
·
·
1,a -~eme_ralopia trat~d_a por el suero eq.ui_no fisiológico. Crónica Médico-Quirúrgica, T.XXVI Pág. 181.
1
T~iapéntica oftalmolog1ca moderna. Cron1ca Médicu-Quirúrgica, T. XXIX, Pág. 69.
'
Mas so~re la hemeralop1a tratada por el suero equino fisiológico. Sección de oftalmolo11ía del XI V v
greso Internacional de Medicina celebrado en Madrid, Abril, J903. .
"
on-

. ·. 40; , UXnLainupeva indicación ele la arecolina y su contraindicación en el glaucoma.
c1611Clas, 1 . , ág. 198.

Anales ele la Academia de

La alipim~ en oftalmología. Crónica Médico - Quirúrgica de la Habana, 'l'. XII, Pág. 279.
La estovama favorece la ~perac1Ó? del entropión del párpado inferior. llevue Generale d'Ophta.lmolo«ie Pá,
l 4, 1906. ~na~es.de Oftalmolog1a. l\fox1co, T. .rx, Pág: 99. ?~ónica Méclicu-Quirúrgica, T .XXXII, Pá .
g.
Dosis máxnnas de yoduro en oftalmolog1a. Crómca Med1co-Quirúrgica, T. XXX, Pág. 292.
g
4,1:. La ?ftalmología en los Estados Unidos. Crónica Médico-Quirúrgica, 'l.'. XII, Pág. 295.
\ 1a¡e C1ent1fico. ~olle~ e~ .4'.', de 11,ás de 200 páginas. Crónica Médico. Quirúrgica, 'l.'. XVII Pág 353
' tétl· Informe de la m1s1~n c1ent1tica confiada por la sociedad de Estudios Clínicos en su via¡·c á l•'uro'pa ,; ·ó · ·
11
1co-Qu1rúrg1ca, 'l.'. XXVII, Pág. 7.
, ·
,
. v i mea
. . ~al 1d·ep1·esentación de la Liga contra la tuberculosis ele la Habana, en el XI\' Congreso Internaci·onal ·'e Me
tl1cma," a nd, 1903.
u
•
U~a visi_t• ~ ~1.érida, Yu~atán. Cróuica Médico · &lt;tuirúrgica, 'l'. YVlI, P,\g. 206.
Je
_M_1s1ón c1cnt1tica. Memona P!·csentada á ht Academia de Ciencias, JJOr los Dres. Santos Feroández , lt. Ló1 z, JJie~1dente y_secretano de la m1srna. Anales de la Academia ele Uiencias, '1'. LI I, Pág. 44.
.l

113.

�209

LA ESCUELA DE MEDICINA,

La ESCUELA DE MEDICINA.

vaciones, en señal de que no ha disentido caprichosamente, sino basado en otros

gica, Y dado el giro que ha tomado la profilaxis de la fiebre amarilla es de presumir
'
'
por suerte, sean las últimas q.ue SA recojan.
, . Nu hemos de poner fin á nuestra tarea sin declarar, que nos hemos limitado
JUzg.ar al oftal1:1ólogo, porq.ut1 la ~ftalmoJogía es la faz del desarrollo de SU inteIgdnc1a, que .~odiamos aprec1a.r meJor, y 1:1º hemos hecho. un trabajo analítico de
ca a producc1on, porque necesitábamos, diremos una vez, escribir un libro.
. Lo expuesto basta ~ara ha?er resaltar1 la actividad de un médico, que no ha
temdo nunca puesto oficial re.tr1buído en su pa~s, con que a.yudarse, y ha podido
h~cer t¡'lo lo que ha he~10, sm apartar~e del eJercicio profesional. Cuando se separa e1e enfer~o, e~puna la. pluma, asiste á la Junta de Sanidad ó á la de patronos. dtl· un H?sp1~al, a una se~ión de la Academia de Ciencias ó de alguna de las otras
socie ades e1en.t1ficas, pues a to~as concurre y n0 falta jamás á su tarea.
Los que eJercemos la profes.1ón, y sabemos la fatiga que este ejercicio entraña
ompre~demos que sólo una r~s1ste?cia física privilegiada, y una férrea voluntad'
ªjl'p~dido E.portar, en un pa1s cáhdo, durante 33 años, tamaña transgresión
1a 1~10ne.. rnn es verdad, que es l~ única q~e se ha permitido, este enamorado del
eshtud10, qmen, no obstante, ha sabido con~t1tuír un hogar feliz de que es jefe die oso.
. Fué el p~im~ro que implant? en Cuba la práctica de hs especialidades en debida forma, eJerciendo la oculíst1ca, cual se hacía en los países más adelantad
~ntes que él, apenas 'Si se había. publicado en Cuba algo sobre enfermedades de lo~
o~os, Yen los otros ramos de la medicina, el movimiento era hasta entonces muy
,
1angmdo.
F?~dó. el periódico que más vicia ha alcanzado en Cuba ,/La Crónica M' d'co-Qmrurg1ca de la B;~bana, ~, t?davía en circulación, y su i~iciativa y su e
~espertaron
emulac1?n, y suvrnron para de~autorizar la vieja y maligna c~ns~a,
e que ~l ~ed.rn.o práctic.o, no puede ser al mismo tiempo un escritor, privándole
c;m tal InJust1e1a, _de ~eJar co:i~ignado en el p1-1riódico, en el folleto ó en el libro
e cauda.l de expei~iencia adqumd~, com.o se hace en ]os pueblos más cultos.
'
_ A la lar~ª.Y a pesar de la res1stenc1a que se palpa siempre, en las nuevas
equenas colectividades, la propaganda á la postre dió sus frutos y hoy las s ydp
d · t'fi
]
, .
,
ocie aes cien 1 ca.s y a prensa med1ea ele su país, se abast~cen de elemAntos propios.
h rchparnos del Dr. Sant~s ~er~ández, como altrmsta ó como patriota, cual lo
a~ e~, o otros en qu~a, sena u· leJ?s, y de seguro careceríamos para hacerlo con
tf1te~c10n, del co_rio?~miento del med10, que tuvieron entre otros, el Dr. Antonio
on 7,a]ez C~rqueJo, que nos ha precedido con v~ntaja, en la obra meritísima de
ena1tecer al ilustre cubano.

208

hechos.
Su decidido apego á la asociación, como elemento de progreso bien demostrado, le ha hecho figurar en todas las corporaciones médicas, sanitarias, ó de higiene de su país, y en las que ha prestado constantemente, su contribución científica
desinteresada. Ha presidido varias veces la Sociedad de Estudios Clínicos y la
Academia de Ciencias Médicas, de la Habana, siendo de esta última actualmente
presidente. ~Jstos puestos le han obligado, á salir de sus temas predilectos de oftalmología, para tratar los que se refieren á la higiene especialmente; y sobre diversos particulares de ésta, han versado los numerosos discursos, que en las sesiones solemnes de la Academia y por otras circunstancias, ha pronunciado en los
centros científicos y corporaciones sa.nitaria ó dB higiene.
Nos veríamos obligados á escribir un libro, si en vez de emitir nuestras consideraciones sobre grupos de trabajos, hubiéramos intentado estudiarlos uno por
uno.

M.uy á nuestro pesar nos abstenemos de hacerlo, y por tanto, hemos de pasar
por alto mucho,;, que como "La esgrima y el pulso en las operaciones 0culares"
nos tocó discutir en la Academia Nacional de Medicina de México, y en él com·
batimos, después de aceptar los principios en que se basaba, el empleo de la palabra "pulso" que técnicamente no significa lo que en el lenguaje profano.
Sabemos, para nuestra satisfacción que el autor lo reconoció como un lapsus,
y en lo sucesivo dirá: "La esgrima y la seguridad de la mano, en las operaciones
oculares. "
En la imposibilidad, repetimos, de juzgar cada una de las producci.ones del
Dr. J. Santos Fernández, para conocerlas por el título al menos, y apreciarlas· en
conjunto ó de un golpe de vista, copiamos á continuación la lista de sus trabajos,
recientemente publicada por la Revista de Medicina y Cirugía de la Hal&gt;ana, de
28 de Agosto de 1907. Con ser la má;; perfecta que se ha hecho, dice fa "Revista," sin embargo: hemos podido recoger los firmados y que tratan de las enfermedades de los ojos principalmente, siu pretender haberlos reunido todos, porque se
han publicado, en muchos periódicos y en diversos lugares."
Desde luego, como es de suponer, la mayoría de los trabajos del Dr. Santos
Fernández, no resuelven puntos fundamentales de la ciencia; pero sí podemos asegurar, que en los de oftalmología principalmente, la originalidad resalta y todos
encierran alguna enseñanza; y no podía ser de otro modo porque están basados en
la observación concienzuda y descansan siempre, en un criterio de acuerdo con el
a.vanee de la ciencia en general.
Como sentimos gran simpatía por el Dr. Santos Fernández, hemos procurado,
aunque hayamos tenido que trabajar más, hacer seguir á cada juicio emitido, del
extracto ó por lo menos del título de la producción á que se refiere, para demostrar así, que no nos ha inspirado solo, al juzgarlo el afecto, sino el des_eo de hacer
justicia á sus esfuerzos en pro del progreso; convencido además, de que no necesitn, alabanzas, quien tantas ha recibido, y quien no aspira á más de lo que es ya,
al final de una vida fructífera y bien aprovechada.
~o estamos solos en el propósito de honrar sus méritos, pues una autoridad
tan elevada como el Dr. Knapp de N ew-Y ork, uno de los pocos discípulos del gran
De Graefe que nos quedan, le ha distinguido siempre, y le acoge con marcada deferencia, en su instituto oftálmico, cuando lo visita, y le tiene como colaborador en
el periódico que dirige, Archives of Ophtalmology que aparece en Berlín y en Newy ork, á un tiempo, en alemán y en inglés.
.
El Dl'. Norris, de Filadelfia, cuando publicó su Enciclopedia en cinco volúmenes (System of Diseases of eye 1900) le encomendó el capítulo de enfermedades,
que tenía más oportunidad de observar, verbigracia "La pérdida de la vista en la
fiebre amarilla" y hemos de consignar, de paso, que las observaciones del Dr. Santos
Fernández, acerca del particular, son las únicas que cuenta la literatura oftalmoló-

f

1

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·e:: }~

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..

••
Los trabajos del Dr. Santo~ Fernández son los siguientes:

1872
l. ~obre el ..stfgmat~smo irregular. Anfiteatro anatómico español. Maiirid.
2. Sobr~ el ast1gmat~smo. regulal'. Anfiteatro anatómico español.
3 Opacidades del cnstalmo. Anfiteatro anatómico español.
1873
~~ ~l~uuas palabras sobre la esti·abotomía. Recueil d'Oftalmologie de París págs 185
188 1
ker:
.ºnslfológica, Cádiz, pág. 225. 1864. Traité drs maladies des yeu~ de Wec-

pi;.º9i~

}a.,8chid:mte p~·ovqca~o p~r la atropi~a en el curso de un absceso de la córnea. Recue1.., P ta mologie, Paris, _pag. 95. Anfitt&gt;atro anatómico español, pág. 225.
~- ~el _e)npleo de la es ...rma en el tratamiento de la iritis. Genio Científico Madrid
·, i_ sc1s1ón del fondo de ,sa~o óculopalpebral como tratamiento de las gr~nulacio:
nes cromcas. Anfiteatro anatom1co español.
8. Embolia de la arteria central de la retina. Genio Científico, Madrid.
41. Reperto1·io ~!édico Pann,tcéutico. núlll. 4, Abril 1894. Habana.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
~rofe_s~ ~· - México. - Apartado 313.
rin=;l? vdacéun?. - SueBro antidifténe_o, antiestreptoe6quioo.-Aparatos eléetrieos para euraoiones.-Je. e- 1po rm1&lt;l48.- ragueros.-Filtros para agua.
27

�LA

210

LA

EscúELA DE MEDICINA.

1874
9. De la pústula maligna en las enfermec1a des de 1os

·

OJOS.

Crónica oftalmológica;

Cádiz págs. 74 Y 81.
, ·
Cád'
' 90
10 D l pterigión Crónica oftalmolog1ca.
iz, pag. ·
, .
_ 1
11' s:fá portátil para las enfermedades de los ~jo~. Anfiteat ? ::tnatc1?J?º espano ·
12: De la operación d~ la ca~ar.ata en el _ave. Cromca of talmo og1ca. a 1z.

1

8

~:: ~~t;:º!1:~~!~ ~n1~~:e1:i~~od~~~r~r~s. Tesis para el Doctorado, en 4'.' París.
1875
. Juicio crítico del ~ratado de enfermedades de los ojos, del Dr. Galezowzki. Cró-

15
nica oftalmológica ~e Cádl1z, pág. ~~3. de la catarata Crónica Médico Quirúgi.ca de la Ha16. De la eserma en a operac1on
·
ban.\

i'· }1gP!~;;~·alabras
sobre las granul~ciones p~l~ebral~s. en ge1;~;~1. Y l~ est~~
' 1 l ebral en particular. Cromca Medico "luumgi?a e . ª,

~
del fondo dfll sa3c8o ocCu ?P.~~ oftalmológica de Cádiz pág. 62.-Genio Medico Qmrurg1bana, T. I, pág. .- ro,,n
'
d Madrid T XXI, pag. 434.
· , ·
H b
T I ági
co e D ¡ ' · :t.
su tratamiento Crónica Médico Qmrurgwa. a ana, · , P ·
18. e a 1r1 1s y •
na 9
D lll. fotofobia y su tratamiento. Genio Científico de Madrid.-Crónica Médico

i9

Quirú;gic:. Haba~a, T~n\f!gp~~;!em de la catarata. 2~parte. Crónica Oftalmológica de
1
' "'921 ·
, · 20 · ,De 54a eserma
Crónica Médico Quirúrgica de la H ab. ana. T . I , pag.
Cad12/is~1 I~stituto oftálmico de Madrid. Crónica Médico Quirúrgica de la Habana,
T. I, pág. 23v.

.

1876

· nes sobre las enfermedades de los ojos observadas en la ~Rla de f,n·
C ·d
22. ons1 erac~o leída en la sesión de 14 de Mayo de 1876 en la Acad~mia de C1enb_a enM;8d?5· MFe?1s1·ºcra1sa y Naturales de la Habana. Crónica Médico Quirúrgic:» de la Hacias e H·as, i
bana, T. II, pág · 581. . . de la catarata Memoria dirigida á la Academia de Ciencias
?3 Soln'e 1a operacion
·
'
- 1874
, :" · d 1 H bana Anales de la Academia, 1,. XI, pag. 555, ano , :
, .
Medicas ~ !3' ªd 1 · · ta Premiada por la Academia de Ciencias Medicas, F1s10as Y
24 . Rigiere H \~ :~u.sesión de Gobierno del 9 de Mayo de 1875. l 'n _vol~men en
Naturales de2;2 ~ au Habana "La Propaganda Literaria," Imprenta O'Reilly o4, 1879.
4º menor..de'l' . pdagl~' Monogr~a acerca de la catarata y sus operaciones, por el Dr.
. , . de ¡a H abana, T . II , pag.
' 144.
25.•
,.,.na
c 1s1s
' · , eMédico Qmrurg1ca
GastaldoQ. . rtomcda lR cavidad orbitaria. Crónica Médico Quirúrgica de la Habana T. II,
26
u1s es e
.
·
, 94
:. 7
ónica oftalmológica de Cád1z, pag. ·
,
2
pág. b
d la obra titulada "Estudios oftalmológicos" del Dr. Carreras y Arago.
1
, ~7· M~rs sQ:irúrgica de la Habana, T. II, pág. 243.
Cromca e 11co bli ' alcohólica en la Isla de Cuba y de un síntoma coadyuvante, no
28.
opia
, · Medico
, · Q mrurg1ea.
· ' ·
T · II , Pág. 531
. De ad'am osticarla
Cromca
· ·
. ,
descrito pa_ra iadgnl
t'na. Cro'n1'ca oftalmolóO'ica de Oádiz.-Crónica Médico Qmrur29. Ghoma e a re i :
º
gica de la Haba·a'
~~ ~~!ú~~~ la operación de la catarata por el método de V on
30. Un ac0i ,en, t'co tr.i.tamiento. Crónica Médico Quirúrgica, T. II, pág. 613.
. Graefe; cau~¡~' yrdonols iMe!oria titulada "La Hemeralopia." por el Dr. Rodolfo del Cas31 Ana lSlS
' 420
M' d'eco Quirúrgica de la Habana, 'r. II, pag.
, ·
.
.
tillo. rouic~r . e la Memoria titulada '·De la sífilis oci:lar y su _tratam:e~to_Por las frie. 32. Ana :~18 ~, or el Dr. del Toro, de Cádiz. Crómca Médico Qmrurg1ca de la Ramones mercur1a1es, P
bana, T. II, ,y.áf~ 1!\a Memoria titulada ''Criterio médico Quirúr~ico 1:a~a la ~p~icació:1
3?·. Ana is,
1 glaucoma" por el Dr. Luis Carrera y Arago. Cromca Medico Qu1de la mdectomia en e
' '
rúrgica de la Habana, T. U, pag. 552.
1877
.
. , .
'l' · d 1 Memoria del Dr. Cayetano del 'roro: ''Adherencias per1fencas del
34:. A?,a 1si~d e_ nªte1,1·or" Cr·o'nica Médico Quirúriáca, T . III, pág. 31.
.
·
· 'dad me'd'ica," por el
·irts
· a' 1a crista
, .101
. de a1 ~1emoria
••Historia y aplicación" de la electnci
35 Anailsi,; e
Q · ' · T III ' 330
Dr. Beltrán Rubio. Crónica Médico mrurg1ca, .
, pag. · ·

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. o' , .

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ª'

·

ESCUELA DE MEDICINA.

211

36. Del sarcoma de la caroides. Crónica oftalmológica de Cádii, pág. 42 -Crónica
'Médico Quirúrgica de la Habana, T. III, 241 bis. Anales de la Academia de Ciencias de
la Habana, 1'. IV, pág. 99. 1877.
37. De la manera de explicar y corregir los inconvenientes que algunas veces ofrece en oftalmología el uso de la atropina. Crónica Médico Quirúrgica, T. III, páginas 133,
1~
.
38. Análisis de la Memoria titulada ''Accidentes no descritos de la iridectomía," por
el Dr. Enriq11~ Díaz Rocafull. Crónica Médico Quirúrgica. T. III, pág. 415.
39. Análisis de la Memoria titulada ''Estudio sobre la medicina del campo visual,"
por el Dr. Enrique Díaz Rocafull. Crónica Médico Quirúrgica, T. III, pág. 322
40. Tra,tornos de la visión en las fiebres palúdeas y accidentes á que da lu~ar su
ineludible tratamiento por la quinina. Crónica oftalmológica de Cádiz, págs. 121, 141.Anales de la Academia de Ciencias de la Habana, T. XIV, pág 413.-Crónira Médico
.
·
Quirúrgica, T. III. págs. 433, 493.
1878
41. Deformidad cicatricial de la cara y ojos. Anales de la Academia de Ciencias de
la Habana. pág. 81; T. XV.
42. Algunas considf'raciones sobre las enfermedades de los ojos en las o.iversas razas que habitan en la Isla de Cuba. Memoria leída en la '-Sociedad Antropológica de la
Habana" en 1878. Congreso Regional de Ciencias Médicas de Cádiz. 1879. Crónica oftalmológica de Cádiz, pág. 21::l. 1879.
43. De ciertos fenómenos cerebrales de~pués de la operación dfl la catarata. Anales
de la Academia de Ciencia~ de la Habana, T. XV, pág. 58.-Crónica oftalmológica de
Cádiz, pág. 55.-Société d'oftalmologie de París. 1895. Crónica Médico Quirúrgica de la
Habana: T. IV, pág. 337.
44. Cuerpos extraños en la cámara anterior del ojo. Anales de la Academia de Ciencias de la Habana, T. XV. pág. 107.-Crónica oftalmológica de Cádiz, pág. 87. Crónica
Médico Quirúrgica de la Habana, T. IV, pág. 289.
.
45. Clínica de las enfermedades de los ojos, por el Dr. J. Santos Fernández, publi.
cado por • Dr. D. Madan, un vol. en 8~ de 260 págs. 1879. París.
46. Canicie de las cejas y las pestañas. Crónica Médico Quirúrgica de la Habana,
T. IV, pág 545.
1879
47. Análisis de la obra del Dr. CarrerPt Aragó. Reseña estadística de 1875 y 1876
de su clínica oftalmológiCH. de Cádiz, pág. 61.
48. l.Jn caso de enfisema de los párpados. Crónica oftalmológica de Cádiz, pág. 147.
4\:1. Contribución al estudio del pterigión. Crónica oftalmológica de C'ádiz, pág. 266.
-Crónica Médico Quirúrgica de la Habana, T. V. pág. 112.
50. Tratamiento de la conjuntivitis granulosa por la escisión del fondo de saco conjuntiva!. Revista de Medicina y Cirugía Prácticas de Madrid.- Crónica oftalmológica de
Cádiz, pág. 30, 180.
51. Amaurosis congénita curada á la primera menstruación. Anales de la Academia
de Ciencias de la Habana, T. XVI, pág. 192, 197.-Crónica oftalmológica de Cádiz, T.
IX, págs. l 90, 194. 187!1-80.-Crónica Médico Quirúrgica. T. IV, pág. 396.
52. De la hiperestesia retiniana en general y de la observada en algunas personas
después del eclipse de Julio de 1878. Crónica Médico Quirúrgica de la Habana, T. V,
pág. 60.-Crónica oftalmológica de Cádiz, T. VIII, pág. 217.
53. Opacidades de la cómea en el claustro materno. Crónica Médico Quirúrgica de
la Habana, T. V. pág. 489.-Crónica oftalmológica, pág. 164.-Actas del Congreso Médico Regional de Uádiz, págs. 232 y 88. 1882.
54. Filiaría en el cuerpo vítrio. Crónica Médico Quirúrgica, T. V, pág. 436 -Crónica oftalmológica de Cádiz, p~g. 194.
55. Más sobre cuerpos extraños en la cámara anterior del ojo. Crónica Médico Quirúrgica, 'r. V, 1·ág. 211.
56. De la~ enfermedades del nervio óptico por causa cerebral. Crónica Médico Quirúrgica. 'f. V, pág. 5:H.
57. Ambliopía congénita debida al estado rudimentario de ambas papilas. Crónica
Médico Quirúrgica, T. V, pág. 394.-Crónica oftalmológica de Cádiz, pág. 109.-S. Louis
Medical, T. XXXVII.
58. Oe la anestesia en cirugía ocular. Memoria. Crónica Médico Quirúrgica, T. V,
págs. 493, 545.- Cróuica oftalmológica de Uádiz, págs. 111, 129. 1880.

�LA EsouELA DE MEDICINA.

212

213

LA ESCUELA DE MEDIClNA,

1880
59. Fenómeno observado después de la enucleación del globo ocula-r. Crónica Médico Quirúrgica, T. VI, pág. 125 -Crót,ica oftalmológica de Cáiliz, pág. 41. .
, .
60. De los antisépticos antes y clespués de la operación de la catarat~. Crómca Me~1co Quirúrgica, T. VI.-Crónica oftalmológica de Cádiz, pág. 81.-Archivo de la Soe1edad de Estudios Clínicos, pág. 162. Sesión de 20 de ,Junio de 1880.
61. Juicio crítico de la obra del Dr. Arlt. Herida del ojo, tradncida por el Dr. R. del
, .
Castillo. Crónica Médico Quirúrgica, pág. 71.
62. Amaurosis por nervosismo. Crónica Médico Quidugica, T. VI.-Cromca oftalmológi&lt;•a de Cádiz, T. X, pá!!'S. 193. 199.
·
. .
63 Herida penetrante de la córnea, notable diminución de la presión mtraocular,
curación por el dec:'.tbito supino. Crónica Médico Quirúrgica, T. VI. pág. 272; Y T. VIII,
•
. .,
.,
pág. 305. 1882.
64. Accidentes á que puede dar lugar el proceder por desviac10n en la ~perac10;1 ~e
Pterigión. Crónica Médico Quirúrgica, •r. VI, pág. 196. Crónica oftalm0lógica de Cadiz,
pág. 57.
65. Osificación intra-ocular alrededor de un cuerpo extraño metálico. Crónica Médico
Quirúrgica. T. VI, pág. 455. 1880.-Archivos de la Sociedad de Estudios Clínicos, T. II,
págs. 131, 140.
.
66. Parálisis del 4° y 6° par de nervios motores del. oj~ por traumatismo cerebral.
Crónica Médico Qui1'1Írgica, T. VI, pág. 507.
.
67. Sobre el progreso de la oftalmología en el último cuarto de siglo, trndue1do d~l
discurso leído por el Dr. N oyes en la Sociedad Médica del Estado de Nueva Yc,rk. Cronica Oftalmológica de Cádiz, págs. 240, 256.
·
.
68. Del glaucoma provocado por las sineqnias anteriores. Crónica ofta1mológ1ca, T.
Vf. pág. 269. Cádiz.
1881
69. Examen de una catarata en el fondo del ojo después de dos años de operada.
Crónica Médico Quirúrgica, T. VI, pág. 341. ] R80.
.
70. Herida en ambos ojos por arma de fuego, reabsorción del cl'i.stalin~. curación.
Crónica Médico Quirúrgica, T. VII, pág. 30t-Crónica oftalmológica de Cád1z, pá~. 9.
-Anales de la Academia de Ciencias de la Habana, T. VIII, pág. 132. 1880.-Arcbives
of Ophtalmology. 1880. New York.
.
71. Neurotomía de los nervios frontalf's_ Crónica Médico Quirúrgica, T. VII, página 305. 1881.-Archivos de la Sociedad de Estudios Clínicos, pág. 137. Sesión de 18 dfl
Abril de 1880.
·
72. Amaurosis consecutiva á lesiones de la ceja en la región peri-orbitaria. Crónica
Médico Quirúrgica, T. VII, págs. 451, 500.-- Crónica oftalmológica de Cádiz, pá~. 241.Sociedad Médica de Philadelphia, T. XXX, págs. 58, 60.-Archivos de la Sociedad de
Estudios Clínicos, pág. 174.-Sesión de lH de J nli.o de 1880.
. .
73. Pérdida de la vista en la fiebre amarilla. Anales de la Academia de C1enc1as de
.
la Habana, T. XVIII, pág. 195.
1882
74. Perturbaciones oculares producidas en la fabricación del tabaco. A~alrs de la
Academia de la Habana, T. XIX, págs. 149, 152.
75. Tiriasis palpebral. Anales de la Academia de Ciencias de la Habana, T. XIX,
pág. 421.
76. Acerca de algunas enfermedades de los ojos en los animales. Anales ele la Academia de Ciencias de la Habana, T. XIX, pág. 341-.- Crónica Méclico Quirúrgica, T. IX,
pág. 274. 1883.
77. Tratamiento quirúrgico de la oftalmía blenorrágica. Crónica oftalmológica de Cádiz, T. XII, págs. 197, 200.
1883
78. Síncope clorofórmico. Anales de la Academia ele Ciencias de la Habana, T. XX,
pág. 112. Sesión del 22 de Julio de 1883.
79. Del reflejo palpebral en la anestesia por el cloroformo. C1·ónica 1\Iédico Quirí1:gica, T. IX, pág. 470.-Anales d~ la Academia de Ciencias lle la Habana, T. XX, pág1·
na 213.
80. Caries de los huesos do la órbita, tratamiento por la lami11aria digitalta y el licor de Villa~e. Repertorio ºMédico ele New York. págs 326, 3:38. .

]884
81. Par.alelo entre'31 éter y el cloroformo desde el punto de vista de las operacion~s d~ los OJOS. Crónica Médico Quirúrgica. T. X, p-íg. 420.-Anales de la Academia de
C;f\n c1as de la Habana, T. XXI, pág 47.-0ftalmología Práctica de Madrid, T. III, págmas 83, 87.
82. Lámina aguda de acero que permaneció once años en el interior del ojo, atravesando la esclerótica y junto al nervio óptico. Revista de Medicina y Cirugía Prácticas
de Madrid, T. XV, pág 264
83. Diminución notable de la presión interna en dos operados de cataratas que curaron. Oitalmología Práctica de Madrid.
· 84. Nuevo anestésico local para las operaciones dr los ojos. Anales de la Academia
de Ciencias de la Habana, T. XXI, pág 363.
85. La anest rsia por el cloroformo en la cirugía oftálmica en individuos afectados del
corazón. Crónica Médico Quirúrgica, T. IX, pág. f,19.
·
86. Contraindicacione1, de la cocaína en las operaciones de los ojos. Anales de la
Academia de Ciencias de la Habana, T. XXI, págs. 471, 502.-Revista de Medicina y Cirugía Priícti~as, T. VIII, pág., 14. 1885.
87. Accidentes á que puede dar lugar el jeiquirity, indicaciones y contraindicaciones. Anales de ~a Acadep~ia de Cienci~s de la Habana, T. II, pág. :516
88. Ausencia de apos1tos y vendaJes en el tratamiento de las enfermedades de los
ojos. Cr?n~ca Médico Quirúrgica de la Habana, T. XI, pág 541.-Revista Clínica especial de s1fihs y dermatología de Madrid. 1885.
89. Glioma osificante de la retina Estudio histolóeico. Archivos de la Sociedad de
Estudios Clínicos. 1884.-Crónica Médico Quirúrgica, 'l'. VII, pág. 545.-8ociedad ele Estudios Clínicos. Sesión de 10 de Noviembre de 1882.
90 Maduración artificial de la catarata. Crónica Médico Quirúrgica de la Habana,
XI, pág. 261. 1885.-Anale,- de la Academia de Ciencia&amp; de la Habana, T. XXII, págmas 242, 287. 1885.-Independencia Médica de Barcelona, T. XVII, págs. 137, 140.
1885-86.
91. 1111 peonía que se usa en oftalmatría. Crónica Médico Quirúrgica. 1885.-Anales de la Academia de Ciencias de la Habana, T. XXI, pág. 530. 1884.

1:·

1885
92. Análisis de la Memoria df'I Dr. A. de la Peña, de Madrid , ~obre el tratamiento
de los granulos~s por el jeiquirity. Crónica Médico Quirúrgica, T. XI, pág. 285. 1885.
. 93. Operación de la catarata antes de rn perfecta madUl'ez. Crónica Médico Quirúr
g1ca, T. XI, ~á~. 407.-Revista e~pecial de sífilis y dermatología, pág. 193.
94. Análisis ele la obra del Dr. Mooren. "Relación de los padecimin1tos uterinos y
l~s ~facciones de los ojos,'' traducida del alemán por el Dr. Osio. Crónica Mé&lt;lico Quirurgica, T. XI.
1886
95. Adelantamie11to de los rectos internos para corregir los males de una estrabotomía desacertada. Crónica Medico Quirúrgica, T. XII, pág. 247.
. 96. La oftalmología en los Estados Unidos. Crónica Médico Quirúrgica. •r. XII. pá¡;rma 295.
97; Aná~isjs de l,a ?b1·a ti~u,1ad.a ''De la oftalmía purulent.a del recién nacido,'' por el
Dr. 0~10. Crornca Med1eo Qmrurg1ca, 'l'. XII, pág. 488.
. ~8 .. Cataratas en el término de su evolución que permiten la visión. Crónica Médico
Qmrurgica, T. XII.
99. ¿La miopía es un producto de la civilización 1 Memoria leída en 1:. sesión solemn~ de la Sociedad Antropológica de la Habana. Crónica Médico Qui.1•ú1·gica, T. XII, pá
gma 532.
100. Clínica de lai- enfermedades de los ojos, del Dr. Santos Fernández, publicarlo
por el Dr. Acosta; un vol. en 8° de 400 págs. ]887. Habana.
. 191 . El tétano en los traumatismos del ojo y sus anexos. Anales de la Academia de
q1enc1as de la ITabana, 'l'. XTI, pág. 452. l88!':í.- C1·ónica Médico Qnirúrl)'ica
T. XII. pá0
grna 147.
'
1887
, .1 02. Otro caso ele Osificación intraocular. Estudio histológico. Crónica Médico Quirurg1ca, T. XIII, pág. 84.

�214

215

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

103. Análisis de los tratados de oftalmología de E. Nettleship, de ~ondres Y de Saint
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LA EsouELA DE MEDICINA.

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· Crómca
· Medico
, · Qmrurg1ca,
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del OJO.
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Quirúrgica, T. XXIX. pág. 286.
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LA EsouELA DE MEDIOINA.

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LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA .liJSCUELA DE MEDICINA.

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Anales de la Academia de Ciencias.
33 .. Una nueva indicación de la arecoliua y su contraindicación en el ~lauco~a.
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· d e· ·
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T. XLI, pág. 331.
. . ·. . d
d M
d
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1905. N nestro esfuerzo científico. Anales de la Academia de Ciencias, T.. XLII,yág_. 5.
333. Nota necrológica del Dr. José Beato Dolz. Anales dr, la Academia de Ciencias,
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336. Historia abreviHda de la Prensa Médica en Cuba. Anales de la Academia de
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337. La muerte. Anales de la Academia de Ciencias, T. XLII, pag. 29...~.
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la Habana, T. XXXI, pág. 65. 1905.

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352. Límites de la responsabilidad en la administración del cloroformo. Crónica Médico Quirúrgica de la Habana, T. XXXII, pág. 49.
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355. Higiene de la vista en los países intertropicales. Crónica Médico Quirúrgica,
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356. Un caso más de delirio después de la operación de la cafarata. Crónica Médico
Quirúrgica, T. XXXII, pág. 233.
357. Análisis de la memoria "La oftalmología en tiempo de los romanos," por el Dr.
Rodolfo del Castillo. Crónica Médico Quirúrgica, T. XXXII, pág. 2:-36 .• .
358. El xantelasma. Crónica Médico Quirúrgica de la Habana, T. XXXII, pág. 246.
359. Las opacidades metálicas de la córnea, inconvenientes y ventajas de las preparaciones de plomo, inutilidad del tratamiento no quirúrgico, 'r. XXXII. pág. 263. Crónica Médico Quirúrgica de la Habana.
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361. Análisis de la memoria del Dr. Lorenzo Chávez (de México). El arrancamiento
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el Dr. García Fraguas. Crónica Médico Qufrúrgica de la Habana, 'r. XXXIII pág. 77
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de los órganos de la vista, " por el Dr. Giraud. Archivos de oftalmología Hispano-americanos, T. V!~, _Pág. 90. Cróni~a ~Iédic? Quirúrgica de la Haban~, T. XXXIII, pág. 9.
366. Anahs1s de la memona Accidentes oculares consecutivos á la observación
de los eclipses de sol, " por el Dr. Beauvois. Archivos de oftalmología Hispano-americanos, T. VII, pág. 91.
367. Análisis de la memoria·' lridectomía y esclerotomía combinados en el tratamiento del glaucoma, " por el Dr. Félix Jagranje. Archivos de oftalmología Hispano-americanos, T. VII, pág. 94.
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de la "Ameri?an Me~ica~ Asoc1at10n " en su reumon del 7 de Junio de 1907, presentado
en la Academia de Ciencias de la Habana, y la 4~Asamblea de la Sociedad oftalmológica Hispano-americana. Archivos de oftalmología Hispano- ameri cano,:, T. VII pág.
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�224

LA ESOUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE M'.EDICINA.
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374. Hifema y hemorragias ~el fondo,&lt;l~l OJO w~vocad~ P,ºr ~a tos ferma. Anales .e
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378. Análisis de la memo1·ia ''De la cicité dans de Nord de la France, p~r le Dr.
Dransart." Anales de oftalmología, México.
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380. Tumor en el caballo, que demuestra la no existencia del hpoma póst temomano.
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Revista de M:--dicina y Cirugía, Habana. Septiembre. ~e 1,907..
381. Análisis de la memoria "Recuerdo de un viaJe a Egipto. La ester1hzac1on de
las aguas del Nilo en el siglo XL" por el D~. Rodolfo Castillo, prof~sor ~n. enferme.
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382. Necrología del académico Dr. D. José de Jesús Rovirá, leída en la Academia
de Ciencias de la. Habana, Junio.
.
383. Análisis de la memoria "Legislación para evitar la ceguera producida por oftalmía neonatorum. (Practical legislatiou for the prevention of blindness fr?m oph_talmias neonatorum. By F. Park Lewis M. D., Buffalo). Anales de oftalmologia, Me:nco.
384. Necrología del Académico de mérito, Dr. Gabriel María García. Academia de
Ciencias de la Habana. Septiembre 2.
.
385. Necrología del Académico de mérito profesor Grancher, de París. Academia
de Ciencias. Septiembre 2.
386. La alipina en oftalmología. Anales de oftalmo~?gía, l\~éxi~o, 'l~}X, pág. 16!).
387. La profilaxis en el trac?ma en Cub~, con rel~c1on á. la mm1grac1on. Pr2sent~d?
á la 8''. conferencia de beneficencia y correccion de Cienfuegos. Marzo de 1901. Cromca Médico Quirúrgica, T. XXXVIII, pág. 118.
,
, .
388. Análisis del "Ensayo de Bibliografía Cubana/' por D. Carlos 'l'elles. Cromca
l\Iédico Quirúrgia, T. XXXIII, pág. 179.
389. El Dr. Xavier Galezowzki, necrológico. Crónica Médico Quirúrgica, •r. XXXIII,
pág. 202.
.,
. , .
.
.
390. Manifestaciones oculares por les1on del s11npat1co cervical y plexo braqmal derechos. Análisis de la Academia de Ciencias T. XLIV. pág. 421.
.
391. Análisis de la memoria '·Los últimos días en la Isla de Filé," del Dr. Uastíllo,
. profesor de enfermedades de los ojos en el Instituto Rubio, Madrid. Cróni.ca Médico
· .
. .
Quirúrgica, T. XXXIII, pág.
392. Necrología de Dr. Angel José Covuley. Anales de la Academia de 91enc1as, T.
XLIV, pág. 482.-A propósito de la alocución del Señor Presidente de la sociedad de estudios clínicos. Sesión del 22 de Octubre de 1!)07.
3!)3. L'iridectomie comme profilaxia du glaucome, dans les sinéchis anterieures. Recueil d'ophtalmologie. Paris. Pág. 629. No\·iembre 1907.
1908
394. Clavo de un cartucho de escopeta salido espontáneamente dfl debajo del párpado en él estuvo 8 años. Sesión de la Academia de Ciencias de la Ilabana de IOde Enero d; 1908. Archives of ophtalmologie, Janvier, New York.
395. Alucinación y otros síntomas nerviosos coincidiendo con el astigmatismo. Crónica Médico Quirúrgica de la Habana, T. XXXIV, pág. 86.
396. Ambliopía nicotínica pura. Crónica Médico Quirúrgica, T. XXXIV, pág. 14.

AUADEMIA N. DE MEDICINA.
!llesión d~I dia 18 de !Uat•zo ,Ce t90S.

A

Presidencia del Sr. Dr. D. José 'l'errés.

1as 7 Y 15 minutos de la. noche se abrió
la sesión, se leyó el acta de la anterior y fué
.aprobada sin discusión.
El Sr. Dr. D. Emilio Mont-año, de turno
par~ su. lectura reglamentaria, leyó una mefºr.1~ ,titu;ada: Algunas palabras relativas á
. d~ vi:}on biocular. Se puso á discusión y nate iz,o uso d~ la palabra.
~a tcr~ayia leyó un pliego que remitió
ia1 :sr. r.d ¡1z _sobre b~rrido y regado de
s ca11 es e a ciudad. Nmguna persona usó
de¿a palibs~ para oc~parse de_ esta nota;
omo e r. Dr. Velazquez Ur1arte quedo
f°1f e! uso de l!l' palabra en ~a se~\ón anterior,
e , conce~1,da. Este s~nor d1Jo· qne desde
1a u. ima se~ion tuvo la idea de exteriorizar
sus de.as acerca del asunto traído al debate
por a importante memori.t del Sr. Dr. López ~ ... rmo~a. ~o está de acuerdo con lo
&lt;I¡~e ~ce eJ.fü. Lopez Hermosa en la conclus10n _e su trabajo. Dice más ó men?s y ~n
ebdnc1~, que se adopte 1e prefe_renc1a la v~a
a om~na1 la cual permite la h1sterectomia
abdommal total, opera~iónsiemprenecesaria
-en casfo de que se juzgue puede operarse
· una en erma cancerosa. Esta afirmación entraña si no apasionamiento, sí, el desconocer totalmente las estadísticas que se han
hecho sobre el particular, las cuales demues·
~ra,n no ~e debe adoptar la abdominal como
~mea ~~ª· Refiriéndose al epitelioma del
utero d1Jo, que pu.ede es~ar ya &lt;·-ircunscripto
al cuello, con matriz de tamaño normal, en cuyo c~so debe operarse por la vía vaginal. Ya
· se ve como no debe uno ser exclusivista en
cuan~o á la ví~ que se ~dopte para operar
L~ via abdommal permite hacer un vacia·
' m1ent? pélvico, es una operación brillante
que tiene sus justas indicaciones, y debe
aceptarse para no ser exclusivista.
El Dr. Villarreal dijo que ya en la sesión
pasaJa expuso sus idea~que ha venido fijan·
do d?~~e hac~ años en estas operaciones.
Volv10 a repetir que hace 8 año~ presentó á
l~ Aca~emia ~us trabajos en los que preferia la via vagmal. Después fué á Europa y
c?,an,lo ;·eg~·esó puso fm práctica lo que allá
v10, va?1am10nto pélvico por la vía abdomina~ extirpa~~º los ganglios ilíacós, pél vicos
Y. ~tero-ovar1co~. Flsta operación es pelig1·0
S!Slma para la vida de los ettfermos. Ultima·
me1;1te ha_ elegido co.n muy buenos resultados
la via vag1~0 ab,lommal para extirpar los cáncere~ exteriores, para lo cual de brida cuando
es preciso. el pl:lrineo hasta el cóxis y de este
modo obtiene un camino bien amplio para

1:,

1

225

extirpar todo el tejido enfermo. Permite la
vía indicada tomar los vasos útero-ováricos
y otros con absoluta seguridad y facilita
desp1;1és .de hac~r todos los planos desde los
hendidos en E:'l mterior de la pelvis hasta los
del perineo. Afirma que el resultado operatorio de este método es alhagador tal sucede
con sus 18 últimas enfermas que ha operado
y presentó á la Academia una de ellas la
cual fué !-'Xaminada por los Sres. Dres. Velázquez Uriarte y Hurtado.
. Estos Señoresdespuésdereconocerá laei1•
ferma, hizo uso de la palabra el Dr. Hurtado
y dijo que la Comisión nombrada por el Sr
Pre$idente para reconocer á su enferma l¿
felicitaba por su brillante operación: La enforma se encuenti&gt;a en muy buen estado de
salud, la cicatriz abdominal es perfecta, con
su fragmento de vagina suave y flexible no
h.ay traza de reproducción del cáncer y ~lla
sirve muy bien pa.ra sostener la tesis que ha
defendido '"l Sr. Dr. Villarreai.
Oon lo que terminó la sesión habiendo
asistido los Sres. Dres. Arri.aga Bandera
Búlman. Calderón, OarrilJo, Uic~ro Cosío'
Gonzále~ Fabela Gonzále.z Urueña' Hurt¡
do, Loaeza, Mam;ell, Meudizábal, M~u ·arásMontaño, Noriega, Núñez·, Ramírt-&gt;z, irella'
no, Saloma, Soriano Suárez Gamboa Terrés, .Ulrich, Vázqu¿z Gómez Yelázquez
Uria.rte, Ver~ara Lope. Vértiz 'y Villarreal'
·
·
~esi_ón del clia Jr; deAb,•il de 190S.

Presidencia del Sr. Dr. O. josé Te,.,.és.

A las 7y 11 minut0s de la noche se abrió
la seflión, se dió cuenta con una comunic·ación del. Ministerio de Instrucción Pública
y Bellas Artes, relativa á un nuevo método
de curación del asma bronquial por los rayos Roentgen, usado en Praga por el Sr.
Dr. Immelman.
· ·
El Sr. Dr. Núñez leyó su ti-abajo de r~glamento, titulado "Breves considflraciones
sobre ~ tratamiento preventivo de la hidro . " "lmport anc1a
. de la cauterización
f obia.
unida á las inyecciones pi·eventivas." Puesto á di~cusió?, nadie hizo uso de la palabra.
A contmuac1ón el Sr. Dr. Ignacio P1·ieto le~ó el suy? ti~ulad?; "Datos d~ Ginecología."
Se puso a d1scus1on y tampoco se hizo uso
de la palabra. Con lo que terminó la sesión
ha?iendo a.sistido los Sres. D1;es. Manuell,
Prieto, Soriano, Loaeza y Terrés.
~oión del din ~:., de Abril de 190S.

Presidencia del Sr. Dr. D. José Terrés.

. A las 7 de la noche se abrió la sesión, se
d1ó lectura al acta de la anterior y fué ap1·0bada.

28*

�226

LA ESCUELA DE MEDIOINA,

LA EsouELA DE MEDICINA.

El Sr. Presidente se sirvió dar cuenta con
la sentida muerte del Socio Honorario Dr.
D. José Olvera, indicando también que fueron nombrados para dar el pésame á la familia en nombre de la Academia, los Sres.
Dres. Ricardo E. Cícero y Antonio A. Loaeza. En sfñal de duelo se levantó.la sesión.
Asistieron los Sres. Dres. · Bandera Cosío
García Loaeza Manuell Mendizáb¡l Ruiz'·
'
'
'
'
Sori.ano' y Terrés.

CRONICA.
El Dr. Juan Santos Fernández.

"La Escuela de Medicina," se
honra hoy publicando el retrato, la
biografía y ]a nota bibliográfica de
los trabajos hechos durante 35 años
or este eminente médico. Su bióP
grafo es el conocido y reputado oftalmologista el Dr. D. José Ramos,
uno de nuestros sabios más honora.
bl es, más rnteligentes Y mas éoncienzudos. El Dr. Santos Fernández reside en Cuba, es un latino español, ha consagrado sus energías
al progreso .de la ciencia y al bien
de la humanidad; tiene grandes simp·atías por México y _ha trabajado
con empeño· en nuestros Congresos
y ~cademias; ~e~tenece á la Academia :tf. de Medrnma y en muchos de
sus trabajos ha demostrado su cariño por nuestra Patria. Este hombre
. . , .
'
pues, nos perten~ce y JUS~1s1mo es
honrarle y aplaudirle y por esto nues•tro periódico que reconoce el mérito
en donde lo hay rinde hoy A-ite ho, ,
'
,
r
menaJe a uno de los mas grandesoculistas que existen en ·la actualidad.
El Dr. D. Jestis Monjarás.
· Este buen amigo nuestro acaba de ser
nombrado delegado por México al Quinto
Congresq Médico Pan-Americano que se
verificará pronto en la ciudad de Guatemala. Damos por.ésto el más sincero pésame
á nuestro apreciable compañero: en esta co
misión no va á tPner ni honra ni provecho,
ni su viaje puede tener tl.ada de agradable
ni de placentero.

ba. Su Presidente será el Dr. Richard H.
Lewi~, de Raleigh, N. C., y el secr9tario el
Dr. Charles O. Probst, de Columbus, Ohío.
A nne~tros subscriptores. .
Le~ hemos gir~do por el 2? cuatrimestre
del ano y lt&gt;s suplicamos atentamente acepten nuestro giro, rn la inteligencia que atenderemos cualquier justa reclamación que se
' agra.deceremos a' 1as
nos haga. T amb'ien
personas que nos deben giros atrasados se
sirvan cubrirlos á la mayor brevedad, pues,.
de todos estos fondos se sostiene nuestr6
periódico, el que tiene gastos muy crecidos.

Re1&gt;arto de títulos.
Conforme lo previene la ley vigente se repartieron el dí~ 15 det·presente en el salón
de actos de la Escuela N. de Medicina. El
reparto debió hacerlo el Señor Ministro de
Instrucción Pública; pero no habiendo concurrido lo suplió el Dr. Licéaga.
A los nuevos médicos que iban á recoger
sus títulos se les tomó la protesta en monton.
Al hacer esta protesta se comprometen á curar de valde siempre que sea necesario. El
profesor Juan Peón del Valle leyó un interesante y bien ~scrito discurso que puhlicaremos en el número próximo y en nombre.
de los alumnos el Sr. Rafael Cuervo dijo
11na alocución. En "Reguida publicamos la
lista de los alumnos que recibieron su tí,
tulo:
· Antonio Franceschy, José Arroyo, Elíseo
Colunga, Rafael Cuervo, Gonzalo Hernández, Rafael Mendoza, Francisco Orcillo,
José N. Quintero, Salvador Septién, Jesús
Sola, José Torres Torija, Jesús Labastida,
Luis Buh.ot,. Adrián ~ardo y Remes, Manuel CastilleJos,. Agustm Torres, F~rnando
Hurtado, Ernesto Escalona, Federico Durán Cristian, Joaqnín Melo y Ostos, Ricardo·
Gutiérrez, Javier !barra, Salvador Goméz
Pérez, Enriqu~ Se~rano, Jof;,é M. ~e la Vega
Bas1;1rto, Ramon ÜJedaF~lcon, L,ms Coyula,
Carmen Sánchez, Antomo {lrsua, · Manuel
Avila Jesús Breña Wenceslao G. Gómez
Gilbe~to Quesada,.José Avilés, Camilo En'.
ríquez, Francisco Monjarás, Saturniúo Hinojosa, Joublanc Eduardo, Severo de León
Garza, Manuel Avila, Francisco Paz, Luis
Pérez Reguera, Juan M'. González, Alfredo
Cuarn, Salvador Preciat, José Canseco, José
de Jesús Campos, A1-turo· Romero Aguirre,
Vicente Calvo y Momerrubi9, Manuel Espinola Preciat, Fructuo.,o Irigoyen, Rodolf©
Gutiérrez, Homero CaHtilla Silva.

Tres muertos ilustres.
Acaban de fallecer en París, el Dr. TeAsociación Americana de Salubridad Públicn. rrier, célebre cirujano, expi•ofesor de mediLa 36" reunión anual se verificar.;. en Agos- cina ·operatoria y profesor de clínica quirúrto próximo, (25-28), en Winnipeg, Manito- gica¡ el Dr. Cornil, sabio bistologista y el Dr.

••

227

También contiene anotaciones semejanChamberland, subdirector del Instituto Pas
tes,
respecto de los .animales. que s~ h~n reteur y á quien tanto debe la higiene y la baccibido en el mencionado establecimH•nto.
, .
teriología.
Ese Registro, put&gt;de aprove~ha:serñás ta:··
Sentimos profundamente la perd1da de
de para formar tres obras pr111c1pales; pr1esas tres eminencias de la ciencia.
m;ra, para la enseñanza de los medic~~en- ·
Varias noticias,
tos nacionales, en la EscuelaN. de ~ed1cma;
-En París, y gracias al impulso de ~né- otra para la consi~nación de este 1:11smo medicos eminent¡,s se trata de fundar una ms· dicamento, en la farmacopea mexicana; Y. la
titudón llamada ·'La casa del Doctor." Casa última de consulta y en la cual se cons1g-para retiro del médico que habiendo sido ce- narán 'todos los datos relati ,os á las dos anlbso en el cum.plímiento de su deber, SB ha- terior~s así como también contendrá todo
lle enfermo. ó viejo y ~in recursos. Esta fi. aquello que se refiere á plantas industriales ·
lantrópica idea merece toda clase de elo¡ó_m, ó '!}1edicinales de México.
y deseamos vivamente se lleve pronto á terFormulario de la fa&lt;inlta&lt;l mé1lica mexicana.
mino feliz.
El Sr. Dr. D. Guillermo Parra, profesor
-El profesor Leduc (de Nantes) está ha
cien do interesantes experiencia,- sobre hima- de clínica médica y ventajosamente conocitanza del ganado para abasto, por medio de do como hombre inteligente de saber y de
experiencia acaba de.publicar, en correcta
la electricidad.
-Ei; Acapulco, y por disposición del Cc,n- edicción y ;n colaboración con el Dr. Eduarsejo S. de Salubridad, se va á establecer 'un do Frist~ch, la4~ edición de.esta impor.tante
nuevo lazareto, con todos los útiles necesa- obra, la que tiene una senc1lla,Y clara mt:rorios incluso modernos y buenos aparatos de ducción del Dr. Fernando Zarraga, qmen
desinfección. El médico sanitario 'del puerto recomienda el libro al público y á los mées el Dr. A. Butron, persona muy entendid~ dicos.
.
En este libro, que pudleramos llamar de
en asuntos de Higiene y á quien la salubriterapéutica nacional, se encuentran las fórdad pública le. debe grand~ servicios.
mulas y los procedimientos terapéuticos
Por el Instituto .Médico Nacional.
usados por los médicos mexicanos; es pues,
El señor Director del Instituto Médico Na- un libro práctico en donde se puede Yer lo que
cional, doctor don Fernando Altamirano, én la experiencia ha demostrado ser útil para el
unión de los jef¡,s de las secciones primera tratamiento de las enfermedades. Hay tamy tercera del mencionado Instituto; doctorei::, bién articulitos y explicaciones referentés á
don Luis E. Ruiz y don Armando Armen- los principales padecimientfls y finaliza la
dáriz se ocupan actualmen~, en formar los obra con un índice de los términos técnicos
prog¡amas respectivos, para_ llevar á cabo que ella contiene ycon su expli?ación en l~nlos trabajos que acaba de señalar la Secre- guaje vulgar. Todas . estas mrcun~tancias
taría de Instrucción Pública y Bellas Artes, hacen qué pueda cons~d~rársele .~l ~1bro coá dichas secciones, y que son los siguientes: me una obra de med101\1a domestica :u~y
investigar cuáles son todos los ejemplaras de útil para el público en·general.
la flora y de la fauna del Distrit9 Federal,
Este libro se vende en la casa de BoUl'et
describiéndolos, registrándolos y clasific~n- (5 de Mayo) y los médicos y toda clase d.e
dolos; investigar cuáles f;On los promed10~ personas deben de comprarlo, pues les será
anatómicos funcionales de los niños mexi sin duda de positivo provecho.
canos desde su nacimiento, hasta l~ edad
La pena de muerte.
de catorce años y según las.diversas edades.
El
Sr.
Profesor
Lacassagne ha presentaActualmente se enc¡entra en prensa un
folleto que se iiepartirá dentro de breve do 'en la oficina de la Academia de Ciencias
una obra relativa á la pena de muerte; en
tiempo.
·
ella
el autor a~oga por el so~teni~iento d~
La Secretaría de Inskucción Pública, ha
autorizado ya, la publicación del Registro dicha pena capital,. pe:'º al ffilSf!lO tieD?-Pº r1zoológico y botánico, que ha formado el se de q 110 se aplique s1g.men~o el sist.em.~i?gles:
ñor Director del Instituto Médico, en cola- la suspensión en el n~te1:ior ?,e ~as pr1s10nes,
boración con las diversas secciones de ese en presencia de un pubhco hm1tado.
establecimiento.
Periódico de medicina couderindo,
Ese Registro, es de gran utilidad para el
El gran periódico médico inglés. "The LanInstituto Médico; pues allí, se pueden encon· cet'' acaba de ser condenado á pagar 25 000
trar las anotaciones respectivas del lugar de francos de indemnización por haber califica-.
producción, nombre vulgar Y, científico, .apli- do de (·harlatán á un americano, N. Auguscaciones vulgares y fotograñas de las divertus Quackenbusch Tncker, que vende en
sas plantas qüe se han ~ecibido en ese InsLondres desde hace algún tiempo un reme. tituto.

.

�LA ESCUELA DE MEDICINA.

228

•

dio contra el asma, compuesto por su hermano el Dr. Tucker, y que según el análisis se compone de cocaína, atropina y nitrato
de sosa. En apo, o de su demandá por ca·
lumnia, Mr. Tneker presentó el testimonio
de varios grandes pnsonajes que han declarado haber sido curados por su remedio, aún
cuando, sPgún "The Lancet" producen siroplemente "el peligroso y pasajero consuelo
que produce la cocaína como la morfina."
Según parece,•· The Lancet" no apelará
de la 1-entencia, pues los términ_os en 9ue se
ha expretauo hacen que sea.1~pos1ble le
ampare nmguna Corte de Justicia.
El monumento al Dr. M. Carmona y Valle,
Profesor Dr. Manuel Guti·érrez.. .
10 00

debajo de la piel. ó se ingiere por el estóma·
go, siempre sufre alguna alteración, más ó
menos grande.
Las inyecciones intravenosas han podido
emplearse con ventaja visible en ciertas afecciones, y particularmente en la malaria. Las
mismas acaban también de aplicarse en la
terapéutica cardíaca. ~I uchos ensayos se han
hecho á este respecto con la digitalina y
también con la estrofantina; esta última estaba ya en uso bajo la formad~ p_íldoras, de
infusiones y de polvos. Los enfermos en peligro inminente por consecuencia de lapa·rálisis del corazón, han sido salvados instantáneamente por la inyección intravenosa d-e
estrofantina.

El Profesor Baccelli ha emprendido en su
clínica este mismo tratamiento en los QaSos
considerados como absolutamente desespe·
Profesores de la Escuela N. de :Medicina
. . . . . . . . . . . . ... . 435 00 rados, y en .los .que ha obtenido excelente
éxito, con lo que él mismo llama su remedio
Alumnos de la Escuela N. de Medí.. .. . . ..
68 25 heróico. Es conveniente tomar nota de ello.
ciM. . .. .
Del EMado de Morelos.. . .......
41 00
Cons11jos útiles pam los enfermos,
Del Estado de Coahuila. . . . . . . 370 00
I.
Del
medico gratuíto, si no es rico, y del
Del Estado de Tabasco. . .. . ·. . . . 170 00
médico
boticario,
huye como del diablo.
Del EstaJo de C4ihuahua.. . . . . . . 44-5 00
II.
De
médico
de
sociedades, procura la
Del Estado de Guerrero . . . . . . . . 16 00
·
Del Estauo de Querétaro.... . . . .
47 00 visita cu11ndo litpague~.
III. Receta de consulta gratis y medicina
Del Estado de Nut1vo León .... .. 349 00
Del Estado de Oaxaca . . . . . . . . . .
37 00 de farmacia sin farmacéutico. son muy úti-Del Estado de Dura.ngo . . . . . . . .
40 00 les para su,; autores, y hasta para el cliente
Del Estado de Sinaloa. . . . . . .
50 00 si se abstiene de tomarla.
D.e Tampíco
. . .. .. . . . . . .
20 00 IV. Entre la estulticia del ignorante y la
Del Estado de San Luis Potosí.
70 00 sabiduría de la naturaleza, es de cuérdos
Del Estado de V eracruz.
66 Oü optar por la ¡,.agunda, y esto te dice, lector,
Lista general.
...•....... . 1,918 10 que ,; e no poder obtener receta de médico y
Del Estado de Michoacán. . . . . . . .
26 50 medicinas de manos del propio farmacéutiDel Estado de Zacatecas .. ·. . . . . . 171. 00 co, deberás· optar por no tomar nada y entreDel Estarlo de México. . . . . . . . . . .
79 00 garte á la sabiduría de las leyes i:iaturales.
Del Estado de Hidalgo... . . . . . . .
54' 50 V. Desconfía de las panaceas: Lo que todo lo cm:a no cura nada.
Suma . . . . . $ 4,523 35
VI. De medicina secreta, librete Dio$, y
de las conocidas, nunca asocies más de dos.
Continúa abierta la subscripción.
VII. Medicina americana, déjala en la
El Sr. Dr. Daniel Vélez, Tesorero del Co- aduana.
mité, tiene depositados los fondos en el BanVIII. El priijcipal surtido de una farmacia, consiste en qu~ siempre esté dent ro un
co Hipotecario.
farmacéutico.
Las Inyecciones intr11.venosas.
IX. Con pocas drogas y mucha ciencia,
Se ha dado ya á conocer el método del
tendrás
medicinas á conciencia.
Profesor Bacc~lli; método que, experimenX. Con muchas drogas y estulticia, en·
tado con buen éx~to y practicado eficazmente desde hace más de veinte año&amp;, continúa venenan á las gentes sin malicia.
XI. Por decoro ó por conveniencia, no redando resultados del todo satisfactorios. Según la expresión de Virchow, lo que Lister gatees los servicios de la ciencia.
XII.
O loco debe de estar
obtuvo con las inyecciones hipodérmicas,
O necio tiene que ser,
Baccelli lo ha realizado con las intravenoQuien se pretenda curar
sas. Parte del principio de que el medicaCon drogas y sin .saber. 1
mento inyectado en las venas se ;mezcla
comph,tamflnte y sin cambio alguno á la sanl. "La Farma~ia Española."
gre, haciéndose así 'inmediatamente activo¡
mie1ltras que si se introduce gimplemente
kESUMEN

�</text>
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                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 9. Mayo</text>
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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incuye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámanes profeionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, MAYO

31

DE

1908.

NÚM.10.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
'
PERIÓDICO DEDIOADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1.879= ------CONDICIONJ:S,

COND.ICIONES.

Este periódico se publica los d.!as 15 y
áltimo de cada mes, en cuadernos de 24
páginas, con fono de color y en buen pa·
pel, siendo el precio desubscripciónanual
el ele seis pesos en México y siete ciu·
C)lenta en los Estados qne se pagarán pre- Ores
01saruenteporcuatr1mestresadelantados.
'
. No se admit-0~ subscriptores por menor!
tiempo de w1 ano, que es lo que corresµonde á "!!tomo.Para el extranjero $a.oo¡
oro por ano.

BE:0.A.CTOBES:

Se publican intercaladas en el texto,
las ilustmciones que sean necesarias.
Se reciben subscripciones en la Redac
Dr. Adnan de Garay,
oión, calle. de León núm: 4.
Los pedidos_d~ \a Capital y de. los Es·
Angel Gaviño' Pm·firio Parra' F. Zárraga, general
tados deb~n dirigirse al .A.dmmIStrador
Senor EduardoJoublano .A.parta·
s. Quevedo yZubie(a
do 778, 6 á la misma Redacción.
. '
Rafael Caraza y David Cerna.
Nú111eros sueltos, cuarenta centavos

DIRECTOR,
..

•...••...:::1: •. --. . . ..............-............... . .........

Administrador general Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León núm. 4, 6 Apartado 778
-......::..:.::..-.................:.;.;.~

...... ;:;..::.-x_..:.:;.::..........:::.;;:::..~:_.;...-······ ·····-·-......,. .......~ . . . : . . . . . : ~

De qué manera se debe enseñar y se debe aprender
la Obstetricia.
Por el Dr. Carmelo Gil é I., del Instituto Rubio.

No es mi propósito, al desarrollar este tema, hacer un estudio detenido de los
males que desde tiempo atrás se sienten en las Universidades españolas, y que,
abandonados á sí mismos, han ganado terreno gradualmente con mengua de la in•
telectualidad nacional.
.
Con el régimen que impera hoy en la Universidad, todos sabemos que el estímulo para los estudios desaparece. Pero no es eso sólo; Rabemos también que la
suprema importancia de los métodos de enseñanza en las Universidades alemanas
-pongo por caso-estriba en que los alumnos realizan ellos mismos el trabajo,
bajo la dirección del profesor. En vez de los métodos pasivos y de exposición, en
que el profesor ha:ce todo el gasto, ante alumnos transformados en simples oyentes,
funcionan los métodos activos ó de excitación, que generalizan el trabajo á toda
la clase. Nuestros conoeimientos, según una sabia máxima de la pedagogía alemana,
no nos pertenecen mientras no se han convertido en facultad y en instin'to, ó mejor dicho, en aptitudes. La inteligencia es un instl'llmento que debe afinarse, y no
nn saco que debe rellenarse.
Sabemos más: sabemos que errónea la idea de considerar como base principal
de los progresos en la enseñanza la reforma de los programas y la adopción de buenos. textos; bafltará tener presente que aquéllos son más ó menos iguales en Francia y en Alemania, y, sin embargo, en opinión de todos los que se dedican á estas
cuestiones, la enseñanza que sobre ellos se desarrolla es bien diferente en uno y
otro país. El alumno francés, y de hecho el español, recibe una educación teórica,
mediante lecciones orales y textos; el alumno alemán queda colocado, Jesde el primer día, en la categoría de experimentador, .en contacto con las realidades del mundo, y sólo después que ha experimentado y que conoce esas realidades, aprende la
teoría. El estudiante latino aprende las lenguas con ayuda de gramáticas y diccio.narios, y jamás llega á hablarlas; aprende la física y las demás ciencias con ayuda de
libros, y jamás llega á conocer el manejo de un instrumento; mientras que el joven
anglo-sajón aprende la.s lenguas hablándolas incesantemente; la física, manejando
DR. ADRlAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene en la Escuela Norrilal de Profe·
soras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
ESPIWIALJSTA EN OJBVGJA l' VIAS URJNARIA.S.
Mesa y aparatos especiales para embalsamamientos.-Especialidad para embalsamamientos por un procedimiento pal'ticular y excelente. - A cualquiera hora se tiene listo todo lo necesario para practicar un embalsama·
miento. -Cura las estrecheces de la uretra, recto, esófago y útero por medio de la electrolisis, sin peligro, ni clo .
roformo, rápidamente y sin cj.olor.-'riepe sµ 011,$11 de Salud en la CaJle de León_núm. 4
29

�230

LA ESCUELA DE MEDICINA.

instrumentos; la ingeniería, incorporándose á un taller, sin perjuicio de la parte
teórica, que tiene su aplicación después. La enseñanza reposa, en un caso, sobre
el estudio de los libros; en el otro, sobre la experiencia.
Y sabemos que no basta que la enseñanza se haga experimentalmente y que
el profesor entienda que deja cumplidas las exigencias pedagógicas realiz:mdo personalmente las experiencias, sin darse cuenta que incurre en el mismo error en
que caería el profesor de gimnasia que se limitara á realizar ejercicios ante la clase, sin poner á contribución, al mismo tiempo, hs músculos de sus alumnos; y que
otras veces es el alumno quien experimenta, pero sin razonamientos ni explicaciones de ninguna especie, de tal manera que los mismos experimentos .se conyierten en simples ejercicios de memoria; que el profesor debe hablar poco, pero en
cambio debe procurar que los alumnos hablen y trabajen mucho; que las largas
disertaciones ninguna huella dejan, y, en cambio, producen un sentimiento de hastío que relaja la disciplina mental y debilita los hábitos de trabajo; ·que mucho más
eficaz es el diálogo, seguido de explicaciones complementarias, de ilustraciones en
la pizarra, de experimentos y de un amplio uso de los aparatos de proyecció_n, porque hay cosas que entran más por los ojos que por el oído; que de simple fiscalización de estudios, el examen anual se ha transform~do .en un fin de enseñanza; y
que dos altos fines debe perseguir la educación: tratar de que el alumno sea un buen
animal, valga la frase de Spencer, es decir, que tenga un c-:ierpo robusto y resistente, y tratar de que sea á la vez una personalidad, es decir, que tenga voluntad
y carácter, que sepa decidirse él solo, permanecer en su decisión y encontrar en
ello su felicidad.
Y á pesar de que todas estas cosas y otras mu~has sabemos, resulta que las
reformas no se llevan á cabo, que seguimos hoy como ayer, y ayer como el día antes, dejando que el tiempo pase, y agrandando cada vez más, con nuestra apatía, la
enorme distancia que en cuestiones de enseñanza nos separa de los demas pueblos.

No es posible separar, la manera de aprender la obstetricia, el enseñar del a;prender, y es preciso, por lo tanto, hablar de lo primero cua.ndo se d1:Jsea escribir algo
sobre lo segundo.
El fundamento de toda la enseñanza obstétrica está encerrado (como el de todas
las ciencias) en el dicho de Aristóteles: "Saber es hacerj" de esta manera tan sencilla dejó formulada el sabio la base única y fundamenta de la enseñanza.
I
Es el Wissen y el Konnen 2 de los alemanes. ( In der praktischen Medicin bedeu-

tet honnen Alles, Wisien ohne Konnen niclds.) 3
El enfermo exige del médico, ante todo, el poder, su ayuda en caso de necesidad, el curarse; todo lo demás, que quizá, desde el punto de vista científico, puede
ser de gran interés, le importa nada.
La enseñanza de la obstetricia debe ser eminentemente práctica. El médico
debe salir ele la escuela pudiendo salvar la vida comprometida de una mujer que ya
es madre, ó que va á serlo, y no sabiendo solamente cómo se le podía prestar auxilio.
j Que no le recuerden lo del Fausto, de Goethe !
'' Des Geist des Me&lt;licin ist leich zu fassen
Ihr durchstudirt die gross und Kleine Welt
U m es am Ende gehn zu lassen
Wie's Gott gefoellt. " 4
l. Saber.
2. Poder.
3. En el ejercicio de la medicina, el poder es todo; saber sin poder, nadit.
4. "No es difícil comprender el espíritu de la medicina. Estudiad con atención el microcosmo y el
macrocosmo .... y después, al fin, entregaos en mano de Dios.

ANTIGUA BOTICA DE LEON.
Nuevo surtido de alcaloides y sus sales.-Escrupuloso cuidado en la preparación de recetas nacio·
nales y extranjerllJ:l.

Propietario, A. Enciso.-Oalle de León n~ 9. (Frente i la Casa de Salud del Dr. A.. de Garay.)
PROFESOR RE!i4PON!!IAHI,E, A. BETAN001JRT.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

231

Un médico, en presencia de una hemorragia p~r placenta pre~ia, puede.sah~r
con toda minucia de detalle todos y cuantos proced1m1entos rec?mienda.la c~encia
para co~ibirla: pero si no pue~le hacerlos1 Y. ~acerlos prot:to f b101:, su ciencia resultará impotente y su ayuda meficaz. S.1 visit:-i, ~na grávida 11:toxicada por los ~enenos de la eclampsia, podrá saber que, mterv1mendo con ra-rnd~z y d~streza, tiene grandes ?robabilidades de salvar l;i, madre; podrá F&lt;aber t~mb1én cual es el método de elección en aquel determinado caso para extraer rápidamente el feto; pero
si no puede hacerlo, todo será inútil si un compañero ele más destreza no le resuelve
la dificultad.
Bien se me alcanza que, materialmente, eR imposible el que cada alumno, no
entre 110sotros, ni aun entre aquellos que tanto interés toman por la enseñanza,
salga siendo un vecda&lt;lero y perfecto técnico, que domine por completo la pa.rte
manual de la especialidad; pero por lo menos iniciarlo en el _arte, con las bases bien
adquiridas, eso no sólo es posible, sino en absolnto necesar10.
¡Cómo consegui.rlo1 A mi juicio, organizando la enseñanza con t?dos los meclios que hoy emplean en el extranjero, dispo~iendo como ~e c!e?e la ~lín1ea, ec~ando
mano del valiosísimo material que proporc10na una pohchmca bien. organizada,
montando laboratorios y organizando museos, en donde, no s )lo las pieza~ d? anatomía. normal y patológica serán recogidas y conservadas por los procedimientos
modernos (en vez de yerterlas al sumidero, como hoy se hace), sino que P?seerá?
cuantos modelos plásticos, maniquies, láminas, atlas, aparatos de proyección, c1nematografos, etc., etc., son empleados con indudable éxito para hacer comprender
al alumno loR puntos distintos de la tocología.

Clínica y "lecciones clinicas.-La ~átedra debe de est~r emplazfld.a. en una sala
de operacioneF&lt;, con la capacidad suficiente, la luz 11ecesar1a y lasco11d1e10110sdeasepsia exigidas para peacticar toda clase de intervenciones delante del alumno.
Debe de estar montada de modo y manera que sea posible la instalación y funcionami,mto de aparatos de proyección, para lo cual es preciso que pueda ser converticla en el término de segundos en una cámara oscura.
El pizarrón amplio no faltará, y en donde el pro~eso~· más demost1:ará con la
tiza que con la palabra. Modelos de esta clase de aud1tonos son lo~ recrnntemen~e
instalados en los pabellones de cirugía y de ginecología en el Hospital de la Caridad, de Berlín. ¿ Cómo se ha de dar una lección clínica 1 Nada creo que pueda dar
mejor idea de ello que describir una de éstas, en la forma c?mo lo hace el profesor
E. Bumm, que, á mi juicio, es uno de los tocólogos que meJor y con más arte saben hacerlo.
Un número determinado de alumnos (cuatro ó seis), llamados de antemano,
se ,lesinfPctan en lavabos exclusivamente destinados para ellos, y al frente de los
r,nales, con caracteres grandes q:.10 pueden ser leídos desde lo~ pun~~s más distante~
de _la clase, está descripto con todo detalle el método de desmfecc10n que debe segmrse.
Una doble importancia encierra este acto .de desinfectarse el ~lumno, que se
repite durante todas las lecciones dfll curso: pnmero, aprt&gt;nde á desmfectarse prácticamentej y segundo, está en condiciones de reconocer la enferma que un momento
más tarde será sometida á una intervención.
Bumm comienza su lección demostrando piezas anatómicas normales ó patológicas, procedentes de algún caso tocológico ó gi.necológico habido fue~a de la hora
d&lt; .l curso; con los preparados en la mano, describe los detalles máR mteresantes
anatómicos ó prácticos ·que el ejemplar p~·esenta, antes de hacerlo correr de mano
en mano, é ilustra con dibujos esquemáticos on el encerado aquello que de prefPrenci:t debe c,bservarse.
. La demostración es tan interesante y con tal arte está hecha, que es indudable quP&lt;la con caracteres indelebles fijo en nuestra memoria el preparado en cuestión.
1

JOHANNS~~N, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profe~n 4. - México. - Apartado 313.
Tenemos un gran surtido de aparatos, enReres é instrumento11: todo lo que necesita el médico; todo
lo necesario para el cuidado de los e.nfermoR.

�232

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Así, junto al órgano patológico, está un órgano equivalente normal que sirve
de punto de comparación; junto á la placenta sifilítica que prei:;enta, está la placenta normal, que hace resaltar por contraste las lesiones macroscópias típicas d~
la primera; y junto al microscopio que nos enseña la estructura histológica normal
de una vellosidad corial, encontraremos al final de la clase el microscopio que nos
deja ver la lesión ananómica íntima de la sífilis placentaria, que explica las diferencias macroscópicas anteriormente observadas. Junto al feto gigante, presenta
el feto vivo de peso y desarrollo normal, para mejor poder apreciar el extraordinario desarrollo del primero.
Después de esta demostración viene la parte clínica; los casos. De ordinario
da la preferencia á los tocológicos, á pesar de que el curso es de Obstetricia y Ginecología, por la razón de que el alumno debe salir son mayores conocimientos tocológicos que ginecológicos: en h práctica., los problemas tocológicos son de urgente
é inmediata resolución; los ginecológicos dan tiempo, y muchos de ellos no pueden
ser resueltos más que por especialistas. Presenta la enferma cloroformizada y preparada para practicar una operación en caso que sea necesaria; lee lo más interesante de la historia clít1ica, explica el caso, esquematiza en el encerado lo más interesante de él, y después que los 5 ó 6 alumnos á quienes por turno toca explorar
exploran, opera, explicando con toda clase de detalles los tiempos de la intervención, lo que hace, lo que ve, y por fin, si el diagnóstico era exacto ó equivocado,
si el haber intervenido fué un acierto ó un desacierto. Su pasión por demostrar es
tal, que no es raro verle sacar las manos tintas en sangre y ocupadas por el tumor
extirpado, y dirigirse al encerado provisto de tiza esterilizada para dibujar con cuatro trazos, geniales por lo demostrativos, las particularidades del caso, para volver
&lt;le nuevo á continuar la operación hasta su final. Terminado un caso, rápidamente
se ocupa de un segundo, de un tercero, y á w,ces hasta de un cuarto. Cuando el
material para demostrar no es muy abundante (cosa extraordinariamente rara), desarrolla con t&lt;?da clase de medios-maniquíes, dibujos, preparados, aparatos de proyección, etc., etc.,-algunos de los puntos de más interés para el médico práctico,
tanto de ginecología como de obstetricia, y que sistemáticamente ocupan su atención durante todos los semestres. Los prolapsos, las retrodesviaciones, la blenorragia y sus complicaciones, el diagnóstico precoz del cáncer y algunos otros son los
temas de elección ginecológicos, ilustrados con la presentación de enfermas en serie.
La desinfección, la manera de cohibir una hemorragia post partum, el modo de practicar un taponamiento intrauterino bien hecho, el inculcar al alumno la enorme
morbilidad y mortalidad que lleva consigo la desinserción y extracción manual
de una placenta, y los medios que se han de ensayar antes de poner en prácti._a
esta intervención, el moderno y eficaz carácter intervencionista que ha t.omado
la terapéutica &lt;le la eclampsia, el diagnóstico de las estrecheces y viciaciones pélvicas, etc., etc., son los temas tocológicos que con preferencia trata. No terminando
jamás un curso sin convencer á su~. alumnos del importante papel que les está reservado en los dos grandes y modernas luchas que hoy se mantienen en el terreno
.de la especialidad: la lucha contra el cáncer por medio del diagnóstiso pi·ecoz y la lucha contra la infección puerperal, haciendo que la idea de la asepsia penetre en sus
discípulos, form:tndo en ellos un instinto.
Como prueba del abundante y riquísimo material que en SUR lecciones demnestra, expongo el siguiente cuadro estadístico:
Número de lecciones clínicas dadas por el profesor Bumm en la "Frauenklinik der Kgl. Charité," Berlín, en el semestre de invierno &lt;le 1905-06, desde el
31 de Octubre de 1905 al 9 de Febrero de 1906: 57. 1
Casos clínicos presentados. Tocológicos 60. Ginecológicos, 54.
. Operaciones practicadas. Tocológicas 28. Ginecológicas, 25.
Preparados anatómicos demostradoR, 28.
l. En este cuadro no están incluída~ las lecciones ni el número de casos demostrados desde el día
9 de }'ebrero hasta el l ? de Marzo, que dum el semest.re. por haber extr1tviado las cuartillas en que tenia
anotadas estas conferencias.

LA ERCUELA DE MEDICINA.

233

He aquí un extracto de cada una de las 55 lecciones:
Lecciones.

p
2~
3~
~
4
5~
6~
7~
8

~

9~

10.

11.
12.
13.

14.

IG.
]6.
17.

18.
19.
20.
21.

22.

5Cistitis gravídica.
( Tuberculosis y embarazo.-Operación cesárea vaginal.
Embarazo extrauterino.-Laparotomía.
·
Ulceración vulvar.
·
Absceso fosa ilíaca izquierda.-Punción exploradora.-Operación.
Atonía uterina.
5Cifo-escoliosis.-Aplicación alta de fórceps.-Incisión pararectal.
( Mioma uterino.-Histerectomía abdominal.
Aplicación de fórceps.-lndicación pro-cursus.
Demostraci0n de una placenta de cotiledones aislados.
Placenta previa.-Versión.
Demostración de la sección de un corte ile una embarar,ada.
5Quiste ovárico.-Laparotomía.
( Dos casos de condiloma acaminata.
~ Demost.ración de un feto sifilítico y de una placenta ¡;ijfilítica.
( Tuberculosa embarazada de tres meses.
Placenta previa (sexto mes).-Operación casárea vaginal.
(Demo~tración de un feto á término que nació envuélto en sus membraI nas.
\ Onfalocele.
.
I Tres casos de carcinoma uterino.-Tratamiento paliativo de uno de
L ellos.
Fiebre puerperal.
Rotura inminente de útero.-Aplicación alta de fórceps.
5Aborto de seis meses.-Intervención pro-cursus.
( Embarazo con lesión cardíaca.
( Alteración del cordón umbilical, causa de la muerfo del feto.-Prepa.
•
raciones.
1
\ Salpinguitis purulenta gonocócica; pelvi-peritonitis gonocócica adhesiI va fibrinosa..
LDemostración de preparaciones.
Anexitis blenorrágica.-Laparotomía.
5Cifo-escoliosis.
( Blenorragia puerperal.
( Quiste ovárico.-Laparotomía.
Quiste ovárico izquierdo (hidro-foliculi-graffiani).-Laparotomfa.-T orsión del pedículo.
Aborto inminente del sexto mes.
rnfo-escoliosis: prolapso uterino.
Casos de penfigus sifilítico neo-natorum.
Céfalo-hematoma.-Presentación Lle un caso y preparados anatómicos.
{
Extirpación de un pólipo uterino por un alumno.
Desviaciones uterinas.-Tres casos.
Eclampsia ya operada.
Casos de pelvis raquíticas.-Enfermas y preparaciones.
Fístula vésico-cervical.-Extirpación del útero y sutma de la fístula .
( Eclampsia.
J Bl'Onco-pneumonfa. en el puerperio.
' ExpreRÍón placentaria.-Presentación de un caso.
Experimento en coneja grávida, para demostrar la plasticidad uterina.

1
1

t

1
l

�234

LA EsoUELA DE MEDIOINA

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Lecciones.

Lecciones.

ÍFeto papiráceo,-:--Demostración.

23.

~ Corea gravidarum.

25.
26.

27.

28
29.

30.

l

31.

l

39

i.J,

33.

34.

35.
36.
37.

38.

(Expulsión completa de un huevo .

. "1

Demostración de un niño gigante.
Extracción de un pesario oclusivo.
( ~eritoni~is localizada consecutiva á raspado post-abortum.-Colpotomia
I posterior.
~ Peritonitis por raspado post-ahortum.-Punción exploradora.-LaparoI tomía.-Drenaje.
LRotura completa del periné.-Operacáón.
Aborto.-Dilatación con Hegar.-Extracción.
( Polidactilia.
I Pelvis generalmente estrechada. -Colocación profiláctica de ]a sierra
~
de Gigli.-Dilatación del cuello con el Bossi.-Intento ele versión.! Sección del pubis con ll'I&gt; sierra-cadena.-Aplieación alta de fórceps.
L -Episiotomía.
Presentación de nalgas.
Atonía uterina.-Fórceps.
{
Presentación de pie~.
Lección teórica.
~ Tumores de ,;.ientre.-Fihromiomas y un tnmor ovárico.
l Un caso para diagnóstico por tacto intrauterino. ·
( Céfalo-hematoma doble (caso).
·
I Icterm'I neo-natorum (caso).
) Espina bífida.-· Caso y preparaciones.
·
¡ Embarazo de gemelos, uno vivo y otro macerado.
.
Quiste ovárico.-Laparotomía. ·
Mastitis estreptocócicas.
rPreparado anatómico de una estenosis é insuficiencia mitral.-Mujer á
~
quien se practicó la operación cesárea vaginal una semana antes.
Prolapso uteriuo, dos casos, y nn corte ántero-¡:iosterior de un tronco de
mujer con prolapso uterino.
•
Infantilismo del aparato genital.
{ Riñón grávido.-Operación cesárea vaginal.-Feto Ranguinolento.-lnfartos blancos en la placenta.
Grávida de ocho meses, cardíaca.-Dilatación: primero, con Regar; lue{ go, con Bossi.-Extracción del feto.
'fumor de los anejos.-Laparotomía.
(Rasgadura perineal reciente.-Sutma.
1 ]fiebre intrapart'lm, octavo mes de embarazo.-Dilatación con 'Bossi.~ · Extracción del feto.
·
I Infantilismo del aparato genital.-Dilatacióu de la vagina con Hegar.l Exploración.
Onfalocele.
Loquiometra.
{
Histerectomía vaginal.
Í Aborto de tres meses.
&lt; Ab?rto.-Ext;racción de la pla_centa retenida.
I Qu~ste clermo1de,-:--Demostrac1ón de un preparado.
l Quiste tubo-ován~o -L11parotomía.
) Prolapso del útero.-P1·esentación de tres c11,sos, de Jo¡; cuales opera nno,
( y demostración de prepar11,dos.
Emba)·azo de i'\eis meses.-Tubercnlosis pulmonar.-Operación cesárea
vagmal.
{
Aplicación alta de fórceps. -Episiotomfa.-Indicación pro-cursus.

l

24.

235

I Epilepsia en embarazada.

.

39. ~ Placenta previa, seis meses.-Operaéión ceí:iárea vaginal.
40.

41.

I Pelvis generalmentfl estrechada.
LExtirpación de un mioma.

Extirpación de un mioma por vagina.
(Vientre flácido en una embarazada ·multípara.
Presentación de una pubietomizada.
.Mujer en trabajo de parto; timpanía uterina, tétano uterino, punción
exploradora y diagnóstico de mioma calcificado, imposibilitando el
parto -Enucleación por vagina del mioma, intrapartum, intento de
I
extracción del mismo con el fórcevs y el cefalotribo, imposibilidad de
ello y extracción, por último, seccionándolo en trozos, extracción del
L feto y manual de la placenta.
Infantilismo.
.
Acranius.-Versión, habiend.o creído se trataba de una presentación de
{ nalgas, por haher confundido la cabeza monstruo con una .nalga, suponiendo se trataba de un feto normal.
Embarazo tu bario derecho.-Laparotomía. Esta enferma fué uperada de
un embarazo tubar!o izquierdo, hacía siete meses. ·
Ariexitis consecutiva á un aborto.
·
S Intento de versión fu~ra.~e la clí~ic~.-Pr~sentación de frente.-Transl formarla en presentac1on de vert1ce, y forcep8.
~ Tumor ovárico carcinomatoso.-Operación.
..
( Aborto con fiebre de dos y medío meses.-Intervención.
Rinón grávido, prolapso del cordón, niño muerto hace doce horas, pelvis
generalmente estrechada.-Perforación.
{
Mioma.-Histerectomía vaginal.
S Niño gigante.
( Embolia pulmonar.
Eclampsia.-Psicoxis tóxica aguda.
~ B&amp;.rtolinitis.-Operación.-Incisión.
( Quiste ovárico con fiebre.
(Eclampsia puerperal.
Multípara, asinclitismo ·anterior, prolongación anormal del parto.
A~licación del fórceps, iu~icación pro-cursus.-Grandes dificultades; deJar que termme espontáneamente.
( Pubiotomía sin extracción del feto.
~ Punción exploradora al través del fondo de saco posterior, para hacer
diagnóstico diferencial entre útero grávido en retroversión·, tercer mes
.
'
y em barazo extrautermo.
S Bartoliniti:;.-Extirpación de la glándula.
( Carcinoma útero.
.
Condro-distrofia fetal.
,
Eclampsia.-Parto gemelar.
~ Eclampsia.-Dilatación con Bossi.-Terminar con Champetier (pro- curI sus).-Extracción.
l Prolapso con hipertrofia de útero.
S Hiperemesis gravidarum, tercer mes.-Provocación del aborto.
( Absceso retro-uterino. Operación.
Blenorragia uretral y uterina.-Artritis blenorrágica rodilla izquierda.
Demostración de una preparación de glándula de Bartolino extirpada.
-Aborto.-Intervención.

j

I

42.
43.
44.
45.

46.
47.
48.

49.
. 50.

51.

l

t
l

52.
53.
54.
55.

r

l

�236

LA

ESCUELA DE MEDICINA.

LA

Lecciones.

56. f Missed labour.

{ Molusco contagioso.
Missed labour.:....Preparación.
57. Demostrar en un caso la manera de extraer una placenta retenida.
{
Cifo-escoliosis.
Lo que más sorprende en el cuadro anterior es la abundancia de mat11rial clínico, sobre todo tocológico. Un servicio de policlínica bien organizado y adjunto
á la clínica será el que proporcione este hermoso material para. la demostración.
Y si á esto se añade un espfritu algo amplio en el que enseña, capaz de ~stablecer
las indicaciones pro-cursus, prescindiendo de humanitarismos falsos y mal interpr~tados, ese seguro, sobre todo en los grandes núcleos de población, que se dispondrá de 1~edios suficientes para que el alumno vea y haga más de lo que hoy,
por desgracia, hace y ve.
El complemento de la enseñanza está en las guardias que se establecen en
las clínicas, en la asistencia á los partos en la policlínica y en los ejercicios prácticos de exploración tle embarazadas.
Las reglas siguientes son aquellas á las cuales debe sujetarse el alumno matriculado como practicante en la clínica del profesor Bumm:
l~ Los alumnos matriculados tienen derecho á asistir á las lecciones clínicas
y tomar parte en los siguientes ejercicios prácticos:
a) Lecciones clínicas: lunes y viernes, de doce á una.
. b) Ejercicios de exploración de eJUbarazadas: martes y jueves, de cinco á
seis.
c) Guardias en la sala de partos.
. d) Asistencia á los partos en la policlínica.
2~ Los alumnos matriculados como practicantes deben colocar una P detrás
de su nombre en el libro de inscripción, y los matriculados como &lt;Yyentes (auskultanten) una A. A los oyentes no les es obligatoria la guardia en la. sala de partos.
3? A 1 alumno practicante le es obligatoria la asistencia á las lecciones clínicas y el tomar parte en los ejercicios prácticos. Para poder presentarse á sufrir
examen, le es necesario á todo alumno haber asistido como mínimum 4 partos.
4~ Todo alumno, practicante ú oyente, que hayl;(, estado en contacto con productos séptico-infecciosos (pus, flemones, abscesos, forúnculo, erisipela,. difteria,
fiebre puerperal, cadáveres, etc.), deberá abstenerse durante cuarenta y ocho horas de practicar exploraciones.
5~ Para hacer guardia en la. sala
partos SArán llamados diariamente 5
alumnos. El servicio comienza á las ocho de la mañana y durará hasta las ocho
de la noche; durante ese tiempo podrán observar y explorar las parturientes que se
hallan en la sala; de ordinario, 3 á 5.
6~ Los .nomhres de los alumnos que en determinado día haran g11ardia aparecerán escritos en un cuadro colocado á la entrada del auditorio unos días antes.
7~ El alumno que por una razón cualquiera no pueda prestar servicio el día
fijado, deberá enviar una nota escrita al asistente que se encuentrn de servicio.
Alumno que no lo haga perderá el derecho de prestar guardia, hasta que en nuevo turno le corresponda.
8~ Los que presten servicio no podrán abandonar la guardia antes de las ocho
de la noch~ sin permiso especial del profesor clínico.
. 9~ Deben seguirse con todo detalle las instrucciones escritas para la desinfección, tanto en la sala de partos como en el auditorio de la clínica. Exploraciones no se llevará1: ~ cabo, sin ai:tes ponerlo en c?nocimiento del profesor que se
e.ncuent,re de servicio. Intervenciones manuales ó i~strumentales sólo podrán practicarse cuando sean ordenadl\s por el profesor clímco.
l O. El que siga la observación y marcha de un parto deberá llenar una hoja

ae

¡

ESCUELA DE MEDICINA.

237

(historia clínica) con todo lo observado, y tenerla preparada por si es necesario la
presentación del 0aso en la lección clínica.
11. Sólo podrán prestar servicio en la policlínica los alumnos que hayan estado durante un semestre matriculados en una clínica como practicantes, y hayan
dado un curso de operaciones tocológicas en maniquí.
Los que puedan y deseen tomar parte en la asistencia á la policlínica anota·
rán su nombre en una lista colocada á la entrada del auditorio, y quedan obligados á asistir á las discusiones de los casos observados en la policlínica, que tienen
lugar los sábados, de once á doce.
12. Para prestar servicio en la policlínica de partos, procurará tener el alumno una lista donde consten las instrucciones que deben seguirse en esta asistencia.
Esta lista h facilita el profesor clínico encargado de la policlínica.
13. Para los ejercicios de exploración de embarazadas se dividirá la clase en
dos grupos. Los ejercicios se practicarán, de cinco á seis, los martes y jueves.
Queda á voluntad del alumno el eligir uno ú otro de los días.
Ejercicios de seminario.-Este procedimiento de enseñanza (llamado por Leopold Seminarinstische Ubungen) lo considero de extraordinario valor didáctico, no
sólo porque coloca al alumno en condiciones especiales 'para pensar, sino también
porque generaliza el trabajo á toda la clase, interesando por completo la atención
de los alumnos.
·
La mejor forma de poner en práctica este ejercicio es, á mi juicio, la seguida por Leopold en su clínica en Dresden.
Para ello se vale de historias clínicas de casos observados en la misma Maternidad ó recogidos en la policlínica, y que coleccionados forman un hermoso material de enseñanza.
Después de dar lectura á lo más interesante de la historia clínica, formula
una serie de preguntas, á las que cada alumno deberá contestar por escrito en el
espacio de tiempo de veinte á treinta minutos.
Las respuestas son lflídas, lo mismo que la solución que á ellas habrá dado el
profesor encargado de resolver la distocia, siendo esto materia para discurrir y dar
una lección clínica sobre el asunto.
Pondré un ejemplo:
El 22 de Octubre de 1892, á las tres de la tarde, llaman á la políclínica para
prestar auxilio á una primeriza de veinticinco años, cuya última regla la tuvo el
7 de Febrero de 1892. ·
La medición pélvica da 18, 20, 28i, 18¡ .
El sacro no es bien palpable, por estar la cabeza encajada. R aquitis. Arco
snbpúbico estrecho. Ramas horizontales del pubis acodadas hacia dentro. Presentación primera de vértice. Feto pequeño. Huesos del cráneo duros. Cabeza encajada é inmóvil en medio de la excavación. Contracciones uterinas. enérgicas desde hoy, á las siete de la mañana. Bolsa de las aguas rota desde las diez de lama-riana Tamaño de la dilatación del cuello, dos pesetas.
L a partera solicita auxilio por estr~chez pélvica.
Al llegar á la casa de la parturiente, los dolores son frec11entes y de mediana
intensidad; la temperatura, 37,2; el número de pulsaciones, 108. El corazón funciona bien.
Preguntas:
1:1 iDe qué clase de pelvis se trataT
2:1 Dad.a la forma y dimensiones, ien qué grupo la incluiremosT
3:1 tCómo puede comprometer la vida de la madre la marcha natural de este
parto (desgarros, etc. )f
4:1 tCuál ha de ser la conducta nuestra en este casoT t Esperar, y por quéT
tOperarf tlndicacionesf tContraindicaciones1
5:1 Si se presenta un peligro para la madre y la necesidad de intervenir, tqué

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30

�238

LA EsouELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

procedimiento sei:á el mejor '! cw~l pr~senta al mismo tieml!o más probabilidades
de poder consegmr lm feto vrvo1 ~Peligr~sJ tlVIanera de. evitarlosl.
Maniquíes.-U no de ]os med10s aux1hares de más 1mportanc.1a ~ara Pl e~t~dio y práctic~ de las maniobras tocológicas ~on los lla~ados mamqmes ?b,,te~:·1cos. Como d1ee Bumm en sn obra ( Grund1s zum Studium der Geburtshulfe), es
imposible aprender en }o¡;. libros la técnica operatoria. Ni aun la descr~pción más
detallada puede substituír al ejercicio práctico ó á la vista de las operac10nes. ~as
operacione.s quirúrgicas pueden ser practicadas en el cadáver. Para ~as operam~nes tocológicas no es utiliiable este medio, pu~sto que los órganos gemtales, no dilatados ni modificados, del cadáver no permiten el paso del cuerpo d_e un feto.
Por este motivo se utilizan los maniquíes que representan el canal gemtal de una
parturiente.
.
. La historia de ellos es bastante antigua. El médico Van Horrn fué el primero
que utilizó este medio anxiliar en la escuela de parteras. en que ~ra profesor allá
·por el año de 1697, valiéndose del esqueleto &lt;l.e una pelvis de muJer y de un muñeco de cuero.
Ya en el siglo XVfII f\l inglés Sme"llie, discípulo de. Grégoire se valía &lt;l.e un
maniquí construído con paja (basket-Work), forrado de henzo, y Henkel, de Berlín, de un útero de vidrio, en donde demostraba la técnica valiéndose del cadáver
de un feto.
En 1770 presentó en la Academia de París la partera Biheron un aparato
con el nombre de "Fantóme," y que representaba de un modo perfecto todos lo::;
órganos de la cavidad pelviana. ·
.·
.
Después que al final del siglo XVIII y comienzos del ~IX A. E. v. S10vold
utilizaba para la demostración de la técnica cadáveres de muJeres, y Starke (1788)
y Osiander, maniquíes formados por un útero de cuero con muñeco, placenta y codón de la misma substancia, intentó Froriep ( 1804) construirlos de pape], con objeto de facilitar su adquisición y generalizar su empleo.
Igualmente son interesantes los ideados por Ozenne y por ~d. Marbín, y _de
entre los nuevos, uno de los más completos es el modelo cor,strU1do por Mathwu
é ideado por Budín y Pinar&lt;l, nouveau manequin obstétrical, en el cual se. puede ensayar lo mismo la versión por maniobras extern~s que las demás oper~c10nes tocológicos internas, ya en pelvis normal, ya en pelv1s estrechada, y lo m1smo en posición supina que en decúbito latet·al.
El empleado casi exclusivamente en
Alemania, y en el que en mis tiempos
ensayé la técnica operatoria tocológica, es
el ideado por B. S. Schu1ze (fig.l~). Este
modelo modificó Winckel, añadiéndole
un útero y vagina de goma. El maniquí de Schulze me parece el
más práctico, tanto porque su coste no es
muy elevado (12:&gt; MK. ), cuanto porque
en él pueden demastrarse y ensayarse las
operaciones tocológicas n•ás importantes
y utilizarse en caso necesario para curi:,os
de operaciones ginecológicas.
Fetos conservados en alcohol y glicerina reunen las condiciones necesarias
y sustituyen ventajosamente á los construídos con sustancias artificiales ( son
más económicos y sirven paraensayareml!'ig. l'!
briotomfas y perforaciones).
Sólo mencionaré, más que nada como curiosi&lt;lacl , los maniquíes de cartón (el
ele Kleinwacter es un ejemplo), algunos ,le f'llos acompañando á manuales, en que
se describen las presentaciones, posiciones, etc., como el del japonés Schibota.

Últimamente Sellheim, de Dü.sseldof, presentó una comunicación en el XII
Congreso de ginecólogos alemanes celebrado en Dresden en May~ de este año" Die Einübung der Nachgelmrtsoperationen, "-en la cual recomienda como muy
útiles las manipulaciones que pueden ensayarse en animales. La vaca p~ese~ta
como el animal más á propósito, y diee que puede ejercitarse en ella una porc1?n
de intervenciones con positivo resultado para el aprendizaje: el tacto, la protecci6n
del periné las inversiones uterinas post-partum, que hay ocasión de observarlas con
mucha más frecuencia en los establos que en las salas de partos. L;i, desinserci6n manual de la placenta puede ejercitarse con poiitivos resultados; en lugar de una placenta, Ron 60 ó 100 los cotiledones que es necesario desprender. La revisión de un
útero vacío es extraordinariamente i11structiva; el ensa.yo &lt;le adquirir habilidad manual con una mano enguantada, muy. útil, siendo este nuevo método de enseñanza
por completo inofensivo para el animal, por cuanto la cubierta epitelial del útero,
que permanece intacta, protege á la vaca contra las infecciones.
Medios auxiliares plásticos.-Dibitjos, aparatos de proyecciones, etc.-Los medios plásticos empleados hoy día para la e~señanza de la obstetricia son numerosos;
Winternitz, Sellheim, Kapp, Glockner y otros han ideado modelos más ó menos
ingeniosos y todos útiles I
Los atlas con hermosos grabados son de roncha utilidad para la enseñanza, y
las demostraciones con aparatos de proyección (cinematógrafos, aparatos de pro.
yección simples, epidiascopios) de extraordinario valor perlagógico.
De entre estos últimos hago recomendación especial del aparato construído
por la casa Zeiss, de J ena, y qne no falta en ninguno de los modernos auditorios
alemanes. Este aparato (fig. 2~), de construcción complicada, pero de fácil manejo,

Sauatol'io Quirúrgico &lt;lel Dr. H. Gutiénez, 2'.' Calle Ancha núm. 1,4JH. 'feléfono núm. 1,33ó.
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Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo chspuesto para la hora que citen.
l{ecám1'ras de primera. clase$ 5.00 diarios y de segunda $3.00.

239

Fig. 2'!
l. La lirma 1llediciniM'hes Hacfrenliaus. Berlín F1·iedrich~tz, i.08, I, suministra catálogos y puede

proporcionar tocla clase de modelos.

�240

241

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

es utilizable para proyectar no sólo dispositivas fotográficas ó preparaciones microscóp~cas, como los corrientes aparatos de proyección, sino que proyecta igualmente
lámmas de un libro, grabados de un atlas, preparados anatómicos de todas especies
Con la misma limpieza demuestra los infartos blancos de una placenta albuminúrica ó la estructura macroscópica de un fibroma uterino que deja ver los detalles
más pequeños de la estructura histológica de un quistoma ó las células gigantes de
un proceso tuberculoso á.nexial.
Con lo dicho creo haber dado una ligera idea de los procedimientos que para
la enseñanza de la obstetricia emplean en el extranjero, algunos de los cuales son
utilizados ya en nuestras Universidadef'.
No hago mención de los que se siguen para la enseñanza. de médicos ya formados y que acuden á las clínicas para especializar1,e, ent re otras razones porq ue
aunque algo distintos, son en lo esencial muy parecidos.
Respecto á estos cursos para médicos prácticos, que hasta ahora no existían
1
en España, ó si existían eran tan poco conocidos y estaban tan poco generalizados que ignoraban los más, he de decir 9.ue desde este año aparecen anunciados,
uno que ya habrá dado comienzo en la Facultad de Medicina de Madrid por el profesor de la misma Dr. Recasens (curso de Ginecología), y otros que se anuncian
en el Instituto Rubio para la primavera próxima, merced á las potentes y juveniles iniciativas del hoy insigne director y querido mMstro Dr. E . Gutiérrez. A él,
q1:-e d~be tanto la ginecología española, deberá de hoy en adelante la P atria y la
U1enc1a el elevar la cultura médica ginecológica y t ocológica clel número de médicos prácticos, que espero y deseo sean muchos, acudan á recibir las lecciones del
maestro. (Revista Ibero-Americana de Ciencias Médicas).

al hacerlo, no siga la costu mbre de pediros disculpa para mi deficiencia intelectual,
para mi torpeza orat oria y para mi audacia de ocupar esta tribuna. Yo f\Cepté el
encargo de hablaros, porque sé que puedo desempeñar esta, comisión; porque estoy
seguro de que si se hubiera tratado de aumentar algo á vuestro bagage científico ó de
perfeccionar vuestros conocimientos, otro hubiera sido el elegido. P ero hoy se trata
de deciros lo que la P atria y la E scu&lt;:la esperan de vosotros; de explicaros cómo
no basta ser sabio para ser médico, cómo, además, es preciso ser bueno y serlo con
la bondad con que lo fueron los que nos han precedido. P ara deciros esto como en señanza última y suprema para daros, no una lección original, sino para repasaros
la que me han dado á mí nuestroi. maestros, ni son escnsas mis fuerzas, ni hay,
tal vez otro en mejores condiciones que yo; porque soy, entre vuestros maestros
el que está más cerca de vosotros: profesor de la Escuela, me siento el discípulo de
sus maestros, y discípulo siempre, puedo venir á sentarme entre ellos y á hablaros en su nombre.
Colocado así, en u na situación intermedia entre ellos y vosotros, sintiéndome
igualmente al lado de unos y de otros, yo ex perimento, con más intensidad
que los demás, la ext raña emoción que nos provoca este acto. Acto i:;olemne y
grande, porque en el mismo cuadro en que nos muestra al grupo de hombres jóvenes y vigorosos que, impulsados por la generosa mano de la Escuflla, van á dispersarse por los ámbitos todos del país, como fecunda semilla en campo fértil, nos
deja cont emplar al ilustre cu.erpo de profei:;ores, representante vivo de la rica cosecha de esos mismos campos. La siembra y la colecta á un tiempo mismo y en
el mismo espacio. E ste hermoso contraste es la enseñanza viva que os ofrezco.
R eunidas bajo el mismo techo la fuerte madurez de los maestros y la ardien te pujanza de la juventud; aquella como el presente victorioso de un pasado de luchadores buenos, y ésta como la iniciación de un por venir que se presenta coronado de flores y cargado de promesas, hacen que yo, ele pie enmedio de ellai:;,
pueda ver, con igual facilidad, hacia mi espalda, los días gloriosos de nuestros
maestros; hacia adelante, la aurora de vuestros días, más glori osos quizá . P or eso
os dije que yo estoy en mejor situación que otro alguno, para dirigiros la palabra: mi
atención solicitada por el pasado y por el futuro, me permite traer ante vosotros
la historia de los primeros iiempos de nuestra Escuela, á la vez que deciroi. cómo
esperamos que los actos de vosotros, hijos &lt;le esta E scuela, sean la merecida consecuencia del ejemplo de sus funda.dores.
Honor es para mí hablar en nombre de la E scuela, y me parecfl que en algo
correspondo á ese honor, ocupándome de ella, de tal modo, que mis palabras, al
grabarse en vuestros espíritus, lo llenen del orgullo de haber salido de este noble
plantel; por eso quiero que, como recuerdo santo, guardeis el de esos p;rimeros días
de amargura y de lucha, durante los cuales se dieron las lecciones quo voy á recordar, de amor á la Ciencia y á la P atria, abnegación y sac1·i6.cio; facciones que,
prolongadas á través de los tiempos, llegan hasta nosotros siempre vi vas, para que
al recogerlas, las guardemos donde llevamos escondido el conr,,ejo ele nnestro honrado padre y la ~ierna exhortación de n uestra madre; donde se ocul ta el misterioso movil, ajeno á la ciencia escrita, que nos dice por dónde está al camino que siguen los hombres leales.
Dice R enan que en la Moral, como en el Arte, decir no es nada, hacer es todo; y si ésto es cierto, los fundadores de este plantel nos han dejaclo la lección más
grande que pueda darse sobre moral médica, porque ellos hicieron mucho; tanto,
que nu nca podremos relatar sus hechos, como no pueden referirse los secretos heroísmos con que las madres cuidan á sus hijos. Y de esos hechos, de esoi:; heroís mos, voy á desen volver ante vosotros un rápido bosquejo, que, como fll plano ele
un gran edificio, os permitirá soRpechar la grandeza de la obra, pero nada podrá
deciros de sus bellezas ni ele las riquezas que encierra. Sabed, sí, que ~ste edificio
fué construído con bloques de virtud.
E l a ño de 1833 vió nacer esta E scuela. Un azar de esos días, que tantos ma-

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL DR. JUAN PEONDEL VALLE,
El día 15 lle Mayo de 1908. con motivo de la dist ribución de los Títulos P !'ofesionales,
en la Escuela N. de Me&lt;licina de México.

Señor Ministro:
Señorei.:
, ~i palabra es, en esta ocasión, para los que hoy recibís el título de médicos,
la ultima palabra de la E scuela, como la escena que presenciamos, en estos mome~tos, será el postrer recuerdo q_ue desfilar_á en vuestra mente cuando evoqueis
la vida de estudiantes á que pone1s ahora chgno remate. P asarán, entonces, por
vuestro cerebro, las serenas y respetadas figuras de vuestros maestrow hareis el
inventario del tesoro de ciencia que habeis acumulado aquí, de la rica do_secha lev~ntada e~ tantas sabias lecciones como habeis escuchado de i.us labios y esas lecc10nes, .aleJadas por los año¡:, valoradas por la experiencia, resucitarán en vuestra
memoria como magnífico coro flntonado en fil templo de la Ciencia. Y tal como
·al apagarse la voz de los sacerdotes, parece que ondula un rumor vago en las bóvedas del templo y que pugna en vano por salir á t ravés de las altas claravoyas,
así volverá á vosotros, eco l~jano y confuso del cántico extinguido, el opaco rflcuerdo de estas palabras mías, pobre oración que suena como vibración insignificante, después del amplio raudal de enseñanzas que habeis oído bajo estos mismos
techos.
Completo el equipaje para la marcha, abierta ya la puerta sobre el camino que habeis de comenzar, es preciso que la E scuela, por última vez os hable. A
mí me ha tocado daros este adiós de las aulas, y no debeis ver con extrañeza que,
. l. Ha~~ ~ños que _el Dr. Gu ~iérrez, ~1·imero en el 6:osJ:&gt;ital de la P1·i~cesa y después en el Institut o
Rubio, ~ pet1cio11 .de _var10.s compaueros.. dio &lt;los cursos practicos ele operaciones obstétricas, valiéndose &lt;le
un maniquí Mathieu -Budm, de su propiedad, y de fetos 11aturales consel'vados que le propoTcion6 el entonces Director de la Matemidad de Madrid,

1

�242

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

les traían para el progres0 del paífl, hizo que se verificara para éste un acontecimiento benéfico. El Geneul Santa Ana dejó temporalmente la presidencia de la
República, y fué llamarlo á substituírlo un médico eminente, un gran ciudadano.
Aquel cuyo nombre debería gr:tbarse con letras de oro en los muro¡:: de esta Escuela, para que durara tanto como ellos duren. Así está hondamente grabado en
el corazón de los buenos libernles el nombre de D. Valentín Gómez Farías. Este
hombre ilustre realizaba, al fundar esta Escuela, lo que en vano intentó, cien años
antes, D. Josó Mercaclo, ante el Rey de España, y lo que tampoco lograron D.
José Miguel Muñoz y D. Lúcas Alamán, ante nuestros primeros C011gresos, por
el año de ] 823; y R.i no lo lograron fué porque, para vencer la tenaz oposición de
la Real y Pontificia Universidad 11e México y del proto medicato, éste armado de
su prevalencia, aquella apoyada por trescientos años de fanatismo, se necesitaban
la firmeza del carácter y la amplitud de las ideas de alguien que, como D. Valentín Gómez Farías, vió su nombre en los registros del Santo Tribunal de la Inquisición, por el delito de beber la cien~ia en libros franceses; que se declaró insurgente siendo Diputado á las Cortes Españolas; que, al dirigirse a1 Pueblo, le enseñaba que pueden es:ionderse peligt·os para la Patria detrás de las viejas tablas
ele un confesonario y que preparó la venida de aquella Constitución á cuyo pie
pondría, en un sólo acto, su último aliento y su firma.
En los mismos día.s en que establecía la Escuela de Medicina, el Doctor Gómez Farías daba, también, una lección inolvidable ·de moral médica; porque ese
mismo año, llegaba á visitarnos el siniestro habitante del Gangas; el Cólera Morbus se presentaba entre nosotros, y el primer Magistrado de la República, desceñida la banda presidencial, asistía personalmente á loe, enfermos indigentes; iba de
casa en casa, visitando coléricos y descendiendo así, desde su elevado puesto hasta
el papel de médico de los pobres, ha subido ante nosotros á la gloria de la inmortalidad. Tal fué &lt;&gt;l padre de ésta Escuela, y tal quien, realizaba la obra, la entregó á
un grupo de hombres buenos.
Los acontecimientos políticos de aquf'llos días de duelo para la Patria, fueron
nubes de tempei;;tad que llovieron desgracias sobre la Escuela,. Los gobiernos inestables, moverlizos, como arenosos mé,lanoR., á impulsos del vencfaval revolucionario;
la conmoción internm que proclujo el fuerte aletazo dr.l•Aguila del No1-te, al arrancar á la Patria un trozo de su carne; el fanatismo religioso y la rutina universitaria de esas épocas y que, por algunos días vivió aún con vida de faI?,tasma; fueron
obstáculos, inevitables los unos, levantados por la ruindad los otros, contra los cuales lucharon y vencieron esos hombres.
Las circunstancias que la constante revuelta y la guerra extranjera habían
creado, impidieron al erario nacional ncndir á las necesidades de la naciente Escuela y hubiera desaparecido, quién sr1,be por cuánto tiempo, si el patriotismo y el
amor á la cienci::t de sus profesores y de sus alumnoR no la hubieran salvado.' Aquellos varones á cuyo frente estaba Don Casimiro Licéaga, como Director del plantel, y entre los que había un Escobedo, un Villar, un Carpio, nn Erazo, un Torres
y·tantos otros cuyo nombro es jnsto orgullo de est,t Escuela, no solamente sirvieron sus cátedras gratuítamente, por varios años, sino que también cubrieron, con
su propio peculio, los gastos del tist.ablecimiento. Tras de este grupo de sabios,
venía la pléyade de médicos, cúya gloria. brilla aún á nnestros ojos; venían los Lucio, los Jiménez, los Vértiz, que, estudiantes enfouces, por dos veces a.brieron su
pobre bolsillo de colegiales, para ponerlo á la disposición del Director, y salvar, con
sus flacos recursos á la Escuela que se moría de hambre.
Y no sólo faltaba el dinero. También faltaba un techo, para ahrigar á aquellos peregrinos de la ciencia; pot·que el fanatismo ele unos y lft malquerencia d(l
otrOf;, los habían arrojado de su hogar. En efecto: apenas habían transcurrido tres
años desde la fundación de la Escuela, cnando nna orden del Gobierno, la hacía salir del Convento ele Belem, para alojar en su recinto la inútil santidad de una congregación de monjas .

.

.

243

Se ,desig~ó ~ la Escuela de Medicina, el ex-convento del Espíritu Santo, para
que e.n el se s1gu.1eran dando las cátedras; pero de este local también fué expulsad
Y obliga~,ª á pedir. hospitalidad al Colegio de San Ildefonso. De aquí, la errant:
a~rn~ac1on de sabios que abnegadamente seguía enseñando la más benéfica de l
· de San Juan de Letrá11 , También
as
c101Jc1as, .P.aso, a' ?ºn t'11~uar su ?bra, a I Co1egio
de es.t~ sitio hubiera s~do arroJada, si la ¡funta de Profesores nu hubiera decidido
adq_umr un local pro~io, sobre el cual pudiera, más tarde, 11legar derechos indisc~tibles. Con este ?bJeto, los Profesores cedieron al Gobierno la suma de sesenta
nul pe~o~, .en cambio de un lugar para su amada Escuela, en el ex-convento de
San H1pohto.
Vana esp~ranz~ de s0siego. Contra todo derecho, el Gobierno del General Santa Ana ordeno, e~ ano de 1854, que la .Escuela de Medicina ~e:ia.ra su propiedad y
fuera, de nuevo, a hospedarse al Colegio de San Ildefonso dll'Jg1do entonces
.
el ilustre Don Sebastian Lerdo. ~e Tejada. Enojosos distdrbios entre profeso~!º;
~lu~!los de los dos planteles, hicieron que se cerraran las clases por algún tiempo
e ~icieroi: pensar, por segunda, vez, al Cuerpo de Catedráticos, en adquirir un edificio propio que les prestara albergue seguro y permanente. Guiada por est~ idea
nobl~ y gen~rosa, aquella honra.da Jun.ta d.e Profesores entró en arreglos, con el
Gobierno p!1mero, co!l el Colegio Semmario, después, y al fin compraron, en la
suma de cmcuenta mil pesos, el vet~sto ediqcio en que hoy estamos.
" Este es el l~rg~ y doloroso c,a1!1m? q~e recorri?ron los primeros maestros de
V _
e~ta,Escuela; asi fue como un medico ms1gne un cmdadano sin tacha D
Fanas,
, entrego, 1a Instltutuc1ón
.
. creada para el bien de la' p ont · a,
,
1ent m Gomez
- d d V
.
f
a na, a
un ~una o ~ . arones Justos y as! ué como es.tos hombres, á semejanza de los
Lev!tas del ~10.10 Testamento, pus10ron sobre sus hombres el sagrado depósito anduvieron valientes y resueltos el ¡,:endero de su peregrinación y nos han entre' d
una Escuela honrada por la abnegación de sus hijos, santificada por el sacrif:ioº
he~ha gr!lnde y respet~ble por el trabajo constante y fructífero por la lealtad pro~
fes1onal mquebrantable.
'
. · ?,espués, ,vino la edad de oro de. Ia Escuela; lej_os ya las preocupaciones de la
m1sena y de la falta de ~ogar, sus h1JOS fueron sabios y vimos aparecerá las lumbreras ~e nuestra profesión:, después, vino la faz, .Y ella q~e ha hecho progresará
todas las manufacturas, no .debe, no puede deJar sm beneficio á las industrias del
c~rebro. Nuestra Escuela t10ne que progresar, y tiene que ser grande, como uisieron sus f.undadores que lo fuern; porque ese es el término del camino en q
ellos la p.us10ro~; porque á eso tienden los es~uerzos del Gobierno que se desveiue
lucha por ~l meJoramien_to de nuestros estudios y la solemnidad de este acto no!
h~ce ver como ha r~corr~do el País la enorme distancia que media entre a uellos
d1~s. en que .se arroJaba ~ los catedráticos de su local d6 San Hipólito, pari conV?rt1rl? en cuartel, y la .epoca presente, en l~ que. no sólo se trabaja por nuestro
bien, smo que, el an:unc10 de una futura Umvers1dad MPxicana, nos promete un
campo de labor en el q ~e veremos crecer entre nosotros las ciencias todas.
Nuestra Escuela tiene que progresar, P.orque cada uno de nosotro¡¡ los profesores, para secundar Psos esfuerzos del Gobierno, se ha prometido solemnemente
el fond~ de su al~:rrn, consagrarle su f_uerza y su e~10rgía. Y Oestoy cierto de qu~
1go la ve1dad; yo siento que no me equivoco al &lt;leen· ésto como estoy seguro de
que vosotros, los que .ho;r n~s dejais, recordareis siempre ~l buen ejemplo que ho
os ~e relatado, 't sent1re1s, siemp1:e, ~mor por ~sta Escuela que cobijó vuestras p/
n,11nas de estudiantes y vuestras 1lus10nes de Jóvenes, que os nutrió con su ser
se que, por amor de ella, cumplireis vuestro deber como lo cumplieron sus fu :
dadores.
n

:?

Y al hacer vuestro deber, la Escuela será la honrada· porque no es cierto ue
~l, trasponer la p~erta, de e~ta casa, la E~cuela queda atrás de vosotros. No;
ll'.a con ~~sotros a d~nde quiera que vayais1 el!~ está en vuestro cerebro y en vuestrn corazon, ella sera la que, con vuestra ciencia, derrame la salud por todo el país

~11¡

�244

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDIOINÁ.

y con vuestra caridad, llueva beneficios sobre el hogar de los que sufren. Vuestros
actos serán los de la Escuela, porque, como hermanos de la misma familia, siempre volvereis la vista hacia ella., como hacia el mismo hogar y así, no olvideis cuál
ha sido su origen, cómo han sabido portarse los que de ella han salido y los que
para ella vivieron, y cómo ella ha adquirido, la dignidad y la austera virtud que
dan los años, sin haber perdido el brioso impulso y el generoso desinterés de la juventud. Sabed que si uno solo de vuestros actos deshonrase á la Escuela, que hoy
os lanza al mundo, el espíritu de aquellos grandes hombres que la crearon, volvería para renegar de vosotros, como el Levita de Efraim volvió á maldecir, sobre
el cadáver de su esposa á los que la habían ultrajado.
Señores: Os lo dije al comenzar mi discurso. No iba á deciros nada original;
y y~ lo veis: mi palabra no os ha dicho nada nuevo; tan solo ha repetido la lección
que nos dieron los maestros con su ejemplo de amor para esta Escuela, en cuyo
nombre os hablo. Sea vuestra vida la continuación de la de ellos. Pensad en que
esta Escuela ha tenido siempre abnegación de madre para sus hijos; en que por
ellos ha sufrido y luchado y que ella es quien os entrega hoy á la vida social. En
esa vida ardua y penosa, cumplid el mandamiento que yo os hago, que os hacen,
por mi boca, los maestros de antes y los maestros de hoy: Sed siempre buenos
honrad á la madre Escuela como nosotros hemos querido honrarla.

Revista Científica.
Nuevo tratamiento de fa si:fllis por el arsénico
orgánico (atoxil),
.

Hasta la fecha todos los medicamentos
experimentados contra la sífilis habían fracasado, salvo el mercurio considerado el único medicamento útil contra dicha enfermedad. Los trabajos del Sr. Paul Salmon, discípulo del ilustre Prof. Metchnikoff, han
demostrado que el arsénico, bajo cierta forma orgánica, debe de ser considerado un específico de la sífilis. Reproducimos aquí abajo,
in extenso, las dos observaciones comunicadas á la Société de Biologie, el 16 de Marzo y
13 de Abril de 1907.

I.
liemos tratado sistemáticamente un cier
to número de :-ifilíticos administrándoles ar
sénico solo, siendo los resultados obtenidos
muy animadores. Hoy p\lblicamos la historia de cuatro sujetos sifilíticos que fueron
sometidos á inyecciones de anilina metaarsénica, ó atoxil, cuyos buenos resultados
obtenidos en el tratamiento de ciertas enfermedades con tripanósomas y espirilas, son
bastante conocidos.
V. D ... , sifilítico desde seis meses. Sífilides papulosashipertróficas generalizadas so
bre los miembros y cara. 'rratamiento por
ol atoxil: 3 inyecciones de 50 centigramos en
6 días, una inyección de 1 gramo el 10º día.
Bájanse las pApulas, cuyo color bermejo pónese más claro; finalmente, una mácula morena y de apariencia cicatricial, marca el sitio de cada pápula. La euración es comple-

ta en menos de dos semanas, manifestándose más presto sobre los miembros que sobre
la cara.
Este caso-sifilides papulosas hipertrófi.cas-demuestra con evidencia la acción modificadora del arsénico sobre las lesiones sifilíticas.
B ... , sífilis reciente (dos meses poco más
ó menos). Practícanse cuatro inyecciones
de 50 centigramos de atoxil en 9 días. Las
pápulas desaparecen rápidamente. La reséola pónese pálida.
L... , sífilis reciente. Roséolá papulosa.
Inyéctanse 3 gr. 30 de atoxil en 9 días. Aborto de la erupción; desaparición de la cefalalgia nocturna, etc.
R. .. , goma sifilítica: 2 gr. 90 de atoxil en
7 días. El 7° día, la goma es en vía de reparación tan rápida y francamente como ~i
el enfermo hubiera tomado yoduro ó mercurio. Esta observación será completada ulteriormente. Además, publicaremos otros casos actualmente en tratamiento.
Y a podemos, á propósito del arsénico,
pronunciar el término de medicamento especifico de la sífilis. La tendencia para la curación
manifiéstase ya visible tres días después de
una sola inyección de Ogr. 50 de atoxil; en
menos de dos semanas es completa la curación, tan rápidamente como si se hubiera suministrado el mercurio.
Además, el atoxil tiene sobre el mercurio
y sobre el yoduro de potasio una superioridad: no es tóxico ni general ui localmente.
En nuestros enfermos no hemos observado
ningún accidente de intolerancia con 3 gramos de atoxil en una semana. Localmente,
la inyeccion no determina dolor, ni indura-

245

eión ni absceso, ninguna de las reacciones
d 1
provocadas p~r la acción cáustica de las sayoduro y mercurio en el mismo enles de me~cur10 en los tégidos humanos.
Este m:t?do de tratamiento de las bubas
Considerando únicamente los referidos
por el arsemc_o, ofrece pues grande interés hechos, el arsénico ha obrado tan prontapara la práctica médica.-( Comunicaclo 16 n:ente como el mercurio considerado el mede Marzo).
'
dicamento específico de las l,ubas y
hablo ~q~i' smo
· de 1os efectos terapéuticos
· o no
II.
del ars~mco sobre las lesiones establecidas;
Y~ h,e?1os relatado la historia clínica de yo ~? digo nada sobre sus propiedades prelos s!fihticos sometidos á la influencia del veH::s·.
.
atoxil. .Actualmente hemos tratado por di- d
os empleado dosis de atoxil variancho método veintisiete enfermos padecienenye Ogr. 50 Y. 1 gramo dosis máxima,
1
do de bubas. La acción del arsénico queda
eta nufnca ha sido pasada. Generalmendemostrada por:
~· os e,.1 ermos no experimentan incouve. ,a) La cqnstancia de los resultados.-La reac- mei;~e nmguno con las dosis repetidas de O
c10n mod1fica~ora favorable manifiéstase á g_r.. o ·~ de 1 gi:amo; hemos. suministrado,
tod~s
periodos primario, secundario
sm mci. ente, mas de 10.0 dosis superiores á
4
terc1~r10. de la sífilis; ella fué verificada 8 ~ .ili?ttgram~s. El atoxil es poco tóxico· un
los siguientes sifilomas: cancros fa'gedéni- ~~r ico to!llo 6 gr~. 30 en 21 &lt;lías; una :Uu.
cos, roséola, pápulas placas mucosas o J ac~me~1da de caquexia cancerosa y de
mas, glositis terciari~. La tt-ansform~c~~ t~~mmuria, soportó fácilmente 2 grs. 90 en
de e_¡,.tas lesiones bajo la influencia del traTas. ,
tarnrnnto es limpiamente apreciable.
t . odav~a, aunque _raros, pueden manifesb) La rapidez de acción del medican1e11to ~1sel accd1dentes de mtolerancia con una do' · se absorbe y obra prontamente·
·
sis, e. eva a' .d e a tox1·1 ' ta1e~ como náuseas
El arsemco
e;11os casos la cefalea del principio de 1~ vom,!08 ,, cohcos sobreviniendo 10 horas, po~
s1fil!s Cf'Sa 18 horas después de la inyección· ~o ~as O menos, des,pués de la inyección
en o enfermos1 las pápulas motean y muda~ m~r~musc1:la.r; estos smtomas pasajeros desde color, de modo visible el 30 ó 4º día· 1 aparncen fac1lmente con una dosis de opio
úl cer.as, J~s gomas, mejoran
' en pocos
· días.
' as Y. no acometen
· a' 1os SuJetos
·
de poca re-'
.
smo
La di~fagia de la angina sifilítica disminuye rs.tencia. L?s ~emos eu.contrado en un enen 2 o 3 ~ías.
dermo caquechco, ~n un sifilítico deprimiO
J:a modificación rápida de las lesiones. -Aquí
u!1ª, es~omatit~ mercurial trónica.
estan alg:inas.cifras: Chancro de 12 días, pa- t
ª.Practica corriente, c?mple sumínisrado. Y cicatrizado en 6 días (2 gr. 50 de
dosis de OP· 50 repetidas de 2 8 11 2
atoxil en .5 días).-Pápulas generalizadas ias urante 2 ,º 3 semanas; las soluciones
desapar:cidas e? 14 días (±gr. 50 de atoxil ~~ án r de 10 O;O 6 15 9/0, esterilizadas á
0 :1 14 dias).-Papulas desap.arecidas en 14 l l g ados d?rante 2 nunutos. (Comunicado
d1as (3 gr. 10 ~e at~x~l en 7 días ).-Placa ~e 13 de Abril).
mucosa del labio, midiendo 1 centím. 3 sa- --&amp;S.,.__ _
n~da 811 11 días (4 gr. 80 de atoxil e~ lJ
AVADEMIA N. DE MEDICINA.
dias);-Plaea mucosa del labio, midiendo 3
0 ?ntimetros de anchura, cicatrizado en 19
dias (6 ~r ..3,0 de atoxil en 21 días).-SifiliSuióu d e l clfa 29 de o,.¡1 de rnos.
des pso~1as1formas de la mano desaparecidas
.Presidencia del Sr. Dr. D. José Terrés.
en 1~ ~ias (3. gt·. 40 de atoxil en 11 días).A 1 7
Glos1t1s erosiva (sífilis de 3 años), transfor.
, as Y 10 P· m. s~ abrió la sesión, se
mada en 7 días (3 grs. de atoxil en 6 días) leyo el ~eta de la anterior y fué aprobada.
- Ulcera ferciaria (sífilis de 25 años, midien:
~l primer ~~:i·et~ri~ &lt;lió lectura á -un trado 3 cen~1m, etros de anchura, reducida á al- baJo que rem1t10 el Socio correspondiente en
gun~s m1l,im,etros 011 12 días (~ gr. 90 de i~t ~a3ana, Dr. _D. Juan Santos Fernández
atox1l en 8 dias).-(?,steo periostitis gomosa i. uª. o ·'Ambliopía Nicotínica pura." Na'.
de,lyerone: la cnracion completa no necesi'- die hizo u_so de la palabra con motivo de
.
este trabaJo.
t o ;_s semanas (3 gr 80 de to 'l
11 d' )
El
. Habiéndose pres~ntado ~ 11 !~s~nen el
uso m~;· Manuel! leyó el suyo titulado ''Un
el diag11óstico vacilaba entre la naturaleza todo en laextefso
de la Balnoterapia, sobre
8
tuberculosa ó sifilítica de una goma la fal - 0 d b , en eb·m~d~des agudas de los nita de mej?ra evidente, después de' 11 días ~e~~u e blri~ s~ ~~itmr algi:na. de nuestras
1
de tratamiento y 3 grs. 30 de atoxil nos ha
El sª e~ P e icas te~·ap~ut1cas."
~ermitido concluír contra la sífilis, diagnós por su\&gt;i~~·e~c~·i:~1~
ª}1Dr. Manuell
tico ya confirmado anteriormente por el fra- ción la " .
1a ªJº, e ama la atengi "c1a con a cual flagela nuestros

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31

�246

LA gSCCELA DE MElHUINA.

vicioR t;..rapéuticos. En seguida pasó ií. PX- cuando son manejadas con o¡,ortunidad y
poner PI resultado de su Axperiencia dP Bal- adecuadas ií. su objeto. Tal sucede con los
noterapia. Que los defec~os en la aplicación purgantes . el calo;110l, la. cafeína, la estricde la terapéutica á que se refiere el Dr. Ma- nina. la quinina y otras para no citar más
nuell son debidos en gran parte á la falta que las principales.
Con lo que terminó la se"'ión habiendo
de diagnóstico patogénico. El día en que se
informe mejor cada médico respecto de es- asistido los Sres. Dres. Bandera. Bulman,
te particular disminuirá el número de me Carrillo, Cícero, Cosío, García, Godoy, Chádicinas empleadas. Actualmente vemos que vez, González Fabela, González Urueña,
desgraciadamente un mismo facultativo en Hurtado, lcáza, Loaeza, Malda, Manuell,
un mismo día manda múltiples medicinas. :Montailo, l\Ionjarás. Núilez, Prieto, SoriaMencionó el caso de un hijito dPl Sr. Dr. no. Suárez Gamboa Terrés, Troconis. UlPrieto, quien probablemente á causa de ha- rich, V aldés y Vértiz
ber ingerido pasteles y otras substancias indigesta~ durante 1:-t evolución de una e~car!'lesión ,1,,1 din~ de Jlnyo de 190S,
latina, tuvo una nefritis tóxica infecciosa, la
cual sometida por el Dr. Terrés y por él enPresidencia del Sr. Dr. D. Manuel S. Soriano.
tre otros medios, el de la balneación, curó
A las 7 y 8 minutos de la. noche se abrió
satisfactoriamente. Otro hecho se refiere á
otro niño· hijo de un compañero, que al au- la sesión, se leyó el acta de la anterior y fué
sentarse de la Capital le dejó encargada aprobada sin· discusión.
El Sr. Dr. D. Tomás Noriega leyó un exá la familia; á los dos días de ausencia del
referido compañero, fué llamado el ::Sr. Dr. tenso y brillante trabajo titulado " Historia
Hurtado á dicha &lt;iasa, encontrando qne un de la Medicina. La V acuna." En el cual vieniño dA tierna edad se hallaba enfermo ne relatando desrle los principios de la vacon temp•·raturas de 40º, prescribió alguna cuna, su descubrimiento su marcha y remedicina, y lo sujetó á la balnoterapia con sultado hasta nuestros días. No habiendo
lo cual el niño se alivió. Dice el Sr. Hurta- quien hiciera uso de la palabra con motivo
do que él tuvo la desgracia de perder un hi- de este trabajo fle concedió la palabra al Sr.
jo suyo, &lt;le edad de 4 años, bien constituí- Dr. D. Manuel Uribe y Troncoso quien predo; ile ésto hace ya algán tiempo, fué aten- sentó dos enfermos; dos casos de tuberculodido por él y por un compañero de alta fa- sis ocular. Dijo que nuestra literatura méma; este niño tenía temperatura de 39! y dica no registra hasta el día ningún caso de
40°, se creyó que se trataba de un estado localización del bacilo de Koch en las memgriposo y fué sujetado á tomar varias me- branas oculares externas, ni ·su práctica pridicinas é inyecciones de quinina para bajar vada ni hospitalaria había tenido ocasión de
la temperatura; todos los esfuerzo!'; que se observar lesiones tuberculosas de la córnea
hicieron fueron inútiles, el niño murió. Dice y de la conjuntiva como las que se encontró
el Dr. Hurtado que si en aquella época se en los dos enfermos que tiene el gusto de prehubiera conocido bien entre nosotros la bal- sentar para que sean examinados por los
noterapia, su hijo tal vez habría salvado. El Sres. Académicos. El primero es una niña
es partidario de los b:.tños, especialmPnte de 3 ailos de edad con ulceraciones tuberculosas de la conjuntiva y del saco lacrimal
en las bronco-neumonías infantiles.
El Dr. Cossío: quti efectivamente hay en- y una enorme adenepatía al lado enfermo.
fermedades en las cuales la acción benéfi- El segundo caso es un hombre de _20 años
ca de los baños es indudable, tal acontece de edad con lesiones tuberculosas de la concon las bronco-neumonías de los niños, ya juntiva y de la córnea consecutivas á una
mencionados por el Dr. Hurtado, pero don- tuberculosis nasal. Hizo la historia detallada
de mejor se marca esta benéfica acción, es de ambos enfermos manifestando que en
en las bronquitis capilares, las cuales esca- ambos no se encontró huellas de sífilis.
El señor Presidente nombró á los Sres.
pan á todo medio terapéutico que no sean
los baños. Cree que la descongestión rápi- Dres. Chávez y Chacón para que examinada que hacen los baños, permite la entrada ran á los enfermos. U na vez hecho este
del aire á los pulmones y con ello viene la examen hizo uso de la palabra el Sr. Dr.
Cbávez y manifestó que la descripción hesalvación de los enfermos.
El Sr. Dr. !caza dijo: que realmente la hal- cha por el Dr. Uribe Troncoso de los enferuoterapia presta muy buenos servicios. Pero mos que ha tenido á bien presentarnos es
de ahí, á combatir como lo hace el autor de enteramente exacta y nada tiene que agrela neumonía, los medios medicinales, hay gar á ella. No sucede lo mismo con las aprebuena distancia. En el arsenal de la tera- ciaciones que hace á propósito de estos enpéutica médica existen substancias perfec fermos.
Declara el Sr. Uribe que las tuberculosis
tamente activas y de utilidad incontestable,

LA ~SCUELA DE MEDICINA.

247

oculares deben existir con cierta frecuen&lt;'ia viflto un caso de tuberculosis de la conjunen México, pero que hasta hoy no han sido tiva propag,ado de la cara y era este un caso
descriptas y que nuestra literatura médica no típico de dicha propagación. Citó también
registra ningún. caso.
otro caso que tiene parentezco íntimo con
A este propósito dijo el Sr. Chávez que la tuberculosis, es el de un enfermo &lt;le lulamenta sobre manera que el Sr. Uribe y pus eritematoso doble propagado á los ojos.
Troncoso no conozca nuestra literuti1ra nacio- Por otra pal'te la prueba propuesta de busnal porque hace varios años el Sr. Dr. D. car el bacilns es bien decisiva; pero es suAgustín Chacón describrió de un modo com- mamente difícil de que resulte positiva, porpleto un caso de tuberculosis ocular obser- que es hecho bien conocido la escasez exvado por él en el Hospital de Maternidad caso trema de bacilus en las lesiones tuberculoque fué publicado en la " Revista Médica" y sas de la piel y de la conjuntiYa, por la cual
probablemente también en los Anales de Of- el no hallarlo no sería prueba bastante en
talmología. El Sr. Chávez ha tenido oportu- contra del diagnóstico.
nidad de observar algunos casos tanto en
No habiendo otro asunto que tratar se lesu práctica particular como en la hospitala- vantó la sesión, á la que coneurrieron los
ria pero que si no se ha ocupado de ello es Sres. Dres. Bandera, Búlman, Calderón, Cíporque no ofrecen nada de especial á nues- cero, Chacón, Chávez, Godoy, González
tro país pues ellos reproducen en un todo lo Urueña, Loaeza, Manuell, Monjarás, Norieque está perfectamente descripto por los au- giJ,, Parra, Prieto, Saloma, Soriano, Ulrich,
tores extranjeros. Tampoco está de acuerdo Uribe y Troncoso y Vértiz.
con el diagnóstico que hace el Dr. Uribe y
Tronco~o, quien dice que quedó comprobado
que sea tuberculosis, por el examen bacteriológico y macroscopico manifestó la frePor el Instituto Médico Nacional.
cuencia de celdillas gigantes. Dice el Sr.
Se hacen importan tes estudios.
Chávez que estas ·celdillas se encuentran en
otros padecimientos que no son de origen Llegan á México quinientas plantas clasificadas,
procedentes de los Estados Unidos.
tuberculoso. Existe otro medio más seguro
para comprobar el diagnóstico y es la in- Se acaba de recibir, procedente de San
oculación del tejido enfermo en la cámara Louis Missouri, una colección de más de
anterior del ojo de los conejos, y si dicho quinientas plantas clasificadas, colectadas,
tejido no es tuberculoso se reabsorbe.
en Texas, por Mr. L. Linheimer, dura.nte
El Sr. Dr. Chacón dijo que lo expresado los aüos de 1849 ií. 1851 y que el señor propor el Dr. ChltVez es del todo exacto y nada fe~or William Trealease, director del '•)listiene que agregar; que es ciertoquehace años souri Botánica Garden'' establecido en aquevió, describrió, y publicó en la "Revisúi
lla ciudad, obsequia al Jn¡:tituto Médico.
clica" un caso de tuberculosis ocular que se Este donativo ha venido á emiquecer el
le ofreció en la Consulta del Hospital de Herbario del Establecimiento y será de granMaternidad, trataba eo esa casa de efltable de utilidad. supuesto que las plantas texanas
cer la diferencia de una lepra en la tubercu- son comunes á nuestros Estados fronterizos
sis y el paciente reaccionó á la tuberculina del Norte y que para el conocimiento comde Koch. Está también de acuerdo en que pleto &lt;le la flora del país, son indispensables
para precisar este diagnóstico, más que el l~s plantas de los países límitrofes con )léexamen histológico debe recurrir al bacte- xico.
riológico,
El Agente de .Agricultura, residente en
El Sr. Dr. Uribe y Troncoso, dió las gra- Tlatlauquitepec, remitió hace algún tiempo
cias á los' Sres. Chávez y Chacón por haber varios ejemplares de un fruto que denomiexaminado á sus enfermos. Dijo que el diag- nan en ese lugar ·'papa" y los cuales suelen
nóstico en sus casos no es dudoso por el ca- usar los indígenas como alimento, cuando el
rácter destructivo de las lesiones, además maíz está muy caro, revolviendo los cosidos
se reforza con el examen histológico, toda con el "nixtamal" para haMs tortillas. El
vez que la sífilis en la cual se encuentran objeto de esta remisión, fué, que el Instituceldillas gigantes no ofrece carácter ulcero- to resolviera si dichos frutos son ó no perso en su" lesiones macroscópicas. En la con- judiciales .para la salud.
juntivitis simple con la cual no ocurre conDel estudio hecho por el Sr. Dr. D. Ferfundirla, la conjuntiva está engrosada y la nando Altamirano, Director del Estableciconjuntivitis tracomatosa posee también ca- miento, resultó que los frutos de que se ~raracteres tan peculiares que aún cuando ha- ta, son propiamenle bulbillos, es decir, raya ulceraciones jamás se confundirá con la mos transformados en el tallo de la planta
tuberculosa.
productora. En Córdoba les dan el nombre
El Dr. Gonzáles Urueña recuerda haber de ''papa voladora" 6 ''papa de agua," y los

CRONICA.

Ml

�248

LA EscuELA

usan los habitantes para comer, aunque en
muy corta escala. La planta que produce
dichos frutos, que son agradables y poco
abundantes, es una Dioscorea. cuya especie
aún no se ha determinado. Es de temerse
que los frutos mencionados sean activos y
que aún lleguen quizá accidentes tóxicos,
pue~ se ha encontrado que algunas otras especies contienen saponina
El Sr. Roberto Martínez, propietario de la
_hacienda del ''Risco,'' Tlalnepantla, Estado
de J'1éxico, remitió á fines del año pasado
unas pencas de maguey, procedentes de dicha hacienda, en las cuales había aparecido,
una enfermedad que las destruye rápidamente y q 110 se conoce con el nombre vulgar de
'·gábico" con el objeto de averiguar cuál es
la causa de esa enfermedad y de proponer
un remedio para detenerla, se han hecho varios estudios on el departamento de drogas.
Al efecto, se practicaron varios cortes Psistológicos, habiéndose encontrado hasta ahora que la enfermedad la produce, probablemente, un hongo, cuya clasificación es: Cepholotecium roseum, Corda.
Entre las plantas que actualmente estudia el Instituto, merece mencionarse de una
manera especial la que lleva el nombre vulgar de ''Semillas del piojo" (Hippocratea
acapulcensis), pues el aceite que contiene
dichas semillas se ministró á varios enfermos de anquilo~tomacia, con resultados fa.
vorablrs. Esta enfermedad, como se sabe,
es producida por unos parásitos que habitan
en el duodeno¡ es muy común en el país y
no tiene tratamiento médico bien determinado que provoque la expulsión de dichos
parásitos. Pos este motivo, el Instituto se
ha ocupado en buscar si entre los parasiticidas de México se encuentra alguno más
eficaz que los poquísimos que hasta . ahora
vienen recomendados por los autores de terapéutica.
Aprovechando el aparato Legay que exis
te en el Instituto, se ha continuado aplicando con tada regularidad y en general con
buenos resultados, los baños de aire comprimido á los enfermos de enficema y asma,
que previa la indicación d~l !llédico que .lo.s
asiste acuden al Establec1m1ento en sohc1'
tud de este serv1c10.

..

Recibimos.
-" }Iemoria de los trabajos realizados eu
la Escuela N. de :Medicina de México en el
año de 1907, presentada por el Director de
la misma Dr. Eduardo Licéaga. Este trabajo ya lo publicamos.
-" 'l'esis escritas por los alumnos que terminaron sus estudios el año de 1907 y presentadas al jurado examinador, para optar
al título de médico cirujano . ., Estas tesis

DE

MEDrnNA.

escritas á vuela pluma en el espacio de 15
días y sin 1ue el alumno tenga libertad para
escoger elpunto qué va á tratar, son en conjunto bast\nte malas.
-" Defuiencia de la Gasti·oenterostomía
para la cu·ación radical de la estenosis Pilorica de lis Gastrosucorreicos. ''
Interesaite y erudita memoria escrita por
el Dr. R. : Abaytua. }1adrid.

Tratadoelemental de anatomía humana.
Hemos ·ecibido los cuadernos 15 y 16 de
esta clásic¡, y monumental obra, escrita en
francés pa· los Dres. Poirier, Charpy y Cuneo, y tramcida al castellano por el reputado anatónico Federico Oloriz y Ortega.
La edició1· es esmeradísima y el precio del
cuaderno ,s una peseta. Diríjanse los pedidos y sub!CripcioMs á Preciados 33, bajos,
}fadrid, Jdministl'ación de la Revista de
Medicina : Cirugía prácticas.
No hem1s recibido las entrAgas 13 y 14
y agradece:emos mucho se nos remitan.

foe,·o suero anth;rábico.
El docta· Agustín Marie. jefe del laborario del InSiituto Pasteur, ha descubierto un
nuevo sue·o antirrábico, que según los experimento: que ha hecho, ha dado resultados muy s.tisfactorios, especialmente en los
casos ava1zados de la rabia.

.. nuestros subscriptores,
Como elnúmero anterior llevó 12 páginas
más de te:x;o, iremos descontando éstas desde este núnero y en los subsecuentes.

Casa de Salud.
Llamam&gt;s la atención de los srñores médic"s sobr, la l'asa de Salud del Dr. Garay,
situada en.a calle de León núm. 4. En dicha
casa se prcporciona á los n1fermos una asistencia idea. Hay excelente sala de operaciones con :odo lo 1woesario, haciéndose una
Vt'rdadera ,;.pecialidad de la antisepsia; magníficas recánaras, salones, bibliot.e.ca, bañ:os,
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operar allE sus enfermos y seguirlos atend.iendo, colrando directamente sus honorarios.
Pueden ?perarse de día ó de noche.
Siemprehay todo lo necesario para practicar á cuaquier momento un embalsamamiento de )rimer orden.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, JUNIO

15

DE

1908.

NÚM.

11.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS

FUNDADO EN 1.878_
CONDICIONES.

•
CONDICIONES.

BEDAC'l:'OBES:

Esto periódico se publica los días 15 y
füirno de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y eu buen pape!, siendo el preciodesuhsoripoiónanual
el de seis pesos 011 México y siete cinc_ucntaenJosEstad~squesepagaránp1·ccisarne11teporcuatt1mestresa&lt;lela11tados.
. No se admite~ subscriptores pormenor
tiempo de un ano, que es Jo que corres-¡
pondeá ~tomo.Para el extraujoro$3.00

DJRJ&lt;;C'l'OR,
..

Dr. Adrian de Garay,

Dres • Angel Gaviño1 Por~rio Parra1 F' Zárraga
'
s. Quevedo y Miela
. 1
Rafael Caraza y David Cerna.

Se publican illtercaladas en el texto.
las ilnstrnoionos que sean necesarias.
Se reciben su~scripciones en la RedM·
oión, calle de León núm. 4.
Los pedidos.do \a Capital y ~e. los Es·
tados debe_u dingll'Se al Admm1strador
1 gcnera!SenorEduardoJoublanc .A¡iartado 778, óá la misma Redl\Oción.
N1í111orOH HueltoH, ruarenta ce11tHVOk,

o_r_o.,__po_r_an_o_. ' - - - ' - - ~ ~ - - ~ ~ ....--~,,.. - ..~
.. -.. ~.,.--,,,,-....-...-...-.- - - - - - - - - ~

Administrador general Sr. Dr. Eduardo Joubfanc, calle de León núm. 4, ó Apartado 778 .
•::-.:.:..::,:...:-::~:::.:.::...:;,::-•. ::........'.:•....•.:.~-~-..... -..; ..••"".:.:.!.:..:..•-.::-....:.-•:.:...;:,......:....:-•...:..-~.::.·..•.. ~ - - - - --·
· - ·-·-·~·-· _· -....................,., .._ :.....,..;_... -....:.---·- - · -

CATEDRA DE HIGIENE.
PROJ&lt;, EBOR DR. LUI::; E. RUIZ.

AÑO ESCOLAR DE 1908.-LECCIÓN INAUGURAL.
Señores estudiantes del último año profesional:
Un afectuoso saludo inicia nuestras labores escolares en el presente año; y es
indudable que nuestras relaciones de simpatía, cada vez más estrechas, establecerán segura base para el éxito de nuestros trábajos.
A cada uno de los profesores de esta Escuela está encomendada la enseñanza
de una parte ó sección del arte médico; pero al consagrarse á realizarla debe cada
uno te1:rer presente el conjunto &lt;le la enseñanza, el tiempo destinado á toda ella,
las subdivisiones escolares ó años y las asignaturas en cada uno de estos períodos.
Sólo así se podrá plantear correctamente y resolver de acert,ado modo, en bien de
los alumnos, lo que le corresponde enseñar en la cátedra que tenga encomendada.
Al pisar ustedes el dintel de esta cátedra han recorrido ya intelectual, moral y físicamente, la mayor parte del difícil camino que conduce á la posesión de la profesión médica. Han estudiado 1.tl ser humano desde el punto de vista estático (su
estructura normal y anormal), lo han considerado en su foz dinámica (tanto fisiológica como patológica), apreciándolo, en cuanto á lo último se refiere, ya en la
observación gradual de las variadas clínicas, ya en la agrupación de enfermedades
internas y externas (patologías descriptivas) ó en el estudio de las tendencias morbosas (patología general y bacteriología). Conocido el hombre, ya en su integridad, ya en los múltiples desarreglos que sufre, después, ustedes armaron su brazo
con la Terapéutica, ya en su importantísima sección médica (ilustrandoos la Farmacología) ya en su valiosa rama quirúrgica, adiestrandoos el ejercicio.
Y a tienen, pues, los conocimientos indicados, así como las aptitudes que el
buen ejercicio les ha perfeccionado; veamos ahora cuáles son los deberes escolares
en el año que hoy principia. Continuarán en el Hospital observando, prescribiendo, practicando y consignando notas. Y al mismo tiempo tienen que dedicarse á
estudiar el aspecto médico-legal del ejercicio profesional, el ramo especial (teórico-pt·áctico) de la Obstetricia y la incomparable Higiene.
Si ustedes tienen exacta puntualidad, cada tercer día en este recinto, si no
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de .Anatomía Quirurgica en la Escuela N. de Medicina y ele Higiene en la Escuela No1mal de Profesoras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
ESP:ll(JJALISTA EN CJIB()GJA Y VJAS UBJNABIAS,
e
Mesa y aparatos especiales para embalsamal)lientos.-Especialidad para embalsamamientos por un procedimiento particular y excelente. - A cualquiera hora se tiene listo todo lo neceMrio para practic.ar u11 embalsamamiento. -Cura las estrecheces de la uret.ra, recto, esófago y útero por medio de la electrolisis, sin pP.ligro, ni rloroformo, rápidllJllente 'f sin dolor, -'l'iene su Casa de Salud en la Calle de León núm. 4
32

�250

251

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

cesan de observar las realidades higiénicas en el medio en qne viven y c~n~agran
la parte proporcional del tiempo disponible á la instrucción en los conoc1m!entos
sanitarios es incuestionable que al terminar el curso escolar tendrán la aptitud .Y
la erudición en Higiene, no sólo indispensables, sino adquiridos todos. los c?noc1mientos que redundarán de modo incontrovertible en provecho propio y bien de
los demás:
iCuál es el trabajo que de consuno vamos á llevar á cabo durante este año
en .esta cátedra! La perfecta adquisición de los principios y preceptos fundamentales del arte de la Higiene.
Provisoriamente diré, pues, que la Higiene es el arte científico de conservar
la salud y aumentar el bienestar, es decir, que e8tá constituída fundamentalmente
por un armonio8o conjunto de preceptos (fundados en principios) cuya observancia nos hace permanecer sanos.
Luego el objeto es conservar la salud y los medios para realizar tal propósito
son: conocimiento del medio en que vivimos ( ciencia) y práctica de reglas de conducta ( arte).
Siendo la ciencia el saber teórico organizado, estando constituída por el enlace de proposiciones verdaderas que enseñan las propiedades del mundo y del ho~bre, claro es que la Higiene tiene una parte de ciencia, ·desde el momento que mforma qué determinadas circunstancias del medio en que vivimos, modificaciones
del organismo y cambio de relaciones entre éste y aquél, pueden dar por resultado
la pérdida de la salu'd.
.
El arte está formado por los preceptos y reglas que deben normar la conducta para alcanzar un fin; y como la Higiene indica un modo de sanear las ciudades,
las condiciones que deben satisfacer los alimentos, la naturaleza de los vestidos,
etc., etc., es obvio comprender, que la parte principal de que está formada es de
carácter artístico; pero las artes pueden ser ejercidas por sólo el conocimiento de
las reglas y entonces se dice que son empíricas (tal acontece con los oficios) pues
el que los posee, en la práctica es rutinero porque en todos los casos st, somete sólo á las reglas y es incapaz de modificarlas ignorando el por qué de ellas; pero otras
veces al ejercicio de los preceptos precede el conocimiento del medio que se desea
modificar y el del agente con que se va á efectuar, esto es, la ley ó leyes científicas que rigen los fenómenos de que se trata. Entonces el práctico, en vista de las
propiedades del caso en cuestión, así como del conocimiento del principio científico que sirve de fundamento á la regla que va á aplicar, puede modificar ésta y adaptarla exactamente, de lo que resultan incalculables beneficios y un progreso indefinido: esta clase de artes se denominan científicas. Se sabe' que el papel de la ciencia es doble; por una parte, al ser adquirida, suscita el ejercicio de las facultades
humana¡, determinando poi' esta circunstan0ia la perfectibilidad de ellas y por otl'a
es la base inconmovible de la industria y el trabajo en todas sus manife~taciones,
esto es, que el conocimiento se transforma en acción. Pero si tal es su incomparable importancia á nadie se oculta que en su segundo aspecto su influencia es sólo
indirecta en tanto que la intervención del arte es directa é inmediata. Ambas seccio~
nes del saber tienen por asunto la verdad; pero la ciencia la persigue como fin, en tanto que el arte la procura como medio siendo su valioso fin la satisfacción de las necesidades del hombre y de la humanidad. La ciencia AS tanto más perfecta cuanto más generales son las leyes que nos descubre, y el arte es tanto mejor cuanto
más especiales son las reglas que dirigen la conducta en cada caso.
Al disfrutar salud, se experimenta la compleja y placentera sensación del bienestar; y éste aumenta desde el momento en que se retarda la muerte y antes de su
llegada no acibaran nuestra vida las enfermedades.
Caracterizada la Higiene conviene valorarla. Se sabe que la importancia de
un asunto se gradua por el valor de las necesidades que satisface. En consecuencia, dependiendo de la observancia higiénica, no sólo la integridad estática de todo el organismo, sino su armónico funcionamiento, claro es que como conjunto de

reglas tenemos que convenir con ]oi;: griegos en que la Higiene es la primera de las
artes.
Pero por grande que esto sea únicamente da la medida de lo que pudiera llamarse el valor personal de la Higiene, que es insignificante si se compara á los
efectos de su influencia colectiva. En efocto, toda nación bien constituída tiene como principal interés la salud pública y de un modo general puede ase.gurarse qne
todas las grandes cuestiones administratiivaR ó de economfa política, van siempre
aparejadas con una cuestión de Higiene. En suma, puede con toda verdad asegurarse, que en la actualidad la Higiene es la expresión genuina del perfeccionamiento social realizado por la fuerza del progreso científico.
.Siendo la Higiene un arte que se propone conservar la salud, claro es que puede chsponer de dos clases de medios para alca1rnar ::;u objeto: H, poner en práctica
reglas que nos precavan de las cauRaR de la enfermedad; y 2?, vigorizar el organismo para hacerlo indemne á los agentes morbígenos ó para en caso de ser atacado
sobreponerse al mal. Para lo primero se t iene la higien'e clásica, muy importante,
pero con excepción ele las reglas relativas al medio, ó no es posible practicarlas por
pobreza ó ignorancia, 6 más generalmente por impotencia de evitar el mal. Lo segundo es más práctico, pueR para vigorizar el organismo se cuentan con poderosos
recursos de eficar-ia práctica y que al popufarizar la Higiene la hacen fecunda.
Pero siendo el papel de la Higiene cada día más importante no se debe apelará
u~o ú ot1·0 de estos recursos sino asociarlos tomando como base pal'a el medio, el
pnmero y para el individuo el segun el o, esto es, que en el primel' cas,) el propósito,
·
sea sanear, y en el RPgundo vigorizar.
. Tal será. el interesantísimo pi·ópoi;:ito que vamos á realizar en esta cátedra; y
para que los medios sean enteramente claros para u::;tedes pondré ante su vista el
cuadro-programa que señala el derrotero· que hemos de seguir en nuestros actuales estudios escolares.
He aquí el cuadro:

ANTIGUA BOTICA DE LEON.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

Nueve surtido de alcaloides y sus sales.-Escrupuloso cuidado en la preparación de recetas nacio·
nales y extranjeras.

Propietario, A. Enciao.-Calle de León nº 9. (Frente á la Casa de Salud del Dr. .A.. de Garay,)
PROFElilOll RElilPON8ABLE, A, BETANCOURT,

(

(l. Suelo.
II. Aire. (Meteorología higiénica.)
j
III. Agua. (Hidrología higiénica.)
"g IV. Climatología. (Geografía higiénica.)
S ) V. Habitación.
~ ¡ VI. Ciudad y campo.
VII. El Valle y la cindad, México.
~ VIII. Vestido-.
IX. Alimentos.
1
X. Demografía. (Medio social.)

l

(

(

{1?-de0á2iaños.

I InfaHcia .... _. _. . . . 2?- de 3 á 7 años.
l? Las edades. J
3?- de 8 á 14 años.
o
o ·
¡ Juventud y madnrez.-De 15 á 59 años.
~J 1
1V ·
Senectud.
l eJeZ .... - •.. - • -.- • D
, 'tu d.
ro::i..!::r
ecrep1
~ ~1 2«? Las fun cio- { De nntr1c10n
.. ,
Sexos.. ,
~
.. _.... Gestac10n.

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~

1 í;i:1 §
• :&gt;..

¡::q

1

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l

l

De relación
( Escolar.
3o L
I Induf-ltrial. .
. os, lgrupos J M'l't
1 1 ar y marmo.
soCJa es. . . . 1I p rof es1ona.
. l
l De detenidos.
L
1

nes · · · · • · ·

Prostitución.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profe¡;;:n 4. - México. - Apartado 313.

'

'fenemos un gran surtido de aparntos, ensere~ é instrumentos: todo lo que necesita el médico¡ todo
lo necesario para el cuidado de los enfermos.

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a. La flnferme-t
dad... . . . . .
.
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Ep1ZootJas. · ·

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b. La muerte..

fEnfermedades
transmitidas.
p fil ·
f

ro axrn.
Zoonoi:;is.
Policía de los animales.

Depósitos mortuorios.
Cementerios.
Cremación . .

( Baños fríoi:;.-Aseo.
generales.
&lt;
Alimentación y vida a.ctiva.
Preceptos
( Vacunación, nada en exceso.
Organización y legislación sanitaria federal.

Los cirujanos aleman~s con Winter Olshausen y Zweifel á la cabeza, iniciadores de la prol?a.ganda ant1cancero~a en Alemania, han obtenido en este p::tís resultados tan ?rillantes qne han hecho pem;ar á eminf!ntes cirujano~ ~uropeos si esa
en~erme;1ad tiene entre los germanos .un~ malignidad y evolución distinta que en
º.trns. pais~s. Ei::os resultados de los c1ruJanos alemanes son el fruto &lt;le una invest1~ac10n científica más completa de los médicos que han llevado á los servicios tle
Gmecología mayor número de enfermas con lesiones incipientes.
. Co~pararemos las soberbias estadísticas alemanas ron las publicadas an Francia, Italia y Holanda.
A~mania.-:-Winter en 1~98 presentaba sólo de 21 á 53% &lt;le casos operables;
en 190"', despues de sus trahaJos ele propaganda, los casoR operables llegaron á la
·
buena cifra de 72%.
Olsh.ausen antes obtenía 44%; ahora llega hasta 61%.
_ / Zweifel conseguía operar solamente 27% de cancerosas uterinas; hoy opera

00

Todo lo dicho forma la brújula de orientación en nuestros esfuerzos y s~lo
me re2ta decir á ustedes lo que dijo Zaragoza á i:;us compañeros de armas la v1s~
pera del glorioso 5 de Mayo: "Espero que cada cual"cumpfüá con sn deber."
1

Por el Doctor Luis Calzada, Médico cirujano del Hospital de Caridad de Montevideo.

En el servicio de Ginecología del Hospital de Caridad á cargo del ilustrado
profesor doctor Enrique Pouey, he visto desfilar en los varios años qu~ vengo desempeñando el puesto de Jefe de Clínica, ] 87 enfermas de cáncer utermo.
Esta cifra muy elevada, si se compara con el número de enfermas c?n ~fecciones ginecológicas que ingresan por año, constituye cantidad de mayor t,;1gm?cación si se tiene en cuenta el estado deplorable en que se presentan á nuestra vista.
Para este grupo de desgraciadas, poco, muy poco, hemos podido hacer; la g:ran
mayoría ha recibido sólo el precario beneficio de la cureta cortante, las ?auter1zaciones y por último los opiáceos para aliviar apenas crueles dolores, haciendo me.
.
_
•.
nos pesada su agonía lenta.
Desde H de Enero del año de 1899, hasta 1gu::tl fecha del comente ano, tuv~mos 167 enfermas con cáncer del cuello y fdO con cáncer del cuerpo. En l~s primeras se hicieron sólo 1fd histerectomías y 155 raspajesj de las segundas casr todas
alcanzaron el beneficio de b histerectomía total.
Este grupo de desheredadas de la suerte en las que se ha alcanza~o apenas
un 7% de operabilidad, viene á constituir una página negra en la historrn ~el servicio cuyo personal científico no ha podido ni debido mirar con indiferenc1a este
triste cuadro; y me ha encomendado la tarea de iniciar en mi país una prop~~anc1a
ó liga anticancerosa con fundadas esperanzas de obtener resultados auspic10sos.
Actualmente la curación del cáncer constituye un problema no resuelto; las
toxinas, sueros específicos, el tratamiento con el preparado de Coley usado en nuestro país, y otros medios puestos en práctica con intenciones de curar, han dado resultados discutibles. Es por eso que se impone la necesidad de efectuar el cliagnóstico precoz del cáncer uterino para sacar de .las intervencione's qui1·úrgicas amplias, los mayores beneficios: hoy 1::t Cirugía nos proporciona el mejor recurso para
atacar esta tenaz enfermedad.
Comunicación presentacla al 3er. Congl'eso Médico Latino-Americano.

253

:) / O•

Apéndice.-Síntesis del p~sado y porvenfr de la Higiene.

Propaganda contra el cáncer uterino

Escm....A DE MEDICINA.

Francia.-Recamier presenta una estadística do111le la operahilidad llega á un
20%.
,
Violet, de Lyon, nos habla de un 14.%.
Italia.-Spinelli sólo consigue i.ntei·veni.r en un 5.%.
Holanda.-Treub, opera sólo 9% de sus enfermas.
Suprimamos graneles com~n.tarios, pues las cifras hablan claro. Winter opera
y menos rápidas y con un
po~centaJe 1mpo_rtante de curas rad1cales; entre los franceses el más-feliz de los ciruJanos, Recamier, sólo obtiene 20.%.
J:&gt;oirier, en Fr~nc_ia, preocupado por esta notable diferencia de operabi.lidad
o.htemda por. lo_s c1ruJanos de su país, ha dado el ~rito de alerta in vitando á sus
colegas para imitar. á la ~scuela alem~na fundando Ligas anticancerosas; se han
empezado los trabaJOS y estos están bien encaminados.
. En España se ha iniciado una propaganda en el mii:;mo sentido pero no he poíhdo saber qué aceptación ha tenido.
·
&amp;En qué consisten los trabajos de Winterf
Est? dist~nguido médico, despuéR de serios trnhajos y ei:;tudios c•specialeR, hace
.
mter:e~1r vanas causas en el hecho de que los servicios de Ginecología presenten
estad1sticas donde el número de operadas es muy re&lt;lncido.
Estas causas serfan:
l? Faltas de conocimientos especiales de los médicos de nn hogar.
O
72~
de ~us. cancerosas con rec1d1v3:s meno::; frecuente::;

2? Faltas de conocimientos de las personas.
3? Desc·uidos de las mismas enfermas.
Pasemos á anali~ar una por una estas c11usas:
. l? Los médicos.-Winter h~ podido comprobar en sn clínica, qna 72% &lt;le las
mnJeres atacadas de cáncer utenno se habían dirigido anteR á sn méclir.o; de ei:;tas
en~ermas s¿I? 10% á 15.% ~abían si.do debidam~nte examina.flas; rn las restantes,
60.%., el med1c~ se con~ormo con el mterrogatono y la prescripción clP 1111 simple
medicamento smtomátwo.
. Nosotros .hemos podido comprobar que en nuestro país pasa algo parecí.do. Jnfimdac~ de mnJeres de nuesf:ra Sala y ele lai:: Policlínicas vi ...nen deRpnés de haber
recorr1'.lo algunos consu)tor10s de donde han salido con uu frasco de ergotina ó
cualquier otro hemo:::tát1co y oponen tenaz rflsistencia al examen genit.al poniendo
C?mo excusa el hecho de que los demás colPgM; laR lum librado dt: esa ¡w'ueba niort1fican te.
Pongamos algunos ejemplos:
. Hace cerca de tres años se n&lt;Js presentó una pobre mujflr con ligero flujo vagmal.
'
.
L~ flXa!ninamos y pes¡?i~tamos ~111 cáncer inciri&lt;'ntn del c1wllo nterino. Se le
,tconseJa el rngreso al 8erv1c10 de Gmecología no sm antes explicarle los peligros

�254

255

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA .ffiSCUELA DE MEDICINA

á que se exponía si no se sometía á nna intervención quirúrgica. La enferma no
acepta como buena nuestra opinión y ve á un médico de la ciudad; este ~ole~a,
después de un ligero examen, la despide del consultorio con unos óvulos de 1cth1ol
y estas palabras:
"No es nada; tiene inflamada la matriz."
Un hijo de la enferma consigue llevará ésta á mi consultorio, dondi&gt; la convencemos éle la neceRidad de operarla.
El Dr. Aguerre, Jefe del Laboratorio de Anatomfa Patológic~ del Hospital ~fectúa el examen histológico de un 'pequeño trozo del cuello nterrno y nos cerc10ramos de que estábamos en lo cierto: tenía un epitelioma.
La opera('.ión radical se efect,úa de inmerliato, y hoy la enferma se encuentra
perfectamente bien.
La he visto liace pocos días y no he notado indicios que hagan pensar en una
recidiva:.
Otro ejemplo: Hace un par ele meRes vino á la Sala una pobre morena con
una afección cardíaca. Se trataba de una mitral, y como tal había sido tratada
por varios médicos. El Dr. Pon Orfila, Encargado del Laboratorio de Histología,
anexo al servicio particular de la Sala, despista una pequeña lesión del cuello uterino; hace una biopsía y ve que estaba en presencia de un epitelioma incipiente.
La opera (histerectomía vaginal) y la enferma salió de alta.
El caso es reciente y nada podemos decir de su porvenir.
Se impone, pues, la necesidad de recomendar seriamente á los médiros de familias no dejen de lado la útil práctica_ del examen genital metódico: bimannal y
con espéculnm agotando los buenoi&gt; recursos que suministra el microscopio y todos los medios de diagnóstico siempre que se sospeche una afección maligna.
2? Las parteras.-Las mujeres prefieren muchas vec~s á las parteras y van á
éstas no sólo por cuestiones obstétrie:ts sino también por afecciones genitales.
Winter ha podido ver que &lt;le las enfermas de Ginecología que van á las pa~teras 78% son tratadas por éstas, sin dirigirlas, como sería su deber, á los médicos; por esta cansa ha tratado de mejorar en Alemania este estado anómalo de cosas, instruyendo convenientemente á estas profesionales.
La propaganda, en este sentido, no ha caído en el vacío, pues ha conseguido
evitar que muchas parteras acepten enfermas que no les pertenecen y cuya enfermedad desconocen.
Creemos conveniente que se trate de cortar ese mal; hay que enseñar á las
parteras sus derechos y sus deberes; hay que mostrarles durante su vida de estudiantf's, en qué estado llegan las cancerosas á los hospitales, haciéndoles ver
de paso la ineficacia del tratamiento quirúrgico cuando las lesiones son muy avan·
zadas.
¡Quién sabe si con estas enseñanzas se consigue algo útil , porque muchas parteras hacen de estas prácticas perniciosas para la salud pública, un modus vivendi!
3? Responsabilidad de las mujeres -El temor á una operación, la repulsión al
examen genital y la in&lt;liforencia con que miran muchas mujeres la aparición de
síntomas genitales que les provocan escasas molestias, da lugar á que las mujeres
reclamen la presencia del médico cuando las lesiones han t.omado mucho vuelo.
Winter piensa que 72% de los casos qne él ha estudiado han llegado tarde á
su presencia por descniclo de las mismas enfermas. Por eso Winter ha obtenido
de los periódicos políticos la aceptación de artículos de vn lgarización tlirigidos á
las mujeres.
En Alemania los ginecólogos y lns Sociedades Ginecológicas han aceptado
este medio de propaganda., y debido á ella pueden presentarnos las brillantes estadísticas de que hemos hablado.
¡,Entre nosotros, sería práctico erluc11r á las mujerrs, mostrán,loles los peligrns á que se exponen si descuidan pequeños síntomas genitalrs~ Yo creo que~.
Se reRponderá, sin duela, qne con esto vamos á doseqnilibrar cerebros, sem-

~ra~1do por doqu~er el terror y la intr~nquilida~. Wiuter no habla éle ese desequilibn? cerebral, ~i de ese terror. Mangm en uu mteresante traba.jo aparecido en la
Revista "La Grnecologí~," se mues.t~a ~art.idario ele 1~. iniciativa de los alemanes
y no habla de terrores m de deseqmhbr10s cerebrales.
. Igua.l obje0ión podría hacerse á las Ligas contra la tuberculoRÍs y contra los
quistes h1dát!cos que ta.ntos beneficios han prodigado.
Para e~itar un peligro hay que empezar por buscarlo y conocerlo.
~ª. muJer q~e tema al cán~er trata;á de. cercio~·arse si lo tiene y recurrirá á
los mechco,s ?ºn tiem~o, fav.º~;ciendo as1 e~ ?rngnóstico precoz.
.El medico ten~r.a 1m.s1~n de tranqml~zar .á muc.h~s.Y curará algunas.
Se puede, á m1 Jt11c10, imitar e~ parte a Wmt~r, 1mC1ando entre las mujcn:es
~na propaganda moderada por ~ed10 .de conferenmas en asociacirnes de señoras
o. por folletos donde. con suma discreción se señalen peligros y los medios de que
disponemos para evitarlos.
. Conclusion~s.-Me .co~sideraría n~ul feliz si mis &lt;listingu.idos oyentes aceptaran
como buena la idea de imitar en _\merica la conducta segmda en Alemania.
. Esa propaganda que tan buenos resultados ha dado, podría iniciarse en la siguiente forma:
] ? Girc'!"lares á lo~ médicos ha?iéndolcs ver la conveniencia del diagnóstico
precoz Jel c~ncer nterrno. Estas c1rculares podrían mandarse anualmente junt0
con esJadí~t1cas donde se señalar~n. los frutos obtenidos con la nueva Liga.
2.. Girculf',r_es á las parteras p1diéndoles manden á los médicos las enfermas de
or~en grnecolo~1co, hac1énJoles ver la responsabilidad en que caen si· desconoc
l~s1.ones que quizás sólo puedan curarse quirúrgicamento tratándolas en su pri:~
cip10.
Publicaciones, CO}'tferencjas y folletos donde se señalo á las mujeres los ¡rnligrns a que se exponen s1 descuidan pequeños trastornos genitales.
4? 9o_ns~d~ro q11e es.ta propag~11.da debe se~· prestigiada é iniciada por sociedades mechas o agrupac10~e~ o.6.c1ales, para e.v1~a:r como dice muy bien lvlangin,
ele Lyon, que el v·ulg~ y .m.ed1cos tomen estas 1mciativas como un vulgat· réclame
tachando el esfuerzo rn&lt;l1V1elnal de trabajo pro domo sua.
'

!ª.

?

La punción cerebral como medio de diagnóstico
·
y de tratamiento,
• PQH, EL DR. K l•'EHNÁNDEZ !::lANZ.

Médico num~ra;·io dol llo~p!~al dMe !ªa·Pridncesa, por º.P?sición. Médico numerario de J¡¡ Beneficencia
111 umcipa, por opos1c1011.
e 1co 1rector hitbihtado de Aguas minerales, 1,or oposición.

. El proc.edimi~nto ~ue sirve de lema al presente tr,tbajo, es en la actualidad
obJeto de as1~~a discus:ón, sobre tod.o en las Socie&lt;lades y Hevistas científicas alemanas, p~reciendume d1gno rle .ser 1wnlga,lo su cunocimento, pues las aplicacione~ práct1eas de que es susceptib~e mtere:san no sólo á los neurólogos, Rino á los
medic?s en gene.ral, y muy especialmente á lo~ que por desempeñar servicios de
guar~1a en hospltale~, casas de socorro, etc., tienen que practicará menudo intervenc10nes de mgencrn.
Personalmente, .he. tenido ocasió1;1 ~e pensar en las ventajas de la punción cerebral en dos _ca~os d1stmtos, de cond1c10ues m~y dive1·s~s, comparando cou aque .
lla los pTocedrn11entos empleados, c?~ todos i:-:us mconvementes y peligros. En uno
ele ell?s se .trata.ha de una tt·epana~10n por. tumor de _la zona rolándica, en la que
no fue posible .smo evacuar un qmste ?ort1cal, obteménclosb ciertamente un alivio
º.~table y pers1r;tento, pero qne se hubiera )ogrado lo mismo por una simple punc1on cerebral en el punto señalado por el diagnóstico topográfico (4). *
.
' Véase la biiJliogra.fía. al final del artículo.

I

�256

LA ESCUELA DE MEDICINA.

El segundo caso se refiere á un presunt.o tumor de ~rotub.era.nci~, ~n el cual
la punción lumbar se realizó, no Rólo con un fin diagnóstico, smo pr1?e1palmente
para aliviar los síntomas, insoportables por su intensidad, que exr1w1me!1taba la
enferma; cefalalgia, vómitos, vértigos continuo~ é inci1;&gt;ie1lte éxtasis ~~pilar, con
diminución considerable de la agudeza visual; dióse salida por la punc1on lumbar
á 20 centímetros cúbicos de líquido cefalorraquídeo á e~orme .tensión, á chorro ~~ntinuo, suspendiéndose la operación al llegar á la cantidad citada por precauc1on,
sin que la tensión disminuyera en lo más mínimo; pero á pesar de ello _la e:1ferma
cayó en un ebtado sincopal tan profundo y tan prolongado, que llegó á m.spnar serios temores por su vida; pasado este alarm:mte episodio: los síntom~s .dwhos mejoraron considerablemente, cesando en absoluto los vóm1tos y los vert1gos, Y, ganando mucho én agudeza visual: pero annque la mejoría persiste en la actualidad,
después &lt;le dos meses, y, por lo tanto, es indi scutible el beneficioso efecto &lt;le. la
vu11ción lumbar f&gt;n este caso, el riesgo corrido me inclina á considerarla contramdicada, proponiéndome substituírla por la punción cerebrnl cuando el estado de la
enferma exija la diminución de la tensión intracraneal.
.
Aunque la pnnción &lt;le la cavida? cra~eal se ha llev~do .á.cabo desde ª?tiguo,
sobre todo en los niños en casos de hult&gt;ocefalo y de memngitu,, con el. obJeto de
evaeuar el líquido del espacio sub-ara.cnoideo y de los ventrículos cerebrales, y
aunque también se ha utilizado como medio ele intr?ducir en la ma~a c~rebr~l ,sl~bstancias que se supo"lían dotadas de virtud terapéutica, como 1~ ant1tox1:1a tetamca,
su empleo sistemático como medio de diagnó.stico y de. tratamiento de diversos procesos cerebrales data de 11,s modernos trahaJos de Ne1ssl'r (9, 1.0, 11), merecrnndo
citarsfl entre los autores que ha11 contribuído á perfeciionar la técnica y á aumentar la casuística del procedimiento, Pollak (14), W eintraut (15 ), Ascoh (1), Hartma nn (6), Pfeiffer (13), Auerhach (2), Oppenheim (12) y Grund (5).
La punción cerebral de Neisser con~iste en la _Perforación del cuero cabel.ludo,
de la pared ó sea del cráneo, &lt;le las menmges, y, si e~ precis.o, d~ la substancia cerebral hasta llegar al foeo morboso que se trata de diagnosticar o de tratar, extrayendo' en el primer caso una porción. de su co.nteni~o, que es ~1lterior~ente analizada, y evacuándolo en el segundo si su consistencia lo permite; realizada la operación con sujeción á las obligadas reglas de asepsia, y en enfermos cuyo estado
les permita soportar el mínimo traumatismo que la inte~·vención rep;Asenta, no es
de temer ningún grave peligro, aunque ciertos inconvement~s han s1do señala~l?s
por ::i.lgunos autor&amp;s, como Oppenheim (12); de estos leves . nesgos de la punc10n
cerebral me ocuparé con detalle más aclelante.
La técnica operatoria es muy sencilla, en cuanto á su ejecución man?~!; pero
la apreciación de la oportunidad &lt;te la intervención, el señalami~nto del sit10 donde se ha de ejecut;i,r y la interpret:1c1ón de los resultados º?t.en1d?s, so~ asuntos
muy complejos siempre y muy &lt;lifícilos en ocasiones, que solicitan 1mpenosamente
toda. la atención del clí11ico, si la operación ha de ser fructuosa.
Veamos, pues, en primer término, cuáles son las indicaciones de la punción
cerebral, tanto desde el pnnto de vista diagnóstico, como terapéntico. Puede practicarse esta interv1:inción como mellida ele urgencia en casos api·en1i1~ntes, ó meditado con todo detenimiento en procesos de larga duración que pueden sei: prolijamente estudiados; más en ningún caso debe intentarse la punción cerebral 8in haber hecho antes un diagnóstico rápido ó lento, pero siempre seguro, ó,_po~ lo menos, muy probable del padecimiento de.que se.trate; es cl~0ir, que no es líc1.toyuncionar á ciegas, llevando el azar pot' úmco guía de la agl1Ja. Como proc~d1miento
de urgencia, está indicada, la punción de Neisser en los casoH ele hemorrngias dura!;
snb-aracnoidea y ventricular, lrnhiim,lo publicado llos casos favorables Hartmann
(G), y ensabmdo ta.mbién ~ei~ser (9) sus ventajas en el trat,tn~iento del hematoma dnral. Bal111.ncA llega. á mstnua.r :;u empleo en las hemorragias 0erebra.les propia.mente dichas, ó intraparenquimatosas; pe;o no Ct'e? ~L~e en éstas p~e~a ser de
p1·ovecho, por la pequeñez del foco hemorrágtco y lo dificil do llegar a el con la

La

ESCUELA DE MEDICINA.

.257

aguja. En los estados comatosos con hipertensión del líquido cefalorraquídeo, que
sobrevienen como accidentes agudos ~n el curso de los tumores cerebrales y.de ciertos procesos eclámpsicos, urémicos, meningitis serosas, etc., para cuyo tratamiento
se ha recomendado la punción lumbar, puede ésta ser ventajosamente sustituída
por la de los ventrículos cerebrales.
En los casos no urgentes se utiliza, según he indicado ya, la punción cerebral
como medio de diagnóstico ó de tratamiento, ó muy frecuentemente con ambos fines á la vez. Neisser (loe. cit.) la recomienrla en los siguientes grupos de enfermedades: 1? En los hematomas de la duramadre, en los que tiene un alto valor diagnósticq, lo mismo positivo que negativo, produciendo un notable alivio de los síntomas por el vaciamiento de los depósitos hemáticos, lo mismo recientes que antiguos, y siendo en ocasiones un remedio heroico, capaz de salvar la vida del enfermo.
2? En los quistes cerebrales, en los que permite la extracción de líquido, y aun de
trozos de la membrana de cubierta; cuyo análisis permite el diagnóstico de la naturaleza del quiste, pudiendo además ejercer una acción curativa radical, ó facilitar,
por lo menos, una operación ulterior más completa. 3? En los tumores sólidos,
confirma el diagnóstico topográfico y permite el ele naturaleza por el examAn de los
trozos extraídos; suministra también importantes datos para la apreciación de la
profundidad de la lesión, de su extensión y aun de su grado de malignidad, estado
de reblandecimiento, etcétera. Ascoli (1), Hartmann (6), Oppenheim (12) y Grund
(15) reconocen la ut:lidad diagnóstica y terapéutica de la punción de Neisser en
los tumores cerebrales, citando Hartmann dos casos, en los cuales permitió el diagnóstico de neoplasis operables; Oppenheim señala sus ventajas, espl:lcialmmte en
los tumores de los lóbulos temporal y parietal derechos, que dan m·uy escasos síntomas funcionales. Pollack (14) la considera preferible á la trepanación, como
operación paliativa en las neoplasias inoperables. 4? En los abscesos cerebrales es,
según Neisser, muy útil, debiéndose en estos casos pllllcionar tan pronto como se
diagnostiquen, por el peligrn de muerte repentina. 5? La punción ventricular es
preferible á la lumbar en los casos de hidrocéfalo, debiendo considerarse como comprobado este diagnóstico si se encuentra líquido á menos de tres centímetros de
profundidad. Weintraut (15) ha observado mejoría manifiesta en los casos de hidrocéfalo tratados por este procedimiento, confirmando su eficacia, ya de antiguo
conocida. El mismo tratamiento es también aplicable á las meningitis serosas, citando Neisser varios casos rebGldes á la punción lumbar, que fueron curados por
la ventricular; sin embargo, la frecuente generalización del proceso á las meninges
espinales, y la falta en estos casos de contraindicaciones de la punción lumbar, así
como la mayor sencillez técnica de ésta, que la hacen más fácilmente aceptable por
los enfermos y las familias, aconsejan que se la dé la preferencia, al menos al principio del padecimiento, empleando sólo la punción ventricular cuando la lumbar
se haya mostrado ineficaz, ó cuando desde el primer momento los síntomas cerebrales se manifiesten con mucha intensidad y sin acompañarse de trastornos medulares.
·
Pollack (14) recomienda la ejecución combinada de las dos punciones, cerebral
y lumbar, para averiguar el estado de las comunicaciones interventriculares y ventrículo subaracnoideas, inyectando una solución de azul de metileno por la vía cerebral y examinando el líquido cefalorraquídeo extraído por la lumbar.
·
En todos los casos, según he manifestado ya, es indi~·pensable que la .indicación de la punción cerebral ·sea previamente justificada por serias razones, y que
se haya hecho mediante el análisis de los síntomas generales y funcionales, y de
la evolución un diagnóstico, no sólo de naturaleza genérica del proceso (neoplasia,
absceso, :flegmasía, lesión vascular, etc.), sino también topográfico, pudiendo hacerse este último por exclusión en los casos de tumores, cuando existiendo el sín;drome general de éstos, faltan los signos loca.lizadores, pues la ausencia de éstos es
indicio de que la lesión radica en alguna ele las llamadas regiones tolerantes (lóbulo prefrontal, parietal, temporal derecho); en estos casos, los signos físicos locaJOHANNSEN, FELIX Y COMP.

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33

�258

259

LA EsoUELA DE .MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

les, cambio del sonido de percusión, dolor provocado por ~sta, pueden ayudar á fijar el sitio en que se ha de hacer la punción,
.
, . .
.
La punción cerebral puede hacerse como he d1eho, con un proposit~ mmed1~t?,
diagnóstico ó terapéutico, pero siempre su objeto final, su .punto &lt;le mll'a cfofimt1vo ha de ser, directa ó indirectamente, el tratamiento; es deciri que no se debe
pu~cionar el cerebro de un enfermo con el fin exclusivo de satisfacer una curiosidad diagnóstica: esta intervención se utiliza para aclarar el diagnóstico, pero s?lo
cuando esas aclaraciones son indispensables para instituír el tratamiento aprop1~do. También pudiera emplearse con un fin pronóstico, cuando por razones fa~1liares ó sociales fuera preciso averiguar con toda la exactitud posible la extensión
y ~l grado de malignidad de la lesión cerebral del paciente, las probabilidades de
curación ó de muerte y el tiempo probable de vida. Fuera de e.stos casos, la punción cerebral está contraindicada.
Lá técnica operatoria fijada por N eisser, y ligeramente modificada por Grund
t5), es la siguiente: señalado el sitio donde se ha &lt;le puncionar, y con todas las precauciones asépticas acostumbradas, inGluso el afeitado de una parte de la cabeza,
se anestesia localmente la región, se inciden los tejidos blandos, y una ":'ez descubierto el hueso, se horac!; con un perforador eléctrico (el usado por Ne1sser, da
2 400 revoluciones por minuto); al llegará la cavidad cr"ane·al se advierte una sens~ción especial de falta de resistencia que marca el momento preciso de detener el
perforador; se li~pia cuidadosamente el ~errín óseo ¡.,or .éste producido, Y. se punciona con la agnJa la duramadre: en este mstante conviene hacer una primera aspiraci?n para av?riguar.la existencia de..coleccione~ líquida~ superficiales; s~ re,sulta
negativa, se repite á diversas profundidades, cmdando siempre de medir estas.
Como la aguja que se emplea es de calibre relativamente grueso, y la masa cerebral es de consistencia pastosa, conviene introducir la aguja armada de un trócar
de extremidad redondeada, que se retirará, como es natural, cada vez que se intente la respiración. Los cuidados post-operatorios· se reducen á la aplicación de
un apósito aséptico y á la permanencia en cama del enfermo durante uno ó dos
días.
.
Auerbach (2) cree preferible que la punción de la dura.madre vaya precedida
de nna diminuta trepanación de medio centímetro de diámetro, realizada con una
fresa de Doyen, pues así se puede apreciar si late ó no la meninge dura, se evitan
fácilmente lo~ vasos durales y se puede dirigir la aguja en diversos sentidos. La
aguja ha de ser siempre de calibre algo elevado y de punta chata con bisel obtuso,
siendo el material de construcción el platino iridado
Los peligros de la punción cerebral así practicada, son muy escasos; descartado el de la infección de las meninges ó del cerebro, que no debe existir si se practica la asepsia como es debido, se reducen -á la posible provocación de una hemorragia, ya directamente, por puntura de un vaso meníngeo, ó en el seno de un
tum0r muy vascular y reblandecido, ó indirectamente, por los cambios de presión
circulatoria que en el interior de la cavidad craneal determina toda evacuación de
líquido. La hemorragia por perforación de los vasos meníngeos puede evitarse recordando la topografía de éstos, habiendo señalado Neisser los puntos de la caja
craneal en que pm:de puncionarse sin t.Bmor á este suceso. La hemorragia provocada en la masa de un tumor vascular, es un suceso desgraciado, pero de tan pro
blemática ocurrencia que apenas si merece ser tenido e:ri cuenta al discutir el valor del procedimiflnto, sobre todo si previamente se afi'na el diagnóstico todo lo posible para adquirir la certidumbre de que no se trata de esta clase de tumores. En
cuanto á las hemorragias indirectas, á distancia de los tejidos atravesados por
la aguja, cítanse algunos casos, entre ellos el dado á conocer por Oppenheim (12);
este autot· hace responsable indirectamente á la punción de una hemorragia del
tallo cerebral encontrada en la autopsia de un sujeto puncionado previamente.
Neisser en su vasta experiencia, ha t enido dos casos desgraciados, en·los cuales sobrevino un colapso seguido de muerte, pero se trataba de enformos en graví-

sima situación, que t&amp;nían voluminosos tumores cerebrales: en estas circum1tancias no debió considerarse indicada la punción, de suertf' que el funesto desenlace
no debe imputarse al procedimiento en sí, sino á su aplicación inoportuna.
Estos sucesos desgracia.dos demt1estran que· la punción cel'ebral no es una maniobra por completo inofesiva, sino que envnelve ciertos riesgos que obligan á ser
muy cauto en su empleo, &lt;lebiendo ir siempre precedida de una concienzuda y completa apreciación de las condiciones del caso clínico, siendo la norma fundamental
para su aplicación, la razonable espera1rna de que el enfermo J?Ueda obtener de ella
alguna positiva ventaja.
·
Aun con todas estas reservas, la pnnción cerebral parece menos arriesgada
qne la lumbar, de la que tanto se ftbnsa en la actualidad, sin tener en cuenta que
no es la inofensiva maniobra qne algu11os suponen; ejemplo ele sus mortales peligros son los ca~oR desgraciados de Fürbringer, Gumprrcht, Konig, Masing, (8) y
el muy creciente de Lapersonne y Cerise (7).

Sanatorio Quirúrgico del Dr. H. Gutiérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono núm. 1,335,
Cirugía general, Cirugia de señoras, Cirugía de niños, curación de heridas, traumatismos de todas
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Reoáma.ras de primera. ola.se $5.00 diarios y de segunda $3.00.

Bibliografía.
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Dre$de 14-15 Septiembre 1907 (Neurol Oblt, núm. 19, 1907.)
13. Pfeifer.-Cysticercus cerebri, &lt;lurch Hirnpunktion diagnoRtiziert un d
operiet, Gessellsch. Deutsch. Nerveniirzte. DreRcle, 14-15 Septietr.1bre 1907 ( Neurol
Gblt, núm. 20, 1907.)
14. Pollack.-Hirnpunktion, Mitteil aus d. Grenzgeb. d. Med. 1.t. Oliir. XVIII,
l, 1907.
15. W einttaut.-Zur Kasuistik &lt;ler Hirnpnnktiou, Therap. d. Gegenwart, p.
:fül, Agosto .1905.
•
•
1

Revista· Científica. ,se

trata1?a d·e est~·echec:~ muy unida~
.á la 10ges.t1&lt;~ll de p~tasa o
Uos casos tle estrechez cicah'ieinl del es6fogo d~ soda caustica. ~os p,tcientes eran dos
tratados con éxito
mños ele cuatro y c,nco años de edad. En
11or lns iuyeccio1ws de tlosiunminn.
Juno ele estos casos, la. estrPchez era tal
En ostos &lt;los casoi:;, relata&lt;lofl por el ¡rro- qne no dejaba. pasar la sondfl. má,,c:; fina,
fesor Hagenbach, Burckhardt (de Bal), ' en el otro no admitía sino una sonda de
.

.

j consecutitts

•

�260

•

LA ESCUELA DE MEDICINA.

dos Y medio milímetros de diámetro.
Ambos enfermos fueron sometidos al
tratamiento por las inyecciones. de tiosinamina: una inyección hipodérmiéa (en
la región del dorso), bicuotidiana de una
J .
os1s de 1 gramo á 1,50 de tiosinamina.
pesde la segunda inyección, la estrechez
mfranqueable dejó pasar una sonda de 3
·1, t
1 •
d
m1 1me ros, y, en e, segun o caso se pudo pasar uoa sonda de 6 milímetros A.
. d
·
· ~
partir e este momento se comenzó á
alternar las inyecciones con sesiones de
dilatación y se llegó rápidamente á rei-tablecer· una permeabilidad del canal suficiente parn. permitirá. los enfermos nntrirse como to,lo el mundo.
·
l,a org1tuiz1tci611 del servicio de vacunaci6n.

I.
Una mañana de crudo invierno me dirigía á la clínica de Kraus, en la Charité
de Berlín. Esta clínica era una de las más
!isitadas por médicos nacionales y extranJeros. Al llegar á ella, mfl encontré que
todos los habituales concurrentes se volvían. iNo hay hoy lección clínica Y-pregunté.-No; hoy es práctica.-tPero clón&lt;le van ustedes por aquí, con este fríoYA un pueblo en la línea férrea de Stettin.
-&amp;A un puebloY &amp;Y qué hay allH- Un
cn.~o raro que no se ve en Berlín, y Kraus
quiere que lo veamos.-¿Está muy lBjos
ese pueblo Y-Setenta kilómetros.-¿ Y
sab_en ust~des de qu~ se trataY-Sí; es un
caso ele vuuela, y s1 no vemos ese, seguramente no se ~os presenta otro en todo
el curso. {No v1~ne usted y, me dijeron.
-j9h; no, grae1a~! He visto la sala de
var10losos del hosp1tal general de Madrid,
y allí he visto muchos; así que para mí,
no me ofrece novedad.-Y allá se fueron.
j Setenta kilómetros de ferrocarril! Y
ponerse en movimiento toda aquella gente que no bajaríadetrescientosindividuos,
Y ~ole¡;tarse el profe.sor y los asistentes
en ir á ve.r ~na enfermed.ad que nosotros
vem?s ~ diario,. marca meJor que nada los
sacr16c1os que por la enseñanza se toman
allí tanto los que enseñan como los que
aprenden. .
Esto 1!1e hizo pensar que, para ser tan
rara la .viruela allí, se debían haber tomado mechdas muy; efica~e~ desde largotiempo, y me entro curwsidad ele saber lo

LA ESCUELA DE MEDICINA,

que se ~abía hecho.... y allá va lo que pude averiguar.
El secreto de esto no es otro que la sed
ven a con que Re cumple todo lo dispuesto referente á la vacunación obligatoria.
Después de la guerra con los franceses,
los !'tlemanes hicieron muchas col'&lt;as bued 1
·
f' , · l J
nas, y una e as meJores ue sm &lt;u a
1
1 l l d
·' bl'
et ~romlu8gadr ~be~] el valc8u7141ac1on o 1ga,oria e
e ~'1. ri ·e e
.
'
·
.
.
, Antes que p~ra todo .el Imperio, se habrn ya establemd,o parc1~lmente en al.gunos ~stados; as1, por eJemplo, Bavtera
la babia ya decretado desde 1807. Pero la
ley del 74 fué la que &lt;lió eficacia y unidad á este servicio, y las consecuencias
de ella han sido que esta. enfermedad sea
cada vez más rara . .

·a

La bondad de esta disposición ha sido
apreciada por la mayoría de las naciones,
así que sucesivamente la fueron e8tab1e.
cien do Suecia (que la tiene desde 1816),
Inglaterra, Hüngría, Dinamarca, Francia, Suiza, Bélgica. América, Japón y
desde hace algún tiempo España.
Todo lo concerniente á. vacunación en
Alemania ha sido organizado por el Bundesrat- ( Consejo federal). Este es el que
lleva una estadística,· sumamente minuciosa, de las vacunaciones y revacnnaciones que se verifican en todo el Imperio,
y -el que continuamente dicta disposiciones para mejorar y facilitar el servicio de
vacn11ació;_1. La vacunación que clisponía
la ley del 14, tenía lugar con linfa humana; pero bien pronto se convencieron los
encargados de este l'&lt;ervicio, ele las dificnl!acles que t1mía este método, principalmente la de obtener linfa en bastantecantidad, y, sobre todo, la de la posibilidad
de transmitir con la vacuna enfermedades
tan graves como la sífilis, la tuberculosis
ó_la erisipela; así que se nombró una Co~
misión que en 1884 redactó una Memoria
en la que prol/onia la vacunación exclnsivamente csin linfa animal. En 1886 se
redactaron las instrucciones sobre la obtención y el envío de linfa animal á todas las regiones del Imperio. Estas fueron aprobadas por el Consejo federal y,
en su consecuencia, ooda uno de los Estados alemanes organizó los Institutos de
obtención ,de linfa ~acuna, qne p~eviamente habia cletermmaclo el ConseJo fe-

/

1

261

deral, y que son los que en la actualidad raudo la ley del 74, para facilitar :::;u ejefuncionan.
cución· l'epartiendo cartillas higiénicas
para c~nvencer á las gentes de la utilidad
II.
de la vacunación; reglamentando la maEl n&lt;tmero de los existentes es de vein- nera de obtener los datos para la confectid6s. De ésto8 ocho pertanecen á Prusia, ción de las estadísticas; indicando lamaestando establecielos en Konig8berg, Ber- nera de lleva.r á cabo la desinfección,
lin, Stettin, Üp?ein, H alle, H annover, aislamiento, translado?e los enfermos por
Caf'lsel y Colonia. En Baviera no hay ferrocarril, etc., etc.
más . que uno, en Munich. En Sajonia
El nüc.leo fundamental de todas las
hay (l,Os, uno en Dresde y otro en L eipzig. disposiciones reff'rentes á la vacuna?ión,
En Württemberg hay otros dos, uno en continúa sienclo la ley de 8 de Abril de
· Stuttgart y otro en Constatt. En Badem 1874. Según ella, cada niño debe ser vahay uno, en Carlsruhe. En H essen otro, cunado dos \'eces. La primera, cuando es
en Darmstadt; en Meklemburgo uno, en menor de un año, y la segunda, antes de
Schwerin. En Sachsen otro, en Weimar. ser admitidq en la escuela y en todo caso,
En Anhalt otro, en Bernburg. En Lübek antes de que llegue á los ,loce años. E8ta.
hay uno. Hamburgo otro, y en Alsacia y vacunación puede tener lugar por el méLorena hay dos, uno en S trassburgo y otro dico privado en establecimientos municien Metz.
pales ó del Estado ó ~onde los padres
Los Institutos de vac:mación en Ale- quieran hacerla. C~da mño es reconoe1.do
manía pertenecen al Estado, y se ha con- á los ocho días ele rnoculado, y el méd1co
cecli&lt;lo el derecho de establecerlos á. algn- comprueba si la inoculación es po8itiva
nos particulares, los fundados por éstos ó ne11ativa. En el primer caso rncibe nn
están bajo la inspección oficial y tienen certificado .que los padres llevan al G~las mismas garantías que lofl del Estado. bierno ci\·il, donde se inscribe en los hLas provincias.6 Estados além11.nes en los bros. Si la inoculación es negativa, debe
que no hay Institutos de vac~rnación, se ser practicada ,,tras dos veces. Caso de
proveen de la linfa que necesitan, en lo8 que en ninguna prend.a la vacuna, 'ide~e
existentes, con los cuales han hecho con- ser el niño llevado al mspector &lt;le l:,amtratos para ello. L as prescripciones para dad qne le hace otra inoculación, recibienel buen funcionamiento de estos estable- do á los ocho días, si tampoco ha prendido,
cimientos y paca la organización de todo un certificado de inmuni&lt;lad. A la entra.el servicio de vac¡mación, han sido re- da en el ejército son to!los los recluta:::;
&lt;lactadas por el Con8ejo federal en la Ins- vacunados, y en caso de guerra, sufren
trucción del 28 de Junio de 1899, de un una nueva vacunación, incluso los oficiamoelo detallado. El darlas aquí cabida les. En 1870 fué vacunarlo hasta fil misalargaría demasiado este artículo; así que mo Molke. Caso &lt;le neglige11cia. ó reRissólo mencionaré los títulos de los capítulos tencia de los padres á vacu~rnl' al niño,
de que constan que son nueve. El primero sufren estos una multa de 20 á 50 marse refiereálas habitaciones qne debe tener cos ó tres dias de prisión, repitién&lt;losfl
cada establecimiento y distribuci )11 de los ésta ca&lt;la vez que siendo requeri&lt;lo no
se1·vicios; el segundo, á la elección de las acuda al llamamiento, y pudiéndose haterneras· el tercero á l::i, alimentación y cer la vacunación forzosa á. pesar de la
cuidado ~le ellas; el cuarto, al personal del resistencia. de los padres. La vacunación
establecimiento; el quinto, á la vacunación. tiene lugar. desde el H ~e Mayo. ~asta el
de los animales y obtención de la linfa; 30 de Se.ptiembra. L a hnfa se ooti.ene de
el sexto; á la preparación y envase ele la los Institutos que herqos mencionado
linfa el séptimo, al envío y entrega de la antes. Esta puede ser sólo reclamada por
mis1~a á los inspectores; el octavo, á los médicoF: 1 autori&lt;la&lt;les ó jefes &lt;le Est~b\elibros con listas y rElgistros de estos en- cimientos de ben~ficencia. En P~ns1a,
víos, y el noveno, á la investigación cien- para !llayor com?~1~~d, Sfl ~a auton7,ado
tífica en estos establecimientos.
tamb1én la adqms1c1on de hnfa á las boA,lemás de e8t,as Ín8trncciones, sé han ticas, pero las qne reclaman están ?ajo
redactado infinidad de di sposiciones, acla- una severa inspección del Estado. Lmfa

.,

�262

LA ESCUELA DE MEDICINA.

que se encuentre más de cuatro semanas vacuna con adición de glicerina . .A la
en depósito ó que ha sido extraída hace muerte de éste, que tuvo lugar en 1875,
más de tres meses, no puede ser emplea- se transladó el Instituto, para mayor coda Y· debe ser devuelta al Instituto de modidad del servicio, al Matadero, hadonde proceda. Los inspectores de Sani- hiendo permanecido allí instalado con
dad llevan libros de toda la linfa que en- cierta modestia, hasta que el año anterior
tregan á los médicos, con los número!.' se ha construído un edificio de nueva
respectivos para UJ?-ª. fácil comprobación. planta, constituyendo en la actualidad
Ca~o que un médico e~plee linfa ele un edificio hei·moso. E~te, como la mamás tiempo que fil prescr1to1 sufre una yoría de los Institutos de e~te género, ha
multa de 100 ~arcos, y lo.mi~~º los que. sido construíclo por el Ayuntamiento y
no lleven una hsta de los md1v1duos que alquilado al Estado.
~ayan vacunado, que deben entregar al
Está situado en una esquina de los temspector.· Estas h~tas son la base de las rrenos del Matadero de esta ciudad. 1 Se
detalladas estadís~1?as que se publican ha elegido este sitio para ponerle en coacerca de este serv1c10. Una m1;tlta anál?- municación con el Matade1·0 y que en~a sufren los ma~stros que admitan un m- cuentren fácil acceso á él las terneras.
no en la escuela sm que presente cert,ifica- Por la parte exterior está en comunicación
do de e~~ar va~unado. Enloslnstit~tosde con la calle y es d'el todo independiente.
obtenc1?n de hnfa vacuna se llevan igual- El plano del Instituto es un triángulo
mente hbros don~e co~sta que la ternera equilátero. Parte &lt;le uno de los catetos
rle la que s~ extraJ.º la hnfa esta~a sana, la está ocuparlo poi' el edificio p~incipal, que
pr?cedenciade la l~nfaconquesemoculó al consta de dos pisos. .Al lado ele él, por
animal, y la can~1dad de lmf~ que de ella un lado y otro, hay construcciones más
se obturn. Otro h~ro se lleva.igualmente, bajas que sirven de establos á las terneen ~l que se cons1_gna l_a salida y venta ras. La hipotenusa es la parte que da al
d~ linfa. Los ped1d'.ls siguen en orden ~e Matadero, y en madio hay un patio con
numero .. En cada uno se anota la cant1- una puerta por donde tiene comunicación
dad enviada, la fe~ha en. que fué pedida, con él. El edificio principal tiene un piso
el nombre ~e! destmatano, y la ternera bajo que se utiliza para tener en él anide que la hnfa procede. 0.on este si~te- males para experimentación, y otro dama no puede ~abet· confus10nes, Y. el 1ns- partarr.ento donde se guarda y se prepara
pect?r de Sa~1dad sabe con ex~ct1tud la la leche que se da á ,las terneras. En el
ca~1~~dad de _lmfa vacuna que tiene cada piso primero hay una hibitación para mémemc,o, el tie~po que ~ace que la tiene dicos; otra grande para la inoculación de
Y. el numero de moculac10nes que ha prac- terneras, y otras secundarias. En el seticado.
·
gundo existe el laboratorio donde se preIII.
par~ la linfa, otra para exámenes microscóp1cos y un enarto de estufas de cultivo,
Hasta aquí lo que se refiere al servicio y, por últ.imo, en las buhardillas tienen
ele vacunación en todo el Imperio y de habitaciones el personal subalterno, y
un modo general. .Ahora vamos á indi- hay otras accesorias. Para las terneras
car cómo se hace éste en Berlín y cómo hay uu establo para las inoculadas y otro
está inR.talado aquí el Instituto de obten- para las que no lo están. Cada ternera
ción de linfa vacuna.
está aislada en su departamento, habiendo
~erlín1 como s~ sabe, es además de la ~iez plazas en cada. establo, que se puede
capital del Impeno, la del reino lle Pru- andar alrededor de ellas. Tanto uno como
sia. En Prusia el primer Instituto de va- otro establo están separado,. por el edificunación que se fundó lo fué por decreto cio principal por medio Je una galería, y
de 19 de Octubre ele 1802. Este sufrió ambos dan al patio.
distiiitas transformaciones hastft que se
El conjunto del Instituto hace una
instaló definitivamente en la Escuela de excelente impresión y excede mucho :í
Veterinaria. .Allí permaneció bastante
1 En La. Co1'1'8sponde,icia de R8paita he rlescrito
tiempo, estando al frente de él Müller
en algunos itr t.iculos, el ;\!atadero, el Mercad.o y la
al cual se debe la preparación de linfc: Inspección
de carnes en Berlín.
0

LA ESCUELA DE MEDICINA.

263

las exigencias que el Consejo federal ha luego glicerina. Esta adición nunca dedictado para la instalació11 de estos Ins- be exceder de diez partes por cada una
titutos.
de substancia pulposa. El liquido así obEl director de él es inspector de Sani- tenido constituye una emulsión que es
. dad, Dr. Schulz, y á éste ayuda en sus centrifugada para aclararla, introduciénfnnciones otro inspector en calidad de dola luego en los tubos previamente esasistente, Dr. 8tüler. El número de ter- terilizados.
neras inoculadas en la temporada de cada Pero antes de dar salida á esta linfa
año oscila alrededor de 80, obteniéndose hay que llenar dos requisitoR, á los que
de ellas por término medio 280,000 tu- se atiende preferentemente: Primero tebos. Este instituto es el encargado de ner la seguridad de que la ternera de que
proveer de linfa vacuna á Berlín y la pro- se ha extraído la linfa está completamente
vincia de Brandemburgo. La enseñanza sana; segundo, haber comprobado previade la técnica de la vacunación y obten- mente su virulencia. Para lo primero,
ción de linfa es obligatoria; así que aquí una vez obtenida la linfa, se hace la autienen que acudir los estudiantes en la topsia á la ternr-ra. Para lo segund~, se
época Óportuna para adquirirla. Para hacen inoculaciones preventivas. A I estaeste fin se ponen en combinación Rubn- do de salud de la ternera se le da tal imner, el catedrático de Higiene &lt;lel cual de- portancia, que es la causa por la ·que se
pende esta enseñanza, con Schulz, direc- dictaron las prescripciones referentes á
tor del Instituto de vacunación, que es la vacunación de 28 de Junio de 1899,
el que la da.
según las cuales se prohibe en todo el ImLas terneras que se usan para la ob- perio alemán la inoculación ·directa de la
tención de linfa tienen todas más de tres ternera á la especie humana. Caso de que
mesesj preferentemente se buscan de cin- la ternera autopsiada esté sana; se proceco. Sufren primero 1·n reconocimient.) de á la comprobación de la virulencia de
veterinario antes de la inoculación. Si la linfa, practicando con ella v;irias ineRtán sanas se les inocula; si no, se las oculaciones á otras terneras y sólo cuandesecha. Para tener más seguridad deque do éstas son positivas, se da salida á la•
las terneras que se usan están sanas se linfa. En caso contrario, se destruye. La
las somete á la prueba de la tuberculina; carne de las terneras usadas para la expor eso todos los Institutos alemanes mo- tracción de linfa tampoco se utiliza, es
dernos tienen como el de Berlín, establos siempre destruída, lo mismo que resulte
ele observación para las terneras, donde de la autopsia que las terneras estén sase hace esta prueba antes de inocularlas. nas ó enfermas.
Durante el brote de las pústulas, son
IV.
las terneras limpiadas y observadas. '1.1erneras cuya temperatura aRciende á más
Como s•1 ve por todo lo expuesto, rede 41,5 grados, son desechadas . .A la in- sulta el servicio de vacunación hecho en
oculación precede una desinfección de la Alemania con verdadero esmero. Podrán
parte 01.egida con agua y jabón, y-la su- tener otras naciones edificios más sm1perficie inoculada se cubre con un vendaje tnosos ó sistemas más encomiados, pero
dextrinado. Para la obtención de la lin- ninguna otra, sino es tal vez Suecia, ha
fa, el personal ha de estar completamente aventajado á .Alemania en los resultados
desinfectado y usar una blusa reglamen- prácticos que ha obtenido,que es lo verdataria. Los vasos donde se recoje ésta han deramente importante. Y para demosde estar previamente esterilizados. .A la trarlo y para t,,erminar este artículo que
obtención de la linfa precede también ya va siendo algo largo, vamos á cerrarlo
un lav.ado de la parte inoculada con agua con algunos números.
·
esterilizada. La operación la practican
Según la estadística oficial, Alemaasí: con una cucharilla de W olkmann nia contaba en 1905 con una población
desprenden la pústula, procurando evitar ele 60.641,278 habitantes. De este númela mezcla de Sangre. Estas pústulas se ro tan enorme sólo perdió por viruelas en
trituran en morteros esterilizados y se les el referido año 30 individuos, con la ciradiciona, -primero, agua esterilizada, y cunstancia de que de estos 30, 15 eran

•

�264

LA ESCUELA DE MEDICINÁ.
LA ESCUELA DE ñlEDWlNA.

extranjeros. No había entre ellos, a~or- naciones, y que este descenso es tanto
tm1adamente, ningún español; 7 eran ita- mayor cuanto más tiempo hace que se
lianos, 3 rusos, 2 franceses, 1 belga, 1 estableció la vacunación obligatoria.
nornego y 1 au~triaco.
.
Buen ejemplo de esto es Suecia, que la
Años ha habido en que la moTtahdad tiene establecida desde 1816, y que es la
por viruela en Alemania ha sido mucho que tiene menor mortalidad por viruela.·
En las naciones que hemos indicado,
menor; así en el año 1893 no . hubo en
todo el Imperio más que 10 muertos en un peTíodo de tiempo igu~l ( catorce
por virueht, y en el año 1897 sól? hubo 5, años), pero en una época anter10r, la mor.,.
cifra que en un total de 60 millones y talidad por viruela era mucho mayor. Así
medio de habitantes es casi igual á cero. tenemos que en Alemania, de 1862 á. - En cambio P.n España, en que, según 1876, la mortalidad por viruela por....
la estadística de la Dirección de Sanidad, 100,000 fué de 51,6 (ahora O, 7);. en Aushabía en.el mes de Mayo de 1905 una tria, 75,2 (ahor~. 38,6); en B élgica, 79,5
pob}ación de 16.257,397 h~bitantes, mu- (ahora 18,2); en Inglaterra, 25,3 (ahora
rieron de éstos sólo el pnmer semestre 2 9, y en Suecia, 26,9 (ahora 0,5). Comdel referido año 1,061 individuos de vi- párense unas cifrás con otras y véase en
ruela y suponiendo que en el segundo se- qué enorme proporción ha hajado la mormest;e hubiera una mortalidad análoga, talidad por virue!a, sobre todo en l~s na.resulta que de 16 millonel' ~f' l~a?itantes ciones en que desde hace mucho tiempo
perdimos por vi'ruela 2,122 rndividuos, y han practicado de un modo sistemático la
en el año anterior 2, 159. Véase, pues, la vacunación obligatoria.
A más particularidades estadísticas,
diferencia.
Aunque la cifra de mortalidad por vi-· no puedo descender. La Dirección de Saruela en Alemania es muy pequeña, to- nidad del Imperio publica éstas con tal
da vía, aunque en p~co, hay quien l,a a ven- detalle que allí saben al dedillo quién estaja. Esta es Suecia. En un penodo de tá vact~nado, quién .no lo está, á quién le
tiempo de catorce años, esto es, . desde ha prendido la vacuna y á quién no, en
• 1882 á 1896 de cada 100,000 habitantes cuántos individuos ha habido inmunidad,
sólo ha perdido Suecia p~r viruela,. 0,5 cuántos se han revacunado, quiénes con
individuos. Y en Alemama en el mismo resultado positivo, quién con negativo,
tiempo, de cada 190,000 habitantes ha etc., etc. Todo esto es sumamente intehabido una mortalidad de O, 7, de modo resantH, y por ello se ve el cuidado y )a
que, como se ve, en la primera es algo minuciosidad que se pone en Alemama
menor.
en el estudio de estos R!'mntos, que tanta
En Austria no tuve ocasión de apre- importancia tien~n para el progre~o de
· ciar como está instituido el servicio df' va- los pueblos y el brnnestar de las namones.
cunación. Tengo entendido que hay exce- -E. Mañueco Villo;padierna, De la Benelentes Institutos de vacunación y que la ficencia Provincial de Madrid.
organización es buena; pero el movimiento se demuestra andando, y hasta la feAVADEMIA N. DE MEDICINA.
cha la mortalidad por viruela en Austria
es de las más elevadas entre las principa~t:f!liúu dt•I dfa Jade lll11yo dt: IDOS.
les naciones de Europa.
En el período de tiempo que antes he
Pre&amp;idcaci:i de los Sres. Dres. Manuel 8. Soriano
indicado· de 1882 á 1889, han muerto en
y José Ramón Icaia.
Austria de cada 100,000 habitantes, 38,6
A las 7 y ] 5 p. m., se abrió la sesión, se
por viruela. Véase que la ci~ra no ~s naleyó
el acta de la anterior y fué aprobada
da halagüeña, pues en ese mismo tiempo
sin
discusión.
tuvieron: Bélgica, 18,2; Inglaterra, 2,9
El 2~ secretario leyó una memoria que l'eAlem!'tnia, Or7, y Suecia, 0,5 de mo1:tali- mitió como trabajo de turno el Sr. Dr. D.
dad, por la mis~a causa y en el mismo Manuel Iglesias, socio correspondiente en
número de halntantes.
Veracruz. Se titula Profilaxis de las enfer·
Loqueesindudablee~quela mortal4dad medades contagiosas.
Puesto á discusión el Sr. Dr. Monjarás
µor viruela va de8cendiendo en todas las

-~.

1
1

265

dijo, que el trabajo tenía algunas deficien- El Dr. Ramos leyó su trabajo de regla·
cías de importancia, las que iba á seilalar. mento titulado: "El polvo y las enfermedaLa primera cc,nsiste en que el Sr. Iglesias des oculare¡¡." Se puso á discusión y n;idie
no se ocupa de las precauciones enteramen- usó de la palabra.
te eficaces que hoy ti....ne la moderna higie- El Sr. Dr. Vértiz leyó el suyo titulado:
ne para evitar las enfermedades contagiosas, "El do.lor. 11 Tampoco ~ué discutido.
El Dr. Macouzet usó de la palabra para
entre éstas, una de las· más importantes es
la desínfecc.ión que se efectúa en un buque hacer una comunicación para referir un nueque sale de un puerto infestado. El Sr. Mon- vo tratamiento sobre las coxalgias, que vió
jarás· habló extensamente de la manera de en su ~!timo viaje que hizo á los E. U.
llevará. cabo esta desinfecdón.
Se recordará que en años anteriores se emLa segunda condición es que c\1ando des empleaba como único aparato para los coxálgraciadamente hay enfermos á bordo, se de- ticos el llamado de extensión continua; desbe hacer con 'mucha excrupulosídad la ins- pués se usaron las canaladuras enyesadas.
• pección sanitaria del buque que llega á al Se sabe perfectamente que las condiciones
gún puerto y tócalE, al Delegado Sanitario de un aparato para corregir la coxalgia y
ir personalmente á·inspeccionar el buque, re- que dé buen resultado son: inmovilidad de
cibir los papeles que acrediten la existencia laS' superficies enferma~, rectitud y buedel enfermo ó enfermo¡, ó bien allí·se le par- na posiGión del miembro enfermo y alejaticipa la sanidad completa de todas las per- miento de la cabeza del fémur de la cavidad
sonas que están á bordo; en este caso se deja cotiloide para evitar el dolor. Todo ésto si
desembarcar todo el pasaje, puesto que está bien se obtiene con los medios usados ansano, en el caso contrario el médico sanita-. teriormentP, no es menos cierto que sus merio, provisto de todos los útiles necesarios, dios requiet·en la completa inmovilidad de
procederá al aislamiento de los · enfermos y todo el sujeto, con lo cual el éufermo está
á la desinfección del buque. Volvió el Sr. privado del airP, de la luz solar y m~s aún
Monjarás á detallar la manera de hacer es- de las permanencias en las playas y otros
tat- maniobras.
lugares de excursión tan útiles á estos enLa buena organización de la Policía Sa- fermos, para evitarles el rlesarrollo dP la tu·
nitaria es la que garantiza la efi.cacia de to· bercnlosis generál, pues bien, el Dr. Phelps,
dos estos medios.
.
de Nueva York, Profesor de clínica de PediaEI Sr. Dr. Iglesias piensa que la nuestra tria en aquella ciudad, y hoy ya muerto, se·
es deficiente ó no existe; el Sr. l.\fonjarás preocupó durante f"U vida de la manera de
piensa justain_ente lo contrario y l'a califica obtener unidas en un aparato las buenas
de perfecta. ·
condiciones que requieren los coxálgicos en
Los elementos todos puestos en juego por lo's aparatos que usan en su curación, y ade.
la higiene moderna son sumameate eficaces más buscó que el aparato les permitiera exy de fácil realización; .Je sorprende que no cursiona1· al ail'e libre. y consiguió realizar
sean enumerados por el muy competente Dr. su noble y útil propósito. El medio usado
Iglesias, á no ser q't1e él no haya escuchado por el Dr. Phelp.,; ha hecho ya sus pruebas
ésto, por haber llegado á la sesión pocos mi-· en todo el mundo y tiene la sanción de la
nutos después de haber comenzado la lectu- e~periencia.
·
ra del referido trabajo, en cuyo caso no tie- . Describió el Dr. Macouzet el menciona.
nen razón las observaciones que ha hecho. do aparato. que consiste en una varilla mePara tnminar dijo que el Sr. Dr. Iglesias, tálica, rígida, terminada en su extremo incuando se refiere á las medidas profilácticas, ferio1· en una placa de metal en donde se
las trata en general y es preciso tener pre- acomoda el pie; esta placa está aplicada forsente que cada eufermedad tiene medidas man.do una escuadra perfecta. y esta condique le son propias.
ción es p1·ecisa para qbtener un b.uen éxito.
Con lo que termin6 la sesión habiendo En el extremo Sllperior hay dos cinturones
asistido los . Sres. Dres. Altamirano, Búl y una cintura metálica. Aplicando este apaman, Calderón, Chávez, García, González rato se logra la inmovilidad de la parte enUrueña, Hurtado, !caza, Loaeza, :Jianuell, ferma, se da buena actitud al miembro de
l\lonjarás, Parra, Prieto, Saloma, Soriano, ese lado y le evita la tendencia que posee
Troconis, Valdés, Velázquez Uriarte y Vi- de permanerer en adducción logrando adellarreal.
más la extensión de él. De esta manera se
. obtiene la separación de la cabeza del fémur
"le8i(rn del dfa !lO de lllnyo de 190S. •
de la cavidad cotiloide. La rectitud del
Presidencia del Sr. Dr. D. ,Tosé 'l'errés.
miembro enfermo se logra con el pie metáA las siete y diez minutos de la noche se lico ·en escuadra y sólo queda aumentar el
abrió la sesión, se leyó el acta de la anterior grueso de la zuela del zapato del lado sano
y fué aprobada.
para lograr la marcha.

�266

LA .li:SCUELA DE MEDICINA.

El Sr. Dr. Vil111rreal leyó su trabajo de
turno titulado: "Salpingo Uterostomía."
Con lo que terminó la sesión habiendo
asistido los Sres. Dres. Bandera, Búlman,
Cosío, Chávez, García. González Urueña
Gonziílez Fabela, Hurtado, !caza, Loaeza'.
Malda,. Macouzet, Monjarás, Núñez, Parra,
Pri ... to, Ramos, Sánchez, Soriano, Suárez
Gamboa. Trrrés, Troconis, Ulrich, V.elázquez Uriarte, Vértiz y Villarreal.

CRONICA.
El monnm.ento al Dr. 1'1. Carmona y Valle,
Tenemos el gusto de participará nuestros
lectores que por fin ya es un hecho la cons
trucción de este monumento; ya se quitó la
fuente 9. ne estaha en el jardín del atrio· de
la Iglesia de Santo Domingo y dentro dr po
cos días se principiará la cimentación.
El pedestal ya se concluyó; pero como la
piedra de que se hizo resultó defectuosa, no
se recibió, y en c.imbiosevaáhacerdichopedestal de mejor piedra. La estatua ha sufrido
1'&lt;::toques Je importancia yvaáentral' álafundición. Los tecolotes y ias placas de bronce
pa1 a la i1,scripri6n están listas. Los artistas
se han compromE&gt;tido formalmente á que el
monumr nto se inaugure en el próximo mes
de Octubre.
Suplicamns una vez más á las personas
encargadas de colectar fondos en los Estados, den cuenta del resulta'do de su gestión
al Comité.
Por poco tiempo queda a ú'n abierta I a
su bscripción, pues nos falta ya poco dinero
para completar nuestro presupuesto.
En el Hospital Juárez.
Los D 1·es Ra ó Alb t F
·
M'
uelto menen
er dy rancisco r 1·
11 11 han v
argarse e sus sa1as.
El Dr. Vasabilbazo ha sido nortJ.brad 0 m,.
e
dico su ernumerario.
· t .
El D pr. Gar ay que est a b a como m
ermo
ha sido nombrado médico propietario enea/
gado de la sala 5.
,
,
t
t
El H osp1· t a 1J uarez
vaa ser comp1e amen e
reconstruido para lo cual se dis onen de . .
300,00o· pesos. Gracias al em ~ño del Sr.
·,
·, P b
Secreta · 0 d G b
.
r1. . e º. ernac10n y a.1a uena gestiva admm1strativa del Sr. Director de la
Beneficencia Pública In eniero Alberto Rot
bles G1·1, el Hos p1'ta1 ,Jgá
u rez se encuen ra
cada vez mejor atendido. Ayuda en esta
labor eficazmente el Dr. Mendizábal, Director del Establecimiento el Sr. León como
administrador.
y
'

ª

La Asociación cooperativa de Estudios médicos.
Un grupo de profesionales, después de haber adquirido en las aulas el mayor número
de conocimientos que le fué dado, después
de haber mejorado sus aptitudes por el ejer-

267

LA Bt:WUELA DE MEDICINA.

cicio profesional y después de haber acopiado sana experiencia en la actividad de la vida
práctica, ha decidido constituir una asocia-.
ción médica, ,:ólida y f&lt;erena, capaz ele representar los P].evados propóf&lt;itos de la medicina, de ,:atisfacer la ingente necesidad de
salud y vida de la sociedad en que existe y
de mejorar á sus individualidades haciendo
tan~ible el efectivo progreso del n nevo
grupo.
La experiencia les ha enseñado er camino
que deben seguir, q11e no es otro sino el trazado por la moral y los más ele:rpentales preceptos de la sociabilidad, la prácticaprofesio- ,
na] ha oultivado en ellos la prudencia y la perseverancia y los dat.os de la ciencia les han
dispuesto para una intervención social, siem
pre recta, y que á la postre tiene que ser Pn
bien de la socie4ad (111 que ejercen y en b~neficio de cada uno· de 'los actores.
La actividad, tanto individual como colectiva, sólo es buena y fructuosa cuando nuestros actos se ajustan estrictamente al más
cabal cumplimiento del deber. Y á tan importante resultado sólo puede llegarse cuando á una preparación intelectnal teóricopráctica &lt;'Onveniente se une la adecuada cultura moral: á ensanchar y perfec•cionar lo.
primero, para ejercer con acierto. y á robustecer y mejorar· lo segundo para que la intervención r,:ocial sea correcta, tiende como
medio fundamflntal, la naciente sociedad, y
al presentarla á la patria en lo¡, fastos de la
nación, estamos bien seguros, que por peqneño que se juzgue éste factor, él con,:tituye una fuerza social que honrada y enérgicamente unen al movimiento de progreso
en nuestro paí;:.
Como individuos no i::on desconocidos los
asociados y, por tanto, hay fundadas esd
h á ,
'peran~as e que como gr.upo se ar n aun
más dignos de la culta sociedad á qu,e per t~necen, pues estan.del todo resueltos a que s1,
d
·1d 1
t
e~ ~ ~~ºt?omot. aisda ,0 e emefn º•. por s1;1 P1t'D·
p111.1111cia 1v~, .1en e a super. ecc10nam:e~ o,
como colectmdad han de orientar dec1d1dat
t
· ·,
'd·. h · 1
men ~ es a asocrnc10n. me i_ca ama e pro
g~eso mtelectu~l y meJ.º:amien~~mor~], todo
lo que acarreara beneficios positivos a nuestra POciedad.
E M, ·
·
. n l ?:1co no escas~a~ los talento~, m la
mstrucc10n entre los med1cos; hay aptitudes
d ·
~ 1
¡ t' l ·
para pro uc1~, pero ,1.a ta e e~ imu o y u~a
fu~rza s1;1per1?r 91;1e encarrile el .trabaJo,
g~1ando a los mdmduos con educa,eió~ y con
amor. Todas esas fuerz~s qu~ se pierden,
todo aquello que se va sm deJar huella, es
lo que ~e pretende reunir, ordenar y dejar
consignado en la Imprenta, para bien de los
individuos que la producen, de .la colectividad á que pertenecen y de la Nación de que
forman parte.
1

~n resumen, di~ha SociPdad, se fundacon Jactas y tr,,bajos de esta nueva Socie.lad, á
socios que á una buena instrucción teórico la que le desea progreso y larga vida. ,
p_ráctica, rennen la circum;tancia de ser so-1
CIRCULAR
.
.
.
, . ·
·
.
c1alm?nte educados. Todos se proponen 1
tra.haJar con el mayor desinterés y f&lt;US traQumto _q~ngrPso. Medico. ,Pª'.:-;Amen?abaJOS serán de preferencia colectivos. Con no.-Com.1"1ou l\fox1cana -S.ecmon de hueste procedimiento la l'equeña labor de ca- ferme&lt;1ades ~entale~ ~ ·" erv1?sa~.
da uno,. resultará en conjunto de gran imA, lo~ &amp;enor?s Med1cos residentes en la
portancia y en est-a forma se pueden ir ela- Repubhca Me,xwana:
, .
.
borando en conciencia ·trabajos serios sobre
El cuart? t ongreso Med1co Pan-Amer1asuntos de éarácter nacional. N O se desde- cano, reumdo en Panamá en Enero de 1908,
ñarán tampoco los trabajos individuales, los acordó que la Capital dela República~~Guacuales se discutirán. sin pasión. procurando tem~la ~uera la sede para la.celebrac1on ~el
en vez de ofender, el estimular y E&gt;l aplaudir subs1gme1:te; y con tal motivo se han se,n~al compañero si lo merecP ó el hacerle cono- lado los dias del 6 al 10 de Agosto prox1cer con dulz~ra sus error~s.
mo para la celebración del mencionado ConEsta Asociación no tii,ne más objeto que
el estudio de las ciencias q ne se refieren á
d . ,
la med' ·
(Cma, y para que no se esv1rtuen sus
se ha. propuesto
no tener
rectas
· , mtenciones,
, ·
,
.,
mngun
recí
· oaracter mutualista o de protecc1on
proca.
Los it1di~iduos de esta Sociedad ai~laclamente c.ons1derados valdrán poco ó mucho;
~ero U1ndos los eslabones unos con otro,- sólidam1-nte. probablen:iente. valdrán bastante
Y esto_ se Juzgará al ~rse viendo los kabajos
que se vay~n p,roduc1end1).
La Asoc1ac10n se reune, por bondadosa
conc~~ión ~el ~onorable Hecretario de Instrucc1on Publica y de Bellas Artes, en el
elegante Y. ~erio ,:alón del Consejo Nacional
~e Ed~1cac1on, lo~ martes 2~ y 4° de cada mes
a las s;et~ y media de la noche. Las sesiones
son publicas.
.
·
La mesa ha quedac!o eonstituída así: Presidente Dr. Pol'firio Parra, vicepresidente
Dr. Fernando Zárraga, Secretario Dr. Juan
Peón del Valle y tesorero Dr. Gonzálo Herrera.
A continuación publicamos, indistintamente los nombres de los socios que recordamos: Dres José Ramos, Francisco Carral,
Jesús Valenzuela, Angel Gaviño, Gregorio
Mendizábal, Ulises Valdés, Manuel Gutiérr?z, Tomás N oriega, Heladio Gutiérrez,
Ricardo de la Cueva, Jesús Mouj arás,
Adrián de Garay, Daniel Vélez,JoséGayón,
Roque Macouzet, Juan~- Hernández, Porfirio Parra, Guillermo Parra, Nicolás Ramírez de Arellano, Manuel Flores~ Demetrio
l\lejía, Juan Peón del ;valle, Enrique Aragón, Juan Ramírez de Arellano, Gabriel
Malda, Ricardo Suárez Gamboa, Lorenzo
Chávez, Regino González, Leopoldo Castro,
German Díaz Lombardo, FernandoZárraga,
Gonzálo Herrera, Emilio del R aso, Alfonso
Pruneda, José M. Gama, J. Mesa Gutiérrez,
Prof. Juan Manuel Noriega, Manuel Domínguez, Domingo Orvañanos.
Nuestro períodico se propone publicar las

gr!so.
t ¡ C · · , E'
t'
l
g:u1a1men be a 1ºsm1s1Don DJecpu nfi'ª. sepia
servH o nom rar a r. r. . or no arra Presidente· y al subscripto Secretario
..1
'¡ a S ecc10n
' · , d'e "En..erme
e
da d'es l\'
f t a¡es
ue
uen
·
,, y a, fi n de ges t'10nar e' mv1
· 'tar
y ...N erv10~as,
en los Estados Unidos Mexicanos el &lt;'Oll·
cur,o de todos loR Médicos Cir.ujanos que
residen en ellos, para que por conducto de
esta Sección. envíen los trabajos clasificados
en ella y entre los que se recomiendan de
preferencia, los que traten de ''Clasificación
de las enfermedades mentales" y "Estudio
de la Demencia precoz."
En acatamiento de la honrosa misión que
se nos ha confiado, el Sr. Presidente Dr. D.
Porfirio Parra hace un llamamiento general
por medio de la presente, á fin de que todos
los Médicos que deseen contribuír al mejor
éxito del Oongre,:o referido, cooperen con los
elemeJ;J.tos que poseen por su experiencia y
sabiduría y manden sus trabajos antes del
15 de Julio próximo,· con el objeto de que la
Comisión Mexicana los envíe con oportunidad á su final destino.
El Secretario que subscribe acusará rrcibo en debida forma de todo documento
que se le l'Pmita y en su oportunidad comunicará á -los interesados todo lo que ~e
relacione con los trabajos que se hayan servido presentar.
México, Junio 5 de 1908.-Dr. Enriqite O.
Aragón, Secretario.
.
Dirección: Ciudad de México, D. F.-Calle de Chiconautla número l.
EPIGRAMA.

Para darle sepultura
fué ·al Registro el buen Gaspar,
padre de una criatura
que murió sin bautizar.
Y dijo un grave sujeto
desde un sillón de vaqueta:
-¡Cuál es el sexo del feM
-Señor, no es feto, que es feta.

•

�268

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LA ESCUELA DE MEDICINA.

lJn nne,·o aparato
en el Instituto Médico :8 acional.
El Sr. Dr. D. Fernando Altamirano. Director del Instituto Médico N11cional. ha
emprendido ya el laborioso trabajo que últimamente le ha encomendado la Secretaría de Instrucción Pública y Bella·s Artes;
trabajo, que tardará ('In terminar algún tiempo; pues se trata de hacer nn estudio completo, de la Flora y de la Fauna del Distrito Federal. y de clasificar minuciosamente
todos los ejemplares.
Como se ve, este trabajo es laboriosísimo,
pero de gran importancia y utilidad, tanto
para los agricultores, como para cualquiera
persona que se dedique al estudio de la Historia :N'atur11l.
Decíamos que ese Pstudio es bastante laborioso, por la diversidad de ejemplares con
que cuenta el Distrito Federal y por lo mismo, el Sr. D. Fernan•o Altamirano v el personal del Instituto '' édico Nacional, tardarán algún tiempo en concluír ese.provechoso
trabajo.
En la última junta habida entre los pro·
fesoresdeese Instituto, el Dr. D. Daniel Vergara Lope, presentó un aparato construído
bajo su inmediata dirPcción, el c11al e~ todo
de bronce. Tiene un aspecto agradable y
aún elegante
El Sr. Dr. Vergara Lope, e;; ayudante do
la Sección de Fisiología Experimental, y era
construído ese aparato, con el fin de h_acer
mejor la sujeción mecánica, que ha sido
hasta ahora defectuosa en otra clase de aparatosi y eso,: inconvenientes se hacen palpables, cuando se requiere que la inamovilidad de los animales dure por un tiempo relativamente largo.
Los aparatos construídos hasta hoy han
sido adecuados para diversas clases de animales; pero es muy difícil, adaptarlos debidamente á la paloma; y el aparato del Dr.
Vergara Lope, además de subsanar ese gra·
ve inconveniente, tiene la ventaja grandísi
ma, qu,e facilita la asepsia de una manera
casi radical.
. Ei mencionado aparato,. tiene todavía,
otras ventajas respecto á otros aparatos, como son, las de fácil manejo, conserv11eióu,
etc. Con él se han hecho ya varias experiencias que han dado buenos resultados.

También se ha continuado el estudio sol&gt;re el estafiate (A1temia ·mexicana). deduciéndose que esa planta contiene alcaloides
y un glucósico.
El estafiate, es una planta que se produce en abundancia en la Frontera del Norte;
y es empleada por los habitantes de esa región, como medicinal.
·
Casa de. Sahul •
Llamamos la atención de los SAñores 1nédic0s sobre la Casa d~ Salud del Dr. Garay,
situada en la calle de León núm 4. En dicha
casa se proporciona á los Pnfermos una asistencia ideal. Hay excelentf:l sala de operaciones con todo lo nPcesario, haciéndose una
v ... rdader.a e.-pecialidad de laantisep~iai magníficas recámaras, ¡alones, biblioteca, baüos,
luz 6léctrica, teléfono, gabinete electroterápico, ~¡¡.la para reconocimientos y curaciones, practicantes y' Emfermero8 inteligf'ntes
é instruídos.
Los· señores médicos si gustan, pueden
operar allí á sus .enfermo~ y seguirlos atendiendo, cobrando dire&lt;?tamente sus honora·rios.
.
Pueden operarse de día ó de noche.
Siempre hay todo lo necesario para practicar á cualquier momento un embalsamamiento·de primer orden.
El monumento al Dr. M. Carmona y Valle,
Del Estado de Guanajuato colectado por el Dr. Jesús Chico.. . . 43 00
HESu:illEN

l'r.ofesores de la Escuela N. de lledicina
. . . . . . . . . . . . . • . . 435 00
Alumnos de la Escuela N ~de ~Iedicma.
..
. . . . . . . . . . ..
68 25
Del E~tado de :i\Iorelos..........
41 00
Del Estado de Coahuila. . . . . . . 370 00
Del Estado de Tabasco. . . . . . . . . 170 00
Del Estado de Chihuahua........ 4-t-5 00
Del Estado de Guerrero _. . . . . . . 16 00
Del Estado de Querétaro .. .'. . . . . 47 00
Bel Estado de Nue.vo León...... 349 00
Del Estado de Oaxaca . . . . . . . . . .
37 00
Del Estado de Durango . . . . . . . . . 40 00
Del Estado de Sinaloa.... ~. . . . 50 00
De Tampico . . . . . . . . . . . . . . .
20 00
Del E:-,tado de San Luis Potosí. . . 70 00
Del Estado de V eracruz. .
66 00
Lista general.
............ 1,918 10
Del Estado de :i\Iichoacán. . . . . . . .
26 50
Del Estado de Zaca.tecas . . . . . . . . 171 00
Del -Estado de México...........
79 00
Del Estado de Hidalgo ........ ·. .
54 50
,¡;•,¡;
Del
Estado
de
Guanajuato..
.
.
.
.
.
43
00
En una de las secciones del mismo Instituto :i\Iédico Nacional, se está haciendo con
. Suma . . . . . $ 4,566 35
todo PmpPüo, el estudio relativo á la GeoContinúa
abierta
la subscripción. - - - grafía )Iédioa del Estado de Oaxaca, y haEl
Sr.
Dr.
Daniel
Vélez, Tesorero del Co·
ciéndose la clasificación de las enfermedades, que destruyen oiertas plantas, sobre to- mité, tiene depositados los fondos en el Ban·
co Bipotecario.
do en la estación del invierno.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 11. Junio</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, .JUNIO

30

1908.

DE

NÚM.

12.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PElUÓDJCO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN ·1979_
CONDICIONES.

CONDICIONES.

JMc periódico se publica los dias 15 y¡
ultimo de oadu mes, en cuadernos de :!4.
p:iginns, con forro ele color)' ci1 buen pa-:
poi, siendo el procíodcsubsori¡,ciónnnual
el do seis peses en México y siclo oinc_uent,.en los Estudosquesepagnrá11 pre- Urcs
c1saruc11teporc11atr1mcstre,;adclant11dos
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oro por ano.

E.E:0-"-CTOEES:

J oo publican intercaladas en el texto,
das ilustraciones 9.ue sean necesarias.
..
Se reciben subscripciones en la Redac,
Dr. Adnan de Garay,
¡oión, calle de León nú.m: 4.
Los pediclo~.d~ ~a Capital y \le. los EsAntrcl
Gaviño, Porlirio
Pa1ta, F• Zán·a11a
¡tudos clobC!l dmgu-se al Admuustrndor
ti
·
' ''t&gt; 1,goueralSonorE&lt;luardoJoublancAparla
s. Quevedo yZubicla
Ido 778, ó á la misma Red11-0cióu.
l)ll{lW'fOR.

'

Rafael Ca1·aza YDavid ,Cerna.

----~....,.-.---·~-... -.--

N1í111t1rOH Hlrnltoij, cuuroutn ee11tavos.
--:':"

~~~

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León núm. 4, ó Apartado 778 .

. . ......._;, _ ,_:. . ;.-...... ·.-. . . . ,. :;.. .; . . · .,.:;.,.__:,. : --.·:-. :~--;;. :·.":-~:-:..;.;. .;:-..;.;..~~--~ ::..:.::,===
~

REVISTA ANUAL DE MEDICINA.
PUH EL DR. A. LE'l"l'IENNK
('rraducción y ,1rrnglo del Dr. Alfonso PJ·uneda, para '·La Escuel.1 de Medicina.")

L-ARTERIO-ESCLEROSIS.

Numerosos trabajos han intentado dilucidar esta cuestión oscurn entre todas.
Todavía ni siquiera la arterio-esclerosis es una concepción clara y bien definida.
En la mayor parte de los escritos que aparecen sobre este asunto las, observaciones y las discusiones hacen refernncia, {t menudo, á puntos que no pueden ser comparables entre sí. J osué, que se ocnpa de la cuestión desde ha.ce varios años, se ha
esforzado en caracterizar anatómicamente la arterio-esclerosis. Ha comprendido
bien que para estudiar con fruto un proceso morboso de esta naturaleza era necesa.rio saber, de una manera tan precisa como sea posible, sus caracteres y sus límites. Así su reciente estudio sobre la anatomía patológica y la patogénesis de la
arterio-esclerosis comienza por una diferenciación anatómica entre ésta y la endarteritis crónica. Opone las lesiones de la endarteritis á las de la arterio-esclerosis. La lesión esencial de la endarteritis crónica, descripta por J osué, es la proliferación conjuntiva de la túnica interna con formación ele fibras elásticas nuevas.
La lesión de la arterio-esclerosi~ es e] engrosamiento de las paredes vasculares
por hiperplasia de la capa muscular y de la lámina elástica interna que está des&lt;lobla&lt;la. Las céhilas musculare8 se encuentran &amp;.Iteradas. Como detalle importante se observa un estado marcado de degeneración grasosa. La grasa, lo mismo en
las láminas elásticas desdobladas que en la capa muscular, e!ltá diseminada en es·
tado difoso ó bajo la forma de gotitas.
Jºosué reune los dos procesos: tiende á hacer del ateroma un estado más avanzado ó más agudo de la arterio-esclerosis. Vuelve pues, tal vez con demasiada fa.
cilidad, sobrf\ su opinión anterior que ateroma y arterio-e¡;:cJerosis son distintos.
Para combatir sus ideas ar,tiguas acumula argumentos que son secundarios, sin
gran valor y susceptibles de una interpretación variada: tales son la contingencia
de la concomitancia de la ateroma y de la arterio-esclerosis, la diseminación y ]a
irregularidad de las lesiones. J'osué protesta, con razón, contra la concepción de
la arterio-esclerosís considerada como resultado obligado de una endarteritis, pero \&gt;0 opone muy formalmente á las conclusiones de Brault.
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y &lt;le Higiene en la Escuela Nomial clo Profesoras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
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35

�271

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

J osu~ comprueba en l~s lesiones arterio-escleros:1.s ~ 1~ ,vez -la ~iperplasia y ~a
degeneración. Intenta exphcar las razones de esta asoc1ac1on volv~en?o al mecanismo favorito de loR clínicos, pero que sorprende un poco en un h1Stologo. Par:a
él, la hipertensión. provocaría un espasmo de los elem~ntos m_uscular~s y &lt;leterm~naría su funcionamiento más activo y por consecuencia su h1perplasia. ~as ~~-;c1laciones de la tensión arterial vienen á aumentar todavía este ''surmena1e." Este
a\..aba por producir la degeneración de los e;ementos. musculares Y. elásti.cos. _Jo ·
sué, que sin embargo, ha co~probado exper:~mentalme_nte que.en ciertas mtox~c~ciones las lesiones degenerativas aparecen srn que la hiperplasrn s~a su estado micial y fatal, se pregunta si en los casos d~ _marcha agulla: hay tiempo pa_ra q1~e
aparezca la hiperplasia. No plantea la cuestión de saber hay verdadera ident1dad entre la hiperplasia patológica, llamada de compensación., y lo que s~ ha con~
venido en Famar la ~iperplasia normal de un órgai;o cuy~ activi~a~ fun.c10nal esta
aumentada. Parecena que este ;,ea un punto de h1stolog1a patologica digno de ser
estudiado cvn precisión. .
. .
,
,
,
Se puede aún predecu que nuevas expenenc.ias pondran á osue en l~ via
esta demostración . En Octubre ele 1907 comumcaba á la Sociedad de füol0g1a,
observaciones muy interesantes sobre la hipertrofia cardíac:1 ¡iro~ocada por la a,lre ·
nalina sin producción de ateroma. Hacía entonces de la hipertrofia y del ateroma
.
,
.
dos lesiones dependiendo de la misma causa.
J osué reconoce que es raro encontrar en el hombre la h1per~rofia cardiaca sm
alteración vascular concomitante, por lo menos en el corázón mismo. lnyect~ndo
al conejo, al mismo tiemp? que adr~nalina, cultiv?s no virulentos, ,pero tóx;cos,
de bacilos tíficos ha obtemdo una hipertrofia considerable del corazon, con ln¡,ortrofia de las células musculares. Pero ésta coincidía con la degeneración de las células cercanas que, por lugares, habían si~o reemplazadas por nódulos es~lerosos.
Esta hipertrofia parece ser, pues, de esencia morbosa y no puede tener mas que la
apariencia de un pro?eso co~pensador.
, .
.
El papel de la h1pertens:ón, aunque no unamm~mente reconomdo1 reune tal
vez la mayoría de los sufrag10s. Observadores concienzudos, como Pie y Bonamour, pretenden ig~alment~ que, ?ualq_uiera 9ue s~a e~, agente p'r?ductor d~\ ateroma sección nerviosa toxma microbiana, mtoxicacion saturnma, la les10n . es
prod~cida por el exces~ de la. tensión sanguínea, siendo todos esos agentes mod1ficadores de esta presión. .
.
.
. .
En otros casos también, tóxicos vasoconsk1etores, por consecuencrn hipertensores det.erminan alteraciones vasculares, renales y cardíacas. El nitrato de urano p~r ejemplo produce una nefritis aguda con edemas y después lesion~s cardí~ca; precoces. Las nefritis experimental~s realizadas por Sieg:el por me~i? del 111trato de urano muestran que es necesario seL' prndente en la mterpretacion ele estos hechos. En tres semanas apenas, el nitrato de urano determina en el perro
una nefritis aguda de evolución rápida ):rncia la nefritis crónica con ~_ipertrofia
cardíaca. Hay siempre en esos casos lesiones vasculares y de generacion fibrosa
glomerular. Estas .experiencias. dejan ~ensar que. los dos órganos lueden .ser lesionados á la vez· sm que haya mfluencia necesaria de nno sobre ei otro, sm que
el estado de uno 'sea la causa de las lesiones del otro.
Sea de ello lo que fuere, el hecho es que muchos autores tienden á. atri buír
á las lesiones renales los de órdenes vasculares y cardíacos. Pero estas les10nes del
riñón en su forma atrófica particularmente, son debidas, en la mayor parte de los
casos á la arterio-esclerosis de las pequeñas arterias y de los capilares del riñón.
Este hecho reconocido ya por Gull y Sutton, ha sido confirmado por todas partes.
En un reciente trabajo sobr~ la arterio-escle_rosis del riñón, J?s~é y Alexandi:e~cu lo han comprobado también. La -esclerosis renal, caractenst1ea de la nefrit1s
llamada intersticial, es considerada por ellos como debida á lesiones vasculares del
riñón. Las perturbaciones circulatoria~ que _siguen á estas le~iones de los pequeños vasos atenúan poco á poco el funcionamiento de los glomerulos y acaban por

suprimirlo. Glomérulos y tubos contorneados son los dos elementos esenciales del
riñór1 . Toda lesión de uno reacciona sobre otro. Así cuando un glomérulo está
aniquilado, el tubo contorneado correspondiente degenera y se convierte en un
funículo escleroso. Josué ha llamado á este tejido escleroRo esclerosis de reernplazamiento, lo que parece justificado, ó AFTIFO-ESCLEROSIS, lo que parece más difícil
y menos claro. Opone con mucha justicia esta esclerosis de reemplazamiento á la
esclerosiR adicional (ó epifo-esclerosis ), pro&lt;lucida por otros elementos que las células glandulares mismas y que por consecuencia se añade á é:itas: He aquí pues la
nefritis _atrófica establecida por la escleroRis vascular. Pero, por otra parte, tno
po&lt;lrían las lesiones renales ser una causa de arterio-esclerosisf ,Josué publica dos
ohRervaciones que·parecen militar en favor de esta teoría. Desgraciadamente estas observaciones son puramente clínicas, sin complemento anátomo-patológico y
el autor se ve obligado á interpretarlas por medio de afirmaciones y de razonamientos que me han parecido demasiado tendenciosos. Así, para explicar cómo las
nefritis determinarían la arterio-esclerosis, afirma, con una certidumbre tal vez
excesiva, que la causa de ello es el aumento de la tensión arterial. Vuelve, sin
embargo, á una teoría que ha edificado y que abandona aquí, desgraciadamente,
iba yo á decir erróneamente. Nota que las modificaciones de las cápsulas suprarrenaleR, que coinciden á menudo con las afecciones del riñón, no son aquí la causa
&lt;le las lesiones arteriales. R ecuer&lt;la la hipertrofia de la zona cortical de las suprarrenales que signe á la ligadura experimental de los ureteres, según Dopter y Goora.ud,
la hiperplasia de esta misma capa en las nefritis, según Vaquez, Aubertin Ambard. Ahora bien, ,ÍoRné mismo ha demMtrado que la hipersecreción de ádrenalina provoca el ateroma arterial. Las investigaciones recientes han demostrado que
la secreción de adrenalina no está localizada á la capa medular de las cápsulaR y
qne la sustancia capsular participa á sn formación . ,Tosué concluye que la arterioesclerosis del riñón puede ser causa de nefritis crónica, pero también qne la nefritis
primitiva puede causar la arterio-esclerosis.
Se comprende qne haya tratado de precisar y &lt;le diferenciar la acción ele los
productos segregados por las dos capas distintas de las suprarrenales. Partiendo
rlel hecho de que ln, adrenalina puede determinar experimentalmente el ateroma
qne ha comprobado igualmente la hiperplasia de la.s cápsulas en los ateromatosoR,
concluye que la act.ivida&lt;l secretoria de eRtas glándulas es capaz de provocar el ateromit. Estudiando esta hiperplasia Rnprarrenal, se ha visto qne ataca ~obre todo
la capa cortical. Esto pasa lo mismo en los ateromatosoR que en los nefríticos von
hipertensión. Es preciso notar, sin embargo, que Vaque;,; y Anbertin han encontrado ignalmente hipertrofiada la capa suprarrenal medular. Se cree que la secresión ele adrenalina eRtá limitada á la capa medular. Esto embrolla la cuestión.
Y las nuevas investigaciones de Aubertin y Clunet no la aclaran. Estos autores, buscando Ristemáticamente la hipel'trofia medular de 120 caso¡, de enfel'medades diversas, la han encontrado en 18 casoR. La hiperplasia ele la substancia
me&lt;lular no Re acompaña siempre de hiperplasia cortical. Las lesiones Ruprai·renale~ medulares no coinci&lt;len con el ateroma mfts que casi. en la mitad de los casos:
annque frecuentes en esta afección no están fatalmente ligadas á la nefritis escleroRa. Lo que se encnentl'a máR á menudo al mismo tiempo que ellas es la hipertl'ofia cardíaca. Pero esta no coin cide siempre con la hipArtrofia medular. De estas comprobaciones, Anbertin y Clunet. conclnyen que la hipertrofia supral'renal
es más bien la conRecuencia que la causa de la hipertrofia cardíaca.
Josué y Bloch, por la inyección de extractos de substancia cortical suprarrenal 1lel caballo al conejo, han observado los mi:-;mos fenómenos &lt;le hiperte1)sión
quA con los extmctos do substancia meilnbr. Además, ensayan&lt;lo la actividad del
tejiclo Rnprarrenal tomado en diversas regiones de la glándnla, han observado
r,onRtantemento hipertensión, cua ]quiera que sea la región del pal'enquima utiliza&lt;la. Y si11 embargo, las reacciones químicas no demuestran la presencia do adrf\-

270

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�272

LA

ESCUELA DE MEDICINA.

,-nalina en la substancia cortical. Los autores concluyen, pues, con mzón, que la
cortical suprarrenal contiene substancias hipertensivas distintRs de la adrenali1rn.
Del paso á la circulación &lt;le substancias ele origen suprarrenRl, susceptibles
de provocar e] arterio-esclerosis, ha venido la idea de demm,trar la presencia ele
estas mismas rmbstancias en la sangre circulantr. Schur y Wissel por una partf&gt;,
Kaufmann y Mannaberg- por ]a otra, han buscado la adrenaliM en el suero de
los nefríticos de corazón hipertrofiado. La han e11contraclo siempre en proporción
notable. Schur y Wissel la ponen e1, evidencia por su reacción midriática sobre
el ojo de la rana.
Además, por medio de una hermosa experiencia contradietoria, Kaufmann y
Mannaberg han comprobado la ausencia de adrenalina en el suero de los adisonianos, en qui.enes la cápsula suprarrenal está reducida por 1a extensión &lt;le u11
proceso ~orboso, tuberculosis ó cáncer.
En una tesis reciente, H. Darré ha demostrado experimentalmente qne lns
cápsulas suprarrenales, der;,de que se süprime el riñón, aumentan mucho de actividad funcional. Este aumento tendría un papel antitóxico. Pero se agota rápidamente; las células mueren. En las afecciones más lentas, persiste; la suprarrenal se hipertrofia y clurante largo tiempo continúa desempe_ña1~elo sn papel protector contra la intoxicación renal.
En algunas intoxicaciones experimentales lentas, como. las que bn, r&lt;'alizado
Aubertin en el cuyo por medio ele! ajenjo, se obRerva esta misma hiperplasia snpi·arrenal, probablemente opuesta á la acci.ó1) del tóxico ensayado.
León Bernard ha negado terminantemente el papel. ele la hipertensión en la
pro(lucción del ateroma. Admite, como to&lt;los, que la hiperepinefria puede &lt;leterminar la hipertensión. Pero, para Bernarcl, las lesi.on eR hiperplási.cas de laR Rnprarrenales no están ligadas fatalmente á. este fenómeno. Da á la impermeabilidad
renal como·causa principal de la hipertensión y hace de esta última la determinante de la hiperepinefria en algunas afecciones renales.
La cuestión del ateroma ha si.do a.bordadft. bajo otro a,specto por diversos antoreR, entre ellos por Loeper y Boveri. Estos últimos han estndin,lo la calcificación de las arterias, epifonómeno del ate roma. No ti.ene, parece, más q ne relaciones médica,s con la arterio-esclerosis. En su trabajo muy sugestivo Robre la cal y
las arterias, Loeper y Boveri demueskan los lugareR, gradoR y edades de la fijación
calcárea en las arterias y en los tejiclos del organismo. Exponen íldemás "laR ·ciinsas ele la acumulación calcárea." Se sabe qne, en el viejo en particular, P.stas
causas se multiplican. Prndominan en ciertos i.ndivicluos, según cierta,s especieR
animales, según los régimenes alimenticios. P ero, lo que debe notarse, es la prediR
posición singular á la calcificación que da la adrenalina al sistema ·cardio-vaRcnlar, que normalmente no tiene gran tendencia á la sobrecarga calcárea. Loeper .V
Boveri, experimentando en conejos sometidos áTégimenes &lt;liversos, ricos ó pobres
en sales de cal, han podido, gracias á la elevación de la proporción de estas últimas, determinar el ateroma arterial mucho más rápido y más acusado que en los
conejos sometidos á la adrenalina sola. En el ateroma a&lt;lrenálico de J osué las células musculares, aún en los puntos en que las lesiones no son confluentes, están
degeneradas: su protoplasma es rico en grnnnlaciones grasosas y calcáreas.
J osué pi.enRa que la calcificación es un proceso de "defensa." Ha insistido
bastante sobre ,este punto en una comunicación reciente á la Societ1ad &lt;le Biología, en que parece haber querido establecer con firmeza el conjunto de sn cloct.rina sobre la patogénesis de la arterio-esclerosis. Es así como afirma clarament.&lt;' en
esta ocasión la unidad del ateroma y de la 11,rterio-esclerosis. El ateroma eR la lesión de las arterias gruesas y medianas; la arterio-esclerosis es la ele ln.s peqneiías
arterias, que no presentan más qne degeneraciones grasosa y hialina.
Para él el ateroma y la arte1·io- esclerosis serían nm1 reacción propia al sistema arterial contra todos los agentes porjmliciales, crntlq ni(wa qne se11,n: hipertensión, oscilaciones ele presión, arteritis i11fecci0Ras, necrosis por hiporepincfria, etc.

LA Escm....,A

DE MEDICINA.

273

La~ arterias, primeramente hiperplasiadas, degeneran y en curso de estas degene~·am~nes se cu~ren de placas calcáreas las gruesas y se obstruyen las pequeñaR.
&amp;Cual es la razon de estos procesosf Para ev:ita1· su ruptura, die.e Josué:
Es prudente considerar sencillamente e.ste fenómeno de encostra.miento como
un hecho morboso. &amp;P or qué, en efecto, estepa pel providencial de la, degeneración
calcá~ea construyendo. una placa de resistencia para impedir la ruptura del vasof
,Tosue, que es un ~spfr1t~ excelente, no h~bría arriesgado esta hipótesis si hubiera
pensado en la. activúlad mtensa que mamfiestan los verdaderos procesos defensivos del orgams?1º· En }a .eco~omfa, l?s depósit?s, las precipitaciones definitivas,
l?~ fines de acc10nes qmm1cas m:~vers1bles, las ~ncrnstaciones, todos los procesos
l:t'.cos,...son actos de transformac1on en un sent1do opuesto á la vid;;·, actoR de fos1hzac10n.
~n el reciente Congreso ele·Medicina de París, Loeper ha intentado clasificar
los di~ersos veneno~ productores de ateroma. La mayor parte son introducidos al
orgamsmo por medio de la al.imentación. Son ciertos alimentos, tales como lns
carnes, P.esca&lt;los, frutas, condimentos, que contienen elementos nocivos; diversas
snbstanmas tóxi~as, como el plomo, que pueden mezclarse eventu11,lmente á los víveres y á las beb1daíl; venenos que provienen de la putrefacción intestinal á los
qne deben añadirse, los más tóxicos aún que provien.en de los alimentos sudpencliclos en algu~os períodos de su (ligestión; en fin, los qne se forman en el cnrso ele ·
las elaborac10nes celulares, como el ácido úrico.
r. . Loeper. ci.ta, como agentes productores del ateroma experimental, el ácido
twti.co, la pn~nenta. ~e Cayena, el cnernecillo de centeno, ln,s cnrnes podridas, la
tcocrna, el ác1do ,oxáhco. Excluye el café y el alcohol Hemos viílto antes el papel
rl.e 111,s sales c.alcareas. Loeper no refiere el ateroma ui á una acción mediata del
s1ste~~ ne:v10so, ni á la hipertensión arterial, ni á la biperplasia normal: para él
la acc10n duecta de los venenos sobre las paredes vascuhi.reia; es suficiente.
La acción de estos di~ere1~ tes ve~enos pued~ ser reforzacla por la adrenalina,
~orno lo prueban las exi'.eriencrns de ~icar? y Briss11,n,L Asociando ]as in yrcciones
mtrav~n?smi de adrenal~na en el coneJO á rnyecciones subcutáneas &lt;le ácido úrico,
e~to~ ultimos autores v1eron formarse con más rapidez é intensi,lacl el ateroma.
ao~-tic~: De clond~ se d~sprend&lt;~ la conclnsión de qn'~ los gotosos en el perío'1o
brig~t1co están mas preclu,puestos aún al ateroma, á can!':a &lt;le In, hipPrepinefria concomitante.
~o sola~ente el exceso de elementos normales en el organismo puede tener
una mfl.uencrn agravante. La falta de algunos principios nornrnles ticrno el mism o
reRultado. E~to resulta de las obsrrvaciones ele .Lortat-J acob y Lanhry. Estos
ª?t?res han visto que ~l ateroma e.xperi.mental por la. adrenali11a se pro;1uce más
rap1clamente f con clos1s.de adrenalma más déhiles en laR conejas ov;:iriotomizaclas
que en los ai~11n1tlr:c:; test1gos. Lor.tat-Jacob y Sabareanu habían observado ya esta menor re~1stencia á la adrenalma en los conejos castrados. El at.ero111a so retarda P?}' el buen funcionamiento. y el buen estado de los ovarioP, mientras que la
cn,st.rac10n lo favorece. En su tesis sobre el ;:iteroma, aórtico experirn ont.al ThMe
not ha llegaclo á resnlta&lt;los opuestos.
. '
. . Desde el pnn to de vista clínico, J osué, usando con 111, arterio-rRclernsis la loc1~s1ón 9ne en otro tiempo aplicó ..í. ~iv?rsas afrccion.es f&gt;l más hrilla11te y el m:ís
di am.át1eo de m!estros orntlores aca1lem1cos, ha estndrndo los per¡uefíos signos de la
a~·terio-~sclerosis. Ha pasa,lo en rev,ista la mayor parte de las pertnrbaciones inicrn ~ef&lt;? sm prr.tende1:, por lo demás, dará ningnna de ellas la. fner7,a do nna camc
~er:st.1ea. Es el conJni1to el que bace el complcxns sintom{ttico, variable ia;rgún los
111thv1&lt;luos.
· La mayor parte ele esas _m11,n!festacio1rns son la expre,-ión do nn organismo
qne snfre. EntrP estos prqnenos ingnos, Pi m{ts notablo PS b hipPrt,(rnsi ém artorial.
Josué demuestra :í. la vez el valor y la contingencia ele este siguo. Se sabe que la

�274

LA ESCUELA DE MEDICINA.

hipertensión existe durante algún tiempo antes de la alteración arterial, en ese
período que Huchard ha llamado período preescleroso.
Su frecuencia ha parecido tal que Huchar&lt;l ha hecho de estt&gt; fenómeno la
causa misma de las lesiones vasculares. Otros autores que no han encontrado la.
hipertensión de una manera tan constante, la ponen bajo la dependencia de una
n(&gt;fritis latente, tan común en la arterio-esclerosis. J osué, apoyándose en las comprobaciones hechas por Widal y Boidin, dice que la hipertensión puede existir en
enfermos cuyos riñones estén intactos. Insiste también sobre la inconstancia ele
este síntoma y concluye dándole como un buen signo de presunción, como un pequeño signo de valor diagnóstico considerable, pero diciendo sin embargo que Rn
ausencia no equivale á la negación de la arterio-esclerosis.
Se encuentra en esta Memoria un esbozo interesante de las relaciones de la
arterio-esclerosis y de las perturbacioneR nerviosas, sobre todo la neurastenia. La
influencia desfavorable que la arterio-esclerosis ejerce en el curso de las neurosis
traumáticas está ahí bien indicada: no sólamente puede agravarse la neurosis, como la ha demostrado Homburger, sino que la lentitud en la desaparición de una
neurosis pnede ser nn "indicio" de la arterio-esclerosis
Josué cita algunas de las sensaciones ext.rañas que experimentan á veces los
arterio-esclerosos y que son ele difícil interpretación. Sin duda en esta clase de
fenómenos debe colocarse el hecho siguiente encontrado por Capiello en los arterio....cesclerosos, 20 veces en 24 casos. La compresión de la rnclial hasta la abolició1~
del pulso hace nacer en la palma de la mano una sensación· qne los enfermos comparan á un soplo, á un piquete de alfiler, á la titilación de unn. mosca. E ste fenómeno sería sobre todo ostensible cuan&lt;lo el enfermo lleva, además, una irnmficiencia aórtica. Sería debido á la mayor' intensidad de la corriente sanguínea que,
no llegando al arco palmar sino con la cubital chocaría más enérgicamente cont.ra
el seno del arco.
En el período inicial de la afección las lesiones vasculares no exi sten. Para
señalar bien el hecho Huchard lo ha llamado preesclerm;is. Le ha daclo como caracteres, la hipei-tensión permancntf~ y la insuficiencia renal. H uchard no ha encontrado menos de 13,000 casos de hipertensión con ausencia de alteraciones arteriales. No se apoya, es cierto, más que en consideraciones clínicas y clínicamente no se puede más que presumir y no certificar la int egridad del aparato vascular. Oti·os méclicos refutan también esta teoría. Hayem niegn. la n,nsencia de lesiones en los que tienen hipertensión permanente. Lancereanx sostiene que la hiperto1rnión no es la causa de la n.rterio-eRclerosis, y qne ya hay lesión arterial cuando se
comprneba la hipertelliÍÓn. Chantemesse profesa la misma opinión y dice qne en
este período ht degeneración hialina de la t única interna existe.
Sin emhargo, la distin ción de Huchanl eR mny valí.osa en la práctica. La experien cia &lt;liaría confirma, por otra parte, qne el tratamiento que aconseja opone1:
á este período curabl e preescleroso eR eficaz. Consiste en la exclusión tlel régimen
carneo, la aplicación del régimen lactovegetari.ano é hipocloruratlo, en la eliminación de las toxinas por la diuresis, el massage, los baños carbo-gaReosos, la electroterapia por las corrientes de alta frecuencia y el empleo de los nitritos, de la
opot.erapia. Reserva loR yoclurofi para el período de esclerosis confirm ada.
De Gouget tenemos que Reñalar, además do un excelente trabajo sobre las enfermedades &lt;le las arterias, en colaboración con el pn,fesor R ogor, en el Trntculorle Medicina de Bronardel y Gilbert, un pequeño libro m\ly docmnentado y hecho con la
const.ancia habitual del autor. En "La Arterio-esclerosis y su tratamiento,"ha resnmido el esta.do de la cuestión. AdernáR ha inRistido recien temente r-:obre dos puntos
en un artículo crítico. Plantea primeramente el perjuicio de la identidad ,lol ateroma
hnmano y del ateroma experimental, Rnprnnenal ó tabáqnico. Discntienclo el v,tlor ,le los argnmentos ,lados por los advet'RarioR de la paridad de las dos lesiones,
y qnr son &lt;le or1len a.nátomo- patológico (ausencia de fnRión grrtn ulo-grasosa y
existencia ,le alteraciones cel nlares en b túnica me1lia,) m nestra, cómo en los pro-

LA

EsouELA

DE MEDICINA.

275

c~?os at eromatosos, no deben ad~ iti!·se e.tapa:, obli1ratorias y cómo una misma les1on puede presentarse .con apanencrns .diversas. Comprende entrn las lesiones osti:uc.turales que determma la degeneración, las transformaciones gránulo-grasosa
h1alma, fibrosa, calcárea y aún la condrificación y la oseificación. E sta opiniói~
e~~á complet~mente de acuer,lo con los datos de la anatomía patológica.. La sucos10n de los diversos períodos no es de ninguna mañera necesaria. Las lesiones espontáneas ht:manas y l~s lesio~es exp~rimen~ales animales son pues comparables.
Gouget ensena que la .d1ferenc1a de s1t~o no tiene gran valor y se debe al e1&lt;pesor
~eno.r de la endarter1a en algunos ammales, como el conejo. Añadamos que la
1~entidad del a~r.oma humano y del ateroma. experimental está lejos de ser unán.imemente adm1t1da. Ball (de Lyon), que ha experimentado en numerosas especie~ (caballo, vac::i, perro,) está convencido de que existe diferencia entre las dos
var1edad~s de lesiones. Y , cosa digna de notarse, en sus realizaciones de ateroma
en los ammales. Ball insiste en la integridad histológica de las cápsulas suprarrenales.
En cuanto á la influencia suprarrenal sobre la producción del ateroma Gong.e~ e~presa la opinión de J osué,. admitienclo á !a vez l~ acción hipertensivl y antitox1ca de las cá~sulas, pero pie~s~ que la hipertensión es la causa "más bien
que la consecu?nc1..1, de la so~reactmdad capsular." Tiende á probarlo explicando
que. l~ esclerosis renal, por e.1em~lo, cr~a un obstá?ulo á la ci_rculación, exagera la
~omc1dad ; ascular, y gne el func10namie.nto ex~es1vo que se impone así á los elementos musculo-elásticos, produce su hipertrofia. Dado esto, los órganos llamados cromafinos, escaloHados á lo largo del simpático, y por consecuenéia, la cáp.sul~ ~uprarrenal, que es el más perrecto de estos órganos, &lt;leben manifestar más
act1v1dad, porque "parecen tener por fonéión primordial subvenir á la tonicidad de
l?s ele~ento~ mnsc~!ares y elá.sticos." De ahí l~ hip~rtrofia de la, cápsula que
sigue a la h1perten~~on. La tesis ele G?uget es mgemosa, pero no es más que
u:rn h~rmo~a mvers10n ~e los ~o.dos de mter pretaci~n. de los fenómenos. Es, segun creo, digna de ]~ misma critica. que me he permltido ha.cer á la de J osué: tiene e.l defecto de c011siderar como demostrado el valor reacciona! compensador de
la lupertro.fia elástica.
Il.-ASMA DE HENOS.

. . 'fodo el mu_ndo .conoce esta enf~rmedad que, sin tener gran gravedad, no deJa. cle hacer sufrir, sm embargo, á ciertas personas en las últimas semanas de la
pnmavera. La Hay- fever de los ingleses, la fiebre, el catarro ó asma de henos es
en efecto., de observación frecuente. Son siempre las mismas personas las qu: pa~
gan el tn buto. La enfermedad está muy sujeta á recidivas y está muy ligada á
una predi sposición p~rticular. Así comienza casi siempre en la infancia y en la
adolescencia. Despues de los cuarent~ a~o.s no se observa nunca como primer ataq?e. Cuando florecen los henos, los md1v1duos atacados- y los habitantes de las
c:udades no ~stán exentos-.sufren é!e picoteos en la nariz; en la garganta y en los
OJOS. Despnes aparece lagrimeo, rubor de las conj untivas é hinchamiento de los
párpados. La nariz fluye coino en la coriz~, se congestio_na, se hincha y se enroJece. La garganta. se ~~ca, despues sobre_viene tos con signos ele bronquitis y alg1,na~ vecf\s una opres1?n marcada para simular el asma. El estado general sufre:
hay .ligero aparato feb;tl, curvat.ura, malest~r, pérdida del apetito. Según la intensidad las perturbac10nes o.casiouan una simple molestiR ó. simulan el principio
cfa una afecc10n gravé y particularmente de ~na ~ebre eruptiva, el sarampión sohre todo.. A veces conde~an al enfermo. á la macetón completa y lo obligan á buscar refug10 en un lugar mculto, á la onlla del mar ó aún en las islas.
?esde hace largo tie~po (E llio,tson, .1~3] ,).se ha acri~ inado al polen de las
grannneas. P ero esta razon no fue adm1t1da srno muy recientemente. Dumbar
(de Hamburgo, ) en 1902, ha demostrado que la fiebre ele henos es pl'Ovocacl a
por el polen tle algunas plantas. Más á menudo, es ol polen ele las gramÍileas
1

1

�276

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

la causa lle ella, pero el de plantas de otras familias (eompncstaH) puede tener loH
mismos efoctoH. Dumbar ha cont,aclo 114 plnntaH sm;ceptibles ele emitir el polen
tóxico. Ila aishido ele él ntrn snbstancia granulosa q ne tiene la reacüión de los
amilác(1os. Un primer ataque de fiebrt-1 de henos haüe al individuo más snsceptible á, la acción del polen. Si algunos individuo?. muy susceptibles presentan accesos fuera Je ht época de florescencia de laR plantas, esto puede oxplicarsc por la
pres&lt;&gt;ncia, en el aire mismo de las ciudat1es, de granos de polen. Este hecho lrn
sido comprobado en la atmósfera de Halle.
Dnmbar después de haber aisla,lo la toxiM polínica, lá ha inyectado á üaballos. Estos reaccionan y suministran nn suero antitóxico. Es á este suero seco
y pulverÍí&lt;lado á lo qne se ha dado el nombre de polcmtinri. Apliccido en la m11cosa
nasal detiene las manifestaciones morbos,is.
En Edimburgo Glegg ha repetido estas cxporienciai:-. En 222 casos ha obt,11nillo 127 éxitos y 71 mejorías. Otros experimentadores b,m continuado ( stos 01isayos y, según Langlois, se puede deducir que el suero de Dumbc\r da unft media
&lt;le 60.% de curaciones por lo menos moment,áneas.
Lubbert ha insistido en el modo de aplicación de la polantina. Aconseja depositarla sobre la región inicial del reflejo, sobre la mucosa .nasaJ, ocular ó faríngea, según los casos. Lo mejor es hacer este tratamiento en la' m:iñana algunos
minutos antes ele levantarse. Esto es suficiente para proteger al enfermo durante
algunas horas ó durante todo el día. Es bueno comenzar el tratamiento en la primavera, antes del período acostumbrado de las crisis. Se ·necesita, acle.más, subs·traer al enfermo, tanto com.o es posible, á· la irritación polínica, cerrar las ventarnui, cepillar }a ropa antes ele entrar á la casa', suprimir las flores en la habitación,
cuidar los ojos, lit nariz, etc. Lubbert ña publicado la estadística; de 505 enfermos: en 55,20.% ha obtenido buenos resultados en plena estación crítica; en
.38,30.% el resultado no ha sido más que parcial. Los fracasos han sido de 12,50.%,
Estas cifras son un poco más favorables que las que había presentado Dumbar_
El diagnóstico del asma de henos presenta á veces algunas dificultades. Y
para saber si conviene ensayar la medicación específica y persistir ('&gt;,n su empleo.
W olff ha aconsejado juiciosamente recurrir á la prueba del polen. Consiste en la
inyección de la toxina polínica, obtenida por el machacamiento y la maceración
de granos de polen en agna salada fisiológica. U na vez filtrado el líquido se instihrn unas gotas de él en la conjuntiva de los enfermos que debe diferenciarse.
En el asma de henos verdadera, muy pronto se congestiona la conjuntiva y apa- recen los estornudos: rápidamente se declara un acc.eso típico que desaparéce ou
casi dos horas. En las otras variedades de asma no se nota después de la instilación ningún fenómeno reacciona!.
Las cifras estadísticas publicadas antes domuestran que el suero de Dumbar
es desigual en su acción. Debo. decir aqní que en la última estación lo he emplea&lt;l.o con éxito en algunos enfermos. La s ubstancia utilizada foé el prodncto fabricado
por una casa de Loipzig, bajo la inspección de Dumbar y vendido con el nombro
1

de Polantina.
Billard y lVlaltet, piensan que los frasco&amp; del suero de Dumbar son debidos á
que el :mero no e:-; antitóxico 8Íno contra el polen de al~u1rn.s gramíneas. Han recurrido al suero tle patos que han inmunizado durante siete á odio meses. Se le
emplea en instilaüiones oculares ó en inyecciones inttn.nasales. ~sto suero sería,
además, activo eu algunos complexus análogos, determinados por polvos y aún en
el asma esencial.
III.-ESPORO'rRICOSIS.

Existe una categoría do hongos patógenos toclavhi mal con-0cicla., et1yas especies han sido descl'itas solamente hace algunos años. Unci tle est,is espoüÍes com¡m., nde diversas variedaclei;, de las cuales una varticnlarmonto ha si&lt;lo oncontrnda.
por los módicos en el pus ele algunos ,ibscesos snporficiales. Estos hongos llevan
el nombre de Sporotrichum. Atacan sobre todo la piel.

277

;, ~bservada desde 1900 . or lo
.
Ur~ncia en 1903 por Bourm~nn sR;er1~tnF, esta enfermedad fué estudiada en
pues de haber determinado el ho~o-o kon . ?é,entonce~ cuando Matruchot, des1-mtonces se sucedieron di've ·s· M"' ' _denommo Sporotrwhum Beurmanni Desde
D D
t. as
emol'la&lt;; ('&gt;,ma d d B
.
Eor, _e::mé y Monier-Vinard; Brocq Rubens-D as] eF eu.rmann y Gougerot;
esmem, etc. En suma en un t'
' l .
ll va y
age, Vaquez, Laubry y
veinte ca~os de la nuev~ afecció1~~mpo re ativamente corto se han podido reunir
El hongo es un saprofito Exist
l
tt1raleza. Vive en los vejetal~ ( . ·¡{ en e .estado normal, diseminado en la namales (larva¡.¡ orugas mo . ) Em1 as, h_o,1.as, cort~zas, tallos, etc.) y en los anisccnencia ele ~na ino~ulaci~:s f~rt:i~n ~11rjs1to l~?as10naJque se desa.rrolla á con'.,nente en la gelosa p~pto-glicosada d; s:boeu~u
Len iversos med1.os, especial'",]~ temperatura ordrnaria ambient
b' au
os tubos~~ cultivo se dejan
facil; del cuarto al sexto día la
le, !1º cu iertos para perm1t1r su oxigell'tción
blanc.as, rodeadas de una aureolac~:di~~saap.Arecen en forma de pequeñas ma~chas
• umentan prontamente, forman pliegues, i:;~ ponen morenas y tiende r.
E
· d
'
n ~ ennegrecerse
xam1na as al microscopio l
¡ ·
;
gos filamentos más Ó meno~ ramific:d
eran formadas por una red de Jarancho y con esporo~ ovoides. Los
esporos forman pequeños ramilletes i:id;s al
~ En el pus fresco el parásito se resen
ame~to por un ped1culo delgado.
1 ta ?n ul aspecto menos característico
Se observan, entre los elementos
.Y á menudo incluídos en ellos corpú: arr, ~o ruc eares peutrófilos y macrófagoi:;.
una aure~la refringente.
'
cu os e orma ov01de alargada, prpvistos d;

tª

CO :t\~tS

cet

fii

B

Las mocnlaciones dan resultados variables El
uurmann y Gougerot·) pero este 11 h .
•.
cuy parece refractario ( de
El rn
· t'on bl aneo es mu ' sensibl
(L. esne' YMomer-Vmard
·
.
. &lt;'C
1 o no ,es constante
,· .
)
closanolla en el punto ~e inocu~ .~'. en]t¡tias m(~1ples Sl!{U~n al absceso que s.e
~olns-dDluvh·al y Monier-Vinard) ri~b~~n co:i~~ensirdut dy C1lva~te,) el gato (Rua as ~ . o.mbre.
Y an es10nes comparables

ª

Clnncamente las manifestaci
d ¡
· .
logfa con fas apariencias que revi~~es l e ¡3' ?sporotn~os1s son variables. Por anaculosis, de Beurmann y Go
, h n as es)ones cntaneas de la sífilis y la tuberrotricosis (las formas sifiloia!;1ª t
~esr~\º d)ºc formas principales de la espolll?ªªc1 puede presentar as ectos· muu e~c;i OH~· uando afecta la piel, la enfer¡mcos, verrugomas, ulcern~ones EJ var~ados. fº~as subcutáneas, uódulos dér~iin podido ser reproducidas e~~eri~;istysma¡ es10nes, en to?as ~us modalidades
hzarse y determinar alteraciones vi n men .e. _La] esporotncos1s pnede genera~
pnlH~ones. De Beurma;m GouO'fl ~cera es, prmc1pa men~e e:1 el hígado y en los
pot· inoculación cutánea y[por mº ,Il?t yd Vlaucl~er han P,od1do mfectar animales ya
H
,¡
ec 10 e a a imentac10n
'
asta aqm as manifestaciones variabl
b
.
. ,
ncs, etc., han sido las más freet1enteme t eh, a setos Pen serrn, g_omas, ulceraciomostradaR por investi aci
t.
• n e? serva as.
ero comienzan á ser declos. Ya se sabe que e?'a ~~e:
sistemáticas las lesiones de los órganos profunton y Brodier han obseri:doª ºenput111nonafr puede ser atacado. De Beurmann, Gasla ,
.
,
r en ermo además &lt;le
.
tá
l ·
nngea~ esporntncósicas Este h b
'
.
gomas cu neas, es10nes
el.e estas ensaladas han d¡do culti:t dre ;ra co~erciante dfl ens~ladas. Las hojas
sis pnede asociarse á la tub , l . s el porotric.hnm Beiwmanni. La esporotrico~et1dotuberculosis.
ercu os1R pu monar, simularla también, constituír una

t

ªb

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mal

A veces el hongo paráRito
~f ;se elesarro 11 a en m,1 músculo. Brissaud y Rathery
Iian observado un ca
~Iomer-Vinard
.
han so
r·,.,,fecon
· ¡ enomenos general
. , e," in t ensos. D e Massary Doury y
l'H o una observac1on de
· , · ·
ol t;tceps braquial de un indi . d
11 b lgo~a esrorotncosrna mcluída en
galiana y le ·i
·
vt no que eva ª a mismo tiempo una osteiti
t
0

el baüilo de

I{~1:h. apexianas ele] pulmón flerecho, en donde fué imposible de::~b:t

La mc&lt;licación Jvodo-j , O(1ut.R&lt;l·,i es i• ¡ tratauuento
.
de eleccióil de esta
.,
·
.
· a f ecc1on.

J OHANNSEN, FELIXY COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
,

Profesa 4.-México.-Apar·tado 313

tu e11t.a c11sa se encuen t ran siempre
·
•
todos los medicamentos y medicinas de patente
modemoe.
36

�278

De Beurmann y Gougerot aconsejan emplear solos ó asociados los yoduros de sodio, de potasio, de hierro, á la dosis de 3 á 4 gramos por día. " E ste tratamiento,
dicen, produce en general la curación de las gomas cerradas, en quince á treinta. días
y las de las gomas ulceradas en noventa días y más. " E s prudente continuar el
tratamiento aun después de la curación aparente para evitar una recidiva.
IV.-EL PORVENIR _DE LAS ÚLCERAS GÁSTRICAS OPERADAS.

1

1

I:
1

LA ..l!:scUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Insidiosa y desconocida la úlcera del estómago puede en algunos instantes
comprometer irremediablemente la vida. Dolora y reconocida determina pertllt'baciones funcionaleR y de la nutrición general que traen consigo un decaimiento progresivo, conservando todos los riesgos de los accidentes bruscos. Tratada es á menudo rebelde á la medicación: para llegar á la curación exige medidas tan largas, tan
pacientes, y tan costosas, que son generalmente impracticables. Meses de reposo
absoluto~ meses de un régimen dietético meticulosamente escogido y estrechamente
vigilado: no tienen todos ni la voluntad ni los medios de someterse á ellos. Así el
tratamiento médico ha fastidiado á los enfermos y á los mismos médicos. Todos
han vuelto los ojos á la cirugía, cuya obra infinitamente más rápida llegaría ciertamente á ser perfecta, segura y soberana si la úlcera gástrica no tuviese más la
significación de una ulceración traumática, más ó menos ·profunda y extensa, de
las paredes del estómago.
Una vez segura la cirugía de la inocuidad inmediata de su intervención se 11:1
consagrado, siguiendo las tradiciones de un buen espíritu médico, á buscar empiricamente lo~ medios mejores de asegurar el libre curso de la masa itlimenticia, á
determinar los modos de anastomosis más favorables y ·más fijos, á perfeccionar
sus abocamientos y sus suturas, á'regularizar su técnica. Se ha ocupado bastante
poco de la fisiología del tractus intestinal: no parece haber mirado con bastante minuciosidad como se efectúa, en realidad, la progresión de los quimos sucesivos y
las modificaciones de forma, de estado y de relaciones qne esa caminata imprime
á los diversos segmentos del tubo digestivo. Se ha consagrado á no cometer faltas
de escuela hacia la fisiología, que dirigida á otros horizontes, no se preocupaba ya
más que por las acciones glandnlai-es y no dedicaba la suficiente atención á seguir
las génesis rápidas y las transformaciones prodigiosas de las diastasas. Así las noticias que nos proporciona la radioscopia nos párecen revelaciones. Nos conducen
en estas cuestiones á considerar el interés casi puro de las acciones mecánicas. Es
necesario, por otra parte, notar que fuera de los órganos del sistema locomotor, no
hay otros órganos que, más que el tubo digestivo, imponga11 desde este punto de
vista, tan exclusivo, la investigación del funcionamiento mecánico. En todos lo~
tiempos, se ha ocupado mucho la atención en las fases del peristaltiRmo intestinal.
Hoy que los pro¡resos y las variedades de experimentación se han multiplicado,
este estudio tiene que completarse con los métodos que permiten solicitar las contracciones intestinales y darse cuenta de ellas en una asa aislada ó aún en el conjunto del tractus. Y, sin duda, se llegará á resultados im portantes por la aplicación de las acciones electro-químicas de las soluciones salinas á diversos grados de
concentración.
Entre los trabajos aparecidos sobre las consecuencias lejanas de la gastro-en·
terostomía aplicada á la curación de la úlcera gástl'ica, nos referimos sobre todo á
la reciente y concienzuda Memoria de Parmentier y Denechan. Estos autores se
han dirigido á cirujanos muy competentes y muy hábiles para saber lo que había
sucedido con sus operados. Es así corno han recogido 102 casos de gastro-enterostomías practicadas desde hace diez años por maestros, tales como Terrier, Tuffier,
Hartmann, Gosset y Souligoux. De esos 102 enfermos 3 solamente habían muerto:
dos de cáncer estomacal desarrollado posteriormente y uno de tuberculosis; 17 han
P.odido proporcionar datos precisos y 82 han sufrido un examen médico minumoso.
En muchos casos (70.%) Parmentier y Denechau han comprobado la persis-

279

ten~ia de perturba~iones gas~ricaH,. pA~o incomparable~ente .menos graves que los
accide~tes que habian precHhdo y Justificado la operación. Sm embargo, estas pertnrb~ciones son bastante constantes p:H'a determinar un verdaclero estado de dispepsia. ~sta dispepsia es v~,riahle en sus manifertaciones rlominantes. Cada una
de ellas sirve rl_e característica á las seis modalidades· de la dispepsia de las úlceras
operadas drscr1tas por los autores.
,
En primf'r luga.r d~be citarse .al dolor. Es muy raro que no se le observe, más
o menos atrnnado: Cali~cado de simple molestia por algun os enfermos, toma algnnas ve~~s gra:n rntensid~d .. ~o sobreviene sino bastante largo tiempo después de
~a o~eracion. Ligero al prmcip10, aumenta á veces y toma los caracteres de terell'~ción y inrn d~ transfixión patognomónicos de la úlcera, pero no esM. siempre localrnado en el mism? pnnto en q.ue estaha sitnado antes de la operar.ión. Aparece
ge~entlmento p~r crisu:;, t~eR ~ cmco hor s.&lt;1espué~ de la.s .comidas. Es provocado
7
poi. los excesos o las desviaciones del rcgimen ahment1c10 ó aún por ]a simple
fatiga.
,Los vómitos son mucho menos frecuentes quG los dolores. No tienen nada de
r,omun con los qu~ pued:-n sobrevenir muy pronto después de la operación y que
s~ c)eben á un funcionamiento defectuoso de la boca anastomósica ó á una mala con,lici~n op~ratoria; ~os vómitos son alg'.1~as veces limitados á regurgitaciones ácidas o ar~ientes, o bien ,Ro~1 acuosos ó b!hosos (caso frecuente). Tra.en consigo restos de alimentos. El ,vomito es en oc~s!o1His .re~oso, algunas veces imposible, por
la gastro-enterostomia: por eso las crls1s periódicas de vómitos bilio-alimenticios
son más notables en algunos enfermos.
~os an~iguo.s operados son con frecuencia estreñidos. Mas rara vez, tiene evacuaciones ?1arr01cas (7 á 8.%). Esta diarrea puede ser intermitente ó continua y
a.un revest1r los caracteres de la enteritis muco-membranosa.
, En. otras ocas~ones las prrtubaciones disp~pticas se agrupan en un complexus
ma~ variado: constituyen lo que los autores llaman el sindromo dispéptico secund:11·io á la gastro-enteros~~m~a. Hay ent.onc;es dolores acompañados de regurgitaciones acuosas y
estremmiento, que tienen repercusión marcada sobre el estado
general y deter~m~n un en~ag;10cim ient~, y un debilitamiento notables. Se puede á menudo atr1bmr l~ ~.paric1?n ele _J~s diversa~ perturbaciones y sobre todo de
los d~l?res á la mala higrnne alimenticia y especialmente al abuso· de las bebidas
alcohohcas.
. A :st11s div~rsas. modalidades Parmentier y Denechau añaden una forma f'Special, a l~ cual imprime un caráctar agravante el elemento nervioso. Da cuenta
de l~ persistencia ó de la renovación de crisis en que las perturbaciones gastro-intestmales se _observan mezcladas á fenómenos psicopáticos.
La. do!1unante de estas formas no queda siempre tan exclusiva como lo indica
la clescnpc1ón precedente. Temprano ó ta~de, los síntomas se sobreponen unos á
ot~'Os; y .t,odas est:i,s form~s, s~~vo l~ nerviosa, cuya evolución puede tomar una
or1entacion espec1al,. camrnan hacia un fin unívoco, cuya expresión son las for~as graves Y, co?1phcad3:s." Es as! como poco á poco reaparecen los síntomas cap~ta!es del pr111cip10: el ;mdr?mo pilórico con sus dolores, estreñimiento, erutos y
vonuto~: Las hem~r~ag1as mism~s se :·eproducen sea en el estómago, sea por una
ulcerac1on qne se sltua en el asa mtestrnal abocada al estómago. En cierto número
de caf:?s la g~stro-enter?~to~ía h.echa con el fin ~e curar m~a úlcera gástrica, ha
(letermrnado una ulc.erac10n 1.ntestrna) cercana, la ulcera péptica del yeyunio. Esta
puede pro~ocar una 111:flamac:ón contigua .Y ~ás ó men~s extensa del peritoneo, y
~u11 tl~spues de haber producido adherencias m:fl.amatonas entre diversas asas del
intestrno, lle.gar á la formación d~ fís~ulas entre partes cercanas por sus relaciones,
pero, muy leJanas por su valor fisiológico: tal es la fístula yeyun o-cólica que parece
la mas frec~H-m.t.e. Ent~ncE&gt;s el estómago comunica fácilmente con el intestino grueso:
1~, boca artificial g{i~tr\ca está m~1y cerc~na á ]~ boc~ espontánea yeyuno-cólica.
Sintomas nuevos, vonutos fecalo1des y diarrea henténca aparecen, que explican las

?e

�,280

LA ESCUELA DE MEDICINA.

graves modificaciones que han sobrevenido; además pueden producirse perforaciones y hemorragias. En los 102 enfe1·mos estudiados por Parment.ier y Denechau,
11 han tenido hemorragias más ó menos graves después de la operación.
En algunos casos, estas hemorragias reconocen como cauQa una úlcera latente,
que no existía aún en el momento de la intervención y que no Re ha de¡;arrollado
. sino más tarde y en otra región del estómago. Anteriormente Korte había ya insistido sobre la frecuencia de la perforación en loi:; gastro-enterostomizados. Parmentier y Denechau han encontrado entre las cau¡;as de muerte más ó menoi:; lejana de los antiguos operados, el cáncer y la tuberculosis; pero las cifras encontradas no son elevadas: se reducen á dos casos de cáncer observados por los autores y á tres casos de tuberculosis.
Es interesante decir la supervivencia que preRentaron los 102 enfermo¡;: oh1servados: 13 habían sido operados hacía ocho á die7, años; 7 hacía seis á ocho añoR; 9
hacía cuatro á seis años; 21 hacía tres á cuatro años; 12 hacfa dos años; 16 hacía
m{is de un año; 24 hacía menos de un año.
En el curso de su trabajo Parmentier y Denechau insii:;ten, con frecuencia.,
sobre la influencia perniciosa de los excesos alimenticios y de los abusos de bebidas alcohólicas. Es la principal causa del retorno de las perturbaciones dispéptiticas. El vino no es bien soportado por los enfermos, el pan y la carne cruda á menudo son mal tolerados. A pesar de todo, el examen rle estos casos deja que pensar
que, en mucl10s de ellos la operación, si bien es cierto que ha disminuído los inconvenientes t1e una úlcera en evolución ó de una estenosis, no ha podido sin embargo producir la curación rlefinitiva.. Después de ella la gastritis ha·continuado lÍ.
veces, una úlcera nueva se ha formado ya en el intestino, ya cerca de la boca gaRtro-yeyunal, como en la úlcera péptica, ya en el e1&lt;tómago, en el píloro ó en la pequeña curva. A veces se impone una segunda lapartomía y se encuentra una nueva ulceración ó la desaparición de la boca artificial ó una fístula. La clausura espontánea de la boca anastomósica parece ser favorecida por la permeabilidad del píloro. Esto se explica por el resultante de la acción de las fibras musculares cfo las
túnicas del estómago orientadas de manera que su impulso normal se efectúa h11.cia el píloro, no se modifican por la creación de anastomosis, que reducen á. nadn.
si el píloro está libre y no opone una resistencia suficiente para asegurar el reflnj()
de los líquidos hacia la anastomosis y el forzamiento de la boca artificial.
Parmentier y Denechau desarrollan el tratamiento dietético que es necesario
imponer á los ulcerosos gástricos operados. Muestran las graves decepcionrs qno
siguen á las dos prácticas extremas, una que consiste en esperar largo tiempo antes de alimentar al enfermo, otra que procura alimentarlo desde el segundo día.
Es necesario principiar por alimentos insignificantes: agua pura, infusioneR, papillas ligeras, Jespués dar yemas Jo huevo desleídas y no aumentar el régimen sino
muy progresivamente. No eR útil nunca pasar demasiado pronto al régimen carneo. Los autores protestan cantra el em¡:,leo ele las pastillas de hielo, que "no dejan
al estómago en reposo," de las bebidas gaseosas, de la champaña, etc. El caldo mismo puede ser mal tolerado.
-La fórmula general preconizada por los autores es la siguiente: dieta absoluta
durante veinticuatro á treinta y seis hora.R; despuéR leche, mediada con ngna adicionada de agua de cal 6 de Vichy, en pequeñas dosis fragmentadas, leche pura:
al cuarto ó quinto día atoleR de avena, crema Je cebada, sopaR ele leche, ele tapioca, en fin arroz con leche, jaleas de frutos suaves. El octavo &lt;lía huevoR en distintas formas, pastas, purés, pescado, pollo. Hacia el vigésimo día carne bien partirla,
mantequilla, legumbres bien cocidas. Como bebida el agna pura, infusiones ligeras
(tila, malva, manzanilla). Es necesario evitar Al vino, el caldo. el jugo &lt;le carne,
los frutos demasiado ácidos El efecto ele] régimen tlebe ser cniclac1osamrntA c011trolado por la observación del peso ele los enfermos. Es preferible no dejarlos engordar de un mono excesiYo ni muy rápido.
Este tratamiento dietético es el mejor que pue&lt;le ser empleado para eonjurar

LA ESCUELA DE MEDICINA.

281

el retorno de loi:; accidentes gáRtricos. Es necei&gt;ario tener muy en cuenta eRte prec~pto, cuya i1np?rtancia encarecen mucho los autores: "loR operarloR cuya ci:tpacidad
vital esta reducida rleben abandonar los oficios qne ejercían para abraznr profesiones menos penosas. " Si; á pPsa1· ele estas precauciones sobrevienen crir,;is se c1ebera
reRtringir el régimen, recurrir á las cnraciones con bismuto, al trapo húmedo ó á
la compresa de Priessnitz, imprimir to(lo trabajo y si es necesario estar en reposo
absoluto en la cama.
En cuanto al empleo tan usado de los alcalinos, Parmentier y Denechau lo
conde~an; p~ote~tan contra la alcalinofagía y citan ejemplos en que el bicarbonato
&lt;l~ sodio hab1a sido tomado exageradamente á la doRis de 50 y 100 gramos: no han
visto nunca á estos enfermos curar de un modo completo.
En forma de conclusión los autores de esta memoria juiciosa y prudente, dic~n qué provecho puerle Raca.rse del tratamiento médico pa1·a obviar los inconvornentes comprobados después rle la operación. En lu~ar de repudiar la intervención
a priori y por la simple consideración de las perturbaciones qne puedan seguirle,
es p1:eferible ayudar la acción quirú1·gica por una conducta ulterior racional. Recurrir á la operación en los casos de insuficiencia del tratamiento médico ó de complicaciones alarmante¡;¡, y asegurar suR resnltaclos por una dietética conveniente,
es. también la conclusión de uno rle los marstros máR competentes en cirngía gástrica, Hartmann. Con una clara inteligencia (le los hechos, acomeja al médico presenta~· al cirujano á los enfermoR antes de que estén debilit11,rlos por una inanición
exces1Va.
. La mortalidad operatoria en la gastro-enterostomfa sería aproximadamente
&lt;le 8 á l0% según Kr.onlei~1. La. estaclfatica recogida po1· Parmantier y Denechau
0
cla 7%
de consecuencrns leJanas malas, 39% de merlianas y 54% ele buenas.
Los caRos más favorables corresponden á las PRtenoRis pilóric,1R, después vienen las úlcereR hemorrágicas ó en evolucióu. En :fin las úlceras lejanas del píloro
y sobre ~orlo los estómagos biloculares suministran el mayor número de acciclentrs
operatorios.
En el último congreso rle medicina ,le París fa cuestión de la úlcera gástrica
estaba á la orden del día. Los médícos relatoreR, L:nossier y Castaigne no sP. han
declarado muy favorableR á la gastro-rnterostomía. Entre los cirujanos los prn1lentes como los audaces, aquellos que no se asustan por nada como rruffier y Monprofit, aquellos mismos cuya temeridad está cubierta por su habilidad, como Doyen,
han Teconocido lo.s inconvenientes operatorios en mnchos casos. Es también la fórmula desarrollada por Hartmann la que parece ser actualmente la m11s justa y la
mi\"l ponderada: operar cuando las bemol'l'agiaR se repiten ó cnan,lo rl Ríndromo pilímco Re haya establecido con fijeza; y despuéR de Ja intervención cni&lt;lnr la úlr.era
operada t.le la manera qne aconsejan Parmentiel' y Denechan.
1 .

Revista Científica.

mentoR es más bien cualitativa qne cuantitativa. M. Albert Rohin expreRa mejor
1,a ternJ)éntic-a de aye1· y de mafia na
la misrµa opinión; " E 1 medicamento
J)Or el Dr. Hnchard.
obra por dinamismo y no por su masa."
LoR medicamentos tienen una acción
Los trabajos recientes de G. Lebcrn
din(tmica. Trousi:;ean cita los ferrngino- mueRtran en el átomo un inmE&gt;nso reserRoi:; que, en el tratamiento de la cloroRis, vario de energfa, la cual i:;o manifier,;ta ni
obran no" introduciendo in naturam 011 interior Lajo forma de electricidad, sin
1
!a sangre para reconRtitnír la materia co- otras moc1alidades ele fuerza. '' Es de la
lorm.1te de los glóbulos," sino más bien energía intrnatónica libertada por la deRmochficando las fnncionrR aRimiladoras. materialización &lt;le la materii:t; dice Gus. ~al era también la opinión de Pet:er, tavo Le Bon, quP. flori va11 ln. mayor pard1c1eudo que la acción de ciertos medica- 1te de las fuerzas del universo. " Cuvier

�282

LA ESCUELA DE MEDICINA.

hahía dicho antes: "la materia no es, altas dosis el efecto inverso del que ellos
opino, depositaria &lt;le fuerzas; la materia realizan á dosii:1 débil. El café, comúnpasa y laP fuerzas quedan." Se Rabe que mente excitante, se hace narcótico á flos)s
closis prodigiosamente débiles &lt;le 1/300 de ínfimas. El opio, narcótico á las dos~s
miligramo de metales &lt;le coloicl·es Ron ca- hahitnaleP se hace un excitante á dosis
paces de determinar efectos :6.siológicoR débil. El :1cohol excita á débil dosis y
éaracterizaclos por el aumento de los in- paraliza á dosis más elevadas, como el
te1·camhios, el aumento &lt;le la urea y del vino que sostiene ó embota )as f~erzHs.
Llegamos ahora á la doctr111a h1pocráácirlo úrico.
tica
de la ley de similitud, que Pastenr .ha
Todos eRtos cuerpos no se comportan
sa11cionac1o
victoriosan,.ente por sns insino por "impresión," es decir, por una
mortales
&lt;lescubrimientos.
Hipócrates
acción ele presencia ó catalítica bien cohabía
dicho:
"La
enferme&lt;la&lt;l
f'S causn.dn.
nocida. en química desde hace mucho
por
los
semejantes
que
la
han
,hecl~o."
tiempo; así el oxígeno y el ácido sulfúriSimilia
similibus
cwrantur.
Hab1a
clJCho
co, sin acción el nno sobre el otro, se
también:
Vomitus
vomitu
curatwr;
curanunen para formar el ácido sulfúrico, en
presencia del negro &lt;le platino, sin que do el cólera con el heléboro blanco, que
este último intervenga en la reacción. produce acci&lt;lentes coleriformes, agrega.
En la química. biológica se recor.oce hoy do el ejemplo al precepto.
El
serum
antidiftérico
es
una
mecl1eaqne todos los cuerpos, enzimas, oxidasas,
diaRtasas no obran más que por su acción ción semejante á la enferme1a&lt;l. P.astenr,
para curar una enfermedad rnfecc10sa, ~e
ele presencia.
sirve
c1el microbio que le ha dado namSe ignoraba la import:mcia de las acmiento;
emplea este microbio á dosis ateciones catalíticas en la química de los
nuada.
~eres vivientes. Los medicamentos no
obran sólo por vía química., pero sobre Hemos sido y somos siempre hipocrátodo produciendo efectos físicos p0r sim- ticos inconscientes: cuan&lt;lo Lemert cuple acción de pre~encia. Los fermen~~s raba otras veces la sndamina con los sumetálicos parecen reforzar las probab1h- &lt;lorífi:los; cuando Piorry rec?mendaba la
dades ele lucha contra la infección si no pimienta contra los hemorro1&lt;les; cna~d.o
ohran contra el germen infeccioso mismo. Charcot recomienc1a el sulfato de qmmLa.s aguas minerales no están sólo &lt;lo- na v el siliciln.to de soclio contra la enfertaclas ele propie&lt;lades radio-activas. Ell~s meflac1 de Méniere.
Pero si la terapéutica de las enfermeencierran, además de los agentes med1in ternas obedece lo más á menuclo
dades
camentosos, fermentos diversos, como
á
la
ley
&lt;le la similitud, ~lebe también obpor ejemplo, las aguaR de Vichy;,es P?r ·
servar
en
caf&lt;os cletermmaclos la ley &lt;le
que ellas obran con una potencrn bien
los
contrarios
formulada por Galeno: "La
mayor que si se prescribiera el bicarbosalud
no
podrá
ser. restj\blecida sino po:;
nato de so&lt;lio á altas dosis.
lo
que
es
contrnno
á la enferme&lt;lacl.
Los iones son fracciones de átomos qne
Tal
es
la
terapéuticl'l
&lt;1e la carn'!a ó teralas fuerzas físicas ó biológicas, como la
péntica
de
los
síntomas.
electricida,1, han libertado de sns combiEs así que se emplea la morfina y los
naciones. EstoR agrupamientos •molecuopiáceos
en el dolor y las nemalgías, los
lares libertados tienen afini&lt;lades exaltapurgantes
en la. constipación.
.
das.
Es
necesario
reconocer
la
ex¡¡,ctJtml
ele
Por otra parte es á los disturhios funlos
&lt;los
preceptos
sobre
los
cnales
la
&lt;l?,ccionales qne la terapéutica debP sobre
toclo dirigi1·Pe. M. Albert Robín, que trina médica debe apoyarse: la curac10n
por los semejantes, de bastante número
~R el gran iniciador d(l to&lt;laR estas verdades, opuestas juiciosamente ~l organist?o &lt;le enformPc1ades sPgún Hipocrátes, y la
anatómico grosero el orgamsmo fnnc10- acción de la pequefü,s closis de me&lt;licana.l, agregando que la tempéutica debe tcn- mentos, á co11dición qu e estos, fuera de
trtr clr' inflnrmciar lasfimciones, si r,,Zl(I, r¡nic- la organoterapia, no sean imponderables.
Pero con Tronsseau, M. Hnclw.r&lt;l Re
re rnod(fitar los ór,r¡wios.
'
.
eleva
enérgicamente
contra 1as " el'1gres10Es en este sc1ltillo que ha emplearlo ú

LA ESCUELA DE MEDICINA.

283

nesdelirantesy lasexcentricidadesdeima- el uno y en el otro. De estos dm; cilinginación " de los taumaturgos que ha- dros parten dos tubos de caucho ligados
blan de curaciones posibles con dosis in- á h boca ó á las narices del sujeto. La
sensatas, á la 20.000~ v aún á la 500.000~ abertura de admisión de uno &lt;le los cidilución. Si M. Huchard es muy hipocrá- lindros comunica con un receptáculo de
tico, está bien lejos de la práctica y de oxígeno, mientras que la abertura de salos consejos de Hahnemann.
!ida del otro, termina directamente en el
En medicina, conviene ser ecléctico, ga- aire atmosférico. Los pistones son malenista é hipocrático, según las indica- ni.obrados simultáneamente con la mano·
ciones.
la sucesión de los movimientos correspon~
. ..
.
,
.
de al ritmo de los movimientos respiraUn d1s11os1hvo 11m·a reammar a los asfixuulos. · t or10s.
·
E s as1, que los pis
· t ones, duran t e
En los accidentes aparentemente mor- su primera carrera, arrojan los gases &lt;letales y sobre todo en casos de asfixia, ó letéreos contenidos en el cuerpo hacia
de síncope bajo la influencia de los nar- uno &lt;le los cilindros, para aspirar, durancó~icos, los médicos se esfuArzan en re te la segunda carrera, el oxígeno enceammar á los enfermos por la respiración rrado en el otro cilindro y llevarlo hacia
artificial. Bien que estas tentatiYas sean los pulmones del enfermo. La construccoronadas de éxito en· muchos casos, se ción del aparato imita tanto como es pvmuestran á menudo ineficaces, el uroce- sible el funcionamiento natural de los puldimiento ordinario no es suficientemente mones humanos.
Con la ayuda de este aparato M. Poe
enérgico para volver á los pulmones y al
corazón á una actividad normal. En to- ha log1·ado resucitar á buen número de
dos los casos, el método corriente deman personas ahogadas, ó aparentemente
da una suma considerable de paciencia y muertas por los narcóticos. Su utilidad
de fuerza y en caso de falta de éxito, el acaba de ser demostrada en una reunión
espírit:i del médico se encuentra á menu- de médicos y sabios, que han visto besdo turbado P,ºr el pe~samient,o de que con tias de ensayo, declaradas muertas por
esfuerzos mas euerg1cos y mas prolonga- todo el mundo, vueltas á traer á la vida
dos, la. vida del paciente habría podido en un tiempo estremadamente brnve.
salvarse.
Una de las experiencias mas evidentes
Hace varios años un mé&lt;lico húngaro, hecha con este objeto, es ésta: Habiendo
e~ ~octor Eis~nmenger imag~nó _un dis~o- aplicado uno de los médicos á un conejo
slt1vo pa!'a efectuar la resp1rac1ón art1fi- 0,13 gr. de morfina y 113,4 gr. de óter
cial de una manera mucho mas racional todas las pruebas conocidas daban el re:
y enérgica por el funciouctmiento acom- sulta&lt;lo que el ¡,ujeto debía ser considepasado de un fuelle. Un nuevo adelanto rado como muerto. Después, cuando los
en esta vía misma acaba de hacerse por tubos fueron introducidos en las narices
un sabio americano, el profe~or Georgcs del conejo, los pistones hubitron comenPoe, de South Norfolk, Va., que en lu- zado á funcionar, el animal se puso á resgar del aire atmosférico se 1Sirve de oxíge- pirar de manera natural, después de tres
no puro.
minutos, y á brincar alegremente en la
Una casualidad había sugerido al doc- sala al cabo de seis. La ausencia de t0cla
to1· Poe la primera iclen, de su invención, náusea hace ver que el dispositivo había
cuando en 1876 lograba volver á la vit!a vaciado todo el éter encerrado en el cuerun ratón aparentemente muerto, insu- po del conejo. Otra bestia de ensayo, un
fiando oxígeno en los pulmones de este perro, asfixiado durante 10 minutos poi·
animal. Después de haber continuado sus el acetileno, uno de los gases deletéreos
experiencias de laboratorio por más de 30 más mortales, ha sido igualmente vuelto
anos, cree estar suficientemente prepara á la vida en un plazo estremadamente
do para presentar al público su aparato breve, y no ha mostrado ningún efecto
patentado en la mayor parte de los países. secundario debido sea á la asfixia, ó á la
Este aparato soporta dos cilindros con reavivación.
El aparato de M. Poe será empleado
abertnras de entrada y salida, y dos pistones que se mueven simultáneamente en con éxito en casos de síncope durante la

�284

LA EsouELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

narco:-;is, mientras que la respiración ar- crito sus opinio1ws. escrito que eutrngó en
tificial puede sor continuada &lt;lmante tan·· la Secretaría &lt;le la Academia.
El Dr. Manuell refirió un ca,;o de neumoto tiempo como se desee. Hecho curioso: nía y relató lo que en su concepto pre~entó
las personas embriagadas pas:tn su borra- el caso de más importancia Un niño de 16
chera en algunos minutos, cuando se les meses de edad. comenzó un día á sentirse
aplica este ap~rato. Como por otra parte enfermo con temperatura de :38, tres horas
la muerte debida al frío no es sino una después !~ te~peratura subió á 40, pubo
variedad ele la muerte por asfixia, el apa- 130 ,Y resp1rac1on 5(.l por minuto, este estado
rato prestará también servicios en este duro toda. una tarde y la noehe, al siguiente
caso. Siendo de una construcción tan día, el estado es más favorable, hay un sudor
abundante y la temperatura baja, pero por la
siI?ple, poclráser fabricado con poco gasto, tarde, couio á la misma hora del día anterior
a&amp;1 nada parece oponerse á su adopción
la ~empe~atu~·f se eleva y llega á 40!, puls¿
general
150, rPsp1rac10n 58. Al dfa. siguiente el terLa utilidad del aparato ha sido recono- mómetro baja á 37. previa aparición de sucida tanibién en el tratamiento de los re- dor.es, disminuye las pulsaciones y las respicién nacidos, que, como se.sabe, sucum- ramones. Poco antes de medio día comienza
ben muy á menudo á la asfixia &lt;lebida á ,le nue~o el ascAnso de la temperatura llel~ ifümficiencia de los órganos respirato- gando a las ocho de la noche el termómetro
nos. Como la ref;piración artificial seO'Ún á 41 pulsaciones 180, respiracióne~ . 100.
En este día se han podido oír la respiración
el procedimiento ele M. Poe, ha sid~ á ~e- ruda y soplaute, estertores subcrepitantes
nnclo empleada con éxito para reanimar en la base d,·l pulmón izquierdo ligera subá los niños, se puede esperar que permi- matites en la misma región.
'
tirá conservar muchas vidas humanas. . El cuarto, quinto y sexto día la marcha
El profesor Poe, que es pariente de M. de la enfermedad fué la misma. Desde el
Edgar Allan Poe, ha tenido ya la ocasión c~~rto día se pudo notar un soplo en la rede manifestar su genio inventivo en un g10n enferma, tos seca y después ~emosa; á
dominio puramente técnico. Ha logrado, los 7 días la temperatura bajó á 37 y Riguió
disminuyendo hasta establecer en la normal
en efecto, establecer un µrocedimiento la ~~e marcó ia terIJ?,inación riel proceso neu'.
sintético para preparar alcohol utilizan- momeo. El enfermito entró en convalecen·
do el polvo de mármol.
cia y volvió el apetito. El tratamiento conPor otra parte, ha construído en cola- sistió en baños ca.tientes durante los períodos
boración con varios ingenieros, una esca- febriles.
El interés del caso que refiere es que por
la lle salvamento, ha comprimido el oxígeno y el hiclrógeno según un nuevo pro- lo general se rlesconoce la neumonía en el
cedimiento para la producción de la luz niño, cuando no se piensa en ella desde luego. Reside también en que habiendo sido
de calcio, y liquidando el ácido nitroso. observado en esta ciudad, es decir fuera de
Ifa sido, en fü1, el primero en preparar toda influencia palúdica, pertenece la obseren América el peróxido de hidrógeno vación á las muy citadas de la forma neucomo producto comercial.
mónica llamada intermitente relatadas en
el extranjero y dfl las que seg~ramente es la
primera que se dá aconocer en México.
AVADEMIA N. UE M~~DIVINA.
El Sr. Di-. Suáre~ Gamboa volvió á hacer
uso de la palabra para refei·ir un caso que
le parece importante. Se trata de una niña
~csióu dd din ~r de !Uayo de 1!.•os.
q t~e tiene 12 años de edad, la cual lleva dos
grandes tumores en el craneo, uno de ellos
Prcsi,lcncia del Rr. Dr. D José 'l'crrés.
simula dflberse á una falta de desarrollo del
A las 7 ele la noche se abrió la sosión, RO parietal. y temporal correspondiente, pero
leyó el acta de la anterior, v fué apl'Obada sin en realidad estos huflsos proyectan hacia
·
debate.
afuera. Cree el Sr. Suárez Gamboa que se
No habiendo trabajo de turno, se concedió trata de un Hidrocéfalo meningocele. Existe
la p~labr~ al Sr. Dr. Suárez Gamboa, quien en la misma enferma otro Encefalocelo demamfesto que hacH tres o cuatro me8es tuvo llido [~ la falta de desarrollo de la órbita
la satisfacción de dará conocer en esta Aca- este ha producido exoftalmía. EH notabl~
demia el uso que hacía de suturns métalicas en esta enfermita la· tolerancia establecida
en i,;us operacionl'S, el n:ímero de sus hechos en nn sistema nervioso, cuyas funciones no
os mayor y tal como lo ofreció Lrao por es- pl'esentan la menor novedad.

°

---

Con lo que terminó la ses10n habiendo
concurrido los Sres. Dres. Altamirano. Bandera. Bulman, Calderón, Cícero, Chávez
G11rcía. González Urueña, Hurtado. )falda,
Manuell, l\lonjarás. Loaeza , Orvañanos,
Parra, Prieto, RamírE&gt;z, Arellano, Suárez
Gamboa. Saloma, Sánchez, Soriano, Terrés,
Troconis y Ulrich.
""""ión &lt;lf'I dla 3 de Junio de 190S.

Presidencia del Sr. Dr. ''· .José Terrés.

A las 7 y cuarto de la noche, se abrió la
sesión, se leyó el acta de la anterior y fué
aprobada sin disensión.
~fl dió cuenta con una comunicación del
Sr. Dr. Lavalle Carbajal, con la que acompaña una MAmoria titula,la ·' Profilaxis Venet·ea" con los demás doc·; mentos que exige el reglamento, pues dicho señor desea
tomar parte en el concurso abierto para lle·
nar una plaza vacant.e en la sección de Dermatología. Pasó el trabajo á la Comisión
respectiva para que rinda su uictamen.
La Comisión encargada de presentar el
dictamen según el cual debe tomar participio la Academia N. de Merlicina en el Centenario de la InrlependAncia, para lo que fué
visto por el Concurso que abrió la Sociedad
Mexicana para el cultivo de las ciencias, concluye con las si~uientes proposiciones:
El objeto de este Concnrso será la formación de una Cartilla para vulgarizar la higiene en nuestro pueblo.
Podrán tomar parte todos los médicos re
cibidos en la Escuela de Medicina de }Iéxi
co ó en alguna de los Estados. El Concurilo
quedará cerrado el día último de 1Iarzo de
1910.
El mejor trabajo se premiará con obras
de medicina ó instrume1.ttos de Cirugía á
elección del candidato, por valor de $ 300.
Fueron aprobadas dichas proposiciones.
Con lo que t ...rminó la sesión habiendo
concurrido los Sres. Dres. Calderón, Gonzá
lez UruPña. Manuell, Prieto, Loeza, SánchPz, Terrés y Villarreal.

.·-·.

Instituto Bacteorológico Nacional.
Informe de los trabajos hechos
en el año de 1907 á 1908 por el Director
del Instituto, Dr. A. Gaviño.

Dichos trabajos puPden ser clasificados
de la siguiente manera:
l~ Trabajos originales, ósea investigacio·
nes bacteriológicas acerca de asunto~ de im·
portante resolución entre nosotros.
2° Trabajos relativos á la elaboración de
vacunas bacterianas, y estudios previos de

285

virulencia v toxicidad de las bacterias empleadas pai·a dichas preparaciones.
3° Trabajo,- relativos á la preparación de
toxinas, valorización de su toxicidad. inoculación de los animales para su inmunización,
y preparación de los sueros respectivos.
4~ Trabajos relativos á la prt&gt;paración ele
rneros-cliagnósticos.
5º Estudio experimental, para la determinación del poder vacunante de las vacunas anti.carbonosa~, preparadas por la Comisión de parasitología.
6° Estudio y formación de instruccio1His
detalladas, para hacer el diagnó,tico bact~riológico de la peste bubónica y del cólera
asiático, en los puertos y fronteras de la República ~Iexicana.
7° Investigaciones para el diagnóstico de
enfermedades bacterianas, ó sea análisis de
pt•oductos tomados directamente de los enfermos.
8~ Informe de los trabajos ejecutados en
la ~ección de Química Biológica.
I.-TRABA,JOS ORIGrnALES.

Acción del p1dque sobre el bacilo de la tuberculosis.-Es bien sabido que para la recolección del aguamiel, producto extraído del
maguey ( agave salviana,) se aplica el procedimi1mto de succión hecho directamente por
la boca de los operarios (tlachiqueros,) y
que, por consiguiente, hay numerosas causas de contaminación del aguamiel, por la
saliva. los eE.putos y los polvos, sobrfl todo
en el momento de transportar el pulque ya ,
fabricado, y en los recipientes abiertos en
que se coloca en los expendios.
EXPERIMENTOS.

1'écnica.-A fin de aproximamos lo más
posible á la práctica, hemo~ empleado como material infectante los esputos. Estos esputos, frescamente recogidos y reconocidos bacteriológicamente como ricos
en bacilos dA Koch (tuberculosos, ) han sido
triturados minuciosamente en una pequeña
cantidarl. de agua salada fisiológica, para
obtener una emulsión muy fina; la emulsión
así obtenida ha sido colocada en un matraz
de vidrio, conteniendo 500 c. c. de aguamiel,
recogido en la misma mañana del experimento; al cabo de un tiempo variable, el líquido ha sido centrifugado, y el depósito
obtenido, ha sido.inyectado bajo la piel de
cuyos vigorosos (6 á 700 gramo«.)
Para estos experimentos ha sido necesario emplear un gran número de animales,
dos por lo menos para carla ensayo. En efecto. estas inyecciones han .si,lo muy mal toleradas. Un gran número de animales, más
de la mitad en nuestras investigaciones,
mueren rápidamente en 24 ó d6 horas. En

�286

LA ESCUELA DE MEDICINA.

la autopsia se encuentran lesiones enormes:
una infiltrRción rojiza, de olor agrio, butírico, en todos los tejidos subcutáneos. El examen microscópico y los cultivos en estos casos, muestran un bacilo grueso tomando el
Gram, anerobio y presentando los caracteres del vibrión séptico de Pasteur. La presencia de este germen en el pulque no és
de asombrar; el vibrión séptico está, en efecto, muy esparcido en la tierra, y en el estudio actual se ha ti-abajado con un producto
que tÍE,ne ocasiones múltiples de ser infectado. .
En los casos más favorables, los cuyes
sobreviven, la inyección provoca un edema
muy vo~uminoso, &lt;loloroso, lesiones gangrenosas de la piel aparecen pronto, y después,
poco á poco el animal se restablece, y entonces se puede seguirá estos animales desde el punto de vista del desarrollo ulterior
de la tuberculosis.
Siguiendo la técnica indicada más arriba,
una serie de cuyes han sido inyectados con
la emulsión de esputos tuberculosos que han
quedado en contacto con el pulque durante
uno, dos, tres, cuatro y cinco días, y diez
algunas veces.
·
Sin entrar en detalles acerca de estos experimentos, nos limitaremos á señalar dos,
los más particularmente importantes desde
el punto de vista que nos ocupa.
A. El 28 de l\Iayo de 1907 se puso en contacto una emulsión de esputos, rica en bacilos de Koch, con 500 c. c. de aguamiel, re• cogida en la mañana y ya en plena fermentación.
El 30 de Mavo al mediodía, ó sea 48 ho
ras después, se centrifugó. El depósito se
inyectó bajo la piel de dos fuertes cuyes.
Uno muere el 1? de Junio (infección por el
vibrión séptico.) El otro, habiendo resistido
á esta infección, se le sacrifica el 29 de Junio, y se encuentran les-iones tuberculosas ti-

picas.

B. El 7 de Junio se mezcla una emulsión
de esputos con 500 c. c. de aguamiel. El 10
de Junio, ó sea tres días después, se inoculan
dos cuyes. Uno de ellos muere el 12 de Junio (vibrión séptico.) El otro, sacrificado el
11 de Agosto, no presenta lesiones tuberculosas.
.
En resumen, nuestras experiencias muestran que: 1º El pulque ejerce frente al bacilo de Koch una acción destr uctiva manifiesta.
2? Esta acción es lenta; al cabo de 24 y
48 horas, existen aún bacilos viruli·ntos,
s usceptibles de tuberculizRr á los cuye$.
La destrucción de los bacilos de Koch no
se obtiene, seguramente, sino despuÉli- de
tres días de contacto con el pulque.
Deducciones higiénicas.- La infección tu-

287

LA ESCUELA DE MEDICINA.

berculosa producida en el aguamiel, en el
momento de su recolección, es posible, y
puede ser destruída en el tiempo que dura
la fabricación del pulque.
La infección por el mismo germen en los
recipientes de los expendios, donde permanece por sólo un día el pulque, puede persistir en el momento de su consumo.
3° El pulque contiene muy frecuentemente el vibrión séptico, que es un germen muy
peligroso.

Acción del pulque sobre el estafilococo dorado.
-Para hacer este estudio se ha seguido una
técnica semejante á la descrita acerca de la
contaminación por el bacilo de Koch, y las
conclusiones á que se ha llegado, son las siguientes:
1? Los cultivos de estafilococo dorado,
hechos en aguamiel fresca, se han desarroHado normalmente, y se han encontrado vivos después de cuatro días.
2? Los cuyes ·inoculados con la siembra
de este germen, en aguamiel, después de
uno, dos y tres días, produjeron abscesos
característicos en los que se encontró el estafilococos.

( Continuará.)

ORONIOA.
El Dr. Roberto Koclt.
Después de haber estado estudiando en
Afríca el ''l\Ial del i:.ut&gt;ño," ba hecho un viaje
de recreo y para descansar de sus fatigas á los
Estados Unidos, elicontrándose actualmente en Nueva York, en ~onde ha sido muy
agasajado.
El Sr, Pankhurst,
Gobernador de Zacatecas, mandó llamar
á l\Iéxico, para consultarle con relación á su
enfermedad, á un homeópata muy conocido, y de la antigua Escuela. V arios médicos del Estado fueron llamados para tener
una junta con el mencionado médieo (?) y
ninguno quizo concurrir.
Felicitamos á nuestros compañeros' por
su correcto comportamiento.
"El Tiem1&gt;0,"
Este simpático colega ha celebrado sus bodas de plata, publicando un número especial, muy bien editado, con numerosos fotograbados y muy buenos artículos. Leyendo
este nÚmPro se conoce la vida laboriosa, útil
y honrada que ha tenido dicho periódico,
por lo que le felicitamos calurosamente,
principalmente á su director, nuestro buen
amigo el Sr. Lic. D. Victoriano Agüeros.

La Academia ~. de Medicina,
Que preside el Dr. J . Terrés tiéne la costumbre de ponerse constantemente en rid.í-

grande de los naturalistas de su siglo, sino
al mismo tiempo un espíritu ~electo, un pro·
fundo pensador, un sabio emineute. un
maestro ilustre, un apóstol de la verdad y
un factor benemérito del progreso, que por
su poderosa y saludable influencia en la
obra de la civilización, C'S acrePdor -á la admiración, á la gratitud y al respeto de la
historia.

culo, sobre todo en lo que se refiere á los concursos, para trabajos ó memorias. Acaba de
publicar una convocatoria, con el fin de celebrar así el centenario de nuestra Independencia, relativa á una ''Cartilla de Higiene"
escrita para el pueblo. Como premio se ofre ·
ce la colosal suma de trescienf:os pesosj pero
para evitar que el autor los malgaste en cosas inmorales, esta cantidad se entregará en
libros ó instrumentos que escogerá el premiado.
Quien escriba una buena cartilla de Higiene no necesita de esos trescientos pesos,
pues la obra le produciría mucho má~. Y
sobre todo es ridículo el obligar al laureado
á gastar precisaniente su dinero en determinada cosa. En cambio sí reconocemos
que el honor que le resulte al agraciado será inmenso, pues inmensa es la honorabilidad de esa Academia.

Art. 1? E l 12 de febrero de 1909. primer
centenario del nacimiento de Carlof: Darwin,
la Academia Nacional de Medicina celebrará una sesión solemne, como homenaje de
respeto á la memoria de tan ilustre sabio.
Art. 2? Se abre un certamen especial para opta1· al "Premio Darwin'' ofrecido poi•
los académicos DoctorPs L. Razetti, G. Delgado Palacios y Mlías Toro, al autor del mejor trabajo sobre el siguiente tema: ''Irifl,ue1'.-

La Academia N, de ~lediua &lt;le Caracas.

cia del darwinismo en los progresos de la medicina moderna."

Acuerda:

Art. 3? Una comisión de tres académicos
Esta Corporación piensa celebrar el ler.
centenario del nacimiento de Darwin y con elegidos por la presidencia, formulará el pro·
grama de la sesión solemne y reglamentará
este objeto ha publicado lo siguiente:
el certamen.
La Academia Nacional de Meclicina.
Art. 4? Este acuerdo será comunicado diConsiderando:
rectamente á todas las Academias y SocieQue la obra científica de Carlos Darwin dades Científicas nacionales y extrangeras;
representa uno de los más fecundos esfuer en especial á la Linnean Socíety, dt&gt; Londres¡
zos de la inteligencia humana en la inves.ti- á todos los Miembros Correspondientes de
gación de la verdad;
la Academia; y á todos los periódicos cienQue si la idea de Evolución ha penetrado tíficos de ambos mundos.
tan profundamente en la Filosofía, que hoy
Art. 5? Por órgano del Ministerio de Instodas las ciencias que se ocupan del estudio trucción Pública se solicitará la cooperación
de la naturaleza y del hombre son evolucio- del Gobierno Nacional, con el fin de dará
nistas, débese á la magi~tral aplicación que esta celebración el mayor esplendor posible.
de dicha idea hizq Dar,dn, para explicar el
Art. 6? Oportunamente la Academia eleorigen de las especies organizadas y del girá el Individuo de Número que debe enhombre·
cargarse del elogio de Darwin, para ser leíQue la doctrina de la Descendencia, lle- do en la sesión del centenario.
vada hasta sus más trascendentales conseDado en el Salón de sesiones de la Acacuencias por el autor de la Teoría de la Se- dPmia Nacional de Medicina, en Caracas, á
lección, es una de las bases fundamentales 20 de febrero de 1908.-E l Presidente, J.
de la Medicina científica modema, pues la Aguerrevere Pacanins.- -El Secretario perpeaplicación de sus leyes al estudio de la on- tuo, L. Razetti.
togenia, de la filogenia y de la morfología
Por la Escuela N. de .Medicina.
humanas, ha permitido á la ciencia interEl Dr. Manuel Gutiérrez, distinguido parpretar correctamente la estructura y las fun ·
tero, dará en el Hospital General una clase
ciones del organismo, desde el misterioso
de clínica dP Obstetricia á las parteras. Esfenómeno de la fecundación, hasta el comta clase es oficial y de nueva crr;,ción. ( 'oplicado proceso de la herencia, y ha hahierrno Jefe de clínica le ayudará el Dr. l\Iarín,
to amplios horizontes á la solución del pro que trabajaba antes con igual carácter con
blema capital de ia Medicina y de la Higieel Dr. López Herm&lt;,sa. Este señor tendrá
ne, la conservación de la ,:alud y la proloncomo Jefe de clínica al Dr. Landa.
gación de la existencia;
Que es deber que la· justicia impone á las Inspectores Médicos de las Escuelas Primarias.
Academias científicas honrar la memoria de
La Secretaría de Instrucción Pública y
los hombres ilustres que dediraron todas Bellas Artes acaba de expedir nombramie~las energías de su cerebro al perfeccciona- tos de Inspectores Médicos de las Escuelas
miento del hombre por el homb1·e mismo; Primarias del Distrito Federal, con obligaQue Carlos Darwin fué, no sólo el más ción de vacunar y de visitar á lo m1.1uos dos

�288

LA ESCUELA DE MEDICINA,

escuelas dial'iamente, en favor de los Sres.
Dres. Feruanrlo Gayo! y Soto, José Antonio &lt;+11mboa, Juan D. Campuzano, José ~Iaría Xájera. Eduardo Lavalle Carvajal, Pedro hlartínez Garza, Jesús González Urueña, y de ayudante interino de los Inspectores Médicos, en favor del Sr. Dr. Francisco
Blázquez.
Este cuerpo de lnspector.,s :Médicos, estará inscripto á la Inspección General de
Higiene Escolar cuyo jefe es el Sr. Dr.
l\Ianuel Uribe y Troncoso, oficina creada
recientemente por la expresada Secrt&gt;taría
de Estado.
Aymlautes Médico,-; Militares.
. 1 t d l H 't "',í'l't d
E u .1,a p ant a e , osp1 ta1 ~u.1 1 ar e .1ns.
rucc1on.
en raron a pres ar sus serv1c10s
t
como Ayudantes de los Profe;.orrs de las
cátedras de la Escuela Práctica Médico-Mi.
. .
, .
.
l.itar, los siguientes, Marnres nled1cos C1ruJanos: ~a~ael D?n,irn~uez Pastor, para curso de Chmca Qmr~rg1ca; p~ra segundo curso
de
para dtercero,
J la' misma,
Ad l' d Jose
Ü Barragau;
t'll
es~s, . a~ )'. as 1 0_; para segun ,0 curso
el e Chmca ~Ied~ca, J esus Bravo Ter au; para
W . Carreaga;
tercerol'de· la pmisma,
f d' Ernesto
t'
l\'r,d·
Alf
para nuca ro e en ica ie ic,a,
ons~
T; }:1ontRneg:0 i 1:31 la. de su genrod Quil'Ur~icl~d· damoJn ; Mam~os Y para. ~ e des
pecia 1 a· es,
esus
y ·com1s10na
t
M, d' oran
e·n'uJanos
R os
,
amon
1Gosl'T . men
A est' r eN'1cos
t
M
a an Y g~is m r ie O ! 1 ena; como ªl~dante,s ~¡ pr1mPro, de ¡mmer curso de Ohmca ?,Iedica Y ~ se.gu~dC de la fFala de
rac;0 ?es Y e1 domende orone d ª\~adc.ei; 1·
co
L ~i11gue
1 1 0or ero e 1a c1ase e lue 1cma
ega ·
Por el Instituto Méclico Nacional.
Se ha continuado con todo empeño la formación del Registro Botánico y Zoológico
que el Instituto se propone publicar, como
una especie de reproducción de la Biología
Central Ameri&lt;'ana, pero 1,ólo en lo relativo
á la flora de )léxico. Durante los meses de
::\Iayo y Junio últimos, se fotografiaron
con este objeto 108 plantas pertenecientes
al Distrito Federal, y tomadas del Herbario
del Establecimiento. Cada fotografía lleva
el nombre científico y vulgar de la planta
que representa, el lugar e11 que ha sido 1·ecogida, y además el nombre del colector. A
estos datos se han agregado varias notaq
bibliográficas, por el Sr. profesor Gabriel
Alcocer clasificador del Instituto.
El Registro de que se trata será de gran
importancia, por la clasificación de las planta~, pues como va ilustrado con numerosas
fotogt·afías. facilitará notahlemente las labores respectivas, las cuales exigen detenidas consultas con varias obras, y mucho
tiempo para llevarlas á cabo:

e

0

9Pt

\

Próximamente rendirá el Director del
Instituto á la Secretada de Instrucción Pública, un informe detallado :1.cerca de los trabajos preliminares que se han emprendirlo
durante los meses de Mayo y Junio pasados
para el estudio de la Flora y Fauna del Dis- ·
trito Federal, según lo dispuesto por dicha
Secretaría.
Uno de los medios que el Sr. Dr. Altamirano propone para lograr reunir el mayor
número de ejemplares botánicos pt&gt;rtenecientes al Distrito Ferleral, es que los alumnes
y alumnas de las escuelas nacionales del
mismo 1)istrito colaboren en la recolección
de la!; ph~tas, recogien~? .aque}las que en·
cuentren a su paso al dmg1rse a la escuela
respec t'1va.
Los e· emplares colectados los presentarái;i
¡ , ·- J l d'
d 1
l
·
O!-\ 1;mos ª·
n· ... ct?r e
escufe a, qme~
previas las 111strucc10nes que a1 e ecto rec1birá d¡,J Director del Instituto, les enseñará
la manera de reunirlos en herha1·ios, etiquetarlos etc. De todas las plantas recogidas
d e PSta
' manera. se f ormar11,n
1.
dos col ecc10·
nPs: una quedará en la ef.cuela y otra se
rPmitir:t al P~efecto Políticp de la población
·
·
correspond'1ente, para que este f unc1onar10
lll. envíe á su· vez al Instituto Médico en
donde se verá desde luego si yase tiene~ en
el herbario algunos de los Pjemplares que se
, no se &lt;·.uen t a con e11os,
rec1'ban. o, b'ien s1· aun
·'
en cuyo caso se proced era, a, 1&lt;u el as1· ficac1on.
En el caso de que esta iniciativa sea aprobada or la Seeretaría ne Instrucción Pública, pse comenzará la recole00ión de las
plantas, por lo pronto, por la :i\lunicipalidad
de G uad a¡upe H'd
1 a¡go.
El Sr. Ingeniero D. Guillermo Beltrán y
Puga, Director General de Obras Públicas,
ha ofrecido que por su parte procurará auxiliar al Instituto Médico en su labor de recoger ejemplares botánicos, disponiendo que
los monteros que están al servicio de aquella oficina, proporcionen muestras de los ár·
b11les re;.pectivo,;.
La Sección 5~ del Instituto ha terminado
la formación de los cuadros sinóptic'os de
la Geografía Médica en el Estado de Guanajuato, relativa á las enfermedades que
producen mayor mortalidad en aquella entidad federativa
La dirección del Instituto acabadepresen- ·
tar á la Secretaría de Instrucción Pública,
el programa que se ha formado,' para que
de acuerdo con la disposición respectiva de
esa misma St&gt;cretaría, la Sección de Filosofía experimental se ocupe del e;;tudio antropométrico y fi,,iológioo d~ los niños de la
ciudad de México, desde su nacimiento hasta los catorce años.

ª

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                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incuye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámanes profeionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, JULIO

15

DE

1908.

NÚM.

13.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDIOADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1879= -- - - ~ CONDICIONES.

CONDICIONES.
E.EDACTOE.ES:

Este periódico so publica los dlas 15 y
61timo de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y en buen papoi, sien4o el precio do subscripción anual
el de ~ois pesos en México y siete oinc.uentaenlosEstnd?squosepagaránpre- Drcs
msaruonteporcuatrnnestresadelnntados.
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. Ne se admiWI!; subs01iptores pormenor '
tiempo de un ano, que es Jo que corresponde á ip. tomo. Para el extranjero $3.00
oro por ano.

Se publican intercaladas en el texto,
las ilustl'llciones que sean necesarias.
Se reciben subscripciones en la Rede.e
l'.
nan e ara y,
oión, calle dé León nñm. ,,
.
.
Los pedidos_d~ \a Capital y ~e. los Es
Angel Gav1ño' Porfirio Parra' F. Zárraga'general
tados deben dir1gll'80 al Admirustrador
Sr tDr EduardoJoublanc, Apar
s. Quevedo y Zubieta
ta&lt;lo 778, ó á le. misma Redacción.
. '
Rafael Caraza YDavid Cerna.
l\' úmeros sueltos, cuarenta eeuta f08,
--~~-~~......-...... ......................... ., ...... ..... .... ......

D

DIRECTOR,

Ad . .

d G

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León nflm. 4, ó Apartado 778.

Algunas notas prácticas sobre tratamiento
del eczema,
Por el Dr. J. González Urueña.

Apenas sí existe una enfermedad de la p-i(ll de la que más se haya abusado
como del eczema. Colocados en esa. penumbra impreci~a que forman sus fronteras
con otras dolencias cutáneas, eritemas, líquenes, psitriasü:, psoriasis, rlishidrosis, herpes, etc., los médicos poco familiarizados con las afecciones de la piel, á todas les
Jlaman eczema. Pero lo que es peor aún, cuando en verdad existe, casi nadie busca en el estado del mal, si es agudo ó crónico, en su p&amp;ríodo evolutivo, en la región
que invade la erupción, en la susceptibilidad de la piel del paciente, en su edad,
en su sexo, etc., etc., repito, que casi nadie busca en todos estos factores juiciosamente apreciados, 11;),s indicaciones para una terapéutica racional y útil, sino que
inspirados en el primer formulario que se tiene á mano ó en el recuerrlo de alguna
receta de periódico médico-mercantil, de los que, por desgracia, tanto abundan hoy,
se hace la prescripción al enfermo, y de dier. veces en nueve se le pondrá en un
suplicio, peor que el de Tántalo, porque en dicha prescripción nada es adecuado·al
caso, máxime si como es de regla, superabundan las substancias irritantes, traumáticas
para la piel, como lo son los antisépticos, los reductores y los exfoli,tntes: ácido fénico, sublimado, alquitranes, ictiol, resorcina, ·yodo, jabones, etc., que tanto imperan en las fórmulas usuales. Así vemos todos los días á desgraciados eczematosos,
más víctimns de los remedios que del mal para el que se les aplican, con el cutis
incendiado, en estado de :flogosis aguda de origen terapéutico que se arrojan desesperados en brazos de curanderos empíricos, buscando en sus panaceas anodinas un
consuelo que no ha podido darles la fórmula doctoral de complicado 'J.. rumboso
membrete.
Prototipo de las dermatosis vesiculosas y fluentes, el eczema puede hoy todavía definirse con Bateman diciendo que es una afección apirética y no contagiosa,
caracterizada por la erupción en &lt;liferentes puntos de la piel de vesículas pequeñas,
ordinariamente muy juntas ó dispuestas en grupos, con poco ó nada de inflamación en su base; el eczema es por lo común el efecto de una irritación de origen
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y &lt;le Higiene en la Escuela Nol'mal de Profesor~, Médico del Hospital "Juárez," etc.
BSPJr(JJALISTA EN OIKIJGJA I'

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38

•

�290

LA ESOUELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

interno ó externo y en los individuos cuyo tegumento es por constitución irritable
la enfermedad encuentra causas ocasionales de las más variables.
Esta definición podría completarse añadiendo que el eczema es pruriginoso, polimorfo, localizado, agudo ó crónico. Su verdadera causa no es conocida. Pero cualquiera que sea su sitio, su forma y la ocasión en que aparece, casi nunca deja de reconocerse su lesión elemental primitiva, la vesícula que puede ser grande como un grano de mijo y por lo mismo muy visible, clara, dura, y difícil de romper como en los
eczemas de las manos y piés; ó mucho más pequeña, como el ojo de una.aguja, efímera, porque pronto se desgarra bajo la influencia de la rascadura y entonces se la
~ndentifica por su reliquia póstuma, un punto rojo, del tamaño del ortográfico de
imprenta, de donde mana un líquido abundante incoloro, pegagoso, viscoso, glutinoso que al secarse en los lienzos que ha impregnado los deja como si estuviesen
almidonados. Dicho liquido parece irritante para la epidermis sana y forma con
facilidad costras am harinas.
Examinando con la lente el punto rojo, huellá de la vesícula eczemática,
muestra á menudo el cuerpo mucoso porque la capa córnea ha desaparecido, dejando en su lugar ut1a exulceración epidérmica llamada poro eczemático. Cuando muchas de estas vesículas ó poros so reunen, forman la placa E\Czemática, cuyas dimensiones son muy variables. Si la eczema cura, la epidermis se regenera bajo la
costra que cae, sucediéndola. una ligera escamadura con restitución completa de la
.
.
piel porque el eczema nunca deja cicatrices.

El eczema por desnutrición de los viejos enflaquecidos, sana con la sobre alimentación, muy á pesar de lo que pudiera creerse á priori.
Al contrario, en los adultos vigorosos, sanguíneos, gastrónomos, taquifágicos,
se recomendará la sobriedad, los manjares sencillos, la abstinencia de bebidas alcohólicas, la buena masticación de los alimentos.
Pero si á la generaJidad ,le los eczematosos debe aconsejárseles un método higiénico apropiado, no todos necesitan medicamentos internos, en algunos son convenientes, en muy pocos indispensables. Nunca deben prescribirse sino después de
haber hecho un examen completo del enfermo y de haber encontrado la verdadera.
indicación de tal ó cual remedio. Jamás se mandarán preparaciones arsenicales,
sulfurosas, alc3linas, etc., sólo porque se encomian para las afecciones de la pi~l,
en las que suelen s~r útiles. Siempre se justificará el empleo de esas drogas con
motivos científicos, sancionados por la clínica secular.
Sean cuales fueren las ideas teóricas que se discutan sobre los estados diatésicos llamados artritismo y linfatismo, es innegabla que corresponden á realidades
nosológicas con las que á menudo se tropieza en la práctica y es también innegable que proporcionan valiosas indicaciones para el tratamiento . farmacénti1.o del
eczema, sobre todo del crónico.
En los llamados artríticos se prescribirán con éxito favorable las preparaciones alcalinas bajo la forma de sal natural de Vichy, de solución de bicarbonato
de sosa, 4 gramos por litro, de salicilato de la misma base ó de litina; pero estos
últimos sin pasar la dosis de 1 ó 2 gramos por día, ó aún menos.
·
En los linfáticos se mandarán con mucha ventaja los yodurados: yoduro de
potasio en corta cantidad, 20 centígrai:nos diarios, el jarabe yodo- tánico ó el de
yoduru de fierro. El aceite de hígado de bacalao y sus preparados, por lo común
tan eficaces en la generalidad de los linfáticos, deben emplearse con cautela en los
que son eczema.tosos por la propiedad que posee dicho aceite de hacer brota.r la
dermatosis en los individuos predispuestos. Yo he hallado en mi práctica particu:
larmente provechosos los laxantes y con mayor razón si existe constipación. Siempre que nada los contraindique, aconsejo, cada tercer noche ó dos veces por semana., la cantidad suficiente de una mezcla de p:utes iguales de azufre, lactosa y
magnesia calcinada, comenzando por una cucharadita en los adultos.
Intencionalmente he dejado para el final de los medicamentos internos, el
arsénico, que dado el abuso que se hnce de él en ec7,em_atoterapia, muchos pensarían
encontrarlo á la cabeza. Propiamente manejado, son bien limitadas las indicaciones que tiene. Nunca deberá uaarse en el eczema agudo, reciente, rojo, d&amp;stilante; ni el crónico cuando presente los mismos caracteres, debidos á una exacerbación. El verdadero momento para la ministración del arsénico es al fin de la enfermedad, en su período escamoso, cuando todos los síntomas agudos se hayan extinguido; pero aun entonces no se crea que tiene acción específica sobre el eczema, como no la. posee sobre ninguna otra. dermatosis, sencillamente es un tónico,
un reconstituyente, un poderoso modificador de la epidermis.
El clásico licor de Fowler no ha sido hasta hoy snbstituíclo . con ventaja por
la moderna serie del titulado arsénico orgánico, y aunque por su antigüedad aquel
licor no sea un medio fácil de explotación de la novelería popular, es, á pesar de
todo, la más simple, ht más cómoda, la más empleada de las preparaciones arsenicales.
·
La dosis debe ca.mbiar con cada enfermo según su edad, el estado de suH vías
digestivas, de su circulación y según el efecto producido sobre la eczematización.
Seis ú ocho gotas por día bastan para r.omenzar; pero podrían aumentarse progresivamente hast&amp;. diez y seis ó veinte. Conviene recordar que la supresión brusca
del arsénico, s uele traer consigo astenia grave y por lo mismo hay que suspenderlo
con lentitud.
En los niños menores de cinco años está contra indicado.

*'**'.

.

.

Así limitado y circunscrito dentro de estos contor~os que ·solo han servido
para dibujar un croquis del eczema, quedan aún muchos puntos referentes á sus
grados (abortivo, agudo, crónico,) á sus formas (rubrum, seco, hiperquera.tósico, figurado, etc.,) que pueden clar útiles indicaciones para la terapéutica; pero cuyo estudio in extenso sólo cabe en los trata.1os clásicos especiales y no en una breve conversación periodística.
Un práctico de los más reputados contemporáneos ha dicho que no hay un
tratamiento interno ó externo para el eczema, sino que existen mil, lo que prueba
que ninguno es bueno. Sin querer caer en el extremo contrario, yo substituiría el
amargo pesimismo que encierra esta frase por algo más consolador, afirmando que
cada uno de ese millar de remedios tiene su parte aprovechable, si se sabe, si se desea encontrársela.
Dadas las tendencias agresivas de la terapéutica usual del eczema; en ningún
lugar es de más urgente aplicación en todo su vigor, el viejo principio relativo al
arte de curar: primero no dañar. Tanto para la medicación interna como externa
de la dermatosis, el mayor cuidado consistirá en que no sea ofensiva. En cualquier
enfermo, pero sobre todo uno de la piel que ve sus lesiones, perdonará que tal ó
cual remedio no le sane ó alivie: nunca olvidará si le empeora.
Aunque se ignora.u las perturbacion"es orgánicas íntimas que presidan el desarrollo del eczema, sin embargo, para instituír en cada caso un t ratamiento interno ·adecuado, debe particularizarse, el sabio aforismo de que no hay enfermedades, sino enfermos, diciendo: no hay eczemas sino eczematosos.
El mal en la primera infancia, de causa alimenticia casi constante, reclamará desde luego una dieta prudente que consistirá en la reglamentación de las mamadas y del régimen de la nodriza, ó en la substitución parcial de la leche por alimentos farináceos, cuando la dispepsia infantil se mantenga por la intolerancia
láctea, lo que no es tan raro como parece. Muchos eczemas de la primera edad se
cura.u sólo con este cambio.
En las adolescentes cloróticas, algunas veces albuminúricas, con lesiones renales consecutivas ó no á una infección, el eczema de sitio facial tan frecuente,
sanará con el régimen vegetariano, con los huevos, los feculentos, los azúcares, ó
·
la dieta láctea completa, si fuese necesaria.

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291

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�292

LA ESCUELA DE MEDICINA,

Guías importantísimas en la medicación externa del eczema son su estado
agudo 6 crónico y la mayor ó menor susceptibilidad de la piel de los sujetos. El
mejor tópico para el eczema agudo es t:rn sencillo, t'an trivial, que sin eluda provocará un movimiento de Rorpresa y hasta de incredu1idaJ en los que e1&lt;peren alguna novedad: eR el agua. Mas para obtener de ella todas sus vent11jas, es preciso
saberla manejar. Las curacione&amp; que se practiquen con ese líquido han Je realizar
las condiciones de asepsia, de oclusión y de reposo funcional tan inclispensables para
la buena marcha de la erupción. La piel enferma y la del contorno se limpiará
con algodón hidrófilo mojado en agua pura, hervida, excepcionalmente, en casos
de suma suciedad, se usará el jabón en la primera deterción; éste ha de ser simple
y suave, no antiséptico. En seguida se cubrirán con lint, gasa simple ó tela de manta 6 calicot, estas dos últimas ya madas y todas rigurosamente asépticas, las superficies atacadas, teniendo cuidado de que la forma y dimensiones de la tela correspondan con exactitud á las de los lugares enfermos. Cuando las lesiones se hallan en los miembros y ocupan todo su contorno, es más cómodo dar á la tela la
forma de venda y aplicarla como tal, una vez mojada. Encima se pondrá un impermeable fino, bodrouch ó tela de salud muy delgada, que desborde un centímetro .el lier1zo húmedo, nunca más, porque si· este apósito hidro-impermeable
cura la piel eczematizada, al contrario, eczematiza el .cutis sano en los individuos
predispuestos. El impermeable se cubrirá con una lámina ligera de algodón ahsorvente, fijándolo todo con un vendaje cont~ntivo.
.
No se puede precisar el tiempo que ha de permanecer in situ la curación; la
regla es cambiarla tan pronto como el paciente acuse comezón, á las 6, 8, 12 ó 24
ho1·as, nunca después, sea cual fuere el efecto.
·
Existen muchos eczemas que no toleran otro t ratamiento, el que hay necesidad de continuar hasta que la piel se regenera por completo, pues cuando se intenta substituírlo por otro, aunque sea muy suave como los polvos inertes, talco,
almidón, oxido de zinc ó el glicerolado de almidón, las reacciones patológicas renacen, vuelve la rubicnndez, la vesiculación, el prurito, etc. En cambio, en otros
casos, muy raros por cierto, se nota intolerancia completa para la humedad y bajo su influencia los poros eczemáticos se agrandan, se ulceran, la comez6n aumenta, la epidermis sana se deja macerar demasiado y ca.e en colgajos blanquecinos.
Entonces debe prescindirse de] tratamiento y recurrir á. los polvos inertes; pero
estando advertido que el cuadro ~nterior de intolerancias, imele ser sólo aparento
y en rea1idad producido por una falta de asepsia en la técnica empleada. Yo he
observado que si así sucede, a.parecen, además, en la superficie afectada ·por la.
erupción, puntos numerosos de pio-dermitis miliar superficial. "9'na vez obtenida
la restitución integral de la piel, pasa el eczema á su perío&lt;lo seco, escamoso, el
cual se modifica favorablemente con la glicerina·y sus prepararlos; pero es requi ·
sito indispensable que aquella sea del todo neutra y pura, pues de lo contrario sus
efectos son desastrosos. La marca inglrsa de Price tiene justa fama universal
Pronto conviene añaJir á las preparaciones simples glicerinadas, si Ron bien
soportada,s, agentes reductores y keratoplásticos en éa.ntidad muy pequeña. y progresiva.mente creciente: glicerolado· neutro de almidón con aceite de ca&lt;le verdadero al uno por ciento, para comenzar; pasta de zine salicilada ó resorcinada, al mismo título, etc. La materia médica contemporánea se ha enriquecido con una larga serie de substancias reductoras, int.ensivas, substitutivas, cataréticaR, cáusticas,
como el naftol, el tumenol, el pirogalol, el ictiol, el ácido pícrico, el protargol, para no citar sino las más comunes. Todas y cada una dan buenos resultados en el
tratamiento del eczema; pero las indicacioneR para manejarlas con fruto salen de
los límites de este artículo y aún de ]a práctica corriente de la medicina; son ya
del re:,:orte de los especialistas. Lo mismo cabe decir de la escarificación, de la
ignipuntura y de la electroterapia.

293

LA Esom....A DE MEDICINA.

. El. eczema c~ónico es por regla general más tolewnte que el agudo para las
aplicaciones med1camental.es y desde luego podría tratarse por las pastas cubrientes y las pomadas. ~ero s1 no se conoce la susceptibilidad cutánea del paciente
Y á mayor ~hunda.miento sí se .sabe que su piel es intolerante, debe comenzars¿
por los ~ed10s suaves y progres1vos; humedad, pomadas simples, reductoras, etc.
La mdole de mera propaganda de este artículo me hace omitir otros muchos
detalles relativos al tratamiento de los eczemas regio~ales, del llamado seborreico
de Unna, ~e los. fell:ómenos par.aeczewátic~s secnnd11rios, accesorios, consecutivos,
como las hquernzac10nes, las h1perkleratos1íl, las distl&gt;atidrosis las infecciones locales ó á distancia (fol~culitis, i~petigo, adenitis, etc.) Puntos 'en verdad muy importa~t~s; pero demasiado técmcos y por lo mismo s6lo dignos de una revista dermatolog1ca.

LA MORFINOMANIA Y SU TRATAMIENTO
.

Por el Dr. Ricardo Belloni.

•

'

INTRODUCCIÓN.

Este trabajo viene á llenar una necesidad que no por ser poco conocida es
menos atendible.
'
En él trat.amos de divulgar en la medida de nuestro esfuerzo un hecho que
con toda yer~d1a,._oculta y solapadame?te, es ya en nuestra sociedaa una ,erdadera y trrnte ~eahdad; es u~ adelanto má~ en esa inextinguible sed que, como pueb.1? nuevo, ávido de sensac10nes desco?oc1das, de placeres ignorados, con imaginac1on exuberante, arras:rado.p?r el vértigo del progreso y de todo lo que implique una
D?vedad, en esta febnl actividad gne nos con~?me, y en esta vida intensa que viv~mos, en la que la lucha. por la vid~ es cuestion de todos los momentos y en que
solo el ,q~e es fm,r~e y el que es hábil llega á la meta ansiada; es en esta sociedad,
tan f\Xot1ca ,Y particular y ta~ asimilador~ de todo lo bueno y de todo lo malo, en
que no podia !llenos de arrn1garse profondament•i, al principio por curiosidad
'
luego por hábito y más tarde por pasión, lo que es objeto qe nuestro estu&lt;lio.
Se trata de un_ algo 9ue se encarna, qne es, como muy biPn ha dicho Claudio
Bernard, unfl. necesidad vital y traduce una necesidad somática, íutima de la célula, que desde lo rrofu~do de los tejidos grita pidiendo sn ración, que su fisiología
anormal le hace 1mper10sa: me refiero á la pasión por la morfina.
. De~de las edades ~ás rem.otas el hombre, .sometido á esforzarse para Robre~al~r aJh don?e sus cuahdades mnatas no le rendían l,_¡ suficiente para llenar las
alg1das. neces1dadas del momento, recurría á los excitantes, estimulantes, etc., en
c~1~lqmera de sus forma.s, y así vemos que al alcohol, que ocupa al principio un
~1tJ.o preponderante, le sigue el. us.o del opio1 del hasc~isch, del tabaco, del éter, y,
ultima~ente, de l~ ~orfina., prmc!p~l alcaloide del op10, que presentándose en mu.
e.ha&amp;meJores cond1e1ones que sus s1m1lares, rodeada del atractivo de lo fácil cómodo
hmpi.o, elegante y fáci_lmente disimulable, con encantos 1rresistibles y se;1sacione;
embnagadoras y más. 1.ntensas. que ]as de cualquier otro, no podía menos de llegar
y ve_ncer y 1;ma vez 1mplantad~ desarr~ll~rse, crecer rápidamente: y ª)'er, débil
sem1lla arroJada en .campo fertil y pr?p1c10, ~s hoy frondoso árbol que, cual trnid?r manzamllo, matan á los que cob1Jan baJo su sombra para librarse de los ard10nteR rayos de la adversidad.
Desde el invento. de la jeringa P:avaz y de su vulgarización, la pasión por ]a
mo:~na y su ah.uso dieron un. paso g1gant~sco, y s~ com~rend?: la pequeña operac1on Y. el mampuleo necesar10 para practicar una myecc1ón hipodérmica es algo
tan sen~1llo que basta que se vea una sóla vez para que, conociendo el "modus
operand1" y dándose cuenta el enfermo de que podrá pasarse sin el médico con un
poco ele audacia se hará su primera inyección.
'
1

�294

LA EsouELA DE MEDIOINA

LA ESCUELA DE MEDICINA.

. ¡Helo allí! Ha llamado á la puerta de la ca~a encantad~, en donde. habita la
sirena engañosa que le prometerá todas las glom,s del Paraiso y el olvido de .t?dos los males de la tierra, y él no trepidará en franquea~ el umbral de la mans10n
soñada; el vestíbulo es más bello de lo que se había imagrna~o y sólo s~l~rá de i;u
ceguera oyendo á sus espaldas el ruído de la puerta que se cierra hermeticam~nte
para no dejarlo salir más. Quizá quiera retroceder, pero ya será tarde; el terrible
.
pulpo lo encadenará más y n:iás entre sus múltiples y po~erosos ?r~zos.
Mucha culpa de este estado de cosas la tienen los mismos med1cos,. que c~eJan
al alcance de los enfermos, jeringa y solución; que para ev~tarse una h~era rncomodidad enseñan al enfermo ó á los que los rodean á practicar la. pequena _operación, sin recordar que con el precioso medicamento de hoy y veneno terrible de
mañana, hacen un servicio bien pobre al paciente, que ciego se entrega _en sus
manos, confiando en su saber, en sus consejos é ignorando que al J_&gt;roporc1onarle
un alivio momentáneo lo empujan bruscamente en el oscuro labermto de donde
no podrá salir: y es que el enfermo, teniendo á su disposición el poderoso agente
abusa y no usa, y no pudiendo percibir en su ignoranc~a. n:iás que los presentes beneficios que palpa, no puede preveey los grandes perJu.1c10s que vendrán cuando
no pueda librarse de su nuevo hábito, cuando ya y sm d¡¡,rse cuanta éste se ~a
substituído á la causa que lo generó y ocupa un lugar preponderante; y es. el medico en este caso, y sólo el médico, él directamente resl?onderá d~ lo o~umdo.
También los farmacéuticos contribuyen en la rr.~d1da de sus med10s á que la
funesta pasión se establezca y generalice, repitiendo y á p~dido t~n. sólo. de los
clientes las fórmulas una vez terminadas, siendo así que debiera exigirse s10myre
del méo'ico la renovación 6, á lo Tuenos, la indicación de la repetición del medica-

me~.

·

La facilidad con que en las dro~uerías se expen_den, al pri~er comprador que
se presentit, dosis enormes de alcaloides, ha~e sentir la. necesidad de una reglamentación severa en el expendio de estos dehcados medicamentos.
Los que hemos tenido ocasión de seguir de cerca á estos enfermos,, ~e palpar,
de apercibir día á día los inenarrables to_rmentos de todo or:den, tanto fis1cos como
morales, que las desdichadas víctimas de la morfina expemnentan, pens.ando que
en gran parte e!;'to sel'ÍJ1 evitable si todos y cada .uno de los que _nos d~d1camos al
ejercicio de la medicina nos compenetrásemos brnn de la esenma in~1ma de este
;erdadero flagelo y de lo útil que sería, aquí principalmente! tener siempre en la
mente fa,s palabras del aforismo antiguo: ''Vale más prevemr que tener gl~e .curar;" hemos creído necesario llamar la atención y dar la voz de alarma; Ys1 umcamente uno sólo de los que están por deslizarse por la fatal pendiente al leer este
trabajo, influenciado por la sincericlad de él, retrocediera á tiempo, quedarfan llenadas las aspiraciones del que esto escribe.
HISTORIA.
"O juste, subti! et puissant opium! Aux creurs des pauvrcs et des riches, aux
blessures qui ne guériront jamais, anx angoísses désespcrées ~'qui donnent a
! 'esprit des tentations de révolte," tu apportes un brume adouc1ssant. Eloquent
orium, avec ta rPthorique ii-résistible . tu dissipes les ~rojets de fureur, tu rends
pour une nuit a l'hommc coupable des espé.-anees de ¡eunesse et tu laves le sang
de se~ mains-'tu fais 011blicr a l'instant a l'orguiUeux "les injustiees restées sans
ré~aration et' les ontrajes resté• sans vengean~e." O ju~te et. ineffable, _opimn, tn
cit~s a la chancellerie des reves de faux témorns pour fatre _tnomp~er l mn~cence!
tu confonds le parjure, tu mets á néant la sentence· eles Jv,g~s 101ques: ~ est to1
qui, avec les muses des images évoquées dans le cerve~u? bat1s dans le ~cm de la
nuit des cités et des temples qui défient J'art de Ph1d1as et de ~~·axitéle, l~s
splendeurs de Babylone et d'Héentom~ylos! _toi q11i, dans ''l'ana1:ch1e rlu somme1l
qui réve" fais surgir !t l'éclat du sole1t les 11nages beautés. depms longt_cmps en·
sevelies les fic,ure~ tcrnies du foyer domestique en les pnnfiant des somllures ele
la tombe. Tot'senl fais do tels présents ¡\ l'homm 0 : c'est toi qui possede les clefs
du Parad is, ó juste, subtil et pnissant opium!" -Thmnas de Q1dncey.

Opio viene de Opus, jugo.
.
,
El opio es el jugo del Papaver somniferum al bum, de las adormideras ? ama-

•

295

polas bl~ncas; los griegos lo llamaban meconiun, los persas afilon, Homero lo cita
en su Ihada bajo el nombre Nephentis. .
Es una planta gue florece en el mes de Junio, poco des¡,ués cae la flor, y la
cápsu~a aumenta rápidamente de volumen y madura en un momento especial bien
c?noe1do por los que se dedican á su extracción; el obrero encargado de la operación, muy. de maña~a y provisto de un aparatito especial á cuchillos paralelos,
u.~ª es~ec!e de escar~ficador, .marchando 'Para atrás, hace á cada cápsula una incis1on multiple en espiral, y b10n pronto vasos lactíferos manan su contenido, que
co1;centrado en una gota única, y evaporada ésta por el sol, deja un residuo blanqmzco en forma de lágrima; que es el opio más puro; pero el opio que conocemos
comunmente se extrae por trituración, expreúón y evaporación del líquido obtenido de cápsula, tallos y hojas.
Este. método de extracción ya lo señala Dioséóride, lo que nos da una idea
d~ su ant1gü~dad; ya entonces eran conocidas sus propiedades enervantes sobre el
sistema nerv10so.
El mejor opio es el de Esmirna; pero también lo producen Egipto, Turquía
Persia y la India Inglesa.
'
Sus propiedades físicas, químicas, etc., no son de nuestro resorte y no insistiremos en ellas.
. El origen del opio parece venir del Egipto, del cual lo tomaron los persas y
los mdus, que lo pasan á los árabes y éstos á los chinos.
Bien pronto en los últimos se generaliza de tal modo que les dió triste y universal celebridad, y es increíble la cantidan de opio que consumen. ·
Así como el café, el opio se generalizó con las guerras de conquista de los
·musulmanes en Europa; pero dada la distinta manera de ser de orientales y occidenta~es, el uno, el café, se generaliza en Occidente, y el otro, el opio, se difunde
en Oriente.
Recién en el siglo XVIII su incremento en China llama la atención del Gobierno, que prohibe su cultivo, pero la medida es ineficaz; el opio viene del exterior y la llamada guerra del opio, que termina en 1842 con el tratado de N ankin
entrega el inmenso imperio chino con sus 400.000,000 de habitantes á la voraci~
dad del comercio inglés, que inun&lt;la los mercados con sus productos de la India
Inglesa, y la exportación, según el censo de 1894, indica la introducción en China
de o~io p?r valor de 380 millones de francos anu.ales, ?e los cuales ingresan al tesoro 1~gles por derechos 290.000,000 que es el tribu~o inmenso pagado por el puebl~ chmo ~ara entregarse a la má_s funesta de las pas10nes; se calcula que en China
existen mas de 80.000,000 de op16fagos.
Los países productores extienden cada vez más el cultivo de la preciosa plant~, y e.l nombre que le dan en China de Kin-ni (barro de oro,) es por demás significativo.
·
'Si los mercados que lo utilizan dan cada vez cabida ·á mayor cantidad es
'
porque el consumo aumenta, y esto quiere decir que el uso se generaliza.
Es tan habitual el uso del opio en ciertos pueblos que los soldados del Anaan
los que constituyen los llamados Pabellones negros, reciben mensualmente su suel~
do, víveres y una ración de opio.
En Europa, según estudios del Dr. Moffat, el uso ha aumentado considerablemente; y aquí consideramos de interés transcribir la comunicación de un relato
hecho por un noble húngaro y que encontramos en el libro de Guimbail.
"No hace mucho tiempo una Jama conocida mía me rogó que la acompañara
á un Instituto de Morfina, en donde fuí testigo de las consecuencias terribles de
esta perniciosa costumbre.
"Fuimos en coche á un barrio desierto de la ciudad (París,) donde la dama,
después de haber enviado al cochero á la entrada de una calle obscura, continuando el camino á pie, terminó por detenerse delante de una casa de mezquinas apa-

•

'

�297

. _LA ESCUELA DE MEDICINA.

296

LA EscuELA DE MEDIOINA,
ETIOLOGÍA.-MORFINOMANÍA

riencias; agitamos la campanilla, y después de haber controlado y examinado el
billete de entrada que la dama le presentaba, una sirvienta nos hizo entrar.
"Se nos abrió el departamento de la morfinista, y después dA haber recorrido
un largo corredor entramos en la espaciosa sala de recepción, en medio de la cual
el rojo resplandor de una estufa iluminaba el vasto espacio.
"A lo largo de las paredes estaban colocados divanes recubiertos de blancos
cojines y sobre los cuales se hallaban mujeres sentadas, ó acurrucadas, y todas,
sin excepción, me causaron una i~presión repugnante. Sus órbitas excavadas, sus
ojos apagados, su tinte mate y cadavérico, en pleno mutismo y sin sonrisas, eran
sacudidas á veces por convulsiones involuntarias.
''Una de ellas tenía un cigarri1lo apagado entre los labios y balanceaba sus
brazos en el aire; otra murmuraba palabras ininteligibles, miflntras que una tércera gritaba de tal modo, que un calosfrío me corrió por todo el cuerpo.
''Una rubia, ricamente vestida, había desabrochado la parte superior de su
traje y tenfa la mano apretada contra su pecho blancó y enflaquecido.
"De golpe una gran puerta se abrió; un haz de luz resplande~iente inundó la
pieza próxima á la tristA sala de recepción, y una mujer admirablemente hermosa
la atravesó con µaso lento y elástico. Sus labios eran· purpurinos, sus ojos vivos
y radiantes, "Bien pronto-me dijo muy bajo mi compañera-otro de estos fardos lamentables saldrá tan hermosa como la que acabais de ver."
"Toe1as las damas ~e levantaron y se precipitaron como furias sobre la puerta de
la cámara vecina, _en que una 'vieja mujer estaba pararla y envuelta en un chal de
India decolorido, con una lámpara en la mano, seguía con su mirada, con una expresión de alegría á la dama que terminaba de salir.
"-Es mi turno-gritaban impacientadas, atropellándose las unas á las otras,
y buscando de penetrar. Al fin la vieja tomo á una dama por la mano y la condu-

Des&lt;1e el descubrimiento de la morfina
D
.
.
1~17 Delor la hace conocer com
.
por ero;'&gt;n~ en 1803, desde que en
riza, el Dr. W ood hace la rim
prod~~to fa~rma,ce\l~1co, Magendie la populadesde que Suertener hace ~ t e a m;y-ecc'.on hipoderm1ca y la publica en 1863
J osuot en su tesis aborda el ~strper1en.cias que por poco le cuestan la vida ;
tribuyendo á hacer más fa'c1'l
10dconC1enzudo y prolijo sobre este tópico c~n, como o seguro y co
·d 1
l d
'
noC1 o e emp eo el precioso
agent~? qu~ ya se vislumbraba con lo~ c r
vulgar1zac1ón del uso y del abuso del t' ~ .acteres de la .deseada panacea, nace la
duo que está bajo su influencia en oxtº/~Yª ~~dahdad especial en el indiviabor~mos en este importante capítui~~ is m as e mteresantes manifestaciones

\~º·

~

d
vomenzaremos por definir lo que d b
Cada autor, según sus tendencias e.l emos enten e~ por morfinomanía.
hecho una definición que . b'
d' 6. y 8. manera particular de ver las cosas ha
su fondo.
' . ~i ien i ere en la forma de las otras, es análog~ en
Levinstein dice que "la mor.finoma í
l
.
.
virse de la mor.fina como e~citante ó
n ~ _es a pasión que tiene un individuo de serdel uso. y del abitso del medicamento
it~zante y el,rs~fªº Pª~ºlógico que resulta
producidos por el abu,50 prolongado'del
fie q1:,e es e el conJunto de accidentes
por morfinismo el uso accidental de la a mr n:,a ~or nuestra parte, entendemos

· .

~~Baíf

os1s terap~u.tic.as, fis~ológicas podríamos decir (aunque sepamos ue a m~r na
papel tan preponderante, lo . ue {ara, qui, dond.e el ~ac,to.r 1&lt;l10si~ci:acia ocupa un
este no COI.tstituye la morfin~m·Inía .un, ~s º~r fis1olog1ca, éS toxica para otros;)
iv1 UO no es morfi'lómano, así como
no es un alcobo]ista.el que US¡ á . ~
q~e el primero use repetidas veces
?S y ~01eradamente de} alcohol; pero
Oh.U\ ya torctt :t morfina y se morfinizara asÍ COIDO el segundo abusando
ta; y por morfinomanía' entendem la co_ ~ ' se a co_ o iza~á y será un alcoholisque la intoxicación crónica p;r la ~:or::/tinta~ manifestaciones físicas y psíquicas

f.
r
r
ID :Ir

a!i ]

f

jo á su cuarto.
"Antes de que la puerta se cerrara, le oí gritar: A lo menos, madama Cla-

uso y de su abuso un hábito.

ra, péro á lo menos, tres picaduras en cada brazo."

explicamos
mado¡Cómo
en todas
partesi el ex t rnor mar10 mcremento que la morfinomanía ha to-

..

En América, que particularmente nos interesa, ·y en la parte Norte, en Estados Unidos, en donde la inmigración japonesa y china, sobre todo en San Fran·
cisco, ha adquirido tan gran importancia que ya constituye una seria preocupación para el Gobierno de la gran República, que se esfuerza para impedirla por
todos los medios, era natural que importaran ó introdujeran en el país y gen~ralizaran el uso del opio; y hoy existen no sólo en San Francisco, sino en la adelantadísima Nueva York, gran número de fumoirs, que se conocen bajo el nombre de
Joints y que motivaron la notable comunicación del Dr. Kane en Norte América,
quien abrió los ojos sobre el peligro que la difusión dti tales establecimientos importaba para. todos los habitantes ele] país. Entre nosotros casas especiales que se
dediquen al vedado comercio no existen; pero vemos á diario en ciertos barrios habitados por chinos, turcos y árabes fumadores de opio en pipas comunes, ht1mil·.des representantes del famoso Narghilé.
La mol'Íina se. encuentra en el opio en la proporción de un diez por ciento.
Se la obtiene agotando el opio por agua hirviendo y tratando la solución por una
lechada de cal; luego se añade amoniaco y la morfina se precipita.
Como producto farmacéutico, se presenta bajo la forma de cristales incoloros,
polimorfos, muy livianos y amargos.
Su reacrrión es alcalina: soluble en 1,000 partes de agua fría y .500 de agua.
hirviendo, en 40 de alcohol, en cuerpos grasos, etc.
Su poca solubilidad hace que los morfinó'manos empleen sus sales, que lo
son más.
El clorhidrato se disuelve en 20 partes de agua. fría, 1 de agua caliente y 65
de alcohol; lo mismo el sulfato, el meconato y el acetato que son menos usados.
Son inodoros, pero muy amargos, y de ahí que no se usen casi por vía gástrica.

•

J"

etermina en aquellos que han hecho de su

a· · .

Si observamos el favor que obt'
d 1 ' ]'
.
sugestivo título de vigorizador ó de ;~n.e e pu~ ico todo lo que se vende bajo el
versal preocupación que im 1ica la l~mco, ,ºº~, aremos exacta cuenta de la unifderzas, perdida~, ya sea
por el desgaste excesivo qu/tra.e la -vid:perdc10n
º,
q.ue
la
medida
de
nuestras
fuérzas
ló
.mo
erna
o
igan
o1:os ~ producir más de
l
gemtamente hayamos heredado c ]' g1camen~e nos permite, ? ya sea que conzadores, estos excitantes, en una
de~c~inte~; estos tónicos, e~tos vigorisean usados en la justa medida
" l· , sofi ?t1 es, sm du&lt;l~, alguna, siempre que
ceso de debilidad á compensar / ~-n 1a su Ciente moderacio_n; pero que, por exy caeremos en el extensísi~o
p r pd acler, . ultr~pas?mos el Justo término medio
El al h 1
. 'd
ca,mpo e as mtox1camones.
co o es conoci o desde ¡
,
·
&lt;l.e antes de la Era cristiana· máa mas :·emota antigüedad: el opio se usa dessmo agregarse á la larga lista~ l s mo;e1 no el uso y e; abuso del éter, no hace
gfas, obtienen Ull COf'ficiente e OS t~xci artes que} fu~t1gando los restos de enerte artificial sin embar o
m?m~~ a.neo e energ1a vital más elevada; coeficienfuerzas dis~onibles y 1! .~{c[ó:J:;tcrnl¡ porque, malgas~adas locamente las escasai:,
rio aún que al principio.
e excitante desaparecida, el estado es más ·preca-

ª1)ª~

;~¡:i::es

En ~rlanda existen establecimiento::; especiales en
. '
Y. s~ ha dicho pintorescamente que 11'
d d'
' . que no se ~o~a smo eter,.
dividuo por el olor de su alient . l a 1 phe
iag~ost.Icarse la ~·ehg1ón de un in, l o.. os ~ue ue e_n .~ eter son católicos; los que á alcohol, protestantes
excitante.
, pues a os pri_meros la rehgion les veda el uso de este último

1

Y viendo·
' m
· t eresa, á ¡a morfina: ies ésta un excitantei &amp;puede
llamarse
tónicoiá lo que mas

JOHANNSEN, FELIX y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 813
Eu esta ca.sa se enouentr&amp;J1 siempre todos los medicamentos Y medicinas de patente modernos.
39

�298

LA ~SCUELA DE MEDICINA.

LA JiJSCUELA DE MEDICINA.

Sí, sin duda alguna; y dijo bien el cél¡.,l,re facultativo inglés Brown, cua~do
para combatir las ideas admitidas en slt época sobre los efectos sedantes, úmcamente invocados del opio, dijo: "Opium, me Hercle, non seda~;" por Hércules 131
opio no calma, enunciando así y en forma enteramente p:1rad0Jal una verdad q~e
muchas veces comprobada y que el más ilustre ~el.os fi~iólogos fi:anceses, Cland10
Bernard, vendría más tarde á confirmar con la md1scutible autoridad que fluye de
las experiencias por él realizadas en el estudio de las propiedades excitan~es· y con·
vulsivantes de los alcaloides del opio en general y de la morfina en particular.
Pero ibasta querer hacerse morfinómano para cons~guirlof No, de nin 9·una
manera. Para hacerse-morfinómano hay que estar predispuesto, y esta predisposición puede ser hereditaria y adquirida. Si investigamos prolijamente los antecedentes hereditarios de los morfinómanos .que tenemos ocasión de tratar encontraremQs casi siempre que el padre era un cerebral, que la madre era unl!, histérica,
una nerviosa, etc., y la facilidad con que los histéricos se hacen morfinómanos,
como lo ha probado Jules Voisin (y no lo contrario &lt;!orno se ha qu_erido erróne~mente sostener,) ~os confirma en lo dicho anteriormente, porque &amp;quién se deJa .
engañar por los falsos oropeles del placer tóxico1 ¡los normales no!. los enfermos,
los enervados, los neuróticos, en los cuales el deseo de lo. desconocido· se hace e?
seguida irresistible, y es entonces que aparece la tara hereditaria palpa~le y evidente, que nos da este conjunto de impo~entes gen~rales ffoicos y p~íqmcos, ~US·
ceptibles de experimentar las consecuencias desgrac1_a&lt;las de su modalidad Pª:t1cular de una época en que sólo los fuertes ll~gan y en que la lucha por la VJda es
·
.
·
enérgica y es tena&amp;.
Y son estos llamados débiles irritables aquellos en los cuales subsiste la atracción de lo desconocido, en que tienen necesidad de excitación física é intelectual,
sugestionables, imitadores, exquisitamente impresionables, es decir, en una pal~bra presentándonos en completo el terreno adecuad.o para que en ellos á la prime;a causa ocasional estalle la morfinomanía.
La predisposición á la n;iorfinomanía también se adquiere.
Los excesos de todo orden intelectual, moral, sensitivo, físico etc., á que tan
poco cuerdamente se entregan muchos individuos, hacen que se encuentren en las
mismas condiciones de receptibilidad que los predispuestos natos, y par~ dar un
ejemplo: los alcoholistas dejan á veces el.alcohol, pero faltos de un excitante al
que están acostumbrados, compensan sus excesos alcohólicos usando un reempla.
zante, y ninguno más común y más perjudicial que .Ja morfina.
El corazón no puede vencer el exceso de trabaJo de compensac10n que efectuar, debido al estado de deficiencia en que se encuentran los demás.órganos, por los
ins.ultos que á diario reciben, y que .hacen que no puedan llenar d~gnamente el rol
que la fisiología normalmente le asigna: la!&gt; arterias de estos seniles pre?oces están atónicas y afectadas de esclerosis por los exceRos alcohólicos, tabáqmc.os, por
las lesiones sifilíticas, etc., no ayudan eficientemente á la acción del órgano central, y estos individuos, 'lue en realidad tiene~, ?orno se ha dicho, la edad de sz:s
arterias faltoR de un excitante nuevo que artificialmente les procure la energia
q~e no 'pueden gener~r de por sí 1 el día que por una cansa ó por la otra se hac.en
su primera inyección de morfina se sient.en revivir, experimentan uno co_mo :eJuvenecimiento y creyendo entrar por las puertas del paraíso soñado, dan el primer
gi-an paso por el fatal sendern que antes de mucho ha. de sumirlos en el dolor y en
la incapacidad más absoluta.
Y tanto más fácil es entrar por el mal camino cuanto la acción estimul~n~e
del alcaloide sobre los órganos de la vida vegetativa cuya inervación está depn~1da no se discute y el e:Stómago y el intestino y la vejiga y las glándulas.de la piel
están atónicas y á la primera inyección de morfina recuperan sus func10nes, adquieren su notici&lt;lad perdida y en cuanto el apat·1:mtern~nte sal vado:· agente se su·
pt'i&lt;Ile ó su dosi!:&gt; se clistninLlJl:3, vuelve la atonitii á mamfe.starse en forma de perturbaciones intestinales, dianea, angustia~, calambres, etc., y con e~tos hechos
1

•

299

positivos, ,tqué más Íá&lt;lil, qué más sugestivo que seguir la nueva vía tan fatalmente emprendida y drspués de ciar el primer paso tquión está seguro de contenerse
á tiempo1. . . . Como muy bien á dicho el profesor Ball en sus célebres lesiones
de "Santa Ana," la morfi.no111anía es una nisa hospitalaria en donde se penetra
por trrs pne.rtas: la puerta del clolor, la puerta de la voluptuosidad y la puerta d1:1
la &lt;lese,:peración; estas tres puertas están ancha.mente abiertas y parece qne, dada
la fragiljdad ele la na1uraleza humana y la trish,za de la vida para la mayor parte
de los hombres, que los ernpnja á huscar el olvido ele sus desgracias ó prolongar
por medios ficticios, artificiales y peligrosos los pocos momentos buenos que tienen, una especie ele corriente de aire aspirador los obiga á penetrar en este abis1:1º, del wal de antemano no pue(len sondar la profundidad y la peligrosa obscuridad.
"Todos conocéis el famoso monólogo de Hamlet y el pasaje en que el príncipe exclama que "sin el temor ,1e lo desconocido, nadie trepidaría en sustraerse á los
sufrimientos dfl la vida, cuando hasta para entnir en el reposo una pequeña punta
acerada." Y bien: esta punta acera.cla de que habla Shakespea¡e, esta aguja libertadora la poseemos, es la jeringa de Pravaz.
"De 1in golpe de aguja ¡,ueden hacerse desaparecer los sufrimientos del cuerpo
y del espíritu, las injusticias de los hombres y de la fo1·tuna,; ¡y se comprende desde
·
luego el imperio irresistible de este maravilloso veneno!"
Y es que con la morfina, y como condición particularísima, no sólo calmamos las penas físicai;; del cuerpo, sino las moca.les, las penas del espíritu, metamorfoseadas al través ele] prisma de esta intoxicación que suaviza, barre las asperezas de la realidad y le hace ver al morfinómano las cosas no tal cual son, sino
tal cual quisiera que fueran.
La profe,:ión tiene su importancia en la etiología de la morfinomanía.
Nadie tan expuesto como el mé,lico que, teniendo ocasión todos los días de
comprobar en sus enfermos los efectos de este medicamento, cuando le aqueja
cualquier dolor agnclo, cuando se &lt;la cuenta quAel exceso de actividad qne reclama la profesión que él ejerce, no puede &lt;larlr. de por sí, etc, recurre á la morfina
mucha s veces, y la facilidad con que puede proporcionársela no hace Rino perjudicarle, y lo mismo pasa con los estudiantes de medicina, parteras, enfermeros. etc.
Las cortesanas, que por lo mismo que lo son nos van indicando un fondo
de degeneración, Re encuentran en muy buenas condiciones para hacerse morfinómanas, y cualesquiera que se haya tomado la pena de averiguarlo sabrá que entre
éstas se hayan muchísimas y principalmente las extranjeras, afectadas por esa
pasión.
Los intelectualrs en ge1~eral se hayan también predispuestos por la necesidad
en qne se encuGntran de excitar su cerebro para pocler producir mejor.
Al hablar de la predisposición dijimos que no todos los individuos pueden ha·
cerse morfinómanos, y esto &lt;lepende muchas veces del efecto que experimentan
después de practicarSé su primera inyección; en algunos, los menos, pero los más
afortunados, pai;ia lo que en el aprendiz de fuma&lt;lor, á quien la descompostura del
primer cigarro sirve ele advertencia saludable para no volver á caer en la tentación;
lo que en el individuo víctima de la primera borrachera, quien al recuperar la
con&lt;iiencia de sí mismo se halla en ese estado de malestar profundo, decaído, con
dolores en todo el cuerpo, i11apfltente, etc., que hace qne evite ]a ocasión más adelante; á la primera inyección, si la dosi:,. algo elevada, á los fenómenos agrailables
del pt·imer momento, de excitación, de locuacidad, de alegría, sigue bien pronto
una sequedad de la boca, sed, cefalaliáa intensa, fatiga, sueño y desaparición de
la sensibilidad y la astenia de todos los órg1mos, pulso débil, arritmia, respiración
estertorosa, abolición de r(lílejos, piel fría y viscosa, mirada apagada, etc., son el
fiol exponente de este estado de intoxicación aguda, de esta borrachera morfínica,
más intensa qne la borrachera alcohólica; y el individuo que conserva después el
recuerdo de los sufrimientos que ésta, le produjo no usa más del agente que tanto

�300

301

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

le habían ponderado; ha encontrado felizmente, el remtdio al lado de la enferm~dad. En otros, que consideran á la morfina tan sólo como un medicamento pehgroso y del cual usan sólo por neceRidad y lo abandonan conseguido el efecto deseado; en otros, en los cuales la sensación desagradable y dolorosa del pinchazo
sobrepasa en desventajas á los beneficioR que obtienen con la morfina, y finalmente en otros en que, como pasa con el a.lcohol, existe congénitamente un estado de
resistencia especial que los ·hnce refractarios al efecto del veneno, se pas~ l~ m~smo, ellos no se harán morfinómanos porque, como en "toda enfermedad, Ron rn&lt;luipensables para la elección dos factores: el factor terreno y el factor causa ocasional; faltando el primero, la segunda no puede actuar.
Pero esto pasa con la enorme minoría; la generalidad, aunque se intoxique
con su primera inyección, no conserva sino el recuerdo de la primer:t faz de sn
borrachera, recuerda esa sensación de bienestar, éle fuerza, de autoconvicción del
acrecentamiento del propio val,w, y quiE&gt;ren volver á experimentar las deliciosas y
embriagadoras sensaciones que la primera picadura les produjo; éstos se repetiran
su inyección, y dichosos si sólo lo hacen df\ tie!I)po en tiempo como á los '¡nA en determinados días tienE&gt;n la costumbre de ei,tregarse á copiosas libaciones alcohólicas, pero separadas por lai;gos períodos de tiempo, el peligro no es muy grande y
es difícil que no puedan sobrellevar bien los efectos de sus intemperancias accidentales; pero si comp el alcoholista que todos los días toma aunque sólo sea dos
ó tres copas lle alcohol repiten frecuentemente la dosis, a:unque ésta sea pequeña,
bien pronto serán presa de la intoxicación cr~nica de la morfinomanía.
Y pronto la primera dosis, que· antes bastaba para satisfacer las necesidades
p::i.ra que se. la empleaba, sea en busca de olvido, de alegtía, de recuperación de
energía, para calmar un dolor, etc., no basta; la closis se aumenta insensiblemente; y como el efecto, al mismo tiempo y á meclida que el organismo se i-i.costumbra
al veneno, á igualdad de do~!Ís desaparece más rápidamente, los períodos entre inyección é inyección se acortan, y aumentando las dosis y disminuyendo los intervalos entre las inyecciones se van gradualmente introduciE&gt;ndo al organismo dosis
enormes, inverosímiles para quien no lo haya visto, y 1, H y 2 gramos son impunemente soportados; iimpunemente1 aparentemente sí, pero no en realidad, que
bien pron:tó se palpi-i.rán las consecuenciaR.
De modo pues, que el morfinómano se debate en un estrecho círculo vicioso,
se hace una inyección para récuperar sus energías, y pasado el primer período del
efecto de la inyección se encuentra más débil por el desgaste efectuado, y vuelta
á la morfina, y aumento de las dosis para suplir mayores necesidades y mayor sacuJimiento del quebrantado organismo, hasta que deslizándose cada vez más rápida y bruscamente por la fatal pendiente, flS aplastado sin remedio.
Es curioso é interesante el estudio por la observación directa de la modalidad
de la psiquis real del morfinómano y tiene ésta que ser particular deRde que degenerados here.ditarios en su mayor parte, su cerebro no es normal y. como en los
hiRtéricos, observamos en ellos anomalías y modo de ser especiales.
. El hecho en sí. de la picadura constituye para el morfinómano un atractivo inmenso; y la picomanía, como la ha llamarlo Ball, es un obstáculo muchas veces poderoso para el éxito del tratamiento; acostúmbranse los enfermos á pasarRe sin
. morfina, pero no á privarse del placer íntimo de la inyección; :y es que .la se1:sibili&lt;lad del morfinómano está muchas veces embotada"; y en su piel paqmdermizada
la sensación de dolor común del pinchazo no existe; y es así que vemos que mujeres pusilánimes se practican impunemente una y otra inyección sin el más leve
sufrimiento, y nosotros hemos tenido ocasión de extraer un pedazo de aguja de jeringa de Pravaz, del muslo de la cara anterior, sin cocaína y sin queja por parte
Je la enferma.
Los comerciantes, y principalmente los comercianteR alemanes, como si se diflran cuenta de la fácil impresionabilidad de los :morfinómnnos, han hecho de la fabricación de la jet·inga de Pravaz un verdadero arte, y las hay de plata, de oro,

adornadas &lt;le piedras preciosas, y cada morfinómano que se estima tiene una vasta.
colección de su instrumento favorito.
. Como el oct:lta~· cuidadosamente su vicio á las personas que lo rodean es otro
atributo de la psiqms del morfinómano, estos mismos hábiles industriales con verd~&lt;!ero ingenio, han hecho boquillas, bastones, a.ntP-ojos de teatro, etc., etd., en que
disimuladamente se hallan ocultas jeringns y soluciones. Estas últimas, para
ocupar men~r vol~~en, son concentradas, y los morfinómanos saben bien ·que duele menos la mye~c1on cuanto más concentrada es y se aprovechan de ello para inye~tarse alt~ dosis en poco vol~men; algunos en su refinamiento, se inyectan soluciones cahentes, que llevan disuelta mucha más sal en el mismo volúmen ele
vehículo; se_ hace in~cció~ i~d?venosa, si ligan el mie~bro por encima de la picadura, y cuando lo ~en c1anoti~o, sueltn.n de golpe la ligadura y la onda de sangre, cargada de solución morfímca, les proporciona placet·es indecibles Como temen que de un momento á otro les falte su precioso alimento, hacen provisiones
enormes ~el ve~eno Y. tienen en los armarios, en los bolsillos, etc., por todas partes.
Otra particul~n~a~ digna de te.ner en cuenta es la mentiromanía, ·1a propensión,
como _en lo.s histenco~, á no &lt;leen· l~ v-erdad, la absoluta falta de voluntad, que hace
que un amigo, un p~r1oote, cunlqmera qne por ellos se interese, el médico mismo
co~ sus sanos cc,nseJos,. les haga ver lo funesto de su pasión, la conveniencia de
deJarla, e~c., son los pr1meros en lamentarse y prometen prorva y firme enmienda·
pero no bien os pierden de vista se practicau una inyección porque sí, sin necesi~
dad. muchas veces, y .st_lS promesas y protestaR de ac}l.tamiento no son sino subterfng10s para que no v1gilándolos puedan entregarse plácida y cómodamente al bienestar momentáneo y á los placeres que les procura. su pasión.
~ es que la pasión morfínica, cuando hn. tomado cuerpo en un organismo ~e
hace tuánica., imperiosa é imposible de resistir.
'
. Es el organi_smo q?e desde la intimidad de los tejidos pide su rac_iín necesayia, .es una necesidad .ntal, com~ el hambre, como la sed; es una manifestación del
mstmto de conservaci.ón, y al mismo tiempo que clel lado físico observamos esto,
todo lo que quoda de mtelectual en el sujeto se concreta fin una idea fija una verclad~ra obses~ón, st~ picadura, el morfinómano, como dice "!)ieulafoy, tie~e la nostalgia de su rnyecc10n y, hállese donde se halle, en el teatro en el café hallará el
medio de propinarse su dosis.
'
. '
Y ¿cuál es la consecuencia lógica, inevitable, de este estado ele cosasV La morfi.na trae a~ cabo ~e tiempo vn1:iable, según el individuo, una serie &lt;le t,rastornos,
co1:1~ ser: msommo, perturbac10nes de la digestión, vómitos, depresión intelectual
Y fis1ca; pero e! morfi_~ómano recuerda que nad~ era mejor para calmar sns vómi. ?-ntes q~e una rnyecc10n, y entonces se le practicará; sabe que nada combatía su
ms?mn~o como ella y recurrirá á la mor:fl.na; quiere recuperar la lucidez, intAligencia
y viva.ciclad que se le escapan, y nue~amente recurre á su panacea; pero .. _.ahora
~a no obtendrá los efectos sorprendentes que al principio obtenía., y envejecido, debilitado, destroncado, con el furor de la desesperación, se propinará mayorPs dosis y
más frecuentes, creyendo que así volverá á su estado anterior; error, craso errol"
~a c~ído ya muy bajo para poder volver al nivel primitivo; no hará sino clebatirs;
mút1lmente y ncabará .por entregar, como dice Gimbail, lo único que aún le queda á esta·droga tan exigente, que después de haberle Racrificaclo sn.lncl cariños
con~iderar.iones sociales, fortuna, etc., no está satisfecha hasta que se l~ entreg~
la vida.
.. Pero á veces antes que la morfina quite la vida, la vida se le entr(,ga y el sui·
c1dio S? produce: tpor qué se produce el suicidioT
81, ~terraélo. el enfermo por el es~adu á que se ve reducir día á día por una
par~e, e m_fl.uenc1.ado por sanos e.onseJOS por la otra, desea dejar para siempre 'su
h~bito, de,1a ele picarse; y tqué sncedei cree con esta decisión haber franqneaclo el
paso diffoi_l y como dice Paul Macé1 '' lo eRencial qneda por hn.cAr, vencer el deseo
Y la necesidad ele picarse, deseos que atormentan al individuo en dos sentidos: al

'

•

�302

•

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

individuo moral, por las nostalgfas de las sensaciones desaparecidas y la postración
intelectna.l, y al físico por los dolores neurálgicos y la fatigft que persisten desesperadamente.
Un rudo combate se libra á cada instante en intimidad Jel enfermo entre el
deber ó la necesidaél de desembarazarse por razones urgentes de su pasión el malestar que élebe soportar p!\.ra llegar á ello. A veces la buena voluntad más firme
no basta, no es posible sobr~llevar su hastío ó su desgracia; y el suicidio de propósito
deliberado, á frío, sin perturbación mental, termina la cura empezada y ya sobre
el punto de resultar. Los desgmciados intoxicarlos, no osando volver hacia atrás
y no arnnzando hacia la liberación de sus dolores se refugian en la muerte, persuadidos con ocasión de un desfallecimien to, que ellos no pue~en con tinuar viviendo sin morfina.
·
·" Cuan&lt;lo este fin trágico el'l ta.rdío da tiompo á que se instalen una serie de desórdenes y pnede conducir á los desgraciados dominados por ella al robo1 á lamentira, al crimen.
"Pues ia morfinatrae con 1a decadenci a física la intelectual &lt;le muchas víctimas
dignas de mejor suerte, y es en medio de los sufriinientos del cuerpo y de 11_1,s angustias morales qu~ ella las precipita á la muerte directamente por intoxicac:ón
aguda progresiva, trayendo una especie de parálisis bulbar, é indirectamente por
perturbaciones cereb¡ales, por síncope cardiaco ó poi· suicidio, llegando á triunfar
de los organismos mejor construidos y de las inteligencias mejor dotadas. ''
SINTOMATOLOGÍA.-ABSTINENCIA.

Sea cual fuere la ·causa que obliga al individuo á abusar ele la morfina, ei' organismo no soporta impunemente la intoxicación lenta y grad ual á que se somete,
y si en uno de los diversos trastornos objeto del presente capítulo sobrevienen antes
que en otro, ó presentan una modalida&lt;l particular, haciendo de un síntoma cualquiera el eje de la enfermedad, el fenómeno culminante por su agudez·, importancia,
etc., es que el terreno es distinto y hay diferencias de robustez, de edad, de sexo,
de rfsistencia individual, de idiosincracia, en una palabra, ql-ie hacen que la misma.
cansa generadora actúe de un modo ó de otro, con mayor 6 menor intensidad, pero
Riempre perjudicialmente.
.
.. Y sea la dosis pequeña ó considerable, persista ó no la causa determinante del
uso de la morfina, lo cierto es qne en el individuo predispuesto se presentan moaificaciones que, al principio inexplicables para el mismo enfermo y difíciles de exteriorizar, se caracterizan por nna sensación de necesidad de algo que n.o es más
que la morfina, en el enfermo h echo ya y sin darse cuenta un morfinómano y· la
morfinomanía con toda su fuerza imperiosa se sustituye á la entidad mórbida primitiva y adquiere sitio preponderante.
Ahora bien; que en el individuo no se satisfaga eRta necesidad, y bien pronto
se manifiestan otra serie de traRtornos, que son producidos por la abstinencia mor.fínica.
· •
Son, pues, dos clases de modificaciones que ~stndiaremos en la sintomatología:
la sintomatologia propiamente dicha, que presenta el sujeto intoxicado crónicamente y la sintomatologia que da .el mismo organismo cuando no satisfacemos su
necesidad vital, suministrándole lo que imperiosamente reclama y realmente ne.
cesita.
SINTOMATOLOGÍA DE LA INTOXICACIÓN CRÓNICA.

Cuanílo han transcurrido seis ú ocho meses desde la primera inyección de morfina, casi nunca más tarde (aunque haya Rus excepciones,) comienzan á notarse ~n
el enfermo diversas modificaciones.ó. perturbn.ciones que, para ser más claros, esquematizaremos.
·

1?
2?
3?
4?

303

P erturbaciones de la vida de relación ·
P erturbaciones de la vida órganica· '
Perturbaciones dt:: la vida genital· ;
Caquexia.
'

1?

PERTURBACIONES DE LA VIDA DE RELACIÓN.

EdJ siste~a nervioso, como pasa. en la mayor de las intoxicaciones crónicas es
ataca o especia1mente en la morfinomanía.
'
Las alteraciones psísicas de los morfinómanos han sido estudi' ada
t
1 ,t l
d
l
.
s en gran
e en e c~pi u o ~;ece ente, en a ~tiología ~ morfinomanía en particular, y en
e demos h~md? ocasion de hacer notar lo espemal de su psiquis y su parecido con
l a e 1os 1stér1cos.
~l .estado mental en general. se conset·va bien hasta el último período el re?aquec~1co, en que verda~eros ahenados, hacen necesaria su reclusión ~ es psus
i~puls10nes, sus concepciones delirantes, hacen 'de ellos mu chas veces ~~etos el1g:r~s?s para los que los rodean y aun para sí mismos cuando alimentan 1·., p1
s01cid10.
uea ue

~th

La cefalalgía es frecuente, hay una disminución general de la sensibilidad
cután?a, que en algunos se ~alla pervertida. La. pfoomanía ó necesidad de hacerse
u,na dpicadur~, aunque no s~ myecte ~ás que agua destilada, ~s una de las anoma11as e esta mteresante entidad mórbida.
. El modo ~e pensar, de razonar, de comportarse, de accionar y de sentir eR ar
ticfular ydpdarec1do al de los histéricos, y de ahí que se hayan querido asimila/e~ta;
en erme a es.
, . Los enfermos padecen de insomnio constante, que hace que no se· duerman
facilmente, pues su sueño intranquilo con ensueños terroríficos el asma etc h
cen que no encuentren en el lecho ningún reposo levantándose' más quebra ·t~ da'
n a os
que al aco~t~rse. •
Cuando/r fin se dn_ermen,lo hace~ profundamente y el despertar es particu1arrr~ente o oroso. El m?rfino1;llano siempre debe ser despertado de un modo
paula~mo, su cerebro Teacc19?ª v10lentamente y no vuelve al estado de vi ilia sino
despues de una ~l'usca sacu~hda, que puede ser peligrosa.
g
Esf q ud el sistema nerv10so ,largo. tieri:1po sobreexcitado e;perimenta trastor. n;os Pro nn &lt;1!3 Y se acostumbra a funcionar con un estimulante que á fuerza de _
c,tar 1o 1o agota y destruye.
ex
b L as perturbacion~s se~soriale_s en forma de ilusiones y alucin.aciones se han
o servado, pero son fiJas, diferenciándose de las de los alcoholistas or e·
1.
en
no .Pº~een el ca;ácter profesional, ni la movilidad da las de 'e!os
0 ~:
, . . a miosis es comun, los escotomas por atrofia papilar y fa asteno ia or a
r¡hs1s de los músc~los de la acomodación qu e participan de la astenia d~ lof deJá~
e emef tos contráctiles, son frecuentes.
be observan, pero más. raramente, alteraciones de la agudez auditiva
d 1
g:usto. Entr~ las perturbamones de la motilidad el temblor morfínico es
y e
t1cular: cons1ste en un movimiento de torsión del miembro sob.
· muy pan:-t~acción alternada de los músculos supinadores y pronadores Erestás1d1 .e~ed' dpor conrie d ·
á ·
bl
·
1v1 1 a en sed s e cinco seis tem ores, separados de la serie siguiente por un período d
escanso; en la lengua hay temblor fibrilar, acompañado de movimiento de vaivé ~
dalambres, sobresaltos tendinosos, debilidad muscular con parexia de det
· n,
?S grupos ?e músculos, y, por ú_lJimo, los vasomotores en su~ ramificacio:::~:::
rosal S telrmma}es se hall~n tamb1en tan alterados que quizá de ellos dependan toas as a terac1ones del sistema muscular.

qL

J1~'f:X

2? PERTURBACIONES DE LA VIDA ÓRGANICA.
l ;'Í-P~r~to cir_culatorio.-La acción de la rporfina sobre el aparato circulatorio es
a prmc1p10 exmtante, tónica, y la sensación de calor, de plenitud general, el color

�304

LA

LA EsouELA DE MEDIOINA.

rojo de la fisonomía, el sentimimie?to de ac.tividad, de poder físico, intelectual Y
,
moral es la exteriorización del meJor trabaJO del corazon.
Los traba'os de M. O. Jennings, hechos 0on ~l esfigmomanometro, comprueban que en seiuida de la inyección el corazón adquiere más.fuerza, el puls ,se
ás erce tible y que á una curn esfigmográfica caracter1zada por una rne!l' e
i:ce!so cdi·ta é inclinada con gran platillo y una curva de descens~ larga y s1muiando ciertos casos ele nefritis crónica, sucede una curva con una lme~ ?e ascención elevada y casi recta, sin pla.tillo alguno y un desce~so fra~co y rap1do:
Pero después de un tiempo la atonía prevalece; las myeccwnes, por maj que
e aumente la dosis y el intevalo se disminuya, no son capaces de vencerla Y a paÍidez habitual, la debilidaa, la languidez física é .intelectuaJ, la seg u.edad de la piel,
la sed y la constipaci?n son .~l exponente del mal mtercamb10 nutnc10, que depe~de
direc'tamente de la cuculacion perturbada.
.
. .
., d
• La hipotensión arterial constante es un!l' con?;cuenc1a de la d1smmucion e
la actividad vasomotora, que trae una vas?d~latac10n. .
.
.. .
El número y la extensión de los movimientos respiratorios se hallan dism1-

1 ha;(

t

!

nuídos en general.
·
l
Las funciones &lt;ligestivas también. están altera~as; La boca sec.a Y pas.tm,a, e
aliento fétido, los dientes careados .cas,1 e!1 su totahdad, ?aen con faecue~e1a.
Todos loFI morfi¡iómanos son chspepticos, y nos explicamos el porque hay una
atonía de la capa musculosa &lt;lel estómago_, Y. sabemos hoy el enorme rol que ha tomado la motilidad en el secreto del conoe1miento de muchas enfermedades del estómago.
· ·
d'igest'!, vas de 1os suEl hígado, á su vez, tiene gran parte en las a1teraciones
jetos que estudiamos.
l
1
l
Verdadera retorta inteligente, almacena en sus cél~ as e vene~~ que en e
organismo se introduce, transforma lo q':e puede,. neutralizando su accion, y lo d~más lo vierte poco á poco en el torrente ci rculator10, com.o para qi¡e el .efecto permcioso sea más susceptible de sobrellevarse, y como traha~a en e~c~s~ y á su vez ~s
herido, duele, dándonos lo que ~e ha llamado ~a hepatologia morfmica, y, para terminar: el intestino, órgano elimmador que viene en s~g~ndo·orde_n,
atacado ~n
sus funciones vitalE¡s, en su musculatura, ?n su movimiento per1staltico, y detiene el recorrido Je la~ materias en él contem?as y es ~l factor generad~r de la cons·
. se halla el
tipación pertinaz primero, de la ei-tercoremia despues.
La albuminuria morfinica es muy frecuente y en las autopsias
grueso riñón bla.nco.
.
.
d
' t'
d 1
Esta albuminuria. provendría, para Levmstem, de un est~, o pare ic? e
lexo nervioso que enlaza la arteria renal; para Huchard, es cuestion d? mod1fic~~iones dA presión, comprobables con el esfigmomanó~?tro: las c?ngest1ones pasivas repetidas al cabo de ~argo tiem~o traen una nefritis. parenqun~atos~. Disminuye la necesidad de orma_r, pero~~ la cantidad de orma, ) es que la
,
vejiga está como paralizada en el sentido sen~it,i:7? y motor:
· . Las perturbaciones tróficas de la in:toxicac10n morfimca son. muy grave~; a
más de la caída de los dientes, la calvicie es frecue1_1te. Las alte~ae1ones.?~ la piel,
descriptas en otro lugar, y acompañadas .de er11pc10nes, zona, rnflam:-t?ion de las
glándulas sebáce,ts, urticarias, etc., que vienen, desaparecen, vuelve~ a aparecer,
atormentan crnelmente al enfermo. Las escler~der.m1a_s, abscesos y cicatrices son
.
las señales de las inyecciones y sus consecuencrns rn situ.
3~ Otro punto muy intere~ante es el qu~ s~ i:efiere á la~ alterae101;1es del sentido genésico, que se halla estimulado al prrnc1p10, y el coito. se reahza con u~a
fr~cuencia. y facilidad no acostumbradas; pero ~l. cabo de poco tiempo es~a potencia
se pierde, á fa. excitación ha sucediilo la p~ráluns, y el enfermo queda impotente.
En la mujer pa~a un fen?meno ?are~1do y el or~asmo voluptuoso es acompañado por una sensación especial de extasis, de beatitud; vero esto pasa pronto Y
el fenómeno inverso se presenta.

.ffiSCUELA DE MEDIOINA.

305

Hay alteraci?nes de la menstruación; la amenorrea es frecuente y, según
Plueger, sería debido á que la menstruación no se presenta porque la proliferación
de las células del ovario, que obranclo sobre los nervios ovarianos los excita y hace
estallar la vesícula de Graaf, trayenrlo por acción refleja la congestión de los órganos sexuales, faltaría de un período á otro.
La esterilidad se ha observado en mujeres que antes eran fecundas y que lo
han vuelto á ser después de dejar la morfina, siempre que la acción perjudicial de
ésta no haya a~tuado durante mucho tiempo, en cuyo caso la impotencia es fatal.
. _ La ~~rencia. de la morfino,manía es más que probable, y se observan á veces
mnos rec1en nacidos ele padre o madi·e morfinómanos presentando un cuadro de
intranquilidad, de insomnio, de diarrea; etc., que cede inmedietamente al láudano,
y ad?más 1 f como en los hijos de los alcoholistas, se heredan las condiciones de
prethsposición á enfermedades nerviosas, á la degeneración en una palabra.
. Todo este cuadro, llevado á sus últimos extremos, cuando no interviene á
t!empo la salvadora supresión del veneno, conduce directamente á la caquexia, último período de la enfermedad, y la desgraciada víctima, cubierta Je forúnculos
abs?e~os y cicatrices, pálida, enflaquecida, con piel terrosa y arrugada, con el alien~
to fé~1do,. con l?s ojos a.pagados, la mirada incierta y triste, sin restos de intelig~ncia, sm ¡.:entido moral, en inercia física, completa, destruído por vómitos incoerci~les que lo. lleva~ á 1!1' inanición más 11.bsoluta, es finalmente, y felizmente podriamos decir, extrngmdo por un síncope cardíaco.
, Para terminar, dirt&gt;mos que ninguna descripción de la sintomatología, por
mas completct. que sea, vale lo que una hora de conversación con uno de estos enfermos que hábilmente interrogados, exteriorizan con sus maneras, con su, miradas, con sus gei:;to'I, con sus brnsquedades, su intimidad misma, dándonos una idea
única, exacta é imborrable.

.

Revista Científica. zarse de nuevo. El catgut así preparado

,e~

Esterilización del catgut.

La esterilización del catgut p1·esenta
un doble incbnveniente: exceso de esterilización que hace el catgut quebradizo
é inuti lizf\ble, ó insuficiencia de esterilización con las consecuencias que de ello
se derivan habitualmente.
. Esto hace el que :es1,lten de una técmea bastant~ c?mphcnda la mayor parte
de los procedimientos. No sucede eso con
el q~~ emplea Mr. B~~neiste1·, del~ Conc~pe1on, el. cual esteriliza el catgut mmerg1endolo simplemente en cloroformo yodado (nngramo de yodo disuelto en 15 e.e.
d? cloroformo) preparado conforme á la
formula de M. O~assevail.t. Enróllase el
catgut en una bobma angular por espiras
y~ixtapuestas, pero ~e un s,olo espesor, .Y
dispuestas as.i un cierto numero de bob1nas, se mantienen en cloroformo yodado
~uraute una semana; de donde se le'I retira en el momento de una operación pacoloca1:las sobre ~~1a toalla esterilizada.
l material no utilizado puede esterili-

E

es perfectamente elástico, flexible y resistente á pesar de la coloración amarilla
que le da la penetración del yodo; no hincha ni en el agua ni en los tejidos vivos
como pasa con el catgut preparado por
el alcohol, y no es irritante para los últimos.
Por su parte, Mr. B. Kolowski, de
Brokobycz emplea desde hace tres meses
un proredimiento análogo en el que el
cloroformo es reemplazado por la benzina,
pero el título de la solución es más débil
(1% de yodo solamente.)
H e aquí la técnica: los hilos de catgut
brnto van enrollados en un pequeño tubo
de vidrio y todo ello envuelto en papel
de filtro que se ata por medio de un hilo.
Un cierto número de tubos así preparados se introducen en benzina yodada,
que se renueva pasados dos días; después
de permanecer de cuarenta y ocho á setenta y dos horas en este segundo baño,
elcatgut se hallaprel"toparaserempleado.
Al sacarle del líquido se le deja en el
papel filtro, la benzina se evapora y como el papel se halla impregnado de yodo

JOH.ANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 313.
ri

Ph~ vacuno.-Suero antidiftérieo, antiestreptoeóquieo.-Aparatos eléctricos para ouraoiones.-Jengaa 1podérmieas.-Bragueros.-Filtros para agua.
40

�306

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

mantiene al catgut seco y aséptico. Este duras, Mr. Plantier no ha observado ~ucatgut es muy sólido y no se hincha en puración, y la curación la ha obtenido
los tejidos. El resultado es, po~ lo tanto, sin cicatriz deforme.
el mismo que para el proced1m10nto preconizado por M. Burneii-ter co~ la ventaja de que se opera más económteamente
AVA DEMIA N. DE MEDICINA,
pues la benzina cuesta mucho más barata.
101oi611 dfll dfn 10 de Junio de 190S.
que el cloroformo.

--+--

Las picaduras de abejas,
El doctor Lamarche, de Saint-Marcel S
llin, ha presentado recientemente á ª. 0 ·
ciété de Médicine de J¡yon una comumcación relativa.á las picaduras de abejas.
La frecuencia de estas picaduras varía
con las estaciones y la temperatura. De
otra parte, parece qne el olor de la trans-

..

•I

Presidencia del Sr. Dr.

i..

José Terrés.

·, J~
A las 7 y cuarto de la noche, se. abr10
sesión se leyó el acta de la anterior y fue
aprob~da sin disensión.
.
El Dr Jnan P eón del Valle l~~ó su traba~&lt;i
de turno titulado "Contribuc10n al estudio1
del delirio inicial en el tifo exantemático. '
Nadie usó &lt;le la palabra con respecto á este

D.

tra~it: Dr. Éduardo R. García leyó el sud
·
b
yo titulado" Al~unas consi erac1one1&lt; so re
la~ heridas por arrancamiento.'' El cual tam.
. .
poco fué 'discutido
El Dr. Malda leyó una Memoria titulada
,, Anatomía Quirúrgica. El ligamen~o pe~~oesfeno-bacilar." Tampoco hubo d1scus1on.
El Sr. Dr. González Urueña usó de lapa·
labra y dijo: Qne hace p~óximamente. un
año hi.zo ante esta Academia una comumcación respecto al Atoxil, substancia en la
cual se fundaban entonces grandes esperando fórmico que le constituye. Tanto es zas para la curación ~e la sífili~. De aquella
así que en muchas circ.un~tancia~ se ha época acá se ha estudiado ampliamente esta
felicitado de haber sustitmdo la prnaJura droga y s~ ha ~le~ado á ave~iguar que ~sánde abejas con una inyecei.ón ~e sol~ción &lt;lola á dosis maximas es peligrosa y aun es •
de ácido fórmico al 2%. Estas myecc10nes inferior al mercurio, esta es la opinión de
repetidas 8 á 10 veces con interva!os va- ~allopeau~lmás entusiasta patro~o del atoriables son cada vez de un centlmetro x1l. La dosis ace.ptable como ~edio preven·
cúbico y pueden ir precedidas de algunas tivo es de 5 cent1gramt.os por día patra asc,.n., d
,
.der despurs á 10 cen 1gramos y es o por segotas de solumon e cocarna.
ries y con interrupcion~s. Hallopea:1 lo ~sa
La levadura ,le cerveza contra las quemaduras. como tratamiento abortrvo de la sífilis, en m·
El Dr. Plantier de Annonay, emplea yecciones, en los l~gare~ .situados entre el
·
1 d' d
r chancro
y el ganglio satehte.
con. éxito la eva ura e cerveza en ap 1Respecto á la-. &lt;losis curativas no debe
caciones locales contra las ~uemaduras. pasarse de un eramo al día, siendo mejor
. Dicha levadura se. emplea, bien sea al es- preferir las de 75 y 70 centigramos, lue.go
tado de fresca, bien al ei-tado de seca. un intervalo de dos días y lut,go otra m·
Con agua hervida tibia se hace una pas- yección. Siguiendo e-tecaminosehaD;hec~o
ta bastante consistente con la cual se en el Coi,sultorio Central de Benefic1cen~ia
impregnan vendas de gasa esterilizada. en la .sec~ión de enfermedades de la P,1Pl,
Casi inmediatamente los dolores se cal- experiencia~ que han dado excelentes resulpiración, y el que algunas p~rs~nas, p~r
eJ' amplo, los bebedores de aJenJO desp1· d dd
·
' l
den, poseen la propie a e excitar a as
abejas.
Én caso de picadura y si el rejo ~a
quedado en la herida, M. Carry aconseJa
que no se ejerza presi~~ alguna antes de
haber resecado el deposito de veneno que
va ligado al aguijón.
En cuanto á la acción terapéutica del
veneno, M. Lamarcbe la atribuye al áci-

man y desaparecen á los poco~ minut?s.
Se renueva la cura.cada. d?s o tres ~ias
y, en caso necesario, diariamente s1 se
seca, ya vuelvan á. comenzar los dolores,
Yª. :,;obrevenga~ fhcte.nas. C~a~do éstas
ex1sten, es preciso abrnlas aseptica,mente
conservando la epidermis. Desde siete
años que viene tratando así las quema-

ta&lt;lJ1\,r Dr. Hurtado dijo que el Dr. Gon·
zález U~ueña recomienda que el atoxil se
emplee en dosis pequeñas. esto ya lo sabemos porque en general ª!1 ~éx~co tonemos
como criterio universal di~mmu~rlas t·n relación con las Enropeas, en virtud de la
creencia en que estamos &lt;le que nuestr?::, su·
j.. tos son más débiles que los extranJeros,

Sanatorio Quirúrgico del Dr. H. Gntiérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono núm. t ,33ó.
Cirugia general, Cirugia de señora.a, Cirugía de niños, curación de herida.a, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
,
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Reoámaras de primera ola.se $ 5.00 diarios y de segunda $3.00.

pero esto generalmente no da los resultados
apetec:dos, lo mismo pasó con la cocaína en
el empleo de la raquicoc¡¡inización: al principio se comenzó á emplear en dosis corta~.
pero los resultados e1·an medianos; después
se fueron devanrlo las dosis, hasta "1 grado
de usar mayor canti,lad de la qne Sfl emplea
en Europa y los resultados son vndarleramente hrillant s. Dijo que el Sr. Dr. Barreda ha ol,tenido re-ultados s;¡,tisfactorios
usando el atoxil no como lo emplean los
Sres. González Urueña y Cicero,
El Dr. Barreda emplea dosis fuertes dos
gramos di.ario,- de la solución du Clin, u~ando. el preparado de origen fr;¡,ncP" de la casa
Cl111. El fü Dr. Barreda sifilógrafo bien
conocido, al contrario de los Sres. Llrueña
y Cicero ha sostenido las series de inyeccio ·
nes de un modo enérgico y prolongado, sola
mente las suspendió do¡:¡ días en el Hospital
GPnPral por haberRe agotado la droga. El
númern de observaciones perfect;¡,mente llev~das por el Sr. Dr. Barreda. es de 6 y en
mnguna d" .. l!as ocurrió accidente local ó
general digno de ser menciona,lo. En ellas
se ha empleado únicamente al atoxil no habiendo sido mezclados con t'l uso del mer
curio.
El. Di-, Cicero.-Dijo que la cuestión del
atoxil e,1 el katamiento de la sífilis no 01&lt;
verdaderamo11te la de indicar si es ó no capaz
de mejorar los accidentes de esta enfermedad, .lo cu;¡,I parece demostrado, sino la de
res?h'er si es superior á los medios ya de
ant•guo conocidns para curarla. Refirió detalladamente los resultados que en la ,•uraci~n de la sífi lis ha dado el atoxil, pero agrego que muchas vel'es los accidente, sifilít_icos son rebelde" al atoxil y hay que re1·urm· al mercurio con el cual ceden dichas
ma,1ife., taciones.
Con lo que tnminó la sesión á la cual
c~ncnrri"'rou los Sre~. Dres. Bandera, CosÍú,
C1cero. Cháv,-.z, Chacón, García, González
Urueña, González Fabefa, Hurtado, Loae7.a, Macolizet. Malda, Manuell, Monjarás
Núñez, Parra, Peón del Valle, Prieto. :-,án'.
chez, Terrés, Vald&lt;&gt;s, V elázquez, Uriarte,
l'lel!liún d••I dfa 17 de .J1111io de

•9oS.

Presidcnci" del Sr. Dr. D José Terrés.

A las 7 ~ p. m. se abrió la sesión, Re leyó
el acta rle la anterior y fué aprobada sin discusión.
Se dió cuenta con una comunicación de la
S.ocie.d,él. Mexicana para el cultivo de las
c10nc1as acompañando un ejemplar ,¡,, esos
temns de Concurso para el Centenario de
nuestra Indepenél.encia y al mismo tiempo

307

invitando á la Academia para que tome parte
en dicho Concurso.
El Sr. Dr. Porfirio Parra, en turno para
su lectura de Reglamento leyó un hrillante
y erudito trabajo en el que campea la lógica:
trabajos de esta índole muy raras veces se
escuchan en el seno de la Academia. El referido trabajo se titula "Ideas erróneas de
Claudio Bernard sobre la inducción y la deducción tanto en i-í mi~mas como en su relación con la medicina."
El Sr. Dr Ramos con elegantes frases
elogió Pl trabajo del Sr. Dr. Parra, dijo que
era verdaderamente interesante y no se diga
d,• él que e~ meramente tPórico. académir,o
y que se ocupa de ideas abstractas, puesto
que \;is ideas ahí tratadas se refieren de lleno á la lógica y la lógica e~ indispensable
para todo conocimiento humano, por eso se
h.a di?ho y con razón que es la ciencia de las
ciencias.
El interesantísimo trabajo del Dr. Parra
viene á demostrarnos cuanta iiplicación tiene la lógica en los asuntos médicos Sigue
hahlant!o el Dr. Ramos exclusi-vamente acerca de di.cho trab11jo y concluyó diciendo que
no le sería posible seguir en detalle al erudito autor de la memoria en el bien acabado discnl'SO que acaba de leel', de estilo cla ·
ro, elegante, castizo. Unicamf'nte dice que
está de acuerdo en que el procedimiento deductivo es aplirable en medicina á la par
que lo es el inductivo, porque ambos se prestan m n tu o apoyo y se completan de un
modo perfecto. Que el médico no debe ser
ageno á Jo, conocimientos de la lógica, por
eso califica de muy intere~ante la memoria
del Dr. Parra, la cual nos demuestra esa
verdad, y nos h11ce ver cómo el hombre de
ciencia debe tener como timón la lógica en
todr1s sus investigaciones.
El Dr. Parra dió las gracias al Sr, Dr.
Ramos por las frases llena!'\ de hondad hacia
su persona. S" felicita que esa noche haya
estado presente el Sr. Dr. Ramos, para oír
(le sus labios una exposición de lógica correcta y acabada. Que efectivamente como
el Sr. Dr. Ramos lo ha demostrado abarca
la lógica de tal modo la disciplina intelectual, que puede afirmarse en cnanto á los
médir·os que no será un buen práctico el
que la desconozca. F,l elogio hecho á su trabajo por el brillante discurso del Dr. Ramos
viene á formar 1111 marco de oro á su humilde memoria que acaba de leer.
El Dr. UliRes Valdés leyó el suyo titulado
"Tratamiento de la hlenorragia crónica."
Como ya era hora av;¡,nzada se suspendió la
dis0usión de este trabajo para\;¡, sesión próxima.
Con lo que terminó la sesión habiendo
concurrido los Sres. Dres. Altamirano, Arria.

�308

LA ESCUELA DE MEDICINÁ,

nias redondas, de distintos tamaños y de
Fabela1 González l'rueña, Hurtado, Loae- superficie abultada. He hizo de estas una
za, Macouzet, Malda, Mirnuell. M, njarás, siembra en caldo, bajo la piel, y prospf&gt;rÓ,
Núñez, Parra, Prieto, Ramo-, Saloma Sán- y aplicamrs &lt;le este cultivo una inyección
chez, Soriano, Suárez Gamboa, Terrés, Tro- de 2 c. c., á un ratón, el que, después de
conis, Ulrich, Valdez, V elázquez Uriarte. muchos dfas, no presentó signos de enfermeñad. En las siembras en caldo, se encontró el pequeño bacilo y ninguna bacteridia
carbonosa.
Instituto Bacteriológico Nacional.
Los animales inyectados ~an conserv~do
el apetito y sus demás funciones han sido
Informe de los trabajos hechos
normales. excepto el cordero que dejó de
en el año de 1907 á 1908 por el Director
del Instituto, Dr. A. Gaviño.
comer, y se pnso triste, presentando ligera
reacción febril, como se verá en las curvas
( Oontinúri. J
termométrieas adjuntas.
Estudio experimental de las vacunas
El 23 del mismo mes, á las doce &lt;lel día,
anticarbono~hs.
Estudio experimental de las vacunas an- Fe procedió á aplicar la segunda rncu~a á
ticarbonosas números 1 y 2, preparadas por los mismos animales. y en iguales cantidala Comisión de Parasitología, y que me fue- des que la primera. Se hicieron igualmente
ron entregadas por ustedes con el fin de de- varias preparacion~s y siembras, encontr.ando muy r11ras bacteridias y muchos bM·tlos
terminar:
pequeños, de los que uno tomó el Gram y
1° Si eran puras.
2~ Si tenían las condiciones de vacunas. el otro no. El aspecto de esta vacuna era
Para determinar su pureza, se hicieron pre- como el de la primera, turbio, y el olor era
para&lt;'iones microscópicas y siem brr,s en dife- tam hién desagradable.
El e:-tado gener11l de los animales vacnrentes medios de cultivo.
nados,
110 sufrió notable alteración. pues
Para determinar su poder vacunante, se
sus funciones fisiológicas,
han
conservado
inocularon con ellas diversos animales.
excepto
el
cordero.
en quien se notó desde
Los resultados de estos experimentos y
...
1
i;,egundo
día
tristeza,
escurrimiento de
estudios van en seguida, consiguados pormoco
y
~ali.va,
anorexia.
respiración
fatigomenorizadamente y en el orden en que fuesa
y
temperatura
eleva~a,
acentuándose
~~­
ron ejecutados.
El 6 &lt;le Sep~iembre de 1907, á las doce y tos síntomaf' ha-ta el dia 30, en que mur10.
media del día, se aplicó en inyección, bajo Se le hizo la necropsia y dió los datos ana.
la piel, á dos cuyos, un conejo, una ternera tomo-patológicos siguientes:
Tejido celular subcutáneo cong-est10nado.
y un cordero, la primera vacuna antica1·bonosa, preparada en el Laboratorio de Bac Pleura adherida á la cara interna de las costeriología, anexo á la Comisión de Parasito tillas por medio de falsas membranas y con
logía Agrícola, dependier1te del Ministerio muchos focos de pus. Pulmón izquierdo
congestionado. Pericardio íntimamente adde Fomento.
El aspecto de esta vacuna era turbio, y herido al pulmón y con algunos focos de
desprendió, al destapar el tubo, un olor des- pus; líquido pericárdiro un poco espeso y
agradable, dominando el deHcido valeriá- sanguiñolento; corazón algo dilatado en sus
nico. Las cantidades de vacuna inyectadas cavidadrs, con manchas violáceas en su su
á cada animal. fueron exactamente las mis- perficie, y de las que algunas se extendían
ma~ que señala el instructivo, que para ello hasta el espesor del mú-culo pericárdico.
Los bronquio", en general, estahan llenos
da la mencionada Comi:;ión.
.Se hicieron de esta vacuna, varias prepa- de un líqu\do espumoso y de color amariraciones micrornópicas, sencillas y coloridas, llento.
El peritoneo, notablemente inflamado,
con coloración simple y doble, y se encontraron eu todas ellas, y en gran cantidad, presentaba gran cantidad de falsas memun pequeño bacilo inmóvil y que no tomó branas y focos purulentos en casi toda sn
el Gram. Respecto á la bacteridia carbono- exten:-ión. Los departameutos del estómago
sa, fueron muy raras las que se encontra- contenían muy poco alimento, y pre~n1taron en las muchas preparaciones que SA hi- bau en su superficie falsas membranas y fo.
cieron. En vista de este resultado, se pro- cos de pus, principalmente en el epiplón
cedió á hacer el aislamiento de los diversos gastro-esplénico. Los intestinos estaban
gérmenes. aplicando los mejores métodos congestionados, sobre todo el ilelgado; híque señala la técnica bacteriológira. Los gado hipertrofiado. de color negruzco y pogérmenes separados fueron sembrados en co consistente; bazo un poco aumentado en
caldo, gelosa, gelatina, etc., y proliferaron. volumen y algo difluente: riñone&amp; muy a.uEn la gelosa se veían gran cantidad de colo- mentados en volumen y cou orina sangui-

I?ª, Carrillo, Cosío, Cícero, García, González

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

309

no_Jenta en s!l pelvisilla; la vejiga con poca cuando están bien preparadas, no contienen
orma sangumolenta y con puntilleo en su más que un cultivo puro y atenuado de bacmucosa, y en fin, los ganglios inguinales hi- teridia carbonosa,
pertrofiados.
2? Que las impurezas eran debid11s á la
Esto~ caracteres anatomo-patológicos presencia &lt;lel estreptococo y de un bacilo
corresponden á una infección mixta por es' con los caracteres del de Friedlander, que
treptococos y bacilos de. Friedlander, y no puede encontrarsfl en la saliva humana.
á la muerte por la bacteridia carbonosa. Lo
3? En la vacuna número 1 no pudieron
cua~ r,udimos comprobar también por el es- demostrarse los caracteres biológico~ que
tudio de las preparaciones microscópicas debiera tener, puP!'l no f'iendo la segunda
que se hicieron con la sangre y exudados virulenta (como inyección carbonosa,) no
del animal, y que se tomaron poco después pudo ser manife-tada su eficaria.
de la muerte y con todo el rigor técnico.
4? La vacuna número 2 no tenía tampoNo es de extrañar la muerte de este ani- co los caracteres biológicos que la distinmal por la inyección de unas vacunas impu- guen, cuales son ser pu1·a y matar animales
r,is, por ~er muy f'ensible esta especie á las pequeños no inmunizados.
septicemias.
5'.' La inoculación hecha con cultivos carDe esta segunda vacuna se inyectó tam- bonosos puros, ele este In,&lt;t.ituto, mataron á
bién, bajo la piel, á un conejo, lf c. c., y no los animales, los que present11n los caracteprestó signo alguno de enfermedad.
res anatomo-patológicos de una infección;
Con el objeto de hacPr una prueba de com- y en su sangre se ~ncuentra pura la bactepro~ación, se inyectó á un cuy, ~ c. c. de ridia.
cultivo carbonoso, del que se emplea en esFinal.-Las vacunas que Sf\ estudiaron
te Instituto, y murió á las 2 l horas, reve- en este Instituto, no son vacunas, sino que
lando en la necropsia los caract'eres anato- contienen otros gérmenes extraños á ellas,
~o-patológicos del carbón experimental'. Se y pocas bacteridias sin actividad ninguna.
hizo el estudio microscópico de la sangre y
( Continuará.)
de froti~ de bazo, y se encontraron en gran
cantidad-y verdaderamente clásicas las bacteridias de Davaíue.
'
En fin, el conejo inyectado con 1f c. c.
de la segunda vacuna, fné sacrificado á los
La supresión de la comida.
once días, y no se encontró alteración algu.
Con unos polvos y unas pastillas ... _
na en sns órganos. lo cual indica: que rsta
vacuna, que de_bía ha~er matado al &lt;'onejo,
El ensueño de vivir sin trabajar y de atraque no estaba rnmumzado por la primera vesar el Sahar l sin necesida&lt;l ele más nrono ti~ne la actividad que ,lebe de tener co~ visiones que una eaja de píldoras, se acaba
mo vacuna número 2.
de realizar.
Terminado este estudio, no quise desde En Londres está dando qué hablar un inluego dar cuenta á esa Secretaría de su di"' ventor alemán autor &lt;le unas p1tstillitilS que
no carl{o con los primero~ resultados pu~s sirven perfectamente ¡,ara alimentar á un
creyendo de mi deber hacer más ~xperi h?mbre robusto por un centavo. Un perioment?s, que diluc~darán por completo las dista refiere así. lo que vió en el laboratorio
cuestiones que tema que ref'olver. continua del inventor:
mos el estudio separado de los diver.•os gér" Debrnte de mí el alemán encenrlió una
~enes que se habían aislado, y nos propu- estufa de gas, puso á caleutar agua y ruansimos obtener cultivos de bacteridia carbo- do estaba hirviendo echó en olla una cuchanosa aislada, lo cual se con"iguió por el mé- rada pequ ..ña de unos polvos blanco~ á los
~do de calefacción, y con dicho cuhivo se quA ha dado el nombre de plasmón.
mocularon ratones, que no presentaron sig- .Agitó un poco la mezcla, y á los pocos
no alguno _d~ infecciói!· lo cual indica que mmntos ésta SP hauía convertidn en un exesta bacter1d1a no era virul~nta, pues los ani- celente plato de chantilly sabrosísimo.
males empleados para experimentar. son
"Se puede aromatizar con lo que se quiemuy sensibles á la citada inyección bacte- ra. porque no ~abe á nada, -observó el inridiaua. Se encontraron también gérmenes rentor,-y es riquísimo con frutas en comde putrefacción, que no creímos nl\cesario pota ó con cualquier cosa."
determinar, los que originaban el fPtido olor Luego hizo con plasmón y agua una t.aza
de las vacunas.
·
de caldo muy alimenticio, dicion&lt;lo que allí
De estos estudios experimentales pudi- había el equivalente de u11 cuarterón de
mos concluir:
carne de vaca de primera calidad.
1? Que las vacunas número, 1 y 2 no es- El plaf'mÓn es sencillamente la partA albutaban puras, como debía ser, pues ellas, minosa de le~he muy concentrada y seca.

CRON ICA.

�310

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

Es la substancia más alimenticia que se co-l te simp1emenfe én :;:ubir en globo. Si un ennoce.
fermo de grippe ó catarro se eleva en 1.1n aeUnas cuantas galleta.:: del plasmón man-1 róstato hasta unos 600 metros de altura y
tendrán fuerte y bien alimentado á un sol-¡ permanece allí durant,e tres horas.-puede esdado durante días enteros. Está en uso en tar seguro de que al bajar habrán desapael ejécito alemán, y el profesor Virchow, el recido los sínto:nas de su enfermedad. La
gran sabio, declara que e,- una substancia estancia á dicha altura durante 24 horas,
Rin rival.
curaría por completo á un enfermo. En visEl nuevo alimento, según su inventor, ha ta de esto, la Academia ha propuesto la
resuelto el problema de la alimentación de con~trucción de RI\Uatorios en forma de eslos ejércitos en campaña, y al mismo tiempo taciones aerm,táticas á distintas altur11s. AlpermitirA alimentar á muchas gentes que gunos enfermos. cuyos pulmones están decarecen de apetito ó que tienen el estómago masiado delicados, no podrían al principio
débil. Para los enfermos no tiene precio, ~oportar una elevación de más de 700 meporque alimenta sin elevar la temperatum. tros, mientras otros podrían desde luego goLa cacerola volvió áhervir después de esta zar de la pureza de la atmó~fera á 1,800
explicación, y el sabio alemán me sirvió una metroi:;.
taza de cacao. Luego sacó una pastilla que
En conformidad con e"'te proyecto, se ha
parecía de chocolate, pero que en realidad empezado á construír t&gt;l primer sanatorio
contenía cinco libras de carne concentr;ida aerostático, que cdntendrá las habitaciones
en un adarme. Me la tomé en la forma he- necesarias para un:t docena de enfermos,
cha de chocolate, y me quitó el apetito para además de una cocina y las dependencias
cinco días.
correspondientes al médico y á los rriados
Explicó el sabio que las personas que han Por medio de la electricidad se obtendrá el
padecido ó padecen indigestiones pueden calor necesario para la cocina y para conahora comer lo que quieran sin molestia al- trarrestar el intenso frío que se siente á tal
guna, si añaden una cucharada. pequeña de altura. La corriente llPgará desde la tierra
l~s mágicos polvos á su comida, con lo cual por el mism0 uable que ha de servir para
sienten para digerir una capacidad igual á tener cautivo al aeróstato.
la de un una avestruz. Y todo por un Ct&gt;n
El Sr. )), Santiago Hernández.
tav,~ de val~r.. "
., .
Este apreciable caballero que era el úlS1 l11s not1c1as de log per1od1cos de Lon timo de los ~upervivientes de la batalla
dri&gt;s ~on exactas, no cabe duda de que se ha de Chapultepec cuando la invasión ameriregue1to un gran problema.
cana, acaba de fallecer. El Sr. Heraández
Sanatorios en los aires.
ademá;; de ser un patriota distinguido, fué
un artista notable, y como dibujante y cari"Globos aerostáticos contra la tisis."~ caturista llegó á gran altura. 'frabajó muPara curar la tisis, y aún simplemente para cho tiempo para nuestro periódico y ducortar un catarro crónico y una afección rante 15 años todos los dibujos que en él
grippal, basta dar al enfermo aire pur,1 en se publicaron fueron debidos á su inteligenabundancia. Desgraciadamente, en la su- te lápiz.
perficie del pllll10t:i no hay un sólo punto ha.- Consagramos hoy estas líneas á la memo·
bitable que disfrute del ambiente entera- ria del Sr. Hernández, 11 u... stro antiguo y lamentt\ puro; aún en la-: montañas m ~s altas. borioso colaborador.
se encuentran, flotando en la atmósfera, gérEl Sr, Dr. Ignncio T. ('hávez.
menes patógenos de todas rlases, polvo y
Antiguo Senador y médico muy intelipartículas en suspensión proce11entes de la~ gente y apreciable. acaba de fallecer.
ciud.ides lejanas.
Damos el más sentido pésame á su estiPodría creerse que en alta ma,· sel'fa po- mable familia y e·n particular á su hijo el
sible encontrar una atmósfera libre de gér- Sr. Lic. D. Ezequiel Chávez. Subsecretario
menes y de polvo de toda clase; pero ~e ha de Instrucción Pública y Bellas Artes.
demostrado que aún enmedio del Océano,
Escuela Práctica ~lédico Militar.
el aire está cargado de un pohillo fino é im
La Secretaría de Guerra y Marina, arapalpab!e que al respirar ~e nos mete hasta
los pulmones. E:-o sin contar con que. tan ba de nombrar nuevo-: profei,ores de la esto en el mar como en las montañas el aire cuela práctica médico militar. á los doctoestá saturndo de humedad, como lo' prueba res cirujanos, Francisco Arellano, para que
desempeñe la cátedra del primer cur.-o de
la frecuencia de las nieblas.
La Acad,·mi~ de 1 'iencias de París, ha en clínica quirúrgica; al Sr.Juan B. Hernán·
contrado, sin embargo, el modo de hacer dez, para la del tercer curso de clíni~a quirespirar la clase de aire que conviene para rúrgica; Sr. Angel Hidalgo, para segundo
curar los citados padecimientos; ello con sis de clínica médica; Rafa'"'l Caraza, para la ele

311

tercer curso de la misma materia; Sr. Ra- drid, acaba de editar en español, traducción
f~el _Caraza, para. la. de proped{&gt;utica qui- ~u.y .correcta d.el francés, esta notable obra
r~r~1ca; Sr. Francisco Arellano, para la de drngid~ por Wicart y ?~crito por los Dres.
clnuca de especialidadeg· Sr. Tereso F. L _ Callselm Delheune. 8. Devrrigue S ['
na
1 d . .,
'
u
' para , e ciruJia; .Sr. Francisco de P. M~nchet, Ro~,
Teuier y Wicart, di:J~'.
Echeverria, para la de medi&lt;•ina legal· Sr guidos especialistas.
Ant.onio Casillas, para la de higiene{ Sr:
Este li?ro Pstá escrito con claridad
AleJandro. Ross, para la de maniobras de los estudiantes y los médicos prácticos,Pªr:~
ambula~c~a; Sr~ J_esús..,Carrillo, primer cur- senta~do en poco volúmen todo lo qu! se
so de chmca medica; Sr. Marcelino Mendo- necesita saber, conforme á los conocimienza, segundo curso de clínica quirúrgica
to~ modernos. Esta obra es en su género t
, .
, an
Ademái;;,_al Sr. Ricardo E. Manuells1'1~ ha U' t1l ,Y t an prac~1ca,
como la de Lejars PU cinfsbrado Jefe de trab~jos bacteriológicos, rugia Y ~ª. ~e Gastón Lyon en terapéutica
!· Tereso F. Luna, Jefe de trabajos ana- La. t&gt;dic10n es esmerada, buen papel, bue:
tomic?s, Y ~l _Sr. Miguel Cordero, jefe de nos tipos y nu~erosos fotograbados. El ritrabaJOS qmmicos.
°:er tomo co!ltiene (?ftalmología, Odont~loIgualmente se expidieron despachos de gia Y (?to~Rmo-Larrngología.
ayuda~1tes. de los profesoreg, á los Dres.
Los m.ter~sados dPben de dirirgirse á l
Ag!lstm Nieto Y Mena, para la sala de ope- Casa Editorial.
a
:ª~~ones, ay:udante de los profesores de ci1 l_lJ)ªi Dr. Miguel Cordno, ayudante de me"Las aguas de Xocbimilco."
d1,m?-a le~a~; ~r. José Barragán, curso de
Muy pronto llegará á México una
t
c.hmca qmrurg1ca; Dr. Jesús Adalid y Cas- de estas magníficas aguas potables par e
tillo¡ tf•rcer curso de la misma materia, 11r. 1ºnRc~s cdesaHrán de u~arse las inmunda~ fg::
J~sus ~r.avo Terán, segundo curso de clí- e. 10 e ondo, que en forma de lod l'
mea medica; Dr. Ernesto Careiiga de ter- q?ido, se r~partía á los habitantes de laº c~:
cer curso de clínica médica· Alf~nso M p1tal, contribuyendo notablemente '
ont,enegro, de clínica ,r~op~déutica; 1,r: tra creci~a m~rtalidad.
ª nues~m,on .L. Campos, de chmca propedéutica
El Sr, Lic. Dn, Joaqnht Bar-mda
1rurg1
dDr. Jesús Morán de clínica
Con verdadero placer hPmos ~i!;to'
e espe,c1~ i a es.
1a~ n,awas elecciones salió electos que en
, Por ultm~o, la misma Secretaría de Gue- Sr. Lie. Dn . Joaquín Baranda ho en~d?r el
draÍ ha designado para nuevos profesores ti·ado y talentoso que deRempe· ~~re ilus.e ª/sc~e{ade'3.plica&lt;-ión veterinaria yma- muchos años, ron acierto Ja car~~ durjnte
rt~ ia! a os Dres. Manuel Granados de ticia é Instrucción P;íblida El Sr
e dsc nuca mterna;, Elías G. Arista, de clí~ica está aún en pleno vigor
uede co~ aran
:~tern_a~ 9ctavian~ elasc?, _de cirujía; Je- nuevo sus energías al fe;vicio de 1!agrar ~e
M s Jamllo, de ?lmica medica; Marcelino colaborando activamente como 1 h' fatna,
d e~ ozr' d:o clímca quirúrgica; como ay u- otras épocas, en el Gobierno dei° l::i
eG
os r?s. Ramón Galán, de clínica ral Porfirio Díaz.
r. ene~ict ael Dommguez Pastor, clínica quirúr'.
¡Qué bella caridad!
.
Un rrputado periódico inglés el Dail M'
La Asomacl6n Coop_erativa de estudios
rror, tuvo la simpática idea de
Y. iméd1cos,
una fiesta dedicada á los . ofrgamzar
Ha seg id
1b d
· f r
nmos en ermos é
u o ce e ran o sus sesiones en el m e ices que ~e f'ncuentran en los ·1
16n del C~nia;eio Nacional de Educación, e_n)os hospitales de Londres. Se le:s; os Y
marte~ 2. y 4. de cada mes á las 7.oO p. m. tman dulces' y juguetes y se haría una~~:~·
~l ~rograma para la obra de n.ée teatral. Cuatro célebres artistas del mu medpi:obo
1ci?a omestica que van á hacer todos sic-hall, los hermanos Fratellini mi t b 1OS Si°ClOS en ~o!aboración y ya se principia- jan Con Singular éxito haciendo ¡,er
ra a~on b?~ tr,ahbaJOS sobre el particular. Se va á los niños y á los hombres san:/ gozaÍ
am i~n a acn un estudio serio sobre la London Hippodrome se ofrecieron ' e~ e
i::ta~1dad en ~l Distrito Federal y se pro- ~ente para ir á es¿s asilos de dolof:~~tapl drau los mtiJOres medios que puedan em- fin de transformaren franca risa si '·
el
P:arse
disminuirla. En este trabajo bre_vPs instantes el llanto de esas p;biera ~or
~~nerv,en1ran todos los socios. Las sesiones tu ritas.
res cr1apubhcas.
_Y entre las camas de los pequeños enferMannal del médico Práctico-cl(111'c..
~1tos empeziiron los artistas á hace
d'
t
é ·
••
gios de habilidad de1·rochando i'ntel~ pro· lY erap ut1c11. especiales. .
.
, ,
.
igencia
1
ro Lda conocida y acreditada casa ,, Suceso- grac1~ y a egr1a y hacrnndo reir y volve;
s e Armando, Arenal y Quintana 31, Ma- á la vida del placer á aquellos inocentes .1
curables muchos de ellos, y sin una mad~·~ á.

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LA EsouELA DE MEDIOINA.

M. Gangolphe, Cirujano en Jefe de el
su lado para qu(\ les mitigue sus penas. Y
aquellas caras pálidas y paralizadas por el Hotel Dieu de Lyon, estaba en condiciones
dolm· se enrojAcieron momPntáneamente v excepcional13s de observación y de práctica,
los músculos se fueron contrayen&lt;lo poco 1 por lo que ha podi&lt;l.o beneficiar su obra, con
la amplia colección de hechos recogidos por
poco hasta hacer estallar la risa
él
drsde hace 10 años.
i Qué mejor terapéutica, ni qué más bella
caridad! La risa, sustiyendo al· dolor, transCuriosidad.
forma las penas en alegrías, vigoriza el cuerUn grano de simiente de nabo, que viene
po y purifica el alma.
á tener próximamente un milímetro de diáAl día siguiente los médicos encontraron metro, después de sembrado adquiere en
á todos los niños más alivia.dos y má~ con pocos meses un tam·año veintisiete millotentos.
nes de veces mayor, sin contar con la!l muArtritis tuberculosas, ·
chas hojas quA crían.
Por -M. Gangolphe, profesor adjunto de
De experimentOti hechos por hombres de
!~ Facul!ad,d~ ~frdicina de Lyon, I vol, en ciencia, resulta. que la semilla del nabo en
8. de 23::&gt; paginas con 76 láminas 5 fr. con condiciones regulares, cada minuto qu¡ pa·
pasta de cartón, 6 .fr. 50 (Librnía de J. B. sa aumenta 15 veces &lt;le peso y también se
Bailliere et fils, 19 rue Hautefenille, París.) asegura quA en el término de un día: se auEl nuevo tratado de Cirugía de los Dres. menta 15.990 v.eces su primitivo peso.
Le Dentu y Delbet, se public•an bajo la formborro del alcalde,
ma de fascículos separados en donde se
(Tragedia.)
agrupan afecciones que tienen entre sí conexiones más ó menos íntimas. Este modo
Mu&lt;lo; grave, terco, hostil,
de división de las obras. que se aparta por
marchaba un asno cerril,
completo de la manera tradicional de publide esos de á legua por hora,
carse en volúmenes, ofrece dobles ventajas:
ante la lacomotora
rodea á los capítulos de barreras menos fijas
de un tren del ferrocarril,
dejando á los autores mayor radio de acció~
mónstruo que abortó un problema,
y por otra parte, contribuye i la prontitud
del progreso fiel ero blema,
en la publicación, permitiendo la impresión
que avanzaba raudo y ciego,
de los manuscritos tan pronto están con
con sus entraña~ de fuego
cluídos.
y una nube por diadema.
Además de su autoridad científica inne
El tren comenzó á silbar
gable, lo:s directores han sabido elegir un
y el cuadrúpedo á pensar,
grupo de colaboradores activos.
entre soberbio y cazurro,
Están á la venta 8 tomos: Grandes Proahora vas á ver el burro
c~so~ morbosos ~ 1Ofr.;) Enfermedad~s Quidel alcalde del lugar.
rurgtcas de la Piel (3 fr.;) Enfnmedades de
-¡Aparta! &amp;No me conoces1
los músculos (4 fr.;) Hernias, (8 fr.;) Lesiole decía el 'tren á voces;
nes traumáticas de las Articular•iones (6fr.·)
pero el asno, con desdén,
.,1.r
' trt't'is tnbercu1osas, (ií fr.;) Cuerpo' tiroi'
dió el rebuzno de ¡alto el tren!
des y Bocio:i., (8 fr.;) Enfermedad de los
y le soltó un par de coces.
huesos, (6 fr.)
Mártir de la vil acción,
He aquí un extracto de la materias conel soberbio garañón
tenidas en el tomo de las Artritis Tubercumurió con el rabo tieso,
losas que acaba de publicarse.
por oponerse al progreso
._1~rtritis tuberculosa témporo-maxilar, Arde la civilización.
tr1t1s tuberculo~a externo- clavicular, tumor
¡Asno! tu paso detén
blanco del hombro, tumor blanco del codo
y escucha (que por tu bien
tumor blanco &lt;lel puño, osteo-artritis fun:
te doy la lección de balde,)
gosa de los dedos, sacrocoxalgía, coxalgía,
hasta el burro del alcalde
coxotuberculo&amp;a, tumor blanco de la rodidebe dejar paso al tren. l~a,. tumo~es blancos del pié, tumor blanco
Lwpoldo Cano.
tib10-tarsiano, tumor blanco subastragalia·
Epigrama.
no, tumores blancos mediotarsianos osteoartritis tuberculosas tarso-metartasi¡nas meCien años cumplo en San Bias
tatarso-falangianas.
'
¡St·ñor!, dice doña Bruna.
'
M. Gangolphe se ha ceñido en todo á los
Que vuelva el tiempo hacia atrás
datos clínicos y operatorios. La Coxalgía y
y ya no pido más
la Coxo tuberculosis y los tumorrs blancos
sino morir en la cuna.
han .sufrido en estos últimos años grande~
progresos por lo que hace á su tratamiento.

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 13. Julio</text>
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                    <text>TOMO

xxm.

31

MÉXIOO, JULIO

1908.

DE

NÓM.14.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS M:mDICAS
FUNDADO

EN 1878_

OONDIOIONES.

OOllDIOIOlll'ES.

&amp;te periódico se publica los d!as 15 y
tlltimo ue cada mes en cuadernos de 2f
páginas, con forro de color y en buen Jlll·
pel, siendo el preciodesubsonpci6n anual
el de ,eis pell?s to MéJ:ico y •ieto cin-,
cueuta en los.Estados que se pagarán pr&amp;, OrtS
msaruenteporou1nr1mlj&gt;ltreaadelantados 1 '
. No se admite~ sub.oriptores por menor!
tiempo de un ano. que es lo que corres·
poude i 1J!1 t.omo. Para el extranjero $3.00

~ Jl2_1'BDO.

BEDAC'l:'OBES:

Se publican interoaladu en el teJ:to,
1&amp;11 ilustraciones c¡ue l!elln necesarias.
Se reclhen subeoripoioneaen la RedaoDr. Adrmn de Garay,
olón, onllo de'León mim. ,.
.
.
Los pedidoa_d~ \a Capital J ~e. loa EaAngel Gmño• Porfino Parra, F' Zírrtn
lados de!Jen dirif!'\Tlie aJ Adm1ruatrador
"'"b-J g1ineral:;r. Dr EduardoJoublanc, Apar,
Qumdo y Zo~ieta,
ta&lt;lo 778, 6 i la misma Redacción.
DIRECTOR,
•.

s.

1

Rafael Cama J Duid Ctrna.
--~

:\ únmo, nelto8, coneata teDl&amp;YO..
..,.1_,_,--,--~--;::------::c-.,--::-,-.-,.

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León nflln. 4, ó Apartado 778.

Venenos de la alimentación y ateroma,
POR. MAURlCIO LOEPER,
Profesor agregado á. la Facultad de Medicina de París.
'fraduoitlo y arrogllldo para "La Escuela de Medicina."

No es dudoso que ciertas lesiones orgánica.s tienen un origen digestivo y que
un gran número de productos tóxicos siguen, para llegar á los tejidos, la vía gastro-intestinal.
El sistema cardio-vascular es uno de los primeros en sufrir la acción irritante de dichos producto~, y con toda razón, se ha in~istido sobrA el papel de la alimentación en el desarrollo de ciertas arteriopatías; aunque, desgraciadamente, en
lo que concierne, por lo menos á las arteritis crónicas y al ateroma, las conclusiones de los autores concuerdan rara ver., siendo preciso examinar cuálel'I son los
alimentos más perjudiciales para las arterias y qué régimen es el más adecuado
para. prevenir las lesiones.

•••
Se pueden dividir las intoxicaciones alimenticias en 4 categorías: las que resultan de la acción nociva. propia de ciertos alimentos; las que son consecuencia
de la alteración ó falsificación de éstos; las que proV1enen de su transformación ó
de su putrefacción en el intestino y, en fin, aquellas á quienPs da nacimiento la
asimilación y la desintegración en los tejidos de algunos prorluctos untritivos.
Esta división es un poco esquemática y artificial, pero es flin embargo la más
simple y también la más fácil de comprender.
Permite colocar en la primera categoría las legumbres, los pescados, las carnes, las bebidas más comunes; en la segunrla, la caza, las conservas, las carnes en
descomposición y alteradas; en una tercera, los productos Je putrefacción intestinal; en la cuarta y últim2, los derivados humorales, los desechos rle los tejidos, tales como: el ácido láetico, el úrico y quizá hasta la crea.tina, la creatinina, etc.
P ara determinar la acción nociva de nn alimento ó de tal ó cual substancia
definida que entra en su constitución, es indispensable recurrir á la experimentación y aún así, los datos que é~ta suministra no son, en toda su integridad, aplicables al hombre: el sistema vascular de los animales ele laboratorio no presenta
ni la misma textura, ni reacciones absolutamente idénticas al del hombre, y su

-

UR. AUHlAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y rle Higiene en la Escuela Normal de Profe1oraa, Médico del Hospital "J uárei," etc.
Bl'IPBOULIHTA

IKN V IRVGIA

V

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41

�314

315

LA EsouELA DE MEDICINA.

LA EsouELA DE MEDICINA.

medio humoral es esencialmente distinto; los productos empleados en ellos son
del toclo extraños á su alimentación habitual y, por lo tanto, más nocivos para su
organismo; en fin, las dosis que se les puede inyectar son muy superiores á las
que el organismo humano incorpora diariamente.
Por consiguiente, si de estas investigaciones se derivan conclusiones prácticas, debemos guardarnos de atrihuírles un vafor absoluto.

hemos buscado la acción del ácido málico ni del ácido tártrico; pero dando diariamente en estas últimas semR.nas, á conejos, 1 gramo de ácido cítrico hemos obtenido placas de ateroma.

•••

Se sabe que ciertos autores consideran la carne como un poderoso factor de
ateroma (Huchard:) esta opinión sería convincente si se pudiera sacar alguna conclusión de experiencias hechas en animales sometidos al régimen cárneo. Ahora,
esta alimentación es tan anormal en el conejo y aún en el perro, que no nos
atrevemos á tener en cuenta los resultados positivos que obtuvimos en un caso,
en unión de Boveri.
Ciertos principios contenidos en la carne parecen, sin embargo, tóxicos, particularmente el ácido fosfórico que se halla en proporción hasta de 15% en las
cenizas de la carne de ternera y el ácido láctico ó sarcoláctico, ácidos que con mayor ó menor rapidez se producen en la carne muscular. Es permitido creer que
estos ácidos pueden im¡:,resionar los vasos y en prueba de ello basta citar las bellas lesiones obtenidas por Fischer con el ácido fosfórico y las logradas por nosotros en experiencias personales ó en colaboración con Boveri, por medio del ácido láctico.
Es difícil apreciar el papel de los productos alc&amp;.loídicos contenidos en estado
normal en las piezas de caza, los moluscos y aún algunos peces de los países orientales. La carne de animales muertos en plena fatiga muscular (jabalí, liebre, reno, etc.) es rica en substancias vasomotrices; igualmante lo es la de las almejas,
los cangrejos, la langosta de mar, los esturiones y anchoas de Rusia. Así, pues,
es muy verosímil que puedan estos alcaloides producir lesiones vasculares, como
varios de ellos ocasionan lesiones esclerosas de la glándula hepática.
La simpatía de un gran número de higienistas por el régimen vegetariano
no se extiende á todos los vegetales.
La mayor parte son seguramente inofensivos, algunos, por el contrario, son
muy ricos en ácido oxálico, como el ruibarbo, la acedera, las espinacas (1.50 á
3.00%,) ya que no el tomate rehabilitado por el profesor Gautier. Ahora, el ácido
oxálico es, aún á cortas dosis, un irritante de los vasos y hemos podido obtener
con oxalatos lesiones ateromatosas muy pronunciadas en conejos habituados sin
embargo, al régimen herbáceo.
Es bien conocida la toxicidad de los hongos llamados venenosos: unos contienen un producto hemolítico, la falina; otros, una substancia vaso-motriz, la
muscarina y múltiples resinoides. En nuestro país se les ha suprimido en la alimentación, pero ciertas poblaciones de Rusia los consumen en proporción bastante elevada. Sería interesante saber si estos individuos naturalmente inmunizados,
presentan lesiones ateromatosas considerables; lo que hay de cierto es que hemos
obtenido en el conejo, después de tres semanas de ingestión de hongos venenosos
de la ei::pecie/ausse oronge, placas ateromatosas muy marcadaR.
Indudablemente que los hongos comestibles no tienen la misma acción, pero
la agaricina se encuentra en abundancia en el hongo bla.nco: es un producto vasomotor poderoso; hay más "la morilla" contiene ácido heloélico cuya acción tóxica
es innegable. No puede decirse que los frutos sean peligrosos; pero la riqueza de
algunos en ácido salicílico, en malatos, en fumaratos, tartratos, citratos, que elevan la acidez total á 0.20, 0.79 y aún á 0.90 y 1 gr. (cerezas, albaricoque, manza·
na,) no permite considerarlos siempre como anodinos.
El limón que, por su riqueza en ácido de 10.% ocupa el último escalón de la
serie, el limón que tanto se ha recomendado en el reumatismo y la diátesis artrítica, no es, sin duda, ni tan eficaz ni tan inofensivo como á menudo se dice. No

ANTIGUA BOTICA DE LEON.
Nuevo surtido de alcaloides y su.s e&amp;les.-Escrupuloeo cuidado en la preparación de recetas naeio·
na.les y extranjeras.

Propietario, A. Enciao.-Calle de León n? 9. (Frente i la Caaa de Salud del Dr. A. de Garay.)
PROPE80B REMPONIIJA.BLE, A, BBTA.NCOlJRT,

Quizá ciertas bebidas son nocivas, como la cidra, la parada, el vino, en razón
del ácido cítrico, succínico, tártrico ó láctico que contienen. Puede también agregarse que son ricas en alcohol, pero ni Albertoni, Pisenti, Pie y Bonnamour, Feuilleé, Aubertin ni nosotros mismos hemos podido determinar ateroma con el alcohol, cuya importancia en clínica fué, por otra parte, negada por más de un autor.
Cierto es que, en las bebidas no higiénicas, los aperitivos de toda clase, los bitters,
etc., se han introduciJo esencias peligrosaR que pueden muy bien ser para los vasos,
como para el sistema nerviosu y el t11bo digestivo, más nocivas que el mismo alcohol
Los refinamientos culinarios son poco compatibles con la salud y les alimentos muy condimentados le son perjudiciales.
Si el perifollo, el peregil, el clavo, la ca11ela, la nuez moscada son casi inofensivas, no puede decirse otro tanto del vinagre, de la mostaza, de la pimienta
negra ó roja, de los pimientos y de las mixturas más ó menos complicadas que
contienen substancias aromáticas muy enérgicas. H emos, con Ficai, administrado
á nuestros conejoR pimienta negra, pimienta de bayena y pimiento rojo á la dosis
de 1 á 2 gramos diarios ó cada dos días y de seis animales, dos presentaron lesiones bastante discretas con la pimienta roja, y otro&amp; dos lesiones muy marcadas
con el pimiento. Después de la adrenalina, el pimiento rojo es ciertamente uno
de los factores más poderosos de ateroma arterial experimental.
El trabajo intelectual exige de cuando en cuando algunos tónicos y excitantes pasajero¡¡ y se ha creído encontrarlos en el te,· el café, la kola, el maté. El valor nutritivo de estos productos, mal 1Iamados alimentos aromáticos, flS casi nulo y
las substancias tónicas que contienen (cafeína, teina, cafeonas, esencias diversas,)
como lo decía recientemente Gouget, son nocivas á dosis repetidas, siendo por lo
tanto de lamentar que su uso se haya ger,eralizado tan rápidamente que ha llegado á ser para ciertos de nuestros contemporáneos una verdadern manía y por consiguiente una intoxicación más que cotidiana. La mayor parte de estos productos
tienen una acción vascular, pero no está demostrado que puedan crear el ateroma
(Lissauer;) en cambio, se encuentra juntos con ellos el ácido oxálico en proporción de 3 á 3. 75°/00 y hay qne recordar las lesiones tan características que hemos
realizado en el animal con este ácido.
El ácido oxálico existe también en el cacao (4°/00, ) pero el producto más característico del cacao es la teobromina; 100 partes de polvo encierran una proporción de esta substancia que varía de 0,65 á 2 gramos, según el lugar de origen y
el modo de preparación. El choco1ate menos falsificado es naturalmente el que
contiene más cacao y, por consecuencia, el más rico en teobromina. A nadie se le
ocurrirá prohibir el chocolate que es un alimento de los más preciosos; pero la teobromina es también un veneno vascular y hemos obtenido lesiones típicas de ateroma inyectando al conejo acetato de teobromina.
Al enumerar las substancias susceptibles de provocar irritaciones ó lesiones
vasculares, hemos, á propóRito, omitido la mayor parte de las sales de potasa,
magnr.sia, sosa, cal, etc. Entran en la composición de nuestros alimentos; pero,
como ha hecho notar el profesor Rogar, sólo pueden ser tóxicas á dosis muy elevadas y únicamente en estas condiciones puede admitirse que la potasa, la sosa y
la magnesia constituyan factores de ateroma, viniendo á comprobar esto las experiencias que en unión de Boveri hemos llevado á cabo y que dieron por resultado
demostrar que una alimentación calcárea excesiva exagera notablemente las lesiones de ateroma experimental y que se pueden considerar la!! sales de cal, por lo
menos, como agentes de irritación vascular.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profe~a 4.-México.-Apartado 313.
Tenemos un gran surtido de aparatos, enseres é instrumentos: todo lo que necesita el médico; todo
lo necesario para el cuidado de loe enfermos.

�316

LA EsouELA DE MEDIOIN A.

LA E~CUE......A DE MEDICINA.

317

-- --- - - -

•••
Los alimentos, cnalqniera que sea sa pt•ocedencia, debe1~ conc:~mirse frescos,
toda vez que desde el momento en que d~jan de estarlo son mva1h&lt;lo3 por bacte.
. .
rias de la putrefacción ó de la fermentac1ón. .
La salazón, la salmuera, el ahuma&lt;lo, no sn·ven smo para d1S1mnlar sus pro.
piedades nocins.
Las carnes blancas se conservan mal, la carne de ammales muertos en la ~aza es consumida casi siempre cuando ha sufrido ya un comienzo de putrefacc1ó.n
(faisandéj) las conservas contiene_n frecuentemente, sobt:e _todo en :-;u centro, m1crobios nocivos; el pescado es ráp1damente preso d~ pa~as1tos de. todo orden, las
almejas, las ostras más frescas pueden contener m1crob10s absorbulos en las aguas
~stancandas de criaderos mal vigilados.
.
.
Los bacteriólogos han encontrado en todos estos ah~~ntos una gran yaneda&lt;l
ele elementos par11sitarios y los quimicos han puesto de mamfie~to l~ µr~senciade ptomaioas, leucomainas, alcaloides, ( mitilotoxina, ~iro-toxina, tnme~ilarnina) y ácidos
( oxálico láctico fiormico acético. ) De las experiencms ya mencionadas, se puede
'
' de estas sustancias
. secun darias
. no se eJerce
.
deducir 'que la toxicidad
so lamen t e sobre el sistema nervioso, sino también sobre los vasos.
.Agregaremos que, nutriendo conejos
con carne de faisán alterada, hemos comprobado en uno de ellos un ateroma muy
, evidente, al igual del obtenido por Boveri
y d' Ama.to empleando carne eu descomposición.
La~ harinas son medios bastante malos de cultivo para las bacterias; pero parecen, al contrario, ser bastante favorables
para la pululación de parásitos más elevados. El más importante de todos es el claviceps purpurea, llamado también cornezuelo de centeno.
Se sabe que, al lado de in.toxicll.cio~~s
pasajeras, este hongo determrna tambien
intoxicaciones crónicas, con fenómenos
convulsivos ó gangrenosos durables Ciertos de estos accidentes pueden, según creemos, ser imputados á. lesiones arteriales.
En efecto, con Boveri y ulteriormentfl en experiencias personales, hemos visto
desarrollarse hE&gt;rmosas lesiones de ateroma, y esto no solamente después de inyección intravenosa de ergotinina, sino después de ingestión cotidiana de maceración
de cornezuelo, habiendo recientemen~
Thévenot obtenido resultados análogos.
La humedad puede desarrollar en la
harina otros parásitos y otros productos
tóxicos de los cuales algunos son, ~egún
Bonfield, bastante análogos á la muscariFig. l.
Fig. 2.
Fig. 3.
011; pero no se puede afirmar que constituFig. 1.-Ateroma obtenido con el ácido oxálico. yan venenos vasculares.
,!

Fig. 2.-Ateroma obtenido con la maceración de
hongos venenosos.
Fig. 3.-Ateroma obtenido con fa pimienta.

Se comprende que, para evitar la

transformación ó la putrefacción de
las bebi&lt;las y alimentos, se hayan utilizado productos conservadores: el sublimado, el arsénico, el robrP, se Pncuentran en ciertos vinos, ciertas
conservas; el bórax se utiliza también
frecuentemente para impedir la alteración de la carne y del pescado; el
vinagre y Pl queso de RoquAfort., son
á menuilo coloreados con sales de co·
brP; un gran número &lt;lA vinos son enyesados con exceso ó al contrario, privados del sulfato de cal mediante la
11dición de sales tóxicas; la sidra y la
cerveza son saliciladas; el ácido láctico y el oxálico mismo sirven para
falsificiir bebidas; en fin, el plomo
(crornato acetato) se emplea para aminorar su aci&lt;le1, 6 para clarificarlas.
Si se piensa que lai&gt; aguas son contaminadas por el plomo rle las cañerías, la bt1bidas por· el plomo de los
recipientPs de todo género que las
contienE&gt;n, los alimentos, las conservas alimenticias por el plomo de los
cnzos y latas, etc., se pue&lt;le con toda
jnstiria, considerar este metal como
Pl que con más frecuenc·ia se encnentra coruo origen &lt;lP fas intoxir,aciones
al_imenticias
más latentPs y más cr6Fig. 4.
Fig. 5.
Fig. 6.
mcas.
Fig. 4.-Ateroma obtenido en la carne de faisán podriSe ignora cual es sobre los vasoi&gt;
do. .
la acción de nn gl'an número de estas
F1g. 5.-Ateroma obtenido con el ácido lác:ico.
·
·
hl
J
Fig. 6.-Ateroma obtenido con dosis infinitesimales sn~tancrn¡¡; ~Pro f'S mnPga e. que os
de adrenalina y de sales de ~al.
ácidos y particularmente Al ámdo oxálico y el ácido lá~tico en nuestras experiencias personales, el plomo en las de BoinPt,
de Gouget; clP Pie y Bonnn.mour, ele Boveri, de Feuilleé, Re han mostrado ser agentes poderosos de ateroma experimental.

•••
En PI curso íle la transformación digestiva de los alimentos nacPn productos
á los cualPs ciertas sustanc:as, en apariencia inofensivas, deben sus propiedacles
tóxicas en ciArto modo secundarias. La gadina, la neurina, la neuridina, lll. mnscarina, los ácidos grasos, pueclPn franquear la barrera que les opo1rn normalmenfa1
la mucosa intestinal é impresionar el sistema vascular.
Nutriendo conejos con carne, hemos visto aparecer en uno ele ellos signos manifiestos de enteritis: .,n la antopsía, el intestino prnsentaba numerosas ulceraciones y la aorta estaba extremadamente lesionada. Así&gt; las alteraciones intestinalPs
primitivas ó secundarias á una intoxicación cualquiera, parecen merecer un lugar
en la etiología del ateroma.
. Por .ºt~a. parte, en. ausencia dA toda ir:it~ción intestin~), ele toda propiedad
t6x1~a pr1mlt1va, un al11nento puede dar nae1m1ento en los teJ1dos á una proporción
consHlerable de desechos y á. productos más ó menos irritantes. En cierfas condiciones de alimentación, como lo ha hecho notar A. GautiAr, el azúcar produce en

�318

LA

EsouELA

DE MEDICINA.

el organismo ácido oxálico, lo cual explica. un caso de ateroma obtenido por nosot.ros mediante inyecciónes repetidas c1e glicosa; la!'! sustancias azoadas se transf?rman en creatina en creatinina, en ácidos fosfórico, láctico y sobre todo en ácido
úrico. Esto suc~de particularmente con ci~rtas carnes, con la perdiz, los .seso;'&gt; .c1e
ternera, etc. y Sicard lo mi!'lmo que E. Br1ssau1l han hecho ver qne el ácido ur1co
exagera not~blemente las lesiones de ateroma obtenidas en el conejo con &lt;lébiles
dosis &lt;le adrenalina.

•••
Se habrá notado que en todas las Axperiencias rPfericlas se ha hablado siempre
ele ateroma y de calcificací6n y no de arteritiR ó cle inflamación arterial. No hemos
com;idera1lo, en ningún moment?, la. esclerosis de. loR vasos y esto se de?e á que,
en el animal sobre el cual experimentamos, la lesión comprobada fué s10mpre la
calcificación de la túnica media.
No insistiremos sobre el mecanismo que nos parece resiclir en tma irritación
directa de las paredes vasculares. La ~ipótesis de una excitación dirPcta. de los n.ervios tróficoR de los vasos no es sostemble, puesto que el papel de la h1pertens1ón
es tanto menos verosímil cuanto que muebos de estos productos Ron hipotensivoR:
en fin es difícil hacer intervenir á título de factor intermediario, el hiperfuncionami:nto de las cápsulas suprarrenales que hemoR examinado siempre y sólo en
un &lt;'aso las hallam0fs hipertrofiada.!'\. Sustancias minerales, tales como el plomo;
ácidos minerales y orgánicos como el clohídrico, el láctico, el oxálico y el úrico;
alcaloides ó productos vegPtales como la pimienta, el pimiento, la teobromina; productos de fermentación microbiana ó parasitaria, bacterias, cornezuelo, etc., todas
estas sustancias pueden ser introducidas en nuestro organismo en el curi-o de la
alimentación diaria, ó desarrollarse en nuestro tubo digestivo y aún más tarclíamente en la intimidad de nuestros tejidos.
Ciertamente que es iD?posible pronunciarse de una manera absoluta en favor
ile la i,lenticlad ele reacciones de las arterias humanas y de las arterias del conejo;
la textura y la composición química de unas y otras son, en efecto, muy diferentes;
pero si el conejo ei- un animal reactivo en cualqniera clase de at.eroma, es tal vez,
como, en unión ele Boveri, lo hemos sostenido, porque su coe6ciPnte cálcico es de
1,20 por lOOO en tanto qne el del hombre, en nuestras recientes dosificaciones, no
pasa de 0,40. No es puPs inveroRímil que el hombre puecla adquirir una predisposición análoga cuanc1o la edad aumente la riqueza en cal de sus humores y tejidos:
la cal vendría así á favorecer la acción de los productos tóxicos sobre las paredes
arteria.les.
Se olijetarfa que las ,losiR absorbidas por el hombre de venenos alimenticios no'
son comparal.,les á las que el experimentador utiliza en el animal. El argumento
es capital; pero lo que, á fuertes dosil'I, procluce en éste lesiones precoces, puede
muy bien á pequeñas dosis repetidas dnrante largos años, crear en aquel lesiones
análogas aunqu&gt;1 más tardías.
Uebe puel-l, al estal,lecer un régimeu alimenticio, tener en cuenta estas comprobaciones experimentales, prohibiendo extrictamente ciertos productos altArados
ó falsificados y permitiendo el uso, á pequeñas dosis y de un moclo intermitente de
aquellos tóxicos en sí, ó que dan origen en el ori.!anismo á sui-tancias tóxicas. Qui
zá á alguno~ enfermos se deberá ordenar sólo pasta!&gt;, harilll'ls y algunas lagumbres;
pero sería rídiculo ser tan exigente con personas sa.lndables y en la imposibilicla.d
en que se encuentra el higienista de prescribir el régimen at6xico ideal, debe contentarse con buscar los alimentos práctica, sino científica.mente, inofensivos.
A pesar de estas precaucioues, el organismo vivo se intoxicará aún por el solo
hecho de que vive, de que lucha, ele que se nutre.
El ateroma no será vencido; pero PS indispensable, en la lenta y fatal intoxicación de la vida, ensayar por cuantos medios nos sea posible disminuir su frecuen cia, ó por lo menos, alejar la época en que se hatán sentir sus funestos efectos.

LA

ESOUELA DE MEDIOINA.

319

Los diversos aspectos de la medicina preventiva.
POR EL DR. ENSUH.
Jefe del servicio de Iligiene y de Medicina Preventiva de Schaerbeck.-Bélgica.

La medicina se orienta cada día. más y más hacia la organización de la medicina preventiva. Por todas partes se establecen dispensarios contra la tuberculosis, consultorios para los niños lactantes, constantemente se discute, se prepara,
se resuelve el nombramiento de médicos para las escuela~; se crean ligas para hacer frente á todas las plagas contagiosas, y en Francia, con el objeto de sintetizar estas diversas corrientes, háse constituído una vasta socit'dad, La Alianza de
Higiene Social, que se esfuerza por unificar la lucha "en pro de la salud."
Esta evolución de nuestras instituciones médicas, "esta inYersión c1el fundamento" de la medicina., no sólo tendrá la más feliz influencia en el bienestar del
pueblo, sino que sentará las bases de los nuevos problemas de la patología ó cuan&lt;lo menos nos obligará á monificar nuestra manera de concebirlos y estudiarlos.
Tratemos de hacer más claro nuestro pensamiento, planteando algunos pro
blemas que discute la medicina escolar.
Tenemos un niño epiléptico. Su mal está constituído por esa epilepsia. ligera, nocturna, que no se exhibe con ningún cuadro dramático. Nosotros, médicos
de escuela, estaremos obligados, cuando veamos á este niño, á verificar una completa investigación, á recoger todos los síntomas (molesten ó no al niño, hayan
observado ó no los padres.) Estableci&lt;lo el diagnós~ico, no prescribiremos ningún
t rata.miento bromurado ó calmante, capaz de suprimir los síntomas del momento,
pero que no afecten en lo menc,r la evolucción de la enfermedad; tendremos que
constituírnos de alguna manera en el protector dA la salud del niño, apreciando
no sólo el presentA, sino contemplando los posibles sufrimientos que le reserva el
porvenir, de manera que, siguiendo de año en año la evolución de este caso y la
de otros semejantes, habremos modificado seguramente nuestro juicio acerca de
muchos casos de enfermedades nerviosas cuya comprensión es todavía tan obscura.
Veamos otro caso, cuya naturaleza apenas intere:,;a á los médicos de hospital:
queremos hablar de la cefalea de la mujer, de este mal que tan frecuentemente la
aqueja, intolerabl.e á veces hasta el punto de hacerle odiosa la existencia. iPor
qué no remontarse con esta paciente hasta la. escuela, para sorprender en su niñez
os signos iniciales y la marcha de este ~íntoma doloroso, retirar de esta cefalea
el elemento fatal, así como el elemento curable al que mome11táneamente nada podemos oroner y establecer en cada caso particular los factores dfl profilaxia y curaciónY Interrogad á las niñas de una. clase sup rior de la escuela primaria;. vereis
que casi la. mitad de ellas acusan frecuentes do ores de cabeza á menudo calificados de jaqueca (la "verdadera" jaqueca parece presentarse rara vez.)
La!:&gt; preguntas se suceden. Por qué las una!'&lt; son indemnes y por qué las otras
pagan su tributo al dolorY. iL~s ~ismus sufrimif&gt;ntos van á perdurar en la mujer
adultaY Ah! Será necesario ehmmar las causas nasales, oftálruicaR, renales, de la
cefalalgia. Las otras son más obscuras, más delicadas en su investigación, más
difíciles de alejar. No importa! Hay ahí un problema de medicina preventiva cuyos datos es impo1·tante fijar.
Si debemos cuidar á la mujer en el futuro, no olvidemos tampoco al hombre
en el porvenir.
Antonio Marro en el capítulo inicial de su libro: La pubertad en el hombre y
en la mujer, muestra todo el interés que concedían los pueblos primitivos al problema de la preparación del hombre. En la actualidad, la acción social es notablemente inferior y bajo todo punto de vista insuficiente. La sociedad poco se interesa por la. transición de los jóvenes á la condición de ciudadanos. La única
preparación es la educación militar.

1

,

�320

LA

LA

EsouELA DE MEDICINA.

La práctica de la medicina prevenfü·a tendrá un carácter de precisión superior 11 l ejercicio de la medicina curativa. Aquella tendrá necesidad de la acción
positiva; en la curación de las enfermedades. la acción sugestiva desempeña un
rol considerable.
La organización seria de la inspección escolar, pondrá en transparencia problemas médicos muy interesantes.
Recordamos con este motivo la importante declaración que hizo ante el Congreso de Higiene Escolar de Nuremberg, el profesor Cohn (de Breslau.) Después
de haber examinado los diversos aspectos de la higiene de la vista, pregunta si,
en caso de miopía, es necesario prescribir lentes más fuertes ó más débiles que los
que corresponden al grado de refracción tlel ojo .... y no vacila en poner aquí un
gran punto de interrogación .
"Ei-ita cuestión no es de tan sencilla solución. Es, sin embargo, de la mayor
importancia para la higienEl escolar: sólo en virtud de las numeroEias observaciones seguidas solire doscientos mil niños es que llegaremos, á conocer el principio
según el cn11l deberemos prescribir los lentes Aquí pues, como en muchos problemas de terapéutica, nos inclinaremos ante la majestad de las cifras."
1Es neces11rio pesar, medir á los niñosY Se ha pretendido que era demasiado
trabajo para obtener tan pocos resultados.
ffista creencia es tal vez cierta y justificada, si se considera el trabajo que nos
proporcionará la corrección del peso y la talla de un niño cuyo crecimiento se ha
retardado. Y es tanto más cierta y justificada si reflexionamos en el estado actual
ele las cosas. ¡Pero quien podría negar la importancia de conocer los datos relativos al peso y á la t11,lla. para. deducir de ellos el e::itado de salud de un niñoT Aquí
se entra efectivamente en el dominio de la nutrición. Mucho se podría conseguir
si se repartieran los alimentos según las necesidades fisiológicas de cada uno en
particular. Las dificultades sociales no son razón suficiente para no proponer el
problema planteado ya en Inglaterra.
¡De esta manera la medicina preventiva va á establecer ciertos problemas de
una manera categóricaT ¡~o convendría á este respecto, que todos los que concurrimos á las escuelas, fuéramos en pos de eistas incógnitas; que nos las comunicásemos con toda la extensión de la obscuridad que tienen, y que, en nuestras
reuniones, en nuestros congresos fijásemos los métodos de. exploraciónY ¿Por qué
pues hay que dejar perdurar este deplorable hábito científico de no publicar sino
lo positivo! ¡Üiertos puntos de interrogación, puestos en transparencia, no podrían
tener en muchas circunstancias una. influencia bien evidente sobre el progreso
científico y el bienestar de la humanidadY &amp;La atrr,ósfera de duda, la conciencia.
de lo desconocido, la crítica, no son los factores esenciales de la investigaciónT
Este es el mot.ivo que nos induce á tratar de la cuestión de la respiración nasal y de algunos otro;; problemas de medicina preventiva en los escolares, no para
aportar nuevos da.tos, sino con el objeto de mostrar los mal dibujados perfiles de
ciertas materias que no han sido tratadas tampoco clara.mente por otras personas.
Entremos desde luego en materia.
¿Es necesario recordar todos los transtornos que causan las frecuentes infecciones de la narizT Son las vegetaciones adenoi&lt;les, las desviaciones de tabique,
las rinitis &lt;le todas clases, que producen los síntomas de la obstrucción nasal. Son
en seguida las consecuencias de las inflamaciones naso-faríngeas: alteración de la
voz, falso crnp, incontinencia nocturna de orina, asma refleja, ó también las desastrosas influencias que se presentan del lado del oído: otitis, absceso craneano, sordera, debilitamiento mental; por último, el debilitamiento de la salud general.
¡Qne importa! Desde que Mayer ha establecido el sindr,_1ma adenoideo, en su memorable trabajo de 187J ( Archiv for Ohrenheilkunde,) todo esto se ha escrito hasta la saciedad. Lo que nos detiene es la práctica social, la organización de la profilaxia.
Ahora bien, numerosas investigaciones practicadas en las escuelas, han mos-

321

EsouELA DE MEDICINA..

trado cuan extendido estaba el mal en la infancia escolar. Hemos resumido igualmente en el cuadro adjunto, de otro lado imperfecto, (lo que no importa par11. el
caso, como veremos más adelante,) los documentos que hemos podido recojer.
No insistiremos por lo demás de un modo especial sobre estas estadísticas.
Hay tal divergencia en los métodos empleados para establecerlas y de otro lado
los síntomas observados son tan poco comparables, que á nuestro juicio no habrá
acuerdo sobre este punto: la frecuencia de los transtornos del oído y de la respiración nashl en los escolares.
Lo que perseguimos y lo que ante todo debemos perseguir es el fin práctico,
ante el cual debemos abandonar en esta coyunturn el aspecto científico del problema.
Buscar procedimientos complicados de audiometría, perseguir el tejido adenoideo en sus últimas trincheras, esforzarse en elaborar una estadística exacta de
nasales insuficientes, son nobles anhelos científic'os. Pero, si nos mantenemos en
este terreno, ¡no convendría. disipar 101:1 puntos obscuros, proponer las cuestiones,
ave1·iguar la parte que le toca á lo desconocido y buscar unidos las vías por donde
se podrá abordar y proclamar lo que los alemanes llaman la cuestión de combate
(StreitfragenT)
1

Burger de otro lado, en un excelente artículo sobn, la estadística de las vegetaciones adenoides, ha mostrado juiciosamente los puntos débiles de estas cifras.
Se publicará todavía indudab1emente el resultado de otras investigaciones, las que
sarán quizás más precisas; siendo tal vez más comparables las cifras que les servirán de base. Es posible que lleguemos á obtener una estadística que muestre la
influencia (muy probable) de los alimentos sobre el número de los adenoideos.
Pern, dejemos esta faz antropol6gic11. de la cuestipn y véamos como debe organizar la medicina preventiva de las escuelas, la profilaxia. de los transtornos del
oído y de la respiración nasal. En otros términos, consideremos la cuestión desde
el pu!lto de vista. utilitario.
Diremos desde este momento que, cuando el niño ingresa á la escuela., existe
ya en gran parte el mal, muchos oídos han supurado, muchas narices han sido la
fuente de rebeldes corizas, y como ni la nariz ni el oído son órganos bien estimados por la generalidad, no se tiene cuidado con tales pequeñeces, estos corizas y
estas otitis
Encontramos, en un interesante trabajo de la oficina de educación de Chica.go,
un diagmma, en el cual Ma.c Millan 2 condensa los resultados de las investigaciones hechas sobre la. audición entre los escolares.
El autor ha examinado 6, 729 alumnos. Los transtornos auditivos ha!\ sido
clasifica.dos por edad. H e aquí los datos estadísticos que obtiene.
Transtornos unilat,.,rales han sido comprobados en una. proporción de:
15. 2

16.-

22.36
17.29
14.71
15. 77
14.13
13.69
14.51

% en los alumnos de.•.. ___ .. ___ •. 6 á

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7 años.

7á 8
8á 9
9á.10
10 á 11
11 á 12
12 á 13
13 á 14
18 á 19

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,,
,,
,,

,,

1 Blll·ger.-De statistick der adenoiden gewassen (Amsterdan.)
9. Mac Millan.-Some resu lta of Hegring rests of Cbicago School children. An adress given at the
Detroit meeting of the U. E. A. before the departruent of the Deaf, Blind and Feeble Minded children.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 313.
En esta CAila se encuentran siempre todos loa medfoament.oa y medicinas de patente modernos.
4

�322

LA

EsouELA

LA

DE M.EDIOINA.

Transtornos bilaterales han sido comprobados en una proporción de:
6.45

% en los alumnos de... • . . . . . • . • . . 6 á

6.97 ,,
8.52 ,,
7.02 ,,

,,
,,
,,

,,
,,
,,

7 años.

. ., _. • • . . . . . . . 7 á 8 ,,
. . . . . . . . . . . . . 8 á 9 ,,
. . . . . . . . . . . . . 9 á l O ,,

6.35 ,,

,,

,,

. . . . . . . . . . . . . 10 á 11 ,,

6.98
5.09
5.94
4.16

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,,
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.. . . . . . . . . . . .
. .. . . . . . . . . . .
... . .. ... . . . .
. . . . . . .. •. •. .

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,,
,,
,,

11 á 12
12 á 13
13 á 14
18 á 19

,,
,,
,,
"·

Se ,e aquí que ya á la edad de seis años muchos oídos están atacados. 1.No
se desprende de esto que el problema de profilaxin que debatimos no puede ser resuelto, si sólo limitamos nuestros esfuerzos á la higiene escolart &amp;Y no es de toda
evidencia que así como es necesario organizar lfl. higiene escolar, hay que pensar
igualmente en los lactantes y en el niño que no ha franqueado aún el umbral del
colegioT
Actualmente organízanse por todas partes consultorios para lactantes; ampliamente abiertos á todas las mádres. Es ahí donde es necesario actuar, para
¡&gt;roseguir la profilaxia de la sordera y de los transtornos de la. respiración nasal.
Es .ahí donde es preciso mostrar la funesta influencia que puede tener un trivial
coriza.
Cuantas veces en nuestro consultorio, las madres sólo nos dicen: "mi hijo
tose, tiene un constipado de pecho, le he puesto tintura de yodo, y mi médico le
ha prescripto una poción." ¡Y mientras tanto el mal se desarrolla en el apara.to
rino-faríngeo!
Queda pues la grave cuestión de la alimentación que debe ser el objeto principal de la actividad en los consultorios para lactantes. Ahí debemos apreciar así
mismo los síntomas iniciales de la insuficiencia respiratoria, y combatirla con todos los recursos de la medicina preventiva. Instruyamos al público sobre el particular, rep;,.ttiéndole con este fin el siguiente pliego de instrucciones:
SERVICIO DE HIGIENE DE SCHAERBECK.
INSPECCIÓN DE LAS ESCUELAS,

Instrucciones sobre la respiraci6n nasal.

I. Respirar bien por la nariz, es una de las condiciones esenciales de la salud.
II. Si vuestro hijo respira con ''la boca siempre abierta," no crea.is que esto
sea una cosa natural; que esto debe ser así. En este caso debeis acudir á un médico, y preguntarle por qué vuestro hijo no respira por la nariz.
III. Diversas causas pueden impedir á vuestro hijo que respire por la nariz.
Es posible que tenga un coriza cr6nico, ó que un p6lipo ob~truya la nariz; ó también que sus amígdalas estén muy hinchadas, ó que su garganta esté cerrada por
vegetaciones adenoides (lo que comunmente se llaman pólipos;) puede suceder todavía que el tabique de la nariz esté desviado é hipertrofiado, y que se oponga igualmente al pasaje del aire. Sucede en fin-aunqne raramente-que los niños también tengan la boca abierta sin razón.
IV. Id entonces á casa de un médico para que os ilustre acerca de punto tan
importante.
El aire es lo más indispensable para la vida; es neceeario que nos lo podamos
procurar sin dificultad, que estén libres sus vías naturales de acceso hacia el pulmón. Y sus vías naturales de acceso son las cavidades nasales: ahí se recalienta,
ahí se purifica, ahí se vuelve expedito para cumplir su rol vital en los pulmones.
V. El niño que, en lugar de respirar por la nariz, rei;pira por la boca, ronca

.J!:SOUELA DE MEDIOINA.

323

en la noche: su gargantll. se deseca, y, sin contar lo que hay de desagradable en
esta sensación, está predispuesto por eso á las anginas, á las faringitis, á las laringitis.
VI. Pero este inconveniente es muy pequeño, en comparación de los demás
transtornos que amenazan al niño que respira difícilmente por la nariz. Puede
estll.r sujeto al asma, al coriza, á las supuraciones del oído, á la sordera. Se vuelve sordo por la nariz.
VII. No sólo oye menos el niño que respira difícilmente por la nariz, no sólo está amenazada su salud, sino que sus progresos intelectuales se ven á menudo
retardados
VIII. Preocupaos pues de la importancia de una buena respiración por la
nariz¡ no consideréis nn cori1.a como una cosa natural, y no permitáis que persista durante semanas y aún años sin intentar nada contra él.
IX. Enseñad también á vuestro hijo á sonarse bien.
Para sonarse bien, es necesario taparse una ventana de la nariz y no las dos
á la vez.
Que los servicios de higiene, hagan pues sentir su acción hasta la cuna, y entonces se obtendrán resultados. La comuna de Schaerbeck (7,000 habitantes) ha
admitido este principio y recientemente ha a&lt;loptado un plan de organización de
la medicina pl'0ventiva de la infancia, cuyos datos están condensados en el cuadro
adjunto.

Servicio de medicina preventiva.
Jefe del servicio; el médico de la comuna ................ ..... . .
A.-Lactantes:
Consultorio para lactantes. ...... .. ..... ... }
Vacunaciones.................. - - .... · · · · U
éd'
d · to
Obra de la leche.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
n m ico a JUn ·
Análisis de la leche ........ . .... ........ .
Verificación de los nacimientos.... ......... JD
'd'
.
á las madres ............... .
os me lCOS ••••••
I nst rucc1ones
Verificación de las defunciones .. ........... J D
éd'
, fan t'1l ••
OS m lCOS •••• ••
.
,
I nves t 1gac1ones
sobre l a mort alid ad m

4,500 fr.

500 fr.
4,400 fr.

1,400 fr.

B~-Infancia preescolar:
En el estudio.
C.-Infancia escolar:
Un adjunto otorinolaringologista. . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . .
1,200 fr.
Un adjunto oculista.........................................
1,000,,
Un adjunto dentista... .. .................... . .. .. .... : . . . . . .
500 ,,
Dos adjuntos médicos de cuartel con. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
300 ,,
Abarquemos pues la medicina preventiva de la infancia en toda su amplitud,
y no la restrinjamos según nuestras inclinaciones, sea á la higiene del lactante,
sea á la higiene de la infancia en las escuelas. Esto es lo que ha sido comprendido admirablemente por el Dr. Mac Kenzie, 1 jefe del servicio de higiene de Escocia,
al consagrar en su obra fundamental sobre la inspección médica de los escolares,
diversos capítulos impol'tantes fl. sus antecedentes biológicos
En suma, quisiéramos ver al médico como si estuviera colocado al frente de
un ejército: que no se presente en el fragor de la lucha, cuando el enemigo ha ocupado _ya posiciones ventajosas.
Y para esto, es necesario que la medicina se haga más y más preventiva; la
medicina de escuela, es la retaguardia. Es preciso que el niño, desde la cuna, antes de sufrir cualquiera enfermedad, reciba el beneficio del control médico.
l. Mac Kenzie. The Medieal inspection of School children. (Edinburgh.)

�324

LA EsouELA DE MEDICINA.

La sorclera y la respiración nasal en la escueZa.-Tr:rnsportemos ahora el problema á la escuela. Recordamos que en el Congreso de Bruselas, el finado Dr.
Guy, de .A~sterdam, pedía que los institntores estuviesen encargailos de examinar á los ~nños desde el punto de vista ele l11s vegetaciones adenoicler,;. Privaba así
á los médicos de una función bastante importante de su misión escolar. Por eso
esta idea había suscitado seriA. oposición.
No puede ponerse en duda que es el médico el que debe buscar y apreciar las
taras en los escolares y que no conviene confiar este cuidado á los maestros.
Burger, comentando los resultados de la investigación holandesa sobre las
vegetaciones adenoides, es de la misma opinión, y aporta un documento interesan,te pa~a confir~arla. En el cuadro siguiente que rPproducimos, muestra la increible d1vergencrn. de los resultados que han sido consignados por los maestros.
Clase.

4~

"
3~

"
2~
"
1~

"

Nómero
de alumnos.

156
188
188
171
337
281
506
278

Nóroero
tle adenoidea.

8

31
3
75
5
38
4
46

Proporción
centesimal.

5.1
16.5
1.5
43.9
1.5
13.5
0.8
16.4

En fin, habían clases sin adenoideos.
Er~n los ma~stros. los .que habían sido encargados por el gobierno holandés
de practicar una mvestigación sobre las vegetaciones adenoides.
¡E s necesario comentar más detenidamente este dato estadísticoY No lo creemo~. El sindroma adenóidEio es tan variable, los límites con lo normal son tan indecisos, que ~rancamente, no.nos explicamos la significación que puedan tener los
datos numéricos en esta ocasión.
La inspección médica de los 11lumnos ha constitníclo durante mucho tiempo
una misión muy vaga, desde que se encomendaba á médicos de conocimientos
igualmente confusos de arquitectura, de técnica y algo de medicina. Y cuando se
recorren, los tratados, por otro lado muy numerosos, de higiene escolar, se encuentra en ellos un fárrago de Jocumentos procedente de competencias iliversas ha'
blándose muy poco de la inspección de los escolares.
. Mas las ideas cat?bian. Es preciso que cada alumno tenga su cédula sanita1
ria, -que se le examme. Trab.ajo inmenso, que los médicos en justicia consid~ran no sólo desde el punto de vista de la me1icina preventiva sino aún desde el
'
punto de vista &lt;le sus intereses profesionales.
¡Es así como se' establece un eslabón importante de la medicina preventiva!
Importante desde luego, porque en los países afortunados donde existe la instrucción obliga~oria, Jo~os los niños se someten á ella, y en seguida, porque ejecutándose la acc1?~ medica en el momento en 9ue su poder es apreciado, serán inmensos los servicios que prestará la nue-ya or10ntación.
¡Es necesario de otro lado que la investigación de los transtornos en los escol~res sea confiad~ á médic.~s especial~sta~T ~ifícil~ente lo aceptaremos, porque
estimamos.que su mtervencion no se eJe~mta smo baJO un sólo aspecto, que tenga
alg? de umlateral. Vale ~ás q~e el méchco general. conozca los medios de explorae1ón e~p~ead?s en otormolog1a, 9ue pueda apreciar el caso que se le presente.
El espec1ahsta intervendría en particular para el tratamiento. Cuando se examina á los sordos de l~s escuelas, se pega á una clasificación importante, no tanto
desde el punto de vista antropológ1co, como desde el punto de vista de la acción
·
que ba de ejercitarse.
l. Cédula de Schae1·beck.

325

LA EsouELA DE. MEmolNA.

Clasificaríamos á los sordos en dos categorías importantes:
a) L os que ileben su lesión á una enfermedad epidémica (sarampión, escarlatina, difteria, coqueluche, etc.)
b) Los que se han vuelto sordos á consecuencia ele transtornos en la respiración nasal.
De la sordera consecutiva á las enfermedades exantemáticas. Es un hecho de
observación corriente ver el desarrollo de otitis después de las enfermedades exan temáticas. En particular niños que han tenido sarampión, son los que conservan
las secuelas del lado del aparato auditivo.
El sarampión, á menudo también la escarlatina, son considerndos por el público como enfermedades que todos saben cuidar y par11. las que no se necesita el
auxilio de la intervención médica. Ahora bien, si estas enfermedades de marcha
clínica, evolucionan naturalmente hacin. la curación, dejan frecuentemente tras
de sí fatales consecuencias si se prescinde cie ciertos cuidados profilácticos elementales, como los de la boca y de la nariz. No hay nada de una elocuencia más
desco~soladora. que los datos recopilados por el Dr. Medolezny (Jahrsch für Kinderhe1lkunde, 1904) de Munich acerca de la frecuencia de las otitis en el sar11.mpión.
·
En 12 por ciento de los casos ha habido otitis catarral; unil11.teral en 7.3 por
ciento de los casos; bilateral en 5.4 por ciento.
En 33 por ciento de los casos ha habido otitis exudativa; uniiateral en 18.5
por ciento de los casos; bilateral en 15.20 por ciento de los casos.
P or coosiguiente en 59.5 por ciento de los casoR de sarampinn el oído ha sido
atacado.
¡Los casos de otitis media supurada no curan expontáneamenteT
. . No conv:ene precisar la acción de los médicos de escuela é imponerles la revisión ~el oído de todos los colegiales, de todos los niños (diríamos, si la medicina
preve?t1va estuviese organiza.da) que hubiesen sido atacados recientemente de sar~mp16nT Una palabra á este respecto no dejaría de ten11r cabida en las "Instruce1ones profilácticas" que distribuyen ciertos servicios de higiene.
Sucede otro tanto con la escarlatina A propósito de esta última enfermed.ad es importante notar que, en muchos casos, sobre todo cuando la enfermedad
tiene un carácter frustrado, que el enfermito no ha sido visto por un médico,
muere á menudo por haber pasado inadvertida una albL1minuria.
Un niño no debería poder entrará la. escuela, sino exhibiendo un certificado
en el que se declare que no hay albúmina ·en las orinas.1 Consideremos sobre todo
el pun~ de vista utilitario. A este respecto, repetiremos los herm'-&gt;sos conceptos
de Komg: ",Por qué debemos desear tales exámenes á los escolaresT Desde luego por amor al prójimo, que se manifiesta en el deseo de ayudará sus semejanteR,
en seguida por una consideración de justicia en virtud de la cual no queremos
que se considere como perezosos á niños que eiltán enfermos y á los que se deberá
rodear de cuidados."
Se han hecho las comprobaciones: veamos ahora cómo debemos proceder para obtener resultados.
. . Consultas á ws padres. -Llamemos á los padres. Expongámosle el casi) de su
hiJo. Hablémosle acerca del intet·és que tienen en hacerlos cuidar. Aumentemos
el. efecto de nuestras exhortaciones, distribuyéndoles hojas &lt;le instrucción . In~iq~é.mosles las fa~ilidades de t~atamiento, la hora y sitio de las consultas de pohchmca y de hospital, del médico tratante. Esto es, la consulta de las escuelas.
Los padres a.si~te.n gusto~o~ y frecue,n~emente obedecen el consejo de los médicos.
Van á la pohchmca, se dmgen al medico tratante. Mas hay todavía dificultades.
En las clínicas por lo general llenas, acumuladai,;, que frecuentan los sordos
y los obstruidos nasales, el enfermo no es considerado á menndo sino como una
.

'

l. Konig: Ohrerumtersuohungen in der Derfochule. (Samlung Zwangloser Abhimdlungen aus

den Gebiete der Ohren, Mund und Hals Kronkerten. )

-

�326

LA

LA EsouELA DE MEDICINA.

ESCUELA DE MEDICINA.

"unidad mórbida" colocado bajo una inscripción tal como: ''raspado naso-faríngeo ó desinfectación de la nariz."
Los médicos se colocan, y con razón, desde el punto de vista de su educación
de operador. Los padres pierden esperando el tratamiento un tiempo precioso,
que les representa una pérdida pecuniaria. igual, si no superior, al honorario que
pagarían á un médico.

(Continuará.)

Revista Científica.
Seroblropla y mineralogfa celular.
(Comunicación á la Societé de Médicine de París
por el doctor L. Lematte.)

Ante los fracasos de la seroterapia orgánica sería tal ~ez útil abandonar los
procedimientos actuales de vacunación y
do inmunidad y buscar en el empleo racional de los metales y de los metaloides
métodos curativos nuevos.
Dividiremos este trabajo en cuatro partes:
!.-Teorías actuales de la inmunidad
y del contagio (fracaso de vacunaciones
orgánicas en la tuberculosis y el cáncer.)
II.-Papel del min~ral en las reacciones celulares.
III.-La yonización mineral aplicada
á la terapéutica.
IV.-Conclusione¡:¡,
1.-LA INMUNIDAD.

Los trabajos notables que han dado
importancia al mineral en biología, nos
autorizan á fundar sobre estos descubrimientos nuev3.s esperanzas. .
Está muy bien ordenar el aire libre y
la sobrealimentación á un tuberculo~o;
pero esta prescripción parece un poco irónica cuando el enfermo habita un sexto
piso y gana cuatro francos al día.
Para el canceroso un diagnóstico tardio es una sentencia de muerte.
La seroterapia se reduce para él á inyecciones de morfina que abrevian sus
sufrimientos y sus dfas. Y el médico presencia su agonía confesándose impotente. Tal vez hay algo mejor qué hacer.
La lectura ,le los autores antiguos nos
hace sonreír. ¡Tenemos el derecho ,le estar orgullososY Mientras que los azotes
como el cáncer y la tuberculosis nos encuentren de~armados, debe1·emos confesar la bancarrota de nuestro arte.

En terapéutica DOS hallamos aún en
el deletreo de una ciencia cuyos principios elementales no conocemos.
El primo non nocere continúa siendo el
mótodo de elección de muchos prácticos.
Cuando aparecieron los métodos pasteurianos, se pudo creer por un momento que las doctrinas del ilustre sabio nos
p13rmitirían librarnos de un solo golpe de
todos nuestros males.
Cuando el último bacilo haya sido ven
cido, la patología habrá muerto.
El hombre, libre ya de sus· sufrimientos, habrá encontrado por fui el eterno
bienestar. Las llagas morales, hijas de
nuestra decadt1ncia física, serán desconocidas.
Si el microbio es á menudo el agente
de transmisión, el terreno desempeña un
mayor papel en el contagio. El análisis
del terreno humano, bien comprendido,
pod1·á tal vez proporcionarnos el secreto
del contagio y de la inmunidad. La patologfo. restaría entonces al agente microbiano la importancia que concedería á la
mineralización orgánica.
¡Es ésta defectuosaY Aparece la enfermedad. &amp;Es desfavorable al cultivo del
gérmen morboso Y Se evita la infección
y persiste la salud.
Entonces es cuando la terapéutica debe
pedir á los metales y á los metaloides acciones modificadora8 poderosas.
Los descubrimie.ntos nuevos sobre la¡:¡
oxidasa8, las reductasas, los anticuerpos
nos han mostrado que el trabajo formidable de anáfüis y de síntesis de oxidaciones y de reducciones e·s taban regidos
por leyes de mecánica física que están
en estudio.
La escuela francesa ocupa un buen sitio en el soberbio movimiento científico.
Los notables descubrimientos de Ringer, de Sabattini, de Alberto Robin, de
Loocke, de Fleig y de Hedon, de Leduc y
de Gaube, nos han enseñado que para

327

obr~r es pre.cis~ presentar el me~al al or-1 bacilo láctico en un caldo en donde puegamsmo baJ') cierto estado, variable se-¡ da conservar por largo tiempo su vitali gún el objeto perseguido.
dad, es debido á que han olvidado que
Estos autores han puesto en evidencia era preciso, para nutrirle, darle una mide un modo manifiesto el papel prepon- neralización idéntica á la de la leche.
Recordemos los experimentos de Rauderante d.el mineral, sin el cual la vida
no es pos1 ble
lin, según los cuales, vestigios impondeEl carbono y e~ nitrógeno no obran en rables de sal de plata df'tienen los cultinuestras células smo como soportes cuyo vos del Aspergillus niger. El trigo no gerpapel qu~da borrado. Al mineral le está mina si se le impregna de agua destilada
reserva~o el ho1;1or de pr?sid~r á los des en un alambique de cobre. El embrión
dobla~nentos, á las oxidaciones, á los se desarrolla si el agua es destilada t1n
cambios. de estado de los albuminoides y una retorta de vidrio. Veremos más lejos
de los hidrocarburos, que hacen de estos los notables experimentos de Baudran al
cuerpos combustibles propios para soste- estudiar el autor la acción de los minener nuestra máquina y reparar el desgas- sobre la toxicidad del bacilo de Koch.
te de los órganos. En último análisis se
Il.-PAPEL FISIOLÓGICO DEL l\1INERAL.
nota que los fermentos no figurados son
tan numerosos como nuestros órganos y
Gaube dice:
que todo fermento contiene una dominan"Toda célula privada de su materia
te mineral que le imprirue su especifici- mineral es atacada de incapacidad fisiodad.
lógica, ya considerada en su estructura
Cuando 1~ primera mónada nació so- propia, ya considerada como órgano sebre nuestro globo enfriado, tuvo como cretor. " Los fermentos no figurados son
única alimentación minerales. Analice- sales en las que la albúmina. hace el pamos una célula viviente tomada ya al pel de ácido; si tomamos, por ejemplo,
hombre, ya á un ser infinitamente peque- fermento coagulante como un cuajo y
ño: encontramos en todas partes el me- precipitamos la cal del líquido en expetal ó el metaloide al lado del carbono y rimento por un oxalato, la coagulación
del nitrógeno. Baudran hizo el análisis por el cuajo no Ele realizará.
de los bacilos de la tuberculosis. EnconLos fermentos que disocian las albutró los mismos elementos fundamentales minoides no obran sino en presencia de
que se encuentran en los organismos de un ácido. Saturemos este ácido, la solulos mamíferos. A las sustancias orgáni- bilización de los albuminoides no se vecas van siempre asociados al K, al Na, rifica. Volvamos á añadir un ácido al lial P y al S: ó dicho de otro modo, en quido y tenemoR de nuevo una acción
ninguna parte podemos encontrar una diiwciante.
•
célula sin mineral. Si por artificios de laSabattini nos ha mostrado que la adiboratorio se priva al animal de una alición de citrato de sosa á la linfa, á . la
mentación mineralizada, se obtienen sangre y á la leche no da un precipitado
monstruos abocados á una existencia pre- de sal, pero inmoviliza el yon cálcico é
caria y á una muerte próxima.
impide la disociación necesaria á la funSi ciertos metales y metaloides son ción coagulante del calcio.
indispensables para la vida, son realmenUn exceso de calcio en inyecciones
te bioquímicos: otros detienen la evolución subcutáneas puede provocar la parálisis
normal de las células. Una tercera cate- general. Por el contrario, un exceso de
goría puede ser considerada como posee- citrato de sódico excita los centros nerdora de una acción sobre la célula mor- viosos y provoca accesos tetánicos. U na
bosa respetando la célula sana.
inyección de ~ulfato de magnesia intraAbundan los ejemplos sobre el papel raquidiana da los mismos efectos que la
i1;11portante de los minerales. Los expe- cocaína y la estovaína.
rimentos pueden hacerse con células vegetales ó animales, los resultados son los III.-LA YONIZACIÓN EN TERAPÉUTICA.
mismos. Los fracasos de todos los bacSi el metal tiene una acción tan notateriólogos que han tratado de cultivar el ble es preciso presentarle bajo una forma

I

�328

LA

EsouELA

DE MEDroINA.

La EsouELA

329

DE MEDIOINA.

/
tal, que sus yones puedan fácilmente
quel1ar libertados.
La yonización mineral ha sido estudiada por nuestro colega Frenkel.
Propongo la definición siguiente del
yon: el yon constituye el átomo, el grupo de

xas, como cacodilatos, los arseniatos, los
compuestos mercuriales y fosforados orgánico~.
S. Leduc condena el empleo de estos
compuestos por no ser fácilmente descomponibles, ni por las fuerzas naturaátomos 6 la fracci6n de átomo que las fuer- les, ni por las fuerzas físicas. La corrienzas físicas 6 fisiol6gicas libran de sus com- te eléctrica no libera los yones activos de
binaciones. Estas agrupaciones molecu- estos compuestos. Por analogía, las acciolares liberadas tienen afinidades exalta- nes celulares no deben descomponer fácilmendas, que los antiguos habían entrevisto te estas sustancias para asimilarse sus radicuando hablaban de cuerpos en estado na- cales útiles. Son poco tóxicos porque retienen más largo tiempo y mejor el meciente.
Descompongamos una sal con una co- tal ó el metaloide que los compuestos mirriente eléctrica: en el anodo se despren- nerales; su efecto curativo es más débil
de el radical ácido ó aniones, y en el ca- y más incierto.
La acción bactericida de los compuestodo Al metal ó cacioso.
Una solución de cloruro de sodio des- tos mercuriales varía con el agrupamiento
compuesta dará sodio en el polo (-) y atómico, si se estudia la acción del bicloruro, del bibromuro y del bicianuro de
el en el (+).
En :fisiología podemos observar una mercurio sobre el Bacillus anthracis, se en ·
descomposición semejante cuando bajo encuentra que si una molécula de Hg0y2
la influencia de la presión sanguínea, del disuelta en 16 litros de agua, no tiene ninaflujo nervioso y de la ósmosis á través guna acción antiséptica al cabo de 85 midel parénquima estomacal, vemos á los nutos de contacto, una molécula de HgC4,
cloruros metálicos neutros del plasma en 64 litr(ls de agua da una soluci6n que, á
desprender sus yones y dar ácido clorhí- los 85 minutos, mata todas las bacterias
presentes. Se habría creído que el Hg0y2
orico y cloruros de albuminoides.
Las acciones químicas, tóxicas, anti- tenía acción antiséptica más considerable
sépticas y medicamentosas de las sustan- que el HgC4,.
El HgBr2 tiene la misma acción baccias químicas son acciones y6nicas. 1
Pam obrar la sustancia, deberá estar tericida que el HgC"li.
U na conclusión importante se impone.
disuelta. La elección del disolvente es
En
la terapéutica antisifilítica no se
capital, pues que la solución de los metadeberán
emplear compuestos que en el orles y de sus sales es un fenómeno químico que deja libre ya una parte de los yo- ganismo no sean disociados. Leduc indica el suhlimado como el meJ· or medicanes.
El líquido no deberá ser un disolvente mento. Pero para que la acción de la sono conductor de la electricidad como el lución sobre la miosina del músculo no
alcohol, el cloroformo, la vaselina y la s?a dolorosa,. es precis? iny~ctar s?l.uglicerina, que no disocian los yones. El e1ones muy dilatadas á. /rnJ ó / 1&lt;X'I) adiciodisolvente puede modificar completa- nadas de NaOl. La meJor fórmula será:
men~e las propiedades terapéu~i~as del
Sublimado ..... _. _..
0,10
medicamento. El fenol en Aolucion en la
N
1
01
glicerina ~o es ni tóx~co ni cáustico. Por
H:0. : : : : : : : : : : : : : : : 100 cmª
el contrano, su solución acuosa es. muy
Inyéctese 10 cm3 ó 20 cm 3 tres veces
peligrosa. El título de la solución es importante, pues la pre:?ión osmótica es por semana.
En la medicación tónicJ., &amp;quereis liproporcional á la concentraci6n molecular,
el líquido libera ciertos yones separando berar el hierro de una combinación T Tomadle á una sal simple: cloruro, bromulas moléculas.
Desde muchos años se emplean en me- ro, yoduro de hierro. Estas sales se yodicina soluciones de moléculas comple- nizan fácilmente.
Por el contrario, los ferrocianuros, los
l. Stephano Leduc, Pruse médica/e, septiembre
que, bajo la acción ele la corriente, no li1906.

beran el hierro, no le liberarán tampoco
Con inyecciones intersticiales de cloen el organii;mo.
ruro de oro 1/ 00 y al 1/ ,00 en cáncer nteriVese, pues, cuántos problemas de te- no inoperable, hemos obtenido la cesarapéutica general plantean ei;tos pocos ción de hemorragias y del flujo fétido, el
ejemplos.
levantamiento de las fuerzas, la desapa·
Acci6n de los metales libres.-Los her- rición de loA dolores en enfermas á las
mosos tmbajos de Bredig, de Henry, de que ia:e prescribía irrigaciones de Rgua oxiAlberto Robín sobre los fermentos metá- genada é inyecciones de morfina.
licos la acción bactericida de ciertoR meEn una enferma que hemos porlido
tales' en estRdo coloidal, los efectos modi- observar durante largo tiempo, hemos
ficadoresde laR rmanacionesdel radio, nos j obtenido una supervivencia de 18 meses.
p1,rmiten dfcir que el metal libre, presen- · Quiere esto decir quA el ~ro es al cántado al organismo bajo cierta forma, pue- cer lo que el IIg es á l~ sífih~T No sé nade tener acciones biol6gicrts notables, en da de ello; serían precisos miles de expeningún modo en relaci6n con las masas ac- rimen tos para poder establecer una contivas.
clusión. Deberían volverse á emprender
Recordemos á este propósito los expe- estos estudios.
Después de los fracasos de Koch y de
mentos de John Butler Beurke, de Cambridge, el que coloca una partícula de von Behring, conviene mencionar los
radio en una solución de gelatina cuida- trabajos de Baudran sobre la tuberculodosamente esterili~ada. Al cabo de algu- sis bovina. Sus primeros experimentos
nos días el exámen microcópico reye]a la han mostrado que diluciones de metaloiexistencia de cultivos formados de pun- des á dosis homeopáticas aniquilan la totos negros que aumentan lentamente de xicidad de los al~aloides y de las toxinas
volum~n y se subdividen en muchos ele· animales.
mentoR nuevos: los radiobos.
1 gr111no de cloro en 100,000 partes de
Ives Delage ha fecundado, en Rosco,ff, 11gua.
huevos cleastesias por medio llel ácido car1 gramo de bromo en. 500,000 partes,
bónico. ¿S~ría pues posibl~, con las solas son capace~ d~ conve.rtir estos venenos
fuerzas físicas, crear la vida!
en sustancias inofensivas..
.
El magne:-io tiene una acción notable
Después de estos expar1mento~ prehsobre·el bacilo de Eberth y el colibacilo. minares Baudran trata de la toxma tuLa simple presencia del magnesio en el herculosa.
. .,
.
agua contaminada, determina la muerte
E~ un~ comu111cac10n á la Acade~ia
de estos bacilos en dos ó tres días. El de C10ncias ha moia:trado que el bacilo
radio emite efluvios cnvos efectos cura- tuberculoso contenía un cuerpo tóxico
tivos y fisiológi cos se han empleado p11ra. d~ naturale7.a 11:lcalóidica. Ha p~did.o
curar laa lesiones cutá11eas. Se le puede aislar este alcaloide en el estado cr1stahintroducir en las cavidades naturales y no y hacer derivar un producto que poobtener nna modificación de la nutrición see propiedades curativas. Le ha llamacelular.
do "tuberculina." Inyectado á conejitos
Seroterapia mineral.-El mercurio es de Indias sanos de peso medio á la dosis
el único metal que tiene u1;1a es.pecifi~i- de 0'.0008 gra~os, produce :u ~uerte en
dad muy clara en una afecmón microb1a- nn tiempo val'lab~e de 8 á fa dias.
na temible. Si no se tratara de averiados
Inyectado á ammales tuberculosos, éscon este metal, se podrían comprobar le- tos ~meren en 12 á 18 hor~s.
.
siones y desórdenes tan graves como en
81 se trata esta tuberculina en ciertas
los cancerosos
condiciones con el permanganato de cal&amp;Por qué no se ha pensado en buscar cio, se obtiene: u~. producto antitó~~co.
un metal específico del cáncer y de la! u- lnyect~ndo prim~t1vamente á co~eJitos
berculosis como el Hg lo es de la sífilis Y de Indias sanos, estos pueden recibir al
· Hace algunos años hice en Lariboisié- ~ía si~uient~ la dosis mor.t,al de tube~cure, en colaboración con Brésard, algunos hna sm morn'. Esta s~luc1.on es curativa.
experimentos sobre el tratamiento del
Con Andrieu, vetermar10, han tratado
cáncer con las sales de oro.
veinte vacas tuberculosas. El aspecto es.
1

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 313.

·

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ringaa hipodérmiou.-Bragueros. -Filtros para agua.

43

�330

LA EsouELA DE MEDIOINA.

tendrá lngar en una sef'ión solemne con objeto de celebrar el primer Centen11rio ele! nacimiento del eminente naturalista Carlos
Darwin.
El Dr. Soriano leyó su trabajo de tnrno
titulado "Bibliografía Médica NacioUH.I. "
Puesto á discusión nadie usó de la palabra.
En seguida !'0 puso á discusión el tra.bajo del Sr. Dr. Ulises Valdez . que fué leido
en la sesión pasada y se ocupa del ' Tr11tamiento de la blenorragia crónica."
El Dr. Hurtado usó de la palabra y &lt;lijo
que el Sr. Y aldez nada agt·ega á lo referido
ya en todos los autores de la materia y en
cuanto á que el mismo Sr. Valdez prefiera.
IV.-CONCLUSIONES.
tal ó cual solución para los lavados, es deD espués de la condenación de los sue- talle que toca únicami&gt;nte á la práctica perros orgánicos hecha por Ed. Vidal en un sonal siempre respetable y la cual por lo
notable trabajo (exceptuando el !'!uero de mismo no puede discutirse. El autor de la
Roux,) despues de los fracasos de Koch y memoria ha tratado casos con uretra amplia.,
pero por lo general la mayoría de los enferde Behring en la vacunación antitubermos ,le blenorragia crónica tiene siempre
culosa, después de los resultados discu- su estrechez uretral. Además el masaje que
tibles y &lt;liscutidos de la vacunación an- emplea el autor del trabajo y la dilatación
ticancerosa según los trabajos de Bra, de de que nos habla no cuadran del todo con
Wlaeff, de Beard y de tantos otros, se la anatomía patológica del padecimien~o,. la
podrían orienta,: francamente las inves- cual nos enseña que el ~onococo no se limita
tigaciones hacia la seroterapia mineral. á las celdillas superficiales de la mucosa, ni
El número de metales y de metaloides á las de sus glándulas, sino que invade las
empleados en medicina es infinitamente capas profundas y lo que es más también at~ca el tejido periurPtral. Respecto á los antipequeño comparado con los cuerpos co- sépticos usados, dice el Sr. Hurtado, que
nocidos. Apoyándose en investigacionei:: pueden encontrarse en todos los tratados de
químicas, bacteriológicas y fisiológi~as bacteriología, y ahí es posible ver _el poder
sería posible hacer adelantar las cuestio- bactericid11. de carla producto químico.
El Sr. Dr. V aldez manifestó que por su
nes de contagio, de inmunidad y de temucha
práctica tanto en el Hospital More
rreno patológico. La terapéutica general
los
como
en lo particular ha tenido ocasión
á pesar de los fracasos relativos, podría
de ver que los antisépticos que usa y qne
sacar beneficios graneles de estos trabajos.
prefiere son los que dan mejor resultado.
¡Por qué no esperar que de esta larga laEl Sr. Dr. Villarreal dijo que el tratamienbor saldría tal vez la curación del cáncer to de la ble11orr:1gia en el hombre, descrito
y de la tuberculosis, que continúan ma- por el Sr. V aldez, es realmente el aceptado
tando más individuos que las más rnortí- por todos los médicos y parece el más con
feras guerras! Confiamos que le está re- veniente. Habló en seguida de la falsa seservado á. un sabio francés la gloria de guridad que dán los ?~ámenes bacterios~óanunciar la más noble conquista del ge- picos par a 1a curacion de la blenorragia.,
pues exi;;ten numerosos hechos en lo~ cuanio humano.
les, individuos con la seguridad de tal examen se creen curados, y se han casado, y
contagian á sus esposas. El Sr. Villarreal
ACAUEMIA N. DE MEDIVINA .
ha tratado ya varias enfermas con lesiones
ginecológicas por gonococo, asegurando
~eai611 del dlR 1 ~ de .Julio de 1908.
los esposos que habían sido enteramente
curados no revelando nada el examen bactePresidencia del Sr. Dr. 1&gt;. José Terrés.
riológico. Die~ el Sr; Villarr.:~al que p~ra
A las 7 y 15 p. m. se abrió la sesión, se le- evitar tales casos sera prudente aconseJa.r
yó el acta de la anterior y fué ·aprobada sin á los jóvenes que van á contraer matrimodiscusión.
nio se sujetim no á uno sino á varios exáLa Academia de Medicina de Caracas menes bacterioscópicos, antes de verificar
invita á la de México para nn concurso que su matrimonio.

terior de salud excelente. En sí mismo,
Baudran se aseguró de que las inyecciosubcutáneas eran indoloras, fácilmente
absorbibles y que no producían jamás
fiebre. La ingestión durante muchas semanas no le ha ocasionado nunca ningún
dt,sorden.
En el último Congreso de la alimentación, Baudran y .Andrieu han presE&gt;ntado una nueva comunicación sobre sus
resultados clínicos. Todos los animales
tratados han obtenido grandes beneficios
del tratamiento.

Sanatorio QuMi.rgico del Dr. H. Guti~rrez, 2~ Calle Ancha n1im. 1,419. Teléfono núm. 1,33ó.
Cirugía general, Cirugía de señoras, Cirugia de niños, curación de heridas, traumatismos de todas
el.asea, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen wdo dispuesto para la hora que citen.
ReoálDA1'88 de primera olase $5.00 diarios y de segunda $3.00.

LA EsouELA DE MEDICINA.

331

Ite, Villarreal, L6pez y la suya cree que la

El Sr. Dr. Valdez está enteramente de
acuerdo con lo manifestado por el Sr. Dr.
Villarreal al expresar cnan poco seguro e,
el afirmar la curación de la blenorragia y
a,í lo consigna t,n su memoria. Está conforme en que deben hacerse vario~ exámenes
bacterioscópicos, especialmente &lt;le los líquidos extraído,1 por el masaje.
Se &lt;lió 1~ lectura al dictamen de la Co·
misión nombrada para estudiar el trabajo del Sr. Dr. D. Eduardo La.valle Carhajal
quien opta á la vacante en la 8ección de Der·
matologfa. y Sifilograña. El Sr. Preside nte
manifestó que quedaba de P lectura que en
la próxima sesión se le ciaría la 2~ con cita
especial á los Sres. Socios y se ha.ría la votatación del candidato.
Con lo que terminó la s.,sión á lii que concurrierou los Sres. Dres. Altamirano, Arriaga, Bulman, C11lderón, Chacón, Godoy A lvarez Uonzález Urueña Gutiérrez, Hurtado, Loaeza, Macouzet.' M1muell, Malda,
MonJ'arás Parra Prieto Ramos Ramírez
' Terrés,
Arellano, ' Ruiz, ' Saloma,' Sánchez,
Troconis Ulrich, Valdez, Velásquez Uriarte, Verg~1·a Lope y Villarreal.

raquicocainiz~ci_ón debe vulg~~izarse.
El ::ir. Dr. Olises Val?ez diJO que estaba
de acuerdo en todo lo dicho por el Dr. Ve1ásquez Uriarte en su ~rabajo, me.nos en ~a
cuestión de la anestesrn, la raqmanestesia
por la cocaina la juz~a más peligrosa que
la ~nestesia c!orofórmi~a.
..
El Dr. Velasquez Ur1arte dtJO que ha, empleado la cocaína en 300 Pnfermos y no se
han presentado fracasos; solamente recuerda
un cac:o perten~ciente al Dr. ~vendañ? en
el cnal quedó paresia de los miembros mferiores y de la vejiga.
..
El Dr. Ulises Valdez d1JO que en 300 casos hubo un acciden~; pero estas obs~rvaciones no son suficientes para prefenr la
rocaina al cloroformo, el cual dá una mortalida,i de uno por diez mil. Recuerda de
una señora qu~ suf,rió de u~a mi~li~is tyans·
versa. consecutiva a la raqmcocamización y
de la cual murió.
.
El Sr. Dr. Terrés refinó otro hecho de un
.
'dar1o,
jóven raquicocainizado para circunci
en el cual un mes después se presentó una
mielitis transversa suba~uda, Y.fu~ operado
por uno de nuestros meJores ciruJanos. El
Dr. Saloma refirió algunos casos que ha ob~e•i611 del ella S deJulio ele IOOS,
servado en las personas sujetas á anestesia
por la cocaína y en las cuales han sobreveniPresiclencia de los Sr. Dr. Terrés.
do, vómitos,. insomnio y delirio rebeldes á
A las 7 y 15 p. m. se abrió la sesión, s11 le todo tratamiento.
Deben tenerse presentes estos accidentes.
yó el a.C't.a. de la anterior y fué a.probada sin
discusión.
El Dr. Manuell está de acuerdo con lo exEl Dr. Velásquez Uriarte leyó su trabajo presa&lt;lo por el Dr. Saloma, pues en el Ho~de tu,rno titulado "Cirugía Ginecológica. In pita! Militar se usa mucho la raquianestesia
tervenciones intraperitone'ales. Varia" &lt;'ifras por la cocaína y se presenta con frecuencia
de mi estadística personal rel11tivas á la ce- la cefalea y los vómitos sumamente inten·
liotomía. A¡,reciaciones clínicas." Se puso á sos que á nada ceden. Además ha leído últidiscusión y el Sr. Dr. Hurtado nsó de la pala- mam"nte que en Francia, donde fueron tan
bra y dijo que "'l trabajo del Sr. Velásqnez partidarios de este método, han declarado
Oriarte es muy intere~ante. Difiere de la que no volverán á usarlo.
El Sr. Dr. Ramos dijo que también tuvo
opinión del autor de la memoria y es el de
generalizar la \Ía vaginal para esta clase de conocimiento de una Sra. á la cual se le hizo
operaciones. Cree que cu:-tndo el proceso lo i·aquicocainización y dos meSPS después
supurativo está. muy lt&gt;jos de la vagina no le ,ino una paraplegia con parálisis de la
debe se~uirse ese camino. Otras veces hay vejiga y del recto, en suma todo Pl cuadro de
que abrir ampliamente el vientr,· para llegar un'a mielitis transversa. Ignora el fin que tocó
al foco purulento y vaciarlo en su totalidad á esta enferma. pero supone que ha de haber
y aún extirpar el útero y sus anexos para ob- sido fatal. Dijo que hay personas muy sustener la curación. Casos hay en que el útPro ceptibles á la cocaína: refirió el hecho de un
tiene fuortes adherenoias y numerosas en espHñol á quien tenía que sondear el canal
las cuales debe hacerse la canalización por lacrimal, el primer día á consecuencia de
la vía vaginal, siguiendo en cada. caf.o uno una instilación de cocaina le vino un v{,rtide los distintos métodos empleados. el que go, al terrer día con solución más débil se
sea propio á cada uno y se obtendrá mayor rnlvi6 á repetir el fenómeno. Por lo que se
éxito. H.efiriéndose á la raquianestesia. por vé existe toda una gama en cuanto á la susla cocaina de la cual se ha valido el Sr. ceptibilidad d~ la cocai,na.
. .
En esta s~sió?, quedo nombrado, socio tiVelásquez Uriarte para todas sus ope~aciones, dijo el Dr. Hurtado, que el medio es tular en la Seccion dE&gt; Der~atolog1a el Dr.
I
.
muy bueno y que así lo demuestra la expe- D. E1u~rdo Lavalle CarbaJal.
riencia unida de los Dres. Velásquez Uria.r- 1 Asistieron los Sres. Dres. Altam1rano,

�332

LA ESCUELA DE M.EDIOINÁ,

&lt;le la AC'ademia, manifestó que C'l Sr. Gral.
Oíaz Presidente de la República Mexicana,
habí~ acordatlo se concediera el premio de
)r50,000 á la ó á las persona'-' c¡ne des&lt;'ubrieran el microbio pató~eno del tifo y el suero
para curarlo. Con tal motivo se publicó la
Convocatoria re!&lt;pectiva, llegado el plazo del
Concurso se rPcibieron en la Secretaría de
la i\cademia cinco memoria~. una de ellas
"4ui6n tl&lt;'I dfR 15 de .l11lio de 190!ii,
acompañada de preparacionfls microscópi·
cas y de varias acuarela'-'. La Comisión enPresidencia tlel Sr. Dr. D José Terrés.
cargarla de dictaminar se ocupó desde luego
A las siete y media de la noche se abrió
R estudiar las memorias y dijo que han tela sesión, se leyó el acta de la anterior y fuó
nido 54 sesiones para. estudiar los trabajo",
aprobada.
de las ouales 41 fueron pl\ra este objeto y
No hubo trabajo de lectura. El señor PrPlas refltantes para experiencias en el lJ ossidente hizo la pre,entación del nuevo socio
Dr. D. Eduardo Lavalle Carliajal. En se· pital General.
Que la misma Comisiórt había encargado
guida Pntró la Academia en i:esión secreta.
á uno de sus miembro,: que es el Sr. Dr. D.
Concluída ésta se leyeron los turnos d t&gt; lecJosé Ramos para redact11r el dictamen rei:tura para la ¡:esióu próxima. Concurrieron
pecti vo y que á dicho señor le cedía el uso
los Sres. Dres. Altamirano, González Urue
de la palabra.
ña, Gutiérrez, Hurtado, Lavalle Carbajal,
E l Sr. Dr. Ramos comenzó por dar las
Loaeza, Malcla, M,nrnell: J.\!Iontaño, Prieto.
gracias á la Comisión por haberle nombra·
Ramos, Ruiz, Saloma, Suárez Gamboa, 'redo relntor y dijo c¡ue los estudios de la Corrés, Troconis, lJlrich y Veli\squez Uriarte.
misión habían sido llevados con tanto esmero y eficacia, que 1-l dictamen era voluminoso
y constaba de 300 páginas y que por lo mis
!lle•ión del dla 22 de.Julio de l90S.
mo era nece~ario leerlo por partes para lo
cual SE\ necesitarían varias sesiones.
Presidencia del Sr. Dr. D..fosé Terrés.
Comenzó la lectura haciendo también reA las siete y cuarto de la noche se abrió ferencia á las importante~ ~esinnes que tula sesión, se leyó el acta de la anterior y fué vo la Arademia en el año de 190G, á Ja., disaprohada sin discu~ión.
cusiones promovidas en ella, al interés que
El Sr. Dr. Mendizábill en turno para :-u el Supremo Gobierno tomó en este asunto
lectura de reglamento, leyó una memoria proponiendo el premio de los $.10,000¡ leyó
titulada •·Contribución al estudio de la Se- la Convocatoria respectiva. Hizo 1·t&gt;ferencia
roterapia." El Sr. Dt·. Mendizáhal habla á los importantes y útiles des,~ubrimientos
muy extensamente en su trabajo, de los sue que han hecho revolución en el mundo cien·
ros (lue se han empleado para inyecciones tífico, tales como el descubrimierito de Je.
intravenosas, habló de los diferentes sueros ner por la ,·acuna, el de Pasteur. el descuartificiales que se usan como son los de Ha- brimiento de los sueros, etc., etc., y dijo que
yem, de Harard, de Huchard, de Bouat, etc., respecto al estudio d~l tifo, desde ha.ce ya
del suero antitetánico, antistrepticocio, etc., muchos años varios autores tanto extranjeetc.¡ del suero antidiftérico y del antineumo- ros como mexicanos se han ocupado de escócico; refirió los buenos resultados que es- te estudio. Analizando la. sangre de los tifo.
tos dos últimos suero~ le han dado en los soshanllegadoáde~cubrirmúltiplesor11:anisvarios enfermos en quienes los empleó con mos, bajo la forma de diplococus, microcobuen éxito.
cus, etc., etc., pero no se ha llegado Í\ com·
En seguida se concedió la palabra al Sr. probar que alguno de ellos fuera el prodncto
Dr. D. b:duardo Licéaga, Presidente de la del tifo.
Comisión encargada de estudiar las memoN uastro muy apreciable y que1·ido maes·
rías presentadas al Concurl:!O sobre el Tifo tro el Sr. Dr. D. Miguel Jiménez decla en
y dijo que era inútil recordar las interesantes aquella. época que él siemprt1 se encontraba
discusiones que hubo el año de 1906 acerca perplejo respecto al agente patógeno del tifo
dE&gt;l tifo y que tanta impresión causaron en el y de su transmisión.
Gobierno, en la prensa y en la sociedad, que
Al emprender la crítica de los trabajos
el Señor Presidente de la República intere- presentados á este Concurso, la Comi~ión se
sado vivamente en este asunto, por couduc- ha inspirado únicaménte en el criterio cien·
to del Señor Secretario de Estado y del Des- 1tífico, siguiendo nna vía de lealtad y honrapacho de Instrucción Pública y Bell11s Ar- I dez. La Comisión comenzó por estudiar la
tes, quien concurrió á una de las sesiones Memoria que lleva por lema Pro Patria et

Arriaga, Bulman, Calclerón, Cícero García,
González Umeña, Gutiérrez, Hurtado, !caza, Loaeza, Macouzet, l\fanuell, )Ienrlizáhal,
Monjarás, Parra, Prieto, Ramo~. Haloma,
Soriano, Terrés, Troconi11, Valdez, Vázquoz
Gómez y VA1ásquez Uriarte.

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

Humanita, es una memoria voluminosa,
acompañada de pt·eparaciones microscópicas y de acuarelas. El autnr de la memoria
ha tenido la oportunidad de conseguir en
todas sus observa&lt;,iones unaestarlística blanca mientras que otros autores siempre consagran en ellas alguna nota negra. El autor
comenzó por tomar por medio de una bola
de gasa, líquido muco-faríngeo y después
frotar con ella la. faringe de una persona
sana, en la que no hubo después de varios
días ningún accidente, por lo cual deduce
el autor de la memoria que el mirrobio del
tifo no existe en el mu,,o-faríngeo; des
pués tomó liquido céfalo-raquidiano de un tifoso siguiendo los pr,)cedimientos que aconseja la ciencia, lo inyectó en una persona.
sana, y tampoco en esta vez se presentaron
ningunos síntoma!-&lt;, fiado en t&gt;Ste proceder
dice el autor de la mAmoria que el agentA
patógeno del tifo, tampoco existe en el líqni
do céfalo-raquidiano. Por último toma san
gre de ti fosos de los 5 días á los 6 dfas ú 8 de
la enfet•medad, la inyectó pt•imero en dos
personas sanas y bien constituídas y eu am ·
bas no se presentaron síntomas que indica
ran ~l contagio del, tifo. Inyectó con sangre
de tifoso á los 7 dtas, una persona no bien
constituida, sino débil, agotada, y á los po·
cos días se desarrolló el tifo con todo su
cuadro sintomatológico; concluye el autor
que el microbio patógeno del tifo existe en
la sangre.
La Comtsión siente infinito que el autor
haya hecho una sola prueba con el m ncofaríugeo, c·&gt;n la saliva, y 0on el líquido céfalo-raq uidian o.
Tampoco está r,onforme con Ja._ pruebas
que hizo de la sangre pues si bien es cierto
que el tifo se dAsarrolló en la persona que
estaba débil, también y esto lo vemos todos
lo,; días que dicha enfermedad se 1lesarrolla
más en las personas debilitada,, agotadas
por la miseria, en quienes no se ha hecho
inyección de sangre tífica. De lo expuesto
deduce como se ha dicho que el autor, fun
da su de~cubrimiento en que 111 gérmen del
tifo se encuentre en la sangre y para comprobarlo adjunta á su memo,·ia 31 preparaciones microscópicas en algunas de ellas se
lee gérmen patógeno del tifo. El autor en·
contró un parásito que aún no está descripto, la &lt;Jomi~ión cree que se trata de un esmorforidias y no de un microhio. El autor
no dehía haberse profundizado en el estudio
dfl la Histología hemática. La misma Comisión en los estudios experimentales que
hizo no pudo encontrar el gérmen descripto
por el autor. En las pr&lt;'paraciones microscópicas que acompañan á la memoria se nota una técnica defectuosa, unas están liastante coloridas y otras muy debilitadas en

333

coloración, por estas razones la. ohservación
rignrosa y concienzuda es suma·nent_e dif!·
cil, y queda un campo hastaure á la 1mag1lll\CÍÓn. En la~ preparacionP.S en donde el
autor cree encontrttr un diplococus, la Comisión observa tan sólo un cuerpo ovoide
que tiene mucha SPmejanza al Hematozoario de Laverán. Las acuarelas no son sino
la reproducción de las prepara1·iones microscópicas y lo que se dice de estas se aplica á
las primeras.
·
Siendo bastante avanzada la hora se suspPndió la .lectura del dictamen p11ra continu arla en la i:esión próxima.
El Sr. Dr. Hurtado pidió la palabra para
suplicar al señor Pre~idente que en la lectura del dictamen no se fuera á nombrar á
los autores, y que se .Pusieran microscopios
para observar las preparacione,:.
El señor Presidente contestó al Dr. Hu1·ta.do que no tuviera esos temores porque en
el dictamen no se nomhra á las personas
á pesar de qne algunos autores no pusieron
contraseña ~ino qu&gt;-1 dieron su" nombres, y
que para la sesión próxima podrían di,-poner los señores académico, de seis microscopio~ para estudi11r y observar las preparaciones.
·
Con lo que terminó la sesi6n, habiendo
asistido los Sres. Dres. Altarnirano. Arriaga, Bulman, Uosío. Cícero, Gutiérrt&gt;z, González Fabela. González Urueña, Hurtado,
!caza. Loaeza, Manuell, Mendizábal, Núñez,
Orvañanos. Parra, Ramo., , Ruiz, Ramírez
Arellano, Soriano, Terrés, Tou!lsaint, Troconis, Valdez, V Jrtiz, Villa.rreal y V .,Jásquez
Uriarte.

CRONICA.
Los exámenes de 1•stJl'Cialist.'ls en ciencias
médicas.
La Secretaría de Instrucción Pública, entretanto dic ta las bases á las cu.des S!3 sujetarán los exámenes profe,i.,nales de especialistas en ciencias médicas. ha resuelto,
como aclaración a.l artículo l;j rlel plan de
estu.dioo; VÍ!{ente eu la escut&gt;la Nacional de
Medicina, que el jurado para los exámenes
de que se trata, se componrid~ de cinr,o pt'ofesores de la escuela, que practiquen la espe¡'.lialidad respectiva ó que la. hayan cultivado con éxito, y de un profesor suplente que
ten!!a las mismM condiciones que los anteriores. Dichos exámenes constat·án de una
prueba teórica, que ronsistir~ en la discusión de la tesis presentada, y una prueba
práctica, que se efectuará en la ~ala ó salas
del Hospital General, en que se encuentra.u
asila.dos enfermos de afecciones correspon·
dientes á la especialidad de que se trate y

�LA ESCUELA DE MEDICINA.

que habrá de consistir en el exámen de es- que eran áridos por sus depósitos calizos,
tos enfermos, en la expo!'\ici6n del diagnós- los han convertido en fértiles, destruyendo
tico de su padecimiento y la del método ou- esos depósitos por medio de dragadas razorativo que sea adecuado al caso, y en la nables.
Un laboratorio químico analiza los alimen ·
práctica ue las operaciones que se juzguen
tos y señala los fraudes al público.
necesarias.
Hay funcionario!\ ocupados en el estudio
Revalidación de un titulo profesional.
de lo~ inc~ndios de los bosques, de los teLa Secretaría de Instrucción Pública ha rr.. nos, de pai,:tos en ellos y en el mejorarevalidado. por acuerdo del señor Presidente miento de los productos florestales. El mide la Repúhlica, el título de médico ciruja- nistro concede fuertes subvencionPs á los
no expedido por el gobierno español, al se- im,titutos de investi~11ción denicados al meñor Luis Taibo y G;ircía, ,le acuerdo con lo joramiento de los cultivos. Estos estableciestipulado en la convención celebrada en.t re mientbs han celebrado en un año asambleas
México y España, para a!-egurar en ambos en que se han reunido en distintos lugares,
países el ejercicio de las profesiones libera- 5011,000 agricultores.
les.
Cuando observa el ministro que alguno
de los institutos decae, envía un i;abio para
Lo que hace el Ministerio de Ag-rirnltnra
dar enél conferencias y reanima.rlo. También
en los Estndos Unidos.
En lo~ Estados Ur,idos. el ministerio de tiene el mimstro fl sus órdenes especialistas
Agricultura esta confiado á un rico agricul- que constantemente viajan de un instituto
tor que baya hecho su fortuna en la. agricul- á otro para visitar á los agricultores con el
tura y que conozca todos los detalles de e-ta fin de instruirlos en lo que necesitan.
Una oficina especial remite gratuitamente
profesion.
El ministro ha dotado á toda!\ las escue- á los agricultores cuantos datos le piden;
las primarias de una clase de agricultnra dicha oficina contesta como 300,000 consulpráctica, r~galando, además, á los estudian- tas, publica 600 memorias de las que se diste,:, semillas, porquP quiere, que cada estu- trib11yen gratuitamente 8 millones d,, ejemdiante conozca los vegetalef', así como su plares. Ha publicado un anuario de 800 páginas, redactado por especialistas, distribumanera de vegetar.
Dicho ministro distribuye auualmente 125 y+mdo gratis 500,000 ejemplares. El t9rmimillones de dólares de subvención á los no medio de la extensión de los cinco milloEstados que tienen colegios agrícolas. Estas nes es de 60 hectáreas (como 90 manzanas;)
subvenciones han de emplearse en gastos una haciendíl de 100 hectáreas es notable
prácticos de ag1·icultura, ó sea en trabajos pot• lo grande.
de cultivo en lo, campos de experieucia, no Con esta paternal solicitud, los agricultopudiéndo -e distrner dichos fondos ni en edi- res trabajan guiados como por la mano de
ficios ni en paio á profesores. Hay colegios la ciencia y la experiencia, con lo que hr,n
que educan miles de rliscípulos, habiendo conseguido suporar en mucho á Europa,
muchos de ellos producido en su región, tanto en granos como en cultivos.
verdadera revolución, y aumentando los
Hablando con Edlson,
productos enol'memente, introduciendo vaUn corresppnsal de la Prensa ne París,
riedades de semillas y progresos científicos.
El Colegio de Minessota ha conse~uido, en Nueva York, ha tenido ocasión de hablar
por medio de hibridacione· en el t rigo, tri- con Edison, recién salido del sanatorio douplicar ca::.i los productos por hectárea.
de fué operado.
Una oficina meteorológica dependiente La ciencia ha hecho el milagro de volver
del mini--terio de Agt·icultura, expide todos al sabio. curado, á la vida y al trabajo.
los días los datos referentes al tiempo, á 365 Fué curiosa la entre\'ista del sabio con el
centros que ilustran 50,000 agricultores so- corresponsal.
b1:P la previi-ión del tiempo.
- ·· La muerte-dijo Edison convalecienA las órdenes del ministro funciona un te-no es tan fuerte como se cree. Yo, que
servicio d ... z11otécnicos, que examina. estu soy un viej,,. he sido más fuerte que ella.
dia y circnnscribe las epizootias.
Basta el querer basta el luchar para venDoscientos agrónomos, estudian la.'3 en- ¡cerla.
fermPdades do las plantas, hacen hibridacio"No tengo motivos pora odiar á la ciennes para obteni-r razas re,-istentes y 4ne ne-' cía, por haberme pu .. sto, pot· tercera vez, á
cesitan menos cuid;1dos en su cultivo.
las puertas de la muerte.
l 'na oficina geológica se ocupa en fertili"La ciencia se ha mostrado conmigo
zar los terrenos pobres modificando su com- ¡ bondadosa rnviándome de tiempo en tiemposición primitiva, con lo cual grandes ex- po al hospital, porque el ho!--pital es el único
tensiones de terrenos situados en el Oeste, sitio en que puedo descansar.

LA EscuELA DE MEDICINA.

"Me es imposible el descanso en mi casa.
La seducción que ejerce mi laboratorio sobre mí es más podero~a que mi voluntad.
Allí paso mis días y mis norhes inclinado
sobre la mesa de experirncias, hasta que
caigo rendido y agotado.
"Entonces la ciencia, como buena madre,
de tiempo en tiempo me impone alguna operación quirúrgica que me obliga á la inactividad y durante ese reposo forzoi:o recobro
el vigor y la calma.
"He tenido momentos de ansiedad y de
aprensión, largas horas de inquietud. y aún
las tengo, porque en estos momentos funcionao en mis taller(ls seis mil baterías eléctricas, sobre las cuales estoy haciendo seis mil
experiencias diferentes. Uada experiencia
dura dos años y mucha!\ de mis baterías
han llegado al término de sus funciones.
¡Qué resultado me darán? Esto es lo que me
inquieta.
,, Hay dos problemas que ocupan contint1amente mi cerebro y los dos se refieren
á la industria de los automóviles, que está
revolucionando al mundo. Creo que el acero que se utiliza para la fabricación de los
automóviles es una materia hastante resistente y bui;co una materia ideal que dará al
mecanismo del "xchassis" la robuztez que
le falta todavía.
"Y aclemás, creo firmemente que conviene la admirable fuerza eléctrica al automóvil.
'' Busco, pues, en consecuencia, la batería tipo que en el menor vohímen y en el
menor peso posible, produzca la mayor do.
sis de energía de velocidad.
" Después de siete años consagrado á
ese trabajo, he obtenido ya algunos resultados; pero aún espero otros que realizaré i-i
no interrumpen mi labor las demasiado frecuentes operaciones.
,. Aquí están en estos cuatr'o pequ1-ños libros, los antecedentes, la historia, día por
día, de cada una de las seis mil baterías, con
notas acerca de la manera con que van procediendo.
'' Cuando entré en el sanatorio llevé conmigo los libros y han tenido los médicos
que accedt.-r á mi deseo de examinarlo:, constantemente"
Como se ve, la ciencia, como la ambición
de que hablaba el poeta, también se rié de
la muerte. En la antigüedad tenemos el
ejemplo de Arquímedes y en los tiempos
modernos el de Edison.

335

pronto para Winnipeg, Canadá, para concurrir como Presidente de la Delegación Mexicana á la a6~ reunión dE1 la Asociación
Americana de Salubridad Pública. Lo substituirá como Presidente del Const-jo ::;. de
Salubridad, el Dr. Domingo Orvañanos.
-Pa,·a concurrir al Congreso Pan-Amt1ricano que se reunirá en Agosto en Guatemala, ha salido de Méxi&lt;·o el erudito profesor Dr. D. José Ramos, como delegado por
Ml'lxico. Entn1demos qne es el único médico mexicano que concurrirá al mencionado
Congreso. El Dr. D. Jesás Monjarás que estaba nombrado con ese cat"ácter no pudo
coni·urrir por impedírselo sus ocupaciones
oficiales.
-Por iniciativa del Dr D. Fernando Zárraga. profesor de Clínica Quirúrgica, se ha
arreglado en el Hospital Juárez un lugar
con magníficos estantes para un MusPo anatomo-patológico, el cual cuenta ya con ejemplares interesantes.
-Lo$ Sre~. Ores. Enrique Aragón y Roberto Cañedo han sido nombrados médicos
auxiliares de los Inspectores Sanitarios del
Consejo :S. de Salubridad.
-El inteligente y laborioso Dr. D. .Mi.
guel ·Otero, de San Luis Potosí. nos ha enviado un ejemplar de la memoria que Pnvió
á la Academia N. de Medicina, para figurar
eu el concurso relativo al tifo. Esta memo·
ria se titula: '·.Agente Patógeno del tifo
exantemático, ensayo de sueroterapia, é invtistigaciones para determinar cómo se hace
la transmisión de la enfet·medad." El traba.
jo está bien impreso é ilustrado y lo acompaña una carta-circular en la que pretende
el antor sincerarse d1-1 la manera como lo
ha tratado la comisión dictaminadora. El
asunto se está tratando en la Ac·ademia
N. de Medicina y nuestros lectores encontrarán lo conducente en las actas respec·
tivas que publicamo,- habitualmente. De
toda~ maneras es justo felicitar al Dr. Otero por su amor al estudio y pór su afán &lt;le
trabajar asirluamente para resolver difíciles
pt·~blemas que tanto interesan á nuestro
Pa1s.
-En los nuevos edificios que se están
construyendo para Comisarías, las Seccioues Médicas quedarán perfectamente insta.
ladas. Dispondrán tambiér; de un carro-automóvil, mu¡ bien arreglado para transportar á los herido-; y en donde habrá todos los
útiles necesarios para poder prestar auxilios
de urgencia y empezar desde luego á hacer
las curaciones.

Varias uoticius.
-El ilustrado Dr. D. Domingo OrvañaLns aguas de Xocl1imiko.
nos ha sido nombrado Jefe de una de las
Secciones del Instituto "1édico, plaza que
Con ver.Jadero placer ha11 visto los habiya había desempeñado antes con a0ierto.
tantes de México lleg¡¡r á la ciudad las pu-El Sr. Dr. D. Eduardo Licéaga saldrá ras aguas de Xochimil'!o. Esta mejora es

�336

LA EsouELA. DE MEDIOINA.

importantísima, la más importante relativa situada en la calle de León núm. 4. 14~n dicha
á los asuntos de Hi¡áene, y, con ..11a, esta- casa se proporciona á los Pnfermos una asismos seguros bajará enormemente la morta- tencia ideal. Hay excelente sala de operaciones con todo lo nPoesario, haciéndose una
lidad.
El Gobierno merece por esta obra magna vndadera e;.pecialidad de la antiseps-ia; magníficas recámaras, salones, bibliot.eca, baños,
las más sinceras felicitaciones.
luz eléctrica, teléfono, gabinete electroteráL11 Ofü&gt;hm de Fnrmacla ESJ)Uíiola,
pico, ~ala para reconocimientos y curaciosegún Jlorvnult.-XXVlll Suplemento.
Al dar cuenta á nuestros lectores de la nes, practicantes y enferm&lt;&gt;rOE&gt; inteligentes
aparición de este nuevo l::iuplemento al Dor- é instruidos.
Los señores médicos si. gustan, pueden
vault español, creemos inú11l recomendación
alguna, pues sobradamente es conocida la operar allí á sus enfermos y seguirlos atenimportancia, objeto y trascendencia de este diendo, cobrando directamente sus honora·
libro por las clases farmacéutica y médica, rios.
Pueden operarse de día ó de noche.
por lo que nos limitaremos á indicar en las
Siempre hay todo lo necesario para pracpresentes lineas algunos de las intinitos articar
á cualquier momento un embalsamatículos que en realidad constituyen verdaderas novedade,; digna1:1 de fijar la atención miento de primer orden.
del profesor de Farmacia.
Entre los artículos que nos dan á conocer El monumento nl Dr. M. Carmona y Valle,
en este Suplemento sus autores, los ilustres
l&lt;ESUMEN.
maestros en materia farmacéutica D. JoaProfesores de la Escuela N~ de Mequín Olmedilla y D. Joaquín Mas y Gnin435 00
dicina
. .. ... .
dal, son dignos de mención aquellos en que
Alumnos de la Escuela N. de Medíse estudian las reacciones nuevas y curiosas
cina. . .... . . _ . . . . . . . . _. . . .
68 25
de la emeti.na, lactosa, veronal, ácido clor- Del E1:1tado de Morelos ..... _....
41 00
hídrico y santonina.
Del Estado de Coahuila. . . . . __. 370 00
En la sección destinada á descripción de
Del Esta.do de Tabasco. . . . . . . . . 170 00
los nuevos aparatos y utensilios de uso en Del Estado de Chihuahua . . .. . . . . 4+5 00
farmacia ¡,e describen algunos interesantes Del Estado de Guerrero . . . . . . . . 16 00
y de verdadera utilidad, tales como un nue- Del Estado de Querétaro... . . . . .
47 00
vo agitador, otro de bureta, de pipeta auto· Del Estado de Nuevo León . .. . . . 349 00
mático, de cuentagotas, de llenar ampollas Del'Estado de Oaxaoa..... . . .
37 00
de vidrio, etc. 'l'ambién son dignos de menDel Estado de Durango . . . . . . .
40 00
ción el estudio de las nuevas fórmulas de Del Estado de Sinaloa. . . . . . .
50 lJO
suet·os arti.fitiales, los trabajos r elativos á De Tampico .
. .. ... . ..
20 00
la farmaoiagaléni.ca,los procedimientos para Del Estado de San Luis Potosí.
70 00
obtener cristales de hemina, los detalles reDel Estado de Veracruz. .
66 00
lativos á la fabricación de píldoras en gran Lista general.
. . . . . . . . . . . 1,918 10
escala y lo;; de análisis de algunos alimentos Del Estado de Michoacán. . . . . . .
26 50
usuales, asuntos todos que tratan con gran Del Estado de Zacatecas . . . . . . . . 171 00
precisión de datos. Sobre la adrenalina, el Del Estado de México .. _. . . . . . . .
79 00
alcanfor, obtención del alcohol, cloroformo, Del Estado d-, Hidalgo. . . . . . . . . .
54 50
fósforo rojo, lecitiua y oxígeno, así como los Del Estado de Guanajuato. _. . . . .
43 00
fermentoi,; metálicos, cuestión de grandes
controversias y de gran provecho científico,
Suma . . .
$ 4,566 35
trae este libro interesantísimos estudios.
Continúa abierta la subscripción. - - - Extensa sería esta nota si hubiéramos de
El Sr. Dr. Daniel Vélez, 'l'esorero del Co·
dar oueuta detallada de este libro; pero con- mité, tiene depositados los fondos en el Bansideramos que con las breves indicaciones
expuestas anteriormente tendrá el lector su- co Hipotecario.
ficiente para apreciar el valor científico é interés práctico del Vigésimo octavo Suplemento á- La Oficina de Farmacia Española, según Dvrvault, que, editado con grau esmero por la casa de los Sres. Bailly- Bailliére
é Hijos, se vende al precio de 6,50 pesetas
en rústica y ocho encuadernado en tela, en
todas las librerías de España y América.
CllSa de Salud.
Llamamos la atención de los Sf'ñores médicPs sobre la. Casa de Salud del Dr. Garay,

Súplica,
La hacemos muy atenta á algunos de
nuestros suscriptores que no están al corrieate de sus pagos, para que se sirvan f'n·
viarnos el monto de sus adeudos, pues estas
cantidades nos hacen falta dados los crecidos gastos que tiene el periódico.

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                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incuye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámanes profeionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, AGOSTO

15

DE

1908.
- -- -

NÚM.

15.

--------

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1.879CONDICIONES.

CONDICIONES.

1

Este periódico se publica los dias 15 y
liltimo de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y en buen pa·
j,ef, siendo el preciodesubsoripción anual
el de ~eia pesos en Mé:lico y siete cino:uentaenlosEstnd~squesepagaránpre-,Ores
c1saruonteporcuatnmestresadelantados., '
. No se admite!!: subscriptores pormenor
tiempo de un ano, que es lo que correapondeh;1 tomo.Paraelei:tranjero$3.00
~rano.

BEDA.CTOBES:

Se publican Intercaladas en el tei:to,
las ilusb·aoiones que sean necesaria&amp;.
.Se reciben subscripciones en In Redac,
Dr. Adrian de Garay,
c1ón, calle de León núm. 4.
Los pedidos de la Capital y de loa Ea,
Angel Guiño' Porfirio Parra1 F' Zárraga1 generaJSr.Dr
todos de~en diri,glrse al Administrador
}::OuardoJoublanc, Apar,
s. Qnmdo y Zubi. eta1
te.do 778, ó (t. la misma. Redacción.
,•
Rafa.ti Cara.za y Dand Cerna.
Numerouueltos,cuarentace11ta,os.
-~--.-.-,
·
DIRECTOR,

..

j

j

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León núm. 4, 6 Apartado 778.

Los diversos aspectos de la medicina preventiva.
POR EL DR. ENSCH,
Jefe del servicio de IDgiene y de Medicina Preventiva de Schaerbeck-Bélgica.

( Concluye.)

SERVICIO DE HIGIENE.
INSPECCIÓN MÉDIOA DE LAS ESCUELAS.

Señor:
Tened la bondad de ir con vuestro hijo á la consulta de la inspección médica
&lt;le las escuelas que tendrá lugar el. •••.......•......•..•.......• _ . _ .. • • _•.
.

.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

4

.....................................

.

El Direcwr.

l. Para descubrir las enfermedades de que puede estar atacado un niño, es
útil que se le haga un examen médico completo.
2. Muchos niños se vuelven sordos porque tienen pólipos.
3. Otros tienen defectos en la vista que se podrían corregir.
4. Otras muchas pequeñas afecciones pueden ser descubiertas por un examen
médico completo.
5. Es para establecer el balance de la salud de los niños que frecuentan las
escuelas de Schaerbeck, que la administración comunal ha instituido la inspección
médica.
6. Este servicio no se ocupa de los cuidados que dehen prestarse á los escolares en caso de enfermedad. Esto corresponde á los médicos y á las clínicas. Se
hace excepción de los cuidados dentarios que se verifican en la escuela.
. 7. Podréis oponeros al exámen médico de vuestro hijo, así como al tratamiento del dentista.
8. Os recomendamos que facilitéis la tarea de la inspección médica, acompañando á vuestro hijo á la consulta de los médicos.
No basta tampoco dejar un nasofaríngeo en cualquiera clí~ica. Los cuidados
posteriores á la operación, los procedimientos antisépticos, los ejercicios respiratorios, tienen nna importancia que todos reconocen. Se impone una sobrevigilancia
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene en la Escuela Normal de Profe1ora11, Médico del Hospital "Juárez," etc.
BlfPEOIAl,18TA

EN OJRUGIA ){ VIA8 URINARIA~.

Mesa y aparatos especiales para embalsamamientos.-Kspecialidad para embalsamamientos por un procedimiento particuJar y excelente. - A cualquiera. hora se tiene listo todo lo necesario para practicar no embalsamamiento.-Cnra las estrecheces de la uretra, recto, esófago y útero por medio de la electrolisis, sin J)flligro, ni clo·
roformo, rápidamente y sin dolor.-Tiene su eaaa de Salud en la Calle de Le6n núm. 4
H

�338

LA EsouELA

DE

M.En10INA.

LA ESCUELA DE MEDICINA,

continuada, lo que es muy poco probable, pu~sto que la operación se verifica e~ la
policlínica ó tal vez en el cuar.to d~l proletario: Cuánh1s vec~: no nos ha ~uced1clo
¡¡,consejar el raspado de las veJetac1ones ~d.enmdeR y que el n~no regrese sm ?R~~r
aliviado. La obstrucción nasal había remd1vado. ¡Hénos aqm colocadoR en chf1c1l
situación tanto respecto del maestro como de los padres! .Pero hay algo peor, i no
se ha obtenido ningún 1:esultado !
.
.
El profesor Del.saux, que se ocu_pa de estas_ cuestiones con ve_rdadera conc~en:
cia, en un artículo titulado: Vegetaciones adenoides y contra respir:adores, escrib?.
"Vigilemos á nuestros pequeños operados,?º les confiemos excl~1s1 va mente al cmdado de los padreR; instituyamos un tratamiento ~eneral reconi-t1tuyente, pa~a que
tengamos co~c~encia ~e haber desemp.eñado cumphdamente nuestro rol ele médico~."
Veo remdrvas mños operados sm resultado, esto es deplorable. ¡Puedo decu,
como m4dico de e;cuela, que el especialista no ha cumplido su deherT
¡Puedo aconsejar la aplicación d~ u~ contra.respiradorY
Según la teoría actual, me extrahm1to en mis derec~os.
¡Puedo aconsejar la desinfección continua de la nariz!
Yo hago de médico; me extralimito nuevamente en mis derechos.
Creemos que este rol de vigilancia debería ejercitarse en la escuela. Es lo que
.
.
estableceremos más adelante.
Pero hay inconvenienteR para est~. Se va á l.~ escuela para mstrmrse,. al taller para trabajar, al cuartel para segmr l~ pr~fes~on de la~ ar~as. Pues m la ~scuela ni el taller ni el cuartel deben i-er mstituc,ones samtarias. Que el médico
teng¡ ahi cabida,' ¡está bien! Pero l:lS? s~r~ para ocupar,se 1e los peligros del contagio que resulte del contacto de los md1viduos entre si m1smo para descartar las
enfermedades profesio~ales. Si él se ocup.a .de la ~alud en general, sobrepasa sus
derechos y lesiona los mtereses. de la med1cma pri_v~da.. .
i Debemos, en la prosecución de nuestras re1vmd1caciones, detenernos ante
estas consideraciones T
No lo admitimos.
No restringimos demasiado el rol del médico de. escue~a.. . contrario, perse. .
guimos su amplificación, á fin de alcanzar las conquistas hig1emcas..
Véamos todavía otra dificultad que hemos encontrado. ~s la simphc1dad. de
los síntomas que nos proponemos remediar. Ocuparse de cor1Zas, de bocas ab10rtas, de amígdalas ~u'!11efactada~, i.q~é irrisi?n ! No~ pare?e. que los maestros han
acogido con escepticismo el prmcip10 de la mspección medica; no les acusaremos
por esto, puesto que mucho~ médicos son ~gualmente ~s_cépticos. ~stos peque~os
síntomas tienen el inconvemente de no deJar ver sus dificultades smo en un le,Jano porV"enir. Para proceder bien, sería: necesario dar á conorer tanto á los padres
como á los maestros la máscara adeno1de en personas adultas, mostrarles el aspecto de sufrimiento de estoe individuos de rostro deformado, de ~ii.labra ~onfus~, de
audición penosa, de respiración difícil. j La conversión ~e verificaría mm.e,d1atamente ! Sería necesario hácerles comprender cuán frecuente es la obstrncc10~ n~sal en los tuberculosos y de qué manara las vías respiratorias pued~n const1tmr
una ¡,redisposición tuberculosa. Mas todos estos hechos s?n muy d1ferentes del
.
coriza de la infancia, y esto disminuye su valor demos~rati vo.
Pero se presen.tan algt_1na.s cuestiones.. E~ pr.esencia do ~n tumor aden?1de,
¡la operación está siempre md1cada! ¡Las mdicac1ones están s1empre e~tablecid:1-.st
iEs necesario que todos los naso-faríngeos por pequeña que sea su mflamac10n
sean raspadosY
. .
.
Hay allí problemas que dilucidar. Hemos visto fre~uentemente. desapa1·~?er
sorderas y mejorarse la obstrucción nasal, naturalmente s1.n la me~1or mtervenmon.
E l cuadro número 1 muestra perfectamente la favorable influencia de la edad sobre la sordera. Wilbert ha sometido la cuestión á un examen sistemático. Ha examinado 375 alumnos. Mientras á los 6 y medio años 62 p~r ci~nto de niño~ habían tenido hipertrofia de la amígdala nasal, no la han temdo smo 46 por ciento

AJ

á los 12 y medio años .de eclad. Mientras que cuenta 16 por cient~ de sordos á los
7 años .v medio, no hay má~ que 5 por ciento. á 1.o~ 12 añoR y med10.
El tratamiento en la escuela.-IDI examen md1v1dual ele los alumnos, la consulta
á los padres, el envío á las policlínicas, son todas buenas medidas. Han pres~do
RervicioR. Los continuarán prestando, pero. si se coloca desd.e el pun.to de vista
ideal, deRde el punto de vii-ta de la. profilaxia absoluta de los mconvemente~ de la
obRtrucción nai-al y de la sordera, 1mporta avanzar un pas? ID:ás:. convendr1~ que
el médico de escuela pudiera en un gran número de casos mstitmr el tratam10nto.
&amp;No se ha aceptado la entrada del dentistaY Cyéase la not~.) Y no como. se
quiera la del dentista estadístico, numerador de cai:ies, del dt,ntls~a ~o~sultor, smo
el dentista operador, fil dentista que atiende las caries desde el prmcip10 y que des.
.
truye los focos de infección. {Véa.sP el ap~n~icP.}
Cuántas veces, examinando á los ch1qui1los de las clases rnfer10res, se ye la
profusión en ellos de corizai::, derrames mucopurulentos, sorderas, obstrucciones
nasales. 1
Estos síntomas serían insuficientes para fijar la atencion de los p~d~es Y. encaminárlos hacia una policlín.ica y en particular para. establecer una v1~1lanci.a y
un tratamiento severos. Viene entonces infaliblemente esta observación: 81 se
permite que el dentista cuide la carie al principio, ¡porque el otorinola1·ingolo~sta
no cuidaría los signos iniciales de las afecciones nasales y nasofaríngea.sT ~e duá:
j la escuela no es una clínica! Perfectamente, pero así como hay tendencia marcada en concederá la educación física el lugar que le correspon~e al lado d.e .la
educación intelectual y para lle¡?ar á ~ste resultado, una de las primeras cond1c10nes es la integridad de las vías respiratorias, t, no se deduce de aquí que es nece·
sario todo esfuerzo para conseguir este finY
Oh! Lo sabemos. La objeción está preparada.
Trasgredimos las fronteras de la medicina de escuela. La.escuela. no es. ~na
clínica. &amp;Es una razón para que ella no se convierta en la clímca de la medi.cma
preventiva.Y &amp;Es que ciertos viejos principios ~e.redadoi- del. pasado, deberán ~1empre servir de obstáculo para. que nazca la medicma prevent1va, qu~ s.e organice y
que se imponga á la atención pública por los resultados que. sumimstreY Por la
instrucción obligatoria, no se le ha quitado á los padres el c~idado de ocuparse
la educación intelectual de sus hijos. ¡Porqué, si son insufie1entes, no se les qmtaría así mismo la educación física cuando se trata de la suprema salud de la nación y__ de la humanidadY
Se ha dicho: "nada de tratamiento médico en la escuela. "
Oh! este principio no tiene nada de absoluto. Ha sido violado desde el día en
.
.
que el dentista entró á la escuela.
Ha sido viola.do, en su purez~, des~e que se ha ~o!lvem?o en c10:tos lug~res,
no sólo en determmar una. refracción, smo en prescr1b1r algun anteoJo apropiado
para un defecto visual ó todavía cuando se le ha pedido vigilar el estado de una
refracción á través de la vida escolar, ó aún cuando se le ha encargado á un médico de escuela, como sucede en ciertos países, en Siberia, por ejemplo, no sólo la
prevención sino la curación de esta terrible enfermedad, que es la oftalmía granulosa ó tddavía cuando, á ejemplo de Bruselas, se ha distribuido en la escuela
.
.
,
aceite de hígado de bacalao.
i Sería necesario desde ahora, que para afece1ones cuyo trata~nento mteresa
tanto la profilaxia de la obstrucción nasal, se confiara este tratam10nto al azar del
interés que los padres le conceden Y

4e

l. ¿No sería posible instituir para todos estos enfermos de la nariz, procedimientos como el siguiente?
1~ Al sonarse, se cierra una ventana de la nariz y se sopla á la vez por la otra¡
2~ Volverá comenzar así tres veces de cada lado;
.
3'.' [ntrodu&lt;;ir, con la ayucla del dedo una cantidad como una alberja, de la pomada que se prescriba
y en seguida aspirar hasta que llegue á. la garganta¡
.
.
..
4~ Tratar de no expulsarla en este momento tosiendo 6 expectorando, smo deJándola en su sitio &lt;il
mayor tiempo posible¡
5? No sonarse sino después de meclia hora cuando mAnos.

ANTIGUA BOTICA DE LEON.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

Nuevo surtido de alcaloides y sus sales.-Escrupuloso cuidado en la preparaci6n de reeet.a.s nacio·
nales y extranjer1111.
)

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PROFEMOR REMPON!iJABLB, A. BETAN(JOVHT.

339

Profe~n 4. - México. - Apartado 313.
Tenemos un gran surtido de aparatos, enseres é instrumentos: todo lo que necesita el médico; todo
lo necesario para el cuidado de los enfermos.

�340

•

LA EsooELA

DE MEDICINA.

Pertenecemos al número de los que creen que los médicos deben preve?ir el
mal, que deben prodigar sus cuic1ado!'l á todos, y que la medicina debe º:gamzarse
para realizar todo el trabajo médico que es necesario verificar. Es pree1so qu? el
auxilio del médico sea lo más fácil de alcanzar, y que, cuando juzgamos una mstitución de medicina preventiva, tengamos como criterio el número de personas
que aprovechan de ella.
.
~uisiéramos pues que hubiera un rinolaringologista ambulante que realizara
en las escuelas toda la labor que sea posible, á fin de que el tratamiento no sea un
efecto de la casualidad.
Si estas opiniones pudiesen prevalecer y si esta organizaeión pudiera establ~cerse, los ciudadanos no perderían un tie..npo precioso en Í1' y esperar en las _POhclínicas, la vigilancia médica de la infancia se haría con más fruto, y el legaJo sanitario podría establecerse con mayor exactitud.
Medicina preventiva y medicina ci,rativa.-Nos encontramos ante problemas
diferentes bajo muchos conceptos de los que han sido examinados en épocas anteriores. Nuestros predecesores en la lucha de la higiene, tenían ante todo que realizar lo que Mr. Oleary llama la" limpieza cívica. "· Ellos se esforzaban en proveer á las ciudades de buena agua, botar laP inmundicias y las aguas excluídas, en
abrir calles amplias, parques, mejorar la situación sanitaria de las casas, reglamen tar las industrias insalubres, impedir la polución de la. atmósfera y de los ríos. Su
tart-a fné enorme y aun cuando los resultados fueron considerables, no se puede
decir que hayan alcanzado su objeto de umi. manera completa, pero por lo menos
no es imprudente afirmar que quedan trazadas lag líneas principales y que lo que
resta por realizar, es la conclusión de la obra.
Se trata ahora de llevar á cabo la higiene personal.
Es un hecho importante en los anales de la medicina preventiva, la investigación que acaba de tener lugar en Holanda respecto á la frecuencia de las vegetaciones adenoides en los escolares. Cualquiera que sea la opinión que se tenga
acerca del valor científico de esta información, debemos aplaudir este auxilio de
un gobierno que estima que la salud vale la pena de ocuparse de ella. Contamos
ya con cierto número de investigaciones aisladas hechas por especialistas en las
~scuelas de las grandes ciudades. Lo que hace notable la información holaudesa,
es que se generaliza á todo el país. Ella recuerda las notables indagaciones que
acaban de tener lugar en Inglaterra, donde el gobierno ha ordenado una sobre la
salud del pueblo, así como lo habría realizado para imponerse de las condicio~es
de existencia de la pequeña burguesía. Así se encamina poderosamente la atención
de todo un pueblo hacia los asuntos relacionados con la salud pública.
Hace ya algún tiempo, asistíamos á una conferencia de médicos, que se ocupaban de la nariz, de la laringe y de la garganta. Mientras que se debatía la cuestión de la higiene de las vías nasales en la escuela, uno de los colegas y no de los
de menor crédito, declaraba que los médicos no debían secundar este movimiento
de higiene. No sólo disminuiría el número de clientes, sino que las policlínicas
quedarían desiertas; ¡ya no se podrían ejercitar en las operaciones propias del especialista!
Este cinismo nos ha indignado.
Existe verdaderamente un antagonismo entre las dos medicinas.
Una de ellas se ocupa de cosas triviales: la vigilancia de la respiración nasal
y la audición.
Para la otra, los casos raros son objeto de codicia.
Operar, hé aquí lo que confiere el derecho de maestría.
Lo concedemos: es una fatalidad de la hora actual.
Debemos vivir de la enfermedad.
i Pero esto es una razón, para no volver menos bárbara nuestra profesión y
para trabajar de modo que el médico sea retribuido igualmente por toda su misión
proflláctica á la que se dedica con tanta generosidadY

LA

Esom....A

341

DE M EDIOINA.

Correl,tei6n entre las diferentes instituciones de medicina preventiva. - V~mos act1;1almen te e~ nuestras grandes ciudades la difusión de las instituciones ,le medicma preventiy~. Un médico que se ocupa de lactantes ve con indiferencia el desa~rollo de la higiene escolar. Otro que dirige un dispensario antitulie1·cnloso no se
m teresa por la higiene de la primera infancia. Y con frecuencia aún el oculista
.
. de la vista, permanece' indiferente
'
que. sigue con mucho mterés
la correcoi6n
á. la'
activida.1 del rinolaringologista.
. Y sm embar~o, ~m objetivo común debería reunirá todos los médicos progresistas ~n. una acció°: igualmente común en favor de una organización general Je
1~ medi~ma preventiva,. basada no sólo sobre un conjunto de ideas y de teorías,
smo de mtereses profesionales.
Es preciso que la higiene constructiva se superponga á la higiene preventiva,
decía Heuppe en el congreso de N uremberg, al terminar un discurso en el que se
ocupaba de la lucha c?ntra las enfermedades contagiosas.
~~eparar generaciones fuertes para el porvenir, es hacer higiene positiva, como d~ria Buc~ner. 9uando el estado ha decretado la enseñanza obligatoria, ha
asumido ~¡ ~ 1~mo tiempo el deber de hacer la educación física y moral.
El h1g1emsta social, que debe ser al mismo tiempo higienista de las razas, ha
de hacer de la lucha contra. las enfermedades contagiosas un medio de acrecentar
la salud.
No retrocedamos al estado natural! Avancemos hacia la salud! Este es el grito
de combate que debe unir á los médicos de escuela.
·
Esta conclusión será igualmente la nuestra.

.

APENDIC E NUM. 1 .
COMUNA DE SCHAERBECK.

Servicio de higiene y de medicina pt"eventiva.
ESCUELAS.

BOLETA SANITARIA
DE

El niño . . _. __ .. ___ . . . ... . .. . .. ! . . _... ___ . . . _. . _...... . _. . . . .. . . .. .
N a.cido el .. . .. _. .. . _.... . _. _. . .. . .... . ..... . ... . . . . . . ... . ... _. . . . .
V acunado el . . _... _.. . __ . _. _... . . _. . . . .. ..... _. _. . .. _. .. . _... _. __ .
Revacunado el. . . . _... . _... . . .. ... __ . . __. _... . . ........... _.. . . . _. _
Examinado el . . _... _.. __.......... . .... _. .. . .. ..... .. .. _ . . __ . _. __.
Por ... . - .. --. .. ·-·---- -. . ..... . .......... . . . ..... ........ . .... . ..... .

------ --

-1-1- -,~-1--1--

E dad.
Talla~~ - -P eso. {
P erímetro torácico.
Indice cefálico.

•

D
Agudeza visual.

G

1

--1--.-1 -

�LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

342

No desarrollaremos en este momento los argumentos invocados en apoyo de
esta tesis. Esta argumentación se encuentra expuesta con todos sus detalles, en
un volumen de la Enciclopedia de Higiene de W eyl, titulada: "Los cuidados b:ico-dentarios en la higiene pública." El Dr. Pablo Ritter ha escrito con una incomparable riqueza de datos estadísticos y bibliográficos, una verdadera monografía, en la que se encuentra condensado todo lo que se relaciona con la función del
dentista.

11

Estrabismo.

~1-D

--1-

Permeabilidad nasal.

G

1

-------D1- ----

Agudeza auditiva.

G

Supuración de oídos.

-¡--

____ \ _

---~-Di-sa.

\

Hernia. .

Nuestro objeto al escribir estos lijeros datos no es componer una nueva elegía sobre la extensión del mal dentario, ó hacer una estadística reciente, sino relatar una modesta experiencia de medicina preventiva. Queremos apreciar el rol
del dentista en las condiciones en que se ha ejercido en las escuelas de Schaerbeck. Ha pasado el tiempo de las investigaciones y (lll las estadísticas: principia
la era de la acción. ¿Cómo es preciso organizar esta acción! Este es el problema.
1l1étodo.-Cuando el colegio regional de Schaerbeck pretendió hacer un esfuerzo en favor de la higiene dentaria, tratamos de poder organizar una clínica
dentaria de las escuelas, análoga á las de Darmstadt y de E3trasburgo. Pero no
disponiendo de un local conveniente, hemos operado en las escuelas mismas, durante las horas de clase. La función del dentista se había vuelto pues ambulante.
Después de inspeccionar 111.s bocas, las comprobaciones se inscribían en una
cédula.
Los padres debían en seguida dar la autorización necesaria para que el dentista J&gt;Udiera cuidar los dientes cariados.
El cuadro siguiente relativo á un grupo escolar, indicará los resultados obtenidos y la acción ejercitada.
Este cuadro indica los resultados del primer paso del dentista.
El muestra que, á pesar de las grandes facilidades que se le han dado para
el tratamiento, á pesar de la acthra propaganda ejercitada por los directores de
uno y otro sexo, todos los alumnos no so presentan en casa del dentista, y son
pocos los que toleran asistencia completa. Es igualmente interesante ob~ervar que
mientras más pequeños son los niños, revelan más docilidad. Será curioso ver en
el futuro, si aceptarán esta asistencia con tanta facilidad.
He aquí unos datos materiales:
Preguntémonos de qué manera es preciso considerar esta in.tervención del
dentista en la escuela, primero en sí misma, despuéi:. desde el punto de vista profesional.
Ciertamente, tiene mérito el trabajo realizado. Y serfa muy feliz al poder
presentar al :finalizar un año un balance que dijera: En este momento todas las
bocas están arregladas. Pero en el estado actual de las cosas nos preguntamos, si
esta es la verdadera significación de la higiene dentaria en la escuela, y si su rol
no debe ser considerado como una propaganda. En efecto, á pesar de todos los
esfuerzos de persuación que se puedan intentar, no se llegará á obtener todo lo que
es necesario. Y lo que ante todo apreciamos, es la sugestión que determina el dentista por su entrada á la escuela. Se habla del asunto en las horas de recreo, en
el seno de las familias, llamándose así la atención de gran pa.rte del público acerca de este punto de higiene.

G\

Que no sea consecuencia .de
una enfermedad contagio-

G\

\

343

\

Dientes y columna vertebral, (véase Esquema especial:)
Ojos:
.
" -ma.-Hi'pertrofia de las amigdalas:
Cor1za.-.n:s
Vejeta.ciones adenoides:.
Transtornos del lenguaJe:
Defectos de constitución:
Cefaleas:
-Transtornos nerviosos:
Nerviosidad:
Piel:
Color:
•
Salud general:
DOMICILIOS.
CANTINAS.-REFECTORIO.-VESTIDOS.-COLONIAS.

AntecedP-ntes patoMgicos: (Sarampión. )-:-Escarlatina.-( Coqueluche.)
Difteria.-Varicela.
CONCLUSIONES.

Lactancia durant.e 16 meses.
EXAMENES CONSECUTIVOS.
OBSERVACIONES DEL INSTITUTO.

El dentista en la escuela.-Comentario po~ el Dr. Ensch, jefe del servicio de hi.
M p z
cargad/&gt; del servicio dentarw.
N
giene y . . o us, en 1
l
l . , . to!" pedía en el último Congreso de urem~;~:n:~":ªdrY:s ;r:~:;::is~a: :::cfervientes de la higiene dentaria en Ale. ] Dr Jessen de Estrasburgo.
.
l
· ·,
,
mama,
: del d'entis
. t a adqmete
. . d'rn. á &lt;lia más
enfi a. op1mon
puLaefnnmón
. imnorta.ne1a
r
.,
l
blica. y con razón se quiere actualmente convertirla en func10n o c1a '

,

¡Y desde el punto de vista profesiona1' A primera vista la institución del
dentista de las escuelas aparece como una competencia formidable á la práctica
del dentista particular. Sin embargo, el creerlo sería un error. En la escuela, el
dentista se ocupa de niños, de los que quizás nunca se habría podido ocupar en
su clientela privada. Por otra parte, y estó es lo importante, se despierta en el
público la necesidad de tener una dentadura sana. Mientras más arraigada esté
. semejante necesidad en los espíritus, más se desarrollará la actividad de los dentistas, por lo menos en lo que respecta al control de las bocas. ·Es el mismo razonamiento que hicieron las comunas que crearon la necesidad de los baños desJe

�344

LA EsouELA DE MEDIOINA.

345

LA El:!OUELA DE M.EDIOINA.

la escuela, con el propósito de tener más tarde clientes para sus baños de natación.

1er. semestre de 1904,

A.

CHAUSSÉE DE HELMET

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(niños.)

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QUE MUESTRA LOS RESULTADOS DE LAS ESTADÍSTICAS.

Localidad.

Autor

Lugar dt• lo ¡,ubllcacióu

!:a~i~~~~:

Proporddn de ~n·
ferino• dol apaIMt,tdo
~!:e~~o--rioo-fa. de examen.

18í8 Riga .... . .. Reichard .... Peterslmrge)' medicis ch e W a-

(nüias.)
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6
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Nllmcro

Extraccló1L
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ÜALLE DE LA AGRICULTURA

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CUADRO NÚM.

9 Un caso de fractura.

9
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8 Una limpieza.
14

Pero, ¡;¡e dirá, la inspección de las bocas, el trata!lliento de la carie al ~ri?-ci·
pio el control anual de le~ dentadura son buenas medidas. Esto es ya la h1g1ene
'' e~ el segundo grado," diríamos gustosos, y sería ciertamen1:e preferible impedir
la carie. Para e8to estamos mal preparados. Las recomendaciones verbales, creemos, han fallado .... quizás la vigilancia de los niños á domicilio produciría algunos efectos.
Se ha preconizado otra cosa: la extracción sistemática. de la primera gruesa
molar. Pero esto parece poco claro todavía.
Se ha aconsejado la provisisi6n de cepillos de dientes ..... ¡Pero se hará uso
de esto en el domicilioT
A este próposito queremos .seña.lar la original proposición que hace Mackenzie en su admirable obra sobre La inspección médica de ws niños de escuela. Propone transferir á la e¡¡cuela los cuidados dentarios que ¡;¡e administrarán bajo la dirección del institutor (p. 263.) Copiamos de su libro este pasaje característico:
'' Esto puede ofender 1mestros prbjuicios, no importa! ¡No es meno~ ridícu~o
enseñar el cepillado de los dientes, que rechazar del ejército y de la manna. á millares de reclutas que no tienen dientes suficientes para mascar sus bizcocho~, ¡No
es menos ridículo organizar estos cuidados qm, proveer á los soldados de dientes
. .
..
postizosT"
Se dirá evidentemente que la comuna no debe sustituirse á la fam1ha.
Pero no cumpliendo ésta con su deber, por negligencia ó por ignorancia, ¿ es
necesario permanecer indiferente respecto de una enfermedad en el fondo tan penosa como es la carie dentaria. Y
Ignoramos .3i alguna comuna ha escuchado ya la indicación de Mackenzie.
.
..
Valdría la pena de continuar la experiencia.
La introducción del dentista en la escuela no es pues smo una faz de la h1g1e·
ne dentaria. Es ya una reforma feliz que de otro lado importa no dejar cristalizar
.E s necesario por el contrario llegar á perfeccionarla sin cesar, por el temor de que
no dé todos sus frutos.

chenRech r1fE ....•.•...........
L883 París ..... Gellé. . .... Anales de higiene pública .•.....

1055

1885 Munich .... Bezold. . . . . . Aerztliches In elligenzblatt ..... .
1886 Copenhague Schmegelow Segun Meyer, Archir fiir Obren·
heilkuncle, B. XL p. 6 ••.•••••
1888 St. Peters·

1918
581

18

bourg .... Lunin ...... Wratch ............••..•••.....

280

14- .,

1891 Briime ...... Winckler ... Wiener medicüsche Wachenseh-

id.

22
0/0
22 á 25 ,,
25 .,
11

rift ........................ .

7!)8

26,5

11

1894 Stockolm . . . St.augenberg Zeitschrift für Oluen heilkumle,
tomo XXVI, p. 88 ...... . .... .
1895 Washington 1::iexton .... . Weyl Schulhiziene ............ .
1898 Juttland .... l::ltandbyga-

23H
570

10,2
13

11

33

.,

1901 Kreise :Mar-

ard ....... Ref. Internationales Central bl:~tt,
f. Laryrigologie, 18119 p. 107...

568

7557
1000

28,4
43

burg..... Rochter ... Zeitschift for Schulhygiene .....
1902 Stockolm ... Floderus.... Intemationa,es Central blatt ftir
Laryngolo~e t. XIX p. 234 ... .
19ú3 Bucharest. Félix ....... Semaiue médicale........... . .. .
1903 Edimbourg. Mackenzie ... '!'he medica! lnspection of l::lchoo)
children..................... .

700

15

905
1038

37,G I I
31 .,
35,24

Complejo
sintomático.

11

burg...... Ostomann ... AI·chiv fü1· Ohit&gt;n heilkunde..... .
1902 Londres.... Cheatle ...... Joumal of Laryngology ........ .
1902 Groswarten-

5!!7

l\fétodo
acústico.

11
11

·,,

11

UN CONSEJO OBSTÉTRICO.
POR EL DR. F. ZÁRRAGA.

1

Cuando el partero se encuentra c0n una occipito posterior, por razones que he
repetido hasta la saciedad (evitar enormes traccion&lt;'s del cuello del niño y descalabros del canal materno) se ve obligado á convertir la occipito posterior en anterior; y sea cualquiera el medio empleado para conseguirlo, hay ocasiones en. que
esto se toma imposible; pues si es verdad que bajo la influencia Je las presiones
hechas con la mano, con la r:alanca 6 con la cuchara del forceps, logra uno qu~ la
occipito posterior se ~cerque á la anterior, la cabeza, ,un.a. vez q~e. ?esa la presión
ejercida vuelve como impulsada por un resorte á su primitiva posi?1on. ¿Cuándo se
verifica estof He logrado comprobar que el fenómeno señal.ado tiene lugar, cua~do la cabeza no está muy encajada y por tanto cuando porc10nes de ella. se .comprimen contra el promontorio en el momento en que el partero trata de verificar la
conversión de posterior en anterior. Esas porciones comprimidas son las que por
su elasticidad nos devuelven la cabeza á su situación primitiva y el partero hará
todas las veces qu~ quiera la.misma maniobi:a con el i:_nismo .m~l resultado.
En estas ocasiones he eJecutado con éxito. la mamobra s1~ment~: Int.roduzco
mi mano tomando la cabeza por un parte encaJada y la empuJO hacia amba con
el fin de desencajarla y rechazarla más arriba del promontorio, ,Y m_1a V?Z salvado
este, entonces convierto la posición posterior derecha en anter10r 1~qmerd~ y la
posición posterior izquierda en anterior derecha, pudiendo en seguida aplicar el
forceps que trae la cabeza rápida y fácilmente.
Esta maña pequeña evita muchos males sin género de duda y ~s p~r lo que
no vacilo en aconsejarla á los prácticos que se encuentran en esta situación.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 313.
En esta Cll.8&amp; se encuentran siempre todos loe medicamentos y medicinas de patente modernos.

45

�346

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Revista Científica.
La curación espontánNt de In. cn.tnrnta.
El Dr. Menacho publica en los Archi-

vos de Oftalmología Hispano-Americanos,
el siguiente artículo:
"La curación espontánea de la catarata es un hecho excepcional, y en ei::te
concepto voy á ocuparme de él por haber
tenido la ocasión de observar algunos casos, que expondré á vuestra consideración.
El hecho de la curación espontánea de
la catarata puede efectuarse de diversos
modos: por aclaramiento, por reabsorción
y por luxación. El aclaramiento se traduce por la de~aparición de la opacidad
del cristalino, recuperando éste su transparencia normal. En la reabsorción desaparece In. catarata en virtud de un progreso regresivo. Otras veces no es la lente
la que sufre alteraciones, sino la zónula,
y al romperse ésta sobreviene la luxación
de aquella, que unas veces cae en el vítreo, y otras, más excepcionales, en la cámara anterior.
Reuss publicó en 1900 un estudio sobre esta cuestión, en el que reunió 33 observaciones de reabsorción espontánea de
la catarata, de difflrentes autores. En la
mitad de los casos se trataba de cataratas complicadas, ocho de ellas con afecciones del tracto uveal y siete con glaucoma; de los casos restantes, tres se referían á ojos muy miopes, otros tres á
estrábicos, en uno coexistía atrofia del
nervio óptico y en otro sobrevino la reabsorción después de un ataque de episcleritis.
La bibliografía completa que acompaña al trabajo de Reuss me excusa de
mencionar casos anteriores á la fecha de
su publicación, pero mencionaré algunos
que me ha sido dable hallar publicados
con fecha posterior.
Hennicke observó en un hombre de
sesenta y cuatro años, con catarat?, hipermadura, su reabsorción completa después de haber sufrido un pinchazo con
una espina al través de la córnea, que
produjo el efecto favorable de una discisión. Este caso no es propiamente de reabsorción espontánea, pues intervino un
traumatismo, pero en su concepto de for-

tuíto viene á constituir un término medio
entre la curación espontánea y la cur11.ción operatoria. Lo que ya no es tan excepcional EIS la producción de cataratas
traumáticas y su reabsorción consecutiva
en individuos jóvenes, en los que el núcleo del cristalino no está esclerosado.
Trousseau publicó una observación referente á una señora de cincuenta y cinco años, á quien operó de iridectomía en
en 11.mbos ojos, por glaucoma agudo. A
los cuatro meses se desarrolló catarata O.
I., Que no era de origen traumático, pues
en los primeros tiempos después de operada se pudo comprobar la perfecta transparencia del cristalino. La opacidad ~e
completó en dos mei::es ( catarata sem1blanda.) Tres meses después se habfa.
reabsorbido la mitad superior, y dos meses más tarde (á los once de la operación)
la. reabsorción era completa y la visión
con+l2=j.
Augiéras refiere un caso de reabsorción de una catarata completa en un
hombre de sesenta y cuatro años, el cual
había sido diagnosticado por su médico
de catarata del O. D. Acudió á consultar
con Augiéras en 1899, por habérsela presentado iritis del mismo ojo, la que una
vez curada permitió comprobar la existencia Je una catarata gris completa. En
1903 le volvió á raconocer y comprobó la
reabsorción de la catarata, de la que sólo
quedaba una fina cápsu la y no había señal de haber sido operado ni de haber
sufrido traumatismo, hechos que por otra
parte negaba el paciente.
La salud era satisfactoria, orinas normales, artritismo.
Bourdeaux, en la discusión de los casos presentados por Augiéras, dijo haber
observado un hombre de setenta y ocho
años que tenía catarata morghagniana,
en la cual se estaba efectuando un proceso de reabsorción (sólo quedaba el núcleo de la catarata caído en el fondo del
saco capsular) y la V. con + 12 = 0'4.
Dufour refirió otro caso de reabsorción
observado en un hombre científico; al cabo de un año del primer examen la catata había desaparecido y el vítreo estaba
lleno de cristales de colesterina, que un
año más tarde casi habían desaparecido.
EI proceso de reintegración no fué posible atribuirlo á una causa probable.

LA EsouELA DE MEDICINA.

Augiéras refiere un caso de aclaramiimto del cristalino en una muj er decir.cuenta y un años, artrítica, que en 1902
tenía catarata estriada. en ambos ojos,
que habia disminuído algo la visión después de una conjuntivitis aguda, y sin
que hiciese tratamiento ba.'ltante eficaz
que pudief¡e explicar el cambio sobreve nido, empezó á aclararse la visión y á
desaparecer la opacidad.
Tanto en este caso como en fil otro del
mismo antor referente á la reabsorción
de una catarata completa, atribuye aquél
e] cambio á la mavor actividad de la nutrición ocular con;ecutiva á un proceso
inflamatorio que sobrevino en el ojo.
Para compren&lt;ler el mecanismo ,le la
curación espontánea de la catarata, es
preciso que recordemos el modo cómo se
produce, y cómo tiene lugar la nutrición
del cristalino. Esta es, según las más
fundadas investigacionei::, un fenómeno
osmótico sujeto á las leyes que regulan
la tensión osmótica (Ovio,) y no un simple fenómeno de difusión (Hess, L eber,)
y su 11lteración origina la pérdida de su
tmnsparenciR. en virtud &lt;le un mecanismo cuya naturaleza íntima no conocemos
exactamente, pero que sucesivamente se
ha atribuí&lt;lo á la disminución de la corriente nutritiva, á modificaciones qnímícas de la sangre, á las alteraciones del
sistema vascular ( arterioesclerosis, ) al
aumento del contenido en sales del humor acuoso que acarrea la absorción del
agua del cristalino, ó á la disminución
del índice salino del mismo, que originaría la &lt;lisminución de la exosmosis y la
acumulación de los productos de excreción.
Así considerada la nutrición del cristalino, se comprende la influencia que
en ella deben ejercer las enfermedades
caracterizadas por una. perturbación de
la nutrición general 111 modificar la tasa
de los componentes de la corriente nutrícía del ojo; las lesiones vasculares
por la modificación que originan en los
fenómenos osmóticos que se efectúan
á través de sus paredes; las enfermeda.des de las membrimas profundas del
ojo, etc.
Se comprenJe también que si mejora
el estado general puede detenerse y aun
retrogradar la opacificación de los ele-

347

mentos cfal cristalino con tal &lt;lfl que no
estlln deRtruídos ó esclerosados, pues en
tal ca8o no es posible su reintegración.
E8to será. aún más factible en la catarata diabétir.a según Tannatril, porque dicha variedad está caracterizada en sus
comienzos por una infiltración análoga á
la que se presenta en la piel de los diabéticos, analogía que se explicaría por el
origen ectodérmico del cristalino.
Estas consideraciones nos permitenexplicar lógicamente el mecanisno del aclararniento de la catarata en los casos mencionados.
A este propósito mencionaremos los
dos ca.sos típicos que Kamig comunicó á
la Socie&lt;lad de Oftalmología de Parí!'!, de
&lt;lei::aparición completa de opacidades del
cristalino; el uno referente á una diabética de setenta años, cuyo índictl de gluco~a había llegado á 200 gramos por litro.
La paciente había sido examinada por
K amig dos años itntes, y su visión estaba reducida en el O. D. á t con-2 D. y
con el O. I. apenas contaba los dedos.
Al cabo de dos años no quedaba ni trazas de la catarata del O. D. y su V.= 1
y de la catarata del O. I. sólo ~ubsistían
alguna&amp; ligeras opacidades en la_parteínfero-interna del ecuador y su V. = J.
El otro caso se refiere á un artrítico, en el
cual también di11gnosticó Koonig la catarata, y dos años más tarde pu&lt;lo comprobar su desaparición sin que hubiese sido
sometido á ningún tratamiento local.
También resulta interesante, por lo
preciso, el caso que Chevallereau refiere
de curación espontánea de la catarata
por aclaramiento &lt;lel cristalino, en un
médico &lt;le ochenta y cuatro años, cuyo
estado general era muy satisfactorio. El
enfermo le consultó á los tres meses de
haberse iniciado el obscurecimiento del
O. D. cuando ya la visión estaba muy
reducida y apenas se podía iluminar el
fondo ocular, pues la opacidad difusa del
cristalino no permitía apenas el paso á
la luz. En tal estado se aconi,iejó la extracción, pero el paciente prefirió esperar,
yálos pocos meses, cuando volvió á verle,
la pupila era negra, normal y el cristalino
hitbfo recuperado su tinte normal, si bien
en su centro quedaban ligeras nebulosidades; el fondo ocular era igualmente
normal. El mismo interesado había ido

�348

LA

LA

EsouELA DE MEDIOINA.

- - -- --siguiendo el proceso del aclaramiento de1 mero, pero el segundo dice que la reabcristalino.
sorción suele ir acompañarla. ele fen6ml'Todos hemos observado cataratas com- nos glaucomatosos, que es lo que sucedió
plicadas con lesiones uveales ó con df's- en el caso segnndo. .
,
prendimiento de la retina, que aJ cabo
Con los casos publicados. h.a~w el cha
de algún tiempo se subluxan ó se luxitn qnecla fnt-ra de duda la pos1b1hdad de la.
en el vítreo y aun alguna vez en la. cá- curación e~po!1M.nea de la C:l.tarata. por
mara anterior, antes ó después de haber tres proced1mrn~tos: a.clar11m1ento! reabsufrido su transformación en árido!&lt;ili- sorción y luxación; pero. será preciso recuosas. Estos casos, que son consecuti- coger muchas ?bservac10nes de~l~ada.s
vos á las alteraciones nutritivas que so- para poder precisar todas las condiciones
brevienen en el cristalino á consecuencia en que aquella puede llev~rse á e.abo.
de lesiones uveales y retiniauas, y más
En. nuestra ob!s?rvae1ón prime.:ª' la
tarde en su ligamento suspensoriv, y oca- curamón se man tema á los nueve anos de
sionrn primero su opacificación y más haberse luxado la catarata en el vítr~o,
tarde de la friabilidad de la zónula, nos sin haber provocado fenómenos reacc10hacen comprender el mecanismo de la nales.
.,
curación espontánea de la catarata por
En n_uestra ohs~rva?1on seg.unda, la
luxación y por reabsorció~;
. . . re~bsorc1ón del cr1stalmo p~ud1mos seTodos conocémos tamb1en la pos1b1h- gmrla paso á paso y no quedo rastro. aldad de que el cristalino se luxe en la cá- guno de la catarata en la cámara anterior,
mara anterior y permanezca en ella du- pero el glaucoma que provocó su reabsorrante años sin sufrir altPración manifies- ción fué causa de que no recuperse la
ta; De Wecker cita un caso en que el visión.
El estudio de las circunstancias que
fenómeno duraba ocho años y refiere otro
de C. Jmger en que subsistía á los trein- que concurran en los casos de aelarata año¡¡; pero todos habreis visto también miento de la catarata, pne&lt;len ser de gran
algún caso en que el cristalino va sufrien- utilidad para fil estudio del tratamiento
do un lento proceso de esclerosis, que médico de la misma; pero desgraciad}~concluye por su opacificación completa. mente se observa tan de tarde en tarde,
Esta marcha, que sería la !rn.bitual, en que flS de temer que transcmra muc~o
particular cuando el cristalino se luxa en tiempo sin que conozcamos su patogema
el vítreo, no nos es dable observarla más completa."
Tratamiento de la blenorragia.
que excepcionalmente, porque la presencia del cristalino provoca fenómenos de
.,
intolerancia que nos obligan á proceder .Para comprender la acc1on d~l trataá su extracción.
m10nto moderno de la blenorragia E'S neCita el Dr. Menach.o dos casos que ha cesario, dice el Dr. Zieler, conocer cómo
observado de curación espontánea de la se comporta el gonococo de 1~ ID:ª?osa Y
catarata, que explica del modo siguiente: é~ta con el gonococo. Al prmc1p10, los
El primero, por luxación en el vítreo, en cocos ~umentan en la superficie y en las
el cual cayó la catarata con su cápsula capas superficiales del epiteEo escamoso
en virt.ud de la rotura de la zónula, sin de la fo¡¡a navicular; después, sn número
que á pesar de los nueve años transcurrí- aumenta de un modo extraordinario en
clos hayan sobrevenino ni fenómenos in- toda la superficie del epitelio uretral de
flamatorios, como suele ocurrir en tales la porc:ón peniana y al poco tiempo se
casos, ni se haya reabsorbido. El segun- introducen entre las células laxas hasta
do, por luxación en la cámara a~teri~r las capas más profundas. Penetran e~
(después de haberse rasgado la cnstalo1- los conductos de las glánd.ulas ~1retralf'.,
des) y reabsorción, es parecido al de en !os que .pruc~ucen mo&lt;l1ficac~ones. El
Rimss por la coexistencia del glaucoma. teg1do conJuntlvo pued? ser, mfiltrad,o
En los casos de Hilbert y Mitvalsky, por completo en tres á siete drns despues
sobrevino previamente el reblandecí- de la infecció~. Los gonococos que penemiento de las masas corticales y la reab- tran en los teJ1dos obran sobre ello.s -por
sorción se efectuó en frío en el del pri- medio de su toxina, que produce hipere-

349

ESCUELA° DE MEDIOINA.

-- -~-- - mia, exuclaci6n ele líq ni&lt;1os y ele cél nlas
y todos los signos ele la infl,tmación aguda.
La exudaci6n i:;e produce en sen ti do
opuesto á la m:trcha de los gonococos y
puede al'l'astrarlosá la.superficie. Es capaz
de obrar sobre los gérmenes como una
substancia bactericida, lei:;ionándble¡; ó
destruyéndoles. En algunos casos no se
descubren gonococos en la profundidad ele
los tejidos uretrales. La natmaleza se
defiende expulsando los cocos por 1neclio
de la exudación hiperémica.
Los reme&lt;lios tópicos que se aplican
no ejercen, a.l parecer, una acción profunda muy enérgica. El nitra.to argéntico
produce un aumento de las capas superiores de la superficie mucosa y las convierte eu célula~ escamosas. Hasta se
produce en la submucosa un depósito
abundante de plata, pero se observa infiltración de células redondas. El protargol, en c11,mbio, produce muy poco desarrrollo de epitelio escamoso, pero sí mayor infiltrac:ión de células redondas. No
se observa depósito de plata.
Para. ata.car los gonococos en todas
partes, es preciso expulsar los qne
desarrollan en la superficie é influir sobre
los tejidos profundos de moclo que sei:i.
imposible su desarrollo en ellos.
Esto último puede consf'guirse favoreciendo la hiperemia aguda hasta que
no quede un gonococo en las capas más
P.r?fundas ni en la submucosa. La expuls1on de los gonococos de la superficie
puede conseguirse por el peróxido de hidrógeno 6 por la inyección de permanganato de potasio, según recomienda Janet. La acción principal de este método
consiste, más en el efecto bactericida, en
el hecho de que al distender el conducto
~retra.l y al suprimir de repentfl la presión se produce una hiperemia aguda que
separa los cocos de la superficie de la
mucosa y permite su expulsión. Para
o~rar sobre los tejirlos profundos es prec1so no modificar las epiteliales con el nitrato argéntico.
El trabajo inflamatorio rlel:,e mantenerse para obtener una buena exudación
y aplicar sobre la superficie antisépticos
enérgicos. Los más útiles son el protargol, la argonina y otros productos análogos. Estos agentes deben emplearse durante largos períodos y con frecuencia.

se

No importa que estas preparaciones tf'ngan ó no una verclaclera accit'm µrofnnlla.
Mientras existe la hiperemi:i, la exnclacióu obra fin las capas profunrlas y los
anti~épticos actúan sobran los gonococos,
que son arrastrarlos á la superficie.
'frntamieuto de las af&lt;'&lt;'Cin11es agudas
de los tPjidos bhrndos de los 111i.-111l1ros
por &lt;'l método de Bier,
(Socil'Clad

1\0

Cirogla do Parls.)

Dr. T ifffier: Voy á esponer loi:; resul-

tarlos que he obtenido en dos enfermos
con este método. Al principio estaba poco satisfecho de sus efectos, pero el mal
éxito era debido á la deficiencia de la técnica. En cuanto lo apliqué ,le buena manera no pude toenos de alabarme de sus
resultados.
Sólo lo he empleaclo en las afecciones
agudas de los teji,los blanrlos de los
miembros. Es preciso, para tener resultado, apli"ar al método tal como aconseja· Bier. La venda de Esmarch, ó cualquiera otra venda hemostática análoga,
no debe emplearse, porque carece de flexibilidad necesaria y he observado que
provoca linfangitis en los sitios en que
comprim.e. Es preciso emplear la hoja &lt;le
caucho rnglés dé triple espesor. Esta
venda no debe de estar ni muy apretada
ni muy floja, lo que se aprecia perfectamente con el dedo, teniendo algo de práctica y pot· la fal t11. de dolores que el enfermo siente cuando la compt·esión es excesiva. Debe aplicarse siempre lejos de la
parte enferma, en el muslo para el pié,
en él brazo para la mano. Para curar las
lesiones basta una simple g,tsa seca. Es
preciso ~ajarla aplicada de veinte á vei11tirlós horas. El número de sesiones varía
según el caso. Infarto e,lematoc;o, resist~ncia al tacto y coloración rojo-oscura
sm dolores, tal es lo que c1ebe procurse
obtener como con&lt;liciones ele éxito, sin
que sea de temer accidente alguno Los
accidentes no sobrevienen cuando la constricción no es muy exajer1lda.
Se obtienen los resnltad\)s siguientes:
sedación del dolor á las cinco ó seis horas, fenómeno constante y tlescenso de la
temperntura á los dos ó trf's días. El método es casi siempre eficaz, segírn he observa,do muchas veces.
¿Este método es más p,ficaz q ne toilos
los restantes ( incisión, desagüe, baiios
calientes y prolongaclosT) No puedo afir-

�350

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

to sobre el del condón, usado anteriormente, son tan graneles, que han facilitado el gistema y consentido su aplicación á todos los mamíferos, cuanto más
á los ganados vacuno y lanar, á que especi11 lmente le ha dedicado el autor. La
espon~ en cuestión habrá de tener un
tamaño proporcionado; pues se comprende que no ha de ser el mismo para las
ovejas que para. las vacas ó las yE1guas.
Su introducción se hace empezando por
lubrificar los grandes labios con unas
gotag de aceite de oliva esterilizado, para
favorecer la introducción del espéculum
de Poliausky, ósea de tres ramas, esterilizado á la 1lama ó al vapor de agua, y
cuya. rama central, que es la más ancha,
venga á caer hacia. abajo, una vez introducido el instrumento, para que así quede cerrada la salida de la orina. La pinza, igualmente flamea.da, introduce la
esponja de modo que su mayor convexidad corresponda á la pared posterior de
la vagina.. El espéculum se mantiene
abierto con la mano izquierda y la esponja se introduce con la derecha á favor de la pinza. Si se trata de yeguas,
por ejemplo, se inyectará el esperma en
cantidad de unos 20 gramos distribuidos
en dos ó tres hembras, y para lo cual se
recogerá en una jeringuilla, que se hará
De la recundaei6n nrtiflcial de los nrnmfferos. funcionará tra.vésdeunasondadecaucho,
En los números 4 y 5 del tomo XII tan esterilizada ésta como la jeringuilla
de un importantísimo perióJico oficial de misma y la vagina del animal, lo propio que
una de las más notables corporaciones las manos del sirviente encargado de la
médicas de Rusia ( Instituto Imperial de operación. Si se trata &lt;le efectuar lafecunMedicina experimental,) el Dr. Elías Iwa- daci6n de muchas hembras-tal como de
noff ha publicado, en Julio último, un cuatroádiezómáR-esloprefereribletrasextenso y profundo estudio acerca de la la.dar el espermadesdela.esponja.á un fras·
fecundaci6n artificial en los mamíferos, me- co de cristal, cuyo tapón esté atravesado
&lt;liante la cual se puede hacer extensiva por dos tubos de lo mismo, una para la
á varias hembras la. acción fecundadora toma de aire y otro para. cumunicarse
de un solo coito, con todas las ventajas con el elevador Agalli, mediante otro toque para la riqueza pública se han de ob- bito de caucho, que comunica á su vez,
tener por el lado de la ganadería. El au- con la jeringa, y todo lo cual deberá ser
tor divide en dos partes fundamentalrs esterilizado, dando un conjunto parecido
la técnica de esta fecundación; relativas, al aparato que se emplea en las inocula.la una, á la recogida del esperma, y la ciones anti-carbunclosas.
La gran extensión dada por el autor á
otra, á su inyección. La primera s~ ejecuta mediante la introducción previa de este trabajo, nos veda la satisfacción de
una esponja, fina y de tamaño apropiado, tomarle intrgra; clebiendo contentarnos
en lo profundo de la vagina.; esponja que con la no pequeña de consignar sus pundespués de efectuado sobre ella el coito, tos más salientes, y esto merced á la edise recoge con un espéculum y una. larga ción franceRa que acompaña siempre á la
pinza. Las ventajas de este procedimien- edición rusa de tan notable Revista; pues

marlo, aunque he obtenido resultados
inmejorables en varias supuracionei, graves de la muñeca y en una diabética que
padecía. un panadizo. Tiene indudablemente sus indicaciones, pero creo que no
está llamado á sustituir á los demás métodos de tratamiento. Se ha dicho que es
un método ambulante. No condena al
reposo, pero es necesario, por lo menos,
vigilar con cuidado la aplicación, sobre
todo en las primeras sesiones.
Dr. Monod: ¡Qué resultados produce
este método en las afecciones óseas y articulares y en los niñost
Dr. Kirmisson: Este método se ha empleado sin razón en muchos casos. Ha
fracasado en las tuberculosis óseas y articulares y empieza á d,,secharse.
Dr. Jtlauclaire: Le he empleado 8Ín
éxito en una decena de casos de tuberculosis ósea. En un enfermo de artropatía
tabética lo utilicé para disminuir la movilidad, pero el resultado fué contraproducente.
Dr. Ohaput: He obtenido éxito con el
método de Bier en 10 casos de tuberculosis graves y en algunos he podido diferir la amputación. Ha sido también eficaz en dos enfermos con heridas crónicas
atónica8.

351

I

aún cu~~do pudiera darse por sobrada la una tracción suave como intentando let~ansm1s1ón del asu~to en .nuestr~ pe~ió- ¡vantar del suelo al paciente. El peso de
d1eo, por .f~lta de su rnmed1ata. aphcac1ón su cuerpo verifica la. contra-extensión.
á la med1cma humana, nunca será ver- El omóplato ejecuta un movimiento de
daderamente sobrado en los ámbitos de báscula y la cavidad glenoidea entonces
é~ta, .cuan~o q~epa dentro de los de las mira hacia arriba formando la base de un
ciencias b1ológ1cas á que toda medicina cono constituido por todos los músculos
corresponde.
del hombro distendidos.
Un procedimiento nuevo, fácil, rápido
Pa~~do medio mJnuto sin cesar en la
é indoloro para la reduc&lt;'i6n
tracmon, se hace eJecutar al brazo con
de las dlslocnciones d~I hombro
el objeto do desprender la cabeza d;l húpor el Or. Hugmer.
· ·
d
·,
.
.
.
.
mero, mov1m1entos e rotac1on sobre su
Sabido
es que las d1sloca.c1ones rec~en- eje, llevando alternativamente la mano
tes .del hombro, n?, admite~ térmrnos derecha hacia adelante ó atrás, haciendo
medios en su .r~ducc1~n:. se eJecuta esta recorrer lentamente el antebrazo un ánc.on suma fac1hdad, s1 tiene lug.ar la ~a- gulo de .90°. Ordinariamente, durante
hda d.e la cabeza h~m.eral hacia amba esta mamobra se percibe el choque indien _suJetos flac?s Y, deb1les y no se acom- cante de la entrada en la ca.vidadad arp.ana ~e comphrac1ones, 6 por e! c?ntra- ticular de la cabeza del húmero.
rio, f!acasan todos los proced1m10ntos
Para terminar, col6quesf' la rodilla. izconoc1dos de Kocher, Tr~lat, Bazy, Mo- quierda en el hueco axilar y luego coth~s YlAstley C?ope.r te~iend~ que recu- giendo el hrazo al nivel del codo, sin ce·
r~1r á ~ anestesia, .s1 .la mxac1?n es ha- sar de tirar hacia arriba, se le baja horic1a abaJo en s~s d1stmtas variedades Y. zontalmente en abducción: enseguida, se
recae en un SuJeto fuerte Y.gordo.
lleva la mano -izquierda detrás del hom9reyendc hacer un .servicio á ~us co~- bro, s.e c?loca el dedo pulgar sobre el
pa~eros el Dr.. ~ugmer, a~onse~a el s1- acromion mtroduciendo los otros cuatro
guie te proce~1m10nto rap1do é mdoloro en la axila parn sostener la cabeza del
0
vrnne eJecutando dt3sde el año.:. húmero mientras que se continúa aprocon excelentes resultados:
ximando el codo cerca del cuerpo.
J?esnn1o el en~ermo de medio cuerpo
En el niño, sin tomar el médico todas
h:caa arrilba, le .sien,ta en el suelo colo- estas posiciones, se puede hacer ejecutar
? n .ose e médrno a su lado derecho ó al brazo los mismos movimientos Qbteizqmerdo, se.~ún se trate de uno ú otro niéndose buen resultado.
'
braz'&gt;. Refir1endonos al derecho, lo primero que hay que hacer después de darle
la cita1a, posición al enfermo, es poner
,
1o recto e1 antebrazo Una contribución monstruosa
en flex1on de angu
sobre el br~zo: seguidam.ente y con la En. tod?s los países se procura que las
m~yor suavidad, por medio de un movi- contribuc10nes tengan una base Elquitatimiento de abducción, se levanta el brazo va. A los artículos de primera necesidad
en la posición vertical v el i:,od0 hacia arri- se les grava poco ó nada y en cambio á
ba; el ante?razo queda~horizontal y lama- los artículos de lujo como los coches los
no por encima de la cabeza: se le mantiene automóviles y las alhajas se les soñ~lan
en esta posición sujetándole del puño con fuertes cuotas. Cuando las Naciones son
la mano derecha de.l médico. Llegado á jóvenes y tratan de progresar en las cien·
este momento, se mtroduce á fondo el cías y en las artes,. las leyes son generoantebrazo izquierdo en el pliegue del co- sas y procuran no imponer contribuciod~l b1·azo del enfermo y con la mano ne~ para los instrumentos, las cosas ú
1zqmerda se abraza la parte inferior del obJetos que son necesarios para impulsar
brazo derecho ~e! médico. DAspués, to- la ciencia ó el a1·te.
mando una pos1c1ón segura el operador,
Cuando nn país necesita mucho una
estan~lo como está el enfermo casi entre C?~ª, se ponen ~º.d?s los mediof&lt; para fasus p1ernas, se le recomienda el no hacer c1htar su adqu.1S1c1?n y jamás se piensa
resistencia alguna y se empieza á ejercer en poner contnbuciones y trabas que di-

fgo¡1

?º

�352

LA EsoUELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINÁ..

ficnlten el tener lo que se desea y lo que
La base para procurar impedir la transSl-l necesita N nestro Gobierno compren- mi1&lt;ión de las enfermedades infecciosas,
&lt;liendo así estos asuntos ha legislado en está en la desinfección, y la mejor desgeneral sabiamente en el sentido que de- infección se practica por medio de estuj11.mos indicado. En lo que se refiere á li- fas ó de autoclaves, que son instrumenbros y á instrumentos cientHicos, los ha tos netamente científicos. Pues bien, no
considerado en el arancel libres de derechos. obstante ésto, se cobran fuertes derechos
Lo que más necesita el hombre es vi- de introducción sobre estos aparatos,
vir: el derecho á la vida es el primero de considerándolos, por ejemplo, como artodos los derechos. No hay grandezas, tefactos de cobre, que tienen cuotas muy
no hay placeres, no hay honores, si no Ielevadas.
hay vida. Todo, pues, lo q ne tienda á conLos vistas de la aduana dicen que coservar la salud y prolongar la. existencia, bran así, porque esos aparatos sirv011
debe de ser favorecido. No estamos ya en también para las pelRquerías. Esto pruelos tiempos en que se cobraban contribu- ha la ignorancia de tan apreciables perciones por abrir puertas y ventanas. El sonas en asuntos de Higiene. Con estf~
aire y el sol los da Dios, y quien quiera argumento que se les cobre á los médicos
puede aprovecharlos, naturalmente sin derechos por sus cuchillos y por sus tiperjudicar á los demás. El agua se da jeras, porque cuchillos y tijeras usan los
gratuitamente en muchas ciudades y si carniceros y las costureras.
no lu. dan todas es por los crecidos gasEl autoclave en donde quiera que se
tos que demanda muchas veces esto ser· emplee sirve para impedir la. propagavicio; pero en realidad creemos nosotros ción de enfermedades transmisibles: el
que el agua debe de regalarse sin trabas instrumento es enteramente científico y
de ninguna especie y buscarse los recur- sus fines altamente humanitarios, y estasos gravando otras cosa.s menos necesa- mos seguros que el ilustrado Señor Serias. Mientras más agua, más salud y me- cretario de Hacienda no autorizará el
nos hombres que perecen, es decir, más error en que estan unos empleados de
fuerzas vivas al servicio de la Nación y aduana, pues es un error que puede traer
más dinero, mucho más que el que pro· serios perjuicios.
duzca el gravamen sobre el maravillo¡,o
El autoclave usado por el cirujano,
líquido. Es un disparate poner contribu- por la partera, por el dentista, por el farciones sobreelagua, cuandolas !partesde mecéutico, en la peluquería, en el baño,
nuestro organismo no son más que agua. en los hospitales, en las cárceles, en cualEs también un absurdo cobrar dere- quier parte, no tiene por objeto más que
chos sobre el jabón; el jabón y el agua el procurar evitarle á los individuos la.
son la limpieza, y la limpieza es una se- producción de enfermedades contagiosas.
mi-virtud como decía San Agu!!tin.
El autoclave de por sí no va á produCua ndo una enfermedad epidémica cir dinero, pues todos los que lo usan
amenaza invadir una ciuilad, se le impi- obligados por las circunstancias pueden
de la entrada á los buques, á las mercan- prescindir de él y el perjudicado será
cías, aun cuando esto ocasione grandes sencillamente el público.
pérdidas al comet·cio y al erario.
Lo repetimos, la base de toda la hiCon frecuencia se dejan libres de con- giene está en la desinfección; la mejor
tribnciones á las casas para obreros, desinfección se practica con los autoclaconstruírlas conforme á los requisitos de ves y con ella se salva la vida de milla.la higiene.
res de personas y no deben de ponerse traSi está justificado el liberar de dere- bas para facilitar el uso de ese aparato.
chos á los instrumentos científicos en Por todas estas razones llamamos atengeneral, esta justificación es mayor tra- tamente la atención del respetable 8r
tándose de instrumentos que se refieren Limantour, confiando en que hará que
á la medicina y á la higiene; estos ins- se cumpla con la ley. Con esto se evitatrumentos están destinados á procurar rá una injusticia y el público recibirá un
salvarles la vida á los enfermos ó á pre- gran bien.-A. de Garay.
venir las enfermedades.

Instituto Bacteriológico Nacional.
ln!orme de los trabajos hechos
en el ano de ;907 á 1908 por el Director
del Instituto, Dr. A. Gaviño.

(Continúa.)
II, Prepuraci611 de sueros vacunas
Yproductos bacteria~os.
. freparaci(m de tuberculina de Koch.-Hab1endose preparado con éxito el año de 1906
una fuerte proporción de tuberculina d;
Koch, que por orden de la Secretaría de
lnlltrucción Pública y Bellas Artes se en¡regó al &lt;'on.sejo Superior de Salubridad, se
an hecho s1em bras, que están en vigoroso
desarrollo, de tres litros de caldo que dentr? de poco . darán un considerable rendimiento de dicha tuberculina
Con el mismo fin se han h~cho RÍem bra&lt;i
que están en vigoroso desarrollo de bacil~
tub~rouloso aviario, Y de bacilo t~berculoso
bovmo.
Una, vez obtenid?s estos productos, se intentara, en 1~ Seomón de Química biológica
de est? Instituto, la preparación de la tuberculma. precipitada, aplicable á la oftalmo-reacmón tuberculo,:a
. Prepa~aci(m de suero anti-colérico para el
d~agnostwo bacteriológico del cólera morbo. -Pudtendo presen~a~e e~ lo~ puertos y fronteras de la R~p~blica, md1viduos infectados
de c?lera asiatico, ó bien algunos enfermos
d~ d~cha enfermedad, pero de difícil diagnostico, el o~al sólo puede hacerse por di
versas r.eacciones bacteriológicas, entre las
cuales tienen.la mayor i:nportancia el fenómeno ~e Pfeiffer, llamado así para honrar
al sabt? alemán que lo descubrió, y el no
m?nos ~mportaute de la aglutinación de los
i~robios del cólera por los sueros anticoerwos, hemos procedido á vacunar un joven
asn~, P,!1~ª obtener con su sangre un suero
anticole~1co de una Pficacia bien reconocida
Este ammal ha recibido .Yª en 12 inyeccio:
n,e~ subcutáneas, los cultivos de vibrión oolerico, qu~ se .han desarrollado en 2 L tubos
d.e gelosa mchnada; habiéndose hecho estas
si~m~ras con tres razas auténticas de rólera
as1~tico, que provienen: una, de la Prusia
~ó:~ntal; otra, del Cairo; y la última de Sai-

f

Con este suero hemos producido el fenóme~o de Pfeiffer, habiendo inoculado &amp;n el
P~,r1toneo á dos cuyos con un c. c. de diluci~n de una asa de platino, de cuftivo de vibr_i6n. colérico, recibiendo uno de ellos un
milés~mo de ~- o. de suero antioolfrico: al
estudiar al microscopio la serosidad peritoneal, S? encontró en el que récibió solamen~l'dultivo, numerosos vibriones en plen:t vi1 ad¡ en tanto que en el que recibió, ade-

353

más, el milésimo de suero anticolérico, no
se encontraron más que algunas granulaciones, r.estos de los vibriones, que es lo que
consttture el fonómeno de Pfeiffer; asimis~o, .haliiend~ colocado en tubos, cultivos dE1
vibri.ón colérico, y agregado nna mínima
cantidad de suero inmunizante, se verificó
el fenómeno de la aglutinación.
El fenómeno de la aglutinación se demostró de u~a manera i~concusa en el siguiente experimento: en cinco tubos conteniendo
una emulsión de vibrión colérico vivo se
agr?gó,, r?spectivamente, 1~ de c. c. de s~ero
an~icolenco, 1h·, refTI, ,uk, ~ . En los tres
primeros tubos, puestos como todos á la estufa ~ 37~ durant1:1 una hora, se observó la
aglutrna~1ó.n perfecta á la simple vista, y en
los dos ulti~o~, en los que la dilución del
s~,e1·0. fué mrnima, Re observó la aglutinac10n md1;1d;1ble por medio de la lente. Un
tubo tE&gt;stigo conteniendo la misma emulsión
y que, por tan~o, no recibió suero, conservó
~na homogeneidad completa, y ni con amriho de la. len~ se pudo percibir ninguna falsa aglutmacion.
Por tanto, consideramos este suero útil
para la inv~stigación que antes hemos senalado, y disponemos de 500 dosis ó sea
para la verificación de 500 ensayes 'de este
g~nero, lo cual es un número bastante crec1d?~ ~n caso necesario, se podrá sangrar
period1camente ~¡ asno inmunizado, para tener mayor .cantidad del suero antioolérico.

. Preparación del suero antipest,oso para el
diagnóstico .bacteriológico de la pest,e bubónica.
-De la misma manera que para el cólera
s~ hacía. neoes.:.irio disponer de un suer~
d1~gnóst;co, que permitiera demostrar la
e~stencia de la peste bubónica en los individu?s que llegan á nuestroR puertos y con
el m1sm? fin se. está inmunizando u~ mulo
con cultivos: p~imero. culti~os muertos por
E'l calor de bacilos de Yersm raza Blidah·
se~undo, por cultivos vivos 'virulentos d~
Bombay y Pescha. El mulo que ha recibido
las ~noculaciones, cinco hasta la fecha, de
cultivos de pes~e (12 tubo.s de ~elosa inclinada,) ha reaoo1onado oon mtensidad; y esto
nos haoe i-uponer que obtendremos con su
sangre un suero antipestoso activo.
Dentro de P?CO tiempo, cuando el animal
pl'esente los signos de inmunización, se le
o~te~er el suero que permita
sangrará
h.~cer ese diagn~stico, y ponerlo á disposicion de las autondades sanitarias.
Preparación de vacuna antipesf,osa.-En el
1~es d~ Julio nos f1;1é pedido por el Consejo
Super10r de Salubrtdad, yacuna antipe~tosa
par,a m.andar á los puertos del Pacífico.
~e htzo la preparación periódica de una
ser!e de vacu~as, que fueron remitidas despues de termmadas, y cuyo monto es de

Pª:ª

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 313

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.
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·1 ros par&amp; agua.
·

46

�354

LA EsouELA DE MEDIOINA.

i 248 d~ las que hay en existencia actual- teriológico, que permite inmunizar rápida-

mente á los animales que se encuentran en
un foco epidémico de fiebre carbonosa, el
suero de que hablamos. pues deja tiempo
para hacer la vacunación posterior, y disminuye la mortalidad entre los vacunados,
se procedió á inmunizar un caballo separado del servicio de difteria, haciéndole inyrcciones subcutáneas &lt;le dosis progresivas de
cultivos de bacteridia carbonosa (cultivos
atenuados, después cultivos virulentos, y en
fin, cultivos muy virulentos. ) Este animal
ha recibido 24 inyecciones, representando
un total de cultivo en gelosa de 50 tubos.
El 7 de Marzo se practicó una sangría de 6
VACUNA ANTIPESTOSA,
litros, que dieron 3 litros de suero, ó sea 50
Elaborada en ,el Instituto Bacteriológico Nacional, por ciento.
desde el l~ de Julio de 1907, basta la fecha.
Ensaye del suero:
.
.
Doaia
Un conPjo macho, gr1s, d.e. ~os ~ml tr~sObtlen&amp;eionea.
Tubos. varunaute
2 ce.
cientos gramos de P?so, recib~o .baJo la piel
Remitido al Consejo
del vientre, dos centímetros cub1cos de sue·
S. de Salubridad.
588 tubos de 24 ce. ro, el 9 de .Marzo, á las 6 de la tarde. El !0
Julio 17.......... 49
Remitido al Consejo
de Marzo, á las 10 de la mañana. es decir,
S. de Salubridad.
93
465 tubos de 10 ce. 16 horas después, se le inyectó &lt;lel .~tro lado
Septiembre 25...
del vientre, bajo la piel, 0,002 m1hgramos
Remitido al Consejo
s. de Salubridad.
de bacilos carbonosos, tomados de la super350
Noviembre 12 .... 70
ficie
de un tubo de gelosa inclinada, de edad
"
"
Remitido al Consejo
48
horas.
de
S. dti Salubridad.
Un conejo testigo, gris-negro, macho.y?·
360
Diciembre U .... . 72
"
Usadas en el Laborasan do dos mil cuatrocientos gramoP, recibió
20
torio ............
4
,. á la misma hora la misma dosis del mismo
"
,,
93
465
Existencia actual.
cultivo.
"
El U de Marzo se notó en el te~tigo la
2248
Elaboración total.. 381
presencia de rubi~~ndez y e~em~, e~ el punMéxico, Marzo 2~ de 1908.
to de la inoculacion . Los dias s1gmentei&lt; el
II. Estudio acerca del rnuerrno y prepara- edema se extendió, y el animal fué enconción de la rnalleína.-Era de todo punto in- trado muerto el 14 en la mañan:i. En la audispensable averiguar, si los caballo!'. que topsia demostró las lesjones típicas del carhabíamos de emplear para la preparación bón experiml-'ntal la siembra de la sangre
de sueros anti-tóxicos y anti-bacterianos, del corazón dió ~n cultivo puro de bacilo
estaban exentos del muermo, enfermedad carbonoso.
El conejo gris que había recibido suero á
que los excluye de ser utilizados con estos
fines; asimismo, siendo uno de los productos título preventivo, ha sobrevivido, y no b~
que los institutos bacteriológicos preparan presentaJo aún ninguna reacción local (m
en enormes cantidades, para diagnosticar rubicundez ni edema.)
Preparación de suero anti-neumoc6cico.esta enfermedad en las caballerías de los
ejércitos creímos de sumo interés el hacer Siendo la neumonía una enfermedad que
la preparació~ de la malleín~ (producto ~ac- diezma á la población de la Mesa Uentral,
teriano obtemdo de los cultivos de bacilos hemos creído sería de grande utilidad el t.ener
normales del muermo,) pues sería de grande el suero antí-neumocócico, cuya eficacia es
utilidad para el Ministerio de la Guerra, di8- aún discutida, pero en favor del cual se ba11
poner de este medio para excluír oportuna- presentado, pvr prácticos muy competentes,
mente de las caballerías del Pjérc,ito á los estadísticas que hablan muy alto en favor
caballos infectados, que pueden ser causan- de 9U eficacia. Ningún cñmpo mayor de ex·
perimentapión que la Ciudad de Méxi.co,
tes de pérdidas considerables.
Intentada dicha preparación, hemos llA- puede ten erse; por ta~to, h?~os procedido
gado á obtenn Je P.rimer intento d?c~ li- á prepararlo, y á contmuac10n expresamos
tros ó sea 6,000 dosis de malleína diluida, la técnica seguida y el ensaye del suero.
Técnica de preparación de suero anti-neumoque' se encuentran depositadas en la.s refricócico.-Oaballo mascarillo. Lainmunización
geradoras de este Instituto.
Preparación de suero anticarbonoso.-Siendo comenzó el 2 de Octubre de 1906, por me·
uno de los productos de todo Instituto Bao- dio de inyecciones de cultivos mnertos; des·

~ent~ en este Instituto, 46i, dosis de dos
c. c. cada una.
Para su preparación se usaron bacilos
muy virulentos, que mataban los animales
de experiencia de 30 á 60 horas, utilizando
una semilla llamana de Blidah, y en su preparación aplicando el método de l11s pesada&lt;1, para que cada tubo de vacuna contenga una cantidad aproximadamente igual de
bacilos vacunantes.
A continuación se expresa en una tabla
la época de remi&lt;:ión y cantidades entrega.
al Consejo Superior de Salubridad.

Sanatorio Qnirtirglco del Dr. H. Gntlérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono núm. t,33ó.
Cirugia. general, (...'irugia de señoras, Cirugía de niños, curación de hel'idas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, opel'aciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Reeámaraa de primera olase $5.00 diarios y de segunda $3.00.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

pués se continuó por medio de cultivo&lt;. vivos, (cultivos en caldo y después en caldosuero. Inyección subcutánea.) La inmuni
zación tuvo que hacerse muy lentamente,
debido á las fuertes reacciones que sobrevinieron con las inyerciones (fiebre elevada,
enfl.aquecimiento. algui;as veces abscesos;)
diversas veces, el animal ha quedado en reposo para permitir sa restablecimiento. El
caballo ha podido llevarse á un alto grado
de inmunidad, pues ha podido soportar en
nna sola inyección basta quinientos c. c. de
cultivo (cultivos virulentos de neumococo;
del cual, me&lt;lio c. c. ha sido suficiente para
matar nn conejo del peso de 2 kilos tin 24
ó en 36 horas.)
El caballo fué sangrado el 23 de Julio de
1907, i,..iete días después de la última inyección, habiendo recibido un total de ocho mil
setecientos once c. c. de cultivo.
Ensaye del suero.-El 8 de Agosto de 1007,
á las 6 de la tarde. se inocularon:
(A) UII conejo testigo, pesando dos kilos,
con medio&lt;'. c. de cultivo bajo la piel. Murió en 26 horas (el 9 de Agosto, á las 8 de
la noche.)
(B ) Un conejo m:1cho 1 de dos kilos trescientos gramos. recibió bajo la piel medio
c. c. de cultivo y {L la vez tres c. c. de suero
anti-neumocócico de Mulhford. El 12 de
da Agosto s ... encontró una fuerte infiltración
en el lugar de la inocnlación; el peso bajó
á dos kil•·s. Ha perdido, por lo tanto, trescientos (!ramos. Vive actualmente.
(0) Un conejo h"mbra, de dos kilos cien
gramos, recibió bajo la piel medio c. c. de
cultivo y al mismo tiempo tres c. c. del sue ·
ro que i,..e va á ensayar (suero del "Mascarillo ") El 11 de Agosto se encuentra una ligera infiltración en el lugar de la inoculación y su peso no ha variado. Vive actualmente.
Un ensaye antnior con los dos sueros
(Mulhforrl y suero del "Mascarillo.") había
dPmostrado que la dosis de g, 1 y 2 c. c.
eran insuficientes para impedir la muerte de
los animales. El suero á esta dosis, permite
únicamente prolongar su vida en relación
con los testigos .
En resumen. el suero anti-neumorócico
del Instituto Bacteriológico Nacional está.
dotado, según lo demuestra la rxperimentación, de propit&gt;dades curativas reales. :Su
poder anti-bacteriano es igual, ó quizás superior, al suero de Mulhford, so,bre el cual
tiene la. Vf'ntaja de no contener ningún antiséptico. (El de Mulhford contiene cantidadPs notables de ácido fénico.)
La dosis que debe de iuyecta,se desde
luego, deberá ser de cuarenta á sesenta c. c.,
y habrá ventaja i, n repetirla los días sig-niente1o en una dosis de veinte c. c. por día, has-

355

ta obtener la defervescencia. Si insistimos
en la necesidad de emplear inyec&lt;·iones de
fuertes dosis, es porque el suero anti-neumocócico, como la mayor parte de los suero~ anti-bacterianos, es relativamente poco
activo, si se le compara con los sueros anti- tóxicor-:, el anti-diftérico, por ejemplo.
En el H ospital General, el t!r. Dr. Francisco Bulman lo ha utilizado en varios casos, y según él comunicó en la Academia
Nacional de Medicina, los resultados siempre han sido favorables, pues en dos casos
en que el resultado fué fatal, segán el mismo Sr. Bulman, se empleó este suero en los
últimos días del padecimiento, cuando los
enfermos estaban casi en estado agónico;
por lo tanto, no se puede decir que su acción no es eficaz.
El mismo caballo sigue inmunizándose, y
dentro de poco tendremos nueva reserva de
suero anti-neumocócico.

Preparación de suero anti- tetánico.-Este
suero, que constituye uno de los ,lescubrimientos más brillantes que forman la aureola del progreso bacteriológico en el pasado siglo, ha sido objeto de nuestra atención y se ha intentado su preparación, al.
canzando un éxito que nada deja que desear.
Con el fin de obtener un suero inmunizante conka la terrible enfermedad, llamada tétanos, se procedió á inmunizar una yegua vigorosa, de nombre ''Japonesa," la que
ha recibido 27 inyecciones subcutáneas de
toxina tetánica, haciendo estas un total de
1,267 c. c. de toxina. El 12 de Marzo se
practicó una sangría de 6 litros, que produjeron el 50 por ciento de suero, ósea tres
litros.
Ensaye del suero.-El 14 de Marzo, á las
11 de la mañana, se inocularon seis ratones
blancos del mismo peso, con una mezcla de
toxina tetániua y de suero. Con este objeto
se puso en cuatro copas de ensaye un c. c.
de toxina tetánica, y respectivamente un
c. c., un décimo, un centésimo y un milésimo de c. c. de suero. Al cabo de media bora de contacto in vitro, las mezclas de toxina-suero, son inoculadas á los ratones correspondientes que en seguida se especifican:
Ratón a.-Recihe en la pata rin de c. c.
de toxina tetánica. Presenta tétanos local
el día 15 en la mañana¡ muere de tétanos
generalizado el 1(i en la mañana.
Ratón b.-Recibe en la pata n~~ de c. c.
de toxina tetánica. Tétancs local el 16 en
la mañana; muere de tétanos generalizado
el 17 en la tarde.
Un ensaye pr.. liminar con la misma toxina, había mostrado que la dosis de niln y
11rbn, provocaba en los ratones un simple
tétanos local no mortal.

�356

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Puestas á discusión las anteriores proposiciones sin ella fueron aprobadas en lo general, p~r unanidad de voto~. Puestas á diRcusión en lo particular, la primera fué apro bada igualmente por unanimidad .. .
Al discutirse la segunda propos1c1ón:
El Sr. Dr. Porfirio Parra, dijo, qu~ no
en:iontraba razón para que se nombrara una
segunda comisión, para qur dist~buyera Y
recogiera los trabaJOR de los socios, desde
el momento en que ya e:xi~te una que, al ser
designada para que formara el prograJ?a,
fué indudablemente por que la Corporación
la dreyó enterament~ capaz de dar unidad
á esa obra.
El Dr. Zárraga, cree que la comisión fué
eucargada, únicamente, de f.o~mar el pr~'l'OXINA SUFICIENTE PARA PROVOCAR UN TÉ· grama. y piensa que esa comMÓn ha term1TANOS MORTAL Á 5,000 RATONES. UN C C. narlo ya.
El Dr. Porfirio Parra, desearía conocer
NEUTRALIZA, POR CONSIGUIENTE 50,000 DOSIS MORTALES. E ste suero presenta las con- cómo fué hecho el nombramiento de la codiciones de actividad referidas para la apli- misión de que forma parte el Dr. Zár~a~a,
cación al hombre y á los animales (inyec- para poder apreciar si rea.lmente sn m1s1ón
fué tan limitada.
ciones preventivas ó curativas.)
El Dr. Peón del V allr, da lectura al art.
( Continuará.)
15 del Reglamento, el cual, á su juicio, establece que la misma comisión que forme el
Asociación Cooperativa de Estudios programa deberá ser la que forme la obra.
Puesta á votación la proposición, tal coMédicos.
mo fué presentada por la comisión, fué aproSesi6n ordi~aria del martes 7 de Julio de 1908.
bada y hecha la votación para nom~rar una
P,·etidencia del Dr. Porfirio Parra.
comisión que distribuyera los IrabaJOS .Y .reA las 7.45 p. m., se abrió la sesión. La cogiera el material de la obra de Med1crna
Secretaria pidió se le excusara de no pre Doméstica· quedaron nombrados loR Dres.
sentar el acta de la sesión anterior, para su Zárraga, Garay, Parra Guillermo y Macoudiscusión, por no estar presente el Dr. En· zet. qui13nes son los mismos que formaron
rique Aragón, accidentalmente encargado el programa de la repetida obra.
para levantarla, quien se ha excusado de
A propuesta del Dr. Adrián de Garay, se
concurrirá la sesión por la gravedad de un acordó se participara desde luego á los pemiembro de su familia.
riódicos y á las sociedades cientifi?~l", de la
En seguida se dió lectura al proyecto de Capital y de los Estados, la crea.c1~n de 1,a
acta constitutiva de la corporación, presen- Asociación Cooperativa de Estudios Metado por la secretaría Este proyecto fué dicos.
aprobado por unanimidad y se acordó se hi- El mismo D1·. Garay. propone se ponga á
ciera. escribir en pergamino, para que fuera discusión un tema cualquiera de interés ge
subscripto por los miembros todos de la Aso- neral, que anime las sf'siones y las haga imciación.
portantes desde luego.
El Sr. Dr. Zárraga, en nombre de la coE !-ta ~roposición fu{\ apoyada P~'; el Se
misión respectiva, lee el proyecto de pro- ñol' Pres11ente y e) Dr..~arraga p1d10 se de
grama para la obra de Medicina Doméstica .c larara abierta l~ d1~cus10n acerca de la morque se acordó publicara la Asociación...El t~lidad en el D1str1~0. Fede~al, la cual ha
Proyecto termina con estas dos propos1c10- sido enorme en los ultimos ti~mpos.
Dr. Garay: Encuentra la idea d.excelennes:
.,
1~ "La obra de Medicina Doméstica. que te pues una vez empezada esta 1scus1on
proyecta la Asociación tendrá la forma de p~ede nacer y desarrollarse la idead.e subdicciona.rio y se escribirá en estilo claro, dividir el trabajo y hacer uno colect~vo, de
llano y conciso."
innegable interés. Recuerda haber v1i&gt;to en
2~ ·'Nómbrese una comi!.ión que se en- un periódico de Bruselas, en el que se puca.rgue de distribuír el trabajo entre los SO · blica la estadística de la mort11lidad en to·
cios y de recoger el material de manos de dos los paíst&gt;s del mundo, que México viene
!!US autores, y que sea la que dé á la obra ocupando el primer lugar, desde hace lDU·
la forma conveniente."
cho tiempo. Entre las razones por las que

Ratón c.-Recibe en la pata un c. c. de
toxina t&gt;,tánica, más un c. c. de suero. Ningún fenómeno; soarevida indefinida.
Ratón d.- Recibe en la pata un c. c. de
toxina tetánica, más i1J de c. c. de suero.
Ningún f en6meno¡ sobrevida indefinida.
Ratón e.- Recibe en la pata un c. c. de
toxina tetánica, más 1!a de c. c. de suero.
Muere de tétanos generalizado el 16 en la
mañana.
Ra.tónf-fü,cibe en la pata un c. c. de
toxina tetánica, más n/n de c. c. de suero.
Muere de tétanos generalizado el 15 en la
mañana.
En resumen, el suero de la yegua "Japonesa (sangría del 12 de Marzo,) á la dosis
de llj de c. c., NEUTRALIZA LA CANTIDAD DE

LA ESCUELA DE MEDICINA.

este punto de tan grande interés se ve con
poco cuidado en México, está la ignorancia,
pues hasta entre los médicos no es raro encon.trar personas que no saben á qué cifra
asciende la mortalidad en esta ciudad.
Dr. Porfirio Parra. Recuerda que hace
años, el Sr. Dr. ~ejía puhlicó un opúsculo,
en el cual cons11leraba como enorme una
mortalidad de 10,000, personas durante un
año, pues en los auteriores, esta cifra había
sido &lt;le 7,&lt;'00 defunciones solamente. Después ha llegado á haber 20,000 defunciones
en un año, sin que nuestra población haya
fiumeutado en la misma enorme proporción.
Entre otros puntos, llama la atención la ineficacia inesperada del saneamiento de la
ciudad, pues se tenían fundadas esperanzas
de que él hiciera disminuír la mortali,lad.
Manifiesta el Dr. Porfirio Parra que desea
ría que el Dr. Garay, fuera el ponente del
tema á discusión.
El Dr. Garay, acepta la comisión y pide
que en vista de la importancia del asunto
se avise á los socios de manera especial
que este aviso se haga extensivo á la prenlla.
Se accedió á lo propuesto por el Dr. Gar~y y se levantó la sesión en la que estuvieron presentes los Dres. Garay, Malda,
Parra Guillermo, Parra Porfirio Zárraga y
el Secretario que su bscribe.-J~an Pe6n del
Valle, secretario.
Esta acta fué leída y aprobada el día 2 l
de Julio de 1908.-Juan Pe6n del Valle secretario.
'

y

Sesi6u ordinaria del día 21 de Julio de 1908.

Presidencia del Sr. Dr. Porfirio Par,·a.

A las 8 p. m. el Sf'ñor prt-&gt;sidente declaró
abierta la. sesión. Leída y puesta á disensión el. acta d~ la i::esión anterior, fué aproba,la sm modificación 11lguna.
El Sr. doctor Zárraga, en nombre de la co
misión encarga.da de distribuir y coleccionar
los trabajos para la formación de la obra ele
medicina doméstica que se está elaborando
informó que estan ya terminados los artículos "Albuminuria" y "Alacrán·" el segundo
del mismo Dr. Zárraga y el primero del Dr.
Jesús Vale,1zuela. Conforme con lo que se
acordó en la sesión anterior y con lo dispue,:.
to por el reglamento de la Asociación procedió á dar lectura al artículo "Albu~inuria."
E l señor Presidenta pregunta si alguno
de los socios presentes tienen a.lgnna observación que hacer al trabajo del Dr. Valenzuela.
E l Dr. Porfirio Parra: El escrito dP) Sr.
doctor Valenzuela es la obra de un hombre
práctico y digna de todo elogio; pero como
se trata de una obra de vulgarización y en

357

esta clase de libros debe procurarse la ma·
yor claridad posible, sería de oesearse que
se corriegieran algunas pequeñas faltas de
construcción que puedan dar lugar á confusiones en las personas no preparadas para
estudiar esa clase de materias. Así por
ejemplo al decir el Dr. Valenzuela que en el
análisis de las orinas del albuminúrico se
emplea el áf'ido nítrico, no se f'ntiendf\ bien
si con este reactivo lo que se reconoce es
la albúmina ó la enfermedad de la cual Ps
sintomática su presencia.
El Dr. Zárraga: Opina que, en la definición de albuminuria, debe suprimirse lapalabra "enfermedad" puesto que, f'n realidad,
la albuminuria no es una enfermedad.
El Profesor Noriega Juan Manuel: El
procedimiento indicado para demostrar la
presencia de albúmina en la orina, si es verdad que es el más conocido y empleado, no
es el más adecuado para ser recomendado
en una obra como la que nos ocupa¡ porque
en una orina alcalina y en frío, no precipita
la albúmina, porque el ácido se nf'utraliza y
si se emplea un exceso de ácido, el precipitado albnminoso se re,lisuelve en él. Estos
detalles ha&lt;'en que f'l empleo &lt;lel reactivo
men,·ionado pres~nte algunas dificultades:
Yo recomendaría que se acm;isejara el reactivo de Esbach, en caliente.
El Dr. Gayón: Encuentro de gran utilidad quP se haya leído el artículo presentado
por el Dr. Valenzuela, pues e!-tO da lugar,
no á que se hagan objeciones á dicho traba.jo ó á los que en lo venidero se presenten,
sino que en vista de ellos SP vaya precisando el estilo en que se han de ir escribiendo
dichos artículo)'. Refiriéndome á ésto, hago
observar que el señor Valenzuela, para el
tratamiento de la albumi1111ria recomienda,
con toda justificación, la lPcbe, los cabellos
de elote y la digital; pero á mí me parece
peligroso recomendar este medicamento sin
ad\·ertir que su empleo deberá ser proscripto y vigilado por el médico. Creo que debe
expresarse, con toda clarirlad que la digital
sólo debe sn prescripta por un mérlico.
El Dr. Monjarás: Me permito señalar que
en la definición, f'l señor Valenzuela dice
que albuminuria es la presencia de albúmina en la orina, dando á entender que basta.
encontrar una sóla vez este cuerpo en la
orina para que se diga. que se trata de un
proceso morboRo. Yo creo que es conveniente decir que, para que la presencia de albúmina en la orina signifique enfermPdad, es
necesario que repetidos análisis demuestren
la albuminuria, pues sabemm, que ésta puede ser alimenticia ó de algunas otras cauflas
transitorias, ~in q Uf' el resultado de un solo
análisis baste para precisar que se trata de
un padecimiento renal.

•

�358

LA EsouELA DE MEDIOINA.

Insisto en la observación del Dr. Gayón; nas de laE- indicaciones señaladas por el Dr.
esta obra que debe estar al alcance de todos, Zárraga, en el caso de picadura ~e Alacr~n
necPsita. reunir un gran número de condi- ponzoñoso. creo útil señalar ~l f:icor am~maciones, pues que su redacción es punto me- cal anisado, que es poderoso tómco car~iaco,
nos que imposible dada la menor diferencia qne es inofensivo y, en caRo de urgencia. se
de culturas intelectuales que se observan puede preparar en la casa misma del enferentre los dos grupos extremos de nuestra mo.
El Dr. Orvañanos: Me parece algo exasociedad, que sean capace1' de comprar y de
leer el libro. Creo que una de las reglas in· gerada la dimensión de 12 á 15 centímetl'OS,
dispensables de adoptar E\s que en todos los señalada por el Dr. Zárr~ia como tama~o
artículos s11 diga: '' Cuando la enfermedad medio del alacrán. Tambien creo que seria
llegue á este grado, deberá recurrrirse á un prudente ser má.~ explíci~, al h~blar de l.a
médico.''
aplicació~ de la lig~dura mtermite~te arriEl Dr. Parra Porfirio: No estoy &lt;'Onforme ba del sitio de la picadura del alacran. pues
con lo Meverado por el Sr. Moujarás de que creo peligroso que se diga que debe aplicarse
SPa imposible escribir para el vulgo: toda l" dicha ligadura por tres horas, suspenderse
dificultad está en que usen lo~ escritores de después la aplicación y volverá comenzarla
palabras claras y en que se ajusten á la ló- por otras tres horas, sin dPtallar cuándo degica.
bé cesarse por completo la aplicación de la
El Dr. Monjarás: Voy á damostrar que Jigadma y qué precauciones se han de toni está al alcance del vulgo cierta clase de mar al aplicarla.
·
El Dr. Zárraga: Respecto á las dimensio
libro;;: la frase recomendada para substituír
la palabra enfermedad en la definición, '·es- nes del alacrán tengo la certeza Je estar
,
' t
tado patológico." no está al alcance del mo- en lo justo al señalar 12 á 15 cent~me ros
zo que nos está sirviendo y á cuyas manos como su longitud media, pues en mi trabapuede muy bien llegar Pl libl'o. Tc,dos cono- jo a~vierto que me refiero al alacrán. adulto
cemos personas llamadas de sociedad, las que enteramente desarrolla&lt;lo. Conozco eJemplano conocen ciertos términos que. para uoso· res procedentes del n:•tado de Guerrero,. que
tros, son de us,o corriP1ite y aun tri vial.
miden hasta 20 centímetros de longitud.
El Dr. Zárrag;1: Hago notar que, aunque En cuanto á la ligadura intermitente, su ob
tiene rar.ón él Ur. Gayón en objetar que el jeto es hacer que ~a ponzoña.gue queda deempleo de cie1-tos medicautos no debe ser positada en la herida producida por el alarecomendado en un libro como el que esta- crán, no pen~tre bruscamente al torrente
mos preparando. el artíc-nlo del Dr. Valen- circulatorio, smo que lo baga de un~. manezuela tiene el gran mérito de que cuando ra lenta y gradual, á pequeñas dosi.s, y de
usa de un término téc11ico cualquiera ha este modo se disminnya, Pn lo P?sible, su
dado ya ó da inmediatamente después su efecto nocivo. Por lo demás, es mdudable
definición ó traducción al lenguaje vulgar. que siempre se podrá detallar más el modo
Por ésto, entre otr11s cosas, encuentro muy de aplicación d.e, esta fü!adu~a.
,
El Dr. Gutterrpz Helad10: Propondrrn,
bueno el artículo del Dr. Valenzuela.
El Dr. Porfirio Parra: Una obra de vul que al tratarse de las cantidades de :su~sgarización, no está destinada á los "Indios tancias act.ivas que entren en la preparacion
analfabetas " y creo que es oportuno citar de los medicamentos que se puedan con~ec
uua frase del Dr. Brasseti, quien decía: "en cionar á domicilio, se indicaran las ~ed1das
materia de medicina todo,; son vulgq, meno~ más sencillas substituyPndo, por eJemplo,
los médico~." El vulgo de levita es el que las gotas á ,Io's c~~1tímetros c.úbi&lt;'os.
.
Con ésto se d10 por termmada la discudirige á los analfabetas y se encarga dellamar el médico para que. los cure. Par~ este sión y puesto á votación '3Conómica el artívulgo de levita, que cuida de sus criados, culo del Dr. Zárra~a, fué aprobado.
.
El señor Presidente, invita á los socios
de sus empleados, de los peones de sus haciendas e.; ¡.,ara el que estamos escribiendo pre~entes á que expresen sus ide~s r~specto
al tema de la mortalidad en el D1stnto Feel libro.
.
El fü. Presidente pregunta si está bas- de1·al qu1-1 figura en la orden del día, no obstante discutido el artículo del Dr. Valen- tante' no estar presente el Sr. Dr. Gara! que
zuela y no habiendo quien pidiera la pala- debió s,•r el ponente y que, por u_n cmdado
bra, fué pue, to á votación económica y apro- de familia, se excusó de concurrir á la sebado por unanimidad.
sión.
El Dr. Zárraga: Me creo Pn el de~~w de
El lJr. Zárr11ga lee, en seguida, su artículo
acerca dfll "Alacrán" y el Sr. Presidente obsequiar la invitación del ~r Presiden~,
prPguntó si alguien quería hacer uso de la por haber sido yo el que propu~o á la SoCiedad que se ocupara de estA asunto .. El trapalabra acerca de est.e artículo.
El l&gt;r. Nori~ga Tomás: Para llenar algu- bajo del Sr. Dr. Mejía, al que se hizo alu-

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

sión en la sesión pasada, daba una mortalidad de 40¡1,000 si no recuerdo mal, y en la
actualidad nuestra mortalidad ha ascendido
á la cifra d11 80/ 1,000 con, lo cual en estos
momentos, batimos el record de la mortali
dad entre todos los pueblos civilizados. En
un artículo que presenté hace algunos años
ante la Academia N. de Ju1isprudenoia:, me
ocupé en el estudio de la mortalidad y de
la natalidad en la ciudad de Durango. Para
obtener los datos que utilicé en ese trabajo.
r"corrí a.ct:i- por acta, las. del registro _civil
en lo relii:tivo á la mortalidad y del mismo
mo~o las de bautismo, en las parroquiaq de
la ciudad.
Conforme á esos datos, y considerando á
la ciudad de Durango un población de
23,000 almas, resultaron una mortalidad de
50/ 1,000 y una natalidad de 51/1,000; lo
rual, en el período de 20 años que abrazaron mis investigaci?nes, produjo un aumento de 166 habitantes ~olamente. En
México la natalidad en e~a misma f"cba y
según los datos del Dr. Mejía era 34/1,000
y la mortalidad mucho mayor, de lo cual
concluía yo que, si no fuera por la inmigración, la ciudad de México desaparecería
completa.mente, en . un P,er.íodo ~e tiempo
muy breve. En Basilea, Smza, solo muere
un 6/1,000.
El Dr. Porfirio Parra: El Sr. Embajador
Creel me ha comunicado que, en Costa Rica la mortalidad e~ s~l~mente de. 25í l,00~.
no obstante lo perJud1c1al de su chma, debido á las buenas condiciones higiénicas que
procuran conservar. En México llama la
a.tención q?e la .mor.talidad no sólo se mantiene estacionaria, smo que aumenta de un
modo continuo, como lo demuestra claramente el hecho de que no obstante una
fuerte epidemia de tifo, la mortalidad no
pasó de 7,000 en el año de 1865. Creo de
gran importancia que se averiguan las causas de estos hechos y opino que estas causas son múltiples y que no es posible atribui1· á una sola toda la importa11cia que se
ha querido atribuirá algunos factores. Desde l~e~o es notori.a la in~~encia del . mo~o
Je vivir y de la ahmentamon: las hab1tac10nes mal ventiladas, estrechas, sin luz, dando lugar á todos los perjuicios de la acumu
lación; las comidas pobres en carnes y rica$
en chile y en pulque, aun para aquellos que
n~ so.n bebed?r.es de pulquería. A esto debe
anad1rse la pesima agua potable de que se
ha dispuesto hasta hoy en la ciudad. El único remedio racional del mal que lamentamos está en lograr que se corrijan todas estas malas condiciones.
El Dr. Orvañanos:-Siento no haber venido preparado para una discusión tan importante como la que se inicia, pero apelando

359

á mis recuerdos, diré á ustedes que si bien
es cierto que la mortalidad ha aumPntado
de modo alarmante, llegando á 40/1.000 por
los años en que hizo su trabajo el Dr. Mejía, ha ascendido á veces á 50/ 1,000 y creo
que nunca ha alcanzado la cifra señalada
de 80/1,000. Es de gran importancia saber
que más de la mitad de los que mueren en
el Distrito Federal, son enterrados gratuitamente por el Gobierno, lo cual demuestra
la miseria en que estaban esas personas.
EstP hecho y el constante paralelismo que
se observa entre el aumento de la carestía
y el número de defuncio1ws, me permite
afirmar que es la mi,.;eria el factor principal
de la mortalidad y que ésto es lo mismo
aquí que en todas partes del munilo. Donde
quiera que hay hambre hay epidemias y dadas la,; condiciones de nuestro pueblo bajo
es posibl~decir que está en condiciones de
una hambre perpetua. El Sr. W atson, per~ona muy perita en estas materias me dijo
que él había notado la gran difer~ncia que
existe en México entre el modo de vivir de
los ricos y de los pobres y que á la miseria
debía atribuírsela gran mortalidad de éstos.
Esto está de acuerdo con las estadísticas
que dan muc~o menor mortalidad para los
cuarteles habitarlos por pPrsonas ricas que
para los que son habitados por las últimas
capas sociales de la ciudad. Hay que tener
en cuenta, por lo tanto, que más de las dos
terceras partes , dt&gt; los m?ertos son gente
muy pobre y mas de la mitad son niños de
menos de cinco años de edad. Hace algún
tiempo el Dr. Nicolás Ramírez de Arellano
y yo h,icimos una investigación que nos demostro que na más frecuente la mortalidad
en los barrios que recibían agua de la llamada delgada.
El Dr. Monjarás:-Opino como el Sr Dr.
Orvañanos. en que una de las causas más
importantes del excesivo número de defunciones en la ciudad de México, es la miseria. No considero po~ible que llevemos á
cabo el estudio, "La mortalidad en el Distrito Federal," que se ha propuest'&gt; la 80ci~dad, porque mo,rtalidad es la relación que
existe entre el numero de defunciones en
una localidad, y el total de sus habitantes
y como no tenemos de esos dos factores qu~
sirven para ese estudio más que el número
exacto de dPfunciones y nos falta un censo
reciente, por ,eso dig~ que no e~ posible por
ahora llevar a cabo dicho estud10 de la mortalidad, pero sí el de las defunciones en el
Distrito Federal: Tampoco podremos definir si el número de habitantes en México
decrece, eutre otras causas, por virtud del
predominio de las defunciones sobre los nacimientos como se acaba de expresar pues
este estudio de estadística dinámica; oon-

�360

LA Ji:SOUELA DE MEDIOINA,

siste, como en cualquiera contabilidad, en exigió una contribución forzosa al comercio
tener en cuenta de un lado los nacimientos y á los propietarios.
-Hemos recibido el interesante informe
y la inmigración y por otro lado las defunciones y la emigración, y como dije antes, que rindió el Director del Hospital "Porfirio
no tenemos aquí establecida una estadísti- Díaz,'' de Chih11ahua, Dr. Mi!!uel Márquez,
ca diaria que nos permita contar exacta- correspondiente al año de 1907.
- El Sr. Dr. D. José Ramos, en unión de
mente el número de personas que inmi~ran
y el número de personas que emigran y res- otros d"legados al Congri&gt;so Médico que se
pecto al número de nacimientos, esto tam acaba de verificar en Guatemala, consiguió
poco es r.bsoluta.mente 1·xaoto, pues todo,; del Presidente de esa República, la amnis sabemos que las inscripciones de ellos en el tía para los presos político~. Felicitamos á
Registro Civil no se hacen completas ni con nuestro compatriota por una acción tan bella y meritoria.
la oportunidad debida.
Vol viendo á las causas de las defuncioEl Sr. Ingeniero Alberto Robles Gil.
Con positiva p.. na hemos sabido la renunnes, éstas son muy complexas, pero sí podemos de~de luego decir que el clima d., Ml-- cia que este apreciable señor hizo de Direcxico no es el principal factor para producir- tor de la Ben1-ficencia Pública. Durante el
las, puesto que en la ciudad que recibe la tiempo que desempeñó este cargo, demostró
influencia de un mismo clima, hay cu.. rteles honl'adez, inteligencia y actividad, y la Been donde las defunciones son mayores que neficencia recibió de él importantes servien otros, por consiguiente, sin eliminar por cios. Hubiera hecho mucho más en el descompleto este factor entre las causas del empeño de su cargo, pero tuvo que lirnit.arnúmero excesivo de defunciones en el Dis- se á las facultades que se le concedían.
trito Federal, no lo podremos considerar coLa tesis de los Médicos Cirujanos.
mo el principal, y sí como dijimos antes, las
La Secretaría de Instrucción Pública ha
condiciones sociales de los habitantes. Ha- dictado una aclaración al artículo XVIII
ciendo yo este estudio en San Luis Potosí, del Plan de estudios vigente para la carrera
pude convencerme de que el número de de- de Médico Cirujano y para las de especiafunciones entre los enfermos qne no ocu- listas en ciencias médicas, resolviendo que
rrían al médico para atenderse (lo que era á los alumnos de esa Escuela cuya tesis hael dato que me servía para clasificar á. los ya sido declarada inaceptable y reprobada
individuos como muy pobres,) era enorme, por mayoría de votos, podrán presentar nuellegando á un 71%, mientras que entre las va tesis después de cuatro meses del exacla&gt;&lt;es acomodadas, que las reconocía por- men de la tesis reprobada, y en el caso de
que recurrían al médico, el número de de- que la misma declaración hubiere sido hefunciones era de 27%. En México, como ha cha por unanimidad dfl votos, el jurado podicho el Dr. Orvañanos, (el dato que sirve drA conceder al alumno que presente nueva
para calcular la posición soci...l es la circuns· tesis en un plazo que no sea menor de seis
tancia de que el entierro sea hecho por el meses ni exceda de un año, teniendo en cuenGobierno en la clase común,) el número de ta, para está determinación, el grado de imdefunciones es enorme entre estas ¡:,ersonas. portancia del asunto de que se hubiere ocuCreo que los trabajos que ha emprendido pado la tesis reµrobada y el de imperfección
esta Asociación están en muy buen cami- en la manera de sostenerla.
no, y yo he suministrado al Dr. Garay, poEpigrama,
nente en este asunto, los datos relativos al
El sabio más eminente
número de defunciones, mes por mes y sede Atenas la renombrada,
mana por semana en un período de tiempo
tras estudiar diligente
de 20 años.
exclamaba humildemente:
El Señor Pre~idente anunció que queda-Sólo sé que no sé nada.
ba el mismo tema á discusión, para la sesión
Hoy son de distinto modo,
próxima, y el Dr. Zárraga con el uso de la
pues sin estudio profundo,
palabra.
brotan cual hongos del lodo,
sabios que lo saben todo,
hast,a lo del otro mundo.
Varias notici:is.
Es un decir .... ¡Tilín, tilín!
-El Instituto Médico Nacional celebró
-¡Quién!
con una sesión solemne, presidida por el Se- 1ERtá el doctor?
ñor Secretario de Instrueción Pública, el
-.l1Má de parto.
aniversario de su fundación.
-Quisiera que fuera en seguida á la calle
- Para reunir fondos para los gastos del
5~ Uougre&amp;o Pan-Americano que se verifi- dAI Desengaño.
-En cuanto despache.
có en Guatemala, el Sr. Estrada Cabrera

CllON ICA.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>COMO

nm.

M:É!rno, AGOSTO 31 DE l908.

NÓM.

16.

LA ESCUELA DEMEDICINA.
Pl!JliIÚDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1 s 7a_
CONDICI ONES.

COlll'DI CIONEB .

1

Esto periódico se publica los dfos 15 y
óltimo de cadn mes1 en cuadernos do 24
páginas, con forro ue color y en buen pepel,siendoelpreciodeaubacnJ)Ciónanual
el de geis pesos en México y siete cincuenta en ios Esto11os que se vae:arán pre- Ore~
oisarucnteporcuatrimestresadelantados "
. No seadmit-011 subs01iptores pormenor
tiempo de un afio, que es lo que corre6¡,onde á ll!l tomo. Pal'&amp; el extranjero $3.00
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S&amp; publican intercaladas en el texto,
las ilnstraoiones que sean necesarias.
Se reciben subscripciones en la Redao
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F• Z'•rraga1 general
taaos deben dirigirse a1 .Administrador
Sr Dr EduardoJoublanc, A par
tedu 778, ó á la misma Redacción.

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..
Dr. Adri&amp;n de Gmay,

Angel G·v·
- PorP.in·o Parta
• 100• 11
'
~. QucrfdO l' ZoMcta
'
Rafael Ctraza ) Daiid Cerna.

-------- - -

I

~.;ntt•ro• kueltu•, runrenta ceata,01.

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León

nmn. 4, ó Apartado 778.

El Triángulo Paravertebral de Grocco y su valor
diagnóstico,
Por el Dr. Alfonso Pruneda, Profesor de Clínica Médica..

En marzo de 1902 el profesor Grocco, de Florencia, describía con las siguientes palabras un nuevo signo físico que haLia encc.ntrado f&gt;D los casos de derrame
pleural y que después ha sido conocillo con el nombre de signo de Grocco: "Cuando,
en un derrame pleural de intensidacl sufi.Jient~, se percute de arriba hacia abajo,
á lo largo de las apófisis espinosas de las vértebras, estando el paciente sentado,
aparece al nivel del líquido, una. oscuridad que, al principio relativa llega á ser absoluta á medida que se desciende, asociada con un aumeuto progresivo de la resistencia. De igual manera, percutiendo hacia abajo sobre el lado sano, siguiendo
líneas paralelas á las apófisis espinosas, !-0 nota enfrente de h~ oscuridad que se ha
observado en la linea mf&gt;dia, uua area paravertebral de resonancia deficientA y
forma triangular. Un lado de esta area t&gt;stá representad.o por la línea de las apófisis espinosas; otro por el borde infnior del area de resonancia torácica en u na
extensión que varía entre dos y tres centimetros; el lado externo está constituido
por una línea que partieDtlo de la base se dirige ohlícuamente hacia arriba para
unirse en ángulo agudo con la línl'a media un poco abajo del límite superior de la
oscuridad ...• . . 1
Algún tiempo antes de Grocco, Koranyi había descrito 2 ya este síntoma y
casi por la misma época Rauchfuss pre0onizaba también su empleo para el diagnóstico de los derrameR pleuraleR. Posteriormente á los trabajos de Grocco ( que
es quien en realidad vulgarizó el signo que lleva su nombre,) han aparecido muchas memorias sobre el pat·ticula.1·, eiaipecialmente entre médicos de la escuela italiana (Silvestrini, Maragliano, Baduel y Siciliano, Ceccini, ate.) Entre nosotros,
dió á conocerlo el Sr. Dr. 'f errés en varias comunicaciones á la Sociedad de Mel. .Riv. crit. di clin. med. J&lt;'irenze. 1902, III, 274-280 (citfdo por Thayer y Fabian en su muy importante memoria "The paraverteb1·al triangle of dulness in pleural effussiou ( Grocco's sign: )" The American Joui'1lal of the Medí.cal Sciences." Vol. CXXXIII, página 14.)
~- Belgogyanat Kezikoayze, tomo VI,pá¡.:iua 717; Eulemburg. llealenzyclopadie de,· g~s~mtem Heilkunde, XIII. Citado por Lord en el capítulo "Diseaseij of the pleura, tle la. obra Modem Medicine, tomo III,
página 809.
DR. ADRlAN D E GARAY,
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y ele Higiene en la Escuela Normal de Profe1oraa, Médico del Hospital "Juárez," etc.
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47

�/

362

LA EsouELA DE MEmoINA.

dicirnt Interna y en algunas de sus lecciones profesadas en el tercer curso de clínica médica en el Hospital General.
.
.
El triángulo paravertebral de Grncco cons1ste, co:no se ha visto pOL' l~ descripción transcrita al principio, en una iona ~~ oscumlad, de forma más o menos t,riangular que se encuentra por la percus1on ~ec!1a en el lado ~puesto al he
mitórax en que hay un derrame pleural, y cuyos hm1tes son los senalados ya en
IR. misma descripción. (Véase la figura anexa.)
Los tres lados cle esta zona varían de longitud según los ~asos:. así, el ~ado
interno, que es vertical y coincide con la línea de las apófi_s1s espmosas, tien,e
por limite superior la extrE&gt;midad interna de la 1íne~ de oscur1daJ que for?1~ el limite superior del derrame, vari.and_o ¡,or con~ecuenc1a en altura con este l~m1te; 111
base del triángulo aumenta ó dmnmuye segun que el derrame sea más o menos
abundante y en un mismo enfermo según que éste se encuentre acostado sobre
el lado sano 'sobre el lado del derra~e ó esté sentado (siendo más larga dicha base
y por conse~uencia más marcada. ~a zona de osc~ridad ~n el primer y tercer casos,
y reduciéndose á cero, y por lo mismo desaparemendo dicha ~ona, cuan~o el enfermo es explorado en decúbito sobre el lado del derrame;) la hipotenusa º, borde externo del triángulo es más ó menos oblí::ma y más ó menos grande segun que la
abundancia del derrame sea ó mayor ó menor.
.
Según las investigaciones de Frankenll&lt;\imerª la base del tn~ngulo ~e Grocco
puede variar de longitud entre i t 8 centímetr~s siendo ~or térmmo med10, e~ sus
observaciones1 de 5 centímetros. Thayer y Fabian (loe. cit.) han encontrado cifras
semejantes y ademá.s han comprobado que el vértice superior del area a!canza al
nivel de la oscuridad producida por el derrame ó llega un poco más aba.Jo de ese
límite, pero siempre más arriba del de la matitez comple~a. Gracheff ha enco~trado que, en algunos casos, la zona paravertebL·al de osc~rid~d no e.s de form~, triangular (como es la regla,) si no que ti_ene una fo_rma hem1ovo1dea, ,si~ndo el diametro
transversal de] area mayor en la mitad supenor de ella. Por ultimo en algunas
observaciones (Thayer y Fabian, Frankenheimer) se ha ~ncontrado que e! borde
extremo del triángulo de Grocco era una línea de convex_idacl externa, pudié~dose
comprobar por el último de esos autores que esta convexidad se marcaba mas en
los casos dE1 derrame pleural abundante.
. .
.
La oscuridad es mucho más marcada del lado izquierdo es decir en los casos
de derrame pleural derecho qne del derecho (del'l'ames pleurales izquierdos.)
En la zona de oscuridad de Grocco se perciben, además, otros fenómenos.que
pueden servir para limitarla: así, se ha dicho que en ella faltan ó. están abolidas
por completo las vibraciones vocales (lo que, dacla la corta extensión ~e la zona,
parece difícil de comprobar;) Plessi y otros observadores después de. el! ha?, encontrado por la auecultación en el triángulo de que nos ocupamol'I, dimmuc10~ Y
aun desaparición del murmullo vesicular, fenóme1;10 que se marc~ !Ilás á ~ed~~a
que se acerca uno á la columna vertebral; en ocas10nes se ha pere1 b1~0 resp~rac10n
soplante, análoga á la que se encuentra del lado d~l derrame; egofoma y ruido del
centavo este último tan claro como el que se percibe auscultando en la zona d~l
mismo derrame. Plo-\ssi ha observado también, en algunos casos, .estertores cr.epitantes ó húmedos de finas burbujas hacia el borde externo de~ t_r1ángulo, debidos
probable~ente á la parte del pul?lón cerc~na q~e ?stá comprimida.
.
El triángulo de Groccó ha siclo descrito prmcipalmente y, por mucho tiempo (hasta muy recientemente,) sólo en los casos Je derra1!1es pleurales ~e alg_una
magnitud; de tal manera que, desd~ .Grocc,o, se l_e ha comnderado como ~1gno 1iagnóstico de mucho valor en las pleuritu;. Asi, el mismo profesor, en el artic~lo ci~ad?
al principio dice '' aunque la sintomatología abunda en métodos para el d111gnost1co diferencial entre el derrame pleural y la iniiltración pulmonar, no puede haber
duda en que el signo que he mencionado puedo ser de gran valor en algunos casos,
3. Califor,iia State Journal (revisado en la Revista ,Jfédica, segunda época, tomo pdmero, página
378.)

BOTICA DE LEON, ESTABLECIDA EN 1855.
Re~onsable: AMBROSIO ENCISO, Farmacéutico graduado; facultad de Ohio,
E. U.-Especial atención en el despacho de recetas.
Calle de León nº 9. (Frente t la Casa de Salud del Dr. A. de Gara.y. )

LA

ESCUELA

DE MEDICINA.

363

espE&gt;cialmente en lo:,, derranw~ &lt;lel laclo derecho y en los encapsulados." Gracheff
lo con~idera también como signo diagnóstico valioso y constante. Rauchfuss crefl
que pue&lt;le tomársE&gt;le como un síntoma patognom6nico &lt;le los &lt;lE&gt;rrames de la plenr11. Koslovsky reconoce ti:,mbién el vA lor cliagnóiüico &lt;le la zona paravertebral de
Grorco. Thayer y Fabi1111 (loe. cit.) dirE&gt;n que "el signo puede ser considerado, como
práctitllmente constante E'n los casos E&gt;n que hay &lt;lerrame libre en la cavidacl pleural ó cuan&lt;lo hay II lgún dflrt'ame E&gt;ncapsula&lt;lo cerca ele la column11. vertebral" y
poco má~ adelantfl 11grE&gt;gan: "nuestra experi encia justifica la conclusión de que el
triángulo paravertebral ne oscuri&lt;llld eR nn signo car11cterístico y notablemente
constante de la presencia de líquido en la cavi1lA&lt;l pleural; esa misma experiencia
apoya la aserción del &lt;lescubriclor acermt ,le que ese signo puede ser de particular
valor en los casos de derrames encapRn l11&lt;lM; ronsi&lt;leramos el signo como una adición importante á nuest.ros mecliol'I &lt;le niagnóstico &lt;le los derrnmE&gt;s pleurales." El
Dr. Frankenheirner• R.firma qne "el triángulo de Grocco estuvo presente en cada
uno de los ventiseis casos ele &lt;lerrame pleura I e~turliados por él, sin Elncontrarse
nunca en los carns te~tigos." Lord " ..isienta que "el triángulo de oscuridad es
prácticamente c&lt;.m~tante cu»ndo exiRtP dPname líquido libre en la pleura ó cuando hay líquido encapsulado cerca de la columna vertebral" y. por último, entre
nosotros, el Dr Terrés 6 ha &lt;licho va toman el o cada día más importancia Ja existencia
de este síntoma que es un signo diRgnóstico muy valioso para indicar la existenci..i de derr;1me libre E'n el hPmitórax opuPsto, añadiendo en otro lugar "eR importantísimo E&gt;ste signo pnra el diagnóstico, porquE&gt; h11y casos en que el de los &lt;lnrames pleurales se dificult11 extr1101·dinari11mente; hay lesiones pulmonares que se
confunden bastante con los dE&gt;rr~mes pleuralei:;; la esplenc,neumonfa y la neumonía maciza se mencionan siempre á propósito de E&gt;sto; hay ~;ces en que los abscesos hepáticos de la convflxiclad difícilmente se distinguen de los derrames de la
pleura dere&lt;'ha y en todos estos la existencia del triángulo de Grocco decide completamente el diagnóstico."
¡,Quiere decir, por las anteriorE&gt;s afirmaciones, que el signo de Grocco es realmente p11tognomónico cle los ,lerr..imes pleurales y, por lo mismo, que su valor
diagnóstico es en verdad considnabM Así se creía hasta hace pocn, así se ha
creído hasta quE&gt; observaciones contradictorias han hecho que disminuya la importancia. que se había dado al triángulo para.vertebral en la identificación de los derrames ele la cavidad plenral. Desde 1904 Chelfi consideraba el signo como inseguro; Rodríguez Al ves le niega todo valor; Lord, en el artículo ya citado, dice que
''la presencia de un triángulo normal de oscuri&lt;lad á cada lado de la columna vertE&gt;bral, en la región torácica inferior, hace más difícil de interpretación el triáng11lo patológico y limita un tanto su valor como signo diagnóstico;" algunos observadores han descrito casos en que habiendo neumonía maciza .se encontró el
triángulo «le Grocco en el lado opuesto; Thayer y Fabian han señalado dos observaciones de derrame pleural sin zona paravertebral; Ewart 7 afirma haber encontra&lt;lo el signo dfl Grocco en algunos ca~os de asciti$; Bea.11 8 ha referido recientemente un caso de absceso subfrénico ,]el l..ido derecho acompañado de un triángulo
de Grocco del lado izquierdo perfectamente perceptible; Smithiesº ha relatado, también muy recientemente, un caso de ci.,tadenoma multi-ocular abclominal, con zona
paravertebrnl ele Grocco muy aparente que desapareció rápidamente después de la
extirpación del tumor; entre nosotros el Dt. E~calona, en una discusión motivada
por un trabajo que presenté á la Sociedad de 1\íeclicina Interna acerca del signo de
que se trnta, refirió,'º por su parte, un caso de triángulo &lt;le Grocco indudable sin de4. Loe. cit.
5. Osle•· Moclern Medicine, 'l'omo III. wc. cit.
,
6. Anales de la Escuela N. de Medicina. Pa1·te Médica, Tomo II, página 299.
7. 1'he Lanret, l:107. ll, 112.
8. The Journal of the .dme1·ican Medical Association, vol. XLIX, pá~ina 2, 148.
9. The Journal. of the .American MB&lt;lual Association, 1908, vol. L, página 1,421.
10. llevi8ta Médica, segunda época, tomo U.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profei-:n 4. - México. - A parta do 313.
'l'enemos un gran surtido de aparatos, en~e1·es é instrumentos: tocio lo que ne~~sit11 el mé1lico; to,lo
lo neCleR11rio para el cuidado rle los enfermos.

�364

LA ESOUELA DE MEDICINA.

rrame pleural y, por último, yo mismo, E'n
el trabajo de que acabo de hablar 11 relaté un
caso, obi-ervado por mí, de abRcei.o hepático de la convexidad, i-in derrnme pleural,
con signo de Grocco muy evi&lt;lE&gt;ntP, hahiendo tenido oportunidad hace treR meRei- 1111
observar otro caso muy semejílnte(también
ele abRceso hepático de la convPXinacl) en
el curso de clínica módica que t.&gt;ngo á mi
cargo en el Hospital Juárez, E&gt;n el que la
necropsia. demostró la ausencia completa
de líquido pleural, á pesar de lo rnal PI
triángulo paravertebral foé muy pPrcrptible.
Parece, pues, que e! signo de Grocco
es muy frecuente en los casos &lt;le derrame
pleural; que no existe constantemente, sin
embargo, en ellos, que puede encontrársele
,.
)
en otra clase de padecimientos, tanto torA~
~
cicos como abdominales y, por lo mismo,
\'_,
•• 't 1: ., ~
que, sin dejar de tener algún valor diag~A- ~
nóstico para identificar la existencia de líJ
quido en la cavidad pleural (sobre todo Ri
se le ascx;ia con los demás sin tomas de esa
•
existencia,) ese valor no es tan consideraA. E. C. D. Zona del derrame pleural.
b!e, como se había creí.d~ en. nn ~~incipio,
A. B. C. Triángulo pal'avel'tebral.
m, mucho menos, hay JUSt1:ficac10n para
considerar al triángulo par~wertebral como signo patognomónico de los derrames
de pleura.
Triángulo de G1·oeeo.

•' r
i :J

J(,tr'&gt; ':ti!_ ,~.)
~"

INSTITUTO BACTERIOLOGICO NACIONAL
Informe de los trabajos heehos en el año de 1907 á 1908 por el Director del Instituto, Dr. A. Gaviño.

(Continúa.)
Preparaci6n de suero anti-diftérico.- activas
Una ne las más elevarlas é importanteg
tender.cías de este Instituto, ha sido la
de elaborar el suero anti-diftérico, que
ha constituído uno de los admirahles pro
gresos de la bacteriología, pnes que tan
brillantes resultados da. su aplica.ción,
salvando de esta terrible enfermedad á
multitud de niño,, que los hacía perecer
bn medio ne una infección formi&lt;lable.
ó asfixiados por el espantoso crup. Ningún descubrimiento, en efecto, ha teni&lt;lo
más resonancia en el mundo civilizado,
que éste, que conmovió á la sociedad
cuando Roux lo comunicó en el Congreso Internacional de Bndapest.
Muy serias dific11lta.nes hemos teni.no
que vencer desde tiempo atrás, para con
servar la propiedad de producir toxinas

á, los gérmenes que se cultivan
en ei-te labora.torio, pues después &lt;le varias series de cultivos, como es sahido,
esta propiedad se va perdiendo, y muy
especialmente en este gérmen, tal vez
por las condiciones E&gt;speciales de nuestro
clima. Por ahora, aplicando los procedi
mientos técnicos para exaltar virulencia
y toxicidad, han cla&lt;lo un result,ado suficientemente aplicable; pero con el temor
de que pn&lt;liéramos carecer en algún momflnto de toxinas de intensa acción, con
que inmunizar á, nuestros caballos, hemos ideado la construcción de una estufa e3pecial qne nos permita sostener
nuestros culti,Tos á una presión semejante á aquellas en que están colocados en
Europa, y que se aproxima á la ,lel nivel del mar.

11. Revista Médica, segunda época, tomo I, página 539.

LA EROUJl.~A DE MEDIOINA.

I

365

Otra de las razones de gran peso que inmunizada, y en el curso del mE&gt;s próximo
nos ha hecho de&lt;licarnos con suma a.ten - de Abril será. sangracla, y ei- ele e¡,perarción á resolver e~te difícil problema, ha Sf' que su suero ter:drá nna activinad s~sido la consideración de que, siendo la ti.ciente, lo que desde luego i-i::rf\ comunidifteria una enfermedan que se ceba más cado á. esa Secretaría de su d1~no cargo.
frecuentemente en los niños ,le la clase III. Dos animales jóvenes, un caballo
desheredada, no puede ser combatirla por de nombrr "SE&gt;bruno,'' y una yegua de
la sueroterapia., por el precio elevado que nombre "Naic," están actualmente en vía
alcanzan los productos europeos y a.me- . dE&gt; inmunizr1ción. Es, en eff'cto, necesaricanos, agreganclo á esto inconveniente rio, disponer &lt;le muchos caballos para teel qne mur á menudo. se tropiez¡:¡, con [ner ~uE&gt;ro!'I, .qnt-, mezclados,' d_en un proimeros añeJos, que no tienen ya una a.e- med10 snficien~ para la practl&lt;\a, por las
ci6n curativa eficaz. Sin &lt;luda algum,, rl\zones antfls dichas.
que cuando la producción de suero antiSuce,le mu y fr~cuentemente,. como
diftérico de este Instituto sea abundan- puede verse en la hteratma médica de
te, podrá. ser puesto al alcance de nues- los Institutos bacteriol6gicos, qt~e ciertos
tras ?Jases pobres y &lt;le la Beneficencia caballos, aparenteme~t~ ~uy vigorosos,
Púbhca, porque se podrá expender á pre- presentan una sucE&gt;pttb1h~ad mu! .exacios muy bajos, que suplan en parte, al- gerada_, fren~e á ~as mye~c1ones mmn1;1as
gunos de los gastos que clemanda su ela- de toxma d1ftér1ca. Aii1 ha aconte~1do
boración.
en los servicios europeos, y aquí también,
Como primer intento, se ha procedido á mediados del año pa~ado,, como tuviá inmunizar un caballo alazán de bastan- mos la honra de comumcar a usted, tres
tes años que ha recibido ya en muchos caballos fuertes y sanos perecieron con
meses
inyecciones subcutá.neas, con los a~cidentes prop~os de una.. acció? tóxiun total ,le 13,748c. c. de toxina diftérica. ca, sm presenta1· signos de mfecc16n, al
Aun cuando la inmunización ha sido lle- haber recibido una cantidad muy pequevada muy lejos, el &amp;uero de este caballo, ña &lt;le una toxina activa preparada en es·
examinado en muchas ocasiones, ha que- te Instituto.
. .
.
dado siempre poco activo, y no ha alean- Preparaci6n de suet·o anti-disentérico.
zado aún 100 unidades al c. c., actividn.d -Siendo ln, disentería una enfermedad
mínima requerida en un suero anti-dif- que diezma á, la población de nu~stra co~térico en la práctica. Por consiguiente, ta y países cálidos, era necHsar10. el ut1se ha deciclido emplear este caballo para Ji.zar los progresos de la l)acteriología,
otro servicio, y es el que ha servi,lo pa- para intentar preparar un 1mero, ?omo
ra preparar el suero anti-carbonoso, que se ha hecho en Europa parn. combatir ?Stafl satisfactorios resulta&lt;los ha dado en ta enfermedad En efecto, ensayes de mmuniza.ción con una raza. c~o b~cil?s de
la práctica.
Ha.y que hacer notar, que en todos los Shiga, empleada en Francia por Va1llard
Institutos en donde se 'Prepara suero an- y Dopter, para la obtención ,le un suero
ti-diftérico, se observa: que algunos ca- anti-disentérico, han sido hechas aquí.
ballos (muy pocos) dan sueros que con- Aunque las inyecciones hayan sido hetienen un número muy elevado de uni- chas muy prudentemente, con muy dé·
dades anti-tóxicas: otros, el mayor nú- hiles dosi_s &lt;le cultivos muertos por el camero, dan un promedio que alcanza á lo lor, las rE&gt;acciones que el animal ,ledic~do
que en la práctica se busca, 6 sea 100 á este ensayo ha presentarlo, han sido
unidades por c. c.; y algunos dan, como extremadamente violentas. La yegua
el que hemos descripto, sueros pobres en "Naic" (dedicada actualmente al servicio de difteria,) que servía para estos enanti-toxinas.
En vista de este resultado, en nuestro sayos, nos pareció muy sensible á. esta
inmunización, pues se de~mAjorabA. vioprimer ensayo, se ha &lt;ledicado:
II. Una ye~ua joven y vigorosa, lentamente, y hubo necesidad de sepa"Hormic,a," qne ha recibirlo ya 26 inyec- rarla de este servicio, y clespnés de su
ciones s;bcutáneas, con un total de 1,535 completo restablecimiento, pasarla al serc. c. Esta yegua está actualmente bien vicio de difteria.

l

62

�366

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

Más tarde, cuando dispongamos de
mayor número de c1tballos, se intentarn.
nuevamente la preparación de este suero.
Trabajos para la instrucción de los bacteriólogos delegados en los puertos y fronteras de la República, para el diagnóstico de
las enfermedades exóticas.-Con el fin d~
ilnstrar convenientemente á los Bacteriólogos que &lt;leben hacer los trabajos in·
dicados en el título de este artículo, hemos hecho un estudio práctico de todos
los métodos y procedimientos de investigación para el diagnóstico ile la peste
bubónica y el cólera asiático; y se han
prep~rado los e~ementps necesarios para
que d1ehos méd1Cl)s ~ue~an estar dotados
&lt;le, esos elementos md1spens~bles: a~emas, hemos redactado unas i1istrucc10nes, lo ~ás detal.la&lt;las posible, qne en su
oportumdad tuvimos la honra de PºD:er
en las manos de usted, y que con satisf~cción vimos aprobadas por la Snperiomlad, y que se or~enó por ~l Ejecutivo
que fuera,~ comumcadas á dichos delegados bacteriólogos de los puertos y fronteras.
.
.,
. .
. A conti.nuoc1?n trans~r1bimos fln este
mforme dichas mstrucc10nes.
L.YSTRUOOIONES á que deberán sujetarse
para hacer el diagnóstico baclerwló_qico de
/os casos sospechosos de peste bubónica y
y cólera morbus los Médicos Bacteriólogos
encarg(ldos de las Estaciones bacteriológicas sanitarias, princip(ll de Santa Lucrecia y secundarias de Sa.linri Orue y Puerto México, á fin de el'itar la propagación
de estas plagas en la República Mexicana.
Primero.-Instrucciones para la toma
y envío del material sospechoso á la Estación de confirmación situa.da en Santa
Lucrecia.
Estos envíos deben hacerse: l? Cuando el Bacteriologista de una estación secundaria no pueda hacer la comprobación
de un caso sospechoso, y estas pruebas
deman~en apara~os especia.les pa~a verificar~e o mu~ho tiempo para termmarlos;
2? ~1 el pe?to dt&gt;sea que se hag~ un estud10 comp.eto de un caso espe~ial,, aun
cnando n? se trate de la pe;1_te o 9olera
0
Morbus;, ~· Cu~inc!o se lo exiJa el Jefo ele
la Estac1on Prmc1pal.
~

I.-PESTE BUBONICA.

A. TOMA DEL MATERIAL.
a.-En el vivo.
Jugo ganglionar.-Después &lt;le haber
lavado cuidadosnmente la piel que cnhre
el ganglio con agua jabonosa caliente,
alcohol y agua destilarla, se hace una aspi 1·ar,ión del jngo ddl ganglio hinchado,
por medio de una jeringa previamente
esterilizada por la ebullición. La aspiración puede hacerse después de haber hacha una ligera incisión en la piel, ó bien
por simple aspiración. Un1t vez tomado
el jugo, se deposita sobre una serie de
láminas (portarobjetos,) y con un ~.lambre de platino ó una aguja flameada, se
extiende sobre cada lámina la gotita del
jugo que se ha depositado sobre ella procurando que quede una capa regular y
delgada; en seguida se dejan secar al aire
libre estas laminillas.
Fragmentos de ganglio.-Se co1·tan los
ganglios, previa anestesia local por medio del éter, y los pequeños fragmentos
son depositados en un frasco de boca ancha y preví.amente esterilizado.
Pus ganglionar.-Si el ganglio está supurado, se hace una incisión con todas
las precauciones &lt;le asepsia, y el pns que
escurre se deposita en un frasco previamente esterilizarlo.
Sangre.-Después de haber asepsiado
la piel, como ya se ha dicho, se hace una
pequeña incisión con una lanceta ó aguja estéril, y las gotas de sangre que se
obtienen, son extendidas sobre láminas
porta-objetos conforme á Ja, técnica. •
Los esputos y orina de los enfermos
se envían también en frascos muy resistentes, previamente esterilizados.
b.-En el Cadáver.
Por regla general, la autopsia debe limitarse á Jo enteramente preciso para
hacer las investigaciones bacteriológicas,
y lo más conveniente es hacer la toma
del material sospechoso, estando el cadáver ya colocado en su féretro. Deberán
tomarse con las prescripciones ya indicadas: 1? Un ganglio hinchado, y de preferencia el bubón primitivo; 2? Un pedazo, del volumen de una nuecesilla, del
bazo, que se descubre haciendo una incisión á lo largo &lt;lel reborde costal izquierdo; 3? Diez ó veinte centímetros cúbicos
&lt;le sangre, que se tomarán en una &lt;le las

LA

ESCUELA DE

venas yugulares por medio de una pipeta Pasteur, previamente esterilizada; 4~
Uno ó muchos fragmentos, del volumen
de una nuez, de las regiones del pulmón
que se sospecha ó están enfermas.
Este último detalle es enteramente necesario, cuando no hay bubones y hay
sospechas de Peste bubónica de forma
pulmonar, tomando de p1·eferencia los
focos que tengan apariencia neumónica.
Todos los fragmentos de vísceras pueden ponerse reunidos en un frasco, y la
sangre se depositará en frascos separados.
B. PREPARACIÓN DE LOS RECIPIENTES DESTINADOS PARA RECOGER EL MATERIAL DE LAS INVESTIGACIONES
Los frascos de vidrio no deben ser
muy delgados y frágiles, y antes de emplearlos deben ser hervidos. Una vez que
se ha depositado en ellos el material,
se les tapará con un tapón de vidrio esmerilado ó un corcho que se ha hecho
hervir previamente. En uno ú otro caso,
los tapones se sujetarán por medio de
un capuchón de papel pergamino.
Estos frascos nunca se les sujetará á
la esterilización por medio de lo~ antisépticos, y no debe ponerse en su interior ningún líquido extraño al material
que se envía en ellos.
C. EMPAQUE y ENVÍO.

MEDIOINA

367

paja, heno ó ouat, etc., de manera de evitar todo choque.
3? El paquete se amarrará sólidamente y sellar{1, poniendo también una etiqueta bien visible con la dirección y la
nota de "cuidado," "peligro." Una vez
hecho esto, se enviará por correo á la estación á que esté destinada, notificando
al encargado de la oficina de correos la
urgencia con que debe enviarse, y dando
aviso telegráfico de dicho envío al jefe
de la estación destinataria.
Es preciso evitar toda pérdida de tiempo, tanto al hacer la toma del material
como al empacarla y enviarla, pues todo
retardo puede comprometer el éxito de
las investigaciones.
D. ENVÍO DE CULTIVOS VIVOS DE BACILOS PESTOSOS.
El envío de cultivos vivos, debe hacerse en tubos de vidrios cerrados á la
lámpara; estos tubos, bien rodeados de
ouat, se colocarán en una caja de lata, con tapa hermética, y ésta, á su vez,
rodeada, también .de ouat, se pondrá en
una caja de madera. Es enteramente
préciso que las siembras sean recientes
y exclusivamente en medios sólidos (agarngar de preferencia,) y que no hayan estado en la estufa.
Para los demás detalles de empaque y
envío, se sujetarán é. las prescripciones
ya indicadas en el inciso O, párrafo ter1? En un envío no debe empacarse cero.
nunca sino el material que proviene de
INSTRUCCIONES
un mismo enfermo ó cadáver; y en una
PARA EL ESTUDIO BACTERIOLÓGICO
etiqueta adherida á cada frasco se indiDE UN CASO DE PESTE.
carán las diversas partes de vísceras que
contiene dicho frasco, así como el nomPrimero. -Materíal para el estud-ío.
bre, edad y sexo del enfermo ó cadáver, A. Del enfermo.
el día ó lu~~r en que se encuentre el en- l?-Losgangliosetifermos.-a.-Bubót1
fermo, el s1t10 donde se enfermó y la for- · reciente. Se toma el jugo ganglionar, sea
ma de la enfermedad, el día y hora de la dei-pués de incisión amplia, tomando premuerta, y el día y hora en qne se tomó viamente todas las precauciones de asepel material.
sía y antisepsia, sea por medio de una
2? Para el empaque es preciso emplear punción hecha con la aguja de una jetam bién cajas bastante sólidas (madera ringa estéril
ú hoja de lata.)
b.-Bubón supurado. Se saca el pus
Las láminas porta-objetos sobre las como se ha indicado ya en las instruccuales se han hecho los frotis, se envol- ciones par11. recoger el material.
verán en papel filtro y se depositarán en 2?- Sangre.-Se recoge por medio de
una pequeña caja llena de algodón ó ouat picadura de la piel previamentEi lavada
para evitar su ruptura: los frascos y las ¡con agua y jabón, alcohol y éter, por
pequeñas cajas se colocarán en una caja medio de una lanceta estéril.
de madera cuidadosamente rodeada de I Las regiones que deben preferirse,

�368

LA EsouELA DE MEDIOINA.

son: los dedos de la mano y el óvulo de
la oreja.
Cuando se trata de recoger el suero
de la sangre para buscar el fenómeno de
la aglutinación, muy útil cuando se trata de hacer el diagnóstico retrospectivo
de un caso de peste, deberá hacerse una
punción y aspiración con una jering1t
aséptica, en una de las venas del antebrazo, á fin de obtener, cuando menos,
veinte centímetros cúbicos de sangre.

sos debe hacerse también un examen
bacteriológico de la hilis.
Con el objeto de hacer cultivos y cortes de las visceras énfermas, se colocarán pequeños fragmentos de ellas en
frascos estériles, y en frascos con alcohol
ó alcohol sublima.do.
Una vez terminad1t la autopsia, se cerrará inmediatamente el féretro en presencia del médico que la ha practicado y
se procederá á desinfectar rigurosamente
3~-Partes enfermas de la piel.-Pús- l~s lugares que hayan. estado cercan?s á
tulas pastosas primitivas; exfl ntemas pus- dicho féretr~, por med1~ del agua femcatulosos, etc. Su contenido se recogerá da a.15 por ciento. Los mstru.mentos que
con una pipeta, hilo de platino, espátula se hayan usa~?, Y las esponJas, .t~~pos!
de platino punta de un bísturi, etc.
etc., se ester1)1,zctrán por la ebulhc1on o
estufa de pres10n; quemándose desde Iue'
.
0
4. - Excreciones.-Es~ut?~ en los ca- go todo objeto contaminado y de escaso
sos de peste pulmonar primitiva, net~mo- valor.
nía ó eii?ma pulmonar con que terminan
Siguiendo estas instrucciones, se tolas ~ept1~emrn.s gravesi en los casos de mará _para el estudio:
mod1ficac1?nes pa~ológicas de la garganl. Los líquidos 11ue escurren de la bota, se h~ran frotis co1;1 el moco. de las ca y de la nariz.
2. El producto de las pústulas y desuperficies mucosas enfer~as. Ürma, etc.
B. Del cadáver.
más exantemas cutáneos.
Es enter11mE:1nte necesario que lo~ ca3. El jugo ó pus ganglionar.
4. Sangre del corazón.
dáveres se coloquen desde luego en un
5. Frotis con E:11 moco brónquico y de
féretro bien constrnído, forrado de lámi· nade zinc, para que no sea posible nin- las superficies pulmonares edematosas ó
gún escurrimiento de los líquidos fuera inflamadas.
6. Frotis de la superficie de sección
de él, ni antes, ni al hacer la autopsia,
ni después de ella. Esta operación, como del bazo; jugo esplénico; fragmentos de
se ha indicado ya, deberá siempre prac- bazo.
ticarse estando el cadáver ya colocado en
7. Partes modificadas del cerebro v
su féretro, y se limitará á lo estricta- sus cubiertas.
·
mente necesario para obtener el n:aterial
8. Focos patológicos de los órganos
para las investigaciones. Esta precau- internos (abscesos metastáticos, infartos,
eión es más necesaria cuando se trata de hemorragias, etc.)
C. Marcha de las investigaciones.
los primeros casos de peste que se presentan en una localidad: en estas cirE s necesario hacer en cada caso que
cunstancias, bastará des&lt;le luego un exa- se estudia de peste, principalmente cuanmen microscópico del jugo ganglionar, do se trata de los primeros casos que se
jugo esplénico ó pulmonar; y si. en este observan en una localidad, además de
examen se obtienen bacilos peRtosos en los cultivos en gelosa, gelatina, etc., y los
las preparaciones microscópicas, no de- exámenes microscópicos, varias inoculaberá hacerse una autopsia más minucio- ciones en cuyas y ratas.
sa. En caso de que el examen sea negaLas preparaciones microscópicas colotivo, se procederá á hacer nn1t autopsia ridas por los métodos de simple ó doble
más completa, fijándose principalmente coloración, así como laminillas con froen el estado que guardan los órganos la- tis bien :fijados, pero sin coloración alguríngeos, así como el de todos los grupos na, se guardarán cuidadosamente en una.
ganglionares; los órganos que presenten caja, para los casos que necesiten una.
alguna hemorragia (particularmente la comprobación posterior.
mucosa del canal digestivo, las serosas
Los cultivos é inoculaciones de los
del corazón y del cerebro.) En estos ca- animales se practicarán siguiendo estríe·

LA ESOUELA DE MEDICINA.

369

tamente los métodos que los bacteriólo- ción, bien pronto se ve que empiezan á
gos encargados de las estaciones bacte- formarse pequeño~ grumos coposos, lá
riológicas sanitarias deben aprender pre- emulsión pierde su aRpecto uniformtl, y
viamonte en este In'stituto; teniendo es- los grumos, aumentando de volumen, se
pecial cuidado de poner en frascos de precipitan al fondo del tubo, mientras las
vidrio Líen resistentes y con cubiertas partes superiores del líquido van acla.de alambre, á los animales inoculadoR, rándose. Se dice que la reacción es fuerte
para que no se esc11.pen por ningún mo- mente positiva., cuando la clarificación
tivo; y cuando estos mueran, se procede- es perfecta y completa; se dice que es
rá á su autopsia, procurando que por nin- positiva, cuando el líquido muy clarifigún motivo hflya faltas á la técnica, á cado tiene todavía algunos grumos en
fin de impedir que los líquidos, restos de suRpepsión; y se llama débil, si no se cla
vísceras, pfllos del animal, etc., salgan rifica, pero sí tom11, un aspecto coposo.
fuera del recipiente dentro del cual clebe Estos resultados dehen de observarse,
permnnecer el cadáver durante E:1Rta opo- cuando má8, dos horas &lt;lespués de hechas
ración. Una vez terminada la autop~ia, las mezclas reRpectivas; si transcurre más
se hará la destrucción de los cadáveres, tiempo y los líquidos permanecen en el
ya por medio de fuego, si hn hiere un hor- mismo estado que tenían al principio de la
no crematorio adecuado; ya por medio operación, se dice que el resultado eR nedel áci&lt;lo sulfúrico; ya metiendo los res- gativo.
Para cada caso es preciso hacer dos
tos en el autoclave, ó bien en una caja
metálica conteniendo agua salada, a~í tubos testigos; uno conteniendo solainencomo las cajas de vidrio y cuanto se en - te emulsión de bacilos pestosos, y otro
cuentre en su interior, y elevando des- co~teniendo la misma emulsión, á la cual
pués la temperatura de eRtos aparatos, Re agregarll. suero. sanguíneo de un homdurante una hm·11, á ciento treinta gra- bre sano en proporción de uno por
dos.
cinco. En estos dos tubos no deberá obD. Aglutinación.
servarse ningún fenómeno de aglutinaEl fenómeno d&amp; la aglutinación es su- ción.
Si se trata de ident,i:6.car un cultivo
mamante útil para el diagnóstico precoz
de los primeros casos de peste bubónica; que se sospecha sea de bacilos pestosos, se
esta prue- harán las experiencias con uno de edad de
pero un re&amp;ultado negativo
ba experimental 110 es bastante para eli- 24 á 48 horas en agar. Se raspa este
minar por completo el diagnóstico de la cultivo con un titilo de platino estéril,
plaga. Por el contrario, un resultado po- y se diluye en agua fisiológica estéril,
sitivo será siempre suficiente para proce- procurando que la emulsión quede muy
der con todo rigor al 11islamiento del en- . espesa, fuertemente turbia. Esta emulfermo y á la desinfección cuidadosa, no sión se reparte en tubos de ensaye estésólo de los objetos que hayan estado en riles y estrechos (de seis milímetros de
contacto con él, sino también del vapor diámetro interior próximamente,) en las
dosis de l5, 18, 24, 49 y 99 gotas, y st,
en que haya llegado al pnerto.
Para observar este fenómeno, cuando agrega á cada uno, respectivamente, 5, 2
se trata de aplicarlo al diagnóstico de y 1 gotas desueroantiseptico aglutinante.
un caso sospechoso de peste, se pone en L a dosis de 1 gota de suero corresponde á
pequeños tubos &lt;le e11saye esterilizado~, los tubos que contienen 24, 49 y 99 gopor una parte, suero sanguíneo del en - tas de la emulsión del culfrrn; así se obfermo; por la otra, una emulsión recien- tendrán diluciones al -!, r'n, :1.1r;, r;'n, rbu,
te en agua fisiológica de un cultivo puro que serán observadas cada media hora,
en agar de bacilos pestosos que tengan teniernlo la precaución de colocarlas en
dos días de haberse hecho; 111. mezcla se la estufa á 37 grados.
Si hay aglutinación, bien pronto se
hará en la proporción de uno &lt;le suero
por cinco, diez y veinte de la emulsión, observa la formación de grumos; la emuly se llevarán lofl tubos á la estufa. Cada sión pierde su aspecto homogéneo, se
media hora se practica una observación vnelve granulosa, y los grumos aur~enpor medio de una lente: i-i h,iy aglutina- tau más y más de volumen, se depositan

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46

�370

LA EsouELA DE MEmoINA.

en el fondo del tubo, mientras el resto
del líquido ¡;e aclara.
Es necesario enteramente tener un tubo testigo en cada experiencia, y que
contiene nada más una pequeña cantidad
de la emulsión del cultivo, el cual, colocodo en la estufa á 37 grados, conservará su aspecto físico durante todo el tiemque dure la experimentación. Deberá
usarse también de un suero antipestoso
que no se haya calentado, y se tendrá
también en cuenta la temperaturlJ. a.mbiente, pues una baja temperatura hace
que la reacción sea más lenta y menos
clara.
EXAMEN DE LAS RATAS.

\

\

f

El €1Studio bacteriológico de las ratas
que vienen en los buques, deberá hacerse:
I.-En las ratas vivas, siempre que
pueda conseguirse alguno de estos ani males.
II.-En todo animal de esta especie,
siempre que se encuentre muerto á bordo.
Esta ctase de estudios debe hacerse
siempre, aunque no haya habido enfermos sospechosos durante la travesía.
A.-En las ratas vivas.-Para. proceder á su examen, se toma al animal por
la piel del cuello, inmediatamente abajo
de la región occipital, con fuertes pin..:as
de forcipresura, y haciendo un corte con
tijeras de uno de los pabellones auriculares, se harán preparacionnes frescas
con la sangre que salga de la incisión, y
varios frotis con láminas porta-objetos,
que se dejan secar al aire. Las primeras
deben examinarse con el microscopio y
las segundas .después de que hayan sido
fijadas con el alcohol-éter y coloridas
con el líquido dt3 Giemsa.
Si en algunas de estas preparaciones
se encuentra alguna bacteria que parezca ser de peste, se sacrifica al animal y
se hacen cultivos en caldo y agar con la
pulpa espl4nica y la sangre dol corazón.
Estos cultivos deben de permanecer en
una estufa cuya temperatura no sea superior de 25 grados. Es también necesario inocular dos cuyes ó ratas con la mis
ma pulpa esplénica (inoculación subcutánea.)
B.-En ws cadáveres de rata que se encu,entren á bordo.-La autopsia del a.ni-

mal debe practicarse con las mismas precauciones que si se tratara de un hombre muerto de peste, es decir, que secolocará el cuerpo del animal Jentro de
una bandeja plana de lámina metálica,
que pueda desinfectarse fácilmente después de la operación, y que no permita
al escurrimiento de los líquidos y restos
fuera de ella. Se abre la cavidad abdominal y la torácica, y con la pulpa del
bazo y la sangre del cor&lt;1zón se harán
cultivos, frotis ó inoculaciones, de la misma manera que se ha explicado ya en el
inciso anterior.
Cuando el cadáver del animal se encuentre en putrefacción, para evitar que
los animales inoculados mueran de septicemia, y ésto dé lugar á un error, la
inoculación se practicará por fricción sobre la piel con la pulpa del bazo; para
esto se arrancarán los pelos del animal
que se va á inocular, al nivel del abdomen, en una extensión como de dos centímetros cu11drados, y con el bazo tomado con pinzas estériles, se frotará
fuertemente la piel puesta á desnudo.
En estos casos es indispensable hirner la
inoculación de tres ó cuatro animales.
Después de recogido el material necesario para el estudio, debe incinerarse el
cuerpo del animal en el horno crema.to·
rio, ó bien se sujeta á la esterilización en
el autoclave ó en la caja metálica conteniendo agua salada, como se ha indicado
ya.
CÓLERA JIIORBUS.

lnstn'UCCiones que hay que seguir para hacer el diagn6,tico bactel'iol6gico de los cai,os so:tpechosos de c6lera
11101·bus.

!. Métodos de investigación.
1.-Examen microsc6pico. a.-Frotis,
si es posible, de íos copos mucosos de las
materias fecales. Coloración con solución, de fucsina fenicada diluida. (1 por
9.)
b.-En gota suspendida, que se prepara con solución de peptona y debe examinarse inmediatamente y después de
haber permanecido media hora en la estufa á 37 grados. Debe hacerse también
el examen de una preparación seca, colorida por los métodos ordinario¡:¡,
'2.-Placas de gelatina.-Se harán con
la cantidad de copos mucosos fecales que
pueda tomar una oza del hilo de platino.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

Para las diluciones deben tomarse tras
ozns de esta primera placa, y después se
hace con ellas dos series de tres placas
con cada nna.
Se examinarán ilespués de 18 horas clf'
permanencia en la estufa á 22 grados, y
se examinan con un débil aumento, haciándose también preparaciones por impresión, frotis y cultivos puros. (Para la
preparación de la gelatina, rlebe tenerse
presente que el punto de alcali11izaci6n
clebe ser ttl momento en que el c~ldo gelatin~do sea. neutro para el tornasol, y se
añadirán á cada 100 centímetros cúbicos
de gelatina, 3 centímetros cúbicos de una
solución al 1O por cien to rle carbonato
de sosa cristalizado.)
3.-Placas de gelatina.-La cantidad
para la siembra debe ser la ele una oza
del hilo de platino, que se1·virá también
p11.ra preparar una serie de tres placas,
de la misma manera que se indicó para
la gelatina. Para más seguridad, deben
hacerse tlos series de tres placas cada
una.
4.-Enriquecimientocon !lolución pep.
tonizada. a.-En tubos de 10 centímetros cúbicos. La cantidad para la siembra será la ya señalada, una oza del hilo
de platino, que se carga con los copos
mucosos de las materias fecales; cuando
menos se harán así seis tubos, y se colocarán en la estufa á 37 grados.
Un primer examen debe practicarse
seis horas después, y otro, doce horas
después de que hayan sido colocadas en
'la estufa, como ya se ha dicho. Este examen debe consistir en un examen microscópico de la parte más superficial del
líquido, procurando no agitar los tubos,
y con el tubo que parezca contener más
bacilos sospechosos de cólera, se harán
siembras de tres nuevos tubos conteniendo agua de peptona, y varias placas de
gelatina y agar. Antes de practicar las
siembras en los tubos de agua de peptona, éstos deben haber sido calenta.dos en
la estufa á 37 grados.
b.-EI enriquecimiento debe hacerse
también en matraces pequeños, conteniendo cincuenta centímetros cúbicos de
la solución de peptoQa, y debe sembrarSA cada frasco con un centímetro cúbico
de materias fecales. En seguida s·e pone
á la estufa fÍ. 37 grados, y se procede co-

371

n;o se ha explicado en el párrafo anter1or.
Para preparar la solución de peptona,
se hace primero una solución madre, disol viendo en un litro de agua destilada
estéril, 100 gramos de peptona. Chapoteau, 100 gramos de cloruro de sodio, 1
gramo de nitrato de potasa y 2 de carbonato de sodio cristalizado. Con esta
solución madre filtrada, se hacen las soluciones siguientes, empleando una parte de esta solución para nueve de agua
destilada estéril.
5.-Preparaci6n de cultivos puros en
gelatina y gelosa, aislando los gérmenes
de las placas, como es común hacerlo para cualquiera bacteria.
( Continuará).

=========~==~=-

Revista Científica.
Valor díl las lecht&gt;s hervidn,

esteriliznda y pasteurizada en In lactancia
artiftchtl de los niños de pecho.
T. La lactanci~ materna es superior á
la artificial y debe ser la única empleada.
II. Si la madre no tiene leche, debe
ser substituída duraute los prim~ros meses de la vida por la leche animal, con
exclusión de todo otro alimento.
III. Las leches de burra, de yegua y
de cabra pueden ser empleadas, pero las
más de las veces los niños son criados
con leche de vaca.
IV. La leche no debe darse cruda si
las vacas no han sido sometidas á la
prueba de la tuberpulina y hay seguridad de que no se ha contaminado en el
acto ó después de ordeñada.
V. Excepto en este caso particular, la
leche será sometida á la acción del calor,
que aunque modifica algo su composición, no la convierte en un alimento indigesto y poco nutritivo.
VI. Las tres operaciones de tratamiento de la leche por el calor son la ebullición, la esterilización y la pasteurización.
VII. La ebullición es, al parecer, el
peor de los tres procedimientos. No se
empleará más que cuando puede obtenerse tres veces por día leche fresca de buena calidad y es posible evitar que se infecte de nuevo. Este procedimiento sólo
debe emplearsé en el campo.

�372

LA

EsouELA

DE MEDIOINA.

mento, de tal suerte que resulte nna dosis para c:lcla inyección de 0,00045 á
0,0006 gramos ele escopolamina y de 0,01
,le morfina.
Cuando la primera inyeceión no pro&lt;luce el efecto &lt;lesea,lo, que de ordinario
ocurre en el espacio de tres cua.rtos ele
hora á tres horas, se puede repetir una
segunda de 0,00015 á 0,0003 gramos de
escopolamina sin morfina; y, en caso nPcesario, hasta una tercera inyección.
Según el autor, se ha obteni&lt;lo siempre el sueño sin consecuencias desagradables ni peligros para la madre y sin
daño para el fato, no habiendo observado tampoco mayores dificultades para el
pn.rto; por lo cual cree muy recomenda1,le ese método en la~ clínicas oficiales
para aliviar á las mujeres los sufrimientos y las molestias á que deben someteri:1e por las necesidades de la enseñanza.
Y ya que nos ocupamos de las inyecciones de ei:-copolamina-morfina en el
parto, no hemos de pasar en silencio el
juicio que ellas merecen á nuestro amigo
el ilustrarlo catedrático de Zaragoza, Dr:
D. Ricardo Lozano, quien las ha empleado en nuevl'l operados, cuyas historias
clínicas refiere 011 un interesante trabajo
publicarlo en La Clínica Moderna correi:1pondiente al mes de Julio último, bajo
el epígrafe "Los nuevos anestésicos en
Cirujía." El Dr. Lozano ha seguido las
Partos en sueño profundo nrtiflcial, por Gnnss. indicaciones &lt;le Koff para el empleo de
En este trabajo 1&gt;e ocupa el autor de este método de anestesia, y varian·,10 sólos resultados obtenidos en la clínica de lo el tiempo de la última dosis; así es.
Friburgo con las inyecciones de escopo- que administra una inyección de 25 milamina-morfina empleadas en unas 600 ligramos de cloruro mórfico y un miliparturientes, dando cuenta detallada de gramo de escopolamina en tres veces; la
las ventajas y de los inconvenientes que primera porción dos hora.s antes &lt;le la
ofr!)ce este método para aliviar los dolo- operación, la segunda hora y media anres de parto. La escopolamina, alcaloide tes, la tercera una hora antes, porque de
extraído·del hiosciamus niger, de la fami- este modo el sueño del operado es más
lia de las solanáceas, es' hermana de la profundo y la anestesia más completa.
En dos enfermos operados de gastrohiosciamina, &lt;laturina, duboisina y atropina, que no dejarán de entrar en turno entorostomía por el procedimiento de
para conseguir la anestesia cuando se le Roux, la inyección de escopolaminaocurra á algún innovador hacer ensayos rnorfina produjo una anestesia completa
para aumentar la lista de los ager¡tes que permitió al Dr. Lozano terminar la
anestésicos.
operación sin ayuda de otro anestésico.
La escopolamina empleada con prefe- Duración, veinte y veinticinco minutos,
rencia por Gauss es la que prepara la ca- respectivamente.
sa Merck en solución al 0,0:-í por 100; la
Atribuye este resultado tan completo
solución de morfina debe ser al 1 por 100. en aml,os enfermos á la gran demacraLas dos soluciones se mezclan en el mo- ción, qne facilita la acción más intensa.

LA

VIII. La leche esterilizada puede administrarse sin peligro á los niños. Es
perfectamente digerida; administrad1:1. de
buena. manera, no produce transtorno¡.1
gastro-intestina.les. No sólo no produce
atrofia, sino que cura á los que la padecen. No engendra ni el raquitismo ni el
escorbuto infantil. Estas afecciones son
causadas por una alimentación defectuosa y no por la leche esterilizada.
La esterilización industrial tiene grandes ventajas, sobre todo en verano. Pue
de hacerse con mayor rapicler. recién ordeñada la. leche, destruye con seguridacl
los microbios y los fermentos nocivos y
asegura la conservación. Además, el análisis puede hacerse con regularidad.
La esterilización á domicilio no puede
hacerse más que P:acti~ándola recié~ ordeñada la leche, s1 Sf\ tiene la seg1mda&lt;l
de que la lech'3 es de buena calidad, y si
una vez hecha la. esterilización, pueden
conservarse los biberones en un sitio
fresco.
IX. La pasteurización es también un
medio exoelente de tratamiento de la leche por el calor, pero es indispensable
que se practique inmediatamente después de ordeñada la leche y que se mantengan los biberones á una temperatura
m~y baja hasta el momento de consumnse.

•

EsouELA

DE MEmorn A.

373

de la mezcla anestésica, y á lo poco do- de los beneficios que reporta en el tratalorosa que es la gastro-enterostomía miento prPventivo y curativo de varias
cuan,lo se pr:tctica con cierta habilidad. afecciones ginecológicas.
Pero lo general es que la anestesia por Los fun&lt;lamentos del método, basados
la escopolamim1. - morfina necesite ser en las investigaciones experimE&gt;ntales &lt;le
auxiliada con otro anestésico como el Herman-Joris, ratificadas por la clínica,
cloroformo ó el éter, como 1(, sucedió en pueden resumirse de este modo.
los otros siete operados. Esta asociación
lg El oxígeno puro no posPe poder
tiene, á juicio del Dr. Lozano, variai:1 bactericida real sobre las bacterias aeroventajas: la excitación que ofrecen los bias, pero su acción atenúa en grado suenfermos en los períodos iniciales de la mo la virulencia de las mismas y destrucloroformización no existe cuan,lo se arl- ye sns toxinas por exudación.
2? El oxigeno aumenta los movimienministra antes la escopolamina-morfina,
como. tampoco se presentan los reflejos tos protoplasmáticos &lt;le los leucocitoi:1 y
gástricos, bronquiales, faríngeos y lacin- acelera la diapedesis. Goza de un pod~r
geos, ni se observa la hipersecreción de quimiotáxico positivo.
moco qne á menudo perturba la clorofor3? El oxígeno favorE&gt;ce la fagocitosis,
mi,mción, sienclo también mucho menor exageran&lt;lo la V'italidad el.e las células fa.la cantidad de cloroformo necesaria.
gocitarias, exaltando sus propie&lt;lades miEn las operaciones el.e vientre tiene crófagas y facilitando el engloba.miento
además la ventaja esta anestesia mixta ele las ba.cteriai:1 por la célula fagocito.
de que no se presentan vómitos durante
El ox~eno es, pues, el gran factor ele
ni después del acto operatorio ni acusan la vitalidad de las células y de los fagodolor los operados.
cit?S en particular, á la vez que aniquila
Recientemente, en la Sociedad de Ci- ó atenúa la virulencia de los microhios.
rujía de Paris se him discutido estas ven- Tiene una acción antiséptica manifiesta,
tajas de la asociación de la escopolami- y sólo hay un microorganismo patógeno
na-morfina al cloroformo, y M. Segond que resista á ella, y es el gonococo.
manifestó que, después de haber empleaBasándose en este género de considedo la escopolamina á alta dosis, ahora raciones, el profesor Thiri:ir ha empler.había reducido ésta á medio miligramo do el oxígeno con gran éxito:
y sólo á título de auxiliar del cloroforl? Como medio prnentivo de las commo; corroborando las apreciacionei:1 que plicaciones sépticas en ginecología, asepapuntamos del Dr. Loz:mo, pue1-1to que tiz,rndo la vulva y la vagina-después de
dice que esta asociación anestésica su- jabonadas y lavadas,-proyrctando soprime los dolores postoperatorios, aun bre estos órganos una corriente bastante
en los casos de histerectomia vaginal en fuerte de oxígeno. Para. la vagina se emque se dejan colocadas las pinzas de for plea una cánula ordinaria ele cristal ó
cipresión. Un grave inconveniente tiene, goma, que se une al tubo de c:rncho que
sin embargo, la escopolamina-morfina lleva el saco de oxígeno; se sujeta dicha
en cirujía abdominal, y es que uo supri- cánula con un vendaje en T 1 y se cubre
me la rigidez muscular; por lo cual no la vulva con un trozo de guata aséptica.
deberá usarse nunca sino como prepara- Esta corriente de oxígeno se 1leja p:i.sar
ción á la anestesia por el cloroformo
durante varias horas la víspera y aun el
El método oxigenado en Glnecologfll,
día de la operación.
por el profesor J, Thiri11r.
Aconseja y emplea también la. corrienEn este notable tt'abajo, que forma. te de oxígeno como medio pnm·ntivo de
parte del laborioso trabajo da] Libro de la infección peritoneal E&gt;n las laparotoOro ofrecido al profesor Pozzi por sus mías motivadas por lesiones su¡.&gt;Ura.das
colegas y discípulos como recuerdo de de los anejos, cuando tin el curso de la
sus veinte años de enseñanza, el autor operación se ha vertido pus en el peritose ocupa extensamente del empleo del neo. Para ello introduce á través de la.
oxígeno en cirug~a, de cuyas indicawion~s vagina, hnsta el f~ndo ele Douglas," dos
Y r~sultados ha~1a dado cuen~a en pubh- tubos perforados en su extremidad y secaciones anter10res, y pa.rticularmente parados por una mecha de gasa indofór-

�374

LA ESCUELA DE MEDICINA,

mica; uno de ellos se pone en comunica- mente por cuantos en dicho Instituto opeción con el saco de exígeno, y el otro, en ramos hernias.
El número de hernias operadas en el
forma de gifón, cuelga hasta un recipiente que contenga una solución anti,épti- mencionado Centro quirúrgico, en e 1
ca; después cierra la herida dAl vientre, transcurso de diez años, asciende á 347,
y mantiene la corriente débil de oxigeno y en todas ellas el operador, cualqui~ra
por esp,\cio de tres á cinco días, según la sea el procedimiento empleado, ~rmma
por suturar con hilo d~ platn, rep!ega~necesidad.
29 Como medio curativo de IRs infec- do la pared anterior del conducto rngmciones ginecológicas postoperatorias, lo nal y estrechando el anillo externo ele
ha empleado con gran éxito en las infec- est~ conducto si no ha incindido dicha
cion~s de hi herida operatoria, en las ele! pareo, ó aproximan?º .l~s colgajos. que
peritoneo, en las peritonitis tuberculo- resultan al hacer la rnc1s1ón de la misma
sas, y la técnica es idéntica á la rese· en toda su extensión; práctica esta última. que yo siempre sigo y aconsejo, por
ñada.
En las peritonitis tuberculosas de for- razones que no creo oportuno señalar en
ma ascítica, después de vaciar el vientre este momento.
Tan sólo dos reproducciones de hernia
del contenido líquido, háte pasar durante diez minutos una fuerte corriente de se han observado é intervenido nuevaoxígeno, y sutura luego la herida abdo- mente entre los 347 operados por este
sistema. En la primera de estas. reprominal.
39 Como medio curativo de las afec- ducciones se trataba de una herma umciones infecciosas del aparato' genital bilical en una mujer muy obesa; y en la
(heridas infectadas, bartolinitis, flemo- segunda, de una. hernia., inguinal en un
.
nes, erisipelas, vaginitis, metritis simples cata.rroso operado ~or mi.
En la reproducción de la herma umy especiales post aborturn, supuraciones
-pelvianas y anexiales, fístulas post-o-pe- bilical la rntura de un punto de la suturatorias cuya supuración persiste, etc.} ra ent~ecortada que se le aplicara. faciliPara aplicar la corriente de oxígeno á tó la formación de la. nueva herma. En
la cavidad uterina, se vale de una sonda el enfermo de la hernia inguim,.l, la puerde goma, número 18 ó 20, previa dilata- ta de salida hallábase entre el espacio
ción del cuello, si es necesaria, ó de una comprendido entre el ligamento de Pousonda de dohle corriente que facilite la part y el punto más inferior de la sutusalida del gas, y que se sujeta con un T ra: los hilos &lt;le plata que formaba? la
de ano. La corriente debe ser de media- sutura entrecortada hallábanse enquistana intensidad y sostenerse durante dos dos en tejido fibroso, denso y resistente,
ó tres días hasta que desaparezcan los y ofrecían, en cuanto~ su aspecto. Y. propiedades físicas, las mismas cond1c10nes
gérmenes de las secreciones.
que presentaran estando recién colocados,
La sutura metálica ,,ermanente
á pesar de hallarse encerrados durante
en la cnra rndfrnl de lns hernias ing :inales catorce meses en el interior de los tejiy umbilic11le11,
dos; lo que pudimos comprobar al tiemPor el Dr. Pablo Lozano, del Instituto Rubio.
po de cortar tres puntos de sutura, con
El interés que ofrece y las dificultades el fin de desprender las íntimas adherenque presenta el obtener la cura radical cias que existían entre el saco, el cordón
de una hernia, lo patentiza el número ex- y las paredes del conducto inguinal.
Como snpmlÍmo~ que las causas de estraordinario de procedimientos operatorios, empleados para la consecución de ta reproducción habían sino, por un lado,
este fin; por este motivo considero opor- la tos pertinaz que el enfermo padece, y
tuno el indicar en este CongreRo el re- por otro, el haber d.ejado más esp.aci? del
sultado satisfactorio que se obtiene con estrictamente preciso para. la v1tahdad
la sutura metálica permanente, puesta ilel cordlm espermático entre el último
en práctica por primern vez en el Ingti- puntoJle sutura y el ligamento de Poututo Rubio por el ilustre cirujano Dr. part, al reoperRl' al Anfermo empleamos
Cervera, y ejecutada después constante- el procedimiento de Halsted, qne cree-

LA EsouELA DE MEDIOINA.

375

mos de mayor eficacia, por permitir cal- mientras que no se nos demuestre que
cular mejor el espacio necesario para el siempre y definitivamente los hilos mepaso de dicho cordón; consideración qué tálic~s se enquistan y no pueden produnos ha decidido á adoptar el procedimien- cir accidentes posteriores--A. de G.
to mencionado en las siete operaciones
de cura radical de hernia inguinal que
hemos practicado en los cuatro últimos
ACAIIEMIA N. DE ~Ulll()INA .
meses.
. Como se ve, el número de reproduc"4Hi611 ""' din ~9 de .Julio de 190S.
ciones que hemos tenielo ocasión de intervenir con relación al número total de
Presidencia del Sr. Dr. 11. 'José Terrés.
operados es insignificante; y tanto por'la
A las 7 y 15 p. m. se abrió la sesión
excelente marcha post-operatoria como se leyó el acta de la anterior y fué apro~
¡:,or la resistencia que la sutura metálica bada sin discusión.
permanent.e. presta á.Jas regiones inguiEl Sr. Dr. Uribe Troncoso de turno
nal y umbilical, creemos nos será permi- para su lectura de reglamento solicitó y
tido sentar las siguientes conclusiones: obtuvo una prórroga de 15 días para ve1~ La sutura metálica permanente la rificarla¡ le fué toncedida.
toleran perfectamente los tejidos, y bien
En seguida por ausencia del Sr. Dr.
sea por lo fácil que es la esterilización Ramos, que t uvo que ausGntarse de la
del material, ó porque su naturaleza me- Capital, el Dr. González Fabela contitálica no permite se la incorporen ele- nuó la lectura del dictamen sobre tifo·
mantos patógenos, es lo cierto que la cu- dicen los miembro~ de la Comisión en
ra por primera in tención es la norma en dic~amen lo siguiente: Que las preparala marcha post-operatoria, pues si en ciones microscópicas á que se refiere la
ocasiones contadas se presenta alguna Memoria cuyo lema es Pro Patria et Husupuración antes de la cicatrización de manitate, en gran parte de ella la técnila herida, se agota en breves días, cosa ca ha sido defectuosa, en ciertas partes
que no suele suceder con otras suturas los elementos están teñidos de una manera exagerada, en otras muy débilmenpermanentes.
2~ La sutura metálica perdida presta t~ y en otras sin uni.f,ormidad. Así, por
re~istencia á las paredes del vientre, y e3emplo, la preparac10n núm. 15 que se
esto es una circunstancia que elificulta, dice plRgada de plasmedios al dnodécisi no imposibilita, la reproducción de la mo día del tifo, está en capa tan gruesa
hernia.
que hay una verdadera acumulación d;
Y 3'.'- E sta resistencia, por un lado, y glóbulos, los que están plagados en rea.por otro la imposibilidad material de al- lidad, no ele espirozarios, sino de pequecanzar una aproximación completa de los ñas burbujas perfectamente cil'Culares
bordes de las grandes aberturas que cuyo aspecto cambia por completo, si s;
acompañan á las hernias voluminosas v varía ligeramente el foco del instrumende ancho cuello, y por tanto una cicatri- to amplificador.
En seguida pasa la Comisión á estudiar
zación fácil, impone á nuestro juicio en
tales casos, la aplicación de la sutura t,na por una las preparaciones microscómetálica, con el fin de obtener una oclu- picas con sus correspondientes acuarelas·
sión completa que se oponga á la repro- sería muy prolijo enumerar todo lo qu;
ducción de la hernia operada.
aice la Comisión respecto de este asunto
(Ro1isto. Ibero-Americana do Ciencias Médicns.) y por eso nos ocuparemos de una y otra.
.••.
La preparación núm. 2, que es sangre
.
.
.
de tifo el 49 día, se nota tanto en ella
Los hilos .metá licos para hg~duras y como en )a acuarela, en medio de los glósuturas perdidas en las. operac10nes, se bulos ro3os un cuerpo esferoidal, algo
e.mplean ha.ce bastante. tiempo en el Ins- más pequeño que aquéllos, al parecer
tituto Rub10 de Madrid; Esto De\ ob~- granuloso, y P?r su aspecto, análogo á
taute, creemos que el articulo que pnbh- los fiematozoar1os &lt;le Lavaran en el pacamos sobre el pa.l'ticula.r está en pie, ludismo.

st;

�376

LA .EsouELA DE MEDIOINÁ

del dla :i de 1 ¡o8to
En la preparación núm. 4 se lee Srita l'leai611 extraordinaria
de 1908,
P. M. con tifo exautemá.tico. Se encuenPresidencia del Sr. Dr. D. ,fosé Terrés.
tran sedimentos abundante!! y une. que
A las 7 y 14 minutos de la noche se
otro cuerpecillo de forma~ difíciles de
definir.
abrió la sesión, se leyó el acta de la anEn la núm. 7 se lee: Sangre á los 8 terior y fué aprobada.
El Sr. Dr. González Fabell\ continuó
días de tifo grave, y en la figura corre~pondiente se lee 9? día de tifo; no se la lectura del dictamen sobre las Memoencontró leucocitos, vió la Comisión mu- rias presentadas al Concurso de Tifo.
chos cuerpos amorfos azules, que dan
Dice la Comisión que en sus experienidea de plaquetas, sin advertir ninguna cias que hizo tampoco son para autorizar
otra particularidad.
que se acepte que una hemosforidia sea
En otra preparación, la núm. 9, se el agente patógeno' del tabardillo, pues
lee 9 días de tifo benigno, se encuentran si alguna vez se encontró algo semejanloi. glóbulos rojos, pero no se ve nada te á los protozoarios, fué tan sólo como
parecido á hematozoarios.
una excepción; nada característico pudo
· Sería largo enumerar las demás pre- encontrar la Comisión en los diversos
paraciones, en las cuales la Comisión no casos que estudiaron. Lo que aseguran
encuentra nada anormal; y no es posible es que los diversos exámenes de sangre
deducir la existencia do un gérmen pa- fresca en diversos períodos del tifo, no
tógeno del tifo, gérmen que, según se pudieron revelar, que el germen patógeasegura, sería una hemosporidia, pues no del tifo de que habla el autor, tenga
á pesar de la buena voluntad que tiene la una existencia real. La Comisión está
Comisión no ha podido comprobar lo que muy lejos de cenrnrar al autor de la Mecree haber descubierto el autor de la Me- moria; por lo contrario: lo encuentra muy
moria Pro patria et Humanitate.
digno de encomio, pues en medio del error
El autor recomienda que se repitan se nota su sinceridad y el espíritu de consus estudios con sangre tífica y así lo hi- vicción que lo ha animado; lo cual es tan
zo la ComiRión estudiaudo sangre digi- cierto, que remite sus preparaciones, las
tal de varios enfermos de tifo exantemá- que de buena fe cree que servirán para
tico: algunos casos fueron est~diados en demostrar sus asertos.
el Hospital General, otros del Hospital Por lo demás no es el primer observaJuá.rez y por último dos pacientes de la dor, y probablemente no será el último,
clientela privada del Dr. González Fabe- que se equiV"oque creyendo descubrir un
la miembro de la Comisión, para recog6r germen patógeno. Abundan ejemplos de
toda la sangre de todos estos enfermos, tal génei:o de errores, cometidos por inasí como para la mezcla con el líquido vestigadores eminentes, tal es el caso del
colorante, se siguieron todas las t·eglas pretendido descubrimiento de Sanarelli,
de una asepsia completa y una técnica que dió la vuelta al mundo.
cuidadosa. En Pstas preparaciones la CoEn seguida entró la Comisión leyendo
misión pudo encontrar, cuerpos esféricos en su dictamen varios trozos para.comamarillentos, más pequeños que las hll- probar lo antes dicho. Según el dicho y
matoes, granulaciones leucoestarias, gló'; las figuras del autor, desde el 4? día del
bulos rojos deformados, glóbulos euco- experimento y deide el 6? del tifo exponcos, diplococos ó diplobacilos.
táneo se enc1°entra el parásito bajo deSe suspendió la lectura parac,,ntinuar- terminadas formas (siendo esfórico el 6?
la en la sesión próxima. Asistieron los día y de la misma figura, pero de mayores
Sres. Dres. Bulman, Chacón, Cícero, Co- dimensiones el 7? y 8? día y mezclados
sío, Gonzitlez Urueña, González Fabela, con otros en formas de frijoles el 9? y
Hurtado, Loaeza, Monjarás, Núñez, Pa- 10? día.) Esto deja entender que Ron
rra, Prieto, Terrés, Toussaint., Troconis, perfectamente apreciables, aunque con
Valdés, Vértiz, V elázquez U riaTte, Vi- variadas forma,;, durante mu~hos días y
no sólo el duodécimo. Dice después el
llarreal.
autor que en el mayor númno de sus 31
enfermos el desarrollo del plasmedio no

LA

i1:WUELA l&gt;E MEDIOINA.

fué "tan claro, metódico y seguro," lo
que no concuerda exactamente con lo dicho anteti. Se ocupa en seguida el autor de
la evolución ulterior clel parásito y asegura que varía Regún la gravedad del tifo, enco,t,·ándose íntimamente relacionado con el pronóRtico de la enfermedad.
En la figura 22 de la segunda lámina f'&lt;e
lee "En esta preparación de sangre de
14 díns, f'&lt;e ve el esfuerzo de loR hematíes
para destruír al invasúr, puPs era coloRal
el número de los infectados." Ni en las
p~·eparacionee que acompañan el trabajo,
m en las que hizo la Comisión, pueden
observarse tan finos pormenores.
Dice el autor que el germen encontr1ldo por él en la sangre de los tifosoR es
el agente cau!-lal del tifo. Porque en todo¡;¡ los casos que estudió siempre encontró el miemo germen. Hcemamceba, qne
al haber prepararlo un mismo hemosporidio en sus 31 enfermos de tifo al 12
día lo autoriza á declarnr que fue sn causa eficiente y que probablemente lo será
en casos análogo!l,
La Comisión dice que en lo que concierne á la hemosporidia, que cree haber
descubierto el autor de la MemoriR, no
ha sido comprobada hasta ahora; y los
miembros de la Comisión, que son los
primeros en juzgar lo que se presente
como un descubrimiento, han clich0 con
toda ingenuidad que no lograron ver el
n~evo germen en las condicioues prescr1ptas por el autor. Su opinión podrá ó
no ser confirmada, per0 hasta estos mom~n tos no hay razón ninguna para generalizar como se quiere, tanto más cuanto que la Comisión no ha encontrado diferencias importantes entl'e la preparaci?n de. sangre palustre, qnti el autor remite para que se establezca contraste, y
las de sangre tifosa que ha presentado.
Por ser avanzada la hora se suspendió
ia lectura.
Asistieron los Sres. Dres. Altamirano, Bulman, Calderón, Carrillo, Cícero,
Cosío, Chacón, González Fabela, González Urueña, Gutiérrez, Hurtado, Loaeza, Lavalle Cr1.rbajal, Mannell, Monja.rá~, Ptión del Valle, Prieto, Tenés, Toussamt, Troconis, Ramírez Arellano, Ruiz,
Soriano, Vázquez Gómez, Velázqnez
U ria.rte, Vértiz.

377

Asociación Cooperativa de Estudios
Médicos.
· ·Sed\6n ol'dinaria. del día 11 de Agosto de 1908.

Presidencia del Sr. Dr. Porfirio Pa1•ra.

A las 8 p. m. se abri6 la si&gt;si6n, dándose
lectura pr,r la Secretñría, al acta de la anterior
El Sr Dr. Monjarás pidi6 se hirieran algunas aclaraciones á lo que como dicho por
él ap11ri&gt;ría en el acta. Puesta dicha acta á
discusión, fué aprobada, cou las modifica.
ciones propuestas por el Dr. Monjarás.
El ~eñor Pre~idente dicll que se ha recibido el artíyulo escrito por el Dr Monjarás,
acerca de ·'Alimentos," para la obra de me
dicina doméstica que la Asocittción tiene en
preparación; pero que estando á la orden
del día la discui-ión acerca de la Mortalidad en el Distrito Federal, y encontrándose presente el Dr G11ray nombrado relator
en este asunto, cree oportuno continuar esta
discusión.
l&lt;Jl Dr. Garay:-Cuando fuí, hace años,
Preoidente de la Sociedad :Médica ''Pedro
Escobado," inicié que se e!-ltudiaran las cau;.as 'de la mortalida~ en México y que SA
formulara un proyecto para combatir esa
mortalidad tan alarmante. Se formuló, rntonces, un programa, al cual voy á dar lectura en esta sesión, no para qua se le adopte, pues lo encufntro deficiente, sino para
que simplemente sirn de punto de partida
á la discusión. Pero antes de leer este proyecto ó mejor, este croquis de programa,
deseo decir algunas palabras acerca de lo
que debe enteuder~e por mortalidad, ya que
en esta Sociedad se ha tocado ese punt.o.
Se h11. dicho, en efecto, que nosotros no podemos e¡;,tudiar la mortalidad, rorque ignoramos cuál tlS la población rea de México.
Tenemos, sin embargo, un censo, el de 1900,
que fué hecho con grandísimo cuidado, y
que muy bien puede servirnos como punto
de partida para nuestras investigaciones. Se
podrá objetar que la población ha cambiado
de entonces á acá, por la natalidad, pero si
consultamos cuál es la mortalidad infantil
en el Distrito Federal encontraremos una cifra tan 11lta que 110 nos parecerá aventurado asegurar que esa natalidad y esa mortalidad se han t•ompensado.
Según se asienta en una magnífica public,tcióu de Bruselas, que tengo á la vista, hay
poblacione~, como Lusi-ana, donde la mortalidad es únicamente de 5 á 6íl,OOO y otros
lugares romo Bombay Pn donde reina el CÓ·
lera y en los que la mortalidad es de .. . __ .
35/1,lJUO. Pues bien. en México, segón esa
publicación, la mortalidad es de 55¡ 1,000 (!)
en la misma semana en que se asientan la~

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49

�378

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

cifras que antes he citado para otros lnga- Dr. Zárraga es altamentP patriótico y noble¡
pero tal vez es demasiado extenso. Y o ore?
res.
El Dr. Borras, de Panamá, ha demostra que al considerar las cansas de la. mort~hdo que en ese lugar reputado como uno de dad debemos consideral' unas que son mlos más insalubre!! , gracias á la higiene, la trínsecas v otras extrínseca&gt;&lt;: tintre las primemortalidad que era enorme, ha bajado en 3 ras yo haría desempeñar un gran papel á la
años á la rifra de 16/1,000. Es clecir, la mis- raza· tal ve1. México está poblado por razas
ma mortalidad que se registra en Nueva que 'presentan poca resistencia o,rgánica :\
York, y que en el último año sólo hubo una las causas de enfermedad; ademas de elita
defunción por viruela. Hi esto se ha hecho factor constituído por las razas mñs ó meen Panamá, tenemos el deber de hacer a.lgo nos mezcladas y acaso degene1·adas, debemos
de considera1· t,s tradiciones, las costumbres
mejor en :México.
~]n seguida el Sr. Dr. Garay da lectura y los hábitos, etc. Entre las causa-; extrínseal proyecto de programa presentado en la cas tendremos la higiellfi física y aún moral,
Sociedad "Pedro ~::scobedo" y que él señala pues hay que considerar los vicio~, la cri~icomo un croqui .. para ~ que forme la So- nalidad, etc. El desarrollo de las rndustrias
y en general el progreso todo, que sabemos
ciedad Cooperativa.
El Dr Porfirio Parra: -Encuentra útil que se hace á expensa~ de cadáveres, es
que se tome el proyecto leído por el Dr. Ga también factor qne debe tenerse en cuenta,
ray como un f.!Uía en la niscusión que se esta sin omitir el alcohol y la alimentación. So
iniciando y pregunta á la Sociedad l'i ella lo bre estas hases propondría yo que SA hicieadmite en esta forma, pues que permite ana- ra la clasificación de las causas, clasificación
lizar y agrupar las diferentes causas de la que sería distinta de las existentes pero que
mortalidad. para hacer después su estudio sería una clasificación nacional útil para
nuestro objeto.
comploto y detallado.
No habiendo quien pidiera la palabra, el El Sr. Dr. Porfirio Parra:-El Sr. Dr. ZáDr. Garay dió segunda lectura á su proyf'C- rraga no ha hecho objeción alguna al proto, el cual fué puesto á discusión en lo ge- grama presentado por el Sr. Garay, "ino que
neral.
se ha limitado á pedir que el estudio quPse
El Dr. Fernando Zárraga:-Desde la se- emprenda sea más amplio que &amp;l proyectado.
sión par,;ada se mencionMon cifras de la mor En cambio el Sr. Suárez Gamboa. sí ha
talidad correspondientes á otras capitales señalado al programa á discusión el defecto
de la RPpública, adtimás del Distrito Federal, de ~er demasiado Psquemático y poco deta.
y yo pregunto ¡,por qué no hemos de hacer Hado, pues que no señala ciertas causa-19-ue
un ~studio más amplio, más general y mu- el Hr. tiuáraz acaba de exponer. Yo oprno,
cho más provecho6o, procurando investigar como ol Sr. Suárez Gamboa, que el proy,·cto del Dr. (}aray tiene f&gt;l inconveni~nte de
la mortalidad en toda la República!
Debemos tener pres1-1nte que, se ha dirho considerar la cuestión !:'a globo, sin que se
aquí que en Durango, la mortalidad es de detallen asuntos que sería de gran interé,
51/1,000. y sabi,mos que en Oaxaca eR de estudiar á fondo. 14~ntre estas cuestiones de
40/ l,000, en Puebla de 40/1,000, en Zacate- las que se debe hacer menrión especial en
cas de 42/ 1,000 y así en otros lugares, siem- t&gt;l program·i de nuesti-os trabajos, están ropre muy alta y que debe haber una causa mo de primera importancia la alimentación
general para todo el país que produzca esta y el aloobol. De la primera podemos decir
elevadísima mortalidad. Ahora bien, ¡de qué desde luego que, entre nosotros, ó es demale servirá á la República que su capital sea siado insuficiente ó demasiado condim ...utasalubre, si el resto de su extensión t&gt;S de tal da, y rt&gt;specto al alcohol, sólo deseo recot·
modo insalnbref Si queremos hacer un estu- dat' que en un congreso científico se E.eñaladio realmente útil y una obra verdaderamen· ron 40 variedades de aguardiente consumite patriótica, debemos emprende&gt;r el estudio dac, en la República. Así yo propondría que
en todo el País.
el programa fuera mÁs minucioso y que se
Se ha dicho que la miseria es la causa de incluyera en él el estudio de las razas que
mortalidad en México, y sin embargo, c:'ll- habitan el país. tal como lo propone el Dr.
contramos la miRma mortalidad en otros Suárez Gamboa.
puntos d&amp;l país en los que no hay el mismo El Dr. Garay:-El proyecto á que he da
fondo de miseria que en el Distrito Fede- do lectura es, como advertí desde el princi·
ral; hay que buscar, por lo tanto, otras cau- pio, un simple Ct"l&gt;quis, que puede utilizarse
sas y no debemos limitar nuestros trabajos como base ó punto de partida de nuestras
á la Ciudad de México, aun oua!ldo tenga· discusiones y advertí también que fué
mos que asociar á nuestras labores á todos escrito hac11 ya va1·ios años, sin que yo pre·
los médicos del país.
tonda hoy qne sea aprobado íntegro. Por lo
El Dr. Suárez Gamboa:-El proyecto del domas, en él señalo puutos generales única·
Sanatorio Qnh1irgico del Dr. H. Gntiérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,419, 1'eléfono núlll, t,33ó,
Cirugía general, Cirugía de señoras, Cirugía de niños, curación de heridas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadá.veres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Recámaras de primera clase $5.00 diario9 y de segunda $3.00.

LA EsooELA DE MEDIOINA.

mente, sin entrar en grandes detalles, porr¡ne estos puntos generales van á ser Pstu
diados, no por una sola persona, !lino por
un grupo más ó menos num&lt;'ro~o de personas, que serán las que se en&lt;·arguen de llevar á cabo los minuri&lt;&gt;i-os estudios de que
S&lt;' ba est11clo hablando.
El Dr. Gama:-Indudablemente que es
cinto que mientras má~ minucioso. H:rá más
útil el ei-:tndio que se baga; pero yo creo que,
en México, no existe un &lt;·enso exacto, pues
que cuando tomé parte en lo!i trabajo- de
1900. quA tanto empeño se tuvo en que fueran exactos, me pude convencer de qne ese
empeño fuá inútil. de qu11 110 sabemos c·u~l
es la población exacta de la Ciudad y que
por lo tanto las estadísti 0 as d,• mol'talidad
que conocemos ~on niuy exagE&gt;radas. 8in
e· nocer precisamente cuál es la población
del Distrito Federal no llegaremos á cono
,•er las cansa~ de la mortalidad, que, repito,
no ba de ~er tan elEwada como aparece.
El Dr. Garay:-Lo que desea que sepamos el Sr. Gam¡¡, no podrrmos saberlo nunca, porque, tal como él lo quiere, no se sabe
f\n ninguna partt1 del muudo. Lo;. censos
son cifras qu1-1 rf'preseutan un trrmino me
dio de la población y, en este concepto. el
de 1900 es de los más perfecio!o que se pne
den desear. Por lo demás, aun supouieudo
que resulte exagerada la cifra df' mortalidad
de 55/ 1,000, esta es de tal modo enorme,
que se puede conceder que la mortalidad
real sea de 40, de 35 y aún de 25 por mil,
flin qui• por eso deje de ser mu.\' grandA y
de justitirar todo el empeño que tomamos
en estudiar esta cuestión. Refirié11dome al
proyecto amplísimo d,·l :-\r. Dr. Zárraga, sin
encontrarlo malo blljo ni11gún aspecto, creo
que es demasiado extenso para nuE&gt;straR
fuprzas y que valdría más dar el buen ejemplo de hacer un estudio correcto para el Dis
trito Federal con la sE&gt;guridad de que tal
ejPmplo sería seguido por los Estados.
El Dr. Zárraga:-El argumen•o hecho
por el Dr. Gama para asentar que no es posible estudiar la mortalidad porquo no conocemos la población exacta, ha sido ya hecho en la sesión anterior por P] Sr. Monjar;\s y ha sido contestado ya. Yo creo que lo
importante para nosotro, no es tanto la estadh,tica tal como se ha dicho Rquí, sino el
b~lance entre el aumento y la diminurión
de la población. Así, por ejt&gt;mplo, en Durango, la población sólo 1rnmentó en 166 habitantes en 20 año,, por ca.usa de la natalidad y á mi juicio esta cifra de 166 es lo importante para el paír,;, pues no i-ólo debe consi&lt;lerarse que la mortalidad trae ,·onsigo una
climinueión de las unidades vivas sino que
debemos tener rn •·uenta los frntos qu&gt;-&gt; de
jan de dat' á la socie&lt;l11d esas unidRdes que

379

df'saparecen por la muerte prematura.
Cuando señalé á ustedes esa cifra, dije que
en Duranf!O no hay una mi~eria tan grande
como en México, que la alimentación &amp;s
buena y barata, que la limpieza es más grande que en otros lugares de la Repú\Jlica,
que no hay pulque, que el agua es muy buena y que, sin embargo, la mortalidad es
e1,orme, luflgo hay lugar á pensar que la
mi~ma mortalidad debe existir en el re~to
del país y que nuestro e~turlio. si aspira á
Rer útil, tiene que ir más all:í. de los límitrs
d·· la Capital de la República.
El Dr. Suárez Gamboa:-Con pena debo
decir que los médicos no tenemos ol hábito
de discutir, y así estamos viendo que después de aceptar, emprender un estudio sobre la mortalid:id, estamos discutiendo cifras de defunciones y no de mortalidad y
que en ésto hemos empleado la ~esión entera. Debo rerordar á la Asociación que lo
que se está discutiendo es el proyecto presentado por el Sr. Dr. Garay.
El Dr. Porfirio Parra:-La discusión está
en orde&gt;n y no es justificada la observación
dPl Dr. Suárez Gamboa: tocfo lo que se ha
dicho se refiere á generalidades ac.erca de
un proye&lt;·to que está á discusión en lo general. Las objecionrs que se han estado haciendo para que se emprenda el estudio de
la mortalidad alegándose que el censo no
está hecho, son objeciones sin gran va.lor
porque en ninguna parte del mundo son
exactos los censos y que si es cie1·to que
quedaría mejor nuestro trabajo con uncenso perfecto, el que no tengamos éste no de·
be impedir que estudiemos la mortalidad y
debo l'ecordar, á este propósito, un adagio
muy citado por el Dr. Carmona y Valle:
"Lo mejor es enemigo de lo bueno."
No c&gt;reo, tampoco, qne sea tan enorme el
trabajo de reunir los datos de la mortali,lad
en toda la República si nos dirigimos al Ministerio de Gobernación donde st&gt;guramente nos ser;in propoporcionados.
El fü. Dr. Gama:-No hi&gt; querido oponerme á que se lJ,3ve á cabo el estudio de la
mortaliclad, he dicho simplemente que el trabajo de estadística será defectuoso.
El Dr. Garay:-Pide retirar el proyecto
que ha presentado para presentarlo completo, y de nuflvo insiste en que no trató de
que se aprohara como lo leyó, :-ino que quiso hacer de él un croquis para que sirviera
dt· guía á la discusión.
El Dr Zárraga:-Creo que sería conveniente que la Asociadón Sf' dirigiera á las
~ecretarías &lt;le Gobernación y de Fomento,
para solicitar los datos de la mortalidad en
el resto da la República.
El Dr. Monjarás: Los datos á que se refiere el Dr. Zárraga del número de clefun-

�380

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

ciones están íntegros en poder do! Sr. G11ray, á quien se los ha proporcionado el Con
sejo S. de Salubridad. Los datos de las defunciones de los Estadoc. ~e reciben en la
Secretaría de Fomento en noticias semanales, mensuales, trimestrale&lt;: y anuales
El señor Presidente levantó la s• sión, á
la que concurrieron los Dres.: Gama. Ga,·ay,
Gayón, Gutiér1·ez Heladio, Macouzet, Monjarás, Noriega Juan M., Noriega. Tomás. Parra Guillermo, Parra Po1·firio, Ramírez de
Arellano Ju;in, Suárez Gamboa Ricardo,
Zárraga Fernando y el Secrfltario que subscribe, ,T uan Peón del Valle.

nocimientos sean enteramente superficiales
y Sf'ncillos. con el fin Je que los alumnos no

se fatiguen

CRON ICA.
Ultima&gt;1 dis¡¡o~lciones ele In. Secretarfn
de lnstruerión Públiea,

relativas á los Rl'conoclmientus.

La Secretaría de Instrucción Pública y
bellas Artes, ha dirigi,lo á los Directores de
las Escuelas Preparatoria y Profesionales, la
siguiente circi.¡lar: "Para el mejor cumplimiento de las reglas dictadas por esta Hecretaría en 14 de Febrero próximo pasado. ~írva,
se usted convocará los profesores que de esa
Dirección dependan á fin de llamarles especialmente la atención en cuautoáqueesindispe•1sable que los reconocimientos no produzcan Pn los alumnos la fatiga que determinan
lo~ exámenes; q ne por lo mismo en lo sucesivo
no se anunciarán de un modo especial y qne
á ellos deben prepararse los alumnos durante todo el bimestre respi&gt; ctivo, que han de
consistir en principio sola.mente en cerciorarse del estado en que se encuentran los
conocimientos de los alumno,- y ele las condicion,•s en que esté la educaoión que vaya
impartiéndoseles; que para ello deberá tenerse en cuenta el conjunto de observaciones que los profesores hagan PU las clases
de todos los días, según el trabajo de los
mismos alumnos y la dt1dicación que manifiesten¡ que cada profesor no deberá esperar que estén formados desde los µrimeros
reconocimientos 1•l juicio ni las habilidades
especiales que deban ser el fruto de la labor
&lt;le todo el año y en consecuencia no ,•onsiderar in,1ispensable que lo, razonamientos
de los alumnos, la madurez de sus apreciaciones y la seguridad de sus conocimientos se manifi.,steu suficientemente descle
el principio, ~ino que más bien d ...berán
quedar satisfechos si simplemente a&lt;lvierten un progreso constante."

•••
En resumen, y como interpretación á estas dixposiriones, se trata de que los reco-

1:1 Sr.

n.

hgl'l Alnu11l11.

Este apreciahle y 11caudala·lo c11.ballero,
que re~idía fin Alamos. Sonora. de donde
ful&gt; Presidente Municipal, ha sido nombrado Dir,•ctor Gene1·al de la Beneficencia P .í1,lica.
Según parece es una persona inteligente
y activa y muy dedicada al trabajo, por lo
que hay que ec.r,erar que elesmnpeñe hábilmente el delicado puesto qne se le ha eonferido.
l&lt;~l cinematógrafo en meclicinn,

En la Real Academia de Medicina de Turíu y ante un c11ucm·so de eminencia.'3, en
el q,;e figurahan Lombroso y Angel Mozo,
prAsentó el iu,-igne 11europatólogo Negro. d~
111 Universidad de aquella población, su cinematógrafo médico. Hizose la experi~ncia
con 24 pPlículas que representa.bao saJetos
de am hos sexos, escogidos entre los casos
más interesantes v extraordin11.rios. HabíanSf' hecho ani\.logas tentativas en Norte-Amé
rica y en París, pero sin ninguna aplicación
cHui.ca. El experimento dPl profesor Negro,
que f.legUl'amente producirá sen~ación en el
mu11do científico, ha sido :,dmirable. Resultaron particularmente curiosas las películas
de vario,; casos de ho&gt;mi.plegia, de ataques
epilépti,·os, de crisi,; histéricas, de diferentes formas de neurosÍ!,, de parálisis de los
mÚ&lt;:.culos del ojo y de manera'3 de andar
patológicas. Es incalculable la utilida.d del
sistema "Negro." f'omprendiéndolo así, todos los concurrentes le felicitaron con entusiasmo.
Buena fórmula.

Los erlitores chino-. han adoptado un fórmula delicioi.amente irónica para Je~olver
los manuscritos que á su juicio no son aprovechables. Contestan lo siguiente á los autores: "Hemos leído tu manuscrito con inconmensurahle delicia. Juramos por las cenizas di' nuestros antepa~acfos, que jamás
hemos tAnido la ocasión de leer una obra
mejor. Si la imprimiéramos, S. M. el Emperador, nue,;tro poderoso señor. nos ordenaría lo tom;íramos como modelo y que no
imp1·imié~emos nada en adelr.nte que fuese
inferior á ella. Como e,to no puede suceder,
aunque transcurran diez mil años, te devolvemoQ, temblando, tu di.vino manusci·ito,
y te pedimos mil per,lones." &amp;Quién , despu(•s
de recibir semejante aviso, es capaz de enfadarse?
~ A . , , /'V''\A./'V"'V'

381

TUBERCULIN-TEST
(MAlWA REGISTRADA).
Preparado por el Profesor Calmette, del Instituto J.'.'.asteur de Lille, para el diagnóstico de la tuberculosis
en el hombre por medio de la Ottalmo- reacci6n.

El 17 de Junio de 1907, el
8Pñor Profesor ('olmefte, ,lel
Instituto Pasteur dfl Lille,
presentaba á la Academia de
Ciencias nn nuevo procedimiento para diagnof.ltirar la.
Tubercnlosii::, basado sob1·e
la. reacción de l:i mucosa
orular 111 contncto con una
solución de tuberculina. Los
clínicos de todos los países
se aprE&gt;suraron en seguida á
"
oxperimentnr la Ofta.lmoreacción por medio dP la 'I'uberculina. El dictlímeu del Prof. Calmeffe de, según la~ necesidades, variar la concenfoé confirmado, por todas partes, por nume- tración. Y es &lt;le notar q11e esta solución, una.
v,,z preparada, debe ser empleada inmediarosas ob,ervaciones.
El de~rubrimiento de Calmette es rierta- tamente.
Por este motivo hemos puesto en venta
mente un acontec•imiento ,le :Medicinn clini
que contienen una. solución est,,riampollas
r~. ?or e~ rgan número de trabajos y cuya
lizarla
al
1%
de Tuberculin-Test (soluciónb1bhografia aparece en la última página. elo
la presente no cabe duda alguna sobre su madre de Tuberculina al 1%) que se congrandísima imporbrncia. En un trabajo elel f&lt;erva indefinidamente. Esta forma es sobre
Instituto P11steur de Lille. publicado en Di- todo &lt;'Ónwda para el prártico.
ciembre 1le 1907, tesis del Dr. León P etit, La ampolla lleva á sus dos extremidades
del Instituto Pa!'&lt;teur de Lille, este último una goma. Se la levanta, se rompe la punta
demueska la. importancia del nuevo prore- delgada de la ampolla que se tapa de nuevo
dimiPnto para diagnosticar la tuberculosis con su gooma, luego se rompe 111 lado grueso,
por la Oftalmo-reacción, la qur, para lo su- en E&gt;l sitio S"ñalado con una línPa. U na licesivo, ha adquirido el del'echo elo ciuda gera comprrsión en el tubo de goma (fig. 1)
danía en clínica, é, infiere, con el Profesor basf a para hacAr salir df' la ampolla una gota
Calmette: "El método del tuberculino-di11g- ele la solución de tuberculina al 1% y para
" nóstico por la Oftalmo- reacción ofrece la instilarla d" esta manera. en el saco conjun"vent11ja inapreciable de poner en eviden- tivo del ojo que se está experimentanélo.
" cia, á ciencia cierta, la tuberculosis donde La técnica de hl Oftalmo-reacrión es de
"qui.era que exista, aún en l1·siones incipi.en l~s más · sencillas y de ];is más práctic11s.
"tes (son terminantes las autopsias sobre el Consiste en dejar rarr una gota de la soluII
particular). Permite además afirm;ir la ción al 1% ele Tuberculina sobre la conjun"cura cuando ésta es definitiva. Nos pone tiva de un ojo solo todo lo posihle ií proxi"en manos un procedimiento cómodo. i110- mielad ,lel ángulo interno de dirho ojo, man" fensivo y encaz para seleccionar, en la-. teniendo un momento separa.dos lo, párp~" familias ó en las colectivi&lt;la,les, á los in do~.
Sin embargo, ha.y que tomar algunas pre ·
'· dividuos sanos, y para reconocer aquellos
cauciones
y creemos conveniente señalarlas
"que ya i::e hallan contaminados. Ofrece un
"interés práctico considerable. y ya no ca- á los ¡,ráctico~. Es necesario:
,, be duda. de qne la~ ob1·a, sociales antitul~-Cerciorarse de que uo haya lesiones
,, herculosas, lo mismo que los médicos pr;íc- anteriores en el ojo ó en los párpados: la
,, ticos, ~11.r-aráu, de sus indicaciones y de sn reacción, en este caso. podría exceder el fin
"amplio empleo. un beneficio inmenso." que i::e propone uno. perdería {&gt;sta algo de
El Tuberculin-Test preparado en el lris- rn valor diagnóstico, expondría los enfertituto Pa!(tenr de Lille, se vende en tnbos mos á un::i reacción de íntlole intlamatoria á
pequeños que contienen, cada uno, 5 mili- la par que agravaría una infección de migramos de polvo seco; añadiendo á ello 10 crobios preexistente.
gotas de agua esterilizada se obtiene una 2~-Evitar el guiño invol ·mtario que se
solución al 1%· En esta forma el 'l'uhercu- proiluc... cuando la. insti lación, y que expnllin Test empféase particularmente en los sa la gota de Tuberculina. Es ne,iesario
hospitales. En consecuencia, el médi1•0, pue- eehar hacia atrá-; la cabeza del tmfermo y

�382

LA EsouELA

tener ap11rtados los párpados durante al~unos segundos, al objeto de que pueda des
parramarse la gota.
3º-1:tecoI?endar. á los enfer~os no c:;e re~tregu~n el OJO, y, si es necesario, tapar dicho OJO con una v~nda de tela.
.
Por haber descuidado estas precauciones,
alguno~ enfermos han podido infectarse secundar~amente. y ,rresentar una reacción de
?á 6 d1as. Insistimos sobro este hecho, que
Ja~ás, .col?cándose en las co1~diciones más
a~nba mdrnadas, no ha?o a~c1de~te algnno
m P?r el lado de la conJuntiva m por el de
la cornea.
Excusado recordar sobre todo que se deben redoblar las precauciones en los sujetos
atacados de blenorragia aguda ó crónica·
debiendo los enfermos evitar de llevar al oj¿
dedos
·
t
·
t t
previamen e sucios por e1 con ac o
con pu-1 cartrado de gonorrea.
4~-No emplear, conforme lo recomienda.
el Profesor Oalmette, al objeto de evitar
cualquier inflamación extraña (blefaritis ó
conjuntivitis), ~ino una solución de Tuberculina precipitacla por el alcohol y as~ptica
(Tuberculin-Test). Nunca. se debe utilizar
tuberculina. bruta glicerinada (ó tuberculina
añeja de Koch) porque la glicerina es de
suyo ligeramente cáustica y porque &lt;licha.
glicerina impura encierra substancias extrañas (resinas y ceras).

s·1

lle trata de niños jovenes, ;ae verted el
contenido de la ampolla µn un cristal de re·
loj Ó sobre el borde de un platillo muy li:npío; se le extenderá de tres gotas de· agua
destilada
ó cocida. De esta suerte se obiend ,l
ra a solución al 1 por 200, cuyo uso recomienda el Sr. Dr. Comby. }1édico dPI Hospital de Niños Enfermos (Véase el "Bulle
tín Médical'' de 20 de Noviembre de 1907.)
El emple &gt; de la solución madre al 1 p. %
es preferible para los adultos.
Si la persona, sometida al experimento
se hlla aquejada d • lesiones tuberculosa~
aunque muy benignas y sin repercusión sobre el estado general, la conjuntiva palpebral inferior y la carónculo del ojo tuberculina.do Pmpi zan á enronjecerse en general
á partir de la cuarta hora. Se observa una
diferencia de colomción muy limpia comparando la caróncula del ojo en tratamiento con el que
no está en tratamiento.
La inyección vascular acentúa.se poco á
poco, y ú veces va acompañada de un ligero lagrimeo con ó sin formación de transpi
ración tibrinosa que se agolpa en filamentos
delgados y blanquecimos en la bolsa conjuntiva inferior.
La reacción obsérvase, las más de las ve
ces, hacia la octrwa hora. A veces ta1·da más
y co empieza. á manifestar.se hasta pasadas

LA J!iS&lt;JU.l!iLA DE MEDIOU,A.

DE MEDIOINA.

20 á 2! horas, con menos fr.,cuencia aún
transcurrinas 48 horas.
En consecufmcia se deberá efoctuar sit,mpre el examen de l~s ojos del sujeto experimentado, por primera vez á la octava hora,
!~ego á las 24 horas, después á las 48 horas.
~1, tras del 3er. examen no se ha notado diferancia alguna de colo~aci6n entre amhas
car6nculas, se puede deducir casi con rerteza. que no existen lesiones tuberculosas.
Sin embargo, está clemostrado que los sujetos raquécticos 6 atacados de lesiones tuberenlosas muy avanzadas, cuyo organismo se
halla ya saturado de tuberculina no reaccionan.
'
p 1
, 1
·,
't'
t
t º{ co~un, ~ ~daccion p~si iva s ¡n? m st imbp1a yl rap1 a, cuan que as es10nes u ercu osas son menos extensas y
menos graves.
La reacción positiva desaparece, las más
d l
e as veces, p.1sadas 18 horas Prolóngase
con bHstante frecuencia hasta 2 y 3 días,
con menos frecuencia 5 á 6 días. No va
acompañado de elevación alg1mri de temperatum.
No produce ni qnémosis ni dolor; s6lo un
poco de incomodidad con relación al Jagrimeo.
Cuando una reacción positiva ha sido reconocida, al objµto de evitar la introducción
de gérmenes infecciosos causados por e 1
aire ó por las manos del sujeto sometido al
experimPnto, se debe teni&gt;r cuidado de lavar
los ojos con uua soluci6n de ácido bórico al
3% caliente. y se renueva este lavado hasta
que hayan de~aparecido las manchas roJ'izas.
Si la. r1-acción se prolongara, bastaría verter en el ojo. tr,•s ó cuatro veces al día, una
gota de colirio antiséptico.
Salvo en los ancianos y en los enfermns
atacado, de lesiones tuberculosas en el globo del ojo, la instilación de Tuberculina nunca
ofrece inconvenientes ni peligros. Particularmente para los niños jovenes, es completamente inofensiva.
Caso de que un experimento SA mostrara
negativo en un sujeto sospechado de ser atacado de tuberculosis, no se dl'berá volver á
este expPrimento hasta pasado un mes.
En lo~ niños como en los adultos, cualquier reacción positiva indica la existencia
dr1 lesiones tuberculosas en evolución 6 latentes, pero no curadas, cualqniera que sea.
su localización. Los su,jctvs que llevan antiguas
lesiones tuberculosris curadas, no reaccionan. El
oftalmo diagnóstico negativo permite, pues, afirmar la r,uraci6n
Se recomienda A los médicos que hacen
experiencias eu los hospitales, no emplePn
de pronto una concentración al 2% que en
ciertos sujetos podría provocar una oftalmía
demasiado pronunciada. Con la. sol uci6n

!'

1

383

relativas á diversas plantas de México que
aún existen en el Herbario del Establecimiento.
Estas negativas se han o:rdenado y arregladQ por familias.
Se hizo la ext1·acci611 del principio amargo de la Cuanaxana (Calea hypoleuca), encontrando qu~ e~ nn glucósido.
Se emprendieron varios estudios comparativos acerca de la dosificación del Acido nítrico en las tierras.
Se adquirieron los datos más recientes
acerca de las i11:italacione&lt;1 radiográficas y
f.US aplicaciones; demostrándose que es perfectamente aplicable y sin inconveniete para la salud. tomar por medio de la radioscopía las medidas exactas del e~queleto, cuan.
do por alguna razón fuese preferible recurrir á este medio.
Se concluyó el estudio relativo á la. acción
fü.,iológica del Cuauchichi, (Garrya racemosa)
planta que figura entre los amargos
Con el objeto de adquirir un conocimiento más completo respecto de las funciones
fisiológicas de los auimales más usados en
la experimentaci6n, se hicieron algunas observaciones Pobre respiración, pulso y temTnbercnlin-Test.
peratura de las palomas, cuyos, conejos y
(MARCA REGISTRADA).
perros.
·
En venta en todll.8 las Farmacia~ y Droguerias
Se han continuado los estuilios prácticos
de Francia y del .&amp;tmnjero.
acerca de las digestiones artificiales.
En el pabellón que el Instituto tiene á su
1?-En tubos de á 5 miligramos de polvos
secos para el uso dE&gt; los hospitales y despen- &lt;!argo en el Hospital General, se experimensarias, que permite al médico prepare él taron los medicamentos nacionales que á
mü,mo la concentración a.ñadiPndo algunas continuación se expresan:
Atanasia amarga (Brickellia cavanillPsii)
gotas de agua destilada. Agregando 10 gotas de agua destilada, se obtiene una solu- Simonilllo (Coniza filaginoides), Cauchichis
( Garrya racemosa), Malacate ( ~Jxostema
ción al 1%.
2?-En caja de á 1 ampolla que ce ntiene mexicana), Tronadora (Tecoma staus), Zauna solución esterilizada de 2 á 3 gotas de pote blanco (Casimiroa edulis), Salvia de
Tuberculin-Test al 1%, que se cvnserva in- Puebla (Lippia berlalandierii). Salvia debodefinidamente y que ~stá pronta para utili- lita ( Buddleia perfoliata), Uuauteeomate
(Parmentiera alata), Peyote (Auhalosium
zarse ... u 2 ó 3 pruebas.
3°-En cajas de á (j ampollas de la mis- lewinii), y Acido pipitzahoico.
Se ha continuado atendiendo con toda rema solución al 1%,
Desconfiar de fas imitaciones, exigir el gularidad el servicio de aerote1·apia.
producto que lleve el nombre "Tubcrculin- El Sr. Dr. Antonio Loaeza, jefe de la Sec1'est" en envase original de los Etablisse111ents ción de Climatología y Geografías Médicas,
Poulenc Freres, 32 rue Vieille du Temple, Pa- presentó una memoria especial, intitulada
ris, el único preparado por el Instituto Pas- ''Algunos datos relativos á la provisión de
agua potable en la ciudad de México."
teur de Lille.
.En el pueblo de Atlapulco (Valle de MéEl Instituto ~lé!lico Nacional.
xico), el Sr. Dr. Fe1·nando Altamirano, DirecTrabajos llevados á. cabo en el mes de Agosto
tor del Instituto, colectó varios de los mos(le 1908.
cos que se encuentran en ese lugar, así coSE&gt; ha continuado la investigación de la mo también sus larvas. Estas últimas se
fauna del Valle de México, comprendiPndo- cultivaron con el objeto de estudiar la clase el e.,tudio de varios mamíferos, aves, .ir- sificación de los mosquitos y de investigar
ticulaclos y moluscos.
qué relación pueden tener en el desarrollo
~e recibieron 800 negativas fot&lt;,gráficas, de una epid ... rnia que se observa en dicho
procedentes de la Universidad de Vermont pueblo y que s,· ha considerado como una
(Burlington, Estados Unidos del Norte) y intermitente palúdica.

1%, no hay absolutamente nada que temer
por tal concepto.
La oftalmo-reacción por el TuberculinTest al 1% es por tanto un procedimiento
de los más prácticos y de los mAs sencillos,
absolutamente inofensivo, que permite descubrir la tuberrulosis, en personas que pa
recen indemnes, por los proredimientos ordinarios de investigación clínica.
Es por lo tanto un procedimiento de selección propio para ser utilizado en las familias, en las escuelas, en los hospitales y
en todas las colectividades en general.
En la lucha antituberculosa, este interesante procedimiento de investigació11 llega
á su hora, y el Cuerpo Médico tiene motivo
para esperar del mismo valiosos servicios.
Reparo importante.
La solución de Tuberculin-Test siémbrase y se cultiva rápidamente. Bajo ningún
pretexto no se utilizará solución alguna que
haya estado en contacto con el aire unas
cuantas horas; sin cuya precaución se expondría uno á instilar, en el ojo, un líquido
séptico, y á ver producirse accidentes de
infección.

�384

LA J!}souELA DE MEDICINA.

En el Departamento de Fotografía, se hi2~ Cirugía en general, ginecología y obscieron con éxito ,·arios en!)ayo~ á fin dn lo- tetricia.
gr,,r obtener foto:?1·afía.; de colore~ y apli3~ Medicina intPrna, terapéutica y pediacaciones de estas á lo"l estudios de la Flura tria.
y Fauna del Valle de México.
4~ Hi~iene pública, climatología, demoFinalmentE', el día 29 del me,; d~ Agosto grafía.
próximo pasado, el mismo Sr. Dr. Altami- 5R Neur,,logía, p~iquiatria, criminología,
rano. previa );i aprobación de la Secretaría medicina legal.
de Instrucción Pública y Bellas Artes, y de 6~ Oftalmología, la1·iugología I otología,
acuerdo con la Dirección General de Instrnc- rinología, dermatología
ción Primaria. &lt;lió una conferencia al profe7~ ~,ísica, química, historia natural, farsorado de la~ Escuelas Nacionales de J11,. macología.
Munir.ipalidad de Guadalupe Hidalgo acer
8~ Ingeniería 1:1anitaria.
9" Odontología.
ca de la participación que pueden tom111• los
niños de esas escu ..las para colaborar en la
La Expo;;ición de Higi• ne será Internacolecta de los ejemplarPs de Flora y Fau- cional y tendrá sección científica y s~ cción
na del Distrito J.i,t d...ral.
indu~trial. Su prol!rama es bastante extenSe propuso como plan de estos trabajos, so para contener todos los utensilios, instruque los niños comiencen por colectar ... jem- mentos, aparatos, substancias, preparados,
piare.; de árboles, arbustos y sub-arbustos, matel'Í;,s primas destinadas al u~o higiénico,
así como también los animales pequeño,; que int.,resaudo direct,1 ó indirectamPnte lasase encuentren en las habitaciones, sea. como lud y el bienestar del individuo y de la soparásitos ó simplemente como moradvre,; de ciedad.
los mismos lugares en que viven las fami- Además del estímulo científico é induslias humanas.
tria! que, como todas las exposicion..,s, debe
producir, será ciertamente una buena oca4'? Cougn•so Médico l,atlno-Ame1·icnno.
sión de reclamo para. el comercio y la indus(Río Janeiro.-Agosto de 1909.)
tria. pues el Brasil es un vasto mercado consumidor.
Recibimos el primer número del Boletín
Oficial del 4~ Congreso Médico Latino-Ame- Tanto el Congreso como la Exposición se
ricano que tendrá lugar en Río Janeiro del realizarán bajo el alto patrocinio del Presil~ al 8 de Ago,to de 1909. Contiene este dente de la República y con el eficaz auxinúmero el reglamento del Congreso y el de la lio del Gobierno Brasi leño. Los idiomas del
Exposición Internacional de Higiene anexa Congreso serán el portugués y el castellaá él; la relación de los profesionales que no, siendo, 1,in embargo, permitido el ui-o
constituyen la gra.11 Comisión Organizadora del francés é italiano á los médicos de estas
&lt;lA las 8ecciones, de los Comités Regiona- nacionalidades que ejerzan su profesión en
les de propaganda y de los Comit~s Nacio- la América latina.
ffil Presidente de la Comisión Organizanales de los di 7• r.so,; pa.í,;es latino-ameridora es el Dr. Azevedo Sodré y el Secretacanos.
Podrán tomar parte PU el Congreso, los rio General el Dr. Afranio Peixoto, á quien
médicos, farmac~·utiros, dentista:3, quími- deben ser solicitadas todas la., informaciones
Ruada Uruguayana nám. 5.-Río de Jacos, naturalistas, ingenieros sanitario~, crineiro.-Brasil.
miualistas.
La cuota es Je una lib-ra esterlina, dando
Nmivo anestésiro.
Mr. Leduc, profesor da la Escuela de Mederecho á tomar parte en toda~ las reuniones y fiesta•, recibir sin otro onus, to.los los dicina de Nantes, ha descubierto un método
relatorios y publicaciones y gozar de todas para producir el sueño eléctrico que, según
se dice, rtiemplazará al cloroformo y otros
las ventajas del Congreso.
Con las reducciones d,1 pasajes y los otl'os anestésicos usados en las operaciones quiatractivo!! que ~egurameute ofr,.cerá una rúrgicat-:.
Procede el descubrimiento del estudio de
reunión tan grande de méaicos la.tino-americanos, será una excelente ocasió11 de co- las corrientes intermitentes y de saber la
nocer y visitar Río Janeiro. La Comisión poca resistencia del cerebro á las corrientes.
Organizadora anunciará en tiempo oportu- Una corr-iente de 35 v .. ltios ,..e le puede aplino las reducciones que haya obtenido de las car á un individuo, por minuto, en fracciocompañías de uavega.ción, forrocarril y ho- nes de un segundo.
Leduc hc1. hecho muchos experimentos en
teles, á favor de los congresistas.
Los trabajos del Congreso ustán dividi- p,·rros y en sí mismo, todos con éxito.
La aplicación de la corriente no es pelidos Pn 9 secciones:
l ' . Anatomía. y tisiología, normales y pa- g1·osa ni tiene resultados nocivos, aun cuando dure varias horas.
tológicas, bacteriología, veterinaria.

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                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 16. Agosto</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Aglutinación</name>
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        <name>Fragmentos de ganglio</name>
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        <name>Instituto Bacteriológico Nacional</name>
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        <name>Peste Bubónica</name>
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        <name>Pus ganglionar</name>
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        <name>Triángulo Paravertebral de Grocco</name>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, SEPTIEMBRE

15

DE

1908.

NÚM.17.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MtDICAS
FUNDADO EN 1879.
CONDICIONES.

1

CONDICIONES.
EEDACTOEES:

Este periódico se publica loe dil18 15 y
óltimo de cada mes en onadernos de 24
páginas, con Corro de color y en buen pa-.
pel, siendo el preciodesnbsoripoión anual
el de seis pesos en México y siete cin·
C!Jenta en los Estad~s que se pagarán pre- Ores
01saruonteporcuatrimestresadelantados. '
. No se admiten subscriptores pormenor
llompo de un año, que es lo que corresponde' ll!1 tomo. Para el extranjero $3.001
oro rano.

D

Se publican intercaladas en el texto,
las ilustraciones que sean necesarias.
Se reciben subscripciones en la Redac,
oión, calle de León ntun. (.
. Los pedidos de la Capital J de los EsF' ztrraga, generalSr.Dr
tados deben dirigirse al Administrador
EduardoJoublano, Apar·
tado 778, 6 á la misma Redacoión.

DTREC.'TOR,
Ad . . d G
r.
nan e ara.y,

Angel Gaviño1 Por~rio Parra'
S. Quevedo ¡v Zubie(a
Rafael Caraza y DuM Cerna.
1

I

Núruerossueltos, cuarenta centuos.

Administrador general, Sr. Dr. _Eduardo Joublanc, calle de León núm. 4, 6 Apartado 778.

.-.~-.. ,. .-..,. . .-:e~~~--------~---· =====

BREVES APUNTES DE TERAPEUTICA,
Po~· el Dr. D. Manuel Dominguez, profesor de terap~uticl\1 en la Escuela N. de Medicina.

lUEDU)UIENTOS QtJE OBRAN SOBRE EL APARATO GASTRO-INTESTIN!L.

CAPITULO 1?
Medicamentos eupépticos.
La relación proporcional que debe existir entre las materias que recibe el
organismo para sostener .su vida, y las pérdidas debidas á la combustión celular,
requiere la ministración de substancias destinadas á conservar el equilibrio fisiológico entre las pérdidas y las gnnancias, 6 lo que es lo mismo, la alimentación.
La necesidad de ingerir alimentos la expreea el organismo por una sensación
particular, la del hambre, que de manera confusa se siente en el epigastrio. La
perdida ó disminución de esta advertencia de la naturaleza para reparar por la
asimilación los efectos de la función opuesta, es fuente de graves transtornos que
conducen á la emaciación, y por último á la inanición y á la muerte.
A prevenir tan funesto accidente son destinadas las substancias del grupo
que pasamos á estudiar.
Los agentes que favorecen la digestión y de modo indirecto la asimilación,
son llamados "eupépticos," derivada esta palabra de dos voces griegas que significan: bien y digestión.
Comprende este grupo substancias vegetale:-:, en su mayor parte, que, bien
por alguna esencia comprendida entre sus elementos orgánicos, bien por contar á
la vez con algún principio amargo, ó porque este sea el exclusivo, obran sobre el
aparato gastro-intestinal, activando sus funciones fisiológicas.
Supuesto el anterior enunciado, conviene á la facilidad del estudio formar
con estos medicamentos los siguientes grupos especiales, admitidos por la generalidad de los terapeutistas, conforme á. los principios á que deben sus saludables
ei1:1ctos:
1) Eupépticos aromáticos;
2)
,,
aromático-amargos;
3)
,,
amargos.
DR. ADRIAN DE GARAY,
Profesor de Anatomía Quiró.rgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene en la Escuela Nol'mal de Profe1oras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
B8PB(JIALl8TA

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60

�386

LA EsouELA

DE

MEDrmNA.

PRIMER GRUPO.

Los aceites volátiles de las plantas que vamos á estudiar son hidro-carburos,
oxigenados algunos de ellos, que poseen propiedades estimulantes, sea cual fuere
la planta que les da origen; estimulación debida probablemente á una transformación química. de la esencia. por fijación del oxigeno y formación de agua y ácido carbónico, ó por formación de aldehidas especia.les.
Facilita. el estudio de los enunciados a.gantes la conformidad de su acción fi ·
siológica; siendo aplicable al grupo lo que á propósito de cada planta se anote en
lo referente á. sus indicaciones médicas.
AJENJO.

I

( Artemisia absinthium).
Pertenece esta planta á la f. de las sinantéreas, género absinthium, y contiene: un pr~cipio am~r~o (absi.ntina); 1!n~ esencia de c~lor .ve~de, acre, aro!Ilática y de propiedades toxicas; ácido succmico y substanmas md1ferentes. Tiene
un olor penetrante y su sabor es amargo y aromático.
Se usan las hojas y las flores.
A la esencia del ajenjo debemos atribuir los síntomas de excitación nerviosa
(transtorno de las idea¡¡, vértigos, movimientos desordenados, convulsiones etc.),
comparables á los de} alcoholismo, pero qu~ .en su f~rma crónica d_ifier~n porque
revisten las convulsiones el carácter de cr1S1s, semeJantes á la epilepsrn, y más
tarde engendran la parálisis general.
Hay quien asegure que estos accidentes no son propios de la dicha esencia,
sino producidos por el conjunto de otras, sobre todo la del anís que entran en la
composición del licor preparado con el ajenjo; pero, sea como fuere, y aún obligándonos á admitir en descargo de la esencia en cuestión, la mencionada idea, resulta siempre que el perjuicio ocasionado á la larga (a.bsintismo) por el uso del licor de ajenjo, nos obliga á ser cautos en su ministración y á no sostenerlo por largo tiempo. Otras preparaciones del ajenjo, como el extracto, la tintura, etc., son
menos peligrosas.
Usos.-Ha tenido varias aplicaciones el ajenjo. En dosis prudente, el licor
diluido en bai.tante agua y tomado antes de los alimentos, es un buen eupéptico.
Se le ha empleado también como vermífugo y como emenagogo, sin que sus
·
pruebas hayan sido concluyentes.
Dosis.-Polvo: de 1 á 3 gramos; agua destilada. de la planta, de 25 á 100 gramos; extracto, de 0,20 á 2 gramos, en píldoras de 0,10. (Este extracto contiene
únicamente los principios fijos).
ESTAFIATE.

( Artemisia Mexicana).
Pertene~e á. la f. de las compuestas, y se la puede considerar como sucedánea del ajenjo.
Hizo el análisis de esta planta nuestro venerado maestro Leopoldo Río de la
Loza, obteniendo los mismos principios encontrados por Braconot en el A. absinthium.
Los profesores de nuestro Instituto Médico dan al ajenjo del país la. composición siguiente: grasa, clorofila, cera, aceite esenuial, una resina neutra, dos resinas ácidas, caucho, alcaloide, tanino, glucosa, goma, celulosa, leñoso, sales, y en
]as inflorescencias santonina.
Según Senger, contiene absintina.
Si, efectivamente, nuestro estafiate contiene absintina y el aceite esencial del
A. absinthinium, es indudable que sus efectos fisiológicos é indicaciones terapéuticas deben ser las mismas.
Se le usa como un amargo aromático, como emenagogo y como anthelmíntico
á las siguientes dosis: el polvo, de 2 á. 4 gramos; la infusión, de 4 á 15 gramos pa-

BOTICA DE LEON, ESTABLECIDA EN 1855.
Res_I&gt;onsable: AMBROSIO ENCISO, Farmacéutico graduado; facultad de Ohio,
E. U.-Especial atención en el despacho de recetas.
Calle de León n~ 9. (Frente i la Ca1a de Salud del Dr. A. de Garay.)

LA ESCUELA

DE

MEDIOINA.

387

ra 500 de agua; el extracto, de 1 á 4 gramos; la esencia, de una á. seis gotas; el
alcoholado, 10 gramos.
ANÍS.

(Pimpinella anisuinJ.
Contiene esta umbelífera en sus frutos (designados impropiamente con el
nombre de granos), un aceite esencial (anol) que, según Cadeac y Meunier determina cierta pereza muscular, algo de analgesia, bienestar, y por último, embriaguez y un sueño profundo. Como se ve por este cuadro, nada se encuentra. en él
comparable al absintismo, del que, según dijimos, se hacía responsable á la. esencia de anís. Y, si por otra parte agregamos que el ·anisete, hcor que se prepara
con la esencia de estos frutos, jamás da lugar á una. intoxicación como la del ajenjo, creemos poder salvar la umbelífera que estudiamos del injusto cargo que sohre ella se hace pesar.
La planta se cultiva en México; y en nue¡¡tro comercio se da la preferencia
al anís Je Puebla.
Bajo la influencia del anís se aviva el apetito, aumenta la secreción bi]ia.r y
los latidos del corazón se aceleran.
Usos.-El anís ha venido prestando servicios á la medicina desde tiempos muy
remotos. Hipócrates decía: "Anisum vino maceratum bibendum propina.to ad
uterum expurgandum." Para Diosc6rides el a.nis es: seco y caliente, aumenta. la.
orina, disipa las ventosidades, es galactóforo y provoua á la lujuria.
De tantas supuest11.s virtudes ha venido salvando el anís, en la perpetua. movilidad terapéutica, únicamente su propiedad carminativa, cuando el transtorno
gastro-intestina1 no es proveniente de una irritación ó flegmasía del tubo digesti·
vo; y las pro}:&gt;iedades eupépticas de su esencia.
Dosis. - Polvo: 1 á dos gramos; infusión, en la proporción de 10 á 1,000, de
100 á 200 gramos; tintura, de 15 á 40 gramos; aceite esencial, de una á diez gotas.
BADIANA,

( fllicium anisatum ).
Hermoso arbusto de origen asiático cuyas flores, de un color amarillento, dan
un perfume tan agradable y más penetrante que el del a.nís verde. Ha recibido
vulgarmente el nombre de "anís estrellano." Sus frutos compuestos de 6 á 12 folículos, en forma de estrella, contienen una semilla ovalada y lustrosa en ~ada
uno de sus folículos, provistos de una almendra blanca y oleaginosa. conteniendo
un aceite fijo y otro volátil, más una resina insípida.
Los asiáticos la toman después de sus comidas en infusión teiforme para facilitar sus digestiones; y entre nosotros se recomienda bajo la misma forma, y
también después Je los alimentos como un estimulante carminativo y tónico estomáguico.
Sus indicaciones generales y dosis son las del anís vulgar.
MELILOTO.

( Meliwtus parviflora).
Naturalizada en México esta leguminosa, se le encuentra en estado silvestre
en algunos puntos de la República.
Se utiliza toda la. planta de la que se han obtenido, según dice nuestra. Farmacopea: Oumarina, á la que debe su aroma., combinada con los ácidos melilótico
y cumárico, meliloto! ó anhídrida melil6tica.
Usos.-Se le ha recomendado como estimulante estomacal. Se le emplea también en lavativas contra los cólicos ventosos.

JOHANNSEN, FELlX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profe~n 4.-México.-Apartado 313.
Tenemos un gran surtido de aparatos, enseres é instrumentos: todo lo que necesita el médico; todo
lo necesario para ef cuidado de loe enfermos.

�388

389

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA Esom......A DE MEDIOINA.

ANGÉLICA.

Contieue, especialmente en sus frutos: un aceite esencial formado de "aneto}" Y un líquido isómero con la esencia de trementina, tanino, ll'lmidón, etc.
. Usos.-Se dice que J?inistrada la esencia en dosis alta, ocasiona crisis epileptif~rmes; pero que en do~1s moderada determina sólamente los fenómenos ile excitación y depresión señalados á propósito de la angélica.
. El .hinojo es carminativo, por las contracciones intestinales que causa; imprime cierta energía y lentitud en las revoluciones cardíacas; eleva ligeramente
la temperatura y produce alguna salivación, no extraña á la eupepsia que logra.
. Dosis.-Infusión (10 á 1,000); hidrolato, 25 á 50 gramos; esencia de una á
diez gotas.

( A:ngelica anchargelica).
Esta umbelífera es originaria del Norte de Europa. Su raíz que es lacomunmente empleada, es blanca, rugosa, de olor agradable y de sabor dulzacho primeramente, y después amargo y almizclado.
Contiene un aceite esencial que también se encuentra en las semillas, al cual
es debido su aroma y su sabor.
Dos gramos de esta esencia causan en el hombre, según dice Manquat, un
calor general intenso muy marcado en las extremidades, y en seguida sudor, torpeza intelectual y una excitación general seguida de postración.
Es eupéptica esta planta por el peristaltismo que provoca su esencia. Se le
considera también antiespasmódica y carminativa.
Usos.-Sus indicaciones terapéuticas son las del anís, ministrándola á las
siguientes dosis: infusión (de 80 á 1,000) 80 á 200 gramos; tintura de 8 á 10 gramos en poción.
•
Trousseau la cree indicada contra la languidez del estómago consecutiva á
las fiebres catarrales con tendencia tenaz á la secreción blanquizca que tapiza la
mucosa bucal, y que por su presencia es á la vez causa y efecto de la inercia intestinal que hace interminables las convalecencias.
HIERBABUENA.

(Mentha piperita).
Es ésta una labiada que vegeta en Europa, y que por la destilación de sus
hojas da una esencia de olor agradable y de sabor quemante, más otra sólida llamada "mentol."
Otras especies de la M. piperita: la "virides," que es la que se emplea en México; la "rotundifolia;" la "sativa;" la "crispa," etc., tienen propiedades idénticas.
La última de las citadas, llamada corrientemente "menta del Japón" es acaso más
rica en mentol, del que hablaremos en lugar distinto. Todas se caracterizan por
su aroma penetrante, sobre todo cuando se les frota, y todas están dotadas de
propiedades tónicas, carminativas y antiespasmódica¡,,
Aún cuando la esencia de menta es poco .soluble en el agua, puede formar un
hidrolato agradable y servir de exipiente á otras substancias de acción enérgica.
Dosis.-Infusión 10 por 1,000; hidrolato, 20 á 100; aceite volátil, de dos á
diez gotas.
TORONJil,,

( Oedronella mexicana).
Labiada que crece y se cultiva en México en la mayor parte de sus Estados;
y de la que se utilizan los tallos, las hojas y las flores.
Contiene un aceite esencial de olor agradable; del que partícipan también
otras especies, como fa "C. pallida" y la "mAlisa offi.cinalis."
Goza de las propiedades de la hierbihuena, y tiene las mismas aplicaciones.
TOMILLO.

(Thymus vulgaris).
Se emplean las hojas de esta labiada que contiene un acAite esencial compuesta de timena, cimena, un fenol, y además ácido tímico (timol).
Usos.-El tomillo es un tónico estimul.mte que por su esencia merece ocupar
un buen puesto entre los agentes recomendados contra las dispepsias .atónicas y
flatulentas.
Preparaciones y dosis: las de la menta.
HINOJO.

( Anetlium.fmniculum)
Umbelífera que se cultiva en México y de la que se emplean las hojas y los
frutos.

SALVIA.

( Salvia officinalis).
Gozó esta labiada alta fama en la terapéutica antigua; tanta fué esa fama,
que se le llamó planta sagrada, en los tiempos de Agripa, y la Facultad de Salerno le concedía el prodigio de asegurar al hombre la inmortalidad. "Cur murietur
homo cui salvia crescit in hortoY" fué éste el adagio de la Escuela de Salerno para
cimenta: la inconcebible facultad de la planta. Hoy, destronada de tan alto pedestal, tiene para nosotros las modestas aplicaciones de la hierbabuena.
Son varias las plantas que con el nombre de salvia recibe nuestro comercio:
la salvia real (budelia perfoliata) de la f. de las loga.náceas, es la más empleada;
pero nuestra Farmacopea recomienda la de Puebla (Lippia callicarpefolia) de las
verbenáceas.
Usos.-Se emplean en infusión las hojas y las flores. Es un buen estimulant~ de !as funciones digestivas, especialmente en .las personas nerviosas y en las
h1stér1cas.
Con 2 ó 3 gotas de esencia se pueden perfumar las pociones.
ENELDO.

( Anethum graveolens).
Conocida vulgarmente esta umbelífera con el n0mbre de "hinojo fétido," da
unos frutos provistos de aceite esencial que se utilizan como estimulantes del estómago.
. La planta crece en México; y su olor no es fétido, sino semejante al del commo.
Usos.-Es estomáquico, y, en concepto de algunos, galactóforo.
Preparaci?nes y do~is.-Se usa la infusión á 1 por 100; el polvo, de 0,5 á 2
gramos; el aceite esencrnl, de 1 á 4 gotas.
CULANTRILLO.

( Adiantum tenerum).
C?lantrillo es el nombre de muchos helechos, de los que se encuentran ejemp~ares importantes en el Canadá y en México. Vive en los sitios húmedos, especrn.lmente en nuestra mesa central; y se emplea como sucedáneo del culantrillo
de Europa (Adiantum capilus veneris).
Dice la Farmacopea mexicana, que en Guadalajara usan mucho el cocimiento de culantrillo como aperitivo y para favorecer el flujo de los loquios, á la dosis
de 2 á 4 dracmas en 500 gramos de agua.
En la medicina doméstica se emplea la infusión de las hojas en los catarros
para mitigar los ardores del pecho y de la garganta.
CULANTRO Ó CILANTRO.

( Coriandrum sativum).
Esta umbelífera vejeta en Italia y se cultiv.a en México. De ella se emplean
los frutos. que, en estado fresco, tienen un olor repugnante; y secos son aromáticos. Contienen éstos una esencia que, en dosis pequeña, excita la sensibilidad ge-

�390

LA EsauELA DE MEDIOINA.

LA ESOUELA DE MEDIOINA

neral y la facultad genésica, tras de cuya excit:teión ap3:recen ef~ctos depresivos.
En dosis alta, die~ Manquat, produce una el'.l'..tbriaguez delirante, bien pronto, reem·
plazada por aniquilamiento de las fuerzas y sueño profundo.
.
Usos.-Se recomienda la infusión como estomáquica en la proporción de 10
á 1,000; y el polvo, de 1,50 á 2· gramos.
Casi se le ha dado de mano en medicina, pero es muy empleado como condimento excitante.

las mujeres en período catemenial, ni durante el embarazo; así como tampoco á
los hemorroidar10s, les císticos, etc. Hemos tenido oportunidad de presenciar un
aborto motivado por este licor.

COMINO.

( úttminum cyminwn).
El comino, planta de la que decía Teofrasto que medran más, m~entras más
se las maldice pertenece á la f. de las umbelíferas y da á la terapéutica sus frutoR que contienen
.'
una esencia
· en 1a que figuran el " cimeno,
·
'~ " cumico
· l ," una resina y aceite graso.
.
.
.
Sirve de condimento en la confección de d1ferentes manJares; y en terapéutica se le recomienda como carminativo.
.
Los frutos del comino rústico (Arracacia atropurpúrea), planta de la m!sma
f., tienen iguales indicaciones. La gente de nuestro J?Ueblo !~s. concede propiedades antigonorréicas. Los árabes toman como remed10 afrod1siaco un compuesto
de miel, comino y pimienta.
CLAVO.

( Eugenia caryophillata).
Es ésta una mirtácea de la que aprovechamos la flor en botón.
Vegeta en la ~ndia, e1;1 Cay~na y las AntiJ!as.
. . .
Contiene: aceite volátil, cariofilma, eugenma Y. otros prmc1p1os ..
Usos.-La esencia en dosis pequeña es analgés1ea; y en alta dosis llega á hacerse anestésica.
.
Un gramo de la esenci~, dice Man9uat, produce .al cabo ~e 10 ~mutos pesantez de cabeza perturbamones de la vista y tendencia al sueno; fenomenos que
se acentúan hasta hacerse alarmantes, si la dosis de esencia ministrada llega á 2
¡
1· ·
gramos.
.
El clavo que representa no deslucido papel en e arte cu mar10, ape~as
si se le recuerda en los cuadros terapéuticos. Puede empleársela como estomáqmco
en infusión (1 á 10 por 1,000); polvo, de 0,50 á 2 gramos; tintura, 10 gramos;
aceite volátil, un'a ó dos gotas en poción.
CANELA.

(Laurus cinnamomum).
Ordinariamente se emplean las cortezas provenientes del ':cinnamomum zeylanicum" que nos vienen en cilindros hasta un metro de l?ng1~ud. Cortez:is so~
éstas que1 como las de otras especies, contienen una esenc~a (h1druro de cmam1lo) y un hidrocarburo no bien determinado; á cuya esencia d~be l:t w1;teza su
gusto y perfume. La esencia por oxi~ación se tran~fo~~a en .ácido crnám1co.
Los efectos fisiológicos de esencia son de excitac10n, P.rimero, y .después, de
depresión. Consisten los primeros E&gt;n: a1;1ment~ de las pulsac1one~ c~rdiácas, ~e l,os
movimientos respiratorios, de Ja secreción ~ahvar y de los moy1m10D:tos peristálticos del intestino; los segundos se caracteri~an yor so~nolencia y tr1steza.
.
Pueden aprovecharse los efectos de e.~citación propios de la canela en las dispepsias atónicas, acompañadas ~e J?Ostrac1on .general. .
De otros usos, como los osltós1cos y antihemorrágicos, hablaremos en párrafo distinto.
.
·, · b d
Dosis.-Polvo, de 0,50 á 2"gramos; tmtura, 10 gramos en pocion; Jara e, e
30 á 60 gramos.
, ·
d 1 -1 h l d
La esencia de canela es uno de los component~s prmcipa1es e a c? .º a o
de Gnrus que contiene también áloe y que, por lo mismo, no debe prescribirse á

?e

NUEZ MOSCADA.

391

•

( Myristica mostaclta).
Se designa con tal nombre l¡ almendra de los frutos de la planta indicada
en el epígrafe. La especie que estudiamos crece en las islas Moluscas, en Cayena, en la isla de Borbón y otros lugares Pertenece á la f. de las miristicáceas.
Este fruto es al tamaño de una nuez encarcelada, con surcos en la superficie en diversas direcciones y en el fondo de las cuales se observa una substancia
pulverulenta y blanquizca procedente de la agua de cal con que bañan á la nuez
antes de entregarla al comercio. Su color exterior es gris ocroso; su consistencia
dura y al tacto es untuoso; su olor es agradable y su sabor acre. Acompaña· á la
nuez un ariloide ó falso arillo de consistencia cartilaginosa y de color alarillento
que en el comercio lleva el nombre de "macias."
Se cree que la nuez moscada es la que Avicena. llamaba "nuez banda."
Tiene la nuez moscada un aceite fijo·, sólido, de sabor acre y picante; otro
volátil al que debe su aroma y sus propiedades excitantes: este es formado por un
hidro carburo llamado "miriticeno" (ácido mirísticoT) y un compuesto oxigenado
llamado miristicol.
Dice Manqnat que esta nuez es sedativa de la circulación y produce estupor
de la inteligencia; pero las propiedades excitantes de su esencia son universalmente reconocidas, y por eso es que se emplea la nuez cuando languidecen las
funciones fisiológicas en el acto digestivo.
·
Se le ministra en dosis de 0,20 á 4 gramos.
VAINILLA.

( VaniUa planifolia).
Esta orquídea vegeta en las costas del golfo de México.
Son varias las especies, pero la generalmente empleada es la del epígrafe.
Los frutos que son los empleados son de color casi negro, comparable por su
forma y tamaño á un plátano; su olor es agradable, debido á un aceite especial:
ácido valínico; contiene además uná resina y vanilina que la química dice ser el
éter metílico de la aldeida protocatéquica.
Cierto que nuestra orquídea no se hace notable por alguna circunstancia en
al arsenal terapéutico: figura más en el arte de la repostería que en el mostrador
del farmacéutico; pero se le aconseja sin embargo como un estimulante general
por dosis que, en polvo es de 6 á 8 gramos; y la tintura á la de 4 á 16 gramos, en
los indicados casos patológicos.
JENGIBRE Ó AJANGIBRE.

( Amomum zingiher).
Planta monocotiledónea de la f. de las zingiberáceas, originaria de la India.
Se emplea la cepa de esta planta que cultivan los mexicanos en la Huasteca.
Comprende dos clases: el gengibre gris y el blanco, de los cuales sólo el primero es usado. Su sabor excita la salivación; y su olor es fuerte y aromático.
Contiene el jengibre: una resina neutra, dos ácidos, y, entre otros pricipios:
jingerol, líquido viscoso, de sabor caliente. (F. M.).
Usos.-El jengibre es muy usado por los ingleses como carminativo; y se sabe también que los árabes le reconocen propiedades afrodisiacas, constituyendo
también para ellos el cocimiento, un gargarismo eficaz contra la afonía. Entre
nosotros, los mexicanos, es más bién usado como condimento, sin dejar de reconocerle propiedades estomáquicas, por lo que debiera restituírsele al lugar que reclama.

�393

LA EsouELA DE MEDIOINA,

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

Preparaciones y dosis.-Infusi6n, 5 gramos por litro; polvo, de 0,50 á 1,000;
tintura, de 8 á 10,00; jarabe, de 15 á 20,00.

estudios analíticos de sus esencias y otros principios, para de allí deducir sus especiales indicacioneR terapéuticas. No es ciertamente uno mismo el efecto prodnciclo sobre nuestros teji&lt;los y Robre el organismo en general por el chile pasilla por ejemplo, (capsicum longum), y el del chile piqnín (capsicum microcarpum) ó por el
valenciano (C. dulce), debido sin duda á i.nportantes diferencias en sus elementos químicos. Pero es de presumir que en todas las especies, con excepción, acaso,
del últimamente. mencionado, figure la "capsaicina" y éteres especiales en mayor
ó menor proporción, supuesto que todos ellos causan más 6 menos, análoga. impresión en el aparato del gusto, en la mucosa gastro-intestinal y hasta en la red
nerviosa del sistema ganglionar.
Acción fisiol6gica.-El chile provoca al ser ingerido, abundante secreci6n salivar, lagrimeo, hipersecreci6n de la mucosa de Schneyder, cierto calor agradable
en el. epÍ~ilstrio que, en personas ~nsceptibhis, suele transformarse en dolor;
constipac10n algucas veces, y otras diarrea con tenesmo; pero es de advertir, que
el orgauismo se acostumbra pronto á esa excitación poderosa del chile, hasta llegar á recibirlo con indiferencia. Nuestros la briegoR, y en gern~ral la gente de nuestro b.1.jo pueLlo, hacen del chile su condimento obligado en proporciones que espantan, prefiriendo las especies más picosas, sin dar indicios de sufrimiento alguno, en tanto que una mí11ima parte de ese excitante en persona no habituada á
gustarlo, basta para ocasionarle un buen rato de martirio.
Indicaciones.-Es un eupéptico de primera fuerza, tomándolo en dosis conveniente. Se le recomienda también contra los hemorroides, cuya supuesta eficacia,
ui se explica ni se comprende.
Dosis.-Deben ser proporcionadas á la tolerancia ó intolerancia de la persona
á quien se prescribe. Se le minist:·a en salsa, como de ordinario se sirve en las
mesas, en polvo, ó en pildoras.

392

BOLDO.

• (Boldeafragans).
Es el boldo un medicamento al que con dificultad puede dársela colocaci6n
apropiada en la clasificaci6n terapéuti~a: son ta_n variados su~ efectos, merced á
la complexidad de sus elen;entos pro~1~s, que, s1 por su esencia que es análo~a á
las trementinas puede cons1derársele uttl en la.s enfermedades del aparato gémtourinario, es á la vez un excitante que, por su tmtura, entra en ?l grup? de ~os aromáticof:. En Chile, de donde es originaria la planta, se la consi~era d1~estiva, pero á la vez la recomiendan como diaforética y co1?1o un reme~10 precioso contra
las enfermedades del hígado, sin que aquellos s~b1os suramerica?os. qu~ lo estudiaron primero á cuál de las enfermedades hepátrnas.se refiere. la mdrnaci6n enunciada. Nosotros que reconocemos en el boldo eficaz mtervenci6n en los transtornos del aparato digestivo, lo colocamos en este grupo al lado de otras plantas aromáticas de propiedades análogas.
. .
.
.
De esta planta pertenecien.te á 1~ f. de las 1?1?n.im1áce~s (gen. n;ctagmáceas),
se emplean únicamente las hoJas. i:;on sus pr1c1pios activos, segun Ios apunta
1 azuca~,
'
nuestra Farmacopea: un alcaloide llamado "b
. old.i?ªi" un acei'te esencia,
goma, ácidos cítrico y táni~o. Agre~a el C6d1go. cita.do, que Chapoteau ha e~trai·
do nn gluc6sido (boldoglusma) que tiene la propiedad de au!11entar las secreciones
biliar, salivar y urinaria, siendo además ligeram~nte n~rc6t1co; , .
.
Usos.-Como excitante difusible en las manifestaciones d1spepticas de la histeria y la hipocondría.
.
. . . ..
.
Dujardin-Beaumetz lo aconseJa en la htias1s b1har y en las congest10nes ~apáticas, La.borde y Magnan le atribu~e~ la ventaj~ de ~rocura; un suGño tranq.mlo.
Preparaciones y dosis.-Sti le mmistra en vmo, Jarabe o extracto. L~ mfusión, de 10 á 1,000. Vino: 60 gramos; esencia, de 20 á 50 centígramos; tmtura,
2, 00 en las 24 horas del día.
COSCOMATE.

( Physalis coscomatl).
Habita esta planta en las tierras templadas de México: se le conoce también
con los nombres de costomate y capuli. Pertenece á la f; de las solanáceas Y contiene entre otros principios, un alcaloide llamado "fisahn:t·" .
Se emplea la raiz como carminativa, tomándola en mfusión después de las
comidas.
TILIA.

( Tilia Platyphylla).
Las flores del tilo deben su olor suave y agrada~le á u~ aceite esencial ,en el
que residen sus propiedades. Con~ienen á más:. tamno, azucar, goma, mucilago,
clorofila, una resina y sales de calci.o y .~e potasi~..
" ..
.
,,
En México se emplea en subst1tucwn de la t1ha europea, l~ tiha me;xicana,
proveniente de la misma f. (tiliáceas), aún cuando es menos r1ca en aceite esencial q_ue la europea.
.
.
.
La infusión de tilia goza justificada roputac1?n de ant10.spas1?'?d1ca Y algunos
.
autores hacen de ella un hipnagogo, un estomáqmco y un diaforetico.
Las flores secas son menos activas, porque pierden parte de su esencia.
Usos.-Los del boldo.
.
Preparaciones y dosis.-Infusi6n, de 4 á 8 gramos por htro de agua; agua destilada, de 30 á 125 gramos.
CHILE.

( Capsicmn annuum).
Diversas especies del género "capsicum" de la f. de las solanáceas: chile. pasilla, mulato, verde, serrano, trompo, chilipiquín, etc., aún demandan detemdos

EUPÉPTICOS AMARGO-AROMÁTICOS.

Las ~u~s~ancias c~mprendid-is en este grupo, favorecen la eupepsi~, ~nto
por su prmcip10 aromático, cuanto por su amargura que, según se cree, dismmuye ó se atenúa bajo la influencia del anterior.
Son pocos los elementos que el grupo comprende; y desde luego pasamos á
estudiarlos en el orden de su importancia.
LÚPULO'.

( JIum.ulus lupulus).
Pertenece á la f. de las ulmáceas, tribu de las canabíneas, y se emplean en
ella los conos (estróbilos) y las flores hembras. Contienen ambas un polvo vegetal resinoso llama.do "l upulino," constituído por pequeñas glándulas que contienen un aceite esencial, un principio amargo, una gomo-resina, ácido valeriánico
y sales.
El lupulino ó humulina, es un polvo fino, de color amarillento algo rojizo,
de olor agradable y de sabor aromático. Tanto el principio amargo (ácido lupúlico), como el aceite esencial, contribuyen á hacer del lupulino un eupéptico.
En concepto de R,\buteau, el lupulino es narc6tico por su aceite e~encial;
pero eRta supuesta propiedad es negada por otros, y, si cabe aducir nuestras p1&gt;rsonales observaciones en personas. que beben cerveza, nos inclinam~s á considerarlo antihipnótico.
Se dice, sin embargo, que las emanaciones aromáticas del lúpulo, causan cefalalgia, torpeza de las facultades intelectuales y estupor, fenómenos que Manquat atribuye á una modificación refleja de la circulaci6n cerebral, como se observa respirando una atmósfera impregnada de cualquier olor fuerte, y no á una
acción tóxica de la planta.
Además de sus virtudes eupépticas, se ha. conceJido al lupulino la de ser
anafrodisiaco, á la vez que excitador de la secreción urinaria.

•

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4.-México.-Apartado 313 .
En esta casa se encuentran siempre todos loa medieamento1 y medioinu de patente modernos.

�394

LA EsouELA

DE

MEDIOINA.

LA EsouELA

Usos.-Convi.ene la ministración del lúpulo cuando la d~gestión es lenta por
'
atonía gastro-intestina1 y en todos l~s casos e1;1 que el orgamsmo pad~ce por de1
presi6n de las fuerzas V1tRles. La acmón ~spem~l (d~1d~sa). que, al ~eci1: ,de algunos, tiene el lupulino sobre. el apara~o gémto-'1:rrnar10, mdica su aphca?10n como
sedativo ~n el. eretismo gemtal (er~tisro genésico, e~permatorr~~' .onamsmo) Y su
.
contraind1cac1ón en personas predispuestas á la pérdida de la vmhdad.
Preparaciones y dosis.-Infusión, 10 á 1,000; extracto, 0,50 á 2,00; lupuhno,
de 0,50 á 1 gramo.

DE

MEDIOINA.

395

1

llIIL EN RAMA.

( Santolina mil7.efolium).
Aunque poco usada en terapéutica esta .compuesta, l~ coloca~os entre los ?upépticos porque sus flores y sus hojas. contten~n. un ac.e1te volátil, un e~tractivo
amargo, tanino, una resina y un alcaloide (aqmlema), digno de ser estud1ad,o ..
Usos.-Está indicada esta planta indígena en los casos que reclamen tomcos
aromático-amargos.
MANZANILLA.

( Matricaria chamomilla).
.
Pertenece á la f . de las compuestas; es cultiva?ª tanto en Améric.a com.o. en
Europa, y de ella se nsan los capítulos. La m~nzamlla romana (anthemis nobihs),
perteneciente á la misma f. y dotada de propiedades análogas debe comprenderse
en este estudio.
.
.
,
.
Estas plantas son ricas fin aceite esencial, un glucósido amargo, una resma,
.
.
ácidos combinados, tanino, etc.
Usos.-La manzanilla era el febrífu~o de los ~nttguos médicos. Trous~eau
le atribuye propiedades tónicas, estomáqmcas estimulan.tes .. En la actualidad
se emplea, y es ~e. uso ~gay, como estomáqmca y carmrnatlva. Se le emplea
.
también para facihtar el vomito.
Preparación y dosis.-Infusión, 10 ó 12 capítulos ~or htro ~e agua; agua ?estilada, de 30 á 60,00; extracto, de 1 á 1,50 gramos; aceite esenmal, de una á cmco

r

gotas.La manzanilla romana (anthem1s
. nob'l'
1 1s) á. la que general men t ? se d ~ 1a preferencia en los usos médicos, quizá por ~e1; más rica en éteres butíl~cos, tiene las
mismas indicaciones y se emplea en dosis igual.
t:AMEDRIO.

( Teucrium charnaedr11s).
Pertenece á la f. ,le las labiadas. Contiene un aceite esencial y una substancia
.
amarilla muy amarga de aspecto resinoso. .
Son cerca de un centenar los camedrios que goza.ron fama 01: un tiemp?, de
tónicos y vulnerianos, yero sobre, lo~ que, én _la actualidad, pesa cterta e~pec1e d.e
ostracismo del campo cte la terapeuttca. Y, sm emb~rgo, debelll:~s reconocerle evidentes ventajas en la dispepsia estomacal que corrige por acc10n de sus dos elementos principales.
Se usa de la planta ?n flor.
,
.
Usos y dosis.-Infus1ón, 10 á 15 por 1,000; polvo, de 2 a 4 gramos, agua destilada, de 60 á 120 gramos.
•
CASCARILLA•
( Oroton eluteria).
Esta auforbiácea, originaria d~ la Isla. de Cuba y de las ~u.cayas, se propaga
también por la Florida, V eracruz y algunos puntos de la Amer1ca del}u~.
.
En las farmacopeas antiguas se le designaba con el nombre de qu:na gris
aromática" y era empleada en s?-h~titu?ión de la verdadera c~rteza de qurna gue
no les era conocida. Podemos d1st10gull' la cortez~ de cascanlla de la de qmna
gris, que es la q?-e se le asemeja, por el olor aromático que desarrolla aquella cuando se le masca o se le quema.

•

Suele confundírsele tambión con el copalchi de Tehuantepec (croton niveus).
Entre los varios elementos y principios qufl loR análisis químicos han obtenido del eluteria, se cuenta: un principio particnlar cristRlizable, amargo, llama.do
por Duval "cascarillina;" ácido crisofánico, aceite volátil, resina, ácido péctico y
Rales.
Por su esencia la casc:irilla e!! eupóptica y estimulante.
Su infusión en alta dosis causa cefalalgia., náuseas y vómitos, quizá po1· el
ácido crisofánico propio de la corte7.a,
Dosis.-Polvo, de l á 2 gramos; i11fusión, de 5 á 15 gramos por litro de vehículo.
ANGOSTURA.

( Galipea officinalis).
No debe confundirse la corte7,a de esta plimta trutácea), con la falsa angostura, de la f. de las loganáceas (Strychnus nux vomica) que tiene por principio
activo la terrible estricnina.
La angostura verdadera que PS de la que nos ocupamos, contiene: "cusparino," principio cristalizable; y una esencia de color amarillo y de olor esper.ial. No
contiene tanino.
.
Rabuteau que expnimentó en su propia persona los efectos de esta corteza,
le reconoció: que aumenta el a.pfltito; que disminuye la urea, el ácido úrico, y los
uratos en la orina; y qne ocasiona una ligera diminución de los latidos del pulso.
Usos.-Son los de los amargos aromáticos: di!;lpepsia atónica y debilidad general.
Dosis.-Polvo, de 0-,50 á "1 gramo·; infusión (l á 5 gramos poi· 1,000), á tomar por cueharadas.
Nota.-Para evitar en lo posible la confusión de esta corteza con la de la
falsa angostura, bueno será que el médico haga el ligero ensaye de verter una gota de ácié!o nítrico sobre la cara interna de la corteza, gota que producirá una
mancha amarilla en la corteza verdadera, y roja en la falsa, debido á la brucina
que esta última contiene. Rabuteau propone el siguiente ensaye que le parece
mejor: "se trata por agua hirviendo una pequeña cantidad de corteza en polvo,
se le filtra, y después de haberse enfriado, se trata el líquido por el ácido fosfomolíbdico, ó por el ioduro de potasio Si se trata de la angostura verdadera, no se
obtiene precipitado alguno; pero si es la falsa, el ácido fosfomolíbdico da un precipitado amarillento, y el ioduro de potasio iodurado, un precipitado moreno que
desaparece por el calor.
EUPÉPTICOS AMARGOS.

Colocamos en este grupo únicamente la" substancias vegetales amargas, pues
algunas otras, como las de origen mineral (sulfatos de magnesia, de sosa, &lt;le cobre, etc.), desempeñan t-n terapéutica papel distinto, por no ser la amargura la
principal de sus propiedades organolépticas. Sin embargo, al final de este párrafo
hablaremos de las sales de vanadio, de la orexina y del persulfato de sosa, á los
que últimamente se han concedido efectos eupépticos especiales.
· Pero, aún suprimiendo la casi totalidad de los amargoH minerales, larga sería
la lista de los agentes que comprende el grupo, si hubiésemos de dar cabida en el
cuadro á todos los amargos de origen vegetal que por sólo tal carácter pretenden
algunos autores considerar estomáquicos. Si una planta posee entre sus propiedadfls alguna que afecte más directamente distinta función orgánica á la séptica,
distinto será también el grupo en que la .coloquemos, pues ya hemos anunciado
que en la clasificación de los medicamentos, atendemos de preferencia al efecto
electivo de la substaucia.
Rabuteau define los amargos: "medicamentos de origen vegetal que tienen
una propiedad común, la amargura, y propiedades fisiológicas y terapéuticas análogas."

�396

LA EsouELA DE MEDIOINA.

Conforme con esa. descripción del maestro prematuramente arrebatado á la
ciencia, entremos en materia.
.
. . .
.
Los amargos vegetales, deben su sabor á chversos prmcip10A. desprovi~tos ele
ázoe, cristalizables é indiferentes, algunos de los cuales han sido ya aislados
(Cuasina, g.encianina, etc.).. .
.
.
.
.
.
Esta clase de substancias rngeridaA al tubo diges~ivo, excitat? el aeotito, porque aumentan la secreción sa\ivar, la del jugo gástrico. y la del mteRtmo; aAi co·
mo, según Terray, porque ex?ltan los centro.s es~o~áqmcos.
No todos los autores opman en el sentido rnd1eado. ~oth?agel y otros, ~~1miten que la ir.gestión de los amargos prod~ce, .no el apetito,. s~no una sell:sac10n
dolorosa. Para otros, tales medicamentos d1smmuyen la actividad .mec~mca del
estómago y, en consecuencia, retardan, en vez de proteger el acto d~gestivo. Esta diferencia en las opiniones se debe, en nuestro concepto, á las diferentes co~diciones de los p~cientes en g_uienes se han empleado. estos r~c~rsos, y ~ ,las dosis
en que fueron mm1strados. En efecto, en casos de hiperclor1dia, 1~ acc1on de. tales medicamentos es contraproducente; y bénefica,. po~ lo c?nt.r1mo, en lo.s h1pocloríchicos. La~ dosi" moderadas producen la excitación pepsica; las do~1s. altas
causan dolor, regurgitaciones ácid~s y a~m vómitos. Toca pues á la p~riCia del
práctico discernir la caui-a de la d1spep~ia. y la de reglamen~ar las doAis en que
debe prescribirse alguno de los amargos que pasamos á estudiar.
NUEZ VÓMICA.

( Strychnus nux v&lt;&gt;mica).
Damos lugar en este grupo á la droga indicada, no obstante el terrible carácter de sus alcaloides, por conformarnos al uso vulgar que se da á los preparados
de eRta simiente, y porque de sus principios a.e.ti.vos ~ebemos ocuparnos c.on .especialidad en artículo distinto. No t&gt;s, pues, por rnfidehdacl á nuestro plan md1ca?o
por lo que, ostensiblemente, n~s aparta~o~ ~e él, sino porque no vamos á tener
en cuenta en estos momentos smo su prmc1pio amargo.
Un árbol de la f. de las solanáceas, serie Strychnus, (loganáceaA-ant.), da un
fruto al tamaño de una naranja ~uyo interior con.tiene en n:edi~ de una. pulpa
acuosa, unos quínce grano~ conomdos en e.l co~erc10 y en la c1e1;1cia.con el 1mpr~ ·
pio nombre de "nuez vómica." Estas semillas megul~rmente &lt;l1sc?1dbs, depr1m1das, gr·ises, amarillentas ó verdosas, de aspec~o aterc10p~lad~ debido á una c~~a
vellosa cuyos hilos se dirigen del centro á la circunferencia, tienen sobre 25 m1hmetros de diámetro y 5 de esl!esor; so~ có?cavoe p~r m~a. de su~ caras y conv~xa por
la otra. Contiene tres alcaloides: estr1cmna, brucma e 1gasurma; un glucósido (loganina) y ácido igasúrico combinado á los alcaloides. Tienen estos un sabor ex.
. ..
cesivamente amargo.
.
Enunciado queda ya que ~i., á pesar de la ,en~rgica a.cc16n de sus prmcipios
activos, colocamos la nuez vómica entre los enpepticm::, lo hace1;11os respetan~lo el
uso constante que del extracto y de la tintura se ha.ce para ac~1var la.s funciones
digestiva8 en cierta clase de dispépticos; y agregaremos .a quí que, por lo que ~uestra personal experiencia nos ha podido euseñ~r, 1~ acc1611 de estas prepa.rac10~es
amargas, no se limita á la ligera y fugaz excitación &lt;le la mucosa gást~ica, smo
que se extiende á la cap~ musculosa del. órgano, por efecto de los alcaloides que,
aunque en pequeña cantidad son absorbidos.
Usos.-Ya dijimos que los autores no están de acuerdo en concederá la m~ez
vómica eft-ctos eupépticos. Hin embargo, Gubler declara qne ~s u!1 .amargo he1:6ico
en la dispepsi~ atónic~, en la con8tipa:ei6n habitual, y en los rnd1v~duos ~ném1~0~.
Nuestra práct1.ca ha sido emplear la t!n~ura ~ ,el extracto en las ,d~spepsias ~tomcas é hipopépt1cas, regulando su ~dmimstrac10n po.r sus e~ectos e m~erru~pHmdo
de vez en cuando el uso del medicamento par1t evitar la i;itolerancia del organo.
Dosis.-Polvo, 0,15; extracto, de 2 á 5 centígramos; tmtura, de 5 á 10 y has·
ta 15 gotas.

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

397

RIJ\lONILLO.

( Conyza fi7aginnides ).
Es esta una planta que vegeta en el Valle ele México; y la que, según el análisis hecho por !ll Dr. F. Altamirano, contiene materia grasa, resina y un glucósido llamado "l!lnecina."
Se usa toda la planta en infusión como un amargo tónico; y se le recomienda en los catarros gástricos y biliares. Altamirano nsa la lenecina como tónico
gastro-in tt&gt;stinal.
Dosis.-Se usa la infusión del simonillo (5 á 200), toma.da en ayunas: el extracto hidroalcoh61ico, de 0,20 á 0,50.
Nota.-Con el mismo nombre vulgar de simonillo y. con las mismas aplicaciones se usa la "laennecia parviflora" que se encuentra en los alrededores de Toluca; y que el Dr. Ramírez suponía ser una variedad de la descripta. (F. M ).
COLOMBO.

( Ooculus palmatus).
Las raíces de varias plantas de la f. de las menispermáceas, oriundas de los
bosques de Mozambique, dan el colombo, de entre cuyas especies el indicado en
el epígrafe, es el preferido en la farmacia.
Contiene entre otros principios: colombina y berberina muy amargos, combinada la última con ácido colómbico.
Se encuentra el colombo en el comercio en discos de color amarillo-verdoso, &lt;le olor ligero sui generis y de sabor amargo.
Si para algunos sabios el colombo es constipan te, otros lo consideran laxante,
notable desacuerdo debido sin duda, á las dosis en que unos ú otros lo han empieado. En dosis alta provoca indudablemente diarrea; en dosis moderada ó pequeña, es un eupéptico y puede, regularizando la digestión, contener la diarrea.
Usos.-Encuentra su aplicación el colombo 01) las perturbaciones funcionales del estómago acompañadas de diarrea; y en la dispepsia atónica con debilidad
general.
.
Dosis,.:_Como eupéptico que es como comunment.e se le recomienda, debe
miniRtrarse: el polvo, de 0,50 á ·g gramos; el vino, de 50 á 100 gramos; la tintura, de 2 á 4 gramos; el extracto hasta un gramo en píldoras de 0,05 á 0,10.
CUASIA.

( Cuassia amara).
La cuasia es un arbusto de Jamaica, del que se emplea la madera &lt;le la raíz.
Contiene ésta un principio amargo ( cuasi na), considerada como un éter metílico
clel ácido cnásico. 'fal principio se presenta bajo dos formas: en láminas ó en polvo amarillo, inodoro, francamente amargo y do todos modoR soluble en el alcohol
y en el éter.
La cuasia no contiene tanino; es un amargo puro.
Campardon que experimentó la cuasia amorfa en su propia persona con dosis de 0,10 dos veces al día, dice que al tercero aumentó su apetito, sus ,ligestiones fueron perfectas, sin constipación ni diarrea y pudo entregarse á sus habituales ocupaciones sin fatiga y por más l&amp;.rgo tiempo; que notó aumento en su secreción salivar; que sus evacuaciones adquirieron un tinte notoriamente bilioso, y
que aumentó al triple la cantidad de orina emitida.
En dosis alta de 0,15 de cua&lt;-ina amm·fa, ó 0,015 de la cristalizada, determina efectos tóxicos caracterizados por sensºación de Quemadura en el t&gt;sófago y en
el ismo rle la garganta, cefalalgia frontal, dolor epigástrico con náuseas y vómitos, evacuaciones cliarréicas y calambres en las piernas.
Usos.-Desprovista la cuasia de tanino, debe colocársele, como lo hacemos,
entre los amargos puros; y por consiguiente puede aconsejársele en la dispepsia

�399

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

de las convalecencias es decir, cuando n9 se teme que la mucosa del estómago
'
. .
esté inflamada· y en las diarreas ap1rét1ca~.
.
fi . ,
Como ea~éptica su indicación es precisa, vistos sus efec~os s1016g1eos, ~ero
limitando prudentem'ente las dosis. Puede empleársele ta~h1én en 1a .corn~tipaci6n y en casos de ¡:,ereza de la vejiga, menos c1~ando ~l paciente es .muJe\en ;:;
ríodo catemenial, porque, según Rabuteau, excita el utero por acción so re
fibras contráctiles.
,
d 2 á 10 ramos·
Preparaciones y dosis.-Polvo, de 1 á 3 gramos; tmt1;1ra, e ,
g sin~
la cuasiua. amorfa hasta 0,10 en píldoras de 0,025 repartidas al drn; 1a cua
. te
cristalizada de 10 á 15 miligramos en píldoras de 0,002 á 0,005.
Con la' madera de cuasia se fabrican vasos ó copas en la que se vier agua
para beberla al comer, pero. tienen el inconveniente de que no se pueden conservar aseadas durante largo tiempo.

Contiene en su raíz un f)rincipio amargo, no desagradable, en algo semejante
al del café, por lo qur, en substitución de é&lt;1te, es muy común en Europa servirla
en infusión después de las comidas.
Se prepara. este falso café cortando la rníz en trozoR que se ponen á secar en
estufa para después tostarlos y molerlos, añadiéndoles algo de mauteca para darle acentuadamente el aspecto del polvo de café.
Dosis.-Infusión de hojas (10 por 1,000); infusión de raíz (20 por 1,000), jarabe, de to á 15 gramos; extracto, de 1 á 5 gramos.

398

SIMABURRA.

( Simaruba officinalis). ·
Planta de la f de las rutáceas, originaria de las Antilla!', cuyo prin.tpioá !l1argo :parece ser el ~ismo que el de la cuasia., pero cont.iene adf\más ác1 o g ico Y

1

ESCOBA AMARGA.

( Schkulzria virgata).
Crece esta planta. de la familia de las compuestas en el Valle de México. Es
la centaura del país.
Aún cuando no se ha hecho un análisis especial de esta planta, su sabor acusa haber en ella un principio amargo.
Usos y dosis.-Se emplea toda la planta; y se le recomienda cbmo tónica
amarga en infusión de 4 á 8 gramos, por 500 de agua.
ESCORZONERA.

tanmE~ dosis pequeña (1 gramo) obra como los ~ma~ os puros; en ~lta «.osis co7
mo emetocatártico, provocando también la tl'ansp1rae1~n cutánea Y dmre~\i' t s
Se usa la corteza de la raíz que se presanta en tiras fibrosas, ama11 en a ,
flexibles y tenaces.
, .
l h supuesto eficaz en la
Usos.-Se le recomienda como eupept1ca; y se e a
disentería.
.
.,
Dosis.-Polvo, de 1 á 4 gramos; mfosion, 5 á 1,000.
CANCHALAGUA.

( Erythrea centaurium).
Lleva también el nombre de Tlanchalagua, vegeta en América Y tle ella se
-ctsa la inflorescencia.
.
·
t bién
Contiene un principio amargo, más 'Una materia aceitosa negra, am
amarga.

·

·

·

1· · f

Usos y dosis.-Como tónica y estomacal en las d1speps1as a.t6mcas, a m usión (15 á 30 por 500) fraccionada f'n el día, poco antes de los alimentos.
CENTAURA MENOR.

·

(Erythrea centaurius).
·.
.
.
substancia cristahzable
P er t enece f. la f de las gencianáceas vJ contiene
•
•una
•
(erythrecentaurina); una materia resinosa Y un prmc~pio ama rgod.'ft .
_
Usos.-Por ser ligeramente laxante, se le prescribe en 1as 1 er1as acompa
ñadas de constipación.
d 2 á4
Dosis.-Infosión, 10 por 100; pol,o, de 2 á 10 gramoi?; extracto, e
gramos.
c1,

•

CARDO SANTO.

( Onicus mexicanus).
Planta de la f. de las compuestns; crece en el V a.lle d? Mé;ico, Y de ella se
se emplean los capítnlos. Es sucedánea del "centaure.a benedict~s (c~rdo santo lluropeo) y el cual contiene, á más de varias sales alcalmas, un prmc1p10 amargo amado "cnicino."
l 1 d 1 á. 4
Usos.-Las flores en infusión (15 á 30 por 1,000); e po ,o, e ·
gramos.
üHICORIA Ó ACHICORIA,

( Ciclwrium intybus).
.
Planta ele la f. de las compuestas, empleada como estomáqnica, tónica Y hgeramente laxante.

(Pinaropappus roscus,'.
Es esta otra planta que hace años está llamando á las puertas de la ciencia,
en espera de que se la coloque en el puesto que le sea correspondiente; pero aún
cuando el vulgo que suele ser buen observador la proclamn útil contra la diarn,a,
no sabemos todavía si hay razón para emplearla en el indicado caso, ni menos el
mecanismo de su acción terapéutica, por no haberse hecho un análisis concienzudo de los principios contenidos en la planta. Posible es que contenga materias resinosas amargas, ó algún principio especial cuyo descubrimiento diera la clave de
sus indicaciones. Esperamos que los jóvenes que se inician en el arte de curar,
tomarán á empeño el estudio de esta y otras muchas plantas indígenas que se encuentran en el mismo caso.
La escorzonera pertenece á la f. de las compuestas.
Crece en al Valle de México.
Se emplea toda la planta..
Usos.-Nos atreveríamos á indicar su empleo en las dispepsias simples, tomando la infusión por cucharadas antes de las comidas.
QUINA.

Con el nombre de quina se conocen las cortezas de varios árboles de género
"cinchona," de la. f. de las rubiáceas, las cuales cont.ienen en mayor ó menor cantidad distintos princiP.ios, &lt;le los que son importante~: la quinina, 'la cinconina, la
quinidina (isómera de la quinina) y la cinconidina (isómera de la cinconina), la
aricina y otros alcaloides. no bien definidos; un glucósido, la quinovina; y además
los ácidos quinóvico y quinot.ánico.
El estudio de estos alcaloides aislados de la corteza, pertenece á otro grupo
de medicamentos, de los que nos ocuparemos en lugar conveniente. En este de
los eupépticos cabe la corteza por sus áciclos quínotánico y quinóvico de acción ligeramente astringente, por la quinina, la cinconina y sus isómeros, de sabor muy
amargo, y acaso también por el rojo cincónico y otros principios contenidos en la
corteza.
Debido á la justa fama adquirida po1· las cortezas quínicas como regularizadoras de laR evacuaciones albinas, á la vez que como agentes de excitación g,meral orgánica, son innumerables las drogas baj(J todas formas inventadas (vinos,
elíxires, jarabes, etc.), que tienen por base la quina sóla ó unida á otras substancias sinérgica.s á su acción fisiológica.
A propósito de este vino, y en memoria de algunos otros preparados ta~bién

�400

LA EsouELA

LA

DE MEDIOINA.

con diferentes substancias amargas (cuasia, genciana, ruibarbo, etc.), conviene
recordar lo asentado en páginas anteriores, es decir, que, en concepto de algunos
observadores, la acción de los amargos es contrapro&lt;lucente, porque interrumpen
la digestión; pero que p6.ra otros clínicos, los diversos principios cristalizable11 que
contienen las substancias amargas, ejercen una acción ba!.tante eficaz sobre las
secreciones de las glándulas bucales y sobre los centros de los movimientos automáticos del estómago. Es pues discutible la utilidad de la quina y de otros amargos en las dispepsias; pero a&lt;lmitimos la intervención de los amargos en los hiperp4pticos, no sin enunciar previamente que, á nuestro modo de ver, los enunciados
vinos mediciDPolt,s contienen otros elementos (alcohol, éteres, etc.) que tienen alta
influencia en la estimulación del apetito, cuando son ingeridos en corta cantidad
antes de las comidas. Estableceremos, pues, como regla de conducta: no ministrar nunca esos vinos en ayunas, ni en mucha cantidad, ni por tiempo largo, á
fin de no fatigar los órganos digestivos. Cuando sé pretenda obtener simplemente la tonicinad local del estómago sin estimulación general, es preferible servirse
del extracto.
Dosis.-Queda indicada la del vino que, en casos especiales, puede aumentarse hasta 60 gramos; el jarabe, de 20 á 100 gramos; el extracto, de 1 A 4 gramos.
CAPITULO

II.

AUXILIARES DE LA DIGESTIÓN,

En este grupo se comprenden las substancias que, como el ácido clorhídrico, la pepsina, la pancreatina, etc., suplen á los fermentos naturales del estómago y .del páncreas en el trabajo de la digestión.
ÁCIDO CLORHÍDRICO.

(H OL).

Es un líquido incoloro cuando está puro, muy cáustico, humea al aire, su olor
es penetrante y su sabor fuertemente ácido. Tiene una densidad de 1.17.
Efectos jisiol6gicos.-Obra sobre los tejidos como un corrosivo, produciendo
una escara gris, poco consistente. Se comprende que, siendo tales los efectos que
ocasiona. en el punto de aplicación, si es ingerido, debe ocasionar una. gastro-enteritis mortal, revelada por el sindroma correspondiente. Llevado al estómago dilnído (1 á 3) y en dosis médica, suple al ácido clorhídrico natural que, como es
sabido, existe t1n el jugo gástrico en la proporción de 1 á 2 por 1,000 y auxilia á
la. acción de la pepsina, siempre que no pase su proporción de 2,50 por 1,000.
Indicaciones.-Por racional que parezca la ministración del ácido clorhídrico en favor de la dig~stión, no corresponde el éxito á su indicación; sin duda porque el naturalmente secretado entra más fácilmente en combinaciones orgánicas
por encontrarse en estado naciente y porque en esos momentos sufre modificaciones cuya naturaleza nos es desconocida.
(Continuará.)

La per~istencia de una alta presiqn de la
s~ng:r~ dur~nte el :pu~rperio, indica un pronostico !-er10 y casi siempre trae un desenlace fatal.

•••

. El Jounwl of the American 1Jfeclic11l Assode ~~ayo 9 de 1908, reproduce en
~xtr~?to un 1m¡~ortante trabajo del Dr. Vou
Schrotter, publicado en la Medizinische IClin_ik, de Abril 5 de 1908, relativa á ciertos
signo~ extraordinarios observados en varios
enfermos de bocio.
. Da cuenta el expresado facultativo, por
0Jemplo, de un cas~ en que apiwecieron sobre tod.a la superficie del cuerpo, áreas bien
determmadas de una pigmentación morena·
en otro, observó una lipomatosis localizada'.
Eu algunos. enfermo~, de bocio ha podido
notar una p1gmentac1on ~emejante á la que
s~ ob~erva, por lo general, en el mal de Add1son.
Refiérese luego el Dr. Von Schrot~r á
los estudios experiment~les de Lowi, que
pa~~ce~ ~amostrar la existencia de una re!aown mtima entre los órganos de secreción
mte!na, como lo prueban ciertos fenómenos
pnp1lares. Cree el práctico de referencia
que estos hechos sugieren la participació1;
de los cuerpos suprar-renales eu el sin&lt;lrom~ del bocio, y no de las g:ándulas parotiro1des.
A propósito de lo expuesto no está. por
d~más recordar el hecho de que hace como
cinco ~ños el Dr. _Sajous, afamado autor de
la rec1eute obra mtitulada Las Secreciones
Internas y los Principios de la Medicina 1 demostró que la secrec ión de la tiroides' ejerce un~ acción excitante sobre el centro renal ~1tuado en la -~lándula pituitaria, por
me~o de cuya accion l-e sostiene la eficacia
f~ncional d~ _los a~renal~s; y que cuando
dicha s1·cre.c1~n .es msufio1ente para ejercer
1al atto fis1~lo~1co, ~o~o, por ejemplo, duraute el p~r10do estl3mco del bocio, entonces. sobr+&gt;v1ene una condición de la piel seme.1ante á la que se obse1va en la enfermedad de Addison.
cwflon,

•••

Revista de la Prensa Médica Extranjera. nal, de Mayo 7 de 1908), que es alta la pre-

i,;ión de la sangre en la eclampsia puerperal,
y que es, al mismo tiempo, de una importancia incuestionable desde el punto de visBESUMEN:-l. La. Presión Sanguínea. en la. Eclamp- ta así del diagnóstico como del pronóstico
sia.-2. El Bocio y las Secreciones Internas.- de la enfermedad.
3. Los Ataques Epileptiformes en la Diabetes
A pesar de la mejoría en los síntomas
Saca.rina..-4. La. Antitoxina Antidiftérica en el
Tratamiento de la Meningitis Cerebro-espinal subjetivos y el aumento en la cantidad de
Epidémica.-5. La Presión Sanguínea en la Tu- la orina, la presión sanguínea puede permanecer elevada, en cuyo caso es grave el probereulosi!! Pulmonar.
No cabe duda., y así lo a.firma el Ik G. nóstico y debe cuanto antes procederse ála
S. Badger ( Boston Medical and Surgical Jour- expulsión operatoria del feto.
(Preparada. para "La Escuela
do Medicina," por el Dr. David Cerna).

401

~SOUELA DE MEDICINA.

Según el Dr. L. A. Conner (JJ[edícal Rec?rd, de Mayo 16 &lt;le 1908), los ataques epileptJformes que se observan en el curso de la
diabetes sacarina, se deben en parte no
cabe .duda, á ci.ertas de las dondicione; patoló!(ica~ co-ex1stentes, como, por ejt-mplo,
la uremia, el reblandecimiento cerebral la
'
meningitis y otras.
Sinemba~go, varios delos ataques en cues1. Ya e~ el núm. ~O de La E'scueln de .llel/icina,
correspondiente al 31 de Octubre de 1907, publicamos una &lt;let~llada 1·evista acerca de obra tan import.ante.-D. U.

tión son produc~dos incuestionahlemeute, y
de unamanerad1reota, por la diabetes misma
y son la expresión, por decirlo así de la in'.
toxicación diabética. Pueden co~fundirse
con las ~onv.ulsiones gt&gt;neralPs de la verdadera ep1leps1a, ó llevar un carácter esencialmente jacksoniano, limitándose tan sólo á
un,a parte del cuerpo 6 á ciertos grupos de
musculos.
Estas con vul~iones localizadas están, por
lo ~eneral, asociadas á una parálisis transi!or1a de los _n:úsculos afectados; á la afasia,
a perturbao1oues sensorias, 6 á otl'OS síntoU?ªs que indiquen la existencia de una lesión c1rcunsn1pta de la masa encefálica, todo l? cual causa errores graves en el diagnóstico.
. Los at~ques convuh,i vos pueden sobrevemr tan so!o durante el coma terminal, ó pueden repetirse con frecuentes intervalos por
un período de varios días ó semanas antes
de que se desarrolle el coma, 6, fiual~ente,
pueden desaparecer con la mejoría de los
síntomas diahéticos.
N~ es constante la relación que se ha
querido establecer entre la aparición de los
ata~ues, c~mvulsivos aludidos y una intoxicación ac1da; pues aquellos se han observado cuando no ha existido la última. Por
tanto, la verdadera causa de las convulsiones que se considerau debe buscarse en al~una otra forma de envenenamiento diabético.

•••
En el Post Graduate, de Mayo de 1908
aparece un artículo del Dr. W. H. Portar'
en e! c~~l se da cuenta de cuatro casos d~
m~nmgitis cerebro-espinal, de forma epidéu:i1ca, curados con la antitoxina antidütér1ca.
. La meniugitii;; cerebro-espinal se ha considerado, desde el año de 1805 110 como un
síntoma, como un accidente s¡'no como una
enfermedad bien determi~ada. Anteriorm,en~e se presentaba t~n ~ólo e~ forma epidemica; pero en estos ult1mos t10mpo:,; hase
declarado endémica en varias localidades.
El factor etiológico de esta enfermedad es
el ~iplococcus infracellularis meningitidis, de
Weichselbaurn. La presencia de este germen en el flúido espinal destruye toda duda acerca de la existerwia de la meningitis
cerebro-espinal epidémica.
El mal en cuestión produce la muertl:l
principalmente de dos maneras. Alguno~
enfermos sucumben bajo la acción de una
i,nt~nsa, toxemia. aco.rnpañada de muy poco
o nmgun exudado mflamatorio En otros
casos, el fatal desenlace se debe no á la toxemia, que es poca comparativamente, sino á
la gran cantidad de exudado inflamatorio

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTlGUA DROGUERIA DE LA PALMA
Profe~~ 4. -México. -Apa1·tado 313.

.

"'ft-:hu_spodvaeéun?.-SuerBo antidifténFi·
º·º¡' antiestreptocóquieo.-Aparatos eléotrieoa para euraeiones.-Je•-a- 1 nn1oas.- ragueros.- troe paraagu&amp;.

52

�402

LA EsouELA DE MEDIOINA..

que viene á paralizar, por medio de la compresión, los centros nerviosos.
Háse considerado la meningitis cerebroespinal como una enfermedad incurable,·
pero los cuatro casos que publica el Dr.
Porter, demuestran que el mal es suscepti
ble de ceder por completo á uu tratamiento
adecuado: tratamiento que consiste, hoy por
hoy, en la administración de la antitoxina
antidiftérica. No se conoC'e la composición
química de esta substancia, ni se puede explicar aún, de una manera ~atisfactoria, su
acción· fisiológica, por lo que débese colocar
eu la categoría de los medicamentos empÍ·
ricos.
Admitie11do que la curación de les cuatro
casos aludidos, fuá debida exclusivamente
á la arcióu de la autitoxina antidiftérica, v en
supo,ición que se pudieran obtener mis ó
menos resultados sel,Jlejantes en 100 casoE-,
podría afirmar e, según el Dr. Portar, que
el 75 por ciento de los casos de meningitis
&lt;'erebro-espinal epidémic·a, &lt;'ederían á la acción de la antitoxina, la cull.l, para sus efectos mñs seguros, debe administrarse al principio de la enfermedad.
•
.• •
Antes _de couclmr tra{"remos á colación
un trab_aJO del ()r. A. B. Marfan, publicado
en Novie_mbre de~ año pasado, en la R~·ue
de !rfédecrne, relativo al valor de la presión
sauguínea en el pronóstico de la tuberculosis p~lmonar? á y~opósito de lo _que se ha
referido al prrnc1p1~ de esta Revista al tra.,
tarse de la eclampsi~ puerperal.
En la tuberculosis pulmonar la pres1on
sanguínea es, por lo general, baja. Según
el, D;. Marfan, podemos lanzar un bueu p~onost1co en aquellos casos en que se manttene alta; pues las investigaciones del facultativo de 1:efe;rencia, una elevada presión dA
la sangre rn~ica que el ~;oce~o. tuberculo.só
marcha hana una curac10~ chmca, y S?st1e~e que ha observa.do rarísimas excepc~ones
a esta _regla, c~ns1deraudo este cambio en
la presión 11rte11al como el más firme punto
de apoyo para lanza! un pronóstico favorable en la tu?erculos1s pulmon~r.
U na _Pre· 1óu sauguín~a baJa ~s,. por el
c?n.trar!o, de ~al augur1_0, pues mdica una
rap1da mfeccion progres1va; aunq_ue en esto!- casos son mayores las excepmon.es que
la regla, toda vez que aquella ao siempre
excluye l~ ,posibilidad de que se obtenga
una curacion.

LA EsouELA DE MEmcINA.

ACAUEMIA N. VE MEUICINA.
114•·•i611 c-xtrnordinarin dCol 1110 •~ de .t1110••0
tle 1901!1.

Presidencia del Sr. Dr.

1,. José Ten és.

A las 7 y cuarto de la noche se abrió la
sesión, !le leyó el acta de la anterior y fué
aprobada sin discusión
El Sr. Dr. D. Manuel Uribe Troncoso leyó su trabajo de re~lament,,, titulado ·'Nue
vas teorías acerca de la patogenia de la catarata." No habiendo quien usara de lapa
labra acerca de este trabajo, se le concedió
al l'l'lator del dictame~ sobre las memoria.:.
presentadas al Concurso del tifo.
Dice la Comisión que i,l autor de la me
moría sostiene quH el germen eno(Jntrado
por él, es inoculable al hombre, en el cual
se desarrolla el tifo exantemático; peto el
autor presenta sólo un caso, y ya se ha he·
cho ver qui' es muy poco un sólo caso, como prueba lógica. inductiva; pero suponie11·
do qu&lt;~ ese experimento demostrase algo,
sería á lo sumo la iuoculabilidad de la san·
gri, y no la del germen de~cripto por el autor, es muy posible que al inyectar el líqui·do, se introduce con él algún principio desconocido, algún microbio invisible. El autor
propone que el germen descripto por él, para
lo futuro 1-1ea llamado Amaba Mexicana Pctequialis. La Comisión en el análisis cientí·
fico á que sujetó sus iovestigHciones, la obligan á creer que no puede considerarse de·
mostrada la existencia. de la Amreba Mexicana Petequialis.
En seguida. pasa el autor á hablar del sue
ro contra el tifo: hizo una serie de inyeccio
nes de sangre tífica en una pollina describe
detalladamente la manera de ha~erlas el
número de inyecciones que le puso, ~te.,
~espués de varios días ~a11gró al animal é
111yectó algunos enfermos de tifo, pero sin
rE-sultados satisfactorios. Entonces pensó
en el suero humano y comenzó f&gt;. inyectar
sangre tífica de enfermos tifosos á distintos
días¡ en un individuo á quien ya había dado
el tifo y que no prebtmtaba diátesis sifilítica.
Despu~s de estar ya el i11di vi duo en condiciones neces11rias, lo sangró y mezclando
esta sangre con suero de Hayem la inyectaba en enfermo,; tifosos, en alguno~ t-11·
fermos que se encontraban en período agÓ·
nico recobraban algo sus facultades, aunque sin mejorarse del todo por la misma
gravedad del mal; en uno ó dos casos, se
vió un resultado satisfactorio. El autor manifü·sta con toda lraltad y honradez que no
ha podi&lt;lo lograr la creación de una sueroterapia de fácil aplicación contra el tifo, que
detenga la infección en su acmé. La Comi-

Sanatorio Quh1irgico del Dr. H. Gutiérrez, 2~-Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono n1ínt, t ,33ó,
Cirugía general, Cirugía de señoras, Cirugía de niños, curaoi6n de heiidas, traumatismos ue todas
clases, aplioaoi6n de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los ciruj&amp;nos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Keoámaras de primera olase $5.00 diarios y de segunda $3.00.

sión dice qne el antor debía de haber rlirho
de "útil aplicación" y no "frícil aplicación." La
Comisión abriga también la grata esperan
za rle que se obtenga algún día un resultado tan benéfico, ya que lo conqnistado por
las inv1·stigaciones referidas, dista tanto de
ser perfecto. que en buena lógica 11nede I\Se
g11rarse que tal resultado no se alcanzó eu
esta ocRsi6n.
DespuPs pasa Pl autor Á habhr 1le la transmisión del tifo; hizo numerosas experiencias
para cerciorarse si la transmi.,ibilidad del
tifo se hacía por el aire. por los gases dA lo!'l
alhañalt&gt;s, por las ropas de los tifosos, por
el contacto con escamas de la piel de los
enfe:mº", por los_piquet1&gt;s de pulgas, piojo&lt;:
y chmches, descnbe todas las experiencias
que hizo con estos animales y el cuidado
que tuvo ~ara que picaran al hombre sano,
todo ello srn resultado Cree que el agente
más probable de la transmisión del tifo es
la pnlga, pero t"niendo al perro como huésped intermedio, para inocular al homb1·e en
receptividad Por último, el autor inicia la
posibilidad ele transmisión del tifo por el
mosquito, pue, si bien es cierto que hizo algunas experiencia&lt;: con individuos sujetos
al piquete de culex infectado. la premura
del tiempo para remitir su trabajo lo obligó á no llegará concluirlas y sacar pruebits
de sus experiencias con los mosquitos.
La Comisión siPnte que la premura del
tiempo le haya impedido al autor dar cima
á sus observaciones en lo que se refiere á
los mosquitos, si continúa con perseverancia sus estudios. multiplicarnlo los .:iasos,
experimenfa.ndo con diversos gPnnos de
aqne!los insectos y variando las circuustaucias en cuanto sea dable. es de esperarse
que llegará á r,•sultados que, positivos ó ne~ativos, serán conclusiones lógicas, derivadas de sólidas promesas.
Por ser avanzada la hora se suspendió la
sesión. Asistieron los Sres. Ores. Altamirano, Bulman, Carrillo, Cicero, Chacón, González Fabela, Hurtado, Loaeza, La.valle Carbajal, Manuell, Monjarás, Prieto. Ruiz, So
riano, Terrés. Toussaint, Troconis, 01 rich,
Uribe, Velásquez Uriarte y Vértiz.
l'lnión extraordhrnria riel dla 19 de • ,iosto

de 1908.

Presidencia del Sr. Dr. D. José Terrés.

A las í y 30 p. m. , se abrió la sesión, se
leyó el acta de la anterior y ful) aprobada.
sin discusión.
Se ronc,•di6 la palabra al relator del dic. ta.man sobre las memorias presentadas al
Concurso del tifo.
Dice la Comii.ión en su dictamen lo signiente:

403

Eliminadas una tras otra, por la experimentación franca y sin prejuicios, las diversas hipótesis, sobre cuál pueda ser el ó los
agentes que transmiten el tifo, queda únicamente en ohseJ'\'ación ven e,tudio la "teoría del mosquito."
'
La Comisión citó por medio de la prensa
á los autores dA las memorias que presentaron preparaciones microscópicas, con objeto de que las repitieran en su presencia.
Acudieron á la invitación y el autor de la
~ro ~atria et humanitate. hizo sus exper10nc1as en nuo ele los pabellones de tifosos
del Hospital General. Tomó sangre de varios enfermos, le dió la coloración por los
medio'! que señala en su trabajo, en cuatro
preparaciones el autor creyó encontrar el
germen patógeno del tifo. Para la Comisión
aquello no era sino un precipitado de color.
Lo mismo pasó en otra teñida con Bonel,
perteneciente á un enfermo de tifo al décimo día¡ el autor aseguró quo podía darse
como comprobitda la existencia de un cuerpo azul, intraglobular, form:l t?pica del parásito, y de otro libre teñido del mismo color.
Uno y otro de estos cuerpos, según la Uomisión, eran precipitados al color.
Concluye la Comisión con las siguientes
palabras: •'No debemos, ni queremos escatimar al autor los justos elogios que mereée
por su arduo trabajo, por sus abnegados sacrificios; no le hemos escaseado alabanzas
que una vez más le tributamos, crevend~
tirmemente en su intachable hono~abilidad, así como en su buena fe, y sinceramente deseamos que obtenga un mer~cido premio por la laboriosidad incansable qne ha
mostrado en bien de sus semejantes."
Urbi et Orbi, es el lema del segundo trabajo ei;:tudiado par la Cornisi6n; en dicha
memoria se habla. antes de tratar del tabari;lillo, acerca del paludismo y de la fiebre tifoidea. En e;;e trabajo no se satisfacen las
condiciones de la Convocatoria. En nueve
páginas manuscritas, y sin s•'guir un orden
metódico, !'.e trata de diver~os puntos relativos á la historia del tifo petequial, asentándose dogmáticamente alguna.; proposicíones, que se encuentran en diversos autores y que se presentan en el trabajo sin
prueba alguna.
El autor de esta memoria dice textualmente: "La endemia tífica resulta de la impaludeación terrestre, á consecuencia de
miasmas orgániros animales, que se mezclan con los efluvios pantanosos en toda comarca telúrica, proviniendo de la putrefacción que sufren los despojos animales en las
comarras pantanosas."
Dice la Comisión, como se ve por la redarción del párrafo transcripto, no es posible someter á una crítiM minuciosa las fra.

�404

LA

ESCUELA DE MEDICINA.

LA

ESCUELA DE MEDIOINA.

405

----------- -- - ---- -- --- --- - - -

I·
1

ses que contiene. llás adelante se expresa
Instituto Bacteriológico Nacional.
el autor «le\ trabajo en estos términoR: ''El
InformA de los trabajos hechos
microbio del tifo se &lt;lifunde por el aire, inen el año de 1907 á 1908 pol' t-1 Dil'ectol'
festando las atmóflferas, así es que el tifo
del Instituto, Dr. A. Gaviflo.
es engendrado por efluvios de atmósferas
( Contimía ).
infectadas." ·
La Comisión manifiesta que no se aduce 6-Ensaye de los cultivos puros.-a. -Por
nit1guna prueba para fundar esta opinión. medio de la aglutinación. El suero 11nticoléMás adelante se lee.- "La acción más mias- rico debe ser suministrado por el Instituto
mática se ejerce por la respiración ó por la Bacteriológico Nacionlll. Se hacen cultivos
ingestión." También dice el autor lo ~iguien- en gota suspendida en solución füiiológica
te: "El tifo se transmite por el aire de las de cloruro de i-odio, ~ los &lt;'uales se agrega
habitaciones, por la ropa, por los útiles y suero específico en dos diferentes proporvajilla en que comen y beben los enfermos, ciones; se examinan con dPbil 11umento. y
por los vestidos &lt;le los que los asisten, por debe observarse la formaci6n dEI ropos muy
el lavado, por los excrementos y materias claros, cuando más tarde, después de haber
orgánicas en putrefacción."
permanecido en la estufa á 37 grildos, 20
En todos los tratados de Patología se ha- minutos. Como contraprueba, debe hacerse
bla de tales causas, pero en el trabajo que una preparación en gota suspendida, con
juzgamos no se dice como llegó el autor al una concentración 10 veces más fuerte de
conocimiento de esas nociones etiológicas. suero normal de la misma especii&gt; animal
Añade. y eso si es de su cosecha, ·que tam que sumini ... tró el i-uero PSpecífico (caballo,
bién se trausmit~ el mal ''por las pieles y asno. etc.). Debe recordarse, al hacer esta
lana de los animales que se matan durante clase de invljstigaciones, que hay varias esuna epizootía."
pecies de vibriones que se diseminan muy
Esa opinión, lo mismo que las anteriores, difícilmente, y simulan, por lo tanto, el fe.
se emite sin la más pequeña prueba y sin nómeno de la aglutinación.
e~pecificar que clase de epizootía, si carbo- B.-Detenninación cuantitativa de la aglutinosa ó df' qué naturaleza.
nación.-Se harán ron agua fisiológica y sueHabla el autor del desarrollo del tifo que ro anti-colfrico, diluciones en proporción
se observó en varias partes de nuestra Re- de 1 por 50, 1 por 100, 1 por 500, 1 por 1,000,
pública, durante \.:\ guerra de 1860. y que 1 por 2,000; se tiltra por papel para que estuvo su origen el tifo en Azogueros. antes tén enteramente transparentes. De estas
de la derrota del Sr. General González Or diluciones se pone un centímetro cúbico de
tega, por habérselas dado á los soldados cada una en tubos de ensaye, y se agrega
carne de bn toro enfermo de tifo.
una oza del hilo de platino del cultivo ~osLa Comisión asienta qne no deben des- pechoso de agar, haciendo una dilución lo
preciarse las condiciones de hambre, can- m~s perfeda y homogénea posible; después
sancio, acumulación, privaciones, etc., pro de que han permanerido una hora en la espias do un ejército en campaña.
tufa á 37 graaos, se examinan los tubos con
liJn unas cuantas líneas habla el autor de un lente, colocando el tubo inclinado, y mila mortalidad que originó el tifo, de las rando de abajo á arriba. tomando como foncoincidencias de las epi,iemias con las de do el techo alumbrado por la lui natural. Se
otras enfermedades infecciosas, de la in con!&lt;Ídera el resultado como positivo, solafluencia que tienen la sequedad del suelo y mente cuando se demuestra la formación
las estaciones sobre el carácter epidémico de conglomt'rados muy claros. (Fenómeno
,
de la enfermedad, de su distribución según de aglutinación).
la altitud de los lugares; todo esto en tér- Encada investigación deben hacerse otras
minos muy concisos, sin citar observaciones de contrapruebas, es decir:
y sin emitir nuevas ideas.
1.-Con el cultivo sospechoso y con el
Siendo avanzada la hora, se suspendió la suero animal de la misma especie que prolectura del dictamen para continuarla en la porcionó el suero específico, pero en un gra
próxima.
do mayor de concentración. ( 10 veces más).
Se levantó la sesión á la que concurrieron 2. -Con el mismo cultivo y la sc,lucióu de
los Sres. Dres. Bulman, Calderón, Chacón, agua fisiológica que ,-irvió para hacer la diGonzález Fabela, Hurtado, Loaeza, Lava- lución.
lle, Manuell, Peón del Valle, Ruiz, Terrés, 3.-Con el cultivo de una raza conocida,
Toussllint. Ulrich, Valdés, Velásqllf'Z Uriar- de un cultivo puro de vibriones coléricos.
te, Vértiz y Villarreal.
(Cultivos de la misma eda&lt;l, mezclados con
el suno anti-colérico).
b.-Por un método de Pfeiff'er, el suero
emplf'ado debe ser muy aotivo, á lo menos

de una actividad de 0,0002 gramos, mezcla
~e una o~~ del hilo de platino (una oza i~u11l
a dos m1hgramos), de un ~ultivo en agar,
de edad de 18 horas de bacilos coléricos de
virulencia constante, en un centímetro cú
bico de caldo; la inyección de esta mezcla
en el peritoneo de un cuy, debe disolver en
el espacio de una hora á los vibriones dando lugar á la formación de g1•anulaciones.
Para el ensaye de Pfeiffer se necesitan cuatro cuyas de 200 gramos de peso oada uno.
El animal A recibe cinco veces más de
la dosis necesaria para producir la bacteriolisis, PS decir, un 0,001 gramo de un
suero de actividad de 0,0002. El animal
B recibe diez veces más, es decir, 0,002 miligramos. El animal C recibe (animal de
contrapruel,a) cincuenta veces más, es decir, 0,010 miligramos de suero normal de la
misma especie animal que la de suero empleado con los animales A y B.
ffistos tres cuyes reciben estas dosis de
suero, mezcladas cada uno con el hilo de la
oza de platino del cultivo sospechoso (cultivo en agar á 37 grados durante 18 horas).
Cada oza se diluirá en un centímetro cúbico de caldo (nunca en solución de sal ni peptonizada), y se inyectará el cuy en la cavidad abdominal. El animal D recibirA solamente la cuarta parte de una oza del cultivo de cólel'a, en el peritoneo, para experimentar si el cultivo es virulento para el cuy.
Para tomar el exudado peritoneal para la
investigación microscópica, se emplearfo
pipetas.
El examen del exudado se hará 20 mi11utos, y una hora después di:i la inyección, en
gota suspendida, empleando un fuerte aumento.
En los animales A y B se debe demostrar
después de 20 minuto!! y cuando más tarde
después de una hora, una clara formación
de granulaciones ó disolución de los vibriones; mientras que en los otroo. dos animales,
O y D, se verá una gran masa de vibriones
muy móvil,,s y con su forma anormal. Cou
este el diagnóstico queda asegurado.
Para hacer bl diagnóstico retrospe~ti vo
de un caso de cólera, se harán las demostraciones del fenómeno de Pfeiffer, del modo
siguiente: Se hacen diluciones con el suero
del hombre que se sospecha haya tenido el
cólera, poniendo un centímetro cúbico de
dicho suero con 20, 100 y 500 gramos de
caldo; de c11da una de estas diluciones se toma un centímetro cúbico y se diluye en cada uno, una oza de un cultivo virulento de
vibriones coléricos, que tengan 18 horas de
edad, y se inyectan en la cavidad peritoneal
de un cuy de 200 gramos de peso. Un animal testigo recibirá también en el peritoneo
un cuarto de oza del mismo cultivo, diluido

en un centímetro cúbico de 1·aldo que no
contenga ,.:uero. Si despurR &lt;le 20 :1 f&gt;6 minutos se verifica el fenómeno de Pfeiffer,
debe deducirse que el hombre de quien i-e
tomó el ::mero sanguíneo ha tenido el cólera.
Se9unño.-ltfarcha de lm i,n-esti9acio11es.

!.-Para los primeros casos. Deben emplearse en estas condicionf&gt;S todos los métodos en el orden siguiente: 1.-Siembras
en tulios con agua de peptona. 2.-Prepai·aciones microscópicas. 8.-Preparaciones
de placas de gelatina y agar. 4 -Examen
de las preparacionas microscópicas. 5.Aislamiento y preparación de cultivos puros.
6.-Eusaye de los cultivos puros ¡:,or medio
de la 11glutinación y el fenómono de Pfeiffer.
IL-En los casos que se observan de,pués, hay que hacn las mismas investigaciones que acaba:nos de describir, y sólo
deberán hacerse tres tubos de agua de pep
tona en lugar de seis, y una sola serie de
placas de gelatina y agar en vf'Z de dos. Para el examen de las colonias sospechosas,
se buscará solamente la aglutir.ación en gota suspendida.
III. En los casos de individuos que se
sospecha puedan ser portadores del contagio, y en los convalecientes. el examen microscópico no dará resultado, si las evacuaciones no conservan los caracteres dE\ las
del cólera. En vez de seis tuhos con peptona, f-6 sembrará un matraz con caldo, y en
seguida se procede como se ha indicado ya
en los párrafos 1, 4 y b. De estt' matraz i,:e
hace una ~erie de placas de gelatina y agar;
se hace el ensaye de las colonias sospechosas únicamente desde el punto de vista de
la aglutinación en gota suspendida.
IV.-Examen del agua. A lo menos un
litro del agua 4ue i;e estUtlia se mezclará
con 100 centímetros de la solución madre
de peptona, se agita muy bien, se reparte
en una serie de matraces (100 centímet1·os
cúbicos en cada nno), y después &lt;lo ocho y
diez y ocho horas de haba·,· permanecido en
la estufa á 37 grados, se examinarán del
modo siguiente: Se toma. una pequeña gota
de la capa más su ¡:,er.ficial y se hace con
ella preparnciones microscópicas; clespués
en los matraces, en los cuales se lraya así
demostrado que hay mayor número de vibriones, se preparan tubos con peptona y
placas con gelatina y agar, procediendo después como se ha dicho en el párrafo I.
Para el ensaye de los cultivos puros, se
buscarán los fenómenos de aglutinación y
el de Pfeiffer.

( Continuará).

�406

LA .fi:SClJ.1!.LA VE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

RON f (; \

y oculista muy distinguido ele aquella. Re\_¿ 'f • __
pública. El a~tículo del Dr. Ramos es ~:1
Vnl'in.~ noticias.
monografía bien redactad~, llena d~ carmo
-El Sr. Dr. D. Eduardo Licéaga salió hacia el Dr. Santos, de quien es amigo y ha
p;ira Washington para concurrir como de- podido apreciar sus mPritos personales, de
lega.do mexicano al Congreso de la. Tnber- simpa.tía hacia t&gt;l hombre .de nues~ra raza
culosis.
hispano-amerioana.. que, dice, con 1 una fé-El Dr. Roque Maconzf't, c:e ha i&gt;epara- nea voluntad ha podido soportar en ~n p~ís
do con licencia. &lt;le su cátedra de clínira. de cAlido, clurnnte 33 años," su labor men~1fiPediatria. Quirúl'gica, cou el fin tle tener ca del ejercicio prof~siona.l y ba woduo1do
tiempo para escri_bir su obra sobre, "Enfer- "ouatrocientos trabaJos, poc? mas ó memedades de los mños," la cual SPra elegan- nos brotados de su pluma, siempre en actemente editada en Barcelona.
ciói;."
.
-Con positiva pena annnria~os la mue~Me ha complacido la lectura de es~a. b10te del Dr. Daniel l\11_:ñoz, aca~c1.da ª:1 Chi- gra.fia., porqu~ demuestra .una vez mas que
hua.hua. El Dr. Munoz, de d1stmgmda. fa. en el extranJero se a.precia. la vasta tarea
milia, fué un médico muy erudito Y d~ huen df'l Sr. Santos Fflrnández, el car~c~er práctalento y era muy estimado en la_ ~~cied~d. tico de sus trabajos, el punto original. que
Como dt&gt;legado mexicano concu:r10 a varios se descuure en muchos, y que se 11dm1ra. la
congresos mP.dicos en el ext.ranJero.
variedad de asuntos que ha trocado.
-~~l ~1·. Juan Ccllantes (J1'.), qu~ fné U)1 Hay una expresión, sin ,embargo, en el
estudiante aprovecha,lo, ha obtemdo el b- artículo del Dr. Ramos, erronea, un concep·
tulo dP ciruj1no dentista, por lo que le fe- to equivocado, que me propongo aclara!'•
licita.roo~.
.
por referirse á mí pPrsonalmentP. En la pa
-"La. Medicina Científica," 1mport.1rnte · a 1n9 línea 9 dice: ''el señalar la afr&lt;,fia
. , . que i;,e puhhca
. en Par1s,
, ~e ocu.pa gm
;1 '
•
'
•
l·aua.
.1 d
pt,riothco
de la mitral
mtenui
de la pap1lri,
sena
es .
en uno de sus últi~os nú~er.os, con ~logi~s pul&gt;s por los Dres. E. López ...." ,
de nnPstra l, gislac1on samta~1~, del ( onseJO :Mi opinión sobre este asunto fue ~xpue~b. de Salubridad y del servicio d.P vacuna. ta en 1888 en la Sociedad de Estud~os Ch-Muy pronto publican,mos ~l mterei-an- nicos en un artíc11lo titulado J.ñ1, papila de la
. te informe que pre~entó al Goh1Arno el res- ambli~pia tóxica, diciendo que el alcohol det~·
peta.ble y erudito Dr. ,Jnsé )t~mos, con mo- mina la atrofiet del sector externo de la .PªP,i/11
tivo del tíltimo Congreso ~ed1co Pan-Ame- del nervio ópffro, sector que está constituido
ricano, que aca.ba de verificarse en Guate- por el haz de fibras macula~es. El hec~o es
mala.
claro, y yo no tenía otro obJeto al ~ubhcarEI Sr, Dr. n. ~auuel I~om,tn.gnez. ,
lo que asental' esta verdad anató,mtl!a, por
En el presente numero pr111c1p1amos a P~· h ber leído Pn el folleto del Dr. Santos que
hlicar unos 'Breves Ay~ntes. de Terapéuti· et alcohol y el tabaco producían a.~rofia de
ca," escritos por ese d1~trngu1do profesor la mitad interna. de la papila. El ~1smo Dr.
buen amigo nuestro. ~ichos apuntfls es~~1- Santos pre•ente en la Sesión, d1Jo que ~n
tos con claridad y senc1llei, Y srn .Pre~enswn
·t' ~ulo se había. referido á la imagen rn·
alguna demuestran la ya &lt;lonoc1da ilustra- su ~~d~
1 del oftalmoscopio simple. Con esta
ción y buenl\ intelige,wia. del. autor Y pru~declaración quedó reconocido que lo
ban tP,mbién su amor al estnd,10 y al trabaJO q e llama interno en su folleto es realme~en unll. Pdad en que la mayor1a de los hom- t: exteruo y por consiguiente, que anatobres no .busca~1 si1;0 el c~escanso. . ,
.. micament~ la atrofia se limit~,al sector, ex·
,, Bl Tiempo' esta publicando tamb1en un~s t
de la papila con relacion á la lrnea.
"Leyendas l\foxicanas" que 11cal;.~de escr1del cuet·po. No podía mer,?s de haber
bir el mismo Dr. Manuel Domm~~1ez, las acnel'do sobre un hecho tan evidente, que
cuales confirman su buena reputac1on como p) Dr. Santos observó y publicó m,ucho anliterato
. .
.
te;; que yo ejerciese la oftalmologia, Y que
Felii:iitamos á nuestro chstmgmdo maes- 1 'd . no de los primeros en señalar la
.
le agra ia s1 o u
, t
· existencia é importancia de este s11\oma.
tro por sus nuevas ~rod ncc10ues !,, .
decemos el que esco.1~ nuestro penod1co p~- Me he permitido hacer esta aclarac10~ al
rl\ publicar ;;us trabaJOS sobre asuntos me- trabajo del Dr. Ram_os, porque para ev!tar
dicos.
. .
confusiones ó alteraciones de la verdad cien·
Un punto tle l11storrn.
. . d ífica ha ue empleal' palabras que expreY q · 'ó I hecho deuiendo en e1:1En la Revi~t11. La Escueu, de Jfedirmrt, e t
'lt'
•ce nna sen con precis1 ne
,
·
México, de 15 de Mayo u imo, apare
te caso decirse atrofia. del sector externo ele
extensa biografía del ~r.. Santos Fer,!ández,
. . ·1 ó también atrofia clel haz de fi.
1
con análisis ne sus prmcf1pales dtl'alp•aJotosl P?r l~r!~'~:¿ulares del n~rvio óptico.-E. Lóprz.
el Dr. ,José Ramos, pro esor e a .o~ia
Médica en la Escuda. Na.cional a. . Med1c111a
(Al'Chivos lle la l'oliclinicn.-Ilubanu).
f'1

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- - - -- - - - -~
La higiene y Jas enfermedades tr11nsmisibles.

incapacitándolo de hoy en adelante para.
asolar, como en tinnpos que fueron, la:,; riquísimas zonas intntropicales.
Terrible na la situación que prevalecía
Ilace aún muy pocos años que la Zona del
Canal de Panamá estaba reputada no sólo en el Istmo antes de 1,H02; p11ro vinieron
como una. de las regiones má.s insalubres de Gorgas y la brillante pléyade de sus ayu·
la tierra, sino que disfrutaba con justicia dantes y copartícipes de penalidades y de
dt&gt;l singular privilegio de no tener rival á gloria, y libPrt11ron aquella admirable rPgi6n
este respecto. Se la miraba. casi, como el d.. toda enfermedad infecciosa. haciéndola
cementerio á corto plazo de cullnto e:xtl·an tan saludable como cualfluier Estado de la
jero iba á ~na :\ ganarse la vida, El célebre Unión _\.mericana El último caso de fiebre
barón de Humboldt, en una minuciosísima ama1·illa acaeció en Panamá hace dos años,
visita que la consagró cien años ha, en la habiendo permanecido dei:de entonces intacque estudió con cuidados prolijos sus con- ta la. prima de $100 dólares, ofrecida por E·l
diciones todas de vida, no tuYo reparo en Gobernador de la Zon11 al primero que señaexpresar terminantemente su creencia de le un cae:o simplemente sospechoso de la
que el Istmo estaba destinado á ser un lu- enfermedad que tanto nos preocupa. No ha
gar maldito, tanto por la fiebre amarilla co- habido desde aquella fecha más que una
mo por la malaria. achacando la prime1·a. :í defunción por viruela, habiendo sido detelos moluscos y plantas marinas que entra- nida la 1,este bubónica á bordo del propio
ban en putrefaccióu con la baja marea, y buque que allí la condujo. La mortalidad
atribuyendo la sPgunda á las emanaciones por paludismo, disenteria y pneumonía. ha
pestilencia.les provenientes de nna vegeta descendido un 50 por ciento. El promedio de
la mortalidad general en l ,907 fué un 31
ción siempre Injuriosa.
por ciento más bajo qne el de 1,906. En toUn magnífico escritor inglés, Fronde, lle- do el territorio que tiene bajo su jurisdicgó á declarar en el enfático y peculiar esti ción el Dr. Gorgas (Zona del Canal y Ciulo de su raza y de su lengua, que no existía dades de Panamá y de Colón) vela por la
comarca alguna en la Tierra que en tan re- salud de muchos millares de hombres que
ducido espacio como aquella.. encerrase allí afluyen &lt;le los cuatro puntos cardinales,
tanta. abominación física y tanta hediondez á trabajar principalmente e11 la excavación
moral. Ciert&lt;, que la prevaricación y el pe- de tierras que han sido las más mortíferas
culado habían ocasionado la ruina del gran del mundo. En el mes de marzo de 1,907·
LessPps; má.s no es menos cierto tampoco, trabajaron 36,000 hombros y hubo 122 deque desde aqu,·lla lejana época jamás deja.- funciones. En marzo ele este año han traron de formularse cargos tau graves contra uajado 43,000 con sólo 45 defunciones. Ninlas subsecuentes gestiones oficia.les. Como guna originada por las g1·andes pirPxias
quiera que fuese, tan aborreciblAs factores transmisibles. En tal virtud, el promedio de
uo eran nada. en co.nparación d~ la insalu- la mortalidad del Istmo en marzo próximo
bridad del Istmo y tierras colinda.11te:,,; y así, pasado ha sido inferior al de Nueva York,
con toda verdari pudo decirse, que en la reputado en la. actualidad como uno de los
construcción del ferrocarril de Colón á Pa- más bajos del orbe civilizado.
namá, cada durmiente representaba. la tumLa conclusión del Canal tle Panamá se
ba de un trabajador.
impone: será pues, un hecho dentro de pn¡Cuán diferentes ahora los tiempus! De cos años. Cuando lo sea., no habrá Mdi~
entoncfls acá, ha asistido la ciencia á la re- tan ingl'ato que olvide, que ohra tan.estuhabilitación de la doctriua de Fin lay¡ ha penda no se hubiera jamás llevado á cabo,
anotado en su martirologio, vasto cuanto sin los esfuerzos combinados de todos los
desconocido, el saci·ificio de Lazear; ha prt&gt;- varone,, esclarecidos y abnegados surgidos
senciado los triunfos de Reed, de Carroll y al conjuro del dE1scubrimieuto de Finlay.de Agra.monte en Cuba, y de Marchoux, 8i- Dr. Carlos Manuel García.
mond y Salimbeni en el Bra.sii; ha registraEn llonol' de Cnjiil,
do las enseñanzas de Guitaras en el famoso
hospital "Las Animas" y en el campamento
El 27 del mes próximo pasado fué entrede Columbia; la obra su:,;tanciálísima de Kean gada al ilustre histólogo la medalla de oro
en la Habana; de White en Nueva Ol'leans¡ que, eomo homenaje, han hecho a.cuñar los
de Licéaga en el litoral mexicano del Golfo, admiradores de su genio.
de Oswaldo Cruz en Río de J aneiro. Donde
La Comisión, que, en nombre del Cor.gre
quiera, ha quedado dflmostrado al unísono so de los Diputados, presidió el Sr. Francos
el importante papel conferido al Stegomy,z Rodríguez como vicepresidente que era encalopus en la propagación del azote amarillo, tonces de la. Cámara. ha desempeñado su
( ) Véase Gorgas: Informes sanitarios.
cometido.
La obra del Dr. Gorgas en la Zona del Canal
&lt;le Panamá. ( · J

�408

.,

LA JiASOUELA DE MEDIOINA,

El insigne Mariano Benlliure modeló una mia\'is ó enfermedad del sueño, ha llevado
soberbia obra de arte, v la acuñación se efec- naturalmente la atención de los profesionales hacia otros insectos alados como probatuó en la Casa de la )loneda.
El miércoles visitaron los comisionados al bles agentes ele onfermedad, y la mosca coDr. Cajal en su domicilio. Formaban la Co- mún no ha escapado á sus sospechas.
Las investigaciones practicadas han promisión los Sres. Calleja tD. ,J ulián), Uómez
Ocaña, la directora de la Normal de Maes- bado que las moscas son probablemente muy
tra, Doña Carmen Rojo, los Sres. Sánchez poderosas fuentes de infección. Un informe
Hernando (D. Benito), Uómt-z de la Serna del bacteriólogo del Water Bureau of New
(D. Javier), Alfaro, Hernández Briz, Antón York City, publicado recientemente, contiene sus investigaciones para determinar la
y Pulido.
influencia
de las moscas de río como vecto~}l Sr. 1',rllncc,; Rodríguez, en nombre de
sus compañero~, entregó la medalla, advir- ras de los gérmenes patógenos á los habitiendo que, por no contrariar los deseos del tantes de la ciudad. Se cogieron moscas por
Dr. Caja!, no se realizaba el acto en forma medio de trampas puestas bajo los puentes
de la ciudad y el examen probó que cada
pública y solom ne.
Dedicó al maestro frases de merecido elo- una llevaba cerca de 100,000 bacterias. Las
gio y le pidió que perseverara en la gran moscas eran más gruesas y numerosas en
la vecindad de los albañales. Con cuadros
obra de honor pal.'a la patria.
El Dr. Cajal 1'.ontestó en términos muy y diagramas se pone de mani6esto que las
modt1stos, agradeciendo el aplauso que el moscas abundan más en la estación de verano; y la estadística de mortalidad por enpaís entero le dedica.
fermedades intestinales hace ver que el núLns infusiones vuelven,
mero de defunciones aumenta y disminuye
Las bebidas calitmtes durante la comida en la misma proporflión que aumentan y
se recomiendan hoy eu día por los más no- disminuyen las moscas. El informe conclutables médicos extranjero:;.
ye afirmando que la mosca es una de las
-Bebed caliente-dice el profesor Ger- principales fuentes de infección, responsaman Sée á sus enfermos del e:,tómago.- ble anualmentb en New York de cerca de
Las bebidas calientes calman los dolores y 600 muertes por fiebre tifoidea y casi 7,000
disminuyen la hiperestesia estomacal, esti- víctimas de otras enfermedades intestinales.
mulan la acción de los jugos gástricos y la
ltEMITIUO,
de los producto:; de la secreción estomacal.
En efecto; la pepsina posee su máximum
En cierta población de la costa en la que
de acción entro los cuarer..ta y cincuenta se acostumbra matar y descuartizar las regrados y la dígo1,.tión se hace en condiciones ses cuya carne ha de expenderse en el mer·
cado público á las seis ó siete de la maña·
de temperatura favoraliles.
Por eso se han puesto de moda las infu- na, desde la tarde del día precedente, el
siones de té ligero, de manzanilla, de agua Ayuntamiento, en atención á los excesivos
naranjada sobt·e las comidas ó á la hora de calor&amp;s de la temporada y después de oír la
dormir. No se especilica generalmente la opinión de uno de sus miembros, Doctor en
naturaleza de la infusión, dejando á cada Medicina y Cirugía, ordenó una vez que
uno el cuidado de aromatizar á su gusto el aquel trabajo se hiciera en las horas inme·
agua caliente. pues lo que representa el pa- diatamente precedentes á las de expendio.
pel eliencial es la temperatura del líquido.
De buen ó mal grado, los abai;tecedores
El Dr. León .Meumer ha pensado en la no tuvieron más que obedecer al mandato.
conveniencia de introducir en las infusiones Pel'O pocos días de~pués, el galeno miembro
elementos de acción sobre la digestión es- del Ayuntamiento se encontraba frente á
tomacal. De esta suerte habrá dos iufluen- frente de la espo~a de uno de aquéllos, comcias, la del calor y la de un principio con prometido en dificil polémica.
efecto especial sobre el mecauismo gástrico.
Pero Doctor, decía aquella: considere lo
Y Meunier recomienda el uso de la ceba- molesto que es levantarse á trabajar á las
da germinada, cuya preparación es semejau- t.res de la mañana, obscuro todavía.
ta á la de una taza de café.
-S~ señora,,lo considero, contestaba ésTomada así esta infusión durante la co- te; pero es cuestión de acostumbrarse. Desmida favorece la digestión, sobt·e todo de los pués de todo, esa es la vida, nada se consigue sin trabajo; sin ir más lejos, aquí nos
alimentos de origen vegetal.
tiene usted á los médicos obligados á menuLas moscas,
do
á levantarnos en lo mejor del sueño.
El descubrimiento del papel que desem·
-~s
verdad; pero ustedes no se levantan
peñan los mosquitos en la infección malárica y de las relaciones semejantes que exis. á matar.
-Algunas veces sí, por desgracia, señora.
ten entre la mosca tsetsee y la tripanoso-

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                    <text>TOMO

xxm.

MÉXICO, SEPTIEl\lBRE

30 DE l !J08.

NÚM.

18.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PJiJRIÓDICO DEDIOADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1879.
1

COllDIOIONES.
Esto periódico se publica los din.a 15 y'
llltimo d!1 cada mes. en cuadernos de ~4
póglnns, con fono de color y en buen pa-,
.poi, siendo el preciodesubscri¡,oión anual
el de ~eis pe~o8 en México y 8icte cin-,
c_ueutac11 lo8 Estad~ que se pagarán
Drcs
cusanic11t.. vo_rcu11tr1m~trcsadclanta o, 1 "
. No se adm1tfn sub,cnptOl'CSporm1•nor,
tiempo de un año. que es Jo que 001·l'l'J1·i
pondeá un tomo. Pura el extranjero f3.00:

sl't'·

~~rañ~

--~~'

BED.e...CTOE.ES:

~e publican intercaladaa en el texto,
IM ilul!trociones que aeaTI nooeaariaa.

DIHEU'l'O.R.

.

Dr. Adnan de Garay,

So reciben •ub•oripoiunes en la Redac,
cióo, colle de León núm. 4
Los pedi1los de la Capital y de los Eato1los deben dirigirse a) .Administrador
o , gene~) lsr Dr EduordoJoubl~o, Apar,
tr.tlo ,7S, Ó á la misma Redaoctón.

Angel Ga1iño , Porfirio Parra
f Zárrm
•
• •

s. Qumdo yZubieta
,

1

Rafael Caraza \ David Cernt
- ~· -

OO!lDICI01'EB:

_ _

_

¡

:'\ ÚIIIH08 uelto1, cuarenta teDlaJOI,

L _ _ __ _

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc. calle de León nflm. 4, ó Apartado 778.

Métodos actuales de dosificación del suero
anti diftérico.
Por el Dr. J o~é Girard, del lnstituto Bacterioló¡;co Nacional. ¡,ara ••La Escuela ue ;\ledicina. ''

Después de los memora ble:- tr11 l1Hjos de Behring y de Roux respecto al tratamiento sueroterápico de la difteria, se impuso la necesidad de una dosificación
rigurosa de los sueros enviadoR al comercie,. Para justificar la necesidad de esta
comprobación, nos bastará recordar que al principio ele la strnroterapia, el método
estuvo á punto de ser desarreditado en algunoR paÍRes, por ejemplo, en Inglaterra,
donde los sueros empleaclóR parecieron á menudo desprovistos de toda eficacia.
Una comisión nombrada, por el diario "'l1he Laucet" 1 no tardó en comprobar que
estos fracasos se debían en realidad á la débil actividad de los sueros emple11.dos.
Era por lo tanto indispensable buscar métodos de &lt;lm,ificación rigurosos y precisos. Dos métodos han llamarlo prin&lt;'ipalmente la atención. El método primitivo
de Roux es el más sencillo. El Raliio francés lo r0snmió~ así en el X Congreso de
Higiene y Demografía: "Al principio de loR estu&lt;lioR del suero antidiftérico, se
medía la actividad de eflte snero cletern1i1,ando RU poder preventivo y su potler curativo. Se decía que p] po&lt;ler preventivo es de 50,000, cuando un centésimo de
centímetr() cúbico de suero, preservahá un cnyo ele 500 gramoR contra una dosis
de toxina diftérica que mataba en 36 á 40 horas, nn cuyo testigo del mismo peso.
La relación entre el peso del animal (500) y la canti&lt;lad ele suero empleatlo (0.01
ce.), medía el poder preventivo &lt;le la anti-toxina. El suero era inyectado á los
animal1:1s doce horas antes que la toxiua. Todo cuyo que después de 4 á 6días, no
había perdido peso, era considerado romo preservado.
Así mismo-, se eRtimaba el porlel' curativo Regún la cantidad de Ruero necesario para impedir la muerte dt1 cuyos de uu pe:,;o conocido y que hubiesen recibirlo,
seis horas antes, una dosis de toxina igual á la que hiciese perecer, en 63 á 40 horas, al cuyo testigo. LoR cnyos que vivían el i-exto día eran coni-ideraclos. como curados. Así el poder curativo de un suero era ele 1,000, si 0.5 ce. de este suero salvaba un cuyo de 600 gramos, en las condiciones qne acabamos de señalar.
La prueba podía también ser hecha. con microbios V1VOR en lugar de toxinas."
Este método de apreciación del valot· de un Ruero no es exacto sino cuando
UH. ADRIAN DE GARAY,
Profesor &lt;le Aoatomfa Quirúrgica eo la Escuela N. de Medicina y de Higiene en la Escuela No, mal de Profe,
aoru, Médico del Hospital 11,Tuárez,".etc.
•
E~Pll(llAl,lflC'I'.\

EN l'IKl'«HA

I'

Vl .\111

URINAHJA,.,

Mes,\ y npnrntos especiales pilr:t c111balsa1m1111iont11s. - ~:sve~iali,Jad para embalsamamiento~ por 1111 procedimiento p:1rlil't1la1 y excele11tc.
A cnalr¡uicm hora su ti,·11c li~tu tuil.. lo 11e&lt;'c~ar10 )!ara ¡,racticar 1111 e111 balsamumiento. ~ Cura las estrecheces do la nrclra, recto, esófago y útero por me,lio ile la electrolisis, sin pPli¡:ro, ni ¡,J.,.
roformo, rápi&lt;lameote y sin dolor. - Tie11e su ()ll,';n de ~alud en la Calle &lt;le León núm. 4
Ga

�410

LA

EsouELA DE MIIDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

4ll

las pruebas han sido hechas Robre un gran número de irnimaleR. La actividad de
la toxina. diftérica variando con el tiempo y no sien&lt;lo s10mpre idéntica la viru
lencia de los cultivos, es necei,ario en cada experiencia emplear un gran número
de animales testigos. Aún en estas condiciones, no Re pnede l1egar á una preci8ión absoluta y Madsen ~ comprohó que no Re podían evitar diferencias notables, á
veces de 1/100,000 á 1/200,000.
El método preconizado por Ehrlich 4 Y :; ofrece grandes ventajas; e::1 más rápido, da resultndos muy precisos y abRolutamente comparables. Habiéndose generalizado debemmi cl~scribirle en sus rasgos principales. El método está basarlo en
la Ratnración "in vitro" de la toxina por la antitoxin11.. Como unidad de medida
no se puede tomar la toxina diftérica. En efecto, su activi&lt;lad disminuye con bastante rapidez, aún cuando se la conserve en las mejoreR condiciones y al abrigo
de las influencias nocivas (luz, calor, aire, etc.).
Al contrario, el suero desecado y conserv11do al estado seco, en frascos especiales en donde se ha hecho el vacío, couserv11 indefinidamente toda su actividad.
Ehrlich ha elegido arbitrariamente "la unidad.antitóxica" en l11s condiciones siguientes: Tomando una muestra de una toxina diftérica, buscó la dosis mortal
(por abreviación la llama D. L.-Dosis Letalis), es decir, la cantidad mínima de
esta toxina que inyectada bajo la piel de un cuyo de 250 á 300 gramos, lo mataba en tres ó cuatro días. Ehrlich llamó convencionalmente "unidad antitóxica,"
la ctrntidad más corta de antitoxina que mezclada in vitro con 100 dosis mortales
de esta toxina, la neutralizaba exactamente, de modo que la mezcla inyectada bajo la piel ,le un cuyo de 250 á 300 gramos no provocaba ni edema local ni pérdida
de peso. Tal es la ''unid11d antitóxica" generalmdnte admitida hoy.
U na vez en posesión de este suero "etalón" conservado seco, como lo hemos
indicado ya, es fácil siempre medir por comparación un suero cualquiera. El Instituto real de Francfort, entrega A los Institutos sueros terápicos de diversos
pafaes, dilucionei, rigurosamente tituladas de st-Íero para laR mensuraciones.
En la práctica se procede del .modo i:;igniente: en nn primer experimento se
busca el poder neutralizante ele una muestra ele toxina por el suero "etalón ;"
i:;e pone en una serie Je copas, una unidad antitóxica de suero "etalón" y se aña&lt;len dosis variables y crecientes de toxina. Se inyecta el contenido de cada copa
bajo la piel ele nn cnyo de 250 á 300 gramos y se nota. con cuidado qué mezcla
provocó la muerte del animal en tres ó C}uatro días. Así se obtiene un valor que
el sabio alemán llama Limes muerte (por abreviación Lt). Cosa capital: este valor Lt permanece constante durante varios meses, aún cuando la actividad
de la toxina haya disminuido considerablemente. A un que pierda de su poder tóxico la toxina, conserva el 'Q)ismo poder neutralizante.• Este valor Lt es
pues, nn valor fijo, cuando menos durante varios meses. Supongamos que un experimento previo, con el suero etalón haya mostrado que el Lt de nuestra toxina es de O. 75 ce.; es muy fácil entonc... s medir un suero cua ]quiera: llevaremos en
una serie de copas de ensaye O. 75 ele toxina y añadiremos en cada copa l¡200,
1, 300, etc., de centímetro cúbico del Ruero. En ton ces se inoculará el contenido .
de cada copa bajo la piel de un cuyo del peso reglamentario (250 á 300 gramos).
Si por ejemplo el cuyo que recibió la mezcla de O. 75 de toxina y un 1/200 ce. &lt;le
suero, sobrevive, mientras qne el cuyo correspondiente á 1,300 ce. de suero, mue·
re en cuatro días, diremos que el suero contiene 300 unidades antitóxicas por ca.da centímetro cúbico (en efecto, 11300 ce, mezclado con Lt de la toxina, prodndujo el mismo efecto que una unidad antitóxica del suero etalón).
El método de Ehrlich, cuando se sigue con toda exactitud, da resultados muy
precisos, el error no pasa de 2%; por eso se ha generalizado. Actualmente lama·
yor parte de los sueros antidiftéricos que se encuentran en el comercio, están valorizados en unidades antitóxicas. El práctico, guiánclose únicamente en la can-

ti,facl .&lt;le unicla.d~s antit6x:ical'I, considera como ahi:;oluta.mente equivalente inyectar
por eJemplo: 10 ce. de un imero cuyo título e¡.; ele 100 n11iclatles en cach. centímetro cúbico 6. un centímAtro cúbico cnyo titnlo es de 1,000. Como es más cómodo
para el !liéchco, menos doloroi:;o para. el enfermo, inyectar pequeñas cantidades, y
como los accidentes• ocac:;iona1los por el snero (exantemas, etc.), parecen menos
frecue?tPs con I~ a&lt;lministración de &lt;'anti&lt;ladPs c·ortas, se intentó preparar sueros
muy r1cos en u1rnlades, y SI' han hm1cado los procPdimiento'! ele inmunización de
cah~l!o~ que den nn mayor rendimiento, hajo el pnnto &lt;le vista &lt;le las unidadeR
ant1tox1cas. SA encuentran en el comprcio sueros ele títulos variablei&gt;, 100, 500,
1,000 y más uni&lt;laclei:; al &lt;'entímetro cúbico. esos últimoR de un precio relativa!Dent~ .mu~l,10 ~ayor.. ~~ efecto, si la mayor parte ,le los caballos, despuéi, de una
111 mumzac101~ bien d1t·1J1da, dan sneroi:; de título ele 101) á 2000, es hastan te raro
01h1c?ntdrar an1md;i,les cuyo sne,·o llegui&gt; á 500 nnirla.des, á fortiori 1,000 y más. En
o v10 e e¡:,ac:; 1ficulta,les, los Institntos snNoti,rápico!-1 han intentado concentrar
los sueros, precipitando la. i:;nbstancia activH y disolviénclola después en un pequeño volumen de líquido (procedimiento!'! ,le Gibson, 6 Brunnor y Pinkus,; etc.).
Pero hay que pregunta1·se, si la canti,lacl en uni&lt;la&lt;les 11.ntitóxicas de un suero, nos ~a exactamente la medida de su valot• cura,tivo: en efecto lo que interesa
al práctico no ei:; el poner satnrante in vitro de un suero para una toxina, sino su
poder terapéntiro en el enfPrmo; esta cueRtión de tanta: tt'ascendencia está muy
fojo&lt;1 de ser clilucidada., al contrario de lo que se cree generalmente. Hs ahí un
hecho &lt;lP-1 cua 1 es necesario llamar la atención del munilo médico.
Se podría ya nota,r que los resulta,fos tan brillantes relatados µor Rouxij en
el Congreso &lt;le Bnclapest, habían si&lt;lo obtenidoi:; con sueros relativamente pobres
en u?idarles antit6xical'I. ~sos sueros del principio, qne provenían de caballos inmnmzados durante largo tiempo, claban (lo hemoRoírlo decir á menudo ft nuestro
sentido maestro Sevestre) re8.ultados clínicos análogos, sino Anperiores á los sueros actuales. Marfan y Detot, 0 en el Hospital ,le "Enfants Malades," de París,
han empleado simultáneamente &lt;los suMos &lt;le actividad diferente: las mismas cantidacles eran inyectadas en los dos casos (de 10 á 40 ce., según la gravedad del
caso). Los autores resumen así sus observaciones. "Del l? de Enero al l? de Mayo de 1904:, nos han sido suministrados por el Instituto Pasteur, dos sueros, present~n~o un poder preventivo y antit~xicos diferentes y que han sino empleados ind1st1ntau:ente en un número casi 1gual de enfermos. Uno de estos sueros medía
200 unidades antitóxicas por centímetro cúbico, tenía un poder preventivo igual
~ 1 po~ 150,000 y provenía de caballos sangra&lt;los diez días después de la última
myecc1ón de toxina. El otro medía 75 uni,lades antitóxicas por centímetro cúbico
y tenía un poder preventivo igual á 1 por 160,000 y provenía de caballos sangrados un mes después dl:l la última inyección de toxina. El primer suero dió una
mortalidad de 12,1 por ciento (desconta11&lt;lo los fallecimientos sobrevenidos antes
1le las 24 horas, mortalidad reducida á 8,6), el segundo dió una mortalirtacl ele 13,8
(mortalidad reducida á 10,8). Desde rl punto de vista tle la frecuencia y de la
duración de las intubaciones, de la acción sobre las falsas membranas y de la frecuencia do los eritemas no apareció diferencia apreciable: de modo que no se puede hasta ahora, atribuir á uno de esos sueros un valor terapéutico superior al del
otro."
.. DesdP el principio de la sueroterapia, Smirnow 10 había puesto en eluda la po~1b1 lJdad de medir el poder terapéutico de nn suero con experiencias de i,aturación
m v1tro. En 1900, Roux en su comunicación ya citada 2 se expresó así: "Las
mensurnciones hechas con el mayor cuidado no tienen quizAs tanta precisión como se cree. Pero el inconveniente ¡,ería pequeño con tal de qne el método de valuació11 emplead.o nos indique de un modo cierto lo8 sueros más eficaces parll. curar la difteria. El hecho importante es en efecto curar á los enfermos; y lo que

• Este punto es de gran importancia y condujo á Ehrlich á una serie de consideraciones muy. inte·
re!la.ntes sobre la constitución de la toxina diftérica¡ no es este lugar para ocupai-se de esta cuestión.

• Accidentes causados poi' el suero mismo y no por sus antitoxinas: como se sabe, en efecto, las
subi tancias que provocan esos accidentes existen en el suf'ro de ca.hallo normal.

BOTICA DE LEON, ESTABLECIDA EN 1855.
Resj&gt;onsable: AMBROSIO ENorso, Farmacéutico graduado; facultad de Ohio,
E. U.-Especial atención en el despacho de recetas.
Calle de León nº 9. (Frente i la Ca1a de Salud del Dr. A. de Oaray.)

JOHANNSfüN, ll1ELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profe::;n 4. - México. - Apartado 313.
'l'enemoa un gran surtido de apantos, e11Aerf'~ {,. im1tmn11,utoR: to,lo lo que n11cesita el mf.,lioo; to,lo
lo neoe81\rio para el cuidado &lt;le 1011 en fermOII.

�412

LA ESCUELA DE MEDICINA.

se debe de exigir á un procedimiento de memmración es darnos d!l-tos exactos Robre el poder terapéutico ,le l11s :intitoxinas. ·
.
.
Examinemos bajo este punto dr ,ista clos P.ueroR Yfl lonrncloR. por mecho d11
la antitoxina "etalón," de Ehrlich. El uno, A, vRlnado e11 700 umda,lef'j el otro
B, en 200 unidacles. Ensayemos comparativamente su poder curativo y su poder
preventivo. Momont encontró qne el poder preventivo de A, era del 50,000 y el ele
B, de 200,000. B preservA. pues los cuyos t,rn Lie11 como A, á pe~ar ele que su.poder
antitóxico fuera trPs veces menor. Para estimar el poder curativo, DanyP.z myecta á dos series de cuyos del mismo peso, una dosis d~ toxina diftéric~, que ?lata
los cuyos testigos en 3 á 5 días y tres horas después myecta á una serte, do:ns v~riables del suero A y á la otra, dosis iguales del suero B. Encuentra qua 10 11111dades del suero A, producen rl mismo efecto qtrn dos unidades del suero B.
Refiriéndose á las unidades inmunizantes se habría atribuido al suero A un
valor tres veces superior al del snero B; en realidad el suero R fné el que curó
.
mejor á los cuyos.
Martin :Mom,rnt y Prévot, han exami1rndo varias veces el poder preventivo
del suero &lt;le' nna se1ie de caballos inmunizr1dos; al mismo tiempo medían supoder antitóxico. Han podido ver que que el máximum del po~er preventiYo n.o
coincidía con el máximum del poder antitóxico. Parece pues rnte1·es1mte segmr
experimentando para saber si el poder terapéutic~ es inedido" exacta~ente por las
unidades inmunizantes. Si esto es cierto, no habrá nada que cambiar á los procedimiento::. actuales de valnació11, en caso contrario habrá que modificarlos. En
torio caso deberemos á Ehrlich una admirable serie de investigaciones sobre la
composición ele la toxina. diftérica."
.
.
Marx II examinó de nuevo la cuestión bajo el punto de V1sta experimental,
probando en el conejo y el cuyo, la areión ele cinco suer~s de origen d_iferente.
Sus investigaciones le conducen. á ~dmitir sin reserva la~ _id~a~ de Ehrhch. ~egún 1\Iarx, "el poder de neutrahzac16n de un suero antidifterico pn.ra la tox1.na
diftérica (es decir, su valor en unidacles antitóxicas) por una pa.~te, ,sn _poder ll~munizante y curativo, por otra parte, son treR factores en. rela.mon 111t1ma. Y. d~rectamente proporcionales." "~e puede pues para la valu11ción del suero an.ticl1~t,erico medir indife1·entemente uno Je eRos tres factores. Y como la determmacion
del valor en unidades antitóxicas según el método de Ehrlich es no solamente la
más fácil, sino también la que da resultados más precisos y más exactos, Re le debe de dar la preferencia."
.
J anowski, 12 Steinhardt y Banzhof 1ªr 14 llegan al mismo 1:esult~do. _Stri~hardt
y Banzhof hicieron sus experimento~ con trez razas de ~acilos diftérico~, rnyectando cultivos íntflgros en vez ele toxma como Marx .. BaJO el punto de v1shL preventivo hicieron cuatro series comparativas de expenmentos:
.
.
H Entre un suero bruto de 43 unidades y una solución de globulma antitóxica de 1, 700 unidades (globulina obteni&lt;la por el método &lt;~e Gibson). .
2? Entre el mismo suero de 43 unidades y una solución de globnlma ele
1,450 unidades.
3? Entre un suero de 200 unidades y uno de 1,qo~ unidades. , .
4? Entre tres muestras de un suero bruto, ¡,rovmiendo de sangm\s diferen
tes hechas al mismo caballo y de un valor respectivamente de 625, 335 y 200
unidades.
Desde el punto de vista curativo se hicieron cuatro series idénticas y por ~n
para apreciar los métodos de concentrac~ón de los su.eros según. el método de G1bson, han comparado desde el punto de vista preventivo y curativo:
.
H Un plasma citratado de 700 unidades, antes de toda concentración y ele
1,650 unidades después de concentració~.
.
.
2? Un plasma citratado de 450 umdades antes de concentración y laR tres
fracciones precipitadas (según el méto&lt;lo. de Banzhof Gihson) ,:; ,le un valor respectivamente de 1,025, 1, 175 y 1,550 umdad~&lt;..

LA

Escm.....A

DE MEDICINA.

413

En todas sus ~xperienci11~ obtuvieron resultados idénticos y concluyen que
en ~l cuyo, preventiva y curntivnmente, el valor terapéutico de los ~meros anti&lt;liftéricos est~ en relación con su riqueza en unidades antitóxicas y nclemás que la
concentración de los sueros por vía química no disminuye de un modo apreciable
su valor terapéutico.
. A esas opiniones, enteramente favorables al método de dosificación de Ehrhch, se oponen otras basadas sobre resultados completamente diferentes.
En el ~ét~do del sabio alemán, se emplea el cnyo como animal reactivo; pero de expenen?ias do Drc,yer y Madsen parece resultar que el cuyo no constituye
un buen reactivo para todos los componentes ,lel veneno diftérico. En efecto,
Dreyder y Madsen '6 :v 17 em,Pleando mezclas &lt;le toxina y antitoxinas neutras para
el cuyo, comprobaron qne rnyertadas en las venas de conejos los mataban rápi&lt;lamentt&gt;; h~brí~ ~ueR en esas mezclas, aparentemente neutras si se empleA. el cuyo,
substancias toxicas que el método ele Ehrlich no tiene en cuenta. Lo" experinl(lntos de Dreyer y Madsen son absolutamente exactos, pero pueden explicarse de
otr? modo. Seg?n Morgenroth; 18 esas diferencias son debidas á que la neutra]i.
zación de la tox10a por la antitoxina se efectúa lentamente y necesita varias hor~s para se1· completa; lo que no tiene importancia si se hace la inyección bajo la
piel, porqt~e lA. reab~orc\ón es lenta. Al contrario si se inyecta en la vena la ~ezcla .de t?xma y antitoxma al cabo de algunos minutos sólamente de contacto, la
toxrna mcompletamente saturada. puede provocar accidentes graves y mortales.
~ero hasta operando en condiciones rigurosa mente idénti:ias ciertos autores
obtuvieron resultados absolutamente contrarios al método de dosificación de Ehrlich.
. L .. Cmveilhier, 1.9 ~mplea comparativamente, s'ueros cuyo valot· en unidades
ant1tóxicas es muy d1forente; el animal reactivo es el cuyo. Los ensayes se hacen
s~a bajo el pnnto de _v ista prev¡mtivo (inyección de una canticlad de suero proporc10n.al al peso del amm~l y ?4 h?raR después, inyección bajo la piel de 0,3 ce. de
cul.t~vo e~ cald~ de baetl~ clif~él'lc.o), :-:ea bajo el punto de vista eurativo (inocul~c10~ baJo la P!?l de bacilo .chftér1co y al cabo de 12 á 16 horas según las expenenetas, 1nye~c1on de un mismo vol.um~n de sueros de actividad variable). Comprueba qu~ ci~rtos sueros muy antitóncos, obran menos que otroR de menor teno1· en ant1toxmas: por ejemplo en nna serie de experiencias hechas con una raza
de bacilo diftérico, número 261, bajo el punto de vista. preventivo:
(a) Cuatro veces sobre siete &lt;le fos animales que recibieron 1 250 000 de su
peso d~ suero 1le. 200 unidades, re_:1istier~n, mientras que los cuyos qn¡ recibieron
una misma canti1lad de suero de ::&gt;00 ut11dades, sucumbieron.
(b) U na vez solamente el suero de 500 unidades se mostró· superior al ele 200
unidades.
{e) Dos veces los resultados con el empleo de uno 6 de otro ele los dos sueros
fueron idénticoR.
En u~a experiencia con dos muestras de sue1·0 del mismo caballo y de un vttlo: respectivamente de 300 á 500 unidades, el poder preventivo se manifestó el
mismo.
Hasta se puede anotar en este trabajo un resultado muy notable: dos veces un suero de 50 unidades obró preventivamente á volumen menor que un suero de 500 nnidadades.
La mi~ma. irregularidad de resultados se observa en los experimentos bajo el
pun to de vista del poder curativo: en la serie ] por ejemplo (inoculación de bacilo diftérico núm. 261 y I Ohoras después in.vección de suero á la dosiR de 0,1 de
ce.), vemos que de 7 experiencias, tres veces el suero de 200 unidades dió mejores resultados que un mismo volumen de suero de 500 unidades; tres veces 'el
resultado fué el mismo con los dos sueros y una ,,ez solamente el suero de 500
unidades se manifestó eficaz mientra!'\ que nna misma cantidad de suero de 200
unidades no lo era ya.

�414

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESOUELA DE MEDIOINA

Por eso Cruveilhiet· concluye que "el efecto curativo de un .suer~ no depende
exclusivamente de su tenor en nnid11dE&gt;s antitóxicas y qne la clos1ficac1ón de la antitoxina tal como se praitica hahitualmente no hasta para dar cuenta exacta de
la eficacia de un suero."
En un importante trabajo, muy reciente, efect~ado ~n el ~nstituto suero~rápico de Viena Kraus y Schwouer'.!ll llegan á conclm.iones idénticas. Co~o Mar~,
emplearon, en ~ez de cultivos vivos, toxinas curo porl~r tóxico era rlos~ficado rigurosamente; compararon bajo el punto de vista cUl'at1~0, toda una se~·10 lle sueros yalorizaclos muy exactamente por el método ele Ehrhch . .Los exper1me~it_?s se
hicinon con cuyos y conejos. Para aproximarse lo más posible á las cond1c10nes
&lt;le la práctica, la toxina se inyectaba generalmentE&gt; en las venas; asi se ~ueden
rvitar las diferencias en la rapidez ele reabsorción comprobadas despué~ de moculación subcutánea y el veneno se reparte desde luego en todo el orgamsmo. Hecho muy interesante y que quizás explique l~ contradicción t~e los autores: en el
cuyo, inyectando bajo la piel tres veces la dos1~ ru?rtal ~e toxma y después de un
tiempo variable, el suero ~e comprueba, que s1 la n~.y~~c1ón se ha.ce al cabo ~e media hora, todo pasa exactamente conforme á la opm1on de Ehrl~ch, es decir, que
el poder curativo es sensiblemente proporcional á su valor en umdaJ.es: eso se ilebe á que la toxina inyectada bajo la piel uo está t?davfa re~bsorb1da. En esas
condiciones el suero inyectado puede todavía neutraht.ar la toX:ma: se vuelve al caso de las neutralizaciones in vitro. Para medir el poder curativo de un suero, hay
que buscar el poder de neutralización para. la toxina que se difundió en la economía y llegó a.! contacto de los órganos internos, como lo ~izo n?tar ju.stamente
Dünitz 21 hace ya tiempo. Si después de la inyecció~ de ~oxma b.aJO la p~el, se espera una hora ó más, antes de aplica: el sue:o ó bten s1 la toxma fué myectada
en la vena se observa una discordancia mamfiesta, tanto en el cuyo como en el
conejo, en'tre el poder curativo y el valor en antitoxinas de u:n suM?; As! por
ejemplo en el cuaderno II, del trabajo de Krn.ns y Schwoner (rnyec~1on b~~o la
piel de cuyos, de 250 gramos de 0,1 de toxina; al cabo de una. hora rnyecc1on de
suero):
ce.
0,49 unidades
sea
0,007 de un suero de valor: 70U.A.
,, 150 ,,
,,
0,75
,,
,,
0,005
,, 400 ,,
,,
2.
,,
,,
0,005
Obraron tan activamente como:
1,8 unidades
sea
0,003
,,
,:
600 ,,
,,
,,
0,004
,,
,,
600 ,,
2,4
4,8
,,
,,
0,008
,,
,,
600 ,,
4.
,,
,,
0,008
,,
,,
500 ,,
La misma irregularidad de resultados se observan en el co~ejo despuós de
inyección intravenosa de toxina, como lo demuestra el cuadro adJunto:
CUADRO NÚM. l.
( IJel ti·abajo de Krnus y Schwonm•).
Inyecci6n i ,1trave11osa de 20 veces la dosis mortal _d~ tox~n&lt;i diftéri':-'· Al c~bo de u11 cual'lo de horc1
inyecci611 intravenosa de s11ei·o ant1diftér1co. (Oo~¡os de mil grnmos).
Valor en unidades

Suero proceden tr
1h· lt&gt;tt caballoa.

•ntitóxtcu

oeg1\n Rbrlkh.

-

Kalif. _.....

50

La11clsturm ..

300

L eopold ....

250

Cantldllrl
de
au~ro inyectad&amp;.

-

11~ftd:i~~~1!~~g:a~(~
50
75
150
450
375
750

i l.15 i
i0.51.5 ~
~ 1.5
3.
i

Superviveucia

-

.. - . ..... - ..... Sobrevivió.
. - - ..... - . Sobrevivió .
.. - - .. --. - ....
. ...... - ... ..

it uC'rte al cal)(J ,le:

-

Dos días.
- --.. --. - ..
Cinco días ..
. - . - - . .....
Seis días . . .
Cuarenta y
nueve dfas.

i~: i
f 1.1.5
i
i3.1.5 i

Serie 689 .. .

500

686 ...

500

11.
2.

f

400
800
500
750
750
1,500
500
1,000

712 . . _

400

i 1.53.

f

600
1,200

Laertes .. . _.

400

Laudon .. _.

500

"
,,

.. - ...... . . .
Sobrevivió.

-..... - .... - - .

Sobrevivió.

415
Quince días
. ...... - ......
Cuatro días.

. - .... - .......

-----····- Siete días..
.. - . -- . ... . . - .. -- .........
-......... .. ...... Nueve días.
Sobrevivió Seis días ...
de 25 días. . -......... - ... ....... - ...... - .. Siete días. _
Sobrevivió. . -- -- .. .. - .

Vemos pues que 75 unidades de un suero de valor de 50 U. A., obraron como 450 de un suero de valor de 300, como 800 de un suero de valor de 400· 750 de
un ~uero de valor de 500 y l ,200 de un suero de valor de 400• .Algnnas vec~s se nece~1tó un vo~u~en menor de un suero débil para salvar al animal: por ejemplo el cone)O que recib101,5. ce., de suero del caballo Kalif (de valor de 50 unidades), se curó
mientras que la misma cantidad de suero del caballo "serie 689" (suero de valor
de 500 U. A.) y del caballo "serie 712" (de valor de 400 U. A.) no pudo salvará
los animaleR correspondientes.
En resumen las experiencias de Kraus y Schwoner demuestran que si se
busca no el poder neutralizante in vitro, sino el poder terapéutico de un suero
"se ne~es1ta
. com~t~~ente para oLtener resultados favorables, inyectar tanto'
más umdades ant1tox1cas, cuanto que los sueros sean más ricos en antitoxinas.
En general los sueros de débil tenor en antitoxinas (50-150 U. A.) tienen un
poder curativo superior al de los sueros fuertes en el sentido de que se necesitan menos unid,ades de un suero débil que de un suero fuerte para obtener la
curación." Además dos sueros del mismo valor en antitoxinas, pueden tener un
poder terapéutico diferente.
• • ADe donde vi~nen esas vari~cio1:esY Kraus y Sc~woner admiten que hay variaciones en la avidez de las ant1toxmas para las toxmas según los casos y que se
d.ebe~ía de tener en cuenta no sólo la cantidad, sino también la calidad d¿ las ant1toxmas, como lo hacía ya entrever un trabajo anterior de Schwoner y Pick. ~
Según los autores vieneses, el poder terapéutico de un suero está ligado á la mayor ó menor avidez de sus antitoxinas. "Propiedad tan variable como el tenor de
l?s sueros en anti~oxi~as."•,... La mayor avidez parece estar de acuerdo con un
c10rto valor en antitoxmas (oO á 150 U. A. al ce.).
En general mientras más fuertes son los sueros más disminuida está esta.
avidez. La explicación de Kraus y Schwoner es internsante, pero, según nuestro
parecer, esas variaciones en el poder terapéutico de sueros del mismo valor antitóxico aparente, se deben también á la existencia. rle ciertas propiedades todavía
mal conocidas de los sueros, propiedades que no se tienen en cuenta en los métodos actuales de mensnración.
Ei todo caso,. el médico práctico debe sabor que no está probado que el valor
de un suero an umdacles, valuado por los métodos actuales, nos dé la noción exacta de su valor terapéutico. Por eso creemos más prudente dar la preferencia á
sueros d? un valor medio en U. A., inyectando canti.da.des suficientes; y desconfiar particulat·mente de los sueros concentrados químicamente.

• Quizás por esas ~ariaciones cualitativas de las antitoxinas se explica la. resistencia variable rle los
sueros: algunos conservando íntegl'o todo su valor durante meses y hasta años, mientras que otros, en las
mismas condiciones, pueden,per(ler 20 y hasta 30 por 100 de su valor. Por lo regular, los sueros fuertes
son los que pierden relativamentti más de su actividad.

�LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

416

•••
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tidiphtérique. Anuales de ~'Institnt Pasteur.. 19q5.
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417

INSTITUTO BACTERIOLOGICO NACIONAL,
lnfot"me de loR trabajo~ hechos en el año de 190i á l!JOS, por el Director del Instituto. Dr. A. Gaviño.

( Concli,ye).
Tc1-rero.-A¡miciarió11 de la&amp; demostraciones.

Para los primeros casos de cóler11, el diag-nósticQ sólo se considerará como
seguro, si todos los métodos de investigación dieron un resultado positivo. Particularment&lt;&gt; un alto título de aglutinación es e] de la mayor importancia, así como
&lt;&gt;~ result~do positivo de la reacción de Pfaiffer. Sin embargo, se podrá hacer un
clrng~ós~1co probable, cuando eu las y,reparaciones microscópicas se encuentren
los v1br1on&lt;&gt;s en cultivo puro, y con la agrupación típica que les es peculiar, y en
las pl:i,cas de gelatina y agar se encuentran coloniaR, t.ambién con sus caracteres
especiales, pertenecientes al vibrión colérico.
Para loR RiguienteR casos, el diagnóstico de cólera puede hacerse después de
que se ~a obtenido un rPsultado positivo por medio del examen microscópico, demm;trac1ón de un aspecto carncterístico de las colonias en gelatina y agar, y res_ultado positiv~ del fenómeno de la aglutinación en gota suspendida. Si esta últim~ demostración no es muy clara, entonces es preciso hacer una nueva demostración, buRcando la re11cci6n cuantitativa de este fenómeno, inmediatamente que
i:e obtenga un cultivo puro por medio de las colonias.
Para loi- individuoR convalecientes, ó bien en aquellos quti se teme sean propagadores de la e11fermedad, se considera que no son peligrosos cuando se obtenga un resultado negativo en el examen. de 8US evacuaciones, después de haber hecho tres invei-tigaciones con tres días de intervalo .
. En los ;rnálisis de agua se consideran como positivos, Ri se obtienen con los
cul~1vos de vibriones que se hayan desarrollado, un alto grado de aglutinabi1idad
y bien cl11ro el fenómeno de Pfeiffer.
En 1as investigaciones del diagnóstico retrospectivo de los casos de cólera,
se tomará la sangre en cantidad suficiente para tener un centímetro cúbico de
suero (haciendo una punción en una de las venas del antebrazo con la aguja de
una jeringa estéril) y se procederá como se ha dicho ya para buscar los fenómenos de aglutinación y fenómeno de Pfeiffer.

[}.'STRUCCIONES para tomar y enviar /,os productos sospechosos de cólera, á fin de hacer las
demostraciones
A -TOMA DEL MATERIAL.
a.-En el vivo.-Evacuaciones. Se tomarán cincuenta centímetros cúbicos
de este producto y se depositará en un matraz estéril, sin agregar ningún antiséptico. Si no se pueden obtener evacuaciones voluntarias, se obtendrán por medio de una lavativa con glicerina. Para cada caso se harán también seis frotis en
láminas porta-objetos, tomando una pequeñísi:na gota de dichas nacuaciones
(preferentemente con un copo mucoso), y dividiéndola lo más que se pueda con
un escalpelo; en seguida se dejan secar al aire libre, teniendo la. ph.rte untada de
la lámina ha.cía arriba. DebA recomendarse también, que se haga una siembra
con un copo mucoso de las mismas evacuaciones, en el mismo lugar de donde se
toma el producto, y en una serie de tres tubos de agar, como se practica para hacer un aislamiento por este método. Estas siembras deberán enviarse con los frotis y evacuaciones.
Deben recogerse con las mismas precauciones y enviarse también ]as ropas
que est,én manchadas con las materias fecales.
En los casos en que es preciso hacer el diagnóstico retrospectivo de un caso
de cólera, se recogerán asépticamente, y por medio de una jeringa estéril, cuando
menos tres centímetrm, cúbicos de sangre, que se enviarán en un tubo de ensaye
estéril y cerrado á la lámpara.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
ProfeRa 4. - Méxi&lt;'o. - Apartado 313.
En eat,. easa se encuentran siempre todos 101 medicamento• y medicinas de patente modernot.

54

�418

LA .i!JSOUELA DE ~EDIOINA.

---

LA

EsouELA

DE MEDIOINA.

419

---~ - - - -

b.-En el cadáver, la autopsia se hará lo más pronto posible después de la
muerte, y por regla general se limitará á abrir la cavidad abdominal, y tomar tres
azae del intestino delgado; se enviarán tres pedaios de este intestino, como de
quince centímetros de extensión cada uno, ligados muy bien en sus dos extremidades; uno de la parte media del íleo; otro dos metros arriba de la válvula i.leocecal, y otro inmf\diatamente arriba de la válvula, siendo enteramente preciso enviar este pedazo.
'
B.-ELECCIÓ~ Y PREPARACIÓN OE LOS FRASCOS PARA RECOGER EL MATERIAL.

Los mejores Ron gruesos frascos de vidrio con tapón esmerilado, ó bien frascos tapados herméticamente con tapones de corcho que se han hecho hervir, lo
mismo que los frascos, y si es posible parafinados.
Los frascos, como se ha dicho ya, se harán hervir muy poco tiempo antes de
emplearlo!", pero por ningún motivo se hará uso para desinfectarlos de ningún
antiséptico.
Para los demás detalles de empaque y envío, se sujetarán á las mismas prescripciones que se han dado ya para los casos de peste bubónica.
ESTUDIOS ACERCA DEL TIFO EXANTEMÁTICO.

A ¡,esar de los resultados negativos á que llegamos en el año de 1906, con
relación á la etiología del tifo exantemático, hemos seguido persiguiendo la resolución d~ este problema, sin haber alcanzado, hasta ahora, nada positivo Que nos
pudiera. inducir á. creer que alguno de los gérmenes, que accidentalmente hemos
encontrado en los cultivos de diferentes productos del organismo enfermo, sea el
causante de esta enfermedad.
TRABAJOS CLÍNICOS.

l. Con suma frecuf\ncia sor. solicitado8 los servicios de este laboratorio para
hacer estudios de bact6rioscopía y bacteriología clínicas, habiendo remitido para
su estudio unos 40 Psputos para el diagnóstico de tubercnlosis; 13 esputos.de neumonía, de los que se han aislado neumococos que han servido para la vacunación
del éaballo qne se inmuniza, para obtener el suero curativo 1le este padecimiento,
que nos dará nn producto polivalente.
II. Estudios de sangre para el diagnóstico de la malaria; nueve estudios de
suero-reacción para el diagnóstico de la fiebre tifoidea.
Conservación de microbios para los estudios de enseñanza y para la preparación de toxinas que sirvan para inmunizar los caballos.
La mayor parte de los especímenes nos han sido facilitados graciosamente
por el Instituto Pasteur, de París, con el que estamos en perfectas relaciones
científicas.
COLECCIÓN DE MICROBIOS ADQUIRIDOS EN EL PRESENTE AÑO.

Vi.brión colérico (raza Constantinopla).
Vibrión colérico (raza Bomba.y).
Vibrión colérico (raza del Cairo ).
Vibrión colérico (raza Saigou).
Vibrión colérico (raza Prusia Oriental).
Bacilo disentérico (raza Depter).
Bacilo disentérico (raza Tunis, Nicolle).
Bacilo disentérico (raza tipo Flexner).
Bacilo de la psitacosis.
Bacilo para-tífico (tipo Vidal-Nobecourt}.
Bacilo para-tífico (tipo Byron-Kayser).
Bacilo para-tífico (tipo Driga1isky).
Bacilo para-tífico (tipo Schottmuller).
Bacilo fecalis alcaligeues.

Micrococos ele la fiebre ele .Malta.
Tetrágeno.
Tetrágeno Ruber.
Actinomicosis humana.
Actinomicosis hovina.
Estreptotrix del pie ele Madura.
Bacilo pest0so (raza. de Úrán).
·Bae1lo pastoso (raza Blidah).
Bacilo pestoso (raza Pescha).
Bacilo pestoso (ra.za Bomba.y).
Tuberculosis humana.
Tubnculosis bovina.
Tuberculosis aviaria (dos razas):
Bacilo diftérico americano.
Varias razas de neumococos de :México
Bacilo del muermo.
.
Bacilo del tétano.
Bacte1·idia carbonosa.
Estafilococos blanco.
Estafilococos dorado.
Estreptococos.
.
Bac~lo tí~co de Eberth ( varios especímenes).
Vanos germenes c1·omóg1móR.
Otros menos importanteR.
~stM¡ colec?iones Ron const~ntemehte renovadas para. conservarlas con la virulencia necesar1a para los experimentos, y se utilizan como elementos de estudio
para la enseñanza de la Bacteriología á los especialistas.
8ECCIÓlJ DE QUÍMICA BIOLÓGICA.

• ~engo la ~o~ra 1l~ d_in: á usted un resumen de los trabajos ejecutadoR en la
Sfü,c1on ele Quun.ca B.1olog1ca durante el año próximo pasitdo.
C.on t.o&lt;la regulai:1dad se han prep~rado la~ sol~ciones y reactivos generales
que han Sl~O M~eSal'lOS ra:ra loi:; trabaJOS de .bacteriologÍ~ y sueroterapia, como
potasa, sosa Y ácido ~ulfur1co normales y decrnormales, citrato de sodio, tintura
de ~ornasol muy sensible, feuoltaleí?a, etc., etc.: y se han llevado á cabo con la
d~bida oportumdad? todos los. trabaJoS de alcalimetría y acidimetría que ~e relacionan con los medios de cultivo.
p~dimento de la misma S.ecci6n de Bacteriología, se practicaron varias determrnac10nes del grado alcohólico y de la aci&lt;lez en diversos escantillones de
pulque.
Se, recibieron Ios .ªPª!'atos y útilPs que llegaron de Europit, montándolos y
C?ntrolandoles sus mdicacionPs, á fin de que pne1lan ser utilizados, sin dificultad
nmguna, en un momento dado.
Se ensay6 la co_ncentració.n de la antitoxina para uso terapéutico, que es de
gran~le y verdadera importancrn.. E~ ef~cto, un gran número de experimentadores han tratad? de c?ncentrar. la antitoxrna en los sueros terapéuticos precipitan~º l~ substanma. activa y rerl1solviéndola en seguida en un pequeño ~olumen del
h~~udo; Belfan~1 y Carbone han encon:ra,do que la a~titoxina diftérica es preci~1tacla por medio de los sulfatos de sodio o de magnes10, pero no por e1 ácido acétic~, Y mác; tarde, Seng comprueba que esta antitoxina es precipitada con las gloulmas ~ol ~~bles en el_ agua. Las sub~ta~1eia~ .Proteicas. ,del s:iero, precipitables
por. satmac10n con sulfato de magne!'lia o sem1-~at,uracwn con snlfato de sodio
de ..1gnadas .con ?1 nom~re d~ ~lobulinas, p~rt.enecen á tres tipoi:;: el fibrinógeno:
l~ ,euglobuhna º. ~l,obuhna tip1ca (que precipita. por el cloruro de sodio á saturac1on ,. por la. a.chc10n del 36% dt&gt; nna solución también de sulfato de sodio) y la

A

�420

LA EsouELA DE MEDICINA.

LA EsouELA DE MEDICINA.

globulina soluble en el agua ó seudo-globulina. A este último tipo per.ten~~en las
substancias antitóxicas desarrollarlas en el suero de caballo por mmumzac10n respecto á la difteria; y aquellas substancias que no se precipitan cuand? se ,agregan.
á 100 c. c. de suero, 36 c. c. ele ~olución saturada de sulfato de so&lt;ho,. s1 lo son,
según lo afirma Pick, cuando se añaden 8 c. c. más, ó sean 44%! pud1e~do des
pués redisolver el principio activo, de nuinera &lt;le tener una solnc1on 10 o 15 veces más activa que el suero inicial.
.
.
.
El método seguido en este e;1saye, ha sido el de Pie~, ~onvementemente modificado y que parece dar lo_s ;neJores resu!t~dos, es el s1guumte: un volu!llen determinado de suero se prec1pita por l~ ad1c1ón g~adual de un volumen igual t~e
solución saturada de sulfato de amomo puro, agitando constantemente; despt~es
de ullll. ó dos horas de reposo se recoO'e el precipitarlo en filtros de papel con pliegues, colocados en emb~do c~n r~nur~s, y se l~ ~edisnelve en un volumen conveniente de agua. la solución obtemda; es reprncip1ta&lt;la por un volu~en de s~l~ato
de sodio saturado, igual al volumen de agua empleado; y las globuhnas pr~~1pitadas recogidas de nuevo sobre un filtro y tratadas por un volumen de solucion ~~
tnrada de cloruro de sodio igual al doble del volumen del s~ero de que se part10.
Después de quitado el papel, filtrando con una tela, se deJa reposar el ex,tra~to
salado hasta el día siguiente, y pueden entonces decantarse. y fil~rnrse el hqmdo
sobrenadan te, que encie~ra las glob~ljna~ antitóxica~: El residuo msoluble, _arra~~
trado con cloruro de sod10 á saturac1on, a una soluc10n que se reune á la pnmer,i,
el extracto salado se precipita totalmente por la adición de 1:lledio volu.men de ~v·
lución saturada de sulfato de sodio, ó mejor por unA. cantidad de ácido acét1~0
igual al 25%. El precipitado! escurrido, ~s extendido c?n todo y filtro en med10
círculo y secado por compresión entre hoJas de. papel sm cola¡ ~uando se puede
desprender con facilidad, se le coloca ~u un diahsador y se le d1~hsa .&lt;lurante do~e
horas, poco más ó m~nos, en una ?º~riente. d~ ~gua. Se neutr~hza s1, se ha precipitado por ácido acético, y se contrnua la d1áhs1.s dur~n~ dos o tres chas, agregando un poco de toluena ó cloroformo. La solución diahsada se filtra por pa.,ta de
papel y se esteriliza hacié~dola pasar por una bujía .~erke,feld, cl~spués de habe1;le agregado cloruro de ~od10, 0,25 á 0,5%. L:" solumon as1 obtemda ~s muy act1va, y la antitoxina casi recuperada; nue~e .htros de suero con un t~tulo de 300
unidades por c. c., por ejemplo, pueden mmistrar 3,320 c. c. con un titulo de 700
unidades. La pérdida puede ser estimada en un 14%.
. .
,
También se procedió á aislar la ponzoña de lo~ alacranes, s1gu:éndose .~1 metodo aconsejado por el Dr. A. Calmette, que consiste en cale.ntar la solucion del
veneno á 90 grados, filtrando después, para separar las albút1;1mas ~oaguladas por
el calor el liquido filtrado es saturado de sulfato de magnesia, agitando durante
doce hdras. Se obtiene un precipitado que se vierte sobre u~ ~lt.ro y se lava con
una solución dt- sulfato de magnesia saturada; el filtrado se dialu~a d~rante 24. h?ras en una corriente de agua destilada, y después se concentra t_ambién por, d1~hsis en el alcohol absoluto, obte1;1iéndose a.lgn_nos centímety?s cúb1cos
un hqu:do
que encierre una pequeña cantidad de prote1Cos en so~uc1on. El deposito retbmdo
por el filtro después de lavado con sulfa~o de magnesia, es tratado por agua des·
tila.da y dialisaclo duran~e tres días, l&gt;ndienrlo recogerse entonces 1;1n abundante
predpitado, que se centrifuga; el liquido claro se decanta con un~ p1peta Y se concentra por diálisis en alcohol absoluto, y fiualmento, se evap~ra a 40 gr~dos hasta completa desecación. El residuo sólido es lavado y cen~r1fugado var1as veces
con agua destilada y deseca&lt;lo después sobre cloruro de sod10 . . .
Este método permite separar do"' albumosas, las dos prempitables. por. saturación de sulfato de magnesia y pertenecen á la clase de albumosas primarias: la
una, proto-albumosa, es s?luble en el agua des~ilada, y l_A. otra., hétero albumosa,
es insoluble, pero puede disolverse en las soluc10?es d1lm~~s ,le sal?s neutras.
Habiendo sido necesario varias veces practicar anáhs1s lle ormas y con?cer
el grado de pureza y potabilidad de algunas aguas, se han preparado los reactivos

?~

421

más aceptados actualmente para la investig11.eió11 y valoración de la urea, de los
clor~r?s, ~ulf_atos, fosfatos, pigme,to1- biliares, peptonas, ácido út'ico, acetona,
urob1hne, mc.hgógeno, etc., etc., en la)¡ orinas; y el grn,lo hidrotimétrico total y el
pei:m~nent~, el amoníaco salino y el albuminoideo, los nitratos y nitritoR y lamateria orgamca, en las aguas.
. Constante.mente se han revisado todos los reactivos de que se dispone, especrnlme~te los hcores titulados, reponiéndolos y ajustándolos siempre que ha sitlo
necesario.
Mensualmente se ha dado' á In. Secretaría, una relación valorada de las altas
y bajas habidas en la Sección.
ENRIQUECIMIENTO DEL MATERIAL TÉCNICO.

Con la incondicional protección de esa Secretaría de su diguo cargo, hemos
Pº?ido adquirir en Europa un considerable número de aparatos, instrumentos y
útiles, entre los que podemos señalar como más notables: estufas de eRterilización
el? g:ran capacidad, unas nuevas estufas eléctricas de incubación, y de procedencia mglesa, que tien"'n nna gl'an superioridad sobre las anteriores que ya poseíamos, por su regularidad en la temperatura y el poco consumo de corriente; un
gran aparato de microfotografía; un aparato poderoso de desecación para la concentración de los sueros; una colección de mesas de lava para los laboratorios; microscópicos de ZeisR, convenientemente dotados para uso de los alumnos del curso de perfeccionamiento; y todos los pequeños aparatos y vidriería necesarioR para los diversos trabajos de este ramo.
Han ingresado á nuestras cuadras., ocho caballos (los que se mencionan en
la preparación de los sueros).
El departamento de Química se ha enriquecido también con colorímetros,
microscopio, aparatos para ensayt,s especiales, balanzas de precisión y mesas de
lava ad hoc, inatacables por los reactivos.
MEJORAS MATERIALES.

Quedó terminado el pabellón de Química Biológica, construido con todas las
reglas que la técnica requiere.
Se construyeron cuadras higiénicas para albergar los caballos, y un cuarto
para las inoculaciones de los mismos, c, ,n un aparato ele contención para poderlos
vacunar y sangrar sin peligro para la oper&amp;ción.
BIBLIOTECA.

Ésta se ha enriquecido con un buen número de tratados. ele Bacteriología. y
de Química Biológica, y de publicaciones que perióclicll.mente se recibPn.
PORVENIR DEL INSTITUTO BACTERIOLÓGICO.

Teniendo en cuenta la Secretaría de su digno cargo, la importancia qne en
el porvenir debe alcanzar este I11stituto, y con el fin de que cuente con edificios
qm:~ tengan todas las condiciones técnicas, que faciliten los trabajos y cien las seguridades requeridas en algunas de las labores que son muy peligrosa~, hemos
adquirido por su orden, un terreno de 18,000 metros cuadrados en ht pohlación
de Popotla,• en el qne ya se comienzan á hacer las obraR prepar11toria" para llevar á cabo esta feliz idea de la Secretaria de Instrucción Pública y Bellas Artes.
México, Marzo 30 ele 1908.-A. Gaviño.
~ De esta su1ierficie fué cedida á la Secre1aría de su digno cargo, la cantidad de 3,073,50 rnetroi,
cuadrados. por lo cual queda para la construcción del Instituto, la de 14,926.fiO metros cua1!'ados.

'

�422

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Pror1rrww de trabajos del Instituto Bacteriológico Nacional,
para el mio df' 1.908 á 1.909.
J. ERturlioR orir¡i,,nle., de im:cslig11ci611 .

l.-Acci611 &lt;lel l\guamiel y del pulque, sobre el bacilus del c6lera y de la fiebre tifoidea.
2.-Investigacionel" de los tripanosomas.
3.-Investigaciones sobre el "trE&gt;ponema" de la sífilis, y estudio sob1·e sn
cultura.
4.-lnvestigaciones sobre la flora intestinal de los niño!&lt;.
5.-Estu&lt;lios sobre la Difteria f'n distintos lugares de la Repúblic:1. Su virulencia y propiedad de formar toximis más 6 menos activas.
6.-Investigaciones sobre la piroplasmosis de los animales.
7.-Estudio sobre el tifo.
JI. 'l'rab11jos de aplicaci611 y fabricaci6n dr sueros, vact1nas y p,·oductos bacterianos.

8.-Estndios sobre el Bacilus de la Difteria y fabricaci6n de sueros antit6xicos.
.
9.-Estudios sobre el Bacilu1&lt; del tétano, y preparación de sueros anti-tetánicos.
10.-Estudios sobre el neumococus de Fraenkel Talamón, sus variedades,
su difm:ión en el organismo y preparación de sueros anti-nenmocócicos.
.
11.-Estudios sobre las variedades de estreptococus y ensayo de preparación
de sueros anti-estreptoc6cicos. .
.
.,
12.-Estudio sobre el bacilo Colerígeno de Koch y contmuac1on de la pre.
paración de irnero-diagnóstico (anti-colérico).
13.-Estuclio sobre tuberculosis y continuación de preparación de tubercuh ·
.
.
, .
nas (humana, bovina y aviaria).
14.-Continuación de la preparam6n ele suero-&lt;liagnostrno de la Peste Bubónic1:1 .
.
15.-Continuación de la preparación, en gran cantidad, &lt;le vacuna ant1-pestosa.
.,
16.-Continuación del estudio de las inyecciones carbonosas y preparac10n
de suero anti-carbonoso.
17.-Continuación de la preparación del producto bacteriano del bacilns del
muermo ó sea la Malleína,
18.-Estudio de la acción del veneno de los alacranes y ensayo de la preparación del suero anti-venenoso.
19.-Estudio sobre el bacilns ele la Disentería, y ensayo de preparación de
suero anti-&lt;füent4rico.
20.-Precipitación del cultivo de la fiebre tifoidea para obtener la toxina pura.
III. Prog1·ama ele la sección !Ir Química Biol6gica.

21.-Concentración de sueros y globuliuas.
22.-Precipitación de tuberculina
.
,
23.-Estudio y determinación del yeneno de algunos. ammales r~el P.~1s.
24.-A nálisis de sangre. Numeración de gl6bulos roJos, determ.mac1~n de l_a
alcalinidad, valoración de la hemoglobina., determinación de la dens1clad, mvest1. .
gación ele la colesterina en e) coágulo sa~~uíneo.
:!5.-En el sutiro sangmneo, valoramon ele la glucosa, la nr~a, la alcahn~dad,
investigación ele los pigmentos, )os. fermentos so.lubl~s, y c,~racterizar las tomamas.
26.-En los cuerpos qne snvieron de cultivo, mvest1gar los fermentos solubles y caracterizar las tomaí?as..
.
. .
·
27.-En E&gt;l producto urmar10, segun· las variaciones &lt;le! cloro, ele la nrea, del
ácido foílfórico é investigar la albúmina, la glucosa y los fermentos solubles y tomaínas.-1\Iéxico, Abril 10 de 1908.-A. Gaciiio.

Revista Científica.
1

Amfgdahm fun&lt;'ilín fü.tollíglea.

423

trofiado oponga una barrera infranqueable á lR corriente normal de eliminación.
Por lo tanto, no se deben despreciAr las
flegmasías ó las disposiciones anatómicas
anormales de estos órganos.
No conviene siempre tratarlas con la
ablación, pues es muy importante el papel de estos órganos, aún cmrndo sólo
sea como flE&gt;fensores &lt;lel organismo, para
sacrificarlas sin.más ni más; con frecuencia un tratamiento, local y general, juiciosamente establecido, podrá ser bastante á colocarlos en condiciones normales.
Barth c1·ee que, sobre todo en el niño, la
ablación de las amígdalas hipertrofiadas,
sólo debe hacerse cuando constituyen un
estorbo local para el oído ó la respiració1~. Aun f\11 este caso es preciim guardarse de qnitar poca amígdala como de
quitar mucha.

Tal vez por lo abundante de las hipótesis sobre esta función, resulta hoy muy
obscura. Lo que se sabe bien es que tienen la misma estructura que los ganglios
linfáticos.
Fundándose en este hecho anatómico,
Barth (Soc. de Me&lt;licina interna de Berlín, 1907) cree hay derecho para pensar
que obran como los ganglios, f'S decir,
que atraen y destruyen los gérmenes patógenos que circulan por ·el organismo.
l\Ias, dadas, por una parte, su situación
superficial y sus conexiones con la parte
alta de los aparatos dige,tivo y respiratorio, y por otra, la i;alida constante de
glóbulo!l blancos que se efectúa por su
superficie, prueban que dehen tener otras
Radfografla: error..s.
funciones, :funciones que parecen ser particularmente importantes en la edad jo·
Interesante y práctica comunicación
ven.
presentada por el Dr. J. Lncas-ChamLa amígdala faríngea, una vez termi._ pionniere al último Congreso de la "Asonado el crecimiento, se atrofia, como ar.- ciación francesa de Cirugía."
tes lo había hecho el timo. No es dudoso
La radiagrafía, que tanto ilustra por
que lns amígdalas son órganos que de- lo que ha.ce á las fracturas, tropieza cou
fienden contra la infección, y que la co- dificultades y e,;;tá expuesta á errores.
rrientf' de linfa que á través de su trama Si la fotografía ordinaria, por rejlexi6n,
se efectúa hacia la cavidad bucal, así co- engaña por un movimiento de la máquimo la continua excreción de leucocitos na, mala pc,sición, etc., la por proyección
hecha en su superficie, tienen por objeto engaña también por la manera de ser deeliminar y destruir microbios acarreados tenidos los rayos, la posición de la chadesde la profundidad de los tejidos ó que pa y de la ampolla; las relaciones de la
llegueu del exterior hastit la boca.
ampolla son un foco cnyos detalles no
Barth entiende que la presencia de son conocidos datla la profundidad .... y
microbios en las capas superficiales Je así la imagen radiográfica puede ser muy
las amígdalas tanto puede significar que variable, errónea en más 6 en menos.
están en camino de ser rechaxados h1:icia
Hay errores en el volumen: según la
afuera, como un dato en pro de la teoría distancia de la chapa y de la ampolla, la
que supone ser la amígdala un depósito imagen puede ser aumentada. Esto ocude microbios que desde ella ame11azan rre con las agujas, que se presentan-larsin cesar el organismo. tPor qué no ad- gas y que extraídas son cortas, acusánmitir que, en realidad, muchas anginas dose al cirujano de haberlas roto. Aún
son focos de eliminación, no de infección, es más complicado el examen de un foco
del mismo modo que se admiten focos de fractura, que puede ser erróneo por
nefríticos en el curso de una enfermedad ser torpe el radiógrafo ó querer voluntacontagiosaY
riamente equivocar y para ello le basta
De todas modos sería absurdo negar dislocar la ampolla. Por ahi andan y toque la amígdala no se~L algunas veces dos hemos visto radiografías con callos
puerta de entrada á los gérmenes mor- deformes que no son verdad, cabalgabosos que van al asalto del organismo. miento de fragmentos, separación de ésEsto ocurrirá, generalmente, cuando la tos, completamente falsas. for eso loR
turgencia del órgano inflamado ó hiper- radiógrafos honrado8 procuran estable-

�LA EsouELA

424

LA ESCUELA DE MEDICINA..

DE MEDIOINÁ.

~

-. .
l
l - es transparente durante un p~ríodo no
cer reglas fiJaf, para determinar as rh a determinado y en grados vana.bles. Y
cioneR entre la ampolla, el foco Y la e ad ocurrir á pesar de una excelente
1
a
reglas
qne
no
son
fáciles
Y
que
expo•
pue
e¡· J 'ó ' que
imagen resulte la
P'
,
l f l
l ,le más conso wac1 n,
·
.
.
. . ·ue la de una fractura reciente;
nen todavia á una reg a a sa a
q
.
'd
misma
buena f e.
.
h 0 cho frecuentísimo y no b10n tem o en
Es más difícil de lo que parece e~ltar
t tailto que fundándose en·la ra.
. t
1 men del miem- cuen a,
,
. .
estos mconvemen es: .vo u .
d l .
d'
fía se ha mantenido el apó~1to mbro, masa grasosa, d1slocac1ones. e 11~- d1b~d:m~nte no se h:i permitido move~1
dividuo dn.rante el a~to opera~r
s: ~l enferm~, se le ha atiborriulo de t1blemente mvolnntarias y no .ác~ es.,
'd1'na y ele fosfato cálcico, y, lo que es
·
tensas hmitac10n ro1
conocer si son poco ex
,
l
,
ave se han propuesto y hecho operaexacta del foco y consecutivd'lente _ma a i~asef A falta de cunocer el período en
el callo es opaco bueno es saber este
colocación &lt;le la.. ampolla, .1s oc~,c1ones
t,sihles en el mu,mo foco, situacion res- qu
.
'
p . .
J
l fragmentos eminencias gran motivo de error.
pect1 va ue os
·,
d ,¡; '{
t
, as próximas y hasta lejana~ que pro
En el callo solidificado e¡~n1 ;varnen :e
º!~t~n sombra, etc., causas toda~ q ne pue· es más fácil todavía. el estu~10 &lt;e a ra6 deformar la imagen éinduc1r áerror. diografía que el ~el foco reciente. Sólo
A._sí cuando Re nota contradicción en- puede juzgal'se bien de las ~ractur.as por
t 0 l~ 'que resulta del estudio atento de líneas precisas, pues las d1ferencrns
frnctura y la imagen radiográfica, .de- tintes conducen. á nu~erosos errores. d~
be enRarse más en error de ésta. 81 la las hay, las eqmvocaciones s?n. ~enos ,
oaita~ió~ de los fragmentos se co~- temer; de no haberlas, los :if1c1os er~~
e rneba está bien hecha, la imagen ra~10- neos pueden ser m~chos.
. a1:t?: cide
p áfica deforme tiene poco valor, no Rien- casos, de índole privada Y Jud1cd 1,
raro se compruebe la falsedad toman- valor indiscutible.. La fü-meza e sus
d O pruebas bajo ángulos diferentes; por convicciones ba evita~o. alguna persecr
l mismo hay que hacer, cuando menos, ción jurídica y ha d1S1pado errores 0
dos pruebas en p_lanos distinto~ para. Jas concepto.
fracturas ele la pierna y con ~as motivo
Hay otro hech.o que el autor ha aprepara las del húmero (extrem1dad su~e- ciado por vez primera: en una fractura.
rior) y varios traumatismos. de la mune- reciente la imagen es confusa; ~espués
ca y codo. En corroboración de estas de consolidada, la prueba es termmante.
falsas imágenes cita el autor hechos de- Si el médico, ante aquella, tuvo ~~das,
cisivos.
.
,
.
se le podrá acusar, así como al rad~ograMás raro es que la radio~rafi~ deJe de fo, de torpeza. El. h~c~o es esphcable
apreciar una fractura que existe sm duda porque en algunos mdiv1duos, pocu desclínicamente. t-,i los fragmentos, poco pués del accidente, los fi:agmentos, en
separados, están dispuestos de .tal s~e:rte virtud de con tractur~s rncesantes, se
que la opacidad de un hueso bien s?hdo mueven de contínuo .sm provoc~r dolor,
oculta la hendidura, á pesar de la eJe~n- y así resulta vaga la imagen;, mas tarde,
ción perfecta y de la honradez .del rad16- inmóviles, la imagen es precisa, exacta.
grafo la imagen no revelará si.gno alguEl autor concluye de esta manera:
Las radiografías exponen á numerosas
no d~ fractura. Pueden oclr:1r dos c¡sos: tómese corno se tome a imagen, a causas de error en la interpretación.
fractura no aparece, n.o obst~n{~ la ereUn.a radiografía bien hecha es cos11.
itación
y
los
demás
signos;
o
ien,
y.
es
d'fi 'l
P
' d
de varias rara y 1 Cl •
el caso más comun, esrues l h h
De muchas muchísimas que ha exapruebas, se dese.ubre el f~col. E,d' ec sºe tn1'nado sólo ha visto dos perfectas, nu·
t Cll\ pues Sl e me lCO
'
d
d' ,
es de impor ~n . '
d' áfi
ede merosas que no vasaban e me ianas y
fía del pr_ocedumento ra iogr co, pu
la mayoría de ellas, mal~s del to~o.
sor enganado.
El médico no debe olvidar la smtoma1
La transp.arencia del callo, ha:
tología ele las fracturas y tener l~. radiomal y conocido, es otra causa , l 11 grafía como un compleménto. Si entre
siones. Sin que se sepa por que, e ca o

la

1PºJ~

cw:

i

t~

1:

i:

I

i~o~f::

las dos hay contradicción, lo probable es
que ésta sea infiel.
No es prueba de fractura una diferencia de tintes ó una sombra: es preciso
.
'bl
fi
una sura b1611 percepti e.
Se han de hacer dos fotografías y con
frecuencia más.
'
Al interpretar una radiografía se ha
de tener presente las circunstancias, la
época y la posición en que se tomó la
imagen.
En un caso difícil 110 se debe juzgar
·
,
·
b
S? ,r~ una prueba negativa, siempre .~ás
d1ficil de mterpretar que una positiva
buena. .
.
.
.
Una simple rad1oscop1a no debe servn
de base á un juicio, ya que sn interpretaci6n es más difícil todavía que la prueba radiográfica, pues no deja huella para
la comprobación.

- - --.z:--ACADEMIA N. DE MEIHVINA.
IIIHióu dt,I d(n :26 de Agosto de 190S.

Presidencia del Sr. Dr. l&gt;, José Terrés.

A las 7 y 16 p. m. se abrió la sesión, se
leyó el acta de la anterior y fué aprobada
sin discusión.
Se continuó la lec,tura del dictamen de la
Comisión nombrada pa1·a juzgar las memorias presentadas al Concurso del tifo.
Con respecto á la memoria que está estudiando la Comisión, dice ésta que no resuelve el autor, las bases de la Convocatol'ia, y
al hablar de la manera de curar el tifo, en
brevísimos términos trata el punto importante de la sueroterapia, y dice que no puede haber sérum (sic), supuesto que es enfermedad infecciosa, y que como ya se dijo,
las enfermedades infocciosas de origen miasmático, no pueden transmitirse por inoculación, por carecer los miasmas de las propiedades de los virus. La Comisión dice que
el autor no resuelve el punto referente al
suero autitífico, como tampoco ha resuelto
las cuestiones relativas á la microbiología,
pues ni siquiera se habla en el trabajo de
algún microbio especial, y el modo de transmisión.
El tercer trabajo que fué enviado á la
Academia de Medicina, tampoco satisface
ni llena las bases de la Convocatoria, ni resuelve las cuestiones de la misma. Es un
trabajo voluminoso, fué enviado de España, 1:onsta de 118 páginas manuscritas, pero á pesal' de ser tan extenso, el autor no
obsequió los términos de la Convocatoria,

425

pues eu vez tle ocuparse (como debiera ser)
del tifo exantemático, trata especialmente
de la diotenenteria y sólo en uno que otro
pasaje dice algunas palabras acerca de la
fiebre petequial.
La Comisión señala que al ofrecerse un
premio para quien descuhra el microbio del
mal, no puede referirse á la fiebre tifoidea,
cuyo germen es ya conocido, y que fué descubierto por el Dr. Eberth, en 1880.
Habla el autor extensamente del mecanismo patog~nico Y. etiológico de las infecciones mt~s~males y con respecto al s~ero,
se ocupa. umcamente de la sueroterapia de
la fiebre tifoidea. En el curso de dicho trabajo se habla de infecciones intestinales, no
haciéndose alusión al tifo sino una que otra
vez y de un modo incidental. La Comisión
manifiesta que el autor del trabajo se colocó en u~. terreno muy diferente, uo h~biéndose ~emdo al t~xto de la Convocatoria.
yentas sqla ratio, es el le~a. ~el cuarto .trabaJo estud1ado por la Com1s1011. Contribución á la bacteriología del tabardillo, es el
titulo oon que se presenta el trabajo; es bastante extenso y lo acompañan preparaciones
microscópicas, microfotografías, varias lá.minas y tubos conteniendo sueros y cultivos. Refiere el autor todo lo que encontró
en 25 autopsias de enfermos que fallecieron
á consecuencia del tifo, y las cuales fueron
practicadas durante un año, en el Hospital
General, describe minuciosamente las lesiones encontradas, en el hígado, bazo, corazón, intestino y masa encefálica. Después
pasa el autor á hablar de las secreciones
de la faringe, pues dice que las investiga·
ciones sobre el tabardillo deben tener por
base el estudio de estas secreciones, á ~ausa de las lesiones que se encuentran en ese
órgano; el del sistema nervioso central, por
las alteraciones si no constantes, cuando
menos frecutintes, de las meninges, utilizándose con tal objeto el líquido céfalo-raquídeo, en contacto con aquellas membranas
y á la vez fácil de manejar; y por último el
estudio de la sangre.
La Comisión está de acuerdo con el autor, pues nadie pondrá en duda la importancia que tiene el estudio de la sangre, y creemos con el autor que las investigaciones sobre el medio hemático, vehículo de numerosos gérmenes, pueden ser de grande utilidad, para esclarecer la cuestión de que se
trata.
Dice el autor que de los tres grupos de
investigaciones que ha comprendido, ·es decir, el moco-faríngeo, el líquido céfalo-raquídeo y el hemático, juzga más importan- tes á las de la terce1·a clase. En seguida el
autor pasa á relatar extensamente todos los
síntomas que observó en las especies ani-

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profe$a 4. - México. - Apartado 313.
.
Pu.s v~un?. -Suero antidiftérieo, an tiestreptoeóquico. -Aparatoe eléetrieoa para euraoiones. -Je·
nngu h1poder!llloas.-Bragueroa.-Fil tros para agua.
55

�426

LA

LA EBOUELA DE MEDIOINA..

EsouELA DE MEDIOINA.

males á quienes inyectó el moco-faríngeo, mismo caso que las mencionadas en los anipresenta varios cuadros divididos en sec- males que sucumbieron por las inoculacio·
ciones, y la clase de animales que inyectó nes con la mucosidad faríngea; que como
en la sección A, dice inyecciones con ma- no ofrecen ningqna particularidad caracteceración de falsas membranas faríngeas. rística, no puede fundarse sobre ellas ninNo describe el autor como se obtuvo lama- guna conolu1:,ión positiva.
Pasa después el autor á hablar del líquiceración. Estas inyecciones las hizo, unas
do
hemático, de las expe1·ieocias que hizo
por la vía peritonea.l, otras por la celular y
otras por la. veno~a, sirviendo para estas en los animales, inyectando la sangre tífica,
experiencias, cuyos, ratones, conejos y roo· describe también la sintomatologí.a y las lenos¡ describe el autor todos los síntomas que siones anatómicas que encontró y por últipresentaron estos animales, los que salva.- mo se extiende en la manera de cómo preparó sus cultivos y luego las preparaciones
ron y los que murieron.
microscópicas
que hizo de sangre en donde
La Comisión dice que del estudio atento
que hizo de los cuadros que presentó el au- creyó descubrir el germen patógeno del tifo.
La Comisión siguió paso á paso todas estor, resulta una gran variabilidad, no sólo
tas
experiencias que hizo el autor en i-u prede una especie ú otra, sino en ocasiones en
la. misma especie y por igual procedimiento sencia, pero lamenta el que los resultados
no hubieran i-ido favorables para el autor.
experimental.
Pasa en seguida el autor á hablar de in- También la Comisión por su part11 trabajó
yecciones con cultivo de la sangre de ani- bastante en tomar sangre de tifosos é invesma.les muertos por inyección de falsas mem- tigar por todos los medios aconsejados, el
observar en el microscopio el germen patóbranas faríngeas.
El autor no dice en qué medios se hicie geno del tifo que cree el autor haber descuron los cultivos, ni de qué manera; no sein- bierto. La Comisión tiene la pena de manidica de qué especies animales se tomó la festar que á pesar de todos los esfuerzos
sangre ni por qué procedimiento, tampoco que hizo, no pudo encontrar en todas las
menciona. el autor por qué vía fueros inyec preparaciones que hizo, el mencionado gerta.dos los animales, cuya sangre sirvió para men; se encontraban otros gérmenes, pero
todos con caracteres distintos.
los experimentos de este grupo.
La. Comisión asienta que el bacilo descripLa Comisión dice que son de lamentarse
to
por el autor, no tiene los caracteres del
tales omisiones, pues tratándose de un trabajo de la índole del que sa analiza, todos que consiguió aislar y presentó como tipo á
la Comisión. Los tipos de este bacilo que
estos pormenores son de mucho interés.
describe
en la memoria, no corresponden
El autor de la memoria se extiende también demasiado en su trabajo, hablando dA entre sí, y por lo últimamente referido, el
la. sintomatología. qne se notó en todos los que presentó á la Comisión difiere de todos
animales que inyectó, así como también ha- los de la memoria.
Manifestó la Comisión que se había recibla de las lesiones anatomo-patológicas,
bido
de la República del Halvador, una carque se observaron en las autopsias de los
ta en que se recomienda un tratamiento méanimales que fallecieron.
La Comisión hace punto omiso, de este dico para curar la fiebre tifoidea.
No puede considerarse este documento
asunto, porque repite que hubo también, secomo
un verdadero trabajo de Concurso,
gún los cuadros que acompañan á la memoria, variabilidad en los síntomas, no sólo de que no llenó las baRes de la Convocatoria.
una especie á la otra., sino en la misma es- Cree la Comisión que basta con lo dicho pa·
pecie, y lo que se dice de la sintomatologfa ra considerar fuera de concurso la referida
es aplicable á las lesiones anatomo-patoló- carta.
Concluye la Comisión su dictamen con
gicas.
estas
palabras: Creemos conveniente, por lo
Se ocupa en seguida el autor del líquido
céfalo· raquídeo, entra en pormenores sobre la tanto, suplicar al Supremo Gobierno de la
rigurosa asepsia que debe emplearse al ex- Nación, por el digno conducto del Ciudadatraer el líquido de la cavidad raquídea, des· no Secretario de Instrucción Pública y Becribe la técnica que tiene que seguirse para llas Artes, que se concedA. una libe1·al recornla inyección en las diversas especies anima- pen!;'a á los autores de las :Memorias
les según la configuración anatómica. del ra- Pro patria et humanitate. . .... $ 5,000.00
Veritas sola ratio... _. . . . . . . . . . 3,000.00
quis en cada una de ellas.
Después describe la sintomatología de los
Como estímulo á dichos autores, pues el
animales inyectados, y las lesiones ana.tómicas encontradas. Repite la Comisión, que primero no ha demostrado que su Amreba
la sintomatología y las lesiones anatómicas Mexicana petequiales, sea el agente proclucque acaban de señalarse, las encontró en el tor del tifo.
Sanatorio Qulrárgico del Dr. ll, Gutlérrez, 2~ Calle Ancha núm. t,U9, Teléfono ntim, 1,336,
Cirugía general, Cii·ugfa de señoras, Cirugia de niños, curación de heridas, traumatismos de t-0das
el.ases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamient-0 de cadá.ve1·es.
Los cirujimos que quieran operar en este Sauatorio, tienen t-Odo dispuesto para la hora que citen.
8.ecá.ml\ras ,le primer-" olase $ 5.00 diarios y (le segunda $3.00.

E El segundo no ha probado que su bacilo
, sea el a.gente patógeno del tifo.
Los demás autores no resolvieron ninguna de l~ cuestiones á que se refiere la Convocatoria.
•
.C~n lo que terminó la sesión, habiendo
asistid~ los Sres Altamirano Arriaga Bulman, Cicero, Cosío, Gonzále¡ Fabela 'Gon~tlez, Uru~ñ~, H~rtarlo, MonjaráR, Núñez,
erre!', Vertiz, V 1llarreal.

, 4•• ,
Asociación Cooperativa de Estudios
Médicos.

~
Sesión ordinaria del dia 25 de Agosto de 1908.

Al

Pmide11ria del Sr. Dr. Por.tirio Parra.

7~

as .-,.5 P· m. se declaró abierta la se.
s1ón y Re dió lectura al acta de la anterior
que fn~ aprobada sin discusión.
'
La S
t , d'ó
.ó ecre
I .c
d lana i cuenta con una comuubaci ~ 0 ª' oCJedad Médica "Pedro Esco edo en ~a que avisa esta. H. Sociedad
el ?ombram1ento de nuevos funcionarios pa'.
ra 1nteg
1·
. ~ar su mesa e irecth·a, y con otra co
mumcac1ón de 111. Academia N. de l\1edici
na por la cual dicha H. Academia, se da
p~r ~nterada de la constitución de la. Asomac1óu Cooperat~va de Estudios Médicos.
I~·~almente avisa la Secretaría, haberse
recil.J1do e.l artículo: ANO, enfermeclades del
escr1 to por el Sr.. J?r. Olises V aldés para eÍ
Tr~tado de Medicma Doméstica en preparaCJón.
En s~guida se leyó el a1·tículo escrito parala
b
1S
titulad;~1¡1;1Affm:~t~:~ e r. Dr. Monjarás,
El Dr. Macouzet:-El artículo ue acab
a
de leerse es un estudio concienzuJ
pleto acarea de los alimentos y la Jnlc~o~servación que creo que se l~ puede ha o .
es q~e, para ~n diccionario de medicina~l~'.
mésttca, escnto para el vulgo, es demas1'ado
?Xt~nso. Y ~ m~ permitiría rogar al Sr. MonJaras qu~ d1smmuyera las dimensiones de
su tra.baJO.
. p
El S r. D r. P orfi rio arra:- Creo como el
pr. Mac~uzet, que el trabajo del Sr. MonJarásesd1gno detodo elogio,peromuy exten-

s ·

so y que acaso ª,~to sea lo único que se lepued a reprochar. Sm embargo, voy á manifestar atgunos detalles que deseal'Ía ver rectificados en el artículo que discutimos. En pri
mer lugar ereo que la dufinición de alimen·
tos es algo m~ extensa de lo que debería
se
t l
r: pues a como está redactada, puede
aplicarse tanto á las funciones de los a.ni· -

1

ma es com? á las. de los vegetales, lo cual
me parece impropio. En segundo lugar de
seo_ ~la.mar la atenci?u acerca de la clasificac10n dt&gt; las sustancias alimenticias emplás-

•

427

ticas '! respiratorias, lo cual es anticuado,
par~cil&gt;n~~me más adecuada. alguna. otra
clas1ficaeion, ~omo por ejemplo, la de alimentos ternarios y cuaternarios; en tercer
lugar debo hacer notar que en el trabajo
d~I Dr. Monjarás, se habla mucho de.unos
alimentos y en cambio otros a.caso más importantes no se mencionan ó se mencionan
de u"? modo muy ligero; por ejemplo: el Sr.
MonJarás se ocupa extensamente en el maíz
Y nada. dice de_l frijol, del garba.uzo y d~
otros ahme~t~s importantes en nuestro pueblo, Y,, por altimo, al tratar de los alimentos
de origen vegetal, olvida ocuparse del azú?ar. Pud~ notar, además, algunas pequeñas
rncorrecc1ones de lenguaje: como alimentos
de orden vegetal y no de origen vegetal·
usura en lugar de gasto, etc.
'
El D A d G
,
r. ~ e aray:-Encuentro el artículo del Sr. Monjarás, entera.mente de
a~ue.rdo con el. 6. n que se propone la Asociación al escribir un tratado de Medicina
Doméstt.·oa, pues si es cierto que no debe:

1

mos o V1dar que no son médicos los que van
á leer el libro, tampoco debemos caer en el
t
ex remo opuesto de creer que escribimos para ao~lfabetas. Así, por ejemplo, creo que lo
que dice respecto á la leche es lo suficiente, pues que en el artículo "lactancia" se ex\enderá .m~s este asunto. Yo indicaría al
Sr. MonJaras que agregara. algo respecto al
.ihocolate y al chile.
El D M .
r. OnJarás:-Agradezco las frases
de .v~rdad~ra benevolencia, con que se ha
rec1b1do nu ~studio y me propon. go atender
las observaciones que se le han hecho sobre todo l~~ relativas á la. omisión del 'azúcar, del ÍMJol y _del chocolate.
Profesor N or1~ga Juan M.:-Sin tratar de
~ensurab el trabaJo del Sr. nfonjarás, quiero
acer o ¡5erv:ir dos cosas:. al hablar de las
carnes, e mo o CQmo se dice que en las de
pescados se forman toxinas, parece dar á
entender que en las carnes de res no exi'st
·
en esas toxm_as .Y al referirse al plátano
creo. que debe md1carsG que sus cualidades
nuti-1t1va!&gt; se deben á su proporción en fel to 1
l
cu en s, os cua es se hacen menos abundantes, á medida que el plátano envejece.
Tampoco creo que deba decirse de un modo general que el agua está comb1'nad" con
l
"'
ª~. otras ~ubstancias que forman nuestros
teJidoti, smo que más bien está. i'.lterpuesta
º?,mo lo demuestra el hecho de la desacacion. Hace notar también, que da el nombre de legumbres á todos los vegetales, sin
h
b
l
acer o servar que o hace para conformarse al uso vulgar.
~l Dr. Gutiérrez Heladio:-No voy á refer1r~e, exclusivamente al trabajo del Dr.
~fonJaras, el cual trabajo, por lo demás me
parece un poco largo, sino que quiero h;oer

�428

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

' observar que hemos estado ocupando una Zárraga y el Sr. Monjarás se ofrece bondasesión completa en cada uno de los trabajos dosamente para mandar hacer las copias nepresentados y que siendo estos trabajos más cesarias del referido proyecto.
Con ésto se lftVantó la :-esión, á la que
de 60, sólo para la letra A, y sólo dos sesiones las que tenemos por mes, vamos á tar- asistieron los Dres.: Gama, Garay, Gutiédar más de un año sin acabar esta letra. Yo rrez Reladio, Herrera, Monjar~s, Norit&gt;ga
propondría que la crítica y aprobación de Juan M., Noriega 'fomás, Parra Guillermo,
los trabajos la hiciera sólo la comisión en - Parra Porfirio, l\facouzet, Zál'raga y ,J. Peón
cargada de recoger y ordenar los trabajos, del Valle.
aun cuando sea necesario aumentar el número de los miembros que forman esa comisión.
El Dr. Porfirio Parra:- -Los inconvenien--- -----=====-=::::--=
tes señalados por el Sr. Dr. Gutiérrez, son
reales,· pero también son inevitables: la coCómo se ha contenido la tuberculosis
en Nueva York.
misión que estudiara los trabajos en lo parExtractamos de un informe presentado
ticular tendría que rendir un dictamen y
éste sería el discutido. De este modo 110 se con este mismo título, al Congreso médico
economizaría tiempo alguno.
últimamente celebrado en Rouen, por el
El Dr. A. de Garay:-Lee el proyecto de médico de la Marina francesa, M. Bounafoy,
programa :para el estudio de la mortalidarl el siguiente artículo:
en el Distnto Federal, que es el siguiente:
''El lG rle Junio último, dice en su infor1? Formar una estadística de mortalidad me el Dr. Bounafoy, el profesor Laudouzy,
en los últimos 10 años, clasificadas por eda- de la. Academia de Medicina en París, dedes, por enfermedades, por profesiones, y clara.ha ante ésta que el verdadero remedio
por cuarteles en la ciudad de México, indi- contra la tuberculosis y su propagación secándose los panteones y las clases respecti- ría su declaración y la adopción d9 medidas
vas en donde se hizo la inhumación. Indi- de desinfección obligatorias.
car también la. cla,e de agua de que se ha- . ~e teni.d? ocasión de _ver cómo la propocía uso en la casa en donde se verificó la sic1on emifi1d~ e~ Francia, por el Dr. Laudefunción. Indicar también si la. defunción douzy, esta practicamente resuelta en Nueva
se verificó en casa particular, en casa de York.
vecindad, en hotel ó en accesoria.
Durante u~ a larga escala del crucero
2? Comparar nuestra estadística de mor- '?r~ude" e~ ~icho puertJ, del cual yo era
talidad con la de las principales ciudades medico, debi a la cortes1a del Dr. Robert,
del mundo.
Superintendente del Departame~t? de Sa3~ Con relación á la mortalidad, hacerun lud de Nueva. Yor~, el poder visitar este
estudio general del alcoholismo en México. Dep~rta~ento dest1?a~o á asegurar la pro4? Estudio de la cultura de nuestro pue- tec~ión a la salud publica.
. ..
blo, de sus costumbres y de la criminalidad
~,s. un vasto ~epartam?nto .dmd1do An
con relación á la mortalidad
multitud de secciones: epidemias, vacuna.,
5° Con relación á la mortalidad, estudio etc. Me limitaré hoy á resumir cuanto ~llí
general del Valle y de la ciudad de México; se hace para luchar ~ontra la tubel'culos1s.
de los hospitales, de las cárceles, de los merEn 1,887 se elaboro un. ~egla~ento .cuy&lt;,
cados, de los rastros, de los cuarteles, de fin capital era la declarac10n obhgatori.a.
las escuelas de los hoteles de los teatros todo caso de esta enfermedad. La opos1mon
de los baño~ de las fondas' de los basura'. que una medida tan radical suscitó al prinTos, de las fÍbricas y otros 'lugares de reu· cipio entre mé~icos y el público, fo~zó. al
nión· de los ferrocarriles coches tranvías Departamento a contentarse en la practica
"'te '
'
'
' con una declaración medio voluntaria, meEstudio general de la alimentación en dio obli~a.toria. Los e::.tablecimientos públila ciudad de México con relación á la mor- cos rAcib1eron la orden de dec~arar to?os
bilidad y á la mo1 ta.lidad.
los c~,sos s~bre l~s .que e~lo_s tuviesen la ms7? Medidas de Higiene que deban adop- pecc101:, Y. ,os m~d~cos cmle~ fueron so~atarse para disminuir la mortalidad, fijándo- men~e mv1tados a hacer 1~ mismo. Al m1sse de preferencia en las que por su ejecu- mo tiempo, ayudado por c1rc~lares y por la
ción fácil, sean eminentemente prácticas.
p~ens~, el Departamento .~e Salud se esforEl Dr. Zárraga:-Pide se distribuya el z? en ilustrar ~ la poblac10n sobre los ~eproyecto del Dr. Garay,entre t-0doslos miem- dios de ,prevenir y ~e curar la tuberculos~s.
bros de la Sociedad, para que puedan pre- He aqm la traducc1on de una de estas c1rl)ararse útilmente para su discusión.
culares:
La Mesa accede á la petición del Sr. Dr.

--~==----......------CRONICA.

?ª

6?

lnsfrucciones pam_lns físicos y para aquellos
que 1,1,·en nm ellos.

429

Itenecían
casi todas á clientelasp-rivad:s -~~
mMicos.

La .tube~c~losis es cau~a.da principalmen-1 ''E!1 cnauto c?nri.erne .í esta client~la las
te po1 el habito de escupir en cualquier par-¡ autor1.dades samtar1as declaran que Jamás
te. E~ ~na enfermedad ~le los pulmones que el ~eg1stro a... n.n ca~o de tuberculosis es se
se adqmere p~r c~ntag1? d~ otra persona.. gmrlo de la v1g1l~nc1a rle! enfermo por el de.
Ella 110 es &lt;lebi~a ~ enfr1am1entos por má8 parta?1ento &lt;le. Salud. Solamente una vez
que es.to~ enfriamientos puedan favorecer por an? el médico que trata al enfermo es
su nac1mie1~to. Es producida por gérmenes rPqn.er1do Pª1;'ª qu~ informe al Departamenmuy peque1~os, que penetran en el organis- to, ~1 aq~él v11·e,}i sn estado se ha agravamo con el aire que se respira. Las materias do o meJorado. Uuando un departamento e::.
e~pectoradas por lo~ tísicos contienen estos evacu~do ~or, un tu~erculoso. por éambio
g1mn~nes en gran numero. Estas materia", de residencia o defunción, este departamento
escupidas t&gt;n ..1suelo, se secan y se mezclan 110 puede sn vm,lto ft alquilar ant.. s de su
al polvo que ~ota en el aire y que es peli- C?mJ!leto desinf~~ción. Las autoridades sagro~o el respirar. Por ol contrario, el ;iire mtarrns ha1·en v1s1tas por su::. médieos á los
e~p1ra~o por t&gt;l tuberculoso no contiene nin tuberculosos indigentes, quienes son asistigun germen Y no puede transmitir la enfer do" por ellos. Les procuran alimento;:, los
n?edad, no siendo peligro:so vivir con un tí- 1·ecomien~an á soc·iedad¡.,s caritativ11s y pros1co con tal que sus esputos sean pronta- curan su mgre,-o en los hospitalf's cuando
mente destrn1dos.
los recursos de las familias son insuficienLa .tuber¡iuloi.is puede ser curada si es tes p11ra cuidarles convenitintP.mente. En
atendida pronto.
cuanto á las disposiciones que deban tomarPor orden del Depart11mento de Salud_ se no hay reglas uniformes. Cada caso es
llermrmn Biggs, Médico Oficial.
estudiado separa1lamente y la resolución só" A .medida que el público iba compren- l~ f'S tomada después de una madura reflediendo el interés que tenía en seguir las x1ón.
recomendaciones del Departamento de Sa.
··No hay re~la. absoluta p11ra los tuberculud, i&gt;ste fué obteniendo la sumisión más !osos \'agabundos. Estos son los más pelicompleta á sus prescripciones, y el 19 de grosos para la población. Cambian sin ceEne1·0 de 1897 hacfa conocel' á los habitan- sarde domicilio y siembran la infección por
t~s ~e Nueva york que había adoptado la todas partes.
siguiente enmienda al Código Sanitario.
Cneste lo que cueste esta &lt;'atPgoría de en La tuberculosis pulmonat· es una enfer- fermos .. es _tomada á cargo &lt;le las autoridadad }u~eccio~a tra~sferi?le y peligrosa para des samtarias que los envía á esta.blecimienel publico .. ~s obhgatono á t-0dos los mécli- tos especiales.
~os .de !a mudad el declarai• en la Oficina
·'Un dispensc1rio municipal fué abierto Pl
Samtar1a el no~bre de toda pnsona que 1~ de Mc1rzo de 1904. Sn tin es sobre todo
~n~a e~ta afecc1on. En el presente Código facilitar .el diagnóstico tempra:10 de la tn'.
Samtarto todas las formas de la tuberculo- b_e~culos1s pulmonar, el tratamiento á domi .
sis son consideradas como infecciosas y c1 lio de los tuberculosoi; indigentes
.
transmisibles."
"En esto aún las instruccio11e&amp; impresa"Con el fin de facilitar á los médicos el representan un gran pape). He ,iquí el ser
dia~n.óstico de la tubereulosis pulmonar, las sumen de. una d.. estas instruccio11es, uno
a~1tor1dades sa?itaria"' hacen depositar "n de cuyos e;emplares es elltregado á cada en?tertas farm~c1as pomos acompañados de fermo:
!~presos destmados á ser llenado'i al remi- ., "~u enfe;m~dad puede ser cnracla; pero
t1r los e;.1putos. Cuando los esputos han sido ,. exige algun tieo_1po. Tenga co,,tianza y 08 .
ob~enidos, basta con devolver el pomo con cuche los conseJOS de i-u rné1lico . .Mejorar
0
\ imp_;es? llenad~ á una de aquellas farma- '' no significa curar. Puede usted perder el
01as.-.! Seran
'' f ru to de su tratannento
·
l d 1recogidos por el Uenartamento
t'
si descuida Íl' ·í.
&lt;1e u. a áu . e que después de examinados, " su cl'tmca
·
N
1
'
.i. o cousu te á na,lie sohre su
eny1~r eI re~ultado, sin gasto alguno, 111 '' enfermedad más que á su médico. ~o esmedteo
~l D que
B asista al enfermo.
"c~c he las fábulas de otros enfermos y no
r. iggs hace constar q ne numerosos '' :-1ga los consejos de los i"'uorantcs Su:-1
médico.
protestado contra la de- •·,. espu tos contienen
·
l
6s que
d habían
l
gérmenes"' peligrosos pa-·
c ar:1ci n e a tuberculosis, no du&lt;l.an en ra usted y para cuantos Je rodean ,ino 10 .
ell\'.1ar Ias muPstra~ de los esputos con indi- "ma usted mismo precauciones. Para. el tra
caciones que per1mten anotar en los libros "tamiento de su enfermedad es com·e 11 iente
e~/ombre del enfermo. En 1903 más de. . "un aii·e puro y una buena alimentaf:ión
L,000 muestras de esputos examinadas ¡ler- '' qne va1en mas
' que cua1quiera otros reme'

�430

LA ESCUELA DE MEDICINA..

"dios. No tema al frío; rl polvo es más da- que renucen á rnsangMntado guiñapo la fla"ñino pata usted, que la lluvia y la nieve. mante ,:egtidura humana. y en los que por
'' Si sus esputos son bien destruidos pue un verdadero prodigio tle equilibrio la llama
"cid aumentar las probabilidades de su cu- de la vida oscill\ todavía breves ingtantes
·
" ración y sin ningún peligro, vivir en fami- con trémulo resplandor.
Si
no
mE'
es
infiel
la
memoria.
fué
un mé" lía y en sociedad."
dico
fran
cés.
Fenand,
el
que
en
plena
Aca"Tal es á grandes ' líneas, dice el doctor
hizo
por
primera
vez
sademia
de
Medicina
Bounafoy al terminar su informe, la obra
cumplida en Nueva York para la preserva- biamente notar, quP aún en frente de la más
ción de la tuberculosis. Si algunas de estas bárbara y confirmada agonía contaba nuesmedidas encontraron al principio una fuerte tro arte con recursos hastante poderoso:- paoposición, hoy 51011 aprohadas por la mayo- ra arallar la terrible explosión del sufrimienría de los médicos, y el público se adhiere á to, sin que por t&gt;llo contribuyésemos á arro
jar sobre el moribundo ni el más leve plieellas fácilmente.
"Como resultado se ha obtenido una dis- gue del pabellón de sombras de la muerte.
minución muy notable en la proporción de Se refería este sabio, á las inyecciones de
los fallecimiento,; debido á la tuberculosis morfina,~que asociada al éter, permiten obpulmonar. Esta disminución ha sido más 1euer de esie alcaloide todos los resultados
rápida que en ninguna otra ciudad del mun- benéficos sin que aparezcan los depresivos.
do. Y sin embargo, en muchos distritos de Mucho tiempo Je!'.pués, el famoso tisiólo
N neva York, es casi dos vecE&gt;s má!'. dPnsa go americano Knopf, en una comunicación
que en los barrios más populosos de Lon- que por haber sido torpe ó malévolameute
interpretada tuvo grandí~ima resonancia,
dres, París y Viena.
"Después de la adopción de Pstas nH·di- tanto eu el mundo científico como en el pro
das-hace quince años,- esta disminución fano, y que fu{&gt; el punto de partida, la bola
ha sido de más de un 40 por ciento. Y el di- de nieve originaria &lt;le la ''abracadabrante"
rector del Departamento de Salud está con- rue1-tión, hízosA eco de las mismas ideal', las
vencido que en los años próximos se verá que predicó y sostuvo con notables rertitucl
otra dii;;minución, por lo menos igual á la ya y entereza. Knopf y Ferrand, para decirlo en
ardientes apósobtenida. Y dice: ·•::;i aceptamos la~ aplica- dos palabras, fueron siempre
3
toles
de
la
'·eutanasia,"
pero
jamás reoo
" ciones prácticas de nuel'tras convicciones
4
mendaron
la
''taquitanasia
"
"científicas en lo que concierne á la tuber" culosis, se impone la conclusión que de to- R.-Pero, bqué no existe absolutamente
,, das las enfermedaues infecciosas ésta es ningún caso en que el médico esté autorizado para matarl
'' la más fácil de evitar."
D.-Lo ei,.tá, gin duda, cuando practica la
¿Debe npre~umrse la muerte á los enfermos operación de la embriotomía en feto vivo,
incura blesi
cuestión é4a que también suscitó, princiUna entr~vbt&amp; con el Sr. C. Mll1'· palmente en lo :mtiguo, reñidí~imas controtlu~z füestro, redactor corrl'Sponsul
versias. Par11. mí, sin embargo, la resolurión
de "El Mumlo... de la Habunu .
df\
este punto es obvia en demasía, si se
Redaclor.- iDebe apresurarse la muerte á
atiende, á que llegado caso tan extremo, no
los enfermos incurables?
Doctor.-¡J amás, amigo mío, jamás! Y, debe tomarse en cuenta el valor psicológientiendo, que sólo una regre,-ión atávica, co latente - llam{&gt;mosle a-í-del feto, ó más
únicamente explicable á mi juicio por lavo- sim¡,lemente expresado, su valor idividual;
racidad espantosa, por el formidable afán sino únicamente su ,·alor fisiológico, es de·'exhibicionista" que aqueja al publicismo cir. el relativo, el actual, el que le corresmoderno, para el que no existen trabas ni ponde como parte integrante de un todo (or
cortapisa~ de ningún género, pudiera haber ganismo); por consiguiente, las circunstanosado sui,citar un litigio que nunca debió ha cias serían entonces enteramente las mismas
ber sido entabla,lo,y cuya clara y terminante que si !'0 tratase de un ojo, un brazo ó una
ejecutoria e-tá en mi opinión snpremamen pierna, cuyo s11crificio radical y permanente condensada en el conocido precepto del te cuántas y cuántas costo1,;ísimas veces se
nos impone con aterradora claridad!
decálogo: ":N°o matarás."
¡.Jam:1s!, amigo mío, repito. Nuestra mi2. Sans la morpltine on ne -voudl'ait pa., ét1·c 11téde~ión no es, PO podrá ser nunca, la d~ extin- rifl. (Nontlmagel. Thérapeutique).
3. Voz tomada del griego por el reputado médico
guir "dulcemente'' á sabiendas la vida de ningún srmejante, ya SNI. que se trate de un y literato inglés del siglo XVII, ,John Arbuthnot, y
que sionifica " fácil ó buena muerte.''
"incurable" 1 (?), ya sea que se trate de una
4. in contraposicióu del voeablo anterior, creo
víctima dii esos horrorosos traumati!-mos pudiera ser empleada en este debate la dicción taq,iil. Que srivons nous.! Qui do111' ron11ais le fond de.~ ta,wsi1~ con el significado ,le •· muerte rá.¡,ida (, apre·
S\lrnda.''
clwse~r (V. Ifogo, ü ,·,·aprrnd).

LA ~BCU.l!iLA l&gt;E MEDICINA.

' .~·ionpe~naquí
t~mbién (y perdóneme la digregracia de lo pertinente ,le ella) ne

431

E
Hemos recibido
aun siendo _mi rriterio resueltamente' c~n- , 1. tomo, ·).~&lt;~~ la o~ra ":Manual de 'ferai;ervador al Juzgar la cuestión primordiRl que ~eu¿1c~/\)d1ca pubhcRdo bajo la dirección
me 1;&gt;rop_one usted, me &lt;lE&gt;clare, sin embargo
ebove Y Ch . .Achard. traducido
parbdar1~ acérrimo de la pena de muerte'. a espano1 por el Dr. o.. Patricio Barco
puef. opmo que la ?Strechísima afinidad pc~s, ed1tat~a por )~ casa Perlado Páe!
que con el cuerpo social tiene cada hombre y ·: e Madr1d.-Arenal 11.
r~~le ~er ~obrepne!-ta exactamente'á la re'.
rwhod~omo se ocupa del estudio de las
ª?ion mtrmseca que cada uno de nuestros en erm~ ades de los riñones, enfermedades
~1embros ú órganos afecta con nuestro ro- de ~a P}e!, enfermedades generales tóxicas
111? cuerpo. No encuentro, pues, razonefsu- y d1scr~s1cas, ,enfermedades infecriosas, y
~cientes que me convenzan de que homb
Colab?rai1 en el, los Dres . .Marce! Labbé J
º. miembros no deban ser totalmente ;:.: ai-taigne, A. Sallard, G. Maurange. E. s:r~
sdiempr~ sacrificados en excepcionales~iual- ~n~j ~i LCf',redde: Andr~ Antheaumé, .Emile
ades c·1rcunsta,ites. Pero en fin es este
e1 ' : . ourto1s-Suffit, P. Acbalme E
p~nto sum.amente rscabroso de d~r;cbo q~~
:Ju.les Renault, ~· de Gr~ndma¡'son:
n.1 usted m yo tratamos poi· ahora de dilu- e· . tercehn,. ,J. Ilulot, E. C. Av1raguet, L
cHlar.
atrm, E. Bo1x, T. Legry Pinre Le b ·
llet
'
re ou,
·
Resumamos, y:i, s1 usted gusta. A mi mo.
do de ver, el médico que apresura la muer~~ta ~b~a, perfectamente editada, reune
te d~ un enferm?,.Pºr desesperadas que a a- en ."1 la ultima palabra d~ la terapéutica mo~ezcan la~ cond1010nes físicas y morales pde iernl a,ápor lo que no vacilamos en reoomen, .
ar a nuestros lectores•
este,
a·10 no solo no eJ· ecuta un acto m1ser1corso, ~o sól~ no cumple con un deber de Atlas M
Id J
su
1e O~nua
, e i1s ft!n_fermcdudes
Externas
humamd.ad, smo que pone de man1'6e-to
,
'
~o,
y
(,omp_end10
de su Patologfa
.
1gnoranc~a al hacerse reo de un dt&gt;lito
YTerapéntU'a, por o. Haab
conc10nc1a.
e l'mfesor de Oftal~olo_gin en In Univel'!lidad le z· . ·h
Y ahora p 't
I .
Traduc1do1lel&amp;3~edfoi6n alemana ,ur1c .
.
, erro¡ ame que para concluir le por SHlro A Jora, D~tor de Jteclicioa y C1rugi&amp; 1¡0 Q111·111
01te con verdadero rf'cogimiento E'Stas her&lt;Repnblica del Ecuador).
mosas palab
Iúminas cromolitografiacl •
.
. .
. rctS de Ch atea u briand, que pa· Con 16colores
según ncnarelas ; ; e1~~:rull?l~ll 8b h¡:ura•1CII
recen escr1 tas para el caso:
lpe
3 f fora.sEen neg~o i!it~rcnla1las en°eÍ 't1?1 t:~i~~¡ 0~ t-g
''1·0h conc1'enc'1a.1 p or ventura no erea más
e ~s. n pronnc1ns: 16.50. En el cxtr .
1- .
Madrid, Libr,·ria Ara1lémica.-Prado 11 ~~Í~. ·-SO.que un vano fantasma de la imaginación ó U h
el temor n~tural que al castigo tiene el homni. er1;11osísi~a colección de Atlas-.Mabre1 Yo mismo i:ne he. dirigido alguna vez n~ales e~ta publicando la Librería Acadé
esta pregunta: s1 pud1er;1s por un solo es m10.a. Libros son éstos, que, en con'untofuerz~ ele tu pensamiento matar un hombre encierra! c,1d~ntos conocimiento~ ne~esi~
en Chma y .he:edar su fortuna en Europa, poseer e. ~e wo práctico, cuantas icleas dec?n la c?nv~cc1ón sobrenatural de que na- be a,lqumr el alumno de medicina
die sabr1a Jamás tu l'ecreto, ¿con~entirías
En otras ocasiones hemos hablado d t
en formular ese ~~se~I. . . . En vano pre- dos e~los, haciendo un estudio crítico ~u~
tendo exagerar mi m_d~g~ncia: en vano pro- ~~:e:idod los mi~mos. Vamos á ooupal
curo .atenuar el hom1c1d10 suponiendo, que if¡. oy e que se titula Atlas-Manual de las
en v:irtud de mi deseo el chino muere re- en ermedades externas del Qjo, escrito
l
pentmamenk sin dolor, que no tiene here- ~Íi O. Haab, ~e Zürich, y traducido fiº:a:.
de~os. que cuando muera sus bienes ni si- e an~ por E'l :sr. Ayora.
quiera los apro.vechará el Estado; inútilmen- 1 Cara?t~,r ~eluliar á toda la colección es
te batallo por imaginarme á este extranjero a conc1s10n e texto y la abundancia de 6.abrumado de enfermedades y sufrimientos ~lU'as ~n colores. Representan con una fideen va:10 me ~igo 9.ue la muerte es un bie1; !~dad ~1gna de aplauso, no sólo por lo artí,;para el, que el ~usmo la apetece; que sólo tico, smo por lo científico, las láminas d~l
ie restan cortos mstantes, instantes de vi- At~as ~el Dr. Haab, una clínica de OftalmoOigo en el fon- l?g1~. Su autor, homb_re de profundo conoda .. ; ~n vano todo!
do ~e m1 alma una voz que clama tan im- ~1m1ento en la m~ter1a, ha tenido la feliz
per1osam?~~e contra el pensamiento solo de idea de dotar al hbro de material gráfico
tal suposrn1on, que no puedo dudar un ins- cap~z de ser comparado con el que en l~
tante de la realidad de la conciencia."
realidad ~e encuentra á cada paso.
~- Veracruz, 24 de Agosto de 1908.- . Es decir, ol D,·. Haab, como experto clíDi, Carlos Manuel Grtrcía.
?Wº,. s~be muy bien que ~n medicina las
(De "El .Mund .. u I H b
i~eas aisladas, no pueden d1rPctame11te t1t1'o, e ª n ttna, Septiembre Glle 1908).
Jizars1·; nece~1t~se que, al formar juicio sobre el padec1m1ento de un enfermo, la reaf)

Í · _·

¡

:h~rn'.

d

1

di

�432

LA

.h:scoELA DE MEDICINA.

lidad ele la clínica, el enfermo mismo, ante- de los libros más hermo,os que han visto la . '
rinrmente observado, encauce los pasos ,lel luz en el extranjero.
mrdic~ por un c?m\no en donde sus )lan~1y 1trlm, noticlus.
1•as fac1hte11 el transito al hombre ~e c1e11c1a
_g¡ ::ir. Or. D. Agustín Vidales, ha sido
ansioso de cono~er la ver?a~. At&lt;I el ant~r j nombrado preparador supernunwrario, intepre,enta nn ~onJunto ele laminas, tan adm~- rino, de la cátedra de llactt&gt;riología en la ~;s.
rahlemente eJecutadas. que, como hemos d1 cuela N. de )Iedicina.
cho, constituyen una sola, de enfermedades
-Ml Sr. Dr. D. Juan Diaz Valadez, ha
oculares.
~ido nombrado encargado interino del De¡Qut'.I pueclen apetecer el estudia, te y el partamen.to de Electricidad ~lédit·a, anexo
müdico prñ,:tico, á quie11es la escasez de • á las olímcas que se dan en el Hospital J uátiempo no le permit(I otra cosa qufl rebus- rez.
car en las páginas de sus libros la-. ideas
-" La Enseñanza. Secundaria en el DislJUe integran un diag1,ósticoY Qur. mejor trito l!'edera.V por el Dr. Francisco Yásquez
modo dfl leer, que haciéndolo en .,¡ mismo Uómez." ,En este se~~n&lt;lo folleto., el autor
paciente!
com1:&gt;a~e a los q~e cr1twaro11 el ¡,nmProque
Razón es ésta notoriamente patentizada publico y e:-pec1almente al ~r. Dr. Porfirio
en dicho rnlumen. La prolijidad de figuras Par~~- lnl-iste ~n sus argumentos anterio:es
permite en un mome~1!0 dado apren~,3r el Y cr1tic~ enérg1cam~11te el pl,an de estud1.?s
aspecto ,le una afecc1on ocular, ¡md1endo I que se s1gu1:1 en la Escuela};. Preparatoria.
Trntado elt•mentltl tle unntomfa buman11.
el lector abrigar la. seguridad de encontrar
siempre en el Atlas un cicerone que, ayudánHemos recibido los cuadnnos del] 9 al z:¿
d_?}e PD su empresa, le facilite la adquisi- de e:.ta clásica y monumental obra, escrita
c10n de las nociones deseadas.
en francés por los Dres. Poirier, Charpy y
El colorido f's rt'almente asombro~o; la Cuneo, y traducida al rastellano por el reexactitud, perfe&lt;·ta. Xo nos ha llamado la putado anatómico Federico Oloriz y Oratención. pues, afortunadamente. estamos t~ga. La edición es esmeradísima y el prehabituados á verlo en todos los Manuales c10 del cuaderno es una. peseta. Diríjanse
de esta. colección.
los pedidos y subi,cripciones á Preciados 33,
El texto en el que su autor expone la últi- bajos, Madrid, .Administración de la Revisma palabra oftalmológica. es, en verdad, dig- ta de Medicinlli y Cirugía prácticas.
•
L11s niñas de los ojos.
no de figurar al lado de los tratados magistrales, no por la extensión, sino por la exacMostraba un principiante á su maestro un
titnd de los conceptos. Claro, df'sprovisto operado de iri&lt;lectomía, y orgullosamente le
de ideas no sancionadas aún, pero con todo llamaba la atención sobre lo grande que halo indispensable para el médico general. ha bía dejado el campo visual.
de prestar señalados ser,;cios, pues sus her-1Qué niña!?, eM . . . ¡Qus hermosas quemosas página" fraternizan con la clínica. daronl-Repetía enfático hasta cansar.
¡Qné más pueJ ... anhelarse! 6Qué valc ,r tie-Pero, ¡hombre!-le arguyó el maestro,
ne para el médico un libro repleto de hipó· más que molestado.-¡Si esas ya no son ni·
tesis que su autol' adopta sin analizarlas1
ñas; son dos mamás!
ObsÍ'l'vase en el del Dr. llaa b, el deseo
&lt;'l'ribuna Médica lle Chile.&gt;
de corregirse r, m.-dida que aparecen nueA.
vas ediccionei,.. Es esta. la tercera: la primera. muy saneada, cuidadosamente limpia de
Les hemos girado por el tercer
concepto, que la experiencia relegara al pro- cuatrimestre del presente año y les
fundo olvido; resplandeciente en hechos que suplicamos acepten nuestros giros,
la labor incei,.aute de los oftalmólogos ha des- pues si l)Ol' cualquier motivo son recubierto. Es decir, un libro que 110 vacila
mos en recomendar con gran interés á nues- chazados, nos causa éstv gastos y
tros lectores, seguros de que encontrhráu transtornos. Si tienen alguna justa
en él las dos cualidades pi edoroinantes que reclamación que hacer, será atendideben caracterizar las obras médicas: ti.de- da inmediatamente.
lidad en los conceptos, riqueza gráfica que
A las personas que no estén al
refleje con exactitud las verdades de que la
naturaleza hállase tan admirablemente nu- corriente de sus pagos por deber gitrida.
ros anteriores, les suplicamos se sirNada hemos de decir de la prPsentación van liquidar :sus cuentas, pues ésto
de la edición e~pañola. El editor merece
plácemes por habl'r coneebido la idea ,lepo· nos urge para la marcha regular de
ner en mano:,; de los médicos españoles uno nuestra::; operaciones.

nuestros subscriptores.

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                <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 18. Septiembre</text>
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                <text>México</text>
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                    <text>TOMO

xxm.

MÉXICO, OCTUBRE

15

DE

1908.

NÚM.

19.

LA ESCUELA ·DE
MEDICINA.
~ ..
PEIUODICO DEDH'.:ADO A LAS CIENCIAS MltDICAS
FUNDADO EN 1879.

00NDIOI01'ES.

l

,

OOIIDIOIONEB.

:!'1.ED.A.CTOBES:

F'.!!te ~rlódico ac ('Ubhca loa dfu 15 y
Se publlcan inrercaladRS en el texto,
~!timo ,1e cndn me,. en ounderuoa lle !!4
DI H1";TOR,
Ju iluHll'Boionua que sean necessrias.
página.a, con for,o de color" eu buen pR·
••
Se re&lt;'lhen aubacripclones en I" Redar,
p&lt;'I, siendo el preclodesuhecn1-ció11annal
Dr. Adrinn de Gnray,
ción, calle de I.eón ndm. ,.
•
el de ~eis J&gt;efios rn Méxicu y sictn aJnJ
I Los pe1lidoft de la Cnpltal r de los E•·
C!ICntncn los J.:Sta&lt;l?squesc¡,a¡.rará11 prc- llrti Angel G11'iño Porfirio Pam
Zárrtat ¡tlldos de!&gt;en díri~rse al .Administrador
c1111ruentc¡,or.iuatrnn!'llfl'l'.&amp;Rdelantrulos.l '·
•
• • · '"flª• ,rencral:-r nr F..dnardoJonblanc, .Ap&amp;r·
. No Me admiten •uhscriptorcs por menor!
~. Qumdo yZu~ieta
tiempo de un alío. que l'8 lo que rorres.
•
1ta,lu 77R, ó á la misma Redacción. •
1
¡oondeáun
tomo.
Para
el
extranJtrof,l.00
RafaPI
Carau
1
Ouid
rema.
.',úmPrUNIUflto\, roar,ntatPnhrn1.
oro por año.

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--

~ - - - - - - - - - · - - .,,,..._.

-

_..__.

-

--

r

- - - -

- - - . - ~

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León nflm. 4, 6 Apartado 778.

~UINTO CONGRESO MEDICO I\\N-i\MERICANO lERIFICADO EN GUATE~IALA
(AGOSTO

m: 1908).

Informe del Delegado mexicano, Dr. D. JOSE RAMOS.

SEXOR SECRETAmo DE l~STRUCClON PUBLICA y BELLAS AUTES.
Presente.

El Señor Presidente de la República, tuvo á bien comisionarme para que reprP11e11ta~e á México en '&lt;'1 V Congreso Médico Pan-americano, cuyas sesiones debían celebrarse en la C11pita l de la República de Guatemala del 6 al ] Odel presente
mes de agosto. Por el digno conducto de Ud. recibí el nombramiento respectivo
fechado el 23 del próximo pasado julio.
Para desempeñm· mi comisión salí de esta. ciudad el día. 28 de ese mes para el
Punto ele Salina Cruz adonde llegué el jueves 30; el día siguiente me embarqué
en el vapor "City of Para" rumbo al Puerto de San José de Guat.emala adonde
llegué el día,2 del presente mes.
l\Ie visitó á bordo el Señor Coronel Don José Victor Gir6n, Comandante :Militar del puerto, quien me hizo desembarcar luego gnar&lt;lándome todo género de
consideracionei-. l\Ie condujo á la estación del ferrocarril y allí 'me deí&lt;pidió poniendo á mi disposición, por encargo del Supremo Gobierno Guatemalteco, un cano especial en el que hice el viaje á la l\fetrópoli á h~ que llegué ese mismo día.
Fuí recibido en la estación por los Señores Don Felipe Estrada Paniagua, Subsecretario de Relaciones Exteriores y Don Federico S. de Tejada, Subjefe del
Protocolo del Ministerio de Estado, en reprepresentaci6n del Señor Secretario de
Relaciones Exteriores, así como por los Señores Doctores Don Celerino Guillén,
I&gt;on Antonio Maca] y Don Julio Bianchi, Comisionados por la Junta Organizadora del Congreso l\Iédico.
Fuí couducido por estos señores al "Gmn Hotel" en donde se me había apartado un alojamiento; con exquisita. cortesía me dejaron instalado y Re retiraron
poco dei:.pués.
Pnsinon á ,1i-itarme en la noche los Señores Lic. Don Luis G. Pardo, Miuistro Plenipotenciario y Enviado Extraordiuario de México en Guatemala, Dr. Don

-

-

UR. ADH.IAN DE GARA Y.
Profesor de Anatomía Qnirúrgica en la Escuela N. de .\fedicinn y ,lo Higiene en la Escuela Normal de Profcaoraa, Médico del Hospital "JuArez," etc.
BHP.CIALIHTA

EN CIRUGIA

I'

VIA'4 URINABIA!il.

Meaa y aparatos especiales para embalsamamientos.- Rapecinlid11rl para embalsamamientos por un procedimiento particular y excelente. - A cualquiera hora se tiene listo lmlo lo necesario ¡&gt;!Ira practicar un embalsamamiento. -Cura las estrecheces do la uretra, recto, esófago y útero ¡ior medio de la electrolisis, sin peligro, ni clo ,
roformo, rápidamente y sin dolor. -Tieno su Casa de Ralnd en la Calle do León núm. 4
56

�434

LA EsouELA

--

~

DE

LA ESCUELA DE MEDICINA.

MEDIOINA.

435

-- -- ------

Fidel Rodríguez Parra y Don ~Ianuel Villada, Primero y Segundo Secretarios
respectivamente de la Legación Mexicana.
El día siguiente acompaña~o de nuestr? Ministro Plenipo~~ciario, pasé, á la
Secretaría de Relaciones Exteriores con obJeto de hacer una vunta de cortes1a al
Señor Secretario del Ramo Don Juan Barrios M. Fuimos recibidos muy atentamente por este señor, con quien hablé de asuntos relativo~ al Congreso próxim? á
verificarse· él mismo nos indi.:ó que tal vez el Señor Presidente de la Repúbhca
podría recibirnos desde luego, lo que iba á consultar inmedi~tam~nte. olvió poco después diciéndonos qnc nos esperaba aquel elevado func10~ario, quién nos recibió con notable afabilidad y cortesía; el tema de la conversación fué e_J Congr~so
Científico que iba á verificarse en breve. El Señor Estrada Cabrera hizo elog10s
de los médicos mexicanos en general y de mi persona en lo particular. Le dí las
gracias por las atenciones recibidas de su Gobierno desde que llegué á las playas
guatemaltecas, y me puse á sus órdenes, haciendo otro tanto con el Señor S~c~etario de Relaciones Exteriores. Muy complacidos nos retiramos el Señor Mmi~t~o
Plenipotenciario de México y yo por las mar.:iadas muestras de afecto que recibimos en esa visita.
Durante los pocos días que precedieron al CongrPso, fll:í presen~ado á los di~tinguidos Doctores Don Juan J. Ortega y Don José Azurd1a, Presidente el. primero y Secretario el segundo del Certamen Médico; ellos á su vez me rela.e1onaron con los facultativos de Guatemala y me hicieron visitar la Escuela de Medicina, el Departamento destinado al Qongreso y varios estab~ecimientos ci~ntíficos
y de beneficencia, como los laboratorios de la Escuela práctica y el Hospital Ge-

Y

neral.
El día señalado previamente ( 6 de .agosto ) verifi~óse en la ma~ana con gran
pompa la a.pertura del V C?ngreso Médico ~a~-amer1?ª?ºi por motivos de salud
no concurrió el Señor Presidente de la Repubhca presidiendo el acto en su representación el Señor Secretario de Relaciones Exteriores quien pronunció un correcto discurso de bienvenida.
Habló después el Presidente del Cong1·eso Médico Señor Dr. Don.Juan J. Ortega, quien insistió sobre la importancia que ofrecen los certámenes científicos deseando para el qne se inauguraba ese día un éxito completo, y para los seño:es delegados una grata permanencia e~ Guatemala. El Señor Dr: D. José Az_urdrn., Secretario General del Congreso, hizo una reseña de los trabaJOS emprendidos por la
Junta Organizadora y de las memorias recibidas, haciendo m~nción de los países
que se habían hecho representar en la asamblea y leyendo 1a hsta de los delegados.
Por órden alfabético de los nombres de los países que representaban, fueron
invitados á ocupar la tribuna y pronunciar un pequeño discurrn alusivo al acto, los
delegados que se encontraban presentes en la sesión de apertura. ~l terminar su
alocución cada representante era saludado cvn aplausos y con el himno de su pa.ís
que la concurrenc~a escuchaba en pi~. Al lle~a.r mi t~rno s~ proced~ó com? ~on los
demás deleg,1,dos siéndome grato decir que m1 alocucion fue muy bien recibida como lo demostraron los prolongados aplausos y las felicitaciones que se me prodigaron. Como quiera que la debida y natural modestia se opone á que al hacer una
narración mencione sus triunfos el relator, creo más pertinente insertar aquí la
primera pa~~e del inform~ que nuestro i.lustra~o Ministro Pl~nipotencia:io en Guatemala envio al Señor Lic. Don Ignae10 Mariscal, Secretar10 de Relaciones Exteriores y digno jefe del Gabinete Mexicano: El Señor Lic. Don Luis G. Pardo tuvo á bien darme una copia firmada de dicho informe que está concebida en los tér...
minos siguientes:
Guatemala, 12 de agosto de 1908. Copia. Del 6 al 10 del actual, se ha celebrado en esta capital la reunión del V Congreso Médico Pan-americano, y me es
muy grato participará Ud., que debido al esfoe~zo y al tac.to del Delegado de .México, Señor Doctor Don José Ramos, nuestro pais ha obtemdo un verdadero triunBOTICA DE LEON, ESTABLECIDA EN 1855.
ResI&gt;_onsable: AMBROSIO ENCISO, Farmacéutico graduado; facultad de Ohio,
E. U.-Especia.l atención en el despacho de recetas.
Calle de León n~ 9. (Frente f. la Caaa de Salud del Dr. A. de Garay.)

fo, Y nuestro Delegado ha sido bajo todos puntos ele vista la persona más prominente del Congreso.
. Desde la l)egacla del Doctor Ramos este Gobierno tuvo todo especie de atenc1.ones Y cortesias para él y en tian José lo recibieron el Comandante y el Admims~rador de la A~l1;1ana del. p~ierto, quiones pusieron á su disposición {m carro esp~c1al para que hici.era el viaJe. basta esta capital, adonde lo esperaba en la Esta~ión el Su~sec:etano ele Relaciones ExterioreR con una comisión que lo acompana~e al al0Jam1ento que le tenían preparado.
qomo toda&amp; estaR atenciones fueron ordenadas por el Secretario de Relaciones
Exteriores, de acuerdo. con ~] Doctor Ramos, creímos conveniente que lo llevase á
presentar con ese fonc1~nar10, Y. dmante la .entrevista y sin la menor indicación
de nuestra. p~r.te, el Senor Barrios nos manifostó que el Presidente tendría mucho
g¡bto en recibu a~ Doctor, por lo qu~ s~ consentíamos, desde luego avisaría que est ª!llºs en Palae10 para que nos recibiese, lo que verificó pocos minutos después
mamfestando ~special amabilidad con el Doctor Ramos.
'
!;os trabaJos presentado.s por el Doctor Ramos han obtenido un gran éxito y
h~n sid? celebrados y aplaudidos con verdaderas ovaciones. Igual éxito ha ob+-emdo baJo el p~nt~ de vista .social? p1:es, en. las diversas ocasiones en que se ha. visto comprometido a p1·onunciar brmrhs o d1scursm,, su fácil elocuencia y el tacto
con que. ha hablado le han hecho obtener mur merecidos triunfos.
Re1te.ro, etc., etc.-:-Luis G. Parclo.-Rúbrica.-Señor Secretario de Relaciones E xtenores.-México.
La alocución que pronuncié en la sesión inaugLm1.l y que fné publicacla por
1a prensa guatemalteca, decía- así:
SEÑORES MINISTRos,-Señores:
d l La Cien.cía que alumbra c?n radiantes fulgores el espfritu humano, mostránho e bus admirables lHyes, también reune con estrechos é indestructibles lazos á los
o~ .res Y á los pueblos d.e buena voluntad. Haciéndoles beber en unas mis~as y
pub¡8imas fuentes, :y nutriéndoles con iguales principios, sanos y confortables, esta ece entre ellas, :mp~rturbabl~ armonía y con fraternidad universal.
. Las verdad~s crnntificas sólidamente demost radas; las inquebrantables relac10.nes de casualidad, que r1-snnen como en aurea cadena, todos los fenómenos del
umve:so portentosan:ie~te grande y ~s?n:ibros~mente pequeño, subliman nuestra
alma m,m?rtal aproximanrlola á la D ,vrnid~d mcomprensible. El conjunto de verd~des log;icamente comprobadas, y de relacione~ constantes, positivamente establee~
es igual para todos los hombres, cualesquiera que sean las particulares creene1as e ca?a uno, acerca de otros puntos de índole variada. Y si esto es verdadero
pdara lMos d~v~rsos ramos del saber, el hecho es más ostensible aún cuando se trata
e 1a edicma.
. El Amor Y la Ciencia, unidos en legítimo ó indisoluble consorcio deben de servir.de ~eg~r?s guías, al Médi~o que se lanza por los difíciles senderos de su humanifano eJerc1c10: el a~or b~nd1~0 á sus semejantes que lo hace caritivo; la ciencia que
o alumhra c.on sus .mextmgmbl~s. luces y lo hace instruido; he aquí los dos inse ar~bles. conseJeros, sm cuyos auxihos, mal podría el médico ejercer su elevado !i~1rer10. El verdadero altruismo y el saber, unen por tanto con apretado vínculo
e os r~pres~n~antes del noble sacerdocio de Esculapio.
Si se p1die~e. alguna prueb~, pudiera presentarse como muy elocuent.e, la clel
V Congreso Medico Pan-americano.
Pro_cedentes de diversos ?ªÍRes, y algunos de nosotros después de recorrer largos camrnos Y de surcar lo~ dil~tados !llareR, aquí estamoR presentes al llamado de
nuestro~ hermanoR d.e la C1enci.a, los llui-tres médicos guatemaltecos. Representando dife!·e.ntes naciones, Rolíc1tos hemos ar.udido con nuestro contingente á este
tan cul~o e mtelectual c~r~nmen. Y á fe que el éxito ha sobrepasado nuestros deseos, as1 por el provecho científico que según lo que vemos va á obtenerse, cuanto

asd

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
,,

Prof~Rn 4. - México. - A pR&gt;rtado 313.

lo n~A!~!1~mos un lgr~dsurdtiddo lde aparatos, ensert\s é instrumento11: todo lo que necesita el médico· todo
.,,,.,.,..no para e eu1 a o e os enfermoR
'

�436

LA EsouELA DE MEDIOINA.

por la exquisita cortesía con que hemos sido .tratados todos nosotros así por el Gobierno de la República como por nuestros &lt;hgnos compañeros. Me es grat? asegurar que voy altamente agrarleciclo, por las distinciones qu&lt;l se me han prochgaclo.
Cuando regrese á mi ama&lt;la Patria, que tengo el alto honor &lt;le r~preseri.tar en
esta docta asamblea me será. muv satisfactorio informar á mis concrndadanos, ele
'
.
la franca hospitalidad que se me ha dispensado.
.
Señores: ¡Quiera el cielo, que la fratemic1ad emanada del eRtud10 y de .la filantropía, nos una siempre con invencible fuerza; y que este Congreso sea rico en
.
bienes, para la Ciencia y para la Ilumanidad!
Terminados los discursos de los representantes el Señor Secretario de Relaciones Exteriores que presidió el acto, declaró solemnemente i~stalaclo el V Congreso Médico Pan-americano, se escuchó en pie el Himno Nac10nal de Guatemala
y se disolvió la reunión.
.
El acto revistió gran solemnidad; se hallaban present~s todos lo~ miembros
del Gabinete, los Presidentes de los Poderes de la Repúbhca, los Miembros &lt;le!
Cuerpo Diplo:.nático, los Jetes del Ejército, los Representantes .de 11:1. P~ensa, los
Delegados Congresistas, así como numerosas personas de la sociedad m~s selecta
que fueron especialmente invitadas. El salón de sesiones dispue8to exclusivame~te
para el Congreso, es notable por sus di~ensio.nes. y por su bello decorado estilo
pompeyano, obra de dos a.v?utajados artistas itahan~s.
Se ve en el fondo, hacia la parte ceutral, un rehe~e en bronce que representa
al actual Presi&lt;lente de la República Guatema.lteca hacia. uno y ?tro lado dos grandes bustos, también de bronce, representando á Ambrosio Pare. y á Pastenr..Al
derredor del salón se encuentran los escudos de las diversas naciones de América
que estuvieron tepresent.adas en el certamen. Vi con gran satisfacción que los Estados Unidos del Norte y México ocupaban los dos lugares de ~onor en el fondo
de la sala hacia los lados de la Mesa Directiva. La handera mexicana ocupó en partes inchúdo el banquete presidencial, el mismo sitio de distinción; hago constar
est~ hecho por creerlo de importancia.
La tarde del día 6 comenzaron las sesiones ordinarias del Congreso que terminaron el día 10 como se había anunciado con anticipación. Fuí nombrado en
la primera sesión miembro de la Comisión de Consejo; esa comisión estuvo e!1cargada de discutir y ~e~a?tar las conclusiones cientí~cas ele la') diversas Recciones
en que se hallaba dividido el congresoi las conclusiones fueron vo.tadas y aprobadas en la sesión de clausnra y se pubhcarán en los anales respectivos; entre ellas
se encuentran las referentes á uno de los trabajos que prese~té acere~ d~l tra~,oma y que van dirigidas á evitar en los diversos países americanos la 1mportacion
.
de ~quella enfermedad transmisible por intermedio de los inmigrantes
Además de ese trabajo presenté otro sobre la enterme~ad que he descrito con
el nombre de "Ceguera nerviosa." Tengo el honor de enviar en los anexos que
acompañan á este informe, copia de carla una de esas memorias.
En las diversas sesiones verificadas por el Cong1·eso, usé de la palabra, cuando lo creí conveuiente tomando participio en los debates. El domingo 9 en la ~añana se verificó una s~sión solemne muy concurrida, habiendo hecho conferenc1~s
sobre los puntos que ele~~mos el Señ?r Docto1~ García Leal, De~egado, del Brazil,
el Señor Doctor Lucas Sierra, de Chile, el Senor Doctor C. Gmteras de los Estados Unidos de América y yo, quienes hablamos respectiva~ente sobre enage~ación mental 1 tratamiento moderno de las fracturas, profilaxis ele la fiebre amanlla
y progresos de la oftalmología desde los tiempos más remotos hasta la época a~tual.
Fueron muy bien recibidos los discursos científic~s; en cuanto. al mío de~o con~1gnar
por parecerme un deber de gratitud, que me vahó una entqsrn.sta mamfestación de
la que dan idea .las crónic~s publicad3:s por fa. P;e~1sa." Para no, h~cer,, muy lar9o
nuestro relato citaré tan solo lo que dice el penodico La Repubhca, en su nu.
mero correspondiente al 10 de agosto. Dice así:
Tocó el turno al ilustre doctor don José Ramos, Delegado por Méxtco, que tan-

437

LA EsouE....A DE MEDIOINA.

tas simpatías ha sabido captarse en Guatemala 011 Jo¡:; pocos días que ha sido nuestro hué~ped. Al levantarse de sn puesto fué ~alndarlo con un aplauso ele la concurrencia, Y, clmante la lectura de su docta y bl'illante tesis acerca ele la historia
de la ot.talmología, foé interrnmpido por repetidas demostraciones ele :ciprobación
Y entus~as~o. 9omenzó ~~n un galante sa.ludo á Gn~temala Y. á sus m~dicos y todo su discu2so mteresantisimo estab.a ?ordado ~e floridas y atinadas frases.
~l Senor Doctor Ramos especialista &amp;n cuugía ocular, es una notabilidad
mundial, Y su nombre figura en el de los "poco8 sabios que en el mundo han siclo.
Eran las .~oce del día cuando el distinguido orador terminó su conferencia."
~n la sesiou de clausu.ra obsequiando los deseos manifestados por la mayoría
&lt;le l~s representantes y temendo en cuenta la buena vol untad del Gobierno clel
Peru, ?xpresada en un cablegrama que se recibió oportunamente, el Señor Dovtor
G. &lt;3:mteras, Delegado de los Estados Unidos &lt;lel Norte y yo propusimo8 la ciudad
de L1ma como sede d~l ,VI Congreso :Médico Pan-americano que se celebrará en
1911. Nuestra. prnposición fué aprobada por aclamación y eon entusiastas muestras de agrado.
. Por lo expuesto ª°:teriormtinte, se puede comprender, Señor Secretario, qne
hice cuanto me f.ué pos1l,le para que el buen nombre ele México no desmereciera
en el certame°: c1entí~co celebr~do en la vecina República de Guatemala.
Me es satis~actoz:10 comun~car que se presentaron más de 300 trabajos, mu·
chos de ~llos de mteres so~re diversos ramos de la medicina; no juzgo necesario
dar una 1&lt;lea de esos trabaJos; tal labor resultaría incompleta é inút.il, puesto que
todas las me??orias serán publicadas en los anales del cong1·eso. Como es fácil comprenJer, el t10mpo no a_lcanzó para leer .y discutir todos los estudios que se presentaron, pero serán conocidos del mundo científico cuando vean la luz pública en los
anales del congreso, . lo que será muy en breve.. Deseo sin embargo mencionar algunas de las ~amonas que despertaron mayor rnterés y que dieron lugar á debates Y conclus10nes q~e constan en las actas respecti'Vas. He aquí los títulos de algunos de estos tra.baJos:
Un plan para la fundación de un Instituto de Medicina Tropical por el Dr
tor Fred. J. Mayer, de Nueva Orleans, La.
'
·
~a Ense?anza de la l\Iedicina Tropical en los Estados Unidos por el Dr. J.
C. Wilson, Filadelfia, Pa.
'
El .B~ri-Beri, por el Dr. ~aximilia1;11 Hersog, de Filadelfia, Pa.
Üpm10n~s sobre los t~abaJos samtanos y la cuestión de los inmigrn.ntes en
Centro América y las Antillas, por Jackson Smith, de Cincina.tti, O.
. Reseña so.br? la Profilaxi~ de la Fiebre Amarilla, por medio ,Je la r-onstrucc1ón Y ~antemm1ento de hospitales adecuados, por el Dr. Emilio Echeverría de
'
Costa Rica.
Profilaxis y tratamiento de la Fiebre Amarilla por el 01· G M Gtii' tet"t"
de Mobila, Al.
'
· · ·
' .,,
Profilaxis y tratamiento de la Fiebre Amarilla, por el Dr. Salvador Ortega
de Guatemala.
'
El Bocio, los mexedemas y el cretinismo en l:is montañas guatemaltecas por
D r. P astor Guerrero, ele Guatemala.
'
Fiebres conti~uas de origen no malárico, por el Dr. Thomas Gan 11 , de Belice.
Tra~splantación uretral, por el Dr. ,J. B. S. Davis, de Birmingham, Al.
Hendl1s penetrantes del abdomen, por el Dr. Randolph Winslow de Balti-

mon.

'

Uso del S~licilato d~ Eserina en conexión con la cirugía abdominal y pélvica,
por el Dr. Damel ~-. Craig, de Boston, Mass.
Algunas cond1c1?ne~ que demanda la laparotomía explora&lt;lora, por el Dr.
Dyer F. Talley, de Bummgham, Al.
·
ApendicitiR, por e] Dr. Louis Schooler, de Des Moines, Iowa.

�438

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA,

-- - - ~ - --

Indicaciones de la colecistotomía, por el Dr. William Jopson, ele Sioux City,

.!?~·

IowaResección de ambos maxilares, por el
Fd. ~mnba~1~, de ~oh~~!~ª·por el
Nuevo procedimiento para la restaurac10n e a nre raen
,
Dr. Guillermo Cano, ,del Salvador.. l R l
Dr Luis Paredes del SalLa prostatectomrn en el Hospita osa es, por e1 ·
,
.
D J
J O te a de Guatemala.
vador.
., .
el
Resección de ambos max1lares, por e1 r. n~n · r g '·
Tratamiento de la blenorragia, aguda y crómca, por el ácido p10nco, por
Dr Manuel Morales, de Guatemala.
t ·
el Dr
. Algunas indicaciunes de la amigdalotomía y su manua1 opera orio, por
·
,Toseph B. Green, de Estados U nidos.
.
.
.
1 D J CroCampaña contra la plaga en San Franmsco Cahforma, por e r. ·
thers.
a· d G t l
El ·alcoholismo por el Dr. José Azur 1a, e ua ema a.
El tabaquismo: por el Dr. Celerino Gui!lón,
Guitemalt"
1d
taDemPncia precoz en ?"uatemala y clas1ficac1ón ele as en ermet a es roen
les por el Dr José Azurd1a, de Guatemala.
.
Il1
. ' Bocio es~ftálmico por el Dr. Cassius C. Rogers, de Ch1cago, ·
Invasión tabétic¡ de los nervios acústicos, catorc? años antes de otras ma-

?e

nifestaciones, por el Dr. Carlos Lu~ensl, de Tol~t, 0~10.. go Alvarez de Gua,
Quiste ceroso del cuarto ventr1cu o, por e. r. omrn
:
J · López,, de Guatemala.
.
. por el D r. M anano
Tratamiento de la anqmlostomas1a,

·a·

temala.
·
por e1 Dr · Celerino
Disentería, su tratamiento po1· el suero anti 1sen té neo,
Guillón de Guatemala.
F d · L h h ff Wyld
He~eralidades sobre aná-lisis clínico, por el Dr. e enco e n o
,
de Guatemala.
. l' ·
1
t
f. tes por el Dr
Bacilo del rinoescleroma, exámenes h1sto og1eos e e cor es Y ro ,
·
l
Santiago Letona, del Salvador.
X
Tratamiento del rinoescleroma por los Rayos , por e

o

r.

A Quiñones del
·
,

Salvador.
.
l D N
· M
de Guater. emes10 oraga,
Prolapso uterino y su tratamiento, por e
mala.El hígado tropical, por el Dr. A. R osa,
1 de G uat ema1a. Y otros muchos que
no sería posible enumerar.
b
cimientos y
Los médicos guatemaltecos demostrnron tener muy d ue:ts tºnE t d U ni
ran dedicación en las ciencias qne cultivan .. L.os d~lega os e. os ~ os . b ~
Jos del Norte, de Cliile y del Salvador, se d1st~ngmeron también por d~us ~: i:jos, sin que los demás representantes hayan deJado de presentar estu ios

ª

terésToélas las naciones Lle América con excepción de ~icarag~ady Hondu.rals, es:
1
facultativos env1a os especia men
tuvieron representad as en e, c?ngreso! ya por G t · l· ue recibieron nomte con ese objeto, ya por med1cos res1dentes en ua ema a q
bramiento de diversos países.
.
, ·
t
ple
"Me he ocupado hasta ahora de la parte científica umc~me11:1 e,:Gero ch:del
á mi deber tratar de otros asuntos que no podría pasar en silenc10.
.noc
l
·
b
·
dos
en
el
salón
"Excelsior
"
con
un
banquete
ofrecido
por
e
6 f mmos o seqma
'
·
l f
·
íos del Go. · t · de Relaciones Exteriores al que concurrieron os unc1onar
.
Mrn1s
eno
. 'l
.
. vitados Se convmo
bierno los miembros del Cuerpo D,p omát.1co y num~rosos 1ll
d l s recon a~ticipación, qn~ los Del~gados America,nos co~:~t::e:i S~·.D~Jl~:n B;;rios
presentan tes extranJeros el él1s?urso que debrn pron 1 P. . d t d l Congreso
.M al ofrecer el banquete. As1 pasó, en efecto, pero e . res1 en e ,el'
cor
Módico me estrechó á que tomase después la palabra hac1én,lome pub ica Y -

ª

b

439

- -- ---

tés inv!t~ción; no pudiendo rehusar, tuve que acceder á lo que se me pedía, Raludado car1ños11mente con aplamios ruando me puse en pie, fní interrumpido varias
veces en el curso de mi peroración con afectuosas manifestaciones. Al terminar
recibí los plácemes de numnosas personas. El periódico "La República," en su
núme.ro ?orrespondiente al 7 de agosto, se expresa á este propósito, en los términos siguientes:
.. '.'En seguida, el Señor J?elegado de México. h~bló elocuent~ y brillantem.ente,
dmgrnnd.o á Guatemala efus1vas frases de corclrn.hdad y _de cariño, y encendiendo
en ent~s1~smo á los concurrentes por la belleza y elevación de sus conceptos."
M1 discurso, como todos los que me vi obligado á pronunciar, fué enteramente ageno á la política; hice en breves términos un panegírico de la medicina hab~é de la importancia de los congresos médicos que tienrlen á estrechar á h,; naciones, no sólo por los vínculos científicos, sino también por estrechos lazos de
confraternidad; manifesté mi agradecimiento por todas las atenciones recibidas y
terminé haciendo votos por la felicidad élel pueblo de Guatemala y por la dich'a
personal d~ sus gobernantes. El Señor l\IiniRtro Plenipotenciario de México cuyas congratulaciones recibí, me aseguró que había estado del todo discreto e~ mi
peroración.
Este es el lugar de decir que durante mi permanencia en Guatemala siempre
procuré caminar de acuerdo cou nuestro digno representante diplomático en aquel
p~ís, .siéndome satisfactorio asegurar que me fueron muy útiles sus prudentes ind1cac1ones.
. . El siguiente día los delegados oficiales y los demás congresistas, fuimos rec1b!dos e~ la mañana por el Señor Presidente de la República en un salón del Palae10 Nacional. Poco antei. de la recepción se me comunicó que ha.bía sido designado para contesta.! al ~r. Estrad~ Cabre~a en nombre d~l Congreso. Médico y que
aquel elevado func10nar10 había sido notrficado ya de mi nombramiento. Siendo
in~ispensable aceptar la decisión de mis colegas, manifesté que con gusto obseqmaría sus deseos. En breve y correcta alocución, el Señor Presidente de la República nos dió la bienvenida. Hizo ver el empeño tan grande que tomó á fin de
que ~l certamen tuviera el mejor éxito posible; nos dió las gracias por haber concurndo á ~u llamado y aseglll'ó, modestamente, que si no éramos atendidos con
la esplend1dez que él deseaba, se debería tan sólo á la falta de elementos en su
país; pero .nunca á. la poca voluntad de recibirnos. Concluyó deseando que nuestros trabaJos fueran muy fructuosos y muy grata nuestra permanencia en Guatemala.
En un diBcurso igualmente corto, contesté al Señor Presidente en nombre
de los delegados. Manifesté, que nuestra misión era exclusivamente científica
h~~anitaria; que en todo agenos á las ideas políticas, nos llevaba á su hermoso ;
fertil suelo, el amor á nuestros semejantes, y el más vivo deseo de confraternidad
entre todos. l~s pueblos, que forman nuestro vasto continente. Que bien conocía~
mos su dec1d1do empeño, por la realización y el éxito del Congreso Médico· que
tocio hacía augurar el más brillante resultado, pues secundándolo en sus lo~bles
esf?erzos, se había~ unido á él los muy ilustrados médicos guatemaltecos, las autoridades, y la sociedad entera; que estábamos muy reconocidos por la brillante
recepción que se nos había hecho, estando seguros de que nuestra permanencia en
ese país, sería muy agrndable; y que al mismo tiempo que esperábamos del Congreso los más abundantes frutos, deseábamos la prosperidad de su pueblo lo mismo que su diclif\ personal.
'
Visiblemente conmovido, escuchó el Señor Presidente la anterior contestación, dándome después y particularmente, las gracias, por los bnenos deseos manifestados en mi discurso.
'
No tendría objeto enumerar, las diversas recepciones, b&amp;.nquetes y veladas
c?n que se ~o.s obsequió cuando terminaban las sesiones del Congreso; sólo men~
c1&lt;maré la v1s1ta, que acompañados por algunos miembros del Gabinete, hicimos

�44:0

LA ESCUELA DE MEDICINA.

- . ] D b 1 ·t' ue desde hace ocho años, no se emo a&lt; ve1a Hq~erien~lo prevenir la sífilis vacuna,
al Instituto de vacuna am.ma .
i.aba la vacuna humanizada, seplea en Guatemala otro su,~ema e vac~m
de la cual se observaron serHl&gt;l' Cttsos, cuan º.1 se ude, ese ser·vicio Se decidió desde
·
·
·
g ún me informaron 1os f acu .t a t ivos enc·u·ganos
'
· l y desde lrn.ce un año, se mau.
d 1 t Jero la vacuna amma ,
·
entonces importar
l 'l t d D r. D ,1.:J
Qalv"dor
Ortega, an cuyo es.
· d·e ·ex'dran
"'
d
O o·e 1usrao
guró un Instituto, mgi
P~ . · l
cuna animal que se emplea, en to o
tablecimiento, se conserva y distr1b1f-Yt ª1 va: al directdr y empleados de dicho
el paíi.. Es justo tributar un cui6 H ~ e .ogto, demás departamentos, se hallan
Instituto, pues el ~s~ablo, l~s aª orb ord~:t! y pura la producción de la pulpa
en las mejores cond1c1011es, sien o a un

d

a'

, . .
"T
¡ de Minerva" suntuoso edificio de orde!l
vacunal.
El mismo cha v1S1tamos e1 e~p o
1 ctu:1 Presidente de la Repúbhjónico, dedicado á la juventud estudiosa, Pº\:1etran anualmente. Se nos moi.tró
ca, y desti1rndo á las fi~stad eicoires\ii~: se ne el mismo funcionario, mandó constambién el mapa. en rehev~ e a epu 1 'q1. V1'lla En dicho mapa, una. verd. a.
· 1·
t ·
ero guatema teco Sr.
·
d
trmr al mte igen e mgem
300 metros cuadrados de terreno, y que pue e exadera obra de arte, que ocupa
'b
le rodean· está hecho con cemento
minarse cómodamente, desdd' las tri ~lascl~~aellaclament~, la orografía y la hidrode Portland, y pueden estu iars_: en: lcanes la os y ríos, están allí representagrafía del _País¡ ~das las honta:i~aoº tambi¡n l~s departamentos, los puertos y
dos con mrnuc1os1dad; se an se
r·áficos y aún topográficos, que no
.
·osos pormenores geog
d'
.
las poblac10nes, y numet. .
. . , ndose de cualquiera cle los mapas or manos.
potlríau ab~rcar~~ e,n conJtrnto, s~rvt~l 1 ¡¡Escuela Práctica," á cargo del modesTamb1é11 VlSlte los laboratoriosC e ª11
'en tuvo la bondad de atender•J
,
•
S D E aste anos, qm
f
to y entend1110 qmm~co Er. l .G
t de tísica además de los aparatos, re erene netism'o de la electricidad, etc., que es
me, con suma cortesia. n e a
? ~agde ese ~énero tuve oportunidad de ver
tes al estudio del calor, de la
común encontrar en los esta ~c1m1eu ~s ellos uno de~tinado á medir la agudez
algunos otros muchos muy cur1?,sobs, etn tt·e i'ngenioso y un pequeño modelo para
, · re1a t'iva, q1;1e me narec10
·
de 1a te1egraf'ia
acustica
Í
d asHan et .anas y el' mecamsmo
explicar la producción de .asa°nQns, . eer l:stinado exclusivamente á la enseñanmarconiana. El Labora~or10 e .u\m1ca es se encuentra arreglado de tal modo,
za práctica, llena n:uy bien su obJe o, pu· 1 ue puede considerarse como un peque cada alumn? dispone de un lotet esptt ~ necesario para los ar.álisis por vía
ueño laboratorio en que se encuen ra o o

b'

~r;! ti

~úmeda y para los ensSayesñ1 srr11e. J Ortega Presidente del Congreso y deAcompañaclo del :· r., · uad · ,08 r~fesores recorrí le Escuela Nacano de la facul~acl médica, as1/omot e ~:rfor!ado de p~ofesores distinguidos y
cional de Medicma; _el cuerpo 1 ºf::t:l e:ismo se encuentra, en mi concepto, á la
amantes de la ensenanz11.,. Y e
F' . Médica pude ver algunos aparatos cosdebida. altura. En el Gabrnete e . 15aca t e ell~s el de las flamas manométricas
tosoR y que funcionan con t;egnl~r1ga 1' en r. dos el de Becquerel para demostrar
1ºt~ 1a'inftuencia de las corrientes podede Koening para hacer la smtes1s .e
la desviación del plano de luzlpMola.r1zada HJ tor1'a Natural me llamaron la atent En e
useo e 1s
,
l
·
,
. d ·,
rosas de m uccion, e c.
.
. . áseres tre adoras de vistoso p umaJe, a~1
ción nnmero~~s aves, espemal~ent:b~e todo :n l~ referente á coleópt?ros .Y lep1:
como la secc1on de ontomologial,l s .
1
El Laboratorio Bacter10lóg1co, as1
b dan be os eJemp ares.
. .
I
d
n~uentran en buenas cond1c1ones.
dópteros e os queª u~ .
como el a.n~te~tro a~atloml1co,
lada literaria y musical que celebró en el T~aN o deJare de s.ena ar a no a&gt; e ve
.
n honor de los delegados. Allí se dietro Colón, el Coleg10.de A.bo,ados fo~t~:;::entantes extranjeros, el di.stinguido
.
e ronunció un correcto discurso, y
ron á conocer venta,Josamen e an ,
literato é historiador A. B.atresJauHg1;1i' q: r~creó á su auditorio con una bell.a
el inspirad? poeta D. MT~x1mb?é ~to ar~~: ~~rt~ en la \•elada, notables filarmómpoesía alusiva. al acto. am l n om

J

~t

:el i

fe

441

LA ESCUELA DE MEDICINA.

cos guatemaltecos, que ~jecutaron en diversos instrumentos, y algunas señoras
que amenizaron el acto con varias piezas de canto.
El día 8, después de un simulacro de guerra y maniobras de la Cruz Roja,
que tuvieron lugar en el Campó de Marte, visitamos algunos establecimientos de
beneficencia, acompañados por el Señor Presidente de la República y por los
miembros de su Gabinete. Estuvimos en el Asilo Estrada Cabrera, notable por
sus grandes dimensiones, por su situaeión en un lugar muy pintoresco y por sns
buenas condiciones higiénicas; está ya concluido y listo para recibir á los alojados que deberán ser convalecientes de diversas enfermedades y valetudinarios.
Fuimos después, á la Casa de Materni,fad, á punto de terminar'le, dotada de buenos pabellones y situada en mepió del campo. Fué construido este edificio, lo mismo que el anterior, por iniciativa del actual Prei.idente de la República. Pasamos
en seguida al Hospital Militar; las salas de ese esta.blecimieuto son amplias, bien
ventiladas y se encuentran rodeadas de jardines.
Durante esas visitas el Sr. Estrada Cabrera ordenó que se me suministraran
todos los datos que deseare obtener, y me trató en todas partes con marcada consideración.· Creo de mi deber re~ordar este hecho, porque algunos días después me
daba el mismo funcionario, una prueba aún más acentuada y trascendeutal de la
deferencia con que me trató desde mi llegada.
Aún cuando mi comisión en Guatemala era de carácter científico exclusivamente, y ageno del todo á la diplomacia, pude saber que existían varios reos políticos y
entre ellos algunas señoras qne sufrían la~ penas consiguientes á una prisión más ó
menos prolongada. Supe asimismo, que varias gestiones que se habían emprendido
anteriormente, con objeto de obtener la libertad de los prisioneros, no habían teni-.
do un resnltado satisfactorio. Pensando en la profunda pena que la sociedad guatAmalteca sufría por esta causa, y reflexionando en la propicia oportunidad que
se presentaba para obtener un acto de clemencia por parte del Primer Magistrado de la Nación, algunos de los delegados creímos que el mejor coronamiento del
Congreso Médico y de las brillantes fiestas con que se nos había obsequiado, sería la petición de una gracia que en caso de obtenerse, llenaría· de júbilo á muchas familias. El carecer de representación política era para nosotros una circunstancia favorable en el caso, pues sin querer investigar las causas que determinaron
la prisión de las personas cuya libertad pensábamos pedir, nadie podría interpretar nuestra conducta sino como una manifestación de los sentimientos humanitarios que nos animaban en bien de los que sufrían recluidos en las cá!'celes. Antes de poner en práctica nuestra idea, consultamos el parecer ilel Señor Ministro
Plenipotenciario de México, quien juzgó nuestro proyecto no sólo racional, sino
altamente laudable. Yo, por mí parte1 me sentí muy alentado con la opinión del
distinguido diplomático mexicano, pues se habían presentado antes algunas circunstancias capaces de desanimarnos en nuestra empresa: La Delegación de Estados Unidos del Norte rehusó asociarse á nuestro proyecto; algunos otros delega.dos tampoco se unieron con nosotros por diversas motivos; no dejaron de impresionarnos esas abstenciones, pero resueltos como estábamos á realizar un acto
que juzgamos bue'no, redactamos un memorial firmado tan sólo por los Sres. Dre~.
D. Femando Iglesias, Delegado de Costa Rica, D. Lucas Sierra, Delegado de
Chile, D. Rafael J. Fosalba, Delegado de Uruguay y por mí.
Solicitada y obtenida una audiencia del Señor Presidente de la República,
nos presentamos ante él, la tarde del 12 de agosto. Se convino en que la solicitud fuese leída por el Señor Delego de Chile, pero que antes tomara yo la palabra y expusiese al Señor Presidente nuestras ideas. En el estilo que un acto tan
serio requería, apelé á los sentimientos de clemencia del Primer Magistrado; en
frases sentimentalei. pedí benignidad para los prisioneros políticos y terminé manifestándole nueRtro reconocimiento por una gracia que con seguridad creíamos
t&gt;os concedería. El Sr. Dr. Sierra, lfyó la solicitud que habíamos preparado y como
yo notase cierta vacilación en el ánimo del Señor Presidente, volví á hacet uso
.

J OHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profe:.;;;a 4. - México. - Aparta.do 313.
En esta ea.sa se encuentran siempre todos los medioamentoe y medicinas de patente modernos.

57

�442

LA EsoUELA DE M.EDIOINA.

-- - ~ -

-------

de la palabra insistiendo en nuestra petición. Procuré pi11tar con viYos colores los
sufrimientos de los reos, y muy especialmente los de las señol'as, así como la terrible inquietud de las familias; le hice ver que un rasgo de piedad le atraería las
bendiciones de su puehlo, que vería en él, con tal motivo, un hecho magnáuimo
dispuesto á conceder el perdón, y que tendría. desde lnego como premio la dulce
satisfacción de llevará cabo un acto verdaderamente noble y humanitl-lrio, para
lo que estaba autorizado i-egún la ley constitucional de su país.
Profundamente conmóvido, el SPñor Presidente, nos contestó que en su calidad ele funcionario i-e hallaba obligado á hacer cumplir la ley, pero que estaba
dispuesto como hombre á conceder el perdón, valiéndose de las facultades que le
otorgaba la Constitución de la República; que no .podía permauecer indiforente á
los impulsos de clemencia que experimentaba, cualesquiera que fuesen las ofen·
sas recibidas; que en tratándose de los militares se hallaba en la imposibilidad de
indultarlos, por motivos de disciplina; en todos los países del mundo es igualmente severa; pero que nos ofrecía que los reos de orden civil, comenzanclo por las señoras, empezltrían á ser puestos desde luego en libertad absolut11. como una prueba de afecto á nosotros cuatro Delegados Científicos de naciones amigas. Terminó diciendo que no había tomado á mal nuestra ingerencia, sino que, por lo contrario, la agradecía vivamente por dos motivos: primero, porque en ella veía el
cariño que profesábamoR á lmi miemlJ1·os de la sociedad ~ua.temalteca, y segundo,
porque le proporcionábamos, sin que apareciera como débil de carácter, una excelente oportunidad para ejercitar un acto de indulgencia al que se sentía irresistiblemente inclinado.
Muy reconocidos al Señor Presidente de la República, por la gracia que acababa de conceder Á. nuestras instancias, nos retiramos enteramente satisfechos,
después de darle cumplidas gracias, quedando en que volveríamos á despedimos
de él y recibir sus órdenes.
·
En la noche celebró la Sociedad "Juventud Médica" de Guatemala, en el salón de sesiones del Congreso Médico, una velada literaria en honor de los delegados y congreHistas. Antes de terminar el acto, el Sr. Dr. D. José Azurdia anun-.
ció á la numerosa concurrencia allí reunida, la gracia que acabábamos de obtener
del Señor Presidente de la República los cuatros delegados que subscribimos la
solicitud.
Es difícil describir el efecto que produjo la grata noticia entre los circunstantes; se supo además que en esos momentos habían salido ya algunas señoras
que i-e encontraban presas, lo que hizo más grande la emoción; aplausos ruiLlosísimos, aclamaciones estruendosas y vivas entusiastas, se prolongaron por más de
diez minutos; fué una calurosa ovación al Señor Presidente de la República y á
los delegados que obtuvimos el indulto de los presos políticos. Las señoras que se
hallaban presentes lloraban con ternura y los hombres no podían ocultar su viva
emoción; esa noche fné calificada de memorable en la Ciudad de Guatemala.
Los estudiantes de medicina me suplicaron que les dirigiese la palabra; no
tuve inconveniente en complacerlos, pues antes me habían dado muchas prueba:; de
cariño. Les hablé de la nobleza de la ciencia que cultivaban, de la delicada misión
que estaban llamados á cumplir y excité sus sentimientos humanitarios y patrióticos para que estudiasen sin descanso, en Lien ele sus semejantes y para honra de
su país; terminé deseando la prosperidad ele su patria y su dicha personal. La más
afectuosa manifestación acogió mis palabras que fueron contestadas por uno de los
estudiantes.
Así terminaron, Señor Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, los
trabajos que en cumplimiento de mi deber, empt·endí en el V Congreso Médico
Pan-americano.
En los pocos días que permanecí en Gnatema.la, después que terminó el congreso, recibí muchas muestras de a.precio 1le la culta sociedad ele aquella metrópoli. El ilustrado Doctor oftalmólogo D. Domingo Alvarez, reunió en su clínica par-

LA ESCUELA DE MEDICINA.

443

ticular un grupo de persona,; afect:vlas ele 1' •
- - - -- 8eaban ser tratadas por mí· con ti,. , j
,&lt; 1v~1Fia~ E&gt;nfermeda&lt;leR oculares que demos, hasta que salí de la c1?uJ l iue .o~&lt;l. rns Rl1gmen.te,. atendiE&gt;n,lo diversos enfer·
&lt;HU C011YIUWI'Oll OS .
t ,
·
,
me co1ecttvamente un olJ"'eq .
. . p,tc1en es a qmenes asistí hacer.
., u10 conmeruorat1vo
d
.
qmo que ;onservo co.n verdadero aprecio
como muestra e gratitud, obsel . La v~spera de m1 partirla hice nn11 visita. 1
,
.
a,¡;1ones ~xteriorE&gt;s y me eles 1'1 l I S - . 'pe e ~ortes1a al Señor Mrnistro ele Re.IPc1·1no
·, en su casa habit,~ción
' · pe,
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R
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· quiPn me
así e
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, · ~( E&gt;n e 'e a epnbhca,
Uruguay; el primer Maaistr·,1lo cleoGmo tª os Se.nores Delegados de Chile y del
,., · "
na emala h1~0
l
¡ ·
. ·
de sn d1st1nguido Presidente el S. G .. 1 O' ,. gran&lt; es e og108 ,le :México y
le presentase Fius afectuosos saludt. ::renf\1,t iaz, encargándome que á mi llega&lt;la
. , El Gobierno de Guatemala t~s~o ¡. . t . , l .
saho á las seiR y media rle la m¡iiana a ,t enc1on &lt;e ch.sponer un tren especial que
y ele[ Ut·aD"uav á algt1no" méd'
y 9nE&gt;. nos conclu.10 á los Delegados de Chile
/..
J'
''
ICOS amerl"[UlOS
.
y 11,
m1,' al ,..,puerto
de Champerico
. d
que concurrieron
como congresistas
agosto) á las 6 p. m en el vapor aen ~ne e n~sl edr~1bat·camos ese mismo día (15 &lt;le
mencano n l'l • "
b
S .
.
·
. Gobrnrno nombró en comil'lión 1S
: n11. con rum o á alma Cruz.
El
crnnda y al Sr. Dr. C. Guille'
. ~ r. A. Garcia Salas, Subsecretario de Han,par,tqnen,isacompah
IP
d
.
e prese11('1aron nuestro E&gt;mlJ"rq
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nasen asta e uerto en don.
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m&lt;1m ei:-tac1one,; por ¡,arte de I
t .J 1 1
mo mmos o Jeto de canñosas
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as au or1na&lt; es ocal
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1
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.
a y en mazatenango· en esta cal"
d "1 , es y e os me ICOR en Escuin'
kCera e e eparta
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,
un a l°:1t~erzo que annqne con pena
d'
men o se nos tema proparado
con, ~t1c1pación para comer en Ret~t1i:r~ ]AYK ª?Pt~r por haber Rielo invitados
Poht1c? &lt;~el Departamento, Coron-el S O.-.
rec1ó el ban~uete ~1.Señor Jefe
p0Jencrnr10 de Guatemala en México·. can!: herma_no del Senor l\f1mstro Pleniblo en seguida el Señor Alcalde el l·' c?nJe:t el Senor Delegado de Chile y haseando los médico¡.; allí preRentes eu: ~~~e a eu ~ombre di:il Ayuntamiento. Dehlase yo por última vez no tu'"'e . q
. s de deJar las playas guatemaltecas ha.
.
,
• mconvemente en obs
· .
o
O(
as
as
ateue1ones
I'""1'h'd
'f
.
eqmar su~ t1eseos, agradec1end·c1 t d 1l 11
1 as Yma111 estando
·
n.
·
·
¡
r1 a &lt; e país e~ general y de Retalhuleu ;
.. mis meJores, eseos poi: la prospeba el postrer ftd1ós. Tres horas el
é e 1 pa1 hcnlar, que con tanto canño nos dadoR por el Comandante Milita; S;l'lbl s est~amos et el puerto; allí fuimos ateudihasta dejarnos á bordo Poco ant. rone b umaro 1, que no se separó de nosotros
d~sp~dida, y E&gt;ntre ello~ uno suma:P e ero arcamos recibí varios telegramas di:i
publica. X o hubo en el via. e nada _nte afectuoso. del Señor Presidente de la ReCruz el 19 del corrie11te y ~al1'end chgno. de redfer1se, habiendo llegado á Salina
·
o ese m1Qmo fa . ¡
· l
de resenar
_ ~ al gunos
para
I ntenc1onalmente. he deJ'ado
.
¡ a capita
t ,.
como ot ras demostrac1ones afectuosas de
, . &gt;aoque es.ª que concurrí, así
en todas partes con delicada ate . ,
'bq_ue fu1 obJeto; solo diré que se me trató
nClOU reCl iendo de l
t 'd d
nn~erosas muestras de afecto
l b' d
asan or1 a es y de la socieda.cl
gac1ón Mexicana fuí obsequia'doquceoc e 1 amen~de agradezco. Añadiré que en la Le· t'
d' .
.
.
n una com1 a á la
mi llegada . . bí
.
que as1s 1eron 1stmgmdas
personas. y q ne desde
1
. .
' rec1 va wsa ayuda a ' d
J'
d ·
s1 e nuestro mgno 1\finist ro. Plempotenc1ano en Guatem l
gac~ón, Señores Doctores D. Fi~ei'1t:f? e lop caballerosos Secretarios de la Leclec1r también que en territorio mexic:n;1g~ez .~rra y D. Manu~l Villacla. Debo
D. Alfredo Gochicoa Delegad S 't . fu1 caSrmosamente atendido por el Sr Dr
.
,
o am ario en ar C .
l
· ·
ma ruz, y por e Sr. .Dr. D. Vicente Al amom1llet, Delegado en Córdob
N o he querido ehtrar en máQ
forme; he procurado ,lar un idea " P,
ºíes, para 110 hacN· más cansado este incubnc ohbreve,. de. las labores científicas del
congreso, así como de mi gestió~
Puedo aRegurar que tomé el ma
a o _ra uman!tana que emprendí después
, ·
yor em peno pal'a de
b'
·
en el certamen que ac"ba d
,.fi
· Jar ien puesto el nombre &lt;le
Mexrno
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.
enor res1 ente de la Repu' ¡)¡· . M ·
' ' . lle are muy satisfecho si el
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P'bl'
. de Instrucci611
u ica y Bellas A1·tes c1·een q1ca h' ex1cana
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.
,
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d
s1on con a.merto y patriotismo -M'
. 9r d os1 e para flsempeñar mi comí1 exJCo, "''&gt; e agosto de 1908.
•

i"

º.

orm:~

::1

�LA EsooELA

444

DE

MEDICINA.

Nota sobre la "Ceguera nerviosa."
Trabajos leído~ 11or el Dr. D. ,José Ramos en el 5\' Congreso 1[éclico l'an··amerirano reunido
en nuatemala.

Me he ocupado detenidamente en otros trabajos el~ las. variadas perturbaciones oculares, que pueden presentarse en el cu.rso de la h1sterrn; he 1la!1iado la atención sobre el carácter paradójico que en ocas10ne.s ofreceu ~quellas ~1~gulares manifestaciones neuróticas, haciendo ver la grand~ 1mp?rtancrn. qne revisten para el
diagnóstico, e~ algunos casos os~m?s· He ref~r;~lo ch versos ~1~chos, en los cuales,
el estrechamiento del campo periférico dH la v1s10n, ha permitido establec~r la !1ªturaleza del mal, separando por ejemplo, 1r. corea vulgar de heseud?cor?a h1stér1ca;
he insistido sobre el hecho de que el paciente puede no. tener conc,encrn el~ q;rn.su
campo visual se ha estrechado, siendo. necesar~o recumr á ~n examen peru:~etr1co
para poner de manifiesto la perturbación f?nmo~al;, ~lgo ::1~1a.log.~, co~o es bien s~hido acontece con los otros ei;tigmas de or1gen h1ster1co. 'Iamb10n h1ee un ~stucho
espe~ial de la ambliopía y de la disc~omA.tospia p~opias de aqu~lla neur~s1~, empleando diversos medios de ex~loración que imagine con .:se obJeto es~ec1al, pnd.e
convencerme de que, como var1o!l observadores lo han senalado, los trastorn~s .~1suale8 mencionados, tienden á desaparecer 6 á modificarse ci'.and~ men_os, en la vis1on
bi-ocular; referi un caso muy notable ref?r~nte ~ una mu~er h1stér1c~ afecta~a de
ceguera más bien que de ambliopia del OJO 1zqmer~o; segun demostre po.r. proc?dimient~s especiales, dicha ceguera de~aparecía casi por completo_en la visión .~iocular; así es que la enferma apenas si se dab~i. cuenta des~ extrana perturbac1on;
En mis escritos anteriores, he procurado explicar ei-;tos curiosos fenómenos, que a
primera vista parecen incomprensibles.
.
.
Al lado de estos hechos, en los cuales ~guran s1.emp;e, en c~hdad de pert~rbaciones antecedentes ó concomitentas, est~gma~ h1stér1~os van,a~os, he temdo
oportunidad de observar algunos otros tamb1.én sin~ matena,_Y chmca~ente análogos á los primeros, pero que no son preced1.dos m. acompauados de _mn~una. de
las manifestaciones, que constituyen el corteJo habitual de la neurosis. histérica.
Algunos casos que se han presenta.do á mi observación, me ~an conv:enc1do, d~ ~ue
la ceguera aun ~oble :y comple~a, p~10de ser una n:i,anifestac16n ner~10sa pr1m1ti~a.~
pre1:1entándos~. sm accidentes h1Stencos, remotos o cercanos, y pudiendo desapare
car en corto tiempo.
.
. .
·
b
El año de 1898 referí á la Academia N. de Med1cma de México, una o servación clínica relativa á estos hechos, y un año después leía la del sabio Profesor
Panas en su; lecciones clínicas publicadas por el Doctor Castan en 1899. ~ucho
me alhagó que un observador tan distinguido, ~ubiese notado en su P:áct1ca, lo
que yo había señalado un año antes. En la págma 25~ de la obra refenda7 se lee
lo siguiente:''. _____ . ___ ... ____ . voy á. cit~r como eJe~plo u~,ª observación: e_ra
una enferma adulta, fuerte, vigorosa y sm nmgi;na mamf~stacion ~parent~ de h~steria que fué afectadA. !lúbitamente de amaurosis total, sine materia, del OJO dere-

,

"

cho..H~-~b;e;~~d~ diversos casos, que no se hau pr;sentado siempre en }as mismas
circunstancias; una emoción moral más ó. menos viva, puede preceder ~ la: perturbaci.ón ocular pero no debe ser esto considerado ?omo un ant.ece~ente rnd1spensable. En los h~chos de causa psicológica, he refer1~0 un~ muy s~ngu)ar, perte~eciente á un jóven de carácter muy violento, pero s1? estig":1as h1~tér~cos apre~1ables y sin que mediase lesión alguna, á la que hubiera pochdo atr;hmrse la ráp1~a
apa:ición del estado patológico que se designa con ?l nomb\e d~ h.isterotrauma~ismo. Dicho jóven después de un violento acceso de 1ra, p~r~hó sub1~amente la.v1~ta
en ambos ojos; la ceguera fué completa, y cuan~o examrne. al paciente,. no dist1.nguia la luz de la obscuridad; no se notaba, extenorm~nte nmg~n c3:mbio _apreciable en los órganos visuales, y el examen oftalmo8cóp1co, revelo la mtegndad del

LA

ESCUELA DE MEDIOINA.

445

nervio ópt~co así com? de los medios y de las membranas profundas. El terror
qt~e l~ sub1ta. cu:tnto rnespera&lt;la ce~t~era pro&lt;l njo en el joven enfermo, foé terrible;
°:1! pr1 mar ?u~dado fné e! ele tranq1;t1hzarlo, procurando obrar sobre él por sngesti.on Y adm1mstrarle ant1espasmód1cos para calmar sn excitación nerviosa Para
hacer el caso aún más extraordinario, sin que sobreviniera antes cambio alguno
la ceguera desapareció. á los .ocho días, t1m violentA.mente como se habín. presm1~
ta.rlo; el enfermo se acostó ~1ego y con la más grata sorpresa, amaneció viei1do,
como antes d~l accidente, sm que se p1·e~Emta!-;e después ningún trastorno visual.
Mucho ti~mpo después fuí solici.tado por uno de mis colegas para ver una enf~rma. de su ?hentela; se trataba de una señorita de cA-rácter sentimental; pero sin
~1stena mam?esta, que al .arre~la;' una mañana la jaula que aprisionaba un canario al que tema grande estima, deJÓ escapat· al pájaro, lo que la impresionó profonclamente; notó un rato después, que 1!0 veía ya con el ojo izquierdo, pasanclo la
ceg~1era al derecho,. la tarde d~ ese mismo día. Como en el caso anterior, no fné
P?R1ble enc~ntrar mngnna )esión aparente, en los órganos de lA. visión, ni superficialmente m en. la profnnd1.dad! I~ marcha d~firió de la del primer hi&gt;cho mencionad?, pues la v1sta no vol~1ó sub1ta~ente, ,smo poco á .poco en un espacio mayor
de tiempo, que se P:olon~o, como qumce chas; la señorita era emétrope, y una vez
qne recobró la función visual, no sufrió ya ninguna otra manifestación morbosa.
N º. se pudo descubrir otras veces, ningún antecedente de orden moral· esto
acon~ec1ó ~n el caso _de la señorita X, radicada en pueblo próximo á la Ciudad de
Méxi~o; d1ch~ se~or1ta es de caráct~r calmado y alegre, y jamás ha tenido manifestaciones. histéricas;, cosía tranquilamente una maifana, cu:mclo intempestivamente, Y sm ~1~e mediara antece~ente alguno, dejó ele ver la luz; la ceguera fué
c?mpleta y subita, como en el primero dP los casos referidos. La examiné el día
s1gm.en!e, .encontrando que había integridad completa Je los medios, así como del
n?rv10 optico, y de las me~branas, t~nto suyerficiales corno p1·')fundas, en ambos
OJos; n_o pude encontrar m pert?rbaciones cuculatorias, en el fondo ocular; de1,o
advert1 r, que e:1 este caso, lo mismo que en los anteriores, las pupilas estaban moderadamente dilatada~, .Y qne rea~cionaban, aunque débilmente á la luz, á pesar &lt;le
qu~ esta no era apercibida. Alec.c1onad? por los hechos que había observado anter10rmente, formulé un pronóstico bemgno en cuando á la terminación del m·d
J
.
' '
p~ro reservauo,
r~l a~1vamente
á su duración.' Pune obi-;ervar á la enferma, minnc~o~amente y á d1ar10, notando ~on 11grado, que dos clías 'después la enferma percibia la l~z! en todo el campo visual, y que á corta distancia, podía contar los dedos; el ahv10 SP acentuó cada día más, poco dei-;pués logró ver lok c11rncteres más
grandes de las escalas murales, en i;egnida otros más. peq neños, y así sucesi n1~ente, de su~rte 9u~ al.cabo de dos semanas, la curación era c,nnph·ta; no qnedó
d1sci:e~atops1~, m d1_smrnuyó el pod.er ele acomodación; tampouo ¡:ucle notar qne
subsistiese emmn~psia, ó estrechamiento del campo perifórieo, lo que no es raro
obse~var consecut1vamt,nte á la llamada amaurosis histérica. Pot· ,live1·,o~ moti\'OS
?-e visto á la pacient? y la curació? P?rsiste de~de aq~1el tiemp? y ~¡ 11 q n,., po~tenormente, haya habido na.da que mdtque la existencia da la l11ster1a.
En .otr? caso que observé, los fenómenos se pre!-&lt;entarou 110 la. manera "'il{niente:
una muJer Joven, robusta, y sin antecedentes patológicos conoci,lo~ 1 resiclente rn
el Estado de Gnan,aju~to. (República .Mexicana), se acostó una noe he al parecer
s~n~, no.tanclo al drn. siguiente, cuando despertó, que había per,lido la vist,t en el
OJ0.1zqmerdo, conserván,loh en el derecho. La paciente se tra nsla,ló á la metrópo.h, _en. donde me encargué. de su asis~13ncia. Al intet·ior solo pucle vtir tl&lt;-! anormal
m1dnas1s exage~llcl~ en el OJO ama?r~t1c~, con falta completa de rPacción pupilar;
pero esto se debia, ª. que antes ele 1r a mi consulta, se le ha~ía A-plica.do un colirio
con s~l:ato de at_roprna; fuera do_ ~sto enc?ntré, q~1e lo mismo que en los casos
anter1ores, no ex.1st1~ n~ngun~ les1on m.a~na) apreciable; la ceguera monoculae Pra
a~soluta; no hab1a s1qmera, m la má'l 111s1gm6.cante luminosa. Un examen cleten1&lt;lo me reveló qne no había antecedentes tle histeria; el día en qne la observé, tam-

�446

LA EsooELA DE MEDIOINA.

poco existían estigmas ele aqne11a neurosis, ya de sensibilidad, ya ele cualquiera
otra clase. La marcha ele In. dolencia, fué más lent!l. que en los casos anterioreR,
pues transcurrieron 23 dfas para qne se estableciese la visión; pude notar en ese
caso algo dife1·ente, á lo de los anteriores, con referencia á la facultad cromática,
pu~s á pesar ele ha her vuelto la agudez visual, hasta llegará nueve décimas, la enferma distinguía con dificultarl los colores. y todavía la últiipa yez que la, ví, runfunclfa ciertos matices del azul, con los correspondientes del verde; i,.e presentó
otro fenómeno notable: el aumento de la agudez central, no marchaba parnlelamente, con el crecimiento del sentido luminoso; la primera babia hecho notables
progrefios, y sin embargo la paciente percibí., muy confusamente, en las diversas
partes del campo visual, y sobre todo en la periferia, la lnz reflejada por el espejo
oftalmoscopio; este hncho demue:Stra una vez más, qne la8 alteraciones de las ,liversas focnltades del órgano de la visión, no son constantemente proporcionales.
Las observaciones, que de moclo tan compendiado he acabado de relatar, demuestran que hay casos de ceguera sin lesión material apreciable por los merlios co nocidos ele exploración, y que no pueden ser atribuidos á la neurosis polimorfa,
simuladora ne tantas y tan variadas dolencias.
En efecto, analizando cuidadoi,arr.ente los hechoR referidos, llama la atención
que aún cuando se buscaron con torio empeño ef'ltigmas histéricos coexistentes, no
fué posible deRcubrir ninguno; no habfa. antecedentes personales, ni aún hereditarios á veceR. Como el mal puede aparecer súbitamente, sin dejar vestigios de su
flxistencia, cnando ha desaparecido, ya con rapidez, ya lentamente, y como las alteraciones funcionales no se acompañan de lesiones anatómicas apa:entei:i, para
distinguir el estado patológico que señalo, de la llamada a.neurosis histórica, yo lo
he designado con el nombre de "Ceguera nervios&lt;t," que da. idea del carácter 1,special con que la afección se presenta.
Si aparece súbitamente en un solo ojo, pudiera pensarse desde luPgo, en las
diversas cau~as de ceguera monocular rápida, como la hemorragia generalizada riel
cuerpo vítreo, 6 la embolia de la arteria central de la retina; el examen oftalmos- ·
cópico revela que hay entonces lesiones materiales, que faltan por completo, si se
trata de la ceguera nerviosa. La jaqueca oftálmica, puede tener entre otras manifestaciones, la pérdida violenta y transitoria de la visión; pero este último síntoma clnra muy poco tiempo, y se pre,entan alteracionP.s variacLis, romo el escotoma
centellante, fotopsias, hemianop:Úa, á -.eces cefalalgia, y otras manifestaciones,
que por lo general, se disipan muy en breve.
El diagnóstico, por lo tanto, ur, PS difícil, y el pronóstico t-S benigno, por lo
que observado hasta ahora, pues en totlos los casos, qne se me han presentado, la
visión ~e ha restablecido por completo.
Para combatir la enfermedad, 'he tmpleado la sugestión extl'a-hipnótica, procurando tranquilizar Hl paciente y asegurándole que el mal deRaparecerá por completo; he usado al mismo tiempo los antiespasmódicos, dictando las mecliclas higiénicas más adecuadas.
¡Cuál es la cans~ de la flxtraña dolencia que he señaladot Pncliera creerse
que es la primera, y acaso la única manifestación de la histeria, fundándose en el
conocimiento ele algunos caso~, en loR cuales, aquella neurosis, rica en síntomas
generalmente, se ha presenhdo por nna. que otra manifestación aislada, con exclusión de sus estigmas habituales.
Pudiera :tceptarse en todo rigor esta hipótesis de histeria incomplflta; pet·o á
decir verdad, ,o tenemos, para eso, nna razón positiva.
De todos moclos, creo que deben excluirse como causas del mal, lesiones materiales de los centro:- de la visión inarcesibl ... s á los me,lios ele examen físico; la
aparición Rúbita ele la ceguera, ª"í como su desaparición, que puede SPr también
rapidísima, no permiten aceptar tal suposición.
Lo probable Ps que sea debida{\ nna inhibición transitoria ele los centros visuales, cuya cansa íntima nos ei-lcapa. rral vez un cambio en la. polarización de las

LA EsooELA DE MEDIOINA.

447

c.eldillas nerviosas receptoras nizás un
d'
., --fibras coi.1clnctoras, puedan d~rq razón el ª¡ mof ifi:nmon molecular y pasajera en las
Temenclo en cuenta que co
I he os enomenos morbosos.
nes anatómicas entre los cuerpo:de los a demostrado Ramón y Caja!, las relaciosolo d~ contigüidad, no es difícil com ~e~1~1::.om:is,/ sus prolo~1gamientos son tan
r~·u~p1rse temporalmente. Si se ace
1 'd .q1i9 1e.has t·el.ac10nes puedan intevim1entos amiboides de las cél I
p a. a I ea e e W1dersheun, relativa á los mo·
·
u as nerviosas es
d'f' ·1
.
·,
t racc1on. más ó menos prolou ada de
, muy t 1.c1 concebir, que la renes Jiab1tnales, dejando se a~adas o:quellos elemento~, mterrnmpa las conexiocorticales y las fibras cond~ctora~
t ~ayr 6 menor t~empo los centros sensibles
r~ndo las últimas cau~as de los f óen npe as que termman en la periferia. Ignot ima de Ia~ perturbaciones patolóenicas
menos
· do Ia esencia ín] bnaturales·, desconocien
que de acuerdo se halle con los g
t e~ emos detenernos en la explicación de
,
· conoc1m1entos adq · ·c1 . D
d
que 1os pocos casos observados hast h
mn os. e to os modos creo
d~ esta entidad, rara por cierto . a ha
basdtan para demostrar la existencia
v10sa."
' que e es1gna o con el nombre de ''Ceguera ner~

f

!

rª?

México, julio de 1908.-Dr. José Ramos.-Rúbrica.

r.

Uisfribuciii~ j~g,füa. yEtnica; r,tcuencia ) con.tagiosidad del Tracoma en la lk¡ública llexicana.
l eI as sanitarias emrleaaas, riara evitar su 1iroragación ror los inmigrantes.
.

'

ImbuJo leido en el 5\' Congreso ::\Iéd' p
.
• ico an-amencano, reunido en Guatemala poi· el Dr D J , R
'
· , oso amos.

. . El ~~mnto, que aún cuando sea en ocas l b
,
&lt;hRtmgmclo auditorio debni' d l
P ' P~ ras voy a desarrollar ante este
·
'
ª ar ugar por su 1mpot.'tanc1a,
· 1.
s~'d erac10nes,
s1· se atiende
á la m lt" I' 'd d d
,t m.ny extensas conc1ado. La exposición de cada un: d1p/m a e cuestiones, que implica su enunprecedida de un estudio minucioso
partes db que consta el tema, debería ir
del tracoma; serfa conveniente señalaer Znql~e s~ o se1·va en otr~s .Países, respecto
vad~, y de la comparación de los resultado~&lt;; gtda, l~ que en Mex1co se ha obserclus1ones que no carecerían d ·
·t . ', e P?dna obtener una serie de cone impo1 ancia práctica
E
t en d1'do de esa m
n
.
l
aneia e programa
Jt ., d
·
··
qms1era desarrollarlo en toda '.'&gt;~ am lit d resu .an~ eí?a:,,1ado extenso, y si yo
entrar en un estudio minuc1'0
p 1·n 'a neces1tana citar numerosos datos
L
.
so Y comp 1ca O
y
, , a tarea se simplifica extraordinari
.t
.
.
esta a la. orden del día, y que en todos 1 ame~1 e'. s1 se cons1?era que la cuestión
en sns diversos pormenorns.
os pmses culto:s, ha sido tratada últime.nte
, ~n la Academia Nacional de .Medicinad M, .
molog1c11, Mexicana, se han discutido últi
e ex1co,. y en la Socie&lt;lad Oftal6.eren al tracoma, habiendo sido las d' . ~amendte los diversos puntos que se re1
1scus1ones e tal
d ·
·
earse como agotado el deb·ite en lo
fi
, l mo o mrnuc10sas, qne pudo
tamos sobre la materia. e ,
que se re ere a os datos positivos con que cony no se crea por esto que se ]] , á ,
, .
u.no de los diversos prnble~as ue a
&lt;. un acuer~o nna1nme, sobre todos y cada
ca el estudio del tracoma; aún quedaron
ciertos puntos acerca de los cu~les
t~ré á los hechos que estár: perfecta~ºe!~~os P~?fes~i_11 las mismas ideas. l\Ie limis1a sobre las partes litigiosas.
avengua os, no entrando en controverEn lo que concierne á la distribuci ,
.
se han t&gt;1~litiJo ideas contradictorias P~~ag:iográfica del tracoma en todo el globo,
cosmopolita, que se desarrrolla e . l . lgunos, se trata de una enfermedad
n cna qmer ugar
P.rod~1ctor y en donde existen condicione
, en que s? enc?entra el germen
limpieza, favorecen la producción del ·si que, co1!10 el ~;ic111am.1ento y la falta de
ma ' no temendo mfluenc1a apreciable la la-

ª

d

r

b!~

�448

•

LA .EsooELA. DE Mimionu.

LA ESCUELA. DE MBDIOINÁ,

titud geográfica ni la latitud. Para otros, las grandes alturas sobre el nivel del mar,
constituyen un elemento de primer orden que se opone al desarrollo y á la transmi11ión de la enfermedad.
Hago gracia, á mis ilustrados oyentes, de diversas citas que se refieren á nombres y nacionalidades de autores, lo que sería inútil da&lt;la su vasta erudición y sólo deseo presentar en breves términos y en forma sintética, el conjunto de conoci·
mientos reales á que se ha pocyido llegar sobre la materia.
En lo que á México se refiere, y concentrándome en lo que he observado personahnente, debo decir que aún cuando la dolencia: es muy rara en toda la República, he podido anotarla á alturas muy variadas; conozco hasta ahora tres casos, en
personas que residen en la ciudad ele Toluca, á 2,620 mPtros sobre el nivel del mar;
de estas tres personas, dos contrajeron la afección en aquella ciudad, y la otra llt,gó alli con el padecimiento, que había contraído en Buenos Aires. He visto nacer
el trae.o ~~ en lugares de ,altitud mediana, y también en l~s costas del Golfo, pues
en un VlRJe qne emprendi hacn &lt;los años, al Cantón de M1santla (Estado de Vera.cruz), encontré á un niño de la clase pobre, que llevaba años de padecer tracoma,
sin haber¡.;e trasmitido á ninguna persona de su familia. Estos hechos han modificado mis ide1ts, haciéndome creer, al revés de lo que en otro tie~p? admiti, que
á pesar de sn rareza en mí país, puede verse el mal en toda la Repubhca, desde los
litorales, hasta los lugares más {llevados.
Muy discnti&lt;la es todavfa la influencia de ]a¡;; razas sobre la etiología del pa·
decimiento; para algunos ¡;;erfa muy podero~a dicha influencill; el tracoma, raro en
los celtas y en los ne/;{ros, sería frecuente entre los judíos; para otros, se ha co~etido una confusión sobre este punto etiológico, pues no serían las circunstancias
étnicas, sino las condiciones en que viven los representantes ele las diverSRs razas,
las que farorecen ó dificultan el desarrollo de la afección; según el último modo
de ver, en donde existe el germen morbígeno y hay relaciones estrechas entre el
enfermo y otras personas, máxime en casos de hacinamiento, de falta de agua y
de ventilación, el tracoma se extiende y multiplica en las diversas razas; la propagación es aún más segura, si no se observan cuidadosamente las reglas del aseo
personal.
En mí paüi, se ven casos de tracoml\, en varios extranjeros (españoles, americanos y asiáticos), en los criollos y también en indígenas de raza pura. Los Dres.
Chá.vez y Bauer, lo han notado en indígenas de Cha.leo (Estado de México), y de
Xochimilco (Distrito Federal); yo he visto últimamente un caso en un joven indio, .de Tenango del Aire (Estado de México). De aquí deduzco que el tra.coma,
puede ,lesarrollarse en sujetos de las diversas razas, que constituyen la población
de México.
Parece reinar mayor acuerdo, en lo relativo á. la frecuencia del mal, en los
diversos paíse8; muy frecuentes en algunos como en Egipto y Arabia, es muy raro
en algunos como Suiza; hay tendencia marcada, para atribuir la desigual frecuencia del tracom11, á la diversidad &lt;le con&lt;liciones higiénicas, en que viven los diver·
sos pueblos, y al mayor ó menor número de casos importados, que pueden llegará
ser el origen de casos nuevos.
Puede considerarse como un hecho al abrigo de toda duda, que el tracoma es
raro en México; se me ha informado que en Monterrey (Estado de Nuevo León),
ei,i ahora más frecuente que antes, y esto se atribuye á que ha aumenta.do la inmigración de tracomatosos, pero no poseo notas estadísticas exactas sobre esta materia. Puedo citar datos numéricos, referentes á la metrópoli, debiendo tener pre·
sente, que á ella ;\cuelen para consultar sobre sus malPs, enfermos de muchos lu·
gares del país, y por lo mismo las cifras obtenidas en la capital, puedim hacerse
extensivas á toda la confederación, aún cuando sea de una manera aproximada.
Los dat,os regidos por el Dr. Chávez, arrojan un promedio de 5 tracomatosos
por cada 1,000 enfermos lle diversas afecciones oculares; su estadística se refiore
á 24,000 pacientes atendidos en el " Hospital de Nuestra -Señora de la Luz." El

449

Dr. ~ribe Troncoso, encontró 7 casos dfl traco
3
atend1.dos en el "Consultorio Central" 1
r.na, e!1t.re ,0100 enfer~o~ de los ojos
por mil.
, o que summ1stra a propos1c16n de 2.33
Sin id:re J:}:if;~~ra::i~rio:es, qt~e la afección es demasiado rara en mi país.
excepción, en :a clien~la ~ri;a~a p;~~ºe ¡segurar que el tracoma se ve, solo por
tranjeros qne han lleg1tdo a con ~l mal os casos pertenecen co~unmente á exdos los ocufü,tas mexic:1.not habíamos e'
.en dsus respectivos países. Torareza del tracoma en México
s a o e acuer o en lo que Re refiere á la

t:r:tªº

Desde julio de 1906, el Dr. Chávez comenzó á notar
ferSo &lt;~e tradcomlatosos, '1lle le consultaban en el "Hospital Of~um¡6nt? edn eNl núra enora e a. Luz·" en los meses . .
mo gico e uespertenecientes en su ~a o
.. s1gmente~, se le presentaron nuevos ca.~os
Tomando los informes Jec:s~~i~:, i1~o~e¡es as~lados en la ''E~cuela Correccional.iJ
aver1gnalr, que en dicho establecimiento
había. más de 400 alumnos dist i"b' , lg
d ]l ¡ ¡
·
· · r UH os en cuatro&lt; ormitorios·
1
'
e. oca , as camas estab11 n casi junta~
h
l ·., que por a estrechez
mismos útiles de aseo de las tohallas ' yt quetmuc os a umnos hacían uso de los
E
t b .
,
·
, en re o ros.
n un ra ªJº publicado en el núm 9 d l to
IX d
"
talmología de México " dice el Dr Ch, · '¡ e. ~o
, e. los Anales de Ofdad:
,
.
avez o siguiente, refiriéndose á dicha ciu"El aumento notable en la densidad de l
bl .
l
.
ble de polvo, la falta de higiene en 1'a 1
ª1 ~o ación, a cantidad considerad' .
f
bl
s e ases &gt;aJas y la eRCa!!ez d
1c1ones avora es á la propagación del tracoma·
l , .,
e agua, son conen m?mento dado, se desarrollara una e . d . 'mºr o tanto, era de temerse que
"~ociedad de Oftaimologia" en el año d~\got· stos temores los expresó en la
, como puede verse en las actas pubhcadas en los "Anales de Oftalm 1 gí "
"D
.d
o o a.
derable d!fr:~:e::d:t::a:~~:t~:;res selha_n realizado debido al aumento consiinmigración es muy peligrosa, or el ~U:i:er~no pasado nos llegaron de Siria. Esta
por.las pésimas condiciones hiJénicas en que ~;;:comatoso¡ que ha.Y: entrA ellos,
1d
' y por e comercio á que se
ded1can. La mayor parte de ellos
pri~cipalmente medallas y rosari~ssºq:;e;~:n
Tibulair.:, de dciversos objetos,
sumas tocan constantemente esos ob "eto 1 . ~
erra anta. on sus manos
pradores ó curiosos que los toman eJn s, os m1ectan,dy de esa manera, los com"A d emás de1 aumento, notable de ¡sus· manos
. 1
.
.
.pue en adqui r1r
e contagio."
señalar la mayor densidad de la pobl . :1 mm1ghac1ón ~e tracomatosos, debemos
de las habitaciones, que familias pobr~~nq que ~ mo~1~ado el alza en el precio
a~ora se vean obligadas á ocupar pequeiias u~ ~n
v1a'ª1 con cierto desahogo,
miento Y. facilidad de contagio."
v1v1en as, e o que resulta hacina-

º:t:

;i8

Temendo en cuenta lo que había observado l D Ch
brada el día 8 de febrero de 1907 por la "S . / d
I ávez,. en la s~sión celeoc,ie a
_ta mológ1ca Mexicana," de
la cual era yo Presidente en eRe ~ño &gt;
que era lo que habían observado en Ío~r~ltnté á los miembros de dicha Sociedad,
número de tracomatosos.
u imos meses, acerca del aumento en el

Óf

El Dr. Chávez, ratificó lo que anteriorment h b'
f "d
..
puede verse en el acta respectiva· "que como a te a ia
eri ?i d_imen~o, como
n ¡s ~o temamos mm1grac1ón, solíamos ver en seis meses 4 ó 5 cas¿s que ho
4 nemos, y cada día mayor, sobre todo de asiáticos, ~n el mismo tiem o yh qu~
la Escuela Correccional, ha atendido u!os
vis o Oá 60 enl_fermos, pues solo en
número.
casosi Y eI.t su e 10ntela también gran

:e

30

t

Yo ex~use en esa sesión, que tal vez por carecer d
. .
.
podía apremar ese aumento, pues en mi cliente!
. de serncio no~oco!lnal, n.o
ble notar alguna alza en el número. de t
toª priva a, no me hab1a sido pos1L d ,
.
racoma sos.
os emas soc10s presentes, incluído el Dr U "b T
.
cargo el servicio de Of talmologfa en el C
It. . rC1 e rol ncoso, que tiene á su
onsu or10 entra , expensado por el S.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA
.

Profesa 4. - México - A

p~ vaouno,-Suero antidiftérieo antiest

, . .

·t d
par a o 313.

.

riDgu hipodénnicu.-BragueJ'08.-Filtro1 ~~u1eo,-Aparatos eléetriOOB para euraciones.-Je58

�450

451

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

Gobierno, y en el que Mn asikticlos gratuitamente los e)1fermos pobres, rleclararon
que tampoco habían encontrado aumento en la propormón de los enfermo,i &lt;le tra-

Americ:ma y en Cuba. ~11 1!éxico, se ba~1 dictado yR con igual fin, dispoRicionei:;
muy Pficac('s. Todos lo~ rnnngralltes que ,lPg:m al país: sea por las fronteraR, sea
por lo~ pn_ertc~R, 1-1011 cmdadosamente inspeccionados, y no se permitci la entrada
al terntor10, a ~os que llPgan afectados de tracoma. Los que no tienen la enfermedad, son aloJa&lt;loR _en barracas, corn~truidas á propÓRÍto, en donde se les observa durante 10 días; s1 el mal no _aparece al cabo de ei-e tiempo, loR inmigrant('s son
aceptados, Y pueden desde .luego mternarx~ en Pl paí::i. En caso contrario, son deRechados, y_no se leR permite la entradA. á la .República. Estas medidas, se llevan
más e~pec.1almente á .cabo, Pn el pnrrto de "Halina Crnz," á donde llegan numerosos rnmig_rantes clnnos, portadoreR de tracoma en muchos caso8.
Es fáml advertir, que clesrle la comunicáción Robre tracoma quP tuve el hon?r ele bacAr al IV Congreso Médico Panamericano reunido en Panamá me he
v1Rt_o ob_ligado á ~odificai· un tanto mÍR i&lt;leaR, lo qu: no tiene nada ,le extraordi~al'lo, si i-e ~·e~~x10na, que Pn buena lógica, es lícito y hasta necesario, cambiar máR
º. mPnos el J:~1cio formado Robre eualqnier asunto, Ri á eso nos llevan las observamones po¡;terioreR.
Hace unos cuantos días, el 30 clrl pasarlo julio, de tránsito para la Ciudad
de G,uatemala._. en donde ahora teng_o el hono1· de dirigiros la palabra, me detuve
un dia Y medio en ~l puerto. de Salma Cruz. Allí pude observar por mí mismo,
las salu,lablei! pr~cticas .s?g,mdas; en compañía de mi distinguido diRcípulo el Dr.
D. A}fredo ~ochicoa, v1si~e las barracas en. donde había 22 r.hinos, que cumplían
e~e }rn, el 10,', ele ob;ervam6n. C~~no al ~er ~nspe?;ionados á bordo del vapor ''l\Iane, perteneci?nte a una com¡,ama de mn11grac1on, no se les encontró tracoma,
fne~·on conduculos á l~s barracas men~iona.1las á fin de obeervarlos allí, clurante
el tiempo reglament~no. El examen minucioso qne practicamos el Dr. Gochicoa
Y yo, hizo ver que nmguno de loR obs~r.Yaclos, sufría la infección tracomatosa, por
lo cual ~ueron aceptados, y se les expHheron deRde luego, los correspondientes pases. F~1mos. luego á bordo cfal _vapor, en donde vimos cinco inmigrantes de la misnac1011.ahdad que los ante~·1?:·es, los q1~f&gt; habían sido desechados ya, por sufrir
tucorna f~anca de forma velvetica. E~os e1nco enfermos serán devueltos á su punto de pa~·t1da, pol' ?uenta de la. Compañía. _que los embai·có rumbo á México, por
estar estipulado a.si, en los t~at~dos n,spectivos. EncontramoR, además, 36 chinos,
que, no presentaban el padecnniento ocular, y_2, que aún cuando soRpechosos, no
teman la enfermedad franca, y que permanecieron en observación.
. Es de creer~e, que con tan eficaces medidas, propuestas por el Consejo Supenor d? Salubndad, aproh~daR_por el Supr?mo Gobierno de la Nación, y puestas en v1~or, desde hace algun tiempo, se evitará la introducción y el desarrnllo
de la terrible plaga, en nuestro territorio.
Desde. q u~ se adoptar?n las disposicioneil, hasta los últimos días, algunos centenares de mm:grante~ chmoi:; tracomatosos, han sido desechados en Salina Cruz.
Nuestra¡; ~utomla&lt;les, al poner en práctica las dispof-iciones sanitarias de que he
hecho mér~to, ha~ cl~do una pr_ueba más d? la grande importancia que conceden .
á la salubridad pnbhca, obedeciendo el sah10 precepto "Salus populi suprema lex
esto."
A bor,lo_del "City _of _Para," a_goRto 1? de 1908.-Dr. José Ramos.-Rúbrrca.

coma.
.
. d' d d 1 .
Sin poner en duda lo observado por el. Dr. Ohávez, y presm. ien o e a ep~demia local deRarrollacla en l1t escuela refemla, puedo asegurar, sm temor ,.le eqmvocación, qu~ el tracoma no es frecuente en mi país¡ las estaclísticas del Dr. Chá~
vez confirman también eRa idea, y los hechos ulter10res parecen corroborarla, a
' de las medidas eficaces, .que se han tomado.
causa
.
.
Respecto á la contagiosidad de la afección, en la Repúbhca Mexicana, ha! que
decir unas cuantas palabras. De un modo abstracto, y JUZg"~O(lo por analogrn, ~e
debe admitir que en cualquiera parte del mundo, en que exista el agente m~r~igeno, encont'r~ndo c?ndicion_es propicia~ para su desarrollo, el mal ~ebe trasmitirse por contaglO' las mocnlamones practicadas en cuadrumanos, y aun en el hombre demuestra~ su poder transmisible.
' E 8 muy probable que el microbi~ produ~tor _del mal, Rea el en~ontrado por
Creef, Frosch y Clausen, en la secreción conJuntival, y en el ~ontemdo de los felículos en el tracoma primitivo, Ji bre de infecciones Reclrndarrns; según Re _lee en
el periódico ''AnaleR d'Oculistique," publicado en París (nfünero corresponchente á
febrero del corriente año, pág. 143), aquellos .aut0re~. "han comprobado la pr~::iencia regular de un diplococo mny pequeño ó chplobacilo e_ncap_sulado: Este, ~icroorganismo cuyas di~ensio~1es, están en los .límites.de la visuahda? m1croscopic~, se
colora por las soluciones d1lmdas de fuschma femcada, por la v10leta de ~enciana
y el ~zul de meti~en?; no t?ma _el Grnm y repo~a .en el propl~sma de cel.dill~s que
provienen dAl epitel~o conJun~1val. El ~rocechmieuto de G1e~~a ~o hr1ce igualmente visible. El mic1·oorgan1smo descrito por los autores _es 1~e~~1co al que Halberstedter y Pornazek han descubierto en Java, en la conJunt1V1tis de tracomatosos y de orangutanes .mocu 1ados. "
.
Debe admitirse de toclas maneras, y por razones obvrn.s, que el tracoma ~s
una enfermedad de origen microbiano; pe~o no siempre es bastai:te la presencia
de un ger~en patógeno, para l_a _propagación del mal que _deter~rna; ade11;1ás de
]as condiciones generales de h1g1ene defectuosa, se necesitan ?ucunstan~ias ad
hoc cuya influencia es ~lesconocida, e!1 oca~iones: la fiebre .amarilla, P?r eJemplo,
110 se propaga en la Orndad de Mexico, m en otras de altitud; s.e extmiíue en el
enfermo que lleva la infección; la difteria, importada á la República M?x1cana, en
tiempo de la intervención francesa, no ha alcanzado, _POr f?rtuna, el rncremento
que en otros l~gares, ~udien~o decirse que no es una mfecci6n muy frecn:nte Pn
el país. No.quier.o decir por esto, que el. tracoma no pueda ~xtender,se p_or con~~gio en México, 111 mucho menos, que deJen ~e tomarse medidas P.r~filácticas energicas, para ~vi~r su de_sarr.ollo, muy especialmente, la de proh1bll' ~a .en~rada .á
nuestro territor10, á los rnm1grantes tracomatosos, y Rob:e todo á los as1át1cos, ~1rios y chinos, que están llegando en gran número y que importan con frecue~1eia
la enfermedad. Creo que las medidas p~eventivas, son en el c~so, no solo. úti leR,
sino necesarias, á pesar de que según mis !acuerdos,, ~o he t?mdo oportumdad de
notar hasta ahora, un solo caso de contag10; á propos;to de esto debo hacer cons·
tar ~ue he atendido entre otros pacientes, á algunos españoles, que han llegado
en la pobreza, descuidando las reglas del aseo, durmie~do sobre los mostradores c~e
las tiendas y no preocupándose para nada, en el sentido de que pueden transmitir su afección. He consultado á mis colegas en oftalmología, acerca de lo que han
observado sobre este punto, y me aseguraron haber notado lo mismo que yo. Es muy
probable qne las cosas cambien ele aspecto, cuando en. lugar de nno qu.e ot_l'O enfermo aiRlado, se trate de numercsos casos de tracoma importa.dos por rnmlgrantes.
Los focos morbíficos así constituidos, pueden. llegar á ser _el º:~gen de nuev?s Y
numerosos casos. Esta consideración sería bastante para Justifica~ las ~edid~s
sanitat·ias que deben tomarse, y que de hecho se han tomado, pa~·a impedir la _c!1fusión del nocivo flagelo. Con toda energía se procede, con ese obJeto, en la Umon
Sanatorio Quirúrgico del Dr. H. Gutlérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,419, Teléfono núm. t ,33ó.
Cirugía genei-al, Cirugía de señoras, Cirugía de niños, curación de heridas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
.
Los cirujanos que quieran opera.r en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Recáma.ras de primera clase $5.00 di&amp;rioe y de segunda $3.00.

/

°:.ª

ACAllreMIA N. DE M~~UIUINA .

tura_á la Reseña de los trabajos de la Academia durante el año social de 1907 á 1908.
En seguida el 8r. Dr. Terrés, Presidente de
•e"iúu "º'('mne dt'I • ~ de Octub,·t• de rnos.
la Academia, leyó el discurso reghmentario
para entregar su puesto. Por último Pl Sr.
Presidencia del ,'-r. S_ecret~ri~ ele Estado y riel De~paeho Ministro de Instrucción Pública y 'Bellas
de Instrucción Publit•a y HP,llas ArtPs
I Artes se f;irvió tomar la palabra para feliciY ,!el Rr. Dr Terrés.
1t
, por la 1mportanc1a
.
. de la
,. ,
,.
.,
.,
ar á ¡ª. Ac~d em1a
, A las ! Yfa p.m. se. abno la ses10n; d labor científica del año trascurrido ha1,ecretario 1~,Dr.AntomoA.Loaeza,diólec- hiendo hecho notar que sus concept~s no

�452

LA ESCUELA DE MEDICINA.

eran dictados por una simple cortesía, sino to fué acompañada de &lt;lemostraci?nes p~r
que emanaban del interés y la satisfacción medio do la linterna y coi1 preparaciones t~i
con que en su calidad ~e repres~ntante .del croscópioas: Y duró to,lo ésto hora y media;
Gobierno, ve los trabaJOS de la Corporación; levantándose la sesión pam contmuar la
declaró inaugurado el nuevo año fiscal, re- discución en la r,esión Eróxima.
,.
tirándose ton seguida.
Asistieron los Sre~. Dres. Bnlmau, ( 1ceLa Academia procedió á elegir en escrt1- ro Cosío Ohávez, Caltlerón, García, Gatinio secreto los nuevos funcionarios de la yó'n, Gutiérrez, Godoy, González Fabela,
Mesa Directiva, resultando electos las pllr- González lirueña, Hurtado, lcaza. Loaeza,
sonas siguientes: Prt&gt;sidente, Dr. D. ,José l\fanuell Mendiiábal, 11onjarás, Montaño,
Ramón lcaza; Vicepresidente, Dr. D. José Lavalle Carbajal, Noriega, Núñez, Orvaña·
Ramos; primer Secretario, Dr. Ricardo E. nos, Ramos, Ruiz, Ramírez Arellano, _SaManuell· segundo ::Secretario, Dr. E. Cicero; loma, Soriano, Sánchez, Torres, Toussa~nt,
Admini~trador de la Gaceta y 'fesorero; Dr. T1·oconis, Vásq uez Gómez, Valdés, Ulnch,
Manuel S. Soriano; Bibliotecario Dr. José Villareal
M. Bandera Comisión de estilo, Dres. Juan
Peón del V~lle, Eduardo Lavalle Carbajal
Asociación Cooperativa de Estudios
y Gregorio )lendizábal.
, .
Concurrie1·on los Delf'gados de las Socit'l
Médicos.
dados Científicas invitadas para este acto y
111e~ió11 del din S de !l!t&gt;ptiewbre de 190~.
los SI'es. Socios Bulman, Calderón, Cic+'ro,
Cosío, Chacón, Godoy, González Fabela,
Presi!lenci&lt;i del n,·. Po1:~rio P&lt;irra.
González Urneña, Hurtado, Lavalle Carba..A
las
7 y 45 p. m. se abrió la se-ión. In
jal, Loaeza, )falda,, Mendizába_l, Mo~j~rás,
11.ontaño liamos, Saloma, Soriano, Suarez mediatamente se dió lectura al acta &lt;le la
Gaml,oa,'Terrés, Toussaint y Ulises Valdés. anterior que fué aprobada sin discusión .
La Secretaría avisó que se habían presen·
tado para su apro~ación, los artícu.los:
!tleaió11 dt&gt;I ella 1 de Oct11bre de J90S.
"Aneurisma," del Sr. Dr. Tomás Nonega,
"Azúcar y Amoníaco," del Sr. Profesor Juan
Presideocia del Sr. Dr. D. José Ramón Icaza.
M. Noriega y "Ano" (enfermedades del,) por
A las 7 de la noche se abrió la sesión, se el Sr. Dr. U lisos V aldés.
leyó el aeta de la anterior y fué aprobada El Sr. Presidente dispuso se diera lectura á los artículos: "Azúcar y Amoníaco," del
sin di~cw,ión.
El señor Presidente hizo saber á los se- Sr. Profesor Noriega, lo cual hiz~ Hl autor.
ñores socios que en señal de duelo por el fa. Puestos á disensión dichos trabaJOS, el Sr.
llecimiento repentino del Sr. Dr. ~- Fernan- Dr. Po1·firio Parra, hizo uso de la palabra
do Altamirano socio de la Acadeuua, se sus- para felicitar por ellos al Sr. Noriega y quependía la sesió~ y se nombraron las Comisio- daron aprobados por unanimidad.
nes respectivas; para asistirá los funerales y En seguida la :::lecrt-taría dió le?tnra ~l arpara dar el pésame á la familia del ilustre tículo: "Aneurisma" del Dr. Tomas Noriega,
finado á nombre de la Academia N. de Me- abriéndose la discusión respectiva.
El Dr. Gutiérrez Heladio:-Al comenziir
dicina.'
el
estudio del Sr. Noriega, se dice que par_a
Asistieron los Sres. Bulman, Cicero, Cosío Chávez García, Gutiérrez, Hurtado, que se desarrolle un Aneurisma es n~cesano
Ic~za, Man~ell, }lunjarás, Ramos, Soriano, que voncurran dos causas: la alteración de
las paredes vasculares y el aumento de la
Terré:s, Toussaint, Villaneal.
presión sang~í~ea. Yo creo ~ue la segunda
de estas condiciones, en realidad no es ne·
1'1e11ión del dfa 14 ele Octubre de&gt; 1908.
ceRaria y que cuando interviene lo hace como causa ocasional.
Presidencia del Sr. Dr. D.•José Ramón Icaza.
El Dr. Porfirio Prirra:-Tiene razón el Dr.
Gntiérrez
en lo que dice acerca del desarroA las 7 y 30 p. m. se abrió la sesión, se
leyó el acta de la anterior y fué aprobada llo de los aneurismas; pero no me parece
que en el primer párrafo del trabaJO que
sin di::1cusión.
Se dió cuenta con varias comunicaciones, discutimos se exprese qu~ ,es causa,neces~:
y acto contínuo, se eonce~ió la p~a.bra al Sr. ria el aumento de la pres10n sangumea. 81
Dr. D. lliguel Otero, quien layo un folleto ésto puede entenderse como lo dice _el Dr.
que titula Refutación al dictamen p_resen- Gntiérrez es debido á la mala redacción del
tado por la Comisión encargada de Juzgar segundo párrafo.
los trabajos que sobre el tifo fueron presen- .BlDr. IIerrera Gonzalo:-Me llama la atentados al Concurso. La lectura de este folle- ción que una persona tan hábil para el ma·

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

453

nejo del idioma, como lo es el Sr. ílr. No- ó menos IH'queña¡i y, a1lemás dicf' qne el pe:iega. Pmplee la palabra "grande" p&lt;&gt;r "vie- ligro de la dilatación se df\hP lll emplPo del
JO." Propondría que se llam:1ra la atención &lt;'loroformo; pero qui-• con las venfajas que
del señor Noriega acerca de Pste detalle. f'in tiene la raqui-estovainización. º"' una opegran importancia, por lo &lt;lem~s.
·
r~ción que se puede hacer en el consultoEl Dr. i1fmúrmís Jesús:-&lt; 'reo, refüiéntlo- rio.
me á la objeción &lt;le! Dr. Heladio Gutiérrez
El Dr Parra Po~/irio:-Eucuentra poco
que la idea del ~r. NoriPga está bien t1xpre'. convPniente que ~e fije et: ~,·es semana, el
sa~a, porqne, si no bubie~a presión en el in- tiempo que debe recurrirs,, al empleo de las
terior.de los vasos, no se podría formai· nn pomactas, por lo &lt;lemá.: mny útiles, que aconaneurisma.
s~ja el Dr. V_aldéR y quisiera que 110 se puEl Dr. Peón dd Valll':-No vov á. hacer siera plazo fi,10 para ei:e tratamiento.
una objeción al autor, sino una consulta á El ProfC'sor .J.Yorie.qa Juan :AJ:- Llama la
la comisión en&lt;'ari:ada ele 111 formación d., la aJención acerca de que el Sr. Dr. Valdés
obra de Medicina DoméstiC"a: tEl Artículo llamil en sn .artíeulo ·•pomadas," á cuerpos
" compren derá umcamente
' ·
"Ane
·
. u!1sma
l11s q ne, en reab,llld, son ''ungüentos," y propod1latac1on_es arteri~les, ó deben agregarse ne que ~e suplique al Sr. ValdPs modifique
los an~ur1sm~s a~erwvenosos y los llamados este pequeño detalle.
aneurismas c1rso1desY En este ultimo caso
el tra~ajo _del señor Noriega necesi ta nn
pequeno ad1tal!lento, que tendrá que ser sul'lf'Nión df'I din 1-l de Octubr t&gt; el~ 190~.
rr:amente conciso dadas las condiciones de
Pl'e8idencia rlPl 81·. Dr. Porfirio Pm·ra.
la obra.
_El Dr. Guillermo Parra:-Como único
A liis 8 p. m. se abrió la SA ... ión y el señor
m1e111 bro prPsente dP la comisión relativil, Dr: Enrique Ara_gón. fungiendo como secrepropone se consulte al autor del trabajo las tano, por ausencia del subscri pto, dió lectura
observaciones que se han expresado. ·
al arta corre•p•,ndiente á la sesión del día
E-ta proposición fué aprohada.
23 del próximo pasado Junio, la cual acta
En seguida la Secretaría dió lectura al ar- n.o bbía sido l ída por circunstancias espetículo: ''Ano, enfermedades del " por el Dr CJales que la H. Asociación se sirvió tener
U. Valdés.
'
· en ~?enta. Esta acta fup aprobada sin disEl Dr. Gutiérrez Heladio:-Considera muy cus1on
bueno el artículo del Dr. Valdés; pN·o lepa- El Dr. Norieg(( TomlÍs:-Rt:•firiéndose á
rece que debe decirse claramente que el do- laR obse , vacio11es que se hicirron Pn la Relor pr?vocarto por laf: grirtas del ano. apa- s!ón anter_ior. á su trabajo acerca. de los aneurece siempre despul&gt;s de la expuli;;ión de Jai;i rismas, dice: que se nec•·sitan doR causas
materias fecales y 1rnnoo antes &lt;le ese mo. para que rs :, lesión ¡;e produzca la alteración
mento. También cree que debe indicarse d~la pare~ vasr11lar ~· algunas modificaciones
El.~º el tratamiento de elección es la &lt;lilata- c11 culator1a;;. Para dar m~s a¡iovo á esta
c10n forzada, hecha por ...¡ médico.
opinión lee las siguirnies ritas: •
. El JJr. llerrera Gonzalo: El Dr. Gutiél'rez "Con rela&lt;"ión á laR c11nsai;; ocasionales 6
tiene toda la razón en lo que SA refiere á los (!/icientes d~_los anenri-ma, ('S! ·OntAneos, se
caracteres del dolor en las grirtas rlel ano; d_ebe admitir que. para ser +'fil'a&lt;'PS. eR prepe1·~ yo encurnt.ro delirad,, que se hable de CtSO que Mtúen en artArias, 110 dir6 ya enla chlatación forzada romo único tratamien fermas, sino predii;ipue~tas
to. seguro, porque si se dice que el procedi- "Es así c, mo las contusiones, los Astiramiento es mofensivo, no se dice la vndad, mientoi: de las paredes arteria.le-, :í menos
pues sa?emos los peligros que tienen las in- de con&lt;liciones e:;pecialmeute f'avoial,les. me
tervenciones en el ano. y si se dice que la ~arecen, como á P. ~er.ard, como á. Marjodila~ación es peligi·osa se puPde hacer que el lín, no poder dar nMimtPnto á aneurismas
pac1~nte se abstenga de recurrÍl' á tan útil sino con la condición de hallar las arteria;
~ed10 ó _qu~ ~e hace hipocondriaco. Vol- mús ó menos alteradas eu su O!'itruetnra. Y
viendo á msis11r en lo importante del mo- lo qu'3 me parece dar pe,o á esta opinión, es
mento en que aparece el dolor, hace obser- que. en lo~ a1!imales es ca~i imposilile provar que aunque se le ha observado en cier- dno1r art1fic1almente aneuri~mas sea contas l)emo1·ro~des pequeñas, se debe á la exis- tundiendo, estirando ó frotando l~s paradas
tenma de grietas, á veces casi impercepti- arteriales
" A Richet. A..rt. Aneurisbles. que acompañan á dichas hemorroi,ies. mas espontáneos.-Diccionario de Medicina y
. El Dr. Gutiérrez lleladio:-Confirma Jo de CirugÍil publicado bajo la direc('ión de
dicho por el Dr. Herrern de que el dolor c·•n Jaccoud, Tomo 2?, pág. 268.
1
los caracteres indicados, cuando se preseuta
'La arteritis crónica es la r·auRa casi consen las hemorroides PS debido á grietas más tante de los a.neurismas: la. arteri¿\ no se di.

�454

LA EsouELA DE MEDI&lt;JINA.

lata bajo la ¡rre:-ión sangnínea. si no es que oportuno que se publique el trab11jo d1&gt;l Dr.
la resistencia de su pared se debilita.'' E. Valenwela. ~· ,¡ne se t&gt;m¡,renda el trabajo
}i'orgne. Tratado de Patología &lt;&gt;xtema, To- acerca de la alimentación defectuofla, como
mo 1". pág. 405. Ed. mu+. lo ha propuesto el Dr. Zárraga, para lo cnal
"Para que el anenri,nna se pL•oduzca, es nomhra una comisión formada por los Dres.
preciso una alteración previa de las paL·edes Valenzuela, i\lonjarás y Zárraga.
arterial~s. Débese. pues, buscar qué causas
El Dr. 11Io1úarás:-Aceptael nombramienpredis¡;onnntf's ú oca~ionales hacen á las to de que acaba de ser objeto y propone que
túni&lt;"as :wce:-iblPs á las lesione,;. sin las cun· el Dr Valen zuela sea quien haga el artículo
les 111. dilatación vascular es imposible.'' :\!a- "Alimentos·: para' el 1&gt;icuional'ÍO &lt;le }ledicinual de Patología Externa, por P. Reclns. na doméstica q,w se est,, preparando y que
Tomo 1°, p:íg. 3-!Gl.-901.
si el SL·. Valenzuela no puede hacer esta ta"fJo m:is á meunuo los aueuL·ismas se de- rea, sea encomendada. á la comisión que se
sarrollan ~·on OCllsión de un e!lfuerzo violen acaba de nombrar.
El Dr. A de Garay:-Lee uu trabajo
to, de uu golpfl. Esta!\ causas no tendrían
acción Pn arteria, sanas; pero no f'S lo mis acerca de un nuevo medio de tratamiPnto
mo cuando las paredes de estos vaso:o Astán de las fracturas. E'ite medio consiste. en repre\•iamente alteradas." Patología y Clínica sumen, eu reducir la fractura, bajo los raquirúrgicas por tJl Dr. J. A. Fort. Tomo]~. yos X. y sostener los fragmentos por medio
pág. 31 ~-1873.
de punzones metálicos que se intr(lducen
El Dr. Valeneuelti Jesús:-Envía un trn- tangencialmente á h superficie ele los bue·
hajo al ctrn.l se dió lectura. Este trabajo se sos, siempre bajo los rayos X. Las extreor•upaba en el e,tuclio de la alimentación en midadet:i 'de estos punzones, las que quedan
',)léxico.
fuera del miembro, están provistas de una
El lJr. Purra Pm:firin:-A poya las ideas cabeza y se sujetan por \·arias nwltas de
emitidas por el Sr. Dr. Valenzuela. Los ali- hi!&lt;\ las que se darán en forma de número
mento:,.; empleados en ~léxico son de mala H. Este procedimiento permitt~ la movilizacalida,l y se pt eparan con condimentos da- ción y el masage y se opone eficazmente al
ñoso:-; observándose ésto, 110 solo en 1-&gt;l pue- desalojamiento de lo~ fragmentos.
bln hajo, sino en todas las clases sociales
El Dr. il/onj,,ras:-Feli&lt;'ita al Dr. Garay,
aunque de un modo más ó menos notable. considerando su método, como uha verdaCitó además el si-ñor Dr. Parra, el caso dera. reve'ación. Recae, da, además, las ven·
de una persona muy conocida y útil para la t11jas tlel masage y la importancia que ac
~ociedad, que murió á cons,· cuencia de nna tualmente tiene, por haLerse suprimido su
cena preparada con alimentos indigeribles. gran dilicultad, que era encontrar un • masEl lh. A. ,le Garay: --Propone que. en senr'' ba,,taute apto y bastante resistente
vista del interc&gt;s qu .. tione el trabajo del Kl'. físicament.», ¡,or mQdio de aparatos, de los
Valenzuela, sea publicado en el periódico cuales existen ya algunos en el Ilospita.l Ge
'·La Escuela de Medicina" y 1lespués se pro- nera.l, los que fueron traídos por él de Bu·
cure su reproducción en ·'El Tiempo " y '' ~:¡ ropa.
País."
·
En "eguida se leyó el artículo "AlucinaEl Dr. Zármgo:-No basta decir al públi- ciones." escrito por el Dr. Juan Peón del
co que come mal; 1-s preciso, 11demás, ave- Valle, para la obra de 11edicina Doméstica
rigu:ir y decir po1:qué se come mal. No sólo y los artículos "Antipirina'' y "Aspirina'' esdeb,, hablarse del chile como de u 11 con- critos con el mismo objeto por el Sr. Dr.
dimento noeivo, sino q IIH se debe decir cuá- Don :\Ianuel l)omíngnez.
les son sus nfectos sobre el orl!anismo. Hay
SI' levantó la sesión á la que concurrieron
otros muchos alimentoi; qtw sou perniciosos los Dres: Aragón Enrique, Chávez, Gutiéy entre ellos voy á señalar el llamado "hui- r1·ez Heladio, Garay, Herrera, Monjarás,
tlaeoche" que es un hongo que se produce Noriega Tomás, Noriega Juan M., Pana
en el maíz y con el cual se rellenan las que- Guillermo, Parra Porfirio, Valdés Ulises,
sarlillas y otr, ,s platillos populares. Las aves Zárraga y J. Peón del Valle.
de caza se venden frecuentemente altera&lt;las
por la putrefacción: mal olientes y de color
verdoso. La leche ~e vende generalmente ====:c=cc..=.:=::::=====:::::::===========-....::..~
El Dr. D. Jlannd Domfnguez.
mezclada con agua, las frutas casi constan temente se comen sin madurar ó podridas.
Uon motivo Je la muerte del l-,r. Dr. I&gt;.
Acepta la idea propuesta poi· el Dr. Garay; Fernando Altamirano, el Dr. !&gt;. l\lanuel Dopero quisiera quo, además, se empre11 ,liera¡mínguez ha vuolto á encargarse de ;;u clase
un trabajo 11cerca de la alimentación defec- 1de Tempént.ica. Al presentarse á dar su pri·, mera. clase, los alumnos de ht Escuela N. de
tuosa.
El Dr. J&gt;m:firio J&gt;arm:-E11cue11tra muy 1Iedicina le hicieron una cariñosa ovaoión.

CRONICA.

LA .msolJJ!;LA vE MEDIOINA.

455

los despojos de un Rer querido. Una vez más
El Sr. Hr. n. Femando Altmnirano.
El. día siete d1:1l prPsente mes, falleció re- roclpa!nos la pa\:orosa tumba. que abierta
pen_tmx~.ente, en la Villa de Guadltlupe, tll\ t?davia, Sl:lpulta~·a muy pronto en su negruun ane_uusma de la aorta, este apreciahle ra, el yerto caélav~r de m1 hombre á quien
~uc?o amaino¡. durante su frágil existencia.
companero.
. l~l Dr. Altamirano fué un hombre labo- l ;,un ~uando Pll el , ertiginoso torhdlino
rioso Y b_ueuo Y i,:e dedicó especialmente á de ~a \ ida, veamos cle!&lt;aparecer diariamen,
los ,es~udios de Terapéutica y de BotÍlnica. t? a personas de todas categoría, y con di.
l! ue fund!l'clor, Y hasta su muerte Direc- ciones; aú,~ cuando la implacable s~gadora
tor }e.l Instituto ,\lédico Nacional, y en el arranque J&lt;lll cesar con Ml potente gnadalia
pe~wdico d~ esa institución, está11 los tra- los tallos de numerosas existf·ncias, no po'.
baJos que hizo allí. Por opo¡.;ición era pro- 1lemos acostum b~·a_r!1os á contemplar fríafesor de la clase de Terapéutica. Fué miem · mente. la de,sapar1rio11 _de ~uestros semejan~ro _de la Academia N. ele ~ledicina de la tes. _P or mas que la ciencia con su sereni ·
Socied~~ de Farmacia,. á la que prest6 gran- dad imperturbable, a¡;egure que la muerte
des se1~c10-,, ya trabaJando en la Farmaco- es mrn_consecuencia necesaria de la vidapea. i\lexicana, ya prestando trahajos propios por m~s que las dulces y consoladora~
~a. 1.nfluyendo ~on el S. Gobierno para ,~ue )~ rreeneias nos lh·van á pensar, á quienes las
l'Soc1eda~ &lt;le Ii arrnacia se transformHse en l'.º~eemos, q u.e la muertE\ es tan sólo el priuc1p10 ~e una rnmortal y plácida existencia,
Academia N. de Fa1·macia.
Tanto en el periódico de esta Sociedad el sabio y el creyente se entri,tE'CPn al ver
co~o en el_ de la A~ademia N. de :Medicina: arrehat~r de entre los Yivos á un ser que
estan publicados diversos trabajos de este atrav~so ~or el planeta, prodigando el amor
y el lnen a manos llenas.
profesor.
Por ésto nos invadl:l una ¡,rofunda amar. Como delegado mexicano concurrió á va~ura,
en torno de e:-ta fosa que presto acorios Congresos Médicos extranjeros y entre
otros recordamos el Congreso de HiO'iene y gerá en su helado seno, los venerados restos
De~iografía, reunido en l\ladrid, 01~ 1898. del 9ue fuera. el filantropo y sabio Dr. AlFue ei.tonces el presidente de la comisión, tam1rano. Y sin embargo, no existe la muet··
d~ la que nosotros formamos parte, y no ol- te para los hombres de su talla. La verdavidaremos nnnca el tacto y la correceión dera .m~e.rte, con sobrada justicia tau temida, sigmfica. el ~niquilamiento absoluto, la
con que desempeñó su 1·ometido
Desempeñó. tambiPn, el cargo de Médico total reducción a la nada, ~l olvido compleInspector. Sanitario y el de Presidente &lt;le! to Y per_mane~te. :Muere si, el qu.. atravie
Ayuntam1~nto, en la Villa de Guadalupe. sa la existencia, cual meteoro fugaz que se
. Como cmJad~no y romo pad,·e de fami- d~svauece en. e\ ac~, sin dejar el más insiglia, el Dr. Altamirano, fné un hombre ejem mficante vestigio, o que como efímera e:itela,. ~es,ip~rec&amp; apenas se ha fom1ado. Pero
plar.
!'1- su e,~tierro, que se verificó en el Pan- quien deJa señalado su paso, ,·on bt1enas y
teon del. lepe_vac, contnni6 el Señor Sub- dur~d, ras obras; el. que se ha consagrado
secretar10 de Instru?ción Pública, los em al bien de sus semeJa11tes y á la lal,or fmcem~leados del Inst1tuto Médico y varios tuoi::~ pa~a los demás, iase no muere sino en
p~·o.tesores y alumnos dt&gt; la Esc.uela de 1\Ie- aparie11w1; para él, puede decirse con un
chc1~a; así como diversos méllicos y amigos pensado~ franc~s, que 'la muerte no es sino
u~rn glor1o~a transformaeión;" él seguirá vi
del finado .
hombres.aún cuandosea con
v1endoer.trelos
En la i;ala de cabildos de la Villa de Gua
dalupe, .transformada. en &lt;'apilla ardiente una extr_ahum;ma existenciH¡ sohrevivirá en
el.Sr. 11~. Martínez. conseja! del Ayunta'. sus escntos, en sus trabajos, en los resulta.
miento, h1zo e,I elogio del finado, lo mismo dos. de sus sabios experimentos, ó de sns
que el señor l::,ubsecretario que pronunció ac:c1ones ge11ero~a... V~virá mil:lntras palpiten cr,razo~es bien nacidos, y en tanto exisuna corl'ecta alocución.
'
tan
la ~ratitud y la cultura en la superficie
Ya en el panteón y antes de sepultar el
cadáv~r, habla,ron el Dr. Luis g_ Ruiz, por de la tiel'l'a. Hay. sólo un cambio en la for.
el Instituto Medico, el Prof. J u. Morales ma de la vida, se ve1·ifica e11 ella nada mái¡
que una transformación. A esta gloriosa vi\r~r la Socie~ad de :B~armacia, el Sr. Ur.
. illad!l'; termrnando la ceremonia ccn el sen- da, ren,a?e hoy el Dr. Altamirano. Sabio
tido cliscur~o de_! _Dr. Ramos, que publica- mod_esti~1mo. prestó emineutes servicios a
la ern)1cia; c1~1dadano ilustre, demostró el
nios a 0011t111 uac10n:
am~r a la l~at~·ia, ~rabajando en su provecho;
Señores:
p~ofesor d1stJ11gu1do, nutrió con el substan
~na vez mas penetramos á este lúgubre cio_so pa_n &lt;le la enseña11za, á numerosas in
L'ecrnto, para depositar en :su postrer asilo,
te!tgencia-; obrero abnegado del saber, ad-

M'.

�456

LA

.i:!JSCUELA DE MEDICINA.

miró por su laboriosidad infatigable; bom · dico mexicano, nos honramos á nosotros
bre ,le bondadosos sentimientos, fui&gt; mode- mi,mos. Ilay Estados de mucha importanlo como hijo. como esposo, como padr", y cia, que aún no contribuyen con cantidad
I
como amigo. Creyente fü:me y i-incero, aban alguna y á ellos nos dirigimos especialmendon6 esta vida, lleno de inquebrantable fe, te (Jalisco, PuAbla, Yucatán, Campel'he,
despertando el profundo respeto de los que Sonora, Colima. Chiapas, etc.), lo mismo
también creemos. Ante esta venerada se que á muchos de los representantes del Copulturn, que Pn breves instantes va á cerrar- ! mité en los Estados, que á pesar de nues·
se, podemos exclamar con justicia ¡ ~Jn tras súplicas, no han contestado nuestras
dónde está, oh muerte, tu aguijón'/ ¿QuÉI has cart11s y excitativas
hecho con tu terrible' látigo de fuego, que
Es &lt;&gt;asi segul'Oque la inauguración dulmohace estremecer dP pavor á tantos sert-i-? 1numento se haga en enero próximo, con una
Dt&gt;i-causen en paz los re~tos del varón pre- espléndida fiesta.
su espíritu
el
e11r1a comer('rn, 1 de Ia a(·1·e1l't1 adu caRn
claro;· reciba
·
h'
, imperecedero,
d
,
premio. a que se izo aciee, or, se_~un sus
de }'ed. Roemer y C!
creencias; y nosotros, que aun co11t111uamos
en la lucha, tratemo-1 de imitar el saludable
Hemos recibido la siguiente:
ejemplo del finado, para que seamos útiles
{¡, la patria y á la humanidad.
México, Octubre 10 de 1908.
Sr. Dr. D. A. de Garay.
En el lnstilulo Médico Nncional.
México.
El ~r. Dr. Jos€' Ramos, que era subdirecMuy señor nuestro y amigo:
tor de ese establecimiento, ha sido nombrado director, en substitución del Dr. AltamiParticipamos á usted que con esta fecha
rano, que falleció. Este nombrami,·nto, ade- y ante el Notario ~r. Vértiz y Fagoaga., hamás de iusto, es acerta,lísimo: El Dr. Ra- mo,; conferido poder amplísimo á los Sres.
mos es un intelectual de primera fuerz11, un Carlos Mue, y Guillermo Calderón, de cusabio, un hombre inteligente y honrado, y yas firmas al calce, rogamos á usted se sirdirigirá el plantel con gran acierto.
va tomar la nota corresponcliente.
Como subdirector ha sido nombrado el
De usted afmos. amigos attos y S. S.profesor Adolfo Castañares, farmacéutico y Fed. Roemer y Oª
químico distinguido, que ha perfeccionado
El Sr. Carlos Mues, firmará: Pp. Fed. Roesus estudios en el extranjero y que desem- mer y G~-0. Mues.
peña el cargo de profe,,or de Química, en la
11:1 Sr. Guillermo Calderón, firmará: Pp.
Escuela N. l'ro3paratoria.
Fecl. Roemer y Oª-G. Calderón.
1·

I

El monumento ni J)r. Cllrmona y V11.lle.
••
Por fin, despué, de muchas dificultades, Nos parecen muy acertados los nombra·
tenemos el gusto de anunciará nuestros lec- bramientos anteriores.
tores que ya principiaron los trabajos para
El Sr. Guillermo Calderón, es una. parsoinstalar el menciona.do monumento en A} na activa é inteligente, que conoce el giro á
la perfección, que esta muy bién l'elacionajardín de ::,anto Domingo.
El pedestal es de precioso mármol &lt;le Ua- do con la clase médica y que tiene mucha
rrara, y los tecolot,,s, la, placas y la estatua, educación y tacto para tratar á los médico:;,
por lo que tiene entre ellos grandes simpade bronce oxidado.
El escultot· .::;r. G. Cárdenas, deseando tía-.. Todo esto hará que la casa de Roemer,
perfeccionar su obra, ha rehecho la estatua, tan ventajosamente conocida del público,
la que ha. resultado artísticam,·nte bella y seguirá progresando y acreditándose cada
muy superior á los modelos anteriores.
vez más.
Todas estas reformas nos implican un au·
mento en el presupuesto, de 500 pesos, de
Anilles de Ortalmologfa.
manera que para cuurir el total de nuestros
E t
· bl
1
d M' ·
bl'1
gastos, nos faltan como ochocientos pesos. L&gt;e' ca s e apt·e~i~
col eg~~10
exico, u j
nuevo y por última vez solicitamos la ayuda D .
~rig;t· t ;r ; ~ qH
re e
de los pr&lt;1fesores. de los mPdic"s, de lo~ dis- 0 \ ·1:
os
R
ero
n
ez,
~La
~a
ani,
0
cíp11los, de los clientes y amigos del finado Mri d. . e ,, r. amo•, para
scue
e
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bl'
l
l
fi
d
e
icwa.
y d el pu ico en genera, con. , e. n e que
,,
·
d o peri'6 ·
vous t e, pues, que e l menciona
nos ayuden en esta. ob ra patr1ot1ca, como es d'
d · l t' l d l D R
la de hout·a.r á un sabio mexicano.
ico! repro UJO e ar icu ?, .e L'. amos,
. l to
tomandolo de nuestro per10dico.
1
1
1 méd1ca e e la a
Q u,·remos que la case
- ---+-República, contribuya con su óbolo para el
objeto mencionado pues honrando á un mé-

•

1r°:ºi~&gt;

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                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 19. Octubre</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Anales de Oftalmología</name>
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                    <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, OCTllBRE

31

DE

1908.

NÚM.

20.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
4

~-------

Ph}RIÓDICO DEDICADO A LAS C.IENCIAS 'MÉDICAS
FUNDADO EN 1879_
CONDICIONES.

CONDICIONES.

Este periódico oe pnhlioa loa dios 15 y
óltimo ele cnda mes. en ouadornos de '.l4
páginru;, con fono ele color y en buen papel. siendo el 1ireciodosubscrípci6unnual
el de ~eis pesos rn Méxi&lt;·o y siete c!n·
c_nentaen iosEstau~squese pllgnráu rrc·
01s11rurnte¡,orcuatrim,·stresaclelantados.
. No .e admite'.! subscriptorne ¡&gt;0rtnenor
hempo de un ano, que es lo quo comJS.
J&gt;Ollde á "!1 tomo. l'ura el extranjero i3.00
~~~~º.:.__ ~

BED~-C'l:'OE.ES:

l&gt;flH:C"l'OH,
:,

Dr. Adrian de Garay
•

1 :;e publican
~ -lnteealadas

en el texto,
las ilustraciones que sean necesarias.
Se reciben subscripciones en la Redac.
oilln, cnllo_do T.eón ntlm. ,.
Lvs pe&lt;hdos_d~ ~ Capital y ~e. los E•·
ta,1oa Je~en ,1tng1n,e a1 .Admuustrador
' R"Cnernl :-ir. Dr E&lt;luardoJonblanc, .A par,
f terlo 778, 6 11. la misma Redacción.

Dm.' Angel Grnño' Porfirio Parra, f. Zárraga
s. Que··edo J Zubreta,
.
Rafael Caraza YDm~ Cerna.

S ií1111·ros •utlto,, 1·u11rc11la ttubto1&lt; .

. Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc. calle de León núm. 4, ó Apartado 778.
'

............

Sociedad Cooperativa de Estudios Médicos.
Contribución al •·Estudio general de la alimentación en la Ciudad de )léxico. con relación
á Ju morbilida«I y á la mortalidad.'' por el Dr. D. ,fesús \'alenzuela.

NOTAS .MÉDICO-SOCIALES.

l~-E)&lt; inefü,cntible, sin neeesidad c1e Pstadísticas, que la alimentación en la
ciudad de México es tan mala, qufl ella es la que da m11yor contingente, así en la
morbilidad como en la mort11lidarl.
2~-Y la costumbre, ó mejor dicho, la rutina perversa, en lo tocante á la alimentación, está entrn nosotros tan arraigada y estamos con ella tan familiarizados y tan encariñados, que ni ad vertimos lo pésima que es, ni nos causan la menor impresión sus efectos p('rniciosos.
3~-Y así emigran á la otra virla. con crneles retortijones intestinales y sin
grandes remordimientos de c·onciPncia por haberse procuraclo la muerte voluntariamente ellos mismos, un incontable número de nuestros compatriotas; como si
el morir por mala alimentación, ele una indigestión, por ejemplo, fuera la cosa
más natural del mundo.
4'."-Sin faltarle al respeto á la ver,lail, se puede asentar, teniendo á la vista
todos los días, las pruebas de bulto ele lo que enl'-eña la práctica civil y nosocomial
entre nosotros, que 11Utistra culta capital es un país por excelencia de suicidas, por
la manera tan mortífera con qne i,;e alimenta el público en general.
5~-Y hay que subrayar, que ésto 110 sólo se observa en la gente que pertenece á las últimas capas sociales, es decir, á los desheredados de la fortuna y de
la instrncción, sino hasta en las clasPs más elernclas, que no tienen ni siquiera
la exculpante de la ignorancia y de ln pobrPza.
6~-Por qué e:;ta costnmb1·p tan g-enernlizacla1 Porqne tollo buen mexicano
que se respeta á 8Í mifimo, fie cree en el de her ele hacei· alarde de patriotismo, ala~ando, sin reservas, todo lo m;.ilo que come, y profesando el credo de qne los manJares del país son iucomparableruente los mejoreB, todo lo cual equivale ó viene á
dar por resultado algo en sus efectos, come el odio de cada uno á su propia existencia, por las consecuencias terribleg ele "emej11nte modo ele pensar y de eomer.

un.

-

ADHIAN DE GARAY.
Profesor Je Anatorufa Quirúrgica en la F.scuela N. de Medicina y de Higiene y .\ledicioa Doméstica, en la Escuela Normal de Profesorill!, Médico del Hospital "J uárez," cte.
Ei'IPR(JIAl,li.'l'A

EN (IIRVC~IA

l"

VIAM VRINARIA@l,

. Mesa y a¡,araws' especiales para embals.1mamientos, -- K~pecialidad para embalsamamientos por un procedilDtento particular y excelente. A cualquiera hora se tieno listo toclu lo necesario para pract¡c.,r un embalsamalDtento. -Cura las estrecheces de la nretrn, recto, esófago y útero ¡,or niellio de la electrolisis, sin pP!igro, ni clo·
roformo, rápidamente y sin dolor - Tiene su C!L~a ,le Salucl en la Calle de León núm. 4
59

�458

LA EsouELA

DE

MEmoINA,

LA ESCUELA. DE MEDICINA..

7~-Y este proceder parece tener un origei1 atávi~o, porque, en efecto, no se necesita hacer investigaciones profundas, ~ara ,~escubnr que nuest:os antepasados,
nuestros primeros padres (no los del Para)so, smo los Azt~cas? antiguos pobl~dores
de esta metrópoli), fueron los que nos deJaron .P?r herencia, cierta clai;,.e ele ~hmentos que no deben comerse por ser frutos proh1b1dos, no por el Supremo Hace~or,
sino por la higiene alimenticia, y e.st~ m~la edncació~ este legado poco ~racioso
por lo desgraciado, desde sus princip10s dió lu~ar al ¡1c10 de que hasta el dia se come en México lo inverosímil, lo increíble, lo mcom1ble. E~1 prueba de ello ~asta
contemplar á la clase _ind.ígena ~uya ali.men~a:~ión mez9mna y de ma~a cahda~,
mantiene á los pobres rnd10s, casi en la mamc100, contnbuyendo más o menos al
..
. .
estado de abfección en que se encue11tran:
8~-Y así- ha sido como andando el tiempo y trasm~t1éndose est~ vicio de generación f'n gener~ción se.ha.ido acent?ando y robusteciendo cada ~1a ~ás Y m~!:!,
hasta llegar á ser imprescmdible necesidad que no se puede combatir sm que ~nmediatamente asome á los labios de los vic~osos ! expúreo~ ~omed~res una. sonw~a
irónica preludio de la más aferrada intrans1gene1a para segmr comiendo ahmentos
detestables.
.
9~-Entre los muchos ejemplos que hay á este respecto, se puede citar uno
que deRcuella entre todos, de una importan.cía capital, aunque. poca por v~lgar Y
que es la delicia de todos los que se han cr1~do en nue.stro pa1s: nos refer1m?s ~l
pimiento, picante ó chile,. tan popular y obl~gado conchmento que se toma.á ?ia:10
y con exceso en todo México, sm que sea posible, no solo desterrarlo, pero m siquiera moderar ese abueo de consecuencias tan lamentables á la corta ó á la larga.
10~-Y sería una nota disonante especificar aquí con sus nombres que provocarían hilaridad, la variedad de condimentos incitantes, _a~etitosos, que seducen
hasta por el olfato y por la vista, pero de resultados horripilan:9s porque comprometen la vida causando la muerte muchas veces brevemente, o dan lugar á ?nfermedadf's crónicas que perduran indPfinidamente á pesar d~ todos los tratamie!1tos
y sobre todo porque los enfermos enviciados en comer ahmentos de mala cahdad
~~ se corrige~ ó les cueste mucho trabajo el enme~darse. .
11~-Y sería prolijo entrar en más ~etalles bien conocidos p~r ser tan vulgares y numerosos, de tal modo que los mism~s hechos se denuncian á cada momento siendo bastante señalar el que á los mños a~tes ~e destetarl'&gt;s se les hace
ingeri; alimentos del país, impropios para fuerzas. d1gesti~as, y los adultos, por.su
parte, no pierden la oportunidad de tomar cualqmer ~anJar que les guste por rndigesto que sf'a: afanándose en comerlo con una temeridad asombrosa.
12~-Qué remedio hay ó puede ha?er para el'lte !11º?º}~ ser, este ~odo de
de vivir ( modus vivendi), tan inconv:en~e~te, tan anti-hig1emco, tan erroneo, tan
tosco tan triste por destructor, tan rnmvil en una palabr~T.
13~-Tratar de combatir un vicio tan arraigado, 1~n vicio tan s~cul~r, tan gr~to al paladar por añadidura, es empresa de .una m~gmtud. extraordmaria. Los vicios todos, sean cuales fueren, desde el que tienen ciertos mños de ch_uparse un de~o
día y noche, ó roerse las uñas, ó escarba: la pared para come1: caliche, haRta las
costumbres inveteradas en el adulto de Jugar, beber, fu~ar, rnyectarse morfina,
etc., son por regla general inv~ncibles, aunq?e por excepción, en honor de la ver.
dad sea dicho, suelen consegmrse algunos trmnfos.
.,
14~-Felizmente estamos atravesando una era de evolu~i?n social, avanzamos
en el sendero de la civilización, nuestras soeiedades de ~edicma aumentan, Y lds
médicos no se ocupan sólo de que sanen los enfe.rmos, srno que se preocupan d~
curar las llagas sociales; y ahora que la paz comienza á dar sus fr~tos, es ~uan e
nos encontramos en condiciones de declararle la guerra á la mala alimentación, u
nos enferma y diezma nuestras familiaR; ahora es el momento de proclamar a bos
cuatro vientos las ideas que conduzcan á reformar las costumbres malsana~ so re
alimentación que reinan en esta ciudad que cada día se embellece más y mas ma·
terial é intelectualmente, pero que sigue siendo fea, horrorosa, por esa manera tan

?

1

BOTICA DE LEON, ESTABLECIDA EN 1855.
.
Resl&gt;onsable: AMBROSIO ENCISO, Farmacéutico graduado; facultad de Ohio,
E. U.-Especial atención en el despacho de recetas.
Calle de León n~ 9. (Frente á la Casa de Salud del Dr. A. de Garay.)

459

r~pugnante, ~an reprochable, tan irracional con que comen sus habitantes, por ese
s~stema de ah~entax:se que en lugar de nutrirlos los desnutre, en vez de darles la
v1da se .las qmta rápidamente, contribuyendo así á la despoblación, y causando la
desolac;ón en los ho.g ares co~o una verdadE&gt;ra guerra. intestina.
..
15. -El remedio, repet1mos, ¡cuál esT El remedio es, en pocas palabras ensenar ... - . -. - .... al que no sabe comer; sí, E&gt;dncación especial sobre alimentación á
la. clase ~Ita,' á la cll-lse medi~ y ?Jases inf.eriores. El día en que del menu de nuest~as .mesas .o no .mesas-escnto o no eE-cnto-dPs!:lparezcan t:.ntos venenos que á
diario ~o~ rntox1c~n b.rm;ca ó lentamente, el. día en. que ya no se coman tantas
compo~1eiones cuhmmas maléficas de la cocma mexicana, ese día la morbilidad y
mortalidad por mala alimentación disminuirá considerablemente. ·
16~.-Y es .,erdad que no seremos no!'otros los que veamos la regeneració'n
sobre .alimentación en nuestro país; pero al menos tendremos la satisfacción de haberlo rntent~do, de haberlo iniciado dando el primer pnso en ese sentido. ,tDe qué
ma~e:a..1 bac1éndolPs c{mocer á log padres de familia y á los maestros de escuela, los
perJmc1os ta~ graves de nuestr~ alimentación nacional, aunque quiera sublevarse
un amor p_atr10 muy ?1ª1 entend1do, y para que ellos á su vez, los padres y los maest1:os, ensenen á los mños desde los ¡.m meros años de la vida con la palabr.a y el
eJemplo, los preceptos un de catecismo de higiene alimenticia que se encierra en
este mandato: no comer lo que hace daño y comer con sobriedad.
.17~-Hoy Pº: hoy ~a~remos de conformar~os con salvfl.r . del precipicio por
med10 de la autondad ~1edic~, á ?ll? que otro cliente de tantos que se empeñan
en .ate!1;ar c?ntra su ex1stenc1a d1ar1amente á las horas de comer, y con hacernos
la il~sion de q~e ~lega~á nn día en que se reduzca al mínimum el númer,_1 de defunciones por rnchgest10nes, miserere, enteritis disenterías infecciones intestinales, hepatitis, apendicitis, a~aques cerebrales d; origen dig;stivo, etc., etc.
. 18~-En resumen, el dilema que se presenta es éste: según la clase de alimen·
tación así podr~n continuar 6 disminuir las gravf's y numerosas enfermedadeA de los
órganos d~~estivos, y, ~orno complemento de ~o expuesto, se puede agregar que en
esta cuesti?n :ntra en J.uPgo ?n problema soc1~l que no hacemos más que apuntarlo Y es el s1gt~1ente: meJoran11ento ó empeoramHmto de nuestra raza, bastante mim1~a Yª.' p~r~1cularmente en nuf'stro pueblo bajo que exhibe públicamente su miseria fünolog1ca. en toda su desnudez, lo qne no es ciertamente por comer el pan
nuestro .de cada día que no lo acostumbra, sino por la alimentación especial que
·
usa corrientemente y que casi no lo »limenta.
. 19?-Concl~sión:. lo. que se desprende &lt;le este corto estudio se puede compendiar en los. térmmos s1gmentes: degeneración ó regeneración.
Las diversas claseA sociales aludida~, es decir, la Sociedad entera, elegirá.

BREVES APUNTES DE TERAPEUTICA,
Por el Dr. D. Manuel Domínguez, profesor de terapéutic1t, en la Escuela N. de Medicina.

lUEDICA.lUENTOS QUE OBRAN SOBRE EL APARATO GASTRO-INTESTINAL.
(Continúa).
ÁCIDO CLORHÍDRICO.

Sin embargo,. el .ácido clorhídri&lt;'o está indicado Y. debe emplearse en todos los
&lt;'llSOR de anaclorh1dr1a, como en l11s personas cloróticas y en el catarro crónico
del e;"'tóma~o, á Íln de que se. op~nga á las fe;mentacion~s ano~m.ales. En la hipopep~1a, i;egun Rayero, las ~1luc1011es del H?1do ~lorbidnco, deb1l, después de laR
com1das acaba? por normalizar el proceso digestivo, después de a.lgún tiempo· pero er.. la 11pep~na. sus efectos son nulos. En la dilatación del estómago, el
01.

H:

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
ProfeEln 4.-México.-Apartado 313.
Tenemos un gran surtido de aparatos, enseres é instrument-Os: t-Odo lo que necesita el médico· todo
lo necesario para el cuidado de loe enfermos
'

�460

LA EsouELA ,DE MEDICINA.

LA

Escm.LA

DE MEDICINA.

461

impide la producción exce¡;iva &lt;le i'tcictos orgánicos qne rletern~i1~an. fermentacio.
,
nes anormal e:;, y, en conSl'Cltellt'ia, obl'a &lt;:&lt;1mu 1111 podero:-o n11 tlsept1eo.
Como auxiliar de la diO'estió11
&lt;lebe
prescrihirse
H.
01.
durante
l¡¡s
conndi~s
o
0
después de ellas; pero si se pretende utilizar sn poder antiséptico, eR preferible
darlo cuando el estómago está vacío.
Dosis.-De 0,20 á 0,40 al día.
Manquat. indica esta fól'mnla:
Acido clorhídrico, puro .... . ........... . 1 á 2,00
Agua. . . . . . . . .... _.... _. . . . . . . . . . . . . 1,000,00
De lo que se prescribe una cuarta parte ó la rnitail de un vaso, media hora
después de cada comida, pudiendo renovar la dosis 1los horas d~spués. .
Se preparan también con esto ácido gargarismos ó colutor1os deters1vos.

La pancreatina medicinal sr pre:&gt;.enta en forma de nu polvo amarillento soluble en el agua. ~u poclc=&gt;r digestivo in vitro, pPptoniza 50 veces su pe:,.o de fibri'rn~ y
tra?sforma. en azucar ~O veces ~u peso ele fécula; pero lhwacb al organismo
ammal, _igozará _de la !111sma prop1edad, y, sobre toclo, ele equivalente _eMrgíaY ...
~ ay 9men crea 1lusono que puede este fermento llegar al inte1,tino sin ser antes
d1ger1do en el estómago; pero á esto contesta Defresne que e:,.a digestión la favorece e~ sus efectos, pue"&gt; una vez ab~o1·bicla, enriq nece al pancrea1, en fermen t,,s &lt;lig7st1~os. No obstante este :·e~petable parecer se ha procurado hacerla pasar de in~o~mto J:Or el e~tómago,. m1ms~rá~dola en píldoras keratinizacla-; ó en cápsulas que
resistan a la acidez del Jugo gastnco.
Se le ministra en dosis de 0,50 á 2 gramos.

PEPSINA.

. Fruto del papay~, ~e la f. de las cucurbitáceas, qu~ crece en los lugares cáhd,os ele nu~stra Republ~ca; y del que !-10 emplean en chferentes usos: el jugo, la
ra1z, las hoJas y las semillas.
Wurtz _dió el nomb1·~ de pa.~a~n~ á un _fermento particular ele! fruto, que nuestro c.ompatr1ota, el Dr. Eont, nt1hzo el pnmero en Yucatán en substitución de la
pepsrna.
La papaína bien prepara.da es un cuerpo amorfo blanco inorloro casi insípi&lt;lo, soluble en el agua y en la glicerina, in~oluble e~ el alco'hol el éter Al cloroformo y los aceites volátilei:, y grasos.
'
'
Concoden no poc?s J:?édicos propiedades digestivas y vermicidas al jugo de
la papara,. por ~u ~cc1ón mdu&lt;lable :&gt;.obre. las m.ateriaR albuminoides; unas gotas
de ese hqmdo d1lu~do y_fil_tracl?, coagula mmerhatamente la leche y disuelve en
pocas hor~s la cas~rn. 1; d1stmgu1éndose &lt;le la pep1,ina en qne disuelve la fibrina aun
en un m_ed10 poco ac1do y neutro. En alta dosis sus efectos son los de un purgante drástico.
. Dosts.-Como fermento cligestiYo: 0,03 á 0,20 en obleas, cápsulas, jarabeó

La pepsina, gasterasa ó quimosina es nn rr!ncipio 01:gáni~o azoa1lo? contenido en el jugo gástrico, al que clehe éste :-;u¡.; prop1edadf's chgestivas, _asociad? á ~equeñas cantidades de ácidos libres (superan&lt;lo H. Cl.) y qne se obtiene ordmar1amente del estómago clel carnero, de la res ó &lt;lel cerclo. Nuestro maestro, el finado
profesor de farmacia, J. M. Vargas, lo obte11ía de las '?ºllejas ,1e l~s. ga}l~nas.
Se presenta bajo la. forma d.e un polvo _fino,. ama,r1llento, cuasi ms1p1do, sol u~
ble y de olor an~Togo al tlel cuaJo; se hace ~nachvo a los 4~ grados, se coagul~ a
los 100 grados y es precipitada de sus soluc1011es.por el tamno, el alcfhol y vanas
sales metálicas.
Se recnercl'a que la pepsina transforma la azúcl!r de caña en gli_cos~ y por último en ácido láctico; y que da el carácter de peptonas solubles y ~1fu~1bles .á las
alimentos que, como la came, la caseína, el gluten, etc., no serían d1ger1dos sm :&gt;.u
intervención.
Deducción lógica ha i-ido, pues, parn los terapeutistas, apelar á e~te fermento, la gastera?..a, cuando por pobreza ó &lt;leticiencia de ésta, en la se~rec1ón anor~al
del estómago (hipopepsia) la digestión es _difícil; pero, por d~sg1:acia,, el ~cto fis;O·
lógico no ha estado de acuerdo ron la lóg:ca. Ge?rges, con hqmd? gastnco artificial (0,40 de. H. CI. á_ 4 por 1,000). y 8 á 10 ce~hgramos d~ pe1'.Rma! obrando M·
bre 142 líqmdos gástncos, desprov1st(ls uno:,; 1;:, de poder digestivo, Jamás_enco~tró út.il la acción de la pílpsina, y sí nociva 16 veces; en tanto que el ácido, sm
efecto en 50 ca$os, pareció útil ó cuando m_eno~ in?c~nte en
conclu~endo de
sus experimentos, que las llamada~ :&gt;.~1bi:;ta.nma~ eupephcaR (~epsma, papama, etc.)
1
como umco d1ge:&gt;.t1vo en determmados casos.
son nulas, quedando H. Cl.
Es demasiado absoluto el experimentador citado en su concluy~nte asevera·
ción. Si en muchos casos falla efect.inunente el fermento que e:-tndrnmos, en a!·
gunos otros ha mejorado notablemente in&lt;ligestio1~es motivadas p~r pobreza ~e liquido pepsinógeno. Son aventuradas en terapéutica ~Ras sentenc1.as categóricas,
pues la ciencia tiene e~ reserva conti'~ nue~tra aud~c:a, sorpresas :~1esp~ra~as..
Hay autores á qmenes parece mas rac10nal facilitar la secrec1ou peps1ea ministrando substaucias peptógenas (caldo, g)icerina, etc.).
.
,
Usos y dosis.-Dehe emplearse la peps111a en polvo eu dosis de 0,50 a 1,00, al
tomar los alimentos ó poco tiempo después. El elíxir, rle 20 á 60 gramos.

8?,

PANCR~;ATINA.

Este fermento de naturaleza albnminoicle, transforma l"s albúminas_ en pe~tonas, descompone las grasas neutras y convierte en azúcar las s~1bi,.;ta11c1as ~m!·
láceas, por lo que ~e 1.e ha s:1puest_o, forma&lt;lo por tres fer~entos, siendo el pn,~1pal el llamarlo "tnpsma." .s~ _:~ccion ele eonJ trn.t_o emnl:"1'.rna las gmsa:c;, es decir~
las pone en tal estado de chnsrnn que sn ,~bsorc•1o_n rs fac1l; efPcto para el cual ne
cesita la pancreatina, de obrar en un med10 alcalmo.

PAPAYA.

( Orcrica papaya).

VlllO.

· DIASTASA .

Este fermento az?ado contenid? principalmente en la cebada g.:•rminada. (malta), trnnsforma el almidón en &lt;lextnna y glicosa. Bien preparada, se le obtiene en
form~ c~e polvo blanco, amorfo, bastante soluble en el agua y un poco en el alcohol &lt;leb1l.
~~ ~l organis~o. animal existen fermentos sol~bles ~n la saliva, en el jugo
pancreatico, en la b,hs y en toda la mucosa gastro~mtestmal formanrlo ese con. l" q?e, como la vegetal, transforma
, las m,tterias amiJun t o una "lº
&lt; ia~tasa amma
láceas en dextrma, maltosa y gh_cosa. En b s~liva mixt1t la diastaRa, ptyalina, pued:, hacer sol~b(es enormes C~\nt1dados de almidón: "'11 el estómago la tmnsforma?1011 d.el alm1don es muy rápida, pero en totlos casos tiern, su complemPnto en el
·
rntestrno.
. Por ~ndica~o q?e parezca el _uso de la diastasa vegetal en las diRpepsias atribuidas á msuficiencia de la ptyalma ó á un exceso de materias amiláceas en el estóm~go durante la,digestióu, bie_u conside.rnclo ~Rte acto &lt;le químiea biológica que
comienza en el _estomago y terrnma. en 1,mte:&gt;.~mo, por acción del jugo ptLncreáti7
co, ~s de creer 1mpo~~te á la ptyahna o a I~ d1as~asa. de l~s gramíneas, para normalizar la ~?r~e~t.ac10n. En los ~asas ele hiperac1dez del Jugo gástrico que entor~ece la a~Cion m!c1c~&lt;l~ por_ la sahva, puede ser útil la intervención &lt;le la diastasa
o la maltma (prmc1p10 activo. del. malta); pel'O es preferible seguÍt' el consej o de
~I~nquat: recomend~r la m.ast1cac1ón lenta y sostenida, la p:-ótesis clentaria, ó pol'
ultimo, las preparac10nes sialagogas.
Dosis.-Pu~díl prescribirse la diastasa en dosis ,&lt;le O50 á 3 gramos asociándola á algún alcalinv, media ho1·a después de la comida. '
'

�462

LA

LA ESCUELA DE MEDICINA.

A los eupépticos pasados en revista, pertenecientes t?dos al reino yeget~J, debemos agregar los de origen mineral con que la terapéutica se ha enrtqueci O en
los actuales tiempos.
La orexina es un derivado del alquitrán de la hulla. .
Se dice que este producto &lt;!u~mico obra como .e.upéptico, a~mentando la seh'
creción del jugo O'ástrico y favoreciendo la contractih~ad del estomago. .
Se ha emple~do el tanato.Y. el. cl?r?idrato de orexrna ~n ~asos. de h1po 1or ~~
dia en la cloroanemia rn la t1sts rnc1p10nte, en la anorexia h11'ltór1ca Y en os v
mitos incoercibles de 1~ preñez; pero debe ministrarse con desconfianza á causa de
su toxicidad.
·
} d'
Se ha dado el tanato de orexina á la dosis de 0,30 á 0,50 dos veces a 1a, en
cáp~ulas de oblea.

1

PERSODINA.

Se da este nombre al persulfato de sosa puro.
Se le considera un eupéptico de pri.me!ª. fuerza.
.
.
,
Es fre cuente ver-dice Arnozan-mdividuos atacados de rn!'l'peteuma Y aun
'
"No hemos
.
de disgusto por los alimentos, ponerse n. comer h ast~ con exagerac1on.
sido tan felices cuando hemos ministrado este medicamento, en alguna de sus mdicaciones.
h
t
Se ministran 0,10 á 0.20 en un cuarto de vaso de agua pura, una ora an es
de la comida.
Las Josis más altas tiénense por peligrosas.
COMPUESTOS DE VANADIO.

El vanadio es un cuerpo oxidante:
.
.
.
l
á
Se han ofrecido á la práctica varrns preparac10nes vanádicas, .siendo a m s
conocida y empleada, el vanadato de sosa.
.
.
Créese que bajo la influencia de esta sal se .despterta: el apetito; 9ue nn orga·
nismo debilitado por desnutrición, recobra su vig?r perdido. Se explica el efe~to
· d a' más de la acción directa del medicarr.ento sobre la m~cosR. gas supomen o,
.
l · · 'd J d 1
pasa
tric 11 que 1 como cuerpo oxidante, el ·rnnadto, en a mtim1 ao e orgamsmo, .·
ele hipo á hipervanadato, estableciendo un ~ovimiento del oxigeno análogo al rnventado para explicar los efectos del arsén~c?·
, .
_
Debemos esperar tiempos en que la chmca confirme o megue la supuesta ac
ción &lt;le este medicamento.
,
d l
(d
Se ha procurado remediar con el vanadato de sosa, o alguno e
otra" e
fierro de extricnina, de cafeína, etc.), la inapetencia de los tubercu o~o~, e 1as
cloróticas de los neurasténicos; absteniéndose en los casos ~e gastralgia o de enteritis y ~xcluyendo de las fórmulas, los taninos y substancias que los contengan.
dosis es de 0,004 á 0,005 á lo más.

f8

La

CAPITULO III.
EVACUANTES.

En puridad del idioma toda substancia que provoque la evacuación d~ cu_dluiera de los líquidos del organismo, es un evacuante; pero el us~ ha restr1ng1 o
extensión lexicológica de la palabra, al efecto de las .substancbas q(~' ~or ,deÍ
0
terminada acción sobre el tubo intestinal, ó por la que eJerzan s .re e . u
e
sistema ganglionar del vientre, desE1mbaraz1-1,n el estómago ;6 e mtestm.o e 1
materias que contienen, verificánrlose la descarga por vómttos ó deyecciones a

fu

1

d

DE MEDICINA.

463

VOMITIVOS.

OREXINA.

'·

EsouELA.

i~

binas.
.
't l 1 · d' iones y conConformes con tal uso, estuchamos en este capi u o as m icac
&lt;les
trR.indicaci.ones de los vomitivos y los ~urgantes, separándolos en lo!'! dos gran
grupos que su propia designación reqmere.

Son tan importantes como variarlas las indicaciones terapéuticas de estos
agentes medicinales. Por la irritación y el movimi6nto fluxionario que el vomitivo
ejerce sobre el estómago, por el espasmo de que este órgano es sitio, así como el
del diafragma y de los músculos abdominales, por la hi.persecreción folicular de
la entraña y la de las glándulas que le son anexas; por la diaforesis general que
acompaña al esfuerzo provocado; y por la poderosa conmoción que sufre todo el
sistema nervioso, conmoción c¡ne se revela por la palidez de la piel, las horripilaciones, el estado lipotímico en fin; por todas estas razones son muchas las veces
en que el médico tiene en el vomitivo una arma de varios filos, cuyos efectos pueden ser depletivos, derivativos, hipostenisantes, etc., y siempre saludables, si el
arma es bien manejadR..
A grandes pinceladas acabamos de indicar el pasajero transtorno sufrido por
el organismo, en el acto del vómito; pero debemos puntualizar más aún este fenó
meno, por requerirlo así su importancia.
Desde que Magendie por un experimento célebre, demostró que la capa musculosa del estómago no basta por su sola contracción para expulsar su contenido,
sabemos que los agentes activos del ,,ómito son: el diafragma que comprime al estómago de arriba abajo, y los músculos abdominales que lo prensan de delante
atrás y de abajo arriba, haciendo por este mecanismo, refluir hacia el exófago,
lo que el estómago tiene. A la vez que el diafra~ma y los músculos torácicos auxiliares, quedan hasta cierto punto en tetanizac1ón, para re,istir el poderoso impulso de los abdominales, el cardias se dilata y da paso al contenido estomacal
que, no pudiendo escaparse por el píloro, supuesta la presión que está sufriendo
el duodeno, llega al exófago, que con movimientos antiperistálticos contribuye á
la expulsión, momento durante el cual la glotis se cierra para evitar el reflujo
ó aspiración hacia las vías aereas del rle~echo provocado.
Tal es el acto, penoso sin duda para la generalidad de las gentes; sucediendo
al fatigoso fenómeno convulsivo, la depresión, el cansancio consiguiente.
El vómito es de ordinario un acto reflejo provocado por excitación de los tejidos que están bajo el dominio de los nervios pneumo-gástrico ·y glm,o-faríngeo,
ó bien depende de una excitación directa del centro emético en el bulbo.
En algunas enfermedades, como, por ejemplo, en la gastritis aguda, ya sea
que dependa de una indigestión accidental, ó del l!R.mado embarazo gástrico; en
la gastritis crónica de los bebedores (vomitus matutinus petatorum); en el cáncer
del estómago y en su úlcera simple, en los cólicos hepáticos, etc., puede ser considerado el vómito simple, acto reflejo por la vía del pneumo-gástricQ, así como
la titilación de la úvula, hace vomitar por exitación del gloso faríngeo. Pero en
las afecciones cerebrales (meningitis gmnulusa ó simple, sifilómas, tubérculos, gliomas, etc.), no se puede explicar el vómito que es uno de sus síntomas, sino admitiendo la p:nticipación directa del bulbo; así como en el mare.o, en el wals, en el
columpio, la náusea y el Yómito son, probablemente, ocasionados por la excitación que sufre el centro emético en virtud de cierta anemia bulbar.
De la misma manera los eméticos, unos determinan el vómito por acto reflejo, por excitación de las ramas-terminales del vago; otros porque obran directamente sobre el centro bulbar; y algunos, en fin, porque conmueven las fibras eisódicas del arco diastáltico (Marshall-Hall) y el centro de re.Bexiór;i. El ejemplo
de los primeros pueden ser la ipeca, el sulfato de cobre y el sulfato de zinc; tipo
de los segundos, es la apomorfina; y entre los de la tercera clase figura el tártaro
estibiaco.
Util es, pues, tener en cuenta la manera de obrar del vomitivo que se emplea,
pues bien se comprende no ser la elección indiferente entre substancias, que para
manifestar sus efectos fisiológicos eligen territorios órganicoi; distintos: es peligroso, por ejemplo, ministrar apomorfina á personas afectadas de algún padecimien-

�LA EsouELA DE MEDIOINA.

464

-.
El á.
se sabe está formalmente conto cerebral, 6 prrd1spuestas á. ello., . t, t tarol ya .
' en los niñoi-i Y en todo
traindicado po1· sus Elfrr.tos h1postenicos, en os anclian?s,
.
d b'l't
d 0 or un•t razón cna quiera.
'
11
individuo foertemente e
P 1.. ' • •
'ticas en lo particular, haremos
Al hablar de cada una ~e las suustancrn.s eme
.. d de conJ'unto expon. 1. .
le. Por ahora en esta mira a
. '·
notar sus me icaciones especia s.
l
se empleados los vom1tivos.
dremos muy en lo general los c¡sos
qt~e e e :ªJte· o;dinario se caracteriza por doEn la in&lt;ligestión estomacit , acci ~m 0 qd
ifÍs de ingerido un alimento, por
lores ó pes:intrz en el eRtómHgo, poco tliem~o ª1 s~i, . modorra etc un vomitivo
.
l
.r. .,
t. t r
ele a cn·cu ac1011,
,
·,.
.r.
vértigos, sur ores u1?s, ians º, r10
1
. . limenticia superior á RU ruerllena la indicación; hbre el eRtomlgi e e una ~arg~ ª1 ien por accirlental defecto
za digestiva, ora foese por ver&lt; iH ero recaigo clesc,"11so el orO'anismo vuelve al
.
1 ,
de ·can&lt;-·1 ,. por eRe
" .
!'.'&gt;
del jugo gástrico, a ,·1scera ;-; ' . e ·'
..
·i sgo de tropezar y caer
fiel :fisiológico tlel ,¡ue se aparto un momento con grave 1 e.

ª

i

e.d

en males m~c~o mayorlesb. l .
1 caso supuesto es el que llene s~1 objeto
El vomit1vo que te e e egm::e en e
·.
e11eral cuyas fnnc10nes no
,
.
cto del orgamsmo en g , ,
de la manera mas suave, respe b· ,t, t
ergía y violencia sobre el estómago
~ obra l'itto tuto et jucunde.
hay razón de perturb.ar; pe:o con ,\~
mismo. La ipeca ¡.;at~sfa~e a ~stas bex.1genct, ~trico c~m~ le llaman los franceses,
En el catarro gastnco, 0 ero aia1,o ga,
b' n de los placeres de la mesa,
·,
l
. ll· en las nersonaR que a usa
·
.
d
afecc1on que ,.,,.e ( eRairo ~ . . l ·¡ m,tracióu general, inapetencia, esta.º sab
es bueno inaugurar el tratamiento
y se caracteriza por movnmento e ,r1
burral de la lengua y sabor amargo en a oca,

,ll1 H::1

f

't

con un vomitivo.
.
t caso la acción de las substancias
Pero convien~ ~quí advertir qu:;:ri~: ePara los antiguos que se explicaban
de. las materias pecante:,;, la repetida sueméticas, es más hmit~:la que en e~ a.
el i-indroma por reten.cion en l des~om,l1_go . 1 ~ ntraña era el corolario forzoso de
• •
.,
.J
't os hasta eJar 1mp1a a e
'
l
b .
nnmstrac10n '.1e e1?e tc
~ h b' d 1 bservación demostrado que as sa usu grosera fis1~l~gia; pero hoy\ a
d~l ~óºmito no es de insistirse en e.ste recurd· ' ara iniciar el tratamiento des·
rras, moco y b1hs, aumentan e es~u ·.
so terapéutic~, b~1eno sólo, como tt1cato
t'p'e~acuana y en casos eci.peciales el.
pertando la vitah~lacl del organo a ~~a o.
tártaro tienen aquí su campo ele acc1on. . ntos los vomitivos inician el combate
En la mayor p;irte d.e los ~nvenen.amie
' nga que aún existe en el est6.
t
1 11g1.0 siemprr que se supo
·
d
del mé 1c? .con
e pe
d , 1 y desde luego se comprende q ne en slt~~. , :,
~
la ersona de ende acaso de la activ1mago el tosigo, o al~una poimon
ción tan compromet1cla, cuando. la vHla de ~t·c·o es el mpás violento ó el que máR
· · d l 'd' 0 1 meJor recuri-o eme 1
•
d
dad y pericia . e me ic. ,. e . , l l· , l· or ejemplo, la ingestión de gran es
á la mano se tiene: lc1: t~t1lac1on ( .e ~ uv~ a, ~l vómito· en tanto que pueden emcantidades de agua t1 ~ia hasta. la n.tl_1~ea yd a omorfina el tártaro, el sulfato de
plearse otros agentes coml las rn¡:c~r~~:ai~ :articular 'de los eméticos anotare· t xicación que se combate.
cobre, la bomba eRtomaca, etc.
1
mos cuál Rea el que debe usarse, {"upu~;~a :~lo~ casos de amigdalitis supuradas,
Suele ser un bt~en recurso ~ vom~;tº l b'1 ·í El efecto es meramente mecuando el enfermo trnne horror rn venci _eª b \ ; ~ ~e abre y á la evacuación del
c.ánico. En virtud del ~s~uerzo, e1 pequeno a se
,
ª.

i¡:

t!

;ª

° ·

t

pus sucede pronto el al~vw. d'
l
dijere el efocto de un vomitivo contra
Es también mecámco, igase O que ¡_e.
~e rocura al paciente haciéndola angina diftérica. En est ?~sodel ?ene e:i°b!:as q~e dificultan la libre circula1
en el v·&lt;&gt;miti.vo emp1eatlo, además de
lo vomitar, es el d~ la expu s10n e a.bs m
·
Al
embargo nscan
·J
b
1
ción de aire.
gunos, sm
b . cer la sm;tancia emética eleg1Cla so re
la acción mecánica,. la que ~udpo(1e~ ~ e
ilfato d~ cobre ha sido homado con
la naturaleza esencial del pa ec1m10n o.
81

1

d

~r

esta ilusori~ esperanza: 1 .
. 1 fecto del vomitivo aconsejado en ocasione~ Pª1:ª
Mecámco es, .~or u tl1mo,, ª1. el , h áticos· y forzando un poco el arte mqmfacilitar la expnl~10n de 08 ca ,.m os ep
, ,

LA ESOUELA DE MEDICINA.

465

sitivo, pudiera explicarse el efecto de los eméticos en los infartos pulmonares por
acción mecánica.
Fuera de los casos indicados en los que Re apela á cierto mecanismo más ó
menos aceptable para 1larse cuenta del efecto medicinal de los vomitivoR, hay otros
muchos, lo::i más, en los que la explicación es distinta.
En diversos procesos congestivos (del hígado, del pulmón, del cerebro, etc.),
suponen algunos autores indicados los eméticos por r-u acción derivativa. Queda
indicado en reglones anteriores cuál es el efecto de la irritación de la mucosa gástrica ocasionada por un vomitivo. Ahora hien, si el aflujo considerable de sangre
al sistema celiaco, por el que se deriva una' huena cantidad de la circulación sanguínea hacia el hígado, el bazo, el páncreas y el estómago mismo, bastan para justificar el parecer expuesto; no es posible, sin embargo, aceptar esas ideas como regla general de conducta. En la congeRtÍón hepática, por ejemplo, sea activa ó pasiva, es más directo y más eficaz el efecto oerivativo de un drástico (jalapa, acíbar
etc.), que el de un emético, sea este el que fuere.
En la congestión del cerebro, suponiéndola causada por indigestión estomacal, el recurso es supremo; pero, si elia fué motivada por alguna otra cauRa, muy
especialmente por constitución pletórica del individuo, cuenta la terapéutica con
recursos más poderosos en el grupo de los revulsores ó derivativos: sangl'ía, drásticos, sinapisación, vesicación. Puede por otra parte, ser peligroso un vomitivo en ciertas individualidades: en los ancianos, en quienes cabe suponer ateromatosos los vasos cerebrales, y en los alcohólicos por razón idéntica, fácil es que el esfuerzo del vómito transforme en apoplejía la congestión que se combate, aun cuando el emético empleado sea tan inocente como la ipeca.
A los efectos mecánico y derivativo de que se ha hecho mérito, debe agregarse
para comprender mejor la acción ele los eméticos, y por ende para manejarlos convenientemente, otro importantísimo efecto, el estupor del sistema nervioso.
Desde que se inicia el vómito el individuo se pone pálido, ~ufre horripilacion~s, s~ en_fría, los músculos de la vi.da de r~laci?n y aun algunos de la vida orgámca p10rden por lo pronto su tenacidad fis10lóg1ca, el pulso se hace pequeño y perturba su ritmo; es por último tanto el trastorno experimentado que ''no parece,
Jice Túusseau, sino que las armonías orgánicas se disocian y que la vida se escapa."
Esta conmoción enérgica, esta depresión de las tuerzas vi.tales, comparable á la
que puedh producir una copiosa evacuación sanguínea, tiene como ésta sus indicaciones terapéuticas, con la ventaja de que el organismo no sufre, como sufre por
la sangría, una expoliación de sus elementos figurados, dificil de reparar en multitud de ocasiones.
La pneumonía, enfermedad en la cual desde remotos tiempos se ha creído
conveniente abatir las fuerzas orgánicas y sostener por tiempo bastante la depresión de los fenómenos hematocáusticos, Bouilleau, y con él los seducidos por su pa·
labra y por su talento, aconsejaban las sangrías repetidas, coup sur coup, según la
expresión pintoresca de aquel médico audaz; pero tal práctica que hacía retroceder
la ciencia á los tiempos de Riolan y de Botal, causó tantos y tan graves perjuicios,
que ya en la historia de la terapéutica solo figura como una página escrita con sangre para advertencia de los fleboiómanos.
Pueden los eméticos desempeñar en este caso el papel que la flebotomía, sin
tener los peligros de estaT Sí, siempre que la ministración del medicamento se haga en d6sis pequeñas y á intervalos cortos, conforme á las idiosincrasias para no
producir el vómito sino únicamente el estado demisincopal ya descripto. El tártaro tuvo entre nosotros ardientes devotos, empleado en el segundo período de la
pulmonía; queda con razón en olvido por sus efectos hipostenisantes. La ipeca es
preferible, porque á más de que ella produce la hipersedreción del hígado y de los
folículos intestinales, la emetina que se absorbe modifica favorablemente la circulación pulmonar. El uso de agregae el polvo de ipoca al calomel en dosis refracta
generalmente empleado en la pulmonía, no tiene otra explicación sino la de que se

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 313.
En esta ea.sa lltl encuentran siempre todos los medicamentos y medicinas de patente modernos.

60

�466

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA

pretende unir el efecto fisiológico de la raíz bra.silense, ó_~or mejor &lt;l_~ci.r, s~ p~incipio activo, al efecto propio de la R~l hidrargírica que dmge su acc10n prrncipal
hacia la sangre. ,
. .
.
En las fiebres intermitentes recomiendan algu~os los vomitivos para man~ura.r el tratamiento. Bretoneau en su época estableció como precepto de alt 11nportancia usar siempre de los vomitivos y los purgantes contra las fiebres c,e ~~­
cesos ámenos de contraindicación formal, por ha?erle demostrado su P,ractl_ca
hospi~alaria que la enfermedad desapa-cecfa. más rápidamente ?n aquellos a qmeá
nes prescribía Un purgante Ó Ull emético antes de darleH la _qmna, que en OrOS
quienes desde luego hacía tomar el antiperiódico..E,n. México no es a~eptat.fl. e!'la
práctica sistemática; pero si se le observa y da feh~isim?s re~ultados su,mp10 que
l
acompaña á los accesos un estado sahurral de. las vias digost1vas.
Ha sido encomiarlo también el uso de la 1peca en la fiebre pu?rperal. A. ?cuparnos en lo particular d~ dicha raíz, expo?dremos las diversas oprn1ones em1t1dits
por los prácticos á propósito de tal tratamiento.
..
En la disentería y en la colitis agu,la se ha us~do mucho de los vo~1t1vo~,
sobre todo de la ipeca que gozó de alta _fama, mer~ci?ndo el nombre de ra1~ ant1disentérica, por suponérsele dot8:~ª d,e ciert,a espec1fic1dacl. Trout-seau presto el va. .
,
lioso prestigio de su recomendac10n a !a r~iz..
Finalmente el estado sincopal ó hpot1mico que producen l?s vomitivos. fue en
un tiempo aconsejado, y aun todavía lo. ~rovocan algunos médicos con obJeto de
contener diversas hemorragias (hemoptisis).
.
Pero si los vomitivos tienen indicaci~nes á las que satisfacen pl~n~ment~, no
carecen de inconvenientes. Pueden, por eJemplo, los esfuerzos del vomito pro?~1cir hernias en personas predispuestas á ese achaque por defe~to de conforn:ac10n
orgánica; y puede ser tan grave y _tan sostenida la pert~rbación d~ las co~~ientes
sanguíneas ocasionada por el medicamento, _muy _especialmente si. del tártaro. ~e
trata que ya se ha visto la gangrena de vanos miembros consecutiva á ese tra~torn¿ de la circulación sanguínea.
.
Se habla también de ruptura del estómago, suceso improbable; y~~ cuanto~
la inflamación gastro-intestinal que p~ede figurar al, ~arg~ de un vomitivo, toca a
la pericia del médico evitarla ó corregirla cuando fue _n:1evitable.
,
Más formalmente contraindicados están los vomitivos en los cardiacos Y en
los que presentan grandbs aneurismas de gruesos troncos vasculares, por q:ie el
aumento de la tensión sanguínea durante la contracción muscular puede ocasionar
rupturas irremediables.

1

APO)!ORFINA.
( c11 H11

Azo2)

Asignan algunos autores á. la ap~morfina _los caract?re~ organol?~tic~s si:
guientes: cristales aciculares, grises, _brillantes, modoros, l~ger~mente 1
s?
lubles en siete partes de agua y en cmcuenta de alcohol, alterables a aire ªJ 0
cuya influencia toman un color verde. . ,
.
, .
fi .
La apomorfina es producto de la acmon del ácido clo~h1drico sobre la mor n~.
Tiene algunos de los caractere~ del alcaloide que. le da orige~, per? su efecto emetico es el dominante y el que sirve para caracteriza~la en terapeutica.
l
Es un emético central, es decil', su acción es directa sobre el bulbo1 segun.
informado en nuestras gene1·alidades sobre este asunto. Inyectado baJO la pih,
aparece el vómito pocos minutos después; llevada a~ estómago, su efecto es uc. ~
más tardío, por que no obra sino después de absorbida y que el torrente de a cuculación la ha llevado á la médula oblongada.
El vómito determinado por esta sustancia es fácil; por lo común no le precede el indefinible malestar de la náuse&lt;t, ni le sucede tampoco de una manera acentuada el trastorno general subsecuente á cualquiera otro emético: es pues un vo-

t~ ?º\

f

1

- - --- --

EsouELA

DE MEDICINA.

467

mitivo que debiera preferirse á todos los del grupo, si no hubieRe razones para suponerle no del todo inocente.
La experimentación en :rnimales parece haber resuelto que.ministrada la apomorfina Pn dosis pequeña!'!, las pum.mente eméticas, exita los centros de los rr.ovimientos voluntarios, los de la respiración y de 111 circulación, sin que del efecto
participen los nervios periféricos En alta dosis paraliza los mencionado!'l centros,
de suerte que, e.n vez &lt;le! vómit.o, los animales que taleR dosis han recibido presentan fenómenos comatosos, quedan paralizados oe su tren posterior y con los reflejos perdidos.
En los varios experimentos que hicimos en la clase de terapéutica juntamente
con el sabio Doctor Fernando Altamirano y en presencia de los discípulos, notamos en los inyectados como fi&gt;nómenos constantes y bien perceptibles, fuera del
vómito, un &lt;"ambio en ('\l carácter dPl animal qne ele bravo se torna tímido, y gran
tendencia á la locomoción Pn círculo.
En algunos perros este fenómeno fné verdaderamente notable: el animal, como si huyese de un peligro imagiDHrio, ó exitaclo por algún ruido que de próposito
Re le hacía, hechaba á correr en actitud de terror (alguno se arrojó por el balcón
á la calle) trazanrlo Pn la Rala de experimentación cfrculos cuyc diámetro disminuía progresivamente hasta ser representado por el eje del animal que ~iraba sobre su¡; talones en un mismo lugar. Esas carreras vertiginosas podían ser sostenioas horas enteras sin que el paciPnte revelase mucha ni poca fatiga.
A un perro pequeño, como de diez á doce libras de peso, inyectamos 0,50 de
apomodina. Vomitó una yez; come1rnó á corret· poReído de perceptible terror, siempre tenclienrlo á girar en círculo, y siempre 1-1in aparente fatiga. Al cuart9 de hora
ele esas c.~rreras nhaló un grito agu&lt;lo y cayó agitado por convulsiones epileptiformes, interrumpidas por accesos tetánicos, que ceRaban por instantes para reprooucirse sin cauRa y que mataron por fin al animal.
En conejos la dosis de O, 10 produjo convulsiones clónicas, pérdida. de los reflejos, parálisis del tren posterior, enorme dilatación de las pupilas y propensión á
roer.
La timidez y la tenrlencia á ~irar, la dilatación de las pupilas y las convulsiones significan sin duda una acción, no bien precisada todavía, del alcaloide sobre determinados g-anglioR Cf'rebrales; así como la poca fatiga, no obstante un ejercicio musculat· violento, inoica que, ni los músculos;, ni los nervios periféricos, ni
la sangre de sus elementos figurados imfren de algun modo por acción de la sustancia. Si esta última dedución inspira cierta confianza en el empleo de la apomorfina, la primera, la referente á su efecto misterioso sobre los centros de la inervación nos obligan á ser cautos en el empleo ele tal medicamento.
Debemos agrPgar aquí que en otros experimentos con la misma sustancia pero
de origen diferente, no volvimos á presenciar los raros trastornos de que hemos
dado cuenta; lo qu~ nos hace suponer que la primera estaba alterada en sus elementos moleculares. Será esto bastante para que retiremos la conclusión antes
citada, la de que se deben tener grandes precauciones para usar de este medicamentof No, sin duda; pues sabiendo coU10 es bien sabido, la alterabilidad de tal
cuerpo, puedti la que se reciba de una farmacia encontrarse alterada, como suponemos estaba la que nos sirvió en nuestros primeros experimentos, y ocasionar
entonces efectos semejantes á los obtenidos en nuestros perros; y se comprende
por ende lo terrible de la sorpresa producida entonces.
Indicaciones.-Fuera rle las comunes á todos los eméticos, tiene la apomorfina
las derivadas de la manera con qnfl se le emplea, y de lvs individuos á quienes se
aplica. Es inapreciable en locos cnando 11e resisten á tomar los medicamentos.
En ciertas congestiones cerebrales en que el sopor eR tal que el enfermo no deglute, y hay sin embargo necesida&lt;l de vaciar el estómago, las inyecciones de apomorfioa son un buen recurso, á pesar de Ms peligroR. Pero si la congestión se pre¡.ientare acompañada OP trismns, es de temer que, no pudiendo vencei· el esfuerzo

�468

LA ESCUELA DE .MEDIOINA.

469

LA ESCUELA DE MEDICINA.

- -- - - ·
del vómito el tetanismo de los maseteres y sns sinérgicos, refluyan á la laringe las
materias que envía el ·estómago.
Dosis.-El clorhidrato de apomorfina que es la sal generalmente empleada se
ministra disuelta en agua por dosis de 0,005 á 0,01; y en los niños, de 0,002 á ...

0,005.

Ministrada por el estómago, puede elevarse la dosis cles&lt;le O, 1O hasta 0,50.
IPECACUANA.

( Cephelis hipecacua nha).
La mayor parte de las ipecas provienen de los género&lt;\ cephelis y p8yco~ria
de la f. de las rubiácea8. En el comercio se encuentran las siguientes espee1es:
la ensortijada ú oficinal (Cephelis ipecacuanha), procedente del Brasil; la blanca ú
ondulada (Richardsonia brasilensis) quC\ vpgeta en Veracruz; la estriada ó negra
(Psychotria emética) de Cartagena; la PS1;chotria mexicana y la Psyc1wtr(a excelsa
que vegetan por Jalapa; má~ la Cyanocarpa y la Solea verticilata, llamada 1pecacuana del país, de la familia de la8 violarinPas que, según Cervantes, suple á la del
Brasil ministrándola en dosis doble.
Al té de Chile ó del Brasil suelen dar también el impropio nombre de "ipecacuana ele América."
De la planta se emplea en terapéutica la raíz. Tiene ésta el espesor de una
pluma ele ganso; es irregularmente flexuosa; en algunas se ven por sobre la superficie ligeros surcos longitudinales (ipeca estriada) ó bien circulares y colocados de
distancia en distancia formando anillos (l. ensortijada). La corteza es de color
moreno y la médula es blanca amarillenta. En la corteza reside el principio a~tivo (emetina); la médula es inerte. Además de la emetina contiene la raíz un ~c1do
(ácido ipecacuánico, ó cephélico} glicósido que se semeja á la ácidos cafetámco y
químico.
Ln.. ipecacuana del Brasil {ensortijada) es la universalmente preferida, por ser
la más rica en emetina (uno por ciento).
Este principio se prei,enta bajo la forma de polvo blanco, inodoro, de sa_bor
amargo; poco soluble en el agua fría (uno por mil); sobble en el éter, los aceites
grasos y el cloroformo. Tiene reacción alcalina y es l'.usceptible de combinarse con
los ácidos: con el ácido azoico forma una sal de aspecto resinoide; con el ácido clorhídrico un muriato que crisfa.liza en pajillas.
La ipecacuana tiene una acción irritante muy manifiesta sobre las mucosas
y algunos pretenden que la tiene también sobre la piel; absorbido el polvo por la nariz produce estornudos violentos y en personas predispuestas nrdaderos accesos
de asma; llevado á la conjuntiva la inflama y puede ocasionar la ulc~r1tción de la
córnea; en la piel produce, al decir de algunos autores, una postulación fugaz que
., . .
no deja, como el tártaro, cicatrices. inclel.ebles.
Sobre la mucosa estomacal é mtestmal su efecto debe ser tamb10n irritante:
pero es mitigado por la hipersecreción que cansa.
.
.
Esta irritación determina el vómito, de suerte que puede cons1derarse la ipeca
un emético periférico que obra por la vía del pneumo-gástrico. Cortando este nervio no se prnduce el vómito cephélico; y sí se produce el que provoca la apomorfina.
Cuando la ipeca pasa del estómago al duodeno, lo que sucede muy frecuentemente, sobre todo cuando se le da muy diluida, obra como purgante por excitación
de los folículos intestinales.
La ministración de este principio activo por la vía subcutánea produce también el vómito; pero éste es más tardío porque para el efecto necesita la substancia llegar por eliminacibn al estómago, donde el análisis la encuentra, así como en
las materias vomitadas.
Muchos observaelvres han encontrado cfü;tintas alteraciones brónquicas y pul·
manares por efecto de la emetina, lo que obliga á concederle cierta especialidad de

acción. sobre el tejido pulmonar. Pechollier, experimentando la eme tina en di verS?S ~nu:~ales, observó en con~jos sometidos á la acción de
005 á 05 notable
d1mmumón ~e !os ~ovimientos cardíacos y respiratorios, abatimiPnto ele la temP?,ratura Y d1mrnuc1ón de la contractilidad muscular; encontrando además exangues _los pulmon~s de los animales que sacrificaba. En las ranas 1:1nvenenadas con
rnet~na.y decapitadas después, encontraba la exactibilidad rt&gt;fl.t ja notablemt&gt;nte
1sm~m11da. Gras~et confirmó estos resultados, y 'le ellos infiere quP cnanclo la
emetma es absorbida, puede compararse su acción á la del tá.rtaro.

os.

o~. .

1

(Continuará.)

Revista Científica

do por la dilución de la sangre, realizado
por medio de las soluciones salinas emLas soluciones sulinns y la cloroformiznci6n. pleadas durante la narcosis.
Jamás han sido estudiados con más
He aquí: lo que ocurre en los gatos traempeño que. en nuestros días, las dife- queotomizados que respiran una mezcla
rentes cuestiones que se relacionan con ti,t~lada de aire y cloroformo, y cuya cala :ineRtesi~ quirúrgica. Pruébanlo tra- rot1da 1'10 une á un aparato regÍ¡;¡trador:
baJ?S pubhcados sobre la raquiococainiEl animal r~spira, por "ljemplo, una
zac16n, estovainización, escopolamina- mezcla, contemendo 1,20 gramos de clomor~na, máscaras y aparatos diversos, r?formo por 100 litros de aire, y al poco
destmados á la aplicación del cloroformo. t10mpo la prei,ión sanguínoa baja tle un
En esh, orden de ideas, el Dr. Burk- modo nota.bit&gt;. Si al cabo de algún tiemh_ardt ha pr~c~icado. recie.ntes experien- po se continúa la narcosis con una me7.c1as, en la chmca qmrúrgica del Institu- cla de 5 decigramos por 100, la presión
to F~~macológico ele Wurzbourg, sobre sube.
la utihdad de las solucionei:; salinas, anAhora bien: si en el momento en que
tes de proceder á la clorofa,rmizaciñn ne- la presión baja de nuevo al emplear la
?esaria de~~ acto quirúrgico, con el ob- mezcla primera, amenazando con la mnerJeto de fac1htar la anestesia aumentan- te al animal, se le d&amp;. una solución sali. do l~ tolerancia del organis~o hacia el na, sube la presión, en términos que puem~dteamento y su eliminación subsi- de continuarse clando sin ptlligro la mezg~1en~, evitando en lo posible la albu- cla anestéFlica concentrada.
mmuna renal.
. Estas experiencias, variadas en formas
Esta mayor tolerancia para el cloro- diversas, demuestran qne los anima]es
formo en los animales se manifiesta to- soportan una concentración mortal de
davía más cuando, variando la concen- vapores clorofórmicos; que las condiciotración de los vapores de aquel en el ai.- nes normales de la actividad cardíaca y
re, se le hace respirar durante el mismo dela circulación se restableceu muy pronla.ps~ ~e tiempo una canti"dad mayor del to; que la solución salina consei·va en
narcot1co.
gran parte la excitabilidad del nervio
Para exp~icar est~ acción tan singular neumogástrico.
ele ~as Roluc1ones salmas, el citado médi- . Todos estos hechos que reducen conco mvoca los estudios de Trissot.
s1der~ble_mente los peligros de la cloroSe sabe que el peligro de la narcoRis form1Zac1ón, result~n ~e la dilución que
clorofórmica reside principalmente en el sufre la san~~e, d1smmnyendo, por lo
descenso de la presión sanguínea, el cual tanto, el coeficiente de absorción del cloes tanto más acentuado, cuando mayor roformo por dicho líquido, oponiéndose
cantidad de cloroformo haya pasado al de este modo á la depresión Ranguínea.
torrente circulatorio.
Desde hace cuatro meses, estos hechos
Partiendo de este hecho, el Dr. Burk- experimentales se Eostán aplicando Pn la
hardt ha practicado una serie ele experi- clínica quirúrg-ica de Wurzbourg. Todo
rnentos destinados á.demostrar hasta qué enfermo que ha de sujetarse á una interpunto el descenso citado se halla influí- vención operatoria grM·e ó de larga. dn-

�470

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

.J.farca iiel sitio de los orificios ureterales.

ración, recibe, un cuarto de hora ó meEn general, cuando un riñón funciona
dia hora antes, una inyección intravenobien,
reconóc('se muy fácilmente el orifisa de 1.500 á 2.000 c. c. do una solución
cio
del
uretere, }\l practicar la cistoscopia
fü;iológica de cloruro sódico, sin que se
después
de la inyección con índigo carbaya presentado accidente alguno.
mín.
En
~fecto, en la ocasión de produEn cambio, la narcosis clorofórmica
cirse
la
contracción
ureteral, vése brotar
gana en seguridad, advirtiéndose que el
con
fuerza
del
meato
urinario, una ciar·
pulso es bueno durante la operación, y
ta
cantidad
de
orina
coloreada de azul.
los accidentes post-clorofórmicos, tales
La
eyaculación
de
orina
coloreada es
como la cefalalgia, n(mseas, vómitos, etc.,
así
muy
visible
y
permite
conocer
de mofaltan pot· completo ó se reducEln á una
do
seguro,
el
sitio
de
los
orificios
uretei1iti&gt;nsidacl muy pequeña.
rales.
Conviene
añadir,
sin
embargo,
que
Por lo tanto, las soluciones salinas se
cuando
un
riñón
funciona
mal,
ó
cuando
imponen desd~ luego en las operaciones
de cimlíacos, caquécticos, y en general á falta un riñón, ó aún cuando está el urelos débiles, para evitar un contratiempo tere oblitPrado no se produce eyaculación
de orina. En ta les condiciones, es claro
funesto.
que el práctico no puede basarse únicaDe 11, prueb:i del earmtu de índigo
mente en est e signo, por cuanto dejarla
,,ara delerminar
de ser exacto el diagnóstico.
Pl vnlor de las fuuriones renales.
Por el Dr. Georges Luys.

Estudi·• del modo &lt;le eyacvlaci-011 de los ui·etercs.

El modo de eyacnlación de los ureteTétnica.-SPgún los autores del méto- res puede ser observado con precisión en
do, la técnica de esta prueba es la siguien- todas sus modalidadeR después de la inte: la solución ha de ser preparada siem- yección de carmín ele índigo. Normalpre ex:temporaneamente, eon una cucha- mente, cuando se observa, en dichas conrita conteniendo exactamente 4-0 centi- diciones, la eyaculación nreteral con un
gramos c1e índigo carmin; así, puede me- cistoscospio de prisma, ella pa.récese al
dirse rápidamente la substancia. Dichos humo de un cigarrillo que sale del meato
40 centigramos son disueltos en 10 cen- urinario. Tales Ayaculaciones reprodútímetros cúbicos de suero fi.siológic0; se cense, en general, cada 25 ó 30 segunobtiPne de este modo una solución de 1los, término medio. Pero, cuando los
4/1OO. Esterilízase á esta solución y se caracteres de las emisiones ureterales no
inyectan 4 centímetros cúbicoR en los son las arriba descriptas, r,o se puemúsculos ele la nalga. Importa empujar de reconocer de rondón si se trata de funprimero á la aguja hasta el medio del
ciones renales defectuosas.
mi'.u,culo para tener la certidumbre que
Sin embargo, hay varios modos de eyala aguja no ha pPnetrado Pn un vaso sanculaciones ureterales qne son en conexión
guíneo, por cuanto en esti&gt; caso la aguja con estados renales correspondientes:
deja 3alir sangre.
cuando se observa á un riñón único, las
Normalmente, la coloración azul de la
t&gt;yacula.ciones correspondiente~ son muorina aparece diez minutos después 1le cho más frecuentes y mucho más rigola inyección y perml\.nece durante dos ó rosas. En los casos de pionefrosis abiercinco horas. La intensidad de e~ta colo- tas, las eyac1.1laciones son casi siempre
ración depende del estado de salud ó de mucho má,; raras; puede acaecer que se
enfermedad de los riñones.
manifiesten solo con intervalos de dos
Este interesante m~toclo puede ser minutos ó dos minutos y medio; son ti1.mpuesto en práctica en tres casos diferen- bién menos fuertes: la orina azul sale en·
tes:
tonces babeando y bajo forn1a de copos
l? Para indicar, durautP la. cistosro- anublados
pia, el sitio de los orificios ureterales;
Estudio de las f 111trio,1cs re,1ales.
2? Para estuclia1·, bl\.jo la cPnsura del
Cuando observada en la orina global
cistoscopio, el modo de eyaculación ele los
&lt;le ambos riñoneR, la. prueba del carrufo
nreteres;
3? Para Pstudiar las funciones renalt&gt;s. c1e índigo es incapaz rle proporcionar por

I

471

sí misma info
·
·
-- - - fuu~iones ren:::.s prec1soR acerca de las los nudos que se le hagan 4? Ab b
81 la eliminación del c·1rmín d , d'
se lentamente.
. .
sor erpor med'10 de l as ormas
·
'es mala everdad
m igo R Las e x:perieucias
·
·
hechas por el Dr
es que puede suponerse que las, f
.
ousnetsky demuestran que el
. .
11es re I
d
· unc10- catgnt e l
meJor
li . n~ ,es son efectuo!,:as; mas, si la se l d· e que se conserva en estado de
e mmaCilon es bn.ena, no es posible afir- q le a y que ~e prepara de forma. que
mar que os dos riñones son buen
E no se casque fácilmente.
~f,ecto, la eliminación anormal deº!· .n . A. este efecto, lo esteriliza del modo
non puede ser disimulada po l 1· ~ n- i;1gmente:
ción normal d e I otro. Para conserv
r a e imrnaEl c·a t gut de numeros
,
,
de grosor d' f
~? el valor á la prueba del car~ín
fie~te,t Re corta en ~rozos de longitud
igot es necesario . exaruinarlo separada- /,1en e Fara un~ ligadura y á continua:~o!
ambos r1ño~es, ora, como aca- s:l:ci~n e F.umerJe por ocho días en esta
ora . e veri por medio de la cistoscopia
.
Dpe. Yodo . . ...... .
. por mtid10 de la separación de l· '
10 gramos
ormas
.
as
y od uro potásico.
ha ad y .en estas con d.ICiones,
esta prue10 "
qmere un valor considerable El
..Agua hervida
1.000,,
·
·
D
"·
D• rte. Sáut.er (d e Bas1lea),
ha practicA.do
ve.
sis
m t1camente e t
b
T
nándola con el ' s a pru~ a, combiranscurrido el período citado s 1
de l
.
empleo de m1 Separadot· seca en una compresa t T d , E} e
as ormas en. todos los casos de dXa- lor y se coloca duran es eri iza a al ca:::df~)as Ju1nc1?nes ren,al~s. La última segunda disolución. te tres horas en esta
s ica e mismo practico m
.
D
y
119 casos, entre los cnale . , enCiona
pe. Éodoformo
10 gramos
9
·
s Jamas se encontraron comp ¡·1cac1ones
Gter
. . · · · · · · · · .c,00
El Dr. Suter aplica el
hcerina pura.
50 ,,
co ~~nutos después de pra!fi~~!ºi'aci~:
tl~ohol.. - . . . . 1.000
::
yecc1on con carmín de , d'
.
\e.
cuid d d b
m igo: tiene el
A
t'
.
a o e.º servar atentamente al mo, con muación. el catgut pónese á s len~o pdec1so de la aparición del azul en ~ar en fl'ascos esterilizados y cubiert e.

d

!: ¡~:

:t

S

~l~:

.

1: r::;.;dad":l: 1:~~10::::ª;::::·u~ u:::. :.p:1 t1fu;ª;.~~::~;1t:n'~r
n~

{acto: .~ás cons!ante que la fecha de la chc1ones de servir en la práctica.
.~anc1on. Segun el mismo doctor los
rm?n;t que. dejan pasa.r el azul, sólo' des~
puesd
qumce mrnutos, tienen funciones e ~ctuosas; un riñón que no de .
x~sar nmgún. vestigio de carmín de ÍJ~
Ego, es un riñón sumamente enferm~.
l Dr. Suter queda mu h
t' f h
con ~l método de carm~no d~·
oº

f

~dt

Los frascos se cerrarán hermética
rerte y 110 ~~ abrirán hasta el moment~
del operac1on. El catgut que se saqu
e rasco no servirá para otra vez . e
se le vuelve .á sufrir los efectos de smo
gunda soluCión.
a se-

f

1

Pau 6 pasbl de almendras en la flinlletes.

co~bmado co~ e~ empleo de mi §e~ j Cuando el diabético se cansa de ata
parador, cuya.s md1caciones fueron siem- ta.s,/an de gluten, de leguminosas p t rrt.exactas yben muchas circunstancias )ue e usarhse el pan ó pasta de al;e:·~
ci a ~ompro a1o, por medio de opera: e ras, que ace años emplea e] Dr Le
ta°desl CO~SEtlt1va~, la exactitud absoluGaz des hóp., 30 de Abril de 1908)
das e as m ormac10nes así suministrn 1ac1 mento p~eparables en el hogar.
.
es rE:comendo hace años
P
L
han s'd 1 'd d
por avy, pero
a este1·11izaci6u del catgut
l o o v1 a as hasta el extrem
d
por el Dr. M. lle Kervily ,
que no se las menc1'ona . .
ol e
El t
·
b
s1qmera en a
tica
_gu recomendado para la prác- o1r;s dodB·nas, distraídos con el pan d!
cion ~ .1ga~ uras, debe reunir las con di- ~ u e~ e ouchardat ó la avena de Von
e::; s1gmentes: l~ Estar bien e ' t .1.
ooraen.
zadO •)a S
. .l
s en 1. ...,, er so1ll o. 3'.'- Conservar bien

{º~ (

del

~

s;

�472

LA ESCUELA DE MEDIOINÁ.

LA

----~
minutos en el horno de la cocina. ResulSegún Konig, constan de: 5'39
ta una pasta de unos 30~ gramos,, que
Agua .... - ........ - .. 24:'18
basta para una ó dos com1das. Segun el
,
gusto de cada enf~r~o, se añade sal,
Materias albuminoideas.
53 68
"
grasas.... . . . 7'23
esencia de limón, vam1lla, ~t?: El autor
HidratoR de carbono.· · - 6,56
no cree recomendable la ad1c101; de saca Celuloi,a ....... - . . . . 2'96
rina leche ni manteca, pe.ro s1 la de .2
gra~os de bica:bonato sód1eo y 1 de ác1Cenizas .. - . - ~ ~ - · · · · · · . .
La gran propor~10n ?e graRa~ la_s h~ce do tártrico, ó bien un poco de polvo llautilíi,imas en los &lt;l~abét1cos con pohfag1a, mado baking powder, para que, con el ca1 La escasez ele hi~ratos de carb?no no lor se levante la masa como en el pan orse encuentra en nmgún otro _alt~n~n:o di~ario.
. .
de los recomendados á los d1abet1c~.,
Este prepara~~ no es _md1~;sto, Y. en
pues el pan de gluten, el p~n ,de Ebstem todo :}aso se fae1hta la d1gest10.n. bebiencontiene 25 por 100 de alm1don, ~á~ de do vino de Burdeos tinto y Y10J~, Y s~
20 las patatas y .cerca &lt;le 66 la ha.rin~ ~~ completa la comida con un grog cahente o
avena (A. Gaut10r). Alg_unas espee1ah un vaso de buen coñac.
La pulverización de las almendras, q°:e
dades comerciales sólo difieren del pan
común por añadírsela~ grasa, manteca, es bastante penosa, se la ha?e 11;uy fácil
aceite ó diferentes harmas: .
pasáudolas antes por un mo_hno o machaSon muchos los procedim10ntos para cándolas; el producto es t~iturado en el
, mortero. El descortezam1ento es muy
preparar esta pasta. .
Seegen hace pul ver1zar un cuartero? sencillo hirviéndolas en agua.
Se puede substituir 125 gramos de alde almendras dulces ó se valed~ la harina; coloca el polvo en un saco de tela que mandras por dos ó tres cuchara~as de
es sumergido. durante un cuarto de hora agua hervida; en este caso se suprime un
en agua hirv1enclo con algu?as gotas. de huevo.
.
Resulta un alimento de gusto agrad~vinagre, con lo cual se qmta la escasa
cantidad dA azúcar; se mezla luegodla ble y con poco azúcar que se puede q~ipasta con 90 gramos· de manteca, os tar sumergiendo la past~ en ag?a ~ir huevos, tres yemas de huevo y una poca viendo acidulada co~ vmagre o ácido
sa.l; se baten aparte las tres cl~ras de es- tártric~, antes de añadn: los huevos. ,
tos últimos huevos Yse une.n a la mezConviene á los diabéticos en los periocla; en fin, se divide en secciones.y ~e les dos de glucosuria intensa. y so?re todo
cuece en el horno. Este proc~du~:nento cuando hay polifagia., que se av1ene ~al
es complicado y da un prod~cto md1gesto. con la supresión del pan y de los am1lá(Seegen Der Diabetis mellitus).
. ceos.
Saundby mer.cla una libra de harma
Modificaciones de la nutrición en la
de almendras, cua.tro huevos, dos cuchafiebre é infl.uencia
radas de leche y un poco de sal. La pas- &lt;1uc sobre la mismu ejerce la alimentacl6n,
ta es repartida en doce mold~s Y se. las
De la tesis del Doctorado sostenida
cuece en el horno durante qumce mmu- por D. Luis Rodrí~nez Illera, tomo las
tos.
siguientes conclus10nes:
Goff recomiencla este otro. En un mor1~ En la fiebre está aumentada 1~.des·
tero de mármol ó de porcelan~ se m;cha- trucción de la albúmina de los _teJidos,
ca hasta dejarlos muy molidos, ..,O~ á debiéndose á esto el adelgazamiento de
250 gramos ~e almendras dulces m~n a- los febricitantes.
9a Este he0 ho es dependiente de tres
das· se a.ñade dos huevos Y se tritura
hasta que la masa quede hom?génea. Se fa;tores: acción destructora. de los ve~e
la coloca en un m~lde de hoJala~a, em- nos microbianos, hiperterm1a. cuando .~sbadurnado con aceite, de 10 centune~ros ta alcanza cierto grado y ahmentM1on
de diámetro y se les cuece durante vemte insuficiente.
.
3ª La presencia en la orma de la subs·
l Debe conta1·se con la influ?~~ia. fa vora.1?le
. tod~vía ~o c_onoci'da, P1:ºdU?tora
de los aceites ,·egeta~as sobr~ la nu~1~~n dJet:nd~: tancia,
dibéticos: IÍ. ella, toda.via no_ bum ex.p ic ª:
de
la
reacción
diazo1ca
de
Ehrhch,
m
prestigio ciertas preparaciones farmu.céuticas.

ESCUELA DE MEDICINA.

- -·

--

473

ca con probabilidad que el recamhio de tener este resultado es preciso que la céN no se verifica de modo normal. No pue- clula esté poco comprendida en su vitalide decirse lo mismo de la albuminuria, dad.
debida á defecto de la permeabilidad re13. El alcohol probablemente limita
nal y trastornos circulatorios.
el consumo de albúmina, pero es inferior
4~ Durante la fiebre las oxidaciones á los hidratos de carbono, porque solo
están muy poco aumentadas (5 á 10 por obra con una alimentación rica en albu10), sin que, por lo tanto, basten por si minoides, y además, obra como veneno
solas á dar cuenta de la hipertermia.
de protoplaf-ma, principalmente cuando
5~ El cociente respiratorio está diRmi- falta el hábito.
nnido, debido en gran parte al mayol' con14. Las consideraciones teóricas y la
sumo de materias albuminoideas.
experiencia demuestran la utilidad de la
6~ En la fiebre hay producción y acú- administración ele bebidas abundantes,
mulo de productos intermediarios de la siempre que su cantidad esté en relación
nutrición (cuerpos acetónicos, ácidos de con la flíerza del miocardio y la permeala serie grasa) debida á la exagerada al- bilidart renal.
buminolisis y á la insuficiencia de hidral 5. La adyucción de cloruro Ródico á
tos de carbono en la alimentación, sin la cantidad habitualmente usada como
que se pueda excluir por ahora un pro- condimiento, no solo no se justifica por
fundo trastorno nutritivo en el sentido las investigaciones practicadas en las inde un retardo de las oxidaciones.
fecciones experimentales, sino que pare7~ En la fiebre disminuye la alcalini- ce poco racional desde el punto de vista
dad de la sangre, por producción mfü:; teórico.
abundante de ácidos.
16. Según la teoria de los iones, la ad8~ En general, puede comiderarse eR- ministración de cloruro sódico en las intablecido que durante la fiebre hay re- fecciones, resultaría conveniente, pues
tención de sales, y consecutivamente á aumentando las oxhidriliones de la sanesto, para mantener constante la prei:;i6n gre combatiría la acidosi~.
osmótica, también de agua.
17. Debemos reconocer al alcohol una
9~ Los trastomos de la nutrición en acción estimulante, á pesar de las afirmala fiebre no son proporcionales á la hi- ciones hechas en contra.
pertermia, pues más que de ésta depen18. La acción estimulante del caldo y
den de la acción de las toxina@ bacteria- extracto de carne es debida á derivados
nas, explicando esto las diferencias ob- de la purina contenidos en estas subsservadas en las distintas infecciones.
tancias, los cuales, como productos de ca10. Regulando convenientemente la tabolismo, son estímulo de las funciones
alimentación, ó añadiendo hidrato de car- anabólicas
bono á un régimen por sí insuficiente, se
consigue en las infecciones experimenta- 'l'ratamiento de lns qnNnnduras por la cal.
les, no solo el equilibrio nitrogenado, sino La indicación en las quemaduras produciun ahorro de albúmina.
das por la ca! vi va, la cal hidráulica ó el ce11. Los hidratos de carbono favore- mento, dice el Dr. E. Crouzel, es neutralicen la completa descomposición ele los zar lo antes posible la base por un ácido
residuos de las moléculas albuminoidea orgánico no tóxico ni cáustico y susceptible
y grasa y combaten de este modo el re- de formar una sal bastante soluble en el
tardo de las oxidaciones v la acidosis fe- agua. El ácido cítrico llena estas indicaciones desde el doble punto de vista químico
bril.
y terapéutico, &lt;l.ebe emplearse en curas hú.
12. En las observacioues hechas en medas, aeuosas, á la dosis de 5 por 100, que
mis enfermos, bajo un régimen albumi- se eleva á 10 y 15 por 100 si la capa de cal
noideo y graso, la acetonuria fué progre- es muy espesa. La reacción química se prosivamente creciente, y añadiendo hidra- duce con rapidez y no es nPcesario prolontos de carbono, disminuyó de un modo gar el &lt;·ontacto más de algunos minutos paprogresivo, mostrándose igualmente efi- ra que no produzca dolor. Para que el kicases los carbohidratos par mí emplea- tamiento sea eficaz debe emplearse con racuando existe aún cal libre sobre la
dos (sacarosa, lacto~a, glucosa). Para ob- pidez
piel.
JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - A parta do 313.
.
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61

�LA EsouELA DE MEDIOINA.

474

--~----

-

- - -- - - - -

Influencia del alcohol en la rei;bteneia
(\el organi~mo y en In Jlrol(',

- - --- -

ó 16 de aguardiente. ó hiPn á :lO ó 60 ,le vino, según la fuerza alcohólica de éste.

En el último Congreso Internacional con
tra el alcoholismo celebrado en E!itocolmo,
~CA!lF.MIA N. DE M~'.IHCINA,
el Dr. Ta.av, de Laitinen (Hel~ingfors', oió
cuenta de los resultados que obtuvo admini~trando 1 déc·imo de oent. cúb. de alcohol
• t•Mión ,lt&gt;l dfn 14 dt&gt; Oc111b1·t&gt; dt&gt; H)O~.
por kilogramo de animal á cochinillos de
Indias y á conejos. El Hlcohol se daba mezPrtsi,lenciu ,\el l:&lt;r !Jr. D. .losé llumón Icaza.
clado con agua y á los animales testigos se
A las ocho de la noche s•• abrió la sesión,
les sometía exactamente al mismo régimen, se leyó el acta de la anterior y fué aprobapero sin nada de alcohol.
da. En seguida se &lt;lió cuenta con una meExponiendo cochinillos de Indias á una. moria que se rPcibió, obsequiando una de
auto-infecr.ión, ó hien á una into.x.ic11ción las cuestiones &lt;lel concurso anual.
con toxina diftérica, !-6 vió que los animaDicha memoria tiene por lema '' El tabales alcoholizados resistían algo menos á di- co es par&lt;'ialmente perjudicial á la s&lt;tlud y
cha causa patógena que los no alcohofüados. totalmente nocivo á la buena sociedad."
La propiedad hemolítica de la sangre del
En seguida se nomhró el jurado que deconejo es también menos marcada cuando be dictaminar acerca de e::te trabajo y fup
E'f.te animal ha sufrido po1· más ó menos ron electos por eserutinio secr~to, las pertiempo la influencia del alcohol. Esta subs- sonas siguientes: Dres. Domingo Orvañatancia afecta también, aunque poco, á la fa- no~, ,José 'l'errés, Nicolás Ramírez Arellano,
cultad bactericida de la sangre. En cambio Manuel Toussaint, Eduardo Lava.lle Car
no se observó diferencia ostensible en la
concentración de los iones hidroxí.licos de baja!.
Se abrió la discusión sobre el dictamen
dicho humor.
rendido por la Comisión encargada de juzPara estudiar la intluencia del a.lcohol en gar de los trabajos presentados en el Con· la prole, se comparó el número de hijos que curso sobre las cuestiones referentes al tifo.
nacían muertos ó que morían al poco tiemEl Sr. Dr. Otero, uno de los concurs:-1.npo de nacer en ambos grupos de alcoholiza- tes, pidió la palabra, la cual le fué concedidos y no alcoholizados, y el peso y crecimien- da. Dicho señor layé&gt; un folleto que titula
to de lns que sobrevivían algunas semanas Refutación al dictamen de la Comisiór1 nom(época de la lactancia).
brada para juzgar las memorias presentaAhora bien, de los conejitos descendien- das al Concurso sobre el tifo, en la parte
tes de padres alcoholizados se lograron el que á él le co11cierne11. Presentó también
38'71 por 100 y d~ los de~cendientes de pa- dicho señor, proyecciones ccn la linterna y
dres no alcoboli·1,ados el 45'83 por 100.
preparaciones microscópicas, todas relativas
Los conejitos del primer grupo pesaban á su memoria de concurso y según él son
por término medio 79 gramos al tercer día pruebas evidentes de haber descubierto el
y en los primeros veinte días ganaban dt&gt;
agente patógeno del tifo.
peso 7'13 gramos; en cambio el peso de los
Como dicha lectura terminó á una bora
conejitos del segundo grupo era al nact-"r, avanzada, Re l1wantó la SPSión. Asistieron
uno con otro, de 87'9 gramos y su creci- los Sres. Ores. Bulman, Calderón, Carrillo,
miento diario de 9'46 gramo!:i.
Cícero, Cosío, Chacón, l'hávez, García, GoEn los cochinillos de Indias fué aún ma- doy, González Fabela, Honzález Orueña,
yor la diferencia. De los descendientes de Hurtado, Icaza, Lava.lle Uarbajal, :Monjapadres no alcoholizados se lograron el 78'26 r;:is, Manuel\, Noriega, Núñez, Orvañanos,
por 100 y de los descendientes del ot~o gru- Otero, Peón del Valle, Ramírez Arelhmo,
po tan sólo el 63'24 por 100. Los primeros Ramos, Ruiz, Saloma, Sánchez, Soriano,
pesaban al nacer 77'31 gramos por término Terrés, Toussaint, Troconis, Ulricb, Valdés,
medio y ganaban de peso 4'12 gramos cada Vásquez Uómez y Villarreal.
día en los diez pcimeros días, y 5'2 gramos
en los veinte primeros; en cambio los cochi!ll«"•ióu del ,lln ,u ele Octub1·e de 190S,
nillos descendientes de padres alcoholizados pesaban al nacer 73'41 gramos por térPresidencia del Sr. Dr. D. Jo,é Ramón lcaza.
mino medio y ganaban de peso 3'76 gramos
en los diez primeros días y 4'30 en los veinA las siete y cuarto de la noche se abrió
la sesión, se di.ó lectura al acta de la ante primeros días.
La dosis de alcohol empleada en estos terior y fué aprobada.
experimentos correspondería en un hombre
~e con&lt;'edi.ó la palabra al Sr. Dr. Terrés,
adulto y de 65 kilogramos de peso, á Gcen- qui.en en contestación á lo expuesto por el
tímetros y medio al día, que equivalen á l-l
Sanatorio Quir1irgico del Dr. H. Gutiérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,4-19. 'l'eléfono núm. 1,33ó,
Cirugia general, &lt;,'irugia de señoras, Cirugía de niños, curación de heridas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Ltecé.maras de primera. ola.se $5.00 diarios y de segunda $3.00.

475

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Sr. Dr. Otero '"'D la s . ,
. -- escrito, ext... nso cla·1:s1on .anterior, leyó un
pone de ma11ifie~to
y SlllCe~·o,. en el que
o.o v tienP
. 1 que la Com1s1ón ha tl'ni
va O
uar las· p.rne bas pre!':enta
das• por r] squeD.
l
r. J. tero parada · ¡ t
C e~cnbrimientos e J, •f J , r VH anSU!pia del tahar,lil,lo n a e .1,0 ogia y serotera
mente al · :t ' ª~'"rnencloiae exrlnsiva.
mP11 o propio el~ ellas fi .á 1
siempre en qiw :-e trnt· d
. y J lH o,e
lilema en el cual 1 . a e resolver nn pro
los de una Co .
1'.1tresf'S &lt;le un nutol',
valen mu
misi 11 .\ "s de la Acacle·nia
•
Y poco comparados co l
·, '
· n e que prrnc1palmente ha
la hu
. 1· 1 y que tener en c•u&lt;&gt;nta: '"' ,le
cia. mame ar' el &lt;le la ver&lt;la&lt;l, el de la ci~n-

·r

pro~uctos tifosos Y las inoculaciones
Rt~f.r:er?n, djferen~es animales; \~s estui~:
lnltIOhIOJO"ICOS
CJPCUta&lt;lO''
.
:·
" en d'1versos paí
sest &lt;'xtranJero~
Pn esto"
- ,acer· " u'lt'1mos anos
}. , ·
l 11 iien ~e l:1. etiología del tabardiil~ ha ,l, 0 ugar a result;:ido" neeati vns
' n
E1 Dr. (fonzález F;1 hela da le~tura ~ m
cirteóanrlo á la ya citada refutació~
\ r.. i. tero. llegando á las mismas
cope us10nes que los Dres. Terrés. y G~y6~
. or.~er avanzada la hora ,-e suspendió 1.
d1,-cu!':1011 pal'aconti,rnarla en la~e~ion , .ª
ma,-, A!-istie;on los Sres. Dres. Bl~lmatc~i"
rlPion, Camilo, Cícero, Cosío Ch ó 'ch' vez Ga , G
' a.e n, a(' ,. . ':ron, onzález FahPla Gonzále
T ruena. Hurtailo, !caza., Lavali'e Carba' aÍ
~oaeza. ~fanuPll, Mejía, )1endiz;1bal :M J. '
raf.:, ,~lontaño · ~úñez , Orvananos
'J' ~nJaR
Prieto
, ª1!11r,·z Arellano, Ramo¡; Saloma. ~a' b .
~orr·mo T , T
'
, ' ne ez,
. h 'v .Id ' errr~, . oussaint, Troconis Ul.
ric , a es, V ertiz.
'

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~:tt

La éComisión
. wncienim
· tuvo que estndrnr
zuda
1
estas J·ust,lfil.arclia mente dichas prueba,;; " Ri
. 1 ca. lan seg
1
'. .
siones aseutaJas . ·t~;amlente as conclu
&lt;lE&gt; no enco,,t ... : !
,o a doloro1sa pena
ico de ¡· h i ar at moma entre el valor lóg
c ie as pruebas y el l d I
gnido médico pot ·
p · va or . e distind
osrno ena acer
· l
a, por quedar corr' d. 1 . . oa Slll &lt; uoculta lo que ta.nto ai1 o _e tup1&lt;lo ,·elo que
que el éxito no ha h~lamos conocer y por
~l Dr. Don Jesús Monjaráz.
animosos tr~bajado~:tna&lt;lo los afanes &lt;le
Ha salido para Chile &gt;ara
.
L atmo
'· 1 Americano
concurrir eal
Sr. lTerrrs en &lt;1et a 11 es, conte»tan- Congreso ( 'ient'fi
J co
doEntró
todo loel &lt;l'
1c 10 poi· el Rr Ot
.
mo de1egado mexicano este a 1. . l
, o·
f utació 11 . explicando , 1• · _ f'l'O en i:;u re pañero.
'
r ec1a 1le com·
cos tod· 1
. a os seuores académi
' . .,s os e~tnd1os que hizo la Coro·,.,
11
· das por,.¡ ~r Ot
"' ºn
Rec1"b'unos.
d0 ldª" prepai·a,.1••nes en via
ro
si ;eh.1as experiencias que la miim1a (' ~- . -¿ConvPnd.ría substituir la g1111ailerí b
.
,om1- vma. por la ovrna ca rina
.
a o
. on izo con sangre d t'f
paracione .
. e I osos. de las pre- primir la infecc1'0,'n hp
y equmla para l'lU·
. .
s mwroscó¡nca¡:; bPchas con la . 1 b
umana por as e
ma sangre· y com
l d
mis- ec es de los bovidos?-Este t
f.ai:nes y
contró lo que el
taoº final no se en sentado al rimer e
en~a 111' predescubil'rto.
. r. tero cree habn .t u bercu los1s.
.P reumdo
. ongreso
Na1J1onnl de la
L
en Zara
a Comisión hubiera que .d t
ili~stre é infatigable profasor 1) gRaf polrR· el
meoso pla,·e1· de se 1 . r1 o ener el in- dr1guez 1féndez, de Barcelona." a a.e ola solución de los; ªtir1mera e ' proclamar -El agua del mar en tera é f
á concurso, cualqui:~.a emasfque se s~caron Dr. Eriiclie Sterian (Ruma . p) u ica por el
C,Lmpeón que h u1nen.
. qlue
ma · A ·
ogr uese
d el¡ d1cho!-o
·
- De1 Dr. Manuel Enriq
más, con placer.
•
a o e tnunfo¡ San Salvador) -Proc d' . ue ra.Jno, (de
si el afortunad/~~~ensamAnt.. m~s grande, para laRef!ecci , . R e im1~~to operatorio
amigo·
.
un compatriota y un del hombr·e, ~n y 1 estauracwn de la uretra
, r,ero ante totlo tenía q
1
.-QOll( a permane t d
l' b
enteraimparcialidad 1
• uevauar.con autor.-Nudodefi'ación de ne e_cic o
pr _uehas aduc·Hla~ tral permanente _:_ P
d' ~a sonda urepor lo~ autores de 1 .
gadísima ' poi· muc hosos moti
rab~.Jos; estaba
,
. , de los .canales
roce
imiento para
á
hoLli r~sflcc10n
&lt;leferent
' Ia
concesioues inju• ttl.
lvos, no acer món de un estafiloma cicatricial
Uu~acieAncia y _por eso .ha ~r~~edidie;~:1il dhe. !a nea.-N uevo procedimiento o e
. a corconhuuación el~ D
o izo. la curación del Pt .. , . D p rator10 para
nota titulada ''H ' r. !'· Gayón leyó una instrumentos: b er1g1on. - os nuevos insmá.tico.''
ematolog1a del tifo exante- terina.
epatotomo y sonda intrau-

CRONICA.

s/ª·lt

t~

d~-1

- Diagnóstico prec d ¡
- Cvntribuc',
1 oz _e a tuberculosis
reacción po:°J
estuf¡° de la oftalmo~
la Beneficencia l\f :~!!ipiatdteeo~I l\f?dico de
C
a·
1, urc1a.
ños, p~~~tb;º! e la" enf~r~11edades &lt;le los nita!Ps dP París. co1~ert, m~dt1co] de los hospid 1
una lll ronucción
·•
intfad~~r:~
uo!e(~~li:x e:¡;~~í:~~; h~~iat~~ol~ resnl.t:~
.
i &lt;iversox Facultad
'· 'le .Par1s. ,Jun
o en
e la8
' ele :\f
... e&lt;1·ic11rn
1 vol.

Dice el r. Dr Gayón
nes á q ne lle"'ó . 1 I t" ' que 1as conclusioN acio11al, po; su: e~~s d~uto Bacteriológico
ex~n_re._mático, h;;ce co:~º~o~c!n:ºo~ del tidfo
se 1nwió e ta A
. ·
x. cuan o
ca de la :t~]oo-í/ªdem!a la discusi_ón_ acerfunon ueg-atin~~
d1chol padec1m1ento.
;¡I
·
o en o que se refie

t::t

p,

;~1' :1Dt~x~~~:f~~ll p:~f~~~l' ª~}ª

�476

LA

LA.

ESCUELA. DE MEDICINA.

EscuEL.A DE MEDIOINA.

--prede 624 páginas, con ifi figu_r~~- E1;1p~stad~: tos· nla'·, s pf\rfec..iioMdos. En
. fin, la
· obrla
banca.
.1brer1'a
de
J.
B.
Ba1lhere
e
l11Jos,
l.)
senta
~u
elegante
pasta
s~ave,
r~Jªl
y
el
Dr
lo fr. (L
.
,
-Ret&gt;umendepatolo!{iag.:meia por
·
rue Hautefeu1lle, Paris). , .
. H. Glau&lt;le, Prof. adjm~t? de la Fa&lt;'ulta~;~e
Si está permitido á uu practico que no ha Meilicina &lt;le París, medico d~ los ~ospi •
cultivado especialmente. alguuas ~·amas d~ les, y el Dr. Jean Carnu~, antiguo _mter{1~
la Cirugía, el no practicar, por eJemplo,, la de los hospitalt"S de P~ris. 1 pequenfi vo.u
o eraoión de la catarata ó de la nefrectorn~a, men en 8 de 682 pág111as, con 147 gnra_s
n~ se podría admitir qne no sepa acous~}ar ue ras y ele colo1·es. Empastado: 12 fr. (Bialgo acerca de la alimentación de los nn~o::. hli~teca Gilbert Fournier, Librería
J.PB~
de pecho, reconocer y tratar uu có~era m- Bailliére é hijos, 19, rue H :1utefeu1 e, a
f . t'l ó tratar una bronco-pneumoma de la , )
. .
r1s .
,
la defimc16n
au 1 ,
La patología genera1, segun
.
primera infancia.
La patología de la in~an~ia ofrt&gt;ce c~r~c- ue dan M. M. Cl_a~de y Ca~us, es. e1 co:.
teres propios y diferencias impo1:~ant_es con unto de los pri1:c1p1os que rigen los procus
la patología Je la edad adul~a.. :S m~un mé- sos m&lt;,rl10:-os en su~ gl'ande rasgo~. en¡~
11
dico podría ejercer su profec16n sm haber causas, en su evolución y .en su Je~mm¡c ia'.
hecho este estudio.
. •·Eu la SArie de los Estud10s Medicos,
El manual de las enfermedades de los n~- to logía Gent&gt;ral se coloca á la vez e1;1 el prm;
ños poi· fl1 Dr. Apert, Médico de los ~.osp1· ci ¡,io, para servir de guía al estudrnantfine
tales de .París encaraado de un serv1c10 de impedirle perderse en los detalles; .Y en. '
medicina infa~til, ll~na perfectamente ~as para permitir al médico agrupar y smtet1zar
d' 'd'd s
necesida&lt;les del estudiante Y del medico sus conocimientos)'
S han 1vi i O U
el
d
práctico.
.
)l. 1\1. au e y amu '." . 1º PatoloTodas las enfermedades espemales de la obra en cuatro grandei, P~~~ s.Pa~logía ge·
infancia se tratan con todos los detalles ~e- gía general de.!as cé~\~s,
ía eneral de
cesarios. Desde luego, las en~ermedades m- neral de los teJ11los; 3.. ~.to tolg , a gene·
facciosas: sarampión,escarlatrna,rubeola,.v~- los grandes ~parato~;
a, ~~ simple
.oloides viruela difteria, coqueluche, oreJO· ral &lt;lel or~amsmo. Esta iv1s1on . bra. de
tub;rculosis ~te. en seguida las enter· es la primera vez propuesta .en una ºarte se
medades de la piel y del cuero cabellu~o, de Patología general._ En
P{1m~{t ~rente á
la boca, la nariz y la ~aring.e, las en[erD;e- estudian las !'~ac~10nes 'e i:o:e tente á los
dades del apara.to re:;pita.~or10! del coraz~n, los age~tes.fisico~ y gmm 'd •d) las atroced la san re del tubo digestivo, de lo~ or- microbios (mfec~~6n, mmum a , .
e
fias , las hipntrof1as, las degeneraciones,
ganos
ge1g11·to!uriua.rios del i-istema
. nervioso
•
or último de los huesos y arbcu1a01ones. lulares.
t la formas
y ~ada ca¡iítulo está preoeJido de un pr~En la segun.da parte, le&gt;e tr~ an
ámbulo anatómico, faiológico y semerológ1- Je la. inflamac16n y los tumo?s. lo autores
co mu útil para demostrar lo que de e::;En le tercera pa1-te, e:,tU( ian . , s de los
' · 1la en la patología infantil. El traba· los µroc:edimientos de expl_oraciou. torio
pecd1a Ap!rt se ha simplificado en lo que á graudes ¡¡paratas circu!atono, respira in'.
JO e
.
.
. sis.
. t em~. nerV1oso '1 etc..fluencia
con sus de
semeilogía
concierne por e1 pr1:1c1oso
e?~ d1gestivo,
e ha encontrado con la colaboracion suficiencias funcionales Y a m .
curso qu
M f
.
ha
,l .
bre todo el orga111smo.
del Sr Prof adjunto i: ar a.u, qmen se
e:;tas u t1mas so
1 he ·encia las
eocarg.ado d.e escribir para este manual un
En la cuarta parte. se v.e1;1óa l i fi.ebr~ la
. l
f
edades de la nutr1c1 n, a
'
capítulo especia.
b· • m lQtado ~~1p~~:·mia, las eufermeJades según la evo·
La obra de M. ~pert, se
co ) d d
ión las ~iner¡¡:ias morbosas.
por el estudio del mno en estado d,e s_a u ' e 1ul&gt;is¿í ulos di:' 1 Prof. Bouchar,l, M. M.
la higi~ne de la infan~ia. y por ultimo, por Claud / Camus, han teuido que exponer su~
un capitulo de posolog1a.
. .
.
·tantes trabajos acerca de las enf~r
Este volumen publicado. en la BibluJieca im~o1d , . feociosas las auto-iutoxicac10Gilbert Fournier continúa d~gnamente la ~- m~ t!se,:furmedade~ de la nutrición, etc.
rie que se comenzó, los editores han hec. ~ ne. 'ector encontrará con gusto en esfas p~todo lo posible porque est~ v?lumend, lf ;1s ~l ~ s el reflejo de la enseñanza de este em1mo que todos los de la ''Btbhoteca e oc- gma ,
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tora&lt;lo" se pre,senteD; C?~. Ull as.p~~tlicaa~:
de satisfacer a los b1bhofilos mas e ca
y para que ninguno pu~da rc?1ioc)iarl?e ~ió~~
to desde el punto de vista e a imp1 s
del texto, impre~o con caracteres nuey?s
en papel satinado, así como la reprot1c~1on
de las figuras hechas por los proce umen-

d~

neEi°o:j:~
los autores ha si~?, ante to·
l h
. na obra práctica y ut1l para los
~ituil!~~~~ y los médicos prá~ticos,.descar·
t do lo más que ha sido posible, lo q~e no
au,
rfectamente asentado, lo q ne aun no
est:6iido sin reschazar, sin embargo, t-ntees
'

- -· -

--- ----~

477
·~

ramente las teorías modernas, que serán tal
bido en uu f'spíritu mny práctico que desde
vez la riencia del mañana.
• -Enfermedarles &lt;le las a, ticul11cioue);, por su aparición le ha asegur11do un éxito ~in
p1·ecedeute entre los estudiantes y l_os prác·
los DrE'i:. Mauclaire y Dujarrier, CirujanoF: ticos. Este formulario tiene por obJeto dar
de los hospitales de París. 1 vol o-rande en
al médico un esquema de los &lt;•asos particu8 de 288 páginas con 88 fignras. Encuader lares que tiene que tratar. Llls f.,1•mula, son
nado, 6 fr. empa&lt;.tado. 7 fr. :'50 (Librerfa de
simples y bien escogidas. El autor ha adopJ. B. Bailltére é hijos, 19 rue Hautefeuille, tado el orden alfabético &lt;le las enfermedaPari~.
des que fácilmente permite orientarse en un
En este nur\'o volumen del Nuei·o tratado c·aso datlo sin pérdidas de tiempo en investide Cirujía, M. )lauclaire desde luego Psturlia gaciones. La terapéutica de cada enfermedad
las artropatías inflamatorias uo microbia- abraza las diversas fases que piden un tranas: hidartrosis, artropatías hemofílit•ar,:, o~.
tamiento &lt;'l'pecial, las diversas formas las
teoroartritis crónica plá,tica anquiloflante y
complicacionPs, los sin tomas predominantes.
artritis tóxico química&lt;.;. En s· guida pasa á
l' no de los defectos graves de los formulalas artropatías microbiana;;; artritis tuber rios de este género era la ausencia d" toda
culosas, sifilíticas, blenorrágicas y artritis
idicación de terapéutica quirúrgica, es una
infecciosas reumatoides.
laguna que este formulario llena por comLos cuerpos extraños articulares, la ar· pleto. M. Herzen ha dado la preferencia á
tritis seca y las a,·tropatías nervio,as, :nlos medios recomendado"' por los Profesores
tropatfa._ tabéticas, si ringC1miélicas, mPd u lade la Facultad y pnr los médicos de los Hosresé hi$tericas,son expnestas por Dujarrier, pitales de París dando un gran lngar á los
Cirujano de los Hospitales de París.
tratamientos que prescriben los clínicos exM. Mauclaire estudia en seguida las an- tranjeros más 1·ecomendados.
kilosis y los tumores articulares.
Han aparecido formularios de,de hace alExcelenres figuras, principalmente radio- gunos años.
grafías importantes, tipos de Pjerci(·ios meNo existe ninguno de ellos tan práctico
canoterápicos ilustran este foscículo, muy
como t'l del Dr. Herzen, doncle se da cuenta
al corriente de las i11vestigacione8 recientes .
ampliamente dP las indicaciones tan va.riaComo eu los otros fascículos df'l Nuevo das que se pueden present11r en el curr,,o de
tratado de Cirujía de M. M. Le Dentu y nna misma enfermedad.
Delbet. se presenta bajo la forma de fascíLa 5ª edición ha sido enteramente refor,culos separados, donde Sf' agrupan las afl'cmada. El autor ha tenido en cuenta la reciones que tienen enke sí con ...:xiones más
novación que en nuestros día-, han tomado
ó menos íntimas. Este modo de repart,, &lt;lP
los métodos terapéuticos: terapéutica pato.
las materias, que se !.epara de la forma tl'agénica, la t.,rapéutica compensatriz, teradicional del volum"n, otúcr una doble venpéutica preventiva, ,1gentes físicos, serotetaja: rodea los capítulos de barreras menos rapia oµot.,rapia y ha creído aún deber sefijas y deja á los autores más amplitud; por guir este movimiento qne arrastra actualotra parte, asegura. más celeridad en la pu·
mente la medicina hacia la Cit·ugía en el trablicación, permitiendo la impresión de los
tamiento de muchas afecciones consideramanuscritos dPSdt&gt; que se remiten.
das hasta e~tos últimvs años &lt;·orno de su t'X·
Además de su autoridad científica incon- clu~ivo resorte. En fin un amp'io lugar se
testablt&gt;, los directores han sabido rodearse
dá á los medicamentos modernos introducide distinguidos colaboradores activos.
dos en terapéutica durante estos últimos
Once fascículos están ya en venta: Gran- años .
des Procesos Morbosos (10 fr.); EnfermeUn premio anual ele $ 100
dades de la piel (3 fr.); Enfermedades d6 lo!.
Convocatoria.
músculos (-1: fr.); Hernias (8 fr.); SesionA,Se convoca á todos los Farmacéuticos mitraumáticas de las articulaciones ( 6 fr. ); litares en servicio activo, que quieran optar
Artritis tuberculosas (5 fr.); Cuerpos tiroiel premio anual de$ lOO.Ou, cien pesos, pades y Bocios (8 fr.); Enfermedades de los
ra que presenten en sus trabajos, sobre el
huesos (6 fr.); Enfermedades del ojo (8 fr.); siguiente tema:
Enfermedades de las articulaciones, (6 fr.);
"Cartilla para análisis de lo" productos aliEnfermedades del Cráneo (10 fr).
menticios de uso común en el ejército me-Formulario guía de terapéutica general xicano, en paz y en campaña, u1iliza.ndo los
y especial por el Dr. H1:1rzen, 5~ edición, vol. procedimientos más rápidos y prácticos y
en ] 8~ de 850 páginas, en papel indiano enque requieran menos elementos, bajo las bacuadernada en marroquín suave, con cabe- ses que á continuación se e:ll.presan:
ceras doradas: (10 fr.); Libreiía de J. B. BaiTendrán derecho á preseutarst-&gt; en conlliere é hijos, 19 rue Hautefeuille, París).
curso, todos los Farmacéuticos militares en
El formulario del Dr. Herzen está canee- servicio activo.

�LA EsouELA

478

DE MEDICINA.

Oon este objeto, remitirfo á. esta Secl'eta- publicara una nota aclaratoria.. lii cual in·
ría. por conducto de su Jefe inmediato fa· sert;.mos en uno de nuP!:-tros números ante-.
cultativo, ó dire&lt;'tamente, si no lo tuvieren, riores.
los trabajos escrito!-, dentro de un plazo q ne Con relación á. esta nota, dice el Dr. Sanno excederá de tres meses, rontados desde tos Fernán&lt;lez en la ' Crónica :Médico-Quirúrgica. ele la Habana:"
esta fecha.
Aunque no le falta razó•1 al Dr. López,
Transcurrido este plazo, no 80 dará entrada á ningún traba.jo dPstinado á ese fin, y en afirmar que no se tlebe decil' la mitad inse tendrá por cel'l'aclo el roncurso. proce- terna, que es lo que aparece, vista la papila
tliéndose en i;egnida, á la formación del Ju- con el oftalmoscopio sino el segmento externo que es el que anatómicamente blanque11,
rado Calificador.
Este ,Jurado se compondrá del Teniente es lo cierto qne el Dr. Ramos no falta á. la
Coronel Farmacéutico p1·incipal del Hospi- verdad histórica como Jo reco110ce el Dr. Lótal Militar de In~trucción y dtt &lt;los Farma· pez al afirmar que el Dr. Santos Femández
céuticos militares, &lt;le lo,; rndicados en la ca- mucho antes que él y otros, fijó este sínt.oma
pital, salvo el c·aso de que alguno de ello;; en las perturbaciones del alcohol.
sea candidato al premio, en cuya ciurcuns- Lo que ocurrió en la Sociedad de Estutancia, e~ta misma Seerf'taría designará la dios Clínicos cuando el Dr. López 1lijo que
ó las personas que deban integrar el Jurado en sus enfermos él no había hallado la atrode referencia, pues el h&amp;cho de presentar un fia ne la mitad interna, qne SantM Fernántrabajo para dicho concurso, incapacita á sn dez señalaba en sus enfermos, sino la externa, merece que lo conozcan y no lo olviden
autor para formar parte de aquél.
A los tres meses de recibidos los traba- los que á diario discuten. Ni el Dr. López,
jo;;, por el ,Jurado, presentará éste á Psta Se- ni el Dr. Santos Fnnández, se habían fijacretaría, su dictamen, en forma de acta, con do en que el uno veía la papila :í. la imagen
las disensiones que en el seno de las Juntas directa y el otro á la imagen invertida, y por
respectivas hayan tenido lugar, y conclu- lo tanto, uno de los dos, e~taba equivocado.
yendo con la propu1.&gt;f-ta de aquél á quien á El Dr. Santos Fernández se levantó á decir:
su juicio se tleba a,ljudi1·ar el premio, por yo estoy i:;egu,·o qu.., lo que dice el Dr. Lóhaberse ajustado á lo;; términos ,lel tema, pez es muy cierto, pero también afirmo que
(siti tener en cu•·nta únicamente para pre lo que yo he escrito e,; también lo cie1to.
ferirlo, la mayor erudición y co1.ocimientos Sig11mos observando para saber quien está
sobre la materia, demostrados en el e,-crito), en la verdad. No ,.,e le ocurrió invocar sus
mención honoríticii, ó &lt;·on la declara&lt;&gt;i6n de canas y su posición al Dr. Santos Fernánno proponer la re('ompensa ¡,ecuniaria, por &lt;lez y un tercero allí presente aclaró el punfalta de mérito de el ó los trahajo"' presen- to y dejó ver que los dos decían la misma
tado"', ó por carecer éstos de uno ó varios cosa.
Intoxicación rou t&gt;arne de cordero.
de los retJuisitos exigidos por la convoca
to ria.
Refiere el Dr. F. Zalplachta que en un
Esta Secretaría, en vistan el dictamen an· pneblo de Rumanía cayeron enfermas, con
terior, resolverá quien es la persona acree· síntomas graves de intoxicación ,;eguidos
dora al premio; declarará la adjudicación de en algunos caso,; de muerte, unas veinte
él; le expe füá el &lt;locumento respectivo, y per;;onai:1 que habían comido juntas carne
se girarán las órdenes &lt;'Ollflucentes al pago. de un mii:;mo cordero. Estas intoxicaciones
La obtención del pr&lt;'mio y las mf'nciones ,;e han obser1·ado en Rumanía con ,ilguna
honoríficas, se considerarán como hechos frecuencia últimamente, pero el anáfüis químeritorios que deberán figurar en la;; hojas mico y bacteriológi1·0 no logró descubrir la
de servicios de los interesaclos y se darán á causa en el caso actual, y por lo tanto, cree
conocer esas recompensaf, por la Orden Ge el autor que ;;e trata de una afección no
neral de la Plaza de México.
bien conocida del animal respectivo, afecTodas los trabajos presentados, q1Hi1ian ción qmi sería análoga á la obRervada por
en propiedad de ei;ta rept'tida Secretaría. la investigadores ali&gt;manes en vacas y ca_b~quP podrá mandarlos imprimir y distribuir, IJo,; (bac. euteriditis Hiütner, bac. enterHhó ¡.:ólo lo primel'O cuando á su juicio sea con- tis mucosus, etc.).
veniente.
De todos modo!- el hecho es interesante
Méxi&lt;·o, Novit&gt;mbre 4 ele 1908.-P. O D. por cuanto puede explicar quizá mucho~
S.-El Subsecretario, José M. Ridz.
casos de "estómago Rucio" de fi ebre tífica,
etc.
Articulo biogrMlco del J)r, ~mitos }'crnlitulez.

l 11toxicaci611 cou el 1rnrge11,

Este trabajo, escrito por el Dr. Jos~ Ramos, se puhlicó en nuestro periódico y dió fü,fiere el Dr. Holz, que habienclo toma·
luga1· á que el Dr. E. López, de la Habana, do él mismo el purgen, mt'tlicamento que
1

•

LA .filSOlJnA DE MEDIOINA.

r

-- ~ -- -~ -- -- - - - - - -

Ji;epara con la f~nolftaleína, en cantidad
e . table!as de diverso tamaño y en el esp~c10 de ~01~ se~anas, se le presentaron fe.
no~enos ~rr1tat1vos muy violentos de parte
del rntestmo con oclusión de e'ste .. d ,
dol
d ·· , gran es
~re~ e rmones y presencio de sangiie
~lbumma. ~n la orina. Otros autores refi;
ren. ta~?1en h~ber observado signos de i11tdoxl1cact0n femcada en la orina con el uso
e purgen.
El m?u11111ento al Dr, M, Carmona Y Vnlle,
RESU.l\H:N

479

c.imiento de la mortalidad por la tuberculos1~ pulmonar, que se está notando en la'mayor parte de las grandes ciudades. Este
d.escen~o es desde hace 20 años, de 2:l por
ciento e1! LondreR, 35 por ciento en Berlín
41 p~r Ciento en Nueva York . 43 por dent~
en 10 n~ Y de 21 por ciento en Pa;ís El
meJoram1ento .de .las condiciones de higiene
as la ca~1sa prmc:ipal de este feliz resulta.
?· El Sr. Ai;mamgaud propone'que el Go~1er~o fra.n~es nombre comisiontis que va~~n ~ estudia~ en l.a~ ,c~pitales más favore.
e.idas
himemcos
que. ha n perm1.
t d 11los med10s
,
,,,.
1
egar a tan notables resultados.

Y

Prdo.f~sores de la Escuela N. de Me1c10a
Al11;mnos de la E~~~~la. N. de Medi- 435 00
TABLETAS DE AN'l'IK!MNIA.
crna. · · ·
68 25
&lt;Remitido).
Del E~tado de Morelos .... · · · ·
• Tcsti111011iu~.
41 00
Del Estado de Coa.huila · · · · · · 3~0 0
Compañía Química
de la Antika"·
·.
l.!t L .
..,111a.
Del Estado de Tabasco. . : : · · · · 1; 0 0~
~ . oms, Mo., E. U. A.
Del Estado de Chihuahua ... .
4 .¡.f&gt; 00
Muy señores míos:
.
Del Estado de Guerrero
16 00
Habiendo e~1saya~o en mí mismo las TaDel Estado de Querétaro: · ·
·
. .
47 00 bletas de Ant1kammaI y obrado rnmeJora
Del .Estado de Nu(:lvo Leó~...... 349 00 bl
. emente ~n un, lumbago que venía adeDel Estado de Oaxaca ..... '. · ·
3
ciei~do, es~1mana me hicieran ustede!otro
Del Estado de Durango
. : . : . 4 ~~ envio de dichas tabletas {)ues las co 'd
,
·,
11s1 ero
.
Del Estado de Sinaloa
·
De Tampico
. _- : : · · · ·
50 l O muy superiores a todo tratamiento.
En espera de sus órdenes Sd ofrece de usDel E~tado de San Luis Pot~sí
~~ ~~ tedes
atento y seguro set·vidor q b ,
D.el Estado de Veracruz.
·
66 00 Prancisco Nicolau, Médico-C'irt;j~no. s. m.Lista general. . . . . . . . . . . . 11918 10 Valdealgorfa, España, 1907.
·
Del Estado de Micboacán. . . . .
26 50
Buen viuje.
1Jel Estado de Zacatecas
171 00
Del Estado de México. . . . . . . . . . . 79 00 -¿Qué tal la ilu~tre Pnfermaf
Dt'l ~stado de Hidalgo. . . . . . . . . . 54 50 -¡Amigo mío!·· · · Esta tarde se la llevaDel Estado de Guanajuato. . . . . . 43 OU ron al camposanto.
-_iQué camposanto ni que calabazas' 1. Re
medios
cursis! A Vichy, á Vichy se.
eont1~ua
. , abierta
. laSuma
·
$ 4 566 35
' y pone
subscripción. _ '____ buena en seguida.
Optimismo facultativo.
.E} ~r. Dr. Daniel \' élez, Tesorero Je) Com1téH,.hene de.positados los fondos en el Ban
El Gal~no:-¡,Como vá, s~ñora? ¿se siente
usted meJor?
co 1potecar10.
~aenferma:-Nadadeeso. Tengo la
.
Cueq)O extraño (moneda de cinco céntimos) rae ó
· 'd
respi1
u
opr1mi
.ª.•
y
á
consecuencia
de
ello
que ha permauecido cuntro años
no puedo con01bar el sueño, n11 tengo apetien el esófago de un niño.
M. Routier presenta á la 8ociedad .1 c· &lt;lto,, muero dedsed y padezco insoportables
ruo-ía
el, n~no
. - en cue~tión y la moneda
ue dt-1•· o ~, es en to o d cunpo.
. o·
El Galeno.-~ero por lo dem~s se encinco ceutimos extraída
cuentra usted bien, verdadl
' ¿
No ha?fa n~as que síntomas algo acentua1
Tratado Elementnl de Terapéutica
&lt;lJ/d sdfag1a; tod~vía pasaba con bai::tanY Farmacología.
e ac1 i a una aceituna de mediano calibre¡ pero l~ radiografía demostró netamenPor el Dr. A. Ricbaud, Profesor a re a·
te que hab1a un cuerpo extraño á la lt
de la 3• y 411 , teb
a ura do á la Facultad de Medicina. de Parí~ g
.· . ·
· ~er ras dorsales. Extrá 'ose El Tr_atado Elemental de Tempéutica y ·'.Parsm nJ°~una d~.ficultad con t:il esofagosctnio m5,co_log1a, del Dr. Richaud, es una obra di
por e l:;r.. Gmgez y el uiño, nn muchacho ~act,ca por excelencia refleJ·o .fiel de la , .
· 'd
'
pracque. hoy tiene 14 años, se cura sin com¡)li. t1ca d9um
a por su autor en la enseñancac1ones.
za ! util, P?r l.o ~auto, no sólo para los alumnos que prmcipian ..,¡ estudio de esta as' fü decreei111iento de la tuberculosis.
natura, :-mo para el médico pt·áctico.
tg
l El_ Dr. Armaingaud ha hablado en la Aca
Prueba
de
la
utilidad
é
importancia
de
&lt; em1a de Medicina de París sobre el decre:
e,.,ta obra, es el hito extraordinario obteni-

°

l

tº~

ª,

�480

LA .i!JSOUELA OE MEDIOINA.

do en Franria en los pocos mei;es que IIPva
de publicada, éxito que crPemos obtendri\
también la tradnoción castellana.
El Tmlrufo Elr111e11f11l de Terapéutica y J,i¡r
nmcologí11, se publica por cuadernos d" ü-1
páginas, de esmeradísima impresión y magnífico papel satinado, al precio de 1111a peseta oada. cuailerno: el número do éstos no
excederá de J6. ·
Se admit&lt;&gt;n subscripciones en la Admi
nistración ele la Rrmsfn de JJfcdicina .IJ Cirugía prácfiras. Preciados, !ll hajo, )fadrid y
en las princi¡;alei- librerías.
Se 1111 puh7icadn el c1v1di:rno 5'!
El p11¡1el drl munganeso.
Aunque el hierro pre,ta brillante servicio
en la anemia y laclorosi..:,se haohservadoque
fracasa completamente ó casi por completo
en cierto númern de casos. Parece que algo falta ademá!, del hierro y parPCt' que
algfo1 otro remedio se neresita. Fué Haunon quien en 1849, logró demostrar, la preSPncia del manganeso en la saugre, y en el
mismo año demostró Petreqnin que el hierro y el manganeso se disminuían al mismo
grado en la sangre rle personas cloróticas,
y por lo tanto tenían que ser repuestos eu
igual cantidad. En 1857 Menke llamo la
atención hacia la importancia farmaco-dinámica del manganeso en las aguas minerales de Pyrmont, mientr11s que el Profesor
Rühle atribuyó la. clorosis á un empobrecimiento de mangiineso ó hierro, ó ambas cosas unidas en la sangre. Las investigaciones más recientes no tan sólo hau confirmado estas declaraciones, sino que han demostrado que el manganeso obra más poderoi-amente sobre el oxígeno ne la sangre
que fil hierro mismo y por lo tanto favorece
la asimilación más en?rgicamente que este
(1ltimo elemento. Qui:, apesar de estos he
chos y experimento~. el u~o del mangar.eso
no se ha hecho más general, debe atribuirse
á que antes del advenimiento del PeptoMangan no ~e había hecho posible combinar esto!. dos elementos hematogi&gt;nicos en
forma agradable al paladar, soluble y do fá.
cil absorción.
Tratamiento de la fiebre tifoidel\ cou el creosotn l
y el enC'llliptol.
El Dr. P. Tut....,ch, de tTntet· Langendorf,
aconseja iniciar el tratamiento de la fieb1·e
tifoidea con medio gramo de clorhidrato de
quinina y 1 á 5 decigramos de calomelanos.
Pero una vez bien establecido el diagnóstico, i;uspende el uso de estos medicamentos
y prescribe tres veces al ,lía 30 gotas de
creosota! y 3 gotas de euoaliptol, emulsionadas cou dos á tres cucharadas de leche
cocida y templada 6 de vino templado.
Para corregir el sabor que d,·ja el medi-

camento, aconseja el autor tomar una raja
de naranja expolvore3da con azúcar ó un
terrón de az(1car con unas gotas de ooñao.
En al~unos casos fué necesario rPpetir la
mt&gt;dicación cuatro veces al día en vez de
tres. ~n camhio, á partir del día sexto ó
séptimo de enfermeclacl casi siempre se puede bajar la dosis á 20 6 25 gotas de cada
vez.
Suevo método de l'el'!lión en la.'1 11re~entaeioues
trnm1vers11les.

El Dr. A. F. A. King refiere el caso siguiente: ~e trataba de una mujer joven,
primípal'a¡ la presentación era de hombro.
La mandó colocarse en cuclillas á los pies
de la cama, y con gran sorpresa. á los pocos tlolore,-, fué expulsado (11 feto en presentación de nalgas. Este hec·ho le ha inducido á estudiar los efectos de la posición en
cuclillas. El m'ldo natural de esta posición
es asimétrico, ..s dPcir, que un pie se coloca
delante del otl'o. El pie anterior de la parturiente SP apoya de plano sobre el suelo y
el posterior lo hace sólo por ~n parte anterior. En la posición simétrica los muslos doblados ejercen una compresión enérgica sobre el abdomen, pero en la asimétrica comprime oon má,, fuerr.a el muslo correspondiente al pie posterior. Si la cabeza se halla
en este lado es rechazada con seguridad hacia arriba y la. posici6n, de transversal, se
convierte en pelviana. El Dr King aconseja, por lo tanto, que la parturiente se ooloq ne en cuclillas, de modo que el pie posterior corresponda. al lado que ocupa la cabeza ftital. Esta posición es la que adoptan
en el parto muchas mujeres de los pueblos
salvajes y tiene la ventaja de ser útil en las
presentaciones transversales y no transtoruarle en la cefálica ó pelviana.
Cusa de Salnd.
Llamamos la ateuci6n de los señores médicos sobre la Casa de Salud del Dr. Garay,
situada en la calle de León núm. 4. En dicha
casa se proporciona á los enfermos una asistencia ideal. Hay excelf'ntP sala de operaciones con todo lo necesario, haciéndose una
verdadera especialidad de la antisepsia; magníficas recámaras, salones, biblioteca, baños,
luz eléctrica, teléfono, gabinete electroterápico, sala pat·a Mconooimientos y curaciones, practicantes y enfermeros inteligentes
é inl-truidos.
Los señores m(.dicos, si gustan, pueden
operar allí á sus enfermos y seguirlos aten·
diendo, cobrando directamente sus honorarios.
Pueden operarse de 1Ha ó de noche.
Siempre hay todo lo necesario para practicar á cualquier momento un embalsama·
miento de prime1· orden.

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                  <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752394&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 20. Octubre</text>
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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incuye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámanes profeionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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